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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO ·LEON

fICUlTAD DI ICDNDIII ~
BU(lff(,n u ,,v1..,~'-·! •

~1

11
•

AlfONW l1é YES''

¿ _M E R O T E C ,_.

SEPTIEMBRE 1979

VOL. I
NUM. 3

2a . Epoca

�IOfOO UNIVElslTAIIO

Cor,inn Aífonsint1 .
Biblioteca U"iversitaricl

�FACULTAD

DE

ECONOMIA

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos 1os campos de 1a economía, 1a es ta
dística, las ciencias sociales y la educa
ción. Se publica tres veces al año en los_
meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo
cambios de última hora que determinen lo
contrario.
*La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/ 100, M. N.) para todo e 1 territorio Nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigir
se a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad Autónoma de Nuevo León-;Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
*Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Andrés Garza García. Editor., Departamento de Relaciones, Facultad
de Economía, U.A. N. L., Loma Redonda # 1515
Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N. L.,
México. Apdo. Postal 288.
*Ninguna responsabilidad tiene el Editor,
la Facultad de Economía, o la Universidad
Autónoma de Nuevo León, por los puntos de
vista o expresiones de los autores de ar
tículos publ icados en esta revista.
*Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Septiembre 1979.

DIRECTORIO

Consejeros:
Lic .
Lic.
Lic.
Ing.
Lic.
Lic.

Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez.
Ernesto Bolaños.
Eladio Sáenz Quiroga.
Romeo Madrigal.
Alfredo Gómez Garza.

Director:
Lic. Arturo García Espinosa.

Editor:
Lic. Andrés Garza García.

�I NDI C E

Pág.

PALABRAS A LOS EGRESAOOS DE LA CARRERA DE
LICENCIADO EN ECONOMIA DE LA U.A.N.L.
GENERACION 1974-1979 .................... .
Uc.. Al..l/l.e-Uo H. Monte.ma.yOJr. M.

1

LA SITUACION DE LOS PROGRAMAS PROFESIONALES
DE ECONOMIA EN LAS UNIVERSIDADES MEXICANAS.
V1t. R,lc.hoJtd A. La&amp;vtge; 1J
V1t. T. Noel. Otbo1tn.

10

EVALUACION DE PROFESIONES DE LA UNIVERSIDAD
AUTONOMA DE NUEVO LEON. UN ANALISIS COSTOBENEFICIO, 1972-1978 ...................... .
Uc.. Silv,lo. M. Co1t1tea. Ga1túa.

37

EL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO EN MEXICO.
Uc.. Hécto1t L6pez Leal.

62

NUEVA MAESTRIA EN ECONOMIA.
ESPECIALIDAD EN: ECONOMIA INDUST8IAL.
Uc.. Al61tedo Gómez Ga1tza.

92

�PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA CARRERA DE
LICENCIADO EN ECONOMIA DE LA U.A.N.L.
GENERACION 1974 -1979

AUll.elio H. Montema.yo~ M.

Agradezco a ustedes la invitación que me dirigieron para estar
presente y compartir estos momentos de alegría por la terminación de
sus estudios profesional~s en la carrera de Licenciado en Economía.
Egresan ustedes de una institución fundada hace sólo 21 años,
pero que ya ha hecho historia en la enseñanza de la economía, no nada
más en nuestro país, sino en toda América Latina.
Ha sido la Facultad de Economía, fundada por gente de gran vis i6n,
tanto de la Capital como de esta emprendedora ciudad, con el apoyo de
instituciones de renombre, una cantera inagotab1e_ de persona 1 alt!_
mente calificado que presta sus servicios, tanto en organismos públj_
cos como privados, ubicados en diversos lugares de la República, así
como en instituciones de enseñanza superior, sea en tareas de investj_
gación, docencia o administrativas. Las características principales
delos egresados han sido siempre la búsqueda de la verdad y la de tr!_
tarde instrumentar aquellas medidas de política que permitan alcanzar
un mayor bienestar para la comunidad.
La labor que ha realizado la Facultad de Economía -a través de
sus directivos y maestros- para que de ella egresen profesionales de
alto nivel, ha sido resultado, en parte, del constante apoyo recibido
de las más altas autoridades universitarias y estatales, así como de
importantes instituciones nacionales y en sus primeros años de existe!!_
cia, de fundaciones internacionales. La unión de todos estos esfue!
zos ha dado por resultado la creación y el desarrollo armónico de una

�i ,.

Hl

2
3

institución única en nuestro país, que a pesar de algunos problemas
que en detenninadas ocasiones se han presentado, ha continuado mo~
trando un estandar de excelencia en su docencia y por lo tanto en la
preparación de los estudiantes. Su labor se ha extendido con la impa.!:_
tición de cursos de maestría y con la carrera de Estadística Social.
Quisiera aprovechar esta oportunidad para recordarles que si
bien la enseñanza en las aulas universitarias ha terminado, el buen
economista se va fonnando con el tiempo y con la entrega al trabajo y
al estudio. El buen economista profesional hace fructificar el cono
cimiento técnico y científico en realidad transfonnadora.
Aunque es cierto que hoy tenninan cinco años de esfuerzos compa.!:_
tidos por ustedes y sus familiares, les esperan aún los años en que les
corresponderá apticar a la solución de diversos problemas, las enseña!!_
zas recibidas de sus maestros o transmitidas de las publicaciones de
los grandes economistas.
Deben tener muy presente que aunque la ciencia económica es impo.!:_
tante, no es la única, así, deberán tener muy en cuenta, que factores
políticos, sociales, administrativos, etc., influyen y afectan el d~
sarrol lo económico. Por tal razón, quizá la política ideal no sea sie!!!_
pre la que se pueda aplicar y por la misma razón, los buenos políticos
y ejecutiv~s se asesoran de gente capaz en los diversos campos de esp~
cialización, uno de ellos, el económico.
Les va a tocar enfrentarse a ustedes a un país muy distinto que
al que a mí correspondió hace 13 años. Un país que vivió momentos d.2_
lorosos en lo político y social en 1968 y en lo económico en 1976. Un
país que pasó del llamado desarrollo estabilizador de los sesentas,s_!!
frió los sinsabores del desarrollo compartido y empieza a pensar en grande, con la oportunidad brindada por la explotación sensata de la
riqueza energética y por la creación de un el ima de confianza y seg~
ri dad para e1 desarro 11 o p1eno de las oportunidades de trabajo y ahorro.

Voy a pennitinne aprovechar esta oportunidad única para hacer un
rápido recorrido sobre el panorama mexicano en lo político, pero pa.!:_
ticulannente en lo económico y señalar que el país se encuentra en los
llllbrales de un desarrollo económico, dinámico y sostenido en el largo
plazo, modificando a la vez las estructuras productivas y de distrib_!!
ción del ingreso.
Como es de todos ustedes cono e ido, la refonna po1ít ica imp 1eme!!_
tada por la actual aáninistración pública federal empieza el mes próxj_
mo con la ventilación de los asuntos públicos mediante las opiniones
razonadas de las distintas corrientes políticas, en los más altos fo
ros de la nación, como serán las legislaturas. Esto pennitirá que sea
precisamente en ta 1es recintos donde se discutan y aprueben cuando ese
sea el caso, las leyes y decretos que conduzcan a la pennanencia de
un clima de confianza y seguridad plena. Será también la ocasión para
que se dejen de utilizar otras instituciones como arena política.
En la medida en que en las nuevas legislaturas se encuentran re
presentadas las diversas corrientes políticas, podremos tener una pa.!:_
ticipación más annónica de los diversos intereses en la discusión de
los grandes problemas nacionales.
En lo económico creo oportuno recordarles que aquellos países que
han creado las instituciones jurídicas y económicas más aptas para que
se haga coincidente el bienestar individual con el social han sido los
que han mostrado un mayor avance económico. Tal ha sido el caso que
explica el avance de España a fines del Siglo XV, o el desarrollo de
Inglaterra a mediados del Siglo XVIII, o el de los Estados Unidos a
partir de la tenninación de la guerra civil en la segunda mitad del sj_
glo pasado, o el avance de México en la época del porfiriato, debido
entre otros factores a la reducción del costo de las transacciones con
la apertura de un mercado nacional resultado de las inversiones en los
ferrocarriles, etc.

,

�4
5

En mi entender, los primeros tres años de la actual administr!
ción pública federal podemos caracterizarlos por dos importantes fa~
tores económicos: al restablecer el cl ima de trabajo y solidaridad
social y aplicar las medidas de política económica adecuadas, se sup~
ró el receso económico de 1976, y en segundo lugar, se ha encauzado a
la economía por la senda evolutiva de un cambio estructural profundo
que significa, en la práctica, el inicio de la remodelación completa
de nuestro esquema y estrategia de desarrollo.
Este segundo factor, que representa de hecho
ca de magnitud tal que nos permitirá acercarnos al
di sponi bil i dad de una serie de instrumentos más
los objetivos de polHica y el desarrollo pleno
individuales y sociales.

una reforma económj_
fin del siglo con la
aptos para alcanzar
de las capacidades

La remodelación completa de nuestro esquema y estrateg.ti de des!
rrollo ha venido implicando el ajuste paulatino de todos los~ nstrume!!_
- ~=::·
tos y medios de que dispone el ente público.
En una primera etapa, la remodelación se caracterizó por la refo.!:_
ma administrativa en que mediante la creación de cabezas de sector se
fijaron responsabilidades del avance o rezagos de cada uno de los se~
tares de la administración pública federal. Implicó también la sep!_
ración de la entidad responsable del gasto y de su presupuesto, con
aquella encargada de obtener los medios para financiar dicho gasto.
En el renglón hacendario, los más importantes cambios que nos pe!:_
miten ver con optimismo el futuro, fueron aprobados por el Congreso
de la Unión en diciembre pasado y consistieron en la creación del i!
puesto al valor agregado que sustituirá a partir del próximo año~ª!:.
caico impuesto sobre ingresos mercantiles. Es con el impuesto al V!
lor agregado que nuestro país empieza a contar con un sistema moderno
de tributación, más equitativo y eficiente. Permitirá ese mismo i~
puesto reducir la evasión y mejorar la admini stración fiscal.

La política tributaria ha tenido ajustes para coadyuvar, con ma
yor eficacia, al desarrollo económico y a la atención de problemas c.Q_
yunturales. En relación a esto último, se derogaron o modificaron dj_
versas disposiciones (JJe entorpecían los procesos productivos de inver.
sión de empresas de reciente creación. También se introdujo una dráI
tica reducción en los gravámenes de las personas físicas de menores
ingresos, al mismo tiempo que se elevaron en menor medida los que c.Q_
rresponden a los estratos de ingresos superiores.
La nueva Ley de Coordinación Fiscal representa un paso clave P!
ra resolver la superposición de ordenamientos y para compart i r con los
gobiernos estatales y locales las tendencias dinámicas de los ingresos
tributarios federales. A partir de 1980, el actual sistema de partj_
cipaciones será sustituido por un mecanismo que abarcará a todas las
recaudaciones tributarias federales y que dispondrá, ademá~ de un fo!!_
do complementario para favorecer a las entidades de menor desarrollo
relativo. Esto propiciará un desarrollo más equilibrado entre las di
versas entidades federales.
Cambios importantes por su efecto en el largo plazo sobre el cr~
cimiento económico han ocurrido también en el mercado financiero. Des
taca el agrupamiento de la banca, anteriormente departamentalizada, en
lo que es ahora la banca múltiple. Esto permitirá alcanzar economías
de escala por el ahorro en gastos administrativos, pero habrá que vj_
gilar que estas economías se reflejen en una disminución en el margen
de intermediación. Esto es lo mejor para los usuarios de los servicios activos y pasivos de las instituciones de crédito, así como para
estas mismas, toda vez que su crecimiento está relacionado inversame!!_
te con la amplitud del citado margen. La banca múltiple supera clar!
mente a la especializada como fórmula para promover la eficiencia en
la industria del crédito.
También ha sido importante el desarrollo que ha tenido el mercado
de valores en nuestro país en estos años. Por una parte, la introduc

�6

7

ción de títulos gubernamentales en el mercado de dinero, como han sido
los Certificados de Tesorería, ha contemplado en una primera etapa, la
creación de un mercado de valores gubernamentales y representado para
los ahorradores una oportunidad única para colocar fondos excedentes
por plazos cortos y con rendimientos atractivos. En tiempos no muy 1~
janos, las operaciones con Certificados de Tesorería permitirán a las
autoridades rea 1izar operaciones de mercado abierto, 1o que vendrá a
constituirse en el principal instrumento de regulación monetaria Y cr~
diticia de que dispongan las autoridades financieras del país.
En relación al desarrollo espectacular observado en el mercado de
acciones durante 1978 y los primeros cuatro meses de este año, se pu~
de explicar por las facilidades otorgadas por la Ley de Mercado de V!
lores, tanto a oferentes, demandantes e intermediarios, como por la
favorable posición de liquidez que mostraron las instituciones de crt
dito, cuyas operaciones, directa o indirectamente, contribuyeron a que
los volúmenes operados se hayan más que triplicado en menos de quince
meses. El descenso observado a partir de mayo se ha debido a factores
económicos como de otro tipo. Entre los primeros destaca el cambio en
la posición de liquidez de la banca y entre los segundos, las expect!
tivas han jugado un papel importante.

pesar de su importancia, por primera vez parecen concordar, sector p_Q_
blico y privado, en que la única forma de hacer más eficiente el apar!
to de distribución nacional y de que los productos lleguen en condici.2_
nes más ventajosas a la mesa del consumidor es con la creación de una
red nacional de mercados en origen y una a igual nivel de mercados ce!!_
trales, particularmente de productos perecederos, así como con la as~
soría, información y capacitación técnica en aspectos de comercializ!
ción y con la creación de un fondo de apoyo crediticio para aquellos
comerciantes que se asocien para el cambio y la innovación.
Con el nu~vo plan de desarrollo industrial se han dado los prim~
ros pasos para hacer coincidir las nuevas oportunidades de inversión
con los renglones prioritarios del cambio de la estructura industrial
que se enfoca hacia actividades tecnológicamente más complejas Y con
requisitos mayores en materia de inver~ones y organización. No es de
dudar que en los próximos años, las ramas líderes sean aquéllas ded!
cadas a fabricar bienes de capital, así como productos químicos, petr.2_
químicos, eléctricos y electrónicos.
En el sector agrícola tres tipos de polHica serán claves para
alcanzar niveles mayores de producción: por un lado, al fomentar la
unión entre ejidatarios y pequeños propietarios, se utilizarán en c.2_
mún los insumos mejorados y se fomentará la producción y comercializ!
ción. En segundo lugar, al actualizar disposiciones jurídicas válidas
para otras condiciones pero que hoy inhiben la eficiencia y la produf_
ción agrícola. En tercer lugar, al modificar la estructura de precios
se promoverá la especialización por regiones y tipos de agricultura, Y
se evitará la existencia de subsidios onerosos o mal orientados.

En relación al comercio exterior, se han eliminado diversas tr!
bas adminis.trativas con la nueva ley de valoración aduanera que fac1li_
tará la corriente de mercancías entre México y otros países. Con el
ingreso probable al GATT, nuestro país estará en posibilidades de co!!!_
peti r en con di ci ones más sanas con 1o que se produce en otros países
y además el consumidor mexicano podrá adquirir bienes más baratos. La
oposición de a1gunos grupos a este ingreso se debe a que han estado
acostumbrados a la protección frente a la competencia del exterior. De cualquier manera, habrá que vigilar la entrada al GATT con movimie!!_
tos en otros instrumentos de política.

Dos sectores c1aves para el de sarro 11 o futuro de 1a economía mex!
cana al menos en lo que resta del siglo serán, por un lado, el turismo,
y por el otro, los energéticos.

En el campo del comercio interior, tradicionalmente olvidado, a

El primero será clave en la creación de empleos, en la obtención

�8
1 ,.

1

de divisas , en su canalización oportuna hacia el resto de la economía,
y en el desarrollo de polos de crecimiento económico, principalmente
en los l itorales del paí s. Por otra parte, la· disponibilidad de recu.!:_
sos energéticos y la decisión de explotarlos han influido, de manera
importante, en el saneamiento de la economía. Deberá tenerse muy pr~
sente que en si mismo el petróleo no soluciona los problemas actuales
y sí puede inducir a relajar peligrosamente la disc iplina interna.
Adecuadamente aprovechado, permite ampliar los márgenes de maniobra de
las autoridades pero no debe utilizarse como sustituto de esfuerzos i!!_
ternos para remover obstáculos tanto de largo plazo como de coyuntura.
Esto último implica por un lado mantener una política realista de
precios y tarifas, que evite el dispendio interno, así como el desa1iento de otro tipo de exportaciones por la pérdida de competitividad
frente al exterior y en segundo lugar, impedir que los mayores ingr~
sos de PEMEX se reflejen meramente en un mayor gasto corriente de dj_
cha empresa.
Obviamente que el panorama anterior no estaría completo si nos~
ñalase algunos sectores que no han avanzado al ritmo deseado y en do!!_
. de es necesario un mayor esfuerzo. Por un 1ado, 1a red de transporte,
particularmente de los ferrocarriles y puertos, ha presentado en los
últimos años problemas tales que han obstruido el avance de otros sef
tores. También la creación de empleos no ha ido pari-passu con el
avance económico y asimismo el subempleo sigue siendo una lacra social.
Todavía persisten presiones inflacionarias que nos acercarán a tasas
próximas al 18%anual.
Sin embargo, en mi opinión muy particular, que quizá sea compa.!:_
tida por algunas personas que nos acompañan, son más los factores que
permiten ver con optimismo el futuro que aquéllos que lo empañan.
Quisiera final mente aprovechar estos instantes para recordarles

9

tanto a aquéllos que continuarán sus estudios, sea en programas de
posgrado en el país o en el extranjero, o a los que vayan a trabajar
a entidades públicas o privadas, o en la docencia o investigación,
que ti enen enfrente un gran compromiso tanto con su familia como con
la institución donde han cursado sus estudios, como con la sociedad.
Se iniciarán pronto en el trabajo profesional, en la lucha ardua
Y difícil para prosperar. Recuerden muy bien a sus compañeros y maes
tros Y junto con ellos avancen en alcanzar sus metas.
Finalmente, al darles la bienvenida al comienzo del ejercicio de
su práctica profesional, quisiera utilizar unas expresiones del· Lic.
Leopoldo Solís Y advertirles que descargar con responsabilidad el com
promiso que adquieren ante la sociedad deberá conducirlos a una dobl ;
actitud, no por difícil menos atrayente: de iconoclastas para derivar
prejuicios caducos que entorpecen e1 progreso común y de construct.Q_
res ·, empeñados en forjar una estructura co1ecti va más sólida, d1:1rade
ra y justa.

�11

LA SITUACION DE LOS PROGRAMAS PROFESIONALES DE ECONOMIA
EN LAS UNIVERSIDADES MEXICANAS*

fUc.haJui A. La&amp;vtge,
T. Noel 06bo/[_n**

I.

INTRODUCCION

"México importa; México no importa; México importa a veces".
En sí misma, esta paráfrasis del famoso dicho sobre el papel del
dinero quizá no modifique los puntos de vista de ninguno de los econ.Q_
mistas norteamericanos o canadienses acerca de la importancia de nue~
tro vecino del Sur. Sin embargo, es un llamado a una nueva atención
y reevaluación de los economistas de habla inglesa, quienes se han d!
sentendido tal vez de los latinos, sin reflexionar mucho al respecto,
durante el decenio de los afios setenta. En nuestra opinión, este es
un error grave.
Una razón es simplemente el crecimiento de México. No nos prop.Q_
nemos examinar las circunstancias del desarrollo mexicano, pero menci.Q.
naremos que ·1as estadísticas han cambiado con tanta rapidez que el pr!
juicio anterior de quienes no observan esta República es una guía tan
inadecuada como lo ha sido para quienes no observan lo que ocurre en
el sur de los Estados Unidos. Con cerca de sesenta millones de habj_
tantes a mediados de los afios setenta, México tendrá dentro de poco un
tercio de la población de los Estados Unidos y tres veces la población
* Tomo.do de 1ni~-Amw can A661UJL6, V~ ano de. 1977.
** El P/[_o6U M La&amp;vtge ¿,e e.ncuentM en el Vepau;amento de. Ec.onomú:l de
la Un.ive.M-i.do.d de Nu.e.va Q![_l eal'lf...
El P/[_o6U M 01.&gt;bMn &amp;e enc.ue.niM
en .e.a Un.iv e.M-i.do.d Nac..lona,i Au.t6noma de MWc.o.

de Canadá. Aunque todavía distan mucho de ser ricos por comparación
con sus vecinos anglosajones del norte, los mexicanos han mantenido
una tasa de crecimiento compuesto a largo plazo (desde la Segunda Gu!
rra Mundial) cercana al siete porciento anual de su producto interno
bruto real; cerca de tres de esos puntos han aumentado el producto
per cápita a pesar de una expansión demográfica próxima al límite eco'!§_
gico. El total del producto real del país se duplicó aproximadamente
de 1945 a 1955, de nuevo se duplicó de 1955 a 1965, y volvió a duplj_
carse de 1965 a 1975. Estas cifras se ven apoyadas por las observaci.Q_
nes del turista más despreocupado, porque las sefiales físicas del des!
rrollo se han difundido con rapidez y amplitud en las áreas urbanas y
en las rurales por igual. Perceptiblemente hay más instalaciones de
agua potable, mejor alimentaci6n, mejor vestido, más pavimentos, más
vehf culos, menos enfermedades, instalaciones hospitalarias nuevas y
ampliadas, más escuelas, y habitan tes más ro bus tos.
Una segunda razón se encuentra en la extensa latinización de los
Estados Unidos, ocurrida después de la Segunda Guerra Mundial. La i.!!_
migración mexicana ya no se limita al "chico" semianalfabeto, a menudo
ilegal, que sirve gasolina en algún lugar de los estados fronterizos.
Una mano de obra mexicana experimentada, calificad~, está llegando en
gran volumen a los centros industriales y comerciales de todo el Norte
de los Estados Unidos. Después de la Embajada norteamericana en Lo.!!_
dres, el Consulado General de los Estados Unidos en Monterrey se había
convertido, para mediados de los afios·setenta, en la oficina que expj_
de más visas de imigración permanente en todo el Servicio Exterior de
los Estados Unidos. Si a los mexicano-norteamericanos se suman las
comunidades cubanas y centroamericanas de Luisiana y Florida, y las
comunidades puertorriquefias de la costa nororiental, se verá que los
Estados Unidos tienen ahora, después de la propia República Mexicana,
la mayor población de hispanoparlantes de todo el mundo.
Estos hechos presagian mayores intercambios, y la necesidad de

�12

13

mayor información, entre las un ivers ida des norteamericanas, y las
latinoamericanas. Esperamos aportar aquí por lo menos una parte de
esa información.

I I.

EL SISTEMA

Empezaremos por una visión panorámica del sistema educativo mexi
cano, que tiene caractertsticas especiales derivadas de las escaseces
internas. En general, el sistema contempla sólo once años de estudio
antes de que un estudiante pueda iniciar su educación superior, mie_l!
tras que en la América de habla inglesa se requieren doce o trece
años. La diferencia puede originarse en la costumbre, pero cuando la
buena instrucción primaria y secundaria es un bien de capital humano
es&lt;;aso hay una presión considerable para hacer que los estudiantes
competentes penetren a un ambiente universitario a la edad más tern
prana compatible con la madurez.
Los once años iniciales se dividen así: seis en primaria, tres
en secundaria, y dos en preparatoria. Dependiendo de los recursos
financieros individuales, puede escogerse entre una gran diversidad
de escuelas privadas y el sistema escolar público gratuito. Parece
convenirse en que las instituciones privadas ofrecen todavía, en gen!
ral, una instrucción mejor (por un precio a menudo considerable, aun
comparado con el de las universidades norteamericanas y canadienses)
a un conjunto de estudiantes más selecto. Pero el Gobierno realiza
grandes esfuerzos para extender a 1as mas~ una buena educación gen!
ral básica a través del sistema público. Tratando de mejorar la cal!
dad de la instrucción pública, algunos estados de México han pedido a
sus universidades que establezcan y operen sus propi as instituciones
a niv.el de preparatoria. En Nuevo León, por ej emplo, estas escuelas

funcionan como parte integral de la universidad estatal, que en 1974
tenía cerca de 20,000 estudiantes de nivel medi o en diez escuelas pr~
paratorias de diversos lugares del Monterrey met ro politano.
Las oportunidades escolares disminuyen a medida que nos alej amos
de las áreas metropolitanas, y los pueblos más pequeños serán afort~
nados si tienen una preparatoria, o aun una secundaria, a pesar de
los grandes esfuerzos que ahora se hacen por constr uirlas y equiparlas.
Los maestros se resisten a menudo a dejar l a ci udad, y las objeciones
a 1 trabajo en pueblos pequeños o zonas r ura 1es p1antean cada año un
problema a los administradores de la educaci ón. En las áreas agríc2_
1as -en una forma que recuerda a 1as zonas r ura1es de 1os Estados
Unidos hace algunos decenios-, es muy común que se envíe a los hijos
a vivir con parientes o amigos de la ciudad durante todo el año acad~
mico.
En efecto, la búsqueda de oportuni dades educati vas se ha esta
blecido como una de las fuerzas principales de la migración interna
del campo hacia las grandes metrópolis mexicanas.
Los estudiantes que inician su educac ión superi or des pués del pr.Q_
grama básico de once años tienen generalmente dieci sei s o diec isiete
años de edad. En las instituciones públicas , los estudiantes in ician
de ordinario directamente el estudio de una "carrera ". Est a puede ser
alguna forma de escuela comerci al, escuela agrícol a, escuela nonnal
para maestros, o una carrera en una de las f acultades de la universj_
dad (l eyes, medicina, odontología, economí a, administración de empr~
sas , sicología, f i losofía y letras, etc. ). En la mayoría de las Unj_
vers idades, la carrera dura cinco años (diez semestres ) e incluye
cerca de cincuenta cursos semestrales t radicionales de tres horas por
semana.
Cuando se ha concluido el total de estos cursos, la facultad co!}_
cede generalmente a sus estudiantes una carta de pasante formal o i!l
formal, que equival e aproximadamente al grado de bachillerato uni ve.!:_
sitario de los Estados Unidos.
El grado más al to de la licenciatura

�14

15

requiere un trabajo adicional, tradicionalmente una tesis individual,
pero también un trabajo de investigación o cursos adicionales con ex!_
menes especiales de grandes campos. El equivalente norteamericano más
cercano sería e1 programa de bachi 11 erato con honores.
En las universidades públicas, la carrera suele ser específica;
no se cree que una amplia exposición general a varias disciplinas te!!_
ga un gran rendimiento directo. Lo importante es el dominio de una
habilidad bien definida, y esa habilidad se escoge cuando se selecci.Q_
na una facultad. Con muy raras excepciones, los estudiantes de una
facultad de una universidad pública (como la de economía) realizarán
todo su trabajo dentro de esa facultad. Esto incluye todo el adiestramiento colateral (como el de historia, sociología, matemáticas, o
inglés como idioma extranjero) que esa facultad considera necesario u
ofrece a título opta ti va. Un estudiante no escogerá cursos en otra
facultad (como la de administración de empresas), por mucho que ser~
lacionen, a menos que decida cambiar de carrera.
Se sigue de aquí que cada una de las facultades de las universj_
dades públicas es muy independiente, casi una universidad en miniat.!!_
ra. Cada facultad lleva sus propios registros, confiere sus propios
grados en ceremonias especiales, y expide sus propios certificados.
El conjunto de la universidad es sólo una laxa confederación de estas
facultades .individuales, unidas sobre todo por el presupuesto centr!_
lizado. En realidad, no se acepta en todas partes la idea de un campo
central (ciudad universitaria), debido parcialmente a la amenaza que
ello implica para su autonomía académica.

III RESUMEN DEL PROGRAMA
La encuesta más importante en lengua inglesa sobre La Enseñanza
de la Economía en México es el folleto elaborado en 1965 por Blanca

H., de Petriccioli y Clark W. Reynolds, publicado en 1967, en inglés,
por Education and World Affairs de Nueva York. Ese estudio se basó
en la experiencia personal general y las observaciones real izadas en
los centros principales (sobre todo en México, Guadalajara y Mont~
rrey), así como en las respuestas dadas a un cuestionario en otros
lugares. La información básica de este folleto sigue siendo buena,
de modo que quienes tengan relaciones con instituciones mexicanas y
sus graduados debieran contar con un ejemplar de este trabajo.

En este ensayo no tratamos de poner al día en forma sistemática
la encuesta curricular hecha en todo el país por Petricciol i y Re1_
nolds, ya que nuestras propias experiencias son más limitadas (al tr!_
bajo directo en México y Monterrey) y cualitativas. Sin embargo, PU!
den advertirse algunos cambios marcados, ocurridos en los últimos
años. Petriccioli y Reynolds informan de once instituciones que en
1965 tenían programas de licenciatura en economía, cuya iniciación
data de los años que en seguida se mencionan: Escuela Nacional de
Agricultura de Chapingo, 1924; Universidad Nacional Autónoma de Méxi
ca (U.N.A.M.), 1929; Instituto Politécnico Nacional (I.P.N.), 1936;
Universidad de Guadalajara (U de G), 1936; Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey (I.T.E.S.M.), 1954; Universidad Aut.Q_
nana de Si na loa (U.A.S.), 1954; Universidad Autóncxna de Nuevo León
(U.A.N.L.), 1958; Universidad Autónoma de San Luis Potosí (U.A.S.L.P.),
1960; Universidad Autónoma de Guadalajara (U.A.G.), 1964; Universidad
Autónoma de Puebla (U.A.P.), 1965. También anotan el incipiente trab~
jo de graduados, iniciado en 1964 con programas de maestría en la
Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo y El Colegio de México.
Para 1974 había aumentado a más del doble el número de programas
de licenciatura en economía a nivel no graduado, y estaban funcionando
Programas nuevos en la Universidad de las Pméricas (esta institución,
localizada ahora en un campo nuevo cerca de Puebla, da alguna instruf
ción en inglés y puede ser conocida en los Estados Unidos por su antj_

�16
17

guo nombre: Mexico City College), la Universidad Anáhuac, la Universj_
dad de Baja California, la Universidad Autónoma Metropolitana (U.A.M.i
la Universidad de Nayarit , la Universidad Veracruzana, la Universidad
Autónoma de Yucatán (U.A. Y.), la Universidad Autónoma de Zacatecas
(U.A.Z.), la Universidad Autónoma de Coahuila (U.A.e.), 1973; la Unj_
versidad de Monterrey (UDEM), 1973; y la Universidad Metropolitana
Autónoma de México (U.M.A.M.), 1974. A nivel de posgrado se crearon
durante el mismo período otros seis programas de maestría: la Uni
versidad de las Américas; el Centro de Investigación y Docencia Econ~
mica (C.I.D.E.); la U.A.N.L., 1974; y la U.N.A.M., 1974. Es digno de
mención el hecho de que el primer programa doctoral en economía se
autorizó e inició sus operaciones en el I.P.N., en 1975. Quizá no sea
sorprendente el hecho de que la U.N.A.M., se haya apresurado a crear,
en 1976, su propio programa doctoral.

IV.

ALGUNOS DETALLES

Haremos ahora un comentario más detallado acerca delos programas
específicos de los que poseemos infonnación actualizada. La U.N.A.M.,
y el I.P.N. son las fuentes mayores de los graduados en economía. En
conjunto, sus estudiantes constituyen cerca de la mitad del total de
graduados en economía del país.
La UNAM. La mayor universidad de México es la UNAM, y sus est~
diantes de economía son los más numerosos de todos. Esta es la unj_
versidad familiar a todos los turistas, con un campo idílico de edj_
ficios amurallados que emergen acinirabl-emente entre la vegetación P!
renne del Pedregal, al sur de la Ciudad de México. La UNAM disputa a
la Universidad de San Marcos de Lima el título de la más antigua unj_
versidad del Nuevo Mundo.
Por su herencia y su reputación, muchos
consideran todavía a la UNAM como la universidad más distinguida del
país.

La posición de 1a UNAM es especia 1 en una forma que 1a mayoría de
los norteamericanos encuentra difícil de entender. No hay una unive.!:.
sidad Nacional de Canadá ni una Universidad Nacional de los Estados
Unidos. Imaginemos que ha habido, hay, y pued : haber sólo un "Harvard",
con la exclusión virtual de todas las demás instituciones. "La" uni
versidad es la única universidad "nacional", por oposición a las otras
universidades "regionales" o "provinciales" que, por implicación del
título, deben ser necesariamente menores independientemente de su nivel
real. Todos convienen en que los estudiantes deben ir a la UNAM, pues
la percepción no admite bienes alternativos.
Pero "la" universidad no puede restringir la acinisión a la mane
ra de "Harvard". Tiene una misión social de elevar a la sociedad y
debe tratar de satisfacer esta demanda. Así como las colonias se con
vierten en naciones independientes y las naciones pasan a la madurez,
este "Harvard" se convierte en un gigante qua se estira y cada vez r~
sulta menos manejable. Nadie sabe cuántos escudiantes tiene realmente
la UNAM, a tiempo completo, a tiempo parcial, políticamente activos,
inactivos o semiactivos. En 1976, algunas conjeturas conservadoras es
timaban en cerca de 150,000 el número de estudiantes de la UNAM
a nivel de facultad (excluidas las preparatorias), una cifra que
tendía claramente hacia 200,000 para fi nes de los años setenta; en
este total había unos 12,000 estudiantes de administración de em
presas y unos 4,900 estudiantes de economía.
El costo por estudiante de economía en la UNAM, incluidos los pr.2_
gramas de graduados,no ha sido muy grande, ni siquiera de acuerdo con
los patrones mexicanos.
En 1971 ascendió en promedio a cerca de
$3,500; en 1974 aumentó a cerca de $6,500; y en 1976 pasó a cerca de
$9,800.

Todavía a princ1p1 os de l os años cincuenta, los estudiantes de
economía de la UNAM debían tomar tres años completos de teoría econi
mica marxi sta, con escaso o ningún con:ar. t o con el pensamiento ne.2_

�18

clásico o keynesiano. En 1976, los estudiantes siguen una secuencia
más larga aún, de siete semestres, prudentemente llamada ahora "econ_Q_
mía política", que se centra en la teoría del valor trabajo, en el m!
terialismo dialéctico e histórico, la teoría del valor excedente, el
imperialismo, y la economía del socialismo. También se enseñan la
microeconomía y la macroeconomía de Occidente, pero el currículum CO!!_
serva un sello sociopolítico. A resultas de algunas críticas recie!!_
tes, el programa de 1icenciatura de la UNAM incluye ahora algunos m!
teriales matemáticos y estadísticos, cuya descripción formal va desde
el álgebra y la estadística descriptiva hasta las ecuaciones difere!!_
ciales y los métodos de inferencia. Pero el área cuantitativa sigue
siendo reducida. Aparecen pocos cursos optativos en los campos ava!!_
zados (economía matemática y econometría), o en áreas especiales como
las de economía urbana y regional, recursos naturales, o economía am
biental.
A nivel de maestría, continúa la inclinación sociopolítica de la
UNAM con una gran dosis adicional de historia económica de América La
tina que incluye tres cursos obligatorios en el programa de cuatro se
mestres. Los ingenieros y otros estudiantes que no hayan tenido un
contacto suficiente con el análisis marxista deben eliminar sus defi
ciencias en esta área. Durante los dos últimos semestres, el candid!
to debe preparar una tesis de maestría concentrada en los problemas
económicos nacionales. El programa doctoral autorizado en 1976 se e!!_
cuentra aún en sus primeras etapas formativas. Se nos ha indicado V!
gamente que tal programa se centra en proyectos de investigación con
participación en la investigación que se encuentra en proceso en la
división de graduados.
El IPN. El Instituto Politécnico Nacional, situado en el sector
noroeste central de la Ciudad de México, tiene el mayor número de e1
tudiantes en total, y de estudiantes de economía en particular, de.?.
pués de la UNAM. En 1976, el "Poli" tenía cerca de 100,000 alumnos de

19

nivel universitario, sobre todo en programas de ingeniería, científicos
Y técnicos, con cerca de 2,500 estudiantes de economía. El IPN esta
bleció inicialmente su carrera de economía como parte de una facultad
general de administración y ciencias sociales, y la Escuela Superior
de Economía obtuvo su independencia en 1952.
Dado el carácter del IPN, la economía se orienta un poco más ha
cia las áreas técnicas y prácticas, por oposición a la filosofía poli
tica. En realidad, la enseñanza del análisis económico durante lo;
tres primeros años tiene matices políticos, de acuerdo con las tenden
cias generales de la mayoría de las universidades públicas mexicana;
inspiradas en la UNAM. Sin embargo, el Poli logra separarse de la
Universidad Nacional en la promoción de un enfoque más técnico al aná
lisis económico. Marx como tal se estudia en un curso del sexto s;
mestre. El resto del programa es más tradicional: microeconomía ;
macroeconomía a nivel intermedio y avanzado, moneda, comercio interna
cional, transportación, desarrollo, y fuertes dosis colaterales de
contabilidad, matemáticas y estadística.
El currículum de la maestría del IPN encaja también en un marco
técnico. Su campo es específico, con un enfoque que combina el adíes
tramiento en economía y en administración de empresas. Se ofrecen
grados en economía industrial, comercio internacional, y desarrollo
económico. · El programa doctoral, iniciado en 1975 y todavía en sus
Primeras etapas de desarrollo, con~inúa el mismo enfoque práctico,
apoyándose en los cursos ofrecidos al nivel de maestría. Este enfoque
se refuerza por el sentimiento prevaleciente en el IPN de que sus gra
duados no tendrían (y no han tenido) suficientes oportunidades de e;
Pl eo con un énfasis "de economía política", y está de acuerdo con l;
orientación tradicional del IPN hacia los campos de ingeniería y té~
nicos.
El ITAM. El programa de economía más notable en una institución
Privada de la Ciudad de México es el ITAM (Instituto Tecnológico

�20

Autónomo de México), una universidad totalmente privada que cuenta con
cerca de 1,500 estudiantes y ofrece ahora las carreras de administr!
ción de empresas, contabilidad, ciencias sociales, matemáticas aplic!
das, y economía. El ITAM se fundó en 1946 específicamente como una
escuela de economía, y ese mismo año se inició su programa de econ~
mía. Cercd de la tercera parte (500) de los estudiantes del ITAM se
encuentran en el Departamento de Economía, cuyo programa es mucho ~
nor que los de la UNAM o el IPN, pero más semejante en tamaño y cap!
cidad de maniobra a los programas de las otras facultades importantes
del país. El gasto del ITAM por estudiante de economía aumentó de
aproximadamente $6,000 en 1971 a más de $20,600 en 1976.
El Departamento de Economía del ITAM tiene un currículum mucho
más semejante al de una universidad norteamericana. Utiliza un sist!
ma comparable al de un colegio de artes liberales, donde todos los
estudiantes (incluidos los de economía) empiezan sus carreras en CU!
sos de distribución durante sus primeros dos años. Estos cursos de
distribución no tienen el alcance del programa habitual de artes lib!
rales, pero incluyen la sociología bás ica, historia, metodología cie!
tífica, derecho, y contabilidad. Además, los estudiantes de economía
toman cursos de matemáticas que van desde el álgebra hasta las ecuaci~
nes diferenciales y más allá, y cursos de estadística que van desde lo
descriptivo hasta las técnicas de regresión no 1ineal. Los temas oblj_
gatorios abarcan el campo habitual de la economía, y un buen número de
cursos (seis) optativos, tomados en otros departamentos, complementan
los cursos de distribución tomados previamente.
El ITESM. Un enfoque similar hacia la preparación de los econ~
mistas prevalece en el norte de México, en la institución privada 11!
mada Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, a!!).
pliamente conocida entre los profe~onales norteamericanos como el In!
tituto de Tecnología de Monterrey. El "Tec" tiene cerca de 10,000 e!
tudiantes de nivel universitario; en el departamento de administración

21

de empresas hay unos 2,000 estudiantes, incluidos cerca de 500 estu
diantes de economía. A principios de los años cuarenta se fundó el
Tec como una escuela de ingeniería, por regiomontanos graduados en el
Instituto Tecnológico de Massachusetts que estaban Hgados a las indus
trias del hierro y el acero de Monterrey.
Desde la Segunda Guerra Mundia 1, e1 Tec ha expandí do su base de
ingeniería para incluir ciertas disciplinas liberales, por lo cual
se añadió a su nombre 1a frase "y de Estudios Superiores". El ITESM
ha cuidado el mantenimiento de sus niveles científicos, y sus gradu!
dos son los únicos de México que son enviados regularmente, a través
de canales establecidos desde hace largo tiempo, a real izar estudios
de posgrado en instituciones norteamericanas de primer rango.
Los primeros dos años de la carrera de economía del ITESM son
iguales para todos los estudiantes del departamento de actninistración
de empresas, y el patrón de distribución es similar al observado en
el ITAM. Se incluyen un estudio amplio de la historia de la civilj_
zación, matemáticas hasta las ecuaciones diferenciales, sociología,
sicología, derecho civil, derecho mercantil, contabilidad general y
de costos, estadísticas hasta la regresión múltiple, el método cie_ll
tífico, y los principios de economía habituales en el mundo occide_ll
tal. Los estudios de especialización avanzada agregan dos semestres
de análisis microeconómico y macroeconómico, dos semestres de historia
del pensamiento económico y de moneda, y algunos estudios de comercio
internacional, desarrollo, sistemas comparados, y política pública.
El trabajo a nivel de graduados se hace en administración de empr~
sas, no específicamente en economía.
En la dicotomía económica "excluyente" que parecen subrayar los
mexicanos, los economistas del ITESM constituyen la antítesis minorj_
taria de los de la UNAM. Totalmente Occidental, la escuela del ITESM
tiende a ser un defensor a ultranza del "lai ssez-faire, laissez-passer",
excepto por la posibl e acción gubernamental para estimular mayores

�22
23
oportunidades de desarrollo para e 1 sector privado mexicano. Por es
ta razón, hay ciertas críticas en e1 sentido de que e1 ITESM sufre
también cierta falta de libertad académica en la enseñanza Y la i!!_
vestigación científica (por razones exactamente opuestas a las aplj_
cables a la UNAM). Los críticos más acérrimos han llamado "fasci~
tas" a los graduados del ITESM, y no hay duda de que el partido may.Q_
ritario del gobierno prefiere verlos empleados en la industria priv!_
da y no en posiciones gubernamentales relacionadas con la elaboración
de la política económica. Pero "fascistas" o no, son personas bien
preparadas en un país donde no abundan tales personas.
La UANL. La última de las facultades de economía que examinar!
mos en detalle es en muchos sentidos la más extraordinaria. Segur!_
mente no tiene el menos importante de los programas, Y uno de los ª!!
tores (LaBarge) confiesa tener gran afecto y respeto por esta instj_
tución, tras haber trabajado en ella. Si el ITESM se considera un
"MIT" mexicano, la Facultad de Economía de la UANL ha tratado de ser
un "Míchigan" 0 un "Berkeley". La UANL está decidida a demostrar que
la educación pública puede alcanzar niveles generales de excelencia
con estudiantes provenientes de la masa de la población. La misión
de la UANL es "Alentar la Flama de la Verdad", y sus miembros se e!!_
tregan a esta misión con gran dedicación y genuino fervor. La UANL
tiene cerca de 15,000 estudiantes de nivel universitario, Y unos 300
en su Facu.ltad de Economía. El gasto por estudiante de economía
(más de $6,000 en 1972 y más de $8,000 en 1974) ocupa el primer lugar
en toda la UANL, al lado de la Facultad de Medicina.
La UANL es la única universidad de México, quizá la única de~
rica Latina, donde todos 1os a1umnos de economía deben aprobar CU!
tro semestres de inglés como lengua extranjera. Esto se hace para
permitir que los estudiantes puedan leer textos y publicaciones esp~
cializadas de economía en inglés. Durante los últimos tres años de su
carrera, los estudiantes de esta escuela pueden esperar no sólo lect~

ras colaterales sino a menudo los textos mismos en inglés, a pesar de
que el español sigue siendo el idioma de trabajo en la instrucción y
los exámenes.
El resto del programa de distribución durante los dos primeros
años es igualmente ambicioso. Aparte de un curso tradicional de pri!!_
cipios de economía al estilo Occidental, incluye cuatro semestres de
matemáticas hasta las ecuaciones diferenciales (impartidas por comp!
tentes ingenieros), dos semestres de estadística, contabilidad, e his
toria de las economías industriales, cuatro semestres de un curso gen!
ral de civilización contemporánea, y un curso de geografía económica
y metodología científica. En los tres años finales hay otros cuatro
semestres de teoría pura (microeconomía y macroeconomía), muestreo y
econometría, y dos semestres de moneda, comercio internacional, des!_
rrollo, finanzas públicas, e historia del pensamiento económico. Hay
muchos cursos optativos para una concentración específica en economía
de la empresa, economía del sector público, métodos cuantitativos
avanzados, y tópicos especiales tales como deroografía, economía agr.!.
cola, y transportación.
El programa de graduados en economía de la UANL termina con un
diploma de especia 1i zaci ón (concedido por un máximo de cuatro cursos
de especialización a nivel de graduados) o un grado de máster. Los
cursos obligatorios para la maestría incluyen dos semestres de teoría
avanzada y un semestre de estadístic~, matemáticas avanzadas, y mét.Q_
do científico . Los cursos optativos de especialización adicional (se
requieren cuatro como mínimo) incluyen las áreas de economía pública,
economía de la empresa, econometría, o economía urbana-regional.

V.

LAS CALIFICACIONES

El sistema de calificación de las universidades públicas mexic~
nas es dicotómico. En la parte inferior de la esca la académica se h~

�25

24

cen
que
les
res

todos los esfuerzos posibles para combatir la deserción y lograr
los estudiantes alcancen ciertos niveles mínimos, sin rebajar t!_
niveles. En la parte superior de la escala académica, las mej.Q_
institucrones racionan en fonna estricta la calidad.

En general, los , estudiantes mexicanos no reprueban, simplemente
se demoran. La reprobación de un estudiante puede ser el enfoque P.Q.
pul ar en los Estados Unidos o Canadá, para tratar de imponer la "exc!
lencia académica", pero la cultura latina condena esa práctica por lo
menos por dos razones.
Una es la idea de que el procedimiento de la reprobación es un
medio rudo y poco educado para alcanzar resultados que igualmente PU!
den obtenerse mediante procedimientos más refinados. La práctica nor
teameri cana puede producir bruscamente académicos, pero no produce
cortesía. En segundo lugar está la idea de que el procedimiento de
reprobación es ineficiente. Tal procedimiento traza una línea divis.Q_
ria demasiado radical en fonna arbitraria y en un lugar arbitrario,
sin considerar una zona más razonable de duda donde el capital humano
puede ser auxiliado y mejorado. Si nuestro capital humano es escaso,
no hay que desperdiciarlo en prácticas arbitrarias, y el sistema acad!
mico bien entendido debiera salvar y avanzar todo lo que se pueda sa!
var y avanzar. Los profesores norteamericanos que están dispuestos a
conceder retiros muy liberales sin carácter de castigo tienen una men
talidad similar.
Por ejemp 1o, en una esca la numérica de O a 100, se requiere un
mínimo de 70 para aprobar sin necesidad de nuevos exámenes en la UANL.
Los estudiantes que obtengan menos de 50 "re.prueban", en el sentido de
que deben repetir el curso, pero tales calificaciones son raras. Un
resultado común es e ·1 de 1 estudiante que obtiene entre 50 y 70, qui en
por lo tanto no aprueba el curso en cuestión hasta que no llegue al
ni ve 1 de 70 en exámenes posteriores 11 amados "oportunidades".

Un estudiante que no apruebe en cuarta oportunidad no podrá rea
lizar otros estudios en su facultad hasta que no se concentre lo sufj_
ciente en el curso reprobado para alcanzar el nivel de pase. Antes de
1974, el Reglamento de la UANL concedía sólo seis oportunidades _como
un derecho del estudiante sin necesidad de petición o investigación
especial, pero esta disposición se ha modificado para permitir oport!!._
nidades ilimitadas a elección del estudiante.
Esta práctica puede parecer demasiado tolerante en la visión nor
teamericana, pero esta concepción será errónea. La segunda oportunidad
puede ofrecerse dos semanas después del primer examen final de un cur_
so, pero después sólo habrá una oportunidad por semestre. Los costos
alternativos de la permanencia en la escuela "en el limbo" son elev!_
dos, y la espera parece interminable para el estudiante que se encueD_
tra en tal situación. El filtro no es débil sin duda. Cerca de 200
candidatos a economistas ingresan cada año a la UANL; unos 20 salen C!_
da. año como pasantes al final del programa de cinco años. Sólo cerca
de la mitad de estos últimos completan después la tesis, el ensáyo de
investigación, o los cursos adicionales más los exámenes comprensivos
de campos especiales requeridos para el grado de licenciado.
El uso del sistema de oportunidades de nuevos exámenes es una
práctica común en las universidades públicas del país. ·Aunque parece
ser un instrumento eficaz para ahorrar el escaso capital humano, la
práctica crea algunos problemas de evaluación de las calificaciones.
Qué es mejor, un 70 en la primera oportunidad, o una calificación
inicial de reprobado seguida por un 82 o un 90 en la segunda o subs~
cuentes oportunidades? Por una parte, puede sostenerse que e1 est!!._
diante no debió revisar el curso; por la otra, puede sostenerse que
terminó claramente con un dominio mejor del área precisamente porque
hubo de revisarla.
En efecto, el sistema de varias oportunidades de examen puede
impedir que 1as facultades mexicanas hagan un ordenamiento académico

�27

26
artificialmente "correcto" de sus graduados. Los promedios altos de
calificaciones pueden ser contrarrestados, en una medida desconocida,
por el hecho de que se hayan repetido algunos cursos, y viceversa.
Al hacer tales comparaciones, los juicios sobre diversos estudiantes
dependerán en gran medida de las preferencias subjetivas de los evalua
dores. Esta cuestión sigue constituyendo un tema de debate continu~
dentro de las propias facultades mexicanas. Los autores sólo pueden
ofrecer una orientación esquemática derivada de su propia experiencia
dentro de sus respectivas facultades.
Primero, los funcionarios de las escuelas de graduados de los
Estados Unidos y Canadá deben asegurarse de obtener toda la infonna
ción. Eso significa la obtención del registro completo, que incluy;
todas las calificaciones de todas las oportunidades aprovechadas, no
sólo la calificación final registrada para el curso. La práctica g~
neral de los departamentos escolares mexicanos consiste en enviar este
último registro, no el primero. Segundo, algunos estudiantes excele!!_
tes pasan a veces a segunda o aun tercer oportunidad, por diversas r~
zones no necesariamente conectadas con su capacidad. Pero ésto ya r~
sulta difícil de creer en la cuarta y posteriores oportunidades, y la
aparición de tal es oportunidades debe causar quizá una preocupación
cada vez mayor en el campo de que se trate. Por último, una alta i!!_
cidencia de segundas y posteriores oportunidades dentro de un programa
total puede· indicar un problema permanente. Algunos estudiantes bu~
nos pueden tener cinco o seis exámenes de revisión en el programa t2_
tal de cinco años de la carrera de cincuenta y tantos cursos, pero si
el número de tales exámenes es mucho mayor que el diez porciento del
programa total, habrá razón para preocuparse.
Esta discusión plantea también la cuestión colateral de la eva
luación de las calificaciones numéricas obtenidas en el intervalo de
aprobación de 70 a 100. Aquí, los norteamericanos y canadienses dt
berán resistir toda tentación de suponer o aplicar cualquiera de sus

propios sistemas mecanicistas para la conversión a calificaciones con
letras o promedios de puntos. La información colateral de las reco
mendaci ones personal es y 1as pruebas tal es como el Graduate Record
Examination es mucho más valiosa.
Las calificaciones ni siquiera son indicadores comparables dentro
del país. Algunas universidades (por cortesía no mencionaremos nues
tros prejuicios) son muy tolerantes, de modo que los promedios de e;
tudiantes muy comunes pueden andar muy por arriba del 80, o aun po;
encima del 90, sin que ello sea garantía de distinción. En el otro
extremo de la escala, hay facultades duras como clavos, que dejan poco
margen entre un 70 como "apenas aprobado" y un 80 como "distinguido".
La UANL debe destacarse como una institución de la última catego
da. En el año académico de 1973-1974, el mejor estudiante del últim~
año terminó con un promedio general de 84, y sólo otros dos graduados
obtuvieron más de 80. Muchos de los miembros de la facultad creen
sinceramente que sól9 un profesor sabría de su campo lo suficiente P-ª.
ra merecer una calificación de noventa y tantos, y que una calificación de ochenta y tantos para un estudiante es, por comparación, una
hazaña rara y distinguida, comparable en todos sentidos a las mejores
calificaciones norteamericanas o canadienses de "A" en el período ª!!.
terior a la inflación de las calificaciones. Sin embargo, resulta un
poco difícil convencer a los colegas de las escuelas de graduados de
Estados Unidos o Canadá de que -para_la UANL- "O" no existe probabl~
mente en las primeras oportunidades, 70 a 74 es probablemente una bu~
na "C", 75 a 79 es probablemente una "B", y 80 (sin duda ·85) o más es
una "A".
También ha resultado difícil convencer al CONACYT (el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología), el equivalente mexicano de la Fun
dación Nacional de la Ciencia de los Estados Unidos . Los estudiantes
de economía de la UANL se quejan a menudo de que la práctica de cal i
ficaciones bajas de su facultad los coloca en desventaja en la comp~

�28

29

tencia nacional por las becas y préstamos para estudios de posgrado.
Aun las recomendaciones pueden estar racionadas. No es raro que una
facultad, i ndi vi dua lmente o como un grupo informal de consenso, decida
no recomendar a más de dos o posiblemente tres de sus mejores gradu!
dos, independientemente de la calidad de los demás miembros de un gr~
podado. El racionamiento trata de asegurar y conservar la credibili
dad futura de las recomendaciones de la escuela. La producción en
masa de talento de nivel de posgrado se contempla con gran recelo, y
la idea de que la mitad o más de un grupo de egresados pueda continuar
estudios a nivel de graduados se rechaza sin ambages. Por otra parte,
1a UANL, por ejemplo, puede presumir de que ninguno de sus graduados
ha sido expulsado jamás de un programa de posgrado en el extranjero,
ya sea por deficiencias de su preparación o por deficiencias en el
uso de un idioma de trabajo distinto del español. Entre tales progr!
mas hay algunos excelentes de los Estados Unidos, Canadá, Gran Breta
ña y Francia.

VI.

EVALUACIONES DE LOS PROGRAMAS

Aunque el enjuiciamiento es parcialmente subjetivo (como ocurre
también en las supuestas evaluaciones de los programas de economía de
Estados Unidos y Canadá), se acepta generalmente que los programas m~
xicanos varían mucho en cuanto a su calidad y que la edad no es una
prueba del vino. He aquí algunas de las consideraciones (en una lista
que no es exhaustiva):
La Atmósfera. Para principiar, a menudo escuchamos la general_!_
zación de que las universidades privadas hacen un trabajo mejor que
las instituciones públicas. Aparte de ciertos prejuicios heredados,
la justificación tiende a ser en parte que las instituciones privadas
gastan más por estudiante, tienen mejores profesores, mejores inst!

laciones físicas, y mejor disciplina estudiantil. Se dice también que
los estudiantes de las escuelas privadas provienen de la clase alta,
donde el ingreso y la riqueza han establecido ventajas iniciales en
los antecedentes y la capacidad académica. Según una concepción, e~
tos estudiantes provienen de instituciones que no han sido "democratj_
zadas", lo que en realidad quiere decir que no tenderán a ser revol~
cionarios. En un país que afronta de continuo ciertas inestabilida
des, ese es un bien vendible.
Estas imágenes se deben en gran medida al prestigio de dos de
las i nsti tuci ones privadas ya examinadas, sin que e11 o se aplique n~
cesariamente al resto del sector universitario privado. Tales son el
ITESM de Monterrey y e1 ITAM de 1a Ciudad de México. Ambas escue1as
siguen políticas de admisiones controladas, de modo que sólo admiten a
la mitad o menos de los solicitantes. El mensaje es claro. Las huel
gas estudiantiles y las suspensiones de labores son desconocidas enel
ITESM, y no ha ocurrido ninguna en el ITAM durante los últimos cinco
años.
En cambio, mientras que la UNAM y el IPN son los mayores productQ_
res de economistas, su reputación en cuanto a la producción de ' buenos
economistas ha disminuido. Estas dos grandes instituciones públicas
experimentan un hacinamiento enorme en sus instalaciones físicas, y
ninguna de ellas puede controlar las admisiones al nivel no graduado
a caus.a de la política de admisión abierta que sigue el país. En con
secuencia, tanto la UNAM como el IPN han sufrido frecuentes manifest~
ciones políticas y suspensiones de labores de cierta duración entre el
personal académico y administrativo que cierran la universidad y hacen
cesar toda actividad académica. La verdadera reanudación de tal acti
vidad resulta a menudo más difícil que la mera reapertura formal.
La grandeza física y el tamaño de la población estudiantil se han
convertido en problemas particulares de la UNAM. La universidad no
tiene sólo la misión de elevar sino también la de motivar. Está de

�30

acuerdo esta última misión con las instituciones básicas de la socie
dad actual y con la educación de estudiantes para que las operen?
O bien supone tal misión el cambio a una sociedad n~eva y la educa
ción de activistas revolucionarios para que lo logren? En general~
la Facultad de Administración de Empresas de la UNAM es Occidental y
tiene la primera concepción, mientras que tradicionalmente la Facultad
de Economía (como ya se observó) ha -sido marxista con la segunda con
cepción. Una división política similar, con amplios intervalos de e;
cisión en ambos bandos, se extiende por todo el resto· de la UNAM, co;
el resultado de que la institución ha sido· a me~udo más un campo de
batalla que una universidad. A veces ha estado cerrada durante lar
gos períodos de huelga o suspensión, y la atmósfera interna tiende a
ser tensa, aunque sea abierta.
Inscripciones. Las presiones de una población joven y creciente
han aumentado la demanda mexicana total de educación superior en pr2_
porciones mucho mayores que las experimentadas recientemente por los
Estados Unidos, durante su apogeo universitario de los años sesenta y
setenta. Según Osborn, la expansión de la inscripción universitaria
total es en México mayor que doce porciento anual a finales de los
años sesenta, y hay indicaciones de que esta tasa se aceleró aún más
durante la primera mitad de los años setenta.
Un examen incompleto de los datos aportados por los directores
de las escuelas respectivas refleja _el problema en economía. En la
Facultad de Economía de la UNAM, estas presiones llevaron a un aumen
to de cerca de setenta porciento (2,916 a cerca de 4,900) en las ins
cripciones de no graduados entre 1970 y 1975, mientras que las inscri~
ciones de graduados pasaron de cero a 86 estudiantes en el mismo perí2_
do. En el ITAM, las inscripciones a nivel de no graduado en economía
aumentaron más de cuatro veces (de 101 a 419) en el mismo período.
En cambio, las inscripciones a nivel de no graduado en economía de la
UANL se han estancado en cerca de 300 estudiantes durante el mismo

31

período. Esto puede deberse en parte al rigor académico de la escuela
y en parte al hecho de que la universidad restringió a partir de 1973
la admisión de estudiantes queql'.10 fuesen de Nuevo León. Los datos del
IPN tampoco son concluyentes. La inscripción a nivel de graduados en
economía aumentó más de cuatro veces (9 a 41) desde la fecha de autori
zación de la maestría en 1973, hasta 1975. En cambio, la inscripción
a nivel de no graduado declinó cerca de veinte porciento en el IPN
(3,005 a 2,503) en el mismo período de tres años. Se nos ha afir
mado que este es un resultado temporal, debido a un cambio de la es
tructura curricular de la preparatoria del IPN·, que ha añadido más
tiempo a ese nivel y demorado artificialmente las presiones de ins
cripción.
Instrucción. Una característica tradicional de las universida
des del país ha sido la gran utilización de profesores de "tiempo pa~
cial" o "por horas". Osborn ha estimado que cerca del 85 porci~nto
de 1os profesores se encuentra en esta categoría en el total de 1as
universidades mexicanas, tanto públicas como privadas. La tradición
del "profesor taxi" ha sido bien conocida en toda América Latina, y
México ha dependido durante largo tiempo de profesionales que actúan
como profesores a tiempo parcial, dispuestos (sobre todo por el prest.!_
gio que ello les da) a prestar sus servicios a las universidades en
forma casi gratuita.
Durante el último decenio, el _ilumento de la demanda de inscri.P_
ciones, combinado con una oferta relativamente inelástica de profes.2_
res adecuados (sobre todo en el caso de la instrucción de graduados)
ha mejorado marcadamente los sueldos y las condiciones de trabajo de
los profesores mexicanos. Es probable que los mejores arreglos exi~
tan en la UANL, donde los sueldos de los profesores de economía han
aumentado hasta $10,000 o $12,000 mensuales por una carga total de tr-ª_
bajo de dos cursos por semestre. Como resultado de esta definición de
"tiempo completo", se espera un cons iderable esfuerzo de investigación
de modo formal .

�33

32
En las escuelas de la Ciudad de México, la- compensación del mer.
cado tiende a ser un poco mayor en términos monetarios, de $12,000 a
$15,000 mensuales para un profesor nuevo con algún adiestramiento de
graduado por lo menos. Pero no se sabe si el mayor costo de la vi da
en la capital haga de esta diferencia una verdadera compensación en
términos reales. Además, la definición de la carga de "tiempo compl~
to" sigue siendo en la Ciudad de México de cuatro o cinco cursos por
semestre, y los grupos son mayores que en Monterrey. Las consecue.!!_
cias son las que debieran de esperarse de esta transacción de la cali
dad por el volumen.
Las diferencias ahora existentes en la definición de la carga de
trabajo vuelven cada vez más difíciles las evaluaciones sobre la cue~
tión del "profesor taxi".
No estamos seguros de que los datos indi
quen claramente la calidad, .como se alega en ocasiones. , Dado que el
"medio tiempo" es ahora generalmente un curso para los economistas de
la. UANL, la antigua categoría de "tiempo parcial por horas" se ha vue.)_
to virtualmente inexistente allí. En efecto, la mayoría de los prof~
sores de la UANL quedan ahora fuera de la clasificación de "tiempo par.
cial", por definición, aunque todavía pueden tener permanentes compr_Q_
misas considerables en las empresas o el gobierno, lejos de la univer.
sidad. Los datos ya no dicen mucho.
En la Ciudad de México, la UNAM parece haber tomado prestados al
gunos profesores de sus programas del nivel no graduado para entrar a
la producción de graduados. En 1970, la UNAM tenía 44 (55 porciento)
de sus 85 profesores a tiempo comp1eto o a medio tiempo. Para 1975,
la proporción en el nivel no graduado había bajado a 60 (23 porciento)
de 262 profesores (nótese la expansión de la cifra total), mientras
que a nivel de graduados la proporción era de 17 {59 porciento) en un
total de 29 profesores.
Por su parte, el IPN va en la dirección co.!!_
traria y se ha esforzado mucho para lograr que sus profesores se li
guen más directamente a la universidad. En 1970 sólo 20 (14 porcie.!!_

to) de los 138 instructores del IPN pod ían clasificarse como de tiE!!J!
po completo o de medio tiempo-. Para 1975, esta proporción había ª!!.
mentado a 105 {45 porciento) de los 234 profesores de nivel no gradu-ª._
do, y a 10 {56 porciento) de los 18 profesores del nivel graduado.
Por último, el ITAM ha operado con un programa respetable utili_
zando sólo tres profesores (14 porciento) en la categoría de tiempo
completo O medio tiempo, con otros 22 profesores adjuntos a tiempo
parcial. Este patrón ha permanecido estable y virtualmente constante
desde 1970 hasta 1975. Los directivos del ITAM sostienen que la cali_
dad individual de los profesores y su selección cuidadosa, antes que
la clasificación artificial de la posición, es lo importante para la
operación de su programa. Tal vez tengan razón.
En lo tocante al adiestramiento académico formal de los profes2_
res, cerca de tres de cada cuatro economistas que enseñan en e1 ITESM y el ITAM tienen grados de máster o superiores.
La cifra
respectiva · de la UANL se aproxima al cuarenta porciento. Estas son
hazañas singulares para estas tres instituciones. En cambio King, en
su estudio de nueve universidades provincianas de México realizado en
1971, encontró que sólo el 16 porciento de su muestra de 327 profes2_
res universitarios tenían grados de máster o doctorado.
En el IPN sólo el cinco porciento de los instructores de econ2_
mía tienen algún posgrado, y la mayoría de ellos se ocupan necesari!
mente en los nuevos programas de graduados del Poli. No se dispone de
cifras comparables para los profesores de economía de la UNAM, pero
0sborn cree que son relativamente pocos -digamos no más del 10 al 15
porci ento- 1os profesores con posgrado.
Bi b1iotecas. Menos reconocido, pero fundamental como uno de los
determinantes de la calidad académica, ha sido el papel desempeñado
por la presencia o ausencia de bibliotecas. Aun en edición de bol si_
llo, un libro de texto puede costarl e a un estudiante mexicano tanto

�34

como un semestre de cuotas, o más, en una de las universidades públj_
cas. Esta carga relativa es elevada para estudiantes que quizá deban
vivir con cerca de $2,000 mensuales. La copia detallada de los textos,
página por página a medida que se desenvuelve~ curso, es algo común,
y el número de estudiantes que pueden comprar todos sus textos asign!
dos (en lugar de depender de la sala de lectura de una biblioteca) no
puede ser mayor de dos por cada diez estudiantes de cualquiera de las
instituciones públicas. Pero cuando libros, publicaciones periódicas,
y documentos gubernamentales se catalogan y se ponen a disposición en
forma ordenada y con índices, alguien empezará a leerlos aun cuando no
exista una tradición previa de actividad académica. Luego vendrán los
intercambios entre los nuevos profesionales que puedan basarse en las
referencias del pasado.
En consecuencia, e1 hecho de no tener una bi b1ioteca equi va 1e a
no tener una universidad en cualquier sentido genuino de esta palabra.
La situación puede mitigarse en parte por los recursos externos disp~
nibles en los grandes centros metropolitanos. En general, hay buenas
colecciones de referencias económicas básicas y de revistas profesi~
nales (tanto en español como en inglés, con algunas publicaciones OC!
si onal es en otros id i ornas) en 1a Ciudad de México, Monterrey y Guad!
lajara, a través de instituciones tales como el Banco Central y los
bancos comerciales, y las Bibliotecas Benjamín Franklin patrocinadas
por los Estados Unidos. Pero aun en estos locales, los costos de la
distancia, el tiempo y el transporte· dentro de la ciudad alejan a t~
dos, menos al estudiante extraordinario o al profesional de gran alt~
ra. Las bibliotecas dentro del campo universitario siguen siendo fu!!.
damentales.

En el extremo superior de la escala, los estudiantes y profesores
del ITESM tienen una biblioteca universitaria central, accesible, ate!!_
dida por bibliotecarios profesionales, con cerca de un cuarto de mi
llón de títulos, de los que quizá un veinte porciento se refieren a
los campos de métodos cuantitativos, administración de empresas o

35
economía. No se encuentra muy atrás 1a UANL donde (además de cerca
de cien mil volúmenes existentes en la Ciudad Universitaria), la F!
cultad de Economía tiene su propia Biblioteca Consuelo Meyer atendida
por profesionales (cinco bibliotecarios), totalmente catalogada, con
cerca de 15,000 libros, 5,000 publicaciones periódicas, un depósito de
documentos de las Naciones Unidas, y un depósito de documentos del g.Q_
bierno mexicano. Las facilidades de ambas instituciones son una deli
cia para el investigador. Aparte de eso, su disponibilidad y uso es
algo contagioso entre los estudiantes, quienes ~e otro modo podrían
obtener la mayor parte de su "economía" en conversaciones a la vuelta
de la esquina.
A la mitad de la escala, el IPN se encuentra por lo menos en
marcha, con una facultad que entiende el problema. Impulsados por la
autorización de su programa de graduados, los profesores del IPN ti!
b1an aumentado su biblioteca de economía a cerca de 5,000 volúmenes
para 1974, aunque la catalogación era incompleta y el personal sólo
era de tiempo parcial. Hay desarrollos igualmente saludables en la
Facultad de Economía de la Universidad Veracruzana en Jalapa, donde
un personal bibliotecario pequeño pero pennanente está trabajando para
aumentar una colección que en 1974 llegaba a 3,000 volúmenes.
En la .parte inferior de la escala, los autores conocen varias
instituciones, habitualmente las más necesitadas por encontrarse lt
jos de los tres grandes centros de población que tienen recursos acct
serios, donde las colecciones de economía no están catalogadas ni
atendidas por profesionales y se encuentran en un solo salón de lect_i¿_
ra (si acaso) donde seguramente no hay más de 500 títulos (a menudo
menos). El efecto de demostración en reversa sobre los estudiantes
es el que debiera esperarse, y las propias instituciones tienen una
reputación general y probablemente merecida de carecer de toda di~
tinción.

�36
Conclusiones de Mercado. El mercado interno de personal de la
República Mexicana ha hecho aparentemente sus propias evaluaciones
iniciales de los diversos programas de economía existentes en el pats.
El ITESM ha tendido a dominar la oferta de economistas y administrad~
res en los altos rangos de la industria privada, bien remunerados.
Una reciente encuesta salarial indica que en 1976 los sueldos mensu!
les en tales puestos privados ascendían en promedio a $21,437, más o
menos una desviación estándar de $9,003 (para quienes tienen créditos
de posgrado las cifras fueron de $23,500, más o menos $8,880). El
ITAM y los economistas de la UANL han tendido a proveer economistas
para importantes puestos gubernamentales en la Secretaría de la Pf!.
sidencia, la Secretaria de Hacienda, el Banco Central, y otros org!_
nismos gubernamentales, federales y estatales. La misma encuesta S!
larial indica que los sueldos mensuales de estos puestos gubernament!_
les ascendían en 1976, en promedio, a $17,039, más o menos $8,068 (o
$20,328, más o menos $8,604 para quienes tenían algún posgrado). Los
graduados de la UNAM y el IPN se encuentran más a menudo en los· niv!_
les de sueldos más bajos, y en los puestos técnicos de estos organi!
mos públicos, más bien que en los de elaboradores de políticas econ~
micas. Los graduados de las otras escuelas de economía (con la pos,!
ble excepción de la Universidad Veracruzana) tienen raras veces bu!,
nos ofrecimientos para salir de su ciudad natal o para influir sobre
el conjunto del país.

EVALUACION DE PROFESIONES DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON.
UN ANALISIS COSTO-BENEFICIO, 1972-1978*

Silvia Ma1t9&lt;Vúta CoMea Galtúa.

INTRODUCC ION

El objetivo de este estudio está relacionado con el aspecto de
buscar la mejor distribución de los recursos. Es decir la distribu
ción más eficiente del presupuesto entre las distintas Facultades que
comprende el nivel educativo superior.
En base al anterior objetivo, nuestro interés es señalar la uti
lidad del uso de las tasas internas de rendimiento en la selección de
la mejor distribución de los recursos dentro de la Universidad. Para
demostrar esta aseveración, se ha calculado la tasa privada y social
para las profesiones de las diferentes Facultades de la U.A.N.L.
La hipótesis a probar por medio de este ensayo será la siguie!!_
te: Dada la canalización del presupuesto universitario por escuela se
pretende conocer la relación que existe entre este presupuesto yla t~
sa interna de rendimiento, con lo cual podremos afirmar si la Universj__
dad está aplicando eficientemente los recursos económicos; utilizando
para este caso las variables que señalo más adelante. El estudio com
prende el periodo de 1972 a 1978.

*Ruumen de. f.o.. Tu...U que. e.n opu6n al T.Uuf.o de. Llc.e.nuado e.n Ec.ononúa
p1¡_ue_n,t6 la a.utoM, e.n Juy¡,¿o de. 1979, en .ea Facultad de. Ec.onom,Úl. de.fu
U11,tve.Midad Au:t.6noma de. Nue.vo Le.6n.

�39

38

CAPITULO I
LA EDUCACION Y SUS OBJETIVOS

entre:
El valor que representa para el consumidor de la educación y el v~
lor que representa para el productor de la educación.

A.- Definición del Concepto de Educación.
Considerando definiciones de diferentes autores, podemos definir
a la educación como: el conjunto de esfuerzos reflexivos, que se pueden adquirir en varias formas y lugares y aunque no crea facultades al
educando, coopera o participa al desarrollo y perfección de las mis
mas en el aspecto físico, intelectual y moral.
Para los fines del presente estudio se identificará a la educación con la instrucción, reflejando las habilidades adquiridas en las
instituciones educativas. En otras palabras, educación será: el co~
junto de habilidades y de esfuerzos reflexivos adquiridos en los ce~
tros educativos que cooperan al desarrollo de las facultades intelectuales del educando.
B.- Objetivos de la Educación.
En primer lugar mencionamos los objetivos económicos de la educ!
ción; entre ·estos podemos nombrar la adaptación de la estructura ed~
cacional a las necesidades que impone.el desarrollo económico. Una de
las consecuencias de tal objetivo sería el obtener una independencia
tecnológica al emplear personal propio debidamente capacitado para p~
der solucionar los problemas y necesidades productivas de un país.
Otro objetivo que podemos mencionar es el de que la educación es
un factor importante en el mejoramiento económico de las personas.
Para efectos del análisis económico, se establece una diferencia

En los dos casos anteriores, las contribuciones de la educación
al consumo y al productor {a la inversión) se pueden dividir en:
a).- las que sirven al consumo en el presente.
b).- las que contribuyen al consumo futuro.
c).- la capacidad futura del productor {~sta sólo se in
cluye para el productor).
Como consumo presente podemos catalogar a la satisfacción queobt~
nemes del trato con los maestros y compañeros de estudio, la vida s.2_
cial de la escuela, etc. Mientras que un ejemplo de consumo futuro ó
duradero, es la apreciación de cierto tipo de lecturas que un mayor nj_
vel de instrucción nos puede permitir.
Por otra parte, cuando la instrucción permite al estudiante adquj_
rir destrezas que vengan a incrementar sus ingresos futuros, esta es
considerada.
Sin embargo, tratándose de gastos ~n el individuo, generalmente
se encuentran a la vez componentes de consumo e inversión, los cuales
no son fácilmente separables debido a dificultades prácticas; así representan una inversión cuando mejoran las capacidades del individuo
Yun consumo cuando satisfacen las preferencias del mismo.
Pasaremos enseguida a tratar sobre los objetivos sociales de la
educación.

�40
41

Dentro del aspecto social podemos señalar el papel de la educación en los procesos de renovación y de innovación mediante los cua
les una sociedad se transforma o modifica .
Proceso de Renovación:

Por otro lado, el personal educado es uno de los factores que se
requieren para el desarrollo económico y la falta de este tipo de pe.r_
sonal puede detener los procesos de crecimiento, creando una situación
de es ta ncami e nto.

En el mecanisllX&gt; directo, podemos observar que el nivel de ingres,
es el sistema econ6mico que detennina la distribución del ingreso.
CAPITULO I I
En el mecanismo indirecto dos aspectos son relevantes: la estruf
tura social y el acervo dt:: ideas y conocimientos que existen en unas~
ciedad en un momento dado.

LOS COSTOS DE LA EDUCACION
A.- Consideraciones sobre el Costo Privado.

Mediante este mecanismo se puede sostener que una generación d!
tennina las ideas y conocimientos de las siguientes, al establecer el
"curriculum" del sistema educativo, en el cual se reflejan las características de la sociedad y ciertos aspectos de la estructura social.
Ejemplos de lo anterior lo son la influencia de los grupos profes ion!
les sobre los programas sociales, educativos yculturales.

Los costos privados se pueden separar en directos e indirectos.
Los costos privados directos incluyen el pago de cuotas e i~ri.e_
ci6n a la Universidad, compra de libros y material de trabajo, pago
por el uso de laboratorios, compra de instrumental y gastos relaci'on_!
oos con la obtención del título profesional.

Proceso de Innovación:
En este proceso dos partes pueden ser delimitadas: la primera al
considerar la influencia de la educación sobre las ideas y conocimie.!).
tos, y la segunda, en la influencia sobre la estructura social.
El papel de la educación es difundir los conocimientos en la sociedad a fin de que se siga generando el proceso de innovación.
La educación, a] contribuir a la innovación de la estructura socia 1, reduce 1as diferencias económicas y cultural es, proporcionando
a detenninadas clases sociales la motivación y los medios para ascender.

Los Costos Privados Di rectos obtenidos para las diferentes prof!
siones, nos señalan que Medicina es la carrera con los costos directos
m4s altos; esto se debe en parte a que es la única carrera con un año
m4s de estudios, pero también necesitan un instrumental m4s costoso y
además los libros de texto son igualmente costosos. Pero en cambio
observamos que es una de las carreras en que el costo para obtener el
titulo es de 1os más bajos comparado con las otras carreras.
Los Costos Privados Indirectos están formados por el costo de
oportunidad, es decir, los ingresos que el estudiante deja de percibir
por estar estudiando.
El componente principal de los Costos Privados Indirectos, esU

�42

43

dado por los ingresos que los estudiantes dejan de percibir al asistir
a la escuela.
Existen algunas consideraciones que puecjen reducir la cantidad
total del costo de oportunidad y con ellas disminuir el porcentaje de
lo que representa este costo del total. Una de ellas mencionada por
Beckerll, dice que si los estudiantes asisten a la escuela nueve
meses a 1 año y suponiendo que trabajan los otros tres, entonces gan!_
rían la cuarta parte de lo que podrían ganar si no fueranalaescuela.
Otra forma sería que el estudiante trabaje, no lajornada ·completa sino
parte de ella.
Para obtener el monto de los ingresos de que se privan los est~
diantes al asistir a la escuela, se obtuvo el ingreso promedio de los
individuos de la misma edad y con los mi smos años de estudio que el
estudiante, pero que se encontraba trabajando y se consideró que ésto
era su costo de oportunidad.
Debemos aclarar que el cálculo del costo de oportunidad es ad~
cuado para los estudiantes de tiempo completo y que no trabajan. Por
lo tanto, aumenta la tasa de rendimiento de la inversión de los indi
viduos que trabajan mientras estudian.
Por otro lado, observamos que uno de los puntos de gran importa~
cia es la gran diferencia que existe ·entre el costo de oportunidad de
Medicina y los del resto delas carreras. Esto se debe a _que Medicina
es la carrera más larga, con seis años de estudio, y el último año es
el que implica el mayor costo de oportunidad .

Debemos observar tarrbién que el costo de oportunidad representa,
en todos los casos, más del 75% del total de los costos. privados.
En contraste con la carrera de Medicina, las carreras de enfenne
ría, Ffsico-Matemáti cas y Ciencias Qufmicas, tienen el costo de oportunidad más bajo pero ésto se debe a que sólo son cuatro años de estu
dio en estas carreras.

B.- Consideraciones sobre el Costo Social.
Los costos sociales pueden ser definidos como la suma del costo
privado más el costo de los servicios educativos proporcionados por
las instituciones correspondientes.
Por otro lado, es necesario restar el pago de cuotas e inscripci.Q_
nes que pagan los estudiantes, pues los servicios educativos son en
parte sufragados con éstos junto con 1 a ayuda es tata 1 y federa 1 y de
no restarlos, se incurriría en una doble contabilización dentro del cos
to social.
Una vez que se ha obtenido el costo de los servicios educativos
por alllllno egresado en las diferentes facultades, se suma al costo prj_
vado, (al cual ya se le restaron las cuotas e inserí pción) y así obt~
nemes el costo social directo . Sumándole a este último el costo so
cial indirecto -costo de oportunidad- tenemos el costo social total.
En este caso, el costo de oportunidad como porcentaje del total se
encuentra entre el 35%y el 75%en las diferentes profesiones.

!../Bec.k.e.JL,

Galtlf S. , Human Cap.Ual. A TheOJte;üc.al and Emp,Uúc.a,l AnallJliÁÁ,

W.Uh SpecJ.ai. Re6eJLe11c.e to Educ.a.tlon. ,

N.B .E.R.,

New Yo~~ . 1970, p-:T6

Señalo también que Economía tiene el más alto costo de los servi
cios educativos por alumno egresado; esto se debe a que el presupues-

�44

45

to que se dedica a la Facultad de Economía incluye el presupuesto del
Centro de Investigaciones Econ6micas; también se debe a que es una de
las escuelas que tiene muy poco alumnado, por la alta tasa de deserción y de reprobados que existe en los dos primeros años.
Un punto de gran interés que observamos, es que las carreras con
el costo social total más alto son Medicina y Economfa; en la primera
se debe a que consta de seis años, con el costo de oportunidad más al
to. Esto viene a repercutir en un alto costo social total, con respef_
to a las demás carreras, mientras que en Economía se debe al alto cos
to de los servicios educativos por alumnos egresados.

de las diferencias en ingresos netos de personas con diferentes nivf
les de educación como evidencia de la ganancia personal que puede ser
asociada con la obtención de un cierto nivel de educación.Y
fl cálculo de los beneficios debe practicarse por medio de los in
gresos reci bidos después de impuestos.
Entre los beneficios privados indirectos de la educación se en
cuentran: il
Beneficios monetarios: se refieren al valor de la oportunidad
de obtener más educación.
Beneficios no monetarios: distintas oportunidades de trabajo,
opciones de ingreso - ocio, educaci6n o entrenamiento adicion~,
etc.

También encontramos que las carreras de Comercio y Admi ni straci6n,
y Derecho y Ciencias Sociales, son las que tienen un mayor porcentaje,
del costo de oportunidad con respecto al costo social total: el costo
social directo sólo ocupa una pequeña proporción con respecto al co~
to social total.

CAPITULO I I I
BENEFICIOS DE LA EDUCACION
A.- Beneficios Privados .
Estos beneficios son aquellos que recifJe el estudiante. A su vez,
estos beneficios privados se pueden dividir en directos e indirectos.
Los benefi cios privados directos se pueden cuantificar por medio

..... Beneficios que no son dados por condiciones de mercado: si no
se tuviese educaci6n se tendría que pagar por ciertos s_ervicios, por ejemplo, llenar distintas formas de tilmpuestos.
!.-Cálculo de los Beneficios Privados Directos.
De acuerdo con el supuesto de que el individuo termina la carrera a los 22 años y de que 60 años es la edad en que se deben jubi_
lar los trabajadores según la ley, el período que será considerado
para el cálculo de los beneficios es de 38 años (37 en Medicina).
2.-Ingresos de las personas con 11 años de estudio.
Obtuvimos el ingreso promedio por edad de las personas con 11
años de estudio. Esta información se efectuó con el fin de obtener
el diferencial de ganancias, es decir la diferencia de ingresos netos

'!J

Bowe.n, W. G. AM Mbtg the Ec.onomic. Contlúbution 06 Educ.a.tlon, Ec.on~
mieb 06 Educ.a.tlon, ed. M. Bt aug. Pengu,ln ModeJLn Boolui, New YOILk ,
1968. p. 77.

!lwwb1tod, B. A. Exte1tna.l' E6nec.t..6 oó I nveAtúnen.:t -i.n Educ.a.üon. M. Bf.aug.
ed. Pengum "Alodorn Book6. NC?1AJ Yofl k, 1968 , pp. 159 - 171.

�47

46

recibidos hasta la edad de 60 años que existe de un profesionista con
relación a una persona que sólo cuenta con 11 años de estudio.
B.- Beneficios Sociales.
Los beneficios sociales son aquellos que no sólo se reciben por
unidad económica, sino que repercuten en la economía, ya sea en su t~
talidad o en parte de ella, aumentando así el ingreso real y el bienes
tar genera1.i/
En otras palabras, los beneficios sociales de la educación son
iguales a los beneficios privados más los impuestos a tales ingresos
y otros beneficios que se obtengan.i./
Entre estos beneficios que se obtengan podemos encontrar los siguientes:
El beneficio del desarrollo de algún nuevo conocimiento o in
vestigación, por una persona, no se verá reflejado totalmente
en los ingresos percibidos por ésta, sino que este beneficio
se distribuirá de diversas maneras.
Beneficios de tipo político y social: población más saludable,
menor incidencia de crimen, etc.
Beneficios que repercuten en general sobre la productividad,
los ·costos y el bienestar.

Aparte de los impuestos, los beneficios sociales directos Y prj_
vados diferirán en la medida en que existan imperfecciones de mercado
que crean desigualdades entre las tasas de salarios del trabajador Y
su productividad marginal.

CAPITULO IV
LA TASA INTERNA DE RENDIMIENTO.

se denomina cano tasa interna de rendimiento a la tasa de interés
. 1 a cero.6/
a la cual el valor actualizado de un proyecto es 1gua
En el Capítulo II hallamos el total de los costos privados Y
sociales de los estudtantes de la generación 1972•1977 de las distirr
tas profesiones. Pero es menester actualtzar estos costos, ya que el
ano que utilizaremos como base será 1977. Lo hemos hecho utilizando
una tasa de interés del 15% anual, que es el tnterés que se obtendrá
en una financiera. Se aplicó esta tasa de interés, porque era la más
alta que se aplicaba en períodos de largo plazo.
De acuerdo con la definición de Tasa Interna de Rendimiento se
puede expresar con la siguiente fOrmula:

Yi - Ci
( 1 + r )i

Los beneficios sociales directos los obtuvimos tomando en cuenta
la cifra de los ingresos antes de impuestos (es decir, los ingresos
brutos).

=

o

Donde Yi y Ci representan respectivamente los ingresos Y costos

4/

en e1 año i.

Bowen,

w.

G. Op. CU. p. 85.

en
Educawn ~
V-ihti.n;t.o¿, AiiM Nlvelu Euola1tu en MoYLtV11tey. Te¿,,l¿,, Fac.'iiffacI
de Ec.onomía, LJ . . N.L. Mont~ey, N.L., 1972, p. 29.

'i/ Mo~eno, L. A. La Rentabilidad de l a Inve;u,¡6n

*

~/Pau..w.J pata

f..a.

Evaluau6n de P~oyee,t,o¿,, O.N.LJ.,

p. 21 •

�48
Una vez obtenidos los costos y los beneficios, podremos calcul ar
las tasas internas de rendimiento social y privado.
La tasa interna de rendimiento de inversiones en educación se
puede encontrar por medio de 1os ingresos de 1as personas que han
tenido más educación con los ingresos de personas que han tenido menos
educación. Entonces, la diferencia de ingresos a través del tiempo
puede ser expresada como una tasa de rendimiento anual de los costos
involucrados en obtener la educación.U
Al comparar las Tasas Internas de Rendimiento Social con la can!
lización del presupuesto de la Universidad a las diferentes carreras,
se prueba la hip6tests senalada anteriormente.
Las Facultades que recibieron los mas elevados presupuestos en el
año de 1977, son las de Medicina, Odontologfa, Ciencias Químicas,
Ingenierfa Mec!nica y Eléctrica, Comercio y Administración y fueron
las que obtuvieron las tasas internas de rendimiento social mas elev!
das, con lo cual podemos deductr que la Universidad esta distribuyendo
eficientemente los recursos en dichas facultades. Pero debemos tener
·mucho cuidado al aseverar lo anterior, ya que los beneficios sociales
que hemos considerado, no incluyen los efectos externos.

!J

Bowe.n, W.G.,

M. B.e.aug,

M.6U.útg the. Ec.onom,i_c. Cont.Jubu:Uon 06 Educ.o.Uon,

Op. C-lt.

p. 77.

en

49

CONCLUSIONES

Debemos tomar en consideración que existen ilgunas profesiones
que crean economías externas, las cuales vienen a beneficiar grand~
mente a la sociedad y que no necesariamente perciben una remuneración
de acuerdo a esos beneficios que crean, tal es el caso de los médicos.
Es muy probable que Medicina tenga, en realidud, si se consideran los
efectos externos, una Tasa Interna de Rendimiento Social superior a
algunas de las otras profesiones.
Si se aumentase el presupuesto en la Universidad, el conocimiento
de las Tasas Internas de Rendimiento Social de las distintas profesiQ_
nes proporcionará a las autoridades un i vers i tari as, un buen criterio
para hacer una mejor distribución de los recursos entre ellas.
Así pues, si las Tasas Internas de Rendimiento Social fueran las
que se encontraron, ante un aumento del presupuesto, las autoridades
universitarias, sabrían que la sociedad se vería beneficiada si la
proporción de este presupuesto que se asignase a cada facultad estuvi~
se de acuerdo con su Tasa Interna de Rendimiento. Así Odontología,
Enfermería, Ciencias Químicas, Comercio y Administración, serían las
que recibieran más que las demás. Sin embargo, debemos tener sumo cu.!_
dado en afirmarlo anterior, pues no hay que olvidar que los beneficios
sociales que hemos considerado se reducen a solamente la parte de ellos
que recibe el individuo, ya que los efectos externos no han sido
incluidos. Con lo anterior pruebo la hipótesis, en la que afirmo que
la Universidad está aplicando eficientemente sus recursos económicos
en las diferentes Facultades, lo cual se puede observar por medio de
las Tasas Internas de Rendimiento Social; las diferentes Facultades
reciben el presupuesto de acuerdo a la proporción de su T.I.R. Social,
J&gt;ero en algunos casos ésto no se observa, lo cual se podría deber a
que en los beneficios sociales no se están tomando en cuenta los
efectos externos.

�Cuadro 1
COSTOS PRIVADOS DIRECTOS POR PROFESION 1972-1978
(en pesos de 1977)
Pr of e s i ó n
Area de la Salud
Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina

Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería
Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y Eléctrica
Area de Humanidades
Comercio y Administración
Derecho y C. Sociales

Economía
Filosofía y ~etras
Trabajo Social

In_s_cri.e_ L1bros y m-ª- Instru Labo
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cuotas
trabajo
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Cuadro 2
COSTO DE OPORTUNIDAD DE LOS ESTUDIANTES EN EL NIVEL
EDUCATIVO SUPERIOR, 1972-1978
(en pesos de 1977)

Obten
Costo
ción Privado
Título Directo
Edad

2,960
2,320
3,600
2,960
2,960

3,427
3,214
9,510
6,755
4,882

2,640
2,960
2,320
2,320
2,960
2,960

2,960
5,867
4,016
2,880
5,591
6,071

2,960
2,960
2,960
2,960
2,640

3,605
5,014
3,774
4,535
2,755

Fuente: Investigación directa.

325
200
4,492
2,585

300
1,425
1,000

300
1,440
480

400
300
480
550

100

10,700
8,000
6,900
7,000
10,665

17,712
!3,734
25,942
19,780
18,507

6,000
13,702
9,450
9,200
13,666
12,250

11,600
22,529
16,186
15,000
24,122
22,831

11,166
9,900
12,500
13,655
10,552

17,731
17,874
19,331
21,150
15,947

Años de Estudio

Ingreso Promedio Anual

18

11

11,376

19

12

11,982

20

13

14,543

21

14

18,876

22

15

23,294

23

16

66,000

Fuente: C.I.E., U.A.N.L., Encuesta Sobre Ocueación i · Salarios, 1973,
Monterrey, N.L., 1973.
Estadísticas que se obtuvieron de la Secretaría de Programación y Presupuesto. Monterrey, N.L., 1978.

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Cuadro 3

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80,071
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97,945
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Fuente: C. I.E., U.A.N.L. Encuesta sobre Ocupación y Salarios de 1973. Mty, N.L
Investigación Directa .
Estadisticas de la Secretaría de P,rogramación y Presupuesto. 1977. Monte·
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�54

Cuadro 5

INGRESO PROMEDIO POR EDADES DE LOS INDIVIDUOS CON 11 AÑOS DE ESTUDIO
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY: 1977.
{en pesos de 1977)
Ingreso Promedio Mensual

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35
36
37
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4,942
5,602
5,754
5,945
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6,200
6,376
6,495
6,864
9,813
11,675
13,000
15,500
7,838
7,932
8,319
8,500
8,000
7,250
9,000
9,361
9,400
9,770
9,943
10,025
10,100
10,150
10,426
9,500
9,350
9,000
8,800
8,500
8,250
8,020

Fuente: Elaborado con base a la encuesta realizada por la Secretaria
de Programación y Presupuesto. Monterrey, N.L., 1977.

Cuadro 6
LOS BENEFICIOS DIRECTOS Y EL DIFERENCIAL DE GANANCIAS
PRIVADAS DE LAS PROFESIONES EN MONTERREY 1977
Beneficios Diferencial
Privados de Ganancia
Directos
Privada

Pr o f e s i o ne s

Ingresos
Esperados

Impuestos

11 años de estudio

3'777,120

375,096

3'402,024

Area de la Salud
Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina
Odontología
Psicología

6'159,756
842,724
5' 579,868
706,956
7'098,408 1'073,256
8'833,896 1 '557,960
5'802,156
758,376

5'317,032
4'872,912
6 '025,15.2
7'275,936
5'043,780

l '915,008
11 470,888
2 1 623 ,128
3'873,912
1'641,756

Area de C. e I~eniería
Agronomía
5'697,900
732,820
Arquitectura
7'757,928 1'285,668
Físico-Matemáticas
5'431,224
669,084
Ciencias Químicas
4' 964,316
595,308
Ingeniería Civil
7'415,964 1'166,484
Ing. Mecánica y E.
9'380,976 l '769,832

4'965,080
6'472,260
4 '762 .140
4 '369,008
6'249,480
7 1 611,144

1'563,056
3 '070,236
1 '360,116
966,984
2'847,456
4'209,120

Area de Humanidades
Comercio y·Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

5'929,692
5'354,508
61 124,254
4'052,880
4'149,768

2'527,668
1'952,484
2'722,230
650,856
747,744

6'980,868 1 '051,176
6'207,456
852,948
7'257,144 1 '132,890
4'538,784
485,904
4'657,272
507,504

Fuente: Encuesta realizada por la Secretaría de Programación y Presupuesto , 1977., Monterrey, N.L., 1978.
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 1977.
Investigación directa.

�56
57

Cuadro 7
Cuadro 8

LOS BENEFICIOS DIRECTOS Y El DIFERENCIAL DE GANANCIAS
SOCIALES DE LAS PROFESIONES EN MONTERREY 1977
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45
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38
57
42

43
40
32
48
45
46

46
45
35
55
48
53

48
46
29
32
33

48
47
45
35
33

Area de la Salud

Area de la Salud
6'159,756
5'579,868
7'098,408
8'833,896
5'802,156

Ciencias Biológicas
Enfennería
Medicina
Odontología
Psicología

2'382,636
1'802,748
3 1 321,288
5 1 056 ,776
21 025 ,036

Ciencias Biológicas
Enfennería
Medicina
Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería

Area de C. e Ingeniería
5'697,900
7'757,928
5'431,224
4'964,316
7'415,964
9' 380,976

Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.

l '920,780
3 980,808
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1'654,104
1 1 187 t 196

3' 638,844
5' 603,856

Agronomía
Ar.qui tectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.
Area de Humanidades

Area de Humanidades
Comercio y Admón.
Derecho y C .Sociales

6'980,868
6'207,456
7'257 144

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538,784
Filo.iofía_y Letgif\~e;,¡•~ i:Oc,'iOc ors P&gt;'
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Trabajo Soc.iaL- - ------- ----- 4'657,272
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J~Q•~-c \.

TASA INTERNA DE RENDIMIENTO POR PROFESION
(Porcentajes)

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Comercio y Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

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Fuente: Encuesta ·ré&amp;, iia~ád~'b;Ji ~9~~réit~ía ·de_P;ogralnación y Presu·
puesto. 1977.
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r

Fuente: Infonnac~~n obtenida de la Sría. de Progr. y Pres. 1977.
Infonn~c1o~_obt~nida de la S.H.C .P., 1977. Monterrey N.l. 1978
Invest1gac1on directa.
'
·

�APENDICE
PRESUPUESTO PARA LAS DIFERENTES FACULTADES 1972-1978
(Miles de pesos)
Facultad

1972

1973

1974

1975

1976

1977

1978

Area de la Salud

19,962

23,900

43,105

74,552

91,811

110,382

139,533

1,539
1,163
10,961
4,234
2,065

2,384
2,062
14,430
5,114
3,012

3,966
2,783
22,095
7,692
6,569

6,634
4,026
40,421
13,276
10,195

9,465
5,275
49,182
17,906
9,983

12,099
6,782
58,706
21,182
11,611

17,247
8,863
75,396
24,458
13,569

29,090

38,774

60,564

99,672

116,727

144.~13

180,592

Agronomía
Arquitectura
Físico-Matemáticas
Ciencias Químicas
Ingeniería Civil
Ing. Mecánica y E.

2,108
2,520
1,962
7,158
2,845
12,497

2,740
3,360
2,392
9,428
4,558
16,296

4,375
7,204
3,102
11,870
6,321
27,692

9,680
11,436
4,771
19,529
10,341
43,915

12,051
13,246
5,891
23,350
11,756
50,433

18,193
16,842
7,541
28,932
14,383
59,019

27,383
20,758
8,638
37,337
17,705
68,771

Area de Humanidades

8,224

12,154

18,689

36,138

43,268

58,328

76,111

2,552
1,596
1,502
1,978
596

4,945
2,787
2,048
1,746
628

6,430
4,090
4,406
2,628
1,135

13,839
10,892
3,951
5,176
2,280

15,893
11,226
4,895
8,134
3,120

20,430
13,813
6,342
13,336
4,404

26,375
18,853
7,598
17,484
5,801

Ciencias Biológicas
Enfermería
Medicina y Lab.
Odontología
Psicología
Area de C. e Ingeniería

Comercio y Admón.
Derecho y C. Sociales
Economía
Filosofía y Letras
Trabajo Social

Fuente: Universidad en Cifras 1975-1976, Dirección de Planeación Universitaria, U.A.N.L.
Universidad en Cifras 1977, Dirección de Planeación Universitaria, U.A.N . L.
Presupuesto por Programas 1978. U.A.N.L.

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T'e.6.u. I. T ,E ,s ,M., Mo11te/t"&lt;-ey. T.L.
Mayo, 1968,
11

0.E.C.V.

" Educ.ation,

Human RuouJtc.U and

'óevelopmmt In Aíi.ge.Jtt&amp;t.a " . 1967.
U.A.N. L.

G.i.nzbeJt.g, E.

How Men Acqu.i.lte Sk.i.tf_ ". En Employmen.t SeCUJt.i..ty Review.
Jun.i.o
7955,

Gu,tdMez GaJr.eúl. Noé

Ancf.ll6.i..6

de Ec.ac16'n.

Pe/11.)~ctivM.

Revl6.ta.

La Eva!ua.clón de P1toyecto.6 de
.6a1t1tolló Econ6mico.

Vol. V, No. 3,
Vol.V,No.1,
Vol. IV, No . 4,
Vol. VI, No. 1,

1975
1975
1974
1976

R. Comu..ZOn de Ha.cien •
U.N.E.S.C.O.

Ki.ng John A.

UW.e I an M. V. y Mh11t!e.6 J.

Mo1teno LA.

Co.6.to~Bene6.i.cio Soc..útl.
ful;,, Fac, de Econom.la u.A.N.L.
Mon.teMey, N, L.

A
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Ind1.1.6.t11W P1toyec.t Ana-

Manual

11

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O.E.e.o.

Pa/Úó .

La Ren.tab.i.Udad de la InveM.i.ón
dló-tú,to~ aiio-6 y

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Fac. de Eco11omÚI. U.A • . L.

Mon.teJt.Jtey, N.L. 1972 .
Rang e,t Guzmán CúaJt

y Fo1tma.c.i.ón de fo-6 Recl.l/t-606
Rwnano6 en el Aíí.ea Me.tliop0Uta11a de
Mon.teMey. Tu.U, Fac. de Economla.
N.i.ve!

U,A,N,L.

Mon.te/tlley, N.L. 1967.

Schultz, T.W.

Invu.tme&gt;i t .i.n Human Ca~.i..ta! .
Economic-6 o 6 Educa.t.i.on , e . M.
B!aug, Pengu.i.n ModeJt.n Bao lu, • 19 68.

Schul..tz , T. W.

Vo.l.o/t Económico de la Educac.i.ó~.
U.T,H.E.A, Se/t.i.u en Educac26n .
Méx.i.co . 1968.

\b/tgM de ,\lontemayo1t Calt!o.ta

We.i..óbJtOd, B.A.

La P!aneac.i.ón de .ea Educac.i.ón Su
Tu.i.-6, Fac. de Economl.a.
U~A~N~L . Mon.teMey, N.L. 1970.
"

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11

Ex.teJt.na! E66ec.t.6 06 Inv:?.ótmen.t

.ut Educa.t.i.on ". Econom.i.c6 06 Eauca-

Uon, ed. /.l. B!aug, Penguin Mode1tn
Boolui . 1968.

U.A.N. L.

1978 .
TJúmutlutl

Un.i.ve/11.),tdad en C.l~Jut6. Planeau6n
Unlv e/11.).ltaiíla.. 191 .

�63

I. LA NATURALEZA DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO

EL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO EN MEXICO*

Hécto~ L6pez Leal.

INTRODUCCION

El interés en el impuesto al valor agregado (IVA) en nuestro
país ha renacido por la decisión del Gobierno Federal, de llevar a
cabo una reforma al actual sistema tributario.
La importancia de la introducción del IVA, es que permite superar las distorsiones -ampliamente reconocidas- de la imposición gen~
ral a las ventas tipo "cascada" (Impuesto Federal sobre Ingresos
Mercantiles) Y, además, porque abre la posibilidad de disminuir la
evasión Y de mejorar la elasticidad ingreso del sistema tributario
mexicano.
El ensayo lo hemos di vi di do en tres partes: en la primera, haremos
una presen_tación teórica del IVA; en la segunda, una descripción de
las principales características del IVA mexicano; y en la tercera,
analizaremos los posibles efectos económicos del impuesto.

* Re/2wnen de. .ea Tu-l6 que en opcl.6n al T-ltulo de U c.enci.ado en Ec.onomla p1tue.n-t6 e.l a.u-tM, en Octub~e. de 19 78, en la. Facultad de Economla de fu Uru.vvu,idad Au-t6noma de Nuevo Le6n.

A. Los Impuestos a las Ventas.
Una de las características del impuesto a las ventas es que se
puede presentar en diferentes formas, y cada una de éstas trae consigo
diferentes implicaciones económicas por el hecho de que producen un
impacto diferente sobre el nivel de precios, la distribución de la
carga fiscal, etc.
De acuerdo a la clasificación que ofrece L. Johansen 1110s impuei

tos a las ventas pueden clasificarse en dos grandes grupos:
l.

Impuestos de Etapa Múltiple.
a) Sobre el valor total de la transacción
b) Sobre el valor agregado

2.

Impuestos de Etapa Unica .

El impuesto de etapa múltiple sobre el valor total de la transas.
ción, conocido también como impuesto tipo-cascada Y grava las ventas
de bienes y servicios que realizan las empresas . Se le llama de etapa
múltiple porque el impuesto se aplica en cada una de las etapas o
transacciones por las que atraviesa un bien o servicio. Es de tipo-car
cada porque el impuesto, al gravar el valor total de la transacción,
Produce efectos acumulativos en los precios.

Y Lú6

Johaw.,en, Ec.onomla Púb.Uc.a, Ecü.to4al Vine.u, Vi ve/2, &amp;vi.e.e.lona,
1970, pp. 244-255.
YA u-ta. ea.-tego4Úl peueneee. e1. Impu.u-to M b~e Ingne/20.ti Me.nc.an-tilu.

�64
65

El IVA grava todas las ventas de bienes y servicios, pero a
diferencia del anterior, solamente grava el valor agregado en cada
transacción.
Los impuestos de etapa única, también llamados monofase, se es~
blecen en una sola etapa del sistema distributivo. Puede ser al nivel
del productor, del mayorista o minorista; el impuesto monofase que
grava la venta al menudeo es considerado el "tipo ideal" de imposici6n
a las ventas por su neutralidad.Y
La principal desventaja que se le atribuye al impuesto tipo-ca!
cada, consiste en que la carga nominal es diferente de la carga efef
tiva, y esta última es errática y di fícil de precisar.Y
La carga efectiva del impuesto aumenta a medida que se eleva el
número de etapas por las que tiene que atravesar un bien, y en la
medida que el valor agregado de un bien se genere principalmente en
las etapas iniciales del proceso de producción, la carga efectiva del
impuesto será mayor cuando el bien llegue a las manos del consumidor.
Por estas razones, es difícil saber con exactitud la carga efectiva
de un impuesto tipo-cascada, aún para productos iguales.
Resulta claro que en el caso de un impuesto t ipo-cascada se crean
i ncentivos artificiales a la integración vertical de las empresas.
Si una empresa se integra verticalmente y realiza el cicl o de produc·
ción y distribuci6n de un bien internamente, pagaría el impuesto sólo

en la etapa que corresponde a la venta al consumi dor, mejorando de
esta manera su posición en el mercado.
Este tipo de distorsiones en la asignación de los recursos han
hecho que el impuesto tipo-cascada sea desprec iado por los estudiosos
de las finanzas públicas . Uno de ellos sostiene que :" ... el impuesto
tiene tantas desventajas que su uso conti nuo, al menos a t asas que
produzcan una recaudación sustancial, es intolerable en términos de
eficiencia, desarrollo económico óptimo y equidad ... (los defectos ) ...
son tan serios y conducen a tantas quejas, que el gravamen es i nace.e_
table como fuente de ing~esos fiscales para cualquier país . ...5/
El impuesto monofase al menudeo y el IVA son equivalentes en sus
efectos; en ambos casos la carga efectiva del impuesto es igual a la
carga nominal, y como la carga efectiva es independi ente del número de
transacciones por las que atraviesa un bien, las empresas integradas y
las no integradas reciben igual tratamiento.
El impuesto monofase al menudeo y el IVA son considerados como
formas más puras de imposición~ frente al burdo impuesto t ipocascada .
La razón de que en México se prefiera al IVA en vez del impuesto
~/ J. F. Vu.e,

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Hcp/wi6 PILU6 , BaUZmolLe an.d London, 197 , pp . 121 IJ 123.
"Son. p(.(,l¡_¡U aqu.e.f.f.o.i:, ( 6o!una.6 de -Únp06,luón.) e.u.ya ,in.uden.ua 6ob1Le
el p1¡,euo µna.e. de u.na ttuia gen.e/La.t tJ u.n,i601tme pe.ror:,an.ec.e ,igu.ai. en
:todo¿¡ .f.o¿¡ c.a6o6 , IJ en pa!Údad a .e.a ta.l&gt;a 60Jun&lt;:1- del .unp~u:to; IJ 6e
plLodu.c.e e.u.ando e.e. mec.an.,l6mo del W.bu,to evi.,ta. c.u.ai.qtuetr. M,Uo de
.e.a -Únpo6,lu6n., M.l e.orno c.u.ai.qu.,letr. doble ,impoMu~n.. Pe.lttenec.en a
u .te glLupo e.e. -Únpuu:to al va.f.OIL agtr.e.gado y e.e. .unpu.u.to mono6M~
que a6ecta al p11..odu.cto o al 6etr.v,lc.,io en. _el _momento en. que e6 adq~
IL,ldo POii e.e. C.On.6u.mi.dOIL 6,ina.f.". C. Co6 ~aru, E.e. ImpU:_U:to a.f. _ Va.f.olL
A9tr.egado , Ecü uonu Ve.palma , Bu.enol&gt; MAe,1,, ~ p. 5.

�66

monofase para reemplazar al impuesto tipo-cascada se basa esencialmente
en razones de tipo administrativo. La principal desventaja que prese~
ta el impuesto monofase al nivel del consumidor, es de que para que
tenga éxito, requiere honestidad de parte de 1os causantes porque es
fácil de evadir. Esta desventaja es muy importante si tomamos en cue~
ta que algunos funcionarios han declarado que la evasión del impuesto
sobre ingresos mercantiles es de más de un 50%11; por lo que en este
contexto, un impuesto que pueda aumentar potencialmente la evasión no
es recomendable.

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Tuú, U.A.N.L., ic.le.mb.1te. 79 1, p. 10.
§_/ Pa..1ta. una. dl6ct11.ii6n má.6 a.mpLi.a. ó0b.1te el IVA 1J el ,lmpuuto mono6c,M, V
ot.ltM 60.1tmM al.te;ma;tlvM de. impoúc.i6n, '-&gt;e. .1te.c.omie.nda. la. le.cJ.uM.
de: J.F. Vue., "The. CMe. 60.1t :the. UJ.,e. 06 :the. Re.ta.U 60.ltm 06 Sal.e.hTaJ.
in P.1te.6e..1te.nc.e. to the. Val.ue. Adde.d Ta.x", e.n B.ltoa.d-BMe.d Ta.xu, R.
A. MU'-&gt;g.1ta.ve., e.d., The. JohM HoplúM Un-lve.1t1.,Uy P.ltU'-&gt;,
13a.lfüol!e,
7973; Le.nt, G.E., CMa.nge.Jta., M. and GUe..lta..ltd, M., "The Val.ue. Added
Ta.x. in Ve.veloping Counttúu", I.M.F. Sta.66 Pa.pe.M, July 1973, PP·
318-78; Shoup, C.S., "Fac.:toM Be.aJung on a.n ÁMume.d Choice B@ll!VI
a Fe.de..1tal. Re.:ta.il Sal.u Tax and a Fe.de.Jtal. Val.ue. Added-Ta.x", en R.Á·
MU'-&gt;g.1ta.ve, Op.Ci:t; Ba.u, V.E., "The Re.ta.U Sal.u Tadna. Veve.lopb!B
Coun.tJ¡y: Co'-&gt;ta. Rica. a.nd HondU.ltM", Na;Uonal Tax Jou!l.nal, Vic.1911,

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El IVA ofrece en principio las mismas ventajas -en cuanto a ne!
tralidad- que el impuesto monofase al menudeo y puede generar la mi!
ma recaudación a tasas similares. Pero cuando al IVA se le diseña a~
cuadamente se puede establecer un mecanismo de autocontrol de los mi!
mos causantes, lo que reduciría sustancialmente la evasión.Y

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�68
69

B. Métodos Alternativos para Aplicar
un Impuesto sobre el Valor Agregado.

i) Sistema de base contra base: para determinar el monto de
impuestos a pagar se resta del monto de las ventas las adqui_
siciones efectuadas en el período en el que aquellas se reali_
zaron, aplicándose sobre la diferencia la tasa del impuesto.

Son dos los métodos que existen para computar un IVA {ver el Dia
grama I):
l. El método de adición:

en este método e1 va 1or agregado de una e!!!_
presa se define como la sumatoria de los pagos a los factores de la
producción {sueldos, salarios, intereses, rentas y utilidades).
Una vez obtenid~ el valor agregado se le aplica la tasa del impue!
to para saber el monto total del mismo.

ii) Sistema de impuesto contra impuesto: 11 ••• Se determina la
obligación tributaria por diferencia entre un débito fiscal,
que resulta de aplicar la tasa del impuesto sobre el monto
de ventas, y un crédito fi sea 1 que se otorga al contribuyente
por el impuesto cargado en las adquisiciones que efectuó en
.
- do ... " -11/.
e1 m1sroo
perio

2. El método de sustracción, el cual presenta dos variantes:
a) El sistema de base efectiva; " ... el valor agregado se establece
por diferencia entre la producción del período considerado, menos el valor de los insuroos incorporados a esa producción, lo
que exige tener en cuenta los sistemas de inventarios, su com~
91.
·- y 1a atr1'buc1on
·- de co stos . • .·
sición y valorac1on,

Este último sistema es el más sencillo de todos desde un punto
de vista administrativo, ya que elimina los problemas de defini_
ción de bienes de capital, depreciación y de los sistemas de
inventario, y como consecuencia de esto evita la necesidad de
definí r pre vi amente e1 va 1or agregado de la empresa. Además, se
genera una oposición de intereses entre los causantes y facilita
la traslación del impuesto.

b) El sistema de base financiera: este método es mucho más sen~1lo
ya que basta considerar 1as ventas y compras efectuadas en un
período determinado.
Por eso se prefiere este método porque facilita e1 desarrollo de
oposición de intereses entre causantes y el establecimiento ~
controles cruzados, lo que reduce la evasión {es la única técni
ca que permite esto). El sistema de base financiera se presenta
en dos modalida des:.!.Q_/

Este sistema de base financiera "impuesto contra impuesto" es
más conocido con el nombre de "método de crédito del impuesto" o
simplemente "método de crédito" y así es corro lo llamaremos de
aquí en adelante ..!Y

J_I Moci,a.clón LatúwameJúc.ana de. U.b,1¡_e. Comuclo. (ALALC)_ "l,mpuu~ne_,1¡_al a .lfu Ve.n.ta.6: E-6:tJ¡_uc.-tWta fo/¡_fflal lj Funuonal hpo , . Q
Re.uni6n de. V.úte.c.-to,1¡_v., de. Ttubu:tau6n Inte.1¡_na, 16-20 de. JuLi.o 191,3
Qu.J.to Ec.uadoJr, p. 15.
e
.!.Q./ E.6:tM do-6 modaLidadv., tion eqtuvale.ntM -66~0 c.uando el gMvame.n 4ba
aplica a tMa wu.c.a IJ úe.mp,1¡_e. que. e.n el t&gt;Mt~ma de. bMe. c.on,t/Ul
tie. no tie. pe_,1¡_mda ta de.duc.clón de. c.omp1¡_M de. ,&lt;.n-6umoti e.xe.ntoti.

11/

- ALALC, op.clt., p. 16.
12/
- Et método de. c.Mdi..:to u el que. ha -6i do utilizado pM f.M pa,ú.iu
que. han e.Mabf.e.cido el IVA.

�70

71

O. El Impuesto al Valor Agregado en el Comercio Internacional.

C. La Base del Impuesto al Valor Agregado

Tratándose de los impuestos a las ventas en el comercio interna
cional existen dos principios de imposición; el principio de origen y
el principio de destino. En el primero, los bienes y servicios son

Atendiendo al tratamiento de los bienes de capital y concretamente
en lo referente a la depreciación se han identificado tres bases para
el IVAJJ.f: base tipo-ingreso neto, base tipo-consumo y base tipo-p~
dueto bruto.
Estos conceptos se pueden precisar si seguimos las reglas que te!!_
dría que seguir una empresa i ndi vidual , que utilice el método de SU!
tracción para calcular su obligación fiscal. En la base tipo-ingreso
neto, el IVA es un impuesto sobre el total de las ventas netas menos
las compras corrientes y la depreciación de los activos de la empresa.
En la base tipo-consuroo, el IVA es un impuesto sobre el total de la
diferencia entre las ventas netas menos las compras totales; en este
caso la empresa no tiene que distinguir entre compras corrientes Y
compras de bienes de capital. Esto equivale a permitir una deducción
por depreciación instantánea de los bienes de capital adquiridos.
Por último, en la base tipo-ingreso bruto, el IVA es un impuesto
sobre el total de la diferencia entre las ventas netas y las compras
corrientes. En esta situación los bienes de capital quedan gravados
. a l a empresa ninguna
.
ded uccion
. - por deprec1acion.· .. 131
y no se permite
Los tres tipos de base a nivel agregado, se relacionan con tres
conceptos ~e las cuentas nacionales:
a) El IVA tipo-ingreso neto tiene como base al Ingreso Nacional.
b) El IVA tipo-consumo tiene como base al Consumo Personal.
e) El IVA tipo-producto bruto tiene como base al Producto
Nacional Bruto.

!J_I

Palla. una clUc.w.,,l6n mcf.6 e1,;tJúe,ta de. e1&gt;to6 c.onc.e.p.toll lle. 6ugieJte.: C.
K. SulU.va.n, The. Ta.x on Va.lue Adde.d, Columbia. Un-lve.Mil!/ P11.e. 6

1•1

1966, clía.p.tell 5; tJ W.H. Oa.kla.nd, "The. The.oll.lf o6_~
Value.-Adde.d Ta.x: a. CompalU.l&gt;on ofi Tax Balle.h", National Ta.x lo!!!!!!!'
JuUo 1967, pp. 119-136.

New Yottk,

g~avados en el lugar o país en que se producen, sin importar si los
bienes o servicios producidos van a ser consumidos en el país o expor
tados, las importaciones al no ser producidas en el país queda~
exentas; en el segundo, los bienes o servicios son gravados en el lugar
donde se consumen o donde se venden al consumidor final, sin importar
el 1ugar en que fueron producidos, de esta manera, las exportaciones
Quedan exentas y las importaciones son gravadas.
los países que han establecido el IVA han seguido el principio de
destino. la efectividad de este principio radica en los ajustes de
frontera que deben hacerse !.Y.
. . Como ya mencionamos, las exportaciones quedan exentas, lo cual
implica que las autoridades fiscales deben reembolsar al exportador el
IVA que haya pagado en la adquisición de bienes o servicios necesarios
para producir el bien exportado. Por otro lado, las importaciones
~ben ser gravadas en el momento de ser introducidas al país a tasas
iguales a las que se aplican a productos nacionales similares. De aquí
se deduce, que el IVA que sigue este principio es neutral en tanto que
no discrimina en contra ni de las importaciones ni de las exportaciones.
Con el IVA calculado por el método de crédito, es posible conocer
con exac t itud
·
la carga del impuesto en cualquier etapa en que se en
cuentre un producto, de ahí que los ajustes de frontera mencionados s;
Pueden hacer con bastante precisión. Esta ventaja explica en parte la
acePt acion
· - del metodo
de crédito por los países que han implantado el
IVA.
14/

-

fa.to~ ~jw.,t e.6 de. 61¡onte.1ta. poll. a.c.ueJtdo6 -lntR-'Lna.c.-lona.lu 66lo 60n
PVl.md-ldo6 pall.a l06 -lmpuuto6 ú 1d-lll.e.c.to6 .

�72

73

E. Argumentos en pro del IVA.
La eliminación del impuesto tipo-cascada que en México lleva por
nombre Impuesto sobre Ingresos Mercantiles y la implantación del IVA
debe entenderse como una superación o perfeccionamiento en la manera
de recaudar el impuesto a las ventas.
Como afirma F. Forte.!..V son tres los principales argumentos que
respa1dan a1 IVA tipo-consumo.!!!: (1) con este tipo de impuesto se
minimizan los efectos discriminatorios de la imposición tipo-cascada
y se aumenta la eficiencia en la asignación de los recursos; (2) se
favorece el crecimiento económico; (3) se favorece el mejoramiento de
1a ba 1anza de pagos. En el caso de México podemos agregar un argumento
más; (4) la experiencia mexicana con el impuesto sobre ingresos merca~
tiles indudablemente que facilitará la administración de un IVA.J!J
Una cita de un artículo de J.F. Due escrito en 1972, es de utilidad
para resumir. los defectos del impuesto tipo-cascada: "Este impuesto
está siendo abandonado rápidamente por los países de la Comunidad
Económica Europea. .. .Las objeciones son ahora bien conocidas.
El
impuesto favorece a 1as empresas integradas tanto en 1a manufactura
como la distribución dando un incentivo artificial a los productores
para productr sus propias partes y materiales en lugar de comprarlas a
empresas especial izadas independient~s y para eliminar eslabones ind!
pendí entes en los cana1es de di stri buci ón vendiéndose directamente a
!.J_IF1t.a.nc.uc.o Foúe "On :the Fe.tL6,i.b,i,Ut,y 06 a T11.u.ly Gene11.al Va.fue
Added Tax: Sorne' Re6,tmom on :the F11.enc.h Expe11.,&lt;.enc.e", NaUonai Tax
JouJLnai, Vic.. 7966, pp. 337-367
"l_i/Ve aqtú en adela.n:te habla.11.emo-0 del impuu:to -00bJte el valo!t ag11.egacb
entendiendo que u del Upo-comwno.
!.!.../ El impuu:to -00b11.e ing11.uo-0 me11.c.arttilu ha ewtido en M~uco detide.
el lo. de Ene11.o de 1948.

los deta 11 i stas. El resultado es una gran queja de 1as empresas no
integradas y pérdida de eficiencia en el uso de recursos en la produE_
ción, un crecimiento económico más lento y un trato desigual a los
dueños de las empresas no integradas que se ven obligadas a salirse
del mercado o a absorber el impuesto"~
El IVA favorece el crecimiento económico en cuanto que deja 1i
bres del impuesto a los bienes de capital. R. Calle Saizli._/ al come;
tar un artículo de M. Lauré afinna que el impuesto favoreció al aumen1o
de las inversiones y el desarrollo técnico en la economía francesa.
La imposición tipo-cascada crea situaciones desfavorab1es a 1a
balanza de pagos. Comunmente los países buscan dar un trato favorable
a sus exportaciones dejándolas exentas del impuesto tipo-cascada; tal
objetivo sólo se logra a medias porque no es posible conocer con exaf_
titud la carga real del impuesto. De hecho, los sistemas de de'.()lución
creados se basan en estimaciones promedio, lo que implica que la devQ_
lución de impuestos puede ser mayor o menor que lo que realmente corresponde. Esta incertidumbre se elimina con un !VA porque pennite CQ_
nacer con exactitud la carga del impuesto.
De esta manera, al corregirse los errores de la imposición tipo
-cascada y ·a1 perfeccionarse el sistema de devo1uc ión de impuestos a
las exportaciones, el IVA favorecerá_en el largo plazo el aumento de
las exportaciones y por ende el mejoramiento de la balanza de pagos.

J.!!

John F. Vue, "AU.e11.native Fotc.mt, 06 Salu Taxation 601t a Veveloping
Countlty" en Reading-0 06 Ta.x.ation in Vevelopini1 Coun:t/Liu, R. &amp;útd
and O. Oldman e.él., The Johnti Roplu'.iíi Unlve!L-0 y P11.u-0, Bal:timOll.e,
1975, p. 312.
1_Jj R. Calle Saiz, El Impuu:to SobJte el ValoJt Añadido, Intitltu:to de
8:tuclloti Fiti c.alu, Madíüd 196 9.

�75
74

Tal es el caso de Francia 201 y tal es el resultado que se espera para
México en caso de que adopte el IVAJlJ.

II, PRINCIPALES CARACTERISTICAS DE LA LEY
DEL IMPUESTO Al VALOR AGREGADO.

A. Objeto del Impuesto.
El artículo lo. establece que el impuesto gravar~a las siguientes
transacciones que se efectúen en territorio nac1·onal en todas las eta
pas de producción y distribución de los bienes Y servicios:
i) La enajenación de bienes.
ii) La prestación de servicios.
i i i ) El uso o goce temporal de bienes.
iv) La importación de bienes o servicios.
i) Para los efectos de esta Ley se entiende por enajenación (~rt.

a) Toda trasmisión de propiedad de bienes.
b} La venta con reserva de dominio.
c) Las adjudicaciones, aún cuando se realicen a favor del
acreedor.
d) El fideicomiso que deba considerarse como enajenación de
bienes,
en los términos del Código Fiscal de la Federa
.•
ClOn.

~ R. Calle Sa.lz, op.

e,lt,

e) El faltante de bienes en los inventarios de las empresas.
Salvo pruebas en contrario.

p. 241.

'!J._/ "El eamb-lo e.n Méiúeo del .únpuu.to Mb/te -lng/t.UO'-&gt;

b/t.ut:M en eiU,Cll·

da. a1 ,Únpu.U.to Mb/te el valo/t a.g/t.ega.do .tendlr.i. ve.n.ta.ja.ó

1.,ub1.,.taJtc,ÍI.

lu a. la./t.go plazo, no 1i0.e.amert.te a1 pe.Jl1IÚ,:Ült una. ma.yo/t e6,luendie.n la. eeonomla. domúüea. el.ún-lna.ndo lM e6ee.to1.&gt; de clU.toM-l6n del
.únpuu.to Mbit.e -lng/tu.01.&gt; b/t.U.to'-&gt;, 1.&gt;-lno .tamb-lw petr.mUi.éndole a1 pa1J
ob.tenM ma.yo11.u bene6,luo1.&gt; de 1.&gt;UI.&gt; va./t.-lM ve.n.ta.jM eompcvw;Uva.ó e.11
el eomeJt.uo extelt.-lo/t, upeualmen.te eon lO!.&gt; E1.&gt;.ta.do1.&gt; Un-lda1.&gt;'', Jo/u!
F. VI.Le, "ImpUc.a.uonu pa.M el Comuuo e.n.t/t.e Méiúeo IJ lo'-&gt; E1.&gt;to.do6
Urt-ldo'-&gt; de Ueva.Me a. c.a.ba un eamb-lo del 1mpuu.ta 1.&gt;ob/te Ing1te.606
Btt.u.tM en Ca.1.&gt;ea.da a1 1mpuu.ta a1 Valo/t Ag/tega.do en Méiúeo", m,ÚlleD.

i i ) Por la prestación de servicios se entiende (A rt. 14):

a) la prestación de obligaciones de hacer que realice una
persona a favor de otra, cualquiera que sea el acto que
le de origen Y el nombre o clasificación que a dicho acto
le den otras Leyes .

�76
77

b) El transporte de personas o bienes.
c) El seguro, el reaseguro, el afianciamiento y reafianciamiento.
d) La comisión, la mediación, la representación, la agencia,
la consignación y la distribución.
e) La asistencia técnica y la transferencia de tecnología.
f) Toda actividad O abstención de una persona realizada en
beneficio de otra.
iii) Art. 19: "Para los efectos de esta Ley se entiende por uso o
goce temporal de bienes, el arrendamiento, el usufructo Y cualquier
otro acto, independientemente de la forma jurídica que al efecto se
utilice , por el que una persona permita a otra usar o gozar temporalmente bienes tangibles, a cambio de una contraprestación".
iv) Las importaciones quedan definidas de la siguiente manera
(Art. 24):
a) La introducción al país de bienes extranjeros.
• de bºe
,_
b) La adquisición por personas residentes en el pa1s
intangibles
enajenados
por
personas
no
residentes
en
nes

B. Sujeto del Impuesto.

Se consideran sujetos del impuesto a las personas que realicen
las actividades que queden dentro del objeto del impuesto. En la Ley
no se hace la aclaración que son sujetos del impuesto las personas que
real icen las actividades gravadas de una manera habitua 1 o independie.!!_
te y con o sin fines de lucro. Esto es necesario para dejar claro que
lo que se intenta gravar es el consumo, independientemente de la nat.!!_
raleza o fin que persiga cada transacción. Sin embargo, queda expr~
samente aclarado que los causantes trasladarán el impuesto a quien ai
quiera los bienes o servicios, incluyendo a la Federación, el Distrito
Federal, los Estados, los Municipios, los organismos y empresas est_!
tales. Este hecho que en principio equivale a que el Gobierno se ca!!!.
bie el dinero de una bolsa a otra, es necesario para una mejor administración del impuesto.
Por ejemplo, al quedar gravadas las empresas estatales que compj_
ten en el mercado con empresas privadas se asegura un trato igual a
ambos tipos de empresas.

él.

· nacional , de bienes
c) El uso o goce temporal, en t err1· t or10
intangibles proporcionados por personas no residentes en
e1 país.
· nac iona1, de bienes
d) El uso o goce temporal, en terr1· t or10
tangibles cuya entrega material se hubiere efectuado en
el extranjero.
.
1•
·
·
·
nal
de
los
serv
e) El aprovechamiento en terr1tor10 nac10
cios a que se refiere el Art. 14, cuando se presten por
no residentes en el país, Salvo el transporte interna·
cional.

C. La Tasa del Impuesto.
La autoridades mexicanas decidieron establecer el IVA con una
tasa única de 10% para el interior del país y en la franja fronteriza
Yzona libre la tasa será de 6% (siempre que la entrega de bienes ola
Prestación de servicios se lleve a cabo en esas regiones}.
De esta manera México es de los pocos países que han adoptado el
IVA con una sola tasa, la mayoría han decidido establecer un sistema
de tasas múltiples en donde generalmente se sigue el criterio de gr!
vara una tasa elevada aquellos bienes considerados de lujo, a tasas
reducidas los bienes de primera necesidad (muchos de los cuales quedan
exentos), y a una tasa general o normal a los bienes que quedan entre
los dos grupos de bienes antes mencionados.

�79

78

Entre las ventajas que hay de adoptar una tasa única tenemos las
siguientes: en primer lugar se simplifica grandemente la administración
del impuesto para el gobierno federal y al mismo tiempo facilita el
entendimiento del impuesto por parte de los causantes~ simplificarse
el registro contable; es obvio también que al reducirse los problemas
de administración se reduce el costo de administrar el impuesto para
los causantes y para las autoridades fiscales; una tasa única favorece la neutralidad del impuesto en el sentido de que las decisiones de
los productores y consumidores no van a ser afectadas por el impuesto
ya que no se alteran los precios relativos de los bienes y servicios.
La tasa del impuest~ se aplicará sobre el valor dela transacci6n
definido como el precio pactado más cualquier concepto que afecte la
transacción; es decir, otros impuestos con excepción del propio impue!
to al valor agregado, derechos, fletes, seguros, envase, gastos de
transporte, intereses, penas convencionales o cualquier otro concepto
(Arts. 12, 18, 23 y 27).
El impuesto se causará en cualquiera de los supuestos siguientes:
a) se haga entrega del bien o se inicie la prestación del servicio;
b) se pague parcial o totalmente el precio; c) se expida el documento
que ampare la enajenación, la prestación del servicio, o el arrend!
. miento de un bien; y d) en el momento en que se disponga e1 bien o se!_
vicio para el autoconsumo (Arts. 11, 17, y 22).
En el caso de las importaciones se sigue un criterio ~mílar para
calcular el impuesto; el valor que se utilizará será aquel que sirva
para calcular el impuesto general de importación sumando le di cho irrpue~
to y cualquier otro que se tenga que pagar con motivo de la import!
ción (Art. 27).

D. Las Exenciones.
uno de los argumentos más favorable del IVA se basa en su neutr~
lidad. Tal neutralidad requiere que el impuesto sea universal, es d~
cir, que se aplique sobre todos los bienes y servicios que se intercambien en la economía, en todas las etapas de producción y a todos
los sectores económicos. Sólo así es posible alcanzar las ventajas
de un JVA. Por esta razón, en el IVA mexicano se ha hecho un esfuerzo
por mantener al mínimo el número de exenciones.
Entre las principales exenciones están las siguientes: la venta
de productos del campo y marítimos cuando se vendan en su estado nat~
ral y no se consuman en el lugar donde se venden; productos de primera
necesidad (leche, huevos, tortillas, pan, etc.); la venta, impresión,
alquiler e importación de libros, periódicos y revistas; el sector fj_
nanciero y las actividades relacionadas con él, como la venta de valQ_
res, compañías de seguros, agentes de bolsa, corredores de valores;
las exportaciones de bienes y servicios; el transporte público en el
&amp;rea urbana y suburbana; la enseñanza pública;yla renta de inmuebles
para casa-habitación.

E. Las Deducciones.
se propone calcular el impuesto por el método de crédito, por lo
que las empresas podrán deducir del impuesto adeudado por sus ventas
en un período determinado e1 impuesto a1 va1or agregado que hayan P~
gado en la adquisición de bienes y servicios necesarios para su proc~
so de producción en el mismo período. El impuesto no será deducible
cuando los bienes y servicios hayan sido utilizados para fines ajenos
a la empresa. Tampoco será deducible el que se haya pagado en la ai
quisición de bienes o servicios que hayan sido usados para la elabor~
ción de bienes o servicios exentos. En el caso de empresas que elaboren

�81

80

bienes y servicios exentos y gravables, se procederá a hacer una esti
mación por medio del método de prorrateo.
Las empresas nuevas que llevan a cabo grandes gastos de inversión
221 (sobre los cuales pagan el impuesto al valor agregado)
tienen
que pasar por una etapa de organización durante la cual no producen
nada y al no efectuar ventas tendrán un saldo a su favor al hacer
la declaración del impuesto. En este caso, dicho saldo se acreditar!
contra el impuesto que se cause en los meses siguientes hasta agota~
O bien, solicitar su devolución.
El empleo de facturas facilita la traslación del impuesto y redu
cen la evasión del mismoW y para que el sistema de deducciones del
impuesto funcione correctamente es necesario el empleo de facturas en
cada una de las transacciones que realizan las empresas, de ahí, que
todas las deducciones que exija una empresa deberán estar debidamente
comprobadas. Las empresas están ob1i gadas a expedir o a exigir factura
en cada una de las transacciones, donde se anote por separado el monto
del impuesto que corresponde a cada transacción.

'!!..!

U a1tgumen;to e1, viiUdo paJta f..o.1, emp.11.e1,a1, ya u:tableuda.6 que en
un momento dado .11.e.ali.c.en un plan de expa.Afii6n.

'!]_/ 11 La opo.t.ic.i6n de in:te.11.uu ent.11.e eont.11.ibuyen;tu c.on.t..tUuye un ob!
táeuf..o pa.11.a la eva1,i6n, en e.f.. .t.entido de que :todo emp.11.ualtio tiene ú1J.eM1., en demo.t..:tluvt y, po.11. f.o tanto, c.on;tabilúa.11., :toda1., W
adquiúuonu .11.e.alizacúu, pa!ta. awnent.alt al máximo la.t, .t.uma1J dedu~
bf..u, .11.educ.ifodo.t. e el u:túnuf.o a eóec.:tua/! c.omp.11.al, &amp;in 6ac.:tUM".
C. Co.t.c.iani, op. w. p. 12.

F. Regímenes Especiales.
Los causantes menores por razones administrativas deben estar su
jetos a un régimen especial. Se propone que las autoridades hagan un;
estimación de las operaciones futuras de los causantes cuyos ingresos
totales, en el último año de calendario, no excedan de un millón y me
dio de pesos. Sobre la estimación se obtendrá el impuesto a pagar s;
bre el cual se podrán hacer las deducciones comprobables.
En general podemos afirmar que el IVA mexicano grava la enajena
ci6n de bienes y la prestación de servicios, que responde al principi;
de imposición indirecta a las personas, ya que pretende gravar el co.!!_
sumo final doméstico y por consecuencia en el comercio internacional
sigue el principio de destino.

�82
83

III.

EFECTOS ECONOMICOS DE LA lNTRODUCCION DEL IMPUESTO
AL VALOR AGREGADO EN MEXICO.

Existe un gran interés por saber cuáles serán los efectos que
traerá consigo la eliminación del impuesto tipo-cascada por el IVA.
Las posibles implicaciones del cambio de impuestos que atraen más la
atención son las relacionadas con el nivel de precios, la inversión,
el ahorro, la distribución del ingreso, la balanza de pagos, la recai
dación y la eficiencia.
Es sumamente difícil tratar de aislar los efectos del cambio de
impuestos cuando existen otras variables que influyen en el resultado
final, como la politica monetaria que siga el país, la actitud que adopten los productores y trabajadores ante el cambio, etc. El análi
sis del impacto se complica más si tomamos en cuenta que el gobierno
mexicano intenta introducir el IVA junto con una reforma que alterará
la estructura de impuestos tanto directos como indirectos.
En . este
último contexto, no es difícil sino imposible aislar los efectos de
un sólo impuesto.
En las siguientes páginas supondremos que sólo se elimina el i!
puesto sobre ingresos mercantiles y algunos impuestos especiales por
el IVA.
Al analizar los efectos del IVA es muy importante recalcar los
supuestos que se hacen respecto a la traslación del mismo. Si supong~
mosque el impuesto es trasladado totalmente a los consumidores estaremos hablando de un impuesto a las ventas; si en cambio el impuesto
es absorbido por las empresas, entonces, el impuesto recaerá sobre los
salarios y utilidades, y estaremos hablando de un impuesto al ingreso
de los factores de la producción.
Teóricamente, la incidencia del impuesto entre productores Y

consumidores' dependerá de la el asti ci· dad
.
precio de la demanda y
oferta del producto. En l
1• ·
• .
e caso 1m1te de que la demanda sea perfec
tamente elast1ca el impuesto será pagado por los productores 241, ;
nd
cu~ o la oferta es completamente elástica, serán los consumidores
quienes cubran el impuesto. Otro factor importante se encuentra en la
politica monetaria y fiscal
1·
que se ap 1que en el momento de implantar
el IVA.
Para simplificar el análisis suponemos que el IVA va a ser tras
lactado a
los consumidores, y lo mismo para el actual Impuesto sobr;
Ingresos
Mercantiles. De esta manera podemos pasar a ver los efectos
del IVA.

A. Sobre los Precios.
Los cambios de los precios son los que más atraen la atención
no sólo a los economistas, sino también al gobierno y al público en
general, porque "Los efectos definitivos de un impuesto dependen de
su impacto inicial en cambiar los precios relativos y en como la gente
· responde a esos cambios" 251.
En el caso de México es de esperarse que se genere un aumento de
Precios por tres razones principalmente:
a) E~ IVA como se presentó en la Ley de Impuesto al Valor Agregado, _
tiene una cobertura más amplia que el impuesto sobre ingresos mer
24/
- E~ u.te. ca.60 el .únpuv.,:to lteca.e.Jtá Mblte e..t'. :tJiaba.jo IJ ca.pi..:tal. Vepen
cf-iendo de la. e..t'.M:ti.uda.d de deroo.nda. 1J o6eJz.:ta. de lo-6 6a.c:ta1t;_,., el
.unpuv.,:to a.6ec:tallá. mM a. un 6a.c:tott que a. o:tJc.o.
'
251
- N.B. Tutte, "Economi.c.J.i 06 :the Va.fue Added Ta.x", en Ch. E.Mclutte and
N.B. T~e, Va.fue Added Ta.x: Two Viewó, AmeJLi.ca.n EntVlpll,ú.,e In6:ti:tut.e
6M PoUcy Ruea.1tch, Weui!Ung:ton V.e., 1972, p. 80.

�84

85

cantiles porque en primer lugar utiliza un concepto de enajenación
más amplio. El Art. 4 del impuesto sobre ingresos mercantiles, di
ce que "se considera como enajenación toda traslación de dominio de
carácter mercantil por 1a cua1 se percibe un· ingreso". Este concep_
to de enajenación que se apega al concepto polular de venta,~ el
IVA rechaza para incluir transacciones que no necesariamente generan un ingreso monetario para quien traslada el bien. En segundo
lugar, el IVA gravará otras actividades que ahora están exentas o
sujetas a impuestos especiales.
b) El IVA disminuirá las ventajas de la integracién vertical de las
empresas, y entre mayor sea dicha integración, mayor será el aumento
de precios que traiga el cambio de impuestos. Teóricamente, se pu~
de demostrar que los productos de empresas integradas vertic~mente
tienen mayores pos i bil ida des de experimentar aumentos en sus precios. Por otro 1ado, en e1 caso de empresas no integradas e1 pr~
cio de sus productos puede aumentar o disminuir dependiendo del nQ
mero de etapas por las que atraviesan los productores, o de la man~
ra en que se genera el valor agregado de los mismos a lo largo de
su ciclo de producción.
c) La tasa del impuesto es muy importante para el futuro comportamie~
to del nivel de precios. En teoría, si se escoge una tasa quema~
tenga la recaudación constante no debe haber un aumento en el nivel
general de precios, ya que los incrementos de precios en unos pr.Q.
ductores deben ser compensados por disminuciones en otros. Sin e!1!
ba rgo, eso supone una conducta idea 1 de 1os productores y consumi
dores. Las autoridades mexicanas han decidido establecer el JVA
con una tasa única de 10%, la cual, según sus propias estimaciones
es aproximadamente equivalente al sistema de tasas múltiples del
Impuesto sobre Ingresos Mercantiles.

No. obstante, puede esperarse que la recaudación del IVA sea mayor
s1 se considera que una de las ventajas del impuesto es que reduce
la evasión.
Una misión del Fondo Monetario Internacionai estimó que una tasa
de 10% produciría un aumento en el nivel de precios de 2. 8% 26/
Pero en esta .e~timación no se toma en cuenta, por lo difícil que
son de cuant1 f1 car• 1os dos primeros puntos anteriores Y se hacen
supuestos especiales sobre la cobertura del impuesto (es decir, bie
nes gravados Y exentos) que no coinciden con e1 proyecto que pre-::senta una cobertura más amp 1i a, y por e11 0 cabe esperar que e1 au
mento de precios sea ligeramente mayor W . Et
s o pue de ser contrarrestado si el gobierno antes de efectuar el cambio de impuestos
organiza una campaña publicitaria para dar a conocer al púb1i co y
a las empresas, la naturaleza del impuesto.
En di cha campaña se deben destacar dos cosas; primero, que se trata
de un impuesto al consumo; Y segundo• que 1as empresas están auto
rizadas para trasladar el impuesto a los consumidores, aún sobre
los precios oficiales. Los consumidores deben saber lo anterior
para exigir que el aumento de precios cuando mucho sea igual a la
tasa del impuesto en cada producto.

26/
- A.A. Ta,i;t. and P. Rad6, "Re.poM: on the. Ptwp0-6ed Value. Adde.d Tax
(Impuu.to al Val01t AglLe.gado) .i,n Métic.o" IMF : Eú.ical A66o.,iJu.,
Ve.paM:me.nt, Aug w.,:.t 19 77.
'
271
S.
'd
-&lt;. c.onM Vl.amo-6 que nuubr.o pa,w :U.ene. :.t.MM de ,i,n6,f..a.ci.6n del. 15!¾
anual, el. he.e.ha de. que. e1 IVA aumente .e.a :.t.Ma de. ,i,n6.e.auón en 3
~unto-6 _pOJtc.entualu no ac.e.ieJr.aJtá 6-i.gn,i,6,i.c.a.:.t.i.vame.nte. ee. .lfilmo de .ea
-&lt;.n6.iau6n .
·

�87

86

B. Sobre el Ahorro e Inversión.
Es sumamente conocido que dentro de la mecánica del IVA tipo-co~
sumo, las empresas están autorizadas a deducir el impuesto que hayan
pagado al adquirir sus bienes de capital, y, por lo tanto, éstos qut
dan exentos. De donde se deduce que se fomenta la inversión.
Con el impuesto sobre ingresos mercantiles los bienes de capital
son gravados dos veces, primero cuando se compran Y segundo por los
servicios que prestan en la producción, los cuales se reflejan en la
formación de precios.
con el IVA tipo-consumo se evita esta doble imposición a los bit
nes de capital porque se grava sólo el pago a los servicios que éste
presta.

lt

Así, sólo la compra de bienes de capital queda exenta. No obsta!
te · el- impuesto favorece la inversión de empresas, ya que sólo ellas
,
~
están autorizadas a deducir el impuesto que pagan en sus compras
bienes de capital.
La eliminación del i·mpuesto ti·po-cascada afectará la asignación
de recursos de dos maneras:
·
1
a) Aunque la eliminación del impuesto sobre ingresos
mercan t'les
por el IVA no altere el nivel de precios, es seguro que prod!
cira cambios en los precios relativos de los productos, porque
con el cambio de impuestos los precios de los bienes no cam. • en mayor
biarán todos en la misma proporción, algunos variaran
medida que otros. Lo importante es que estos cambios harán.que los consumí dores ajusten su demanda por los diferentes b1~
· • un
nes que solicitan . Estos dos efectos sumados produciran
efecto difícil de predecir sobre la asignación de recursos.

b) La introducción del IVA eliminará el incentivo artificial a
la integrad ón vertical. Las empresas integradas vertí ca lmente
verán disminuida su posición competitiva que ahora gozan
gracias al impuesto tipo-cascada f Por otro lado, las empresas
no integradas mejoran su posición competitiva al eliminarse
los obstáculos que les imponía el impuesto tipo-cascada. El
resultado será un mejoramiento en la asignación de los recur
sos a largo plazo.

C. Sobre la Distribución del Ingreso.
Se critica al IVA al igual que a los demás impuestos indirectos
de ser regresivo.
Para contrarrestar la regresividad del impuesto se pueden hacer
varias cosas:
a) Se puede introducir el impuesto con varias tasas diferenciales,
gravando a tasas más altas aquellos bienes y servicios considerados como de consumo suntuario y gravando a tasas reducidas
los bienes y servicios de consumo popular. Se debe tener cuj_
dado en no establecer un número excesivo de tasas diferencial es porque se perderían a1gunas de las ventajas del impuesto
al valor agregado.
b) Se pueden elaborar cambios en otros impuestos, principalmente
en la estructura del impuesto personal sobre el ingreso. La
reforma puede adoptar varias formas, ya sea que se incrementen
las tasas del impuesto sobre la renta que se aplican a los gr_!!
pos de ingreso más altos, o bien disminuyendo las tas as que
corresponden a los grupos de bajos ingresos. En cualquiera de
los dos casos se debe de idear un mecanismo de transferencia

�88

89

a los grupos que actualmente no están sujetos al impuesto
sobre el ingreso. Una ventaja de esto es que al mismo tiempo
que se dan pasos para aumentar la progresividad del sistema fiscal en su conjunto no se interfiere en el mecanismo de op~
ración del IVA conservándose así sus ventajas.
c) Un problema serio que se presentaría en la alternativa anterior
sería el diseño del mecanismo de transferencia hacia los gr!!_
pos no sujetos al impuesto sobre la renta, debido a que este
grupo es muy numeroso en México. No obstante, podríamos pe!!_
sar en una transferencia indirecta a través del gasto público.

de bajos ingresos son los que pasan por
un mayor número de intermedia
rios por lo que llegan, a esas
familias, con una carga fiscal mayor;
por ende a un precio más alto.

D. Sobre la Balanza de Pagos.
. En este punto los defensores del IVA encuentran una de sus pri.!!_
c1pales ventajas. Tratándose de un impuesto que pretende gravar e1
cons11110 doméstico, es necesar1. o gravar a tasa cero 1as exportaciones
Y 1as
·
. importaciones a 1as m1smas
tasas en que se gravan los productos
nac1o~ales_similares. El resultado de estos ajustes de frontera sería
un meJoram1ento de la balanza de pagos.

El gobierno puede utilizar su gasto, y de hecho lo utiliza,
como instrumento de distribución del ingreso, y en la medida
que los beneficios del gasto público sean recibidos principal
mente por las familias de bajos ingresos, éstas serían compe!!_
sadas por la regresividad del IVA.

. Sin embargo, hay tres argumentos que hacen que el que el efecto
final sobre la balanza de pagos, al menos a corto plazo, sea incierto:

d) Como alternativa al inicio!, está el establecer impuestos e1
peciales en lugar de un sistema de tasas múltiples. Así podrí!
mos elevar la carga fiscal a los bienes de consumo suntuario
sin afectar el funcionamiento del IVA.

a) El efecto favorable sobre la balanza de pagos pod.
ria verse mer
mado ~ incluso desaparecer si el nuevo impuesto provoca un ac;
lera~1ento en la tasa de inflación del país. Un aumento e;
el n1vel de precios hace que nuestros productores sean más ca
ros. en el extranjero, Y aunque la flotación de la moneda ayu
dar~a a corregir el saldo comercial, se afectarían otros rubro;
en la balanza de pagos como los movimientos de capital.

Ya que el gobierno mexicano desea estab1ecer el impuesto con
una tasa única, podría recurrir a cualquiera de las tres últimas alternativas anteriores para contrarrestar la regresivi
dad del gravamen.
No debemos olvidar que no importa tener un impuesto regresivo mientras el sistema fiscal en su conjunto sea progresivo. Tampoco~
bemos olvidar que el actual impuesto sobre ingresos mercantiles es ta!
bién regresivo y quizás sea más regresivo que el impuesto al valor agregado ya que por 1o genera 1 1os productos que 11 egan a las familias

b) No podemos hablar de un efecto favorable sobre la balanza de
pagos si no tomamos en cuenta las elasticidades de demanda de
las importaciones y exportaciones 281.

'!!I

.

~ .úttvl~a.n.t~ tlul.ba.jo i.obJt.e. u.te. .tema. u el de. 11una. Ma.lLt&amp;iez Ja.¿,
-1974) :4.túna&lt;;-&lt;.6n de. ~ Funclonu de. Impo1Lto.cl6n pa.Jt.a. Mhlco (1%0
, 6 1.1&lt;\ -&lt;mplZca.cwnu en el E¿iillZbJúo Ex-tu.no
U A /,J [ F
cu.u.a.a de. Economl.a.,

Jurúo de 197 .

•

• · • •

a.-

�90

91

.
t ac10
· nes
En el caso de México tenemos unas ,mpor
. especia liza
. das
. 1·sticas, en 1978 un 80%de las importac,ones son b~enes
o me a
.
· ·
b1 enes
de producción incluyendo materias primas aux, 1,ares _Y
.
.
.• 29/ Muchas de las industrias para segu1r func1~
de , nvers 1on •
.
.
do roduc
nando Y desarrollándose necesitan continuar ,mportan _P
1
IVA
no
alterar,a
gran
tos del exterior, de tal manera que e
demente el patrón de importaciones.
Por otro lado, un 30% de nuestras export ac,·ones constituyen ffl!
teri as primas Y productos prim~ri~s lo~/~/l es no se caract!
rizan por tener una demanda elast,ca

.

Por lo tanto podemos concluir que en 1a medida que nuestras
.
'
t
·
do
una
demanda
inimportaciones Y exportaciones sigan en1en .
.•
la ba
elástica el IVA no podrá mejorar mucho la s1tuac1on de
lanza de pagos.
e~
c) Por último, el actual me canismo de devolución de imp~estos
_
mente conocido con e1 nombre de CEDI S' que tendra que. ser
mun
eliminado con la aparición del IVA, es ma•s que un mecan,smo
· t ema de subsidios a la1exde devolución de impuestos, un s1s
ºó
Por lo que al eliminarse el sistema de CEDIS a g~
portac, n.
d
tación
nas empresas van a ver afectada su capacidad e expor
o~
Al no fomentarse la exportación artificialmente, vamos a ie;\;
tar sólo aquellos productos que realmente pueden compet
el extranjero.

E. Sobre la Recaudación.
Una de las preocupaciones más importantes del Gobierno Federal
es encontrar nuevos medios que permitan una mayor transferencia de r!
cursos hacia él, para facilitar el financiamiento de su gasto. El ga1
to público ha crecido en los últimos años en respuesta a la tesis de
que el gobierno debe tomar un papel más activo en el desarrollo econQ_
mico del país. El estado como promotor del desarrollo interviene en
la economfa y utiliza su gasto como herramienta principal para fornen_
tar actividades que se consideran prioritarias. Sin embargo,recient!
mente se han agravado los problemas para financiar el gasto público
porque dada la inelasticidad ingreso del sistema tributario W, el
estado tiene que recurrí r a otras fuentes de financiamiento corno son
la emisión de dinero y la contratación de deuda en el interior o exte
rior del país 321 •
En este contexto el IVA toma importancia si puede mejorar l_a ela1
ticidad ingreso del sistema tributario mexicano, para reducir las pr!
siones sobre el financiamiento del déficit.
El impuesto sobre ingresos mercantil es es ine lásti co, es decir,
su recaudación aumenta en menor proporción que el aumento en el produ.f.
to. Entre los problemas que originan esta inelasticidad del impuesto
está el hecho de que los causantes han demostrado ser capaces para ev!
dirlo. También, en la medida que las empresas se integran verticalme.!!_
te disminuyen sus obligaciones con el fisco lo que va en detrimento

----------~/
30/

M;co.6
Banco de. Mtiúco, S.A., Maltzo 1979.
In.cli..c.ado1r..u Ee.o n6""'"
•,
d lP.
/fl.ma/Ú0.6 &amp;e. e.n,tie.nde. ~o.6 que. _pJtovie.ne.n
e.uc.a,
P
Polr.. pMducto&amp; .6,u,.V~C.IM/4WL
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ganade.,u a, ap~c.ultu/1.a. y p
aglr...lc!uUwul,
'

}}_/ Sob1r..e. ute. a&amp;pe.c.to &amp;e. 1r..e.c.om.le.nda. Wt e.n&amp;ayo de. JuÚ.6 Vuque Mo1r..a,
La Eliuitfolda.d In ILUo del S.l.6.wna TIL.lbu.:taJúo Fe.dvr.ai &amp;u Im 01r..e. Ec.onorru.a, ne.M e. 7 •
32/
- U pMbl.ema de. l.a -útelaótlclda.d del &amp;.l.6.te.ma. tlr...lbu.:taJúo Mio f.o me.nclonamo&amp; .6upU6,i.clal.me.nte. pe.M ahl &amp;e. e.nc.ue.n.tJta. un e.ampo 6é.Jr.:t..il..
PMa 6LLtwuu, .lnvu:ti.gaclonu.

�92

de la recaudación del impuesto; y por último, la cobertura del impuesto
sobre ingresos mercantil es ha si do reducida por numerosas exenciones y
porque ciertos productos son gravados con impuestos especiales.
El IVA no adolece de los anteriores defectos, como ya vimos, el
IVA reduce la evasión ya que obliga a los causantes a vigilarse muttJ!
mente; por otro lado, la recaudación del impuesto no se ve afectada si
las empresas se integran verticalmente, y si a esto le agregamos que
el IVA como se presenta en la ley tiene una cobertura más amplia que
el impuesto sobre ingresos mercantiles podemos cóncluir que será más
productivo, en términos de recaudación, que el impuesto sobre ingresos
mercantiles.
La experiencia de otros países apoya esta conclusión; por ejemplo,
en Brasil la recaudación con el IVA en 1967 fue un 54% mayor que la
recaudación en 1966 proveniente de impuesto tipo-cascada. En términos
reales el aumento en la recaudación con una inflación aproximada de
30% fue de un 17% 331 . En Uruguay y Ecuador se presentó el mismo CO!!!
portamiento.
Esta potencialidad del IVA de ser una fuente importante de reca~
dación es una razón que por si sola podría justificar su implantación
en México. Este atributo del impuesto ha sido reconocido por varios
autores com_o N. Kaldor 341 y A.C. Harberger, quien incluso ha llegado
a proponer la adopción del impuesto al valor agregado en los Estados
Unidos 351 .
~ M. Gu.eJUVtd, "The B1taúlúm S.tate Valu.e-Added Tax", IMF S.ta.66 Pa~
Ma1tc.h 7973, pp. 125-126.
341 N. Ko.ldoJt, V.Uc.u.6.6.lon on Vilo Tanu., "The TheOJtlj 06 Tax S.tltuc.tu/le
Vevel.oµnen.t and .the Ve.6.lgn o6 Tax S.tltuc..tuJte Poli.e.y 60Jt IndU6tM:4Uza;üon" en V. Geilhman ed., E._~c.o.l Poli.e.y 60Ji. IndUhW~
and Vevel.opment ,ln La;ün Ame!Llc.a., The UnlveMdy Pll.Uó ot, n.oM.·
da, Galnv.,ville, 1974, p.75.
35 / A.C. HabeJtgeJt, Taxa;üon and Wel.óMe, U;t;tle, BJtown and Company,
Boó.ton, 1974, p. 241.

NUEVA MAESTRIA EN ECONOMIA

ESPECIALIDAD EN: ECONOMIA INDUSTRIAL

Al61tedo G6mez GMza*

ANTECEDENTES.
Si b"ien nuestro país enfrenta múlti l
.
las oportunidades que se .
Pes Y compleJos problemas
avizoran son excele t
un gran potencia~ para la consecución d
n es en cuanto que abren
11
e un sano Y vigoros d
o económico-social dent d 1
o esarronal
. .
ro e os vastos requerimientos d
es espec1al izados que lo anterior im 11·
e _profesio
dust · 1
P ca• el del economista in:r1a es de fundamental importancia.

Con relación a este interesante cam o
tar que en México preval
.P de la econom1a, cabe apun
ece un estado aún muy • • .
nistas suficientemente especial· d
:nc1p1ente de profesio
iza os Y experimentados en la materia.
cisi6:s::;a:;n;;:e~:cDi~nes ~~n influido significativamente en la de.
1recc1on de la Facultad
d"
mentar ópt.
• para l señar e imple
imamente un Programa de Graduados en Economía Indust ria
. 1.
Este se c1m1enta
· ·
en la infraestructura educati
..
que al paso del tiemp h d
va, Y el prest1g10
Universidad Autónoma: Na esarr~llado la Facultad de Economía de la
e uevo Leon l O que en
. .dades d l
•
conJunc1on con las bon
sa e e P~?ecto,. nos ha permitido vernos favorecidos por la val i;
ooperac1on de diversas instituciones públicas Y privadas.
-

.;-:-::--------

E.e. a.utoJt de ute P1c.og1tam
1
'úo11.u de .ea. Fac.uLtad deªE~no~ ded.ea.º~ivi./2~6n d~ Eó.tu.dio-0 Supeuevo
Le6n.
'
e
UtuveM,tdad Aut6noma de
N
,U.(.

�94

95

Todo ello ha redundado en un programa sólidamente apoyado por un
completo y competente profesorado, y con facilidades óptimas para el
análisis e investigación de los diversos problemas que se presentan en
el área.
OBJETIVOS.

propios
del desarrollo de industrialización en Mex1co,
•.
"d
así como de la
un, ad empresarial industrial.

4.
la habilidad requerida
. para ejercitar adecuadamente el
. . Desarrollar
.
Juicio al evaluar diversas medidas en materia de polftica industrial.
REQUISITOS DE ADMISION.

El objetivo esencial de esta Maestría es:
Formar economistas, ampliamente calificados, para contender con
los problemas y oportunidades que plantea la evolución y el desarrollo a futuro del sector industrial en México.
En la concepción de tal propósito, y plasmado en el contenido del
Plan de Estudios, se contempla la problemática industrial tanto a nivel macroeconómica como desde el punto de vista de la Unidad indu1
trial.
La incorporación de ambos aspectos permite una mejor y más amplia
formación del estudiante, ya sea que su desempeño profesional en el
futuro esté orientado al campo público o privado, a la academia, o
bien hacia la investigación.
Se pretende que mediante el desarrollo del Programa, el estudia~

Para s~r-admitido en la División de Estudios Superiores en Econo
mfa, el sol1c1tante deberá:
l. Haber
cursado en fonna tot a1 Y satisfactoria
.
.
el Programa correspon
diente a una carrera universitaria Y haber obtenido el t·t
1 u1o profesional
.
'o en su defecto, cumplir con este requisito en un plazo
máx1mo de un año a partir de la fecha de inscripción a la Maestrfa.
2. Tener cono~im~ento en las materias de Teoría Económica, Matemáticas, Estad1st1ca Y del idioma inglés, especialmente en lo
refiere a lectura.
que se
3. Haber
realizado los estudios profesionales en una ,·nst,·tuc1on
.• acre
.
ditad~ de enseñanza superior, cuyo nivel académico sea comparable
al ex1stente en la Facultad de Economía de la Universidad A t·
de Nuevo León.
u onoma

te llegue a:
l. Familiarizarse con los problemas económicos que enfrentan las sociedades modernas, y en particular la de nuestro país.
2. Conocer y aplicar el instrumental técnico disponible en el estudio
de los problemas económicos contemporáneos.
3. Ser especialmente competente para analizar los problemas económiCOS

4. Haber obtenido un promedio de calificación dentro del 25% más alto
de su Generación.
5· Presentar la siguiente documentación:
a) Copia del expediente de calificaciones ("kardex") de la carrera
extendida por la institución de donde procede.

�96

97
b) Copia de los programas de los cursos tomados en la carrera.

INSCRIPCIONES Y CUOTAS.

e) Dos cartas de recomendación, evaluando la capacidad del candid~
to para realizar estudios de postgrado, extendidas por maestros.

l. Las inscripciones son semestra 1es y se rea 1izarán e~ 1os dos sigui e.!!_

tes períodos de cada año escolar:

d) Solicitud de admisión para ingresar al Programade Maestría.
fsta información deberá ser entregada a la Secretaría de la Divi
sión. La evaluación de las solicitudes recibidas será realizada por
el comité de Admisión, organismo que finalmente decidirá sobre el
particular.
6. Aprobar el examen de evaluación sobre las materias de Teoría Econ~
mica. Matemáticas y Estadística. En su defecto, tomar cursos propedéuticos sobre tales materias.
ALUf,t,IOS.

Habrá dos categorías de alumnos:

LAS PRIMERAS DOS SEMANAS DE AGOSTO
LAS PRIMERAS DOS SEMANAS DE ENE~O
2. Para poder ser inscritos en esta División de Estudios Superiores,
los candidatos deberán cubrir los requisitos de admisión a los que
se refiere el Segundo Punto del presente instructivo.
3. Cubrir la cuota de inscripción de $1,000.00 pesos para alumnos de
nuevo ingreso y de reingreso.
4. Los alumnos deberán cubrir a la hora de inscripción el 50%del valor de la materia o materias que deseen cursar, quedando el resto

para cubrirse en un mes de la fecha de insc~ipción.
l. Los Ordinarios, inscritos en los cursos que forman una Carrera de

Especialización o de Grado Académico. Estos alumnos deberán dedi
carse de tiempo completo al estudio del Programa de la Maestría Y
cubrir la carga académica del mismo período no mayor de dos años,
en la inteligencia de que al cubrirse dicho lapso tendrán derecho
a un plazo de dos años para presentar la Tesis que exige como requisito esta División, en opción a1 Grado de Maestro en Economía.
2. Los Extraordinarios, inscritos en cursos breves de actualización o
de capacitación magisterial. Para que estos alumnos puedan incorporarse al Programa de Maestría deberán sujetarse a los requisitos
establecidos en la tabla de frecuencias académicas que dicho Programa contempla.

5. El costo por materia es de $5,000.00 pesos (1979 - 1980)
CARGA ACADEMICA.
A continuación

se de~cribe el Programa General de la Maestría en Economía con Especialización en Economía· Industrial.
fR_IMER SEMESTRE:
Teoría de Precios y Asignación de Recursos
Teoría del Ingreso, Empleo y Precios
Matemáticas para el Análisis Económico
Estadística para el Análisis Económico

�98

SEGUNDO SEMESTRE:
Metodología de la Investigación Económica
Econometría
Economía Regional
Teoría de Producción

99

3. La calificaci6n final de un curso se determinará de acuerdo con
las calificaciones obtenidas en los exámenes parciales y el final;
se dejará a criterio del maestro responsable del curso la ponderación de los exámenes.
4. No existirán exámenes extraordinarios ni de regularización de tal

TERCER SEMESTRE:
Seminario de Precios y Asignaci6n de Recursos
Seminario de Ingreso, Empleo y Precios
Análisis Inter-lndustrtai
Modelos de Optimizaci6n

manera que un alumno que repruebe un curso deberá tomar nuevamente
la materia correspondiente.
5. La calificaci6n mínima para acreditar una materia será de ?O(SETE!i,
TA).

CUARTO SEMESTRE~
Sistemas Econ6micos Comparados
Economía de los Recursos Productivos
Seminario sobre Desarrollo y Política Industrial
Economía de la Empresa
Seminario de Tesis
CURSO DE VERANO:
Fundamentos Computacionales para el Análisis Económico
EXAMEN ES.
l. Se presentará, en cada materia, por lo menos un examen parcial Y
un examen de fin de cursos.
2. El alumno que no presenta examen en la fecha y hora establecida o
que repruebe un curso, tendrá obligación de tomar nuevamente la~
teria, como pendiente; no se le acreditará la materia hasta que
apruebe el curso.

Para obtener el Grado de Maestro en Economía, el estudiante deberá cum
plir los siguientes requisitos:
l . Haber acreditado un mínimo de 16 (DIECISEIS) materias.
2. Haber obtenido un promedio general mínimo de 80 (OCHENTA) en el
Programa.
3. Presentar una tesis en un período no mayor de dos años calenda
rio a partir de la fecha de terminación de la última materia
cursada o, en su defecto, publicar en una revista especializada
en Economía y con prestigio internacional reconocido, un trabajo de una extensión mínima de 20 (VEINTE) páginas o 5,000 palabras.

�100

101

OBJETIVOS Y PROGRAMA DE CADA MATERIA :
yen se encuentran fuertemente interrelacionados; es por lo que una va-

TEORIA DE PRECIOS Y ASIGNACION DE RECURSOS.
Este curso tiene como finalidad proveer al estudiante de los ins
trumentos básicos para analizar los diferentes problemas económicos
que enfrenta una empresa o industria, para que de esta manera se puedan manejar los elementos que contribuyen a la toma de decisiones en
la empresa, no sólo en el aspecto financiero, sino también en _lo que
respecta a uso de insumos, producción y estrategias de mercado.
Para cumplir con su cometido, el curso se encuentra dividido en
dos grandes secciones. En la primera sección se analiza el comportamiento de dos unidades económicas fundamentales, el consumidor Y la
empresa los cuales resultan ser los demandantes y oferentes de bienes
y servicios, respectivamente. A partir del estudio de estas unidades
se entenderá la detenninación de niveles de producción Y precios rel~
tivos de los bienes; asimismo se estará en posibilidades de anticipar
los efectos que sobre estas variables tengan diferentes políticas llf
vadas a cabo por el gobierno. En la segunda sección, se analiza el
comportamiento del mercado de factores productivos a fin de anticipar
los efectos que sobre el mismo tendrán diferentes políticas llevadas
a cabo por el gobierno.
TEORIA DEL INGRESO, EMPLEO Y PRECIOS. ·
.
•
em_
Dado que las variaciones en los niveles
agregados de precios,
pleo e ingreso real, responden en gran medida a las políticas moneta1·t·i~a~ será
rias _y fiscales; el estudio de los efectos de estas.poi
analizado con detenimiento, tanto para economías baJo el regimen de
tipo de cambio fijo como flexible.

Dentro de una economía , los diferentes sectores que la constitu-

riación en la actividad económica agregada se ve trasmitida hacia los
diversos sectores. Es por esta interrelación por lo que resulta muy
importante conocer las diferentes variables macroeconómicas que inte!
vienen en la determinación del ingreso nominal, ya que de esta manera
al anticipar variaciones en los insumos, podemos anticipar cambios en
los niveles agregados de empleo, precios e ingresó real, y por lo tan
to f1 uctuac iones en 1a actividad económj ca sectori a1.

MATEMATICAS PARA EL ANALISIS ECONOMICO.
El propósito es proporcionar una exposición sistemática ·de los
métodos matemáticos relevantes, para los diversos tipos de análisis
económico.
Para tal efecto se presentan ilustraciones de modelos económicos
(microeconómicos y macroeconómicos) fonnuladas matem~ticamente. Los
aspectos generales del curso versarán sobre Algebra Matricial, Análisis Estadístico o de Equilibrio, Análisis Estático Comparativo (diferenciación) y Análisis Dinámico (integración, ecuaciones diferencia
les y ecuaciones de diferencia).
ESTADISTICA PARA EL ANALISIS ECONOMICO.
El objetivo de este curso es consolidar los conocimientos de Es
tadís.t ica y fonnalizar la fundamentación de los diferentes métodos
tanto en su aspecto matemático como en lo relacionado con las leyes
de la Teoría de Probabilidad que los sustentan .
El enfoque será tal que resulte de apli cación inmediata al ~náli
sis Económico.

�103

102

En la parte de Inferencia Estadística se establecerá de manera
formal todo el proceso de Estimación . En el Análisis de Regresión se
incluirá lo relacionado con regresión lineal simple y múl tiple Y r~
gresión no l ineal, cubriéndose tanto el proceso de estimación como el
de pruebas de hipótesis y se cubrirá también los conceptos de Correl!
ción tanto simple como múltiple, parcial y múltiple parcial, todo lo
cual es antecedente indispensable para cursos posteriores de Econometría.
METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION ECONOMICA.

ECONOMIA REGIONAL.
Análisis de la teoría espacial de precios y costos de factores,
como elementos dentro del crecimiento regional, que dan lugar a los
polos de crecimiento. Teorías de la determinación del ingreso regional. Teorías de crecimiento y desarrollo regional. Elementos en el
crecimiento urbano, enfatizando los servicios y problemas urbanos.
Teorías de la localización industrial y residencial, en relación con
la teoría de la renta de la tierra, economía espacial y áreas de mercado.

El objetivo de este curso es desarrollar la capacidad del est~
diante para plantear, ejecutar y presentar un trabajo de investiga-

TEORIA DE PRODUCCION.

ción.

Comprende. el estudio del proceso productivo, destacando el empleo de funciones duales, (funciones directas de producción, sus fu!!_
ciones indirectas, funciones de costo y de transformación).
Deriva
ción y estimación de funciones de demanda por factores y expresiones
para los parámetros relevantes tales como elasticidades parciales de
sustitución y elasticidades de demanda por factores. Uso de modelos
econométricos en el proceso productivo.

Durante el mismo se verá el método científico de investigación,
técnicas específicas de investigación económica, estudios de lógica
básica y procedimientos de investigación para evaluar la confiabilidad de información y validez de conclusiones.
ECONOMETRIA.
Este curso supone el conocimiento previo de la inferencia estadística y en particular de distribuciones muestrales, pruebas de hip~
tesis, regresión múltiple y correlación.
El enfoque está primordialmente concentrado en sistemas de ecu!
ciones simultáneas y su descripción, y en el análisis de modelos eco-

SEMINARIO DE PRECIOS Y ASIGNACION DE PRECIOS.
El seminario consta de dos secciones:
La primera parte se desarrollará mediante la discusión de canee.e_
tos básicos, y la solución de ejercicios de laboratorio en los cual es
se emplea la metodología de la economía positiva.

nométricos dinámicos.
Conjuntamente con los cursos de teoría económica, proporciona las
bases necesarias para que el alumno desarrolle en los seminarios de
- ·
de aplicamicro y macroeconomía un conjunto de modelos econometr,cos
ción directa al sector industrial mexicano.

Con esta sección se presentarán ejercicios en los cuales el estudiante podrá captar ideas sobre el uso de la teoría económica para

�104

la evaluación de los efectos de políticas gubernamentales.
Debido a que el Programa de Maestría en Economía -se propone pr~
parar gente que contribuya a la toma de decisiones en la empresa, es
del interés del programa, que el estudiante se·encuentre entrenado en
la realización de trabajo empírico en el campo de la microeconomía;de
acuerdo con esto, en la seguna parte del curso, se presentará la met~
dología para poder realizar trabajos que contribuyan a la toma de decisiones de la integración de ia empresa: Asignación de recursos, d~
cisiones de cartera, etc.
SEMINARIO DE INGRESO, EMPLEO Y PRECIOS.
Para la toma de decisiones que se lleva a cabo dentro de una e~
presa, a menudo resulta necesaria la existencia de predicciones de la
actividad económica, precios y empleo, puesto que los efectos de la
fluctuaciones de estas variables inciden sobre una determinada empresa e industria. Surge por lo tanto, la necesidad de estudiar procedi
mientos que han sido empleados _para el estudio y predicción del comportamiento de estos fenómenos, con el propósito de anticipar la evolución de los mismos, y en el caso que así se requiera protegerse a~
te sus efectos nocivos, tomando en cuenta las diferentes alternativas
de política económica.
En general el seminario se encamina al estudio y predicción del
comportamiento de las diferentes varfables agregadas reales y nominales de la economía.
ANALISIS INTER-INDUSTRIAL.
Constituye un curso de fundamental relevancia para los objetivos
del Programa de Maestría. Se examinan las teorías existentes sobre
los diversos tipos de estructura que al paso del tiempo puede observar
determinado proceso de industri alización, la naturaleza de inter-rel!

105

ciones que se presentan dentro de determinada estructura industrial,
Y las interacciones de esta con otros sectores tales como: Producción,
capacidad instalada, costos, demandas, disponibilidad, calidad y productividad de los recursos productivos, innovación y cambio tecnológi
co, eficiencia económica, etc. Asimismo, se considera la inter-rela-=ción de cierta estructura industrial con los mercados internacionales,
así como los efectos resultantes de adoptar determinado tipo de política económica en materia de desarrollo industrial. Finalmente, se
plantean sistemas alternativos en materia de política industrial, teniendo como objetivo el logro de mayores niveles de bienestar económi
co Y social, dadas ciertas restricciones: El tratamiento de deficien-=cias competitivas en los mercados de producción y· de recursos productivos, Y la regulación económica de las empresas públicas.
MODELOS DE OPTIMIZACION.
los problemas de optimización en el mundo moderno, adquieren cada vez mayor importancia en diversas disciplinas. Recientes desarrollos en teoría de optimización, especialmente en programaciónmatemáti
ca Y teoría de control, han tenido muchas áreas importantes de aplic!ción Y por ende un ampl fo uso en e1 futuro. En este curso se ana 1izan
las técnicas estáticas y dinámicas de optimización (incluyendo modelos de programación lineal y no lineal) y su aplicación a la teoría
económica. la optimización en Teoría del Consumidor se avoca a maximizar la utilidad del consumidor que depende de los niveles de cons.!!_
mo, sujeto á restricciones de presupuesto. En teoría de la Empresa la
optimización se refiere a la maximización de los beneficios dependie.!!_
tes de la producción en valor y los costos, sujetos a limitantes en
tecnología y utilización de los insumos de la producción. · En Economía
del Bienestar podría ejemplificarse la optimización: 1) Con un caso
específico de maximizar los objetivos de negociaciones obrero-patron~
les sujeto a restricciones de demanda y oferta de trabajo, fuerza de
contratación de las partes y restricciones legales; 2) Crecimiento eco
nómico óptimo; etc.

�106
107

SISTEMAS ECONOMICOS COMPARADOS.
ECONOMIA DE LA EMPRES.I\.
El curso da inicio con una presentación de las distinciones entre
los diferentes sistemas económico5 Y una discusión acerca del ret~ a~
moder no capitalismo y las alternativas que presenta el mund~soc1al1~
ta. Especial énfasis se establece en la comparación de 1_os d_1 ferentes
sistemas de producción nacional Y en particular la exper1enc1a actual
de países como Suec1a,
. Franc1a,
. Yugoeslavia, U.R.S.S., China Y Estados
Unidos.
ECONOMIA DE LOS RECURSOS PRODUCTIVOS.
Análisis Y formación de estrategias para la explotación de recur
sos naturales. Incluye estudio de recursos renovables Y no renOV!
bl es así como servicios recreativos. Aspectos ecológicos de la ex'
·
de.
plotación
. Estrategias de explotación basadas tanto_e~ _cr1·ter1os
eficiencia económica como de bienestar social. Pos1b1l1dades de sus
titución entre diferentes tipos de energéticos Y aspectos de demanda.
Modelos econométricos destacando el uso Y la producción de recursos"!
turales.

En est e curso se aplica el inst rumenta l macro y micro - economi •
co disponi ble, al tratamiento de di versos probl emas de la empresa, los
cuales requieren esencialmente decisiones apoyadas en el análisis ec.Q_
nómico . Se extiende el análisis teóri co y se utilizan diversas piezas empíricas, al examinar aspectos tal es como: La localización de ce~
tros de producción y distribución, políticas de producción, de inve~
tarios y precios, decisiones de inversión, costo de capital y estructura óptima de capital, divergencias entre costo privado y social,
efectos de la política impositiva, etc, como complemento, un caso empírico será utilizado para cubrir en forma simultánea tales aspectos,
enfrentando la empresa una situación dinámica, en términos del compo!
tamiento actual y del probable que puedan observar en determinado momento, las variables reales y financieras de la economía.
SEMINARIO DE TESIS.

cu~so DE VERANO:
FUNDAMENTOS COMPUTACIONALES PARA EL ANALISIS ECONOMICO.

SEMINARIO SOBRE DESARROLLO y POLITICA INDUSTRI'AL.
Apoyado en gran medida en el curso de análisis inter-indust~ial,
este curso se propone: Caracterizar la evolución del proceso de indu~
trialización en México, identificar los componentes relevantes de 1a
· t 1vo
· s de su
actual estructura industrial, establecer sistemas expl1ca
funcionamiento, evaluar las medidas de política económica que afe~::
al desarrollo industrial, Y finalmente, elaborar propuestas que .
•
pondan a objetivos nacionales inmediatos'
as l· como a los del
. . mediano
indis
Y largo plazo. La elaboración de un ensayo escrito es requ1s1to pensable del curso.

El objetivo del curso es proporcionar al estudiante conocimientos
básicos del lenguaje FORTRAN para capacita rlo en la programación elemental en sus cursos de la maestría. Al mismo tiempo se le enseña a
manejar paquetes econométricos como. SPSS y TSP.

MAYORES INFORMES EN:
RREY, ~-L. MEXICO.
Atención: Lic. María
Y/o Lic . Fernando C.

LOMA REOO~DA JI 1515 PTE. COL. LOMI\ LARGA MONTE-.
TELS: 43-39-88, 43-39-39 y 42-03-32.
Guadalupe Martínez Martínez Secretario General ,
Contreras Benavides , Jefe de Area Académica .

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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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Captl/a Alfonsina
Biblioteca Universilllri4_

�F Ae u L T A D DE
;

E e o N o MI A

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.
* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de- 15.00 Dólares para el
extranjero. Las so1~citudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad ,Autónoma de Nuevo León-;Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. Méxjco. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicac.ión relativa a manuscritos y
correspondencia ed'i tori a1,
deberán ser
dirigidos a: Lic, Andrés Garza García.
Editor. Departameriio. de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Pos ta~., 288.
·*Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan ·de- ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los der~chos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicac iones. )

* Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Enero 1980

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE
Pág.

INFLACION.

Le.anclo Vu1ta.nde.au Palma.

1

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES
ECONOMICAS, SOCIALES Y DEMOGRAFICAS SOBRE
EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO.
W. Wfútne.y H{c/u.

LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN.

Gilb elri'.o Ranwr.e.z Gatr.za .

11

35

EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA.
]Oh.ge. CoJr.Jr.a.lU Q_uuada.'

47

LA POLITICA AGROPECUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.
1Up6Uto Tlr.e.v.lño Le.ce.a.

PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979.

57

69

�INFLACION

Leonclo VUIUlndea.u Pahna*

DEFINICION
Inflación es el aumento continuo del nivel general de precios.
Equivalentemente, es la disminución continua del poder adquisitivo
del dinero.
Según ·la velocidad a que aumenta el nivel de precios, la infl~
ción ha recibido los pintorescos e imprecisos nombres de "reptante",
"trotante" o "galopante". El ténnino "hiper-inflación" se reserva
para aumentos del nivel de precios superiores al 50% por mes, esto
es cuando los precios se multiplican por más de 100 veces al año.
Entre las mayores hiper-inflaciones registradas están la de Alemania
de agosto de 1922 a noviembre de 1923, en que los precios se multi
plicaron por l.02xl0 10 , y la de Hungría de agosto de 1945 a julio
de 1946, en que los precios se multiplicaron por 3.8lxl027 •

CAUSAS
Los aumentos de 1 ni ve 1 genera1 de precios son consec_uenci a de
un exceso de demanda de bienes y servicios. La cantidad de bienes
y servicios disponibles al nivel de precios inicial es insuficiente
para satisfacer la demanda. Como resultado, los precios suben o,
si no lo hacen, se producen colas de demandantes insatisfechos.
Esta segunda alternativa se da cuando, pese al exceso de demanda,

* Et au;toJt. u PJt.06UoJt. de tiempo c.omple:to en u.ta Fac.u.Ua.d.

�2.

3.

la autoridad impide, mediante sanciones, que suban los precios.
Casi si empre esos impedimentos se burlan, creándose "mer::ados
negros II en que se vende a precios mayores d los a11tori za dos.
El exceso de demanda de bienes y servicios, que ·hace subir los
precios, puede tener su causa en una disminución de la oferta, como
en el caso de. destrucción de recursos por catástrofes natüra1es o
guerras, o en un aumento de la demanda, como en el caso de que las
familias y empresas residentes en el país, o el gobierno o el
exterior~ aumenten sus compras. Esto puede causar aumentos en e1
nivel de precios por una sola vez.
Para que se produzca inflación, un aumento continuo del nivel
de precios, se necesita que haya continuamente un exceso c!e d2!11anda.
La capacidad de generar continuamente un exceso de demanda no la
tienen ni las familias ni las empresas.
Están limitadas por su
ingreso, su riqueza y su capacidad de endeudamiento. Las familias
y empresas pueden esporádica y momentáneamente aumentar su 1emanda,
pero no lo pueden hacer continuamente.
El gobierno central, en cambio, sí puede hacerlo.
El gobierno puede hacerlo, primero, financiándose med -¡ ante
aumento de impuestos o medí ante préstamos obtenidos del sector
privado (familias y empresas). En esta forma el gobierno puede
aumentar su demanda de bienes y servicios. Pero esta forma de
financiamiento no es inflacionaria, porque simultáneamente se está
quitando capacidad adquisitiva a las familias y empresas. El
aumento de la demanda del sector gobierno se tiende a compensar
con una disminución de la demanda del sector privado .V, si no hay
aumento neto de 1a demanda de 1 conjunto de ambos sectores, no se
genera presión inflacionaria.
El gobierno puede hacerlo, segundo, financiándose mediante
préstamos obtenidos del Banco Central. El Banco Central, simple-

mente, 1e entrega dinero a1 gobierno a cambio de papel es 11 amados .
bonos. El gobierno con este dinero financia el aumento de su
demanda. En es te segundo caso, contrariamente a1 primero, e1
aumento de la demanda del gobierno no se compensa con la dismin_!!
ci ón de la demanda de ningún otro sector de la economía. Hay un
aumento neto de la demanda total de bienes y servicios. Se produce
entonces el exceso de demanda que genera un aumento del nivel de
precios, aumento que continuará mientras el gobierno persista en
esta segunda forma de financiamiento.
El exterior puede también provocar un aumento de la demanda de
los bienes de un país, creando así presión sobre el nivel de
precios. Un ejemplo notable lo tenemos en· la época de la Segunda
Guerra Mundial. Los EE.UU. aumentaron considerablemente la demanda
de materias primas que les vendían los países latinoamericanos.
Estos, a su vez, ya no podían adquirir los bienes de producción y
consumo civil que, antes de la guerra, importaban de los EE.UU. y
Europa. En consecuencia, sufrieron un continuo exceso de demanda
que generó inflación. En épocas nonnales, aumentando sus importaciones, los p~íses latinoamericanos hubieran podido aumentar su
oferta interna de bienes; y la inflación, causada por la situación
bélica, no se hubiera producido.
Conviene subrayar un hecho notable impñcito en los dos últimos
párrafos. La CJr.e.acl6n de. un c.on:túw.o e.xc.uo de. de.manda. c.onlle.va
~.únuLtáne.ame.nh. una c.on.tlnua. CJr.e.acl6n de cü.nVto fJ ~,in CJr.eacl6n de.
dlnvw no ~e. puede. P"-Oducvr. exc.uo de. de.manda..
Esto es cierto
tanto en el caso del gobierno que financia un aumento de sus gastos
mediante venta de bonos al Banco Central, como en el caso del
aumento de exportaciones no compensadas con un aumento de import~
ciones. En el primer caso la creación de dinero es obvia: el
gobierno recibe dinero recién creado· por el Banco Central. En el
segundo caso hay también creación de dinero.
Los exportadores
nacionales reciben su pago en moneda extranjera que cambian en el

�4.
5.

sistema bancario por moneda nacional. Si existe un tipo de cambi o
fijo, el Banco finalmente compra esa moneda extranjera, dando por
ella dinero nacional recién creado. Fue esto, precisamente, lo
que ocurrió en los países latinoamericanos durante la Segunda
Guerra Mundial.
Este hecho -que la creación de un continuo exceso de demanda
implica simultáneamente la creación de dinero- permite ubicar
fácilmente las causas directas de la inflación en casos de países
concretos . Basta con analizar la creación de dinero (monetización),
Si la mayor parte de la monetización se debe a créditos otorgados
al gobierno por el sistema bancario, ésta es la principal causa de
la inflación; si la ·monetización se debe a ventas netas de moneda
extranjera al sistema bancario, la causa proviene del exterior .
La sola monetización no es suficiente para que se provoque un
exceso de demanda. Se necesita, además, que el dinero creado no
se mantenga inactivo. Si al aumentar la oferta de dinero, simult!
neamente aumenta el deseo de los tenedores de dinero de retener
mayores saldos monetarios inactivos -de atJTientar su demanda de
dinero en lugar de aumentar su demanda de bienes y servicios-, no
se generará IJl exceso i nflacionario de demanda de bienes y servicios.
Esto significa que, para predeci r el efecto que la creación de
dinero tiene sobre el nivel de precios, hay que analizar conjunt!_
mente la oferta y la demanda de dinero.
Los párrafos anteriores ponen de manifiesto que el análisis
monetario no es sino el análisis de "la otra cara de la medalla"
de un mismo fenómeno: la creación de demanda de bie9es y servicios.

*
Hay personas que consideran "muy mecánica" la explicación de
la inflación por medio del análisis de la creación de dinero . Mi
preferencia por este análi sis es por consideraciones prácticas.

En cualquier país del mundo es difícil obtener datos precisos y
prontos de los componentes de la demanda de bienes y servicios y
mayormente difícil es predecir e1 comportamiento de ta 1 demanda.
En cambio, los datos monetarios son de gran precisión, y pronta y
fácilmente obtenibles.
El análisis monetario no niega la deseabil idad ni impide la
posibilidad de profundizar más sobre las causas de la inflación,
de buscar las causas de "las causas" de "las causas". Pero no hay
que confundir las causas directas, sobre las cuales se puede operar
si se quiere eliminar sus efectos, de las causas indirectas, sobre
las que es imposible operar. Se creó dinero en exceso. lPor qué?
Para financiar un deficit del gobierno . lPor oué e1 déficit? Porque
el gobierno considera ineludible aumentar una serie de gastos, y los
impuestos efecti vos no aumentan a esa velocidad, lPor qué? lPor qué?
lPor qué? Se puede seguir así en una serie infinita de preguntas
que nos llevan al campo de la sociología, de la ciencia política y
de la filosofía. Es como decir: El señor X murió atropellado por
un automóvil. lPor qué? Porque no se fijó al atravesar la calle.
lPor qué? Porque probablemente iba muy preocupado por la enfermedad
de su hijito. lPor qué? lPor qué?, y así hasta el infinito. En
este caso, yo afirmaría que al Sr. X lo mató el automóvil y no la
enfermedad de su hijo. Igualmente afirmo que la inflación se debe
a la creación de dinero y no al por qué se creó ese dinero. Lo
afirmo no porque niegue la infinita conplejidad del mundo donde
los efectos son resultado de miríadas de causas concatenadas. Lo
afirmo por razones eminentemente prácticas. Así como no se puede
disminuir el número de atropellados eliminando a los hijitos enfe~
mos, no se puede acabar con las i nfl aci ones aduciendo razones
filosóficas, sociológicas o políticas. Bastará para ello con
reducir a niveles adecuados la velocidad a que crece la cantidad
de dinero. Esto es, si verdaderamente se quiere acabar con la
inflación .

�6.

EFECTOS
Cuando sube el nivel de precios, los precios individuaies de
los bienes y servicios no cambian ni al mismo tiempo ni en la mism~
proporción. Esto muchas veces se ve acentuado por la tendencia de
las autoridades.a imponer precios topes a los artículos considerados
de primera necesidad; como consecuencia, las relaciones entre los
precios cambian por razones óistintas de las fuerzas reales Je
oferta y demanda. El sistema de precios se ve imposibilitado a
cumplir su papel esencial de indicar la escasez o abundancia relativa
de los bienes y servicios. Los precios dejan de reflejar la utilidad
que dan a los consumidores y de exponer la realidad de los costos.
Dejan entonces de ser eficientes guías de la producción y el
conslJ110. En estos casos la producción de aquellos bienes consid~
rados de primera necesidad, paradójicamente, es la que más sufre:
ante e1 aumento de los costos, 1os precios topes ya no dan i nce!!_
ti vos para seguí r i nvi rti endo en su producción.
Los factores
productivos tienden a dirigirse hacia la producción de los bienes
que no tienen precios tope, bienes que son precisamente aquellos
que las autoridades no consideran de primera necesidad.
Generalmente, las autoridades ponen tope a uno de los precios
más importantes, el que relaciona el presente con el futuro, el
que sirve de base para las decisiones de ahorro e inversiones: la
tasa de interés. Al no poder subir proporcionalmente a la velocidad
a que están aumentando los precios, las tasas de interés, bajas en
términos reales, estimulan el deseo de obtener préstamos y dismj_
nuyen el de otorgarlos. No habrá crédito suficiente para todos.
Quienes lo obtengan, lo obtendrán por razones distintas a su
eficiencia. Las amistades o las presiones de otro tipo serán los
criterios para canalizar los préstamos. La acumulación de capital
en el sector privado de la economía se hará más lenta, y la calidad
, .
de las inversiones se irá deteriorando.

7.

Las prácticas contables y las leyes impositivas ejercen también
influencia importante en este deterioro. Cuando los cálculos de
depreciación se basan en los costos históricos, en épocas de infl~
ción las empresas calculan una depreciación menor que el valor real
del desgaste de los bienes de capital.
En consecuencia, se pagan como impuestos o utilidades porciones
que corresponden al desgaste de 1 ca pi-ta 1. Se frena así 1a acumul ~
ción de caoital y la creación de nuevos empleos en las empresas
privadas.
Otra razón que intensifica este efecto es la tendencia de muchos
gobiernos a seguir una política monetaria anti-inflacionaria a
medias: por medio del encaje legal hacen que disminuya la creación
de crédito bancario destinado al sector privado, pero no ponen
igualmente límites al crédito destinado al sector público. Esto
multiplica el efecto negativo sobre la acumulación de capital y la
creación de empleos del sector privado, principalmente en las
empresas pequeñas y medianas que acostumbran financiarse mediante
el descuento de documentos en el sistema bancario. Puede fácilmente
verificarse cómo en la mayoría de las inflaciones aumenta significativamente el cociente:
Crédito al gobierno
del crédito
Crédito a1 sector privado
otorgado por el sistema bancario.
La disminución de la creación de empleos del sector privado
causa un efecto retroa l imentador. El 9obi erno trata e)ltonces de
suplir al sector privado, creándolos y generando así mayor inflación,
que a su vez limita más la creación de empleos del sector privado.
El alza de los precios internos de un país a mayor velocidad
que los de los países con los que comercia, cuando se mantiene f ijo
el tipo de cambio, provoca déficits crec ientes en su balanza comer
cial. Las importaciones aumentan más que las exportaciones. Éste
es otro factor que limita la creación de nuevos empleos por ·1a

�8.

economía nacional: la demanda se vuelca hacia el exterior creando
empleos fuera del país. Al mismo tiempo, a consecuencia de los
' a crearse
déficits crecientes en la Balanza Comercial, tienden
expectativas de devaluación, que orovocan al público a hacer inver_
sienes socialmente improductivas en moneda extranjera, agravando
así la presión sobre las reservas del Banco Central y haciendo más
cercana la devaluación.
Forzados por e1 a1za de 1os precios de 1os bienes de consumo,
los trabajadores presionan para que le les aumenten sus salarios.
En los sectores de la economía en que los sindicatos son fuertes
se tienden a conseguir aumentos salariales por encima del aumento
de la productividad del trabajo, generándose aumentos en los costos
reales que a su vez causarán desempleo o más inflación. Cuál de
estas alternativas triunfe, dependerá de la política monetaria y
crediticia. Si el crédito y la cantidad de dinero no aumentan
paralelamente al aumento de los costos, se creará desempleo. Si
las autoridades monetarias permiten que aumente el crédito y la
cantidad de dinero, se producirá más inflación. A este fenómeno
se le ha dado el nombre de "espiral salarios-precios", y se debe
en parte a que en esta segunda mitad del siglo XX los salarios
nominales no bajan, sólo suben. Es lo que se llama inflexibilidad
hacia abajo de los salarios nominales. Las razones de esta situación
son muchas y van desde las leyes laborales y de salarios mínimos,
que intentan proteger a los trabajadores, hasta el aumento del
poder sindical que se ha dado a nivel mundial. Esa inflexibilidad
hacia abajo de 1os sal arios nomina 1es es una de 1as razones que
hacen tremendamente difícil acabar con las inflaciones y tremendamente fácil empezarlas.
Son claros los efectos redistributivos del ingreso y de la
riqueza provocados por la inflación. Las familias con ingresos
nominales relativamente fijos pierden en relación a los afortunados
cuyos ingresos aumentan a mayor velocidad. La riqueza, a su vez.

9.

se redistribuye de los acreedores hacia los deudo~s. Si e1 gobierno
es el mayor deudor, porque está aumentando su gasto real financián
dose mediante préstamos, la redistribución de la riqueza es desd;
el ~ector p~i vado hacia e1 sector púb1i co. Exactamente como si
hubiera un impuesto a la riqueza mantenida en forma de dinero o de
~nos. Pero el impuesto que la inflación causa, además de no haber
si~o-aprobado por ningún poder legislativo, es un impuesto indis
criminado Y regresivo. La gente más afectada por la inflación e;
la que menos puede
·
idear formas para defenderse de ella. Es la
!J@nte menos educada, la gente más pobre.

Hay _teóricos que o~inan que la inflación acelera el desarrollo
económico. El desarrollo no depende de la existencia de inflación
Históricamente, se pueden hallar todas las combinaciones posibles;
pafses con inflación Y desarrollo, países con inflación Y sin
desarr~llo, países sin inflación y con desarrollo, países sin
inflaci6n Y sin desarrollo.
La inflación, coni&gt; instr1111ento de
desarrollo, no es de ninguna manera seguro. Puede producir el
efecto justamente contrario. Lo que sí la inflación produce con
seguridad es gran inquietud social y exacerbación de la lucha de
clases.

MEDIDAS CONTRA LA INFLACION
. _ Ya se mencionó que es tremendamente di ffcil detener una infla
cion. Las medidas requeridas -disminución de la demanda de lo;
s:ct_ores público Y privado, que se logra restringiendo los gastos
publi cos Y el crédito, y aumentando 1os impuestos- si empre causarán
aumento en la desocupación. Esto hace que muchas veces sea política
mente imposible tomar esas medidas.
Obsérvese la experienci;
histórica· de muchos pai·ses 1at·inoameri· canos con i nfl aci ones de
decenios y decenios.

�Las mejores medidas son las de tipo oreventivo. Si se ~aneja
1a cantidad de di. nero de. forma que crezca a la misma ve1oci dad a
que lo hace la demanda de dinero, se evitará que. se prod~zca
inflación. Por ejemplo, si en "1éxico la cantidad de di~ero crecie~a
anualmente entre e1 7.,b Y el 10%' el nivel de precios no podria
crecer, porque la demanda de dinero crece precisamente entre esas

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES ECONOMICAS, SOCIALES
Y DEf,OGRAFICAS SOBRE EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO*

W. Wh-i:tne.y Hi.clu, **

tasas.
Cuando ya existe inflación -como en el caso actual de México,
que tiene una inflación entre el 10% Y el 18% por año porque la
.
cantidad de dinero esta_ creciendo
entre e1 20%y e1 25% por año Y
la demanda de dinero crece solamente entre el 7% Y ~l _10% al
ñO-* sería muy costoso socialmente tratar de reducirla drasti camente
a
•
•
•epen a casi. cero. El costo social se palparía en la disminucion r
tina del nivel de la actividad económica, el aumento del d~sempleo
.
(quizás
a tasas por encima del 20% de la fuerza de trabaJo)
. 1 Y la
t
1
a
forma
socia
men
e
t
quiebra de muchas empresas. En es e caso'
menos cos t osa Para Sa lir de la inflación es reducirla de a poco'
reduciendo cada año el déficit del C-.obierno Central, la mayor causa
de la creación de dinero Y de la inflación.

La población de México ha estado creciendo rápidamente. Casi
se duplicó entre 1950 y 1970, pasando de 25 a cerca de 50 millones.
Esta alta tasa de crecimiento de la población es consecuencia de una
pronunciada disminución de la mortalidad y de un alto y relativamente
constante nivel de natalidad.
La esperanza de vida · al nacer se
incrementó de 42 años en 1940 a 62 años en 1970 y la tasa bruta de
natalidad ha pennmecido entre 40 y 45 por 1000. México ha exper.!
111entado tanmién un rápido crecimiento y desarrollo económico. Ccni
consecuencia de la rápida ta~a de crecimiento-económico y ·la disminy_
ción de la mortalidad, la "teorfa" de la transici6n denx,gráfica
sugerirfa que una significante disminución en la fecundidad deberfa
haber ocurrido con anterioridad en México.

La teoría existente de 1a trans i ci 6n demográfica no es más que
una generalización empírica basada en la experiencia de un gran
niinero de países occidentales principalmente. Dicha teoría plantea
• TltiU.luc.ci.6n del. Ingl.ú , pot Ro.yr,wido Rod,úgLll.Z (p,'l.06Uot en la. Lú.e.nCÚLtu/!4 en E.l.ta.r.lúi.ti.ca. Social) y Aüja.nd.lw Santo~ (utudi.an.te del. úl.túno .semu.tlt.e en uta FacuUa.d de foonom.la,) qulenu ayudalwn al aut.ot a c.l.aJú6.lcali. .s U6 i.d~ en va/ÚIJ.s pun,to.s. Le6n
Hunte}L utu.vo a caJtgo del. p11.og1t.ama de li.imul.acúón U6ando el modelo
demoglL4.6,i,CD 1JEMOG 2.
" Et. a.u:tot u Dbt.e.ctct del. 1JepaJL:tament,o de ECDnomla de la Un-&lt;.ve.Mi.dad de ~Mwú, Cof.umb.i.o.. Actua!me.nte .se duempe.iío. como PJt.OfµOJt.
Fulb!t.i.ght en uta Fa.cul.tad de Economla. Su tti.abajo u en apoyo a
la nueva caMeJl.a (CJt.eada en 1978) de Ucencia.tMa ·en ~taclú,ti.ca
Soc.ú:tl., la cual 061t.ece la.s upeclali.da.du en 1Jemogh..a.6.(.a. y Economla

*

(a cantidad de di.neh.o
E6-te ((.l(;(i_cuf.o u . eu11,i.bi6 l'n 197r [ rt ¡979
_
Ita utado c1t.eciendc, a má6 def 30 b poi! ano.

Cuantlt.ati.va.

�12.
la hipótesi s de que una disminuci ón en la mortalidad como con~ec~e!!
cia del mejoramiento de las condiciones económi cas y de salud publi ca
es seguida, con un rezago , por una di smi nuci ón en 1a fecundi dad.
Este decremento en la fecundidad podría ocurrir al menos por dos
razones . Primero, los padres desean un número dado de hij os vivos Y
cuando la mortalidad infantil di sminuye {y los decrementos en la
morta 1idad están concentrados pri nci pa lmente en las edades más jóv~
nes), los padres necesitan menos naci mientos con el fin de logra~ ~u
meta de hijos sobrevivientes . Más aún, los cambios en las con~1c1~
nes económicas que contribuyen a la disminución de la mortalldad,
tales como mayores niveles de educación, por ejemplo, podrían también
conducir a reducciones en el número deseado de hijos vivos . El ~~~
blema con la teoría de la transición es que la extensión o durac1on
del período comprendido entre la disminución de la mortalidad Y la
reducción de la fecundidad es muy variable entre países . Una de las
razones por 1as que e1 rezago entre 1a baja en 1a mor ta 1i dad ~ la
fecundidad es variable se debe a que existen respuestas alternat~va~
{distintas a reducciones en la fecundidad) a corto plazo a las d1sm1
nuciones en mortalidad , las cuales no son tomadas en cuenta por la
teorfa de la transición demográfica.
Cuando la reducción en la mortalidad acelera el crecimiento de
la población y crea presiones de población, pueden darse algunos
ajustes de corto plazo {alternativos a una baja en fecundi dad) que
,•ne 1uyen m,•gra c,· ón , medidas para aumentar la producti vidad Y una
redistribución del ingreso.
Las presiones de la población pueden ser mitigadas en el corto
· 1en
· t o de la
plazo s i la creciente poblaci ón y el consecuente crec1m
fuerza de t rabaj o en áreas rurales • por ejemplo , pueden encont ra~
empleos en las ci udades o en otros países . Otra respuesta la c~nsti
tuyen las medidas para incrementar la productividad ._ Las ~res1one:
de l a población pueden crear i ncenti vos para trabaJar mas duro

13.

adoptar nueva tecnología, teniendo como resultado un mayor producto
para compensar el incremento en la población. Finalmente, las pre
siones de la población podrían resultar en reformas o revol ucione;
las cuales tienen como meta una redistribución del ingreso que mejo
raría el bienestar de la gente que se encontrara en mala posició~
como consecuencia de l as presiones de la población. Estas reformas
podrían incl uir un programa de redistribución de l a tierra
la
O
formación de sindicatos para incrementar la participación del trabajo
en el producto nacional . Lo importante es que la influencia oue las
alternativas señaladas pueden tener en l a duración del perí~do com
prendido entre la red ucci ón en mortalidad y la baja en fecund idad
dependerá del grado e_n que tales alternativas existan y sean explo
tadas . Si exi sten cons iderabl es posibilidades para la moderaci ó;
de l as presiones de la población por medio de la migración {vgr. si
la demanda de trabajo es f uerte en la zona de destino fuera del área
sujeta a presiones de la población), la disminución en la fecundidad
tenderá a ser pospuesta o, si existen posibilidades para aumentar el
producto t rabajando más duro, la fecundidad se puede mantener en los
ni veles existentes por algún tiempo. Pero, en el largo plazo, no
existe alternativa a la reducción en fecundidad en un mundo finito
con recursos finitos.
Una alternativa para las presiones de población como motivo
para reducir la f!!cundidad es l a idea de que nuevas oportunidades
para mejorar l a posición económi ca de cualquiera, conducirá a una
reducción en la fecundidad. Por ejemplo, una nueva oportunidad para
un joven jefe de fami 1ia de emigrar como consecuencia del establecimiento de una nueva industria cerca de la ciudad podría ser
inconsistente con una alta fecundidad y esta oportunidad podría
motivar una reducción en la fecundidad. Alternativamente, nuevas
oportunidades para educar a los hijos dado cierto costo privado para
la familia podría motivarlas a tener menos hijos y buscar darles, a
cada uno, mayor educación. La presión de la población es difícil de

�14.

medir y la existencia de nuevas oportunidades para el mejoramiento
de la situación de algunos, que son inconsistentes con una alta
fecundidad, es aún más difícil de identificar y medir. Sin embargo,
esas nuevas oportunidades podrían estar asociadas con mejoras econ_Q_
micas o mejoras en salud pública ocasionadas por la reducción inicial
en la mortalidad.
México experimentó el co1nienzo de la transición demográfica en
1930 cuando la mortalidad comenzó a mostrar una baja. La mortalidad
ha continuado decreciendo y, por ejemplo, entre 1950 y 1960 la esp~
ranza de vi da a 1 nacer aumento de cerca de 48 a 58 años -un crecj_
miento muy rápido- . Lo sorprendente en términos de la simplificada
teoría de la transición demográfica es que la fecundidad no ha caído
o no lo ha hecho a la velocidad esperada. Datos basados en estadí~
ticas vitales, ajustadas por registro tardío y subregistro, y en censos
de población, dan evidencia de una leve disminución en la tasa total
de fecundidad entre 1960 y 1970. La Encuesta Mexicana de Fecundidad
en 1976 y 1a Encuesta Nac i ona 1 de Preva 1enci a en e1 Uso de Métodos
Anticonceptivos en 1977-78 mostraron evidencia de una mayor baja (e~
ta última muestra una pronunciada disminución, lo que pocría ser algo
sospechoso).
La pregunta restante parece ser qué tanto y a qué ritmo desce.!1_
derá la fecundidad en México desde ahora hasta fin de este siglo y
qué implicaciones tendrán tales cambios en fecundidad sobre el tamaño
de la población de México en el año 2000. El propósito de este
trabajo es móstrar cómo los cambios en fecundidad dependen de cambios
sociales, económicos y demográficos y cómo estos cambios en fecundidad
afectarán el tamaño de la población de México. Haciendo proyecciones
alternativas de las variables "independientes" que afectan la fecu.!!_
didad para lo cual se usaron diferentes argumentos acerca de cambios
en estas variables, es posible mostrar el efecto de diferentes
patrones de cambios sociales, económicos y demográficos sobre el

15.

nivel de fecundidad.

F'1na 1mene,
t ta 1es cambios en fecundidad, junto
con supuestos sobre el comportamiento futuro de la mortalidad, pueden
ser usados en un modelo de proyección de población para simular el
efecto de alternativas diferentes sobre el tamaño de la población en
México en el año 2000.
El trabajo se organiza de la siguiente manera: La primera parte
desc:i~e el efecto de cambios en variables sociales, demográficas Y
econom, cas' sobre la fecundidad. La segunda parte describe breve
ment~ ~os conjuntos de proyecciones supuestas para variables social es~
econom,cas Y demográficas entre 1970 Y el año 2000. Estas proyeccio
nes supuestas son usadas para demostrar el efecto de diferente;
cambios sociales, económicos Y demográficos sobre las
tasas especí fj_
cas de fecundidad. Le sigue una sección que describe el modelo de
pro~ecciones de población usado para generar las tasas brutas de natalidad Y mortalidad así como los niveles de población en el año 20J0.
L~ cuarta Y última sección discute cómo las tasas de fecundidad y los
niveles de población en el año 2000 difieren como consecuencia delos
supuestos alternativos acerca de cambios sociales
gráficos.
, economi cos y demQ_

La Relación entre las Tasas Específicas de Fecundidad
~r Edad Y Variables Socio-Económicas.
Basado en datos para 32 estados de México para los ·años de 1950
t· ..
'
.
, se es 1mo una ecuac1on en su forma reducida (usando mí
n1mos cuadrados generalizados) para encontrar la relación entre diversas variables socio-económicas Y las tasas específicas de fecundi
dad por edad en México ..!.! Las variables socio-económicas inclu1da;
1960 y 1970

- ve.e. 1Uo.'

A

u

G

9U6 n • , W. Whftney H-&lt;.c.lU&gt; IJ S R John.6on
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ec.onom&lt;..c. Veí.vuninan.t6 06 Fnh+:o:,.
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ante eR.
'
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Montlr.ea.t,
.ta. Mouau6n de Pob.ta.u6n de Amé.lúe.a,

eu.c.o:

e;i~~~7/e

�16.

17.

en el modelo fueron las tradic i onales: porcentaje de la fuerza de
trabajo en la agricultura, esperanza de vida al nacer (para mujeres),
ingreso y nivel de alfabetismo femenino, además del porcentaje de la
población que sólo habla una lengua índigena ya que esta variable ha
mostrado ser un determinante importante de las diferenciales de
fecundidad regional en varios países latinoamericanos .

en las tasas de fecundidad de las poblacione s indígenas, vis-a-vis
metizas, a lo largo de los diferentes grupos de edad.
Esta relación cambiante entre la fecundidad y la población
indígena puede ser explicada por dos factores identificados en traba
jos anteriores. Primero, cuando la edad aumenta podría haber un
descenso en la fecundidad dentro de la población indígena. Esto
podría ser resultado de menores ingresos, nutrición más baja, condj_
ciones de vida menos deseables y otros factores que afectan la salud.
Segundo y en forma relacionada, las bajas condiciones de salud en
áreas indígenas podría aumentar la disolución prematura de los matrj_
monios, así se tiende a más bajas tasas de nacimientos con grupos de
mayor ·edad. No obstante, ningún intento ha sido hecho para medir
ésto, estas observaciones son consistentes con un tipo de efecto
umbral . En tanto que las condiciones de vida mejoran, es posible que
la relación entre población indígena y tasas de fecundidad para
grupos de mayor edad podrían ser más parecidas a la estimada para
el grupo de edad 15-19.

Los resultados de la regresión que relaciona la fecundidad a las
variables socio-económicas condicionantes están contenidas en el
cuadro 1 '!:./. Dentro del mismo, los grupos de edad se indican en la
columna uno. El último renglón identifica a la tasa total de fecundidad. Los coeficientes estimados son colocados en las columnas dos
a seis. Los va 1ores de 1 término constante son indicados en 1a CQ.
lumna siete. Los coeficientes estimados para los distintos grupos de
edad fueron generalmente consistentes con los resultados de la tasa
total de fecundidad.
Todos los valores estimados de los coeficientes pueden ser
racionalizados dentro del marco generalmente aceptado para la especj_
ficación de modelos. Las estimaciones del parámetro para la vari!
ble población indígena son en todos los casos estadísticamente significativas en forma considerable. Dicho parámetro es ne~ativo
para la tasa total de fecundidad, lo que indica que proporciones más
altas de indígenas en la población son responsables de menores tasas
de fecundidad completa. Como resulta claro del Cuadro, el porcentaje de población indígena está asociado en forma positiva con la
fecundidad del grupo de edad 15-19. La relación cambia de signo con
el grupo de edad 20-24 y llega a ser cada vez más negativa para
grupos de mayor edad. Así, parecería que hay un pronunciado cambio

Y

El e6ecto de cambio6 en l.o.6 va,'Li.a.blu (ex6genM) 6o~u , eeon~
mlc.a.6 tJ demogltá6,lc.a.6 Mb,'¡_e la 6ec.uncüdo.d ut.á l[_UU/11,(.~ poi[_ lo6
coe6,lcientu de J¡_egMM.in en el CUlldM 1. Talu J¡_egl[_~,&lt;.~nu ut.án
bCUiada.6 en dato6 paM 1950 , 1960 IJ 1970 tJ lo6 e~e~,&lt;.u~ntu n~
toman en c.uenta el e6ecto de lM pMg~ d~ plaM6,&lt;.cau611 6anu.UaA 6ob,'[_e la 6ec.uncüdad a tlr.avú de 1.o.6 vaJ¡_,&lt;.ablu ex6gena6.

Los coeficientes estimados para la segunda variable explicativa
(la participación de la población económicamente activa en la agrj_
cultura) son todos positivos y estadísticamente significativos. Aquí, otra vez, hay alguna variación entre grupos de edad, pero no
es tan pronunciada como para el parámetro de las poblaciones indi_
genas. La relación más fuerte en los grupos 15-19 y 20- 24 puede
estar, hasta cierto grado, relacionada con la percepcjón del trabajo
de los niños como un trabajo complementario al del jefe de la familia. Si tal trabajo complementario existe, hay razones obvias P!
ra esperar que estos efectos sean más fuertes en los años en los que
el jefe de familia es más productivo, por ejemplo edades de 30 a 39.
De manera más general, los resultados son muy consistentes con las
racionalizaciones ampliamente .sostenidas para justificar modelos c.Q_
mo éste. Los niños parecen ser económicamente más útiles a familias

..

�\

18.
19.

agrícolas que a familias no agrícolas . En este s.entido los resulta
dos representan un respaldo adicional para las relaciones aceptadas
entre la fecundidad en áreas rurales y urbanas .

CUADRO 1
COEFIC IENTES DE REGRESION PARA LAS TASAS ESPECIFI CAS DE FECUNDIDAD
POR EDAD EN RELACION CON LA POBLACION INDIGENA (IND), LA FUERZA DE
TRABAJO EN LA AGRICULTURA (AGR), LA ESPERANZA DE VIDA (ESP), EL
INGRESO (ING) Y EL ALFABETISMO FEMENINO (ALF)

Í.a esperanza de vida afecta a la fecundidad en la manera tradj_
cionalmente supuesta. Esto es, las relaci-ones observadas respaldan
a la teoría de la transición demográfica: ,a medida que la esperanza
de vida se incrementa, la fecundidad declina . El único resultado
novedoso que aparece en la regresión por edades específicas es la
disminución en la magnitud del efecto de la esperanza de vida cuando
aumenta la edad. Esta disminución
• es consistente con el. ejemplo hipotético de Arriaga y su argumento asociado de que una disminución
en la mortalidad (cuando las tasas de natalidad y mortalidad son altas) podrían aumentar la fecundidad en los grupos de mayor edad.Y .
Este argumento se basa · en una mayor probabilidad de que las uniones
maritales sobrevivan a medida que la mortalidad decrece .
El coeficiente para el ingreso brinda resultados que indican
una débil y poco confiable relación con la fecundidad. Los valores
estimados de los parámetros son pequeños y sólo márginalmente, si
acaso, estadísticamente significativos.

IND

ESP

AGR

ING

ALF*

Constan
te**

15-19

.256

-.164

.597

-.083

- .462

107

20-24

- . 152

-.492

.764

-. 008

-1. 597

380

25-29

- . 395

- .566

.569

- . 158

-1.296

417

30-34

- .430

-.431

.501

-.161

-1. 971

412

35-39

- . 521

-.269

.484

- .177

-1.662

315

40-49

-.435

- . 156

.312

.042

.019

67

TFT

- .423

- . 500

.741

-.126

- .432

Fuente: Del Rio , Agustín G. et al, op. cit, p. 16.

El coeficiente del nivel de alfabetismo femenino fue estimado
usando una estructura variante en el tiempo para probar cambios en
los coeficientes entre 1950 y 1970. Los coeficientes para 1970 se
muestran en e1 Cuadro l. Para todos los grupos de edad, excepto e1
40-49, el coeficiente para el nivel de alfabetismo fue negativo. Ei
tos resultados son consistentes con el argumento hecho por los econQ_
mistas, en el que mayor alfabetismo (y educación) aumenta el costo
de oportunidad del tiempo de las mujeres e incrementa el costo de

iJ

Grupos
de edad

* El pMámwo de :ti.empo va.Júa.nte pMa a.l6a.be:ti.6mo .6e JLen,l~e a
1970 exeep~o p~ el gkupo de edad 40-49 donde 6e U6a el va.t'.ok
eoMu pon.cU.ente a 195O.

** El v~~JL del t~n.o eon.6tante (ba.Mdo en .f.ot, va.loku d¡ lo6
~oe6-&lt;.uentu u:túna.do6 lJ en lo!&gt; va.lMu mecU.06 de la.6 vM,iablu
,&lt;.ndepencU.entu) 6ue a.jMtado de maneJLa que la wa. e6pecl6~ea.
de 6eeuncU.dad u:ti.mada pMa ea.da gkupo de eda{i en 1970 6ue ~gua.l
a. _la taha obM.kvada en. Méxfro ajut,tada pM 6ubJLeg~tko de nae&lt; -

Ált/Úaga., Edua1tdo, 7967, The E66ect 06 a VecUne in MoJttaLlty on
the GJLo66 Repkoduc;tion Ra.te , Mllba.n.k MemoJt..lal Fund Q~etcl.y ,
No. 46, pp. 333- 352.

...

1!1,{,en;tot, .

�21.

20.
",bienes" intensivos en tiempo tales como los niños.
El valor del término constante fue elegido de tal modo que
cuando el valor medio de las variables independientes en 1970 fueran
sustituidos en las ecuaciones estimadas para las tasas específicas
de nata 1i dad por edad en 1970, 1a tasa específica de natalidad por
edad estimada igualaría la tasa específica de natalidad por edad
observada.
La relación causal entre estas variables "independientes o
exógenas" y la fecundidad pueden ser discutibles. Esto es, podría
haber desacuerdo acerca de si el nivel de alfabetismo femenino, por
ejemplo, reduce la demanda de niños, o mejora la capacidad para pr~
venir nacimientos no deseados (un factor de la oferta). Reducciones
en la mortalidad infantil o aumentos en la esperanza de vida al
nacer podrían reducir la fecundidad al disminuir la necesidad de
reemplazar niños que hayan muerto (un factor ~e la demanda) o aume.!!_
tando el período de lactancia (ya que sobreviven más niños) y retar
dando la amenorrea post-partum (un factor de la oferta). No obstante,
cuando se usa el modelo de regresión en su forma reducida para pred~
cir las tasas de fecundidad, no es necesario estimar las ecuaciones
estructurales o establecer las relaciones causales con el fin de_prQ.
yectar las tasas de fecundidad hacia el futuro.

Cambios Proyectados en Variables Exógenas Socio-Económicas,

los efectos de diferentes políticas sobre la fecundidad. Dos tasas
de cambio alternativas fueron supuestas para tres de las variables
independientes: el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricu}_
tura, nivel de alfabetismo femenino y el ingreso per capita. Estos
supuestos alternativos se escogieron para demostrar el efecto de
cambios sociales, económicos y demográficos sobre las tasas de
fecundidad, en lugar de usarse como predicciones de cambios actuaies en esas variables. Para cada una de las tres variables de política supusimos dos tasas de crecimiento. Una por arriba de la tasa
de crecimiento histórico de la variable entre 1940 y 1970, y la otra
por debajo de la tasa de crecimiento histórico. Las dos tasas de
crecimiento supuestas para las tres variables entre 1970 y el año

2000 fueron las siguientes:
Variable
Porcentaje de la fuerza de trabajo
en la agricultura

Cambio anual (%)

-1.0

12.0

Nivel de alfabetismo femenino

0.5

1.0

Ingreso per capita

l. 5

3.5

Tomando en cuenta la información reciente acerca del desarrollo po~
tencial de las reservas petroleras en México, las dos proyecciones
de crecimiento del ingreso (a precios constantes) podrían ser muy
bajas.

1970-2000 .
Con el fin de proyectar las tasas de fecundidad hacia el año
2000 necesitamos conocer cómo cambiarán las variables independientes
o exógenas a través del tiempo. Más aún, si deseamos conocer en qué
manera 1as tasas de fecundidad podrían ser i nfl ui das por diferentes
políticas sociales, económicas y demográficas del gobierno, necesitamos hacer distintos supuestos acerca de tales cambios para observar

Se hizo sólo una proyección para dos de las variables indepe!!_
dientes: la población indígena y la esperanza de vida al nacer. No
se supuso que estas dos fueran variables de pol itica. El gobierno
siente que el nivel presente de mortalidad es inaceptablemente alto.
Sus metas para el período 1976-1982 enfatizan la necesidad de una
mejoría en higiene, saneamiento medioambiental y vacunación. El principal objetivo de la política usual del gobierno es proporcionar

�23 .

22.
mayores servicios de salud para la población de ingresos bajos .
Hasta ahora el gobierno ha puesto énfasis en extender la cobertura
en áreas rurales, las cuales no habían recibido anteriormente la
cobertura de los cuidados de salud .±.! En vista del compromiso gube!:_
namental de reducir la mortalidad, no parecía realista suponer que
existió una d_isyuntiva entre menores tasas de mejoramiento en la mor_
talidad y mayores tasas logradas en otras áreas. Por otra parte, menores tasas de morta_lidad no parecieron factibles . E~ta fue la
base para suponer que la mortalidad no era una variable de política.

CUADRO 2
PROYECCI ONES DE TASAS DE CAMBIO EN VARIABLES SOCIALES,
ECONOMICAS Y DEMOGRAFICAS

No existe evidencia que indique que el porcentaj e de la pobl!
ción que habla solamente una lengua indígena sea una variable de
política por lo que el porcentaje de la pobláción que ·es indígena se
proyectó declinante a una t asa del tres porciento al año. Los ci nco
valores de las variables exógenas o independientes, incluyendo las
variables de política y las no-políticas , para 1970, 1975, 1980 , . ..
2000 se muestran en el Cuadro 2.

Y

Popula.ü.on V-lvb.i,i.on 06 .the Un,Ued Na.t.l.0111, VepaJt.tamen.t of,
In.teJLna.t.l.onai. Economic and Social A66a.út.6 and .the Un.aed t-blioM
Fund 6011. Popula.üon Activiliu, Popul.a.tion Po.Ucy Compendium:

Meuco, JanuolUJ 1979 .

1975

1980

1985

1990

1995

2000

69.3
69. 3

71. 1
72 .8

72.8
76.5

74. 7
80 .4

76. 6
84.6

78.5
88.9

80.5
93.4

39 .4
39.4

37.5
35.6

35.6
33.0

33.9
29. 8

32. 2
26. 3

30.7
23.8

29.2
21. 5

4,928
4,928

5,302
5,850

5,706
6,950

62. 6
62.6

64 .0
63.6

65.6
64.5

67.0
65.5

69. 7
66.5

71.1
67. 5

72.8
68. 5

7.7

6.7

5.7

4.9

4. 2

3.6

3.1

Alfabetismo
( . 5%)

(1%)

La _esperanza de vi da al nacer fue proyectada aumentando un O. 5
porciento anualmente. Mientras sólo una proyección se hizo para la
tasa actual de crecimiento en la esperanza de vida al nacer, el
supuesto hecho fue que la población percibía que la esperanza de vida
alJllentaba sólo 0."3 porciento anualmente. En otras palabras, se S.!!_
puso la existencia de un rezago entre el incremento en 1a esperanza
de vida y la percepción de esos cambios actuales. El crecimiento
supuesto en la esperanza de vida actual determina la mortalidad,
mientras que el crecimiento supuesto en la esperanza de vida percibj_
da afecta la !ecundidad a través del efecto que la-esperanza de vida
tiene en la ecuación estimada con los datos de los 32 estados de
México en 1950, 1960 y 1970.

1970

Fuerza de
Trabaj o en la
Agricultura
(-1%)
(-2%)
Ingreso
(1950 Pesos)
( l. 5%)

(3.5%)
Esperanza
de Vi da
Actual
Percibida
Población
Indígena

Fuente: Investigación di recta.

6,139 6,606 7,108 7,648
8,256 9,804 11,646 13,832

�24.

25.

El Modelo de Proyección DEMOG 2.
El mode1o usado para proyectar 1a pob1ación de f.1éxi co a1 año
2000 es DEr,()G 2, el cual forma parte de las series de modelos int~
rrelacionados de planeación a largo plazo LRPM2, desarrollados por
la División de Programas Estadísticos Int.ernacionales, (Oficina de los
Censos) en los Estados Unidos. DEMOG 2 es un modelo demográfico que
proporciona una proyección de población por edad y sexo en intervalos
de 5 años hasta 50 años.
Las proyecciones parten de una población
base por sexo y edad ( cohortes de e i neo años) , una serie de tab1as
con las tasas específicas de sobrevivencia por sexo ·y edad y una
serie de tab1as con 1as tasas específicas de fecundidad por edad,
que sé supone prevalecerán durante el período de proyección.
Los datos para el modelo en este caso incluyen: 1) la población
mexicana de 1 Censo de Pob1ación de 1970 por grupos de edad de ci neo
años desde el grupo 0-4 al 85 y más, para hombres y mujeres ~;
2) tasas específicas de fecundidad por edad para mujeres en cada
grupo de edad reproductivo, basada en los valores proyectados de las
variables independientes y los coeficientes estimados en el Cuadro 1;
3) la razón de hon'bres a mujeres al nacer; y 4) tasas específicas de1
sobrevivientes por edad basados en 1as proyecciones de esperanza de
vida al nacer y una tabla de vida modelo.
Se supuso que las mujeres eran fértiles sólo entre las edades
15 a 49 años §..!. Datos por edad específica son necesarios porque,
como lo indica el Cuadro 1, cada cohorte de edad res ponde diferent~

il

Y

Lo6 dato6 no 6ueJLon ajM:ta.do6 pOI!. 6u.benumeJLac.l6n de nlñoh meno1t.e..\
de 5 añoh IJ la oml6.l6n de homb11.u con edad 15-34 año6 .
Lo6 dato6 palla Méx.lco hi.cú.Jl.on necuall..lo unJ.11. la6 coho!Ltu 6emen.lnM de f.o6 qll.Upo6 40- 44 y 45-49. Ve aqiú que .e.a. ecuaci.6n de f.o.
:ta.ha u peú6-ica de 6ecund.ldad pOI!. edad pall.a mujeJLU de 40- 49 fiue
Mada :tanto pall.a e1 91t.upp 40-44 como pa11.a el 45-49 en el modelo
VEMOG 2.

mente a cambios en las variables (económicas, sociales y dernográ
ficas) independientes.
A medida que los diferentes tamaños d;
cohortes se mueven a lo largo de 1a estructur a por edad, 1a tasa
bruta de natalidad varía debido a la cambiante composición por edad
de las mujeres en edad reproduct iva. Basado en los valores para las
variables exógenas o independientes y los coeficientes estimados
para las ecuaciones de fecundidad específicas por edad, las tasas
específicas de natalidad por edad pueden ser calculadas para el
intervalo de cinco años que va de 1970 a 1975. El número de naci
mientas por año es derivado aplicando 1as tasas específicas de
fecundidad por edad proyectadas al número de mujeres en cada cohorte
de 5 años Y sumando todas las cohortes entre 15-19 y45-49 inclusive.
La razón de niños a niñas al nacer se tomó como 106.5. El cuadro de
las tasas de sobrevivencia por edad (vgr. la estructura de la morta
lidad por sexo y edad) se basó en la esperanza de vida (femenina ) al
nacimiento y en la versión Oeste de las tablas de vida modelo de
Coale Y Demeny 11. El número de muertes para cada año fue derivado
aplicando las tasas específicas de mortalidad por se xo y edad al
número de hombres y mujeres en cada cohorte de 5 años. El mode1o
DEMOG 2 proyecta la población en intervalos de 5 años agregando. a la
población base o inicial el número de nacimientos durante el período
Y sustrayendo el número de muertes. Este procedimiento fue repetido
para cada período de 5 años entre 1970 y el año 2000 para obtener la
población de México en el año 2000 .

Simulación de los Efe'ctos de Tasas de Crecimiento Alternativas
en Variables Socio-Económicas Sobre la Población.
Con el fin de determinar el efecto de ciertas variables de
"política" sobre las tasas de fecundidad y el creci miento de la
7/
-

Coale, An6.ley J. y PaLLt'.- Vemeny , Reg.ional Modei U.6e Tablu and
Sta.ble Popuiat.lon6 , PJUnceton , N. L., PIU'.nceton Un~veM..U:rJ

P1tu 6,

7966.

�c6.

.,.

CI)

U')

población en México, se corrió un programa de computadora simulando
cambios en las variables de política. Dos simulaciones se muestran
en el Cuadro 3. El porcentaje de la población indígena y la espf
ranza de vida al nacer (las variables no políticas) cambiaron a la
misma tasa en ambas simulaciones. Comparando las dos simulaciones,
la Simulación .A, la cual representa una tasa de crecimiento más
rápida en las tres variables de política, muestra tasas de fecundidad
más bajas que la Simulación B. En la simulación A la tasa ·de fecun
di dad total (TFT) bajó de 6.2 a 4. 7 o sea alrededor de 25 porciento
mientras la tasa bruta de natalidad disminuyó de 41.3 a 34.4 o sea
alrededor de sólo el 17 porciento. La tasa bruta de natalidad de!
cendió menos que la tasa de fecundidad total debido a que cambios en
la tasa bruta de natalidad dependen de cambios tanto en las tasas
específica~de fecundidad por edad como de cambios en la distribución
de las mujeres entre los grupos de edad reproductiva. En otras pal!
bras, cambios en la distribución por edad de la población femenina
entre 1970 y el año 2000 actuaron de tal fonna que aumentó la tasa
bruta de natalidad y tendió a compensar el efecto de disminuciones
en las tasas específicas de fecundidad por edad.

...

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que hemos supuesto una población cerrada (sin migración internaciQ_
nal), la tasa de crecimiento de la población es la diferencia entre
la tasa bruta de natalidad y mortalidad. Esta tasa fue de 3.1 por:.
ciento en 1970 y para el año 2000 la Simulación A muestra una tasa
de 2.9 comparada con una de 3.2 de la Simulación B. En otras pal!
bras, en la Simulación B la población está creciendo ligeramente más
rápido en el año 2000 a como lo hizo en 1970, aun cuando las tasas
específicas de fecundidad por edad hayan caído un 11 porciento.

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28.

El aumento en la tasa de crecimiento entre 1970 y el año 2000
como lo proyectó la Simulación B demuestra el efecto de la "inercia"
en el crecimiento de la población. La disminución del 11 porciento
en la tasa específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000 en
la Simulación B es más que compensada por el continuo decrecimiento
en la mortalidad y el cambio en la distribución por edad de las muj~
res entre los grupos de edad fértiles. El aumento de la edad prom~
dio de la población es debido al decrecimiento proyectado en la tasa
específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000. La Simula
ción A muestra un mayor incremento que 1·a Simulación 8, ya que la
fecundidad específica por edad se proyectó que caía más que en la
Simulación A. El decrecimiento en la mortalidad incrementó 1-a pobl~
ción en todos los grupos de edad más o menos en igual forma, pero la
disminución en la fecundidad reduce el número de nacimientos o el
tamaño de las cohortes que entran a la población con edad cero años
cumplidos.

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En la Simulación A la población aumentó de 48.2 millones er
1970 a 122.5 en el 2000 o sea 154 porciento. La Simulación B muestra
un incremento de 48.2 millones en 1970 a 129.5 millones en el 2000
o sea un 168 porciento de incremento. La base para la proyección de
población que comienza en 1970 fue el Censo de Población de 1970 que
arrojó una cifra de 48.2 millones . Este número fue corregido por
subenumeración de niños menores de 5 años y omisiones de hombres en
edades 15-34 años para dar una cifra de 50.7 millones. Si las cifras
ajustadas hubieran sido usadas como base para las proyecciones, la
Simulación A podría haber mostrado una población de alrededor de 129
mi 11 ones y la Simulación B de al rededor de 136 111i 11 ones. El Cuadro
4 muestra comparaciones entre proyecciones del crecimiento de la
población en México hechas por varias organizaciones y las SimulaciQ_
nes A y B. Debido a que las bases son diferentes, las proyecciones
para los distintos años son diferentes. Por lo tanto, las proye~
cienes son mostradas en términos de cambios porcentuales sobre el
período de tiempo indicado para facilitar comparaciones entre las
proyecciones.

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31.

Las proyecciones para la s Simulaciones A y B están disponibles
por grupos de edad y sexo, haciendo posible ver el cambio en ciertos
grupos de edad o sexo sobre el período de las proyecciones y para
ambas simulaciones. El grupo de menos de 15 años de edad nó está
generalmente en la fuerza de trabajo. Por lo tanto, este grupo es
generalmente dependiente de las ganancias de otros miembros de la
familia. El porcentaje de la población en este grupo es levemente
más pequeño en el año 2000 para la Simulación A que para la Simul2_
ción B y en ambas simulaciones es más pequeño en el año 2000 que en
1970. Esto representa una ligera reducción en la carga de depende!!_
cia entre 1970 y el 2000. Una situación similar existe con respecto
al porcentaje de la población en edad escolar (5-14). Este porcentaje
es más bajo en la Simulación A que en la B en el 2000 y es más bajo
en ambas en el año 2000 que en 1970.
Reducciones en esta razón
representan una disminución en los recursos requeridos pa·ra alcanzar
un nivel dado de educación para cada niño .
Las estimaciones de la fuerza de trabajo masculina para las dos
simulaciones en el año 2000, junto con las dos proyecciones asociadas
de la participación de la fuerza de trabajo en la agricultura, hacen
posible calcular la diferencia de ambas simulaciones en la fuerza de
trabajo agricola en el año 2000. Usamos sólo la fuerza de trabajo
masculina ya que la tasa de participación para hombres de 15 a 64 es
alta y relativamente estable en comparación con la tasa de participación para mujeres, la cual es significativamente más baja y pro!&gt;!
blernente más sujeta a cambios dentro del período entre 1970 y el 2000.
El número proyectado de hombres en la fuerza de trabajo agrfcola
en el año 2000 en la Simulación A es 58 porciento lllás que en 1970.
Mirando el lado de la oferta del sector agrícola, este incremento en
la fuerza de trabajo masculina en la agricultura, aún en el caso de
la Simulación A, ejercerá una muy fuerte presió.n en los ya bajos
nivles de productividad del trabajo en la agricultura. Tales incr~
mentos en la oferta de trabajo masculina, junto con una oferta rela

ti vamente fija de ti erra cultivable, indican la necesidad de aumentar
la utilización del trabajo en la agricultura de tal manera que los
rendimientos del trabajo proporcionarán un salario para vivir a las
familias agrícolas.

Resumen
Mientras las repercusiones de diferentes tasas de cambio de v2_
riables sociales, económicas y demográficas tienen un efecto limitado
en los niveles de población en un período de diez años, sobre un
período de 30 años los efectos llegan a ser más obvios. Diferencias
en la tasa anual de cambio de variables tales como el porcentaje de
alfabetismo, el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricultura
y el porcentaje de incre~nto en el ingreso per capita de 0.5, 1.0 Y
2.0 respectivamente, hacen una diferencia en el nivel de población
de 5-7 porci ento o sea 7 mi 11 ones de personas después de 30 años.
Mientras que la disminución de la fecund idad es una consecuencia del
desarrollo económico, parece que existe un limitado, pero quizá aún
significante, papel para la política con el fin de afectar los cambios
en e1 crecimiento de 1a pob1ación i nfl uenci ando a1gunas vari ab1es
socia1es, económicas y demográficas re 1aci onadas con fecundidad.
Esto sugiere que cualquier oportunidad que tengan los creadores de
política de modificar indirectamente (a través de las variables de
política a su disposición} la tasa de crecimiento de la población
puede tener, en el margen, un efecto pequeño pero significativo sobre
el nivel de población en el largo plazo .
Desde 1972 el gobierno mexicano ha estado adoptando un programa
de planificación familiar que proporcione a los padres la oportunidad
de implementar más efectivamente sus planes de fecundidad y de lograr
su número deseado de hijos . El Censo de Población de ~970 proporciona
alguna evidencia de una disminución en la fecundidad anterior al

�32.

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cambio en la política gubernamental en materia de población. Eviden
cías más recientes, basadas en encuestas sobre fecundidad, parecen
indicar una disminución más pronunciada. Esta disminución es prob!
blemente el resultado de efectos indirectos de cambios en variables
sociales, económicas y demográficas soorela fecundidad y los efectos
más di rectos de1 programa de p1aneaci ón familiar.
Será difícil
desenredar los efectos independientemente de las dos influencias en
la disminución de la fecundidad. Como se indicó anteriormente, las
Simulaciones A y B no incluyen los efectos del programa de planific!
ción familiar sobre la fecundidad y podrían por lo tanto subestimar
el decremento en las tasas de fecundidad y sobreestimar el crecimie!!_
to de la población entre 1970 y el 2000. Los cambios proyectados en
la Simulación A resultan en una disminución en la fecundidad especi
fica por edad de casi 25 porciento entre 1970 y el 2000. No obstan
te, la Simulación A muestra un incremento de casi 130 porciento en la
población de México entre 1970 y el 2000. Así, parece que los creadores
de política deberían dirigir sus energías no sólo hacia la reducción
del nivel de fecundidad, si no hacia acomodar un gran incremento en
la población y la fuerza de trabajo de México que parece ser inevitable para el año 2000 sin considerar lo que ocurra con las tasas
específicas de fecundidad por edad de ahora al año 2000.

33.

CUADRO APENDICE
PROYECCIONES DE LA POBLACION DE MEXICO, VARIOS AÑOS
(Población en millones de personas)
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(alto)

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(medio)

140.7
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132.3 135.8

(bajo)

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123.2 126.1

Fuente: Cuadro 4.

151.8

�LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN

-1

Gil.beJLto Ramúr.e.z Galtza *

Los modelos de Insumo-Producto (I-P) proveen un análisis lineal
de multimercados con orientación empírica. Sus supuestos representan
una considerable simplificación de los análisis continuos de equilj_
brio de multimercados: 1) Se omiten las funciones de utilidad y las
demandas de los consumidores generalmente se tratan como exógenas
sin consideración explícita al equilibrio de los consumidores indivj_
duales; 2) La industria, más que la empresa, es la unidad de produf
ción; 3) Cada industria desempeña una sola actividad de producción
lineal para producir un solo producto (elasticidad de sustitución
igual a cero); 4) Los diversos insumos y productos son homogenizados
en términos de valor a través del uso de precios de mercado; 5) Los
factores de la producción se clasifican en insumos producidos e
insumos no producidos; y 6) Las funciones de producción insumo-prQ_
dueto son homotéticas y también tienen rendimientos constantes a
escala.

A. Aspectos Económicos Básicos de la Tabla I-P
de la Cuenca del Papaloapan.

1J

La Cuenca del Papaloapan es una región geo-económica integrada
por los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla. Sin embargo, en la
Tabla I-P de la Cuenca del Papaloapan (ver Cuadro 1) se toma la

.

.

* El au.tolt. u P1t.06uo1t. e.n e-6.ta. Fac.u.Ua.d.
!..I La .út6o-1tmaci.6n obte.n,lda palt.a la Cue.nc.a del Papaloapan utá ba-óa.da
e.n un documento 1t.e.aUzado polt. el Sane.o de. Mé.x.ic.o, S.A. , Ve.palt.t~
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...o

!,..

&gt;,

."'

e¡¡
"O

o

'O

e¡¡
::,

o
·~
u
e:
e¡¡

e:

.,t
+'
.,

donde:
insumo i , ut i l izado en l a acti vidad j

e(

o.

!,..

0

8

V)

e¡¡
::,

En 1a función de producción de I-P podemos expresar las relaciones
ent re productos Y' s e i nsumos X's a través de coefi cientes. de propo.!:_
ci onal idad,

+'

o.

!,..

1-

Q)

"O

!,.

V)

co

Estructura de l a Función de Producción I- P

M

V)

o
·~
e:
o ...
·~u "'e¡¡
..."' 'ó.o

...J

VI

e:

N

LO

o

en

en

N

M

\O

,.._

\O

o
o
....
"" ""
~
....
.... cxi "!
""
....
"" ""
,.._ ....
~

o
.... "'
.....
....
....

M

en

Q)
..,

Es importante mencionar que los r ubros de compras externas y
ventas externas incl uyen compras y vent as de un estado a otro dentro
de la cuenca ; pero si eso es correcto para el caso de cada estado,
cuando se toma 1a i nformac ión de 1a cuenca como un todo entonces
esas partidas deben ser internali zadas. Sin embargo, tal cosa no se
hace en este trabajo, ya que l a información del documento no es sufi
ciente para internalizar tal es partidas en sus diferentes componentes,
por lo que se consideran como transacciones externas ( lo cua l es una
l imitación de este anál i si s) .

a.

!,..

e¡¡

·~
.o
o

(!l

...
!,..

o

'O

o,

V)

lil::,

V,

VI

!,..

e:

o
u

o

e¡¡

o,

0

e¡¡

!,..

o,

&lt;(
!,..
o

.-

....e: &gt;"'

Valor Agregado

aij = coefi ciente de proporcional idad insumo-producto.

...u

::,

co

"' w "'
'O

producto en la activ idad j .

V,

o

)(

&lt;(

1-

=&gt;

""
co

i
Q)

"O

ou

.,
.... al"
z
o
u
u

=&gt;

o

o

o.
""

...e:
Q)

Q)

::,

u.

Y

Eiita. chv..i f,ic.au6n 6ue. pM c.;üc.ada de. aweJtdo a un-a chv..if,ic.au 6n
ge.nVtai de. la!., ac.;üvi dadu e.c.onómic.a.6 , donde. e1 f.i e.c,t:oJt plÚmaltio
u.tá 601tmado polt la!., activida.du 1-4 (de.! doc.wne.n,t:o), e.f f.ie.úolt
f.i e.c.undaM.o polt la!., actividade.6 5-24 IJ el. J.i e.dOll t Vtualtio polt R.af.i
ac.;üvidadu 25- 32 .

�38.

39.

Determinación del Producto de Equilibrio
La técnica de insumo-producto es una herramienta especialmente
útil para análisis empíricos de sistemas de equilibrio general. En
este análisis, la di sti nci ón conceptual entre insumos (X' s) y productos
(Y's) desapa~ece . Los insumos son simplemente productos negativos.
Para cualquier región o país, el producto de un bien "k" debe
ser igual a la demanda de ese bien por parte de todas las industrias
más la demanda final neta por el bien:

La estimación de la matriz A se obtiene de las relaciones inte~
sectoriales en el Cuadro 1, donde las estimaciones de ai j se obt ienen
al dividir los elementos hilera de cada columna entre la producción
bruta en esa columna. Estos valores están en la matriz superior del
Cuadro 2.

CUADRO 2
REQUERIMIENTOS DI RECTOS POR PESO DE PRODUCTO EN
LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

~

o Primario Secundario Terciario

n
1:

n

j=l

Primario

0.131

0.142

0.007

Secundario

0.131

0.194

0.214

Terciario

0.115

0.096

0.067

Insumos externos

0.131

0.251

0.142

Trabajo

0.157

0.115

0,255

Otros valores agregados•

o. 336

0.202

0.316

TO T A L

1.000

1.000

1.000

que se representa en. forma matricial de la siguiente manera:
{1-A)

X= B

donde:
A= matriz de coeficiente de proporcionalidad
insumo-producto (a . . ).
lJ
B = vector (columna) de demandas finales .
X= vector (columna) de productos.
I = matriz identidad.

Matriz A
r

)

Matriz E

Fuente: Cuadro 1
*E!ita. ~da .i.nci.wJe.: Bene.6,i.cio.6 y pago.6 a pltOpietalúM,

Con.6Umo de. c.ap,i.;t,a1. e. Inglt.UM gu.be.1t.name.nta.lu.

Del Cuadro 1, el sistema puede ser resuelto para obtener el
vector de productos de equilibrio (x1 , x2 , ... , xn)' el cual satisface
las demandas finales netas, para una tecnología dada. Puede apl_:i_
carse la Regla de Cramer para expresar los niveles de producto como
funciones de los niveles de consllllO final, si el determinante de la
matriz A no es cero:
-1
X = ( I-A)
B

La inversa de la matriz de Leontief, (I-A)- 1 , es

-0.007)
-0.214
0.933

�40.

41.

consumo final del bien "i".
inferior del Cuadro 3.

0.059)
0.304
1.110

Estos valores aparecen en la matriz

donde: jI-AI = 0.614
CUADRO
Resolviendo el sistema, el vector de productos en equilibrio, X, es

X

('-191
= 0.239
0.171

0.217
1.319
0.162

REQUERIMIENTOS DIRECTOS E INDIRECTOS POR PESO DE
CONSUMO FINAL EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

o·º''.) (2830.1) r~·'")

0.304
1.110

~

9911.7 = 14353.123
1984.2
4292.105

Requerimientos de Factores

Secundario

Primario

1.191

0.217

0.059

Secundario

0.239

1.319

0.304

Terciario

0.171

0.162

1.110

InsU1110s externos

0.240

0.383

0.242

Trabajo

0.258

0.227

0.327

Otros valores agregados•

0.502

0.391

0.432

Terciario

n

Fuente: Cuadro l.
1

V= DB

o

Primario

r

Como puede notarse, esta solución de equilibrio del producto es
estimada independientemente de los precios.

Los requerimientos de factores e insumos externos se determinan
de acuerdo a los requerimientos de los productos. Sustituyendo los
valores de los productos por sus equivalencia.s como funciones de los
niveles de consumo final, tenemos que:

3

E.\ta paJLt(.da. -lncl.u.JJe: Bene6,iclo4 1J pa.904 a. pMp.ietaJLlo4, Colthumo de
c.a:p.i.:t.a.l e 1ngll.U04 GubeJUUJmen:t.ai.U.

definiendo D = E (I-A)-l
donde: E = Matriz de coeficientes de costo unitario de insumos
externos, trabajo y otros valores agregados. Matriz
inferior del Cuadro 2.
V= Vector de requerimientos de factores e insumos exter
nos.
La matriz D está formada por coeficientes que dan la cantidad
necesaria del factor "j" para producir las cantidades de los "m"
bienes de los cuales directa e indirectamente soportan una unidad de

(0.131

0.251

0.14~

D= 0.157 0.115 0.255

('0.239
191

0.336 0.202 0.316

e~

V= 0.258
0.502

0.383
0.227
0.391

0.242)

0.327
0.432

0.217
1.319 0.304
0.171 0.162 1.110

c~-1)
9911. 7
1984.2

0.383
0.242)
0.258
40 0.227 0.327
0.502 0.391 0.432

º·º'9}f

c55.582)

= 36Z8. 955
6153.359

�42.
43.

·,

La comparac,on entre los requerimientos estimados y valores
observados se presenta en el Cuadro 4.

-1

proviene del sector terciario ( - 14.4).
En el valor agregado e
insumos externos resulta una diferencia positiva ( + 11.9), donde
prácticamente toda la diferencia se debe al valor agregado.

CUADRO 4
DIFERENCIAS -EN PRODUCTO Y VALOR AGREGADO ENTRE VALORES OBSERVADOS
Y ESTIMACIONES I-P EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.
·(Millones de pesos a precios corrientes)
Diferencia
Absolu%
tos

Valores
Observados

Estimacio
nes I-P

5632.1

5638.556

+ 6.5

.0012

Secundario

14351.2

14353 .123

- 1.9

.0001

Terciario

4306.5

4292 .105

- 14.4 -.0033

TOTAL

24289.8

24283.784

- 6.0 -.0002

PRODUCTO POR SECTOR:
Primario

VALOR AGREGADO E
INSUMOS EXTERNOS:
InslJllos externos

4956.9

4955.582

- 1.3 -.0003

Trabajo

3624.4

3628.955

+ 4.5

.0012

Otros valores agregados*

6144.7

6153. 359

+ 8.7

.0014

14726.0

14737.896

+ 11.9

.0008

T OT A L

Fuente: Cuadro 1.
*E-6.ta paJLti..da. inciu.ye.: Be.ne.n,lcloé IJ pagoé a p11.opie..talúoé, Con6wno de.
c.a.pltal e Ing1t.Uoé gubeJLnamentalu.

Técnica de Programación Lineal (PL)
Este enfoque relaja algunos de los supuestos más restrictivos
de las funciones I-P. El modelo de Insumo-Produi:;to puede establecerse
dentro de un formato de Programación Lineal para permitir la sustit.!:!_
ción potencial entre insumos, introduciendo actividades alternativas
de producción lineal. La existencia de actividades múltiples sugi~re
que un conjunto prescrito de demandas finales puedan ser conocidas
por conjuntos alternativos de niveles de producción e ill6umos, imp_Q_
niendo restricciones .en estas variables económicas .
Algunas diferencias básicas de los modelos de PL con respecto a
los modelos de 1-P, son: 1) En modelos de PL las relaciones económicas
se definen en términos de desigualdades;
2) En modelos de PL existe
.
más de una s_olución factible, donde se adopta algún criterio de
optimización; 3) En modelos de PL los precios sombra se determinan
endógenamente; y 4) En modelos de PL existe una dualidad, tal que los
precios sombra y las cantidades de la actividad económica se deter
minan simultáneamente.
\

Estructura de los Modelos de PL
Una estructura simple del problema de programación lineal dual
se define como:

Las diferencias entre los valores observados de la tabla I-P y
los valores estimados son muy pequeñas.
En el total del producto
existe una diferencia negativa (-6.0), donde la mayor influencia

Problema Primario
Min.
sujetoa:

C' X
(I-P)X~B

x~o

Prob1ema Dua 1
Max.
sujeto a:

B' P
(I-A)' P~C
P~O

�44.

45.

CONCLUSIONES:

donde:
C = Matri z de costos unitarios de insumos no producidos.
P = Vector (col umna) de precios sombra.
El problema dual simétrico puede representarse convenientemente
como aparece en el Cuadro 5.
CUADRO 5

X

B

C'

En este modelo de Programación Lineal (I-A}, C y B son dados
exógenamente, mientras que X y P son determinados endógenamente.
En este caso la matriz (I-A} es la Matriz de Leontief (obtenida en

Existen algunas fallas de especificación en las partidas de
compras externas {y ventas externas), lo cual afecta la confianza en
cuanto a la exactitud de las estimaciones, ya que la matriz ínter.
sectorial de coeficientes de proporcionalidad (a .. ) no i ne 1uye esa
1J
información y obviamente la estimación de los productos de equilibrio
(vector X) es sesgada.
También es importante distinguir en la tabla de Insumo-Producto
si acaso las importaciones son internalizadas en las actividades
intersectoriales, ya que diferentes computaciones de la Matriz de
Leontief implican diferentes conclusiones en los modelos de I-P y PL.
En nuestro caso, la información está dada de tal manera que las
importaciones se consideran como insumos externos ó insumos no
producidos.
Finalmente , se encontraron pequeñas diferencias entre valores
observados y estimaciones I-P con respecto al producto por sector,
insumos externos y valor agregado .

el modelo I-P).
Los precios se determinan aplicando la condición competitiva de
precio igual a costo unitario, para cada industria:
P. = l: a.. P. + l: c ..
J
i
1J
,
i
1J

REFERENCIAS:

la cual se representa en forma matricial de la siguiente manera:
ó

(1-A'} P = C

{I-A}'P=C

Resolviendo r.l sistema para el vector P de precios sombra,
tenemos que:
P = ~I-A)1-lC
=

~r-A)-l c

"Voc.ume.nto de. la Cue.nca de.l Pa.paloa.pa.n", !tea.U.za.do pO!t e.l Ba.nc.o
de. Méu.c.o, S.A., Vep:to. de. Invutiga.c.ionu Indu.6.tlúa.lu, 1972.
8Utze.1t, C.R., C.f.Ml¿, P.B. a.nd Ta.1jlo1t, L., ed. Ec.onomy-w.lde. Modw
a.nd Ve.ve.lopme.n:t Planrung, 1975.
Ga.6ó, S.1., U.ne.a.Jt P1tog.l!.amming: Me:thod6 a.nd App.U.c.a.tion6. Mc.G!taw
flill, 1958.
Yo:topouloó, P.A. a.nd Nuge.n:t, J .B., Ec.onomlc.ó '06 Veve.lopme.n:t: &amp;rpi.t.íd
Invutiga..ti onJ.i. fla11.pe1t a.nd Row, 19 76 .

�EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA

JOJr.ge CoMai.v, Quu ada.*

Como resúltado de una recurrente crisis financiera del Gobierno
Central de Costa Rica, en julio de 1967, se creó, por medio de la
Ley 3914, el impuesto sobre las ventas .
Al contrario de otros países, como es el caso de México, este
fue un impuesto nuevo, bastante parecido al existente en Honduras
desde 1963.
Posteriormente, _en 1975, d_entro del presupuesto anual de la
República, se creó una norma que sustituía el impuesto sobre las
ventas, que operaba a nivel de minorista, por un impuesto sobre el
valor agregado, aunque conservó, por efectos politicos, su nombre
original de impuesto sobre las ventas.
Es importante hacer notar que el paso del impuesto sobre las
ventas a nivel de minorista a uno sobre el valor agregado fue bastante
simple, desde un punto de vista legal, pues se generalizó el sistema
de cobro mediante la siguiente norma:
"Modificase el sistema de cobro del tributo de la .actual Ley de
Impuesto sobre las Ventas , No . 3914 de 14 de julio de 1967 y las
reformas por el sistema de aplicación no acumulativa del impuesto en
todas las etapas de comercialización, incluyendo la introducción de
las mercancías en Aduanas".

.

.

'El autoJt, eglLuado de uta Fac.cd;tad, ac:tualmente· oc.upa el puu t o de
V.i.c.em.i.YL&lt;At!Lo de Ec.onom.la , Indut.:tlwJ. y Comu.C'..i.o en San JnAé., CMta
Ric.a .

�49.

48.
Desde su creación, uno de los problemas principales sobre la
concepción del impuesto es si este sería factible en una sociedad en
donde existe una gran cantidad de pequeños comerciantes.
Es obvio que en un país en desarrollo, como Costa Rica o México,
para que un impuesto al valor agregado opere eficientemente, la
existencia de un sistema de distribución de los bienes y servicios
por medio de innumerables pequeños minoristas, con contabilidades
totalmente inadecuadas, entre otros problemas, plantea una seria
dificultad, pues es necesario elegir entre la facilidad administrativa
y la cobertura, recaudación y los efectos económicos que la exclusión
de los pequeños minoristas ocasionaría.
La solución encontrada fue la creación de un número de "respons!
bles", los cuales tendrían que recaudar el impuesto sobre las ventas
realizados a aquellos "no responsables". Por supuesto, por tratarse
de un impuesto sobre el valor agregado, tiene derecho a rebajar el
impuesto que paga sobre las mercancías adquiridas para la venta . .
(Se aplica el sistema de crédito del impuesto, que se considera como
el mejor).
De esta fonna, se cubren todas las ventas, ya sea a nivel de
minorista, por aque 11 as realizadas a "consumidores final es" , o bien
a nivel de productor o mayorista por las ventas efectuadas a "no
registrados". Podemos, entonces, considerar que el impuesto man ti ene,
con ciertas limitaciones, su carácter universal.
Según estudios
realizados recientemente "no es de interés fiscal inscribir o cobrar
por el sistema tipo patente, negocios pequeños, ya que ello produciría
no más de siete a diez millones de impuesto, con un alto costo
administrativo y con detrimento de la fiscalización de negocios más
importantes".
En Costa Rica, se registran como responsables aquellos produf
tores con más de t 200,000 en ventas por año (23,400 dólares) y los

comerciantes con más de

t 300,000 en ventas anual es (35,100 dólares).

Es importante hacer notar que actualmente está en proceso de
estudio, dada la experiencia adq~irida con este impuesto, establecer
montos anuales presuntos de ventas a los no inscritos (sistema de
"forfait" que tiene Francia en operación y que se puede prestar a
corrupción), aunque si bien por el simple crecimiento de los precios
(inflación) se van incorporando al registro de responsables aquellos
previamente excluidos.
En junio de 1968, Costa Rica tenía 1867 responsables registrados.
En 1978
tiene 4,144 responsables.
La mayor parte de ellos, aproxima
. .
.
damente un 70%, se concentra en los centros urbanos de San José.
En Costa Rica, aproximadamente, el 20% de los que pagan el tributo
cubre el 75% del impuesto.

-

Por lo anterior, es mi sugerencia que se utilice un sistema de
registro como el empleado en Costa Rica (entre otros, por ejemplo,
-Honduras) de gravar en función de una 1ista maestra de responsables
{que además permite realizar un ligamen con los registros de renta o
ingreso, así como otros impuestos al consumo). Esto brinda gran
facilidad administrativa al impuesto al valor agregado, sin un gran
sacrificio fiscal.

Otro aspecto fundamental en el diseño de un impuesto al valor
agregado es la cobertura o alcance del mismo.
Tal como señalara anteriormente, el impuesto al valor agregado
en Costa Rica es general en su cobertura. Específicamente, la nonna
señala taxativamente los servicios que son objeto de gravamen. Así,
los servicios de los talleres de reparación y pintura de vehículos,
restaurantes, cantinas o bares, centros nocturnos y clubes de recreo,
son objeto del impuesto sobre las ventas. Actualmente, un proyecto
de refonna a la ley presentado a la Asamblea Legislativa, considera

�50.

extender el gravamen a otra serie de servicios, tal es como te l efóni
cos, electricidad, hoteles y otros. Los servicios financieros y de
seguros, están exentos, en razón de la dificultad en la determinación
del valor agregado. Parece ser que la exención total de dich~s
instituciones es lo más apropiado.
Podríamos señalar que las exenciones del impuesto a las ventas en
Costa Rica se determina en función de la simplicidad administrativa,
de un criterio social y político, de no gravar "productos básicos".
estímulo a la producción y de competitividad internacional.
Desde el punto de vista de la simplicidad administrativa, aparte
de lo ya indicado sobre los servicios y del sistema de responsables,
el impuesto al valor agregado de Costa Rica excluye los productos de
la tierra (no procesados), por lo cual los agricultores no son
considerados como "responsables".
( Los agricultores son el 45% de
la población económicamente activa).
Es interesante observar que en Costa Rica se excluyen los
productos alimenticios del impuesto al valor agregado por razones de
si mp l i ci dad admi nis trativa ( además de criterios "sociales-políticos") ,
mientras que en países desarrollados su exclusión constituye más
bien una complicación en la administración del impuesto.
Muy relacionado con el anterior criterio está el que podríamos
llamar "social" o "político", que básicamente considera deseable
eximir del impuesto ciertos productos que forman parte de una llamada
"canasta básica o familiar", cuya eliminación también tiende a limitar
cierta regresividad presunta del impuesto sobre el valor agregado.
En genera1, en Costa Rica se eximen los alimentos frescos, 1os
no enlatados o embotellados. Así, se excluyen,.entre otros, carnes
frescas, harina, hortalizas y legumbres, huevos, leche y sus derivados,
maíz no envasado, pan, panela o dulce de tapa, sal, alimentos para

51.

niños de corta edad, cerillos, colchones, jabones ordinarios, ciertos
textiles y vehículos automotores rústicos.
Los insumos agrícolas excluidos son los siguientes: alimentos
concentrados para animales, equipo e implementos usados en agricultura,
apicultura, pesca, ganadería (enumerados taxativamente) productos
veterinarios, semillas, fungicidas, yerbicidas, abonos, insecticidas
y pesticidas.
Igualmente, se eximen los medicamentos de patente o genéricos,
excepto para cosméticos; libros, peri6dicos y revistas, a~f como
leña, carbón, cocinas de leña, pupitres y otros menores.
En Costa Rica se excluye del gravamen a las artesanías con
mtivos típicos, petr6lt?o y sus derivados, alcoholes, cemento, energía
eléctrica, agua, ladrillos, llantas para vehículos de trabajo, maderas
no procesadas, piedra, yeso y otros.
Dentro del concepto de nestí111Ulo a la producción" es evi.dente
el tratamiento .1&gt;torgado al sector agrtcola. Pero, tlado ~ el tipo
de impuesto al valor agregado en Costa Rica, según el criterio del
tratamiento tributario que se dé a los bienes de capital que sean
productos finales, tales como maquinaria, equipo y materias primas,
sigue la clasificación de "fonna de consumo", los impuestos sobre
todo los bienes adquiridos por las empresas pueden ser _deducidos en
el período.
(La cobertura del impuesto es la misma que un impuesto
sobre las ventas a nivel de minorista de los bienes de consumo final;
o sea, la base es el gasto de consumo).
Debido a la aceptación del principio de destino, las exportaciQ..
nes están exentas del impuesto, en tanto que las importaciones sí son
objeto del gravamen. El hecho de que las exportaciones no estén
gravadas permite al país mantener la competitividad internacional; o,
al menos, ceteris paribus, el impuesto no es un factor diferencial

�52.
de precios.
Es muy importante destacar la gran importancia que el impuesto
al valor agregado tiene desde el punto de vista de promotor del des!
rrollo industrial.
En su libro "Financial Deepening in Economic Development", el
profesor Edward S. Shaw destacó la importancia de la reforma fina~
ciera y fiscal en los países en desarrollo y dice que "a pesar de
fuertes opiniones contrarias, el caso es persuasivo para que un
impuesto al valor agregado sea el eje central del esquema fiscal".
Creo que es de vital importancia hacer énfasis en lo que yo creo
que es el elemento fundamental de debate en la política económica de
Latinoamérica.
En los años cincuenta, bajo los auspicios de la CEPAL, se cons!
deró deseable promover el desarrollo económico de nuestros países en
base de un esquema de industrialización, lo cual sería logrado,
fundamentalmente, por medio de la creación de barreras arancelarias,
que permitiera, en función del argumento de la industria naciente,
generar la inversión deseable en el sector.
Dentro del esquema este de sustitución de importaciones y de
"desarrollo hacia adentro", se buscó incentivar el desarrollo indui
trial, adicionalmente al elemento diferencial de precios por medio
de la barrera arancelaria, por medie de intereses subsidiados. Esta
reducción artificiosa del precio del capital provocó que las técnicas
elegidas fueran relativamente capital-intensivas.
Por otra parte,
como resultado de llamadas "políticas sociales" se buscó gravar al
factor trabajo -impuesto a las nóminas- con la suposición de que el
patrono realizaba el pago -incidencia legal-, sin reconocer que se
iba a experimentar un descenso en 1a cantidad demandada, reforzando
el efecto de utilización de técnicas capital-intensivas resultado de

53.
subsidios a los intereses (precios del capital).
De esta manera, los países que supuestamente tenían abundancia

relativa de mano de obra, terminaron ahorrando ésta y estimulando el
uso del capital relativamente escaso.
La política de subsidios a los tipos de interés originó una
lamentable represión financiera, pues los tipos de interés pasivos,
en muchos casos, determinaban rendimientos reales negativos, al ser
el tipo de interés nominal inferior a la tasa de crecimiento de los
precios. Esto, por supuesto, significó una desincentivación del
ahorro r, más bien, un _estímulo al consuroo.
El sector agrí co1a tradi ciona1, por otra parte, caracterizado
por el uso intensivo de mano de obra, fue objeto del olvido total y,
por medio de políticas orientadas a fortalecer el poder adquisitivo
de los sectores urbano-industriales, que significaban la fijación
arbitraria de los precios a los productos agrícolas, además de
restricciones crediticias a dicho sector, provocó la liberación de
mano de obra en ese sector, 1a cua1, además, era atraída por e1
salario industrial relativamente más alto que el del sector agrícola.
Sin embargo, esa mano de obra que fluía de la zona rural-agrícola
no era absorbida por el sector urbano-industrial, observándose no
sólo mucho del fenómeno de "favelas o barriadas", sino de crecimiento
del desempleo urbano, o bien el aumento del empleo en los sectores
de comercio y servicios. Pero, el gran empleador, el gran patrono,
fue el gobierno, el cual, por factores políticos, incluso partidi!
tas, se vio empujado a absorber esa mano de obra.
El gran prob1ema surge cuando ese gobierno tiene que hacer frente
a los gastos que demanda ese empleo, y no cuenta con suficientes
ingresos tributarios. Podríamos decir que los tributos más importa!!_
tes, conceptualmente, al menos, con que cuenta el gobierno, son el

�54.

55 .

impuesto sobre el ingreso, los impuestos a las importaciones, los
gravámenes a 1as exportaciones, 1os impuestos a 1a propiedad y 1os
impuestos al consumo.
En nuestros países, la base sobre la cual se calcula el impuesto

sobre el i.ngreso es bastante exigua, por lo cual, en esta etapa de
desarro 11 o, no constituye una fuente de recursos sufi ci-entemente
elevada para satisfacer las demandas de gasto público .
En lo que respecta a los gravámenes sobre las importaciones,
estos han sido una fuente bastante significativa dentro de los ingresos
fiscales . Sin embargo, dentro de ese esquema de industrialización
forzosa, de desarrollo "hacia adentro", se eximió de impuestos de
importación a los ins1J110s no producidos internamente. Es interesante·
observar, enton'ces; como, porcentualmente, las importaciones exentas
constituyen la mayor parte de las importaciones del país y, com
ejemplo, en Costa Rica son casi un 70% del total. De esta manera,
se ha erosionado la base tributaria proveniente de esa fuente.

que inhibe la formación de capital en esos sectores, especialmente

el agro.
En lo que respecta al impuesto sobre el consumo, soy partidario
De esta
forma, puede ir.se buscando la eliminación de tarifas proteccionistas
que han dado lugar a muchas industrias ineffrientes con mercados
internos sumamente limitados. La búsqueda de la ventaja comparativa
o relativa sigue siendo tan imperativa ahora, como lo fue en época
de David Ricardo. Nuestras naciones deben buscar la eficiencia
concent.rándose en 1os sectores, que perfectamente puede ser en_i ndui
trias, en donde se tengan ventajas comparativas. Tal vez el objetivo
sea estimular industrias de exportación en gran escala que compita
en los mercados mundiales, en vez de la constelación de industrias
ineficientes que afectan nuestras economías. Por supuesto, este
estímulo es permisible bajo el argumento de la industria naciente Y
la utilización del impuesto al valor agregado para el logro de este
objetivo no puede ser permanentemente exitosa.
de la introducción del impuesto sobre el valor agregado.

El gob_:ierno ha recurrido cada vez más a ·los impuestos a las
exportaciones. Pero, mientras busca subsidiar léls exportaciones a
los productos no-tradicionales, casi por definición igual a los
industriales, tan sólo se grava a la exportación de los productos
tradicionales, sumamente asociados con el sector agrícola . Este
constituye otro impacto negativo al desarrollo de las activi-dades
agrícolas.

Ante las limitaciones tributarias, u~ualment.e, el Gobierno
recurre a otro ~canismo de financiamiento de sus gastos, como lo es
la emisión monetaria. Esto termina ocasionando presiones inflaciQ.
narias internas, que ejercen serias presiones sobre la estabilidad
de1 va1or externo de 1a moneda. Pero, como es usual , e1 gobierno
resiste la presión de la devaluación, reprimiendo una vez más al
sector exportador, aunque, como es conocido, esta medida tan sólo
termina siendo una solución temporal, ante la casi inevitabil1dad de

En relación a los impuestos a la propiedad, considero que es
deseable buscar la tributación de activos fijos, como la tierra,
capitalizándose el gravamen, no afectando los costos variables Y
forzando así a un mejor y más eficiente uso de la misma, 1o que puede,
además, ofrecer recursos al fisco. Por otra parte, muchos de nuestros
impuestos a la propiedad gravan más bien las mejoras, característica

la devaluación.
Ante esta situación expuesta, creo que México da un paso posi
tivo en su forma financiera al introducir un impuesto sobre el valor
agregado, que no sólo sustituye un impuesto que. ocasionaba serias
distorsiones en la asignación de recursos, si no que siembra 1a pauta

�56.
para lo que creo es el pro·x1mo
·
paso que debe dar en su politica
económica, como es la eliminación de las excesivas barreras arancela
rias. Creo que de esta forma, esta importante Nación podrá hacer un
mejor uso de sus recursos escasos, evitará las serias presiones
inflacionarias y estará preparada para competir eficientemente en los
mercados internacionales, con escalas y tecnologías más apropiadas.

LA POLITICA AGROP:CUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.

H~p6Wo T1¡ev~ño

Lecea*

La reactivación de la economía del país después de la crisis de
1976-1978, implicará una transformación de las estrategias de des~
rrollo, dentro de las cuales · habrán de definirse nuevas prioridades
y asignarse nuevos papeles a los distintos sectores económicos.
Dentro de estas nuevas estrategias, aparece como central la
redefinición del papel del sector agropecuario, puesto que en los
últimos catorce años ha sufrido cambios sin precedentes que han
transformado completamente sus posibilidades de participación.
La definición de un nuevo papel para el sector agropecuario
está íntimamente ligada con la política de comercio exterior que se
adopte, puesto que, en los últimos seis años, la disminución del
dinamismo del sector agropecuario ha provocado no sólo fuertes
presiones inflacionarias en el mercado interno , sino también la
p/irdida de la autosuficiencia agrícola y la disminución de las
exportaciones del sector.
Así, la problemática del sector agropecuario frente al sector
externo puede ser planteada de la siguiente manera:
¿Es conveniente la especialización de la producción agropecuaria
sol amente en aque11 os productos en 1os que se observa una amp1i a
ventaja comparativa internacional (carne, frutas y las hortal izas),

* Et au.to1¡ 1 eg1¡v.,ado de. e~ta lacu.Uad , ac:tualmen.te rcupa e..f. puv.,t&lt;,

de l ene de.e Vepal1tame11to rfe T'L•Utica de 111ve.ll6L6n L trnnjVla en ta
SeMetallla de HC'.cü?11da 11 •.(,dcf&lt;o PúbCtcu .

�58.

1

obteniendo los productos dE¡ consumo básico (maíz, tri go y soya ) a

últimos diez años". /

través de importaciones ; o por el contrario, habrerros de buscar
primero la autosuficiencia en l os productos básicos y promover
paral elamente la producción de los comerciales?

Las causas que provocaron el surgimiento de la cri s i s son muchas
y de muy variable índole, pero en un esfuerzo por lograr una vi s ión

I

•

comprensiva de ésta, sintetizamos su desarrollo como si• gue·
En lo que sigue de este apartado se analizará la naturaleza de
los mecanismos que provocaron la crisis en el sector agropecuario,
distinguiendo entre las explicaciones que reducen el problema a l a
baja en la producción de maíz, y aquellos que consideran al sector
en su conjunto. Finalmente, se proponen, en base a las conclusiones
alcanzadas, algunas recomendaciones de política que permiten armonizar
la actividad del sector agropecuario con el comercio exterior del
país.

l . El Desarrollo de la Crisis Agropecuaria 1965-1976.
La importancia de 1a crisis agropecuaria puede ser descri ta a
través de cuatro hechos significativos: "a) La caída del ritmo de
crecimiento del producto agrícola, de 7 .5% anual (1946-1956) y 4.3%
(1956-1966) a sólo un 0 .8% anual de 1966 a 1977; b) El aumento
acelerado de las importaciones agrícolas, que se multiplicaron por
veinte en el período, pasando de un monto anual de alrededor de 500
millones de pesos en los años setenta a más de 10,000 millones en
1974 y 1975, lo cual provoca l a pérdida de 72% del saldo positivo en
la balanza comercial agrícola; c) El índice de precios agrícolas,
que hasta 1972 se había mantenido al mismo nivel que el índice
general, crece en 1973 en 34%(contra sólo el 12% del índice general)
y en 1974-1975 los precios agrícolas también crecen más rápidamente
que el promedio general (de 1973 a 1975 los precios de los productos
agrícolas se duplican mientras que el índice genera l sólo crece 62%);
y d) La participación del sector agropecuario _en el gasto públ ico
pasó de 2.9% en 1965, a 18% en 1975, multiplicándose por 17 en los

1) Es necesario distinguir entre la crisis del sector agropecuario,

y "la crisis del maíz", dado que en este último producto e!. en el
que los efectos de la crisis se han manifestado más dramáticamente,
pero habrá que tener claro que la crisis no se resolverá aumentando
únicamente la producción interna de este grano.
2) La crisis de 1 sector agropecuario consiste, en térmi nos genera1es,
en un desfasamiento entre la actiial estructura de uso de la tierra
en e1 sector, y 1!i estructura de 1a demanda de 1os productos de1
mismo.
3) La estructura de 1a demanda de productos agropecuarios se ha
orientado de acuerdo al 1 ibre juego de las fuerzas del mercado
hacia los productos pecuarios (bovi no, porcino Y aves) Y de expo!:._
tación, provocando ésto una demanda derivada por la producción de
granos para el consumo animal.
4) Dentro del libre juego de las fuerzas del mercado debemos precisar
l os siguientes procesos: a) La redefinición de la división inte!:_
nacional del trabajo, &lt;lande E.U.A. ha incrementado su producción
.
Z/
de granos a tal grado que actualmente controla el 85"'1o de1 m1smo,orientando la producción de los países como México hacia productos
pecuarios, frutas y legumbres; b) Los efectos concentradores del
11 G6mez OliveA , LLÚI.,. "Cw.i6 Ag11fr.o.f.a,_ C,úH°A _de loó Campeúnoó ",
Come!fcio Ext etúon , Vol . 28, Núm. 6, Méu.c.o , Jun..w de. 1978, PP· 714 •
Y Lui~e-Ú.i. fe1¡nande.-~, Ca.M.i.o . "Ag11.i.cuUWta 1¡ Mim1•n tact6n : P.•rem.t.6a.6
pMa una nueva eó t11aleg.i.a" , Pu11eneca, Cufoq1uo ó,•b11e EcMorn.{a
mexicana , Coleg.i.o de. lléúcu .

�60.

crecimiento industrial nacional, que han conformado una clase
media con amplia ca pacidad de compra y una gran masa popular cada
vez más empobrecida; y por último, c) La presencia en la industria
alimenticia, de un reducido pero poderoso grupo de empresas
transnacionales que atienden las demandas de sus países de origen
Y de las nuevas clases medias y altas nacionales, bajo patrones
tecnológicos que incentivan la demanda de productos pecuarios,
fruta y legumbres.
5) Tal cambio en la estructura de la demanda de productos ha reper
cutido en una transformación de la demanda de uso de la tierra~
pu~sto que cada vez se requieren más áreas para la cría de ganado
Y sus insumos pecúarios (sorgo y trigo), y menos para maíz.
6) La crisis por tanto, se manifiesta como producto de las rigideces
que impiden la transformación automática de la estructura de uso
de la tierra.
7) Conviene ahora distinguir las causas de la crisis del maíz. Esta
es producto de una baja rentabilidad en su producción, resultado
de la regulación de sus precios .ª través de importaciones que han
sido adquiridas a precios similares a los de garantía. Esto
implica una pérdida para los productores nacionales, dados los
bajos rendimientos por hectárea que se obtienen en este producto,
pero se justifica en el contexto de la política económica nacional
por ser este un producto de consumo popular ampliamente gene
ralizado.
8) Así, la crisis del maíz aparece inicialmente como la crisis de
los productores más ineficientes que han abandonado este cultivo
en busca de nuevas opciones de ingresos. Dado que estos productores
son generalmente ejidatarios temporaleros marginales, que producen
maíz en tierras de bajísima calidad y con métodos completamente

61.
rudimentarios. Abandonar el maíz significa para ellos abandonar
la agricultura, puesto que no cuentan ni con recursos ni con
capital para ocuparse de productos más rentables.
9) Es aquí; donde podemos enlazar los mecanismos de la crisis del
maíz con la del sector agropecuario: a) El cultivo del maíz se ha
hecho cada vez menos rentable, mientras que los productos pecuarios
y sus insumos agrí co1as han aumentado su rent abilidad; b) Lo
anterior presionó hacia un cambio en 1a estruct ura de uso de la
tierra; c) Las tierras 1iberadas del cultivo del maíz no han
podido incorporarse a otros cultivos por la falta de recursos de
sus usufructuarios y por el tipo de propiedad (generalmente ejida l)
que impide su venta en el mercado; y, d) Asimismo, las nuevas
tierras que podrían incorporarse para sati sfacer esta nueva
demanda están por lo general limitadas, ya por falta de infr~
estructura productiva, o por la inseguridad que provocan los
litigios agrícolas.
10) Así, resulta que a los actuales precios de garantía es necesario

importar maíz por causas de beneficio popular. Tal es importaciones
se ven incrementadas aún más por la utilización del maíz como
sustituto del sorgo y trigo en el consumo ani mal, dada la ins~
ficiencia de oferta de tierra en condiciones legales y técnicas
para la producción de estos últi mos.
11) Por lo tanto, la explicación de la crisis del sector agropecuari o
tiene que ver con las propias contradicciones del sistema de
mercado, frente a las posib ilidades de producción de los campesi nos
pobres.Y Su solUC)Ón impl i ca cambios en t odos sentidos, puesto
que si se dej aran libres las fuerza.s de mercado, est as nos
llevarían a una situación por demás inj usta para las clases
ne.cv,aJÚo c.0n~-ÚieJta.Jt que. v,to-!i campv,,lno-!i pob1te.f..
apltox..i.mad.ame.n.te. el 88% de.f. :to.tal de. p1te.dio-1; 1tUM.f.u .

'}) EJ.,

oc.upan

�63.

62.
campesinas de bajos ingresos cuya capacidad productiva sería
sustituida por importaciones, enviando a éstos a fonnar parte de
los cinturones urbanos de miseria, y abasteciendo sólo las
demandas de las clases medias y altas, apoyando a los empresarios
agrícolas.Y Por otro lado se pondría en peligro la autosufi
ciencia de productos agrícolas básicos, lo que nos llevaría a
una posi-ci6n desventajosa en las negociaciones comerciales
internacionales.

leros, que podrán permitir el financiamiento del déficit que provoque
tal proceso en tanto el país llegue a formar un sector manufacturero
exportador capaz de financiar tal déficit.
Dentro de esta nueva perspectiva, e1 sector agropecuario ha
perdido por completo su papel de apoyo al modelo y se plantea ahora
como un sect~r deficiente, no sólo en exportaciones sino incluso en
producción interna. Por lo cual, su relación con el sector externo
ha de ser completamente redefinida.

2. La Producción Agropecuaria y el Comercio Exterior:
Recomendaciones para una Nueva Política.

En los próximos año~ el sector agropecuario tendrá que realizar
una dob1e e importante ta rea : por un 1ado, habrá de ser capaz de
superar la crisis que ahora enfrenta, y por el otro, recuperar su
posición superavitaria en el mercado externo.

Dentro de la política tradicional de comercio exterior, el
sector agropecuario desempeñó el papel de proveedor de divisas
destinadas al financiamiento del déficit externo provocado por el
proceso de sustitución de importaciones de bi-enes lllitnufacturados.
Esta tarea, fue desempeñada con 1Rayor o menor efici-encia hasta 1973,
año en el que la crisis del sector llegó a transformar su ¡:iarticip!
ción superavitaria en deficitaria.

Así planteado, la problemática del sector agropecuario se reduce
a una decisión política que lo oriente hacia la especialización de
acuerdo a sus ventajas comparativas, o hacia la autosuficiencia en
productos básicos de acuerdo a las necesidades internas.

Las transformaciones por todos conocidas provocadas por la
crisis general de 1976-78 y los nuevos recursos petroleros, han
reorientado el modelo de desarrollo que se habrá de seguir en los
próximos años, por lo que en consecuencia, se ha transformado la
política d~ comercio exterior del país.
La nueva política de comercio exterior, plantea ahora, profu~
dizar en el modelo de sustitución de importaciones hasta alcanzar la
etapa de autosuficiencia en la producción de bienes de capital. Tal
decisión política se apoya en las exportaciones de excedentes petrQ_

i/

Ap1toumadamen:te. un 12% del

.to.ta.e de pJre.CÜ0-6 JruJratu .

La propuesta que a continuación se presenta, se basa en el
supuesto de que aún y cuando la decisión política de orientar la
producción agropecuaria hacia la especialización implica en el corto
plazo un menor esfuerzo del sector público en cuanto medidas a tomar,
en el largo plazo ésta puede resultar mucho más costosa, puesto que
por un 1ado e1 mercado internacional de a1imentos es tan imperfecto
que nuestras importaciones de productos básicos estarían controladas
fundamentalmente por E. U. A., (país que controla el 85% de la
producción internacional d.e granos), lo cual pondría al país en una
desventajosa posición en las negociaciones de los precios de petróleo,
y por el otro, la importación de maíz desplazaría a la gran mayoría
de ejidatarios marginales que hasta hoy han enc~ntrado refugio en la
producción ineficiente de maíz en base a un reparto agrario de
tierras marginales, y la utilización de su mano de obra como único
otro recurso productivo.

�65.

64.
La estrategia que se propone requiere en síntesis tres procesos:
a) Lograr una producción interna de maíz y productos básicos a
niveles de eficiencia internacional; b) Regular la estructura de
demanda de productos agropecuarios, y la de uso de la tierra, de
acuerdo no sólo a las fuerzas de mercado, sino también a las
posibilidades de empleo productivo de los actuales usufructuarios
temporaleros; y c) Promover una política de empleo que sea capaz de
incrementar los niveles de ingreso de los sectores populares, a fin
de que estos puedan pagar temporalmente los aumentos de precios que
implique la liberación de los precios de garantí.a, último recurso
del que habrá que echar mano para asegurar la rentabilidad de los
productos básicos.

Recomendaciones:
1) Dado que la actual situación del sector agropecuario muestra en
la práctica una fuerte tendencia hacia la especialización en la
producción de carne, frutas y hortalizas, e iMportación de granos
(maíz., trigo, sorgo, y soya), es necesario transfonnar esta
situación hacia la autosuficiencia en productos básicos, sin
descuidar los productos comerciales y de exportación.
2) Para lograr la autosuficiencia es necesario iniciar un programa
de desarrollo tecnológico para productos básicos (maíz, frijol,
etc.) que permita que disminuyan sus costos unitarios, y recuperen
su rentabilidad frente a los productos comerciales. Tal programa
habrá de reunir las siguientes características:
a) Estar dirigido fundamentalmente a los actuales productores
ejidales (temporaleros) de productos básicos, principalmente
a los de maíz.

b) Estar apoyado a corto plazo por el Estado, en base a un paquete
de subsidios que se incorporen a través del uso de insumos,
maquinaria y financiamiento.
Tales subsidios deberán ser
anuales y renovables sólo en proporción directa al aumento de
los rendimientos promedio por hectárea.
c) En tanto no se haya resuelto el problema de la autosuficiencia
en productos básicos, será necesario !ansferir los subsidios
que actualmente reciben los productores comerciales, hacia los
productores básicos, a fin de eliminar rentabilidades ficticias
en los productos comerciales, y apoyar temporalmente la
producción de los básicos.
d) Basarse inicialmente en una fuerte campaña a través de los
extensionistas agrícolas que pennite romper con los obstáculos
que impiden el libre flujo del conocimiento tecno16gico de los
productores más avanzados de cada regi6n, hacia los mas
atrasados.
e) Habrán de jugar un papel muy importante el financiamiento de
la investigación en las universidades y centros de investigaci6n
agrícola, pero principalmente en las escuelas técnicas agrop~
cuarias, puesto que son estas últimas las únicas distribuidas
adecuadamente por todo e1 país y 1as que cuentan con recursos
humanos originarios de sus propias regiones, lo que puede
maximizar el trabajo de adaptación y divulgación en cada una
de las comunidades.
f) Basarse para la apl i~ación de los resultados de las investig!
ciones en las parcelas escolares de los ejidos.
El éxito
dependerá, fundamentalmente, de la capacidad de los técnicos
agropecuarios mexicanos para de sarro11 ar y adaptar, en cada
una de sus regiones, nuevas y más eficientes tecnologías de

�67.

66.

producción.
g) Al mismo tiempo habrá de apoyarse en un programa de empleo que
aumente los ingresos de las clases populares, de tal forma que
éstos estén en capacidad de soportar gradualmente la liberación
de los precios de garantía que operará como el último instru
mento de promoción de la autosuficiencia.
3) La expansión de la producción de bienes comerciales y de expor~
ción habrá de estar controlada en una primera etapa, puesto que
al liberar los problemas de inseguridad en la tenencia {le la
tierra y de libre circulación del capital a través de la asoci!
ción de ejidatarios e inversionistas privados, se corre el riesgo
de abandonar los cu1ti vos de los productos básicos, puesto que
actualmente no son rentables y en todo caso su rentabilidad en un
primer momento será artificial y subsidiada por el estado. Esto
provocaría un aumento en las importaciones de los productos
básicos y aumentaría el costo para lograr la autosuficiencia.
4) Es necesario_, transferir el control de la comercialización e
industrialización de los productos agropecuarios, de las manos de
empresas transnacionales a las del estado, puesto que éste es el
principal canal a través del cual se ha distorsionado la estructura
de la demanda de los productos agropecuarios tanto a nivel de
mercado externo como interno. En este sentido, el estado necesi_
tará regular cada vez más estrictamente las actividades de las
· empresas transnacionales de la industria alimenticia y de insumos
agropecuarios, diseñando su desplazamiento gradual en el mediano
plazo, e implementando la expansión de las actividades de CONASUP0,
CONAFRUT y organismos similares, a fin de lograr un control real
de la estructura del mercado externo e interno.

Por último, creemos que si bien sólo hemos expuesto las líneas
más generales para la integración de una política comercial externa
del sector agropecuario y no los instrumentos específicos con lo que
esta podrá ser llevada a la práctica, es en este nivel, donde es
necesario que se tenga claridad por el momento, puesto que de otra
manera, podría perderse la perspectiva general del problema en la
discusión de detalles técnicos, que de cualquier forma deberán de
estar supeditados a los lineamientos generales de política.

�PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979*

Lograr un desarrollo armonioso de la acción de todos los elemen
tos que fonnan la Facultad de Economía, con el propósito de que la
misma pueda cumplir con mayor eficiencia las funciones que en materia
educativa y formativa le ha encomendado la Universidad Autónoma de
Nuevo Le6n, es~ quizá, el objetivo más trascendental hacia el que
hemos encaminado nuestros esfuerzos.
la Facultad de Economia no puede entenderse s6lo como el lugar
de impartición de clases o el aparato administrativo que le rodea
sino, como el todo completo que integran en perfecta armonfa la
propia escuela, su División de Estudios Superiores, y el Centro de
Investigaciones Económicas.
La investigación es un objetivo básico de la Facultad. Tanto
el Maestro como el Investigador, deben servfr a la comunidad al
plantear alternativas a la soluci6n de sus principales problemas,
desarrollar ensayos sobre probleiMtica nacional e internacional, y
sobre todo incentivar y procurar la formación completa del -alumno;
la enseñanza debe prolongarse en la investigación para que el proceso
de conocimientos sea completo.
Hoy hemos querido presentar ante autoridades y amigos la Invei
tigaci6n Económica correspondiente al año de 1979, que el C.I.E. ha
producido.
La diversidad de temas tratados por el C.I.E . durante este año
*Toma.do de: Bole.tút Rúnu:tlr.al, Cen:ów de Invu.tlgac-lonu foon6mlc.a6,
U. A. N. L. , Suplemento, Vol . XVII, Núm. 102, Vic-lemblle de 19 79 .

I

�70.

refleja el profundo interés por la problemática socioeconómica que
el México actual vive.
Así encontramos que los trabajos de Inna
Martínez Jasso, Mario Leal Flores e Yvonne Stinson, estudian las
correlaciones del salario, como elemento retributivo del factor
trabajo, con variables importantes como los precios, la ocupación y
1a educación, encontrando interesantes conclusiones que marcarán
nuevas directrices de estudio en el futuro cercano.
El fenómeno poblacional y sus implicaciones directas e indirec
tas es tratado por diferentes investigadores; e1 enfrentamiento a
las implicaciones inmediatas del crecimiento demográfico es revisado
por Luz E. Vazquez en su estudio sobre Planificación Familiar; el
Lic. Madri ga 1 obtuvo importantes ha 11 azgos en materia de Cobertura
de la Vacunación Infantil; Ernesto Quintanilla revisa el fenómeno
migratorio para el perfodo 1960-1970; y los propios estudiantes de
la Facultad de Economía coordinados por Ernesto Bolaños establecen
un magnífico punto de partida a la investigación posterior del
proceso de marginación socioecon6mica en el Area l'letropol itana de
Monterrey en un estudio que refleja el gran interés del estudiante
por los problemas que le ro~eán.
El campo de las Finanzas Públicas en el Estado de Nuevo León es
tratado nuevamente por Rodolfo Montoya, enfocando el problema de la
asignación de la Inversión Pública.
La intensificación del capital en el campo, tema que es revisado
. por Richard Wood, resulta controversial obviamente por las impliC!
ciones, entre otras, sobre la ocupación y la demanda de trabajo que
Manuel Silos revisa para la gran industria nacional con un novedoso
y magnífico enfoque matemático. Servando Flores prefiere avocarse
al estudio de la problemática de la pequeña y mediana empresa.
Los problemas de la captación fidedigna ·de información son
estudiados por Mario Leal. Su ensayo encuentra especial signifi.

71.

cancia en la medida en que el propio C.I .E. enfrenta continuamente
dificultad en la obtención de información; tal fue el caso del
estudio de Haro y Tovar que a pesar de grandes tropiezos establece
un inicio hacia la investigación profunda de los problemas dei
11ercado de profes ion is tas.

Lic. Arturo García Espinosa
Director de la
Facultad de Economía, UANL

�ESTIMACION DE UN MODELO DE DEMANDA DE TRABAJO, BAJO EXPECTATIVAS
RACIONALES. EL CASO DE LA INDUSTRIA CERVECERA*
Autor: U c.. Ma11Uel Silo¿, Ma/lLÚte.z
Comentarios: Uc.. A/¡%J.VI!) Gwtc1(t Et,p,&lt;J!ot,a

En el año de 1973 existió un fuerte entusiasmo en el Centro de
Investigaciones Económicas de la U.A. N.L . , por el estudio en el área
de la economía del trabajo; uno de los equipos de investigación,
integrado por estudiantes del décimo semestre de la Facultad de
Economía, que se encontraban dirigidos por mí y asesorados por el
Dr. Eric Blankmeyer, se ·avocó a la realización del estudio "La demanda
de trabajo de la industria de transformación mexicana".
En este
estudio, se realizaron estimaciones para un grupo de ocho industrias
mediante la utilización de modelos que se derivaban a partir del
supuesto de que la empresa realizaba sus decisiones bajo condiciones
de certidumbre. Seis años después, Manuel Silos está planteando un
roodelo alternativo para la estimación de la demanda de trabajo,
deduciendo ésta a partir de la consideración de las condiciones de
incertidumbre.

..

En este trabajo, los argumentos de la ,demanda de trabajo están
constituidos por las expectativas existentes en cuanto al valor de
las variables y de esta manera, el problema se concentra en la
determinación de los esquemas de formación de expectativas. Manuel
Silos lo resuelve mediante la adopción de la hipótesis de expectativas
racionales y el análisis de cada una de las series de tiempo que lo
lleva a identificar y estimar los procesos estocásticos seguidos por
cada uno de ellos, los cuales resulten ser autorregresi vos de primer
orden.
*Tomado de: Bof.etfo B.ime/2:tJr.af., Cen:t.Jz.o de Invut.i.gac.lonu Ec.cm6m.ic.M,
U. A. N.L ., Supf.emento, Vof.. XVI I , Núm . 102 , Vic.lemb~e de 1979 , p. 2.

�74.

Como resultado se presentan estimaciones de los parámetros de
la demanda de trabajo de la industria cervecera los cuales res ultan
diferir significativamente de las estimadas por nosotros; sus estima
cienes de las elasticidades producto y sustitución de la demand;
hicksiana de trabajo son de 0.84 y -0.097, respectivamente. La
primera de ellas resulta ser mayor a la nuestra, en tanto que sucede
lo contrario en la segunda. En base a estos resultados se puede
decir que existe más optimismo en cuanto a la capacidad de este
sector para generar empleo secularmente.
Como conclusión de su trabajo, el Lic. Silos plantea que lo
importante más que el valor de las estimaciones, es la consistencia
que se encuentra en las decisiones tomadas por la empresa, pues esto
permite predecir su conducta, e invita a se_r cauteloso en las
predicciones de largo plazo, en donde la empresa enfrenta decisiones
relacionadas a la adopción de tecnología.
En términos generales este trabajo se encuentra dividido en tres
secciones, en la primera de ellas se realiza una revisión de la
teoría de la demanda de la empresa así como diferentes estimaciones
publicadas sobre nuestro país; en la segunda, se plantea el mareo
teórico a partir del cual se derivan los modelos utilizados para la
estimación de los parámetros de esta función y en la tercera, se
presentan los resultados del presente estudio.

COBERTURA DE LA VACUNACION INFANTIL
EN El AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*
Autor: U.e.. Romeo f. MadJUfjltt H.
Comentarios: Rll.lJITUndo C. Rod/¡J~uez G.

Indudablemente que el estudiar la cobertura de la vacunación,
constituye un _tema de interés por sí solo, ya que guarda relación
directa con el bienestar_de la población.
las campañas de vacunación pueden ser ubicadas dentro del campo
de la medicina preventiva. Dicho campo es de suma importancia en
países como México donde las principales causas de muerte (el grupo
de las infecciosas y parasitarias) pueden ser combatidas con mayor
eficacia mediante la prevención de las enfermedades. Estas causas
de muerte inciden principalmente en los niños menores de un año y en
el grupo de edad 1-4 años. Lo expuesto en este párrafo es suficiente
para justificar el tipo de estudios corro el que ahora se comenta.
El trabajo realizado por el Lic. Madrigal (con la colaboración
de algunos estudiantes de la Facultad de Economía y de la Licenci!
tura en Estadística Social). permite el conocimiento tanto de la
cobertura de cada una de las vacunas consideradas en el estudio así
COffl de las instituciones encargadas de aplicarlas en el Area
Metropolitana de Monterrey. Con esa información se tiene· un elemento
de indiscutible utilidad en la formulación, implementación y evalu!
ción de cualquier política de salud.
El desagregar la información a nivel de grupos sociales ho~
géneos permite enriquecer el análisis de los datos recolectados ya
*Toma.do de: Boletln B.únu:tlraf , Cen:tlro de 1nve~ü.gae.ionef. Econ6m.iea~,
U.A.N.L., Suplemento, Vo1 . XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 1979, p. 3.

�76.

que es pos ible caracterizar mejor el fenómen o bajo estudio. Así, la
formación de estratos socio-económicos (bajo, medio y alto) en la
investigación sobre cobertura de la vacunación, permitió formular
una serie de hipótesis de trabajo referidas a un comportamiento
diferencial de cada uno de los grupos de población.
Aunque el reducido número de casos considerado en el "estrato
alto" introduce un elemento de incertidumbre en la verificación
empírica de las hipótesis, el estudio arroja luz sobre algunos
diferenciales en cuanto a cobertura de las vacunas y las diferentes
clínicas a que acuden las personas de los diversos estratos anal izados.
Lo · encontrado en · la investigación sugiere que la salud no
solamente se encuentra asociada a factores biológicos, sino que
dependen de otras variables (ingreso, ocupación, educación, etc.)
las cuales no se hayan uniformemente distribuidas entre los miembros
de una comunidad. De ello se desprende que tampoco es posible
pensar en una distribución homogénea de los niveles de salud en la
población . Es necesario entonces, que las investigaciones en el
campo de la salud tomen en cuenta algunas variables relacionadas con
las diferentes condiciones sociales y económicas en que se encuentra
inserta la población.
Por último, es deseable que investigaciones como la presentada
por el Lic. Madrigal sean realizadas en diferentes regiones de la
República siguiendo una metodología (elaboración de cuestionarios,
conceptos, etc.) común que permita 1a comparabi 1i dad de 1a i nfonn!
ción. El diagnóstico de la situación que se derive del análisis d~
tales estudios permitiría la formulación de políticas de salud,
tomando en cuenta 1os diferentes contextos socio-económicos que se
encuentran a lo largo del territorio nacional.

ESTUDIO SOCIOECONOMICO DE PLAN IFI CACION FAMILIAR
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Li c. Lu z E6t eta Vázquez G6mez
Comentarios: V1¡. W. Wit hneq H~kh

Al rededor de 1960, dos economistas -Gary Becker y Richard
Easterlin- publicaron artículos en los cuales usaron análisis
económicos para explicar los cambios de población. El modelo
microeconómico se basa en los resultados de la investigación acerca
de las decisiones tomadas por la unidad familiar en la formación de
capita·1 humano, asignación del tiempo y una función de producción de
la familia.
Este modelo ha sido desarrollado, aplicado y probado
para países de altos ingresos.
De acuerdo con lo anterior, el estudio de la Lic. Luz Estela
Yázquez Gómez, Estudio Socioeconómico de Planificación Familiar para
el Area Metropolitana de Monterrey (UANL, 1979), se considera un
importante estudio. Ella exami na 1a aceptada teoría de fecundidad
para los países de bajos ingresos, aplicada y aprobada para una
población específica de Monterrey.
En su estudio, ella encuentra
que algunas delas relaciones existentes entre fecundidad y variables
socioeconómicas para países con altos ingresos no se mantienen para
la muestra realizada con un pequeño grupo de mujeres en Monterrey.
Para otras variables, sus resultados son consistentes con lo
observado en países de altos ingresos.
La variable más importante que afecta la fecundidad de la mujer
en Monterrey, -de acuerdo con la muestra- fue el nivel escolar .
Mujeres con escolaridad más avanzada (secundaria, preparatoria )

- - -- -

·-••---· ·- -

*Tomado de : &amp;fetin B.ún&lt;&gt;6t11a.f'. , Cvn.t1¡0 de Inve6tiqae-ion&lt;'h EC'onómica-6 ,
U.A.N.L., SÜpf&lt;'menfo, llof:-XVII , Núm. 102, Viciemb1¡e de 1979, p. 4.

,,

�78.

tuvieron un nivel menor de fecundidad comparado con aquellas que
cuentan con menos escolaridad. La misma relación ha sido encontrada
en los países con altos ingresos. Sin embargo, la racionalización
de esta relación en los países con altos ingresos es que las mujeres
con más altos niveles de educación es probable que trabajen fuera de
casa y que este trabajo reduzca e interfiera en la posibilidad de
tener más niñ~s. La Lic. Vázquez probó directamente el efecto sobre
fecundidad que tiene el empleo fuera de casa y encontró que el
empleo no tenía efecto alguno sobre las 111t1jeres consideradas con
estudio para Monterrey.
Este resultado implica que el efecto de la educación sobre
fecundidad para el caso de Monterrey, ocurre a través de algunos
otros mecanismos más que la influencia del e~leo fuera de casa.
Las diferencias en el · mercado de trabajo para los pafses tales co111&gt;
Estados Unidos y México, pueden crear relaciones diferentes entre la
participación de la fuerza de trabajo de la mujer y 111 fecundidad.
La Lic. Vhquez 11KJestra claramente que puede no ser real ~rar una
relación similar entre fecundidad r la participaci6n de la fuerza de
trabajo de la_s 111.1jeres en situaciones donde el wien:ado de trabajo
son IIKIY diferentes.
Otra diferencia en la muestra hecha para el grupo de mujeres en
Monterrey y la situación para pafses con altos ingresos es la
percepción" ••. entre tres cuartas partes de las mujeres de Monterrey
de que sus niños serán una fuente de ganancia econ6mica para ellos¡
o en otras palabras, los niños fueron percibidos como 'bienes de
producción' ...•• " En los pafses con altos ingresos, los nii'ios son
considerados como "bienes de consU110" costando a la familia más
dinero qJe lo que ellos contribuirían a la familia. Esta percepción
ayudaría a explicar por qué estas mujeres (en el caso de Monten-ey)
tienen más niños que en la mayoría de los pafses con altos ingresos.

79.

Finalmente, los economistas tienden a creer que la motivación
~ra prevenir nacimientos es más importante que la disponibilidad de
la información de anticonceptivos. Ellos creen que si la motivación
es suficientemente fuerte, 1a esposa o e1 esposo encontrarán un
aedio de prevenir nacimientos indeseados. Sin embargo, l a Lic.
Yázquez encontró que tres cuartas partes de las mujeres en 1a muestra
no tenían un claro entendimiento de la reproducción antes de su
primera unión . Estos importantes resultados deberían ser tomados en
ruenta por los administradores del Programa de Planeación Familiar y
el sistema de enseñanza escolar debido a que la ignorancia de
conocimientos acerca de la reproducción antes de la unión tiene
inportantes implicaciones para el Programa de Paternidad Responsable
'
en México.

�PROBLEMAS DE MARGINACION SOCIOECONOMICA
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY, 1978*

Coordinador Titular: Uc. fJuiuto Bolaño-0 L.
Comentarios: Li.c.. FeJl.naJ'ldo Ma11.gtiln

El concepto de "Marginalidad socioeconómica", puede asumir
diferentes concepciones, desde la más general usándolo como objetivo,
señalando la cualidad de cualquier objeto de estar al margen o sin
oportunidad, hasta connotaciones donde se destaca específicamente la
posición del individuo en el mercado de trabajo.
En la primera instancia, estamos utilizando el concepto de
marginalidad como sinónimo de desigualdad social y quizas llevándolo
al extremo como pauperización. Es en este sentido como se trató el
trabajo coórdinado por el Lic. Bolaños y con la participación de los
alumnos de la Facultad de Economía, destacando las diferencias
existentes en: Las características ocupacionales, educativas, de
vivienda y servicios urbanos como: transporte, limpieza y seguridad
púbnca, así como también, en las actividades culturales y en ciertos
aspectos ideológicos dentro de los habitantes del estrato de ingresos
bajos del Area Metropolitana de Monterrey. Esto nos puede llevar a
pensar que es precisamente el bajo ingreso el que da origen a esta
situación de marginalidad.
Pero el concepto de marginalidad será avocado específicamente a
los problemas ocasionados por la forma de incorporación al mercado
de trabajo.
Así, autores como Nun, Murmis y Marín han destacado
tres tipos de marginalidad: 1) (Tipo A) . Aquí estarían comprendidas
'Tomado de: Bol etb1 &amp;únu .tMe , Ce n.tJto de Invuligauonu, Econ6mi.ca&amp; ,
U.A.N.L., Suplemento, Vol . XV II, Núm. 102, Viciemb~e de 1979, p. 5.

�82.

todas las formas de trabajo no asalariado; 2) (Tipo B). Estaría
integrado por contingentes de mano de obra que emigran a la ciudad y
no logran insertarse en el proceso productivo, o si lo hacen es en
actividades que subutil izan su capacidad; y 3) (Tipo C). Comprende
la fuerza de trabajo que estuvo ocupada y ahora está cesante en
forma permanente, no logrando volver a incorporarse al sistema
productivo.
Helio Jaguaribe destaca la marginalidad en el retraso de los
paises latinoamericanos provocado por la no incorporación de la mano
de obra inmigrante de regiones estancadas, en las regiones
desarrolladas y más precisamente, en los sectores productivos más
avanzados.
Un tratamiento más especializado sobre la marginalidad es el
que destacan Hobsbawn o Jose Nun que conciben a la masa marginal
como un conjunto de individuos que no logran incorporarse al proceso
productivo, ni aún como "ejército de reserva", creando un problema
serio al sistema capitalista. Estos puntos de vista no agotan el
anUisis te6ri~o de la marginalidad, pero considero que es un punto
de partida para abordar el problema de la marginalidad,
Un último comentario y más centrado al desarrollo del trabajo
es la falta total de un marco teórico (aun como estudio descriptivo)
que permitiera una mejor utilización de la información obtenida,
pues en la mayor parte del trabajo no existe propiamente un análisis
de la información, sino solamente una descripción ""'Y obvia de los
cuadros estadTsticos.

OCUPACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1977-1978 *

Coordinador Titular: Lfr. AfaJuo Le.a.e Flo1¡u,
Comentarios: Uc. Gilbe!Lto Ram.útez G.

El Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, en su afán por continuar con la publicación
"Ocupación y Sal arios en el Area Metropolitana de Monterrey",
estudios que presentó anteriormente en 1963-1964, 1965, 1966 y 1975,
ha reiniciado la tarea de actualizar, procesar y tabular la
información sobre la composición y estructura de la población a
partir de 1977, datos· trimestrales que son proporcionados por la
Dirección General de Estadística de la Secretaría de Programación y
Presupuesto, Delegación Nuevo león.
La continua recolección de información sobre la estructura de
la población e ingresos en el Area Metropolitana de Monterrey, hace
posible la creación de un banco de datos muy necesario para la
realización de estudios de ocupación y salarios, en los cuales, en
ténninos generales, se anal iza: a) La composición de la población,
b) La estructura de la ocupación, c) La estructura de la desocupación,
d) Salario y e) Educación.
En la composición de la población se presenta información de la
PGblación por sexo con respecto a la fuerza de trabajo en el mercado
Y población económicamente inactiva.
Además se especifica cuántos
de la fuerza de trabajo en el mercado están ocupados -ya sea
trabajando o inactivos temporales- y cuántos desocupados en su
'Tomado de: Bofetf.n B.úneJ.tltai., Cerrhr.o de Inve&amp;ti.gac~·onu Eron6m.i.ca&amp;,
U.A.N.L., Suplemento, Oot. XVII , N6m. 102, Viciemb1¡e de 7979, p. 6.

�85.

84.

respectiva conceptualización de cesantes y buscan trabajo por primera
vez. Por supuesto que existe información más amplia en este apartado,
general izando otras características de la población, como puede
mencionarse el caso de la composición de la población por grupos de
edad y sexo, básica para conocer la pirámide de edades.
Con respecto a los ocupados y desocupados se anal iza la
estructura de éstos por rama de actividad y tipo de ocupación, asf
~orno algunas otras características sociales y económicas. A manera
~e infonnación general se puede mencionar que poco más del 50% de la
fuerza de trabajo en el mercado ocupada en el Area se 1ocal iza en
los sectores de actividad económica de Comercio y Manufacturas,
acorde al grado de desarrollo industrial del Area. Por otra parte,
el sector de comercio presenta un crecimiento porcentual de 1.0 en
las tasas de ocupación mientras que en el sector manufacturas, el
crecimiento es de 0.5%. Esto enfatiza el hecho de los cambios en la
estructura de la ocupación en los diversos sectores de la actividad
económica, muy importante a considerar en el desarrollo econ6mico
del Area.
En estrecha relación con la ocupación y desocupaci6n, tenemos
los salarios y educación. Estos sirven como posible indicador de la
productividad en las diversas ramas de actividad econ6mica.
El análisis de ocupación y salarios, a nivel _ regional, nos
pennite observar y conocer la situación acerca de este fen6meno, en
las diversas ramas de la actividad económica y para los diferentes
grupos de ocupación; tal que nos posibilite crear algún modelo
predictivo de ocupación y desempleo en e1 Area Metropo 1ita na de
Monterrey, de gran utilidad para la planeaci6n y adopción de
políticas en materia de desarrollo. industrial regional y desarrollo
económico regional en general.

En el contexto de desarrollo económico nacional, este tipo de
estudios adquiere importancia para comparar el fenómeno dE&gt; la
ocupación y salarios en diferentes áreas del país y a su vez
detenninar posibles causas de movilidad del factor trabajo en el
país. Por otra parte, los planes de desarrollo económico regional
-dada la importancia del Area Metropolitana de Monterrey en la
economía nacional- vienen a formar una parte relevante del Plan
Global de Desarrollo Socioeconómico.

�PRECIOS Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA OE MONTERREY
1970-1978*

Autor: Uc.. IJuna. Malr...t[nez Jaóóo
Comentarios: Lic.. Juúó Ramoneó Saldaña

El conocimiento de la inflación es una cuestión de mucha
trascendencia, porque de esta manera tanto el sector público como
privado pueden formular los instrumentos de política económica para
desvanecer las causas que la provocan.
El proceso inflacionario que se presentó muy fuerte en el país
a partir de 1970, sirve de motivo para que la Lic. Irma Martínez
Jasso con los datos del índice de precios al consumidor que se
elaboran en el Centro de Investigaciones Económicas desde 1960,
realice un trabajo en donde nos muestra el comportamiento de los
precios en Monterrey a partir de esa fecha .
Antes de entrar en materia de lo que ocurría en los precios en
la canasta de bienes que constituyen el índice para Monterrey, en la
parte introductoria nos recuerda las causas que dieron lugar al
rompimiento de la estabilidad monetaria; en especial, en el año de
1973 llamado punto crítico por la forma en que se elevaron los
precios.

.

'

Esta introducción se complementa con un señalamiento de los
efectos que provoca la inflación en la distribución del ingreso, en
la generación de empleo, en la capacidad de compra de los presupuestos
familiares y las presiones por parte de los sindicatos para que se
eleven los salarios.
'Toma.do de: Bole.tln &amp;me.ó.tlta.l, Cenbr.o de 1rivu.t.igac.ionu Eron6m.ieM,
U.A.N.L., Suple.mento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic..i.emb1t.e de 7979, p. 7.

�88.

La obra comprende dos partes fundamentales: 1) Comportamiento
del índice general de precios y los grupos que la integran y 2) La
Política de Salarios como instrumento de distribución del ingreso
-análisis para Monterrey, 1970-78.
La primera parte presenta un panorama de lo más amplio sobre el
comportamiento de los precios en la presente década (1970-78) para
los diferentes grupos que forman el índice: alimentación, vivienda,
vestuario y gastos varios. Los resultados de esta primera parte
ponen de relieve lo ocurrido en el año de 1976 cuando después de la
devaluación, los precios se dispararon. La autora lo seña 1a así ....
. "Es a partir d~ septiembre, cuando el cambio en la paridad del peso,
el incremento en los salarios de emergencia y la presencia de
factores especulativos da lugar a que se registre un incremento muy
elevado (de octubre a noviembre del año en curso creció en 6.2%)".
Afortunadamente, en el análisis para un año después, demuestra que
las acciones de parte del gobierno, logran reducir la inflación,
aunque ésta no desaparece y man ti ene ni ve1es arriba de1 15% anua.1
para los siguientes años. Este punto permite observar la magnitud
de los cambios en estos renglones del gasto que contrastan con lo
ocurrido en la década de los 60's.
En la segunda parte se cuantifica el efecto de los incrementos
de los precios sobre el salario nominal del grupo de trabajadores

perceptores del salario mínimo; es decir, se calcula el Salario
Mínimo Real de 1970-78. El análisis que aquí se realiza conduce a
la conclusión de que los movimientos de los salarios reales presentan
dos etapas: una, de 1970 a 1974 en que los salarios reales se
movieron en forma muy moderada y la segunda, 1a de 1977 en que la
política de tope salarial se reflejó en un contraste muy notorio
entre precios y salarios al grado de que los salarios mínimos
reales, revelan una tendencia a disminuir a partir de ese año. Sin
duda, lo más interesante en esta parte, son los datos en las tablas
al final que demuestran cómo los movimientos de los precios le ganan
la carrera a los salarios míni iros concedidos para Monterrey Metropolitano.

PAUTAS PARA LA INVERSION PUBLICA
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Rodol6o Mon.toifa Reta
Comentarios: Uc. E~nuto Bolaño6 L.

El Centro de Investigaciones Económicas (CIE) desde su creación
ha realizado investigaciones empíricas sobre la Región Noreste,
especialmente del Estado de Nuevo León. Dentro de su programa de
investigaciones ha contemplado la realización de estudios relativos
a la participación del Sector Público Estatal en el desarrollo de la
entidad.
Como parte de lo anterior, el CIE presenta en su investigación:
"Pautas para la asignación de la Inversión Pública en el Estado de
Nuevo León", realizada por el Lic. Rodolfo Montoya Reta, una
metodología para la asignación de la inversión pública en nuestra
entidad. Esta investigación incluye cuatro apartados: el primero,
referi do a los antecedentes de la inversión pública federal a nivel
nacional; el segundo, a la inversión pública federal en cuanto a su
aplicación en el Estado y Municipios; el tercero, analiza los
criterios de asignación y evaluación de inversión pública que en la
actualidad se aplican, y final mente en el cuarto, se propone la
metodología para una mejor asignación, control y evaluación de los
proyectos de inversión pública.
La investigaci ón que presenta el CIE es particularmente impor
tante dada la i nfluencia que el sector público tiene en la economía
en e1 logro de 1os objetivos de des a rro 11 o económico, 1o cua 1 lo
*Tomado de: Bole.tln &amp;rr,ut1ta1' , Ce~ o de 1nvut-i.gau onu Econ6m.ica6,
U.A.N.L., Supf.emen.to, Vol. XVII, Núm. 10? , V{e&lt;.emb~e de 7979, p. 8.

�90.
compromete a aplicar criterios de racionalidad en sus decisiones .
En el estudio en cuestión se hace una revisión del desarrollo
económico y social en el país, mostrando la carencia de objetivos
bien definidos, así como de políticas que favorezcan un desarrollo
económico nacional más equilibrado, sectorial y regionalmente.
A nivel de entidad, lo anterior se presenta en forma manifiesta.
La conclusión a que se llega es que la Inversión Pública Federal no
ha influido si gni ficati vamente como orientadora de un desarrollo
regional más equilibrado, señalándose como prueba de ello la gran
concentración en el Area Metropolitana de Monterrey y la relativa
desigualdad en la distribución del ingreso.
En base a las conclusiones anteriores se recomienda la utili
zaci ón de1 análisis económico en la toma de decisiones del sector
público, enfatizando la adopción de criterios de racionalidad que
aseguren tomar en cuenta los efectos y resultados de decisiones
alternativas en el cumplimiento de objetivos deseables.
En fonna particular se recomienda la utilización del análisis
costo-beneficio como técnica de evaluación de proyectos, la que ha
probado su eficacia en la asignación del gasto público. La incorPQ
ración de esta técnica, junto con la de planeación y programación
asegurarían una toma de decisiones más racional.
En resumen, esta investigación del CIE pone énfasis en las
técnicas que permiten una mejor asignación de la inversión pública.
Todas ellas, algunas más viables que otras, tienen en común el
enfoque de planeación, enfoque que permite al funcionario público
racionalizar el proceso dinámico de cambio que ha caracterizado el
desarrollo socio-económico de nuestra entidad en 1as últimas décadas.

EDUCACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOL TTANA DE MONTERf.c. y*

Autor : Yvonne s.t inMn
Comentarios: Lic . EdgaJ:.. L6pez

El estudio de los ingresos generados por el trabajo han cobrado
vita 1 importancia.
De esta manera, 1as exp 1i caci ones que 1os
neoclásicos nos brindan, están basados en las teorías de oferta y
demanda de trabajo: la última, comprende la teoría de productividad
11rginal y su asociación con la investigación sobre funciones de
producción; la primera, consiste primordialmente en modelos que
involucran la "decisión de trabajo-ocio", así como también las
inversiones en capital humano.
La contrapartida de esta teoría la encontramos en las llamadas
teorías "radicales" y en las teorías que proponen un "mercado de
trabajo dual". Estas teorías a menudo cuestionan las aplicaciones
Y hallazgos de l a teoría neoclásica; v.gr., que la educación lejos
de ser un factor determinante de1 ingreso (tesis neoclásica),
es solamente un indicador o señal de la productividad potencial
del individuo, por lo que su ingreso no está relacionado con el
aprendizaje efectivo de éste.
Lester Thurow (General Inequality. Basic Books (ne., Publ ishers ),
uno de los principales exponentes de la "economía radi cal", ha
planteado un mode1o en e1 cua 1 e 1 número y tipo de emp1eos están
tecno1ógi ca mente determina dos; por lo que, 1as ca ract erí st i cas de
Productividad y el salario ofrecido resultan irrelevantes .

'Tomado de.: BoR.et .fn B.imeó.ttial, Ce.nt'1o de Tnvcuti,gac.irnr6 Eronóm,icaó,
U.A. N. L. , Suplemento , Vof . XV11 , Núm. 102, V,iciemb'1e de 1979 , p . 9.

�92.

Por otra parte, 1a teoría de 1 "mercado de trabajo dua 1" de p.B.
Doeringer y M. J. Piare ( Interi~al Labor Markets and Manpower Analysis,
Lexinton, 1971) concibe el mercado de trabajo como un mercado dividido
en dos sectores: el sector primario, que comprende los empleos
en las grandes empresas de alta rentabilidad y que ofrecen buena
remuneración y estabilidad; y el sector secundario, que se caracteriza
por emp1eos de baja remuneración concentrados en su mayoría en
sectores de la economía sujetos a fuerte fluctuación.
El análisis de la Srita. Stinson se lleva a cabo dentro del
enfoque neoclásico.
Su modelo pertenece a la clasificación de
"Mode1o_s de Fonnación ~e Capital Humano", 1os cual es a su vez fonnan
parte de la teoría de oferta. Este tipo de modelos proponen que los
ingresos derivados del trabajo son uaa función positiva del monto de
capital humano que el individuo posee, y considera como vehículos en
la fonnación de capital humano a la educación, la experiencit,
entrenamiento en el empleo y todos aquellos factores capaces de
cambiar la calidad de trabajo de un individuo.
La Sri ta. Stinson, utilizando la infonnación de la "Encuesta
Continua de Mano de Obra", elaboró un modelo, semilogarftmico en el
cual el ingreso es función de los años de escolaridad y experiencia;
encontrando que la tasa media de retorno a 1a esco1aridad es de un
12% y la de la experiencia un 2%; esto para todos los trimestres
de 1978.
En dos subsiguientes modelos donde se incluyen variables
ficticias para denotar los diferentes sectores de la economía Y
además la variable horas trabajadas, no se encuentran cambios
significativos en los coeficientes de escolaridad y experiencia,
aunque si se incrementa el porcentaje de la varianza explicada;
también la variable horas-trabajadas es únicamente relevante para
hombres.

93.

Finalmente, anexando como variables "Escolaridad al cuadrado"
y "Experiencia al cuadrado" y una interacción de Escolaridad y
Experiencia, se encontró que las tasas marginales de rendimiento a
la Escolaridad, se relacionan positivamente con los niveles de la
misma (el coeficiente de Escolaridad es significativo) .
Creo que los resultados de la Srita. Stinson son bastante
consistentes, ya que para todos los modelos y todos los trimestres,
los coeficientes de mayor interés (Escolaridad y Experiencia) no
se ven alterados significativamente. Pero las posibilidades de
análisis de este tema siguen siendo muy bastas; y tanto profundizar
en esta exploración dentro del mismo marco teórico, como utilizar
enfoques alternativos, constituyen un imperativo para la investigación
económica.

�LA MIGRACION INTERESTATAL DE P0BLACION EN MEXIC0
1960 - 1970*

Autor: VIL. btnu.to Qu.in.to.n,il.ia R.
Comentarios: U.e. Romeo E. Madlugai. H.

El Dr. Ernesto Quintanilla aborda en su trabajo un tema de gran
importancia : Los movimientos interestatales de Población, Decimos
de gran importancia, puesto que dichos movimientos han constituido
una de las características de nuestros dfas.
Estos desplazamientos de población han generado una problemática
social, económica y política que hace que resulte de gran urgencia
su estudio y por lo tanto, trabajos como el que comentamos, vienen a
cubrir una necesidad en el conocimiento ae nuestra realidad social.
En dicho trabajo se trata de llevar a cabo la medición, análisis
e investigación de las causas y efectos de los flujos interestatales
de población ocurridos en México de 1960 a 1970. La fuente de la
información estadística que sirvió de base para el estudio es el IX
Censo General de Población de 1970.
El primer capítulo proporciona el marco necesario para el
estudio del problema. Se revisan las investigaciones más importantes
acerca de la migración en México. El autor encuentra que la mayoría
de éstos toman un punto de vista sociológico y están dirigidos hacia
la investigación de la migración rural-urbana. Se revisa también la
literatura existente (en especial para el caso de América Latina)
relacionada con los determinantes y los efectos de las migraciones
*Tomado de: Bole.t.út 8.únu:tJtal, Cen:tJto de Invu.t,igac.ionu Eronómica.h,
U.A.N . L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 7979, p.10.

�96.

internas. Así mismo, se infonna sobre los aspectos de la medición
de los flujos interestatales de migración, especialmente en lo que
se refiere a volúmenes y direcciones.
En los dos siguientes capítulos se presentan los resultados de
la prueba de seis diferentes modelos que relacionan las cifras de
migración interna con diversos conjuntos de variables independientes,
utilizando análisis de regresión múltiple mediante el ajuste de
mínimos cuadrados ordinarios.
El postulado básico del trabajo es que la migración interna
durante un lapso 9ado, está determinada por el desempeño diferencial
de crecimiento económico de los lugares de origen y destino, as1
como la distancia que existe entre éstos. El autor encuentra que su
hipótesis es apoyada por la información estadística.
En seguida se relacionan las cifras de migración a los factores
que detenninan las tasas de crecimiento económico estatales propi!
mente dichas, de acuerdo a tres diferentes teorías de crecimiento
económico regional, es decir, la neoclásica, la de base de exportación
y el modelo Myrdal-Kaldor.
Se prueban también tres teorías alternativas que vinculan la
migración a factores diferentes de los relacionados con el crecimiento
económico a saber; el modelo de gravedad, el modelo sociológico y el
modelo de rechazo. Se obtienen resultados estadísticamente aceptables
Las variables más significativamente
para todas las ecuaciones.
ligadas con la migración interestatal son las siguientes: Distancia;
crecimiento en el ingreso estatal por habitante; el diferencial
interestatal en el crecimiento del salario promedio; el diferencial
interestatal en el tamaño absoluto de la base de exportación; el
efecto de amigos y pari entes; el t amaño del capital social de
infraestructura en la entidad de de stino; el diferencial i nterestatal

97.

en salario promedio y la oportunidad de empleos en la entidad
fede rat i va de dest i no.
Consider amos que el trabajo es de gran calidad, no tan sólo
por la importancia de sus conclusiones, sino también por el rigor
científico con que ha procedido y l a claridad de su exposición.

�LA MECANIZACION EN EL CAMPO MEXICANO*

Autor: v~. TUehlVl.d Wood
Comentarios: V~. E~nuto Qu.J.n;tan.illa

El sector primario de la economía mexicana ha constituido,
desde hace varias décadas, la fuente del considerable crecimiento
demográfico social de las áreas urbanas, el que, en algunos casos,
llega a ser cuantitativamente más importante que el pro pi o crecimiento
natural.
Es decir, se trata de un sector de rechazo de población,
situación que surge merced a la escasa capacidad de generación de
empleos comparada con una tasa de crecimiento de la población (y,
por ende, de la pobláción económicamente activa) que se encuentra
entre las más altas del mundo actual .
Al lado del problema de empleo que se presenta en el sector
primario, existe también una creciente demanda por los productos
agropecuarios, originada por el rápido crecimiento de las áreas
ur banas con una población que demanda cantidades cada vez mayores de
alimentos, reforzándose esta tendencia con el crecimiento en la
disponibilidad de ingresos reales por habitante, asf como por el
constante aumento en la demanda por insumos agropecuarios generada
por las propias actividades de transfonna~ión y de servicios.
De esta manera,

se plantea un aparente conflicto entre la
necesidad de crear más empleos para la creciente población rural y
de tal forma aligerar la carga que sobre los mercados urbanos de
fuerza de trabajo representa el rápido crecimiento en la oferta (en
virtud de la migración rural-urbana) y la urgente necesidad de

'Tomado de: Bole.t.út B.únuvz.al, Cen:tJto de Invut.i.gauonu Econ6micaJ.&gt;,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic~emb~e de 7979, p.11.

�100.

incrementar la di.sponibi.lidad de productos agropecuarios en la forma
de alimentos para la creciente población urbana y como ins"1)os para
las actividades industriales,
Es a la luz de la problemática anteriormente expuesta como
deben evaluarse contribuciones como la del Dr. Wood, quien en su
artículo se dedica precisamente a investigar el efecto de medidas
encaminadas a incrementar la producción rural tanto sobre la·
producción misma como sobre el empleo de fuerza de trabajo en México.
La tesis que el Dr. Wood sostiene en relación con este problema,
es que el emple.o de tractores y sus implementos tiene, al mism
tiempo, el efecto de desplazar una cantidad significativa de fuerza
de trabajo y de incrementar · sólo en poca medida la producción
agrícola.
El autor plantea tres hipótesis, a saber: 1) La producci6n
agrícola es función de la tierra, el trabajo y el capital; 2) Existen ·
dos clases de capital; el que incrementa los rendimientos (p. ej.
fertilizantes) y el que ahorra mano de obra {p. ej. tractores); 3) La
cantidad _de trabajo empleada en la agricultura depende principalmente
del nivel de producción, el empleo de tecnología ahorradora de
trabajo y de la cantidad de tierra cultivada. Para probar estas
tres hipótesis, el Dr. Wood utiliza la técnica de regresión múltiple
con análisis sincrónico ( "cross-section"), en base a la informaci6n
contenida en los Censos Agrícolas y de Población de 1970.
El Dr. Wood concluye que sus resultados apoyan la hipótesis de
que el empleo de tractores efectivamente reduce el empleo de mano de
obra de manera significativa. Por lo que respecta al efecto sobre
la producción agrícola, encuentra que la mecanización propiamente
dicha no 1a incrementa sensiblemente (es decir, el empleo de capital
ahorrador de trabajo no ti ene un efecto importante sobre 1a produc•
ción; el capital constituido para insumos adicionales, contrariamente

101.

(es decir, el empleo de fertilizantes, sobre todo), contribuye en
fonna importante a explicar los incrementos en el producto y no
incide negativamente sobre el emp1eo de mano de obra, De esta manera,
los resultados del artículo del Dr. Wood contrastan con la actual
política del Gobierno Mexicano de fomento a la producción a través
de la compra de tractores; el autor recomienda, en cambio, el empleo
de un paquete de insumos que incluye fertilizantes, agua, semillas
mejoradas y control de plagas y enfennedades. Esto, en virtud de la
doble ineficiencia de la mecanización por tractores en sus efectos
sobre la producción y el empleo.

�ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL MERCADO DE PROFESIONISTAS
EL CASO DE NUEVO LEON*

Autores: Uc. JoJ¡,ge A. Tova11.

Cal,VU) tJ
Uc. Gui.ll.eJr.mO HaJW Gonzál.ez
Comentarios: Uc. Gui.ll.vuno V.laz de. ta Ga11.za

Por la importancia que tiene a nivel macroeconómico la educación
como elemento básico para la trasmisión o transformación social y,
por su contribución al sistema productivo, al fonnar el capital
hllnano necesario para éste, es loable y benéfico desarrollar investigaciones cmoo las presentadas por los licenciados Jorge A. Tovar
Castro y Guillemo Haro González, que nos pennite obtener infonnaci6n
relevante y criterios· de análisis respecto a problemas que en h
actualidad aquejan a nuestras universidades.
Sin embargo, existen algunos eleaentos i111POrtantes de clarificar
y apuntar en lo que respecta al · tema bisico investigado.
(Nizás, es importante hacer hincapié que el fenómeno del mercado
profesional no es un elemento aislado del contexto econ&amp;nico y social
en el que se encuentra inmerso. Al no tomarse en cuenta, ni metodo16gicamente ni experimentalmente las implicacionei que tiene la
consideración de un modelo amplio en el cual se localiza &amp;1 mercado
de trabajo. Esta omisión produjo que se hiciera a un lado, el hecho
f-.,ortante de que el mercado simplemente es un reflejo de las
relaciones existentes entre elementos que confonnan una estructura
económica y social
Por lo anterior, hay que aclarar que es necesario tomar con

'romado de.: Bol.Uút B.únutlr.al, Ce.nbto de. Invu:ti.gaci.onu Ec.on6m.i.c.46,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic.iemb4e de 7979, p.12.

�104.

cuidado la fonna de conceptualizar y medir, un merca.do de trabajo
saturado a1 s61 o tener en cuenta la oferta de recursos humanos y de
ahi, sacar conclusiones en cuanto a la toma de decisiones para
invertir o no en educación superior,
Los autores para determinar la situación del mercado profesional,
diseñaron una encuesta con una serie de preguntas encaminadas a saber
los i'ngresos a través del tiempo, el tiempo de trabajo que ejerce,
tiempo para encontrar empleo, número de veces en que ba estado
desempleado y el nivel de preparación des.p~s de la 1ic-enciatura,
Sin duda, todas juegan un papel importante como varic1ble para
explicar la posición del profesionista en el tiempo, stn embargo,
con estas preguntas es di'f'icil conocer la calidad de los egresados y
considerarlo corno una dificu~tad para colocarse, a.scender y elevar
sus ingresos. Ade~s, es _importante señalar que algunas empresas
vienen definiendo 1as características de las personas que contratan,
Es necesario destacar que a nivel nacional son pocas 111s.
investigaciones que se han efectuado, en cuanto a la micro..decisión
en educación,
En tal sentido, el estudi'o efectuado a nivel de
educadón superior en el Area Metropolitana da luz para. efectuar
racionalmente y bajo criterios económicos, decisiones importantes•
nivel micro (famtlia, empresa o institución educatival de· asignaci6n
y di stribuci'6n de recursos en 1as di'ferentes Breas de fonnación
profesional,
Al analizar los costos incurridos en la educación y sus impli~
caciones para la tasa de rentabilidad en cada carrera, se antoja
como importante hacer un análisis comparativo a dos niveles por
institución educativa, ya que en el caso concreto de este estudio,
la población estudiada son de la UANL y el Instituto Tecnológico de
Monterrey, y por carrera, ya que existen diferencias significativas
en los costos privados en que incurre el estudio de cada una de
e11 as.

LOS CONFLICTOS LABORALES EN PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS
INDUSTRIALES EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Lic. SeJr.vando E. Flo~u
Comentarios: An~él, Ga1tza GaJLd.a

"La vulnerabilidad que, ante los conflictos laboral es, presentan
las pequeñas Y medianas empresas durante los primeros cinco años de
operación, así como los efectos que pueden provocar sobre la industrial i z~ci ón, generan .una profunda preocupación y una apremiante
necesidad de solucionar dicho problema", explica como principal
objetivo de preocupación el autor.
Ello le lleva a analizar las causas y efectos de los conflictos
laborales y proponer algún mecanismo que sirva para proteger a las
pequeñas y medianas empresas.
Inicia su investigación acudiendo a los archivos del Instituto
Mexicano del Seguro Social para conocer el listado de las empresas
dadas de baja desde 1970; luego procede a la utilización del
Directorio Telefónico para investigar la localización de los propietarios de las empresas, con resultados efectivos en un 20% que fue
en definitiva el universo que se propuso estudiar .
Observamos inmediatamente: el investigador se circunscribe a un
campo muy reducido (empresas dadas de baja), sin posibilidades de
mayores variables que permitan conclusiones suficientemente sólidas.
Sabemos de antemano, porque él lo deja bien establecido, la escasez
de recursos económicos para realizar el trabajo en forma más profe*Tomado de : Bol etln B-i.me2&gt;:tlz.al , Ce.n:tlz.o de 1nvu .t..i.gacione..ó Econ6m.&lt;'.ca6,
U.A.N.L . , Supi eme.nto , tJi:Jl7V1I, Núm . 10?, Vic.iemb~e. de 1979, p. 13.

�106.

107.

sional.
Sin embargo, con todas sus estrecheces y la constante referencia
que él mismo hace al "tamaño de la muestra", observamos un deseo
ferviente por legar proposiciones.
Entre sus revelaciones encontramos que no €Xiste una relación
inmediata entre .la falta de departamentos de personal, pago de horas
extra, existencia de contrato colectivo de trabajo o falta de nonnas
de seguridad y los conflictos propiamente dichos.
Sin embargo el autor quiere dejar bien establecido· que el 100%
de las empresas pequeñas no ti ene departamento de personal y por
consiguiente una buena selección del mismo puede ser un síntoma.
Parece ser, de sus deducciones, que los -meses de febrero, mayo
y agosto tienen mayor importancia en la concentración de conflictos
obrero-patronales.
Es de mencionar las ideas cardinales, en nuestm -concepto, que
el Lic . Servando Flores trata de vender a sus lectores: una mejor
selección de personal, una mejor relación obrero-patronal e
incentivos: "las empresas que trataron de llevar buenas relaciones
con sus trabajadores no se enfrentaron a conflictos laboral es".
"Ningún método es 'completamente I adecuado para lograr evitar
los conflictos ·1aborales ...... el conflicto labora1 es un fenómeno
político cuyas causas se encuentran en el anonimato" (el subrayado
es nuestro).
Casi el

90% de los empresarios entrevistados estuvieron de
acuerdo que si existiera una compañía asegurado~a de conflictos
laborales, habría más estabilidad en la producción y existencia de
las mismas.

El Lic. Servando Flores propone finalmente una investigación
más a fondo que tienda a extender el análisis a todas las ramas de
la actividad económica; e incluir una muestra representativa de la
población que se efectúe a dos niveles distintos: a) Se estudien
todas las empresas desaparecidas; b) Se investiguen las empresas
existentes, para "orientar la política a seguir por parte de las
autoridades gubernamentales".

�LOS PROBLEMAS DE LAS INSTITUCIONES RECOLECTORAS DE INFORMACION
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Malúo Le.al Flo1tu
Comentarios: Uc. Juliá.n QU,(/(_oga Gallza

La necesidad de captación de información ha sido siempre un
factor de consideración en las diferentes etapas de la historia, sin
embargo, no siempre ha tenido la misma importancia ni impulso que el
que .se le ha dado recientemente.
Se sabe que en México aun con mucha anterioridad a la promulgación de la Ley Federal de Estadistica en el año de 1862, se llevaban
a cabo algunos registros y levantamientos censales, pero es precisamente en base a la promulgación de la Ley Federal de Estadística y
su Reglamento cuando se crea un organisJII) oficial a quien se le
encomienda la tarea de la recopilación básica de tipo estadístico de
carácter Federal.
Dicho organismo viene a constituir actualmente el Servicio
Nacional de Información que está adscrito a la Secretaria de Programación y Presupuesto y cuenta con 1as di rece iones sigui entes :
Dirección General de Estadistica, Dirección de Procesos Electrónicos;
Dirección de Diseño e Implementaciones del Sistema y Dirección de
Estudios del Territorio Nacional.
El desarrollo que recientemente ha tenido la metodología tanto
en el aspecto de recopilación, en el de procesamiento y de sistemas
electrónicos, en las herramientas de análisis estadísticos, hacen
*Toma.do de: Bote.Un B.únuttr.al. , Ce.nt11.o de Invuü gacionu Econ6mieiu, ,
U.A.N. L., Suplcmen;to , Vot. XVII, Núm. 102, Vú~,i,emb1te de 7979, p. 14.

�llO.

posible el tratamiento de mucha información disponible y se cuenta
además con personal capacitado para tal fin.
Por otra parte, la demanda de información estadística ha sido
s;empre creciente, tanto de parte de los organismos gubernamentales
como de las instituciones del Sector Privado lo que ha venido a
tener impacto entre quienes toman las decisiones en este proceso de
generación de información estadística y para cubrir con eficiencia
este servicio se pretende llevar a cabo una descentralización de las
funciones del Servicio Nacional de Información.
Consideramos que esta desconcentración favorecerá grandemente
la información estadística estatal al poder disponer de información
concentrada en el propio estado y generar datos que tengan una
demanda bien identificada.
Es obvio que para poder realizar este proceso de desconcentraci6n
se requieren de estudios cuidadosos que permitan llevarnos a tener
la certeza de operatividad del mismo, por lo que, estudios como el
que há realizado el Centro de Investigaciones Económicas, pueden ser
de gran ayuda en este proceso que mencionamos .
Por el momento, las instituciones que recopilan información
estadística básica en el estado tienen limitaciones, algunas de las
cuales se mencionan en .el trabajo que comentamos; sin embargo,
. nos
consta que se están haciendo esfuerzos serios para lograr eficazmente
esta desconcentración de labores en el proceso de generación de
datos, y dar mayor agilidad a la información estadística para que
cum~alastres características que le deben ser básicas: Oportunidad,
Confiabilidad y Veracidad.

��l
~

.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNlVE~D AtrrONOMA
DE NUEVO LEON

FACULTAO DE ECONOrv1I/:\

��FACULTAD

DE

E C O N O MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de

,.

todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces a1 año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Mayo 1980.

* La suscripción a la revista tiene un costo

anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorio nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L . México. Apdo. Postal 288.

* Toda comunicación relativa

a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Ernesto Bolaños Lozano
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Alfredo Gómez Garza
Edgar López Garza

* Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener 1os artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Institución se reserva todos los derechos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.

* Pub1i cae i ón rea 1izada por e1 Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de 1a Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL LIC. MANUEL
RODRIGUEZ CISNEROS EN SU· CALIDAD DE
DIRECTOR FUNDADOR, DURANTE LA CELEBRACION
DEL ACTO CONMEMORATIVO AL XX ANIVERSARIO
DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMI CAS.

REFORMA AGRARIA Y CAMBIO SOCIAL EN BOLIVIA.
EJutu.to QIWltanillo. Rodlúguez.

1

LA CALIDAD DE LA VIVIENDA EN MEXICO:
SU MEDICION Y DETERMINANTES.
W. Wh.ltne.y 11.lc./u IJ &amp;'luce Sc.ha.66eA,

45

BANCA NACIONAL: ANTECEDENTES, SITUACION
ACTUAL, PERSPECTIVAS Y APORTACIONES AL
DESARROLLO ECONOMICO DEL PAIS.
/.laJLco A. Phi.ez ValtleA.

61

ECONOMIA CAMPESINA DE CIUDAD ANAHUAC,
SUBREGION ANAHUAC, NUEVO LEON, MEXICO.
Gentil Ro j o.1, L.

67

�Pa.tabltM p!W 1tU.Y1.CÁ.ada1., pOII. el
Rodlúguez CUneJc.OJ., en .w
V,i/te,clo1t Funda.dOJt, CÍWU1.n.te la.
del a.do c.onme.moluLtlvo a..f. XX
dRi. Cent/to de Invutlga.c.,i,onv.,

U..C. • Manu.el
caUda.d de
c.eleb1ta.c.,i,6n
An,i,veJU,a.ltW
Ec.on6m1c.a.6.

"Hará un par de semanas recibí una llamada telefónica prove11ierrte de la Facultad de Economía, de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Era acerca del Centro de Investigaciones Económicas,
que cumple 20 años de trabajar ininterrumpidamente en este mes de
abril. Con motivo de este aniversario, se preparaba una ceremonia
conmemorativa y se tuvo la amabilidad de invitarme en mi calidad
de Director Fundador del Centro. Desde luego, agradecí y acepté
la invitación .
Si bien en aquel entonces, elaboramos, entre otras cosas, las
. Cuentas Regionales del Noreste de México, debo confesar que no soy
afecto a llevar cuentas cronológicas, y que he estado desligado
del Centro en los últimos años, por lo que la noticia acerca de su
vigésimo aniversario fue una verdadera sorpresa. Me hizo recordar
el propósito que perseguía el primer plan de investigación del
Centro. Obedecía a un afán de crear el instrumental analítico, de
orden cuantitativo regional, para que estuviera disponible para su
mejor empleo, por las generaciones futuras de economistas de la
Universidad de Nuevo León.
Veinte años después es grato reunirnos, en un acto como este,
con antiguos compañeros quienes, en aquel entonces aún estudiantes
de la primera promoción de la Facultad, trabajaron en el Centro y
dieron su mejor esfuerzo para los primeros logros. También es
grato saber que posteriormente algunos de ellos asumieron la
dirección del Centro.

�Asimismo, es satisfactorio estar reunidos en esta celebración
con quienes concibieron la idea de crear el Centro de Investigaciones: Víctor L. Urquidi, Consuelo Meyer; y no podemos dejar de
lamentar la ausencia de ese gran intelectual ·mexicano, Don Daniel
Cossío Villegas. El propósito de ellos, de que los estudiantes de
Economía contaran con un sitio en donde real izar sus primeros
ensayos y tuvieran la oportunidad de combinar su preparación
teórica con trabajos empíricos, es una esp1énd ida rea1i dad.
También es satisfactorio encontrar que varias de 1as tareas
iniciales, como la medición de la situación ocupacional y del
ingreso de la clase trabajadora, así como el cálculo de varios
indicadores económicos, aún continúan, sin duda ahora perfeccionados. Este trabajo sistemático es digno de encomio, pues sólo
mediante un esfuerzo persistente, se contará con elementos que nos
ayuden a entender e1 comportamiento de 1a actividad económica y,
en consecuencia, capacitarnos para tratar de encauzarla hacia las
metas deseadas.
Precisamente, para establecer estas metas, es que el plan
básico de investigación inicial del Centro, tomó prestado de la
Demografía el tema del análisis y las proyecciones de la población
de esta parte del país, pues la mística de optimizar los medios
materiales y financieros disponibles que impulsa al economista, es
cabalmente justificable cuando tiende a beneficiar a los grupos
más numerosos de la población y, por lo tanto, a elevar la
condición socioeconómica de vida de esos estratos mayoritarios a
un nivel digno.
Consecuentes con este objetivo, los estudios de la población,
incluyendo los cálculos de su evolución en el futuro, deben
constituir un tema permanente en el plan de trabajo de cualquier
Centro comprometido en el campo de las Ciencias Sociales.

En base a los resultados que dichos estudios nos proporcionan,
nosotros los economistas, contamos con un elemento esencial, que
junto con otros propios de nuestra disciplina, nos permiten
fundamentar ante la sociedad, un orden de prioridad en la aplicación de los recursos, ya sea para satisfacer necesidades de
alimentación, salud, vivienda, educación, en fin, nos sirven de
guía para impulsar y fortalecer las condiciones materiales y
sociales de vida de la población.
Este tipo de trabajo es relativamente fácil, puesto que para
llevarlo a cabo se dispone de un probado y amplio instrumental
conceptual y metodológico.
Pero frente a e1 , 1os Centros de
Investí gación Económi'ca en e1 pa is se enfrentan a una gama amplia
de retos de diversa complejidad. Por citar algunos, la disparidad
en la distribución del ingreso, los desequilibrios estructurales
de la economía nacional y los desequilibrios estructurales en su
relación con el exterior.
Estos desafíos vistos no en forma individual, sino en
conjunto, nos conducen al reto mayúsculo de concebir, y de articular
en un esquema coherente, un modelo de desarrollo económico derivado
de nuestra realidad. Ya basta de ensayar una y mi'l veces la
aplicación de modelos importados, ajenos a la realidad nacional,
Por lo anterior, los Centros de Investigación Económica,
deben continuar dedicándose a la investigación básica para determinar, conocer y enseñarnos cómo opera nuestra economía, cuál es
sus interrelaciones, cuáles sus contradicciones, para que en
función de estos 1ogros, podamos estab1ecer so1uc iones emanadas
del conocimiento de nuestro propio sistema económico, social y
político. Este es el camino para hacer más acertado el esfuerzo
de todos nosotros.

�Este es el camino para hacer más efectivo el esfuerzo de
todos.. No necesitamos esperar, a que los economistas e investigadores de los países altamente industrializados, salgan de su
asombro y descontrol al enfrentarse, por primera vez, a un fen6meno
simultáneo de inflación con desempleo y nos exporten un nuevo
modelo . Las teorías económicas del mundo occidental, de donde
fundamentalmente nos nutrimos, están resquebrajadas.

REFORMA AGRARIA Y CAMBIO SOCIAL EN BOLIVIA.

EJtnuto Qc.u.ntanilla. Rodlúguez*

Introducción
Estructuremos nuestro propio modelo . Esto es posible, si las
entidades de investigación intensifican sus esfuerzos. Esto es
posible si se les suministra de los medios necesarios. Apoyemos
en nuestras respectivas esferas de actividad a los Centros de
Investigación Económica del país, y en especial al de la Facultad
de Economía de nuestra querida Universidad Autónoma de Nuevo León."

La Refonna Agraria constituye uno de los más debatidos temas
en las esferas social, económica y política de América Latina.
Desde fines del siglo pasado cada movimiento armado, cada golpe de
estado y cada campaña política ha incluido dentro de su programa
el implementar una Reforma Agraria de algún tipo.
El 9 de abril de 1952 se inició la segunda Revolución Social
en América Latina; las con di ci ones feuda 1es preval enci entes en
Bolivia hasta ese día, se nabían tornado insoportables para la
gran mayoría de la población. Un año después se decretó una Ley de
la Reforma Agraria. Esta ley tenía seis objetivos fundamentales:
"l.

Asignar tierra cultivable a los campesinos que no la tengan o
que tengan muy poca, a condición de que la trabajen,
expropiando para este fin aquellas tierras que terratenientes
ineficientes detentan en exceso, o de las que disfrutan rentas
no ganadas ~or su propio trabajo personal en el campo.

"2.

Restituir a las comun i dades indígenas las t ierras que les
fueron usurpadas y cooperar en la modernización de su

* U a.ctoJt e.6 egJtua.do y, a.c.tual.n,enle, Mau,t 1¡0 de .t'.a Fa.cul.:ta.d de
Econom[a. de .e.a UniveMida.d Au:t6noma. de Nuevo Le6n , habiendo
Jteubido .6u Voctc•Mdo en .ea UnJveMida.d de Pit.t.6bMgh, Penn . en
1976.

�2.

3

agricultura, respetando y haciendo uso de sus tradiciones
colectivas hasta donde sea posible.
"3.

Liberar a los trabajadores rurales de su condición de siervos,
proscribiendo los servicios y obligaciones personales
gratuitos.

"4.

Estimular mayor pruduc.ti-vidad y comercialización de la
ind~stria agrícola, facilitando la inversión de huevo capital _,
respetando a los pequeños y medianos agricultores, desarrollando el cooperativismo agrario, prestando apoyo técnico y
abriendo posibilidades de crédito.

"5.

Conservar los recursos natural es de la nací ón, adoptando los
medios técnicos y científicos que son indispensables.

"6.

Promover las corrientes de migración doméstica de la población
rural, hoy concentradas excesivame~te en la zona interandina,
con el objetivo de obtener ~na distribución hllllana racional,
de reforzar la unidad nacional y de integrar el área oriental
del territorio boliviano económicamente con la occidental . "
(Preámbulo al Decreto Ley de la Reforma Agraria.

El propósito de este trabajo es tratar de proporcionar un
breve resumen de los efectos que la implementaci0n de esta Reforma
Agraria tuvo sobre la vida social de la población rural del país;
esto es, inquirir en qué direcciones y hasta qué grado este
importante evento histórico aceleró el proceso de cambio social.
Haciendo referencia a los seis objetivos mencionados anterionnente,
trataremos de ver hasta qué grado han sido Cllllplidos, siendo ello3

mismos considerados parte del cambio social y cómo ellos, a su vez,
han operado otros cambios.
El artículo está dividido en seis secciones que corresponden,
más o menos, a los componentes de la vida social boliviana que
fueron más afectados por la Revolución, especialmente en el campo
y debidos directamente a la Refonna Agraria, a saber: Estructura
de clases, organización- sociJ1, organización familiar, movilidad,
comportamiento económico y, por último, una breve mención de los
patrones de consumo, valores y actitudes y politización.
Las limitaciones que rodean a un trabajo como este son
considerables. Por una parte, parece existir una disponibilidad
más bien escasa de infonnación estadística sobre los problemas que
aquí nos ocupan. Todos los estudios que hemos consultado adoptan
un tipo cualitativo de enfoque, siendo, la mayoría, relatos de las
experiencias de campo de los autores. Todos ellos están guiados
por criterios metodológicos subjetivos, siendo el resultado,
obviamente, una falta de unifonnidad. Por otra parte, dado que
pretendeiros cubrir todo el país y ·practicar un análisis de estática
comparada entre la situación prevaleciente antes de 1952 y la
imperante después de la Reforma Agraria, el trabajo tendrá que
parecer altamente esquemático.
Enunciaremos, a manera de hipótesis , la siguiente propos1c1on:
La Reforma Agraria, hasta el presente, ha afectado solamente a la
estructura rural de clases y los patrones de :-omportamiento del
campesinado boliviano, especialmente aquella parte que había
estado ligada al sistema de hacienda (es decir, todo un si~tema de
producción y distribución que giraba en torno a este sistema de
tenencia de la tierra).

�4

5

No se encontrará algo estrictamente nuevo en este articulo,
pues dependemos completamente del empleo de fuentes de información
secundarias para desarrollar el trabajo.

Por "cambio social" entendemos lo siguiente:
"l.

Cambio social denota una diferencia- observada de anterieres

estados de la estructura social, instituciones, hábitos o
equipo de una sociedad, en tanto que es; (a) el resultado de
abiertas medidas legislativas o de otro orden para controlar
1a conducta, o ( b) e1 producto de un cambio ya sea en una
subestructura o sector dominante específico de la existencia
social, o en el ambiente social o f'isico; o (c) el efecto
repercusivo de acciones sociales proseguidas de conformidad
con los modos sistemáticamente relacionados de satisfacer
necesidades y de hacer frente a las expectativas que
prevalecen en la sociedad.
"2.

El término también denota el proceso a través del cual ocurren
tales diferencias."
(Tom Burns: 1964, p. 647).

La sociedad boliviana, como todas las demás sociedades
latinoamericanas, ha estado inmersa durante varias décadas en una
etapa de cambio, de una sociedad tradicional hacia una moderna.
Este proceso de cambio cultural ha estado ocurriendo en la forma
de una transmisión de patrones de comportamiento, valores y
actitudes del sector urbano al rural; en otras palabras, la forma
específica en que ha estado ocurriendo el cambio social en Bolivia,
puede identificarse como asimilación, dado que este término se
define como " ... el nombre dado al proceso o procesos por los

cuales pueblos de diversos orígenes raciales y diferentes herencias
culturales, ocupando un territorio común, obtienen una solidaridad
cultural suficiente al menos para lograr una unidad nacional".
(Park: 1930).
Veremos si la Revolución de 1952 y la Refonna Agraria de 1953
tuvieron una influencia importante sobre el proceso de cambio por
el que atraviesa la sociedad bolivia~a.

ESTRUCTURA DE CLASES.

Anteriormente a la Revolución Nacional de 1952 y la Reforma
Agraria del año siguiente, existían tres categorías sociales
genera1es, que pueden ser consideradas como "el ases" si bien
compartían pocas de las características de las clases sociales de
una sociedad industrial. Estas categorías o clases eran: La clase
de 1os hacendados, 1a de 1os peones y los grupos concentrados en
las comunidades indígenas. Se consideraba que las dos últimas
categorías componían el estrato más bajo de la sociedad; también
componían el elemento abori gen de la estructura étnica, elemento
de gran importancia si co.nsideramos que uno de los criterios para
la estratificación social era precisamente el origen étnico del
individuo.
Existía también -y aún existe- un tercer segmento de la
población rural, compuesto de terratenientes en posesión de
propiedades de tamaño medio, pero que no compartían las características de la clase de los hacendados. Este segmento intermedio
constituía solamente una parte muy pequeña de la población rural

�6
7

total. Además, no fue afectado por la Refonna Agraria, por lo
cual nos desentendemos de su análisis.
La pro pi edad agrícola, a:,terionnente a la Refonna, estaba
distribuida con extrema desigualdad. De acuerdo con el Censo de
1950, el 70 porciento de la propiedad particular agrícola estaba
en manos de solamente el 4.5 porciento de los terratenientes, en
propiedades de 111il a diez mil · hectáreas de extensión. El cuadro
siguien~e proporciona la distribución de la tierra cultivada entre
los diferentes tipos de propiedad:

Método de Cultivo
Cultivo Semifeudal
Propiedades Trabajadas por sus Propietarios
Propiedades Trabajadas con Ayuda
Propiedades Rentadas
Propiedades de Comunidades Indígenas
T

o

t

a

De esta infonnación

podemos inferir
hacendados formaba una parte inferior al
población rural; no más del tres porciento
media rural II y el resto de la población
rural, "los indios", más tarde rebautizados

Porciento
90.54
1.50
2.44
2.66
2.86
100.00

que la clase de los
cinco porciento de la
pertenecía a la "clase
fonnaba la cldse baja
como "los campesinos".

Trataremos ahora de describir las relaciones entre estas dos

principales clases rurales económicas y sociales; la clase de los
hacendados, por una parte, y la clase de los campesinos -peones y
habitantes de las comunidades- por la otra.
En primer lugar, existían las relaciones dentro del sistema
de la hacienda; las relaciones patrón-peón. Los peones (también
conocidos como "arrenderos", "colonos", etc.) habitaban en las
tierras de la hacienda;. se les otorgaba una parcela de tierra por
el propietario o sus administradores, y se les permitía cultivar
esta tierra para su propio beneficio. Sin embargo, tenían que
pagar una renta por el uso de esta parcela, ya fuera en efectivo o
en especie con algo de los productos cosechados. Las cantidades a
pagar variaban de lugar a lugar y generalmente eran cantidades
fijas y no eran porcentajes de la producción de los peones. En
algunas regiones, tales como el Altiplano, existían algunas tierras
que podían ser usadas por el patrón o el peón indistintamente
(mayormente tierras de pastos, bosques y puna). En 1a región de
las yungas, por otra parte, dada la escasez de trabajo, el
hacendado también concedía a los peones ·una casa, un pequeño campo
de coca y algunos árboles o arbu'stos de café. Los peones de las
yungas, además, producían algunos cultivos comerciales, participaban un poco en la economía de mercado y no eran autosuficientes;
como resultado de todo esto, estaban, en términos- generales, más
asimilados que los campesinos de otras regiones.
En todas las regiones del país, los peones tenían que trabajar
durante un número fijo de días al año en las tierras reservadas
para el patrón; este era un sistema de trabajo forzado, puesto que
el patrón no pagaba ningún salario por él, o bien las remuneraciones
eran rr:uy pequeñas. En los valles meridionales de Chuquisaca y
Tarija y en el Altiplano, la regla general era el trabajo no
remunerado, en tanto que, al menos en parte de las yungas y en el

�8
9

Oriente, los peones recibían algún salario (especialmente en esta
última región). Además de este trabajo de campo, existían otras
tareas que los peones estaban obligados a desempeñar, tales como
trabajo doméstico en la casa del patrón, tanto por hombres Y como
por mujeres.Y; también tenían que cuidar del ganado de los
hacendados, recolectar leña y, en algunas haciendas, tenían que
transportar mercancías para su venta en el mercado. Al igual que
en ~l caso -del trabajo agrícola l)T'Opiamen~ dicho, la cantidad de
trabajo que los peones tenían que desarrollar variaba de lugar a
lugar; de cinco a cien días al año. Una estimación burda del
promedio para todas las regiones y para la cantidad total oe
trabajo podría ser del orden de 150 días al año para los hombres y
20 para las mujeres.
Al parecer debido en forma directa a la
densidad de población y a la fertilidad de la tierra, los peones
del Oriente y las yungas se encontraban en una mejor posición que
los del Altiplano y los valles meridionales. En algunos lugares,
además, los peones tenían que pagar una porción adicional de la
cosecha de las parcelas a ellos asignadas ("catastro") y de su
ganado ("diezmo", "yerbaje"), como retribución por el uso de las
tierras de pastos.
Las fornias de control de la clase de los peones por la clase de
1os patrones incluía castigos corpora1es y embargo de "prendas" .Y
(de los peones si éstos no CllTlplían con sus obligaciones a
satisfacción del hacendado".
Asimismo, siempre se les conservaba
endeudados.

!J
Y

.Y

"Pangue.a.je"; la.bMu de me.n¿,a.jvw, mozo, ja11.clinvw, e,tc..
"Mlta.naje"; :tali.ea.6 como .e.a de r.ocúta11. ptVUl. .foó peonu, Ump,i.eza.,
aUme.n.tM a l.a.ó avu de co!Vtal, e,tc..
Objáoó vaUoó06, tal.u como man.ta6 o gana.do bov-ino o pMc-ino.

La Refornia Agraria, que comenzó a ser implementada hacia
fines de 1953, ha transformado en fonna radical la estructura de
clases boliviana.
La clase de los hacendados prácticamente ha
sido eliminada; el segmento medio rural ha experimentado un aumento
en su importancia (si bien no se sabe con precisión hasta qué
grado.) y en cantidad, merced a la integración a este grupo de
anteriores hacendados que mantuvieron una porción de sus tierras
después de la Reforma, y antiguos peones que han obtenido derechos
de propiedad sobre 1a ti erra que antes era de 1os hacendados.
A pesar del hecho de que, hasta el presente, sólo una parte menor
de la tierra cultivable ha cambiado en realidad de manos, las
relaciones patrón-peón mencionadas anteriormente han sido abolidas
por entero; el sistema de trabajo forzado ha sido eliminado
totalmente, siendo reemplazado, en aquellos lugares donde aún
existe una clase trabajadora rural, por el trabajo asalariado; los
antiguos peones se encuentran ahora organizados en sindicatos, que
originalmente habían sido creados por el triunfante M.N.R.
(Movimiento Nacional Revolucionario) y tomaron fuerza como parte
del movimiento sindical general.
De esta manera, podemos decir que la situación en realidad ha
cambiado, de una organización en que prevalecían las relaciones
semifeudales, hacia una de relaciones capitalistas. Y
En el
Altiplano, sin embargo, se practica todavía el sistema de alquiler
de la tierra en lugar· del trabajo asalariado, tanto por
conveniencia como por tradición, aún cuando es ilegal; la
diferencia estriba en que ahora existe acuerdo libre y mutuo de
ambas partes.

4/

-

En ai.gunoó .f.ugMeó aún óe M-lgnan pa.11.cei.M de óU.ból6tenci.a. a
tlz.aba.ja.d01Leó, pelta utr ccn6tit.uye u.na "p1teót.a.cA'.6n" acli.cional
al óal.aJr.i.,o en eó ectlvo.
,ful:,

�10

11

es decir, el desarrollo de las comunidades 51, ha recibido muy poca
atención por los nuevos gobiernos. Sin embargo, también existe
consenso de que la situación social de los comunarios se ha mejorado
y, por lo menos, tienen ahora la seguridad de la propiedad de sus
tierras, así como ciudadanía completa a pesar de su analfabetismo,
que era la razón para negarles el derecho al voto.

En segundo lugar, la Reforma Agraria, por sí misma, no
introdujo ningún cambio importante en la s"ituación de los
habitantes de las comunidades indígenas excepto que se garantizaron
sus derechos a las tierras comunales y que las tierras que les
fueron arrebatadas desde el lo. de enero de 1900 les serían
restituidas. El cambio parece haber sido más bien psíquico que
físico; anterionnente a la Reforma, los indios de las comunidades
sentían que ninguno de ellos tenía derecho a la propiedad de la
tierra; al presente, parecen tener un sentimiento· de propiedad
común de su tierra.

ORGANI~CION SOCIAL.
Por otro lado, el status social de los indios de las
comunidades ha cambiado radicalmente. El ténnino "indio" ha sido
legalmente abolido y reemplazado con el término "campesino".
Mientras que previamente no tenían incluso el derecho a la
ciudadanía, posterionnente, con el derecho de voto otorgado a toda
la población, se les proporcionó al menos el derecho de participar
en los procesos políticos; son ahora c~udadanos completos y ya no
se les considera como el estrato más bajo de la sociedad boliviana.
Actualmente, al menos en forma n~minal, se les considera iguales a
los demás ciudadanos, y tratados como tales por las autoridades,
mayormente compuestos por los grupos étnicos blanco Y mestizo.

Fuera de este cambio nominal, sin embargo, las comunidades
han si do muy poco afectadas por 1a Reforma Agraria. Ferragut ha
estimado que las familias que en 1963 habitaban las comunidades,
ascendían a 113 404, que constituye un tercio de1 número tota1 de
familias rurales que habitaba en el país, y este tercio de la
población rural ha permanecido esencialmente en las mismas
condiciones que anteriormente. En otras pa 1abras, existe consenso
acerca de que el segundo objetivo principal de la Reforma Agraria,

Nos ocuparemos ahora de elaborar un breve examen de los
efectos sobre la organización social que resultaron de la Reforma
Agraria.
Anteriormente a ella, una de las formas de organización
social era la que se empleaba para desempeñar las tareas en las
haciendas; esto es, el sistema de trabajo. El peón, además del
trabajo agrícola propiamente dicho, tenia que desempeñar otros
servicios, según se expuso en 1a sección anterior.
Un peón
desempeñaba tales asignaturas en orden de responsabilidad creciente,
conforme a su edad. Existía una jerarquía de puestos con una
jerarquía de prestigio concomitante.
En la cúspide de esta jerarquía se encontraban el patrón y
sus administradores: Obviamente, r.ingún peón podía aspirar a

il

La-6 c.omun,ldadu au.t6noma6 ~nai.u, palla MJt p11.ewo1,,
que, dupuú de la Re6olfma. IJ e.amo 11.uu.Uado clúr.ec..to de
ele.a., 1,e C){eaJton c.omu.nidade1, donde hab.la.n e-x.ú,-U.do hauen.da.6,
ap11.ovec.hando f.al&gt; tJi.acüc.,i,one1, de c.oope1ta.c.l6n entJr.e (01:, c.olm101:,
det:,de -ti.empol&gt; aún antvúo1Lu a la e-xpa111:,,ión Quec.hu.a..
)XLU.to

�12

ocupar cualquiera de estos puestos. El siguiente puesto en
importancia era el de mayordomo; este podía ser desempeñado ya
fuera por un mestizo asalariado de fuera de la hacienda, o por un
peón: Este podía ser, por consiguiente, el puesto máximo en la
jerarquía disponible para los peones, y conllevaba por lo tanto un
grado considerable de prestigio y autoridad. A un nivel inferior
se encontraba el "jilakata" (o "sulta"), quien supervisaba el
trabajo de los peones y fur:cionaba como juez en -casos menores.
Coroo prerrogativas, se le dispensaba de ejecutar cualquier otra
tarea durante el plazo que ocupaba el puesto (que podía ser de uno
a diez años). Un tercer nivel de prestigio y responsabilidad era
el de los alcaldes, quienes eran los asistentes del "jilakata" y
estaban a cargo de tareas específicas ("alcalde de campo",
"de agua", "camani" §.!, etc.). Más abajo ~n la escala se
encontraban los "campos" o "camanas", qui enes servían de mensajeros
del "jilakata" ó estaban a cargo de hacer o supervisar la
confección de la "tunta" y el "chuño" (papas congeladas y secas).
Todos estos oficios eran de una duración anual.
En la base de la
escala de prestigio se encontraban el cúmulo de empleos que
duraban generalmente una semana: mulero, vaquero, "pongo", "mi ti ani"
o "islero", etc. Otros trabajadores, que procedían de fuera de la
hacienda y por lo general eran contratados estacionalmente, no
estaban integrados en este sistema. Por debajo de la categoría
general de los peones (o de los colonos completos) se encontraban
los "utawawas" -1 iteralmerite, "hijos adoptivos"- quienes venían a
ser colonos de los colonos.

§} "Caman.l'' en .tM yungcv.., eJW. el al.cal.de a c.a1r.go de 1teub,i;r.,
pMc.UaJL y a.imac.enaJt .ea e.oc.a. V-i6e1tente de "camana"

13

Muleros, vaqueros, etc.
" Ut a w a w a s "
Gráfica 1: Pirámide Social Rural en Bolivia hacia 1952.

Después de la Reforma, esta forma de organización social
desapareció. En el Altiplano, en tanto que -según se mencionó
anteriormente- el sistema de alquiler de la tierra aún se practica,
los sindicatos cuidan ahora de las condiciones de trabajo,
encargándose los líderes sindicales de dirigir el trabajo en las
tierras de las ex-haciendas (como lo hacía antes el "kilakata")
por una parte Y, por otra, el trabajo que los peones tenían que
desempeñar para beneficio del patrón ha desaparecido, permaneciendo
solamente el trabajo asalariado en efectivo y el sistema de
alquiler de la tierra como formas puramente económicas de contrato
de trabajo. Hoy, en la mayoría de las haciendas que quedan, el
trabajo se realiza en conjunto por el sindicato y se divide la
participación en el producto, o bien a cada trabajador se le
asignan una o dos parcelas. En resumen, cualquier forma real que
tome la orgarrización para el trabajo en la actualidad, es puramente

�14
15
económica y no Conlleva con ella nrngun sistema jerárquico de
prestigio. Habiendo sido declarado ilegal el trabajo forzado,
habiendo sido además abolidos los puestos de "jilakata" y ~lc~ldes,
., Por otra parte, los líderes s1nd1cales
aquel sistema desaparec,o.
son elegidos, al menos en teoría, por el voto popular.
A pesar de lo anterior, se ha observado (Carter: 1965) q~e-se
ha desarrollado una nueva clase de jerarquía de prest1g10.
En las ex-haciendas, el recién creado cuerpo de. funcionarios,
destinad¿ a reemplazar a los puestos de supervisión de las
haciendas, también ha comenzado a ser un sustituto de la elabora~a
forma de organización que se mencionó anterionnente. El secretario
general, el puesto más alto en el sindicato, ha adoptado el papel
, a1 "J.ilakata"·• es decir, este nuevo puesto, con . la
que pert enec,a
máxima responsabilidad Y autoridad en el sindicato, conlleva tamb~én
el más alto nivel de prestigio. El sindicato se di~ide en v~r~as
secretarías, cada una de ellas con una funcion especifica
(relaciones, finanzas, justicia, agricu_ltura, caminos, etc.) _con
la secretaría general en la cima de la jerarquía. Los secretarios,
entonces, desempeñan ahora las funciones que anteriormente eran
eJ·ecutadas por los alcaldes. Parece como si la nueva estructura
· ,
·
de
sindical ha sido superpuesta al antiguo sistema Jerarquico
control del trabajo Y que solamente los nombres han cambiado (~n
caso evidente de sincretismo). Sin embargo, realmente se a
. importante.
.
. 0ado que después de 1a . Reforma
operado un cambio
Agraria los nuevos puestos de los líderes sindicales, ~specialmente
los de secretario general y secretario de actas, requieren que sus
titulares sepan leer y escribir con fluidez en español, y dado que
los servicios educativos se han extendido a las áreas rur~les
lentamente, los antiguos ex-peones prácticamente han sido excluidos
como candidatos, por lo que casi los únicos hombres capaces de
desempeñar estos puestos son 1os más jóvenes. A pesar de esto•

para lograr reconocimiento del resto de los miembros, aún tienen
que cumplir con la tradición de patrocinar fiestas religiosas y
participar en el servicio comunitario. En otras palabras, el
patrón tradicional de obtención de prestigio se encuentra todavía
en vigor; para ser un verdadero líder en los asuntos de la
comunidad, una persona tiene que servir en la serie de puestos
honorarios de acti vi da des religiosas y socia1es, y 1a mera educación
formal no se reconoce aún como fuente de prestigio.
Ahora bien, veamos la situación en las comunidades tradicionales. · En estas comunidades ha existido una jerarquía social,
similar a la descrita en el caso del sistema de la hacienda. Esta
jerarquía, sin embargo, se apoya fuertemente en el desempeño de
actividades relacionadas con la religión y se encuentra totalmente
disociada del control del trabajo. Se supone, también, que data
de tiempos anteriores a la conquista española y se presupone que
fue empleada por el grupo Quechua como una fonna indirecta de
gobierno. La jerarquía está compuesta. por una serie de puestos
destinados a que sus titulares demuestren su interés por la
comunidad y para que "hagan algo positivo" por ella.
En pocas palabras, dicha serie de puestos puede ser descrita
en forma general como sigue: El puesto más alto, como en el caso
de la hacienda, es el de "jilakata"; la diferencia estriba en que
en las comunidades tradicionales el "jilakata" es el máximo juez
dentro de la localidad (en tanto que en las haciendas lo era el
patrón) y, además, posee la autoridad para medir tierras y
establecer límites en disputa, así como nombrar a los "camanas",
llamar al trabajo de faena!./ y constituye el enlace más importante
7Is

6.

IL&lt;.0-0

al. .,.. -b .

.

.

.

aJo ne.ceMn,to palla e1ecuia11. p1¡oyec.to-0 c.omun.lta
t.ale-0 e.orno c.amino-0, {g(Uia-0, cliquu pan.a ,(/lfl.{gaci611, etc-:

- e 11.e ,{e1¡e

,(/U,(.

�16

17

entre el mundo exterior y la comunidad, pues está a cargo de la
recaudación de impuestos, lleva mensajes de las autoridades
municipales y les informa sobre la ocurrencia de casos graves de
comportamiento antisocial en la comunidad. Segundo en prestigio
11
,
se encuentra e1 puesto de preste grande ( a1 fe~e~,
e.1 nuevo " , "e1
81
obligado"), o patrocinador de una fiesta rel 1g1osa importante.Este puesto implica el desembolso de una gran cantidad de dinero
-pero menor que los gastos incurridos por el ~jilakata". En algunas
comunidades existe un tercer puesto en importancia, que se denomina
"alcalde de escuela", siendo sus deberes verificar las listas de
asistencia, supervisar el trabajo del profesor y cultivar las
parcelas de la escuela para beneficio de la misma. De no existir
este puesto, siguen en importancia los de "camana" (quien es el
defensor de las cosechas de la comunidad, de enemigos tanto
natura1es como sobrenatura 1es), altarero -9/Y preste peque -no (e1
patrocinador de una fiesta religiosa de menor importancia}. Estos
tres puestos se encontraban, más o menos, en el mismo nivel de
prestigio pero en general los tres tenían que ser desempeñados por
los aspirantes a obtener prestigio social. El escalón más bajo en
esta jerarquía es el que corresponde al puesto de cabecilla, o el
líder del grupo de danza en las fiestas religiosas principales.
lQué efecto surtió la Reforma Agraria sobre este patrón de
organización social de la comunidad? Muy poco, al parecer. El
único esfuerzo que el gobierno triunfante real izó para cambiar
este patrón fue la organización de sindicatos campesinos. Sin
embargo, se ha encontrado que comunidades muy tradicionales han
adoptado el sistema sindical; el M.N.R. fue más allá, al prohibir

Y
Y

GeneJulimente .e.a del &amp;anto pat,r.ono de .e.a c.omwuda.d.
Quien ti.ene .e.a .tanea de mantenVt a óu c.ue.n:t.a un aUalt _al _alJt.e
.Ub11.e, ub-lc.ado Mbll.e una de ia.ó eóqu-lna.6 de .la plaza pll.,&lt;JIUpa.l.

fonnalmente el puesto de "jilakata" (en 1958), puesto considerado
-por el M.N.R.- como la representación de la explotaci6n del
campesino por el hombre blanco. A pesar de lo anterior, dicho
esfuerzo ha tenido muy poco éxito hasta el presente; las comunidades
rechazan a los sindicatos, por considerarlos una amenaza al
statu-quo comunitario. Por lo tanto, podemos afirmar que los únicos
cambios, si es que ha habido, han si do los nombres de los pues tos
(como "alca1de de justicia" en lugar de "jilakata'') dado que aún
existe la misma presión sobre el servicio religioso y comunitario
Y la serie de actividades a que se ha hecho referencia todavía se
practica.
Una tercera forma de mecanismo social, que puede encontrarse
tanto en las comunidades tradicionales como en las ex-haciendas,
es la que consiste en una serie de artificios relacionados con
acuerdos de trabajo, que tratan de lograr una ventaja neta para
todos los participantes. Esta ayuda mutua voluntaria puede tomar
una de varias formas.
La más común e importante de ellas es el "ayni 11 , consistente
en un intercambio de trabajo por el desempeño de cualquier clase
de tarea agrícola, más comunmente la siembra o la cosecha; un
hombre ayuda a otro en la cosecha de sus productos, por ejemplo, y
el segundo le pagará en una ocasi6n posterior, no necesariamente
desempeñando la misma tarea. · Una segunda forma se denomina "minka 11 ,
en la que el asistente recibe remuneración no en especie sino en
efectivo (esta forma evidentemente resulta ser de origen más
reciente que la primera).
Mientras que el "ayni" se practica
principalmente dentro de parentescos bilaterales, la "minka" se
Practica más comunmente entre hombres con demasiada tierra para
trabajarla solos, por una parte, y "utawawas" sin tierras por la
otra. Esta última es la actividad principal para los "utawawas " y

�18

19

~~º·

su principal medio de subsistencia, practicándola casi todo el
Trabajan no solamente en tareas agrícolas, sino en la construcc,on,
en la fabricación de adobl;!s, cardando, hilando, etc. Una tercera
forma de ayuda mutua es la "sattakha"' que constituye una cier~a
fonna de seguridad social para proporcionar alivio a las necesidades de viudas, huérfanos, ancianos y otras personas incapacitadas•
Ya sea parientes consanguíneos,
así como campesinos sin tierras.

que ésta de hecho ha tenido poco que ver con el proceso de cambio
mencionado.

ORGANIZACION FAMILIAR.

padrinos o amigos de estas personas, los auxilian, la mayor parte
del tiempo sin remuneración.
Otras dos formas de ayuda mutua son el II wa k""
1 Y e l "a partir" ·
El "waki" es un arreglo de trabajo entre un hombre con exceso de
semilla Y uno con exceso de tierra.
"A partir" es un arreglo de
trabajo entre un agricultor con propiedad de una yunta y uno con
exceso de tierra y sin este equipo de capital.
Puede considerarse que ia Reforma Agraria ha dejado esencialmente sin cambio a todas estas formas ~e cooperación voluntaria,
por lo que todas ellas continúan_ existiendo, si bie~ se_ha hecho
notar que, por una serie de razones tecnológicas, mot1vac1onales Y
de otra índole (Erasmus: 1965, pp. 173-199 ) , l a f onna "ayni. " ha
. ka " •
estado perdiendo importancia constantemente, en favor de l a "mm
Esto se debe, sin embargo, a factores diferentes a la Refonna,
tales como el proceso de modernización (asimismo, Erasmus se
refiere a la América del Sur occidental, en fonna general).
Cómo la Reforma Agraria misma ha contribuí.Jo a acelerar este
Podría
proceso, no ha sido investigado hasta el presente.
considerarse, sin embargo, que, dado que el objetivo de "desarrollo
de la comunidad" ha recibido poca atención por parte de l~s
administraciones nacionales Y que las comunidades no han experimentado algún efecto económico importante a raíz de la Reforma,

En el esquema social rural boliviano, la unidad básica y más·
pequeña.de organización es la familia nuclear. Esta unidad básica
está por lo general íntimamente relacionada con la familia
extendida, si bien la membrecía a la familia extendida y a cualquier
otro grupo es un asunto de la familia como unidad, más bien que
como un agregado de individuos .
Aunque las misiones protestantes han obtenido cierto éxito,
el campesinado boliviano es aún abrumadoramente católico romano.
La monogamia, por otra parte, se practica universalmente.
Sin
embargo , se permite un alto grado de libertad sexwll a los
adolescentes solteros de ambos sexos (en amplio contraste con el
patrón de moralidad en los lugares urbanos).
El matrimonio es
generalmente de carácter consensual dentro de la clase campesina:
Tanto la ceremonia civil como, especialmente, la religiosa,
generalmente se obvian debido a su alto costo para las parejas
recién unidas.
No existen prejuicios de ningún tipo en contra de
la unión libre ni de los hijos naturales.
Igualmente, no se
otorga ningún prestigio a los matrimonios legalizados.
Por otra
parte, si bien el adulterio es poco frecuente, la monogamia que

se

ha mencionado líneas arriba suele ser temporal: Los matrimonios
consensuales son con frecuencia de corta duración, con una
separ3ción sin ceremonia, después de la cual tanto el hombre como
la mujer se pueden comprometer en otras uniones del mismo tipo.

�20

Por lo que respecta a los estratos rurales medio y superior,
estos tienden a formalizar sus uniones por lo menos por una de las
leyes y frecuentemente por ambas; estas uniones, asimismo, suelen
ser más estables.
Dentro de la familia campesina propiamente dicha, los papeles
individuales se encuentran establecidos por la tradici6n Y están
definidos en forma rígida. La autoridad se divide por partes más
0 menos iguales entre el jefe de la familia y la esposa, Y las
discusiones son poco frecuentes. El jefe tiene la responsabilidad
de las principales tareas agrícolas, tales como la rotura del
suelo y la siembra, así como el trabajo más pesado de la cosecha.
La esposa controla las actividades domésticas; cocina Y sirve las
comidas, cuida de los niños menores, lava la ropa y asea la casa.
También apoya en las labores agrícolas; puede conducir la yunta en
la rotura de la tierra; puede asimismo depositar la semilla.
También lava, seca y tiñe la lana, la hila y fonna el material del
que se fabrican casi todas las ropas del campesino Y su familia.
La esposa trabaja también a veces atendiendo al ganado y, en días
de mercado, es la "comerciante" de la familia, llevando para venta
0 trueque cualquier excedente de la producci6n familiar.
Los niños, a su vez, están sujetos a la disciplina autoritaria
de la familia y deben obedecer y respetar a sus padres. Ayudan en
la mayor parte de las 1·abores agrícolas y también desempeñan
pequeñas tareas en 1a casa. No existe di ferenci aci6n por edades
en las tareas, excepto que los mayores tienen mayor responsabilidad
en el cuidado del ganado y cuidan todos los animales domésticos.
De esta manera obtienen un valioso entrenamiento y, al separarse
de su familia para fonnar la propia, se encuentran preparados para
adoptar los papeles apropiados de jefe o esposa, respectivamente.

21

Por lo que se refiere a las relaciones de la familia nuclear
con la familia extendida, estas son de carácter bilateral: Tienen
igual importancia ambas líneas (la paterna y la materna) de
ascendenc~a y todos los parientes de segundo grado (tales como
primos segundos) son tratados igualmente y reciben la misma
denominación que los parientes de primer grado. Además, en la
clase campesina, el linaje no es importante y raras veces se rastrea
la ascenáenC'iá a ·descendencic1 por más de dos generaciones, por io
que un individuo raras veces conoce a sus abuelos o a sus nietos.
En los acontecimientos económicos y sociales, las asociaciones
ocurren con mayor frecuencia entre personas de la misma generación,
más bien que entre personas de diferentes generaciones. Para los
estratos medio y superior, por el contrario,
la ascendencia
frecuer,temente se rastrea por varias generaciones, existiendo una
notable preocupación por la genealogía. Asimismo, dentro del
estrato superior, los parientes en todas la~ categorías de
consanguinidad y afinidad tienen reconocimiento (no así en el caso
de los campesinos) y la familia extendida constituye el centro
de muchas funciones sociales.
Por otro lado, el parentesco ritua 1 conocido como compadrazgo,
también se practica en la Bolivia rural.
Socialmente, esta clase
de relación puede tener dos propósitos mutuamente excluyentes; ya
sea reforzar los lazos de amistad, o bien obtener alguna clase de
seguro para los hijos, nombrando para· este propósito, como padrino,
a una persona en mejor situación económica. Ambos tipos de
compadrazgo se .practicaban antenormente a la Revolución de 1952 y,
para la clase de los peones, el segundo tipo constituía la regla
general; los peones solicitaban al patrón ser el padrino de sus
hijos. Al parecer, este, tipo de artificio de seguridad operaba
con eficiencia puesto que, cuando un peón fallecía, el patrón
generalmente se encargaba de los hijos del peón, tratándolos

�22

frecuentemente como propios. Con posterioridad a la Reforma
Agraria, con la virtual eliminación de la clase de los hacendados,
este tipo utilitario de compadrazgo ha venido siendo cada vez más
difícil de practicar, puesto que existen cada vez menos candidatos
a padrino. Podría tal vez considerarse que esta situación es de
transición; probablemente este tipo de compadrazgo se recuperará
cuando existan de nuevo candidatos disponibles; sin embargo, su
Jmport.anci;:¡ como institución socia-1 no alcanzará el nivel anterior
a la Reforma. En cuanto al segundo tipo, siempre ha sido practicado
en las comunidades tradicionales; en este caso el motivo es la
amistad, una rel~ción entre iguales, para apoyarse mutuamente en
los tiempos difíciles.
Podríamos concluir esta sección afirmando que, en términos
generales, la Reforma Agraria ha proporcionado un impa~to muy
pequeño en la organización familiar de la Bolivia rural. La
organización de la familia nuclear no ha sido en nada alterada,
puesto que aún no se reconoce la educación formal como fuente de
autoridad y la infraestruatura y los servicios educacionales
constituyen el único elemento verdaderamente nuevo introducido en
la familia campesina a raíz de la Revolución. Ha persistido la
tradición; los patrones de matrimonios son los mismos que
anteriormente y su legalización no ha recibido una mayor preferencia
que antes.
Asimismo, el parentesco ritual en las comunidades
tradicionales se elige aún en base a la amistad y el afecto. El
único efecto que la Reforma Agraria operó sobre este grupo de
relaciones es la eliminación del tipo de parentesco r1tual de
conveniencia en las haciendas.

23

MOVILIDAD.

Entre las condiciones necesarias para la existencia de un grado
considerable de movilidad social se encuentra la presencia de una
sociedad abierta que proporcione una igual dad de oportunidades
para toda la población.
Una sociedad agrícola tradicional es
exactamente lo opuesto; existe una SPrie de valores y actitudes
que mantiene la división de castas y clases.
Normalmente., el
panorama es, por úna parte, un pequeño número de terratenientes y
políticos que di~frutan una alta posición económica y social; por
otra parte, la gran mayoría de la sociedad, toda más o menos en el
mismo nivel de bienestar. En esta clase de sociedad, no existen
premios para la habilidad y la aptitud: El status y posición
relativa de una persona están predeterminados y son fijos; sus
posibilidades de mejora son extremadamente limitadas.
Dentro de este estado de cosas, entonces, debe esperarse que
solamente muy pocos individuos traten de cambiar su situación; sin
embargo, aún estos pocos individuos generalmente son frustrados en
sus intentos: Estos i ndi vi duos o grupos innovadores enfrentan la
oposición del resto de la sociedad, que tiene a su disposición
diversos medios de control de los intentos de innovación. Así, el
cambio en este tipo de sociedad tiene que operarse solamente como
un proceso extremadamente lento; los individuos y los grupos no
tienen otra alternativa que conformarse con su situación.
Una de tales sociedades era Bolivia en la víspera de la
Revolución Nacional: existía muy poca diferencia entre los grupos
rural es que no fueran los terratenientes; esto es, los peones y
los miembros de ;as comunidades tradicionales. Estos solían decir:
"Todos somos indios y todos los indios son iguales". De hecho,
todos ellos poseían casi la misma cantidad de tierra, el mismo

�24

25

número de cabezas de ganado, el mismo tipo de vivienda y el mismo
nivel educacional. El grado de movilidad social era nulo.
La mayorfa campesina en Bolivia siempre han tenido un rango
muy limitado de posibilidades demovilid~dsocial, y estas pocas
oportunidades están adicionalmente restringidas por factores
sociales y culturales.
Una de estas posibilidades es la migración hacia las áreas
urbanas; era casi imposible escalar a una clase social más alta
pennaneciendo en las áreas rurrues. Con una buena dosis de voluntad
y buena suerte, un individuo podía mudarse a la ciudad, obtener un
empleo, mejorar su nivel de educación y parecer "menos indio",
mejorar sus patrones de vida y vivienda y así incorporarse a una
posición de clase baja en el segmento hispano-parlante, moderno y
occidental izado de la sociedad boliviana. Sin embargo, esto era
difícil de lograr: La clase india urbana, los cholos..!.Q/, tradicionalmente ha proporcionado la fuerza de trabajo urbana no calificada;
controla los puestos en las artesanías y el pequeño comercio en
las ciudades y los pueblos; un recién llegado encuentra difkil
penetrar este segmento cerrado, especialmente si es analfabeto y
no habla muy bien el idioma español.
Una segunda posibilidad que tradicionalmente se ha presentado
a los campesinos es el trabajo en- las minas y la entrada a la
"clase" de los mineros. Aquí también, dado que la minería en el
país ha estado operando desde hace mucho tiempo a un nivel más o
menos constante, no se han ofrecido nuevos empleos en tal cantidad
como para constituir un canal importante de movilidad social para
la población rural.

J..2J

S-l bien algwuu vecu el :tvuni.no "cho.e.o"
de. "meo.Uzo".

¿,e. U6a.

como ün.6rwno

Despu~s de 1952, sin embargo, se ha estado haciendo notar una
nueva tendencia: Han estado apareciendo diferencias en individuos,
fami 1ias Y grupos. Los factores que operan en favor de estas
diferencias son las variaciones en la cantidad de tierra en
propiedad de una famil ·:a (esto es, adquisición · de tierras),
diferencias en la cantidad de cabezas de ganado, en la calidad de
1a vivienda, en 1as capacidades y habil; da des que se requieren
para el liderazgo, en el interés y la preocupación por la educación
formal, en la destreza en el manejo del idioma español y en el
nivel de influencia obtenida en la comunidad. El resultado ha
sido la aparición de un nuevo segmento, intermedio entre los dos
tradicionales. Se ha notado (Leonard: 1966) que existe un proceso
de cambio de un sistema de castas a uno de clases soda1es modernas;
por una parte, tanto el sector inferior como el medio están
adquiriendo una conciencia de las diferencias entre ellos, así
como un reconocimiento de la posibilidad de ascenso; esto es,
sienten que su sociedad está cambiando y que 1es está proporcionando
un grado más alto de movilidad social.
Sin embargo, el grado de movilidad social que existía desde
antes de la Revolución no ha mejorado en forma considerable. La
razón descansa en la baja tasa de crecimiento económico del país:
las áreas urbanas no pueden proporcionar suficientes oportunidades
económicas para un flujo importante de migrantes rura 1es; aún un
nivel aceptable de educación no constituye ninguna garantía de
obtener un empleo adecuado; la incidencia de subempleo (una
situación en que la productividad del trabajador es inferior al
ingreso que recibe) está en crecimiento. Esto, en conjunción con
la limitada disponibilidad de nuevos empleos en las minas y un
aumento en el nivel de aspiraciones de los campesinos, están
produciendo un aumento en la presión sobre la t ierra, los recursos
del gobierno central -a través de demandas por aumentos en la

�26
27
disponibilidad de infraestructura y servicios públicos- Y creciente
frustración.
Asimismo, la ineficiencia y det'iciencia del sistema educativo
y la dificultad para dominar el idioma español y de acumular capital
(así como la escasa demanda que enfrenta el conocimiento práctico
de los campesinos) le impiden moverse, por lo que se ve forzado a
permanecer en la posición tradicionaí en la sociedad en que n_ació.
La clave de ~ste problema, por lo tanto, yace en la incapacidad
real O imaginaria del sistema económico para la expansión. La
sociedad boliviana considera que existe solamente una disponibilidad
1 imitada de oportunidades y que, si una persona mejora, debe ser
a costa de otra, que debe ver empeorada su propia posición (caso
típico que se ajusta al modelo de juego de suma cero). Esto
resulta en frustración que, a su vez, resulta en una sociedad falta
de imaginación, inhibida, improductiva y falta de espíritu de
cooperación.
(De acuerdo a 1os patrones occi ~enta1es modernos,
por supuesto).
Sin embargo, esta sociedad también ha iniciado la búsqueda de
nuevas soluciones al problema de la movilidad, siendo una de ellas
los programas de colonización y reasentamientos rurales, orientados
al cumplimiento del sexto de los objetivos de la Reforma Agraria,
mencionado en la Introducción. Si bien el éxito de estos programas
11/ han visto mejorada su s,·tuac1on
.,
ha sido muy limitado, los colonoseconómica. Por otra parte, los mineros se han convertido en un
grupo muy politizado, con conciencia de clase e influyente. De~ido
a su creciente poder político, han podido obtener algunas ventaJas,
tales como vigencia plena de medidas de seguridad, atención médica

y salarios más altos. Aunque los nuevos colonos, y también los
mineros, constituyen un segmento muy pequeño de la población -de 2
a 3 porciento- tienen, y probablemente aumentarán, una influencia
nací ona1 muy superior a su tamaño. Ellos, así como unos pocos
campesinos que han podido aumentar su acervo de recursos, son 1os
únicos grupos que han mejorado su situación en la sociedad,
exclusivamente a consecuencia de la Revolución y la Reforma.
Una tercera ~o 1uci ón para muchos campe si nos consiste en 1a
emigración. Existe un número considerable de bolivianos que han
emigrado, ya sea ·estacional o permanentemente, a la Argentina y el
Brasil, en busca de oportunidades que la economía boliviana no les
ha podido proporcionar.
A riesgo de caer en repetición, diremos que, en tanto que los
sectores secundario y terciario de 1a economía bo 1i vi ana no
experimenten una expansión, e1 bajo ni ve 1 actua1 de movilidad
social no podrá mejorarse. Por otro lado, se sab~ que se requiere
la movilidad física para disminuir la P:esión de la población
sobre la tierra en el Altiplano y los valles meridionales. Los
proyectos de colonización llevados a cabo por el gobierno han
encontrado un éxito muy limitado. Se estima que, de los participantes en los proyectos de colonización (quienes son ellos mismos
una proporción muy pequeña del número de población que se requiere
relocalizar), solamente alrededor del diez porciento permanece en
las colonias, en tanto que el resto regresa a sus lugares de origen
después de un período no mucho mayor de un año. Se considera que
las razones principales para tan poco éxito son una motivación
insuficiente de parte de los campesinos del Altiplano, así como
las dificultades que tienen que enfrentar los colonos en virtud
del aislamiento, infraestructura sanitaria tropical insuficiente y
el clima diferente de las colonias orientales. Sin embargo, Heath

�28
29
(1969) ~nciona que, en años recientes, ha estado ocurriendo un
movimiento de migración espontáneo, si bien se reconoce que por s1
mismo no contribuirá a aliviar en forma significativa los problemas
de las áreas sobrepobladas.

Por otro lado, la siguiente información (tomada de Urquidi;
1966) proporciona una verificación de la anterior, as 1 como alguna
informaci6n adicional relacionada con mejoras en el empleo de
equipo de capital en la producción agrícola.

COMPORTAMIENTO ECONOMICO.
Acciones de la Reforma Agraria.
Uno de los componentes del patrón de comportamiento económico,
la organizaci6n del trabajo y los esquemas de ayuda mutua, ha sido
ya discutido en la segunda sección.
Pennítasenos ahora proporcionar a1gura información pertinente,
en relación con los efectos de la Reforma Agraria sobre los niveles
agrícolas de producción y las mejoras en el equipo de capital.
El primer cuadro presenta el volumen de la producción (expresado
en millares de toneladas métricas) de algunos de los más importantes
productos agrícolas de Bolivia, en 1950 y 1960, respectivamente
(tomado de García: 1963, p. 71).
Producto
Caña de Azúcar
Arroz
Azúcar
Maíz
Trigo
Papa
Cebada
Quina
Café
Cítricos
Plátano
Algodón

1950

1960

342.9
10.0
1.2
129.7
45.7
180.4
44.2
7.7
1.0
35.0
63.7
0.1

1,161.6
40.0
60.0
260.8
78.4
700.0
126.8
11. 1
3.2
150.0
150.0
1.0

Número
Número
Número
Número

de Hectáreas Distribuidas hasta Enero de 1962
de Beneficiarios hasta Enero de 1962
Total de Máquinas Agrícolas Importadas hasta ]952
Total de Máquinas Agrícolas 1953-1962
De las cuales: Importadas
Fabricadas en el País

3'345,158
178,384
270
8,859
6,359
2,500

Producción Agrícola (Toneladas).
Producto
Arroz
Caña de Azúcar
Maíz
Trigo
Papa
Cebada
Quina
Café

1950

1961

Cambio
Porcentual

7,300
400,000
129,701
45,652
189,384
44,247
7,715
2,529

24,000
1'000,000
260,110
67,208
427,841
118,784
10,397
3,500

328
250
101
47
226
168
35
38

Varios autores norteamericanos y muchos bolivianos sostienen
q~e el resultado de la Reforma sobre la producción agrícola ha
sido una considerable disminución en la cantidad de productos

�30

destinados al mercado, en virtud de: a) la excesiva fraccionalización de la tierra; b) la ausencia tanto de una dirección adecuada
como de motivación por parte de los beneficiarios de la Refonna
Agraria; y, c) un aumento en el consumo, por parte de estos
campesinos, de sus propios productos. Las cifras anteriores -si
bien con algunas discrepancias- proporcionan una demostración de
lo contrario: Aún aceptando que existen diferencias regionales,
que la producción aumentó en mayor medida en algunas áreas que en
otras y que aún ~n otras puPde haber permanecido constante, debe
aceptarse que la produq:ión total del país se ha incrementado
considerablement~. Una hipótesis de expertos es que la producción
decreció notablemente inmediatamente después de la Reforma, debido
a·la confusión e inseguridad del período, pero ha estado en aumento
constante desde entonces. Con respecto a la producción destinada
a la venta en el mercado, se considera que disminuyó sensiblemente
en el período inmediato posterior a la Reforma, dado que en ese
período crítico no se cultivaban las tierras de los hacendados,
siendo que eran precisamente ellos quienes abastec;ian el mercado,
mientras que los peones cultivaban sus "ar:riendos" para su propia
subsistencia y la de sus familias. Este patrón ha cambiado y hoy
en día son 1os campesinos quienes abastecen el mercado; en fonna
individua 1 . 11 evan pequeñas cantidades de su producción, pero
existen grandes cantidades de abastecedores, con lo cual la oferta
disponible ha aumentado. Además, los campesinos aportan su
producción en fonna regular en el tiempo, según la van cosechando;
no especulan con el abastecimiento para mantener altos los precios
(práctica que los hacendados seguían con regularidad), por lo que
en la actualidad existe una oferta de productos alimenticios más o
menos constante y los precios no fluctúan tanto como anteriormente.
Con respecto a la productividad (medida, por ejemplo, en rendimientos por hectárea), se considera que por lo menos no ha disminuido
desde 1953.

31

Otro cambio en la economía agrícola debido también a la
transformación del sistema de producción (de la hacienda al
campesino), es un cambio en los artí~ulos producidos en muchas de
las propiedades afectadas por la Refonna. Se ha operado un cambio
hacia una producción más diversificada, en favor de di versas
variedades de hortalizas y en detrimento de caña de azúcar. En la
act1.:alidad los campesinos tienen que soportar el costo de las
inversiones Y el riesgo de pérdidas (debido tanto a fenómenos
natura1es como de. mercado 2.Y) por lo que, dada la escasez· de
recursos a su disposición, el resultado es una tendencia general
hacia la producción de artículos que requieren menores costos de
inversión o implican un grado menor de riesgo, o que poseen ambas
ventajas.
Sin embargo, existen dos factores que impiden una expansión
de esta economía agrícola: Primero, el campesino tiene aún una
disponibilidad muy 1imitada de herramientas y otros instrumentos
para la producción; muchos de estos instrumentos datan, en su
diseño, desde e1 si g1o XVI, ta 1 como e1 a,:ado de yunta. Además,
hay una escasez generalizada de fertilizantes; el único tipo de
abono disponible es el de origen animal. Segundo, las condiciones
~enerales de la economía boliviana: Mercados de tamaño tan pequeño
que fácilmente se saturan; escasez de fondos públicos para
proporcionar una infraestructura de transportes adecuada, así como
el bien conocido aislamiento del país.
Estas dos clases de
circunstancias provocan que una buena parte de la agricultura
boliviana sea del tipo orientado hacia el autoconsumo.
Por otro lado, la ganadería mayor y menor han sido actividades
1~/ 'al

-

.

.

e.n un momento da.do
to c.uai. c.o.w.a que. du c-le.nda.n lo&amp; p!le.chu1 IJ -0e. de. j e.n ac.uvo-0 d~
p!lod.uct:.0-0 pe.1te.c.e.dvro&amp; -0.i.n. ve.nde.1r..
i

, poll. e.1emplo, como un e.xc.uo de. o6VLt.o.

�32

importantes, especialmente en las haciendas del Altiplano, si bien
se practican casi en todo el país; incluso algunos campesinos se
especializan en la ganadería mayor, en el área de las punas, cerca
de la frontera con Chile, así como en el Oriente. Antes de la
Reforma Agraria, no había hacendados ni campesinos especial izados
en la ganadería. Generalmente los peones tenían algunas ovejas,
ganado, cerdos, burros y, tal vez, algunas llamas; el patrón por
lo general tenía casi exclusivamente ya fuesen ovejas o ganado
bovino. En las haciendas, las actividades necesarias para la
crianza del ganado estaban organizadas dentro del patrón de trabajo
mencionado bajo el encabezado "organización social" : Existían los
puestos de "awatiri" (vaquero o pastor), alcalde de isla (contralor
de los rebaños), islero (quien desempeñaba diversas tareas menores),
lecheros, etc.
Después de la Reforma, en las haciendas ./ aún en las propiedades de tamaño medio, los ganados pertenecientes a los hacendados
fueron considerablemente reducidos en número y aún en a1gunos
casos desaparecí eron totalmente. En 1as haciendas afectadas por
la Reforma, se redujeron los pastizales del hacendado, bien debido
a que las ovejas no registraban como pura sangre, o bien debido a
que fueron robadas o sacrificadas por algunos peones. Sin embargo,
esta reducción en los pastizales se puede justificar completamente
en base a que la tierra puede sostener una cantidad mucho mayor de
personas si se dedica a la agricultura en vez de la ganadería.
Por lo que respecta a las prácticas de mercado, el patrón
general para las mercancías producidas en las haciendas era su
venta a través de expendios localizados en las ciudades y pertenecientes a las haciendas (y con frecuencia atendidos por un peón de
la hacienda, quien debía permanecer por seis meses o un año, antes
de ser relevado), y alguna parte de los productos se ofrecía para

33

su venta en los pueblos cercanos a ias haciendas. Por otro lado,
los peones por lo regular vendían el producto de sus "arriendos"
(o el producto de sus parcelas, en el caso de las con1.midades
tradicionales) directamente en los mercados locales, o bien a
intermediarios, quienes adquirían la mayor cantidad posible para
llevarla a revender a las ciuda!les. Con frecuencia tambi~n los
hacendados vendían sus productos a i ntennedi arios .
Desde la Reforma, se ha observado un aumento general en las
transacciones de mercancías agrícolas, debido en gran medida a la
nejora y extensión de los caminos, así como al otorgamiento de
créditos a los transportistas.
Incluso algunos campesinos han
comenzado a interve:1ir en actividades comerciales, ver.diendo
personalmente la producción de sus parcelas en las ciudades,
operando algunos de ellos como intennediarios de tiempo parcial
para complementar sus actividades agrícolas.
Sin embargo, la proporción de la producción agrícola total
que se lleva al mercado para su venta en efectivo es aún muy
pequeña, si bien ha estado aumentando constantemente. La parte de
la producción que se destina al trueque en los mercados locales es
aún considerable. Para lograr una mayor integración de la
producción agrícola en la economía de mercado (para aumentar la
proporción vendida en efectivo) deberán reducirse los costos de
producción, para que lo's agricultores puedan abastecer sus
productos a precios bajos; asimismo, deberá incrementarse la
disponibilidad de mejores instalaciones para almacenamiento,
mejores y más baratos medios de transporte y mejores canales de
comercialización.
Finalmente, algunas palabras sobre la situación del crédito
agrícola: Anterionnente a la Reforma Agraria, la propiedad· de la

�34

35

tierra se consideraba más un objeto de prestigio social que u_n
activo productivo; en consecuencia, la inversión con propósitos de
explotación agrícola económica era poca, siendo tarooién pequeña la
demanda por créditos. Además, su disponibilidad era escasa y los
costos eran considerablemente altos. Las únicas fuentes disponibles
eran generalmente los contactos familiares o comerciales.
Después de la Reforma, en 1955, una agencia internacional
inició un programa de extensión de crédito para me_joramiento de
siembras ·y ganados, para mecanización y mercado . En 1961, la
Corporación Boliviana de Desarrollo inició un programa de créditos
destinado al mejoramiento de la producción de arroz, azúcar,
algodón y ganado bovino. Sin embargo, estos programas tienen un
alcance muy limitado, y la gran mayoría de los agricultores
bolivianos aún tienen que operar sin la posibilidad de crédito para
mejorar sus instalaciones y para la producción.

OTROS ASPECTOS DEL PROCESO DE CAMBIO SOCIAL.
En primer lugar mencionaremos brevemente algunos aspectos de
los patrones de consumo. Tradicionalmente, los ingredientes básicos
del consumo alimenticio han sido la papa, granos y sus productos y
algo de carne en el Altiplano y las yungas; lo anterior y maíz en
los vaTies meridionales; y maíz, arroz, calabaza, camote y yuca, así
como algunos frutales como el aguacate, ~átano, mango, piña, etc.,
en el Oriente. En todas estas regiones, los productos que se
obtienen de fuera de las comunidades, tales como trigo, manteca,
aceite, azúcar, café, etc., son solamente marginales y contribuyen
con sólo una pequeña parte del consumo alimenticio total.
Por otra parte, con la abolición del trahajo forzado, se

considera que los campesinos se encuentran en una situación mejor
que la anterior a la Reforma en términos de horas-hormre anuales
que debe aportar. La disponibilidad de trabajo con que cuentan
en la actua1idad, así como -1os materia1es que se usaban anteriormente para los edificios de las haciendas, se dedican en la
actualidad al mejoramiento de la vivienda campesina; pisos y techos
de material, ventanas, así como más altos niveles de higiene.
Sin embargo, la vivienda tradicional del campesino -una pequeña
choza con techo de paja- es aún el tipo más común. de vivienda.
Este edificio, además, sirve como taller y almacén. El campesino
tiene J&gt;?CO focentivo para mejorar el aspecto de su vivienda, .pues
pasa la mayor parte del tiempo fuera -de ella.
Otros tipos de mejoramiento han aparecido muy lentamente en
el campo boliviano: La calidad del vestido probablemente ha
pennaneci do a1 mismo ni ve1 que anterionnente. Algunos pl"Orlw:tos
de consumo "modernos" (tales como bicicletas, radios y 112quinas de
coser) han aparecido, pero en cantidades muy pequeñas.
wi
cualquier excedent~ de las operaciones tle subsistencia se-dedica
todavía al patrocinio de fiestas.· Esta preferencia -se consideraconstituye un reflejo de la falta de confianza del campesino en ]a
aCUlllllaci6n de mercandas para el mejorami-ento de sus condiciunes
de vida y, especialmente, su status social. Además, las fiestas
constit(O'en prácticamente el unico medio disponible a los campesfoos
para escapar de la rutina diaria de trabajo .duro, poco .1limento y
ninguna diversi6n.
Segundo, el consumo de servicios tales como los de salud y
educación ha experimentado un aumento en aquel los 1-u§ares llonde
estin disponibles. El personal médico ha estado reemplazando _en
fonna lenta pero continua a los médicos brujos, especialmente por
lo Que respecta a la clientela joven. Los medicamentos también se
usan con mayor frecuencia, así como las vacunas básicas.

�36

No parece existir una oposición fuerte a la medicina moderna;
los médicos han estado capacitando a los curanderos en los
elementos de las técnicas de primeros auxilios. Tal parece que
las costumbres relacionadas con la medicina tradicional tenderán a
·desaparecer en cuanto la medicina moderna esté disponible para el
grueso de la población rural.
Con respecto a la educación, el número de escuelas rurales ha
aumentado, y el número de solicitudes, por parte de muchas
comunidades, para construcción de más aulas, se ha incrementado
aún más: Parece claro que la educación se está aceptando en forma
unánime como algo nuevo. Además, se están proporcionando maestros
rnejor capacitados, campañas de alfabeti zaci ón y otros serví ci os
educativos, si bien las áreas cubiertas son aún relativamente
pocas, con lo que la mayor parte del campesinado boHviano es aún
analfabeta.
En tercer lugar, mencionaremos la situación relacionada con
las actitudes y val ores más importantes en la Bo1i vi a rural.
La actitud hacia la tierra en posesión de los campesinos ha
permanecido sin cambios; la tierra todavía es más que simplemente
una unidad de producción, puesto que constituye un hogar, un
refugio contra el complejo mundo exterior y un seguro contra el
desempleo y el hambre.
Las actitudes hacia el trabajo pueden considerarse constantes;
el campesino boliviano siempre ha demostrado un gran afecto hacia ·
su trabajo. Esta parece más bien ser una herencia de los días del
apogeo de las civilizaciones aymara y quechua, más bien que
actitudes traídas por los españoles. Por otra parte, se ha notado
un aumento en el deseo de diversificación por parte de los
campesinos; muchos dP· ellos muestran una gran preocupaci6n por la
educación de sus niños, para que estos O.timos, puedan tomar una
ocupación diferente de las de agricultor o pastor.

37

Finalmente, pennítasenos mencionar la situación relacionada
con el ·proceso político. Anteriormente a la Revolución, el poder
de los hacendados era absoluto, por lo menos en las áreas rurales:
tt&gt;nopolizaban todos los puestos políticos importantes; formaban
-una clase polí'tica cohesiva y consciente. Por lo tanto, el proceso
político estaba monopolizado por un grupo que compartfa una
posici6n .similar de gran poder económico y social, en tanto ·que a
los campesinos no se les pennitia ninguna i,arti cipación en el
proceso político, ya fuese nacional o loca1 . El ais1amiento de 1as
haciendas les permitía a los patronos convertirse en l~s mediadores
exclusivos entl"e su~ peones y la sociedad nactonal; este papel
consistía en impedir totalmente la participación de los campesinos;
a ellos no se les pennitia expresar ningún interés o demanda. Por
lo que se refiere a 1as comunidades tradi ciona1es, éstas se
encontraban en la misma situación, excepto que en este caso eran
los gobiernos locales y distritales (a su vez controlados por los
hacendados) los que mantenian a las comunidades bajo control.
Después de 1952, los hacendados y los gobiernos locales fueron
reemplazados por los sindicatos como los principales mediadores
políticos entre las comunidades campesinas (tanto las nuevas como
las tradicionales) y la sociedad nacional. Sin embargo, se notaron
ciertas diferencias (Muratorio: 1969) entre los mediadores pre- y
post- revolucionarios .
Por un lado, los 1íderes sindicales no
constituyen una clase sup~rior a la de los campesinos. Por el
otro, el papel de los sindicatos se encuentra mejor definido; no
mantienen un control absoluto sobre todas las relaciones entre las
comunidades y el resto de la sociedad, si bien controlan la
organización interna de las comunidades. Además, la principal
función explícita de los sindicatos, en cuanto mediadores políticos,
consiste precisamente en integrar al campesino a la vida nacional.
Esta función ha· tenido éxito por lo que al presente los campesinos
pueden expresar sus intereses al gobierno .

�38

Sin embargo, a pesar del nivPl de politi,ación logrado por
los campesinos, las características patnnalista, y personalisras
de las relaciones patrón-peón han pennanecido, sólo que ahora las
ejercen los sindicatos en lugar de los patronos. De esta manera,
el tipo de pal itización que surgió de los esfuerzos del nuevo
gobierno fue de tipo personalista y paternalista. Este fue en
parte resultado de la política del nuevo gobierno mismo: El M.N.R.
siempre pudo mantener a los sindicatos bajo un estrecho control, a
través de los mecanismos del partido, por lo cual se mantuvo bajo
control .a los campesinos en un grado considerable. Este grupo,
que hacia 1970 constituía alrededor del 65 porciento de la población
tota 1, · no se encuentra organizado en una fuerza cohesiva propia;
los intereses regionales aún los mantienen divididos y, d veces,
en abierto conflicto. Sin embargo, sí poseen un gran potencial
para convertirse en un grupo de interés cohesivo en el proceso
político nacional, de manera de poder expresar y hacer valer sus
demandas en mayor grado.
A guisa de conclusión a esta sección, se puede aseverar que
se ha experi~entado poco caQbio ~n estos otros aspectos d~ proceso
de cambio social en Bolivia.
Es seguro que se experimentó un
aumento en el nivel de vi da de los campesinos, ya que éstos pudieron
aumentar su nivel de consumo, mejorar las condiciones de su vivienda
y hacer uso de las instalaciones y los servicios médicos Y
educativos. Sin embargo, esto no refleja ningún cambio en valores
El deseo de obtener todas esas mejoras ya estaba
0 actitudes.
presente, sólo que no estaba satisfecho debido a la incapacidad e
ineficiencia del anterior estado de cosas. SolamentP aparecieron
dos nuevos aspectos; una mayor aceptación de la educación, Y un
mayor grado de po1 i ti zac i ón de parte de 1os campesinos. Aún su
deseo de expresar sus demandas e intereses en el proceso político
no puede decirse que sea nuPvo; lo realmPntP nuPvo es Pl podPr quP
adquirieron para expresarlos y, de esta manera, real~nte participar
en el proceso político.

39

CONCLUSIONES.
Se ha tratado de proporcionar una breve revista de 1os
principales elementos de la -vida social rural en Bolivia -según el
autor entiende -el problema- y se ha tratado de elucidar los efectos
sobre ellos de la Revolución Nacional de 1952 y la Reforma Agraria
de 1953.

Heoos visto que elementos tales como la organización social
en lo que hemos denominado "comunidades tradicionales" no ha sido
en ning~n modo afectada y, además, habiendo sido rota la organización social en las haciendas, ha sido reemplazada por un sistema
que sigue de cerca al de las comunidades tradicionales. Esto, sin
embargo, se refiere sólo a los aspectos de la organización :social
que han sido el objeto de este estudio, a saber; la organización
para el trabajo y los patrones de ayuda mutua y seguridad social
no fonnal.
Por otro lado, se encontró que la organización familiar no ha
carooiado, con la única excepción ·de que la relación de parenti!sco
natural conocida como "compadrazgo" se afectó en el sentido ne que
los compadres tradicionales de los campesinos, los tiacendarlos,
fueron eliminados (en cuanto clase).
La oovilidad de la población rural se ha acelerado, pero sólo
ligeramente, y esto se refiere tanto a la movilidad social como a
la ffsica. Consideramos, por otra parte, que no se debe esperar
un allllento notable en la movilidad social por el solo hecho de que
se ha implantado con éxito un esquema de redistribución de la
tierra. Una condición necesaria adicional es una expansión general
de la economfa; debe existir un aumento en la disponibilidad de
oportunidades económicas. En otras pal abras, debe expanderse 1a
base económica, la "riqueza" de la nación pues, de otra manera, la
novilidad no existirá. La Revolución y la Reforma no han ido muy

�40

41

lejos en lo que se refiere a proporcionar tal expansión en la
economía; la Refonna no ha sido cumplida cabalmente; no ha sido
una reforma agraria puesto que solamente se ha cumplido la etapa
de redistribución de la tierra.
La disponibilidad de recursos
complementarios, tales como extensión de créditos, asistencia
técnica, mecanización, mejoras en la comercialización, y seguro de
las cosechas, se ha incrementado en fonna muy lenta, a pesar de la
ayuda externa. Además, dado que las economfas urbanas de Bolivia
han permanecido estancadas, no hdn podido proporcionar una
disponibilidad sustancial de empleos para los migrantes rurales.
Este hecho, junto con e1 1 imitado éxito de 1os proyectos de
colonización, significa que la movilidad a través de estos canales
no ha recibido un impulso significativo.
Muchos otros elementos de la vida social rural en Bolivia
también han pennanecido sin cambio alguno, según se mencionó en la
última sección, siendo la única excepción (que este autor encontró)
un grado positivo de politización.
De esta manera, quedan dos elementos principales, la
estructura de clases en las áreas rurales y lo que aquí se denomina
"comportamiento económico". Tal como se ha visto, estos son los
únicos elementos que fueron afectados considerablemente por la
Reforma. Aún a este respecto, existen ciertas reservas. Así, por
ejemplo, puede estarse de acuerdo en que las prácticas agrícolas Y
ganaderas han cambiado, pero no existe forma de saber hasta qué
grado han ocurrido estos cambios; es decir, no es posible saber si
son lo bastante significativos para ser considerados como "canbio
socia1" •.!}j

!J.!

Adem!t,, aqu ( \ r coM.ldvi6 u,fament.e . el fadu _de .f.o. plt.~duc.c.l6n
df! la.ó ac U.vi .iitc/(!.6 ec.on6m.lcM, no i,.a.ndo po;.,~ble menuona11. el.
lado del. c.ompo!Lta.mlent.o del c.oMum.ldolr..

Sin embargo, si bien se admite la incapacidad para dictaminar
si el proceso de asimilación del segmento rural de la población
boliviana a los valores y patrones de comportamiento modernos y
urbanos fueron acelerados considerablemente por la Revolución
'Nacional de 1952 y la consiguiente Refonna Agraria de 1953, es
posible decir que, por lo menos, estos dos acontecimientos han
allanado el camino para un intento posterior de acelerar el proceso;
pudieron eliminar las relaciones sociales, económicas y políticas
semifeudales entre dos castas, precisamente a través de la
eliminación de ambas castas, arrebatando el poder económico y
político de los grandes terratenientes y transfirÚ!ndolo a una
burocracia nacional que supuestamente representa los intereses de
la antes casta oprimida. · Esta burocracia nacional, a su vez,
redistribuyó una parte importante 'de la propiedad rural, a un grado
suficiente para alterar las relaciones de producción patrón-peón,
así como la organización social de ellas derivada. La burocracia
nacional también fue capaz de tomar algunos pasos para complementar
el programa de redistribución de la tierra. Estos pasos (obras
públicas, créditos, etc.) y, en especial, la redistribución de la
tierra en sí, operaron un cambio significativo en el comportamiento
económico de los anteriores peones y también -aunque en menor
medida- en el de los campesinos de las comunidades tradicionales.
Por tanto, es posible decir que la hipótesis, enunciada en la
introducción es, dentro ~e ciertos límites, correcta, Estos
límites, a su vez, estaran dados por el alcance de la incidencia
de tales cambios(en la estructura de clases y, en especial, en los
patrones de comportamiento económico). En otras palabras: lQué
parte de la población ha experimentado en realidad estos cambios?
Y, lson estos cambios de carácter irreversible?,
Finalmente, se reconoce que el problema planteado no puede
tener una soluci6n rigurosa, dada la poca disponibilidad de

�42
43

información estadística confiable .

Debe tan,oif11 admitirc,p quP

-debido de nuevo a la falta de infomación- ld mayor parte de las
veces fue necesario aventurar generalizaciones muy amplias, si
bien en la dirección correcta.

ChMf.u J. : "The ~ne.e a.nd V-&lt;MpPe.alUUtce 06 Rec.ip11.oc.af.
FMm La.bM in La.:tin Am~. 11 Vw-i.gh:t B. HeaU &amp; R-&lt;.chalrd N.
Adam!, (edh l : Con,tempoJ¡_a_J¡_% Cu.Uwtu a.nd So c.ie.,t¿u o6 La.:tin
Am~c.a.. Ra.ndom Hou.&amp;e. ew Yo,1¡_k. 1965.

E..'lMnu&amp;,

F~u.t, Ca.6.to:

La única información estadística que fue posible encontrar se
refiere a la producción agrícola. Del examen de esta infonnación
legítimamente se puede concluir que la Reforma Agrariil tuvo eixito
en lograr un aumento en la producción; un hecho incontrovertible.

11

La. Re601Una. AgJ¡_aJ¡_,la. BoUv-ia.na.. 11
Rev-ú,:ta.
In,t~~c.a.na. de C-i.enc.iah Soc.-i.a.f.u. 2:1, 1463; pp. 18-151.

G:vtcút, Raal Al6on.&amp;o: V-i.ez Año¿, de Re6oJUna ~J¡_a}¡_,(_a_ en BoUv-i.a..
V.iltec.ci.ón Na.e.ion.al. de InooJUnac.-&lt;.onu. La.az, BoUv-&lt;.a.. 1963.
11

La.nd Re6Mm in Bolivia.."
Ec.onom.lc A66a..iltl;. 12:4, 1959; pp. 3-27.

Hea.:th, %h:t B.:

Hea.:th, Vwlgh:t B.,

ChMf.u J. Elut6mu&amp;

In,t~-~c.a.n

&amp; Ha.n.&amp; C. Bu.ech.e.e1t:

~ a.nd Social Revo&amp;t.-ú&gt;n in BoUv-i.a..
P
heJ¡,I;. New Yoíík. 7969.

La.nd
F1¡_ed~c.k A. PMeg~

FUHfrES VE INFORMACION.

Amvuc.an UtúveM.U.tJ, The: U.S. A/Un~ Atr.ea. Handbook Óº" Bollv-i.a..
The Ame'Úc.a.n Un-i.veJt.&amp;ay.
fo,1¡_cugn Aíiea. StucLi.e.h V.lv.u.-&lt;.on •
WMh-i.ngton, V. C. 7963.
Ba¡de.Mama G. Ada.ltd: NuutJr.o AgM tJ .&amp;M P-n~jcmia..6_ •
• UtúveJth-ltalua..
Ca c.hiibamba., Bo:U v.la..

Imp11.enta

BU'1n,~ Tom: 11suclai. Change 11 JuUu~ Goufd &amp; WllUam ! Kotb (ed-6):
Á V-i.c.tionMy 06 the Soc.-i.a.t Scienc.u. lUJ.E.S.C.O. Nw YoM.
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1966.

�LA CALIDAD DE LA VIVIENDA EN MEXICO:
SU MEDICION Y DETERMINANTES . *

W. Whltney Hic.k./* tJ Bituc.e Scha66Vt

Introducción.

En los 0lti'mos años los economistas interesados en el estudio
del desarrollo econ6mico han reconocido la necesidad de definirlo
en términos más amplios que únicamente un incremento en el ingreso
real per capita. El bienestar personal es un concepto mucho más
amplio que el de ingreso per capita. Los incrementos en el ingreso
per capita pueden ser asociados, por ej emplo, con cosas tales como
incremento de las disparidades en la distribución del ingreso y la
contaminación del aire y el agua . En respuesta a estas "deseconomías externas de desarrollo" se le ha puesto mucha atención al
aspecto de abastecer a la población de las "necesidades básicas"
tales como educación, salud, oportunidad de empleo, vivienda y
alimentos.
La finalidad de este trabajo es explorar los factores que
influyen en la calidad de la vivienda, una de las "necesidades
básicas" importantes.
El estudio se enfoca sobre Méxtco y es
para los años 1960 y 1970. El análisis de la calidad de 1a vivi'enda,
• TJt.a.du.c.c.i6n del. Ingl.ú po1t: Alr.;tem,Co Bai.delWl $cfenz, Pllo6e.6o'1. de
uta Fac.uU.ad de Ec.onomúz.

u W. Whltney Hic.fu u Vi!tect.oll del VepM:tammto de Eccnomí.o. de la
UnivVl.l.iidad de Mi1.,60UJti, Columb,ia, Act.uaimmte 4e, de.4e.mpe.ña
e.amo P1ta6e.t,(1}¡_ Ful.btugh;t en e-t.:ta. Faeu.1.tad de Eeononu.á.,

�46

47
es una área fructífera de estudio como se sugirió por la siguiente
observación de una publicación de las Naciones Unidas. "El
secretario General encontró que virtualmente en todos los países
en desarrollo las condiciones de la vivienda se fueron deteriorando
paulatinamente" (United Nations, 1968, p. 5).

usados para ajustar el modelo hipotético.
Esta sección también
discute 1os mode1os alternativos y los supuestos probados. la
discusión de los procedimientos de estimación es seguida por una
presentación de los resultados y su interpretación.

En vista de la tmportancia de la calteüld de la vivienda Y la
falta de atención que se le da a la misma, este trabajo es un
modesto intento de llegar a una medida de la ~alidad de la
vivienda,· y entonces ajustar un modelo explicativo a tal medida
usando la infonnación disponible en los censos.

El Indice Compuesto de la Calidad de la Vivienda.

Existen cuatro pasos para llevar a cabo este estudio, El
primero es, de_rivar un 'indice dimensional para la medición de la
calidad de la vivienda, una caracterfstica multidimensiona.l, El
segundo es, que las consideraciones teóricas deberán ser sopesadas
para determinar los factores que afectan la calidad de la vivienda
y la manera que la afectan. El tercero, 1os procedimientos de
estimación deben ser determinados y ju~ttftcados, Finalmente los
resultados deben ser presentados e interpretados,

Deberá recordarse que todos estos pas1&gt;s están sujetos a las
limitaciones de los datos obtenidos para cada uno de los 31 Estados
y el Distrito Federal en 1960 y 1970,
Inicialmente, este artfculo explorará las justificaciones
para usar diversas variables como medidas o indicadores de la
calidad de la vivienda. · Después de que se ha derivado una medida
compuesta de la calidad de la vivienda, se seleccionan las
variables independientes usadas para "explicar'' los diferentes
niveles de la calidad de la vivienda, Después de hacer esto, una
breve descripción del nodelo estadístico será seguido por una
explicación y justificación de los procedimientos de estimación

la primera tarea es revisar 1os aspectos más importantes de
la cal i&lt;lad de la vivienda desde un punto de vista de bienestar
genera 1.
El Departamento de Economia y Asuntos Sociales de las
Naciones Unidas ha sugerido para los países en etapas iniciales e
intermedias de desarrollo, indicadores tales como: El tipo de
material usado en las paredes de las viviendas, tamaño, número, y
tipo de habitaciones, equipo en la vivie~da tal como los servicios
de agua corriente, inodoros y tipo de cocina y baño son de mucha
importancia (United Nations, 1968). En un informe estadfstico
elaborado por las Naciones Unidas, el porcentaje de viviendas con
agua corriente disponible se sugirió como un indicador importante
de salud en relación a la calidad de la vivienda.
Cuando se
examinaron estos criterios en relación con la información disponible
en los censos en México, se seleccionaron tres variables como
indicadores aceptables de bienestar en cuanto a la calidad de la
vivienda. las tres variables fueron: Porcentaje de viviendas
con agua corriente (PVAC), el porcentaje de viviendas de ladrillo,
block de cemento, o materiales similares para las paredes (PVlBM),
Yel porcentaje de viviendas con servicios de gas o cocina eléctrica
(PVGC).
la inclusión de

(PVAC) es fácilmente justificada ya que una

�48

49
fuente de agua potable es lo más importante cuando se trata de la
salud. · No obstante, en ciertas regiones remotas con climas
templados, podría ser adecuado usar otras formas de abastecimiento
de agua.
En general, el agua corriente es necesaria _para una
•vivienda adecuada.
El uso de CPVLBMl está basado en observaciones en cuanto· a qué
material de construcdón, como el que se usa en México, proporciona
una calidad adecuada de vivienda. El ti~o de material de
construcción detenni:na qué tan bien una vivienda protege a sus
moradores de las variaciones en el cHrna; ast como también de la
seguridad y durabtltdad de la vivienda. Los materiales alternativos al ladrillo o block de cemento ~esto es, madera, adobe,
paja, etc. - proporci'onan una ·prótecctón to adecuada de 1a manera
que se usan generalmente en r~xico,
El indicador final (PVGC1 es incluido debido a su
importancia para la seguridad nutricional.
Debido a que la
mayoría de la comida se prepara en casa, se necesitan ~todos
seguros en 1a preparación de a1imentos para 1a sa1ud de sus
habitantes. Además de proporcionar los ~todos más adecuados para
la preparación de los _alimentos, los servicios -~ gas y electri.cidad para cocinar son menos probables que causen incendios o
ensucien la vivtenda que las alternativas más prevalecientes,
petróleo o madera,
Después de admitir a las tres variables como indicadores de
. la calidad de la vfvienda, deberá enfrentarse la cuestión de s-i
tratarlas separadamente o combi'narl as en un único lndice, La
arbitrariedad con la que serian asignadas las ponderaciones a cada
indicador y la cantidad de información que se perdería al crear un
índice, sugirió que cada indicador fuera tratado separadamente.
Sin embargo, como la calidad de la vfvi'enda en general y no un
atributo en particular, era el objeto de interés, fue deseable
contar con un índice.

La deseabil idad de un índice aumentó al considerarse la
posibilidad de que el índice captara indicadores adicionales de la
calidad de la vivienda mediante alguna variable instrumental no
incluida explícitamente en el índice. Por ejemplo, un estado con
alt~s niveles de (PVAC), (PVLBM) y (PVGC) podria esperarse que
tuvieran un porcentaje por enc.ima del promedio de viviendas con
otras características deseables de calidad. Es más probable que
este efecto sea obtenido en un índice contrario a cualquier
variable tratada separadamente. Por estas razones, un índice fue
superior para analizar la calidad de la vivienda, si pudiera
crearse el índice que retuviera la mayoría de la información en
las variables originales.
El método usado para derivar una medida compuesta para la
calidad de la vivienda fue el de componentes principales. El
índice de calidad (DEP = variable dependiente) se formuló como
DEP i = a1 EPVACi + a2 EPVLBMi + a EPVGCi.
3
DEP es el primer componente principal que resulta de una
combinación lineal de las variables estandarizadas . Cada una de
ellas es ponderada por los valores individuales "a" asignados por
el análisis de los componentes principales. El procedimiento, como
se aplica al crear un índice, puede ser totalmente explicado de una
manera intuitiva.V El procedimiento de los componentes principales
define una nueva variable por· cada observación. El primer
componente pri ne ipa l , es una combi nac i 6n lineal ponderada de los
valores de las variables del indicador para esa observación. Los
pesos, que son una constante para cada variable para todas las
observaciones, para las variables indicadores son calculados de
tal manera que el mayor porcentaje posible de la varianza en las
1/
- PaJt:a un .tJr.aiam-é.en.to miú J.iof,-il,:t-é.cado de.e. p'1oced).m-i ento lJ u◊al&gt; del
mltodo de componen.tu p!¡Á.ndpa,fu
vu Johnl&gt;on e.t af (19731 Thw (19711 .
'
' -,

�50

51
. tres variables originales es "explicado" por la varianza de las
variables originales retenidas o "explicadas" por la varianza del
primer componente principal. El porcentaje de. varianza de las
variables originales retenidas o "explicado" por la varianza en el
número índice creado es fácilmente derivado tal que el analista
puede juzgar lo adecuado del indice para la investigación
disponible, Deóer1a s-er notado que el porcentaje _de la varianza
en la información no explicada por la varianza en el índice podría
ser interpretada como la cantidad de información perd!da, usando el
indice en lugar de las tres variables separadamente,
Un. ejemplo hipotético podría aclarar el signif-tcado

de un
índice creado por el método de componentes principales, El 1ndice
hipotético podria ser expresado como:

Donde las "a" son los pesos asociados con las variables del
indicador estanda rjzadas. Las variables· es tanda ri'zadas son usadas
para compensar el hecho de que el inétodo de ponderaci6n es afectado
por la magnitud y unidades de medida de las variables del ind-tador,
Supóngase que el indice, e1 primer componente principal, sea
computado usando el siguiente sistema de ponderaci6n y que el
índice retiene el 95t de la varianza en las variafiles estan•
darizadas originales:
DEP = .3 EPVAC + .~EPVLBM + ,3 EPVGC
1
Ya que todas las ''a" son positivas, un valor m!s alto de
cualquiera de las variables estanda'rizadas resultará en un valor
más alto del indice, DEP.
Si todos los valores estandariiados
tu,ieran un valor de .5 para una observación, entonces el valor de
DEP = ,3 (.5) + ~5 (. 5) + ,3 ( .5) = .55

Si todas las variables dPl indicador en una observación son
iguales a la media de todas las observaciones, esto es, su valor
estandarizado es igual a O, entonces el valor de DEP será o, para
esa observación.
Si todas las variables del indicador en una
observación están por debajo de la media, el valor de DEP para esa
observación será negativo -deberá recordarse que las "a" son
derivadas de tal manera que maximizan el porcentaje de la
variación en las variables originales estandarizadas que se
obtienen por el DEP. En el ejemplo hipotético anteri.or, se supuso
que el 95% de la varianza fue retenido en el índice DEP.
Usando la técnica de los compone~tes principales junto con la
información para los 31 Estados y el Distrito Federal de los censos
de población de 1960 y 1970 para PVAC, PVLBM y PVGC, derivamos un
índice ponderado de la calidad de la vivienda para cada ''estado"
para 1960 y 1970 como sigue:
DEP

=

.599 (EPVAC) + .533 (EPVLBM) + ,598 (EPVGC)

El DEP así computado obtuvo el 80% de la varianza en las
variables originales estandarizadas. Este esquema de ponderación
es intuitivamente atractivo ya que el DEP se incrementará en
respuesta a un incremento en cualquiera de las variables del
indicador. Este fodicP es aceptable en vista de su plausibilidad
intuitiva, su concordancia con las variables . del indicador cuando
se usan separadamente como variables dependientesY, y la gran
cantidad de la varianza en las variables del indicador que es
retenida en el índice.

---------2/
- v,a
ve

b-

Ul

.~b+:-a

UA-&lt;-Vfl

a/LU.c.ulo.

=~+ de RIUU-u.a
b-1- d
,_,...,.,,_e
Oó

empÍJliC.Oó.

1

en ute mümo

�52

Las variables independientes usadas para explicar
las diferencias en la calidad de la vivienda.

El seleccionar las· variables tndependientes que determinan la
calidad de la vivienda implica decisiones sobre qué factores son _
más relevantes en explicar la calidad de la vivienda y · luego
encontrar instrumentales variables para estos factores para usarlas
en el modelo estadfstico. El -Bepartamento de Economfa y 'Asuntos
Sociales de las Naciones Unidas sugiere que las mejoras en la
calidad de la vivtenda son contingentes sobre los recursos
financi'eros dtsponU,les (ingreso. IPCJ. la exi'stencia de sistemas
de crédito adecuados y una· i'ndustrta de la construcción organizada
y la tasa de ·crecimiento de la po61aci8n (TCPl. (United Nations.
1968). Ya que la elasttctdad del gasto de la vivienda con
respecto al ingreso real per capita (IPC) fia sido estimado en 1.2
(Kuznets, 19621, deber§ ser incluido. Adem8s del ntvel medio de
ingreso, el patrón de la di'stribuct6n del ingreSt&gt; en 1a población
se espera que afecte la calidad de la vivienda ya que una
distribución menos equitativa del ingreso tiende a, bajar la
proporción del tngresti gastado en const11110 Cel consumo definido en
este ejemplo para inclutr los gastos de vivienda} (Kuznets, 1962).
Esto podrta sugerir que entre menos equitati-va la dtstri6uci6n del
ingreso, ser! mas baja la cali'dad de la vivienda.

53
Ya que la disponibilidad de los servicios públicos en la
forma de electricidad, gas y agua potable afecta el precio de la
calidad de la vivienda (PVAC y PVGC) el precio de la calidad de la
vivienda, definido en estos términos, es más alto en áreas rurales
que en áreas urbanas. Por lo tanto, usamos la parte de la fuerza
de trabajo en la agricultura (PAG) como una parte importante para
el precio de la calidad de la vivi'enda. Es también plausible que,
en países en desarrollo, entre más alto el porcentaje de la fuerza
de mano de obra involucrada en la agricultura en un es t ado O región ,
tienden a ser menos adecuados la industria de la construcción y el
sistema de crédito. Estas situaciones de inadecuación también
tenderían a elevar el precio de la calidad de la vivienda donde
PAG fuera a~ to.
Una medida final incluida en el modelo es el tiempo (TIE).
Sin embargo, la teoría económica no proporciona una guía en cuanto
a cómo el tiempo influirá en la calidad de la vivienda en este
modelo .

~ modelo para "explicar" la calidad de la vivienda.

La ecuación de regresión explicativa se especifica como:
El porcentaje de la po6laci6n que ha61a. una lengua ind1gena
(PINDJ es usado COS&gt; una variable tnstrt1nental de la di'stribuci&amp;I
del ingreso menos equttati'Va. Esto signtftca que se espera que el
PINO estl! relactonado en fonna negativa con la calidad de la
vivienda ,
La tasa .de crectmiento de la población CTCPl se es.-pera que
esté inversamente relaci,'onada con la calidad de la -vivienda,

DEPi = Bo + BlEIPC,. + BzEPAG . + B3ETCP. + B4EPIND + B TIE +e
1
1
i
5 i
TIEMPO= O 1960
= 1 1970

El supuesto usua 1 de1 método de min irnos cuadrados ordinarios
de independencia y varianza constante de los términos de error son

�54
55

población de cada estddo por la bl
po ación para ese estado en el
censo anti?ri 0 ... .

aceptados con el tiempo incluido por el uso del modelo de covarianza.
El modelo de covarianza supone que cada penódo de tiempo tiene una
única intercepción y que la variable (muda) del ·tiempo no afecta
ni a los parámetros de regresión ni al término de error. Este
modelo fue aceptado como una primera aproximación.
Después de
haber sido calculada la regresión, se revisaron los res-fduales y no
se encontró una fuerte evidencia de partida del modelo supuesto,
así que el modelo se acept6 ~ postulado.
El ·prefijo S en las váriables independientes indica que las
variables independientes fueron introducidas en sus formas estan ..
darizadas.
Esto se hizo porque las variables independientes
difirieron grandemente en magnitud. Los coeftciente.s de Beta para
estas variables estandarizadas s~ interpretan como que expresan el
cambio en las desviaciones estándar de la variable dependiente
(DEP) ocasionado por un cambio de una desviación estándar de la
variable independiente.
Los coeficientes de las variables
independientes expresadas de esta manera pueden ser interpretados
corro las magnitudes relativas de la importancia de la -yartable al
afectar la variable dependiente.·
Las fuentes de la infonnaci6n para PAG, TCP y PIND son M@xico,
Direcci6n General de Estad1stica, 1953, 1962, 1964, 1972 y para
PCY las fuentes son: .Mendoza-Barrueto, _1969 y México, Direcci6n
General de Estadtsti.ca, 1971, Se tenfan observaciones para 31
Estados y el Distrito Federal haciendo 64 observaci'ones para los.
dos años, 1960 y 1970.
Los autores ajustaron el ingreso per capita real (IPC) a una
base de 1960. En todos los ajustes de precios, hubo problemas Y
una falta de ntvel de precios adecuados frtderon. que los ajustes
fueran en este caso particulannente problemáticos. La tasa de
crecimiento de la población (TCP) se calculó dividiendo la

Resultados empíricos.

Los. resultados de la regresión estimada son
presentados a
continuación. Los errores estándar de los
coeficientes Beta
están en paréntesis bajo los coeficientes.
DEP= -.24~4 - . 0795 (EIPC) -.8289 (EPAG) + .0022 (ETCP} -.0685 (EPINO)
(.06~7)(.5010)

( 0584)
.

( 0423)
·
+ .4989 (TIE)
(.0917)

(

.0454)

. La matriz de los coeficientes de correlación simple para las
variables dependientes e independientes es:
OEP
DEP 1.0000
TIE
ETCP

E!PC
EPAG
EPIND

TIE

ETCP

EIPC

EPAG

EPIND

. 5860

.1369

.4198

1.0000

.1326

- . 9159
-.4113

- . 3852

.0564

-.0604

1.0000

-.0104

-.1438

-.0059

1.0000

-.5429

-.2334

1.0000

.3862
1.0000

Só 1o dos de l
· hl
. . .
as varia es en el modelo fueron estadísticamente
gn1f1cat1vas a niveles de . "f•
.
.
s1gn1 1canc1a normalmente aceptados
la variabl ·
·
e instrumental del precio de la calidad de la vivienda
si

�56

(PAG) fue significativo al nivel de .01 por ciento y la magnitud
del coeficiente de Beta fue significativamente más grande que para
las otras variables. El signo de esta variable fue negativo coroo
se postuló. La otra variable que fue estaMsticamente significativa fue la variable muda para el tiempo (TIE). Esta variable
fue también estadfsti'camente significati'va al nivel de .01 por
ciento y positiva. No habíamos postulado ni,ngOn signo para este
coeficiente. Ninguna de las otras variables fueron estadísticamente
significativas, aún en un nivel del 10 por ciento, por ejemplo, Y
los coeficientes de Beta en estas variables fuer-0n pequeños.
Cada uno de los tres componentes de las variables compuestas
de la calidad de la vivienda se colocaron en una ecuación de
regresión como variables dependi.entes y tres ecuaciones de
regresión separadas fueron estimadas. El signo y el orden de la
magnitud de los coeficientes de Beta fueron los mismos que cuando el
DEP, e 1 fndi ce compuesto, se usó, excepto para e1 co~ficiente de
TCP estandarizada.
El coeficiente de Beta para TCP estandari_zada fue negativo Y
significativo en un nivel de un 10 por ciento cuando PVAC Y PVGC
se usaron como las variables dependientes.

Análisis de los Resultados y Conclusiones.
Mientras R2 indica que una cantidad si.gnificativa de la
variación en la variable dependiente (DEP) fue "expl icada 1' por
las variables en el modelo, solamente dos de las cinco variables
en el modelo fueron significativas estadfsticamente. El porcentaje
de la fuerza de mano de obra en la agricultura (PAG) que se us6
como variable instrumental del precio de la calidad de la vivienda

57

fue altamente significativo y el coeficiente de Beta fue alto con
relación a los coeficientes en las otras variables en el modelo.
Por otro lado el efecto del ingreso per capita de la calidad de la
vivienda fue pequeño y estadísticamente no diferente a cero.
Los mismos resultados no significativos se obtuvieron para PINO el
cual usamos como variable instrumental de la distribución del
ingreso. La variable muda que fue cero para 1960 y uno para 1970
también fue estadísticamente significativa, no obstante que el
coeficiente de Beta fue aproximadamente 1a mitad de 1 coeficiente
de PAG.
Este resultado sugiere que cuando las otras variables
se mantienen constantes, la calidad de la vivienda, como es medida
por nuestro índice, se mejoró entre 1960 y i970.
Finalmente, el
coeficiente para el crecimiento de la población (TCP) no fue
estadísticamente significativo. Sin embargo, cuando el índice
compuesto de calidad de la vivienda se distribuyó en sus partes
componentes TCP tuvo un efecto inverso y estadísticamente significativo (a un nivel de un 10 por ciento) en el porcentaje oe
viviendas con servicios de gas o electricidad para las .necesidades
domésticas (PVGC) y el porcentaJe de viviendas con agua corrientP
pctable (PVAC).
Este :;ugiere qut• tJr rápido crecimiento de
población (por inc ~emento natura l y/ o migración) podría poner algo
de presión en la calidad de la vivienda aparte de la posible
sobrepoblación, la cual no hemos considerado en este trabajo.
El mejor resultado derivado de este estudio es la importancia
del porcentaje de la fuerza de mano de obra en la agricultura
(PAG) al "explicar" la calidad de la vivienda. El lector prdría
. sentir que esto no debería sorprender dada la manera en que hemos
definido la calidad de la vivienda, esto es, incluyendo PVAC y PVGC.
Es claro que el costo de proveer estos servicios públicos es menor
en una área urbana que en una área rural. Hemos seleccionado
interpretar PAG como el precio de la caiidad de la vivienda.
Podría haber otras interpretaciones del efecto de esta variable en
la calidad de la vivienda.

�58

Este resultado sugiere que el grado de bi.enestar es afectado
por la calidad de la vivienda, es menor para aquellos que trabajan
en la agricultura que para aquellos que trabajan en acti.vidades no
agr'icolas . Provee una pequeña evidencia acerca de uno de los
muchos factores que influyen en la migración de las áreas rurales
a las urbanas. Si se pudiera encontrar la manera de mejorar la
calidad de las casas en las áreas rurales y en los pequeños
pueblos donde vi ven 1os trabajadores agrico1as, podría reducirse
en cierto grado la tasa de migración a las áreas urbanas .
Finalmente, como se indicó anteriormente, 1a vartabl e muda
para el tiempo (O en 1960 y 1 en 1970) muestra que cuando otras
variables se mantuvieron constantes, la calidad de la -vivienda
mejoró entre 1960 y 1970. Este descubrí.miento es alentador con
respecto a los cambios en la calidad de la vivienda lcomo se
definió en este trabajo) en México entre 1960 y 1970.

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Y APORTACIONES Al DESARROLLO ECON()IICO DEL PAIS. *

M.vt.c.o A, Pl.Jr.ez Va.ltieJt

la labor de intermediación financiera consiste esencialmente
en la canalitaci6n de recursos de unida des econ6mi cas supera vi ta rias
hacia unidades deftcitari'as.
Evidentemente, mientras más
desarrollada se encuentre una econom1a, el contacto directo entre
inversionistas y ahorradores se toma más complicado con sus
consiguientes deseconomtas, por 1o que es menester contar con
instituciones especializadas para realizar esta funci6n de inter~
mediaci6n financiera eficientemente.
Considerando que existe una relación directa y monotónica
entre el crecimiento del producto y el stock de capital Y, se
encuentran al menos tres formas mediante las cuales el sistema
financiero coadyuva al crecimiento del stock de capital: a) las
instituciones financieras pueden incentivar una asignación más
eficiente de la riqueza, redistribuyendo a trav~s del proceso de
intennediaci6n su utilización, composici6n y rendimiento entre
diferentes tenedores de activos; b) las instituciones financieras
pueden propiciar una asignaci6n más eficiente de las inversiones al
canalizarlas hacia aquellas aplicaciones donde su rendimiento sea
• U p11.uente, e4 Wt Ruume.n. uqu.emtf.:Uc.o de la TuiJ. que el cw.toll
p11.Uent6 e.n opcwn al. tUüi.o de Uce.nci.a.do en EconOfl),ÍQ. en uta
1
Fa.cuU:ad.

!J Gwci.e.y,

J. a.nd Sha.w, E.: "Fhume,lal. Stlwctwr.e a.nd Ec.onomi.c.
Veve.loµne.nt." .út: Eeonom.lc Veve.lopne.nt a.nd CuUuli.a.l Cha.nge,
Vol. XV, No. 3, Apiill 1967.

�62

63

superior, incrementando el stock de capital y obteniendo el máximo
de producto por peso invertido; y c) las instituciones financieras
pueden inducir un incremento en la tasa de acumulación de capital,
ofreciendo incentivos adicionales para ahorrar e invertir. En el
caso a), la redistribución de ahorros deriva redistribución de
riqueza, puesto que la gente que antes ahorraba por medio de
atesoramiento, ahora recibe intereses o dividendos según hubiese
adquirido con sus ahorros, títulos financieros o acciones; en el
caso b), es razonable pensar que si existe, por ejemplo, una razón
marginal·capital/producto de dos o tres, y si mediante una participació_n más activa del sistema financiero se transforma una
riqueza inactiva como joyas o metales preciosos e_n bienes de
capital productivos, entonces, en términos de crecimiento del
producto, una reasignación del 10% de este tipo de riqueza,
equivaldría en términos de valor, a un 20%ó 30% de producto total;
en el caso c), al analizar aquellos factores determinantes del
nivel · de ahorro en diferentes países, se observó que las variables
más importantes en una muestra de 33 países en vías de desarrollo,
eran la tasa de _interés, el crecimiento en el nivel del ingreso
per capita, la tasa de crecimi•ento en el nivel de precios al
consumidor y el déficit en cuenta corriente respecto al nivel del
producto nacional brutoY. No resultaron las anteriores variables
igualmente significativas para quince países desarrollados.
Consecuentemente, puede pensarse que las instituciones financieras,
sobre todo en países en vías de desarrollo, juegan un papel activo
en lo que a promociéin y aceleramiento del ritmo de crecimiento
económico se refiere.
Para el caso concreto del sistema financiero en México, se
procede al anal i sis de los pasivos financieros y el Producto

Interno Bruto ta 1 como lo hace Gol dsmith en su tr~bajo .::1/ para
nueve países desarrollados, encontrándose que para 18 años
anaHzados (19.60.~1977), los pasivos ftnancieros cr~cieron en una
proporción 1-15 veces may9r por unidad de crecimiento en el
producto, Debido a lo anterior es factible esperar que una
adecuada planiftcactéin y control del proceso de intermediación
financiera en el pats, se traduzca en una astgnaci'ón cada vez más
eficiente de los .recursos de la economía hacia prop6sitos de
tnverstón,
De~tro del Sector Financiero Mexi'cano existe un grupo de
Instituciones Nacionales de Crédito también conoci do como Banca
Nacional. Estas insUtuciones han surgido como respuesta a nece~
· sidades muy especificas para coadyuvar al proceso del desarrollo
econ6mico del pafs.
La Banca Privada, al requertr de utili'dades para preservar su
existencia, no puede llevar a cabo proyectos de larga maduración y
poco rendimiento, como es el caso de. las Obras y Servi cios
Públicos, proyectos que sin em~argo son de capital importancia
para acelerar el desarrollo económko nacional, De tal suerte,
las instituciones que hoy forman la Banca Nactonal, han orientado
sus actividades hacia sectores estratégicos de la economfa con la
finalidad de llevar a cabo este tipo de proyectos, además de
representar una importante fuente de recurs~s para el f inancia•iento del déficit del Sector Público Federal·,
A.través de la presente tesis se describe la gestaci6n de las
cinco principales instituciones de la Banca Nacional y se analizan
sus participaciones _en el financiamiento otorgado a los diferentes

3/

'!:J

Tu.n WIÚ V.: F,i.nanual In;te1rmed)aJúe1., _and NalionaR. Sav~&amp; iJr.
VeveR.opi.ng Cowil.JÚ.e,1.,, PMegvr, 19ff;p:-Z0-_21 . LJ.S. A.

- Goleúi,ndh, R, W,; ''Sorne Re.6,fecti.on&amp; on .thP PáM:. PJz.u en;t and
~~e . 06 Fi.n.a.nc&lt;'.a!- ~n&amp;.ti;tuwn,!i. 1' , e.n; CCWLenl PJz.obR.e.m1., ofi
.,2UU!Wtl InteJz.medúvúu, Rot:tVldam Uni..veMlf:y PIIUh ,-m,_ 71Si(-

�64

65

sectores de la economía. Por otra parte se compara la estructura
de las tasas activas de interés con las que actualmente opera la
Banca Nacional versus las prioridades marcadas por el Ejecutivo
Federal, con la finalidad de discernir si existe congruencia entre
' los apoyos financieros otorgados por la Banca Nacional, vía tasas
activas de interés subsidiada·s, y 1os sectores estratégicos a
desarrollar; conjuntamente y para proporcionar una pano'rámica
completa de los apoyos oficiales a las actividades económicas
prioritarias, se incluye infonnación acerca de los apoyos no
crediticios que actualmente ofrece el Gobierno Federal a las
actividades que se analizan.
Como resultado del análisis anterior, se pone de manifiesto
que es necesaria una reestructuración de la actual estructura de
tasas activas de interés para apoyar especialmente a los sectores
y actividades marcados como prioritarios por el Ejecutivo Federal.
La problemática actual de la Banca Nacional se ha gestado
como consecuencia de su posición de desventaja relativa frente a
la Banca Privada en la consecudón del ahorro doméstico, dado que
al estar regulado en precio el sistema financiero, las diferentes
instituciones compiten en calidad y cantidad de servicios
financieros otorgados al público ahorrador para obtener su prefe•
rencia, de aquí que la Banca Privada y Mixta siempre ha mantenido
un porcentaje de participa~ión en la captación de ahorro doméstico
superior al 87%; esto debido a que opera con Servicios Financieros
Integrados, Reciprocidad con trato preferencial a sus el ientes,
Amplia red de Sucursales, Cuerpo de Promotores y Gerentes de Cuenta
para atender las relaciones con los cuentahabientes y otro tipo de
medidas tendientes a brindar mejor calidad en sus servicios
prestados.
Como consecuencia de lo anterior, la Banca Nacional ha

dependido de financiamientos externos ,-préstamos de Bancos
extranjeros- para llevar a cabo sus operaci.ones creditici,as y de
financiamiento al défi'cit de1 Sector Público Federal, Sin embargo,
durante 1977, esta labor colocadora de la Deuda Pública se vió
inclusive disminuida, por lo que un replanteamiento debe ser hecho
tendiente a mejorar la estructura operativa de estas instituciones,
dado que la 1abor desempeñada por la Banca Nacional en el aspecto
de financiamientos a la actividad económica ha cobrado una
importancia preponderante al canalizar más del 56% de los créditos
totales otorgados por el sistema financiero durante 1977,
Las medidas enunciadas para reestructurar el funcionamiento
de la Banca Nacional se basan principalmente en experiencias
observadas en la Banca Privada, como lo es el caso de la integración
en unidades de Servicios Financieros Integrados, por lo que habrfa
que estudiar con detenimiento cada una de las medidas y concluir
el grado de utilidad práctica de las mismas, para el caso particular
de las Instituciones Nacionales de Crédito, En el caso de la
integración, sería menester estimar funciones de producción
bancaria, funciones de costo total por peso captado en los
diferentes departamentos, crecimiento de los sectores a los que
actualmente se atiende y un sin número más de interrogantes q4e
escapan de las fronteras de la presente tesis.
También se ponen de manifiesto en este trabajo las serias
deficiencias conceptuales de los entendidos en Economía al manejar
conceptos como los de Financiamiento Otorgado por el Ststema
Financiero, Captación de las Instituciones Financieras y Pasivos
de las mismas, dado que las cifras siempre mencionadas no corresponden a los conceptos enunciados.

�ECONOMIA CAMPESINA DE CIUDAD ANAHUAC,
SUBREGION ANAHUAC, NUEVO LEON, MEXICO.*

Genta Ro ja-6 L.

RESLf,IEN

l. Los ajidos agricolas individuales ocupan las mejores tierras del
Distrito de Riego 04, Don Martin. Sorgo grano y trigo, para el
mercado, son los bienes dominantes.
En pequeña escala, se
produce maíz para el consumo familiar. Por diferentes razones,
existe poco interés, en ciclos distintos al de primavera-verano.
Es frecuente la tecnología moderna en la producci6n comercial.
El empleo de fertilizantes, no obedece a recomendaciones
específicas, sino generales, sobre las necesidades de los
suelos. La combinación de áreas regadas, casi seis hectáreas,
y un alto nivel de mecanizaci6n, propicia el ocio de la mano de
obra. La demanda estacional de1 mercado de trabajo absorbe
parcialmente el ocio, pero no parecen existir condiciones para
el establecimiento de vinculacion·es laborales más firmes y
duraderas. Los ejidatarios han demostrado capacidad para
adquirí r y usar, asociativamente, algunos insumos. También
para adoptar algunas fonnas organizativas y prácticas de manejo.
Las diferencias de habilidades entre ejidatarios, son notables
en algunos casos.
• El eonte.n,i,do del. p11.e1,ente cvr.:tí.eui.o e6 Jte.6pon6abilida.d exclu.6.lva.
de. iiu Au11J1t tJ ne neee.6a/LÚlmente eoinc.ide eon la. poúu6n del.
PJtOgJUVna. de Ve.6aMoUo Ru!utl de la. OEA, ni ninguna. otlt.a. in6tUuu6n púbti.ea. o p!Li.va.da., eon la. que haya. u:ta.do a.óocia.do el Au.J:.OII..
Loii pa.iia.nte.6 de Ingenie/Úa AgJtOn6m,lc.a., Mlguel Villalr.Jr.e.ai.. tJ
F1ta.nweo Pa.cheeo eoiAboJta.Jton en iiu p1tepa1W.u6n.

�68

69

2. Los rendimientos ffs icos promedios alean za dos son muy buenos,
de acuerdo con cualquier medida de comparación. Pero los
ingresos netos por hectárea -definidos como las ventas más el
consumo imputado menos los costos en efectivo- no son suficientes
para financiar un nivel de vida decoroso.
En efecto, los
ingresos netos anuales por familia se calculan en $43,000, o un
promedio per capita de aproximadamente $8,600. Así se confinna
una de las tesis del Diagnóstico Preliminar, acerca de que el
subde-sarrollo, tiene su causa· fundamental en la inadecuada
remuneración de los recursos más que en su improductividad.
Queda entendido, por supuesto, que la búsqueda por niveles
mayores de productividad no puede considerarse agotada.

transformación radical de la economía, sólo se logrará sustituyendo el patr6n productivo actual. El nuevo patrón propendería
gradualmente a la introducción de cultivos de mayor valor. Los
campesinos intuyen la existencia de alternativas más atractivas
como, horta1izas, sorgo escobero, dos cielos de sorgo grano,
soya, frijol, cebada, etc. Entre otros, serían elementos claves
de la transformación:
a) Firme compromiso financiero por parte de los productores.
b) Desarrollo de una actitud más empresarial, para asumir
riesgos mayores.
c) Apoyo público: crédito, experimentación, insumos, etc.

3. La estrategia de desarrollo agrícola, para favorecer a los
ejidatarios y los estratos más pobres del Municipio, tiene cano
pilar, la rehabilitación del Distrito de Riego 04, Don Martín.
Estudios a profundidad debieran iniciarse de inmediato, para
determinar la factibilidad social y financiera de dicho proyecto.
Y otras fonnas para aumentar la disponibilidad de agua y
tierra. Conservando -el actual patrón producti"vo, seria además
recomendab1e:
a) Mejorar los precios de la ·producción, por decisión oficial y
mediante la fonnación de asodacfones para la venta de las
cosechas.
b} Intensificar la teor'ia y práctica de la experimentación sobre
variedades, insumos y prácticas culturales, como por ejemplo,
la racionalización del manejo de fertilizantes.
c) Proveer más tierra. por ejidatario.
d) Estimular mejoramientos en la administración rural.
4. El pensamiento más importante de 1 presente estudio es, que 1a

d) Disponibilidad de más tierra por ejidatario.
e) Fortalecimiento de la administración rural y las formas
organizativas existentes.
Algunos elementos de la estrategia anterior, tienen naturaleza
exógena al fillnicipio ya que se originan en fuentes centrales de
decisión . Los elementos endógenos, tienen el antecedente del
valioso desempeño de los productores del Municipio. Todos ellos
llevan latente un grado considerable de dificultades,
Colonos.
5. Los colonos están también asentados en el Distrito de Riego.
Concentran la propiedad de la mayoría de las tierras y de los
derechos de riego. Su nivel tecnológico es aceptable y los
sistemas productivos son similares a los de los ejidatarios,
Quienes poseen más tierra y riego, son los más progresistas y
ricos. Demandan por unidad de producción más mano de obra.
Son propietarios cuasi-ausentistas.

�70

6. Sus rendimientos son re1ati vamente buenos. El mayor acceso a
recursos básicos justifican que los ingresos netos anuales por
familia asciendan a $60,000, superiores a los de las familias
ejidales.
Es seguro que un buen número de colonos supera
este promedio. Para los colonos más pequeños, -entre 6 y 12
hectáreas- la estrategia de desarrollo, tendría características
similares a la esbozada antes. Es conveniente advertir, que
los efectos redistributivos tenderían a desviarse, casi que
necesariamente, por la imposibilidad física de _excluir de los
beneficios a grupos poderosos. Estos por otra parte, constituirían vectores de resistencia a algunas innovacfones.
Comparaciones.

JJ

7. En contra di cci6n con ideas más o menos di fundidas, 1os ej idatarios aventajan en varios aspectos a los colonos: rendimientos
físicos por hectárea, costo por tonelada, costo promedio de
producción e ingresos netos por hectárea. Existe pues, dadas
ciertas condiciones, un potencial significativo en los ejidos.
Además la economía ejidal parece insinuar economías de tamaño.
la eficiencia tiende a reducirse a medida que el tamaño de las
parcelas, en términos de hectáreas sembradas, se incrementa.
8. En las presentes condiciones de mercado y precios, la rentabilidad de la tecnología moderna, no es incentivo para la
producción de colonos y ejidos.

Gráfica 1
ANAHUAC: CURVAS DE COSTOS POR TIJCELADA DE SORGO GRANO PARA
· EJIDATARIOS Y COLONOS CON TECNOLOGIA MODERNA 1978.

2.0

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3

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6

5

RENDIMIENTOS (TONS/HA)

Gráfica 2

1.0

ANAHUAC: CURVAS DE COSTOS POR HECTAREA DE SORGO GRANO PARA
EJIDATARIOS Y COLONOS CON TEOOLOGIA HOOERNA 1978

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En el V-ia.gn6M.ico P1c.eLún-é.Yuvt del Se.c;toJr. Ag1c.ope.c.ualÚO de la
Sub1c.eg.l6n., ~e plantean o;f:Jw.,6 cu.utlonu 1c.elevan,tu y c.ompleme.n.ta/úa.6 al. /kmlup,i.o, qu.e ~e oml:ten, polc. no dwvall.6e del
anc1U.6,(J¡ Jr.eiLUzado en. el p1c.uen.te u:tu.cUo.

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2

3

4

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7

8

9

INGRESO TOTAL (HILES DE PESOS)

10

11

12

13

lonos

�72

73
ECONOMIA EJ IDAL.

ANTECEDENTES. }j

Genera1ida des.
Durante el verano de 1978, el Centro de Investigaciones
Urban1sticas de 1a UANL, p1aneó, diseñó y rea 1izó encuestas, para
investigar aproximadamente 4% de los jefes de familia de la
Subregión Anáhuac. Del total de jefes de familia de Ciudad Anáhuac
dedicados a actividades agropecuarias, 2,440, se encuestaron 120.
Con rev4siones, veri-ficaciones y ajustes posteriores, se aprovecharon 48 encuestas para la preparación del presente articulo: 7
sobre ejidatarios agrícolas; y 41 colonos. Estos tipos de tenencia
corresponden respectivamente, a las columnas (1) y (3) del Cuadro l.
Todas las observaciones, están localizadas en el Distrito de Riego
04, Don Martín.
Cuadro 1
CIUDAD ANAHUAC: TIPOS DE TENENCIA Y CARACTERISTICAS GENERALES
1978
Jl OS

Número
Familias
Riego
Promedio de
Has.: Por tipo
de tenencia
Con riego

Y

!J

Agrícolas Ganaderas Colonos
(1)
(2)
(3)
3
9
1,8cx#
230
330
1,800
Gravedad
no
Gravedad

6-10
6

1,500

15-40
15

80
80
AspersHln

20
no

40-50 3,000-4,000

so

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
De acuerdo a los padrones oficiales de la SARH; no obstante, el
número es mucho menor debido a la concentración existente sobre
la propiedad y uso de la tierra.
Como complemento, 1,e 1,ug.úvte la. lectwr.a. de Roja,¿, Ge.nUl,
V,lo. n.61,Uc.o P11.eUmbtalt del Secto11. 11.0 ec.uaJúo de la. Sub11. i,6,.

En el Distrito de . Riego 04 Don Martín, Tercera Unidad, se
1oca 1izan 1os ejidos Nuevo Anáhuac, Nuevo Rodd guez y Camarón Y.
Su población total asciende a 1,500 personas.
El movimiento
migratorio es muy escaso: pocos salen o entran. La totalidad de
las familias tienen vivjenda y servicio eléctrico pero carece de
agua potable. El agua para consuno humano proviene de los canales
del Distrito. La falta de agua potable es evidentemente la más
significativa de las restricciones sociales de la población.
Tierra e Insumos.
La tierra es cedida a los ejidatarios por el Estado mediante
contratos sin costo a largo plazo. La superficie total de los
tres ejidos alcanza a 11,200 hectáreas. El tamaño promedio
utilizable es algo mayor de cinco hectáreas por ejidatario.
El área límite pennitida con riego es seis hectáreas por ciclo
-agricola- Cuadro 2.
Cuadro 2
ANAHUAC: UTILIZACION ESTIMADA DE LA TIERRA DE LOS EJIDOS AGRICOLAS
1978
Utilización
Superficie total en:
Cultivos con riego
(sorgo 600)
(trigo y otros 600)
Agostadero natural
No utilizable

Hectáreas

11,200
1,200
5,000
5,000

Fuente: Entrevista a Ejidatario.
Y;;;--En._c.u_u_ta.6
__e_n._EJ-.-&lt;.-.d_o_N_u_e_vo_Antfh_ u.ac.: MÁ.i,; Nuevo
Rodlúguez: un.a.
No hubo ob1,e11.vaclon.u en. el Ej,i,do Camaltón..

�75

74

Es frecuente la afirmación de que en México, los ejidatarios
han si do asentados en 1as peores ti erras, 1o cua 1 exp1i ca, en
buena medida, sus bajos rendimientos y pobreza. Por el contrario,
en Anáhuac los ejidatarios agrícolas ocupan las mejores tierras
del Distritoll. En la interpretación de los problemas y planteamiento de soluciones, la observación anterior debe ser tenida muy
en cuenta.

El sistema predominante presenta una racionalidad innegable.
Anáhuac se ha especia1izado en 1a producción de sorgo grano con
tecnología moderna. Existe un grado alto de comercialización, a
través de canales establecidos. El sistema básico sorgo grano,
-realizado en el ciclo de primavera: febrero a julio- se combina
de diferentes maneras. En invierno, de noviembre a abril, con
trigo de tecnologfa moderna y también tecnología tradicional. La
rotación sorgo-trigo inflexibiliza la utilización de la tierra por
la superposición que ocasiona en los ciclos. En tierras residuales,
de tempera1 y sin la uti l i zaciOn de insumos modernos, sorgo se
combina con maíz, para el consumo familiar y también con ganaderfa
bovina, de carne y leche -Cuadro 3. Después de la cosecha, es
usual que el ganado pastoree la zoca del sorgo en el campo.

Y

Fu.ente.6 c.onoc.edo!UU) me.nuonan qu.e el. Inó.tltuto Nauonaf. de.
1nve6.tigacione6 AgMpec.u.aJLi.tU, U.ene un utucüo Mb/r.e .la e.ali.dad
de la6 .tlW!.0.1, .

Cuadro 3
ANAHUAC: COMBINACIONES MAS FRECUENTES EN LOS EJIDOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978
Tecnología Moderna
Primavera
Invierno
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo

grano
grano
grano
grano
grano
grano
grano

(6)
Trigo (6)~
(6)
Trigo (6)
( 5)
(5. 5)
(6)
(5.5)
( 6)

Tecnología Tradicional
Primavera
Invierno
Maíz (1)

Maíz (0.7)

Trigo (5) Bovinos (1)
Trigo (5.5)
Trigo (6)

Mafz (o.25)

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
!/En las mismas tierras utilizando el derecho de riego del siguiente
año.
- Los números en paréntesis son 1as hectáreas en las diferentes
actividades.

Es conocido que los campesinos desempeñan trabajos fuera de
las parcelas para suplementar sus ingresos. Es menos conocido,
que también para llevar una vida más activa. Pues a menos que
existan problemas especiales de plagas o hierbas, la producción
agropecuaria en Anáhuac da márgen amplio para el ocio, por el
tamaño de las parcelas y el nivel de mecanización. En la muestra
analizada, cuatro ejidatarios eran jornaleros o comerciantes.
Para los ejidatarios asentados en el Distrito, el usufructo
de la tierra es fuente de empleo e ingresos. En otros ejidos de
la subregión, no ocurre lo mismo.
Por ejemplo, en el Ejido
Colorados de Abajo, en Vallecillo, sólo 30 de los 128 ejidatarios
disponen de un suministro confiable de agua, para las actividades
Primarias de producción y autoconsumo humano y animal. Los demás
ejidatarios, viven en el Ejido y laboran como jornaleros en él u

�76
77

otros lugares. En general, así como en otras áreas rurales, existe
un esquema infonnal de "seguridad social" -apoyado en sólidas
relaciones familiares- que proporciona ayuda a desempleados
temporales o inhabilitados por diferentes causas.
tilo de los beneficios de la rehabilitación del Distrito, serfa
ampliar considerablemente la producci6n por aumento en la tierra
cultivable y por su mejor y más intensa utilización. En la
actualidad, ejidatarios y otros productores, no muestran suficiente
interés en el ciclo verano-otoño o en un doble ciclo anual de
cosechas. Esta decisión se justifica por varias razones: (i) Los
productores prefi'eren concentrarse en el ciclo principal con _el
fin de buscar mayores beneficios en base a una preparac16n
cuidadosa de la tierra y a la renovación del material orgánico de
esta, ( ii) 1a estación húmeda favorece 1a aparición de pestes Y
enfennedades cuyo control eleva sustancialmente los costos Y,
(iii) como consecuencia de los riesgos, la obtención de créditos Y
otros servicios se hace difícil.
En 1a producción de sorgo grano y trigo, con te.cno1ogfa
moderna, la preparación de la tierra y recolección de las cosechas
se efectúan con máquina, por supuesto, 1a demanda de mano de obra
se reduce concomitantemente.
La maquinaria ha sido adquirida
mediante créditos a las asociaciones de ejidatarios Y éstos pagan
cuotas comerciales por las labores, las cuales ingresan a un fondo
para la amortización de las deudas. la util'ización de semillas
mejoradas, fertilizantes, insecticidas, etc,, es práctica más~
menos generalizada, Es de señalar que, las f6rmulas aplicadas
ferti 1izantes -18-46-00 y 46-00~00 - han surgido como recomenda •
dones específicás de análisis de suelos, Y se extienden por
• 1"6n
generalización. Un programa de estudios de suelos y su ap 11cac
efectiva, tendda en consecuencia una gran utilidad, Quizás por
costumbre, las cantidades unitarias y tipos de insumos utilizadoS,

han tendido a seguir un patrón sorprendentemente unifonne, en el
misiro y entre diferentes cultivos. En los Cuadros l a 4 del anexo,
se presentan los datos anteriores para todas las observaciones.
Cuadro 4
ANAHUAC: CANTIDADES PROMEDIAS DE INSUMOS UTILIZADOS POR HECTAREA
DE SORGO Y TRIGO CON TECNOLOGIA MODERNES EN EJIDOS, 1978
Insumos

Unidad

Sorgo

Trigo

Semillas
Ferti 1izantes
Insecticidas
Riego

Kgs.
Kgs.
lts.
Veces

20
270

17

so

l
3

l
3

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
Maíz para el consumo de la familia -y trigo para este y el
mercado- se cultivan con tecnología tradicional, No es lo
suficientemente claro de la muestra analizada, si el trigo
tradicional se rota con sorgo moderno, la rotaci6n signfficarfa
perder la oportunidad de realizar sorgo, en el ciclo principal,
probablemente por imposibi 1i dad de esperar durante varios meses
sin percibir ingresos, Otra explicación lógica, serfa que el trigo
tradicional se cultivara en otras tierras de temporal. Sea como
sea, tanto mafz como trigo, no utilizan ninguno de los insumos
-probablemente con la excepción de semillas mejoradas que son
tfpicos en las actividades modernas .
El estado de los servicios públicos a la producción, se
discute en el D1'agn6stico de 1a Subregión Y, El problema mas
frecuente mencionado por los ejidatarios fue la tardanza en el
pago de las indemnizaciones del seguro agrícola, Otros problemas

!I

Ro j'a1,, op, c.,ü;,, p4g, 15.

�78

79

mencionados acerca de los insumos fueron: falta de oportunidad de
los créditos; mala calidad de las semillas y las tierras y el alto
costo del agua de riego.
Rendimientos.
Una de las tesis centrales planteadas en el Diagnóstico,
consistió en que el problema del desarrollo es JMS uno de escasa
dotación y remuneración a los recursos que de baja productividad.
Las infonnaciones primarias contribuyen a confinnar • dicha tes is.
Obtener 4,5 toneladas en promedio en sorgo grano es un logro
sobresaliente. La muestra tiene un rango entre 3 y 6 toneladas,
siendo la moda 4 toneladas. Los rendimientos en trigo se
consideran satisfactorios -Cuadro 5.
Cuadro 5
ANAHUAC: RENDIMIENTOS PROMEDIOS POR HECTAREA ALCANZADOS
POR LOS EJIDOS SEGUN TECONOLOGIA, 1978
(Toneladas)
Sorgo grano
Tecnología Moderna
Tecnología Tradicional

Maíz

Trigo

4.5

1.3

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
!/ Existen dudas sobre esta cifra.
Jlmbos resultados tienen competitividad nacional e internacional. Por ejemplo, en el Distrito de Riego de Bajo Río Bravo en
Tamaul ipas -muy si mil ar a1 Distrito de Riego 04 Don Martfn- los
rendimientos promedios en sorgo, no pasan de 2. 6 tone1adas;
asimisJOO, en el Valle del Cauca, Colom6ia, en tierras mucho mb
fértiles y descansadas, apenas se cosechan 3.5 toneladas. En
comparación con las cifras del Censo de 1970 -sorgo: 2,5 y trigo:
1.7 toneladas, sin discriminar por tipo de tecnología utilizada- los

rendimientos actuales, muestran avances verdaderamente dinámicos.
Los avances no deben interpretarse, como que el punto de máximo
rendimiento hubiera sido ya alcanzado. Las diferencias tan
notables, entre parcelas similares en su dotación de recursos,
insinúan las posibilidades de mejoramientos posteriores. Entre
las prácticas que probab1emente contri bui rían a concretar dichos
11ejorami entos están: siembras más oportunas; mejores semillas y
fertilizaciones; prácticas adecuadas de preparación y conservación
del suelo; y por supuesto, más alta eficiencia en la utilización
del agua disponible. Un problellld generalizado por ejemplo, es la
proliferación del Zacate Johnson -Sorgum Allepense- debido a
prlcticas inadecuadas. La cuestión de basar el desarrollo, en el
11ejoramiento de los rendimientos no puede descartarse. El INIA,
por ejemplo, está experimentando con una variedad de trigo de
florecimiento tardío y más rápida maduración -con el fin de evitar
~s pengros de heladas- con la esperanza de sustituir gradualmente
áreas en sorgo por ella. No obstante, la actitud empresarial y su
composición por edades, es una limitación evidente.
Es en
consecuencia, posición del presente infonne, que la transformaci6n
radical del desarrollo, debe buscar otras vías más promisorias.
Entre estas, están cultivos alternativos de mayor valor, que
generen una mayor remuneración global a los insumos y mano de obra
fnvo1ucrados . Los propi os campesinos están conscientes que con
lás agua, cultivos como hortalizas, soya, frijol y vid, podrían
fntroduci rse .

~stos e Ingresos.
En 1a interpretación de 1as cifras que se presentan, deben
tCllarse en cuenta las siguientes aclaraciones.
Los costos son
desembolsos en efectivo. O sea, que se han omitido depreciación;
cargos por la mano de obra del ejidatario y familia y también por

�80
81
su achinistración y gerencia; interés de la inversión; impuestos;
y otros costos menores. Como la tierra es un "bien libre", para
el usuario, su costo se ha excluido. Los precios utilizados para
valorar los insumos -y también la producción- '3..1 son comerciales.
El avance y profundidad de los estudios, demandarán alguna
aproximación a la valoración en términos de precios-sombra.
Los ingresos totales -precios por cantidades producidas- menos
los costos así definidos, indican el ingreso neto en efectivo, que
representa 1a remuneración a 1a administración y mano de obra del
operario y otros recursos excluidos de la contabilidad.
Cuadro 6
ANAHUAC: COSTOS E INGRESOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION
EJIDAL MODERNA, 1978
(2)

(1)

(3)

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(4)

Sorgo Trigo Sorgo Trigo Sorgo Sorgo Sorgo Sorgo So~
Costos en
efectivo
Ingresos totales
Ingreso neto
Costos/Ingresos
total
Costo por
tonelada
Rendimiento
(tons.)
Hectáreas
cultivadas

4360 1597 4720 1397 4700 4749 5020 4805 4733
8120 9400 6090 4700 9135 10150 12180 10150 8120
3760 7803 1370 3305 4434 5401 7160 5345 33116
0.54 0.17 0.77 0.30 0.51 0.47 0.41 0.47 0.58
1090

400 1573

697 1044

949

836

961 1183

4

4

3

2

4.5

5

6

5

4

6

6

6

6

5

5.5

6

5.5

6

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
-Los números en· paréntesis identifican las parcelas. Estos
resultados se presentan con más detalles en los Cuadros del anexo.

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11D

Hay relativamente poca variación en los costos en efectivo,
entre las distintas parcelas, debido al significativo grado de
homogeneidad en el uso de los insumos ffsicos.
El número de
hectáreas y calidad de tierra por parcelas son prácticamente los
mismos.
En oposición, existen diferencias marcadas entre los
ingresos -derivados de rendimientos fi'sicos muy distintos que
distinguen con claridad la rentabilidad y eficiencia entre los
distintos ejidatarios.
Un modelo de análi s is más complejo se
requeriría -y prabablenente sería indispensable posteriormente- para
encontrar 1as vari ab1es que definen 1as economías de tamaño. La
interpretación directa de los hechos expuestos, sugiere 1a hipótesis
que 1as diferencias están asociadas, fundamentalmente, con 1a
capacidad gerencial para tomar decisiones sobre planeación,
administración, supervisión, etc.
Especfficamente los recursos y
decisiones que se administrarían más eficientemente son desconocidos. · Asimismo, es desconocida la explicación de las supuestas
habilidades gerenciales entre ejidatarios.

Los resultados de la muestra no revelan con claridad, las
ventajas de la tecnologfa moderna sobre la tradicional en la
producción de trigo. Probablemente, la inexactitud y escaso número
de observaciones -sólo dos; una de ellas discutible- conducen a la
impresión desconcertante que con menos esfuerzo y dinero, trigo
tradicional es más eficiente, que el moderno, en términos de la
relación costo-ingreso y costo unitario de producci6n -Cuadro 7 y
Gráficas 3 y 4.

�82
Gráfica 3

Cuadro 7
COSTOS E INGRESOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION EJIDAL TRADICIONAL
1978

· CURVAS DE COSTOS POR TONELADA DE TRIGO PARA EJIDOS
SEGUNTECNOLOGIA, 1978

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4960
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5875
5175
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280
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700
680
7285
7050
6585
6370
0.09 · 0.09
226
226
3.1
3
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5400
5160

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Fuente: Encuesta Socioeconómica
Y calculados en proporción directa.
Fuentes conocedoras, afirman que en efecto existe una marcada
ventaja del sistema moderno. No obstante, las insinuaciones de la
muestra no son del todo engañosas. Trigo no es un cultivo que se
adapta totalmente a las reducidas horas-frío y fluctuaciones
climáticas de Anáhuac.
Es probable que la tecno logia no haya
logrado superar la limitante ecológica, reduciéndose en consecuencia
su efectividad. El interrogante acerca de la continuidad de la
producción se resuelve por el desconocimiento o escasez de
alternativas satisfactoriamente viables, y la falta de apoyo
crediticio, técnico, etc., para aquellas que han mostrado posibilidades más claras. Un atractivo del trigo es su utilización en la
dieta familiar en los ejidos. Tiene también dicho atractivo maíz,
resistente a las heladas, que con algún éxito se ha probado. •De
todas maneras, como se argllllenta en el Diagnóstico, la producción
comercial de temporal sin insumos modernos, tenderá a desaparecer
gradualmente.
Lo determinante en el desarrollo de Anáhuac se
centra alrededor del aumento en la oferta de agua disponible -por
la rehabilitación del Distrito y obras de pequeña irrigación- en
las áreas de temporal .

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Tecnologí a ,noderna
6 Has.

... Tecnologf¡
t radi ciom 1 5. 5 Has .

2
3
RENDIMIENTOS TONS ./HA.

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Gráfica 4

CURVAS DE COSTOS POR HECTAREA DE TRIGO PARA EJIDOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978

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10

11

12

13

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Ingresos Familiares.
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Los ingresos netos familiares que se calculan en el presente
informe, adolecen de imprecisión ya que no incluyen los jornales
percibidos en otras parcelas y los ingresos no agrícolas. Por
otra parte, no todos los ingresos representan efectivo disponible,
por incluir bienes para el auto-consumo, valorados a los precios
de mercado. Los ingresos netos familia res son en promedio, casi
$43,000 anuales; o sea un promedio anual per capita de $8,600
anuales~ Y.
Una vez más se comprueba el nivel de la pobreza
absoluta y relativa, para la inmensa mayoría de los campesinos
ejidatarios, tal como lo evidencia la muestra analizada -Cuadro 8.

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En la solución de la contradicción entre las circunstancias
ventajosas y la remuneración al esfuerzo productivo, se centra la
superación del desarrollo agrícola. El diseño y aplicación de la
estrategia, tiene como pilar básico la rehabilitación del Distrito

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Estrategia.

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Es interesante reflexionar sobre las circunstancias en que se
origina el cuadro de la pobreza. Se ha argumentado que los ejidatarios de Anáhuac (a) poseen las mejores tierras (b) utilizan más
o menos genera1i zadamente tecnología moderna para la producción
comercial (c) trabajan en un distrito de riego (d) tienen un alto
grado de mecanización y (e) como se demostrará después, alcanzan
la eficiencia y productividad relativas más altas en el Municipio.

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87

de riego, en cuyo estudio debe tenerse en cuenta las calificaciones
expresadas en el Diagnóstico Preliminar. Algunas de las acciones,
son de naturaleza exógena, por tener un origen público centra1 ,
que excede el marco subregional, estatal y municipal. La matriz
que se presenta a continuación, plantea las acciones principales y
su naturaleza Y.
Las acciones no son mutuamente excluyentes.
Quizás una
combinación de ellas -con sus grados de dificultad y expectativasrinda los mejores resultados, considerando el gradualismo con que
es sensato programar procesos de transformación agrícola. La
evaluación detenida de las distintas alternativas, "con y sin" el
proyecto tendrá que ser realizada en su oportunidad. De paso se
anota, que como existe un número limitado de alternativas, no será
difícil diseñar 1os modelos de finca.
Independientemente de las
acciones seleccionadas, surge poco a priori,- que aumentar la ti erra
cultivable -por extensión o intensidad- es condición sine qua non,
para superar la situación de pobreza con la urgencia requerida.
Así por ejemplo, la meta ambiciosa de duplicar los ingresos
familiares actuales -a $86,000 anuales, a los que se acercan
quienes utilizan más tierra por ciclo- con la tecnología predominante, significaría aumentar de 6 a 20 hectáreas, la tierra en
sorgo controlada por ejidatario. Por supuesto, dicho incremento
sería menos exigente, en combinación simultánea con mejores
rendimientos, precios o cultivos de mayor valor.

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No escapan los pensamientos sobre las implicaciones generales,
que los resultados tienen para el programa de reforma agraria, en
ejidos que no operan con las ventajas del Distrito de Riego 04,
Don Martín. Por comparaci6n se explican los niveles de pobreza,
que usualmente se mencionan, para configurar una situación de
emergencia nacional en el campo mexicano.

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�88

ECONOMIA DE LOS COLONOS.
Generalidades.
En Anáhuac, los colonos son la fonna de tenencia más
importante, por la tierra que poseen y la producci6n alcanzada.
En los padrones oficiales de la·SARH, aparecen 1,800 colonos, en el
Distrito de Riego. En realidad, los colonos constituyen un grupo
mucho menor. Mediante el -rentismo y compra de las tierras y los
derechos de agua, se ha consolidado a través de los años, la
concentra~ón de estos insumos. No en todos los casos la
concentración puede calificarse de ilegal o dolosa. Propietarios
efectivamente imposibilitados de explotar las tierras, las ceden
de acuerdo a un trámite legal, entre otras razones, porque existen
costos fijos, como el agua para riego.
Los colonos están ubicados justamente en el Distrito. De ahí
que la concentración de la propiedad o los derechos sobre las
aguas, sean muy importantes para la estrategia de desarrollo, pues
los efectos redistributivos de algunos proyectos y po11ticas
fundamentales, tenderían a reducirse. Probablemente, la concentración además de imponer rigideces, constituiría oposici6n efectiva
a algunas transformaciones profundas. Por lo demás, es exigente
esperar un área-problema, habitada exclusivamente por gente pobre.
En la práctica casi siempre, los beneficios de los proyectos se
comparten entre pobres y ricos. De todas maneras, se advierten
los peligros de desviar los propósitos de contribuir al progreso
del grupo más pobre.
La inmensa mayoría de los colonos reside en la cabecera
municipal. Son propietarios cuasi-ausentistas, lo cual resta
eficacia a algunos servicios públicos para la producción.

89

Tierra e Insumos.
La superficie total poseída por los colonos se estima en
29,000 hectáreas. El área lfmite permitida con riego es de 15
hectáreas. La calidad de las tierras ocupadas -en las unidades 1
y 2 del Distrito- se considera relativamente inferior a la de los
ejidos.
Para el análisis, se agruparon los colonos encuestados en
seis estratos.
Cuadro 10
ANAHUAC: TIERRA CULTIVADA POR LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978
Número de
Observaciones

Estratos

16
14
3
1
1
3

6-12
13-19
20-26
27-33
34-39
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Hectáreas
Cu1tivaaas
Totales
9.5
14.4
22
30
35
58.3

260
275
141
46
38

195

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
Los colonos están también muy especializados en sorgo moderno,
con especial concentración en el ciclo primavera-verano, casi que
con exclusividad.
La diferencia de sistema productivo con los
ejidos, consiste en la combinación de maíz moderno en un buen
nlinero de parcelas de colonos . Maíz tradicional, para consumo de
la familia, es otra c001binación que se real iza. Tanto para los
colonos como ejidos, las rotaciones con gramineas exclusivamente
contribuyen al deterioro acelerado de los suelos. Como los suelos
han estado bajo continua explotación por casi medio siglo, su
capacidad se ha minado considerablemente.

�90

91

Cuadro 11
ANAHUAC: COMBINACIONES MAS FRECUENTES DE LOS COLONOS
SEGUN TECNOLOGIA, 1978
Número de
Observaciones
1
6
1
4
27
1

Tecnología Moderna
Primavera
Invierno
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo
Sorgo

grano
grano
grano
grano
grano
grano

TecnologJa Tradicional
Primavera Invierno

(10) Trigo (10)
(15)
(13)
Maíz (2)
(20)
(17.5)
(15)
Maíz (2)

Bovino (20)
Caprino (2)

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
-Los números en paréntesis son las hectáreas en las diferentes
actividades.

Las cantidades, clases y formas de insumos uti'lizados no
presentan variaciones substancial es.
Por área sembrada, los
colonos menores y los más grandes, aplican más fertilizan tes que
los intermedios, La mano de obra es más o menos constante, En
principio, los colonos utilizarían más mano de obra que los
ejidatarios por poseer menos maquinaria y parcelas más grandes.
En relación a la maquinaria, los colonos no cuentan con
asociaciones que funcionen tan efectivamente como los ejidatarios.
Los colonos se han mostrado notaólemente más individualistas. Asf
dependen en buena parte de la Central de Maquinaria que no opera
con la oportunidad y eficiencia de arreglos de arrendamientos
alternativos del sector privado, Su Asociación de Regantes no ha
cumplido el rol que le corresponderfa, limitándose a trámites
de compra-venta de parcelas, acuerdos sobre la presa, canercialización, etc.

Rendimientos.
Los colonos levantan en promedio 3.5 toneladas de sorgo; sin
embargo, la generalidad de ellos, está por debajo de dicho promedio.
En maíz, el registro promedio de 5 tonel adas, es excelente. Existe
relativamente poca varianza en los rendimientos en sorgo entre
estratos, lo cual en principio se explicaría por la homogeneidad
en la apl icación de los recursos. El nivel de los rendimientos se
explica por la calidad de las tierras y la despreocupación en
algunas prácticas de preparación de las tierras. No está sustentado
por la evidencia, pero es creencia que quienes acumulan más tierra
Y derechos de agua, operan con mejor tecnología.
Cuadro 12
ANAHUAC: RENDIMIENTOS PROMEDIOS POR HECTAREA ALCANZADOS POR LOS
COLONOS SEGUN TECNOLOGIA, 1978
(toneladas)
Observa
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14
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1
1
3

Estrato
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Tecnología Moderna
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27-33
34-39
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3.3
3.6
4.5
3
3.2

2.5

Tecnología
Tradicional
Ma1z

3
1.3

5

Fuente: Encuesta Socioeconómica.
Costos e Ingresos.
Además de las aclaraciones hechas para el caso de los ejidos,
se menciona que también se ha excluido de la contabilidad de los
costos, el alquiler o cargo por la tierra de los colonos. Por

�92
Gráfica 5

. CURVAS Ot COSTOS POR TONELADA DE MAIZ PARA COLONOS
SEGUN TfCNOLOGIA, 1978

constituir en ocasiones un desembolso en efectivo, los costos
mostrados están subestimados. La subestimaci6n puede alcanzar
hasta $800 por hectárea y ciclo, que es el canón actual de
arrendamiento, La raz6n para este procedimiento, es allllentar el
grado de comparabil idad de los datos entre ejidatarios y colonos.

2.0

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La variaci6n en los costos· por hectárea de sorgo son mínimos
entre los diferentes estratos, mas no así los ingresos. En efecto,
los ingresos netos tienen un rango que fluctúa entre prácticamente
O y $3,235. En promedio, una hectárea de sorgo rinde casi $1,200
por ciclo, casi cuatro veces menos que en los ejidos. La representación gráfica de todas las observaciones para sorgo, revela
una disminución en los costos a medida que allllenta la produccinn
pues la re l aci6n entre costos por tone lada y rendimientos por
hectárea, es convexa hacia el origen con inclinación negativa.
Revela además, que cuanto mayores se hacen las parcelas, más hacia
arriba y hacia la derecha, se desplaza la curva de costo promedio.
Las sugerencias sobre deseconomías de tamaño, surgen con bastante
claridad, Las mismas fonTJas se observan para las relaciones entre
la proporción costo total sobre ingreso total -indicador del costo
de generar cada unidad de ingreso- y el ingreso total, Véanse las
gráficas 1 y 2 que se presentan en el Resumen.

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SEGUN TECNOLOGIA, 1978

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El cálculo de los ingresos familiares, no parece coincidir
con creencias difundidas. Los ingresos promedios anuales escasamente alcanzan $60,000. Los incrementos en los ingresos no se
asocian claramente con el tamaño gradualmente mayor de las
parcelas.
Aparte de la inexactitud en las observaciones, se
sugiere la hipótesis que el manejo de las parcelas se toma
complicado al aumentar su tamaño, en las condiciones de capacidad
gerencial de la mayoría de los colonos, Por lo tanto, ceteris

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paribus, el aumento de las áreas como solución a1 problema de la
pobreza, no tendría una viabilidad clara. El fortalecimiento de
la capacidad para administrar más eficientemente, podría ser una
iniciativa de interés, con el fin de aumentar la rentabilidad
global de la producción.

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27-33
34-39
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Mecánico
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Los factores que explican el fenómeno anterior, requieren de
estudios posteriores. En la muestra hay algunas sugerencias. Asf
por ejemplo, se menciona que la insuficiente calidad de las tierras;
escasez de créditos y maquinaria y presencia de plagas, son
reconocidos como problemas que restringen una mejor asignación Y
utilización de los recursos. No obstante, por abrumadora mayoría,
el nivel de los precios es el argumento con mayor ponderación en
la identificación de los problemas de producción.
Es lógico

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Total

Fuente: Encuesta Socioeconómica,
~Ingresos para casi dos años .

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Cuadro 13
ANAHUAC: INGRESOS NETOS TOTALES PROMEDIOS POR COLONO, 1978
Tecnología
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Ma1z

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97

interpretar que el inadecuado nivel de los precios, actúe con,
desincentivo para la adopción de ciertos insumos y prácticas
cultural es, que implican desembolsos efectivos. Es más difícil
aceptar su rol inhibidor en el mejoramiento de las actividades,
que de todas maneras su nivel presente, permite realizar.

Estrategia.
De nuevo surge la cuestión fundamental, acerca de las alter-

nativas que -con los actuales o recursos adicionales- favorecen
una mayor rentabilidad financiera por unidad de gasto. Es curioso
que los colonos tengan preferencias definidas y que las acciones
para concretarlas tengan poco o ningún estímulo interno o externo.
La alternativa de producir frijol -realizada actualmente en
Agualeguas y Vallecillo- valorado a un precio, equivalente a más
del doble que el del sorgo, tiene gran popularidad. Así misioo,
con similar estima, se prefieren hortalizas y trigo. Otras alternativas son: dos ciclos anuales de sorgo grano, maíz, sorgo
escobero, soya y cebada.
La estrategia del
coincidencias con el
poderoso de aquellos,
la misma atención que

desarrollo agrícola de los colonos, presenta
grupo ejidal. No obstante, el estrato más
no podría con justicia ser considerado con
los realmente pobres en el 1'\lnicipio,

ALGUNAS COMPARACIONES.
En genera 1 se ca1i fi ca a la produce; ón ej ida 1, de manera
desfavorable por sus esfuerzos internos en comparación con el
apoyo oficial de que es objeto. Por implicación, se juzga que
otras formas de tenencia deberían recH&gt;ir mayor atención en
ténninos de asignación de los recursos pOblicos, Y que los

programas públicos, se benefi ci arfan con la reorientación de
algunas políticas. El presente informe, derruestra con claridad,
que la producción ejidal en Anáhuac, se desenvuelve con patrones
superiores de eficiencia y productividad que la producción de los
colonos. Esta es aventajada en la generación de ingresos totales,
por el mayor control ejercido sobre los recursos tierra y agua,
En efecto, para los sistemas productivos moderno y tradicional,
algunos indica{lores unitarios revelan la superioridad: rendimientos
físicos, costo promedio de producción, costo por tonelada e ingresos
netos. La explicación de las diferencias, radica no sólo en la
relativamente superior calidad de la tierra explotada por los
ejidos. También, los ejidatarios han demostrado una capacidad de
asociación superior para adquirir y usar en conjunto recursos,
como maquinaria por ejemplo. En la administración de sus parcelas,
relativamente más pequeñas, los ejidatarios han sido más eficaces
en seleccionar y aplicar insumos y prácticas culturales apropiadas.
La lógica de los sistemas de producción establecidos, por
ejidatarios y colonos, es una variable restrictiva para las
innovaciones más profundas que se plantean en la estrategia. Sorgo
y trigo proveen algún dinero para la compra de bienes de consumo y
la producción; frijol y maíz ayudan a satisfacer requerimientos
proteínicos y calóricos; las zocas del sorgo y los granos de
desperdicio, se utilizan en la alimentación del ganado; los
productos de este enriquecen la dieta y los excrementos del ganado
vigorizan los suelos. En los casos en que se realiza, la rotación
de maíz y frijol, equilibra el uso de nitrógeno en los suelos.
Es negativa para los suelos la rotación generalizada exclusivamente
en base a gramíneas.
Es hipótesis que el arraigo de los sistemas de producción, se
deriva del ocio que propician especialmente en los ejidos,
Observaciones aisladas insinuarían la conveniencia de estudiar
dicho fenómeno cuidadosamente, por constituir otra fuente potencial

�98
99

de restricciones. En su estudio, la relación marginal entre la
remuneración y los esfuerzos realizados tendría significación
especial en la anticipación, de la respuesta probable de los
productores.
El grado de mecanización es considerablemente más alto que el
de casi cualquier región de un desarrollo similar. Corro se han
introducido simultáneamente otros insumos, la productividad de los
tractores es también presumiblemente alta.
No obstante, los
tractores se utilizan en unos pocos períodos críticos, de demanda
de mano de obra y se mantienen ociosos, la mayor parte del año
agrícola. Para la recolección, el empleo de cosechadoras es usual.
Corro 1as parce1as ej ida 1es son pequeñas, 1os costos de capi ta1,
mantenimiento, servicios, administración, etc., de la maquinaria
incidirían tan fuertemente en la contabilidad, que prácticamente
eliminarían cualquier "beneficio" residual, como los calculados
anteriormente.
Para los colonos la situación sería aún peor.
Aparte de reafirmar la idea sobre la escasa remuneración a los
recursos, la existencia de maquinaria espedaltzada, llegaría a
ser eventualmente una rigidez a la substitución de los sistemas de
producción actuales.
El cambio de sorgo y trigo, por cultivos de más alto valor en
el mercado, tendría ventajas indudables: captar mayor valor
agregado; aprovechar con más intensidad y unifonnidad la mano de
obra agrícola; utilizar más. ampliamente la maquinaria y tierra;
adoptar rotaciones de cultivos más racionales; etc. La ventaja
más importante que los nuevos cultivos ofrecerían, serí'a quizás
que por el monto de sus beneficios la r€habilitación del Distrito
de Riego, sería más factible , . Con los sistemas actuales, parece
dudoso que el flujo de beneficios resulta en tasas de rendimiento
favorables en comparación con el costo de la obra.
Los antecedentes son base suficiente para juzgar que de la
rentabilidad de los cultivos substitutos, dependerá significativa•
mente la respuesta de los productores. La rentabilidad influirá
también en la asignación del tiempo laborable y en el flujo
poblacional hacia y de Anáhuac.

Anexo 1
INDICE DE CUADROS
Cuadro l. Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Sorgo Grano con Tecno 1ogí'a Moderna en Ejidos con Area
Sembrada de hasta Seis Hectáreas, 1978.
Cuadro 2. An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Trigo ~on Tecnología Moderna en Ejidos con Area
Sembrada de hasta Seis Hectáreas, 1978.
Cuadro 3. An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Maiz con Tecnología Tradicional en Ejidos con Area
Sembrada de Un Cuarto a Una Hectárea, 1978 ,
Cuadro 4, An~huac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
Trigo con Te7nología '.radicional en Ejidos con Area
Sembrada de Cinco a Seis Hectáreas, 1978 .
Cuadro 5. Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
Ej ida1
para las Parcelas Encuestadas, 1978.
Cuadro 6. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
Ej ida 1
para las Parcelas Encuestadas 1978

'

.

Cuadro 7. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
Ej ida1
para las Parcelas Encuestadas, 1978.
Cuadro 8. Anáhuac: Costos e Ingresos de la
Producción de los
Colonos· Encuestados, 1978.
Cuadro 9. Anáhuac: Costos e Ingresos de 1a Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978,
Cuadro 10, Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978.
Cuadro 11 . Anáhuac: Costos e Ingresos de la Producción
de los
Colonos Encuestados, 1978.
Cuadro 12. Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectár€a de
Sorg~ Gra_no con Tecno 1ogí' a Moderna para Pequeños
Pro~ietarios con Area Sembrada de Diez a Cuarenta
y Cinco Hectáreas, 1978.
Cuadro 13. An~huac: Ingresos_ Netos Promedios por Hectárea de
Trigo con Tecnologia Moderna para Pequeños Propietarios
con Area Sembrada de hasta Nueve Hectáreas, 1978.

�100

101

Cuadro 1
Cuadro 14.

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Sorgo Grano con Tecnología Moderna
segOn Tenencia, 1978.

Cuadro 15.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Area Sembrada,
Costos, Rendimientos e Ingresos de Sorgo Grano con
Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 16.

Unidad

Canti
dad

Precio o cos
to unitario-

InSllllOS

Anáhuac: Ingresos. Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Maíz con Tecnología Tradicional según
Tenencia, 1978.

Cuadro 17.

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Maíz con Tecnología Moderna según
Tenencia, 1978.

Cuadro 18.

Anáhuac: Resumen de las Relaci enes entre Area Sembrada,
Costos, Rendimientos e Ingresos de Maíz con Tecnologfa
Tradicional, 1978.

Cuadro 19.

ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE
SORGO GRANO CON TECNOLOGIA MODERNA EN EJIDOS CON
AREA SEMBRADA DE HASTA SEIS HECTAREAS, 1978

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Areas
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Maíz
con Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 20 .

Anáhuac: Ingresos Netos Promedios por Hectárea de
la Producci6n de Trigo con Tecnología Moderna según
Tenencia, 1978.

Cuadro 21.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Ar~as
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Trigo
con Tecnología Tradicional, 1978,

Cuadro 22.

Anáhuac: Resumen de las Relaciones entre Areas
Sembradas, Costos, Rendimientos e Ingresos de Trigo
con Tecnología Moderna, 1978.

Cuadro 23.

Anáhuac: Existencias Ganaderas Promedios
según Tenencia, 1978.

Cuadro 24.

Anáhuac: Existencias Ganaderas Promedios de Caprinos
según Tenencia, 1978.

Cuadro 25.

Anáhuac: Combinaciones más Frecuentes según Tenencia
y Tecnología, 1978,

de

Bovinos

Semilla
Fertilizante
Insecticida
Riego
Seguros
Intereses~
Transporte

Kgs.
Kgs.
Lts.
Veces
Pesos
Pesos
Pesos

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270
1
3
4.5

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4
250
125
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Labores
Preparación
Otras
Total de costos
en efectivo.

Jorna1es
contratados 10

Producción

4.5

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500
1,080
250
375
625
340
328
1,275
275

100

1,000

2,030

4,773
9,135
4,362

Ingreso neto

a/
Fuente: Encuesta Socioeconómica .
- Equivale al 14%anual de préstamos por hectárea, en el presente
y todos los deTMs Cuadros sobre costos.

Cuadro 2
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE
TRIGO CON TECNOLOGIA MODERNA EN EJIDOS CON AREA
SEMBRADA DE HASTA SEIS HECTAREAS, 1978
Unidad
Insumos
Semilla
Insecticida
Riego

Kgs.
Lts.
Veces

Canti
dad-

17
1
3

Precio o cos
to unitario-

35
250
125

595
250
375

2,350

1,220
7,050
5,830

Tota 1 de costos
en efectivo.
Producción

Toneladas

3

Valor
Total

Ingresos netos
Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

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Cuadro 5
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978
TECNOLOGIA TRADICIONAL
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TECNOLOGI A MODERNA

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I ns umos
Semillas ( Kgs)
20
25
Fertil izante (Kgs)
200
4
Insecti c ida (Lt s)
220
1
Ri ego (veces)
3
125
Seguro
In ter és
Transpor t e (pesos/Ton)
3. 5 72
Labor es
Preparación del suelo
Mano de obra (Jornales) 10
100
Total de c os t os
en ef ectivo.
4 2,030
Prod ucc,On (Tons)
Ingreso Reto
~os to Total / Ha.
Ingreso Total
Costo por t onel ada
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I ngreso to t al
Ingreso neto tota l
Hect áreas cultivadas
6
Total de parcela
7

VT

500
800
220
375
625
340
275

Tri go

1c

p

VT

20
68
1
3

35
4
250
125

700
272
250
375

250
1 ,000

1,090
26, 160
48,720
22,560

-ª-"Est e número i dentifica l a parce l a.

e

1,597
9,400
7,803
0.17

p

Trigo

1 c

p

14 35
70
4
1 250
3 125

Maíz

VT

c

p

490
280
250
375

20

22

VT
440

275
100 1 , 000

4 ,720
3 2,030 6 , 090
1, 370
0. 77

9, 582
56,400
46,818
6
7

VT

25
500
20
270
4 1,080
1 250
250
375
3 125
625
340
3.5 72
275
10

4 , 360
8 ,120
4 2 ,350
3, 760
0.54

2ª-'

Sorgo

1 ,573
28, 320
36,540
8 ,220
6
6

Fuente : Encuesta Socioecon6mica.

1, 395
2 2,350 4 ,720
3,305
0.3

6
6

697
8 , 370
28, 200
19,830

2 2,700

440
5 ,400
4, 960

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220
440
5 ,400
4,960
1
6

;;
w

�ANAHUAC:

TECNOLOGIA
3 a/

Insumos

c

SORGOp

1

MODERNA
4 a/

VT I C

SORGOp
VT

5 a/

c

Semillas (Kgs)
20
25 500 21.5 23 494 20
Fertilizante (Kgs) 270
41,080 250
4 1,000 300
Insecticida (Lts)
1 250 250
1 250 250
1
Riego (veces)
3 125 375 3 125
375
3
Seguro
625
625
Interés
340
340
Transporte (pesos/
Ton)
3.5 73
255
5 73 365 6
Labores
Preparación del suelo
275
300
Mano de obra (Jornales) 10 100 1,000 10 100 1,000 10
Total de Costos
en et'ecti vo.
4,700
4,749
Producci6n
4.5 2,0:ll 9,135
5 2J)30 10,,150 6
Ingreso Neto
4,434
5,401
1:osfo Total
0.51
0.47
Ingreso Total/Ha.
Costo por Tonelada
para la parcela:
1,044
949
Costo Total
23,500
26,119
Ingreso Total
45,675
55,825
Ingreso Neto Total
22,170
29,705
Hectáreas cultivadas 5
5.5
6
Total de parcela
5.5
6
6

SORGOp

c

VT

25

500 20
4 1,200
200
200
125
375
625
340
80

TRI
p

TECNOLOGIA

w

35

TRADICIONAL

4a/

700 10

5 a/

4a/

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c

VT

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p

VT

20

200 20

c

TIHGO-

c

p

VT

35

700 20

-

MllTZ

p

VT

34

680

480
300

100 1,000
5,020
21]30 12. 180
7,160

700
200
700
680
2.5 2,350 5,875 1 2,700 2;¡00 3.1 2,350 7,285 3 2,350 7,050
5,175
2,500
6,585
6,370
0 .41
0.12
0.7
0.9
0.9

836
30,120
73,080
42,960
5
5.5

Fuente: Encuesta

!./ Este

....

Cuadro 6
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978

280
3,500
29,375
25,875

0.7
6

200
150
2,025
1,875
5,5
6

226
3,850
40,067
36,217

~26
4,080
42,300
38,220

6
6

Soc1oecon6m1ca.

nÍlmero 1dent1f1ca el nClmero de parcela.

ANAHUAC:

Cuadro 7
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION EJIDAL PARA LAS PARCELAS ENCUESTADAS, 1978
TECNOLOGIA MODER~A

Tenencia
Insumos
Semi 11 as ( Kgs)
Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (veces)
Seguro
Interés
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
Preparación del sue1o
Mano de obra (Jornales)
Total de costos
en efectivo
Producci6n (Ton)
Ingreso Neto
Costo Total ,
Ingreso Total' Ha '
Costo por tonelada
para la parcela:
Costo total
Ingreso tota 1
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

e

6 a/
SORGO p

VT

20
270

25

1
3

250
125

5

72

500
1,080
250
375
625
340
360

4

1
1

c

p

VT

20
270

25

1
3

250
125

4

72

500
1,080
250
375
625
340
288

4

275
1,000

5

2,030

4,805
10,150
5,345

5.5

c

MAIZ
p

10

24

240

2,700

240
5,400
5,160

VT

275
1,000

4

2,030

0.47

6

TECNOLOGIA TRADICIONAL
6 -a/

7 a/
SORGO -

4,733
8,120
3,386

2

0.58

961
26,427
55,825
29,396
6
6

Fuente: Encuesta Socioecon6mica DURINE,
~Este nOmero indica el namero de parcela .

0.04

1,183
28,398
48,720
20,316
0.25
6

60
1,350
1,285

....
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o

Cuadro 8
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION DE LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978

ANAHUAC:

TECNOLOGIA MODERNA, 6 - 12 Has.
MAIZY
p
VT
c
VT
1
1

SORGO GRANO
Insumos
Semil 1a ( Kg s)
Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (veces)
Seguro (Pesos)
Interés (Pesos)
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
Preparación del suelo
Mano de obra (Jornales)
Total de cos tos
en erect,vo.
Produ cción (Tons)
Ingreso Neto
Costo Total
/Ha
Ingreso total
·
Costo por tonelada
eara la earcela:
Costo total
Ingreso total
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

c

p

20
284
1.25
3

24.1
4
214
125

3.2

72.1
100

316,6
2,000

2,030

5,773,2
6,496
722.8

20

3,2

482
1,136.4
267.5
375
625
340
230.7

21. 5
20

23.5
4

3

2,5

505.2
80

a

VT

20
68

35
4

700
274

375

3

125

375

80

200

3

60

180

1,000

275
1,500

2,700

2,935.2
6,750
3,814.8

3

2,350

1,527
7,050
5,523

0.89

0.43

1,814,9
54,845.4
61,712
6,866,6

9.5
10

p

125

2.5
15

TRIGO~

c

0 .22

1,174.1
16,143.6
37,125
20,981.4

5,5
10

509
13,743
63,450
49,707

9
10

Fuente; Encuesta Socioecon6mica.

_}De los colonos que siembran de 6 a 12 hect4reas, dos siembran mafz y uno trigo.

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Insumos
Semilla (Kgs)
Fertilizante (Kgs)
Insecticida (Lts)
Riego (Veces)
Seguro (Pesos)
Interés (Pesos)
Transporte (Pesos/Ton)
Labores
~r'eiiaraci6n del suelo
Mano de obra (Jornales)
Total costos en efectivo
Producci6n (Tons)
Ingreso neto
tosto total
Ingreso total /Ha.
Costo por tonelada
gara la (:!arce la:
osto total
Ingreso total
Ingreso neto total
Hectáreas cultivadas
Total de parcela

Cuadro 11
COSTOS E INGRESOS DE LA PRODUCCION DE LOS COLONOS ENCUESTADOS, 1978
27 - 33 Has.
34 - 39 Has.
1
~s de 40 Has.
1
TECNOLOGIA MODERNA
SORGO GRANO
SORGO GRANO
SORGO GRANO
p
c
18
300
l

3
4.5
20

25
4
200
125
80

100

4.5 2,030

30
46

VT

c

p

VT

450
1,200
200
375
625
340
360

18
260
3

25
4
240
125

3

70

450
1,040
240
375
625
340
210

24

100

3

2,030

350
2,000
5,900
9,135
3,235
0,64

l

1,311
177,000
274,050
97,050
35
38

350
2,400
6,030
6,090
60
0,99

c

p

17.3
301
2
3

25
4
114
125

3.2

60

21
3.2

2,010
211,050
213,150
2,100
58,3
65,3

100

2,030

VT

432.3
1,204
228
375
625
340
189.6
300
2,100
5,794
6,428.3
634.4
0.90
1,833.5
337.790
374,770
36,980

Fuente: Encuesta Socioecon6mica,
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�110

Cuadro 12
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE SORGO GRANO
CON TECNOLOGIA MODERNA PARA PEQUEÑOS PROPIETARIOS
CON AREA SEMBRADA DE 10-45 HECTAREAS, 1978

111
M
N

Unidad
Insumos
Semilla
Fertilizante
Insecticida
Riego
Seguros
Intereses
Transporte
Labores
Preparación
del suelo
Otras
Total de costos
en efectivo
Producción
Ingreso neto

Kgs.
Kgs.
Kgs.
Veces
Pesos/ton.

Jornales
contratado

Cantidad
20
275
2
3

3.83

Precio o
Costo Unitario

125

85·

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Insumos
Semilla
Fertilizante
Riego
Seguros
Labores
Preparación
del suelo.
Total costos
en efect, vo.
Producción
Ingresos netos

Kgs.
Kgs.
Veces
Pesos
Pesos

20
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35

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Fuente: Encuesta Socioeconómica.

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Cuadro 13
ANAHUAC: INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE TRIGO
CON TECNOLOGIA MODERNA PARA PEQUEÑOS PROPIETARIOS
CON AREA SEMBRADA DE HASTA 9 HECTAREAS, 1978
.Unidad

1

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Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

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Cuadro 18
ANAHUAC: RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREA SEMBRADA, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS
DE MAIZ CON TECNOLOGIA TRADICIONAL, 1978
No. de
Ingresos
Tenencia
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
Ingresos/ Costos/
Netos/
cionesHas.
sembradas
Ton/Ha.
Hectárea Hectárea
Hectárea
Ejidos
Colonos

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3,310
3,045

Ingresos
Netos
Totales
2,250
6,090

Fuente: Encuesta Soc1oecon6m1ca.
Cuadro 19
ANAHUAC: RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREA SEMBRADA, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS
DE MAIZ CON TECNOLOGIA MODERNA, 1978
No. de
Ingresos Ingresos
Tenencia
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
Ingresos/ Costos/
Netos/
Netos
Has.
ciones
sembradas
Ton/Ha.
Hectárea
Hectárea Hectárea Hectárea
Colonos

1- 9
10-26

4
2

3.7
18

3.5
3

9,450
8,100

3,837
4,403

5,613
3,697

20,768
66,551.4

Fuente: Encuesta Soc1oeconOm1ca.
ANAHUAC:
Tipo de Tenencia
Ejidatarios
Colonos
Pequeños Propietarios

Cuadro 20
INGRESOS NETOS PROMEDIOS POR HECTAREA DE LA PRODUCCION DE TRIGO
CON TECNOLOGIA MODERNA SEGUN TENENCIA, 1978
Observa
ci ones-

Ingresos netos
por Hectárea

2
1
1

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

5,830
5,975
4,678

Area
Utilizada

Ingresos Netos
Totales

6
10
9

34,980
59,750
42,102

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�ANAHUAC:
Tenencia
Ejidos

....
....

Cuadro 21
RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREAS SEMBRADAS, COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS DE TRIGO
CON TECNOLOGIA TRADICIONAL, 1978
No. de
Rangos
Observa
Ingresos
Hectáreas
Ingresos
Rendimiento
Ingresos/
Has.
cionesCostos/
Netos/
sembradas
Netos
Ton/Ha.
Hectárea
Hectárea
Hectárea
Totales
5-6

4

5.5

2.9

6,815

700

6,115

~

33,632.5

Fuente; Encuesta Socioeconómica.

ANAHUAC;
Tenencia
Ejidos
Colonos
Peq. Propiet.

Cuadro 22
RESUMEN DE LAS RELACIONES ENTRE AREAS SEMBRADAS,
CON TECNOLOGIA MODERNA,
No. de
Rangos
Observa
Hectáreas
Rendimiento
Has.
ciones
sembradas
Ton/Ha.
6

10
9

2

6

l

3
3

10
9

1

3

COSTOS, RENDIMIENTOS E INGRESOS DE TRIGO
1978

Ingresos/
Hectárea

Costos/
Hectárea

Ingresos
Netos/
Hectárea

Ingresos
Netos
Totales

7,050
7,050
7,050

1,220
1,075
2,372

5,830
5,975
4,678

34,980
59,750
42,102

Fuente; Encuesta Socioeconómfca,

ANAHUAC:

Tenencia

Rango
Has.

Ejido Y
Colono

3,350
11-20
21-30
Peq. Propiet. 78

Cuadro 23
EXISTENCIAS GANADERAS PROMEDIOS DE BOVINOS SEGUN TENENCIA, 1978
No. de
Observa
ciones2
2
2
l

Al comienzo
del año
28
21
32
33

NUMERO DE 8NlM8bES
Consu
Compra
dos Muertos
mi dos
12

7

1

-

l

Vend1dos
7
l

Existencia
8
21
23
33

Fuente: Encuesta Socioecon6mica,
Yson hectáreas comunales del ejido Nuevo Anáhuac.

ANAHUAC:

Tenencia
Colono

Cuadro 24
EXISTENCIAS GANADERAS PROMEDIOS DE CAPRINOS SEGUN TENENCIA, 1978

Rango
Has.

No. de
Observa
ciones

Al comienzo
del año

3

l

13

NUMERO DE ANIMALES
Con su
Compra
Muertos
mi dos
dos·

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.

Vend1
dos·

Extstencia
13
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�ANAHUAC:
Tenencia

TECNOLOGIA MODERNA
Primavera

Invierno

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Sorgo grano (5
Sorgo grano (5.5)
Sorgo grano (6)
Sorgo grano (5.5}
Sorgo grano (6)
Colonos
Sorgo grano (10}
Sorgo grano (14.6}
Sorgo grano (13)
Sorgo grano
Sorgo grano 17,5}
Sorgo grano (15}
Pequei'ios
Propietarios Sorgo grano (45)
Sorgo grano (10)

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Cuadro 25
COMBINACIONES MAS FRECUENTES SEGUN TENENCIA Y TECNOLOGIA, 197B

Trigo (6)
Trigo (6}

No, de
Observa
ciones-

1

TECNOLOGIA TRADICIONAL
Primavera

Trigo (10}
Mafz (8.5}

4
27

Maíz (.25}

Maíz (2}

1
2
43

Trigo (5)
Trigo ~5.5)
Trigo 6)

1Y
2Y

Ganaderfa Bovina (l)~

1

Ganaderfa Bovina El

1!1
1Y
1 !I

Ganaderfa Bovina (20.5}
Mafz

Trigo (9)

Explotaciones
con ganaderfa

1!,

Maíz (1)
Maíz (7)

1
1
6

Invierno

No. de
Observa
ciones-

(2)

1!1

Ganaderfa Caprina (2}~

l

Ganaderfa Bovina (78}

10

Fuente: Encuesta Socioecon6mica.
Explotaciones que utilizan tecnologfa moderna y tradicional,
Tierras residuales.
El comunales
El ejidatario
se dedica
exclusivamente
a la ganadería en tierras comunales del ejido Nuevo Anáhuac, las tierras
ascienden
a 3,700
Has.

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-

Los números en paréntesis indican el total o promedio de hectáreas en las diferentes actividades productivas.

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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�IIIIMDO UHJV~TARIO

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E C o N o MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica

..

manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

s

* La suscripción a la revista tiene un costo

i

1

,,-,,

• •

j

anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
~ ¡&lt;. j/ {
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territo.;_ ' '---. .· /
rial nacional; y de 15.00 Dólares para el
·
· ~t~
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse
OIREÓORID ~
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco .
· / ln~::=na
nomía, Universidad Autónoma de Nuevo León-;;;,1.,~Ó~jé ,, • ~ ., •
Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
rt0r.: .. 1,, • ·. an«
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
Eladio Sáenz Quiroga
correspondencia editorial,
deberán ser
Romeo Madrigal H.
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Edgar
López Garza
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
11515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

r.

* Las opiniones,

juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los derPchos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicaciones. -

* Publicación

realizada por el Departamento
de Rel aciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�N

D

C

E

Pag.
llf&gt;ACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS DE
LA POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA.
S6CJULtu C. Rúzo Ga/fc.la.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL
AREA METROPOLITANA DE MONTERREY: UN ANA
LISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DE[
TIEMPO 1975-1979.
I

Manuel Si..lot. MaJrtlnez.

17

v LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS
MUJERES EN EL AREA METROPOLITANA DE MON
TERREY.
Juá6 Ramonet. Saldaña.

35

ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORW\L (El Caso de México).
Ma11cia E. Campo;, SMna.

51

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA 1'ETROPO
LITANA DE MONTERREY 1960-1977.
Alr.tu/fr Gonzá(ez González.

59

EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS
FISICAS. ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES
DE LOS AÑOS DE 1978 Y 1979 BAJO UN ENFO
QUE DE EQUIDAD.
Ma. Et.the1¡ Vafe1¡,, Chávez.

77

�IMPACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS EN LA
POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA

SoCJUU.u C. Rüzo G:vr.c.úl.*

l.

Evolución del Sector Externo en la Economfa Mexicana

Al igual que algunos países letinoamericanos, México orientó su
economía desde los 40's, hacia la industrialización acelerada median
te una política proteccionista que hacía al mercado interno el motor
central del crecimiento.
Durante la década de los 4O's el PIB creció a una tasa promedio
anual del 5.1% con una inflación del 11.5%. En la década de los
SO's la inflación continuó a una tasa moderada del 7.9% pero con una
mayor tasa de crecimiento, 6.3%. En la siguiente década fué posible
reducir la tasa de inflación a un 3.7%. Cabe mencionar además que
durante casi 22 años 1954-1976, la tasa de cambio se mantuvo fija.
La participación del Estado en la economía ha constituido otro
factor importante en su dinámica de crecimiento. Así, la particip!_
ción de la inversión pública dentro del total de la inversión del
país pasó de representar un promedio anual de 33.9% en los SO's a un
39.7% en los 60's, y 42.9% en los 7O's. Este incremento se dió enun
contexto dinámico de la inversión total, pues además de los incentivos fiscales y financieros se desarrolló intensivamente la intenn!
diación financiera, la cual contribuyó a un sano financiamiento del
• U a.utoJt, adualme.nte. V.úte.cto1r. de. E1,.tucli.01, de Palmea. Hac.e.ncúvu:a.
de.ntJto de. la Se.c.Jte..taJúa. de. Ha.ci.e.nda 1J CM.dUo Públi.c.o, p1tUe.nt6 u
:te .:tlr.aba.jo de.ntJto del. clcl..o "Ec.onomúl 80" Mganúado poJt .ea Fa.c.ul
ta.d.

-

�2

3

déficit del sector privado. Así. de 1960 a 1969, la captación fina~
ciera creció a una tasa promedio anual del 18%, mucho mayor a la _del
ritmo de crecimiento de 1 producto nominal, que en el mismo ;,en odo
creció al 10.6%.
En los últimos 30 años ha habido tres cambios importantes en la
paridad cambiaria, en 1948 , 1954 y 1976. Durante los últimos 22 años
de 1954 a 1976, en los Cuales la tasa de cambio se mantuvo fija, el
comportamiento del sector externo estuvo detenninado. por ~as_caract~
rísticas cíclicas del crecimiento y·de empleo el sector publico promovía un mayor gasto, la economía recuperaba el uso de la capacidad
Y del empleo pero, la continuidad del crecimiento económico e~a _seguido por mayores ritmos de inflación, de sobrevaluación camb,ar,a_y
déficits en cuenta corriente. Para frenar las crecientes impor:a~1.Q_
nes y elevación de la tasa de inflación, se adoptaba _una pol1t1c~
restriccionista en el gasto público; con ésto, se reduc,a el desequ.:!_
librio externo pero a costa de menores r,·tmos de crecimiento en el
en el producto Y en el empleo.

11

1

Para ilustrar este comportamiento, poderoos escoger el período
comprendido de 1965 a 1969 durante el cual hubo una alta tasa de cr~
cimiento del PIB Y el déficit en cuenta corriente de la balanza de
d ·o· alrededor de 300 millones de dólares (en 1965• y 1966).
pagos aseen,
Subió a 500 millones de dólares en 1967 Y 600 millones de dolares e~
1968 1969, durante estos años se mantuvo una alta tasa de cree~
mientoY del PIB. En 1970 casi se duplicó dicho déficit, llegando a
una cifra de 1 030 millones de dólares. Y el margen de sobrevalu!
ción alcanzó Una C,. fra de alrededor del 20%, en contraste con el !OS
de 1960 1/ .
Como reacción ante el peligro de un mayor desequilibrio exter~o,
n 1971 se adoptó una política fiscal restriccionista; basta menc10~ar que en ese año la inversión pública disminuyó en más de 251 en

ténninos reales y el financiamiento por emisión primaria del déficit
público fué negativo. Como resultado de todo ésto se redujo el saldo negativo con el exterior y se pospuso el cambio en la paridad ca!!!
biaria, pero se redujo el crecimiento del PIB a una tasa del 3.4%.
En 1972 se inició otro ciclo de expansión en el producto, promovido por una política fiscal y monetaria expansionistas. Así, en ese
año la inversión pública creció al 40% en ténninos reales, se duplicó el déficit del sector público y el medio circulante creció en un
18%. Esto se reflejó en la tasa de inflación hasta ei siguiente año
(1973) cuando aquella alcanzó un promedio del 12%, tres veces mayor
a la registrada en la década pasada .
1973 fué un año de expansión, el déficit del sector público se
duplicó, la inversión gubernamental aumentó en 34%en ténninos reales y el circulante lo hizo en un 23% . Todo ésto nos llevó finalmen
te a un margen de sobrevaluación de alrededor del 40% a mediados de
1976.

Como consecuencia lógica de las políticas expansivas, el déficit
en cuenta corriente se incrementó sustancialmente durante 1973, 1974
Y 1975, al mismo tiempo que se incrementaba el endeudamiento externo
del sector público, que de un total de 5 000 millones de dólares a
fines de 1972 pasó a cerca de 20 000 millones en 1976.
Para frentar el creciente desequilibrio externo observado desde
1973, a principios de 1976 y durante 1977 se moderó la anterior política expansiva. En estos dos años la inversión pública disminuyó
en ténninos reales, el déficit financiero del sector público aumentó
el 14% en 1976 y sólo 2% en 1977. Sin embargo, el intenso proceso
de desintermediación financiera que se venía presentando desde 1975,
obligó al sector público a financiarse de manera creciente con emisión primaria, de tal forma que el circulante creció 30% en 1976 y

�4

27% en 1977. De nuevo, en 1976 la restricción de divisas constituyó
una limitante para la continuación del crecimiento económico, y fué
necesario sacrificar el crecimiento para recuperar el equilibrio externo.
La apertura de la economía medida como la relación de la suma ex
portanciones más importaciones sobre PIS, fué del 11.8% en promedio
en los años de 1965 y 1969; se redujo a 10.1 en 1971, se incrementó
en 1972, 1973 y 1974, y volvió a reducirse en 1975 y 1976. Este co!!)_
portamiento es similar al descrito para el déficit en cuenta corrien
te de la balanza de pagos.
Con la recuperación de la economía que se viene dando desde 1978
y debido también a las crecientes exportaciones petroleras, la ape!
tura de l . economía se ha incrementado sustancialmente en los últi mos tiempos. Las importaciones durante estos años han registrado una
elasticidad ingreso superior al 3.2, casi tres veces mayor a la registrada en la década de los 60's , y destaca una apertura por el la
do de las exportaciones en el renglón de los hidrocarburos.

5

417 millones de dólares.
Este rubro ascendió a 1 700 millones en
1979 y se prevé un
superávit de 8 000 millones en 1980 Y alrededor
de 15 000 en 1982 .
En 1970 la exportación de hidrocarburos representó el 3.2% de
las exportaciones de mercancías; esta participación se redujo al l.7%
en 1973 Y, desde entonces, se ha incrementado ininterrumpidamente·
así
. pasó al 24%en 1977, 30% en 1978 , 40% en 1979 y s e preve· que se-'
ra de alrededor del 80% en 1982 .
La aportación de las exportaciones petroleras al ahorro del sec
tor público que se da mediante los impuestos pagados por PEMEX al gQ
bier~o federal, constituye otro aspecto de primera importancia. En
~a decada de los 60's la participación del Sector Petrolero en los
corrientes del Gobierno Federal fué del 5 . 2%, d.1cha propor
•ingresos
..
c1on se mantuvo casi constante hasta 1976·, pero en 1979 ya representaba el 12%Y se espera que aumente alrededor del 25% en 1982.
Dentro del sector paraestatal (organismos y empresas del sector
)
pu ico, el ahorro corriente del sector petrolero en 1979 fué de al
rededor de 46 000 millones de pesos, mientras que el sector paraest;
tal no petrolero tuvo un desahorro de 22 000 millones.
'b l .

II. Cuantifitación de la importancia del auge petrolero para el se~
tor externo y la generación de valor agregad~

I"

Debido al extraordinario incremento de las exportaciones petral!
ras, cñmbia radicalmente el papel del sector externo en el proceso
de crecimiento económico. La restricción que la disponibilidad de
divisas había significado para el crecimiento del país se hace irrelevante y ahora la restricción operante es la disponibilidad de r!
cursos domésticos, tales como los medios y vías de transporte, mano
de obra calificada 2/ .
Hasta 1976 la balanza en cuenta corriente de PE~EX era deficitaria, con un promed io anual de 278 millones de dólares en el período
1970-1976; per0, en 1977 empiP.za a registarse un saldo positivo de

La importancia de los hidrocarburos dentro de la generación del
producto nacional ha venido creciendo. En 1965 el valor agregado por
PEMEX representaba el 1.6%del PIS, dicho coeficiente se elevó al 2%
en 1970, 3%en 1977, 4. 3% en 1978 y se prevé que representará el 7.0%
en 1980 y alrededor del 10%en 1982 .
Esto significa que el valor agregado de los hidrocarburos será
mayor que el del sector agropecuario, que en 1977 fué del 9.1%del
PIS Y se empleó al 35% de la población económicamente activa.

�6

Según declaraciones oficiales del Director de PEMEX las reservas
probadas de hidrocarburos ascienden a más de 50 000 millones debarriles, lo cual ubica a México dentro de los primeros seis países del
mundo, en cuanto a reservas probadas.
Si evaluamos con los precios internacionales a que vende México
el petróleo, alrededor de 32 dólares por barril, y deducimos los co.?..
tos de extracción, incluyendo el costo de ~portunidad de capital, PQ.
demos formarnos una idea aproximada del equivalente.en riqueza delos
50 000 mjllones de reservas. Estos tendrían un valor excedente de
más de un billón de dólares, lo cual representa 8.4 veces el producto interno bruto del país en 1979; lo que a su vez sería equivalente
al más del doble de la riqueza nacional, (Excluyendo la riqueza petrolera) .
A diferencia de países como Chile o Corea, que han propiciado de
manera exógena su apertura hacia el exterior, el caso de México como
el de otros países petroleros, es de una apertura inducida; ésto es,
la transformación de los excedentes petroleros en otras fuentes de
ingreso permanente o en consumo presente, tiene que realizarse necesariamente en un proceso de intercambio con el exterior.
Arabia, Irán y Kuwait son casos de países eminentemente petroleros y tienen en común que sus exportaciones de hidrocarburos repr~
sentan más del 90% del total de sus exportaciones de mercancías y r~
gistran un superávit en cuenta corriente de la balanza de pagos. Sus
tasas de inflación aunque moderadas han sido crecientes y mayores que
las internacionales; y las tasas de cambio han tenido sólo lig~
ras variaciones, lo cual ha hecho posible la creciente apertura hacia el exterior.

7

transformación en consumo e inversión y su conversión en recursos re
ales importados o en mayores activos financieros extranjeros. Par;
definir la política de apertura, se requiere de un replanteamiento
general de la política cambiaría , financiera, fiscal Y arancelaria.

III .

Los problemas de transferencia y absorción en el uso de los excedentes petroleros
---....;.....::..:..-=-=--:::.::_~::.....:e~

La producción mexicana de hidrocarburos, excede a
su capacidad
interna ~e consumo, por lo cual la realización de la . r iqueza petrole
ra t~ndra que hacerse mediante el intercambio con el exterior; inte;
cambio de bienes (de consumo o invers ión) o mediante un increment~
de los activos financieros netos del país sobre el exterior.
Dentro del actual
ria la economía tiene
sumo o ·
·- )
invers,on el
formar los excedentes

Si la tasa de extracción de h"d
1 rocar buros crece a un ritmo sup~
:io: al de la capacidad de absorción, de la economía, la riqueza ex
raida Y exportada tendrá que transformarse en incrementos netos de
activos financieros sobre el resto del mundo, mediante incrementos
en las reservas internacionales, reducción de la deuda externa neta
o mayores ·
·
·
inversiones directas o indirectas sobre el extranjero.
Puesto que los excedentes petroleros están en manos del Estado,
su transferencia al resto de la sociedad se realizará mediante el me
canismo
·- es dec1r,
·
·
__ de presupuest acion,
mediante
mayores gastos de in
version consumo del sector público o con transferencias fiscales
0
fina ·
ncieras al sector privado, ya sea reduciendo la carga fiscal
0
el e ·
ncaJe legal o aumentando los subsidios fiscales o financieros .

°

La apertura hacia el exterior, inducida por la generación de excedentes petroleros, nos plantea una serie de problemas de "transf~
rencia" de la riqueza petrolera al resto de la sociedad; ésto es, la

esquema de política comercial, fiscal y maneta
un cierto ritmo de capacidad de gasto (en con
cual pone un límite a la posibi l idad de trans
petroleros de bienes importados.
-

�8

Para usar eficientemente nuestra riqueza petrolera, se presenta
en términos generales tres grandes problemas en el diseño de los ins
trlJllentos de política económica.
lo. La transformación de los excedentes petroleros es un ahorro del
sector público
2o. La distribución de dicho ahorro entre el sector público y priv~
do y
3o. La transfonnación de los excedentes de divisas en recursos rea
les o financieros del resto del mundo.
Los primeros dos problemas constituyen transferencias entre sectores de la economía nacional cuyo análisis concreto se sale del ca!!!.
pode este trabajo.
Aquí, concentraremos nuestra atención en el estudio de la trani
ferencia de los excedentes en recursos de otros países, lo cual im
plica una apertura real y financiera de la economía hacia el ext~
rior.
Los excedentes de divisas que generara el sector petrolero coni
tituyen inicialmente un recurso financiero que nos da un poder de
compra sobre el extranjero, el cual podemos destinar a importaciones
de bienes y/o de activos financieros.
Analizar los mecanismos~
diante los cuales el sistema económico realiza la transformación CO!!!,
pleta, constituye uno de los aspectos fundamentales del análisis financiero y es el principal fundamento de la política de comercio e!_
terior.
Usar los excedentes petroleros para consumo o inversión invol~
era a fin de cuentas su transformación de recursos importados, es d!
cir, una mayor aperturd real de la economía hacia el exterior. En C!

9

so contrario los excedentes de divisas se monetizarían, servirían pa
ra exportar capitales o adelantar el pago de la deuda externa.
La adopción de estas últimas medidas significaría una inversión
en activos financieros netos y por lo tanto no generará inversión y
empleo dentro del país, cuando menos en corto y mediano plazo.
Monetizar el incremento de reservas y mantener la misma apertura
de la economía, sería equivalente a convertir los excedentes en demanda sobre bienes domésticos quizá en una magnitud muy superior al
incremento en la oferta interna de bienes y servicios.
Con la exportación de capitales o adelanto de pago de deuda ex
terna se evita la monetización de divisas y por tanto su impacto in~
flacionario; pero sólo se justificarían si en el país no hubiera pro
yectos con una tasa de rentabilidad social cuando menos igual a
tasa de interés que nos ahorraríamos al adelantar la liquidación de
la deuda externa, tasa que es la mínima estimación para el costo de
oportunidad del capital.

1;

Un endeudamiento externo mayor que la suma del déficit previsto
en cuenta corriente más la meta de incremento en las reservas internacionales, generaría un exceso de fondos prestables que finalmente
se traduciría en mayores importanciones, pero dicha transferencia se
logrará mediante mayores tasas de inflación y sobrevaluación cambiaria Y quizás con un efecto casi nulo en la inversión productiva y en
el empleo .
Adelantar el pago de la deuda externa nos parece una opc1on con
pocos atractivos, debido a las bajas tasas de interP.s real en el mer
cado financiero internacional y a que el petróleo se revalúa a una
tasa mayor.

�10
11

' En el caso teórico de un sistema financiero y cambiario que re~
pondería con gran rapidéz y eficiencia, no habría grandes problemas
de transferencia de presiones inflacionarias; sin embargo, en un co~
texto más realista, en donde el sistema y políticas económicas no rt
acciona rápidamente, la capacidad de absorción es limitada Y un e~c~
so de producción petrolera podría dificultar el proceso de estab1l_!
zación.
Haciendo a un lado la apertura financiera nos,.queda como opción
una mayor apertura rea 1 al exterior (mayor déficit o menor sup~rá~it
en la cuenta corriente), la cual estará determinada por los s1gu1e!l

IV. Análisis macroeconómico para optimizar la~otación petrolera
Y la apertura de la economía hacia el exteríor en el futuro
próximo
Para ubicar el estudio de la apertura externa, debemos considerar que la restricción de divisas y los ahorros que limitaron la t-ªsa de crecimiento del PIB real en el pasado pueden ser modificadas
con las exportaciones y los impuestos al petróleo y que de no ser e1
tas variables las restricciones limitativas del desarrollo, tres obs
táculos podrían constituirlo:
a) La disponibilidad de mano de obra (sobre todo la calificada).

tes dos factores;
1

1

1

i)

l. Nuestra capacidad de invertir productivamente dentro del país Y,
2. El incremento en el ahorro doméstico, o en otras palabras red_!!
cir nuestra propensión a consumir.
De cualquier forma, serán las metas nacionales de inversión yco!!_
sumo que se contemplen en un Plan de Desarrollo, las que determ:nen
la apertura óptima de la economía, las metas de inversión estaran a
su vez determinadas por:
a) El objetivo -nuevo en la política económica mexicana- de transformación de la riqueza petrolera en otras fuentes de ingreso
permanente, dentro del objetivo de equidad en la distribución i!!_
tergeneracional del ingreso.
b) La meta de crecimiento en el producto, necesaria para cumplir con
el objetivo de creación de empleos.

b) La capacidad en la preparación y operación de proyectos de inver
sión, y
c) La restricción de una máxima monetización de los excedentes pe
troleros para asegurar la estabilización monetaria y financiera.
Mayores divisas y mayores ahorros domésticos permitirán cumplir
los objetivos principales de la actual administración de crear suficientes empleos para absorber el crecimiento de la fuerza de trabajo
Y transformar la riqueza petrolera extraída en otras fuentes de in
greso permanente.
Según estimaciones preliminares, el ahorro externo que uti liza
México Y que es canalizado principalemente hacia el sector público
disminuirá 3.6 puntos porcentuales del PIB, de 1978 a 1982, el ahorro
público aumentará de tal forma que la transferencia de ahorros del
sector privado hacia el sector público descenderá. Por otro lado,
la Inversión Privada incrementará sus necesidades de crédi to de un
25% de dicha inversión en 1978 a un 29% en 1982.

�13

12
Por otro lado, para garantizar la meta de conservación y transf~
rencia de la riqueza nacional, se estimó que sería necesario agregar
a la tendencia histórica que a seguido la inversión nacional, un monto adicional equivalente a una cifra entre un 40% y 60% de las expo!:_
taciones petroleras, que es la proporción de "excedente económico"
que hsmos estimado como contenido en dichas exportaciones. De esta
forma, calculamos que la economía debe invertir el 24.8% de su prQ_
dueto en 1980, 25.0% en 1981 y 25.9% en 1982:
Estas cifras de inversión ya incluyen los coeficientes de "inver.
sión marginal para transformar la riqueza petrolera", que como porcentaje del producto del país, ascenderán a 5.6% en 1980, 3.8% en
1981 y 5.7% en 1982.

holgura para que se ajuste a las metas de Inversión y Consumo; así
se estimó que el gasto nacional en inversión más consumo será mayor
que el producto en 1979 y menor en 1980 y 1982 .
Niveles de demanda mayores que los proyectados, i ncrementarián
la absorción de recursos externos y se justificarían si se acepta
una disminución del ahorro doméstico o una revisión de la metas de
inversión. En el primer caso, se tendría ·que disminuir la meta de
conservación de la riqueza y, en el segundo se tendría que generar
una mayor capacidad de transporte en el corto plazo y de preparación
y operación de proyectos productivos, o bien , sacrificar las metas
de control de la inflación.

V. Conclusiones
Para derivar las tasas de crecimiento del producto que se obtendría con las inversiones arriba descritas, se realizaron estimaciQ_
nes del coeficiente incremental capital-producto (CICP que tuvo una
media de 2.86% de 1950 a 1975 y 3.98 durante 1971-1975) . En épocas
de bajo crecimiento del Producto Interno Bruto Real, se observa un
movimiento opuesto del coeficiente incremental capital-producto Y
sucede lo contrario en épocas de recuperación. Por esta razón, para
los años de proyección se ha considerado un coeficiente algo mayor
al promedio; 3.1 en 1979, y de 2.8 para el lapso 1980-1982.
De acuerdo con la metodología descrita, se estimó que, para CU!!!_
plir con el objetivo de conservación de la riqueza, el producto real
de la economía crecerí~ al 8.5% anual para el lapso 1980-1982. Asimismo, que el consumo total crecería al 6.7% anual Y que éste baj~
ríá co~ proporción del producto, y el ahorro externo disminuiría
significativamente hdcia 1982.
El relajamiento de la restricción de divisas para los próximos
años, nos permite asignarle al sector externo la función variable de

En recientes estudios sobre México se apunta que, irrestrictame.!!_
te, las importaciones constituían ·1as variables de ajuste o de hol
gura, que complementen la oferta interna y hagan más elástica a la
oferta agregada. Aquí hemos adoptado un camino diferente, pensando
que la apertura de la economía al exterior no es conveniente bajo
cualquier ci rcunstancia, ni parece probable que sea tan elástica mie.!!_
tras persistan los cuellos de botella en la producción de bienes y
servicios domésticos.
La eliminación de la restricción de divisas viene acompañado con
un ahorro nacional creciente, pues las nuevas exportaciones están
asociadas con un crecimiento en los ingresos fiscales mayores que en
el gasto corriente. Esto nos indica, a primera vista, que es posible financiar mayores niveles de inversión pero, en el corto plazo,
no sería factible hacerlo si exigimos que las nuevas inversiones se
realicen con una productividad menos igual al rendimiento alternatj_
vo mínimo que el país tiene al ahorrarse intereses sobre la deuda e~
terna.
Incrementar exageradamente las inversiones podría ocasionar
algunos costos marginales debido a los cuellos de botella que padece

�14
15
actualmente la economía y además, mayores presiones de demanda pondrían en peligro la estabilidad económica hasta ahora conseguida, g~
nerando así un nuevo ciclo que proporcionaría una política procícll
ca de "stop and go" que es necesario evitar.

1111,1
1111

¡¡J

El aumento de las exportaciones no es imprescindible para lobrar
las metas de crecimiento, pues puede ser sustituto con incrementos
de ahorro interno que liberen gasto o demanda que no nocesiten como
contrapartida la oferta importada. En este aspecto destacan las re
visiones de políticas de subsidios de las empresas públicas y la de
precios y tarifas.
Nótese que lo que es válido para el ahorro interno, no lo es p~
ra el ahorro público que generan las exportaciones de petróleo, ya
que de manera concomitante al aumento en las ventas al exterior de
hidrocarburos se cierra el déficit de la cuenta corriente y baja el
ahorro externo: con mayores exportaciones aumentaría el ahorro domé1
tico vía ingresos fiscales pero, simultáneamente, bajaría el ahorro
externo. Se debe aumentar el ahorro interno.
No se olvide que la participación del ahorro gubernamental y de
las empresas y organismos públicos en el ahorro total es sumamente
baja, consecuencia del elevado crecimiento que ha tenido el gasto e~
rriente en esta década y de los bajos precios de los bienes y servicios vendidos por empresas públicas.
Las proyecciones antes mencionadas, se hicieron bajo el supuesto
hipotético, de que el tipo de cambio mantenga la competitividad ex·
terna de las exportaciones y de la sustitución de importaciones. Un
tipo de cambio muy sobrevaluado haría posible en el mediano plazo una
mayor absorción de recursos externos y permitiría por lo tanto, me·
nores requerimientos de ahorro doméstico pero a costa de sacrificar
la meta de empleo. El cumplimiento de la meta de incremento del ah~

rro nacional
apoya por lo tanto no so·1 o el obJetivo
. .
.
de
de la riqueza, sino también el de la
..
conservación
creacion de empleos.
. Visto desde este ángulo, es posible concebir que no todas las di
visas que se pueden conseguir a cambio de h.
una aplicación producti
d .
idrocarburos pueden tener
va, es ec1r, hay una t
•.
ción Y exportación que e
.
.
asa optima de extraes preciso 1ocal izar exced l
.
contraproducente T
'
era sera sin duda
bl l
. ampoco es necesariamente cierto que sea preferi
_e e extraer petróleo Y convertirlo en activos
c10 l
fi_nanci eros interna
na es, a retrasar la tasa de extracción e invertir
en actividades alternativas, los recursos de . . .
'
Juicio para encentar 1a tasa ade
cuada de expo t ··
r ac1on es la preocupación central de este trabajo.

!J

Tomando como ba1.ie 1954

Y

E&amp;ta. ltUt/uee-i..in opeJta. en et eoJtto ,f.a.
u poé-lble bu:l.~601tma.Jt loé Jte
P zo pu.u en el ltvr.go p-f.a.zo
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ex.:te1tnoé en mo.yOJt o6Vtta. de
•

=

100 .

�LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979

Manuel Slto~ MalLtúrez•

A partir de 1960, la Universidad Autónoma de Nuevo León, a tr!
vés de su Centro de Investigaciones Económicas, ha llevado a cabo un
esfuerzo continuo para brindar estudios y estadísticas sobre el mercado de trabajo del Area Metropolitana de Monterrey, encontrándose
dentro de los resultados, algunas investigaciones sobre la estruct!:!_
ra de sueldos y salarios en esta Area, así como otras cuya atención
se concentra en buscar evidencia sobre los efectos de la educación en
los ingresos y probabilidades de empleo.
Recientemente, el trabajo de Yvonne Stinson (1979) proporcionó
evidencia sobre la relación positiva entre la ac1JT1ulación de capital
humano (en forma de escolaridad) y el ingreso personal, de la ausencia de diferencias significativas entre los rendimientos marginales
a la escolaridad de hombres y mujeres y, asimismo, de que estos re.!!_
dimientos eran significativamente menores a los estimados por Carnoy
(1964) para la población ocupada masculina de las áreas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y México, en 1963.
Ante estos resultados, surgió la inquietud de analizar si exis
tia una tendencia decreciente en el comportamiento de las tasas de
rendimiento mencionadas. Cons i derdndo q·Je estudios realizados para
los Estados Unidos (Griliches, 1968; Welch, 1970) muestran una fuer
te similaridad en el comportamiento de las tasas de rendimiento a la
• Ef. auto1t u v,¿,¡_ecto/t de..f Ce.n.t1to de. Invutigacionu feon6m.lc.M de
ta FaeuU:a.d de. feonom.[a. El p11e1ie.nte t•1aba.jo 6ué expu~.to e.n e.f.
Sexto Cong1te~ o Mundfae de feonom.la c.ele.b/tado en .e.a Ciudad de. Aléxieo, V. F.

�19

18

educación y de los salarios relativos, así como la relación entre e~
tos rendimientos y la conducta de las demandas y ofertas relativas
de trabajo, planteada por Welch (1974), se procedió a analizar la e~
tructura de Ocupación y salarios de esta Area Metropolitana, para
ver si existían elementos que nos hicieran pensar en cambios en el
nivel y comportamiento de las tasas marginales de .rendimiento a la
escolaridad. Para este análisis se escogió la información provenie~
te de la Encuesta de Ocupación y Salarios levantada por el CIE en
abril de 1975, y de la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo
trimestre de 1979.
Estableciendo que la cantidad demandada de trabajo de una empr~
sa es igual a la que emplea, se puede interpretar los incrementos en
la participación de la población ocupada con estudios de secundaria,
subprofesional y universitaria, que se observa en el Cuadro I, como
un aumento en la cantidad demandada relativa de trabajo calificado.
Sin embargo, este _hecho no resulta de utilidad para inferir acerca
de los rendimientos mencionados, a menos que se conozca el comportamiento de los precios relativos del trabajo, pues es este elemento
lo que pennite comparar los movimientos en las demandas y ofertas r~
lativas.
Estimando los salarios relativos (utilizando como numerario los
correspondientes al grupo con escolaridad de secundaria) se obtuvo
la información del Cuadro II, en donde se observa que, en términos
generales, los grupos de mayor nivel de escolaridad obtuvieron mayores incrementos en estos índices, lo cual puede ser interpretado C.Q.
mo un aumento en la "escasez" relativa de personal calificado. Con
estos resultados, en base a Welch (1970) se esperaría, Ceteris Parj_
bus, que las tasas de rendimiento a la escolaridad de los niveles
·
.. a la
subprofesional, universitario, etc., se incrementen
en re l ac,on
de secundaria; es decir, se esperaría una relación diferente entre
escolaridad y tasas marginales de rendimiento para los años de 1979

y 1975, lo cual permite establecer y probar la hipótesis de trabajo
más importante del presente estudio.
Como hipótesis complementaria, se establece que no existen diff
rencias significativas en la rentabilidad de la educación de hombres
y mujeres; el objeto de ello es comprobar que la discriminación por
sexo, que Inna Martínez (1977) ha demostrado existente en el mercado
de trabajo, no afecta las tasas marginales de rendimiento y, por lo
tanto, no altera el proceso de acumulamiento de capital humano.
Para la prueba de esta3 hipótesis se considera la variable esc.2_
laridad como "continua", asimismo, se utiliza la metodología de Chii
wick (1974), por medio de la cual se estiman los rendimientos a la
educación usando funciones semilogarítmicas de ingreso del trabajo.

El desarrollo del modelo que se utiliza para la estimación de
las tasas de rendimiento a la educación, parte de la concepción de
que los individuos son remunerados en el mercado de trabajo, en base
a las capacidades innatas o adquiridas que poseen; considerándoselas
primeras por medio del concepto de habilidad (A), en tanto que las
segundas pueden ser adquiridas mediante escolaridad (S), experiencia
(T),, entrenamiento en el trabajo (E), etc. Esta concepción puede
ser expresada por medio de la función
( 1)

' O,
Y= f (A, S, T, E), YA&gt;

la cual

postula una relación positiva entre el stock de capital
humano y el ingreso personal, Y.
Se inicia la derivación del modelo adoptando esta relació n y e~
tableciendo los siguientes supuestos: especialización completa en la

�20

21

actividad de capacitación, el único costo de capacitación consiste
en los salarios que se dejan de percibir y homogeneidad en la habilj_
dad, experiencia y entrenamiento en el trabajo con que cuentar. las
personas. A partir de ello, se encuentra que un individuo que en el
presente período desease obtener el nivel "J" de escolaridad, tendría
que incurrir en un costo total igual al salario que dejaría de percj_
bir durante la capacitación, el cual correspondería al nivel "J - 1~
De esta manera, si la decisión se refiere al primer año de esc_Q_
laridad, el costo total consistiría en el ingreso (Y 0 ), correspondieD_
te a un nivel de escolaridad de cero; a cambio de este sacrificio se
recibiría en cada uno de los períodos futuros un ingreso real v1 , el
cual resultaría superior a Y0 en un porcentaje r 1, es decir,

En el caso en que la decisión se hubiera referido al segundo
año de escolaridad, se encontraría que a partir del próximo período,
un individuo percibiría ingresos reales por un monto de

donde Tres un símbolo de multiplicación y
to sobre el nivel de escolaridad "i".

Debido a que el supuesto de que no existen costos directos de
capacitación en forma de colegiaturas, material escolar , etc ., parece poco realista; se pueden hacer algunas consideraciones al respec
to, 10 cual, como se verá posteriormente, no afecta substancialment;
los resultados alcanzados hasta este nivel.
Partiendo de ue CT
constituye los costos t~tales de obtener el nivel de escolar~dad "S~,
~e ~n~uentra que el incurrir en ellos incrementa el ingreso real del
1nd1v1duo en períodos posteriores en un porcentaje r de dichos cos
5
tos, es decir

donde las variables tienen el mismo significado que se les había dado en la expresión (5). De aquí, estableciendo que l&lt;s = CT ¡y
5 S-l,
se puede llegar a una expresión más general que (5),

1

( 6 1)

donde Y1 Y r 2 tienen un significado semejante a Y0 Y r 1 . Esta ef
presión puede transformarse en

y, por lo tanto, dar lugar a una generalización correspondiente a un

nivel "S" de escolaridad

s

(5)

Y
S

=

Yo

,-r
i =l

(1 + r.)
l

'

ri la tasa de rendimien

(l+r.),
1
1

en donde ri
ri dad.

=

ri Ki es una tasa ajustada de rendimiento a la escola

Mediante la aplicación de logaritmos naturales, y considerando
que (para va 1ores pequeños de r ,'.) r i',..,
- 1n ( 1 + r i') , ( 6') se trans
fonna en la expresión
(7)

s

+¿_
i=l

r.
l

�22
23

a partir de la cual, mediante el supuesto de que las ri son indepe.!!_
dientes del nivel de escolaridad, y por lo tanto, se encuentran ale!
toriamente distribuidas alrededor de un promedio r*, se obtiene
ln Ys

(8)

ti

1

1

1

=

ln Yo + r* S + U ,

en donde el término u surge como resultado de los componente~ aleatorios de las r~. Esta expresión resulta de particular inte:es'. ya
que teniendo información de corte transversal sobre nivele~ e 1ngr~
so personal y escolaridad, se pueden obtener estimaciones de las t!
sas promedio de rendimiento a la escolaridad (r*).
Si alternativamente se establece que las tasas de rendimiento
se encuentran relacionadas al nivel de escolaridad, es decir,

11

r

s

=

~o + ci(l

S+U

la función de ingresos del trabajo tomaría la representación funcional
( 9)

s2 + u.

En este caso, las tasas marginales de rendimiento quedarían en
función del nivel de escolaridad Y del valor de los parámetros 81 Y
8 , ya que
2

s.

Como se puede observar, si se desea estudiar la relación ent~e
tasas marginales de rendimiento Y nivel de escolaridad, resulta mas
conveniente utilizar la expresión (9) en lugar de la (8) como_m~del:
de regresión, lleva-ndose e·sto a cabo cuando se considera la h1potes

de trabajo más importante, la cual postula -en base al comportamie.!!_
to a los salarios relativos del trabajo de mayor nivel de escolari
1
dad- que en 1979 el tamaño relativo (a r ) de las tasas marginales
6
de rendimiento correspondientes a los niveles superiores de escolar.i_
dad, era mayor que en 1975. Esta hipótesis puede ser planteada en
términos de los valores de los parámetros, como (8 ) ~. · (8 )
_
2 197
2 1975

Asimismo será considerada la hipótesis complementaria de que no
existen diferencias significativas entre las tasas margina)es de ren
dimiento de hombres y mujeres.
Con el propósito de evitar, en lo posible, sesgos en las estim!
ciones, se procederá a considerar adicionalmente las siguientes variables explicativas del nivel de ingreso personal: número de h~
ras trabajadas, sector en que se encuentra la ocupación principal y
la experiencia. No obstante, se tiene conciencia de que las estimaciones contendrán sesgos en la medida de que no se está en posibil.i_
dades de considerar variables que influyan sobre el ingreso y se e.!!_
cuentran correlacionadas con el nivel de escolaridad, tales como la
habilidad, ambiente, genes, etc.

Evidencia Empírica
Para mostrar que en el período 1975-1979 se presentó un incr~
mento en la "escasez" relativa de personal calificado en el Area ~
tropolitana de Monterrey, el cual se reflejó en el aumento del talll!
ño relativo de las tasas marginales de rendimiento y salarios relat.i_
vos correspondientes a los niveles superiores (a S = 6) de escolar.i_
dad, el análisis empíricos se basa en la utilización de la inform!
ción proveniente de dos fuentes: la Encuesta de Ocupación y Salarios
de 1975 y la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo trimestre
de 1979.

�24

25

Estas fuentes proporcionan información sobre el ingreso bruto
proveniente del trabajo (Y), edad, horas trabajadas (HT), Escolaridad (S) y sector de actividad económica en donde se encuentra la
ocupación principal de los individuos que forman parte de la pobl-ª_
ción ·económicamente activa, por lo que permiten estudiar la rel-ª_
ción entre escolaridad e ingreso planteada en la sección anterior;
en el caso particular en que se utiliza el modelo semilogarítmicode
regresión múltiple representado por.la expresión (9), se hace p.Q_
sible obtener las estimaciones de las tasas marginales de rendimie.!!_
to en que se tiene interés y principalmente, por medio del coefi
ciente p2 , conocer su comportamiento al variar el nivel de escolari
dad.

ches Y Chamberlain (1975), Willis Y Rosen (1978},
Taubman (1976),
etc., en relación a variables tales como habilidad
desempeño proff
siona l de los hennanos' ambiente• etc.
•
Son dos las hipótesis que se consideran en este trabajo:
1). -

trabajo cal ificado quT en 1975, lo cual se tradujo en un mayor tamaño relati
vo (a r6) d~ las tasas marginales de rendimiento correspondie;
tes a los niveles superiores (a S=6) de escolaridad .
2).-

Con el propósito de eliminar, en lo posible, sesgos por omi
sión de variables en los parámetros p1 y p2 , se consideró modificar ligeramente la expresión (9), introduciéndose variables explic-ª_
tivas adicionales que presentaran las características de: influir
sobre el nivel de ingreso, encontrarse correlacionadas con la vari-ª_
ble escolaridad y formar parte de la información a que se tenía acceso. Como resultado, se obtuvo el modelo de regresión múltiple.
( 11)

En 1979 existió una mayor "escasez" relat1·va de

N~ existen diferencias significativas entre las tasas de rendimiento de hombres Y mujeres en cada uno de los períodos conside
rados.

Para probar estas hipótesis se procedió en dos etapas·
.
t
·.
. primera
mene se examinaron los resultados que surgieron cuando se consideró
el total de la población económicamente activa; y en segundo lugar,
con el fin de concentrar la atención en los grupos de mayor escolari
dad, se trabajó únicamente con aquellos individuos en donde el valor
de esta variable excedía los seis años.
Analizando la expresión (10), se puede apreciar que la relación
entre la tasa marginal de rendimiento Y el nivel de escolaridad se
basa enteramente en que el valor de
difiera significativamente de
cero;. es este hecho el que brin.da los elementos que permiten probar
la
· 't ·
. Prime ra hipo
esis de trabajo, ya que un aumento en el valor d A
im ·
e r2
plica un incremento en el tamaño relativo (a r
de las t
d
rendim.
.
6
asas e
iento correspondientes a los niveles de escolaridad más alt
Por 10
os,
·que la prueba de esta hipótesis se puede basar en la comparaci on de la
t·
·
ses imaciones de p2 para cada uno de los años considera
dos, aceptándose ésta en la medida que (R) '&gt; (A)
r2 1919
r2 1975.

12

en donde aparecen consideradas las v~riables escolaridad (S), experiencia (estimada como T = edad - S - 6), horas trabajadas (HT),una
variable ficticia (D 2) para considerar si el individuo se encuentra
ocupado, y diez variables ficticias par~ considerar el sector de a.f_
tividad económica (véase apéndice de variables explicativas). Resu.!_
ta obvio que las estimaciones basadas en (11) pueden contener sesgos, ya que lo limitado de la información disponible evita la reali
zación de las consideraciones señaladas por Griliches (1976), Grili

1

)

�26

27

Los resultados de la aplicación de (11) a la información dispQ
nible aparecen en los Cuadros III, IV y V. En las columnas 1 y 2 del
primero de ellos, se puede observar que (p2)1979 tiene un valor sii
nificativamente mayor a cero, en tanto que el de (~2)1975 es signi
ficativamente negativo. Esto nos hace aceptar la primera hipótesis
de trabajo, y asimismo nos señala el cambio tan radical que se pr~
sentó en el mercado de trabajo, ya que en 1975 las tasas marginales
de rendimiento decrecían con la escolaridad y en 1979 crecen con
ella. cuando se concentra la atención en las columnas 3 r 4 del mi~
mo cuadro, se encuentra que los resultados son los mismos cuando se
dirige la atención a quier.es tienen escolaridad mayor a seis años.
Aún más, pensando en la posibilidad de que este fenómeno no hubiese estado generalizado en el mercado de trabajo, se procedió a ver
si los resultados señalados en el párrafo anterior se presentaban ta~
to para la población económicamente activa masculina como para la f~
menina, encontrándose, según el Cuadro III y IV, que éste era el caso. Adicionalmente, se consideró la hipótesis que plantea la ause~
cia de diferencias significativas en las tasas marginales de rendí
miento a la escolaridad de estos grupos.
Resulta conveniente señalar que, al trabajar con la población
económicamente activa femenina, surgieron problemas en la estimación
de los parámetros debido al grado de correlación entre las vari~bles
s s2. Basándose en las estimaciones obtenidas por Yvonne St,nson
y
· para_ l a P_o
(1979)
y considerando los resultados del presente tra baJo
blación masculina, se decidió descartar la primera de esas variable~
Asimismo, se determinó la utilización del enfoque bayesi ano a los prQ.
blemas de multicolinialidad, para la continuación posterior de esta
investigación.
Analizando los resultados que surgen al considerar todos los ni
veles de esco 1ari dad (Cuadros IV y V, Co1umnas 1 Y 2), se observa que,

en 1975, los valores absolutos de los parámetros p y p resultan
1
2
ser significativamente mayores para las mujeres que para los hombre~
lo cual indica que, para el rango relevante de escolaridad, las tasas marginales de rendimiento correspondientes a las mujeres son m-ª_
yores y decrecen más rápidamente. Estos resultados contrastan con
los de 1979, en donde no existen diferencias significativas entre los
val ores de s •
2
Pensando en que los resultados podrían ser diferentes cuando se
consideran únicamente los individuos con niveles superiores de escolaridad, se analizó la información correspondiente al caso en que S
es mayor a seis, encontrándose que no existen diferencias signific-ª_
tivas entre los parámetros de hombres y mujeres.
Estos resultados
son consistentes con los que presentó Yvonne Stinson (1979} en base
a información para el año de 1978.
La aceptación de la segunda hipótesis de trabajo para el caso
del grupo con escolaridad mayor a la primaria, resulta de gran impo!.
tancia, pues ello rechaza la posibilidad de que la discriminación en
el mercado de trabajo afecte el proceso de acumulamiento de capital
hllllano en la localidad .

Resl.lllen y Conclusiones
Este trabajo presenta evidencia sobre un incremento en la escasez relativa de trabajo calificado en el Area Metropolitana de Montf
rrey, durante el período 1975-1979. Este fenómeno se muestra en los
cambios en los salarios relativos y el tamaño relativo de las tasas
marginales de rendimiento a la escolaridad.
Asimismo se demuestra que no existen diferencias significativas,
en el personal calificado (S &gt; 6), entre las tasas de rendimiento de
hombres y mujeres; lo cual resulta de suma importancia, pues nos in

�28

dica que la discriminación por sexo en e1 mercado de trabajo no afef_
ta el proceso de acumulación de capital humano.
Estos hechos resultan de gran importancia cuando se establece
ue uno de los objetivos más importantes de nuestro país consiste en
qpromover el crecimiento economi
- . co, ya que se hace necesaria la deter
. minación de las fuentes más baratas de ingreso permanente, 1~ mismo
que los efectos de su acumulación sobre la distribución del ingreso
y la de los obstáculos con los que se enfrenta este proceso.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979. (UNA NOTA ADICIONAL)

El objeto del artículo original consistió en presentar los r!
sultados de un trabajo empírico, en el cual se estudió el comport!
miento de los rendimientos a la escolaridad en el Area Metropolitana
de Monterrey, en el período 1975-1979; sin embargo, por concentrar
su atención en la prueba de las hipótesis planteadas, resultó Sllll!
mente breve en el análisis de dichos cambios, de ahí que el proposj_
to del presente escrito consista en realizar una extensión del análi
sis señalado.

Resultados
En la exposición de resultados, éstos se presentaron para dos
grupos: el primero, en donde se incluye el total de la poblaciónec~
nómicamente activa; y el segundo, donde aparecen únicamente aquellos
cuya escolaridad excede los seis años.
Si se concentra la atención en las estimaciones que se realizaron de los parámetros del modelo semilogarítmico de ingresos del tra
bajo:

en base a la expresión,

�30

31

se encuentra que las estimaciones de las tasas de rendimiento a la
escolaridad se pueden obtener de las ecuaciones:
1975
Grupo I'

0.1069

0.0074 S

Grupo II,

0.2448

0.0162 S

Grupo I'

O.0168

rs

=

1979
Grupo I I,

r

s

=

Cabe indicar que en estas estimaciones no se ha distinguido por
sexo, no obstante, debido a que no existen diferencias significati
vas entre los parámetros B1 y s2 para hombres y mujeres, la distin
ción carece de importancia.
La presentación de cambios tan rad;cales en el comportamientode
las tasas marginales de rendimiento en un período tan corto, hacen
surgir nuestro interés por explicarlos y buscar si existen experie.!!_
cías semejantes en otros países.

S

0.0140 S

A partir de ellos, en base a los coeficientes de S, se deduce que
en el año de 1975, las tasas marginales de rendimiento a la escolari
dad decrecían al aumentar el nivel de S, asimismo, que su compor1:!_
miento era radicalmente distinto en 1979.
Debido a que en el artículo anterior la atención se concentró en
el tamaño relativo de las tasas de rendimiento señaladas, no se est!
bleció si el fenómeno observado en 1979 consistía únicamente en un
incremento en el tamaño relativo de las tasas correspondientes a los
niveles superiores de escolaridad, o si ésto estaba acompañado de un
incremento general en los rendimientos.
Considerando las estimaciones presentadas arriba, correspondie~
tes al Grupo I, se encuentra que los niveles de escolaridad superiQ
res a cuatro años subieron un incremento en sus tasas marginales de
rendimiento, sucediendo lo contrario con las de los niveles de S(4.
Por otra parte, en base a las estimaciones realizadas cuando se con·
sidera únicamente la población económicamente activa con escolaridad
mayor a seis años, se observa que el incremento señalado se presenta
para los niveles de S&gt;8.

En su artículo "Education in Production", Finis Welch (1970)
desarrolla el marco teórico y presenta evidencia qúe soporta el efec
to "eficiencia asignativa", por medio del cual establece que al in-::crementarse el dinamismo (o desequilibrio, en el sentido de T.W.
Schultz -1974-) en una economía, se incrementan los salarios y rendi
mientas relativos de los grupos de mayor nivel de escolaridad. Asi-::mismo, T.W. Schultz (1974) hace referencia de un cuerpo importante
de estudios que soporta la existencia de este efecto de la educación
Considerando que la situación económica de nuestro país en 1975
resultó fuertemente diferente a la de 1979, ya que en este último año
la economía mostró un mayor dinamismo, reflejando en mayores tasas
de crecimiento del PIB real e industrial, así como una menor tasa de
desempleo, se puede establecer que los resultados del artículo sGn
consistentes con el efecto eficiencia asignativa señalado por Welch.

�33

Sc.hu1.tz, T.W.,

"The Value oó the AblU:ty to Veal wilh V.l6eq!ULlblÚum, Jowr.n.al 06 Ec.onomfr H.l6tOll.y, Vol. 34, No. 1,
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"Vete!tmi.nantu de. la-6 V.lóuenuM de. Sala/ÚM e.n el
Mea Mmopo.ti.ta.na de Monte.lVl.e.lf". C. I. E. Bold[n &amp;mut!tal No . 91, Feb1te1to 1978 .
Lo¿, V~~!tmlna.ntu del Ing1tuo Lab01tal: Et En6oque
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G/ÚUc.hu, Zv.l y Chambe!tlaln, Gall.lJ, "Uno b¿, e1tvablu W.lth a Vall..lanc.e
Component!. St!tu.c.twr.e:
AblU:ty, Sc.ool.i.ng and the
Suc.c.U!. oó B!tothw", Inte.Jt.YUt:t.lonal. Ec.onomlc. Rev.lew.
Junlo 1975.

�34

APENDICE

CUADRO

INDICE DE VARIABLES
DISTRIBUCION DE LA POBLACION ECONOMICAMENTE
ACTIVA OCUPADA, POR GRUPOS DE ESCOLARIDAD,
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY.
Símbolo
Ln Y
S1
S2
Tl

T2
HT

Significado
Logaritmo Natural del Ingreso Personal
Tota 1 Semana 1
Escolaridad
(Escolar·idad) 2
Experiencia
(Experiencia) 2
Horas Trabajadas

Variables Ficticias:
\

D2
D4

D5
D6
D7
D8

D9
DlO
Dll
D12
D13

Ocupados
Lugar de Trabajo
Industria Extractiva
Industria Manufacturera
Industria de la Construcción
Electricidad
Comercio
Transporte
Servicios Financieros
Servicios de Gobierno
Servicios Educacionales
Servicios Médicos

1975

Analfabetas
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Subprofesional**
Universidad
Postgrado
No especificado

B

y

1978

48.78
11.58
11. ?9

3.69
4.28
8.62
l. 57
4.02

1978•
%

6_.42
47.20
12.84
5.69
1.70
14.54
10.64
0.81
0.16

Fuente: Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1975, UANL, 1976.
Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1978, UANL, 1979.
* Estimaciones realizadas en base a in-formación proveniente de la Encuesta
Continua de Mano de Obra, segundo trimestre 1978.
** Carrera técnica con requisito de secu~
daria.

�anexo
CUADRO

anexo

1II

COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
CUADRO II
SALARIOS RELATIVOS* Y NOMINALES MENSUALES, POR GRUPO DE ESCOLARIDAD
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

Variables lndependí entes
Constante

1975 y 1978

S1
Salario Nominal
mensual
(En pesos)
1975
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Sub¡irofes iona 1
U~iversitaria
Postgrado

2 244
2 590
3 160
3 470
3 360
6 615
8 366

Salarios Relatj_ Salario Nominal
vos*
mensual
(En pesos)

Salarios Relatl
vos*

S2
T1

1975

107R

1971!

T2

0.87
1.00
1.22
1.34
l. 30
2.55
3.23

3 487
3 441
S 886
4 842
5 743
11 049
17 883

1.01
1.00
1.71
1.41
1.67
3.21
5.20

HT

FUENTE: C.I.E.,Ocupaci6n y Salarios 1975, UANL, Monterrey, 1976.
C.I.E . ,Ocupaci6n y Salarios 1978, UANL, Monterrey, 1979.
*
Estimados tomando como numerario los salarios nominales mensuales
correspondiente al grupo con escolaridad a nivel secundaria.

D2
D4
D5
D6
D7
D8
D9
DlO

GR U P O

D12·
D13
R2

l. e2
N. O.

GR

up o

11

75

1979

1975

1979

- o. 6700
(-17.2740)
0.1069
(21.0081)
- o. 0037
(-18.8565)
0.0174
( 12.3595)
- o. 0002
(- 7.8973)
0.0024
(5.9172)
0.0347
(l. 0444 )**

4.5028
(18.8076)

- l. 6563
(-18.3385)

3.6828
(9.0301)
0.0372
(0.651B;**
o. 0070
(2.3889)
0.1061

19

0.3255

( l. 6006)**

0.3249
(0.9200}"*

0.0084
(10.1953)
0.0947
( .9.6675)
- 0.0013
(-8.0129)
0.0108
(3.1248)
1.3715
(5.2257)
- 1.2913
(-1. 5152 )**
0.6098
(4.9838)
0.8169
(4.0597)

o. 2448

(19. 7896)
- 0.0081
(-20.1473)
0.0186
( 10.1772)
- 0.0003
(- 7.0133)
0.0023
( 4.1827)
0.1025
( 2.2579)
0.2129
(0.6355)**

0.8942

0.1311
(1.2823)**
0.2845
( l. 6139)**
0.2275
(0.6'53)*..

011

I

0.6044
(3.4266)
o. 3488
(4.1686)
0.4662
(2.2844)
. 0.1940
360.605
2 926

(1.4762)**
- 0.3422
(-2 . 2364)
0.0560
( 0.1733)**
1.4664
( 1.2196)**
0.5464
( 1.0056)**
0.5859
(0.9060)**
0.5908
( 2.3079)
0.2357
3362.95

0.3396
1.4325)**
0.2588
( 0.7708)**
0.5268
( 3.1369)
0.2274
( 2. 7604)
0.3686
( l. 9011)
0.2923
168.89

1192

1521

o. 1308

( l. 0946)**

(

(8.4844)

- 0.0015
(- 6.4968)
0.1145

(2.3562)
1. 7712
(5.2275)
0.6302
(3.8201)
o. 9928
(3.4340)
o. 9963
(1.2907)**
0.2973
(1.4280)**
- 0.1817
(-0.312B)**
1.7367
( 1.4316)**
0.6275
( 1.0175)**
0.6102
( 0.8639)**
0.6325
( 2.2395)
0.3075
1918.56
680

FUENTE: S.P.P. Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N.L. Encuesta de Ocupaci6n y Salarios, abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Senta Catarina, Gar1.a Garcfa,
Gral. Escobedo y Apodaca .
••
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�anexo
anexo

C U A O RO V

C U A D R O IV
COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
MASCULINA DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
-·

1

GRUP O

l;d!
pendientes

1 V,d,bles

• Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2

- 0.6371
(-15.6575)
0.1012
( 19.1057)
- o. 0035
(-17.1980)
o. 0175
( 11.5693)
- 0.0002
(- 7.8429)
0.0025
( 5.5010)
0.0607
( 1.7062)

D4
D5

0. 2997
l. 5828)**
0.2944
( 0.8952)**
(

D6
D7
D8
D9

0.1739
( l. 6681)
o. 2573
( l. 5677)**

D13
R2

z.e2
N. O.

5. 776
( 16.8854)
- 0.0186
(- 0.4205)**
0.0085
( 3.5257)
0.1029
( 10.5861)
- 0.0015
(- 8.9871)
0.0100
( 2.9763)
o. 3176
( 1.1015)**
- l. 5212
(- 2.1068)
0.4634
( 3.7426)
0.5135
( 2. 7584)
o. 7660
( 1.4867)**
- 0.1609
(- 1.0073)**
- 0.2426
(- 0.7393)**
( 0.1455)**

0.5820
3. 5421)
0.3993
( 3.2146)
o.4204
( 1.8096)
0.2136
244.42
2 291
(

D12

1975

1979

0.0778
0.1313)**
0.4225
( o. 5853)**
0.3849
( 1. 2944 )**
0.2183
1 763.13
882
(

II

(-17.0200)
0.2438
( 18.3294)
- 0.0081
(-18.6933)
0.0199
( 9.8376)
- 0.0003
(- 6.4105)
. 0.0018
( 2.8476)
0.1437
( 2.7891)

(
(
(

(

((
(

Variables lnd~
pendientes

1979

- l. 6594

4.8000
9. 0702)
0.0236
0.3700)**
0.0074
2.3100)
0.1152
8.2657)
0.0015
6:3038)
0.0165
3.0221)
0.3743
0.8425)**

Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2
D4

GR UP O

(

0.1907
0.5914)**

0.1946
( l. 5814 )**
0.3014
( l. 3202)**
0.4968
3.0715)
0.3267
( 2.4736)
o. 3211
( l. 4041 )**
0.3396
112. 70
1 099
(

0.6694
( 3.4184)

0.8940
( 2.9159)
1.0969
( 1.4942)**
0.2224
( 0.8819)**
- 0.3779
(- 0.6016)**
0.2785
( 0.1730)**
o. 2511
( 0.3061)**
0.5776
( 0.6164)**
0.5536
( l. 5384 )**
0.2847
1 136.59
461

- 0.8644
(- 8.6198)
0.1508
( 11.0938
- 0.0054
(-10.0509)
0.0085
( 2.3905)
- 0.0001
(- 0.9655)**
o. 0020
( 2.1617)
- 0.0225
(- 0.2835)**

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N. L., Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975 .
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
No significativos a un nivel de confianza del 95%
**
GRUPO I : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO II: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

- 0.0529
(- 0.1828)**

010
011

0.2452
( 0.6006)**

D12 ·
013
R2
N. O.

3.1152

( 6.4612)

(

(

-

((

(

1975

~

0.0121
5. 3634)
o. 0717
2. 7737)
o. 0012
2.6184)
0.0083
0.9296)**
2.7711
4.9560)

- 0.8144
(- 2.4178)
0.5159
( 0.6905)**
3.7252
( l. 6980)
1.0930
( 0.9946)**

0.3404

( 2.7014)
(

l,e2

l 97

- l. 5966
(- 7.5315)
2.2419
( 8.2245)
- 0.0082
(- 8.4140)
0.0128
( 3.1410)
- 0.0003
(- 3.1611)
0.0018
( l. 5815 )**
· o. 1009
( 1.1051 )**

0.3995
1.1636 )**
1.2540
( l. 141~)**

D7

O9

G R UP O

II
1979
(

3.0230
6.5248)

0.0099
4.2882)
0.0937
( 3.4152)
- 0.0016
(- 2.9338)
(

(

3.5320
8.8452)

(

l. 0351
l. 1110)**

(

3.9334
2.0982)

1

(

D6

D8

I

1975

D5

0.2084

DIO
Dll

G RUP D

I

1-9 7 5

COEfICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
FEMENINA üEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

0.5381
l. 3230)**
0.1977
102.68
634

- o. 5144
(- 1.4600)**
(

0.2512
o. 7131 )**

0. 2272
2.0575)
0.4253
( l. 2164 )**
0.2269
49.90
422
(

0.6570
l. 3641 )**
0.2951
1 381.65
310
(

0.3711
714. 91
219

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E .. ,U.A.N.L. ,Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variabl e dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Mertropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
**
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11 : Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS MUJERES
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

,

]e,óÚ,~

Ramonu Sctlda.ña.*

En los años recientes se han promovido una serie de investig!
ciones para conocer la participación de la mujer en la actividad!
conómica. Para la realización de los estudios, la fuente secund!
ria disponible es la información estadística que con carácter trj_
mestral se está levantando en algunas partes del país, mediante la
"Encuesta Continua de Mano de Obra" que efectúa la Secretaría de
Programación y Presupuesto (SPP) ...!/
El diseño de la encuesta fue con el propósito de contar con
información relativa a la situación del empleo y desempleo, canti
dad de personas que integran la fuerza de trabajo, carga de depe.!!_
dencia y algunas otras características complementarias como educa
ción y salarios por sexo.
Los datos disponibles permiten hacer consideraciones de carác
ter general sobre la inserción de la mujer en la actividad económj_
ca, la ocupación específica, el desempleo, las causas de la cesan
tía, duración de la cesantía, el nivel educativo y los salarios
que perciben.
Fuera de estos aspectos generales sobre ocupación, es difícil
contar con información de carácter más específica para responder a
Preguntas como: ¿cuál es el efecto de la incorporación de la mujer
en el mercado de trabajo? ¿Por qué las mujeres duran menos tiempo

• El a.u,to1t u e.91tua.do de .ta Fa.c.uUa.d de Ec.anomí.a. de .ta LJANL tJ a.c.
tualmen.t.t ,lnvu.tlga.dOJr. de .tlempo c.omple;to del Cenvw de Tn.vv..il
ga.uonu Ec.on.óm,lcrv., de .e.a UANL tJ ma.u.vw de la Fa.c.uUa.d de Ve.1te
c.ho tJ C,len.c.-úui Soclalv., e Tn.gen,,le.Jtí.a. C,lvil, UANL.
-

�36
37

en el trabajo? lPor qué una buena parte de las mujeres no trabajan
actualmente por un ingreso? lCuáles son las implicaciones del tr~
bajo de la mujer en el hogar? lCuáles son los niveles de capit~ de
las empresas donde participa la mujer? Para contestar estas pregu!!_
tas hacen falta estudios con objetivos muy específicos y diseñar Q
tras tipos de encuestas.
De las observaciones generales en algunas variables que incl~
ye la encuesta, se ha llegado a conclus~ones interesantes; tal es
el caso de los salarios donde se ha podido demostrar que, en cier
tas ramas de la actividad económica y fipo de ocupación específica,
el salario que percibe la mujer es menor al de los hombres.!/
Dado el interés que despertaron los hallazgos sobre las deter
minantes de la diferencia de salarios por sexo, hemos querido vol
ver a insistir en la estructura de los salarios con especial énf!
sis en los resultados que muestran los ingresos que perciben las m~
jeres y su comparación con el hombre para el primer trimestre de
1979.

Cabe hacer la aclaración que el presente trabajo sobre los S!
larios, ignora algunas variables para tratar de explicar las dif~
rencias de salarios, porque el material estadístico que se dispone
1/ Con motivo del Año Inte.Jtna.uonal. de la. Mu.je.Jt, cüfie.Jte.ntu -ln:6:ü
- tu.uonu púbUc.M ,ln,folaJton e.n 1975 pJtOgJta.ma.6 de. ,lnvu.Uga.u6ii
tencüe.ntu a. a.mplla.Ji. el c.onoe,,ún,i,ento de.1. L'i.aba.jo fie.me.,n,lno.
En
palllic.u.la.Jt, el IMütu.to Na.uona.l de. E6tu.CÜOI., del. Tll.a.ba.jo (INET),
de.pe.ndenua. de la. Se.c.Jte:taJúa. de Titaba.jo IJ Pll.evü,l6n Soci.a,f.
(STPS).
2/ Pll.e",ll.,ame.n-te en u.na ,lnve.,1.,liga.uón ll.e.,a.l,lza.da. poll. el Centll.o de In
- ve.,1.,U9a.uone.,1., Ec.onóm,lc.a.1., en 1978 ll.Upec.to a. lM cüf¡Vte.ne,i,IU, efe.
1.,al.a./l.,lM poll. ◊e.xo, 1., e. de.mMtll.ó qu.e fM mu.j eJte6 Jt e.c.,i_ b-la.n ,lnglt.!;
MJ., ,lnfiVt-loJtu a. loJ:J hombll.u. La. d,lfieJtenua. eJta. de.115pe6M 1.,!:
ma.na.leó pll.ome.cüo pa.M 1975 IJ rlo1., aiio1., de.,1.,pu.é/2 la. d,l1.,pMh:iad M
elevó a. 230 pi¼ol.,. Ma.M:.[ne.z ]MM, Tll.ma.. "Ve:teJtmú1a.n.te.1., de. W
CÜfieJte.ne,i,01, de. 1.,a.la./l.,lo6 en el All.e.a. Metll.opolita.na. de Monte.JtJt.e.tJ".
Boleiln B,lme.,1.,tll.a.l, CIE, UANL, Núm. 98, fie.bll.eJto de 1978.

no ha sido preparado expresamente para demostrar las determinantes
del _salario. En la "Encuesta Continua de Mano de Obra" hay ciertas
variables que explican en parte, los cambios en el ingreso como:
edad, sexo, ocupación, rama de actividad y ocupación específica, pe
ro se desconoce la influencia de otras variables tales como: la fue~
za de los sindicatos, las condiciones de la oferta y la demanda e;
el mercado laboral, el tiempo de ocupa·r el empleo, la cuantía de los
factores de la producción (tierra y/o capital}.
Hecha esta aclaración, el análisis de la estructura de los s
d
a
arios e la población ocupada por sexo ~n el Area Metropolitana de
Monterrey, se hará a través de una relación de las distintas percep_
ciones
de • sueldo mensual promedio en la actividad· ,_principal
d .
__:..=...:..J_c..:::..:... y ~
ar1 a, as 1 como por concepto de profesión o negocio según la rama de
actividad económica en la que está trabajando; así como también, se
gún el tipo de ocupación específica a la que se dedica.
1 .

Estructura de los salarios por rama de actividad económica.
En el Cuadro 1 se aprecian los ingresos mensuales de la población 0
cupada para el período enero-marzo de 1979 y en él se adviert;
para el ingreso total del Area, un promedio más alto en los hombres
(6 mil 589 pesos) que en las mujeres (4 mil 849 pesos).11
Si el análisis lo hacemos por sector de actividad económica
nos revela que las diferencias de ingresos más notorias se dan en
en "Otros serv1c1os
· · ", Industria Manufacturera y Servicios Educacio
nales.
En la rama de "Otros Servicios" encontramos que existen dife
rent
·
de serv1c1os
· • como: aseo y limpieza, alquiler, asisten. es t 1pos

c1a me·d·ica, etc. Y la mayoría de las mujeres se encuentran laborando-

}_/ ~ e denom,i_na. ,lngll.uo .to.tal pe.Mona.l a. la. 1.,uma. de 1.,u.eldo1., IJ 1.,a.

o1.i .t~.ta.le.,1., _ga.na.do1., .ta~o en la. a.c.tiv,i_da.d pll.,lnupa.l e.orno e.n ta
e.orno f.01., ~ng1tuo1., poll. pll.ofi~~,i_ón o ne.gouo.

6 e.c.u.ndaJua., !tó~

�38
39

en los servicios de aseo y limpieza {domésticas, afanadoras, coci
neras, meseras, lavanderas, etc.). El bajo nivel de preparación
con que cuenta la mayor parte de estas mujeres, les impide contr!
tarse en actividades que requieren cierto grado de conocimiento.
Las mujeres que desempeñan servicios personales lo hacen por la n~
éesidad que tienen -como parte de los grupos marginados- de enco!!_
trar una fuente de ingresos vendiendo sus servicios a las familias
de estrato medio y alto. El bajo nivel de ingresos que se paga por
estos servicios se debe a que no existe una reglamentación legal SQ
bre este tipo de trabajos. Los hombres que realizan actividades
similares (jardineros, conserjes, lavanderos, planchadores, etc.),
no obstante que reciben bajos ingresos. por su trabajo, guardan una
ventaja relativa respecto a las mujeres como puede apreciarse en el
Cuadro l.
En los "Servicios Educacionales" labora un grupo muy importa!!_
te de mujeres y constituyen el 9% del total ocupado ..4/ Como ya se
había mencionado en otras investigaciones, la actividad docente es
una profesión que la mujer viene desempeñando en buen grado y que
con el tiempo se afirma aún más la presencia femenina. La desve!!_
taja relativa frente al hombre en los ingresos, se debe a que las
mujeres participan sobre todo en los niveles elementales de instruf.
ción: En la educación primaria, en los jardines de niños,en las C!
rreras comerciales y en otras de educación informal (costura, teji
do, cocina, estética, etc.) y en menor medida en la educación media
y superior donde se pagan salarios más altos para el magisterio de
tiempo completo.
Las mujeres que trabajan en la industria manufacturera reprf
sentan el 22% de la población económicamente activa femenina Y e!
tán concentradas en l a industria liviana. Así, más de una tercera
parte de ellas se dedican a la elaboración de productos alimenti
cios y textil. Dentro de estas industrias, la mujer generalmente

4 / Lo.6 daJo.6 dC'.f pe.Monal oc.upa.do polr. .tiexo paM ef plr.-ún(&gt;Jt .tIL-&lt; me~
- .t1r.e de 7979 J.ie enc.u.en..tnan n dúpoúc.ifín del'. púb.Uc.o en el CJE.

desarro 11 a acti vi da des que se encuentran en 1a misma 1ínea de sus
ocupaciones domésticas. Muchas de estas unidades productoras en
las que participa la mujer son de capital reducido y en éstas, los
salarios que se pagan son muy bajos.
Las ramas más dinámicas en Monterrey como la industria quím.i_
ca, la de productos metálicos básicos, la producción de maquinaria,
la industria de partes para automóviles, etc.,el capital invertido
por persona ocupada es muy alta y el personal ocupado requiere de
una mayor especialización.~/ En la mayoría de los casos, los pue~
tos son ocupados por el hombre con una retribución salarial prom~
dio más a Ha que otras ramas de 1a industria manufacturera en donde
participan las mujeres.
En otras investigaciones que se han hecho sobre la participi
ción de la mujer en la fuerza de trabajo, se ha observado lo sigui e.!!.
te " ..... un importante porcentaje de e11 as es absorbido por 1a i.!!,
dustria de reciente expansión que se dedica a la construcción y r~
paración de artículos y maquinaria eléctrica y electrónica. La al
ta proporción de mujeres en estas industrias se debe a que son intensivas en el uso de la mano de obra y no requieren de fuerza física para que el proceso de producción se lleve a cabo" .
"Esto induce a que el capitalista rompa con el prejuicio de
contratar mujeres (a1 igua 1 que sucede en otras ramas) puesto que
le pennitirá reducir uno de los principales renglones del costo de
producción, ya que, como se dijo. la mujer está dispuesta a aceptar
un salario menor al del hombre" .H

il

X Cen.óo Indu..6.t,,¡)_af, SIC. Médc.o, V. F. 7976.
1975. In601tmmau6n p1te.Um.i.na1t.

Vato.6 1te6e1ten.te1, a

§./ Rend6n G., JM.g~ Le.opoldo. La paJt-tlupau6n de la mu.ju en .ea
'ó,&lt;.c.ado e ImpUc.auonu. El Ca..60 E.6gecl-

�40
41

En el resto de las ramas de la actividad económica, el ingreso
total promedio de la mujer casi se iguala al del hombre Y se dan c~
sos en que está por arriba, v.gr. la industria de la construcción.
Este grupo lo forman gentes que en su generalidad son perceptores
de salario mínimo; sin embargo, los resultados de la rama construf
tora deben tomarse con reservas, dado el número reducido de mujeres
que contiene la muestra, y deja de ser representativo al desagrega_!:.
lo por grupos y subgrupos.-7/
Los sueldos en la actividad principal siguen una estructura
muy parecida a la que se encontró en el ingreso total. Los cambios
en el promedio total se atribuyen a los ingresos provenientes de la
actividad secundaria. En el mismo Cuadro 2 se Gbserva que son P.Q.
cas las ramas de la actividad económica donde las mujeres partic!
. !/
pan con una ocupac,on secun daria.
•

I

De los casos encontrados, los "Servicios Educacionales" es la
rama de actividad económica que en promedio registra los sueldos
más altos en ambos sexos. En las mujeres, una parte de éstas man!
festa ron contar cor. dos plazas de docencia (mañana y tarde) ;V en
otros casos, aceptan labores magisteriales que no implican tiempo
7¡ El CeJ'IÍJto de Invut.lgauone..6 Ec.0rt6m.ic.M ha podldo ob,W wM que
- en .ea. .ln.6ol[mau6n de .ea. "Ertc.ue..6.ta. Contlnua de Mano de Ob~" algunoJ.&gt; da,to1., no J.&gt;e han depWtado e~ pMiblu eM.O/t';-6 c.o~et.ldoJ.&gt; pOIL
lo1.&gt; enc.u.M.tadOJte..6 o de pe.Jt60lr.auon., e1. CIE 11.eaLuaJta alg una.6
pJtU.ebM I/J.,t/td.J/.it.lc.a1., pMa c.onoc.e.11. .ea. bondad de foJ.&gt; d.ai.M •
8/ LM aumentoJ.&gt; en el c.01.&gt;to de la vi~ que _c!,Umiriuyen el pode.11. de
- c.omp.11.a de ,f,oJ., pe.11.c.ep.to.11.u de J.,a,laJl,,¿oJ.&gt; 6A..JM u un óaúOJt que mQ_
Uva ,f,a búJ.&gt;queda de un .t.11.abajo ex.tita pa.11.a c.ub/t.{,11. e1. p.11.uupueJ.&gt;t.o

6a.m.i.liaJt.
9/ LoJ.&gt; Je.11.viuof.i e.duc.at.lvoJ.&gt; han Jte.g.{,J.,tJta.do una expaMi6n c.oMideJtq;,
- ble que puede at!úbU.{.Me al aumento de. la dem~nda._ LM ~ó~e.11.zM riel gobie.11.no pOJt 11.uolve.11. la edu.c.au6n p!l,UnaJr...ta., p.11.0p,&lt;,ua el
apiwvec.hamü.nto de. una mano de ob.11.a c.aUMc.ada e.orno loJ.&gt; mae_1.,bto6
poJt a.tendeJt en doJ.&gt; .tu.11.noJ.&gt; laJ.&gt; laboll.e..6 mag.{,J.,te.11.íaleJ.&gt;.

completo en el desarrollo de sus funciones (maestras por horas).Una situación muy similar se observa en los "Servicios de Gobie.!:_
no" que consisten básicamente en trabajos de oficina. La crecie.!!_
te complejidad administrativa del sector público provoca que las
ocupaciones de mecanógrafa, taquimecanógrafa y empleada de oficina en general, se extienda más all~ de las horas normales que coi!!
prende un turno (7 a 8 horas) y genera la contratación de personal
femenino para cubrir el resto del tiempo en forma parcial. En bu~
na parte de los casos, este personal dispone de otro trabajo.
La diferencia importante de ingreses entre hombres y mujeres
para la actividad secundaria, se advierte en la industria de tran~
formación, principalmente en aquellas ocupacionés en que la partj_
cipación de la mujer adquiere relativa poca importancia Y con niveles de sueldos bajos (costureras, operarias, etc.). Dicho en .Q.
tros términos, el campo del hombre en la industria de transformación es muy abierto y con niveles de sueldos diferentes que pro~
dian una cantidad por arriba de aquellos grupos de mujeres que l~
boran en actividades muy semejantes (industria textil, procesadoras de alimentos, etc.). Los resultados de la encuesta confirman
lo anterior, al promediar las mujeres un ingreso (2,607 pesos)
tres veces inferior al del hombre (7,713 pesos).
La naturaleza y la expansión de las actividades comerciales
en el Area Metropolitana de Monterrey han creado una actividad de
carácter secundario para el personal de ambos sexos. Con relación
a las mujeres, ·hay un uno por ciento de la población económicame.!!_
te activa femenina que realiza actividades secundarias como vend~
doras de cosméticos, artículos para el hogar, ropa, regalos, perfumes y libros. Esto puede atribuirse al hecho de que aprovechan
~ "tiempo libre" en actividades que constituyen una nueva fuente
de ingresos. También aquí en esta rama, los resultados nos muestran que en general los hombres obtienen ingresos más altos (7,398
pesos) que las mujeres (3,281 pesos). Esto nos hace suponer que

�42

43

entre los hombres, hay personas que se dedican a la venta de bienes que les reditúa mayores ingresos (material de l aborator_i os, P!
pelería, autos, etc.) así como probablemente es mayor el numero de horas que le dedican a la actividad "extra".
Finalmente, se ha considerado en la "Encuesta Continua de ~
no de Obra" una columna que registra el ingreso por profesiones o
negocios. Los resultados para los casos que se presentaro~ena!
bos sexos, son más elevados para los hombres que en las muJ~res.
La diferencia de ingresos se debe a que el nivel educativo Juega
un papel muy importante en el caso de los profesionistas_libres
varones Y al hecho de que posiblemente disponen de negocios con
capital elevado. Esta situación es menos común para el caso de
las mujeres con preparación profesional que general mente - trabajan como dependientes, o bien, son propietarias de pequenos est!_
blecimientos comerciales (tiendas de regalos, perfumes, abarrotes, etc.)
Estructura de los salarios por ocupación específica. - En
·- ocupada según tipo de
anta a la remuneración para lapo bl ac1on
cu
·
· tre
"ocupación específica", la información para el primer tnm~s
de 1979 que se presenta en el Cuadro 3, confirma lo que en invei
tigaciones anterl·ores se ha detectado ..!..Q/ En términos genera·
les, cuanto más Call.f1·cada es la mano de obra y mayor el "status'
o posición social de la misma ocupación, más elevado es el sala·
rio devengado.
•
·
- no sólo
Es claro que la eficiencia de un trabaJador
meJorara
. • por la exper1enc1a
·
· qu e ad·
por su nivel educativo, sino tamb1en
qu iera en su ocupación específica. Esta última variable ~o sed
· eda
puede medir, por no contarse con datos relativos a la ant igu

de los trabajadores en sus empleos actuales.l.!./

los Gerentes, Administradores y Financieros constituyen la .Q.
cupación mejor remunerada (casi el triple del promedio general en
el Area), esto quizá se explique por el hecho de que tales ocupaciones coinciden con personas ligadas a la propiedad del capital
Y de los bienes de producción.
En relación a los gerentes y administradores, la mayoría de
los hombres se localizan en la industria de transformación y otra
parte importante en el gobierno y comercio. Por su parte, las mu
jeres se sitúan en el comercio y servicios. Desde el mirador del
salario Y en la medida que se acepta que tanto el hombre como la
mujer tienen la misma responsabilidad, cabría esperar que el bache
salarial no existiera; sin embargo, aquí está presente la discriminación a la mujer; mientras los hombres promediaron en la actividad principal sueldos y salarios por 18,092 pesos, las mujeres
result~ron con un ingreso medio de 8,864 pesos.

Er cuanto a los "Profesionistas y afines" que constituye una
mano de obra calificada con una educación elevada para desempeñar
trabajos que requieren alguna especialización, el dato de sueldos
Y salarios es dos veces mayor que el promedio total del Area Metropolitana de Monterrey. La diferencia de salarios con respecto
a otras ocupaciones es atribuible a la participación creciente de
ingenieros mecánicos, químicos, contadores, etc. en industrias di
námicas con promedios de salarios mejor pagados que aquellas emprf
sas de baja productividad y pobre tecnología. Respecto a los niveles de ingresos de los profesionistas, el promedio en la activi
dad Principal es de 13,369 pesos para los hombres y de 12,369 par;

!J_I
11 E .t,wctu,ut de lo&lt;1 Sai.aJuo&lt;I lf EdiJ·
J.2_/ Ram-Úl.ez Ga11.za, G-ilMb~o. º:
de Mon-teMey" Bole,U.n B~
c,ae,l6n en el Mea ,:,vcOpD-u,uu""' ==~.t':JLl, CIE, UANL., Núm. 80, ab!tll de 7976.

---~~h

En u.n 6~o cvr.cano &lt;1u.fo 1ecomendable agJi.egM a la Encu.u.ta. Continua. de Mano de Ob)[a, el tiempo qu.e tiene de ocu.pa1¡_ e.e
empleo ac.tua,t.

�44

las mujeres; aquí hay una ligera diferencia de mil pesos a favor
de los hombres.
Es notorio que los "Técnicos y afines" ocupan un lugar impor
tante en la pirámide de salarios por el nivel educativo que poseen
y el tipo de trabajo que desempeñan. La población masculina Y f~
menina que ingresa al trabajo con ciertos niveles de calificación
son protegidos por los salarios mínimos profesionales que se est!
blecen cada año en el país a niveles por arriba del salario mínimo general. No obstante la ventaja de que es un salari~ profesi~
nal igual para ambos sexos (archivistas, auxiliar de enfermería,
ayudante de contador, etc.), el resultado del promedio de los salarios para las mujeres es más bajo que el de los hombres en un
13%.

Es importante insistir una vez más en la diferencia de salario que existe entre la mano de obra calificada y no calificada·
en especial, en este análisis de la ocupación específica que se
presta para conocer con precisión el tipo de trabajo que real iza
la persona. Así tenemos que las ocupaciones específicas con más
baja remuneración son "Otros Trabajadores y Servicios", donde se
localizan personas con baja instrucción escolar (algunos no tenai
naron la primaria) que se dedican a ocupaciones diversas como: e!
tibadores, cargadores, macheteros, cocineros, meseros, etc. El ·
promedio de ingresos para los hombres en la actividad principal es
el doble de las mujeres. La razón se atribuye a que las mujeres
se concentran en los servicios domésticos con ingresos por debajo
del salario mínimo.
Otro grupo con promedio de salarios reducidos son "los opel'!
rios y artesanos de la industria" que representan la clase obrera
de Monterrey (personal que entrenan las empresas internamente).·
Este tipo de trabajadores obtienen por lo general ingresos por
arriba del salario mínimo, posiblemente movido por los sueldos de
los obreros con antigüedad. La diferencia de salarios en esta OC!

45
pación es a favor de los hombres, quizá se debe a la razón antes
expuesta. Los ingresos que perciben las mujeres se encuentran
prácticamente en el salario mínimo que prevalecía para 1979 (130

pesos diarios). Tal parece que la presencia de la mujer es temp~
ral en este mercado laboral.
En términos generales, si observamos los promedios de sueldos
Y salarios en las distintas ocupaciones específicas por sexo en_

la actividad principal, se -advierte que en todos los casos los hom
bres tienen sueldos superiores a las mujeres.
Los ingresos por actividad secundaria, así como las horas ex
tras y 1as pres ta c1ones
·
•
en espec1al,
son un medio que posibilitaa111aparte de la población ocupada elevar su nivel de vida . En es
tos últ ·
1mos anos,
es frecuente el caso de personas que tienen másde un emplee. La infonnación obtenida en el primer trimestre de
de ~979 (Cuadro 4) indica que un 3%de la población ocupada deven
ga ingresos por actividad secundaria, los casos ma's
comunes se maniffestan en la población ocupada masculina. En cuanto a las mujeres, cabe señalar que un 50%de el 1as son profesionistas y
empleadas de oficina.
Luego del análisis realizado en este artículo, podemos consi
,
·
•
.
ue s, ex1ste una d1ferenc1a de ir.gresos por sexo, al menos
se hace evidente en la ocupación específica. La brecha salarial
es ,
,
mas comun en ocupaciones en donde la participación de la mujer
es muy reducida, tal podría ser el caso de algunas ramas de la in
5t
du ria manufacturera. La desigualdad se hace más aguda por el =hecho de que 1a muJer
· d
- ocupac1ones
.
esempena
de menor calificación
Y Prestigi
·
1
o socia . En relación a puestos de mayor jerarquía y de
catego , d.
.
.
r,a 1rect1va que supone niveles de educación más altos, la
lnfonnac.,
10n mues t raque los hombres perciben ingresos más altos
Que las mujeres. Un estudio más profundo sobre el papel que juega la mujer en la economía nacional podría ser útil para recomendar nied idas que protejan a la mujer de la discriminación salarial.
derar q

�CUADRO 1
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
HOMBRES MUJERES
HOMBRES MUJERES TOTAL

INGRESO TOTAL
RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

TOTAL

9 415
Industria agropecuaria
10
868
Industria extractiva
6 287
Industria de la construcción
6 489
Industria manufacturera
Electricidad, gas y servicios sanitarios 9 325
4 664
Comercio
6 103
Transporte, almacenaje y comunicaciones
8 596
Servicios financieros
7 017
Servicios del gobierno
9 640
Servicios educacionales
8 486
Servicios médicos
4 518
Otros servicios

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 148

9
10
6
6
8

415
868
228
866
790
4 781
6 108
9 021
6 753
10 742
7 579
6 113
6 589

-

136
051
152
719
539
940
290

3 299
10 864
6 394
6 561
9 320
5 237
6 147
8 592
6 565
9 131
8 426
3 759

3 299
10 864
6 314
6 875
8 785
5 575
6 089
9 016
6 351
10 011
7 408
5 290

4 849

6 290

6 698

10 867
4 553

4
6
7
7
8
8
2

10 863
4 803

4
6
7
7
8
8
2

770
657
148
136
284
935
411

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Direcc____ __ __ __
_ Datos del Estado de Nuevo Le6n "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
- .... -

.J -

~~ima•~~• de ~g7g.

CUADRO 2
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR RAHA DE ACTIVIDAD ECONOMICA
(Enero-Marzo de 1979)

RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL
HOMBRES MUJERES

Industria agropecuaria
Industria extractiva
Industria de la construcci6n
5 649
Industria manufacturera
6 011
Electricidad, gas y servicios sanitarios
Comercio
6 025
Transporte, almacenaje y comunicaciones
Servicios financieros
Servicios del gobierno
4 925
Servicios educacionales
6 127
Servicios médicos
2 173
Otros servicios
10 677
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 861

5 649
7 713

-

2 607

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRES MUJERES
30 800

30 800

5 482
4 567

-

5 482
5 405

2 556

-

-

-

-

-

7 398

3 281

-

-

3 277
6 005

3 553
61 300

-

2 377
3 000

-

-

5 214
6 518

-

-

4 800

4 800

4 780

6 029
2 173
10 677
7 597

-

-

-

-

4 848

5 579

1 525

3 918

4 662

5 206

2 208

.

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�CUADRO 3
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN TIPO DE OCUPACION ESPECIFICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
INGRESO TOTAL
TIPO DE OCUPACION
TOTAL
Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

13
7
16
6
4
9

708
313
663
384
516
489

HOMBRES
14
8
17
7
4
9

263
279
542
357
804
489

3 074

5 865
4 939
3 886

6 144

6 585

5 865
4 809

MUJERES
12
6
9
5
4

624
110
096
401

038

-

SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
MUJERES
HOMBRES
TOTAL
12
6
17
6
5
4

987
609
253
221
468
753

13
7
18
7
6
4

369
050
092
031
559
753

12
6
8
5
4

369
111
864
390
502

-

-

3 110
1 954.

5 754
4 911
3 267

5 754
4 980
4 155

3 802
2 083

4 845

6 290

6 698

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trime~tre de 1979.

CUADRO 4
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR OCUPACION ESPECIFICA
(Enero-Marzo de 1979)
TIPO DE OCUPACION

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL HOMBRES MUJERES

Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios

8
12
13
5
5

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

349
022
253
996
334

8 654

6 518

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRE&lt;; MUJERES

-

12 667
7 000
10 833
720
3 128
30 800

3 333
30 800

-

6 077
4 265
1 959

6 077
. 4 640
2 376

1 729
1 253

3 918

6 148

6 589

4 849

12 022

-

13 253
6 192
7 724

5 214
2 944

-

-

-

-

-

-

2 173
2 824

2 173
2 824

6 861

7 597

-

12 667
7 250
10 937

-

6 000
10 000
720
2 469

-

-

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección ~e Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORMAL
{El Caso de México)*

Malt.cia E. Campeé SeltM.

En los últimos años la insuficiente generación de empleos ha sj_
do un problema que se ha agudizado en los países no desarrollados.
La creciente tasa demográfica aunada a factores de tipo estructural,
reflejados en la poca absorción de mano de obra por el sector industrial, a ocasionado que cada vez sea más diffcil proporcionar empleo
1 una fuerza de trabajo en continua expansión:
Esta problemática asume características dramáticas para la población ubicada en estratos inferiores de ingreso, la que por su ei
casa o nula educación y carencia de capacitación técnica, así como
por otras características inherentes, se ha constituido en una ofer.
ta de trabajo con escasas ventajas en el mercado de factores de producción.
Para los países en desarrollo el problema del empleo se acentúa
Yse hace más complejo en cuanto que a este fenómeno económico hay
que agregar la problemática que surge de la subocupación y las actj_
Yidades infonnales, ésto a diferencia de los países altamente industrializados para los que el problema ocupacional se plantea en térmj_
nos de desempleo abierto.

-------• Et P'lU.ente e.Mayo c.oM.uponde a un .vr.abajo má.6 extenéo .úitltul.ado
"El Sec.tM In6oJLJnal y el P11.oble.ma. 0c.upaci.onal en Méu.c.o. 1950-1970"
IUn Anií.lw-ú Te6túc.o-E6taclúti.c.o), p11.uentado po11. la autoM en op
c.i.6n al 911.ado de Uc.enuado en Ec.onom.la, en la Fac.ultad de Ec.ono=lll(a de la Uruvell.éidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

�52
53

Para México, al igual que para el resto de los países latinoame
ricanos es a partir de la Segunda Guerra Mundial que empieza a manifestarse, en forma notable el problema del empleo. El éxodo campociudad, motivó un crecimiento urbano acelerado. Esta corriente mi
gratoria aunada al crecimiento natural de las ciudades incrementó
fuertemente la demanda de empleos de tipo industrial.
La evolución que siguieron en su desarrollo dichas economías im
pidió el abastecimiento de un lugar en el mercado de trabajo para C!
da uno de los demandantes convirtiéndose al paso del tiempo en un
problema de difícil solución.

QUE SON LAS ACTIVIDADES DE TIPO INFORMAL
La proliferación de aquellos sectores de la población que
poseen características de bajo ingreso, poco grado de escolaridad,
condiciones mínimas de vivienda, etc., fué el resultado de la incap!
cidad del sistema económico para dotarlos de un medio decoroso de vi
da. Ante la imposibilidad de obtener un empleo suficientemente relll!!.
nerado hubieron de recurrir a desempeñar cualquier tipo de actividad
que les redituara un ingreso. Para la mayoría de los trabajadores
el desempleo constituye un lujo que no pueden permitirse, el hecho
de sobrevivir convierte la acción de generar ingreso en una necesidad acuciante que de alguna manera debe ser resuelta.
Es en este contexto en que se ubican las actividades de tipo i~
fonnal, por quedar comprendidas en el mercado informal de trabajo,
el cual se caracteriza porque las empresas no tienen un reconocimie!
to legal como tales.
Existe una amplia variedad de empleadores a
los cuales sirve el trabajador y los cuales no son patrones típicos
sino más bien consumidores de servicios personales . No existe en~
te mercado un empleo fijo sino tan sólo un trabajo específico a rea·
lizar el cual generalmente es de corta duración. Asimismo no existe

ninguna prestación a la que se tenga derecho; el trabajo se determina libremente según sean las condiciones prevalecientes.

A diferencia del mercado formal, donde el trabajador recibe una
remuneración previamente acordada y para la cual existe una reglamen
tación que determina un mínimo a percibir, se tiene derecho a un perfodo anual de vacaciones y derecho de afiliación a una instituci6n
de s~guridad social o a un sindicato de trabajadores.
En el mercado formal la empresa tiene un reconocimiento legal y
está sujeta al cumplimiento de obligaciones fiscales mediante el pago de impuestos, cuotas de seguridad social del trabajador, y a bri~
dar medidas de trabajo adecuadas.
Son estas características del mercado formal las que, en un momento dado, lo hacen ser poco flexible a la absorción de la crecie~
te mano de obra por las características que debe tener el trabajador
(un mínimo de escolaridad y hasta de capacitación, gozar de buenas-ªlud, una edad mínima legal), para ser reconocida como tal; en cambio
en el mercado informal, esta serie de requisitos son pasados por alto y de ahí la facilidad de los trabajadores para encontrar acomodo.
Las características que destacan en dichas actividades de t~po
informal pueden resumirse así:
1.- En un alto porcentaje, han permanecido al margen de los avances
tecnológicos. Sus métodos de producción pueden considerarse tra
dicionales y con un bajo índice de concentración de capital.
2.- Existe escasa o nula intermediación entre el trabajador y el con
sumidor. La relación entre el productor y su demanda es casi di
recta. De aquí que el productor deba absorber directamente las
fluctuaciones de su demanda, reflejándose en el ingreso que percibe.

�54
55

3.- Los niveles de educación y capacitación requeridos para su desem
peño, son mínimos por lo que la división del trabajo dentro de
ellos también es mínima. Esto, a su vez, se refleja en producti
vidad y salarios bajos.
La heterogeneidad que presentan las características de la pobl!
ción que conforma el sector informal de trabajo ha ocasionado que el
estudio y análisis del mismo sea difícil. La complejidad del marco
teórico lo hacen aparecer aún de más difícil comprensión.

Los subocupados serían aquellos individuos que al desarrollar
alguna actividad conlleva alguna deficiencia de tipo cualitativo o
cuantitativo en el desempeño de la misma, ya sea a través del núnero
de horas que trabajan o de la productividad que tengan durante su
jornada, implicando con ello la calidad con que desarrollen su traba
jo.
El sector informal estaría conformado por aquellos individuos
que no logran acomodo dentro de las formalidades
(o regulaciones)
que exige el sistema, los cuales ya se han mencionado anteriormente.

CONCEPTOS RELACIONADOS CON EL SECTOR INFORMAL
Dada la estrecha relación que guardan los términos marginales,
pobreza, subempleo y sector informal, frecuentemente se hace uso de
ellos indistintamente sin llegar a denotar las diferencias que existen entre cada uno de ellos.
Sin embargo, es importante conocer
cuáles son las diferencias para ubicar a su vez la relación que une
a cada uno de ellos.
El término pobreza se usa para señalar una característica de al
gunos sectores de la población, generada a partir del nivel de ing'!
so que tenga, y el cual corresponde a la parte inferior de la escala.
Dicha característica tiene la peculiaridad de que es transitoria ya
que puede ser superada a partir de un aumento en el ingreso.
Los grupos marginales serían aquellos que no desarrollan activ!
dades propiamente capitalistas, o sea no cubren las características
del capitalismo avanzado . . Su remuneración no es la de un asalariado
puro, la jornada de trabajo es extensiva, la división del trabajo~
pequeña y la tecnología es rudimentaria. Esta definición está basa·
da en la forma de inserción de dichos grupos dentro de la estructu~
productiva. El término de marginal se ubica como una característica
estructural.

Puede ocurrir que en un individuo se den las características
que lo sitúen en más de un concepto; un subempleado puede ser a su
vez marginado, pero ello no implica que todos los subempleados sean
marginados. En un momento dado, los conceptos pueden no ser excluyentes unos de otros.
Existen algunas teorías que tratan de explicar el por qué se
han venido desarrollando los grupos mencionados y van desde la simple argumentación antropológica -Osear Lewis con su teoría acerca de
la pobreza- hasta la búsqueda de factores estructurales con el manejo de la teoría marxista. Hasta la actualidad no se han encontrado
un marco teórico adecuado que avale los estudios empíricos que se
han realizado acerca de esta problemática.

EL PROBLEMA OCUPACIONAL EN MEXICO

En México, es también a partir de la Segunda Guerra Mundial en
que se tiene la oportunidad de participar en el comercio internaciQ
nal a través de la exportación de los productos nacionales y de fQ
mentar así la industria nacional. Aunado a ésto, el empuje que se
obtuvo en el campo a través del aceleramiento a la Reforma Agraria
durante el régimen cardenista, permitió que se iniciara la etapa de

�56

industrialización en nuestro país.
En la década de 1950, se siguió en México una política de desarrollo basada primordialmente en la protección a la industria. Dicha
etapa llamada del Desarrollo Estabilizador se continuó hasta los ini
cios de 1970.
El proteccionismo dado a la industria a través de aranceles,
subsidios, permisos de importación, etc., y el abandono r~lativo en
que se tuvo al sector agropecuario llevó a un fuerte desequilibrio
en la distribución del ingreso, a un bajo nivel de eficiencia del
sector industrial, a la dependencia tecnológica y económica del ext!
rior y a la excesiva concentración geográfica de la actividad económica. Como corolario de estos factores, los problemas de desempleo y subocupación por un lado y la concentración en una pocas urbes
se han convertido en rasgos característicos de nuestra economía.
Durante tres décadas, a partir de 1940, la economía mexicana se
caracterizó por pennitir la consolidación de una base industrial Y
y el fortalecimiento de la agricultura comercial, apoyándose en el
sector agropecuario, primordialmente en los grupos de menores ingresos. La estrategia del desarrollo estabilizador estuvo sustentada
en el financiamiento de créditos externos, la cual a la larga, lleV!
ría a una fuerte dependencia en materia de financiamiento .
El fomento que durante años se le otorgó a la inversión extranjera obligó a establecer técnicas provenientes de países exportad~
res de capital y a seguir patrones de consumo de las mismas. Los~
delos de producción se ajustaban a la tecnología de países indusrialmente avanzados, con niveles de ingresos diferentes al nuestro:
de aquí que su orientación fuera hacia los grupos de ingreso más al· ·tos, que eran los que podían demandarlos. La d1ºferenc1ac1on
s e hacía cada vez más grande no sólo en cuanto a la utilización de los I!
cursos, sino también en los beneficios obtenidos de ellos.

57

Hasta 1970 no hubo en México una política específica encaminada
a resolver los problemas relacionados con la generación de empleo.
Se suponía con base a la estrategia económica que se seguía, que la
demanda adecuada de mano de obra sería una consecuencia lógica del
crecimiento que estaba experimentando la economía del país.
Sin embargo, las características que asumió dicho crecimiento
propició que el aumento que se estaba realizando en el Producto Interno Bruto del país (durante la década de 1960 tuvo una ~asa media
anual de crecimiento alrededor del 7%) no llevara consigo una mayor
absorción de la fuerza de trabajo acorde con el crecimiento sosteni
do de la población (en el mismo lapso el aumento anual de la pobl!
ci6n llegaba al 3%).
Es así que la conjunción de factores como la expulsión de mano
de obra por el sector primario, la escasa flexibilidad del sector i.!!_
dustrial para captar mano de obra y la baja calificación del trabaj!
dor urbano por su mínima preparación técnica, motivaron el empleo de
esa mano de obra dentro del sector informal de trabajo.
Si bien no se pueden considerar dichos factores como causales
de las actividades de tipo informal, si puede señalarse que han contribuido a la rápida expansión de las mismas.
Por las características anteriormente señaladas se observa que
las actividades informales se ubican dentro de un marco heterogéneo
de clasificación. La relación entre la oferta y la demanda de los
diferentes tipos de productos y servicios que se generan dentro de
estas actividades muestran una variante para cada uno de ellos. La
función de producción varía de acuerdo al grado de desarrollo que
tengan en cada caso los factores trabajo y capital.

�58

Sin embargo, si se considera un criterio de clasificación como
es el nivel ingreso para definir a las actividades de tipo informal
es posible ubicarlas dentro de los diferentes sectores económicos.
Así, considerando la información contenida en el IX Censo Gen~
ral de Población de 1979 y tomando como base de definición el sal!
rio mínimo vigente al momento de levantar el censo, se obtuvo que P!
ra el Sector Industrial y el de Servicios un total de 3;249,097 pe!
sonas ubicaban dentro del Sector Informal lo que representaba un
38.9% de la población económicamente activa total de ambos sectores.
Dentro del Sector Industrial las actividades que mayor porcent!_
jes contenían de personas dentro de la clasificación eran el ramo de
la Cosntrucción, Fabricación de Productos Alimenticios y de Prendas
de Vestir. Para el Sector Servicios, el Comercio, las Actividades
Insuficientemente Especificadas y el Servicio Doméstico en Casas Pá!
ticulares eran las que más destacaron por su absorción de PEA de ti
po informa 1.
Esta selección aunque no es la más adecuada, sí nos permite e~
nocer en qué áreas se ha venido refugiando la población económicame~
te activa que no encuentra acomodo dentro de otros rubros. Es impor
tante realizar estudios que permitan conocer en forma más detallada
cuál es la problemática que enfrentan dentro del mercado de trabajo
cada una de las actividades de tipo informal.

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1960 - 1977

/vi,tu,'U)

González González*

I,- INTRODUCCION

El presente trabajo tiene como objetivo fundamental el medir y
analizar el comportamiento de crecimiento económico del Area MetropQ_
litana de Monterrey en un período comprendido de 1960 a 1977. Ade
más, analizar el comportamiento de las principales ·,1 ariables a lo
largo de este período y la influencia que ha tenido cada una de
ellas en el crecimiento económico metropolitano . Según el tipo de
estudio a desarrollar, las características que reviste y, sobre todo,
el enfoque que se pretende adoptar, se decidió dividir el trabajo en
la forma que sigue: Aspectos Teóricos, El Modelo de Función de Pro
ducción y finalmente las Conclusiones.
El propósito principal del estudio es probar que el crecimiento
del Area Metropolitana de Monterrey se ajusta al modelo de crecimie!!_
to económico por función de producción. Fué necesario agregar alg_t!
nos análisis de otros modelos de crecimiento con el objeto de comp-ª.
rar brevemente qué modelo era el que se ajustaba más al estudio, de
tal forma que nos permita obtener una mejor estimación de los factQ_
res económicos que han intervenido en el proceso del desarrollo ecQ_
nómico del Area Metropolitana de Monterrey, y por consecuencia los
determinantes del mismo para el período comprendido en el ~resente
estudio.

• Titaba.jo ptc.u er,,ta.do pa.tc.a. obtenetc. e1. TUu.lo de U.c.enua.do en Ec.o no m[a.

�60
El Area Metropolitana de Monterrey esta compuesta por siete M~
nicipios que son: Apodaca, Garza García, Gral. Escobedo, Guadalupe,
Monterrey, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina, que representan
una extensión territorial de 2,117.80 Km.2. El desarrollo y auge C.Q.
mercial e industrial del Area Metropolitana data de 1747-1755, cuando ciertos factores mejoraron las prespectivas y posibilidades de la
región, tales como la colonización de Tamaulipas, los descubrimientos mineros de Vallecillo y la Iguana, la apertura de los puertos de
Soto la Marina (1781), y el Refugio Matamoros (1820), así .como la~
población de Tampico en 1832.
Algunas otras circunstancias aunque transitorias, fueron benéf!
cas para la economía general, sobre todo la Guerra Civil de los Est!_
dos Unidos (1861 - 1865), bloqueando los puertos del país en conflif
to; el algodón del Sur pasaba por Matamoros para ser emharcado a
Europa.
En este lapso se fonnaron muchos de los grandes capitales regi.Q.
nales y la Ciudad de Monterrey llegó a tener 26,795 habitantes para
1865 !J. Puede mencionarse también la llegada del Ferrocarril, cuyo
efecto consistió en que las ciudades pudieran abastecerse directame~
te. Para 1867 las inversiones se empezaron a concentrar en la ind~
tria: molinos de trigo, talleres textiles, fábricas de aguardientes.
Posteriormente surgieron empresas en las ramas de sombreros, hielo,
cerillos, pastas, alimentos.
La Industria en el Area Metropolitana y principalmente en Mon~
rrey se inició como tal en la última década del siglo pasado. Así Y!
mos que a mediados de ese siglo se estableció la primera planta ind~
rial de hilos y tejidos '!J. Una de las actividades que contribuyeron a robustecer esa convicción fué la Primera Exposición Industrial
celebrada en Monterrey en 1880; hubo en ella 115 expositores Y 46l
productos exhibidos. La segunda se abrió en 1888 con 215 participa~

61
tes y una mayor variedad de artículos. Monterrey además participó
en la Exposición de Nueva Orleans (1884-1885), París y San Antonio,
Texas (1889).
La expansión Industrial sólo se vió frenada temporalmente en la
etapa más violenta de la Revolución (1913-1915).
El proceso de recuperación fué lento y difícil a causa de la
destrucción de las vías de comunicación, la inestabilidad política y
el valor fluctante de la moneda.

II.- ASPECTOS TEORICOS
A. Reseña de Modelos
A partir de este capítulo introducimos algunos modelos de crecí
miento económico, que en forma breve expondremos.
1.- Base exportación
El fenómeno de crecimiento económico, entendido como un proceso
más o menos continuo, data del siglo XVIII, cuando por primera vez
puede observarse en Europa Occidental. Puede definirse como un aumento rápido y sostenido del producto real por habitante con los con
siguientes cambios en las características tecnológicas, económicas y
demográficas de la sociedad. La teoría de crecimiento de acuerdo al
modelo de la base de exportación, obviamente toma como punto central
al comercio exterior; se argumenta que existe en el largo plazo una
relación ·directa entre el crecimiento de las actividades exportadoras y el crecimiento total de la región. La teoría establece que el
crecimiento total de la región depende del crecimiento de las expo.!:_
taciones y ésto implicaría una expansión de la demanda externa de la
región. Tenemos para México, por ejemplo, que la tasa media anual

�62
63

de crecimiento del producto nacional bruto en el lapso de 1950- 1974
fué de 7.7% y que al mismo tiempo se experimentó un 20%de incremen
to en las exportaciones industriales}./.
Para el desarrollo de este modelo tenemos que el crecimiento r~
gional es dependiente de la demanda por exportaciones, mientras que
la oferta en este caso es secundaria.
El modelo de crecimiento urbano base exportación está representada simbólicamente por:

*P

=a+ b *Ei

* el incremento poblacional de la región en un período
Donde ' Pes
dado, a y b parámetros positivos y la *Ei es el incremento en el de
empleo de la región para un período dado:

p _Pobl.
-

E=

A.M.M. (t - a) - Pobl. A.M_J:l,. (t) X l00
Pobl. A.M.M. ( f - 1 )

Emp. Ind. A.M.M. (t~ - Emp. Ind. A.M.M. lt-1) X 100
tmp. Ind . .M.M. (t-IT

A esta información hay la necesidad de agregarle ciertas condiciones que son necesarias para el mejor uso del modelo, y estas son:
que todas las empresas tienen producción exportable, que el crecimiento está basado y orientado por el lado de la demanda de los p~
duetos, que la demanda del trabajo : e¿ completamente inelástica y la
oferta completamente elástica . La Fuente de crecimiento es un ca~
bio exógeno (para la regióD) en la demanda por exportaciones.
En este modelo se reconoce también la existencia de industrias
de servicios que abastecen a los residentes de esa región y la econi
mía urbana es tratada como un sistema endógeno siendo las exportacil
nes la única determinante exógena.

2.- Modelo de teoría de localización
Czamanski (1964) ha desarrollado un modelo simple de desarrollo
urbano el cual en algunos casos es derivativo de una teoría básica
urbana. El modelo contiene un número de mejoras y rasgos independientes: une el crecimiento urbano y la teoría de la localización i,!l
dustrial, haciendo la inversión el principal determinante de la expansión de la ciudad y argumentando que la capacidad de atraer inver
siones depende de las ventajas y desventajas de localización.
El modelo Czamanski es económico en los requisitos de inform-ª_
ción; la población se usa como un indicador de tamaño de ciudad y el
empleo como poder de actividad económica. La economía urbana está
sectorizada en tres divisiones: Industrias geográficamente orient-ª_
das (Eg), Industrias complementarias (Ec), e Industrias urbanamente
orientadas (Eu) .
Las Industrias geográficamente orientadas son las actividades
económicas móviles que pueden ser atraíd&amp;s a una ciudad por medio de
factores favorables de localización y medio ambiente. Las Industrias
complementarias son industrias en las cuales el principal determinan
te de localización es la presencia de otras industrias.
Las Industrias urbanamente orientadas, por otra parte, son industrias que se desarrollan por la sola existencia de la ciudad en
centros de población pequeños, tales industriales estarían ausentes.
El modelo puede ser resumido en cuatro ecuaciones:
p

=
E =
Ec =
Eu =

al
Eg
a2
a3

+ bl E
+ Ec + Eu
+ b2 Eg
+ b3 p

(1)

(2)
(3)
(4)

�64

Siendo P la población y E los empleos; las a son constantes
las b coeficientes de regresión.

Por medio de sustitución algebraica la solución al sistema ante
rior es:
P = a 1 + b 1 (a2 + a3) +
l-blb3

65

y

Eg (5)

Por lo tanto el tamaño de la ciudad puede expresarse -como una
función del empleo en las industrias geográficamente orientadas, lo
cual a su vez depende de la cantidad de inversiones creadoras de tra
bajo que pueden ser atraídas a la ciudad .
Czamanski mismo acepta que, éste es un modelo de crecimiento con
restricciones; relaciona la población total al empleo agregado en un
sector particular, mientras que para predecir el crecimiento urbano
necesitamos relacionar /1 p a AEg.
Para aplicar el modelo neci
sitamos series de tiempo y éstas son muy escasas en ciudades individuales.

Aunque la idea del tamaño óptimo suena cuantitativamente pobre
nos enfrentamos a un problema real, un problema que las ciudades más
importantes del país lo viven y éste es generado principalmente por
la falta de recursos. En las zonas urbanas que no cuentan con ésto,
la manifestación de ello es cada vez más elocuente, ya que temen el
caso de ciudades que atraviesan por estos problemas: Nueva York, Chi
cago, etc.; que a falta de recursos se ven estancadas y con déficit
financiero.
El Area Metropolitana de Monterrey en su proceso de urbaniza
ción ha presentado un serio problema para las autoridades encargada~
de programar y llevar un control urbanístico, ya que se padece un
problema de inmigración que en los últimos 15 años se ha agudizado.
Así pues, pueden presentarse serias deseconomías en la presentación
de servicios públicos y en forma creciente si no se compensa su crecimiento con una oferta equilibradora de los sufientes recursos eco
nómicos que la magnitud de dichos servicios necesita para su ejecu-::ción, de tal forma que se logre un equilibrio entre necesidades de
servicios públicos y capacidad económica de la comunidad para realizarlos.

3.- Modelo de deseconomías a escala
El tamaño de una ciudad es, en sí mismo, una variable que afef
ta el crecimiento económico urbano. La relación entre tamaño y crecimiento toma formas distintas; algunos conciben primeramente la ci~
dad como una localización para la industria. Tambien se argumenta
que con la industrialización la ciudad es eficiente necesariamente por
razones económicas.

En seguida detallamos simbólicamente la ecuación de este modelo
para encontrar el comportamiento de las variables usadas y ver en que
forma han afectado al crecimiento en el Area Metropolitana en el período comprendido 1960-1977.

Y
Un tamaño crítico para una ciudad en expansión es absolutamente
contrario a lo que normalmente ocurre. El argumento es que un cierto
rango de escala es determinado por el grado de aislamiento de la región natural, por la política de desarrollo industrial del país yfaf
tores culturales.

t

=

a + bP
t-1

+ cP2

t-1

�66
67

donde:
y = Crecimiento de la producción industrial de·¡ Area Metropolit!
na de Monterrey 1960-1977.
Constante paramétrico.

a
p

=

p2 =
b.c.=

Crecimiento de la población del Area Metropolitana de Monterrey 1960-1976.
Cuadrado del crecimiento de la población del Area Metropoli
tana de Monterrey 1960-1976.
Parámetros positivos de las variables P y p2.
Pob. A.M.M. - - Pob. A.M.M. t

p

t

+ 1

Pob. A.M.M. t

Introduc~mo~ ahora el progreso tecnológico de carácter neutral
~uya car~cteristica es que deja inalterado el equilibrio entre traba
JO. Y capital.
El progreso tecnológico es una f unc1·-on exogena
_
de-1
tiempo; esto implica que la f uncion
·- de producción puede escribirse
como·:
y

F

(K,L,T)

donde:
y

Producción
K = Acervo de Capital
L
Trabajo Empleado
T = Avance Tecnológico
::

X 100

De acuerdo a la expresión mostrada anteriormente, podemos detef
tar que el modelo no puede explicar y medir el desarrollo económico
del Area Metropolitana de Monterrey, para el período de 1960-1977,
debido a que para este caso particular no existe una interrelación
entre las variables consideradas y a la vez las mismas son muy limi
tadas para explicar dicho proceso.

B.- Un Modelo de Crecimiento por Oferta
El modelo que a continuación se presenta trata de analizar el
comportamiento de los factores productivos (L, K, T) y la forma en
que éstos han contribuido al desarrollo económico de una región de·
terminada.
En los modelos mencionados al inicio de este trabajo, el crecimiento ha sido resultado únicamente de aumentos en la población Yen
el índice de producción.

En el caso especial, pero no necesariamente inusual de quec:,(
es igual a~ , la expresión de la ecuación se condensa ;ara.
Y = al

+ (b

f

+ g)

p o(

(5)

Esta forma no sólo simplifica pruebas empíricas sino que puede
ser teóricamente justificable si el progreso tecnológico está inclu
ido en la acumulación de capital.
El crecimiento experimentado por las áreas urbanas puede ser ex
Presado al menos en términos de dos variables: el crecimiento de
mano de obra Y el tamaño de la ciudad. El modelo supone adicional
mente que los crecimientos de las variables antes mencionadas so;
fu
· - del crecimiento
· ·
_ ncion
del acervo de capital y el progreso técnico;
estas u'lt 1mas
·
•
estan determinadas
por la localización geográfica de
la ciudad o la proporción .de la cantidad de capital ajustado para
cualquier industria en un año en particular.

1;

En el siguiente punto expresamos el cuadro básico para el análi
sis del presente modelo.

�68

69

III.- EL MODELO FUNCION DE PRODUCCION

Una vez obtenido los parámetros y ios estadígrafos del modelo
de crecimiento por función de producción se procedió a probar la r~
presentatividad estadística de cada uno de ellos, mediante las si
guientes pruebas:

A.- Infonnación Estadística
De los modelos anteriormente expuestos en los capítulos anteri!
res encontramos que el más representativo de a~uerdo a los análisis
estadísticos empleados, fué el modelo función, ya que cumplió en la
mayor parte de las pruebas realizadas, y para este caso exponemos las
i nforr.iaci ones es tadí sti cas emp1eadas así como 1as pruebas _correspondientes al modelo.

a) Pruebas de coeficientes
Ho b

nO

Hi b )l. O
n

B.- Pruebas del Modelo

b= 1Coeficiente del Trabajo

(L)

b= 2Coeficiente del Capital

( K)

b= 3Coeficiente de la Tecnología (T)
En base a la información anteriormente recolectada, se procedió
a comprobar el modelo de crecimiento por función de producción.

Y

= a +

bL + cK + dT

La información fué procesada por medio de computadora y los pa•
rámetros fueron obtenidos por el método de mínimos cuadrados
(Ordinary Least Square) a través de un programa de Regresión Múltiple (REGMUL).
El resultado final es el siguiente:
y =

- 41.1982
Sb)
Te)

R2=0.9945 S.E. 6.8681

+ 3.5604L + .2198K

(.6089)
(5.8500)

( .2343)
(. 9400)

.11371T
( .0967}
(-1.1800)

Para un nivel de confianza de 95%y 14 grados de libertad el V!
lor t según la tabla de la distribución t de Student es 1.761. Contra este valor se probó cada uno de los t calculados de cada coefi
ciente, quedando como sigue:
PARAMETRO

bl
b2
b3

t CALCULADO
5,8500
9400
-1.1800

DECISION
Se rechaza Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho

El resultado de este análisis es que el único parámetro significativo y que por lo tanto explica el crecimiento industrial es la
variable Trabajo (L), siendo no significativas, en este caso, las V!
riables Capital (K) y Avance Tecnológico (T).

F=849.793 D.W. 1.1296

donde:
Sb = Desviación estándar del parámetro
Te= T calculado

b) Bondad de Ajuste
Para probar la bondad del ajuste se procedió a utilizar la diI
tribución F 4/ , con un 95% de confianza con 3 grados de la libertad

�70
71

en el numerador y 14 grados de libertad en el denominador; el valor
F, según las tablas es 3.34, mientras que el F calculado según los
resultados fué de 849.793. De estas comparaciones concluímos que la
bondad del ajuste es satisfactoria.

e) Autocorrelación de errores
Para determinar la autocorrelación de los errores se probó este
aspecto a través de la prueba Durbin-Watson.
Ho

f

=

Hi

f'

~

O Errores independientes
O Errores correlaciones

Se buscó el valor Durbin-Watson de la tabla para los regresores
y con un tamaño de muestra de 18 con un 5% de nivel de significación;
el límite inferior de la prueba es 1.00 y el límite superior (d) es
de 1.68, contrastando este rango con el valor de ajuste, no es CO!
el uyente para determinar 1a autocorre l ación de 1os errores. Nuestra
conclusión a través de las anteriores pruebas es que en términos 9~
nerales, nuestro ajuste es altamente significativo dado el valor del
coeficiente de detenninación R=.9945, y el haber aceptado la bondad
del ajuste por medio de la prueba F. Como único inconveniente al~
sarrollo de este modelo fué la no significancia estadística de los
coeficientes del Capital (K) y la Tecnología (T). La no represent!
tiva de las variables Ky T puede ser ocasionada por autocorrelaci6n
de los errores y porque el modelo en su estrucutra no se adapta a la
realidad estructural de las varfables.

CONCLUSIONES
Nuestra conclusión a través de la investigación de diferentes
modelos de crecimiento, fué que el modelo de función de producción
es· el que estrictamente se ajustó más a explicar el crecimiento in
dustrial del Area Metropolitana de Monterrey; ésto considerando la
información disponible y la base económica con la que se estructura
el modelo. En relación al análisis determinado del modelo podemos
concluír que la variable qae más explica el ·crecimiento industrial
para este caso en especial es el factor Trabajo (L) y como segunda
variable el Acervo de Capital (K).
Si los supuestos con que se manejó el modelo son válidos, ésto
nos lleva a la siguiente conclusión; la capacitación y desarrollo de
la fuerza de trabajo son las variables con mayor posibilidad de explicar el crecimiento industrial del Area Metropolitana de Monterrey
en el período comprendido 1960- 1977 .

il

C-U:a.do: T~Jtael. Cavazo~ GaJtza. E~tado de Nuevo Le6n y C-ludad de
MonteM.ey. Enuc.l.opedi.a de Mfric.o, V.F. 1975.

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Nuevo Le6n: Rec.uMo~ y VuaJVtoUo.

I.T.E.S.M.: Moñtvvr.ey, Nuevo Le6n.

1968.

'i/

Jo,1¡_ge EdUMdo NavaJVte:te. "Vuequil,i.bJt,i,o y Vependenua". Rev,l,6ta
de Comt,1¡_e,lo Ex.telLiot. Vol . 24 No. 12.

4¡
-

F = Vatu.au6n ex.p.Uc.a.dafa!tªdM de libwa.d
VaJt.,i,acJ.6n no ex.pile. a/g,1¡_aíJ.M de U6eíita.d.

F _ (

-

~ 2

1
¡:-r-

'.

1

�CUADRO No.

CUADRO No. 1

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
EXTENSION TERRITORIAL, POBLACION TOTAL Y
POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA PARA 1970

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
POBLACION TOTAL, TRABAJADORES EN LA INDUSTRIA , INDICE
DE PRODUCCION INDUSTRIAL E INDICE DE CONSUMO DE ENERGIA
ELECTRICA INDUSTRIAL: 1960 - 1977

Población
Total
(Mil es)
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977

Fuente:

718.8
762.4
808.0
855.9
906.5
959.9
1016 .1
1075 .1
1137 .6
1203.1
1292.9
1356.1
1422.2
1491. 5
1564 .0
1640.0
1719.5
1802. 7

Trabajadores
en la In-dustria
(Miles)
58 . 6
61.6
65.2
65.4
72.9
79.3
85.3
88.6
94.6
102.2
108. 7
112 .6
121.1
128.7
135. 7
139 . 6
138. 7
142. 3

Producción
Industrial

Consurro
Energía
Eléctrica

( 1960= 100) · ( 1960=100)
100
'107
121
129
151
166
190
194

215
238
251
244

277
311
331
332
328
346

Centro de Investigaciones Ecónomi cas de U.A.N.L.
Boletín Bimes t ral de Mayo 1966 y Mayo 1978
Monterrey, N.L .

2

100
113
ll5
127
141

152
167
177
189
206
220
228
257
278
296
208
352
370

Apodaca
Garza García
Escobedo
Gua da 1upe
Monterrey
San Ni co1ás
Sta. Catarina

Fuente:

Densidad de
Población
(Hbs ./Kms .2)

(Personas)

18,564
113,074
10,515
159,930
858,107
113,074
36,385

101.16
1629.30
55,05
1057.03
1901.41
1302 . 69
36.95

5,044
15,101
2,585
42,981
258,772
31,590
9,378

1'309,649

6083.59

365,451

Extensión
( Kms.)

Pob. Total
(Mil es)

183.50
69.40
191.00
151. 30
451.30
86.80
984 .50
2,117.80

Secretaría de Industria y Comercio:
Dirección General de Estadística:
Censo de Población de 1970. Talleres
Gráficos de la Nación. México, D.F . 1972 .

p .E.A.

�75

fa1tae.l Cavazo6 GaAza:

E6ta.do de. Nuevo Le.6n 1J Cú.ufad de. Monl:eM.ey.
Enucloped-&lt;.a de México, V.F. 1975.

J.M. HendeMon y R.E. Quand:t:

ANUARIO ESTAVISTICO VEL ESTAVO VE NUEVO LEON 1941:
Poblau6n del Me.a Me.:tJr.opoU.tana 1900

Te.o/Úa M.lMon6mi.&lt;:_a EcUtolLiaL

A.lúe!,

Baile.e.lo na, 19 73•

SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Centio de Pobl.a.u6n 1960 Méx.leo 1962

John John6.ton:

Un pJLe.pauo a la Ec.onom.la Utr.bana.
Cienc.-&lt;.a Utr.ban,U.tiea.
Bali.eeiona, 19 71.

Cole.eei6n

Edi.toJúal GU.6.tavo Gilí,
Eeonome.tJuc Me.thorl6, Mac

GIUW. HiU, 1963, Nw Yo!tk.

Poblau6n .to.tal, e.eon6mic.amen.te. ae.tiva y de.n6idad de pobtau6n
SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Ce.Mo Ge.ne/tal de Poblau6n 1940, 1950, 1960, 1970, Méx.leo 1962
SECRETARIA VE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO:

ITESM III:

Nuevo Le.6n:
N.L.

Re.ewu.od y VuaHJr.olio. Monl:eMey,

QUINTO, CÚt.60 IndU.6.tJúal de. la Indt.U{.tJu.a Ex.tMe.tiva y de T'°!.llM601tamaei6n 1975

1968.

BOLETIN BIMESTRAL VE MAYO 1960 A MAYO 1978:
J011.ge Edu.Mdo NavaM.e..te.:

"Vu e.quiUblLi.o y Ve.pe.nde.ncJ.a6". Re.vi6.ta de
Come/1.CÁ.O Ex.te.Juok.

P.G. JMgeMon:

Vol. 25.

No. 2.

"The. Ve.ve.lopmen.t 06 Vu.a.l Economy" The. Eeon!!_
mie Jou/LYIO.l, 1960.

Se.Me.ta/Úa de. ObM6 1J SMviuo6 PúbUc.06 de. Nuevo Le.6n:

Plane.amie.n·

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Jim TaylM:

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Bulie..tin 06 .the. Ox6o)[d UniveMj

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Vol. 29, No. 3, Augl.J.6.t 1967-. p. 289

Cen.tko de Invu.tigauonu Eeon6miea6 de ta U.A.N.t.
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TOTAL VE A:SEGLJRAVOS EN LA INVLJSTRIA VE TRANSFORMACION:
Ve.al Me.a Me.:tJr.opoU.tana de. Monl:e.Me.lJ
I.M.S.S. 1978

�EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS FISICAS
ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES DE LOS
AÑOS DE 1978 Y 1979
BAJO UN ENFOQUE DE EQUIDAD

Ma. EJtheJt Vai.vz.o Chavez*

CAPITULO
A) GENERALIDADES
Antes de 1936 se pensaba que el gasto del gobierno tendría que
ser igual al ingreso del mismo. Después de Keynes, las políticas
fiscales y monetarias del gobierno tomaron una importancia distinta;
aparecieron ahora como agentes estabilizadores, para adecuar la demanda total de bienes al nivel de precios vigente con la capacidad
productiva de la economía, para estabilizar la tendencia del desarrQ_
llo económico y en lo posible amortiguar los ciclos económicos promQ_
viendo con su gasto la actividad económica en tiempo de recesión y
como agente deflacionario en tiempos de inflación. Al considerar
una economía abierta, el papel de la política fiscal y monetaria se
vuelve más importante al tratar de compensar los desequilibrios de
la balanza de pagos.
DEFINIGION DE IMPUESTO
Empecemos definiendo lo que es un impuesto. Según Charles M.
Allan 11 "Un impuesto es toda la desviación desde la corriente circu
lar de la renta hacia el sector público con la excepción de los pa-

* T1¡abajo p~uentado paJla obtenvz. e1 Título de Licenc¡ado en Ecrnomút Opu6n "C".

�78
79

gos directos de los bienes y servicios públicamente producidos hasta
el valor que representa su costo de producción".
La tributación en su conjunto está ideada entre otras cosas para reducir el gasto privado a fin de permitir a los gobiernos gastar
sin causar inflación. Cuando hablamos del Impuesto Sobre la Renta
nos ubicamos dentro del principio de capacidad de pago Y.
DEFINICION DE RENTA
Restaría definir lo que es el Impuesto a la Renta:
Impuesto
Personal cuya esencia es la adaptación de la obligación fiscal a la
capacidad de pago.
ELECCION ENTRE UN IMPUESTO SOBRE LA RENTA GLOBAL O CEDULAR
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) puede considerarse de dos formas:
1).- La forma global, que se define como la acunula~ión de todo tipo

Desde este punto de vista se han hecho también progresos al eliminar
problemas causados por la inflación en los diferentes tipos de ingre
sos que provocan inequidades afectando más a unos ingresos que ;
otros.
OBSERVACIONES

El hecho de que se aplique un impuesto cedular que realmente
grava con menores tasas a los ingresos que provienen del capital se
debe a la necesidad del país de aumentar la inversión y el ahorro,
por lo que no puede gravar a éstos de una manera global, ya que se
ubicarían los causantes, al acumular sus ingresos, a mayores tasas
de impuesto.
Por otra parte, tomando en cuenta el efecto restrictivo del impuesto en el consumo ·privado, y la eficiencia de la recaudación, podríamos hacer las siguientes anotaciones:

2).- La forma cedular en la que se gravan diferentes tasas impositivas, dependiendo el orígen de la renta.

Los perceptores de ingresos por productos del trabajo se ubican
en estratos económicos más bajos que los perceptores de ingresos mix
tos (productos de trabajo y ganancias de capital) y los perceptore;
de ganancias de capital.

Desde el punto de vista teórico, el impuesto global a la renta
es la forma más indicada para representar un concepto más general
del ingreso y ser mejor indicador de la riqueza.

Entre más bajos sean los ingresos, la propensión marginal a con
Sllllir es mayor; en la medida en que aumente el ingreso la propensió~
marginal al ahorro aumenta .

Paradójicamente los estudios realizados acerca de ésto han demostrado que en la mayoría de los países se grava con tasas bajas
·
de cap1. t al -3/ .
las gananc1as

De las anotaciones que preceden se puede concluir que el impues
to es más efectivo como agente restrictivo del consumo privado e~
los ingresos ganados como producto del trabajo.

El impuesto a la renta en nuestro país es cedular, o sea grava
con diferentes tarifas el ingreso dependiendo del origen de éste.

En muchos casos los ingresos ganados como productos del trabajo
son gravados en la fuente de ingreso, mientras que los ingresos por
ganancias del capital son más difíciles de controlar, por lo que la

de renta para sujetarla al mismo tratamiento impositivo.

�80

evasión fiscal de estos últimos es mayor.

81

CAPITULO

11

A) EQUIDAD COMO CRITERIO DE EFICIENCIA

B) UNIDAD TRIBUTARIA
Hay dos maneras de tomar la unidad tributaria; la primera, tomando el perceptor de ingresos; la segunda, tomando la familia como
unidad contribuyente.
Siendo la familia la unidad de cons~o para la mayoría de los
insumos, se han considerado para la mayor parte de los países industrializados, a la familia como unidad contribuyente en formas diferentes, que se podrían simplificar o generalizar en estas dos.
La familia como unidad tributaria evaluando la renta media Y
aplicando un impuesto dependiendo de su monto.

Un sistema justo de tributación basado en el principio de capacidad de pago se define como aquel en el cual los sacrificios de uti
lidad para todos y cada uno de los contribuyentes son iguales.
Indiscutiblemente una de las características deseables de los
impuestos es que sean equitativos. Aparte_de la deseabilidad ética
de la equidad se encuentra la necesidad práctica de que los impuestos sean aceptados por el público.
Se distinguen dos clases de equidad:
1).- La equidad horizontal,

que se refiere al tratamiento
igual a las personas iguales.

fiscal

2).- La equidad vertical, que se refiere a tratar con un grado adeLa Ley del I.S.R. en México toma como unidad contribuyente al
perceptor individual; antes de 1979 se concedía un monto de extensión pequeño para 1os ascendientes y descendientes de 1 perceptor del
ingreso, esta exención se le restaba a los ingresos brútos; también
se concedían exenciones para gastos médicos y seguros. En 1979 se
· m1n1mo
• ·
de la
aprobó la Ley en donde se exime de impuestos el sa 1ar10
zona donde radica el contribuyente, se mantienen las exenciones para
gastos médicos y seguros, pero se deroga la exención por la carga f!
miliar que es lo que permitía una apreciación aunque vaga de entre
cuántas personas se dividía el ingreso del perceptor Y podría dar
una idea de la . familia como unidad contribuyente.

cuado de desigualdad a las personas desiguales.
EQUIDAD HORIZONTAL
Este tipo de equidad se refiere, como ya hemos apuntado, al tri
tamiento tributario igual para las personas con igual ingreso real.
Este tratamiento, aunque posible, se encuentra con varios problemas;
en primer lugar la diferencia que hay entre ingresos ganados por el
trabajo y los ingresos ganados por ganancias de capital. Tomando en
cuenta que aunque los ingresos por ambos conceptos sean iguales no
indican la misma capacidad de pago, ya que considerando el concepto
de riqueza, el que trabaja para ganar el ingreso debe disponer de S!
lud y capacidad de trabajo para seguir percibiendo un ingreso, mientras que el que percibe las ganancias del capital no necesita de ni~
guna de estas dos condiciones para seguir percibiendo ingresos.

�82

EQUIDAD VERTICAL
Acerca de la equidad vertical la cuestión se complica debido a
que no es posible definir un grado adecuado de desigualdad para las
distintas capacidades de pago. Si bien llegar a un acuerdo en este
tópico es difícil, es indiscutible que si la redistribución de la
renta es uno de los principales objetos de los impuestos, la imposición deberá ser progresiva. Sin embargo, hay factores dentro de la
economía que se contraponen en esta forma de imposición:
a) La utilización de los impuestos como medida tendiente a contraer
el gasto privado para adecuar la capacidad productiva a la deman
da de bienes y servicios, encuentra mayor eficiencia contractiva
del gasto en los perceptores de bajos ingresos, debido a que la
propensión marginal a consumir es mayor que en los niveles más al
tos de ingreso.
b) Provocaríamos un efecto negativo en cuanto a la acumulación de ri
queza y fomentaríamos la evasión del impuesto, así como la fuga
de capitales.
Por otra parte, además de que desde el punto de vista ético es
deseable un impuesto progresivo, se hace necesario por lo siguiente:
a) El consumo de los perceptores de altos ingresos está compuesto en
gran parte·de bienes suntuarios que desvían recursos de la economía que podrían ser utilizados para la producción de bienes s~
cialmente más deseables.
b) El riesgo de que caiga la economía en una falla por insuficiencia
de demanda debido a una aguda inequidad en la distribución del i~
greso.

B) ANALISIS DE PROGRESIVIDAD
A pesar de que sabemos que las exenciones permitidas a los co~
tribuyentes del I .S.R.-1979, son ligeramente mayores y que el hechode

83

que se deduzca el salario mínimo de la zona permite en alguna medida
ajustar el monto del ingreso sujeto a gravamen, con la disminución
de su ingreso real debido al aumento en el nivel de precios. Para
efectos de análisis se adapta el supuesto de que el monto de las
exenciones en las dos legislaciones es el mismo.
Para efectuar este análisis recurriremos al concepto de Elasticidad de Recaudación Tributaria, ya que con él podemos comparar las
dos legislaciones y llegar a una conclusión -acerca del grado de pro-.
gresividad de ellas.

ELASTICIDAD DE LA TRIBUTACION
Para conocer la res puesta del sistema impositivo frente a los
cambios experimentados en el nivel de ingresos personales se recurre
a un índice de elasticidad tributario que nos indica la relación ca_i¿
sal entre los cambios porcentuales de los ingresos tributarios y los
cambios en el nivel del ingreso personal~El coeficiente que mide la elasticidad se define a través de la
siguiente relación:

Al
E=

T
~y

y

y
-T-

E= Elasticidad Tributaria
T = Rendimientos Tributarios Nominales
A T = Incremento de los Rendimientos Tributarios por e1 cambio
en el nivel de Ingresos Personal
Y= Ingreso Personal
Y= Incremento del Ingreso Personal

�84
De acuerdo a la definición planteada, es posible describir tres
situaciones distintas:
a).- Que la variación porcentual de los Rendimientos Tributarios sea
superior a la variación porcentual de "Y" en cada período. Corresponde al caso de un sistema tributario elástico.

b).- Que la tasa de crecimiento de los Rendimientos Tributarios sea
igual a la tasa de crecimiento de "Y". Se trata de un sistema
tributario de elasticidad unitaria . .

85

Suponiendo que las exenciones bajo las dos legislaturas son
equivalentes y que no hubo aumentos en el nivel de precios ni en los
salarios, se efectuará una comparación de los impuestos pagados en
los dos afias (Ver cuadro 3).
Se puede observar que el I.S.R.-1979 beneficia a todos los perceptores de ingreso al pagar sus impuestos, ya que es menor que el
I.S.R.-1978.

c).- Que la tasa de crecimiento de la Recaudación Tributaria sea inferior a la tasa de crecimiento de "Y". Corresponde a un sistf
ma tributario inelástico.

Eliminando el supuesto de no aumento- en el nivel de precios y
debido a que ei aumento registrado en éste asciende a 16.9%en junio
de 1979 tomando como base el promedio general de 1978 §../ se efectuará la comparación anterior ahora tomando los ingresos estimados a
partir del aumento en el nivel de precios (Ver cuadro 4).

Tomando distintos niveles ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1978, encontramos las siguientes ·elasticidades (Ver cuadro 1).

Observando los cálculos anteriores se puede apreciar que el
I.S.R.-1979 beneficia, tomando en cuenta ya el ingreso Real para
1979 a los perceptores de Ingresos Netos menores de $250,000.00.

La elasticidad de recaudación es alta (mayor que la unidad) para todos los rangos de ingresos en un promedio de 1.34.

CONCLUSIONES
De lo anteriormente expuesto se puede concluir lo siguiente:

Para los mismos niveles de ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1979, encontramos las siguientes elasticidades (Ver cuadro 2).
Al igual que en todos los niveles de ingresos personales para
la legislación de 1978, los de 1979 tienen una elasticidad positiva
aunque más alta con el I.S.R.-1979.
La elasticidad recaudatoria es positiva tanto en el cálculo del
impuesto con el I.S.R.-1978 como el I .S.R.-1979, lo cual indica que
los dos son progresivos sólo que en el segundo es mayor ya que tiene
un promedio de 1.48.

El sistema Fiscal Mexicano se ha visto favorecido con las refor
mas efectuadas a la Ley de Impuesto Sobre la Renta para las personas
físicas, teniendo ahora definiciones más precisas en cuanto a los i.!!_
gresos en cada una de sus formas y gravámenes más justos y actualizA_
dos, siendo los anteriores puntos importantes debido a los fenómenos
inflacionarios de nuestra economía.
La revisión continua de las tarifas se hace necesaria para no
infligir un castigo adicional a los causantes con motivo del aumento
del Ingreso Nominal sin aumentar el Ingreso Real.

�86

En cuanto a la Unidad Tributaria es preciso enmendar el hecho
de no dar exenciones por carga familiar para cumplir con los requis!
tos fundamentales de equidad horizontal.
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Del análisis de progresividad se deduce que el I.S.R. de 1979
es más progresivo, que favorece a los perceptores de ingresos netos
menores de $250,000.00 y grava en mayor medida a las de más altos i~
gresos; con lo que la distribución del ingreso tiene por este medio
a mejorar, trayendo consigo un aumento en el bienestar social si la
resultante de todos los factores que posibilitan esta redistribución
lo permite. Por otra parte, al ser mayor la elasticidad de recau~
ción de 1979 permitirá aumentar la recaudación de la hacienda pública.

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Mc.Glt.aw-H.llt..

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Ec.on6mlc.a.. 1 3, pp. 256-258.

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�CUADRO

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2

INGRESO NETO ANUAL APLICANDO LAS TARIFAS DE 1979
Y LA ELASTICIDAD DE RECAUDACION
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual (1)
25,000
50,000
100
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

·ººº

Impuesto
(2)

Tasa de Imp.
Medio ( 3)

El asti ci dad de
Recaudación

1,569

6%
8%
13%
16%
19%
21%
24%
26%
28%
31%
37%
41%

1.32
1.53

4,112

12,764
24. 179
37,589
53,024
70,624
90,024
110 • 799
155,000
279,000
410

·ººº

1.54

1.51
1.53
1.56
1.57
1.52
1.49
1.44

1.32

(1).- Ingreso Neto= ingreso nominal - exenciones
(2) .- Impuesto: Este se calcula en las tablas de los Artículos 86 y 98
se refiera al año 1978 ó 1979
(3).- Tasa de Impuesto Medio=
IMPUESTO
INGRESO NE'fo

CUADRO

No .

según

3

DIFERENCIAS DE IMPOSICION EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL DE 1978
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual
(A)

25,000
50,000
100
150,000
200.000
250,000
300
350,000
400,000
500,000
750,000
1·000.000

·ººº

·ººº

Impuesto
I .S.R.-1978
(B)

3,659
8,169
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

Impuesto
I .S.R . -1979
(C)

1,569
4.112
12,764
24,179
37,589
53,024
70,624
90,024
110. 799
155,000
279
410,023

·ººº

Diferencia
(D=C-B)
- 2,090
- 4,057
- 6,605
- 8,350
-10, 791
-13,126
-15,476
-17.626
-19,761
-23,500
-42,375
-54,227

Proporción de la diferencia con respecto al
ingreso neto
de 1978
(D/A)
8.36%
8.11%
6.6%
5.56%
5. 39%
5 .25;¡;
5.16%
5.04%
4.94t
4. 701:
5 .65~
5.42o/-

- - --~----------------~ ----------~~-----

�CUADRO

No.

4

DIFERENCIA DE IMPOSICIÓN EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL ESTIMADO
PARA 1979
Ingreso Neto
Anual 1978
(A)

Ingreso Neto
Anual 1979

Impuesto
1978
(C)

Impuesto
1979
(D)

Diferencia
(E=D-C)

25,000
50,000
100,000
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

29,225
58 , 450
116,900
175,350
233,800
292,250
350,700
409,150
467,600
584,500
876,750
1'169,000

3,659
8,16g
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

1,949
5,284
18,564
30,770
47,856
67,896
90,304
114,742
140,897
196,627
344,823
500,945

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- 805
- 1,759
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Ingreso Neto Anual de
1979 (E/B)
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4.93%
0.69%
1.00%
0.22%
0.06%
1.20%
2.0 3%
2.60%
3.10%
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��F AC UL T AD

DE

ECONOMIA

Fundada en 1957
* La revista

ENSAYOS, publica w.anuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

*

..
*

'

*

la suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma de Nuevo león,
loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.

Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deberán
ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L. loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna fonna el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Institución de reserva todos los derechos y la
revista no puede ser reproducida sin permf
so por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de análi
sis o comentarios en otras publicaciones. -

* Publicación realizada

por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo león.

Enero 1981.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar lópez Garza

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�•
INDICE

P&amp;g.
NUEVO ENFOQUE DE LA PLANEACION EDUCATIVA
Gu,i,,Uw,,o V{.Q.z de. !.a GaJtza.

1

LA NATURALEZA HUt1ANA FACTOR DE EFICIENCIA
EN LAS ORGANIZACIONES DEL SIGLO XXI.
Andll.ú Mivtcelo Sada.

29

DE GUADALUPE HIDALGO AL SIGLO XXI: UN
"SCENARIO" CON RAICES
W-&lt;i.611.e.do del P11.adc tJ SaiabaMúi.

39

LA DEMANDA DE DINERO: ANALISIS DE CINCO
TRABAJOS DESARROLLADOS PARA EL CASO MEXICANO.
Rolia/ÚO 8o.cliU.o.

65

LA PARCIALIDAD DEL MODELO DE CRECIMIENTO DE
BELINDIA: UN MODELO MAS REALISTA
Gab eM:o Ram.lll.e.z GaJtza.

71

�UN HUEVO ENFOQUE DE LA PLANEACION EDUCATIVA

Gu.ateJUno V,Útz de la GaJt.za*

Para iniciar el estudio o análisis del fenómeno educativo, debe tomarse en cuenta tres importantes consideraciones, que en cierta manera detenn.!_
na el ámbito, alcance y método analítico, en que se desarrolla.
1) La educación no es una institución que pueda funcionar fuera de un con
texto macro social; en consecuencia, sería difícil entender sus repercusiones sobre la sociedad y viceversa, si no enfocamos el análisis hacia sus in
teracciones con otras instituciones y sectores.
"Si los sistemas escolares corresponden a las formas más
evolucionadas de la sociedad, ellos traen siempre, en su el
tructura, la marca de las diferentes fonnas sociales, y por
lo tanto, de la densidad de las sociedades desu heterogene.!_
dad, del grado o de la calidad de su organización.
Los sistemas educacionales, como los económicos, jurídicos
y políticos, varían también en función de las formas de la
sociedad, mediante las cuales se moldean y con las que se
mantienen relaciones constantes. No es posible comprender
un sistema pedagógico sino a la luz y frenteal conjunto del
sistema social en que tuvo origen y desarrollo en cuyas for
mas de estructura y transformaciones operadas en el proceso
de su evolución se deben buscar los caracteresconstitutivos
y las causas determinantes de un sistema dado"I/.
• Et a.uto11. u p11.06e1io.1t polt hoJta6 en la. cáted1r.a de VeMMoli.o Econ6mi.co, ha
JteaU.zado u:tud,¿ot, de Po&amp;f-G1¡ado en Econmnfa de la. Edu.cac.l6n y u Vi.1¡ecto1t de Munto&amp; Econ6mi.co1 M ta CrunMa de C11 IndU6.t1t.w. de la. T.1tant,601tmaC-i.6n en Nuevo Lc6n.

�2.

Sobre la realidad de la educación del honbre, pueden proyectarse Y de
hecho se proyectan distintas perspectivas de in te rés y de an .11 is is , con la
consecuencia de continuas fricciones y malos entendidos entre las respectj_
vas posiciones.'!_/

JWALISIS SISTEMATICO E INTEGRADO DE LA EOUCACI(Jl

2)

Ocurre asf que la educación puede ser objeto de interés muy variado,
según quien ,la examine; el economista, el sociólogo o el pedagogo. ~l P~ª!!.
teamiento del economista ha constitufdo la muy reciente toma de conc1enc1a,

' 1

de que la educaci 6n podrf a representar y representa una forma de ~~versi ó~
social; o ·dicho en otra forma que la función básica de la educac,on sera
proporcionar los recursos humanos requerí dos en un detenninado momento del
proceso y desarrollo de una econornfa.
Lo que al sociólogo le interesa, en su en f oq ue de la educación en. su
carc1cter de institucioo social. Es decir, el sociólogo trata de_ anahzar
la función social ejercida por la educación y acentúa, los aspectos estructurales qi.e señala O puede señal ar en una determinada sociedad.
La el ási.ca y perdurable posi ci 6n del educador ha si do tradi ci onalrrente
ver a la educación como un mecanismo de formación del hombre, su vincul!
ción al medio al que la sociedad le trasmite la cultura y lila gama de valores dados. 3/

El fenómeno educativo es co~lejo y su misma complejidad puede llevar
a un callejón sin salida, si no se parte de una estructura teórico-metodológica para su análisis: Es por ésto que proponemos la aplicación de la T~
orfa General del Análisis de Sistemas y la conceptualización de sistema,
que servirán como herramienta formal para el estudio de la educación en el
presente trabajo. Las razones que justifican ésto son:
1) Esta teorfa funciona como un

gran lente de aumento enfocada sobre un
organismo con el fin de poder verlo en su conjunto, incluyendo las relaciones entre sus componentes y entre el organismo y el exterior (Phillips H.
Coonbs, La Crisis Mundial de la Educación, 1972, p. 19)
2) Se ocupa rel desarrollo de esquemas teóricos sistematizados, que permj_
ten entenrer mejor las relaciones entre las diferentes partes que fonnan un
todo o cualquier fenómeno empfri co, y entre éste y su anbiente.

Permite construir esquemas (modelos) que servirán de referencia, tanto
para analizar un problema, como para proponer soluciones factibles que se
acerquen a la situación teóricamente ideal.
3)

Se aplica para elaborar desarrollos teóricos y técnicos de cualquier
disciplina y para lograr una visión interdisciplinari a de un hecho, objeto
o situación (Hugo Pérez Cajiao, Teorfa General de Sistemas Aplicado a la Administración Pública Ecuatoriana, 1074, p. 48)
4)

1 (

11

3) Por último, el objetivo perseguido en el anc11isis de la educación puede.
ser tan variado y extenso o reducido y especffico, que puede ir desde estu-·
d. l relación entre educación y desarrollo económico, hasta ver el impa~
, ar a
•
ffº
to de un determinado proceso educativo en los alurmos de un grado espec .!.
co, pasando por toda la gama de temas intermedios que los estudiados ~ e!
te fenómeno han polemizado en el transcurso del tiempo.y
Esto requiere,
aunque no necesariamente para cada tema, diferentes fonnas de tratamiento
analfti co.
Es necesario presentar en forma breve un enfoque conceptual iretodológj_
co de la educación que pennita fundanentar y apoyar el presente artfculo Y
que de luz para justificar las proporciones que se pretenden hacer.

5) Este enfoque nos lleva a indicar que una de las tareas centrales de la
Planeación educacional (objeto principal de nuestra investigación), es determinar cuál es la mejor forma de mantener las relaciones internas y.exteI_
nas del sistema educativo en un balance razonable dentro de circunstancias
dinámicas y arrbientales y mantenerlas constantemente en la dirección req~
rida (Phillips H. Coonbs, ~- Cit., 1972, p. 8).
6) Lo anterior nos obliga a considerar el
elemento indispensable del presente trabajo.

concepto de sistemas como un
Si se define éste como el

�4.

conjunto ordenado de componentes o elementos interrelacionados, interdependienl.t?s e interactuantes, que tienen por finalidad el logro de objetivos
determinados en un plan (Hugo Pérez Cajiao, ~- Cit., p. 31). La planeación
es un proceso continuo que tiene que ver no sólo hacia donde se va, sino
cómo llegar a donde se quiere y cual la nejor ruta posible.
La necesidad
del cOC1cepto se presenta coino obvia.
Por último, esta vis1on trata el estudio de situaciones utilizando
mayor rigurosidad metodológica y cientffica; el estudio de problemas y soluciones globales, las interacciones entre sus cofl\)onentes y entre éstos y
el conjt11to, así como entre un sistema y su medio anbiente o Sl4)rasistema.

Y ligadas entre sí por las relaciones de coordinación y sub
ordinación, en consecuencia, por una unidad de espíritu".
"Los sistemas educacionales que son función del sistema social general de que forman parte, no pueden por tanto ser
conprendi dos cuando los separamos del coojunto de las insti
tuci ones de cada pueb 1o".

7)

E1 paso siguiente y más lógico, será conprobar si 1a educaci 6n verda~
ra~nte es susceptible de aplicarle las caracterfsticas, principios y corrp.Q_
nentes de los sistemas y cuál su significado en la presente investigación
que justifica su utilización.
Las caracterfsticas generales de los sistemas son tres:
1) Todo sistema contiene otros sistemas (subsistemas) y a la vez esta con
tenida en otros sistemas de carácter superior (suprasistemas).
2) Todos los conponentes de un sistema, asf como sus interrelaciones, ac
túan y operan orientadas en función de los objetivos del sistema.
3) La alteración o variación de una de las partes o de sus relaciones,
incide en las demás y en el conjunto (Hugo Pérez Cajiao , ~- Cit., p. l&gt;).
Las siguientes citas de Fernando de Azevedo respecto a los sistemas e1
col ares, reflejan perfectamente las caracterfsti cas que se desean de la edu_
caci ón.
"Todo sistema pedagógico inplica en rigor, como ya se advier
te, una pluralidad de organizaciones públicas y particulares
un conjunto más o 11-enos conl)lejo de unidades escolares, de
naturaleza y ni veles diferentes, superpuestas, jerarquizadas

"Agreguemos además, que consideradas relaciones que arti culan entre sí las enseñanzas de diversos grados o tipos,
cualquier modificación profunda en este o aquel dominio de
enseñanza repercute iniredi atanente en los otros do111i11i os
del sistema ·educativo, que más que nunca puede ser conpar!
do con un juego de ajedrez en que el movimiento de un peón
acarrea al cambio general de 1a situación, de todo el table
ro (Femando de Azevedo, ~- Cit., pp.112, 113y 120 respec_
ti vamente).
No es nada nuevo lo di cho en los párrafos anteriores, ya que en cualquier pafs en el pasado y en el presente, el servicio educativo fué y es
proporcionado por un tipo de organización: familia, iglesia, particulares
Y Estado o cualquier combinación. La secuela evolutiva de las institucio
nes encargadas de proporcionar el servicio, ha respondido a circunstancias
históricas, económicas, polfticas y sociales, caracterizándose por su mayor
conpleji dad a nedi da que la misma sociedad se toma hacia una diversificaci6n y especialización de instituciones funcionales.
Actual~nte, es inposible encontrar un pafs donde no se dé este tipo
de especialización en la prestación de servicios.5/
Generalmente es el [s
tado, a todos 1os ni ve 1es admi nis t rati vos , e 1 e nea rgado de p ropo rci on ar o
al menos dirigi r, regular y/o coordinar el servicio educativo a nivel n¡¡cio
nal, regional y local.6/
Esto lleva, por un lado, a que localicemos a ld
educación dentro de una estructura burocrática especffica, determinando en
gran medida, que ésta sea desconpuesta por una srrie de elen~ntos o conp~
nentes interactuantes e interrelacionados que funcionan para lograr objetivos. Además estos elementos puedan considerctr-se, en un momento determinado

�6.

i' .

como subsistemas. Pueden ser ni ve les educativos, corrponentes admi nis trativos o elementos del proceso en enseñanza-aprendizaje.

Los corfl)onentes rrencionados de cualquier sistema dnb
de
. .
, " en ser a cuados
al obJet1 vo del estudio quP se desea hacer e 1· 1·
•
•
mp 1 ca en c1 e rt a manera
esq1Je111atizar en torma abstracta una realidad existente, es decir, formular

Esto détermina que la educación no pueda analizarse como una insti t)!
ci 6n ai s 1ada, si no participando en 1os 1ogros po lfti cos y econ6mi cos de un
pafs, al ser parte no sólo de una estructura burocr4tica como el Estado, sj_
no tanbién de instituciones económicas, polfticas y sociales, generalmente
identificadas comó el contexto en que se desenvuelve la educatiOn.z¡

un modelo. Que ésto tiene ciertas ventajas y desventajas, es cosa que no
trataremos aquf en forma profunda, pues in-plica una elaboración más detalla
d~ de_ conceptualización y discusion epistemológica que ha l Jevado su tiempo
sin l 1egar a una solución rlenamente aceptable. Lo que verdadera11Ente vale
1
~ pena hacer, es reconocer Que cualquier modelo busca justificar un deter
min~do proyecto político Y es precisan-ente a lo que no se puede llegar, e;
dec1 r a un concensc general de aceptar un sólo proyecto.
Sin embargo,
C1Jmpliendo con la honestidad cientffica del caso, se buscará justificar este modelo, puesto que cumple con un fin especifico.

Todo lo anterior, nos lleva a plantear que la educación debe ser abordada integralmente, no sólq en su interior (subsistemas), sino a ésta corro
parte de otros sistemas en donde exista una cierta dependencia entre los
elementos que COll1)onen el sistema educativo; y de éste, como elemento junto
a los dem~ sistemas, del contexto económico-social de un pafs.
Esto aclara la caracterfstica del sistema, de que cualquier movimiento
de lllOS de los elementos nencionados. modificara toda 1a panor4mi ca general
y la especificada por el sistema en su interior.
El problema que se presenta aquf como una incógiita a resolver m~ ad!
1ante, es 1a re 1ación entre 1as i ntercone xi ones internas y e-xtemas de 1
sistema educativo.y
. Al proponer el concepto de sistema, se da énfasis en uno de sus aspectos fundamentales: Las relaciones entre las partes y entre éstas y el todo,
Las partes corrponentes de cualquier sistema son las siguientes:"!) Insumos,
que constitLl}'en los colll)onentes que ingresan en el sistema; 2)'Productos,
son las salidas o la expresión material de los objetivos de los sistem45;
3) Procesador, es el elemento que transforma el estado original de los insJ!.
mos o entradas, en productos o salidas; 4) Regulador, es la materia prima
que gobierna todo sistema, al igual que el cerebro en el organismo humano;
5) Retroalinentación, los productos de un sistema que pueden constituir in•
sumos de 1 contexto o sis tema superior. Ademas, la retroa limentaci 0n man ti!
ne en funcionamiento al sistema".9/

Creemos haber ac 1arado el he ch o de que lll sis tema educativo se des a rro
lla dentro de un contexto especifico y concreto, en el cual funciona y se
desarrolla y por lo tanto cumple con c1· e r t os 00
·
· Jet
i vos ; es de ci r, ti e ne que
obtener ciertos productos. /O /
Tanbi én es comprensible que para el f un c1· on amiento de 1 sis tema e ducati
vo se requieren no sólo los e le11entos tradi ci onalrrente identificados com~
a~uimos maestros y aulas, sino además todos aquellos eleiJEntos que intervienen para el correcto desempeño de los procesos de enseñanza-aprendí zaJ·e
ad · ·
·
·
'
ministrati vo Y operativos que son requeridos actualn-ente. 77/ Todos éstos
representan los insumos del sistema.
Los insumos entran en contacto, se estructuran, integran, jerarquizan
Y desarrollan en el mecanismo inter11edi o entre los insumos y los productos
den ·
'
onnnado procesador, buscando una consistencia respecto a lo que el regul~dor del sistema establece.~2/ Lo importante en visualizar son las rela
c1 ones · t
·
, in egrac1 ones y funciones que se establecen entre 1os componentes
del ·
·
·
sis tema educat1 vo Y que responden a necesidades concretas para satis facer los objet1 vos establecidos y esperados del sistemil. Podemos hacer una
antología ent re procesa dor y proceso tecnologico,
- .
en donde se ' combina
0

Pone en contacto los diferentes recursos buscando su optimización en la obtención de determinado producto. 73/ E.s de cir, es "el conjunto y la int~
gración de los órganos a través de los cual es el sistema cumple sus funcio
nes". 14/

�8.

9.

El eslabón de unión y co_mprensión total del sistema, viene a ser el
regulador que establece las características requeridas del producto Y. que
por lo tanto especifica las relaciones necesarias entre los componentes
que entran al sistema, para prod~cir un determinado resultado.
Como ya se
h~ dicho, la educación se desenvuelve en un determinado cootexto Y responde
a las exigencias impuestas por los sistemas: éconómico, polftico Y cult_!!
ral.
Son las relaciones entre estos sistemas y el educativo, las que
determinan y especifican los productos sociales del sistema educativo ·y
sus caracterfsticas.
Olviamente, estas relaciones influyen y determinan
los mecanismos de procesar los insumos que entran en el sistema para llegar
a obtener los productos exigidos. Como nos di ce Femando de Azevedo:
"Los sistemas escolares en CuYa organización se reflejan
los intereses de las clases dominantes y las diversas modalidades sociales, po,lftico-eca,ómicas, · de cada sociedad,
tienden pues, a tornarse sistemas cada vez más complejos
(pluralismo vertical y pluralismo horizontal) para formarse
en re 1aci 6n con 1as difP renci aci ones múltiples que i o-pone
la división del trabajo social en lila sociedad determinada"

La educación como un todo formará parte de un sistema más arrplio, denQ_
minado cultural, el cual comparte su existencia en un agregado con otros
dos sistemas adiciona 1es que serán:
el económico y e 1 po lf ti co, los que a
su vez se subdividen en st.bsistemas. En esta forma cuando hablamos de sis
tema educativo, realmente se estará refiriendo a el como subsistema del
sistema cultural.
La nomeclatura de sistemas escogí da, no es corrpletamente arbitraria,
responde a la necesidad de explicar una sociedad y los objetivos educativos
como reflejo de necesidades no sólo sociales sino tant&gt;ién económicas y po
líticas.
~on en función de estas demandas que se establecen dicho;
objetivos.

ESTRUCTURA C(JolCEPTUAL PARA LA PLANEACJON EDUCATIVA
Cuando hablamos . de la planeación educativa en México debemos tener en
los siguientes puntos:

15/

Este punto nos remite necesariarmnte a las flflciones de la educación
en la sociedad y sus mecanismos de determinación, ya que "el sistema de enseñanza se define por la capacidad de poner al servicio de su función exte_r
na de conservación socia 1, 1a lógica i nte ma de su flfl cionami ento -~
Por último, .la retroalimentación del sistema se efectúa absorbiendo
1os resultados, para modificar o a1i mentar al propio sis tema, como medio de
proporcionar recursos para otros sistemas.
uno de los principales asuntos que debe resolver el analista, teórico ,
0 té01ico, es establecer los lfmites o fronteras del sistema que desea es~_!!
diar, es decir, definir el sistema. En consecuencia, la fijación del Hnn·
te del sistema depende de quien lo estudia Y aplica.

Primero la necesidad de una planeación educativa que conduzca a una
verdadera metodología para dar soluciones congruentes a los problemas naci.Q_
nales y regionales existentes; segundo, existen diferencias regionales
estructurales, perfectairente distinguibles en el contexto
nacional;
tercero, la visión educativa debe ser interdisciplinaria para lograr analj_
zar toda su extensión y significación social; cuarto, la estructura, función, integración y evolución del sistema educativo sólo podrá ser corrpre!I_
dido cuando se analizan las relaciones que existen entre los si&lt;;temas ec.Q_
nómicos, políticos y culturales y entre éstos la educación; quinto, las
funciones sociales de la educación .son varias a la vez y dependerán de las
relaciones que tienen los sistemas; sexto, la planeación educativa es SQ_
lo Parte de una p l aneaci ón genera l.
Es ta última determinará los cambios
deseados en el macro-sistema, a los cuales se pretende irrpri'mir modificaci.Q_
nes. Y tendrá que ser afectado, por lo que será necesario hacer los
carrbios requerí dos para que el conjunto llegue a los objetivos.

�10.
11.

Dado lo anterior la teorfa general de sisteras, da los elerrentos bási
cos para una metodologfa apropiada con una nueva visión en el estudio de la
educación. Como se observará, justifica un mecanismo teórico nuevo para la
planeación educativa tanto a nivel nacional co~o regional, el cual no se
circunscribe sólo a la r,etodolo~fa tradicional de cuantificar las necesid~
des materiales y humanas para satisfacer la demanda educativa futura en
cada nivel. La nueva visión es m~s cOll!pleta, al tener en cuenta no sólo lo
anterior, sino además las funciones sociales del fenór.ieno_educativo como
parte integral de una realidad económica, polftica v cultural concreta, 1~
grando comprender a la educación como un siste~~ inte~ral y copartfcipe con
los sistemas económico, polftico y cultural, oue estructuran una sociedad,
y obteniendo las metas socioeconómicas que se buscan en cada cont~xto.
La presente proposición analftica de planeación educativa es de valor
para la polftica educativa debido a que no se ha tomado en cuenta una de
las caracterfsticas básicas de los pafses latinoamericanos: la heterogene_f
dad estructural; un hecho en nuestro pafs, que ocasiona la participación de
la educación di versa de una región a otra, producto de diferencias radicf
les en estructuras productivas y sociales.
Antes de entrar en Materia se deben de hacer dos consideraciones
fundamentales: la prir,era, se refiere a que las funciones educativas están
determinadas .V· tienen un sentido real cuando existen ciertas relaciones entre el sistema educativo y los demás sistew~s de la sociedad, siendo estas
relaciones los elementos explicativos de aquellas funciones.
La se(lunda,
es poner en evidencia que la función técnica, referida a la educación como
los mecanismos internos del sistema (la relación de sus ele111eQtos o subsis•
temas}, podrán sólo ser explicados cuando éstas son las funciones socfales
que cumple el sistema educativo.

un sistema cultural• que respP.ct:ivamente Y,
en ese orden responden a los
tres objetivos mencionados arriba.
Como se di jo cada
n
•
l
•
uno .e estos sistemas tiene una finalidad básica con
a cu~ pone en contacto a sus subsistemas Y componentes
Estas inter~o:e~iones a ese nivel~ las denominamos "relaciones intern~s" .V dependen
u~1onalme:te de_ las interacciones existentes entre sistemas que reciben el
no re de relaciones externas"
Estas 'lt'1
. .
·
u mas se Producen para el cum
1
P im, en to de 1a total i dad de los ohj t.
.
.
e ivos sociales del macro-sistema.
1

En la Gráfica l, resume el
macro-sistema, su desglose en sistemas
subsistemas, y los objeti vos sociales principales que s
.
Y
delo
e persiguen. El mo
estab
SP presenta• más que i den ti ficar relaciones de dependencia• pretend;
l
~er un llétodo para actuar Pn la polftica educativa a través de la
p aneación, (alcanzar metas tomando ciertas d ..
.
•
ecisiones que implican modifi
caciones económicas, polfticas Y culturales), dondp la educación se utiliz;
como un mecanismo entre otros.

~:e

ANALISIS REGIONAL DE LA EOUC.ACION
Si nosotros reunimos lo dicho 11
, egamos a concluir que la planeac,·ón
educacional debe
t. d 1
.
porrazo
d
p~r ,r e ámbito regional para estructurar el plan global
nes e lógica Y de realidad s· h
·
tre la
.
.
i ay d1 ferencias estructurales ens regiones del pafs que ser fº
poder Y ·t .
e ,eren a sistemas productivos, fuerzas de
si uaciones sociales hacen que la d
.
pero
'
.
e ucación cumpla sus funciones
en respuesta a la situación concreta en que se desenvuelve. 17/

Como nos dice David Barkin al igual
que en otros pafses, la selección
ografi ca, ocupacional
- · 1
.
Se puede decir, en sfntesis que, de acuerdo a las necesidades básicas
acceso 1
Y SPgun ni ve de ingreso, funciona para limitar e1
de una sociedad (estructura, funcionalidad e integración} se distinguen
a a escuela a las personas de 1
l
.
b'~
as e ases f!lás bajas. Queda claro tam
1
i n que las oportunidades educacional
d
.
tres sistemas en el contexto social, que respectiva111ente .ven forma prifl10rdiil
el punto en
es pue en ser efect1 vas sol a~ente hasta
se encargan de alcanzar al menos uno de estos objetivos, sin discril'linar los
que las personas PuPden aprovecharlas
ellas dentro d l
Y obtener utilidad de
otros. Estos sistel'las son integrados e identificados a través de metas so·
e contexto de la economfa_, 81
ciales, por lo que encontramos un sistema económico, un sistema polftico 1
ge

&lt;

�12

13.
En el caso de México existen diferencias cualitativas y no sólo de 9r~
do en las respuestas regionales que da la educación.
En el Cuadro 1 y 1-A se aprecian algunas caracterfsticas del sistema
educativo en diferentes entidaces federativas, asf como tant&gt;ién algunos indicadores socio-económicos. Observamos que la magnitud de los problemas
tienen correlación con el sistema económico y social, si muestra que existen
diferencias importantes entre estas entidades federativas en cuanto a es true
tura productiva y condiciones sociales existentes.
Es to j us tifi ca e 1 hecho y 1a necesidad de buscar situaciones homogéneas,
áreas geográficas y contextos socioeconómicos similarPs ya sea para abatir
o incrementar las diferencia~ existentes, actuar en cada situación concreta
aislandose del plan nacional, o bien por el contrario, dar énfasis a una v!
si ón g1oba l.
Cualquiera de estas altprnativas podrá evaluarse, al dPfinirse el proyecto polftico, económico y social del pafs, en él se especifiquen los obj!
ti vos regionales y sectoriales. Es necesario apuntar que en l"éxico, quien
se encarga de desarrollar este proyecto es el Gobierno en cada nivel administrativo, pero solo como catalizador de fuerzas económicas y polfticas a
nivel nacional y estatal.
La mecánica para llegar a identificar las situaciones homogéneas, tiene
que estar dado en la integración de las caracterfsticas presentadas por las
variables en fntima relación casual o determinante. Será un problema básico
a,definir entre las variables estudiadas. S6lo a través de análisis efl1)fr!
cose logrará llegar a una claridad completa. Es mas que una dificultad~
tematica la que se presenta en este punto. Pero será precisamente la relación entre las variables, las que nos detennine las caracterfsticas de una
zona, asf como la consistencia del modelo presentado.
,

.,

No se puede negar al consultar los cuadros 2 y 3, la relación que se
presenta por ejemplo entre estructura productiva de los estados y estructura
piramidal del sistema educativo; entre composición de la población y tipo de
educaci6n superior, asf como tarrbién de educaci6n tecnológica o capacitaci6n
para el trabajo.

Todas las relaciones deben ser consideradas, para ser consistentes en
que la planeación educati _va tiene como objeto desarrollarse en forma integral
a la sociedad Y estructurarse de acuerdo a las necesidades existentes. un
método que se puede utilizar para identificar zonas homogéneas, es ponderar
cada una de las variables (las caracterfsticas que existen entre las rela
é:iones externas e internas del sistemt1. educativo), a través de un indice
sintético que logra, la diferenciación entre regiones y la Medición de la
magnitud de los problemas.
Con ésto se adoptarfan con mayor probabilidad
de éxito las polfticas nacionales en los ámbitos locales.
Debemos pasar por último a considerar la dualidad urbano rural, que es
quizas, el elemento distintivo de la heterogeneidad estructural de México,
Y por lo tanto necesario apuntar algunos comentarios que sirvan de referen
cia, para la planeación educativa dentro de esta nueva visión.
Utilizaremos como marco de referencia para nuestro modelo, la proble
mática educativa que se presenta en Nuevo León; Estado que se caracteriz;
por su alta concentración urbana (Area ~'etropolitana de ~onterrey), la cual
convive con un sector rural poco homo~éneo (resto del Estado).
Anal i cernos cuáles son las caracterfsti cas comunes encontradas en 1a zona
fi'=!tropolitana de Monterrey. En primer lugar, vemos una estructura product_!_
va bastante diverstficada y dinámica en donde el sector manufacturero y el
de servicios son los que principalmente ~eneran el producto y el empleo de
la región. Esta existencia de grandes conglomerados urbanos, de un alto
grado de concentración industrial y de servicios indica la presencia de
ªl!fllios estratos de ingresos medios y altos. Por el contrario, la ausencia
Y escasa magnitud de los fenómenos mencionados señala que los sectores rle
ingresos medio, en particular tienen una dimensión reducida. Además, esto
mismo hace que exista una diferencia tajante entre actividades manuales y
las no manual es, para 1a generaci 6n dPl producto. Encontramos también un
mayor desequilibrio en la distribuci6~ np1 ingreso sobre todo entre los tra
bajadores no dueños de capital.
"Se podrfa advertir que la relación entre educación e ingreso di fi ere
sensiblemente si se consideran separadamente dos sectores de ingreso: los

�14.
i 5.

que provienen de la disposición de ra~ital y los que proceden del trabajo
asalariado. En América Latina, el conjunto de empresarios y otros propiet!
rios de capital, perciben ingresos cuyo mont-0 está escasamente relacionado
con su nivel educacional.
En cambio, la educación es más productiva cuando se trata de posiciones
ocupacionales asalariadas. El rango ocupacional parece estar m&amp;s directa Y
necesariamente determinado por el nivel educacional" ..!.!/
En el Area Metropolitana de Nuevo Le6n a pesar de que no existen datos
especfficos sobre los ingresos que perciben los dueños de capital, no es di
ffcil aceptar que la educación noes la variable explicativa de sus ingresos,
sino la ascendencia familiar y otros elementos todavfa no analizados. L~
que si se ha logrado demostrar, es el papel adscriptivo que tiene la educaci6n en el salario de las personas no dueñas de capital, ya que ésta viene
a ser el principal determinante y variable explicativa del diferencial entre
los salarios que recibe la poblaci6n econ6mica activa.20/
Hay que tomar en cuenta que en las zonas urbanas, por diversas causas,
sus habitantes· en promedio, tien_en un ingreso muy superior a las regiones
rurales.
Además, en estas zonas reneralmente se encuentra org_anizada una
gran proporción de los habitantes productivos en asociaciones profesionales,
sindicales y grupos o partidos polfticos que mediante la capacidad de movilizar recursos (poder), traducen las inquietudes que le son propias. Es
aquf donde se confunde el poder polftico y el econ6mico: algunos de estos
grupos, por coyunturas históricas, sociales y econ6micas, coinciden en los
dos tipos de poder, por lo que son más efectivos en lograr solu~iones a las
peticiones formuladas socialmente.
. Las expectativas para la población joven son influidas directamente por
la generación adulta que le antecede. En ella se ha engrosado la clase media, como resultado de la sociedad urbana en que se desenvuelve. Esta ve a
la educación como el mecanismo que le asegura en el futuro una movilidad s~
cial, ocupacional y de ingresos. Asf se observa que los padres ocupan pue!
tos de profesionistas, directivos, administrativos, comerciantes y servicios
profesionales en más de la mitad de los niños en las escuelas secundarias
en e 1 Estado.

Esta variable representa un factor determinante "n la

~
drmanda Pílra incrrmen
t~r, en la zona urbana, la educaci6n media y superior. ya que son éstos los
n1veles que ayudan a satisfacer los objetivos mencionados.

La especialidad del trabajo que pemiite u f.1 -. t
.
.
.
.
•
n e u P.n e .Y rac1 ona l fun
c1onam1ento de la sociedad urbana, es un elemento para expli car desde otr;
punto de vista que la educación es un mecanismo "eficiente" a dispos ició d
1
"ddº
ne
a s~c1e a d1ferenciando a las personas social Y ocupacionalmente. Como
men~1ona el economista Ramones Saldaña, al analizar la expansión de la educac1ón, en el caso de Nuevo Le6n, "la educación superior viene respondiendo .
a la demanda social más que a la econ6mica".21/
Sin embargo se debe considerar que el sistema económico a través de su
proceso de distribución del producto, genera un acentuado desequil1'brio Po
la p
·o
·
erc~p~l n de lngresos que incide en la capacidad familiar por demandar
el s~rv1c10 educativo. El costo de oportunidad de un estudiante aumenta
sensiblemente al pasar del nivel educativo medio al superior, además se ha
demostrado que más del 41% de los desertores
de las escuelas secundarias en
el Estado lo hacen por motivos econ6micos.
Asf la presión social para el sistema educat1·vo es el dr satisfacer de
mandas de la población joven principalmente pero
teniendo en cuenta que
existen determinantes econ6micos y sociales que se encargan de que a una
gran_m~sa de individuos se les excluya de la posibilidad dP solicitar dicho
serv1c10.22/
Por otro lado, la necesidad de recursos humanos que tienP el sistema
e~onómico ha sido el principal objetivo analizado en los estudios de planea
c16n educativa para el caso del Area Metropolitana.
El problema aquí es
que se pone demasiada atención al hecho de adecuar la oferta Y demand~ de
recursos humanos
1· f ·
Y se ca 1 1ca de una mala planeación cuando existen exceden
t~s en ciertas áreas de especialización. No se considera que éstn no pPrj:
di ca al s is tema e - ·
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conom1co, s1no ~or el contrario, la producción excedente
de recursos humanos mantiene bajos los salarios artificialmente .Y se utiliza a la educación para c1as1'f•1car o seleccionar a los indivi&lt;1 os ces"
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mas capa
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ste proceso reperrutP f'n la clase
mPdia , al fñvor" CP r y riantPner· ·
11

�. 17 ..

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latente sus aspiraciones de lo_grar un "status ocupacional" rediante la educación.

y utiliza a la educación como un paliativo.

Al consultar los estudios desarrollados para el caso de Nuevo l.e~n,Q/
se observa que el problema de la oferta y demanda de profesionistas tiene
como consecuencia producir el fenómeno mencionado, pues se da en aquellas
carreras profesionales necesarias al sector manufacturero para desarrollar
areas técnicas y administrativas tradicionales.

El problema principal que se presenta en las zonas rurales es la integración. Esta es producto de aquellas presiones que se generan oor unir el
campo a la ciudad e imprimir la soberanfa que ésta última tiene que tener
sobre aquella. A la educación tecnológica a nivel medio básico y superior
se le busca dar mayor importancia que a las escuelas secundarias generales,
con el fin de que aquellas ayuden a tecnificar y desarrollar el campo.

El fin de esta sociedad urb~na, hace que la educación sea uno más ~e
los mecanismos a disposición de los grupos económicos, polfticos, sociales
que estructuran a la sociedad para que ésta funcione eficientemente Y de
acuerdo a sus intereses. Es por eso, que el sistema educativo en estas zonas se ve acosado principalmente en su estructura y su funciona~iento.

En 1as zonas rura 1es el deseo de "status" como grupo son verdaderamente
inexistentes. Las demandas sociales se generan desde afuera de las zonas y
tal vez eso explique su poca satisfacción.
Por otra parte, la educación
elemental es "suficiente" al menos para lograr este objetivo de integración
social y mermar las posibles presiones que se pudieran presentar en el futu

En las zonas fuera del Area Metropolitana existen caracterfsticas total
mente diferentes que se traducen en la existencia de uno o dos grupos de
poder económico, principalmente. La estructura productiva muy simplificada
y relativamente moderna sólo se ubica donde se localizalaproducción agrfcQ.
la comercial. Casi la totalidad de la población productiva participa en
acti vi da des manuales sin ser propietarios de los !fedios de producción .

ro.

Esto permite afinnar que no existe una dispersión grande entre los ingresos de los individuos en el ámbito rural: el "status ocupacional" no es
determinante para los individuos en su vida social. Las asociaciones prof~
sionales son inexistentes a nivel de regiones, pero pueden tener miembros de
aquellas que funcionan en las zonas urbanas; son éstos los que ~eneralmente
funcionan como lfderes. Ade~s, casi la totalidad de las regiones donde se
localiza la agricultura comercial están ligados a asociaciones que dirigen
ese tipo de actividad económica.
t

- Finalmente, podemos adicionar un elemento, la necesidad de subsistencia
que tiene la zona urbana por el producto generado en el campo, dada la eSP!
cial ización impuesta por la sociedad moderna. Conscientes de la dependencia
interna regional existente, el gobierno como representante iMximo del poder
polftico necesita compensar las presiones que se generan en ese intercambio

Como ya se mencionó en varias ocasiones, la estructura productiva ll'exi_
cana y su regionalizaci6n ha minado el acceso a la educación en ciertos estratos sociales principalmente del campo y ésto no esta en función de la
oferta exclusivamente, como lo considera el plan nacional de educación: la
distribución del producto entre el campo y ciudad incide en la demanda SQ.
cial de la educación desde los niveles elementales, y es quizás el principal
determinante. Es por eso que, al considerar los niveles de ingreso famili!
res de las zonas rurales, en comparación a los existentes en el sector urb!
no, los primeros, estén muy por abajo de los segundos.
Esto tiene como
consecuencia un diferencial en los costos de oportunidad que representa la
educación primaria y secundaria en una zona y otra. Los dos motivos apuntii..
dos generan que sea relativamente simple el sistema educativo operante en el
lll!dio rural, de tal forma que el funcionamiento es un problema de segundo
término.
Podemos mencionar como conclusiones importantes que la educación como
elemento participativo del desarrollo social es utilizado solo como Mecani~
mo complementario para el logro de diferentes objetivos sociales y económicos. El éxito de alcanzarlos dependerá de una planeación educativa que tenga
la capacidad para identificar las relaciones que se dan entre el sistema

�18.

l

19.

econO~ico, polftico y cultural con la educaci6n; las fuerzas de poder que
existen Ycoordinar las últimas con las primeras en los proyectos de desarro
llo nacional, regional y sectorial.

II

Loli objeti.v~¿, de la. e~ucac..ló'n lj -t.w., p.1wduc:to-6 u,tdn en r,unció'n, no de -óu
Mbwctu~ ,&lt;.nj)e.lfna., _-6,&lt;.no de liu pMti.c..i.pa.c.i6n como eRemen:to &lt;.nieq.lfan:te de
W1 4up.iuu,,&lt;..6tema. o 4,&lt;..6.tema. mtú ampf.io¿, con .f..o¿, qu" -61!. .lfe..f.a.ciona. Genua.f.
mente. , -61!. ha.bla de. .i.de.nti.6,ic.M .lo-6 obje:ti.vo-6 -óoc..i.afe-6, econó'mlc.oli ij
p~Uti.c.0-6 que c.umple la educa.c.i.6n y no ~uncione.-6 upec.16,i.c.a-6 en e..f. .in.te
Ju.ok, ya. que t!,.ta.¿, co.lf.lfe-óponden a. p.lf.oblema.4 .tfon..i.c.oli de a.deuca.ci6n. -

Si la polftica educativa como actualmente ha sido presentarla, no se
reestruc_tura para conte"1)lar la panorámica heterogénea de la República
Y No-6 ke6vúmo-6 a. _lM ke.f.~cionu .i.ntvmM e.orno a.queUM que ex..i.li.ten ent.lfe.
f.o¿, compo~en.te-6 o -óubli,&lt;..6.tema.¿, que c.on6oJUna.n el -6.U.tema. educa.ti.va; 1/ a
Mexicana, el plan educativo y las estrategias escogidas pue~en no funcionar
l.a..6 _kela.c..tonu e.x.teknM e.amo aquella.¿, que -61!. clan, en.tlle el .6.i.li.te.ma. edu
como se desea, pues la importancia y caracterfsticas del ststema educativo,·
c.a.ti.vo Y lo-6 demdJ., éi.4:tema.6 que -61!. .i.denti.Mc.a.'1.4n den.t.lfo del c.on.tex..to
e.c.onó'mlc.o y -óoc..la..f. del pa,(,4,
que se presenta con tonalidades diversas en cada Estado o Región, no tendr&amp;
V P€Jr.ez Ca.j.i.a.o, H1.190., "Te.o.lúa ge.nllllal del .6i.4.tema. a.pUc.a.do a la admln.u.los mismos resultados y mey probablemente se agudicen las diferencias exist'lacl6n pcíbUc.a. ec.u.ato.lf.i.a.na.'~ Tnt,:tltuto de Admln.u.tlla.M6n Pú.b-Uc..a. 1972
p. 38.
•
•
tentes. Por último, mientras no se analice al fen6meno educativo en todo su
contexto y sus determinantes reales, la planeaci6n ser4 simplemente un rret~. !!.) Se u.u -ldenti.6.i.ca.nd~ a. .f.M 6u.nc..lonu Mc..i.a..f.u, po.Uti.c.M y ec.on6mlc.M
que c.umple la educ.au6n, en un c.on.tex.to de.te.llmlna.do e.amo fo-6 objeté.vol&gt;
do de cuantificaci6n abocado a la oferta del servicio, sin capaci~ad
que. de.be éa.ti46a.cek y~ ua 60.1tma. él!. evalúan .f.0-6 p.1t~duc..tcM del ¿,.u.tema..
analftica de evaluar resultados y por lo tanto sin posibilidad de modificar
!.!J L~ pla.ne.~ci6n edu~a:ti.va. ~ en éu 61!.nti.do genlll.i.c.o mdJ., a.mpUo, la a.pUc.a.
objetivos.
';-('fn .lt~uona.t IJ é,&lt;..61:emtftic.a. a..f. p'1.0c.e.4o de dUa.Jl.)foUo educ.ac..lonat c.on .ta
.i.n.tenu6n de ha.c.llll. la educ.a.c..l6n m'14 e6e.c.tiva y e.6,{.c.i.ente en lle.4pue.4.t.a a
l.a..6 ne~u-lda.du y ~bje:U.vo4 de loé utudiantu y la. Mc..i.edad. Ve. a.hl
4e. d/lll.,lva. la ne.c.U,&lt;.da.d de. lo4 e.teme.nto4 menc..lonado4.

!'!.! M'14

1/ Ve Azav(do, Fe11.nando.

,;Educaci.dn, 4ouedad y c.amb,io 4oe,i.a1.", c.omplúul.a
poll Juan CIUÍto4 Mguella, Ed. Kapelo4z, Bueno4 Ai.lle4, 1973, p,112.
2/ Vejamo4 a u.n lado et plloblema de ta 6ilo4o6la que cualquleJr. pelr.4pec.t,iva
pue.de op.taJL pa11.a 4u pltdc.üca c..lentl6,lc.a 1J que, en cU.timo. .u1Uanua, de.teJun.úta e.t mltodo e.»fJle.ado e.n e.t an4.ll4.u. de. ta lle.aU.dad.
3/ Una pMpuuta que com.i.duamo4 nove.do4a, dentir.o de. .uta 41te.a 1e ~o~~
mle.nto u ta que. pllue.nta Alaltc Be.Uh en "La educaudn como dUupli.na
uentl6,lc.a", Ed. El Ate.neo, 1971,
4/ Atgu.no4 autOILe.4, como JoM. Me.dina Ec.hevaNLCa, .i.denti.6,i.c.an ttu, a4pec1.o4
de. ,rtalJOIL .impolt.tanc..la -t.oblle. e.t pape.t de ta e.ducaudn en la4 4oue.dadu vi
de4aMoUo: La e.ducac..l6n como 6ac.tM de. duaMoUo; ta e.duc.ae,ldn c.ol'ID
mecan.u.mo
de t'lan4 601tmac..l6n 4 oc..lal, 1J to4 4opoll..t,e,4 humano4 de ta e.duca~ ·: ·.~:~1j
c..l6n,

ade..f..a.n.t~ en u.te a.Mi.e.u.lo, él!. expone/Ju! pM qut Mlo 41!. menc..i.ona.n la4
c.ua.tto 6u.nc..wnu: U.t/luc.:tuJui., .i.nte.gM.cl6n, 6unc..lonamlento y dua,vw.f.lo.
!.}} La. 6unci6n ex.t~a. del li.i.li.tema de e.~e.ñanz.a. en 4u 6W1c..l6n éoc..lat; al que
c.umple en .1tela.u6n c.on e.t mac.M4..utema.. Aqul é e ha. ..i.dentl6,lc.ado c.omo
loé pkoduc..toé del é.U:te.ma. e.duc.a.ti.vo.

!.!../ 8.lf,(~.i.d~,

Ana. Malúa. y Juan C. A.lr.guella., "Educ.a.c..l6n, -6oc..i.eda.d y c.a.mbú
Soc,,iat , Comp. Juan Ca.Jl.lo-6 A.lt.gueU.a. Edi.to.lf.i.a..f. Kape.f.o~z Buen0-6 Aillu
1973, p. 280.
'
'

!l._! Ve. Aze.ve.do, FeJr.na.ndo.

!.H

Op. C.i..t., p.114.

BoWu1.lev, P-lelr.lle y Je.an Cf.a.u.de PMéllll.on. "La e.n.6e.ñanza., 4.U.tema. de
.lr.llp.1toduc.CÁ.6n"~ Revi.4.ta VANEi.. No. 243, octu.bke 1971, p.159.
la 6une,i.dn
ex..t~a. del .6,&lt;..6.tema. de ~n.6 enanza. M 4u 6u.nci6n 4oc..lat: a..f. que. c.umple en
"-e..f.a.u6n con e..l ma.c.M é.(.-6.tema.. Aqr..ú. -61!. ha .i.dentl6.i.c.a.do e.amo loé pkOduc.
t.o¿, del -6.i.litema. educ.a.ti.vo.
-

-·~· y

!!./ Pa.1ta. e.f. ~Mo de Mlx_i.c.o ex..i.-óten va..lf.i.o¿, u:tu.d.i.o-6 .l!ea.l.izado-6 que c.omp.1rueba.n
E4 obvi.o que ·l.4to compllende. a una llac.i.onaUdad de. ta 4oc..le.dad IJ a l.4
.f.o a.n.t~M, p0.1! l!.Je.mplo v/lll.: "Ve:tll.lfm&lt;.na.n:teli econ6m.i c0-6 de fa.¿, de-6-&lt;:gual
e.voluc..ldn de.t 4i.4te.ma econ6mlco IJ 4oc..la.l.. Se. debe com.i.deMIL que lo4
dad~-6 .i.ntellutatafu en logll0.6 educ.a.tivo-6 en Mlx.i.c.o". Adol6o Múr.pa,(,liu en duaMoUo p.1!.e4e.ntan en cada conte.x.to nac..lonat un due.qultf
~V,&lt;.-6:ta. del e.E.E. Vol. 1, Núm. 1, 1971.
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· bll.i.o lle.g.i.onal en cuanto a e.4a.6 vruable.4.
!J! ~ . Vav.i.d "la. Educ.a.CÁ.6n" ¿Una. bM.l!e)[a. a..f. dua.MoUo e.c.on6mlc.o?".
6/ S.i.n pllo6undizM mucho en ute. punto, ta .i.dea de. que. et E4ta.do de.be/114
TJUmu.t.lf.e Econ6mlc.o, Vol, XXXIII, Núm. 152, 1971.
palt.tic..lpM mof4 ac.tlvame.n.te. en .f.04 que.hacuu econdmlco4 IJ 1iouatu de 1111
"E-6:tJr.uc.tu.lfa de pode.lf y dú.tll.ibur.i6n dl!f .ing)[eM en
pa,(,4; ta Me.c..le.nte demanda de 4eJr.v.i.c..l04 a1i.u.te.nua.lu, p,r.oduc.to de.f: ~ !!J f:c~.lfena., JO.l!ge.
~ca. La.ti.na". V.u..t.lf.i.buc.i 6n del Ing.lfe-60,
F.d. : Ale.ja.ndll.o Fax.ley,
c..lmlento de.mogltd6,lco 1J Ullbano; IJ ta 60.llmac..ldn de. e.4t'luc.tUILa4 poUtlc.44·
r,C,E., 1970, p.286-.-------"'--e.cond'mlca4 de.moc.ltdtlca4; upUcan en gllan me.di.da et he.cho de que ua tl
E4tado ta pll.i.nc..lpa.l. .i.n4tituc..i.dn que. pitopollei.one ute. 4e.llvi.e,lo.
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XVI, No. 97, f,eb.lf(&gt;ILO de 197&amp;. - - -- - - -

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21 / Ramonu S11tra1i11, Je6ú6._ "La Pfanear-i.611 y la expan6-i6n de ta ·u11,ive1t!.-i.d11d
Aut6noma de Nuev/l Le611", B/lleUn B-i..meH1t11t, C.1.E., (I.A.N.L., Vot. XIII,
No. 93, jwu"/l rle 1918.

22/ Vav-i..d Ba11lün co11ciw¡e que el p1toce60 de Mec-imiento econ6m&lt;co en Al'1x-i..co
1J 6u evolucú5n /i1111 d1tt1u1mú1ado la impu6ibiUdad rle a6pú11111 a c-i..uto6 ni
velu de erlucaci611 11 111111 91ta11 ma,1011.(11 de ta pobtac-i6n.
"Acce6o a la
educac-i.6n 6up{l'l{UII !f benl!
Í.06 que 11epo1tta en Al(x-ico. Rev-i.!. ta del
C. E. E. , Vo t. 1, Ntím. 3, 19 77 .

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Vól. XVI, No. 93, iu11ú• di! 1978 1J Vüecc-i6n de Plane.ttcilfn Un,i.v(l)L6UaJúa,
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�CUADRO

I

INDICADORES ECONOt1ICOS DE ALGUNOS ESTADOS DEL NORTE Y SUR DEL PAlS

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p

POBLACION
TOTAL
(Miles)

ENTIDAD:

B

L A c I
(Porcentajes)

o

N

-

Actividades
Primarias

Económicamente
-Activa

Industri il

-

Co111ercio
y
Servicios

Nuevo León

1 965

29.0

17.3

37.5

40 . 3

Tamaulipas

1 457

26 .2

33. 1

22.8

3R. 7

Sonora

1 099

25.9

38.5

17. 6

38.3

Oaxaca

2 015

25.9

71.5

10.9

12 . 2

Chiapas

1 569

25.7

72.P.

7.5

14.5

Fuente:

IX Censo rceneral de Pt&gt;blaci6n 1970y ·-·--· ·-

Dirección General de Estadfstica. S.I.C.
Estadfstico 1969 - 1970. ·

CUADRO

I-A

INDICADORES SOCIALES DE ALGUNOS ESTADOS DEL NORTE Y SUR DEL PAIS
p

ENTIDAD:

POBLACION
TOTAL
(Miles)

o

B

L A e I
(Porcentajes)

Analfabetismo

Asistencia
a Escuelas
Primarias

1 695

89. 3

6R.3

Tamaulipas

1 457

85.7

Sonora

1 099

Oaxaca
Chiapas

Nuevo León

Fuente:

o

Con Instrucción
Primaria y
Superior

1

N

Urbana

Rural

45.6

76 . 5

23.5

63. 0

34.3

69.0

31.0

86.4

63. 0

35.0

66.5

33. 5

2 015

58.0

54.9

11. 8

27. 0

1 569

56. 7

4'..4

10. 9

27. 7

:: J

Dirección
de Estadfstica, S.l.C. IX Censo General de Población 1970yAnuario Estadfstico
1969
- 1970General
.

�N

C U A D RO

.i,.

II

ESTRUCTURA EDUCATIVA EN MEXICO PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS, 1976 - 1977
(En ténninos absolutos)
NIVELES
ENTIDAD:
Elerrental

TOTAL

Medio
B&amp;sico

Medio
Superior

Superior

,__ ALUMNOS En ESCUELAS

Oficiales

TOTAL

Particulares

-- -·-

Nuevo LeOn

476 272

127 203

45 979

55 398

704 852

615 211

89 641

704 852

Tamaulipas

207 2'41

76 617

31 296

14 679

329 833

287 035

42 798

329-833

Sonora

290 615

70 977

25 049

7 463

394 104

344 042

60 062

394 104

Oaxaca

497 132

49 092

18 471

3 869

568 564

550 93~

17 626

568 564

Chiapas

358 893

34 059

16 755

2 615

412 322

389 865

22 457

412 822

Fuente:

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educación Pública, 1976 - 1977.

CUA DRO

I!-A

ESTRUCTURA EDUCATIVA EN MEXICO PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS, 1976 - 1977
(En porcentajes)

ENTIDAD:

Nuevo León
Tamaulipas

Elemental
67.6

NIVELES
Medio
Medio
B4sico Superior
18.0

¡

ALUMNOS EN ESCUELAS
Superior

TOTAL
Oficiales

Pa rti cul ares

TOTAL

6.5

7.9

100.0

87.3

12.7

100.0

9.5

4.5

100.0

87.0

13.0

100.0

62.8

23.2

Sonora

73.7

18.0

6.4

l. 9

100.0

84.8

15.2

Oaxaca

100.0

87.4

8.6

3.3

0.7

100.0

96.9

3.1

Chiapas

100.0

87.0

8.3

4. 1

0.6

100.0

94.6

5.4

100.0

·uente:

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educación Pública,

1

i

1976 - 1977

N

c.n

�N

CUADRO

O\

III

EDUCACION TERMINAL EN DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS
PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS DE MEXICO, 1976-77
(En t~nninos absolutos)

Normal

Bachillerato
de dos años

5 759

7 348

11 912

17 575

9 144

61 470

15 147

1 835

8 233

6 314

14 914.

10 672

56 387

14 590

2 993

1 052

-

21 004

495 209

1 923

22 030

27 062

1 047

5 029

-

12 395

354 626

4 267

21 952

12 107

558

7 063

140

Primaria

Terminal
Elemental

Secundaria
General

Nuevo LeOn

456 269

20 003

121 444

Tamaulipas

197 753

9 488

Sonora

279 943

Oaxaca

Chiapas
Fuente:

Sec. con Act.
Ind. Agr. y
Pesq.

Tenninal
Medio

ENTIDAD:

Opci6n
Terminal

8 994

Estadfsticas Continuas de la Secretarfa de Educaci6n Pública, 1976 - 1977

CUADRO

III-A

EDUCACION TERMINAL EN DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS
PARA ALGUNAS ENTIDADES FEDERATIVAS DE MEXICO, 1976-77
(En porcentajes)
ENTIDAD:
Nuevo León

Primaria Tenninal
Elemental
95.8

4.2

Tamaulipas

95.4

Sonora

96.3

Oaxaca
Chiapas
Fuent.. ,

con Act.
TOTAL Secundaria Sec.
Ind.Agr. y
TOTAL Tenninal Nonnal
General
Medio
Pesq.
100.0

95,5

4.5

4.6

100.0

80.2

3.7

100.0

99.6

0.4

98.8

l. 2

► ~+:2iA,t .. ,._.,

___

Bachillerato Opci6n
de .dos años Terminal TOTAL

too.o

16.0

25,9

38.2

19.9

100.0

19.8

100,0

5.9

26.3

20.2

47.6

100.0

79.4

20.6

100.0

11. 9

4.2

-

83.9

100.0

100.0

44.9

55.1

100.0

5,7

27.2

-

67 .1

100.0

100.0

64.5

35.5

100.0

3.3

42.2

0.8

53.7

100.0

,.._ - • •

tarfa de Educacf6n Pública. 1976 - 1977

N
.._,

'

1

1

1

�"LA NATURALEZA Hl.MANA FACTOR l:I EFICIENCIA
EN LAS ORGANI ZACI OOES 1:IL SIGLO XXI 11

htdJrl..6 Maltc.elo Sada!

Cierta vez tuve la visión de una sociedad basada en el conocimiento de
la naturaleza hllllana .•. y en la aplicacim de ese conocimiento.
No era un orden social ideal como pretendfa la Repíblica de Platón,
pero sf lila sociedad mora 1, mas eficiente en todo sentí do.. . y por tanto
lis prospera y justa.
lPudie ra ser ésta 1a sociedad de 1 Siglo XXI?
No seré yo quien intente predecir la estructura social en la próxima
centuria.
S61o un Julio Veme, coo su imaginación y su proflllda fé en la
Cipi.lCidad creadora del honbre pudiera damos la clave del futuro.
Si vamos a proyectamos a traYés del tierrpo,prefiero hacerlo desde las
perspectivas de hoy.
Después de todo, veinte o cien años no es mucho para
la evoluci6n de la especie h1111ana, ni tampoco para el desarrollo de los valores e instituciones que la persona se ha dado a sf misma en su vida de re
laci 6n.
Vivimos en una sociedad de instituciones, cada una de ellas respondie!!_
do a una necesidad histórica o a una urgencia social.

• Et Ing. Andli.ú Mal!.c.eto Sada,

ac.tuaime.nte al 61t.e.nte de u.n .únpoM:ante c.on.i.ndutiw.a.1. 1t.eg.lomontano, ofi1t.eci6 la p11.ue.nte ex:po1i,i.c,é.6n., dUJt.ante el
Jlt&lt;me1t S.únpo1i.lo 1nteJrJt.a.Uonal 60 bJi.e Ac:lrn,in.,i¡¡tJt.ac.,wn, c.elebJi.ado en la Urúve.1t6idad Au:t6noma de Nuevo León IJ oJt.garúzado pOII. la Alioc.J..a.c.,wn Nac..lonal de F~
CJJ.ltadu 1J E1ic.uelali de ContaCÚJ.JÚJl 1J Ac:lrn,in.,i¡¡tJt.ac.,wn (ANFECA), el pa.,6ado mu
de Nov.fonbJi.e.
60.\c..lo

�30 .

31.

Perdida 1a seguridad de 1 el an o de 1a tribu, e 1 hombre se refugi 6
tras los muros aln-enados del señor feudal; mas tarde unos buscaron la fuerza del imperio y otros la fuerza de la cruz; hoy el hombre se refugia en el
matrimonio roonogámico, la iglesia pastoral, universidades, asociaciones p~
fesionales, sindicatos,, partidos polfticos y en esa admirable realizaci6n
social que llamamos Empresa.
AÍII sin caer en predicciones, permftanme ofrecerles tr:es convicciones
de mi pensamiento pragmático: muchas de las instituciones de hoy prevalecerán y hasta florecerán durante el próximo siglo;1as presiones del estallido
poblacional y la dinamica las corrientes humanas, modelaran en gr~n medida
el mundo futuro; y por últiroo y más importante, en el área del conocimiento
la sociedád avanzara notablemente en una mejor comprensión de la naturaleza·
humana y una rrejor aplicación de los principios, teorfas Y, sistemas que regulan su vida de relación ••• y su capacidad para una más armoniosa conviv~
ci a.
Básicamente es esta última aseveración el tema de mi plática.
las fuerzas morales del hombre, en su espfritu, en la sabidurfa de
su natural ser. En administración, para beneficio de la sociedad
mismo, creo en aplicar este conocimiento a la vida de trabajo para
yor eficiencia y por ende una vida más amable.
0

Creo eri
entender
y de El
una 11!

Ni un ente corro pretenden los marxistas, ni un materialista sin otra
vocación que la ganancia, el hombre es suprema creación, materia yespfritu~.
caudal inagotable de sentimientos y emociones, coronado 1!1 misroo por una n~
cesidad de trascendencia y una extraordinaria capacidad de aprendizaje.
Antes de concebirlo como trabajador, como producto de bienes Y ·serv!
cios, lo prioritario es concebirlo como persona, irrperfecto y perfectible a
la vez, universal en esencia, perecedero en la materia, eterno en el mundO
del espíritu.
Todo a su alrededor es temporal y cambiante.
Sus relaciones cambian
porque él cambia, si no en esencia sf en nodo de ser.

En el proceso de buscar su felicidad y perfeccionarse a sf
mismo, bus
ca su equilibrio y se desequilibria. y vuelve a buscar su equilibrio en un
proceso sin fin.
Veamos como lo describe Erich Fromm en su obra "Anatomía de la Destruc
ti vi dad Humana", ·
"En su historia", di ce Fromm:
"El horrbre ca-'-1'a
el amb'1ente y en este proceso se cam11u
bia a sf mismo. Aumenta su conocimiento, pero también
la conciencia que de su ignorancia tiene; se experimenta
como individuo y no sólo como miembro de su grwo,y con
ésto aumenta su sentido de estar aparte y aislado. Crea
unidades sociales más grandes dirigidas por jefes poderosos .•. Y se espanta y se vuelve sumiso. Logra cierta
libertad .. . y se ·asusta de ella. Aumenta su capacidad
de producción material pero en el proceso a veces se ha
ce voraz Y egoísta, y esclavo de las cosas que crea".
Por otra parte, el hombre posee un intelecto que le permite seleccio
nar su conducta. Si 1as condiciones exteriores son adecuadas a su natural
ser, él tiene entonces la posibilidad de desarrollarse y desenvolverse a ca
balidad. Y éste es el marco que la administra·ción de hoy y del futuro de=ben proporcionarle.
El agricultor sabe que para que una semilla germine y furctifique de
ben darse cierto tipo de tierra y ciertas condiciones climatológicas. En el
universo de las organizaciones debemos buscar incesanteri-ente, sistemáticamente, esas condiciones apropiadas que permitan brotar lo mejor del alma y
del cuerpo que los que en ellas laboran, logrando al propio tierrpo su autorealización y felicidad, y el logro del bien común.
En los tierrpos actuales, caracterizados por la eficacia de las comlllicaci ones, la contaminación materia1 y mora 1, y 1a difusión de 1as ideas y
culturas, el deseo de una mejor calidad de vida tiene para el hont&gt;re una di
nanrtca irresistible.

�33.

Hoy él está más consci~nte de su valer, ni siquiera se conforma con vj_
vi r bien, quiere sentí rse responsable, rechaza ser manipulado, qui e~ forjar su progreso, participar en el diseño de su destino.
Y porque está
consciente de la fuerza de opinión colectiva, también lucha por influir en
el diseño de la sociedad en que vive.
Esto se interpreta generalmente como necesiqad de cambio.
Una organización social más humana, basada en un mejor cono~imiento de
la naturaleza del horrbre, y más eficiente por la aplicación de ese conoci
miento, pudiera ser la respuesta correcta.

"Dinámica de Grupo"; Alfred Sloan con su fina sensibilidad, tan grande como
su generosidad en el campo de la investigación gerencial; Herzberg con sus
factores higiénicos y motivacionales; James F. Lincoln un cruzado en favor
del desarrollo del honbre; el Instituto Tevistock de Londres, con sus estudios de grupos autónomos de trabajo; los japoneses con sus "Círculos de. ~
lidad" que revolucionaron la vida industrial y crearon mfstica de la produ_f
tividad a escala nacional; Maslow con su teorfa de la jerarquización de las
necesidades básicas; y otros, hasta llegar a Peter Drucker con sus conceptos de la administración moderna.

Esta tarea de concebir una sociedad más humana no es una ilusión; creemos que ya, aunque tfmidamente, el proceso ha comenzado, tal vez sea reali
dad en el próximo siglo.

He ahf un caudal de pensamiento y experiencia que, infortunadallllnte,
representa una deuda no saldada, pues a la fecha no se han desarrollado suficientemente sistemas y nétodos para optimizar el rendimiento de estas
teorfas y aplicarlas, adaptadas y perfeccionadas, a las diferentes cultiras.

Este proceso es búsqueda y encuentro puede ser largo, admitimos. Pero
no desesperemos si a veces nos parece que erramos el camino y que la teoría,
el sistema o la herramienta que ayer nos pareciera idónea, hoy se nos antoja, a pasos útiles, en el conocimiento del hombre, su vida de relación y
nuevas formas de aplicar estos conocimientos.

Por otra parte, lo que conocemos, lo que hemos avanzado en este campo,
con ser valioso es sólo una fracción pequeñfsima -nosotros dirfamos infinites i ma1- de lo que aún podemos descubrí r sobre e 1 alma humana Y los , res o.!:_
tes sicológicos que rigen la conducta social.

Y ya en este contexto, es claro que no distinguimos entre la organización púb li ~a y la privada, es el aro que nos referimos a la admi ni st raci 6n
de la eficiencia en su función económica per ser.
Los estudiosos de la teorfa del trabajo tampoco distinguieron, no eran
filósofos, eran horrbres inteligentes y muchos de ellos administradores en
acción impulsados por los problemas de sus tiempos, y por la curiosidad intelectual de descubrir los secretos de la relación entre los hombres y de
éstos con la organización.
~sde Taylor, el primero en reconocer que el trabajo puede ser más p~
ductivo si es administrado; pasando por lxlugl as Me Gregor con sus teorías
sobre la naturaleza humana y la conducta; Scanlon con su famoso plan enea~
nado a medir y reconocer la efectividad organizacional; Kurt Lewin con su

Aún no sabemos como estimular el talento, las habilidades naturales o
adquiridas, las facetas del carácter o los factores motivacionales que im_
pelen al hombre a maximizar los resultados de su esfuerzo.
Es decir, aún
estamos lejos de haber ·aprendido a crear el clima organizacional que facil.i.
te el desarrollo humano, la superación del hombre en su trabajo Y, por tanto, su auto-realización.
La realidad de la vida social es compleja, y las teorías y nuestro
conocimiento de la conducta ·humana es por necesidad un mosaico de fragme!!_
tos y, consecuentemente, diffcil de aplicar en la práctica.
Pero somos optimistas, creemos en la evolución de la teoría del trabajo y en la perfectibilidad de las organizaciones humanas, en particular de
la empres a, por ésto no podemos compartí r el pronóstico del Profesor Heilbroner que remedando la cafda del Imperio Romano vaticina
"el fil'l de la
civilización industrial". ("Business civilization in ~cline" - Robert L.
Hei lbroner).

�35.

Pues la empresa existirá mientras sea crecienterrente eficaz, aunqli!
para ésto requiere de un sis tema de libertad que le pe nni ta ejercer su cap!
cidad de opción.
El triunfo de la empresa en las décadas por venir será el triunfo de
la capacidad pensante del ser humano, el triunfo del conocimiento, ésto
desde el punto de vista organizacional; desde el punto de vista social,
será el triunfo de su capacidad de servicio a una sociedad cada véz más interdependi.ente.

Pero el concepto conocimiento, en la organización abarca también los
frutos del intelecto, de la capacidad pensante del trabajador. En un mundo
que dobla su caudal de conocimientos cada diez años, donde las tareas más
relevantes son decididarrente en el campo del pensamiento, en una sociedad
industrial donde el profesionista, el empleado calificado, el técnico especializado, en algÚnas organizaciones son ya más numerosos que aquellos que
realizan las tareas físicas tradicionales, el factor conocimiento puede
significar el parte-aguas que separe el éxito ci!l fracaso.
Gerenciar la eficiencia incluye tanbién administrar este caudal de co-

Heioos aseverado que la efll)resa existirá mientras se le pennita ser
eficaz, es decir mientras no se mutile su capacidad para la productividad.
Segíil Peter Drucker en su obra "Managing in Turbulent Ti,res", para
lograr productividad sistemática y conscienterrente, cuatro recursos deben
ser gerenciados en la er,,resa:
el capital, el factor ffsico critico, el
tiempo y el potencial de conocimiento de la organizaci6n.
En cuanto al capital ¿D6nde esU realnente el dinero de mi negocio?
"Este es el prirrero paso", dice Drucker, "localizarlo y luego administrar
lo". El dinero puede estar en créditos otorgados, activos fijos, etc.
El factor. físico critico, para una lfnea aérea serfa el porcentaje de
asientos ocupados por vuelo. Para 111a instituci6n hospitalaria, el porcen•
taje de la ocupación de sus camas.

noci mi en to.
Gerenci ar el conocimiento abarca, en un sentido amplio, desde la cap!
citación del trabajador hasta el dominio de las más avanzadas realizaciones
en las acti vi daci!s operacionales de la organización; es mantenerse al día
en el campo intelectual y tecnológico, es facilitar el "expertise", es utilizar al máximo el potencial de inteligencia ci! la organización, es maximi
zar e1 potencia1 del hon'bre.
Así concebido el conocimiento, nunca fué más actual el antiguo canee.e_
"lxlo debe seguir aprendiendo para
to japonés del "aprendí zaje continuo":
hacer mejor mañana lo que hoy ya hace bien".
Nosotros completaríamos este concepto con el de "Desaffo permanente":
Para optimizar su actuación el hon'bre necesita el estimulo de renovados retos.

Administrar el tiempo es fll1darrental y común a todas 14-s organizaci-º.
Ahora bien, sabeioos que en las disciplinas sociales, que tanto tienen

nes.

que ver con todo ésto, no podemos avanzar en su desarrollo al paso de carga

El factor "conocimiento" merece 111a atención especial.

de las ciencias exactas, y éste, a mi ver, será uno ci! los más

importantes

dilemas de 1as generaciones futuras.
Hemos mencionado el conocimiento de la naturaleza del honbre y la apl.!.
cación de ese conocimiento en las organizaciones de trabajo.

Los progresos cientifi cos y tecnológicos, con su avance ge orné tri co,
tienden a re 1egar al hombre. La organización de hoy y de 1 mañana -con 1a
indispensable aportación de filósofos, sicólogos y científicos-conductistas
debe rescatarlo, estudiarlo a fondo y proyectarlo identificando su natural
ser en el contexto laboral.

�37.

Esto serfa no sólo el más efectivo recurso para salvarle de la deshlJI!
nizante vorágine de los "tiempos modernos", serfa tarrbién la más trascendente aportación de las ciencias sociales a la administración.

Solzhenitsyn, en Harvard, se refirió a lila nteva interpretación de la
libertad: "Mas qte lll problema de derechos, es 111 problema de obligaci.Q_
nes", afirmó.

El expectrum re los problemas hasta aquf estudiados porlos científicos
sociales en relación a la Teoría del Trabajo es reducido y de fácil compre~
sión. Se relacionan con las dificultares de individuos o gr1.4&gt;os trabajando
en las organizaciones, y con el objetivo de hacer re esas organizaciones 11!
dios cada vez mas eficaces para el progreso social.

Sin embargo, a la libertad tenemos que darle dirección: ni hedonismo
e9&lt;&gt;fata que nos llevaría a la corrupción, ni excesivo legalismo qte nos lle
varfa a lll estado de indefensión ante el chantaje de la violencia.

Según Tom Lupton, {Vice-~ctor ool Manchester Business School), la
atención de los cientfficos sociales se ha centrado en las siguientes áreas:

En relación a la empresa, aquf llegamos a t11 punto crucial: su respon
sabilidad social. A111que los lfmites de esta responsabilidad con el entor:no no han sido oofinidos, nosotros di riamos que la primera contribución re
la empresa al bien comr,, es precisamente la dinámica de su eficacia.

- Consecuencias de distribuir trabajo y autoridad dentro ool
la estructura organizacional.

marco de
La verdadera trascendente contribución de la empresa a la sociedad es
su productividad creciente. Si la empresa arriesga ésto, no es útil a nadie, ni a la sociedad ni al trabajador, pués jamás se vió a un trabajador
feliz en lila empresa en bancarrota.

- Naturaleza del conflicto y la cooperación en las organizaciones.
- Motivación, satisfacción e incentivos.

La calve del éxito en las organizaciones del futuro, sean éstas ptblicas o privadas, será gerenciar la eficiencia re todos sus recursos.

- La comllli caci ón y 1a información.
- La salud ffsica y mental y su relación con el
trabajador.
- El cambio técnico y administrativo.

a1t'biente social

del
Esto sin olvidar, reitero, que sólo cuando el horrbre compromete su es
Pfritu puede optimizar el resultado de su esfuerzo; sólo cuando pone a con:=tribución su voluntad libre, sólo cuando es libre para comprometerse, puede
trabajar eficientemente y crear, para legado de la historia, lo mejor de sf

Serfa tarea casi imposible explorar en este foro los estudios, té01! alis roo.
cas y experiencias desarrolladas, y mucho menos tratar re contabilizar resultados.
Los regímenes y sistemas ideológicos que trataron de ignorar esta verdad fllldamental han pagado 111 alto precio por su error.
Sólo diremos que lo obtenido no es suficiente, las ciencias sociales
aÍll muy imprecisas no nos aportan el apoyo científico que necesitamos.
Las dictaduras políticas que suprimen la libertad y las dictaduras eco
nómicas con su dirigismo estéril ya lo han comprobado y tenido que enfren¿y no seria éste 111 formidable ideal a realizar en el Siglo XXI? ¿co- tar verdaderas catástrofes nacionales.
nocer con mas amplitud la naturaleza humana, reconocerla y orientarla en el
seno de las organizaciones, no sería lll extraordinario beneficio de progrePensemos en Rusia, Cuba, la Nicaragua de Somoza, el Irán de Shah ... y
so social? Y ésto sin manipulaciones, coacciones o coerciones políticas.e• Por contraste recordemos a Alemania y Japón, que destruidas por la guerra
un ambiente de respeto a la di!Jlidad del hombre y a la libertad.

�38.

se levantaron de sus escorrt&gt;ros para convertir la miseria en prosperidad y
registrar los niveles más altos de productividad en la misma época hist6ri-

DE GUADALUPE HIDALGO AL SIGLO XXI: UN "SCENARTO" CON RAICES

ca.
Inc6gtúta y antecedentu en la6 1r.e.laclonu
de int~dependencia de M€:uco y lo6 E6.tado6
Unido¿,: el ámblt.o t~otúal y 6u ma,r_co ju
111.cU.co , fo¿, ~oblemM m.lgll1Lto!Úo6 , la cuu-:U.6n en~gWca y la i.mplemen.tacl6n deJ. cam
bio h,U.t61Úco en lo.;; 1r.e.laclonu biia.tvr.aleX
en.tite Mt:uco y fo¿, f¿,.ta.dM UnidM y ¿,u¿, i.m-

En resumen: el honbre produce más cuando tiene expectativas de satisfacci6n y autorealización en su quehacer. No es diffcil comprender que si
el mundo del trabajo es lll mundo de interrelación, comlllicación, sentimientos y tensiones, la clave de la eficiencia y la armonía &lt;ES.Cansa en la nat,!!
raleza hllllana de 1 trabajador.

p.Uca.clonu heml66~a6.

Si en el Siglo XXI administramos las organizaciones públicasyprivadas
con con vi cci 6n en 1os va1ores h 1111anos , ll1 a sociedad p1ura lis ta debe ser m&amp;s
pr6spera y feliz que lila dictadura política o 111a dictadura económica.
Si la efll)resa, en particular, es susceptible de perfeccionamiento si
sigue siendo la herramienta social que con su eficacia liberara a la human!
dad del trabajo esclavo, la institución empresarial deberá ir al encuentro
del Siglo XXI con renovada fé en su hasta ahora brillante destino .
Mientras responda crecientemente a las necesidades del honbre y a sus
anhelos de libertad, mientras busque ll1 equilibrio entre los valores materiales y espirituales de la sociedad, mientras se le· permita ser eficaz, la
empresa habra · de existir y progresar, siendo cada vez m4s productiva, si!
viendo mejor a la hllllanidad en los albores de ll1 nuevo siglo.

Wil61tedo Vel P1r.ado y Sa.l.abaNL(a*

l.

Un comentario inicial:

El análisis histórico y la especulación política van de la mano.
De
hecho, el uno no podrá hacerse sin entrañar la otra. Pués todo examen de la
realidad de un modo u otro, suscita la ponderación de la misma: en otras P!
labras, propende a la teoría, y, en último extremo, tiende a fomentar el vi~
jo afán humano que consiste en proyectar posibilidades y valorar probabilidades. Este trabajo no se propone exponer hechos antes ignorados.
Antes
bien, no tiene otro fin que el de explorar las posibles vinculacion~s que
pueden presumirse en la problemática contemporánea. Esto es, en el conjunto de hechos que constituyen la sustanci·a actual · de las relaciones entre los
Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de Norteamérica.
Para ello, es menester identificar los factores ponderables. Y hacerlo así sin pretender agotar el tema, sino --simplemente-- señalar aquellos
elementos de capital importancia para lograr una visión coherente, estén s.!_
tuados en el plano analítico que estuvieren.

• Et au;to1r. u candidato al Voc.tolr.ado er.. /-1.i,¿,to!Úa.; Ma6.t~ en Cienc.úu PolU.i.
CM po1r. la UniveMidad de CaU6Mrúa en San.ta Bált.baM y Bachilt~ en le.tlr.M
del. 1n6Wu:to de la VíboM de la Habana, Cuba. Ha údo PM6rno1r. en et Cole
9-W MayOJr. Univwi.to.lÚo de San Flr..a.nwco Ja.v,i,e1r., de .fa LlniveMida.d Compfu.-:ttll6e de Ma.dlU.d tJ Vilr.ec.to1r. del Sema.na.lÚO "U.beJtta.d" en M-&lt;.a.mi, FlO.lt..i.da..

�41.

40.

Es evidente que el Tratado de Guadalupe Hidalgo es la primera raíz de
tectable que encontraoos en el cuadro bilateral mexicano-norteamericano.
.
.
Su legitimidad política y su jurisdicidad constituyen factores de importancia fundamental, si es que procuramos aprehender las esencias de cualquier
posible replanteo de la problemática. En verdad , hay que comenzar por ese
Lo cual no
punto si vamos a valorar los.distintos aspectos coyunturales .
quiere decir que nos encontramos en presencia de un mero problema historiográfico o, muchísimo menos, de una simple cuestión jurídica. Lo interesa~
te de la relaciones bilaterales mexicano-norteamericanas en la hora de hoy
es que implican cuestiones de carácter totalmente distinto del puro hecho
que el Tratado supuso, ésto es, de la enajenación del noreste de México
"per se" hace más de un siglo . Lo que ahora se nos presenta como objeto an!
lítico es un asunto complejo que, tal vez, se hubiera presentado aunque el
Tratado hubiese sido concebido en términos distintos. Y ésto es aún más i~
teresante: los movimientos migratorios y las realidades energéticas de hoy
son independientes de la historia transcurrida, y sólo están parcialmente
vinculados al devenir histórico en sí misoo. Son realidades demográficas,
geológicas y económicas que no pueden considerarse umbilicalmenteligadasal
Tratado de Guadalupe Hidalgo. Por el contrario, parecen --y ello es muy"!
tural y lógico-- ubicadas en un plano conceptual totalmente diferente . De
lo qJe se trata es de saber en qué terreno pueden plantearse del modo más
provechoso para las dos Repúblicas. Y del oodo, en general, que mejor bef!
fici e al derecho internacional americano teórica o realmente vigente. Delo
que se trata, pues, es de encontrar el marco adecuado para calificar efica!
mente los problemas contemporáneos. Comprender la necesidad de vincular más
de un siglo de hechos al futuro, sin entrar en detalles que darían lugar a
mayores oscuridades, sería ya, sin ulteriores desarrollados,un comienzo,"'
1

principio de solución a los conflictos actuales.
Porque de eso se trata: de un conjunto de conflictos. Y, por ende, de
materia susceptible tan sólo de la acción política . Dicho de otro modo,~
•
tamos en presencia de una cuestión política de mayor entidad: el destino de
las relaciones bilaterales de México y los Estados Unidos; de la estabili·
dad hemisférica. Tal como dice el texto del Tratado, sería cuestión" ... de
establecer sobre bases sólidas relaciones de paz y buena amistad, que proc!
ren recíprocas ventajas a los ciudadanos de uno y otro país, y afiancen 11

concordia, armonía y mutua seguridad en que deben vivi·r , como buenos veci·
nos ... " ambos países, Y, en definitiva, todo un continente 7/ . Si los ro
blemas demográficos y las necesidades planteadas por la est;bilidad polí~i-=ca parecen p:o~ocar situaciones vecinas al absurdo, y a ésto se unen los pr.Q_
blemas energeticos de este último cuarto del siglo XX, sumados a los dictados de lo que, en términos politológicos, se llama "modernización", la natu
raleza h~ proporcionado soluciones con las cuales hay que aprender a jugar~
abundancia de recursos disponibles al hombre y abundancia de la fuerza misma del hombre. Hacer que ambas cosas trabajen en pro de México y de los Es
tados Unidos sería el ambicioso y justo propósito de estas líneas aunqu;
sabe~s que sólo cabe plantear la cuestión en términos muy generales, en la
seguridad de que mentes más esclarecidas que la del que ésto escribe encon
trarán senderos, trazarán rutas, desarrolladas posibilidades. Pués de es;
se t~ata: de posibilidades . Y del cambio de lo posible en probable. Tal,
en fin de cuentas, es el único propósito loable de la historia y de lapolftica.
2.

El área cubierta en el Tratado:

El Artículo V del Tratado de Guadalupe Hidalgo describe detalladamente
el territorio objeto de cesión. Por supuesto, incluye todo lo que hoyes el
Suroeste de los Estados Unidos, en el cual queda comprendido todo lo que era
1~ llamada República de Texas, California, lo que hoy es Arizona, Nuevo
Héxico,Utah, Nevada, Y otros segmentos de territorio mexicano, tal como se
define, con referencias carteográficas, en el texto de dicho Artículo 2/ .
En ningún momento, con posterioridad a 1848, y hasta la fecha, se ha puesto
en cuestión la validez de este ámbito territorial. Años fllás tarde, en 1853,
se modificó el régimen de fronteras previsto en Guadalupe Hidalgo, a causa de
supuestas anomalías en los mapas fehacientes en los que se fundaban el Tratado, hecho probable dadas las deficientes características de la carto!]rafía
empleada. Tras muchas negociaciones, se ajustó la situación de los línites
10
.
cual traJo,
por consecuencia, entre otras cosas, la adquisición, por par.'
te de Estados Unidos, de unos 19 millones de acres de territorio al sur del
río Gila a cambio de 10 de millones de dólares. Por otra parte, se les con
cedía libre uso del río Colorado y del Golfo de California, así cor,10 derechos de tránsito a través del istmo de Tehuantepec a los ciudadanos de Esta

�43 .

dos Unidos. A partir de ese acuerdo, la llamada "Gadsden Purshase", noha
habido modificaciones de mayor entidad en el trazado de 1a línea fronterfa
La historia de estos más de cien años ha presentado diversas incide!
cias de violaciones de la soberanfa de una y otra república, tal como los
episodios militares que involucraron sucesivamente a los generales Villa,
mexicano, y Pershing, estadounidense. Pero vale decir;iue la esencia mis11
de la soberanfa no se ha visto comprometida, no obstante 1~ tensi6n imperl!
te en más de una oportunidad. Puede decirse, que, tal y cual se expresa en
el Artfculo I del Tratado de Guadal14&gt;e Hidalgo'!_/
"(h) abrá paz finre y
universa1 entre 1a República Mexicana y 1os Es ta dos Unidos de América .•.• •,
Es evidente, en primer lugar, que ha existido, en cuanto se refiere al &lt;E'!
cho internacional público, una coincidencia de intereses entre ambas naciones. Las necesidades emanadas de los supuestos básicos de la seguridad
hemisférica, y de la común creencia en 1as ventajas del régimen demoliberal,
han determinado que la sobe rania formal, tal como quedó estructurada en
1848, no haya sufrido modificaciones. Los conflictos, cano se está viendo
claramente ahora, se plantean, fundamentalmente, en el orden del derecho 1!
ternacional privado, en el cual, cabe decir, los ciudadanos mexicanos de
hoy están sújetos, simplemente, al "i us genti lBll" tal como se refleja en el
derecho positivo norteamericano, en todo lo que se refiere a su presencia
dentro del territorio de Estados Unidos.
En el caso inverso, los ciudad!
nos norteamericanos en México se ven sometidos al régimen jurídico vigente
para los mexicanos, en Estados Unidos, suelen ser trabajadores agrfcolas, Y
los ciudadanos norteamericanos en México suelen ser o bien turistas o bien.
capitalistas de una u otra fndole, es fácil comprender que nos encontralOS
en p.resencia de una posible desigualdad en los beneficios a {lue la amistad
recíproca da derecho.
Veamos si es posible hallar alguna claridad más en estos aspectos, I!
rivados, en notable medida, de la mutilaci6n del territorio mexicano en
1848.
3.

La jurisdicidad del Tratado de Guadalupe Hidalgo:

Una vez que se examina el texto del Tratado, se llega a dos conclusi!
nes provisionales: i) que el Tratado ha tenido absoluta eficacia,"de facto'

y "de iure" en lo tocante a asegurar la transferencia

del ámbito territo
rial negociado en 1848 y 18_53, y ii) que la jurisdicidad del mismo no está
en función más que de lo que pudi~ramos l_lamar el "vae victis" de la historia de Arreri ca, y, en fin de cuentas, del carácter legal que todo acto de
victoria militar adquiere tan pronto como pasa a ser dato eficiente del
régimen polfti co ·en vigor.

El Tratado de Guadalupe Hidalgo se negoció, suscribi ó y ratificó bajo
la ocupación militar norteamericana. Independienteme nte de las vicisitudes
polfticas de México durante estas postrimerías de la era de Santa Anna, es
indiscutible que la República Mexicana no se encontraba en condiciones cap-ªces de permitirle el libre ejercicio de su soberanía nacional . Tal circuns
tancia, aunque muy frecuente en la historia de las guerras, no contribuye a
legitimar jurídicamente el instrumento otorgado y suscrito en Guadalupe Hidalgo. Se trata de un caso que claramente desdice de las .aspiraciones de
vigencia eterna, o casi, que se manifiestan en los Artfculos XXI y XXII del
Tratado 4/, A todas luces, el Tratado no tiene cabida dentro del marco ac
tual del derecho internacional americano.
O, hablando con más propiedad,
no la tendrfa _si el documento tuviese q"e ponerse en vigor en €Sta época, y
s6lo puede sostenerse en derecho porque se trata de uno de los elementos
constitutivos de la actual realidad continental. No cabe pensar en descon.Q_
cer la jurisdicidad firme del Tratado, pese a sus vicios de origen, comunes
a la generalidad de las situaciones postbélicas, ya que los tratados de paz
suelen convenirse en beneficio casi exclusivo de las potencias triunfadoras
como puede verse si se procede a la lectura de documentos de esa fndole.
Lo que ya es materia debatible es que el régimen aplicable en derecho
internacional privado pueda abstraerse de las realidades polfticas, económj_
cas Y sociales de la hora de hoy.
En otras palabras, que pueda aducirse
que la realidad militar, fundamento del Tratado, no consti tuye causa de
fuerza mayor más eficaz que el conjunto de circunstancias presentes ahora.
Por lo tanto, procede en derecho, ya que no revisar el Tratado, sf aplicarlo en la forma más conveniente para allt&gt;as partes contratantes. Y, pues to
que las inconveniencias del Tratado en la actualidad son más evidentes en
en materia de derecho privado y de recursos natura les y humanos, es obvio
que serfa menester actualizarlo en cuanto a su aplicaci ón de modo y manera

�45.

que la convivencia y amista~ qi.e el Tratado mismo orce na resultase favoreci
da en forma qi.e no diese lugar a equfvocos o malas interpretaciones ..
Aunque no puede sostenerse la invaltrez o nulidad ce pleno oorecho ti
un acto jurfdico cuyos antecedentes están en el terreno de los hechos, y, a
buen seguro, no interesarfa adentrarse en una revisión que entrañase el de!
conocimiento de 1a historia, parece 1ógi co, conveniente y justo que e 1 i nstrumento que se discute fuere aplicado de suerte que su jurisdicidad y su
legitimidad --hablando en términos politológicos-- se adecuaran a las Ci!
cuns tanci as vi gentes, único propósito de 1os i ns trunen tos contractuales
--como lo son siempre los tratados, en teorfa al menos--, que consagran situaciones de hecho que están en función oo la historia. De manera ·más c~
creta, parecerfa oportuno lograr una coincidencia oo la jurisdicidad y la
legitimidad con los fines fundamentales oo la estabilidad.
En qué rredida la noción oo legitimidad polftica --en un problema bila•
teral, como lo es éste-- coincida con la noción de oorecho --precisamente
porque se trata de tal problema bilateral-- es asunto que tiene poca importancia objetiva. El oorecho vigente puede o no ·coincidir con la legitia!
dad f~ctica, pero, si está realmente en vigor, como ahora parece ser el caso, es evidente que no puede prescindirse de su impacto.
Esto es, que lf
túa sobre las circunstancias oo modo tal que resulta imposible poner en duda su jurisdicidad sin correr el riesgo oo incurrir en un grave error 111!
lfti co.
Ahora bien, la mudanza ool "modus vivendi" entre ambas naciones por!
fectos oo todo un repertorio oo problemas, fundamentalmente de orden ene!
gético y migratorio, permite preguntarse si nos encontramos en presencia ci
las circunstancias previstas en el Artfculo XXI del Tratado ?.f. Esta claro
que en Guadalupe Hidalgo se acordó, o se impuso, un proyecto de orcen "per
in aeternum". Pero el texto del Artfculo XXI no deja dudas sobre la cor1ura oo los negociadores, quienes previeron el modo oo enfocar cuestiones qi,
pudiesen suscitarse en el futuro. Esto, desde luego, no sólo abre las pue!
tas a 1a concepción de ta les cuestiones como posibles, y, en consecuench,
polfticamente legftimas, sino que plantea la viabilidad de técnicas dipl!
mHi cas actua 1izadas.
Di cho oo otro modo, cabrfa preguntarse dos cosas

i) si existen diferencias en las que el Artfculo XXI es de aplicación; y
H) si los mecanismos oo las nuevas técnicas del derecho internacional americano vi gente son o no util i z-abl es, en vez y 1ugar oo 1os procedi mi en tos
arbitrales del derecho bilateral, entonces exclusivarrente vigente, a tenor
de di cho Artfculo XXI.
Más claramente aún, lcabe aplicar el derecho interamericano --el pan.!_
111erfcano de la OEA-- en el contexto determinado por el Tratado de Guadalupe Hidalgo? Es indiscutible que la aplicación "ex post facto" de una nonna
de derecho, i nternaci ona 1 o no, es improceden·te en 1o purM1ente sustantivo.
Pero no puede objetarse polfticamente cosa alguna a la aplicación, en ma~
ria procesal, de téaiicas de derecho compatibles con la realidad intemaci.Q.
nal americana de hoy. En términos todavfa más ·precisos, puede sostenerse
que el problema puralll!nte bilateral, por cuanto incide sobre la estabilidad
c111tinental, es perfectamente susceptible de consideración bajo las normas
11111ltilaterales del derecho inter~rrericano, cuya jurisdicción no puede pone_r
se en duda en problemas que afectan a la es~bilidad no sólo de las cbs pa.r.
tes que otorgaron el Tratado sino, en potencia, a la de ~odo el sistema. En
apretado resumen, ,que el Tratado, si bien plantea la perenidad del orden j.!!_
rfdico y polftico "in totu", establece la posibilidad de desacuerdos y negociaciones concretas, y que, dadas las ci rcuns tanci as actuales --que cons.!_
gran un orden jurfdico continental--, no cabe pensar que la bilate.ralidad
Prevista en Guadalupe Hidalgo tenga más vigencia que un derecho aceptado
por otros Estados Arrericanos. Tal como estárr las cosas, en términos muy
técnicamente jurfdicos, puede decirse que el marco legal dentro del cual el ·
Tratado ha de interpretarse es muy otro que el que presidió su otorgamiento
Y aplicación inicial. Aanitiendo que México hubiera estado en condiciones,
en 1848, bajo la ocupación militar enemiga, de ejercer sus derechos soberanos --cuestión asaz discutible, si se quiere reducir todo el problema a té_r
lllinos de derecho puro--, ci sea que no ·pondremos en entredicho, utilizando
criterios realistas, no cabe, no obstante lo anterior, postular que la viQencia del Tratado, aunque no se discuta, pueda argumentarse, a fines del
siglo XX, en forma di vor'Ci ada del derecho interameri cano.
En otras pal.!_
bras, que, sin entra; en revisiones de meyor entidad, es obvio que los problemas de derecho internacional, público o privado, existentes en esta ~
lación bilateral deben quedar sujetos a los procedimientos actualizados del

�47.

orden jurfdico continental. En palabras más concretas aún, que tales p~
blemas no están supeditados al nero "i us genti um", o a las disposiciones de
los derechos positivos mexicano o norteanericano. Es indiscutible que, en
interés de la estabilidad continental, anbas partes contrantes deben encontrar soluciones capaces de armonizar diferencias y coordinar esfuerzos, aún
cuando fuere menester recurrir a la multilateralidad del derecho interaneri
cano siempre que no fuese posible alcanzar acuerdos verdaderamente resolut!
vos, dentro del espfritu del Tratado de Guadalupe Hidalgo.
Esto es, que
las cuestiones migratorias y energéticas, entre otras pendientes, no son ya
cosas que estén dentro de la jurisdicción exclusiva que surgió de la guerra
entre México y los Estados Unidos, ni, en buena lógica, puede pensarse que
la intención de las partes contratantes fuera la de presuponer la realidad
más de un siglo después. El Tratado detennin6 una legalidad como modo de
imponer una estabilidad. Pero, hoy por hoy, ni la jurisdicidad ni la esta•
bilidad están en función de aquella paz.
El "modus vivendi" ha cambiado como cues ti 6n de hecho. Ha llegado el
momento· de conseguir, de alguna manera, que las cuestiones se resuelvan eñ
.rroldes de "iure" actualizados, única forma de superar los problemas y real!
dades meranénte "de facto".

seguridad, que, obviamente, se esU aplicando, tenga· implicaciones reales,
es nenester concluir que la naturaleza de la. problemática es muy distinta,
y, a la vez, muy real. Se trata del proble¡na migratÓrio que, hoy por hoy,
es el m4s importante de la América del Norte. En otras palabras, del moviliento de personal _de ciudadanfa mexicana hacia territorios de soberanfa es
tadounidense, a través, en la mayorfa de los casos, de los territorios q;
estuvieron bajo sober.anfa flexi&lt;:ana hasta nediados del siglo XIX, en los cu.!
les se asientan muy frecuentemente.
Las razones que explican este movimiento ·humano son múltiples, pero .
Pll!den entenderse, de modo general, como una migración impulsada por el
atractivo salarial de una sociedad más desarrollada econ6miéaroonte para los
natfws de otra sin el mismo grado de desarrollo económico.
No se trata,
evidenterente, de un sill'l)le movimiento rururbario, ya que el grueso de lama
sa en cuestión se dedica a trabajos agrícolas H·
Y 1-0s inmigrantes q;
pennanecen en territorio urbano, dentro o fue'l"a de la cesión mexicana, son,
CCII toda probabilidad y en· la mayor parte de los casos, individuos .capaces
li llevar a cabo tareas urbanas, princi-palirente, de fndole fabril.

Yes preciso tener en cuenta que el atractivo salarial funciona, entre
otras razones, porque h~ un determinado grado de escasez de mano de obra.
4. Los problemas migratorios y la cuestión energética: hllllan1dad, natura- le IIIOdo más claro, que serfa cuestión de preguntarse si los salarios devenleza y estabilidad:
gados por esos .inmigrantes son lo bastante atract.ivos para los nativos y re
Sidentes habituales del territorio objeto de 1á inmigración. En realidad~
En tiempos en que se inicia la erección de una barrera artificial~ estamos casi obligados a señalar que los inmigrantes en cuestfón, aunque
tre los Estados Unidos y la República Mexicana es necesario preguntarse
percfben ingresos del ·Orden de los 40 pesos .¡n por hora, representan un ·
fndole de problemas pueden ~xplicar, ya que no justificar, ' que seme_jante costo menor para los patronos nor.tearreri canos . Y, cosa que no conviene de"protección", entre naciones amigas --según i!l Tratado, y según el derechO sestimar, constittzyen una fuente segura de mano de obra, porque los nativos
interanericano vigente-- sea tomada en consideración.
Lo primero, por si Yresidentes habituales de Estados Unídos, conociendo el idioma inglés, pue
con determinado grad;
tuviere algún interés, es tratar de determinar si cosas tales tienen algún den aspi rar a posiciones mucho mejor rerriune radas,
fundamento en derecho. Di ce el Artfculo XVI del Tratado: "Cada una de 115 li Porvenir profesional. Los inmigrantes mexicanos no suelen manifestar in
dos Repúblicas se reserva la completa facultad de fortificar todos los plJI• te~s en lograr posiciones que les ocasionen conflictos de carácter legal;
tos que para su seguridad estilll! convenientes en su propio territorio". C! laboral, por lo que suelen estar en condiciones de errplearse en contrapremo no es razonablemente concebible que existan cu'estiones de seguridad mil! sentaci6n de salarios inferiores al habitual para los nativos y residentes
tar entre anbas naciones, ni es muy probable que el argumento jurfdico de de Estados Unidos. Todo ello, lógicaroonte, los convierten en obreros --es
lleci almente en 1a agricultura-- deseab 1es para los ell'I) resari os nortearoo rica

q"

�49.

nos, que cuentan así con mano de obra poco gravosa, relativamente abundante
y, por regla general, confiable.
Del examen general del asunto migratorio cabe concluir que el probleaa
está dado, en lo fundan-ental, por preocupaciones étnicas que sólo secundariamente tienen relieve económico.
Por este motivo --la conservación O!
una mayoría angloparlante en la región sudoeste de los Estados Unidos, sin
graves problemas de ,minorías nacionales o culturales--, los inmigrantes ~
xicanos tienen, polftica y legalmente, que ser un sector indocumentado entre la población activa. No es concebible que las quejas al uso sobre los
beneficios sociales que dichos inmigrantes usufructúan tengan un fundanento
muy s61 ido. En pri ni! r 1uga r, los inmigran tes i ndoc ume-ntados son, norma 11!!
te, contribuyentes a las haciendas federales y estatales de los Estados Uni
dos. En segundo término, que los inmigrantes indocumentados son, en su ca•
si totalidad, individuos en su más vigorosa juventud, capaces de trabajary
en estado de salud aceptable, por lo cual no puede alegarse fácilmente qi.e
constituyan carga pública. En realidad, integran una masa positiva dentro
de la población norte americana. En cuanto a 1a eventua 1i dad de un pred111i•
nio étnico y cultural en el Sudoeste norteamericano, tal predominio estarfl
en función de factores relativamente variables. Por una parte, existe 1111
ciudadan1a de cultura y raza mexicanas en los Estados llnidos, cuyos del'!
chos no pueden ponerse en cuestión, y que es la base probable de una ev~·
tual mayor1a méxico-norteamericana en el Sudoeste de los ~stados UnidOS,
Por otra parte, hay una constante y poco controlable fluctuación de perst
nal de nacionalidad y ciudadan1a mexicana que ingresa, sin el consenti•f~
to de ninguna de las dos partes --México y Estados Unidos-- en territorio
norteamericano, con el propósito ostensible de obtener recursos mediante~
trabajo, y con la posibilidad, no muy ~efinida, de asentarse en el terrf~
rio en que esUn 1aborando. Con todo, estos factores no bastan, cual ital!
vamente para pronosticar un "scenari o" en el cual la cultura ang l oparlanll
retroceda a los niveles anteriores a 1848. Y ésto es así porque las lllf/°'
res ventajas económicas, en Estados Unidos, están en función de la incor,!
ración total a la cultura angloamericana. Cuantitativamente, está por demostrarse que el factor numérico de la inmigración --una entre muchas,~
les como la de procedencia sudasiática-- sea suficiente como para decid~
la naturaleza de la vida en el Sudoeste norteamericano Y.
Aún quedl 111

elemento cualitativo por discernir, a saber, si la minoría norteamericana
de or1gen mexicano es compatible, en su totalidad, con la inmigración reciente, cuestión que es, cuando menos, discutible. Las generaciones actua
les de méxico-norteamericano están integradas en el proceso existencial
norteamericano, Y muchas cosas las separan de los inmigrantes actuales. E¡
improcedente hablar de una eventual "mayor1a mexicana" ya que ambos grupos son distintos entre s1, y no pueden homogeneizarse fácilmente.
Todo lo anterior, la cuestión humana, es asunto añejo ya. El probl~
ma de la inmigración indocumentada no constituye un factor que modifique
esencialmente las cuestiones actuales. Lo humano no ha cambiado radicalmen
te. Donde s1 se han producido modificaciones de mayor entidad es en lo na-=tural. La geolog1a, precisando la cuestión, es lo que cuenta. Y lo que
puede servir de base para un replanteamiento de las relaciones bilaterales
entre México y los Estados Unidos.
El hecho de que los Estados Unidos tengan un déficit notable en sus ne
cesidades de petróleo y gas natural coincide históricamente con el descubri
miento de cuantiosos recursos energéticos en territorio mexicano. La natu
raleza, está claro, no es responsable de los problemas de una economfa in~
dustrial tan sofisticada c0010 la norteamericana.
Pero, por suerte casi,
acontece que México posee las reservas indispensables para la estabiliza
ciOn de la producción industrial y del nivel de vida de los Estados Unidos~
Y, desde el punto de vista del Hemisferio, lo cual interesa jurídica y po11ticamente, estas reservas no dependen de factores ajenos a la vida de la
relación interamericana. La cuestión, pues, según podemos verla con clari
dad pr1stina, es de estabilidad. Estabilidad recfproca, y continental. 5.

La estabilidad mexicana:

Uno de los problemas que se barajan incesantemente con relación al
asunto de ,la migración indocumentada --sin autorización de ingreso en Estados Unidds, ni conocimiento oficial de la emigración por parte de México-es el det" crecimiento de la población mexicana, muy superior al de la de los
Estados Unidos, y que causa alarma en medios norteamericanos desde hace ya

�50.

51.

largo tiempo. Un autor prestigioso, cuyos trabajos han sido patrocinados
por la Fundaci6n Guggenheim y la Fundaci6n Rockfeller, como parte delascll!
clusiones de un libro --obra ya vieja decfa:
"En conclusiOn, el bienestar futuro de México depende de
la agricultura y, en fin de cuentas, de un sabio ajuste
de la poblaci6n a los recursos agrtcolas, y de la industria a todos los factores. Sus planificadores (los de
México) deberían reconocer la falacia de la creencia PQ.
pular de que (México) puede sostener. una poblaci6n en e~
pansi6n indefinida, conjuntamente con una economfa indu~
trial expandiéndose indefinidamente, cambiando sus bienes ·
manufacturados por comida que esperan ellos, será sumj_
nistrada por el resto del mundo, también indefinidamente".

!/

Evidentemente, existe un ambiente más o menos malthusiano que pretende
justificar la necesie1ad de la limitacion de la natalidad en México sin plan
tear de manera clara cuáles son las opciones que México tiene disponibles.
El hincapié', generalmente sin expresar mención del mismo, está en la irrpos!
bilidad de mantener la estabilidad mexicana si no se procede a una reorientación de las metas de México en función de objetivos demográficos limit!
dos. En otras palabras, que existe la tendencia, en los medios académicos
--y desde hace mucho tiell1)o--, a p~stular la inviabilidad de un Estado mex!
cano si no se estructura en forma que no constituya una fuente de presf611.
demográfica en la frontera norte americana '!J.
Aunque no proceda optar por puntos de vista absolutamente pesimistas
en cuanto a la estabilidad de México, es oportuno señalar que la emigracf6n
tell1)oral y la explotaci6n adecuada de los recursos minerales existentes P~
den constituir un elemento decisivo si se pretende lograr, no ya la mera e!
tab, l i dad, si no e I des a rro 11 o social 6p timo dadas las ci rcuns tanci as. Y, lo
que es más, sugerir que tal desarrollo es posible y necesario para la esta·
bilidad hemisférica, más a"1)1ia y precisa c¡ue la estabilidad bilateral qi,
pudiera parecer más directamente i"1)ort.ante. No es posible pensar que 115
realidades coordinadas y coherentes que integran el último medio siglo de

Mhico puedan perpetuarse "sine die" si no se procede a una regulari zaci6n

social en uso. Y ésto, naturalmente, interesa a las dos partes que otorgaron en fecha asaz re1rota el Tratado de Guadalupe Hidalgo, y que están fre~
te a frente --y unidas más que separadas-- en la masa continental de Airéri
ca del Norte.
Ahora bien, lcuáles pueden ser las vfas de solución posibles? Parece
evidente que una de ellas es el desarrollo de la agricultura mexicana de
de acuerdo con la tecnologfa más actual, cosa que, lógicamente, aminorarfa
las probabilidades de escasez de alimentos, y podrfa, incluso, mejorar la
dieta nacional. Pero no es, "per se", una· panacea, y parece verosfmil prever una importación de alimentos en expansión. Otra estarfa dada por el ~
sarrollo industrial orientado hacia el mercado mundial, co1ro parece ser ya
el caso en algunos renglones de la economfa. Para ello, el crecimiento de
la población asegura la disponibilidad de mano de obra, aunque no necesari_!
ll!nte el carácter competitivo de la producción, que estarfa o que está vinculado al régirren salarial y a los compromisos de fndole comercial.
La naturaleza ha hecho posible la disponibilidad de recursos energéticos que no sólo garantizan la satisfacción de las necesidades nacionales si_
no, también, la regularización de los suministros de combustible a determinados clientes extranjeros. Esto, desde luego, en términos polfticos, equj_
vale a un elemento diplomáticamente n~gociable Cl.{Ya eficacia no puede ser
exagerada: puede representar la autonomfa energética del continente americ_!
no, sin necesidad de aportaciones ultramarinas de combustibles fósiles, teniendo en cuenta los yacimientos ya en explotación en el Hemisferio, y que
incluyen tanto el petróleo, como el gas natural y el carbón.
Obviamente, México y Estados Unidos tienen interés en preservar la estabilidad de la República-al sur del Rfo Grande, y, en general --simbólica
Yconcretamente--, al sur de la frontera acordada a mediados del siglo XIX.
lle ello dependen las posibilidades de solución de las crisis que puedan p~
sentarse a ambos lados de dicha frontera. Dicho de otro modo: la estabilidad lll!xi cana es requisito "si ne quanon" para la estabilidad, cuando menos,
de la industria y del nivel de vida estadounidense y, en sentido más amplio,
Para la del Hemisferio, que asf podrfa, tal vez, desligarse de aportaciones
extracontinentales 10/.

�52.

53.
Pero, como que existen.necesidades inmediatas, de carácter social fundamentalnente, la estabilidad rrexicana no puede limitarse a los µroblemas
de desarrollo agrícola e industrial a largo plazo, o de corrercialización O!
los combustibles fósiles mexicanos. Todo eso puede ser operativo siempre y
cuando se mantengan en funcionamiento adecuado 1os dispositivos de segur!
dad social que mantienen estable la vi da nacional rrexi cana. Y, de modo ev!
dente, el movimiento migratorio hacia el norte de ·1a frontera nortearrericana es uno de los más eficaces. De modo no nenos evidente, parece que las~
lución del problema de los inmigrantes nexicanos indocumentados es, a corto
plazo al nenos, esencial a los fines de la estabilidad de Méxi co 11/.

socialización de los emigrantes tienda a enaJ·enarlos de 1a vi· da nacional
.
y
a adecuarlos a las necesidades económicas de los Estados Unidos de Nortearerica. Pues, aunque tal enajenación tuviese características irreversibles
en cada caso individual, México dispondría de los recursos humanos necesa
rios para llevar a buen término cuantos proyectos resultaren económicamente
necesarios y socialmente imprescindible.
De todo ésto cabría llegar a la conclusión de que los

movimientos mi

gratori os contribuyen a la estabilidad i ntema de Méxi· co , y que no parecen
e~isti r posibilidades de sustituir, a corto plazo, este mecanismo social
s~n desequ~librar la estabilidad nacional.
Las estructuras de participa
ctón política no pueden, de momento, prescindir de la dinámica migratoria;
encabe zar aún una entidad soci oe conómi ca con perspectivas razonab 1es . Por
1~ tanto, es aconsejable pensar que serfa de utilidad e"l)lear las potencial, da des energéticas disponibles como método e instrumento para 1a norma1iza
ción de l os·lllovi mi en tos migratorios.

El aparato político mexicano, con sus estructuras de participación, no
puede, concebiblenente, afrontar por sí solo la responsabilidad de social!
zar a las masas que van emergiendo a la vida pública en las sucesivas honr!
das generacionales. Muy por el contrario, las tareas del aparato polftico
se refieren, preferentenente, a la gestión y organización del sector públi·
co. Esto es, a la administración del Estado Federal y de sus integrantes,
y, lógicamente, a la alta dirección del desarrollo nacional --en sus diverla necesidad de tener muy en cuenta los prerreguisitos y característisos aspectos--, orientándolo hacia la favorable solución de los problemas
colectivos pendientes. En otras palabras, que no puede pretenderse que, en cas funcionales de la estabilidad interna de México se pone de relieve tan
las actuales circunstancias, el aparato polftico --y· no sólo el Gobierno-• Pronto como examinamos los procesos desestabilizadores que se encuentran en
se baste para dar solución a la problemática nacional sin la debida integr! mar~ha a nivel hemisférico, y sus diversos signos políticos, económicos y
ción de los distintos elementos que tienen que participar en cualquier 9!. sociales. la estabilidad, ha de ser meta e instrurrento, simultaneamente,
quema de renovación socioeconómica. Los Estados Unidos Mexicanos, a dife· para lograr un futuro con sentido, y, particularmente, con sentido histórirencia de los de Nortearrérica, tienen una cohesión central no-privada ck! co. No se trata de regresar a una etapa anterior a Guadalupe Hidalgo, sino
el:! COfll)render que el Tratado, al modificar la realidad histórica, crea otra
respetable envergadura. Pero el repertorio de cuestiones por solucionar es
realidad, sobre la cual puede actuarse mediante la utilización de los recur
mucho más alJl)lio y complejo. En tal grado, que se correría el riesgo ck!
sos naturales y humanos disponibles 12/.
promover un proceso de lucha de clases, en sentido marxista, si se aguarda
a que las políticas a largo plazo comiencen a surtir efecto. Y se correría.
por las mismas razones, el riesgo de frustración colectiva si se pierden ck! 6. La estabilidad estadounidense:
vista las necesidades de socialización --escuela, trabajo, servicios soc}aPero los problemas de estabilidad están muy lejos de ser sólo los de
les-- de esas masas emergentes . Valdría la pena intentar el estudio de 105
diversos valores cuantitativos involucrados en tal proceso de socializaci6r. llbico_!j/ . Está muy claro que los Estados Unidos de Norteamérica están en
reJ .ó
.
Y, a reservas de las conclusiones definitivas a que se lograre llegar, pal! t ac,_n de dependencia respecto de las naciones de la O.P .E.P., y en ciera "-!dida, con relación a todos los suministradores en materias primas. Es
ce prudente postular que la emigración provisional constituye una vfa que
~
~echo, radical mente nuevo en el caso de una potencia industrial y tecno-::contribuye notablerrente a la estabilidad interna, aún cuando el proceso •
gicarrente desarrollada, con enormes disponibilidades fiduciarias, alimen

�54.

55.

ticias, productivas, cientfficas y militares, plantea el car4cter precario
de la estabilidad. No puede ya darse por sentado que la producci6n y la~
fensa de los Estados Unidos estén garanthadas más allá de toda posible CCJ!
tingencia. Esto es, en breve, que la estaMlidad es un hecho absolutillll!nte
inestable, y valga la paradoja. Aún m4s: no puede hablarse ya de estabilidad en forma rigurosa, puesto que la misma depende de la administraci6n de
fenóirenos muy corrplejos y problemáticos. Puediera habJarse, en verdad, de
una estabilidad dinámica, aunque el concepto pueda parecer. un tanto incongruente. Dadas 1as ci rcuns tanci as de la época, más que de estabilidad, C!
brfa hablar de "equilibrio inestable". Esto es,. que la estabilidad ha ven!
do a consistir en un equilibrio entre los diversos factores de la vida S!
cial: producci6n-consumo, trabajo-remuneraci6n, precios-inflaci6n, riesgo.
seguridad, etc. Evidentemente, a primera vista, no es muy verosfmil la 11!.
ci6n de "inestabilidad" en los Estados Unidos de Norteanérica.
Pero cual
quiera de los rwchos fen6menos patol6gi cos de la época como, por ejerrplo,
la ~scasez de conbustible para los autom6viles en una naci6n donde dicha
máquina parece fonnar parte de su esencia misma, deja bien claro que la estabilidad es un puro "equilibrio inestable" funcional, uni&gt;ilicalmente vinci
lado a un conglo,rerado de polfticas necesariamente en constante cambio. No
puede concebirse que 1a vi da estadounidense se pueda mantener a ni ve les C'!
parables al actual si la crisis energética no encuentra algún tipo de soluci ón más o menos pennanente. Cuando menos, si no se asegura ·que no se ~
penda de proveedores transoceánicos, muchas veces en carrpos ideológicos hO!,
tiles. Para mantener la tonicidad nonnal --esto es, la hipertonicidad-- de
la vida estadounidense es menester, en primer lugar, conservar el nivel~consumo elevado al cual la población está acostumbrada. Esto equivale a~
cir que es necesario que la industria se mantenga en producción, y que con•
tinúe pagando los altos salarios que hacen posible el poder de col1'4lra ·de di
cha población. posiblemente el más elevado en la historia universal, El~
der adquisitivo de los estadounidenses es una funci6n del desarrollo indus·
tri al, agrfcola y comercial de su nación. Y tal desarrollo lo es de un e!,
tado de equilibrio internacional que hacfa posible la obtenci6n de las inat!,
rias primas Y los recursos energéticos que fueran necesarios. Hasta una ~
terminada etapa del desarrollo econ6mico de los Estados Unidos, los recur
sos internos del pafs por regla general., resultaban suficientes para 111ante•
ner en funcionamiento razonable la vida colectiva .
Pero, en vista del

volumen de la producción industrial de la época post-hegeroonica --a partir
de la Segunda Guerra Mundial--, los minerales fósiles y muchas materias pr.:!_
aas comenzaron a ser insuficientes, si se pretendfa mantener un producto n2_
cional bruto siquiera corrparable al que fos Estados llnidos necesitaban para
sostenerse en semejante posición internacional. Y, lo que es quizá más importante, resultan insuficientes para conservar el nivel de bienestar gen!
ral.
El hilo de la historia de Estados Unidos parece demostrar la irrportancia del nivel de vida como elemento central de la estabilidad. Tan es ésto
asf que la necesidad o el deseo de procurarse mejores ni ve les de vi da llev2_
ron a masas enteras de la poblaci6n de los Estados Unidos a atravesar el
continente norteamericano y a apropiarse de gran parte del mismo, como lo
demuestra la cr6nica de la colonización de los territorios conquistados militarmente durante el curso del siglo XIX. El Estado Federal estadounide_!l
se promovió tal colonización mediante la conquista militar de los territ.2,
ríos ajenos --de otros Estados nacionales o de las tl'ibus indoameri canas
qie allf habitaban-- y mediante la custodia y pacificaci6n de los mismos,
haciendo posible las migraciones de angloamericanos e inmigran tes europeos.
la meta, obviamente, era la conquista , por parte de cada núcleo familiar o
individuo, de una pos i ci6n más cómoda que la que tenfan anteriormente. En
otras palabras, que se trataba de un fenómeno idéntico al que está constit~
fdo por los actuales movimientos migratorios !J.!. Esto, de paso, nos permi te, casi por vfa de ensayo, señalar que la estabilidad estadounidense ha e!
tado siempre en función de lo que, en la retórica nacional norteanericana,
se conoce, por "oportunidad". La idea de una "land of opportunity" forma
Parte esencial del concepto que los Estados Unidos parecen tener de sf mislllS. Aún más claros, que no pueden entenderse los Estados Unidos si se
Prescinde de la noción de tierra abierta a las corrientes humanas provenie_!l
tes de otros puntos del planeta. Este hecho, lejos de contribuir a la de!
estabil i zaci 6n de 1os Es ta dos Unidos, está dentro de las motivaciones naci .2,
nales de la Unión norteamericana.
Naturalnente, la inmigración histórica
de los Estados Unidos ha provenido la mayor parte del tierrpo de las Islas
Británicas, de los pafses del norte y del centro de Europa, y de la zona
del Mediterráneo. Y, en la actualidad, el grueso de los inmigran tes potenciales provienen de la Arrerica Latina y del Asia Oriental, que distan mucho

�57.
del ideal técnico de la clase media histórica !_i/.
Lo fundamental , sin enba rgo, es que el ni ve 1- de vi da puede considerarse como una cQns tan te de la estabilidad estadounidense.
Lo que es U aliara
en crisis, al menos potencialmente, es el hecho de que pueda mantenerse la
estabilidad con un nivel de vida en precario debido a los carrbios en las'!,
laciones de dependencia. Esto es, que Estados Unidos se encuentran cQnun
mundo cada vez menos dependiente de las potencias económicas y militares de
Occidente, y cada vez más vinculado a las potencialidades de Estados no
occidentales.
Esto ha venido a crear casi una relación de dependencia de
la primera potencia de Occidente respecto de pafses antes considerados Er!
mente como del llamado Tercer Mundo. El problema, pues, viene a consistir
en una radical subversión de la constante históricamente más permanente,por
asf decirlo, de la historia de los Estados Unidos. Y, por ende, en una crj_
sis general de la importancia objetiva de la Unión en la escena mundial,con
implicaciones Je toda fndole: militares, polfticas, sociales, y, por supue!
to, económicas. Los Estados Unidos no pueden ya considerarse como un equi•
librio polftico-social estable, sino como un equilibrio polftico-social di
námico, en el cual todo depende de las políticas que se implementen seglin
las ci rcuns tanci as.
Por otra parte, el problema del nivel de vida tiene otro aspecto que
incide notablemente sobre la estabilidad interior de los Estados Unidos, Y
que viene a ser q·ue las labores básicas --no especializadas--, al estar 111!•
nos remuneradas que las de carácter más técnico, más sofisticado, tienden a
ser menos social mente apetecibles.
Esto, en una sociedad donde las opci!
nes abiertas a los individuos suelen ser numerosas en el orden económico,
deja al pafs desprovisto de mano de obra segura en los sectores econónri~
menos lucrativos, que, al mismo tiempo, suelen ser fundamentales, por ejelplo, en la agricultura y otras funciones económicas esenciales · dada la e!
tructura de 1a vi da y del "ro 1" nacional de los Es ta dos Unidos.
En ot¡IS
pal abras, que se está cons ti tizyendo algo as f como un "subpro leta ri adoN, es•
pecialmente en el sector agrfcola y en ciertas áreas industriales. Existe,
evidentemente, la posibilidad de necanizar tales funciones, pero se plantel
la cuestión de si serrejante proceso de mecanización no allllentarfa los vfnc.!
los de depende11cia energética ya existentes!..!._/.

En resumen, cabrfa señalar que la estabilidad interior estadouniden:;e
est&amp;, en lo económico, vinculada a los problemas de dependencia energética
y a los de la disponibilidad de mano de obra. Para mantener el nivel de vj_
da socialmente aceptable, dados los prQblemas energéticos y salariales, Estaoos Unidos se ve precisado a tolerar un proceso inflacionario agudo. P~
de ser interesante considerar, en el contexto bilateral Méxi ca-Estados Unioos, que la mano de obra barata es uno de los recursos que permite que los
16rgenes de beneficios económicos se mantengan altamente lucrativos sin ser,
por ese concepto --mano de obra no especializada-- intrfnsecarrente inflaci~
nario.
Es decir, que tal mano de obra contribuye a la estabilidad
interior.
Naturalmente, no puede olvidarse, en un estudio corrpleto del problema
de la estabilidad estadounidense, que la misma incluye aspectos verdaderal!nte monumentales por su importancia, y que no pueden situarse dentro de
un 1ntito analítico especffico. Tal es, por ejemplo, la cuestión de la op~
ratividad y titularidad --que ambas cosas hay que considerar-- de las errp~
sas industriales estadounidenses; el problema del peso, por así llamarlo,
de la función polftica internacional de la Unión, que no puede desestimarse
por el hecho de que la situación hegemónica haya cambiado; y, por citar uno
!lis, entre muchos, el problema del aparente "agotamiento" ideológico de la
sociedad estadounidense, que, cada vez más, da muestras de haber perdido su
'iq¡acto" de otras épocas menos imbricadas. Podrfa hablarse de que los Estados Unidos son una sociedad "penetrada" por ideas y conceptos ajenos a su
naturaleza original, y más o menos inevitables, en la coyuntura actual!.!_.
7.

El canbio histórico: las relaciones bilaterales México-Estados Unidos
en es ta hora de la historia:

Energfa y migración son, a lo que parece, 1os puntales esenciales de
la estabilidad. No ya de la estabilidad de México solo, sino de la estabilidad, pudiéramos decir, bilateral. Esto es, del equilibrio satisfactorio,
en todas 1as órdenes concebibles, de antias naciones. Lo Gni co que no queda
del todo claro a primera vista es si la estabilidad --o equilibrio-- de los
Estados Unidos está igualmente compronetida que la de México.
Y, natura,!
lente, si nos atenemos a los fndices normales, podrfa estimarse que la so-

�59.

ciedad estadounidense goza de un mejor estado funcional que 1a mexicana.
Pero esta apreciación está muy lejos de ser exacta: la fndole de los C01111'!
misos internos y externos de la entidad polftica que dicha sociedad integra
nos obliga a pensar que las necesidades en materia de estabilidad han de
ser, lógicamente , mayores en la república norteña que en su vecina rreridional. En otras palabras, que --aunque los problemas no sean los mismos-- l!
oas soc1edades tienen moti vos fundados para temer por su estabilidad, Tal
vez, no exista una conciencia clara de semejante preocupac!ón, nonnalnente
situada e11 sectores bastante alejados de la periferia visible de las vidas
Mas no cabe duda de qlM! la
nacionales de México y de los Estados Unidos.
vida estadounidense está quizá más afectada por los problemas de equilibrio
que lo que pueda estarlo la vi da mexicana.
Si bien es cierto que México
tiene mucho terreno por recorrer en lo econ6mi CQ, no es menos cierto qie
los Estados Unidos tienen mucho que mantener. El nivel de vida, problema a
resolver en el desarrollo lll!Xi cano, constiteye, en el terreno socio-econ61!
co estadounidense, un requisito "si ne qua non" de 1 equilibrio dinámico de
la sociedad , sin el cual serfa totalmente imposible conservar la misma ten-.
sión polfti ca en el futuro .
Lo que es más, se correrfa el riesgo de des!
tar un proceso involutivo . En fin de cuentas, parece evidente que la socf!
dad estadounidense está en funcHm de un desarrollo socio-económico del
cual no puede prescindí r. Ha llegado a un punto tal en su ev~luci~n en el
cual la uní versalización de la clase media constituye la base de la operat!
vi dad eficiente del aparato nacional.
·
En el caso de 1-iéxi co, en cambio, se trata de patrocrnar
Y promo ver la..
amp 1; aci 6n de una c1ase 111! di a, y de amparar - -por todas 1as vf as econOmi cas
y polfti cas posibles-- a las masas populares básicas. Y, po.r azares _de la
historia y coincidencias de la naturaleza, dispone México de un caudal ene!
. géti coque le permite, en terminos racionales, prever y d1senar
cas i su futuro evolutivo. Con base en ésto, puede la República Mexicana negociar 19.
das las medidas de seguri dad polftica y desarrollo social . que sus realid!
des interiores hagan necesarias. Y penetrar en el siglo XXI, con posibili·
da des jamás antes sospechadas.
De eso se trata, de cómo concretar. el siglo XXI, en tanto que destino

inmediato, ~n esta hora del XX.

Una cosa esta clara: la estabilidad es una cuestión, cuando menos, b.:!_
lateral. De lo que se trata, pues, es de organizar una convi vencí a sati~
factoría, según criterios plausibles. Y, por supuesto, conforlll! a derecho.
El tratado de G_uada l upe Hidalgo, al ser una cuestión de hecho, se convierte
por paradoja, en el único fundalll!nto de derecho bilateral en el cual apoya_i:
se.
Su cabal ·Cl.ln¡&gt;limiento, no solo el de su letra --ya ejecutada hace
siglo y cuarto--, viene a ser el problema que puede resolverse ahora.
No
se trata ya de lo que tiene de tratado de paz, sino de lo que debe tener co
ro tratado de amistad.

/

En estos días !..Y se ha hablado mucho, en los Estados Unidos, de dive_i:
sas posibilidades de solución bilateral, viendo los "scenarios" desde la
visión de un "mercado común nortealll!ricano" --Canadá, Estados Unidos y ~x.:!_
co--, que parece preconizar el Gobernador de California, Edmund G. Brown,
Jr., hasta un plan de visados provisionales, que postula otro político cal.:!_
fomiano, el Senador federal S.I. Hayakawa. El prilll!ro, se nos ocurre pensar, pudiera ser demasiado ambicioso y, por tanto, de difícil instrumenta
cfón contractual. Y existe la incógnita , mucho -más verosímil, de lo que!
cuerden en un futuro innediato los Presidentes L6pez Portillo y Carter. Pe
ro de todo ésto resulta que existe un espfritu de reprogramaci6n de las relaciones bilaterales, y que tal espíritu brota de un conjunto bastante CO_!!!
Plejo de fenomenos que hay que pon&lt;i!rar todo el tiempo !J../.
Parece posible, hoy por hoy, resolver la cuestión migratoria en forma
tal que los inmigrantes indocunentados se vean provistos de una cierta seg~
ridad jurídica. Y parece igualmente factible llegar a entendimientos razonables a propósito de las dis¡:¡onibilidades de combustible existentes en
Mbico, cuya necesidad en Estados Unidos es más que evidente.
lQué tipo de solución cabe contemplar, si las hay? Cbvianente, hay que
Procurar una que garantice la estabilidad &lt;i! México, y que contribuya a la
O! los Estados Unidos. La estabilidad &lt;i! México, por supuesto y en prilll!r
lugar, incluye un dispositivo contractual que garantice los movimientos migratorios de tal manera que los mismos constituyan un elemento estabiliz_!
lbr y un apoyo económico en el plano de los patrimonios individuales y fam.:!_
liares, actuando así como una válvula de seguridad en lo social en tanto se

�60.

sientan las bases definitivas del desarrollo mexicano. Al mismo tielr()o,
los recursos humanos que ~lé-xi co pone de tal suerte a disposición de . los Estados Uní dos contribuyen a mantener en desarrollo la economfa de ese pafs.
y en cuanto a los recursos energéticos, México puede aportar también la S!
•
guridad que Estados Unidos necesita en lo tocante al funcionamiento de su
industria y a la cons¿rvación de su t!Stilo &lt;k! vida, con independt!ncia de
fuentes de abastecimiento transoceáni cas .
Y, al tiempo que ésto ocurre,
México puede desarrollar su tecnologfa aún más, beneficiándose de sus propios recursos y de los que vaya adquiriendo fuera de sus fronteras actuales.
Por ejemplo, tanto el "harCMare" como el "software" ~ / pueden beneficiarse
de una conexión más estrecha entre México y los Estados Unidos.
En lo referente a la cuestión migratoria, la solución es mucho más
plausible si se vincula a las raíces históricas de las relaciones bilaterales, es decir, al ámbito territorial tal como quedó estructurado por el Tr!
tado de Guadalup~ Hidalgo. Parece prudente plantear que podría estatuirse
el acceso de los trabajadores mexicanos a los territorios que estuvieron b!
· jo soberanía mexicana hasta mediados del siglo XIX, Y la permanencia en el
misroo de aquéllos que fueron considerados elegibles para tal pennanencia,
correspondiendo al Gobierno de México la selección del personal en cuesti6n.
según criterios planteados por el Gobierno de los Estados Unidos en materia
de aptitudes laborales. El niinero de ciudadanos mexicanos a incluir en tal
movimiento migratorio deberá ser de la sola colr()etenci a del Gobierno mexic!
no. El fundamento jurídico de semejante régirren estaría dado por tratadoS
bilaterales entre ambas naciones. Y la base moral serfa que di cho territo·
río hubiera formado parte de los Estados Unidos Mexicanos en el caso de q1'
el Tratado de Guadal~e Hidalgo hubiera tenido otras repercuciones territ!
riales. Pero tales acceso y permanencia regulados por México exclusiv-n· obJe
· t o de cesión
f
te --aunque no a capricho--, se concretaran
a l te rri· t orio
en Guadalupe Hidalgo y, posteriormente en convención adicional, no serfan
extensivos aquellos territorios, sin incluir a Texas, que no estuviesen ~O!
prendidos en el ámbito territorial precipitado.
El régimen migratorio v!
gente en todo el resto de los Estados Unidos de Norteall'érica se sujetarfa 1
la legislación de dicho pafs, y contaría con el pleno resp~ldo de 1-léxiCO,
0e este modo, México podrfa garantizar un nivel de vida elevado para muchOS
de sus ciudadanos aun antes de que su desarrollo económico aqilio h\j)iere

61.

En cuanto a los suministros de recursos energéticos nexicanos a los Es
tados Uní dos, los mismos deberán hacerse con carácter preferente tanto en
cuanto a la venta de petróleos y gas natural por México como en cuanto a la
canpra de los mismos por los Estados Unidos, y en una cuantfa tal que dejare garantí zadas las necesidades de México. Los precios deberán ajustarse a
los del mercado mundial, y deberán regir por perfodos previamente estipula- ·
dos.
tlaturalrrente, ambas repúblicas deberán convenir las cuantfas y PI!.
cios de los suministros, sujetas a la medí ación de los organismos de dere
cho interamericano competentes . A carrbio del derecho a exigir los precios
del mercano mundial, que nunca serfan inferiores a los implantados para el
perfodo en cuestión por el cartel petrolero internacional, México se compr-9_
neterfa a invertir una proporción pactada de sus ingresos petroleros en la
adquisición de productos y/o servicios estadounidenses. Oe este modo, evi_
dentemente, el desarrollo mexicano quedarfa garantizado, al tiempo que los
Estados Unidos podrfan garantizar el mercado de un cierto número de sus pr-9_
duetos y/o de sus servicios. Al mismo tiempo, los Estados Unidos quedarfan .
independizados de vínculos demasiado onerosos, que, por otra parte, ponen
en riesgo su "defensa militar, habida cuenta de la distancia de los proveed.2_
res actuales, y, con frecuencia, de la desvinculación polftica --ideologfa
o jurfdicamente considerada-- que hace disminuir la confiabilidad de tales
proveedores en la eventualidad de conflictos, tal cual ha acontecido anteriormente. Naturalmente, el hemisferio americano se beneficiarfa de la i.!!_
tegración económica continental asf alcanzada, y del desarrollo rrexicano,
al tiempo que conservarfa las potencialidades agrícolas de los Estados Unidos. Por ello, se satisfarfan diversos intereses. Una de las consideraci.Q_
nes más ilr()ortantes serfa la de la estabilidad hemisférica, que harfa posible la conservación del potencial agrícola e industrial de los E5tados Uni_
dos y facilitarfa notablemente el desarrollo de la agricultura Y la indus
tri a mexicanas.

8.

Un comentario ...
Este trabajo ha sido, muy probablemente, demasiado prolijo en ciertos

aspectos. Y, en cambio, muy probablemente también, ha dejado un tanto ose~
ros algunos extremos del tema. Pero es evidentemente que lo que se ha in
tentado es la previsión de un "5cen.1riu", para lo cual resulta n~cesario

�62.

puntualizar muci10 algunas cosas, y dejar abiertas las posibilidades de V!
riables. En todo caso este trabajo no aspira sino a dejar sentado un pooto
esencial: qie la simbiosis interamericana puede ser, al menos en el terreno
bilateral conterrplado, 111a verdadera técnica de supervivencia, al permitir
el desarrollo económico y social sin verdadero perjuicio para las naciones
ya plenarrente desarrolladas.
Claro esta:, México no es u, pequeño pafs,ni está perdí.do por el mundo.
Las provisiones demográficas existentes en la actualidad --y que no parecen
exageradas-- indican de manera evidente que México será una nación m4Y ~
blada en el siglo XXI.
Los hallazgos petrolfferos recientes, según todo
parece indicar, aseguran e1 desarro11 o ulterior de las potencialidades in- .
dustriales mexicanas. El alto grado de tecnologfa que México tiene ya, llls
la que puede adquirir --"harcL-iare" y "software"-- habida cuenta de los '!
cursos ahora disponibles, asegura la solución de muchos problemas. El ÑS
urgente, de creer los pronósticos más pesimistas, es el desarrollo 6pti.,
de la agricultura nacional, de suerte que el pafs no dependa --en estos
tierrpos de penuria generalizada-- de fuentes de abastecimiento exteriores
para atender la demanda que planteará la población mayor que se prevé. Por
otra parte, tal desarrollo agrfcola serfa un elemento antiinflacionarioque,
además, permitirfa mejorar cualitativamente la dieta nacional, independie!
temente de hacer posible la arrpliación cuantitativa de los suministros ne~
sarios para alirrentar u,a poblaci6n mucho mayor que la actual.
Pero, tal vez, lo más irrportante está constituido por las posibilid! ·
des de desarrollo político abiertas, hacia el comienzo del próximo siglo,
si se i ns tr1J11entan acle cuadarren te 1a utilización de los antes ' tantas veces
rrenci onados recursos natura les y humanos.
Ar,, más iq,ortante: no nos queda la menor duda de que la poblacidn,
muy lejos de ser un elemento preocupante en todo el "scenario", constit~,
realmente, lila riqueza más, que hay q!J! saber canalizar adecuadamente, pe·
ro que, una vez debidamente encauzada, contribuirá a la civilizaci6n nact!
nal, a la seguridad del Hemisferio, y, en fin de cuentas, a la prosperidld
llliversal y a la cultura de Occidente . .

63.

Notas al texto del art1culo:
1/

Plle{mfx.d.o dei. TMtado de. Guadalupe. Hi.daigo.

2/ Vw,se. ei. _Alr..:Uculo V dei. TJta:ta.do de. Guadalupe. IU.dalgo cliJi.e.ctamen.te..

3/ ConJ.ití.ltue. ei. tex:t.o de. elle.ha Atr.t1.cu.lo.
4/ V&amp;nJ.ie. d-i.c.hoó M:t.1.cu.f..oó XXI 1J XX.TI, a&amp;.C e.orno ei. P1Le.4mbu.f..o.

1!'- ptr.oc.e.de.nua de, negociac.-i.onu IJ, e.n J.iu. c.aóo,
aJtb~Je. _u hu.b-lell.e. cllóc.Jte.panc.-i.aó de. maya11. e.nüda.d MbJte. " •• •algwut
u:Updac.i!n de. u!e. _TJtat.ado", o 11 ••• MbJte. cua.lqu.-i.e11.a. otlta. mat.VI..Úl de.
.laó Jte..lauonu poUtlc.a&amp; o c.ome11.c.-i.a..lu de. .lo.&amp; dOJ.i nac.-i.onu ".

5/ V-i.c.~o Alr.!,1-cu_.lo &amp;0a.la

§_/ Au.nqu.e., pOII. ejemplo, .la v-i.da IU1óUc.a. e.n Ca.U6oW.O.
nu, uU maJtc.adame.n:t.e. u.Jtba.n.-i.zada.

'

y en o:t.Jtaó Jteg-i.!:

7j Na.tu.M.lme.n:t.e., .lo. p1Lopo1Lc.-i.6n de. e..leme.ntoó h-i.ópWc.oó en ge.ne.Jta.l de. cllv~a&amp; ~oc.e.denc.-i.aó, a.u.menta. gJtadu.a..lme.n:t.e. en EJ.i:t.adoó Un-i.do&amp;, ~egt1n &amp;e.
e.v-i.denua. e.n ei. wuo de. .lo. Un-i.6n, 1J e.n d-i.ve.Moó u:t.u.cllOó demog!u16,i.c.oó
Pe11.o úta u u.na cu.uU6n clló:tútta. de..l a&amp;u.nto qu.e. no&amp; ocupa a.hoJta.
•
BI

Lu~e.y ByJtd S-i.mpóan, e.n "Many Me.x.lc.oó". Se. :t.Jta:ta. de. .la c.u.a.Jt:t.a e.cllc.-i.6n
Jtev-lóa.da, ,:ubUc.ada polL "Un-i.ve.Mil!f 06 Ca.U60Jtn-i.a. PILU&amp;" Be.Jtkei.e.y IJ
Loó AA9';f';-6, 1967. La oblt.a data, a..l pa.1Le.c.e11., de. 1941. Áu.nqu.e. habua
qu.e. ~~6-lc.a.Jt ute. palLUCf-L.lo.lr., e.abe. penó a/1. qu.e. .la p,r.e.ocu.p«c.-i.6n po!L e..t
c.Jte.~-le.nto de. .la pob.f..o.u6n me.x.-i.c.ana. de.be. habe.1r. a.u.me.n:t.ado e.n l..oó tLltl
moJ.i ano&amp;.

!I

En aJtaó de. .la chvu.da.d c.onc.e.ptu.a.R., ute. :t.Jtaba.jo tiene. &amp;u.mo .in.te.Jtlti e.n
Jte.du.c.-i.Jt ~ ~ :t.e.xtu.a..lu a..l nwne11.o abó o.lu.tame.n:t.e. ne.c.ua.,úo. No ob&amp;
~e., &amp;e. -lnv-i.ta. a..l .le.c.toJt a. pltOCWUVt cua.ntaó c.on6-i.Jtmac..ionu o Jte.6uiti
uonu .le. paJte.zc.an ne.c.utVt.út6 c.cmo expUc.ac.-i.6n de. .lo qu.e. a.qu..[ &amp;e. cllc..e.:Pe11.o no &amp;e. o6Jte.c.e.n, pOII. .lnnec.ualL-i.aó, u.Uell.-i.OJtu Jte.6 e11.enc.-i.aó.

J¿./

POll &amp;u.pu.u:t.o, .laó vaJUa.b.lu c.oMU:t.u.-i.daó pOJt .laó ne.c.u-i.da.du ene11.glti.~ de. EE.UU. ~ ei. ILU:t.o de. AmWc.a. no podJt.ca.n va..loJtaJtóe. a.de.cu.a.da.mente.
ó-ln c.onoc.e.Jt me.1a11. ~ó Jte.cuMoó cllópon-i.b.lu en todo e..l Hem-i.ó6vúo, -i.n

cf.u.ye.ndo .loó de. lf~uc.o, a&amp;.C c.omo .laó pe.Jtf.ipe.c.Uva&amp; -i.ndu.ótJu:.al.u y Mc.-i..a
.tu de. ua nac.-i.6n,
-

!.!J

LoJ., -i.nglLUOó pell.c.-i.b-i.doJ.i pOIL .loó -i.nm-4J1ta.ntu óOlt e.n .la a.c.tu.a.Udad u.n
Jteme.cllo ac.e.ptab.le. pa.Jta R.Oó pJtob.le.ma&amp; ·6amil..i.all.u 'de. c.-i.e/1.:t.o &amp;ec.toJt de .ta
pob.lac.-i.6n. Eó:t.o, pOII. J.iu.pu.u:t.o, c.ontlúbu.ye. a. man:t.e.ne.Jt .la. uta.blli.dad
a..l me.no&amp;, de. mom~o: .Pu.clle11.a f.ie/1. u.na &amp;o.lu.c.-i.6n pvuna.ne.nte., &amp;,i. J.ie. Jteg~
.lo. de. ~tín modo JU.lúdüa y po.U.Uc.amente. ac.e.p:t.o.b.le..
-

'J..!

Ind-i.ócu.Ub.leme.n:t.e., e..l utu.cllo cua.nU:t.a.t,i.vo de. toda&amp; .laó vaJt-i.a.b.lu e.w
.te.ntu u ne.c.u aJt-i.o J.i-i. J.ie p!te.:t.e.nde. .logJtaJt u.na v-i.ó-i.6n &amp;6Uda de. .lo. a.c.:t.u.a.-=Udad if dei. 6u.tu.Jto.

13

I La utablli.dad, c.aáa d,[a ml1J.i, c.omo lo e.v-i.de.nc.-i.an .loó p,r.o b.le.ma.ó del mu.n
do a.Ucme.nte. de.J.iMllo.l.f..o.do a pllop6M;to de. loó llecwzllof.i ene.llgW coó o dil
.te_1¡1¡01¡,U;mo, e.&amp; una c.uu.t..i.6n qu e. no pu.ede. da.lLóe. pOIL 11.uue.Ua..
'

�64.

14/

Vale la pena hacvi no:tM que no &amp;6lo .fa1, mMM mex.icatta1, 6e han mM.tJui
do .Ln:te11.e&amp;ada1, en .inm.ú¡.Ír.alt a EE,LJLJ, E&amp;to, que u una con&amp;t«n.te hü,tó1¡J
ca &amp;e ha hecho má.6 notable en u.to&amp; úUi.mo&amp; d(a&amp;.
El 6en6me:no mi=x.i~ano :tiene .e.a ca11ac:te11..l6üca poco común, aunque no ún-i_ca, de cMeceJI
de ev.i.den:tu connotacionu poW.ica&amp;.

15/ E.e. tema de la "upo1ttun.i.dad" alcanza ahC11!a p1topo1tc.ione6 exhrao11.d.i~a1t.ia6.
Podltla dec.il!&amp;e que pone en C/t.,&lt;_6.i6 la .identidad nacional utadoun,t~e~e
de tal modo que 1te6ufta d.i6lc.i1' 6abe11. 6-i. .fo que .inte1tua e6 ~Op,te,.(.IU
una nac.i.6n bá6.icamente ang.fono!Lte.amel!.icana o una en ta que ia .(_flualdad
de opo11,tun.i.dade&amp; p1tevalezca 6ob1te lo&amp; l!U:tan:tu vafo~eó. . E&amp;~o6 út½
moó 20 añoó 6en:tal!dn pMa el 6u:tul!o la baóe que pvuncta CÜ6c.e/ln,&lt;1t.fo que.
hay de l!.et61t.ica.
16/ Todo p11.oblema de mecanüac.i6n de lM 6unc.ione&amp; Mt..i.cM, como u el caM con la aglt..icuf.tu1ta, queda necua11,lamen:te 6uped-üado a la!, d.iópon-i_~
Li.dadu e11e11.gU.ica6, IJ no puede, en con&amp;ecuenc.ia, dMJie poi!. 6 ~ 0 .
No u, ex cluó.ivame.nte, un p11.oblema de tecnolog.llr, 6.lno una cue6,t,&lt;.6n que.
atañe a la&amp; l!efac.ioneó de dependencia.
17/

18/

La necu.i.dad de 6ob1te.pone11.&amp;e a 6u6 pl!.op.ia6 lim-üac.ioneó ha conducido a
ta1, "lU:te6" e6tadoun.ident.e6 a 6avol!ece11.· la .in:te11.11ac.ionilizac.i611 de 1!
do &amp;u "apal!túo". Tal, poi! ejemp.fo, .fa "Tllila:te.1ta.l Comm.i6&amp;.ion". que,,_.~
culta compatib.i.UzM lo&amp; objet-ivoó nOl!.:te.ame.11..icanoó --EF..Ull. 1J Canadd-con loó de fol!opa 1J A6.ia cap-ü.aUUa&amp;.
F.lnalet. del vvr.ano de 1979.

19/ l,U.e.ntllaJi uta1, UneM t.e uCJúb.lan, IJ dupu.l-6 de loó mió u dwumte toli
cualu &amp;e gu.ta1r.on, han &amp;al.ido a la luz lo&amp; p11.oyecto&amp; de Bltown 1J Ha1J4Rawa aunque todavía {24/8/79) &amp;e duconocen lo&amp; .texto&amp; de et.to&amp; p1tol}t!,
.toó. Puede &amp;upone/r.6e que mucho&amp; habM en ello&amp; de polltlc.a. ~a,ua.
Pvu,, ev.i.dentemente, &amp;on muU.tlLM de ia pl!.eoc.upac.i6n de lo&amp; ,ti.empo&amp; que
coMen.
20/

"HaJr.dwe11.e" IJ '-'M6.twvi.e" télun.lno&amp; coloqt.úai.e&amp; en et e.ampo de la&amp; compu.tadol!M dui.gnan 1tupec.üvamente elemento&amp; no-humano&amp; IJ elemento&amp; ~
mano&amp;. • En u.te c.~r..texto, &amp;e emplean palta .lndical! tale&amp; 6acto1te6 en ""
.teMeno de ia .lndu&amp;tlt..ia en gene11.al.

LA DEMANDA DE DINERO:
ANALISIS DE CINCO TRABAJOS DESARROLLADOS PARA EL CASO MEXICANO

*R06o.lÚO

Badi.Uo

El dinero, definido actualmente como un activo que proporciona servicios a su tenedor que tiene demanda, ha merecido estudio formal, dando lu
..gar: al .5lJrgi.m.i.ent.o .de teorías a.lternativas para la detenninación de los faf_
tores que influyen en dicha demanda de dinero.
Esta es integrada con la
oferta en un mercado cuyo equilibrio es vital, toda vez que forma parte de
un sistema macroecon6mico de mercados interactuantes que determinan los niveles de la actividad económica.
La relativa escasez de estudios empíricos para el caso de México no ha
IIDtivado a i«linamos por el tema del presente trabajo, reforzando nuestro
interés el hecho de que. al realizar cinco de estos trabajos y tratar de e!
tima· las funciones de -demanda que en ellos se presentan, se ha encontrado:
que los resultados difieren en la mayoría de los casos y que existe autocorrel ación de los errores lo que viola uno de los supuestos básicos de regr~
si6n invalidando las pruebas de hipótesis y conclusiones expuestas.
El trabajo se desarrolla en cuatro capítulos. En el primero de ellos
Presenta una síntesis de la evoluci6n de las teorías sobre demanda de saldos monetarios reales: Teoría Cuantitativa y enfoque Ingreso-Gasto. En el
segundo, un análisis de los cinco trabajos considerados; metodología seguida para la verificación de resultados y _presentación de los mismos. El ter_
cer capítulo conti~ne la formulación de una nueva función con variables explicativas: ingreso y expectativas de variación en percios, en donde se~
neja información para el período 1951-1978.

• TJz.abajo pltUen.tado paJta ob.ten.e.Jt el T.Uui.o de Uc.enc.iado en Ec.onom.fa Oe_
ci6n. "C".

�66.
67.

Marco Teórico:
Se tratan los aspectos generales de las diferentes ideas que sobre la
demanda de dinero han existido dentro del marco de la teorfa cuantitativa y
keyensiana . Estas teorías consideradas como alternativas en la explicaci6n
de la demanda de dinero en función de unas cuantas variables, plantean
hipótesis distintas en cuanto a la importancia de los factores que afectan
las variaciones en la cantidad demandada de dinero .
Se inicia con la Teorfa Cuantitativa como una teoría de la determinación del nivel de precios de equilibrio; el resultado de los supuestos acer
ca de la relación que mantienen las variables en la ecuación de cambio y su
determinación: la velocidad es la relación que existe entre cantidad de di .
nero y volumen de transacciones para un período dado. El volumen de transacciones es supuesto constante al menos en el corto plazo.
La demanda de dinero que se deriva de esta teoría depende entonces del
valor de las transacciones a ser realizadas en la economía siendo una PI!
proción constante de ésta. Coroo a su vez el volumen de transacciones mantiene una re1ación constante con el nivel de ingreso nacional, la demanda
en el corto plazo depende sólo del nivel de ingreso .
Surge después el enfoque de Cambrigde de la demanda de saldos monetarios. La diferencia con el enfoque anterior radica en que aquí se trata
de la cantidad de dinero que las personas desean mantener (y no necesitan), .
para realizar cierto número de transacciones y analizar las posibles causas
que motivan su demanda. Concluyen diciendo que para un indivjduo el nivel
de riqueza, ingreso y volumen de tranasacciones será proporcional y estable
al menos en el corto plazo suponiendo que todo lo demás permanezca constante. La demanda nominal de dinero será proporcional al nivel nominal de i~
greso de cada persona y por lo tanto para el agregado de la economía.
Keynes desarrolla el enfoque de Cambrigde, analizando con más detalle
los motivos de las personas para mantener dinero. Descompone la demanda de
dinero como obedeciendo a tres moti vos : _el de transacciones, que es propor•
cional al nivel de ingreso; el motivo precaución para solventar gastos 1!

revistos y depende también del nivel de ingreso, más no. mantiene una rel!_
ción fija con dicho ingreso. Al tratar la incertidumbre respecto al futuro
particulariza sobre el nivel futuro de la tasa de interés.
Supone que e!
iste una tasa normal de interés considerada de equilibrio, de manera que si
la tasa corriente estuviera fuera de ese nivel, las expectativas de las pe!_
sonas serían de retorno al nivel normal, donde los rendiMientos esperados
de los activos (bonos) serán positivos o negativos según la tasa de interés
se encuentre arriba o por debajo de ese nivel determinando la demanda debo
nos y por tanto la demanda de saldos roonetarios reales.

to

Los anterior conduce a ·concluir que la demanda especulativa en el corplazo es una función negativa de la tasa de interés.

Más recientemente se ha contribuido al desarrollo del análisis Keynesiano. Baumol y Tobín tratan la demanda de transacciones como un reflejo
de la acción racional de las unidades económicas .
Ambos muestran que una
unidad económica que percibe ingresos periódicos, parte de .los- cuales dedican a comprar bienes y s'ervicios ...a .una tas.a constante, en ~l tiempo compre!!_
dido entre _una percepción y otra, tiene oportunidad de mantener activos con
la parte no gastada de su ingreso y de retirarlos cuando los necesita. El
problema radica en cómo hacer para mentener activos remuneradores, dado que
existe un costo. Su demanda de saldos para transacciones en ténninos reales es proporcional a raíz cuadrada del volumen de transacciones e inversa
mente propocional a la raíz cuadrada de la tasa de interés .
En el marco Keynesiano, la deman'da para transacciones es sólo una parte de la demanda total. El motivo especulación para demandar ·dinero surge
porque a diferencia de otros activos financieros, el valor de capital del
dinero no cambia con las variaciones en la tasa de interés y porque existe
incertidumbre acerca de la forma en que la tasa de interés cambiará en el
futuro.
A este respecto, Tobín realiza un análisis más sofisticado sobre la
conducta individual en su análisis de equilibrio de cartera.
Su aport!_
ción fundamental es que introduce consideraciones de riesgo en la determina
ción de la demanda monetaria.

�68.

69.

Hace un análisis de curvas
. . de indiferencia en donde la función de util i dad depende del porcentaje esperado de rendimiento total de 1 .rie$gO.
Las formas de las curvas de indiferencia dependen de la naturaleza de las
preferencias del inversor.

La demanda de dinero de Friedman es una función medida en unidades de
poder de compra constantes
d .
.
'es ec1r, de saldos monetarios reales cuyas va
r1ables reales importantes son: la riq
l
.
,
'
.
.
ueza, a tasa de i nteres, 1a propor6
ci n riqueza humana a no hu
,
mana Y 1os cambios esperados en la tasa de inte
res Y de la inflación .

A nivel agregado, establece una relación inversa entre cantidad deman-

dada de dinero y tasa de interés. Haciendo la observación de que dicha d!
manda es afectada en mayor grado cuando los niveles de la tasa de interés
son bajos que cuando son más altos. Entonces, la elasticidad interés de
la demanda dependerá del nivel inicial de dicha tasa.

~~A~ii:~o DE CINCO TRABAJOS EMPIRICOS SOBRE LA DEMANDA DE DINERO PARA EL CASO

Otra línea de pensamiento neo-cuantitativista es el sustentado por un
grupo de conomistas de la Universidad de Chicago y contenida en la reformulación de Milton Friedman sobre la Teoría Cuantitativa.

Dad~ la relativa escasez de estudios sobre la demanda de dinero para el
ca~o mexicano, el objetivo de este trabajo es conocer si los hasta ahora re
alizados arrojan luz sobre su naturaleza.
Por tanto
casos set
'Y aunque en algunos
,
ocan _otr~s temas aparte del que aquí nos ocupa,elanálisis se cen
tro en las estimaciones presentadas sobre dicha función.
-

Friedman centra dicha formulación sobre puntos tales como el que la teQ.
ría cuantitativa es una teoría de la demanda de dinero, no del producto, de
Inicia diciendo que el dinero, como
la renta monetaria o de los precios .
cualquier otro activo, produce un flujo de servicios derivados de su característica de ser fuente de poder de compra. Emplea el concepto de tasa mar
ginal decreciente de sustitución. Su concepto de riqueza incluye el valor
presente del ingreso del trabajo de la persona (riqueza humana), e introduce en la función demanda de dinero, la proporción riqueza humana/riqueza no
humana .
La variable costos de oportunidad es el ingreso obtenido al mantener
bonos o acciones y si se incluye el capital humano, también el rendimiento
de éste.
El costo de mantener dinero se compone del rendimiento de los activos
y de las ganancias o pérdidas de capital.
En este punto supone como ta$a
de interés relevante en la función demanda, una tasa promedio para todos los
activos.
Considera también como variable importante, la tasa esperada de inflación, pués el rendimiento del dinero depende de los cambios en el nivel de
precios.

En los cinco traba·Jos consi·derados, s~ ha estado de acuerdo en hacer
depender de una manera genera 1 a la demanda real de saldos moneta .
d
las · ·
rios, e
siguientes variables: costo de oportunidad de mantener saldos monetari.os
de un período anterior.
C~nforme a las caracterfsticas presentadas por la economía mexicana en
el periodo de.estudio, algunos autores eliminan variables tales como 1 t _
sa de · t é
ª a
in er s, Y en.algunos casos las expectativas de inflación por conside
rar
no _h~n sufrido cambios importantes que pudieran particularizar 1;
funcion; si esto fué cierto en el tiempo de la elaboración de sus estudios
actualmente no lo es dadas las fluctuaciones que estas variables han sufri~
do recientemente.

:~e

Se _procedió en primer lugar a probar la validez de los resultados ex
Puestos en los cinco casos reales, revisando si las estimaciones cumpl' co 1
1an
ne supuesto de no autocorrelación de los errores·· con informa cion
., y ·va1
ores de los parámetros de las funciones presentados por cada autor
b
t ·
. .
, se o
uvieron estimaciones de la cantidad demandada de dinero procediéndose a e
nerar los errores. Se utilizó la sub-rutina Univariate Espectral del
g_
te est d' t ·
paquf
a is ico SPSS para obtener los coeficientes de autocorrelación de los

�70.

d estl·maci6n de las ecuaciones,
Un segundo paso fue- repe ti r el proceso e •
f
ia y método
.
. f rmaci6n per1odo de re erenc
empleando nuevamente la m1sma ln o
• . 1 i6n Una vez hecho ésto se
.
1 xistencia de autocorre ac
.
probando, asim1smo, a e
f" ientes obtenidos con los de
1
alores de los coe 1c
procedió a enfrentar os v
tas últimas no violaran el
.. 1
Y en el caso de que es
las ecuaciones or1g10a es,
.
b diferencia significativa de
supuesto de regresión antes menc1onado, a pro ar
1os parámetros.

LA PARCIALIDAD DEL MODELO DE CRECIMIENTO DE
BELINDIA: UN MODELO MAS REALISTA

El propósito de este trabajo es probar la parcialidad del primer modelo
de crecimiento de Belindia,_!/ el cual trata de explicar la espiral desigual.!_
taria en la distribución del ingreso.
Esta prueba se realizará relajando
algunos supuestos para hacerlos más aplicables a una situación real de países
en vfas de desarrollo,y y haciendo más explfcitas las caracterfsticas de los
mercados de bienes y de factores, que aún pareciendo no ser muy restrictivas
en realidad lo son tal como se presentan en las funciones. Se presentará un
argumento alternativo -un modelo reformado de crecimiento- para explicar los
cambios en la distribución del ingreso.
El artfculo se divide en dos partes. En la primera se expone una sfnt!
sis del primer modelo de crecimiento de Bel india. En la segunda se desarrolla el modelo reformado (o más realista) y se analiza en comparación con el
110del o origina 1.

1.- MODELO BASICO DE BELINDIA3/

Este modelo incluye: 1) Una función de producción neoclásica con dos
insumos: trabajo y capital;
2) el mercado de bienes con bienes-salario
(de subsistencia o consumo básico), bienes de lujo y como un tercer sector
independiente están los bienes de capital; 3) el mercado de trabajo, donde
la fuerza de trabajo efectiva se divide en trabajadores especializados y tr~
bajadores no-especializados y
4) el mercado de capital el cual está rep'!_
sentado por una función inversión que depende de la tasa de crecimiento de la
de111anda de bienes de lujo y deseos de inversionistas.

�72.

73.

Las caracterfsticas ge~erales (o supuestos) del modelo son las siguientes:

8) Como se mostrara despu~s. este modelo supone que la inversión deter
mina el empleo especializado.
1) Es un modelo de tres sectores identificando cada bien como un sector.
lndistintamentl:' se utiliza el ténnino industria por sector, def)
niendo la industria uno para bi enes-salario, industria dos para bie
nes de lujo e industria tres para bienes de capital.

La estructura funcional de 1 modelo está representada, en forma breve. de
la siguiente manera:if
Notación de las variables:

2) Se supone una estructura de salarios rfgida en el sector moderno
(que cant&gt;ia sólo 1igeramente a través del tiempo). Esta generaliz~
ción se basa en el supuesto de una alta elasticidad de sustituci6n
entre los diferentes tipos de trabajo (o trabajadores) tales cOIMI
trabajo especializado y trabajo no-especializado.

Producto de la industria
Demanda del bien i
Fuerza de trabajo efectiva en la industria
Existencia de capital en la industria i
Coeficiente trabajo-producto en la industria i

3) Como un reflejo del supuesto de un salario real constante para tra
bajado res con poca especia 1i zación y de un ejército de reserva en el
campo y barrios bajos urbanos, se supone una oferta elastica para
el trabajo no-especializado.

Coeficiente capital-producto en la .industria i
Demanda exógena del bien i
Precio del bien i

4) La distinción entre las dos clases de trabajadores se preserva en
diferentes patrones de consumo y ahorro. Los trabajadores no-esl)!
cial izados (o con bajo salario) consumen solo bienes-salario, mientras
Que los trabajadores especializados (o con altos salarios) consinen
bienes de lujo y tambien ahorran parte de su ingreso.

Fuerza de trabajo efectiva total
Existencia de capital total
Empleo total de los trabajadores no-especializados
Empleo total de los trabajadores especializados
Medida de la productividad de los trabajadores no-especializados

5) Se adopta un supuesto particular sobre la demanda de inversión la
cual responde a la demanda por bienes de lujo y expectativas e~resariales.

Medida de la productividad de los trabajadores especializados
Tasa WM/WL (donde W 1)
Salario de los trabajadores no-especializados

6) De acuerdo a las rigideces del subdesarrollo es diffcil la sustitucf6n
capital-trabajo. Por.esta razón de limitada sust1tuibilidad de fa~
tores se postula sólo una técnica de producción en cada sector. •
7)

No hay consumo de ingresos de capital ya que todos los beneficios se
ahorran.

Salario de los trabajadores especializados
Costo dual por trabajo efectivo
r

Tasa de beneficio

rP 3

Costo de uso del capital (P 3 es el precio del bien de capital )
Propensión marginal a consumir (bi enes de lujo de los trabajadores
especializados)

c

�75.

74.

Condiciones de pleno empleo:
"(

Vivacidad de expectativas

(F x /K)Y Expectativas empresariales o tasa de crec~miento d~seada de los
22
inversionistas con respecto a la existencia de capital (F2 es una
constante)
k

Tasa de crecimiento de la existencia del capital

*

Las variables que aparezcan con este asterisco en la parte
rior derecho se consideran exógenas.

SU!)!

Fuerza de trabajo:

(12)

Existencia ·de capital:

(13)

Resolviendo el modelo para el corto plazo, cuando las demandas exógenas
E; son consideradas cero y la demanda de bienes de capital es exógena, Taylor
y Bacha seña 1an qve:

froducción y ll'ercad_o de trabajo:
Función de producción: X = Hin ~/ªi, K/b;} , i

=

(1)

1,2,3

(2).

Fuerza de trabajo efectiva: N = Wl L + WM M= L + WM
Funci6n de costo rlual: qN

=

Min ~l/Wl, qM/WJ

· Pi· = a i qN + r P3 bi.
Funci·15n de precio:

=

=

Min

Q., qM/W]

a1 + r P3 b1 , i

X1 = L = N - WM
2 c/P2 - 1) WM + a3x;
, donde: c&lt;l
1 - ª1 .

(a

c2cP2 (a2 es parte de P )
2

= 1 (J)

= 1,2 ,3

f2 o/p2 - ~~ O

(4)
Y de la

ecuación (13), sustituyendo los valores

Soluciones explfcitas para:
precios: Pi

=

ªi +

bi(l-a 1)
bl

2,3

(5)

(6)
(7)

(Bl

costo de uso del capital:

Mercado de bienes:
Demanda de bines-salario:
Demanda de bienes de lujo:

x1

= (l/P 1) L + E1 = L + E1

X~=

C(W/P 2) M+ E2

(9)

WM =

(11)

P3 x*3 - r P/*

x1 y x2 :

1-c

(15)

La conclusión de estas dos últimas ecuaciones es que el efecto neto de
lll increll'ento en trabajadores especializados (M) es ne~ativo sobre trabajadores no-especializados (L).
Tarrblen, la e~uación (15) es exactamente la
condición de equilibrio neocl~sica de ahorro igual a inversión neta, tal que
los patrones de efll)leo se ajustarán para pennitir el equilihrio del ahorro y
la inversión.
Manteniendo el equilibrio ahorro-inversión en las demandas de bienes-s!
!ario y bienes de lujo, Taylor y Sacha obtienen que las demandas finales
Xl Y x2 están en función de las variables ex6genas x; y t:
d _

(10)

(14)

X1 -

1

rr2c

11-a 1J {1-c) L\-v¡-

ª1 {1-c)

)

x;

+ ~ - - 1 P3

X~= 0-c) p2 (P3x; - r P3K*)

{
+

I

a c)
--¾-

~

rP3 Kj (16)
( 17)

�r +

Durante el segundo estado estable de crecimiento tenemos que
( F2)-l K y el empleo de gente no-especializada declina:

(1- ªf; - _ª3,..!3_1-_qE

Asf existe una relación inversa entre xd y x*3, r1iPntras que en el ca1
· t a. Estas rPlaciones es Un dando las implicaciones
so de xd y x* es direc
2
3
b~sicas acerca de la distribución dPl ingreso,Pn el rorto plazo.
Cuando la
demanda de bienes de capital (x;) sP incrPmenta, la c1Psigualdad dPl ingreso
entre trabajadores especializados y no-esperi ali zado,; también se i ncrerrenta,
al aumentar M y disminuir L, influyendo Pn el detPrioro de la distribuci6n

llientras que el empleo especializado es:

del ingreso.

y el e~leo total en el sector moderno es:

L • 1-;¡ [,,, - , \

K

(20)

( 21)

Por definición el crecimiento del capital (d K / d t) PS iqual a la~
•
.
1
manda de invnsión, la cual es equivalpnte a la dPmancla di' biPhes dP capita

( 22)

en este modelo. Entonces, utilizando la ecuación (17) en su forma diferencial y definiendo como {c Pi{l-c)P ), Taylor y Barha llPQan a la ecuaci6n
2
de cambio en la tasa de crecimiento:

De este análisis parcial Taylor y Bacha concluyen ": "una economfa el!

(k- r), donde:

X3

k = -K

(18)

En este análisis se concluyen dos estados estables P~ la lfnea de cree!
miento: 1) cuando le.= r{durantela fasedecrecimientodebienes de pre-luJo)
y 2) k = r + C\ F )- 1 , cuando la economfa adopta el nuevo patrón de prodtlf
2
ción y consumo.
La participación de los trabajadores especializactosyno-especializadOS
(con respecto al empleo total) se obtiene para los dos Pstados establesenla
·
·
'6 n PO cada caso • En el
lfnea de crecimiento, redefinienrlo la función
inversi
• •
·
· ) s61 o s on ~leadOS
primer caso {fase de crecimiento
de bienes
de pre- 1uJo
trabajadores no-especializados, y considerando que x3 = r K, entonce\ 1ª
ecuación {16) se convierte en:
(19)

contrando en transicion observará
so a través del tiel11)o - al menos
Producto sobrepasa al crecimiento
cia, y el trabajo llegue a ser un

un óeterio;o en la distribución del ing'!.
hasta el punto en que el crecimiento del
de la población en el sector de sli&gt;sisten
factor escaso" ·H

Las extensiones en el anUisis de este modelo se refieren básica111ente
11 cant&gt;iar el s14&gt;uesto de las demandas exógenas Ei a variables endógenas, y
a través de ésto se consideran los casos en que los trabajadores especializados tantién consuman bienes-salario y sólo una fracción de los beneficios
se ahorra. Con la inclusión de las demandas exógenas el análisis sugiere
algún beneficio de las importaciones para la gente pobre, -pero es poco probable adoptar polfticas de comercio de este tipo, y entonces la particip!
Ción de las demandas exógenas es cancelada. La segunda extensión concluye
en que las il11)1icaciones cualitatfvas del modelo no son afectadas por una
especificación iras complicada del consumo. Con el supuesto de ahorrar una
fracción del ingreso en beneficios, la relación positiva entre inversión y
elll&gt;leo especializado es preservada en el corto plazo.
Sin errbargo, en el
largo plazo son necesarios valores específicos de los parámetros para ju~
!lar el il11)acto de bienestar sobre el tielll)o.

�78.
79.
II .- LA PARCIALIDAD [H M0lIL0 lI BELINDIA Y SIJ&gt;l(STOS MAS REALISTAS

&gt;

2) Ceben hacerse caisideraciones adicionales con respecto a la elasticidad

Revisando los supuestos adoptados en las especificaciones del modelo
básico, es posible observar la parcialidad del análisis partiendo de la
extremada sirrplificación de los mismos, y algunos de ellos forzando previamente las conclusiones del modelo. La parcialidad del análisis existen ti!!
bién porque sólo se considera la espiral desiquialitaria del ingreso para
el sector moderno, cuando en países en vfas de desarrollo ~a actividad económica de la agricultura juega un papel importante en la economfa nacional
(a niveles internos y externos) y probablemente sería más interesante iní!
grar las desigualdades del ingreso no sólo entre diferentes tipos de trabajadores (especializados y no-especializados) en un sólo sector, sino entre
sectores rura 1 y urbano .y
Sin embargo no es el propósito de este trabajo corrplicar mucho el mod!,
Jo haciendo un análisis exhaustivo, sino más bien se pretende relajar algunos supuestos haciéndolos más realistas, siguiendo la misma estructura deJ
modelo b&amp;si co; y colJl)arar los resultados aÍJ\ en el caso de que las concl,!!
siones de l_a hipótesis de la espiral desigualitaria del ingreso se preser
ven con las nuevas consideraciones.
Alglllas de las ilJl)licac,ones básicas que pudieran hacerse mc1s
tas son las siguientes:
1)

reali!,

Considerar dos tipos de salarios. tilo es el salarlo de trabajadores ne,.·
especializados que en términos nominales se focrementa por factores P~
lfticqs y socio-económicos, pero más o menos estos 1ncrertentos son_equi
valentes a la tasa de inflación, tal que el salario real pennanece
constante. Por otra parte, el salario de los trabajadores especializados s141uestamente sigue algllla conducta de acuerdo que la productividad
margina 1 ya que es tos sa 1arios están por arriba de 1 mínimo ( cons i derackl
como nivel de subsistencia), no obstante que va asociado con las i~licaciones en el movimiento de los salarios nominales de los trabajadores
no-especia1iza dos.

2)

~ben hacerse consideraciones adicional es con respecto a la e1as ti ci dad
de sus ti tuci ón entre diferentes ti pos de fuerza de trabajo y capi Ul,

de sustitución entre diferentes ti pos de fuerza de trabajo y capita 1.
Taylor y Bacha en su modelo toman lila alta sustitución sólo entre tipos
de fuerza de trabajo, pero no es l.11 argumento completo porq1e lcomo es
posible pensar en la sustitución de trabajadores especializados por tr_!
bajadores no-especializados, o viceversa, sin ningÍll otro elemento de
consider.ación?. lila idea nás COIJl)leta serfa que cuando se implementa
111a demanda creciente de in1.ersión o se usa una técnica más intensiva
en capital, entonces alglllos trabajadores no-especializados pueden ser
sustituidos por trabajadores especializados (o viceversa), pero si la
fuerza de trabajo total es afectada en di fe rente proporción, ésto ta_!!
bién irrplica que existe sustitución capital-trabajo en el sector moder
no.
3) lespecto al mercado de bienes y f111ciones de demanda, es más realista
S14&gt;oner que la demanda de bienes salarios es f111ci6n tanto de trabajo
no-especializado como de trabajo especializado. ~ este modo, el trab!
jo especializado pr.ede consumir bffl-es-salario, bienes de lujo,y
ahorrar. Esta ser,! 111a de las modificaciones más importantes en el
lllldelo.
1) lh argumento final en la reconsi de ración del modelo de Be 1in di a se
refiere a la demanda de in Ye rsi 6n.
La demanda de inversión en el
sector moderno est,! influida por el crecimiento de la demanda de bienes
de lujo, independienterrente de cualquier otro factor. Más propio serfa
recono&lt;l!r tanto el lado de la demanda .de la fo...ersión como el lado de
la oferta o recursos disponibles para inYertir, ya que las limitaciones
pueden surgir de cualquiera de ambos lados. A pesar de la irrportancia
de es ta última consideración, no_se i IJll lementa en el modelo, porque
implica lila COIJl)leta reconstrucción del mismo, inclio-endo explfcitamente los mercados de bonos y dinero, lo cual va más lejos del propósito
del presente trabajo. Tambitfo serfa interesante introducir carrbios te.E,
nol6gicos en la flllci6n de producción, pero por la misma razón expuesta
no se hace.

�lJ .

Ln rro del o más re al is ta:

En este modelo reformado, donde existe sustitución de

capita)-trabajo

en la producción, se rompe el postulado de sólo una técnica de producción en
cada sector.

Asf, la función de producción con tecnología constante es:

X. = x (N
1

;•

K ) = x ( L. + M. , K. ) , i = 1, 2 , 3.
i
1
1
1

(23)

donde las medidas margina1es de productividad se definen como 1as derivadas
parciales del producto con respecto a cada insumo:

~ acuerdo a la definicioo de f111ción de produccioo de Taylor y Sacha,
Xi= Min (?lila;, Ki/bJ, para i = 1, 2, 3, los factores trabajo y capital
son usados en cada industria incluyendo la de bienes-salario; entonces, el
precio de los bienes-salario(al igual que el de bienes de lujo y de capital)

se COl11)one de la suma de los costos marginales de los factores, y no sólo
~1 costo marginal de la fuerza de trabajo no-especializada como se supone

(24)
De la función de producción se obtiene la fuerza

.en forma si111&gt;lificada cuando P1

P = l. Asf, su resultado acerca
1
~1 precio de los bienes y de los factores está basado en supuestos contra
dtctori os.

de trabajo efectiva

(N), la cual se co111&gt;one de fuerza de trabajo especializada Y fuerza de tral&gt;!

jo no-especializada:

El análisis en el modelo reformado nos 11 eva a resultados relativos
acerca del pago de factores, y en particular en la brecha. entre WM y WL :

(25)

N= L+ M

w=

Trabajando con una economía COl!l&gt;eti ti va si111&gt;li fi cada, la función de P~
ducción puede tanbién representarse por:

= 1, 2, 3.

= ql y

( 26)

donde la tasa de salarios de N es w. = W/WL, Y 1a t asa de salari os de trabajadores especializa dos es w = •WiWL. Di vi di endo antios lados de es ta últill
expresión entre x. obteneroos la relación precio igual a costo marginal para
1
todas las industrias en el sector moderno, la cual es 1a con d'1c,'6n de equ11t-

=

P.

i:or ~ b;
~

pi

x.1 -

1

L.1 - r ~ K.1

= 1, 2, 3.

(28)

El probleir.a en esta nuevd especi fi caci6n es que no conocemos los val.2_
res de P1 y r ~- S6lo puede realizarse un análisis parcial. Por ejel!l&gt;lo,
el efecto de un increnento en la demanda ele fuerza ele trabajo especializada
(~) sobre ·w, "esteris pilnbus", e~ una brecha decreciente entre el salario
real de trabajadores e~pecializados y trabajadores no-especializados en
razón ele que (P; x.1 - L.1 - r 2
K.),&gt;O.
En fonna similar el procedimiento
J l
Pue~ repetirse encontrando que entre mayor sea K; y/o Li menor es W.

brio en la economía:
~ Y Producción:

pi = W* ª; + r ~ bi
= 1i

+ wm1 + r

~

bi , i = 1, 2, 3.

(27)

Otra modi fi caci 6n en el modf&gt; 1o re formado es con respecto a 1as demandas
li! bines x?.
La alteración básica es que ahora se supone la posibilidad
l
~ consumo a? bienes-salario tanto por trabajadores no-especializados como
Por trabajadores especializados, en el sentido que los bienes-salario son

�82.
;,

bienes b!si cos (al rrenos en parte) los cuales se demandan en di fe rentes
proporciones por los diferentes tipos de trabajadores. Se mantiene el supuesto de que los trabajadores no-especializados sólo consumen bienes-sal!
ri o.

x1 = .l
p1
=

l

\P~

=p

~

L +v

t:~}

M + El

(L + v WM + Pl E1)

c WM + P2 E2)

p ~ [(w*_N - WM)

= ·p~

( 29)

+ v

WMJ

de 1a nota de pi e 7

[(l + W)

+ ( v - 1)

ñ
W1J

(alxl + ª2X2 + ªi3l + (v-1)

w~

X1 ª
( ll)
ª

r!+::•~

~

X1 +

= [1

v

- ( l+::•l

-l p

:{G

l+W) a2 (,~ + (v-1] WM + ,

- (l+W)a~ -1 fnl+W)a2c + (v-lU WM +
p1

Es la propensión marginal a consumir bienes-salario de
los trabajadores especializados (O v 1)

n = c + v Es la propensión marginal a consumir de los trabajadores
especia1 iza dos ( O n 1)
Se puede pensar en principio que el nivel de las demandas puede dif!·
rir de la oferta de bienes (X;), pero ya que un exceso generalizado de
oferta es poco probable en economías en desarrollo con relativamente_poco
d
capital, entonces el supuesto de condiciones de equilibrio Xi as Xi se
man ti ene.
El análisis en este modelo reformado se hara sólo para el caso de
cero demandas ex6genas de bienes de consumo (E y E ) y suponiendo ex6gena
1
2
la demanda de bienes de capital (x*), que es suficiente para los propósitos
3
del presente trabajo.
Asf tenemos que

de la ecuación (24)

p: {[11"-) a2 (,;) WM + ( v-1) W~ + a3x;}

( 31)

donde:

de 1a ecuaci 6n ( 12)

sustit~endo las ecuaciones (30) y (31) en x ,
1

x1 = c (P:) M+ E2
= -~ (

de la ecuación (29)

1n (
=Pi~*
ª-1x1 + ª2X2 + ªl3l

Las demandas de los bienes X~ est!n dadas por las ecuaciones:

x1 =

{L + v w~.,

1

1t

J

p 2 p1

p1J

{ª~1/
p

x; }

3

x*}
3

leneroos q ue :
X1 ª

~ - (l+W)~ -l {[(l+W)I +~ WM , , , ,

( 32)

IIJnoo sabemos que:
1)

U- (l+W)f]&gt;o, ya que P1&gt;(1+W)a 1 = w* a1
li

i) Ul+W)8+/]&lt;0,yaque0(

S

=

( l+W)a 2
p
2

(

1

Propensión marginal al ahorrar re trabajadores
especializados (O~ S ~ 1)

�Ctiteniendo las demandas de bienes de lujo y bienes-salario en términos
y x3*, tenemos:

.
de l as variables
exógenas K*

'2 •

f, '2) WM . ¡,d
~-(.:':'~J2'..- 1'~
~ 1b (l+W) + + b
p

¡

+

b¾0.:_I l+W~~-X;)

2 (-¡¡2)

que si gte los mismos argumentos dados en la ecuación

c)

t&gt;o

positivo; mientras que la demanda de bienes

K*=b1[1-(l+w~- 1f[(l+W)&amp;+~ WM+~x;~ +b2{p;) WM+bi;
1-(

HWI~ -1(o+w19 +S)} b2(,'.)]w•

+,~-( 1+w15-1r ++;

~-(l+w19 •+,~l+W)8 ~"'2(,~ f-(l+W)~)w• 'fit+ b,~-(ltWltJ}x;
{b1[(l+W)9 +ffeb2{P;}Ci-{1+w)tJJwM =~-{l+W)&amp;] K*-f 1' + bJl-(l+W)1;
WH - ~

K-

bl+ b3 [l-;l+WJé)h;

b1[fl+W)61 +¡] + bdp c (1-( l+W'/6.]

J

( 33) ya que ( c/P ) es

x1 es:

2

x1 =[H-+Wlé.]- 1 \IT1+wi, +J] WM +~x;}

sustituyendo (32), (11) y (31) en la ecuación (13):

•f ,[\

1-( l+W)

1351

= R-

cblde

1

R=

\ ZWM +

~ x;}

[H l+w)f]

y

Sustitcyendo WM en esta última ecuación, por 1 a ecuación ( 33), y
desnués de algunas operaciones la ecuación para x puede ser escrita en
1
la siguiente forma:

{ 33)

~-~

donde el primer paréntesis rectangular es positivo sólo bajo la condición
x1;
i&gt;ero la influencia de x sobre x no se pude determinar en forma precisa.
1
3
dada en (34), caso en el cual K* tendrfa una influencia positiva sobre

Para que el resultado sea caisistente con la hipótesis
Sacha, debe adoptarse el siguiente supuesto restrictivo:
{34)
1

Sólo bajo este supuesto se retiene una relación equivalente entre WMY
las variables exógenas K* y x* en ambos modelos.
El problema es dar la
3
interpretaci On económica a esta restricción matemática.

Bajo las condiciones establecidas arriba un incremento en la inversión
tonduci rfa a un in cremento en XM • (elll)leo especializado), pero no conocemos
el efecto en x1 ni en L (elll)leo no-especializado). Ahora bien, pueden hace~
se ajustes en la tasa de salarios tal que el incremento en la demanda de
inversión pueda reflejarse en un incremento de W (mayor brecha entre sala
rios reales WM y WL) sin variar M, caso en el cual también Les la misma.

�86.
87.

Taylor y Sacha argumentan que la espiral desigual1tarfa del ingreso
ocurre porque cuando se incrementa la demanda de bienes de lujo se demanda
m6s M pero en menor propoción que la cantidad decreciente de L, y si la
estructura de salarios es constante en el sector moderno entonces la distri
bución del ingreso es peor. Pero nuevamente se encuentra contradicción en
este argumento. Mientras se mantenga el equilibrio oferta-demanda (de la
fuerza de trab&lt;1jo). lll incremento en el empleo especializado (M) implica
lila reducción en el elTJ)leo no-especializado (L), donde la reducción en Les
mayor que el incremento en M ya que L = N - WM, tal que N se Sl4)one const~
te Y W( &gt; 1) tarrbién en e 1 corto p1azo; pero por otra parte, en genera 1, la
demanda de fuerza de trabajo¡1(N) se reduce ya que el ejército de reserva
crece, y el equilibrio oferta-demanda se rolTJ)e. Un segllldo problema en e!_
te argunento es la poca claridad de la espiral desigualitariá, ya que si es ·
qll! el ejército de reserva crece tarrbién es verdad que ahora·m!s trabajadores tienen ingresos más altos.
lil aspecto importante en el análisis del modelo reformado es que

la

brecha entre salarios reales de trabajadores especial izados (WM) y trabaja.;
dores no especializa dos (WL), representada por W, es tan i ITJ)ortan~ como la
cantidad de fuerza de trabajo My L empleada, para explicar carrbios en la
distribución del ingreso. Ce este modo, en el s14&gt;uesto caso en el cual
existiera lila espiral desigualitaria del ingreso (bajo Sl4)uestos mlO' restrictivos), la explicación dada en este modelo reformado presenta ª"9!!
mentes más realistas.

CO'I CLLIS I(fü S

El modelo de Selindia presentado por Taylor y Bacha es interes~te
porque pretende probar la hipótesis general ( en parte presentada por
Kuznets, pero en otros términos) que dentro del modelo de crecimiento
existe u,a fuerte tendencia para que la estructura de producci6n se despla·
ce hacia bienes de lujo y ésto va acompañado por el deterioro de la
distribución del ingreso, debido a crecientes desigualdades en el sector~
demo y rezagando el crecimiento del e!llJ&gt;leo.
En este modelo simple se

adoptan muchos s up ues tos poco rea 1is tas ta1 que e1 roode 1o es forzado a1
representar y roostrar los resultados deseados de acuerdo a la hipótesis.
Por está razón, se encuentran a1gunas contra dicciones en sus argumentos.
Cel modelo reformado concluimos que un incremento en la demanda de
inversión no necesariamente resulta en una espiral desigualitaria del ingre
so, ya que la relación entre x*3 y x1 L no es clara, en tal forma quees posible una distribución del ingreso más igualitaria. AÍII en el caso de
qie existiera la espiral desigualitaria (bajo Sl4)uestos restrictivos), el
argumento de Taylor y Sacha para explicarla no es tan claro como el arg111e!!_
to presentado en el modelo reformado o modelo más realista.

!J

TQJJlOIL, L. a.nd Ba.c.ha., E. L.,
"The Une.qua.Uu.ng Sp,il!.al:
Modet 6oJr. Be.Undla".
QUIJ.JLtVti.JJ JolJll.ltai. 06 Ec.onomlc.6,
pp. 197-218.

A FDr.6t G.ww.th
Vol. XC. 1976:

Y TorMndo en upec,ial Jr.e6e.Jr.encia et c.lt6o de t.llúco.
Y ca.
Pa.Jr.a. nw de-ta.tle6 con6u.ltalt et tlrJwa.jo olli.9ú1al dR. Tt11Jlo.1L y
.

B4Ch4.

op.

Y

La nota.ci6n lJ 6oll.lnulaci6n 40n ta&amp; mi.411146 que en et modtto olli.9úial paM
Hgu.úl mejoJr. lo4 a.Jr.gumento4 de u.te btabajo.

'!J

TatjloJr. L. and Bac.ha, E. L., op. út. p. 212.

lj A4pec.to4 .lmpoJt.ta.n.tu del a.n4.ll4i4 de duigualdad dLl. ingJr.Uo c.ont.idvwt
do lo4 4ec.toJr.U Wr.bano IJ Jr.U/U.tl 40n cap.tado4 en et aJLt(.c.ul.o de Súnoñ
Kuzne-ú, "Ec.onomlc.6 GJtOW.th and l ne.ame l ne.qual.Utj", Amu.lc.an Ec.onomic.
Reuiew, Vol. XLV, 1955, pp. 1-28.

y

i

il

Ve. llt6 de(t&lt;-niclonu de N = L + M 1J WN = lJIL + WU (
= -{ +
IJ 4~
poniendo L IJ M como va.Jri.abtu ,¿ncfependi.entl-6 e.en pJr.oductiuidad mall9-lnal
independiente:
W/ = (WL + W¡,¡)

(L + M)

= WLL +WMM, ya.queWLM= O tJ lrl¡,¡L = O
aholla

u

ambo4 l.ado4 4e divú kn entJre WL,

WN
WL
WM
- N = - L+ - M
WL
WL
WL

w.N = L + WM
N6tu e que. cu.te Jr.uuUado dl6,ie1te del pJr.uen.tado pOJr. TQJJtOJr. IJ Bac.ha
(N = L + WM) po11que e.tlot. 4uponen que la. .tat.a de 4ahvr,i.01, de N, w,, u
igual a la. unidad.

����</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�fOHl)O UNIVElSITAIUO

��F A C u L T A D D E E C o N o Mr A

Fundada en 1957

* la revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.
* la suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial racional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero . las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad Autónoma de Nuevo león-;loma Redonda #1515 Pte . , Col . Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial,
deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.l., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

juicios o ideas que puedñn
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los derPchos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anal!
sis o comentarios en otras publicaciones.

Mayo 1981.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer l.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar lópez Garza

* Las opiniones,

* Publicación realizada

por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo león.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�N

D

C

E

Pág.
ECONOMIC_POLICY IN MEXiCO -ORIGINS ANO
PERSPECTI VES-.
1

Ali;t,u;to GaJtC,UI E&lt;1p,Úlo&lt;1a.

¡

1

DETERMINANTES DE LA ANTICONCEPCION ENTRE MUJERES CASADAS O UNIDAS QUE NO
DESEAN MAS HIJOS.
Wh);tney H-lek/2
Romeo E. Madlt,i_ga.f.
Ra ymundo Rodlúgu.ez.

LA DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL
EN MONTERREY: CASO DEL FACTOR TRABAJO.
Rodol6o A. Montoya Re.tta.

-

14

27

UN ESTUDIO SOBRE LA RELACION CAUSAL
ENTRE FECUNDIDAD Y LA PARTICIPACION DE
LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO.
AmaUa Sylv.iA NÍ,t.iaga de GaJtC,LJl.

38

THE EFFECTS OF TRACTOR MECHANIZATION
ON EMPLOYMENT ON PRIVATE MEXICAN FARMS
OF OVER FIVE HECTARES.
R-lehaltd H. Wood, J~.

57

�EC0N0MIC P0LICY IN MEXIC0
- 0RIGINS AND PERSPECTIVES -

,,

Befare I start the lecture on "Economic Policy in Mexico" I
would like to tank Dr. Llad Phillips who, on behalf of the Department of Economics of the University of California at Santa Barbara
granted me the privilege to come here.
Mexico is the thirteenth largest nation, by geographical
extent, in the world and the eleventh by population, with seventy
million inhabitants. The per capita gross national product of one
thousand and ninety dollars, in 1976, places Mexico among the
highest medium income countries according to the World Bank's
classification.
While a continuous civil war from 1910 to 1940 resulted in a
reduced growth rate (an average of less than one percent per year)
between 1940 and 1978 the average rate of growth of the gross
domestic product increased to 6.2 percent per year.
During the same period (1940-1978) the Mexican Population increased by 3.3 percent per year. Mexico's population is four
times larger than it was 50 years ago and its possi bil ity of
growth is higher than any other Latin American country. At the same time, labor productivity has also increased considerably: an
a.ut,01t, V.ilr.e.ctolt de uta 11:6:Utu.ci.6n, o6'1.eci.6 .fa p'1..Uen.te c.on6e1tenci.a el. pa.óado 23 de eneno, en ta UruveMidad de Cali.60'1..rua,
en Santa &amp;vi.ba,'l.a.

* U

�2.

3.

average worker in 1980 produced four times more than the average
worker in 1930.

as well as thennal energy of the seas.
We have to realize, ho~iever, that the growth of our economy

The Mexican national production has also increased considerably. In 1980 Mexico produced four times as muchas in 1930; it is
also worth not_icing that the sectoral composition of production
has substantially changed:
1) Production in the agricultural sector declined fram 20%of G.O.P., in 1930 to 9%over the last few yerars;

11

11

1í

1

I'

I'

1

2) The industrial sector, has increased in importance going
from 25%of G.D.P. in 1930, to 36% in 1980. We can clearly
observe a transfer of resources from the agricultural
sector to the industrial sector wich reflects the model
of industrialization followed since the 1940's;
3) The service sector has maintained its importance relatively_ unchanged since 1930 with 55% the total production.
Mexico has a high index of investment compared to a large

number of developed countries; for example, while the United
States invest 16 cents out of each dallar, in Mexico are
investing 26 cents.
Other positive indicators of development can also
In 1978 Mexico was considered to be· among the top ten
countries of the world in labor potentiality. Also it
a high use level of energy, cement, fertilizers, air
tion, automobiles, telephones, radios and pysicians.

be cited:
or twenty
maintained
transporta-

The recent oíl discoveries guarantee the future of our energy
for several decades and we also have excellent prospects for long
term usage of alternate sources such as: solar, geothermal, nuclear

has been so rapid that it has implied inequitable results and has
generated structural deficiencies.
The Mexican Economy enjoyed, during the so called "stabilizing
development period", (1960) · certain economic factors that were
highly advantageous: a continuous and very high rate of growth and
a relative stability in prices. The main objective of this period
of expected develpment to build the productive structures of the
industrial sector while maintaining real monetary stability.
Greatly aiding attainment of this objective were the existence of
favorable conditions like the strategy of import substitution as
the economic policy that was implemented during the 1950's by the
Latin American countries, plus the stability of prices in the international market. (For instance, in the first half of the seve!!_
ties', the United States economy maintained relative price stability, situating its annual rate of growth during the second half of
seventies' at about four percent).
As explained before, the economic policy during the 1960's
was dire::ted to strengthen the process of industrial ization
through import substitution, by encouraging capital accumulation
through a series of incentives and subsides, and through international trade restrictions. The public sector was also involved by
the costs and performance of investment in infra-structure and by
authorizing a series of fiscal subsidies that obviously involved
a sacritice for the Federal Treasury. As a resul t, an actual
restriction so the capacity of public investment occurred .
In the middle of the sixty's it was argued that if the gover!!_
ment persisted with the same economic ool ice~, internal and

�4.

externa] economic stability was going to be endangered. Therefore
Mexico adopted a policy of austerity in public expenditures that
obviously cut the fiscal deficit, but that was unabl e to modify
the current account deficit in the balance of payments.

,, p1

I' ¡ .

The economic situation at the end of the 1960's seemed to indicate great success since agricultural production ma i nta i ned an
average rate of increase superior to population growth, which let
to agricultural surpluses that could be exported and the industrial sector had also developed significantly. It was possible to
find alanning trends in the Mexican economy, however, particulary
in the lack of job creation andina clear tendency toward an ex
ternal unstable equilibrium. This latter situation would be
noticable later on in terms of inequity in income distribution, in
the growth of unemployment, and in the accumulation of unsatisfied
socio-economic problems in areas like educational servicies, m~
dical, care, housing urban concentration electricity, iron steel
food, etc.
What was happening was that the relative price system had
been used to directa stream of resources from the primary sector
our economy to the other sectors. In this way self-sufficiency of
food production became increasingly unikely through the decapitalization of the agricultural system.
The economic policies were also directed to strengthen the
prívate sector by offering high rates of profit meant to encourage
increased private investments. This policy was al so aided by a
forced price stability in crucial sectors of the economic like
transportation, energy, etc.
Meanwhile, public sector revenues were very limited. Asan ex
ample, the tax burden scarcely increased in the sixties' and,

5.

together with restraints on the growth of prices for publ ic ser~
ices, produced a steep reduction in the financial capacity of the
state. This clearly had a negative effect on its possibilities for
subsidies. The forced delay in price increases was transfonned in
the middle tenn into the fonnation of "bottle necks" found in
several industrial sectors where insufficient economic surpluses
for new investments were generated {for example, in the iron and
steel and sugar industries).
The plan of stabilizing development worked out very well and
the public deficit was maintained between the desired financial
limits dueto internal and external, price control s on certain
inputs, the reduced United States inflation, and the restraint of
public expenditures {in order to balance the limited tributary re.!'._
enue). This economic policy helped to control expansion of the
aggregated demand.
In the new decade of the seventies, however, a drastic change
unexpected even by the most famous Mexican economi sts ocurred.
The thoughts of a very well known economists who exactly ten years
ago referred to the price expectations for the following decade
illustrates this point: "We ought to refer, finally, to the probable evolution of prices, even thought it is one of the most diffj_
cult variables to be able to predict. The analysis developed previously shows us the preponderance of circumstances not propitions
for the generation of spiral inflation; also in this case the
trustworthiness of the measures has to depend on the fact that the
orientation of the monetary and financial pol icies should not
change; and that the internal and external debt should not flow in
a sufficient magnitud to overcome the unstahle equilibrium of the
balance of pa_yments and of the public account".
It is evident that in the 1970' s therc i-rns a tremendous
change in the conditions of the international economy, in internal

�6.

7.

rconomic conditions of t1exico, and in the national economic policy
itself. This policy was impler.iented by the govern:nent ~1ith the
purpose of: 1) solving, as quickly as possible, the social claims
that were disturbing our country, 2) to improve the infra-stru~
ture, and 3) to encourage the production of basic goods which
requíred a strong participation of the state in the economy. All
these actions were strongly influenced by the aggregated demand.
At the beginning ·there was not a great reaction because the re serves which had been created during the process of capital accum!!_
lation during the previous decades were used. Later, however, the
Mexican economy went through and acute crisis because of the scarcity and the rise in prices of agricultural products and raw mat~
rials; Mexico was suffering because of the i mpossib il ity
of
increasing supply in the short term, even in the most basic sectors l ike agriculture,. steel, cement, transportation, etc.
Additionally, in the international environment
in the United States of America, the prices of raw
food increased ·cons iderably during 1973. There was
similar evolution of the Mexican and American price
a slightly greater increase in the Mexican case.
11

and especially
materials and
a remarkably
indices, with

The public sector adjusted the prices and the tariffs on its
goods and services and undertook tax modifications. It also modified the wage policy (which had to face the rise of prices), prof
its, and rates of interest by making frequent and very Jmportant
adjustments. Po)icies of agricultural prices were also changed as
the prices of the most important agricultural products, which had
been sustained at fixed level s for almost ten years, were increased. Al I these changes impacted greatly on production costs
and this situation produced a new rise in prices.
Inflationary pressures continued in the second half of the

1970's. In 1976, with the devaluation of the Mexican peso, prices
again increased markedly. A respite occurred by the end of 1977
and the beginning of 1978, as the rate of inflation diminished
considerably, however, a renewed stimulation of aggregated demand
was registred in the second semester of 1978. Together wi th a
relative rigidity in the response of the internal supply, this
caused a remarkable rise in prices.
International economic conditions the reflected similar te!!_
dencies as the world's inflation rate al so rose rapidly during
1979 and 1980.

At the beginning of the administration of President Lopez Po.!:.
tillo, the situation of the country was characterized byan e!
treme structural disequilibrium that had accumulated throughout
the previous decades, and by a crisis in the economy produced by
the population's lack of confidence in the government. There was
also the general belief that the economic strategy implemented in
Mexico after WOrld War II had led to a situation where it was very
difficult to improve the process of national development. The
effects of such an economic crisis had resulted in the devaluation
of 1976. To deal with this situation, the Lopez Portillo administration planned a general strategy whi ch can be descri bed as
follows:
During the first two years it was necessary to overcome the
crisis; in the next two years, national effort would be oriented
to consolidate the economy, and the last two years of the six year
administration would be oriented to a permanent and steady growth.
In 1979, the Mexican economy showed a growth of 3.3:V whi ch
also was the annual rate of population growth. (It is important
to point out that the economic growch in 1976 had bcen only 2.1%).

�8.
9.

In 1978, the growth rate of the national product reached 7.0%, and
grew to 8.0% in 1979. Also in 1979, tne employment rate doubled
dueto the increase in public and private investment. As a matter
of fact, the employment rate grew above the increment of the population and reached arate of approximately 4%. During these years,
industrial growth was very high, and agriculture was sl owly rec.!:!_
perating with growth rates of 6.5%and 4%in 1977 and 1978, respeE_
tively.
Public and private investment also recovered ata very noticeable rate, growing by 15.8% (1978) and 18.0% (1979). Such an
increase was due largely to the agreements made by the federa 1
government and the private sector in different and fundamental
areas like petrochemicals, cement, mining, automobiles tourism and
the capital goods industry.

' ~I

/¡

The growth of investments was above the average national
growth rate so that, by 1979, the share of investment in the G.D.P.
was 23%. The financial system showed an increment in public sa~
ings which rose to 18.3% ir. 1978, compared to only 1.7% per year
for the period 1971-1977. The externa] sector, which grew at a
real average of 16.5%during 78-79, showed the growing importance
'of oil exports, and also indicated a recovery in exports
of
finished goods. Public sector finances were improved to the degree
that the financial deficit of the publ i c sector, in percentage
terms of the domestic product, decreased from 10% in 1976 to 7.7i
in 1978.
Another positive indicator of this period was that population
growth decreased from 3.3%, the average rate during the 60's, to
2.9% per year.
The new factor on the national scene was · definitely the

recently discovered oil resources and the government has utilized
them as a tool for the recuperation of the country. Hence, during
the first three years of the Lopez Portillo administration, public
investment was concentrated in the energy sector in arder to in
sure its consolidation.
The cost of growth in the last few years has been a high national inflation rate, which reached the 30% level during the last
year (1980).
The "bottle-necks" and inflation derived from the amazing
rate of recovery and from an accelerated growth of demand have
forced the government to adapt its expenditures to the capacity of
response in the different economic sectors. At the same time,
there is still a struggle going on to avoid making Mexico a nation
overly dependent on an oil economy. A fear is that the recently
found oil r~sources could generate too much confidence which could
reduce the capacity of savings and investments.
Current economic policies and those that the _government will
follow in the near future are described in the national plan of
development for the period 1980-1982. The federal administration
has presented characteri stica lly i t s in tent i ons for publ ic expenditures and fiscal incentives for private investment in terms
of plans, "as means to allow the national reforms to be undertaken
in a steady and organized way". Although the general developrient
plan does not indicate clearly the economic policy to follow to
attain the intended goals, the following points can be made.
In general, an average rate of growth fo the gross domestic
product of at 1east 8% per year is anti ci pated; it is in tended
that imports should grow ata high but ever decreasing rate, averaging 21%. The growth of goods and servicies would reach 14% per

�10 . .

year , and increase atan i ncreasing rate . It is expected that t he
evol ut ion of income and expenses in the current account wil l show
a deficit balance , but one bel ow 1%of the gross domestic product.

As for the economic pol icy that the present gove r nm ent intends to follow, things look a bit confusing and sometimes cont ra
dictory .

The establ ished goal for publ ic investment is a real growth
of 14%per yea~-, with priority gi ven to the agricultural sector
which i s projected to growth at 22%. A simi l ar growth is expected
in private investment (13%) so together with pub l ic investment,
the two sectors wi ll produce a coefficient of investment product
of 27%at the end of 1982.

For this presentation I shall concentrat e on t he mai n features of the ~resent economic policy as far as public expenditure
is concerned; areas of public enterprises, tax pol icy, fi scal sti!!!_
ulus , public debt financing policy, foreign trade, anti-inflationary policy and energy policy.

Consumption per-capita should grow at 4.5% per year during
the next 2 years. lf that goal is reached and the rate of growth
is mainta ined, it will mean a doubl ing of consumpt ion l evel in the
next 15 years.

¡'ill

~1

11.

Concern i ng the evol ution of the economic sectors, it is estimated t hat the agricul tural and l ivestock sector wi 11 gro w an
average of 3.1% per year in real tenns; the industrial sector wil l
grow an average of 11% per yea r in real terms, emphasizing capital
goods to fortify t he i ndustria l structure of the country , and the
energy portian wi ll grow 13%. It is expected t hat t he growth of
the servi ce sector wffl be l ess than the economy as a whole, but
communications and transportation have specia l priority within
t hi s area .
It is estimated that in the next two years 2. 2 million new
jobs wi ll be created. That approximates the average growth of the
l ast few years, 4.2%per year, and wi ll ideal ly al l ow the absor.e_
t ion of t he annual increase in t he l abor supply. Thus, unemployment and the relative weight of underempl oyment are expected to be
reduced.

As for public expenditure, a great investment effort will be
oriented to the agricultural / li-.iestock sector, t o cOlllllunication
and transportation, and education and health. Investment in t hese
sectors may reach 56%of the total public investment.
Regarding pub1ic enterprises, the Mexican government is
presently revi ewing its price and tariff pol ic i es . In fact the
prices of gasoline, electricity and natural gas have been
increased; the· intent of these price rises is to sharply increase
the income in such kinds of enterprises.
As for tax policy, the government intend to achieve sorne equ.!_
ty of the burden arnong the people, sectors, and regi ons of the
country. Starting January 1, 1980 those indi viduales in the lower
income tax brackets, up to three time the minimum wage, have been
partially exempted.
Fiscal stimulae area maintained in the actual pattern of economic policy; it is the intent of this policy to encourage capital
formation and the increased employment. Fiscal stimulae in Mexico
are granted according to regions and priority is gi ven t o · small
and medium sized enterprises.

�12.
13.

The publ ic debt pol icy is basically directed externa 11 y to
the financing of imports and to cutting the current account defi
cit, and domestically to vary the sources of financing.

I'11 I'•'.'I
~

1

as has happened in other countries with oil resources; mechanism,
have been established that make this problem chronic and the stru.9..
gl e aga i nst infl ation becomes harder ev ery day. The nec es s a ry
reduction in the rate of growth of the gross domes ti e product to
achieve a corresponding reduction of one point in the price index
is greater now than ever.

In financing, the government intends to maintain the policy
of flexible rates of interest rewarding savers; likewise it will
be looked for the variety of instruments of bank capture and the
enforcing of the stock exchange. As far as foreign trade of Mexico
is concerned, the gradual opening of the economy is sought, with
encouragement of exports and stimulae to the development of border
strips and free zones.

The original plan of Lopez Portillo, to consolidate the econo
my in the middle years of his 6 year period and to grow steadily
in the last two years, seems to have been inverted. That is to say
Mexico hadan accelerated growth in 1979 and 1980 and the present
national is directed toward stabilization and a deceleration of
growth during 1981 and 1982.

1

The strategy of the general plan is to gradually reduce the
inflation rate. The goal for 1982 is to reduce the differential
between the Mexican inflation rate and foreign inflation to 5 percentage points.
As to energy policy, domestic prices of these resources will
approach, international prices in the middle term, although arate
favorable to the domestic market will be maintained as a support
to national industries. The goal of oil production will remain
about 2.5 million barrels per day of crude oil, with a range of
flexibil ity of 10% to guarantee supply and exports but wi thout
going beyond the figure of 2.7 million barrels per day.
Of the total oil income, 32%will go to the investment program of PEMEX (the Mexican oil company). The rest will be
distributed in the following way: 25% to the agricultura] and
livestock sector; 20% to collll1unication and transportation; 16% to
the industrial sector, not connected with oil; 24 % to educat ion
and helth; and ló% to federal subsidies to states and municipios .
Inflation has become the most critical and importan problem,

•

I

There are sorne contradictions in the forgoing points: Mexico
will have to decide whether to maintain an accelerated growth (say
8%) with high inflationary rates, orto disminish its growth rate
and reduce the inflationary gap with foreign countries.
It is difficult to know which path our economic policy will
follow, since the Mexican political system grant full authority to
one single person, the President. It is sure, however, that the
President's decision will be strongly influenced by his expectations for our next president in 1982.
We cannot say anything beyond 1982, although we may make sorne
forecasts by the end of 1981 when we know who our next President
will be.

��DETERMINANTES DE LA ANTICONCEPCION ENTRE MUJERES
CASADAS O UNIDAS QUE NO DESEAN MAS HIJOS
Whltney H-iek&lt;1 *
Romeo E. Mo.dlugal*
Raymundo Rodlúguez*

Este art1culo presenta los resultados de una investigación de
los determinantes del uso de anticonceptivos en México, entre muj~
res casadas o unidas que no desean más hijos. La fuente de datos
utilizada, es una submuestra de la Primer Encuesta Nacional de Pr~
valencia del Uso de Métodos Anticonceptivos levantada entre julio
y octubre de 1978, por la Coordinación del Programa Nacional de
Planificación Familiar, dependiente de la Secretar1a de Salubridad
y Asistencia. La muestra incluyó alrededor de 4,500 mujeres en
edad reproductiva 15-49 años, excluyendo las mujeres que no hab1an
español. De estas mujeres, 1,988 estaban casadas o unidas e indicaron no desear más niños en respuesta a la pregunta "lCuántos hijos más desea usted?". A tal grupo de personas se refiere la inve~
tigación en la que se analizan las variables que influyen en el
uso de métodos contraceptivos.
LA TEORIA:
El análisis de la información, se hizo en base al marco co.!!_
ceptual desarrollado por Richard A. Easterlin en su articulo "The
Economics and Sociology of Fertility: A Synthesis" aparecido en
Historical Studies of Changing Fertility, editado por Charles
Tilly, Princeton University Press, 1978.
Según dicho marco t~órico, el uso de contraceptivos depende
de la diferencia entre la fecundidad natural, en, y la fecundidad
* E.e V11.. Whiln.e.y !-i-iek&lt;I u Ptro 6uo11. F1t eb11.-ig /t.{ ltu é.&lt;1 r e.d; e e U.e.
Rome.o [. /,ladiugal y el U.e . Raymundo Rodlúgue.z, P11.06uo1te.1., e. Tnvu:UgadOJr.u de. u:ta I n&lt;l:t-i:tuc.i.6n.

�16.

17.

deseada, ed' de los costos económicos y psíquicos de la anti con
cepción y de los costos de l a crianza de los hijos "no deseados".
en es el número de hijos sobrevivientes que una pareja tendría en
ausencia de cualquier control voluntario sobre la fecundidad
en= s N donde ~ es la probabilidad de sobreviviencia a la edad
adulta y N es la fecundidad natural,el número acumulado de nacidos
vivos que ocurrirían en ausencia de cualquier control sobre la fecundidad. El número de hijos sobrevivientes a la edad adulta, ed,
puede ser representado de una manera simplificada mediante "un m-ªpa de curvas de indiferencia que muestre el número de hijos desea.dos en un eje ed y los bienes consumidos por los padres, Bp' en el
otro" {Easterlin, 1978: 61). (Ver figura 1).

F IGURA 1

La restricción del presupuesto depende del precio de los niños (el cual está constituido por el costo a valor presente -impll
cito y explícito- de los diferentes gastos requeridos para tener y
criar niños) en términos de los preci;:is de los bienes consumidos
por los padres. (En la presente investigación se supone que los
niños son bienes de consumo, ~s decir, sus costos económicos exceden sus beneficios económicos). El nivel -la intercepción- de la
línea de presupuesto, depende del ingreso de la unidad familiar.
El número deseado de niños, ed, está determinado por el punto donde la línea de presupuesto es tangente a la curva de indiferencia.
Así, ed, "es el número de hijos que los padres tendrían si no h.!!_
biera problemas económicos o subjetivos involucrados en la regulación de la fecundidad''.
Si la mortal idac! infa.ntil es elevada, si las condiciones P.Q.
bres de salud junto con la incidencia de enfermedades reducen la
fertilidad, y si la fecundidad deseada es al ta, la fecundidad real
puede ser menor que la fecundidad deseada. En este caso no habría
demanda por métodos anticonceptivos.

de presupuesto

Sin embargo, si la fecundidad natural excede la deseada, exis
tirá una demanda latente por anticonceptivos. El que se use o no
dichos métodos, dependerá de los costos económicos y psíquicos que
implican el uso de tales métodos y de los costos de los niños que
exceden el número deseado. Solamente el 40 porciento de las 1,988
mujeres en la muestra que declararon no desear más hijos, se enco.!!_
traba usando métodos contraceptivos en el momento de la encuesta.
En otras palabras, para el restante 60 porciento de las mujeres, los costos económicos y psíquicos de la contracepción fueron may2_
res que los costos de un niño "no deseado" multiplicado por la pr.Q_
babil idad de tener un niño no deseado. "Así, la existencia de motivación para regular la fecundidad es lógicamente consistente con
la no adopción (de métodos anticonceptivos). Aún cuando los niños

�18.
deseados reducen el bienestar familiar (proporcionando por lo tanto, la motivación para regular la fecundidad), los costos de la rt
gulación de la fecundidad pueden ser tan grandes que la adopción
del control sobre la fecundidad dejaría a la unidad familiar en
una situación peor, a pesar de que tendría menos niños (Easterlin,
1978: 94).
En la figura 1, los costos psíquicos o subjetivos de regul~
ción de la fecundidad, que sintetizan lo que los sociólogos llaman
"normas sociales en relación con ... las variables intermedias" .... ,
pueden ser conceptual izados mediante la rotación del mapa de cu.!:_
vas de indiferencia, de tal manera que la pendiente de las curvas
de indiferencia en cualquier punto, se vea incrementada ... Lamayor pendiente significa que cuando la regulación de la fecundidad
implica costos psíquicos o subjetivos, los padres requer ·i dn de
más bienes que antes para ser inducidos a tener menos ninos"
(Easterl in, 1978: 82). "Los costos económicos de regular la fecu_!l
didad, incluyen las consideraciones que abarca el concepto sociolQ_
gico de 'accesibilidad' ... (Tales costos) alteran la línea de
presupuesto tanto desplazándola como retándola" (Easterlin, 1978:
83).

EL MODELO:
La información relevante disponible para este análisis de las
mujeres casadas o unidas que no deseaban más hijos, incluyeron las
siguientes variables (1) la variable dependiente, representada por
el uso o no uso de contraceptivos en el momento de la entrevista
(var~able que toma valores cero-uno) y las variables independientes
que son (2) conocimiento de métodos anticonceptivos (toma valores
cero-uno), (3) tamaño del lugar de residencia, (4) edad de la
mujer y (5) y (6) el número de años de educación de la mujer Y de
su marido o compañero, respectivamente. , Mientras que estas varia-

19.

bles no corresponden directamente a las discutidas arriba en 1a
teoría sobre la adopción de contraceptivos, es posible plantear al
guna hipótesis en relación al impacto de las variables independie_!l
tes recién señaladas sobre la adopción de anticonceptivos, al observar cómo afectan a las variables intfrmedias presentadas en el
Cuadro 1 (véase Cuadro 1). Se parte de las hipótesis de que la
adopción de anticonceptivos depende de la magnitud de Cn - Cd y
el del costo de los hijos "no deseados". Alan Keller, et _tl. encontraron que las tasas de aceptación de anticoncepti vos en cuatro
ciudades de México, se incrementaban a medida que se aumentaba el
número promedio de hijos sobrevivientes por madre (Allan Keller,
et. al., 1974: 196).
El conocimiento de prácticas anticoncepti vas in creme nta la
adopción de la contracepción al cambiar las actitudes, haciéndolas
más favorables hacia el uso de anticonceptivos . Ello reduce el COI
to psíquico de la contracepción. El conocimiento de prácticas anticoncepti vas también reduce el costo económico de la contrace.e_
ción.
El tamaño del lugar de residencia afecta los gustos, el prf
cio de los niños en relación a otros "bienes", la esperanza de sobrevivir de los niños y el costo económico de la reducción de la
fecundidad. En las áreas urbanas, los padres están más expuestos
a bienes que compiten con los niños. La consecuencia de este cambio en gustos, es la de una declinación en la fecundidad deseada
(Cd)' un incremento en la fecundidad en exceso (Cn-Cd) y un aumento en la motivación para adoptar la contracepción. La indiferencia
entre los costos y los beneficios de los niños, se incrementan en
las áreas urbanas ya que las oportunidades de los niños para co_!l
tribuir al ingreso familiar, es menor en las áreas urbanas que en
. las rurales. Como resultado, el precio de los niños aumenta en
relación a otros bienes, reduciendo la fecundidad deseada (Cd) e

�21.

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incrementando la fecundidad en exceso (Cn-Cd) y la motivación para
adoptar la contracepción. Puesto que el cuidado de la salud y las
condiciones son generalmente mejores en las áreas urbanas que en
las rurales, las mortalidad infantil y la ~e los primeros años de
vida es menor en las ciudades y la mayor tasa de sobrev i venc i a
(s) aumenta la fecundidad
en exceso (Cn-Cd)/s. Finalmente, los
.
costos económicos y psíquicos de la contracepción son menores en
las áreas urbanas. Por ejemplo, Correu, et. tl- encontraron que
la productividad de los promotores y/o distribuidores de servicios
anticonceptivos aumentó a medida que fue mayor el tamaño de la comunidad. Tales autores sienten que una posible razón que justifj_
que tal relación, es la mayor resistencia a la innovación de prácticas anticonceptivas, es decir, mayores costos psíquicos en las
comunidades más pequeñas (Correu, et. tl-, 1980: 253). Además, el
mayor acceso a los anticonceptivos en las áreas urbanas, reduce el
costo económico (especialmente en términos de costos de tiempo) de
la contracepción.
La edad de la mujer ¡1arecería que afecta la probabilidad de
adoptar la contracepción solamente por la reducción de la fecundidad natural en las edades mayores, a medida que declina su fertilj_
dad. Ello implicaría una reducción del uso de anticonceptivos entre las mujeres que perciban que ya no están bajo el riesgo de con
cebir.

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La educación puede potencialmente tener impacto en todas las
variables intermedias. Puede incrementar la demanda por bienes
consumidos por los padres y que compiten con los niños, reduciendo
así la fecundidad deseada· (Cd) e incrementando la fecundidad en
exceso (en -Cd). Los economistas de 1a Universidad de Chic a go,
argumentarían que la educación de los hombres crea capital humano
que incrementará el ingreso familiar y aumentará la fecundidad
deseada, reduciendo, por lo tantn, la fecundidad en exceso

y

la

�23.

22.

motivación para adoptar medidas anticonceptivas.
La mayoría de los estudios empíricos sobre la relación entre
fecundidad deseada y/o fecundidad observada e ingreso, han mostrado que el efecto parcial del ingreso es pequeño y frecuentemente
negativo en lugar de positivo. Los economistas de los países desa
rrollados, generalmente piensan que el efecto de la educació;
sobre el valor o costo de oportunidad del tiempo de la madre, es
un factor importante en la reducción de la fecunidad. Sin embargo,
el mercado de trabajo en México está caracterizado por mayores niveles de subempleo Y desempleo que en los países más desarrollados
Y el papel de la mujer en la fuerza de trabajo está po~iblemente
m&amp;s limitado. Como consecuencia, algunos estudios y sugerencias
lógicas han mostrado que el efecto de la educación de la mujer a
través de su participación en la fuerza de trabajo femenina, no es
un factor importante que reduzca la fecundidad deseada, incrementando la fecundidad en exceso y la adopción de la contracepción
(Vázquez. 1979). Una manera más importante por la cual la educ!
ción puede influenciar la fecundidad deseada y la adopción de contraceptivos. es mediante su efecto en la mortalidad infantil y de
los primeros años de vida. Al disminuir la mortalidad, el número
de niños sobrevivientes y el nivel de la fecundidad en exceso,
aumentarán. Este incremento en la fecundidad en exceso conduciría
a un incremento en la motivación para adoptar la contracepción.
La educación también reducirá los costos psíquicos y económicos de la anticoncepción. van Keep y Rice-Wray encontraron que la
aprobación de la planificación familiar en la ciudad de México,
fue mayor entre las mujeres con más educación ( van Keep y Rice-lfray
1973). La educación también tenderá a reducir los costos asocia
dos con la búsqueda en relación con la adopción de la anticoncepción. Finalmente, varios economistas han argumentado que el costo
de los niños. incluyendo los "no deseados", es mayor para los

padres con más educación. Estos últimos desean más educación para
sus hijos que los padres sin educación y también procuran más de
otros "insumos" para sus niños que los padres no educados. Como
consecuencia, si los padres educados tienen más niños que los· df
seados, provocan una mayor redistribución del gasto en la familia
que en el caso de una familia con menores niveles de educación.
Lindert argumenta que los mayores insumos con que los padres de m!
yor educación proveen a sus hijos, da a la pareja educada una
mayor motivación para prevenir los "nacimientos no deseados"
jlindert, 1978: 66). Similarmente, Turchi sostiene que "ocurre
una participación desproporcionada de nacidos no deseados en las
parejas con la mayor educación" (Turchi, 1975: 30). En resumen, el
efecto de la educación del hombre y de la mujer sobre la probabilj_
dad de adoptar la contracepción es positivo en todos los casos,
con una sola excepción y en este caso, a pesar de que la teoría
económica postula una relación negativa, generalmente se ha encon
tracio que el efecto es pequeño y frecuentemente positivo.

ESTIMACION DEL MODELO:
Se usó un modelo de probabilidad lineal para estimar la relación entre la variable dependiente, adopción de la contracepción
(ADOPT) y las variables independientes. La variable dependiente
(ADO?T) toma valores cero-uno al igual que el conocimiento de prás_
ticas anticoncep~j.va,s (COPRAN) (1 para aquellas mujeres que han
oído acerca de algunas formas o medios de prevenir la concepción y
O para las demás). El tamaño del lugar de residencia está representado por cuatro variables dicotómicas. LOC 1 toma el valor uno
para localidades con habitantes entre 2,500 y 19,999 y cero para
el resto de las localidddes. LOC 2 vale uno para localidades con
población entre 20,000 y 49,999 y cero para los demás lugares. LOC
3 val e uno para localidades con más de 50,000 habitantes excepto
la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. LOC 3 vale cero para

�25.
24.
RESULTADOS:
estas tres áreas metropolitanas y para aquellas localidades menores de 50,000 habitantes. LOC 4 toma el valor de uno para la Ci.!!_
dad de México, Guadalajara y Monterrey y cero para el resto de las
localidades. Las localidades con menos de 2,500 habitantes toman
valor cero en cada caso de las cuatro variables dicotómicas consideradas Y el efecto de este tamaño de localidad de residencia está
incluido en la intercepción. El valor de-las coeficientes de LOC
1,2,3 Y 4 representan cambios en la intercepción para cada una de
las otras variables referentes a tamaño de localidad.
Tanto la edad como la educación (EDUCA) son variables conti
nuas. La edad de las mujeres oscila entre 15 y 49 años y los años
de educación entre O y 17 para las mujeres y de O a 19 para los
hombres. La edad media de las 1,988 mujeres es de 33.4 años y el
nivel medio de educación es de 3.6 años para las mujeres y de 4.6
para los hombres.
La ecuación estimada usando mínimos cuadrados ordinarios fue:
ADOPT = (0,1) = .0647 - .042 (LOCl) + .156 (LOC2)
( . 0502) (. 041)
( . 058)
+ .120 (LOC3) + .163 (LOC4) - .003 (EDAD
(.031)
(.026)
(.001)
+ .018 (EDUCAM) + .012 (EDUCAH) + .298 (COPRAN)

(. 005)

( . 003)

( . 028)

Los números en paréntesis bajo los coeficientes de regresión son los errores estándar.

Los coeficientes de LOCl, LOC2, LOC3 y LOC4 indican que la
probabilidad de usar contraceptivos, generalmente aumenta a medida
que es mayor el tamaño de la localidad a pesar de que LOCl no es
estadísticamente significativo al nivel del uno porciento. El co~
ficiente de la edad indica que a medida que es mayor la edad de la
mujer, la probabi'l idad de usar anticonceptivos disminuye lentamente. El número de años de educación de la mujer y de su esposo o
compañero, ambos aumentan la probabilidad de usar anticonceptivos
de una manera aditiva para el caso de la ecuación de arriba. Final
mente, manteniendo constantes las otras variables en sus niveles
medios, un incremento en el conocimiento sobre anticonceptivos por
parte de una mujer (en el margen) conducirá a un aumento de 0.3 en
la probabilidad de usar. anticonceptivos para esa mujer.
RESUMEN:
Existen varios problemas asociados con la aplicación del mod~
lo lineal de probabilidad. El término error no es homosquedástico
y esto " ... resulta en una pérdida de eficiencia, pero no resulta
en sí mismo en estimaciones de parámetros ya sea sesgados o inconsistentes. (Además) " ... la distribución del error no es nonnal.
No se pueden aplicar las pruebas estadísticas clásicas a los par!
metros estimados, ya que tales pruebas dependen de la normalidad
de los errores. (Es posible desarrollar pruebas estadísticas, las
cuales son apropiadas cuando el tamaño de muestra es grande ... )
(Pindyck, 1976: 240-241). Debido a los problemas con el modelo
lineal de probabilidad, se procurará probar el modelo prohit de
probabilidad y/o el logístico para re-estimar la ecuación de arri
ba.

El modelo lineal de probabilidad tiene una seria debilidad

�26.

cuando es usado para predecir (Pindyck, 1976: 241). Corno consecue!!_
cia, las conclusiones siguientes quedan sujetas a confirmación según los resultados que se obtengan en los dos modelos alternativos
mencionados. La ecuación de arriba muestra que el efecto del tarn-ª._
ño del lugar de residencia es importante. En lugar de más - de
20,000 habitantes, la probabilidad de adoptar la contracepción es
.12 a .16 mayor que en localidades menores de 20,000 habitantes.•
La menor probabilidad de adoptar la contracepción en las
áreas rurales (lugares menores que 20,000 habitantes) sugiere que
en 1978 los factores siguientes pueden haber afectado la relativamente baja tasa de adopción en las áreas "rurales": (1) la reducj_
da exposición de las mujeres (y los hombres) a bienes que compitan
con los niños, (2) el menor precio de los niños en las zonas rurales en términos de los beneficios que proporcionan a sus familias
en relación con los costos de crianza de los mismos, (3) a condj_
ciones relativamente pobres en materia de salud en áreas rurales,
lo que ocasiona una mortalidad infantil y de los primeros años
de vida relativamente alta, e incrementa la demanda por nacidos
vivos adicionales (N), y (4) los costos económicos de la contrace.e_
ción relativamente mayor en las áreas rurales, especialmente en
términos del acceso a la contracepción como los son los costos de
tiempo involucrados en obtener los medios para la anticoncepción.
Puesto que alrededor de la mitad de las mujeres en México con
edades entre 15 y 49 años, viven en localidades menores de 20,000
habitantes y quizá el 40 prociento vive en lugar de menos de 2,500
habitantes, un programa que proporcione acceso a los métodos anticonceptivos para mujeres en estas áreas es importante.

27.

Aquellos programas que aumenten el conocimiento de métodosª!!.
ticonceptivos, incrementarán el uso de los mismos. Sin embargo,
en 1978 el 83.7 porciento de las 1,988 mujeres, tenía conocimiento
de los anticonceptivos. El aumentar este valor a 100 porciento
aumentaría la probabilidad de usar anticonceptivos en cerca de .05
para la mujer promedio en la muestra. Lo·s incrementos en la educ-ª._
ción de mujeres y hombres aumentarían la probabilidad de uso de
anticonceptivos en .02 y .01 respectivamente, por cada año adicional de educación.

REFERENCIAS
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1976).
TLJ.Jt.ch,i, Baane A. The. Ve.ma.nd 601t. Ch,i,ldJt.e.n: The Ec.anom.lc. 06 Fe/L:t.il.ily .&amp;t :t.he. Únae.d Sta.tu (Ca.mbillge., MM.: Ba.tl&amp;igeJt. Pu.bfuh,i,ng Compa.ny, 1975).
van ICP.ep, P-i.ete.Jt. A. a.nd E~ Riqe.-W1t.a.y, " ~ d u .t~IIXl.lt.q Fam«-y
Plann.&amp;tg a.nd Can.tlta.c.eption .w Me.u.ca Cily, stu.cüu -&lt;.n Fa.m.lly
Pla.nn.&amp;tg, Volu.me. 4, Nu.mbe.1t. 11, Nove.mbe.1t. 197 3.

* La. pir.obabilida.d de LJ.).)aJr. anticoncept.ivM paJr.a .f.M mujuu en la
muu.tlta. de. 1978, 6ue de. .4.

��LA -DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL EN MONTERREY:
CASO DEL FACTOR TRABAJO

,

Rodol6o A. Mon:toya Re.tta*

El problema de la distribución del ingreso, es proveniente de
la distribución de los ingresos generados de la concentración de
la riquezd y de la participación relativa en el ingreso de los salarios y el capital. Alfred Marshall apuntaba que ciertamente el
problema de la distribución del ingreso, es mucho más difícil que
lo que se .pensaba y que una solución apegada a la veracidad no es
simple. Ricardo al respecto, argumentaba que el producto obtenido
es dividido entre tres clases sociales a saber: el propietario de
la tierra, el propietario del capital necesario para cultivarla, y
los trabajadores que la laborarán. A medida que las diferentes
relaciones económicas se han desarrollado, el análisis de las rel!
ciones entre las participaciones de los factores de la producción
y la distribución del ingreso personal es cada vez más complicado.
Esto es debido a que mucha gente del sector trabajador cuyo S!
lario es la fuente principal de sus ingresos, reciben ingresos adj_
cionales de activos que llegan a acumular en su ciclo de vida, lo
cual los convierte también €·n receptores de rentas del capital.
En fechas recientes se entabló una polémica con respecto a la
distribución funcional del ingreso (participación del salario y
del capital) para el caso de México, teniéndose como un punto en
común la falta de calidad de las est~dísticas, que en ambos casos
eran de fuente intermedias. Ello nos da una idea de la dificultad
que entraña el análisis de este problema en el caso de un país
como México, donde se mezclan factores funcionales y estructurales.
* U a.u.to4 ~e.a,llza tJc.a.bajo pvunane.n..te en el Cenbto de Invu.tlg~
cionu. Ec.on6m.i.c.a.6 de nu.utft.a In1iü1.u.c.i.6n.

�31.

No es nuestra intención presentar la distribución del ingreso
en cuanto a las participaciones relativas del trabajo o del c~
pital, sino analizar el fenómeno de la distribución personal del
ingreso derivado del factor trabajo; señalando algunas caracterí!
ticas del fenómeno en relación con factores como: edad, sexo,
nivel de educación y tipo de ocupación de la persona ...!./

Gini, el cual se calcula:
Coeficiente de Gini

=

Area entre la Curva de Lorenz y la diagonal
Area Total bajo la Diagonal

Los valores de este coeficiente varían entre O y l; si el valor es nulo, entonces toda la población recibe el mismo ingreso;
si es la unidad, sucede todo lo contrario.f/

A. BASE METODOLOGICA
Se trabajó con las herramientas más usuales que son: el coef_i.
ciente de dispersión o de Gini y la gráfica de la Curva de Lorenz.
La conocida Curva de Lorenz, muestra la participación del i!!_
greso total que es recibido por el más bajo porcentaje de unidades
receptoras de ingresos (familias, personas, etc.). En una forma
gráfica demuestra el grado de dispersión de los ingresos. (Figura
1).

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10 so

90 1eo

Porcentaje Acumulado de Personas

FIGURA 1

Si los ingresos estuvieran
equitativamente distribu_i.
dos, la situación se vería
representada por 1a "Di ag_Q_
nal de Equidistribución".
Entre más alejada esté la
Curva de Lorenz de dicha
diagonal, mayor será el
grado de desigualdad de la
distribución.

Lo anterior puede cuantificarse a través del coeficiente de
1/ El an.áLú,,ú., de. la d,ú.,,tJubuuón. del -ln.gttuo e.n. ttei.au6n con
v.,.to-0 Mpe.cto-0, no hab.i.a. -0ido :tJ,,a,ta.do con. an.teJúoJúdad e.n. la
act.i..vídad e.con.6mica de. Man.te/lite.y Me.tJr.opoU.ta.no.

-

Lo más observable es que nos indiquen valores intermedios. E!
timaciones hechas· en varios países indican que los países más
avanzados tienen menor grado de concentración, mientras que países
menos desarrollados denotan mayor grado de desigualdad, lo que
constituye un problema estructural que incide en forma significati
va en el proceso de crecimiento y acumulación económica.1/
B. DETERMINANTES DE LA DISTRIBUCION
DEL INGRESO
Podemos clasificar en varias categorías las cuasas más importantes. Estas van desde las fortuitas, pasando por las de niveles
de educación en relación con el ciclo de vida, diferencias en habi
lidad, destreza y capacitación que desacentúan 1 as diferencias
provocadas por los diferentes grados de estudios y de relevancia,
son aquellas causas asociadas con fenómenos económicos .
1.- Las causas fortuitas pueden originarse en acontecimientos

personales en la vida de cada persona, como herencias,
juegos de azar, acontecimientos en el lugar de trabajo

Y
3-j

No v., f..a. wúca me.cüda. con.ouda, e.w.te ~bíén. la ttei.awn. de.
Kuzne:l6, pe.Ita patta e.6e.eto-0 de. compattac,i,ón con v.,:tudío-0 an.tettío.1!.U h/!.JTlo-0 .tomado el coe.f,íue.n..te de GínL
I. Adei.man y C. Tll.a-6,t. MoJ¡}¡,,(J.,, "Quién. -0e. be.ne.Mua con el_ dUE!:_
Molla e.con6m.lco" V,ú.,tlubucí6n. del Ing.1t.uo, Sele.cwn. de. Afe.jand.l!.o Fax.ley, FCE, MWco, 1975 pp. 25-72.

�32.
33.

supeditados a los vaivenes de la institución o empresa
donde se labora, por ejemplo: un progreso inusitado, o
bien una quiebra, cambio tecnológico, etc.
2.- Educación y ciclo de vida. Si suponemos la trayectoria
paralela de dos individuos con el mismo grado de
educación, podemos derivar diferencias en sus ingresos,
debido a diferencias en su ciclo de vida. Por otro lado,
pueden tener aproximadamente la misma edad, pero la dif~
rencia en el nivel de educación hace discrepar los valores presentes de sus ingresos, aún cuando el que estudió
a una edad joven, sus ingresos eran negativos y el otro
individuo ya trabajaba.
Un análisis más sofisticado nos revelaria que, no obstante exista una diferencia en el nivel de educación, esto
no es tan significativo, pues ciertos tipos de empleos
requieren más capacitación que estudios superiores, y en
adición al desarrollo de cierta habilidad, propician
mayor productividad y "status" social. Ejemplo de estas
funciones lo es el ejecutivo en ventas o el funcionario
bancario.
3.- Causas relacionadas con fenómenos econom,cos. La diferen
cia en rendimientos es provocada por poderes monopolisticos en los mercados; es común que sindicatos con cierto
poder obtengan sueldos para sus miembros por encima del
nivel competitivo ..!/ Aunque también existen diferencias
debido a la imperfección de los mercados, hay diferencias
en los ingresos debido a decisiones irracionales en la
inversión en recursos humanos, ya sea por previsiones
4/ Stig.leJ[, Geol!.ge. "TheOl!.tJ oó Ptúc.e" 31!.d.

- Me. M-iil.an, N. Y. 1966.

Edi t.ion, Col U eti -

imperfectas debido a cambios tecnológicos o por discriminaciones sobre grupos de ingresos más bajos.
C. DISTRIBUCION DEL ·INGRESO PERSONAL AGREGADO EN 1979
De acuerdo a la definición de ingreso personal para nue1
tro análisis, la distribución ha "mejorado" con respecto a la
estudiada en 19771/ y en 1965 §./, con coeficientes Gini de 0.39
para el año 1979, 0.43 y 0.47 para 1977 y 1965 respectivamente. El
ténnino "mejorado" significa una distribución menos desigual, entre mayor sea el coeficiente de concentración, mayor será la desj_
gualdad.

El Cuadro 1 nos muestra una comparación entre las distribuci.Q_
nes de 1977 y 1979, incluyendo el nivel de cobertura del salario
mínimo en cada grupo de ingresos.
La cobertura del salario mínimo de los grupos de más bajos i!)_
gresos, s~ ha incrementado -incluso en los medianos ingresos- den.Q_
tando, por un lado, que aún cuando hay más del 20% de los trabajadores que no reciben el salario mtnimo la proporción de éste que
reciben, es más alta que antes (87%) y, por otro lado, en los
grupos de ingresos medianos (60% de la PEA con ingresos más bajos)
que en 1977 no llegaban a duplicar el salario mínimo vigente, para
1979, rebasan el doble de dicho salario.

5/ Vfu.6e: "V-l6:tJúbuci.6n del Ingl!.UO en el Altea. MdJtopol.i:tana. de
- Mort-teMey, 1977". Rodolóo A. Mort-toya. Refta.. Boleiln &amp;:mubutl,
Nwn. 89, CIE, UANL., octubl!.e de 1977.
6/ Pu.ente LetJVa., Juú.6. "V.u.:tJúbuwn tJ Red-l6:tJúbuu6n del Ingl!.Uo
- en el Altea. MWtapol.i:tana. de Mort-tel!.l!.ey", CIE, UNL, enel!.o dt 1967.

�35.

34.
CUADRO 1
DISTRIBUCION DEL INGRESO PERSONAL EN MONTERREY METROPOLITANO
1977-1979
Nivel de cobertura del
Salario Mfoimo
Porcentaje de Ingreso
Porcentiles
Salario Mínimo= 1.00
de Población
1979
1977
1979
1977
20
40
60
80
100
Coeficiente
de Gini
Salario Mínimo
Mensual

3.99
16.80
31.60
52.67
100.00

5.50
17. 58
32.68
53.19
100.00

0.42

0.39

3 012

3 900

0.60
1.12
1.34
l. 94
15.69

0.87
1.08
1.39
2.23
13.94

FUEWTE: In6oJunac.i6n elaboJta.do.

poJr. el C.I.E. eon daJ.o6 muu.t/1.a.lu
de. f.o. Eneuuta Continua de. Mano de. Oblt.a de. la Se.Me,ta,wi
de. PJr.oglU11ntlc.,i.ón IJ PJr.uupu.uto (SPP).

Para los grupos de más altos ingresos -que alcanzan varios
múltiplos del ingreso mínimo- disminuyó el nivel de cobertura pues
a ese 9rado, esas personas se ven desalentadas a mayores aumentos
salariales por el sistema progresivo del Impuesto Sobre la Renta,
reemplazando sus adicionales percepciones monetarias por prestaci~
nes exentas de gravamen fiscal.
Lo anterior repercute en un mayor cumplimiento del salario
mínimo, debido a que como éste ha aumentado menos que el índice
de precios, los empresarios están en mejor posición de cubrirlo.
Hacemos resaltar que la mejoría en la distribución del ingreso personal a nivel agregado de los productos del factor trabajo,
no significa necesariamente que el ingreso total -que incluye los
ingresos del capital- esté distribuido más equitativamente en los
años recientes.

La comparación entre 1979 y 1977 la encontramos más elocuente
en la gráfica 2, con las curvas de Lorenz para cada año. No obstan
tante que los grupos perceptores de ingresos del trabajo tuviero;
en 1979 una distribución menos inequitativa, la proporción de la
población económicamente activa ocupada que percibió menos del salario mínimo, se ha mantenido estable (alrededor de un 30%) en el
curso de dos años.
D. ESTRUCTURA DE.A DISTRIBUCION DEL INGRESO EN RELACIONA:
EDAD, NIVEL DE EDUCACION, SEXO Y TIPO DE OCUPACION
Sintetizando los hallazgos del trabajo, con relación a la
edad como un determinante explicativo de este fenómeno, encontramos que la concentración del ingreso fue mayor en los grupos de
edades que van de los 36 a los 45 años. Sin embargo, distinguien
do los sexos,. en el sector femenino esto se dió en el grupo d;
26-35 años y en los hombres en la edad más madura: 65 y más años.
Esto refleja que al pasar del umbral de los cuarenta años,seindica
el relativo "éxito" que algunos individuos consiguen en la vida.
Con relación a la educación, encontramos que a un nivel inter
medio (10 a 13 años de escolaridad) la distribución fue más equi:
tativa. Efl los extremos -alta o muy baja educación- los coeficien
tes de dispersi6n resultaron similares. Aqut es donde interviene;
factores importantes como la composición de los mercados de trabajo que, en el caso de ocupaciones de baja calificación, resultan
ser más imperfectos en el lado de la contratación (o demanda) y
en empleos profesionales son más imperfectos por el 1ado de la
oferta de mano de obra.
En el caso de las mujeres, la distribución fue menos desigual
en el grupo de educación superior, y con mayores índices de concen
tración en los niveles de educación intermedia. Esto quizá por 1;

�37.

36.
o

proporción que hay en el mercado de trabajo, (mayor proporción de
secretarias u oficinistas que profesionistas, y dados los diferentes mercados de trabajo, repercute en una mayor desigualdad). Los
hombres en cambio, denotaron una mayor concentración del ingreso
en un nivel bajo de educación (7 a 9 anos de escolaridad), y en ~l
nivel superior, siendo más equitativo el ingreso en el nivel más
bajo (hasta instrucción primaria), ya que hay muchos obreros con
niveles al mínimo de salario o menos.

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Quizá lo anterior se disipe más, si observamos lo que sucede
con la concentración del ingreso por rama de ocupación. En términos globales, la actividad que registró un alto índice de desigual_
dad (Coeficiente Gini = 0.45) fue la de vendedor; no así, si examinamos esto en términos de sexo, ya que en el caso de la mujer
fue a nivel "gerencial" donde acusó mayor desigualdad.Y En térmi
nos generales, la ocupación de gerentes resultó ser la que muestra
mayor desigualdad después de la de "vendedor".

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De lo anterior podemos concluir, que conforme el individuo
llega a una edad madura, los ingresos comienzan a dispersarse y se
acentúa la desigualdad. Por ejemplo, entre los 36 y 45 anos se
acusó una mayor concentración del ingreso que en otros grupos.
Nuestra estructura demográfica (piramidal) contiene un alto parce.!!_
taje de población relativamente joven que pfacticamente al cabo
de 10 ó 15 anos de trabajo, entran a la "madurez" y basados en el
comportamiento anterior, se podría asumir -de no cambiar las condj_
ciones e~ el mercado de trabajo- que el factor edad seguirá contrj_
buyendo a la desigualdad del ingreso.
Resumiendo en lo referente a la ocupación, tenemos que las

--

7/ E6.ta oc.u.pa.u6n ~ en un M.11tido amplio que va dude e.e. pequeño
- c.omeJt.e,i,(lnte ha.6:t.a. el agente de venta.J., p11.06e~iona.l.

\

�38.

39.

personas dedicadas a labores intermedias como: transporte, técnicos, operarios y oficinistas, tuvieron una distribución más equl
tativa que en los casos extremos: agricultura de un lado y profesionistas, gerentes y vendedores por otro, donde existe mayor
disparidad.!/ Este fenómeno está muy relacionado con el educativo,
así -como el hecho de que algunos son propietarios. Esto nos lleva
a la conclusión que el nivel de educación hace dispersar más los
ingresos derivados del trabajo, aunque e~ fenómeno tiende a amortl
guarse debido-a la capacitación que van obte-nil?ndo los niveles
intermedios de trabajo (relacionado a los niveles intermedios de
educación), debido a una mayor incorporación de la población en ei
tos menesteres.

disc~imin~~~ón de la mujer en el mercado laboral que ya está evidenciado,-· son todos ellos factores que a través del análisis de
este trabajo, nos ayudan a explicar la diferencia en el ingreso en
nuestro medio.

En lo anterior destaca la creciente participación de la mujer
tanto en las esferas de lo educativo como en su integración a la~
res de mayor jerarquía, lo cual abre una posibilidad de hacer los
mercados de capital humano más competitivos.i.1

I

De esta forma, se ratifican algunas hipótesis que han
sugerido en estudios sobre el tema de la distribución, donde no
sólo las diferencias en nivel educativo explican diferencias en
los ingresos, sino la estructura de edades que acu~ula (experiencia y riqueza, conforme se llega a la madurez), un mayor conocl
miento del mercado de trabajo, y otros motivos nos llevan a
explicar diferencias en el ingreso. Actividades inestables -caso
de los vendedores- también son explicativos, así como la

Y

Ei, I.LM oc.u.pae,l6n e.a¿,,¿ ,inex,Ute.n.te en et Altea MwopoUtana de
MonteNWf, iioblte pequ.eiiai, gM.njai, dwpe/L.6M en mu.n,ie,lp-i.M e.amo
Gu.a.dalu.pe, E1,c.obedo y Apodac.a.
9/ Ac.tu.alrnente todav-&lt;.a. i,e pvr.ube uvr.ta dwCJu.m,inau6n en la.6 1te- mu.ne.M.uone.t, qu.e Jteube ta mu.j eJt, 61te.n.te al homb!te, ante m.ilimat,
acti.v,idadet,. Véiu,e et,tu.cüo de I!tma. Ma.JLtútez JaMo; "Ve.tetun,lnan
tet, de. w Vi6e1tenc.,úu, de Salaluo en et Altea. Met!topo.ü.tana. áe
MonteJtJtey". Bole.tfo Bimut!tal, Núm. 91, CIE, UANL, 6e.b!tvr.o de
1978.

!J.!

El t!tabajo del Uc.. Jet,ú-6 Ramonu Salda.ñ.a: "Nivel Edu.c.mvo de
Pob.f.a.u6n Femen,ina Oc.upa.da en MonteJtJtey". Bole,Un BimutJr..al
Nu.m. 106, C~E, UANL, c.ontiene. mayo!t abu.nda.ne,la -606.íi.e el p1tolile
ma de la. mu.JeJt en et me/te.a.do de tM.bajo.
-

1';

��UN ESTUDIO SOBRE LA RELACION CAUSAL ENTRE FECUNDIDAD
Y LA PARTICIPACION DE LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO

AmaLla Syf.vJ.a lwu.aga de GaJtúa*

I NTRODUCC ION

Para un país que como México enfrenta un crecimiento muy acelerado de su población, es importante establecer las posibles V!
riables que detenninan la fecundidad. El establecimiento de tales
factores, podría servir como base para el análisis comparativo de
política para reducir el crecimiento de la población.
La fecundidad ha sido ampliamente estudiada, tanto en países
industrializados, como en paísP.s en vías de desarrollo. El enfoque
de análisis ha cambiado a través del tiempo. Los prime;os estudios
utilizaban factores demográficos y sociológicos para anal izarla.
Sin embargo, a partir de los años 60's y principalmente durante
los años 70's surgió la nueva corriente del enfoque económico del
análisi s de la fecundidad ...!./
El estudio de la participación de la mujer en la fuerza de
trabajo ha recibido particular atención en los Estados Unidos, des
tacándose en el área económica los trabajos de Heckman.!1

'

Y
Y

La a.u.to/ta u 11.u-ldent.e de tiempo c.omp.láo en el Cen.:tlt.o de Invu
.tlgac..i.onu Ec.on6m-lc.M.
Vwe polt ej emp.lo el Suplemento del II JouJtnaf. 06 PoW-lc.o.l Ec.on~
my". Vol. 81, 1973, que u.tá. ded-lc.ado WegJt.ament.e a ta. 11 ec.onomút del hogaJt11 •
Hec.kma.n, J.J. (1974), "Shadow p/t-lc.u, maJtká wagu and .Ca.bo11.
~upp.ly11 , Ec.o nome;t,úc.a 4 2.

�42.
43.

El análisis explícito~ las dos variables simultáneamente es
un enfoque mucho más reciente.i/ El problema de la relación entre
fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de trabajo es
de considerable importancia para el planificador en materia de población. La posibilidad de que el empleo de mujeres pudiera ay!!_
dar a disminuir la tasa de crecimiento de la población, podría co~
ducir a acelerar la participación de la -mujer en la fuerza de
trabajo como otra estrategia de desarrollo económico.
Este estudio es un análisis, para el caso de México, de las
dos variables bajo el supuesto que ambas se detenninan simultáneamente. Se parte de un modelo teórico en donde la unidad que toma
la decisión (la mujer) establece simultáneamente el número de
hijos que desea tener y su participación activa en el mercado de
trabajo. Asimismo se establece cuál es la dirección causa 1 que
predomina.

número tctal de hijos a tener, forman parte del tota 1 de decisio
nes ~a que ~os niílos son considerados como bienes producidos por
la misma unidad familiar. Con este nuevo enfoque es posible establecer claramente cuáles son los beneficios (utilidad) y los cos
t~~ (uso alternativo del dinero Y del tiempo) asociados con tene;
hlJOS.

Por ejemplo, dado que tradicionalmente se ha considerado a la
m~~er (esposa) como la persona que atiende el hogar y cuida de los
hiJos, es posible obtener el costo de tener hijos a través del cos
to de oportunidad de la mujer en el mercado de trabajo.
Sin embargo, hay que considerar que la conducta de fecundidad
observada depende en parte de las actitudes hacia el control de la
natalidad Y de la extensión de la información acerca de prácticas
de control de la fec~ndidad, a la vez que de las condiciones de
oferta de tales prácticas.

I. ANTECEDENTES

A.- La Economía del Hogar±/
La idea principal dentro de la nueva "economía del hogar" es
que la unidad familiar es una unidad para la toma de decisiones de
una fol'ma análoga a como lo es la empresa dentro de la teoría ec~
nómica tradicional. Esta unidad familiar toma decisiones respecto
al consumo y la producción, con el objetivo de proporcionar utilidad a los miembros que la componen. Las decisiones respecto al
3/ V€.Me. poll e.jempt.o: Waile, L.J. and R.M. stolze.nbe1r.g (7976) "In-

.tended childbe.aJWtg and .lo.bOIL 601¡_ce paM:,lc..ipa.t.lon 06 you.ng f.'lllll
en: I,ud.ghtl, 6Mm n.oMeCUlt.6.ive. mode.l.6". Ame!Lican Sow.f.og.ical
Re.v.ie.w 41, y Smil.h-Lov.in L. and A. R. T.ickamyell ( 1 9 i 8 ) "Labo1t
6Mce. pa!Lf..ic.ipa..t.ion, 6cur,:ti,Uf_y be.hav.iOIL and óe.x M.f.e a.t.t.il.ude1i"
Ame1Uea11 Soc.iolog.ica.e. Re.v.ie.w 43.
4/ Eó.ta Hcc.i.in utá .tomada en $.Jt.an po.Jt.te. de: Fllank V. Be.an (7975)
- "Rev.ie.w Sympoó.ilun". Vemog1tap,1y 12.

-

Por otra parte, otro factor que puede entorpecer el análisis
de la fecundidad dentro de ese contexto, es el hecho de que la fun
ción de utilidad de la unidad familiar pudiera no ser análoga al;
función de utilidad de cada uno de los miembros de la unidad familiar, principalmente la de la mujer.
Considerando todo esto, se estimó conveniente trabajar con un
modelo en donde la mujer sea la unidad que tome la decisión y en
donde intervengan además de las variables económicas, ciertas variables sociológicas. Al hacer esto se está pensando en incluir
ciertos valores que ¡a sociedad impone a los individuos y que limi
tan hasta cierto grado su libertad para elegir.
B.- Aplicabilidad de los Supuesto de la "Economia
del Hogar" a un pais en desarrollo

�44.
45.

La teoría de la nueva "Economía del Hogar" ha sido objeto de
crítica tanto por su carácter restrictivo al considerar únicamente
. 1ucra.5/ por
factores económicos, como por los conceptos que 1nvo
ejemplo los conceptos como calidad versus cantidad de hijos y la
llamada función de producción doméstica, no son directamente obser
vables. La interacción de marido y mujer en la toma de decisiones
y la posibilidad de que este tipo de decisiones sea más bien secuencial que instantánea, en el momento de contraer matrimonio, no
son tomadas en cuenta.

II. EL MODELO

El modelo teórico contempla a la mujer dentro de la unidad fa
miliar, como a una persona que trata de maximizar su utilidad suje
ta al ingreso (o riqueza) familiar. Ella puede derivar utilidad d;
los bienes que consume, de los hijos que tiene, y de su participación en el mercado de trabajo, es decir
en donde:

Este tipo de problemas restringe la aplicabilidad del enfoque.
su aplicabilidad a países en vías de desarrollo enfrenta problemas
adicionales.
La crítica principal a su aplicación estaría relacionada con
el concepto "costo de los hijos".!/ Dado que en este tipo de
países el nivel educativo de las mujeres es bajo, aunado al hecho
de que las oportunidades de ocupación para las mujeres casadas son
muy limitadas, el coste de oportunidad de la mujer sería cero.
Es indudable que ésta es una crítica válida. Sin embargo, P!
ra el caso de México, y especialmente dentro de las área metropoli
tanas de Monterrey, Guadalajara y la ciudad de México, el acceso a
la educación y a los trabajos productivos para las mujeres, es un
hecho. Tomando este factor en consideración se procedió a desarf!
llar un modelo simple que permitiera tener un marco teórico adecu!
do, a la vez que pudiera ser probado empíricamente.

5¡ VéMe po!t. ejemplo: TWLc.fú, B.A. (7975) "Mic.lt.Oec.onorn.lc. TheoúeJ
06 FeJLtil.-lt.tj: A CJLi,U.qu.e", Soc,iai. FO!t.c.U 54.
6/ VéMe po!t. ejemplo: Nelli.ove /.l. (1974) "Hou.uh~.e.d and ,,ec.onomlj:
- Tov.wr.d a ne.w theO!t.lJ 06 popul.alion and ec.onollL(.C. g1r.owth . Jou.1r.nal
06 Po,li,ti.c.a.,l Ec.onomtJ 82.
-

x1

=

representa los bienes que consume

X2

=

representa los hijos que tiene

X3

=

representa su participación en el mercado de trabajo.

La adquisición de los bienes tipo x y x estará restringido
1
2
por el precio (o costo) de ellos dado el ingreso familiar, es decir

en donde:
P1

=

Costo de los bienes x

1

P2 = Costo de los hijos
w1 = Ingreso del marido

w2 =

Ingreso de la mujer

La inclusión de la variable x3 dentro de la función de utilidad, implica que la mujer puede derivar utilidad por el simple h~
cho de participar en el mercado de trabajo, además de la remuner-ª_
ción económica que recibe. Esto a su vez implica que el costo de
los hijos no es necesariamente igual al salario de la mujer, ya
que ella deriva utilidad tanto de x como de x .
2
3

�46.

47.

Este tipo de análisis nos permite derivar funciones de demanda para cada uno de los factores que intervienen en la función de

III. LA ESTIMACION DEL MODELO

utilidad, es decir:

A.- El Tratamiento Econométrico del Modelo
Xl = 91 (Pl' wl' w2' P2l
X2 = 92 (P2' Hl' H2, pl' X3l
X3 = 93 (Wl' W2' X2' P2)

Si nos concentramos en las dos últimas funciones, es posible
interpretar estas relaciones como la demanda por número de hijos
deseados (fecundidad deseada) y la participación deseada en el me!
cado de trabajo. Como puede observarse, en la demanda por niños
se incluye como variable exógena la participación de la mujer en
el mercado de trabajo, y en la participación en el mercado de trabajo se incluye como variable exógena, la fecundidad. Es decir, se
determinan simultáneamente.

Dada la formulación teórica del problema, es necesario utilizar un método de estimación apropiado para un modelo de ecuaciones
simultáneas. Esto implica la utilización del método de mínimos
cuadrados en dos etapas para evitar problemas de correlación entre
los errores y lás vari~bles independientes. Se pensó en este mét.Q.
do ya que con su utilización es posible obtener estimadores insesgados y consistentes.2/
Se planteó el siguiente modelo:
FECUN
TRAB

f (EDMUJ, LUMUJ, TRAB, CONOC, PHIJOS, AfiUNI, INGR, v)
=

g (ESMUJ, AÑAU, INGR, FECUN, LUMAR, ESMAR, TIOCM, u)

en donde:
La racionalidad detrás de estas funciones está en que los roles (o funciones) de madre y trabajador son incompatibles, dado
que el cuioado de los hijos recae principalmente en la madre.
Esta sería la formulación si se cons ideraran los motivos ec~
nómicos únicamente, pero como se mencionó previamente, es neces!
ria la inclusión de otras variables sociológicas que indudablemente afectan este tipo de conducta.
Es importante mencionar que se está trabajando con un modelo
de equilibrio estático, lo cual no es necesariamente correcto para
este tipo de problema. El supuesto básico detrás de esto es que
desde el punto de vista de la toma de decisiones, el período de r!
ferencia completo (toda la vida del individuo) pJede resumirse en
un sólo instante.

FECUN

=

Medida de fecundidad

TRAB

=

Participación de la mujer en la fuerza de trabajo. (E~
ta es una variable dicotómica que toma valor de 1 si la
mujer trabaja y de O si no trabaja).

EDHUJ

=

Edad de la mujer

LUMUJ

=

Lugar donde pasó infancia la mujer (variable proxy para
ambiente cul tural en que creció. Esta es una variable
categórica que toma valor de 1 para campo, de 2 para
pueblo y de 3 para ciudad).

CONOC

=

Conocimiento de métodos anticonceptivos. (Esta es una
variable dico~ómica que toma el valor 1 cuando sí conoCP y de O cuando no conoce).

Y

La,t, p!t.opü.da.du de. R.o-6 utvna.do1t.u de. múwno-6 c.ua.dlt.a.do-6 e.n da-6
-!&gt;e. pue.de.n e.nc.ontJuvi. e.n c.ua.R.qule.1t. U.bit.o de. Ec.onomwúa. que.
.utc.R.uya. mode.R.o-6 de. e.c.ua.c.ionu -6.únuiJAne.M.

«apa.,6

�48.

49.

PHIJOS

Puede tener más hijos (medida de fertilidad). Esta es
una variable categórica que toma el valor de 1 si puede tener más hijos, de O si no puede tener más hijos y
de 9 si no sabe.

AÑUNI

Número de años que ha estado unida.

INGR

=

Ingreso del marido.

v

=

Error.

ESMUJ

=

Escolaridad de la mujer.
Número de años trabajados antes de unirse (variable
proxy para experiencia).

AÑAU
LUMAR

=

Lugar donde pasó infancia el marido (variable proxy P!
ra ambiente cultural en que creció el marido. Variable
categórica que toma valores 1,2, y 3).

ESMAR

Escolaridad del marido.

TIOCM

Tipo de ocupación del marido (variable proxy para a~
biente cultural en que trabaja el marido. Esta es una
variable continua en donde la codificación del tipo o
de ocupación es mayor a medida que el trabajo es menos
especializado).

u

Error.

La utilización de un modelo de ecuaciones simultáneas presenta ciertos problemas econométricos, siendo los más importantes:
a) el problema de especificación incorrecta y
b) el problema de identificación.
El problema de especificación incorrecta es sin duda, m~y r!
levante para el problema de investigación que se plantea. En el
caso concreto del modelo propuesto, éste se formuló utilizando c0!
ceptos teóricos generalmente aceptados, por tanto se tiene -

confianza que el problema de especificación, si existe, no es se
rio.
Con respecto al problema de identificación se considera que
está solucionado, ya que de acuerdo con el modelo propuesto el .si~
tema está sobreidentificado. Es decir, hay suficientes variables
instrumentales para estimar cada una de las variables endógenas.
B.- El Tratamiento Econométrico de la
Ecuación de Participación
la estimación de la ecuación de participación de la mujer en
la fuerza de trabajo requiere de un tratamiento particular, ya que
como se mencionó anterionnente, la variable dependiente es una variable dicotómica que toma el valor de uno si la mujer trabaja y
de cero si no lo hace. En este caso, es necesario pensar en un m.Q_
delo estadístico que relacione a la variable categórica con un con.
junto de variables independientes, las cuales pueden ser de naturaleza continua o discreta.
Con este tipo de relaciones uno tiene que pensar que está tr!
tando con una función de probabilidad en donde la variable dependiente (Y) aumenta el valor a medida que los valores de las vari!
bles independientes (las Xis) lo hace, es decir la probabilidad de
que una mujer trabaje aumenta a medida que los val ores de las
variables explicativas, tales como educación, experiencia, etc. lo
hacen.
El método de minimos cuadrados ordinarios no debe usarse prin.
cipalmente, porque el modelo es heteroscedástico (la varianza del
error depende de cada observación). Aunque este problema puede ser
corregido utilizando el método de minimos cuadrados generalizados,
ninguno de los dos métodos garantiza que los valores estimados

�50.
51.

para la variable dependiente (Y) queden comprendidos entre cero y
y uno.Y
Los dos métodos que son teóricamente correctos para analizar
este tipo de relaciones son el análisis "probit", en donde se su~
ne que la función de probabilidad acumulativa es normal, y el análisis "logit" o regresión logistica.
Desde el punto de vista de aplicación es preferible utilizar
la regresión logistica, ya que la función acumulativa de probabili
dad logística aproxima bastante a la normal y es mucho más fácil
de calcular. Desde el punto de vista teórico también tiene ventajas, ya que los supuestos con respecto a la distribución conjunta
de las variables explicativas es menos restrictiva.
Considerando estas ventajas de la regresión logistica, se decidió ~tilizaria en la estimación de la ecuación participación de
la mujer en la fuerza de trabajo.
C.- Información Utilizada en la
Estimación del Modelo
Los datos que se utilizaron para la estimación del modelo fuf
ron obtenidos a través de la Encuesta Mexicana de Fecundidad.
La Encuesta Mexicana de fecundidad fue realizada en 1976-1977
por la Secretaria de Programación y Presupuesto, a través de la Di
rección General de Estadistica, y con apoyo de las Naciones Unidas.
8/ Una. exp.U.cac..i.6n muy c1aM de lo1i pJtOblema.li uta.d-Ulü..c.oli que 1ie
- pJLUentan ú. 1,e uUUza. múwno1i c.ua.dJr..ado¿ oll1Wt0.ll.,ÚJ6 o mbwno6
c.u.adluuio1i geneJW.liza.do1i, pa,t.a. uUma11. el .tlpo de 11.ela.u6n menuona.da. 1,e enc.uentll.a en: Nell.love, M. y S.J. P11.u1i (1913) "Unlv~
/u.ti.te a.nd Mul.tlva..lu.a.te Log-Unea1t. a.nd Log,U.tlc. ModeU". R-1306EVAINIH, Ra.nd Co11.p0Jr.a..tlon. Sa.nta. M6nlc.a., CaLi.6011.nla..

Algunos de los objetivos!/ de la Encuesta se establecieron como:
a) Incrementar el estudio cientifico de uno de los compone!)_
tes más importantes de la dinámica demográfica como es la
fecundidad, atendiendo especialmente a sus aspectos explicativos.
b) Asistir al gobierno con la infonnación necesaria para la
formulación de políticas de µobláción en el campo especifj_
co de la fecundidad.
c) Obtener la información que permita construir bases sólidas
sobre las oiales se apoyen los programas de ~valuación de
las politicas que se han adoptado en relación con la fecun
didad.
Como puede observarse, la información obtenida encaja bastante bien en el modelo propuesto, ya que además proporciona inform!_
ción sobre participación actual y pasada de las f!tujeres en el mercado de trabajo.
Se definieron como mujeres elegibles a todas aquellas entre
15 y 49 años de edad, exceptuando a las mujeres de 15 a 19 años si
éstas eran solteras y no habian tenido algún hijo vivo. El número
total de entrevistas a nivel individual fue determinado en 7,000
las cuales se distribuyeron en todo el pais, asignándose la propor:.
ción de entrevistas en cada población de acuerdo a su tamaño.
Dada la formulación del presente estudio, se decidió selecci~
nar una submuestra del total de cuestionarios levantados. Los cri
terios de selección fueron los siguientes:

9/ Enc.uu.ta. Me:uc.a.na de Fec.uncli.da.d. I n60Jtme Me.todol6gic.o, SPP. Mi- X-le.o 1978. Págbto. 2.

�53.

52.
l. Se seleccionaron únicamente a las mujeres que estaban unidas o casadas en el momento de la entrevista. Esto con el
objeto de analizar su conducta dentro del marco de referen

cia del modelo formulado.
2. Se seleccionaron únicamente a mujeres que residían en loc!
lidades de más de 100,000 habitantes en el momento de la
entrevista. Esto con el objeto de asegurar, hasta cierto
punto, que las mujeres tenían acceso a la educación y opor
tunidades de trabajo que el modelo implica.

Como el objetivo principal de este estudio era determinar la
dirección causal más fuerte entre fecundidad y participación de la
mujer en la fuerza de trabajo, se procedió a trabajar con dos mode
los. En el primer modelo se utilizó la ecuación de fecundidad en
la primera etapa y la ecuación de participación en la segunda. En
este modelo se trataba de probar si la variable fecundidad era un
factor determinante en la decisión de participar en 1a fuerza de
trabajo.
En términos gráficos esto podía representarse como:

La submuestra quedó limitada a 2,293 mujeres que satisfacían
los requisitos requeridos.
Es importante mencionar que esta submuestra constituye un bl~
que de información de corte transversal, en donde se incluyen muj!
res de diversas edades, que pueden haber completado el tamaño de
familia deseado o no. Por esta razón se incluyeron las variables
de edad de la mujer y número de años unida como parte del conjunto
de variables explicativas de la fecundidad. La variable fecundidad
fue medida por el número total de hijos nacidos vivos.

IV. RESULTADOS EMPIRICOS
A. Metodología
Como se mencionó anteriormente, el método de estimación apropiado,es el de mínimos cuadrados en dos etapas. Aunque existen p~
gramas de computadora que pueden hacer la estimación directamente,
se decidió hacer la estimación a través de dos regresiones separadas, que representan la primera y segunda etapa, para estar en~
sibilidad de utilizar la regresión logística en la ecuación de par
ticipación.

Fe.cwul«fa.d.
utúna.da

VETERMINA

Pa/Ltlupawn en la

6ue1t.za de. tita.bajo

Obtenida en .e.a
TJ'L&lt;l11elt.a etapa

En el segundo modelo se utilizó la ecuación de participación
en la primera etapa y la ecuación de fecundidad en la segunda. La
hipótesis de este modelo era que la participación de la mujer en
la fuerza de trabajo determinaba la fecundidad. En términos gráf.i_
cos esto podía representarse como:

Pll.ObablUdad de.
que. la mu j eJt.
tita.baje.
Obt.e.ruda e.n .e.a
f.lW11elt.a e.tapa

VETERMINA

Fe.e.un.di.dad

�55.

Los coeficientes de la ecuación de participación en donde se
utilizó regresión logística, fueron obtenidos con el programa
MAXLIK)-º/ Los coeficientes de la ecuación de fecundidad, fueron
obtenidos usando el paquete estadístico SPSS.
8.- Resultados de los Dos Modelos
Los resultados de los dos modelos aparecen en el Cuadro l. La
variable PROBTR representa la probabilidad de que la mujer trabaje
(resultado de la· regresión que constituye la primera etapa). La V!
riable HIJEST representa número de hijos estimados (resultado de
la regresión que constituye la primera etapa).
C.- Interpretación de los Resultados
Si se analizan los resultados obtenidos, es posible concluir
que el segundo modelo . es el que mejor explica la dirección causal
entre -fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de tra~
jo. En ambos modelos la relación entre las dos variables es neg!
tiva, pero en el segundo, el coeficiente de participación es definitivamente significativo. Variables como número de años u'lida,
que refleja el número de años que la mujer ha estado expuesta a
concebir, edad de la mujer, lugar donde pasó su infancia y conocimiento de métodos anticonceptivos, también son significativos. En
general, el conjunto de variables seleccionadas explica en buena
parte el fenómeno de la fecundidad (La R2 obtenida fue de .49). Si
analizamos ahora la ecuación de participación, que corresponde a
la primera etapa del segundo modelo, los resultados tienen más se~
tido. La probabilidad de que una mujer trabaje está en función
10/ Et p.1r.ogJta.ma. MAXLIK u un p.1r.ag.1r.a.ma. en FORTRAN pa.M obtenell. et,~

ma.do.1r.u de máuma. ve11.oúmlUtud rJ 6ue ucJL,lto en 1977 µO.Ir. - •
BltoYW)Cjn H. Ha.U, qtúen ti.ene de11.ec.ho1, de auto.Ir. -60b.1r.e el mu,mo ..
Eó.:te p.1r.og1tama. 1,e c.otvtJ..6 en una. c.ompu:ta.do.1r.a. IBM 370 en ta. U~
ve.1r.1,.úia.d de Ca..U6ol[JÚa, Tüve.lr.6.i.de, g.1r.a.e,útt, a. la. c.ola.bo.1r.a.c..&lt;.6n
del P11.o~e..60.lr. S.J. P.1r.c.M.

directa de su educación y de su experiencia de trabajo, y es este
tipo de mujer la que de acuerdo con los resultados del modelo, re~
tringe su fecundidad. E1 coefici~nte de -4 puede interpretarse c2_
moque a medida que la probabilidad de que una mujer trabaje
aumenta, el número total de hijos que desea tener disminuye en pr2_
medio en cuatro hijos, suponiendo que se mantuvieran constantes
los otros factores.
El coeficiente del ingreso también merece un comentario.2..!/se
ha discutido mucho el efecto que el ingreso tiene en la determinación del tamaño de la familia. La mayoría de los autores, arguye
que los hijos son bienes superiores (dentro de este enfoque de an!
lisis) y que su número deberá aumentar a medida que el ingreso aumenta. Sin embargo, tal como muchos autores lo han mencionado, el
problema está en distinguir entre la "calidad" y la "cantidad" de
hijos que una unidad familiar desea tener. Los resultados de este
estudio parecen esta·r de acuerdo con esto. Aunque el coeficiente
del ingreso es muy pequeño, es negativo y es significativo, lo que
implicaría que, probablemente, lo que la unidad familiar desea es
aumentar la "calidad" de los hijos a medida que el ingresoaumenta.
CONCLUSIONES
En este estudio se ha analizado la relación causal entre fecundidad y participación de la mujer en la fuerza de trabajo, uti
lizando un modelo simple dentro del contexto de la nueva "economfa
del hogar", y usando datos para México.
-:-:-------------I.!_/ U e.o e 6,(c..i.en:te de la. va..lr..i.a.b.le .i.ng11.uo ha. 1,.i.do .i.n6-i.u.i.do po 'L el
núme11.o de obt.e11.va.c.-i.onu que no tenla. da.to de .i.ng11.uo (a.p.1r.ox..i.ma.
da.mente el 8%). Pa..1r.a. no pe11.de11. la. .i.n60.1r.ma.c..i.6n u le a.úgn6 i(
t,a.lo.Ju o mln.i.mo a. UO-O c.a.606. Et, op.i.nwn del a.u:toll. que Mn lM
peMonM de ol.tot, .i.ng1tuo1, lM que 1,e n.i.egan a. pMpa1tc..i.ona..1r. el
da.to, de modo que ú 1,e c.on:ta..lr.a. c.on ua. .i.n6oJLJna.c..i.6n, u p.lr.Obable que. el c.oeMc..i.en:te de .i.ngM-60 6ue11.a. lige1tamen:te ma.yolt.

�56.
En el modelo se incluyeron
ciológicas y se encontró que la
fuerza de trabajo es uno de los
dad, afectándola negativamente,
cipación a fecundidad es la que

57.
tanto variables económicas como so
participación de la mujer en la
factores que determina la fecundiy que la dirección causal de parti
predomina.

Este resultado es importante porque permite establecer que
una mayor participación de la mujer en la fuerza de trabajo, cond~
ciría a una disminución en la tasa de fecundidad. Dado que la Pª!
ticipación de la mujer en la fuerza de trabajo depende, de acuerdo
con los resultados empíricos obtenidos, de su nivel educativo y de
su participación anterior en el mercado de trabajo, sería conveniente que se considerara el incrementar el acceso a la educación
y al trabajo productivo para la población femenina, como políticas
indirectas para lograr una disminución en el crecimiento de lapoblación.
Aunque el modelo utilizado es simple y se apoya en supuestos
fuertes, los resultados empíricos obtenidos permiten concluir que
ha sido una herramienta útil de análisis y que las conclusiones ffl!
recen consideración.

BElLIOGRAFIA

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�58.

CUADRO 1
COEFICIENTES OBTENIDOS EN LOS DOS MODELOS UTILIZADOS
PARA DETERMINAR LA DIRECCION CAUSAL ENTRE FECUNDIDAD
Y PARTICIPACION DE LA MUJER EN LA FUERZA DE TRABAJO
RESULTADOS DE LA SEGUNDA ETAPA
VARIABLES
CONSTANTE
ESMUJ
HIJEST
AÑAU
INGR
ESMAR
LUMAR

1

TIOCM

PARTICIPACIONES LA
FECUNDIDAD ES LA
VARIABLE DEPEN9IENTE VARIABLE DEPENDIENTE
-1.4463**
(-5.2117)
0.4108**
(5.9551)
-0. 0107
(-0. 3967)
o. 0129**
(2.8313)
-0.000004
(-0.5944)
-0.0356
(-0.8976)
-0.0505
(-1.0371)
-0.0061**
(-2.8424)

AÑUNI
PROBTR

EDMUJ
LUMUJ
CONOC
PHIJOS

?..2527

S-lgni6,lc.alivo al 1%•

CUADRO ¿
COEFICIENTES OBTENIDOS EN LOS DOS MODELOS UTILIZADOS
RESULTADOS DE LA PRIMERA ETAPA
VARIABLES
CONSTANTE
AÑUNI
LUMUJ

-0.00002**
(-2.9822)

INGR
EDMUJ
TRAB.
CONOC

0.2188*
(22.0173)
-4.2727**
(-6.6000)
0.0430**
(4.4991)

-0.2279**
(-3.6182)
-0.3752**
(-2.8495)
-0.0188
0.7141

NOTA: L0-6 vai.ol!.U de t C.OILILU po ncUentu a lo.6 u.túna.doM6
de f..o.6 pa/tá.metl!.o.6 apMec.en ent/1.e pa/1.€.rtt.u,ú.,.

**

En el Cuadro 2 aparecen los resultados correspondientes
a la primera etapa de los dos modelos mencionados.

PHIJOS

FECUNDIDAD ES LA PARTICIPACIONES LA
VARIABLE DEPENDIENTE VARIABLE DEPENDIENTE
1.5998
0.2248**
(22.493)
-0.3135**
(-5.071)
-0.00003**
(-4.108)
0.0386**
(3.996)
-0.2660*
(-2.222)
-0.2388
(-1.824)
-0.0140
(-0.525)

ESMUJ

FECUN
AÑAU

ESMAR
LUMAR
TIOCM

-1.6650**
(-6.5316)

-0.000004
(-0.5919)

0.4402**
(6.2861)
0.0245
(1.3734)
0.0130**
(2.8506)
-0.0254
(-0.643)
0.0444
(-0.9110)
-0.0060**
(-2.7969)

NOTA: Lo6 valolLU ·de. t c.olLILUpon.cüertt.u a f..o.6 u.túnadOILU
de f..o.6 pa.Jtámet/Lo.6 apMe.c.e.n en..tl!.e pMfut:e.6,ú.,.

*

**

S-lgni6,lc.at-lvo al 5%
S-lgni6,lc.at-lvo al 1%.

59.

��ACKNOWLEVGEMENTS

I wish to express my appreciation to the Centro de
Investigaciones Económicas, the Facultad de Economía
and Fulbright Program for making this study possible.
Although many persons provided assistance, I would
specially like to thank Lic. Manuel Silos Martínez,
Lic. Mario Leal Flores, Lic. Andres Garza García and
Dr. Neal Long.

Ric.ha!uí. H. (Vood,

]Jt.

�THE EFFECTS OF TRACTOR MECHANIZATION ON EMPLOYMENT
ON PRIVATE MEXICAN FARMS OF OVER FIVE HECTARES

TU,c.haltd H. Wood, Jtc.. *

The thesis.of this paper is that tractors and tractor-drawn
farm machinery substantially reduce agricultural labor employment
on private t1exican farms of over five hectares.Y Moreover, it is
argued that the savings in labor costs al ene is suffi c i ent to
offset the expense involved in purchasing ar leasing such equipment. Thus, farmers would have the incentive to use machinery
regardless of whether ar not it increased output.1/ However, with
considerable under employment in the agricultural sector of the
economy and inadequate job opportunities in the non-agricultural
sectors, the social benefits of displacing labor with tractors may
be far less than the private benefits.
After explaining the methodology to be used, we shall examine
the increases in the use of tractors and the nature of the emplor
ment problem in Mexico in arder to see how the_ two are interrelated. Next we shall try to estimate both the amount of labor dii
placed per tractor and the resulting private savings in terms of
* PMóUM Fulbtúght e.n u.ta. fo6.üt.uci.6n, donde. duaMoU6 lo. ptc.~
6e.nte. ,ÚtVUtiga.ú6n.
1/ In :tw pa.peA .the. :teJtm ":tMdM" OIC. ":ttc.a.c.totc. me.c.ha.n.lza.:tún"
- wd.l tc.e.óeA to bo.th the. :tMdoM the.m-6elvu a.nd .the. a.Moúa.:te.d
e.quipme.nt, -6UC.h M ploW-6, &lt;Ül,C,6, ha.tc./t.OW-6, e.te..
2J Ptc.e,Um,i.na.lC.y tc.ut.Ll.;u ótc.om wotc.k. J..tiU ,Út ptc.ogtc.U-6 óotc. .t he. -6 a.me.
- gtc.oup oó óa.tc.me.M -6ugguú .tha.t .the. value. oó the. inc.tc. e.a.H ,Út
ou.tpu.t i-6 .tu-6 .tha.n tha.t 06 :the. lo.botc. -6a.v,Útg-6 óotc.m :the. u-6 e. 06
ttc.a.doM .

�64.

65.

lower labor costs. Finally we shall compare these private savings
with the average costs per tractor plus associated equ i pmen t dnd
draw some tentative conclusions for public policy in Mextco based
on these findings.
I. METHODOLOGY

Mexican farms examined in this study)}/ This hypothesis must be

explored in two steps. First, it is necessary to determine the
effect of tractor mechanization on labor use. Second, one must d~
termine the nature of the relationship between tractor use and ou!_
put. This study is limited to exploring the former relationship,
but research is currently underway to explore the latter one as
well.

The analysis of the effects of tractor mechanization on labor
use in this study is based on three fundamental asumptions:
1) Agricultura] production is a function of the quantity and

quality of land, labor, and various forms of capital employed in agriculture.
2) Labor employment in agriculture is a function of both the
level of agricultura] output and the use of the other pri~
ciple productive resources, namely land and capital.
3) There are two basic types of capital: yield-increasing and
labor-saving capital . The former is a substitute for land
the latter is a substitute for labor.
The working hypothesis of this paper is that tractors are
primarily a form of labor-saving capital. Thus, they substantially
reduce the agricultura] employment, with minimal effect on agricu}_
tural yields per unit of landas more tractors and less labor are
used, ceteris paribus. In other words , unless y1eld-increasing
capital inputs, such as fertilizer, improved seeds, and irrigation
water are added along with tractors, there will be very little increase in output per hectare from the increased use of these tra~
tors and the corresponding reduction in labor use. (Hhil e tractors
might be expected, under certain circumstances, to reduce seasonal
labor short.dges and thus increasE&gt; agricultura] output wi t h out
reducing labor use, this does not appear to be the case for most

It is important to emphasize that there is not a necessary relationship between fertilizer use and tractor mechanization as the
case of Japan clear demonstrates. This is emphasized in the art_!_
ele by Johnson and Cownie, which distinguishes between the "Japanese Model" and the "Mexican Model" of agricultural development.±l
In order to measure the effect of tractor use on employment,
we sha'il use a cross-sectional analysis of the 29 Mexican states,
two territori es, and the Distrito Federa1 for the census yr,a r of
1969. The data used were taken from the 1970 agricultural census

'H TJu:tctoM

mo.y ahio 1tedu.c.e the pJteMUJte on gJu:tz.lng la.nd a.6 ,~e.6-6
06 ,U ,ú:, needed 601t pa.6.tulwtg dJr.o..6:t a . ~ , 01t pvun.lt double
c.Jtopp.útg by 1tedu.c..útg the amount 06 time 1teqUÁ.Jled 601t p.f.a.nt.útg
and ha.Jtvut.útg. F01t a. d,ú:,c.u.Mi.ion 06 the adva.nta.gu a.nd d,ú:,a.dvanta.gu 06 :tJr.a.ctoJt mec.ha.túzat.ion He K. Abe.1tc.1tomb,¿e, "Agl{..lc.U:f_
tu.Jtal Mec.ha.túza.üon a.nd Employment .út La.Un Ame,Jt,&lt;,c.a," Tnte.1tnational La.boUJt Rev,&lt;.W, ]u.ltj, 1972, pp. 11-45; wa.ua.m Cl-&lt;.ne
"PoUé.y 1Y!htJtu.ment.6 601t RUJtal Tnc.ome Red,ú:,rubu.tion," Cha.pte.Jt 8
m Cha.Jtlu F1ta.nk a.nd Uc.ha1td Webb, (ecl6.) Inc.ome V,U:,Wbu.tion
and G1t0wth .út ,the Lu~ Veveloped Cou.ntl{..lu !Wa. 6 hügto n V. C. :
B.íi.oolung~ TY!h,t,¿;tu.;t.ion, 7977); CMl Go~c.h, "T1ta.cto1t Alec.h1uúza.tion and RUJtal Veve.lopment .út Pa.k,ú:,ta.n," InteJtna.üonal La.bou.Jt
Rev,¿w, FebJtU.aJty, 1973, pp. 133-66; a.nd Max UULZ/uin and Vav.úl
Rapgood, No Ea.6 HMvut íhe Vilemo. o A l{..lc.u.ltUJte .út Unde.1tdeve.loped Coun.tl{..lu, Bo~ton: L · e Bltown a.n Compa.nlj, 196 7 , pp.
46-8.
4/ &amp;w.c.e F. JohMton a.nd John Cowtúe, "The Seed-FeJLt.i1.J.ze.Jt Re.volu.
- .:tlon and the La.bo1t r ottc.e AbM1tption P1toblem", Ame,Jt,&lt;,c.a.n Ec.onomic
Rev,¿w, Septembe.Jt, 7969, pp. 569-580.

�66.

of Mexico.1/
Although data are available from all Mexican farms-large and
small ones-private farms and ejidos-this paper deals exclusively
with ~rivate farms of over five hectares.i/ This is done fer seve!
al reasons. First, it is on these farms that tractors are most
extensively used-hence it is easier to mea su re thei r impact.
Second, these farms representa more homogeneous group. Since di!
ferences in land tenure have a very important impact on labor use,
e.g., ejidos use considerably more family labor than private farms,
including these ejidos in the population studied would lead to di!
tortions which would be difficult to identify and correct. Third,
the data fer these larger prívate farms are probably more reliable
since owners of such farms are more likely to be literate and to
keep written records of farm operations than those owners of
smaller farms.- Fourth, data for ejidos were not collected by the
same census workers and for this reason are not strictly compar!
ble with those fer private farms.?..1
The basic tool of analysis is that of simple multiple regression. While the agricultural production function is undoubtedly
non-linear, a linear approximation of this function may give a
rough estimate of the relationships involved. Moreover, while the

J_I SeCJi.etalúa de Indu..6.tJr..,út y Come1tw, Vbr.ec.wn GenVt.al de

fa~

d,ú,tic.a., V Ce.n.606 Ag'Úc.ola.-Ga.nade1to y Ej,ldal de 1970, Ruumen •
GeneMl (MMo, V.F.: 7973).
6/ FOIL any ILea.de.M who mi.ght no.t be óamlU..oJL wlth Me.uc.a.n a.g~- .twte, ej
Me .the c.orrrnu.n.aU.y hei.d la.nd unlt6 c.lL e at ed ai, a
ILUult o
nd 1Le601Lm a.6,teJL .the Meuc.a.n Revoi.uüon. E j ~
(,thoiie IOOILfwig on ejroé) U.6e ieM .than haló .the numbeJt Ob
.toM M a.U p,úvate Mme.M c.omlwte.d (o ni y 2 7 ve.Mu6 64 tho!!_
iiand), .thou.gh they ha.ve i.-Ughtly mOl!.e Ma.bie la.nd. Thw &amp;eem~
.to i.u.ggu.t .that .the CJi.ea.tion 06 .the ej,idoi, hM i.lowed .the Jtate.
06 mec.ha.núat,ion.
!_/ An ,in.te1tv,iew wlth a. c.enéu.é o66lc.,ial ,in Mex,ic.o.

tll

non-linear approach would be more appropriate, weshall use alinear approach since we cannot be sure as to what ; s the correct
non-linear form.

II. TRACTOR USE
While tractor mechanization has not proceeded as far in Mexico as in many óf the more developed countries of Western Europe
and North America, it has been sufficiently widespread to give cer_
tain indications of its effect on Mexican agriculture.
Most of the increase in tractors on Mexican fa rms has occur
red since 1950, in which year there were only 22,711. By 1960 the
number had increased to 54,537, while by 1970 the figure reached
91,354.!/ Of those in use in 1970, 61,346 (or 67 percent) were E!!!!.
ployed on private farms of over five hectares, though these farms
incl uded only 35 percent of the cultivated crop l and. Vi ewed in
terms of the amount of land on these larger privately owned fanns,
there were an average of nine tractors for each thousand hectares
ot cultivated crop land (compared to just under five fer Mexican
farms as a whole) ..?./ Moreover, there was a substantial variation
in tractor usage from state to state. Thus Baja California and
Chihuahua had about sixteen tractors per thousand hectares of cultivated crop land while the Yucatan and Quintana Roo had less than
!f Va.ta. Tallen 6Mm 111 Cenéoé Ag/Úc.ola.-Ga.na.deJto y Ej-&lt;.da..f.. 1950,

Cu.adlLo Núm. 8, p. 43; 10 Cen6o6 AgJÚc.olíi-Ganade.lLo 1j E[Taar.
1960, Cu.adlLo Núm. 14, p. 98; a.nd V Ce.néo6 AgJÚc.olíi-Ga.ríade.M y
Ej,idal. 1910, Cu.a.dlLo Núm. 28, p. 311.
!/ T~ 6all6 .to ac.c.ou.nt 6M .thoiie .tlLac.toM .that Me employe.d ,in
ma..út.ta...úu.g c.u.ltivate.d pM.twte. S,inc.e mu.c.h lui. .tlLac.tOIL time
l6 ILequbr.ed peJt heC,[a/Le, .the e.lLILO.lt ,¿y¡ a.Mu.m,ing .that a.U. óMm
tlLac..toM Me U.6e.d 60.1t 1Lal6,i_ng CJi.opi. mu..6.t no.t be iMge. 1 ó a.U
land ,i6 c.on.6,ide.1te.d, howeveJt, the 6,iglLILU Me úx and óou.lL .tlLac.~M pe.lL .thou..6and hec..tMu óM la.1tg e ÓMmé c.ompMed wlth a.U Mex
-&lt;.c.an óMm6.
-

�68.

69.

ene. This variation in the degree of mechanization should, therefore, provide certain indications of the effect of mechanization
on agricultural labor employment.

(2.8 versus 2.6 percent), fell behind that of the labor supply
between 1960 and 1970 (2.3 compared with 2.6 percent) according to
Osear Altimir ...!.Y

Consequently, now seems to be an appropriate time to stop and
evaluate the effects of tractor mechanization. There has been
enough mechanization to assess its effects, yet there is still
time to slow the process before all Mexican agriculture has been
precipitously mechanized.

In the irmiediate future the problem is likely tobecome -i ncreasingly serious. Since the Mexican population has been growing
very rapidly (over three percent ayear since the 1950's), the p~
tential labor force will be growing at similar rates as those chil
dren born since 1950 become adults ...!.~/
-

III. EMPLOYMENT PROBLEM

This lack of employment is especially serious in agriculture.
Several studies have documented the fact that Mexican farmers and
farm workers are idl e a l arge proportion of the ti me.~/ If new
job openings outside agriculture would increase more rapidly, sorne
of those without work wo 11ld presumably seek them. This in turn
would lead to a decline in the absolute number of people engaged
in agriculture. Although the proportion of the labor force emplor
ed in agriculture is declining, the absolute number of farmers and

In order to understand the possible implications of tractor
mechanization on agricultural employment in Mexico, it is necessary to explain the employment picture for the country as a whole.
Lack of adequate employment opportunities and the resul t ing in!
quality in income distribution are regarded by several Mexican
economists as two of the most serious problems presently facing
their country ...!.Q/ One indication of this problem is the decline
between 1950 and 1970 in the labor force participation rates for
men in all age groups . ..!.!/ While part of this decline may be t~e
rest.:lt of the voluntary choice of many people to spend more time
in schools and universities or simply opt fer more leisure, much
of this decline appears to be the result of the l ac k of adequate
new job opportunities for the growing labor force. Moreover, the
growth rate in the demand fer hired workers, which slightly exceeded the growth in the potential labor supply from 1950 to 1960

12/ 0.6c.M AUiJn,Ur., "La mei:li.c.i6n de la poblawn ec.on6m.ic.ame.nte ac.- :ti..va de Méx.lc.o, 1950-1970," Vem0Li1ta6.úi rJ ec.onom.úi, Vol. 8, No.
1, p. 82. Af..:tún,U¡_' .6 u.ti.mate 06 bo.11. .6u.pply i!, :the :total populaü.on oveJt 72 lu.6 :tho.6e who Me eilheJt in .6c.hool.6, hou..6e
wivu, Jteü/ted 01t 1ten.:ti..e/lh.
!.}_/ The Jta:te 06 popui.a,t(.on gJtowth ha.6 been .6lowing Mme.wha:t -i.n Jte
c.en.:t rje.aJU,, bu.:t i:t.6 e66ec.:t on. :the po:ten.:t-i.al labOJt 6oJtce waI
no:t be 6el:t 6011. abau.:t M6:teen. rje.aJU, oJt óO a:t whic.h lime :the ~
:te 06 gMw:th 06 :the la:t:te1t .6hou.ld begin :to .6low c.oMupond-i.ngly.

Iil
10/ See 60JL -&lt;JL6ta.nc.e F/t.a.nwc.o Alba. who 1te6e/lh to .6evVtaf. ailicl.e.b
by Me.uc.an au.:tholt.6 c.onc.~g :thu~ pJtoblem.6 -0 hi6 bo~k, ~
poblawn. de M~u.c.o: evofuCÁ..in y dil.ema.6, (MWco, V. F.• El ~
legio de M~iúc.o, 1977), pp. 107-9.
!. .Y o.e.:.. w., pp. 9&amp;-1 o3.

E.6pec.-i.ally in.:teJte.6:ting Me "T en.enc.-i.a de la :tieMa, poblaCÁ..in rJ
emp(eo," Cen.:tlto de Invu:tigac.ionu Ag/ta/t-i.a-6, M .11.ep1t.lnted in
Leopoldo Sow (ed. ), La ec.onom.úi Mex..lc.ana, II. Polltlc.a y Ve.6aJr.Jr.ollo (Méx.lc.o, V.F.: Fondo de CuUwuí Ec.on6m.ic.a, 1973), pp.
303-70; and A. Rene &amp;vtboM-Ranwz.ez, Empleo, duempleo, y .6u.bempleo en el .6 ec:to/t agJtO~ec.u.aJúo , Centíi.o de 1nvu:ti..gac.lonu
AG~ (Mfuc.o, V.G.: ec.Jtp;ta;úa de Aglt.lc.u.l:tu.1ta y GanadeJúa,
1976).

�70.
71.
fann workers is still increasing according to Altimir' estimates
(see Table 1). According to the Centro de InvestigacionesAgr!
rías (CDIA) the solution to the agricultural employment problem
cannot be iound within the agricultural sector, but requieres the
creation of more non-agricultural jobs ..!l/ Howevcr, until the time
that they can find jobs elsewhere. fann people need work in agri
culture...!H

second part of the probl em, i.e., the effects of tractors on em
ployment. If tractors are reducing labor employment in agricultu~
re, any further expansion of tractor mechanization can be expected
to accentuate the need to find adequate job opportunities outside
agriculture.

IV.
Probably t~se most seriously affected are the hired farm
workers with little orno land of their own. The proportion of
such workers has been incr~sing. while the number of ~ners, including ejidatarios has been declining both in relative and in
absolute terms (see Table 11).
In surrmary, it is very important to know whether or not tractor mechanization is reducing the use of labor faster than it can
be absorbed by the non-agricultural sector. There are cleary two
parts of this problem. A careful study is needed to detennine the
absorptive capacity of the non-agricultural sectors . Whil e this
capacity may increase in the future, in the past it has been ina~
equate. Thus, Mexir.o's unemployment problem appears to have gotten
worse. despite its impressive economic growth rate-its real output
doubled between 1960 and 1971..!V This study is l imited to the

REGRESION_MODEL

In explaining the multiple regression equation, the following
symbols will be used:
SYMBOLS USED
(All refer to prívate Mexican fanns of
over 5 hectares in 1969 in the i'th
state, unless otherwise indicated.)
A

Regression ~onstant

Bj

Regression coefficient for the j'th variable

Di = Days employed in raising crops
Fi = Days of labor provided by the operator and his family
H;

Days of hired labor

Li = Cultivated crop land

J.i/

Centlt.o de. Invutiga.uonu AgJtaJWU¡ .út SoU6, gp_. c.it.., p. 317.
16/ Th-U pJr.oblem c.ould be.e.orne. e.ven mOJLe. cJUlic.ai. .l6 the. Un.Ue.d
- sta.tu weJLe. to Jt.e.duc.e. .the. 6low 06 ille.ga.l Me.x.lc.an m.lg.11.a.11.t
IAA'.&gt;Jt.keM a.cJt.oM iú boJt.de.Jt., a..6 il ha..6 .thlt.e.a.te.ne.d to do. Wa.yne
Co,me.U.u.6 &amp;uggu.t.6 howe.ve.l[, tha.t both Me.x.lc.o ami the. Un,ited
Sta.te.h mr.u L,e. bene6d.útg 6Mm th-U 6low 06 Me.x.lc.a.n i.ooJt.kelló ,iJl1D
the. Un.lte.d sta.tu .út h.ló Mtlc.le. e.n.:Utle.d, "M.lg.11.a.tion to the
Unite.d sta.tu: The V.le.w 6Mm RUJt.a.l Meucan Commwútie.h," ~ opm,m.t V,lgu_!, Oc..tobeJL, 1979, pp. 90-1 O1.
17 / Ca.lc.ula.tionll by .the. a..uthoJt. ba..óed on da.ta 6Jt.om .th e Un.lted ·
- Na..tionll S.ta:ü6Uc.a.l Yea11.book: 1977 Wn-&lt;.te.d Na.Uonó, N.Y.: -7978), p. 694.

M; = Average minimum wage for rural areas
Ni

Total number of days worked

O;

Number of farm operators and unpaid family workers employed during the week ending January 31, 1970.

Pi

Value of crop production

Ri = Total cultivated land including cultivated pasture
l and.

�72.
73 .

Si

=

Number of hired workers employed during the week ending January 31, 1970.

Ti

=

Number of tractors on farms at the time of the census
(February to March, 1970).

Wi

'

Total wages paid

Xi

=

Value of crop production as a proportion of total fann
output.

Yi

=

Value of total farm production including both crop and
agricultural output.

Z;

= Total cultivated pasture land.

since 1t is not always enforced.L~/ Thus:
H.

= W./M.

l

l

second, the number of days of labor worked by farm ope1·ators and
unpaid family workers was estimated by assuming that the ratio of
labor days worked by the operators and their famil ies (F.) to la.bor
1
days worked by hired labors (H;) was proportional to theratio of
the number of the former (0.j
to the latter (S.)
working the week
1
1
ending January 31, 1970. Thus:

F;
fi.

=

l

In order to compare tractor use and labor employment in crop
production, we need sorne measure of the total quantity of labor
used .for this purpose in each state. However, the agricultural
census does not present this information directly. Instead it P"l!.
vides two tupes of data: those for the wage paid hired workers
during a certain year (1969) and those for the number of people
working on fanns during a particular week (that ending January 31,
1970 in this case) -subdivided according to farm operators, unpaid
family workers, and hired laborers. Moreover, the agricultural ce~
sus does not indicate in either case what proportion of 1abor is
employed strictly in growing crops as distinct from raising livestock.
In order to estímate the amount of labor employed in corp p~
duction by state, a series of calculations were made. Fi.rst, the
value of total wages paid to hired labor in each state (W;) was di
vided by the average mínimum wage in that state (Mi) to obtain an
estímate of the total number of days of hired labor employed dur·
ing theyear of 1969 (Hi). While the average rural wages would have
been more appropiate figures to have used, this data was not avail
able Nevertheless, the minimurri wage may be rather close to the average

1

oi
5;

F; = H.1

or

oi
5;

Third, the total days of labor worked on farms (N ) equals the sum
1
of hired plus family labor or:
Ni

=

H; + F;

Finally, it is assumed that the ratio of the number of days of labor employed in raising crops (D.)
to total days of labor worked
1
on farms (N 1), including that used far 1 ivestock production is
equal to the ratio (X.)
of the value of crops (P.)
to that of to1
l
tal farm output (Y 1), including that from livestock. Thus:
D;

J.!!

=

Pi

\

or

"066,lc.-útt mln.únwn «xige. Jz.atv.. e.wt, but ge.neM.il.y :the.y a.Jte. not
6u.U.y e.n6Mc.e.d. Ac.c.01trüngly, the.y ha.ve. be.en w.,e,d M the. max..i.~ wage.s ,Út Po/UlfTle.vúc. va.Jua.tlonl.&gt; on :the. ptúc.e. 06 la.bo1t and
c.apltal." ,Út the. CHAC -6tu.dy. J.H. Vui.oy and R.V. Noltton, "CHAC"
in Lt.L,Ú M. Go1te.au. and Alan S. Manne., MuU.i.-le.ve.l Planninr CMc.
S-tudüv., ,in Me.x..i.c.o (New Yo1tk., N. Y.: AmeJúc.an Elú.vie.1t Pu .f,¿,t,hbtg Company, Tnc.., 1973), p. 308.

�74.

75 .

Haviny estimated the labor input, the only additional adjustment necessary is that for land. Since part of the cultivated land
is used for pastures, it is necessary to substract the amo•;nt of cultivated pasture land (Zi) from the total ·c:ultivated land 'Ril
to get the figure for tne total area in cultivated crops (Lj).!il
Thus:
L.
l

=

R.

1

-

z.1

The remaining var:iables in the regression equation are tractors
(Ti) and value of crop production, as previously mentioned (P;l•
The following regression equation was estimated:

Controlling for the influence of land rnd holding output
constant, onc extra tractor is associated with 1,149 less days of
employment in these Mexican farms studied (see Table I).

V. C0NC'LUSI0tlS
The result of this regression, while not constitutin1 formal
proof of labor displacement by tractors, does lend support to
this hypothesis. Assuming that this method of regressicn ar.alysi~
to calculate labor displacement has provided a good estimate of 1!
bor saving from the use of tractors, the costs and benefits of traf
tor use may be calculated frof!l the point of view of the individual
farmer.

a.u CJl.Op!i, MigaJt can.e., he.n.equen., 61t.ua,
S-&lt;mif.aJr.lj, :the. va.lue. ofi ou:tpu:t 11.e.6 e.tu., :to :tha:t o 6

19/ Thü i..n.c.!udM land i..n.

.tJt.e.e.f&gt;, etc..
a.l.( C'I.Op!,.

A useful estimate of the costs of operating a 60 horsepower
tractor in 1968 pri ces is prov i ded by Bassoco a nd Rendon i n a re
cent study of Mexican agriculture.iP./ Since the change in _price;
of tractors and associated farm machinery between 1968 and 1969
(the year estimated by the 1970 census) were probably less than ten percent, but the cost of operating a sixty horsepower tractor
are presumably between ten and twenty percent higher than that of
a fifty horsepower tractor, the costs are likely to be over-estj_
mated. In any ca~e the costs are approximately 19,500 pesos a
year, assuming that the tractor and associated equipment are ope.:c
ated 1,000 hours ayear in crop production and lastan average of
ten years (see Table IV). (labor costs of operating the tractor
have been omitted because the regression measures the net effect
on labor-that is, the total labor displaced less the labor required
to operate the tractor.)
There are substantial benefits for the farmer in the form of
labor savings. According to the estimate ot labor displaced, based
on prívate farms of over five hectares of cultivated 1 and, 1,149
total man-days of labor are saved per tractor. Assuming that the
farmer ~,ould have had to pay the average national mínimum wage for
rural areas of 18.32 pesos to hire this labor, his savings is
approximately 21,000 pesos ayear. Thus, the net benefits appears
to be approximately 1,500 pesos ayear in labor savings alone.
This estimate, however, excludes several added benefits to a
farmer from buying a tractor. First, there will probably be sorne
increase in output. Second, there are additional savings as a
tractor may be used for non-farm work, such a haul ing products to
market. Third, as a farmer works his own fields his job is easier
20/ L.M . &amp;tMoc.o and T. Re.n.don., "Va.ta &amp;ue 6otr. CHAC," -&lt;11. Luow M•
- Go1t.eau and Alan. S. /.fann.e, ~ e.U., p. 370.

�76.

and provides him with greater dignity. Fourth, by having to hire
fewer laborers he may have fewe:- problems with peasant groups which
may attempt to ocuppy his land or have it expropriated under exis!
ing land reform laws.
From the point of view of society, the value of labor saved,
as measured by its opportunity cost, is substantially less than
its market price, since there are inadequate jobs available in
other sectors of the economy. Thiesenhusen has suggested that agri
culture may serve as a source of employment of last resort until
there are adequate jobs available in other sectors of the economy,
using a strategy of "contri ved dual ism". This would i nvo i ve two
subsectors, one of large progressive farms to provide food for the
cities and a second of small farms to provide jobs.!!/ Johnston
suggestsinstead a "unimodal strategy" of small labor-intensive
farms}.Y While the case for the "unimodal strategy" appears a
bit stronger, both authors stress the need to increase the employment opportunities in agriculture and to avoid excessive mechaniz!
tion in the short-run. The alternative seemsto be more rapid U!
banization, higher urban unemployment, andan increase in the number of people employed as car washers, street vendors, and the like.
Even one possible benefit of rapid urbanization, a slower rate of
population growth, is considerably weakened if people mcve into 23/
segregated slum areas.21 ¡ W,ill.,i,am Tlúue.nhu.6e., "Lat.in Amelt,lea' 6 Emp.foyment P't.oblem6,"
- suence., Ma11.ch 5, 7971, pp. 868-874.
22/ &amp;ucP Johnbton, "CJu.teJ[-Úl óoJt. the Ve.6.i.gn 06 Ag~c~al ~evef
pmen.t S:tlr.ateg:&lt;&gt;t.," Food Rue.Mc.h Int.ü;tu.te. Stud.i.e.t. ,&lt;.11 Ag}[.,(.cuitWlai Econom.i.C.6, Tita.de. and Ve.velopme.nt, Vol. 11, No. 1, 1972,
pp. 35-54.
23/ Vav.i.d Goldbe.Jt.g, "Re..6.i.de.nü.al Location and Fe.'1;( &lt;U ty," úi Ronald R.i.dlze.Jt. (e.d.), PoE1sa.ü.on and Deve}~ent, Th~ Se.al!.~~
Se,tectíve Inte.Jt.ventiont. &amp;tUiJn0'1.e: The o n6 floimcnt. UMve,'1.6~
,ty P!tU-6, 7976), pp. 348-407.

77.

The effect of tractors is especially severe on hired farm
workers without land. Unless they can find work on fanns they must
migrate to the cities in search of jobs. Yet this group has been
growing both numerically and as a percentage of all those employed
in agri culture as we have seen earl i er. Without emp1oyment o¡::p_ortuni t ies outside agriculture, these people and their families face
a very uncertain future.
Presently, the Mexican gobernment is planning to increase the
rate of mechanization of agriculture by purchasing additional trae
tors from Ford Motor Company in the United States.
An alternative approach suggested by the results of this study
would be a slower rate of mechanization of agriculture for the immediate future. Emphasis on smaller tractors designed to meet sp~
cific needs, such as improving soil preparation for planting and
overcoming seasonal labor shortages as the problem arises wc.u l d
seem to be desirable. Gradually labor could then be replaced in
the longrun by larger tractors as non-agricultural empl oyment began to expand rapidly enough to reduce the absolute number of
people employed in agriculture.

�78.

79.

TABLE
TABLE

1

CHARACTERISTICS OF THE ECONOMICALLY ACTIVE
PERSONS EMPLOYED IN AGRICULTURE
OR LIVESTOCK PRODUCTION

COMPOSITION OF THE ECONOMICALLY ACTIVE LABOR FORCE

1950
C A T E_§_O__B._l

196O
Census Estima tes

Others
To t a 1

1950

1970

1970

Salaried work~rs

1 472

2 205

2 552

2 536

2 340

2 177

857

504

564

4 865

5 049

5 293

4 865

6 089

5 048

5 293

Owners (including
Ejidatarios)

3 840

5 164

5 165

7 662

Unpaid family workers

11 253

10 213

12 955

8 435

1960

TOTAL (IN THUUSANDS) OF PERSONS

NUMBER (IN THOUSANDS) OF PEOPLE
Agriculture and
Livestock

II

To t a 1

PERCENTAGES

PERCENTAGES

Agriculture and
Livestock

58.3

54.1

49.4

40.9

Salaried workers

30.3

43.7

48.2

Other

41.7

45.9

50.6

59.1

Owners (including
Ejidatarios)

52.1

100.0

41.1

100.0

100.0

46.3

100.0

Unpaid family workers

17.6

10.0

10.7

100.0

100.0

100.0

Tot a 1

80URCE: 0-0c.aJL AWlTIÁJL "La. me.cli.ci.ón de la. pobla.cJ.6n ec.on6, en M~x..ic.o, 1950-1910," Vemoglllt 6',ta.
m-lc.ammte a.cüva.
IJ Ec.onomla., Cu.a.dita 16, p. 78; a r,d e.a.le.U? a.t.io n-0
ba.ud on .the Mme.

To t a l

SOURCE: AUiJruJt. ~- cJ.t., Cu.a.dita 19 p. 80 and c.a.lc.u.ia.,Uon
by a.u:thOJr. bMeiI on da.ta 61tam .th,u, Mme.

�81.

80.

TABLE

IV

PRIVATE COSTS ANO BENEFITS OF OPERATING A 50-60
HORSEPOWER TRACTOR 1968-1969
.....

&lt;O

N

o

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1

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1

l. Acquisition cost of a 60 h.p. tractor with
associated equipment {in 1968 prices) l/

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N
M

135 314

2. Cost of operating a 60 h.p. tractor with
associated equipment (in 1968 prices)
a) Depreciation per year assuming a
ten year average life
b) Gasoline and oil consumption assuming
tractor operated 1,000 hours/year
c) Maintenance

13 531

Total Annual Costs

19 520

3 640
2 380

(1)

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C OS T S
(of 60 horsepower tractor in 1968)

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ESTIMATE LABOR SAVING
(of 50 horsepower tractor in 1969)

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1

V,
V,

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LLI

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Estimate based on private farms:
1,149 man-day of hired labor
(at 18.32 pesos per day)

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(1)
:E

"'

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V)

SOURCE: L. M. Ba.Moco and T. Rendan "Va.ta. ba..óe. poll. CHAC ,út
MuLtl Le.vel Plann,útg CM e. St.u.d.,¿M ,út Me.X-leo, e.d •
by Low M. Goll.e.a.u and Alan S. Manne.. NNe.w YOll.k:
Amelúc.an Elóe.vieJt PunLú.,h,útg Ca., 1973), p. 370
and c.alc.ula..Uon6 bcu,e.d on the. 1970 AgJúc.LlUwwl.
Ce.YL6!.l6.

21 050

�82.

íl3.

S T AT E S
Total México
Aguascalientes
Baja California
Baja California T.
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosi
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zaca tecas

OWNER ANO ¡ TOTAL CUU IVATED CULTIVATED
FAMILY WORKrns!
LAND y
PASTURE LAN~
723.1
3.9
5.4
4.8
2.2
9.8
3.7
60.1
34.0
0.7
18.8
44.2
15.4
27.7
68.6
22.6
33.4
2.5
3.6
16.9
37.0
43.4
7.6
1.0
19.3
11.3
15.8
30.8
26.1
5.1
96.3
12.7
38.3

9 675
42
161
54
12
168
75
872
592
7
244
550
114
164
605
167
285
19
53
198
262
320
75
9
247
297
551
626
665
78
1 365
255
442

2 896.9
1.0
3.6
2.7
86.8
4.6
6.8
554.9
53.2
.1
7.3
4.2
14.9
23.3
20.2
3.9
17.9
.2
4.6
28.1
61.6
27.5
1.6
1.4
114.6
7.7
28.8
500.4
146.2
.6
1 002.3
165.4
1.2

SOURCE: V C~o-0-Ag!Úeo.ea Ga.na.dvw y M-lda.e 1970, Ruwnen GeneJt.af.,
!!E· cit., u.nlub otheJww.ie. .út ·eate.d.

!../

Num~Vt 06 6a1tm opeltatoM and u.npa.,(.d 6a.nu1.y wo1tkeM emptoyed
dwt,ing t~e wee.k end.útg Janu.My 31, 1970 .út thou.J.,andf.&gt; o6 pe!t
MrtJ.,. Ib-td., pp. 253-255.
-

'j_l

Total. euLti.vated .eand .út 7969, .útcl.u.d.útg wlti.va;ted p&lt;Utu.Jte
land, OJteh&lt;;'LdJ.i and Cl!.oyh~d in thoUJ.iandJ.i o 6 h eetaJt u. v
Cen~_!&gt; Aglú.c.!!_-f:.~•··· op. w., Cu.acVw 2 pp. 11-13.
-

§_/

C~vated pMtu.lte. land .út 1969 in .thow.,andf.&gt; o 6 heetalte-6,
!_±,~d., Cu.adll.o 2, pp. 14-16

S T AT E S

1

WAGEs.1J

MINIMUM WAGESij HIRED WORKERsl/

1

Total México
¡ 2 593.1
Aguascalientes
30.1
Baja California
38.7
1
Baja California T.
44.4
Campeche
20.1
Coahuila
89.6
Co 1ima
42.6
Chiapas
197. 2
Chihuahua
149.4
Distrito Federa-1
18.5
Durango
49.4
Guanajuato
127.7
29.7
Guerrero
45.0
Hidalgo
Jalisco
136.6
103.2
México
Michoacán
81. 9
12.1
More los
26.9
Nayarit
59.9
Nuevo León
57. O
Oaxaca
84.0
Puebla
30.1
Querétaro
3.0
Quintana Roo
54.4
San Luis Potos'i
120.6
Sinaloa
292.6
Sonora
85.3
Tabasco
140.0
Tamaulipas
13.4
Tlaxcala
322.8
Veracruz
51.4
Yucatán
35.2
Za ca tecas

18.32*
16.50
34.00
21.10
14.22
17.57
20.63
13. 94
22.25
26.25
14.58
15.00
16.13
15.25
15. 57
17.04
19.19
21. 00
17.25
20.63
11. 76
19.00
13. 75
26.00
16.00
21. 75
23.50
17.40
17.95
14.75
21. 75
16.80
14.88

.

812 .. 1
6.5
7.4
4.6
5.7
15.4
B.O
83.7
28.2
2.3
13.5
36.0
11.9
39.9
50.0
31.l
36.2
3.5
9.8
10.3
44.3
51.2
7.7
1.4
22.6
45.0
36.0
30. 7
25.0
5.0
106.2
23.6
8.8

SOURCE: V Cen6M A~eola Ganade!l.o ~ Ej-lda.e 1970, Ruumen Gene.Jt.ai.,
op. cit.,
e.M othWJ,iJ.,e. .wdlc.a.te.d.
Jj Total. wagu a.nd ba.laJúu pa.,(.d ag1t-teultwi.al wo1tke1t-O dU1t-trtg
the. lje.M 1969 .út m.ltli.oM 06 pe.6M. V CenMb Ag!Úeof.a. ..••
Cu.adll.o 29, pp. 323-325.
y Alt-tthme.ti.e ave/ta.ge. 06 the /tu.Ita.! minimu.m dai.ey wag e.6 p1tevalU.rtg .út 7969 .&lt;:n pe.60-6. Anu.a1t-to E-6ta.dM:Ueo de !o-6
E-óta.d0-6 Unido-6 Mex.leanM, S~cJt.e.ta.J¡__.ú¡ de. Incfu:tlúa CJ Come..'l.eio, V.ui.e.eu6n Ge.ne.Jt.ai. de Ebta.dM:Uea, Cu.adll.o 8. 13 pp. 338340.

Nu.mbe!l. 06 hi!te.d ag1t-teu.Uwi.al labolteM (employed e.ilhe!l. o n
a tempoltMCJ el!. pellmanent ba.úN) wOJtk.ing du.1ting the. we.ek
end.útg Ja.nu.a.Jty 31, 1970, mr..MMed .út thow.,a.ndf.&gt; 06 pe.MortJ.,,
V Cen6ob Agtúcola ... op. c...:1;., Cua.dll.o 17, pp. 253-255.

�84.

STATES
Tota·i México
Aguascalientes
Baja California
Baja California T.
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit

Nuevo León
0axaca
Puebla

Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Za catecas

VALUE OF CROP VALUE OF LIVESTOCY. NUMBER OF
PflODUCTION 7/ PRODUCTION ~
TRACTORS J./
9 869.0
100.0
286.8
152.7
33.7
277.8
144.7
455.7
510.1
12.2
140. O
767.9
73.3
203.0
675.2
229.4
422.4
38.4
82.0
279. 5
208.9
286.2
108.8
6.3
132.2
932.7
1 481. 6
156.0
651. 7
52.0
716.2
78.1
173.1

SOURCE: V Ce&gt;u.06 A~c.ola-Ganade1w y
~• c.lt.,

7/
-

Y
'}_/

4 817.5
33.6
62.1
31.3
24.5
139.8
17.5
151.4
652.1
56.6
191. 9
102.9
59.7
57.9
466.4
177. 5
116.1
14.7
40.5
279.6
60.6
157.0
82.3
4.6

97.1
140.5
541.1
140.4
350. 3
10.0
308.4
46. 3
202.9

J±-i.clal

e.66 Othe/U,0,&lt;1,e, .Úl

61 346
556
2 612
560
138
1 806
656
1 247
8 870
109
2 722
3 821
202
1 178
2 955
1 689
1 583
292
439
2 269
604
1 168
537
6
955
3 299
6 310
473
8 060
500
2 985
41

2 704

1970, Ruume.n Ge.neJtai.,

'c.a,ted.

Valu.e. 06 c.Jl.op pll.odu.ctlon hali.vu.t.e.d .úl 7969 me.a6UJte.d .in
mil.UoM 06 pe.606, Ib,ld., Cua.dlto 30, pp. 331-33.
Valu.e. 06 Uvu.t.oc.k. pll.odu.won ,ln 7969 me.tu.Wte.d bi ,n,éllion.6
06 pe.606, Ibid., Cua.dlto 30, pp. 331-333.
Numbe11. 06 tlta.c..t.oM -in Me on 6a1tm6 duJ¡,¿y¡g .t.he. pe)[.,{.od 6Jtom
Fe_b,/¡,UQ.Jl,y 16.t.. to Ma.ttc.h 15th, 1970 in un,l.t.6. I bld., CuadM
28pp. 311-313.

���.
1

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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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•

-

fCINl)O llHIVERslTAAIO

�F A C u L T A D DE

E C o N o MI A

Fundada en 1957
*

La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadfstica, las ciencias sociales y la educaci6n.
Se edita tres veces al ano en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Septiembre 1981

* La suscripci6n a la revista tiene un costo

anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de 15.00 Dólares para el
extra~jero. Las solicitudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dil'ección: Facultad de Eco
nomfa, Universidad Aut6noma de Nuevo León-;
Loma Redonda' #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial,
deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

juicios o ideas que pued~n
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tuci6n se reserva todos los derP.chos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicaciones. -

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Heyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* Las opiniones,

*

Publicación realizada por el Departamento
Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
de

Director:
Arturo Garcfa Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

MERCADO DE DINERO Y CAPITALES.
CASO: JAPON.
Steven E. Sa,ide Aza1t.

1

DISTRI BUC ION DEL INGRESO Y
UT!LIZACION DE MANO DE OBRA.
UNA PRIMERA APROXIMACION Al
CASO DE MEXICO.
.
V.lctoJr. Ma.nue.l Maidonado /.lontoya.

13

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL CONTROL
DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL.
EJutu.to Qu.httanil.ta. R.oevúgu.ez

51

IDENTI FING THE KEY SECTORS
FOR THE MEXICAN ECONOMY-FROM
A PERSPECTIVE OF INTERSECTORAL
LINKAGE EFFECTS.
Kwa.n

s. wn

&amp; Gwvufo TUM.Ubi.ate

63

�MERCADO DE DINERO Y CAPITALES
CASO: JAPON

S:tewn E. Sa,i.de Aza1t*

Introducción.

El presente estudio está dividido básicamente en 2 partes, la primera es los Aspectos del Desarrollo Económico del Japón y la segunda es
la reafinnación de la Tesis Fundamental de McKinnon tomando el caso del
Japón. Nos apoyaremos en un análisis cuantitativo tanando la información proporcionada por McKinnon y adicionalmente la del Fondo Monetario
Internacional, con la finalidad de conocer su comportamiento.

l. Aspectos del Desarrollo Económico del Japón. Crecimiento Explosivo.
De 1953 a 1365, el producto nacional bruto creció en un 9.4% al
año, una tasa superior a la de otros pafses desarrollados. La principal
fuente de esta fuerte dinámica de la economía fue la industria, ya que
la producción de manufactura creció un 4.2% al año. Las exportaciones
~e elevaron más rápidamente que el producto nacional bruto y lo mismo
sucedió con la inversión.
• El a.uio1t, Uc.e.ncúido en Ec.onom,f,a, M111&gt;.te11. en Admi.nú.tlt.a.ci.6n de Emp.ltUaJ.,
IJ en p!tcc.uo de obte.ne1t el g1tado de Mi:u.te1t en Ec.onom.úl., 1teo.Uz6 el
P-\Uen.te .t!tabajo como la palt.te de ,&amp;,vuügaci.6n c.oMupondien.te a.f
CW!.60 Mue.ado de Vine1to y Cap,i,ta.fu. que -Únp&lt;Vl te la V,&lt;_v.ú,.i6n de fatud.i.o~ Supe/t.iO/tu. de la Fac.uU:a.d d._ Ec.onom.la de .e.a Un.iveM,&lt;_dad Autónoma
de. Nuevo León.

�2

3

Durante este período se produjeron cambios estructura 1es en 1a
economía a través de las siguientes estrategias:

Las principales políticas económicas fueron las siguientes:
a) Reconstrucción de la estructura institucional y financiera para

a) Debido a lJ productividad se realizó la reparación de la capacidad dañada y restauración de su nivel de inventarios.
b) Se alcanz6 un crecimiento acelerado de la tecnología debido a
la capacidad de movilizar mano de obra calificada y capital.
c) Se incrementó la tasa del empleo superior a la de la población
a través de reducir la tasa de natalidad.
d)

la expansión industrial y la promoción de exportaciones.
bl Cana 1i zaci ón de enormes recursos a 1a inversión, a 1a promoción de la investigación y desarrollo científico.
c) Se impulsó la producción de alimentos y la sustitución de importaciones con la ayuda de subsidio, con el objeto de apoyar el
incremento 2n la agricultura.

Incrementos en los salarios presionaron a aumentar la productividad y con este incremento de productividad disminuyeron
los costos, resultando los precios de los productos m~nufacturados altamente competitivos en el mercado internacional.

d) El crecimiento en lo relativo a exportaciones fue continuo y
rápido pero tuvo fluctuaciones substanciales en las exportaciones, resultando en una balanza de pagos de fuertes fluctuaciones cíclicas.

e) Se incrementó el esfuerzo educativo en niveles superiores al
de Europa Occidental.

e) El gobierno utilizó medidas monetarias y controles directos
para mantener la demanda a 1.m alto nivel, sin embargo la
política fiscal no fue tan activa, pero se dieron reducciones
substanciales en los impuestos para contrarrestar el impacto
del impuesto sobre la rent~.

f) Se reinvirtieran las ganancias de las corporaciones, producto
de los incentivos fisca 1es, y con esto un crecimiento ace1erado
en la formación de capital.

Los factores especiales que influyeron en la tasa de crecimiento

1.1 Situación del Desarrollo Económico.

son:
a) La recuperación de la economía.

a) El producto Y la productividad per cápita es muy similar a la

de los países euro-occidentales.

b) Altos insumos de factores.
c)

Incremento de la productividad.

b) Una cuarta parte de la fuerza del trabajo se encuentra en la
agri cu 1tura.

d) Desarrollo de habilidades y adiestramiento.
e) Una ausencia de de:;perdici o económico provocado por e1 gasto
militar .

c) La tast de crecimiento de la población está en descenso, por
lo que la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo se verá
reducida.

�4

5

d) Reducción en la participación de la inversión privada dentro
del producto nacional bruto.

Sin embargo, la sensibilidad al ciclo de la economía japonesa
parece ser mayor que en Europa.

,, de 1965 derivaron una acción
e) Problemas causados por la recesion
fiscal más vigorosa por parte del gobierno.

c) La estructura salarial japonesa es diferente a la de foropa y
es más susceptible a la influencia de ~s medi•as de políticas
comerciales. Por lo que los problemas de inflación de costos
son menores que en los países europeos.

. . del Crecimiento Explosivo.
I.2 Experiencia
a) La inversión es muy alta.

d) El gobierno tiene un control más estrecho dentro de los movimientos de entradas y salidas de capital, que los pafses
europeos.

b) La educación Y el adi·estramiento están destinados a producir
habilidades en gran escala.

e) El sistema de informaci6n econ6mica y de indicadores estadfsticos es superior a la de la mayoría de los países europeos.

a nuevos
c) Los trabajadores están acostumbrados a .adaptarse
.
.
trabajos y no tienen
un a mentalidad restrictiva.
d) Los vendedores a1 mayo reo Y a1 menudeo están acostumbrados a
un rápido crecimiento de las ventas.
e) Los consumidores tienen el hábito de aumentar con rapidez su
gasto.

f) El esfuerzo educacional está mejor dirigido para impulsar el
desarrollo, y el gobierno ha contado con planes de potencial
humano y educativo desde 1960.
g) El esfuerzo para el desarroTio de la tecnología está aumentando
constantemente.
h) La intervención gubernamental representa el 11% iel producto
nacional bruto y se espera que siga aumentando.

1.3 Características del Dinamismo de la Economía.
a)

cía de planeación que ayu da, tanto a la
Japón ti ene una agen
.
tener una concepción
.
. d como al gobierno, a
;niciativa priva~
. iento· básicamente la
coordinada de los problemas de crecim
'
planeación es indicativa.

aplicar correctivos de
b) El gobierno tiene instrumentos para .
como los de los
la?O que son tan eficaces
política a corto P
1 de política monetaria y
articulannente os
países europecs, P
·1. do la política fiscal.
no con la misma eficacia que ha ut, ,za

1.4 Situación Favorable con Otros Pafses en Desarrollo.

a) Japón siempre tuvo un crecimiento mucho menor de población.
El crecimiento de la población en la mayoría de los países en
desarrollo se encuentra entre el 2.5%y el 3.5%, en cambio
Japón está cerca del 1.2%al año.
b) Japón era un país grande desde el principio de su industr~alización, con un mercado interr-o lo suficientemente grande

�6

7

para permitir la producción a escala obtenida de muchas industrias modernas.
c) La maqui na ria admi ni strat i va japonesa era efi -:i ente y centralizada, había un fuerte sentido de unidad nacional,
asimi~mo, un liderazgo ejercido por una burocracia autoritari a.
d) Japón fue capaz de desarrollar las exportaciones de sus
proauctos básicos en un período de expansión de la demanda
internacional.
e) La política económica gubernamental ha estado continuamente
activa y ha sido impulsora fundamental de la economía japonesa
en todas sus fases; el gobierno no ha controlado directamente
lo fundamental de la economía y ha descansado básicamente en
un mecanismo de mercado para lograr la asignación de recursos,
pero intervino activamer:te el siglo pasado en forma destacada.

II.

Reafirmación a la Tesis Fundamental de McKinnon.

La tesis fundamental está dada por la complementariedad entre
dinero y capital. Esto significa que los saldos monetarios reales,
M/P, cuantiosos y de acelerado crecimiento contribuyen a un aume:nto
acelerado en la inversión y en la producción agregada; sin embargo,
para que las políticas oficiales influyan en la magnitud real del
sistema monetario, el sector privadc debe ser suficientemente sensible
a la tasa de interés elegida para depós itos y préstamos, ya que tasas
reales de interés negativas contraen M/P y tasas reales positivas
expanden M/P.
Para reafirmar esta tesis se utilizará en este estudio el caso de
Japón, en el cual se encontró una alta correlación entre el crecimiento

y los saldos monetarios reales y la sensibilidad del público frente a
las modificaciones de la rentabilidad real del dinero dada por las
tasas nominales de interés y la inflación, influyendo en esta última
las expectativas.
Japón realizó• importantes reformas monetarias en 1948 y 1949 ya
que dPspués de la Segunda Guerra Mundial el sistema bancario quedó
devastado; y 1a inflación ter-minó con los activos y pasivos del pasado
e impactó fuertemente en la confianza del público en la tenencia de
dinero. Sin embargo en estos años el sistema monetario se ini-ció de
nuevo debido a su experiencia y a su tradición bancaria.
En Japón, el sistema bancario predomina en el mercado de capitales
Y e1 fi nanci amiento di recto es menos importante que en otros países

avanzados. Esto significa que el financiamiento indirecto por vía del
sistema bancario es la forma prevaleciente.
Para soportar la tesis fundamental se definió M (Depósitos a la
vista, billetes y metálico), M (Depósitos a plazo ~ ahorro) y M
2
(Bonos), relacionándolos con el Producto Nacional Bruto; . adicional~
mente se ohtuvo el cambio porcentual de M M M PNB I d" d
P •
1, 2 , 3 ,
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recios al Mayoreo (IPM), e Indice de Precios al Consumidor (IPC) .
El resultado fue el siguiente:
a) Un alto porcentaje de correlación en t re M y M con PNB.
2
3
b) MI se mantiene como una proporción bastante estable del PNB fluctuante entre el 28%en 1953 y alrededor del 30%en 1970, sin embargo
para 197 7 la proporción era del 33%.
b) Debido al crecimiento de los depósitos a plazo y de ahorro, M
representaba un 57%del PNB en 1953 y para 1970 un 93%, sin embargo2
en 1977 representaba un 116%.

�9

8

d) La emisión de bonos no tuvo un papel importan te en la práctica
bancaria del Ja?Ón en los años 60, sin embargo tuvo una expansión
en los 70, porque M3 representaba una proporción del 110% en 1967
y para 1977 un 137%.

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Es interesante analizar el caso de Japón, un país desarrollado
que nos ha demostrado la no existencia de represión financiera y que
por otra parte a través de su estructura financiera y con una política
monetaria eficiente ha mantenido su crecimiento.

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(Ver anexo estadístico)

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e) De 1970 a 1977 se incrementó Ml en 2.9 veces, M2 en 3.2 veces y M3
en la misma proporción que M2.

positiva.

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f) En 1970 M2 representaba 3.2 veces de M1 y M3 3.7 veces, sin embargo
en 1977 M representaba 3.6 veces de M1 y M3 4.2 veces.
2
70,
g) Cuando las expectativas de inflación fueron altas en los años
tomando en consideración la experiencia japonesa ar.terior a esta
década, la tasa de crecimiento de M2 y la de M3 fueron mayores que
la de Ml. Esto significa que las tasas reales de interés eran
positivas, por lo que la rentabilidad del dinero en tenencia fue

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11

Cuadro 2
JAPON: CAMBIO PORCENTUAL EXPERIMENTADO POR LAS VARIABLES
M , M , M3, PNB, IPM, e IPC, de 1960 a 1977
1 2

Cuadro 3
Jf,PON: RAZON DE M/PNB
1960-1977

PNB

IPM

IPC .

22.3

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1963

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1964

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15.1

18.2

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1965

18.2

16.8

10.9

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1966

13.9

16.4

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1967

14.1

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1968

13.4

15.6

19.4

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5.4

1969

20.6

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M2

1961

18.4

1962

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1960

1970
1971
1972
1973
1974

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16.8
11.5

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23.8
25.0
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13.4

1975

11.1

16. 4

1976

12.5

15.2

1977

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13.2

15.9
19.5
18.5
22.5
26.1
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13.5

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19.2

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10.1
12.4
11. 3

7.6
6.2

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14.5

5.3

.8
15.8
31.4
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4.4

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11.9
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8.1

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M2JPNB

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1960

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1961

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.835

1962

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.898

1963

.314

.945

1964

.300

. 920

1965

.320

.970

1966

.313

.969

1967

.302

.950

1.096

1968

.287

. 923

1.065

1969

. 296

. 942

1970

1.086

.290

.929

1.079

1971

.342

1.045

1.202

1972

.372

1.141

1973

1.323

.357

l .113

1974

1.289

.332

1.054

1975

1.225

.335

1.114

1976

1. 302

.335

1.142

1. 460

.326

1.161

1. 368

1977

Fuente: Elaborado en base a los datos contenidos en el Cuadro 1.
Fuente: Elaborado en base a lo; datos contenidos en el Cuadro l.
) Disminución.

�DISTRIBUCION DEL INGRESO Y UTILILACION DE MANO DE OBRA.
UNA PRIMERA APROXIMACION AL CASO DE MEXICO.*

V-lctoJt. Manuel. Maidonado Montoya

Introducción.

El propósito de este trabajo es encontrar la relación que existe
entre la estructura de la distribución del ingreso y la utilización de
mano de obra.
la importancia de dicha relación deriva del papel crucial que se le
ha asignado en las hipótesis explicativas de la evolución de las economfas en proceso de industrialización, típicamente las latinoamericanas,
y en la agudización de la dependencia tecnológica que acompaña a ese
proceso. En las primeras versiones del, así llamado, pensamiento estructuralista,y la industrialización a través de la sustitución de importaciones, alcanzaba (inevitablemente) un punto de estancamiento al que
conducía, como factor fundamental, la estrechez del mercado interno.
El comparativamente alto grado de concentración del igreso que se
requiere para emprender la estrategia sustitutiva, constituía un elemento
que se reforzaba a sí mismo, al dar lugar a una estructura de demanda
con implicaciones para la de producción tales, que los requerimientos de
mano de obra no calificada eran re 1at i vamente escasos. En condiciones
de rápido crecimiento demográfico (frecuentemente presente) esto garan• Con u.te tlw.bajo, p11.uentado en Jullo de 1981 como JreqLW,ilo de 0pci.611
"C", el auto/f. obtuvo, de la Facu Uad de Eron.omla. de la Urúvel¡,l,,idad
Aut6noma de Nuevo Le6n, ef .tUulo de L-&lt;-cenciado en Econom[a.
Y U. br.a.bajo mif6 1J.ep1J.e¿,e.n.tatÁ.vo de u.ta. v-U,i.6n del dU,M/J.OU.o la.t,i.no~l'/J.,i.cano u, quúci, el. de Ceho FullJ:ado "Vevelopmen.t and Stagna..tion
.oi La,Un Ame1t-ica · .\ St/J.uc.tuJraUM AppJr.Oacli" en Stud,i.u -in Compa/J.ative
~/J.nat-iona( VeveloP'!._ent, Vol. I, 1965.

�14

15

tizaba la permanencia de la situación original de desigualdad y marginación, e imprimía poca dinámica al tamaño del mercado interno. La
eventual saturación de dicho mercado imponía una limitación básica a 1a
expansión del sector industrial y detenía, por tanto, el proceso de
crecimiento.y
En otro contexto, el patrón de demanda que genera la poca utilización de mano de obra y, de a.qui, la concentración del ingreso, es típico
de economías con ingresos medios superiores a los del país en vías de
desarrollo, lo que produce un fenómeno de dependencia tecnológicc:,
también autogenerable, que tiene lugar a través de la importación de
bienes de consumo de características determinadas, de procesos de producción y de técnicas de administración y comercialización. Esta forma de
dependencia es sólo agudizada cuand0 los sectores más dinámicos están
dominados por empresas trasnacicnales.}./.
En México, la permanencia de la concentración del ingreso a lo
largo del período de (rápida} industrialización, parecería probar la
hipótesis acerca de la existencia de un círculo vicioso entre patrones
de demanda y concentración, en el que, del mismo modo, una distribución
más igualitaria del ingreso tendería a producir una estructura de demanda
o, más precisamente, de consumo, con efectos más favorables sobre la
utilización de mano de obra.
En este trabajo se intenta probar esto para el caso de México,
mediante la simulación de las consecuencias c,ue para el nivel y la

2/ VeM.lonu e..6:tJwctwz.aU..6-ta.6 máJ., trec..i.e.n..tu 1techa.zan .ea .ldea. de.e u.ta.ncam.i.en..to .útm.ine.nie, IJ ptr.oponen, en !Ju l.u.ga11., u a evol.u.c..i.6n caJr.a.c.telLÚi.t.lc.amen..te c..foüc.a. de .lD..6 economút6 !J~.tdu..tiva.6, pe/1.o co~er.va.n
.ea. u.tJr.echez del me.11.ca.do ú1.tellno como 6ac.ta11. expUca.:ti.vo bá.6.lco.
C6. Ta.va.11.u, M. C. IJ Sel¡)¡a, E.: "Má.6 allá del uta.ncam.ien.to". en El
Tl[,Únu.tJre Econ6m..i.co, 0c.tub11.e-V.lc..i.emb11.e, 1971.

3/ Una. expo!J.lc..i.6n comp.feta. de u.te punto puede encon.tJr.a.Me en S.tewa.11.t,
- F.: Technology a.nd undetrdevelopnen.t, 2a. Ed.lc..i.6n, 1978.

estructura del empleo tendría la existencia de una distribución más eq:.iitativa del ingreso. Para ello se utilizará la matriz de insumo-producto
de 1970 en combinación con una serie de supuestos acerca de las c.ondiciones prevalecientes en ese año, relevantes al propósito de este trabajo.
La necesidad de elaborar tales supuestos surge de la ausencia de
parte de la información requerida, lo que sujeta, por tanto, la validez
de los resultados a la viabilidad de los supuestos adoptados. Entre
éstos se encuentra, implícitamente desde luego, el que los datos utilizados son de buena calidad.
Una limitante adicional la constituye el mismo modelo de insumoproducto, en particular porque en su utvización no se contemplan cambios
en los coeficientes técnicos que el propio ejercicio de simulación puede
producir. La naturaleza del ceteris paribus involucrado en el trabajo
hace, pues, algo tentativos los resultados, por lo que éste no es sino
una primera aproximación al estudio del problema.

l. Metodología.

La estimación del efecto que un cambio en la distribución del ingreso
tendrfa sobre la utilización de mano de obra se hizo a partir del impacto
que hipotéticamente áquel tendrfa sobre la estructura del consumo y, de
aquí, sobre la producción.
La relación entre la estructura del consumo y la dfstribuciól" del
ingreso se da a través de las elasticidades que cada estrato de ingreso
tiene por los distintos tipos de bienes y servicios con~umidos. Inforinaci6n sobre dichas elasticidades es virtualmente enexistente~h por lo

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No.11.a. LU6tig en !Ju .tu.l6 doc.toll.a.l ''V.l4.tJr...i.buUon 06 .income, !JtJwc.tull.e
ºn COMump.t.lon a.nd econom..i.c 911.ow:th, the C!ll.H 06 Mex.lc.o", Un.lveM.lda.d
de CaUó0.11.n.la., 1979, ela.boll.6 da.to¡, a.l 11.upec.to pe't.o pa.11.a. 911.upo¡, de
b.ienu bMto.n.te a.911.egado~, a pa.11.UII. de enc.uuto.6 de .lngJt~o-gM.tn,
que no podlúa.n utiliza.'1.6 e pa.11.a. lo¡, p11.op6~lio¡, de u.te. :tM.ba.1 o.

�16

que hubo que elaborarla mediante la aplicación de algunos s:ipuestos a
los datos disponibles. ::1 concepto utilizado fue el de elasticidad arco;
para su estimación se tomaron dos observaciones en el tiempo. Una fue la
que aparece en la matriz de insumo-producto de 19703', la cual contiene
datos sobre la estructura del consumo por sector de origen. La otra
estuvo dada por una estimación de dicha estructura para el año de 1966.
Se seleccionó este año porque es razonable considerar la relación que
se observó en el período 1966-1970 entre el incremento porcentual en el
consumo y en el ingreso, como correspondiente al concepto de elasticidad
propiamente dicho; esto es, que se cumple la condición de que en esos
años otros factores que pudieron afectar la relación permanecieron sin
modificarse significativamente._ Puede pensarse que entre los principales
de estos factores se encuentran el número medio de miembros por familia §.!
y la estructura de precios. En cuanto al primero, es evidente que
difícilmente pudo haber cambiado en el transcurso de esos cuatro años;
respecto del segundo, puede señalarse que los precios relativos no
variaron mucho -la correlación por rangos entre los precios, por sector,
de 1966 y 1970 fue de 0.8.
Adicionalmente, la conveniencia de estimar la elasticidad usando
datos de esos años queda confirmada por la disponibilidad de datos sobre
distribución del ingreso para el año de 1968.ij Es dable suponer que
dicha distribución debió haber permanecido prácticamente constante en
aquel período y, de 0tro modo sería mucho más complejo determinar cómo

17

. do,
. El cálculo del vector de consumo para 1966 , se h1·zo supon1en
primero, q_ue la fracción q·Je cada sector asignaba de su producción a
consumo privado en 1966 era igual a la que, de acuerdo con la t .
obs
•
1970
ma ri z • se
ervo en
. Esto permitió, con los datos publicados del valor bruto
de la producción (VBP) del Banco de México JI, elaborar un primer vector
de consumo.

Después, éste Y el de la matriz fueron ajustados para que
sus totale_s coincidieran con los del Banco de México, para los años
correspondientes, Y poder así calcular· el incremento porcentual en el
consumo por sector de !&gt;rigen.
Para medir
la elasticidad (total) atribuible a cada sec t or, se
.
supuso_un incremento porcentual en el ·ingreso disponible de los consumidores igual al del producto interno bruto (PIB).
La desagregación de la elasticidad total {por sector) en sus componentes por estrato de ingreso se hizo mediante la adopción de distintas
hipótesis. _Para su elaboración dos consideraciones fueron tomadas en
~uenta. Primero, que debería haber una relación sistemática entre el
ingre~o iredio Y la magnitud de la elasticidad, por estrato y, segi;ndo,
que dicha relación, a su vez, dependería del tipo de bienes o servicios
de ~onsumo de que se trate. Por ejemplo, en el caso de los productos
:~r:colas, es de esperarse que la elasticidad sea menor conforme aumen i.&lt;1
ingreso, pero este comportamiento no se observaría, ciertamente, en
el caso de los automóviles, al menos dentro de ci·ertos rangos de ingreso .

ésta afecta al consumo.
5/ SPP Ma;t,,¡_.¿z de. wumo-p1todu.cto de. Mé.uco, año 1970 (4 .tomM). CootuU- nau6n Ge.neíial de. S-&lt;-6te.ma Na.uoncil de. In6o/[/11awn de. f.a Se.Clle..tatúa
de. P11.og1tamacwn y P1te1&gt;u.pu.e1&gt;.to, Banco de. Mfalco y el PNUV, e,lltca 1978.
6/ La ne.ce1&gt;idad de. e1&gt;.ta coru.ide.tta.u6n .6e. de.Jtiva del he.e.ha de. qu.e. .f.06
- da;to¿, de. di¿,:t/úbu.uón del ing11.e1&gt;O qu.e. .6e. u.¿,a.Jtán e1&gt;.tán 11.e.6e.túdo.6 al
-&lt;.ngll.UO nam-iUall..
7/ Banco de. Mé.xico, La dib:t.Júbuu6n del ing1tuo e.n MWco. Encu.e1&gt;~
- .6ob1t.e. .f.o¿, ing1t.Uo.6 y gaüo.6 de. la6 6añu'..Uab, 1968, F.C.E., 7974.
8/ Be.Jtgbman, Joel: "Income. dib:t.Júbu.üon and pove.Jt.ty in Me.:uco". Mime.o,
- Encon.tll.6, de. he.cho, qu.e. la dib:t.Júbuc..{6n dei.. ingl!Uo e.n Mé.:uco, eJL0e
1963 y 1977, no cambió mu.cho, .6e.gún da.to¿, de. e.ncu.e1&gt;.tM de. e.Mb a.no6
y aiio.6 inJ.e/[/11e.diOb.

Para efectos de simplificar el análisis, se distinguieron únicamente
dos tipos de bienes; el criterio utilizado para ello fue si la elasticidad
to~al era mayor o menor que la unidad. En el primer caso se supuso un
aumen:º. sistemático, al menos hasta cierto punto, en la magnitud de la
elasticidad conforme aumentaba el ingreso, Y lo contrario en el segundo.

'!J c.i6
Banco de. México: P11.ud1;.c..to Inte.1t.no y GM.to, 1960-1977.
n Ec.onótn,for,,_ , ; 9 78. --~....:.:..:.::-.=!......:..:::::.2::::2_~~.!..!..:.'..!.... Se11 ú. In6o 'Una-

�18

19

Puesto que la elasticidad total es una media ponderada (por l a
participación en el ingreso) de las elasticidades por estratos, el
supuesto anterior pennitió expresar aquélla en térnñnos de la elasticidad
de un sól o estrato (ya que, conoci do el i ngreso medio, la el asticidad
de un estrato podía expresarse en función de la de otro) .

Es decir, si

Puesto que cualquier hipótesis
arbitraria
,
.
que se adopte sería 1gua lmen te
, es (;onven,ente probar la sensibilidad de 1
la especificación que de ella se haga
P
_os resulta,fos a
. .
ara esto se hizo el ejercici
con las cuatro h1potesis que se describen·en el Cuadro 2
1
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i ne1
t b -• Y en e que se
uyen am ,en los valores que implica n para 1a elast1c1dad
..
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po~ estrato, de-los bienes o servicios provenientes de un sector . cual,

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.observados en 1968, (ver Cuadro 1).
s e ingreso medio

donde E representa la el asticidad, j un sector de ori gen cualquiera, i
los est ratos de ingreso y w la parti cipación en el i ngreso, entonces:

para un

DISTRIBUCION DEL INGRESO E INDICE DE INGRES .
DE LAS FAMILIAS, 1968, y DISTRIBUCION HIPO~E~i~¡o

donde 1a fonna de 1a función g depende de 1a ni pótes is que se haga
acerca del comportami ento de la elasti cidad respecto del i ngreso medio •.l.Q./

J..2!

Cuadro 1

y un j cua1esqui era, porque

Si po1r. ejemplo, la. ma.gnltud de la. ei..&lt;u,:ti.e,lda.d 6u.e1U1 ú1ve1U&gt;amente
p!t.opo1r.c.ional a. la. del ing1r.e1&gt;0 me.dio (y}, i.uponie.ndo únicamente doh
utJrA;tJJh de ÜfJJtMo, entone.u , t.i

lr.MuU.a.

que

Estrato

% de
Familias

Participación
Observada en
el ingreso ( %)

Indice de
Ingreso
Medio

Participación
Hipotética en
el ingreso (%)

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10.69

1.00

20

2. Medio Bajo 30

19.81

2.47

23

3, Medio Alto 20

27.45

5.14

27

4. Alto

42.05

15 .75

30

10

Fuente: Banco de México, La distribución d 1 •
- .
· n::.J.g~re:.=s~os~y__:g~a~s~to~s~de~l-ª.:S~e ~,~~g.D'.e~s;o::::e~n~Mex ~ co . Encuesta
- -so.;. ;bc..;.r. : .e_l:.:::o..::.s_,'..'.e
1am1T1as, 1?68, r . C.E., 1974.

dond2 Ej, Wi I.J Yi ~on c.onoc.idM; Ej, adem&lt;Ú, que.da. e.xp1r.uadc• en
téJun,Ülúi.&gt; de une 66la. inc.6gnita., E¡j.

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21

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A los valores derivados de E.. se les aplicó una distribución
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hipotética del ingreso (radicalmente diferente a la observada_!_ij, . ver
Cuadro 1) para obtener un vector hipotético de elasticidades por sector

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que multiplicado por el aumento porcentual (observado) en el ingreso,

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produjera un vector hipotético de consumo, uno por cada una de las cuatro
hipótesis sobre la relación entre elasticidad e ingreso. Implícitamente
aquí se ha supuesto que el cambio en la distribución del ingreso y, por
tanto, en el ingreso medio, no altera las Eij' dado un j cualquiera, lo
cual en cierto modo hacJ caso omiso del postulado básico acerca de que
debe haber una relación sistemática entre yi y Eij, sin embargo, hipotétizar también en este respecto haría más tentativos los resultados;
además, como se verá, éstos no parecen reaccionar fuertemente a los
cambios en las elasticidades por estrato .

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Debe señalarse que la redistribución mencionada se propone como un
"acto de Dios", y que r.o tiene otros efectos que los aquí señalados, es
decir, no afecta, por ejemplo, los deseos de invertir, los precios,
relativos de los factores y, de aquí, (probablemente) los coeficientes
técnicos, etc .

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E!l todas las hipótesis adoptadas el consumo sufrió un incremento
como consecuencia de la redistribución del ingreso. Se supuso que esto
reduciría la formación bruta de capital fijo en el mismo momento, a
través de su efecto sobre el ahorro y, adicionalmente, que la estructura
por origen de ésta se alteraría proporcionalmente. Aunque este supuesto
es muy simplificador, especialmente si se admite que, por ejemplo, las
exportaciones provenientes de ciertos sectores son res idua 1es respecto

o. 54; u.ta.
mecii.da val!.la de c.eJto (en et c.Mo de i.gual.dad peJ1.6ecta) a do.s IJ
1¡ep1¡_e..senta ta -0uma de tM cli.6e1tenc.i.M (en .t.é1tmi.no.s ab.so.e.u.t.o.s) en.t.'1.e
ta pMUc.i.pac.i.'6n en el i.n91¡_uo IJ .fa C.fJJllLUponcli.en.t.e en et :to.tal de
6ami.Li.M. "Qu.a.nütat, ve Mpec..t.6 06 the eronomú. g1¡owth 06 na.t.i.onl.)
VII. Vi.6Wbu.t.i.on 06 i.nc.ome bu .süe" Ei?.onomi.c Veve.iopme,n;t and
Cu.ttu1¡al. Change. Vot. XI, No. 2, pat,te II, 7963

!_!} La me.d,ida de deói.gu.aiáad de Kuznrn .se '1.educ.e de O. 79 a

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�22

de cualquier otro hubiera alterado significativamente los resultados :
lo que habría de asignar entre los componentes de la demanda representa
no más del 5% del total de ésta en cualquiera de las hipótesis.
La suma de los vectores de consumo privado, de formación bruta de
capital fijo y del resto de los componentes de la demanda, fue aplicada
a la matriz de coeficientes técnicos JJJ, para generar el vector de valor
bruto de la producción correspondiente. Con el coeficiente técnico del
valor agregado de cada sector obtuvo el vector de producto interno bruto,
cuyos elementos al multiplicarse por la relación PEA/PIB observada
correspondiente, dan lugar al vector de población económicamente activa
(PEA).
La relación PEA/PIB por sectores se elaboró con los datos rlQ valor
agregado de la matriz de insumo-producto y del censo de población de
1970. Estos últimos fueron co~regidos para distribuir sectorialmente a
los ocupados en actividades insuficientemente especificadas (I/E), que
representaban cerca del 6% de la PEA total, y para obtener una estimac'.5n
de ·la PEA al 30 de junio de 1970 13/. La primera corrección se hizo
aprovechando que la clasificación (detallada) de esta fracción de la
PEA según su ocupación principal coincide mucho con la clasificacirn
por ramas (p. ej., trabajadores agrícolas con agricultura). Esto permitió una distribución sectorial de la PEA en actividades I/E no muy
arbitraria. Lo que se hizo fue: si, por ejemplo, el 98% de los trabajadores agrícolas se localizaban en la agricultura, entonces el 98% de
dichos trabajadores en actividad 1/E fueron asignados a ese sector. La
disponibilidad de tabulaciones posibilitó hacer esto por ramas a un
nivel más bien agregado (10 actividades). Al subdividirse éstas en 36

72/ E-0to u, H lúzo el eje/1.uuo lMuai (I-A)-~ _D= VEP,, do~de I Y•'
1tep1tue.n.ta.n .f.a.6 ma.tlúc.u ,¿de,n,li,dad IJ de c.oeó-&lt;.uente.6 tec.n-&lt;.c.0-0, JtUpec.:tivamente, IJ D IJ VEP Mn f.0-0 vec.to1te-0 de. demanda. Mnal. IJ vai.Olt
b1tutu de fa p!tOduc.uán.
13/ ~a ,¿nóotunau6n c.e.n&lt;\al de PEA polt -0ec.to1te1.&gt; e6 paM el año de. 7969.

-

23

ramas para dar lugar a la clasificación adoptada, los totales correspondientes fueron distribuidos proporcionalmente.
La segunda corrección se hizo con base en proyecciones del Consejo
Nacional de PoblaciónJi,I. La diferencia entre lo publicado en el censo
y lo proyectado se distribuyó proporcionalmente entre los sectores.

II. Res u1tados.

Los resultados obtenidos a nivel agregado para algunas variables
se presentan en el Cuadro 3; en 1os cuadros anexos (A a F de 1 anexo 1)
aparece la información por sectores. La conclusión principal que se
deriva de ellos es que, si -bien la redistribución del ingreso tiene un
efecto positivo sobre la utilización de mano de obra, en el sentido de
incrementar la relación PEA/PIB, éste no es muy importante -aumenta sólo
en 1.6% en tres de las hipótesis y en 1.9% en una de ellas; puede obse~
varse que este cociente es poco sensible a la adopción de diferentes
hipótesis sobre la r~lación entre ingreso medio y elasticidad. Por otra
parte, el efecto positivo sobre la relación PEA/PIB es en gran medida
cooipensado por un efecto negativo de la redistribución sobre el nivel
de producción, de modo que el monto absoluto de empleo, en el mejor de
los casos (Hipótesis III), aumenta sólo en 0.7%.
Sin embargo, este resultado aparentemente poco alentador puede
deberse a la utilización del cociente PEA/PIB como indicador de los
requerimientos de mano de obra por unidad de producto. En el caso típico
de países con abundancia re 1at i va de mano de obra no calificada, como
en México, esto conduce muy probablemente a conclusiones equivocadas,

----------

!!!

"P11 oye.cuonu de. pob!a.u6n e.c.on6micamente. activa" Nota pMa. d.ü,c.u-0,&lt;.Ón ,&lt;.nfe/1.na, 1977.

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porque una fracción importante de la PEA (p. ej., la ocupada en actividades muy poco productivas) tiene su origen en factores determinantes
de la oferta de mano de obra, como son la tasa de crecimiento de la
población y sus tasas específicas de participación. La magnitud total
~e la PEA puede, entonces, en casos como este, mantener poca relación
con los niveles de producción . Por ahora, desafortunadamente, no se
dispone de un mejor indicador de necesidades de mano de obra por unidad
de producto.

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A nivel sectorial también se observa, en general, bastante estabilidad en los resultados en las cuatro hipótesis. En el Cuadro G puede
verse como c.ambia la parti&lt;;:ipación del PIB de cada sector en el PIB
total, según las diferentes hipótesis. Para cada una de éstas se obtuvo
el cociente entre la ·participación hipotética y la observada y éste se
comparó con el grado de intensidad en el uso de mano de obra (medida
como la relación PEA/PIB de cada sector respecto de la relación promedio) .. Para esto se elaboraron las gráficas del Anexo 2; en ellas se
clasificaron los sectores de acuerdo con la forma como el cambio en la
participación se asocia con la intensidad de la mano de obra . En estas
gráficas, los sectores ubicados arriba del eje de las abscisas (cuadran~
tes I y II) son los que incrementaron su participación en el producto
como consecuencia de la redistribución; los que se encuentran a 1a derecha
del eje de las ordenadas (cuadrantes I y IV) son los que tienen una
relación PEA/PIB superior a la media. Las coordenadas del origen son,
pues, (0.0314,1).

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Los sectores en 1os cuadrantes I y II I son 1os que registran un
comportamiento como el esperado, es decir, que si endo intens i vos en el
uso de mano de obra, aumentaron su participación, o bien, que no
siéndolo, la disminuyeron. Los sectores en los cuadrant es II y IV, en
cambio reaccionaron a la redistribución de una manera adversa: esto es,
siendo poco intensivos en mano de obra aumentaron su partici pac ión, y
viceversü.

�26

Aunque es evidente en las gráficas que la mayor parte de los sectores siguen el comportamiento esperado, los que se ubican en los cuadrantes
II y IV tienen una participa:ión que oscila entre el 47.7 (hipótesis II)
y el 56.6 (hipótesis III) por ciento del PIB. De aquí, pues, que el
cambio en la intensidad en el uso de mano de obra para la economía en su
conjunto que resulta de la redistribución sea tan pequeño.
Nótese, no obstante, que hay cuatro sectores de considerable importancia relativa que consistentemente aparecen como adversos en su reacción
en las cuatro hipótesis, y que serían para los que específicamente habría
que diseñar medidas que complementaran la política redistributiva, para
evitar su comportamiento inesperadü. Estos sectores son: fabricación
de productos añmenticios, transporte:, comercio y alquiler de inmuebles;
su participación en el PIB es en las cuatro hipótesis cercana al 43%.
La efectividad de las medidas que se instrumentaran para aumentar la
intensidad en el uso de mano de obra en estos sectores y/o reducir la
elasticidad ingreso de demanda que enfrentan por parte de los estratos
bajo y medio bajo que, como puede verse en el cuadro A, son relativamente
altas, así como para disminuir su importancia relativa JJ.!, condicionaría
de manera determinante el efecto de la política redistributiva sobre el
empleo. Una indicación de esto lo constituye el que en los sectores de
comportamiento esperado, la relación PEA/PIB se incrementa en 6%, aproximadamente, en todas las hipótesis.

15/ En el. c.aho de alquileJt de .lnmueblu, la e1Mlic..ldad que c&gt;n61ten.ta
- u.te 1;ec.t011. y l;u ,iJnpoll..ta.nc.ia. ILeÍMiJJa podlrfan 1tedueúuie 1;.l la demanda
de l;e.Jtv.lc.lol; de v.lv.lenda 6e 6ali66ac..leM mál; plenamente. En cu.a.nto
al l;ec.tolt c.ome.1tc.lo, l;u palttic..i.pac..l6n en el PIB (que u, poi!. c..lell.to,
muy al.ta, en c.ompa1tac..l6n con lo ob6eJtvado en o.tl!.01; piÚ6M. En 1977
p. ej., .tal palttic.lpac..l6n (')La. 21 %, v1;. 18%, 16% IJ 13% en E1;.tado4
Un.ido!;, Jap6n IJ F1tanc.ia., de ac.ueJtdo c.on da.to1; de S PP, Banco de
MWc.o y PNUV, S.l6.tema de Cuen.tM Nac.lonalu, 198_1. 1J ONU National
Accoun.t Stalil;lic.l;, 1979), podíila. hace.Me dec.1te.ce/l median.te lá
efl.mZMwn de etapa1; .lnnecualt.lM de .lnte1tmed.lac..l6n..

21

Debe observarse, empero, que en un contexto más dinámico. ur cambio
en la distribución del ingreso en favor del estrato bajo y en contra
del alto (como es el que gruesamente se propone en este trabajo) puede
tener consecuencias negativas para el crecimiento. El aumento del conSIJIIO privado como proporción del PIB de 73.5% a 76.9% más probablemente
afectará negativamente el coeficiente de inv1:.rsión y, de aquí, las
posibilidades de crecimiento. Así, más empleos y consumo ahora puede
implicar menos empleos en el futuro, a la Galensen y Leibenstein 76/.
Sin embargo, la tasa de inversión que de esta manera se afectaría sería
la del sector privado de la economía. La disponibilidad presente y,
por algún tiempo, futura de petróleo, posibilitaría que el Estado la
s1111plementara en la dirección requerida.
En resumen, una política redistributiva podría tener un efecto importante sobre el empleo sólo si se instrumentaran medidas como las señaladas, para impedir la evolución adversa de los sectores especificados.
Si estas medidas son efectivas, quizá no se requiera una redistribución
tan radical como la del ejercicio que aquí se realizó, pero con la
infonnación disponible es todavía difícil decir algo más preciso que la
mera dirección que la política económica debe tomar en este respecto.
Es obvio que de ser ineficaz la redistribución, ésta tendería a generar
un patrón de concentración probablemente semejante al que originalmente
existía, al no modificar significativamente el nivel de empleo y la
estructura de la producción.

Ji!

''I r.vu-tmen.t Clt.l.telt.la, P1toduc.üv.l.ty and Ec.on.om.ú.. Vevelopnent"
Qua.teltly loUltnal 06 Econom.iC6, 1955.
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Cuadro

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ELASTICIDAD INGRESO OBSERVADA IJEL CONSUMO PRIVADO POR ESTRATOS DI

-------------------------------------------------·---------------~-ro·,L
BAJO

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Cuadro

F.

ESTRUCTURA OBSERVADA E HIPOTETICA DE LA POBLACION ECONOMICAMENTE A CTIVA
Cifras en Miles

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5255.6Cll1
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213.1000
2113.1521
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OBSERV•DA

HIPOTESIS 11

HIPOfCSIS I

1-ilPIJTESIS 111

1:n1

AG PI Cl.1 LTUPA

C.AN-'OCFtlA

Sll\i'I C\,ilTURi\

P(SCA
"41~"-S P.'CTALICAS

Mt11Cq,t(S NO M(U\.ICDS
,oqrt.ro y fCTPC',:V IMICA

r, a.

í'

nE&gt;l')C\jCTCS 1-llMtNflCIO'S

.c,.;..: u-..1 OC 8".:'l\lO•S ·v TABACO
F'lrl P'U Ci1C l l'N O[ T(Xfll(S
C4L 7 A')I) Y rp('r,¡QA~ '&gt;~ VESTIR
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PAr-CI,. Y PítC()S. 0[ PAPCL

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1,:ous r:. 1As fijtf.TALICAS f\AStCAS

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lht"1AT0r.R,_r IA, c.oe. y OTIIIOS SCRYS.

2'155.1001

Cuadro

2490.11513

G.

COCIENTES PEA,/PIB Y PIB HIPOTETICO/PIB Ol!SERVADO

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SILVICULTURA
Pí SCA
MINAS.-ruuc•s
MINCRI- L(S NO ...-uLICC,S
P[•p~L[O Y r r ·•u;¡u 1MICA
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ELAPco,,c1C'f1 O[ OCI\IOAS y TABACO
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PArfL Y P•oos. or PAPn
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' " " · '•'RI• ~ l't:TALICAS OASICAS

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H a • o r 1 r : s- 1a

1

1' PIB Htp6tP.tteo
% PIB Observado

...

Peaca

8,

Fabricación de Productoa Alimenticio•

l. Agricultura

19. Fabricación de P-roduct~• Químico ■ Diver ■o ■
30. Transporte a

3. Silv~cultura

12, M:adera y Corcho
14, Imprenta y Editorial

32. Comercio

27, Industrias Manuf. Diver1ae

33. Alquiler de Inmueble•

36, Cinematografía, Gcbierno y
Otro ■ Servicios

11
2.
5.
6.
7.
9.
13.
15,
16.
17.
l 8,
20.
21.
23.
24.
25 .
26.
28.
29.
31.
34.
3S.

Canadería
Mina a Metálica e
Minerales no Mclálicoa
Petróleo y Petroquímica
Elaboracfón de Bebidas y Tabaco
Papel y Productos de Papel
Cuero
Fab. y Rep. de Productos de Hule
Jabone• y o~tergenteá
Prodoctoe Fa rnlaceuticos
Productos Minerale ■ no Metálico ■
Industrias Metálicas Básicas
Construcción de Maquinaria
Constr. de Maquinaria y Aparatos Eléctrico•
Constr. y Equipo de Transporte
Construcción de Automóvilee
Construcción
Electricidad
Comunicacionee
Preparaci6n de Alimento•
Crédito•, Seguroe y Fianzae.

w

IV

10. F'lbricación de Textilea
11. Calzado y Prendas de Veatir
22. Fabricación y Reparación de
Producto• Metálico•

Pf.A

PJB

�GrAflca 2
HIPOTESIS

2·

% PIB H lpotl,tlco
% PIB Observado

.4.

1. Agricultura

Pe ■ ca

3. Silvicultura

8. Fabricaci6n de Producto• Alimentlclo ■
30.

12.. Madera y Corcho

Traneporte ■

'\

2.7. Industria e Manulacturera• Diversa ■

32. Comercio

36. Cinematografía# Gobierno y Otro ■

33. Alquiler de Inmueble ■

Servicio•

11

Pr.A

2. Ganado rfa
5.

Í'ls

IV

11 l

Mina ■ Metálica ■

6. Mln{'ralea no Metálico ■
7.
9.
13.
15.

ló.
17.
18.

19.

zo.

ZI.
23.

24.
25.

2ó.
28.

29.
31.

34.

ss.

Petróleo y Petroquímica
Elaboración de Bebida ■ y Tabaco
Papel y Producto• de Papel
Cuero
Fab, y Rep. df' Prociucto ■ de Hule
Jabone ■ y DeterE?,crite ■
Productos Farmaceuticos
Fa.b. de Productos Qu{n,icoe Divereo•
Producto ■ Mlneralee no Metálico ■
Indu ■triafl: Metálicas Bá ■ ica ■
Construcción de Maquinaria
Con ■ tr. de Maquinarla y Aparato ■ Eléctrico ■
Con ■ trucci6n y Equipo de Tran1po'C'te
Construcci6n de Autom6vllee
Construcción
Electricidad
Comunlcacione •
Preparac16n de A\l~nto•
cw6c11.,oa.

••au.•o•

y

10. Fabricaci6n de Textile11
11. Calzado y Prenda• de Veatir

14. Imprenta y Editorlal

22. Fabricacl6n y Reparaci6n de
Producto ■ Metálico•

Flan•••

GrMic-a

3

HIPOTESIS

3

% P!B Hlpot~t!co
% PIB Observado

2. Ganad e ría
4. Peaca
8. Fabricaci6n de Producto ■ Alimenticloa
9. Elaboraclón de Bebidae y Tabaco
13. Papel y Producto• de Papel
1 s. cu~ro
17. Jabone• y Deter¡entea
18. Producto• Farrnaceutico•
19. Fab. de Producto• Qu!núcoe Oiver■o•
29. Electricidad
30. Tran ■ portee
31. Con,unicacionea
32. Comercio
11
33. A lquilc r de Inmueble e
34, Preparación de Allmentoa

s. Minaa Metalicae
l I l
ó. Mineralea no MetÁlicoa
7. Petróleo y Pctroquímica
16. F ah. y Re p. de Productos de Hule
20. Pro luctns Mine ralea no metalicoa
21. Indu11trla 3 Metálica• Bá ■icaa
23. Construcción de Maquinaria
Z4. Conatr. d~ Maquinaria y Aparato• Eléctrico•
25. Con•truccl6n y Equipo de 1 ran ■porte
26. Conatrucci6n de Autorr~vile•
28. Con ■trucci6n
35. C rédito1 Segruo1 y Fianzae

1. · Agricultura
3.
10.
l 1:.
ll.
27.
36.

Silvicultura
Fabricaci6n de Tcxtilea
Cal7.ado v Prenda a de Vestir
Madera y Corcho
Ináuatriaa ~1.anuf. Oiveraaa
Cinematografía. Gobierno y
Otro ■ Servicio ■

J V

14. Imprenta y Editorial

22. Fabrlcacl6n y Reparaci6n de
Producto ■ Metálico•

PEA
PlB

�41

ANEXO 3

COMPARACION DE CLASIFICACIONES DE ACTIVIDADES

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La utilización de información por sectores de actividad proveniente
de distintas fuentes requirió hacer compatibles las clasificaciones
usadas. Para la elaboraciqn de los vectores de consumo, demanda total
y producción fue necesario reducir la clasificación de 72 sectores de
la matriz de insumo producto* a una de 44 que fuera comparable con la
del Banco de México **. No fue posible, sin embargo, establecer una
comparabilidad perfecta entre ambas clasificaciones; · ciertas discrepancias permanecieron, al nivel de clases de actividad, en algunas ramas
según se indica en el cuadro de la página siguiente.

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• SPP,

op. cit.

•• Banc.o de IM.xi.c.o, Pll.oducto -ln:t.ell.no
y gMto, 1970-1979, Sell.-le In6o'1.maC-i6n Ec.on6m-lc.a. 1980.

�DISCREPANCIAS EN LA CDMPARACION DE LAS CLASIFICACIONES DEL BANCO DE MEXICO Y SPP

Banco de México
Ramas

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Ramas
excepto: Despepite y empacado de algodón.

24,

14

25,

más:

16

30,

excepto: Fab. de colchones, almohadas y cojines.

19

28,

excepto: Fab. de calzado de tela, con suela de hule o de plástico.
Fab. de guaraches, sandalias y alpargatas.
Fab. de calzado y pantuflas de cualquier otro material, excepto los
de hule o pl4st1co.

Despepite y empacado de algodón.
Fab. de telas impermiabilizadas e impregnadas de otros materiales.
Recuperación de desperdicios y Fab. de guata, borra y productos
similares.
26, 27 excepto: Fab. de telas impermiabilizadas e impregnadas de otros
materiales.
Recuperación de desperdicios y Fab. de guata, borra y productos
similares.
más:
Fab . . de calzado de tela, con suela de hule o plástico.
Fab. de guaraches, sandalias y alpargatas.
Fab. de calzado y pantuflas de cualquier otro material, excepto los
de hule y los de plástico.
Fab. de colchones, almohadas y cojines.
Fab. de hormas, tacones y artfculos similares ~ara calzado.

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�1A8LA CCMPARATIVA DE C LASIFICA( h1:',. ES DE RAMAS DE ACTIVIDAD SEGUN OtSTrNTAS TUf'NTlf.S :_/

1.

ltaMo de w,aJco

C.n•o de PGblad,;n d'!'
1 9 7 O

Clael0c•cl6ft .. dopOd•

&gt;1rk.v1'ura.

l.

6.
7,

.a.

AJrkultun
Cualquier comhtn• chS., d• I••
• c tf•ld•d•• •1ropec..,,.rlaa •.!.
t e rlo r••
Otra• ac-lh-t.dMI•• •1ropecuarlat
Actl•ldade• • ■ -,-cv.arl•• . .._r,
••pec(Oc•••

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Matrh. ti• lrt•ur'nO•Product:,
1 9 7 O

CII

l, A1rlc•ltura .

l. A1riculhua

UJ

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2. Ca11Ude,r•.

Z.

C,an•de rfa.

z.

J.

'Sllvkuhura.

4. SH...tcultura,

Ul ,

J. Sll•lc.tn.... .

1, Silvlcuhura

4.

~ •e•

,. P••c•

C41

4. PHca .

•· C•t• y p,uc•

11, E ■tr. y Rene(, de rnln. fe.-roeo ■•
U. Eatr. J benef. de mlM•
metá h e •• no le r ro ....
1 S, Actl-ridade■ mln•.,•• ln.•uf,
ei,pc-cl R cade•

151

5, Mln•• metl.Hc ae.

1 J. Eatr. de piedra, arena 1ra•• J
arcilla
14. Catr. F benef, otroe mineral••
rt0 me~hco•

f6J

, . l:.•tr. y reflnaci6" de pttr6leo

171

"''i"••

Gartaderí•
), Avicultura.

m•tl.llcaa.

to.

~•lner1le•

7,

Petr?IN» y Pet~u(m.lca

rt0

rrwt,llcoe .

r

Ja■ •■tv.raL

S.

7a. Petr61eo.

6.
)l.

7b. Petf"041uímlca.

)4 ,

li,

l. Mata.na• de sanado y a vee.
,. Molienda de triso,

(91
UOJ
111)

10.

10. O tro• produc to• alimenticio• .

d• r n•, .,.
r:,.t,a..:clOn de ,:lftr llf'" \
Rorhn;h·1'.n ,t.,.
11,•h· ...
Porlr"4'1HÍ1ulC',
•1, a

1).

Pr_,.,.•ICl•~t, c .1,0,a • \' t,irt••·
~•ol1•nd,ia fl• 11'1"", ••• ;-r

1.a.

,,,,11.,nol., ,I,• rd'lt 11,· ,1,

ll,

d• rn,ial,,
En,·•••do dor ! r ,,1 1u ,. ,,..._.

11, l!lebidH,

¡:,.,,
f'

P N l ••• \U•ll'tH • ,¡,, ,• 11,•.

A1'1fr_., , 1ubpt· ~n::.,:r-•
J,.ce 1t•• v
.c,•t.111.. , , .., ••

IJ'"'''
~r•

18,
llf,

A lin,tnlc&gt;a
af'li1,,.,1r,
Ot r o• produc.101 ,1:111·ornticl•H• .
ll•"'t4•• ..1c,,t •lu·a•
C•r,, 7"
Rorfr .. ,c..,, r111l'(ll rlla,t.1,.
Tab'ICO )"
pn..f..C-lt" ..

11 .

(131

12. Tabaco.

20.
ll,
22,
2J.

rabrlc1d6n de te•tll••

11. Fabrkacl6n d• te•UI••

(14)

19. ,-•brk•clón 4• •rtlc, con(ec ,

(IS)

13. Teatilee de hbra• blanda._
1•. Otro • l••tlh· ..

Zf ,
lS,

HIiado y t••1do dor 11~,,.. M,,n,;a,.
Hilado y l-t')1do d• 1l~ r.-, •1, r•••

ZI..
27.

Ct ra • 1ndu1trla1 t .. ,t11 .. ,
F'r•nd•• d• •e-ti r ,

C aha&lt;lo y prenda• de •eetlr

llZI

E labo.-acl6n de bebida 1 p~
duclO• d.-'\alt-aco.

º''

Fabrlcad6n de cala..-do ••·
cep&amp;o d• h\Jte
11. F•lt-rteac l6a 4e pre..dae de

20.

, . 1,.111t1,.,·1,Su A,111,t 1•1111

t ,. .. .... ti,• J',.1,1 ......., ''"

12. t.fad•r• 'f ..orcho.

ZZ.

IS, C alaado y prenoiaa d~ ve.!

ttr.

lta"r" d • Mt«•lor..,

o

---~---

,u,

l■•tlle•·

_......

!/

i,.1,1r,,i "''"

1

lnrf,t•O·••• ,1,. la nu,,frra y ■1
corchr, •x'1'•:,to 1• fabrlf'11cl.Sn

( 17)

16. Madera y ll'orcho.

ttr n.t,,.1,1 ...,
23,

tabrlcaci6n de arte. 1ncnudo1
de P-'IHUI, carrl•o, n,\rnbre r

14.

ra1, .. 1... ,-14n ..., ....... .

ln,.uuo-l•r, .1.,,
!'

r¡.,

t.

l9,
JO.

Aarrr,ulC" r o e In, 11111,¡ 1r1;,I ,,.
Otree in,lu• trla, ..tf' la 111.,,l.-t•.

P•P"'I y c11rt An.

., ....1.,,.~

" '""••·•

n1itl1Ílicoe,
1),

f&gt;aprl 'f produ,c:toe de paP"I ,

l-1. (mpr~nta y edltorl•I-

15. cu.,o

1 I,.

J, ab ru 1&lt;16n y rep,
toe de hule,

pll'oduc
-

11. Ja•,,..,, •• r tt .. ,.,,c•n•••·

l,., Pro"111&lt;ctoe farn-..c,utlco, ,

19. T•br1 •cllin de producto•
1•..1Í1nico • dlver eo••

Z6,

J abrt,ea.-t6n de p1uta1 de celu

lou, ,-pel y catt(•n,
Fabrlcac16n dt" artículo• d•
~JM-1 y cartGn,

(111

17. Papel 'f producto• de ~pel.

)l.

Zl.

28,

ltt&gt;prrnta, ffltor. • lndu•trlae
COf•C'llae,

119)

U, Imprenta y •dltorlal.

)l.

lmprC"nh, y f'rllh•rbl"•

ZS,

lmlu1trlae d" ,,,or ro r prod•.
de , u .. r.,. pi,.I y •ucl!'dá'.n•"ª
E•cepto prirodaa de ve,Ur.

(20)

19. Cuero

2t.

("'.uero y •u• p r o&lt;fuC"t,,,.

2,.

1-abrlcacl6n r •ulcanh. dr
prod1.1&lt;toa hule,

tZI}

ZO. J"abrlcacl6• )' r•p. pro•
dueto• d• hui•.

41,

ProdurtGa d• hui••

)1.

J"abrl..ac i6n dr J•l'&lt;•n••• •I~
ter1entee 'f •lm.ilaraa p roda,
de t,:.c11dor.

(ZS)

(UJ

24, .Jabonea , d•t•r•~ntee,
Z6. Per(umee y coam,ucoa.

}et.

.Taboftf'I, dc-torrt.f'l\tl"t,
y coeni#t1coa .

30,

F11hrlcac:l6n de producto• •·
farm.ac,utlcoa y nM'&lt;thctna1ee.

U6)

Z5. Pro&lt;fuctoa farnwicéuticoa

1e.

Produ.-1.,, n,.-dh-ln11l,-1,

JZ.

Fabrlcad,jtt de otro, pro,Juc.
toa quí1nicne.
FabrkacMn de productne 1uí
mico, ln, .. r. ••peclf.
-

('21
IZl)

21, Pro&lt;fucto• quÍmlcoa b,alcoa,
22, J 1br•• elnt,tlc• &gt;

)J.

(Zf)

f2:7)
11),

r'rrluc lua Mi.ne...,lea n-,
,_!r•,ihc:oe

21, J111u e trla 1 medllcae b,elca,.

Zl,

, .. .

1 S,

1ft,
Jf,

l.1.~ rac:16n de lt•bldH r
l•baco

con
11.

forrr, •""

c.,,b,6-, )

tiblir1 ,

•.

"º

'9, Canterlll ■, •rc-1u ,::ra,11 ,. ,.,.., 11!11
10, Otro ■ n•ineral•• no n,l'IÍ.11~ •

6. Mineral•• no ,,...1,llcoa ,

,.,

16, Fabrlc a cl6n ti• producto• ali•
ft'Wfttlcloe .

prod'-"ó:tO■

7. Mln •r•I d,. ht•rr••

8. Mln•ralore nwt;ii1IC""111

IO. Eatr. d• e • ~ y ■ ra.n. ..

Fabr1cacl6" de
•lun.nticlo•

CHader(a.

t';iobri('ac 16n y r•pa rac16n de
prod,JCIOI morUllco..

36.

)7.

1,.

Fabrtcac1.Sn de otr oe prochnto•
de mi"•r•I•• no m•UUco•

.nduatrla, bi•lcaa d• hl•rro
Y aceiro.

Tabt1cac16" d• produ(ln• fflfi'I.!_
llc-o• ••c•ptO n-..q..1narla r orqulpo

21. Cc,n,truccl6n d• msoqulnarJ•

Z4. Cq,.•lruccl6n d• nuaq1'lnari111
y ap.-r•'-0• •léct rlco , ,

"°

40,

Co1utruc:cM" de maquinaria
elfc-trica

41 .,

Con,trut.:cl,tn da n ... ,,uln•ria, .,,.ra to• r otro, producto• •lit'~
trlcna y electrl,n1&lt;.oa.
Actividad ln•uf, ••peclf. rela.
clú, con conetrucc16n de maq':!.!
n.All'la lnclu•o elfct r lc•.

4Z ,

121,

1191

(10)

23, Abe'&gt;""• y ffllrtlll••"t••·
Ot ... • lnduetrlae qufmic•••

...
2.f ,

Pr,,duct'&gt;• mll\eral•• no
n••'-'Hca,

29, l"duatrlae rnetillca• b'·
•lea•

JO, Fabrlcacl.4:n 'f r•p,iracl¿,.
de p r odurtoe met.itlco•-

fl lJ

ll, Conetruccl.6n da maqui"•·
rl&amp;

U2)

JZ. Con1trucet6n de rn.t.qul•
nar-1• y aparato• eliktrlcoa,
•

)~.
J7.

prr,111 ·:ro ,

)6,
•o.

Químic-a b.ó"•Jn
N,,a,,
l1bro11 •rt1hd1lc- •,
Abo"o• y lorhllaai~tt ,
Otra1 lnchi1atrl•• qu(u,lca,.

fl,
•••
◄ S,

\-1,tr\o y aua proc:h1t·l•&gt;1
C•mrttttt.
C'trn1 pn•d\ltlQ• d• "ln,-r .,lf", no

◄6'.

ln,t,,,.trU• b¡;•ic-u lt- t,,.,,.r

ff

lftdu,trt., bl11.-,.. rle nM•ht.-, .,.,
f•rrn,.na,

,.,.,
◄ 'l ,

,o.

1\lurblra y a,ar ..tJriol. 111rli. ,.,,.
Pro-tuctt.&gt;s J111•tii'.1icn, .,.,lruct•i~.-.1 ...
Otrcs product:,• n_.tl ,ro,

~l.

M11'luinarla y orqulr~• r,n .. 1;., •r,, ·o.

Sl.
~J.
54
SS,

""''""'ª 11.,t.-,ki,

,..,.. r,11~0,.

\"

Maquin,iarla y :.par•t,.,, •1rc-11&gt;ko•
A,-.rat~, el•c1,o.fton1&gt;P,1_C"r&gt;1
Equipo y ac(.:.-eo .. io, rl•, 1,:,nit&lt;&gt;•
Otro• equi.poa y aparato, •lict,.co,

�r.1~ .. 1fl, "' l'~n

:;•. ,. • ., d,r f~t,l.ll•~lún de
1 9 1 O

J\•l"IÁ•d•

Con•trucel6n de otro equipó y
han1porte. íabrlcacl6n de pul.
refacc. y acc•••

banco df' Mié.Seo

n.

!/

Con■tl'uccl6n y

M.trh. f'ff' ln111umo-Pr,1th1r"t.r•
_!___1__L!l

•'lw-lpo de

58. 0troa e,1ulpn• y •~1tterlal dc-

2S. Co1utrucci6n y equlpo de
tran•porte.

44.

U,. Con •truccl6:io autom6vll•••

4J.

Con1tr. de veh(culo• autom6vllea (l.f) 34. Con1trucd6n autom6vllea.
y fabrlcad6n de partea, rf'f&amp;CC• ,
y acceaol'loa.

i:'1

]4.

46.

Fabrlcac16n arta. y mata. de pU,!_
tleo.
Fabrlcac16n da p.-od1. de atrarerla
0tl'■ a ll\duatrlaa da tra1utormact6n
tnduatrl•• de tranaform.acl6n lnauf.

Z8. Co:1;tnsccl6n.

47.

Coriatruccl6n.

(38&gt; Jf,. Conetrucc16n.

60. Con1t.-uccl6n a

2'1. F".lectrlddad.

48.

Cieneud6n, tran111.,,ial6n y dletrl•
bucl6n de ener¡t(a eU!ctrtca.

137) 37. Electricidad.

61. El•ctrkldad.

30. Tren•portc1.

78.
79.
60.
81.

Tranaportr fe.-rovliu•lo·
Tranaportee déctrlcoa,
Autotran•pnrte• d• pe••Jero ■.
Autotranapol'tea de carga.
Tnnapo.-tea ma.-filmoa nuvlalea.
Tranaporte.a a4.-aoa.
Tranaporte inauf. e•pecl6eado.

()I&gt;

39. Tr•n•port••·

64. Tr•n•p:,rte.

Eetaclona1 de •l'&amp;dlo, televlal6n
y l'epetldor••·
Se rvh;:lo• t.1•le!6nlcoa. radio •
comunlcaclonea y

'39)

40.

Comunlcaclon••·

65, Conumlcaclonea.

5,.
JZ. Comf'rclo.

,,.

Come.-Clo.

(40&gt;

41.

6Z. Come.-cio.

6,, Servido• de alquiler.

(40

...

Come re lo.

)J. Alquiler de fnmuebl••·

50. Se.-vt.clo■ de alojanlle:nto tem•'
poral•
, 1. Se.-•lcloa de prep11ncl&amp;a y
vl'nt• _.e ■111-ento"".
SZ. S•rvlelo• de prapar■e16tl r v.n
te de bebida• ■lc•~f\6Ucaa.
-

(4Z) ' 4].

6J. lnat. de c1'MlltQ y

lndu•trb• rn.nu(actur•r••
di.ver•••·

J5.
4').

(l)I

tnnaporte.

tJ'&gt;

tranaport•.

56. Veh(cu1o ■ autum6.,,{h••
57. C"al'roce-ri'aa y p.-.r1.-.. ,iuf,,.,,._,
trie••,
-

41. A.-t(culo• de

J5. lnduatdae manulac.t•neraa
dt-r••••

pl, ■llco

59. 0haa lnduatrlaa n,anuí,utun•-

upeclf.

82.
ll.
84.
53.

H. Con1cnlcaclonea.

).¡.

l.5.

Prepar.aci6n de
y a1ojandento.

Cr,ditt&gt;■,

allmmto■

sesuroa y Ita.!!_

t•l••.

awclllar ■ a.

64. Jnat. de aeau.-oa y flan••••

36.

S◄• Serric:loa de e■ pal'clnl.iento y
cultu.-alee •
56. S.rvlclo• de en.■ •flanxa p.-lmarla
y jardln•• da al.f\o• •
51. Se.-v. de «!n•eflanza aecundada
r prepal'atod• o voceclonal •
58. Servlcloa de enaena,na mixta.
59. Unl•a.-atdad••• eacu•l•• e ln1Ututoa de an■ eftanu euperlor•
60. ---lcloa •• -•eftan•• dt. ..-aa.

Cln.emato1r•iCa, 1oblen10 y
ot:-os aerricloa.

inat111hcione ■,

Alquiler de

6 7. Alquiler de lnmue-bl"•·

lnmueble ■•

Prepa.-ad.6n, d• aHmento•
y alojamiento.

63. ft,e.taurant•• y hotele-1.

CO)

Cr'«ttto•, ••1uroa y nana•••

66. Servicio• fln•n&lt;"iero•.

(4◄)

Clne,natoar•o'a.
Otro• ••rYktoa.
Cobtemo

68. Servicio•

...
,..., .,.
..."·

t••1

69,
70.
71,
7Z.

profeelonalf' ■•

Servlclo1 de educ~clón.
Servlcloa midlct:'1Se.-vldoa de- e■parcin,lento.
Otro• ae.-vlcloa-

........

• , . . .-"'=lo• .........._ --··

Claelfi.cación Adoptada

Ceneo de Poblaci6'1 de

Banco

1 9 7 O
6Z.
65.
66.
67,

de M,xico

!J

Matriz

de Insumo- Producto
1 9 7 O

Instituciones de inveetigaci6n y
C" ientíficae.
aeiatencia medico-

Servicio de
1ocial.

Servicio de aeeo y limpieza.
Servicio doméstico en casas
pa rticula re s.

68 • . Servicios de profesionales•
70,
Corniaionietas, representante•
y agencias ,
71. Reparaci6n de auto• y rnotoa.
72.
Rep&amp; roci6n de m~quinaria y
equipo mecánico73.
Repat'aci6n&gt; es electr, y electr6
nicaa.

74 .
75.

76.
77.
85 .
86.

87.

ªª·
!/
!!.J

-

Otroa servicios de reparaci6n.

Organizaciones religioeae.
Servicios diversos.
Servicios insuf. eapeclflcadoe.
Gobierno federal .
Gobierno eetatal.
Gobierno municipal,
Gobierno In ■ uf.

e■ peciíicado.

En eete cuadro ee hacen explícitas~ correepondenciae entre la claelficac16n adoptada y lae del ceneo de poblac!6n, del Banco de ~1éxico y de la matri, ée
1970. y entre esta e doe últlmu, N6teee que la claoilicaci6n cenaal no eet, ordenada para compararee directamente con la del Ranro o la de la matri,.
en
cuadro■
A.By C. que aparece a la Izquierda en uta columna ee el que le correoponde a loa oectoree en la claeifieaci6n adoptada de 44 aeUvidades
El loe
número
•n par,nteolo

�48

49

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�ALGUNAS NOTAS SOBRE EL CONTROL DE LA CONTAMINACION AMBIENTAL

Ellnuto QLLln.taniUa. Ro&lt;ÍJÚ!]uez*

Introducción.

La contaminación ambiental producida por las diversas actividades
hLlllanas ha sido una de las preocupaciones sociales más importantes en
los tiempos recientes, especialmente en los países industrializados,
en los que se ha logrado superar ciertos niveles mínimos de bienestar
econ6mico y social. l/
El problema, sin embargo, está muy lejos de ser privat ivo de aquel
tipo de pafses, y la indiferencia con que se le considera en sociedades
menos desarrolladas puede ser el resultado no tanto de que no existan
niveles importantes de contaminación ambiental (especialmente en
aque 11 as local i zacfones geo-económi cas en que se corrcentran al tas
proporciones de la población y las actividades econ6micas)y sino más
bien de una concientización insuficiente acerca del problema, o bien
de la configuración de las estructuras de poder económico-político que
impide llevar a cabo acciones efectivas encaminadas a la solución del

Problema.
• E.t. aut.olL u eglLuado IJ, actualmente, Ma.utM de la. Fa.cuUa.d de
Economúz. de la. Un-lveJUi.lda.d Au.t6noma de Nuevo Le6n, ha.hiendo 11.ec.lbido
6u Voctoll.ado en ta Un,i.vvu,.ldad de P.ltúbWtgh, Penn. en 1976 .

!J

.

.

Vfu.se, pOII. ejemplo, V. H. Meadex,,.u,, et. al.:
~ - F. C.E., Múleo, 1974.

Y M.l,

Lo6 Umü:u del. C11.ec.l-

de a.cue.11.do a. un utud.lo 11.eal.lzado en la. C-Ú.UÍad de M~ti.co poli.
et. Banco Muncü.al en 19 74, úta. padecí.a. de un gll.ado de toti.c.ldad
cien vecu 6upell..lo11. al t ole11.a.ble tJ el contenido• de mon6ti.do de
CMbono en la. a.tm666e1ta ya. e11.a. do6 vec.u ma.yo1t que et. de la. .l6l.a. de
Ma.nhatta.n en Nueva. Yolt.k. (c.lta.do en He.11.nández La.06, p. 135 ) •

�52
53

En cualquier caso, parece interesante revisar algunos enfoques
alternativos para la administración del empleo de los recursos ambientales. En este trabajo se trata de evaluar, a nivel teórico, los
enfoques generales más importantes, a saber, la solu.ción de mercado
libre, la solución de mercado con restricciones, el control directo,
el control discriminante y la planeación global.

I. Solución de Mercado Libre.
Una argumentación en- favor de la protección del medio ambiente a
través de los mecanismos de operación de un mercado libre es que la
propiedad de un determinado recurso garantiza por sí misma la presencia
de un incentivo para la conservación de tal recurso.
Es en este contexto como se ha 11 egado a proponer un~ transformación en la situación legal de los recursos ambiental es a través de
la creación de una institución que tuviese el control de estos recursos
y donde la propiedad de la institución estuviera distribuida en fonna
equitativa para toda la población a través de acciones o títulos de
propiedad. El producto de una empresa tal sería la venta de opciones
para la descarga de residuos en el medio ambiente; las unidades productoras y consumí doras sólo tendrían derecho de arrojar descargas de
residuos mediante la compra de una opción. Por otra parte, la empresa
no estaría autorizada para vender opciones adicionales antes de que
las primeras opciones vendidas se hicieran efectivas. De esta manera,
cualquier entidad contaminante potencial tendría que competir con
grupos que serían perjudicados por descargas adicionales de residuos
en el medio ambiente. Así, de hecho, sería necesario que los contami·
nantes potencial es tomaran en cuenta los intereses de los receptores
potenciales de los efectos de la contaminación, como parte de
producción; de esta manera, se tomarían directamente como parte integral

en la evolución de las estrategias alternativas de producción y manejo
de residuos.
~o anterior sería equivalente a la creac1on de un mercado que
tendr1a el efecto de forzar a los contaminantes potenciales a internalizar los costos (deseconomías) externos de sus operaciones (además, dado
que las opciones se venden en forma secuencial, en cada etapa del
proceso el precio solicitado representaría ·1os beneficios adicionales
que los diversos grupos atribuyan al control sobre descargas adicio:
nales en el medio ambiente.
En la Gráfica No. 1 se puede apreciar la operación del mercado. La
función 0 0 representaría
la disponibilidad (oferta)
Precio de
opciones
total de opciones para la
descarga de residuos en
el medio ambiente .
La
D*
distancia O 0* en la
abscisa sería el número
total de opciones que
pueden venderse sin producir daños irreversibles
O*
al medio ambiente; en
otras palabr~5, esta magnitud sería representativa
de 1a cantidad de contao
0*
Opciones
minación "tolerable".
Nótese también que las
funciones DD constituirán la demanda total por opciones, compuesta
tanto por los contaminantes potenciales, como por los grupos receptores
de contaminación. La función o1 o1 correspondería, por ejemplo, a los
contaminantes y receptores potenciales "primeros en 11 egar" a la compe~ncia por el recurso escaso "medio ambiente", donde la disponibilidad

�54

de opciones (o lo que es equivalente, la disponibilidad de medio ambiente)
seria 00*. Una vez establecido el equilibrio, se compararía un total
O0 1 de opciones, con lo que el total de opciones disponibles para los
"segundos en llegar" sería 0 0* y este segundo grupo de agentes del
1
mercado tendría que pagar un precio mayor por las opciones. Así sucesivamente hasta llegar. a D* D*, que seria la función demanda de los "últimos en 11 egar", en cuyo caso la cantidad disponible de opciones serta
muy pequeña y tendrían que pagar el precio máximo Op*.
Una solución como la descrita, además de la sencillez de su implementación, favorecería la búsqueda de combinaciones socialmente más
eficientes de producción y manejo de residuos. Esto seria válido en el
caso de que el mercado de opciones funcionara de tal manera que los
intereses de los receptores potenciales de contaminación estuvieran
representados adecuadamente·. Sin embargo, esta última condición dificilmente podría satisfacerse, dado que el interés que un individuo determinado, considerado aisladamente, pudiese manifestar activamente en
favor de un mayor control de la contaminación que él personalmente
recibe, sería pequeño: Es más probable que tal tipo de manifestaci6n
pueda ocurrir en forma colectiva por grupos numerosos de rec¿ptores, de
lo cual se infiere que es el interés colectivo el que debe representarse
adecuadamente en el mercado. ?..f

55

altos, pues en este caso la necesidad de formar el grupo o coalición de
receptores potenciales es mayor, y mayor es la probabilidad de que un
individuo determinado no participe: Ahora bien, suponiendo que todos les
receptores potencia les presentan el mismo comportamiento, la probabilidad
de que efectivamente se fonne un grupo de receptores para operar en el
■rcado de opciones es en realidad muy reducida. Esta situación nos
conduce a identificar los beneficios derivados del control de la conta11naci6n ambiental cano un caso de· bien público, que desde hace tiempo
se ha reconocido como .un caso de falla de operaci1m del mercado libre. Y
Por lo tanto, la solución• analizada en este apartado no resulta viable
para resolver el problema del control de la contaminación ambiental.

II. Soluc16n de Mercado con Restricciones.
Si bien se ha de1110straüo que el mercado libre no podrfa resolver
el problema de la contaminac16n, podrfa aún a~rs.e _que una solución
de aercado con restricciones serfa capaz de asignar en fonna eficiente
el eq&gt;leo del medio ambiente.

Es en este punto donde surge el problema de funcionamiento del
mercado, puesto que cualquier receptor individual encontrará personalmente ventajoso no participar en la formación de un grupo para participar
en el mercado, puesto que si este grupo llega a fonnarse sin su participación, él podrá disfrutar de una economía externa. El problema se
complica si los perjuicios de la emisión potencial de descargas son m~y

Este sería el caso, si por ejemplo, se hubiera establecido ya
algunas nonuas de calidad del medio ambiente. Si, además, se conociera
la fonna más eficiente (que en este caso obedecería al criterio de costo
11111110) de satisfacer estas nonnas, se podrfa establecer un plan detallado
en el cual se especificasen las acciones de control que cada uno de los
eaisores estaría obligado a tomar. Es obvio que al aplicar este enfoque
surgirfan de inmediato problemas de carácter técnico, dado el avance

3/ La 601Lmae-l6n de -ln6-Utu.uonu .talu eomo e,l G.lt&lt;?UP AgOÁ.n-6.t Smog
- Pote.uti.on [GASP) en f.o1.; Eó.tadM Un-ldM IJ de un-lonu. de ~u.lde.nt~~~!
ált.e,a1.; pa.1t.t-leula.1tmen.te a6ee.tada1., polt .ta eon.tammau6n amb-&lt;~
.1te6ueJLZa u.ta .Une.a de a.1tgwne.n.tac..i6n.

4/ PIVUl una. de6-ln-lc..i6n p,'Lewa del c.oneepto de b-len ptibUeo, puede eon- liu.lta!L&amp;e .ta ob.lta de Ca/1.l S. Shoup: Publie F-lnanee, A.td-lne PubU6h-lng
Compo.ntJ, Cfúeago, 1969 •

�56

constante de los métodos de producción, especialmente en la industria
de transfonnación, la petroquímica y la generación de energía eléctrica.
Las anteriores consideraciones obligarían a la adopción de un
proceso continuo de actualización del plan, con el requerimiento de una
canalización continua de información al comité de pl aneación. Esto
último, al menos a los niveles actuales de tecnología y de costos en la
obtención y procesamiento de información, plantea una situación al_
parecer insoluble. Sin embargo, podría existir una sal ida si se t&lt;111
en cuenta que no es indispensable adoptar un sistema de planeaci6n
centralizada para llegar al resultado de adoptar el método de costo
mínimo de satisfacer el nivel de calidad ambiental requerido. Por ejemplo, es posible concebir la organización de un sistema de incentivos
tendiente a orientar y fomentar a las unidades económicas individuales
a la búsqueda de la alternativa de producción .?.f que resulte en la minimizacíon del costo de reducir los perjuicios al medio .ambiente. Evidentemente los incentivos tendrían que ser neutrales con respecto a la
selección por parte de las empresas individuales d~ la estrategia de
. reducción de las descargas contaminantes.
Puede considerarse que un sistema que satisface estos requerimientos
es el establecimiento de un esquema impositivo en el cual se recaudarfa
un impuesto por unidad de materia residual vertida hacia el medio
ambiente. El impuesto, según se plantea, operaría sobre los emisores
en la misma forma que la presencia de opciones por parte de los receptores de las descargas de contaminantes en el esquema de mercado que se
examinó en la sección anterior. La imposición a la emisión de residuo~
obliga a los emisores a internalizar el costo social de la emisión al
considerar al medio ambiente como uno de los recursos escasos y de esta

5/ En u.te CJI.60 el. :tMmi.no "p'r.oduc.e,i6n" ¿,e emp.e.ea. en un ¿,e,n;Udo ampli.o,
- de :ta.e. 6oJLJna. que ¿,e i.n.ci.uya. ~a. óC/ue de ~~v-lda.du no clUr.ectamentt
Uga.dM a. la. e..ta.bo.1r.ae,i6n de b,lenu IJ óe/r.V,lUOó.

57

manera a proceder a la decisión con respecto a una estrategia de producción y de manejo de residuos. Por otro lado puede señalarse la desventaja de los impuestos de que no necesariamente representarían el costo
marginal social del perjuicio al medio ambiente, dado que el nivel de
emisión de residuos debe establecerse con anterioridad a la tasa impositiva, pues esta última deberá ser tal que mida el costo marginal de
alcanzar el nivel requerido de emisión. En virtud de lo anterior, es
muy probable que la determinación inicial del patrón o nivel de calidad_
ambiental se practique dentro de una situación en la que las preferencias
individuales no se encuentren restringidas por consideraciones de costo,
es decir, donde los emisores no estén en posición de internalizar el
costo social del perjuicio al medio ambiente (que es precisamente la
rafz del problema).
ffl este punto nos enfrentamos con un. problema simétrico al que se
encontró en el enfoque de mercado libre: En aquél, cada uno de los
receptores de descargas residuales adquiere un incentivo para subestimar
su valuación marginal del abatimiento de la contaminación. En este
enfoque impositivo, se fomenta una situación en la que cada receptor
deseará votar por un patrón de calidad ambiental bajo la premisa de que
su participación personal en el costo de la reducción de la contaminación
no depende de su voto. En estas circunstancias serfa de esperarse que
los receptores presionaran en favor de un nivel de abatimiento de la
contaminación superior al óptimo (en términos de costo, expresado tanto
en costo directo del abatimiento como en el costo de oportunidad originado por niveles sub-óptimos de producción de mercancías).

El establecimiento de gravámenes por la emisión de residuos es un
mecanismo cuyo efecto es análogo a la concesión de derechos de propiedad
del medio ambiente a los receptores de contaminación, ya que al imponer
estos gravámenes la autoridad f i sea l actúa como representante de los
receptores de contaminación, quienes reciben una compensación por el
empleo de su propiedad en la forma de menores contribuciones de otros

�58

tipos, suponiendo que el nivel total de recaudación fiscal deba mantenerse constante.
Una conclusión que podemos derivar de estas consideraciones es que
si los niveles de calidad ambiental han de determinarse a través de un
proceso político, este proceso deberá limitarse a considerar la elevación gradual del nivel de calidad, para de esta manera evitar el resultado de un empleo excesivamente conservador de los recursos ambientales,
con el consecuente freno al crecimiento de la producción de mercancías
y, por 1o tanto, a1 aumento de los ni ve 1es de bien estar de 1a sociedad
(exclusive, evidentemente, del "bienestar ambiental").

59

de tratamiento por todas las unidades emisoras de residuos.y Tal criterio de eficiencia en efecto puede satisfacerse si se adopta un esquema
de imposición por emisión de residuos. Además, este último esquema
contiene una sanción automática que inhibe a los emisores de residuos
de exceder el nivel de calidad global hacia el que se dirige el gravamen.
El mecanismo de concesión de licencias, por su parte, precisa de
una consideración separada de sanciones a imponerse únicamente en el

caso en que el tenedor de una licencia exceda al limite permisible en
el nivel de sus emisiones. En vista del escaso éxito que cotidianamente
se ha observado por parte de la política de sanciones en contra de los

anisares de cuerpos contaminantes, esta última situación resulta cómoda
para las unidades emisoras, con su consiguiente oposición a cualquier
otro tipo de control.
111. Control Directo.
Una característica común a los dos mecanismos de control del empleo
de los recursos ambientales examinados en las secciones anteriores es
que requieren de vigilancia de emisiones efectivas de cuerpos contaminantes. Esta característica también la comparte el mecanismo de control
directo, que consiste en establecer un sistema de licencias en las que
se especifican las cantidades máximas de residuos que el tenedor de la
licencia está autorizado a emitir.
Este esquema presenta el problema de que una asignación racional
de licencias supone que existe un conocimiento previo, de parte de la
autoridad encargada de otorgar las licencias, del costo en que cada
emisor tendrá que incurrir para dar tratamiento a los residuos Y para
evitar excederse en el nivel permitido de emisiones. De no cumplirse
dicha condición, es improbable que se llegue a igualar e_l costo marginal

IV. Control Discriminante.

Uno de los problemas principales que plantea el control de la conta■fnación ambiental es la dificultad para vigilar las emisiones de cuerpos
contaminantes. Esto es particularmente cierto en el caso de las unidades
no clasificadas como productoras, tales como los hogares y los vehfculos
ce combustión interna (en especial los particulares). En este caso, una
alternativa que puede considerarse es un esquema de regulación dirigida
hacia el control de procesos específicos.
Existen, sin embargo, algunos argumentos en contra del control de
Procesos específicos. El argumento principal es que, al establecer

!/ Que a 6u

vez cont.ütuye la. c.oncllci6n pa,ta múwnúa11. el coM.o 6oc.iai..
del con,t.,i_ol de la. con.taminacl6n amb-iental.

�60
61
niveles mínimos permisibles de em1s1ones para procesos diferentes, es
probable que la selección de tales niveles para cada proceso no pueda
reflejar los costos relativos de practicar el control de flujos contaminantes. Es deseable socialmente establecer un patrón de control más
alto sobre un proceso que sea más fácil de control ar 1f que un proceso
para el que los costos de control (de la contaminación) sean mayores.
Esta situación es a la que tendería el establecimiento de, por ejemplo,
un impuesto uniforme sobre las emisiones, pero no puede decirse lo mismo
de un esquema de control selectivo, dado que sería muy improbable que
una autoridad contase con la infonnación que se requiere para establecer
los niveles diferenciales de control, por proceso, para lograr en fonna
precisa las diferencias en los .costos de abatimiento de la contaminaci6n.

V.

Planeación Global.

Si bien los economistas de fonnación neoclásica muestran prefe•
rencia por la adopción de medidas administrativas en las que el mercado
desempeña un papel central, existe una serie de argumentos en favor de
un esquema de planeación global, especialmente en el área del manejo del
medio ambiente.
. Un primer argumento en favor de la adopción de un enfoque global
es el aspecto espacial de los problemas de la contaminación ambiental.
Por ejemplo, la contaminación que recae sobre un determinado cuerpo de
agua no depende únicamente de la diversidad y la cantidad de los agentes
contaminantes que se arrojan sobre él, sino que también depende de la
ubicación y naturaleza de las actividades que se ven perjudicadas como

Jj E6 dew, Mb1te a.qu.e-l pito e.u o en e-l qu.e 1te1.&gt;u.lte má.6 6ául IJ baMtD
e-l c.onÍll.ol de la. c.on:tamlnacl6n.

resultado de la contaminación.
El razonamiento anterionnente planteado podría señalar hacia una
concentración espacial de las descargas contaminantes. De esta manera,
el problema puede enfocarse hacia la determinación de una ubicación
espacial óptima de las actividades productoras de contaminación: Una
vez determinada esta ubicación óptima, se podría entonces implementar
un esquema de gravámenes por la emisión de residuos para inducir a las
entidades económicas a ajustarse a ese patrón óptimo de ubicación. Este
tipo de ejercicio evidentemente puede clasificarse como de planeación
global, ya que de hecho existirá un conjunto de ubicaciones que deberán
estudiarse, junto con el esq4ema de impuestos y control·es destinados a
inducir a las entidades económicas a ajustar sus actividades a cada
ubicación particular. Resulta claro, asimismo, que no es posible determinar la naturaleza y magnitud de los ~ontroles sin antes haber seleccionado la ubicación óptima, lo cual precisa del empleo de técnicas de
planeación global, que sean efectivas en la adopción de una perspectiva
más amplia que la de cualquier individuo (o grupo), ya sea emisor o
receptor de contaminación ambiental. Mediante el empleo de un enfoque
comprensivo, puede tal vez resultar socialmente óptimo, por ejemplo,
destinar algunos cuerpos de agua a funcionar como drenajes industriales
Y librar otros completamente de contaminación, en lugar de tratar de_
reducir los niveles de contaminación en todas partes y así incurrir
tanto en un desgaste de recursos como en una inefectividad en los
esfuerzos de abatimiento de la contaminación ambiental.
Otro argumento que puede esgrimirse en favor del empleo de la
planeación global es el de la posible existencia de economía,; a la
escala en el control de la contaminación ambiental. Algunos ejemplos
sugieren la presencia de este fenómeno tecnológico: Así, puede con si derarse como un buen sistema de control de la contaminación en corrientes
de agua el aumentar el flujo de la corriente o el proporcionar aereación
mecánica. Otro ejemplo seria la construcción de una infraestructura

�62

de centro l de la contami nací ón, cuyo uso sería compartido por varios
emisores.
Es preciso, como un argumento más en favor de la adopción de un
enfoque global, considerar que el problema de la contaminación ambiental
es múltiple, en el sentido de que, en el caso en que los esfuerzos de
control se concentraran únicamente en la reducción de la contaminación
atmosférica, esto tal vez sólo la desviaría hacia el agua o la tierra,
e incluso e!;ta "solución" puc!iese resultar socialmente más costosa que
permitir la contaminación atmosférica. En otras palabras, el problema
de la contaminación ambiental no es la suma de los problemas de contaminación del agua y del aire, sino que constituye un problema general
de tratamiento de residuos, que requiere una solución general.

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AmeJúco.n Ec.onomic. Review. Vol. 59, Ju~ 1969, pp. 282-

IDENTIFING THE KEY SECTORS FOR THE MEXICAN ECONOMY - FROM
A PERSPECTIVE OF INTERSECTORAL LINKAGE EFFECTS

Kwa.n S. Kim &amp; Gettattdo TUNr.ub,i.a,te *

Introduct ion

The purpose of this paper is to develop a generalized input-output
model for appraising the full linkage effects of changes in final
deliveries on various policy goals. Three novel features incorporated
in the model are: a) the full Keynesian multiplier effects, b) a
distincti on between "competitive" and "non-competitive" imports,
and e) the effect on the size distribution of personal income. The
algorithms are applied to Mexican data, touching on sorne broad policy
implications in the concluding part of the paper.

297.

Vem1,etz., H.: "TowaJLd a. Theotty o{¡ P11.opelr,ty TU.gh;U". AmeJúco.n Eeonomic.
Review. Vol. 57, Mayo 1967, pp. 347-359.

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Ec.on6mic.a.. Mfüc.o, V.F., 1974.
Shoup, C. S.:

PubUc. Financ.e..

Fondo de CU.UU/tll

Aicli.ne PubUMúng Company, Chic.ago, 1969.

The comparative static mechanism by which changes in final demand
affect various policy variables including income distribution
is illustrated in Figure l. We may note that the model is a semi-closed
system in which final demand and income are mutually influenc.ed. J.!

' El Vtt. Kwa.n S. Kim u pll.O{¡Uott de la. Univettúdad de No.tll.e Vame.
Ge1tattdo TUMUb,i.a,te u eg11ua.do de la. Fa.c.uli:a.d de Ec.onomla de R.a.
Univettúda.d AU,l6noma. de Nuevo Le6n y c.a.ndido.to al Vo&amp;otta.do pott R.a.
UniveMida.d de No.tJi.e Vame. AmbM a.c.a.dwi.c.oJ pttepattatton el pttuente
.tila.bajo d.u.tta.nte una. v~Uo. que efiec.tualuut a. u.ta. IM.tw.Lu6n.

!_/ Fo11. a. model cle.aLlng wUh the impa.c,t ofi htc.ome ~.tll.,é.bu;ii.on on fi,é.nal
demand, -0ee Pa.uk.e/Lt, Sk.olk.a &amp; Mo.ton [7976).

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vector of the labor employment coefficients.

V

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vector of the value-added coefficients.

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Let A*= matrix of the input-output coefficients inclusive of
intennediate imports .
M = matrix of the coefficients of intermediate goods imports.

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L&amp;J

Unless otherwise stated, let the dimension of the vectors represent
the number of sectors in the economy.

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The Extended Input-Output System.

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E

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.µ~
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F

vector of other exogenously detennined final demand inclusive
of imports for final use.
vector of investment demand inclusive of investment
goods imports.

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vector of the proportions of total consumption spending.

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vector of changes in intermediate imports following a unit
increase in final deliveries for each sector.

=

vector of intermediate goods imports.

�66
67
tiE = vector of changes in labor employed in the economy following

a unit increase in final deliveries for each sector.
tiY = vector of changes in domestic income resulting from a unit

demand comprising both intennediate and final uses, we have

X+ Mi+ Mf =AX+ D + F +E+ I

(1)

increase in final deliveries for each sector.
S = sum vector (vector of unities).

By postulating a linear income-consumption relationship as D= dVX.,
the full multiplier model is obtair,ed as

(2)

In addition, for purposes of calculating the effects on income
distribution,
Let X*= (X . .*)= matrix of output effects, where X•. * is output of
lJ
1J
sector i resulting from expansion of final demand for sector
j's output by a unit.
Y*= (Yij*) = matrix of income by income groups, where Y j* is
1
income-group i's income when final use of sector j's output
is increased by a unit.

w= (w . . *)
lJ

= matrix of the income-share coefficients, where

wlJ.. * is the share of income-group i in the functional incooie

category j.

Z = (z . .) = matrix of distributional coefficients, where zij is
th~J share of functional category i in gross value product of
sector j.

Starting with the basic identity relation that 1:he total supply
consisting of grcss domestic product and imports is equal to the total

where it must be noted that the quantities of F, I and E already include
final imports.

If the rate of fixed· capital formation (capacity expansion) is
assumed linearly related to changes in the level of production, we have

I = KtiX*

(3)

In a dynamic model, the model can be closed by postulating relation
. (3). In a static model, we may either as sume the presence of idle capacity
or calculate the required rates of capacity expansion.
Let the final delivery be increased by one unit for each sector so that
ti (

F + I + E - Mf ) = S

(4)

One important feature of our model is that it pennits a distinction
between competitive and non-competitive imports. Conceptually and
Ol)erationally, a clear-cut di stinction between competitive and non-

�68

competitive imports does not exist. Instead, we shall obtain here
estimates of the lower and upper limits for intermediate goods imports.
The lower limit corresponds to the case in which increases in
intermedia te goods demand followi ng an expanded final demand are entirely
obtained from domestic production. The upper limit then represents the
case in which the increased intermediate demand is all met by imports.
Inbetween stands the conventional case where the existing import
coefficients are taken as a rough guide for the future. That is, the
proportions of intermediate imports in the gross value of output are
assumed to be constant.

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The computational formulae for the above three cases are su0111arized
in Table 1 below. Y In deriving the expressions it was assumed for
sim¡,licity that with a substitution of imported imputs for domestic
production, the fa 11 in the import coeffici ent is equa lly matched by
the ri se in the corresponding domes tic i nput-output coeffi cient such
that t.A* = O. It is worth noting from the table that the case of all
inputs imported represents the situation of minimally induced employment
and income, where as the case of all inputs domestically produced leads
to the converse situation.

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- KA:m &amp; TuMu.b-lat.e (79791, and al.60 a.ppencüx 06 .t.hil&gt; pa.pe.Jt.

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�70
71

Applications to Mexican Data
As an illustration of the application of the model, the effects
of final-demand import substitution on employment, income, imports,
and income-distribution are simulated using the recent Mexico's
45-sector input-output tables. The scenario assumes that final goods
imported are all being replaced by a unit increase of domestic
production for each import- substitutable industry in the Me~ican
economy. Recalling that in (2) final demands - F,I, and E, - already
include final imports, the above procedure would be tantamount to the
assumption of a constant domestic total delivery. The purpose of such
exercise is to identify the vectors of industries that would exert
favorable impacts on income, distributional pattern, employment or the

index numbers with each industry average equal to 100 . The 1ncomes
·
of
the poor families are calculated as weighted averages of incomes of
the inc_ome groups below 1700 pesos por annum. The weights are the
proport1ons of the population in each income group.
•

Measures of the effects of import substitution on income
dfstribution are calculated in terms of changes in the Gini coefficient
with the Distributional Index of 100 representing the situation of no
change 1· n di str1but1on.
·
·
-5/
Keeping in mind that the decrease in · the
Gini Index implies a movement toward equality in distribution, the
smaller the Distributional Index reported in Table 2, the distributional
effect will be more toward equity.

balance of payments.
For Mexico, in 1975 there were in all 28 sectors that imported
directly for end-uses (see Table 2 for the list of industries).
Table 2 reports the estimates of the effects of final import
substitution in attaining various policy objectives. These estimates
were obtained using the formulae in Table 1 for the case of constant
import coefficient~.Y
Since our interest is in interindustry comparisons, all the
measures of employment, importil and income effects are expressed in

3/ ComputatloM We/1.e made - but not 1t.e.poltted he/1.e - 6oJt the. uppe/1. o.nd
- ~ Umlt6. The .únpoltt i,ubi,.ti;tv.;Uon e66ee,U on .útc.ome and -úr.po!Lt6
have a mu.ch wi.de/1. M.nge. than thoi,e on employme.nt. Thui,, .únpo.ú.
i,ubi,.tU:v.:tlon on the. .útpu,t i,,lde woutd have a JW.the/1. Li:miled .únpac1
on employme.nt.
4/ 1t mutit be note.d that the meMWlU de.ve.loped 06 the. .únpoltt e66ec1
- 1te6eJL to toto.l .úttellmecllate good6 .únpow. The/1.e i.J, a1JIJayi, the.
i.Yl,lüa1,. i,av.útg 06 the. i,pe.ndi.ng on 6,lna.l good6 .únpow. The. 6i.gulte.6
601t ne.t .únpoltt i,av.útg can be. obtfLÚte.d by i,ubtltactútg .útte/1.me.cUate
.únpow 6Mm the. i.Yl,lüa1,. 1teduc:üon 06 .únpoltt i,penc:Ung on ~
.únp.,w.

!I The

Vi.A.tlúbu.tiono.l Index.u .út Table 2 a1te c.a.lc.ul.ated U6 • th
uoil.owútg Gbú e.o e6 6,ic-lent 60Jrmu.t.a:
,Utg e
2
G = _1 + 1/N - 2/N Y (Y1 + 2y2 + .... + Nyn) whe1te N ,ú, the nwrbe1t
06 ,UtC.ome g1tou~, Y i.A the mean .útc.ome 06 the. highut -lnc.ome c.la6i,
1
and 60 on. y i.A the mean .útc.ome 06 .the tot.a.l populatlon.

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Table 2
INDEX MEASURES OF LINKAGE EFFECTS IN MEXICO'S IMPORT SUBSTITUTABLE INDUSTRIES.
(Industry average= 100)
Income
Value
1
3
7
8
9
10

11

12
13
15
16
17
18
19

Agriculture
Forestry
Petroleum &amp; derivatives
Meat packing
Mil l ing
Food processing
Beverages
Tobacco
Textiles
Footwar, &amp; clothing
Wood, cork
Paper
Printing
Leather

115
118
106
115
97
112
114
131
113
115
115
107
103
106

Income of
the EOOr
Rank !Y Va1ue Rank

3
2
8
3
12
6
4
1
5
3
3
7
10
8

108
107
98
105
90
105
98
115
110
109
102
101
101
98

4
5
11
6
15
6
11
1
2
3
8
9
9
11

Employment
Value
94
45
89
90
86
98
96
63
134
109
72

113
118
84

Rank
14
23
16
15
18
12
13
22
2
10
21
8
7
19

Induced imports
Value

Rank

27
5
104
37
169
55
43
13
52
29
39
100
125
91

3
1
14
5
25
10
8
2
9
4
7
13
18
12

Overa 11
distribution
Value Rank
104
101
97
103
89
102
102
113
110
108
102
102
100
97

5
8
11
6
16
7
7
2
3
4
7
7
9
11

continúa

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20
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35

Rubber products
Fertilizer
Soaps &amp; detergents
Pharmaceuticals
Perfumes &amp; cosmetics
Chemical products
Nonmetal products
Basic metals
Metalic products
Machinery
Electrical apparatus
Transport equipment
Automobil e
Other manufactures

106

97
104
98
114
98
112
103
105
95
103
98
87
103

8
12
10
11
4
11

6
10
9
13
10
11

14

10

98
90
97
95
103
92
108
99
103
90
101
99
83
101

11
15
12
13
7
14
4
10
7
15
9
10
16
9

88
17
100 11
93
15
111
9
83 20
89
16
125
4
113
8
122
6
86 .18
124
5
135
1
84
19
127
3

107
187
126
163
38
156
62
131
109
187
126
156
241
122

15
27
20
24
6
23
11
21
16
26
19
22
28
17

97
92
96
95
102
91
108
99
103
88
114
99
82
102

11
14
12
13
7
15
4
10
6
17
1
10
18

7

Source: Computed from the 1975 Input-output tables for Mexico .
Notes:

y

The Overall Distribution Index measures changes in the Gini coeffic ient. The index
value of 100 corresponds to a neutral effect on income distribution. The smaller the
Index, the more even the income distribution is.
b/ Rankings in descending order for income-and distribution, and employment effects.
- Rankings in ascending order for induced import effect.
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V)

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LLJ

Thirdly, the rankings by incomes of the poor is also highly
positively associated with the rankings by the overall distribution
index . This implies that given the positive relation between the two
income measures, the incomes of the poor with the expansion of those
industries with relatively high income effects would rise more slowly
than the incomes of the non-poor so that the overall distribution
generally improves.
Thus, an income-maximizing industrialization
strategy is unlikely to lead to improvement in the income distribution.

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The final point to note is that virtually no relationship exists
between employment effectsÉI on one hand, and other linkage measures
including imports, income, and in particular, incomes of the poor on
the other. As can be seen rrom Table 2, employment requirements are
largest in construction, machinery, and other manufacturing industries
(13, 17, 18, 28, 33, 32, 30 and 35). Unfortunately, these sectors
tend to rely heavily on intermediate imports, and the income effects
in these sectors appear also relatively small. Most importantly,
these industries are .typically skill-intensive and as such may exhibit
large dispersionary impact on wage earnings but may contribute little
to the enhancing of the incomes of the poor and unskilled. This is an
additional dimension of potential conflicts in the pursuit of policies
to alleviate poverty and unemployment problems simultaneously.

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§_/ The. emplo1J17te.nt e.66e.cá Me e.xplLe.M e.d -in va.fue. t ~ . In6otuna,t(on
on wagu pe/f. man ye.a1t bij -0e.ctoM that wot.dd c.oJ¡Jr.upond to the.
b1r.e.a.kdown 06 J..e.ctoM ,i.n the Me.X-lc.an Input Output Tablu -U, not
ava..lf.a.ble..

�76
77

Finally, it should be kept in mind in interpreting the results
that the previous simulation exercise is performed under the following
usual assumptions of an input-output model. These assumptions are:
fixed coefficients, constant returns to scale, surplus labor force, no
capacity constraints, and no balance-of-payments constraint. Thus, the
estimates given here may not reveal the actual changes in equil ibrium
employment, income-distributional patterns or induced import level.
They should rather be interpreted as "estimates of opportunities" for
expanding income or jobs, or for reducing inequalities in incomedistribution or dependency on imports. 1!

APPENOIX !"

Illustration of a Linkage Effect Formula in Table 1

This section shows the details of derivation of expression (4) for
the linkage effect in the text.
Suppose that the final demand for
sector i 's output, among m numbers of sectors in the economy, is.
1ncreased by a unit, so that S' = (0,0 .. ,1,0,0 ... ).
Let there by
two income classes, poor and nonpoor, denoted by subscripts p and n
respectively. For illustration, there are only two functional income
categories, wage income and nonwage income, subscripts s and q
respective ly.

!_/ Wlth app11.oplU,a.te moCÜ.6,&lt;.c.a,üon!i , the al.go!Llt.hml, given in Ta.ble 1 ~
atJ,o be appUed to the app!UUAal oó t he eóóee-ú 06 expo-'Lt expan.6-&lt;.011•

�Equation (4) can be partitioned as

['.q [~''---:"] ['•, ,,, ,,, ------- '"'l
=

vn,

wns

-------------------------zql zq2 zq3 ....... Aqm

nq

,~~~---~~~J

lwns

wnq

[I

1

t.X21 . . . . . . . . 6X2n

1

1

1

1 1

1

1

1 t.X~l . . . . . . . . t.X~n 1

1

o

(= total wage income resulting from a unit increasej
in final demand for sector i's output)
(= total non wage income resulting from a unit
increase in final demand for sector i's output)

Zqj t.Xj 1

I:

1

j

=

zsj t.XJ i

1

o
o

t.Xj¡ .. .. .... t.Xin 1

~,, j.;,; "J, , •,. ¡.;,; .xr,]

['º' ' ..,. ,,,.,.
by poor

=

W I: Z . t.X~. + W I: Z . t.X~i
ns j=l !.J
J1
nq j=l QJ J

total wage income
non poor

+

total nonwage income
by poor
total nonwage income
non poor

Figure I

RELATIVE STANDINGS BY SECT0RS IN THE LINKAGE EFFECTS:
INC0ME Vs. EMPL0YMENT
130

-12

125
120
•3

.7

115

• 16

•8

•26

·1

•u
·10

110

19•

105

.20
•24

100

9• •?7

87

•23

34. •31

50
Note:

60

70

80

90

100
110
Source: Table 2.
Scatter points represent Industry Code numbers.

120

130

140

150

160
EMPL WMENT
EFFECT

�EFFECT 0N
P0VERTY INC0ME

Figure II
RELATIVE STANDINGS BY SECT0RS IN THE LINKAGE EFFECTS :
P0VERTY INC0ME Vs. EMPL0YMENT.

115

•12

110

4

"Z

•l

•3

105

•8

•10

•25

•26

• 16

•17

100

•29
19• 20••7

•
24

13

\z
•18

•,O

3"2 •35

•33

•11

• 25

95
• 27
•• 9

•23

31

90
83

•34

45

50

60

55

65

70

75

80
85
90
95
Source: Table 2.

100

105

110

115

120

125

130

Note: Sc~tter po1nts represent Industry Code numbers.

135
EMPL0YMENT
EFFECT

vure 6..11'

RELATIVE

STANDINGS BY SECTORS IN THE LINKAGE EFFECTS: POVERTY INCOME Vs. DISTRIBUTION.

115
~2
110

•13
• 15
• 28

.... 1

•3
105
•8

10•

•18

100
7

24 •

95

•19
20

26• •30
•16
•17

•32

35

•29
33

•11

•25
• 27

90

31. .9

83

•34

• 23

90

92

94

96

98

100

Source: Table 2.
Note: Scatter points represent Industry Code numbers.

102

104

106

108

110

112

114

EFFECT 0N
0VERALL DISTRIBUTI0N

�zz

-

00

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Va.1tk, 1959.

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1 - 81, 1976.

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Pauke.!Lt. F. , J. Skolka &amp; J. Ma.ton, "Re.rlú,.tJr.i.buti.on o6 I ne.ame,
Pa.t.te.1t¡,¡1, 06 Con.t,wnpti.on, and Employmen:t: A
Ca1, e S.tu.dy 6a1t the Ph-il.i.ppi.n.u ", i.n. Pote~ ke
&amp; Skolka ed. Adva.nc.u i.n. In.pu.t-Ou.tpu.t
AIT5t&lt;1i.li, Ballúí9e.1t Co., Cambtud9e, Miu,1,.,

N g.

,..._

G. TI.Ww.bi.a.te, "The Impa.c..t 06 ImpolLt. Sub1iti..tuti.on. on
Inc.ome Vi,1,.tJr.i.buti.on and Employmen.t - Ciu,e 06
Me.X-i.c.o 11 , pM c.ee.c:lln91, o6 the Th..iJu1 Na.ti.o nai.
Con91tu&lt;1 06 Ec.onoml6ú Con6e.1tenc.e, Me.u.e.o
Ci,ty, ( 6oJt.thc.omlng) , 19 79.

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1-

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K-ún K. S.

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70-80, 1974.

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"An In:teJt.i.n.eúui.tJr.y Compalu.6on 06 ImpolLt. Sub&lt;1.tlt.ution. E66ecá
on I ne.ame, Emp.f.oyme.n:t and Ba.lanc.e o6 payme.ntl,
i.n. Ke.n.ya", E. A6Júc.a Ec.on.omlc. Revi.e.w, Vl. (2),

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N

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K-ún K. S.,

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C0

.

Se_eclal Stu.di.u ºÓ the Mruc.an Ec.onomy 1977-1982, Wa.t.fún9.ton,
V. C., (unpubfühed), 1977.

N

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I.B.R.F.,

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"EmpW.c.al Identl6i.c.a:tlon 06 Key Sec:toM i.n. the Indi.a.n
Ec.onomy", Revi.e.w ºÓ Ec.onomlc..s and ~ti.c.6,
52, 301-5, 1970.

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C0

o
,..._

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IQ

o

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&lt;:t

P1tui.denc.i.a de la Nac.i.6n. Sec.1te.taJL[a de Planeamlw.to y Ac.c.i.6n de
Gobi.eJr.no. Sub1, ec.Jte.ta/t,[a de VU/l/1./l.otlo.
Modelo EconomU'Li.c.o Sec:tol[i,al Vi.n.ámüo. &amp;teno&lt;1 Ai.Jtu, M9entlna. 1977.
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�84

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Me.an.6 06 1nput-0utput Anatyw", J. 06

Ve.velopnent S.tu&lt;ÜJl6, 14. 77-96, 1 9 ~

Se.C/1.e,t.aJwl de PILtlLúnonio rJ Fomento 1ndu6tlwll., La E6.t,i.uc,twt.a de. la
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��FACULTAD

DE

E C O N O MI A

FONoo
UNIVERSITARIO
Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

Enero 1982

* la suscripción a la revista tiene un costo

anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a
la propia Facultad, mediante cheque u orden
de pago. Dirección: Facultad de Economía,
Universidad Autónoma de Nuevo León,
loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editorial, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Editor. Departamento de Relaciones,
Facultad de Economía, U.A.N. L., Loma Redonda
fl'.il5 Pte., Col. Loma Larga. Monterrey,
N.L. México. Apdo. Postal 288.

DIRECTORIO

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los ;irtículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito de 1 Editor. Se autoriza la reproducción parcial para efectos de análisis o
comentarios en otras publicaciones.
* Publicación real izada por el Departamento

de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�INDICE

Pág.

AN ANALYSIS OF MEXICAN AGRICUL TURAL
PRICE POLICIES.

Andl1..w 8WU,,t &amp; Edu.a!c.do Segalllla

DEMOGRAPHIC ANO ECONOMIC CORRELATES
OF DEVELOPMENT AS MEASURED BY ENERGY
CONSUMPTION.
J ohn V. V. Sau.ndeJU, and Geo11.ge R. Re.i.nluvr..t

LOS INFORMES PRESIDENCIALES EN MEXICO.

55

67

FJt.ancUc.o Va.tdú T1t.ev.üio

PLANIFICACION DE LOS RECURSOS HUMANOS.

Luc..útda V.laz de la Ga1t.za

75

�AN ANALYSIS OF MEXICAN AGRICULTURAL PRICE POLICJES *

AncÍJr.w

~ t &amp; Ecúuvu:io

SeglVIIUl

' E.Ue tita.bajo 6ue plt.Uentado en Octub'1.e de 1981 po'1. EduaAdo
Segevvia, pMan.te env-i.ado po'1. nuutlta. Fac.uUad de Economí.a.,
Y AncÍJr.ew &amp;vt6t, alumno de Ec(lno,¡.fo Ag«cola de la Un,¿veJUi.i.dad
de Mi.Mowu-Col.umb,i,a I tU..ti;t,uci6n c.011 qU.(.en tene.mo¿¡ c.e1.c&gt;b'1..ado
Convenio de Co.f.abo.'tau611 Acad~m.fra.

�l.

lntroduction
1

Throughout the l 970 s and into this decade, Mexico has experienced rapid
growth in domestic consumption of agricultura! products. Part of the increase can
be attributed to a rapid rate of growth in population, estimated to be greater than
3 percent per year in the l 970's. Another reason for this expanding demand is

increasing incomes.

As Mexico has continued . to develop its manufacturing

capabilities, as well as its recently reappraised petroleum potential, incomes of a

large segment of the population have increased directly or indirectly. Agricultural
production, especially of grains and oilseeds, has shown aggregate increases in the
1970's. However, output has continually lagged behind more rapid increases in
consumption.

The end result has been · a continuing domestic agricultura!

production shortfall and a growing dependence on imported agricultura! products.
During a period of 30 years, from the mid l 9301s to the mid l 9601s, the
agricultura! sector established the basis for the deveJopment of the entire Mexican
economy.

The agricultura! sector, although declining in relative importance,

continues to be of central concern to M~xican policy makers.

Attempts to

stimulate agricultura! production and therefore reduce imports, have become
increasingJy important in the formulation of government agricultural policy.
During the period 1963-72, the guaranteed prices (producer support prices) of ali
important grains and oilseeds were frozen. In 1972, the Mexican government began
te. increase these guaranteed price Jevels.

These increases continue up to the

present time.
Also, rising consumer prices are considered as politically undesirable as is
Mexico's continued reliance on externaJ food sources. Consequently, the Mexican
government has also attempted to keep consumer food prices low. These policies
· have resulted in significant interventions into agricultura! product markets.

�3

2

These are sorne of the basic issues that are addressed in this pdper.

expropriated and the land reorganized into cooperative or comrnunal ejidos.

Discussion begins with a brief background of the agricultura! sector as well as a

Although redistribution of Jand began in 1917, maxi mum governrnent intervention

descriptíon of the development of the government's marketing policy and

carne under Lazaro Cardenas' administration (1934-40). During the period 1930-40,

institutions. The functions and objectives of CONASUPO, the government's price

the ejidatarios share of total land area increased from 6.3 percent to 22.5 percent

and marketing agency, are discussed. Also discussed are sorne of the consequences

while their share of cropland increased from 13.4 to 47.4 percentO2) (Table 2.1).

Finally, an

In 1940, with a change in administration, much less government emphasis

analysis and evaluation of Mexican price policy and the effects on the agricultura!

was placed on the redistribution of land. During the period 1940-60, although the

sector is made.

ejidatarios share of total Jand area increased slightly from 22.5 percent to

of government intervention into the agricultura! product markets.

Due to the broad objectives and complex nature of Mexican agricultural

26.3 percent, their share of cropland actually decreased from 47.4 percent to 43.4

policy, more specifically price policy, a comprehensive study is beyond the scope of

percent. Throughout this period, public investment policies stressed Jarge scale

this paper.

This paper focuses attention on sorne major food and feed crops,

irrigation projects, new land development, agricultura! research and credit, and

notably: corn, edible beans, sorghum, soybeans, rice, wheat and safflower. Abo,

guaranteed prices for selected crops. Agricultura! output soared as new land was

agricultura! price policy at the production level is the primary focus of the

brought under production and new plant varieties were introduced. The production

discussion and analysis.

of corn, the principal foodgrain increased from 1,640 thousand rnetric tons (TMT) in
1940, to 5,420. TMT in 1960. Production of beans, also an important basic food
crop, increased from 97 TMT in 1940, to 5~8 TMT in 1960.

Background
For years ~xico has suffered many of the chronic development problems
encountered by LOCs.

Throughout the years, the Mexican government has

Wheat production,

which was a major emphasis. of the Mexican Green Revolution, also increased
dramatically from 464 TMT in 1940, to 2,203 TMT in 1964. *

attempted to find a suitable balance between the generaUy conflicting goals of

Significant positive results have resulted from the Agracian Reform. The

expanding agricultura! production and ex.ports, and increasing the general economic

restructuring of Jandholdings has brought about increases in employment for a large

w•elfare of the low-income population. Mexico's nearly dualistic agricultural sector

group of low-íncome rural peasants. During the period 1917 to 1970, approximately

has developed as a result.

2.7 million ejidatarios received Jand under the Agrarian Reform.

Also, sorne

The Mexican Revolution, which began in 191 O, occurred as a par tial result

improvements occurred in the distribution of incomes. The increasing share of

of the unequal distribution of land and the poor working conditions of the low-

agricultural output produced on the ejidos is a good indicator of this improvement

income rural peasant (campesino).

in income distributions.

Under the Constltution and through the

The ejidatario's share of total agricultura! production

Agrarian Law of 1917, attempts were rnade to reorganize the structure of
agricultura! Jandholdings.

The larger agricultura! enterprises, latifudios, were

* Source: Econotecnia Agrícola

�4

5

increased from 11 percent in 1930 to 41 percent in 1960.07) Since the Revolution,
these welfare factors have continued to be politically, as well as socially sensitive
TABLE 2.1

issues in Mexico.
MEXICO: AREA
BY TYPE OF OWNERSHIP, 1930-70

The Agrarian Reform has, however, brought about sorne undesirable side
effects. Attempts to increase employment and improve income distributions have
Census

Area
(! 0O0's of hectares)

not necessarily gone hand in hand with increases in productivity and overall
agricultura! output growth.

The restricted size of many of the ejidatarios

Year

Total

Ejidos

Colonos

Private

131,594
128,749
145,517
169,084
139,868

8,345
28,923
38,894
44,497
60,533

6,000
6,069
7,554
8,735
9,191

117,250
93,757
99,069
115,852
70,144

landholdings has resulted in a relative inefficient subsector, with many farmers
living at, or near, subsistence levels (Table 2.2).

This has led to a scarcity of

capital, which is fundamental for the acquisition of productivity increasing inputs.

1930
1940
1950
1960
1970

During the term of President lopez Mateos, 1958-64, greater emphasis
was placed on achieving self-sufficiency in foodstuffs and on becoming a net
exporter of com, wheat and other agricultura! commodities.O l)

Agricultura!

production .was stimulated through the use of relatively high guaranteed prices, and

PERCENTAGE DISTRIBUTION
1930
1940
1950
1960
1970

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

6.3
22.5
26.7
26.3
43.3

4.6
4.7
5.2
5.2
6.6

89.1
72.8
68.1
68.5
50.1

surpJuses were exported through the Mexican Export and lmport Company
Source: Government of Mexico Census Data.

_(Compania Exportadora e Importadora Mel(icana - CEIMSA).

Also, since food

prices were considered too high, the Mexican govemment expanded its network of
retail stores which sold basic commodities at low prices. During the mid 1960's,

TABLE 2.2

government policies seem to havt? been effective and Mexico began to export

MEXICO: SIZE OF HOLDINGS BY TOTAL AND AREA PERCENTAGES, 1970

sizable quantities of corn and wheat.
With the beginning of the Echeverria administration in 1970, welfare
issues such as a more equitable distribution of incomes again received more public
attention. After 1970, production objectives were still considered vital, but much
of the government investment in the agricultural sector was concentrated in the

size

% of total parcels

% of total area

0-1 ha.
1-5 ha.
5-10 ha.
10-20 ha.
20-100 ha.
100 ha. and o ver

22.8
42.8
22.4
8.5
2.9
0.6

1.9
17.2
22.9
17.9
19.0
21.0

social areas--health, sanitation and education. To achieve these objectives, and to
Source: Government of Mexico Census Data.

stimu!ate agricultura! output and the adoption of new technologies, agricultura!
policies were directed toward maintenance of high agricultura! product prices,

�7

subsidiza t:on of inputs, particularly credit for Jow-incorne producers, but also
fertilizer, improved seed and machinery, and the development of roads and rural
infrastructure.

Price supports for agricultura! commodities that had rernained
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constant since their implementation in 1963, began to increase dramatica!Jy in
1972 (Table 4.1).

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Continuing atternpts were made to increase agricultura!

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commodity prices bo_th through raising price supports as well as through purchases

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of domestic production by the National Company of Subsistence Commodities

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(CON AS UPO).

1

Throughout the l 970 1s, the growth rate of agricultura! output declined

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partially because of poor weather, but also as a direct or indirect result of past and

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present government agricultura! policy.

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commodities in the 1970's. Total cropland which stood at 14.4 million hectares in

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increases in cropland area, combined with a popuJation growth rafe in excess of

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3 percent, put great strains on the Mexican economy (Table 2.3).

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Mexican government economic growth strategy and political philosophy

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Be.,

throughout most of the l 9601s was forced to import vast quantities of these

to 2•.5 percent in 1966-75.08) This declining growth in output and only minimal

...

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position in the production of basic food grains such as corn, wheat and sorghum,

growth which had been 9.2 percent in 1946-55, and .5.3 percent in 19.56-6.5, slowed

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Mexico, which had enjoyed a surplus

19.65, increased only 13.9%, to 16.4 million hectares in 1978. Agricultura! output

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fór the 1980 s are embodied in the Global Development Plan (PGD) published in
1

April 1980.Cll) The PGD coordinates objectives and policies in thirteen different
sectoral areas including the Mexican Food Supply System (Sistema Alimentario

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11'

Mexicano, SAM). Under this plan, an anticipated earnings of Mex $933 billion (U.S.
$40 b1llion) from the exports of oil and natural gas through 1982, would be

41

distributed to the different sectoral areas. The agricultura! sector would be the
recipient of 25 percent of these revenues which would be earmarked for crops,
livestork and rural development. In 1980, the total cost of these progrdms, 5AM,

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were estimated at MEX $50 billion (U.S. $2.2 billion) for producer programs and
MEX $35 billion (U.S. $1.5 billion) for the consumption side.O 1)

support prices, these programs cover input subsidies, credit and crop insurance,

In recent surveys, it was estimated that approximately 35 million people,
or over one-half the Mexican population did not obtain the 2,750 calories and the

producer organizations, food and commodity marketing processes, Jand tenancy and
coloniza tion.

80 grams of protein recommended by the Food and Agriculture Organization as the

The overall success of SAM depends heavily on the success of Mexican price

minimum daily requirement. Of this larger group, 19 million people--13 million in

policy. Price supports and input subsidies on "basic" foods could have favorable

rural and 6 million in urban areas--were considered as seriously malnourished.(l l)

results on the production of these commodities, but will undoubtedly cause

The diet of a Jarge segment of the Mexkan population, but especially the lower

distortions in other "non-basic" foods and non-food agricultura! commodities.

income consumers, is composed principally of corn and edible beans. Corn and
beans, however, not only constitute an important position in the Mexican diet, but
their cultivation also occupies the majority of the present cropland area. Corn and

111.
A.

Agricultura! Price Policy and Marketing Institutions
Historical Development

bean production accounted for 45.9 and 8.9 percent of total crop land area

Since the earJy part of this century, the Mexican government has pursued a

respectively in 1976. Moreover, a large part of this cropland area is located in

policy of intervening in the pricing and marketing of agricultura! commodities.

traditional,. small, lower income agricultura! zones, especially in tt.e central

Article 27 .of the Consti tution of 1917 provided the government wi th th~ first legal

highlands.

basis for the regulation of product prices. O
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ver t e ensuing years, the Mexican

The goals of SAM are to reach self-sufficiency in beans and corn by 1982,

government has utilized two principal approaches to the regulation of prices.02)

and in ali "basic" food grains by 1985. It is planned that in the long run these

The firS t was to influence the supply and distribution of particular commodities by

expected food gains will come mainly from rainfed areas in the present agricultura!

establishing mínimum

zones and through large expansions of agricultura! land in the tropical gulf coast

for those agricultura! products considered as basic necessities.

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pro ucer pnces. he second was to regulate consumer prices

In 1937, an active price support policy, as well as the regulation of supply

zones.*
One of the major tools for achieving proposed short run agricultura!
production increases is Mexico's current producer price support policy.
involves 12 different program areas in the agricultura! sector.

SAM

In addition to

and distributi

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on, was 1mt1ate or wheat, through the founding of the Committee to

Regulate the Wheat Market. Its major purpose was to regulate the Mexican wheat
price and to ins

ure

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.
e necessary suppl1es for national consumption. This agency

was followed, shortly thereafter, by the creation of the Mexican Jmport and Export
*Estimated "underexploited" Jand includes 3.6 million hectares in the Gulf and
southeast zones, 200,000 hectares in the north, 500,000 in the center and
1.5 million hectares in the northern and central Pacific.(4)

Company S.A. (CEIMSA).

CEIMSA's responsibility was to export and import
agricultura! prod t
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uc s w1 t e o ¡ect1ve of maintaining stable agricultura! prices by
obtaining sutt· .
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1c1ent supphes for the national market.
In l 938,

the

Com mi ttee

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Market for

Subsistence

�10

11

Commodities assumed the responsibilities of the Committee to Regulate the 'J'heat
producers, and also to put their products within price le•:ds accessible to lowMarket and also expanded coverage to other commodities.

Its goals were more
income consumers.

domestically oriented than CEIMSA in that they were centered on correcting the

On April 1, 1965, CONASUPOSA was olficially replaced by

CONASUPO.

ineffiencies and irregularities in the production, distribution and pricing of the
articles of basic consumption.

The realization of these goals included the

B.

regulation of domestic buying, selling and storage. To complement the Committee

Agricultura! prices in Mexico are largely administered by CONASIJPO, a

to Regulate the Market for Subsistence Commodities the Consultative Committees
·
of the Articles of Primary Consumption and the Comm1ttees
of

v·1g1·1ance

CONASUPO

semiautonomous price and marketing agency of the federal government. *

of the
CONASUPO has severa! social and economic objectives including:

(1) the

Commerce of Articles of Primary Necessity were created at the end of 1940 and
promotion of increased purchasing power among low-income consumers and small
the beginning of 1941.

farm producers, (2) the promotion of greater efficiency in the marketing system,

In 1941, the National Distributor and Regulator S.A. (NADYRSA) was

and (3) the stimuation of agricultura! output.(8)

established, replacing the previously created Committee to Regulate tlle Market
The functions of CONASUPO are carried out by nine different interrelated
for Subsistence Commodities. Among NADYRSA's functions were regulation of the

agencies.O) Among these agencies are:

prices of products of primary necessity or .primary materials used in the production
of these primary products.

l. CONASUPO Distributors S.A., DICONSA

In 1949, NAOYRSA was dissolved and its functions

2. CONASUPO Warehc::.."5e of Deposit S.A., ANDSA

incorporated into CEIMSA.

3. CONASUPO Rural Warehouse S.A., _BORUCONSA

In 19.50, Congress passed the Jaw titled, Powers of the President in

4. CONASUPO Centers of Peasant Training S.A., CECONCA

·
del EJ"ecut1·vo en Materia Economica), which
Economic Matters (Atn"buc1ones

5. CONASUPO Promoter of Social lmprovement, PROMOTORA

broadened ·the government's price regulation policy from not only primary
necessities but also to general foodstuffs.

6. CONASUPO Industries S.A., ICONSA

lt also allowed the President to set

7. CONASUPO Industrialization of Milk S.A., LICONSA

prices by decree. The Bureau of Prices (Direccion General de Precios), under the

8. CONASUPO lndustrialization of Corn S.A., MICONSA

Secretaria de Economía (later renamed the Secretaria de Industria y Comercio) was
created in 19.51 to implement the law.

The following is a brief description of the various agencies and their functions.

The National Company of Subsistence Commodities S.A. (CONASUPOSA)
· ,Mareh 1961 • CONASUPOSA's principal functions were to regulate
was created m
the national markets of subsistence agricultura! commodities.

9. CONASUPO Industrialization of Wheat S.A., TRICONSA

l. CONASUPO Distributors S.A., DICONSA is formed by six different regional

offices located in the principal commercialized centers of Mexico.

These functions

included the enactment Of Poll· c·1es to insure mínimum prices to agricultura!

*

Dependency of the Secretariat of Commerce.

The

�12

13

delegations are located in:

Guadalajara, Jal., the Federal District, Hermosillo,

Son., Monterrey, N.L., Puebla, Pueb., and Villahermosa, Tab.

2. Provide leadership to the pea!:ants and also inform them of the
CONASUPO guaranteed price.

Their principal

3. Provide facilities for the transporting of peasant production.

objectives are:

l. Provide producers a fair price for their production.

In 1977, BORUCONSA had 1,400 wraehouses throughout Mexico with a

2. Establish a marketing system which attempts to minimize the marketing
margin for agricultura! products.

capacity of 1•5 million MT. The number of warehouses had increased 50 percent
since BORUCONSA was created in 1971.

Other services that are provided by

3. Permit consumers access to agricultura! products at Jow prices.

BORUCONSA are the facilities to thresh grain and also the selling of ferti!izer to

DICONSA contains a system of more than 1,700 grocery stores located in

th
e peasant population. In 1977, BORUCONSA sold sorne 160,557 tons of fertilizer,

both the rural and urban sectors.

about 1.5 percent of national consumptionJ3)

2. The National Warehouse -of Deposit S.A., ANDSA was integrated into

4
• CONASUPO Centers of Peasant Education S.C., CECONCA was integrate d into

CONASUPO in 1974. The principal functions of ANOSA are:

CONAS~O in 1972.

l. Establishment of warehouses in the principal demographic areas, in order
. to maintain adequate stocks of agricultura! products such as .:orn, edible

This agency has the objective of assisting peasants in

different activities such as ...........cti
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.

.

on processes, apphcat1on of fertilizers, water

management, conservation and · management of grains ~d seeds, and breeding of
Hvestock

beans, rice, etc.
2. Assist in the allocation of capital_ resources to increase production and

CECONCA has two types of education_al programs.

The first consists of

bringing peasants to CECONCA centers to demonst rate techniques on the

merchandizing.
ANDSA operates in more than 250 locations throughout Mexico and manages

prc,rnotion of rural development. In the other type of program, CECONCA provides

800 warehc-11ses with an approximate capacity of 3.3 million metric tons. ANDSA

on site extension to the peasants. In 1977, 71,671 peasants were enrolled in these

is also promoting the installation of freezers throughout the Mexican coasts with

programs.

the objective of accelerating the development of the fishing industry. Given their
complementary activities, ANDSA functions within a coordinated system with

.5. CONASUPO Promoter of Social Improvement, PROMOTORA was created in
1966 with th

BORUCONSA.

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e prmc1p o ,ect1ve of mfluencmg the mtegration of the peasant into

new potential areas of production. This involves providing technical assistance in
3. CONASUPO

Rural

Warehouse

S.A.,

BORUCONSA

was

integrated

CONASUPO in 1971. The principal functions of BORUCONSA are:

l. Organize and promote the development of peasant production.

into

new production systems, social assistar.ce as well as the necessary infrastructure.
The a f 1 1. 1.
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e v t es an programs of this agency are financed by the Secretariat of
Commerce, the National Bank of Rural Credit, the Secretariat of Agriculture and
Water Resources and others.

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14
8. CONASUPO Industrialization of Corn S.A., MICONSA was integrated into
6. CONASIJPO Industries S.A., ICONSA was created in 1975 with the following
CONASUPO in 1972.

MICONSA's objective is to regulate and modernize the

objectives:
production of products derived from corn, an essential part of the diet of a large
l. Contribute to the economic development of the country through the
segment of the Mexican population.

MICONSA is closely related to DICONSA

processing of agricultural products such as vegetable oil, corn flour,
which provides the raw materials to produce the various corn products.
wheat flour, feed grains, etc.
MICONSA consists of five plants located in Tlanepantla, Mex., Arriaga,
2. . Preserve and distribute these products for domestic consumption and for
Chiap., Jaltipan., Vera. Guadalajara., Jal., and Los Mochis, Sin., which comb.ined
exportation.

have a processing capacity of 300,000 tons of corn per year.
3. Development of more diversified products for low-income consumers.
ICONSA consists of severa! producer plants and five regional sales agencies.
9. CONASUPO Industrialization of Wheat S.A., TRICONSA was integrated into
The production plants are located in Tultitlan, Estado de Mexico, Mexi~ B.C.,
CONASUPO in 1972. TRICONSA's objective is to provide different wheat products
Obregon, Son., Navojoa, Son., Nuevo Laredo, Tamps., Gomez Palacio, Dgo., and
to low-income consumers af low prices.

This agency operates principally in

Monterrey, N.L.
Mexico City since practically all its production is consumed by Mexico City's
The ICONSA regional agencies are located in Mexico, D.F., Monterrey, N.L.,
population.
Guadalajara, Jal., Obregon, Son., and Gomez Palacio, Dgo. ICONSA cooperates
wito CONASUPO in the assembly of raw materials for the various production
C.

Marketing Channels

processes.
The intervention of CONASUPO and other government agencies in the
marketing of agricultura! commodities is sizable.

For guaranteed prices to be

7. CONASUPO Industrialization of Milk S.A., LICONSA was created in 1972.

effective, the Mexican government, through CONASUPO, must intervene and
LICONSA's principal objective is to regulate and modernize the milk products
purchase parts of the domestic agricultura! production. This intervention requires
market, as well as increase both production and consumption by low.:.income
government investment in collection, storage and distribution facilities. In years
families.
of shortage, the amount of domestic production purchased by CONASUPO is
LICONSA operates with two production plants, one in Tlanepantla, Edo. de
minimal. However, in these year·s , Mexico must import agricultura! commodities
Mexico, and the other in Jiquilpan, Mich. These plants produce approximately one
to maintain sufficient supplies for national consumption. In good production years,
million Jiters of processed milk per day. LICONSA also has about 800 distribution
purchases oi crops, which are supported by CONASUPO, guaranteed prices may be
points (retail stores) in Mexico City and also provides associations and hospitals
extensive (Tables A.1-A.7).

Also, to stimulate domestic production, numerous

managed by the government.
input suu:.idies have also been established to insure a sufficient and Jow ccst supply

�16

of inputs to the producer.

17

Furthermore, the Mexican government, through

CONASUPO and other agencies, has become involved in the processing of feed and
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food crops. This involvement has come through direct public intervention, as well
as through subsidization of private companies.

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F.urthermore, the government controls various agricultura!

market channels at the prevailing market prices or they can sell to CONASUPO at

In 1980, approxlmately 20 percent of the domestic corn

harvest was sold to CONASUPO at the guaranteed price, MEX$4450 (US$193)

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return for. the 1980 corn crop was estimated at US$222 per MT.(7)

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The majority of agricultura! commodity imports are made by CONASUPO.

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Ninety percent of the 112 yellow corn imported in 1980, was destined for human
consumption and was distributed by CONASUPO at the same subsidized prices as

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In 1980, corn imports consisted of significant quantities of 02 and f/3 yellow corn.

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The difference between the producer returns and the processor's cost is

to transport the corn from CONASUPO facilities to the processing plants.

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absorbed by CONASUPO. In addition, corn processors pay no transportation costs

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CONASUPO then supplies subsidized corn to private and public corn

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cost to these corn processors for the 1980 corn crop was estimated at US$215 per

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US$20 per ton from the National Bank of Rural Credit. The average gross producer

processors, i"volved in the pr.ocessing of food for human consumption. The average

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per MT. Com producers that sold their corn to CONASÜPO in 1980, also received

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the guaranteed price.

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ensure the Mexican consumer food at a reasonable price.

Corn prodt1cers can either sell their corn through prívate

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through the formation of govemment operated retail stores. These stores help to

market (Figure 3.1).

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product prices at the wholesale and retail level. Finally, intervention has come

One example of Mexican government interventlon is the domestic corn

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Mexican government funded

companies operate in such industries as corn, wheat and milk processing, the feed
industry and etc.

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�18

domestically produced corn.

The remaining JO pen.ent of the //2 yellow corn

imports was sold to starch manufacturers at the cost of acquisition (import price)
plus handling and storage. The 113 yellow corn, which is considered as a substitute
for sorghum, is sold to the mixed feed industry at acquisition cost plus handling and
storage.
The marketing system for wheat is similar to that for corn (Figure 3.2).
In 1980, wheat producers either sold their wheat to CONASUPO at the guaranteed
price, US$154 per MT, or on the open market at prevailing prices. Wheat miUers
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then obtained their wheat requirements at the prevailing market price, but were

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given a cash rebate based on their flour production and the wheat purchase price.

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Furthermore, in 1980, millers received an additional cash bonus of approximately

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US$94 per ton of wheat milled.(7)
In 1980, the total cost of subsidizing the consumption of 3.3 MMT of wheat
was estimated at about US$300 million. The total cost of subsidizing the non-feed
utilization of approximately 11.5 MMT of corn was estimated to be US$350
million.(7) Total costs to the government for intervening in the wheat and corn
markets were almost equal, because consumer subsidies on wheat food items were
estimated to be more than three times greater per ton of grain equivalent than for
coro.

Also~ imported wheat prices were higher than interna! Mexican support

prices, whereas corn was less expensive on the world market.

D. Establishment of Guaranteed Price Levels
The objective of the Board of Directors of Agricultura! Economics, as well
as other government agencies (i.e., CONASUPO), is the development of the
agricultura! sector. Guaranteed prices are established for numerous agricultura!
commodities with the objective of increasing production and profitability of
agricultura! :ictivities.

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�20

21

The determination of guaranteed prices is based on the probable number of
hectares that will be planted in a designated year or season.

E.

Sorne statistical

Mexican vs. World Prices
During 1970-1980, agricultura! prices, especially of food and feed crops,

relations are estimated between the number of hectares planted and variables such

soared on the world market.

as: rural prices, * costs of production, utility of production per hectare (value of

agricultura! support prices since 1972 have been far greater than increases in world

production minus cost of production), previous yields and etc.05) This procedure is

prices, numerous Mexican food and feed crop guaranteed prices remain below world

done separately for each of the five production zones in Mexico:

North Zone,

c~nter Zone, North Pacific Zone, South Pacific Zone and the Gulf Zone.

price levels.*

However, even though increases in Mexican

In the 1970's, expanding domestic demand continually outstripped

domestic food and feed crop production. In order to satisfy this increasing demand,

When the hectares planted are determined, the Board of Directors of

CONASUPO** was forced to import, mainly from the United States, large

Agricultura! Economics estimates the demand for these products at the national

quantities of various food and feed crops at prices significantly higher than interna!

leve!. Having these data, with probable production of the various agricultura!

support prices (Table 3.1). Grain imports of 7.8 million metric tons (MMT) and

products, the guaranteed prices-are established. Also, it is important to mention

oilseed imports of 1.2 MMT in ·1980, resulted in an extremely large cost for

that, political as well as social considerations are also involved in the

CONASUPO and ihe Mexican economy (Table 3.2).

establishment of guaranteed prices.
These guaranteed prices are published after planting, but prior to harvest.
This announcement of the support leve! prior to harvesi, but after planting, has the
. advantage of allowing more accurate appraisal of the supply situation, particularly

Mexican corn and soybean

production, favored by a guaranteed price well above world price, was unable to
keep pace with the domestic demand and as a result, Mexico imported 4.8 MMT of
corn and 750,000 metric tons of soybeans in 1980. This situation is illustrated
_graphically in Figure 3.3•
Given that the worlrl equilibrium price in the 112 yellow corn market (Pw) is

;ith respect to weather.&lt;9)

below the Mexican guaranteed price of corn (Pg), there is a shortage in the
domestic production of corn equal to QoQ1 which is imported by CONASUPO.

*

* Rural prices are the prices that are paid to the producer (farmer) at his farm, for
his production.

Notable exceptions are prices of corn and soybeans.

** Mexico prefers to purchase foreign grains and oilseeds by government-togovernment transactions. However, purchases are made on a public tender or
through direct negotiations with foreign suppliers, in that order of preference.
CONASUPO imports practically ali grain and oilseeds needed for domestic
consumption.
However, in March 1980, provisions were made between the
Undersecretariat for Regulation and Supply (of the Ministery of Commerce) and
~he private mixed feed, wheat milling and oilseed processing industries for direct
import purchases by these prívate sectors. In December 1980, the United States
and Mexico signed a bilateral grains agreement which provides for the importation
by Mexico of between 4.7 and 6.2 million metric tons of grain from the
United States.

�23

TABLE 3.1

Table 3.2

COMPARISON OF \T.ORLD ANO MEXICAN
PRICES OF SELECTED
AGRICUL TURAL CROPS, 1978-81

Mexican Imports from U.S. of
Selected Agricultura! Products,
1974-80

Mcxico2/

World 1/
1978/79 1979/80 1980/813/

Wheat and
Wheat Floür

1978/794/ 1979/8o5/i9&amp;0/816/

Rice

(U.S.$ per MT)

CORN
WHEAT

Sorghum

Soybeans

Sugar &amp;
Tropical
Products

(1,000's of Dollars)

105.3

119.3

142.4

127.3

152.3

200.5

1974

181,613

33

194,158

55,278

81,587

328

11,182

137.8

173.4

182.2

114.1

131.7

147.1

1975

13,040

317

208,788

62,489

6,705

249

10,122

176.2

89.1

102.2

125.0

1976

296

460

82,593

1,068

57,166

332

14,182

243.6

280.1

344.8

1977

41,392

362

176,311

66,823

108,323

101

11,298

1978

88,816

227

159,949

69,544

178,796

7,906

14,653

1979

197,152

2,797

114,166

154,017

118,277

6,145

17,156

.1980

123,464

20,455

677,894

318,558

259,411

17,194

160,152

GRAIN SORGHUM 111.8

SOYBEANS

Corn

Non-Fat
Milk

281.8

146.0
283.0

3l7.3

This table was prepared to demonstrate relative differences between world and
Mexican prices. World prices will vary according to location of source,
transportation costs, etc.
1/world prices are June-May average prices.
CORN, U.S. No. 2 Yellow, F.O.B. Vessel_Gulf Ports
WHEAT, U.S. No. 2 Hard Winter, Ordinary Protein, F.O.B. Vessel Gulf Ports
SORGHUM, GRAIN, U.S. No. :! C.I.F. Rotterdam
SOYBEANS, U.S. No. 2 Yellow, F.O.B. Vessel Gulf Ports
2/Mexican prices are guaranteed prices (CONASUPO) for marketing year.
3/sased on June-February average price.
4/Exchange rate US$1 = MEX$ 22.78
5/Exchange rate US$1 = MEX$ 22.85
6/Exchange rate US$1 = MEX$ 23.20
SOURCE: United States Department of Agriculture, Economics, Statistics and
CoopPratives Service, "FATUS": Foreign Agricultura! Trade of the United States.
Varin11s Issues, 1980 and 1981.
Mexican guaranteed prices compiled from Compania Nacional de
Subsistencias Populares (CONASUPO).

Source:

X"i:ed Stat~s Departme_nt of Agriculture Foreign Agricultura! Service, Mexico and its
gnculture. A Developmg Market. U.S. Embassy, Mexico City, July 1981, p. 49.

�25
FIGURE 3 . 3

In 1980, more than 90 percent of this corn was destined for human consumption.
These corn imports are then sold to the public and prívate corn food processors at a

SM

subsidized price.

SW

lmports of other food and feed crops in 1980, included 2.1 MMT of grain
sorghum and 800,000 metric tons of wheat. For these crops, the world prices ar e
above the Mexican guaranteed prices. This situation is illustrated in Figure 3.4.
As can be seen, the world equilibrium price in the market of wheat (Pw}, is
above the Mexican guaranteed price of wheat (Pg}. Given the supply and demand
of wheat in Mexico, this results in an excess demand in the domestic wheat market.
Therefore, the Mexican government imports the quantity QoQ¡ of wheat to satisfy

DW

the domestic quantity demanded at (Pg). However, since the Mexican guaranteed
price of wheat (Pg) is below the world price (Pw}, the Mexican government must

Q*

subsiéize the imported wheat sold in the Mexican ma;·ket. This subsidy is equal to

Mexican Corn Market

World corn Market

the shaded area of Figure 3.4.

IV.

Anal sis and Evaluation of Mexican Price Polic

and Its Effects on the

FIGURE 3 .4

Agricultural Sector
SM

Mexican price policy concerning agricultura! products is extremely broad
based.

sw

At the producer, intermediate and consumer levels, numerous price

supports, price ceilings and/or input subsidies have been established. Attempts to
hold retail prices at a low Jevel while rapidly increasing producer support prices has
lead to substantial distortions in the agricultural product markets.

To control

retail prices, especially for basic food products, controlled retail and wholesale
prices, as weJJ as subsidies to intermediate producers (i.e., processors}, have been

~

expanded. However, the foundation of Mexican price policies is directed toward
0M

During the period J 963-72, no increases occurred in the guaranteed

w

9*

World Wheat Market

the agricultura! producer, especially of basic food and feed crops.

D:
Qit

Mexican Wheat Marke t

�26
27
(support) prices of most food and feed crops. In 1972/73, in order to stimulate
TABLE 4.1

agricultura! production to meet the growing domestic demand, and also because of

Indices of Prices Received by Farmers (PRF),
Prices Paid by Farmers (PPF)
and the Consumer Price Index (CPI),
1970-79

a rapid inflation rate, the Mexican government, through CONASUPO, began to
increase the leve! of food and feed crop guaranteed prices.
Between 1970 and 1979, the Prices Received by Farmers (PRF), for ali

1970 = 100

agricultura! products, increased 337 percent, whereas Consumer Prices (CP0
PRF

increased 266 percent. The comparison of CPI and PRF can be used to illustrate
the relative measure of the changing terms of trade of agriculture (Table 4.1).

All agricul tural products
Grains and pulses
Industrial crops

1970

1971

1972 1973

1974

1975

1976

1977

1978

1979

100
100
100

102
101
104

105
102
108

135
127
116

163
183
136

195
217
163

.267
238
359

317
300
403

363
350
473

437

100

101

103

109

135

155

239

272

318

380

100
100

98
101

99
102

101
102

131
128

124
147

164
175

193
251

220
290

252

100

105

111

134

162

180

229

277

320

384

Another measure of the relative terms of trade of agriculture are the implicit GOP
PPF

deflators by sector. From 1970 to 1977, prices in the total economy (total GDP)
increased a total of 192 percent (Table 4.2). However, the agricultura! sector's
increase in prices was 222 percent over the same period. Both these comparisons

Tractors and fann
machine:ry
Fertilizer
Certified seeds

seem to suggest that in the 1970's, the agricultura! sector was favored positively by

CPI

Mexican price policy and that the terms of trade began to shift in favor of
agriculture.
Even though the agricultural sector asan aggregate has been the recipient

Source:

PRF and PPF:
FA0 Production Yearbook, 1979.

of a favorable price policy in recent years, within the sector complete parity is not
CPI:

the rule. Liyestock prices, (again measured by the implicit GDP deflator), which
are not supported at the producer leve!, have failed to keep pace with prices in the
remainder of the agricultura! sector (Table 4.2).*
livestock prices rose 150 percent.

Between 1970 and 1977,

In the same period, _crop product prices, of

which numerous are covered by price supports, rose 272 percent. Also, a lack of
parity in the guaranteed prices is the rule among the various food and feed crops
Guaranteed prices of edible beans and corn, for example, increased 586 and

* Egg and milk prices which are not controlled at the producer leve!, are
controlled at the retail leve!.

Plan Global de Desarrollo, 1980-82.

344

�"O
l,

28

373 percent respectively, between 1970 and 1980. Soybeans, sorghum, safflower
and wheat support prices increased 400, 364, 300 and 289 percent respectively,

Tl\BLE 4.2

during the same period (Table 4.3).

INDICES or THE IMPLICIT
G0P OEFLI\TOR BY
SECTOR, 1964-77
1970 = 100

Although recent Mexican price policy goals are to expand agricultura!
production, little increases are apparent in basic food crops such as corn and edible

1965 1966 1967
84

Total GDP
11griculture*

87

87
87

90

196P 1969
92

1970

96

100

1971 1972 1973
105

110

124

154

180

220

137

165

195

239

91

92

96

100

100

109

95

100

102

111

148

188

228

283

98

100

98

105

118

126

1'0

177

crop Production

88

88

91

92

Livestock

86

tl8

92

90

beans. Guaranteed prices of corn, which were constant for the period 1963-72,
increased more than 209 percent from MEX$940 in 1972, to MEX$2900 per MT in
1978. Total corn production increased only 10.8 percent during the period 1971-72
to 1977-78. Corn yields, however, seem to have reacted favorably. Corn yields
which averaged 1268 kilograms per hectare per year in the period 1971-72,

*Includee the foreetry and fi.aheries-subllectors.
sourc::e:

1974 1975 1976

World Bank, Special study of the Me:dcan Ecormx:
Kajor Policy Ieeues and Proepects. Report No.
2307-ME, May 30, 1979.

increased 13.5 percent to an average 1439 kilograms in 1977 -78. During the same
time period, however, total corn harvested area declined from an annual average
7,491 to 7,330 thousand hectares. The edible bean situation was similar. During
the period. 1972-78, guaranteed prices for beans increased 243 per..:ent from
MEX$1750, to MEX$6000 per MT.

However, total bean production actually

declined from an annual average 911 TMT in 1971-72, to 859 TMT in 1977 -78.
This decline in production was caused by a significant decrease in bean harvested
area. During the period 1971-72 to 1977-78, average annual bean harvested area
declined fro'Tl 1,826 to 1,605 thousand hectares. However, during the same period
annual edible bean yields increased 7.2 percent from an average 500 to an average
536 kilograms per hectare.
While basic food crops have shown little output response to increasing
guaranteed prices, cash/commercial crop production appears to have reacted
favorably.* Output of safflower, sorghum and soybeans al!-increased throughout
the

l 970's.

These

production

increases, however,

carne

about

almost

* Domestic market prices and official guaranteed prices tend to be very closely
correlated (except during extreme shortages) and therefore both play an integral
part in producer decision making.

�31

entirely through drarnatic expansions in cropland area. The increases in harvested

30

area averaged 276, 155 and 225 percent for safflower, sorghurn and soybeans
respectively, during the period 1968-71 to 197_8 -79. However, while production and
TABLE 4.3

area for these three crops were up substantially, average yields of the

Mexican Guaranteed Producer Price IDdices
of Selected Agricultural
Crops, 1963-80 .!.
(pesos per MT)
1970 = 100.0

oilseeds--safflower and soybeans--declined during the sarne period, while sorghurn
yields recorded only_a slight increase.

Wheat was an exception to these basic

trends with production and yields up slightly, while harvested area registered a
slight decline.
CORN

EDIBLE.i
BEANS
WHEAT

PADDY

GRAIN
SORGIIUM

SAFFLOWER

COTTO~

-SOYBEAN

RICE

1963

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

95.5

1970

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100. 0

100.0

1971

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

100.0

1972

100.0

100.0

100.0

116.0

100.0

100.0

100.0

1973

127.7

131.4

100.0

152.0

106.7

168.7

100.0

1974

159.6

342.9

142.4

227.2

200.0

206.2

272.7

1975

202.l

285.7

191.7

256.0

213.3

218.7

227.3

1976

248.9

300.0

191 . 7

281.6

233.3!

218. 7

272.7~

1977

308.5

300.0

224,5

324.8

266.7!

250.0

201.e!

306.7

343.7

m.e!

1978

308.5

342.9

284 . 8

324.8

1979

370.2

457,l

328.6

373.6

366.7

400.0

338.2

1980

473.4

685.7

38ll.8

464 . 0

400.0

500.0

404.5

A partial explanation for this disparity in output response, between cash and

basic food crops, could be the Iarge increases in price supports for sorghum,
safflower and soybeans during the period 1972-78.

However, output of edible

beans, which received even more favorable guaranteed prices, did not increase as
dramatically as the cash crops and actually decreased during the 1972-78 period.
Another more plausible explanaticn, is that the price supports had a more dynamic
output (more specifically area) response in cash crops than in basic food crops
(Table 4.4 and 4.5). This seems to suggest that the supply elasticity for these crops
is elastic. Basic food crops; corn and beans, staples in the Mexican diet, and which
are grown to a large degree by small, Iow-income traditional producers, on non-

.!.

for marketing year

irrigated land, seem to have had little supply respor.se to price (i.e., inelastic

I

preferred

supply). However, cash crops which are generally grown on more commer'cialized,

~ no guaranteed price

!

lárge, irrigated farming enterprises, seem to have been responsive to price changes

for irrigated ares - 213 . 3 and 260, 0 for 1976 and 1977 respectively.

~ for Sinaloa rice, 250.0
Source:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

(Table 4.6 and 4.7).

This supply response coupled with a growing demand for

livestock feed--a large user of sorghum, safflower and soybeans--may explain in
part the increases in sorghurn, safflower and soybean output (Table 4.8 and 4.9).
This may partially explain the disparity between basic and cash crop output,
but why did yields decrease and area increase for cash c·c-ps while basic crop yields
and are:1 reacted in the opposite direction?

Part of the explanation may come

�33
32
TABLE 4.6
TABLE 4.4

YIELD OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79

HARVESTED AREA
OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79
YEAR(S)

YEAR(S)

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

32
89
167
237
184
403
429
494

831

139
147

64-67
68-71

148
184
159

72-75
76
77
78
79

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

(kilograrns/hectare)

(lOOO's of hectares)
1960-63
60-63
64-67
68-71
72-75
76
77
78
79.
Sources:

6295
7769
7477
7077
6783
7469
7191
6236

1581
2094
1789
1715
1315
1630
1580
1229

810
796
783
719
894
708
759

%

137
460
892
1223
1251
1413
1397
1368

\

17
45
134
294
172
314
216
386

744

521
438
234
419
349
378

180
121
n,6

(See Appendix, Tables A.l-A.8)

Sources:

987
1135
1207
1206
1182
1357
1520
1295

408
448
449
566
562
472
600
666

1779
2554
2849
3274
3761
3464
3666
3618

2210
2943
2717
2749
3219
3060
2999
2680

1835
1924
1932
1737
1754
1642
1543
1816

1269
1399
1457
1439
1299
1284
1435
1341

%:

2232
2431
2548
2803
2907
3143
3307
3238

SAFFLOWER

COTTON

RICE

584
726
822
878
953
997
1047

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

TABLE 4.5
HARVESTED AREA INDICES, 1960-79
INDEX 1968-71 = 100
EDIBLE
BEANS

YEAR(S)

CORN

60-63
64-67
68-71
72-75
76

88.3
84.2
103.9 117.04
100
100
94.65 95.8
73.5
90.7
99.8
91.l
88.3
96.l
83.4
68.6

77

78
79
Sources:

WHEAT
103 .4
101.6
100
91.8
114.l
90.4
96.9

'¼

TABLE 4.7

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

15.3
51.5
100
137 .1
140.2
158.4
156 .6
153.3

12.6
33.5
100
219.4
128.3
234.3
161.l
288.0

19.l
53.2
100
141.9
ÚO.l
241.3
256.8
295'.8

(See Appendix, Tables A.l-A.8)

COTTON

YIELD INDICES, 1960-79
1968-71 = 100

RICE .

93.9
159.5
99.3
142.8
100
100
84.06 124 . 3
44.9 107.4
80.4 121.6
81. 7
66.9
72.5 %

l'EAR&lt;s&gt;

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM.

1960-63

81. 7
94.0
100.0
99.9
97.9
112.4
125.9
107.3

90.8
99.7
100.0
126.0
125.1
105.1
133.6
148.3

62.4
89.6
100.0
114.9
132.0
121.5
128.6
127.0

81.3
108.3
100.0
101.1
118.4
112.6
110.3
98.6

64-6/
68-71

72-75
76
77
78
79

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

SOYBEANS

94.9
99.5
100.0
89.9
90.7
84.9
79.8
94.0

87.0
96.0
100.0
98.7
89.1
88.1
98.5
92.0

71.0
87.5
88.3
95.4
100.0 100.0
106.8 110.0
115.9 114.0
121.2 123.3
127.3 129.7
¾
127.1

�34

35
TABLE 4.8

from the fact that irrigated area devoted to basic crop production increased in the
PRODUCTION
OF SELECTED AGRICULTURAL
CROPS, 1960-79

1970°s (Table 4.10, 4.11 and 4.12).*

Between the periods 1971-72 and 1977-78,

corn plantings on irrigated lands increased from .5.39 percent of total corn area to
YEAR (S)

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

RICE

6.92 percent. This expanding use of irrigated land for corn production was similar

to that for edible beans and rice production. During the same period, irrigated

(lOOO 's of metric tons)

edible bean area increased from 3•.56 percent to 4.94 percent. With respect to rice,
1960-63
1964-67
1968-71
1972-75
76
77

78
79*

6218
8816
9034
8532
8017
10137
10931
9255

646
936
893
969
740
770
949
1056

1438
2031
2228
2372
3363
2456
2785
2272

296
1088
2463
3377
4027
4325
4190
3902

35
86
258
513
303
516
334
701

42
128
253
343
240
518
616
665

485
540
430
382
224
418
366

%

312
361

379
516
463
567
401
489

irrigated area increased from 40.48 percent to .51..59 percent. Therefore, since
yields are significantly higher on irrigated land than on rainfed .lands, part of the

aggregate yield increases recorded by beans and corn can be attributed to these
changing productio_n patterns, Conversely, cash crop area under irrigation, as a
percentage of total cash crop area, registered decreases. However, total cash crop

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

area was up significantly in tbe 1970's, whereas basic food crop area declined.
Consequently, decreasing aggregate yields for sorne cash crops could be partially
explained by large increases in the usage of less productive, non-irrigated land for
cash crop production.

TABLE 4 .9
PRODUCTION INDICES, 1960-79
INDEX 1968-71 = 100

Another possible explanation for the increasing yields of basic food crops
and the decrease in sorne cash crop yields, could be a direct result of agricultura!

YEAR(S)

CORN

1960-63
1964-67
1968-71
1972-75
76

68.9
97.6
100 . 0

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

72.3
104.8
100.0
108.5
82.9
86.2
106 . 3
118.3

64 . 5
91.2
100.0
106.5
150.9
110.2
125.0
102 . 0

12.0
44. 2
100.0
137 .1
163 .5
175.6
170.1
158 . 4

SOYBF:ANS

SAFFLOWER

COTTON

Rl&lt;S

112.8
125.6
100.0
88 .8
52,l
97 .2
85.1

82.3

policy. Com, and especially edible bean guaranteed price increases were for the
most part greater than those for cash crops. Therefore, basic food crop producers

77

78
79

94 . 4

88.7
112.2
121.0
102 .4

13.6
33.3
100.0
198.8
117 .4
200.0
129.5
271. 7

16.6
50 . 6
100.0
135.6
94 . 9
204. 7
243.5
262 . 8

¾

possibly were beginning to receive sufficient incentives and the necessary inputs to

95.l
100.0
136,1
122.2

increase production per area, whereas cash crop producers were finding it more

149.6

profitable to simply increase land area, which was often less productive. Also,

105,8
129,0

partly responsible for this disparity in yields could have been a greater amount of
input subsidies; credit, fertilizer, seed, etc., to basic food producers.

Sources:

(See Appendix, Tables A.1-A.8)

* Only irrigated land in Federal lrrigation Districts is accounted for in this
discussion. Total irrigated land area would be higher.

�36

37
TABLE 4.10

DISTRIBUTION OF CULTIVATED
AND IRRIGATED LAND AND VALUE
BY TYPE OF HOLDING, 1960

D

TABLE 4 .11
PERCENT OF THE TOTAL AREA OF SELECTED AGRICULTURAL PRODUCTS
UNDER IRRIGATION 1 , 1971-78

Large co~.mercial (more than 100,000 pesos)

IH:3

Medium commercial (25,000 - 100,000 pesos)
Family Farros (5,000 - 25,000 pesos)
Sub-family (1,000 - 5,000 pesos)
sub-subsistence (less than 1,000 pesos)
Percent
of
value of
Production

Percel\t
of
Irrigated Land

Percent
of
Cultivated Land

Percent
of
Holdings

13%

''
\

\

',
\

\

\

\

34%

• CORN

1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978

5.28
5.51
5.54
6.53
6.30
6.60
7.06
6.79

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

3 . 54
3.58
3.39
7.35
9.67
7 .54
4.60
5.29

65.41
65.37
66.84
58.92
64.62
72.23
70 .00
68.01

33.94
33.36
36 . 15
32 . 72
32 . 49
40.84
29.33
29.48

SOYBEANS
80.25
80.91
82.16
78.80
69 . 93
58.62
65.36
59.42

SAFFLOWER
86.12
81. 32
78 .93
81.87
76.91
96.42
56.33
74 .27

COTTON

90.19
77 .02
71.82
77.98
81.65
75.94
73 .04
80.82

RICE

40.48
42.37
37.78
42.39
47.81
36.65
48.23
51.59

11
oue to the lack of information these figures include only irrigated area in the
irrigation districts.

0.5%

3%

YEAR

28%

''

''

\
\

'' \

\

''
14%

\.
\

\

''

\
\

'\

\

\

'\

\

'

Ja

38%

-****
****
****
****~
****

''

l 9"/4',

'\ \

''

'
25%,

:nn,
a:n:
:::::i
*****!

''

****

*****'

--- --31%

.,.
,, .,

., .,.

****
****
****
****
****
****
****
****
****
****
., .,

TABLE 4 .12

2~

.... .....
14%

27%

\

''

-.. .....

'

\

.... .....

,,

.,
,, ..,

YEAR

CORN

EDIBLE
BEANS

WHEAT

GRAIN
SORGHUM

SOYBEANS

SAFFLOWER

COTTON

l~71
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978

100 .0
104.3
104.9
123.6
119.3
125.0
133.7
128.5

100.0
101,..1
95.7
207.6
273 . 1
212 . 9
129.9
149.4

100.0
99 . 9
102.1
90.0
98.7
110.4
107.0
103.9

100.0
98 . 2
106 . 5
96 . 4
95 . 7
120.3
86.4
86.8

100.0
100.8
102 . 3
98 . l
87.l
73.0
81.4
74.0

100.0
94.4
91.6
95.0
89.3
111.9
65.4
86 . 2

100 .0
85.3
79.6
86.4
90.5
84.2
80.9
89.6

24,

\

'

IRRIGATION INDICES, 1971- 78
1971 = 100 ·

,, ,,

,, ,,
17'

---

4% - - -

Source: Poleman Thomas T., "Food, Population, and Employment:
some ' Implica tions for Mexico' s Development". Cornell
Agricultural Economics Staff Papar Number 78-19,
Ithaca, N.Y., 1978.

4

Sources:

RICE
100.0
104 . 6
93.3
104.7
118 . 1
90.5
119.1
127 .4

Econotecnia Agricola Consumos Aparentes de Productos Agricolas 1925-78,
Vo l. III, No. 9, Sept. 1979 .
Informe Estadistíco No. 98, Dec. 1979 , Díreccion General de Economía
Agrícola.

�38
39

As a direc t or indircc t result uf \1exican agr;,-uJ tura! pr1cc policy, dramatic
wholesale Jevels, increased only 98 percent between 1972-78, however, the price of
changes in crop mixes have occurred. For example, the harvested area of cotton
sorghum, the principal feedgrain used in egg production, increased 180 percent in
decreased by more than 50 percent from 1965 to 1978, whereas t he harvested area
the same period.*

During the period, December 1977 through August 1978, the

of land competing crops such as soybeans and sorghum, increased 789 and
cost of production of one kilogram of eggs increased 6.2 percent from 15.43 to
444 percent respective!y, during the same period. *

This suggests that various

producers in the agricultura! sector switched their lands to those competing crops
which were more profitable.

16.39 pesos.

However, during this same period, the producers profit decreased

94 percent _from 1.02 to 0.06 pesos per kilogram.(13)

This resulted in numerous

smaJl and medium-sized egg producers leaving the market.

Distortions resulting from the present price policy are especially apparent in
Mexican sugar market. Mexico had historically been self-sufficient and a sugar

Distortions have also occurred in the Mexican milk market.

The recent

stagnation in pasteurized milk production was attributed to poor returns to

exporter. However, partiaUy due to poor weather and antiquated equipment, but

producers due to the relatively low government controlled ceiling price of fluid

also due to the established price policy, Mexico has now become an importer of

pasteurized milk, and increased the sales of uncontrolled, lower quality,

sugar. By maintaining a policy of adequate quantities of sugar to the consumer at

unpasteurized milk ata higher price.O 1)

"reasonable" prices, the government artificially controlled sugar prices at levels

Mexican price policy aJso involves the subsidization of agricultura! inputs.

substantially below the cost of production. In the past, this disparity was paid by

Such inputs as fertilizer, certified seed and machinery were made available to

revenues generated by sugar exports. Recently, however, as \iexico moved into a

producers at subsidized levels during the 1970's. Since 1970, the prices of inputs

net importer position, the disparity resulted in a large government consumer

increased ata slower rate than have agricult1,1ral prices (Table 4.1). From 1970 to

subsidy for sugar. Estimates are that the sugar subsidy which cost eight billion

1979, fertillzer prices increased about 145 percent while "ali agricultura! product"

pesos in 1979, increased to 25 bil!ion pesos in 1980.01) Therefore, in 1980 the

prices increased 336 perce;.t.

Mexican government decided to let the sugar price rise and amidst public outcry

continue to provide water to a,ericultural producers at a fraction of the true cost.

However, Mexican imports of

Subsidies to cover operation and maintenance costs in large scale irrigation

increased the retail price more than 100 percent.

sugar will most likely continue, at least in the short run. **
Distortions in the production of eggs have also been created by the present
agricultura! price policy. The price of eggs, which is controlled at the retail and

Also, federally subsidized irrigation projects

projects were estimated at MEX$1.0 billion in 1977.0 6) This figure, however, does
not account for the even more substantial capital costs.
Throughout the l 970's, e ven though Mexico pursued an apparent posi tive
agricultura! price policy, little outpt;t anda negative harvested area response

*

Cotton is produced for fiber as well as for oil and mea!.

** Trade agreements with Cuba and the U.S. have been made for domestic sugar
requirements.

* Based on a Mexico City average annual retail price, SARH, Econotecnia
Agrícola, "Mercado de Huevo." Volume 11, Number 10, Octobc-r 1979.

�40

41

occurred in basic food crops such as corn and edible beans. However, the yields of

sizeable increases in agricultura! irnports. Also, even though wheat, sorghum and

these crops increased during the same period. Output of cash crops seems to have

soybean production increased during the period 1972-78, these incrPases still were

reacted favorably to price incentives. Most of these increases in output, however,

unable to keep pace with a rapidly expanding domestic demand.

were the result of increasing cash crop area (with the exception of wheat). Yields

imports of wheat and sorghum, as well as soybeans, also continued at record Jevels

of most of the cash crops (again with the exception of wheat and also sorghum)

throughout the 1970's.

As a result,

Over the last ten years, Mexico has had two different and constantly

tended to decrease throughout the l 970°s.
What are the implications of Mexico's present agricultural price policy en

conflicting price policy goals.

On the one hand the Mexican Government has

other important agricultura! industries? A t present, Mexico enjoys a large surplus

attempted to provide higher income levels, especially for Jow-income agricultura!

and balance of trade surplus in strawberries and tomatoes. The coffce industry is

producers, through increases in guaranteed prices. On the other hand, government

also a large earner of foreign exchange. Also, the livestock industry, especially

agricultura! policies have stressed providing basic foods at low prices to the

poultry and pork, is showing signs of rapid expansion. However, if price supports

consumer.

continue to favor basic food crops without attention to these other important

agricultura! product markets, as well as resulting in a great cost to the Mexican

industries, further growth is not so clear.

economy. From an economic point of view, the amounts and the levels of the

These policies have tended to create distortions in the various

numerous subsidies and price supports seem to be an extreme burden on the

v.

Mexican economy. However, given the government's overall social objectives, the

Summary and Conclusions
The Mexican Government, throughout the recent development of its

agricultura! price policy, has been unable to sufficiently stimulate production of

role CONASUPO has played recently in the marketing of agricultura! products
appears to have been satisfactory.

Yields of

Given that there was little or no response in harvested area of basic food

corn and e~ible beans have shown recent increases, however, these increases have

crops to higher agricultura! producer price levels, the Mexican Government

tended to be offset by decreases in harvested area. As a result, corn and edible

initiated SAM in 1980. SAM's principal objectives are focused on increasing output

bean production remained somewhat contstant, amidst recent rapid increases in

of traditional food crops, of which they hope to achieve self-sufficiency by 19&amp;2.

Given the differences in objectives involved in the

These increases in output are expected to come from increases in productivity of

Mexican agricultura! price policy, the apparent result has been the stimulation of

present farming areas as well as sizeable increases in the overall agricultura! Jand

production of various r.ash crops such as safflower, sorghum and soybeans. These

area.

basic food crops to satisfy a constantly increasing domestic demand.

guaranteed producer prices.

It would seem that this program is dependent upon the ability of the

increases in cash crop production have come about almost exclusively as a result of
significant increases in harvested area.
The end result of the stagnation in basic food crop production has been

agricultura! policy, not only t o stee r the crop mix, but also to gain sizeable
1

ncreases in cropland are. Sorne changes in price policy havc occurred since 1980.

�42

However, the success or end result of this new program are not yet known.
Numerous factors will weigh heavily on the outcome of 5AM. Such factors as the
rate of growth of population as well as the rate of growth and distribution of
incomes will heavily influence potential future demand for food and feed crops.
Also, the objectives of the next administration (19&amp;2) will undoubtedly influence
the outcome of SAM. Furthermore, it is suggested that SAM will not be a shortrun solution to current agricultura! problems. The long-run solutions must -involve
these planned increases in total cropland as well as increases in the productivity of
·existing agricultura! areas. Also, a certain degree of structural change wi.11 have to
accompany these increases. However, hopefully, the program will yie.ld sufficient
benefits to account for the overall effort and amount of resources invested.

APPENDIX

�&amp;&gt;
&amp;&gt;

TABLE A.l
CORH

Total
P:roduction

Year

SUMMARY DATA, 1960-80

YielcS
JCg/CUltivated

, PUrchaaed
by CXl!QSUPO

H~-ted
Araa

Percent

1000 ha

Hectare

~

Average

Gwlranteed
Price

Rural Pric•

Imports

Exports

Pesoa¿MT

Pesoa/MT

1000 MT

1000 MT

940
940

729
749
762
942
945

28.5
34.1
17 .9
475.8
46.5

457.5
0.1
3.8
0.4
282.B

--940

1960
61
62
63
64

5419
6246
6337
6870
8454

5558
6287
6371
6963
7460

975
993
995
987
1133

1965
66
67
68
69

8936
9271
6603
9.)61
8410

7718
8286
7610
7675
7103

1158
1119
1130
1181
1111-4

940
940
940
940
940

959
918
9,10
934
894

12.0
4.5
5.1
5.5
8.4

1347.2
851.9
1254.0
896.6
789 .l

1970
71

7439
7691
7292
7606
6717

1194
1272

73
74

8879
9785
9222
8609
7847

1132
1166

940
940
940
1200
1500

905
900
902
1109
1463

761.B
18.3
204.2
1145. 2
1282.l

2.6
274.4
425.9
31.6
1.6

1975
76
77
78
79•

8448
8017
10137
10931
9255

6694 •
6783
7469
7191
7148

1262
1182
1357
1520
1295

1900
2340
2900
2900
3480

1863
2167
2837
2912

2660.8
913.8
1985.6
1344.4

6.3
4.2
1.4
l. 7

72

16. 7
9.2
10.0
3.3
11.1
17.2
18.2

1265

4450

1980
1/ Marketing
SOUICES,

Year

Sl\ffl, Econotecnia Agricola:
Number 9, Septelllber 1979.

con•,_,• Aparente• of P:roductoa Agricoª•~ 1925-1978.

*1979 Total Production, Harv9eted Area and Yield data fr01a FAO Production Yearbook.

Vol..- III,
1979.

Gu•ranteed PrJ.cea and, purc:haaed by CONMUPO from CONA.SUPO.

'f'/Ut LE A. 2

EDIBLE BEJ\N SUMMARY O.O.TA, l.960-80

Year

Total
Production
1000 MT

1960
61
62
63
64

528
723
655
677
891

1965
66
67
6!l
69

859
1013
980
856
834

1970
71
72
73
74

925
953
869
1008
971

1975
76
77
78
79*

1027
739
770
948
1056

, Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

Hcctare

Guaranteed.!/
Price

Average
Rural Price

Pesos¿MT

Pesos¿MT

--

Imports

Exports

1000 MT

1000 MT

1325
1617
1673
1710
2091

398
447
392
396
426

1750
1750
1750
1750

1342
1564
1647
1693
1726

24.9
9.8
3.3
8.7
8 2

2116
2240
1929
1790
1655

406
452
508
479
504

1750
1750
1750
1750
1750

1744
1790
1755
1758
1800

0.5
0.6
0.4
0.3
0.4

1746
1965
1686
1869
1551

530
485
515
540
626

1750
1750
1750
2300
6000

1848
1976
2031
2992
5602

8.6
0.5
2.7
18.l
39.5

1752
1315
1630
1580
1585

11. 3
0.2
38.6
28.8
0.7

586
562

5000
5250
5250
6000
8000

5260
4699
5434
7500

104.4
0.2
29 .3
1.2

0.2
42.2
130. l
44.l

21.l
3.2
11.0
35.4
33.2
26.2
15.7

Yield
Kg/Cultivated

1980

472
600
666

0.2
(O)

2.4
31.6
:.w.1
16.5
102.1
56.4
79.8
53.5

12000

Y

Marketing Year

Sources:

SARH, Econotecnia Agricola:
Nwn.ber 9, September 1979.

(O) signifies less than 50 MT
Consumos Ae!rentea of Productos Agricoles

1

1925-1978.

*1979 Total Production, Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and \ purchased by CONASUPO trom CONASUPO.

Volume III,
1979.

.,.
'-"

�...

Tl\BLE A.3

"'

SOYBEAN SUM11ARY DATA, 1960-80

Total
Year

, Purchased

Production

by CONASUPO

1000 MT

Percent

Harvested
Area

Yield
Kg/Cultivated

1000 ha

Hectare

4.0

Guaranteed!/
Price

Average
Rural Price

ImportsY

ExportsY

1000 MT

1000 MT

PesosLMT

Pe~MT

0.1
0.4
2.4
0.9
1.9

1960
61
62
S3
64

5
20
56
56
60

9.9
27 . 3
27.4
30.1;

1230
1985
2076
2051
1968

1600
1600

1210
1272
1302
1371
1392

1965
66
67
68
69

57
94
131
275
286

27.4
54.2
69.8
l32.9
163.1

2107
1749
1875
2069
1757

1600
1600
1600
1600
1600

1409
1427
1601
1599
1599

2.9
5.0
5.3
12.1
15.6

1970
71
72
73
74

214
255
376
585
491

111. 7
128.9
221.6
311.8
300.l

1920
1985
1700
1877
1636

1600
1600
1600
2700
3300

1635
1658
l._793
3030
3297

101.6
68.3
10.7
42.4
434.8

(O)
(Ol
(O)

1975
76

598
302
516
334
701

344 . 4
172 . 3
314.2
216 . 4
386.0

1738
1754
1642
1543
1816

3500
3500
4000
5500
6400

3350
4151
5212
5729

22.0
347.9
525.l
891.6

(O)

77

78
79*

16.5
23.0
0.1
0.3

1980

Y
Y

8000

Marketing Year

(O) signifies less than 50 MT

Trade figures don't account fer oil or meal.
sources:

SARH, Econotecnia Agrícola:

Consumos Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

volume III,

Number 9, September 1979.
*1979 Total Production# Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.

1979,

Cu.aranteed Pr~c•• and, purcha-4 by CONASUPO rroa CONMIUPO.

TABLE A . 4

WHEAT SUMMARY DATA, 1960-80

Year

Total
Production
1000 MT

, Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

Yield
Kg/Cultivated

Guaranteed.!/
Price

Average
Rural Price

Hectare

Pesos/MI'

Pesos/MT

Imports

Exports

1000 MT

1000 MT

1960
61
62
63
64

1189
1401
1455
1702
2203

840
836
747
319
818

1417
1676
1946
2079
2692

913
913
913
913
913

868
912
843
915
936

4.4
7.6
27.1
46.2
62.4

0.1
0.2
l. 3
72.6
576.3

1965
66
67
68
69

2150
1647
2122
2080
212r,

858
730
778
790
841

2505
2254
2724
2632
2765

913
913
913
913
913

944
882
849
857
849

12.5
1.1
l. 2
1.6

o.e

684.9
47.8
279.l
3.0
252.9

1970
71
72
73
74

2676
1830
1809
2090
2788

886
614
686
640
774

3020
2981
2634
3264
3602

913
913
913
913
1300

842
861
852
890
1344

1.1
177 .1
641.5
719.6
976.6

41. 7
85.8
16.9
12.4
20.l

1975
76

2798
3363
2455
2784
2272

778
894
708
759
628

3596
3761
3464
3666
3618

1750
1 750
2050
2600
3000

1792
1739
2127
2601

88.5
5.3
456 . 4
458.5

45.l
21.0
25.5
21. 5

77

78
79*

34.5
35 .5
44.1
26.1
38.1
44.5
19.S

1980

Y

3350

Marketing Year

Sources:

SARH, Econotecnia Agr¿.,: ~:
Number 9, September l9 1~e

(O) signifies less th~n SO MT

Consumos AJ2!!ren~es of Productos A2ricoles, 1925-1978 .

*1979 Total Production, Harv&lt;&gt;&lt;&gt;t,···· !\rea and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and , purchased by CONASUPO from CONASC:PO.

Volwne III,

1979.
-""
.._,

�...

00

TABLE A.5
CAAIN SORCIIUM SUMMARY DATA, 1960-80

Total
Production

Year

~

\ Purchased

by CONMUPO

Harveeted
Area

Perc_&lt;1_nt

Yield
Kg/Cultivated

1000 ha

Hectare

Cuaranteed!/
Price

Average
Rural Price

Importa

Exporta

Pesos/MT

1000 MT

1000 MT

Pesos/MT

0.1

1960
61
62
63
64

209
390
295
402
525

116
116
117
197
276

1797
2491
2516
2036
1901

525
550
565
560

636
564
558
584
601

9.5
31.3
58.7
137 .9
21.4

1965
66
67
68
69

746
1410
1666
2132
2455

314
575
673
829
883

2376
2450
2475
2570
2781

625
625
625
625
625

632
63)1
620
622
639

33.9
22.9
4.5
60.6
11.7

34.9
392. 7
166.1
43.3

1970
71
72
73
74

2747
2515
2611
3269
3499

920
935
1108
1184
1155

2829
2689
2355
2760
3028

625
625
725
950
1420

646
681
736
848
1268

25.9
17.l
246.3
13.6
426. 7

4 3 .8
57.7
0.2
0 .6
0.3

1975
76

4125
4026
4324
4190
3902

1455
1251
1413
1397
1456

2855
3219
3060
2999
2680

1600
1760
2030
2030
2335

1574
1660
1998
2094

835.1
44.6
714.5
729.2

0.2
0 .3

77

78
79*

0.3
1.0
1.2
3.8
12.1
14.2
17.7

(O)

0.1
0.4

( O)

l. 3

2900

1 980

Y

(O )

(O)

Marketing Year
sourcea:

■ ignifies

leas than 50 MT

ConsU1110s Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

SARK, Econotecnia Agricola:

volume 111,

NUll\ber 9, September 1979.
*1.919 Total. Producti.on . Karv••te4

Ar••

and Yi•ld data f'raa FAO Produ c_i;_~n Ye_arbook .

o..aaran~ •rLoe• and, P\U'Oha■ed by cc.ur.aUPO ~roa

1979 .

cxncaauPO.

-r-•~- .,,.,_.
SAJrFLOWl!;R SUMMARY DATA,

Year

Total
Production
1000 MT

1960
61
62
63
64

32
41
46
47
47

1965
66
67
68
69
1970

7l
72
73
74
197 5
76
77

78
79•

\

Purchased

by CONASUPO

Harvestad
Area

Percent

1000 ha

Yield
Kg/Cultivated
Hactare

i96o-eo

---Guaranteed!/
Average
Price
Rural Price

Peaos/Mr

Pesoa/MT

25
32
36
36
35

1248
1260
1270
1298
1325

--1500
1500

1245
1315
1269
1308
¡379

79
236
149
102
208

58
164
100
85
144

1354
1432
1486
1191
1443

1500
1500
1500
1500
1500

1369
1390
1460
1478
1504

288
410
2 71
298
272

175
264
198
197
191

1645
1550
1364
1506
1421

1500
1500
1500
1600
3000

1542
1555
1575
1896
3748

363
184
403
429
496

1466
1299
1284
1435
1341

32002/
330~/
4000='
4600
5500

3365
3650
4186
5645

532
240
518
615
665

10.3
36.6

--

-81.2
l. 7

--

--

Import..Y

ExportsY

1000 Mr

1000 MT

(O)
(O)
(O)
(O)

50.6
21.9
(O)

0.3
47.4
12.7

5.8
0.1
(O)
(O)

(O)
(O)

1980
6000

Y

Y
Y

Marketing Year

(O) signifies leas than 50 MT
For irrigated areas, 3200 pesos in 1976, and 3,900 pesos in 1977.

Trade figures don't account for oil or fflQal.
Sources:

SARH, Econotecnia Agricola:
Number 9, September 1979.

Consumos Aparentes of Productos Agricoles, 1925-1978.

*1979 Total Production, Harvested Area and Yield data from FAO Production Yearbook.
Guaranteed Prices and \ purchased by CONASUPO from CONASUPO.

Volume 111,

1979.
~

"'

�.,.
TABLE A.7

o
"'

PADDY RICE SUMMARY DATA, 1960-80

Year

\ Purchaaed

Total
Production

by CONASUPO

1000 MT

Percent

1960
61
62
63
64

327
332
288

1965

Harveated

Yield
Kg/CUltivated

Ar•a

1000 ha

Cuarantee&lt;\1/
Price

Hectare

Average
Rural Price

Pesoa/M'I'

Peso■/M'I'

Import.Y

Exportsl/

1000 M'I'

1000 M'I'

274

142
146
133
134
132

2297
2275
2158
2199
2070

850
900
900
1050
1100

891
928
1008
1056
1077

22.3
0.2
0.1
2.1
(O)

(O)

67
68
69

377
372
417
347
394

128
152
168
138
152

2734
2439
2482
2503
2582

1100
1100
1100
1100
1100

1137
1125
1098
1145
1187

17 .8
11.5

(O)
(O)
(O)

1970
71
72
73
74

405
369
403
450
491

149
153
156
150
172

2703
2404
2582
2996
2843

1100
1100
1100
1100
3000

1190
1226
1127
1608
2691

16.3
0.8
0.7
37.9
71.3

1975
76
77
78
79*

716
463
567
401
489

256
159
180
121
151

2792
2907
3143
3307
3238

2500
30003/
3100f;
3100"'
3720

2816
3025
3012
3539

(O)
(O)

296

66

4.6
0.7
3.3
12.7

35.S
7.4
19.8

1980

Y
Y

Y

2.0
3.0
63.0
0.3

(O)

9.1
4.8

45.7
(O)

(O)

11.8
12.0
4.2
(O)

0.3
3.2
59.6

0.1
0.1

4450

Marketing Year

(O)

signifies lesa than 50 M'I'

Cle;in rice
For sinaloa rice, 27!0
Sources:

peso■ •

SARli, Econotecnia Aqrir.ola:
Nurnber 9, Septelllber 1979.

*1979 Total Producti.on . Herveated
C\iarant..-4 Pri.c•■ and ,

Ar••

Consumos ~parentes of Productos Agricoles, 1925-1978.
and Yield data fra.'""° Production Yearbook.

Volume llt,

1979.

p.a-roha.e..S by CONA8U90 IS'Clal CONaa\Jrla.

TABLE A.8
COTTON SUMMARY DATA, 1960-80

Year

Total
Production
1000 MT

\ Purchased
by CONASUPO

Harvested
Area

Percent

1000 ha

--Yield
Kg/Cul tiva ted
Hectare

Cuaranteed.!/
Price

Pesos/MT

Average
Rural Price

ImportsY

Exports~_/

Pesos/MT

1000 MT

1000 MT

1 960
61
62
63
64

470
449
485
535
565

899
793
787
0,:6
808

523
566
617
632
699

6056
6434
6272
6310
6363

1965
66
67
68
69

1.0
1.0
1.1
1.6
1.8

577
521
494
591
397

324.3
315.8
433. 7
379.l
327.2

813
695
662
705
513

710
750
747
834
774

6399
6403
6378
6382
6287

1970
7l
72
73
74

5.2
5.3
5.5
5.9
6.5

333
396
416
392
512

218.5
459.3
284. 2
323.8
378.1

411
457
523
425
578

812
866
796
922
887

6579
7541
8358
13929
11267

197 5
76

7.0
7.4
6.4
8.9
8.4

205
223
418
366

222. 7
173.0
222.4
217.9
203.9

226
234
419
349

907
953
997
1047

12065
27116
27610
30435

11.l
91.9
21.4
0.7

37.9
179.l
152.8
199.6

77

78
79
1980

-.!/ Cotton does not receive a guaranteed producer price.
Soureest SARH, Econotecnia Agricola:
Consumos Aparentes of Productos Airicoles, 1925-1978.
Nwnber 9, September 1979.

Volume III,

::1

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Major Policy

�DEMOGRAPHIC ANO ECONOMIC CORRELATES OF DEVELOPMENT
AS MEASURED BY ENERGY CONSU11PTJON *

John V. V. Saunde/l,6 a.nd Geolt.ge R, Re-i.nhaJLt

**

RESUMEN
El c.orn.umo de ene/1.g.la peJL c.~p.lta. .se 1telaclon6, en 112 tittea..s del

mundo, c.on una .seJúe de vaJúablu ec.on6mlc.a.6 y demog1t6.6i_c.a.6. Se
enc.ow.6 a.soc..iac,i,onu lútealtM palla. cua.tlr..o vaJúablu ec.on6mlc./T.6,
y una. a.soclaci6n c.u1tvil.htc.a1t, c.on una. c.wtva. en 601tma. de J, palla
CLLa.tlto va!Li.abf.u demogll6.6,i.c.a.6. Se en1c.ontll.6 la cli.6:tlúoo.cl6n exponenclaf. y= e-x palla. f.a6 c.uJtva.s de f.a6 vaJúab.fu den1091tá6i.c.a.6

l.t.ua. c.ltLLda. de naiali.dad, ta.t,a. de moWlUdad .út6an.t&lt;:..f, pMc.ento.je
de mueM:u debida&amp; a. en6e1tmedadu .út6ec.clo.sa.s y c.on:ta.g,i.o.sa.s, y
expectativa. de v.lda.). U.t&lt;:.Uzan.do una tabla de 6unclonu exponenclaf.u uno puede dete/Un-Ú'ta/1. vaf.o1tu ptVta. .fa cü..6:tlúbucl6n de
u.t.u vaJúabf.u y la ta.sa. CJWda de mo/tta.f,idad palla c.u.alqtLielt
n-lvel de c.on..sumo de ene1tg.la. que .se duee.

SW.IMARY
Pvr. c.ap.l:ta. c.orn.ump.t&lt;:.on 06 eneJtgy in 112 wottid altea&amp; WM '1.elated

:to a. Ull.lU

06 ec.onom.lc. and demog1ta.ph.lc. vaA.lab.fu.

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* E.f p11uente .tila.bajo, pubUc.ado polt .fa Rev.l6:ta "Vemog1taphlf"

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!Vol. 4. No. 2, 7967), .se 1tep1toduc.e c.on 11U:to1t.lzacl6n exp'1.Ua
de PopuWi.on MMclati.on 06 Amelt.lc.a.
Un.lvell,6,i;ty of, Ff.oll.ida.
Et 0'1.. John V. V. Sa.undeJr,6 u PM6e&amp;o1t Fulbll.lght c.o.fabo1tando
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56

CWt.v.lUne.all. a.6M ci.a.tlon ,{JI the 60'1 m 06 a. J c.wi.ve 60'1. 6owi.
demog!Ui.ph,{_c_ va1W1blu. It t00.6 6owtd tha.t the expone,i;tútl
cUli,púbu;tion y= e-x 60'1. the c.U/1.ve.6 6ott the demog'1.a.ph,i,c. va.tr.,lablu
(CII.Ude bWh Ji.a.te, ,{Jl6ant molLtaii.,t,y Ji.a.te, peJi.c.ent 06 de.a.thli 61Lom
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U6.útg a. ta.ble 06 exponen.ti.al 6unct.lonh, one c.a.n dete!UrLi.ne va.lu.u
60'1. the cLUt/ubu;tion 06 thet.e va/W1blu a.nd the CII.Ude dea.th Ji.a.te.
60'1. a.ny du.l'1.ed level 06 e.neJi.g!{ c.ol'U)ump,U_on.

The basic assumption of this paper is that per capita
consumption of energy represents the most satisfactory single
index of both demographic and economic development presently
available.
The deve1 opment of soc i et i es has been accompan i ed step-bystep by the discovery of ever more efficient energy converters
having increasingly large capacity, and by their widespread use.
These converters, in turn, have made possi ble new and more complex
forms of social organization. Jj
Energy data in this paper are taken from the United Nations
Statistical Yearbook (1965) where the data are stated in Kilograms
of coal equivalent. Thus, a given number of units of energy
consumed per capita refers to the number of Kilograms of coal
equivalent consumed. Included in the computations, in addition
to the population base, are consumption of coal, lignite, petroleum products, natural gas, and hydro- and nuclear electricity.

!...I See Flr.ed ComeU, Ene.Ji.gy and Soudy (New YoJik: McGJiaw-H.lll,
1955).

Thus, low-order energy conversion, such as that of plants,
animal s, sa il s, windmi 11 s, water whee1s, and man himse1f, are
excluded.
Although these statistics share with all others a degree of
imperfect i bil i ty, there is rea son to be1; eve that they are
considerably more accurate in their reflection of states of
development than per capita income, which has conmonly been used
for this purpose. Perhaps per capita consumption of energy for
nonindustrial purposes could give a better index of social
development, but unfortunately, that index is not available.
Fi rst, the accounting procedures for canpi 1ing the basic
consumption statistics for the various sources of energy are
relatively simple. Production statistics and exports and imports
of the various sources of energy are easily obtained 7ran
relatively few sources. Second, conversion t-0 a uniform measure
can be accomplished by uniform conversion factors. Relatively
little estimation is necessary to determine the basic amounts.
Per capita income statistics, by contrast, encounter cons1derably greater problems, with regard to both compilation and
conver~ion to a standard unit of value. National accounting
procedures, particularly in underdeveloped countries, are often
rather arbitrary and heavily rel iant on estimates. Per capita
income within the same country does not provide a uni fonn measure
of acquisitive power for different periods, although acquisitive
power may be substantially affected by changes in prices. Thus,
for example, the fact that national and per capita income in the
United States was approximately halved during the years, 1929-34
does not mean that real per capita income was halved, for prices
dropped. When the conversion of figures for several nations into
a standard unit, usually the dollar, is made, the difficulties

�58

59

are multiplied and compounded. Assuming stable currencies and
ignoring the aggravating factor of varying degrees of i nflation
in the economies of different countries, it is only possibl e to
know, within very broad limits indeed, the equivalency of per
capita income figures for widely diverse areas of t he world . Y

urbanization and related factors whi ch accompany development.
(3) The mean age of the population and the percentage of the
population 15 years old or older increase as a consequence of
reduced birth and death rates, and reduced birth rates diminish
the annual rate of increase. (4) Educational levels rise so that
higher percentages of the population complete a mínimum of five
years of education.

PROCEDURES
All areas of the world with populations of one million or
more as listed in the United Nations Demographic Yearbook (1964)
are included . Energy consumption figures were taken from the
United Nations Statistical Yearbook. Economic and demograph~c
data to be related to energy consumption were chosen to coincide
as cl osely as possible in point of time with available data for
energy consumption. Energy consumption data were available for
112 world areas, and other data were available for a varying
number of these same areas .
The demographic dependent variables were selected on the
basis of four assumptions.
(1 ) Development will produce a
reduction of deaths in general -as measured by the crude death
rate and especially from infectious and contagious diseases- with
a consequent increase in the expectat:on of l ife at birth as a
result of improved diet, living conditions, sanitation, and
medical services.
(2) Birth rates decrease as a consequence of

'Y

See, 60'1 .ú i6.tanc.e, Edwand G. St.ocflwe.11 ,

"Sorne VPmogllapfúc
Co/¡J[_ei.aiU 06 Economic Vevel.opme.nt"', Rw,,ai ~C!_&lt;;i,p_lEE..Y_, XXXI, 2
(Januatty, 7966), 216 - 24. I n .tfúó Mticlc, U6.i.ng pe!t c.ap,i,ta
.&amp;,come a6 the meMw,,e. ofi econumi.c. de.veiopmen:t, the. autholl
e.v-i.dvit.f.y l«Ló nolf.ce.d to /¡(1,~0U to g'1.oup.i.ng the 49 coun:tft-i.M
f¡olf. wfúch he. nound app'1op1¡,i,a:te. data -i.n:to nOulf ca:teg o'1 Ú.6 and
:thm to lf.e.60'1.t to u6,¿ng '1ank ollde.~ C(ll¡lf('Cat.i.on M a mea.611'1&lt;'
a.660Ctat..i.on.
.

en

Iconomic variables •ere selected on the basis of three
assumptions. (1) Development will result in increased consumption
of steel and newsprint per capita in response to industrialization,
changes in consumption patterns, and the greater reliance on mass
c0111Tiunications. (2) The per capita consumption of calories of
animal origin as food will increase.
(3) In response to the
shift from agriculture to industry, the following changes will
occur in the economically active population. The percentage of
men 15 years old or older who are economically actiYe and engaged
in agriculture (the primary sector) will decrease; the percentage
of women 15 years old or older who are economically active will
increase; the percentage of economically active W01nen who are
occupied in- commerce, banking, and real estate will increase;
the percentage of economically active men in professional and
technical fields will increase; and, finally, that the percentage
of the inactive population enrolled in school will increase.
Linear correlation coefficients were calculated, scattergrams
were plotted for all of these measures, anda line was fitted to
the data by inspection.

RESULTS
Low correlations were found far several of the variables and

�60

the scattergrams for these did not reveal any other type of
association.
In others, unusual distributions of the variables
made linear analysis inaccurate . The correlation with the death
rate, for instance, was good- -0. 59-but the scattergram revealed
distortions resulting from incomplete reporting of deaths, even
though only countries which considered their reporting to be
substantially complete were ir.cluded.
Linear association were found fer the four followi ng economi e
variables: per capita consumption of steel and newsprint, percent
of the economically active male population engaged in the primary
sector, and the percent of economically active women employed in
commerce, banking, and real estate . Romanía, Bulgaria, Hungary,
Russia, Poland, East Gennany, and Czechoslovakia were excluded
from consideration with regard to newsprint consumption. The
government-contro 11 ed press in these countri es placed a ceil ing
on newsprint consumption per capita so that, although considerable
variation existed in energy consumption per capita among them,
newsprint consumption was virtually the same fer all.
Curvilinear association, in the form of a J curve, was
found fer the following demographic variables: crude birth rate,
infant mortality rate, percentage of deaths from contagious and
infectious deseases, and life expectancy. In order to enhance the
comparabili ty of the distributions, unifonn scale values were
calculated by equating the highest value of a given variable to
100 and the lowest to zero, with the remaining values receiving
corresponding intermediate seores.
In two instances (life
expectancy and the percent of males in agriculture) the vertical
scale was inverted to permit more direct comparisons. Distributions
of the economic and demographic variables are closely similar
among themselves, particularly with regard to the demographic
variables.

61

DISCUSSION
Development as measured by energy consumption per capita is
associated with a number of economic and demographic variables.
The curvil inear associ at ion wi th demographi e variables suggests
three distinct levels of the impact of development on the vital
processes. A strong negative correlation holds until energy
consumption reaches 300 kilograms per capita, decreases between
300 and 2,000 kil ograms per ca pi ta, and drops to el ose to zero
beyond 2,000 kilograms per capita. At the level of developm2nt
represented approximately by a 2,000 kilograms per capi ta
consumption of energy, v·ital rates become relatively stable at a
low level and life expectancy at a high level with but little
room for either to continue its upward pr downward trend as the
case may be. Beyond this point, increases in energy consumption
are .reflected int the ecú,1omic variables. There appear ~o be
three phases, then, in the impact of development on vital
processes. This suggests, moreover, that world areas may be
meaningfully categorized by stages with regard to their level of
development as reflected in vital rates by using the foregoing
l imits .
tconomic variables, on the other hand, show little inclination
to level off at higher values of energy consumption. The
relationship between energy consumption and such economic
variables as steel production is obvious. Likewise, newsprint
consumption and women in white collar occupations reflect, in a
linear relationship, the progress indicated by increasing energy
consumption. 0ne economic variable, however, shows tendencies
to reach a limit. This variable, percent of the population in
agriculture, cannot drop below the level needed to sustain the
host population. Perhaps future scientific developments in
agriculture will reduce this variable fer sorne countries, but in

�62

(,3

the current state of the arts, there appears to be a lower limit.
At this point in the procedure, the authors felt that the
results, especially the J curves of the demographic variables,
could be used to produce more a useful and sophisticated analysis.
Of special interest was the uniformity of the l curves . On the
uniform scale, the four curves were similar enou9h so as to be
expressed by one equation, if one existed. Sorne mathematical
investigation revealed that, in fact, one equation did exist for
a11 four curves, and that thi s equat ion he1d regardl ess of the
scale used. This equation is the exponential distribution y= e- x
where x equals the independent variable, the level of consumption
of energy, and y equa 1s the dependent variable, whatever thdt
variable may be. The relationship between the four) curves and
the exponential distribution is clearly shown in Figure l. By
using a table of exponential functions, found in many mathematical
handbooks, values for the distribution can be found for any
desired level of energy consumption.Y For purposes of analysis,
the scale for the energy consumption is reduced by a factor of
1000; therefore 4000 kilograms (of coal) is expressed as 4.000.
Keeping this in mind, Table 1 gi ves sorne va 1ues of e--1&lt; for vari ous
values of x, the level of energy consumption.

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FJfom Harrdbooh. 06
(Cleveiand: Chemi.cal RubbeJf Pu6l.l6h~ g

/.fath&lt;1maüral Tabl&lt;!6 ,

Chemilit~y and Phy6~c6

C'ompany , 1959), pp. 153-59.

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LEVEL 0F ENERGY C0NSUMPTI0N, x

e-x

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500.......................................

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1000.......................................

.3758

1500......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2000... . ........................... . .......
2500..................... . .................
3000......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. 2231
.1353
.0821
. 0479

3500.......................................
4000. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

.0302
. 0183

5000.......................................
6000. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
7000 ................................ : . . . . . .

. 0067
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8000.......................................

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§

By placing constants into the basic equation, prediction
equations were derived for each of the four variables. In addition, analysis revealed that the distortion caused by incorrect
reporting for the death rate was corrected by use of the
exponential distribution.
The following prediction equations
were developed for the demographic variables.

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3. Birth rate, y = 48 e-x +l4.
4. Expected life 3t birth, both sexes. y=l47-74e-x.
5. Death rate, y =28 e: x+7.

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.1

5
u

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2. Percentage of deaths from selected causes, y=55e- x+6.

1

• ~ Jt

. 0003

l. Infant mortality rate, y=235e - x+l5.

JA

é
la,

�66

Prediction equations were developed for the linear, economic
variables. These equations are based on the least squares
estimators of the prediction line and are shown in Figure 2. The
following pre-iction equations were developed for the economic
variables.

LOS INFORMES PRESIDENCIALES EN MEXICO

l. Percent ofthe male population in agriculture, y=68.5 -0.0lx.
2. Pér capita consumption of steel, y=27.5 + 0.077x.
3. Percent cf the female population in conrnerce, y= 2 + 0.0035x.
4. Per capita consumption of newsprint, y= O+ 0.006x.

CONCLUSIONS
The s1gnificance of these equations, especially for purposes
of prediction, is important. Energy consumption is relatively
easy to obtain and is fairly accurate. Other demgraphic and
economic variabfes are much more difficult to obtain and are .
often crude estimates. These equations can be used as an easy
and accur.ate method of detennining these economic and demographic
variables.
The greater significance, however, líes in future research.
At this point, there is no proof that the demogr~phic variables
are actually exponentially distributed. The degree of mathematical
sophistication and the computer time required is beyond the
scope of this paper. The relationship between the demographic
variables and the exponential distribution is worthy of furthpr
research.

En México, formular y rendir el Informe por parte del titular
del Poder Ejecutivo Federal es observancia de la obligación que
la Constituci6n impone.
S61 o en dos ocasiones e1 Presidente de 1a Repúbl i ca ti ene
obligación .de comparecer ante el poder legislativo: cuando toma
posesi6n de su encargo, y el primero de septiembre de cada año,
fecha en que el Congreso inicia su perfodo ordinario de sesiones.
El fundamento jurfdico de esta .última obligaci6n, se encuentra en el artfculo 69 de la Constituci6n Polftica de los Estados
Unidos Mexica'!()s que establece: ªA la apertura de sesiones ordinarias del Congreso asistirá el Presidente de la República ·y
presentari un infonne por escrito, en el que se manifieste el
estado general que guarda la administración pública del pais".
Este artfculo tiene su lógica correspondencia con el articulo 65
de la propia Constitución que señala sobre el particular: "El
Congreso se reunirá a partir del primero de septiembre de cada
año para celebrar sesiones ordinarias .... "
Mas la historia de México enseña que no ha sido siempre así.
Escudriñando los antecedentes legales, desde que México se rige
• U Au.tM, qule.n ocup6 el ca1tgo dr Swreta/Úo Ge.ne11ai de Gob-le.11.no
en el 'útado de Nuevo León dwra.nte el. pe11.iodo 1976-1979, pe11.te.nece a la Piaiita de P11.06uo11.u de uta InJ.itiluci6n e i.mpa1¡:te
la ma.teJLia Evoh1ci6n de la Civ-ilizaci.6n Contempo11.ánea.

�68
por una Constitución, encontramos que, según la Constitución de
1824, el Presidente debía comparecer el primero de enero y no se
especificaba que para rendir un informe de su actuación. En
efeato, el artículo 67 del ordenamiento legal citado establecía
textualmente: "El Congreso General se reunirá todos los años el
primero de enero en el lugar que se designará por una ley. En el
Reglamento Interior del mismo, se prescribirán las operaciones
previas a la paertura de sus sesiones, y las formalidades que se
han de ob~ervar en su instalación". Por su parte, el 68 decía:
"A ésta asistirá el Presidente de la Federación, quien pronunciará un discurso análogo a este acto tan importante; y el que
preside el Congreso contestará en términos generales.
Por su parte, la Constitución de 1857 señalaba en su articulo
63: "A la apertura de sesiones del Congreso asistirá el Presidente
de la Unión y pronunciará un discurso en el que manifieste el
estad~ que guarda el país. El Presidente del Congreso contestará
en ténninos generali!S" . Queremos hacer notar. que tanto la Constitución del 24 como la del 57 establecían que el Presidente del
Congreso contestará los infonnes en términos generales. Sin
embargo, la vigente no señala nada sobre el particular. La
respuesta q~ también en términos generales expresa en la
actualidad quien preside el Congreso en el mes de septiembre,
tiene Ju base jurfdica en el artículo 69 del Reglamento Interior
del citado Congreso.
En su artículo 62, la Constitución del 57, disponía: "El
Congreso tendrá cada año dos períodos ordinarios de sesiones
ordinarias: el primero comenzará el 16 de septiembre y terminará
el 15 de diciembre; y el segundo, improrrogable, comenzará el
primero de abril y terminará el último de mayo". El Presidente
entonces tenía que informar dos veces al año , de donde se desprende
que fue el Gener~ Porfirio Díaz, por sus continuas reelecciones,
quien ha dicho mayor cantidad de tales Informes; sesenta y uno,
para ser exactos, cifra a la que, afortunadamente, ningún otro

69

Presidente llegará, ni siquiera remotamente, gracias al sabio
principio de no reelección que forma parte esencial de nuestra
vi?a jurídico-política.
En los últimos tiempos, cada titular del Poder Ejecutivo ha
rendido sus respectivos infonnes en un ambiente nacional donde
impera el trabajo, la paz y la concordia. Pero no siempre ha
sido así, algunos Informes fueron expresados en medio de vicisitudes porque también de vicisitudes estaba llena la vida nacional.
Cuando México inició su vida constitucional a partir de
1824, los infonnes presidenciales se caracterizaban por el
repetí do uso de 1os conceptos de independencia y 1i bertad, en
virtud de que la libertad y la independencia acababan de ser
obtenidas .después de años de lucha; inmediatamente después, en
los ~ños subsecuentes, el tema giraba en derredor del FedeNlismo
o Centralismo que eran los dos tipos de regímenes republicanos
que se discuttan en aquel entonces. En los documentos presidenciales de la época era frecuente que los mandatarios dieran
cuenta tie amenazas bélicas . internas o de invasiones extranjeras,
particulannente de 1845 a 1848 cuando México sufrió la ignominiosa
mutilación de su territorio.
Era usual también el señalamiento de la escasez de recursos
materiales para atender las necesidades nacionales, entre las
cuales destacaba 1~ formación de un ejército poderoso que fuera
leal al gobierno y que evitara nuevas invasiones.
Fue Benito Juarez, defensor de la justicia y escudado en la
norma jurídica, quien llenó sus informes presidenciales con un
contenido propio de la firmeza y entereza con que afrontó los
graves problemas de su tiempo. Sabedor de que la razón y el
derecho le asistían como Presidente de la República frente a los

�70

enemigos internos y externos, sus Informes fueron siempre expresión de integración nacional y reafirmación de la mexicanidad.
Después de que la República termina victoriosa sobre el
Imperio, se empieza a utilizar en los Informes términos como
industria, agricultura, ferrocarri 1es, minería, telégrafos. moneda
y otros más, que revelan los aires nuevos que respiraba el país.
Las referencias a guerras intestinas y contiendas políticas
fueron dejando su lugar a las acciones puramente administrativas.
Es así como ahora, en los Informes Presidenciales de nuestro
tiempo ocupan espacios importantes los términos de reforma administrativa, energéticos, seguridad social, comunidad internacional,
reforma política, inflación, reforma agraria, productividad y
otros que denotan los actual es asuntos de importancia nacional;
particularmente hay referencias continuas e importantes al
Instituto Mexicano del Seguro Social, la Comisión Federal de
Electricidad, Pemex, Conasupo y Coplamar, que son organismos
derivados directamente del proceso constructivo de la revolución

71

Cada primero de septiembre, el titular del Poder Ejecutivo
Federal cumple su obligación constitucional de informar a la
Nación sobre el estado general que guarda · la administración
pública del país. Continúa siendo el acto formal más importante
del Presidente de la República en tanto da cuenta de sus
decisiones, analiza las circunstancias sociales, políticas y
económicas de México, señala los futuros rumbos del país y expresa
los criterios que sustenta para ejercer su mandato y afrontar las
necesidades nacionales. Lo avanzado de las canunicaciones nos
permiten recibir la imagen del acto y escuchar el mensaje presidencial al instante mismo en que se efectúa. Al siguiente día,
a todos los rincones de nuestro territorio llega impreso su
contenido. Sin embargo, la verdad es que, además de este infome
constitucional, en nuestro tiempo el Presidente de México infonna
todos los días y desde las diversas tribunas sobre los criterios
y acciones de su mandato. La importancia de los actos presidenciales y los medios de difusión tan avanzados en la técnica hacen
que todos los días los mexicanos recibamos una oportuna y amplia
información sobre las decisiones del primer mandatario.

mexicant..
La yida pública de México se ha caracterizado en los últimos
años por una voluntad del poder político de dar cuenta de sus
decisiones en las formas y al través de los medios más diversos.
En este sentido, debemos destacar que ahora la Constitución
señala la obligatoria comparecencia de los Secreta:ics de Hacienda
y Crédito Público y de Programación y Presupuesto ante la Cámara
de Diputados, para que expliquen, respectivamente, las motivaciones de la iniciativa de la Ley de Ingresos y el proyecto de
presupuesto para el siguiente año. A estas comparecencias se les
hace amplia y precisa difusión en todo el país al través de la
televisión y de los diarios.

La reunión de la República que se efectúa todos los años el
5 de febrero, es foro desde el cual José López Portillo expresa
las tesis políticas que sostiene el régimen que preside. Cada
18 de marzo, la celebración de la expropia~ión petrolera, también
es ocasión adecuada para que el Presidente explique su política
en relación al petróleo. Las visitas presidenciales a otros
países, iniciadas virtualmente en forma amplia por el extinto
Presidente Adolfo López Mateos, y continuada por los sucesores
hasta el propio López Portillo, han sido también foros propicios
para que el Presidente manifieste la posición de México en cuanto
a relaciones financieras, comerciales y culturales en el marco
internacional; en este orden de ideas. la misma Organización de
Nacione~ Unidas, ha sido plataforma para expresar al mundo entero

�72
73

la política que México sustenta en relación al uso nacional de
energéticos, a la cooperación internacional y a la confraternidad
entre las naciones, entre otros temas.
El hecho de que el Presidente de México informe cotidianament_e de sus actos, ha propiciado que el mensdje del primero de
septiembre se convierta cada vez más en un mensaje esencialmente
político, en el cabal sentido del término. Es en esta comparecencia ante el Congreso, en la que el titular del Poder Ejecutivo
Federal señala los criterios de la administración pública que
preside en todos y cada uno de sus ramos. Las cifras que antes
inundaban materialmente todos los textos de los informes, ocupan
ahora los anexos que acompañan al documento, y en la más alta
tribuna de la República el Presidente expresa el substractum de
su política. Podemos, por tanto, afirmar que la historia del país
registra ahora un nuevo estilo y una nueva etapa sobre los
informes presidenciales.
A lo largo de esa historia las formas y n1étodos del Informe
del Presidente de México han ido evolucionando como ha evolucionado tambi~n. afortunadamente para bien, la vida del país.
No nos asaltan ahora dudas sobre nuestra forma de gobierno como
en los principios de nuestra vida constitucional; no nos
inquietan posibles desgajes de nuestro territorio como a mediados
del siglo pasado. Afrontamos ahora los problemas propios del
desarrollo, pero sin titubeos, con firmeza en las decisiones Y
con la seguridad que da una madurez política alcanzada a través
de nuestra historia, y cuya muestra evidente lo es, cada año, el
Informe Presidencial.
Cómo serán los Informes Presidenciales en el futuro. digamos, dentro de veinte años? Seguramente se referirán también a

problemas, pues cuando se solucionen los del presente nacerán
otros; es condición in separnble del progreso. Por los rumbos
que. ha llevado el México moderno podemos asegurar que nunca serán
dramáticos, que siempre serán solucionables, porque la responsabilidad y la inteligencia con que el poder público ejerce sus
funciones, garantizan que M6xico encontrará siempre los caminos
de su realización; cuenta para ello con el bien más preciado que
país alguno pueda tener: el trabajo y la audacia de todos sus
hijos, pues en la misión de engrandecer al país nadie debe
sentirse postergado, cualquiera que sea su condición económica o
su ideología política.
Por eso ningún mexicano es ajeno al Informe Presidencial;
en él se refleja la vida nacional de la que todos formamos parte.
Somos sujetos activos y receptores al mismo tiempo de las transforn1aciones sociales. Cada vez el informe presidencial motiva
que reflexionemos aún más sobre nuestra responsabilidad individual
y colectiva.

BIBLIOGRAFIA
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�1-'LAN I Fl CAC ION DE LOS RECURSOS HIJf1A1lOS

Luc.i.nda V,[a: de. fa Ga1¡za *

La historia moderna de la planificación de recursos humanos
nace al firal de la segunda guerra mundial sobre todo en el seno
de los pa íses de la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OECD) . Estos países se enfrentaban a la reconstrucción
de Europa con una gran carene i a de recursos humanos adecuadamente
calificados y al desafío militar y tecnológico de otras potencfas.
Esto motivó la necesidad de planificar sus recursos humanos.
La planificación de recursos humanos recibe un fuerte impulso
en los años sesentas, a partir del ejercicio de planificación que
supuso el Plan Regional de Mediterr~neo. Este ejercicio, aunque
deficiente en sus resultados, produjo un gran acervo de experiencias y conocimientos utilizables.
Los resultados que SP. ~esprenden de los ejercicios de planificación se reducen a recomendaciones muy generales sobre los
niveles de calificación requeridos por la economía en un momento
o período dados, siendo pre~isamente esta generalidad, el punto
fuerte de la planificación :le recursos hur.•anos. Conforme se
desea má s detalle en las especificaciones, sobre los niveles de
calificación, se encuentra que las recomendaciones que se pueden
desprender de la planificación de recursos humanos se vuel vPn
frágiles y mds sujetos a errores.
* La íllltorn de.( pHH•11tc&gt; t'labaj,·, ,•~ rx-afwnna d" e~ta í11~tit11¡ ,,:.,
y act,,i1Cir.rnte p~C'6ta ~u6 M~vÚ'i -~. rr: ef 7PHtfof,, 1Jacic'IL'' .!('
[~tw:¡",,.~ de(' í1aiia.1c•.

�76

77

En general, se consideran cuatro enfoques para las técnicas
de la planificación de recursos humanos . El primero de ellos,
se .conoce con el nombre de comparaciones internacionales.
Históricamente fue el primero y se hizo uso de él porq ue se
careda de los datos necesarios pa r a intentar otra metodología
diferente. Lo que el método intenta hacer es comparar un país
con otro en términos de sus respecti vos desarrollos educativos y
económicos. Del país de mayor desarrollo económico se desprenden
recomendaciones para el menor desarrollo en relación a la situación educativa que prevalece en este último. Este mét odo supone
que el desarrollo económico es el resultado del desarrollo educativo y confunde de esta -manera correlac ión con causalidad, pues
bien podría ser que aún cuando se dé una correlación estr echa
entre el desarrollo educativo y el desarrollo económico, ésta
esconda el fenómeno de que a mayores niveles de desarrollo económico .se lleven a cabo mayores consumos de educación, de lo cual
se desprendería una causalidad en sentido contrario a la propuesta
originalmente por el método. Esta metodología no es recomendable
para ser usada por si misma.
El segundo enfoque se conoce como el de la demanda social.
Este enfoque ~o part e de las necesidades de mano de obr a sino de
la denianda que la población hace de los ser vicios educat i vos y
trata de sati sfacerla.
El enfoque se apoya en proyecciones
demográficas por grupos de edad, así como de la propensión a
cons umir educación con base en indi cadores como la elasticidad
educación-ingreso. Este e nfoque supone que a mayor educación
corresponde un mayor desarrollo o crecimi ento económico .
El t ercer enfoque
beneficio cons i ste .
eva luar l os costos y
t i pos de educac i ón.

conoci do como el de análisis de costo
como su nombre lo i ndica , en comparar y
beneficios de cada uno de los nivel es Y
Se i11tentará así reas i gnar los recursos

f í sicos, finan cieros y humanos necesarios, de tal manera que se
expandan aquellos tipos y niveles de educación o capacitación
que proporcionen 1os mayores rendi mientos ec onór.ii cos a 1 mismo
tiempo que se intenta que los rendimientos económi cos de la
educación (capital humano), sean iguales o mayores que los rendimientos proporcionados por el capital físico.
Este enfoque
supone también que la educación se traduce en rendimientos económicos; que se pueden calcular l os increment os en l os ingresos que
son debidos a incrementos en la educación y que de alguna manera
estos ingresos son una aproximación a l os benef icios total es
económicos y sociales que se desprenden de l a educación, la
capacitación y el adiestramiento .
El cuarto enfoque se conoce con el nombre de los r e queri mientos de mano de obra, que integra dos procesos: uno t raduce el crecimient o del Producto Nacional en número de trabajajores
Y la calificación necesarios para lograr determinado crecimiento
Y el otro, transforma los grados de calificación requerida a
ni ve les Y tipos de educaci ón. En este enfoque existen supuestos
simi lares a los anteriores como de que la educación se corresponde
a t érminos de productividad y que la productividad se traduce en
ingr eso.
Por otra parte, la teoría ortodoxa o también llamada teoría
del capital humano hace poca referenc ia a lo que integra la
educación como enseñanza y supone que la educación incrementa la
capacidad intelectual del sujeto y que l a capacitación mejora las
destrezas requeridas pñra el desempeño del trabajo . Sin detenerse
mucho en esto, la teoría ortodoxa hace dos afirmaciones importantes, a partir de las cuales construye su teoría . Estas afirmaciones son, prim ero que todo incremento en la educaci ón o
capacita ción resulta r 1 un incr emento proporcional en la productividad del su j eto y seoundo, qu" todo increment o en la

�78
79

productividad resulta, a su vez en un incremento equivalente en
el ingreso que el sujeto percibe. La teorfa del capital humano
tiene su origen en la teorfa económica neoclásica, que parte del
supuesto de que a los factores de la producción se les retribuye
en la misma medida en que éstos contribuyen al producto. La
planificación de recursos humanos nace en el seno de esta teorfa
e impl1citamente mantiene la relación directa entre educactón y
productividad y entre productividad e ingreso.
Sin abandonar totalmente la teoría del capital humano, existe
lo que se conoce como Credencialismo, o sea que en realidad
la educación incrementa el ingreso pero no incrementa la productividad, ante una mayor oferta de mano de obra con educación,
los empleadores otorgan los puestos de trabajo a aquellos sujetos
con mayores grados de educación, aún cuando la cantidad y calidad
de la educación sobrepase aquell&lt;1 requerida por el puesto de
trabajo para el cumplimiento eficiente del mismo. De esta manera
la población en busca de empleo, intenta adquirir mayores grados
de educación, no por la relación de la educación con la productividad sino poP'que la mayor cantidad de educación les da una
credencial superior por tener acceso al mundo de trabajo en
situaciones de ventaja. Con esto se provoca una devaluación de
la educación a los ojos de los empleadores, quienes exigen mayores
niveles de educación.
Otra tesis que influye en la planificación de Recursos
Humanos es la del mercado dual de trabajo, que se refiere a la
existencia de dos mercados de trabajo paralelos; uno moderno
y otro tradicional. Algunos autores suponen el origen de la
dualidad en fenómenos de orden cultural y otros más lo hacen
en la tecnologfa.
Esta corriente considera la educación con
funciones diferentes según se sitúe en uno de 1os mercados de
trabajo o en otro. Los que enfatizan los aspectos culturales

parten de que, un incremento en la educación de un individuo
que ingresa al mercado de trabajo tradicional .no necesariamente
incrementará su ingreso como sucede comunmente en un sistema de
castas. Los que enfatizan los aspectos tecnológicos, se basan
en la competencia por el empleo y significa que la productividad
no está en el individuo sino en el empleo. Los empleos del
sector moderno usan máquinas de alta productividad y los del
sector tradicional . usan técnicas de baja productividad. Lo que
importa es el empleo y no el empleado.
En este tema, existe también la tesis del mercado segmentado
de trabajo que identifica a los niveles de salarios (ingresi&gt;s)
determinados por un complejo de elementos históricos, sociales,
polfticos y culturales y niega el principio neoclásico de que
el salario (ingreso) quede detenninado por Ta productividad del
trabajador. Sin embargo, la posibilidad de que la educación
incremente la productividad del indiv~uo no se descarta, esto
se logra por otros caminos diferentes de los propuestos por la
teorfa del capital humano. Además de que la educación cumple
una función político social,· necesaria e fntimamente ligada a
la reproducción del capital y por ta11to de las relaciones de
producción.
La tesis del mercado segmentado de trabajo se ubica en 1a
metodologfa marxista y da gran atención al proceso histórico, a
las variaciones estructurales, a la política, y en general a la
lucha de las clases que la educación tiene dentro de una econom1a
capitalista y la distingue de la función que tiene la •educación
en una sociedad socialista. Así la educación cumple funciones
diferentes según la clase social a la cual pertenece aquel que
la adquiere, y as1 como hay diferentes segmentos en el mercado,
existen diferentes tipos de educación. Podrfa asumirse que en
un extremo está la educación que enseña a mandar y en el otro

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extremo se encuentra la educación que enseña a obedecer. Existe
una educación funcional a cada segmento del mercado de trabajo y
no se da movilidad ni entre los diferentes tipos de educación y
el adiestramiento incrementan en algo la productividad del sujeto
pero no por intermedio del mejoramiento de la capacidad intelectual o de la destreza manual exclusivamente, sino sobre todo por
la introyección de hábitos y actitudes, como son por ejemplo:
los hábitos de puntualidad, orden, limpieza y en el caso de los
trabajadores, las actitudes que permiten la asimilación correcta
de órdenes y la resistencia al aburrimiento, entre otras, respondiendo de esta manera a la pregunta sobre lo que en realidad
enseña la escuela.
La planificación de recursos humanos generalmente integra una
serie de supuestos que determinan específicamente su relevancia
económica de desarro 11 o. Los supuestos se refieren a: '!.) el
concepto de recursos humanos, 2) concepto que se tenga sobre el
objetivo de la planificación de recursos humanos, 3) el tramo
de edades comprendidas, y 4) el número de instituciones que se
comprometan.
En primer lugar, la planificación de recursos humanos conti ene una noción de recurso humano con la cual se compromete.
Esta noción puede ir desde la que entiende a la persona como un
instrumento de la economía, hasta la que se compromete con un
concepto de individuo en toda su complejidad y riqueza y que
busca resultados socialmente útiles sin ir en contra de la libertad y el desarrollo integral de la persona misma.

81

cado, que la planificación que cuestione la racionalidad misma
de las demandas del mercado y busque por el contrario adecuar la
es!ructura de producción a las demandas en cantidad y calidad
que hace la población. Son muy distintos los supuestos en base
a los cuales se hace una proposición o la otra.
El tercer grupo de supuestos comprende lo referente al tramo
de edades sobre las cuales la planificación hará énfasis. La
planificación puede interesarse exclusivamente por el tramo de
edades que comprende la educación superior o la educación media,
por ejemplo. Sin embargo, las posibilidades en este sentido
pueden abarcar desde menos nueve meses hasta e1 momento de la
muerte; una planificación integral de recursos humanos tendría
que considerar el tramo total de vida.
Finalmente el supuesto de las instituciones que se consideran dentro de un ej_ercicio de planificación. La planificación
que ponga atención exclusivamente sobre las instituciones educativas estará suponiendo, que dadas las circunstancias concretas,
las instituciones de salud y alimentación no son, en ese momento,
al menos, importantes en el logro de los resultados de formación
que se pretenden . Sin embargo, en un planteamiento más completo
y sot:re todo desde la circunstancia de los países en vías de
desarrollo, la planificación de recursos humanos muy probablemente tendrá que considerar otros aspectos como son la salud,
alimentación y la seguridad social en general.

Proceso de Formulación del Plan de Recursos Humanos.U
En segundo lugar, los objetivos de la planificación de
recursos humanos también contienen supuestos importantes, que
habrá que explicitar. No es lo mismo la planificación que busca
adecuar la oferta de mano de obra a los requerimientos del mer-

La planificación de los recursos humanos debe ser ccnc~bida
como parte de la planificación más amplia del desarrollo eco-

1J V~. Ehteban LedeNnan. 1EPES, Sant,¡_ago de CWe, Sept. 1964.

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82

/

nómico y social, por lo tanto es esencial que el proceso de
planificación de los recursos humanos se formule a la luz de los
objetivos políticos, económicos y sociales del plan de desarroll0.

En toda sociedad que entra al camino de la industrialización
aumenta la división del trabajo, lo que lleva implícito las
"relaciones técnicas" entre diversos niveles.

De tal manera, estará basado en tres puntos fundamentales:
la expresión del empleo, en forma de una variable meta concordante con otras tales como el maximo crecimiento posible del
producto; los requerimientos de mano de obra que plantea un plan
de desarrollo económico; y la expresión de ellos en términos
de necesidades formativas para integrarse a las metas de la
planificación educacional. Es necesario considerar que los tres
puntos anteriores no constituyen etapas aisladas, todo lo contrario, ellos están estrechamente vinculados y relacionado~ en
el proceso de planificación en un conjunto.

La planificación de referencia debe contemplar el desarrollo
de los recursos humanos por dos tipos de ca~ales o grupos meta:

Uno de los elementos claves que permite interactuar para
fijar las metas de empleo -tanto globales como sectoriales- y
los diversos requerimientos de mano de obra es el tipo de ubicación sectorial de la tecnología, que a su vez determinará la
productividad y la mag,,itud del esfuerzo en cuanto a inversiones
se refiere. En otras palabras, hay que tener presente que la
eliminación de la subocupación o desocupación está unida estrechamente a la tasa del desarrollo, a la selección de tecnologías,
y consecuentemente a los requerimientos de trabajo y a 1as
calificaciones de mano de obra.
La ocupación global en una economía es producto de un conjunto de empleos y ocupaciones específicas y concretas, en las
cuales y en cada una de ellas se necesitan recursos humanos con
calificaciones también más o menos específicas. El logro de las
metas ocupacionales específicas no puede hacerse con abstracción
de las relaciones que existen entre diversos niveles de calificaciones y empleo.

a)

Educación de las nuevas generaciones y

b)

Entrenamiento o cursos intensivos a aquellos
que ya están en la fuerza de trabajo.

Además de las funciones consideradas, un plan debe estab1ecer
un sistema que integre y permita analizar las estadísticas de
mano de obra, de tal modo que sea posible identificar y anticipar
los problemas de los recursos humanos.
Por último, debe contemplar la fonnaci6n de un aparato
administrativo capaz de llevar adelante la formulación, ejecución
Y control de programas de recursos humanos.
Este mecanismo
administrativo deberá ser concebido en el marco de un sistema
nacional de planificación condicionado por las orientaciones de
la política de desarrollo, que a su vez determinaran la preparación, la ejecución y el control de planes y programas formulados
con la corriente sistemática de información. Es muy difícil que
exista la planificación de recursos humanos &lt;;orno proceso sin
cumplir éste.
Así como la planificación de recursos humanos se concibe
como parte de la planificación del desarrollo, en consecuenria
las metas físicas y metas de ocupación del país, debtn prever
las necesidades de mano de obra que aún en ausencia de un plan
general, la previsión adecuada de los recursos humanos permitiría

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85

evttar en parte los problemas de desocupación -o llamar la
atención sobre ellos- y posibles estrangulamientos futuros, en
los recursos humanos estratégicos.
Las proyecciones de los requerimientos futuros de recursos
humanos deberán ser consistentes con las metas globales y
sectoriales del desarrollo.
En ausencia de un plan general
-aún en su presencia- las proyecciones de recursos humanos
deberán basarse en una serie de juicios expectativos sobre el
desarrollo futuro del país, prod11cto de la experiencia y el
estudio de las tendencias históricas y del posible efecto sobre
ellas de medidas de política económica futura. Si bien esto
significa la existencia de elementos subjetivos en los juicios,
en la medida .que exista un plan de desarrollo y se presenten
varias hipótesis o alternativas de proyección, mayor será el
valor científico de ellos, identificándose con los obje:tivos
involucrados en las metas del plan.
La fonnulación de un Plan de Desarrollo de Recursos Humanos
debe partir de un diagnóstico del problema que perm,ta resolver
una serie de condiciones históricas y definir cualitativa y
cuantitativamente una situación inicial, con ello se dispondrá
del marco de referencia para proponer alternativas de cambio y
posibles acciones, de acuerdo a las magnitudes y características
de las necesidades de formación de los recursos humanos.

De esta manera el diagnóstico debe cumplir con una serie de
requisitos como son:
- Que permita explicar integralmente el papel de los recursos
humanos en la dinámica económica y social de la región.
- Que ayude a identificar los factores de evolución histórica

del proceso productivo regional.
Que sea posible enmarcar la función de la política económica
como resultante y efecto de las características de los recursos humanos.
Que se resuelva un sistema coherente de interrelaciones
sociales y económicas con el objeto de definir las necesidades
y requerimientos de formación.
Que permita determinar cualitativamente la magnitud y características de las necesidades y requerimientos de fonnación.
Que permita determinar cuantitativamente la magnitud y características de las necesidades y requerimientos dé formación.
Que sea factible real izarlo continuamente para analizar la
evolución del problema y los resultados que se deriven del
Plan, en caso de ponerlo en marcha.
Que integre las formulaciones de política económica y social
como condicionantes de la dinámica futura de la región .
Metodológicamente, establecer estos requisitos, significa
que el análisis de los recursos humanos debe partir de una serie
de premisas relacionadas con la heterogeneidad del sistema
productivo y la relación de éste con las acciones de política
económica y social.
En Tabasco se llevó a cabo un estudio de diagnóstico con un
esquema que propone limitadamente la explicación de una serie de
aspectos de la política social, incorpora la posibilidad de
identificar las caracteristicas ocupacionales mediante indicadores

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87

del sistema productivo como resultados del proceso de cambio
económico.

requisitos de puestos de trabajo o calificación para el
trabajo.

Así se presentó una opción para analizar las disponibfiidades
de recursos humanos como resultado del proceso económico-social,
centrando la atención en la dinámica educativa y de población,
cuyas características están dadas por el nivel de desarrollo de
esa entidad .

d) Los niveles de instrucción de la fuerza de trabajo ocupada
están directamente relacionados a la estructura ocupacional y
a la heterogeneidad productiva.

Así los recursos humanos, quedó identificado en este análisis
como un ente generador de riqueza en el sistema productivo y
por lo tanto, el factor principal en la producción, que cumple
funciones estructuralmente establecidas en el conglomerado de la
fuerza de trabajo. Estas funciones varían en el tiempo y en los
sectores económicos. Lo que se traduce en una diversidad de
responsabilidades. Asf, las características de estas "responsabilidades" productivas estarán condicionadas por las siguientes
premisas:
a) El sistema económico está integrado por niveles diferenciales
de participación sectorial y dependerá de la importancia
relativa del sector industrial, el grado de heterogeneidad
del sistema productivo.
. b) La hetero9eneidad del sistema productivo se manifiesta en
diferenciales de productividad, de tecnología y de absorción
de mano de obra, las que a su vez están condicionadas por el
tipo de competencia que prevalece en e1 mercado de bienes y
servicios .
c) La estructura ocupacional del mercado de trabajo está determinada por los diferenciales de productividad, de tecnología
y capacidad de absorción, l os que a su vez se traducen en

e) Los niveles de instrucción de la fuerza de trabajo reflejan
1a capacidad que el sistema educativo ha tenido para satisfacer 1a demanda social de educación.
f) Los niveles de calificación de la fuerza de trabajo están
relacionados directamente con los niveles de instrucción,
capacidad y modalidade~ del sistema educativo.
g) El crecimiento demográfico está determinado por las características del proceso de desarrollo econtínico y la heterogeneidad productiva de la entidad.
h) La estructura de población producto del crecimiento demográfico
condiciona la magni t ud de los recursos humanos disponibles y
la eficienci a del sistema educativo, la calidad.
i) El crecimiento de la fuerza de tr abajo está determinado· a
corto pl azo por la dinámica del sistema productivo y a largo
plazo por la evolución poblacional.
A partir de estas consideraciones se ha establecido el
esquema de análisis para la determinación de los requerimientos
de fonnación: por una parte, un enfoque sectorial que pennite
di stinguir los diferencial es productivos y su relación con la
estructura ocupacional; por otra, la dinámica poblacional Y
educa ti va como condicionantes de las características cualitativas

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ESQUEMA DE ANALISIS DE LDS RECURSOS HUMANOS
SISTEMA ECONOMICO PRODUCTIVO
SISTEMA SOCIAL- EDUCATIVO
~ lítica Económica.
Invers ión
Empleo
Produc tividad
Capaci tación

Produc . Sector i al
Agropecuario
Industria
Servicios
Transporte
Energéticos
Construcción

Polí tica Social
Educati va

Población

Sist. Educativo

Demograf í a
Educat i va

Natalidad
Mortalidad
Mi gración

Cobertura
Modalidades
Presupuesto

Heterogene idad Económica

Productividad

Tecnología

Absorción

Estructura Ocupacional
Cali f icación de la F. de T.

REQUERIMIENTO DE RECURSOS HUMANOS

Fuerza de
Tra bajo :
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Sexo y"
Edad

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Sistema
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Superior

Demanda Insatisfecha
y Deserción

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Egresos :
Primari3
Medio
Superior

DISPONIBIL IDADES DE RECURSOS HUMANOS

I
PLAN DE FORMAC !Otl DE LOS RECURSOS HUMANOS

~

�Se terminó de imprimir en Enero de
1982, en el Departamento de Impresos
de la Facultad de Economía, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León,
Lomd Redonda 1515 Pte., Colonia Loma
Larga, Monterrey, N.L., Mexico, bajo
la supervisión del Sr. Homero Cantú
Salinas. Se tiraron 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.

����</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Ensayos 1982, Segunda Época, Vol 4, No 1, Enero 1</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>FACULTAO DE ECONOMIA

�,_UltlVEt I

f

�1

FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de 1a economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Mayo 1982

* La

suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col . Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 71 O
México. Apartado Postal 288 .

* Toda comunicación relativa a manuscritos

y correspondencia editorial, deberán· ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Publ ,caciones,
Facultad de Economía, UANL.

* Las opiniones, juicios o ideas que pÚedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza la reproducción parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.

* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

DIRECTORIO

Consejeros: .
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Mijdrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa

�I ND I C E
Pág.

PALABRAS DEL NUEVO PRESIDENTE DE
EL COLEGIO DE ECONOMISTAS DE NUEVO LEON A.c.•
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA
EN LA CEREMONIA DE TOMA DE PROTESTA
MARZO 10 DE 1982.

1

PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIA~
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980-1981. :
5

INFLACION Y CRECIMIENTO:
EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS.
Sai.vadolr. Kali.6a A61;ad.

13

UN ANALISIS DE LA INFLACION EN MEXICO.
JuÚ6 Malt.c.01; Yac.amán

25

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS DEL ENTORNO URBANO.
Ma/Úo Le.al Flo11.u

39

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA
DEL AJUSTE DE LA INFLACION EN MEXICO.
F11.an.d6c.o Beanc.o Ce.1.o.ya

55

�PALABRAS VEL NUEVO PRESIVENTE VE
EL COLEGIO VE ECONOMISTAS VE NUEVO LEON, A.C.,
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA,
EN LA CEREMONIA VE TOMA VE PROTESTA.
MARZb 10 VE 1982.

ll

Los grandes economistas se ocuparon de la riqueza, de los problemas de la pobreza de las naciones, el pleno empleo, los ciclos
econ6micos y de la inflación. Hoy aún ~sos temas resultan prioritarios y requieren del análisis del economista.
Dos tipos de desempleo afectan hoy al mundo, el cíclico y el
tecnológico, aunque los economistas clásicos y los neoclásicos
han prestado poca atención al segundo pues consideraban que, a la
larga, este desempl eo acabaría reabsorbiéndose en la economía.
Por lo que toca al cíclico ha sido una de las características de
la sociedad capitalista y continúa siendo una de las áreas de
interés y estudio de los economistas occidentales modernos.
Este interés se acrecentó con la depresión mundial de los 30's
y la aparición de economías planificadas no capitalistas en el
periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Con todo, el interés de los economistas modernos por los ciclos
económicos y el desempleo masivo es bastante reciente.
Los economistas clásicos de mayor respeto aceptaron hasta la Gran
Depresión, al menos implícitamente, la Ley de Say que sostiene
firmemente que el desempleo y la depresión son imposibles porque
la gente produce sólo para consumir y ahorra sólo para invertir.
Con raras excepciones como Shumpeter, los institucionalistas y
algunos teóricos monetari stas, sólo los heterodoxos como Marx,

�lll

2

3

11

\

1

\.

Sismondi y Hobson estudiaron los ciclos económicos y el desempleo
antes de 1930. Por supuesto .que no todos los economistas neoclásicos respetabl~s negaron la existencia de la depresión a
1a vista de la experiencia histórica, pero 1a mayoría de 1os
economistas académicos anglo-norteamericanos no 1ograron determinar las causas ·fundamentales de la depresión y la prosperidad,
y prefirieron avocarse al análisis y crítica de la super estructura financiera del capitalismo.
Actualmente sería difícil encontrar economistas que no estuvieran
a favor del pleno empleo, y en contra de la inflación. Pero
persisten diferencias en las estrategias sugeridas más de grado
que de género. Debido a que el pleno empleo y la estabilidad de
precios no van necesariamente de la mano, la polémica contemporánea se centra en la cuantia de la inflación a que un país debe
arriesgarse para mantener niveles decorosos de empleo y viceversa.
La economía mexicana no escapa al contexto mundial caracterizado
por el estancamiento económico y por altas tasas inflacionarias •

..

México ha atravesado, particularmente en la última década, por,
situaciones de desequi-librio que ban involucrado decisiones de
política económica, cuyo acierto todavía no es posible calificar
del todo.
Vivimos momentos de reflexión y de cambio, circunstancias de
ajuste que requieren de los mexicanos, todos, el mantener la
sere~idad y la confianza, aunque también la participación en la
solución conciente de nuestra problemática.
Dejamos ya en los anales de nuestra historia económica el período
de desarrollo estabilizador que si bien produjo tasas de crecimiento altas, moderadas tasas inflacionarias y se vio apoyado

por condiciones en los mercados mundiales de gran estabilidad,
también trajo consigo un esquema de demandas sociales insatisfechas en materia de .vivienda, educación y salud, y peligrosos
cuellos de botella particularmente en los sectores clave de
nuestra economía nacional.
La nueva década de los 70's nos presentó un esquema internacional
diferente, más inestable. La política económica nacional cambió
drásticamente en respuesta a las demandas del sector social.
El gasto público se elevó considerablemente y la historia que
siguió es de todos conocida.
Sin embargo, de nueva cuenta circunstancias difíciles se presentan, nuevos ajustes son necesarios y nuevamente. la unión de los
mexicanos se torna indispensable.
El Colegio de Economistas de Nuevo León, toma conciencia de su
importante papel e intenta enfocar la ·problemática socioeconómica
del país sin olvidar que el ser humano es lo más importante.
Será imprescindible analizar las causas y efectos de los ajustes ,
económicos Y emití~ opinión pública équilibrada en consecuencia,
pero igualmente importante será el abordar los problema·s que
estructural y cíclicamente enfrenta el país.
No hacerlo de esa forma sería negar nuestra propia calidad
profesional y evadir un compromiso y un reto social que ahora
de nu!va cuenta aceptamos.
Dejo pues en manos de todos ustedes el Plan de Trabajo que en
cuanto a la forma hemos trazado y los invito a que reflexionemos
sobre el contenido y el fondo que nuestro trabajo debe representar
los próximos meses.

�PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIAL
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980 - 1981

Etne6to MMco-0

Resulta esta oportunidad propicia p~ra iniciar un diálogo, que
ofrezco se multiplique y perdure, de intercambio de experiencias
en los diversos campos del ejercicio profesional que han recorrido
o seguramente iniciarán cad~ uno de ustedes; diálogo que deberá
servir para mantener el criterio abierto y enriquecer la visión
propia mediante la fusión de ideas plurales; pero sobre todo, que
será adecuado para fomentar la relación de amistad que espero
desarrollar con la mayoría de ustedes a partir de este momento.
La economía es, por naturaleza, una ciencia que se relaciona e
interdepende prácticamente con todas las otras ciencias; pero
sin duda se ve influida y afecta directamente al resto de las
ciencias que llamamos sociales. Por ello, y por su predominante
carácter humanista, puede considerarse como una ciencia que tiene
su origen y se ensancha en la pluralidad.
Ustedes han optado por la especialización en el área industrial.
Independientemente de mi actual responsabilidad p~bl i ca, puedo
asegurarles que en esta rama de actividad se centra la lucha del
• El VJt.. EJtne&amp;to MMco-0 6ue -lnvlto.do como Mi.emb1to HonOlt.aJúo y
Padtún.o de uta geneJt.acl6n, cuya. 91t.a.dua.u6n -0e Uev6 a. e6ecto
el 12 de 6ebJt.eltO de 19 82.
Actualmente u SubUClt.ÚO.IÚO de la.
Inda-0:t:Jua. Palt.a.Uta:tal en la. Sec.1t.e,ta.,úa. de. PaVl.únon..io tJ Fomento
I nciM:tM.a.L

�6

México presente por la modernización que construye el país del
siglo XXI. Razón suficiente.que avala la decisión de la escuela
de haber creado esta Maestría y la de ustedes, al haberla seleccionado para especializarse en ella.
La modernidad a·la que aspiramos los mexicanos y que ha planteado
el régimen del Presidente López Portillo, no sólo como aspiración
sino como urgencia inaplazable, tiene sus raíces y se nutre de
nuestra historia, de nuestro Proyecto Nacional. No se refiere ,
como algunos insisten en verla, a un modelo e~tranjero supuestamente ej emp 1i fi cado por 1a forma de vi da de 1os países 11 amados
industrializados. Se ubica en nuestro propio modelo, que ha
1
quedado establecido en sus trazos maestros en la Constitución de
1917 y se actualiza y concreta constantemente en nuestros planes
y programas de gobierno.
. Quienes se e.o:wañan en identificar nuestros esfuerzos de industrialización y modernización con una tendencia hacia la 1imitación
extralógica, y su secuela inevitable de dependencia y subordina·ción, o descono~en la historia de México o pugnan precisamente
por la "'implantación d_e algún mode;lo que nos es ajeno. Son los
mismos que teni~ndo en México los pies y la fuente de .riqueza,
de ellos y ·de s·us hijos, tienen en otro territorio la mente Y
con frecuencia los beneficios que en justicia corresponder. al
· nuestro.
El proceso de modernización contenido en nuestros planes es el
mismo que en su tiempo preconizaron las generaciones de las que
procedemos. Es, por tanto, la herencia moral y patrimonial que
hemos recibido. Constituye una propuesta de transformación estructural del país, por la vía de desarrollo político , económico
y social.

7

Modernizar implica, no la posesión generalizada de bienes de consumo novedosos, sino la satjsfacción de las necesidades básicas
de todos los mexic~nos, por el sólo hecho de serlo; la nutrición,
la salud, la educación, la vivienda y el vestido, así como el
acceso a la cultura Y a la recreación. Modernizar implica,
también, renovar nuestras instituciones sociales, y la moral
que las rige, para erradicar los lastres del caciquismo y la
corrupción. Modernizar es, en suma, un proyecto democratizador
que promueva "el constante mejoramiento económico, social y
cultural del pueblo".

El Estado Liberal, que se con so 1ida en 1a guerra de refonna,
definido fundamentalmente comó estado guardián, policía-árbitro
Y conservador de la paz que propicia el ejercicio de la libertad
individual, constituía un modelo de igualdad .. formal de derechos,
pero en el fondo engendraba profundas aberraciones ·s ociales •
. La inconformidad social que esta situación genera se muestra en
distintas manifestaciones que van desde la acción anarquista,
hasta las explosiones de Cananea y Río Blanco.

La Revolución Mexic_ana no puede ser equilibradamente juzgada
si sólo se ana 1J'za por a1guno de· sus caudi 11 os o a1gu_na de sus
etapas. Debe se'r estudiada como el conjunto de acciones y postulados que recorren la gama de ideologías en boga. Esta adversidad
está en el origen -y sólo así se explica- la primera constitución
social del siglo XX.

El Estado Mexicano se transforma, así, de un Estado Liberal en
un Estado Social de Derecho, fundamentado en la libertad que se
constriñe al interés social.
Las garantías individuales se
preservan y se hacen explícitas, al tiempo que se postulan, como
limitantes de estas , las garantías sociales contenidas básica-

�8

9

mente en los artículos 3o., 27, 28, 73, 123 y 131 y se faculta
al estado para que las haga efectivas.
Así, el pluralismo ideológico del modelo mexicano crea los tres
sectores que integran al Estado Social de Derecho: el sector
público, el sector social y el sector privado. Nace así, al
mismo tiempo, nuestra economía mixta, que no va a los extremos
ni procura el centro, es simplemente producto de la diversidad
de los propios mexicanos. La pluralidad_ como platafonna Y base
de la unidad nacional.
Compete al Estado la rectoría : para garantizar la existencia Y
soberanía nacionales en la libertad, al tiempo que participa
para orientar, regular, garantizar, inducir o suplir, tanto al
sector social como al privado. El Estado adquiere así su doble
función: promot~r, pero también actor, en los esfuerzos de
industrialización.
Al sector privado corresponde participar en el proceso de modernización de la actividad productiva y en el cumplimiento de las
metas específicas que nos hemos propuesto en todos aquellos
sectores no reservados de manera exclusiva al Estado.
Esta
responsabilidad, de no exclusividad, se debe desempeñar bajo el
concepto de que todo aprovechamiento o explotación, en calidad de
propiedad privada o concesión, está supeditada al interés social.
En México la riqueza y su aprovechamiento deben tener ~ecesariamente un sentido social que domine.
Así pues, es lícito, y el Estado promueve en lo prioritari~, la
actividad que persigue el lucro por la vía del mercado, pero sólo
es aceptable la utilidad que se acumula para el crecimiento.
De otra manera se contraviene el interés de la sociedad.

El sector social es el más débil de los sectores y su función en
la economía se orienta a salarios y precios. En una cooperativa,
que es la expresión más avanzada de organización de la actividad
economica, los fines prioritarios son salarios adecuados para los
cooperativistas y precios consistentes con el poder adquisitivo
de los mismos trabajadores. En suma, producir con trabajo lo que
demandan las clases trabajadoras.
La empresa púbnca, por su parte, se crea para asegurar el control
del Estado sobre nuestros recursos estratégicos, como es el caso
del petróleo y la electricidad y más recientemente, de la energfa
nuclear, Y salvaguardar así la :soberanía económica de la nación,
que da sustento y hace posible nuestra soberanía política. Esta
es la vertiente constitucional imperativa del desarrollo de la
empresa pública en México.
La segunda vertiente del sector industrial paraestatal s2 compone
por aquellas empresas que el Estado promueve para orientar e
inducir la inversión de los otros sectores; evitar condiciones
de monopolio; asegurar el abasto de insumos de uso generalizado,
como el acero y los fertilizantes; o completar la estructura
industrial programada para el cumplimiento cabal de las metas
establecidas, en proyectos de alto riesgo, baja rentabilidad o
lento proceso de maduración .
La última vertiente de crecimiento de la empresa pública, que
normalmente se olvida a la hora de la crítica, es la de empresas
que fracasan en manos de inversionistas particulares y que el
Estado tradicionalmente ha rescatado en respuesta a políticas de
empleo o de garantía de abasto. Estamos y debemos seguir intentando nuevas formas de organización y de gestión que aseguren el
mantenimiento de esas fuentes de trabajo. al mismo tiempo que su

�10

11

autonomía financiera, para evitar que graviten sobre e1 presupuesto público y lesionen así .a la economía popular.

Y estímulos establecidos en las disposiciones generales que al
efecto se expiden.

Los salarios y los precios son instrumento de distribución, en
tanto que las utilidades y el fisco lo son de redistribución.
Por ello es que la empresa pública puede operar, y efectivamente
cumple, a través de cualquiera o de todos estos mecanismos.

Ahí donde la respuesta es insuficiente, el Estado promotor elabora
los proyectos necesarios. A través de 1icitac iones u ofertas
públicas, busca ·1a participación específica de inversionistas
Y en caso de ausencia de éstos, lleva a cabo directamente los
proyectos. En este último caso, el Estado como protagonista debe
estar siempre presente para que no se comprometa el logro de los
objetivos y metas nacionales.

Por eso se afinna que la empresa paraestatal no puede ser juzgada
desde el miope ángulo de una economía liberal, sino a partir del
objetivo para el que fue creada. Su eficacia resulta del grado
en que tal objetivo sea o no alcaljlzado. Ello no pretende disculpar
errores e ineficiencias claras d~ algunas empresas paraestatales,
pero si distinguir los fines que se persiguen y de ahí los parámetros que debemos emplear al evaluarlas.
Es a través de nu~stro Sistema Nacional de Planeación participativa como pueden resol verse, dia lécticamente, los conflictos
.que naturalmente- surgen entre distintos intereses legítimos,
particulares o de gruP,o, para que siempre prevalezca el interés,
general. Primero se establecen a ~ravés de la consulta popular,
las metas y objetivos a alcanzar en los distintos sectores de la
industria. E~ las actividades reservadas al Estado, las entidades
operativas responsables deben realizar las inversiones Y acciones
·necesarias para darles cumplimiento cabal. Estas son acciones
obligatorias derivadas de la planeación.
Por otra parte, el Estado promueve y fomenta la concurrencia de
los sectores a través de mecanismos de concertación e inducción.
Por estos medios, los sectores privado y social comprometen
voluntariamente su aportación y su esfuerzo creativo Y reciben
como contraparte, además de la recompensa del mercado, los apoyos

Es éste el marco institucional que ustedes han escogido para
I
desarrollar su actividad profesional y cumplir con su responsabilidad como mexicanos.

En al2una de estas trincheras abiertas podrán ustedes, profe·sionales de la e·conomía industrial, librar la batalla por la
modernización del país. Aportara11· así su solidaridad con ésta
.Y las futuras generaciones, hasta el límite de su ·capacidad.
El esfuerzo vale la p.ena. Aquí se tienen a ustedes mismos; aquf
su destino; aquí los frutos de su trabajo. Compartirán con esta
generación la re_sponsabilidad en la construcción de un .país más
justo y fraterno que será solar y herencia patrimonial de nuestros hijos.

�INFLACION Y CRECIMIENTO: EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS*

Salvado~ KaLi.6a M4ad

La preocupación de los últimos años por la inflación, ha
hecho que surjan o adquieran popularidad diversas teorías e hipótesis alternativas a la ortodoxia económica vigente. Es así que
frente a los keynesianos y neokeynesianos encontramos a monetaristas, las expectativas racionales y recientemente los no muy
exitosos ofertistas.
Al igual que en otras áreas del pensamiento y de los negocios, los economistas mexicanos poseemos una balanza deficitaria
en nuestro comercio intelectual con el extranfero. Por lo general, importamos la más reciente teoría, la más nueva hipótesis,
aunque en ocasiones y al igual que nuestra industria, también
conservamos en algunos estratos de nuestra profesión, estructuras
de pensamiento totalmente anacrónicas. Por otro lado , nuestras
exportaciones, cuando las hay, son ejemplos de como no deben
hacerse las cosas.
Un gran número de veces y en diversos foros se ha expuesto,
aparentemente sin mucha eficacia, la dificultad de transplantar
esquemas de po1Hi ca económica ideados para tratar de· resol ver
problemas de países avanzados.
Resulta por demás innecesario
• La p~ue.nte u una velt6.i6n e.&amp;Cl!.-lta de la Con6~enci.a que el
Au.J:.04 d.ictalr.a en u.ta InM.ilucwn el piuado 26 de Ablt.&lt;1., d~o
del P!Lim~ C.iclo de Con6~enc.ia.6 EC0N0MIA '82. El V~. SalvadM
Kali6a M4ad u V~e&amp;M de Economl.a In~:t.lLla,l del Gwpo ALFA.

�15

14

abundar en los intentos que en este sentido se han hecho en
países en vías de desarrollo,, incluyendo a México.
La plática de hoy no busca resumirles alguna de las líneas.
de pensamiento actualmente en vaga para resolver los problemas
de inflación y cr~cimiento. No existe a la fecha un caso exitoso
con carácter de incontrovertible en ese sentido. Adicionalmente,
debo aceptar que al estar alejado de la academia me ha sido imposible seguirle la pi sta, como quisiera, a los diversos desarroflos
intelectuales que han permeado la ciencia económica durante los
últimos años.
Sin embargo, el hecho de !haber ejercido mi profesión en
el sector público, en la academia y actualmente en la empresa
privada , me ha motivado para desarrollar una interpretación de
los acontecimientos económicos recientes y por ende, tratar de
identificar los problemas más serios que enfrentará la economía
mexica~a durante lo que resta del siglo.
Es así que en esta ocasión decidí que era oportuno' compartir
·con ustedes esa interpretación, con el fin no sólo de generar,
un proceso de retro~Jimentación ~ue modifique y enriquezca el
esfuerzo, sino de.-·contagiarlos con tales preocupaciones y,1notivar
la investigación ·académica objetiva,. para encontrar soluciones
adecuadas y relativamente menos costosas , tanto en lo económico
·como en lo social y político.
Para hablar de las perspectivas de la economía mexicana es
nec~sario a na 1izar los factores que determina ron su evo1ución
reciente. Por ello, nos detendremos un poco para ver los aspectos más importantes del comportamiento de 1a economía durante
los últimos años.

El período 1970-75

La primera mitad de los setentas se caracterizó por un crecimiento inestable y el surgimiento de presiones inflacionarias.
A esto contribuyeron, de manera importante, la crisis energética
Y agrícola de Í973-74, la recesión mundial de 1974-75 y las
políticas de expansión del gasto público en nuestro país.
Las cifras reflejan claramente la atonía de 1971, la recuperación acelerada en 1972-73 y la reducción paulatina del ritmo
de expansión los dos años siguientes.
En este lapso se hizo evidente el agotamiento del proceso
de sustitución de importaciones basado en un esquema de proteccionismo que no fomentaba la eficiencia y competitividad de
nuestro aparato industrial con el exterior.

Fl ajuste cambiario y su corolario : 1976-77
A principios de 1976, la economía mexicana se caracterizaba
por: {a) control generalizado a las importaciones; (b) creciente
sobrevaluación del peso; (c) continuo aumento del endeudamiento
con el exterior; (d) estricta regulación oficial de precio:;
domésticos; (e) relativo estancamiento de la inversión privada;
Y (f) ambiente político tenso e incierto.
Durante los primeros ocho meses del año continuó desacelerándose el ritmo de actividad económica, destacando el virtual
estancamiento de la industria de la construcción.

�16

La devaluación del peso el 31 de agosto de 1976 y las medidas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional frenaron la
demanda interna y redujeron el ritmo de expansión de la economía.
El último cuatrimestre del año la construcción cayó 8.6%, las
manufacturas 0.2% y el sector industrial en su conjunto 0.8%.
Los bienes de consumo duradero y los de inversión fueron los más
afectados.
La modificaci6n cambiaria fue sucedida por la introducción
de medidas de dudosa compatibilidad con aquélla. Entre ellas
destacan: (a) mayores controles de precios; (b) eliminación de
CEDIS; (c) impuestos a las utilidades extraordinarias por exportac i6n y; (d) aumento salarial de emergencia.
Haciendo caso omiso de los años calendario, los doce meses
siguientes al ajuste de la paridad muestran un panorama desolador
para el sector industrial. Este creci6 sólo 0.7% y las manufac'
turas l. 2%.

Problemas latentes
La devaluación sólo fue la aceptación oficial de un hecho
evidente: el peso estaba sobrevaluado. Sin embargo, el ajuste
de un precio no modificó muchas otras distorsiones existentes en
la economía ni eliminaba los problemas básicos de la nación:
Pobreza y Desempleo.
Estos se venían agravando y amenazaban
agravarse más, debido a las dificultades propias del aparato
productivo nacional: 1) Estructura industrial ineficiente y poco
competitiva con el exterior; 2) Agotamiento del proceso sustitutivo de importaciones como ahorrador de divisas; 3) Insuficiente

17

generación de empleos; 4) Requerimientos de inversión superiores
a los que nuestras exportaciones Y capacidad de endeudamiento
~dí~n __financiar; 5) Creciente incertidumbre derivada de la
1nflac1on; 6) Rezago del sector agropecuario.
.
El panorama era sombrío. Bajo crecimiento, mayor desempleo,
incremento del proteccionismo Y probablemente un aumento en las
tensiones sociales y políticas.

El petr61eo difiere los problemas, pero no los elimina

Las reservas, explotación y exportación de hidrocarburos
:acilitaron substancialmente el acceso a los mercados financiero~
internacionales, permitiendo enfrentar los problemas de balanza
de pagos, aumentar las importaciones de bienes de inversión y
de consumo, e incrementar e1 gasto púb1ico y privado generando
empleos.
~1 pet~óleo "compró" tiempo para que se intentaran corregir
las d1stors1ones y problemas básicos de la economía, conformando
un aparato productivo eficiente, competitivo, capaz de s~tisfacer
la creciente demanda interna y orientado al mercado exterior.

�18

19

El auge de 1978-81

En el caso de la pública, la formación de capital es mayor, pero
esencialmente se destinó al s~ctor petrolero.

La economía mexicana no poseía en 1977 las bases suficientes
para sostener un crecimiento acelerado de la demanda como el
ocurrido entre 1978 y 1981. Las importaciones jugaron un papel
preponderante en ·1a satisfacción de aquélla y en la moderación
de las presiones inflacionarias esos años. Como porcentaje de
la oferta total, pasaron de 8% en 1977 a 13.5% en 1981.

A pesar de que ·1a estructura económica de México no estaba
sesgada hacia el petróleo, la dinámica del país si dependía de
él Y de los ingresos que recibían las clases con mayor poder de
compra.

El sector manufacturero sólo pudo sostener el paso en 1978
y 1979, para registrar los dos años siguientes tasas de expansión
similares al promedio del período 1970-77.

la caída del precio del petróleo y el alza de las tasas de
interés internacionales anticiparon la reaparición de los problemas básicos del aparato productor nacional, y descubrían
nuestra incapacidad para aprovechar adecuadamente el tiempo que
nos brindaron los hidrocarburos.e

1

'

En 1980 y 1981 sostuvieron el dinamismo de la economía los
sectores petrolero, agrícola y construcción. La industria de la
transformación, mostró claros signos de debilitamiento · y sólo
los bi!nes de con~umo duradero y de inversión registraron expansiones considerables.
La inversión-creció rápidamente estos últimos años, pero
las cifras espectaculares que reporta el Banco de México esconden,
varios aspectos i~portántes. (1) Lá mayor parte de la formación
de capital continuó orientándose al mercado interno, instaiándose
capacidades poco competitivas; (2) La redistribución del ingreso
.generada por la inflación favoreció a los estratos de altos
ingresos, lo que sesgó la inversión hacia bienes con una elevada
elasticidad, como son la construcción, los automóviles y los bienes de consumo duradero; (3) Donde fue posible obtener artículos
importados, se desestimuló al productor nacional; (4) Si consideramos la tasa promedio de crecimiento de la inversión privada
en el período 1960-74 y la aplicamos a partir de 1975, encontramos que la cifra que resulta es superior a la registrada en 1981 .

la principal limitante provino, entonces, del sector externo.
El año pasado la importancia del petróleo en las cuentas externas
no tuv~ paralelo en las últimas cuatro décadas. De representar
el 14.8%de los ingresos totales por exportación en 1976 pasó al
68.7% en 1981. En ese mismo período, las exportaciones no petro]eras crecieron de 3 115.8 a 6 037.7 millones de dólarés (mmd).
Por su parte, las importaciones se incrementaron substancialmente, pasanc;fo de 6 299. 9 mmd en 1976 a 23 104.4 mmd- el año
pasado.
El alza en las tasas de interés internacional ocasionó un
incremento importante en los pagos por servicio de la deuda
exte:na. El creciente endeudamiento de los sectores público y
privado no se logró traducir en mecanismos generadores de divisas, con lo que se cayó en el círculo vicioso de pedir prestado
para pagar intereses, para posteriormente volver a endeudarse
con el fin de cubrir los intereses de la nueva deuda y así sucesivamente. El déficit en cuenta corriente y el total de pasivos

�20

con el exterior se incrementaron substancialmente.
Ante tal ritmo de expansión de nuestras compras del exterior,' del endeudamiento y 1os intereses correspondientes, no
resulta difícil entender el porqué una caída en los ingresos
esperados del petróleo ocasionaron serias dificultades a la .economía mexicana.

21

elevado grado de intranquilidad e incertidumbre respecto a los
acontecimientos.
Es difícil comparar las expectativas prevalecientes en cada
uno de los ajustes de paridad. En 1976-77, el auge petrolero
esperado era una promesa positiva de extraordinario valor para
fines tanto domésticos como internacionales . Hoy ct,·a , 1as perspectivas del mercado petrolero mundial para este año y el próximo
presagian, si acaso, una estabilización de los ingresos.

1976 y 1982: Semejanzas y Qifer~ncias
Las condiciones de la economía mexicana al inicio de 1982
presentaban similitudes notables con las de los primeros meses
de 1976,
En ambas ocasiones existian severos controles a la
importación, establecidos con el claro propósito de evitar el
continuado deterioro de las cuentas externas. En los dos casos,
el peso estaba sobrevaluado significativamente, Y el endeudamiento con el exterior ascendía con rapidez.
Las diferencias son también considerables. El ritmo de la
inflación era mucho menor entonces que ahora. La inversión privada crecía con lentitud en aquella época, en franco contraste
con el dinamismo registrado hasta 1981. El ritmo general de la
actividad económica reciente, aunque en vías de desaceleración,
resultaba muy superior al de 1976.
El ambiente de (Onflicto
político del final del sexenio pasado, contrasta ampliamente con
la estabilidad y armonía aparentes que tipificaron a 1981.
La devaluación del peso el 17 de febrero pasado, precipitó
una serie de medidas, expectativas y rumores que han creado un

Perspectivas: Crecimiento lento y mayor desempleo

Aún antes de la devaluación se preveía para este año una
caída én el ritmo de expansión de la actividad industrial
'
especialmente en la rama manufacturera y en la industria de la
construcción.

.

La modificació.n cambiaria y las medidas subsecuentes impactarán aún más negativamente la evolución de la economía en 1982.
La inflación actual alcanza niveles extraordinarios, y la
que resultará a finales del áño superará todo lo registrado desde
la Segunda Guerra Mundial. Ello, junto con las distorsiones
asociadas al control de precies, desalentarán la producción y
frenarán la inversión privada.
Con lo anterior y el alza de los salarios reales, el crecimiento del empleo se reducirá y muy probablemente los niveles
absolutos de empleo registren una disminución, aumentando sensiblemente el número de desocupados.

�22

Estos elementos adversos (en el corto plazo) pueden reforzarse O contrarrestarse con la ~volución del gasto público Y las
medidas monetarias adjcionales que instrumenten las autoridades.
En la medida que las erogaciones públicas crezcan con rapidez y la política monetaria "acomode" los aumentos salariales Y
la devaluación, podría existir un avance moderado de la producción, pero al mismo tiempo se favorecería un ascenso marcado
de la inflación y de las presiones para un ajuste cambiario de
consideración. Con esto se correría el riesgo de caer en un
círculo vicioso bastante peligroso y nocivo para la salud económica de la nación.
Por el contrario, si el gasto no crece o se reduce en términos reales y la polftica monetaria es restrictiva, el desempleo
crecería substancialmente y se frenaría la expansión de la producción ...
En cualquier caso, las tasas de interés permanecerán ele. v.rdas, la cuenta corriente de la balanza de pagos registrará
una ligera mejoría y el peso seguirá perdiendo terreno frente ,
al dólar.
Las autoridades reconocieron, al anunciar las nuevas medidas
económicas el pasado día 20, que la perspectiva económica es
desfavorable. Aceptaron implícitamente que los eventos recientes,
tanto en el ámbito internacional como en lo interno, han reducido
su capacidad de maniobra.
Por tanto, aprovechan la oportunidad para instrumentar un
programa de estabilización, buscando combatir la inflación _Y
tratar de sentar bases más sanas para la reactivación del crec 1miento en el futuro próximo.

Lograr estabilidad en los precios no requi~re de un nivel
de desempleo permanentemente elevado.
Pero el proceso para
reducir la inflación requerirá de un período de transición donde
el desempleo aumentará substancialmente.
Para 1983 el panorama no se vislumbra tan prometedor como
en 1978. No se perciben en 1a actua 1i dad factores externos 0
internos que eviten que la atonía económica se repita en el
próximo año, pudiendo muy bien extenderse hasta 1984.
Los ingresos por exportaciones de hidrocarburos permitirán
que sigamos cump 1i endo con nuestros compromisos financieros.
Eventualmente podrían vo 1ver a repuntar, pero nunca serían una
base adecuada sobre la cual fincar el futuro desarrollo de México.
En estas circunstancias, cobran especial relevancia los
esfuerios por div~rsificar y aumentar las ventas de mercancías
mexicanas en el exterior. Es cierto que el clima internacional
es poco propicio para ello y que nuestra industria carece de los
aiveles de calidad y eficiencia necesarias para competir en el
mercado exterior; sin. embargo, la reactivación futura del ritmo
de crecimiento depende de una estructura industrial más sana '
.
'
que genere divisas y que resiste los embates de la compétencia
externa. Por su parte, la política económica deberá orientarse
al logro de este objetivo, ya que de lo contrario, resultará más
difícil resolver los problemas básic~s de pobreza y desempleo.

�UN ANALISIS DE LA INFLACION EN "IEXICO *

]uÚl) Ma1tco.s Yacamrut

Introducción

...

Sin duda alguna uno de los fenómenos más importantes que
actualmente enfrenta el país, y que ha afectado de manera significativa el comportamiento- de la economía, ha sido el de la
inflación, proceso originado en los inicios de la pasada década.
Este fenómeno generalmente se asocia con altos costos
sociales, entre los que cabe recordar las distorsiones que
introduce en el proceso de ahorro e inversión J en la asignación
de recursos, la pérdida de competitividad y el deterioro en la
producción y el empleo. Los efectos de la inflación también se
hacen sentir en medida importante en la distribución del ingreso,
generando fuertes tensiones, lo que tiende a debilitar la estructura social. Por estas razones, y muchas otras más que han
examinado los estudiosos del fenómeno inflacionario, el control
de este proceso reviste una particular importancia.
En los drculos académicos y en las esferas oficiales asociadas con la política económica existen grandes divergencias de
opinión respecto de los factores determinantes de la inflación.

• La pll.Uente u una veM.l6n UC/1..Ua de la. Con6e11.enua que el
Auto1¡_ cllctJVr.a en u.ta In.6t-ifuc.l6n el pMado 7 dP Ma!fo, dentlLo
del PMme11. C-lct.o de Con6e11enc.lM EC0N0MIA '82 . El VIL. JuCUi
Ma1r.co~ Yacamán u V-l1Lec.to1t de In6ollmac.i6n F.inanc.le11.a del Banco
de Mái.co, S.A.

�26
27

En esta nota no se pretende analizar las discrepancias entre los
diversos puntos de vista, si~o construir y estimar un modelo muy
simple que permita analizar la evolución de los precios internos,
en particular en la última década.
El enfoque ·aquí adoptado para examinar el comportamiento de
la inflación es muy similar a las explicaciones monetaristas.
De acuerdo con éstas, la inflación persistente es siempre un
fenómeno monetario que resulta de un crecimiento acelerado en la
cantidad de dinero en comparación con el aumento de la producción
de bienes y servicios. Esto no descarta, sin embargo, la posibilidad de que otros factores puedan. provocar aumentos en los
precios, si bien no en fonna so~tenida.
De manera más precisa la inflación no se debe simplemente
al crecimiento de la oferta monetaria en rel:J.ción a la tasa de
creci~iento del producto, sino en relación al crecimiento de la
· demanda real de d"inero a un nivel dado de precios. Esta relación
ha pennitido algunas afinnaciones en el sentido de que la infla_ción se puede deber a la caída de la eficiencia en 1a· producción
y en consecuencia sú cura requiere incrementar la productividad.
Si bien estas afinnaciones son ló~icamente correctas, la varia~
bilidad posible .-·en el producto es menor que la de la o.ferta de
dinero. Lá experiencia en el caso de México es muy clara; las
variaciones en la tasa de crecimiento que en promedio se han
observado en los últimos 10 años, son substancialmente mayores
para la cantidad de dinero. En consecuencia se puede afirmar
que_ los cambios en la oferta monetaria han dominado los cambios
en el producto como variable explicativa de la inflación que se
ha vivido en la última década.

El Modelo

El modelo emp.leado para analizar la inflación en México
descansa fundamentalmente en el supuesto de que 1 d
d d·
a emanda rea 1
e mero es una función estable en 1- que 1.
infl .•
.
'
ª
e ingreso Y la
ac1on esperada son las principales variables explicativas
Por otro 1ado se supone
.
·
.
una econom1a relativamente pequeña Y
ab1ert~, en la cual hay dos tipos de bienes, comerciables Y no
comerc1ables_. Finalmente, se supone un tipo de cambio ajustable.
En estas c1rcunstancias el exceso de oferta d d.
f d
e mero afecta
un amentalmente a los precios de lo b'
.
p
s lenes no comerc1ables.
orlo que respecta a los precios de los bienes comerciables
comportamiento está d t
.
'
' su
e erm1nado ' por la evolución de los precios
externos.
1

El exced~nte monetario también puede afectar el volumen de
re~e_rvas rnter:nac ion a1es Y' en e1 corto Plazo' e1 ni ve1 de
act~v1dad económica . Sin embargo, para los fines de esta nota
se hara caso omiso de estos efectos, consciente de que los resultados de las estimaciones que más adelante se presentan contienen
sesgos estadísticos al .no emplear un modelo en el que simultáneamente se determil')en inflación, crecimiento Y reservas interna- .
cionales.

1:s

de

Consideremos en primer lugar la determinación de los precios
los bienes no comerciables.
Nosotros supondremos que la
d;ma~da de e~te tipo de bienes depende del producto nacional, su
P ecfo relat1vo Y el desequilibrio en el mercado monetario:
1)

2)

LPRt + ª1
LPR

=

LOG

PNt

l\

+ ª2 (Lmt - Lm~)

�...
28
29

donde: •
LDN

= demanda de bienes no comerciables
t
.
. r elativo de los bienes comerc1ables
PPRt = prec10

LYt

=

producto nacional

Lmt

=

cantidad real de dinero

Lm~ = demanda real de dinero

...

PNt

=

nivel de precios de los bienes no comerciables

Pet

=

nivel de los precios externos

TCt

=

tipo de cambi~

se resuelve la ecuación. Bajo el supuesto de que al aumentar el
ingreso nacional, la oferta y demanda de bienes no comerciables
se incrementan en igual proporción, se obtiene:

La ecuación anterior nos explica la determinación de los
precios de los bienes no comerciables. Como no se tiene información de esta variable, lo que hacemos es substituir la ecuación
(4) en la definición del índice nacional de precios (ecuación
(5)) y así obtener una función para explicar el comportamiento
de la inflación (ecuación (6) ).
5) LPt

Por otro lado supondremos que la oferta de bienes no come~c1. ab1es es una func1·6n de su precio relativo, del tamai'ío de
· i as
economía medido por la producci6n nacional de, bienes Y serv1c o
y de los costos salariales.

=

k (LPNt) + (1-k) • (LPet + LTCt)

6) LPt = B0 . (Lmt - Lm~) + B1 • LWt + (LPet + LTCt)
Para la demanda real de dinero supondremos que ésta depende
del producto nacional y de las expectativas de inflación. No se
incluye la tasa de interés en virtud de que hasta muy recientemente el Banco de México flexibilizó el manejo de esta variable.

donde:
LSN = oferta de bienes no comerciables
t

LWt = salarios

donde:

Para obtener e1 prec 1.o de los bienes no comerciables,
. simplemente se iguala la oferta y demanda de este tipo de b1enes y

que

.
"Loga/LU)no de".
v7!f
::J.. tú6,i.c.a
c.oMuponde
voJWJ.•

• Lo. "L"
o.nt~c.~e o. .f.lU
El ,!;ubbuüc.e 1 .wdi.c.a el peJuo
ble en c.u.utl6n.

0

f.o.

LYt

=

producto nacional

rr~

=

expectativas de inflación

Substituyendo la ecuación {7) en (6) y sacando la primera
diferencia de la ecuación resultante se obtiene la función para
explicar la inflación:

�31

lo que el método de mínimos cuadrados ordinarios produce est1·ma
c1ones "ses ga das estadístic~mente hablando
S.
b
modelo más amplio en el
1
.
.
in em argo, un
interacción entre prod t cua se. considere explícitamente la
uc o, precios, circulante
b1
pagos está fuera de 1os obJ. et i
d
Y a anza de
vos e esta nota
Ad db
recordarse que si b.
·
emas, e e
1en una mayor comp1ej i dad d 1
podría dar una visión •
e modelo nos
mas completa de los
.
la expansión de 1 f
.
procesos asociados con
a o erta de dinero el e 1 d
disponibles para estima
.. '
mp eo e los métodos
del "sesgo"
. r sus coeficientes no elimina el problema
, aunque s1 generada estimac1·ones "consistentes".
11

La ecuación (8) nos dice simplemente que la inflación es
una función del desequilibrio en el mercado monetario, de los
ajustes salariales y de la inflación internacional.

Estimación del Modelo
Para estimar la ecuación anterior se utilizaron los datos
de producto interno bruto en términos reales, el crecimiento del
promedio anual del acervo nominal de dinero al final de cada mes
(definido como M , billetes y monedas más cuentas de cheques),
1
el deflactor implícito del PIB para medir el compor~miento de
ios precios, las ·remuneraciones promedio a los trabajadores en
el sector industrial para medir la evolución de los salarios,,
las variaciones en.. el índice de prec·ios al mayoreo en los .Estados
Unidos como i,ndic·ador de la inflación internacional y el tipo de
cambio del peso en relación con el dólar americano. La inflación
esperada se calculó utilizando un mecanismo de expectativas
adaptivas tipo Cagan, mediante el cual la inflación esperada en
el período!. es un promedio ponderado de la inflación observada y
la esperada en el período t-1. La función de precios se estimó
con datos anuales correspondientes al lapso 1960-1980.
Por 1o que respecta a1 método de estimación se utilizó e1
de mínimos cuadrados ordinarios. No todas las variables consideradas en el lado derecho de la ecuación (8) son exógenas, por

-

Para estimar la ecuación (8)
trabajos
- .
se supuso, de acuerdo con los
d.
e~p1_ r1 cos que se han! efectuado sobre 1a demanda d
mero en Mex1co • que 1a e1as t.1c1dad
.
e
ingreso es unit .
otro lado en el cálculo
.
.•
aria. Por
coeficiente de ajuste ( ded la inflac~~n esperada se empleó el
0 e ponderac1on para 1 • fl .•
período antes)
. . •
ª in ac1on un
•
que max1m1zo la R2 de la func ..
Los resultados se. presentan en seguida. Los 110n de precios.
coef · ·
va ores "t" de 1os
1c1 entes estimados se registran. entre paréntesis.
9) ALPt = -.003 , +

( 0.3)

.6 (ALMt - ALY ) + .156
t
ALWt
(6.12)
·
( 2.0)

+ .26 A(LPet + LTC ) + .003 Arre
(3.6)
t
(1.6)
t
0.93
1.75
2
t sa t·isfactorio de la ecuación áe
. La R indica un aJ·u se
c1os y el DW n
.
preerror
.º sugiere la existencia de autocorrelación de los
es a un n1vel de confianza del 5 por ciento.

�33

32

•

En la ecuación (9) podemos observar que prácticamente todas
las variables incluidas en el modelo son significativas y con el
signo esperado. Los excesos de circulante con respecto a su
demanda, los aumentos salariales, la inflación internacional y
las mayores expectativas de inflación, afectan a la inflación
interna en la misma dirección en que aquéllas registran cambios.
Por lo que respecta a los coeficientes estimados es necesario
señalar que, de acuerdo con el modelo, el correspondiente a la
inflación internacional debe ser igual a la unidad ya que, para
simplificar ~e supuso que los precios de 1os bienes comerciables
producidos internamente se ajustan inmediatamente a los precios
externos. En la medida e_n que este supuesto no sea válido el
coeficiente debe ser menor a la unidad, resultado que se obtuvo
en la estimación.

Análisis de los Resultados
A fin de analizar el comportamiento de la inflación en

México se utilizó el modelo estimado para calcular la contribución individual a este fenómeno de las variables que se han
supuesto determinan su evolución. En el Cuadro 1 se muestran
los resultados de estos cálculos para el período empleado en la
estimación del modelo.
Un breve examen del cuadro muestra claramente que el factor
más importante para explicar el ritmo de la inflación lo constituye el exceso en el crecimiento del circulante relativo al
crecimiento del producto. Solamente en cuatro de los 20 años
comprendidos en el período 1961-1980 el exceso de dinero contribuyó con menos del 50 por ciento al crecimiento de los precios.

Cuadro 1
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
1961 - 1980

1961
1962
1963
1964

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
l980

,.

(M-v)

s

0.8
2.2
3.8
4.8
1. 5
o. 9
1.6
1.6
2.3
2.0
2.5
4. 9
10 , 4
8, 9
10 . 4
13 , o
14.4
16.0
16 , 6
14. 7

-0.1
3.5
0.5
0.8
2. 5
1.2
0.1
1.4
0.9
0.8
2.1
1.6
2.1
5.5
1.6
6.1
2.5
0.5
3.6
3.8

pt *
-0.1
0.01
-0.08
0.6
0.5
0.9
0.05
0.7
1.0
1.0
0.8
1.2
3.4
4.9
2.4
7.6
14.4
2.3
3.3
3.8

-0.2
-0.4
-0.2
-0.01
0.5
-0.6
0.2
-0.2
-0.1

o.~
0.2
0.03
0.2
l. 5

2.7
-1.0
0.8
2.4
-2.5
0.04

Y Inflación estimada con la ecuación (9) del texto.

0.2
4.9
3.8
5.4
4.8
2.0
1.7
3.2
3.8
3.8
5.3
7.4
15.9
20.5
16.9
25.4
31.8
20.7
20.7
22.1

3.4
3.0
3.1
5.6
2.3
4.0
2.9
2.4
3.9
4.5
4.5
5.6
12.4
24.0
16.7
21.7
32.1
18.1
20.7
29. 3

�34

35
Cuadro 2
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
VALORES ACUMULADOS
1961 - 1980

,. ,.

1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980

(M-Y)

(M-v)+s

0.88
2.02
3.84
4.84
l. 51
0.91
1.57
l. 59
2.33
1.98
2.49
4.89

0.77
5.52
4.34
5.64
4.01
2.10
l. 70
3.04
3.22
2.82
4.58
6.52

10.40
8.94
10.44
12.99
14.38
16.00
16.58
14.72

12.54
14.46
12.07
19.05
16.90
16.45
20.19
18.52

(M-Y )+S+Pe':rc (M-Y)+S+Pe:TC+óne
0.66
5.60
4.26
5. 70
4.53
2.96
l. 75
3.69
4.23
3.77
. 5.40
7.71
15.95
·19.36
14.47
26.65
31.26
18.71
23.51
22.37

0.47
5.24
4.11
5.69
5.07
2.35
1.97
3. 52
4.09
4.07
5.56
7.74
16.19
20.84
17.20
25 . 66
32.11
21.06
21.06
22.41

Esta conclusión puede sin embargo calificarse ya que la oferta
monetaria no es completame~te exógena, y en consecuencia parte
de su asociación con los precios internos puede deberse a otros
factores.
Consideramos que estos factores son básicamente precios externos y salarios, mismos que ya están incorporados en el
modelo.
En estas circunstancias, si estas últimas variables
fueran más importantes que la oferta monetaria, el análisis de
regresión debería sugerirlo.
En virtud de que el circulante
explica alrededor del 60 por ciento de las tasas de inflación de
acuerdo con la regresión, la conclusión de que la oferta monetaria es el principal elemento causal se sostiene y solamente se
modificaría en la medida en que hubiera otros factores importantes asociados con la inflacióri interna y la oferta monetaria no
incorporados en el modelo.
Otra conclusión que puede derivarse del examen del cuadro
es 51ue la inflación externa (corregida por variaciones en el
tipo de cambio 'del peso) incrementó substancialmente su importancia como causa de la inflación interna durante los setentas .
En tanto que, _durante el período 1961 a 1970 la tasa de crecimiento de los precios externos explica, en promedio, un 13 por
ciento de la inflación interna,. en la década 1971-1980 explica
un 24 por cien~o.
Finalmente, debe mencionarse entre los resultados la fuerte
calda, en la segunda década, en la importancia de los salarios
como factor causal de la inflación. En tanto que en el período
1?61-1970 el crecimiento en los salarios explica una tercera
parte del ritmo promedio de inflación, en la década siguiente
explica solamente un 16 por ciento.
Como puede observarse en el Cuadro 1 la inflación se acelera
considerablemente en la década de los setentas. Debe recordarse

�36

que esta i nfl ación surge después de un período de a1rededor de
15 años de estabilidad de precios. Es interesante, por tanto,
tratar de determinar el origen y evolución de este proceso.
En el Cuadro 1 podemos apreciar que en 1973 los precios
empiezan a crecer a tasas muy elevadas. Al exa,ninar la evolución
de las variables consideradas como causales se nota inmediatamente que a partir de 1972 el ritmo de aumento de la oferta
monetaria se eleva fuertemente a niveles superiores al 20 por
ciento, y en años recientes crece a ritmos superiores al 30 por
ciento, en comparación con las bajas tasas registradas en años
anteriores, las cuales fluctuaro~ alrededor del 10 por ciento.
El crecimiento de la oferta monetaria registrado en 1972
obedeció a dos factores fundamentales; el más importante fue un
cambio en la estrategia económica, de acuerdo con la cual el
sector público reforzó su papel como agente rector de la economía. Este incrementó fuertemente su gasto, en particular el de
inversión, que creció a una tasa de 40 por ciento en términos
reales. Otro factor que contribuyó al crecimiento del circulante
fue el fuerte incremento en las exportaciones de mercancías (22
por ciento), como resultado del llamado "Commodity Boom".
A pesar de que en 1972 hay una substancial aceleración del
ritmo de crecimiento de la oferta monetaria, la inflación se
incrementó en solamente un punto porcentual. Esto se debió al
hecho de que e1 producto se incrementó a un ritmo muy _el evado,
lo que provocó un aumento en la demanda de dinero en términos
reales.
En 1973 continúa la política expansionista del gasto público
lo que provocó un incremento del déficit público en relación
con el prod~cto, y una aceleración del ritmo de crecimiento del

37

circulante. Este último fenómeno se dio a pesar de la caída del
multiplicador monetario provocada por el aumento en el encaje
lega1. Ambos fenómenos producen un incremento en e1 excedente
monetario y, en consecuencia, en el ritmo de la inflación como
puede observarse en e1 Cuadro l. Debe seña 1arse por otro 1ado
que ese mismo año se produce un incremento substancial de la
inflación externa (a poco más de 13 por ciento) debido en parte
importante a1 encarecimiento de 1os alimentos y en menor grado
al embargo petrolero y a la cuadruplicación del precio del petróleo registrados en octubre de 1973. Estos fenómenos naturalmente
también provocaron una mayor inflación en México.
En 1974 el ritmo de inflación prácticamente se duplica.
Este resultado se debió, además de la continuación de la política
expansionista del gobierno, al fuerte ajuste salarial (alrededor
de 35 por ciento) y a la aceleración de la inflación externa (la
cual fue de poco menos de 19 por ciento). Este últi:no fenómeno
'
se debió en parte muy importante al incremento
en los precios de
petróleo registrado en el último trimestre de 1973.
En 1975 el ritmo de la inflación se reduce en medida considerable, básicamente como consecuencia de la desaceleración en el
ritmo de crecimiento de los salarios y de la inflación externa.
En 1976 la inflación supera el 20 por ciento, resultado de
fuertes incrementos en todos sus componentes.
El circulante
acelera su tasa de crecimiento a 31 por ciento, como consecuencia
fundamentalmente, del desequilibrio de las finanzas públicas.
Se corrige substancialmente la paridad del peso respecto al
dólar, provocando un incremento de los precios de los bienes
comerciables. Finalmente, los salarios también se ajustan substancialmente como consecuencia de la corrección cambiaria.

�38

El ajuste del tipo de cambio en agosto de 1976, tiene sus
repercusiones más importantes ~n 1977, año en el que la inflación
ascendió a 32 por ciento. En 1978 se produce una caída substancial en la inflación. interna, 14 puntos. Esta caída es el efecto
de la absorción, un año antes, de los efectos inflacionarios del
ajuste en el valor del peso.
En 1979 y 1980 la inflación vuelve a incrementarse, básicamente como resultado de la aceleración del circulante, producto
del mayor desequilibrio en las finanzas públicas . Debe notarse
que en 1980 se subestima en medida importante el ritmo de la
inflación, 22.1 por ciento estimado contra un 29.3 por ciento.
Se considera que este fenóme~o es consecuencia de la mayor
flexibilidad que el Banco de México empezó a imprimir a las tasas
de interés en 1979. Al aumentar los rendimientos sobre pasivos
bancarios , proceso que prácticamente ha continuado hasta la
fecha, la definición de dinero muy posiblemente varió, implicando un cambio estructural que la ecuación estimada de precios
no incorpora.

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS pEL ENTORNO URBANO

I. Introducci.ón.

Para hablar de los "no asalartados\ es necesario destacar
diferencias, como calidad de migrante o nativo y educación JJ. que
los hacen comportarse de modo pistinto y requieren tratamientos
diferentes.
'
Este grupo se puede dividir entre los que perciben ingresos
superiores al mínimo e inferiores a ~sta suma. Son estos últimos
· los ~s favorecidos, los que presentan la mayor importancia y a
los que nos referiremos de aquí en adelante. Las conclusiones
. se pueden hacer extensivas a los no asalariados en general,
porque la verdadera problemática es común a ambos, y las diferencias entre ellos son sólo de g~ado.
Las actividades que este grupo de trabajadores desempeñan
son "informales" o "marginales". La razón de este nombre estriba
en que su relación de trabajo no es formal, como lo sería el
vínculo entre un obrero y su patrón, en donde ambos están sujetos

• El aid_OtL ~'1.e.M.a 6CL6 6_e.'1.v,luo6 pM6uionalu e.n e..t Ce.ntll.o de.
11 Inv~.ügauonu Eeon617!,(.c.a6 que. admi..rt.ihbto.. nuubto.. InMiluci6n.
- ta_uno 7, HwnbeJLt~ . . e.t al.
M,igMci6n IJ Vuigualdad Soc.,&lt;,al e.n
C,ludad de. Me.uc.o.
I~.U.."iito de. 1nve.ü,4iauonu Soualu
UNAM, 1977.

'

�41

40
II. Antecedentes.
a una cadena forma 1 y 1ega 1 de derechos y ob 1i gaciones: número
de horas semanales de trabajo, tipo de labor, condiciones de
salario, seguridad social, prestaciones de vivienda, días de
descanso, etc. Por otra parte, son consideradas "marginales"
porque se realizan al margen del mercado explícito de trabajo.

A} Antecedentes teóricos.
La proliferación de grupos de población con características
c~unes de bajos ingresos, educación Y vivienda, dentro de la
Cl udad y s
. ( formando vecindades Y barriadas} motiva
u peri. f eria
su estudio.

La índole de las actividades informales está derivada de la
incapacidad del sistema económico para integrar a la creciente
oferta de mano de obra del país a la producción y aprovechar
óptimamente este recurso productivo.
Aunque este problema se presenta en todos los países, ya
sean desarrollados o subdesarrollados, en el caso de México las
inadecuaciones ocupacionales se manifiestan de tal forma, que una
parte de la población se ve obligada a ocuparse en actividades
donde se percibe una remuneración muy baja y donde su productividad también es baja. Esto sucede principalmente en el área
urbana, ya que representa el último bastión de esperanza para
los conglomerados campesinos que ven disminuido su "standard de
vida" en el campo y son deslumbrados por la imagen falsa de la
ciudad que se difunde a través de los medios de comunicación, en
donde se resalta sólo el lado amable de la vida en la urbe. De
igual forma, 1os mode1os de desarro11 o seguidos por México han
propiciado una subutil ización de la mano de obra abundante,
generando su desperdicio y provocando -sin desearlo- un subproducto de tensión social provocada por el subempleo y sus
consecuencias colaterales.

La teoría creada por el Centro para el Desarrollo Económico
Y Social de Amér·,ca Lat·rna -21, propone que la acentuación de 1a
modernización del proceso productivo llevó al empleo cada vez en
mayor proporción de maquinaria para incrementar la productividad.
~sto provocó una subutilización de la mano de obra, generando
menores empleos. Al establecer procesos de educación en desacu~rdo co~ las dotaciones de recursos productivos en los países
l~tin~ricanos, se generó la aparición de, enormes focos de
m1ser1a en las zonas periféricas de las grandes ciudades.
Una segunda teoría, de sarro11 ada por el brasileño L ·
. k 3/
uc10
war,c - , centra su análisis en las manifestaciones de estos
g~upos. Afinna que en las sociedades latinoamericanas, el surgim~ento de la marginalidad asume características distintas al
sistema capitalista de otros lugares.
La primera es que la
absorción de mano de obra por las actividades industriales es
cuantitativamente pequeña , es dec,r,
· que se crea un numero
pequeño
de asa 1ariados; 1a segunda es que a1 desarrollarse ~l proceso
Ko

2/
-

~~gelt. Vekeman_ ~·

Ha.e-la la. Supe1tacl6n de

.f.o.

MaJtgi.n.aLé.dad

tLuU.,u, ptteUmi.n.aJi.u. C,{;ta,do en: Campo6 Se1tna., Ma1tcla. E.

u

S~JL I n6o~al. IJ el PJi.oblema. Oc.upaclonal. en MWc.o 19 50-19io
Tu~ PJi.o6u.wna.l. Fa.c.uliad de Ec.onom.úl, I.IANL. 1980.
31
- LuC-&lt;f' KOWCVf.-&lt;;c.k. Ca.p-ltaU6mo e Ma11.gi.n.aLé.da.d de la. Am~~:
Latina. C,{;ta,do en: Ibi.d.
v&lt;A..c.a.

�42

43
industrial se desplazan actividades que pasan a ser arcaicas,
liberándose mano de obra que no. se convierte en asalariada, sino
que pasa al sector terciario, en las ramas de pequeños servicios
de reparación y mantenimiento, servicios domésticos, Y otras
formas de subempleo. La tercera característica es que continúan
coexistiendo las economías del sector agrícola, las artesanías
urbanas y rurales y las actividades a domicilio.
Bajo esta misma teoría, las características de los individuos
son para la mayoría las siguientes: a) su forma de remuneración
no es 1a de un asa1ari ado puro; b) 1a jornada de trabajo no es
intensiva, sino extensiva; c) la división del trabajo es pequeña;
y d) la tecnología es rudimentari~.
Otros autores, como Charles Sackrey Y consideran que la
pobreza existe porque esa población no consigue ingresos suficientes por sus características de pereza, deshonestidad y falta
de educación . Esta teoría es fácilmente rebatible.
Existen algunos tratadistas como Paul Sweesy que dicen que
la pobreza es una consecuencia inevitable de la madurez del sistema capitalista industrial y que estas clases bajas desempeñan
una función para ei resto de la sociedad. Sin embargo Myrdal,
Machlup y Musgrave proponen, a modo de so1uci ón, un aumento de 1a
demanda de mano de obra no ca1i ficada si se 1ogra un incremento
de la demanda global acompañada de una adaptación cualitativa de
la mano de obra.

H Cluvtlu
O.E.A.,

Saclvr.e.y.
e,i;tado en:

The. Poli.tic.al Ec.onomy 06 Uliban Pove/Ltlj.

Ib.úf.

B) Antecedentes históricos agrícolas .

la Reforma Agraria, plasmada en el texto de la Constitución
de 1917, comenzó a fracturar el sistema monopólico de explotación de la tierra y tuvo como consecuencia la redistribución del
ingreso, el estímulo a la movilidad de los factores y la ampliación de la tierra disponible para el cultivo.
En el período
1935-1940, al ocupar la presidencia de la República el General
Lázaro Cárdenas, se dio fuerte impulso al reparto agrario con
17.9 millones de hectáreas. Esto modificó, de haciendas a propiedad comunal, el sistema de tenencia de la tierra. Se elevaron
las inversiones de irrigación, crecieron los créditos al campo,
y la producción agrícola creció ~n los momentos que se necesitaba
para satisfacer necesidades de alimentación y apoyo al impulso
industrial inicial.
~unado a esto, encontramos que la productividad agrícola
creció y la mano de obra campesina se trasladó a la ciudad, sirviendo como materia prima para el desarrollo industrial. Las
.comunicaciones facilitaron el traslado de la mano de obra campesina, presentándose a la industria y los servicios una oferta
ilimitada de mano de obra, a una baja tasa de remuneración, que
fomentó una eleváción de las utilidades durante el período de la
Segunda Guerra Mundial, sin presiones sindicales de importancia.
El reparto de tierras continuó después de 1940, aunque a
ritmo menor; las inversiones en la industria se incrementaron en
parte motivadas por el aumento en las exportaciones de materias
primas, y por el temor a la afectabilidad de las tierras con
riesgo a los inversionistas privados.
Durante el período 1940-1960, la producción de cultivos de
uso industrial no aumentó tan significativamente co,r,,·, la de

�44
45

alimentos que tuvo estancamiento en el precio internacional perjudicando a la agricultura nacional.

C) Antecedentes históricos industriales,

A partir de 1947 la inversión pública federal dedicada al
sector agropecuario decreció en su participación relativa dentro
de la inversión total. Esto condujo a la utilización en fonna
intensiva de la mano de obra, caracterizada por su baja productividad en lugar de los avances tecnológicos.

,La Segunda Guerra Mundial representó una coyuntura favora~le a la industrialización. El gobierno federal fomentó en esa
epoca el desarrollo industrial, propiciándolo a través de inversiones en ferrocarriles, petróleo, inversiones minoritarias en
Altos Hornos de México, etc.

Los factores que hemos mencionado, han·contribuido al estan•
camiento de la producción agropecuaria y a que aumente la brecha
entre el ingreso del campesino y, el ingreso de los trabajadores
de la industria y el comercio.

Por otra parte, en esa época bélica llegaron al país refugiados con capital, habilidad y experiencia en los negocios.
Esto, en conjunción con una incipiente clase media deseosa de
participar en la floreciente industrialización e inversión en el
medio comercial, crearon el ambiente propicio para el impulso
del sector industrial.

Es a partir de la década de 1960 cuando comienza a hacerse
más notorio el efecto de los problemas en la agricultura. La
participación de la agricultura en el Producto Interno Bruto
disminuyó de 27. 7% en 1936 a 15. 9% en 1967. Los predios de
subsistencia tenían un ingreso anual por persona de 489 pesos en
1968, mientras que los predios modernos que eran minoría, pero
con el 77% de la superficie irrigada, percibtan ingresos de casi
10 mil pesos anuales. Esto nos esclarece la razón del incremento
acelerado de la migración campo-ciudad, donde lo que se buscaba
no era un mejor empleo, sino un medio para sobrevivir.

En virtud de 1a escasez de productos importados en ese
período, Y de la expansión en la disponibilidad de créditos,
los inversionistas comenzaron por producir s'ubstitutos a tales
artículos para satisfacer la demanda interna y externa.
Al terminar la guerra, los capitalistas extranjeros volvieron a sus países de origen y las exportaciones mexicanas se
enfrentaron a la competencia de los países avanzados. Esto
significó un riesgo de estancamiento, que se disolvió en 1946
al comenzar el gobierno federal una política de protección a la
industria de bienes producidos en el país y un aumento en la
disponibilidad de créditos. Esto hizo que las empresas extranjeras _comenzaran a ensamblar y dar acabado a sus productos dentro
del país, para satisfacer el creciente y ya respetable mercado
mexicano.
Durante el periodo 1946-1952, se incrementaron las inversiones en empresas públicas como Ferrocarriles, PEMEX y la Comisión

�46

47
Federal de electricidad. Estas inversiones favorecieron a los
industriales a través de contr.atos de construcción y concesiones
del gobierno. En 1948, debido a la dependencia de México en las
importaciones, hubo· necesidad de devaluar el peso. Al volver
los capitales de especuladores el país volvió a parecer otra vez
bonancible, pero un período de altibajas en la industria, creados
por 1a guerra de Corea y luego al dec l i nami ento de 1a demanda
exterior, condujo al país en 1954 a otra devaluación que pennitió
a la economía crecer un 9%en 1954 y un 11%en 1955.
Como podemos ver, la orientación dada hacia la industrialización del sistema productivo, aunado a las características
de fuerte influencia extranjera ~ue implementó una tecnología no
acorde a la dotación de recursos abundantes en el país, en este
caso la mano de obra, la promoción de una élite dirigente privada
que sólo tenía en mente sus intereses particulares, Y el apoyo
que la administración pública dio al fomento de ciertas áreas
econ6mi ca s únicamente, provocaron que la creciente oferta de
mano de obra no encuentre un lugar.dentro del mercado fonnal de
trabajo en la actualidad.
En la primera mitad de la década de 1950, el país siguió
una fase de "desa"rrollo con inflación" y al final de la· década
comenzó el período de "desarro11 o estabilizador" ~ · En este
último período se matizó el influjo de capitales extranjeros con
la disposición de que las empresas se abastecieran de product~s
nacionales. Además, la producción de bienes de consumo subst 1tuto~ de importación comenzó a decrecer.

5/ AYLtonio omz Me.na. Vu~o.Uo Et.~biliza~oll, _una Vécada de
- EMJt.aieg.ia Econ6m.ica en Méu.co. Cila.rfo en. Ib.i.d.

Este proceso de desarrollo es tabi 1i zador comenzado en la
década de 1950, creó tensione~ que vienen a repercutir de 1970 a
nuestros días.
El proteccionismo otorgado a la industria vía aranceles,
subsidios, pennisos de importación, etc., y el abandono relativo
del sector agropecuario condujo: a un fuerte desequilibrio en la
distribución del ingreso; un bajo nivel de eficiencia del sector
industrial; dependencia tecnológica del exterior; y a la excesiva
concentración geográfica de la actividad económica.
Esto último ha engendrado los problemas de desempleo y
subocupación, por una parte, y !POr otra la concentración de la
actividad económica en unas cuijntas ciudades.
Como se ha visto, la creciente población que se ocupa en
las ac;ividades infonnales, presenta complejidades dentro de su
estructura ocasioñadas principalmente por las causas que las han
engendrado. La necesidad de obtener un ingreso obliga a esas
personas a desempeñar cualquier actividad, por lo que se les
encuentra en muy diversas ramas de actividad, con ocupaciones
tales como: aseadores de calzado, mariachis, músicos, cantantes,
lavadores de autos, pintores, carpinteros, albañiles, cui~adores
de autos, voceadores, artesanos, etc.

�48
49

O) Antecedentes de Migración.
Uno de los estudios más completos que se han publicado sobre
migración interna es el realizado por la Organización Internacional del TrabajoH para varios países del mundo, donde señala
la importancia de dos factores principales: 1) el nivel de ingresos de la agricultura en relación con otras ocupaciones Y 2) las
oportunidades de empleo en las áreas urbanas.
Según la Organización de las Nacior1es Uni·d as (ONU), "la
asignación del campo a la ciudad está en íntima relación con el
proceso de industrializaci_ón, el adelanto tecnológico y otros
.
· dad moderna ".-¡¡
factores que •aracterizan la evolución
de la soc,e
Los principales factores que influyen en la migración interna,
según la ONU, pueden clasificarse de la siguiente manera:
a) condiciones agrícolas respecto de capitalización Y bajas remuneraciones a los dueños; b) ocupaciones urbanas estables, de
mayores ingresos y comodidades; c) ciclos económicos de prosperidad O adversidad; d) fuerte crecimiento de la poblaci6n
agrícola; e) mayores contactos educativos entre ciudad Y campo
que rompen las tradiciones que ligan a la población campesina;
y f) factores geográficos que sirven de disuadores como: la
distancia, las barreras naturales (montañas) Y el el ima. Esto
pareciera tener cierta aplicación para México.

!f
JJ

01tgatLi..zo.ci6n Jn.te/lJl4C,Ú)nal del. Titaba.jo. Po11. qu.l ab~onan ~
c.am o.
Cita.do en: Avendaiío S.f.nche.~ Alr.tww •.
La. M,i.g11.0.cl6
In.t~a.: Su Mpe.do Potenc,iai.. Te.6-&lt;A PM6e.6-&lt;.onaL Fa.c.uUad
de. Ec.onomla, UANL. 1969.
QhnOJii.za.c.,wn de. la/; Na.c.lone.6 Utilda.6.
Fa.c.tolt.U Ve.t~~
A-" · vemoglt.46,lc.ah • CUííélo ell·
IJ· -:iCon&amp; e.c.ue.nC-Úl.6 de. la/; Ti:.ru.tenC-&lt;.116
Ib-i.d.

Benitez Zenteno, en uno de sus 1ibros Y, apunta que la
migración rural-urbana se da en razón del abandono del campo por
la impo.sibil idad de subsistir en él, y esto es motivado por la
formación de parcelas muy pequeñas, falta de garantías en cuanto
a crédito y asesoría técnica y mala administración pública. Por
otra parte, propicia la migración el que en los centros urbanos
influencien la materia educativa, ocupacional, sanitaria, cultural, comercial, etc.
Un estudio para el Area de Monterreyil presenta las siguientes conclusiones: a) aproximadamente dos tercios de los migrantes
provienen de 400 kilómetros, .Y cuando menor es el tamaño de la
comunidad de origen, menor es la distancia recorrida; b) el 59%
de los migrantes rurales llegaron directamente a Monterrey, y
el 80% dentro de los diez años de la fecha en que dejaron sus
lugares de origen; e) las migraciones múltiples no son poco
comunes y una tercera parte del total ha realizadq algún retorno,
ya sea a Monterrey o a otro lugar.
Además, el 10% del total de
migrantes ha vivido en algún momento en los Estados Unidos.
Otros hallazgos son: a) Alrededor de las dos terceras
partes de los migrantes consideraron el trabajo como la razón
más importante para migrar a Monterrey. Las razones vinculadas
con la familia también son importantes (21%). b) La migración
final a Monterrey no es una experiencia totalmente nueva para
los dos tercios de migrantes que habían hecho un viaje anterior
a la ciudad. A pesar de haber estado antes en Monter~ey, la
mayoría regresaron con la esperanza de encontrar algún tipo de

!/

Be.nltez lente.no, R&lt;UU.

Cita.do e.n: Ib.ld.

!/ Ce.ntlt.o

AYIM..l6i6 Vemog!uf6,&lt;-co de MWco.

de Invutlga.c.ionu Econ6m-i.c.a.6, UANL. Mov-iU.da.d Soc.ial.,
%1t.a.c.i6n IJ Fecuncüda.d en Monte.Me.y Me.tlt.opoLUañ.o. 1967.

�50

51

trabajo.
La quinta parte de los migrantes tenía un trabajo
definido en Monterrey. c) La ~ran mayoría de los entrevistados
(92%) se manifestó satisfecho con su decisión. d) Existe una
clara tendencia en el ~rupo migratorio a estar formado por parejas
casadas con hijos. e) Cuatro de cada cinco migrantes a Mon~errey
tenían parientes o amigos viviendo en la ciudad antes de su llegada. Dos tercios informaron haber recibido algún tipo de ayuda
al llegar, en forma de habitación y comida.
En Cedral, S.L.P. se realizó un estudio sobre migración
interna..!Q_/, concluyéndose lo siguiente; a) Existe una marcada
selectividad migratoria respecto a la educación, pues a mayores
niveles educativos, mayor es el aeseo por la movilidad. Esto
pone de manifiesto que no siempre resulta válido considerar que
la migración se realice por grupos de escasa educación. b) Hay
una estrecha relación entre educaci6n y edad; se encontró que
los grupos más jóvenes y generalmente solteros aceptan con mayor
facilidad la movilidad. Para los grupos de casados, la influencia más importante para la migración la ejercen otros factores
como la cantidad de hijos, y en menor grado la edad y la educación.

III. Soluciones dadas a la Problemática.
Antes de proseguir es conveniente que subrayemos a1gunas
ideas que resumen cuáles son los problemas que el entorno urbano
causa a los grupos no-asalariados.
En primer lugar, y motivado por la situación especial de
relación patrón-empleado que existe en este tipo de actividades,
encontramos la ausencia de cualquier reglamentación que limite y
proteja a ambos en esta relación.
En segundo lugar, dadas las condiciones de gran división
del trabajo a que motiva la conviv~ncia en sociedad en el núcleo
urbano, el trabajador no asalariado requiere de la protección de
los sistemas de salud pública y de vivienda social, además de
los de crédito y educaci6n.
En tercer lugar, tienen una cierta movilidad, pues en los
períodos de auge económico tienden á integrarse al sector formal
y ·en los de depresión aumenta su número, lo que conlleva toda
una problemática al tratar de considerarlos separados del grupo
formal.
En cuarto lugar, este grupo está formado por nativos que
por distintas razones no se lograron integrar al sector formal,
y migrantes con poca educación o habilidad manual que al llegar
a 1a ciudad intentan co 1oca rse pero que si no 1o 1ogran con ti nuarán- regresando a su lugar de origen y volviéndolo a intentar
en el futuro.

!J./

Avendaño S,frtchez, WuJr.o.
La Mlg"-acl6n Inte11.na: Su A6pectn
Potencial. Tu.ú, P"-o6uionaL Facii.ltad deEconomlo. UANL. 1969.

Aún no se ha hecho clara en los últimos años la coordinación
para resolver estos problemas. El gobierno federal ha intentado,

�52

por distintos organismos, integrar a los menos favorecidos. Una
actividad, por ejemplo, es tratar de retener al campesino en
su lugar de origen permitiéndole que se asocie en unidades más
grandes de explotación de la tierra, con objeto de lograr las
metas establecidas en el Sistema Alimentario Mexicano.
En lo que respecta a la salud, a través de las clínicas de
la Secretaría de Salubridad y Asistencia y Hospital Universitario, se intenta llegar a todos aquellos que por su condición
no pueden sufragar los costos médicos . En ·10 referente a educación, la Secretaria de Educación Pública está haciendo grandes
esfuerzos por impedir que ni~gún ,mexicano, niño o adulto, quede
sin instrucción primaria. En ; cuanto a los demás puntos del
resumen, parece que no fueron contemplados en forma alguna.

IV. Propuestas de Solución Actual.
Evidentemente que cada subgrupo de personas requiere de una
solución distinta, dada su heterogeneidad en distintos sentidos.
Tomando en cuenta que este grupo de no asalariados se forma
por la imposibilidad del sector industrial para incorporarlos al
sistema productivo, en virtud de estar empleando una tecnología
no acorde con las disponibilidades de mano de obra abundante, Y
conociendo que no existe una solución técnica que resuelva todos
los problemas, proponemos dos vías de solución: la primera, que
se intente reducir la migración haciendo menor el diferencial
de salarto entre el campo y la ciudad; y la segunda, establecer

53

reglamentos que mejoren los standard de vida de los integrantes
de este grupo urbano.
Dentro del primer orden, es decir, el de reducir la migración interna, proponemos que se legislen incentivos a las empresas o industrias para que se establezcan fuera de los centros
urbanos Y que fomenten el uso de técnicas de producción intensip
vas en mano de obra.
En segundo lugar, sería necesario cr'ear centros de desarrollo educativo en áreas agropecuarias que desincentiven la
emigración y eleven la productiv~dad del campo.
En tercer lugar, arreciar la lucha por elevar la producción
del campo mexicano, incentivando. las uniones de campesinos que
formen u_nidades de producción y que asociados en forma de cooperativa, por ejemplo, se les convierta en sujeto~ de crédito para
la compra de maquinaria y fertilizantes que les ayuden a salir
del autoconsumo, hacia el mercado económico de los productos de
la tierra.
En lo referente al entorno urbano, proponemos: Primero, el
establecimiento de un programa de educación que eleve a los
jóvenes desde la primaria hasta el nivel tecnológico medio, para
integrarlos al sector formal y su eventual inmersión en la producción.
En _segundo lugar, proponemos, para aquéllos que por su edad
u otra razón no puedan integrarse al sector formal, el apoyo
legal para que las relaciones de contratación informal de sus
servicios alcancen un mínimo decoroso~ Aunado a ello, es indispensable adherirlos al sistema de seguridad nacional de una
manera más importante.

�54

Es conveniente asesorarlos para que se constituyan legalmente en cooperativas con mayor·representación jurídica y mejores
beneficios de nuestra legislación.

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA DEL AJUSTE
DE LA INFLACION EN MEXICO *

F1tanw e.o Blanc.o Ce1.a.ya.

Introducción.
La existencia de una amplia gama de opiniones sobre las
causas del fenómeno inflacionario en México, así como la relativa
escasez de estudios empíricos clarificadores, constituye el mejor
1
justificante para un estudio sobre dinámica de la inflación.
Es pues, propósito del presente trabajo, investigar los
efectos que variables tales como las tasas de crecimiento de la
oferta"monetaria,.el ingreso real, los salarios y el tipo de
cambio, tienen sobre la tasa de crecimiento del nivel de precios.
De particular importancia son los efectos atribuibles a las
variaciones en los salarios, así como los correspondientes a la,
oferta monetaria, .por lo que trataremos de determinar cuál de
ellas ha sido, en· el caso mexicano, la más poderosa fuente de
presiones inflacionarias durante el período estudiado. En este
caso, partiremos de la hipótesis de que tanto la oferta monetaria
como el ingreso real, son las variables relevantes en la explicación de las variaciones en los precios.
Una segunda hipótesis que intentaremos probar se refiere a
* Ruume.n del Titaba.jo de Invuliga.wn pire-tienta.do po1r. el Au:t.01r
en V.folemb1r.e de 1980, e.orno 1teqUMao de Opci6n "C" pa.!ta obtene.Jr
el gltado de Llc.e.ne,lado en foononúa. c.n u.ta In1i:U1uú6n.

�56

los valores esperados de los parámetros del ingreso real y la
oferta monetaria, los cuales suponemos sean iguales a la unidad.
Por otro lado, la existencia de rezagos en el impacto que los
cambios en las variables mencionadas tienen en la tasa de inflación, es una cuestión ampliamente investigada. En este caso,
trataremos de determinar (en caso de que exista) la magnitud de
este rezago.
La importancia del análisis se deriva de la validez de las
conclusiones para propósitos de política económica. Lo que es
claro, puesto que la rapidez o lentitud con que han actuado los
instrumentos de política monetaria es reflejado por el largo de
los rezagos en los efectos.
De utilidad adicional es el uso de los coeficientes para
propósitos de pronosticar,. sobre una base más confiable, los
cambios futuros en la tasa de crecimiento del nivel de precios.
Este uso tiene algunas limitaciones: Una de ellas resulta al
tratar con ajustes que usan información mensual y trimestral, ya
que la información se publica con varios meses de retraso; en
tanto que el uso de información anual, a pesar de tener similares
problemas, resulta un tanto más útil para estos propósitos. Otro
problema consiste en las dificultades que surgen al hacer pronósticos •lejados, lo que amplía los márgenes de error en las
predicciones.

El Marco Teoríco.

Partiendo de un modelo macroeconómico simple en que:.!l

e F (p,r)
Y
(1) p=
(2) PI = g (r)

C
I
(3) -Y= p
p +p
y
(4) Md -- P. L (--¡,,
r)

(5) Ms = h ( r)
(6)

Md = Ms

donde:

~ = consumo real

-J, = inversión real
~ = ingreso real
Md = función demanda nominal de saldos monetarios
Ms = función oferta nominal de dinero
r = tasa de interés

Cubriré en este estudio, un modelo que utiliza tantQ información mensual, como trimestral y anual.
Las tres primeras ecuaciones describen el ajuste en los
flujos de ahorro e inversión, y las tres últimas la determinación

!J

F¾edman, /.Ulton. "A TheMdi.c.al. FJr.an,ewoi,k 60Jr. /.lone;taJr.y
Anal.!fli-Úi", JoWLnal. ºÓ PoU:ti.c.al. Ec.onomy, Vol. 78 No. 2 1970
pp. 193-238.
'
'
'

�58

60

del stock de dinero demandado y ofrecido así como la condición
de equilibrio en el sector monetario. ·

en el nivel de precios.

De donde, sustituyendo 1 y 2 en 3 resulta:
y - F {y , r) = g ( r) ,

y =

i

en donde para un valor determinado de y=yo, obtendremos un valor
ro, lo que a su vez en la ecuación 4 determina un valor Mo, así:
Mo = P . L (yo , ro)

Las variaciones en ~l tipo de cambio.V forman parte, en este
caso, del ajuste de largo plazo. El impacto sobre el nivel de
precios tenderá a ser inmediato, al producirse simultáneamente:
a) un alza en los precios de los productos importados; b) una
reduce i ón de la oferta agregada; y e) un aumento en la demanda
agregada. Estos tres efectos causan un reajuste entre los precios
relativos de los bienes domésticos y bi en_es comerciables internacionalmente; razón que hasta ahora había sido alterada artificialmente, al mantener sin variación el tipo de cambio.

1

si dividimos y multiplicamos por yo el lado derecho de la ecuae i ón tenemos:
Mo = p . L (yo , ro)
Yo
· yo
ecuación que es equivalente a:

El efecto de los aumentos en los salarios resulta menos
claro; lo más que podemos establecer, es suponer que los P.fectos
sean menos que proporcionales. Lo cual puede ser atribuido a la
naturaleza discontinua de sus variaciones, lo que probablemente
ocasiona que el impacto sobre los costos sea parcialmente contrarrestado por incrementos en la productividad, ocurridos en el
período en que se mantuvieron fijos.

p = _!!_Y_
y

donde si V es uná constante, tenemos P como una función de M, y.
En seguida haremos algunas consideraciones adicionales partiendo de las relaciones establecidas.
· Podemos definir una economía cerrada de dos formas: una de
ellas se asocia con un país que no participa del comercio internacional y la otra con un país con régimen de tipo de cambio
flexible, en cuyo caso los efectos de las políticas monetarias
adoptadas son traducidos en efectos internos.

La naturaleza de las interrelaciones entre las variables
económicas en una economía dinámica, es compleja. Bajo una situaci6n en que casi todas las variables cambian simultáneamente,
es difícil aislar los efectos atribuibles a cada una de ellas.
Si por ejemplo la oferta monetaria muestra continuos incrementos,
es importante investigar los efectos sobre los precios atribuibles
a variaciones contemporáneas y aquellos que son provo&lt;.ados por
cambios en períodos anteriores.

Y Ve1t

el :tita.bajo de. Mat..,lo I. Rf.e.jVt "The. Shaltt-Run V.úto.mi.e1, 06
P½u and :the. Bala.ne.e. 06 Pa.ymmtó" en The. AmeJúc.an Ec.onom..ic.

Re.view, Junio de. 1977.

�59

En ambos casos, un aumento exógeno en la oferta monetaria
tendrá por consecuencia (en el corto plazo) un desequilibrio
entre saldos monetarios actuales y deseados, en donde la mecánica
del ajuste vendrá dada por cambios en el nivel de precios.
Un país pequeño, con tipo de cambio fijo, no ejerce control
sobre su oferta monetaria. En este caso, un incremento exógeno
en 1a oferta monetaria (ceteri s pari bus) genera un proceso de
ajuste, en donde los precios domésticos aumentarán por un tiempo
a tasas mayores que las existentes en el resto del mundo: Y si
la tasa de crecimiento de la oferta monetaria permanece constante,
la inflación doméstica debe converger en la inflación mundial,
siendo drenado el excedente inic~al a través del sector externo,
resultando en una reducción del nivel de reservas que el banco
central mantenía originalmente.
URa situación más frecuente, se refiere a una economía donde
los cambios en la oferta monetaria . se suceden continuamente en
el tiempo. En este caso, las varíaciones en la oferta monetaria
~n el período t, ·son producidas cuando aún no ha sido asimilada
la variación ocurrida en el período t-1, lo cual deriva en una,
situación en la que el sistema se caracteriza por una persistente
búsqueda del equi°l ibrio dinámico. Así, las variaciones· en los
precios domésticos ocurrirán simultáneamente con las reducciones
.(sistemáticas) en el nivel de reservas del banco central.
Las consideraciones anteriores inducen a suponer que las
variaciones en la oferta monetaria tienen un impacto igualmente
proporcional en el nivel de precios, es decir, que un aumento de
1% en la oferta monetaria tiene por consecuencia un incremento
de 1%en el nivel de precios. Un efecto similar pero en sentido
inverso es producido cuando la oferta agregada aumenta, en este
caso un aumento de 1% tendrá por efecto una reducción proporcional

61

Una hipótesis alternativa}.! es suponer que los ajustes son
realizados instantáneamente, es decir, que la inflación contemporánea es explicada únicamente por cambios contemporáneos en la
oferta monetaria. Esta hipótesis es difícil de sostener, principalmente cuando se trabaja con períodos cortos (con información
mensual por ejemplo) en los que es más razonable suponer que los
efectos se manifiestan con cierto rezago.
En suma, una cuestión ampliamente investigada es que aún en
períodos más largos (un año por ejemplo) se ·manifiesta la existencia de desfases intertemporales en los efectos. Así, resulta
importante investigar la magnitud del rezago y el valor de los
coeficientes, los cuales son indicativos de la rapidez o lentitud
con que actúan los instrumentos de política monetaria.
Definiremos, por último, el fenómeno inflacionario como un
alza general izada y sostenida en el nivel de pr~cios, el cual
forma parte de un proceso de ajuste generado por perturbaciones
exógenas en el nivel original de equilibrio del mercado monetario.
De esta forma, un análisis más completo debería investigar
la naturaleza de la relación existente entre inflación Y nivel
de actividad económica, empleo, balanza de pagos, distribución
del ingreso y crecimiento económico .

if S.l Mponemoh

qu.e. lo. eiM:Uc.,i,da.d de. la-b vatúa.c.lonu .e.n el ~vel
de. pke.c.loh 1¡,e_ipe.cto a c.amb.loh e.n lo. o6eJr.i,a mone.talua, u ,&lt;..gu.al.
a lo. u.n.ldad, pode.moh u.:tabf.e.c.VL lo. 6u.nc.l6n d~ ajJU&gt;te. .ln.h.tgntáne.o e.orno: F\=F(M1 )yaUe.knat.lvame.nte.: Pt=F(Mt,Mt-1' ... ,Mt-k)
º
donde. M
t-1 •· .. ' Mºt-k 1tep1tuentan valÚac.lonu pa.!.adtló e.n lo.
oóe.kta mane.tatúa..

�62

63

Algunos Trabajos sobre Dinámica de la Infl ación.
Esta sección tiene como propósito una breve descripción de
algunos estudios empíricos sobre la dinámica de la inflación,
que sirvieron com~ punto de partida para el presente trabajo.
Todos ellos tienen como común denominador el uso (así sólo sea
implícitamente) de la noción de rezago distribuido.

fl

En su trabajo sobre la inflación Chilena, Harberger jj usó
un modelo que incluye implícitamente el supuesto de distribución
rezagada con ponderaciones declinantes para la oferta monetaria.
El trabajo es un intento de explicar
las variaciones anuales y
1
trimestrales del nivel de precios en Chile para un período de 20
años, comprendido entre 1939 y 1958. Los objetivos del estudio,
como los establece el mismo autor, "tratar de descubrir el proceso dinámico por el cual 1a cantidad de dinero actúa sobre el
nivel de precios, descubrir la forma en que la aceleración de la
tasa de inflación en el período anterior actúa sobre la tasa de
inflación de un período dado, y aclarar en algo el papel que
han desempeñado los reajustes de remuneraciones en la inflación

realizada en forma parcialmente arbitraria. Como él mismo establece, "Construí una variable D'Tc0.59 M + 0.28 M'
+ 0.13 M
.
t-2
t-4
t-6
que es un promedio ppnderado de variaciones semestrales en la
cantidad de dinero y en que la ponderación aplicable a la variación de un período dado es ligeramente inferior a la mitad de la
ponderación aplicable a la observación del período que le antecede. De esta manera, escogí una solución intermedia entre los
dos extremos que serían la estimación de un coeficiente para cada
una de las variables monetarias, por un lado, y la determinación
a priori de la influencia de las variaciones en la cantidad de
dinero con rezagos por el otro". Él Una justificación adicional
que uti_liza el autor, consiste en el difí-cil acceso a los medios
de computación adecuados para el u~o de su modelo.
Dentro de sus principales hallazgos se encuentran:
- At resultó ser una variable cuya contribución a la explicación del proceso inflacionario chileno resulta ser pobre.

Chilena. 11 l.!

- El uso de Dtx en la explicación trimestral, obtiene mejores
resultados que la utilización de cada uno de los rezagos
de Mt directamente en la ecuación.

Por otro lado, Harberger utiliza para ajustes trimestrales
una variación artificial (Dtx), con la que espera reducir los
problemas de multicolinealidad que podrían surg"ir al intentar
usar como variables independientes varias versiones en fonna
rezagada de una misma variable. La construcción de Dtx, es

- Que el mayor impacto de las variables explicativas ingreso
Y oferta monetaria sobre los precios, es atribuible a
variaciones contemporáneas en dichas variables por lo que,
en el caso chileno, resulta razonable suponer la existencia de ajuste instantáneo en el nivel de precios.

4/ Hall.be1tge11., Altnold C. "La V.útám.&lt;:ca de la In6lac.l6n Chil.ena",
- Cuade/1.nM de. Ec.onomúl , Unive1túdad Cat6.Uc.a de. Chil.e., Ago1,:to
de. 1965.

'j_/ Op.

c.l:t. p. 8 •

- Los salarios en el período considerado han actuado como
agente transmisor de la inflación entre un período y otro,
más bien que como una causa fundamental del fenómeno.

y

Op. c.l:t. p. 12 .

�64

Una crítica válida para este trabajo, es la determinación
casi arbitraria de la variable artificial Dtx, así como de la
variable, aceleración At y de las restricciones a los coeficientes.
Esto, sin embargo, es justificable debido a las limitaciones
expuestas por el mismo autor, que han sido tratadas anteriormente.
Un estudio más refinado de la inflación chilena, es el
realizado por Yver Jj para el período comprendido entre 1934 y
1967. Yver, parte del análisis de los trabajos de Deaver Y,
Ba i 1ey V y Harberger !..PJ sobre e1 comportamiento de 1 sector
monetario de la economía chilena y encuentra en ellos , como
característica unificadora, e·l re~onocimiento de la existencia
de rezagos en la respuesta de lós demandantes de dinero ante
cambios en las variables que determinan la cantidad de dinero
demandada ( Oea ver) , y de rezagos en el ajuste de 1 nivel de
precios actual a su nivel de equilibrio en el caso de Bailey y
Harberger.
En el caso de estos últimos, también encuentra que
imponen un patrón de ajuste del nivel efectivo de precios al
·de equilibrio, en el que los precios, partiendo de un nivel
determinado, crecen si stemáticamente hasta igualar la tasa de
crecimiento de la oferta monetaria. En seguida establece que
dicho patrón de ajuste hace imposible llegar al nivel de precios
de equilibrio, puesto que: "la característica principal del
equilibrio de una economía inflacionaria, es que el nivel de
precios debe cambiar en distinta proporción a los cambios en la
cantidad de dinero, si las expectativas de inflación varían".

65
Es decir, el equilibrio en el sector monetario requiere que los
aumentos en el nivel de precios sean mayores· que los incrementos
en la c~ntidad de dinero cuando la tasa de inflación esperada
aumenta y viceversa. Sólo en una situación de expectativas de
inflación constantes se observarán cambios proporcionales iguales
en precios Y cantidad de dinero. Y concluye, "curiosamente,
este patrón de ajuste del nivel de precios es el que implícita 0
explícitamente ha sido utilizado en la mayoría de los estudios
econométricos sobre el comportamiento de variables del sector
monetario en Chile y en otros países y corresponde a un caso
particular de una distribución de rezagos conocida por el nombre
de distribución geométrica" ..
Las conclusiones más importantes son que el mayor efecto
sobre los precios, de cambios en la oferta monetaria, se produce
en el segundo período posterior a dicho aumento. El efecto del
ingreso sobre los precios es que tiende a deprtmtrlos y se manifiesta en su mayor parte en los períodos contemporáneos. Una
crítica válida para este trabajo, es el supuesto de no existencia
de exceso de oferta agregada (presiones deflacionarias).
Vogel Jl/ realiza un estudio de mayor cobertura, partiendo
de los trabajos sobre inflación desarrollados para dos países
latinoamericanos. El modelo de inflación Chilena de Harbergerm
Y los modelos explicativos de la inflación en Argentina de Carlos
Díaz-Alejandrofl.! y Adolfo Diz..!.Y. Estos estudios involucran
la controversia entre 1a escue 1a monetari sta y estructura 1i sta.

Jj YveJt, Ra.úf E. "Vi.námfr..a. de.i. AjuU. e de la TMa. de In6,ia.u6n:
Et ciu.o Chileno", Cua.de1t1toJ., de Ec.onollÚa, Urú.veJtJ.,,lda.d Cat6.Uc.a.
de Chile, Ab!Ul. de 7970.
8/ (N) Vea.ve/!. T., Tui6 Ph. V., Un,,i.veJtJ.,,ida.d de Chlcago.
9/ (N) Baile.y, M. "Aju,J.,;tme,nt 06 :t.he Puc.e Leve.i. i.n CWe'h
In6f.aü.on", M-úneo.
!Jj Ib-i.d.
(N) LM u:t.a6 C.OM.Uponden a. lM emptea.da6 pOIL e.i. cw.tolt.

!JJ

V~ge.i., RobeJt:t.o C. ,

"The Vynam,i.c.J., 06 In6.e.o.,uon i.n Lati.n Amé-

/t.lc.a., 1950-1969", The Amvu.c.a.n Ec.onomi..c. Review Ma.1tzo de 1974

12/ Ib-i.d.
- -- - - ----=--==•
.
IT! Ví.a.z-Afejandll.O, C. F.
Exc.ha.nge-Ra.:t.e Veva.tua.üon i.n a. M1n.i
Incúui~ Coun:t!ty: The Ex.pvu.enc.e 06 Altgenti.na., 1955-1961.
Camblt-i.dge, 1965.
!.Y Vi~, A. C., "Money and P!tic.u i.n Altgenti.na, 1935-1962" i.n V.
Me..weima.n, Ed. Va/u.,:t,,lu o6 Mone:t.a.1ty Expvu.enc.e, Chlc.ago, 1970.

�66

67

El trabajo se propuso investigar el efecto de variables
monetarias sobre la inflación, e incluye una amplia gama de
países con diferent.es experiencias inflacionarias. El estudio
combina series de tiempo en un análisis de corte transversal,
haciendo uso de "pooled regressions". El modelo de Harberger es
extendido a 16 países latinoamericanos (incluyendo Argentina), y
los resultados obtenidos son comparados con los de Díaz-Alejandro
y Diz para el caso argentino.
Las conclusiones más importantes son:
- El modelo de Harberger proporciona buenos resultados al
ser extendido a otros paí~es latinoamericanos.
- Los coeficientes de oferta monetaria actual y rezagada son
altamente significativos, e indican que un incremento en
la tasa de crecimiento en la oferta monetaria causa incremento proporcional en la tasa de inflación; efecto que se
presenta principalmente dentro del primer año.
-

Sin embargo, el estudio, según revela el mismo autor, no
es capaz de esclarecer la controv~rsia entre los trabajos de•
Díaz-Alejandro, que sostiene hipótesis estructuralistas s~bre la
inflación y las conclusiones un poco más moderadas de Harberger.
Finalmente, Vogel sugiere la necesidad de estudios adicionales
más concluyentes al respecto.

El Modelo.
Las consideraciones hechas en el apartado anterior, muestran
claramente cómo el supuesto del rezago de Koyck, que establece
ponderaciones continuamente dec 1i nantes en e1 tiempo, 1imitan
poderosamente su uso al no encontrar suficientes bases para
suponer razonable su validez.
Un modelo más flexible establece que las ponderaciones
siguen una distribución polinomial rezagada.
El Modelo de Almon -15/ SUP¡One que las ponderaciones del
rezago pueden ser especificadas por una función continua, la cual
es aproximada por la evaluación de una función polinomial con un
número apropiado de puntos discretos en el tiempo. En seguida
describiré este modelo.
Supongamos que las variaciones actuales en la variable
dP.pendiente (Y) pueden ser explicadas por los cambios contemporáneos y pasados én la variable independiente X.
Esta relación ~s especificada por la siguiente ecuaci~n:
o

(l)

yt

=

ª

o

o

o

+ 81 Xt + 82 Xt-1 + ... + 8k Xt-i + Et
i = k+ 1

de

donde:

Jj_/ Afmon, ShD1le.y.

"The. V-iA.tJúbu:te.d La.g Be.twe.e.n Ca.p-Uai.
App1Loptua..ti.on1., and Expe.nclawtu", Ec.onomUJr-i.ca . VoR... 33,
No. 1, Ja.nua1ty, 1965, pp. 178-196.

�68

69

La distribución supone que los W( i), son valores de
X0 = 0,1,2, ... , n-1 de una polinomial (W (X) de grado q+l {q&lt;n),
donde . n es e1 número de períodos en e1 cua 1 se extiende 1a
distribución del rezago.
Para la estimación se requiere que por lo menos q+2 puntos
son conocidos: W(X 0 ) = bo, W(X 1) = b1 , ... , W(Xq+l) = bq+l" Asf,
las W(i), pueden ser calculadas como combinaciones lineales de
los valores conocidos, de la siguiente man~ra:
W(i)=

q+l .
l: tJ(i)bJ.(i=0,1, ... ,n-1)
j=O

sustituyendo en (2) tendriamos:
o
q+l
n-1
Yt =a+ l: t. l: (i) b. Xt . + E.
1
j =O J i =O
J -l

ó
º
q+l
n-1
Yt = a + l: b . l: 4&gt;. ( i ) Xt . + E.
j =O J i =O J
-l
l

haciendo:
n-1
ZtJ· = _i: tJ. (i)Xt-i' J=l, ... q+l
1=0

donde si en los t. ( i) hacemos X = i
J

= (X -Xl) (X -X2) ... (X -X _1)
9
(X 0 - XI) (X 0 - X2) ... {Xo - Xq+l)

tendríamos :
o

Yt =a+ b. Zt. + E.
J

= (X - X0 ) (X -X2) •.. (X -Xg+ll
(X - X0 ) (X1 -X2) ... (X1 -Xq+l)

J

l

Los b. pueden ser estimados ahora por una simple regresión
J
de Yt utilizando las q+l variables.
o

En el análisis del proceso inflacionario mexicano, supondremos que la estructura del rezago de nuestras variables expli,;ativas sigue la distribución rezagada descrita con lo que
tenemos:

Así:

º
º
q+ 1
n-1
º
Pt = a + B1 Yt + l: b. l: 4&gt;. ( i ) Mt- l + E.1
j=O J i=O J

q+l
W(X)

l:

j=O

tJ. (X) bJ.

�70

donde:

71

o

Pt = Tasa de crecimiento del índice de precios
en el. período t.
o

Yt = Tasa de crecimiento en el ingreso real.
o

Mt-i= Tasa de crecimiento en la oferta monetaria
en el período t-i.
E.l = El término error en los ajustes.
En este modelo, incluiremos el tipo de cambio y los salarios
para analizar su probable poder explicativo del proceso inflacionario.
El análisis considera el período comprendi~o entre 1950 y
1979 en que usaré información anual, análisis que será hecho más
detallado para el período 1969-1970 en que tomaré información
trimestral y mensual.
La razón de la consideración de un período más corto, es
la no disponibilidad de información mensual y trimestral para
períodos más 1argo_s. ·una ventaja; sin embargo, se encuentra
implícita y se. reffere al hecho de obtener estimaciones de-parámetros que reflejan más fielmente la experiencia inflacionaria
reciente.

variaciones en el nivel de precios. y las definiremos de la
siguiente manera: Ml = Moneda~ y billetes en poder del público
más depósitos a la vista; M2 = Ml + depósitos a plazo en moneda
nacional; y M3 = M2 + depósitos a plazo en moneda extranjera.
Los increment.os en el producto interno bruto real serán
empleados como las variaciones en la oferta agregada. Para
información mensual y trimestral, tomaremos el índice de volumen
de producción industrial como una proxi, lo cual una vez más
obedece a la limitada información con que se cuenta.
La definición de salarios corresponde a la media aritmética
nacional de salario mínimo vigentJ.
Una definición más adecuada debería ponderar con la población ocupada los salarios mínimos regionales, lo cual no ha sido
po_sible -en este caso por las mismas razones enunciadas.
Nuestra última y menos conflictfva variable, es los incrementos porcentuales en el tipo de cambio.
El análisis se. efectúa en primeras diferencias. Los valores
o
~e M son tomados á la mitad del período correspondiente, Íos de
T se refieren al promedio del período y los val ores del índice
de volumen de producción industrial, el índice de precios y oferta
monetaria han sido previamente desestacionalizados.

Al utilizar información anual tomaremos el índice de precios
implí~ito como indicador del nivel de precios, mientras que con
información mensual y trimestral el índice nacional de precios
al consumidor tomará el lugar de áquel.

Finalmente nos resta plantear algunos riesgos implícitos en
el uso de distribuciones rezagadas, los cuales han sido tratados
en forma extensiva por Griliches .!.§_/. El primero de ellos se

Ensayaremos tres definiciones alternativas de oferta monetaria, tratando de encontrar cuál de ellas explica mejor las

!...§_! GIUU.chu, Zvi... "V.u.,t.1ubu:ted Lag-6: A SWtve.y", Ec.onomé,tJu¡•a,
Vol. 35, No. 1, Janua1r.y 1967, p. 16 y 49.

�72

refiere a las dificultades que surgen al tratar de determinar la
distribución de rezagos a ser empleada, ya que como el autor
señalall!, no existe una forma confiable de hacerlo, por lo que
la distribución del rezago es frecuentemente supuesta a priori
más que determinada a partir de una particular hipótesis de
comportamiento.
Un segundo problema aparece cuando en ocasiones, al aplicar
a los coeficientes dos errores stándar, se presenta un amplio
rango de coeficientes consistentes con los datos, caso en el
cual un amplio número de distribuciones rezagadas puede ser
supuesto.

Conclusiones.
En el análisis de la dinámica del proceso inflacionario en
México, he encontrado algunas serias dificultades que resulta
pertinente mencionar.
En primer lugar, se encuentra la pérdida de grados de libertad asociada con el cálculo de los parámetros, problema que se
vuelve particularmente serio si consideramos la inclusión de
valores rezagados en las variables independientes.
Un segundo problema consiste en la inexistencia de información trimestral y mucho menos mensual para el producto interno
bruto, la información disponible se reduce al índice de volumen
de producción industrial, el cual, como se ha visto, no es un
J.!} GJulic.hu, ZvL Op. cil.. p. 42.

73

buen sustituto de aquél, pues al parecer no refleja adecuadamente

sus variaciones.

Un tercer problema se deriva de las tres definiciones alternativas de oferta monetaria que he utilizado ya que no existe
información mensual suficiente respecto a depósitos bancarios a
plazo, pues la misma se empezó a publicar después de 1970. En
consecuencia me concreté a tratar el problema de la definición
relevante de oferta monetaria únicamente con información anual,
limitante que resultó ser particularmente seria por lo que no se
pudo ser concluyente en este sentido, máxime si recordamos que
en mejor ajuste obteAido !JSando M3 se detectó la probable presenciad~ autocorrelación serial de errores.
En descargo de lo anterior debo agregar que dado el largo
del período considerado en la información anual (1950-1979) probablemente resulte de hecho Ml la forma inás adecuada de definir
la oferta monetaria, puesto que el desarrollo experimentado en
el sistema financiero mexicano durante este período tal vez tenga
por consecuencia que la definición relevante en 1950 sea di_stinta
de la que corresponded a a los últimos años. Así, por .ejemplo,
tendriamos que incluir en nuestra definición actual los depósitos
bancarios a tres días (de aparición reciente), y tal vez los
Certificados de Tesorería de la Federación que se distinguen por
su alto grado de liquidez. Extendiendo esta idea se podría seguir
enumerando una serie de nuevos instrumentos financieros, como el
papel comercial y los depósitos a la vista en moneda extranjera,
que son más líquidos que una buena parte de los instrumentos con
que contaba el sistema bancario mexicano hasta 1970. De aquí que
puede ser más conveniente considerar solamente aquellos elementos
cuyo grado de liquidez ha sido más estable durante el período.

�74

Los resultados más importantes que se derivan del análisis
son expuestos a continuación: .
- Aparentemente, 3 meses son requeridos para que las variaciones
en el tipo de cambio se vean reflejadas en el nivel de precios,
impacto que se inicia en el período en que dicha variación es
producida.
- Los efectos que las variaciones en el producto interno bruto
tienen sobre los precios, son ajustados en un año.
- Los salarios han actuado, aparentemente , afectando los precios
contemporáneos de una forma que !refleja variaciones pasadas en
la oferta monetaria.
- La oferta monetaria parece requerir un mínimo de cuatro meses
para comenzar a revelar sus efectos sobre la tasa de inflación.
El impacto es absorbido en un máximo de 16 meses.
- Que la sumatoria de los coeficientes, tanto del producto interno
bruto real como de la oferta monetaria, resultaron ser no significativamente diferentes de la unidad.
Las implicaciones de política económica sugeridas por las
anteriores consideraciones son que, en el caso mexicano, los
instrumentos de política monetaria han actuado en el período de
referencia en lapsos de tiempo relativamente cortos.

75

CUADRO

INDICE DE PRECIOS IMPLIGITO Y PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
· 1978
1979

FUENTE:
Apéndice estadlstico:

1

Q_/

INDICE DE PRECIOS IMPLICITO PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
1960 = 100
(MILLONES DE PESOS DE 1960)
47.7
57.1
61. 6
61.1
67.7
76.0
81. 3
86.8
91.6 1
95.3 '
100.0
103.4
106.5
109. 8
116 . O
118.7
123.4
127 . 0
130.0
13 5 .1
141. 2
147.5
15 5. 7
175.0
217.0
253.2
308 .1
406.9
480.7
580.2Q_/

-

83,304
89,746
93, 31 5
93,571
102,924
111,671
119,306
128,343
135,169
139,212
150,511
157,931
165,310
178,516
199,390
212.320
227:D3/
241,272
260,901
277,400
296,600
306 ,,800
329,100
354,100
375,000
390,300
398,600
411,600
441,600
475,848Q_/

'

Banco de México. Informe Anual. Varios números.
Información preliminar.

�76
CUADRO

2*

77

OFERTA MONETARIA
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

Ml~
5.17
6.40
6. 94
7.37
8. 19
9.62
11.11
12.09
12.94
14.52
16.48
17.85
19.67
22.62
26.45
29 . 40
32.05
35.46
39.64
45.43
51.20
55. 85
63. 07
75. 88
92. 15
117.57
140.17
178. 51
229.95
303.38

M2~
7.00
8.37
9. 15
9.99
11. 79
14.06
15 . 99
17.37
18.57
21. 18
25 .1 O
: 28. 41
32.24
38.02
45.97
53.37
58. 77
62.47
66.55
77. 73
94.94
11 O. 54
128.88
153.72
180.66
217.52
260.21
351.70
528.
746.74

n

M3y
7.68
9.65
10.80
11.94
14.57
17. 6 7
19.92
2 2. 15
25.01
28.75
33.99
39.72
45 .18
51. 71
60.39
68.40
74.93
83.51
93.81
108.44
127.69
146.50
168.43
203.30
248.88
308.25
431. 99
625.50
841. 99
1,096.24
.

FUENTE: Elaborado en base a información proporcionada por: Fondo
Monetario Internacional, International Financial Statistics,
Varios números.
* Información a mitad del período respectivo.
~ M1 = Monedas y billetes+ depósitos a la vista.
~ M2 = M1 + Depósitos a plazo en moneda nacional.
y M3 = M2 + Depósitos a plazo en moneda extranjera.

CUADRO 3
TIPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO DEL MERCADO Y
SALARIOS MINIMOS
AÑOS

TI PO DE CAMBIO~/

1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963 ·
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

8.64
8.65
8.60
8.60
12.49
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 : 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
18.54
22.58
22. 77
22.80

SALARiosE.I
3.35
3.35
5.35
5.35
6.34
6.34
7.25
7.25
8. 13
8. 13
9.89
9.89
12. 44
12.44
16.00
16.00
18.69
18.69
21. 58
21. 58
24.91
24.91
29.29
30. 77l/
41. 40U
48.04
62.o6Y
79.37
88.89
100.45

FUENTE: Banco de México. Serie de Información Económi
ca, Sector Externo.
Boletín de la Comisión Nacional de Salarios Mí
nimos. Varios Números.
a/ Promedio en cada período.
b/ Media aritmética nacional.
1/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 18%el 17 de septiembre).
2/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 22%el 8 de octubre).
3/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 23%el lo. de octubre.

�CUADRO

......

4

CXl

INDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMIDOR
(1968 = 100}
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO -

AÑO

.

1969

102.4

102.1

102.2

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

106.9
112 .2
117 .1
124.9
154.9
182.6
204.6
263.4
314.8
370.3

106.9
112. 7
117 .5
126.0
158.4
183.6
208.4
269.3
319.5
375.7

107.2
113. l
118.1
127.1
159.6
184.8
210.5
274.0
322.5
380.8

FUENTE:

ABRIL

· ..

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

QICIE~
BRE

102.5
107.3
113. 9
119.1
130.4
163°.0
188.9
213.4
280.5
329.6
389.6

102.8
108.2
114.2
120.0
131.5
164.6
192 .1
214.3
284.0
334.0
393.6

103.2
108.7
114.3
120.5
134.9
167.0
193.6
216.1
287.2
~39.7
398.7

103.3
109.3
115.4
121.3
137.1
168.8
195.3
218.2
293.1
343.1
404.4

104.3
109.5
115.8
121.7
140.3 ·
170.7
196.7
225.6
298.3
347.1
409.5

105.4
109.6
115. 9
121. 9 •

105.4
110.2
116.1
122.7
144.0
178.9
199 .1
249 .1
303.9
354.8
422.0

106.9
111.1
116.6
123 .1
149.4
180.3
200 . 7
255.3
308.1
357.8
429.8

1

192.s
107.3
113. 7
118.9
129.1
. "'
161.8
186.4
211. 9
278.1
326.2
384.5

Banco de México, Serie de Información Económºica, Precios.

CUADRO

142.2
174.1
197.7
238.3
300.6
351.1
416.6

Varios números.

5

INDiéE DE VOLUMEN DE PRODUCCION INDUSTRIAL
(1968 = 100)
MES

ENERO

1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
19790

92.00
97.00
99 . 91
103.47
116.53
135.78
137.67
139. 25
132.49
151.20
167.90

FEBRERO

MARZO

ABRIL

95.91
95.65
112 .48
112. 55
127.19
134.97
123.97
154.18
151.80
156.40
181.00

91.87
109.32
98.38
111.80
114.85
129. 96
148.18
142. 71
144.33
164.00
·168 .80

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

DIU EM
BRE

96.80
102.87
103.97
113.30
127.30
133.75
145.50
146.23
153.41
169.40
185.40

92 .9j
99.25
100.82
115.64
129.06
133.72
140.14
144. 76
156.27
171. 90
181.60

82 .19
97.89
97.82
111.20
119.91
126.67
135. 76
140.74
144.62
161. 20
176.30

99.55
104.47
102.66
116.88
130.39
144.07
151.24
143.35
151 . 98
170.80
190. 70

91.93
97.48
101. 85
113. 21
126.28
131. 60
138.57
147 . 74
153.66
166.60
185 .40

96.24
97.53
103.47

AÑO
89.26
97.29
98.22
108.27
112.80
125.54
128.83
139.38
133.43
145.90
161.40

95.80
101. 02
101.75
118.70
128.57
139.10
141.68
146.84
153.45
168.30
186.10

-93 . 25
100.21
103.39
113.48
124.43
131. 43
141. 50
147.46
153.01
167 .10
180.20

FUENTE: Banco de México, Serie de Información Económica, Producción Industrial.
2/ Información preliminar.

Varios números.

-- --

llO. 56

127.8]
1(7.09
132. 21
131. 74
145.22
157.70
174.80

--

..

·•

�00

o

CUADRO·. 6
OFERTA MONETARIA
SALDO MEDIO MENSUAL
(MILLONES DE PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO

32,297.3,
41,429.5
45,263.9
50.643.2
61,196.9
74, 681.9
90,242.3
110,198.1
143,777 .o
184,213.6
249,183.8

32,916.7
41,567.5
44,759.6
50,249.1
61,711.4
75,272 . 0
91,835.2
110,064. 8
144,002.8
185,885.8
254,748.4

37,893.4
41,714.7
44,900.9
49,945.8
62,651.2
75,822.2
93,083.7
110,749.4
143,842.3
188,508.0
260,709.6

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

Ali()

1969
1970
1971 '
1972
1973
1974
1915
1976
1977
1978
1979

* Oferta monetaria= Ml
e_/

37,617.5
37.689.0
41,361.2 . 41,402.8
44,838.5
44,401.5
49,938.3
50,553.4
62,922.8
63,166.5
76,189.3
77,680.3
93,725.7
95,837.4
112,252.2 113,174.5
144,257.8 144,342.9
191,515.9 196,793.9
265,707.3 269,256.3

= monedas y billetes

37,930.4
37.986.5
37,nD.5
41,721.5
41,762.5
41,340.8
44,672.2
44,947.2
44,507.0
51,315.4
51,913. 7
52,136.4
65,464.7
64,373.8
65,~10.0
79,026.3
78,569.6
78,112.8
96,389.8
96,371.3
96,385.fi
114,124 . 6 . 114~156:l· e 117,924.1
147,957.9
144,904.6 : 146,392.7
199,899.4
202,177.4 203,842.7
271,054.9 271,858.3 272,736.8

SEPTIE~
BRE

OCTUBRE

37,699.7 , 38,445.3
41,586.7
42,980.2
45,555.7
44,259.6
54,577.6
52,609.5
66,214.3
69,382.3
79,509.8
81,525.4
96,850.8 100,452.7
130,891.2
122,616.1
153,030.6 1~~.685.5
208,459.1 216,992.8
276,840.3 289,440.3

NOV.IE~
BRE
41,788.2
46,427.9
49,822.5
60,085.5
75,858.2
90,848.1
110,501.4
146,015.6
181,031.4
240,435.5
322,14e.2e/

DICIE~
BRE
43,154.2
47,232.8
s1 ; 950. 7
62,676.5
77 ,273..J)
93,729.9
114,270.7
149,007.7
190,454.6
253,358.9
363,111.ee/

en poder del pOblico + dep6sitos a la. vista.

Infonnaci6n preliminar.

FUENTE:

Elaborado en base a infonnaci6n proporcionada por: Banco de Mf~1co, Serie de Informac16n econ6mica, Indicadores Econ6micos, Varios números.

CUADRO

7

TJPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO ·DEL MERCADO* '
(PESOS ~OR DOLAR)
MES ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
22.55
22. 72
22.76

12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.67
22.74
22.81

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.62
22.73
22.83

12.50
12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.75
22.80
22.82

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12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.89
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
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12.50
12 .50
12.50
12.50
22. 91
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12. '50
22.86
22.76
22.81

AfiO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.90
22.72
22.71

* Promedio del mes.
FUEIHE: Sanco de México,

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE
12 .50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
20.05
22 .78
22.76
22.78

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20. 77
22.68
22. 77
22.81

12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
24 . 38
22.66
22.79
22.86

DICIEM
BRE
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.21
22·.67
22.74
22.81

Serie de Información Económica, Indicadores Económicos. Varios números.
00
.......

�00
N

CUADRO 8
SALARIO MINIMO NACIONAL MEDIO*
(PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

23. 21
26.99
26.99
31.93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
2.6. 99
26 . 99
31. 93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

MARZO ,

AÑO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

ABRIL

MAYO

JUNIO

·23.2f
26.99
26.99
31.93
31. 93
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52.97
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98.07
110.81

23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93

JULIO , AGOSTO

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE

DICIEM
BRE

23.21
23.21
23.21
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
31.93
31.93 . 31. 93
34.53ª-" 37.68
37.68
50.41!1/
52.96
43.41
52.97
52.97
52.97
64.74
79.6oY 79.60
87.56
87.56
87.56
98.07
98.07
98.07
110.81
110.81
110.81

23. 21·
26 . 99
26.99
31.93
37.68
52.96
52.97
79.60
87.56
98.07
110.81

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23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23. 21.
26".99
26.99
31.93
31. 93
43,41
52.97
64.74
87.56
98.07
110. 81

23.21
26.99
26.99
31.93
31-,.93
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64.74
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98.07
110.81

43.41

52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
26.99
26.99
31. 93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

* Media aritmética de los salarios mínimos regionales en vigencia.
~/ El 17 de septiembre hubo un aumento de emergencia de·l 18%.
!1/ El 8 de octubre hubo un aumento de emergencia' del 22%.
0 El lo. de octubre hubo un aumento de_ emergencia del 23%.
FUEIHE: Boletín de la Comisión ·Nacional de Salarios Mfnimos. varios números.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>UNIVERSIDAD AUTONbMA
DE NUEVO LEON

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RECTORIA

�FACULTAD

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E C O N O MI /\

Fundada en l'J57

*La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Septiembre 1982

* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col. Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 710
México. Apartado Postal 288.

DIRECTORIO

* Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editoria1, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Pub 11 cae i one·s,
Facultad de Economía, UANL.

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza 1a repr oducci ón parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.
* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�I N D I C E
Pág.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE EL COLEGIO DE MEXICO,
EN LA SESION INAUGURAL DEL TERCER GONCRESO LATI
NOAMERICANO DE LA SOCIEDAD ECONOMETRICA.
Von V.lct.otr. L. Lltr.qu.-úü

rl

1

VARIABLES RELACIONADAS CON LA EDAD AL MATRIMONIO
EN MEXICO.
W. WWney Hick6
Raymundo C. Rodlúguez G.

1

5

EL DESEMPLEO Y SUS ASPECTOS HUMANOS.
C. A. Cannegiete/1.

23

EL EMPLEO Y SUBEMPLEO EN MEXICO. UNA CONSIDERACION.
GeJtMdo TuNtub-lo.t.e Ma/Ún.

53

1

ti

LA CIENCIA DE LA INFORMACION EN AMERICA LATINA. LA
BIBLIOTECA DE LA FACULTAD DE ECONOMIA, U~A VENTANA
EN EL MUNDO.
Julia V~Mtto Sau.n.deM

63

�PAL,BRAS DEL PRESI~ENTE DE EL COLEGIO OE MEXICO,
PROFESOR VICTOR L. ORQUIDI, EN LA SESION INAUGU~AL
DEL TERCER CONGRESO LATIN0,HERICANO DE LA SOCIEDAD
ECONO~ETRICA. (Héxioo, D.F., 19 de Julio de 1982) •

A nombre de El Colegio de México, me es muy honroso expresar al seHor Presidente de la República,
Licenciado Don José López Portillo, que su presencia
en esta Institución, a la que siempre ha brindado
el mayor apoyo, es motivo de gran satisfacción para
nuestra comunidad académica, ~n la que laboran en
armonía y con gran dedicación profesores e investigadores, y trabajadores administrativo~ y de serv1c10, en un modesto esfuerzo por incrementar el
conocimiento de los problemas nacionales e internacionales y por formar nuevos investigadores y profesores, así como personal de alta calificación oara
la ense~anza superior y para el servicio público.
'I'

1¡

1

,, 1

El que se lleve a cabo en El Colegio de ~éxico
el Tercer Congreso Latinoamericano de la Sociedad
Eccnométrica, organismo científico de renombre ~undial, es indicio del interés que ha puesto nuestra
institución en explorar y adoptar metodologías y
enfoques rigurosos
-en este caso la aplicación de
las matemáticas a la medición y el análisis de los
fenómenos económic0s- que permitan comprender mejor
los problemas de nuestras sociedades y ofrecer elementos importantes para la búsqueda de soluciones.
Al profesor James Mirrlees, Presidente de la Sociedad Econométrica
y distinguido catedrático del
Nuffield College, de la Universidad de Oxford, y al
Dr. Rolf ~antel, Presidente del Comité Ejecutivo
Latinoamericano, ofrezco la más cordial bienvenida a
México, sede de este Tercer Congreso Latinoamericano, y a nuestra institución. Asimismo, a los participantes que han venido de casi tod os los países de
América Latina, de Norteamérica y Europa, de países
de Asia y Africa y de organismos internacionales,
así como a los num erosos participantes mexicanos de
r-oon V1ctor L. Urquidi, actual Presidente de
El Colegio de ~éxico, ha sido Con s ej e ro de es ta
Facultad desde su fund ac i ón.

�3

2

las instituciones académicas y de dependencias oficiales, expreso igualmente mi bienvenida y el deseo
de que encuentren aquí las condiciones necesarias
para lograr debates fructíferos.

'11

I'

No me considero la persona indicada para hablar
de los avances de la econometría en los últimos
a~os.
De ello dejarán constancia, en sus ponencias
y en sus discusiones de los próximos días,
los economistas y econometristas aquí presentes.
Llama la
atención, no obstante, el nutrido programa de este
Tercer Congreso, que revela un gran avance en el
desarrollo de la econometría en América Latina y en
la aplicación de análisis econométricos a una gran
diversidad de temas de nuestros oaíses, entre ellos
los de palpitante actualidad como son los desajustes
de balanza de pagos, los problemas del comercio
exterior, los desequilibrios fiscales, los fenómenos
monetarios y diversos aspectos del cambio estructural en los procesos de desarrollo. Al mismo tiempo,
se examinan situaciones de otros países para fines
de análisis comparativo con las de los países
latinoamericanos.
La "econometría de los energéticos" ocupa, como era de esperar, un lugar destacado
en los debates. Y no falta una sesión dedicada a la
historia económica. Las aplicaciones y los desarrollos teóricos en micro y macroeconomía son también
objeto de numerosos trabajos. Examinando el conjunto
del programa de este Congreso y teniendo en cuenta
la alta calidad de los participantes en el mismo,
no sería exagerado afirmar que pocas veces se ha
llevado a cabo en México una reunión de economistas de tan elevado nivel científico como ésta.
El Comité Ejecutivo Latinoamericano de la Sociedad
Econométrica y los demás organizadores de este encuentro merecen, desde luego, una inequívoca felici tación, y el reconocimiento de los demás economistas
que, sin ser específicamente econometristas, ven en
esta rama del conocimiento una aproximación al rigor
que mucha falta hace en tantos otros estudios y pronunciamientos de nuestra profesión.
Vivimos en América Latina, casi sin excepcionen
ningún país, momentos de aguda crisis económica y
financiera . Ya en 1981 se advertían síntomas, y aun
situaciones nacionales, en los principales países,

~º:

~e deterioro
exceso de ~asto público v privado,
1nadecu~da po~itica _en materia fiscal, financiera y
~onetaria, distorsiones en los precios relativos
inter~o~, y r:percusiones negativas orovenientes de
la cris;s economica internacional, en especial la de
los paise~ de elevado grado de indu~trialización.
La Comision Sconómica para América Latina informó
que el crecimiento de la economía latinoamericana en
1981 fue el más bajo desde 1945 e inferior al incremento de la población .
En varias partes de América
Latina se registraron descensos del oroducto interno
b:uto, sin mengua de la inflación - Y con empeora~iento_ de la situ~ción de balanza de pagos, apenas
sostenida por creciente endeudamiento externo.
Las
perspectivas inmediatas no parecen mejores
ni en
las grandes ni en las pequeijas y medianas e~onomías
de América Latina, y por otra parte no se prevé el
:epunte_tan anunciado en las economías de los países
industrializados, de Norteamérica y Europa sobre
todo , _No rarece haberse hallado aún la congruencia
n~cesaria entre los instrumentos de política económica a corto plaz~ y los objetivos de crecimiento y
desarrollo a mediano y a largo plazo, ni parecen
haberse absorbido y aceptado cambios estructurales
d~rivados del encarecimiento relativo de los energéticos, de la dasigual distribución de éstos en el
mundo, de los nuevos avances de la tecnología
del
todavía elevado ritmo de incremento demográfico en
m~chos de nuestros países latinoamericanos, y de
diversos otros elementos de cambio de carácter
social. ~l mismo tiempo se incurre en-muchos países
en excesivos gastos militares y aun en costosas
aventuras bélicas que, para países en desarrollo,
de nivel de_vida aun relativamente modesto y de
g:ande~ desigualdadeLJ internas, significan aplazar
aun mas los procesos integrados
y sólidos de
desarrollo . Surgen también nuevas necesidades, como
la ya urgente de destinar recursos materiales y
humano~ a ev~tar el deterioro ecológico y a mejorar
el medio ambiente y la calidad de la vida.
y ante
todo ello se levanta el espectro del desempleo y el
sub~mpleo que amenaza a tantos países de América
Latina en creciente medida, al~unos de ellos en lq
zona centro~~ericana y del Caribe.

�VARIABLES RELACIONADAS
CON LA EDAD AL MATRIMONIO
8N MEXICO *

4

·sin embargo, América Latina tiene grandes recursos y se ha registrado una fuerte expansión de la
educación a todos los niveles.
Abundan iniciativas
para proyectos de desarrollo y no se carece de
capacidad para llevarlos a cabo.
La experiencia
institucional y de gestión es mayor que en otras
partes del mundo en desarrollo.
El porvenir económico latinoamericano tiene posibilidades de ser
extraordinario, como el de algunos países de Asia.
Pero dependerá también de decisiones que van más
allá de lo económico, y ciertamente de lo econométrico.
De cualquier manera, volviendo al tema de este
Congreso, la econometría como método y enfoque, como
disciplina, empieza a desempe~ar un papel cada vez
más significativo entre el instrumental necesario
para afinar los análisis y para prever las consecuencias de esta o aquella política económica, esta
o aquella medida.
Permítaseme terminar por agradecer a las diversas entidades del gobierno de México y a otras más
el apoyo específico sin el cual este Congreso no
habría sido posibl~.
Muchas gracias.

W. Whitney Hicks
Raymundo C. Rodríguez G.

1. INTRODUCCION
La edad al matrimonio ha sido objeto de estudio
en la literatura demográfica tanto como variable
independiente así como dependiente.
En relación al
primer grupo, fundamentalmente se ha analizado su
efecto sobre el comportamiento reproductivo de la
población humana (Henry y Piotrow, 1979) y se ha
destacado su importancia como "variable de control"
ª~,investigar la relación entre fecundidad y educacion ~Bumpas, 1969).
En cuanto al segundo tipo de
estudios, esto es, los referentes a los determinantes de la edad al matrimonio, van desde la estimación de dicha edad a través de modelos matemáticos
(Mina, 1980) hasta la búsqueda de los factores
explicativos de la misma (Dixon, 1971).
La presente investigación se ubica en este Último caso.
1

Esta investigacirn forma parte de un estudio más
amplio que se está realizando en forma conjunta
por la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Departamento de Economía de
la Universidad de Missouri-Columbia, bajo un Acuerdo
de Colaboración Académica celebrado entre ambas
Instituciones.
El proyecto es financiado por las
Fundaciones Ford y Rockefeller .
. ~os Autores agradecen a la Secretaría de Programacion y Presupuesto por haberles facilitado la información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad y al
Lic. Jase García, de la Coordinación del Programa
N~cional de Planificación Familiar por haber permitido usar los datos de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Métodos Anticonceptivos.
Agradecen a Israel Gutierrez, Charles Geiss y Mark
Mayo, de la Universidad de Missouri-Colubia, por
su ayuda con el manejo de datos a través de la
0o~putadora.

�\

7

La ed:id al pri•ner m~trimol'Jio o p:oi11er3 1mión h"
~ido un~ variable import3nte que af0ct1 la fecundidad. Se cspcr3 que el número de hijos que u'la mujer
ten~:i a lo largo de su período reoroductivo sea
mayor cuanto menor sea la ed1d en que se case --y
mayor sea, oor lo tanto, el intervalo de tiempo en
que est§ expucst3 al riesgo de concebir--, sobre
todo en poblaciones que no controlen su fecundidad.
También los matrimonios a edad temprana, Y la
fecundidad asociada en estas edades, reducen el
intervalo entre generaciones por lo que tienden a
elevar la tasa de érecimiento de la población.
llif!
,.

El estudio que ahora se presente forma parte de
un proyecto de investigación ti~ulado "Los ~et~rminantes de la Fecundidad en Mexico" cuyo ultimo
propósito es el de analizar los difer¿nciales ~n
fecundidad, aislando los determinantes de este fenomeno y así obtener un mayor conocimiento de las
causas de la reciente disminución de ld fecundidad
en el país. Como objetivos inter~edios de tal estudio se tienen los de investigar los determinantes
del uso de anticonceptivos y de la edad a la primera
unión.
El propósito de este artículo es el de analizar
la edad al matrimonio entre mujeres de México en
términos de variables demográficas, económicas, sociales y culturales.
Al mostrar có110 tales varia:
bles independientes afectan la edad al casarse, se:a
posible entender mejor su comportamiento a traves
del tiempo.
El análisis de la edad promedio de entrada al
estado matrimonial cobra importancia si se tiene en
cuenta que en Améric3 Latina, México es uno de los
dos p3Íses que muestran mayor persistencia en la
disminución de la proporción de mujeres casadas a
edad de 20 años (Durch, s.f.p. 16).
El porcentaje
de ~3sad1s a ~sta cd1d fue 3lrededor de 60 porciento
para mujeres de 40-44 a,os de edad en 1976 Y fue
menor que 50 porciento para mujeres 20-~4.

2. TEORIA

Tanto la disciplina economica como sociológica
han contribuido al cuerpo de conocimientos que se
tienen sobre los determinantes de la edad al primer
matrimonio.
Las aportaciones relevantes de la ciencia económica provienen fundamentalmente de la literatura sobre los costos que implica la búsqueda del
cónyuge.
Los economistas suponen que tal búsqueda
continúa hasta que los costos sean iguales a los
beneficios de seguir buscando.
Por lo tanto, cualquier factor que eleve los costos de tal búsqueda o
reduzca los beneficios tendería a disminuir la edad
a la primera unión. Así, los beneficios de buscar a
un cónyuge adecuado serán menores como consecuencia
de la disolución de uniones.
Si, por ejemplo,
aumentase la probabilidad de que una unión fuese
disuelta, decrecerían los beneficios derivados de
una ~ayor búsqueda para encontrar otra(o) compa~era
(o) porque se ve reducido el período de tiempo ~s~erado durante el cual uno disfruta de los beneficios
de haber encontrado un cónyuge adecuado .
Dos factores que pueden disolver una unión s~n
la '!1Uerte y el divorcio o a~andono. , La teoria
económica predice que la duracion de la busqueda del
cónyuge será menor, y la edad al primer matrimonio
más temprana, en situaciones do~d 7 la morta~id~d es
alta y/o bajos los costos (econom1cos y subJet vos)
7
de disolver la unión.
Entonces, cuando las uniones
pueden ser disueltas ~ás fácilmente, pasa a ~er
racional el reducir la duración de la búsqueda y
casarse a una edad más joven.
Desde una oerspectiva sociológica, Dixon (1971)
argumenta que la edad a la primera Unión _depende
de
(1)
la 1isponioilidad de futuros conyu~es ,
(2) la factibílidad del matrimonio y (3) el deseo
de casarsa.

�9

8
En cuanto a la disoonibili1ad de cónyuges, esta
depende de la proporción de 0ombres-mujeres en l3
población. Puesto que los ~ombrcs frecuentemente se
casan con mujeres de menor edad,* dicha proporción
pudiera ser representada por la razón de ~ombres en
el grupo 25-29 a~os de edad a mujeres 20-24, o bien,
hombres 20-24 a mujeres 1?-19.
En ~lgunos casos
esta proporción difiere significativa~ente de la
unidad.
Ello ocurre cuando se da un proceso migratorio dada la selectividad por sexo y edad de la
población. Las guerras también son causantes de que
la proporción se aleje de la unidad. El mismo fenómeno se presenta cuando las tasas de fecundidad por
edad de algunas poblaciones han fluctuado fuertemente lo cual ha afectado la razón de sexos (hombres
20-24 a mujeres 15-19, por ejemplo).
La factibilidad del matrimonio está en función
del acceso que la pareja tenga a los recursos
necesarios para mantenerse.
Donde son comunes las
familias nucleares (en contraposi0ión con las familias extendidas) es más probable que el matrimonio
sea diferido (Dixon, 1971, p. 228).
El acceso a la
tierra en áreas rurales puede ser otro factor que
influya en la edad al matrimonio. Si hay disponibilidad de tierras para hombres jóvenes, probablemente
éstos se casarán más pronto y consecuentemente lq
mujer se casará a edad más temprana que si la tierra
fuera escasa v el acceso a la misma se retrasase
hasta que el padre pase a ser inactivo o muera.
Si
todo lo demás permaneciera constante, los programas
de redistribución de tierras tenderían a reducir la
edad al matrimonio en áreas rurales.
El deseo de contraer nupcias es un tercer factor
que puede afectar la edad al matrimonio.
Si, por
ejemplo, no existiesen roles alternativos oara la
mujer más que ser esoosa y madre, entonces el matri-

* Julieta Quilodrán (1980) encontró que la edad

a la
primera unión de las mujeres es de 21.1 a~os y
24.1 para los hombres, esto en base q l08 1~tos 1e
la Encuesta Mexicana de Fecundidart, realizarla en
1976.

monio sería más deseable.
También si la mujer se
enfrenta con una fuerte discriminación en el mercado
de fuerza de trabajo (esto es, cuando busca un
empleo fuera del hogar), se verá desalentada tanto
en participar en la población económicamente activa
c~mo en obtener una mayor educación por lo que es
mas probable se case a menor edad.

3,

EL MODELO

Muchas de las variables sugeridas en el esquema
teórico recién discutido no se tenían disponibles o
no existían medidas directas de tales variables.
Fue necesario utilizar información indirecta en
cuanto a sus efectos sobre la edad al matrimonio.
No 09~~ante, la discusión sobre la importancia y
relacion de las nuevas variables con la edad al
matrimonio se hace a la luz de las premisas teóricas
ya se~aladas.
Las variables consideradas fueron: tama~o del
lugar de residencia (TAM),
a~os de educación de la
esposa (EDM) y del marido o compa~ero (EDH), la edad
actual o edad al momento de la entrevista (EDADA) y
REGION de residencia.
En general, se espera que la edad al matrimonio
sea mayor en los centros urbanos más grandes que en
las localidades rurales menores.
Son varios los
factores que estarían explicando tal comportamiento.
Es probable que la razón de sexos (hombres-mujeres)
sea mayor en pequenas comunidades rurales, pues la
migración proveniente de estas áreas hacia las urbanas ~i 7nde a ser sel~ctiva de mujeres jóvenes, tanto
en Mexico como en America Latina en General. Es así
como estas mujeres migrantes incrementan la probabilidad de que se casen a temprana edad aquéllas oue
no migran.
La falta de roles diferentes al de ser
esposas y madres para las mujeres en áreas rurales y
la existencia de roles alternativos en los a~lomerados urbanos provoca un aumento en la edad al

�10
11

matrimonio, en 13 medidq en que se consideren
localidades de ~ayer tama10.
~inal~ente, la mayor
mortalidad en las zonas rurales reduciría las ~anancias derivadas de 9rolongar la búsqueda del cónyuge,
alentando los matrimonios tempranos en estas áreas.

Por otra parte, el efecto de una mayor educación, al reducir la mortalidad, también tenderá a
incrementar la edad a la primera unión de aquellas
mujeres con mayor educación, las cuales son más probables de encontrar en las áreas urbanas.
1

La cuarta variáble utilizada en el estudio
--edad al momento de realizarse la entrevista-es
~na v~riable de control.
Puesto que las mujeres
inclui~as en el ~r~bajo está~ todas casadas, la edad
promedio al matrimonio se ve afectada por la estructura ~or edad de la población, siendo mayor tal
promedio entre mayor sea la edad del grupo de mujeres co~sideradas. Sin em~argo, de no haber incluido
la variable edad se corria el riesgo de tener problemas de especificación del modelo.

1

u,·u,11
,: ,.,
1

En general, el bajo nivel de educación para la
mujer mexicana promedio
--alrededor de tres a~os
y medio-excluye la posibilidad de una relación
simultánea entre educación y edad al matrimonio. La
mujer mexicana promedio completa su educzaión ocho o
diez años antes de casarse por lo que cualquier
relación causal entre las dos variables tendría que
ser "de" la educación "hacia" la edad al matrimonio.
Las mujeres educadas están mejor oreparadas (y
tienen una mayor inclinación junto con sus esposos)
para asumir roles distintos al de esposa y madres,
por lo que es de esperarse una relación directa
entre la educación de la mujer y su edad al casarse.
Por la misma razón, las esposas de hombres con mayor
educación tenderán a casarse más tarde.
Es menos probable que las mujeres educadas y sus
esposos formen parte de una familia extendida, hecho
que tiende a retrasa; la edad al matrimonio.
Sin
embargo, es de es~erarse que los hombres con más
educación dispongan de mayores recursos para mantener una esposa y ello pudiera disminuir la edad en
que se casan sus mujeres. Esta Última consideración
parece su~erir que existen efectos contrapuestos de
la educación del hombre sobre la edad al matrimonio
de la muj2r, por lo quq ql cocficiante asociado con
tal variable indeoendiente ouede mostrar el efecto
neto.

La última variable considerada es la de REGION
la cual representa ocho regiones en que fue divi~
dido el país.
Se busca probar la existencia de
diferencias culturales entre grupos de Entidades
Federativas de México en relación con la edad al
matrimonio .

4.

INFORMACION UTILIZADA

Los datos se obtuvieron de la Encuesta Mexicana
de Fecundidad (EMF) y de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Metodos Anticonceptivos
(véase bibliografía).
El trabajo de campo de la EMF se realizó durante
los meses de julio de 1976 a marzo de 1977 y se
entrevistó a 7 310 mujeres en edad reproductiva
15-49 años. En la encuesta de Prevalencia se levantaron las entrevistas en los meses de julio a
octubre de 1978, constituyendo la muestra un total
de 4 492 mujeres en edad 15-49 años.

�12

13

Para ambas muestras, la ooblación bajo estu1io
estuvo formada por mujeres casadas o convivientes,
con una sola unión, que no deseaban más hijos . *
El
n6mero de casos para EMF fue ie 1 659 y para la
Prevalencia de 1 928.
Se debe aclarar que en la
información de la encuesta de Prevalencia se tenía
la variable
"¿qué edad tenía usted cuando e~oezó a
convivir con su compa~ero actual (esposo)?"; por lo
que se captaron mujeres con más de una unión .
Este
problema no es tan grave si se toma en cuenta que
alrededor de un 90% de las mujeres alguna vez casadas o unidas lo han hecho una sola vez.**

111111
1
1 í,'l
1 ..,

Entre las variables independientes se incluyó el
tama~o del lugar de residencia, la cual estuvo
representada por cuatro variables dummy tomando el
valor de cero oara todas las localidades menores ~
2 500 habitantes. TAMI fue i~ual a uno para lugar~
entre 2 500 y 19 999, cero todo lo demás; TAM 2 fue
uno para localidades de 20 000 a 49 999 y cero todo
lo demás; TA~ 3 tomó el valor de un~ para lugares de

t¡

:!t
,,1lt

'

1~

* La restriccion "no desean más hijos" se debe a
que, como ya fue seijalado, este artículo forma
parte de un proyecto mayor sobre "Determinantes
de la Fecundidad en México".
En il se utiliza
el esquema teórico propuesto por Richard A.
Easterlin (1978) donde afirma que el uso de métodos anticonceptivos
--el cual, a su vez, está
asociado a la fecundidad de una población-- está
en función tanto de los costos (objetivos y psíquicos) que implica su uso como de la motivación
existente para regular la fecundidad.
Se supone
que las mujeres que declaran no desear ~ás hijos
tienen la motivación para adoptar la contracepc1on, más el que lo hagan o no dependerá del
balance neto de las dos fuerzas mencionarlas.

*•

En la encuesta de Prevalencia se capto información sobre el n6mero de uniones, además se hizo
la pregunta "¿qué edad tenía usted la primera vez
que se casó o vivió en unión libre?", información
con la que se ouede c1otar la ed~d ~ la nri~~r1
unión pero, des~raciadamente, ~o se di~ponía de
ella.

más de 50 000 excluyendo la ciudad de Méxi co Guadal ajara y Monterrey, cero todo lo demás;
TAM 4
adoptó el valor de uno para estas tres áreas metropolitanas del país, cero todo lo demás.

y

Tanto los a~os de educación de la Mujer y del
hombre (EDM Y EDH) como la edad de la mujer al
mom 7nto de la entrevista (EDADA)
constituyeron
variables cuantitativas continuas.
Finalmente, se utilizó la regionalización seguida en la EMF.•
Así, la REGION 1 fue igual a uno
para los Estados de Baja California Norte
Baja
Califo~nia Sur, Sinaloa, Sonora y Nayarit, ce;o todo
l? demas; REGION 2 fue uno para Nuevo león y Tamaul1pas y cero para el resto de las entidades· REGION
3 adoptó el valor de uno para Coahuila Chihuahua
Dur~ngo, San Luis Pot~sí y Zacatecas, ~ero todo 1~
dem~s; REGION 4 tomo el valor de uno para Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco y Michoacán
ce:o todo lo demás; REGION 5 fue uno para el Dis~
trit~ Federal, Hidalgo, México, Morelos, Puebla,
Queretaro y Tlaxcala, cero todo lo demás; REGION 6
fue uno para Tabasco y Veracruz, cero todo lo demás·
REGION 7 fue igual a uno para Campeche, Quintana Ro~
Y Yucatán, cero tcdo lo demás· la REGION 8 compuesta
por Chiapas, Guerrero y Oax~ca, fue cero en todos
los casos.

5.

PROCEDIMIENTOS DE ESTIMACION

Las variables discutidas en la sección previa
fueron usadas en una ecuación de regresión m6ltiple.

* En las entidades de

Baja California Sur, Colima,
Tlaxcala y Campeche, no se levantaron entrevistas
en virtud de oue no salió seleccionada nin~una
unidad primaria.

�14
La variable dependiente fue la edad al nrimer matrimonio o unión (EDADM). Entre las variables independientes se tenia el tama~o del lu~ar de residencia
(TAM), educación de la mujer y de su Marido o compañero (EDM Y EDH), la edad de la mujer al ~omento de
la encuesta (ED4DA) y la REGION de residencia.
La
ecuación quedó de la siguiente forma:
EDADM: AO + A TAM + a EDM + a EDH + a 4 EDADA +
1
2
3
ªs(EDADA)2 + ª6REGION + e
1

6.

RESULTADOS

Los resultados de las ecuaciones estimadas (una
para 1976 y otra para 1978) se encuentran resumidas
en el Cuadro 1.
Del coeficiente de determinación
(R 2 ) se observa que un buen porcentaje de la varianza total de la variable edad al matrimonio quedó
inexplicada. Sin embargo, la varianza explicada por
la regresión (22% en 1976 y 15% en 1978) resultó
estadísticamente significativa al nivel de 0.01%
usando una prueba F.

1

''.~
lt"

1

15

11

TAM y REGION estuvieron representadas por cuatro
y siete variables dummy, respectivamente. La variable dependiente y EDM, EDH y EDADA son variables
continuas.
La for~a funcional supuesta para EDM y EDH fue
lineal, ya que estas variables tenían medias de 3.6
y 4.5 años, respectivamente, y menores rangos de variación que EDAD~.
Al usar estimadores ordinarios mínimo cuadrados
para ajustar la ecuación especificada a los datos,
permitirá trabajar con las mejores estimaciones
lineales insesgadas de los parámetros desconocidos,
siempre y cuando se cumplan ciertos supuestos.
Por
ejemplo, es bien conocido que donde las variables
del lado derecho son endógenas en un sistema más
grande de ecuaciones simultáneas, habrá una correlación entre las variables dependientes y el error.
En este caso, las estimaciones por mínimos cuadrados
ordinarios de los parámetros estructurale~ presentan
propiedades no 1eseat1es para pequeias y grandes
muestras (Johnston, 1972, p. 344).
L~s mejores propiedades lineales e insesgadas de
mínimos cuadrados ordinarios también dependen del
supuesto de que la media del error es constante
(Joh~ston, 1977, p. 210).
Parece ~er que tales
supuestos se cu~plen par~ el caso de la ecuación señal,da arriba .

Para 1976, el tama~o del lugar de residencia fue
significativo al nivel de 2.5% para TAM 1, es decir,
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes, siendo el
coeficiente no significativo para el resto de los
tama~os de~ lugar de residencia.
Puesto que se
obtuvo un valor negativo (-0.569) para tal tama~o de
localidad, significa que la edad al matrimonio en
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes fue alrededor de siete meses menor que localidades menores a
2 500 habitantes.
Esta edad más temprana al matrimonio pudo haber
estado influenciada por una migración selectiva de
mujeres de localidades entre 2 500 y 20 000 personas
hacia centros más poblados.
El efecto de tal
migracion, seria el de reducir la disponibilidad de
c§nyuges futuros para los hombres por lo que tender1a a decrecer la edad al primer matrimonio para
aquellas mujeres que no migraron.
Para 1978, el tama~o del lugar de residencia
(TAM) no fue estadísticamente significativo al nivel
del 5% para ninguna de las cuatro categorías, a
pesar de que para la ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, el coeficiente fue significativo al nivel
del 20% y fue mayor que cualquiera de las otras
categorías.
Sin embargo, la edad al matrimonio
estimada en la ciudad de México,
Guadalajara y
Monterrey fue solamente cuatro meses mayor que en

�17

16

CIJA DRO 1
i._:n,:,uesta
Mexicana de
Fecundidad
(1976)

R2

1

"

. 148~

.2193

Intersección

,,

Encuesta ~ar,ional
de Prevalenr,ia en
el Uso de Métodos
Anticonceotivos
(1973) .

6.722****

6.553* 11 *

TAM1

-0.569**

0.295

TAM2

0.006

-0.068

TAM3

0.144

0.118

TAM4

-0.002

0.324

EDM

0.240* 1 **

EDH

0.109****

0.088***

EDADA

0.487****

.516****
-0.0 06* 111

-0.005***

REGION

0.164

0 .136

REGION 2

0.714*

0.734*

REGION 3

O. 191

0.294

REGION 4

o. 808**º

o. 772**

REGION 5

0.656**

0,332

REGION 6

-0.589

O. 149

RES ION 7

- . 209

- 0.533

1 659

928

No. de casos
Si~nificativo
Significativo
lU
Si~nific::ttivo
* Significativo

****
1111

81
al
::tl
8-l

nivel
nivel
-,ivel
nivel

').01'(
d'.:!l 1et,
del 5%
del 10%

rle

La migración selectiva afectaría la razón de
sexos en estas tres áreas metropolitanas del país en
forma opuesta a su efecto en localidades entre 2 ~00
Y 20 000, por lo que tendería a aumentar la edad.al
matrimonio.
Tanto en 1976 como dos a~os después, el efecto
de la educación sobre la edad al matrimonio fue muy
similar. El nivel de educación tanto para la esposa
como para su compaflero, tuvieron un efecto estadísticamente significativo sobre la edad al matrimonio
de la mujer.

0.267****

(EDADA)

localidades menores a 2 500 habitantes.*

Los resultados mostraron que tanto la educación
de la mujer como la de su esposo tuvieron un "efecto
independiente" sobre la edad a la primera unión. El
efecto de un aijo de educación de la mujer fue casi
tres veces mayor que un aijo de educación del esposo.
Las estimaciones lineales para educación, mostraron
que una mujer que haya completado su educación primaria se casaría casi un aflo y medio más tarde que
una mujer sin educación.
Un hombre con educación
primaria se casaría cou una mujer que fue alrededor
de seis a ocho meses mayor que en el caso de un
hombre sin educación.
En el caso de la variable edad al ~omento de la
entrevista, los resultados para 1976 y 1978 fueron
similares.
En ambos casos, la edad mostró una
relación no-lineal estadísticamente significativa en
relación con edad a la primera unión.
La edad al

T-Cabe sei'lalar-que Bustillo (1981, p. 11) utiliz::indo

datos de la Encuesta Nacional de Prevalencia en el
uso de Métodos Anticonceptivos con ~ódulo Pecundidad/Mortalidad, cuya infor~ación está referida a
1979, encontró que la edad media a la primera
unión de ~ujeres en localidades ~enores a 2 500
habitantes fue de 20.2 años y la correspondiente
a las tres áreas metropolitanas fue de 22 .4 a~os.

�18
19

1'

!!I F:r.

matrimonio fue la mas alta para las mujeres 43-49
aijos de edad.
Como ya fue indicado, la edad actual
fue incluida como una variable de control. Como era
de esperarse, los resultados mostraron que a m~dida
que se tiene un grupo más viejo, el porce~t~Je de
alguna vez unidas aumenta y se acerca al limite de
alrededor de 95%.
Estos resultados de ninguna
manera
,.
·
habl~n
de lo que ha ocurrido a la edad al
primer matrimonio en México a través del tiempo.

primeri unión, la edad mayor al matrimonio en las
REGIONES 2, 4 y 5, donde las edades son de ocho a
diez meses mayores que en la REGIO~ 8, pueden estar
reflejando diferencias socio-culturales.
Por ejemplo, las mujeres con educación pueden tener mejores
oportunidades para trabajar fuera del hogar --pueden
enfrentar menor discriminación-- en las REGIONES 2,
4 y 5 que en el caso de la REGION 8 y el resto de
las regiones.

La edad al matrimonio entre las regiones para
1976 y 1978 fue positiva y diferente para la REG~?N
4, a un nivel de significación del 5%.
Cada region
fue comparada con la REGION 8 la cual incluye los
Estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.*

7.

RESUMEN

1 ''

,,
1

Los datos para 1976 muestran que el coeficiente
oara la REGION 5 también es oositivo y estadísticamente diferente (de la REGION 8), al nivel del 5%.
Para ambos años
la REGION 2 es positiva cuando se
compara con la REGION 8, pero estadísticamente significativo solamente al nivel del 10%.
Las REGIONES 2, 4 y 5 contienen a Monterrey,
Guadalajara y la ciudad de México, respectiva~ente.
En cuanto a nivel de desarrollo de tales regi?nes,
se encuentran por arriba del promedio (Unikel,
1978).
Puesto que la variable tama,o del lugar de
residencia (TAM) presumiblemente ha controlado los
efectos de la migración selectiva sobre la edad a la

*En un estudio realizado por Luis Unikel (1978,
p. 365) sobre el desarrollo urbano de México,
muestra que las entidades federativas correspondientes a la REGION 8 en el texto, se encuentra
en el último rango de nivel de desarrollo, en
relación · al resto del oaís.
Esta regtón SurSureste, no se ha incorporado a la dinamica de
los procesos de desarrollo y urbanización del
país.

Durch encontró una disminución en el porcentaje
de mujere~ que se casan antes de los 20 años de
edad, utilizando un período de análisis de 20 años
Y con información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad.
Todo indica que los resbltados presentados
en este estudio son compatibles con los de Durch.
Los resultados para tamaño del lugar de residencia en 1976 mostraron que la edad a la primera unión
es significativamente menor, al nivel del 5%, en
localidades de entre 2 500 y 20 000 habitantes que
en comunidades menores de 2 500.
En 1978, la edad
al matrimonio en la Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, fue mayor que en lugares menores de 2 500
habitantes, pero el coeficiente fue significativo
solamente al nivel del 20%. Es interesante resaltar
que la edad al primer ~atrimonio para las tres áreas
metropolitanas del país fue casi de un aio mayor que
en localidades de entre 2 500 a 20 000 personas.
Mientras que la evidencia sobre el efecto del
tama~o del lugar de residencia junto con el proceso
de urbanización que ha ocurrido durante los Últimos
20 años en !léxico es consistente con un aumento de
la edad al matrimonio, el tama~o del lugar de residencia resultó ser sólo marginalmente. El efecto de
esta últi~a variable sorre la dependiente, pudiera
ser el efecto de la migración selectiva de mujeres

�20

21
ya que este hecho impactaría sobre la razón de sexos
de la población, pero ello no ouede ser probado
dire ctamente.

11

¡: ,.

Tanto la educación de la mujer como la del hombre "actuaron independientemente" al aumentar la
edad al matrimonio para las mujeres mexicanas.
Aunque estos resultados fueron bastante fuertes (estadísticamente hablando), 6 a~os de educación para
la mujer incrementó su edad al matrimonio en un año
y medio.
Seis a~os de educación para el hombre
aum entó la edad al casarse (de su mujer) en seis a
ocho meses. Mientras que una mayor educación aumentaría la edad a la primera unión, la magnitud del
efec to parece ser relativamente pequeño en términos
de los logros en educación que se han dado en
el pasado o que pueden anticiparse en el futuro cercano.

1

1

'
1

•

•

La diferencia en la edad al matrimonio entre la
REGI ON 8 y las siete restantes no fue grande, no
obstante que la REGJON 4 (la cual contiene a Guadalaj a ra) presentó una edad a la primera unión de diez
mese s mayor que la región utilizada como referencia.
Por su parte, la REGION 5 (la que agrupa a la Ciudad
de México) tuvo una edad al matrimonio de ocho meses
mayor y la REGION 2 (en la que se encuentra Monterre y) una de diez meses mayor.
Sin embargo, en las
REG I ONES 2 (tanto para 1976 como para 1978) y 5 (en
1978 ), los coeficientes fueron estadísticamente signifi cativos solamente al nivel del 10%.
Una razón
pos i ble que pudiera explicar la mayor edad al matrimoni o encontrada para las tres regiones que incluyen
a l as tres áreas metropolitanas del naís, es que
probablemente tengan lugar actitudes culturales difer e ntes hacia la participación de la mujer en el
me r cado de trabajo, actitudes que en todo caso
serían favorables en tales tre s regiones.
Respecto a investi~aciones futuras sobre los
determinantes de la edad a la orimera unión en
México, sería interes a nte prob ar la exi s t~nci1 d~
interacción entre REGION y educación.
Si r ealmente
existen actitudes diferencial e s ( en la for~ a de

mayor aceptación de la mujer en la fuerza de trabajo). en las REGIONES 2, 4 y 5, la variable REGION
pudiera interactuar con la educación al determinar
la edad al matrimonio.

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noviembre de 1980 en la Ciudad de México.

DESEMPLEO E INFLACION.
El desempleo es uno de los principales problemas
económicos de hoy. El otro probl~ma principal es la
inflación.
Uno puede preguntarse hasta qué punto
estin estos dos problemas relacionados entre sí.
El Profesor Phillips es reconocido por su "Phillips
Curve" que relaciona ambos problemas. Harry Johnson
afirma que esta curva puede ser identificada como
el principal desarrollo Keynesiano en el período
post-guerra.(1)
La Curva de Phillips relaciona
el desempleo y la inflación en una forma negativa,
que indica que el desempleo se reduce cuando la
inflación aumenta; aunque él basó su estudio en la
relación entre desempleo y la tasa de cambio de los
salarios (inflación) en Inglaterra durante un muy
largo período, el de 1861-1957.(2)
El dividió este
período en tres secciones:
1861 - 1913

Unikel, Luis, EL DESARROLLO URBANO DE MEXICO:
DIAGNOSTICO E IMPLICACIONES FUTURAS. CEED,
El Colegio de México. México, 19?8.

1913 - 1948
1948 - 1957

1

El Autor ha sido Profesor huésped de esta
Facultad en sus pro~r3mas de intercambio internacional.
( 1 ) Johnson, 1-!arrv G.,
INFLATION AND THE MONETARIST
CONTROVERSY,
Amsterdam, North-~olland, 1972;
-éind JOURNAL OF ECONOMTC LITSRATURE, March 1973,
p. 114.
(2) Ver ECONOMICA, Noviembre 1Q58, oiginas 283-299.

�24

El período 1913-1948 fu: un poco inestable d~bido a las dos guerras mundiales.
El tercer oer1odo
fue un poco más difícil, pero el primer período ~e
1861-191~ lo condujo a su famosa curva de la siguiente manera:
:.':
&gt;

10

~

8

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4

o

11

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1

y

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o

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1

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4

o

1

1

2

3

4

.

••• •

•

X

y+

1

1

1

1

1

7

8

9

10

11

una alta tasa de desempleo y los empleadores que no
estaban dispuestos a dar aumentos en los salarios
que significó desplazarse hacia el lado inferior
derecho de la curva.
La relación fue establecida oor el Profesor
Phillips para explicar las tasas de.cambio de salario monetario por el nivel de desempleo.
La misma
relación _puede también usarse para lo contrario¡
para explicar la tasa de desempleo mediante los cambios en salarios, conduciéndonos a la conclusión que
la tasa de desempleo puede reducirse aumentando la
tasa de salarios. Como los salarios son una especie
de precio por mano de obra, este análisis de la
Curva de Phillips nos lleva a la conclusión de que
aumentos en salarios y precios (inflación) reducen
el desempleo¡ aunque aquí parece que la frase con
la que el Profesor Phillips concluye su artículo es
muy cierta: "Existe la necesidad de hacer una más
detallada investigación a las relaciones entre desempleo, tasa de salarios, precios y productividad" .

Unemployment, o/o.

En un diagrama de dispersión él asignó un punto
a cada año.
El promedio de las tasas de camb;o de
salarios durante un dado a~o en la escala estan en
el eje vertical y la tasa promedio de des~moleo está
dada en la escala en el eje horizontal.
De esta
manera una curva ajustada fue construida conforme al
~étodo --promedio-- grupo con la si~uiente ecuación:

Y+ 0.900 = 9,638 X -1.394
Esta curva puede ser explicada por las características económicas del período que consistía en
una secuencia de auges y depresiones: durante este
período se observan 6 1/2 ci~los de in~er~ambio con
un tiempo de 8 a~os.
El Profesor Ph1ll1ps en su
página 285 hace resaltar, durante los au~es, los
empleadores estaban dispuestos a pagar mayor~s ~alarios y había suficiente trabajo y por cons1gu1ente
bajo desempleo.
Bsta situación est3 ex~lic~1a en
la esquina superior izauierda_ del diag~ama que _se
adjunta.
Durante la deoresion no hab1a trabaJO,

La conclusión de la relación de la Curva de
Phillips, que inflación en los salarios y precios
está reduciendo el desempleo,
fue gradualmente
ace~~ado en lo general¡ aunque después de esta aceptac1on general, fue 81 Profesor Friedman quien atacó
la idea de que la ~nflación era buena para la economía y la disminución del dese~pleo.
El probó su
punto de vista con los siguientes ejemplos:{3)
India, donde durante su orimer plan de cinco
a~os, el producto nacional neto a precios constantes aumentó en 18%, mientras que los precios t
se disminuyeron.
8n el segundo olan de cinco
años hubo un crecimiento oarecido en el producto
nacional, los precios aumentaban, indicando que
para estimular la economía y reducir el desempleo, no es necesario siemore hacerlo por medio
de la inflación.

(3) Friedman, Milton,

INFLATION, CAUSES A,D CONSEOUENCES,
Asia Publishin~ House, 196~.

�26

27

Lo Mismo puede concluirse del período 1865-1879
en los Estados Unidos, dur3nte el cual los precios cayeron narcada~ente ~ientras que dur3nte
ese oeríodo había una tasa elevada de crecimi~nto económico.

-•51_.

11
10

Cuando comparamos en Inglaterra los dos períodos
1870-1890/5 y 1890/5-1913 entonces 1urante el
primer período mencionado los precios decrecían
y durante el segundo período estaban aumentando.
Observamos que el producto nacional real aumentó
más rápidamente durante el primer período mencionado, indicando que la inflación no es necesaria para ~umentar la producción y reducir el
desempleo.

..:.&gt;-

9

~

8

~

...,

56-

o

~-.,

.55

7

-5~

Z' 6

lt
.,&gt;-e

.57

o

•50
54-

o 5
E

En Alemania Occidental después del fin de la
Segunda Guerra Mundial existió un período de
aumentos acelerados de la producción y menos
desempleo con precios constantes o creciendo
ligeramente.

...u&amp;·e

4

o

3

•48

.r:

-..

•53

~

a:

2.

.49

1.

Lo mismo sucedió en Grecia después de 1953/4,
también hubo un período de muy rápido crecimiento económico, que significó menor desempleo
con precios estables.

o

o

2

3

4

5

Unemployment, o/o

-y. K. data, with unerriployment
lagged 7 months

El Profesor Ph~llips tuvo en los años posteriores algunos problemas para ajustar los datos. 81
intentó mejorar el panorama de los datos mediante el
uso de un rezago en las cifras del desempleo; pero
el panorama aún no estaba muy convencedor .
Lo que
pasó es que las tasas de desempleo se movieron hacia
lg iz1uierda y las de inflación haci3 arriba como
puede observarse en la gráfica siguiente:

Este panorama sugiere que ha ~abido un desplazamiento de datos en la Curva de Phillips para los
D~ríodos más recientes.

�28
En los Estados Unidos nació un descrédito en la
relación de la Curva de Phillips: Ackley afirma que
los datos oara los Estados Unidos oara el período
1900-1958 no muestran ninguna relación entre 1~ magnitud del cambio salarial de un dado a~o y la tasa
de desempleo para ese año.
Al orob1r la relación
para diferentes industrias manufactureras se puede
confirmar también la ausencia de una relación si~nificante entre el cambio salarial y el cambio en
empleo.(4)
Lipsey trabajó sobre los datos de Phillips para
Inglaterra y encontró también que la relación era
más débil en la parte posterior del período que en
los años anteriores a 1913.
Para los periodos posteriores él descubrió que la curva no se comportaba
normalmente bajo uno por ciento de aumento salarial;
pero terminaba siendo una recta horizontal 3 ese
nivel.(5)

29
que acept3r alguna inflación
pleo .C-6)

para reducir el desem-

?tros, como McConell, se olvidaron de la escala
cambio de salarios y toman sólo la escala ca~bio de
precio en el ej~ vertical contra la tasa de desem~le~ en el horizontal, para explicar la curva de
Phillips. ( 7)

Si seguimos esta idea (salarios son una especie
de ~recio Y consecuentemente la escala tasa de salarios ~uede ser reemplazada oor una escala cambio
en pre~ios) . nosotros tomamos crecimiento económico
en el eJe horizontal, suponiendo que mayor emoleo
trae _ma~or crecimiento y una especie de "c~rva
de Philli~s_Inversa" puede ser construida; puesto
que crecimiento economice es igual a empleo que
se encuentra en el eje horizontal en lugar de desempleo.

Samuelson añade a la curva original de Phillips
una escala anual de cambios en precios en el otro
lado vertical, suooniendo un mejoramiento anual de
la productividad de 3%, que hace que la escala de
precios sea 3% menor que la escala de cambios s3lariales. Por lo que supone que ese 3% sea asignado a
la mano de obra como recompensa por su incremento en
productividad, y que con un aumento salarial del 3~
por año, el incremento en precios debe ser igual a
cero.
El todavía está tan convencido de la verdad
acerca de la relación de la curva de Phillips que
él habla de un intercambio entre inflación preciosalario y desempleo en el sentido de que tenemos

Cuando trazamos la tasa de inflación contra la
tas~ de crecimiento ~conómico durante un período má~
reciente para los Estados Unidos, In~laterra y para
Nueva Zelandia, nos encontramos en e;tos tres· casos
con una especie de Curva de Phillios Invers~
como
puade verse en los siguientes diagr~mas:
'

MACROECONO~IC THEORY,
The
(4) Ackley, Gardner,
Macmillan Company, New York, 1963, pa'ses 4ln4 45.
(5) Lipsey, R.G., "The Relation Between Unemployment
and the Rate of Change of Money Wage Rates in
the United Kingdom, 1862-1957: A Further Analvs.
ECONOMICA, Feb. 1960, 03r:es 1-,1.
S8e ~lc,o
Brooman and Jacoby, ~ACROECONOMICS, Chicago,
Aldine Publishing Company, 1970, pa~e 331.

(6) Samuelson, Paul A.,
York, ~cGraw-9ill,

ECOlllOMICS, Ot~ edition, 1ew
1973, pages 8~2-833,

(7) McConnell, C~rnpbell R.,
8C01'1011JCS, lllew York,
McGraw-1-fill, 5th editi.on, ·1972, nage i38.

�30

31

lnflation o/o

•51
lnflation .,,

70•

8

6

•71

.59
7

5

71
-68

.

72

4

52•

8

70•

•69

• 66

•68
5

•

55•

65

•

58•

• 55

4

61·

.53

62 •

loi = --0.169 log X +0.35
¡,,,,

• 59

53 •

---o

·'&amp;~

3
58

~ -f.&lt;94

•
54

2

• 54
-1

o

2

3

4

5

Economic growth .,,

6

7

• 64

•61

63
• 60

•59

8

55
1952-1972 -

U. S. Data

o

2

3

4

5

6

Econom ic growth o/o
1951-1971 - U. K. Data

�33

32

Para los datos de Estados Unidos (que miden
inflación por medio de Indice de Precios al Consumidor, Indices de Precios y el creci~iento económico
en términos reales) la línea recta

lnflation o/o

12

Y: -0.182

• 51/2

X

2.94

11

para ajustar los datos algo mejor que la curva

• 71/2

10
9

log. Y= -0.169 log. X+ 0.35
• 70/1

8

7

Pero, como los datos indican claramente, existe
una relación negativa entre inflación y crecimiento
económico.

•

67/8•
6

Para los datos del Reino Unido (medidos en la
misma manera) se observa más claramente la Curva de
Phillips Inversa.
Barker y Woodward también han
construido una Curva de Phillips Inversa para el
mediano plazo para la economía del Reino Unido,
mencionando que "~l efecto depresivo de la inflación
en salarios sobre el empleo es bastante notable".(8)

• 69/70

5

• 54/5

68/9•
4

•
64/5

56/7 •

65/6

•

3

log

62/3•
•57/8
• •
61/2 59/60

2

Y:::-0.60

•
63/4

10
9x+o 9
· 0

• 60/1

o

2

3

4

5

6

7

8

10

Economic growth "lo

1951 /2 - 1971 /2 -

Para Nueva Zelandia (donde el crecimiento se
mide mediante el cambio de volumen de producción
para los aflos 1951/2-1953/4 y para los años 1970/11971/2 y mediante el PIB a precios constantes para
otros aflos) el panorama también sugiere que la curva
de Phillips debe ser invertido para el período más
reciente .

New Zealand data

(8) Barker, T. S. and V. H., Woodward, "Inflation,
3rowth and Econo~ic Policy in the Hediu~ Ter~",
NATIONAL I~STITUTE ECONOMIC REVIEW, Mayo 1972,
p. 54.

�34
P3ra algunos países seleccion31os del Area de
Améri ,J a L3tina nos da otro ejemplo de est;;1 Curva de
Phillips Inversa, si la tasa de crecimiento promedio es comparada con inflaci6n durante el período
1945-1959 (9)
y se ajusta mediante una regresi6n
curvilineal determinada por el método
--grupopromedio-- que se usa con los datos disponibles.
La inflaci6n se mide mediante aumento promedio anual
en el costo de vida expresado en índices unitarios,
mientras que
el crecimiento econ6mico se mide
mediante el cambio-porcentaje anual del producto
interno bruto en términos reales.
Ver el diagrama
que se adjunta.
En un Artículo en THE ECONOMIST el autor no se
muestra sorprendido de que la inflaci6n ha retardado
el crecimiento en América Latina, ouesto que ha
desalentado el ahorro, sobre-estimulando la demanda,
aun cuando el dinero oue ha sido ahorrado ha sido
llevado al extranjero para protegerse de la inflaci6n doméstica, actuando así como una fuga más en
las reservas del país.(10)
Icluyendo a más países en nuestro análisis, y , si
la tasa per cápita de crecimiento es comparada con
la tasa de inflaci6n (ambas medidas en la misma manera como se menciona arriba) la conclusi6n sigue
siendo la misma, que la relaci6n entre el crecimiento econ6mico y la inflaci6n es ne~ativa.
(Ver
el diagrama adjunto).
Esta relación negativa entre la inflaci6n y
el crecimiento econ6mico de la Curva Inversa de
Phillips puede ser confirmado con datos de Jap6n,
Corea, Chile, Brasil y más recientemente Estados
Unidos.

Basado en informaci6n de la Comisión Económica
para América Latina de la ONU, dado oue datos
nacionales para un período J~rgo son demasiado
divergentes en carácter para producir material
tr')_bajabl2.
( 1 O) See "South America Starts again",
THE ECON0)1IST, February 1S, 1967, p.636.

( 9)

o

JAPON.
Después de 13 Segunda Guerra ~undial
tuvo un período de inflaci6n.
Cuando las autori?ades __ comenzaron un orograma para combatir l a
inflacion, el crecimiento econ6mico se aceleró.
Después ~e la guerra de Corea, Japón tuvo un período
de precios estables y un crecimiento continuo.
Desde entonces la tasa de crecimiento es sobresalientemente alta,
hasta recientemente con el
~eríodo de inflaci6n, cuando después de 1972 la
i~f~ación se dispar6 hacia arriba y la tasa de crecimient~ real hacia_abajo.(11) ¿Cuál fue el secreto
del fenomeno de rapido crecimiento en el período
P:e~io? ( Como lo explica THE ECONOMIST: la productiv~dad se ~a mantenido. al paso de las ganancias,
haciendo posible que las exportaciones permanezcan
baratas.(12)
Esto también significa que las utilid~des se mantuvieran al mismo paso que la oroductividad, sin empujar mucho los salarios y orecios.

COREA. Aquí observamos el mismo fenómeno, según
una encuesta del Fondo Monetario Internacional: Los
políticos económicos del gobierno de Corea, se enfoc~ron a ~educir la tasa de aumentos de precios a un
nivel mas manejable, fueron factores cruciales en
obtener altas tasas de crecimiento.(13)

. TUNISIA. Aquí también existe una relación negativa entre inflación y crecimiento económico como
revelado por FMI en una encuesta para diez a~os.(14)

( 11)
( 1 2)

( 13)
( 14)

Ver
THE ECONOMIST,
August 10, 1974, o . S6
11
J.1pan 1984 plus one 11 •
THF.: RCOtl/o~nsr, .Jap'ln Survey, March 31 st 1973,
p . Survey 15.
Ver I.M.F . Survey, February 12th 1973, p. '.l9.
Ver I.M . F. Surve:v, Febru:iry 12th 1973, p. 43.

�INFLATION

(1257)

36

t

37

•
Bolivia

-400

• Paraguay

• Oiile

300

l

lnflation
t Bolivia

♦

1257

8)0-:

200

100

• Paraguay

e Chile

ePeru

Colombia•

o

1,

2

3

8
6
7
5
4
Real Economic Growth o/o

9.

200

10

• Braiil

1945-1959 .-Latin American Data
(Selected Countries)

CHILE.
La situación contraria puede observarse
en Chile: Una creciente inflación y un reducido crecimiento económico; mientras oue la tasa de inflac1on aumentó a 160% recientemente, la producción
agrícola se cayó,
y según Juntas del Gobierno dg
Allende, en un 20% durante 1971 y un aumento en
producción industrial de 10%.(15)
(15) THE ECOTTOMIST, 24 ~ebruary 1971, p. 15
March 1973, p. 2?.

and 10

Honduras
Venezuela

Guatemal/euba

-1 . 0

Panama 1.0

2.0

3.0

5.0

6.0

Costa Rica Nicaragua
Per capit~ economic growth o/o

1945-1959-Latin American data
(per cápita growth)

�38

BRASIL. T3nto THE ECONO~IST como 1NFOREX lla~an
la atención al hecho de que en Prasil la tasa de
inflación y la de crecimiento se ha movido opuestamente 10 aílos.(16)
Para explicar esta relación negativa, los dos
sectores de la economía, el oúblico y el privado,
deben ser examinados por separado.
En el SECTOR PUBLICO la inflación trabaja como
aventar granos de arena a una máquina.
Bsto puede
ilustrarse con los siguientes tres ejemplos:
1.- En países ~enos desarrollados _9omo América
Latina Indonesia y Egipto, por inflac1on del oasado, l~s precios aumentaron más rapidamente que los
salarios de gobierno.
Consecuent:mente ~os empleados públicos necesitaban algo mas de d1n~ro para
sobrevivir, lo que trajo el soborn? y mord~das como
una costumbre en el sistema.
El sistema aun trabajaba pero con menos eficiencia, puesto ~ue el
público no es atendido siguiendo una_secuen~1a normal, pero dependiendo de la mordida. S1 no hay
mordida, uno puede esperarse eternamente.
~n lugar
de basarse el sistema en la eficiencia, esta basado
en la mordida.
2.- E. A. Collins (17) menciona que en el Rei~o
Unido, debido a la inflación, los costos se estan
incrementando tanto cada aBo, que estimaciones_complementarias tienen que estimarse. Esto to~a ~1empo
valioso en Whitehall y Westminster.
L~ p~rd1da de
tiempo reduce la eficiencia del Sector Publico.

( 16) THE ECONOMIST, Business: Brazil, December 15,
EX ' Boletín de Informal 973 , P. 86 an d INFOR
.
4
cienes Exterior, Banca Catalana, April 197,
pp. 6-7 (La Economía Brasileija).
( 17) Collins, E. ti..,
"Inflation and Public ~xpenditu~e",
PUBLIC ADMI~ISTRATION,
Winter 1967 issue o. ~93 et seq.

39

3,- Este no es el caso para estimaciones complementarias que se necesitan por la inflación, Dero
también el trabajo administrativo adicional en el
Sector Público de ajustar y cambiar las tasas, impuestos, sueldos, salarios y precio~ todo el tiemoo,
los ajustes son necesarios debido 3 la inflación.
El SECTOR PRIVADO puede dividirse en dos, el
Sector Agrícola y el otro sector el Resto.
AGRICULTURA: En una situación inflacionaria, la
preocupación acerca de aumentos en el costo de la
vida, frecuentemente llevan a Gobiernos a limitar
los incrementos en los precios de los artículos
esenciales, que generalmente son productos agrícolas. Este tope en precios reduce los incentivos del
agricultor para incrementar su producción o su oferta al mercado.
Colín Clark (18) cree que ésta es
una de las razones por lo cual la producción a~rícola se encuentra a un nivel relativamente bajo y no
está realizando su plena capacidad oara expanderse.
Los topes de precios también pueden explicar la baja
producción agrícola en Rusia y China.(19)
El RESTO OEL SECTOR: Cuatro diferentes factores
toman parte en la oroducción del resto del Sector.
Estos son:
1.

Trabajo (Salarios)

2.

Capital (Interes)

3.

Empresarios (Utilidades)

4.

Tii:!rra ( Rentas)

(18) Colín, Clark,
POPULATION GR9WTH AND LAND USE,
London, Hacciillan, 1968, p. 138.
(19) En Rusia el Sistem8 A~rícola depende demasiado
da los cambios climatoló~icos...
que hace que
tengan que importar 26 millones de toneladas de
grano en la cosecha pasada.
Se~un THE ECONO~IST, 23 de junio 1973, p. 9.

�40

41

TRABAJO:
En épocas de inflació~, los trabajadores se
preocupan de que sus salari?s no están creciendo a
la misma tasa que los precios y el costo de vida.
En su lucha para compensar incrementos salariales
los sindicatos han utilizado el arma de la ~u 7lga,
reduciendo así la productividad y el crecimiento
economico. Esta tendencia ha si?o observa~a dur~nte
épocas inflacionarias en Francia, el Reino Unido,
Nueva Zelandia, etc.
CAPITAL:

Con este segundo factor de la producción, la
inflación trae consigo el problema que la tasa de
inflación es mayor que la tasa de interés, provocando un desincentivo al ahorro..
Cor:io resultado,
hay ~enos dinero disponible pa~a_inversiones necesarias para el crecimiento economico y_mayor_7mP~;~·
Aún más
un país que está plagado de inflacio~ -Jª
de ser ~tractivo para inversionistas extranJer~s.
Estos dos factores fueron aparentes en Indone~;ª•
por ejemplo, durante un período de_rápid~ inflacion;
Aunado a la falta de dinero para inversiones, esta
el hecho de que la inflación o el_temor a ella,
fomenta el cambio de ahorros al extranJe:o,_d~nde
inflación no es una amenaza.
Esto si~n1fica ~
existen aún menos recursos disponibles para la 7~version
como lo indicaba THE ECONOMIST en relaci~n
a Améri;a Latina.(20) Y por consiguiente, el crecimiento económico se redujo.

t!

EMPRESARIOS:

rio, canaliza sus actividades a mayor especulación
que no promueve la producción.
Como resultado el
crecimiento económico es limitado.

TIERRA:
Finalmente, las rentas aumentan como consecuencia del aumento del valor de la tierra, aunque mucha
tierra es comprada como una inversión que debe
poseerse y luego venderse con una buena utilidad.
Por lo tanto el dinero que se dedica a actividades
especulativas no está disponible Para inversiones de
producción y otra vez no hay crecimiento económico.
Cuando todo esto es considerado, llegamos a la
inevitable conclusión de que la inflación distorsiona e impide el erecimiento económico doméstico.

SINTESIS DE LA CURVA DE PHILLIPS Y SU INVERSA
La. evidencia estadística sugiere que tanto la
Curva original de Phillips y su Inversa son realistas; aunque más la última para períodos recientes.
También en un pan~rama más reciente, las tasas de
inflación se encuentran a un nivel mayor, mientras
que las de desempleo a un nivel menor, indicando
Que los datos se están cambiando a otra área.
Esto nos lleva a la idea de que aunaue ambas curvas
son realistas, son válidas para diferentes áreas.
Al desarrollar estas ideas, nos lleva a una teoría
sintética y a curvas más complicadas que muestran la
relación a diferentes niveles. En The Econo•.l ist, se
Publicó una curva más complicada por Haruhiko Kuroda
(21), basada en NATIO~AL I~COME AND EXPENDITURE
1969, cifras para la economía británica (1949-1969).

En una situación inflacionaria, los empres~rios
están más preocupados en cambiar de diner?,ª bien:.;
que se mantienen que a aumentar la produccion.
fácil aumentar las utili~ades ~ediante la esp~culaci·o'n o por medio de la formación de un stock (inven., norma 1 : Au11que
tario) que por medio de la prod~c 7ion
p ~la i~flación no reduce las 3Ct1v1~a1es 1el .mnr _s.

, Si agregamos algunos datos más y aplicamos el
metodo !ruco-promedio, otra vez para 1just1r un a
regresión curvilincal, una curva ~ucho mis complicada como la indicada en el siguiente di~~rama.

(20) THE ~CONOMIST,

(21) THE ECOHOMIST, Octubre 24, 1970. o. 6.

18 Februa~y 1967, o. 63 6 .

�42

43

co~o está indicado abajo.
~sta curva puede significar que la inflación estimula el crecimiento
económico, siempre y cuando sea menor a 4%. Después
de este punto, el lado izquierdo de la curva indica
que el crecimiento es impedido, si la inflación va a
un nivel mayor.

lnflation o/o
11
10

Aunque menos convincente, los datos para Estados
Unidos se ajustan a una regresión curvilineal y

51

•

9

y

71

8

•

lnllation
o/o

7

12

6
52 • ,

70

•

51/2

•

69

•

5

65

68

62

71/2

•

10

• •

4

61
58
2·

64

• 50•

•57

3

•

70/1

•

8

67•

49•
67/8•
6

59

•

o

2

3

69/70
4

•

5

Economic growth o/o

64/5

68/9•
56/7•

4

1949-1971 R. U. DATOS

•

54/5
2

Esta curva nos m~estra que a un nivel bajo, la
inflación puede estimular el crecimiento económico
(el desplazamiento hacia la derecha de la curva) más
allá del nivel de 3 o 4% de inflación no existen más
valores en esa dirección.
La curva de la izquierda
hacia arriba indica que arriba de ese nivel la inflación se reduce la tasa de crecimiento económico.

62/3 •

65/6
63/4

•

55/6• •
• 59/60 57/
61/2
• 60/1

1 1

o

2

3

4

5

6

7

8

9

Economic Growth o/o
'&lt;V

Si tratanos de encontrar una curva similar para
Nueva Zelandia, parece que los datos están agrupados
en una paribola con una fórmula de Y:0.25X -3X + 11,

1951/2 - 1971/2 - New Zeland data
March Years

X

�45

44

también nos lleva a la misrr¡a conclusión: que inflación estimula el crecimiento e~onom1co hasta cierto
punto, después del cual funciona de manera opuesta.

Para apoyar esta idea
puede ser usada:

Año

1950
1955
1960
1974
1975
1976
1977

¿dónde se encuentra este

Seg6n Higgins "existe para cualquier país en
cualquier tiempo un patrón óptimo de inflación".(22)
Cuando consideramos las curvas arriba mencionadas, uno puede inclinarse a venir a la conclusión de
que es el rango de 3 - 4%, que significa reducir el
desempleo, la inflación no debe ser mayor al 3 - 4%.

1950
1955
1960
1967
1972
1977

EL NIVEL DE DESEMPLEO
Cuando consideramos el nivel de desempleo en
diferentes países, el panorama en general es como el
siguiente·diagrama:
OF THE LABOUR FORCE
NON-STRUCTURAL

\_
UNEMP OYMENT

YEARS

"{22f-HiggTñ~Benj amin , ECONOMIC DEVELOPMENT, Revised
Edition, Norton and Co., New York, 1968, o.489,

3.6%
4.3%
6.9%
5.4%
6.9%
7, 1%
8. 1%

% tie fuerza
de trabajo
desempleado

2. 5%
2 . 1%
2. 5%
2.0%
3.2%
5.5%

En general un diagrama de desempleo
terísticas:
1.

MINIMUM LEVEL

Tasa de
desempleo

DESEMPLEO EN EL REINO UNIDO

Año

%

siguiente infor~ación

DESEMPLEO ENCANADA

Estas curvas confirman la siguiente teoría sincrética en relación a la relación entre inflación y
crecimiento económico y empleo: que hasta cierto
límite inflación estimula el empleo pero después de
ese punto lo impide y destruye.
Uno puede preguntarse,
límite?

la

tiene~ carac-

Un nivel mínimo de personas no empleables que
para Estados Unidos ha sido considerado un nivel
de ~- 1% (para 1920 el nivel mínirr¡o del dfagram3.
era de 1.9%) consistiendo de los si~uientes subgrupos:
a) Aquellos que no son empeables
enfermedad o actitud al trabajo
en un total je ~/4!.

por su edad,
consistiendo

b) Aquellos que estin no empleables ooraue estin
en un oroceso de encontrar trabajo o que
están siendo nueva~ente entrenados y que consisten el 1/4f para Esta~os ry~ijos .

•

�47
46

2.

3.

•

Una tendencia cíclica del des9moleo
ral.Varía conforme al estado de
en los mejores años a un ·nivel más
tras que en una economía deprimida
desempleo es a un alto nivel.

no estructula economía;
bajo, mieneste tipo dP,

Una tendencia al alza para el desempleo estructural.Algunos economistas creen que este
aumento es ~eterminado por la automatización
que debe de traer la base de 1~ a un nivel de 3
a 4%.
Algunos aún creen que el uso de microprocesadores y computadoras aumentará el nivel
de desempleo de 10 a 20 veces más de incremento
oara las siguientes 2 décadas. (23)
Por otro
lado e~to es muy cuestionable debido a que será
nec~sar10 usar personas oara dise~ar, para producir y reparar las microprocesadoras y las
computadoras.
Aún más, si el proceso de automatización trae ~enos trabajo por un lado
y
este,significa que el dinero será ahorrad~ y
~odra _ser usado en otras actividades, como
inversiones o consumo.
Aunque la persona desplazada por el proceso de automatización no será
capaz de reparar la computadora, él sí puede
ser entrenado para encontrar un nuevo trabajo.
Puede ser que sea demasiado viejo para volver a
comenzar.
Y así como los salarios están aument~ndo tod~ el tiempo, los patrones se vuelven
mas selectivos. Para un bajo salario puede contratar a una persona de edad, o una que no sea
muy fuerte o que su actitud al trabajo no sea
muy favorable.
Pero cuando la mano de obra
~e ~ace cara, los patrones dejan de estar
1ncl~nados a emplear tal clase de trabajadores
marginales.
Esto significa que debido al nivel
creciente de los salarios y a la automatización,
el gruoo de no em?leables crece:
Más gente tiene que ser reentrenada.

(23) Profr~ -J~ ·F. Duncan, el Presidente de Consejo
de la Comisión para el futuro de Nueva Zelandia, en una conferencia en el Instituto de
I~genieros.
Ver: TYE EVENING POST. Feb. 13,
1979.
En Nueva Zelandia el desempleo es alrededor de 2%.
Un incremento de 10 veces lo
llevaría a un nivel del 20%.

May0r número de personas
trabajo.
Las personas de edad
salarios tan altos.

se mueven a buscar

ya no son empleadas a

El grupo que no es e1pleado, debido a su actitud hacia el trabajo, crece; los patrones
se hacen más selectivos.
También en cuanto a las enfermedades,
patrones se hacen más selectivos.
Así debido a que la mano de obra se hace más
cara y también debido a que más personas tienen que
ser retiradas como resultado del proceso de automatización. El nivel de "no empleables" que originalmente era del 1%, se está desplazando hacia arriba
llevándonos a una tendencia creciente de desempleo
estructural.
COMP~RACIONES INTERNACIONALES
En Nueva Zelandia, las cifras oficiales indican
que el 2% de la fuerza de trabajo está desempleada 1
en los Estados Unidos y Australia el 7%, en Ganada
el 8%.
Esta diferencia en niveles de desempleo,
en los diferentes países, puede ser parcialmente
explicada por las diferencias de estructuras de la
economía.
Del último párrafo, podemos concluir que
a niveles más altos de salario en un país y a niveles más altos de automatización, será más alta la
tendencia al desempleo estructural.
Aunque ésta
no es la única explicación; otra razón para las
ct;ferencias en nivel, puede ser el hecho de que el
metodo de medición puede en ocasiones ser diferente.
Esto puede hacer que las comoaraciones internaci?nales sean irrealistas.
Por ejemplo: en Estados
Unidos el desempleo se mide mediante encuestas;
personas son seleccionadas al azar, son preguntadas
si tienen empleo, si no, si les gustaría trabajar,
etc.
Mientras que en Inglaterra y Nueva Zelandia,
el desempleo se mide mediante el registro de desempleados.
Como siempre, existen personas que les
gustaría trabajar; pero aue no ~stán registrados
como desempleados, oor lo oue las cifras americanas
estin a un ~ayor nivel aue las britini"as.

los

�48
49

DESEMPLEO OCULTO
, Particularmente en países sub- desarrollados coao
Mextco, hay un gran grupo que no están trahajando en
la fuerza de trabajo, y tampoco est~n registrados
como desempleados; oero que pudieran trabajar en la
fuerza de trabajo si existieran mayores posibilidades de empleo . En los países más desarrollados como
Estados Unidos, también existe tal gruoo, por ejemplo las amas de casa.
En un país en desarrollo,
este grupo es mayor y consiste de hombres que ayudan
a amigos en el campo o ayudan a su padre debido a
que no hay otra cosa que pueda hacer. Esto aumentará el desempleo en estos países a un nivel mayor.
En México, por ejemplo a un nivel de 50% (24) y
en Africa, Asia y América Latina a un nivel de 4oi
(total o parcialmente desempleados) según la I . L.O.

(25).

.,,

LOS ASPECTOS HUMANOS
Los aspectos humanos del des9mpleo son de vital
importancia. Existen varios aspectos que oueden ser
resumidos en los siguientes incisos:
·
1.

Pérdida de producción y bienestar, cada persona
que no está trabajando, no está contribuyendo al
producto nacional y al bienestar de la nación .
Cada día no trabajado no puede ser recuperado.
Aunque el trabajo debe de tener sentido, no debe
ser el trabajo de hacer pozos y luego taparlos
como sucedió en la depresión para mantener a la
gente ocupada.
Aún más importante puede ser el 1a~o que trae
consigo el estado de dese~pleo al ser humano

(24) Ver Editorial "Opresión " , en EL NORTE 1o. de
Dic. 1978.
(25) Ver DEVELOP~ENT FORU~, Abril 1979, p . 1 y 2 ,

como: la pérd i da de autoestima que resulta del
status de desempleado; el sentimiento de rechazo
e i nutilidad que pueden llegar a tener .

3.

Esto puede tener un efecto desmoralizador; el
ocio es la madre de todos los vicios. Que puede
llevar a algunas personas a consumir drogas para
escapar de su realidad.

4.

También puede conducir a un aumento en la criminal idad para obtener el dinero necesario para
las drogas, para obtener medio para satisfacer
sus necesidades, o para hacer algo más divertido
que nada.

Para vencer estos efectos, el plan del Presidente Carter para los 1980's da una solución audaz. Su
idea es que nadie reciba dinero por desempleo oor
hacer nada.
Las personas deben hacer algo para
ellas, algo útil.
Para encontrar tal trabajo debemos de buscar en el campo marginado que aún es útil
e incrementar el producto interno bruto; pero que no
está siendo aprovechado por el sector privado v por
el sector público porque no hay dinero disponible.
Como estas personas tienen que ser pagadas de todos
modos, podemos considerar su trabajo sin costo a la
comunidad y conse~uentemente se puede incluir cualquier trabajo útil a la comunidad.
Por ejemplo:
ayuda de la comunidad a ancianos, mejoramiento del
ambiente, hermosear la ciudad, prevenir el crimen,
ayudar a los pobres, etc .
Existe gran cantidad de
trabajo, que no encuentra respaldo económico, oero
que todavía es útil a la comunidad.
~l oroblema
está en organizar esto bien:
Por un lado tenemos
que considerar a los desempleados y por el otro lado
el trabajo que se necesita hacer. Se necesita conciliar ambas cosas.
Un hombre de edad no tan fuerte,
que siempre hizo trabajo de oficina, no puede ser
usado para escarbar pozos, para preparar una nueva
carretera.
Es por esto que el Presidente Carter
implementará su oro~rama de inmediato; ~ero qu~ lo
i ntroducirá hast~ 1980.
Mucha planeaci6n y organización está siendo involucrada .
Debe de convertirse en una especie de servicio no militar con
una disciplina estricta y una buena or~aniza~ión o
de lo contrario no dará resultado.

�so

51

Rs notable có~o ya algunas de estas ideas están
en el aire. ~ continuación se ~encionan alqunas:
1.

2.

En Australia, el Ministro para el e~pleo dijo al
Parlamento Australiano recientemente que estaba
considerando maneras de hacer más difícil el
obtener beneficios de desempleo.
~l dijo que
las personas,
tendrán aue aceptar trabajos
permanentes o casuales, dentro o fuera de su
distrito que serían ofrecidos por el Servicio de
Empleos de la Commonwealth, siempre y cuando su
salud física y mental lo per~itieran.(26)
En Nueva Zelandia, un médico físico de Auckland,
el Dr . Harold Moody dijo al abrirse la Décima
Sexta Convención del Club de Leones Internacional, que alguna forma de servicio no militar
obligatorio para jóvenes desempleados debía de
ser implantado.
El dijo que posiblemente un
comienzo podría ser hecho con "toda la gente que
cobra compensación de desempleo que no puede
encontrar trabajo".
Un ~ran número de gente ha
descubierto que puede v1v1r de la compensación
por desempleo. "Ellos han eliminado el problema
de trabajar de 9 a 5 y tener un superior llamándoles la atención". "Ellos ya no tienen que ser
honestos ni aceptar una responsabilidad por sus
acciones" . (27)

Co NC L u s I o N
El desempleo es y seguirá siendo uno de los
principales problemas de la economía.
Los aspectos
humanos son de vit~l importancia. Para enfrentarnos
al problema tenemos que distinguir entre desempleo
cíclico y estructural.
·

ffiT

Ver-SYDNEY "lORNING HERALD, "iarch 7, 1979, o. 1,
"Plan to ~ake ~ole harder to ~et".
(27) Ver THE EVENING POST, Wellington, New Zealand,
~arch 26, 1979, "Compulsory service for wayward
youth?".

Para reducir el dese~pleo cíclico, todas las
medidas de política fiscal y monetaria deben ser
tomadas:
Un déficit de gobierno puede estimular la economía y reducir el desempleo.
Una reducción de impuestos estimulará el consumo
y la economía, reduciendo el dese~pleo.
Bajas tasas de interés y una política de crédito
fácil, también esti~ularán la economía reduciendo el desempleo.
Re-entrenamiento y re-educación
contribuir a reducir el desempleo.

también pueden

Pero todas estas medidas no deben de llevarnos a
mucha inflar.ión, dado que un nivel de inflación de
más del nivel óptimo de 3 - 4% al a~o no será deseable en ningún aspecto.
Así que para reducir el desempleo, la inflación
debe ser reducida a un nivel del 3 - 4% anual; aunque en un corto plazo puede verse que una mayor tasa
de inflación, oueda estimular la economía y el
empleo, como vimos arriba; pero por lo general nos
lleva al contrario, a reducir crecimiento económico
y el empleo.
En relación al desempleo estructural, tenemos
que aceptar la tendencia creciente, provocada por el
nivel alto de salarios, automatización, eomputación
Y el hecho de que la demanda por trabajo se encontrará a un nivel más sofisticado.
La fuerza de
trabajo tiene que ser re-entrenada y re-educada para
mantenerse a la par con el rápido mundo cambiante y
muchos no pueden mantenerse a la par con ella y
tienen problemas con el re-entrenamiento y la reeducación.
Para prevenir la oérdida de oroductividad y el
efecto desmoralizador del estado de desempleo sobre
el ser humano, medidas como la introducción de una
especie de servicio no militar, deben ser to~adas.

�EL EMPLEO Y SU3EMPLEO EN MEXICO.
UNA CONSIDER4CION.

52

Personas que están desemple~das, deben ~e trqbajar
en este servicio oara que así consi~an su coMpensación de desempleado, y así trabajar en actividades
que todavía incrementan el oroducto interno b~uto;
pero por otro lado no han sido aprovechados ~i por
el sector público ni privado por falta de dinero,
como el plan del Presidente Carter para los ochentas.
Entonces, los aspectos humanos sobresalientes
del desempleo, como mencionamos anteriormente, nueden ser superados y podremos aprender a vi~ir en un
nivel creciente de desempleo estructural sin que el
mundo se vea envuelto en la desmoralización, dro~as
y crímenes.

Gerardo Turrubiate Marín *

LA NATURALEZA DEL PROBLEMA DEL EMPLEO.

Para examinar el problema del empleo en México
se debe contar, en princ1p10, con una percepción
clara de su naturaleza y dimensión.
En los medios
periodísticos, la frase "creciente desempleo" ha
sido citada frecuentemente para describir el síntoma
de una crisis en la economía mexicana.
El concepto
de desempleo en sentido estadístico, sin embargo,
tiene una connotación diferente, ya que se refiere a
una situación en la cual una persona sin los adecuados medios de ingreso se encuentra buscando activamente trabajo y no es capaz de encontrar algo .

•

Una consecuencia lógica, de seguir la percepción
anterior de desempleo, deberá ser el adoptar una
estrategia de desarrollo en la cual uno de los objetivos de política económica será el de maximizar la
creación de oportunidades de trabajo en el corto y
mediano plazo.

1

El Autor,
egresado de esta ~3~ultad, impartió
cátedra en la Facultad de Economía
y realizó
trabajo de investigación en el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL durante el primer
semestre de 1982.

�54

55

En el contexto de los países industrializado$ de
Occi1ente, el desempleo es ~randemente condicionado
por la demanda agregada.
La visi6n convencional
prescribe que el problema del desempleo es curable
por apropiadas medidas fiscales y monetarias.
Esta
concepc1on, tiene una aplicaci6n limitada para un
país semi-industrializado como México donde, para la
vasta mayoría de la poblaci6n, las posibilidades de
empleo casual y subempleo existe dentro del contexto
socio-econ6mico.

de un nivel mínimo de bienestar,(1) esperándose que
crezca en un 4.0% anual en los pr6ximos 20 años. Lo
que significa que alrededor de 300,000 nuevos entrantes a la fuerza tendrán como origen esos grupos
de pobreza.
Considerando que si la poblaci6n.total
se espera que crezca en un 2.9% y la fuerza de
trabajo en un 3,3,% por a~o, el número de personas
bus~ando empleo, proveniente de los estratos bajos,
sera mayor a la cantidad de personas provenientes de
estratos altos.(2)

El problema real, íntimamente relacionado al empleo, es la pobreza en que vive una gran porci6n de
la fuerza de trabajo, condicionada por la baja productividad y atribuida a una desfavorable dotación
de factores, a una inadecuada infraestructura o a la
falta de inversi6n en capital humano.

De esta manera, si el interés por aliviar la
pobreza absoluta se realiza a través de medios
convencionales para la creaci6n de empleos
es
imperativo que la tasa de absorci6n de empleos ;n el
sector moderno crezca en una mayor oroporci6n que la
tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.

El punto principal a mencionar no es la gran
cantidad de recursos humanos ociosos por falta de
dinamismo de la demanda agregada, sino la cantidad
de ingreso que obtiene, el que es insuficiente para
satisfacer las mínimas necesidades básicas como son:
adecu·ada nutrici6n, educaci6n, vivienda, salud, etc.

_La tasa de cre 7!miento del empleo s6lo puede ser.
-st1mada en relac1on a la tasa de crecimiento del
producto.

Este trabajo mantiene que la percepci6n del lacerante problema del empleo, cuando es eslabonado a
la~ necesidades básicas de la poblaci6n, no es solamente un enfoque realista, sino oue provee un valor
instrumental más positivo a la soluci6n del problema
del desempleo y subempleo en México.

DIMENSION DEL PROBLEMA EN MEXICO.
La evidencia disponible muestra que, para el año
de 1977, los jefes de familia sin empleo representaron un 6% del total de entrevistados; mientras que
un 40% del total de la fuerza de trabajo (6.4 millones de trabajadores) obtuvieron ingresos por debajo

0

En las dos décadas pasadas, el producto interno
bruto en México ha crecido a tasas muy superiores a
la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.
E~te aumento en la raz6n producto por trabajador, ha
sido atribuida en gran parte a medidas de política
econ6mi ca que sesgaron la producci6n hacia más
TTí"Para el año de 1975, el Banco Mundial defini6 un
ingreso mensual familiar de $1,800.00 (Mil ochocientos pesos) como una línea de pobreza. World
Bank, Special Study of the Mexican Econorny:
Major Policy Issues and Prospects 1978-1982.,
Documento inédito.
Adicionalmente, algunos
otros documentos del Banco Mundial citan cifras
más altas en relaci6n al ~úmero de trabajadores
en condiciones de pobreza absoluta en México.
8 millones para el año de 1977., M.S. ~hluwalia
et. al.
"Growth and Poverty in a Developing
Country.", World Bank, Paper tJo.309. 1978.
(2) WORLD DEVELOPMENT _INDICATORS,
Banco Mundial,
Junio de 1980.

�56
procesos intensivos en capital.
Co~o resultado, es
cuestionable que, aún bajo el escenario optimista de
un crecimiento muy por enci~a del?~, y con ingresos
esperados del petróleo, el proceso de crecimiento
por sí mismo pueda aumentar si~nificativamente los
ingresos de la gente de escasos recursos oor el sólo
hecho de que su fuerza de trabajo sea absorbida por
el sector moderno de la economía.(3)
Sin una asistencia directa, para mejorAr los
niveles de vida y la productividad de la fuerza de
trabajo, una gran porción de la fuerza de trabajo
mexicana está destinada a vivir en condiciones de
pobreza absoluta.
Y una estrategia de desarrollo
en donde se maximiza la creación de empleo no podrá
resolver el problema principal que es la pobreza
absoluta en el 40% o más de la fuerza de trabajo.

ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA PERCEPCION CONVENCIONAL.
En seguida, permítaseme reiterar las razones de
la importancia de definir el problema del empleo
desde una perspectiva de su relación con las características de grupos de oobreza de la población. Mi
principal argumento se basa en que la percepción
convencional del desempleo, cuando es aplicada a un
país en desarrollo, frecuentemente conlleva a una
equivocada y dolorosa solución.

TTf-A-este aspecto cabría mencionar que el Plan
Global de Desarrollo 1980-1982 estima crear 2, 2
millones de nuevos emoleos, lo que representa un
4.2% de crecimiento anual en ese renglón, oermi•
tiendo así absorber el ~-3% del aumento en la
fuerza de trabajo. ~ esta tasa de absorción, el
desempleo abierto se esoera que disminuya; iniciado así un proceso por el cual se resolvería
el problema de la ocuoqción.

57

s;_por empleo se entiende "empleo salari1l", la
solucion es muy simple: Promover el ll1mado sector
m~derno tan rápido como sea posible 1 oara absorber
e
excedente de mano de obra de 10; sectores de
baja productividad del resto de la economía.
h
Sería in~eresante preguntar aquí, qué lecciones
emos aorendido de aquellos oaíses que ~an enfati=~~~' _en~~ estr~te~i~ de desarrollo económico, la
rni~acion, via industrialización
del aparato
pro d uctivo.
'
Invariablemente, en muchos de los casos, el sector mo~erno ha dependido del capital y tecnologías
extranJeras para su expansión, convirtiéndose en un
sector "clave" . so 1 amen t e capaz de proveer empleo
para _una cantidad muy reducida de la fuerza de
~rab~Jo, con un nivel de ingreso marginalmente alto.
1 dilema de este sector ha sido que teniendo frecrentemente su or~gen en la sustitución de importaf10nes, su capacidad de crecimiento se encuentra
mitada por el mercado interno,
permaneciendo
remar~ablemente alta la creciente razón producto oor
trabaJador.

En resumen, Yl dilema anterior
las causas siguientes:

es atribuido a

1)

Las tecnolo~ías importadas de los países industrializados son intensivos en capital, siendo
generalmente ahorradores de la mano de obra en
relación a la abundancia de este factor en los
países en desar~ollo.

2)

Debido a la escasez de financiamiento para aumentar el acervo de capital y mano de obra calificada, las empresas nacionales frecuentemente
pasa~ a _manos de Compa~ías multinacionales.
(~l interes primordial de las compa1ías trasnacional!s es el de ~antener t~cni~as intensivas
en capital ~n el sec~or moderno, alentando, oor
tan~o, la importacion de oartes oara bienes de
capital, debido al trata~iento preferencial que
acuerden con los gobiernos.)

�58

59

.,

3)

Los gobiernos de los países en desarrollo, en
sus esfuerzos por lograr la industrialización,
gereral~ente pen~lizan a las tecnologías ahorradoras de ~ano de obra con medidas fiscales
tales como tarifas, controles directos selectivos sobre la importación de manufacturas, y
promociones fiscales sobre la inversión.

4)

Tasa de interés artificialmente baja, o tipo de
cambio sobrevaluado, se permite que prevalezcan
en orden de alentar importaciones de bienes de
capital.

5)

La mano de obra calificada es relativamente
escasa en los países en desarrollo, lo cual
directamente incentiva un uso 1e técnicas intensivas de capital.

6)

La concentración del ingreso precedió a la
inversión industrial, lo que significa que la
composición de la demanda final fue definida
antes de que el proceso de industrialización
ganara momento.
Esta distribución ~el ingreso
refuerza un sesgo hacia la producción de bienes
d~ consumo "moderno" intensivos en capital.(4)

Visto lo anterior en un contexto -más amplio, la
preocupacion por una estrategia de empleo en el
sector moderno, es probable que lleve a efectos poco
deseables al intensificar una relación de dependencia con los países industrializados, y también
probablemente aumente las desigualdades en~re las
naciones.
Lo que parece, es que la percepcion convencional del problema del empleo falla en proveer
una solución acertada, formando á lo más un problema
en sí misma.(5)
TT) Este pÜñtode vista refleja el pensamiento del
enfoque estructuralista al comercio y desarro
llo, representado por Prebisch, Furtado, Dos
Santos, etc.
(5) Ss posible que 31 cambi~r una política en form~
aislada, aparentemente para mejorar, en realidad
empeore la situación general del empleo.

En el contexto mexicano, es interesante contrastar estas )bservaciones.
·Como fue anteriormente
mencionado, ~éxico ha alcanzado mucho de su remarcable,c:eci~iento industrial (expansión por medio de
pol1t1cas que reducen el costo de los bienes de
capital en relación a bienes intensivos en mano de
obra.
Las tarifas para los bienes de capital han
sido bajas .~n relación a otras importaciones, y la
s~brevaluac1on del peso mexicano a finales de la
decada de los 80's ha disminuido aún más el precio
de las importaciones de bienes manufacturados.
Por
otro lado, el costo del trabajo ha sido aumentado
grande~ente, alejándose por tanto de las consideraciones de equidad.
El resultado neto de las anteriores políticas ha
sid? el aumentar el costo relativo del trabajo al
capital, al doble de lo que sería de no existir
tales medidas. Es evidente que tal distorsión afecta
el uso de 1~ proporción de factores, y por tanto es
inapropiado a la luz del crecimiento de la fu¿rza
de trabajo.
Este tipo de medidas, al mismo tiempo,
tienden a depender en una mayor medida de las
importaciones de bienes, manufacturas y tecnologías
inapropiadas. Las políticas salariales han aumentado
hasta la fecha los ingresos de grupos de pobreza en
las ár~as urbanas, pero poco han hecho en ayudar
a las areas rurales las cuales contienen más de la
mitad de los grupos de pobreza en México.

UNA ESTRATEGIA DE EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD.
¿Qué se podría considerar como una estrategia
rele~ante para la solución del problema del empleo?
Podr1a argumentarse que una estrategia aprooiada
deberá tener bases en una mezcla de dos enfoques:
Mientras que las oportunidades para la creación de
empleo productivo deberán ser expandidas a una tasa
suficientemente alta para absorber al ~enos la fuerde trabajo entrante, es imperativo que aquellos
dejados atras" en los sectores de baja productividad sean directamente asistidos para mejorar su

!ª

�60

condición.(6)
Algunas posibles medidas incluyen
programas específicos para la industria peque~a y-mediana, los cuales proveen un ~ayor crédito, ayuda
técnica y otras medidas para mejorar la productividad.(7)

Al escoger una combinación óptima de las dos
estrategias, la gente encargada de la política
económica deberá ponderar las implicaciones que cada
una tiene para la inversión y costo de los recursos
en relación a los ingresos de grupos pobres Y no
pobres.
Incuestionablemente existen, sin embargo,
algunas implicaciones diná~icas
de adoptar una
estrategia sobre la otra para cuestiones de crecimiento, eficiencia asignativa y patrones de distri-

61

bución del ingreso.(8)
El punto princioal en este
trabajo es enfatizar la imoortancia de tener una
clara percepción de que las cuestiones de empleo,
productividad y pobreza, en los países en vías de
desarrollo, son inseparables.
El pleno emplo no
deberá ser un objetivo de desarrollo por sí mismo.
Ya que, si es percibido correctamente, el empleo
puede servir como un vehículo importante para alcanzar el objetivo de satisfacer las necesidades básicas o mínimas de bienestar de la población.

..
(6) El Banco Mundial estimó para el a~o de 1978 un
70% de la fuerza de trabajo en México, determinados su remuneración y condiciones de empleo
por medio de acuerdos contractuales, en: L.
Squire,
"Labor Force, Emoloyment and Labor
Market in the Course of Economic Development",
World Bank Research Paper, June 1980.
Aún bajo
esta categoría, un gran número de trabajadores
se considera que obtienen un ingreso inadecuado
para satisfacer sus necesidades básicas.
De lo
anterior se desprende que las estimaciones del
desempleo pueden ser aplicables solamente a una
fracción peque~a de la fuerza de trabajo en
México.
(7) Es inaplazable la necesidad de apoyo por parte
del gobierno y del sector privado oara la provisión de adecuada vivienda, programas de salud,
educación, a~ua potable, etc. Las o~ovisioncs 1e
esos bienes públicos no pueden ser dejados a las
fuerzas del mercado.

(8) Conocidos los objetivos de crecimiento y equi-

dad , las funciones de oroducción
en los
'
, sectores
de baja y alta productividad, se podr1a elaborar
un modelo de equilibrio general, el cual oodría
proveer un marco analítico formal donde una mezcla óptima de estas dos estrate~ias podría ser
investi~ada.

�LA CIENCIA DEL, INFORMACION EN AMERIC4 L4TINA.
LA BIBLIOTECA DE LA FPCULTAD DE ECONOMI4,
UNA VENTANA EN EL MUNDO.

'

Julia Vissotto Saunders *

Situados en la confluencia de dos programas de
los más importantes dentro de la educación en América Latina: la ense~anza y la investigación de
ciencias económicas, la Facultad de Economía y Centro de Investigaciones Económicas de la U.A.N.L. con
su sistema de información (Biblioteca-Hemeroteca),
desempenan un papel único al servicio del área metropolitana de Monterrey, del Estado de Nuevo León y
de la Nación.
Como se recordará, la Biblioteca ha sido, desde
mayo de 1962, depositaria de las publicaciones de la
Organización de las Naciones Unidas y de dos de sus
más importantes ageniias especializadas: la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO)
y la Organización de las Nacions Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) .
Anterior~ente la Biblioteca había recibido designaciones
provenientes del Banco Mundial,
la Corporación Financiera Internacional, la Asociación Internacional
de Fomento, el Fondo Monetario Internacional,
la
Organización Consultiva ~arítima Intergubernamental,
la Organización Internacional de Comercio y de las
Instituciones de la Comunidad Europea.
Desde el
Principio, los mencionados Organismos Internacionales han tenido en cuenta el funcionamiento de la
Facultad, del Centro de Investigaciones Económicas y
Particularmente de la actuación de la Biblioteca.

TLa Autora

colaboró como Bibliotecaria Adjunta en
la Facultad de Economía y realizó trabajos de
Investi~ación en el 8entro de Tnvesti~aciones
S~onómioas de la UftijL, de Julio de 1981 a Junio

de 1982 .

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El sistema de biblioteca de dep6sito ha demostrado ser un medio eficaz para la divulgaci6n peri6dica de documentación e información acerca de las
actividades de las Naciones Unidas.
Su eficacia se
fortalecerá, en nuestro caso, y en toda América
Latina, cuando se ofrezcan mayores posibilidades de
capacitación al personal, que seguirán en el futuro
con más grandes esfuerzos para mejorar el sistema de
uso y divulgación del manantial de información que
nos brinda la Organizaci6n de las Naciones Unidas.
La Facultad de Economía y sus servicios en la
ciencia de información, está ubicada en la realidad
del patrimonio de su pasado, dentro de la labor del
presente y el desarrollo del futuro.
Esta re~lidad
contiene implicaciones para el progreso de la cienoia de la informac'6n, bibliotecología v archivología de que tanto carece México.
La ciencia y la
tecnología desempeflan en todos los países un papel
fundamental para la consecución de los objetivos
sociales, econ6micos y políticos.

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das, por región y por tipo en 1977.
Actualmente
existen 309 bibliotecas de dep6sito en 119 países.
Dado que en todo México existen dos de estas bibliotecas, una en la sede de las Naciones Unidas en
Hexico, D.F., y la segunda ubicada en la Facultad
de Economía de la U.A.N.L., en nuestra Biblioteca,
raz6n que nos llena de orgullo y de responsabilidad .

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Primeramente aquí queremos seijalar la importanoia de la ciencia de la información. La información
oermitc almacenar, seleccionar, combinar, trotar, y
difundir con facilidades que todavía eran inconcP.bibles hace un cuarto de si~lo, por falta de medios de
comunicaciones.
Cada dieciocho minutos se publica
en el mundo un volumen de información equivalente a
todos los tomos de la Enciclopedia Británica, y cada
a~o, más de un ~illón d9 docu~entos científicos y
técnicos.
Millones y millones de datos que, si no
están organizados, pueden ser algo tan estéril como
un desierto.
La ciencia de la información nació de
la necesidad de orden y selecci6n; pretende encauz~r
esta avalancha de material, dirigirla y aprovechqr-

�66
la.
Un1 1e sus ramas esoecíficas es la bibliotecología; el estudio de la información transmitida por
muy diversos medios, además del libro.
~ través de
la comunic1ción escrita podemos beneficiarnos de las
experiencias y conocimientos acu~ulados en todos los
campos del saber humano.
Nuestra biblioteca-hemeroteca es un centro dinámico que oresta servicios y establece un vínculo
directo entre los recursos de información existentes
y sus usuarios.
La colección de publicaciones
periódicas de nuestra hemeroteca y de la sección de
órganos internacionales, nos permite una visión global de la economía contemporánea: una ventana en el
mundo.
El rápido desarrollo científico, económico Y
tecnológico de los últimos a~os, ha proporcionado un
incremento r.onsiderable en los medios de información; pero ninguno alcanza la magnitud de las publicaciones periódicas, o sea las colecciones ubicadas
en las hemerotecas que existen en el mundo. ~quí en
México hay una carencia de personal capacitado en
los campos de acción del especialista en información .
La educación bibliotecaria en México recién
empieza a desarrollarse.
La Revista de la UNESC0
ce Ciencia de la Información, Bibliotecología y Archivología, recientemente publicó un artículo sobre
la formación y educación de los especialistas en
información en América Latina.
México se encuentra
entre los países que más carecen de personal especializado .
América Latina es un conglomerado de treinta
países, con una población de más de cuatrocientos
millones de seres humanos.
Presenta grandes dife•
rencias de carácter económico, social, cultural e
histórico; dentro de cada país hay grandes diferencias entre las distintas regiones, con proble~as
específicos de desarrollo industrial, técnico, agrÍ•
cola y social.
Dentro ce este cuadro, por regla
general , los sistemas de información v las activi•
dades informativas en América Latina, ~iran en torno

67
a la ayuda y control gubernamentales· su razón de
ser es el_9esarrollo, y su función ~onsiste en la
construccion de una infraestructura de información
que pueda proporcionar servicios de información.

Una encuesta llevada a cabo por UNESCO en 1978
sobre educación de bibliotecarios esoecializados y
especialistas en información en América Latina, catalog~ ~esenta Y,siete escuelas de bibliotecología
en diecinueve paises latinoamericanos; cincuenta y
una de estas escuelas forman parte de una universidad y Brasil posee la más alta concentración de
ellas: veintiún escuelas. Se otorgan varios títulos
Y certificados, pero la mayor parte de las escuelas
ofrecen al estudiante un título profesional de
·licenciatura.
En América Latina solamente seis escuelas ofrecen un título de maestría; tres en Brasil
una en
Colombia, México y Puerto Rico respectivame~te.
La
carencia de personal capacitado impone algunos problemas, que ciertamente reflejan la situación de
América Latina en desarrollo, que deben de ser considerados:
1. Reconocimiento:

Se están realizando muchos esfuerzos nacionales e internacionales para reconocer la importancia de la información con miras al
desarrollo.

2. Situación política:
Los problemas políticos internos como la falta de planificación a largo
plazo (características de los países en desarrollo), los cambios políticos y administrativos
generan programas contradictorios que suprimen
los logros anteriores, como el cambio, a menudo,
de encargados que inician programas de mejoramiento de la información que nunca se pretenden
llevar a cabo.

3. Economía:

Los
Latina carecen
a todas luces,
nante para la
formación, y a
:&gt;Jigajas de los

sistemas de información de América
de recursos financieros adecuados;
la economía es el factor predomievolución de la ciencia de la inésta siempre le caen solamente las
pre upuestos gubernamentales.

�68
4. Tecnología de la Información:
Debido a los problemas que plantea la dotación lógica (que comprende la carencia de oersonal capacitado), los
ordenadores no se usan a pleno rendimiento.
La
búsqueda de datos de origen, local, regional o
internacional, sin resultados positivos, por la
carencia de la tecnología de información (por
parte del personal incapacitado), se refleja en
las críticas, angustias y desesperación de los
usuarios de los centros de información, que dependen de las bibliotecas y de sus servicios,
para ganarse el pan de cada día. La respuesta, o
solución de estos problemas está en un programa
final, decisivo: el de la educación profesional Y
formación académica de especialistas en la ciencia de la información en la América Latina.
Los cursos breves sobre ciencias de la información tienen mucha aceptación en América Latina Y son
muy concurridos.
En México, el CONACYT ha estado
manteniendo en la capital, cursos breves de capacitación.
Los cursos breves son útiles, pero tienen
evidentes limitaciones, como sustitutos de una educación formal, profesional; presuponen una competencia profesional, pero no la crean. A qué se debe la
insistencia en la educación en general y en la educación formal en particular?
La historia _ha demostrado vez tras vez que la calidad del ejercicio Y de
las actividades de desarrollo respecto a la investigación en cualquier profesión, dependen de la_e~istencia y de la calidad de los programas academ1cos
formales que apuntalan una profesión.
En México la preparación formal de personal_bibliotecario ha dependido de las siguientes inst1t~ciones: Colegio de Bibliotecología y Archivolog1a
de la Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad
Nacional Autónoma de México, D.F., con un P!ªº
de estudios a nivel de licenciatura y maestr1~.
Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas,
dependiente de la Secretaría de Educación Públi9~,
México, D.F., con un plan de estudios a nivel ~ecnico y de licenciatura.
En las provincias se tiene
la Escuela de Bibliotecología
de la Universid~~
Autónoma de Guadalajara, con un plan de estudios ~

69
nivel de licenciatura.
Esta información y la que
sigue son datos de la UNESCO de 1976, los más recientemente publicados.
Con licenciatura y con el grado de maestría
existían en el país aproximadamente ochenta personas, de las cuales 10% estaban vinculados a instituciones de ense~anza superior de provincia y el resto
en el Distrito Federal. Esto es, personas titulad~s
en las provincias son 8 y en el Distrito Federal 72.
La verdad es que hay urgencia y carencia de profesionales en los servicios de bibliotecas y de centros de información.
La información es un recurso
esencial para el desarrollo de todos los países,
particularmente los del Tercer Mundo, donde se ubican los países de América Latina.
Desde su iniciación, veinte aflos atrás, nuestra
Hemeroteca ha sido una fuente de servicio de información y desarrollo, correspondiendo a la inquietud
de maestros, estudiantes y otros usuarios dentro del
programa de la Facultad de Economía y del Centro de
Investigaciones Económicas.
Hasta el prese!te (1982), un inventario de las
publicaciones periódicas profesionales más importantes de nuestra Hemeroteca, realmente presenta una
ventana para el mundo académico; indica títulos ~e
más de veinte países, además de unos cuatrocientos
títulos que son mexicanos.
Los títulos o entradas
internacionales contenidas en esta corta bibliografía abarcan temas de agricultura, ciencias sociales,
demografía, educación, sociología y economía en
todas sus ramificaciones.
Estas publicaciones, que
comprenden subscripciones, donativos y canjes, están
registradas en fichas Kardex ubicadas en la Hemeroteca.
Las entradas bibliográficas incluyen la siguiente información: título, y sub-título cuando correspo~de; editora y lugar de public3ción; ~ateri?
principal; periodicidad y tipo de adquisición; notas
de cambio de título y otras informaciones; fech~ de
iniciación y los números que se poseen en orden cronológico.

�71

70

La situación y las perspectivas de la labor de
nuestra biblioteca-hemeroteca, si~ue subrayando la
extraordinaria importancia de la ense~anza v de la
investigación de la econo~ía y de las ciencias sociales.
Hay que procurar complementar la colección
que poseemos, teniendo en cuenta las solicitudes del
presente, del porvenir v ta~bien del propósito para
el que fue creada nuestra Institución. Dentro de la
lista de publicaciones periódicas de la.hemeroteca,
las más usadas por su carácter académico y profesional, que logran el propósito de presentar un alto
nivel de información en el campo internacional, están las siguientes:

Veintiún países y cuatro continentes (América, Asia,
Europa y Oceanía) están representados en la colección de nuestra Hemeroteca, que son los siguientes:

ALEMANIA
ECONOMICS. A Biannual Collection of Recent German
Contributions to the field of Economic Science.

ARGENTINA
1.

2.

3.

AMERICAN ECONOMIC REVIEW. The Journal of the
American Economic Association. Published at
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of Chicago Press. Chicago, Illinois.
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for Harvard University by North Holland
Publishing Company. Cambridge, Mass.

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Economice Social.

Instituto de Desarrollo
Buenos Aires.

FICHERO BIBLIOGRAFICO HISPANOAMERICANO.
Editors. Buenos Aires.

Browker

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CONJUNTURA ECONOMICA. Instituto Brasileiro de
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REVISTA BRASILEIRA DE ECONOMIA. Fundacao Getulio
Vargas. Río de Janeiro, Guanabara.

CANADA
THE CANADIAN JOURNAL OF ECONOMICS AND POLITICAL
SCiijNCE. The Canadian Economics Association.
University of Toronto. Toronto, Ontario.

ESTUDIOS DE POBLACION. Asociación Colombiana
para el Estudio de la Poblaci6n. Bogotá.
REVISTA DE REVISTAS DEMOGRAFICAS. Asociaci6n
Colombiana para el Estudio de la Poblaci6n.
Bogota.

ESCOCIA
JOURNAL OF ECONOMIC STUDIES. University of Aberdeen,
Aberdeen.
THE REVIEW OF ECO~JMIC STUDIES.

Edinburg.

SCOTTISH JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY.
Boyd, Ltd. Edinburg.

Oliver and

THE THREE BANKS REVIEW. The Royal Banks of Scotland.
Edinburg.
CHILE
BOLETIH DEMOGRAFICO. Centro Latinoameri~ano de
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CUADERNOS DE ECONOMIA.
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Universidad Cat6lica de

NOTAS DE POBLACION.
Centro Latinoa~ericano de
Demografía. Santiago.

BOLETIN DE ESTUDIOS ECONOMICOS. Universidad d~
Comercial de Deusto, Bilbao.

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Agriculture. Washington, D.C.
AMERICAN BOOK PUBLISHING RECORD.
Philadelphia. Pennsylvania.

Department

Department of
R. R. Bowker Co.

AMERICAN ECONOMIC REVIEW. The Journal of the
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George Banta Co. Inc. Manasha, Wisccnsin.
AMERICAN JOURNAL OF AGRICULTURAL ECONOMICS.
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THE AMERICAN JOURNAL OF ECONOMICS ANO SOCIOLOGY.
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American Political Science Association.
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SUIZA
BANK FOR INTERNATIONAL SETTLEMENTS,

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ASSOCIACION LATINOAMERICANA DE LIBRE COMERCIO
(ALALC). Sintese ~ensual. Montevideo.

VENEZUELA
REVISTA DE ECONOMIA LATINOAMERICANA.
de Venezuela. Caracas.

Banco Central

Confío en que esta pequeffa bibliografía internacional de nuestra Hemeroteca y esta exposición,
sea una útil herramienta de trabajo para los maestros, alumnos, investi~adores y otros usuarios de
nuestra biblioteca.
La información e investigaciones son afines al desarrollo que avanza con el nrogreso de la ciencia y de 1~ tecnologí~.
Est~ l~bor
beneficia a México, honra a la Universidad Aut6nom3
de Nuevo León y a la Facult8d de Econo~ía, y en~iquece los servicios de la ciencia de la informacion,
bibliotecología y archivología, ubicados 30 nuestr~
Biblioteca y en otros centros de cultura de México.

Se terminó de imprimir en Septiembre
de 1982, en el Departamento de Impre
so~e la Facultad de Economía, de la
Univlrsidad Autónoma de Nuevo León,
Loma Redonda 1515 Pte., Colonia Loma
Larga, Monterrey, N.L., México, bajo
la supervisión del Sr. Homero Cantú
Salinas. Se tiraron 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>volumen VI

-

numero 2

-

Sep. 1984

Facultad de Economía
~

.

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��.. .' '
FACULTAD DE ECONOMIA
J,•

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS publica manuscritos

de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias socialesyla
educación. Se edita tres veces al año
en los meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de última hora quede
terminen lo contrario.
-

Septiembre 1984

* La suscripción a la revista tiene un
costo anual de $4,000 Pesos para todo el
Territorio Nacional; y de $15.00 Dóla-

res para el extranjero. Las sol icitu
des deben dirigirse a la propia Facul-:
tad, mediante cheque u orden de pago.
Dirección: Facultad de Economía, Univer
sidad Autónoma de Nuevo León. loma Re
donda #1515 Pte., Col. Loma Larga. Man
terrey, N.L. México. Apartado PostaT ·
288.
* Toda comunicación relativa a manuscri-

tos y correspondencia editorial, debe
rán ser dirigidos a: Lic. Edgar López
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANL.
* Las opiniones, juicios o ideas que pue

dan contener los artículos impresos en
esta revista no reflejan de ninguna for
ma el criterio de la Facultad de Econo
mía de la UANL, siendo exclusiva res-:
ponsabilidad de su autor. Sin embargo,
esta Institución se reserva todos los
derechos y la revista no pued~ ser reproducida sin permiso por escrito del
Editor. Se autoriza la reproducción
parcial para efectos de análisis o comentarios en otras publicacione$.

* Idición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomía de la Universidad Autónoma de Nue
vo León.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer l.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Israel Gutiérrez Guerrero
Sergio Martínez Guerrero

Director:
Manuel Silos Martín~z

Editor:
Edg~r López Garza

�FONDO
UNIVERSITARIO

I NDI C E
Pág.

LA POLITICA ECONOMICA DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA
AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE. ........ . .......... .

1

Elúc Bla.nkmeyeJr..

MEXICO: LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO Y FINANZAS
INTERNACIONALES Y EL PRODUCTO E INFLACION NACIONAL,
1970-1981. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Chevtlu E. ButleJr..

13

�OUHCR
11 Tl21lf!Vf~ J

LA POLITICA ECONOMICA DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA
AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE

E11.,i.c. Blankme.ye.11. *

El presente ensayo analiza el programa que, según afirma el
gobierno norteamericano, facilitará el crecimiento económico yla
estabilidad comercial de América Central y de los países del mar
Caribe. Asimismo, se examinan las características sobresalien tes de la ley de apertura del mercado estadounidens, a los productos de esas naciones; y finalmente, se detallan los montos y
la composición de la ayuda económica que contempla dicho programa.
De los datos surgen varias inquietudes. En efecto, el programa cubre 27 países o territorios muy diversos** (once de ellos
con menos de 200,000 habitantes cada uno), lo cual estimula cie.!:_
tas dudas : lQué rasgos comparten es tos pueb1os? lQué intereses m.!!_
tuos tienen? lLogrará este nuevo programa un crecimiento elevado
y equitativo en la zona afectada? lQué monto de ayuda externa ne
* Sou;thJA.lv.,.t Te.xa..ó S.ta:te. Un,i.ve.MUy, San Ma11.c.o.6, Te.xa..ó. U VIL.
Elt.w,ln Klr..u.geJL, c.ole.ga m&lt;.0 1 h,i,zo c.ome.n;tM,i.0.6 vilio.60.6 MbJr..e u.na
ve1té,,i.6n p11.e.v,i.a de. ute. e.n.6ayo.
** Ade.mcúi de. lo.6 11 paMe..6 del Cu.adJw I, e..l de.c.11.et.o númeJto 98-6 7
(Ca/1,,i.bbean Ba/2,i.n Ec.onomic. Re.c.oveJty Ac..t) de.claJta. qu.e. SUJL.úzame.
y lo.6 .6,i.gu.,i.e.n;tv., v.,tado1.&gt; o .teJt/Úto/1,,i.of.i c.a/1,,i.bv., Mn po-0,i.blv.,
be.ne.6ic.,i.all,,i.o.6 de la ley: Angu.,i.lla, Antigua y Ba11.bu.da 1 Bahama..ó,
BMbadof.i, Vom,i.n,i.c.a, G11.e.n.ada, S;ta.Lu.úa, San Vicente. y la..ó GIi.e
na.dina..ó 1 T/1,,i.nidad y Tobago, I-0la..ó Cayman, Mon.tf.ie/LILat, ~
HolandeJ.&gt;a..ó, San Cwtobal-Ne.v,i.-t, 1 If.ilM Tu.11.c.o-0 y Caic.0.6, e. 1.6.la..ó V-Úl.g en.u BJu;tánic.a..ó •

�3

2

cesita la región y en qué forma se debe brindar?.
El presente ensayo no da respuestas concretas a tales preguntas, sino que
presenta el trasfondo necesario para la realización de un análi
sis crítico. La opinión del ramo ejecutivo norteamericano sobre
los sucesos en América Central y el Caribe y sobre los intereses
en juego coincide, en cuanto a la política económica, c~n las CO!!_
clusiones de la Comisión Nacional Bipartidista ("Kissinger Comnission") [5]. La situaci.ón económica, social, y demográfica
de la región ha sido debidamente documentada por el Banco Mundial [6] y por el Fondo Monetario Internacional [4].
A raíz de su toma de posesión en enero de 1981, el nuevo go
bierno norteamericano juzgó alarmante la situación de América
Central y el Caribe y decidió proporcionar armas y entrenamiento militar a los gobiernos de la región que compartieran su pe.!:_ ·
cepci6n sobre los problemas que afligen la zona. Sin embargo,
era también evidente la urgencia de implementar reformas económicas Y sociales. En efecto, el congreso norteamericano claramente no daría su apoyo financiero a un programa exclusivamente
militar. El ramo ejecutivo se dirigió, entonces, a formular un
plan que enfatizara la participación de la iniciativa privada
de los países interesados, solicitando a su vez el apoyo de ~
tras naciones industrializadas y promoviendo en general la inte. gración regional. Se consideraba que las economías de los países centroamericanos y del Caribe estaban a punto de fracasar.
Por lo tanto, una infusión financiera inmediata antecedería las
medidas que a más largo plazo fortalecerían la región.
Por consiguiente, a fin de evitar el desplome económico de
la zona, el programa tiene como objetivo cubrir con ayuda exter
na los déficits proyectados si el crecimiento económico anual ha
de aproximarse al 6 por ciento a partir de 1990. Asimismo, el
programa contempla metas en los sectores de salubridad, planea-

ción familiar, educación y vivienda. El gobierno norteamericano proyecta que, antes de 1990, se invertirán unos $10 mil mill~
nes (dólares) en asistencia financiera estadounidense en la región.
Desde su inicio, el plan tenía tres componentes esenciales:
la exportación, la inversión, y la ayuda financiera.

La exportación.
El programa norteamericano trata de estimular las exportaciones de productos centroamericanos y del Caribe a través del
segundo capítulo del decreto número 98-67 (5 de agosto de 1983).
En breve, la ley ofrece acceso al mercado norteamericano a las
exportaciones de la región, suspendiendo las tarifas actualmente vigentes. Este libre comercio unilateral ha de tenninarse en
1995.
La ley contempla algunas restricciones en cuanto a los pa!_
ses que podrán disfrutar de estas exoneraciones fiscales. Por
ejemplo, quedan excluidos los países comunistas así como aquellas naciones en donde se hayan expropiado inversiones norteam~
ricanas sin compensación adecuada y sin mediación internacional .
un producto podrá entrar en los E.U. libre de impuesto siel_!l_
pre que al menos el 35 por ciento de su valor sea genera-do en la
región. Si bien se prohibe tomar en cuenta las utilidades Ylos
gastos fijos generales en cumplimiento de este requisito, los
componentes manufacturados en E.U. que representen hasta el 15
por ciento del valor del producto pueden aplicarse al requisito.
se excluye ·la libre importación de varios productos texti-

�5

4

les y de peletería, ya que desde hace años y a través de convenios extraordinarios el gobierno norteamericano procura proteger
su mercado doméstico de la competición extranjera. Además, exi~
ten cuotas que limitan la importación del azúcar. Finalmente,
si la International Trade Conmission --una organi.zación estado~
nidense con poderes cuasi-judiciales-- estima que la libre i~.!:..
tación de cierta mercancía causa daños considerables a la produE_
ción nacional de la misma, se pueden volver a gravar las importaciones del producto.
Aun antes de promulgar esta nueva ley que favorece las exportaciones de la zona, muchos productos tradicionales centroamericanos y del Caribe entraban en los E.U.,ya sea libre de impuestos o bajo tarifas mínimas. Sin embargo, es de esperarse
que el nuevo decreto estimule en esa región,la producción de o
tras bienes no competitivos en el mercado norteamericano, bajo
las tarifas actuales. En tal caso, el programa de.·libre.·impor..:
tación podría aportar a lo 1argo beneficios importantes a los paí
ses interesados.
Además de este decreto, el programa contempla algunas otras
medidas orientadas a la promoción del comercio tanto regional co
mo con otras zonas. Por ejemplo, se trata de restablecer el sis
tema de reconciliación de saldos comerciales entre los países del
mercado común centroamericano. También se contempla que el go- .
bierno norteamericano garantice parte de los créditos que permi
tirán un influjo adecuado de importaciones en la región.'
-

La inversi6n.
Ciertamente la "fuga de divisas" en América Central es prQ_
dueto en parte de la situación de desorden político y social im

perante en el área. Ante esta situación el gobierno estadounidense ha incrementado la asesoría militar y el suministro deª.!:..
mas a la zona. Una evaluación de estas medidas está fuera del
alcance de este ensayo. Sin embargo, el plan económico procura
incentivar la inversión.
Por ejemplo, desarrollará un programa más amplio la 0verseas
Prívate Investment Corporation, organización oficial norteamerj_
cana encargada de asegurar las inversiones en el extranjero CO!!_
tra la expropiación, el riesgo de guerra, y las restricciones SQ_
bre el cambio de divisas. A su vez, que'éfan aceptadas las recomendaciones de la Comisión Nacional Bipartidista sobre la capitalización de una nueva financiera centroamericana y el estable
cimiento de un grupo coordinador multi naciona 1 (la llamada Ce!!_
tral American 0evelopment 0rganization). En el presupuesto federal de gastos para 1985 se pide que el congreso autorice $600
millones para garantizar préstamos comerciales destinados a la
inversión en América Central. Asimismo, se están negociando.!
cuerdos con los gobiernos de la región para coordinar los decr~
tos que mediante la remisión de impuestos estimulan el influjo
de capitales extranjeros.
1

La ayuda bilateral estadounidense.
Las naciones centroamericanas y del Caribe actualmente reciben ayuda externa a través de acuerdos bilaterales así cano me
diante las organizaciones internacionales. Desde hace años se
ha venido disminuyeno la importancia relativa de los programas
bilaterales. Sin embargo, la nueva iniciativa norteamericana PQ.
dría detener-esa tendencia.
La mayor parte de la ayuda bilateral estadounidense se ca-

�6

naliza a través de tres programas: El de ayuda para el desarro
llo (DA), el Economic Support Fund (ESF), y "los alimentos par;
la paz" del decreto número 480 (PL480). Esta ayuda se brinda en
calidad de préstamo o bien como donativos, según sea la capacidad fiscal del gobierno recipiente. En todo caso, los préstamos
son cuasi -concesionarios ya que 1as amortizaciones se in i e i a n
hasta después de varios años de otorgado el principal, los ven
cimientos son a largo plazo, y las tasas de interés son sustan:cialmente inferiores a las prevalecientes en los mercados finan
cieros.
Los proyectos DA, administrados por la U.S. Agency for International Development (AID), tienen como propósito mejorar a
largo plazo el funcionamiento económico del país recipiente. Es
tos proyectos se concentran en el sector agropecuario y tienen
como objetivos aumentar la producción de alimentos, el ingreso
de los pequeños propietarios, y la calidad de la vida rural. La
AID se interesa también en la salubridad pública, la educación,
la producci6n de energéticos en pequeña escala, 1a administración del medio ambiente, Y la estructuración de organizaciones
públicas Y privadas que promuevan el desarrollo nacional. El
proyecto típico de AID es relativamente pequeño y la inversión
se realiza a través de varios años. Por consiguiente, la DA
juega un papel reducido en la estabilización económica a corto
plazo, el primer objetivo del programa norteamericano.
El .ESF se concentra en la reducción de déficits provenientes del comercio exterior, suministrando divisas (dólares) para
evitar una reducci6n brusca de las importaciones. El sistema
del ESF es preferido por los gobiernos recipientes ya que les
proporciona mucha libertad en la asignación de fondos, a diferencia de la estrecha programación de recursos que caracteriza
a AID.

7

Por otra parte, el primer capitulo de PL480 contempla que
el gobierno norteamericano venda a los gobiernos de la región
ciertos productos clasificados como "sobrantes" en el mercado
estadounidense --por ejemplo, trigo y aceite vegetal. Subse cuentemente, los gobiernos regionales revenden estos alimentos
en el mercado doméstico, realizando así ganancias para el tesoro nacional. Más aún, si estos fondos se destinan a proyectos
aprobados por AID, los préstamos se convierten en donativos según lo estipula el tercer capítulo de PL480. · De esta manera,
por ejemplo, a partir de 1985 AID espera financiar en Haití
obras por $15 millones.
Mediante el segundo capítulo de PL480, los E.U. también d~
naban alimentos para programas de nutrición y en casos de desa~
tres naturales. Esta asistencia se canalizan a través de las
organizaciones internacionales de caridad y por lo regular tiene poco impacto en la economía nacional o en el presupuesto público. Por lo tanto, estas cifras no están incluidas en el pr~
sente ensayo.
En el Cuadro I se pueden observar los montos de ayuda bil!
teral estadounidense a las naciones de América Central y el Caribe. Los datos comprenden los años fiscales 1978 a 1985 y representan los fondos presupuestados y no los actualmente desembolsos. En dicho cuadro se puede apreciar que desde 1981 el pre
sente gobierno norteamericano ha aumentado la ayuda significatj_
vamente. A la vez, gracias a su flexibilidad, se ha preferido
utilizar el sistema de ESF. Los fondos en el renglón "Región
Caribe" se destinan en parte a las pequeñas islas-naciones del
Caribe oriental, mientras que en el renglón "Región Centroamericana" se incluye una parte de los fondos mencionados en 1a
sección "La Inversión".
Además de DA, ESF y PL480, los recursos bilaterales se ca

�9

8

nalizan a través de otros programas, entre ellos el Peace Corps,
el de control de drogas, el de garantias hipotecarias para la vL
vienda popular y el programa de fianzas del U. S. Export-Import
Bank.

CUADRO 1
AYUDA BILATERAL ESTADOUNIDENSE
(Montos autorizados por año - fiscal, millones de dólares)
1978-80

Otros medios de ayuda externa.

1981-83

19841

6.7
10.0

4.0
10.0

6.0
4.0

16.7

14.0

10.0

50.2

23.1
130.0
27.0
180.1

20.0
160.0
28.0
208.0

27.8
34.0

30.0

Belice

DA

Además de los E.U., otros países industrializados aportan
fondos bilaterales a los países centroamericanos y del Caribe.
Asimismo, todas las naciones de elevados ingresos apoyan el Ban
co Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y el Fondo-Mo
netario Internacional. A su vez, estos dos Bancos nonnalmente fi
nancian grandes proyectos de infraestructura en los sectores bá
sicos de los países en vías de desarrollo. En cambio, el Fondo
otorga préstamos de corto plazo para financiar déficits de bala~
za de pagos. En el Cuadro II se observan los flujos de ayuda
brindados durante los últimos años.

ESF
PL480
Total
Costa Rica

DA

ESF
PL480
Total
Qep. Dominicana
DA
ESF
PL480
Total

36 .9

45.5

36.9

272. 7

62.3

62.9
49.0
53.4
165.3

28.9
91.2

El Salvador

En resumen, el programa del gobierno norteamericano abre el
mercado estadounidense a las exportaciones de los países centroamericanos y del Caribe y también representa un aumento considerable de ayuda para 27 naciones y territorios de esa zona. Pero
lSerá este programa el inicio de una nueva política norteameric!
na más duradera y consistente que las fonnuladas en el pasado?.
Realmente es preocupante el énfasis puesto durante periodos de
crisis en los subsidios a las importaciones y al presupuesto público ya que estas medidas, una vez iniciadas, son difíciles de
eliminar. Además, es de dudar que los gobiernos y las empresas
de la región --victimas en algunos casos de administraciones débiles o de guerra civil-- pueden absorber grandes remesas repentinas de ayuda externa.

DA

ESF
PL480
Total

177 .o

20.0

81.8

45.0

22.0
97.0

58.1
9.1
3.0
70.2

300.0
85.1
516.9

327.3

80.0
210.0
44.0
334.0

29.7

29.6

21.6

40.0

131.8

71.3
210.0

46.0

Guatemala

DA

1

ESF
PL480
Total

10.0

35.0

7.0
28.6

16.0
91.0

38.5

20.2

24.0

5.0

5.0

11 . 0

81.1

36.2

15.0
44.0

29.7

39.6

33.7

2.9

6.3
40.0

2.9

Guyana [3]

DA

ESF
PL480
Total
Haiti

DA

ESF
PL480
Total

t

28.1
1.0
27.7
56.8

10.0
32.6

�10

11

CUADRO 1 (CONTINUACION)
1978-80
Honduras
DA
ESF
PL480
Total

1981-83

1984 1
CUADRO II

80.8
4.0
84.8

88.0
92.8
20.6
201.4

39.8
112. 5
12.0
164.3

45.0
75.0
15.0
135.0

Jamaica
DA
ESF
PL480
Total

9.2
11.0
30.0
50.2

64.0
190.8
54.6
309.4

32.7
55.0
20.0
107.7

28.0
70.0
30.0
128.0

Nicaragua [3]
DA
ESF
PL480
Total

32.5
9.1
17.6
59.2

2.5
61.7

42.2

26.6

15.2
30.0

19.8
20.0

42.2

26.6

45.2

39.8

85.9
55.0

29.5
35.0

32.0
30.0

140.9

64.5

62.0

4.1 [4)

36.1
0.9

14.9
28.0

62.0
136.6

4.1

37.0

42.9

198.6

610.5

1874.7

1092.6

1347.4

Panamá
DA
ESF
PL480
Total
Regi6n Caribe
DA
ESF
PL480
Total
Región Centroamericana
DA
ESF
PL480
Total
Total

OTRA AYUDA PARA CIERTAS NACIONES CENTROAMERICANAS Y DEL CARIBE

64.2

~i

41.2
4.0 4
45.2

ORGANIZACIONES
INTERNACIONALES
DE DESARROLLO
1981-83 [2]

FONDO
MONETARIO
INTERNACI~NAL
1978-82 3]

Belice
Costa Rica
Rep. Dominicana
El Salvador
Guatemala
Guayana
Haití
Honduras
Jamaica
Nicaragua
Panamá

58.6
113.4
73.7
60.9
69.1
149.7
133.8
113.0
302.0
202.8
21. 9

5.5
274.2
378.7
206.2
174.2
74.5
169.7
159.7
450.7
199.9
338.5

-67.0
33.7
118.8
116.6
73.9
42.2
109.6
537.2
18.9
41.4

Total

1298.9

2431.8

1159.3

FUENTES: U.A. Agency for International Developmente [2].
International Monetary Fund [3].
APUNTES: [1] Desembolsos por año calendario que hicieron los gobiernos
miembros del Development Assistance Conmittee (E. U. excluidos): Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca,
Finlandia, Francia, Alemania Occidental, Italia, Japón, Ho
landa, Nueva Zelandia, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido.
[2] A base del año fiscal.
[3] Préstamos del Fondo por año calendario; los Derechos Especiales de Giro fueron convertidos en dólares al $1.22/DEG,
la media del período.

1

FUENTES: U.S. Agency for International Development, f1], [2].
APUNTES: l. Programa estimado.
2. Programa propuesto por el poder ejecutivo al congreso.
3. El programa está por terminarse.
4. Datos de 1980 solamente.
Los datos de la PL480 no incluyen los montos bajo
el segundo capítulo de esa ley.

AYUDA
BILATERAL
NO DE E. U.
1978-82 [1]

•

�12

BIBLIOGRAFIA
1

MEXICO : LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO Y FINANZAS INTERNACIONALES
Y EL PRODUCTO E INFLACION NACIONAL, 1970-1981

Agency for International Development (AID), Congressional
Presentation, Fiscal Year 1982, Main Volume, Washini.
ton , D. C. , 198 l.
.Chalrl.u E. ButleJr.

2

---------------, Congressional Presentation, Fiscal Year
1985, Annex III, Volumes I and II, Washington, D. C.,
1984.

3

International Monetary Fund, International Financial Statistics Yearbook, Washington, D. c., 1983.

4

---------------, World Economic Outlook (Occasional Paper
No. 21), Washington, D. C., 1983.

5

National Bipartisan Conmission on Central America, Report
(January 1984) and Appendix (March 1984), Washington,

o.e.

INTRODUCCION
Desde mediados de la década de los 50 hasta 1970, México e!
perimentó un período de crecimiento económico alto y sostenido,
acompañado de precios internos razonablemente estables y una tasa de cambio constante . Específicamente, durante 1954-70 la ta
sa de crecimiento medio del PIB mexicano fue del 6.6 por ciento
anual, la tasa de crecimiento de los precios al consumidor (y el
deflactor implícito del PIB) fue del 4.5 por ciento anual, excediendo al incremento en los precios estadounidenses en un 2 por
ciento anual solamente, y el peso estaba fijo en 12.5 pesos/d.Q_
lar, un valor que la ausencia de dificultades de pago sugiere que
1
reflejaba su verdadero valor de mercado.l.
Desde 1970, han ocurrido interrupciones en las tasas de cr!_
cimiento de la Economfa Mexicana (en 1971, 1975-77 y 1982); la t!
sa de inflación se ha acelerado y, en tres ocasiones el valor del
peso ha disminuido a la mitad. En seguida de la flotaci6n de Ag~
to de 1976, el peso cayó de 29 a 49 pesos por dólar; en agosto· 6
de 1982, cuando el apoyo se suspendió otra vez, descenci6 rápidamente a 80, •recobrándose a 70 por dólar en agosto del mismo año.Y
Por otra parte, _desde 1970, ocurrieron los descubrimientos de va!_
tos depósitos de petróleo, de tal manera que México se convirtió
en uno de los 1fderes mundiales en reservas del mismo. (El lo. de se.E_
tiembre de 1981, el Presidente de México anunció que las reservas probadas de petróleo crudo eran de 67.8 miles de millones de barri-

�15

14

les, Y que estaban creciendo, lo que colocaba a México en el 4o.
lugar mundial. Arabia Saudita, el líder, al lo. de enero de 1981
tenía 168 mi'les de millones de barriles 1/). El subsiguiente in
cremento en la producción fue acompañado por la entrada de Méxi~
al Mercado Petrolero internacional, y rápidamente las exportacio
nes de petróleo se convirtieron en una parte importante de las e;
portaciones totales; a la vez que éstas se convirtieron en una-::
gran proporción del Producto Nacjonal Bruto Total. El auge petro
lero fue acompañado por un mayor crecimiento en las importacione~,
en los empréstitos extranjeros y en el crecimiento econ6mico·. Pe
la abundancia petrolera mundial de agosto de 1981 y las altas ta-:
sas de interés de la deuda extranjera han hecho retroceder a Méxi
co; Y en mayo de 1982, la Secretaría de Finanzas predijo una tas;
cero de crecimiento y otra de inflación de 50%, como mínimo. 4/

lHasta qué grado la devaluación de 1976 logró el resultado desea
do de corregir las dificultades de pago? lCuáles fueron las causas de las devaluaciones de febrero de 1982 y agosto de 1982?
y lCuáles son-los resultados deseados? lLos contratos _actuales de
venta de petróleo han reflejado las declaraciones de la política
oficial? Has tendencias de las importaciones han reflejadolap~
lítica de importar para el desarrollo y no para el consumó corriente? lCuáles son las implicaciones de la política oficial P!
ra evitar la extracción muy rápida de petróleo? lPara limitar las
ventas externas de petróleo? Debido a que varias de estas interr~
gantes son un proyecto de investigación en sí mismo, el tipo de
bosquejo presentado aquí, desde luego no puede proporcionar respuestas definitivas, sino más bien, una perspectiva amplia para
un análisis informado, pero todavía preliminar, del sector exter
no.

Las tendencias en el volumen y composición de las exportacio
nes e importaciones y en el tamaño de la deuda externa, el inte~
rés sobre la deuda y las reservas internacionales, ciertamente·
son de importancia descriptiva. Pero el análisis de dichas tendencias se puede hacer sólo dentro del contexto de 1os aconteci
mientas de la economía nacional que afectan al sector externo~
particularmente las tendencias en la producción nacional y en la
tasa de inflación. Además, l9s sucesos del sector externo segura
mente interactúan con la política oficial que lo afecta, esto e;
por un lado los acontecimientos son restringidos por la política
Y por otro, algunas veces provocan cambio en ella. La presenta
ción de las tendencias del sector externo dentro del contexto d;
la economía nacional y de la política oficial, proporciona la pers
pectiva necesaria para las interrogantes analíticas especifica~
de ese sector. Estas incluyen las siguientes: lCómo ha afectado
la inflación interna al sector externo?, lCómo lo ha afectado el
crecimiento en el P.roducto nacional?

El sector externo engloba tanto al comercio como a las finan
zas. Los pagos internacionales incluyen aquellos en cuenta corriente ( [1] los que están relacionados con el movimiento de bi!
nes, es decir, con las exportaciones e importaciones de mercancías
[2] aquellos referentes a los servicios, tales como el turismo y
el interés de la deuda externa y [3] las transferencias) y los de
la cuenta de capital ( [1] los movimientos a corto plazo tales co
molos depósitos en los bancos extranjeros y la compra de acciones con menos de un año de madurez y [2] los movimientos a largo
plazo, tales como la inversión extranjera directa, 1a cartera de
inversiones y los préstamos a largo plazo). Tradicionalmente, M!
xico ha experimentado un gran déficit de mercancías, (desde-1953,
y probablemente antes), y sólo una fue financiada por los ingresos del turismo, dejando un déficit en cuenta corriente. Este fue
financiado por un superávit en la cuenta de capital a largo plazo.
El resultado a través del tiempo fue una creciente deuda externa.

-

.

r

�17

16

Siguiendo el principio de la elaboración de los elementos
más pequeños a los más grandes, la organización de este estudio
es la siguiente: (1) las tendencias en el comercio de mercancías;
(2) las tendencias en la balanza en cu1:nta corriente; (3) las ten
ciencias en la balanza de pagos; (4) las tendencias económicas na
cionales que son relevantes para el sector externo; y (5) lapolítica gubernamental relevante para dicho sector.

LAS TENDENCIAS EN EL COMERCIO DE MERCANCIAS
Esta sección examina las tendencias en las exportaciones e
importaciones de mercancías en términos de los bienes e orne re ·i a
dos y de los países con los cuales se negoció.
Efectivamente el acontecimiento más dramático del sector ex
terno desde 1970 se presentó en la exportación de petróleo crud;,
México sigue exportando una pequeña cantidad de productos petro
1eros, y puede expandir las exportaciones de gas natural, pero d~
rante el pasado reciente y el futuro muy cercano, las exportaci;
nes de petróleo crudo predominan. Estas comenzaron en 1975 y ob
tuvieron .4 billones de dólares, ' habiendo representado el 16% d;i
valor de las exportaciones de mercancías, en exactamente seis
años, (en 1981), se habían multiplicado por 32, as.cendiendo a
13.8% billones de dólares, llegando a representar el 71%. Dehe
cho, debido a la caída de los precios mundiales, las exportacio~
nes de petróleo en 1981 produjeron más del 25% (casi 5.2 billones
de dólares) menos de lo que se esperaba.i1
En 1982, se predijo que las exportaciones petroleras producirían casi 12 billones de dólares, una baja por primera vez des
de que el auge petrolero comenzó.~/
-

Aunque el petróleo ha llegado a dominar el panorama export!_
dor, en general, y el de las exportaciones de mercancías en particular, otras interrogantes son aceptables. lLas exportaciones
petroleras representan una adición neta al total? o llas otras
exportaciones han disminuido? lCuáles eran los ganadores tradi cionales de divisas?. Estas pueden resolverse a través de un ex_!
men detallado de las tendencias en las exportaciones de merca!!_
cías desde 1970 . Los datos son mostrados en la Tabla 1, para C,!
da año desde 1970 hasta 1981, y están agrupadas en industrias ex
tractivas, productos manufacturados y productos agrícolas y pesqueros . "En el período anterior al petróleo", es decir durante
los años 1970-74, del 40 al 50% de las exportaciones de mercancías de México fueron muy variadas, incluían productos qufmicos (!
cidos, plásticos, hormonas y productos farmacéuticos), textiles
(tejidos e hilo de algodón, henequén y ropa), alimentos y bebidas, siendo esta última categoría la más importante, represe.!!_
tando el 10-12% del total, y consiste de artículos tales como el
azúcar, café tostado, fresas congeladas, frutas y vegetales emp_!
cados o enlatados y tequila. El azúcar sólo explicaba mls del
50% de las exportaciones de alimentos y bebidas manufacturadas o
un 5.8%del total.
El grupo siguiente, agricultura y pesca, es más volátil de
un año a otro, fluctuando entre e1 30% de 1a exportaciones de me!_
cancías en 1974 y el 47% en 1972 durante el período pre-petrolero. Estas flucutaciones reflejan las condiciones atmosféricas y
las variaciones del precio.
Otra vez, ningún artículo domina - el algodón, con el 6. 9%
de las exportaciones totales de mercancías, fue el producto agri_
cola y pesquero más importante, seguido por el café en grano, t~
mate, ganado bovino en pie , carne (fresca, refrigerada o congel_!
da) y camarón . La categoría restante, la industria extractiva,

�18

19

representó del 10 al 18% de las exportaciones de mercancías durante 1970-74 y consistió principalmente de metales, tales como
el azufre, cobre, fluorita, plomo, sal y zinc, los productos petroleros del 1 al 4%.

troleras ha sido lenta desde 1974, ha habido algún ligero cambio
en su estructura. Hasia 1979, el grupo de productos agrícolas y'
pesqueros mantuvo su posición pre-petrolera con relación al grupo manufacturero. Su disminución en 1980-81 .Puede ser un f~nóm!
no temporal (tal como ocurrió en 1974) relacionado con la sequía
de 1979, pues México desea reponer las existencias de .bienes agr.!.
colas.
En 1974, dentro de eso; grupos, el azúcar todavía manifestaba el 7.5% de las exportaciones totales y desde entonces
ha desaparecido virtualmente.V

La estructura exportadora "pre-petrolera" en 1973-74, repr!
senta una diversificación gradual que ha ocurrido desde 1970.
Los principales productos enviados al exterior, algodón, azúcar
y café, juntos representaron casi la mitad de las exportaciones
de mercancías en 1950 y gradualmente cayeron a 1 rededor de una
cuarta parte para 1973-74. El algodón, que le correspondfa un
26%, sufrió la mayor declinación hasta llegar al 7%. Durante las
décadas de 1os 50 y 60, 1os productos petro1eros man i-fes ta ron
del 3 al 6% de la exportaciones totales.Z.1
Desde el último año del período pre-petrolero en 1974 hasta
1981, el valor en dólares de las exportaciones de mercancías, e!
cluyendo el petróleo crudo, se incrementó de 2.85 a 5.55 bil lones de dólares, o a una tasa media anual del 9.9%. Sin embargo,
eliminando los incrementos en el precio, las exportaciones no P!
troleras en términos reales se incrementaron solamente en un 2%
anual. En términos reales, las exportaciones se incrementaron
en un 22.5% anual, -incluyendo el petróleo-, mientras que el producto interno bruto real (PIB) creció al 6.3% anual.!/ Así,dura~
te 1974-81, las exportaciones no petroleras siguieron aumentando
en términos absolutos, pero disminuyeron un poco como porcentaje
del PIB; mientras que las exportaciones totales se incrementaron
significativamente como porcentaje del PIB. O en otras palabras,
las ventas petroleras han sido considerables, pero no complet!
mente, una adición neta a las fuentes tradicionales de los ingr!
sos por exportación de mercancías.
Aunque la declinación relativa de las exportaciones no pe-

Indudablemente.la sobrevaluación del peso contribuyó al retraso en las exportaciones no petroleras y la expansión de las
petroleras ejerció poca influencia sobre sus tendencias en vol~
men y composición de estas exportaciones, hasta aquí parecen haber sido poco influenciadas por el incremento de las ventas petr~
1eras.

•

La estructura de las importaciones mexicanas - por bienesdurante el período 1970-81, se muestra en la Tabla 2. En la ép~
ca pre-petrolera, los bienes de producción explicaron casi el 80%
de las importaciones de mercancías, y en los años post-petral~
ros (hasta 1979), del 90 al 93%, es decir las importaciones de
bienes de consumo declinaron del 20 hasta el 7 ó 10%. En general, el bajo volumen de éstas refleja la efectividad de las ba
rreras para importarlas, asociada con el modelo de sustitución
de importaciones. Estas consisten de artículos no durables Y d~
raderos, siendo los primeros aproximadamente el doble de los segundos . Los principales importaciones de bienes no durables,son
el trigo y maíz, pero también incluye·n artículos tales como la
leche condensada y bebidas, (presumiblemente alcohólicas). Los
bienes duraderos importados comprenden libros, ropa, relojes, ar
tículos deportivos, y en los primeros años, automóviles.

�20

21

pocas con varios países en desarrollo (principalmente de América
Latina) y del bloque comunista .
La experiencia de 1973 y 1980 sugiere las siguientes gener!
lizaciones. Los países industriales,en particular los Estados u
nidos, han predominado como compradores y vendedores a México, y
con las crecientes compras de petróleo hechas por esos paf ses, el
déficit comercial de México se ha reducido . El comercio pennanece
pequeño con lo·s países en desarrollo, pero México se ha movido
hacia una definida posición superavitaria, llegando a ser las e!
portaciones aproximadamente el doble de las importacfenes en
1980. Esto refleja las exportaciones petroleras hacia estos paf
ses. El comercio sigue siendo insignificante con las naciones
comunistas, consistiendo sólo del 1 al 2 por ciento del total.

LAS TENDENCIAS DE LA BALANZA EN CUENTA CORRIENTE
La Tabla 4, que muestra la estructura de la balanza en cuen
ta corriente de México en 1973 y 1980, permite colocar en perspectiva al comercio de mercancías y a las ventas petroleras con
respecto a los flujos totales de la balanza en cuenta corriente. El año 1973 es típico de la situación pre-petrolera y 19.80
es la fecha más reciente para la cual los datos completos están
disponibles. Los ingresos y egresos de la cuenta corriente, por
supuesto, incluyen más que las transacciones asociadas -.con 1os
flujos de mercancías y también más que la adición de los flujos
de servicios a los que corresponden a bienes. Las exportaciones
e importaciones añaden al comercio de mercancías, los servicios
tales como el turismo, las transacciones fronterizas y los ingr!_
sos por transporte. Las transacciones ~n cuenta corriente inclu
yen adicionalmente otros ingresos y egresos en moneda, tales como
aqueHos asociados con los pagos a los factores (las utilidades

Como se señaló, México importa principalmente bienes de pr~
ducción, divididos casi equitativamente entre materias primas y
bienes de inversión. Cada uno explicó aproximadamente el 40% de
las importaciones de mercancías en el período pre-petrolero inmediato (1973-74). Para 1978, las materias primas habían aumentado
a 55%, declinando subsecuentemente hasta el 47% en 1981. Los bie
nes de inversión permanecieron casi con el 40% durante el mismo P!
ríodo. Las importaciones de materias primas incluyen varios productos químicos (disminuyendo del 14% al 7%), metales ferrosos (se
reduce del 13% al 9%), ensambles y partes automotrices ( aument!
ron del 7 al 10%) y varios otros, tales como los productos petroleros, semillas, fosfatos, vidrio y aluminio. El cambio más si.9.
nificativo en la composición, - en relación al período pre-petrolero de 1973-74 -,· fue el incremento en metales ferrosos del 3-4%
hasta el 11 ó 13% en 1978-79, y después, la disminución hasta el
9% en 1981 . Las importaciones de bienes de inversión incluyen ma
quinaria mecánica, eléctrica, instrumentos de precisión, tractores, equipo de ferrocarril y equipo musical y de televisión. De
safortunadamente, los datos no permiten una clasificación campar!
ble de estos componentes a través del tiempo. Así las comparaciones de los períodos pre y post-petroleros no son posibles. D.!:!,
rante los años 1975-79, la maquinaria absorbió cada año del 70-80
por ciento de las importaciones de bienes de inversión o casi 1/3
del total. Se desconoce el punto hasta el cual los insumos para
la industria petrolera pueden ser incluidos en los correspondientes a maquinaria, pues un examen de los datos de 1979-80 que e~
tán dados con gran detalle, no reve lan ninguna categoría amplia
que pudiera haber sido destinada a la industria petrolera.1º.1
Las tablas 1 y 2 revelan que el exceso de las importaciones
sobre las exportaciones de mercancías, disminuyó del 84%en 1973
al 18% en 1981 . Por lo tanto las primeras han crecido-menos ráp..:!_
damente que las segundas, pero indudablemente, se hubieran incre-

�22

mentado más rápidamente al no presentarse la expansión de los in
gresos petroleros. La participación de los bienes de consumo en
las importaciones totales, disminuyó del 22% en 1973 al 13% en
1980 y al 11% en 1981 . Estos valores son aproximadamente el doble de los presentados 4 años antes, lo cual refleja quizá 1-as a!
tas importaciones de alimentos como un resultado de la sequía de
1979. En términos reales, las compras al exterior de bienes de
consumo, crecieron al 5.6 de 1973 a 1981, ligeramente menos que
el PIB, pero mucho más lento que los ingresos petroleros. Así, los
ingresos no están siendo "malgastados" en incrementos enormes en
las importaciones de bienes de consumo. Sin embargo, la baja Pª..!:.
ticipación de éstos en el total, ocurrió aunque se hayan aument_!
do en términos reales. Ocurrió debido precisamente al crecimie_!!
to mucho más rápido en las importaciones de bienes de producción.
Estas crecieron de 1973-1981 a una tasa del 18% anual, aumentando como participación del PIB, llegando a emplear hasta algunos
de los ingresos petroleros incrementados.
Otras dos observaciones que necesitan hacerse acerca de 1as
importaciones mexicanas. Primero, cuando México "sustituye" la
producción interna por bienes importados, el asunto relevante es
la proporción del valor agregado doméstico con respecto al valor
total del artículo producido. Si México deja de adquirir un pr.2_
dueto terminado cuyo precio es $100.00 y comienza la producción
interna utilizando $90.00 de partes importadas, las compras mexj_
canas al exterior, en términos del requerimiento de divisas, correspondientes a ese artículo solamente se disminuirán en' $10.00.
Aunque los datos o porcentajes involucrados no son conocidos, es
to es básicamente lo que ocurrió con ·respecto a las i.mp-ortaci.2_
nes de automóviles. La segunda observación es que México impo..!:.
ta y exporta algunas categorías de bienes. Se sospecha que la e!
plicación más común se refiere a la agregación . Aunque ~éxico
importa y exporta productos químicos, probablemente la mayoría de

23

los importados no sean los mismos que los exportados. Pero también, puede suceder que una droguería de Tijuana esté siendo aba_!
tecida con un medicamento producido en San Diego, al mismo tiempo que una de Belice adquiera uno elaborado en Mérida . De los
principales bienes importados y exportados, México es un compr_!
dor neto de productos químicos y metalúrgicos. A principios de
la década de los 70, lo era de productos petroleros, Y éstos si~
guen siendo del 2 al 3%de las importaciones totales, consistie_!!
do principalmente de gasolina e hidrocarburos gaseosos.
El patrón comercial de mercancías de México, para los principales participantes de los años 1973 y 1980, se muestra en la
Tabla 3. No es necesario presentar estos datos para cada año,
pues las cifras de 1973 y 1980 son representativas del cambio en
la dirección del comercio que ha tomado lugar desde que México
llegó a ser un principal exportador de petróleo. Estos datos ilustran el hecho tan conocido - y nada sorp~endente - de la posj_
ción predominante de 1os Estados Unidos en este y en todos 1os
aspectos del sector externo de México. Basado en los da tos de
1973 y 1980, en el período pre-petrolero, el 58.3% de las exportaciones de mercancías fue haci-a los Estados Unidos y el 59. 7%
provino de dicho país y en el post-petrolero, el 63.2% se trasl_!
do nuevamente a la Unión ~ericana, llegando de ahí · m-ismo el
65.6% . Así, desee que México se convirtió en un exportador de
petróleo, Estados Unidos ha incrementado su participación comercial. Sin embargo, México aún mantiene un déficit comercial con
dicho país (las importaciones excedieron a las exportaciones en
73% en 1973 aunque sólo en un 32% en 1980), el cual se ha reducj_
do, pero no eliminado. Otros dos principales participantes en el
comercio de México fueron Japón y Alemania Occidental, cada uno
explicando del 5 al 7%de las importaciones de México Y del 2 al
7% de las exportaciones. En esos años, México mantuvo ligeras
relaciones comerciales con Canadá y diversas naciones europeas Y

�25

24

e intereses) y pagos de transferencias.
Como se muestra en la Tabla 4, las exportaciones de mercancias aumentaron del 43% de los ingresos totales en cuenta corrie~
te en 1973 al 62% en 1980, como resultado de las ventas petroleras. Otros importantes ganadores de divisas incluyen al turismo
{probablemente estimado de las transacciones con tarjeta de crédito y cheques de viajeros extranjeros, cuando son compensados a
través del Sanco de México) que bajó del 15 al 7%, las transa~
ciones fronterizas se redujeron del 25 al 15% y los ingresos por
servicios de transformación del 6 al 3%. Estos declinaron su im
portancia relativa, no asilas exportaciones de mercancias, qui!
nes la aumentaron debido a las ventas petroleras.

De los egresos totales en cuenta corriente, las importaciones de mercancías disminuyeron ligeramente del 64% en 1973al 59%
en 1980, las transacciones fronterizas aumentaron del 10 al 12%
y los pagos por inversión del 15 al 18%. Por ende, en el uso de
divisas en cuenta corriente, los cambios estructurales son menores. Cuando los egresos corrientes exceden a los ingresos, la d.!_
ferenci a debe ser compensada por entradas netas de capital. En
términos porcentuales, el grado al cual los egresos corrientes
excedieron a los ingresos, realmente aumentó del 24% en 1973 al
27% en 1980.

LAS TENDENCIAS EN LA BALANZA DE PAGOS
Otra vez, una perspectiva más completa puede ser obtenida
examinando la balanza de pagos neta 9 para varios movimientos en
cuenta corriente y de capital a corto y largo plazo. Los datos
relevantes son mostrados para 1973 y 1980 en la Tabla 5. En la
cuenta corriente, las grandes partidas negativas son referentes
11

a mercancias y las utilidades y pagos de interés repatriados, é!_
tas son compensadas parcialmente por sustanciales ganancias netas
en: Turismo, ingresos por servicios de transformación Y transacciones fronterizas. Sin embargo, la suma de ellas ha sido suficientemente grande, de modo que un déficit sustancial en cuenta
corriente existe para 1973 y 1980 - y realmente ha persistido d~
rante muchos años en el sector externo mexicano .
Tradicionalmente este déficit ha sido compensado por un s~
perávit mayor en la cuenta de capital a largo plazo, de modo que
las reservas de divisas (o la liquidez internacional) del pais se
han incrementado. En algunos años, como en 1976, y seguramen e
durante los primeros 7 l/2 meses de 1982, los egresos a corto pl!_
20 resultaron una pérdida sustancial de divisas, para México los
flujos de capital a largo plazo son clasificados en sector públ!
coy privado. De cualquier manera, en trámites netos el primero
de ellos predominó en 1973 y 1980, con una deuda superior al doble de su amortización. Las transacciones del sector privado (que
incluyen a la inversión extranjera directa y las operaciones con

7

valores) fueron de mucho menor magnitud.
una comparación de los datos muestra que los egresos en cue~
ta corriente excedí eron a sus ingresos en 24 y 27% en 1973 Y1980,
respectivamente. Este ligero incremento, ocurrido a pesar de la
mejora relativa en la cuenta de mercancias (el exceso de las importaciones sobre las exportaciones disminuyó del 84 al 21%), se
debió principalmente al gran aumento observado en el déficit de
intereses y utilidades repatriados. De 1973 a 1980, en términos
absolutos, el déficit de mercandas no se alcanzó a duplicar,
mientras que el de la cuenta de intereses y utilidades repatriadas se .incrementó en más de cinco veces.
En la cuenta de capital a largo plazo correspondiente al

�26

sector público, el ingreso neto (que en 1980 fue de $4,059 mill~
nes, aproximadamente cuatro veces el de 1973) ·se define como la
deuda nueva menos la amortización. En los años recientes el peso de 1 refi nanci amiento de la deuda ha 11 egado a ser un asunto de
preocupación en México, pues en 1980, la amortización pagada por
este sector fue de $3,712 millones, casi la mitad del volumen de
la deuda nueva, además, el refinanciamiento se ha hecho a tasas de
interés más altas, y la deuda creciente está reflejada enla cue_!!
ta de intereses y utilidades repatriados que se mencionó previamente. El pago de intereses del sector público en 1980 fue de
$3,958{vea la Tabla 4), consumiendo el 40% de los ingresos de las
exportaciones de petróleo crudo de ese año. Los pasivos con el
exterior en el sector privado, es decir, la deuda nueva menos su
amortización en 1980, (como en 1973), mostraron su ingreso neto
significativo, reflejando el hecho de que la deuda de este ·se~
tor también continuó creciendo. El ingreso de la deuda fue complementado por uno en acciones, pues la inversión extranjera di
recta en 1980 fue de $963 millones.
En 1980, la balanza positiva en la cuenta de capital a largo plazo no alcanzó a compensar a la negativa en cuenta corrie_!!
te. Pero hubo un ingreso de capital a corto plazo (incluyendo
los errores y omisiones) de tal forma .que en 1973 y 1980, hubo
adiciones netas a la·s reservas internacionales.

11

Resumiendo, en México los medios principales de financiar
las importaciones de mercancías son las exportaciones, particular
mente el petróleo. Sin embargo, en 1980, cuando las ventas petroleras fueron el 65% de las exportaciones de mercancías, éstas
sólo pudieron financiar el 82% de las compras al exterior, deja_!!
do un desequilibrio de $3,265 millones. Como se mencionó, parte
del mismo es tradicionalmente financiado por los superávits en
cuenta corriente del turismo, transacciones fronterizas y servi-

27

cios por transformación. Sin embargo, en los inicios de la déc_!
da de los 80,la deuda pública neta sigue siendo un medio importante de financiar los excedentes en la importación de merca_!!
cías, y México tiene que financiar esa deuda nueva a tasas de i_!!
terés más altas -a pesar de la gran inquietud de los bancos extranjeros- debido a la ya alta deuda y a los problemas económi
cos actuales de inflación, recesión y devaluación. ·

LAS TENDENCIAS ECONOMICAS NACIONALES RELEV~~TES
PARA EL SECTOR EXTERNO
Dos medidas de las tendencias de la importancia del sector
externo en la economía nacional son mostradas en la Tabla 6. la pr..!_
mera muestra las correspondientes a las exportaciones de bienes
y servicios como un porcentaje del PIB. Esta se puede considerar que está midiendo los cambios en la proporción de los recu_!:
sos de la nación que están dedicados a la elaboración de artículos para exportar. Pero como las compras han excedido a las ve_!!
tas, México se ha estado endeudando contra su producción futura
- la implicación es que alguna suma de los excedentes de las exportaciones posteriores será suficiente para repagar el excedente
en las importaciones actuales más el interés. Sin embargo, por
el momento la deuda sigue creciendo. La segunda medida de las
tendencias en la importancia del sector muestra la razón de 1a
deuda al PIB. Esta puede ser observada como un indicador de la C_!
pacidad del país para endeudarse (aunque se supone que la· riqueza, es una medida más apropiada - y seguramente, en México ésta
se elevó hasta por las nubes con los -nuevos yacimientos de petr~
1eo.
Por supuesto, la investigación de las relaciones entre las
exportaciones, la deuda externa y el PIB requiere que todos los

�29

28

valores estén expresados en la misma moneda. Dado que el 95% de
la deuda pública está contratada en dólares, los contratos de e~
portación pueden estar en dólares (como sucede con el petróleo),
y debido a que el peso de la deuda se reduce por la inflación,
de modo que parecen más adecuados los dólares corrientes, se CO.!!_
sideró mejor expresar los datos del PIB en unidades monetarias
estadounidenses.
Dejando aparte las fuentes básicas y la metodología, los datos del PIB mexicano originalmente son compilados en términos de
precios a pesos corrientes y constantes. F.n general, la conversión correcta de la producción extranjera expresada en precios
externos en términos de dólares requiere que se fije el valor de
cada artículo extranjero en esta moneda, después se multiplique
por la cantidad correspondiente, y se sumen los resultados para
obtener el total. Se debe tener un poco de precaución al intentar este ejercicio, y por eso las tasas de cambio, con todas las
obvias deficiencias de medida que las acompañan, se utilizan comúnmente. Por ejemplo, las dificultades de medición se reduci
rían si, ante una declinación del 50% en una tasa de cambio fija,
para convertir pesos a dólares simplemente reducimos a la mitad
el valor de cualquier volumen de bienes y servicios reales.
S-in embargo, al usar las tasas de cambio, hay al menos dos
métodos de calcular el PIB a precios corrientes, El primero CO.!!_
siste en convertir a dólares constantes el PIB que está expresado en pesos constantes, empleando para ello alguna tasa de cambio
fija (así lo hace el Banco Interamericano de Desarrollo),después
aplicarle el deflactor del PIB al resultado ..IJ_/ El segundo consiste en transformar a dólares nominales el PIB que está expres!
do en pesos corrientes, usando para ello las tasas de cambio de
ese año. Una forma de indicar la diferencia entre los métodos es
que conducirán al mismo resultado si los movimientos en la tasa

de cambio compensan exactamente a las tasas de inflación diferen
c i a1 .
lCuál método es más apropiado? El 2 representa cuántos dól!
res ganará México si vende su PIB a precios en pesos y tasas de
cambio corrientes. El 1 indica el valor del PIB mexicano en dólares corrientes a alguna tasa de cambio fija - en otras palabras
el cambio en e·l volumen de los bienes y servicios mexicanos aju!
tado solamente por las declinaciones en el valor del dólar.
Si cada año los contratos de exportación se establecieran ex
clusivamente a precios en términos de dólares, el método 1 sería
el correcto - la devaluación es irrelevante - es decir, la producción de México que tendría que venderse. en una época posterior
para saldar una deuda contraída anteriormente, dependerá única
mente de los cambios en el valor del dólar. Obviamente, la infl!,
ción del dólar reduce la deuda real. Por otro lado, si los contratos de exportación se establecieran exclusivamente en pesos, el
método 2 es el apropiado. Cuanto tendría que venderse en un año
posterior, en relación a un perfodo anterior, dependerá de 1os
cantios en el valor del peso con respecto al dólar y de las vari!
ciones en el nivel de precios interno. La deuda real aumenta
cuando el valor en divisas del peso disminuye, y desciende a medida que la inflación interna del peso se incrementa. Así, si la
caída en el valor de cambio del peso no logra compensar la elev!
ción de los precios mexicanos, el peso se sobrevalúa y baja la
deuda real. Una devaluación repentina la elevará.
Quizá sea conveniente poner un ejemplo. Supongamos que en
un año el país A, cuya unidad monetaria es !, ·debe $50 dólares e!
tadounidenses y la tasa de cambio es de 10a por dólar. Consideremos dos casos extremos; en el primero los contratos se establ~
cen anualmente sólo en términos de la moneda americana, de tal mo

�30

31

do que los cambios en su valor se deberán a las variaciones en el
nivel de precios de los Estados Unidos. Si éste se dup-lica la
deuda real del país A se reduce a la mitad, es decir, tendrá que
exportar única~ente el 50% de los bienes y servicios que inicialmente requería para obtener $50 y saldar la deuda. En el segundo
caso, 1os contratos se hacen cada año sólo en términos de !, de m~
do que su valor depende del nivel de precios de A. Si éste se du
plica y la tasa de cambio permanece constante, la deuda real de A
se reducirá a la mitad. Pero si el nivel de precios de A no varfa
y el valor de! baja a 20 ! por dólar, la deuda que inicialmente
era de 50C ! de bienes y servicios pasa a ser de 1000 ! y por ende debe exportarse el doble para saldarla. Obviamente, en el C!
so dos, una duplicación del nivel de precios y una baja al 50% en
el valor de las divisas se cancelarán exactamente. Si los cambios
en el primero no logran compensar la baja en el segundo, la deuda
real disminuye y una corrección repentina (una devaluación) en el
valor de a la elevará.

embargo, se esperaba que en 1982 se hiciera una adición muy significativa a la deuda de 49 billones de dólares que se tenía en
1981. La Secretaría de Hacienda anunció en mayo de 1982, que el
gobierno pediría prestados de $25 a 28 billones en 1982, $11 de
los cuales se destinarían a financiar el déficit anticipado enla
balanza de pagos y de $14 a 17 billones se dedicarían para refinanciar la deuda vencida. El Wall Street Journal reportó que la
deuda del gobierno era de $58 billones en agosto de 1982.i/ Ad~
más de ésta, se estimó que a finales de 1981 la primera era de
$15 billones de dólares ..!.!/ La excesiva deuda, la devaluación y
la recesión de México en 1982 pusieron en condiciones de inestabilidad financiera aun a la5 compañías más poderosas de dicho
país ..!.i/ Se dice ahora que éste ha superado a Brasil como líder
deudor entre las naciones en desarrollo. Pero aparte de los aco!!,_
tecimientos de 1981-82, que se pueden atribuir parcialmente a la
caída de los precios del petróleo, México ha alcanzado una razóndeuda/PIB mayor que en el período pre-petrolero intermedio e inte_l]_
tó financiar un déficit de pagos con deuda, en lugar de tratar de
eliminarlo con una expansión aún -más rápida de las exportaciones petroleras. Benéficamente, a partir de 1980, los Estados Unidos
mantuvieron sólo el 26% de la deuda pública, seguidos por Japón, el Reino Unido y Alemania Occidenta1!i/

lo que realmente sucede es que algunos contratos de exportación (como el petróleo) se establecen en dólares y otros (los se.!:
vicios turísticos) en pesos. Por lo tanto, estrictamente hablando, una situación ingermedia entre los resultados obtenidos por
los dos métodos es la adecuada. Las diferencias, aunque son muy
importantes para cambios de corto plazo, tienden a llegar a ser p~
queñas en períodos más largos. En este proyecto de investigación,
se utilizó el Método 2.
Como se muestra claramente en la Tabla 6, las exportaciones
han incrementado su participación en el PIB mexicano (pasaron del
8.5% en 1970 al 14% en 1981), pero la deuda externa también hacre
cido (se elevó del 11 al 23%en el mismo período). Realmente, en
los años 1977-78 la carga de ésta alcanzó un máximo llegando casi
al 34%, a partir de entonces y hasta 1981 estuvo declinando. Sin

1

La Tabla 7 muestra las tendencias de dos usuarios y dos ganadores importantes de divisas. Los primeros son los pagos por
intereses y por el servicio de la deuda, los cuales incluyen a la
amortización (el interés es una transacción en la cuenta corrie_!!
te, y la amortización es al capital) . Los ganadores son el turismo, incluyendo las transacciones fronterizas y las export!
ciones de petróleo crudo. Con respecto al uso, los pagos por i_!!
tereses se mantuvieron entre el 7 y 9% de los ingresos por expo!
taciones durante 1970-74, y a partir de ese período, crecieron
hasta llegar al 18 .2% en 1979. Los pagos por el servicio de la

�/

32

deuda que incluyen la amortización, fueron del 19 al 24% a pri~
cipios de la década de los 70, y posteriormente se incrementaron,
representando el 66% en 1979. No se dispone de datos comparables
para 1980-81, pero es obvio que siguieron aumentando en esos años
y que también lo harán en 1982. Es interesante ver que el cree!
miento masivo en los pagos por interés y amortización se hayan
presentado desde que comenzaron las exportaciones masivas de petróleo.
Con respecto a los ganadores importantes de divisas, desde
que comenzaron las exportaciones de petróleo crudo, el turismo y
las transacciones fronterizas han declinado sustancialmente como
porcentaje de las exportaciones totales, y un poco en las no petrol eras.

•

La Tabla 8 .presenta el déficit en cuenta corriente y las r!
servas internacionales en términos absolutos y como porcentaje de
las ventas al exterior. En 1981, el primero representó el 44%
de las exportaciones de bienes y servicios, siendo el doble de
1980. Esto indica el grado al cual las importaciones exc!
dieron a las exportaciones, y por ende, el desequilibrio que debe ser igualado por un superávit en la cuenta de capital. Esta
razón promedió únicamente el 30% en los cuatro años anteriores a
la expansión petrolera, abajo del 53% de los años 1974-76 y casi
a la par del 27% observado en el período pre-petrolero
(1971-73). El salto al 44% en 1981, refleja no solamente al déficit en los ingresos petroleros - asociado con la baja en las
ventas y precios -, sino también la elevación en los cargos de i~
terés (pues las tasas aumentaron) sobre la deuda pública. El d!
ficit está así relacionado con la discusión previa basada en 1a
Tablá 7 - el aumento en las exportaciones petroleras como un ganador de divisas compensado parcialmente por alguna baja en e 1
turismo extranjero, y el aumento dramático del interés y de los

33

viaJeros mexicanos como usuarios de divisas . El cambio en los
flujos de turismo refleja al peso sobrevaluado, pues los extranj!
ros que viajan a México han encontrado que los precios están cr!
ciendo rápidamente en términos de su propia moneda, mientras que
los mexicanos que se trasladan hacia el exterior han observado
que sucede lo contrario en términos del peso.
Las reservas internacionales, (una medida de la liquidez del
sector externo de México) son sumadas a los superávits totales
de pagos y restadas a sus déficits. Desde 1970 en la cuenta corriente los primeros han excedido a los segundos, de tal forma
que éstas se han agregado cada año; excepto durante 1976 y en
los meses que circundan a la devaluación ocurrida el 17 de febre
ro de 1982, fechas en las que se presentó una fuerte huida de ca
pital a corto plazo. Durante 1970-75 las reservas internacionales fluctuaron entre el 20 y 26% de las exportaciones, en 1976 cayeron al 17%, en 1977 se elevaron al 21% y en 1979-80 bajaron
al 12 y 13%, para luego aumentar a 17% en 1981. La salida de ca
pitales de 1982 fue espectacular y una severa crisis de liquidez
era la situación reinante en el momento de escribir este art1culo a mediados de agosto. En junio de 1982, el Secretario de Ha
cienda reportó que las reservas mexicanas eran de $3.9 billones,
inferiores a los $5 billones que existían a finesdel981.,!i/ A
mediados de agosto ~las reservas internacionales habían sido vir
tualmente agotadas a pesar de la devaluación del d1a 6 del mismo
mes, y para el día 12 se decretó una congelación de las cuentasen dólares depositadas en los bancos mexicanos (es decir, podñan
ser recuperadas únicamente en pesos) y una s·uspensión temporal del comercio de moneda extranjera ..!.!!·
El acontecimiento importante en el sector externo que falta
de tratar,está relacionado principalmente con las variaciones en
la tasa de cambio y la inflación interna. En 1976 se decretó la

•

�35

34
o

flotación del peso, habiendo disminuido rápidamente su valor (el
cual inicialmente era de 12.5% por dólar) y a principios de 1977
se habfa estabil-izado en casi 22.5 por d6lar. Desde entonces se
sostuvo a ese nivel hasta 1980, ano en el que comenzó a desliza.!:.
se suavemente hacia abajo. Habfa alcanzado casi 27 por d6lar cuando otra vez flotó en febrero 17 de 1982. A principios de Agosto el peso estaba alrededor de 49 por d6lar. En agosto 6 de
1982 se retiró otra vez el apoyo al peso y se estableció un sistema dual, con una tasa libre para algunas transacciones y una preferencial destinada a pagar las importaciones cruciales (tales
como los alimentos y algunos bienes de capital), los intereses SP.
bre la deuda pública y privada externa, principalmente de la pri
mera. Esa tasa a la cual se cambiará directamente, se fijó inicialmente en 49.50 pesos por dólar,.!1/ cayó rápidamente, y como
se mencionó, la tasa libre cayó rápidamente a $80, para después
recuperarse a $70 por dólar en agosto 12, cuando se presentó la
suspensión temporal.
Entre 1970 y 1974 la inflaci6n interna se aceleró, pues en
1970 era del 4%, en 1972 del 6%, en 1973 y 1974 lleg6 al 12 y·24%
respectivamente. En 1975-76 disminuyó estando entre un 17 y 20%
y en 1977, después de la devaluación fue del 30%. En 1978-79 ba
jó al nivel que tenía tres años antes, pero en 1980-81 de nuevo
se elevó a casi 30%. Después de la devaluación de febrero de 1982, se creía que durante ese año fuera al menos del 50% yen S!
guida de la de agosto de 1982 las expectativas se habían desliz!_
do hacia arriba, esperando que estuviera entre el 80 y 100%. Así,
desde 1973 la inflación de México ha excedido a la de su principal participante comercial, los Estados Unidos.

e

•

•

La teoría predice que las exportaciones netas mexicanas es
tán inversamente relacionadas con la tasa de cambio, definida c~
mo dólares por peso (la propiedad de la condición Marshall-temer)
y con el ingreso -interno real, y directamente asociadas a la r!_
zón de los niveles de precios (internos/externos), así como con
el ingreso externo real. Los determinantes importantes de los -

•

egresos. de capital incluyen al nivel de precios mexicano, las t!_
sas relativas de interés de México y del exterior y las expectativas de las tasas de cambio futuras. Juntos, todos estos fact~
res determinan una tasa de cambio que equilibra el mercado en el
sentido de que los ingresos (egresos) de la cuenta corriente neta son exactamente compensados por los egr~sos (ingresos) de capi ta 1.l!/
Así, dada una tasa de cambio fija, el déficit mexicano en
cuenta corriente aumentará como un resultado de una inflación m!
xicana superior a la americana (Lea Resto del ~undo), disminuirá
como consecuencia de la devaluación del peso, y se incrementará
cuando las tasas de crecimiento mexicanas excedan a las americanas, y en caso contrario se reducirá. Este modelo de la determj_
nación del déficit en cuenta corriente es incompleto en el sentj_
do de que excluye los fac~ores mutuamente determinantes que es tán relacionados con la cuenta de capital.
No obstante,es interesante considerar los movimientos en el
déficit en cuenta corriente en términos de estas variables como
el autor lo hizo ..!/ Desde 1954-70, la inflación mexicana excedió a la de los Estados Unidos en casi 2%anual, pero las tasas de
crecimiento del primer país también superaron a las del segundo
en alrededor del 3% anual. Esto debería predecir que los déficit siguieran una tendencia ascendente, pero quizá los ingresos
de capital también se elevaron . Hasta 1973 los incrementos de
los precios de México y Estados Unidos fueron casi iguales, pero
a partir de ese año la inflación del primero ha excedido consistentemente a la del segundo, al principio (1973) en un porcent!_
je tan pequeño como 6 . 7, el cual para 1977 llegó a ser de 25%
(vea la Tabla 9) . Por otro lado, el diferencial de la tasa de cr!
cimiento real algunas veces ha estado en favor de los Estados Unj_
dos y otras de México. Para el período como un todo, el cambio

�36

37

en el precio relativo fue considerable, pero parcialmente reduci
do por las devaluaciones, mientras que la compensación del cam
bio del ingreso relativo fue un poco menor. El déficit en cuenta corriente aumentó durante el período, pero recuerde que las
exportaciones también se incrementaron.

cio de los insumos importados. De todas formas, si sigue alta,
el valor del peso debe continuar disminuyendo ..!.if

En t~rminos del modelo, el déficit se mantuvo aproximadame.!:!_
te constante en 1971-72, pues los diferenciales de precios e ingresos fueron pequeños. Durante 1973-75, creció, debido a que
los efectos de ambos se reforzaron entre sí. En 1976 dismi~uyó,
pues tanto el efecto del ingreso como la devaluación contrarrestaron al del precio. La caída continuó en 1977 como resultado
del efecto _ingreso, a pesar de que el del precio fue fuerte enla
dirección opuesta, quizá la devaluación haya afectado a su reduc
ción. Después de 1978, se movieron en el mismo sentido y el déficit se ha incrementado cada año. En 1981-82, la recesión e·n
los Estados Unidos (reflejada en un alto crecimiento diferencial
a favor de México) se ha mencionado como una causa fundamental de
los déficit altos de 1981 y el esperado para 1982.

Un examen breve del medio ambiente político con respecto al
sector externo es aceptable. Referente al comercio, han conti
nuado las restricciones mexicanas básicas relacionadas al modelo
de sustitución de importaciones. Estas quizá estuvieron relajadas un poco en 1979-81, pero en 1982 otra vez están reforzadas.
Tal vez, el temor de perder algún control interno es el factor
primordial detrás del desaliento de México a entrar al GATT. Los
cambios en la política de los Estados Unidos, que son relevantes
para el sector externo de México, están relaciondos con el Siste
ma de Preferencias Generalizadas de la Ley de Comercio de 1974,
el cual debe eximir a las naciones en desarrollo de los aranceles a las importaciones estadounidenses de muchos productos . Sin
embargo, durante 1978, las exportaciones mexicanas parecen haber
sido poco ayudadas por esta disposición.!Q/ Con respecto a las
tasas de cambio, se ha presentado la devaluación seguida por el
apoyo del peso hasta que se forza a que el valor del mismo se reduzca. Las decisiones han sido convenientes y ninguna política
clara ha surgido. No obstante la convertibilidad se ha sosteni
do hasta el momento de este escrito (a mediados de agosto de
1982) cuando su mantenimiento parecía estar en duda. Quizá las
políticas ·más importantes que están. afectando al sector externo
son aquellas relacionadas con el petróleo. La administración ac
tual ha tomado varias decisiones interrelacionadas importantes.

En el largo plazo parece que existe una relación muy fuerte
entre precios relativos y tasas de cambio, a tal grado que cuando un país sigue cierta tendencia en la tasa relativa de infla
ción queda determinada la correspondiente al crecimiento en la
tasa de cambio, con respecto a otros países. Esto parece sercon
firmado por la experiencia mexicana. Desde principios de 1973
hasta el inicio de 1982, los precios mexicanos en relación a los
de Estados Unidos se han multiplicado por 3. En febrero 18 de
1982, un día después de la flotación, el peso se vendió a $37.50
por dólar, exactamente tres veces la tasa de 1973. La anormalmen
te alta tasa de inflación que se presentó inmediatamente después
de la devaluación de 1976 y que parece que está ocurriendo ahora
puede ser. un ajuste rápido a un incremento repentino en el pre-

LA POLITICA DEL GOBIERNO RELEVANTE PARA EL SECTOR EXTERNO.

Aunque algunas de estas decisiones se tomaron antes, una co
dificación formal de ellas se presentó en el Programa Nacional
de Energía del gobierno, anunciado en noviembre de 1980 por José

�38
39

Andrés de Oteyza, Secretario de Recursos Naturales y Desarrollo
Industria1 .!!._I Las más importantes que se anunciaron en el programa son: (1) En el futuro previsible México no excederá las exportaciones de petróleo de 1.5 millones de barriles
diarios, (2) México diversificará casi todo el incremento admisible que se está enviando hacia otros países diferentes de los
Estados Unidos, (3) los bienes de capital usados en la expansión
de la capacidad de la industria petrolera serán producidos en M!
xico y (4) se continuarán las políticas comerciales proteccioni!
tas y la de sustitución de importaciones. Se observará también
que financiar el déficit en cuenta corriente sólo parcialmente
con las exportaciones petroleras elevadas, e intensamente con la
creciente deuda externa, parece ser una elección política bien e1
tructurada. También hay un esfuerzo consciente de usar el petri
leo para importar más tecnología de países tales como Japón, canadá y Suecia. Esto representa el principal marco político que
influenció a los acontecimientos del sector externo durante la d!
cada de los 70. Las políticas de energía específicas, en particular, están expresadas en un programa que alcanza hasta el año
2,000. Sin embargo, irecuerde el sexenio! las administraciones
futuras, por supuesto, no están limitadas por los planes pasados,
y existe la posibilidad de cambios repentinos en la política.Sin
embargo, aparentemente tratando de asegurar una continuación de
estas políticas, el Presidente López Portillo escogió como su S_I;!
cesor a un arquitecto principal del Plan de Desarrollo Global, el
Secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid
Hurtado.

J

En su campaña, de la Madrid, cuyo período comprende desde el
primero de diciembre de 1982 hasta el primero de Diciembre de
1988, realmente no dio ningún indiciodecualesquiera cambios
drásticos de las políticas económicas de su predecesor . Se observará que el Departamento de Planeación Económica de Pemex ha

preparado un reporte en donde se argumenta que los limites de las
exportaciones petroleras serían abandonados en pro del manteni. . t o econom,co.22/
miento de las tasas de crec1m1en
#

•

También se observará que a consecuencia de las reducciones
en los ingresos petroleros, la carga de la deuda se incrementó d~
bido a las altas tasas de interés y la inflación;inmediatamente después de la devaluación de febrero, en dicho mes y abril de
1982, el gobierno anunció varias reducciones en los gastos Y en
las tasas de crecimiento planeado .!~/ El resultado ha sido tal r~
traso en la actividad económica que para 1982 se predijo cero. De!
pués de que en los tres años anteriores las tasas mantuvieron
entre el 7 y 9%,hace pensar que México ha estado intentando unat!_
sa irreal de expansión y que ahora debe reducirla.

CONCLUSIONES
En conclusión varios aspectos son enfatizados . Primero, la
decisión de tratar de no financiar completamente las importaci.Q_
nes expandidas con ingresos petroleros mayores, sino continuar
haciéndolo significativamente con deuda, puede haber resultado pa!_
cialmente de la indeseabilidad de aguantar el costo de las presi.Q_
nes económicas y sociopolíticas generadas por una expansión aún
24/ Pero tamb1en pue de s1gn1
· 'f·,car que,
más rápida de la industria.desde el punto de vista de los políticos, el petróleo exportado
en el futuro, en vez de en el presente, ganará divisas en exceso
de lo que se necesita para reembolsar el prés t amo más los intereses. (Esto implica pronósticos implícitos o explícitos delos pr~
cios del petróleo y de las tasas de cambio y de inflac_ión).
En
cualquier caso, los acuerdos de las ventas petroleras y el desarrollo de la industria pueden violar las declaraciones políticas.
Es aconsejable administrar las exportaciones de petróleo pero el
grado al cual deberán limitarse y a quien se dirigirán solamente
•#

�40

41

la realidad económica futura puede determinarlo. Por lo tanto, la
política debe ser flexible para tomar en cuenta los acontecimientos imprevisibles.
Segundo, las devaluaciones de 1976 y 1982 probablemente corrigieron temporalmente los problemas de pagos. Pero, a pesar de
las expansiones en la~ ventas petroleras, el peso debe seguir bajando si la inflación relativa no se detiene. La práctica recien
te de las devaluaciones repentinas, seguidas por el apoyo hasta
que sea inevitable que el peso reduzca su valor, es perjudicial y
provoca mucha incertidumbre. Quizá, sea mejor permitir que lamo
ned~ mexicana flote libremente y trate de lograr alguna tasa ob~
jetivo de inflación. Esto reduciría la incertidumbre y debería
contribuir a estabilizar las cuentas corrientes y de capital dela
balanza de pagos. El recientemente establecido sistema dual está
lleno de dificultades burocráticas y, como se han encontrado formas de evadirlo, su efectividad es reducida. Quizá sea preferj_
ble proporcionar subsidios directos a los usuarios de divisas favorecidos.
Tercero, los efectos de las exportaciones de petróleo rápid!_
mente crecientes, que han alcanzado proporciones imponentes, tienen implicaciones importantes para los patrones comerciales gene
rales. Se ofrecen las siguientes conclusiones y~speculacione~
medida que México ha expandido las exportaciones de petróleo se
han incrementado los precios relativos de muchos bienes y servicios específicos, lo cual puede conducir a cambios significativos
en la composición de las importaciones y exportaciones. Por ejem
plo, el turismo parece haber llegado a ser mucho más caro en Méxi
coque en los Estados Unidos. Esto sólo parcialmente puede debe;
se al peso sobrevaluado. Los datos hasta 1981, sugieren (1) poco
cambio en los patrones tradicionales de comercio, aparte del petróleo, Y (2) una exposición del comercio sobre todo por encima

i

de lo que hubiera sido en ausencia del petróleo. Pero "es muy pro~
to, y se sospecha que los movimientos en los precios relativos en
contra de los Estados Unidos eventualmente se traduzcan en una b!_
ja significativa en el volumen e ingresos que México obtendrá de
las partidas como el turismo y las transacciones fronterizas, en
las cuales se piensa que los extranjeros tienen altas elasticidades de demanda.
Cuarto, la posición de los Estados Unidos en el mercado mexj_
cano creció realmente a consecuencia de las exportaciones petrol!
ras. No quisiera pronosticar una declinación significativa en la
década venidera.
Finalmente, los problemas de 1981-82 en el sector externo Y,
como consecuencia, en la economía nacional, aunque violentos nod!
berían ser exagerados. Como consecuencia de la recesión extranj!
ra, del débil mercado petrolero internacional y, quizá una actitud muy endeble para controlar la inflación y una expansión ba~
tante rápida de las importaciones y de la economía nacional, Mexj_
co actualmente se encuentra con un muy severo problema de liquidez
internacional, avivado por una pérdida de confianza general (delos
ciudadanos mexicanos y extranjeros, especialmente los banqueros)
en el peso mexicano. Esto, asociado con una deuda alta, han conducido a las quiebras de las empresas y a la recesión con dese!!
pleo creciente. Pero la economía mexicana tiene la solidez esencial de poseer grandes recursos y una acumulación signifi~ativa de
capital físico y humano que proporciona las bases para la recuperación y la continuación de la ruta de crecimiento sostenido caraf
terístico del pasado si se encuentran las políticas adecuadas para
superar la crisis actual.

�42

43

NOTAS DE PIE

!J Butler, Charles

E. "Economic Readjustment to Ocurrency Depreciation: Lessons from the Mexican Experience During
1954-76", The Jouma 1 of Economi es, I I I, 1977, pp. 127-28.

Y
1./

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p. 44; WSJ, August 13, 1982, pp. 1, 10.
Banco Nacional de México, Review of the Economic Situation of
México (RESM), September 1981, p. 303.
U.s. Department of Energy, 1980 International Energy annual,
p. 82.

±/ Latin America Weekly Report, 28 May 1982, p. 5, y WSJ, Aug. 16,
1982, p. 10.

'j_/ RESM, December 1981, p. 407.

J!:..I RESM, Oecember 1981, p. 378.
J.il Vea, por ejemplo, el reporte de los problemas del Grupo Indu!_
trial Alfa, S.A. en Wall Street Journal, (WSJ), June 8, 1982,
p. 23 (Southwest edition).
También el Business Week, August 2, 1982, p. 55.

!.!.!

Mexican-American Economic Review, November, 1980, pp. 1-2.

!i!

WSJ, J~ne 2, 1982, p. 26.

!..2./ Lubbock Avalanche-Journal, August 14, 1982, p. lOA.

!.!.J WSJ, August

!.!J

Darby, Michael R., Macroeconomics, McGraw-Hill, 1976, PP 21318.

!.i/ Para un análisis más profesional de las determinantes del va

lor de cambio del peso, vea:
Wilford, D. Sykes, Monetary Policy and the Open Economy; Mexi
co's Experience, Praeger, 1977.
Clement, Norris and Louis Green, "The Polit!cal Ec?nomy ~f D~
valuation in Mexico, lnter-American Econom1c Affa1rs, Wrnter,
1978.
Mixon, J. Wilson, Barry Paulson and Myles Wallace, ":he Poli~
ti cal Economy of Devaluation in Mexico: Sorne New Ev1 dence,
lnter-American Economic Review, Autumn, 1979.

É./ Latin America Weekly Report, 9 April 1982, p. 3.

!J International Monetary Fund, International Financial Statis
tics Yearbook (IFS Yearbook), 1980, pp. 292-93.

11

!/ Todos los datos reales se calcularon deflactando las cifras en

dólares corrientes por el deflactor de precios del PIB delos E!_
tados Unidos. EconomicReportofthe President, 1982, p. 236.

V IFS Yearbook, 1980, p. 293.

9, 1982, p. 17.

'ji/ Truett Dale B., and Lily Flory Truett,"U.S. Protectionism
and Me;ico's Experience with GSP, versión inédita.
11

!..2../ Banco de México, Informe anual, 1980, pp. 197-198, 206~07.
!..}_/ El Banco Interamericano de Desarrollo transfonna los datos en

pesos constantes a cifras en dólares constantes, usando un pro
medio ponderado triena 1 de 1as tasas de cambio reportadas en
la publicación del lnternational Monetary Fund, International
Financial Statistics, centradas alrededor del año que México
usa como su base para expresar el PIB en pesos constantes. En
efecto, el PIB mexicano en pesos constantes para una serie de
años es simplemente multiplicado por un factor escalar- la es
cala es una tasa de cambio ponderada fija. Vea Inter-American
Development Bank, Economic and Social Progress in Latin-Ameri
ca, 1979, p. 400.

'
'!:.!..J Mexican-American
Review, January 1981.
'!J../

Latin American Weekly Report, 5 February 1982, p. 4.

23 1

Latin American Weekly Report, 14 May, 1982.

24 1 Bath,

c.

Richard and Dilmus D. James, "Th~ Dome~!ic_P~l~cy Im
plications of Mexican Energy Development, vers1on 1ned1ta.

�TABLA 1: ESTRUCTURA DE LAS EXPORTACIONES MEXICANAS, POR BIEN, 1970-81
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

y

.
-

Exportaciones Totales Y
Artfculos Cubiertos
Industrias Extract1vas
Petróleo Crudo 3/
Productos Petroleros 31
,
Me-tales~
..
Productos Manufacturados
Productos Químicos 5/
Alimentos y Bebidas-y
Textiles 7/
Materiales para la Construcción 8/
Vehículos de Transpo~te 9/
Productos de Hierro y Acero 10/
Libros
Artfculos de Piel y Cuero
Otros.!.!/
Agricultura l Pesca
Tomate
Ganado Vacuno en Pie
Carne
Café en Grano

1971
($106) . (%)

1972
( $106)
(%)

1973
($106) .
(%)

1 371
1 321
203

100.0
14.8

--38

1 363
1 361
188

100.0
13.8

--2.8

--31

1 666
1 663
202

--2. 3

-· 21

2 070
2 070
207

100.0
10.0

,

181
680
88
162
63
NA
NA
NA
NA
NA
367
781
99
117
56
86
148
78
197

10.9
40 . 9
5.3
9. 7
3. 8
N~
NA
NA
NA
NA
. 22.1
47.0
6.0
7~0
3.4
5. 2
8. 9
4.7
11.8

--25

--1.2.

12.0
43.8
4.5
9.9
2.3
NA
NA
NA
NA
NA
27 .1
41.4
7.9
5.8
3.1
6.3
9.0
4.5
5.0

}65
600
62
136
31
NA
NA
NA
NA
NA
371
568
108
79
42
86
123
62
68

-

..,.

.

1970
($10b)
(%)

157
548
80
139
44
· NA
N~
NA
NA
NA
285
625
90
75
42
81
120
69
148

11.5
40.3
5.9
10.2
3.2
N~
NA
NA
NA
NA
20.9
45.9
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5. 5
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B.O

4.9
10.3

Notas de Pie al final de la Tabla.

TABLA 1: (Continúa)!/

($106 )

Exportaciones Totales Y
Artfculos Cubiertos
Industrias Extractivas
Petr61eo Crudo
Productos Petro eros 3/
Metales
Productos Manufacturados
..
Productos Qufmicos 5/
Alimentos y Bebidas-6/
Textiles 7/
Materiales para la Construcción 8/
Vehículos de Transporte 9/
-Pl"nductos de Hierro y Acero 10/
Libros
Artículos de Piel y Cuero
Otros.!!/
Agricultura y Pesca
Tomates
Ganado Vacuno en Pie
Carne
Café en Grano
. ·Algodón

1.

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Notas de Pie de la TABLA l .

lf Los datos correspondientes a 1970 se obtuvieron del Banco de Mé
xico, Informe Anual, 1971, pp.89-91; los de 1971-72, Informe:Anual, 1972, pp.99-101; para 1973-74, Infonne Anual, 1974, pp.
84-87; los de 1975, Informe Anual, 1976, pp.88-100; 1976-77, In
dicadores Económicos, febrero de 1978, pp.74-79; 1978-79, Banco
Nacional de Comercio Exterior, Comercio Exterior, marzo de 1980,
pp .298-300 y 1980-81, Comercio Exterior, abr11de 1982, pp.474476.
'!-_/ Para cada año, los artículos cubiertos comprenden al 96%, o más,
de todas las exportaciones.
3../ El gas natural a principios de la década de los 70's es demasía
do pequeño y está incluido en los productos petroleros (princi:palmente petróleo y asfalto). En 1980 y 1981, el gas natural está incluido en el crudo representando casi el 4% del crudo to
tal y comprendiendo $427 millones y $522 millones, respectiva--=mente.
4/ Los metales incluyen al sulfuro, cobre, fluorita (el fluoruro - cálcico usado para provocar la fusión de los metales), plomo, sal y zinc.
2) Los productos químicos incluyen al ácido fosfórico, honnonas sin
téticas y naturales, plásticos, óxido de plomo, productos fanna
céuticos, amonia y sulfato de sodio.
2.,/ Alimentos y bebidas incluyen al café tostado, fresas congeladas,
frutas y vegetales empacados y enlatados, tequila y azúcar.
I! Los textiles incluyen la tela e hilo de algodón, henequén hilado y ropa.
y Los materiales para construcción incluyen tubos de cobre, cernen
to hidráulico, teja y vidrio.
~ Incluye automóviles, camiones y partes.
J.JJ Incluye tubería de fierro y acero y partes estructurales .
u/ Incluye maquinaria eléctrica y mecánica, madera, corcho, muebles, joyería, películas, etc. Durante 1970-72, los materiales
para construcción, productos de fierro y acero y libros están
incluidos. Durante 1973-74, los materiales para construcción y
libros están incluidos.
12/ Las otras exportaciones agrícolas incluyen resina, fresas frescas, frijoles, Chick-Peas, cocoa, vegetales frescos y congelados,
melón, sandías, tabaco, miel, pescados y mariscos frescos.

�TABLA 2: ESTRUCTURA DE LAS IMPORTACIONES MEXICANAS, POR BIEN, 1970-81 };/
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

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($106)
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TABLA 2: (Continúa)·!/
1974
($106)

Importaciones Totales
Articules Cubiertos y

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6 057

Bienes de Consumo
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1/ Las cifras correspondientes a 1970 se obtuvieron del Banco de - México, Informe Anual, 1971, pp.92-93; las de 1971-72, Informe Anual, 1972, pp.l02-f03; para 1973-74, Informe Anual, 1974, pp.
88-89; las de 1975, Informe Anual, 1976, pp.102-104; 1976-77, _!!!.
dicadores Económicos, febrero de 1978, pp.80-83; 1978-79, Banco
Nacional de Comercio Exterior, Comercio Exterior, marzo de 1980,
pp.300-301 y 1980-81, Comercio Exterior, abril, 1982, pp.477-479.
2/ Para cada año durante 1975-79, los artículos cubiertos compren- den aproximadamente el 90%de todas las importaciones.
]./ Para los años disponibles, incluye bebidas y leche en polvo, ev!_
parada y condensada. En 1980 y 1981, también se incluyeron importaciones sustanciales de azúcar y frijol, $833 millones (el 4.6%de las importaciones totales) y $696 millones {3.0%) respe~
tivamente.
4/ Incluye juguetes, artículos deportivos y automóviles. Las impar
taciones de automóviles disminuyeron de $400 millones de dólares
en 1974 a $9 millones en 1975, se mantuvieron bajas hasta 198081, cuando llegaron a $155 y $190 millones, respectivamente,casi
el 0.8%de las importaciones totales en cada caso. Esto probablemente refleja parcialmente un cambio de clasificación pues las
partes y motores anteriormente se clasificaron bajo el rubro de
bienes de consumo y se trasladaron hacia los bienes de producción. Pero probablemente también refleja una declinación repentina en las importaciones de automóviles, 1975-79, .con un aumento posterior.
J./ Incluye fertilizantes, desinfectantes, insecticidas, fungicidas,
productos químicos industriales mixtos y artículos farmacéuticos.
~/ Incluye petróleo, hidrocarbonos gaseosos, aceites y·lubricantes,
gas embotellado, gasolina y diesel.
1/ Incluye mantecas vegetales y animales, semillas, sorgo en grano,
- barro, fosfatos, asbestos, aluminio, papel, textiles~·vidrio, etc.
§../ Herramientas metálicas, equipo musical y de televisión, equipo de transporte ferroviario y carretero.

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�LA DIRECCION DEL COl1ERCIO DE MEXICO, 1973 y 1980 l./
(En millones de dólares y en términos porcentuales)

TAC3LA J;

Total
Paises Industriales
Estados Unidos
Japón
Alemania Occidental
España
Italia
Francia
Suecia
Canadá
..
Reino Unido
, . Suiza
·Otros Parses Industriales
Paises en Desarrollo
o
Brasil
Israel ·
Antillas Holandesas
Venezuela
Argentina
Colombia
Costa Rica
Ecuador
Guatemala
Panamá
Otros Pafses en Desarrollo
Pafses Comunistas
Paises no Eseecificados

.

E~portacio~es de Mercancfas
1973
1980
( $106)
(%)
($106)
(%)
2 261
Tt42
-1 318
147

~

59

33
34

21
12
30
15
27

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43
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1
38
18
21
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8
16

13
119
50
180

100.0

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58.3
6.5
2.6
1.5
1.5
0.9
0.5
1.3
0.7
1.2
1.9
12.8
1.9

---

15 340

12 5:37
9 688
563

256
1 062
210
272

19
163

72

23

208 ·
2 030
349

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0.8

0.9

0.5
0.4

0.7
0.6
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0.1

2.2

1.0
4.0

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Importaciones de.Mercancfas
1973
1980
($106)
(%)
( $106)
(%)
3 814
100.0
19 529
100.0
TTTI
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17. 858
9í.4
2 277
59.7
12 814
65.6
178
4.7
1 039
5.3
279
7.3
1 021
5.2
60
1.6
445
2.3
60
1.6
321
1.6
100
2.6
543
2.8
67
1.8
160
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85
2.2
371
1.9
91
2.4
426
2.2
86
2.3
196
1.0
149
3.9
522
2.7
359
9.4
1 040
5.3
43
1.1
440
2.3
1
-5
-48
1.3
13
0.1
91
2.4
30
0.2
30
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115
0.6
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0.1
17
0.1
1
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-3
0.1
15
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27
0.1
17
0.4
23
0.1
117
3.1
354
1.8
23
0.6
269
1.4
--363
1.9

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International Monetar:, F:.md, Dfrection of Tr-ade Yt:!drbook, 1980, pp.262-63; Direction of Trade Yearbook, 1981, p.265.
Uebido a la fuente distinta, los datos difieren ligeramente de las cifras contenidas en las Tablas 1 y 2.

;
!

TABLA 4: ESTRUCTURA DE LA BALANZA OE CUENTA CORRIENTE DE MEXICO, 1973 Y 1980 !./
(En millones de dólares y en términos porcentuales)
1 9 7 J
($106)
A. Ingresos
Exportaciones de Mercancías
Ingresos por Servicios de Transformación
Oro y Plata No Monetarios
Ingresos por Transportes Diversos
Turismo
Transacciones Fronterizas
Ingresos Provenientes rl~ Tnv~r!iones
Otros Servicios
Transferencias
B. Egresos
Importaciones de Mercancfas
Oro No Monetario
Pagos relacionaüos con transportes diversos
Turismo
Transacciones Fronterizas
Egresos relacionados con Inversiones
Utilidades repatriadas
Intereses pagados por el Sector Público
Otros Interesés
Otros Servicios
Transferencias

4 828
-

2 070
278
70
63
724
1 208
NA 2/
415 2/
NA 2/
6 004
3 813
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73
258
695
906
52811
378 /
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1 9 8 O
(%)

($106)

(%)

100.0
42.9

24 820
15 308
773
844
450
1 670
3 661
940
865
310
31 416
18 572
62
769
1 011
3 056
5 778
422
3 958
1 398
2 126
42

100.0
61.7
3.1
3.4
1.8
6.7
14.8
3.9
3.5
1.2

5.8

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12.6
4.4
6.8

0.1

Y Banco de México, Informe Anual, 1974, p.81 e Infonne Anual, 1980, p.176.
1=.~ Los ingresos provenientes de inversiones y las transferencias se agruparon junto con otros·servicios. '

1.1 Los otrqs intereses se incluyeron en las utilidades repatriadas.
~ Las transferencias y el oro están contenidos en otros servicios.

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�TABLA 5:

BALANZA DE PAGOS NETA DE MEXICO, 1973 Y 1980 l./
(En millones de dólares)
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Cuenta Corriente Neta
Balanza Comercial
Turismo
Ingresos por Servicios por Transformación
Transacciones Fronterizas
Utilidades e Intereses Repatriados
Transferencias
Otros Servicios~/
I. Balanza en Cuenta Corriente Neta
CaBital a Largo Plazo
isposiciones y Colocaciones l./
Amortizaciones:±!
Balanza Neta del Sector Público

1973

1980

-1 743
466
278
513
-907
NA
215
-1 175

-3 265
659
773
605
-4 838
268
-798
-6 597

1 962
-864
1
098
-287
-22
324
-10
579
lblo

7 771
-3 712
4 059

-378
--

1 566

--

Inversión Extranjera Oirecta
Compras de Empre·s as Extranjeras
Pasivos con el Exterior
Operaciones con Valores
Balanza Neta del Sector Privado
II. Balanza Neta en Cuenta de Capital a Largo Plazo

IV. Cambio en las Reservas del Banco de México
(Suma de I, II y UI)

--123

~

963
-10
1 287
-117
2 123

6 182

-

III. Capital Neto a Corto Plazo y Errores y Omisiones

1

1

1 151

!. / Banco de México, Informe Anual, 1971, p.81; Informe Anual, 1980, p.176.

l./
.1/
:±!

Incluye
y plata
Incluye
Incluye

los flujos netos asociados con los servicios de transporte y envío de oro
no monetarios.
la deuda del gobierno y otra deuda pública.
una pequeña cantidad de otro crédito extranjero neto •

TABLA 6:

EL PRODUCTO INTERNO BRUTO MEXICANO, LAS EXPORTACIONES DE BIENES Y SERVICIOS
Y LA DEUDA PUBLICA EXTERNA PENDIENTE, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes y como porcentaje del Producto Interno Bruto)
PIB
en Millones de
Dólares corrientes 1/

Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

33
36
40
49
65
79
79
74
92
119
166
210

-

496
192
984
568
096
064
606
190
441
877
062
658

Exportaciones de
Bienes y Servicios Y
(% del PIB)
($10 6 )
2
3
3
4
6
6
7
8
11
15
23
30

864
112
741
749
229
255
092
045
423
814
570
114

8.6
8.6
9.1
9.6
9.6
7.9
8.9
10.8
12.4
13.2
14.2
14.3

'

Deuda Pública Externa
pent i ende a 1 final
del año 3/
6
($10 )
(% del PIB)
3
4
4
7
10
13
18
25
31
36
41
49

792
226
805
249
517
821
272
280
137
016
058
000

11.3
11. 7
11. 7
14.6
16.2
17.5
23.0
34.1
33.7
30.0
24.7
23.3

Las tasas de cambio se usaron para convertir el PIB de pesos a dólares. International
Monetary Fund, International Financial Statistics Yearbook, 1980, pp . 293,295.
IFS, June 1982,- pp. 282, 284. El PIB en pesos se extendió hasta 1980 usando los cambios
porcentuales en las series revisadas y para 1981 se usó el incremento del 7% del PIB real
y 28.5% de incremento en los precios que se reportaron en Banco Nacional de México,
(RESM), december 1981, p.284.
~/ Review of the Economic Situation of Mexico
-~ Se calculó con los dat0s de los pagos por el serv1c10 de la deuda en millones de dólares
y como un porcentaje de los bienes y servicios en IDB 80/81, pp.442-43. La cifra de 1980
es igual a los ingresos en cuenta corriente menos las transferencias y menos el ingreso
recibido por los residentes mexicanos por los activos en el extranjero del Informe Anual,
1980, p.176. El dato de 1981 se tomó del IFS, June 1982, p.284.
~/ Corresponde a la deuda con una madurez de un año o más, reembolsable en moneda extranjera
por los organismos públicos y también incluye a la deuda del sector privado garantizada
por las instituciones públicas. Inter-American Development Bank, Economic and Social
Progress in Latín America, 1980~81 (10B 80/81) p.312, 438. RESM, December 1981, p.378.
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-

--

---

&lt;.n
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�TABLA 7:

LOS INTERESES Y LOS PAGOS POR EL SERVICIO DE LA DEUDA PUBLICA EXTERNA, EL TURISMO
Y LAS EXPORTACIONES DE PETROLEO CRUDO, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes y como porcentaje de las exportaciones
de bienes y servicios)

Pagos por Intereses de la
Deuda Pública Externa 1/
Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

u,

Pagos por el Servicio de la
Deuda Pública Externa 1/

($10 6 )

(%delas
exportaciones

($10 6 )

218
229
262
359
572
832
087
317
820
874
NA
NA

7.6
7.4
7.0
7.6
9.2
13.3
15.3
16.4
15.9
18.2
NA
NA

693
725
853
154
196
595
241
564
237
358
NA
NA

1
1
1
2

1
1
1
2
3
6
10

O\

Turismo más las
Transacciones
Fronterizas 2/

(%delas
exportaciones

($106)

24.2
23.3
22.8
24.3
19.2
25.5
31.6
44.3
54.6
65.5
NA
NA

1 171
1 313
1 493
1 792
2 056
2 171
2 233
2 120
3 206
4 061
5 351
NA

Exportaciones de
Petróleo Crudo 3/

(%delas
($10 6 )
exportaciones
_4 0.9
42.2
39.9
37.7
33.0
34.7
31. 5
26.4
28.1
25.7
22.7
NA

---

----

435
543
891
1 774
3 789
9 878
13 827

(%delas
exportaciones

--

-----

7.0
7.7
11.1
15.5
24.0
41.9
45.9

Y Inter-American Development Bank, Economic and Social Pro ress in Latin America, 1980-81, (IDB 80/81),

p.440-42. Los pagos por el servicio e
IDB 80/81, p.428. 1980 de la Tabla 4.
]_/Dela Tabla l.

V

TABLA 8:

a

a son

os intereses mas

a amortización.

EL DEFICIT DE LA BALANZA EN CUENTA CORRIENTE MEXICANA
Y LAS RESERVAS INTERNACIONALES, 1970-1981
(En millones de dólares corrientes
y como porcentaje de las exportaciones)

Año

Déficit en Cuenta Corriente
(%delas
($10 6 )Y
exportaciones):!:./

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

1 068
835
916
1 415
2 875
4 054
3 410
1 849
2 594
4 545
6 597
13 122

37.3
26.8
24.5
29.8
46.2
64.8
48.1
23.0
22.7
28.7
28.0
43.6

Reservas Internacionales
al final del año
(%delas
( $106 ).ll
exportaciones)Y

1
1
1
1
1
1
2
2
5

568
752
976
160
238
383
188
649
842
033
832
040

19.8
24.2
26.1
24.4
19.9
22.1
16.8
20.5
16.1
12.9
12.0
16.7

l/ Inter-American Development Bank, Economic and Social Progress in Latin
America, 1979 (IDB), p.419; IDB 80/81, p.425; Table 5; e International
Monetary Fund, International Financial Statistics (IFS), June 1982, p.284.
~/ Se calculó usando ~os datos de las exportaciones de la Tabla 6.
3
/ Las Reservas Internacionales no incluyen al oro a la valuación nacional
que aumentó de $176 millones a $853 millones, 1970-80. Incluyen los SOR
pero el elemento principal es las tenencias de divisas que aumentaron de
$385 millones en 1970 a $2.560 millones en 1980. Los cambios en la
tenencia de divisas reflejan a los superávits o déficits en la balanza
de pagos. IFS Yearbook, 1981, p. 299. El de 1981 fue reportado por
Jesús Silva, Secretario de Hacienda, en Wall Street Journal, June 2, 1982,
p.26.

u,
_,

�TABLA 9:

TASAS DE CRECIMIENTO DEL PRECIO E INGRESO MEXICANO Y ESTADOUNIDENSE, 1970-81
(En porcentaje anual)

R E c I o
Defl actor del PI B Deflactor del PIB
MéxicoMéxico 1/
Estados Unidos 2/ Estados Unidos

u,

p

Año
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981

]_/ Calculado
Los datos
Review
of
21
Calculado

4.5
4.4
5.7
12.4
24.0
16.7
19.6
30.4
16.8
20.2
28.7
28.5

5.4
5.0
4.2
5.7
8.7
9.3
5.2
5.8
7.3
8.5
9.0
9.2

(-0.9)
(-0.6)
l. 5
6.7
15.3
7.4
14.4
24.6
9.5
11. 7
19.7
19.3

(X)

PIB

México
6.9
3.4
7.3
7.6
5.9
4.1
4.2
3.4
8.3
9.2
8.3
7.0

y

INGRESO NACIONAL
PIB
MéxicoEstados Unidos 2/ Estados Unidos
(-0.2)
3.4
· 5. 7
5.8
(-0.6)
(-1.1)
5.4
5.5
4.8
3.2
(-0.2)
2.0

.

7.1

--

1.6
1.8
6.5
5.2
(-1.2)
(-2.1)
3.5
6.0
8.5
5.0

de los datos del PIS en pesos a precios corrientes y PIS en pesos a precios de 1975.
del IFS Yearbook, 1981, p.301; IFS, June 1982, p.284; 1981 del Banco Nacional de México,
the Economic Situation of Mexico, December 1981, p.377.
de los datos del IFS Yearbook, 1981, p.441; IFS June 1982, p.424.

���</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>volumen VI 1

-

numero · 1

-

Junio 1985

Facultad de Economía
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��•

FACULTAD DE ECONOMIA
Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS publica manuscritos

de todos los campos de la economía, la
estadística. las cjencias sociales y la educación. Se edita dos veces al a
ño en los meses de Junio y Diciembre,salvo cambios de última hora que ·deter
minen lo contrario.
-

Junio de 1985

* La suscripción a la revista tiene un -

costo de $4,000.00 pesos para todo el
territorio nacional; y de 25.00 dólares
para el extranjero. Las solicitudes de
ben dirigirse a la propia Facultad, me
diante cheque y orden de pago.
Dirección: Facultad de Economía, .Univer
sidad Autónoma de Nuevo León. Loma Re.:donda # 1515 Pte. Col . Loma Larga. Mon
terrey, N.L. México. Apartado Postal~
288.

* Toda comunicación relativa a manuscri-

tos y correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Edgar López.
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANL.

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Is rae 1 Gut i érrez
Sergio Martínez Guerrero

o

* Las opiniones, juicios o i-deas que pue
dan contener los artículos impresos en
esta revista no reflejan de ninguna ~
forma el criterio de la Facultad de E
conomía de la UANL, siendo de exclusi~
va responsabilidad de su autor. Sin em
bargo, esta Institución se reserva to~
üos los derechos y la revista no puede
ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la repro-ducción parcial para efectos de análisis o comentarios en otras publicaciones.
* Edición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomía, de la Universidad Autónoma dP ~
Nuevo León .

Di rector:
Manuel Silos Martfnez

Editor:
Edgar L6pez Garza•

�INDICE
Pág.

LOS EFECTOS DE LA EDUCACION Y LA URBANIZACION
SOBRE LA DEMANDA DE HIJOS ENTRE MUJERES -CASADAS DE 35-44 AÑOS EN MEXICO Y SIRIA.

1

FlUx Aco-6ta. V.lo.z
W. Wh,U.ney Hic.M

Ib!talwn Bendaltdai
EVALUACION DE LA MORTALIDAD I~FANTIL EN EL ES
TADO DE NUEVO LEON.
Ra.ymundo C. Rodlúgu.ez GuajaJtdo

58

UN MODELO PARA ESTUDIAR LA ESTRUCTURA OCUPACIO
NAL EN MONTERREY METROPOLITANO.
Vuna. MaJit(,nez J M-6 o

87

�tos

EFECTOS DE LA EDUCACION y LA URBANIZACION SOBRE LA DEMANDA DE
HIJOS ENTRE MUJERES CASADAS DE 35-44 AROS EN MEXICO Y SIRIA

*Ftlü. ACíJ~ta. !U.a.z
W. WhU.ne.y H.lclu
Zbltaki.m Bendaltda6
I. INTRODUCCION

El proceso que ha llevado a las sociedades del tradicionalismo a la modernización ha sido generilmente acompanado de una ráp.!.
da disminución de la fecundidad y la adopción cada vez mayor de 1
uso de anticonceptivos. La evidencia empfrica sugiere que es tos
dos fenómenos ya han tomado lugar (en diferentes grados)en un butn
número de pafses alrededor del mundo (Easterlin y Crinmins, 1985;
Chen, Bendardaf, Hicks y Johnson, 1984; Chen, Hicks, Johnson y R~
drfguez, 1985; Potter, 1986).
Disminuciones en la demanda de hijos de la familia (hogar) ºE.
servadas a medida que el proceso de modernización ocurre, han sido tambiln reconocidas como uno de los elementos básicos que deter
minan esta disminución de la fecundidad y la adopción consciente
del control de la fecundidad por parte de las parejas en estos pa!
ses (Lee y Bulatao, 1983).
En este trabajo se estudian los efectos de dos de los aspectos
más identificables de la modernización (educación y urbanización)
sobre la demanda de hijos en dos pafses en desarrollo: México y S.!.
ria.
A diferencia de la mayorfa de los _estudios empfricos anteriores sobre la demanda de hijos, en los cuales se ha utilizado tr_!
dicionalmente el número de hijos nacidos vivos como la variable d!
*Rupe.ctlvamen.te., Znvu.tlga.dolL del Cen.tJw de Invu.tlgaclonu ECíJn6miCJU ck .t..a. UANL, P1L06Uo1L del Vepa.!ttamento de ECíJnomlo. ck la.
UttiveJr.6.lda.d ck MU~oWLl-Columb.(.Q., y Ca.ndleúLto a: docto,t en tCíJnom.la en la Un.lveJr.6-lda.d ck MU~oWLl-Columb.(.Q.,

�- 2-

- 3 -

pendiente, la medida de demanda que se adopta en este trabajo c.Q_
rresponde a lo que las entrevistadas en la Encuesta Mundial de F~
cundidad (World Fertility Survey) reportan como el "tamaño dese!_ ·
qo de familia". Esta medida de demanda y el concepto te6ricoque
representa forman parte de un marco teórico muy completo
(Easterlin y Crimmins, 1985) desarrollado para el estudio de los
detenninantes de la fecundidad y del control de la fecundidad ..
Mientras que la mayoría de los modelos teóricos y empíricos que
se basan en el enfoque aue se conoce com, "nueva economía del h.Q_
gar", o "economía de las unidades familiares", tratan a los gustos o preferencias cómo constantes o como un elemento res i dua 1
en el análisis económico de la fecundidad, ·el enfoque de
Easterlin y Crimmins incluye un tratamiento sistemático de la i.!!_
fluencia de cambios en las preferencias sobre 1 a demanda de hi
jos.
e

Siguiendo esta última línea de i.nvestigación. en este .trabajo se usan dps modelos empíricos que se basan en el enfoque de la
economía de las unidades familiares (Willis, 1973), en combin!_
ción con el marco teórico desarrollado por Easterlin y Crimmins,
para analizar los efectos de la educación y la·urbanizac iónsobre
la demanda de hijós. Los resultados muestran que, en el marco
teórico resultante de esta combinación, los modelos empíricos d~
sarrollados por Willis son de utilidad para estudiar los determ_i
nantes del tamaño deseado de familil en países en desarrollo, c.Q_
mo México y1_Si~ia.

vel educativo de la esposa, y la urbanización -sobre el tamaño de
seado de familia. En la Sección III se presentan los modelos de
Wfllis, los cuales se utilizan en este trabajo para analizar empfrfcamente los efectos de las variables anteriores sobre la de
manda de hijos en México y Siria. Los datos y las variables que
se usan en las regresiones se describen también en esta Secci6n.
Los resultados empfricos se reportan en la Sección IV. La s~cci6n V presenta las conclusiones.

11. EL MARCO TE0RIC0

Esta Sección comienza con un repaso breve de la evolución de
la teorfa sobre la relación entre modernizaci6n y fecundidad. E!.
re repaso trata de ser una introducci6n te6rica al tema de la de
manda de hijos. Se considera tambifn necesario para entender el
papel que juega la demanda de hijos en la explicación de la dismfnuci6n de la fecundidad y la adopción cada vez llás extendfda
del uso de anticonceptivos que se observan ya en un número impo.r_
tante de pahes alrededor del mundo. En la segunda parte de la
Sección se deriva la función impHcita de la demanda de hijos
del hoga_r de acuerdo al enfoque de la economfa de las unidades
familiares. El impacto teórico de la educación y la urbaniza
ción se explora también en esta parte, con énfasis en pafses
desarro 11 o.

e;

,

Este trabajo está organizado de 11 siguiente manera. En la
Sección II se introduce el tema de la demanda de hijos de acuerdo con ·el marco teórico de Easterlin y Crimmins; se deriva la fu.!!_
ción implícita de la demanda de hijos de la familia utilizando
el enfoque de la economía de las unidades familiares; y se diSC.!!_
ten los efectos posibles del nivel educativo del esposo, el ni-

l. La Demanda de Hijos y la Transición
de la -·Fecundi.dad
Algunos economistas norteamericanos han estado realizando in
vest.igación demográfica y, más ~specificamente, investigaci6~
acerca_de los determinantes de la fecundidad al nivel del hogar,

�- 4-

desde finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Ha!_
ta entonces, la Teoría de la Transición Demográfica,1Ídesarroll!.
da principalmente por sociólogos-demógrafos, habfa sido utilizada como una generalizaci6n histórica· común que, aunque en térmi
nos agregados, describía con bastante éxito la experiencia, ·con
respecto al crecimiento de la poblaci6n, de varios países desarrollados y en desarrollo.
Sin embargo, un aspecto de la Teoría no era completamente S!,
tisfactorio para algunos economistas. La Teoría sufría dela fal
11
ta de 11 . . . al menos una estructura explicatoria semiformal
(Leibenstein, 1974, p. 460) de la disminución de la fecundidad
que la Teoría predecía en la tercera etapa de la transici6n. La
naturaleza agregada de la explicación de la transici6n no era CO!!!.
pletamente satisfactoria. Esto animó a algunos economistas a i~
tentar propocionar una explicación más adecuada de las causas de
los patrones en la mortalidad y la fecundidad, responsables de
la transición demográfica. Fueron también estos economistas los
que tuvieron la virtud de darse cuenta de que para encontrar esta
explicación se necesitaba más investigación acerca de como cambia
el comportamiento de la familia en relación a cambios enla fecu~
.
. ,. 2/
didad a medida que el proceso de modern1zac10~ ocurre.
La Figura 1 ilustra la evolución de la teoría acerca dela r~
laci6n entre modernización y fecundidad. Algunos estudios a nivel micro {panel A) han utilizado tradicionalmente al número de
hijos nacidos vivos como la variable dependiente y, más específ!.
camente, como una función de varias variables socioeconómicas y
culturales. La relación entre el nivel educativo de la mujer y
la fecundidad constituye un ejemplo útil para ilustrar este tipo
de enfoque y 1os problemas que i nvo 1ucra. Un prob1ema es que, a1
estimar el efecto directo del nivel educativo de la mujer sobre
la fecundidad, no es posible descomponer los mecanismos específi
cosa través de los cuales un cambio en el nivel educativo de la

- 5-

mujer afecta a la fecundidad . Por un lado, un incremento en el
nivel educativo de la mujer podrfa afectar a la fecundidad a tra
vés de los mecanismos siguientes: (a} un incremento en la edad de
la mujer al matrimonio; (b) un cambio en la importancia relativa
de las preferencias del esposo y de la esposa con respecto al nú
mero deseado de hijos, haciendo más importante la opinión del;
esposa; (c} un cambio en las preferencias de los padres a favor
de hijos de una mayor "calidad"; (d) un incremento en el costo
de oportunidad del tiempo de la esposa, dedicado a la crianza de
los hijos; (e) un incremento en el cQnocimiento de anticoncepti•
vos Y en la aceptación y efectividad de su uso; y (f) unincremen
to en la capacidad y habilidad de los padres para "formar,
pronto,_expectativas mas racionales acerca de su tamaHo "6pti1110"
de familia. Pero, por otro lado, un incremento en el nivel educativo de la mujer podría también teqer un efecto positivo sobre
la fecundidad a través de: (a) una disminución en el período de
lactancia; (b) un incremento en la productividad de la esposa en
la crianza de los hijos y, por lo tanto, una disminuci6n en la
mortalidad infantil; y (c) un incremento en la fertilidad de 11
mujer debido a mejoramientos en la salud y la alimentaci6n asociados con niveles de educación más altos. Un segundo proble
ma surge si no se controla el efecto de variables tales como 1~
gar de residencia (urbanización) y edad de la mujer al matrim~
nio. Si estas dos variables se excluyen del lado derecho de
ecuación, es muy probable que se sobreestime el efecto de un cam
bio en el nivel educativo de la mujer sobre la fecundidad. Final
mente, debe ser obvio que la magnitud de los coeficientes estifT!
dos depende en gran medida de la inclusión o exclusión de los 111
canismos a través de los cuales el nivel educativo de la muje;
afecta a la fecundidad . Los problemas anteriores han sido muy
bien discutidos y documentados por Cochrane (1979, 1983), con én
fasis en economías en desarrollo en su trabajo de 1983.

m6;

1;

�- 6-

- 7-

Figura 1
Enfoques Utilizados para Anal izar el ~mpacto de _la ~derniz!
ción sobre la Fecundidad. Los detenn,nantes básicos incluyen
variables usadas para medir el nivel de rooderniz~ci6n (educ!_
ci6n, urbanización, etc.), factores culturales (etnicos, religión, etc.), y otros detenninantes tales coroo factores 9!
néticos.

A. El Enfoque del Efecto Directo de los Detenninantes Básicos s~
bre la Fecundidad

Detenninantes Básicos--------..Hijos Nacidos Vivos
B. El Enfoque de los Detenninantes Intennedios
Detenninantes
Detenninantes
Hijos Nacidos
B6sicos
----~Intennedios ----.Vivos

\!_______7

Oetenninantes
Bh i cos
a----4'0emanda,
Cd

ferta,
Cn

Detenninantes
Intennedios

1

1

1

:
I

1

•otros
{
Detenninantes
.___ _ _ _ _ _--4' tlntennedios
L - . -.. - - ____ J

Fuente: Easterlin

y

Crirrrnins, 1985, p. 13.

I. Factores que miden exposición al riesgo de concebir.
l. Porcentaje de mujeres casadas.

Factores utilizados para el control deliberado de la fe
cundidad marital.
2. Uso de anticonceptivos.
3. Aborto inducido.

III. Factores que afectan a la fecundidad marital natural.

,variables que f
Hijos
• 1mi den e1 Contra 1 ......,.Nacidos
: De 1i berado de I
Vi vos
1a
Fecundidad
:
1
1
1

11

11.

C. El Enfoque de Easterlin y Crinmins
Costos de
Regulaci6n,
RC

En el panel B se muestra el enfoque de los "detenninantes in_
tennedios", desarrollado principalmente por Davis y Blake (1956)
y Bongaarts (1978, 1983). Este desarrollo de la teoría i nsert6
un grupo de factores "intermedios I/entre las variables utiliza
das para medir el nivel de modernización (detenninantes básicos)
y la medida de fecundidad (número de hijos nacidos vi vos). De
acuerdo con este enfoque, los detenninantes básicos afectan a la
fecundidad solamente de manera indirecta y a través de los dete!
minantes intermedios. La lista original de once variables inte!
medias (Davis y Blake, 1956, p. 212) fue reducida a ocho facto
res intermedios que se agrupan en tres categorías de 1a manera
siguiente:

,

4. Amenorrea durante el período de lactancia.
5. Frecuencia del coito.
6 • Es te ri 1i dad .
7. Mortalidad intrauterina espontánea.
8. Duraci6n del período fértil (Bongaarts, 1978, p•.106).Y

El enfoque de los determinantes intermedios fue extremadamen
te útil para identificar los factores específicos, biológicos y
de comportamiento, a través de los cu~les los detenninantes bás!
cos afectan a la fecundidad. Además, la distinción entre los fac
tares que afectan a la fecundidad marital natural y los factores
que afectan al control deliberado de la fecundidad marital fue de
gran importancia para clarificar el lado de la oferta en el aná-

�- 8-

lisis de los determinantes de la fecundidad.
Quizá el más importante desarrollo teórico de la década (panel C) se le debe a Easterlin y Crimmins (1985). Basados en i!!_
·vestigaci6n previa llevada a cabo por Tabarrah (1971), Watcher
(1972), Easterlin (1969, 1975, 1978a, 1978b),y East.erlin, Pollack
y Watcher (1980), Easterlin y Crimmins integraron en un marco te~
rico individual y más completo el concepto de "fecundidad natura111.Vde un dem6grafo francés (Henri, 1953, 1961); la i nterpr!
taci6n sociológica tradicional de la Teoría de la !ransición d!
mográfica (Notestein, 1945, 1953; Coa le y Hoover, 1958; Coa 1e,
1973); la contribución del enfoque de los determinantes intennedios (Davis y Blake, 1956; Bongaarts, 1978; Bongaarts y Menken,
1983) en el lado de la producción de la fecundidad; y las contri_
buciones del análisis microeconómico tradicional (Leibenstein,
1957; Becker 1960; Easterlin, 1969) y del enfoque de 1 a "nueva
economía del hogar" o "economía de las unidades fami"liares"
(Bec~er, 1965; Becker y Lewis, 1973; T.W. Schultz, 1973; Willis,
1973; T.P. Schultz, 1976, 1981) en el terreno de la demanda de
hijos.
Easterlin y Crinmins separaron y aislaron a una categoría de
determinantes intermedios (aquella que contiene los factores ut.!_
lizados para el control deliberado de la fecundidad) e insertaron
un nuevo grupo de variables intermedias entre los determinantes
básicos y los determinantes intermedios. Esta~ variables y sus
definiciones son las siguientes:
l. La demanda de hijos, (Cd), el número de hijos sobrevivie!!_
tes que los padres desearían si la regulación de la fecu!!_
didad.110 tuviera un costo. Esta depende de las preferencias de la familia (que incluyen sus gustos con respecto
a la "calidad" de los hijos), de su ingreso, y de todas

- 9-

aquellas consideraciones con respecto a los costos de los
hijos, que incluyen tanto los beneficios econqmicos como
los no económicos, además de sus costos. Respuestas sobre
el tamaño deseado de familia sirven como una . .- aproximación de esta variable.
2. La oferta de hijos, (Cn), el número de hijos sobrevivientes
que una pareja tendría en la ausencia de cualquier intento
deliberado por controlar el tamaño de familia . Esta refle
ja tanto la fecundidad natural de la pareja como la probabilidad de sobrevivencia del hijo. Como ha sido mencion!
do, la fecundidad natural y, por lo tanto, la oferta de hi
jos, pueden estar por abajo del máximo biológico debido a
condiciones culturales tales como períodos de lactancia pr.Q_
longados que inadvertidamente reducen la fecundidad.
3. Los costos de regulación de la fecundidad, ("RC). Estos
agrupan a la actitud de la pareja con respecto a los mét.Q_
dos para el control de la fecundidad y su disponibilidad,y
el acceso de la pareja a estos métodos. Esta variable· i!!_
cluye tanto las desventajas subjetivas de la regulación,
tales como el disgusto por la noción general de la plane!
.ción de la familia y los inconvenientes de técnicas específicas tales como el aborto, como los costos económicos
del control de la fecundidad, tales como el tiempo y din!
ro requeridos para la obtención de servicios de planificación familiar (Easterlin y Crimmins, 1985, pp. 14-15).
De acuerdo con el enfoque de Easterlin y Crimmins, la fecun-

didad es vista ahora como el resultado de las tendencias en el
control deliberado de la familia (el cual se mide con el uso de
anticonceptivos y el aborto inducido), el cual captura la sensibilidad y respuesta de la pareja a la interacción entre 1a afer

�- 10 -

ta, la demanda, y los costos de regulación. 6/Estas tres variables (incluyendo los otros determinantes intermedios diferentes
al control deliberado de la fecundidad) reciben a su vez la in
fluencia directa de los determinantes básicos.
Con este marco teórico era ya posible proporcionar una expl.!_
cación más adecuada de la transición deroográfica. Easterlin y
CrilTlllins incorporaron las ideas de los teóricos de la Transición
Demográfica en una formulación más completa, la cual se represe_!!
ta en la Figura 2 en términos de tendencias hipotéticas en la
oferta (Cn), la demanda (Cd), y el número de hijos sobrevivie.!!_
tes {C), asociadas con el proceso de modernización. En la etapa
I, la demanda (Cd) excede a la oferta (Cn), y un régimen de fecundidad natural prevalece (C es igual a Cn). A medí da que el
proceso de modernización ocurre (etapa II), Cd cae por abajo de
Cn y un exceso de oferta emerge para la pareja. Sin embargo, la
regulación de la fecundidad es demasiado costosa y, por lo tanto,
un régimen de fecundidad natural continúa prevaleciendo (C cont.!_
núa igual a Cn). En la etapa III, una vez que el proceso de modernización avanza, la demanda de hijos (Cd) continúa disminuye.!!_
do y los costos de regulación de la fecundidad también se redu
cen. En algún punto (a la derecha del punto h), la adopción del
control deliberado del tamaño de la familia toma lugar. La tra_!!
sici6n deroográfica se completa en la etapa IV, en la que los co!_
tos de regulación de la fecundidad son ya casi irrelevantes y el
número de hijos sobrevivientes (C) corresponde al tamaño deseado
de familia (Cd).
El punto h tiene una relevancia especial en esta nueva form~
lación de la transición demográfica. Este representa el inicio
de un cambio dramático en el comportamiento reproductivo humano.
Un cambio de un régimen de "fecundidad natural" en el cual facto
res culturales y biológicos determinan la fecundidad observada,

- 11 -

Figura 2
T~ndencias ~~potéticas en la Oferta (Cn), la Demanda (Cd), y el
Numero de_H1J~~ Sobrevivientes (C), Asociadas con el Proceso de
de Modern1zac1on.

en

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I II

h

1

f
1

IV

p

Modernización

Fuente: Easterlin y Crimmins, 1985, p. 27.

�- 12 -

a uno en el cual la fecundidad es vista por las parejas como algo que involucra un problema potencial de hijos no deseados y la
limitación deliberada del tamaño de la familia es practicada por
la pareja como una alternativa racional. Este cambio en el comportamiento reproductivo de la pareja ha sido llamado la 11 Revol.\!_
ci6n de la Fecundidad" (Easterlin y CrilTITlins, 1985, p. 3). Tam
bién, la combinación de la disminución de la fecundidad y el ca!!!_
bio en el comportamiento de la pareja hacia la adopci6n conscie,!l_
te del control de la fecundidad ha sido denominado la 11 t-rans ici6n de la fecundidad 11 (Easterlin y CrilTITlins, 1983, p. 65).
Como se puede observar en la Figura 2, la demanda· de hijos
juega un papel fundamental en la transici6n de la fecundidad. La
transición demográfica puede de hecho interpretarse en térmi-nos
de la demanda de hijos. En sociedades que se encuentran antes de
la transición (a la izquierda del punto h), las parejas desean un
tamaño de familia más grande que el que pueden tener, o, en el
caso de que el tamaño deseado de familia (Cd) esté por abajo de
la oferta (Cn), como sucede en la etapa II, los costos asociados
con el control de la fecundidad son todavfa demasiado altos. Por
lo tanto, a pesar de que existe una demanda de hijos, 11 ... los m~
canismos de la demanda enfatizados usualmente por la teoría econ6mica de la fecundidad no ejercen influencia sobre la fecundidad
observada 11 (Easterl in y CrilTITlins, 1985, p. 28). Lo anterior da
como resultado que, durante esta fase, la fecundidad observada si
gala tendencia de la fecundidad natural. A medida que el proc~
so de modernización progresa (a la derecha del punto h), los mecanismos de la demanda de hijos se vuelven efectivos y la transj_
ci6n demográfica toma lugar. Se debe enfatizar sin embargo, que,
en el enfoque de Easterlin y CrilTITlins, es la interacci6n entre
la oferta, la demanda, y los costos de regulación, la que deter
mina las tendencias en el control de la fecundidad y, por lo ta,!l_
to, las tendencias en la fecundidad observada. Easterl in y

- 13 -

Crinmins aclaran también que su enfoque 11 ... no adopta una teoría
particular acerca de la importancia relativa de cada una de estas
variables, viendo a esto como un problema de detenninación e~frica11 (Easter1in y CrilTITlins, 1985, p. 30).
Un enfoque diferente es el de Caldwell (1976, 1983), quien,
en una reexposición de la Teorfa de la Transición Demográfica, ha
criticado el punto de vista de la Teoría acerca de la ausencia
de comportamiento consciente por parte de las parejas, con respecto a su fecundidad. El argumento básico de Caldwell es que
" .•. en las sociedades de cualquier tipo y en cualquier etapa de
desarrollo, ·e1 comportamiento de la pareja con respecto a su fecundidad es racional, y la fecundidad es alta o baja como un re
sultado del beneficio econ6mico para los individuos, parejas, ~
familias" (Caldwell, 1976, p. 355). Esta crítica es compartida
también por Simon (1974) y Lindert (1983).
En su reformulación de la teoría, Caldwell ve a la transición demográfica como determinada principalmente por las tenden
cías en la demanda de hijos, las cuales a su vez dependen de lo;
cambios en las relaciones sociales (incluyendo las relaciones fa
miliares). La disminución en la demanda de hijos, deacuerdoco;
el enfoque de Caldwell, se explica fundamentalmente en téminos
de un cambio, de padres a hijos, en los 11 flujos netos de riqueza
intergeneracionales 11 (Caldwell, 1976, p. 355; 1983, p. 479).
Es difícil probar si la fecundidad está sujeta a comportamiento racional en sociedades antes de la transición. Sin embar
go, no existe duda de que los mecanismos de la demanda de hijo;
se vuelven relevantes a medida que el proceso de modernización
progresa Y de que esta variable se vuelve particularmente importante en la determinación de la disminución de la fecundidad y la
adopción del control deliberado de la fecundidad en el largo pla
zo (Lee Y Bulatao, 1983), ya que la oferta permanece constante;

�- 14 -

- 15 -

ci.erto nivel, y los costos de regulación de la fecundidad se vuel
ven casi negligibles.
En la parte siguiente de esta Sección se deriva la funciónim
plfcita de la demanda de hijos del hogar, en el contexto de 1a
economfa de las unidades familiares. En esta parte se exploran
también los efectos posibles de cambios en dos de los aspectos
más identificables de la modernización (educación y urbanización)
sobre la demanda de hijos, con énfasis en pafses en desarrollo, y
usando como punto de partida el marco teórico desarrollado por
Easterlin y Cri111t1ins (1985) para el análisis de los determinan_
tes de la fecundidad y del control de la fecundidad. Como ya se
mencionó anterio~nte, en enfoque de Easterlin y Crimnins incor.
pora también el punto de vista del enfoque de la economía de las
unidades familiares de que la fecundidad, o más apropiadamente,
la demanda de hijos, es una fonna de comportamiento económico.

donde:
Número de hijos,
"Calidad" de los hijos,
Un bien compuesto,
"Servicios proporcionados por los Hijos" ( C) ,.Y
Precio sombra de NQ,
Precio sombra de S.
La expresión de Lagrange es
(3)

2.- Los Efectos de la Educación y la Urbanización
sobre .la Demanda de Hi.jos
en Países en Desarrollo
y

Willis (1973), se supone

U= U (N,Q,S),

(1)

sujeta a la restricción dada por su "ingreso total II o "ingreso P.Q.
tencia1 !.!

UN

u ne Q =

UQ

u ne N =

Us

u ns

=

I - II NQ - Il S =
e
s

Las condiciones

o,
o,
o,
o.

Las soluciones para el sistema de ecuaciones (4) constituyen
las funciones de demanda de N, Q y S, las cuales pueden expresar:.
se en fonna implícita como funciones de los parámetros I, II y
e
ns como sigue:

11

(2)

ne ~Q - rrss),

donde u es el multiplicador de Lagrange (u&gt;o).
de primer orden para un máximo son

( 4)

Siguiendo a Becker y Lewis (1973),
que la familia (hogar) maximiza

L = u (N,Q,S) + u (I -

( 5)

N*

(6)

Q

(7)

s* = s

*

=

N (I, ne, n5 ),

=

Q (I, ne, IIS),
(I, ne, ns),

�- 17 -

- 16 -

y ya

que

e=

NQ,

e*= e(I, ne, ns) = N(I, ne, I1s)

Q (I, ne' ns)

· donde (N*, Q*, s*) es la combinación óptima de N, Q Y S, quemaximiza la utilidad total de la familia, dada su restricción de
ingreso.
Este trabajo se centra en la demanda de hijos de la familia
(N*). Como se puede observar en la función implfcita (5), los d~
terminantes inmediatos de la demanda de hijos son el ingreso, los
precios, y las preferencias (estas .últimas representadas por la
función de utilidad de la familia). La demanda de hijos de
acuerdo con este marco teórico es vista como el resultado de" •.
. el balance que la familia hace de sus gustos subjetivos por los
hijos y demás bienes, y las restricciones (determinadas extern_!
mente) que ésta enfrenta en términos de precios e ingreso, de
una manera que maximiza su satisfacción".. . Si todo lo demás pe!.
manece constante, se esperaría que el número deseado de hijos V!
riara directamente con el ingreso de la familia,directamente con
el precio relativo de los demás bienes (el precio de los demás
bienes en relación al precio de los hijos), e inversamente con la
intensidad de las preferencias de la familia por los demás bi enes en relación a los hijos" (Easterlin y Cri1111lins, 1985, p. 15) •

indirectamente a la demanda de hijos, a través de su efecto sobre los detenninantes inmediatos {ingreso, precios y prefere_!l
cias) )/
El Nivel Educativo del Esposo
Desde un punto de vista estricto, es muy posible que la dema_!l
da de hijos del hogar se vea afectada por su ingreso pasado, pr~
sente y esperado. Por lo tanto, el concepto ideal de ingreso r~
levante para el análisis del comportamiento de la demanda del h.Q.
gar es uno que toma en cuenta el ingreso potencial de todos los
miembros de la familia (se asume que la familia esta fonnada por
el esposo, la esposa y l os hijos solamente) en el ciclo de vi da
de los padres. Este debe incluir además todo el ingreso dispon.!_
ble que la familia obtiene de fuentes diferentes a las del trab_!
jo de cada uno de sus miembros (Easterlin, 1970, 1978; Muel ler
y Short, 1983). El ingreso observado de la familia puede no ser
una aproximación confiable de su ingreso potencial debido princj_
palmente a dos razones; primero, éste podría verse influenciado
por cambios temporales en el ingreso de la familia; y segundo, no
toma en cuenta el valor del tiempo de los miembros de la familia
que se utiliza en actividades no orientadas hacia el trabajo remunerado.
aquí que se necesitan dos supuestos básicos antes de di~
cutir los efectos posibles de cambios en la variable ingreso (in
troducidos por cambios en el nivel educativo (escolaridad) del esposo) sobre la demanda de hijos del hogar . El primero es que la
escolaridad del esposo puede utilizarse _como una aproximación de su
ingreso potencial. El segundo es que a pesar de que tanto el e~
poso como la esposa pueden ya sea participar en el mercado de tr_!
bajo o dedicarse a la producción de bienes en el hogar (que los
diferentes miembros de la familia consumen), el esposo contribuDe

· Como en el análisis teórico y empíricodeEasterlinyCrinrnins,
en este trabajo se estudia la demanda de hijos de una "calidad"
dada. Sin embargo, algunas consideraciones con respecto a la C.!
lidad de los hijos se incorporarán también (cuand? se vuelvan re
levantes) en la exploración teórica del° impacto del nivel educativo
del esposo, el nivel educativo de la esposa,y de la urbanización sobre la demanda de hijos en países en desarrollo, que sel leva a
cabo en las páginas siguientes. Para llevar a cabo esta explor_!
ción teórica, se asume que las tres variables anteriores afectan

�- 18 -

ye relativamente más al ingreso de la familia. Como un resultado de los dos supuestos anteriores, el ingreso del esposo seco!!_
sidera en este t·rabajo como una aproximación del ingreso pote!!_
cial del hogar. Esta decisión de considerar al ingreso del esp~
so como una aproximación del ingreso potencial del hogar refleja
además la creencia de que el ingreso del esposo tiene menos sesgo que el ingreso total de la familia (el cual incluye tantoel
ingreso de la esposa como el de los demás miembros dela familia)
como un indicador de las diferencias en los ingresos de los hog!_
res (Easterlin, 1969, p. 155; 1978, p. 65).
En principio, ya que el ingreso actúa como una restricci6n a
la capacidad del hogar para demandar (producir) bienes, un incre
mento en el ingreso del hogar debe aumentar esa capacidad•
Por lo tanto, si todo lo demás pennanece constante, un incremento en el ingreso afectará positivamente a la demanda de hijos
del hogar. Este efecto es lo que los economistas identifican c~
mo el efecto ingreso "puro". Más aún, este efecto positivo de un
incremento en el ingreso del hogar sobre 11 demanda de hijos no
depende de si los hijos son vistos como un activo o como una pé!_
dida neta para el hogar (Lee y Bulatao, 1983). En el primer caso, si los hijos son vistos por la familia como oferentes netos
de tiempo y dinero (como Caldwell (1976, 1983) argumenta que S.!!_
cede en sociedades antes de la transici6n o países subdesarroll!
dos), luego, presumiblemente, a la pareja le gustarfa tener ta!!_
tos hijos como fuera posible. En el segundo caso, si los hijos
constituyen una pérdida económica neta, pero son sin embargo demandados por 1as satisfacciones que proporcionan, 1uego, 1:i1n i !!.
cremento en el · ingreso del hogar de be a ume nt ar .su ·capacidad
para demandarlos.
Pero un incremento en el ingreso del hogar puede también i.!!_
traducir algunos efectos negativos "indirectos" sobre la demanda
de hijos, los cuales pueden incluso superar al P.fecto ingreso

- 19 -

"puro" . Estos efectos indirectos se identifican como aquellos
que actúan a través de variables tales como la demanda de "cali
dad" {Q) de los hijos, el precio de los hijos, la participac16n
en la fuerza de trabajo de la esposa y de los hijos, la disponi
bilidad de substitutos de los servicios proporcionados por los
hijos, y muy importante, la intensidad relativa de los gustos del
hogar por los hijos, en relación a los demás bienes producidos
por los miembros del hogar {Becker, 1965; Becker y Lewis, 1973;
Mueller y Short, 1983; Lee y Bulatao, 1983). Estos efectos nega
t1vos "indirectos" de un incremento en el ingreso sobre la dema~
da de hijos son predominantemente negativos, como se muestra en
las páginas siguientes.
Primero, con un incremento en el ingreso, los padres podrfan
decidir aumentar la calidad {de la cual también derivan utilidad)
de los hijos que ya tienen, proporcionándoles niveles más ·altos
de educación y consumo. Ya que estos cambios se pueden aplicar
tanto a los hijos que ya se tienen como a los que se pueden tener en el futuro, el costo de los hijos se incrementa, pues se
demandan hijos de una mayor calidad (Lee y Bulatao, 1983, p. 265).
Becker y Lewis {1973) interpretan a este incremento en la demanda de la calidad de los hijos como incremento automático en el
precio de los hijos ..!.V El resultado de este efecto es una in
fluencia negativa sobre la demanda de hijos de la familia.
La teorfa de la asignación del tiempo {Becker, 1965) enfatiza un segundo efecto negativo indirecto, el cual influye sobre la
demanda de hijos a través del valor del tiempo de los miembros
del hogar. De acuerdo con este enfoque, la escolaridad es el de
terminante más importante de cambios en el ingreso debido a su
efecto sobre la productividad del tiempo de los miembros del hogar. Por lo tanto, mientras que incrementos en la escolaridad
de los miembros del hogar generan, por un lado, un efecto ingreso

�- 20 -

positivo 11 puro 11 sobre la demanda de hijos del hogar, estos incr_!
mentes en la escolaridad introducen también un efecto posittvos~
bre el valor del tiempo de los miembros del hogar. Ya que se S,!!
.Pone que los hijos son bienes intensivos en tiempo, el costo ·relativo de los hijos se incrementa y esto afecta negativamente
a la demanda de hijos. Sin el supuesto de que solamente el tr!_
bajo de la esposa es productivo en el hogar, a pesar de que el e_!
poso dedique menos tiempo al hogar y contribuya menos al cuidado
de los hijos, incrementos en el nivel de escolaridad de'l es·po·so
pueden todavfa generar un efecto negativo sobre la demanda de hi
jos.
Cambios en el ingreso pueden también afectar a la demanda de
hijos del hogar a través de su efecto sobre la participaci~n de
la esposa y de los hijos en el mercado de trabajo. "En algunos
pafses menos desarrollados, aunque no en todos, la participaci6n
de la mujer en la fuerza de trabajo, especialmente en trab-ajos
manuales, es vista como degradante, y lo misroo sucede a veces con
respecto al trabajo de los niños. De aquf que la participación
de la mujer {y de los hijos, en ocasiones) sea una cara"cterfstica
de las familias de ingresos bajos, y algo que se evita en las f!
mili as de ingresos medios y altos" (Muel l er y ·:short, 1983,
p. 602). En estos pafses, una esposa que no trabaja _puede ser
considerada como un bien de consumo, complementario con el cuida
do de los hijos y con una elasticidad ingreso positiva {Lee y
Bulatao, 1983; Mueller y Short, 1983). De acuerdo con este razQ_
namiento, un incremento en el ingreso introducirá un efecto posi
tivo sobre la demanda de hijos del hogar. Sin embargo, es muy
posible que este efecto positivo sea ·contrarestado por un efecto
substituci6n negativo introducido a través de un incremento enel
precio sombra del tiempo de la esposa {debido a que el incremento en e·1 ingreso del hogar incrementa la demanda por el tiempo de
la esposa en actividades productivas y de consumo en el hogar).
En el caso de la participación de los hijos en el mercado de tra

- 21 -

bajo,
una actitud negativa hacia el trabajo infantil podría
reducir los beneficios que se obtienen del trabajo de los hijos,
a medida que el ingreso del hogar aumenta, reduciendo el valor
que se percibe de tener una familia numerosa" (Mueller y Short,
1983), p. 603). El resultado neto de estos efectos podrf a ser
una influencia negativa sobre la demanda de hijos del hogar.
11

•••

Incrementos en el ingreso del hog¡r introducen un cuarto efef
to negativo sobre la demanda de hijos, el cual trabaja a través
de la disponibilidad de substitutos de los servicios proporcion!_
dos por los hijos. A medida que aumenta el ingreso del hogar y,
por lo tanto, su capacidad de ahorro, fuentes alternativas de sQ_
porte durante la vejez, seguros contra el riesgo, y asistencia
en emergencias, se vuelven disponibles para los padres (Mueller
y Short, 1983). Por lo tanto, aún en países en los cuales el tr!_
bajo infantil o adolescente sea .visto como socialmente aceptable,
las contribuciones econ6micas (en dinero y en tiempo) que los hi
jos hacen al hogar juegan un papel gr1dualmente menos importante
a medida que el ingreso del hogar aumenta.
Finalmente, incrementos en la escolaridad del esposo y en el
ingreso del hogar pueden también ejercer una influencia negativa
sobre la demanda de hijos del hogar a través de un cambio en las
preferencias por los hijos en relación a los demás bienes de me.r:.
cado y bienes producidos (y consumidos) por los miembros del hogar. Primero, incrementos en el ingreso del hogar aumentan
su capacidad para obtener nuevos bienes en el mercado,y producir
(consumir) también nuevos bienes (incluyendo un incremento en la
calidad de los hijos). El resultado puede ser un cambio en las
preferencias relativas del hogar, en contra de los hijos" ... a Pf
sar de que esto se puede también interpretar como una reduce i ón
en los costos de información acerca de otros bienes" (Lee y
Bulatao, 1983, p. 286). Además, si existe una relación de causa

�- 22 -

lidad entre el i_ngreso del hogar y el nivel de esc~laridad del e!_
poso, COOK&gt; se sup&lt;&gt;ne en este trabajo, el efecto n_egativo anteri-or se refuerza si incrementos en la escolaridad de-1 esposo a1
-mentan" ••• la atracci6n subjetiva de gastos que compiten con los
hijos y que, por lo tanto, tienden a disminuir la demanda de hijos" (Easterlin y Crimmins, 1985, p. 23). Easterlin (1966, 1976)
argumenta también que, una vez que aspiraciones más altas de CO!l
sumo han sido adquiridas por los padres, éstas son "heredadas"
a los hijos, independientemente de las circunstancias econ6micas
que ellos enfrenten de adultos. Este efecto "status" puede afe~
tar negativamente a·la demanda de hijos.
Ya que parece casi imposible aislar completamente el efecto
ingreso "puro" de los efectos ingreso indirectos, el primero Pu!_
de ser observado en raras ocasiones. En lugar de ello, el inve!_
tigador observa el efecto ingreso total o neto, el cual debe ser
el producto de la interacci6n entre el efecto "puro" y los efectos indirectos.!.!! La discusión presentada en las páginas ant!_
riores, acerca de la relación entre cambios en la escolaridad del
esposo y la demanda de hijos sugiere que, aunque los hijos sean
considerados como bienes nonnales, la existencia de un efecto i!l
greso neto negat'ivo es también consistente:con:la teorfa. Este efecto
ingr.eso neto .negativo emerge cuando los efectos ingreso indirectos
negativos son suficientemente mayores que el efecto ingreso "puro".
El Nivel Educativo de la Esposa
Quizá la variable más importante ~n el análisis te6rico y e!!!
pfrico- de la demanda de hijos es el nivel educativo de la esposa~
Como ha sido mencionado anterionnente, de las influencias de la
escolaridad sobre la fecundidad, el enfoque de la economía de las
unidades familiares le concede énfasis a aquellas que tra-bajan

- 23 -

a través de la productividad y el costo de oportunidad del tiempo de los miembros del hogar (Becker, 1965). Ya que incrementos
en el nivel de escolaridad de la esposa pueden t raducirse sie!!!
pre en salarios más altos (Ben-Porath, 1973), entre mayor sea la
contribución del trabajo de la esposa al ingreso del hogar, menor
será la demanda de hijos. Sin embargo,. como Mueller y Short
(1983) lo han señalado, este efecto precio negativo, generado.por
incrementos en la productividad y el salario, depende de la val!
dez de al menos cinco supuestos: "(a) que el cuidado de los hijos
sea llevado a cabo mayonnente por la mujer: (b) que la crianza y
el disfrute de los hijos sean actividades más intensivas en tiem
po, en relación a actividades de consumo alternativas; (c) que la
participaci6n de la mujer en el mercado de trabajo sea socialme!l
te aceptable y le confiera a la mujer un, "status" a.1 menos igual
que el que la crianza de una familia numerosa le conferirfa; (d)
que la mujer no pueda combinar actividades relacionadas con la
crianza de sus hijos y actividades reumeradoras sin una buena can
tidad de t~nsiones; y (e) que no existan substitutos aceptables
para el cuidado materno, tales como hijas j6venes o abuelos, cuya eficiencia en el mercado de trabajo en países menos desarrolla
dos serfa baja" (Mueller y Short, 1983, p. 631).
Mueller y Short (1983) sugieren que, para pafses en desarrollo, existe suficiente evidencia para sostener el primer supue1
to, pero que es muy posible que los demás no se cumplan todo el
tiempo. Esta es la razón por la que es posible observar en estos
pafses algunas disparidades en la relación entre las actividades
generadoras de ingreso de la esposa y la demanda de hijos del h.Q.
gar. Con respecto al último supuesto·, Easterlin y Crimmins arg~
mentan que, aún y cuando existan en el hogar substitutos para el
cuidado materno de los hijos, un incremento en la escolaridad de
la esposa introduce" .. . algún efecto· neto positi vo sobre el costo (precio sombra) de los hijos y, por lo tanto, una tendencia

�- 24 -

hacia una reducci6n en la demanda de hijos. (Eas.terHn::y- Crinmins,.
1985, ·p. 23).

- 25 -

del hogar a través de un cambio en las preferencias relativas de
la familia a favor de los demás bienes y en contra de los hijos,
debido a que
los hijos, y el estilo de vida que se asocia
con ellos, son esencialmente bienes 11 obsoletos 11 , mientras que i!!,.
crementos en la escolaridad presentan imágenes de estilos de v.i
da nuevos que compiten con los hijos" (Easterliny CrilTITlins, 1985,
p. 23). La importancia del papel que juegan los gustos en la e_!
plicaci6n del comportamiento de la demanda de hijos del hogar ha
sido enfatizada también por Leibenstein (1974), en su crítica del
enfoque de la economía de las unidades familiares a la fecundi
11

•••

tl efecto precio que depende de una relad6n causal positiva
entre el nivel de escolaridad de la esposa y su salario puede
también ser de una relevancia menor en la explicaci6n del COfflPO!.
tamiento de la demanda de hijos del hogar en pafses en desa r.ro1lo por otras razones. En algunos de estos países la mujer pu!_
de no participar en el mercado de trabajo por razones culturales
simplemente (Leibenstein, 1974), o _d_ebido a la falta de oportun.i
dades, determinada ex6genamente por la es t ruct.u ra econ6mi ca
(Mueller y Short, 1983).

dad.

Urbanización
Pero aún y cuando la esposa no participe en el mercado de tra
bajo, es muy posible que incrementos en su escolaridad incrementen el valor de su tiempo en actividades que compiten con el cu.i
dado y la crianza de los hijos (Lee y Bulatao, 1983). Por lo ta!!_
to, si la esposa contribuye relativamente más que el marido a 1
cuidado de · los hijos, y los hijos son bienes intensivos en t ·ie!!!_
po, incrementos en la escolaridad de la esposa introducirán un
efecto substituci6n en contra de los hijos. Además, este efecto
se refuerza en aquellos países con sistemas de educaci6n obligatoria. La existencia y efectividad de laeducaci6n obligatoria
disminuye las contribuciones que los hijos hacen a las activida
des del hogar (incluyendo el cuidado de sus hermanos menores) y
aumenta, por lo tanto, el costo de los hijos (Easterlin y Crinmins,
1985).
Existe todavía otro efecto que contribuye a que la relaci6n
observada entre la escolari-dad de la esposa y la demanda de hijos
sea negativa. Este efecto trabaja a través de las preferencias.
Como en el caso de la escolaridad del esposo, incrementos en el
nivel educativo de la esposa pueden reducir la demanda de hijos

La urbanización introduce dos efectos negativos sobre la demanda de hijos del hogar. El primero de estos efectos es un i.!!_
cremento en el precio sombra de los hijos. El segundo efecto es
un cambio en las preferencias relativas del hogar, en contra de
los hijos. Estos dos efectos hacen que la relación observada e.!!_
tre la urbanización y la demanda de hijos sea negativa.
En relación con el primer efecto, se argumenta que el precio
relativo de los hijos de una calidad dada es más alto ·en áreas
urbanas que en áreas rurales (Lindert, 1983; Cochrane, 1983;
Easterlin, 1983; Easterlin y Crimmins, 1985). Dos factores son
vistos corno los responsables de lo anterior: "El precio de los
alimentos es más alto en áreas urbanas que en áreas rurales. Tam
bién, los hijos en las áreas rurales le quitan menos tiempo de
sus acti vi da des remuneradoras a 1a ma_dre y contribuyen más a1 tr!
bajo del hogar que los hijos en las áreas urbanas. En ambos casos, esto aumenta el costo relativo de los hijos en las áreas ur
.
banas en relación a las áreas rurales11 (EasterlinyCrimmins, 1985,
p. 23) .

�- 27 -

- 26 -

De Tray ha criticado la validez del segundo fac~or (en térmi

nos dé grado, no. de direcci6n). Su argumento básico es que" •••
en modelos que se basan en el enfoque de la economfa de las unidades familiares, el tiempo de los hijos en las ~reas ruralesjue
ga conceptualmente el misroo papel que el tiempo de los hijos
en las áreas urbanas, en el proceso de toma de decisiones del ·h~
gar, reduciendo asi la diferencia esperada que tiene ,su ,-·' lrigen
en este factor" (De Tray., 1973, pp. 577-578}. Sin embargo, es
muy posible que la educaci6n obligatoria de· los hijos (si es que
ésta ya existe, coroo es ·muy factible) se vuelva as efectiva al
mudarse la familia de áreas rurales hacia áreas urbanas. Esto
tiende a reforzar el incremento en el costo de los hijos a través de una disminución efectiva de las contribuciones qué los hi
jos hacen a las actividades productivas del hogar.
Un argllftento más convincente proporcionado por De Tray (1973)
para explicar por qué las familias en las áreas rurales podrf an
desear fami 1ias más numerosas es que 11 • • • los insumos que se utj_
lizan en la ·producci6n de N {número de hijos) -por ejemplo, ali
mentos básicos y vivienda- son probablemente baratos en las ·6reas
rurales, co.nparados con los insumos que se utilizan en la produf.
c16n de Q {calidad de los hijos) -por ejemplo, libros, gastos e!_
colares y viajes- (De Tray, 1973, p. 578). Por lo tanto, las f,!
milias en las áreas rurales tienden a substituir calidad {Q) por
cantidad (N).
El efecto de 1a urbanización sobre la demanda de hijos, que
trabaja a través de las preferencias parece un poco Más obvio.
El cambio de la familia de un contexto rural a uno ·urbano es muy
posible que incremente la exposición de la familia a ideas nuevas, estilos de vida, y bienes (incluyendo un énfasis mayor en
la calidad de los hijos) que compiten directamente con los hijos.
El resultado es un cambio en los gustos relativos del hogar a f!

vor de otros bienes

y

en contra de los hijos.

IJI. ft'ODELOS EMPIRICOS, METODOLOGIA, DATOS Y VARIABLES
En la primera parte de esta Sección se presentan los modelos
y la metodología que se adoptan en este trabajo para analizar e!!!.
pfricamente los efectos de la educación y .la urbanizaci6n sobre
la demanda de hijos en México y Siria. En la segunda pa-rte se
proporciona una descripci6n de los datos y las variables que -se
utilizan en el análisis empfrico. En esta parte se proporcionan
también la media, la desviación estandard y los valores máximo y
·mfnimo de ·estas variables.
l. Modelos Empíricos y Metodologfa
Los modelos empfri cos que se utilizan en este trabajo para e1
timar los efectos de la educaci6n y la urbanizaci6n sobre la demanda de hijos en México y Siria fueron desarrollados por Willis
{1973). Los modelos de Willis son útiles para estudiar la deman_
da de hijos en países en desarrollo debido a que en estos ·modelos
se combina el análisis teórico del enfoque de la economía de las
unidades familiares con un aspecto empírico que puede ser de r~
levancia especial en estos países: la posibilidad de tener un
porcentaje importante de esposas que no participan en el mercado
de trabajo (ya sea porque una esposa que no trabaja puede ser con_
siderada como un bien de consumo, porque ciertos factores culturales o la estructura econ6mica no le proporcionan a la mujer C!
sada esta alternativa, o porque, como lo indica Willis,el precio
sombra del tiempo de la esposa excede el salario de mercado, de
tal manera que la esposa decide no trabajar). Como Ben-Porath lo
ha indicado, cambios en el salario de mercado no pueden tomarse
como un indicador de cambios en el valor del tiempo de estas m_!!
jeres. Lo que parecer ser cierto, sin embargo, es que increme.!!_
tos en el ingreso del hogar aumentan el precio sombra de una es

�- 28 -

- 29 -

posa _que no partjcipa en el mercado de trabajo, a través de incrementos en las demandas por el tiempo de la esposa en activ!
dades productivas y de consumo en el hogar y fuera de éste. Esto
es muy posible que genere un efecto substituci6n en contra de .
los hijos y a favor de otras actividades productivas y de· cons_!!
mo. El resultado es una reducción en la demanda de hijos. Por
otra parte, ya que en e1 mareo te6ri co des arro 11 ado por Wi 11 is
se supone una relación causal positiva entre el ingreso del esp~
so y la probabilidad de que la esposa no participe en el mercado
de trabajo (Willis, 1973; Ben-Porath, 1973), si una esposa que no
trabaja es considerada como un bien de consumo complementario
con la crianza y cuidado de los hijos y con una elasticidad ingrf
so positiva (Mueller y Short, 1983; Lee y Bulatao, 1983), incr!_
mentas en el ingreso del esposo pueden también •introducir un
efecto positivo sobre la demanda de hijos del hogar. Sin embargo, como ha sido mencionado en la Sección II, es muy posible que
este efecto positivo (si es que existe) sea contrarestado por el
incremento .en el costo del tiempo de la esposa y los demás efec
tos ingreso indirectos.
-Ligeramente modificado y en términos de las variables disp~
nibles (las cuales se describen en la parte 2 de esta Sección),
el rrodelo de Willis (del cual se obtienen los modelos empíricos
que se usan en este trabajo) se puede expresar de la manera si
guiente:
. · .. { Cdº (MEDUC)
Cd = Cd 1 (MEDUC, FEDUC)
(8)

R = R (MEDUC, FEDUC),

Si R = O,
Si R = 1,

donde:
Cd
MEDUC
FEDUC
Cdº
Cd 1
R

El número deseado de hijos de la familia,
el nivel de escolaridad del esposo,
el nivel de escolaridad de la esposa,
la demanda de hijos del hogar si la esposa no partí ci pa
en el mercado de trabajo (R = O),
la demanda de hijos del hogar si la esposa participa en
el mercado de trabajo (R = 1),
la función implícita de participación de la esposa en el
mer~ado de trabajo.

Las dos funciones de demanda de hijos, Cdº y Cd 1 se combinan en
una función general de demanda de la manera siguiente:
(9)

Cd = Cd (MEDUC, FEDUC)
1
= ~ Cd (MEDUC, FEDUC) + (1 - ~) Cdº (MEDUC) + e,

donde R = ~ (MEDUC, FEDUC) es la media condicional de las tasas
de participación laboral de las esposas, dados los valores de ME
DUC Y FEOUC,y e es un error (que se supone sigue una distribu=ci6n normal con media cero y varianza constante,y es independien
te de MEOUC y FEDUC).
Para que el modelo se vuelva operativo, se supone que Cdº,
1
Cd , Y R son las funciones lineales siguientes:
(MEDUC) = ªº + a1 (MEDUC),
(MEDUC, FEDUC) = bo + b1 (MEDUC) + b2 (FEDUC),
(MEDUC, FEDUC) = Co + C1 {MEDUC) + c2 (FEDUC),

�- 30 -

- 31 -

donde:J.Y

ai

= Cdº ~
M&lt;

O,

bi

=

cct;.

&gt;

o,

b2 = CdF

C1

=~

&lt;

o,

C2

= RF

&lt;

o,

&gt;

o.

(CdA - cdM)

&gt;.o,

Por lo tanto, la funci6n general de demanda de hijos del hogar,
(9), es la funci6n cuadr6tica:
(10}

Cd (MEDUC, FEDUC}

=

d + d1 (MEDUC) + .da (FEDUC) + • • •
•• + ds (ftEDUC*FEDUC} + • • •
2
•• + da. (MEDUC} 2 + d1 (FEDUC) ...,e,
0

donde:
d0 =

Co bo

+ ao (1 - Co},

d1 • Co (C«,t - C~} + (bo - ao) ~ + CdM,
d2 • Co CdF + (bo - lo) RF,
ds

=·1\4 CdF + (CdM

o

- CdM} RF

&gt;

O,

d, • (Cd~ - Cct;,) ~&lt;O,

d1

=

RF Cdj:

&lt;

O.

se puede observar, el lll)delo de Willis no predice los
signos de los coeficientes d1 y d2, ya que éstos involucran a los
ténninos constantes (de las funciones con las que se forma la
s
•
funci6n general de demanda de hijos} ao, bo y Co, cuyos signos
no es posible predecir teóricamente. .Como también -se puede observar, el modelo pennite predecir los signos de los coeficientes
ds, da. y ds. El modelo predice que el coeficiente del término
iterativo, ds, es positivo, porque el porcentaje de hogares en
los cuales FEDUC causa un efecto substituci6n en contra de los
Con,

hijos disminuye a medida que fiEDUC se incrementa(~ Cdf &gt; O), y
porque incrementos en FEDUC reducen el porcentije de h_ogares en
los cuales MEDUC introduce un efecto substituci6n en ,:ontra de
los hijos (RF (CdM - CdM) &gt; O). El coeficiente de (flEOUC) 2 , d,,
es negativo, porque incrementos en MEDUC reducen la tasa de participación de las 2sposas en el rner~do de trabajo (A,.&lt; O) y é,!
to aumenta el porcentaje de hogares en los cuales MEDUC introduce un efecto substitución en contra de los hijos, y disminuye el
porcentaje de hogares en los cuales KDUC introduce un efecto
substituci6n a favor de los hijos ..!!! El modelo predice también
que el coeficiente de (FEDUC) 2, ds, es negativo, porque aumentos
en FEDUC incrementan la tasa de participación laboral de las e!_
posas, y, para las esposas que tr1bajan, incrementos en FEDUC au
mentan el precio sombra de su tiempo (y de los hijos) y reducen
la cantidad demandada de hijos.
Debido a los problemas de medici6n asociados con 1as varia
bles que Willis utilizó para el análisis empfrico (Willis, 1973,
p. S47), Wfllis decidi6 no trabajar con el modelo cuadritico com
pleto representado por la ecuación (lQ), sino con un modelo itera
tivo en el cual se omiten los dos ténninos cuadriticos, (MEDUC) 2
2
y (FEDUC) . El modelo empírico que Willis estim6 es entonces el
modelo iterativo:
(11) Cd

=

d! + df (MEDUC) + d: (FEDUC) + ••.
.• + d: (MEDUC*FEDUC) + e*.

Como Willis reconoce, ya que en la ecuación (11) se omiten
los dos ténninos cuadráticos, los coeficientes estimados de la
ecuación (ll)no serán insesgados. En este trabajo se usarán Mínimos Cuadrados Ordinarios para estimar ambas ecuaciones, (10) y
(11),de tal manera que los resultados para México y Siria se pu!_
dan comparar con los que obtuvo Willis para los Estados Unidos.

�- 33 -

- 32 -

Además, al estimar el modelo cua_drático completo, en .e ste trabajo .se mostrará si la magnitud del sesgo res·ul .t ante de dejar
fuera de la ecu~ci6n a los dos términos cuadrSticos es de rele
vancia.
En este trabajo se extienden los modelos de Wil lis a 1 co!!_
siderar también los efectos posibles de la urbanización Y una
variable regional (cultural) (ver la parte 2 de esta Sección P!
ra su definición). En la parte 2 de la Sección 11 se exploraron
ya los efectos potenciales de la urbanizaci6n sobre la demanda
de hijos del hogar. Con respecto a la variable cultural, en un
principio no parece ser muy claro cuales deben ser los signos de
las categorías de ésta, especialmente porque se incluyen también
en las ecuaciones variables que miden el nivel de escolaridad Y
de urbanización. Sin embargo, parece razonable pensar que estas
cate_gorías "culturales" deben capturar los efectos sobre la d~
manda de hijos del hogar, que trabajan a través de factores de
tipo étnico y religión. Sin un estudio profundo de la distrib~
ci6n espacial de este tipo de factores, y de su influencia pote!!_
cial sobre la demanda de hijos, es muy difícil predecir los signos de las categorías de esta variable cultural. A pesar de es
ta limitación, se considera que puede ser de alguna utilidad ob
tener los coeficientes estimados de esta variable.

tra para Siria es de 941. La decisión de trabajar con estas m~
jeres y sus esposos respondió en parte a la disponibilidad de e!_
tos datos, y en parte al propósito de comparar los resultados de
este trabajo con los que obtuvo Willis para los Estados Unidos.
Además, para el grupo de edad de 35-44 años, es muy posible que
la pareja haya completado ya su educación, por lo que es posible
que se minfmize el sesgo resultante de considerar al nivel de e!_
colaridad del esposo como una aproximación del ingreso del hogar.
Para los esposos en este grupo de edad, el nivel de escolaridad
puede ser un indicador mejor de su ingreso potencial, que para
aquellos esposos que se .encuentran en una etapa temprana de sus
carreras laborales y educacionales.
El Cuadro 1 contiene la descripción de las variables que se
utilizan en las regresiones. En los Cuadros 2 y 3 se proporcionan la media, la desviación estandar y los valores máximo y m.!.
nimo de cada una de las variables, para las muestras de México y
Siria, respectivamente. Ya que el concepto teórico de demanda
de hijos pu·ede provocar algunos problemas de interpretación y ~
dición, se discute en seguida la naturaleza de la variable empírica que se utiliza en este trabajo para medir la demanda de hi
jos del hogar.
La Demanda de Hijos (Cd)

2. Datos y Variables
[os datos para el análisis se obtuvieron de la Encuesta Mexj_
cana. de .Fecundidad, realizada en 1976-1977,Jj_/y de la Encuesta
de Fecundidad de Siria, llevada a cabo en 1978 ..!i/ En ambos casos, la muestra consiste de mujeres en edades de 35 a 44 años,
con dos o más nacimientos, que se habían casado solamente una
vez, y que vivían con su esposo. La muestra para México consi1
te de 959 observaciones. El número de observaciones en la mues

La medida de demanda que se adopta en este trabajo constituye la respuesta de la esposa a la pregunta siguiente en la Encue!_
ta Mundial de Fecundidad: Si usted pudiera escoger exactamente
el número de hijos para tener en toda .su vida, lCuántos hijos e1
cogería?" La validez de la respuesta a esta pregunta ha sido crj_
ticada por algunos economistas, que han preferido tradicionalme!!_
te al número de hijos nacidos vivos como la variable dependiente
en el análisis empírico de la demanda de hijos (Mueller y Short,
11

�·.

- 34 -

- 35 :· .•

~,uadro 1
Definición y Medición de Variables
Variable
y
Descripción

....

... -:·:··.

. . . ~:

Descripción
y

. Medición

Demanda de H-ijos:
Cd (demanda de hijos)

Méx f c-0
Siria

·

Respuesta de 1a esposa a
la pregunta: "Si usted P.!!
diera escoger exactamente el número de hijos pa
ra tener en toda su ~ida,
lCuántos hijos escogerfa?"

Variables socioecon6m!
cas:
MEDUC (escolaridad del
esposo)

México
· S f r fa

Anos completos de estudio

~EDUC (escolari~d de
1a esposa)

Méxf co
·Si ria'·

Aí'los completos de estudio

Si ria

Variable dummy con las ca
tegorfas: rural (Ul); ur
bana (U2) . La categorfa
que se omite en las regr~
sfones es Ul.

Lugar de residencia

Lugar de residencia

México

. Región de residencia

Si ria

México

Valor Valor
Vari_at&gt;le Media_ Desviación
Estandar· Míni1110 Máximo
-

Cd
MEDUC
FEDUC
U2
U3
U4
R2
R3
R4

Vari ab 1e dUIIII\Y con 1as ca tegorfas:
Pob
, &lt; 2 500 (Ul);
Pob 2 500- 20 000 (U2);
Pob 20 000-500 000 (U3);
Pob
&gt; 500 000 (U4):
La categorfil que se· omite
te en las regresiones es
Ul.
.

Variables culturales:
Región de residencia

Cuadro 2
México: Media, Desviación Estandar y Valores
Mínimo y Máximo .de 1as Vaf'i-ables que
· se uti 1izan en las_,RegresiQnes. •

Variable dUIIII\Y con las ca
- tegorías:
Oeste ( RlT;
Damasco o Aleppo
(R2);
Noreste (R3); Central (R4);
Sur (R5). La categorh
que se omite en 1as regre
sfones es Rl.
"-: · ,
Variable dumy con las ca
tegorfas:
Sur (RlT;
Noroeste ¡R2); Noreste (R3).
Norte
R4);0este (RS);
Centra 1 R6); Golfo y
Sureste (R7). La categorfa que se omite en 1as
regresiones es Rl :

RS
R6
R7

5.29
4.22
3.43
o. 12
0.24
0.21
0.09
0.09
0.11
0.16
0.38
0.07

3.05
4.26
3.20
0.33
0.43
0.41
0.29
0.29
0.31
0.37
0.48
0.26

20·.oo
_ 19.00

º·ºº
º·ºº
0.00
0.00

17 .00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00

0.00

º·ºº
º·ºº
0.00
0.00
0.00

º·ºº
0.00

-

-

Cuadro 3
Siria: Media, Desviación Estandar y Valores
Mínimo y Máximo de 1as Variables que
se utilizan en ·las Regresiones.
Variable Media Desviación Valor
Estandar. Mínimo

Valor
Máximo

Cd
MEDUC
FEDUC
U2
R2

30.00
21.00
21.00
1.00

R3
R4

R5

6.84
3.55
1.80
0.56
0.29
0.20
0.23
0.16

3.73
4.31
3.40

º·ºº
0.00

0.45
0.40
0.42
0.36

º·ºº
º·ºº
0.00
º·ºº
0.00

o.so

1.00

1.00

1.00
1.00
1.00
~

..

�- 36 1983). La creencia, común entre los economistas., de que 1a d!
manda de un bie~ no se puede medir preguntándole a las personas
que tanto desean de ese bien, puede en parte explicar esta reluc
tanci a a adoptar una respuesta subjetiva acerca del tamaflo dese!_
do de familia como un reflejo de la demanda de hijos del hogar.
Las· preocupaciones mas frecuentes expresadas por los economistas que cuestionan el uso del tamaño deseado de familia como
una medida adecuada de la demanda de hijos del .hog.a r involucran
generalmente a una o más de las preguntas siguientes (Lee y Bul!
tao, 1983; McClelland, 1983; Schultz, 1986); (a)les la demanda
un concepto significativo en el contexto sujeto a estudio?; (b)
¿refl,ja~.l tamano deseado de familia solamente las preferencias
del hogar con respecto al número de hijos, s61o sus restricci~
nes econ6micas, o el p_roducto de la interacción de ambos factores?; (c) ¿es e1 tamaflo deseado de f ami 1fa 1ndepend i ente de 1as
percepciones que la pareja tiene acerca de su.fertilidad y los
costos del control de la fecundidad?; (d)lafecta a la demanda de
hijos del hogar la racionalizaci6n de nacimientos no deseados (el
hecho de que un hijo se reporte como deseado aún y cuando no lo
fue}; , y (e)lafecta el tamaño deseado de familia al comportamie!!_
to de la pareja en relaci6n a su fecundidad?.
No es el prop6sito de este trabajo el proporcionar eviden
cia acerca de cada una de las preguntas anteriores. Esto ya ha
sido hecho en otros trabajos (McClelland, 1983; Pullum, 1983). De
acuerdo con Lee y Bulatao, y los resultados obten i d·os por
McClelland·, la evidencia empírica existente le proporciona validez a las respuestas acerca del tamaño deseado de fami 1i a como
una aproximaci6n empfrica razonablemente aceptable de las di f_~
rencias entre las parejas, con respecto a la demanda de hijos.
Esta evidencia empfrica sugiere también que, en pafses en desarrollo, la demanda de hijos es ya un concepto significativo (ei

- 31 -

to quiere decir que la· pareja posee una idea acerca de qué tamaño de familia es, o demasiado pequeno, o demasiado grande, en r!
·1ación a las circunstancias individuales o socioculturales quee_!
ta enfrenta).

IV. RESULTADOS EMPIRICOS
En esta Sección se presentan y analizan los resul tados obte
nidos con los modelos emp1ricos representados por las ecuaciones
{lo) y (11) ·de la Secci6n II. Los resultados del modelo iterativo,
ecuación (11). se presentan en la primera parte. En esfa parte
se comparan los resultados obtenidos por Willis para los Estados
Unidos, para el número de hijos nacidos vivos, con los resultados
obtenidos en este trabajo para el tamaño deseado de fami 1i a, en
México y Siria. En la segunda parte de la Secci6n se presentan
y analizan los resultados obtenidos para México y Siria con elmo
delo cuadrático completo representado por la ecuaci6n [10). ·En
esta parte se analizan la magnitud y dirección del sesgo que resulta al no incluir en la ecuación los dos términos cuadráticos,
(MEDUC) 2 y (FEDUC) 2 • Se explora también en esta parte el posible
efecto diferencial de la educación de acuerdo con el lugar de re
sidencia.
1

l. El Modelo Iterativo
Como se muestra en el Cuadro 4, el modelo iterativo que Willis aplic6 con exito para analizar la demanda de hijos utiliza.!!_
do datos censales para lós Estados Unidos, también se ajustarazonablemente bien cuando se utili zan d·atos obtenidos de encues
tas de fecundidad en México y Siria. El coeficiente estimado del
nivel de escolaridad de la esposa es significativamente negativo.
El coeficiente del nivel de escolaridad del esposo es también nf
gativo y significativo, y de una magnitud absoluta menor que el

�- 38 Cuadro 4

- 39 -

El Modelo Iterativo
Coeficientes Estimados de Regresión del Número Deseado de Hijos (México·
y Siria), y el Número de Hijos Nacidos Vivos (Estados Unidos) ~
Número Deseado
de Hijos
Variable
México
(1)

Constante
MEDUC, H(NOW), H(40)
FEDUC
MEDUC*FEDUC

5.5682
-0.0848**
(0.0477)
-0.1638*
(0.0569)
0.0064
(0.0062)

Siria
(2)
8.7287
-0.1180*
(0.0381)
-0.3860*
(0.0721)
0.0188*
(0.0060)

SMSA (Urbanización)
U2
U3
U4
R2
R3
R4

R5
R6
R7

0.3727
(0.3152)
-0.2483
(0.2770)
-0.4914**
(0.30291
1.0153*
(0.4605)
1.4464*
(0.4519)
0.9797
(0.4404)
0.9305*
(0.3960)
0.3127
(0.3672)
0.0943
(0.4788)
0.0715

Número de Observaciones.

959

Resultados Obtenidos
· por Willfs para el Ni
mero de Hijos Nac.!.
dos Vivos pj.
H(NOW)
(3) y
4.3895
-0.0690*
(0.0169)
-0.1421*
(0.0099)
0.0062*
(0.0013)
-0.0811*
(0.0113)

H(40)
(4) ~
4.8327
-0.2484*
(0.0338)
-0.1757*
(0.0126)
0.0202*
(0.0028)
-0.0724*
(0.0117)

Los resultados anteriores adquieren un significado econ6mico
más concreto cuando de la expresi6n (11) se calculan las derivadas
parciales.
{12) acd/ aME DUC

( FEDUC), y

( 13) aCd/aFEDUC

(MEDUC).

-0.9968*
(0.2806)

Estas derivadas parciales muestran una de las f,nplJc.a-tion·es .nt,s
ill',)ortantes del modelo iterativo de Willis: la naturaleza n.o l .f~
neal de la relaci6n entre la fecundidad deseada y las vart-alt.res
MEDUC Y FEDUC. Como se puede observar en 1as expresiones {.12) .Y
( 13), el efecto neto de un cambio en MEDUC sobre Cd de;p_e.n.de de.l
nivel observado de FEDUC, y el efecto neto de un cambio en rEDUC
sobre Cd depende a su vez del nivel observado de MEDUC.

-1.0570*
(0.4038)
0.5578
(0.3965)
-0.4637*
(0.3857)
-1.4218*
(0.4164)

0.2007

0.0439

0.0466

941

9 169

9 169

a/ Los números en paréntesis son los errores standar de los coeffcie!!.
- tes estimados.
b/ Los resultados para los Estados Unidos se tomaron de Willis (1973,
p. S50).
y El ingreso observado del marido en 1959.
d/ Una predfcci6n del ingreso del marido a la edad de 40 años, usando
- como bases su categorfa ocupacional, su escolaridad, su experiencia en el mercado de trabajo, su cohorte, su raza, su lugar de~
sidencia (sf vfvfa o no en el sur) , y el grado de urbanización de
su lugar de residencia.
* Significativo al 5% o menos.
** Significativo al 10%.

correspondiente al nivel de escolaridad de la esposa. Como en el
caso de los Estados Uni dos, el coeficiente estimado del término
iterativo es positivo en los casos de México y Siria, aunque significativamente diferente de cero solamente en el caso de Siria.

Cuando el valor correspondiente a la media de FEDUC se sub!
tituye en (12), el efecto "ingreso" neto es -0.063 para México y
-0.084 para Siria. Evaluado también con respecto a la media de
MEDUC, el efecto "precio", (13), es -0.137 para ~xico y -0.319
para Siria. También, el comportamiento de ambas derivadas parci!_
les ante cambios en FEDUC y MEDUC respectivamente, par,a. ~xico y
Siria, es consistente con los resultados obtenidos en otros estudios ( una revi si6n de varios estudios acerca de los efectos del i,!l
greso sobre la demanda de hijos se encuentra en Muéller y Short,
1983), y con los resultados obtenidos por Willis (1973, pp. S51S54) para los Estados Unidos y por Ben-Porath (1973, pp. S218S222) para Israel. Ambos, el efecto "ingreso" y el efecto ºPr!_
cio", tienden a volverse positivos a medida que FE0UC y MEDUC au mentan, respectivamente. Así, los resultados obtenidos en este

�- 40 -

trabajo con el modelo iterativo, parecen validar la hip6tesis de
una relaci6n en ·forma de Uentre la fecundidad deseada y el nivel
de ingreso del hogar, y entre la fecundidad deseada y el nivel
de escolaridad de la esposa, en México y Siria.

Los resultados obtenidos con el modelo iterativo indican ta!!!_
bién que, para México y Siria, el vivir en áreas urbanas tiene
un efecto negativo y estadfsticamente significativo sobre la demanda de hijos del hogar. Además, cuando se analiza cada regr!
si6n en forma separada, el efecto negativo más importantesobrela
demanda de hijos en ~xico y Siria es introducido por esta vari!_
ble.
Los resultados para la variable cultural (región de reside!!,.
cia) sugieren que para Siria, y después de controlar los efectos
introducidos por educaci6n y urbanizaci6n, el -vivir en Damasco o
Aleppo (R2), o en el sur (RS), tiene un efecto negativo y significativo sobre la demanda de hijos. Para ~xico, estos resttlt!_
dos sugieren que, después de controlar los efectos introducidos
por educaci6n y urbanización, el vivir en el noroeste (R2),el n~
reste (R3), el norte (R4), o el oeste (RS), tiene un efecto pos.!_
tivo y significativo sobre el tamaño deseado de familia.
Antes de revisar los resultados obtenidos con el modelo c~
drStico completo, es necesario un comentario acerca de las regre
siones para Siria. Para Siria, la variable "número deseado de.h.!_
jos", que se utilizó en este trabajo coroo una aproximaci6n de la
demanda de hijos del hogar, no parece ser totalmente independien
te de los costos de regulaci6n de la fecundidad ...!!/ Asf, es po-:sible que para Siria no se esté estimando una ecuación de dema.!!_
da "pura". Esto debe de tomarse en cuenta cuando se consideren
los resultados para Siria.

- 41 2. El Modelo Cuadrático Completo
Coroo se ha mencionado anteriormente, los resultados del mode
lo cuadrático completo, representado por .la ecuaci6n (lO}de la Sef_
ci6n III, son útiles para determinar la direcci6n e importancia
del sesgo en los coeficientes estimados del roodelo iterativo.
En e1 Cuadro 5 se reportan 1os coeficientes estimados de tres
diferentes ecuaciones de regresión. Para explorar el efecto diff
rencial de la educación de acuerdo con el lugar de residencia, en
la columna (3) se reportan, para Siria, los resultados del modelo
cuadrático completo, en el cual se incluyen términos iterativos
formados con la variable educación y las categorfas de las variables urbanizaci6n y región de residencia. Estos mismos resultados
no se reportan para México debido a que estos términos iterativos
tomados en su conjunto no contribuyen significativamente a explicar la variaci6n en el tamaño deseado de familia. Los resultados
obtenidos con el modelo cuadrático completo sin incluir los térmi
nos iterativos descritos anteriormente se reportan en las columnas
(1) y (2), para México y Siria respectivamente.
Para el modelo cuadrático completo sin los términos iterativos, los coeficientes estimados de regresión muestran, en el caso
de México, los signos que la teoría (en la Sección III) predice.
Sin embargo, solamente los coeficientes estimados del nivel de es
colaridad del esposo, (MEDUC), el término cuadrático {FEDUC) 2 , y
el término iterativo {MEDUC*FEDUC), son significativos {a un nivel
del 10%}. El coeficiente de FEDUC, a pesar de que es todavía negativo, no resulta significativamente. diferente de cero. Los re
sultados para las demás variables en la ecuación para México son en general similares a los que se obtuvieron con el modelo iterativo.
Para el caso de Siria (ver la columna (2)), los coeficientes

�- 42 -

- 43 -

Cuadro 5
El Modelo Cuadritico CQ111Pftto
Coeficientes Estimados de Regresi6n del Núaero Deseado de
Hijos (México y Siria) !/

Sin TEnainos Iterativos
Variable

México

Siria

(1)

(2)

Con Ténni nos
Iterativos
Siria
(3)

5.5403

8.7003

8.8293

MEOUC

-0.1206**
(0.0745

-0.1240**
(0.0769)

-0.1056
(0'.1203)

FEOUC

-0.0614
(0.0895)

-0.4289*
(0.0913)

-0.7045*
(O. 1819)

lf:DUC*FEOUC

0.0223**
(0.0130)

0.0057
(0.0128)

0.0071
(0.0134)

(lf:DUC) 1

-0.0032
(0.0062)

0.0029
(0.0072)

0.0089
(0.0075)

( FEDUC) 1

-0.0195**
(O.Olll)

0.0149
(0.0119)

0.0066
(0.0124)

U2

0-.4122
(O. 3164)

-0.9880*
(0.2818)

-0.7888*
(0.3610)

U3

-0.2409
(0.2770)

U4

-0.5035**
(0.3043)

R2

0.9860*
(0.4606)

-1.0364*
(0.4050)

-1.2903*
(0.5770)

R3

1.4278
(0.4520)

0.5757
(0.3976)

0.2092
(0.4g22)

R4

o. 9262*
(0.4413)

:.o.4478
(0.3866)

~0.5564
(0.4976)

R5

0.9097*
(0.3966)

-1.3865*
(0.4176)

;l .4882*
(0.5421)

R6

0.3162
(O. 3675)

R7

0.0917
(0.4786)

Constante

lf:DUC*U2

-0 . 1631**
(0.0890)

FEOUC*U2

0.3350*
(0.1529)

lf:OUC*R2

0.0226
(0.1245)

lf:OUC*R3

0.2754*
(0.1389)

lf:OUC*R4

-0.0501
(0.1248)

MEOUC*RS

-0.0682
(0.1375)

FEOUC*R2

0.0764
(0.1394)

FEOUC*R3

-0.3949*
(0.2067)

FEOUC*R4

0.1701
(0.1588)

FEOUC*RS

0.2130
(0.1842)

R2

0.0745

0.2021

959

941

Número de Obser

vac1 ones.

y

-

0.2201

** Significativo al lOS.

En la columna (3) se reportan los resultados de una exploraci6n tentativa del efecto diferencial de la educaci6n de acuerdo
con el lugar de residencia. Estos resultados sugieren que, para
familias que viven en el noreste (R3) de Siria, incrementos en el
nivel de escolaridad del esposo introducen un efecto positivo sobre el tamaño deseado de familia. Para la misma región, increme.!l
tos en el nivel de escolaridad de la esposa reducen el número deseado de hijos. Los resultados sugieren también que, en áreas ur
banas (U2), incrementos en MEDUC introducen un efecto negativo so
bre la demanda de hijos, mientras que incrementos en FEDUC aumen
tan el tamaño deseado de familia.

V. CONCLUSIONES
En este trabajo se utilizaron dos modelos basados en el enfo
que de la economfa de las unidades familiares, y datos de la Encuesta Mundial de Fecundidad, para anal izar empfricamente los efef_
tos de cambios en el nivel de escolaridad del esposo, el nivel de
escolaridad de la esposa, y la urbanización, sobre la demanda de
hijos del hogar en dos países en desarrollo: México y Siria.

941

Los números en parfntesis son los errores standar de los
coeficientes esti11111dos.

• Significativo al SS o 111enos.

estimados de MEDUC y FEDUC permanecen negativos y se vuelven may.Q_
res en términos absolutos cuando se utiliza el modelo cuadrátict.&gt;
completo. Además, estos dos coeficientes son significativamente
diferentes de cero. Sin embargo, los coeficientes estimados del
término iterativo y de los dos términos cuadráticos no resultan
significativamente diferentes de cero. También, como en el caso
de México, los coeficientes de las otras variables son en general
similares a los obtenidos con el modelo iterativo.

La evidencia empírica obtenida en este trabajo apoya la utilidad de este tipo de modelos en el análisis de los determinantes

�- 44 -

de la demanda de hijos en pafses en desarrollo, una vez que se i!!_

corpora la influencia potencial de cambios en las preferencias.
Para el modelo iterativo, los resultados para el tamaño deseado de familia en México y Siria son en general similares a los
resultados obtenidos por Willis (1973) para el número de hijos n!
cidos vivos en los Estados Unidos, usando datos censales de 1960.
Los resultados para México y Siria parecen además validar la hip§_
tesis de una relaci6n en forma de Uentre la fecundidad deseada y
la escolaridad del esposo (ingreso del hogar) y la fecundidad deseada y la escolaridad de la esposa, en países en desarrollo.
La consistencia de los resultados para México y Siria y 1os
resultados para los Estados Unidos debe, sin embargo, interpretar.
se cuidadosamente, ya que la importancia relativa de los diferentes efectos sobre la demanda de hijos, introducidos por cambios en
la escolaridad del esposo y, particularmente, cambios en la e·sc.Q_
laridad de la esposa, puede diferir entre pafses. Especfficamente, el argumento basado en la teoría de la asignaci6n del tiempo,
que postula una relaci6n causal directa entre el nivel de escol!
ridad de la esposa y su salario, podría no ser de relevancia en
pafses en desarrollo, en los cuales un porcentaje importante· de
esposas no participan en el mercado de trabajo.
Sin embargo, la existencia de un efecto negativo y signific!
tivo sobre el tamaño deseado de familia, introducido por incremen_
tos en la escolaridad de la esposa, es todavfa consistente con las
implicaciones teóricas de este tipo de modelos. La razón es que
estos modelos predicen también un aumento en el valor del tiempo
(de la esposa que no participa en el mercado de trabajo) en actividades de producción y consumo que compiten directamente con la
crianza y cuidado de los hijos, a medida que la escolaridad de la
esposa se incrementa. Además, cuando el enfoque de la economía

- 45 -

de las unidades familiares se incorpora dentro de un marco te6r.!.
co más completo .como el que se adopta en este trabajo, e.1 efecto
negativo sobre la demanda de hijos, introducido por incrementos
en el valor del tiempo de la esposa, se refuerza por el efecto-que
trabaja a través de cambios en las preferencias relativas de. la
pareja, con respecto a las diferentes alternativas de producci6n
y consumo.
Los resultados para el modelo cuadrático completo sugieren
que la magnitud del sesgo en los coeficientes estima~os del modelo iterativo, que resulta de no incluir los dos ténninos cuadráti
cos, (MEDUC) 2 y (FEDUC) 2 , en la ecuación, no es de relevancia. P!
ra México, solamente el coeficiente estimado de (FEDUC) 2 resultó
significativamente diferente de cero (pero muy pequeño enténninos
absolutos). El coeficiente estimado de (MEDUC) 2 en la ecua-c16n
para México, y los coeficientes estimados de ambos ténninos cuadráticos en la ecuaci6n para Siria no resultaron significativame!'_
te diferentes de cero.

�- 47 -

da.d. huma.na, ob1, e1tva.CÚ1 en un núme.Jr.O c.1r.e.cle.nte. de.. ~ a

NOTAS

1/

a.6pe.c.to1, p0Uti..c.o1,; EMÚltlln ( 1968), pa.Jr.a. a.6pe.c;to1, demogJr..4.6,l
c.01, y econ6mico1,; Kuzne:t6 ( 1966) , pa.1r.a. Mpe.c;to1, de. c.Jt.e.umi..en-=
to Eco n6m.lco; Le.Jr..neJt (1968) , pa.Jr.a. a.6 pe.c.to1, 1, oc..la.l.e...6; e I nkelu,
( 1969), pa.!ta. Mpec.to1, Jteí.aciona.do1, con el c.ompoltt.am,lento &lt;k .ea.
pa1r.eja c.on ~pecto al contJwl de la. 6ecW1dlda.d.. t&gt;ebe a.clo.Jta.Jr.1,e a.de.mcf6, que., paJt.a. C!Ublr..l!t un Jta.ngo mcÍ.6 amplio de, cambi.o1,,
el tlJunlno "mode.Jr..n.lza.cl6n" 1,ub1,.tltwj6 g1r.a.dualme.nte. a t/Jun,lnoli
to.J..u C!Omo "-lndu6.tluaU. za.cl6n" IJ "UJr.bruúza.cl6n e.o nc.omlt.an.te" •
E1,to1, do&amp; ú.ltúno1, tllunlno1, 6u.eMn u&amp;a.do1, en el -ln.lw po4 lo1i
J.:.e.61r.ico1, de. la. T.lta.n6-lc..l6n VemogJr..4.6,lc.a., pa.1r.a. Jt.e.6elLilt6e 4 lo1,
p,wcuo1, clave&amp; y .1r..upon6a.blu de la. brlw,i.ci.6n demo91'46,lca

La. Teoua., que u uenua.i.men-te una. úo/Úa. &amp;obJt.e. evoLu.ci,ón 1,0
cJAl, dutac.a. tJr,u e.ta.pa.6 en el c.Jt.e.ci.mlen:to de. .ea. pobla.cl6n Ji
wia &amp;ocle.c:útd, que ~uLta.n de pa:ównu 6undame.nta.lu en 1A. mo~
talldad IJ la. 6e.c.undlda.d. E&amp;.ta.6 e.ta.pM han 1,,ldo exc.ele.nteme.nte. ~umlda.6 poJr.. Le.-lbe.n6te.-ln:
"La. Et.a.pa. I emp.,leza. c.on el. &amp;upuuto de. que. a.n:tu de. la. mode.Jr..n.lza.cl6n, la. v-lc:út eJta. &amp;a.lva.je., l..o.6 me.dlo-6 Uc.Mo.6, y .ea. .ton
gev.ld.ad c.o/Lta. Po4 .to tanto, .ea&amp; .ta.646 de. moJr:t.o.li.da.d. eJta.n aI.
ta.6. E&amp;to u CJti;ti.co. En c.on6e.c.ue.ncla, 1,0.lamente aqu.eUa1, 1,~
c.-le.da.d.u que duaM.oUa!r.on c.o.6.tumb1tu e .ln.6.tltu.clonu c.on6l6tentu c.on ta.6M de. na.tallc:útd al men0-0 -lgualmente a1:l.a.l, &amp;oblr.e
vi.v-i.eMn. Su&amp; .ln6ütuclon.u ·y· é.ó&amp;.tumb1t.U ·terúa.n ·liit g!Uido al-::
to de utabllldá.d y ·vt.a.n ·1tu.Utentu al e.amblo •
En la. Etapa. II 1,e de.c1alta. q~e. la. modvtnlz.a.cl.i.n, a&amp;oclada.
(c.on) ml.t.odo-6 de 1,al.u.d públlCJ1, mejo1tu dleru, tú.., conduje
!ton ha.cla. la. Jt.e.duc.cl6n gha.dua.l de la. moJtta.llc:útd. Na.die ~-l-6
te. a. wia buena. .&amp;alud IJ una. l..onge.v-lc:útd mc:f-6 .lalr.ga.. Ve. a.qu..l que
la. moJr:t.o.li.da.d ducendl6, a.u.nque la. Qe.c.u.ndlda.d 1,e 1r.ul6U6 a. l..o1,
~eM.6 c.oque:te.01, de. .ea. mode1t.n.lza.u6n. Po4 lo fañto, la mo~
da.él lliminu.y6, la. 6ecwidlddd peJUna.ne.c..l6 con&amp;ta.nte, tJ ttii,
ta.646 de c.Jt.e.ci.mlento de .ea. pobla.cl6n .&amp;e. el.eva.JWn IJ alCJ1nza.Jr..On
n.lvel.u eÚIUUJJr.dina.Jr.-lame.nte ali:o&amp;, c.ompa.1r.a.do1, con l..o1, plWmedlo&amp; de l..o.&amp; &amp;i.gl..o&amp; a.nwrio1t.U.
En .ea. Etapa. (Ac.to l III, .ea. óe.c.undlc:útd 1,uc.umbe 6,lnalme.nte. a.
l..o&amp; h.a.la.JoaJue. a.c.ompañan a. la mode.1r.nlzacl6n ••• U JrUuLfudo 61
ñal u
c.en6o g1r.a.dual de. fu fuM de. 6e.c.u.ncUda.d, ha..6ta
a.c.e.1tc.aJL6e a. laJ, ba.ja.6 tJ toc:útv,la. en duc.en6o .ta.6M de moJr:t.o.li.da.d!' (Le.-lben6te.-ln, 19 74, p. 459, 1, e a.g1r.e.g6 el 1, ub1r.a.ya.do) •
Pa.Jr.a. una. p1r.ue.nta.cl6n mM detaJ.iada de. la. Teow, veJt Notute.ln
( 1945, 7953), quien u c.on6-lde.1ta.do el 6unda.d.oJt de úta.
Ve.Ir.
ta.mb-lln Coale tJ Hoove.Jr. (7958). Punto1, de. v.Uta opuuto.&amp; y}[,e,ln
teJr.p1teta.clonu de la. Teow, upe.cla..emente c.on 1tupe.c;to a. la..
hlp6tul6 de. "i.lt.Jr.a.c..lona.Uc:útd" e.n .ea. E:ta.pa. I, y la. i.mpo}[,tancla
4ei.a.Uva. de l..o&amp; 6a.c.to1tu e.c.on6mlc.o.6 e.n la. e.xpllc.acl6n del. de.1,c.e.n60 de. la. 6ecundldad en .ea. Etapa. III, c.oltlt.Upondtln a. Ca.id
we.U (1976, 1983), S.lmon (1974), y Unde.Jr.t (7983).
-

2/ La. mode1t.n.lza.cl6n .6e. de6,lne. e.orno " ••• una. tlr.a.n6601tm1cl6n en .ea.
01tga.n.lza.cl6n e.c.on6mic.a, -6oc.ia.i. IJ poU,,tlc.a., y en .ea. pwona.U-

pa.1r.

UJi. de la. m.lta.d del .6.i.gl..o XVITI" (Ea.6te.JLlln, 1983, p. 563. J-;Pa.1r.a. wut duelt.lpcl6n mc1.6 detaJ.lada, ve.Jt Cole.man ( 1968), pa.1r.a.

(Ca.ldwell, 1976).

.

3/ V11vl6 y Bla.k.e { 19 56 ) &lt;Ltlllza.Jr..O n olr.ig-i.nai.me.nte. el tlluni.no "-lntvuned.i..atJl" y po1,tvúo.1r..me.nte., Bongaaltt-6 ( 1978} uüllz6 el tl'r.
mino "pJr.Oxi.mate.". En uu tita.bajo 1,e. .t'taducen amb°" ~
e.amo "i.nteJUnedlo1," •
una. expllc.a.c..l6n de.taUa.da. de. c.omo ca.da uno de. uto1, 6a.cto4u a6ecta. a. l..a. 6ecundlda.d, veJt Bongaaw ( 1978, pp.101-120}.
Tamb.lln, pa.Jr.a. una. dl-6 cu.6.lón de. e.amo lo1, 6a.do1r.u ·.i.nteJtmec:Uo1,
1,e ven a.6ecta.do1, po1t l..o1, dete!tmina.ntu bc1.6-lc.o1i, veJt BongaaJLt:6
IJ Me.nk.e.n (1983), Glt.4JJ (1983) tJ Chen (1983).

4/ Pa.Jr.a.

5/ La. 6e.cundlda.d natwta.l .&amp;e de.6,lne e.amo la. 6ec.uncU.dad de. wut pobla.c..l6n qu.e no ha.ce W'I. u 6ue1tzo de.llbeJLa.do pa.1r.a. li.mlt.aJt. lo-6 na
clmiento1," {HeM.l, 1953, p. 135). El c.onc.e.pto 1,e. 1te.6,ln6 po1,-::
tvúo.Jr..me.nte. pa.1r.a. 1te.6eJLllt6e a. la. 6ec.u.ndlda.d. que. e.X.Ute en la au.
1,e.nc..la. del c.ontJw.l de.llbVta.do de. na.ci.mlento1,, el cual u,t.4. 11:•• liga.do al númvw de. h-i.jo1, que. ya. 1,e. U.e.nen, y 1,e modl6,lc.a.
c.u.ando ute. nwne.Jr.O excede el. má.umo qu.e .ea. -pa1te.ja. no due.a.
excede1t {HeM.l, 1961, p. 81). La. de6,ln.lcl6n pe!tmlte. la po.6-lb.ifl~ de que la. 6ecundlc:útd na.twcai. 1, e.a. me.nolL que e.l. mWmo
b.wl..ig,&lt;.C!O. E1,to 1,ucede. cuando condlc..lonu cuU:wtai.u ob.6VLva.
da.6 6a.vo1te.ce.n 11 p,r.4.ct,i.c.a.-6 to.J..u coma peJú.odo1, de .tadaneúl p,w
longado1, ~ a.b.6~encla .1,e.xu.al dupuú del. paJtto, qu.e ILeduc.eñ
la 6ec.wuU.da.d -lna.dveJLtld4me.nte.. • • "Talu p,r.4.ct,i.Ca.6 1,on con6-l
de.lta.dtu, natwuitu ... 1,i, no .&amp;e. madl6,lc.a.n del.lbvuu:lame.n.ú cuan
do el. númeJtO de. kljo1, na.c..ldo1, v.lvo.6 1,e. -lnc.Jr.ementa." (Bongaa/t.ti
y Me.nken, 1983, p. 37). Como 1,e. mo1,.tluvtá nuú 11d.e.1.ante en uU tlt.a.ba.jo, el conc.epto de 6e.c.undlc:útd natwuil u mUtJ .lmpoltta.n
U en la. CJ1Jr.a.c.últ.lza.cl6n del. 1tlg-i.me.n de 6e.cW1dlda.d que. pite.do-::
mlna en l..a. Eta.pa. 1 de la. Teow de. .ea. T1ta.Mi.cl6n VemogJr..4.6,lc.a..
6/

La. ex-Uúncla o no de. moUva.c..l6n en ~ pa.Jr.e.ja pa1t.a. c.ontJwla.Jr.
1,u 6ecundldad 1,e m.lde polt .ea. d.lóe.1te.ncla. entJr.e l.a ca.ntl~d o~

�- 49 -

- 48 -

dt1. an41.l6,ll, e.con6mic,o de. ta. 6e.cwr.dldad (Bedte.Jr., 1965) y l.a
upe.ci.6,lcac1.6n apliOp.lada. de. la. 6unc.i.6n de utili.da.d de.l lwgtVt.
PoJt e.je.mplt, ~ ·w,lU..u, ( 1913 I t,.lgut a. Btdte.Jr. y Lewlt, t 1913) al
i.nchu'.Jr. al númeJtO de. hljo.1; (NI y ta e.a.Ud.ad de. to1:, hi.Jo1:, IQJ
como 41tgume.nto1, 1:,e.paJta.do.1; e.n lo. 6u.nci.6n de. uJ:ili.dad dd hogtVt,
peJtO, al mumo .tiempo, aJtgume.nt4 que. " • • • el nivel de. tdil.i..dad que. ta. 6am.llla. pu.e.de. alca.nza.Jr. ut.4 lúftltadD poJt ~ capa.
ci.dad paM p!Wdu.ci.Jr. e (•N*Q) y ••• el. ·b..c:en compu.uto • • • S""
(W.ll.Ut,, 1913, p. S21), lo CJ.JJLt .lmpli.c.a de. alguna manvr.a. que
ta. 6amllla. de.lLlva. utilidad dilte.c.tamente. no de. N, Q y S, 1,epa.
1U1dame.n.te., 1;i.no de. e = N*Q y s• scJw.ltz (19 81) ptVte.ce. te.ne.Ir.
t.amb.lln algu.no.1; pMble.ma.6 de. . l n i . ~ n al aJtgume.n.t.alt qu.e.
"... el. e.n6oqu.e. .l.uge.Jtldo poJt Bedte.Jr. ( 1960) y ~UDD polt
Wil.U.,I, ( 79741 *, Be.cke.Jr. y L~ ( 1914) *, .•• 1:,upone. qu.e. lo6 J)(l
dJr.e.4 de.lLlva.n ut.lllda.d de. to1, i,e.Jtv.lci.o1:, p1WpoJtci.ona.do1, po.lr.. .ti,¡,
hi.jot, ••• lo1:, cua.tu i,e. 1:,u.pone. que. i,on WUl 6unci.6n de.! númeJtO
de. hi.jo1, IN) y la. e.a.Ud.ad pMme.dlo o i.nt.e,rt,6,i.dad de. Jr.e.CUJt6oi,
de. UOI:, hi.jo1:, (Q)" (Schu.ltz, 1981, p. 166). E1;to no pa,'te.c.t
con1;,ll,t.e,nte. con el. he.cho de. que. t4nto Be.ckvr. y LeMli.6 como
Wil.U.,I, con6.ldvr.a.n expUclt.ame.nt.e. a. N y a. Q como allguine.nto.6 1:,e.
paJta.do.1; de. ta. 6u.nci.6n de. utilldad del hogaJt (vVf. Be.cke.Jr. y

ei.da, (p!Wdu.eld4) tJ la. c.antldo.d d.emandada de hi.j04 • Si la. C4ll
tlda.d demanda.da. e.xc.e.de. et ta. of,Jr.e,ci.da., ta pa1Lé.j4 :. -e . ~
WU1 4.ltua.ci.6n de II excuo de de.mand4", tJ no e,x,Ut.e, · mti.vawn
algWl4 pa.,ta. .t.i.mU:.aJr. el .t.ama.ño de 6ami.Ua.. S.l l.4 ca.n:tldad d&amp;.
6Jr.e.ei.da. excede 4 ta ca.n:tldad d.emandada, ta paM,j4 en6JtLnt4 Wt4
1;-ltuaci.6n de "e.x.cuo de. o6eJLta.", Wl4 1:,.ltu.4ci.6n e.n lA. CLl4l l.a
pa.u.ja. .ti.e.ne. algún númeJtO de. hi.f01:, no cJ.úe.ado.1;; polr. to t.a.nto ,.
e.x,u,t.e, mo.tlva.ci.6n e.n lA. yxv,.e.ja pa.,ta. limi..talt el. t.ama.ño de. 6~
Ua.. La. inttJulcci.6n de. lA. mo.tlva.ci.6n tJ lo4 co1:,to1; de. ~ul.a.ci.6n de. ta 6e.CLUtdidad dwJunlna. u e.wte.nc..út o ~enWl del.
contJr.ol deU.beJULdo de. la. 6e.cundidad polr. palLtL de. /.a pa1te.ja.. Sl
/.a mo.tlva.ci.6n 4upe1Ul a to1, co1,to1, a1,oci.a.do1:, con lA. Jr.e.gul.a.ci.6n
de. la. 6e.c.u.ndlda.d, el. c,ont,u,l de.llbvr.ado de. la. 6e.c.u.n.cUda.d ~ a.
dop.t:a.do polr. la. p&lt;Wlja.. Ve.be. ha.celt6e. notalr. que. l.a 6 e . ~
natwr.a.t podlúa. 1,e.1r. Wl4 ai.teJr.na.:tlva. 1U1&lt;:ional. de. la. ~3a., /;.t.
lo.1; co1;to1; de. 1r.e.gul.a.ci.6n de. ta 6e.c.u.n.dlda.d 1,on de.nta.6.la.do aU.o1,
e.n Jr.e.l.acJ...6n a. ta mo.tlva.ci.6n.

1/

La. t.e,o"1,o.. de ta augnaci.6n de.! .tiempo (Be.cke.Jr., 19651, hizo do1:,
c.on.:tJLibuúorte,1, 6undame.ntale.6 al ctrr.4U,l,,ll, e.con6mlco de. ta. 6e.CJ.Utdldad. PJcimeJtO, u.ta t.e,o"1,o.. condujo al 1r.e.conoeúnlento. de.
que. pa1t4 el. hoga.Jr., ta 1r.utltlcci.6n .lng1Le.6o-Jr.e.CUIL6o4 a.p1t0plo..da.
paM. e1. a.n4LiA.(A -u ta de. 11 .i.ng11.uo poú.nc1.al" l 6uU. irtcome.l,
la. cual ,lnclwje. tamb.ltn el. .tiempo de. to1, mie.mbJr.o4 del. hoga.Jr..
Segundo el .titaba.jo t.e,61Lico de. Be.cke.Jr. c,ont/r..lb~6 a. ""-CDfflPll.tlt
1,.l6n ,,.¿ amplia de. to.1; co1:,to1; de. lo1:, hi.jo1:,, al i.ncl.ui.Jr. en iI.
a.n4.lll,,ll; u.n buLtamie.nto e.xpUWJJ de. lA. compe.ú.nc,la, e.ntlr.e. l.o4
hi.jo1:, y·lo.1; dendt, bienu p1Wdu.ci.do1:, poJt e.t hoga.Jr., poli. e.l ~
po de lo1:, padJr.e6, y de.! vai.DJJ.. de. ue. .tiempo pa.,ta. lo. upo1,a. tJ
el. e.6 poi:, o •

Lewu, 1973, p. S280; W.llli,,I, 1973, p. S21).

Con JtUpecto et ta. 6u.nci.6n de. pMdu.cci.6n mu.ltlpllcai1.va. palla.
loi, .6e.Jr.v.lúo1:, pJr.OpoJr.ci..oM.dtu, poJt J..D1:, h.lj01:,, Cho.l y KicJu
( 19 85) e.ncontJtcvwn que. UtlL Upe.ci.6,lc.a.c1.6n e6 Jr.e.du.nd.ante pa.Jta. lA. .6_
ohuú6n del pMblema. de. ma.timlza.ci.6n de. ul.i.U.dad del
hoga.Jr., y que pu.e.de. condu.ci.lL a. algu.na.1, .lítcon.1,,ll,t.e,nc.ia e.n /.al,
e.la.t,.tlc..i.da.du .lngJr.e.J:,o de.! núme.Jr.O IN) y la. c.a.Udad (QJ dt. lo1:,
ILi.jo.6, aunque. J..D¡, Jr.e.J:,uU,a.do1:, pue.de.n u.t.aA in6lu.e.nclado1:, polr.
la. J.ncl.tJ¿(_6n de. lo1:, .6e.1Lv.lci.o1, pMpoJr.clona.do1:, poJt lo¡, ILi.jo.1;,
C • eIN, QI , dllr.e.c.tame.nte. en ta. t u.nci.6n de. u:tlllda.d del hoga.Jr..

8/ Pa.Jr.e.ce. qu.e.

no ex.U.te. a.e.u.e.Ir.do total con JtUp~cto al bLatam.le.n
to y upe.ci.6,lcac1.6n de. lA. 6u.nci.6n de. pMdu.c.c1.6n de.! hoga.Jr. palUl e (1:,e.1r.v.lci.01; p1WpoJtci.onado1, poll lo1:, hi.jo1, 1 y to1, ~ume.n.to1:,
de. ta 6u.nci6n de. ut.il.ida.d de.t hogM. . M.ie.ntlta.4 que. f&gt;e.TJr.a.Y
( 19731 u;t(.11.za. ta 6oJUna. ge.ne.Jtal e = e(N, Q.l e. i.n:tlw du.ce. a. lJ,tlL dvr.e.c:tame.nte. en la. 6u.nci.6n de. u:tllldad de.! hoga.Jr. ( ve.Ir. p.
S271 I Ben PoJt&lt;Lth 11973) tiLmb.lln con6.ldvr.a. a. C como u.n aJtgu.me.n.to' cU.Jr.e.cto en ta. 6u.nci.6n de. utlllda.d del. h.oga.Jr. ( ve.Ir. P.
S207), peJtO utlllza. e.xp.Ucitame.nte a. e " N*Q., Wl4 .• upe.ci.6.l
c.a.c1.6n rrNLltlplicatlva. pa1r4 C. Ambo1, e.n6oq~ 1,on 1:,~ e.m~o
con.1,.(A.ttnte.4 con ta CJr.e.e.nci.a. de. qu.e. ta. 6amlUa. de.lLlva. 4o.,;t,U6a.cci.6n (u:tlllda.d) dllr.e.ct.ame.nte. no del.. númeJtO ék hij 01, (N) y
de. /.a callda.d de. l..o1:, hljo-6 IQJ en 6oJuna. 1:,e.pa.,uula., -6.lno de. u.n
6f.ujo de. 1:,e.1r.v.lci..01, pMpoJtci.ona.do-6 poll J..D1:, hljo1:, IC), que. _combi.na. a. ambo1, .ln/;umo1:, fN y Q) • Tal pMe.ce. que. el. tlla.tam,le.nto
o,u.g.lnal de. Be.cke.Jt y L~ ( 19 73) , del pMblema. de. ma.x..imlz!
ci..6n de. u:tlllda.d del.. hogM, ha. CJLe.a.do p!Wble,na./; de. l n t ~
ci.6n y con6Ucto e.rr.tlLe. algwuu de. la-6 ,impUca.c.lonu te.6Jri..CQ.1,

9/

Como Muelle.Ir. y ShoJtt l 19 83) i..tJ ha.n 1:,e.ñalado, el. e.n6oque. de. Co
ll»nb.la.-Chlcago con6.lde1Ul ge.ne.Jta.lme.nt.e. a. l4" p!lt6e.Jr.e.ncia.6 ~
coM.tan.tu y 1:,e. conce.ntlt.a. md.6 e.n el a.n4.lú,,ll, de. coUIJ plazo
de c.amb.lo.1; e.n ta. de.manda. a.nte. ca.mb.lo1:, en el .ln.gJr.e.J:, o tJ J..D1:, pJte.
ci.o4. Ya. qu.e. ta condu.ctlL Jttp}(odu.c.tlva. de. ta. pobl.acl6n i.nvo-=
lu.CM., e.n lo. ma.yo!Úa. de. to1:, CQ.1,01,, de.w.lonu de. laltgo plazo,
la. a.te.ncl6n al papel de. c.amb,i,01:, e.n la-6 P'ltóe.Jr.e.nc..i.al; e.n e.t a.n41..lt,,ll, de. la. demanda. de. hljo1:, u paJLtlwiivune.nt.e. .únpolLta.nte.

• Re.p1tOdu.ci.do1; del JoU/1.niLl 06 Polltlcal Ec,onomy 119731 81, No. 2,

P~ 11 IMMzo/Ab!Llll.

�- 50 -

e.n pa,(.6u e.n duaJrlWUo, ". • • e.n f.o¿, c.ualu, hu, .tJr.aM 601Unt1clonu e.n la. e.c.onomla y utilo de. v.lda. de. la. gente uttn aún
~ te.jo-6 de. c.ompletalt.6e." (Mu.e.U.e.Jt y ShoJLt, 1983, p·p. 591·592 I ~ OtJwi, e.c.onomuta.6 que. tam.b:i.l.rt tn6atiz4lt o Jte.conoce.n
la. .únpolr.i.an.c.úl de. c.ambi.oi, e.n la.6 p.1te.6e.1te.nda.6 .6oblr.t. la. de.man
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mcfu'.m.lza.cl6n dt. utlUda.d del hogall. .6e. puede_ tACJúb.ü,., ~
b.lln de. .f.o. maneJUt -6.lgu.le.nte:

-

UM : u.IlcQ. : u. PN ,

u0•... • u TI¿J

= u. Pt)

.,

,

Como .6e. puede ob.6e.Jtvall., et pile.do .6ombJUt del núme.JLO de h.ljo-6,
~Al' i,e. Ir.e.la.clona. po-6.ltlvame.rLte. c.on el nivel de. c.a.llda.d d.e
l(),6 kí.jo1,, Q..
11 / Muei.te.ll y Sho}[;t a.Jlgume.ntan que. la. magru;tu.d del .únpa.eto dt.
- lo-6 e.6e.c.to.6 .lnd.llle.c.to-6 del ,lng1r.uo .6ob1r.e. ta. dema.nda. de. h.ljo-6
pu.e.de.n de.pe.nde.Jt de. condlc..lonu c.ult:wr.ai,e.l y· e6tltu.ctultah.6 que.
1,e. .i..n:álr.pone.n e.ntlte. el. .lngJtUo y la. dema.nda. de. h.ljo-6. Ya. que
u JtKLY po.6.lble. que uw c.ond.lc..lonu c.u1:twr.al.u y utlluctwr.a
tu dl6.leJUtn e.ntJte. paúu e. .lnc.lu.6.lve. en.tite Jte.g.lonu dt_rrtJtij
de. un ml6mo paú, e.UJ&gt;te. .f.o. p0-6-lbilidad de. q(Le. ta. magnltud
de.t ,impaeto de. l..o-6 e.6e.c.to.6 htdl!r.e.c.to-6 del .lng!r.e.,60 .6ob1r.e. ta. de
ma.nda. de h.ljo.6 d.l6.i,e.JUt t.amb.lln e.ntlr.e pa..au. Lo.6 u.tud.lo-6 e.m
p.(Júco-6 lte.V.Uado.6 poJt Mue.lle.Jr. IJ Sho}[;t .6ug-le.Jte.n que. lA. . Mk.cl6n e.ntlle. .lngJte.,60 y de.manda de. hijo-6 no muubut WL pa:t,wn
conAi..6te.rLtt. entlle. pa.(4u. ·_E1&gt;.to.6 ul:wUo.6 .6ug.(;tJr..e.n tamhlln
que, con 6Jte.c.ue.nc..la., ·ta. Jr.e.la.c..l6n no u .6.lgn.l6.i,cmva, .f..o c.ua.t
pu.e.de. .6.lgn.l6.i,c.a.Jr. qu.e., e.n oc.a.6.lonu, lo-6 e.6e.cto.6 po.6mvo.6 y
ne.ga.tlvo-6 .6e. c.anc.e.ta.n mutua.mente.
12/ Et te.c..to1r. .lnte.Jtua.do e.n et o.JIÓ.iÁÁ/A te.6Jti,c.o de uta.6 hlp6te.- -6.U puede he.cluvt un v.u.to.zo a. WlUú, (1973, pp. S30-S47). A
pet&gt;a.Jr. de. .6e.Jr. un poc.o md-6 ge.nvr.al., ta. e.xploJr.a.c..l6n te.6/Llca de
l..o-6 e6e.c.to.6 de. ta. educa.c..l6n .6ob1r.e la. de.ma.nda. de h.ljo.6 (S ec.c..l6n I1, Pa.Jr.te. 21 en ute. t!Ulba.jo, u c.on-6.lóte.nte. c.on la.6 e.x
pect.tttlva.6 te.61Llc.a.6 de Wu.t.l6 a~e.Jr.ca _de t.o.6 -6.lgno.6 dt. lo.6
c.oe.6.i,c..lente.-6 de ta.-6 6unc..lonu Cdº, cdr, y it En .ta. no.to. .6-lguie.rLtt. .6e. extiende ute. c.omeri.:ta.M,o.

- 51 -

J]_/ W~ .6u.pone. en .6u te.o!ÚO. .6abll.e .ta. 6e.c.und.lda.d duea.da., que
que. MEVUC .lntlwdw2.e. un e6e.&amp;1J .lngJr.Uo po1,,ltlvo 1,ob1te. ta. dt.ma.nda. de. h.ljo-6 en ambo-6 tlpo.6 de hoga.Jr.e.,6, et e6e.cto
.6ub.6:tltu..ci,6n, gene.JUtdo t.amb.lln polr. .lnc.1r.e.me.nto.6 en MEOOC d.l6.i,e.Jr.e. en -6.lgno c.u.a.ndo ta. upo.6a. br.aba.ja. y CLUZJUJo· la. Úpo~,t.·.
no tlr.aba.ja. (veJt pp. S41-S47). El .6e.gundo Ca.60 ya..&amp;ed.l6c.u:tw
antu en ute. t!Ulba.ja. En et Ca.60 en et que. .f.o. Upo.6a. paJr.,tl
c..lpa. en et me.Jtc.a.do de. tlr.aba.jo, .6e. .6upone. que. ta. upo.6a. UClJ-:
ge. .6u o6e.Jt.to. de. tlr.aba.jo (LI de un.a. mane.JUt .to.t que. et p,r.ec..lo
1,ombJut de .6u tiempo (@) lle.a. .lgu.al a .f.a. ta.6a. ma1tg,bta,l de. 1,a.i.a,
Jt.lo (W' 1, la. e.u.al a. .&amp;u vez, u una. 6unc..l6n c.Jr.e.c..le.,i,te. de. .6u o
6e.Jt.to. de. tlr.aba.jo (LI y de. .6u .6toc.h. .ln.lc..lal de. c.a.p.ltal huma.no
a.t .ln.lc..lo del rntUJt.únon.lo (k) • En ute. c.onúxto, un .lnc.1r.e.me.n
.to en MEVLJC C4U4a. un e.6e.c.to po.6.ltivo .60.b.1te. .f.a. de.manda. de. h.l-=
jo.6 del hoga.Jr., pe.Ir.O, poJr. otlw ta.do, el a.umen.to e.n e.t--lngJtUo
de.t haga.Ir. a.6e.c..to. ne.gatlvame.nte a L. PoJc. lo .: tao.to, w' ·-y ne.
(rJ PN1 ~ e . n a. me.d.lda. que. MEVUC -6 e btCJr.eme.n.to.. E.6.tó ,lntlw~e. un e.6ec.to '6~tltucl6n a. 6avo1r. . dd m1meJw .de.· h.ljo.6,
que 1te6u.e.Jtza. al e6e.c.to 'P()l,i..tlvo del· i.itg1r.uo .6ob1r.e. ta. de.JM.nda.
de h.ljo.6. Luego, Cdi.4 u pa.6-ltlvo.
men,tJr.a.,6

Ventilo det m.l6mo maJtC.O te.6/Llc.o .&amp;.ln emba.Jr.go, Cd1 podlú.a. va.tVe.Jt,6e mu.y pe.queñ.o (a.unqu.e. toda.v.(.a po-6.ltivp I o ~nc.lu.6.lve. ne.ga.
tivo, c.uando .6e. .lnc.o.lf.polr..4 en et aná.li.l,.l6 et e.6e.ct.o, ta.mb-llñ
.lntlwduc..ldo po!r. aume.n.to-6 e.n et .lng1tuo del hogall., de c.a.mb.lo.6
en la.6 p,r.e.6e1te.nc..la.6 Jr.elatlva.6 y .ta. de.marrda. de c.a.U.da.d de l..o-6
h,ljo.6. Como ya. .6e. ·..6eJíal.6 a.nte.Jr1.011.me.nte., ya. que. d. ·pJiec..lo
-6 ombJut del núme.JLO de. h.lj o.6 (PN = II Q) de.pende. ta.mb.lln dt. .f.o.
4l:t.eJr.natlva. 6p.túna. de Q. (la. c.üal, Ú -lgu.al que. .e.01:, de.mtÚ b.le.
nu p,r.oduc..ldo-6 po!r. et haga.Ir., .6e. vuelve. m&lt;Ú a.e.e.u.lb.te. pa,ca .fA.
6amllla. a me.d.lda. que .&amp;u .lngJr.Uo a.ume.n.to.), un·•.útCJr.eme.nto ~n ·.t.a.
de.manda. de. Q pod!ÚO. .6µpVUVr. a. la, d.lómlnuc..lón e.n II • Et 1r.e.6utt.a.do .6vúa. ~ e6eeta negativo .6obJr.e .f.a. dema.nda.c de. h.lja.6.
Ade.m4.6,,u.te: q,f¡i.c:to• negativo pod!úa. -6-ell.. Jr.e..iOJtZadc polt et•.:e.6e.c.
.to dt. un c.amb.lo e.n ltu, p.1te.6e.1r.enc.út6 Jr.eta.t.iva.6 det hoga.Jr.. Juñ
.to.6, lo.6 e.6e.c.to.6 ne.gatlvo.6 de un c.amb.lo e.n la.-6 p1te.6e.Jtenc..úii
Jr.e.la.tiva.6 IJ un a.ume.nto en la. de.manda. de c.aLida.d de. !o-6 h,l j o.6
podlúan .6u.pelUVI. al e.6e.cto po-6..lüvo del .lngJr.Uo.
'
14/ Coalr.dina.c..l6n Ge.nvu.tl del S.l6tema. Nac..lonal de In601rma.c..l6n V.l
- Jr.e.c.c..lón Ge.ne/Lal de. E.td:adl6tic.a., Sec.1r.etalúa. de PnogJUJ.ma.c..l.in y
P1r.uu.pu.uto, Ene.u.u.to. Me.x.lc.a.na. de Fec.u.nd.lda.d.

!J} 06,lc..lna. del Pll-lme.Jr. M.út,l&amp;.tlto, 06,lc..lna. Ce.n.tltal de E.6.to.cU..6tic.a.,
Ene.u.u.to. de. Fe.c.und.lda.d de SWa..

Jjj Sc.huttz ( 19 86, p. 1331 cvr.gumen.to. que R. a me.cüda. de. de.ma.nda (nú
meJt.O dueado de. h.lja-6 l que .6e adopta. e.n ute bcaba.jo puede
1r.upande.Jr. a. .ta. .ln6luenc..la. de i.o-6 c.o.6to.6 de 1teguiacl6n dt. ta.

�- 52 -

áe.c.u.ndld.a.d. Awique e.n u.te. tM.ba.jo no 4t JtepoJLtan lo1, Jr.Uul. tado.1;., 1,e. lt.e.v6 a cabo un ~.u e.xpl.oJUWJJÚ.O cit. uht h,lp6
tuü. Ptl/t¡l ·u.te. p1Wp61,.l:to, ·1,e. lái.Uz6 el. númvr.o de. mllodoli
antlconce.ptlvo1, conocido¡, poJL l..a. upo1,(i como ·W14 a.p,wuina.e,i.6n
de. lo.&amp; co1,to1, de. JLegula.d6n de. la. 6e.c.u.ndld.ad. Cuando uht V4
IWÚ&gt;le. .&amp;e. ,lnclwj6 e.ll /..oJ, Jtt.gJLU.WKU pc"'4 e.l ·taJnctño --,de.¡,e.atfo
de. 6a,n,lUa., .&amp;e. obtuvo un coe.l,.lcie.ntt. uti.tr,tuú, negativo y ~~­
nlM,catlvo e.n l,tU, ugJt.e.,6.ú,nu pal(4 SiJLi.4. E.6.te. JtUultado -~
pUca, que paJU1 SiJLiA., u mu.y pJLObable. qu.t. qu.e.UaA upo1,~ que_·
tle.ne.n un conocúnle.ntc ffl41JOJL a.c.tllC.4- tle. Mltodo-6 pall4 d_· C!:tWWUTl.
de. ta. 6e.c.u.ndlda.d duun un .ru1ntvw llltllOJt de. ·hij01, • Taítb.ltn,
palle.ce. Jr.azona.ble. .&amp;uge/t.Üt que. c.LLDJlCÍO el. úeJW de. mllo'!,o.s antf
c.onc.e.p.tivo1, r.onocldo1, poJL la. upo1,4 no ,e. ,lnc.luye. e.n w JtegJtU.lonu, g/Wl palfh. del. e.6ec.to ne.ga.té.vo .ltltlwduci.do poJL ~
ta. valriabte. u c.aptwr,a.do pOJL la vaJúablt IJltba.nlza.cJ..6n ( U2 e.n
el C46o de. SiJLla). El único e.6e.c.to n.otable. que. Jt.Uu.lta. de. ~
cl.rwr. Uht ~ e.n 1.46 JtegJtU.lont.6 pM4 SiJLiA. U W14 JteCÍÜ
ducei.6n en el. val.oJL a.b.6olu:to del coe.&amp;(c.itn.te. u·.túrttulo de. U2,
del. 1t4ngo o. 79-0. 99 {-o..·1-9. en el modelo CJJ4dJtll.lco c.o,npte.to con
todo¡, lo1, tl.JrmlnD1, .lt.tJuLtlvo1,; · O. 99 u e.l rrt0de.l.o .lt.tJuLtlvo y
e.n el modelo c.u.adJt4J:i.co completo 4.ln lo.A tl.Jun,ino1, UVtati.vo.s )
al Jtango 0.41-0.68 (0.41 en el modelo CJJ4dJtll.lco completo con
todo1, to1, t/Jr.múw1; UVtati.vo1,; O. 6B de. nuevo e.n ·e,t mode.l.o ,i,h,
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�EVALUACION DE LA MORTALIDAD INFANTIL EN EL ESTADO
DE NUEVO LEON

Ro.ymu.ndo C. Rodlúgue.z Gu.a.jaJLdc.

INTRODUCCION.
Tradicionalmente las estimaciones de los niveles de mortali
dad se han basado en datos obtenidos por medio del sistema de e!
tadfsticas vitales (Registro Civil). Sin embargo, en la mayor1a
de los patses en desarrollo, dicho sistem¡ 1dolece de algunas f,!
llas como son la omisión y mal clasificación de los eventos
(Aguirre y Camposortega, 1980; Berumen, 1982; Cordero, 1968; Natali, 1976 y 1978), deficiencias que vuelven poco confiables las
estimaciones ast realizadas.
Con el propósito de obtener estimaciones más precisas, se ha
desarrollado uma amplia variedad de técnicas que hacen posible el
cálculo de parámetros de mortalidad por caminos diferentes al tr!
dicional. Estos procedimientos han sido bautizados con el nombre
de "métodos indirectos" y permiten, entre otras cosas, evaluar la
calidad de la Información que proporciona el Registro Civil (Coa!
dinación del Programa Nacional de Planificación Familiar, 1979; Ordorica, 1978).
Fundamentalmente, los métodos indirectos consisten en conver
tir estadfsticas retrospectivas sobre proporciones de hijos muertos respecto del total de hijos nacidos vivos de mujeres clasificadas por grupos qui nquena 1es de edad, en probabi 1ida des de ITlle.!:.

�- 59 -

te entre el nacimiento y varias edades exactas. El primero en d!
sarrollar esta metodología fue William Brass (1968) . Posteriormente, se presentaron algunas variantes del método original (entre las más conocidas:· Feeney, 1977; Sull ivan, 1972; Trussell, 1975).
Se optó por trabajar con la t~cnica de Feeney, ya que perm..:!_
te ubicar en el ti'empo las estimaciones realizadas, lo que hace
posible observar tendencias en la mortalidad infantil. No obstan
te, para el caso de México se ha señalado que el método de Feeney
produce estimaciones menores a las de Brass, Sullivan y Trussell
(Coordinación del Programa ••• op.cit., pp. 65-66).

.

El prop6sito de la presente investigación es aplicar el méto
'
do de Feeney al caso del Estado de Nuevo León para obtener estim!
ciones indirectas de mortalidad infantil y compararlas con las d!
rivadas de la infonnaci6n de estadísticas vitales para el perfodo
1965-1980, aproximada■ente.
Es importante aclarar que parte de los datos requeridos para
emplear el procedimiento de Feeney lo son las parideces medias, .d!
finidas como la razón del número de hijos nacidos vivos clasifica
dos por grupos quinquenales de edad de la madre, sobre la pobla ción de mujeres en el ~ismo grupo de edades. Un problema con los
denominadores de tales cocientes lo constituyen las mujeres con P!
ridad no especificada, ya que una proporción de éstas últimas no
tienen hijos, por lo que han sido erróneamente clasificadas como
de paridad no establecida. Con el propósito de realizar la cor~
ción correspondiente, se utiliza el método de El-Bádry (United N,!
· tions, 1983) el cual se ha incorporado en el trabajo como Anexo.
De esta forma, con el fin de saber si es o no importante la modif..:!_
cación señalada, se obtienen estimaciones de mortalidad infantil
con y sin la corrección de El-Badry.

- 60 -

ESTIMACIONES DE MORTALIDAD INFANTIL.
El método desarrollado por Feeney (1977) permite estimar t!
sas de mortalidad infantil para un período de hasta 15 años antes
del censo o encuesta correspondiente •.!/ La información básica para la aplicación de dicho método es el número de mujeres, .los
hijos nacidos vivos e hijos sobrevivientes clasificados por grupos quinquenales de edad de la madre (Cuadro 1). Con estos datos
se obtiene la proporción de hijos muertos (cuadro 1, col. (6)}.
Sin embargo, dicha proporción no puede considerarse como indicador de mortalidad, pues el tiempo de exposición al riesgo de true!_
te no es el mismo en cada grupo de hijos .
Para tomar en cuenta esta última consideración, se estima la
edad media de la fecundidad de la población . Para ello, prymero
se calcula _la paridez media y luego la razón de parideces [Cuadro
1, cols.(l) y (8)]. Los tres primeros valores de esta última c~
lumna, se ubican en el Cuadro 2. Por ejemplo, el primer valor es
.152, por lo que el desplazamiento de la edad media de la fecund..:!_
dad desde la edad que separa los dos grupos quinquenales en cons..:!_
deraci6n -20 años en este ejemplo- es +9. Este valor se suma a
20 por lo que se tiene_· 29 años como edad media a la fecundidad.
Para -el segundo dato (.423) a 25 se agregan 4 para obtener 29 co
mo se.9.unda estimación. Por-último, al trabajar con .620 resulta
una edad media de 30 anos. Como estimación final de la edad media a la fecundiad -, se utiliza el promedio aritmético de los tres
valores: (29 + 29 + 30)/3 = 29.3 años.
Finalmente, las estimaciones de las tasas de mortalidad infantil y de los años pnteriores al censo a que dichas tasas ser.!:_
1/ w Wa.6 de moJt.taU.da.d .út6a.nW. a.61. U.túTld&lt;.ÚLb, ~e. )Le6,le11.e.n a.
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- 61 -

fieren se basan en el Cuadro 3, el cual tiene como entradas la · proporci6n de h.ijos muertos (Q) y la edad media a la fecundidad
(M). Asf, tomando como ejemplo el grupo de edades 20-24 años, M = 29.3 Y Q = .067 por lo que la estimaci6n de la tasa de morta
lidad infantil es (-44.7 + 30.5 x 29.3)x 0.067 - 2.6 = 54 defu;
ciones de menores de un año por mil nacidos vivos, y del númer;
de años previos al censo de 11.8 - .0.325 x 29.3~0.. 17.x.O.Q67=:2.3
años. Mediante un procedimiento similar al descrito, se obtiene
la serie de estimaciones de mortalidad infantil asf como del núme
ro de años previo al censo, que aparecen en el Cuadro 4. Con el
fin de ubicar mejor las fechas a que se re'fieren las estimaciones
de mortalidad; la Col. 3 d·e1 Cuadro 4 aparece expresada en fechas
calendario en la Col. 4 del mismo cuadro; para realizar la conver
s16n, se utiliza el Cuadro 5.'!:../
Con el fin de comparar las estimaciones de mortalidad infan
t11 con las que se obtendrfan de no corregir los denominadores pa
ra el cilculo de paridez media, en el Cuadro 6 se presenta la i;
formaci6n pertinente. Cabe aclarar que la población de mujeres-considerada incluye las de paridad no establecida, ya que las mu
jeres sin hijos frecuentemente son mal clasificadas como casos d~
no respuesta (United Nations, 1983, p. 77).
Puesto que la serie de "raz6n de parideces" (Cuadro 6, Col.
8) produce la misma estimación de edad media a la fecundidad (29.3
años) y las proporciones de hijos muertos (Cuadro 6, Col. 6) son
iguales que antes, se concluye que para el caso del Estado de Nue
vo Le6n y utilizando los datos de X Censo General de Población ;
Vivienda, se obtienen las mismas estimaciones de mortalidad infan

'l_/

El ~ C~o GeneJtal de Pobla.wn tJ Vlvle.nda. 6ue levantado el 4
de JWUO de 1980. Ve a.cu.eJLdo a.l Cua.dlto 5, u.ta 6echa. eqU-&lt;..va
le a. 1980.4.
-

til, con o sin corrección por el método de El-Badry.

COMPARACIONES.
Dentro de este apartado se comparan las tasas de mortalidad
infantil estimadas por el método de Feeney con las obtenidas de
la información del registro civil. Lamentablemente, de los datos
de estadísticas vitales, sólo fue posible calcular dichas tasas
para los años de 1977-1979 (Cuadro 7).
_Del cuadro 4 se observa que el método de Feeney produce estimaciones de mortalidad infantil que van descendiendo en forma
más o menos uniforme. Llama la atención el aumento en el indica
dor de mortalidad que se produce en los últimos cuatro años ant;
riores al Censo de Población de 1980. Esto puede deberse a err;
res en la información censal o a una mortalidad deiferencial mayor de hijos de mujeres jóvenes (Feeney, 1977, p. 8).~/
Práctiamente el único dato que se puede comparar en los cua
dros 4 y 7 es el referido a 1977, año en que la infonnación de;
tadfsticas vitales arroja una tasa de mortalidad infantil de
por mil nacidos vivos, contra 50 derivado del método de Feeney.
Esta diferencia pareciera no ser muy importante; sin embargo, el
cuadro 7 indica qi,,e para 1978 y 1979 se tienen tasas del orden
29 y 27, respectivamente. Ello significa una disminución muy rá
pida para un período tan corto.
-

42

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La uümaci6n de mo4ta.Uda.d paJUt W. c.a.60 .6e. bMa. e.n la.
6oJuna.wn .6oblte hijo¿, de. mu.jeJLu e.nt.tr.e 20' y 24 a.ño-6.

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�- 63 -

CONCLUSIONES.
Debido a la falta de infonnación de estadfsticas vitales P!
ra el Estado de Nuevo Le6n, no fue posible observar las te-nd.encias en mortalidad infant-il y compararlas con las obtenidas por
el método de Feeney. No obstante, de lo anotado en la sección an
terior, se pueden aventurar algunas conclusiones.
Para el año de 1977, los datos de estadísticas vitales tienen una subestimación de mortalidad infantil de aproximadamente
un 16%. Para los dos años siguientes, la caída en dicha tasa es
tan fuerte que hace dudar de la misma infonnación.
Por las limitaciones señaladas arriba, el presente estudio
constituye más bien una nota metodológica sobre la aplicación del
método de Feeney para estimar mortalidad infantil, además de explorar los efectos que la corrección sobre hijos nacidos vivos
propuesta por El-Badry tiene sobre las estimaciones de mortalidad infantil.
Se recomienda aplicar ambos métodos a niveles más desagreg_!
dos y con diferentes condiciones socioeconómicas,· con el fin de
probar la hipótesis de que un superior sub-registro en mortalidad
infantil está directamente relacionado con una mayor marginalidad.

- 64 -

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- 68 -

CUADRO 2
ESTIMACION DE LA EDAD MEDIA DE LA FECUNDIDAD A PARTIR
DE RELACIONES ENTRE PARIDECES MEDMS DE GRUPOS
SUCESIVOS DE EDADES QUINQUENALES
1000 por ~aridez media para
mujeres e edad x-5 a x
Paridez media para mujeres
de edad x a x+5
063-110
111-167
168-230
231-293
294-353
354-409
410-461
462-508
509-552
553-593
594-630
631-665
666-697
698-728
FUENTE: Feeney (1977), p. 4.

Desplazamiento de la edad
media de la fecundidad
a partir de x
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

1-0
9
8
7
6
5
4

3
2
1

CUADRO 3
ESTIMACION DE LAS TASAS DE MORTALIDAD INFANTIL A PARTIR DE LA
PROPORCION DE HIJOS FALLECIDOS ENTRE HIJOS TENIDOS POR MUJERES
POR GRUPOS QUINQUENALES DE EDAD, DADA LA EDAD MEDIA DE
LA FECUNDIDAD
Grupos de
edad

Tasa de Mortalidad Infantil

Mos anteriores al Censo

20-24

(-44,7 + 30,5M)Q - 2,6

11,8 - 0,325M - 0,17Q

25-29

(294

+ 14,9M)Q - 2,9

16,5 - 0,424M + 0,16Q

30-34

(357

+ 10,4M)Q - 2,8

20,6 - 0,494M + 0,77Q

35-39

(362

+ 9,77M)Q- 7,8

24,9 - 0,556M + O,BOQ

40-44

(282

+ 11,0M)Q - 8,5

30,1 - 0,633M + 0,87Q

45-49

.(216

+ 11,lM)Q - 7,5

33,4 - 0,641M + l,58Q

o

-

1
2
3

Nota: La proporción hijos muertos está representada por Q, la edad media
- - de la fecundidad por M.
FUENTE: Feeney (1977), p. 6.

�- 69 -

- 70 -

CUADRO 4
ESTIMACIONES DE TASAS DE MORTALIDAD INFANTIL Y
NUMERO DE AROS ANTERIORES AL CENSO~/
NUEVO LEON

-

Grupos de
edad
(1)

Tasas de Mortalidad
Infantil
Número de años
( Defunciones de merores anteriores a1
de un ..afi~. por 1000
Censo
nacidos vivos)

Fechas
_calendario

. (2)

(3)

20-24

54

2.3

1978.1

25-29

50

4. 1

1976.3

30-34

53

6.2

1974 ..2

35-39

58

8.7

1971. 7

40-44

64

11. 7

1968.7

45-49

69

14.8

1965.6

.

(4)

* Se refiere al X Censo General de Población y Vivienda, levantado

el 4 de junio de 1980.

CUADRO 5
CONVERSION DE FECHAS CALENDARIOS A DECIMOS
DE UN AAO DE 365 DIAS
Fechas calendarios
1 enero
19 enero
25 febrero
2 abri 1
9 mayo
14 junio
21 julio
26 agosto
2 octubre
7. noviembre
14 diciembre

-

-

-

..
-

·-

18 ener9 _
24 febrero
1 abri 1
8 mayo
13 junio
20 julio
25 agosto
1 octubre
6 noviembre
13 diciembre
31 .diciembre

FUENTE: Feeney (1977), p. 11.

Fracción Decimal
del afto

º·º

0,1
0,2
0,3
0,4
0,5
0,6
0,7
0,8
0,9
1,0

�CUADRO

6

POBLACI~ DE MUJERES. PROPORCION DE HIJOS MUERTOS Y PARIDEZ
POR GRUPOS QUINQUENALES DE EDAD DE LA MADRE
, NUEVO LEON, 1980
(1)

(2)

(3)

Grupos de
edad

Indice

Pobación de
Mujeres
eM(i)

15- 19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49

( i)

1
2
3
4

. 5
6

7

146
124
94
77
65
54
42

627
511
452
498
529
338
965

{4)
{5)
Número de
Número- de
Hijos nacidos hijos sobre
vivientesvivos
20
114
204
270
314
315
266

420
136
480
421
004
468
043

19
106
. 189
247
281
277
228

(7)
(6)
Proporción de
Paridez media
hijos muertos
Pi
Col.(.4)-Col ..(5)/Col. (4) Col •.( 4) /Cól. ( 3}

171
538
516
.
677
953
671
558

.061
.067
.073
.084
.102
.120
. 141

.139
.917
2.165
3.489
4.792
5.806
6.192

(8)
Raz6n de
paridez
P1/Pi+l

.152
.424
. 621
.728
.825
.938

....,

......

Nota :
En población de mujeres se incluyen las de paridad no e~pecificada .
FUENTE : La Col. (3) proviene del Cuadro A-1 en el Anexo, mientras que las Cols. (4), (5) y (6} son las correspondientes del Cuadro. l.

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�-: 73 -

ANEXO:

- 74 -

METODO DE EL-BADRY . PARA CORREGIR DATOS SOBRE HIJOS
NACIDOS VIVOS.

METODO DE EL-BADRY PARA CORREGIR DATOS SOBRE HIJOS
NACIDOS VI VOS

A. Antecedentes
A. Antecedentes.
B. Infonnación requerida
C. Pasos en el procedimiento de cálculo
D. Aplicación del método al Estado de Nuevo León.

Este procedimiento fue propuesto por EL-BADRY (1961) para
estimar la proporción de mujeres de la categorfa "paridad no especificada", que deberían ser clasificadas como "sin hijos". El
método está basado en la existencia de una alta correlación ob
serbada entre las proporciones de mujeres sin hijos y las propo.!:.
ciones en el rubro paridad no especificada, especialmente cuando
sólo son considerados los primeros cuatro o é·inco grupos quinqu!
nales de edades del período reproductivo.
A continuación se describe el método de El-Badry ..!/

Sea Z*( i) 1a proporción verdadera de mujeres sin hijos en el
grupo de edad i y NE(i) la proporción reportada de mujeres clas_!
ficadas en la categoría paridad no especificada para el mismo 9'!
pode edad. Entonces, se puede suponer la siguiente relación:
NE(i) = a z*(i) + í3

( A.1)

donde a es la prop9rción verdadera de mujeres sin hijos, incor~
tamente clasificadas como de paridad no especificada; y Bes una
proporción constante que indica el nivel verdadero de la categorfa "paridad no especificada".

J_/

La el.abo1La.cl6n de u.te apM,to.do eu:cf ba1,ada. en: Unlted Na,tionl),
Manual X. Indltect Tec. · uu 6oJz. VemoglLa. lúe. E4.timati.on. olJU"'-""-'Uln .................u, ·o.
•
•
• ew o , 983.
Anne.x II. "The El- Ba.dJz.y c.OJr.Jr..e.ctlon 6oJz. da,ta, on c.hildlr.en eveJL
boJtn.".

�- 75 -

- 76 -

Puesto que la expresi6n az*(i) equivale a la proporci6n de
mujeres sin hijo·s, err6neamente clasificadas en la catt!iorfa "no
especificada" de dichas mujeres en el ·grupo de edad i, .(z(i)J ·debe ser igual a
z(i)

:s

·n.o -a) z*(i)

(A.2)

(A. 3)

= (a/(1.0-

a,)

J z(i) + e

{a) Número de mujeres clasificadas en la categoría paridad
cero (mujeres sin hijos), por grupos quinquenales de edad.
(b) Número de mujeres clasificadas en la categoría paridad
no especificada, por grupos quinquenales de edad.
(c) Número total de mujeres por grupos quinquenales de edad.

Sustituyendo (A.3) en (A.1), se tiene:
NE(i)

mación para la aplicación del método, a saber:

(A.4)

C. Pasos en el procedimiento de cálculo,

o bien
NE ( i ) = y z ( i) + f3

( A. 5)

donde y= a/(1.0 - a). La ecuación (A.5) sugiere un método de ·8!
timación del valor verdadero de z*(i): ajustar. una lfnea a los
puntos reportados [.z( i), NE( i) J y estimar Y y a Asf, la proporción verdadera de mujeres sin hijos es
z*(i)

= z'(i) + [

NE(i) -

eJ

NE(i)

MNE{i)/PM(i}

( C. l)

(A. 7)

Segundo: Cómputo de las proporciones de mujeres sin hijos.
Si Mz(i) expresa el número reportado de mujeres sin hijos en el grupo de edad i, y PM{i) se define igual que antes, e.!!_
tonces la proporción de mujeres sin hijos es
z(i)

B.

=

(A.6)

Además, se puede tener una estimación del error "paridad C!_
ro 11 , . a , med'1an t e
a = Y /(1.0+y)

Primero : Cálculo de las proporciones de mujeres con paridad
no especificada. Si PM(i) denota la población total de muj!_
res en el grupo de edad i, y MNE(i) representa el número reportado ·de mujeres en el mismo grupo de edad y cuya parí dad
no fue establecida, entonces la proporción de mujeres con P!
ridad no especificada está dada por

=

Mz{i)/PM(i)

(C.2)

Infonnación requerida.
De la

ecuación (A.5) se deducen los requerimientos de infor-

Tercero : Estimación de los parámetros lineales y y e. Si
al graficar los puntos [ z(i), NE(i)] se observa que siguen

�- 77 -

- 78 -

aproximad~ente una Hnea recta. queda garantizado el · uso de
este método de ajuste. De no ser aif. al calcular pariijades
promedio se recomienda incluir en el denominador aquellas ffl.!!,
jeres cuya paridad no fue establecida. Se aconseja utilizar
los primeros cuatro o cinco grupos de edad, formar dos grandes bloques con igual número de grupos de edad en cada uno y
obtener la media aritmética de las abscisas y de las ordenadas en cada bloque. Finalmente, pasar una lfnea recta por
los dos puntos medios y estimar 1os ·va lores de y y e.
Por supuesto, cuando los puntos en la gr4fica tienen buena
aproximación a una recta, se puede utilizar el método de mfnimos
cuadrados para estimar los parámetros , - y e. ·.

Cuarto: Cálculo de las proporciones verdaderas de mujeres
sin hijos. Como puede apreciarse en la ecuación (A.6), una
vez que se ha estiMado el valor de e, la determinación de las
proporciones verdaderas de mujeres sin hijos [ z*(i)J es d!
recta. A su vez, con las estimaciones de z*(i). se puede oi
tener el número correcto de mujeres s_in hijos. Mz*(i), almu_!
tiplicar cada z*(i) por la población reportada de mujeres en
el grupo de edad i [ PM(i )] .
Quinto: Cálculo de los denominadores para ·la estimación de .
paridades promedio. De acuerdo a·l modelo, a representa el
nivel verdadero de no respuesta. Por lo tanto. si PM*(t)'Si!!
boliza el número vérdadero de mujeres con paridad conocida,
sus valores se pueden estimar de· la siguiente manera:
PM*(i)

=

(1.0 - e) PM(i)

dica enque,al estimar la mortalidad infantil por el método de Feeney, se debe.n calcular las paridades promedio de mujeres en el
grupo i utilizando PM*(i) en el denominador, en lugar del número
reportado PM{ i).

D. Aplicación del método al Estado de Nuevo León.
La información necesaria para la aplicación del método se presenta en el Cuadro A-1. Como puede observarse, las proporci~
nes de mujeres con paridad no especific.a.da s.on IU.Y oeaueñas en los primeros dos grupos de edad (Cuadro A~l, Col . 7). PQr esta
razón, al realizar el ajuste se utilha sólo la infonnaci6n ,co~
rrespondiente a las mujeres de 20 a 44 años, por grupos qoinqu!
nales de edad.
Para .la estimación de r y a se utilizan los dos métodos S_!
ña lados con anterioridad . El primer procedi■i ento trabaja con promedios por grupo, de modo que los pares ordenados [z(i).- tE{i)]
son divididos en dos grupos, cada uno con tres puntos. El cuadro
A-2 proporciona la composición de los grupos, así como sus medias.
Usando los valores promedio,'se estima y de la siguiente forma :

(D.l)
= (.0678 - .1375)/(.0736

.2005)

= .5493

(c. 3)

Para el presente trabajo la utilidad de la serie PM*(i) ra-

2/ U -6u.b..útcllc.e. 1 en y y ~ bulle.a. qu.e Wu paltáme:ólo-6 -6on u:Umado4 me.iUa.nte. et p!Úme/l. método v.ló:to.

�- 79 -

El valor de

al

a es

= ~=

- 80 -

calculado asf:

yl 22

.0678 - (.5493)(.0736)

= .027~1

La recta correspondiente a estos parámetros es representada
como la l1nea media en la gráfica A-1.
El segundo procedimiento de ajuste está basado en el método
de mfnimos cuadrados. De acuerdo con esta técnica, los valores de y y a son obtenidos usando las siguientes ecuaciones:

Y2

= .0309/.0557 = .5548

ª2

= .1071 - (.5548)(.1462) = .0260

La l1nea de m1nimos cuadrados definida por estos parámetros
también es representada en la gráfica A-1. Note que las dos 11neas casi coinciden, por lo que cualquiera de las dos puede ser
seleccionada como representativa de los puntos reportados. Para
los siguientes cálculos, se utiliza la l1nea m1nimo cuadrática.
Para estimar la proporci6n verdadera de mujeres sin hijos

z*(i)

se utiliza la ecuaci6n (A.6):
z*(i)

Y2

l-IL

_[IE

(z(i)-z)(NE(i)-Ñt)j/

i=l

{z(i)-z)

2]

( D. 3)

i=l

y

En la aplicación de este método también se consideran s6lo
cinco primeros valores (1=5) de z(i) y NE(i) utilizados en el procedimiento anterior, El Cuadro A-3 contiene las infonnación
requerida para obtener r 2 y a2:

3/ Se obtiene el. ml6mo JtUu.U:ado

,t,,l

en

.f.ugaJL

de

U-tlllzaJL

6oJUna.clc5n del -6egu.ndo g!Ulpo, .6e U-6a .f.a. del. pwneJW
a= "Rt7 - Y7 z = .1375 - (.5493)(.2005) = 0.274.

1

z(i) + NE(i) -

a

Sustituyendo los valores correspondientes al grupo de edad
15-19 anos por ejemplo, se tiene
z*(l)

donde I representa el total de grupos de edad considerados; z
y Nt son las medias de las proporciones reportadas de mujeres sin hijos y de paridad no especificada, respectivamente.

=

=

.8702 + .0325 - .0260

=

.8767

Los valores z*(i) se presentan en la columna 3 del Cuadro
A-4. Si, a su vez, estas proporciones son multiplicadas por la
• población reportada de mujeres en cada grupo de edad [PM(i)], se
obtiene el número correcto de mujeres sin hijos [Mz*(i )), información que aparece en el Cuadro A-4, Col. 4.
En cuanto a la estimación de los_ denominadore_s [PM*(i)) para
el cálculo, de paridez media, se emplea la ecuación (C.3):

la. .út

PM*(i)

= (1.0-a)

PM(i)

. Como ejemplo, se utilizan los datos del grupo 15-19:

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CUADRO A-1
POBLACION DE MUJERES DE ACUERDO A SITUACION SOBRE HIJOS NACIDOS VIVOS
NUEVO LEON. 1980
Población de mujeres
Grupos
de
edad

Indice
i
(2)

(1)

12-14
15-19
20-24
25-29
30-34
35-39
40-44
45-49
50-54
55 y más
FUENTE:

1

2
3
4
5
6
7
8
9
10

Total
PM ( i )
(3)
99
146
124
94
77
65
54
42
36
97

434
627
511
452
498
529
338
965
357
749

Sin hijos
MZ( i)
(4)
97
127
42
15
7
4
3
2
2
8

386
596
801
710
067
542
278
626
432
817

Proporción reportada de Mujeres

Con paridad no
especificada
MNE( i)

(5)
1 044
4 769
27 154
10 788
6 204
4 274
3 150
2 432
2 220
7 517

Sin h(jos
Z( i)
(6)
. 9794
.8702
.3438
.1663
.0912
.0693
.0603
• 0611
.0669
. 0902

Con paridad no
especificada
N.E ( i )
(7)

. 0105
.0325
.2181
.1142
.0801
.0652
.0580
.0566
.0611
.0769

Secretaría de Programación y Presupuesto. Instituto Nacional de Estadfstica. Geograffa e Informática. X Censo General de Población y Vivienda. 1980. Estado de Nuevo León. Vol. l. M~xico.
1983. Cuadro 12.

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rr,

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.,,

C:l&gt;
031:

rr,

o

l&gt;
-i

:z

rr,

u,

CUADRO A-3
DATOS PARA AJUSTAR UNA LINEA RECTA MEDIANTE EL METODO DE MINIMOS CUADRADOS
NUEVO LEON, 1980
,
Proporción reportada de
Mujeres
paridad no
Sin hijos Con
especificada
z( i)
NE(i)
(3)
(4)

Grupos
de
edad

Indice
i

(1)

(2)

20-24

1

.3438

25-29

2

30-34

z&gt;2

NE{ j )-Nt

Col. ( 5 ) X Col. ( 6)

(5)

(6)

(7)

.2181

. . 1976

.1110

.0219

. 0390

.1663

.1142

.0201

.0071

.0001

.0004

3

.0912

. 08-01

- . 0550

-.0270

.0015

.0030

35-39

4

.0693

.0652

-.0769

-.0419

.0032

.0059

40-44

5

.0603

.0580

-.0859

-.0491

.0042

.0074

Total

.7309

.5356

.0309

.0557

Media

.1462

.1071

FUENTE :

Basado en los datos del Cuadro A-1.

z(i}-z

(z(i) '

(8)

~

�CUADRO A-4
PROPORCIONES ESTIMADAS DE MUJERES SIN HIJOS Y POBLACION TOTAL ESTIMADA
DE MUJERES CON PARIDAD CONOCIDA
NUEVO LEON, 1980
Proporción esti.mada de
mujeres sin hijos

Grupos
de
edad

Indice
i
(2)

(1)

Población estimada de
mujeres sin hijos

Población estimada de
mujeres con paridad
conocida
PM*(i)
(5)

Mz *( i)
(4)

z*( i)
(3)

15-19

1

.8767

128547.9

142814.7

20-24

2

.5359

66725.4

121273.7

25-29

3

.2545

24038.0

91996.2

30-34

4

.1453

11260.5

75483.1

35-39

5

.1085

7109.9

63825.2

40-44

6

.0923

5015.4

52925.2

45-49

7

.0917

3939.9

41847.9

50-54

8

.1020

3708.4

35411. 7

FUENTE:

00
u,

Basado en los datos del Cuadro A-1.

Proporc 16n reportada de

mujeres con paridad no

GRAFICA A-1
ESTIMACION DEL NIVEL VERDADERO DE NO RESPUESTA EN RELACION
A LOS HIJOS NACIDOS VIVOS
NUEVO LEON, 1980

especificada
NE(i)

/

.30

.25

~

~

,..-;.

~

,¿:,

¿,

.20 ➔

.15

~. ..,::::::,

t

00
°'

/

1 . Reportado
-

Línea media
Línea mínimo cuadrática

.10

.05
?'

?'

.05
FUENTE:

.¡o

.15

.20

Basada en los datos del Cuadro A-1.

.25

.30

.35

.40

z(i)
Proporción reportada
de mujeres inhibidas

�UN MODELO PARA ESTUDIAR LA ESTRUCTURA OCUPACIONAL
EN MONTERREY METROPOLITANO

1Juna. Malt.tútez Ja.6Jio.

INTRODUCCION.
La fuerza de trabajo puede estudiarse de acuerdo a su est~
tura ocupacional, es decir, por su posición relativa en diferentes tareas que son demandadas por el aparato productivo {obreros,
secretarias, técnicos, profesionales, etc.). Este •patr6n ocupacional es cambiante con el tiempo y de acuerdo a la etapa de des!_
rrollo económico del país o zona estudiada; también varía en fu.!!_
ción del sector o rama de actividad con que se vincule. Por otro
lado, el avance técnico, científico, la modernización y diversificación de los sistemas operativos y administrativos~ sobre t~
do con el advenimiento de la era computacional; han sido causa
del surgimiento de múltiples y heterogéneas tareas en que el individuo puede emplearse.
Pero no a todas las ocupaciones se tiene igual oportunidad de
acceso, según la eficiencia económica es deseable e imJX)rtante que
aquellos empleos que requieren de habilidades y talentos especiales los ocupen las personas mejor calificadas para desempeñarlos,
aunque de hecho existen tipos de ocupación que se mantieneñ sep!_
rados debido a las características especiales que requieren (alta escolaridad, alta experiencia, etc). Así las personas que d!
sempeñan trabajos de alta administración y profesionales forman
un grupo cerrado en donde las probabilidades de acceso son basta.!!_
te limitadas, aún con una educación adecuada y experiencia acumu
1ada.

o

�- 88 -

Consideraciones de esta índole, en general, representan un
estímulo para que el individuo posponga su entrada al mercado de
trabajo y alcance a través de cierta inversión en educación un e~
tado de ocupación deseable , misma posición que mejorará con la e~
periencia. Personas de este tipo seguirán su educación mientras
consideren que las recompensas financieras -dejando ocupaciones
alternativas- son más que suficientes para compensar el costo y esfuerzo del entrenamiento actual.

l. ESTRUCTURA OCUPACIONAL Y CAPITAL HUMANO.
En resumen, detrás de cada ocupación está implícito cierto
nivel de productividad y remuneración, cuyas relaciones causales
explican los modelos de crecimiento económico (1). Igualmente,
a diferentes ocupaciones corresponden diferentes características
del individuo, de tal manera que los mejores atributos miran en
perspectiva alcanzar un buen estado socioeconómico, ya que fac_!
litan la entrada a ocupaciones de mayor prestigio y es;tima social, de liderazgo, mejores ingresos, poder de compra y en general mejor bienestar. Así, la modernización económica tiene un~
fecto apreciable y positivo en producir nuevas oportunidades e i.!!_
centivos para adquirir capital humano adicional. El aprendizaje
y la experiencia se mantienen interdependientes y en consecuencia
es importante invertir en .ambas cosas .
Este último punto de vista es suficientemente explicado por
la teoría de capital humano que han desarrollado Becker, Mincer,
Schultz (2). Schultz por ejemplo, demuestra que un factor decisivo para asegurar el bienestar de la humanidad es invertir en las personas y el conocimiento. Las habilidades adquiridas por
el individuo, su educación, experiencia, aptitudes y salud;
son básicos para alcanzar el progreso económico. Esto se corro-

- 89 -

bora al pensar que la educación no es propiedad sólo individual,
sino que tiene un carácter social, ya que de ella depende la cul
tura nacional -requisito de progreso económico-. La formación y
el desarrollo de las capacidades individuales transmiten la cultura y generan un individuo innovador~
Es en este contexto que la dotación de capital humano tie
ne un valor en sí misma, pues determina cierta 'calidad'; y un-:valor agregado, que depende del bienestar que la persona y sacie
dad deriven de él. Este bienestar lo enfatizan varios elemento~
entre los cuales están: a) las ganancias en la productividad del
trabajo, b) el incremento en la habilidad de contratación, c) me
jora la posición para adqu íri r información del mercado laboral ,d) posibilita ajustarse a los desequilibrios inherentes en el proceso de modernización, e) valora el tiempo y otros recursos_
que el estudiante distrae a su educación, f) dispone la migración
hacia mejores oportunidades de trabajo, g) Da una mejoría en las
condiciones de vida. Y lo más importante, por las ganancias en la
satisfacción del individuo que son una parte integral del consllllO
futuro.
Complementario al "stock de capital humano" adquirido (ed~
cación y experiencia) se incluyen las habilidades y la cantidad
de información propias de la persona y que suponiendo son un re
curso escaso, tienen un valor económico ya que implican cierto
costo. En cualquier tiempo, las más certeras consideraciones para controlar dicho "stock" son el sexo y la edad de la persona.
La revisión de los conceptos de capital humano es intensa en
la literatura especializada en ese tema y no es el objetivo de
este trabajo presentarla (3). Sin embargo, las generalizaciones
que se han manejado aquí son necesarias puesto que de ellas se
deriva la clave para el análisis de la estructura ocupacfonal,t~

�- 90 -

- 91 -

ma del ensayo. Esta consiste en enfatizar el papel primordial del
sexo, la educación y la experiencia como determinantes de dicha estn.ictura.

en la posición alcanzada, cuya variabilidad en la probabilidad y
dirección (positiva o negativa) dependerán si se es hombre o mujer.

2. HIPOTESIS .

3. MODELO LOGITO.
Si bien la palabra 'calidad' designa un adjetivo, lo importante es como medirla. Para tal efecto se pueden considerara(JJ!
llos atributos y habilidades que resultan ser inversión; deéstos&gt;
la escolaridad y la experiencia son los más analizados. Es impo_!:
tante añadir que este trabajo supone igualmente distribuidos para toda la población, aquellos atributos y habilidades innatos a
la persona, y que se detenninan genéticamente en el momento den!
cer . Por lo tanto, no se distinguen de aquellos otros que son adquiridos y posteriores a dicho acontecimiento, resultado del contacto y exposición con el medio ambiente familiar, social y!
conómico. Así se sigue que las diferencias en la calidad de la
población, y en consiguiente su probabilidad de encontrarse en cierta ocupación, es consecuencia de diferencias en habilidades
adquiridas.
Por lo que respecta ~l mercado laboral que se estudia se su
pone en este: a) Un patr6n fijo de ocupaciones; b) La oferta y
demanda de mano de obra son adecuadas de tal forma que existe el
equilibrio y e) No se dan imperfecciones en dicho mercado .
En base a lo anterior, la hipótesis consiste en demostrar
que la probabilidad de encontrar un individuo en cierta ocupación
depende principalmente de su escolaridad, experiencia y sexo. En
base a una jerarquía ocupacional, esta probabilidad se relac iona
directa y positivamente con la escolaridad y la experiencia. Añ~
dido el sexo de la persona, se introduce un elemento perturbador

Uno de los más importantes recursos econométricos es sin
duda el desarrollo de los modelos que toman en cuenta respuestas
cualitativas (RC) también llamados modelos de respuesta categ6rj
ca o modelos de respuesta di screta. En estos modelos la variable endógena toma sólamente valores discretos. En general, son
muchos los eventos económicos en los cuales la variable dependien
te se autodefine por la elección que un individuo hace de un con
junto de alternativas, relativamente pequeño y finito . Si la elección involucra dos alternativas, existe un modelo de elecci6n
dicótoma; si por otra parte están involucradas más de dos alternativas, tenemos un modelo de alternativas múltiples.
Varias técnicas pueden ser aplicadas a los modelos RC, Ame
miya (4) presenta un repaso de los recursos matemáticos y estadísticos que prueban las bondades de trabajar con análisis discri
minante, regresión logística,modelos probit y/o modelos logito.
El mismo autor muestra un resumen de los hallazgos encontrados
por varios autores en una amplia variedad de temas económicos.
Revisando esta literatura se puede deducir que el diseño o construcción de cualquier modelo, así como la técnica empleada o el
criterio para validar el modelo,depende de un conocimiento concie_nzudo y exhaustivo de la cantidad y calidad de la infonnación
de que se dispone y del propósito para el cual es proyectado.

�- 92 -

En Economía Laboral se encuentra un campo fértil para la aplicación de modelos RC, ya que es un área que implica muchas d!
cisiones de tipo discreto, ejemplo puede ser: la calidad de estar desempleado o no; decisión femenina de estar empleada o no;
posici6n en el trabajo; tipo de ocupación a desempeñar; rama de
actividad en donde trabajar, etc. (5).
El objetivo específico de este ensayo consiste en proponer
un modelo logito de alternativas ocupacionales múltiples. El área de investigación se circunscribe a Monterrey Metropolitano.
Tradicionalmente, los patrones de ocupación se muestran en
cuadros donde se capta la participación relativa de la población
económicamente activa por ocupación específica {6}. También en
este tema se han construido índices de disimilitud ocupacional e.!!_
tre hombres y mujeres, tomando en cuenta ciertos atributos de los
individuos como 'escolaridad' alcanzada y 'experiencia' en el mercado laboral (7). lvnbas formas de presentación y análisis,
han sido útiles para entrever las características más relevantes
de la estructura ocupacional que prevalece en Monterrey.
Complementario a estos procedimientos surge la posibilidad
de conjuntar en un modelo logito la dependencia entre la ele.f_
ción que un individuo hace de estar en determinada ocupación y
ciertas características explicatorias e inherentes a dicha e
lección. Estos atributos son referidos al sexo, la escolaridad
(años de estudio aprobados), y la experiencia laboral (tomada ca
mo edad-escolaridad-6}. El modelo logito propuesto parte del su
puesto de que tenemos información de las siguientes variables p~
ra cada individuo: categoría ocupacional (variable dependiente)
y el sexo, escolaridad y experiencia (variables independientes).

- 93 -

4. CARACTERISTICAS DE LOS MODELOS LOGITO.
La formulación, justificación y estimación econométrica del
modelq logito con variable discreta de alternativas múltiples es
muy complejo. Sobre todo si se considera que en todas sus fases
debe estar racionalizado sobre las bases de los principios de te~
rfa económica y cuyo fin es obtener un análisis inductivo del com
portamiento poblacional contrastando hipótesis sobre los parámetros obtenido del modelo. También están involucradas decisiones
de comportamiento individual en la elección de una alternativa dentro de un conjunto finito. (8) Asf que este modelo implica la
consideración de funciones de utilidad como la siguiente:
U (w, r, Tl, 0) = U (w, r;

0) +

E

donde 'w' es un vector que corresponde a los atributos de las al
ternativas sujetas a elección, 'r' es un vector que contiene las
características de los individuos que ejecutan la elección, •e• es
un conjunto de parámetros desconocidos y 'E' (o nen forma equivalente) es una variable aleatoria.
Añadido a lo anterior, el modelo logito describe una distribución de frecuencias provenientes de una tabla de contingencia multidimensional. De esta tabla se derivan estimadores log..!_
tos asintóticamente distribuidos cuya estimación es equivalente
a una de máxima verosimilitud, pero siendo preferida a ésta, PºI
que ofrece mayor facilidad de cómputo. Varias características
distinguen a los modelos logito: (9).
4.1) Ejecuta una transformación monotónica de una
dad cuyos rangos son finitos (O, 1) a su logito
diente que tiene rangos infinitos ( - a oo) así
ma de heteroscedasticidad en el término error
00

probabil..!_
correspo.!!
el prob l~
es evitado.

�- 94 -

- 95 -

4.2) En los procedimientos econométricos convencionales, OLS,
una variable dependiente, discreta, es codificada asigná_!!
dole valores O y 1 y los cálculos subsecuentes se basan
en esos valores. En un modelo logito la variable depe_!!
diente no es el valor presente de la variable, sino una
razón logaritmica. Más exactamente, la razón de la frecuencia de que una elección sea hecha en relación con la
frecuencia en que no se ejecute dicha elección. Asi e_!
ta razón se interpreta como la razón de dos probabilidades.

El modelo logito está basado en la función acumulativa de
la probabilidad logística y se especifica como sigue: (10).

4.3) Los modelos logito no hacen neces1rio el supuesto acerca

(1)

de un punto de referencia apropiado en las variables explicativas, pues se basa en observaciones individuales,
como unidades básicas de estudio (en las que puede estar
involucrado el uso de datos agrupados) y no en porcentajes.

to son lineales en el logito, pero no lineales en la pr~
habilidad a causa de la transformación logarítmica.

5. MODELO LOGITO TEORICO.

En esta ecuación 'e' representa el logaritmo natural
(e= 2.718). Pi es la probabilidad que un individuo haga cierta elección y Xi representa un conjunto de atributos asociados a
él.

4.4) Un importante recurso del modelo logito, es que transfo!_

ma el problema de predecir probabilidades en un rango O a
1, a un rango que contiene números reales. Esto implica
que los cambios en las variables independientes tendrán
su mayor impacto en un punto medio de la distribución 1~
gística. En una distribución normal las bajas pendientes
cercanas a los puntos finales de la distribución implican
que grandes cambios de la variable independiente, son necesarios para inducir un pequeño cambio en la probabilidad
de que un evento ocurra.
4.5) A diferencia de las técnicas OLS Y GLS que implican una
variable dependiente discreta (tratada como dicótoma) y
en las que se supone que el efecto estimado es lineal en
su probabilidad, los efectos esti~ados en un modelo log.!_

El modelo de (1) puede ser estimado de la siguiente fonna:
Primero, multiplicamos ambos lados de la ecuación por 1 + e-z;
y obtenernos:

dividiendo por Pi y restando 1 se llega a:
1
e-z.1 -- pi

- 1

=

por definición se tiene que

1 - p,
l

1 - Pi

Pi
, y por lo tanto

�- 96 -

- 97 -

tomando el logaritmo natural de ambos lados de la ecuación se tiene:
p.

zi

=

log e

l

1 - P.l

o bien aplicando en (1), lo anterior es igual a:
(2)

pi

---- =
1 - P.l

z.
l

=

a+

S X.1

La variable dependiente en esta ecuación de regresión es
simplemente el logaritmo natural de la raz6n de probabilidades
de que una elección determinada pueda ser hecha.
Este resultado puede ser generalizado para el caso de que
un individuo pueda elegir entre 3 o más alternativas (por eje~
plo, un individuo puede escoger estar en cuatro tipos de calidades ocupacionales: 'de prestigio alto', 'de prestigio mediano', 'de prestigio bajo', 'de prestigio escaso'). ·En cada caso se supone que las elecciones son mutuamente excluyentes. Un
supuesto estadístico en nuestro ejemplo es que las elecciones
están categorizadas.

Por facilidad en la notación se prescinde del subíndice 'i'.
En este caso Pj, j = 1, 2, 3,4 indica la probabilidad de que la
elección 'j' sea hecha. Cada ecuación en (3) indica que el loga
ritmo de la razón de probabilidades de una elección relativa a
otra segunda elección posible, es una función lineal del atributo 'X'. Y cada una de las razones probabilísticas son dependientes de las razones probabilísticas asociadas con las restantes cinco ecuaciones,sólo y si el sistema de ecuaciones tiene ¡:or
constreñimiento el que la suma de las probabilidades individuales
sea igual a uno.
Es importante notar que no es necesario estimar cada una de
las seis ecuaciones por separado. Se puede simplificar el proc!
dimiento tomando en cuenta que la elección en su forma logito ejerce constreñimiento sobre el modelo,y por lo tanto reduce el número de parámetros a ser estimados de doce a seis. Para compr~
bar esto se observa que:

Si existen cuatro alternativas j = 1, 2, 3, 4 y P.. es la
lJ
probabilidad de que un individuo 'i (donde i = 1, 2, .... n) escoja la opción 'j' y x.l es el valor de X para el individuo
'i'. La extensión del modelo logito al caso de cuatro altern!
tivas daría las siguientes ecuaciones a estimar:
1

lo cual da los siguientes parámetros constreñidos

�- 98 -

por extensión de esta práctica implícita al modelo logito se pu~
de redefinir todos los parámetros desconocidos.

- 99 -

loge (P 4/P 2 ) y loge (P 4/P 3) pueden ser calculados una vez conocidos los parámetros de las otras tres ecuaciones, estos no nec~
sitan ser estimados.
Finalmente las ecuaciones en (3) se estimaron mediante un procedimiento de regresión logística, que integra modelos logito,
incluido en el paquete computacional estadístico para Ciencias
Sociales, SPSS. (11).

6. MODELO LOGITO ESTIMADO.

El modelo que se estimó en este trabajo tiene la siguiente
fonna funcional:

Así el modelo con el sistema de ecuaciones (3) se reescribí
da:

f
p

P2

(5) loge f&gt;¡

loge

P4

=

I&gt;¡ =

(a2

- a1)+(82-s1)X

-s

(a4-c;)+(S 4 1)X

Puesto que los parámetros de las ecuaciones loge(P 3/P2};

2.

l oge

= ª31 + 831

st +B32E0-6t +83l7-llt +83l12YMASt

�- 100 -

- 101 -

donde:

estimar.
=

loge de la raz6n probabilística de estar en ocu
paciones de medio bajo prestigio vs. bajo prestigio .

=

loge de la razón probabilística de estar en oc~
paciones de medio alto prestigio vs. bajo prestigio.

Observando las ecuaciones 1 a 3 notamos que se pueden derivar de ellas las ecuaciones para otras comparaciones . Por eje_!!!
plo si

tenemos que:
P4

=

log e de la razón probabilística de estar en oc~
paciones de alto prestigio vs. bajo prestigio.

s

=

Dummy

1 si es hombre

O si es mujer

E0-6

=

Dummy

1 si tiene 0-6
años de escuela

O si no

E7-11

=

Dunvny

1 si tiene 7-11
años de escuela

O si no

El2YMAS

=

Dummy

1 si tiene 12 y mis
años de escuel a

O si no

XO - 9

=

Dummy

1 si tiene 0-9 años O si no
de ex peri enci a

Xl0-11

=

Dunvny

1 si tiene 10-11
O si no
aros de experiencia

Xl2YMAS

=

Dummy

1 si tiene 12 y más O si no
años de experiencia

Nótese que se ha incluido un término constante (a ,a Y a )
21 31
41
porque ·se ha omitido una variable dummy en cada categorfa de escolaridad y experiencia (E0-6 y X0-9),esto ppra asegurar que no
exista perfecta colinealidad entre las variables. A diferencia
del modelo de regresión usual, el término error (et) se presenta
aquí porque pi es solamente una estimación de la verdadera prob!
bilidad ~· El resto de las B's son los coeficientes logitos a

loge

"'3 = (a4¡-ª31)+( S41-B3¡)St+(B42· 832}

X0- 6t +

7. FUENTE DE DATOS.
Puesto que el interés primordial de este trabajo consiste en
capturar el efecto de las variables explicatorias sobre la variable ocupación desempeñada (variable respuesta}; el modelo logito
descrito fue ajustado a los datos del Cuadro 4. El cuadro es el
resultado de una muestra experimental, es decir, se conjuntaron observaciones provenientes de dos muestras independientes "Ocup!
ción y Salarios: tercer trimestre de 1980" y "Sindicatos: tercer
trimestre de 1983". En total, se obtuvieron 3 765 observaciones
cuya distribución se presenta en el Cuadro 2.
Hay que tomar en cuenta que la mecánica seguida en este procedimiento para tomar ambas muestras como provenientes de 1a
misma población y en el mismo tiempo, se efectuó tomando en -

�- 102 -

- 103 ridad, experiencia y sexo en la estructura ocupacional.

cuenta los promedios -bastante similares- de la escolaridad y e~
periencia de los individuos cuya diferencia no es significativa
estadísticamente (Ver Cuadro 3) (12). Esta agrupación conserva
la característica de ser información tipo corte transversal.
Por otro lado, las cuatro categorías ocupacionales tomadas
como un 11 proxi" de prestigio o 11 estatus socio-económico 11 , resultaron de la agrupación de dos o más tipos de ocupación específica, a nivel de un dígito que reportan las encuestas mencionadas
y conservando un orden ascendente o descendente en ellas. Así por
ejemplo, las ocupaciones 1, 2 y 3 11 Profesionales y Afines"; "TéE
nicos y Afines 11 y 11 Gerentes, Administradores y Financieros" re~
pectivamente se conjuntaron bajo el título de ocupaciones de "A..!_
to prestigio". Sólo el tipo de ocupación que se refiere a "Operarios en la industria" se conservó en su forma simple para cat!
gorizar ocupaciones de 11 medio bajo prestigio". (Ver Cuadro 1).
Tanto la muestra experimental como las agrupaciones en las
categorías ocupacionales (variable dependiente) y los rangos co~
truidos en la escolaridad y experiencia (variables independientes) presentan una limitación al ensayo del modelaje logito, pri!
cipalmente, en su aspecto inferencial porque están sujetos a un
criterio un tanto arbitrario. Sin embargo, este procedimiento también es una ventaja en si mismo, primero porque asegura info!
mación suficiente en 70 celdas de las 72 que componen el cuadro
multidimensional 4 (un 97% o 70/72), al mismo tiempo que de 70
celdas con información, el 91% contiene 5 y más frecuencias y los
modelos logito requieren trabajar con un volumen cuantioso de i!
formación para asegurar confiabilidad. en las características e~
tadísticas de los parámetros obtenidos (no sesgados, consisten tes, de mínima varianza, etc.) (13). Segundo, los resultados e~
perimentales obtenidos, se acercan a explicar la evidencia también reportada en otros estudios, respecto del efecto de escola-

8. RESULTADOS OBTENIDOS.
Los resultados obtenidos presentados en el Cuadro 6 son interesantes, aparte de predecir la ocupación por sí mismos, pueden
ser interpretados como una medida de discriminación por sexo .
Los coeficientes diferentes a cero sobre la variable sexo (S) i.!:!_
dican que el hecho de ser hombre o mujer afectan un nivel ocupacional, aun cuando diferencias en escolaridad y experiencia son
tomadas en cuenta. De otra forma, coeficientes que no son cero
de~ indican un diferencial de acceso a cierto nivel ocupacio nal dependiendo del sexo que esté representando.
Pero esta interpretación debe ser tomada con cautela. Si
por un lado el sexo puede afectar el nivel ocupacional de una persona a causa de la discriminación por parte del empleador, también es verdad que el sexo juega un papel importante en las
preferencias de encontrarse en determinada ocupación. Suponie.!:!_
do que no exista discriminación, el modelo aquí presentado sola
mente consideraría alternativas ocupacionales dentro de un esqu!
ma categórico que indicaría alto, medio alto, medio bajo y bajo
"status ocupacional~
Así para interpretar los resultados como una evidencia de
discriminación, sería sólo bajo el supuesto de que las diferencias ocupacionales debidas a las preferencias son relativamente más pequeñas comparadas con diferencias provenientes de dis
criminación. Aunque este argumento no es del todo observable en
las diferencias entre sexo.
Los coeficientes estimados y su valor 2' son dados en la
tabla 6. Los valores de'z' son la razón del coeficiente estima
do a su 11error estandar", cuyos atributos estadísticos están dados
por una distribución asintótica con N(0,1). Su función es sorne
1

�- 104 -

- 105 -

ter a juicio la hipótesis nula de que el coeficiente asociado a
ellos es cero.

8.1 ESCOLARIDAD.
Un signo positivo en el coeficiente manteniendo constantes
el sexo y la experiencia significa que el poseer altos niveles de
escolaridad (12 y más), columnas 1, 2, 3 y 5 Cuadro 6, hace más
probable situarse en un nivel ocupacional de prestigio P4 , p3 y
P2 vs. P1 , Y P3 vs. P2. De acuerdo a la hipótesis establecida,
esto es lo que se esperaría, pues una mayor escolaridad puede 9.!
rantizar mejores oportunidades y preferencias de empleo o bien,
mover al individuo hacia arriba en la escala ocupacional.
Por
otro lado, los signos negativos asociados con niveles escolares
7 a 11 años en todas las -columnas, indicarían la menor probabil!
dad de encontrarse en ocupaciones más prestigiosas, aunque notamos que el coeficiente tiende a disminuir a medida que la difer.e.!!
ciación entre categorías ocupacionales se hace menor (de -1.46}
asociado a P4/P1 ; -0.33 P3tP y -0.26 P2tP1), para el último ca1
so tiende a ser indiferente estar en P2 o P1 . Puesto que en este estudio la escolaridad es un proxi del grado de entrenamie_!!
to, habrá que notar que podemos obtener una inferencia espúrea.!
cerca del entrenamiento sobre la posición ocupacional alcanzada.
El caso específico aparece en las ocupaciones que contienen un me
dianamente alto componente de entrenamiento no formal o de escue
la.
11

11

cia primero a los 10 a 19 años de trabajo y posteriormente a
20 y más años. Esto indica la influencia principal de tener experiencia en el mercado laboral para posibilitar al individuo co
locarse en una ocupación de mejor categoría socio-económica. En
este mismo contexto, los cuatro coeficientes significativos est!
dísticamente; 0.29, 0.04, 0.25 asociados 1 20 y más años en P3tp1
P tP y P3/P 2 respectivamente y 0.06 con 10 a 19 años en P/P 2 ,
2 1
(Cuadro 6) indican que una mayor experiencia en el mercado laboral asegura estar en ocupación con mayor prestigio. Una interpr!
tación inversa puede hacerse con los coeficientes de signo negativo; cuando se compara P4tP 2 (-0.07) en 20 y más años y -0.31 en
10 a 19 años, siendo ambos negativos,el coeficiente resulta mayor
en magnitud para este último nivel, lo cual indica que las prob!
bilidades de estar en P4 vs. P2 favorables a P2 disminuyen para
el intervalo de 20 y más años de experiencia. Una modalidad de
este enfoque equivale a suponer el ascenso a puestos mejor pagados dentro de un mismo trabajo más que la movilidad hacia mejores
ocupaciones en un entrar y salir de determinados trabajos. Sobre
todo si nos colocamos en los rangos implícitos a una larga vida
activa en el mercado de trabajo; lo que pudiera ser contrario en
los niveles bajos de experiencia.

8.3 SEXO.

Los resultados para el sexo, si ordenamos las alternativas
ocupacionales según su magnitud y signo del coeficiente asociado
a S (Ver Cuadro 6),pueden resumirse en lo siguiente:
"Medio alto prestigio
Alto prestigio
8ajo prestigio"
Medio bajo prestigio"
11

8.2 EXPERIENCIA.

11

Los efectos de la experiencia son más inciertos. Si se man
tiene constante el sexo y la escolaridad, se observa en todas las
columnas una disminución gradual del coeficiente cuando se aso

-

11

11

11

(P3)
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(P 1)
(P 2)
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�- 106 -

Manteniendo escolaridad y experiencia constantes, lo anterior se interpreta así; siendo mujer se hace más probable estar
en alguna alternativa ocupacional en relación con las que se pr!
sentan abajo de ella. Inversamente, siendo hombre se hace más
probable estar en una alternativa ocupacional cual~iera en relación con las que están más arriba de ella en la lista presentada.
Por ejemplo, para el caso de la mujer, es más probable que seco
loque en ocupaciones de "medio alto prestigio" relativo a cualquier otro grupo ocupacional. Del mismo modo, siendo mujer se es
más probable estar en ocupaciones de "alto prestigio" en relación
con cualquier otro grupo ocupacional excepto el primero, etc.
Hacemos notar que las posiciones intermedias "alto prestigio" y "bajo prestigio" indicar1an que el sexo no es la variable
relevante para ubicar determinado individuo en dichas ocupaciones
agrupadas. En general, la mujer es más apta de estar en ocupaci~
nes de "medio alto prestigio" (Vendedores y comerciantes, Oficinistas y trabajadores en oficina); mientras que los hombres, los
encontramos colocados en las de "medio bijo prestigio" (esencia.!_
mente, obreros).

9. PROBABILIDADES DERIVADAS DEL MODELO LOGITO.

Los resultados del Cuadro 6 también son útiles para el cálc_!:!
lo de la probabilidad de estar en cada una de las categorías OC_!:!
pacionales (Ver Apéndice). Las probabilidades interpretadas como porcientos se presentan en el Cuadro 7 y fueron evaluadas con
las medias muestra les del Cuadro 5 en cada- rango de es col ari dad y experiencia. El resultado de la combinación de S y de

- 107 -

ciertos rangos en E, tomando en cuenta uno y otro sexo, apoyan
mucho de lo escrito con anterioridad cuando se estudian los resultados de escolaridad, experiencia y sexo por separado. Siendo mujer con hasta seis años de escuela y 9 años de experiencia,
se tiene un 40% de probabilidad de estar en ocupaciones de prestigio medio alto; 23% de estar en las de prestigio medio bajo, 22% en los bajos y 14% en ocupaciones de prestigio alto, esencial_
mente debieran ser las técnicas, por las características del ran
go de escolaridad que se toma como base (0-6 años). Similar patrón ocurre con los hombres.
Por otra parte, siendo hombre con 12 y más años de escuela
y 20 y más años de trabajar, el 99% de la probabilidad ocupacional se concentra en la categoría "prestigio medio alto". Similar
patrón ocurre con las mujeres.

�- 109 -

- 108 -

NOTAS.

APENOICE.

(1) Algunos ejemplos de estos modelos los trata:
Si N son todas las posibles respuestas, con probabilidades
P1 , P2, ... Pn. El modelo logito múltiple puede escribirse como:

Sj' j = 2, 3, ... N; t = 1, 2, 3, ... T;

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Kindleberger, H. Economic Development. Economic Handbook
Series. McGraw-Hill, Inc. 1977.
(2)

donde "t" es el índice observado, "T" el número de observaciones,
Xt la "t" observaci6n de un vector 1 X K de las variables explicativas, y a. un vector K X 1 de parámetros desconocidos.

Schultz, T.W. Investing in People 'The Economics of Popula
tion Quality'. University of California Press. Berkeley and
Los Angeles, California. 1981.

J

Las N - 1 ecuaciones en (1), más el constreñimiento de que
la probabilidad para cada "t" sume uno, detenninan una probabilj_
dad única. Explícitamente, la solución la obtenemos de:

(2)

Becker, G. Human Capital. 'A theoretical and Empirical
Analysis, with Special Reference to Education'. National
Bureau of Economic Research. Columbia University Press.
New York. 1964.

Mincer, Jacob . "The distribution of Labor Incomes: A Survey
with special reference to the Capital Approach". Journal of
Political Economy. LXXIV (October, 1966).

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(3)

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Ki ker:, B. F. "The Historical Roots of the Concept of Human
Capital
Journal of Economic Literature. Mar. 1970. Num.
11.

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(4)

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Amemiya, Takeshi. "Qualitative Response Models" A Survey.
en Journal of Economic literature. December 1981, Volume
XIX, Number 4.

j=2
(5) Un modelo de regresión logística aplicado al mercado laboral del Area Metropolitana de Monterrey fue hecho por:
García, Francisco. Un Modelo para estudiar el Desempleo en
el Area Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaci~
nes Económicas, (CIE). Facultad de Economía, Universidad Au

�- 110 -

- 111 -

tónoma de Nuevo León (UANL). 1980.
(6) Consultar:
Ocupación y Salarios.
1973-.1980.
(7)

CIE, Facultad de Economla, UANL.

Martfoez Jasso, Inna. Segregación Ocupacional por Sexo.
CIE, Facultad de Econom1a, UANL. 1982.

(12) Criterio basado en Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D.L. op.cit.
para agregar información de corte transversal y series de tiempo, pág. 252-261. Apoya la técnica de conjuntar información tipo corte transversal y serie de tiempo para obtener
estimaciones de parámetros más eficientes si y sólo si los
parámetros provenientes con información corte transversal permanecen constantes en el tiempo.
(13) Consultar:

(8) Los fundamentos teóricos y económicos de los modelos log1sticos, (el logito es de este tipo) que involucran alternat_!_
vas múltiples y variable dependiente discreta están suficie_!!
temente desarrolladas en:
Dhrymes J., Phoebus. Introductory Econometric.
New York. 1978.

Spri nge r.

(9) Consulte:
Theil, H. Principles of Econometrics. New York: John Wiley
and Sons, 1970.
Press S. James. Applied Multivariate Analysis. Holt, Inc.
New York, 1971.
(10) Desarrollo basado en el propuesto por:
Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D.L. Econometric Models and
Economic Forecasts. Second Edition. New York: McGraw-Hill,
1981.
(11) Consultar:
SPSSx User's Guide.

New York: McGraw-Hill, 1983.

Nousis, M.J. SPSSx Advanced Statistics Guide. McGraw-Hill,
1983.

Fienberg, S.E. The Analysis of Cross-Classified Categorical
Data . MIT Press, Cambridge, Mass. 1977.

�- 112 -

- 113 -

BIBLIOGRAFIA.
(1) Amemiya, Takeshi. "Qualitative Responde Models 11 : A Survey
Journal of Economic Literature. December 1981, Volume XIX,
Number 4.
(2) Becker, G. Human Capital A Theoretical and Empirical Analysis,
With Special Reference to Education. National Bureau of Economic Research. Columbia University Press. New York. 1964.
(3) Dhrymes J., Phoebus. Introductory Econometric. New York: John
Wiley and Sons, 1970.
(4) Fienberg, S.E. The Analysis of Cross-Classified Categorical
Data. MIT Press, Cambridge, Mass. 1977.
(5) García, Francisco. Un Modelo para estudiar el Desempleo en el
Area Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaciones
Económicas, (CIE), Facultad deEconomía, Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL). 1980.
(6) Kiker, B.F. "The historical Roots of the Concept of Human Ca-

pital''. The Journal of Political Economy, Vol. 74, October
1966, Number 5.
(7) Martínez Jasso, Irma. Segregación Ocupacional por Sexo.
Facultad de Economía, UANL. 1982.

CIE,

(8) Mincer, Jacob . "The distribution of Labor Incomes: A Survey _
with special reference to the Capital Approach 11 • Journal of
Political Economy . LXXIV (October, 1966).
(9)

Norusis, J. Marija. SPSSx Advanced Statistics Guide. McGraw-Hill
1983 .

(10) 9cupación y Salarios en el Area Metropolitana de Monterrey.
CIE, Facultad de Economía, UANL. 1977, 1978, 1979, 1980 .
(11) Pindyck, R.S. and Rubinfeld, D. L. Econometric Models and Economic Forecasts . Second Edition. New York: McGraw-Hill
1981.

(12) Press S. James. Appl ied Multivariate Analysis. Holt, Inc.
New York, 1971.
(13) SPSSx User's Guide.

New York: McGraw-Hill, 1983.

(14) Theil, H. , Principles of Econometric.
and Sons, 1970.

New York : John Wiley

�CUADRO 1
AGRUPACION DE LAS PRINCIPALES POSICIONES OCUPACIONALES

GRUPOS INTEGRADOS

198O-III

(1) Ocupaciones de "bajo"

"Otros trabajadores y servicios"
Trabajadores en el manejo de
vehículos o medio de transporte.

prestigio

Obreros no agrícolas.

(3) Ocupaciones de "medio
·alto" prestigio.

Vendedores y comerciantes.

Comerciantes y similares.

Oficinistas y trabajadores de
oficina.

Personal ad~inistrativo y afj
nes.

Gerentes, administradores y
financieros.
Técnicos y afines.
Profesionales y afines.

Funcionarios, directivos, gerentes y propietarios.
Profesionales y técnicos.

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Elaboración propia basada en las clasificaciones ocipacionales de: Ocu~ación y
Salarios en el Area Metropolitana de Monterrey, 1980 . CIE, UANL. Pág. 3.
Manual de Codificación de la Encuesta de Membresía Sindical, 1983.

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"Otros".

(2) Ocupaciones de "medio
bajo" prestigio.

(4) Ocupaciones de "alto"
prestigio.

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DISTRIBUCION MUESTRAL.
Medio Alto
Prestigio

Alto
Prestigio

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88
59
107
73
42
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45
17
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138
90
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7

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70

18

47
96
48
31
70
22

34

14

23

FUENTE: Elaboración propia con información de uso interno proveniente de: Encuesta de Ocupación y Salarios, 1980-III y Encuesta de Membresía Sin
dical, 1983-III. CIE. UANL.

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�- 118 -

- 119 -

CUADRO 6
COEFICIENTES LOGITOS ESTIMADOS EN VARIAS ALTERNATIVAS OCUPACIONALES Y ,
DE ACUEROO AL SEXO, LA ESCOLARIDAD Y LA EXPERIENCIA.
P4/p 2
P3/p2
P4/pl
P2/pl
P3/ Pl
P4/ P3

- CUADRO 5
VALORES PROMEDIO EN CADA RANGO DE ESCOLARIDAD
Y EXPERIENCIA, 1980-III, 1983-III .

Constante

PROMEDIO
VARIABLE
1980-I II 1983-III

Total

O a 6 años
7 a 11 años
12 y más

4. 08
7.29
13.74

4.24
9.65
14.15

4. 16
9.47
13.95

Experiencia
O a 9 años
10 a 19 años
20 y más
FUENTE: Cuadro 4.

4.65
13.99
33.53

4.50
13.92
33.82

-0.4604
(26.00)

.5821
(49.50)

o

(3)

(4)

.0448 -0.0908
(2.79) (28.79)

(5)

( 6)

0.5373 -0.6281
(46. 71) (-75.50)

o

o

o

o

Educación
O a 6 años
7 a 11 años

Experiencia
O a 9 años
10 a 19 años

o

o

o

-1. 4563

-0. 3333 -0.2618
{-54.60) (-16.38) (-15.70)
0.0768
0.9003 0.2152
(5.53) (50.49) (13.89)

o.

o.

o.

o

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o

-1.1945
(38.90)
-0 . 1384
(-8.36)

-0.0715
(-0.68)
0.6851
(36.60)

-1. 1230

(-38.22)
-0.8235
(-44.96)

o.

o.

o.

-0.3804 -0.012~ -0.0733 -0.3071
0.0607
(-19.68) (-0.62) (-5.04) (-14.64) (4.42)
12 y más años -0.0295* 0.2941 0.0421 -0. 0716
0.2520
{-1. 98)
(18.73) (2.77) (-4.75) (15. 96)

Y Grupos P4 =Prestigio Alto P3 =Prestigio Medio Alto
dio Bajo

e1 =Prestigio

Bajo.

11

-0.3678
{-19 .06)
-0.3236
{-20 . 71)

P-2 =Prestigio Me-

( ) Valor 2
* No significativos con un nivel de significación igual a .05%.
FUENTE : Cuadro 4.
11

o

-0.0620 -0.3147 0.4819 -0 . 5439 -0.7966 0.2527
-(-4 .11) (-30.55) (36.26) (-30.37) (66.81) (26.44)

12 y más
4.34
13.84
34.30

(2)

Sexo
Mujer
Hombre

Escolaridad

(1)

�CUADRO

7

PROBABILIDADES DE ENCONTRARSE EN CADA GRUPO OCUPACIONAL DE ACUERDO AL SEXO Y UN
PROMEDiíl ílAOO EN LA
- · . ESCOLARIDAD Y EXPERIENCIA.
-~··-- · · .
-

COMBINACION DE VARIABLES
Sexo
Escolaridad Experienci.a
Mujer
Mujer
Mujer
Hombre

O a 6 años O a 9 años
7 a 11 años 10 a 19 años
12 y más
20 y más

Hombre

O a 6 años O a 9 años
7 a 11 años 10 a 19 años
12 y más
20 y más

FUENTE:

Cuadro 6.

Hombre

Prestigio
Alto

Prestigio
Medio Alto

Prestigio
Medio Bajo

Pres ti gi o
Bajo

.1413
.0000

.4007
.0809
.9991

.2341
.0282
.0001

.2239
.8909
.0000

·ºººº
.1291
.0000
.0000

.....
N
o

. 2845
.0425
.9997

.3687
.0466
.0003

.2177
.9109

·ºººº

���</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>volumen V 11

-

numero 2

-

Dic. 1985

Facultad de Economía
~.

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��FACULTAD DE ECONOMIA
Fundada en 1957
*

*

La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de la economfa, la
estadfsticaJ las ciencias sociales y la educación. Se edita dos veces al año en los meses de Junio y Diciembre,
salvo cambios de última hora que deter
minen lo contrario.
La suscrioción a la revista tiene un costo de $4,000.00 anuales para todo el
territorio nacional; y de 15 .00 d6lares
para el extranjero. Las solicitudes de
ben dirigirse a la propia Facultad, me
diante cheque u orden de pago.
Di rece i ón: Facultad de Economía, Uni ver
sidad Autónoma de Nuevo León. Loma Re
donda # 1515 Pte . Col . Loma Larga. Man
terrey, N.L. México . Apartado Postal :288.

* Toda comunicación relativa a manuscri-

tos y correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Edgar López .
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANL.

*

*

Las opiniones, juicios o ideas que pue
dan contener los artfculos impresos eñ
esta revista no reflejan de ninguna for
ma el criterio de la Facultad de Econo
mfa de la UANL, siendo de exclusiva :responsabilidad de su autor . Sin embar
go, esta Inst\tución se reserva todoslos derechos y la revista no puede ser
reproducida sin permiso por escrito del
Editor. Se autoriza la reproducción par
cial para efectos de análisis o comen.:tarios en otras publicaciones.
Edición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomfa, de la Universidad Autónoma de:Nuevo León.

Diciembre de 1985

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Israel Gutiérrez Guerrero
Sergio Martínez Guerrero

Di rector:
Manuel Silos Martfnez

Editor:
Edgar López Garza

�I ND I C E
Pág.

LA MAXIMIZACION DE BENEFICIOS BAJO RESTRICCIONES
ESTOCASTICAS DE PERDIDA DE SUELO: EL CASO DEL
AR!A DENOMINADA PIEDMONT BRIGHT LEAF . . . . . . .

1

Edwvuio SegaJtJta.

EL PRODUCTO INTERNO BRUTO AGROPECUARIO DE NUEVO
LEON: UNA ESTIMACION A 1980. . . . . . . . . . .

21

Wte.6to ~ .

CARACTERISTICAS DE LA DEMANDA DE ENERGIA DEL SECTOR
INOUSTRIAL EN EL LARGO PLAZO. . . . . . . . . . . .
Not. Aalwn Fu.e.ntu Fl..o1r.u.

37

�LA MAXIMIZACION DE BENEFICIOS BAJO RESTRICCIONES
ESTOCASTICAS DE PERDIDA DE SUELO: EL CASO DEL
AREA DENOMINADA PIEDMONT BRIGHT LEAF.
Edu.tvr.do Seg:vvia*

El servicio de conservación del suelo de los Estados Unidos
ha determinado que los suelos de los 14 condados del área del
Piedmont Bright Leaf correspondientes a Virginia,están entre los
más severamente erosionados de la nación. La pérdida media anual
de suelo en la tierra cultivada sujeta a la erosión,promedia 18
toneladas por acre. Esta tasa es superior al doble del promedio
del estado y tres y media veces mayor que la tolerancia para 1os
suelos prevalecientes en el área, los suelos que más predominan
en el área son: Appling, Cecil y Cullen. Por lo tanto, la conse!.
vaci6n del suelo en esta región ha surgido como un importante
problema de política pues la erosión del suelo genera una pérdida en la productividad agrícola a largo plazo y una degradación
de la calidad del agua en las corrientes de agua de la regi6n.
Los programas para reducir las tasas de erosión del suelo en
la región fueron, son y serán implementados. Sin embargo, lamayoría de estos programas están basados en los "valores medios"de
las tasas de erosión del suelo, esto es, hay un 50%de probabilj_
dad de que la erosión del r.iismo sea, o se espera que sea, de un
cierto nivel precteterminado. Este artículo intenta mostrar los
efectos de la reducción de las tasas de erosión del suelo tomando en cuenta la distribución de probabilidad de la pJrdida del
suelo, en lugar de un valor medio de ella. Un método desagregado se usó debido a-1 interés de observar el impacto de políticas
alternativas de conservación del suelo sobre la toma de decisio
nes al nivel de la parcela. Un modelo de programación lineal que
toma en cuenta diferentes niveles de probabilidad de pérdida del

�2

3

suelo fue usado. El objetivo de este artículo fue determinar
cómo las combinaciones óptimas de beneficio y actividades de pro
ducción variarán ante diferentes niveles de probabilidad de pérdida del suelo para una parcela representativa del área del
Piectnont Bright Leaf.
LA PROGRAMACION DE PROBABILIDAD RESTRINGIDA
Tradicionalmente, al fonnular un problema de programación lj_
neal, los coeficientes técnicos de la matriz A (los a;j) se supo
ne que se conocen y son constantes. En particular, las medias PQ.
blacionales de los niveles de erosión del suelo derivadas de numerosas 111Uestras de diferentes prácticas de cultivo (rotaciones de
cultivo), son usadas como los ªij asociados a aquellas rotaciQ_
nes de cultivo. Una vez estimados, estos coeficientes técnicos
raramente son cambiados aunque alguna variabilidad entre muestras se sabe que existe.
Se le dari reconocimiento al hecho de que los niveles deero
si6n del suelo siguen una función de distribución. Esto proviene
del hecho de que las estimaciones de pérdida del suelo obtenidas
de la ecuación universal de pérdida del suelo (EUPS), se pueden
considerar como estocásticas dado que la EUPS es una función de
una variable aleatoria tal como la precipitación pluvial, la cual
posee una función de distribución. Por lo tanto, será de interés
considerar en el problema de programación lineal por la naturale
za probabilfstica de la pérdida del suelo, cuando se observan los
niveles de erosión, implicados por diferentes
rotaciones de culti.
vo.
Un modelo de programación matemática es uno que optimiza el
valor de una función objetivo numérica de una o más variables s~
jeta a ciertas restricciones. Este problema, en fonna matricial,
puede establecerse como sigue:

Optimizar Z = C'X
sujeta a A X~ b
Y X~ O

(1)

(2)
(3)

Convencionalmente, todos los elementos de C, AY b se supone
que se conocen Y son constantes al resolver el problema. Sin em
bargo, este supuesto no es válido para la pérdida del suelo impli
cada por las 'diferentes rotaciones de cultivo que están incluidas e;
la matriz. Por lo tanto, las a;j de A correspondientes a una ro
tacf6n de cultivo particular,poseen una media Y varianza asocia~
das, esto es, ªiJ·"'N( lJ .. , 0 _ .2).
1J

1J

Observe que ~a pérdida de suelo para la·rotaci6n dekuUivo j,
se supone que esta distribuida nonnalmente, trataré este asunto
más detalladamente. También . se supone que las a· . están distri
b . da . d
lJ
u1 s 1n ependientemente, esto es, que no están relacionadas e;
tre sf a través de las rotaciones, pues éstos son eventos i ndepe!!_
dientes.
Natt Y Combs sugirieron [ 6 J, si deseamos la probabil i
dad de. satisfacer la b1·t ésima restricción en 95~~ de 1as vecespor eJemplo, tenemos que ajustar cada ªij hacia arriba multiplicindola por 1.96 (el valor de Z para una distribución nonnal con
95% de probabilidad) su desviación estándar (a . ·)
.
1J • A.J us t an do
hacia arriba el nuevo a;J·' lo llamamos a•~
,. . ª1J
.~ -- ªij+l.96
1J' sera.
a ij •
Como

~sando programación estocástica no secuencial que supone que
no ex1sten blancos d_e decisiones Y eventos inciertos Yen la cual
todas las decisiones son hechas en un punto del tiempo,podríamos
proceder a resolver este problema de la forma siguiente. Lo que
tenemos que ~acer hasta aquí es resolver el modelo en el cual te
nemos las a4•J· en lugar de 1as ªij para el bi que deseamos. Después, de la solución obtenida, teniendo los niveles de actividad

�4

5

que maximizan la funci6n objetivo ( Il'*), podríamos proceder a cal
cu lar el Hmite inferior de 1a bi para este modelo pa rt i cu 1ar,
multiplic1ndo el nivel de actividades de li soluci6n 6ptima por
el H11ite inferior, asociado al nivel de pro babi 1 i dad del 95%
por ejeaplo, de la actividad en cuesti6n y totalizándolas. De ei
ta manera, el limite superior de la restricci6n para la iésima
hilera lo igualaremos al bi seleccionado y el limite inferior de
la misma será dado al realizar los cálculos mencionados. Has ta
aquf podrfamos concluir que, hay un 95% de probabilidad de que la
iésima restricci6n esté entre los límites inferior y superior si
nos oblig1mos a realizar aquellos niveles de actividad dados ~or
la solución 6ptima. También, tendremos que el nivel dela funci6n objet.!_
vo asociado a la satisfacci6n de esta restricci6n el 95% de las
veces será n.

espacio, definimos los cultivos siguientes los cuales cuales fo.!:
man parte de las rotaciones: CT= cultivo convencional de maíz,
CNO=mafz no cultivado, W=trigo, BA=cebada, C=cultivo as·e gurado,
TB=tabaco, CMS=cultivo doble de trigo y frijol de soya y TB/c=
tabaco con un seguro de cultivo. Las rotaciones consideradas fuf
ron (los números dentro de los paréntesis representan la cantidad
de años en la rotación): CTW(2); CNOW{2), CTBA(2), CNOBA{2), TB/c
TBBAC(4), TB/c TBWC(4), TB(l), TBW(2), TBBA(2), CTWS(3),COOWS(3),
CTBAS(3},.CNOBAS(3), CTDWS(2), CNODWS(2) y c(l). La infonnaci6n
con respecto a: a) los ingresos brutos para cada una de las rot_!
ciones en 1983, b) los costos variables para cada una de las rotaciones en 1983 y c) las necesidades de trabajo para cada una de
las rotaciones en los meses de mayo, junio, septiembre y octubre
fue obtenida de la oficina estatal del Servicio de Conservaci6n
del Suelo en Richmond, Virginia.

EL f()OELO Y LOS DATOS
El área del Piedmont Bright Leaf está en la parte sudcentral
de Virginia. Usando los datos del censo de agricultura de 1978,
una parcela representativa con 174 acres de tierra cosechada fue
analizada. Los mayores cultivos originados en el área incluida
son: tabaco, maíz, frijol de soya y granos pequeños. Se supuso
que 37,800 libras de tabaco (18 acres) fue la producci6n nedia de
tabaco para la parcela representativa.
Tradicionalmente, al construir un modelo de programacjón lineal para una parcela representativa, las actividades de produf
ci6n a ser consideradas son los acres dedicados a la producci6n
de mafz, frijol de soya, etc. Sin embargo, debido a que en este
caso esUbamos interesados en la erosi6n del suelo, requerida
para la producci6n, usamos las rotaciones que incluyen uno o 1116s cultivos. Hubo dieciseis rotaciones consideradas como las actividades de producci6n a seleccionar. Por ventaja de

•

La parte de pérdida del suelo correspondiente al programa,
se basó en las estimaciones dadas por la ecuaci6n universal ( EUPS) . Esta predice la pérdida de suelo bruta por acre, como un producto de varios factores relacionados con la erosión.
Particularmente, la EUPS es:

A=RKLSCP

(4)

donde:
A-&gt; Toneladas de pérdida de suelo por acre por año \
R -&gt; Factor de precipitación pluvial y drenaje .
K - &gt; Factor de erosional i dad del suelo.
L - &gt; Factor pendiente-longitud
S - &gt; Factor pendiente-inclinación.
C -&gt; Factor de seguro y administración .
P - &gt; Factor de práctica sostenida.

•

�6

Mediante pláticas con los científicos del suelo y con el pe!
sonal del Servicio de Conservación del Suelo, llegamos a los siguientes parámetros de la ecuación EUPS para la parcela represe.!!_
tativa en el Area del Pieanont Bright Leaf: K=0.32 y LS=0.928 (c.Q.
rrespondiéndole a L=300 pies y S=5% de pendiente). Supusimos un
factor P i gua 1 a uno esencialmente debido a que no podemos realmente sy_
poner cuántos acres están sujetos a control; las franjas deterJ!.
no dedicadas al cultivo de los distintos productos que se hacen
siguiendo una dirección adecuada para minimizar la erosión, las
lfneas de nivel de tierra, los bordos, etc. El factor c fue obtenido para las diferentes rotaciones de cultivo analizadas, é!
tas son descritas en la Tabla l. Con respecto al factor de pr!
cipitación pluvial y de drenaje R, tenemos que este sigue una di!
tribución de probabilidad lognonnal [8]. Debido a la simpl icj_
dad de considerar el valor de R en el modelo de programación lineal, aproximamos su distribución de probabilidad lognonnal a una
distribución de probabilidad norma.1 utilizando los procedimientos
estadfsticos estándar. Su media y desviación estándar fueron
178.66 y 77.24, respectivamente.

La Tabla 1 muestra la media y desviación estándar de la~!
dida de suelo, asociada con las diferentes rotaciones de cultivo
analizadas. Además, se sipone que se distribuyen normalmente C.Q.
mo en la ecuación (4) para una rotación particular, los. factores
K, LS, C y P son constantes y dado que R ~ N (µr, or), estp inplj_
ca que A~ N (µa' ºa) para esa rotación particular. Usando la infonnaci6n de la Tabla 1, y con la ayuda de las tablas estadfsticas para una distribución de probabilidad nonnal, fuimos capaces de construir intervalos de confianza de pérdida del.suelo a
diferentes niveles de probabilidad para las rotaciones de cultivo analizadas. Estos intervalos están descritos en la Tabla 2.

7

La información de la Tabla 2 se puede interpretar de la for
ma siguiente: considerando la rotación CTW; hay un 50 por cient~
de probabilidad de que estemos perdi~r.do 10.611 toneladas de sue
lo por acre por año si esta rotación es realizada, también, ha;
un 80 por ciento de probabilidad de que estemos perdiendo entre
4.732 Y 16.490 toneladas de suelo por acre por año si esta rota
ción es efectuada, etc.
RESULTADOS
Como se mencionó, el modelo tiene que resolverse tomando en
cuenta el límite superior del intervalo de confianza de la res
tricción en la que estamos interesados. En este caso, como esta
mos interesados en la restricción de la pérdida del suelo, el mo
delo se resolvió sustituyendo· el lfmite superior dela pérdida~
suelo para los diferentes niveles de probabilidad mostrados en la
Tabla 2.
Cuando el modelo se resolvió, cinco restricciones diferentes
se consideraron, es decir, tuvimos 5 valores diferentes de b para
cada uno de los niveles de probabilidad. Una de estas b como un
asunto de hecho, se dejó libre, esto es, que el modelo se resol
vió sin imponer un nivel particular de pérdida del suelo. Estos~
hizo con la intención de observar: Cuál sería la pérdida del suelo (a diferentes niveles de probabilidad) si no la restringimos a
que tenga un valor predeterminado. Los otros cuatro valores de b
fueron: 10, 8, 6 y 5 toneladas de pérdida de suelo por a_cre por
año.
Después de que los diferentes modelos fueron resueltos, s6
lo cuatro rotaciones, de las dieciseis consideradas, se presen-=taron en las soluciones óptimas alternativas. Estas fueron:
TB/cTBWC, TB, CNODWS y C, por lo tanto, el resto de las rotacio
nes será omitido al presentar los resultados.

�8

9

te interior dedicados a pastura, el cultivo que se supone que ti~
ne asociada baja pérdida de suelo.

Los resultados obtenidos después de resolver el modelo para
el nivel de probabilidad de 50% de pérdida del suelo,y el límite
superior del resto de los niveles de probabilidad considerados,
se muestran en las Tablas 3-8. La información contenida en
estas tablas, con respecto a la producción de un cultivo partic_!!
lar en las solucione5 óptimas, puede ser obtenida como una propo!_
ción de aquellos acres en las rotaciones de la solución a loscul
ti vos bajo esa rotación. Por lo tanto, tenernos por ejemplo en la
Tabla 3, que bajo una restricción libre para b, 18 acresseránc.Q_
sechadas de tabaco y 156 acres serán utilizados bajo la rotación
CNODWS, como ésta es una rotación de dos años, significa que: 78
acres estarán en la producción de maíz no cultivado y 78 acres
estarán en la producción doble cultivada de trigo y frijol de S.Q.
ya. Así, podríamos obtener el área en acres específica,dedicada
a producir un cultivo particular bajo cualquiera de las soluciones del modelo que mostramos,siguiendo exactamente procedimientos
similares al usado.

•

Hasta aquí, todo parece excelente y podríamos decir que, si
deseamos reducir la erosión del suelo a los valores 11 T" correspondientes a una parcela en el área Bright Leaf, la cual es de 5
toneladas por acre por año, todo lo que tendremos que hacer será
seguir las recomendaciones de producción dadas por la última solución óptima de la Tabla 3. Sin embargo, como lo señalamos an
tes, la pérdida de suelo en la tierra agrícola sigue una funció;
de distribución, la cual debe ser tomada en consideración al hacer
las recomendaciones de política. Por lo tanto, es interesante
examinar lo que nuestras recomendaciones serían, si cambiamos
nuestros supuestos con respecto a tener va lores medios de pérdj_
da de suelo.
El análisis siguiente se basará en las Tablas 4-8 yenloslí
mites inferiores de pérdida de suelo obtenidos de las solucione;
óptimas. Para ilustrar la información contenida en estas tablas,
daremos un ejemplo: de la Tabla 6 tenemos que, hay un 80% de pro
babilidad de que la pérdida de suelo esté entre 2.297 y 8.003 t~
neladas por acre por año si producimos 36 .00 acres de TB/c TBWC~
119.42 acres de CNODWS y 18.57 acres de pastura. Los beneficios
asociados a este plan de producción serán de $37,101.27.

Tradicionalmente, lo que obtendremos como una solución óptj_
ma para la maximización de beneficios sujeta a varias restricci.Q_
nes, una de las cuales corresponde a la erosión del suelo requerida por las diferentes rotaciones, será la que se muestra en la
Tabla 3, la cual corresponde a los valores medios de pérdida de
suelo. Como podemos ver en esta tabla, los beneficios serán de
$45,733.07 hasta el punto en el cual tenemos una restricción de
8 toneladas de pérdida de suelo por acre por año. Desde este pu!!_
to, dadas nuestras otras dos restricciones para 5 y 6 toneladas
de pérdida de suelo por acre por año, vemos que los beneficios
decrecerán a $43,900.09 y $34,436.85, respectivamente. También
se observa que en estas dos últimas soluciones óptimas experime_!l
taremos algún intercambio de tierra de las rotaciones de cultivos
que provocan más erosión hacia las de menos erosión para satisf!
cer la restricción en pérdida de suelo. Observe en la última S.Q.
lución de esta tabla que deberemos de tener 28.41 acres dela Pª.!:.

Como esperariamos, en las Tablas 4-8 podemos ver que a
medida que incrementamos la probabilidad de pérdida de suelo has
ta los niveles de probabilidad de 80 ó 90 % de un nivel más re;
tringido de pérdida de suelo, los beneficios disminuyen uni~
formemente. Por lo tanto, tenemos que si deseamos estar casi
seguros, el nivel de probabilidad de.l 95 %, de reducir la pérdida de suelo hasta el límite "T", recomendado para el área Bright
Leaf, el cual es de 5 toneladas por acre por año, tendremos que
dedicar 17 . 47 acres a la producción de la rotación TB/c TBWC
Y 156.52 acres de pastura. Con estos niveles de producción
• recomendados seremos capaces de decir que hay un 95% de pro-

'

�10

11

babilidad de que la pérdida de suelo, para una parcela ubicada en el Area Bright Leaf, esté entre 0.414 y 5.001 toneladad por acre por año. Sin embargo, es importante observar que el nivel de beneficios, en este caso será negativo, es decir, los agricultores estarán perdiendo $9,588.49 como se indj_
ca en la Tabla 8. Observe que esta última solución óptima es muy
diferente de la 11 tradicional 11 que hubieramos obtenido al considf
rar los valores medios de pérdida del suelo. También, comparando las soluciones óptimas de las Tablas 3-8, podemos ver fácil me_!!
te que los beneficios son consistentemente sobreestimados a los
mismos niveles de restricciones de pérdida del suelo bajo los di
ferentes niveles de probabilidades.
Diciendo todo esto en otras palabras, si el agricultor gana
dinero, pierde suelo; sin embargo, si él ahorra suelo, pierde dj_
nero. lDe quién es la decisión? y lHasta qué tanto se ahorrará el
suelo? Bien, realmente no sabemos, pero los elaboradores delap.Q_
lftica supuestamente lo hacen, o al menos tendrán una idea de
quién lo hace. En este caso particular, sin embargo, aquel los
quienes están en una posición de tomar decisiones políticas debf
rán estar conscientes de las diferencias en los resultados obtenj_
dos de la forma "tradicional" de encontrar las recomendacionesó.e_
timas para las estrategias de ahorro de suelo y aquel los obtenj_
dos con la introducción de la idea de la distribución probabilís
tica de la erosión del suelo. Pienso que lo que estoy tratando
de decir, es que si tenemos infonnación que pueda ser ag~egada al
análisis de la erosión del suelo, debería de agregarse.
CONCLUSIONES Y LIMITACIONES
Este artículo ilustra que la noción de la naturaleza prob!
bílistica de la pérdida del suelo puede ser incorporada dentro
de la estructura de la programación lineal. También, se propuso

como un factor importante en el proceso de elaboración de lapo1ít i ca.

Se mostró, que los beneficios son consistentemente sobreestimados en los bajos niveles de probabilidades de pérdida del sue
lo,cuando se están considerando diferentes niveles restringido;
de pérdida del suelo. Sin embargo, se reconoció que existen algunas limitaciones en este análisis, que podrían agruparse en _
dos categorías:
Primero, no consideramos en este análisis la posibilidad de
que un agricultor tenga la opción de entrar en un programa ta l.
como el pago en algo de la misma clase o en un conjunto de pr.Q_
gramas aparte. Bajo estos programas esperaremos que los result!
dos finales sean algo diferentes de los encontrados.
Otra limitación del análisis, es que no tenemos en cuenta
la variabilidad de los rendimientos del cultivo con respecto a
las condiciones climáticas. Es decir, esperaremos una relación
positiva entre la precipitación pluvial y los rendimientos del
cultivo hasta cierto punto. Por lo tanto, tendremos una relación positiva entre la pérdida de suelo y los rendimientos, y no
explicamos este hecho. Hasta ese punto esto es importante,no sa
bemos realmente y se dejó para investigación adicional.
Aunque el análisis de este artículo puede implicar más limi
taciones que las explícitamente mencionadas, consideramos que e;
te artículo es útil debido a que agrega la información disponibl~
al complejo proceso de toma de decisiones de los intercambios en
tre la pérdida del s_uelo y el ingreso. Pero, ientonces otra vez,
podremos estar abriendo una lata de lombrices'.

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TABLA 2

INTERVALOS DE CONFIANZA DE PERDIDA DE SUELO PARA DIFERENTES ROTACIONES DE CULTIVO:
EL AREA 'DEL PIEDMONT BRIGHT LEAF
ROTACION DE
CULTIVO VALOR MEDIO'

P RO B A B I L I DA D
.60

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.70

.80

.90

. 95

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(TONELADAS DE PERDIDA DE SUELO POR ACRE POR AÑO)
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CTBA
CNOBA
TC/c TBBAC
TB/c TBWC
TB
TBW
TBBA
CTWS
CNOWS
CTBAS
CNOBAS
CTDWS
CNODWS

1

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10.611
6.750-14.472 5.857-15.365
4.732-16.490 3.065-18.157
6.897
4.378- 9.407 3.806- 9.988
3.075-10.719 1.992- 11.802
10.611
6.750-14 . 472 5.857-15.365
4.732-16.490 3.065-18.157
6.897
4.378- 9.407 3.806- 9.988
3.075-10.719 1.992-11.802
7.958
5.062-10.854 4.392-11.524
3.549-12.367 2.299-13.617
7 . 958
5.062-10.854, 4.392-ll.524
3.549-12.367 2.299-13.617
22.283 ~4.173-30.393 12 . 297-32.269
9.936-34.630 6.435-38.131
13.264
8.437-18.091 7.321-19.207
5.915-20.613 3.832-22.696
'
13.264
8.437-18.091 7.321-19.207
5.915-20.613 3.832-22.696
16 . 978 ¡1 O• 7 9 9 - 2 3 • 1 5 7 9.370-24.586
7.571-26.385 f 4.904-29.052
7.958
5.062-10.854 4.392-11.524
3.549-12.367 2.299-13.617
16.978 ~0.799-23.157 9.370-24.586
7.571-26.385 4.904-29.052
7.958
5.062-10.854 4.392-11.524
3.549-12.367 2.299-13.617
'
9.019
5.737-12.301 4.978-13.060
4.022-14.016 2.605-15.433
4 . 775
3.038- 6.512 2.636- 6.914
2.130- 7.420 1.380- 8.170
2.122
1.350- 2.894 1.172- 3.072
0.947- 3.297 0,614- 3.630

FU~NTE: Calculado por el A~tor.

1.620-19.602
1.052-12.742
1.620-19.602
1.052-12.742
1.216-14.700
1.216-14.700
3.400-41.166
2.025-24.503
2.025-24.503
2.592-31.364
1.216-14.700
2.592-31 . 364
1.216-14.700
1.377-16.661
0.730- 8.820
0.325- 3.919

w

�TABLA 3
RESULTADOS OBTENIDOS PARA UN 50% DE PROBABILIDAD DE PERDIDA DE SUELO.
ACRES EN ROTACION

1/

b-

libre
10 T/A
8 T/A
6 · T/A
5 T/A

TB/cTBWC

18.32
36.00

TB

CNODWS

18.00
18.00
18.00
8.84

156.00
156.00
156.00
146.84
109.58

e

Limite inferior límite superior
de p~rdida de
de pérdida de
suelo T/A 2/
suelo T/A 2/

28.41

6.586
6.586
6.586
6
5

6.586
6.586
6.586
6
5

Beneficios
$
45,733.07
45,733.07
45,733.07
43,900.90
34,436.85

1./ Restricci6n de pérdida de suelo.
Y T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año.
FUENTE: Calculado por el autor.

TABLA 4
,RESULTADOS OBTENIDOS PARA EL LIMITE SUPERIOR DEL
DE PERDIDA DE SUELO.
ACRES EN ROTACION
11
Lfmite inferior
b
de p~rdi da de
TB/cTBWC
TB
CNODWS
e
suelo T/A 2/
Libre
18.00 156.00
4. 190
10 T/A
18.00 156.00
4.190
8 T/A
22.42
6.79 144.79
3.733
6 T/A
36.00
70.36
67.63
2.800
5 T/A
36.00
22.28 115.71

y

2.334
-

60% DE PROBABILIDAD

Limite superior
de pérdida de
suelo T/A 2/

Beneficios

8.660
8.660
7.704
5.858
4.958

45,733.07
45,733.07
43,490.67
23,816.96
10,784.40

$

Restricci6n de pérdida de suelo
2/ T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año.
FUENTE: Calculado por el autor.

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TABLA 5
RESULTADOS OBTENIDOS PARA EL LIMITE SUPERIOR DEL 70% DE PROBABILIDAD
DE PERDIDA DEL SUELO
ACRES EN ROTACION
1/

b-

TB/cTBWC

Libre
10 T/A
8 T/A
6 T/A
5 T/A

33.34
36.00
36.00

TB

CNODWS

18 . 00
18.00
l. 32

156.00
156 . 00
139.32
53.13
7.91

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Lfmite inferior Ltmite superior
de pérdida de
de pérdida de
suelo T/A y
suelo T/A 2/
3.635
3.635
3.045
2.285
0.876

84.86
130.08

9.537
9.537
7.989
5.994
4.995

Beneficios
$

45,733.07
45,733.07
42,395.99
19,151.00
6,825.03

y

Restr1cci6n de pérdida de suelo.
2/ T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año.
FUENTE: Calculado por el autor.

TABLA 6
RESULTADOS OBTENIDOS PARA EL LIMITE SUPERIOR DEL 80% DE PROBABILIDAD
DE PERDIDA DE SUELO.
ACRES EN ROTACION

1/

b-

Li bre
10 T/A
8 T/A
6 T/A
5 T/A

y
y

TB/cTBWC
4.63
36.00
36 . 00
32.74

TB
18.00
15.68

CNO[}lS

e

156 . 00
153 . 68
119.42
18.57
35.02 102.97
141. 26

Umi te inferior Lfmite superior
de pérdida de
de pérdida de
suelo T/A 2/
suelo T/A 2/
2.938
2.871
2.297
1 . 723
1 . 437

10.235
10.003
8.003
6 . 003
5.004

Beneficios
$

45,733.07
45,269.10
37,101.27
14,247.09
2 ,137.36

-~

Restricci6n de pérdida de suelo.

T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año .
FUENTE: Calculado por el autor.

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TABLA 7

RESULTADOS OBTENIDOS PARA EL LIMITE SUPERIOR DEL 90% DE PROBABILIDAD
DE PERDIDA DE SUELO.
1/

b-

Libre
10 T/A
8 T/A
6 T/A
s· T/A

ACRES EN ROTACION
CNOWOS
TB
~B/cTBWC

23.41
36.00
36.00
23.77

18.00
6.29

156.00
144.29
87.89
11.37

e

50.1
126.62
150.22

Lfmite inferior Limite superior
de pérdida de
de pérdida de
suelo T/A 2/
suelo T/A 2/
1.900
1 . 686
l. 350
1.013
0.844

11. 269
9.985
7.989
5.993
4.994

Benefi dos
$

45,733.07
43,389.97
28,563.68
7.779.36
-4.740.76

Jj Restricción de pérdida de suelo .
2/ T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año.
FUENTE: calculado por el autor.

TABLA 8
RESULTADOS OBTENIDOS PARA EL LIMITE SUPERIOR DEL 95 % DE PROBABILIDAD
DE PERDIDA DE SUELO.
ACRES EN ROTACION
1/
Limite inferior Lf mi te superior
bde pérdida de
Beneficios
de pérdida de
TB/cTBWC
TB
CNOWDS
e
suelo T/A y
$
suelo T/A y
libre
18 . 00
156.00
1..006
12.166
45,733.07
10 T/A
36 . 00
136.68
1.31
0 . 827
9.999
41,775.17
8 T/A
36.00
65.71
7,2. 2 8
0.662
8
22,556.77
6 T/A
33.61
140.39
0.497
6.001
2,806.07
5 T/A
17.47
156.52
0.414

5.001

-9,588.49

l/ Restricción de pérdida de suelo .
2/ T/A = toneladas de pérdida de suelo por acre por año.
FUENTE: Calculado por el autor.

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'°

�EL PRODUCTO INTERNO BRUTO AGROPECUARIO DE NUEVO LEON:
UNA ESTIMACION A 1980

Introducci6n
El presente infonne contiene los resultados de una serie de
investigaciones y cálculos destinados a obten~r una estimación del
producto interno bruto aportado por el sector agropecuario en Nu!
vo Le6n en el año de 1980.
En vista de la escasez de información, tanto estadística como
relacionada con criterios en estimaci6n, las cifras aquf preseni:!_
das sólo pretenden constituirse en una visión aproximada de la re!_
lidad de la estructura productiva del sector agropecuario en esta
entidad federativa.
En este trabajo colaboró el Lic. Rubén Ojeda Gallardo.

Entorno Conceptual y Fuentes de Información
La estimación del Producto Interno Bruto agropecuari~ del es
tado de Nuevo León se realizará en base al enfoque de pago a factores, de los tres que es posible adoptar (ver C.I.E.: 1962). De
esta manera, es conveniente presentar.aquí los conceptos básicos
de las cuentas sociales de acuerdo a tal enfoque.

�22

23

La identidad fundamental del Producto Intemo Bruto es, entonces, cOIIIO sigue:
1) PIB = w + (Yr-w) + k + Ti - Tr

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donde:

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Producto Interno Bruto
w Remuneraci6n a los asalariados
Yr Ingreso regional (definido como la s1a11 total de
los pagos a los factores: salarios, rentas, intereses y beneficios}.
k
Consumo de capital fijo.
Ti Impuestos indirectos
Tr Subsidios
(Yr - w) Excedente de explotaci6n

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PIB

Para llevar a cabo la estimaci6n del P.I.B. agropecuario, se
cont6 con infonnaci6n procedente de fuentes tales como las Secretarias de Agricultura y Recursos Hidráulicos y de la Refornia Agra
ria, Banco Rural, Unión Ganadera Regional, asf como cifras publicadas por la Secretarfa de Programación y Presupuesto.

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El Cuadro No. 2 presenta, en base a la cifra total del P.T.N.
calculada por la S.A.R.H. {S.A.R.H.: 1983), de8.Jl66.44 millones
de pesos, una estima c i 6n según subsectores y rubros de pagos

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En los Cuadros 1 a 3 se presenta la información correspondie!!_
te a tres diferentes estimaciones del producto agropecuario
en Nue.
vo León. El primero de ellos es solamente una transcripción del
que se presenta en el doc1.111ento de la S.P.P., Sistema de Cuentas
Nacionales de México: Producto Intemo Bruto por Entidad Federati

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Las principales fuentes de información para realizar las estimaciones correspondientes al subsector agricultura fueron la S!
cretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos y el Banco de Crédito Rural del Noreste, Sucursal Monterrey.

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A su vez, el Cuadro No. 3 presenta una estimación, rubro por
rubro, del P.I.B. agropecuario de esta entidad federativa, hacie.!!_
do uso de la información directa proporcionada por organismos ofj_
ciales. Puesto que la mayor parte de la investigación se enfocó
al cálculo de este cuadro, a continuación se detalla, a nivel de
subsector, el procedimiento que se siguió para obtener las cifras
contenidas en el mismo.

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1962).

Primeramente, por lo que respecta al cálculo de los intereses,
se procedió a estima r la media ponderada para los diversos cultivos que financia el _Banrural . Previamente se computaron tasas medias de interés, para los siguien tes productos (que en conjunto
representaron un 32%del valor total de la producción, durante
el ciclo primavera-verano de 1980) : ma1z, frijo, pradera y
trigo. Posteriormente, se procedió a estimar una tasa media
general ponderada, la cual se aplicó
trigo. Posteriormente, se obtuvo una tasa media general ponder~
da, la cual se aplicó para est imar la participación de los intereses en el P. I.B. agrkola (6.46 %, Cuadro No. 3) . Para todos los productos financiados por Banrural se cuenta con tres datos diferent es de costos en intereses, dependiendo del tipo de riego de la siembra, es decir, por gravedad, por bo_!!!
beo o de tempora, habiéndose obteni do una cifra promedio a par-

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$412/3.8
108.42
$7,893/3.8 = 2,077.11 = 5.22%

Utilizando como ponderaciones las razones Interés por Hectá
rea/Producto Medio por Hectárea (es decir, 56.67 + 10-2.37 +
108.42 = 267.46), se procede a obtener una tasa de interés media
ponderada:
56.67
102.37
108.42
267.46 (8.o8) + 267.46 ( 5, 22 ) + 267.46 ( 5. 22 )

= 5· 83

/

entonces, la tasa de interés media ponderada para el financiamie.!!_
to del sorgo es de 5.83%.

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3) Temporal:

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102.37
$7,446/3.8 = 1,959.47 = 5.22%

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2) Riego por humedad:

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56.67
$8,414/12 = 701.17 = 8.08%

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1) Riego por bombeo:

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Interés por Hectárea/Producto Medio por Hectárea
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entonces las tres distintas tasas de interés son:

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Por ejemplo, para el caso del sorgo se procedió de la siguiente manera: Definiendo la tasa de interés como

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tir de fas tres cifras disponibles para cada cultivo .

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Se procedió de la misma manera para todos los demás Pr~ductos incluidos en la estimación de la tasa media generar de i.!!.
terés.
Posteriormente, utilizando como ponderaciones las sumatorias
por cultivo de las relaciones Interés por Hectárea/Producto Medio
por Hectárea, se obtuvo una tasa media general ponderada, es de-

�,9

28

ci r:

sorgo tenemos:
· · 267 46 5
·446:60
582.00 (
)
2,0513.81 ( .s3) + 2,058.81 (5. 44 ) + 2,058.81 5· 57 + •.•

Por ejemplo, para el caso del maíz, tenemos:
140.83 + 148.46 + 157.31

=

446.60,

que es la ponderación para este cultivo.
En cuanto a la estimación de los beneficios en el subsector
de la agricultura, se utilizaron para este propósito las relaciQ_
nes beneficio/costo proporcionadas por el Banco de Crédito Rural.
En el Cuadro No. 4 se presenta la información de base para obtener la razón media ponderada beneficio/costo para de allí estimar
los beneficios en la agricultura. La primera columna presenta
los datos de las razones beneficio/costo por cultivo de acuerdo a
Banrural; en la segunda columna se especifica la superficie financiada por esta institución, para cada cultivo. En la tercera
columna se obtienen las razones beneficio/costo medias ponder!
das por cultivo; se multiplica la razón beneficio/costo por la S.!:!_
perficie financiada y se divide sobre el total de superficie financiada del cultivo. Así, para el sorgo de temporal tenemos :
(10 X 1.42)/945 = 0.0150.
En la cuarta columna se asientan los elementos que integran
el cálculo de la razón general media ·ponderada beneficio/costo.
Estos elementos se obtienen multiplicando las razones medias beneficio/costo por cultivo, por el total de superficie del mismo
cultivo financiada por el Banrural, y dividiendo sobre el gran
total de superficie financiada. Por ejemplo, para el caso del

(1.4191

X

945)/27,305.44

=

0.0491.

La suma de estos elementos, 1.7587, es la razón media gen~
ral ponderada beneficio/costo. Por lo tanto, la tasa de utilid!
des estimada es de 75.87%sobre los costos totales de producción,
y de 43.14% sobre el valor total de la producción (que incluye
las propias utilidades), o sea:
(0.75.87/1.7587)100

=

43.14%.

Esta cifra es notablemente inferior a la calculada para el
año de 1955 por el C. I.E., que resultó ser de 50.28%, en tanto
que el porcentaje de las retribuciones totales que correspondió
al pago de intereses se mantuvo prácticamente constante (6.58% r~
portado por el C.I.E. para 1955, y 6.85% estimado aquí). Lo ante
rior implica que aumentaron las participaciones relativas de los
sueldos y salarios o de las rentas, o bien, de ambos conceptos.
Sin embargo, puesto que la información disponible no permitió e~
timar el monto de estos rubros, y que no es válido aplicar la e~
tructura correspondiente al año de 1955 (precisamente debido al
cambio tan pronunciado que se observa en la participación de las
utilidades en el valor total de la producción), no fue posible realizar un desglose.
Para el caso de la silvicultura, en virtud de que no fue PQ.
sible obtener información relacionada con las remuneraciones pa!:_
ticulares a los factores productivos, se decidió utilizar la información relativa a la estructura porcentual calculada por el
C.I.E. en 1955, ·y aplicarla al total del subsector que se tiene
para 1980.

�30

31

Cuadro No. 4

P.AZON GENER.i\L MEDIA PONDERADA PARA LOS CULTIVOS _FINANCIADOS POR
EL BANCO DE CREDITO RURAL EN NUEVO LEON.1/
(Ciclos Primavera-Verano 1980 e Invierno 1980-1981)
Cultiv~ y Tipo

Razón
Beneficio
Costo
por Tipo

Sorgo Temporal
Sorgo Gravedad
Sorgo Bombeo
Total Sorgo

1.42
1.48
1.39

Maíz Tempora1
Maíz Gravedad
Maíz Bombeo
Total Maíz

1.72
1.63
1.54

Frijol Gravedad
Frijol Temporal
Total Frijol

2.66
2.03

Praderas (Tota 1)
Trigo Temporal
Trigo Gravedad
Trigo Bombeo
Tota 1 Trigo
Gran Total

1.59
2.07
1.67
1.56

Razón
Razón
Superficie ·Beneficio
General
Financiada
Beneficio
(Hectáreas) porCosto
Costo
Cultivo
10
302
633
945

0.0150
0.4730
0.9311
1.4191

4 247
1 053
611
5 911

l. 2358

0.2904
0.1592
1.6854

0.8803
2.3868

1 551.44
160
186
316
662

27 305.44

1.59
0.6048
0.9631
0.2046
1. 7725

La infonnación de carácter primario que se utiliza para las
estimaciones correspondientes a la ganadería fue proporcionada
por la Unión Ganadera Regional de Nuevo León. Solamente fue posible obtener las cifras relacionadas con la estructura de costos para la producción de leche. La única posibilidad para seguir adelante en las estimaciones era adoptar el supuesto de que
la estructura general de costos de producción {es decir, para t.Q,
dos los productos de este subsector) es la misma que para la pro
ducción de leche. En la conciencia de que esto constituye una
seria limitación al trabajo, se decidió adoptarlo. La estructu
ra de costos en cuestión es la siguiente:

0.3648

l. 5065

700
536
1 236

5
10
2
17

0.0491

Ganadería

0.1080
0.0903

Concepto

Porcentaje

Alimentos

70

Sueldos y Salarios

10

Medicinas y Otros

10

Utilidades

10

To t a 1

100

1.1465
1.7587

FUENTE: Elaborado en base a información proporcionada por el Banco de
Crédito Rural, Sucursal Monterrey. 1984.
NOTA: y Antes del incremento de costos por cosecha siniestrada.

A partir de aquí es necesario realizar estimaciones de las
participacii:mes relativas de las rentas y los intereses en el
producto tota 1. El procedimiento par~ 11 evar a efecto estas estimaciones se describe a continuación. En base a la información
contenida en el trabajo del C.I .E., donde se especifica la estruc
tura porcent_ual del valor agregado en la ganadería, se calculan
las participaciones de intereses y rentas.

�32

33

Asimismo, para el caso de las rentas:

Sea:
Sueldos y Salarios
Rentas
Intereses
Utilidades
Valor Agregado

w:
r
i
u
V:

W: U X

100

(~+I+i+~)
V

V

V

V

X

r

100 = 100,

24.0 + 0.7 + 1.8 + 73.5 = 100.0

donde, para el caso de los intereses, tenemos:
X

w+ u

100 = 24.01~873.5

X

100 = 1.84615

Para obtener la participación de los intereses en la estructura de los costos totales, aplicamos este resultado a la i~
formación sobre estructura de costos proporcionada por la Unión
Regional Ganadera:
_i-

w+ u

X

Sustituyendo w = 0.10

!

0 20

X

100 = 1.84615
y

u= 0.10, tenemos:

100 = 1.84615

r%

X

=

0.14359

Para obtener las participaciones en el valor agregado, prOCf
demos de la siguiente manera:
w%+ r%+ i%+u%= 20.51282

(participación del valor agregado en el valor total de la producción).
Convirtiendo la cifra de 20 . 51282 en 100% para obtener la es
tructura porcentual del valor agregado (lo cual equivale a multiplicar todos los valores de las participaciones de los factores por
4.875), tenemos:

w = 48.75
=

O. 70

i = 1. 70

500. = 1.84615
1

i

=

0.0036923

i % = 0.36923

100 = 0.71794

Los valores i%= 0.36923 y r%= 0.14359 son las participaci.Q_
nes de intereses y rentas, respectivamente, en el valor total de
la producción.

r

Despejando i:

= 0.71974

r = 0.0014359

entonces (en base a los datos presentados en la obra del C.I.E.)

De

7
73 _5 X 100

De nuevo, sustituyendo w = 0.10 y u= 0.10 y despejando:
0.10 + 0.lÓ

Si

= 24.0°~

u = 48. 75

100.00

�34

Aplicando esta estructura porcentual estimada para 1980 a la
cifra total de 5,366.31 millones de pesos, proporcionada por la S~
cretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos,obtenemos la esti
maci6n del valor del pago a factores en la ganadería para tal año
(ver Cuadro No. 3).

35

Listado de Fuentes de Infonnación.
Primarias
l. Banco de Crédito Rural, Sucursal Monterrey.
2. Secretarfa de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Delegación
Nuevo León.
3. Unión Ganadera Regional de Nuevo León.
Secundarias
l.

Centro de Investigaciones Económicas, Universidad de Nuevo
león: Estructura Económica del Noreste de México: Un Análi
sis Regional. 1955. U.N.L. Monterrey, N.L. 1962.

2. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos y Gobierno
del Estado de Nuevo León: Evaluación, Sector Agropecuario y
Forestal. 1980. S.A.R.H. Monterrey, N.L. s/f.
3. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos: Plan de De
sarrollo Agropecuario y Forestal. S.A. R.H. Monterrey, N. L.
Diciembre de 1981.
4. Secretarfa de Programación y Presupuesto (C.G.S.N.E.G.I.): Sis
tema de Cuentas Nacionales de México: Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 1980. S.P.P. - P.N.U.D. México.
1982.

5. Secretaría de Programación y Presupuesto: El ABC de las Cuen
tas Nacionales. S.P.P. México. 1981.

�CARACTERISTICAS DE LA DEMANDA DE ENERGIA DEL SECTOR
INDUSTRIAL EN El LARGO PLAZO

Nof Aa1t6n Fu.e.ntu FloJtu *

INTRODUCCION.
El Centro principal de este estudio es detenninar las carac
terísticas de la demanda de energía del sector industrial en el
largo plazo.
Para esto es necesario hacer referencia al impacto de mayores precios de la energía, a la estructura de la demanda y a la
relación entre la energía y la macroeconomfa. Poca gente, est4
centrada en estos eventos y esperan que no tengan impacto sobre
nuestros estándares de vida; sin embargo, tales hechos han contr.!_
buido a reducir el crecimiento económico en un gran número de pa.!
ses, y si pensamos en el largo plazo, pueden darnos como result_!
do un importante cambio en nuestros estilos de vida.
Así pues, no hay duda que aumentos presentes y futuros en
los precios de los energéticos tienen efectos sobre la demanda de
energía, así como efectos dañinos temporales sobre empleo, infla
ción y crecimiento económico.

• Tnvut.lgadoJt del Ve.pall.ta.me.nto
legio de. lo. FJtente.11.a. No!Lte.

de E~.tu.cü.o~ Econ6,n,i.co~ de U Co-

�38

Estudios empíricos han
de la demanda de energía es
evidencia es que un aumento
impacto menor sobre su uso,
cio de otro bien, debido al

39

mostrado que la elasticidad precio
muy pequeña. El argumento de esta
en el precio de la energía tiene un
que cualquier incremento en el pre papel estratégico que la energía ju!

ga.

Este argumento es válido únicamente ,n el corto plazo, debj__
do básicamente a que el potencial de sustitución interenergético
es muy limitado a corto plazo, así también, porque el capital (K}
y la energía (E) se usan juntos, es decir, complementariamente en
la funci6n de producción.
Mientras que esta afirmación es válidi para el inmediato pl!
zo, no puede ser verdad en el largo plazo. De hecho, una importante pregunta que enfrentamos es lCuánta flexibilidad hay en el
uso de la energía en el largo plazo?.
La respuesta es importante piri la construcción y diseño de
la política energética y así predecir el impacto de mayores pr!
cios de la energía sobre las variables macroeconómicas anteriorres.
Si en el largo plazo la demanda responde mucho a un cambio
en el precio, significa que el gobierno no puede incrementar mu
cho los precios de energéticos, sin caer en sustanciales ~érdidas en el ingreso. Así, nuestra capacidad de predecir el canpo.!:_
tamiento de precios depende de la estimación y entendimiento de
las elasticidades precio e ingreso, así como del grado de susti
tución entre energéticos e insumos en la producción.

la energía por unidad monetaria del PNB varfa entre industrias y
para la mayoría de éstas la proporción Energía/PNB ll ha cambia
do en el tiempo y espacio, en la minoría ha caído y aún existen
industrias cuyas proporciones son constantes.
La respuesta lógica a esto, es que existen diferencias en
tecnologías entre industrias y hay diferencias en las necesida
des de energéticos e insumos.
Asi pues, es importante reconocer que existen diferencias en el uso de la energía y no puede ser explicado en el agregado,
sino sobre la base de sector por sector.
Para el sector manufacturero industrial, la estructura de la
demanda de la energfa depende de las caracter1sticas particulares
de la producción y en especial del grado de uso de los diferentes
insumos, asi como la respuesta del grado de uso motivado por ca~
bios en precios de estos insumos. La sustitución del capital (K),
energía (E} y trabajo (L) es un detenninante crítico de la deman
da industrial de energía y como podemos ver, detennina el impacto macroeconómico de cambios en precios de los insumos sobre el
empleo, inflación y crecimiento económico.
Las características de la producción determinan si la dema~
da industrial de energía y de otros factores productivos se elevan proporcionalmente con el crecimiento del producto con precios
constantes de otros factores, lo cual deberá producir' que las ra
zones de gasto de cada factor se mantengan constantes.~/

1/

Por otro lado, una pregunta interesante se refiere a la es
tructura de la demanda de la energía, encontramos que el uso de

Valo1t de. fa. e.nevtgla e1J.c;tJúc.a (f..UU.onu de. puo-0) / PNB (Millo
nu de. pe40-0).
-

2/ Se. elle.e. que ta.e UVLU.&amp;Wta. de. p1toduc.u6n c&gt;.-6 homo.tU&lt;.c.a,
w 1tazonu de. ga.&amp;to -6 e. ma.nüene.n coMta.n.tu.

.&amp;,i,

�40

41

A causa de la importante interrelaci6n entre el sector ener
gético Y la macroeconomía, el uso de la energía y la política de
precios de la energía, es importante aclarar estos hechos para
diseñar la política económica.

grado de sustitución de diferentes insumos, mediante las elasti
cidades propias y cruzadas de demanda de energía de los diferentes insumos y ver el impacto del crecimiento en el sector indus
trial sobre la demanda de energfa; y los efectos de un alza en los
costos de energéticos e insumos sobre sus costos de producción P!
ra diferentes industrias .

MODELO TEORICO.

-~ d1·scuto las especificaciones teóricas delm~
En esta secc,on
delo usado, para determinar la demanda de energía del sector man~
facturero.
Por un lado, los efectos del crecimiento económicoycambios
en precios de energéticos sobre la demanda industr:al de ~nergéticos depende del grado de sustitución entre energ1a, cap~tal Y
. y por ot ro lado , de la sustitución interenergét1ca den
trabaJo;
tro de la energía agregada .
Empíricamente Berndt Y Woodl/ , efectuando un estudio de S!
ries de tiempo, encontraro n que la energía y capital son complementos Y que la primera Y el trabajo son sustitutos, éste pue~j
considerarse como el efecto de corto plazo. Griffin Y Grego~y,usando información de corte transversal con intervalos de c,nco
años, para nueve países, captaron los efectos de ~argo plazo, o~
servando que energía Y capital tienden a ser sust,tutos .

Aquí, para determinar la demanda industrial de energía, usamos
un enfoque que consiste en dos etapas. En la primera cada uno de
1os regresores en ( 9) son corrí dos contra un conjunto de va r i!
bles consideradas exógenas del sector manufacturero y empleamos
los valores ajutados de esta primer etapa como instrumentos enlu
5 En tanto, la segunda etapa es e.!!
ga r de 1os regresores en ~ ~ )-.(
contrar la demanda derivada de energía basada en una función
translog. El uso de este enfoque requiere de algunos supuestos
acerca de la estructura de producción prevaleci ente .
Primero, nosotros suponemos que los factores como energh,
trabajo y capital son ·débilmente separables de materias primas.
¿Qué entendemos por débil separabilidad?.
Si consideramos una función homotética dos veces diferencia
ble~ -estrictamente cuasi-cóncava, con un nGmero finito de insumos y que tienen productos marginales bien comportados. Entonces
podemos~ escribir la función de producción Y= F(Í) = F(X , .. ·\);
1
donde X se refiere al conjunto de n insumos llamados N= (1, 2,
... . , n), y f(1) puede estar participando en r subcon j untos que
son mutuamente exclusivos y exhaustivos (N , . .. Nr ) = R.
11

11

11

Nuestro objetivo es encontrar evidencia para México sobre el

11

1

3/

4/

E!t ut R BeJtndt IJ V. O. Wood, "Tec.hnology, P'Úc.~ Qjuf t he
V~ved. V~ma.n.d 6M. Enugy". The Reviw o6 Ec.ono171,{.c. a.nd Sta.tiAUc;.,. Ago-0to 1975.
Jamu M G'Ú6ó,ln IJ P. G1tegO!l.lJ, "An Inte11.c.ontJty ~~lo~ Mo •
+:+..~
+:an 11.UpO MM" · The. Ec.on0171,{.C. Re.v-&lt;.e.UJ.
del 06 e.ne1tgy
-0M

5/

Veb,i.do a. la homogeneidad Une.al e.n p!teu.0-0 hnpue.1.)ta. en ( 9 )
podemo.ti uc.Jtibi!t lo-0 1te.g1tM01tM en ( 9) en loga.11..díno-0 de ~
Ju:tzonu de p1r.ec.io-0 .

�43

42

La primera y segunda derivada de F{X) son:

zación. Así pues, nuestra función se escribe como
(1)

F.1

=

F.. =
1J

ar; ax.1

x.J

=

Kc

a2F/ ax.1 ax.J

1

xK

1

=

xc

donde c es una función homotética.
i , j = 1,2, ... n

+

Así pues, la función f(X) es débilmente separable con respecto a la partición R si la tasa marginal de sustitución (TMS)
entre Xi y Xj de cualquier subconjunto Ns, s = 1, 2, .. r, es in
dependí ente de las cantidades de insumo fu·era de Ns .

F.
F.

(-1) =

i = 1, 2 ...

i=l,2, ... n

o

J

Esto establece una condición necesaria y suficiente para que
la funci6n sea de la forma Q = F(f(l,K,E);M), este supuesto es n!
cesario porque es difícil y no tenemos datos para construir índ..!_
ces de precios de materias primas y por consiguiente, únicamente
estimamos elasticidades de sustitución entre K, L y E.
El segundo supuesto es que la función es débilmente separable también en los factores K, L y E. Es decir, que la tasa ma..!:
ginal de sustitución (TMS) de energía es independiente de las can
tidades de capital y trabajo. Esto nos permite usar índices agY!_
gados de precios para K, L y E.
El tercer supuesto tiene que ver con las ecuaciones de cada
factor y sus principales componentes que son homotéticos, esto
provee la condición necesar1a y suficiente para llevar a cabo
nuestro proceso de optimización de las dos etapas, es decir, pr..!.
mero optimizo los regresores de (9) y después usamos éstos como
una variable instrumental para nuestro segundo proceso de optim..!.

Correspondiente a tal función de producción existe una fun
ción de costos, la cual refleja la tecnología de la funci6n de_
producción. En su forma general, podemos escribir a la función
de costos como
( 2)

P-ara propósitos de estimación tomé la función trans 1og, y

el uso de costos translog para determinar la demanda industrial
que posee la ventaja de obtener estimaciones irrestrictas de elas
ticidades precio de la demanda. Además puede ser iterpretada co
mo una aproximación de segundo orden a una función de costos do;
veces diferenciables y es la más aproximada para tomar los precios como exógenos en lugar de las cantidades. Para nuestro mo
delo de tres insumos, escribimos las propiedades de la función
de costo como:
(3) LNG

a0 + ªQ LN Q + ~ ai LN Pi+ 1/2 yQ Q (LN Q) 2
l

+ 1/2 E E y .. (LN P.X LN P.)+ EY.Q (LNQ X'LN P.)
j

lJ

l

i

J

i

l

l

= j = K, L, E

La homogeneidad lineal en precios implica las siguientes

�45

44

restricciones:
(4)

Luego, usando el lema de Shepard-§/

¿ a.. = 1

.
1

1

(8)

i: a. ..
.
l J

=

1

i: a ..
. lJ
J

i = j = K, L, E

=O

i = K, L, E

Obtenemos finalmente las ecuaciones de demanda de K, L, E.
(9)

Si= ªi + YQi LNQ +

La ecuación (3) puede ser considerada como una función bien
comportada si y sólo si sus derivadas parciales son simétricas en
sus insumos, entonces imponemos el siguiente requisito de simetría.

(5)

i

y .. =y ..

1J

Jl

= j = K, L, E

La función deberá ser homotética si puede ser escrita como
una función separable del ·producto y precios de los factores.
Así, el supuesto de homoteticidad implica:

i: y. . LN P. •
j lJ
J,1
j = K, L, E

Una fonna conveniente de derivar la sustitución de varios in
sumos en la producción es a través de las elasticidades de susti
tución parciales de Allen (Ver Allen). Si la e.last:i..i:id.ad entre dos factores es positiva, llamamos a tales factores sustitutos¡ si son negativos, los factores son complementarios.
En orden a aclarar esta idea que es básica, derivamos .las
funciones de demanda considerando al producto fijo. Si tenemos
K, L; E.

(6)

YOi = O
(10)

Suponiendo mercados perfectos de factores, nosotros tomamos
a los precios como exógenos. Dado el nivel de producción las
funciones de demanda que ~inimizan el gasto en insumos se derivan
diferenciando (3) con respecto a Pi

( 7)

sujeto a:

Oº= f(K, L,

E)

Las condiciones de primer orden son:

aG P.1

oLNG =
+ a ; + YQ ; LN Q + ¿; y ,. J. LN PJ. , i
--::ac,,:P~;--:G..
aLN P;

-e-.~:-

j = K, L, E

7/

Afk (K, L, E)

=

PK

A\ (K, L, E)

=

PL

6/

VVt. demo~tAa.c.l6n Ha.i. VaJúa.n. "M..lCJLoec.onom,ic. Ana.ly~iih". W. W.
NoJLt.on &amp; Compa.ny, I ne..

7/

Vla.he La.tJa!r.d a.nd WafteM. "M.lCJLoec.ononu.c.". Mc.GJtaW-Hill, Inc..

�46

,. ( K, l, E) = Qo
i = J = K, L, E.

Estas pueden ser resueltas para detenninar tres funciones de
demanda de la fonna:

y ésta es la función de demanda compensada, de esto sigue que:
( 11)

i = K, L, E.

Ahora, si nos ; nteresa saber si 1os factores i , j

mentos
mos.

O

son comp 1esustitutos Hicks-Allen, nosotros simplemente pregunta-

(ax./aP.) Qº
1

J

(ax./aP.) Qº
l

J

&lt;

&gt;

i,

o

j

i, j

o

complementos

También podemos notar simetria de los efectos cruzados, Y
para contestar a esta pregunta, únicamente necesitamos saber:

(ax ;aP.)
i

J

=

J

Pero en aras de ser más específico presentamos la prueba Aqui. Si la función de costo es

G = G [ PK, PL, PE, Qº

J

J

l

J

MODELO ECONOMETRICO Y ESPECIFICACION ESTOCASTICA.
Ya que la matriz de covarianzas de las tres ecuaciones en
(9) es singular, podemos arbitrariamente eliminar la ecuación
Mj(j=K,L,E) y estimar las restantes dos ecuaciones por ■ fnf ■os
cuadrados en tres etapas iterativo.
En esta sección daré una visión muy intuitiva del modelo e
conométrico y de la especificación estocástica, en orden a acla
rar el método de estimación utilizada.

(ax.;aP.)
l

olN X.
ax. P.
pi
l
(
l
J - G..
=
*
aLN P.
~ ---X-:- lJ ---X-:- = e: ij

sustitutos

se dice que el factor i, j, son complementos en el primer
caso, debido a que cuando pj aumenta, Xi cae y si Xi cae, ento~
ces es razonable que ellos sean complementos. lo opuesto es su~
titutos.

(12)

2
llamamos GlJ
. . a a G/aP.aP.,
l
J y de aquí podemos definir las ecuaciones de demanda cruzadas, considerando al producto constante.

J

Supongamos un M-vector de variables endógenas Yt corres¡:x&gt;~
diente a un K.- vector de variables exógenas Xt generadas por el
modelo estadístico.

�48

49

(1')

*

q{Q)

j = 1, 2, • • • M

qj(Yt, xt, gj ) = ejt

t = 1, 2, ... n
p = z(z•zrl Z1

Los parámetros desconocidos Qj son un Pj - vector j=l,2., .• m

z

los errores.

Se suponen independientes que siguen una distribu~ión nor~
mal M-variada con media cero Y matriz varianza - covar1anza pos~
tiva semidefinida E=~ (a a'). Este supuesto es necesario en pruebas y empíricamente se usa en aplicaciones que incluyen tran_!
formaciones u(.).

1

Cua 1quier transformac1on u[ gj ( yt' xt' gj) depende -de c i ertos parámetros, Y éstos son incluidos en Qj.
•

#

Las variables instrumentales consisten de un K - vector
Zt(t=l, ... , N) disponibles para estimación. La elección&amp; ~ptima de estas variables es discutida por Jeorgenson (1974).-

Se supone que cualquier restricción a priori en las ecuacio
nes que no son de interés inferencial han sido eliminados por
reparametrización y, así, los parámetros 0. se refieren al mode-J
lo en forma reparametrizada.
En lo que resta de esta sección se ilustra la aplicación del
método de la interferencia estadística basada en estimadores de
tres etapas iterativo a un sistema de ecuaciones simultáneas.
Consideramos nuestro modelo de demanda derivada basado en la fun
ción de costo translogarítmico, introducido por Jeorgeson and Lau
1
(1975)-1. . El sistema de las funciones de demanda puede ser escrito en 1a forma
(31 )

p .X.

M. =
J

J J

G

= a . + y . . LN P. + y. . LN P.

J

JJ

(2')

S(Q)

Pz (Q)

donde
1

I

( 4 1)

q/Qj) = qj(Y 1,x1Qj), qj(y2,x2,Qj) ...q(yn,xn,ga]

v.w.

a.nd K.

Anna.f.6

o6 Ec.onorru.c..

UÑ(.,(.ve

u,(A

a = ra.
J

La66~- "E6~-iuade.~ :~~:tún~~

NonU.n.eal ~-imuUa.ne.oU6 e.J?.WlÜ.OM wlth

e.u",

Z P. X.
J J J

los parámetros (a.,
.. , yJl
.. ) satisfacen ciertas restricciones.
J yJJ

.

]eJr.genl&gt;Ott

1

donde Mj es la proporción del costo del j-ésimo insumo en el cos
to total de producir Y.

M= r MJ. =

8/

Jl

i,j= K,L,E

Asf los estimadores de tres etapas son obtenidos por minim~
zar.

J

_

9/

/3 .. = /3 ..

lJ

Jl

Ey..

Jl

= 1:y..
=O
Jl

Jo'1.guon V.W. a.nd L.J. Lau., 1978, Tu,t,¿ng .the. In:t.e.g11.a.b-i.Uty

On

~OMumVt

Vemand 6unctloM, Unlted S.ta,tu 1947-1971.

Re.v-&lt;.ew 06 Ec.onomlc. Stucüu.

�su

51

La normalización es necesaria para estimación debido a que este sistema es homogéneo de grado cero en estos parámetros. Una
conveniente normalización es
(51 )

a.

=

Ea..
J

= -

1

Las proporciones de costo Mj suman la unidad implicando que
la matriz de varianzas-covarianzas tienen un rango ~eno~ que la . de lama t r,z.
.
Una regresión con tal matriz singular PlJ!
d,·mens16n
· · runa
.
• per
- d'da
1 de eficiencia por el ,mina
de ser estimada
sin
. . ecuación apropiada e imponer un conjunto adecuado de restr1cc1onesl~n
- t ros. En este caso se puede verificar que podemos e,_
los parame
minar del sistema a cualquier ecuación.
El modelo de la demand a de energía Mk, Ml, Me es, entonces,

Así pruebas sobre la teoría de la demanda derivada pueden
ser formuladas imponiendo restricciones sobre los parámetros del
sistema de demanda traslogarítimica, ejemplo: una propiedad cri
tica del sistema de demanda derivada de la teoria de la demanda
es la simetría de la matriz de parámetros [ Bij J. Para probar e~
ta hipótesis imponemos ciertas restricciones.

s1J..

=

sJl..

i, j =

K, L, E

en términos de nuestra anterior notación tenemos
B = (al, a.E, YLL, YLE, YEE)

la restricción P = f{B) son transfonnaciones lineales P=F(B),
donde la matriz Fes de orden 6x5 con entradas de O a 1 determinadas por las restricciones paramétricas.

un sistema de dos ecuaciones.
Así de los doce parámetros a estimar, únicamente ocho son li
bres, y de los parámetros estimados de cualquiera de las tres ecuaciones pueden ser derivadas de las otras dos.

ML =°'L + YLL LN (PL/PK) + YLE LN(PE/PK) + clt
ME= a.E+ YEE LN(PE/PK) + YEL LN (PL/PK) + c2t
En términos de nuestra notación anterior tenemos,
Ql

DESCRIPCION DE LA INFORMACION.

= ( a.L, YLL, YLE)

Q2 = ( a.E, YEE, YEL)

p = ( aL, aE, YLL, YLE, Y EE, YEL)

. .
Las restr1cc1ones
v~_gr
• Q2 ')' = g(P) son únicamente trans
formaciones lineales Q=Gp. La matriz Ges de orden 6x6 con
r
1 determinados por las anteriores restricciones (4') Y (5').
ejemplo, la última fila de l a ma tri z G es

O:

(O, O, O, 1, 1)

la principal fuente de información para este estudio fue Estadistica Industrial Anual (EIA). La EIA está basada en la clasificación del Censo Industrial de México, el cual es pub)icado
cada cinco años. Este contiene información económica de aquellos
establecimientos que contribuyen mayormente al valor de la prociJ~
ción por sectores. La convergencia de la EIA es aproximadamente
51% del valor de la producción de cada sector.

�52
53

SECTOR MANUFACTURERO
Código 4-dí gitos

activo, y su patrón de depreciación.

Nombre

2012

Preparación, conservación, empacado Y
enlatado de carnes.

2023

Preparación, conservación, empacado Y
envasado de frutas Y legumbres .

2041

Conservación, empacado Y enlatado de
pescados y mariscos.

2132

~abricación de cerveza.

2212

Fabricación de cigarros.

2711

Fabricación de pastas de celulosa Y
pape 1.

La medida teórica del insumo del capital que usamos es el fl~
jo de máquinas horas ajustadas por edad, calidad, etc., de los ac
tivos de capital.
Por esto usamos el método de inventarios perpetuos (MIP) para obtener la medida del acervo de capital en un año dado. Así
pretendemos estimar el acervo de capital neto, basados en la siguiente identidad.
Por lo tanto, el (MIP) usado j)ara estimar el capital es sim
plemente una suma ponderada del flujo de inversión bruta pasada.
Así, para las series de tiempo de va 1ores monetarios de 1a
inversión bruta, se necesitan índices de precios de bienes de C!
pital, supuestos de longitud de vida para cada bien Y clase de -

El principal problema surge en la valuación del capital. Pa
ra medir el volumen de bienes de capital, se divide el valor en
tre un índice de precios. Los índices son designados para medir
cambios en el precio promedio o total de una agregación cuya especificación no cambia. El más parecido es el de la inversión bruta, no e.xist~n problemas de tomarlo, si toda la estructura del
acervo del capital hubiera pennanecido constante en el tiempo.
Usando el supuesto tradicional centrado en la proporcionalidad de los servicios del capital al acervo de capital, medimos los servicios del capital.
La medida correcta del insumode trabajo es horas trabajadas
ajustadas por nivel de educación, entrenamientos y esfuerzo, etc.
por tipo de trabajador empleado. Sin embargo, la EIA reporta i.!!_
formación no ajustada por estos factores para únicamente dos tipos de trabajadores obreros (blue-collar) y empleados (white collar) y no hay una fonna de medir el precio unitario para cada
tipo de trabajo.
Decidí evitar una arbitraria descomposición de este concepto
con costo de introducir un sesgo de agregación al introducir un
único tipo de insumo de trabajo. Así el número total de trabaja
dores y sus correspondientes salarios, sueldos y otros beneficios
fueron usados para construir series de proporciones del insumo
del trabajo usados en el análisis.
El valor corriente de la electricidad y otros lubricantes fue obtenido de EIA. Series de consumo de electricidad (KWH) son
disponibles eñ esta publicación. De ella, índices de precios fu!
ron estimados y, las medidas deseadas de las cantidades y precios

�54
55

fueron obten1ºd os a trav~s del uso de la metodolog1a de fndices
divisa.
&lt;;

RESULTADOS EMPIRICOS.
En el Cuadro No. 1 presentamos los parámetros de la funci~n
de costo translog,para el sector manufacturero del modelo,est,111!
.
dos con información interindustrial consisten t e en se1s industrias
. anos
_ (1960 , 1964 1 ~968 ' 1972, 1976 y 1980).
para se1s

Antes de abordar la inferencia de las elasticidades precio y
sustitución, es necesario determinar que la función estimada
translog está bien comportada.
Una función de costo bien comportada es cóncava en precios de
los insumos y su función de demanda es estrictamente positiva.
La positividad se satisface si las razones de costos ajustadas son
positivas. Checando nuestras proporciones ajustadas y basadas en
el método de tres-etapas iterativo, encontramos que en general se
cumplen (Cuadro No. 2), una posible explicación para que no se cu!!!
pla se debe a la mala construcción de los indices.

ADRO No. 1
PARAMETROS DE LA FUNCION TRANSLOG. LA DESVIACION ESTANDAR
ESTA ENTRE PARENTESIS.
1.. ...

K = 0.5517
(6.333)
Cl L = 0.0420
(9.042)

YKK

Cl E

YKE

Cl

=

0.0392
(2.610)

0.0487
{4.437)
YKL = -0. 01551
(-.100)
=

=

o. 0372
(1.698)

yLL

0.0025
(7.12)
YLE = -0. 0076
(-0. 295)

YEE

CUADRO No. 2
RAZONES DE COSTOS DE LOS FACTORES.*

=

=

0.00115
{6.390)

Fuente: Investigacfón Dírecta.
El R2 convencional para (L) figura como 0.8184 (0.8105), P~
para
ra la ecuac 1 on de (E) es O· 5223 (O · 4143) y 0.414 (0 .3994)
.
( K). El determinante de íl (E 'HH'E) es 12 · 5073 · La h1potes1s
.
nula de no autocorrelación contra la hipótesis alternativa de una matriz no diagonal con elementos diferentes de cero n~ puede ser rechazada. Para probar la hipótesis de que el conJunto
de parámetros derivados es conjuntamente igual a cero usamos
la prueba CHI-CUAORADA (/ = 390.655)' donde para 0.01 el valor es
6.78 con lo que afirmamos que son diferentes de cero .
•#

#

•

Cerveza
Cigarros ·
Papel
Pescado
Fruta
Carne

MK

ML

ME

0.74
0.72
0.72
0.71
0.70
0.71

.23
.25
.25
.26
.86
.26

.002
. 0019
.0019
. 0018
. 0019
. 0019

Fuente: Investigación Directa.
*: Datos basados para 1976.

--

La concavidad es satisfecha si la matriz del Hessiano es neg!
tiva semidefinida, encuentro que la condición de concavidad es s!
tisfecha para las observaciones de mi muetra. Asi, para este ho
.
rizonte de información la función de costos es bien comportada.
Ahora, las elasticidades de sustitución, evaluadas para la muestra aparecen en el Cuadro No. 3 para 1976.

�56

57

CUADRO

~o. 3

ELASTICIDADES DE , USTITUCION PROPIAS Y CRUZADAS, ELABORADAS A
TRAVES DEL ~ETODO DE UZAWA.*

Cerveza
Cigarros
Papel
Pescado
Fruta
Carne

OKK

OLL

crEE

oKL

-O. 222
-0 .152
-0. 290
-0.309
-0.328
-0.303

-1. 930
-1.806
-1. 800
-1.769
-1.654
-1.730

-5.315
-6.093
-6.067
-7.549
-6 .798
-7 . 873

0.760
0.722
0.723
o. 710
o. 700
o. 712

crKE
0.339
0. 354
0.355
0.359
0.305
0.368

oLE
0.233
0.194
0.198
0.187
0.191
0.198
-

Fuente: Investigación DirLcta.
*· Datos basados para 1976.
Consideremos primero las elasticidades pro pias de sustitución, éstas deben ser no positivas. Este criterio es satisfecho
estadísticamente en cuatro de los seis conjuntos de elasticidades
estimadas, para pescado y papel puede ser puramente aleatorio, el
cual sugiere una ausencia de la conducta de minimización de costos en estas industrias y también una estructura diferente de pr~
ducción porque recuérdese que anteriormente derivamos una función translog bien comportada para las observaciones de la muestra.
Una posible explicación es que a partir de 1970 estas indu~
trias han sido afectadas ·por legislaciones que protegen el medio
ambiente más que las otras . También ellas han experimentado le~
tos cambios en la mezcla de los métodos de producción, es decir,
no tienen una gran incorporación de tecnología en la maquinaria
usada.
Así, la respuesta a estas restricciones pueden haber domina
do cualquier tendencia de minimizar costos.

. En cuanto al análisis de las elasticidades cruzadas de sus
t1tutos Y las elasticidades precio , las cua 1es son 1nd1cativas
. .
de la respuesta de largo plazo.
Consider~mos la elasticidad de sustitución entre (K) Y (E),
sabemos que t1enen signo positivo para las industrias de la mues
tra, entonces sabemos que si la energía Y capital son sustitutos
luego ceteri s paribus, un mayor precio de la energía deberá a '
tar la dema na
d de b'ienes de capital. Si (K) (E)
. llllen
en 1 1
Y
son sustltutos
e. argo plazo, Y si la elasticidad precio de la demandad
nerg1a es gran de, entonces incrementos
ee
•
en e1 precio de la ener-91a deberán aumentar el costo de la producción por una cant i dad
menor Y por consiguiente t en d.
ran un menor impacto macroeconómico.
Como la demanda de energía responde mucho en el largo plazo,
entonces esto significa que el gobierno no puede incrementar el
precio de la energía mucho en el futuro. Cuadro No. 4.

CUADRO No. 4
ELASTICIDADES PRECIO PROPIAS y CRUZADAS PARA LA ENERGIA,
y TRABAJO.
CAPITAL
.. -

EEE

1
1

Cerveza
Cigarros
Papel
Pescado
Fruta
Carne

EEK EEL

ELL

ELK

ELE

EKK

EKl

EKE

0.92
0.91
0.91
0.91
0.88
0.89

-0.18 0.34
-0.1 O 0.35
-0.21 0.36
-0.21 0.36
-0.23 0.37
-0.22 0.68

0.233
0.194
0.198
O.127
O.191
0.198

'

-1.23 !o.2s ¡ o.24 ; -o. 65 0.72
-1.20 /0 .25 / o.22 l -0.64 0.67
-1.21 0.25 0.22 - 0.64 0. 68
-1. 41 o. 24 0.21 -0.63 0.67
-1. 31 0. 25 0.21 -0.60 0.66
-1.60 0.22 0.22 -0.64 0.67

.
Fuente: Inves t í gac1on
Directa.
~

La sustitución entre trabajo Y capital
Kl) satisface los
tradicionales modelos de dos insumos. Históricamente a part ir

�58

59

de1 período II De sarro 11 o Estabi 1 i zador 11 dos factores comenzaron a
ser significativamente más baratos en términos reales, mediante
políticas artificiales --energía y capital-- y un tercer factor
el trabajo el cual es abundante permaneció constante. El cambio
en precios relativos respondió a varias razones. Las reservas de
recursos naturales crecieron, la producción de energía creció r_!
pidamente y políticas gubernamentales, disminuyeron el costo real
de la energía. En tanto que políticas de exención de impuesto_s·a
créditos para inversión, diseñadas para alentar nueva inversión
en capital, acelerar la expansión económica y ayudar a reducir el
crecimiento del precio de los servicios de capital. Esto tendió a elevar el costo efectivo del trabajo en la producción y d!
cidió la sustitución del trabajo.
El cambio del trabajo por energía y capital sirvió para agr!
var el impacto de un mayor precio en el capital debido a devalua
ciones, y así trasmitirse al crecimiento económico. Cuando el
precio del capita1 aumentó, las industrias fueron incapaces de lE_
grar una rápida combinación intensiva en trabajo. Así el i.ncr!
mento en el precio del capital fue trasmitido a un incremento en
el costo de la producción industrial y el aumento en el costo fue
tan grande como el incremento porcentual en el precio del capital
multiplicado por la proporción .del capital en el costo total de
la función de producción.
Centrándonos ahora en la elasticidad precio propia de la
energía (E= 1.23 en promedio), sugiere que la respuesta de largo plazo de la demanda de energía es más elástica, que la respue~
ta a corto plazo. Sin embargo, omití- importantes elementos ene_!:.
géticos sustitutos, luego la elasticidad precio de la energía es
sesgada hacia abajo y no hay problemas en la inferencia.
la explicación de la mayor elasticidad de la energía en el

largo plazo adyace en el proceso de sustituc,·o-n. Es decir, en
el largo plazo la energía es un sustituto vis a vis de todos los
demás insumos '· y por lo t ano,
t no hay complementos compensadores
para disminuir el impacto de mayores prec,·os de la energía.

EKK Y ELL tienen el signo esperado negativo requerido

P!

rala estabilidad, Y tienden a ser más inelásticas que a corto
plazo, debido básicamente a que tienen Ún cierto grado
de cornpl!
mentabilidad.

Las elasticidades precio cruzadas se comportan como se espe
raba. Hay menos ambigüedad en la interpretación de E
. LK' (J.lemues
tra que energía Y trabajo son sustitutos en el largo plazo,_no ob~
tante pienso deberían ser más elásticas, por el potencial de sus
titución entre estos dos factores.

En cuanto a EKE encontramos son 1i ge ros sustitutos Y esto se
opone a lo encontrado empíricamente por Berndt and Wood, usando
infonnación de series de tiempo, Y analizando la sustitución para el corto plazo .

�60
61
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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~i:\\v·

UNIVERSIDAD AUffiNOMA DE NUEVO LEON

��FACULTAD DE ECONOMIA

..

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FONDO
UNIVERSITAR 10
I

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS publica manuscritos

de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias sociales y la educación. Se edita dos veces al año en los meses de junio y Diciembre,
salvo cambios de última hora que deter
minen lo contrario.
-

Junio de 1986

* La suscripción a la revista tiene un -

costo de $4,000.00 anuales para todo el
Terriitorio Nacional; y de 15 .00 dólares
para el Extranjero. Las solicitudes de
ben dirigirse a la propia Facultad, me
diante cheque u orden de pago.
Dirección: Facultad de Economía, Univer
sidad Autónoma de Nuevo León. Loma Re:donda #1515 Pte. Col. loma larga. Mon
terrey, N.L. México . Apartado PostaT
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Toda comunicación relativa a manuscritos y correspondencia editorial, deberán ser dirigidos a: Lic. Edgar López.
Editor, Departamento de Publicaciones,
Facultad de Economía, UANl.

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Las opiniones, juicios o ideas que pue
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esta revista no reflejan de ninguna for
ma el criterio de la Facultad de Econo
mía de la UANL, siendo de exclusiva res
ponsabilidad de su autor. Sin embargo:
esta Institución se reserva todos los
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Editor . Se autoriza 1a reproducción par
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Edición realizada por el Departamento
de Publicaciones de la Facultad de Eco
nomía de la Universidad Autónoma de Nue
vo León.

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Consejeros:
Consuelo Meyer l.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Israel Gutiérrez Guerrero
Sergio Martínez Guerrero

Director:
Manuel Silos Martínez

Editor:
Edgar lópez Gar~a

�,,

.

I NDI C E

P4g.

EL FEDERALISMO FISCAL EN MEXICO: EVALUACION DE
LA POLITICA DE DISTRIBUCION DE PARTICIPACIONES
FEDERAL ES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

1

Ro bVLto Galr.c.ia Ramllr.ez.

EL IMPUESTO SOBRE LA RENTA, REDISTRIBUCION E
IN FLAC ION. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Rodol6o Montoya. Retta..

ESTIMULOS FISCALES AL EMPLEO Y A LA INVERSION EN
EL SECTOR INDUSTRIAL MEXICANO. UNA EVALUACION
SOBRE SUS POSIBLES EFECTOS DE DISTORSION . . . .
Gu..lU.vuno SUva..

55

�EL FEDERALISMO FISCAL EN MEXICO: EVALUACION DE LA POLITICA
DE DISTRIBUCION DE PARTICIPACIONES FEDERALES

RobeJLto Ga!Lw:i Ramútez

I NTRODUCCION
El federalismo fiscal en los últimos años ha cobrado importancia en los textos de finanzas públicas. En nuestro país se
han realizado pocos estudios sobre este tema ..!/ Dada la importa.!!_
cia que el federalismo fiscal está teniendo en México, resulta re
levante profundizar en el análisis del cumplimiento de sus objetivos.
Para entender el federalismo fiscal, en necesario analizar
el lado del gasto y de los ingresos; sin embargo, dada la impo!
tancia de las participaciones en el comportamiento de los ingr!:
sos, el presente trabajo se concentrará en el análisis delos CO!
ficientes de pa1·ticipaciones federales y en el cumplimiento de
los objetivos que están explícitos en la Ley de Coordinación Fi!
cal.
A partir de 1980, en que entró en vigor la Ley de Coordinación Fiscal, se han incrementado significativamente los recursos
asignables a los gobiernos estatales y locales. Ello ha sido r!
sultado de la importancia de 1as participaciones que el gobierno federal otorga a los gobiernos locales en cumplimiento de esta
Ley.
1/ Un u.tu.dio e.xten&amp;-lvo Mb/[_e el .tema u la Tu-l6
"Fe,de_![_aLi.l,mo
Fl6c.al., e1. c.a.60 de. Mluc.o", Pablo Attmida., ITAM. 1983.

�2

3

A pesar del dinamismo de los ingresos locales, la mayoría de
las entidades federativas'no tienen fecursos suficientes para hacer frente a la demanda por servicios públicos. El Gobierno Ce_!!
tral a través de subsidios y gastos federales ad·icionales a las
participaciones, apoya a los· gobiernos locales en el cumplimiento
de sus funciones. Si~ embargo, los montos que se manejan son poco significativos y no han venido creciendo en importancia como es
el caso de las participaciones.
El trabajo se divide en 4 capítulos. En el primero se anal.!_
za el federalismo en el marco de la teoría normativa. de las fina_!!
zas pú bl i cas .

I. EL FEDERALISMO FISCAL EN LA TEORIA Y PRACTICA DE LAS FINANZAS
PUBLICAS.
Federalismo Fiscal implica una estructura jerárquica de
múltiples gobiernos, en donde cada individuo de la sociedad es
ciudadano de más de un gobierno. México es un caso claro de federalismo fiscal con un gobierno federal, 31 entidades federati
vas Y 2,378 municipios. Cada individuo o ciudadano, cae dentro
de la jurisdicción de estas tres distintas entidades gubernamental es.
El

La intervención del gobierno en la economía depende de la.s
"fa 11 as de merca do-1I y cuando esto lo explica la teoria nonnati
va se concentra en la situación de un gobierno único.
11

El segundo se concentra en la naturaleza y evolución de la
coordinación fiscal en México, hasta la actual Ley de Coordinación
Fi sea l 1986 .
El tercero estudia si los montos de las participaciones fed~
rales de acuerdo a la fórmula de distribución de las mismas, corresponden a los objetivos que se plantean en la Ley de Coord in!
ción Fiscal, distinguiéndose entre la asignación del Fondo ·General y la de los fondos complementarios. En el primer caso se ev!
lúa si las participaciones a través del Fondo General se distrib~
yen, de tal manera que premien el desarrollo económico y esfuerzo
fiscal de las entidades federativas. En el segundo, se analiza
si la distribución del fondo financiero complementario y el fondo
de fomento municipal, cumplen el objetivo de hacer llegar mayores
recursos a las ·entidades federativas de menor desarrollo relativo.
Finalmente, en el Capítulo Cuarto se considera el resumen y
las conclusiones de este trabajo.

Así, las reglas de decisión para lograr el óptiRK&gt; de 1 sector público son fáciles de describir, sin embargo, su aplicación
a las situaciones del mundo real son complicadas, especialmente
al considerar una estructura de gobierno federalista donde exis- ·
te más de una unidad gubernamental.
El problema se centra en el hecho de que un individuo, al
mismo tiempo es ciudadano de varios niveles de gobierno y no de
~1 2/
p
uno so o-:- • uede presentarse el caso de que el Gobierno Central pretenda desincentivar el consumo de cierto bien, a través de
un impuesto, suponiendo una externalidad negativa existente pero
que, sin embargo, desde la perspectiva de un gobierno local no
exista esta externalidad.
!_/ l.a6 ex;tvr.~~~u (j i.a p1t.oduc.cl6n c.on c.oJ:to-6 deCJte.c.len.tu, noJt.
mai.me~e _JUA~6,~..c.an la. .lrJ,t&lt;Vt.vencl6n del gob.l&lt;Vt.no pa,ia peJr.tni.t.[i
la. maUJn&lt;.zau6n del b-ienu.tvr !.ouai..
·

f/

Vvi Head H. G. Pub.U.e. GoodJ., and Pu.ble.e. Wel6aJt.e, Vuk.e Univ. PJt.uJ
1974. Cap. 12 donde buúa. la teotúa de b,lenu púbU
(.
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b.le1tnoJ c.on n.lvetu mú,lti.plu.
C.0-6 Y 0-6 9Q.

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- lar que los beneficios o incidencia
En principio se de e sena
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neficios. Este principio lleva la teoria a1
3

timo de la comuni. dad- / •
, de los bienes públicos
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lleva la teoria
Una conclusion ª que
l óptimo cuan
n la inclusión del federalismo es que se alcanza e
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bienestar social.
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• al nivel más
las decisiones deben ocurrir
cales Y concluyen que
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es consistente con los
bajo de la jerarquía gubernamental~, Y que
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su existencia, tan o e
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Es comúnmente aceptado
l de distribucion.
de recursos como en e
. d s para resolver las cue~
que l os gobiernos federales son apropia_ o .
tiones distributivas que eviten inconsis t enc,a s entre gobiernos.
#

, mente es aceptado que se debe asignar
A pesar de que comun
.
.
. d distributiva a los gobiernos centrales, sin
funciones de equida
b
1 permitir decisiones re
embargo, no es claro el concenso so re e
distributivas a gobiernos locales.
Si debido a la exi·stencia de externalidades Y de bienes con

costos decrecientes, los gobiernos locales dan origen a un défl
cit y están impedidos de hacer decisiones de tipo redistributivo,
ello implicará que estos gobiernos no tienen una función de bienestar social. Por otra parte, el federalismo fiscal implica que
existe una estructura jerárquica de unidades de gobierno autón~
mos. Esto sólo se puede lograr, si estos gobiernos locales tienen habilidad para determinar rangos de distribución entre sus
ciudadanos que implican una función de bienestar social.
De acuerdo a lo anterior, se debe argi.iir que una estructura
de federalismo fiscal "óptima" congruente con la teoría del sector público está relacionada con un esquema donde cada unidad g~
bernamental sujeta a sus restricciones de recursos, así como su
situación de mercado, puede simultáneamente, maximizar su función
de bienestar social. Es conveniente señalar que existen distorsiones de 'second best' que pueden justificar el papel de las
transferencias (participaciones) entre unidades gubernamentales
que ayuden a la solución de problemas de asignación de recursos
en el caso del federalismo. Una restricción de 'second best' es
el caso de una correspondencia imperfecta de una actividad que
genera externalidades que pueden hacer que los gobiernos locales
sigan una decisión equivocada de 'first best'.
Cualquiera sea la razón para justificar las transferencias
por el lado de asignación de recursos o por el lado de equidad
distributiva, esta justificación se refuerza con el hecho de que
la experiencia de subsidios, transferencias o participaciones en
tre niveles de gobierno.
Puede haber múltiples explicaciones empíricas que justifican el incremento en la transferencia a los gobiernos locales. Ca
be mencionar entre las principales:

�7

6

a) El aumento de la demanda de servicios ofrecidos tradici~
nalmente por los ·gobiernos estatales Y municipales (educación, seguridad social, vivienda, etc.)y
b) La falta de dinamismo de los ingresos propios o mejor di
cho, de los impuestos estatales y municipales en relación a sus gastos.
Es sorprendente señalar que el diseño de reparto de las Pª!.
.. ·
El . dise
ticipaciones tienen poca relación con el marco teor1co.
. ñar fórmulas de reparto a los estados en función a los benef1c1os
marginales externos es inconstitucional. Con estas restricci~
nes se han desarrollado criterios más prácticos que tienden a ser
consistentes con la teoría.

tre la federación, estados y municipios, se delimitan competen
cías (funciones y responsabilidades) entre los tres niveles de g;
bierno en lo relacionado con el ejercicio de sus facultades leg;
1
lativas tributarias y se procura la colaboración administrativa
entre los citados niveles.
En el aspecto tributario, la constitución no separa las fuen
tes de ingresos tributarios de la federación, estados y munici-=pios, permitiendo que los gobiernos acudan a las mismas fuentes
para obtener recursos necesarios para financiar los gastos públi
cos. lo anterior, origina lo que se llama ºconcurrencia imposi-=tivaº o problema de doble o múltiple tributación.
Se reservan exclusivamente algunos impuestos a la federa. .. 1/
.
.
c1on-, s,n embargo, tiene derechos (Fracción VII, Art. 73) sobre
todas las demás materias.

11. EL FEDERALISMO FISCAL EN MEXICO.

Es conveniente señalar que para el logro de un mejor cumpl..:!_
miento en las metas del federalismo fiscal, debe considerarse la
coordinación fiscal, tanto por el lado del ingreso, como por el
lado del gasto entre los diferentes niveles de gobierno.
En nuestro país no parece haberse desarrollado ningún sist~
ma de coordinación del gasto a nivel federal. Esto es, no se han
delimitado los campos de acción en esta materia, que correspo.!!_
den a cada unidad jurisdiccional del gobierno. Existen esfuerzos
hacia este proyecto como el caso de los Convenios Unicos de Desa
rrollo (CUD's) 0 el Programa Integral para el Desarrollo Rural,
( PIDER).
El sistema de coordinación fiscal de nuestro país se refiere a aquel sistema de acuerdo al cual se distribuyen ingresos e.!!_

Así, la estructura fiscal ha dado origen a doble o triple im
posic1on en nuestro país. Al principio, se pensó que el proble:ma derivado del hecho de no haber separación de fuentes tributa
rias por unidad gubernamental, tendría como solución más viabl~
el separar dichas fuentes a través de cambios en el texto consti
tucional. Varios intentos fueron hechos, sin llegar a un acuerdo entre los tres niveles de gobierno.
A partir de 1942, fue cuando la federación, al ampliarsue1
fera de competencia tributaria exclusiva, otorgó participaciones

!_! Impowclonu, e.xpQWclonu, a.plt.ove.eh.amle.nto.6 de. bie.nu plt.op,i,e.dad de. la. naclón, .6e.Jt.vicl0-6 púbUeo.6 eoneuiona.do.6 polt. la
6e.du.a.cl6n, iMü..:tuclonu de. e1t.é.dl:to 1J .6e.guJt.o.6, upe.ua.lu .60
b1r.e. ene.1t.g.ia e.lé.e,óúea., ga.MUna. IJ o:tlr.0.6 de,Jt.,i,va.do1.&gt; del pe.:tJr.6-::
le.o, .:ta.ba.eo.6 la.b1t.a.do.6, ee.1r.ve.za., ee.lt.Ulo.6, 6ó.6 601t.o.6; explota.
cl6n -601t.u.:ta.l, a.gua.mi.el 1J p1t.oducto.6 de. 6e.1r.me.nta.ci6n. W. 7 3~
Ftia.ecl6n XXIX lJ e.l Alt.t. 131 de. la. CoMü..:tuci6n Polltlea..

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9

a las entidades federativas; sin embargo, persistía la concurre~
e¡ En 1047
cia O múltiple imposición-•
~ , se estableció el Impuesto
sobre Ingresos Mercantiles (ISIM), que se justificaba por.la n~cesidad de modernizar el sistema tributario Y que proporc1onar1a
mayores recurso~ a los municipios, estados Y la federación. Este
impuesto logró eliminar la gran cantidad de tributos _locales~ f!
derales de naturaleza especial a la actividad comercial Y deJaba
de ser campo de aplicación la llamada Ley del Timbre.
El sistema estuvo vigente hasta 1953, en que fue reformado
para establecer las facultades a la SHCP para elaborar convenios
de coordinación en materia de ingresos mercantiles con los estados, con ·1a condición de que no mantuvieran en vigor impuestos l~
cales, ni municipales sobre el comercio Y la industria. Sin embargo, el sistema propuesto no logró su propósito en forma in~!
gral. Fue hasta 1973, cuando se consolida la idea del federal,~
fiscal al firmar todas las entidades los primeros convenios
de
00
.
coordinación en materia de gravamen a la industria y comercio.
Así, a través del tiempo, se fueron celebrando convenios de
coordinación en distintas materias como el de contribuyentes menores, personas físicas, bases especiales de tributación, etc.
De la experiencia obtenida en las reuniones de los tesoreros de los estados, nació el sistema de participaciones como un
medio eficaz, aunque limitado en materias específicas, para resolver el problema de la doble tributación o de la concurrencia
fiscal. Por una parte, se reservaron fuentes a la federación P!
ro por otra, se imponía la obligación a ésta de repartir la recaudación por dichos conceptos a los estados.
2¡ Vé.Me. Vi..Uo. Ca.11.e.ja., Gt.últeJlfno ¿Qu.é. u la. Coo1¡_dlna.cl6n. _F-l6c.a1?
e.n In.vu.tlga.ú6n F.l6c.a1, INCAFI, SHCP, No. 3, Ma.yo-Ju.ru.o, 1982.
PP. 14-21.

Al principio, el Impuesto sobre Ingresos Mercantiles no fue
de carácter participativo, sino que era una forma de armonizar
los impuestos federales, estatales y municipales sobre comercio
e industria en un solo sistema. Al apagarse la tasa del 3% sobre sus ingresos por enajenación y servicios, se estaban cubrien
do dos gravámenes diferentes; el federal con una tasa de 1.8% y
el estatal que no podía pasar de 1.2%. Si los estados decidían
adoptar el sistema de la Ley Federal celebraban un convenio con
la federación (Coordinación en Ingresos Mercantiles) y así, la
autoridad que recaudaba debía entregar a la otra el porcentaje
que le correspondía.
La introducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) -1980en sustitución del Impuesto sobre Ingresos Mercantiles, motivó
la revisión en el Régimen de Participaciones. La mecánica del
IVA que otorga devolución o acreditamiento por los impuestos retenidos, hacía difícil otorgar participaciones sobre cada peso
recaudado como era el régimen anterior. Por otra parte, había i~
puestos que tenía la federación que eran participables y otros
no. Los primeros se distribuían entre federación y estados y
los segundos no, por lo que la situación era complicada.
Lo anterior originó una simplificación en la estructura tri
butaria. Lográndose que las participaciones a los Estados y Municipios se otorguen de la recaudación federal total que provi!
ne básicamente de cinco fuentes: 1.- El Impuesto sobre la Renta;
2.- El Impuesto al Valor Agregado; 3.- El Impuesto sobre Producción Y Servicios (IEPS); 4.- Los Impuestos al Comercio Exterior y
5.- El Impuesto (Derecho) por la Extracción de Petróleoi1.

3/ EU-6.ten obto;., hnpu.u.:to6 e.amo e..l de. Te.ne.núa. o lú,o de Au.:t.om6vdu, ;.,ob1¡_e. Ell.oga.clonu ( 7%) , e..l Impu.uto ;.,ob)[.e. Au.:t.om6vilu
Nuevo;.,; ;.,~n e.mbMgo, -0on mu.q poc.o -0igM&amp;lca..tlvo-0.

�10

11

La Ley de Coordinación Fiscal se aprobó, a fines de 1978,
junto con la Ley del Impuesto al Valor Agregado y ambas entraron
en vigor a partir de 1980-Y. La creación del "Sistema tlacional
de Coordinación Fiscal" permite que los estados que así lo deseen,
puedan convenir con la federación en recibir participaciones a
cambio de respetar las limitaciones a su poder tributario, esta blecido en las leyes federales o en los convenios.
La Ley de Coordinación Fiscal a partir de 1980 establece que
las participaciones se deben pagar a tres fondos que, en orden
de importancia, son: el Fondo General de Participaciones, Fondo
Financiero Complementario y Fondo de Fomento Municipal.
El Fondo General se forma con un porcentaje de la recaudac,on federal total, que en un principio (1980) fue de 13%l/. Es
te porcentaje se determinó en base a la proporción que representaban las participaciones que, por diversos impuestos, otorgaba
la federación a los estados y municipios. Conforme a la Ley, dl
cho porcentaje deberá aumentarse con el porciento que en la recaudación federal representaba el monto de impuestos municipales
que los estados deberían derogar o suspender al incorporarse al
sistema nacional de coordinación fiscal. Así, el Fondo General
se elevó al 16.98%.
Adicionalmente, cabe señalar que cuando las entidades federativas se acogen a una línea especial de convenios que se llama

4/ Ex~M-lu6n de. Motlvo.6 de. la. .lru.uati\•a de. Le.y de. ~ngJt~o.6 de la

Fe. VU1cl6n pa1ta. 19 81. V.úte.c.u6n Ge.nvüil de. Cor.1uru.c.a':'&lt;-6n, SHCP.

Nov. 7980. Se. u.ta.ble.e.e. que. "Se. cüo un ava.nc.e. muy

v,&lt;..goM.60

e.n

la .6.6npU 6,lc.au6 n a.dm.ln-l.6tlt.ativa., al .6 M pe.nde.Jt o deAO ga11. má.6 de.
359 W.butM .toc.alu y 31 .6npu.Ut0.6 de. 011.de.n 6e.de.Jt.a1" c.on la e.~
titada. de. Ua..6 le.tje.6.
5/ Le.u de. Coo1tcüna.u6n F-l.6c.ai., 1980 SHCP. AJtt. 2 Cap. 1 Ve.moru.ado
"dé. ia..6 paJl.tiupauone..6 de. l0.6 e..6:ta.do.6, muru.up-lo.6 tJ V-l.6.t!tUo

Fe.dVUll e.n ing1te..6o.6 ~e.dVUllu".

"Coordinación de Derechos", el Fondo General se calcula para ellos
con un medio punto porcentúal más, o sea, equivalente a un 17.48%
(el 16.98% mencionado más 0.5% adicional).
El Fondo Financiero Complementario de acuerdo a 1a Ley de
Coordinación Fiscal se constituye con el 0.5% (empezó con 0.37%)
de la recaudación federal totat A partir de 1984, los estados acordaron que se reforzara este fondo complementario con un 3S del Fon
do General, que se descontaría de éste antes de proceder a su distrl
bución. Adicionalmente, la federación convino en añadir de sus
propios recursos, una cantidad igual a la aportada por las entidades, así, el fondo financiero complementario llega a una canti
dad equivalente al 1.5% de la recaudación bruta federal.
De lo que cada entidad federativa recibe de participaciones
por el Fondo General y por el Fondo Financiero Complementario,d!
be pagarse a los municipios un 20% como mínimo.
El Fondo de Fomento Municipal tiene su origen en la aplicación de un impuesto adicional sobre el general de exportación,
el cua 1 ha estado destinado al mejoramiento de las poblaciones
donde se encuentran las aduanas marítimas o fronterizas. Convie
ne señalar que en el caso del petróleo sólo beneficiaba al municipio por el que se realizaban estas exportaciones. Se fue dis
minuyendo gradualmente este privilegio del "municipio exportado;i•
Y el impuesto adicional que ya hoy es el derecho adicional del
5% sobre la extracción de petróleo exportado 1o que consfituye el
Fondo de Fomento Municipal. Este fondo se destina en su totalidad a los municipios y se distribuye entre las entidades confor
me a las mismas reglas del fondo financiero complementario.

�13

12

III. ANALISIS DE LA DISTRIBUCION DE LAS PARTICIPACIONES.
Magnitud de las participaciones, capacidad fiscal y esfuerzo tri
butario.
Los estados y municipios en nuestro país han venido maneja~
do cada vez más recursos y, ello se demuestra a través del comportamiento de la carga fiscal de los gobiernos locales.!./.
Mientras en 1965, la carga fiscal local representaba el 2.07%
del PIB, para 1983 este coeficiente fue de 4.25%. Este dinamismo se debe al comportamiento de las participaciones a los estados
y municipios. Así tenemos que mientras en 1970, la carga fiscal
de los ingresos propios (sin par~icipaciones) representaba el
2.12%% del PIB, en 1983 este porcentaje se reduce al 0. 96%. Esto
contrasta con la evolución de las participaciones que mientras
representaban en 1970 el 0.20% del PIB, en 1983 llegaron a ser el
3. 29% del PIB.
El sistema de coordinación fiscal establece que las partici
paciones sean un porcentaje de los impuestos federales, independientemente de si son participables o no, a partir de 1980. Es
tas se distribuyen a través de tres fondos: Fondo General de Par
ticipaciones, Fondo Financiero Complementario y Fondo de Fomento
Municipal.
El Fondo General de Participaciones se debe analizar en dos
etapas, primero e·l de carácter transitorio, que estuvo vi gente de
1980 a 1983, y determinaba que los estados recibieran un porcentaje igual al monto de las participaciones que hubiera recibido

!J

En:te.ncüe.ndo como c.Mga. 6,l-:Sc.al, .f..o-6 .-únpu.uto-:S, de.Jtecho.&amp;, ,r&gt;Aodu..c.a.p'1..ove.c.ha.m,i,e.n:to-6 e1&gt;taM.e1&gt; lj mu.n,lci..pal.e.1, .e.orno p'1..opo'1..ci.6n
de.l PIB.

:t.06 lj

en 1979, adicionado por el correspondiente a los impuestos Y derechos que dejaron en suipenso a partir de 1980, con motivo de la
armonización delegada de los impuestos federales.
A partir de 1984, los factores de ditribución de las participaciones del fondo general se calculan en función a impuestos
asignables.
De acuerdo a lo establecido en el convenio de adhesión, son
impuestos asignables el IVA, el IEPS, el Impuesto sobre Enajenación de Automóvil es Muevos (!SAN), sobre Tenencia o Uso de Au t~
móviles, el Impuesto sobre la Renta e !VA de Contribuyentes men~
res, uno más sobre la Renta que se cubre conforme a bases especiales de tributación de personas físicas dedicadas a la agricul
tura, ganadería y pesca, las retenciones del impuesto sobre la
renta por la prestación de servicios personales subordinados a
que están sujetos los contribuyentes menores y las personas físi
cas sujetas a las bases especiales de tributación y, el impuesto
sobre erogaciones a que están obligados los contribuyentes menores y las personas físicas antes mencionadas.
Con la información de estos impuestos se calculan los fact~
res de participación del fondo general, a través de la fórmula
que establece el artículo 3o . de la Ley de Coordinación Fiscal.
La intención de esta mecánica de distribución de participaci~
nes de este fondo es premiar el desarrollo económico y el esfuer
zo fiscal de las entidades federativas.
Con el fin de analizar si se está cumpliendo con el objetivo de distribuir l as participaciones en función al desarr~lo ec~
nómico y esfuerzo tributario de las entidades federativas, se e1
tima la capacidad fiscal y el esfuerzo tributario de los estados.

�14

15

La capacidad fiscal y el desarrollo económico de los estados
están muy relacionados. No se considera conveniente elaborar un
modelo sofisticado de determinación de la capacidad fiscal,ya que
la mejor 11 proxy 11 para la determinación de esta capacidad lo reprf
senta el Producto Interno Bruto (PIB) de la entidad federativa!/.
Aunque no existe una di stri buci ón del PIB por estados después
de 1980, se considera que en los últimos años esta estructura del
producto por estados no ha cambiado significativamente. Así, se
utiliza la misma estructura del PIB para 1983 para calcular la C!
pacidad fiscal de los estados. Los resultados arrojados fueron
los siguientes:

°i)

LRTe3
R2

Donde

=

-9.577 + 1.3255.!./ LIPBe 3

(t = 10.9)
= 80.6
LRTa3 es el logaritmo de la recaudación del estado en 1983 y;
LI PB e 3 es el logaritmo del PIB estatal en 1983.

El cuadro 1 muestra que no existe gran diferencia en los resultados de capacidad fiscal si se toman muchas variables explic~
· tivas, o si se toma sólo el PIB, que parece ser la mayor variable
expl icatoria. Para efectos de probar esta idea se calculó el coe
ficiente de correlación gradual o de Spearman indicando que existe una correlación positiva casi perfecta entre ambos resultados .
Se ha aceptado que para examinar la posición fiscal de las en
tidades conviene determinar el esfuerzo tributario de ellas. Se
considera que el esfuerzo impositivo, es más o menos neutral, ya

que no parece haber una fuerte relación entre ingreso y esfuerzo
tributario.V.
Un cálculo actualizado del esfuerzo tributario (1983) se rea
lizó corriendo un número de regresiones igual al número de entidades federativas (31), en las que se incluyeron los datos delos
demás Estados y no el del que se está calculando el esfuerzo. De
acuerdo a cada ecuación de regresión para cada entidad, se susti
tuyeron los parámetros estimados por los datos del Estado en cues
tión Y así se obtuvo la recaudación estimada. Esta última se re
lacionó con la recaudación que refleja la capacidad fiscal y así
se obtuvo el esfuerzo tributario.
El cuadro 2 muestra la capacidad tributaria de los Estados,
la recaudación estimada de acuerdo a los métodos descritos y e 1
esfuerzo tributario que resulta del producto de dividir esta última entre la primera.
Como se observa, los resultados son muy variados y muestran
que entre las entidades con mayor esfuerzo tributario se encuentran Campeche, Nayarit, Zacatecas, Tabasco y Chiapas. Quizá la ex
plicación en el caso de Tabasco y Chiapas se debe a la exporta
ción petrolera que puede hacer que la recaudación estimada sea~
yor a otras entidades. Por otra parte, el Distrito Federal, Mé:xi co Y Quintana Roo son donde se presentó menos esfuerzo tributa
rio. Quizá el comportamiento de la reacudación en el D. F., tenga relación con la propuesta -al menos en principio- de la fede
ración de administrar el Impuesto al Valor Agregado .en los úl:
timos años.

2/ R. MMgn.ave y P. .'AU691tave, Idem. Cap. 30.

d Lo-6 va.fo,'teA del. e-ó:tílCÚl.&gt;:tlc.o ";t" 1.ion 1.iigruó,i.catlvo.6 pa1ta un ruve-t'. de c.on6,ianza del 99%.

3/

R. MU-6g1tave y P. MU691tave, Idem. Cap . 30.

�16

17

Evaluación de los resultados de la distribución de los diferentes
fondos de participaciones.
Se presume en base al contenido de la Ley de Coordina-c·ión
Fiscal que las participaciones del Fondo General se reparten en
base al criterio consistente en la capacidad fiscal de los estados.
Para calcular lo anterior se corrió una regresión para 1983
y 1984 donde se introduce el PIB como variable explicativa (capacidad fiscal) del fondo general de participaciones.
Los resultados fueron los siguientes:
4. 252 + l. 052~1

2) LFGPe3

(T
=

3)

Donde

=

LPIBe 3

18.45)

92.2

LFGP 84

=

4.437 + 1.05~/
LPIBe4
(t = 17.35)

R2

= 91.2

LFGP = Logaritmo del fondo general de participaciones por
estado.
LPIB = Logaritmo del Producto Interno Bruto por entid ad
federativa.

Los resulta dos arrojados muestran que antes y después del ca~
bio de mecánica del reparto de participaciones del fondo general
(1984), éstas se reparten en base al mismo criterio consistente
en la capacidad fiscal de las entidades federativas. En ambas ecu~
ciones (2 y 3) el coeficiente de correlación (R 2) y el valor est~
dístico 11 t 11 muestra que los resultados son significativos a un ni
vel de confianza del 99%.
La fórmula de distribución del Fondo Financiero Complementa-

rio consistía en un principio en dividir el monto de los nuevos
recursos en dos partes iguales, la primera de las cuales se repa.!:.
tía entre todas las entidades por partes iguales, y la segunda
se distribuía en proporción inversa a la erogación por habitante
efectuado por la federación por concepto de participaciones en im
puestos federales y gastos corrientes en educación primaria y secundaria en cada una de las entidades federativas,tomando en cuen
ta además, la población de cada una de ellas±.1.
El cálculo era complicado por la diversidad de variables .
Sin embargo, a partir de 1984, se diseñó un nuevo esquema de distribución de este fondo con el fin de hacer llegar mayores recu.!:_
sos a los estados más pobres o de menor desarrollo económico. La
mecánica establece que los recursos se reparten entre los estados
en proporción inversa a las participaciones que por habitante recibe cada uno de ellos del fondo generalif. Como se puede enten
der, el propósito esencial de este fondo es el de distribuir participaciones tratándose de favorecer en mayor medida a los estados
que obtienen menos participaciones del fondo general.
Para evaluar el sistema de distribución de este fondo, seco
rrió una regresión que incluyera como variable explicativa el pr~
dueto interno bruto y la población por entidad federativa.
Igual que el caso anterior se consideraron dos regresiones

±_!

Ley de Coo1¡_cünaci~n _F.ú.i~ai. 1983, SHCP, Al¡;f_, 4 de.! Cap. 1 que
~ de leu, paJr.ti.upauonu de lo¿, u.ta.do.6, mun,i.cip,io.6 IJ V~
búto Fe.de.Jtal en in91¡_uo6 óede,1¡_ai.e-0.

'j_/ Expo6,i.C.C:.6n de. moti.v0-6 de. la ,i,n,i.C.C:.ati.va de Le.y de Ing1¡_uo¿, de
la Fede,1¡_ctuón paJr.a el ej e&gt;tC.C:.C.C:.o 7984.
SHCP. Nov.lemb1r.e, 19 83.

V,Ur_ec.C.C:.6n de V,i,6M,l6n
.,

�18

19

para los años 1983 y 1984 obteniéndose los siguientes resultados:

4) LEFCe3

=

11.787 - 0.45&amp;!1
LPI8e3 + 0.349
LP08e3
{t = 4.843)
(t = 0.349)

=

51.19

LPIBe1t + 1.379!/ LPOBe1t
5) LFFCe1t = 24.792 - 1.35:!1
{t = 9. 388)
(t = 8,635}
=

Donde

LFFC

75.89

Logaritmo del fondo financiero complementario por
entidad.
LPIB = Logaritmo del Producto Interno Bruto por entidad.
LPOB = Logaritmo de la población por entidad.
=

Como se puede observar en los resultados de la ecuación {4}
el coeficiente de correlación (R 2) no es muy significativo. El CO!
ficiente de regresión referente a la población tiene un valor de
t que no la hace estadísticamente significativa. Sin embargo,
los signos parecen lógicos, ya que indican una relación negativa
entre el fondo financiero complementario y el producto interno
bruto. Por otra parte, el coeficiente de regresión de la población presenta signo positivo que indica que hay una relación PE.
sitiva entre la población y el fondo que recibe el estado.
11

11

La evidencia estadística obtenida pari 1984, muestra que una
situación más clara al cambiar la fónnula de distribución de las
participaciones de este fondo. Esto se verifica a través del valor estadístico "t" al mostrar que los resultados son significatj_
vos a un nivel de confianza del 99%.

recibe el estado y su población.
Para el caso de la distribución del fondo de fomento munici
pal, cabe señalar que fue creado con el fin de fortalecer las ha
ciendas municipales y su origen se encuentra en los impuestos adj_
cionales del 2% y 3% sóbre los generales de las tarifas aduanales. Dentro del adicional a la exportación del 2%, adquirió r!
levancia el correspondiente a petróleo y derivados, que actualme~
te ha sido sustituido por el derecho adicional del 5% sobre derechos de extracción de Pemex, respecto del petróleo que exporta.
La distribución actual de este fondo se realiza de la siguiente forma: Cada estado recibe actualmente, para distribuirlo
entre sus municipios, hasta una cantidad igual a la que le correspondió en el año inmediato anterior. El incremento que regi~
tra este fondo en el año para el que realicé el cálculo, en rel!
ción con el año precedente, se distribuye entre los Estados, en
proporc1on inversa a las participaciones que por habitante recibe cada uno de ellos en el fondo general.
Se corrieron varias regresiones conteniendo como variables
explicativas el PIB, la población y el monto de participaciones
del mismo fondo correspondiente al año anterior. Ninguna regresión fue significativa sólo la siguiente para ambos años (1983 y
1984):
6) LFFMe a = 658.7 + 243. 32-1./ LFFMe2
{t = 7.712)
R2

= 67.22

7) LFFMe1t =

Mientras exista una relación inversa con la capacidad fiscal
de las entidades, existe una relación positiva entre el fondo que

R2

5.385 + O. 024&amp;!1 LFFMa 3
{t = 13.34)

= 85.99

�20

Donde

21

LFFMe2,

83, 81+

=

Logaritmo del Fondo de Fomento Municipal
por estado para 1982, 1983 y 1984.

De acuerdo con estos resultados no es muy clara 1a relación
entre capacidad fiscal y el monto del fondo municipal, ni entre PQ
blación y ese fondo. Lo único que se relaciona bien con el fondo
municipal es el monto del mismo obtenido el año anterior. La con
el usión de esto 11 e varía a 1a idea de que su fórmula de reparto
es más estática que la de la de los demás fondos, puesto que no se
relaciona con variables de capacidad fiscal (como el PIB estatal)
ni con variables como la población. El efecto redistributivo de
este fondo, por lo anterior, es poco efectivo.
Con objeto de esclarecer la manera de repartir las particip~
ciones de los diferentes fondos establecidos en la Ley de Coordinación Fiscal se utilizó el procedimiento o técnica de coeficien
te de correlación gradual (por jerarquía u orden).
Se calculó así el coeficiente de correlación gradual entre la
participación porcentual del PIB estatal dentro del PIB nacional
y la participación porcentual del monto participable a las entid!
des con el monto del fondo general de participaciones total.
Los datos muestran que por ejemplo el Distrito Federa 1 con
una participación en el producto nacional del 25.1% obti~ne el 23.7
del fondo general de participaciones en el año de 1983. Por otra
parte, Quintana Roo que tiene el porcentaje más bajo en €1 produ~
to nacional equivalente al 0.33% obtiene un monto de participaciQ_
nes igual al 0.38% del fondo general de participaciones en 1983.
Cada uno de los porcentajes del producto nacional que representan las entidades federativas se clasifican del rango 1 al 31
de mayor a menor para medir su jerarquía. Así, el orden otorgado

al D.F. es el 1 y el otorgado a Quintana Roo es el 31. Se establece esta clasificación con el fin de verificar la correlación
entre la jerarquía de dos variables, en vez de la correlación e_!!
tre las variables entre sí. Lo importante de este método es que
identifica la correlación entre la jerarquía de las variables i_!!
dependientemente de la correlación lineal que mide el método de
regresión por mínimos cuadrados. Por otra parte, este coeficien
te no mide la magnitud de la correlación entre las variables, ya
que intenta primordialmente el ordenamiento de las entidades.
El Cuadro 3 presenta el cálculo del coeficiente de correlación gradual entre las participac~ón porcentual del producto na
cional de la entidad federativa y su participación porcentual en
el fondo general de participaciones para el año de 1983.
El coeficiente es igual a 0.913 y con signo positivo, lo que
muestra que, en general, la participación en el producto de la e_!!
tidad federativa se relaciona con cambios positivos en la participación en el fondo general de dichas entidades, lo cual era e1
perado. El caso extremo es aquel en que los Estados tienen el
mismo rango en ambas variables teniendo así un coeficiente de CQ
rrelación igual a l. En nuestro caso el resultado se acerca a 1,
sin embargo, hay diferencias en los rangos de las varhbles en
los diferentes estados.
El cálculo del estadístico "Z" muestra que el coeficiente es
significativo con un nivel de confianza del 99%, lo que concluye
que para el conjunto de estados del país (31), la posición de la
entidad por la parti_cipación en el fondo general depende de la PQ
sición de su participación en el producto nacional. Lo anterior
no significa que no haya casos de excepción, sino que ellos son
pocos estadísticamente, y por ello, excepciones de la regla gen~
ra 1 .

�22

23
¡

El mismo ejercicio para este fondo se hizo para el año de
1984 cuando cambia la man'era de distribuir las participaciones
(Cuadro 4). Los resultados fueron similares.
Para el caso del Fondo Financiero Complementario, se trata
de probar si existe una tendencia dentro de la política de distribución de participaciones para apoyar a los estados de menor
desarrollo relativo.
La información muestra que el Distrito Federal, con una Pª!
ticipación en el PIB nacional del 25.1%, tiene el primer lugar en
jerarquía. Por otra parte, tiene el número (último) 31 en jera!_
quía, en lo correspondiente a su participación en el fondo fina.!!_
ciero complementario con un 1.41%. Al contrario, de casos como
Tlaxcala, que con un porcentaje en el PIB de 0.45% tiene el cua!_
to lugar en rango de porcentaje de participaciones en el fondo fj_
nanciero con un 3.96%. Para 1983, estos datos son similares al
año de 1984, como se puede observar en la información de los cua
dros 5 y 6.
El coeficiente de correlación gradual obtenido de 0.536 para 1983, presenta un signo negativo, lo que significa que para el
conjunto de entidades federativas, la posición del Estado en el
fondo financiero complementario depende negativamente de la posj_
ción de su participación en el producto nacional. Hay excepciones a esta conclusión, sin embargo, son pocos estadísticamente y,
por ello, serían excepciones a la regla general. Esto se fundamenta en el hecho de que el estadístico 11 Z11 muestra que el coefj_
ciente es estadísticamente significativo a un nivel de confianza
del 95%. El mismo ejercicio para 1984 presenta resultados parecidos.
El comportamiento de la variable proporción del PIB estatal

relacionada con la participación del . fondo de fomento . munic.ipal
presenta resultados pareci'dos al caso del fondo financiero compl!
mentario. El objetivo al crear este fondo fue explícito en la Ley
de Coordinación Fiscal (empezó a aplicarse a partir de 1980) y co.!!_
siste en fortalecer las haciendas municipales. Por ende, ello si.9.
nifica un carácter redistributivo entre entidades (Cuadros 7 y 8).
Así, resulta que el porcentaje en el fondo de fomento munici
pal que tienen las entidades, se relaciona negativamente con la im
portancia de ellas en el producto nacional.

IV. RESUMEN Y CONCLUSIONES
La estrucutra de un sistema de gobierno federal como México,
complica significativamente tanto la teoría como la práctica de
las reglas de decisión en el sector público.
En México existe un buen grado de avance en e·l sistema de coor
dinación fiscal por el lado de ingresos y poco por el lado de ga;
to público.
La distribución actual de participaciones responde a la evolución del sistema de coordinación fiscal y con la entrada de la
Ley de Coordinación Fiscal, se materializan los deseos de la armo
nización tributaria y el apoyo financiero federal a las entidade;
federativas.
Es claro que los recursos a través de participaciones que han
recibido, las entidades han crecido significativamente en los últimos años.

�24

De acuerdo a los ejercicios realizados para los años de 1983
y 1984, los objetivos del·fondo general así como de los fondos fl
nancieros complementarios y el de fomento municipal, parecen cumplir sus objetivos generales, por un lado de ser compensatorio el
primero y redistribuidores de ingreso público, los segundos. Exi1
te una relación muy clara entre la capacidad fiscal (medida por el
producto) de los estados y el fondo general de participaciones en
1os últimos años 1983 y 1984. Por otra parte, esta relación esi!
versa para el caso del fondo financiero complementario y el de f~
mento municipal que se relacionan más claramente con la población
de los Estados. Esta prueba se reafirma con el uso de los coeficientes de Spearman para esos años 1983 y 1984.
Desde el punto de vista de planeación de ingresos de los gobiernos locales, existe la necesidad de prever cambios en la deter
minación del monto de las participaciones debido a la dependencia
actual de elementos exógenos a la economía nacional, como es el ca
so de los ingresos tributarios de Pemex que forman parte de la ba
se sobre la que se determinan las participaciones.
El esfuerzo tributario aquí es importante para aumentar lar~
caudación federal que asegure mayores participaciones a los Estados que incrementan su eficiencia administrativa relativa, corrsi
derando que actualmente las tasas impositivas son altas.
Así como ha existido avance en el área de coordinación fiscal de ingresos públicos, es necesario que se avance en el área de
coordinación del gasto público, con el fin de lograr una mayor
efectividad en el sistema del federalismo fiscal en nuestro país.
Es necesario hacer mayor investigación en esa área, al mismo tie~
po que se propongan mejoras al sistema actual de coordinación fis
cal de los ingresos públicos.

25

· CUADRO No. 1
RANGOS DE CAPACIDAD FISCAL 1980
ENTIDADES FEDE
RATIVAS. -

1980-!.I
RANGO

1 98 o.?./
RANGO

Distrito Federal
México
Veracruz
Jalisco
Nuevo León
Tabasco
Baja Calífornia
Tamaulipas
Chiapas
Guanajuato
Coahuila
Chihuahua
Puebla
Sinaloa
Sonora
Michoacán
Guerrero
Hidalgo
Durango
Campeche
Oaxaca
Morelos
San Luis Potosí
Yucatán
Querétaro
Nayarit
Zacatecas
Quintana Roo
Aguascalientes
Colima
Tlaxcala

1
2
3
4
5
6
7

1
2
4
3
5

10
12

8

6

9

13

10

7
9
11
8

11

12
13
14
15
16
17
18
19
20

21

22
23
24

25
26
27

28
29

30
31

16
15
14
17
18
20

25
19
22
21
23
24
27
26

31
28
29

30

1/ La tesis de ''Federalismo Fiscal, el caso de México", donde se
corre un modelo de capacidad fiscal para 1980 que incluye como variables explicativas, el PIB, tamaño promedio de munici
pio, participación del sector petrolero en el PIB y densidad
de la población.
2/ Sólo considera como explicación de la capacidad fiscal el PIB
de los estados para 1980.
o2
.
NOTA: La fórmula de Spearman (r = 1 - 6E
N(N 2 _1 ) d10 un resultado de
r = + 0. 968

�27

26
CUADRO No. 3
COEFICIENTE DE CORRELACION GRADUAL 1983
Entidad Federativa X= PIBi
PIBt

CUADRO No. 2
CAPACIDAD FISCAL Y ESFUERZO TRIBUTARIO 1983.
-

Recaudación Estj_ Esfuerzo TribuCapacidad Fi sea 1
mada
tario
(Mi 11 ones de Pesos) (Mi 11 ones de Pesos)
%
(3)=(2)/(1)
(1)
( 2)

Estados

.

Aguascalientes
Baja California
Campeche*
Coahuila
Colima
Chiapas *
Chihuahua
Distrito Federal *
Durango
Guanajuato **
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México **
Michoacán **
Morelos **
Nayarit *
~uevo León*
Oaxaca **
?uebl a
1uerétaro **
1uintana Roo **
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco *
Tamaulipas **
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas *

3
21
5
24
2
20
22
407
9
24
12
11
64
88
19
8
4
56
9
24
5
1
8
18

19
23
33
2
64
7
4

407.9
280.5
848.5
215.4
966.21
573.2
816.6
764.0
545. 7
434.3
044.3
402 .o
630.7
481.1
251.5
649.4
323.6
644.2
561. O
263.9
771.8
614.4
793.3
847. 7
226.5
638.8
198.0
358.2
051.6
851.4
375.8

3
21
6
.. •23
2
21
22
267
9
25
12
11
65
77
19
8
4
51
9
24
5
1
8
19
19
24
31
2
68
7
4

266.4
053.6
431. 9
873.5
833.7
660 . 2
799 .5
566.0
517.8
202.1
133.0
473.2
252.1
862 .1
718.6
398. 3
602.0
008.7
85 2. 3
111.3
586.0
424.8
779.0
106.7
293.5
973.1
610.7
221.5
069 .o
839.5
647.6

- 4.2
- 1.1

+ 10.0

- 1.4
- 4.5

+ 5.3

- 0.1

- 34.4
- 0.3
+ 3.1
+ 0.7
+ 0.6

+ l. o

- 12.0
+ 2.4

- 2.9

+ 6.4
+ 9.9
+ 3.0

- 0.6
- 3.2

- 11. 7

-

+
+
+
+

-

+

-

+

0.2
1.4
0.3
5.6
l. 3
5.8
6.3
0.2
6.2

Aguascalientes
Baja California
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hi da 1go
Jalisco
México
Michoacán
Morel os
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quinta na Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Vera cruz
Yucatán
Za ca tecas

Y= FGPi
FGPt

28
12
25
9
29
13

o2

1
3
2
- 6

1
9
4
36

6

36

27
9

23
15
29
7
11
1
22
14
17
25
4
2
16
24
26
6
21
13
20
31

11

1
21
7
17
18
3
2
14
22
27
5
20
8
24
31
19
16
15
10
6
30
4·
23
26

18

10
8
3
12
30
5
19
28

o

o

c

2
-6
r
o
= 1----:,-N (N 2 -1)

c=

2580
1 29760
o. 913

*/ Las muestras fueron significativas a un nivel de confianza al 90%.

o

o

o

o

- 1
- 7

1
49

- 7
- 1

49

- 2
- 2

4
4
1
1
1
25
16

o

o

1
1
- 1
- 5
4

-

o

1

o

1
36
49
49

36

o

o

- 1

1
16

4
- 2

= +

o

o

1
6
7
7
6
-

r

z = _e_=
**/ Las muestras fueron significativas a un nivel de confianza al 75%.

(D)={l)-(2)

4

o2 = (30

o.913

0.913
= 0.1825 = 5.002

"

1
31-1
Oonde C e: el coeficien!e. de correlación gradual; V es 1a
varianza del coef1c1ente de correlación gradual y

t/ v
es la desviación estándar del coeficiente de
correlación gradual .

�28

CUADRO No. 4
COEFICIENTE DE CORRELACION GRADUAL 1984

Entidad Federativa X= PIB;
PIBt
Aguascalientes
Baja California
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federa 1
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelia
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Pueb1a
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Si na 1oa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

Y= FGP;
FGPt

28
12
25
9
29
13
1
21
7
17
18
3
2
14
22
27
5
20
8
24
31
19
16
15
10
6
30
4
23
26

02

27

1

1

9

4

- 5

16
36
25

6
- 1

36
1

19
14
29
7
12
1
23
13
17
25
4
2
16
24
26
6
22
· 15
21
30
18

11

D=(l) -( 2)

11

8
3
10
31
5

20
28

6

o
o

- 2

-

6

o
o

4
36

o

o
7
1
o
2
2
1
1
2
7
3
1
1
5
7

49
9
1
1
25
49

7

49

1
- 1
3
- 2

16
1
1
9
4
o? = 433

-

- 4

r

29

CUADRO No. 5
COEFICIENTE DE CORRtLACieN GRADUAL 1983

49
1

o

4
4
1
1
4

Entidad Federativa X= PIB;
PIBt
Aguascalientes
Baja California
Campeche
Coahuil a
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federa 1
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelia
Nayari t
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaul i pas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

FFCi
- FFCt

y-

. 28
12
25
9
29
13

(D)=(l)-(2)

7
1
22
26
3
29
23
31
15
11
16
12
20
19
6
14
18
27
10

11

1
21
7
17
18
3
2
14
22
27
5
20
8
24
31
19
16
15

-

-

-

-

9

21
5
8

24
28
30
25

10

6
30
4
23
26

-

-

-

4

17
13
2

-

21
11
3
17
26
16
12
30

D2
441
121
9
289
676
256
144

900
6
36
4
16
1
1
6
36
17
289
17
289
8
64
8
64
9
81
22
484
10
100
1
1
3
9
26
676
11
121
8
64
13
169
20
400
19
361
26
676
13
169
10
100
24
576
r o2 = 7618

2

6 E D
C=l---,...--N (N 2-l)

c=1

-

z=e

vv

-=

= o.9127

o.9127 _ o.9127 _ 5 001
- 0.1825 - ·

~~131-1

Donde C es el coeficiente de correlación, gradual, V es la
varianza de correlación gradual y
es la desviación estándar del coeficiente de co
rrelación gradual.

vv

e=

2

6E D
1 - -----,,---2
N (N -1)

45 708
c = 1 - 29
760

· z =~
{v

= -

=-0.536

0.536

=-

0.536 =-2 936
·

O.1825

in3T-1

Donde C es el coeficiente de correlación gradual, V es la
varianza del coeficiente de correlación gradual y
{v es la desviación estándar del coeficiente de co
rrelación gradual .

�30

Entidad Federativa X= PIBj
PIBt
Aguasca li entes
Baja California
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Pueb 1a
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxca 1a
Veracruz
Yucatán
Zaca tecas

c=

z=

31

CUADRO No. 6
COEFICIENTE D~- CORRELACION GRADUAL 1984

28
12
25
9
29
13
11

1
21
7
17
18
3
2
14
22
27
5
20
8
24
31
19
16
15
10

6
30
4
23
26

2
1 - 6 E 2o
N (N -1)

c
VV

Y= FFC;
FFCt

(D)=(l)-(2)

15
14
30
25
17
26
20
29
9
10
5
4
22
19
3
12
11

28
1
8
18
24
6
21
27
31
23
7
16
13
2

-

-

13
2
5
16
12
13
9
28
12
3
12
14
19
17
11

10
16
- 23
19

o

-

-

-

-

6
7
13
5
12
21
17
23
12

CUADRO No. 7
COEFICIENTE DE CORRELACION GRADUAL 1983
R2
PIBi
Entidad Federativa X=· PIBt
169
4
25
256
144

169
81
784
144
9
144

196
361
289
121
100
256
529
361

o

24

3ó
49
169
25
144
441
289
529
144
100
576

E

D2 = 6 644

10

864
= l - 39
29 760 = 0.339
=-0.339

v

339
= -o.
O.1825

= -1. 858

1
31-1
Donde C es el coeficiente de correlación gradual V es la
varianza del coeficiente de correlación y,'
{v es la desviación estándar del coeficiente de co
rrelación gradual.

Aguascalientes
Baja California
Campeche
Coahuil a
Colima
Chiapas
Chihuahua
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
More 1i a
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinal oa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Za ca tecas

c=1 -

z= c

Y= FFM; (D)={l)-(2)
FF~t
6
15
17
19
2
18
16

27
11

24
8
28
12
10
20
6
16
17
2
1
13
21
26
4
19
7
23
30
18
15
14
9
5
29
3
22
25

-

11

5
26
13
28
27
23

-

-

-

21
4
7

441

11

121
676
36
36
81
1
100
16
676
784
100
9
324
676
100

26
6
6
9
1
10
4
26
28
10

-

3
18
- 26
10

24

8
30
9
7
25
10
4
29
21
22
20
3
14
12
1

-

o

2
20
14

- 14
- 7
- 13
- 15
-

D2

26

11

10
24

16
49

o

4
400
196
196
49
169
225
676
121
100

576
2
E o = 6 954

6 E o2
41 724
=
1
2
26 970 = 547
N (N -1)
0.547 - - 2.997
- - O.547 - - 0.547 - - o
.1825

º·

[v

J 3i-1

[ITT5

Donde C es el coeficiente de correlación gradual, V es
la varianza del coeficiente de correlación gradual
y
es la desviación estándar del coeficiente
de correlación gradual.

rv-

�32
CUADRO No. 8
COEFICIENTE DE CORRELACION GRADUAL 1984
Entidad Federativa X= PIB;
PIBt
Aguascalientes
Baja California
Campeche
Coahuil a
Colima
Chiapas
Chihuahua
Durango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelia
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tampico
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zaca tecas

27
11

24
8

28
12
10
20
6
16
17
2
1
13
21
26
4
19
7
23
30
18
15
14
9
5
29
3
22
25

y- FFMi

- "fFMt

(D)=(l)-(2)

12
5
19
18
9
20
16

-

10

8
24
3
28
27
22
25

-

-

11

30
1
7
26
14
4
29
21
23
17
6
15
13
2

-

15
6
5
10
19
8
6
10
2
8
14
26
26
9
4
15
26
18

o

-

3
16
14
- 14
- 7
- 14
- 12
23
- 12
9
23

r
6

33

R2
225
36
25
100
361
64
36
100
4
64
196
676
676
81
16
225
676
324

o

9
256
196
196
49
196
144
529
144
81
529
o2 = 6 214

r o2

37 284
C= 1 - N ( N2 -1) = 1 - 26 970

z=

e
{v

0.382

- - - - 0.382
0.1825

e= = -

o.382 '

2.093

ri

31-1

Donde C es el coeficie~t~ de correlación gradual, v es la
varianza del coeficiente de correlación gradual y
{v es la desviación estándar del coeficiente de
correlación gradual.

~IBLIOGRAFIA
Annida G. Pablo, Federalismo Fiscal, el caso de México. Tesis Departamento de Economía, ITAM, 1983.
Beyer Carmen y Rodríguez Alberto, "La Coordinación Fiscal y las L~
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Fiscal, SHCP. No. 3. Mayo-Junio, 1982.

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Hoyo, D. Roberto, "La Hacienda Pública Municipal II en Investiga
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1975.
S.H.C.P., Indicadores Tributarios, 1984, D.G.P.I. Subsecretaría
de Ingresos, SHCP.

Rodol6o Mon:toya Rerta.

La política fiscal en materia de ingresos en nuestro país se
ha itensificado en los últimos meses, debido a los cambios trepidantes de rumbo, lo cual nos ha conducido a una encrucijada.
El sector público, como los demás sectores de la economía,
ha experimentado un freno en su~ ingresos reales y por ende, de sus disponibilidades de fondos para cumplir adecuadamente su pr~
supuesto, recurriendo a fuentes indeseables de ingresos (monetiza
ción).

S.H.C.P., iey de Coordinación Fiscal, 1985.
S.P.P., Anuario de Estadísticas Estatales 1984. Instituto Nacional de Estadísticas, Geografía e Informática, SPP.
Wolfson, J. Dirk, Public Finance and .Development Strategy.
John Hopkins Univ. Press. U.S.A. 1979.

The

Un renglón muy importante que se ha involucrado en este to~
bellino de cambios de política fiscal, es el de los impuestos, y
específic_amente el Impuesto Sobre la Renta ( ISR) que se mantiene
en primer orden entre los ingresos tributarios de la administra ción pública centra1.l1
En este trabajo se analizará el actual sistema del ISR tratando de examinar sus aspectos básicos, así como la forma en que
la carga tributaria se distribuye entre los.contribuyentes en los
últimos años, comparando un período de una inflación galopante con
el actual de inflación aguda, con referencia al período 1981-198ó.
La cuestión central a analizar es que si el actual sistema
del ISR no funciona más como mecanismo redistribuidor de la carga
tributaria bajo el enfoque de equidad, y además presenta adver sidades como instrumento estabilizador y de crecimiento económico .
1/

11

LM 6,-lnanza..ó del E.6:tado en 19 8611 , Re.v,W:ta de ComVtc.io Ex:tVvloJt,
Mtueo, 1eb1tVto de 1986, Vol. 36, Núm. 2.

�37

36

Para realizar este análisis, se estudiaron las modificaciones más recientes del ISR y en base a ello, se vincularon las tarifas impositivas al proceso inflacionario para detectar la !
quidad, se contempló sobre la importancia del ISR en el esquema de los ingresos fiscales y se hacen una serie de advertencias
sobre las posibles repercusiones en el aparato productivo.
7

Gravar más la estructura tarifaría del ISR para ese o cualquier otro fin, puede incrementar aún más el impacto negativos~
bre el ahorro, pues es la gente de ingresos altos la que puede ahorrar en la actualidad .
Si el total de ahorro real en la economía, privado y público, puede llegar a reducirse por un programa gubernamental fina!!_

POLITICA FISCAL DE 1986

ciado mediante un ISR, depende del uso que el gobierno hará de los fondos; aunque es común que el ahorro gubernamental sea infe

En materia de política fiscal, México se ha visto sumamente
presionado a reducir el déficit presupuestal en medio de un marco real, donde reducir el gasto es algo menos que imposible por:
el servicio de la deuda pública interna y externa, el tamaño que
ha adquirido el sector público en la economía y por las necesida
des financieras de reconstrucción por los daños causados por los
sismos de 1985.

rior al ahorro de los contribuyentes, definido el ahorro de una
fo nna es tri cta .
¿Cómo se ha venido distribuyendo la carga tributaria entre
los constribuyentes? y ¿Cómo altera la distribución del ingresoen el caso concreto del Impuesto al Ingreso Global de las Personas Físicas?.

De lo anterior se deduce que la única alternativa era incre
mentar los ingresos fiscales, trazándose una meta presupuestal de 14.1 billones de pesos para 1986.
Así los objetivos de la política fiscal apuntan más por el
lado de los ingresos: lograr una recaudación adecuada para fina.!!_
ciar el gasto público, hacer más eficaz la lucha contra la evasión, y allegar al erario recursos adicionales para la reconstruc
ción de las zonas afectadas del D.F.
Se agudizó la situación en casi todos los impuestos federales
más importantes. En el caso del ISR, se reestructuró la tarifa en el caso de las personas físicas, con cargas impositivas adici.Q_
nales --en forma temporal- a los estratos de ingresos medios y altos(? ) para cubrir las necesidades de la reconstrucción.

!SR EN LAS PERSONAS FISICAS : PROGRESION Y EQUIDAD.
Examinando las refonnas fiscales al !SR en el período de e~
tudio (1981-1986), y para dar una idea del impacto de las modifj_
caciones efectuadas debido a la inflación

y

al déficit presupue~

tal, tenemos los siguientes antecedentes:
Primero. - El sistema del ISR no reconoció los efectos de la inflación durante el período de gestación y evolución de la misma
(1972-1978), por lo que los daños causados sobre el ingreso real

en ese período, fueron de una pérdida permanente para los perce.e_

�38

39

tares de rentas fijas y contribuyentes cautivos.
Segundo.- Lo anterior trajo por consecuencia una tendencia a incrementar la tasa real impositiva y la progresividad real de la
estructura tributaria, aunque los complejos sistemas de deducci~
nes y diferenciaciones en fuentes y usos del ingreso hacen difí. fl . , 2 /
cil una comprensión definitiva de los efectos de 1a 1n
ac,on.Tercero.- A partir de 1979 se realizó la primera reestructuración del sistema impositivo para contrarrestar la inflación, pero no reparó el daño causado de los años anteriores.
Cuarto .- La política tributaria en términos del ISR dio un giro
en el período 1982-1983, modificando el patrón impositivo hacia
una mayor recaudación global y afectando en mayor grado a los in
gresos de la clase media (o cautiva).
Quinto.- Las reformas de 1986 aparentemente benefician a los con
tribuyentes reduciendo nominalmente los pagos de impuestos al inj_
cio de 1986 con relación a 1985, pero se reagruparon los estratos
de ingreso (de 28 a 20), afectando de esta manera a la progresividad de los contribuyentes y aunado a esto, la sobretasa que se
introdujo para la reconstrucción del D.F., contrarrestan los aju~
tes por inflación.
Una simulación hecha para diferentes niveles de ingresos fue
hecha para analizar el efecto inflacionario sobre los impuestos
pagados entre 1981-1986 (Cuadro 1).

3./

Go u z, ChaJliv., y WebeJt, WCVUten E. "In:tvi::¡empo.1ta!, Changu ,¿n Real. Fe.deJtal. Inc.ome Tax Ra.tu , 1954-1970 . Na,t,¿onai. Tax JoWr.n.ai, ma1tc.h- 1971 , p. 51 .

En fonna arbitraria se tomaron niveles de ingresos brutos
diferentes como múltiplos del salario mínimo (dos veces el salario mínimo de 1981, cinco veces, diez veces, quince veces y vei!!_
te veces, haciendo una apreciación de este último como nivel de
ejecutivo).
Después se calculó el monto de impuestos a pagar por cada nivel de ingresos, deflactando dichas cantidades a los precios de
1981. En todos los casos se ha experimentado una reducción de los impuestos reales, pero también los ingresos reales han caído
aunque a una tasa media anual menor durante el período 1981-1986.
La tasa media de imposición (también conocida como la "tasa
efectiva de imposición) que es el cociente entre el monto pagado
en impuestos (T), y el ingreso bruto anual (Y), fue perdiendo t~
rreno paulatinamente entre 1981 y 1984 en todos los ntveles de ingresos menos el correspondiente al doble del mínimo (así lo de
muestra el Cuadro 2), luego en 1985 hubo un brusco descenso de esa tasa media, siendo que en los mas bajos ingresos empezaba a
recuperarse, para que en 1986 con la sobretasa, recuperara terr~
no perdido aunque no de los niveles de donde partió en 1981.

fllo indica que la estructura del ISR ha perdido progresividad", y esto se manifiesta mas a mayores niveles de ingresos,
que a los mas bajos. Pudiera interpretarse esto como que los ajustes por inflación en el sistema del ISR han favorecido más a
los estratos de altos ingresos.
11

Es importa~te no confundir la pérdida de la progresividad del ISR a través del tiempo en medio de una crucial situación in
flacionaria, a la situación de progresividad del ISR que se exp~
rimenta en un momento dado (un año determinado) .

�40

41

aumento de la carga fiscal.

La Figura 1 nos ilustra a este respecto, mostrando una curva de impuestos totales. La tasa impositiva se establece en té!
minos promedios y marginales. La primera llamada tasa media de
imposición en líneas anteriores se define como el porcentaje del
impuesto total al ingreso gravable. La segunda es el impuesto gravado al último peso de ingreso gravable.

Actualmente existe un ambiente favorable hacia los impuestos proporcionales (bajo un enfoque de tasas marginales)~ es decir, la implantación de una reducción de las tasas marginales i!!!_
positivas para los contribuyentes de altos ingresos, no implican
do por ello, una eliminación de los impuestos progresivos. Se-:pretende mantener la progresividad y al mismo tiempo, los incentivos para trabajar para los grupos de altos ingresos.-~./

En la gráfica, la pendiente de la curva de impuestos totales
mide la tasa marginal impositiva (t), mientras que la pen.diente
de una recta trazada desde el origen a la curva de impuestos totales mide la tasa promedio de impuesto (E).

La estructura tarifaría del !SR en México en la situación
actual no escapa a esta nueva tendencia en el campo de las ffnan
zas públicas. El problema de esta estructura está inclinado a 1~
forma en que está distribuida la "progresividad" del ISR para los
diferentes "rangos de ingreso revirtiendo el sentido de la equi
dad.
-

El sistema actual del ISR (1986) es descrito en la gráfica
por una "t creciente (progresividad reforzada con las sobreta
sas impuestas en 1a Reforma de 1986), y por una E" también ere
ciente, como lo demuestran los vectores AB y AC
11

11

11

11

11

11

11

•

La relación entre la curva de impuestos totales y la línea
Impuesto-Ingreso (45º) se interpreta de acuerdo a sus pendientes.
Mientras que la pendiente de la curva de impuestos totales sea menor que uno -que es el valor de la pendiente de 45º- las más al_
tas tasas marginales del ISR no repercuten en una caída del ingr~
so disponible.

Un instrumento adecuado para medir la forma en que la progre
sividad del ISR se distribuye entre los diferentes grupos de in=gresos, es la elasticidad de la tasa media de imposición (n),que
se define a su vez como el cambio proporcional de la tasa media
de ISR sobre el cambio proporcional en el ingreso, o sea:
dE
n

Esto es lo que se observa en el ISR ~e 1986, a
gráfica se nota la forma creciente de la t" pero no
la misma pendiente de la línea de 45º por lo que no
se en que las tasas marginales crecientes ocasionen
lo al trabajo y a la formación de capital.
11

E

través de la
llega a tener
podría pensa!
un desestímu

Pero si esa estructura no cambia conforme avanza la inflación, ello se podría traducir en una importante pérdida del poder
de compra para el contribuyente en un doble efecto: inflación y

=

T

_ dE y_

ay -ay·E
y

Donde:
nE

3/ ,,_

-

.

e

=

Elasticidad de la tasa media

cc.oncmu.u ommenA:alty'\ Bu.6,inu.6 Week 19 de jul,i,o de 19 82 · y
Su.óan Lee "Ra4.ng the FW-Ra.te Ta.x" 'Wall. Sbteet. JoWtnal '30
de jun,lo de 1982.
'
'

�42

43

E= Tasa media de imposición
y= Ingreso nominal
El significado del valor de la "nE'' determinará si el impuesto es progresivo; así, si dicha elasticidad es mayor que cero el
impuesto es progresivo, o sea que la tasa marginal supera la media.
Cuando la elasticidad se aproxima a cero, el impuesto tiende a la proporcionalidad, o sea que el grado de progresividad cae
en forma consistente.
El Cuadro 3 presenta los diferentes valores de elasticidad
conforme nos desplazamos de los grupos de bajos ingresos a los más altos. En la tarifa de 1986 la "nE" va decreciendo conforme
se incrementa el ingreso. Esta tendencia además de ser consisten
te, denota una brusquedad en los niveles de más bajos ingresos.Por ejemplo, el grupo de 724,950 a 827,650 pesos anuales registra una elasticidad de 6.9, es decir, un alto grado de progresividad; para el siguiente intervalo; 827,651-1'316,250, el coeficiente baja a casi una tercera parte del rango anterior de ingresos. Así, deja de ser progresivo a partir de un nivel de ingr~
so de 2.2 millones de pesos anuales -(unos 185 mil pesos mensuales
que en los momentos actuales no es muy decoroso).

La gráfica 2 representa la elasticidad a través de una cur
va que crece a un ritmo decreciente. En el eje horizontal mide el Ingreso y en el eje vertical mide las tasas medias y maI_
ginal en términos porcentuales. El comportamiento de la curva
de la tasa media (E) describe desde un principio el decreci rriiento de su elasticidad inferior a la unidad, lo .cual sucede a
niveles de ingresos superiores a los 2.2 millones pesos. A

partir de ahí, la parte del impuesto es una fracción del ingreso
relativamente más pequeña cuanto más alto es éste.:/

En el cuadro 4 se presenta la elasticidad de la tasa media para 1981-86. En principio, el comportamiento del coeficiente de
elasticidad es similar -tendencia decreciente- aunque en el año donde es menor la progresividad fue 1985, año en que los estratos de ingreso se reagruparon, afectando desproporcionadamente a
los contribuyentes, ya que mientras en años anteriores la parte más progresiva del ISR (nE &gt; 1) se distribuía entre más estratos de ingresos; es decir, el coeficiente de elasticidad se reduc1a paulatinamente, abarcando mayores estratos de ingresos altos. A
partir de este cambio (1985-1986), se reducen los estratos que soportan la mayor parte de la progresividad, haciendo con ello me
nos equitativo el sistema del !SR.

Este hecho hace defectuoso al !SR en México, desde el punto
de vista de la equidad vertical. La equidad horizontal hace ti~
pose perdió cuando se amplió la base del impuesto, eliminando el
factor "capacidad de pago" a través de ciertas deducciones, pri~
cipalmente en contribuyentes cautivos de igual ingreso a contribuyentes con posibilidades de elusión fiscal.

Actualmente, los sofisticados procedimientos contables y a~
ministrativos, permiten un alto grado de evasión fiscal •Y diferj_
miento del pago de impuesto al ingreso, principalmente si provi~

4/
- Bfum, W. J. IJ Kaive.n, H. "The. UneMy CMe. óo1t P1to91tu.6,lve. Taxa,tion". The. Un,ive.lt.6d1J 06 Ch,lc.ago P1tu-0, Ch2c.ago, tU., U.S.A.,

1963.

�45

44

ne
de
lo
ta

de las ganancias de capital. fste hecho agudiza la situación
proporcionalidad del ISR en los grupos de altos ingresos, por
que en nuestro país no se podría afirmar que el ISR desalienal trabajo y a la formación de capital.

Esta situación se está reflejando en la estructura de los
ingresos fiscales de la administración pública central. Si bien
el ISR sigue manteniendo el liderazgo entre los ingresos tribut!
rios, en términos de participación relativa va perdiendo terreno,
· · - e1 IVA .s/
principalmente desde que hizo su apar1c1on

CONCLUSIONES
El análisis sobre los efectos inflacionarios y redistributj
vos del ISR se podría sintetizar en los puntos siguientes:
a)

b)

El ISR pierde su fuerza progresiva y esta pérdida es mayor
a medida que el nivel de ingreso es más alto.

c)

Aún cuando en 1986 se reforzó esta progresividad con sobretasas marginales impositivas a partir de ciertos niveles de i.!!_
greso, no se llegó a un grado de desalentar el aho.rro y el pr..Q_
ceso de formación de capital; al menos no por el ISR. La progresividad se ve contrarrestada por los deducibles en los ingresos de las sociedades mercantiles.

d)

e)

s/
CoYL6úUe.YL6e. lM UÓILM de. "Et ing1tv.,o y e..l gMto pábUc.o e.n
Mtuc.o", INEGI, ju.Llo de. 1985.

El gobierno federal ha experimentado una baja de sus ingresos fiscales en términos reales, principalmente en los provenientes del ISR como producto de una disminución de los niveles
de ingreso real de los contribuyentes, debido a su vez por la
situación inflacionaria.

La estructura tarifaria del ISR tiende hacia la proporcion!
lidad, pero el tramo más progresivo se está cargando más a los
grupos de contribuyentes de más bajos ingresos con 1a reforma
de 1986.

La elasticidad de la tasa media de imposición demuestra que
existe una tendencia marcada de disminución de progresividad del ISR; y denota una brusquedad en los ingresos más bajos, do!!_
de por un lado, se concentra la progresividad y por otro, cae
el avance de la progresividad a un ritmo cada vez más lento a
medida que el ingreso avanza.

�46

47

f)

g)

El ISR ha perdido t~rreno como mecanismo redistribuidor del
ingreso y como estabilizador automático, pues no contiene la demanda agregada de los grupos de altos ingresos.

El ISR sigue siendo defectuoso desde un enfoque de equidad,
tanto vertical como horizontal.

h)

Este fenómeno se ha reflejado en la estructura tributaria de los ingresos del gobierno federal. El ISR pasó de represe~
tar un 5.8% del PIB a un 4.1% entre 1980 y 1985; el IVA en ca!!!
bio lo hizo avanzando de un 2.8 a un 4.2% del PIB, en el mismo
lapso.

i)

También se ha manifestado en una redistribución funcional de
la captación del ISR por origen: las personas físicas (contribuyentes cautivos en su mayoría) contribuyen con un 62% del ISR
total y las sociedades mercantiles con 38% . En 1980 la distri
bución era 50 y 50.

Actualmente se avisora una reforma al ISR profunda con el objeto principal de incrementar los ingresos del gobierno federal
y coadyuve a una disminución del déficit público como porporción
del PIB.
Una forma factible de llevar a cabo esto es ampliando la ba
se tributaria, en vez de incrementar las tasas impositivas.
Pero también deben corregirse los defectos de pérdida de pr.2_
gresividad, para producir un rendimiento mayor en términos de efj_
ciencia y equidad. Retornar a su papel importante como mecanismo
de una mejor distribución del ingreso y de estabilización automá
tica.

Una combinación de un impuesto progresivo con una base amplia se traduciría en un ISR efectivamente progresivo, ya que la
base amplia de alguna forma tendría que abarcar a la economfa•sub
terránea'.
Es imperativo abandonar este sistema del ISR "aparentemente,
progresivo", debido a la facilidad de darse los agujeros ffscales
en 1os ni ve 1es de a1tos ingresos, que daña 1a norma de una eficiente asignación de recursos.

�4

71

:

-~

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,~ ~~~+--- ~~=+:-:-=-::-~t::~-+-:~--+-= -+--=--+---==-=-+-~=---t--==-~r=-=±:::i:::::t-==--ir_~=;_:-_-_\r_-:::=-±~t:::~
1

'-'

1

7

5

8o

6

7 8 9 10

g
o

2110

o

o

ELASTICIDAD DE LA TASA MEDIA DE IMPOSICICN DEL ISR,1986.

:. - l
!11)

'

j

¡-~--+---t-1~~--::-t:--+-~t--t--==-t-:=t-==t-:.-==i-==:;--::t=-=t-~-=~=t:=-:;::~="E

FIG. 2

S

6

7 8 9 10

l
(Miles de
pesos)

�CUADRO

1

ISR A PAGAR PARA DIFERENTES NIVELES DE INGRESOS ANUALES
(Pesos de 1981)
IMPUESTOS SEGUN INGRESOS MULTIPLOS AL
2 veces el
salario
mínimo

Año

1981
1982
1983
1984
1985
1986e/
(T .M. V.A(%,
~/

5 veces el
Salario
mínimo

SALARIO

MINIMO

u,

o

10 veces el
salario
mínimo

15 veces el
Salario
mínimo

20 veces el
Salario
mínimo

SALARIO REAL
MINIMO

5 382

49 1 51

169 266

328 431

5 03 501

69 350

4 312

39 768

138 565

271 053

325 049

_b 3 099

3 568

32 933

1 1 3 1 91

214 b11

326 548

51 95~

3 088

27 864

97 195

185 155

285 631

48 314

3 258

23 042

81

266

163 960

260 747

49 608

3 491

27 948

98 079

190 883

294 682

45 802

(8.3)

(10.7)

(10.3)

(10.3)

(10.2)

(8.0)

Estimado en el promedio de los incrementos para 1986.

T . M.V.A. :

Tasa _ media de variación anual,
disminución).

(Cifras en paréntisis indica negatividad o

FUENTE:

Elaborado por el C.I.E. con datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y las Leyes del ISR para los años 1981, 1982, 1983, 1984, 1985 y 1986.
Se tomó el Indice de Precios del Area Metropolitana de Monterrey elaborado
por el C.I.E.

CUADRO 2
TASA MEDIA DE IMPOSICION PARA DIF.1::: RENTUS NIVELI.:S DE
IN GRE SOS ANUALE S u/

( %)
2 v eces el
sala r io
míni mo

5 v e c es el
sal ario
mínimo

1 O v eces e l
sa lario
mínimo

3.9

l 4. 2

2 4.4

31 . ú

36. 3

1982

3.5

13 . 2

23 . 0

3 0. 0

1983

34 . 9

3. 5

l 3.3

22 .8

28 . 8

32 . 9

198 4

3.3

12 . O

21 . O

26 . 7

30 . 9

7 985

3.4

9.7

1 7. 2

23 . 1

27.5

1 986

3.9

12 . 8

22 . 4

2 9. 1

33.7

Año

1 98 1

a/

FUENTE :

1 5 veces el
sa l a ri o
mí n i mo

2 0 ve ce s e l
sa l ar i o
mí n i mo

Se consideraron los nivel e s d e ingre so mGl tip l o s de l sa l ario m1n1mo
a partir de 1 98 1, a u n que pos t eri ormen te pe rdieron s u p r o p orción al
haber diferencias e n los a u me nt os d e l s al ar io ni mi n al .
Se tomaron
e n cue n ta l as sobre tasas al ISR de 1 983 y 1 986.
Elaborado p or e l C. I.E. con i n for ma ci ó n d e l as Leyes d e l ISR d e l ¡1e
ríodo 1 98 1 - 1 985, con el In d ice de Pre c ios p ro duc ido por el CIE y de
los datos d e l Cuad r o 1 .
u,
......

�53

CUADRO 4
ELASTICIDADES DE LA TASA MEDIA DEL ISR DE LAS PERSQ'tAS FISICAS
PARA EL PERIODO 1981-1986

52
CUADRO 3
ELASTICIDAD DE LA TASA MEDIA DEL ISR DE LAS PERSONAS FISICAS, 1986
Ingreso Bruto Anual

Tasa

Media

y

2

(Pesos)

724
827
1'316
1'529
1 '962
2'219
2'737
3'930
4'611
6'256
8'210
10'204
11 '968
14'327
16'718
19 1 139
23'919
28'761
32'624

950.650
250
950

oso
450
850
950
950
150
750
150
250
450
350
050
750
750
150

724
827
11 316
1'529
1'962
2'219
2'737
3'930
4'611
6 1 256
8'210

950
650
250
950

º'

1so
250
450
350

1 204
11'968
14'327
16'718
19'139
23'919
28'761
32'624

Ec + Ef

oso
450
850
950
950
150
750

oso
750
750
150

.41
1. 10
4.40
5.60
7.89
9.18
11. 61
15. 97
18.04
22. 24
25.99
29. 11
31. 31
33.73
35. 77
37.57
40.45
42.73
44. 12

.41
1.10
4.40
5.60
7.89
9. 18
11. 61
15.97
18.04
22.24
25.99
29. 11
31 . 31
33.73
35.77
37.57
40.45
42.73
44. 12

.755
2.75
5.0
6.89
8.535
10.395
13.79
17.005
20. 14
24. 115
27.55
30.21
32.52
34.75
36.67
39.01
41.59
43.42

1
2
3
4

t

--(Ec+Ef)/2

7.947
3.636
2.6
6.745
2.226
2. 116
1.885
1. 764
1. 688
1. 575
1. 524
1. 456
1.414
1. 381
1. 363
1.332
1. 298
1. 255

[ntervalos
de y

s

6.947
2.636
1. 6
1.372
1. 226
1. 116
.885

.764
.688
.575
.524

.456
.414
.381
.363
.332
.298
.255

6
7
8
9
1O
11
12
13
14
1S
1ó
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27

Ingreso bruto anual.
t : Tasa marginal impositiva
Ec,Ef: Tasas medias de imposición, evaluadas al inicio y término del
intervalo de ingreso, respectivamente.
nE: Elasticidad de la tasa media de imposición.

1982

1983

9.00
4.64
2.86
2.26
2. 1O
1.85
1 . S7
1 . 46
1. 29
1. 25
1 . 06
0.92
0.82
0.84
0.80
0.71
0.66
0.66
0.66
0.57
0.49
O. 41
0.37
0.32
0.32
-

-

-

9.00
5.08
3. 21
2.44
2.26
2.00
1 . 68
1 . SS
1 . 3S
1. 31
1. 11
0.96
0,86
0.87
0.82
0.74
0.68
0.68
0.68
0.58

6.69
3.66
2.37
1. 91
1. 81
1. 54
1. 40
1. 31
1. 16
1. 14
0.97
0.87
0.80
0.75
0.69
0.62
0.58

8. 16
4.30
2.75
2. 19
2.04
1 . 73
1 . 56
1 . 44
1. 27
1 . 24
1 . OS
0.93
0.86
0.80
0.73
0.65
0.61
0.58
0.56
O. 51
0.44
0.40
0.38
0.36
O. 31
0.18

o.so

.

1984

0.42
0.37
0.32
0.26
-

O.SS

198:,

1986

4. 71
1 . 94
1. 18
1. 06
0.99
0.93
0.76
0.67
0.62
0.53
0.49
0.43
0.39
0.36
0.33
0.25
0.24
0.23

6.94
2.63
1. 60
1 . 37
1 . 22
1. 11
0.88
0.76
0.68
0.57
0.52
0.45
0.41
0.38
0.36
0.33
0.29
0.25

-

0.54
0.49
0.42
0.39
0.37
0.35
0.30
0.25

-

-

-

SIMBOLOS:
Elasticidad de la Tasa Media de Imposición o sea, el cambio proporcional de dicha tasa sobre el cambio proporcional del ingreso.
Tasa media de imposición.
Monto del impuesto.
Ingreso bruto anual
dT
~-E

E
T
y

E=

Símbolos:

1981

-

y

-

dE

Y

=

dY-

T

e

y2
Tasa marginal de imposición.
dT

y :

t =

t

T

=

Y

dY

dY

y

aY.

La elasticidad de la tasa efectiva es:
dE

TlE

=

dYE

=

dE

Y

.

dY · E

-y-

T1i:

+

t - E
Y

Y

T

t

=

d

dE

sustituyen o para dY

T

-

�ESTIMULO$ FISCALES AL EMPLEO Y A LA INVERSION EN
EL SECTOR INDUSTRIAL MEXICANO. UNA EVALUACION SO
BRE SUS POSIBLES EFECTOS DE DISTORSION
-

Guili..vuno SU.va.

INTRODUCCION.
El propósito de este trabajo es evaluar el sistema de estf~
los fiscales.aplicables al empleo y a la inversión en el sector industrial mexicano, contenido en el Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 6 de marzo de 1979, vigente hasta el 22 de enero de 1986.
En este estudio se trata de comprobar "si el sistema de estímulos fiscales descrito, provoca modificaciones en el uso de los
factores productivos en las ramas productivas que integran al sec
tor industrial y si éstas generan distorsiones e~ el mismo.

En la primera parte se establecen los aspectos conceptuales
de los estímulos fiscales; en el segundo apartado se describen los beneficios fiscales que prevé el Decreto del 6 de marzo, enla
tercera parte se analizan las tasas nominales y efectivas de SUÉ_
sidio. Asimismo, se presenta una evaluación empírica para cale~
lar los efectos del sistema en el sector industrial.

l.· ASPECTOS CONCEPTLALES.
La política de estímulos fiscales es uno de los elementos de
política económica del Estado para promover las actividades de in

�56

terés nacional y oriPntar las decisiones económicas hacia la consecución de objetivos prioritarios, en función del modelo de desa
rrollo económico adoptado y de sus planes y programas definidos en el mismo.
Los estímulos fiscales son instrumentos específicos de la política fiscal para suprimir o reducir temporalmente las obligaci~
nes tributarias de los contribuyentes, con el objeto de inducir,
entre otras variables, la inversión privada y social, hacia las actividades y regiones consideradas prioritarias en la estrategia
de desarrollo.
Son ordenamientos jurídicos que otorgan el derecho de los cau
santes a recibir un tratamiento fiscal preferencial, tienen un ca
racter temporal y son inductivos, ya que no obligan al inversionis
ta a destinar su capital a una actividad económica específica en
un lugar predeterminado ,
los estímulos fiscales se ubican en el marco de las transferencias económicas que otorga el Gobierno Federal a los diferentes
sectores productivos, los cuales se traducen en una reducción del
ingreso del Estado. Sin embargo, cabe hacer notar que como es una
reducción fiscal temporal, ésta es compensada en el mediano y la!
go plazo por el incremento en el número de transacciones económicas que induce, las cuales al ser sujetas de otros gravámenes, g~
neran una mayor recaudación directa e indirecta.
De acuerdo a sus características de desgravación, los estimu .
los fiscales se pueden desglosar en exensiones, reducciones, fran
quicias y créditos fiscales . las primera s liberan al contribuye~
te de la obligación del pago de un impuesto específico; la reducción es un mecanismo quP reduce la carga tributaria específica de
un impuesto~ las franquicias son supresiones al impuesto de impor

57

tación; y los créditos fiscales constituyen derechos que se otor
gana los contribuyentes ~ara el pago de una amplia gama de impuestos a su cargo.
2.- DECRETO QUE ESTABLECE LOS ESTIMULOS FISCALES PARA El FOMENTO
DEL EMPLEO Y LA INVERSION EN LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS.
Dentro de los objetivos que persigue este Decreto, sobresalen
l_os siguientes: Generar empleos, estimular la inversión en las actividades industriales prioritarias; impulsar el desarrollo de
la pequeña industria~ fomentar la producción nacional de bienes de
capital; inducir la mayor utilización de la capacidad instalada y
promover un desarrollo regional más equilibrado.
Los estímulos fiscales que prevé este Decreto se otorgan atendiend; a la clasificación en categorías 1 y 2 de las actividades industriales consideradas prioritarias por la Secretarfa de Comercio y Fomento Industrial, para la ejecución del Plan Nacional
de Desarrollo Industrial. Asimismo, se otorgan atendiendo al lu
gar en que se desarrolle la actividad industrial conforme al Decreto por el que se establecen Zonas Geográficas para la ejecución
del Programa de Estímulos para la Desconcentración Territorial de
las Actividades Industriales il en el que se señalan las siguientes zonas:
Zona I
Zona I I
Zona I I I
I I IA

De Estímulos Preferencia les
De Prioridades Estatales
De Ordenamiento y Regulación
Area de Crecimiento Controlado
IIIB Area de Consolidación

Los beneficiarios son las personas físicas o morales de na1/

Pub.U.ea.do e.n el. Vicvuo 06,lWLl de. .ta. Fe.dVta.cl6n el 2 de. Fe.b1te.
!to de. 7 979.

�58

cionalidad mexicana cuando lleven a cabo alguna de las siguientes
situaciones previstas en el Decreto: la realización de inversiones destinadas a iniciar o ampliar una actividad industrial pri_Q_
ritaria; la realización de inversiones de la pequeña industria; la
adquisición de maquinaria y equipo nuevos de fabricación nacional,
cuando el fabricante esté inscrito ante la Secretaría de Comercio
y Fomento Industrial o cuente con un programa de fomento.
Los beneficios que otorga e1 presente Decreto, son 1 os si guientes:
- Del 10% al 20% de la inversión dependiendo de la zona en que se
ubique y de la categoría de la actividad industrial prioritaria
de que se trate.
- 20% del salario mfoimo general anual de la zona económica corres
pondiente, multiplicado por el número de empleos generados.
- 25% sobre el monto de las inversiones que realicen las pequeñas
industrias, éstas no reciben estímulos por la generación de empleo.

- 5% ó 15% por las adquisiciones de maquinaria y equipo de fabricación nacional. Este es el único beneficio que se concede sin
distinción de zonas y tipo de actividad.
- Cuando se renuncia a los estímulos por inversión, se podrá optar
por recibir del 40 al 80% por la generación de empleos dependiendo de 1a zona en que se ubique 1a empresa y de la ca te g.Q_
ría de la actividad industrial de que se trate.
3.- TASAS NOMINALES Y EFECTIVAS DE SUBSIDIO.
En este apartado se trata de evaluar cuantitativamente la in
cidencia de los estímulos fiscales, aplicables a la inversión y al
empleo en el sector industrial mexicano, tomando como base los

59

que prevé el Decreto del 6 de marzo de 1979.
El sistema opera a través de la conces1on de créditos contra impuestos federales cuyo mecanismo es el Certificado de Pro
moción Fiscal (CEPROFI).
Para otorgar los CEPROFI se cuenta con dos opciones: la prj__
mera consiste en concederlos tanto a la inversión como al empleo.
El CEPROFI a la inversión se determina aplicando el monto de la
misma, un porcentaje que varía del 10 al 30%, dependiendo de la
actividad, tamaño de la empresa y ubicación, mientras que el
CEPROFI al empleo se determina sobre el 20%del salario mínimo general anual multiplicando por el número de empleos generados directamente por la inversión, concedido por un período de dos~
ños.
La segunda opción, consiste en el otorgamiento de estímulos
fiscales solamente al empleo. El porcentaje de estímulos va del
40% al 80% del salario mínimo prevaleciente en la zona económica
en que se aplique. Este beneficio se otorga por un período de 2
años y en algunos casos se puede otorgar hasta por 3 años.
Es preciso señalar que en este estudio sólo se analizan las
distorsiones que emerjan del sector industrial y no considera las
posibles distorsiones que el sistema de estímulos fiscales intr.Q_
duce en el mismo sector, mediante otros instrumentos de fomento
industrial.
Para el análisis es necesario definir las tasas nominales Y
efectiv~s de subsidio. La primera hace referenci a al porcentaje
de estímulos que otorga el Decreto a la inversión y al empleo Y
la segunda hace referencia al estímulo que real mente se obtiene .

�60
. 61

El desarrollo del siguiente ejemplo hipotético permitirá d~
terminar cómo el sistema de estímulos fiscales previsto en el D~
creto del 6 de marzo de 1979 apoya en mayor porcentaje a la inve.!:_
sión que al empleo.
Por ejemplo, si se considera un proyecto de inversión que se
encuentra en la ZONA I o en la ZONA II y que su actividad sea co!!_
siderada prioritaria de la categoría I que establece el Decreto,
y que para obtener el estímulo fiscal opte por la opción que co!!_
siste en otorgar CEPROFI a la inversión y al empleo, de tal man~
raque este proyecto tenga derecho a un CEPROFI equivalente a un
20% del costo de la inversión y 20% del salario mínimo por empleo generado.
Para calcular la tasa efectiva que realmente se otorga al
costo de la inversión, es necesario definir las siguientes varia
bles.
K = Costo de la Inversión (Capital Fijo)
VP(I) = Valor presente del costo de la Inversión
y suponemos que el costo de la inversión..(K) es pagado al princj_
pio del proyecto, entonces VP(I) = K
Asimismo, se considera que el proyecto es financiado por un
período de (t) años, a una tasa de interés (i), y requiere de p~
gos iguales I durante todo el período, entonces

Si además se supone que la empresa usa una tasa de descuento r
(es decir la tasa más alta a la que se pueden prestar fondos), el

valor presente del costo de la inversión será:
VP (I )

=

KF( i , r)

donde F (i, r) es el factor de descuento definido como:

F(i,r)

=

i (l+i)t-l [ (l+r)t -1]
r (l+r) t-l [ (l+i) t

-1]

Ahora,si consideramos que i = r, entonces F(i,r)=l, y regresamos
a la consideración inicial en la que VP(l)=K
La tasa efectiva que se otorga al costo de la inversión está definida como a= SK/VP(I), donde SK es el subsidio total al costo
de la inversión, que para este ejemplo es igual al 20%, es decir,
SK = (0.20)K.
Al sustituir el porcentaje del estímulo en la ecuación a=SK/VP(I)~
se encuentra que á=0.20, lo cual significa que para el caso de la
inversión, la tasa nominal sobre el costo -que establece la Ley
a través del Decreto del 6 de marzo de 1979- es igual a la tasa
efectiva del estímulo, o sea:
_ SK
SK
O. 20{K)
a - VP(I) = -K- =
K
= 0.20
Ahora, si el inversionista decide obtener los estímulos fiscales
que se establecen en la segunda opción, que consiste en otorgar
estímulos fiscales solamente al empleo, cuyo porcentaje va del
40% al ao;, es necesario definir otras variables, tales como el
sal.ario mínimo aplicable (w); los costos actuales de trabajo (w);
Y el período sobre el cual la empresa evalúa estos costos (t).
El estímulo fiscal al empleo, se establece como una proporción

�62

63

de los costos del trabajo (y), donde y= SL/VP(L), y (SL) es el
monto total del estímulo al empleo y VP(L) es el valor presente
de los costos del trabajo. Asumiendo por simplicidad que la empresa hace sus cálculos sobre su horizonte de tiempo infinito,e!!_
tonces el valor presente de los costos del trabajo VP(L) será la
suma (W) descontada sobre el período de amortización, si usamos
(r) como la tasa de descuento tenemos:
VP(L)

=

W/r, donde W=

rw

El estímulo fiscal al empleo es otorgado en dos plazos, uno cuan
do la aplicación es hecha y otro durante el año siguiente, por
simplicidad se asume que todo el subsidio es recibido al comienzo del proyecto,entonces el subsidio total al empleo es:
SL

=

2 (0.2) w

donde (0.20) es la tasa nominal del subsidio al empleo estipulado por la Ley.
Entonces el subsidio relativo a los costos de trabajo (y), es de
cir la tasa efectiva de subsidio al empleo es:
y = 2 Sr

donde B=(0.2) (Q/w) es la tasa anual de subsidio.
Para determinar la tasa efectiva al empleo (y), consideramos el
siguiente ejemplo: si suponemos que la tasa de descuento (r) es
igual a 10%, el salario mínimo (w) es igual a 50 000 y los sal arios actuales w = 135 ooo,V entonces (y) será igual a 0.015; y
2/ La. c.a.ntúia.d da.da. e.n e.t te.x:t.o u un pll.ome.cUo pondvuuio de.t 4a- la.Ju.,o me.di.o anual paga.do en 1980 en lo~ ~iguie.nte..6 4e,c,;totr2,,6:
W.neJúa., Ma.nu6a.ctultM lJ CoMtll.uc.c.i6n. S,U.te.ma. de Cue.n.ta..6 Na.c.io
nal..u de. Méuc.o, Tomo II. S.P.P. 1982.

si incrementamos la tasa nominal de estímulo que se otorga al em
pleo a 80%, entonces la tasa efectiva será de 0.059 si se concede por dos años y de 0.089 si es por tres años. (Ver Apéndice I).
'

Con los resultados obtenidos anterionnente, se pueden campara r
las dos diferentes opciones, en la primera, las tasas efectivas a
la inversión como al empleo son aditivas, es decir a+Y sería la
tasa efectiva total que se otorga; mientras que en la segunda o.e_
ción, la tasa efectiva que se otorga solamente es Y.
Cuando la tasa nominal de subsidio a la inversión y al empleo es
de 20%, en la primera opción (subsidio a la inversión y al empleo), la tasa efectiva total (a+Y) será igual a 21.5%, en la s~
gunda opción (subsidio al empleo), la tasa efectiva máxima al em
pleo que se obtiene es de 8.9%.
La primera conclusión a que se llega con este ejemplo, es que aún
en términos relativos, se fomenta en mayor proporción a la inver
sión que al empleo.
Lo anterior, s~ desprende del hecho de que, mientras la tasa efe~
tiva total sobre los costos de la inversión y el empleo, bajo la
primera opción es de 21.5%, y la tasa efectiva máxima al empleo
sería de 8.9%.
El desarrollo algebraico de los resultados expresados en los párrafos anteriores, se puede observar más detalladament'een el prj_
mer apéndice de este trabajo.
4. - EFECTOS DEL SISTEMA DE ESTIMULOS FISCALES EN LA TASA INTERNA
DE RETORNO.
Con el propósito de demostrar cuantitativamente cómo el sistema

J

�64
65

de estímulos fiscales introduce distorsiones en favor del uso del
capital, se consideró el efecto del sistema en la Tasa Interna de
Retorno (TIR) de la inversión, definida como 11 la tasa de descuento
ue i uala los beneficios netos durante la vida del proyecto de
inversión a los costos originales de implantación"!
r = R- w
A

A= Capital invertido
K = Cap i ta l f i j o
M = Capital de trabajo
R = Ingreso neto por período (por año)
L = Monto del trabajo empleado
w = Salario anual
Además se supone que las características tecnológicas son fijas.
Si se considera por simplicidad un horizonte de tiempo infinito,
y además, se considera que los subsidios a 1a inversión y al empleo se reciben al inicio del proyecto de inversión, tenemos que
los costos del proyecto serán:
A - (Ka+ 2 L w 8), entonces la nueva TIR de la inversión será:

(2)

-=-1---r-::(f'=-cx-+""""'2=-t----8).--

0 es la proporción del capital fijo sobre el capital total 0 =

1

t

Si denotamos:

=

donde:

( 1)

Para calcular los aumentos o disminuciones en la TIR de las ramas de la actividad industrial consideradas, es necesario esta
blecer la definición de las siguientes variables:

. r

1

r

es la razón capitnl total/trabajo t = L:

Y dado que a y 8 son positivas, la nueva TIR será mayor r¡ue la
primera (r'&gt;r), por lo cual la forma en gue la TIR entre proyec
tos, será alterada, dependerá de la relativa importancia de los
subsidios y de la distribución conjunta de las razones 0 y ~ entre proyectos.
Las mismas conclusiones se pueden obtener si consideramos la situación previa en que la empresa no es subsidiada, y empieza con
un capital (Ao), del cual (K0 ) es el capHal fijo y (M ) es el C!
0
pital de trabajo.
Si consideramos (L 0 ) como la cantidad de trabajo empleado, y el
valor del trabajo (L 0 w0 ), donde (w) es el salario por período, y
suponemos que la producción opera sobre coeficientes fijos de te.f_
nología, con razones de factor (K/L ) , (K/M) y (M/L) siempre cons
tantes.
La tasa interna de retorno es (r), luego por definición, los beneficios que la firma obtendrá al final del período, (8 ) se rán:
0

130 = r A0

( 3)

r' = R - Lw

A - (Ka+ 2Lw8)

.

3/ JOHN F. VUE - ANN F. FRIEVLANVER.- Aná.U.6-l6 Ec.on6mlc.o de. lo-6
- Impu.v.,.t.o~ 1J del. Se.c:to1t PúbUc.o. - EclltoJuai. "El. Ate.ne.o" Bue.no-6
AJ.Jr.u. 1977. P.P. 155-156.

Si suponemos que todas las ganancias se reinvierten, entonces el
nuevo monto del capital (K + M ) será
1
1

�66

67

Lo anterior, conjuntamente con los eoeficientes fijos, quiere d~
cir que el porcentaje de ~recimiento de la TIR entre sectores s~
rá i gua 1 para ( r) •

Las expresiones (6), (7) y (8) forman un sistema de tres ecuacio
nes con tres incógnitas Ki, M y L , resolviendo tenemos:
1 1
( 9)

=

r

(4)

La nueva tasa de retorno de la empresa será igual a los beneficios obtenidos al final del período, dividido sobre el capital al
principio de éste, la cual denotaremos como:

donde:
6Xo
Xo

=

(X¡ - Xo)

/Xo

entonces para todos los períodos tenemos:

r' = §o+6Ko +26Low

Ao

6K

y

= 6M = 6L = r
M
L

e

Usando (3) y (9) y simplificando tenemos:

Introduciendo el sistema de l·ncentivos, las ganancias netas en el
primer período serán:
◄

(5)

Por lo tanto, luego de haber reinvertido, su capital total en el
primer períod0 será:
K¡ + M1

=

Ko + Mo + Bo + 6Koa+ 26L0 w S

Y que sustituyendo ( 3) en la ecuación anterior se tiene 1o s; guiente:
(6)

(10)

Comparando (9) y (10), encontramos que el crecimiento proporcional de los tres factores es igual a la tasa interna de retorno
6Lo
Lo

=

r'

(11)

Repitiendo el proceso para períodos subsecuentes y continuando
con los mismos supuestos, se puede observar que de (10) y (11),
caracterizan precisamente el estado estable del sistema.
Por ejemplo para el primer período, la nueva tasa de retorno sería:

Y bajo la suposición de proporciones fijas, se sabe que:
(12)

.

(7)
( 8)

pero como K1/ A1=Ko/Ao y L0 w /ft.o= L1 w / A , las expresiones (10)
1
y (12) son idénticas. Así se puede concluir que en el estado e~
ta~le todos los factores crecerán a la misma tasa (r'), donde

�68

69

r

1

r

= -=-1-___,.(=0_a_+___,,,2-t13-

(13)

Cabe señalar que esta expresión corresponde a la tasa de retorno
que se obtuvo anteriormente para un proyecto de inversión da do
(expresión 2). Lo anterior demuestra que es equivalente analizar los efectos del sistema de estímulos fiscales, observando la
tasa interna de retorno de un proyecto en particular o evaluando
el cambio de la tasa de retorno anual sobre el capital de una em
presa.
La expresión (13) nos dice c6mo podría cambiar la tasa de retorno si se escoge la primera opción (subsidio a la inversión y al
empleo). El análisis para la segunda opción (subsidio al empleo)
es idéntico sólo que a.= O y e cambia a 13' = 0.8 (w/w), entonces
la nueva tasa de retorno, bajo la segunda alternativa sería:
, _
r
r - 1- 2t

e'

(14)

El desarrollo matemático de los apartados anteriores se puede CO!
probar con mayor claridad en el apartado 2 del anexo que se presenta al final del presente trabajo.
5.- EVALUACION EMPIRICA
Con el propósito de evaluar el efecto de los estímuJos fisc!
les en la Tasa Interna de Retorno,se consideró necesario analizar
la situación previa al otorgamiento de los estímulos y la situación posterior al otorgamiento de los mismos.

...

Para el análisis de la situación previa al otorgamiento de
los estímulos para 1979, se elaboró el Cuadro 1, en el cual se
presenta información de 31 ramas industriales, en la primera co-

lumna se establece el porcentaje de capital fijo sobre capital to
tal (0), el cual varía de .9% para bebidas alcohólicas a 73.18 p;
ra la industria del cemento.
En la segunda columna, se muestra la relación entre la intensidad del capital fijo y el trabajo (t), donde se observa que
la rarM correspondiente a productos de cuero tier.e la relación
más baja (0.51), mientras que la más alta es fibras artificiales con una relación de (21.31) .
En la tercera columna, se presenta 1~ tasa interna de retor
no (r) Y se observa que la más baja corresponde a metales ferrosos (7.32) Y la más alta a carnes y productos lácteos (82).
Para observar la relación entre la tasa interna de retorno
(variable dependiente), y 1as razones ~ y t, se practic6 una re
gresión entre estas variables para los años 1979 y 1980, los resultados se pueden ver en el Cuadro No. 2.
Los resultados de las regresiones practicadas sugieren que es
tadísticamente las variables indP.pendiP.ntes 0 y t no explican lavariable dependiente (TIR), ya que los coeficientes de determin;
ci ón no son representativos, como se puede observar en e 1 mis m0
cuadro, por lo cual se establece que no existe relación entre las
variables explicativas y la variable dependiente.
Asimismo, para analizar la situación cuando el estímulo ya
es otorgado, se pueden utilizar las ecuaciones 13 ó 14 del apartado ante_rior, suponiendo que en estas ecuaciones a., e y e' son
constantes, entonces el cambio en la Tasa Interna de Retorno de-

�70
CUADRO 1
MEXICO: ESTRUCTURA DEL SECTOR MANUFACTURERO MEXICANO (1979)

I n d u s t r i a

71

Porcentaje de
de Capi Tasa Interna
Cap ita 1 Fi j o Razón
tal de Traba:- de Retorno; ·
sobre Capital
3/
jo~/
Total 1/.
R,
r
0

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•

Carne y Productos Lácteos
Trigo y Productos de Maíz
Alimentos Procesados
Alimentos para Animales
Bebidas Alcohólicas
Cerveza
Otras Bebidas
Tela y Ropa
Maquinaria Textil
Productos de Cuero
Productos de Madera
Papel, Productos de Papel
Imprenta
Petróleo, Petro-Químicos
Químicos Básicos
Fibras Artificiales
Medicinas
Perfumes y Jabones
Otros Químicos
Productos de Caucho
Plásticos
Vidrio
Cemento
Minerales no Metálicos
Metales Ferrosos
Metales no Ferrosos
Productos de Metal
Maquinaria no Eléctrica
Maquinaria Eléctrica
Equipo de Transporte
Otras Manufacturas

38.70
35.70
42.IJO
18.32
9.00
46.05
50.75
36 .12
37.24
20.00
61.07
54.06
28. 73
40.33
73.03
69.28
15.24
26.09
32.91
63.17
18.60
53.80
73 .18
32.28
54.00
43. 35
41.15
26.87
38.00
42.01
17.32

6.41
5.03
7.83
4.00
15.02
12.85
4.03
5.88
11.00
13.02
3.80
20 .81
16.51
21.31
6.18
4.32
5.21
6.34
10.88
7.93
15.07
6.12
8.03
9.94
5.07
7 .65
5.82
5.07
11.25

Todas las Manufacturas~/

56 .18

11.03

·ºº
0.51

·5

82.00
12.00
11. 72
15.80
18.00
8.52
21.00
7.98
20 .13
68.03
11. 75
21.10
15.07
23.32
11.50
10.72
7.59
34.21
24.05
15.01
11.33
13.01
16.11
13.29
7 .32
21.13
12.24

10 .14
15 . 21
11.14

22.18
11.01

1/ Definido como Activos Fijos sobre Activo Total.
2/ Definido como Activo Total sobre Remuneración Anual Total
3/ Definido para cada Industria como: Beneficio Neto-(Pérdidas Netas+
Impuestos sobre la Renta+ Participación de los Trabajadores)/Total
de Activos
4/ Incluye Minería
FUENTE: Estadística Industrial Anual 1979. Secretaría de Programación.
México 1982.

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�72
73

· e1
penderá solamente de los parámetros 0 y t -5/ , en consecuencia
impacto del sistema de estímulos fiscales en el sector manufact~
rero dependerá de la distribución conjunta de estos parámetros a
través de las ramas industriales.

tales no ferrosos (15.0), plásticos (14), fibras artificiales (11.8),
productos de madera (lC) y carne y productos lácteos (10); tienen
altas tasas de subsidio porque los salarios que ellos pagan son
relativamente más cercanos a los salarios mínimos.

Asimismo, si se supone que los costos del trabajo varían en
tre industrias, el impacto en la tasa interna de retorno también
dependerá de la distribución de las tasas efectivas de subsidio

Por otro lado, las ramas como metales ferrosos (3 .1), otros
químicos (3.9 ) y perfumes ( 3.5), reciben bajas tasas de subsidio, de
bido a que los salarios que pagan son altos.

8 y 8'.

En el Cuadro 3, se presenta información de 31 ramas de la
industria manufacturera para 1980, en la primera columna se est!
blece el porcentaje de capital fijo sobre el capital total, el
cual varía de 9.62% para bebidas alcohólicas a 71.94% para la i~
dustria del cemento.
En la segunda columna, se muestra la relación entre la in tensidad del capital fijo y el trabajo, donde se observa que la
rama correspondiente a productos de cuero tiene la relación más
baja (0.46), mientras que la más alta es fibras artificiales con
una relación de aproximadamente 21 veces más grande que las remu
neraciones anuales de esta rama.
En la columna 3 se puede observar que la tasa anual de subsidio, bajo la primera opción (subsidio a la inversión Y al em
pleo) existe una considerable variación a causa de las di feren
cias ·en los salarios entre las ramas productivas tales como: me5/ s,¿ .óe toma. la. p!u'.mvia. opuón (.óub.óúüo a. la. .ln.veJl.-6.i.6n Y al e.~
- ple.o ) et inCJr.eme.nto en la. .taJ.ia. intvrna. de. Jte.to1tno u:
(r'r)Ír = (~a+2t8 1 ) / [ l-(0&lt;:l+2t8') l
s,¿ .óe toma. la. .óe.gunda. opu6n (.óub.óicÚo al empleo), la. .tMa. de.
inCJr.e.me.nto en la. .tMa. inte.Jtna. de Jte.toJtno u :
2tS'/(1-2tS')

En la cuarta columna, se presenta la tasa interna de retorno
(r) y se observa que la más baja corresponde a metales ferro
sos (4.51) y la más alta a carne y productos lácteos (84.60).
El efecto del sistema de incentivos fiscales sobre la tasa
interna de retorno entre las ramas productivas, los podemos obser
var en el Cuadro 4.
En el Cuadro s. se ordenaron las 30 ramas industriales por
su razón capital-trabajo. Asimismo, con el propósito de observar
más claramente las propiedades del sistema de incentivos fiscales,
primero se hizo un ejercicio manteniendo los salarios constantes
(suponiendo que w = 135 000 pesos para todas las ramas consideradas y para todas las zonas económicas del país).
Los resultados que arrojó este ejercicio son los siguientes:
Las ramas industriales más intensivas en capital optan por
recibir el subsidio a la inversión y al empleo (opción I).
- Las ramas intensivas en trabajo optan por recibir el subsidio sólo al trabajo (opción II) .
De lo anterior se desprende que los mayores beneficios del

�74
CUADRO 3
MEXICO: ESTRUCTURA DEL SECTOR MANUFACTURERO MEXICANO (1980)
de
ePorcentaje
.t 1 FlJO
..
ap,a

I nd us t r i a
--·

~
.
Ra zo n de Cap,- Razón de Sub
;s
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r Cap,·ta1 tal de
. Traba- sidio Anual
(Opción I)
Total 1/
JO Jj
1

l. Carne y Productos Lácteos

2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
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18.
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24.
25.
26 .
27.
28.
29.
30.
31.

'

Trigo y Productos de Maíz
Alimentos Procesados
Alimentos para Animales '
Bebidas Alcohólicas
1
Cerveza
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1/ Definido como Activos Fijos sobre Activo Total
2/ Definido como Activo Total sobre Remuneración Anual Total
3/ Definido como (0.2) (w/w), donde 0.2 es la Tasa Nominal de Subsidio, w es el Sala·
rio Mínimo Anual (= Mex $ 50 000), y w son los Salarios Actuales Anuales.
4/ Definido para cada Industria como beneficio neto - (Pérdidas Netas + Impues tos so·
bre la Renta+ Participación de los Trabajadores) / Total de Activos.
5/ Incluye Minería
FUENTE: Estadistica Industrial Anual 1980. Secretaría de Programación y PresupuesU,
México 1983 y elaboraciones propias .

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22. Vidrio
11. Productos de Madera
12. Papel, Productos de Papel
25. Metales Ferrosos
7. Otras Bebidas
26. Metales no Ferrosos
6. Cerveza
14. Petróleo, Petro-Químicos
3. Comida Procesada
27. Productos de Metal
29. Maquinaria Eléctrica
l. Carne y Productos Lácteos
30. Equipo de Transporte
9. Maquinaria Textil
2. Trigo y Productos de Maíz
8 . Te l a y Ropa
24. Productos no Metálicos
19. Otros Químicos
13. Imprenta
28. Maquinaria no Eléctrica
18. Perfumes y Jabones
10. Productos de Cuero
4. Comida Animal
21. Plásticos
31. Otras Manufacturas
17. Medicinas
5. Bebidas Alcohólicas

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119 047
126 582
128 205
136 982
256 410
140 845
153 846
285 714
126 582
161 290
71 428
175 438

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70.93
66.02
65.67
61.44
60.09
55 .59
55.15
51.47
45.21
44.37
43 .51
41.50
39.82
39.66
39.47
38.40
36.74
36.42
35.00
32.62
30.03
29.22
27.99
27.42
20.68
19.15
17.66
15.73

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Los resultados de las regresiones practicadas indican que el
sistema de incentivos fiscales otorga mayores subsidios a las i~
dustrias en las que el capital fijo constituye una parte importan t e del total de activos, por lo que el sistema analizado
es discriminatorio en contra de aquellas industrias que poseen una
mayor participación en capital de trabajo, lo que puede implicar
una modificación más que una distorsión en los factores productl
vos en las ramas que componen el sector industrial.

.....

1-

.....
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Lo anterior indica que la relación capital fijo sobre capital total (0) explica más proporcionalmente el incremento en la
tasa interna de retorno que cuando se utilizó t y t 2 , ya que la
distribución (t) del parámetro 0 es (5.8) y el coeficiente de de
terminación se acerca más a la unidad R2 = 0.54. Lo anterior ta;
bién se puede observar si se permite que los salarios sean varia
bles, ya que la distribución (t) es igual a (5.50) y el coeficiente de determinación (R 2) es igual a 0.52.

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�80

6.- CONCLUSIONES
La evaluación llevada a cabo en los diferentes puntos de e~
te trabajo, sugiere que el sistema de incentivos fiscales creado
en marzo de 1979, modifica la tasa interna de retorno, sin embar
go, los incrementos no son uniformes, ya que algunas industrias
han incrementado su tasa en un máximo de 21% (otras bebidas)y un
mínimo de 2.4% (bebidas alcohólicas).
Los resultados obtenidos en las regresiones practicadas en
este trabajo, sugieren que en la situación previa al otorgamiento de los estímulos fiscales en los años analizados, no existe
relación estadística entre los parámetros 0 y ya que no explican
el comportamiento de la variable dependiente (TIR).
Por otro lado, en la situación en la que los estímulos fiscales son otorgados (1980), las regresiones elaboradas sugieren
que el parámetro 0 (capital fijo sobre capital total) es el que
mayormente explica la variabilidad de la tasa interna de retorno,
lo que pennite establecer que se favorece en mayor medida a las
industrias en las que el capital fijo forma una parte importante
en el total de activos.
Los resultados obtenidos en las regresiones practicadas en
este trabajo, sugieren que el parámetro 0 (Capital Fijo sobre Ca
pital/Total) es el que mayormente explica la variabilidad de la
tasa de retorno, lo cual permite establecer que se favorece en
mayor medida a las industrias en las que el capital fijo forma
una parte importante en el total de activos.
El sistema de incentivos fiscales analizado, favorece más
que proporcionalmente a las industrias en las que el capital fijo constituye una parte importante del total de activos ( Cuadro

81

4), por lo que el esquema discrimina a aquellas industrias con
mayor participación en capital de trabajo.
La conclusión más clara es que el sistema de incentivos fi~
cales no d1storsiona el uso de los factores productivos de las
ramas industriales, ya que su efecto sólo permitió alterar la t~
sa interna de retorno, por lo que la política de estímulos fisca
les como instrumento de fomento y orientación de la inversión, no
es capaz, por sí solo de modificar la intensidad del uso del capital y la mano de obra en la función de producción de las indus
trias consideradas.
Los puntos de vista vertidos en este trabajo determinan la
necesidad de llevar a cabo una revisión imparcial de la política
de estímulos fiscales en su conjunto, con el propósito de elevar
su eficiencia y reducir el costo del sacrificio fiscal que repr~
senta, a fin de liberar recursos que puedan ser utilizados de ma
nera alternativa en la solución de otros problemas . Por lo cual,
los mayores esfuerzos se deben orientar hacia la promoción ordenada de un desarrollo regional más equilibrado, guardando corre~
pondencia con las actividades prioritarias que efectivamente es
indispensable fomentar.
El rasgo fundamental que debe guardar la política de estímulos fiscales es que las propias autoridades responsables la si
túen en su verdadera dimensión, dentro del contexto general de
las opciones de la política económica. Esto es, no perder de
vista que los incentivos fiscales, si bien son un factor orienta
dor de la i nversión; su papel resulta marginal frente a otros
instrumentos de mayor relevancia para la toma de decisiones, tales como apoyos financieros, crediticios y precios y tarifas di
ferenciales del sector público.

�82
83

Finalmente, es preciso señalar que el Decreto por el que se
otorgan estímulos fiscales a la inversión y al empleo publicado
en el Diario Oficial de la Federación el 6 de marzo de 1979, fue
diseñado en condiciones económicas diferentes a las actuales, por
ello, el 22 de enero de 1986 es derogado por el Decreto que est!
blece estímulos fiscales para fomentar el empleo y la inversión
en actividades industriales prioritarias y el desarrollo regional.

APENDICE
1.- Formulación algebraica de la tasa nominal y efectiva del subsidio.
En este apéndice se formulan algebraicamente los conceptos
de la tasa nominal y efectiva del sistema de estímulos fi sea les
a la inversión y al empleo, contenidos en el Decreto publicado
en el Diario Oficial de la Federación el 6 de marzo de 1979.
Para el cálculo del estímulo fiscal a la inversión se consi
deraron las siguientes variables:
K
VP(I)
I
t
i
r
SK
a

= Costo de la inversión
= Valor presente del flujo de los gastos de inversión
= Pagos anuales al final del período
= Número de años en que es financiado el proyecto
= Tasa de interés
= Tasa de descuento
= Subsidio total al costo de la inversión
= Subsidio relativo al costo

Si partimos del hecho de que:
1

l

1

VP ( I) =I ( l +i) + (l +i) 2 + · .. · .. · +1 .,. .(1.. ,.+-r.)..,.,.t
i

-l

r
VP (I)=I_(l+i)
+

1

(l+i)2

1

1

+ (l+i}3+ ...... +(l+i)t l

(1)

Si multiplicamos (1.) por (l+i), se tiene

( 2)

�84

85

sión denominado (a) sería igual a:

Efectuando la diferencia (2) - (1), tenemos que
(l+i) VP(I) - VP(I) = I [ 1 -

(l}i)t]

a

si suponemos que (SK) que es el monto total de estímulos fisca
les al costo de la inversión igual a 20%y sustituimos en (4), t~
nemos que

por 1o tanto

a =

(3)

como

(4)

y

VP{l)(l+i-l)=I[(H1Ht-l]

y

= SK/ VP ( I)

VP(I) = K, entonces

SK
SK 0.20 K
VP(I) = K = K =

º· 2º

Por lo tanto,podemos concluir que en este cas() la tasa nominal de
subsidio es igual a la tasa efectiva. Asimis1110, para determinar
la tasa nominal y efectiva de subsidio al tmpleo, se deberán definir las siguientes variables.

p+q t - 1

K = I í(l+i)t

w = Salario Mínimo aplicable
w = Costos actuales de trabajo

Si suponemos que la empresa utiliza una tasa de descuento r
(la tasa de interés promedio a la cual ésta podría prestar fondos), entonces el valor presente de este costo es:
VP (1 )

=

KF ( r, i)

donde F (r,i) es un factor de descuento definido como:

J

i ( 1+i) t [ (1 +r ) t - 1
F(r,i) _ ~.--....
,.....=..-=---=--:---:'é

J

- r ( 1+r) t [ ( 1+i) t _ 1

VP

Y

=

Subsidio al empleo como una proporción del costo del
factor trabajo

(L)

=

Valor presente de los costos del factor trabajo, que
es la suma descontada de (w) sobre el período en
que la firma hace sus cálculos concernientes a las
tasas de retorno esperadas.

Si (n) es el período sobre el cual la firma hace sus cálculos co
rrespondientes a las tasas esperadas de retorno, y utilizando el
mismo procedimiento que para obtener (3), se tiene que:
t
VP(L)=w (l+r) -l

F( r, i)

Si suponemos que (t) tjende a infinito (co), entonces VP(L) tiende a ; , esto se puede apreciar si calculamos el
Li m00 VP ( L ) = Li m

t-+- rn

t-+

entonces VP(I) = Ky el subsidio relativo al costo de la in ver-

(5)

r ( 1 + r )t

y, si suponemos que r=i, entonces tenemos que

=

f-

w (1 + r
r (l+rt

w

r

Lim

t-+

01

1

(1 + r( - 1
(1+rt

�86

87

Lim
VP ( L)
t
~00

w

-r

1
Lim (1 + r}t [ (1 + d t
t+oo
1

(1 + r)t

VP(L)

r

=

L
r

Si la tasa nominal de subsidio es de 80%y se otorga durante dos
años, entonces tenemos que:
2(0. 074)
w
y= 0.0592

w

Y=

r

y

wr

= 2(0.8) (50 000) (0.10)

135 000

se otorga durante 3 años, entonces
Y = 3(0.8) w r _ 3(0.8) (50 000) (0.10)
w
135 000

w

= 2 (0.2)

0.015

y=

=-

Si la tasa nominal de subsidio al empleo (SL) es igual a 20% Y se
otorga por dos años. entonces tenemos que:
SL

y= (0.074} (O.ID)

( 1 + r )t

1
Lim 1-(l + r}t
t+oo
1

w

Lim
t +oo VP(L)

por lo tanto

-1]

y= 0.0888

SL
don de Y= VP(L)

=

2(0.2)

w

w

=

,..

2(0.2) w r

w

r
w
por lo que si S = (0.2) w

Para el cálculo de los efectos del sistema de estímulos fis
cales en la tasa interna de retorno, se consideraron las siguie.!l
tes va ri ab 1es:

entonces y= 2 Sr
Si suponemos que

A= Capital invertido
K = Cap lta l fijo
M= Capital de trabajo
R = Ingreso neto por período
L = Monto de trabajo empleado
w = Salario anual
r = Tasa interna· de retorno

"
w
= 50 000

w = 135 000
r = 10%

entonces

s=

(0.2)

2.- Formulación algebraica de los efectos del sistema de estímulos fiscales en la tasa interna de retorno.

50 000
135 000

=

0.074

= R-

A

donde: R - Lw

=

Lw

flujo de beneficios netos .

(1)

�88

89

Si el subsidio a la inversión y al empleo se reciben al inicio
del proyecto, entonces lo·s costos del proyecto disminuirán en
(Ka.+2Lwa)
por lo tanto la nueva (r) será:
=

Si 0
y

=

Al final del período 1, el capital total = K M
1 1

Kl + M1 = Ko + Mo + 80
=

y

sustituimos en

Ko + Mo + rAo

R - Lw
A - ( Ka. + 2Lw S)

= K0

+-

=

K0 + M0 + rK0 + rM0

=

Ko (1 + r) + M0 (1 + r)

y t =

1t

+ M0 + r (K0 + M0 )

= ( K0 + M0 )

A -- 1, entonces
multiplicamos la ecuación (2) por A

(3)

(

1 + r)

R - Lw

A·

r' =
A

A r' =

r' =

Ka.+ 2LwS

y si suponemos que

A

K
KifL1 = ~

r
l _ Ka + 2LwS
A -A-

entonces: K1

r
1 - (0a + 2ia)

(2)

M1
~
ll - l o

y

Ml1

M1 =

= ~ y

t-10 LI

lo

Por lo tanto: K + M = ~
1
1
L0

Ahora,si consideramos la situación previa en que la empresa no
es subsidiada~ tenemos que:
y de la ecuación K1 + M1 = (K 0 + M0 ) (1 + r)
A0 = Capital total

tenemos que

K0 = Capital fijo

M0 = Capital de trabajo y
Ao = Ko + Mo
L0 = Cantidad de trabajo empleado
L0 w = Valor del trabajo
So= Beneficios al final del periodo
80 = r A0

K1 + M1
Ko + Ho

=

1+r

l¡

Lo (_Ko

+ Mo) =
1 + r
Ko + Mo

l1
(3)

1

-o

-

U.O.
lo

1 = r
= r

�90
91

y

como

Ll _ M1 _ Kl
Lo - Mo - Ko

( 8}

Se tiene que
6Ko

Ko

(6), (7) Y (8) forman un sistema de tres ecuaciones con tres in-

= tiMº = g_o_ = r
o

(4)

Lo

Introduciendo el sistema del subsidio, las ganancias netas en el
primer período serán:

cógnitas K1, M y L .
1
1
resolviendo tenemos que:

(5)

utilizando la ecuación (7) tenemos:
donde 6K 0 a es el valor del subsidio a la inversión y 26L0 w 8 el
incentivo al empleo. Por lo tanto, después de haber reinvertido
en el primer período, su capital total será :

K1

Ko
[¡ = Lo =
K1
Ko

y sustituyendo 80

=

-

1

:!. = ~
Lo

"º

L1
= Lo
- 1

Lo
Ko
=
I;
Ko

rA 0 en esta ecuación obtenemos:

utilizando la ecuación (8) tenemos:
pero como

K1 + M1 = K0 + M0 + r K0 + r M0 + K a
1
2L0 wS, reagrupando ténninos tenemos:
(1 - a)+ M1 - 2 L1we
LowS

K1

=

- K0 cx

+ 2L we 1

K0 (l+r - a)+ M0 (1 + r) (6)

La nueva tasa de retorno de la empresa será:
( 7)

r' =

�92

usando las ecuaciones (3) So= rAo
y la (9)

r'

=

rAo + ~Koa + 2~L0w S

Ao

Tenemos que

+ 2

Koar

r = r -

Ac -

2 Low Sr + Koar + 2 ~w Sr
Ao
-,;¡;-

1-(~)
r' =

~w Sr

r

a - 2

{1;J a

1 - (Ko/Ao)a - 2(Low/A0 ) B

( 10)

Comparando (9) y (10) se encuentra que el crecimiento proporcional de los tres factores es igual a la tasa de retorno.
Ko _ Mo _ Lo

Ko - Mo -

L.o

=

r'

( 11)

���</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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VOL IX

NUM.1

MAYO 1990

XXX ANIVERSARIO
DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS

• Dinero, Déficit y Estanflación: México 1982 -1990. Por Leoncio Durandeau Palma. ........... 1
• Deuda Externa y Transferencia de Recursos Reales en México:
In Memoriam de John Maynard Keynes. Por Manuel Silos Martinez. ....................... 11
• La Política Monetaria en México. Por Jesús Marcos Yacamán ....... ... .................. 23
• Finanzas P6blicas Municipales y Asignación Social de los Recursos. Por Sócrates C. Rizzo
García. ... ............... ............ .... .......... .. ... . )· ........................ 37
• Sector Agrícola: Reflexiones sobre la Estrategia para 1990 - 1994. Por Ricardo H. Cavazos
Galván. ......... . ....................... ........... . ... . ..... ... .... ............. 43
• Inflación, Ahorro Interno y Participación de los Asalariados en el Ingreso.
Por Ernesto Quintani/la Rodríguez. ....... . .... .. . . .................................... 55

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

�FONDO UNIVJ:NITMi~

�• La revista Ensayos publica trabajos relacionados con todos los campos de la economía,
la estadística y ciencias sociales afines. Se edita
dos veces al año en los meses de mayo y
noviembre.
• Las solicitudes de suscripción deben dirigirse a la propia Facultad. Dirección: Facultad de Economía. Universidad Autónoma de
Nuevo León. Loma Redonda #1515 Pte. Col.
Loma Larga. Monterrey, N.L. México. C.P.
64710 Apartado Postal 288.
• Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez. Director, Centro de Investigaciones Económicas,
U.A.N.L.
• Las opiniones, juicios e ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta revista
son de la exclusiva responsabilidad de sus
autores. Sin embargo, esta Institución se reserva todos los derechos y la revista no puede ser
reproducida sin permiso por escrito de los
editores. Se autoriza la reproducción parcial
para propósitos didácticos, de análisis y comentarios en otras publicaciones.
• Diseño, composición e impresión realizados por el Departamento de Difusión de esta
Facultad..

Mayo de 1990

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma.
Romeo Madrigal Hinojosa.
Manuel Barragán Codina.

Director de la Facultad de Economía
Ernesto Bolaños Lozano

Director del Centro de Investigaciones
Económicas.
Ernesto Quintanilla Rodríguez

�DINERO, DEFICIT Y ESTANFLACION:
MEXICO 1982-90
Leoncio Durandeau Palma

Las malas interpretaciones de La idea keynesiana de capacidad ociosa conducen a La estanflación. La culpa, obviamente, no es de Keynes.
1. QUE ES DINERO V POR QUE HA AUMENTADO TANTO EN MEXICO.

.l. l Definición del dinero.

Dinero es cualquier activo usado como medio de cambio. Por eso en
Panamá los dólares son dinero, ya ~ue circulan con tanta liquidez1 como el
Balboa, que es la moneda nacional.
Y también por eso eran dinero los cigarrillos que durante la II Guerra
Mundial utilizaban como medio de cambio los soldados prisioneros en los
campos de concentración. En estas microeconomías, como atestigua un
economista británico3 que entonces fue prisionero de guerra, los precios
cotizados en cigarrillos sufrían inflaciones cuando los prisioneros recibían
de la Cruz Roja Internacional paquetes del cancerígeno, y deflaciones
cuando éste se hacía humo.
En los casos normales, como en México y en la mayoría de los países del
mundo actual, dinero es la suma de dos sumandos: primero, las monedas y
billetes que pertenecen al público (es decir, a las familias y empresas), más,
segundo, los depósitos a la vista, también propiedad del público, que están

2

]

Liquidc1 es la cualidad que poseen algunos activos de poder intercambiarse con prontitud y
facilidad, sin que esto les produzca gran pérdida de valor.
La validez de esta definición de dinero se ve dramatizada con la reducción artificial de la
circulación de los dólares en Panamá a partir de marzo de 1988. Esta reducción fué usada
por el gobicrrno de los EE.UU. como arma de presión política e impactó gravemente en el
nivel de vida de los panameños. Deprime enterarse que el gobierno de esa gran nación de
nuestros vecinos distantes pone otro ejemplo de "el fin justifica los medios", al usar medios
inmorales pretendiendo alcanzar un fin moral.
R.A. Radford, 'The Economic Organisalion o; a POW Camp", Economica, 1945

�ENSAYOS

en los bancos comerciales y que se transfieren por medio de cheques.
Vemos así que el dinero es un activo del público y un pasivo del sistema
bancario. El primer sumando es pasivo del Banco Central, y el segundo es
pasivo de los bancos comerciales.
En la jerga de los economistas a esta definición se la llama M1.
A los activos medianamente líquidos, como en México son los dólares,
Cetes, depósitos a plazo, etc., se les llama cuasi-dinero.
En los últimos 25 años ha habido un número exagerado de definiciones de
conjuntos de activos líquidos y semilíquidos, que en realidad no son dinero.
Así, después del MI, se ha definido toda una serie que hoy llega por lo
menos al MS. Se engloban en estas definiciones al dinero, al cuasi dinero y
a otros activos mucho menos líquidos.
Pero sólo M 1 define en su forma más pura al dinero.
Hay que resaltar que la definición de M1 implica que no deben considerarse
como dinero las monedas y billetes que están en la~ cajas o en las bóvedas
de los bancos, como tampoco las monedas, los billetes y los depósitos a la
vista que pertenecen al Gobierno Federal. Estos activos se convierten en
dinero sólo al ser transferidos al público por los bancos o el gobierno. Por
eso, crean dinero los bancos al otorgar préstamos a ~us clientes y el
gobierno al pagar a sus empleados.
1.2 Cómo se crea el dinero.

Hay muchas formas por las cuales se crea dinero en la economía.

1.2.1 Ejemplos de creación de dinero.

Ya se mencionó que se crea dinero cuando un cliente recibe un préstamo
de un banco, o cuando el gobierno paga a sus empleados. También se crea
dinero cuando una persona - moral o física - vende dólares a un banco
o cuando el gobierno paga a sus proveedores.
Yendo en sentido contrario, se reduce la cantidad de dinero cuando el
gobierno recibe el pago de impuestos, o cuando los bancos venden dólares
al público o reciben la devolución de un préstamo.
La salida, o fuga, de capitales del país puede afectar, o no, la cantidad de
dinero.

2

Mayo 1990

Dinero, Déficit y Estanflación: México 1982-90

El efecto depende de dónde ohtienen los "sacadólares" los dólares que ·
sacan del país. Cuando el "sacadólares" los compra a otra persona o a una
casa de cambios. el efecto sobre la cantidad de dinero es nulo. Cuando los
compra en un banco, entonces se reduce la cantidad de dinero.
El efecto de una entrada de dólares es similar, pero en sentido contrario:
cuando se venden los dólares a los bancos, aumenta la cantidad de dinero.
Cuando se venden a otra persona o a una casa de cambios, el efecto es nulo.
El dinero en este caso sólo cambia de manos. pero no aumenta.

1.2.2 Clasificación de las forma\" de creación del dinero.
Resulta útil clasificar las formas como se crea dinero en una tabla de doble
entrada, es decir, en una tabla con una entrada horizontal y otra vertical.
En la entrada horizontal de la tabla clasificamos la creación de dinero, o
monetización, en crediticia y no crediticia.
La monetización crediticia es la creación de dinero derivada del otorgamiento de crédito por el sistema bancario, sea al sector privado o al sector
público.
La monetización no crediticia es la derivada de todas las demás razones.
Por ejemplo, la derivada de la compra de dólares por los bancos a los
exportadores.
En la otra entrada de la tabla, la entrada vertical, clasificamos la monetización en interna y externa.
La monetización externa es la que se origina de las relaciones entre los
residentes del país y los del exterior. Por ejemplo, hay monetización externa
cuando una persona moral o física, que ha recibido del exterior un crédito
en dólares, vende estos dólares al sistema bancario nacional. En este caso la
monetización, además de ser externa, es también crediticia.
La monetización interna tiene que ver con transacciones en el interior del
país; por ejemplo, con los créditos que los bancos nacionales otorgan a
empresas o familias residentes.
La ordenación anterior produce una tabla con cuatro "casilleros" donde
podemos clasificar la monetización en (1) interna crediticia, (2) interna no
crediticia, (3) externa crediticia y (4) externa no crediticia. Ejemplo de esta
última clase de monetización es la antes citada que resulta de la venta por
los exportadores al sistema bancario de los dólares que han recibido como
pago de sus exportaciones.

3

�ENSAYOS

1.3 Dinero e inflación.

Analicemos ahora el efecto que tiene el dinero sobre la inflación.
Los precios tienden a cambiar cuando hay diferencias entre las cantidades
demandadas y ofrecidas. Para que crezcan los precios, la demanda de bienes
tiene que aumentar más que su oferta, o, en caso de disminución de la
demanda, ésta tiene que disminuir menos que la oferta.
En el mundo actual la principal forma de aumento de la demanda de bienes
se presenta cuando el gobierno aumenta su gasto sin compensar con una
reducción del gasto de los demás sectores de la economía. Es decir, cuando
al aumentar su gasto el gobierno no le quita poder comprador en la misma
magnitud al sector privado, ya sea aumentando impuestos o vendiendo
Cetes. Lo anterior significa que el gobierno debe obtener de alguna otra
fuente ese exceso de poder comprador.
Generalmente esa otra fuente es el.crédito que el gobierno obtiene del
sistema bancario (Banco Central y banca comercial). Ese crédito se convierte en dinero, como ya vimos, cuando el gobierno hace sus pagos al público.
1.4 La creación de dinero en México de 1982 a 1988 y el Pacto de Solidaridad.

El crédito que el gobierno obtiene del sistema bancario ha sido el principal
mecanismo por el cual se ha generado la inflación mexicana. Según las series
de datos consolidados del sistema bancario mexicano, que se pueden ver en
las estadísticas que publica mensualmente el Fondo Monetario Internacional,
de 1982 a 1986 la mayor parte de la creación de dinero en México se debió
al otorgamiento de créditos del sistema bancario al sector gobierno. Pero
la&lt;lel primer semestre de 1987 se debió a monetización externa.
1.4.l La creación de dinero de 1982 a 1987.

Si analizamos esos datos veremos que de diciembre de 1982 a diciembre de
1986 la cantidad de dinero casi se multiplicó por seis. Pasó de un billón a
5.7 billones de pesos, aumentando en 4.7 billones. De este total, el dinero
creado internamente fue 7.7 billones de pesos. Pero debido a que en esos
años hubo compra neta de dólares al sistema bancario (principalmente por
la salida de capitales), se produjo una desmonetización de 3 billones de
pesos, con lo que la monetización neta fué de esos 4.7 billones ya mencionados.

4

Mayo 1990

Dinero, Déficit y Estanflación: México 1982-90

La principal causa de la monetización interna de 7.7 billones fue el crédito
otorgado por el sistema bancario al gobierno. En el período analizado el
crédito al gobierno se incrementó en 21.4 billones de pesos.
En contraste, el crédito al sector privado aumentó sólo en 7.7 billones. Es
decir, por cada Peso que se le prestó al sector público el sector privado
recibió sólo 36 centavos.
Si es cierta la apreciación general de que el sector privado es más produc- •
tivo que el sector público, esta desproporción en el otorgamiento de crédito
tiene un efecto indeseable: reduce la productividad total de la economía.
Durante 1987 se aceleró la inflación, pasando de una tasa anual de 106%
endiciembrede 1986aunade 160%endiciembrede 1987y a una de 180%
en febrero de 1988.
La causa fué que durante 1987 se aceleró el crecimento de la oferta
monetaria, pasando de aproximadamente un 65% por año en diciembre de
1986 a un 123% en diciembre de 1987. A su vez, este crecimiento exagerado
se debió a la entrada de dólares en la economía (por regreso de capitales y
por mayores exportaciones), que al ser vendidos al sistema bancario, crearon
dinero. La cantidad de dinero alcanzó en diciembre de 1987 un nivel de 12.6
billones de pesos.
En los primeros seis meses de 1987, contrariamente a lo ocurrido en el
período ya analizado, prácticamente todo el aumento de la cantidad de
dinero se debió a monetización externa.
Por eso el pronóstico de inflación para 1987 que hizo la SPP a fines de 1986
resultó muy abajo de la realidad. No previó el gran flujo de capitales del
exterior que se monetizó al aumentar el Banco de México sus reservas de
divisas.
En el primer semestre de 1987 la monetización total fue de 1.3 billones de
pesos; la monetización externa fue de 9.4 billones y la interna fue negativa,
de -8.1 billones.
El aumento del crédito del sistema bancario al sector privado igualó en
magnitud al aumento al sector público. Y esto no se debió a una aceleración
del crédito al sector privado sino a un freno del recibido por el sector
público. Aquí hablamos de crédito otorgado por el sistema bancario; no del
que se obtiene por otras vías, como los Cetes por ejemplo. De hecho el
gobierno continuó gastando a un ritmo cada vez más elevado, pero financiándose en forma decreciente con el sistema bancario y en forma creciente
conCetes.

5

�ENSAYOS

Para reducir la inflación de 1987, producto de la entrada de capitales y del
aumento de las exportaciones que aceleraron la creación de dinero, las
autoridades debieron haber esterilizado el dinero obtenido por la venta de
Cetes, es decir, debieron haber mantenido esos recursos fuera de la circulación. En vez de hacer eso, el gobierno, al mantener elevado su nivel de
gasto, lo puso a circular otra vez, originándose la altísima inflación anotada.

1.4.2 El Pacto de Solidaridad. De 1988 a mano de 1990.
Para evitar una hiperinflación, ya casi medible4, en diciembre de 1987 se
puso en ejecución el llamado Pacto de Solidaridad, que ha tenido éxito en
reducir la inflación. Su instrumento principal es la congelación del tipo de
cambio y de los salarios, lo que sin duda redujo las expectativas de inflación,
las tasas de interés nominales, y los pagos de intereses sobre la deuda
interna. Esto último posibilita, aunque no garantiza, su éxito permanente.
Un éxito permanente requiere reducir permanentemente el déficit del
gobierno, la principal fuente de monetización.
Los precios, medidos por el Indice Nacional de Precios al Consumidor,
subieron 159% en 1987, 51.7% en 1988, y 19.7% en 1989. A partir de
septiembre de 1989 se aceleraron algo, lo que hace que de marzo de 1989 a
marzo de 1990, último dato disponible, su tasa de crecimiento haya sido de
24.5%.
La cantidad de dinero pasó de 12.6 billones5 en diciembre de 1987 a 21.2
billones a fines de diciembre de 1988, un aumento de 68%. El aumento en
el mismo período de 1987 había sido de 118%. La apÜcación del Pacto hizo
que se fuera reduciendo su crecimiento. De diciembre de 1988 a septiembre
de 1989, último dato disponible, el dinero pasó de 21.2 billones a 21.3
billones, un aumento de menos del 1%. Con seguridad que en el último
trimestre de 1989 debe haber aumentado considerablemente más, lo que se
ha reflejado en la aceleración de los precios ya anotada.

4

Se define como hiperinflación a los aumentos del Indice de Precios superiores al 50%

5

mensual.
Fuente: Estadísticas Financieras lntemacionales, FMI

6

Mayo 1990

Dinero, Déficit y Estanflaclón: México 1982-90

2 . POR QUE LA POUTICA KEYNESIANA DE AUMENTO DEL GASTO
PUBLICO NO ES VALIDA EN EL MEXICO DE HOY.

2.1 Cuándo es válida la política keynesiana.

Keynes, en su obra clásica de 1936 La Teoría General de la Ocupación, el
Interés y el Dinero, recomendaba como remedio contra las depresiones
económicas que atacaban a las economías mixtas, como es la mexicana, la
política de aumentar el gasto público mediante déficits del gobierno.
Cuando la economía está deprimida, con recursos ociosos, por ejemplo con
muchas empresas trabajando a media capacidad, el efecto de seguir la
recomendación keynesiana de aumentar el gasto público para estimular la
demanda será, probablemente, el de aumentar también la producción real.
Pero el efecto es sólo probable y no automático. Se dará sólo cuando los
empresarios esperen que la mayor utilización de sus recursos ociosos les
mejore sus utilidades.
2.2 El concepto de capacidad ociosa en sentido económico. Su relación con
las expectativas de utilidades.

"...sólo cuando los empresarios esperen que la mayor utilización de sus
recursos ociosos les mejore sus utilidades" es la condición sine qua non para
que la política de aumentar el gasto gubernamental produzca el efecto
buscado de aumentar la producción. Desgraciadamente, muchos seguidores
de Keynes yerran al pasar por alto esta condición indispensable y, como
resultado, generan graves consecuencias económicas cuando aplican esta
política. Como resultado, se produce la llamada "estanflación"; aumentan los
precios, pero no la producción.
La raíz de los errores - que se han cometido en México desde 1972, y que
todavía ~rsisten, como cuando se oye asegurar que las empresas mexicanas
tienen exceso de capacidad y que, en consecuencia, un aumento del gasto
público estimulará la producción - está en la confusión entre el sentido
económico y el sentido puramente físico del concepto de capacidad ociosa.
El concepto de capacidad ociosa de una empresa, en su sentido económico,
es relativo, y es totalmente distinto a su sentido físico, que es absoluto. En
el sentido económico, la existencia de capacidad ociosa de una empresa
depende de la relación que guarden sus costos con los de las empresas
competidoras.

7

�ENSAYOS

Dinero, Déficit y Estanllación: México 1982-90

Aclaremos la idea con un ejemplo. No podríamos decir que Fundidora de
Monterrey, en los últimos años antes de su cierre, tenía, desde un punto de
vista económico, exceso de capacidad. Fundidora producía su acero a un
costo muy superior al de la competencia. Por eso es erróneo decir que
Fundidora tenía (económicamente) exceso de capacidad, a pesar de que
físicamente Fundidora hubiese podido producir ~pero a qué alto costo!)
muchos cientos de miles de toneladas más al año.

raciona los recursos financieros de la economía e impide a las empresas
(aunque la mayoría de ellas no deba un dólar al exterior) hacer las compras
de la moderna maquinaria y equipo necesarios para bajar sus costos a los
niveles de los de la nueva competencia internacional.
Las lamentaciones de la industria nacional del vestido, amenazada por la
competencia internacional, apoyan esta tesis.
3. CONCLUSIONES.

2.3 La apertura al exterior, las expectativas de utilidades y la capacidad
ociosa.

El gran problema que enfrenta México en la actualidad no es de capacidad
o recursos ociosos, por lo que la solución keynesiana de aumentar el gasto
público no tiene validez, y ha probado ser inflacionaria y dañina. Las
políticas keynesianas no han tenido éxito porque, si bien hay exceso de
capacidad, este exceso es de capacidad ociosa en el sentido físico, no de
capacidad ociosa en el sentido económico. Si las empresas mexicanas tuvieran capacidad ociosa en el sentido económico, las políticas de corte keynesiano hubieran tenido éxito aumentando la producción y los salarios
reales. Pero los salarios reales están cayendo desde 1976. Hoy, en 1990, el
poder adquisitivo del salario mínimo es menor al que tenía en 1935.7
El verdadero problema de México es ia carencia de bienes de capita18. Falta
maquinaria y equipo adaptados a la nueva realidad nacional, una realidad
mucho más abierta al exterior que en el pasado.
En conclusión, en el México actual las políticas de tipo keynesiano, de
aliento a los déficit del gobierno, sólo pueden producir inflación, pero no
pueden elevar los niveles ni de la producción nacional ni de la vida de la
población.
Para elevar estos niveles se necesita de aumentos continuos de los bienes
de capital por trabajador. Pero esto no se podrá lograr mientras no se
compense con inversión proveniente del exterior la sangría de recursos
nacionales que es el servicio de la deuda externa.
Afortunadamente, los conductores de la actual política económica mexicana
parecen estar conscientes de esto.

La razón principal de que la mayoría de las empresas mexicanas hayan visto
reducirse su capacidad ociosa (definida en el sentido económico, pues en el
sentido físico puede haber aumentado), es la apertura del comercio exterior.
Las condiciones de hoy son muy diferentes a las de hace 10 años. Como la
economía del país se ha abierto al exterior, han bajado los niveles de los
costos con los que las empresas nacionales tienen que competir, sin que se
hayan reducido los costos de las propias empresas nacionales.
En consecuencia, los aumentos de la demanda, (estimulada, por ejemplo,
keynesianamente con aumentos del gasto público) no generarán una respuesta de aumentos de la producción de las empresas nacionales, porque
éstas, ante los menores costos de la nueva competencia del exterior, ya no
tendrán expectativas de aumentos de sus utilidades.
El aumento de la demanda se satisfará finalmente con productos importados, de menor costo que los nacionales. En consecuencia, la aparente
capacidad ociosa de las empresas nacionales resulta ser sólo de carácter
físico, pero sin significación económica.

2.4 El servicio de la deuda externa impide que crezca la economía mexicana.

El problema de la mayoría de empresas mexicanas se complica con la deuda
externa del país. El servicio de la deuda externa ha reducido drásticamente
el nivel de ahorro que se puede destinar a inversiones nacionales. Estp
6

El ejemplo corresponde a una empresa paraestatal. Por eso, a pesar de sus grandes ptrdidas
económicas, esta empresa pudo sobrevivir por años alimentada artificialmente con subsidios
del gobierno.Las empresas privada.s, en cambio, aunque tengan capacidad física ociosa,
normalmente dejan de operar al desaparecer sus expectativas de utilidades.

8

Mayo 1990·

7

8

El salario de $1.50 de entonces tenía mayor poder adquisitivo que el de hoy de cerca de
$9,000
Como simple muestra, obsérvese la casi imposibilidad que tienen la mayoría de las familias y
empresas mexicanas de conseguir que les instalen una línea telefónica.

9

�DEUDA EXTERNA Y TRANSFERENCIA DE
RECURSOS REALES EN MEXICO: IN
MEMORIAM DE JOHN MAYNARD KEYNES*
Manuel Silos Martínez
INTRODUCCION

Los economistas mexicanos hemos sido crueles al recordar parcialmente -en
eventos como éste- las aportaciones que hizo Keynes a la teoría económica y,
en el mejor de los casos, mencionar los trabajos desarrollados con anterioridad a la Teoría General del Empleo, Interés y Dinero.
Recordando respetuosamente estos estudios, los objetivos del presente
documento son: exponer el análisis realizado por Keynes -en 1929 y 1930sobre "la deuda externa" de Alemania, el modelo en que se basan sus razonamientos y la aplicación del mismo para la revisión de la experiencia mexicana,
buscándose con esto último, obtener estimaciones que indiquen el ajuste
requerido para contrarrestar el llamado "choque petrolero" sobre nuestras
exportaciones.
La revisión de sus ideas se basa en dos de sus trabajos: a) 'The German
Transfer Problem", ECONOMIC JOURNAL, Vol. XXXIX, marzo de 1929,
págs. 1-7.
b) A TREATISE ON MONEY: The Pure Theory of Money. Vol. I cap. 21,
the McMillan Co. LID, London, 1930.
No obstante su secuencia cronológica, el segundo contiene el modelo teórico
utilizado para el análisis del problema, por ende, su lectura resulta recomendable para el entendimiento del documento de 1929.
l.MODELO

Sus razonamientos se desarrollan en el marco de un modelo clásico, y
pueden ser estudiados con el auxilio de reformufaciones de los diagramas
tradicionales de IS-LM donde el ingreso real está fijo a un nivel (Yo). La
atención se concentra en la determinación de los precios (P) y tasa de interés
real (R) domésticos; en consecuencia, las ilustraciones que se presentan
contendrán dichas variables en los ejes.

�Deuda Externa y Transferencia de Recursos...

ENSAYOS

Adicionalmente a los mercados de bienes y monetario, se incorporan las
transacciones de bienes, servicios y activos financieros que se realizan con el
exterior, las cuales son resumidas por los saldos de cuenta corriente (CC) y
de capitales (CK) -denominados balance externo y préstamos al exterior,
respectivamente-.
El equilibrio en el mercado monetario se alcanza cuando se igualan oferta
y demanda de saldos monetarios reales, como lo indica la ecuación l.
l. Mo/P = Md/P

Adoptando una demanda de dinero de tipo transacciones, ecuación 2, se
encuentra que -para una oferta nominal de dinero dada (Mo)- existe un
conjunto de combinaciones de P y R compatible con el equilibrio señalado,
el cual es representado en la gráfica 1 por la línea LM. Su pendiente es positiva
porque un incremento en P deprecia los saldos monetarios reales, originando
un exceso de demanda que se elimina aumentando R.
2. Md/P = m( R, Yo), dm/dR O, d.m/dY O

Ascensos en el nivel de Mo trasladan la línea hacia la derecha, ya que (para
toda R) se requiere un incremento en P que elimine el exceso de oferta
generado.
La demanda agregada de bienes (Yd) está integrada por cuatro componentes: Consumo Privado (C), Inversión Privada (1), Gasto Gubernamental (G)
y el Saldo de Cuenta Corriente (eC). Todos ellos medidos en términos reales.
Las funciones de comportamiento son descritas por las ecuaciones 4 - 7.
apreciándose que G está determinada exógenamente, que el consumo privado se encuentra positivamente relacionado al ingreso disponible real-medido
como la diferencia entre Yo y el valor real de los impuestos pagados (To)-, I
reacciona negativamente ante ascensos en la tasa de interés real y CC se .
incrementa ante movimientos semejantes en el precio relativo de los bienes
domésticos (P), en relación a los externos (Pf).
= C + 1+ G
4. C = C (Yo • To), C' O

3. Yd

S. 1 = 1 (R), I' O
6. G =Go

1.

ce

=

ce

(P/Pf'), ce·

o

Considerando estas relaciones, Yd se ve afectada de manera similar por los
mismos argumentos,
3a. yd = yd (Yo - To, R, Go, P/Pf)
indicando que existe un conjunto de combinaciones de R, P y Pf que permite,
mantener el equilibrio en el mercado de bienes producidos domésticamente.

= Yd (Yo· To, R, Go, P/pl)
Para un nivel dado de Pf, las combinaciones pueden ser representados
gráficamente, dando lugar a una línea denominada IS, cuya pendiente es
negativa porque aumentos en P/Pf reducen ce y Yd, en tanto que disminuciones de R incrementan I y Yd.
Para todo valor de R, incrementos en Pf trasladan la IS a la derecha, porque
originan aumentos en el saldo de cuenta corriente y en demanda agregada,
cuya eliminación requiere del ascenso de P.
Variaciones positivas exógenas de las exportaciones provenientes de aumentos en los niveles de competitividad con el exterior, política comercial y fiscal,
etc., provocan movimientos semejantes en la IS.
Finalmente, el resultado de las transacciones con el exterior es resumido por
los saldos de cuenta corriente y de capitales. El comportamiento del primero
fue descrito en párrafos anteriores, no así el del segundo, que depende del
diferencial entre las tasas de interés doméstica y externa (Rf), tal como lo
indica la ecuación 9.
8. Yo

9. CK = CK (R, Rf), CK' O

Incrementos en el precio relativo de los bienes domésticos aumentan las
importaciones y reducen las exportaciones, originando un movimiento nega-·
tivo en el superávit de ce, en tanto que ascensos en el valor relativo de R
producen descensos en los préstamos al exterior (1930, págs. 326 y 327).
El saldo de la cuenta monetaria de la balanza de pesos (BP) indica las
entradas netas de oro (reservas internacionales) al país de referencia, por
ende, se encuentra relacionado a los movimientos de su oferta monetaria
interna. Siendo el resultado neto de las transacciones con el exterior, BP se
ve afectado por precios relativos y diferenciales de tasa de interés de lá
manera en que se señaló en el párrafo anterior (veánse ecuaciones 10 y 11).
10. BP = ce (P/Pf') + CK (R,Rf)
11. BP = BP (P/Pf, R, Rf), dBP/d(P/Pf') O,

dBP/dR OdBP/dRI O

Al igual que con los otros mercados, para niveles dados de Pf y Rf, se
puede representar gráficamente las combinaciones de Py R compatibles con
un saldo cero en esta cuenta, gráfica l. El resultado es una línea denominada
BP, la cual cuenta con una pendiente positiva, ya que incrementos en P
disminuyen el saldo de cuenta corriente, en tanto que aumentos en R lo
ascienden.
La línea puede ser desplazada hacia la derecha por incrementos en Pf,
disminuciones en Rf, incrementos en la competitividad de los productos
internos y políticos comerciales y fiscales que incrementen el saldo de CC.

8. Yo = Yd (Yo· To, R, Go, P/pl)

12

Mayo 1990

13

�ENSAYOS

Revisados los tres mercados, realicemos un ejercicio de estática comparativa
para ilustrar los razonamientos de Keyne~, aclarando ~~e _durant~ el mismo
seguiremos su supuesto de que se mantiene un equ1libno contmuo en el
mercado monetario.
Seleccionemos uno utilizado por este autor en el capítulo 21 (págs. 327-329)
de su TREATISE ON MONEY, en donde se parte de equilibrio general
(gráfica 2, punto a) y se introduce un incremento en Rf.
Ceteris Paribus, la perturbación origina saldos negativos en las cuentas
monetaria y de capital, con la consecuente salida de reservas internacionales
(oro) y contracción de la oferta monetaria del país. En la gr~fica ,2, e~to se
representa como los desplazamientos de las lineas LM yBP hacia la 1zqU1erda.
Ante esta contracción, R se incrementa para restituir el equilibrio en el
mercado monetario doméstico, pasandose a un punto "b" en la ilustración
mencionada.
El movimiento de R induce disminuciones en la inversión y una reducción
en los préstamos externos, con ello, un exceso de oferta de bie~es y una
disminución en el saldo negativo de BP. Como resultado, los pree1os de los
bienes domésticos, salarios y salida de oro se reducen, provocando una
reacción en CC. "El proceso continúa hasta que una vez más CC = · CK,
cuando el oro cesa de fluir al otro país" (1930, pág. 328). "Así en el nuevo punto
de equilibrio, los precios de los bienes producidos domésticamente habrán
caído relativamente a los precios de todos los bienes producidos externamente".
Concluido el ejercicio, se pueden realizar tres comentarios importantes:
a) En 1930, Keynes utilizaba como herramienta de análisis un modelo de
economía abierta semejante al planteado por Robert Mundell en su famoso
libro INTERNATIONAL ECONOMICS.
b) Para facilitar la exposición, la reformulación que hemos realizado se ha
basado en el supuesto de que el país de referencia es una economía abierta
pequeña; sin embargo, el modelo original es más rico, al considerar las
repercusiones en el resto del mundo.
c) Finalmente, pensando que algunos miembros del auditorio dudasen que
el modelo indicado supone que el producto real se mantiene constante,
quisiéramos aclarar que ésto queda indicado explícitamente en la pagina 327,
del capítulo 21, de A TREATISE ON MONEY.

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Mayo 1990

Deuda Externa y Transferencia de Recursos...

1.1 El Problema Alemán de 1ransferenc_ia.
En i929, al estudiar el problema de los pagos de reparaciones de guerra,
Keynes señaló: "operan en el año en que éstas toman lugar, de manera muy
similar a un proceso obligatorio de inversión extranjera de igual monto,
excepto que Alemania no gozara de las contrapartes acumulativas que origina
la inversión extranjera, y la inversión no corresponde a un cambio espontáneo
que se origina en el exterior, el cual incrementaría directamente las exportaciones alemanas". (1930, pág. 340).
El problema era dividido en dos partes: "el Problema Presupuesta! de extraer
las sumas necesarias de los bolsillos del pueblo alemán y pagarlas a favor del
Agente-General, y el Problema de Transferencia de convertir a moneda
extranjera el d~nero alemán colectado" (1929, pág.161).
En ese tiempo predominaba la opinión de que el problema de transferencia
tenía una importancia secundaria, que se resolvería casi por completo en la
medida que lo hiciese el presupuesta! (1929, pag 161).
Ante esta posición, Keynes escribe su artículo de 1929 para discutir teóricamente el tema, el cual inicia señalando que,·si bien "no duda que existe un
conjunto de premisas de los cuales se pueden derivar estas conclusiones", se
pueden presentar condiciones bajo las cuales "el problema de transferencia
es importante y, verdaderamente, insoluble" (1920, pág. 162).
El análisis se realiza suponiendo que "los Alemanes ya habían pagado
suficientes, o casi suficientes, impuestos para resolver el problema presupuesta! y, por ende, reducido su consumo personal al nivel requerido" (1929, pág.
163): asimismo, considerando el problema que se hubiese presentado en caso
de suspenderse los préstamos recibidos del exterior.
El interés por los efectos de esta suspensión surgió porque "en los últimos
dos o tres años el problema de transferencia (había) sido resuelto temporalmente mediante préstamos del exterior para la formación doméstica de
capital, el efectivo no era traído en la forma de importaciones" (1929, pág.
163). Y Keynes consideraba que "claramente este proceso de pedir prestado
en el exterior no podía continuar indefinidamente" ( 1929, pág. 163). Señalaba:
"cuando termine, será necesario reasignar los factores alemanes de producción desde otros empleos hacia las industrias de exportación y hacia la
producción de bienes previamente importados".

15

�ENSAYOS

Utilizando como marco el modelo presentado en la sección anterior, tratamos de entender la razón de este último juicio. Para ello, partamos de una
posición de equilibrio general ilustrado por el punto a de la gráfica 2.
La suspensión señalada en los préstamos del extranjero equivale a una
reducción exógena en CK, por ende, en un traslado hacia la izquierda de la
línea BP. ya que se requeriría de una reducción de P para originar un
incremento compensatorio en el saldo de cuenta corriente.
Ceteris Paribus, el traslado mencionado originaría un déficit de balanza de
pagos (BP O) que, a través de la salida de oro, incrementaría la tasa de interés
real doméstica, provocando con ello una reducción en la inversión -un exceso
de oferta de bienes- y un aumento inducido en CK.
El exceso de ahorro sobre inversión es eliminado mediante disminuciones
en p, las cuales -mediante la reducción del precio relativo de los bienes
domésticos- mejoran el saldo de cuenta corriente y contribuyen a restaurar el
saldo BP = O. El proceso de ajuste concluye cuando todos los mercados están
en equilibrio. En la nueva posición, P/Pf será menor, (R - Rt) mayor y los
términos factoriales de intercambio serán menores a su valor correspondiente
al punto a, implicando que el problema de transferencia se habrá resuelto
mediante las divisas generadas por los movimientos inducidos en los saldos
de cuenta corriente y de capital (punto b). En la medida que sea menor la
sensibilidad de CK ante cambios en R, mayor deberá ser la reacción requerida
en CC, que resume las variaciones en exportaciones e importaciones y que
tiene implícitos los incrementos en la producción interna de exportables e
importables.
·
De esta manera encontramos, en palabras de Keynes, que el Problema de
Transferencia de un país depende de la posición comparativa de sus industrias
en el mercado internacional" (1929, pág 165), que incrementos en la producción de bienes de exportación no se pueden lograr a menos que "se reduzcan
sus costos de producción" (1929, pág. 164) y que·"el problema de 'Iransferencia
consiste en reducir suficientemente los niveles de oro de los precios-eficiencia
de los factores alemanes de producción par1,1 permitirles incrementar sus
exportaciones a nivel agregado adecuado". (1929, pág. 165).

Como se puede observar, el modelo expuesto resulta sencillo para explicar
los mecanismos, señalados por Keynes, que operan para generar la moneda
extranjera requerida para las transferencias de recursos reales entre países.
Sin embargo, el análisis de este autor es inmensamente m rico, ya que
muestra las complicaciones que se presentan con estas transferencias cuando,

16

. Mayo 1990

Deuda Externa y Transferencia de Recursos...

a) existen bienes no comerciables internacionalmente, en cuyo caso se .
concibe a la reducción de los salarios-oro de un país en relación a otro, el
incremento de eficiencia en relación al resto del mundo y la disminución de
la tasa de interés doméstica en relación a la del exterior, como requisitos
alternativos para la solución del problema de transferencia, ya que disminuyen los .costos-oro relativos de producción en relación a los del resto del
mundo.
b) se reconocen repercusiones sobre el resto del mundo, lo cual resulta
importante cuando se considera el caso de un país grande.
Asimismo, despierta el interés por explorar sobre la existencia de políticas
comerciales y fiscales que, al afectar los costos de producción de las industrias,
permitan la transferencia sin alterar los términos factoriales de intercambio,
e invita a continuar el análisis para ver las implicaciones que se tienen sobre
otras variables de interés.
Por ejemplo, recordando que en el ejercicio anterior la producción real
estaba constante, el incremento mencionado en el saJdo de cuenta corriente
implica que disminuyó otro de los componentes de Yd: la inversión real. Este
cambio de la composición del PNB se lleva a cabo gracias al incremento
señalado en la tasa de interés real. Siendo I la forma de acumular capital, se
encuentra que la suspensión de préstamos implica alterar la tasa de crecimiento del país.
1.1.1 Análisis de la Experiencia de México.-

En los últimos años, la deuda externa se ha venido incrementando en nuestro
país, trayendo consigo una estela de polémicas sobre los efectos que origina
sobre el crecimiento, inflación, balanza de pagos, bienestar, etc..
La medición de su importancia se ha llevado a cabo de diversas maneras,
utilizándose la razón DEUDNEXPOIUACIONES como medida de capacidad de pago, el cociente SERVICIOS DE lA DEUDA/EXPOIUACIONES
como indicador de liquidez requerida, la razón PAGO DE INTERESES/PIB
como medida de carga de la deuda, etc.
En esta sección utilizaremos la tercera de ellas para analizar el comportamiento de la deuda y evaluar el problema de transferencia sobre las líneas
señaladas por Keynes.
El año pasado (1985) la razón intereses-PIB alcanzó su nivel más pequeño
del último lustro, 6%; sin embargo, la caída drástica del precio del petróleo

17

�ENSAYOS

que se presentó el primer semestre de 1986 (cuadro 1), implicó una reducción
significativa en el valor de nuestras exportaciones petroleras.
De hecho, este fenómeno fue indicado por el Lic. Leopoldo Solís (Solís, 2
de junio de 1986, Proceso),. quien señaló que "el desplome del precio del
petróleo y la disminución del volumen de exportación (provocaron) un
choque externo, sin precedentes en la historia moderna del país", del que se
derivaron necesidades financieras de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares".
El choque implica el decrecimiento de una fuente de ingresos para el sector
público y de divisas para el país. Según notas periodísticas, se piensa hacerle
frente mediante la disminución del gasto público, reformas fiscales, endeudamientos externo e interno y con el aumento en la recaudación del impuesto
inflacionario.
La situación no es nueva: en 1982 recibimos un choque semejante, con el
aumento de la tasa de interés real externa, al cual nos sobrepusimos con la
ayuda de préstamos externos.
Pero ahora las condiciones son diferentes, el acceso a dichos préstamos se
encuentra más límitado, por lo cual tendremos que recurrir más a las fuentes
internas de financiamiento del gasto público. De ser así, surgirían algunas
interrogantes interesantes: ¿cómo se resolvería el problema de transferencia? ¿cómo y a qué costo se generarían las divisas que se requieren para
sustituir a las que se perdieron con el choque petrolero? Asimismo, despierta
curiosidad por evaluar el costo de formas alternativas de resolver los problemas presupuesta! y de transferencia en 1982.
De seguir las líneas señaladas por Keynes (1929) la solución podría lograrse
-al menos- de dos formas:
·
a) Pidiendo prestado en el exterior; b) reduciendo, mediante ajustes cambiarios, los términos factoriales de intercambio, en tal grado que -a través del
incremento en las exportaciones- permita generar las divisas requeridas para
realizar la transferencia.
De acuerdo con la información más reciente, los asesores gubernamentales
se oponen a la ·implementación de la segunda alternativa, inclinándose por la
primera y sugiriendo que se lleve a cabo una renegociación en lo que respecta
al plazo y condiciones de la deuda.
Pensando en la posibilidad de que esa negociación no se lleve a cabo, se
estimó la tasa de depreciación del tipo de cambio real que generase los ocho
mil millones de dólares que se mencionaron previamente.

18

Mayo 1990

Deuda Externa y Transferencia de Recursos...

Los cálculos se realizaron bajo dos escenarios:
a) Ignorando los recursos reales que se extraerían de la población para
contrarrestar el "choque petrolero" y transferirlos al exterior.
b) Reconociendo la reducción mencionada en el ingreso real.
Bajo el primero, una depreciación del tipo de cambio real del 31 porciento
podría generar los 8 mil millones de dólares mencionados previamente. En
esta estimación, se consideró que únicamente las exportaciones no petroleras
respondían ante la medida señalada.
En el segundo caso, la depreciación estimada fue de 23 porciento.
Utilizando los razonamientos empleados por Keynes {1929, pag 167) hace
más de 50 años, las estimaciones significan que para generar las divisas que
perdió nuestro·país con el choque petrolero, se requieren ajustes superiores
a 20% en los términos de intercambios factoriales.
Hace más de medio siglo, Keynes realizó contribuciones importantes para
el análisis económico, las cuales injustamente se ignoran en ceremonias como
estas.

La deuda externa es continuamente señalada como el problema importante
de nuestro país, el cual debe ser superado para restablecer la posibilidad de
crecer. La revisión del problema de transferencia alemán proporciona elementos para entenderlo. Reconocemos desarrollos posteriores en la materia,
pero no los mencionamos por salir de nuestro interés principal: resaltar la
importancia de trabajos diferentes a la Teoría General y exhortarlos a su
lectura.
Leyéndolos y embriagándonos con su riqueza. le estaremos brindando honores a un gran economista, no sólo a una de sus obras.
Esta es una versión recortada y editada de una conferencia
impartida el 9 de octubre de 1986, en la Galería Metropolitana de la Ciudad
de México, D.F., dentro de un panel para conmemorar el quincuagésimo
aniversario de la primera impresión de la Teoría General del Empleo, Interés
y Precios, donde participaron Robert Mundell, Francisco Gil Díaz y éste
autor. Con éste escrito se pretende invitar a los lectores a revisar algunas
obras de J.M. Keynes, las cuales no obstante tener más de 30 años de haber
sido escritas, se refieren a problemas de actualidad y nos ayudan a entenderlos. Lo he sometido a la consideración del Comite Editorial de la revista
Ensayos, para su inclusión en este número conmemorativo del trigésimo
aniversario de la fundación del Centro de Investigaciones Económicas
(CIE), por dos razones:mantiene actualidad y fuerza la pregunta sobre el
19

�ENSAYOS

Deuda Externa y Transferencia de Recursos...

tratamiento de la renegociación de la deuda dentro del modelo expuesto,
así como sobre la magnitud y signo de los efectos probables. A la luz del
tratamiento periodístico a la "solución" del problema de transferencia, las
respuestas pueden ser sorprendentes.
BIBLIOGRAFIA
Dombusch, Rudiger. "Developing Country Debt and U.S. Trade Problems".
Testimonio ante el Comite de Finanzas del Senado Norteamericano, Enero
22, 1987.
Keynes, J.M., "The German TransferProblem", ECONOMIC JOURNAL,
Vol. XXXIX, marzo de 1929, págs. 1-7.
Keynes, J.M. A TREATISE ON MONEY: The Pure Theory of Money.
Vol. I cap. 21, the McMillan Co. LID, London, 1930.
Keynes, J.M .. The General Theory of Employment, lnterest, and Money.
Macmillan, Nueva York, 1936.
Mundell, Robert A.. INTERNATIONAL ECONOMICS. Macmillan,
Nueva York, 1968.
Solís, Leopoldo. Revista Proceso. México, 2 de junio de 1986

a:
GRAFICA 1

20

Mayo 1990

21

�ENSAYOS

LA POLITICA MONETARIA EN MEXICO
Jesús Marcos Yacamán*
1. INTRODUCCION

1h

Este trabajo tiene por objeto explicar y analizar el proceso de formulación
y ejecución de la política monetaria en México. Con tal propósito en mente,
se describen las diferentes etapas por las que ha pasado el ejercicio de la
política monetaria en las economías de mercado y en nuestro país. Asimismo,
se destacan algunas características de nuestra economía que delimitan en
varias formas las posibilidades e instrumentos de la política monetaria.
2. UNA PERSPECTIVA HISTORICA DE LA POLITICA MONETARIA

La política monetaria en México, como en cualquier economía de mercado,
tiene como función primordial la regulación de los medios de pago a fin de
lograr un entorno financiero propicio para el desarrollo óptimo de la actividad
económica. Se puede decir entonces que su objetivo último es promover el
crecimiento económico de los países. Sin embargo, a lo largo de la historia
económica se le han asignado objetivos intermedios múltiples, entre los que
destacan el lograr la estabilidad en los precios internos ó en la balanza de
pagos. Las autoridades monetarias de los países occidentales han otorgado
énfasis variable al cumplimiento de estos objetivos, dependiendo de las
escuelas económicas por ellas favorecidas en su momento y de las condiciones
imperantes en sus respectivos sistemas financieros y en los mercados internacionales de capitales.
Desde finales de la Segunda Guerra a nuestros días se han registrado
cambios muy importantes en el ejercicio de la política monetaria a nivel
mundial. En este sentido podemos distinguir claramente el ejercicio de la
política monetaria antes de la década de los setenta, y después de ella.
2.1 La Política Monetaria y la Estabilidad de la Postguerra.

Desde la postguerra y hasta antes de la década de los setenta, la ejecución
de la política monetaria se encontraba inscrita en un marco de relativa
estabilidad en todos los órdenes de la actividad económica de los países
occidentales. El sistema monetario internacional se encontrraba regulado
por los acuerdos de Bretton Woods, los cuales contemplaban arreglos cam-

GRAFICA2

22

Mayo 1990

�ENSAYOS

biarios con tipos fijos y sujetos al patrón oro. La actividad productiva se
encontraba en una etapa de franco crecimiento y las relaciones entre las
variables financieras y las correspondientes a la economía real eran a todas
luces estables.
De acuerdo con los postulados de la política monetaria las autoridades
intentaban utilizar como instrumento aquella variable bajo su control que
mantuviera correlación más estrecha con la variable que en última instancia
deseaban afectar. Sin embargo, la escasa disponibilidad de información
oportuna y confiable acerca de los precios y la producción, además del hecho
de que la política monetaria afecta a estas variables macroeconómicas indirectamente y con cierto retraso, obligó a las autoridades monetarias a utilizar
variables objetivo sustitutas, como son los agregados monetarios. En general,
estas variables objetivo se relacionan de manera cercana con el producto o
con los precios, a la vez que su control y seguimiento por parte de las
autoridades es más viable. Por tanto, la fijación de objetivos intermedios de
crecimiento para diversos indicadores de agregados monetarios se convirtió
en el mecanismo de política preferido por las autoridades monetarias occidentales.
Por otro lado, los mercados bancarios y de capitales de varias de las más
importantes economías de mercado presentaban niveles significativos de
segmentación, principalmente en el caso fran~. Asimismo, algunos de los
mercados secundarios de deuda pública de esas naciones se encontraban en
un estado de desarrollo incipiente, como fue el caso de Japón. Bajo estas
condiciones, los medios para alcanzar los objetivos intermedios de poHtica
monetaria estaban integrados fundamentalmente por restricciones cuantitativas al crédito interno y la fijación por medios administrativos de máximos a
las tasas de interés y porcentajes mínimos de reservas bancarias. En países
como los Estados Unidos y el Reino Unido, donde los mercados de capitales
ya estaban desarrollados, las operaciones de mercado abierto estaban enfocadas primordialmente a regular las variaciones en las tasas de rendimiento
de la deuda pública dentro de una banda relativamente estrecha. Sin embargo, aún en el Reino Unido se llegaron a utiliz.ar los medios administrativos
para la fijación de tasas de interés, particularmente las tasas activas. En forma
ilustrativa, Batten et al. (1989) realizan un anMisis de las condiciones imperantes en los mercados financieros de los principales países industrializados
durante esta época.
Desde luego, México se encontraba en condiciones análogas a las anteriormente descritas. Desde la década de los cincuenta huta comienzos de los
setenta, el entorno económico mexicano se cancteriz.ó por una inflación

24

Mayo 1990

lJl Poltica Monetaria en México

semejante a la internacional, estábilidad financiera, y crecimiento económico
acelerad~. En esta ~poca el siste~ financiero mexicano era rudimentario y
estaba suJet~ a múltiples ~egulae1ones. Sin embargo, el ahorro interno cap~do por el s_1Stema ~Clero reg_is~ó gran dinamismo. Esto permitió que el
s1ste?Ia pud1er_a cubnr l?s reque~1m1entos financieros de los sectores público
Y pnvado nae1onales sm necesidad de recurrir significativamente a otras
fuentes de financiamiento como serían el endeudamiento externo o la emisión de base monetaria.
. E~ es!a época, el sistema financiero nacional estuvo dominado por las
mst1t_ue1ones de banca especi~da, que sólo podían realizar una gama
relativamente estrecha de operaciones activas y pasivas. Los instrumentos de
polfti~ monetaria estaban también limitados por el sistema. En particular,
no existía un mercado de valores públicos suficientemente profundo como
para trflI15ferir ahorro privado al sector público.
En estas c~cunstancias, la _política monetaria nacional se ejecutaba de
manera semeJante a la de vanas de las más importantes economías de merc~d~ de entonces, es decir a través de mecanismos administrativos como la
fiJaCió~ de topes a las tasas de interés activas y pasivas, las variaciones en los
coefie1entes de encaje legal y los controles cuantitativos al crédito.
2.2 La Política Monetaria a Partirde las Crisis Económicas de los Setenta.

. A prin~ipios de los setenta tuvieron lugar una serie de cambios a nivel
mternac10nal que afectaron en forma crucial el quehacer de las autoridades
?1onetari~. Entre estos fenómenos destaca el abandono del patrón oro y la
mt~o~ucc1ón de _esquem~. de flotación en los tipos de cambio a partir de 1971.
~urusmo, la pnmera CflSIS petrolera, en 1973, produjo presiones inflacionanas hasta entonces desconocidas en períodos de paz.
Sin embargo, los sistemas financieros de las principales economías del
mund? no respondie.ron con suficiente agilidad ante las crisis mencionadas.
Los SJStemas finanCJeros formales vigentes en los países industrializados
come~~~n a teper c~stos de intermediación altos, lo"que a su vez redujo su
competJt1v1dad vis-a-vis agentes independientes tanto europeos como americanos. Desde luego, los efectos negativos sobre la intermediación financiera
se hicieron sentir.1
La sost~nida tendencia inflacionaria internacional, los controles sobre las
tasas de interés en los mercados domésticos, y la flotación relativamente
~eneralizada_de los tipos de cambio, provocaron incrementos en las tasas de
mterés ofrecidas en mercados paralelos. Las condiciones prevalecientes en

25

�ENSAYOS

los sistemas financieros de las distintas naciones favorecieron así el surgimiento de movimientos internacionales de capitales, los cuales adquirieron creciente importancia y se consolidaron con el desarrollo de los mercados de
euromonedas y los mercados off-shore.
La agudización de los problemas en los mercados finan~eros mun~iales
condujo a las diversas autoridades monetarias a tomar medidas p_ara h~r~
y flexibilizar la operación de sus respectivos _sistemas. Los países mdus~nalizados eliminaron los controles a las tasas de mterés a la vez que promovteron
la competencia entre instituciones financieras nacionale~ e internacionales, Y
autorizaron la creación de nuevos instrumentos financieros (Zabler, 1988,
p.157).
Países como Japón dieron un viraje drástico en la ~or~a de hacer polít!~
monetaria. Antes de los setenta, la política monetana Japonesa estaba dmgida a promover un rápido crecimiento en la producción y la productividad,
y a mantener fijo el tipo de cambio del Yen en forma congruente con_una tasa
de inflación aceptable y una situación de ba~anza ?e pagos ~~eJable. A
partir de la incorporación de los tipos de cambio flext~le~ y la cnsis petr?~era,
la política monetaria japonesa comenzó a dar alta pnondad a la estab1hdad
de precios y del tipo de cambio. Además, desde finales de los set~nta~la
ejecución de la política monetaria japonesa dej? de b~~se e~ la aphcac1ón
de techos al otorgamiento de crédito y la regulación adm1rustrat1va de las tasas
de interés. En cambio, gracias a una liberación extensiva de los mercados
financiero y de cambios, el sistema se orientó hacia el control de los agregad~s
monetarios con tasas de interés determinadas por el mercado. En la actualidad el Banco de Japón instrumenta su política mon~taria infl~yend_o ~~bre las
reservas del sistema bancario japonés. El Banco aJusta la d1sporub1hdad de
reservas del sistema alterando su financiamiento directo a las instituciones
financieras e interviniendo en el mercado interbancario y el mercado abierto
de valores (Batten et al, 1988, pp.27-31).
De igual forma, en 1987 el sistema financi~ro francés se reesa:ucturó,
consolidándose y liberalizándose. Las operaciones de mercado abierto se
tornaron en el instrumento primordial de la política monetaria francesa. A
través de ellas las autoridades realizan cambios en las reservas del sistema
bancario los ~ales a su vez ejercen influencia sobre las tasas de interés de
corto pi~ (Batten et al, 1988, p.10). El caso de la Repú_blica de Alemania
Federal es muy similar, aunque además de las operacrones de merca~o
abierto, el Deutsche Bundesbank interviene en el mercado interbanano
(Batten et al, 1988, p.21).

26

Mayo 1990

La Política Monetaria en MéxJco

Cabe destacar, sin embargo, que con excepción de las autoridades inglesas,
las aut~rida~es mone~as de los países del Grupo de los Cinco han tendido
a reduetr 1~ ~mportaneta del manejo de agregados monetarios restringidos en
contrapos1etón con agregados más amplios. Este cambio ha sido moltivado
fundamentalmente por una mayor incertidumbre en el análisis de las relaciones ~ntre los agregados monetarios restringidos y los objetivos últimos de
política q_ue se ha observado a partir de los ochenta. Aún más, la mayoría de
las auto~dades han a~optado posturas hasta cierto punto eclécticas en la
fonnul_ac1ón de la ~tít1ca monetaria. En este sentido, han expandido la gama
de va!lables a momto~ear, incluyendo de manera relevante a los tipos de
cambio Y las tasas de mterés de corto plazo, el comportamiento de ciertos
mercados financieros y las tendencias del producto nominal. Este hecho tiene
su fundamento primordial en las deficiencias de naturaleza estadística y
con~pt~~ de que adol~cualquier indicador, además de que cada indicador
en lo md1vtdual sólo puede aportar infonnación parcial con respecto al estado
de los mercados fmancieros y de la economía en general. Esto explica por
qué la Reserva Federal de los Estados Unidos utiliza incluso indicadores
com? índices de precios de ciertos insumos básicos y algunos indicadores de
presiones sobre el sector real de la economía (Batten et al, 1989, p.35).
En los países en vías de desarrollo, las condiciones económicas y financieras
de la época fueron todavía menos favorables. Zabler (1988) indica que desde
final~s. de los setent~ la política financiera en los países del sur estuvo
~nd1etonad_a por crecrentes necesidades fiscales, por controles a las tasas de
1?terés en ~veles negativos en términos reales, y por restricciones cuantitat1v~ al c~éd1to bancario, todo ello unido a mercados accionarios incipientes
Y dis!o.rs1onados.. De hech~, _la generalización de la inflación bajo estas
cond~c1ones motivó el surgimiento de abundante literatura (Galbis t9n·
McKinnon 1973; Shaw 1973).
'
· ~n México, la estabilidad financiera interna comenzó a ceder desde principios de los setenta, ant~ una polfti~ ~scal expansiva no correspondida por un
a~ment~ en _el_ ahorro mtemo. La ngidez heredada por el sistema financiero
vtge~te 1mp1dió la r~ción de ajustes oportunos en las tasas de interés
norrunales, lo que ocasionó que las tasas reales registraran valores negativos
dur~t~ períodos_ prolongados. En consecuencia, el fenómeno de desintermed1aetón financrera se presentó también en forma inevitable.

Las primeras medidas de liberalización del sistema financiero mexicano
to?1adas p~a contrarrestar el fenómeno de desintermediación aludido, cu~
bneron v~~-frentes. En ~ri':11er lugar, a mediados de los setenta se ampliaron las posibilidades operativas de la banca al permitirle ofrecer a su clientela

27

�ENSAYOS

un menú de se~cios ~ancieros in~egrados. a~~!:~~~J:~~el~af~::
ción de grupos fmancieros que coa yuvaran
, .
reglamentó
• 1· da en lo que hoy se conoce como Banca Multtple, y se .
~spec1.~;:ad de que la banca comercial detentara la propiedad de mtermdea post
.
. . al nte casas de bolsa En segun o
diarios financieros no bancarios, pr!nctp m~
dificó ~l encaje legal
lu ar en congruencia con las medidas antenores, s~ mo
.
algha~!rto de aplicación menos compleja y más uruforme entre las diversas
instituciones de banca múltiple.
Otro aso de primordial importancia fue la introducción de los CE'IES
. . . ~ 1978 Este instrumento de deuda pública sentó las bases para e
:~~~rofio de ~n mercado de dinero s~ficien~ent:n~:~~:~f
viables las operaciones de mercado abierto.
n su . e la lítica monede México obtuvo un nuevo instrumento para el maneJO d po

4

::O~~

taria.
• •ó
fl xibi
Finalmente en los últimos años de los setenta se le imp?mt ~:~es\ 1~
lidad a las ta'sas de interés. Por una parte, las tasas pasivas ap s stituyó el
de ósitos bancarios se revisaban semanalmente, y por otra, se u
sisfema de !asa~activas fijíasdpo~_uno de : ~ ~:t~:~:si,e:~:~; ~:~::
de modermzac1ón requer a e tempo.
d más plio
de desarrollar las instituciones financieras propias de un merca o
am
.
.
. od .
En 1982 la nacionalización del sistema b~carto mexi~o mtr . : ~n
bios drás;icos en el funcionamiento del sistema finanete~o
re~ó
primera instancia, la tendencia hacia el ~ncept~ de b~ca~ : no :anearías.
al legislarse la separación de las operaetones anc:1:do de valores tuvo un
Un aspecto positivo de este fenómeno fue que el m . .
d
CE'IES
. 'fi .
El h cho de que los rend1DUentos e 1os
desarrollo s1gm icativo.
e
más fi · te también influreflejaran las condiciones del mercado en forma .
cr;n participación
yó en que dichos valores incrementaran sustancr, . en e su
entre los activos financieros totales en poder del publico.
Hacia finales de 1987 las autoridades me~canas adop~aron un esque:
desinflación rápida basado en una contracet?n del d~fi.ett fiscal, en:a ¿tas
rtura comercial y en un tipo de cambio relattvarne?te esta e:
apedidas se convirtieron en instrumentos clave de la polít~ca econ~mtca para
~;ciplinar los aumentos de precios internos. Se e~ta~lect~i~ai:!t;; 1; :
al financiamiento bancario otorgado al sector pnva ~r cion~s de
último elemento aumentó los incentivos para transfenr las ope a
intermediación a mercados paralelos.

La Polllca Monetaria en México

La profundización de los mercados informales (jebilitó la efectividad de los
controles monetarios directos. Por ello, en octubre y noviembre de 1988 el
Banco de México autorizó a los bancos la emisión de un instrumento de
captación a tasas y plazos determinados libremente por el mercado. En marzo
de 1989 este régimen se extendió al resto de los instrumentos de captación
bancaria.
En síntesis, la conjunción de perturbaciones en los mewrcados financieros
internacionales y las medidas de liberalización adoptadas por las autoridades
monetarias para contrarrestar sus efectos, han transformado la conducción de
la política monetaria. Nuestro país se ha unido a esas transformaciones. Así,
en México han desaparecido los topes a las tasas de interés pasivas; prácticamente se han eliminado también el encaje legal y los cajones obligatorios de
crédito subsidiado a sectores prioritarios. El crédito preferencial está siendo
otorgado por la banca de desarrollo bajo esquemas de operación propios de
instituciones de segundo piso. En cuanto al Banco de México, la institución
ha concentrado sus esfuerzos en aquellos ámbitos micro y macroeconómicos
donde su labor es más eficaz, otorgando mayor énfasis a los mecanismos de
mercado y dependiendo menos de disposiciones administrativas.
3. OBJETIVOS E INSTRUMENTOS DE LA POUTICA MONETARIA
ACTUAL EN MEXICO.

y ágil.

i;:;;o

ai:i

!~

28

El marco legal para la conducción de la polltica monetaria en México provee
a las autoridades correspondientes con prácticamente la totalidad de los
instrumentos tradicionales en esta materia. Aunque éstos incluyen medidas
de orden administrativo, el Banco de México ha abandonado su uso.2 La
conducción de la política monetaria se lleva a cabo fundamentalmente a
través de operaciones de mercado abierto. En estas operaciones, el Banco de
México coloca deuda del gobierno entre el público con la prohibición de
adquirir dicha deuda en forma directa.3 Aunque el sistema de encaje legal
continúa siendo reconocido por la Ley, en la práctica ha sido sustituido por
un coeficiente técnico de liquidez.4 Asimismo, los cajones de crédito obligatorio han dejado de aplicarse. Ahora la polltica monetaria mexicana se
ejecuta a través del mercado, regulando la liquidez del mismo y por este medio
el nivel de las tasas de interés.
Empero, existen condiciones internas y externas que limitan o restringen el
ejercicio por parte del Banco Central de las atribuciones arriba descritas. Al
efecto, cabe destacar el hecho de que nuestro país está cada día más integrado
a la actividad económica mundial, aunque su influencia sobre la misma

Mayo 1990
29

�ENSAYOS
La Política Monetaria en México

permanece reducida. Es importante considerar también las experiencias
históricas recientes en materia de finanzas públicas, inflación, déficit en
cuenta corriente, y fugas de capitales, todas las cuales tienen implicaciones
específicas para el manejo de la política monetaria en nuestro país.5 A
continuación se analizan cada un,o de estos factores restrictivos y sus implicaciones.
En primer lugar, cabe destacar que México es una economía pequefia. No
obstante que el PIB de nuestro país se sitúa cerca del decimoquinto lugar en
el mundo y que nuestra economía es ahora una de las más abiertas, la
participación de la economía mexicana en la mundial es todavía pequeña,
medida en términos de nuestras exportaciones e importaciones como proporción del comercio internacional. Esto tiene primordial importancia, ya que
los mercados internacionales fijan los precios de la mayoría de los bienes
comerciales que produce México.
Esta circunstancia implica que variaciones del tipo de cambio del peso con
respecto a las monedas del resto del mundo afectan a los precios internos en
una magnitud muy similar a la modificación del tipo de cambio. Si el peso se
devalúa, los precios internos de los bienes comerciables se elevarán en una
proporción similar a la devaluación, sin que ello conlleve reducciones en sus
precios internacionales resultado de disminuciones en la demanda interna de
dichos bienes. Lo anterior elimina la posibilidad de que los efectos de una
devaluación se compensen entre sí, como sucede en economías grandes con
influencia sobre los precios internacionales. Además, dada la apertura comercial y un valor determinado de la demanda agregada interna en términos
reales, cualquier variación en el nivel de precios de nuestros bienes comerciales en los mercados internacionales tiende a trasmitirse al nivel de precios
de los no comerciables.
Otro factor restrictivo relevante es el de unas finanzas públicas tradicionalmente deficitarias. No obstante que a partir de 1983 se han hecho esfuerzos
sustanciales para controlar el déficit del sector público,6 el servicio de la
deuda ~xterna e interna continúa excediendo el monto del superávit primario,
es decir, el exceso de ingresos sobre gastos no financieros. Por tanto, en
nuestro país el sector público sigue demandando recursos en el mercado
crediticio interno. Unido lo anterior al hecho de que las expectativas inflacionarias, y la inflación en sí misma, dependen en cierta medida de las
percepciones de la sociedad acerca de si el déficit público se puede financiar
sanamente, nos permite entender que la persistencia de un desbalance en las
finanzas públicas incide negativamente en la formación de expectativas inflacionarias del público en general.
·
30

Un tercer elemento restrictivo aplicable a una economía como 1
.
es la balanza en cuenta corriente y de capitales.
a mexicana

:::r

La ~enta corriente mexicana también ha tendido a ser deficitar'

/~;::u~

d~ 1~ relat!va escasez de ahorro interno frente a necesidades
ha es e mver~•~n de una economía en desarrollo. Empero este fenómeno
discepoqru?be.,l_asd poddlít1cas de estabilización sean vulnerables por ~anto toca a la
11 a
e recursos externos.
!:~~dasad?, contracciones significativas en las reservas internacionales han
P
o ªJustes en el tipo de cambio co
nivel general de los precios. Por esta razón,,; :ii1~~i~;cuentes efectos ~n el
~e ha ~onv~rtido en o~ro ~actor que interviene en Ja form~~i~n~~:~;~~~~=
inflac1onanas en el pubhco ahorrador.
Pir º!raparte, las ~evaluaciones han causado el uso frecuente de la moneda
ex anJera como urudad de cuenta o par¡¡ trans .
.
cuenda, los precios de los bienes y servicios
':1ternas. En conseeconomía se encuentran indizados al tipo~e cambio s,· gub,·enosdsectoresodde
mformal As' J · d
.
,
n e un m o
economí; U:• e ~do e cambio se ha _convertido en un precio líder de la
1
el nivel d~ prec:~~ in~:r~:: ~~:i~s~::::~~:st~1:~~~t:~ la paridad sobre

!ª

u=~~~::~

. Por lo que toca a la balanza de capitales, el dólar ha lle ado a ser u
mstru~ento de ahorro relativamente generalizado. Esto tra!
n
cuenc1a una ma~or elasticidad de sustitución entre los instrumen:~~ c~nsee_n mone~a na~10nal y los denominados en moneda extranjera or lo a u::~

~1~~:"}~}~;:;~i:t~::~•t~e;:~::,:!ºdit:~::~

1
to~a de decisiones q;~ :;e~~;~~~ ~ r:na~::c:;~~e~~~r%ºdament~I para la
qmer _acontecimiento que genere desconfianza en cuanto al en el ~at~. Cual-

~~ :;;~:~;~;::i:~;~mientos significativos de capital que as;;~:~;:s~~~::
Como resultado de los factores antes descritos la demanda d .
nuestro país resulta relativamente difícil de pred;cir Más a, e dte~o. en
evolución que está sufriendo el sistema financiero ~exicanoun con a r pida
m~nte, es más difícil fijar un objetivo de crecimiento de
. Con~ecuentetano cualquiera como objetivo de política monetaria. un agrega o moneEn síntesis, el alto grado de sustituibilidad entre peso y dólar las
.
que e_Uo provoca sobre el mercado cambiario la veloc'd ' presiones
trasmiten las variaciones en el tipo de cambi~ :obre los ~r:~i~~~ni~;n~~

Mayo 1990
31

�ENSAYOS

restringen las formas para conducir la política monetaria. Lo anterior, conjuntamente con el objetivo de lograr una inflación comparable con la externa,
explica por qué el programa de desinflación descansa crucialmente en la
fijación del tipo de cambio.
3.1 El Tipo de Cambio como Instrumento Central de Estabilización.

Existen dos formas generales de controlar y reducir la inflación. La primera
radica en establecer un tipo de cambio libre y controlar el crecimiento de los
agregados monetarios de acuerdo a ciertos objetivos de inflación y crecimiento económico.
Empero, cuando se fija un objetivo monetario encaminado a controlar la
oferta de dinero, una disminución en la tasa de inflación puede ocasionar un
efecto recesivo cuando los agentes económicos reducen su gasto para poder
aumentar su tenencia de saldos monetarios a un nivel compatible con la
menor inflación. Es decir, la disminución de la inflación eleva la demanda
de saldos·reales para trransacciones, y a menos que la deflación aumente la
oferta monetaria real, es necesario aumentar la oferta monetaria nominal a
fin de evitar tasas de interés nominales y reales excesivamente elevadas. Si
no se expanden oportunamente los agregados monetarios o aumentan de
manera demasiado lenta, la economía se deslizará hacia una recesión a causa
de la falta de liquidez.7
Por otra parte, cuando la demanda por dinero es inestable la conducción de
la política monetaria a través de objetivos monetarios se dificulta consider-.
ablemente. Considérese por ejemplo que, dada la experiencia pasada, el
grado de credibilidad del público respecto a la capacidad del gobierno para
fijar y alcanzar un objetivo de estabilización basado en agregados monetarios
hubiera requerido una política en extremo restrictiva. Cabe citar que en 1989
M4 creció aproximadamente a un ritmo real de poco menos de 26%. Este
crecimiento habría sido difícil de pronosticar a fines de 1988; incluso habría
sido poco creíble para la sociedad en su conjunto si las autoridades lo hubiesen
hecho del conocimiento público. Si el Banco de México hubiese seguido UQa
política basada en objetivos monetarios, se hubiese visto obligado a anunciar
y procurar una meta más conservadora para hacer creíbles los esfuerzos
antinflacionarios. La discrepancia entre la meta inflacionaria implícita en la
política monetaria yfiscal y las expectativas inflacionartias del público hubiera
enfrentado al gobierno con un dilema: O continuaba con su anunciado
objetivo de estabilización a costa de producir recesión, o se desistíay adoptaba
una política menos restrictiva acorde con las expectativas promedio. Esta

32

La Poltlca Monetaria en México

~~ o~ón hubiera afectado negativamente la credibilidad de las metas
inflacronanas.
Bajo estas circun_s~cias, la alternativa de establecer una regla cambiarla
para ~ograr el º?Jetivo ~e estabilización tiene ventajas evidentes. Estas
venta~as se acre~entan si además, como ya se dijo anteriormente, el tipo de
cambio ~s la vanable que _más rápid3°;1~nte afecta al nivel general de precios
en M~~co. En ese sentido la estabilidad de precios requiere estabilidad
cambiana.

_La utilizaci~n de ~as reservas internacionales como objetivo intermedio
tle~e ~a ventaJa de aislar los efectos sobre el tipo de cambio provenientes de
vanacio~es t~mpo:ales en la demanda de dinero, con lo que se evita validar
expe~tatlvas inflaoonarias carentes de fundamdento económico. Si el tipo de
~amb~o fu~ra totalmente libre, un deterioro exógeno de las expectativas
inflacronanas tendería a v?li~arse a t~avés de una devaluación. Es así que el
programa descansa en la fiJacrón del tipo de cambio como ancla de los precios
mternos.
Una razón importante para utilizar al tipo de cambio como instrumento es
q~e esta estrategia permite reducir el costo en términos de actividad econóIIllc_a Yempleo, especialmente cuando se trata de un proceso de estabilización
rápida. Co~ un tipo de cambio fijo, al bajar drásticamente la inflación, y en
c_onsecue~cra aumentar la demanda de dinero, la oferta de saldos monetarios
tiend~ ~ aJustarse a t:avés de la balanza de pagos sin provocar contracción de
la actividad económica.
Sin embarg~, p~a poder mantener un tipo de cambio estable o un desliz
moderado, es mdispensable que las reservas internacionales del banco central
no estén suje~. a presiones permanentes a la baja. Esto implica que la
dem~da de_ divisas no exceda a la oferta. O en términos de los mercados
fi~e1eros ~ternos, que el financiamiento total otorgado a los sectores
pub_lico y pnvado no exced~ al ahorro interno total. Lo anterior equivale a
?ecrr que la ~emanda de dmero, en su concepción más amplia, deberá ser
igual o supenor a la ?ferta de dinero. Por tanto, para mantener un nivel
ade_~ado de res~rvas mternacionales en el marco de una regla cambiarla, la
política monetana deberá tomarse restrictiva en aquellas coyunturas en las
que la d_emanda de recursos prestables exceda a su oferta, y suavizarse en caso
contrano.
,
• Las ideas contenidas en el presente trabajo son responsabilidad aduaiva del ut
f1.
.
a oryno
re eJ~ necesariamente la posición de la institución a la cual presta sus servicios
profes1onales.

Mayo 1990
33

�ENSAYOS
La Polftlca Monetaria en México

NOTAS:

1 Por ejemplo, mientras en los setenta los intermediarios financie~os franceses realizaron el 80% del crédito otorgado a empresas no financieras del
país, en 1986 dicha proporción se redujo a menos del 40% (Batten et al, 1989,
~10~
_
2 La disponibilidad de medidas administrativas por parte de la ~utoridad
monetaria no es universal. Por ejemplo, el Bundesbank de Alemania Federal
carece de autoridad para imponer límites al crédito interno o para fijar las
tasas de interés. Los únicos mecanismos de inteivención disponibles afectan
la liquidez del sistema bancario, y á través de ésta, a las tasas de interés. Ver
Deutsche Bundesbank, p.41.
3 Esto mismo sucede en forma análoga en la mayoría de los países con
economías de mercado, aunque en aquéllos donde la autonomía de a~toridad monetaria es mayor se aplican restricciones adicionales al financiamiento del banco central al gobierno. Por ejemplo, en Alemania Federal el
Bundesbank sólo puede adquirir valores gubernamentales en el mercado
secundario y bajo las condiciones vigentes. Aún ?1ás, el B~co_ Central ~e?1án
sólo puede adquirir dichos valores con la finalidad de mflmr en la hqwdez
bancaria y en las tasas de interés; jamás para financiar al ~tado (ver Deut_sche
Bundesbank, p.21). En contrapartida, el Banco de Méxtco es un organismo
público descentralizado de la administración públ!ca federal. ~ct~a como
banco del gobierno, banco de bancos, banco e1?1sor, y depositario ~e las
reservas internacionales. Sin embargo, su operaetón no es totalmente mdependiente como es el caso alemán. En México, la pol~tica monetaria d~be
supeditarse a las directrices de política de la SHCP. Al igual que en Méxtco,
en Francia la política monetaria es definida por el Banco Central en cola~
ración con el Ministerio de Finanzas, como parte del proceso presupuestario
general.
4 Los depósitos de la banca en el Instituto Central reciben un rendimiento
equivalente a 35% de la tasa de CETES.
5 Solimano (1988) señala que estos factores tienen relevancia no sólo en
México sino en todos los países latinoamericanos.
6 Estos esfuerzos han dado como resultado que el balance primario correspondiente a 1988 y 1989 ha alcanzado los niveles_ más ~tos del~ historia
mexicana. El balance primario se define como la diferenCia entre mgresos Y
egresos no financieros.

!ª

34

7 Para mayor profundidad en la exposición de este tema, ver Dombusch
1988.
'
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FINANZAS PUBLICAS MUNICIPALES Y
ASIGNACION SOCIAL DE LOS RECURSOS
Sócrates Rizzo García
Introducción.

En su libro Public Finance in Theory and Practice, Richard y Peggy Musgrave
señalan: "Finanzas Públicas es el término tradicionalmente aplicado al paquete de problemas de política económica que involucra el uso de impuestos y
gastos. No es un término apropiado, ya que los problemas básicos no son
financieros sino de asignación de recursos, distribución del ingreso y estabilización". De ahí que las principales funciones del Gobierno son hacerles
frente.
Aún reconociendo que la "escasez"de recursos es un concepto relativo, pues
su tamaño se encuentra en función de los precios de los satisfactores, la
experiencia en la administración pública conduce a calificar la aseveración de
los autores mencionados como extrema Los problemas financieros son muy
importantes a nivel municipal, sobre todo en las ciudades que sobresalen
como núcleos de población, porque limitan el grado de respuesta a los
problemas de externalidades que se presentan y la capacidad de ayudar a los
que menos tienen.Esto último, con implicaciones que sobrepasan los aspectos
redistributivos, ya que las transferencias gubernamentales (entre otras cosas)
aumentan el precio sombra del tiempo y representan un medio de combatir
la delincuencia en los estratos de ingreso bajo. Como señalarían Elrich y
Becker, a mayor costo del tiempo, más costosas serían las actividades delictivas y menor la incidencia de ellas.
Ingresos y gastos exigen un manejo cuidadoso por la administración municipal, porque guardan fuertes relaciones directas e indirectas con el bienestar
de la comunidad.
El objetivo de este ensayo es concientizar a los lectores de la importancia de
este cuidado, hablándoles de la problemática enfrentada por el Ayuntamiento
de Monterrey, e inquietarlos para que realicen investigación en el campo de
las finanzas municipales.
Por razones de espacio, la atención se concentra en el lado de gastos, a trav~
de las funciones asignativa y distributiva, mencionándose el de ingresos

36

Mayo 1990

�ENSAYOS

únicamente en lo que respecta a la estructura de precios y tarifas de los bienes
y servicios proporcionados por el ayuntamiento.

Finanzas Públicas Municipales...

Se deriva de la proposición de que ciertos bienes no pueden ser provistos
por el mercado o de que éste lo hace ineficientemente.
El mecanismo de mercado se basa en el intercambio, el cual ocurre sólo
cuando existe propiedad de las fuentes de satisfacciones o servicios comerciados.
La propiedad otorga el derecho de gozar los beneficios asociados a esas
fuentes, pero no garantiza la exclusividad de dicho evento. Se logra en el caso
de los bienes "privados", donde los beneficios se internalizan en el individuo
que los consume; no es así en el de los bienes "sociales", los cuales pueden ser
disfrutados por otros ciudadanos sin afectar con ello los beneficios recibidos
por su dueño.
Esta característica de los bienes sociales constituye un incentivo para buscar
beneficiarse sin pagar por ellos, haciendo que el mercado no indique correctamente los deseos de la comunidad por adquirirlos, no proveyéndolos o
haciéndolo en las cantidades socialmente no óptimas.
La función asignativa de un Gobierno que busca maximizar el bienestar de
la sociedad, consiste en superar estas dificultades, determinando los tipos y
cantidades de satisfactores que deben ser provistos, superando las dificultades
que no pueden ser resueltas por el mercado.
Las características de los bienes y servicios y la forma en que se establecen
los derechos de propiedad han sido señalados como causas de la existencia de
los bienes sociales, no obstante la relevancia de ello, el interés del ensayo no
es discutir estas posibilidades, sino plantear y explicar la forma en que su
provisión ha sido resuelta.
En los libros de texto se sugiere que se realice a través de un mecanismo de
vota~iones, donde los individuos se interesan en que los resultados globales
se acerquen a sus preferencias y, dependiendo de la eficiencia del proceso de
votación, se reflejen las preferencias de la comunidad.
En Monterrey se ha buscado este resultado a través de muestreos, diálogos
continuos con la población y concertaciones entre pueblo y Gobierno. Con
esta información se evalúan los servicios prestados por el ayuntamiento. Se
diagnostican y establecen prioridades de los problemas enfrentados, revisándose en base a ellas las asignaciones presupuestales; así mismo se definen de

manera más específica algunas de las preferencias de la población, buscándose la posibilidad de obtenerlas mediante el uso más eficiente de los recursos.
Aclaremos estos puntos en base a dos ejemplos, relacionados a los servicios
de recolección de basura y contrucción de espacios deportivos.
Un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Económicas de la
U~~ (1990) repo~ta que el 85% de los jefes de familia consideran que el
servicio de recolección de basura es regular o bueno, así mismo una fuerte
correlación entre quienes lo consideran malo y los que la tiran o queman y la
identificación de las zonas donde el problema se presenta.
Los resultados indujeron una revisión de la posibilidad de mejorar el servicio
prestado sin presupuesto adicional, mediante la reasignación de las unidades
recolectoras existentes, redefinición de tamaños de zonas asignadas a cada
camión etc.. De ser posible, se estará aumentando la eficiencia en el uso de
recursos. Si el resultado es negativo, implicará que ya se es eficiente en el uso
de los mismos. Está por concluirse esta evaluación técnica.
En lo que respecta a espacios deportivos, desde 1988 se han venido realizando muestreos continuos de los jefes de familia de la Ciudad de Monterrey,
d_onde se han captado, continuamente, fuertes demandas por ellos. La prioridad marcada para estas obras indujo la búsqueda de financiamiento para su
construcción y mayor detalle en su contenido.
En una muestra especial se determinaron la demanda de canchas deportivas
es~ecíficas, ejerci~a por la población con edades entre 10 y 40 años de edad,
ubicada en un radio de 1.5 kms alrededor de las localizaciones posibles. Los
resultados fueron validados por las opiniones de las ligas y asociaciones
deportivas de la ciudad. De este proceso surgió el proyecto de lo que será la
Ciudad Deportiva Monterrey. Su justificación respaldada en las demandas de
la comunidad facilitó la gestión de fondos para su construcción.
En algunos casos, principalmente cuando los proyectos son autofinanciables
o se promueve ante inversionistas privados, las decisiones de localización,
asignación de recursos, etc. se realizan en base a evaluaciones económicas de
los proyectos. Intentamos generalizar este procedimiento, pero se carece de
recursos humanos que lo permitan. Por eso iniciaremos programas de capacitación en este campo.
A lo largo del tiempo, los bienes y servicios provistos por las autoridades
municipales se han ido incrementando, incluyendo casos que aparentemente
distan de cubrir las características de los bienes sociales. Se ha confundido
producción con provisión gubernamental de bienes yservicios, engrandeciendo el tamaño de la administración municipal.

Mayo 1990

39

Función aslgnativa.

38

�ENSAYOS

Pensando que el engrandecimiento del tamaño del sector público puede
atenuar el crecimiento del País, el Plan Nacional de Desarrollo planteó su
revisión como parte de una estrategia de cambio estructural.
Siguiendo los lineamientos del Plan, se encontró que los servicios de sacrificio de ganado y renta de cuartos fríos competían con los p~oporcion~dos ~r
el sector privado. La primera impresión sugería su desmcorporación; sm
embargo, estudios técnicos realizados por consultores externos indicaron que
su modernización, combinada con un ajuste de tarifas, los colocaría en una
situación competitiva y rentable, dejando de ser una carga financiera para
Monterrey y descartando prácticas monopólicas en el mercado con su presencia.
Con el paso del tiempo, respondiendo a oportunidades de ganar, aparecerán
nuevas empresas en estos giros, garantizando un ambiente competitivo y
señalando la conveniencia social de la desincorporación. El momento óptimo
de hacerlo depende de la rapidez de respuesta de los agentes económicos,
podría ser este año, por ello mantenenmos un estudio continuo del mercado.
Esfuerzos semejantes se realizan en otros campos, como recoleción de
desechos sólidos industriales y comerciales y la limpieza de lotes baldíos,
donde se crearon e impulsarón fideicomisos que dieran respuesta a la responsabilidad municipal sin impactos presupuestales. La medida equivalió a la
privatización de actividades tradicionalmente consideradas como públicas.
Así mismo, el encomendar la elaboración de proyectos, supervisión y construcción de obras públicas, etc. a empresas o individuos externos, ha evitado
el crecimiento de la población de trabajadores al servicio del Municipio y
servido a los ciudadanos de Monterrey a través de medios socialmente más
baratos.
En este camino hacia la modernización aún queda mucho por hacer. Actividades desarrolladas tradicionalmente por los municipios díficilmente pueden
clasificarse como "bienes sociales", implicando qye su provisión o producción
debiera dejarse al mercado, a menos que se piense y demuestre que la
administración pública lo puede realizar a menores costos sociales.
En otras actividades, provista parcialmente por el sector privado y caracterizada por la generación de externalidades (deportes, cultura, parques, barrido manual, alumbrado, pavimentación, etc.), se tiene que revisar el grado y
la forma de intervenir para garantizar su provisión social óptima admitiendo
la posibilidad de promover y fomentar la producción privada y manteniendo
la decisión de cantidades en manos del municipio.

40

Mayo 1990

Finanzas Públicas Municipales...

Al realizar estos ajustes estructurales, racionalizando la participación del
municipio a la forma y tamaño socialmente óptimas, se liberarán recursos que
permitirán una mejor respuesta a a las demandas por bienes públicos. Pero
aún en este caso se tendrán que abandonar prácticas antiguas, buscando la
manera socialmente menos costosa de proporcionarlos y con ello aumentar
la cantidad y calidad de lo servicios públicos.
Los ajustes serán lentos, porque existen compromisos que tendrán que ser
respetados, derivados de la Ley Federal del Trabajo y de los Convenios
colectivos de trabajo. Esta magna tarea requerirá de la concertación entre
autoridades y el Sindicato de trabajadores municipales.
Como puede observarse, el uso intensivo de la información proveniente de
muestreos, audiencias públicas y estudios técnicos, la revisión de las actividades desarrolladas por el Municipio y la búsqueda de la forma socialmente más
barata de realizarlas, integran el procedimiento seguido para mejorar lo más
posible el bienestar de los regiomontanos.

Función distributiva.
Desde su campaña hacia la Presidencia de la República, el Lic. Carlos Salinas
de Gortari manifestó su interés por incrementar el bienestar de los pobres a
través de la redistribución del ingreso, por considerarlo un acto de justicia
social.
Durante su período de Gobierno sus intenciones se han concretado a través
del Programa Nacional de Solidaridad (PRONASOL), financiado con los
recursos liberados por la renegociación de la deuda externa y la venta de
empresas paraestatales, ycomplementado con aportaciones de los Gobiernos
Estatal y Municipal y de los vecinos.
Se exige una organización manzana por manzana, calle por calle, colonia
porcolonia, de donde surgen los llamados Comités de Solidaridad, que plantean problemas, prioridades, soluciones y propuestas de participación ciudadana. Los requisitos de quorum garantizan su representatividad de la
población.
Las aportaciones d~ los vecinos se pueden realizar en forma monetaria o de
trabajo. El modo y forma de hacerlo es determinado por la comunidad en
asambleas de vecinos y planteando a las autoridades a través de los comités
de solidaridad.
Los recursos del programa son insuficientes para hacer frente a las necesidades de la población, por lo que se requieren su racionamiento, el cual se

41

�ENSAYOS

lleva a cabo tomando en cuenta dos elementos: la gravedad del problema a
resolver y la propuesta de participación de· 1os vecinos. Ambos conducen a
canalizar los fondos a donde son socialmente más valiosos.
La participación de la comunidad en el financiamiento de las obras o
acciones emprendidas, asegura que no se dediquen recursos a usos que no
beneficien a la comunidad y convierte a los vecinos en los supervisores de
calidad y tiempos. La consideración de las prioridades manifestadas por los
comités, asegura el que se maximicen dichos beneficios.
PRONASOL es administrado a través de las autoridades municipales. La
ortodoxia económica señala que los mayores impactos sobre el bienestar
social, logrados a través de un programa redistributivo, se logran cuando los
individuos tienen libertad de seleccionar el uso o la composición de las
transferencias. Este es el caso de PRONASOL
Tenemos el mecanismo redistributivo más poderoso e ingenioso en la historia del país. Con él, pueblo y Gobierno se unen para determinar y financiar
las obras y acciones que conducen a optimizar el uso social de recursos.
COncluslones.

En la preocupación por maximizar en lo posible el bienestar de la población,
las autoridades municipales buscan criterios y mecanismos para la asignación
del gasto.
Las posibilidades de lograrlo con medidas redistributivas se buscan a través
del Programa Nacional de Solidaridad.
La provisión general de bienes y servicios que realiza el Ayuntamiento de
Monterrey, se revisa en base a opiniones, demandas, prioridades ysugerencias
de la población, obtenidas mediantes muestreos, audiencias y otros medios
de consulta popular. Se intenta generalizar el empleo de las técnicas de
evaluación de proyectos en la evaluación de las alternativas de gasto.
El convencimiento de que el redimensionamiento del sector público conduce a incrementar el bienestar de la población, ha generado la búsqueda de
formas socialmente más baratas de proveer bienes sociales.

42

Mayo 1990

SECTOR AGRICOLA: REFLEXIONES SOBRE
LA ESTRATEGIA PARA 1990-1994
Ricardo H. Cavazos Galván
1. ANTECEDENTES.

Apuntar una propuesta estratégica para el sector agrícola en el período
1990-1994 presupone conocer los esfuerzos realizados a lo largo de la década
de los ochenta cuando se intentó, mediante la instrumentación del Sistema
Alimentario Mexicano (SAM: 1980-1982), y después, con el Plan Nacional de
Desarrollo (PND: 1983-1988) a través del Programa Nacional de Desarrollo
Rural Integral (PRONADRI: 1985-1988), la corrección de serios desequilibrios en el sector agrícola (por ser dificil desvincular el sector agrícola del
pecuario, se hará mención de ambos en algunas ocasiones).
No obstante los esfuerzos anteriores, los resultados acusan rezagos importantes en el sector agrícola y pecuario del país. A grosso modo puede
señalarse para el período 1981-1988:
- Reducción en términos absolutos (y per cápita) de la cosecha de granos
básicos -maíz, frijol, trigo y arroz.
- Reducción en la producción per cápita de carne bovina, cerdo y leche.
- Caída de los precios relativos de productos agrícolas sujetos a precios de
garantía respecto de los precios de los insumos.
- Reducción del inventario existente en parques de maquinaria agrícola,
principalmente tractores.
- Reducción sustantiva de la inversión pública federal, representando .en
1988 !]lenos del 20% del nivel registrado al inicio del período.
- Reducción drástica de créditos asignados por las bancas de desarrollo y
comercial al fomento de actividades agropecuarias.
- Incremento en las importaciones de básicos en proporciones bastante
significativas para 1989, combinado con reducción en la tendencia registrada
en la exportación de productos agropecuarios. Disminución en la capacidad
captadora de divisas del sector.
- Fuerte deterioro en los sistemas hidráulicos -presas, canales y drenes- que
irrigan los 5.8 millones de hectáreas de riego, con la consiguiente pérdida de
eficiencia y productividad de estas tierras.

�ENSAYOS

- Estancamiento dramático en la producción agropecuaria que, a~do al
incremento poblacional, se traduce en menor disponibilidad de b~icos para
el abasto nacional, no obstante que las adquisiciones en el extenor se han
incrementado.
2. MEXICO: CARACTERISTICAS DE LDS PLANES DE DESARROUO
AGROPECUARIO 1980-1988.

Consecuentemente, resulta necesario conocer las características estructurales de los diversos programas intentados durante los ochenta, para e~tablecer
hipótesis acerca de sus fallas o deficiencias funcionales que arroJaron los
resultados señalados o, también, indagar acerca de e~e~entos externos q~e
pudieran haber reducido o revertido la eficacia que antlctpadamente se previó
para tales programas (ver Cuadro 1).
Se observa que en los planes instrumentados duran~e 1~ oche?ta, así como
en el PlANADE 1989-1994, se encuentran como obJetlvos básicos:
- Inducir cambio estructural y crecimiento en el producto agropecuario;
- Mejorar el bienestar de la población rural;
_ Promover modificaciones en las actitudes y comportamiento del medio
rural que favorezcan un proceso de modernización.
Al revisar el SAM y el PND y su PRONADRI, se perciben características
homogéneas en las estrategias para lograr estos objetivos, encontrándose una
CQmbinación de los siguientes cuatro elementos:
_ Programa de apoyo institucional para p~omover in~e~tigación agrícola,
educación y capacitación, así como entrenamiento especializado a los campesinos y sus organizaciones;
_ Programas de inversión en infraestructura qu~ incluy~n proyectos de
irrigación, canales de riego y drenes, así como también cammos rurales para
comunicación y transporte de productos;
_Programas para mejorar el mercadeo y cc_&gt;mercialización de los productos,
así como la obtención y distribución de los insumos;
_ Políticas y/o programas vinculados con el establecimie?to de precios de
garantía de productos y/o insumos; su~i~.os y transfe~e?aas para apoyo del
productor o consumidor; apoyos crediticios para act1V1~es ~colas y/o
pecuarias de naturaleza específica; mecanismos para capitali7.ación del campo; y seguridad en la tenencia de la tierra, entre los nw relevantes.

44

Mayo 1990

Sector Agrfcola: Reflexiones...

Independientemente de adoptar algunos de los elementos utilizados en el
período 1980-1988, el Pl.ANADE 1989-1994 incorpora nuevos aspectos que
cualitativamente dan otro carácter a las propuestas para el próximo quinquenio. Al margen de revisarlos en detalle más adelante, cabe señalar entre ellos:
- Soberanía y autonomía del productor;
- Transformación de mecanismos de fomento para apoyar la creación y
fortalecimiento de organizaciones;
- Desincorporación de empresas agropecuarias;
- Descentralización de recursos humanos y financieros hacia estados de la
República, con la debida concertación para la producción con ejecutivos
estatales y autoridades locales;
- Programas de estímulos regionales directos y,
- Mayor utilización de la Ley de Fomento Agropecuario (en la Sección 4 se
detalla con mayor amplitud).
3. SAM: PRONADRI: PERIODO 1980-1988. RESULTADOS.

A pesar de que existen -según el interés- opiniones controvertidas acerca del
resultado que arrojó la instrumentación del SAM, pueden señalarse objetivamente los siguientes hechos:
-Al incrementarse los incentivos a los productores -subsidios otorgados a la
producción de insumos, incluidos los seguros para áreas temporaleras-, se
incrementó el cultivo en tierras adicionales, lo que explica en parte los
incrementos en la producción, sobre todo en alimentos básicos. No se registran cambios significativos en productividad.
No obstante tal esfuerzo, los incrementos en los precios para las cosechas de
básicos no alcanzaron, en términos reales, los niveles de 1960. Las estadísticas
de producción se incrementan transitoriamente en esos años; después manifiestan una tendencia errática.
- Sin embargo, para sostener este programa y evitar, a la vez, incrementos
en los precios de venta final (derivados del incentivo a productores), se
requirió subsidiar masivamente al consumidor. Esto implicó fuertes pérdidas
de operación para CONASUPO, entidad que las financió con endeudamiento
externo, cuyo saldo eventualmente ascendió a un nivel superior a los 1,500
millones de dólares.

45

�ENSAYOS
Sector Agrfcola: Reftexiones...

En términos de divisas, el saldo neto para el país fue el mismo: En vez de
utilizarlas para importar el faltante de alimentos, CONASUPO las utilizó
para financiar los subsidios al consumidor y evitar incrementos en precios.
En lo que respecta al Programa Nacional de Desarrollo Rural Integral,
algunos se los elementos que pueden señalarse son:
- Para 1987 y 1988 la inversión pública en infraestructura agrícola había
cesado casi en su totalidad.
- Por contra, las cifras estimadas para 1988 en áreas sembradas y cosechadas,
volumen total producido e índices medios de productividad, son inferiores a
los de 1987. Esto repercutió obviamente en las importaciones, registrándose
para 1988 incremento en las compras del exterior para maíz, sorgo y soya
entre los más importantes productos básicos. Del conocimiento general es el
incremento tan desmesurado en la importación de básicos para el presente

año.
Cabe señalar que un programa como el SAM, cuya vigencia y viabilidad
dependió de subsidiar el consumo de básicos, tuvo que naufragar necesa:iamente con las dificultades financieras que, a partir de 1982, registra el país.
Adicionalmente, podrían señalarse nulos resultados en los procesos de comercialización y distribución y, por ende, inexistente la posibilidad de inducir
un proceso de cambio estructural en la economía rural.
Por lo que toca a PRONADRI se observa que, a pesar de mantenerse (en
términos generales) la participación del gasto asignado al sector agropecuario
respecto del presupuesto total, hay una reducción sustancial (15%) en el
volumen producido de básicos; idem en la superficie sembrada y cosechada;
incremento en importaciones de este tipo de productos; y no modificación en
los índices de productividad.
Importante para profundizar en las causas y razones de la inoperancia de
estos esfuerzos es revisar la consistencia conceptual de cada uno de estos
programas y, en lo que toca a la parte operativa verificar si acaso la asignación
y aplicación efectiva de los recursos respondió a los plariteamientos normativos; así como el grado de eficiencia y eficacia con el que se diseñaron los
procedimientos administrativos (Poder Ejecutivo Federal: -'sector central y
paraestatal; Ejecutivos Estatales; autoridades locales y organizaciones agropecuarias) para el logro de los objetivos propuestos.

4. PLAN DE 1989-1994: OBJETIVOS Y ESTRATEGIA PARA EL
DESARROLLO AGROPECUARIO.

4.1 Objetivos

Cualquier. p~ograma que se diseñe para revertir el deterioro del sector
a~ropecuano mten~ará, como mínimo, aumentar la producción y la productividad en el uso y asignación de los recursos.
Al comparar entre sí l?s planteamientos del SAM, PRONADRI y PLANADE, se encuentran obJet1vos de naturaleza similar. Pero al contrastar las
e~trategi~ s_eñaladas_para cada uno de estos programas se observan diferencias cualitativas y variantes en las mecánicas de instrumentación.
A reserva_de conocer específicamente los Programas Nacionales de Mediano Pl_azo vmculados a la problemática del desarrollo agropecuario, e independ1ent~mente de que pudieran algunos de estos ser recurrentes de acciones
emprendid?S en el p~a~o, podrí~ ~stablecerse tentativamente -como propuesta míruma- los siguientes obJetivos: Riego, centros de acopio, centrales
de abasto.

!ª

I. Promo~e~ cambios ~n estructura de producción agraria para alcanzar
una tasa mm1ma de cre_c1miento del p~oducto agropecuario; que se constituya
este quebac~r productivo ~n tendencia permanente y sostenida; que permita
apoyar ,r. esttmu~ar ~.l crecimie~~o de la economía del país en su conjunto, y
~ue se ~ntemalicen en beneficio del sector agropecuario las ventajas de la
mteracción entre éste y el resto del aparato productivo nacional. Se busca:
- Abastecer de alimentos y materias p~imas para satisfacer las necesidades y
demandas de sectores no agropecuarios;
- Producir bienes agropecuarios susceptibles de exportarse 'apoyando la
~ptación de divisas;
'
-Generar u~ flujo neto de re.~sos que permita financiar parcial o totalmente l~ necesidades y requenmientos de infraestructura y crecimiento del
propio sector;
- Incorporar cambios tecnológicos que posibiliten mejorías sustantivas en
producción y productividad.
. 11. Mejorar el ~ienestar de la población rural. Este segundo objetivo es
impo~nte por virtud de la gran prop~rción de la población que aún permanece~ vive y depende para su modus vivendi del medio rural. Para esto se
precisa:

46

Mayo 1990

47

�CUADRO
ENSAYOS

-Orientar el esfuerzo productivo de la población del campo hacia la producción de bienes comercializables, sustituyendo la práctica del autoconsumo.
En la medida que se consiga este propósito, se logrará incrementar el ingreso
del sector agropecuario.
- Promover oportunidades de empleo no agrícola, preferentemente en el
propio ámbito rural, promoviendo a la vez la utilización adecuada de los
recursos territoriales del país.
- Acción directa del Gobierno en la instrumentación de programas que
satisfagan las necesidades y demandas de "bienes públicos" como educación,
salubridad y servicios de salud, apoyo para alimentación, vivienda, agua
potable, alcantarillado, electricidad, entre otras.
- Suplementariamente, conjugar con lo anterior programas rurales que
promuevan, aún cuando sea transitoriamente, empleos e ingreso para los
residentes rurales. Tal es el caso de construcción de caminos, obras de
irrigación y de infraestructura diversa. Sin embargo, por su carácter eventual,
este tipo de programas no puede constituirse en.el elemento pivotal que
modifique el statu quo rural.
111. Modificar actitudes y comportamiento para facilitar la modernización
del sector rural. Este tercer objetivo persigue la consecución de una verdadera interacción entre el cambio tecnológico y el económico, para propiciar
una modificación significativa en el modus operandi del proceso de desarrollo
agropecuario, al nivel del propio productor del campo.
- Elementos importantes para vincular el cambio técnico al económico
podrían ser:
. Creación y fortalecimiento de programas de extensión y experimentación
agropecuaria;
. Establecimiento y ampliación de instalaciones educativas de tipo agropecuario, así como de programas de capacitación para campesinos;
. Promoción y establecimiento de comités y asociaciones para coordinar y
regular las actividades y servicios de regadío; otras asociaciones de carácter
colectivo cuya acción implique mayores ventajas que la actividad individual,
como es el caso de uniones de crédito, asociaciones de compra, de comercialización, de consumo, y mutualidades de seguros, entre otras.
. Mayor idea acerca de costos y rendimientos en la actividad productiva del
campo.

48

Mayo 1990

SISTEMA ALif.lENTAIUO MEXICANO
(SAM: 1980-1982)

1i ento

PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
( PND: 1983-1988)
PROGRAMA NACIONAL DE DESAP.P.OLLO
RURAL INTEGRAi
(PRONADRI: 1983-1988 )
Disponibilidad y acceso a los
Repartición del riesgo con los
Agricultores de áreas tempora- servicios básicos para bienestar
leras.
social: alimentación, distribución y consumo: salud, educación
Inducción de cambio tecnológi- vivienda y servicios colaterales'.
co ~ediante subsidio a precios
de insumos estratégicos.
Reforma agraria integral.
Fijación de precios de alimen- Reactivación productiva de las
tos básicos a niveles rentables. actividades rurales, generación
empleos y mejoramiento del
Fortalecimiento de organizacio de
ingreso.
nes campesinas.
Destacar incentivos a productores .

1 rura 1

o

.a.
los
)duc to
en
y

Autosuficiencia alimentaria:
1982: Mafz y frijol.
1985: T~igo, arroz, ajonjolf,
cartamo y sorgo.

Bienestar social para población
rural .
Soberanía alimentaria.
Balance demanda-oferta en
básicos.
Incremento en producción de
otros renglones.

�ENSAYOS

- Orientar el esfuerzo productivo de la población del campo hacia la producción de bienes comercializables, sustituyendo la práctica del autoconsumo.
En la medida que se consiga este propósito, se logrará incrementar el ingreso
del sector agropecuario.
- Promover oportunidades de empleo no agríco~~ pr~ferentemente en el
propio ámbito rural, promoviendo a la vez la ut1hzac1ón adecuada de los
recursos territoriales del país.
- Acción directa del Gobierno en la instrumentación de programas que
satisfagan las necesidades y demandas de "biene~ públic~s• cor~~ educación,
salubridad y servicios de salud, apoyo para al1mentac1ón, vlVlenda, agua
potable, alcantarillado, electricidad, entre otras.
- Suplementariamente, conjugar con lo anterior programas rurales que
promuevan, aún cuando sea transitoriamente, e?1pleos e inp-eso para los
residentes rurales. Tal es el caso de construcción de carrunos, obras de
irrigación y de infraestructura diversa Si~ e?1bargo, por su carácte~ eventual,
este tipo de programas no puede const1tume en.el elemento p1votal que
modifique el statu quo rural.
111. Modificar actitudes y comportamiento para facilitar la modernización
del sector rural. Este tercer objetivo persigue la consecución de una verdadera interacción entre el cambio tecnológico y el económico, para propiciar
una modificación significativa en el modus operandi del proceso de desarrollo
agropecuario, al nivel del propio productor del campo.
- Elementos importantes para vincular el cambio técnico al económico
podrían ser:
. Creación y fortalecimiento de programas de extensión y experimentación
agropecuaria;
. Establecimiento y ampliación de instalaciones educativas de tipo agropecuario, así como de programas de capacitación para campesinos;
. Promoción y establecimiento de comités y asociaciones para coordinar y
regular las actividades y servicios de regadío; ?tras asocia~o~es ~e ~ácter
colectivo cuya acción implique mayores ventaJas que la actividad mdividu~,
como es el caso de uniones de crédito, asociaciones de compra, de comercialización, de consumo, y mutualidades de seguros, entre otras.
. Mayor idea acerca de costos y rendimientos en la actividad productiva del

campo.

48

Mayo 1990

CUADRO 1
MEXICO: CARACTERISTICAS DE LOS PLANES UTILIZADOS PARA PROMOVER EL DESARROLLO DEL SECTOR AGROPECUARIO 1980-1994
Y DIRECTRICES SEÑALADAS PARA EL PERIODO 1989-1994

l.

OBJETIVOS

II.

COBERTURA
SECTORIAL

SISTEMA ALIMENTARIO MEXICANO
(SAM: 1980-1982)

PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
(PND:1983-1988)
PROGRAMA NACIONAL DE DESARROLLO
RURAL INTEGRAL
(PRONADRI: 1983-1988)

PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
(PLANADE: 1989-1994)

Plan Multisectorial para lograr
autosuficiencia alimentaria.
Simultáneamente lograr mejorar
nivel de ingreso y nutrición de
productores.
Desarrollo y cambio estructural
de la economía rural.

Mejorar bienestar social de la
población rural.
Incrementar niveles de producción,
empleo e ingreso.
Crecimiento equilib~ado del
campo con el medio urbano.
Incremento en productividad.
Retención del excedenteeconómico
para reinversión en el campo.
Garantizar seguridad jurídica
en tenencia de la tierra.

Aumentar producción y productividad
en el campo.
Aumentar bienestar de productores
de bajos ingresos.
Promover oferta abundante de alimen
tos y materias primas para resto de
sectores en términos competitivos.
Corto plazo: estabilidad de precios.
Largo plazo: Ingresos crecientes a
una proporción decreciente de la
población •
Seguridad jurídica.

Diferenciar políticas de mejoramiento
en la producción y productividdd rural
de aquellas que buscan desarrollo
rural y eliminación de la pobreza.
Mejorar funcionamiento de mercados
facilitando la información a product~
res.
Reducción del papel del Gobierno en
comercialización, almacenamiento y
procesamiento de productos.

Producción agrícola, pecuaria,
pesquera.
Industria de procesamiento de
alimentos (agroindustria )
Comercialización
Distribución
Consumo

Producción agrícola, pecuaria,
acuacu l tura y pesca., ribereña,
foresta].
Industria rural fagroindustria)
Comercialización y distribución
Desarrollo científico y tecnolQ_
gico.
Ecología.

Producción agrícola, pecuaria,
acuacultura y pesca .
Industria y agroindustria
(las demás funciones constituyen
programas especiales aparte).

Producción agrícola, pecuaria.

BANCO MUNDIAL:
AGENDA PARA EL FUTURO
(BM: (ll989-1994?)

�CUADRO 1 CONCLUSION
SISTEMA ALIMENTARIO MEXICANO
(SAM: 1980-1982)

II I.

ESTRATEGIA

PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
( PN D: 1983-1988)
PROGRAMA NACIONAL DE DESAP.ROLLO
RURAL INTEGRAi
(PRONADRI : 1983-1988)
Repartición d~ riesgo con los
Disponibilidad y acceso a los
Agricultores de áreas tempora- servicios básicos para bienestar
leras.
social: alimentación, distribuInducción de cambio tecnológi- ción y consumo: salud, educación,
co mediante subsidio a precios vivienda y servicios colaterales.
de insumos estratégicos.
Reforma agraria integral.
Fijación de precios de alimen- Reactivación productiva de las
tos básicos a niveles rentables. actividades rurales, generación
Fortalecimiento de organizaci_Q_ de empleos y mejoramiento del
ingreso.
nes campesinas.
Destacar incentivos a productores.

PLAN NACION~L DE DESARROLLO
(PLANADE: 1989-1994)

Descentralización hacia los estados
de la República de facultades y recursos humanos, financieros y físicos.
Fortalecimiento de la autonomía de
productores y sus organizaciones.
Concertación con gobiernos estatales y productores de los programas
de desarrollo rural ~
Eficiencia productiva, coordinación
e integración de recursos físicos
con or_gan i zac i ón.
Fomentar oportunidades de empleo no
agrfcola.
Evitar minifundio y propiciar la
compactación de superficies para
mejorar la capacidad productiva y
rendimientos.
Aprovechar posibilidades de la Ley
de Fomento Agropecuario.
Mecanismos de fijación de precios
de garantfa.
Rehabilitación de distritos de ri~
go y promoción de proyectos estratégicos de gran irrigación.
Programas de estímulos regionales
de beneficio directo.
Asistencia técnica integral e intensiva.

IV.
METAS

Autosuficiencia alimentaria:
1982: Maíz y frijol .
1985: Trigo, arroz, ajonjolí,
cártamo y sorgo.

Bienestar social para población
rura 1.
Soberanía alimentaria.
Balance demanda-oferta en
básicos.
Incremento en producción de
otros renglones.

Soberanía alimentaria como propósi
to esencial (sic). Buscar mayor suficiencia alimentaria ·en mafz,
trigo, frijol, arroz, azúcar, semj_
llas oleaginosas, carnes, leche y
huevo.
Impulsar productos de exportación.
Recuperación ~ignificativa de la
inversión en el sector.

BANCO MUNDIAL :
AGENDA PARA EL FUTURO
(BM: (d989-1994?)
Política de precios domés t icos debe
reflejar precios internacionales.
Reducir papel de paraestatales.
Fomentar mercado de futuros y/ o
mercados internacionales.
Eliminación de centrales de importación y exportación.
Reducir subsidios a insumos agrícolas.
Rehabilitación de la infraestructura
para riego.
Ampliar cobertura fo extensionismo
para que sea integral y especializar
extensionistas.
Selectividad en las prioridades de
inversión.
Eliminación de controles de precios
al consumidor en forma definitiva .
Modificar operación de ANAGSA y FIRCO
para promover incentivos, innovaciones e iniciativa en productores.

•.

Sector Agrlcola: Reflexiones...

- Participació~ democrática incremental -positiva y productiva- en procesos
de or~e_n político y de acción colectiva para organizar y apoyar proyectos de
benef1c10 general.
No se desconoce que en la instrumentación de una política de desarrollo
agropec?a~io existen situaciones de complementariedad entre los objetivos
per?, asumsmo, de competitividad. Así, no siempre es compatible el objetivo
de mcr~mentar la produ~ción agropecuaria con el de lograr la creación
generalizada de empleo e ingreso; o con el de una equitativa distribución del
producto.
Igualmente existe_n ~ostumbres y normas de conducta que, en el corto plazo,
operan como restncc1ones a los procesos de modernización. Por ello, en un
esquem_a productivo de naturaleza "bimodal" (como es el caso de México),
res~lta importante que la estrategia propuesta permita que los productores
-umda~es en gran escala,Y pequeños productores- cumplan un papel complementario y de apoyo reciproco, segmentando y abasteciendo diferentes mercados, d_e acuerdo a las capacidades y ventajas relativas de que disponga cada
uno de estos.
Es indispe~~ble rec?nocer también los condicionamientos y restricciones
d_e orden ~ol~tico que influyen, a veces determinantemente, en la configuración de obJet1vos y toma de decisiones en planes y programas orientados a la
promoción del desarrollo rural.
Es !mportante identifi~r aquellos cambios de orden social, político y econórmco q~e pueden ser inducidos o promovidos, en el corto, mediano y largo
pl~o. As1rmsmo, aquellos patrones de comportamiento o tendencias que se
registran exógenamente, y que pueden apoyar y dinamizar el propósito de
ava~r en el proceso de desarrollo del país, y del sector agropecuario en
particular.
•.2 Estrategias

Saneamiento financiero de paraestatales.
Privatizar algunas operaciones como
el caso de semillas.
Ampliar reformas y apertura comercial
al sector agropecuario.
Extensionismo para mejorar el nivel de
ingreso del campo y no para lograr incrementos en algunos productos.
Reducir costos fijos de SARH y mejorar
actividades de apoyo productivo y técnico.

Respecto de los objetivos señalados, y atendiendo las características de los
esfuerzos desplegados anteriormente (1980-1988), procedería diseñar ·una
nueva estrategia de operación, donde se combinaran los siguientes elementos:
A. Impulsar la formación de capital

B. Eliminar fallas gubernamentales; neutralizar y corregir fallas del mercado.

49

�1 CONCLUSION
PLAN NACIONAL DE DESARROLLO
(PLANADE: 1989-1994)

Descentralización hacia los estados
de la República de facultades y~r~cursos humanos, financieros y fisicos .
Fortalecimiento de la autonomía de
productores y sus organizaciones.
Concertación con gobiernos estatales y productores de los programas
de desarrollo rural~
Eficiencia productiva, coordinación
e integración de recursos físicos
con organización.
Fomentar oportunidades de empleo no
agrícola.
Evitar minifundio y propiciar la
compactación de superficies para
mejorar la capacidad productiva Y
rendimientos.
Aprovechar posibilida~es de la Ley
de Fomento Agropecuario.
Mecanismos de fijación de precios
de garantía.
Rehabilitación de distritos de rie
go y promoción d~ p~oye~!os estratégicos de gran irrigacion.
Programas de estímulos regionales
de beneficio directo.
Asistencia técnica integral e intensiva.
Soberanía alimentaria como propósj_
to esencial (sic). Buscar mayor
suficiencia alimentaria ·en maíz,
trigo, frijol, arroz, azúcar, semj_
llas oleaginosas, carnes, leche Y
huevo.
Impulsar productos de exportación.
Recuperación ?ignificativa de la
inversión en el sector.

BANCO MUNDIAL:
AGENDA PARA EL FUTURO
(BM: (ll989-1994?)
Política de precios domésticos debe
reflejar precios internacionales.
Reducir papel de paraestatales.
Fomentar mercado de futuros y/o
mercados internacionales.
Eliminación de centrales de importación y exportación .
Reducir subsidios a insumos agrícolas.
Rehabilitación de la infraestructura
para riego.
Ampliar cobertura je extensionismo
para que sea integral y especializar
extensionistas.
Selectividad en las prioridades de
inversión.
Eliminación de controles de precios
al consumidor en forma definitiva.
Modificar operación de ANAGSA y FIRCO
para promover incentivos, innovaciones e iniciativa en productores.

Sector Agrfcola: Reflexiones...

- Participación democrática incremental -positiva y productiva- en procesos
de orden político y de acción colectiva para organizar y apoyar proyectos de
beneficio general.
No se desconoce que en la instrumentación de una política de desarrollo
agropecuario existen situaciones de complementariedad entre los objetivos
pero, asimismo, de competitividad. Así, no siempre es compatible el objetivo
de incrementar la producción agropecuaria con el de lograr la creación
generalizada de empleo e ingreso; o con el de una equitativa distribución del
producto.
Igualmente existen costumbres y normas de conducta que, en el corto plazo,
operan como restricciones a los procesos de modernización. Por ello, en un
esquema productivo de naturaleza "bimodal" (como es el caso de México),
resulta importante que la estrategia propuesta permita que los productores
-unidades en gran escala y pequeños productores- cumplan un papel complementario y de apoyo recíproco, segmentando y abasteciendo diferentes mercados, de acuerdo a las capacidades y ventajas relativas de que disponga cada
uno de éstos.
Es indispensable reconocer también los condicionamientos y restricciones
de orden político que influyen, a veces determinantemente, en la configuración de objetivos y toma de decisiones en planes y programas orientados a la
promoción del desarrollo rural.
Es importante identificar aquellos cambios de orden social, político y económico que pueden ser inducidos o promovidos, en el corto, mediano y largo
plazo. Asimismo, aquellos patrones de comportamiento o tendencias que se
registran exógenamente, y que pueden apoyar y dinamizar el propósito de
avanzar en el proceso de desarrollo del país, y del sector agropecuario en
particular.
4.2 Estrategias

Saneamiento financiero de paraestatales.
Privatizar algunas operaciones como
el caso de semillas.
Ampliar reformas y apertura comercial
al sector agropecuario.
Extensionismo para mejorar el nivel _de
ingreso del campo y no para lograr incrementos en algunos productos.
Reducir costos fijos de SARH_y mejo~a r
actividades de apoyo productivo y tecnico.

Respecto de los objetivos señalados, y atendiendo las características de los
esfuerzos desplegados anteriormente (1980-1988), procedería diseñar 'una
nueva estrategia de operación, donde se combinaran los siguientes elementos:
A. Impulsar la formación de capital
B. Eliminar fallas gubernamentales; neutralizar y corregir fallas del mercado.

49

�ENSAYOS

Sector Agrfcola: Reflexiones...

c. Promover un esquema positivo de actitudes sociales e internacionales

- Inversiones en recursos humanos, sobre todo en educación elemental,
salubridad, salud y nutrición maternal e infantil, y planeación familiar.
- Investigación; extensión agrícola y pecuaria; creación y fortalecimiento de
estaciones experimentales en el campo.
-Creación y fomento de centrales de maquinaria; mantenimiento de equipos
y apoyo para inversión en equipos por parte de productores del campo.
REDUCIR PRESENCIA GUBERNAMENTAL Y ELIMINAR FALLAS
DEL MERCADO: Difícil sería enumerar las fallas gubernamentales puesto
que resulta discutible -dependiendo de la óptica- el señalamiento de las
mismas, y mucho más la gravedad o incidencia con que se hubieran producido.
Sin embargo, podría mencionarse:
- Ausencia de una política para desarrollo de nuevas áreas de cultivo y de
riego para enfrentar la demanda por alimentos proveniente de una población
creciente.

entre el sector agropecuario y el resto de la economía.
Además de reconocerse la interrelación de los tres elementos anteriores,
debe considerarse como un hecho fundamental la heterogeneidad de las
unidades productivas, y de las regiones del país, por lo cual -en afinidad con
lo señalado por CEPAL- deben tenerse en cuenta en la definición de una
estrategia, las siguientes líneas de acción:
- Diferenciada para atender desde grupos de campesinos sin potencial de
autosustentación alimentaria -pasando gradualmente por etapas de avance
cualitativo- hasta unidades mercantiles estables de tipo agropecuario, e incluso agroindustrial.
Partir del hecho de que la unidad económica fundamental en el campo-sobre
todo en las estructuras productivas más rezagadas- no es el predio, sino la
familia, y que el objetivo microeconómico de esta unidad productiva no tiene
que ser necesariamente la maximización de las ganancias del predio, como
podría ser el de una empresa agropecuaria cualquiera.
- Des~ncentrada y descentralizada, buscando que la toma de decisiones se
·lleve a cabo por autoridades locales in situ.
- Integrada a nivel local en lo que se refiere a los efectos de las acciones de
diverso origen institucional, sea éste de naturaleza pública o privada.
- Participativa, a la escala microrregional, por lo que hace a la intervención
de los productores en las decisiones e iniciativas que afecten de modo directo
a sus condiciones de trabajo y de vida
- Orientada para alcanzar mejores niveles de bienestar y la seguridad alimentaria de los sujetos participantes.
-Autosustentada, en cuanto al control que los productores deban tener sobre
los recursos necesarios p~a generar la propia dinámica agropecuaria en su
localidad.
IMPUl.SAR LA FORMACION DE CAPITAL: Implica coordinar, armónica y oportunamente, la mejoría de los recursos humanos, materiales y
tecnológicos, tanto en calidad como en cantidad. Para lograr una dinámica
propia en este proceso debe prestarse atención al papel del ahorro, la i~versión y las tasas de rendimiento en la formación y desarrollo de este capital.
Las formas de capital a que se alude anteriormente son:
- Infraestructura rural, incluidos los puentes, carreteras, mejoramiento de
suelos y razas ganaderas, sistemas de riego, centros de acopio, centrales de
abasto.

50

Mayo 1990

- Política secular inconsistente en materia de reforma agraria y tenencia de
la tierra.
- Política inadecuada y rígida de precios de garantía. Ausencia del reconocimiento de condiciones diversas en las diferentes regiones del país. Igualmente para precios de insumos.
- Ausencia de un programa de gran visión para contemplar el desarrollo de
sistemas de irrigación regionales sobre la perspectiva de proyectos de gran
escala, pequeña irrigación, y rehabilitación y mantenimiento de los existentes.
- Deficiencias y lagunas legislativas, y ausencia de un régimen jurídico que
vincule y conjugue el esfuerzo de la producción agrícola con la pecuaria.
Asimismo, que esto se refleje en la operación administrativa, técnica y financiera de las instituciones que concurren al apoyo del sector rural.
- Necesidad de definir una política consistente para la promoción y desarrollo del sector pecuario a fin de que se integre el abasto de productos que
mejoren la dieta y bienestar de la población. Revisar los componentes básicos
de la misma: lecnicos, económicos e institucionales.
- Ausencia de una política nacional integrada de investigación, experimentación, desarrollo y extensionismo para lograr incrementos en productividad
en la producción agrícola y pecuaria.
- Financiamiento oficial inadecuado. Ausencia de estímulos y condiciones
para la participación de la banca comerci2!.

51

�ENSAYOS

- Sistema de información agropecuario impreciso para evaluación y toma de
decisiones racionales.
- Presencia y operación no transparente en entidades administrativas del
Gobierno, y de organizaciones políticas oficiales, provocando efectos distorsionantes y el fracaso gubernamental en la asignación de recursos.
- Política ancestral de subestimar los problemas de ejecución en políticas y
proyectos.
PROMOVER UN ESQUEMA POSIDVO DE ACIITUDES SOCIALES
E INTERACCIONES ENTRE EL SECTOR AGROPECUARIO Y EL
RESfO DE LA ECONOMIA: Si una parte importante de la desigual
distribución del ingreso y de la pobreza se explica por los grupos rurales
marginados, y uno de los objetivos de la promoción del desarrollo agropecuario es mejorar el bienestar de estos grupos, resulta importante revisar aquellos
elementos que obstruyen el crecimiento del sector, y atan a sus participantes
a una situación de subsistencia
Un elemento que produce confusión respecto de la actitud que pueden
desempeñar diferentes sectores de la sociedad en el campo tiene que ver con
las polémicas cuya base es más de orden ideológica que en la intención de
mejorar la estrategia para la producción en el sector agropecuario. Incluso,
se dan posiciones cambiantes por parte de los voceros de estos sectores
productivos, mostrando en ocasiones posturas reacias o radicales en tomo de
aspectos que tienen que ver con la tenencia de la tierra, los mecanismos de
gestión para la producción, la organización de los productores, e incluso sobre
las formas en las que puede llevarse a cabo la asociación entre diferentes tipos
de productores.
Estos vaivenes y polémicas resultan poco útiles, crean duda e inhiben a
potenciales participantes en las tareas de desarrollo del campo. Si se acepta
que es indispensable la intervención gubernamental para el desarrollo del
campo (organización de productores y apoyos de tipo fiscal) pero que por sí
misma y con las capacidades actuales y previsibles no logrará el objetivo de
dinamizar el crecimiento del sector rural, resulta entonces necesario:
- Modificar la legislación agraria para dar forma a las asociaciones entre
pequeños propietarios yejidatarios, sobre bases de operación y productividad
mercantil, sin ventajas para ninguna parte (a diferencia de como era el
proyecto de la Ley de Fomento Agroindustrial de SECOFI), y reconociendo
solamente aportaciones específicas en especie o recursos.

52

Mayo 1990

Sector Agrícola: Reftexiones...

- Otorg_a~ seguridad en la tenencia de la tierra para quienes participen en
est~s actividades, pu~sto que hasta ahora las disposiciones legales no preven
urudades de producción rural que tengan actividades mixtas.
- Diseñar un esquema fiscal que induzca la formación de este tipo de
asociaciones en el campo.
Cabe ha~e.r mención que el p_lanteamiento anterior no implica delegar la
responsab1hdad de la producción de alimentos y básicos en manos de la
i~ciativa_ privada, ni tampoco que la solución del campo es privatizar los
eJidos. Simplemente es la combinación de una fuerza de trabajo que existe
en el campo, hasta ahora relativamente improductiva, con la posibilidad de
aportar capital y talento empresarial, para dar un cauce comercial a la
p~oducción rural. Innecesario es polemizar sobre premisas de orden ideológico.
En el ent?rno P?lítico la pr?~oción de esta medida sería biem aceptada, y
se gener_anan actitudes propicias, sobre todo por la situación tan difícil que
se expenmenta en la actualidad, y la privación de satisfactores que padece una
buena prop?~ción de la población campesina. Es indispensable preparar y
generar ant1c1padamente una atmósfera receptiva y accesible.
En la interacción del sector agropecuario con otros sectores productivos de
la economía, resulta indispensable la creación y fomento de sectores modernos en las áreas de comercialización, distribución y transporte.
-Algunos esfuerzos se han realizado hasta ahora; sin embargo, sus resultados
son incipientes. En materia de comercialización, en 1984 el Gobierno Federal promovió estímulos fiscales para inducir la creación de centros de acopio
y centrales de abasto regionales con instalaciones de frío, para facilitar el
almacenamiento y venta de productos.
- En el aspecto de intermediación para básicos, hortifruticultura, mariscos y
cárnicos persisten estructuras oligopólicas que frenan el desarrollo y modernización de esta actividad.
- E~ transporte aún persisten organizaciones de tipo local o regional que
restrmgen y encarecen las posibilidades de distribución; sin embargo, su
influencia tiende a reducirse. La reciente desregulación propiciará nuevos
entrantes a esta actividad permitiendo su modernización de manera paulatina.
Por último, debe revisarse la consistencia y coherencia de la estrategia de
desarrollo agropecuario con la estrategia para el desarrollo nacional. Asimismo, verificar si ésta última cuenta con la disposición y "voluntad política" de

53

�ENSAYOS

apoyo de las organizaciones e instituciones que conf~rman la ~oc!~dad mexicana. Si no se cuenta con esto último, no tendrá ninguna v1ab1l_idad en su
instrumentación. Es indispensable concertar las líneas de acción que se
adopten. finalmente, el desarrollo agropecuario del país, por su natura_leza
y situación clave en la economía, calificaría como un probl~m~ de segundad
nacional, lo cual le establece un carácter especial de alta pnondad.

INFLACION, AHORRO INTERNO Y
PARTICIPACION DE LOS ASALARIADOS
EN EL INGRESO
Ernesto Quintanilla R.
1. INTRODUCCION

En la teoría económica, tanto como en la experiencia cotidiana, la inflación
de precios está considerada como el factor determinante de una gran diversidad de problema&lt;; que enfrentan las economías individuales y colectivas.
Los economistas, cualquiera que sea la escuela de pensamiento a la que
pertenezcan, consideran que la inflación produce una diversidad de efectos
negativos, que van desde distorsiones en la asignación de recursos para la
inversión hasta cambios radicales en la distribución del ingreso personal y
funcional, pasando por alteraciones en el nivel y la estructura del gasto de los
consumidores.
De particular importancia para el caso de un país en desarrollo es el estudio
de las posibles relaciones entre la inflación y la generación de ahorro interno,
puesto que entre las decisiones más importantes a tomar para la promoción
del crecimiento y el desarrollo económicos se encuentra el impulso al ahorro,
el que a su vez incrementa la disponibilidad de recursos para la inversión
productiva por parte de la economía en su conjunto, y al mismo tiempo reduce
la demanda de consumo presente de bienes y servicios, contribuyendo de esta
forma a aliviar las presiones sociales sobre la (por definición) escasa disponibilidad de bienes presentes. De igual importancia es el estudio de la relación
entre la inflación y la distribución del ingreso, debido al impacto directo sobre
los niveles de vida de la población provocado por una modificación significativa en las participaciones relativas en el ingreso, causada esta última por el
proceso inflacionario.
Para el caso de la economía mexicana, especialmente a partir de la segunda
mitad de la década de los setenta, se ha observado la presencia de modificaciones significativas en las tasas de inflación y de generación de ahorro
interno, y es ya casi lugar común opinar que el fenómeno inflacionario ha
causado una drástica disminución en la participación de los trabajadores en
el ingreso nacional.

54

Mayo 1990

�ENSAYOS

El objetivo principal del presente artículo es examinar la posible relación
entre la inflación y el ahorro interno, por un lado, y entre aquélla y la relación
Salarios/Producto Interno Bruto en el contexto del caso mexicano para el
período de 1960 a 1986. Este período comprende las últimas dos etapas de
la historia económica del país: La década de 1960-1970, que atestiguó un
aumento significativo y sostenido en el ingreso nacional, con un promedio
anual de 6%, y con un alto grado de estabilidad en el nivel de precios (pues
la tasa media anual de incremento en el índice nacional de precios al consumidor fue de sólo 3.6%). La otra etapa es el período que da comienzo en
1971, y que se caracteriza por un proceso muy irregular de crecimiento
económico, cuando afios de alto crecimiento (como 1979 y 1984) se suceden
con años de crecimiento negativo, como 1983 y 1986.
2. ENTORNO GENERAL

Durante el período que hemos seleccionado para nuestro análisis (19601986) se ha presentado un cambio trascendental en el proceso de desarrollo
de la economía mexicana. La década de los años sesenta puede ubicarse
dentro de la etapa de la historia económica del país conocida como "el
desarrollo estabilizador",vía de desarrollo que se agota a partir de 197.0. De
ese año en adelante se identifican tres fases consecutivas; laprimera, de 1970
a 1977, caracterizada por la recurrencia simultánea del estancamiento económico y la inflación (o "estanflación"). La segunda, en breve período de
expansión impulsado por el crcimiento de las actividades petroleras, y la
tercera, de 1982 a 1986, cuando el fenómeno inflacionario se agudiza y la
producción no sólo se estanca sino que retrocede a los niveles de fines de la
década anterior.
Entre 1960 a 1970 el factor impulsor del crecimiento económico fue la
evolución de los mercados internos, apoyada por la estrategia gubernamental
de fomento a la industrialización, aún a costa de otros sectores, como la
agricultura. Hacia 1960 da principio la denominada "segunda etapa" de la
industrialización por sustitución de importaciones, consistente en la producción en masa de bienes de consumo duradero; ésta aumentó durante la
década, en promedio, en 20% anual, en tanto que la producción de bienes de
consumo no duradero se incrementó a razón de 7.4% anual, y la producción
de bienes de capital aumentó en 12% anual.
La agricultura, por su parte, aun cuando no fue privilegiada por las políticas
del sector público, fue capaz de aumentar en forma continua su producción,
tanto de alimentos como de materias primas, por lo menos hasta el final de

56

Mayo 1990

Inflación, Ahorro lntemo·y Participación...

la década. Asimismo, este sector contribuyó, mediante el valor de sus exportaciones, al financiamiento de las importaciones de bienes de capital y productos intermedios requeridos por la industria manufacturera. El aumento
continuo de la producción agrícola fue posibilitado mayormente por la incorporación constante de nuevas tierras al cultivo, con un costo reducido, sobre
todo en términos de infraestructura.
Como ya se indicó, el proceso de crecimiento económico del paf comenzó a
debilitarse a partir de 1970, lo cual era de esperarse en virutd de la limitada
capacidad del mercado interno para continuar creciendo en forma indefinida;
esto último ~e debió, precisamente, a la entrada de la economía a la segunda
fase del proceso de industrialización por sustitución de importaciones, es
decir, la producción de bienes de consumo duraderos, los cuales, además de
su naturaleza intrínseca, presentan escasas posibilidades de expansión en su
demanda por ser de precio elevado y ser, por ende, demandados por un sector
muy específico de la población (el cual, además, presenta las tasas más bajas
de crecimiento demográfico, característica que refuerza a las anteriores en la
configuración de un mercado débil).
Si los factores asociados a la demanda presentaban serios obstáculos a la
continuidad del proceso de desarrollo, las necesidades establecidas por la
planta productiva para continuar con el proceso de sustitución de importaciones fueron imposibles de satisfacer, ya que se trataba de requerimientos
asociados a escalas de producción y niveles de tecnología que difícilmente
podían ser financiadas por capital nacional, amén de la escasa rentabilidad de
operar en un mercado como el mexicano (con las características señaladas en
líneas anteriores). Estas circunstancias configuran un clima de falta de estímulos a la inversión privada, la cual desde principios de la década (de los
setenta) comienza a reducirse.
Es entonces cuando el sector público decide incrementar su participación
en la economía, tomando la vía de la inversión en la industria paraestatal. La
expansión tanto en la inversión como en los gastos corrientes del sector
público no fue compensada por aumentos en los ingresos públicos, por lo que
el déficit de este sector aumentó considerablemente (por ejemplo, de 2.6%
del PIB en 1971 a 11% en 1976). De aquí surgieron dos problemas que en
años posteriores habrían de condicionar tanto la determinación de las variables macroeconómicas de corto plazo como las perspectivas de largo plazo:
la inflación, producida, aJ menos al principio, por el exceso de la demanda
agregada, y el endeudamiento externo.

57

�ENSAYOS

La expansión en las actividades económicas del sector público entre 1971 y
1977 no fue suficiente para reactivar la economía en su conjunto, por lo que
esta etapa se caracterizó por la falta de crecimiento acompafiada por el
fenómeno inflacionario. Hacia 1978, en base al petróleo, la economía mexicana experimentó un breve período de auge, que sin embargo no se consolidó;
entre ese año y 1981 el PIB real creció a tasas superiores al 8% anual, pero
para el año siguiente, con el desplome de los precios internacionales de este
producto, sobrevino un período de recesión económica que persistió por lo
menos hasta fines de 1987. Sólo en 1984 y el primer semestre de 1985 se
registraron incrementos en el PIB.

Los acontecimientos naturales (los sismos de septiembre) y económicos (el
nuevo desplome de los precios del petróleo) produjeron una recaída en la
economía; así, para 1986 el PIB real se redujo en 3.8%, con una caída en el
PIB real por habitante de casi 6% con respecto al año anterior. Ya desde 1977
se comienza a observar la presencia de un alto costo del agotamiento del
modelo tradicional de desarrollo mexicano, siendo notable la caída en la
participación de los salarios en el producto total.
3. MARCO CONCEPTUAL

En todas las teorías del crecimiento y el desarrollo, así como en todos los
casos reales conocidos hasta el momento, la formación de ahorro interno se
reconoce como una de las variables centrales en la promoción del progreso
económico. La capacidad de ahorro de la economía, a su vez, se hace
depender de su propio desempeño, presente o pasado, en relación con la
generación de ingreso. Es claro que no solamente existe interés en la relación
entre ingreso y ahorro, sino que también se supone que la forma en que el
primero se distribuye en la sociedad influye significativamente en la formación del segundo (Venieris y Gupta: 1986).
Una variable que también ha sido asociada frecuentemente con el ahorro es
la inflación; en este caso, muchas veces se supone, yse verifica empíricamente,
que existe una relación negativa, como en el estudio de Vogel y Buser (1976).
Se puede incluso proponer la existencia de una relación más compleja entre
ambas variables: Conforme el sector público incrementa su participación en
la economía, se presentan dos efectos; uno, la inflación misma, que resulta
del aumento en el gasto sin un aumento concomitante en los ingresos reales.
El segundo efecto sería una disminución en la proporción ahorro/ingreso
producida por la estructura del gasto público, orientada sobre todo hacia el
gasto corriente, en especial el pago de sueldos y salarios: Si bien es cierto que

58

Inflación, Ahorro Interno y Participación...

el empleo ~r ~l sector ~úblic~ au?1enta, el empleo en el sector privado (al
menos en terffilnos relativos) disminuye y, dado que las .-emuneraciones son
más bajas en el primero, el resultado neto sería una reducción absoluta en la
~ropensión media al ahorro. De esta manera, se presentarían en forma
simultánea la inflación y la caída en la proporción ahorro/ingreso.
Sin embargo, Looney (1985) encuentra que lo!: principales determinantes
del a_horro privado, específicamente para México, son el ingreso y el nivel de
prec10s, donde ambas variables están relacionadas con el ahorro en forma
positiva.
En_ México, tanto la proporción ahorro/ingreso como el nivel de precios han
sufrido un aumento considerable, especialmente a partir de 1980. Estos
h~c~os, así como los resultados encontrados en este trabajo, están en contrad1cc1ón con lo repor~ado por Vogel y Buser ( 1976), pero parecen prestar apoyo
al _argumento (Agu1lar y Carmona: 1979) de que en países como México
extsten, a pesar de los bajos niveles de ingreso, cantidades considerables de
recursos dedicados al consumo suntuario, y una gran capacidad para incrementar la proporción del ahorro sobre el ingreso tota_I.
~ara el caso de México, se ha probado sin lugar a duda que tal capacidad
extste, y aunque se podría esperar que la inflación tiende a reducir el ahorro,
~n este caso puede _haber sido un mecanismo importante para lograr un
mcrem~nto en el mismo; el aumento más espectacular en la proporción
ahorro/ingreso ha ocurrido desde 1980, coincidiendo con el aumento en los
pagos de la deuda (externa) pública, en especial los montos del servicio de la
deuda. El sector público se vio precisado a recurrir a diversas fuentes de
fondos de financiamiento para hacer frente a los compromisos contraidos
para el_ pago de la deuda, e_stando entre ellas los (decrecientes) ingresos
proven~entes de_las exportaciones petroleras, las (altamente inelásticas) recaudaciones de impuestos e indirectos, el (limitado) financiamiento a través
del mercado interno de valores, y el financiamiento inflacionario.
Es posible, por lo tanto, suponer que el aumento en la proporción ahorro/ingreso parece haber sido logrado por la fuerza, reduciendo la participación de
los trabajadores en el ingreso nacional y aumentando la del sector público.
Este punto de vista es consistente con los de Ros ( 1984), Looney ( 1985) y Ruiz
Durán et al ( 1986); estos últimos específicamente argumentan que la decisión
guber~am~nta! de pagar la deuda ~xterna se ha apoyado en forma significativa
en la d1smmuc1ón real de los salanos de los trabajadores, su nivel de vida y su
participación en el ingreso total.

Mayo 1990
59

�ENSAYOS

Un segundo conjunto de hipótesis relacionadas_con la inflación se refiere a
sus posibles efectos sobre la distribución del ingreso, ya sea personal o
funcional.
Es conveniente, en primer lugar, realizar una s?me_ra revi~ión de la literat~ra
reciente relacionada con la evolución de la distnbuc1ó_n del ingreso en ~éx1co.
Primeramente, sobre la distribución personal del ingreso, ~an G 1?J1eken
{1980) encontró que, entre 1950y 1975, aumentó la concentración del ingreso
familiar disponible, ya que el índice de Gini para 1950 fue de 0.50, en t~nto
que para 1975 fue de 0.58. López Gallardo (1983), po_r su parte, menciona
que la magnitud de ese índice para 1963 fue de 0.527, nuen~ras que_para 1977
había descendido a 0.496, concluyendo que "...la distribución del ingreso en
México se ha hecho menos desigual..." (p.2243).
Aspe y Beristáin (1984) concluyen que, a pesar del _impresionante ~re~imi~nto de la economía mexicana experimentado apart1r de 1940,_ 1~ d1~tnbuc1ón
del ingreso está aún altamente conce_ntr~da e !n~luso la part1c1pac1ón de los
grupos de más bajos ingresos ha dismmu1do. S1 b1~n. estos au_tores descubren
dos períodos distintos; una ligera mejoría en la ~s~&lt;;Ió~ relativa de l~s_grul;&gt;&lt;&gt;s
de más bajos ingresos aunada a una pequeña d1sminuc1ón en la par~1c1pac1ón
en los grupos de ingresos más altos entre 1950 y 1958, y una tendencia oruesta
entre 1958 y 1977, para el período en general ellos encuentran ~ue: Cualquiera que sea la medida de desigualdad ~u_e se obse~e ~ cualquiera_que sea
el indicador de posición relativa que se ut1hce ... la principal conclusión •·: es
que la estructura de la distribución del ingreso del país permanece básicamente sin alterar entre 1950 ...y 1977" (pp.52-54).
La información disponible en relación a la distribución funcional del ingreso
señala en la misma dirección: De acuerdo a Méndez ( 1974), en~r~ 19~0 Y1967
los perceptores de ingresos no salariales aumentaron su parttc1pac1ón e~ el
ingreso nacional de 66.8% a 71.8%; la tasa de rendimient? sobre el capital
también aúmentó, pasando de 24.6% a 30.1% ~n prome_d10, a pesar de_los
notables aumentos observados en la relación cap1taVtrabaJo (27.9 a 38._0 nules
de pesos de 1950 por trabajador) y en la productividad media de_l trabaJo (10.4
a 15.9, misma medida). Méndez concluye que durante el pen~o de referencia la distribución del ingreso aumentó su grado de concentración, en favor
de los perceptores de ingresos no salariales.
fuentes y Arroio (1986), por su parte, al estudiar el período c?m~rendido
entre 1970 y t 985, encuentran que los salarios mínimo~ legales disminuyeron
casi 28% en términos reales, mientras que los salanos reales en el sec~or
industrial (sin lugar a dudas el más dinámico y eficiente_ de la econom1a)
prácticamente han permanecido estancados durante el mismo período. La

60

disminu~ión en _los salarios r_eales ha sido más severa a partir de 1976, ya que
los salanos mírumos se redu1eron en 42% entre ese año y 1985, mientras que
la disminución en los salarios promedio fue de 32.8%.
Este hecho es también señalado por Ahamed ( 1985), quien localiza el origen
del problema en la política de estabilización practicada por el gobierno
federal de 1976 en adelante. Fuentes y Arroio, además, muestran que la
participación de los salarios en el ingreso disponible se redujo de 38.1 % en
1970 a 31.3% en 1984, mientras que su participación en el PIB disminuyó de
35.7% a 27.7% durante ese mismo período. Asimismo, Tokman (1986)
señala que entre 1979 y 1983, mientras que el producto por persona se
mantuvo prácticamente constante, el índice del salario real industrial, con
base en 1970 ( = 100), descendio de 121.0 a 88.0, como resultado de la política
anti-inflacionaria apoyada en el rezago de los salarios reales. Todos los
autores coinciden en concluir que el nivel de vida de los trabajadores se ha
empeorado en virtud de la considerable disminución en los salarios reales.
Sobre la posible relación entre la inflación y la distribución funcional del
ingreso, Aguilar y Carmona (1979), así como Ros (1984), argumentan que
existe una fuerte influencia de la primera sobre la segunda; la inflación, en sí
misma, promueve una transferencia de ingreso real de asalariados a no-asalariados, por lo que debe esperarse una relación estadísticamente negativa
entre el nivel general de precios y la proporción salarios/ingresos no salariales.
lze y Salas (1985), por el contrario, concluyen que, al menos para el período
1961-1981, la distribución del ingreso no resulta ser significativamente sensible a variaciones en la tasa de crecimiento del nivel general de precios.
En base a esta revisión bibliográfica, resulta interesante tratar de verificar
las siguientes hipótesis: Primera: La proporción ahorro/ingreso (SIY) está
relacionada con la tasa de inflacián (p/p), con la tasa de crecimiento del
ingreso por habitante (y/y) y con la participación de los salarios en el ingreso
total (la proporción salarios/ingreso: W/Y). Sólo para el caso de la relación
con la tasa de crecimiento del ingreso es posible plantear, a priori, el sentido
de la relación, considerándose que es positiva.
Segunda: Existe una relación inversa entre la proporción salarios/ingreso y
la tasa de inflación. Esta hipótesis sería equivalente a la que postula a la
inflación como instrumento de "contención salarial".
Tercera: La participación de los salarios en el ingreso se ha estado reduciendo a lo largo del tiempo (t), especialmente a partir de la segunda mitad de la
década de los setenta.

Mayo 1990
61

�ENSAYOS
Inflación, Ahorro Interno y Participación...

La expres1.6n &amp;10rmal de las hipótesis es la siguiente:
1)

S/Y = f1 (plp, y/y, W/y)

2) W/Y = f2(plp)
3) W/Y = f3(t).

4. RESULTADOS ESTADISTICOS

.
. d las hipótesis presentamos la especificaAntes de pasar a la venfi_~c,ón e
da vari¿ble. El indicador seleccioción de los indicadores ut1h7:3:1ios p;-ra cae! deflactor implícito del Producto
nado para representar a_la, ~~1 n Banco de México (1987-1989). La
Interno Bruto (PIB) segun ~as Cl ras e laramente dos períodos distintos.
serie estadística correspondiente muestra~ una media anual de 3.85% y una
El primero se extiende de 1960 ª 1972, co
gundo período (de 1973 en
l960 1972 Durante e1se
.
máxima de 5.6% e~
_Y
·
f rma considerable, promediando
adelante) la inflación se incrementa en o
49 3% anual con un máximo de 139.5% en 1987.
d
.
• .
..
d 1987 de un programa emergente e
La implantación en dietembreSof,d .d d Económica, que estuvo vigente
estabilización, llamado Pacto de I ar1 a reducir la tasa de crecimiento en
durante todo 1988 ~ogró, entre otras cos:~ aún significativamente superior,
el nivel de los preetos a 103.8~ )nual, c rinferior a la de 1987. En diciembre
por ejemplo, a la de 1~83
~ •-~:~rtn pública federal, entró en vigor el
de 1988, con el cambio de ~ ~rus
mico (PECE), que ha continuado
Pacto de Estabilidad y Crecim!ento -~nt finalizar abril de 1989, el Banco
la política de reducción de ~~~~c16ni2 meses era de 19.6%, medida por la
de México estimab~ que l~ 1 ac1 ~a . al Consumidor.
variación en el Indice Naetonal de ec1os
aí Calzada
d la inflación en nuestro P s,
Por lo que se refiere a las causas e
menos a artir de 1980,juegan
Falcón (1983) enfatiza el pa~l ~ntr~1~~~moción d~ la inflación que, en
las tasas de interés i~temae1on~~s.:e costos financieros". Por su parte, Ros
este caso, podría clas1fi~ co
cambio so/dólar y los incremen(1984) identifica a los aJustes en la t_asa de
ºetºopesdel sector público como
·
t "fas de los bienes Yservi
•
tos en los pree1os y an
.nfla .6 d 1982 en adelante y a las expectativas
los factores imp~lsores de la 1 ~1 n e antenedor del proceso inflacionario.
de los empresanos como el mecarusmo m

I\

(90:

62

Mayo 1990

El indicador del ahorro interno, para este trabajo, es el que proporciona el
Banco de México (1978, 1987, 1989) dividido sobre la cifra del PIB para el
año correspondiente, por lo que nuestro indicador es la conocida proporción
ahorro/ingreso. Nuestras variables explicativas también serán expresadas en
términos de proporciones con respecto al PIB, esto último debido a razones
universalmente aceptadas, tanto teóricas como estadísticas: Primeramente,
no se trata de explicar los cambios en la magnitud absoluta del ahorro interno,
sino las variaciones en la estructura del ingreso disponible, puesto que un
aumento en la proporción ahorro/ingreso implica una reducción en su recíproco, la proporción consumo/ingreso. En especial, se trata de dilucidar la
posible relación entre tal variable y la proporción salarios/ingreso; es decir,
la participación de los trabajadores en el ingreso total.
En segundo lugar, desde el punto de vista estadístico, es conveniente, al
practicar análisis de regresión (como pretendemos), utilizar variables expresadas como proporciones en lugar de magnitudes absolutas, ya que se reducen
los problemas de multicolinealidad y correlación espúrea.
El Banco de México calcula el ahorro interno como cifra residual mediante
el siguiente procedimiento: Primero, se calcula el ingreso disponible !Yd)
empleando el enfoque de pago a factores; luego, de ese total se restan el
consumo privado total (C) y el consumo final de todos los niveles de gobierno
(Ge). El resto es considerado como el ahorro interno total, es decir, S = Yd
-(Ge + C) (INEGI: 1985). Esta estimación es evidentemente imperfecta, ya
que en el consumo privado se incluyen todas "... las compras de bienes,
cualquiera que sea su durabilidad ..." (INEGI: 1985, p.3). Esto incluye, claro
está, todas las compras de bienes duraderos de alto valor, lo cual representa
una forma de ahorro.
En términos cuantitativos, las cifras para la proporción ahorro/ingreso presentan ligeras fluctuaciones, pero es posible notar que, en tanto que entre
1960 y 1973 varían entre 10.1% y 13.8%; de 1974 en adelante son, casi sin
excepción, superiores al 15%. Es decir, a partir de mediados de la década de
los setenta, la proporción aumenta notablemente, en especial de 1980 en
adelante; desde entonces, la cifra ha sido inferior al 18% sólo en los años
críticos de 1982, 1985 y 1986, pero siempre superior al 15%.
La participación de los asalariados en el ingreso está representada por la
proporción salarios/PIB. Los valores de esta proporción también muestran
algunas fluctuaciones a lo largo del período, pero al parecer la tendencia es a
decrecer.

�ENSAYOS
Inflación, Ahorro Interno y Participación...

El crecimiento en el ingreso, que en este artículo se representa con la
variación porcentual anual en el PIB por habitante, es casi invariablemente
positivo entre 1960 y 1970, en tanto que desde 1971 se alternan años de
crecimiento económico nulo e incluso negativo, con períodos de expansión,
como el producido por el incremento en el valor de las exportaciones petroleras (véase p.ej. Ros: 1984).
La verificación de las hipótesis expresadas en el apartado anterior se realizó
mediante la técnica de regresión por mínimos cuadrados ordinarios. No es la
pretensión de este trabajo desarrollar modelos econométricos para explicar
o predecir en forma detallada una situación económica determinada; únicamente se trata de verificar, con una técnica estadística válida, la existencia de
relaciones entre las variables mencionadas en las hipótesis.
En primer lugar, con respecto a la relación entre la proporción ahorro/ingreso y la proporción salarios/ingreso, la tasa de crecimiento y la inflación, la
ecuación de regresión ajustada es la siguiente:
S/Y = 4.35.26 + 0.1552W/Y + 0.Sl9Sy/y + 0.136Sp/p

es el ahorro privado y en el presente se trata de
. .
total, se puede afirmar que en efecto so
. una estunactón del ahorro
estudios.
,
, n CODSIStentes los hallazgos de ambos
Pasando a la verificación de la hipót • b
.
salarios/ingreso y la inflación, se e es1S ~ re 1a relactón entre la proporción
los indicadores de bondad de aju:~:e: : que, p~a el período.1960-1986,
satisfactorios, pero el estadístico "t" par: 1ª e~a~ó~::ie ~egresión no son
si~nifi~tivo. Lo anterior puede interpretar~ev:fas~ I ie::ón es al~e.nte
evidencia de una alta relación entre la inflación gu
.~~ra. Existe
salarios en el ingreso total pero tal relació
d la p3:11c1pactón de los
ajustada es la siguiente: '
n no es e orma lineal. La ecuación

¡

W/Y = 35.335 - 0.S788plp
(40.699) (-Z.2166)

(Estadísticos 'tj

R2 = 0.1308

(1.3258) (1.7182) (4.2860) (8.1176.l) (Estadísticos 'tj
F = 4.91346 (con 1 y 25 grados de libertad).

(Estadísticos "t")
R2 = 0.7121
F = 22.9635 (con 3 y 23 grados de libertad)

De acuerdo a los valores de los indicadores de bondad de ajuste, no podemos
rechazar la hipótesis; es decir, encontramos evidencia de relación entre la
proporción ahorro/ingreso y las otras variables. Se encuentra también que,
de acuerdo a los estadísticos "t", las tres variables independientes son significativas a un nivel de confianza superior al 90%. Por lo que se refiere al sentido
(directo o inverso) de las relaciones, en los tres casos resulta ser directo; es
decir, que la variable dependiente se mueve en el mismo sentido que todas
las independientes.
En este punto es pertinente destacar que el sentido esperado de la relación
entre la proporción ahorro/ingreso y la inflación debería ser negativo, de
acuerdo a la revisión bibliográfica ofrecida anteriormente. Sin embargo, este
resultado está de acuerdo al encontrado por Looney (1985): "...Aumentos en
el nivel de precios están altamente relacionados con aumentos en el ahorro
privado..." (p.186, traducción nuestra). Si bien los resultados de Looney no
son estrictamente comparables con los nuestros, ya que en su caso la variable

64

_La observació~ de los estadísticos R2 y F nos oermite corroborar los ant
nores comentanos, ya que mientras que la RZ' b .
.
e~an:1:~:~:~:s~:~elacióm sea lineal), la Fes acep~!b1::~eit:~c;~;~:as~~:
_Dividiendo_ ~l período en dos subperíodos (1960-1972 y 1973-1986) ra
~=~o an~ISIS de ~egresión para cada uno de ellos, se encontró que ~!a
al b e1 pnmero runguno de los estadísticos resulta significativo· en otras

~¡

~:;,~:i:~i~:~~~d~~~

:6!~~:!:~

~n:e
:;::~n:~~:O~~~~ia:~ relat~n
1
para el subperíodo 1973-1986 todos los indicadoressonsatisfact~ri~ ~ ~'
caso los resultados son como sigue:
. n es e

W/Y = 40.657 - 0.1532plp
(29.780) (-5.1615)

(Estadfstkos "tj

2

R = 0.6636

Mayo 1990

65

�ENSAYOS

F = 26.6411 (coa 1 y 12 grados ele libertad).

F = 20.4786 (coa 1 y 12 grados ele libertad)

Podemos, por lo tanto, concluir que la hipótesis acerca de la relación
negativa entre la proporción salarios/ingreso y la tasa de inflación es válida
particularmente para el período 1973-1986.
Finalmente, con respecto a la hipótesis sobre la evolución de la proporción
salarios/ingreso a lo largo del tiempo, se encuentra evidencia de dos tendencias opuestas. Primero, entre 1960 y 1972, la relación de la proporción
salarios/ingreso con la "variable" tiempo es significativa y positiva; es decir,
que durante ese subperíodo la proporción aumentó en forma constante.
Contrariamente, para el subperíodo 1973-1986 la relación encontrada es
significativa, pero inversa: en otros términos, la participación de los salarios
en el ingreso perdió el terreno que había ganado en el subperíodo anterior.
Estos hallazgos confirman los puntos de vista de los autores mencionados en
el apartado anterior. Las ecuaciones ajustadas para cada subperíodo son las
siguientes:
Subperíodo 1960-1972:

R

F

2

5. CONCLUSION

En el presente artículo se examinaron tres hipótesis acerca de las relaciones
entre la proporción ahorro/ingreso, la participación de los salarios en el
ingreso, el crecimiento económico y la inflación.
La primera hipótesis postula una relación directa entre la proporción aho!1'º/ingreso y la tasa de crecimiento del ingreso por habitante, y una relación
mversa entre aquélla y cada una de las otras variables. Se encontró en efecto
evidencia de relación, sólo que es positiva para todas las variabl~s. Por 1~
menos para el período estudiado, no es posible aceptar la hipótesis de que un
a~ento en la participación de los asalariados en el ingreso total, por sí
DUSmo, genere una reducción en la proporción ahorro/ingreso. Algo análogo
se encontró con respecto a la inflación.

con la tasa de inflación. En este caso se encontró una relación inversa,
hallazgo que concuerda con las opiniones y datos aportados por los autores
que tratan el tema (reseñados en el artículo). La relación es especialmente
significativa para los años de 1973 a 1986.

(Estadfstlcos "tj

Finalmente, se analizó una hipótesis según la cual la participación de los
salarios en el ingreso total ha estado disminuyendo. La evidencia indica que,
de 1960 a 1986, se presentaron dos tendencias opuestas: Entre 1960 y 1972 la
relación salarios/ingreso aumentó, pero desde 1973 disminuyó continuamente. Por lo tanto, la hipótesis es válida para tal período.

= 0.8697
= 81.0671

y donde T representa a la "variable" tiempo.

La segunda hipótesis relaciona la participación de los salarios en el ingreso

W/Y = 30.169 + 0.40401'
(74.683) (9.0037)

Inflación, Ahorro Interno y Participación...

(con 1 y 11 grados de libertad)

6. REFERENCIAS

Subperíodo 1973-1986:

l. Aguilar, Alonso y Fernando Carmona (1979): Méxjco- Riqueza :y Mjserja.
12a. Ed. Nuestro Tiempo. México.

W/Y = 52.945 - 0.8903T
(12.880) (-4.5253)

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1960
1961
1962
1963
1964
19(-5
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986

S/Y W/Y CIH T.I.
10.5 31.2 4.7 4.9
10.'~ 30.1 1.5 3.4
10.1 32.8 1.3 3.0
12.1 32.1 4.4 3.1
12.2 32.3 8.0 5.6
13.8 32.4 2.9 2.3
13.2 33.5 3.4 ,4.0
13.0 33.0 2.7 2.9
11.9 34.3 4.5 2.4
12.8 34.1 2.7 3.9
12.7 35.7 3.3 4.5
10.6 35.5 -0.1 4.5
10.2 36.9 3.6 5.6
10.7 35.9 3.9 12.4
15.1 36.7 2.2 24.0
12.0 38.1 0.4 16.7
11.4 40.3 -1.9 22.2
15.0 38.8 0.5 30.4
15.2 37.7 5.2 16.7
16.5 37.7 6.1 20.3
19.0 36.1 5.4 28.7
18.5 37.4 5.5 27.2
16.6 35.8 -2.8 61.2
18.7 28.8 -7.4 92.1
18.3 27.2 1.4 61.7
16.8 28.1 2.8 54.3
15.3 27.1 -3.8 n.3

IIDICO: INrlACION y TASA. DB CRICDOINTo
DEL .INGRISO POR 1W11DNn: lNO-llNle
100

TASA.

80
80
40
20

o
-20
1NO

1816

1970

ARO
-+-TCIB

1ffl

1NO

11116

-&amp;-fJ.

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����</text>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>Quintanilla Rodríguez, Ernesto, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
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VOLIX

NUM.2

NOVIEMBRE 1990

XXX ANIVERSARIO DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�r

ou

�Ensayos
VOLIX

NUM.2

•

NOVIEMBRE 1990

XXX ANIVERSARIO DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS

FACULTAD DE ECONOMIA
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS

�■ La revista Ensayos publica trabajos relacionados con todos los
campos de la economía, la estadística
yciencias sociales afines. Se edita dos
veces al año en los meses de mayo y
noviembre.

.

Noviembre de 1990

DIRECTORIO
■ Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a la propia Facultad.
Dirección: Facultad de Economía.
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Loma Redonda 1515 Pte., Col.
Loma Larga. Monterrey, N. L. México. C.P. 64710. Apartado Postal 288.

'-

■ Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez.
Director. Centro de Investigaciones
Económicas, UANL.
■ Las opiniones, juicios e ideas
que puedan contener los artículos
impresos en esta revista son de la
exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se
reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por escrito del editor. Se autoriza
la reproducción parcial para propósitos didácticos, de análisis y comen· tarios en otras pubicaciones, siempre
y cuando se mencione la fuente.

■ Diseño, composición e impresión realizados por el DepartamentQ
de Difusión de esta Facultad.

Consejeros

Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

Director de la
Facultad de Economía
Ernesto Bolaños Loi.ano

Director del Centro
de Investigaciones Económicas
Ernesto Quintanilla Rodríguez

�Indice

Fronteras de la economía, keynesianismo y monetarismo
Leoncio Durandeau Palma

5

La maquiladora de exportación o la difícil integración

industrial de México a la Cuenca del Pacífico
José Carlos Ramírez
Bernardo González-Aréchiga
Alicia Rodrlguez E.

15

Los determinantes del riesgo-país en la concesión de

créditos internacionales: una aplicación al caso de México
Enrique González González

35

Opciones para el desarrollo tecnológico en México
Héctor Márquez Solís
Eduardo J. Solís Sánchez

77

�Ensayos - Volumen IX - Núm 2 - Nov. 1990 - Pp. 5 - 13

Fronteras de la economía,
keynesianismo y monetarismo
Leoncio Durandeau Palma

USTEDES, LA GENERACIÓN que hoy celebra 25 años de haber egresado, fueron mis primeros alumnos en México. Recuerdo cuando hace 29 años,
en septiembre de 1961, les dí la primera clase de Teoría de los Precios en el
viejo edificio de la calle Abasolo.
Para hoy nuestro estimado compañero Everardo Elizondo Almaguer me
pidió la semana pasada que les presentara una revisión de los avances que
ha tenido la Teoría Económica desde que ustedes egresaron en 1965.
Siéndome imposible abarcar en los minutos disponibles la totalidad de los
avances que en 25 años ha tenido la economía, aun si los conociera bien, me
limitaré a ofrecerles una visión comparativa de las ideas que considero son
las que más han influído en la política económica de los gobiernos, de México
y de otros países, desde que ustedes egresaron de esta escuela: el keynesianismo y el monetarismo. Pero antes, un vistazo general.

Fronteras de la economía
Se hace difícil delimitar las fronteras entre la ciencia económica y las otras
ciencias sociales. La economía las invade y es invadida por ellas. De seguir
la tendencia, en el futuro habrá una sola ciencia social.

■

Leoncio Durandeau Palma es DecGJ10 en la Facuitad de Economfa de
la UANL Disertación ofrecida en la celebración del 25 GJ1iversario de la
generación egresada en 1965.

�6

Ensayos

Ejemplos de estas invasiones sobran. Dentro de la ciencia poütica se ha
usado a la economía en estudios sobre la estabilidad de los patrones de
votación, en estudios sobre el equilibrio de los grupos de presión, y hasta en
el diseño de constituciones que tengan características óptimas. Dentro del
derecho, la economía ha servido en el estudio del crimen y de su prevención.
La economía invade la sociología cuando estudia la división del trabajo por
sexo, edad o castas; invade la demografía cuando estudia los patrones de
fertilidad y de matrimonios.
Es el poder anaütico de la economía lo que la hace una invasora de las
demás ciencias sociales. En la ya famosa definición del británico Lionel
Robbins, la economía "es la ciencia que estudia el comportamiento humano
como una relación entre fines múltiples y medios escasos que tienen usos
alternativos". Esta definición no limita la economía al estudio de la producción y distribución de los bienes y servicios. Deja muy en claro que las
categorías anaüticas de la economía - escasez, costos, preferencias, oportunidades, etc. - tienen aplicabilidad universal.
Como ya lo dijo Adam Smith en 1776, "No es de la benevolencia del
carnicero, del cervecero, o del panadero que esperamos nuestra cena, sino
de su preocupación por su propio interés." La hipótesis de "el hombre
económico" - hombre que en la selección de sus metas se caracteriza por
el egoísmo, y en la selección de los medios para alcanzarlas por la racionalidad- ha mostrado un poder explicativo no sólo de los fenómenos económicos.
Pasemos ahora a la visión comparativa de las ideas keynesianas y monetaristas.

Keynesianismo y monetarismo en México

En el sexenio de Echeverría se hizo clara la influencia de las ideas keynesianas en la poütica económica del gobierno mexicano, influencia que continuó
en el siguiente sexenio de López Portillo. Desgraciadamente, las ideas
keynesianas, mal aplicadas, acarrearon crisis económicas.
La ley del péndulo hizo que, empezando en el sexenio de De la Madrid y
continuando en el de Salinas de Gortari, la influencia pasara a las ideas
monetaristas. El conocimiento de estas ideas, sin duda, ayuda a entender las
medidas económicas del actual gobierno, particularmente en su ataque a la
inflación.

Fronteras de la Economía...

7

Lo que distingue la corriente monctarista de la keynesiana es la idea del

papel que debe tener el gobierno en la economía.
Para los keynesianos el gobierno, controlando el nivel de la actividad
econ6mica, debe ser instrumento directo del bienestar social. Y si el gobierno es un benefactor, es preferible UD gobierno grande a uno pequeño.
En cambio, para los monetaristas el mercado es el instrumento más
eficiente creado hasta hoy por la humanidad para alcanzar la cooperación
voluntaria de los individuos y lograr - indirectamente- el bienestar social.
Los monetaristas, siguiendo a Adam Smith, consideran que los individuos,
al usar el mercado para satisfacer metas egoístas, logran, aunque no conscientemente, UD óptimo social.
Por lo tanto, los monetaristas consideran esencial entender primeramente
el funcionamiento de los mercados - la microeconomía o teoría de los
precios- para poder entender el funcionamiento de la macroeconomía.
Los monetaristas consideran que los hombres, dentro y fuera del gobierno, persiguen ante todo sus intereses personales. Esto permite aplicarles la
teoría de los precios. Así ven a los políticos como empresarios que, en un
mercado político, quieren marimizar su propio bienestar yque, para lograrlo, siguen estrategias gue creen óptimu. Pero, debido a que el mercado
político es imperfecto•, lo que es óptimo para el bienestar de los políticos
difícilmente será también óptimo para el bienestar de la población en
general.
En cambio, los keynesianos ven a los hombres como esquiz.o&amp;énicos que,
en el mercado, persiguen sus intereses personales pero, en el gobierno, los
de la población. O qui7.á como altruistas que, cuando ocupan puestos
públicos, sacrifican sus intereses personales por los de la población.
Para los monetaristas los mercados son eficientes y estables. Si funcionan
mal, se debe a la intervención del gobierno. En cambio para los keynesianos,
con Keynes a la cabei.a, los mercados, aunque eficientes (como lo afirma
Keynes en la pág. 379 de su Teoría General), son inestables y con tendencia
al desempleo. En consecuencia, consideran indispensable la intervención
del gobierno para evitar el desperdicio social y garantizar el pleno empleo.
Pero la experiencia de los últimos 20 años ha destruído la idea keynesiana
de que los gobiernos pueden garantizar una prosperidad continua y creciente. Los modelos econométricos de tipo keynesiano fallaron en sus predicciones. Los-intentos de seguir políticas anticlclicas intensificaron los ciclos
• De aquí se puede inferir la necesidad de mejorar 101 mecanismos democ:nticos.

�Fronteras de la Economía...

8 Ensayos

en vez de atenuarlos. No me refiero únicamente a la experiencia mexicana.
Las recesiones recurrentes, los altos niveles de desempleo y las inflaciones
crónicas han plagado a casi todos los países latinoamericanos, excepto
cuando han seguido poüticas cautelosas en materia monetaria.
La expresión de Keynes "a la larga todos estamos muertos" - que urgía
la acción del gobierno para alcanzar prontamente el pleno empleo, y que
ahora la usan los neokeynesianos para enfatizar los resultados positivos de
corto plazo de las políticas antirrecesivas - pierde sentido al darnos cuenta
de que, a la larga, habrá alguien vivo que tendrá que sufrir los resultados
negativos de una política inflacionaria o de una excesiva deuda pública.
iBienaventuradas las futuras generaciones, porque ellas pagarán la deuda!

Una confusión clasificatoria
Popularmente en México y en EEUU se asocia el monetarismo con el
conservadurismo y hasta con el fascismo. ¿Es esto correcto? No lo es. Se
trata de una confusión clasificatoria.
La tradición europea clasifica las distintas doctrinas políticas en:
• Socialistas: que desean una sociedad controlada por el Estado.
• Socialdemócratas: que desean un gobierno grande con puertas
abiertas para que entre en cualquier actividad.
• Liberales: que desean un gobierno pequeño y limitado.
• Conservadores: que desean un estado corporativo con un gran
gobierno.
De acuerdo con esta clasificación los monetaristas deberían ser clasificados como liberales y los conservadores como fascistas.
En cambio, en la tradición norteamericana - incluyendo a México en
norteamérica, como geográficamente corresponde- a los que desean un
gobierno pequeño y limitado se ks llama conservadores.
De aquí nace la confusión clasificatoria que ha llegado a mezclar equivocadamente a los monetaristas con los fascistas.

Los efectos de cambios en la cantidad de dinero
Para los keynesianos, el dinero tiene efectos sobre la economía solamente
a través de la tasa de interés. Si ésta no cambia, ningún efecto adicional se

9

producirá. Si ésta cambia, cambiará la inversión privada y, vía el efecto multiplicador, cambiará el nivel de la actividad econooúca.
En cambio, para los monetaristas, el dinero tiene efectos sobre la economía independientemente de que la tasa de interés cambie o no cambie. Estos
efectos se darán hasta en una economía en que no existan, fuera del dinero,
ni bon~ ni otros activos financieros.

Derechos de propiedad
Para los monetaristas los derechos de propiedad tienen enorme importancia
económica. Los monetaristas, aplicando teoría de los precios, infieren que
la producción depende, además de las cantidades de insumos y de los
cambios tecnológicos, de la organización socioeconómica y de la estructura
de los derechos de propiedad. Estos factores institucionales determinan
también la tasa natural de desempleo.

Curva de Phülips y desempleo
Para los keynesianos la curva de Phillips, curva que relaciona la tasa de
desempleo con la tasa de inflación, existe en su forma tradicional. Es decir,
aumentando el gasto público y la oferta monetaria, se puede reducir la tasa
de desempleo, aunque a costa de mayor inflación.
Para los monetaristas es imposible lograr por métodos inflacionarios la
reducción permanente del desempleo. Los monetaristas distinguen entre
cambios transitorios y cambios permanentes en los niveles de producción y
de precios. Para los monetaristas, cuando se sigue una política inflacionaria
antirrecesiva, sólo en el corto plazo se consigue la reducción del desempleo
a costa del aumento de la inflación. O, cuando se sigue una política antiinOacionaria, sólo en el corto plazo se paga con un aumento del desempleo la
reducción de la inflación.
A mediano y largo plazo, según los lilonetaristas, la curva de Phillips es
una linea vertical. Es decir, por más que aumente o disminuya la tasa de
crecimiento del dinero, ycon ella la inflación, a la larga la tasa de desempleo
será siempre la misma: la tasa natural de Friedman que depende sólo de
factores institucionales.
Los monetaristas analizan el desempleo en varios componentes. Dos son
los principales. El primero es la llamada (por Friedman) tasa natural de

�10

Ensayos

desempleo, que depende de la estructura institucional existente, de la
política fiscal, de la legislación laboral, del sistema de seguridad social y de
las políticas salariales. Con salarios mínimos bajos este componente se
reduce, como parece haberse reducido en México.
El segundo componente principal del desempleo resulta de choques
inesperados, por ejemplo, de pasar inesperadamente de una política inflacionaria a una deflacionaria. Este cambio de política haría que el desempleo
tendiera a aumentar. Pero esto no quiere decir que sea forzoso sufrir un
aumento del desempleo para bajar la inflación.
Cuando se usa política monetaria para bajar la inflación (bajando la tasa
de crecimiento del dinero), puede o no generarse una recesión. Si el cambio
de política monetaria ha sido anunciado con anticipación por las autoridades, el resultado dependerá de la credibilidad que, del anuncio de las
autoridades, tengan trabajadores y empresarios.
Mientras mayor sea esta credibilidad, mayor será la moderación que
tendrán los empresarios al fijar sus precios, y los sindicatos al negociar sus
salarios. Como resultado, la reducción de la demanda de bienes y servicios,
acarreada por la política de reducir la oferta monetaria, no será tan grande,
y el impacto negativo sobre el empleo será menor.
Este resultado lo podemos explicar por la teoría de las expectativas
adaptables. La explicación recalca -como.la de las expectativas racionales
de los llamados nuevos clásicos- la importancia de la credibilidad en las
metas que señale el gobierno. Si el gobierno no cumple lo que anuncia, la
credibilidad se pierde, yse hará cada vez más difícil alcanzar las metas de la
política fiscal o monetaria.
lA qué se debe esto? La teoría de las expectativas racionales ofrece una
explicación.

Expectativas racionales
Esta teoría se basa en dos proposiciones fundamentales:
• El ser humano, cuando ve venir cambios, reacciona racional e
inteligentemente, buscando su propio beneficio.
• Estas reacciones humanas, al hacerse colectivas, tienen un efecto
ignorado por la teoría neokeynesiana: impiden que se alcancen los
resultados que busca el gobierno con su política monetaria o fiscal.

Fronteras de la Economía...

11

En consecuencia, los economistas de la escuela de las expectativas racionales concluyen, igual que los monetaristas, que son preferibles las reglas a
las políticas discrecionales de los gobiernos.
Proponen una política ecónomica basada en unas pocas reglas claras y
bien anunciadas. Ejemplos de estas reglas serían el mantener una tasa anual
constante de crecimiento de la oferta monetaria, o el mantener un deslizamiento del peso equivalente al diferencial de inflación con los países con que
se comercia.
Sostienen que estas reglas deben ser de aplicación permanente y nunca
deben alterarse pretendiendo alcanzar metas de corto plazo. Las políticas
discrecionales, como las de aumentar el gasto público para reducir un
aumento temporal del desempleo, deberían estar prohibidas, ya que acaban
produciendo mayores daños que los que tratan de evitar.
A la cabeza de la escuela de expectativas racionales está Robert Lucas,
de la Universidad de Chicago, y heredero intelectual de Milton Friedman.
Para entender las ideas de Lucas pensemos en una economía como la
mexicana a principios de los años setenta, con precios relativamente estables. El gobierno, para acabar con una recesión, inicia una política de
aumento del gasto público, financiado mediante creación de dinero.
Las empresas y familias se encuentran de repente con más pesos que
antes, lo que los hace sentirse más prósperos. Los empresarios inician nuevas
inversiones, las familias empiezan a gastar más, las importaciones aumentan.
Pero el estímulo es espúreo. Los consumidores y empresarios han sido
engañados y llevados a aumentar su gasto por el repentino aumento monetario que ha distorsionado las señales del sistema de precios. Cada quien
piensa que está ganando en relación a los demás. Pero todos están equivocados. Cuando se aclara la situación real, vía un aumento del nivel de precios,
la gente se da cuenta que ha gastado y se ha endeudado de más.
Posteriormente, cuando el gobierno quiera seguir con la misma táctica, la
respuesta del público será muy diferente. La utilización repetida de una
política monetaria expansiva ya no reducirá el desempleo, ni estimulará la
producción.
La gente responderá después en forma diferente porque se dará cuenta
de lo que está pasando. Los empresarios se adelantarán en la fijación de
precios más altos, pues no querrán volver a sufrir la pérdida de inventarios
que anteriormente - debido al alza inesperada de los precios - no pudieron
reponer. Y los trabajadores exigirán salarios también más altos.
En resumen, la repetición de la política de expansión monetaria, ahora
totalmente esperada, no producirá más producción, sino sólo más inflación.

�12

Ensayos

Es cierto que estos efectos, que anulan las metas del gobierno, podrían
evitarse si el gobierno estuviera siempre ~n la posibilidad de sorprender a la
gente haciendo lo inesperado: generando inflaciones más altas o devaluando
sorpresivamente.
Pero esto es imposible. Un gobierno no puede aumentar la oferta monetaria a tasas cada vez mayores a las esperadas por el público, o estar
permanentemente devaluando en porcentajes mayores a los esperados por
el público.
Al público no se le puede engañar permanentemente. Más bien el público
se le adelantará al gobierno en las expectativas de inflación o de devaluación.
Todo buen jugador de ajedrez sabe que es condenarse a perder la partida
suponer que el contrario es peor jugador que uno. Si los estrategas del
gobierno suponen que la gente es estúpida yque no ve las oportunidades de
actuar en su propio interés, están condenando la política económica al
fracaso.
La gente no es estúpida. Por eso el incumplimiento de las declaraciones
que haga el gobierno de sus intenciones tendrá sólo efectos negativos.
De ésta yde otras razones los autores de las expectativas racionales, como
también los monetaristas, infieren que son preferibles las reglas a las políticas discrecionales, yque las políticas de aumentar o de disminuir de repente
el crecimiento de la oferta monetaria, las tasas de impuestos o el gasto
público, tendrán efectos contrarios a los que con ellas se pretende lograr.
El único resultado cierto de estas políticas será el de desperdiciar recursos. Porque conducen a la incertidumbre, y la incertidumbre conduce
siempre al desperdicio de recursos.
Como vemos, los monetaristas, en su preferencia por las reglas y en su
desdén por las políticas discrecionales, coinciden casi totalmente con los
teóricos de las expectativas racionales.

Políticas discrecio11ales y rezagos
Además de los de las expectativas racionales, existen otros argumentos en
contra de las políticas discrecionales. Por ejemplo, la existencia de rezagos.
Hay rezagos -que pueden durar varios trimestres- entre el momento
en que se inicia una política, por ejemplo anticíclica, y el momento en que
se producen los resultados buscados. Si, además, hay retrasos en la información estadística necesaria para saber el estado presente de la economía, será
imposible que las políticas discrecionales tengan éxito, porque para tener

Fronteras de la Economía...

13

éxito ':°n estas políticas habría que iniciarlas varios meses antes de que se
produjeran los malos resultados que deben combatir.
Lo cual implica haber previsto esos males con quizás más de un año de
anticipación, lo que es totalmente imposible, aun si se contara con información estadística segura y pronta de la situación presente.
El _Pro~lema es eq~valente al de manejar un automóvil de vidrios opacos,
que .1mp1den ver hacia afuera, ayudándose con una videograbación del

cammo.
Esto ya sería difícil. Pero s~ además, el conductor está obligado a ver la
grabación, no "en vivo", sino con un retraso de varios segundos, la conducción llevará ciertamente al desastre.
·
Un economista• me ha sugerido añadir que dentro del carro va todo el
pueblo, y que el conductor maneja el automóvil, con toda comodidad y a
control remoto, desde una secretaría de gobierno. Si la conducción lleva al
fracaso, el único perjudicado es el pueblo yel conductor queda bueno y sano
para seguir cometiendo sus errores.

Conclusión

La inflación mexicana se inició en 1972 con políticas de corte keynesiano.
C~n el ~rrer de lo~ años la incertidumbre sobre las políticas del gobierno
- mcertidumbre alimentada con experiencias de grandes devaluaciones
(hechas_ después de ~unciar que se defendería al peso "como perro"), con
sorpreStvos
congelamientos de cuentas en dólares, con estatizaciones ban.
cartas, etc. - fue creciendo.
. Est? minó la credibilidad en las declaraciones del gobierno, creó más
mcertidumbre y más desperdicio de recursos. A golpes hemos aprendido
~ue no_ se puede gobernar una sociedad democrática con el engaño y la
~provisa~ón, so pena de desquiciar su economía: que es precisamente la
idea que siempre nos han tratado de comunicar los monetaristas. .

• Francisco Gil Díaz, en noviembre de 1985.

�Ensayos - Volumen IX- Número 2 - Nov. 1990- PP. 15 - 29.

La maquiladora de _
exportación
o la difícil integración industrial
de México a la Cuenca del Pacífico
José Carlos Ramírez
Bernardo GOll7.ález-Ar~
Alicia Rodríguez E.

INTRODUCCION

SI BIEN LA CUENCA DEL PACIFICO esU constituida por 47 países, no
mas de una docena de ellos concentra el 95% de los volúmenes comerciales
ahí traficados.U En particular, Estados Unidos, Japón, Canadá y los "cuatro
dragones" producen el 50% de los bienes manufacturados en el mundo y
exportan, seg6n datos del FMI para 1989, el equivalente al 35% de los bienes
intercambiados por los países miembros.1/ Además, solo las potencias
asiáticas han exhibido las famosas tasas de crecimiento que han hecho fijar
la atención en la Cuenca y que, en el caso de los cuatro dragones, hicieron
que sus exportaciones se multiplicaran por 31 veces (de 1,000 a 31,000
millones de dólares entre 1963 y 197CJ), logrando que el sector manufacturero
doblara su participación en el Pm regional, con las tasas de crecimiento más
altas del mundo en lo que va del siglo.3/
Por eso es que no tiene sentido hablar de la Cuenca del Pacífico en
abstracto si antes no se reconocen los laz.os hegemónicos de Japón y Estados

■ losé Carlos Ram~ es coordinador de la Oficina de El Colegio de la
Fronte,r, No,u en Monterrey. Btnuudo Gonzála-Aréchiga es dirtctor de
Estudios Econ6micos de El Colegio de la Fronteru No,u. Alicia Rodrfguez E.
es Profesor-Investigador de la Universidad de Sonora.

�16 Ensayos

Unidos o los diferentes grados de desarrollo alcanzados por los países
integrantes. Esto es importante registrarlo no sólo porque alerta sobre los
juicios utópicos formados en tomo a la integración de México a esta comunidad, sino, sobre todo, porque muestra los límites de la eventual propagación del modelo exitoso de Asia a otros pafses.4/
El objetivo de este documento es analizar las perspectivas de México en
el sector más dinámico de la Cuenca del Pacífico: las industrias de exportación, cuidando de llamar la atención sobre las limitaciones impuestas por
aquellas formas de inversión extranjera que han ligado, recientemente, la
industria de nuestro país a las economías de Japón, EUA y Corea. Para ello
daremos, primero, un breve bosquejo de esas industrias a fin de resaltar el
peso de México en la subcontratación internacional Seguidamente, expondremos los resultados más significativos del comercio intra-firma llevado a
cabo entre México y los países amba mencionados. Y por último, haremos
una serie de consideraciones relativas a las posibilidades que tiene la economía nacional de expandirse bajo el liderazgo de las grandes potencias
industriales del Pacífico.

l. MEXICO ANTE LAS INDUSTRIAS DE EXPORTACION
DE LA CUENCA DEL PACIFICO

Si hacemos a un lado, por el momento, los problemas de definición
relacionados con las zonas industriales para la exportación (ZIPE),5/ podemos señalar que su desarrollo se explica por la aparición de una nueva forma
de Inversión Extranjera Directa (IED), puesta en marcha por las empresas
transnacionales (ET) a partir de 1960. Esta forma, que se diferencia de las
tradicionales inversiones extranjeras6/ en que la producción se basa en la
fragmentación transfronteriza de tareas (y no de subprocesos) así como en
la desarticulación geográfica del productor de componentes y el ensamblador se inició en Irlanda en ese año al instalarse en el aeropuerto de Shannon
'
.
la primera zona de libre comercio intra-6.rma en el mundo.7/ A partir de
entonces las ZIPE se han extendido con tal celeridad a todo el orbe que
actualmente cerca del 40% del comercio internacional de manufacturas se
realiza entre firmas que operan en dichas zonas o en condiciones similares
de subcontratación.
Lo relevante del caso es que el mayor crecimiento de estas zonas industriales se ha dado en las Naciones en Desarrollo (NED) y, en concreto, en
los llamados países de reciente industrialización (PIR). Datos ofrecidos por
el Instituto Stanberg indican que de los 10 NED que contaban con algún

La maqui/adora de exportación...

17

centro de operación de maquila en 1970, la cifra se elevó a 46 en 1986 y a 53
en 1990,8/ es decir, que en menos de veinte años los proyectos de subcontratación internacional lograron arraigarse en la mitad de los NED con al
menos una ZIPE. Esto traducido en sitios de exportación significó la
creación de 176 zonas para 1986 (contra 20 que existían en 1970), que
sumadas a las 86 que estaban en construcción y a las 24 en planes, arroja una
estimación para 1990 de 2 millones y medio de empleados (considerando la
tasa anual de crecimiento de 9% entre 1986 y 1990), algo insuperable en
cualquier otra parte del mundo.9/
Las áreas que concentraron mayor número de operaciones de subcontratación fueron Asia y Latinoamérica (86%) y en particular Corea, HongKong, Singapur y México. El enorme crecimiento desplegado por estos
cuatro países no debe, sin embargo, tomarse como una medida absoluta del
éxito industrial, ya que a pesar de que México es el üder mundial en el
programa de maquila (en empleos y ZIPE, ver gráficas 1 y 2) los efectos
globales de ese crecimiento sobre su economía interna no han sido tan
intensos como en los países asiáticos con menores ZIPE.
Entre los argumentos que explican esta situación destaca el ofrecido por
C.Y. Chow,10/ que sostiene que en México las exportaciones explican
causalmente la transformación del sector manufacturero pero no viceversa;
es decir, mientras la mayor participación en el mercado externo ha acelerado
la industrialización del país, ésta no ha contribuido a la expansión del
comercio exterior. Este hecho contrasta fuertemente con la experiencia de
los PIR asiáticos, en los que diversos factores nacionales e internacionales
ataron desde finales de los años cincuenta una estrategia muy unida de
crecimiento hacia afuera que los llevó a elevar su participación en el mercado mundial de manufacturas del 1.4% al 5.4% entre 1963 y 1979.11/ Algunas
cifras dadas por el World Financial Market, muestran que las tasas del PIB
y de las exportaciones de Corea, Singapur, Taiwan y Hong-Kong, además
de estar fuertemente correlacionadas, resultaron en todos los casos superiores en dos veces a los incrementos observados para México en ambos
valores entre 1976 y 1986.12/
Contra lo que pudiera pensarse, esta relación bivariada entre exportaciones y PIB no parece haber sido reforzada en México por el nuevo programa
exportador de 1982. Y la razón es que este programa, concentrado en la
industria terminal automotriz y la maquila eléctrico-electrónica, es llevada
a cabo por filiales de corporaciones multinacionales (CM) que se caracterizan por ser "pasivas y dependientes", esto es por empresas que no tienen
vínculos tecnológicos ni comerciales con el entorno nativo. A diferencia de
Japón o Corea, México no cuenta con "Keiretsus" o "Chaebols" (conglome-

�18 Ensayos

rados exportadores de ambos países) que le permitan internalizar con
ventaja competitiva sus esfuerzos exportadores, y por lo mismo su actividad
hacia el exterior queda reducida a un simple apéndice de las empresas
norteamericanas, japonesas o de los PIR asiáticos. De esto es fácil darse
cuenta si comparamos el desempeño de la maquila mexicana con el resto de
los países, en particular en los programas de subcontratación bajo las
fracciones 806.3 y 807 y el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP} de
Estados Unidos.
Como se recordará, México es uno de los principales abastecedores del
mercado norteamericano bajo estas fracciones y hasta 1988 era el país que
más alta proporción de productos electrónicos había introducido a EUA
por medio del programa de maquilas.13/ Sin embargo, como decimos
arriba, esto no puede tomarse como un indicador en si del éxito alcanzado
por su nuevo proyecto exportador, debido a que existen varias atenuantes al
respecto que no conviene. pasar por alto.
La primera de ellas es que México, al igual que algunas naciones de
Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, exporta productos con diseños y
marcas principalmente estadounidenses, utilizando para ello componentes
importados casi en su totalidad; el valor de esos componentes excede la
mitad del valor aduanero (52.7%).14/ En este caso México actúa nada mas
como un simple intermediario formal entre la filial y la matriz. Otros países
como Alemania, Japón y los PIR asiáticos incluyen, en cambio, proporciones
muy reducidas de insumos extranjeros en artículos que elaboran, por lo
general, con marca y procesos productivos propios. Por ejemplo, en los dos
primeros la integración de las partes estadounidenses (2.3% y 1.7% respectivamente) se lleva a cabo solo para adecuar sus productos a los gustos de
esa población o para satisfacer los requisitos gubernamentales de calidad,
pero no como una condición para lograr las exportaciones (como sucede
con México). En una situación un tanto parecida, los PIR asiáticos combinan la producción de bienes diseñados y elaborados por las CM estadounidenses o japonesas con la realizada por sus plantas locales que exportan
productos con patentes nativas; en estos países los porcentajes de integración extranjera oscilan entre 24.1% (Singapur) y 7% (Corea}.15/
Una segunda atenuante da cuenta de la posición competitiva de México
en los productos que ha lidereado el mercado de maquila norteamericano
y, en particular, en lo engañoso que puede resultar formarse un juicio
absoluto sobre la importancia de las fracciones 806.3 y807 en dicho mercado.
Así tenemos que a pesar de que México controla el 71.6% del programa
electrónico bajo estas fracciones, su aportación al total de las importaciones

La maqui/adora ck exportación...

19

estadounidenses en esos productos apenas llega al 9.0% del total contra un
23.9% logrado por los PIR asiáticos.
Este hecho se reproduce a niveles más agregados, pues además de que
Hong-Kong, Singapur, Corea del Sur y Taiwan suministran el 83.4 de todo&amp;
los bienes que ingresan a EUA por esas fracciones arancelarias, prodUCCD
el 81.1% de las mercancías importadas por ese país a tra\Ú del Sistema
Generalizado de Preferencias (SGP), y todo ello sin comprometer mas que
el 21% del total de sus exportaciones. Por el contrario, México caoaliu el
45.9% de sus exportaciones a EUA bajo fracciones preferenciales, pero con
una contribución muy pequeña en el SGP (2.3%); esto es, con una participación muy pobre en aquel régimen arancelario que exige mayor incorporación de insumos nacionales (o requisitos de origen).
De ahí que la orientación exportadora de México siga una ruta totalmente
distinta a la de los cuatro dragones y, a la vez, más peligrosa. Su apertura al
exterior no ha traído aparejada una mayor diversificación de canales de
comercialización que exijan el involucramiento de su aparato productivo
sino, más bien, una mayor dependencia a aquellos regímenes bilaterales que
inhiben los efectos expansivos de las exportaciones sobre el crecimiento
interno. En esto si se diferencia de los PIR asiáticos y de otros países, como
Japón, que penetran los mercados bajo condiciones impuestas por sus
propias corporaciones.

IL WS RESULTADOS DE LA INTEGRACION INDUSTRIAL
DE MEXICO A WS PAISES DE LA CUENCA DEL PACIFICO
Para tener una idea más acabada de las consecuencias asociadas con la
expansión de las ZIPE, comenzaremos diciendo que con más de 1,800
plantas y alrededor de 500,000 trabajadores, la Industria Maquiladora de
Exportación (IME) es actualmente la segunda actividad económica no
petrolera más importante de México en el renglón de divisas. Su impresionante tasa de crecimiento registrada en el pasado inmediato (11.5%) entre
1980 y1986) la ha llevado a generar el 6% de los ingresos brutos de la balam:a
comercial en 1989 y el 14% de los empleos industriales en el país.14/ Esto
le confiere un lugar destacado en la estrategia de reestructuración económica presidida por el gobierno federal desde 1982 (y que fue puesta en práctica
para hacer frente al pago de los 110,000 millones de dólares correspondientes a la deuda externa) no sólo porque proporciona con sus 1,800 millones
de dólares la séptima parte de las divisas anuales requeridas para el servicio
de la deuda sino, también, porque representa la única opción previsible para

�20

Ensayos

orientar hacia el exterior la economía de amplias zonas afectadas por
elevados niveles de desocupación. Un estudio estima que para el año 2000
la IME podría alcanzar a dar empleo al 33% de la población ocupada en la
industria mexicana.17/
Detrás de estas cifras felices está el hecho, a menudo soslayado, de que
la industria maquiladora ha dejado de ser un simple programa de empleo
emergente en los estados fronterizos (donde proporciona el 50% de los
empleos en las manufacturas) para convertirse en el modus operandi de
importantes sectores económicos de la industria mexicana, en especial los
de alta tecnología. Como está ampliamente documentado en la literatura
especializada, el establecimiento a partir de 1979 de los complejos automotrices terminales en los estados norteños yla acelerada conversión de plantas
electrónicas al régimen de maquila son sólo un resultado de la llamada
"maquilización industrial" que actualmente impulsa el gobierno mexicano.19/ La creciente importancia de las plantas ensambladoras en el empleo
y valor agregado de estos dos sectores (que dicho sea de paso aportan el
60% de ambos rubros en la IME) es en si un hecho relevante, pues además
de reorientar aproximadamente el 80% del valor de la producción hacia el
mercado externo lo hacen bajo condiciones tecnológicas y organizativas
realmente avanzadas para el mercado nacional.
El uso de maquinaria reprogramable, animada por sistemas de ingeniería
central o por robots, es un fenómeno tan extendido en sus procesos productivos que únicamente en Cd. Juárez se encontró, para 1987, que existía un
número similar al total de máquinas de control numérico importadas por la
industria nacional entre 1977 y 1983.19/ Asimismo, la incorporación de
tecnologías blandas al nivel de la firma y entre firmas es una práctica asumida
con tal regularidad por las empresas maquiladoras japonesas de Cd. Juárez
y Tijuana, por señalar algunas, que repiten en muchos aspectos la organización posúordista del proceso de trabajo puesta en práctica por las empresas
matrices.20/
Sin embargo, este proceso de reestructuración no es uniforme ni continuo
en todas las ramas de la IME. Existe una gran heterogeneidad productiva
y tecnológica entre las empresas de una industria como entre las industrias
mismas, que se expresa en casi todas las variables macroeconómicas. Investigaciones desarrolladas en Tijuana y Cd. Juárez revelan que el grado de
automatización, productividad, organización por niveles de la fuerza de
trabajo y aplicación de las técnicas de "just in time" (JIT), varían según el
tamaño y edad de la planta, el origen del capital y el producto considerado.21/ Las diferencias se acentúan más si las variables discriminatorias son
tomadas por pares y en bloques fijos.

La maqui/adora de exportación...

21

La historia de esta heterogeneidad arranca desde mediados de los años
ochenta, cuando las grandes plantas automatizadas del norte del país se
convirtieron en el centro de la actividad maquiladora. En Tijuana, por
ejemplo, los índices de concentración discreta para todas las variables
(empleo, valor agregado y K/L) han sido tan elevados desde entonces, que
ya para 1989 la IME de esa localidad estaba tan concentrada como si la
industria estuviera compuesta por cuatro empresas, en este caso por las
cuatro corporaciones japonesas de TV y equipo audiovisual.22/ Otro tanto
ocurre en Cd. Juárez y la región Noreste del país.23/
La aplicación a este nuevo patrón maquilador se encuentra en la esfera
de la competencia internacional, porque es debido a los cambios registrados
en las estrategias competitivas de la ET, de la Cuenca del Pacífico y de la
CEE, que las ZIPE de países como México experimentaron un vuelco del
sistema de producción de masa al de especialización flexible.24/
Estas estrategias25/ han cambiado por completo la organización productiva del proceso de ensamble tradicional debido a que: a) hoy en día muchas
maquiladoras se rigen por el sistema de producción sobre pedido ("production is demand driven") y no sólo, como en el régimen fordista26/ (o de
ensamble manual), por el principio de la oferta máxima. Esto se logra, a
decir de Hoffman y Kaplinsky, por medio de una reestructuración técnica y
organizativa muy profunda en la que priva un cambio de lo estandarizado y
rígido a lo flexible;27/ b) los términos de la competencia entre las matrices
se transforman, pues mientras en el fordismo el precio es el que regula la
competencia, en el postfordismo (sistema de producción flexible) los elementos centrales son las características del producto y la innovación;28/ c)
la relación entre las partes y el todo también cambia ya que en el fordismo
la atención se centra en la maquinaria individual, la empresa individual y el
trabajador individual; en el postfordismo, por el contrario, la interrelación
sistemática entre el grupo de individuos asume primordial importancia, de
ahí la relevancia de conceptos de producción tales como administración
total de calidad, producción Justo a Tiempo, producción de tecnologías tales
como computadoras integradas a la manufactura y red entre empresas, como
el Consorzia italiano;29/ d) el papel del trabajo se vuelve distinto por ser
considerado ahora como un recurso para la innovación cuyo potencial tiene
que ser mecanizado y; e) la relación de los gobiernos con las ET es,
actualmente, más dinámica y agresiva al momento de exportar segmentos
productivos.
Estas cinco cualidades han cambiado el cuadro de relaciones industriales
en Europa y la Cuenca del Pacífico y, lo que es más importante, el comercio

�22 Ensayos

intra-firma en la ZIPE de México. Concretamente, en el caso de las dos
primeras diferencias, varios autores sostienen que en México las maquiladoras que más se "flexibilizan" son las filiales de aquellas empresas mas
expuestas a la competencia internacional por nuevos mercados.30/ Braun y
Domínguez encuentran, por ejemplo, que el 95% del número total de
máquinas gobernadas por robots o de control numérico automatizado correspondiente a la muestra de plantas levantadas en Cd. Juárez, pertenecía
a la industria electrónica, señalando además que patrones similares de
automatización se están extendiendo a Mexicali y algunos municipios de
Sonora.31/
Esta flexibilidad supone, por lo general, "Ray outs" mas sofisticados y una
estrategia de producción preferentemente orientada a los bienes de alto
valor agregado. La razón es que de esta manera las ET y en particular las
ensambladoras, aprovechan la ventaja relativa ofrecida por la wna de bajos
salarios en esos productos al ahorrarse el costo de automatizar todo el
proceso productivo, manteniendo los mismos niveles de productividad que
en la matriz. Esto explica la proliferación de plantas japonesas, coreanas y
norteamericanas semiautomatizadas en Tijuana, Cd. J uárez y Reynosa, cuya
característica común es la de producir, bajo las mismas condiciones tecnológicas, artículos en los que hacen pesar más sus barreras técnicas en el
diseño.32/ Por oposición, las filiales de las ET que no son líderes en el
mercado mundial, y que por lo tanto no están expuestas con la misma
intensidad a los embates de la competencia internacional, siguen la práctica
tradicional de ensamblar partes y componentes solo para abatir el costo
salarial.
En lo que respecta a la tercera y cuarta diferencia (esto es a la nueva
relación entre las partes y el todo y a la "nueva actitud del trabajador") la
historia es más larga. La puesta en práctica del sistema sobre pedido impone
condiciones al trabajador y a las firmas que difieren, por completo, del
régimen fordista de ensamble manual; en especial porque ahora: a) la
cooperación del trabajador es básica no solo porque, con bajos inventarios
(propios de las técnicas de JIT), él tiene poder para interrumpir la producción sino porque asume responsabilidad directa en el control de calidad;33/
b) la multicalificación y la multiespecialización del obrero es un punto
esencial para reducir los tiempos muertos por cambios bruscos en la producción;34/ c) como consecuencia de lo anterior, la fuerza de trabajo debe
ser una importante fuente de innovación; d) los eslabonamientos entre las
empresas aceleran el proceso de innovación y mejoran la calidad del producto innovado; e) las entregas programadas al piso de la fábrica son
esenciales para el JIT, por lo que requieren un proceso de certificación
continua; f) el sistema JIT requiere de un estrecho contacto entre el manu-

La maqui/adora de exportación...

23

facturero y el proveedor para asegurar la política de cero-defectos en los
componentes ofrecidos, lo cual obliga a la eliminación de los proveedores
que no cumplan con los requisitos de calidad, productividad y capacidad
innovadora;35/ y 9) se necesita una reorganización continua del proceso de
trabajo para evitar la existencia de muchos lotes de productos, alta proporción de trabajadores indirectos a directos y tiempos improductivos.
Estas condiciones, indispensables para la puesta en práctica del sistema
de producción flexible, se encuentran relativamente extendidas en las maquiladoreas automatizadas de reciente creación, en especial en las plantas
de la rama de autopartes y electrónica, tal como lo testifica una encuesta
levantada en febrero de 1990 en las ciudades de Tijuana, Cd. Juárez y
Monterrey.36/ Asimismo otro estudio revela que la cercanía con los proveedores es desarrollada bajo un estricto régimen de entregas a fin de no
acumular inventarios mayores a 15 días de operación en las empresas
norteamericanas de productos dentales y equipo eléctrico, y de 4 a 7 días en
las ensambladoras de televisores japoneses en Tijuana o de autopartes en
Hermosillo.37/ En lugares del interior del país, como Guadalajara, esta
relación es aun más determinante ya que el establecimiento del proveedor
está condicionado a un concurso propuesto por el manufacturero e incluso
su operación cotidiana debe incluir equipo y nuevos materiales suministrados por el último (el caso de ADTEC e IBM).
Lo que no parece muy claro es la "readecuación" de las condiciones
laborales al nuevo régimen de producción flexible. En la misma encuesta
de febrero de 1990 se obtuvo que no hay ninguna relación significativa entre
el nivel de tecnología y la calificación de los trabajadores (en Tijuana), a
pesar de que a nivel nacional se ha incrementado la proporción de técnicos
a obreros en la IME (a 20% ). Por otro lado, los conflictos laborales no han
seguido un patrón homogéneo en todas las plantas, ya que si las grandes
filiales de las corporaciones japonesas y norteamericanas han disminuido el
número de conflictos y la rotación del personal, otros las han aumentado
(como la Ford y sus satélites en Hermosillo). En lo que existe una marcada
diferencia entre las maquilas tradicionales y las automatizadas es en la
multiespecialización y en las mejores condiciones de salarios a favor de las
últimas.38/
Finalmente la quinta diferencia, que se refiere a la participación activa de
los gobiernos en el funcionamiento de las maquiladoras, ha resultado definitiva para el emplazamiento de algunas plantas en la frontera, sobre todo
para la centralización de las prácticas de JIT en torno a grupo de empresas
"nodrizas". Los proveedores de Matsucbita ySanyo en Tijuana son un buen
ejemplo de lo anterior ya que, como lo discutirnos en otro trabajo,39/ están

�24 Ensayos

sincronizados bajo la estrategia de "quality-at-source" promovida por el
MITI y los grandes Keiretsus. Otra situación similar se presenta con Zenith
de Reynosa o Rockwell Collins de Nogales en las que la Secretaría de la
Defensa de los EUA introduce elementos diferenciales en sus prácticas
productivas y organizativas.

III. PERSPECTIVAS DE INTEGRACION DE~ ZIPE
DE MEXICO A LA CUENCA DEL PACIFICO

Entre los temas más socorridos por el Gobierno Federal al momento de
evaluar las posibilidades de éxito que tiene la IME de México en la Cuenca
del Pacífico, destacan: La industrialización de gran parte del país mediante
el establecimiento de plantas ensambladoras de EUA y Asia y el papel
esencial de éstas en la Transferencia de alta tecnología.
Sobre el primer punto hay que señalar que, en efecto, las perspectivas de
crecimiento de la IME, tanto en la frontera norte como en el interior, son
realmente halagüeñas debido a que las estrategias competitivas impulsadas
por los gobiernos de EUA, Japón y Corea tienden a favorecer la aparición
de núcleos de productores en las inmediaciones de los principales mercados,
especialmente en el de EUA.40/ El problema para los gobiernos anfitriones
es que estas estrategias están dirigidas a consolidar las industrias de punta
y, por lo mismo, a evitar la filtración de nuevos competidores o proveedores.
En consecuencia, lo más probable es que la IME de México seguirá creciendo en aquellas ramas, como la electrónica y la automotriz, en las que su
integración está excluida de antemano, a menos que el gobierno negocie
procesos de maquila fuera de las fracciones preferenciales del TSUSA.
Algo que no está muy claro por el momento.
Estas observaciones son útiles al momento de hacer comparaciones con
los países asiáticos que se industrializaron por medio de la importación de
segmentos productivos ya que, como señala Pitov Van Dijck,41/ es muy
peligroso hacer generalizaciones con base en un modelo industrial que no
existe. ''Todos los países del este y sudeste asiático han tomado distintas
sendas y han aplicado diversas combinaciones de factores monetarios y no
monetarios para estimular el crecimiento económico. Además, demuestran
diferencias en la programación y secuencia de aplicación de incentivos para
la sustitución de importaciones y para la penetración de mercados externos
por lo que no es adecuado hacer generalizaciones en torno al tipo de
desarrollo industrial asiático en comparación al tipo de desarrollo industrial
latinoamericano".42/

La maqui/adora de exportación...

25

Mediante la técnica de "Cluster", este autor concluye que las variables
relacionadas con la composición del comercio internacional, deuda externa,
acumulación y estabilización son distintas entre los tigres asiáticos y las tres
grandes.naciones latinoamericanas (México, Brasil yArgentina), no solo por
las condiciones históricas extraordinarias vividas por aquellos países, sino
por las enormes diferencias culturales existentes entre ellas. En particular
destaca la existencia de regímenes políticos semiautoritarios, con una abierta política de redistribución del ingreso, y la conjunción de tres rasgos
principales del confucionismo que han resultado importantes en el exitoso
desarrollo industrial de los tigres asiáticos; a saber: "1) un gobierno &lt; .... &gt;
que es mirado con respeto y que tiene una gran base moral sobre la cual
puede operar y dirigir la sociedad; 2) una alta estima por la educación y por
el conocimiento que contribuye a que la nación acepte ser gobernada por
una élite de expertos; y 3) una fuerte preferencia por la armonía que
contribuye a lograr una sociedad bien organizada, una fuerza de trabajo
disciplinada y consenso".43/ Situaciones que no es posible hallarlas en la
experiencia democrática y cristiana de Latinoamérica.
En lo que se refiere a la ya popular idea de que la IME puede resultar un
puente tecnológico entre las NED y las potencias de la Cuenca del Pacífico
(EUA y Japón), cabe hacer las siguientes consideraciones. Lo primero es
que la transferencia de tecnología entre países ya no es posible concebirla
en términos de cesión de equipos, patentes y diseños (como sucedía con la
IED horizontal); estos medios son ahora impensables en las industrias de
alta tecnología y cobran un significado más ligado al intercambio ordinario
de bienes y servicios entre firmas de una misma industria. Segundo, la
maquila como régimen preferencial solo permite la incorporación de tecnología blanda en la mayoría de las ramas o de tecnología blanda ydura cuando
ésta se negocia antes de la instalación de planta (mediante convenios "JointVenture"), no ex-post facto; esta incorporación, sin embargo, es reciente y
solo es posible encontrarla en zonas como Monterrey (donde existe una base
industrial previa) y en algunas ramas como la metalmecánica. En otras
palabras la transferencia de tecnología a través de la IME es heterogénea
por regiones y productos. Tercero, la mayor integración nacional de tecnología blanda se da en aquellas regiones donde los procesos de manufactura
están muy desarrollados (como el caso de ADTEC en Guadalajara o de
Sanyo en Tijuana). Cuarto, la transferencia de tecnología se da ahora en
forma verdadera en México, porque la "nueva" maquila es protagonista de
sistemas de organización del trabajo que son aplicables también a la industria no maquiladora y no, como sostiene Leslie Sklair,44/ por razones
asociadas con la soberanía o propiedad sobre la maquinaria. Este proceso
de transferencia no es aplicable, otra vez, a fechas anteriores a 1980.

�26

Ensayos

De acuerdo a esto, queda claro que si el gobierno pretende poner en
práctica su plan de convertir a las ZIPE en centros irradiadores de tecnología debe, por fuerza, introducir modificaciones sustantivas dentro y fuera de
las firmas operantes. En concreto, debe tener precisado qué es lo que quiere
transferir y en qué productos, pues a decir de Dieter Ernst son pocas las
opciones y cada vez resultan más competidas por otros países entrantes
("newcomers").45/ Hasta ahora México no cuenta más que con prescripciones generales contenidas en sus nuevos decretos yotros mecanismos legales,
pero no más. Una opción interesante puede ser formular una política
industrial en la que se deje a la electrónica y a la automotriz como maquila
y a las otras diez ramas como industria nacional; lo cual implica someter esas
ramas a acuerdos más amplios, sean éstos bilaterales o a través del GATI.
En cualquier caso se requiere de la creación de una agencia especial
(similar a los MITI orientales) dedicada a prohijar futuras corporaciones
mexicanas a fin de disminuir los costos indirectos de la investigación, fabricación y comercialización. Hoy en día la fusión de los gobiernos con las
grandes corporaciones es requisito para penetrar los mercados del Pacífico.
Asimismo es necesario impulsar un plan maestro de proveedores nacionales
eficientes para lograr integrar realistamente las técnicas de "quality-at-source". Esto lleva consigo el desarrollo de una nueva clase de empresarios (que
no promotores) encargados de convertir a la maquila en una prolongación
de las actividades locales, esto es, de aquellas en las que México tenga
ventajas comparativas dinámicas (no necesariamente las de punta). De lo
contrario todo sería una utopía pues la Cuenca del Pacífico puede ser todo,
menos un archivo de decretos o documentos legales.

La maqui/adora de exportación...

27

NOTAS
1/ Estos países son: Estados Unidos, Japón. Canadá, Australia. Nueva Zelanda. los
cuatro dragones (faiwan, Corea del Sur, Hong-Kong y Singapur) y en menor medida el grupo
de las pequenas naciones del ASEAN (Brunei, Indonesia. Malasia, Filipinas y Tailandia).
2/ IMF (1989), Intemational Financjal SIaIjsIjcs. Yearbook. Washington. D.C.
3/ Marcos Giacomán E. (1988), "Las exportaciones como factor de arrastre del desarrollo
industrial. La experiencia del sudeste de Asia y sus enseñanzas para Méx1CO'' en Comen;jo
~ Vol. 38, No. 4. D.C.E. México, abril, pp.275-284 (ver pp.277-278).
4/ Para un interesante análisis crítico sobre este puntoconsúltese Pitou Van Dijck (1990),
"Análisis Comparativo entre América Latina y el este Asiático. Estructura, Política y Resultados Económicos", en Pensamjento Iberoamericano No. 16, Madrid, pp.I 70-205.
5/ Un estudio de la OIT estima que hay al menos 19 formas distintas y reconocidas de
designar las ZIPE en todo el mundo, aunque en todas subyace la siguiente definición: la ZIPE
es un enclave industrial con un régimen aduanero y comercial libre, en el cual las compaftías
producen principalmente para la exportación estimuladas por importantes incentivos fiscales
y financieros. !LO Economjc and Soqal Effccts of Multjnatjonal ente¡;priscs jn cx,port processjn¡ 10nes. United Nations Centre on Transnational Corporations G.D.R. 1988 (Traducción
nuestra). En México las ZIPE son el asiento de las maquiladoras, por lo que utilizaremos
indistintamente ambos términos para designar lo mismo.
6/ Hoffman y KapliÍlsk-y distinguen tres tipos de IED: a) La horizontal que implica la
repetición de las mismas condiciones de producción en diferentes países en forma conjunta.
Con esta inversión las Er buscan producir donde sea el mismo bien, generalmente para el
mercado local. b) La que incluye un tipo de m¡anjzacjón por con¡lomerados y que supone la
producción de bienes y seivicios en diferentes países. Y, por último, la vertical, que se presenta
cuando el producto de una planta en un país X siive de insumo a otra planta de la misma Er
en otro país. Esta última forma es la que priva en las ZIPE. Ver Hoffman y Kaplinsky (1988),

Drjyjn¡ force The i:lobal restructurin¡of Iechnolo¡y labour anjnyesImcnI ia thc automgbile
aad componcnts jndustrjes. Westview Press. London, pp.7-8.
7/ ILO ~ . p.I.
8/Kreyre, Heinricks y Frobel (1987). Exporr proccessjn¡ jn deyelopm¡:cougtries Rcsults
ofa newsurycy (worlcingpaper No. 43). ILO Ginebra, p.13. La cifra incluye para 1990 las siete
naciones que en 1986 planeaban incorporar ZIPE.
9/ lb.i,g_,, pp. 6-12.
10/CY Chow.
11/ Giacomán.~ Entre los factores que hicieron posible este fabuloso crecimiento
fueron: i) La capacidad empresarial acumulada por experiencias previas (inmigración de
chinos a Hong-Kong y Taiwan), ii) costos muy bajos de una fuerza de trabajo con altos niveles
educativos, iii) mercado interno muy limitado (en el caso de Corea y Singapur), iv) materias
primas escasas, lo cual los obligó a la exportación vía la manufactura, v) una rápida adecuación
a las condiciones cambiantes de la demanda de manufacturas, a través de las innovaciones de
procesos tecnológicos (el caso de Corea) y del giro de productos (de prendas de vestir a
artículos electrodomésticos). Esto les permitió crear ventajas comparativas dinámicas a
medida que el mercado de productos de consumo no electrónicos se saturó y los costos
salariales aumentaron, vi) la corporativización de las industrias exportadoras a través de
estímulos fiscales y financieros y vii) la puesta en práctica por parte del estado de una política
de promoción externa pragmática y selectiva. Cfr. Giacomán. lb1d, pp.276-290 y para los dos
últimos incisos Cong Hyun N. ( 1986), "Política comercial y desarrollo en Corea'' en C,pme¡;cjo
Exterior Vol. 36, No. 1 DCE México, ene,o, pp.13-22.

�La maqui/adora de exportación...

28 Ensayos

12/ "Toe Asian NICs and US trade" en World Financia! Markets, Morgan Ouuuty
Trust of New York, enero, 1987.
13/ Las principales exportaciones mexicanas hacia EUA por medio del Programa de
Maquila son" 1) Conductores eléctricos, 2) aparatos de televisión, 3) motores y generadores
eléctricos, S) receptores de televisión, 6) grabadoras, caseteras y aparatos para dictar, 7)
receptorcs y transmisores de radio, 8) productos eléctricos y partes misceláneas y9) capacitorcs
eléctricos. Todas las demás exportaciones de México hacia EUA tienen un valor menor a los
100 millones de dólares anuales. Estos productos captan el 89.9% de las exportaciones
eléctricas y electrónicas mexicanas hacia los EUA bajo el esquema maquilador. Más en
concreto, en 1986, México aportaba el 20% de las importaciones estadounidenses de televisores
y sus partes y el 185% de las importaciones de motores, generadores y transíonnadom
eléctricos. Cfr. Intemational Trade Comission (1988). Toe use and cconomjc jmpaGJi o{ tarjff
ilGIPi IK)6 3y 807 Washington USITC Publication 20S3, enero.
14/ lntemational Trade... ~ pp.4-13.
15/ Loe. cit.
16/ González-Arécbiga B. y José C. Ramírez (1989), "Perspectiva estructural de la
industria maquiladora de exportación" enCgmer¡;jo Exterior Vol. 39, No. 10, BANCOMEXT.
México, octubre, pp.874-886.
17/ lbid. p.876.
18/ Ramírez, José C. (1988), La Nueva lndy.sJrialjµcjón en Sonora El
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KGJor;s de; Alta Tccnoig¡ía El Colegio de Sonora, Hermosillo México. Arteaga, Carrillo J.
y MichcJy J. (1989), Tran¡formacioDG§ tttnnló&amp;iras y rslacionAA laboAIM en la indYNTÍI
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19/ Braun F. y Domínguez L (1989), "Nuevas Tecnologías en la Industria Maquiladora
de Exportación" en Comc;rcjo Exterior Vol. 39, No. 3, México, marzo, pp.215-223.
20/ Ver Carrillo J. (1989), MCalidad con consenso en la maquiladon "lUna asociación
factible?" en Fronte;@ Norte; 2COLEF, Tijuana Julio/Diciembre, pp.105-132, y Wi11011 P.A
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Austin. Cgmmynjty apd Rc;¡jonal Ptanninr Wort;ior Papee ScriCi-1i No. 9, abril.
21/ González-Aréchiga B. y Ramírez, José C. (1989), "Productividad sin distribución:
cambios tecnológicos en la maquiladora mexicana 1980-1986", en Frontera Norte, No. 1, Vol.
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22/ Ramírez, José C. y González-Aréchiga B. (1989), "Los efectos de la competencia
internacional en el funcionamiento de la Industria Maquiladora de Exportación en México"
en Frontera Norte, No. 2, COLEF, Tijuana, B.C., Julio-Diciembre.
23/ ar. Braun F. y Domínguez L Op.cit. y C.I.E. (1989). Subsjstcma de; tjydadc;s

™º

can

Alt1miA·MatamorArlrt1sdo CONAPO Méxirn
24/ ar. Ramírez, José C. y González-Aréchiga B. "Los efectos de la competencia...
~
25/ En ese mismo artículo concluimos que estas estrategias se reducen al control y
aplicación crecientes de la tecnología flexible por parte de los El de EUA, Japón, la C.E.E. y
Corea; la corporativización de las prácticas comerciales llevada a cabo por CS06 países¡ el
neoproteccionismo y las barreras institucionales impuestas por los gobiernos de las naciones
desarrolladas: y la centralización de los proveedores en tomo a las matrices de las ET como
un medio para eliminar a los nuevos competidores. Cfr, 112ilL pp5-32.
26/ Entre los elementos distintivos de este régimen productivo, que dominó por mas de
200 ailos las relaciones industriales del mundo, destacan: 1) La división creciente del trabajo
y la especialización de tareas; 2) la separación de los niveles de calificación del trabajador,

29

estableciéndose escalafones salariales: 3) la administración científica del trabaJo o codificación
de los ritmos y gestos de producción, lo cual implica la utilización de maquinaria rigida para
propósitos específicos: 4) la adopción de un sistema de producción estandarizado, homogéneo
y masivo en el que se requiere gran cantidad de inventarios; 5) el traslado de estos principios
al nivel global: Las empresas mundiales utilizan fábricas mundiales para mercados mundiales
y todo bajo una estricta administración jerárquica y autoritaria. Cfr. Kaplinsky R. (1989),
"Post-fordist restructuring: policy implication for an industrially advanced ecnonomy" ponencia presentada en The conference on Canadjan Politjcal &amp;;0 oomy jn thc; Era of free Trade
Catlcton Unjversil)'.. Aprit.
27/ Cfr. Hoffman y Kaplinsky Q,¡¡.ciL, Cap. 2. Aquí debemos aclarar que la distinción
entre maquilas fordistas y post-fordistas no tiene mucho sentido, debido a que los conceptos
han sido utilizados para explicar las nuevas transformaciones tecnológicas y administrativas
experimentadas por los ET, pero no para sus segmentos productivos. Sin embargo, nosotros
adoptaremos esta taxonomía solo para distinguir las plantas que incorporan cambios organi•
zacionales de las que no.
'll!,/ Kaplinsl-y. .QJ2...tiL.y LipietzA. Leborgne D. (1987) "L' apres fordism et son espace",
ponencia presentada en el coloquio Dubrwik (Technology), restructuring and Urban/Regional
devclopment. June.
29/ Kaplinsky R. Loc.cit.
30/ Para una interesante síntesis de los trabajos de estos autores cfr. Carrillo, Jorge.
Q¡i.ili. pp.114-116.
31/ Braun F. y Domínguez L QJ¡,.,cjl,.,
32/ En Tijuana, por ejemplo, SAMSUNG (Corea) Matsusbita y Sanyo Gaponesas)
producen el mismo artículo (f.V. de color) con la misma tecnología, calidad y productividad.
Estas empresas penetran el mercado californiano con la misma estrategia y costo, colliCrvando
las caracteristicas originales del producto (esto es, como las estipula la matriz).
33/~
34/~
35/ Ramírez, José C. y González-Aréchiga B. QJ2.ili.. PARTE II.
36/ Encuesta del Departamento de Estudios Sociales de El Colef, por encargo de la
Secretaria de Trabajo, Tijuana, Febrero de 1990.
37/ Ramírez, José C. y González-Aréchiga, B. QJ2.ili..
'38/ Cfr. Wilson, Patricia.~
39/ Ramírez, José C. y González-Aréchiga B. ~
40/ Ramírez, José C. y González-Aréchiga B. QJ2.ili..
41/ Pitov Van Dijck. ~ . pp.70-75.
42/ 112ilL, p.74.
43/ 112.ul,, p.75.
44/ Leslie, Sklair (1989), "La subcontratación internacional. Análisis comparativo entre
China y México" en Comercjo Exterior, Vol. 39, No. 10, México, Octubre, pp.851-8.59.
45/ Dieter, Ernst (1989), "Tecnología y competencia global: el desafío futuro para las
economías de reciente industrialización'' en Pensamjento Iberoamericano. No. 16. Madrid,
pp.17-44.

�30

La maqui/adora de exportación...

Ensayos

CUADRO l: ZONAS INDUSTRIALES PARA LA EXPORTACION Y OTRAS INSTALACIONES
MANUFACTURERAS EN LOS PAISBS EN DESARROLLO POR RBGION Y PAIS, 1986.

Cuadro 1 (Con t.)

ZIPEs
País o Area

en
operación

Africa
Botswana
Cote de Ivoire
Egypt
Gambia
Ghana
Kenya
Lesotho
Liberia
Mauritius
Morocco
Namibia
Nigeria
Senegal
south Africa
Sudan
Swaziland
Togo
Tunisia
Zaire

25

Asia y el Pacifico.
Bahrain
Bangladesh
Brunei
Fiji
Hong Kong
India
Indonesia
Jordan
Iran
Corea(republica)
Kuwait
Macau
Malaysia

95
2

bajo
construcción planeadas
63

6

otras
instalaciones

País o Area

9 ••

ZIPEs
~------------------------------------Otras
en
bajo
instalaciones
operación construcción planeadas

X

X

4

l
l

2
2

l
l

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7
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l
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3

l
11

X

X

l

2

14 ••
X

Argentina
Bahamas
Barbados
Belize

X

3

X

X

l

Brazil

l

Chile
Colombia
Costa Rica
Dominica
Dominican Repub.
Ecuador
El So.l\•o.dor

2
6

1

l

1

Haiti
Honduras
Jamaica
Mexico
Montserrat
Netherlands Antillee
Nicaragua
Panama
Puerto Rico
St, Kitts and Mevis
St, Lucia
St, Vincent
Trinidad and Tobago
Venezuela
Total

8

X

X

X
X

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1
1
1
l

1

2
1
1

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l

2
2

1

X
X

2

X
X

1
1
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l

86

24

FUENTE: Starnberg lnstitute Data Bank.

2

1.
2,
3,
4.
5.

l

2

X

l
l

4

9

* Condiciones de ZIPE en otros lugares.
** Número de países con estas instalaciones,

X

22
3
6
l
l

56

39

----------------------------------------------------------------------------

11

3

Latin America and the
Caribbean
Antigua y Barbuda

Guiltemala

25

ornan
Pakistan
Filippines
Qatar
Saudi Arabia
Singapore
Siri Lanka
Syria
Thailand
Tonga
Turkey
United Arab Bmirates
Yemen(peoples
democratice repub.)
Taiwan, China.

31

6.
7,

8,
l

l

X

9.
10,

ZIPE con siete parques industriales a lo ancho del país,
ZIPEs en cuatro "solares" industriales.
Condiciones de ZIPEs en cuatro estados industriales,
Condiciones de ZIPEs en catorce áreas mayores industriales,
Tres ZiPEs (Masea, lri, Gumi), seis estados industriales de
exportación (Seul de industria pesada) (Changwang, Yenchean),
Con cuatro zonas industriales.
Condiciones de ZIPEs en 22 parques industriales,
Los ZIPEs conjuntos Syrian-Jordanian bajo construcción (Deraa).
Sin operación desde 1983,
Dos z9nas y 96 parques industriales.

�~

CUADRO 2: EMPLEO EN LOS ZIPES Y OTRAS INSTALACIONES MANUFACTURERAS
EN LOS PAISES EN DESARROLLO POR REGION Y PAIS, 1986.
empleos•

.----------------------------------------------------------------en ZIPEs
en otras instalac.
total
.----------------------------------------------------------------1975
1975
1986
1975
1986
Pais o Area
1986
-----------------------.----------------------------------------------------------------34,102
131,190
5,300
37,600
39,402
168,790
AFRICA
Botswana
Cote de Ivoire
Egypt
Ghana
Lesotho
Liberia
Mauritius
Morocco

Namibia
Senegal
South Africa

Swaziland
Togo
Tunisia
ASIA Y EL PACIFICO.
Bahrain
Bangladesh
Hong Kong
India
Indonesia
Iran
Jordan
Korea(republic)

Kuwait
Macau
Malaysia
Oman

o
o
o
o
o
o

24,000

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o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
2,500
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o

391,892
2,770

787,730

29,541

9,952

o
o
150
o
o
o

o

59,607
1,249

o
o
o

112,250

o
o
40,465
o

o
o

25,000
2,600

o

700
61,690

o
o
1,200
o
o
o
o

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89,000
17,000
ll,000

o
o

140,000

o

62,512
81,688

o

1,800
3,200

2,800

o
o
o
o

o
o
1,000
o
o

10,000
1,600

o

20,000

o
o
o
o

9,952

o
o
150
o

2,500

o

o
o

24,000

40,000

198,800
4,600

421,433
2,770

60,000

59,607
1,249
11,191

986,530
4,600
4,515
89,000
77,000
13,000

112,250

140,000

40,465

62,512
97,688

o
o

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16,000

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1,800
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25,000
2,600
1,000
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61,690
10,000
1,600
1,200
20,000

o
o
o

11,191

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o

2,800

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o

Cuadro 2 (Cont.)

empl_eos •

:-----------------------------------------•----------------------en ZIPEs
e~ o~~as instalac.
total
: ----------------------------·---- ----- - ----. - - _.. ----. ------------197.5
Pais o Area
1975
1986
1986
1975
1986
-----------------------:----------------------------------------------------------------Pakistan
o
1,500
o
1 2,000
o
13,500
Filippines
Qatar
Saudí Arabia
Singapore
Siri Lanka
Syria
Thailand
Tonga
Turkey
United Arab Emirat~s
Yemen(people
democratic repub.)
Taiwan, China.

LATIN AMERICAN ANO
THE CJ\.Ril3BEAN
Antigua y Barbuda

Argentina
Bahamas
Belize
Brazil
Chile

Colombia
Costa Rica

Dominica
Dominican Repub.
El Salvador

Guatemala
Haiti
Honduras

8,177

39,000

o
o

o
o

105,000

217,000
35,000

o

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o

16,700

28,000

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o

9,827

o

89,000
1,200

105,000

217,000
62,000

o
o

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16,700

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6,500
6,143

38,000

25,000

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o
200
263,000
2,000
6,700
8,600
200
36,000
2,079

o

43,000
2,586

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�34 Ensayos

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Los determinantes del riesgo-país en la
concesión de créditos internacionales:
una aplicación al caso de México

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Ensayos - Volumen IX - Núm. 2 - Nov. 1990 - Pp. 35 - 76
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l. INTRODUCCION

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EL ANALISIS DEL RIESGO-PAIS y el proceso de determinación de la
prima de riesgo en los mercados financieros internacionales ha sido objeto
de debate y de intensa investigación en los últimos años.

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Q)

Q)

La mayoría de los trabajos empíricos sobre evaluación del riesgo por país
se han enfocado en la probabilidad de renegociación de la deuda externa o
bien en los márgenes de recargo sobre la tasa básica de interés en los
mercados bancarios internacionales, tratando de identificar los posibles
determinantes del riesgo. En cambio, se ha prestado poca atención a las
características del mercado internacional de bonos.

Algunos autores sostienen que la prima de riesgo en el mercado internacional de bonos refleja el costo de incumplimiento y no la probabilidad de
renegociación de la deuda externa. Esto último se observa en el mercado de
créditos bancarios, donde los márgenes de recargo sobre la tasa Libor son
relativamente bajos si se comparan con la prima de riesgo pagada por los
prestatarios soberanos en el mercado de bonos. Por ejemplo, no obstante la
crisis de la deuda externa, el margen promedio sobre la tasa Libor en
créditos sindicados a México pasó de O.71 puntos porcentuales a 0.50 entre
el segundo y tercer trimestres de 1982; mientras que la prima de riesgo de
la emisión de un bono mexicano registró un significativo incremento, al pasar
de niveles del orden de 2.29 y 2.80 puntos porcentuales en julio y agosto de
1982, respectivamente, a 7.52 en marzo de 1983. Parece, entonces, pertinente
utilizar el mercado de bonos como fuente de información más precisa de la

■ Enrique González González es Investigador del Departamento de
Estudios Económicos, Banco de México, S.A.

�36 Ensayos

magnitud efectiva del riesgo-país.
El estudio trata de identificar un conjunto de variables económicas relevantes en la explicación del comportamiento de la prima de riesgo en el
mercado internacional de bonos, e intenta brindar apoyo a la hipótesis de
que dicho mercado es muy sensible a ciertos indicadores macroeconómicos
y financieros.
El documento se divide de la siguiente manera: en la segwida sección se
revisan brevemente los indicadores económicos más relevantes incorporados en algunos de los enfoques analíticos utilizados para la estimación del
riesgo-país; en la tercera sección se examina el modelo del margen de
recargo sobre la tasa de interés básica; en la cuarta sección se describen
algunas diferencias y particularidades de los mercados bancario y de bonos
internacionales; en la quinta sección se presentan los resultados de la
estimación de un modelo de regresión de la prima de riesgo de las emisiones
de bonos internacionales, aplicado al caso de México, tomando como punto
de partida las hipótesis expresadas en la literatura económica. Finalmente
se presentan las conclusiones generales alcanzadas en el presente trabajo.

11. ALGUNOS ENFOQUES ANALfTICOS UTILIZADOS
PARA EVALUAR EL RIESGO-PAfS
Hasta hace algunos años los pronósticos elaborados en torno a la capacidad de servicio de la deuda externa se apoyaban fundamentalmente en
evaluaciones subjetivas. En otras palabras, en ausencia de una técnica
cuantitativa confiable para evaluar la capacidad de pago de los deudores
soberanos, el análisis de probabilidad de renegociación de la deuda dependía básicamente de criterios de carácter personal o subjetivo.
La necesidad de contar con técnicas de estimación del riesgo-país basadas
en información estadística se hizo más apremiante, en virtud del mayor
grado de exposición de la banca internacional frente a los países en desarrollo. Los bancos comerciales realizaron sus propias evaluaciones sobre la
capacidad crediticia de los países en desarrollo. Se notó, sin embargo, la
ausencia de una técnica uniforme de estimación de la magnitud efectiva del
riesgo-paíslJ.
No es el propósito de esta sección examinar la probabilidad de que los
prestatarios soberanos incurran en dificultades para el pago de sus obliga-

Los detemiinantes del riesgo...

37

clones externas. Más bien, se trata de revisar algunos de los procedimientos
estadísticos utilizados para la medición y pronóstico del proceso de renegociación de la deuda externa, así como los indicadores económicos más
relevantes incorporados en algunos estudios empíricos.
Frank y Cline (1971) emplearon el análisis discriminante como una de las
primeras técnicas estadísticas para el estudio del proceso de renegociación
de la deuda externa2/. Los autores trataron de estimar la importancia de
ocho indicadores económicos que afectan la capacidad externa de pagos,
para el período 1960-1968. A continuación se mencionan las variables
económicas relevantes, así como las razones hipotéticas para su inclusión
en el análisis de la capacidad de servicio de la deuda externa.
De acuerdo con Frank y Cline, el aumento en el coeficiente del servicio
de la deuda coloca a un país ~n una situación especialmente vulnerable. Por
su parte, una tasa alta y estable de crecimiento de las exportaciones reduce
la probabilidad de recurrir a un acuerdo de renegociación; mientras que una
mayor proporción de las importaciones imprescindibles con respecto al total
de importaciones reduce la capacidad para cumplir con el servicio de la
deuda externa, con el consiguiente aumento en la probabilidad de renegociación.
Frank y Cline advirtieron una relación inversa entre el ingreso percápita
y la probabilidad de renegociación de la deuda externa, y destacaron la
influencia desfavorable de un bajo coeficiente amortización/deuda en la
capacidad de los países deudores para reducir en el corto plazo los pagos
del servicio de la deuda. Se argumenta que un bajo valor en este indicador
se encuentra muy vinculado a una mayor probabilidad de renegociación3/.
Por último, con un menor coeficiente de las importaciones frente a las
reservas internacionales es poco probable que un deudor soberano incurra
en una renegociación de la deuda.
Frank y Cline encontraron, sin embargo, que tan sólo tres variables eran
realmente relevantes: el coeficiente del servicio de la deuda (razón servicio
de la deuda a exportaciones), la relación deuda-amortización y la razón de
importaciones a reservas.
Sargen (1977) adoptó dos enfoques conceptuales ligados al análisis de la
renegociación de la deuda externa: El enfoque del servicio de la deuda y el
enfoque monetario. El primero atribuye el problema de divisas de un país
en desarrollo a la fuerte dependencia de sus exportaciones de productos
primarios. El enfoque monetario, por su parte, centra su atención en el
comportamiento de las políticas fiscal, monetaria y de tipo de cambio.
Conviene este enfoque en que las causas fundamentales de la renegociación
de la deuda se producen en el ámbito interno más bien que en el ámbito

�38 Ensayos

externo. Según este enfoque, el problema de divisas se debe a dos factores
fundamentales: al rápido crecimiento de la oferta monetaria (expansión
ligada al financiamiento del déficit fiscal); y a la instrumentación y pennanencia de una política de tipo de cambio sobrevaluado.
La novedad en el trabajo de Sargen consiste entonces en la incorporación
de algunos indicadores económicos vinculados a la gestión macroeconómica
de corto plazo. El autor recurre al análisis discriminante con el propósito de
probar si existe alguna relación estadística entre las variables monetarias y
la renegociación de la deuda externa. Con este fin, considera dos grupos de
países-renegociadores y no renegociadores- y asume que la única diferencia
entre ellos descansa en la tasa de inflación, la cual es mayor en promedio en
el primer grupo. Con la aplicación de esta regla discriminante, Sargen
encontró que una elevada proporción de los países que renegociaron su
deuda tuvieron altas tasas de inflación4/.
Al estimar la función discriminante en su versión final, Sar¡en identificó
la tasa de inflación medida por el índice de precios al consumidor (enfoque
monetario) y el coeficiente del servicio de la deuda (enfoque servicio de la
deuda) como los determinantes del proceso de renegociación de la deuda
externa.
Feder y Just (1977) aplicaron el método logit como técnica alternativa
para el análisis cuantitativo del problema de renegociaciól}. de la deuda
externa. Ellos emplearon nueve indicadores económicos de la capacidad de
servicio de la deuda: el coeficiente del servicio de la deuda; la tasa de
crecimiento de las exportaciones; un índice de variabilidad de las exportaciones; el nivel del ingreso percápita; el coeficiente deuda-amortización; la
razón importaciones a PNB; la razón reservas a importaciones; la relación
ingreso de capital-servicio de la deuda y el crecimiento del PNB percápita.
Las primeras siete variables adoptaron la misma definición teórica planteada en el estudio de Frank y Cline, mientras que las dos últimas fueron
incorporadas por primera vez al análisis del riesgo por país. En lo que se
refiere a los flujos de capital, se supone que el ingreso de divisas por
concepto de préstamos, inversión directa, donaciones, etc., se puede
canalizar al pago de servicio de la deuda externa. Entonces, un incremento
en el ingreso de divisas proveniente de estas fuentes en relación con los pagos
del servicio de la deuda reduciría el riesgo de una posible renegociación.
Respecto al último indicador económico, algunos autores han destacado la
importancia del crecimiento del producto percápita como fuente de recursos adicionales para el servicio de la deuda.
De los resultados empíricos se desprende que además de los indicadores
identificados por Frank y Cline (coeficiente del servicio de la deuda, coefi-

Los detenninantes del riesgo...

39

ciente deuda-amortización y razón reservas a importaciones), también destacaron como variables relevantes la expansión de las exportaciones, el nivel
del ingreso percápita y la relación ingreso de capital-servicio de la deuda.
En un estudio posterior, Feder, Just y Ross (1981) hicieron un ajuste
importante en la cobertura de los datos y en la definición de la variable
dependiente (el proceso de renegociación). Ellos señalaron que un país ha
concretado un proceso de reprogramación si ha solicitado ante sus acreedores una renegociación de la deuda externa y ha procedido a servirla con
apego a los términos convenidos y/o si el país ha incurrido en serios atrasos
en sus obligaciones externas de servicio de la deuda5/.
Si bien en el modelo de Feder, Just y Ross se reconoce la importancia de
indicadores económicos tales como el coeficiente del servicio de la deuda
la razón reservas a importaciones y la relación entre el ingreso de capital ;
el servicio de la deuda, también es cierto que otras variables han venido a
sumarse al análisis del riesgo-país: la razón exportaciones a PNB y la relación
PNB percápita real-PNB percápita de los Estados Unidos.
Conviene destacar que los autores clasificaron los flujos de capital en
ingresos de divisas provenientes de fuentes no comerciales e ingresos de
capital procedentes de fuentes comerciales. Ello obedece a que existe una
menor condicionalidad en el caso de los créditos otorgados por la banca
comercial internacional, a diferencia de los préstamos de carácter oficial
que son condicionados a su uso en proyectos de inversión o usos específicos.
Por lo anterior, existe un mayor grado de libertad para destinar los créditos
bancarios al pago del servicio de la deuda, y esto, desde luego, puede
traducirse en una menor probabilidad de incurrir en un proceso de renegociación de la deuda externa.
Por otra parte, Feder, Just y Ross afirmaron que la inclusión de la razón
exportaciones a PNB como variable independiente asume cierta importancia, toda vez que un alto coeficiente puede estar vinculado a una menor
probabilidad de renegociación.
Con la incorporación de una medida de ingreso relativo, la relación PNB
percápita real del país -PNB percápita de los Estados Unidos, se pretende
estimar la capacidad del gobierno para captar recursos adicionales a fin de
superar problemas de balanza de pagos sin recurrir a un acuerdo de renegociación. Según los autores, un alto coeficiente supone una mayor capacidad de servicio de la deuda externa.
Por último, Feder, Just y Ross señalaron que factores tales como el
coeficiente del servicio de la deuda, la razón reservas a importaciones y la
relación ingreso de divisas proveniente de fuentes comerciales-pago del

�40 Ensayos

servicio de la deuda, revisten significativa importancia como elementos
determinantes de la renegociación de la deuda.
Saini y Bates (1978) cuestionaron la inclusión de las estadísticas relacionadas con la deuda externa en el análisis empírico del proceso de renego.
ciación. Ello debido a que el análisis que se sujeta a las estadísticas
convencionales ignora las estimaciones de la magnitud de la deuda privada
sin garantía oficial y la de corto plazo. Ese análisis, por consiguiente, puede
incurrir en un sesgo que se acrecienta a medida que la deuda sin garantía
del Estado aumenta su participación relativa en el total.
Conviene mencionar también que Saini y Bates ofrecieron una definición
alternativa de la variable dependiente, al incluir a los países que recibieron
flujos de asistencia de balanza de pagos además de aquellos que siguieron
procesos de renegociación de la deuda externa, y al omitir todos aquellos
casos identificados como procedimientos de renegociación voluntaria.
Para los autores, las magnitudes económicas probables relacionadas con
una restructuración de la deuda son: coeficiente del servicio de la deuda;
crecimiento de las exportaciones (promedio de tres años); PIB pércapita;
coeficiente importaciones/PIB; coeficiente importaciones/reservas; balanza en cuenta corriente ajustada por el cambio en el coeficiente reservas/exportaciones; balanza en cuenta corriente (acumulada en cinco años)
ajustada por el cambio en el coeficiente reservas/exportaciones del último
año; coeficiente activos externos netos del sistema bancario/oferta monetaria; tasa de crecimiento de las reservas internacionales; crecimiento de la
oferta monetaria; y la tasa de crecimiento del índice de precios al consumidor.
De los resultados obtenidos por Saini y Bates conviene destacar que sólo
cuatro variables económicas tuvieron mayor peso en la determinación del
problema del servicio de la deuda: el índice de precios al consumidor; el
crecimiento de la oferta monetaria; la balanza en cuenta corriente (acumulada en cinco años) menos el incremento en el coeficiente reservas-exportaciones ; y la tasa de crecimiento de las reservas internacionales.
Los resultados de Saini y Bates muestran que el coeficiente del servicio
de la deuda tiene menor importancia en el proceso de determinación de la
capacidad de pago. Esto contrastó evidentemente con los estudios previos,
los cuales, prácticamente en su totalidad, destacaron la importancia del
coeficiente del servicio de la deuda como variable determinante.
Por último, el cuadro 2 presenta un resumen de la importancia concedida
a ciertas variables económicas y financieras como elementos determinantes
del proceso de renegociación de la deuda externa. En él se puede apreciar

Los detenninantes del riesgo...

41

que en la mayoría de los estudios empíricos se destaca por su importancia
el coeficiente del servicio de la deuda. El cuadro 2 destaca también la
importancia del coeficiente amortización/deuda, la razón importaciones a
reservas y el índice de precios al consumidor, como elementos determinantes de la capacidad de pago de un prestatario soberano.

111. EL MODELO CONVENCIONAL DEL MARGEN
DE RECARGO SOBRE LA TASA DE INTERES

Se examinan enseguida algunos trabajos empíricos sobre el proceso de
determinación del riesgo implícito en la concesión de préstamos a los países
en desarrollo, basados en el examen de las diferenciales en las tasas de
interés en los mercados bancarios internacionales.
El fundamento básico del modelo del margen de recargo sobre la tasa de
interés de referencia descansa en que la expectativa del mercado de un
incumplimiento se reflejará en la tasa de interés activa aplicada en los
créditos internacionales.
Para propósitos analíticos, se supone que en el caso de una economía en
desarrollo, sin el suficiente poder de mercado como para influir en la tasa
de interés internacional, el costo del crédito externo estará determinado por
dos elementos principales: la tasa de interés internacional libre de riesgo
~denota~a por rt); y una prima de riesgo ('Y) vinculada a la probabilidad de
tncumplimJento o reprogramación de la deuda externa (p). Tal probabilidad
de incumplimiento se encuentra a su vez significativamente ligada a un
conjunto de variables macroeconómicas y financieras.
Ahora bien, si el prestamista adopta una actitud neutral ante el riesgo y

el préstamo se refiere a un solo período de tiempo, entonces la condición de
equilibrio asumirá la forma siguiente:
(1-p){l+r)=(l+rt)

(1)

donde r, la tasa activa bancaria, es igual a una tasa de interés de referencia
(rt) más la prima de riesgo (Y), es decir:
(1-p)(l+rf+'Y) = (l+rt)

(2)

�42

Ensayos

Los detenninantes del riesgo...

La prima de riesgo-país será entonces:

V=(p/1-p)(l+rf)

(3)

Se puede establecer una ecuación alternativa si en el eve~to de un
incumplimiento se pierde sólo una fracción (G) de los pagos de mtereses y
principal.
Así, la ecuación 3 se puede expresar en la siguiente forma:

p(l-&lt;;)
V= ------(l+rf)
(1-(1-&lt;;) pJ

(4)

De la ecuación 3 se puede inferir que en vista de la relación funcional
creciente entre la probabilidad de incumplimiento y la razón deuda a
producto, una economía en desarrollo con necesidades de financi~ento
externo enfrentará una curva de oferta de crédito externo con pendiente
positiva.
El siguiente inciso se ocupa con mayor detalle de la relación entre la tasa
activa bancaria y el endeudamiento externo. Por el momento basta con
mencionar que la oferta de recursos financieros externos que enfrenta un
país deudor tendrá pendiente positiva sólo en un cierto tramo de la c~a, y
que al alcanzar un tope o límite crediticio, el prestatario se verá exclwdo de
los mercados de crédito internacionales.

a. Relación fu11cio11al entre la tasa activa bancaria y la deuda externa.

De acuerdo con Folkerts-Landau61, la forma de la curva de oferta de
préstamos bancarios externos que enfrenta un país p~estatario ~e encu~ntra
determinada por la relación existente entre la tasa activa bancaria y el nesgo
promedio de los proyectos sujetos de financiamiento. Destaca que cuando
se regislra un incremento en la tasa de interés activa, los prestatarios se ven

43

obligados a emprender proyectos de alto riesgo con el fin de alcanzar una
tasa positiva de rendimiento. En este contexto, el racionamiento crediticio
en el mercado bancario internacional es, al parecer, la respuesta más
adecuada por parte de los acreedores bancarios.
La Gráfica 1 presenta una situación de equilibrio en el mercado internacional de préstamos bancarios bajo condiciones de racionamiento crediticio.
Como se puede notar, la curva de demanda intersecta a la curva de oferta
de fondos prestables por encima de la tasa de interés óptima (i•)71. La tasa
de interés no se traslada al nivel donde el mercado se despeja (i), puesto que
al hacerlo el beneficio bancario esperado sería inferior al estimado en i*
(tasa óptima). Tiene validez afirmar que al nivel de equilibrio de la tasa de
interés¡• la demanda de crédito externo excede a su oferta81. Los bancos no
realizarán operaciones de fL'lanciamiento que incorporen tasas de interés
superiores a í*. Tales préstamos suponen un incremento en el riesgo de
incumplimiento que no compensa la mayor tasa de rendimiento en caso de
cumplimiento por parte del deudor.
En resumen, las tasas de utilidad que obtienen los bancos comerciales por
los préstamos otorgados a los países en desarrollo dependen de los pagos
de intereses y de las comisiones cobradas por los créditos. Por su parte, el
beneficio esperado resulta de sustraer del ingreso por concepto de intereses
la pérdida esperada en el evento de un proceso de renegociación de la d~uda
externa. Dicha pérdida es, a su vez, determinada por el riesgo promedio de
los proyectos emprendidos por el país prestatario. El enfoque de selección
adversa nos dice que el riesgo promedio de los proyectos fmanciados con
recursos crediticios externos aumenta al registrarse un in::remenlo en la tasa
activa bancaria. Ello puede conducir a una disminución del rendimiento
bancario esperado.

b. Algunos estudios empíricos

En lo concerniente a las causas más inmediatas de la variación en la prima
de riesgo, Edwards (1986) seleccionó las siguientes variables económicas
.como posibles determinantes: coeficiente del servicio de la deuda·, razón
unportaciones a PNB; tasa de crecimiento del PIB percápita; índice del tipo
de cambio efectivo real; relación deuda-producto; relación inversiónPNB; relación balanza en cuenta corriente-PNB; relación reservas internacionales-PNB.

�44

Ensayos

Con el propósito de analizar el proceso de determinación de !~prima ~e
riesgo-país en el mercado bancario internacional, Edwards defiruo lavar~ble dependiente como el margen de recargo sobre una ~asa de referencia.
De sus resultados estadísticos se desprende que la relación_ deuda-prod~cto está correlacionada positivamente con la prima. de nesg?. También
resultaron estadísticamente significativas las variables independientes razón
inversión a PNB y el coeficiente del servicio de la deuda.
Al examinar el proceso de estimación de la prima de riesgo en el mercado
internacional de bonos, Edwards postuló como _v:uiable dependiente la
diferencia entre las tasas de rendimiento de las em1s1ones d~ _bonos efectuadas por los países en desarrollo y el rendimient? de la~ em1S1ones de bonos
gubernamentales de largo plazo de los países mdustnales.1:&gt;s _result~dos
estadísticos revelaron que la relación deuda-producto y la ra~n '.nvers1ón a
PNB se desempeñaron como importantes ele~~ntos explicativos. Cabe
destacar, sin embargo, que el coeficiente del semc10 de la ~euda no mostró
el signo esperado, al registrar una relación funcional negativa con respecto
a la prima de riesgo de las emisiones de bonos.
.
.
Para explicar las causas de la variabilidad _en las tasas de interés aplicadas
en los créditos concedidos a los prestatanos soberanos, Burton e.lnoue
(1985) partieron del supuesto de que esas difer:ncias están deternunadas
por una variedad de factores: a) el PIB ~ercáp1ta; b) la ,r~n resei:vas a
importaciones; c) el incremento promedio anual en el mdice _pr~c1os al
consumidor en el lapso de los últimos tres años; d) la tasa de crecuruent~ de
la oferta monetaria real mundial; e) la relación balanza en cuenta com:n•
te-exportaciones; f) la relación inversión-PIB; g) la razón deuda_ pública
externa a exportaciones; h) el uso de créditos del Fondo Mone!ai:'º Internacional (FMI); i) el volumen del préstamo; yj) el plazo de vencl.Dllento del
préstamo.
Conforme a los resultados estadísticos, las variables razón rese~as a
importaciones, la tasa de inflación, la razón deuda ext~rn~ a e~rtac1ones
y volumen del préstamo, resultaron estadísticamente s1gnificat1~as. La tasa
de inflación y la razón reservas a importaciones mostraro_n los signos espe·
rados con la sola excepción de la razón deuda a expor~ac1one~, _que resultó
con signo negativo. Se observó, además, un~ correl~c1_ón positiva entre el
volumen del préstamo y la tasa de interés ac~va. Po~ ~ltJmo, B~ton e ln?~e
trataron de probar la hipótesis de que la mestabilidad poü~ca propie1a
mayores diferenciales en las tasas de interés. Sus resultados, sm embargo,
no respaldan este planteamiento.
Con el propósito de puntualizar las causas qu: d~termin~ el marge:
sobre la tasa de referencia en el mercado bancano mternac1onal, Sarge

Los detem1i11a11tes del riesgo...

45

(1976) clasificó a los países en desarrollo en países de alto ingreso y países
de bajo y mediano ingreso. Las otras variables seleccionadas fueron la tasa
de inflación, el coeficiente del servicio de la deuda y el plazo de vencimiento
del préstamo.

Los resultados obtenidos por Sargen indican que todas las variables
incorporadas en el análisis de regresión resultaron estadísticamente significativas y mostraron el signo anticipado. El autor advirtió, sin embargo, que
ninguna causa única de la variación en la sobretasa sobresalió en su cometido
explicativo en el período comprendido entre el tercer trimestre de 1974 y el
tercer trimestre de 1975.
Brittain (1977) insistió en señalar la importancia de la relación deuda-PIB
como elemento determinante de los márgenes promedio de los eurocréditos
sobre la tasa Libor. A juicio del autor, este indicador económico proporciona una mejor medida del flujo de ingresos adquiridos destinados al pago del
servicio de la deuda. Conforme a sus resultados estadísticos, Brittain concluyó que aquellos países en desarrollo con una elevada deuda externa como
proporción del PIB, pagaron un mayor margen de recargo sobre la Llbor
durante el período 1974-1976. Cabe destacar que el análisis de Brittain
utiliza únicamente una variable independiente.
Angelini, Eng y Less (1979) realizaron una amplia investigación empírica
sobre las causas que determinan la variabilidad en los márgenes sobre la
Libor en el mercado de créditos bancarios en euromonedas. Con el propósito de tener una mayor cobertura de las condiciones del mercado, los
autores identificaron dos períodos trimestrales • segundo trimestre de 1975
y cuarto trimestre de 1976.
De los factores considerados en el análisis empírico para el segundo
trimestre de 1975, el crecimiento de las exportaciones, la tasa de crecimiento
del PNB percápita y la relación PNB-deuda externa aparecen como las
causas fundamentales de las diferencias en los márgenes sobre Libor.
Los resultados empíricos obtenidos para el cuarto trimestre de 1976
revelaron que el coeficiente del servicio de la deuda y la razón reservas a
importaciones, tuvieron importancia corno fuente de las variaciones del
margen de recargo sobre la tasa Libor.
En resumen, las consideraciones anteriores ponen de manifiesto la impdrtancia de algunos indicadores económicos tales como la razón deuda a
pi:oducto, el coeficiente del servicio de la deuda, la relación reservas-importaciones y la tasa de inflación, como determinantes del margen de recargo
sobre la tasa bancaria de referencia en el mercado internacional de créditos.

�los detenninantes del riesgo...

IV. EL MOCADO INTERNACIONAL DE BONOS
Y DEff&amp;MINACIÓN DE LA PRIMA DE RIESGO
'

En esta sección se destacan algunas diferencias y particularidades entre los

merCMlos bancario y de bon06 internacionales, que de algún modo influyen
en el proceso de estimación de la prima de riesgo- país. Además, se analil.a
el patrón de comportamiento de la prima de riesgo de las emisiones colocadas en el mercado intemacional de bonos por los principales deudores
latinoamericanos, ckuante la fase inicial de la crisis de la deuda externa.

a. Diferencias dt car«ter económico e institucio11al e11tre los mercados bancario y dt bonos internacionales

Es importante enfatizar la distiación entre el mercado de bonos internacio91
nales y los mercados de préstamos bancarios. Folkerts-Landau destacó las
diferencias de carácter económico e institucional entre ambos mercados.
Dicho autor recoaoció que el desarrollo del mercado bancario internacional
ha sido testigo de importantes innovaciones financieras entre las que destacan la modalidad de las operaciones de créditos sindicados y las llamadas
cláusulas de incumplimiento recíproco (cross-default clauses), presentes en
los convenies de crédito.
En el caso del mercado de créditos sindicados, la capacidad de organizarse en bloque permite a los bancos privados coordinar efectivamente sus
acciones y ejercer un mayor poder de negociación frente a los deudores
soberanos, facilitando la tarea de segmentación del mercado, al controlar el
acceso al crédito bancario de un país que enfrenta dificultades de pagos.
Por otra parte, la banca comercial busca proteger sus préstamos mediante
cláusulas de incumplimiento recíproco que forman parte de los convenios
crediticios. Tal innovación permite a la banca comercial ignorar los riesgos
de los proyectos, centrando su atención en el riesgo que representan los
países. Tales innovaciones, insiste el autor, elevaron los costos de incumplimiento de la deuda externa.
En definitiva, las sanciones o represalias financieras que los acreedores
bancarios podrían imponer en respuesta a decisiones unilaterales de incum·
plimiento de los deudores soberanos ocasionan, en la práctica, elevados
costos sobre todo para aquellos países en desarrollo con un cierto grado de
apertura al comercio internacional. Es poc ello que los países que enfrentan
grandes dificultades para el servicio de su deuda externa optan por la

41

:~::~:c~t~::~~~::d::;n~:~egociación antes que incumplir cabalmente
En opinión de algunos auto
¡
.
ejercicios de renegociación de raesd, asd tasas de mterés acordadas en los
.
eu a externa no compensan d
da
mente el nesgo que corre, efectivamente, el acreedor bancari ~ecua •
to, Folkerts-Landau señal,
o. respec1
referencia refleja el reconoc~~:etoepomarlgen sodbrde la t~sa bancaria de
r e merca o e posibles pé dida
e1evento de una renegociación de la d d
1
.
r
s en
la banca comercial d
.
eu_a, Yno ª percepción por parte de
de créditoI0/ C
~ un mayor nesgo ~e mcumplimiento en sus operaciones
de pagos de Mé:r: :c:~:~ran las cifras del cuadro 3, a pesar de la crisis
Llbor apli d
1
. en agosto de 1982, los recargos sobre la tasa
0.50 unto~ en os créditos concedidos a este país se pactaron en 0.71 y
. p
po centuales en el segundo y tercer trimestres de 1982,
ttvamente.
respecA &lt;fil
.
bonos 1::::~::1:/;ss::::ti:os bancari?s: en el merca?º internacional de
cuencia, es difícil lleg
erosods, anommos y muy dispersos. En consedari d
ar a un acuer o entre ellos para reformular el cale
0 e pag?s de una entidad soberana. Al no contar con
•, n~eprogr~mación, los tenedores de bonos no tienen otro camine:
~e
as pérdidas determinadas por el mercado en caso d
,
q
e
ª
~
no pueda servir Ja deuda E
'
e que e1pais prestatano
emisión de bo .
. s por ello que el endeudamiento mediante la
nos mcorpora un mayor . 1d .
el cuadro 4 Ja prima d •
d mve e nesgo. Como se aprecia en
'
e nesgo paga a por un bono mexicano ó d
puntos porcentuales en agosto de 1982 a 7•52 en marzo de 1983.pas e 2.80

º:

ipc~

·
· latmoamerica11os:
.
lb. Pri.nc,pale~
prestatanos
patrón de com 11 .
a pnma de nesgo de las emisiones de bonos
'JX) amiento de

: ::;~;:~;:~:e:~: ~~!e~: que en los.ejercicios de reprogramación
que reducen el riesgo. Destacan el;:i:::ir;!~:~elent o~telner gara~tías
como supervisor d l
.
one ario nternac1onal
para la deuda del :e~:;rp::asp~: ~tte teco?ómicoly el aval del Estado
las . .
.
con rar1O, en e mercado de bo
enus1ones no cuentan con la garantía de los gob1'e
.
l
nos
de los 0
·
·
rnos ru con e respaldo
que la ;:~::t:::;na:~~~:ª~::i~:~e~~J.;sla.Epénesdt~dcontexto, se afirma
proceso d
• •,
r 1 a esperada en un
e renegoc1ac1on y no la mayor pérdida curn'da en e1evento de
m·

�48 Ensayos

Los detenninantes del riesgo...

un incumplimiento de las obligaciones externas. Se supone que el mercado
de bonos captura el riesgo de incumplimiento de la deuda externa.
Las gráficas 2 a la 5 se refieren a las tasas de rendimiento y a la prima de
riesgo de las emisiones de bonos, denominados en marcos, efectuadas por
los principales países deudores de América Latina. Las dificultades económicas y financieras afrontadas por México durante la segunda mitad de 1982
y la percepción por .parte de los acreedores internacionales de un mayor
riesgo en sus operaciones crediticias con este país, se reflejaron en un
descuento del val~r de las obligaciones externas en el mercado internacional
de bonos. Del cuadro 4 se desprende que después de haber observado
niveles del orden é,t~ 2.49 y 2.80 puntos porcentuales durante julio y agosto
de 1982, respectivamente, la prima d~ ,jisgo de la emisión mexicana registró
un significativ.o aumento alcaozando ~u nivel máximo en el mes de marzo de
1983. Así, en el período comprendido entre julio de 1982 y marzo de 1983,
la prima de (iesgo registró un incremento de poco más de 5 puntos porcentuales.
La gráfica 2 muestra también los márgenes en las tasas de rendimiento a
vencimiento entre la emisión de un bono mexicano denominado en marcos,
que paga un cupón de 11 porciento, con vencimiento en febrero de 1990 y
un bono comparable del Banco Mundial. En ella se observa que es a partir
del segundo trimestre de 1983 cuando se empieza a observar una caída
persistente en la prima de riesgo, situándose en el nivel de 1.87 puntos
porcentuales en enero de 1984, .
Otra observación relativa
información contenida en las gráficas 3, 4 y
5 es la de señalar cierta similitud en el patrón de comportamiento seguido
por lá prima de riesgo de las emisiones de bonos realizadas por Argentina,
Brasil y Venezuela. Los problemas del servicio de la deuda de un prestatario
tan importante como México sembraroµ el pánico en los mercados de
capitales y eso se tradujo en una fuerte restricción del crédito a estos países
latinoamericanos. Este vuelco registrado por la corriente crediticia bancaria
se sumó a los efectos del agudo receso de los países industriales y de las altas
tasas de interés, repercutiendo desfavorablemente sobre la capacidad externa de pagos de estos países.
Esta situación modificó las evaluaciones de riesgo de los acreedores
financieros en sus operaciones crediticias con los deudores latinoamericanos, lo que se reflejó en fuertes aumentos de la prima de riesgo de las
emisiones de bonos. Así, la prima de riesgo de la emisión 8 porciento con
vencimiento en octubre de 1989, efectuada por el gobierno brasileño, mostró
un fuerte incremento del orden de 4.4 puntos porcentuales durante el
período enero de 1982 - marzo de 1983. En el caso de Venezuela, la prima

a~

49

de riesgo de ¡~ emisión 6 1/2 porciento, con vencimiento en noviembre de
1990, aumento 5 puntos porcentuales durante el mismo período.

V. RESULTADOS DEL ANÁLISIS DE REGRESIÓN
DE LA PRIMA DE RIESGO DE BONOS INTERNACIONALES
UNA APLICACIÓN AL CASO DE MÉXICO.
·

De la literatura revisada en las secciones II y III s . fi
.
f t
al , .
e m iere que no existe un
ac ~r. caus umco en el análisis del riesgo-país. Los diversos estudios
:m~ncos basados en los esquemas probabilidad de renegociación de la
eu .a externa y margen de recargo sobre una tasa básica así lo muestran
De~1do a ello, se revisaron brevemente los diferentes indicadores económi~
cos mcorporados ~n los enfoques analíticos mencionados, a fin de identificar
y e~aluar la~ n:1agmtudes e~onómicas relevantes para la medición del riesgo
de mcumphm1ento por pais en el mercado internacional de bonos.
:'- efect? de formalizar el análisis del proceso de determinación de la
pnma de ~1esgo por país en el mercado secundario de bonos internacionales
se ~elec~10naron algunas variables económicas con base en criterios d;
rac10nal1dad económic_a, 1~ disponibilidad de información estadística mens~a~ y, como ~e ~enc1ono en el párrafo anterior, su importancia en las
d1st1ntas contnbuc1ones teóricas.
f Los trabaj~s_de investigación que han profundizado en el estudio de los
actores condicionantes del riesgo-país puntualizan algun
.
cial
·d ifi
as re1ac1ones esenes que i ent _1ca~ la carga de la deuda externa, además de destacar el
~:fs~l de algunos mdicadores vinculados a la gestión macroeconómica de un

E~ la cuan.tificación econométrica del modelo aplicado al caso de M, .
la pru~a ?e nesgo-país se mide por la diferencial en las tasas de rend~:~~•
~;encumento entre un bono colocado por la empresa paraestatal PETRO~
OS MEXICANOS (PEMEX) y un bono del Banco Mundial con madu
rez ~omparable. La información estadística mensual de la muest~a abarca ei
:no~o agosto ~~ 1982 a marzo de 1989. Dado que los bonos del Banco
10::dial son .e~1S1ones sumamente seguras, la diferencial en los rendimien. e las ~m1S1on~s ~uede considerarse como valor sustituto de la prima de
nesgo de mcumphrmento por país.
re El_ siguiente ~odelo de ajuste parcial pretende captar la importancia
la~1va de l~s ?ife.rentes factores determinantes, tomando como punto de
partida las h1potes1s expresadas en la literatura económica:

�50 Ensayos

Los detem1i11a11tes del riesgo...

51

de, White Weld Securities y Weekly Eurobond Guide, Thc Association of
lnternational Bond Dealers.

!t1=fo+ í1logDX1.1 + íilogRRM,.¡ + f3logP1.1 +

(S)
14logTCR1.¡ + fsM1.1 + fólogINV,.¡ + f1BC1.1 + e1

y 1.y1_1= k[(fo + fllogDX1.1+ {ilogRRM,.¡ + f3logP,.1 +

(6)
!4logTCR1.1 +!sM1.1+f6}ogINY1.J + f1BC1.1)-V1.1] + e,

DX1.1 = Razón deuda externa a ingresos de la cuenta corriente de la
balanza de pagos (en logaritmos). La cifra de deuda externa se refiere a la
suma de los saldos de los pasivos externos de los sectores no financiero,
público y privado, y financiero (banca de desarrollo, banca comercial y
Banco de México). Se espera un coeficiente positivo para esta relación
analítica, en virtud de que una mayor proporción del saldo de la deuda
externa con respecto a los ingresos de la cuenta corriente reduce la capacidad de pago e incrementa el riesgo de incumplimiento. Indicador elaborado
con datos del Sistema de Información Económica, Dirección de Investigación Económica, Banco de México.
RRM,.¡ = Razón reserva bruta del Banco de México a importación de
mercancías (en logaritmos). Se supone que al contar con un mayor coeficiente reservas/importaciones es poco probable que un deudor soberano
incurra en una decisión unilateral de incumplimiento de sus obligaciones
externas. Indicador elaborado con datos del Sistema de Información Económica, Dirección de Investigación Económica, Banco de México.

V1= k[(fo + í1logDX1.J +í2logRRM1.1 + !JlogP,.1 +
14logTCR,.1 + ísM1.1 + f6loglNV1.) + f1BC,.¡)-V1.t1 +v,.1 + e,

P1.J = Precio internacional en dólares del crudo mexicano de exportación
(en logaritmos). Un aumento en el precio aumenta la capacidad crediticia
del prestatario soberano y reduce el riesgo de un incumplimiento en los
pagos de la deuda. Información recopilada de la revista Petroleum Intelligence Weekly, varios números.

V1 = kfo + 1.:í1logDX1.1 + kf2logRRM1.1 + k!3logP1.1 +

TCR,.1 = Indice del tipo de cambio real efectivo (1985 = 100, en logaritmos). Puede afirmarse que este indicador económico está correlacionado
negativamente con la prima de riesgo de incumplimiento. La razón por la
cual se espera esta relación es que una mayor tasa de devaluación puede
obedecer al deseo de las autoridades públicas de implementar ajustes en el
tipo de cambio con el fin de evitar problemas de balanza de pagos. Datos
del Sistema de Información Económica, Dirección de Investigación Económica, Banco de México.

(7)

(8)
1.:14logTCR1. 1+ kísM 1.¡ + kfólogINV,.¡ + U:1BC1.1 + (l·k)V1.1 + e,

,I'

donde:

v, = Diferencial en las tasas de rendimiento a vencimiento entre las
emisiones PEMEX 11% con vencimiento en feb~ero de 1990 Y Banco
Mundial 10% con vencimiento en mayo de 1990. Indicador ~culado con~
información que aparece en las publicaciones The InternatJ.Onal Bond Gm·

M,.1 = Agregado monetario Ml (variación porcentual anual). Se refiere
ala suma de billetes y monedas en poder del público, cuentas de cheques en
lllOneda nacional y cuentas de cheques en moneda extranjera. Cabe esperar
una relación positiva entre este indicador y la prima de riesgo-país. Datos
del Sistema de Información Económica, Dirección de Investigación Económica, Banco de México.
INV,.1 = Inversión fija bruta (índice 1985 = 100, en logaritmos). Cabe
esperar una relación negativa entre este indicador y la prima de riesgo-país,

�52

Los detem1i11antes del riesgo...

E11sayos

toda vez que un incremento en la tasa de inversión aumenta la_ ca:Pacidad
crediticia y reduce la probabilidad de incumplimiento o re~egoc1_ac1~ de la
deuda externa. Datos del Sistema de Información Económica, Dirección de
Investigación Económica, Banco de México.
BC1•1 = Saldo de la balanza comercial (miles de dólares). Se estima una
relación negativa entre el superávit de la balanza comercial y la prima de
riesgo-país. Datos del Sistema de Información Económica, Dirección de
Investigación Económica, Baaco de México.
:Y1.1 = Variable dependiente rezagada un período.
La estimación cuantitativa a nivel mensual de la prima de riesgo-país en
el mercado secundario de bonos, para el período 1982-1989, se Uev6 a cabo
por el método de mínimos cuadrados ordinarios y brindó los resultados que
aparecen en el cuadro 5. Como se puede observar, el coeficiente ~e la
variable independiente razón deuda externa a ingresos de la cuenta ~mente
de la balanza de pagos mostró el signo esperado y resultó estadísticamente
significativo. Cabe destacar el alto valor del coeficiente en todas la~ especi•
ficaciones. Tal resultado respalda la hipótesis expresada en la literatura
económica en el sentido de que un país en desarrollo enfrenta, hasta un
cierto punto, una curva de oferta de crédito externo con pendiente positiva
(este aspecto se discutió en el incisoª de la sección III).
También resultó estadísticamente sigpificativo y con el signo esperado el
coeficiente que mide la razón reservas a importaciones. De_e~ta ~era, se
verifica estadísticamente la hipótesis de que a mayor paruc,pación de las
reservas internacionales en las importaciones, menor la prima de riesgo de
incumplimiento. Ello pone de manifiesto la importancia del nivel de liquidez
internacional de un país como elemento determinante en el proceso de
estimación de la prima de riesgo en el mercado secundario de bonos.
Los coeficientes de los indicadores índice del tipo de cambio real efectivo
y precio internacional del petróleo resultaron con signo positivo Ysiem~re
significativos en todas las pruebas de regresión. Se esperab~ u~a relación
inversa entre estos rubros y la diferencial en las tasas de rendimiento de las
emisiones de bonos internacionales. Puede afirmarse también, con una
elevada confiabilidad estadística, que el crecimiento de la oferta monetaria
está correlacionado positivamente con la prima de riesgo-país. Por su parte,
el coeficiente de la variable formación bruta de capital fijo mostró el signo
esperado y fue estadísticamente significativo en casi todas las pruebas de
regresión, resaltando la importancia de aquellos modelos que postulan que
la prima de riesgo-país es afectada por la forma en que se gastan los recur~
externos obtenidos en préstamo.

53

Los coeficientes de las variables independientes tasa anual de crecimiento
de las exportaciones e índice de producción industrial, resultaron con signo
positivo y su impacto no fue significativo para explicar el comportamiento
de la prima de riesgo-país. Por otra parte, en todas las pruebas de regresión
el coeficiente de determinación ajustado reflejó un alto grado explicativo y
la estimación del estadístico h de Durbin mostró que no existe correlación
residual de primer orden.
Se realizaron diversas pruebas de regresión incorrorando como factores
causales el coeficiente del servicio de la deuda11 , que es una relación
esencial para medir la carga de la deuda externa, y la tasa de inflación,
medida por el índice nacional de precios al consumidor. Los resultados
estadísticos revelaron que estas variables económicas tienen menor importancia como fuente de las variaciones de la prima de riesgo, ya que en
ninguna de las pruebas se encontró una relación significativa entre estos
determinantes y la diferencial en las tasas de rendimiento de los bonos. En
el caso del coeficiente del servicio de la deuda, este argumento se contrapone
con los resultados de otros estudios (Sargen, 1976 y 1977; Angelini, Eng y
Less, 1979 y otros), donde destaca como medida relevante de la capacidad
de pago de un país. Por su parte, la balanza comercial no mostró el signo
esperado.
De los resultados estadísticos se desprende que el proceso de determinación de la prima de riesgo por país en el mercado secundario de bonos
responde a algunos de los factores determinantes sugeridos por la teoría
económica. Concretamente, el análisis de regresión muestra que la prima
de riesgo está correlacionada positivamente con la razón deuda externa a
ingresos de la cuenta corriente de la balanza de pagos y negativamente
con la relación reservas-importaciones.

VI. CONCLUSIONES

Tanto las hipótesis teóricas como la investigación empírica en que se apoya
este trabajo provienen de diversos estudios que abordan el problema de la
determinación del riesgo-país aplicando diferentes esquemas metodológicos. Así, en la segunda sección de este ensayo se hace una rápida revisión
de los indicadores económicos más relevantes incorporados en los enfoques
analíticos discriminante y logit. Con la aplicación de estas técnicas se ha
pretendido averiguar las magnitudes económicas relacionadas con una renegociación de la deuda externa.

�54 Ensayos
Los deten11i11antes del riesgo...
En la tercera sección se abordan otros estudios empíricos que destacan
el papel de ciertos indicadores económicos como determinantes del comportamiento de las diferenciales en las tasas de interés en los mercados
bancarios internacionales. Al respecto, algunos autores han cuestionado el
uso de los márgenes de recargo sobre una tasa de referencia como medida
efectiva de riesgo. Tal sobretasa, sostienen, refleja la probabilidad de una
renegociación de la deuda externa y no la mayor pérdida esperada en el
evento de un incumplimiento de pagos. De la comparación de los cuadros 3
y4 se desprende que los márgenes promedio sobre la tasa Libor para México
son relativamente bajos y observan una menor variabilidad en el tiempo si
se comparan con las diferenciales en las tasas de rendimiento de las emisiones de bonos realizadas por ese país.
Con este trabajo se han identificado, para el caso de México, algunos
indicadores de capacidad de pago y de gestión macroeconómica interna que
asumen una relevancia teórica y empírica en el proceso de determinación
de la magnitud efectiva del riesgo-país en el mercado internacional de bonos.
De los factores considerados, la razón deuda externa a ingresos en la
cuenta corriente, la relación reservas-importaciones, la inversión fija
bruta y la tasa de crecimiento del agregado monetario Ml, aparecen como
las causas fundamentales de las variaciones en la prima de riesgo-país.
El análisis empírico de los determinantes del riesgo en el mercado secundario de bonos puede servir de base para el mejor entendimiento de los
factores que influyen en la actitud de los acreedores financieros. As~ los
precios de descuento de los créditos obtenidos en los mercados de bonos
pueden plantear la necesidad de implementar ajustes económicos que reduzcan la percepción de riesgo de incumplimiento en los acreedores financieros en sus operaciones crediticias con los países en desarrollo. Lo anterior
resulta fundamental para buscar la forma de aumentar el flujo de recursos
a estos países, así como asegurar el uso eficiente del ahorro externo.
Por último, conviene destacar que debido a su enorme importancia y
trascendencia para los mercados financieros internacionales, el análisis del
riesgo de incumplimiento por país requiere de un flujo oportuno de información estadística. Casi todos los trabajos empíricos examinan el riesgo
vinculado con la concesión de créditos externos a países específicos en un
contexto de series de tiempo con periodicidad anual (pruebas de corte
transversal). Ello debido a que las publicaciones especializadas en estadísticas económicas y financieras no cuentan con un flujo más oportuno de
información. Por ejemplo, el Banco Mundial, en su publicación Tablas de
Deuda Mundial, presenta estimaciones de los saldos de la deuda externa de

55

los p~íse~, en desarrollo sobre una base anual y con cierto atraso en la
recopilac1on de datos estadísticos.
En el ~rese~te ensayo se ofrece una visión de los determinantes específi-

~ del nesgo mvolucrado en la concesión de créditos externos a un presta-

tar10 soberano, en un contexto de series de tiempo con periodicidad
mensual. Así, gracias a la regularidad y oportunidad de la información
~t~dística, e~ posible una apreciación actualizada de los factores que condicionan el nesgo soberano. Esto, desde luego, sirve de referencia a los
agentes económicos en los procesos de toma de decisiones.

�56 Ensayos

NOTAS
1/Los diferentes sistemas o métodos de evaluación del riesgo-país aplicados por 106
bancos comerciales se discuten con mayor detalle en Anthony Angelini, Máximo Engy Francis
A. Lees lnternational Lending. Risk and the Euromarkets, Macmillan Press, London, Cap. 4.
análisis discriminante ofrece una regla o función discriminante que permite clasificar
las observaciones dentro de dos o más grupos o subpol&gt;laciones (por ejemplo, los paÍ5C5 q11e
renegociaron y países que no renegociaron). Con su aplicación se busca minimizar el _costo
esperado de cometer dos tipos de errores:· el error ti~ I se presenta c~ando un pais que
renegoció su deuda externa es clasificado como un pats que no ~cumo a un proc~ de
renegociación; yel error tipo 11 resulta cuando un país que no re negoció su deuda es clas1ficado
como un país que renegoció.
3/Es difícil aceptar este planteamiento formulado por Frank y Cline. En todo ~• un
alto valor para la relación analítica amortización-deuda puede suponer una concentración de
vencimientos, lo cual podría propiciar dificultades en el servicio de la deuda.
.
,
4/Sargen destaca que pueden surgir algunos problemas de carácter metodológico. Asi,
uno de los problemas principales que se presenta al aplicar la técnica discriminante resulta del
pequeño número de observaciones o casos de renegociación de la deuda. Otro proble1111
consiste en el tratamiento que se debe dar a los países que han renegociado su deuda externa
en más de una ocasión. Es decir, surgen serias dudas acerca de si la renegociación en un allo
determinado constituye un nuevo evento o es simplemente una extensión del acuerdo de
renegociación original.
5/Los autores excluyeron de la muestra aquellos procesos de renegociación promovido6
por la parte acreedora con el único fin de proporcionar asistencia financiera y no como
resultado de problemas económicos fundamentales.
. .
6/David Folkerts-Landau "The Changing Role of the lnternational Bank Lending 1n
Development Finance", en IMF Staff Papers, junio 1985.
. .
. .
.
7/La tasa óptima es la tasa de interés activa que maximiza el rend1m1ento bancario
esperado.
8/Stiglitzy Weiss hicieron también un planteamiento similar con respecto a la fo~a que
adopta la curva de oferta de fondos prestables y a la posición de equilibrio de la tasa de mteréi
bancaria. Véase Joseph E. Stiglitz y Andrew Weiss, 'Credit Rationing in Markets with lmper•
fect lnformation', American Economic Review, Vol. 71, junio 1981.
9Néase David Folkerts-Landau, 'Toe Changing Role..', op. cit.
10/Debido al problema que plantea el llamado ries&amp;9 moral o los incentivos relacionad&lt;»
con el otorgamiento de garantías gubernamentales, las tasas de interés no reflejan fielme~te
el carácter particularmente riesgoso de las transacciones de crédito en los mercados bancano&amp;.
11/Este indicador se refiere a la suma de los siguientes rubros: amortizaciones por pasivol
externos a largo plazo del sector público no financiero; amortizaciones por pasivos externos a
largo plazo de la banca de desarrollo; intereses devengados por_pasivos extern~ d_el sector
público no financiero; intereses por pasivos externos del sector pnvado no bancano; intereses
devengados por pasivos externos del Banco de México; intereses totales devengados ~r
pasivos externos de la banca de qesarrollo; intereses generados por los pasivos con el extenor
de la banca comercial; y el efecto neto en la cuenta de capital a largo plazo por conccp~o de
redocumentaciones de deuda externa. Dividido por los ingresos totales de la cuenta comente
de la balanza de pagos.

2/EI

los detenninantes del riesgo...

57

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Imperfect Information ", American Economic Review, Vol. 71, Junio de 1981.

Los detenninantes del riesgo...

CUADRO 1
RESUMEN DE METOOOS ESTAOISTICOS: ANALISIS DISCRIMINANTE
Error
Tipo I 1/

Error
Tipo II 1/

y

LOGIT

Total de
Errores

Frank y Cline2/
Núnero de errores
Núnero de observaciones
Margen de error(%)

3
13
23

14
132
10.5

17
145
11.5

Feder y Just3/
Núnero de errores
Núnero de observaciones
Margen de error(%)

1
21
5

5
217
2.5

6
238
2.5

Sargen2/
Núnero de errores
Núnero de observac iones
Margen de error(%)

8
24
33

35
442
8

43
466
9

4

42
275
15

46
298
15.5

53
275
19

57
298
19

Saini y Bates
Análisis Discriminante
Núnero de errores
Núnero de observaciones
Margen de error(%)
Análisis Logit
Núnero de errores
Núnero de observaciones
Margen de error(%)

23

17
4
23

17

59

1

1/ Error Tipo I: un pafs que renegoció es clasificado como país
no renegociador.
Error Tipo II: un país que no renegoció es clasificado como pafs
renegociador.
2/ Análisis Discriminante.
3/ Análisis Logit.
FUENTE: Krishan G. Saini y Philip S. Bates, "A Survey of the
Quantitative Approaches to Country Risk Analysis", en
Journal of Banking and Finance, No. 2, junio de 1984,
p. 349.

�%

CUADRO Z
CETEl:IIINAIITES DE LA CAPACIDAD )íl SERVICIO DE LA DEUOA

FRINK • CLIIIE

INDICADORU ECOIKlMICOS

--·---· ----

A~ALISIS
DISCRIM NAMTI:

&lt;EDER Y JUSI

SARGEN

FEDER, JU~T Y ROSS

(AIIALIS IS LO&lt;HT)

ANALISTS
DISC"~INANTE

(ANALISI S LOGIT)

s

s

--- ------- .-

SAINI Y BATES */

(ANALISIS LOGIT
Y DISCRIMINANTE)

~
.:;

~
-::,

""

Coeficiente del Servicio
de la Deuda

5 (•)

s ( .. )

Tasa de Crecilafento de
les Exportaciones

11

5 (·)

( ♦)

Indice de Vartebil ldad
de les Exportaciones

N

l111pOrtacfone1 lff'f)re1cfndibl1u
porcentaje de lea

COfflO

l11p0rtecfones Totales

N

Nivel del Ingreso Perc6pite

11

( ·)

Coeficiente Moortizac i 6n/Oeuda

s (· )

( ·)

Ratón JIIIJ&gt;Ortaciones • PNB

N

Ratón Importaciones

■

Reservas

N

N
(+)

(+)

Relación Entradas de Capital Servicio de le Deuda
Creci ■fento

N

N

s ( ♦)

N

s (•)

del PIB Percápfta

N

Relación Ingres o de 0fvis111 de
fuentes No Coaerciale■
Servicio de la Deuda

Relación Ingreso de Divisas de
F~tes Comerciales Servicio de la Deuda
••a6n

■ •portac1one■

•

(·)

PN■

QMDltO

FRANK Y CLINE

INDICADORES ECONOMICOS
ANALISIS

DISCRIMINANTE

2 (Cont. )

FEDER Y JUST

SAJIGEN

FEDER, JUST Y ROSS

SAINI Y BATES */

(ANALISIS LOGJT)

ANALISIS
DISCRIMINANTE

(ANALISIS LOGIT)

(ANALISIS LOGIT
Y DISCRIMINANTE)

Relación PNB Perc6pfte Real ·
PNB Perc6pi U de EE.UU.

Balanza en Cuenta Co,-,-iente IMOOS
el e1.a1nto en el Coeficiente
Aeservas/Exportac i ón
Balanza en Cuenta Cor,-iente
(5 años) menoa •l aunento en el
Coef i cf ente Re1erva1/Expo,-tec i 6n
del últfao a/lo

N"

s (·)

Coeficftnte Actfvos Externo• Neto1
del Sht... Bancario/Oferta Monetaria
T11a de Crecimiento de la1
Internacionales

Reserva■

Crecimiento de la Oferta
Monetaria
Indice de Precfos al Cons1..11ldor-

s (·)
s

(+)

s

(+)

Creci,nf ento del PNB Real

Paridad del Poder de C""!'r•
NOTA: S • Variable Sfgnfffcatfva
N • No Sfgniffcativa

() • signo Obl:arvado
•¡ • Reaultedoa de la aplicación de la fi..ncfón Olacrf■fnante. Para U'\a raaei\a coapleta de los raaultadoa astadfatlco1
de las e1tl•cfone1 de las ft.ncfon,ea Diacrf•fnante y Logit v,aae, "Stathtlcal Technlquea for Detennfnlng Debt·
Servicing Capacity for Developing Couitrfet: Analytfcal Revfaw of tha Literatura and Furth,r e...,trfcal Ra1ult1 11 ,
Krfshan Salnf y Phi l fp Batea, Reaearch Paper No. 7818, Federal Reserve lank of New York, aeptfMbre 1978.

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~

~

~

~~

E:

~~

�Ensayos

62

los deten11ina11tes del riesgo...

63

CUADRO 4
MEXICO: RENDIMIENTO DE BONOS DENCJIINADOS EN MARCOS, 1982-1990

CUADRO 3
PRESTATARIOS LATINOAMERICANOS: MARGEN DE RECARGO PROMEDIO
SOBRE LA LIBOR, 1979-1984 1/

RENDIMIENTO A VENCIMIENTO
Triinestre

Colont&gt;i a

México

Argentina

1979
11

0.72

111
IV

0.83
0.70
0.70
0.70

0.84
0.81
0.78
0.70

Brasil

1. 11
0.98
0.92
0.74

NAFINSA 1/

PEMEX 2/

BANCO
IIJNDIAL

11 X
Mar. 1990
( 1)

11 X
Feb. 1990
(2)

10 X
Hay. 1990
(3)

11.60
11.66
13.15
14.50
14.53
14.61

9.31
8.86
8.99
8.80
8.88
8.96

0.62
0.41
0.42

0.61
0.64
0.59
0.61

0.81
o.so
0. 45
0.69

0.62
0.73
0.56
1.00

0.74
11

111
IV

1981
11
111
IV

0.80
0.80

o.n
0.72
0.64

0.98
0.98
1.22
1 .57

2.29
2.80
4.16
5.70
5.65
5.65

1.86
2.11
2.08

14.97
15.20
15.65
14.67
11.99
11.94
11.66
11.16
11.05
11.22
11.28
11.57

7.73
8.36
8.13
7.89
8.36
8.47
8.70
8.59
8.29
8.18
8.31

7.24
6.84
7:52
6.78
3.63
4.17
3.19
2.46
°i.46
2.93
3.10
3. 26

10.21
10.14
9.75
9.85
9.95
10.17
10.16
10.47
9.50
9.31
9.11
9 . 10

8.34
8.23
7.72
7.84
7.87
8.05
8.03
8.13
8.10
8.14
7.68
7.38

AIO
Sep
Oct
lov
Die
1983
Ene
Feb

llar
tbr
llly

1982
11
111
IV

0.61
0.63
0.69
0.63

0.81
o. 71
o.so

0.91

2.25
1.75

1.05
1.63

1.50

Sep
Oct

2.13
2.13
2.13
2.13

1984
Ene
Feb
llar

lbr

1984
11
111

NI
Jul
AIO

lov
Die

1983
11
111
IV

2.13
2.13
2.13
2.13

1.63

2.13
2.13

llly

NI
Jul

Aaa
1/ Apl ic.do a los cr~itos p(t&gt;l icos y con garantía oficial.

.
.
Fuente: David Folkerts·Landau, "The Changing Role of lnternat1onal Bank Lending
in Developnent Finance•, en IMF Staff Papers, junio de 1985, p. 333.

(1)-(3)

(2)-'(3)

1982
Jul

1980

DIFERENCIAL EN LAS
TASAS DE RENDIMIENTO

Sep
Oct

lov
Die

10.99
10.n
10.31
10. 14
10.18
10.64
10.64
10.84
9.99
9.50
9.48
9.47

1.n

2.65
2.54
2.59
2.30
2.31
2.59
2.61
2. 71
1.89
1.36
1.80
2.09

1.87
1.91
2.03
2.01
2.08
2.12
2.13
2.34
1.40
1.17
1.43
1. 72

�64

Ensayos
Los detem1i11a11tes del riesgo...
CUADRO

65

4 (Cont.)

RENDIMIENTO A VENCIMIENTO

NAFINSA 1/

11 X

PEIU 2/

11 X

BANCO
IIJNOIAL

10 X

Mar. 1990

Feb. 1990

May. 1990

(1)

(2)

(3)

CUADRO 4 (Cont . )

DIFERENCIAL EN LAS
TASAS DE RENDIMIENTO

RENDINIENTO A VENCINIENTO

(1)· (3)

(2)-(3)

1985
Ene
Feb
Mar
Abr
Hay
Jir,
Jul
Ago
Sep
Oet
Nov
Die

9.46
9 .45
9.43
9.16
8.~
8. 59
8.72
9.09
8.87
9.18
8.74
9.34

8.96
8.52
8.42
8.88
8.47
8.52
9.96
8.73
8.57
8.81
9.06
9. 04

7.24
7.36
7.63
9.16
9.35
6.79
6.65
6.57
6.41
6.48
6.85
6.49

2.22
2.07
1.80
0.00
-0.60
1.80
2.07
2.52
2.46
2. 70
1.89
2.85

1.n
1.14
0.79
-0.28
-0.88
1.73
3.31
2. 16
2.16
2.33
2.21
2.55

Ene
Feb
Mar
Abr
Hay
Jir,
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov.
Oie

8.61
9 .01
9.14
8.54
8.45
8.55
9.53
8.60
8.52
8.55
8.50
8.10

8.68
9.36
9.17
8.52
8.21
7.99
9.67
8.07
8.26
8.42
8.67
8.31

6.62
6.45
9.98
6.32
6.10
5.75
5.94
5.93
5.46
6.14
5.83
5.81

1.99
2.56
-0.84
2.22
2.35
2.80
3. 59
2.67
3.06
2.41
2.67
2.29

2.06
2.91
-0.81
2.20
2.11
2.24
3.73
2.14
2.80
2.28
2.84
2.50

llar
Abr
llay
Jw,
Jul
Ago

Oct
Mov
0ie

llar
Abr
llay
Jw,
Jul
Ago

Sep

•ov

1987

Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Sep
Oct
Nov
Die

8.00
7.95
7.87
7.79
7.70
7.62
7 .51
7.40
7.33
7.20
7.10
6.99

7.41
6.89
7.78
7.60
7.22
7.32
7.41
7.12
6.78
6.64
7.12
7.30

5.65
5.52
5.35
5.20
5.04
4.93
5.02
5.39
5.04
5.72
5.14
4.84

2.35
2.43
2.52
2.59
2.66
2.69
2.49
2.01
2.29
1.48
1.96
2.15

1.76
1.37
2.43
2.40
2.18
2.39
2.39
1.73
1.74

o.92
1.98
2.46

BANCO
MUNDIAL

11 X
Feb. 1990
(2)

10 X
Hay. 1990
(3)

6.84
6. 72
6. 58
6.14
6.48
6.11
5.73
5.50
5.19
4.90
4.60
4.15

6.66
6. 11
6.00
6.07
6.06
6.11
5.83
6.58
6.16
,.01
6.82
6.12

4.72
4.55
4.38
4.34
4.19
4.77
5.05
5.63
5.37
5.18
5.90
5.82

DIFERENCIAL EN LAS
TASAS DE RENDIMIENTO

(1)-(3) (2)-(3)

2.12
2. 17
2. 20
1.80
2.29
1.34
0.68
-0.13
-0.18
-0.28
-1.30
-1.67

1.94
1.56
1.62
1.73
1.87
1.34
0.78
0.95
0.79
-0.17
0.92
0.30

-0.07
1.61
o. 01
0.20
0.45
1.82
1.58
1.78
3.21
1.23
3.86
5.77

1989
Ene
Feb

Oct
Ene
Feb

PEMEX 2/

11 X
Nar. 1990
(1)

1988
Ene
Feb

Sep

1986

NAFINSA 1/

Die

1990
Ene
Feb

3.76
3.05
6.83
7.39
7. 17
9.23
7.90
8.86
9. 71
10. 90
10.26
12. 78

6.01
8.15
7.36
7.27
7.85
9. 15
8.71
8. 71
9.99
9.00
12. 14
13.99

6.08
6.54
7.35
7.07
7.40
7.33
7.13
6.93
6.78
7.77
8.28
8.22

-2.32
·3.49
·0.52
0.32
-0.23
1.90
0.77
1.93
2.93
3.13
1.98
4.56

13.81
10.44

25.32

8.53
8.20

5.28
2.24

1/ Bono emitido en 1982 con
emitido en 1982 con

16. 79

Cl.4)Ón de 11 porciento y vencimiento en marzo de 1990.
el.4)Ón de 11 poreiento y vencimiento en febrero de 1990.
Fuentes: The lnternational Bond Guide, llhite lleld Securities; y lleekly Eurobond Guide,
The Association of lnternational Bond Dealers.

2/ Bono

1r1

1r1

�~

CUADRO 5
EMISION DE BONOS: DETERMINACION DE LA PRIMA DE RIESGO, DATOS MENSUALES AGOSTO DE 1982 - MARZO DE 1989
Variables
Independientes

(1)

(2)

(3)

(4)

3.6552
(3.0948)

3.4385
(3.1839)

3.4321
(3.2124)

5.4079
(4.5345)

5.0640
(4.3499)

4.7435
(4.1906)

4.3460
(3.8345)

-1.8017
(·4.7478)

- 1.8002
(-4.6221)

- 1. 7943
(-4. 7589)

-2.2693
( ·5 .3730)

-2.3003
(·5.4356)

-2.1296
(-5.3702)

· 2.0675
(·5.2826)

Precio del Petróleo

2. 7773
(4.7827)

2.8770
(4.8969)

2.8629
(5.2406)

1. 1862
(2.0294)

1. 1483
(1.9599)

1.0983
(1.8760)

1 .8011
(2.6379)

Tipo de Cambio
Efectivo Real

2.2367
(2.2482)

2.4846
(2.9335)

2.4784
(2.9636)

0.1792E· 01
(3.1028)

O. 1807E· 01
(3.1152)

0.1811E·01
(3.1611)

Razón Deuda Externa
a Ingresos en Cta. Cte.
Razón Reservas
a Importaciones

Agregado Monetario
(Ml)

Crecimiento de las
Exportaciones
Spread

0.2699E-02
(0.4547)
0.3855
(4.0937)

Indice de Producción

1.6804
(1.8602)
0.2466E·01
(4.1664)

0.2622E · 01
(4.5167)

0.2602E·01
(4.4750)

0.2261E·01
(3.7649)

0.3773
(3.9853)

0.3705
(3.9134)

0.3250
(3.3754)

0.6321E·02
C1.2380)
0.3888
(4.0359)

0.3874
(4.1406)

0.2576

lndustrlal

(7)

(6)

(5)

..,g,
~..,

(0.6830E-01)

0.3541
(3.6817)
3.7109

4.6186

(0.9034)

( 1.1385)

Cuadro 5 (Con t.)

Variables
Independientes

Inversión Fija Bruta

( 1)

·3.1838
(·2.2829)

(2)

-3.1460
( · 1. 7261)

(3)
·3.0640
( ·2.2497)

Balanza Comercial

c
2
R
F

DIJ h
N

( 4)

(S)

(6)

(7)

·3.4355
(-1.9271)

-3.4622
(·1.9349)

-2.2336
(·1.5617)

-2.1142
(·1.5018)

0.1729E-05
(2.9193)

0.1910E· 05
(3.3148)

0.1640E-05
(3. 1168)

0.1188E·05
(2.0782)
· 17 .3595
(-1.8690)

-14.8552
(-1.5053)

· 16.9140
(·1.0456)

· 16.0219
(·1.6906)

- 22.2768
(·1.3190)

·25.1274
(-1.4962)

·8.3408
(·1.0353)

o. 7494

0.7487

0.7522

0.7578

0.7560

o. 7550

• 7631

30.4205

35.2530

28.4670

31.5967

35. 7781

32.8081

30.5324
·0.98452 1/
80

-1.03634 1/
80

·0.92493 1/
80

·1.83888
80

· 1.63516 1/
80

· 0.94139 1/
80

~

st

~

-iº

-0.81312 1/

~

t

80

1/ La prueba h de Durbin n...estra que no existe correlación serial de primer orden.
NOTA: Entre paréntesis se indican los valorea t; Nea el número de observaciones; Fes el estadfstico F para le ecuación de
regresión; y R2 es la R2 corregida por grados de libertad. Todas las variables Independientes presentan un rezago de un período.

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o..

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Gráfica 1
EQUILIBRIO EN EL MERCADO BANCARIO INTERNACIONAL

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...

EN CONDICIONES DE RACIONAMIENTO DE CREDITO

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Gráfica 2
MEXICO: TASAS DE RENDIMIENTO DE BONOS
(Denominados en marcos)
Porclento

18

M6xlco 1/

16

Banco
Mundial 2 /

14
12

10

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(Datos mensuales, Febrero 1982 - Diciembre 1989)

M

S

~
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~

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1 / Emlsl6n PEMEX 11%; vencimiento en Feb. de 1990
2 /Eml ■ 16n

1 O~; vencimiento en Mayo d• 1990

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�Gráfica 2 (Cont.)
MEXICO: BONOS INTERNACIONALES

~

*/

l

(Diferencial en las tasas de rendimiento)
Rendimiento relativo(%)
8

8

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2

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(2)

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(Datos mensuales, Febrero 1982 - Diciembre 1989)
• 1 Emisiones PEMEX 11% (vencimiento en febrero

FUENTES: The lnternatlonal Bond Guide, Whlte

de 19 9 0) y Banco Mundial 10% (vencimiento en
mayo de 1880)

Weld Securitles; y Weekly Eurobond Guide,
The Aaaoclatlon of lnternatlonal Bond Dealere

Gráfica 3
ARGENTINA: TASAS DE RENDIMIENTO DE BONOS
(Denominados en marcos)
Porclento

18

Argentina 1 /

18

Banco
Mundial 2 /

14
12

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S

(Datos mensuales, Enero 1981 - Marzo 1989)
1 / Emlal6n 7 1 / 2 'M&gt;; vencimiento en Mayo de 1888
2 / Emisión 10 ,C,; vencimiento en Mayo de 1110

I J J.....L..l...¡,...L..J.....1.1 ,

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~

�Gráfica 3 (Cont.)

~

ARGENTINA: BONOS INTERNACIONALES * /

g,

(Dlferenclal en las tasas de rendimiento)

I

Rendi m i ento rela tivo (%)

8

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(Datos mensuales, Enero 1981 - Marzo 1989)
• 1 Emlsl on ee Argentina 7 1 / 2 % ( venci mi ento

FUENTES: The lnte rnatlonal B ond Gulde , Whlte

en mayo de 1189) y Banco Mundial 10 %
(venolml•nto en mayo de 1

Weld Securltlee; y Week:y Eurobond Gulde,

ee O)

The Ae ■ ocl■ tlon of tntern■ tlonal ■ ond De■ ler ■

Gráfica 4
BRASIL: TASAS DE RENDIMIENTO DE BONOS
(Denominados en marcos)
Porclento

Brasil 1 /

18
Brasil 2/

14
Banco

12

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10

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M

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(Datos mensuales, Enero 1981 - Diciembre 1989)
1/ Emisión 8 1/ 2 %; vencimiento en Ene. de 1990
2/ Emisión 8 % ; vencimiento en Octubre de 1989
3 / Eml•lón 10 %; vencimiento en Mayo de 1990

F

J

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D

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�Gráfica 4 (Cont.)

~

BRASIL: BONOS INTERNACIONALES

~

(Diferencia! en las tasas de rendimiento)

i

Rendimiento relativo (%)
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Enero 1990

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Emialón 8 %

8

Octubre 1989

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S

F

J

D

(Datos mensuales, Enero 1981 - Diciembre 1989)
FUENTES: The lnternatlonal Bond Guide, Whlte
Weld Securltlea; y Weekly Eurobond Gulde,
The Aeaoclatlon of lnternatlonal Bond Dealer■

Gráfica 5
VENEZUELA: TASAS DE RENDIMIENTO DE BONOS
(Denominados en marcos)
Porclento

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(Datos mensuales, Enero 1981 - Abril 1990)
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3 / Emlalón 1 O%; vencimiento en Mayo de 19110

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�76 Ensayos
Ensayos - Volumen IX - Núm. 2 - Nov. 1990- Pp. 77-98

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Opciones para el desarrollo
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INTRODUCCION

NUESTRO ANÁLISIS PARTE de la proposición básica encontrada en
varios sectores públicos y privados: Dado que la decisión de abrir la economía es considerada como fundamental, el éxito que se obtenga de este
programa requiere un incremento en la productividad de todos los sectores
de la economía. Evaluar esta hipótesis nos obliga a estudiar las formas y
alternativas para lograr dicho incremento en productividad concentrando
nuestra atención hacia políticas explícitas en materia tecnológica.
El proceso de desarrollo tecnológico es complejo en cuanto representa la
interacción de varios agentes, mecanismos e instrumentos y, así, la forma en
que éstos interactúen determinará los efectos que se logren en la capacidad
técnica y por ende en el nivel de productividad nacional. Pretendemos
mostrar las fuerzas que participan en el proceso y así tener un marco de
referencia para evaluar las perspectivas en materia tecnológica que ofrecen
las actuales políticas liberalizadoras y de apertura. Ante estas condiciones
nuestro análisis sugiere nuevas funciones para el gobierno. En particular,
las autoridades deben asumir un papel de informador y coordinador en lugar
del tradicional papel de regulador.
Desde un punto de vista estrictamente metodológico el trabajo está
estructurado en tres partes fundamentales, indicando los posibles frentes de

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■ Héctor Márquez Solísy Eduardo J. So/is Sánchez son maestros de Tiempo

Completo e Investigadores en la Facultad de Economía, UANL.

�78 Ensayos

esfuerzo tecnológico, sin implicar que ellas sean mutuamente excluyentes.
En primer lugar evaluamos el estado y perspectivas del proceso de innovación de tecnología propia. Posterionpente evaluamos lo referente al proceso de importación de tecnología y finalmente analizamos el esfueno
tecnológico del tipo adaptativo.

l. LA CREACION DE TECNOLOGIA PROPIA
Esta sección evalúa el esfuerzo tecnológico innovativo doméstico, entendido
como la capacidad de generar o "inventar" una estructura de conocimientos
que permita desarrollar el sector productivo nacional a la vez que contribuya
hacia el logro de cierta independencia tecnológica.
A pesar de los problemas para medir los resultados del esfuerzo científico-tecnológico, un indicador parcial lo constituye la información sobre
patentes de invenciones. De acuerdo a las series estadísticas de la organización mundial de la propiedad intelectual, por cada 100 mil habitantes, en
1985 México solicitó solamente una patente y en 1989 dos fueron solicitadas
mientras que Japón solicitó 227 en 1985 y 253 en 1989 y Estados Unidos 'l1
en 1985 y 39 en 1989. Estos datos indican una muy escasa productividad
científico-tecnológica. Sin embargo, cabe preguntarnos si al menos contamos con una estructura científica con la cual podamos aspirar al desarrollo
de tecnologías mayores o si los esfuerzos de los agentes nacionales van
encaminados hacia la formación de dicha estructura. Ciertamente los participantes en este proceso debieran actuar hacia el logro de este objetivo.
La comunidad científica, las universidades, las empresas mismas y el sector
público deben buscar mecanismos e instrumentos que permitan desarrollar
la capacidad tecnológica, además de estar al tanto de nuevos mecanismos
experimentados en otras economías. La historia tecnológica en este frente
refleja los cambios en los pesos relativos de cada uno de esos actores en el
desarrollo tecnológico. El estudio de la evolución del sistema tecnológico y
las tendencias que presentan son indispensables para evaluar los efectos e
implicaciones de perturbaciones o cambios en la economía sobre el estado
y dirección de la capacidad innovativa doméstica.
A pesar de contar con antecedentes desde 1935, la creación del CO·
NACYT en 1970 representó un cambio fundamental en el curso del desa·
rrollo científico-tecnológico y la política científica llevada a cabo hasta
entonces en México. Sus funciones caen en dos categorías básicas: a)
asesorar al ejecutivo federal y b) ciertas funciones auxiliares con capacidad
de ejecución. En términos generales, el primer tipo de funciones cubre las

Opciones para el desan-ollo...

79

a~tivida_des de investigación y desarrollo experimental, así como los servicios de mfraestructura y apoyo, actividades técnicas, importación de tecnología, formación de recursos humanos y todas las actividades de dirección
administración y financiamiento. En lo referente a las funciones auxiliares'
sobre las _c~ales tie?e ~ayor discreci?n ejecutiva, la incidencia del Consej~
en la~ act~vidades ~ientífico-tecnológicas que la ley constitutiva le otorga no
fue ~i uruforme ~1 _completamente discrecional (así por ejemplo, la ley no
cons~~era las actividades técnicas que vinculan a la investigación y la producc1on).
Est~s defectos en la ley constitutiva (en cuanto a que no define los
mecarusm~s al alc~ce d~l Consejo) además de que se percibía al consejo
como una mt~rve_nción "mdeseable" por las demás agencias, junto con la
falta de expenenc1a en materia de política científica y el enorme crecimiento
burocráti~ del Co~sejo, l~taron en alto grado la acción de este organismo
en sus p~1meros ~º~• funcionando sin haber fijado un marco general de
referencia con pnondades sectoriales, metas cuantitativas y criterios de
política (Nadal: 1977).
. ~on _el diseño de una metodología para el funcionamiento de "programas
md1cativos" se intentó racionalizar la dirección del Consejo. Mediante estos
progr~as se pretendía vincular el esfuerzo de investigación con los objetivos_ nacionales de desarrollo económico y social, con la participación de
entid~des ~be~ame_ntales, instituciones de educación superior y usuarios
de la 10veshgac1ón. Sm embargo, el volumen reducido de recursos limitó la
efectividad con la que el Consejo podía orientar el desarrollo de nuevas
investigaciones y coordinar los componentes del sistema científico-tecnológico.
. A pesar de esfuerzos aislados por reestructurar y reorientar la política
científica, la situación del sector científico-tecnológico no observó evolucio~es si~cativas. Dos factores en general nos ayudan a entender esta
situación: Por un lado, la continuación de un presupuesto reducido se vio
agravado por la acentuación del carácter cíclico de dichos recursos· esto a
su vez no es sino el reflejo de la ausencia de una definición de c;iterios
~enerales que debían regir las acciones del CONACYT, además de la escasa
mtegración con la poütica global de desarrollo. Por otro lado, la dispersión
en la estrategia ~obal im~idió la incorporación de la política tecnológica, la
cual es a la vez dispersa e mcomplta al no poder hacer referencia a la política
de desarrollo.
A m~era de conclusión parcial, esta discusión indica que no se puede
co~~brr una pol~tica científica y tecnológica que no forme parte de la
política y estrategia general de desarrollo y, simultáneamente, se requiere

�80 Ensayos

una coordinación a un nivel más alto y una revisión del proceso de gestación
de las directrices fundamentales de estas poüticas; en tanto estas directrices
se formulen de manera aislada, su armonización será difícil (entre ellas, la
política tecnológica).
En busca de este proceso integrador, se crearon a fines de los setenta y
principios de los ochenta una serie de instrumentos encaminados a la
promoción de la investigación y el desarrollo. Entre ellos: a) instrumentos
"tradicionales": incentivos fiscales y financieros; b) instrumentos "nuevos":
programas especiales para promover las relaciones entre los ~ntros de
investigación y el sector productivo; e) instrumentos "integrales": programas
sectoriales de desarrollo en áreas de alta tecnología.
Los incentivos fiscales, aunque usados desde los setenta, no han alcanzado
un avance comparable al observado en países desarrollados (UNCTAD:
1986). Estímulos tales como deducción de los gastos en investigación y
desarrollo, la amortización acelerada de equipos e instalaciones, la desgravación de las donaciones a entidades de investigación y desarrollo, etc. son
incentivos de aplicación general, indiferenciada y sujeta a la discreción de
los beneficiarios o las autoridades fiscales que resultan en una eficacia
mínima. Contribuye a su ineficacia, además, su escasa utilización debido a
la falta misma de programas y proyectos previos de investigación ydesarrollo
por parte de las empresas beneficiarias.
La década de los ochenta ha presenciado un surgimiento y proliferación
de mecanismos financieros dirigidos a impulsar la creación de tecnologías.
La mayoría de los proyectos, asociados con la banca de segundo piso, recibió
financiamiento a través de créditos subsidiados. Tres programas sobresalen: el Fondo Nacional de Equipamiento Industrial (FONEI), del Banco de
México, dirigido a financiar todas las etapas del desarrollo tecnológico de
proyectos, otorga créditos para cubrir el 80% de los proyectos y sus plaros
y tasas de interés son concesionales, otorga también préstamos contingentes
con pagos ligados al éxito comercial del proyecto. El Fondo empezó a
cobrar importancia a partir de 1983; de 1985 a 1987 creció a un ritmo de 22%
en términos reales, a fines de 1987 se habían aprobado casi 700 proyectos,
al parecer con una alta proporción de éxito en lo técnico y lo comercial. El
Fondo Nacional de Estudios y Proyectos (FONEP), establecido por Nacional financiera, se especializa en financiar las fases de planificación y evaluación de proyectos. El Programa de Riesgo Compartido, del CONACYT,
financia proyectos de infraestructura científico-tecnológica nacional, de
empresas individuales o de programas conjuntos entre empresas y centros
de investigación. Los préstamos son contingentes, reembolsables sólo en
caso de éxito de los proyectos. El programa es, sin embargo, de limitados

Opciones para el desan-ol/o...

81

alcances dado el monto promedio de 130 mil dólares por proyecto y desembolsos anuales de alrededor de un millón de dólares. Otros programas del
CONACYT dirigidos a financiar proyectos conjuntos Universidad-industria
también sufren de esta escasez de recursos (500 mil dólares anuales) (CONACYT: 1987).
Aunque se percibe la creciente participación de este tipo de estímulos
financieros en el proceso de desarrollo tecnológico y un creciente apoyo a
las actividades de investigación y desarrollo en las universidades y otras
entidades del sector público y una mayor insistencia en apoyar otros aspectos
del desarrollo tecnológico en el sector privado, la creciente penetración de
estos instrumentos en el área tecnológica refleja la falta de mecanismos que
vinculen al demandante potencial de tecnología y al sistema científico
tecnológico.
Esta relación es fundamental. La búsqueda de instrumentos que propicien esta vinculación dio origen a una nueva generación de mecanismos para
impulsar el desarrollo tecnológico. Varias modalidades se pueden identificar, pero el denominador común es el de articular e integrar los esfuerzos
de los centros de investigación científico-tecnológica y los de las empresas
productivas. Los núcleos de investigación tecnológica, una modalidad de
estos instrumentos nuevos, consiste en construir modelos organizativos
basados en varias agencias: gestoras, coordinadoras y ejecutivas. Ser campo
de acción va desde la simple intermediación o enlace entre entidades
investigadoras y empresa hasta la internalización de las distintas fases del
proceso de desarrollo tecnológico. En México, el Centro de Innovación
Tecnológica de la UNAM (antes llamada Direccion General de Desarrollo
Tecnológico), es un ejemplo de esta variedad. El CIT detecta y arma
proyectos de investigación demandados por la industria a la universidad y
apoya técnica y organizativamente a los centros de investigación y a las
empresas solicitantes. De 1985 a 1988, promovió 135 contratos, de los cuales
surgieron doce innovaciones exitosas (Waissbluth y Solleiro: 1988).
Otra modalidad de estos nuevos instrumentos para promover vinculaciones tecnológicas son los llamados parques y polos de tecnología, los cuales
usan como base conceptual la experiencia de los países desarrollados para
estimular las actividades de investigación y desarrollo en áreas de tecnología
avanzada. Casos como el polo de alta tecnología de Jacarepaguá y el polo
de Biotecnia (BIORIO) en Brasil, son dos ejemplos claros de este instrumento. Ambos comparten características comunes: Un espacio físico común para un complejo científico-industrial, un proyecto entre empresas y
entidades de investigación universitarias yestímulos para el establecimiento
de nuevas empresas. En suma, es un punto de convergencia de factores de

�82 Ensayos

política pública, la oferta y demanda de tecnología y los intermediarios de
financiamiento. Es alarmante la ausencia de este tipo de proyectos en
México y aún más preocupante es el hecho de que aún no se considere su
implementación en un futuro cercano.
Una modalidad adicional, más descentralizada, de estos nuevos instrumentos, refleja los cambios en las formas institucionales y organizativas que
ocurren en países desarrollados. La creación y formación de empresas de
tecnología constituyen una tendencia actual hacia modalidades de gestión
del desarrollo tecnológico más autónomas. Un ejemplo de estas nuevas
formas es la Compañía de Desarrollo Tecnológico (CODETEC), creada en
Sao Paulo, Brasil, en forma conjunta por la Universidad Estatal de Campinas, el Ministerio de Industria y Comercio y un grupo de organizaciones y
empresas. CODETEC cuenta desde 1980 con su propia "fábrica" de tecnología, además de participar en el establecimiento y en el capital de
empresas dedicadas a industrializar o comercializar sus creaciones tecnológicas. Sobresale de manera evidente la ausencia de este tipo de entidades
en México y, de nuevo, la falta de visión para aún siquiera someterlas a
consideración.
Un instrumento más complejo y ambicioso de promoción del desarrollo
tecnológico lo constituye la formulación de programas integrales de desarrollo de nuevos sectores industriales en los que la tecnología tiene el papel
central. Para el desarrollo tecnológico, estas políticas son novedosas en
cuanto dicho objetivo justifica todo un conjunto de medidas de promoción
industrial. Así, para tener acceso a nuevos sectores y a los incentivos
asociados es indispensable cumplir con ciertas condiciones explícitas tales
como la capacitación tecnológica, la inversión en investigación y desarrollo
y la sustitución de importación de tecnología.
Estos instrumentos colocan al desarrollo tecnológico como eje de la
promoción industrial general, cuyo principal objetivo es mejorar la competitividad y la eficiencia del sector industrial gracias a la modernización y la
capacitación tecnológica, especialmente en los sectores de punta. Se dejan
las concepciones tradicionales en base a proyectos y se da preferencia a
"programas sectoriales integrados".
Un ejemplo de este instrumento lo proporciona la industria de la informática. En Brasil, por ejemplo, en 1984 se aprobó la ley nacional de
informática, estableciendo el marco regulatorio del sector, además de hacer
explícitos ciertos objetivos tecnológicos. La ley faculta al gobierno a adoptar
medidas restrictivas temporales sobre el sector; la ley, además, reserva un
segmento del mercado a empresas con capital local de al menos 70% y con
control sobre las decisiones y la tecnología. La ley considera incentivos

Opciones para el desarrollo...

83

fiscales y financieros a la investigación y desarrollo tecnológico y a la
prod~cci~~ a empresas que inviertan por lo menos 10% de sus ingresos en
mvesttgac1on y desarrollo. En México se desarrolló a principios de esta
década un programa sectorial con un grado de institucionalización bastante
me~or que en Brasil. ~? se estableció la reserva de mercado para empresas
na~1onales, pero se eXIgieron planes de integración, compromisos de exportación Yde desarrollo tecnológico con un mínimo de gastos en investigación
Ydesarrollo del 5% de las ventas. El incentivo principal fue la protección
arancelaria y la licencia de importación de equipos.
Sin embargo, la sustitución de estos incentivos por el incentivo que
proporciona la competencia extranjera para modernizar la estructura tecnológica de este sector, aún no presenta resultados definitivos la institucion~ción y estructura_ci_ón de estos programas, está aún en p;oceso, to que
qwzas son buenas not1c1as, aunque en sectores altamente cambiantes esta
reticencia o lentitud puede pronosticar un fracaso al momento de implementarse.
. Otros son sus problemas fundamentales. Dado el carácter global de estos
mstrumentos, no es sorprendente observar su marcada dependencia con el
contexto macroeconómico, de recursos públicos suficientes y de la capacidad de gestión y articulación de políticas financieras. La crisis económica y
las políticas de ajuste, parece, fueron determinantes para la escasa o nula
aplicación de estos instrumentos.
A manera de conclusión podemos señalar que ante el desafío de impulsar
sectores industriales nuevos, en áreas de alta tecnología y ante las nuevas
formas de fomento de la innovación, la política industrial y tecnológica se ha
quedado rezagada ante los esfuerzos necesarios para lograr disminuir la
brecha de conocimientos con los países industrializados. La tendencia a
enfatizar los lazos entre la estructura científico-tecnológica y el sector
produ~tivo, manifestada en nuevos regímenes de incentivos tributarios y
f~anc1e~os y e~ la formulación de mecanismos institucionales para impulsar
dichas vmculac1ones, aún no hace presencia de forma contundente y permanente en el proceso de desarrollo tecnológico del país. Se puede observar,
en nuestro país, la continuación de esfuerws tecnológicos paralelos entre el
sector productivo y el sector innovador.

11. IMPORTACION DE TECNOWGIA
Dada la conclusión de la sección anterior de que en lo referente a la actividad

�84 Ensayos

de creación de tecnologías avanzadas existe un rezago considerable, tanto
en los mecanismos para promoverla como en los recursos asignados a ella,
y además que los resultados, si los hubiere, serían de muy largo plazo, nos
llevan a esperar que el dedicar todo el énfasis hacia esta actividad no
proporcionará en el corto y mediano plazo los elementos para incrementar
la productividad que se requiere ante los r.uevos lineamientos de política
comercial y, por lo tanto, debemos buscar esta fuente de desarrollo tecnológico en otros lugares.
Los países en desarrollo han utilizado diferentes modelos para tratar de
utilizar a su mejor conveniencia los cambios tecnológicos que se están
llevando a cabo por parte de los países industrializados.
La necesidad de una verdadera incorporación a los nuevos conocimientos, procesos y técnicas, se ha convertido en una obligación, ya no solo como
arma para poder enfrentar a la creciente integración de los mercados, sino
como un requisito para la sobrevivencia. El modelo de crecimiento hacia
adentro, y de plena sustitución de importaciones, permitió darle un lapso de
ficticia "madurez" a la industria doméstica, mientras que el resto del mundo
vivía una "guerra" por inventar, innovar, crear y en todos los sentidos hacer
más eficiente la producción. Esto, a la luz de un nuevo entorno internacional
de integración y de apertura, no podría seguir. Con las nuevas políticas
comerciales más liberales y el sentimiento de que la industria debe ser
responsable de su sobrevivencia, los empresarios deben enfrentar el camino
que los lleve a una mayor eficiencia, y para esto es necesario que incorporen
de una manera más dinámica las nuevas tecnologías a sus procesos de
producción.
El papel del gobierno es de suma importancia, ya que su responsabilidad
es la de establecer el marco legal para la importación de tecnología acorde
a las necesidades actuales de nuestro país, sin que éste desincentive de
ninguna manera la transferencia de tecnología.
En esta sección desarrollaremos algunos de los puntos más importantes
de la transferencia de tecnología, tratando de describir brevemente la
situación actual y señalar algunas de las direcciones que ésta pudiera tomar
en el futuro.
Las transferencias de tecnologías del exterior se llevan a cabo principal·
mente a través de contratos de licencias, asistencia técnica, utilización de
patentes, etc. y su principal punto de discusión es acerca de cómo se van a
repartir los beneficios asociados con la incorporación de la nueva tecnología
(sea ésta para procesos de producción, o bien, productos nuevos). oesafor·
tunadamente para los compradores de tecnología, el vendedor es dueño
exclusivo del conocimiento, y como tal estará tratando de llevarse consigo

Opciones para el desano/lo...

85

todas
rentasl derivadas de su monopolio. Un modelo sencilJo de monopli lasdir'
o o nos 1a a manera en que estas rentas se van a repartir entre ambas
P.artes. La compra-venta de tecnología se lleva a cabo con una gran dif
•
~a en el_ "poder d_e negociación" entre el vendedor y el comprador ;::a
diferenc~a se refleJa ~n ~ mayor costo de la tecnología, sea ésta en forma
de regalías o de restncc1ones que el vendedor de la tecnología le impo e al
comp~ador, tales como restricciones a la exportación del bien final O d n
excl~1~0 de materias primas que el comprador de tecnología se ob~~
a~qumr d~l vendedor. Con esto, el poseedor de la tecnología puede discrimmar en diferentes mercados con una política de precios diferenciales.
Otro aspecto que colabora a que la compra-venta de tecnología se lleve a
~bo en _un mercado altamente monopólico es la falta de fluidez de la
información acerca de tecnologías sustitutas.
La información_no se p~ede obtener tan fácilmente, y el adquiriente debe
e~aluar el beneficio margmal de informarse con los costos marginal
. 'd d
es asoetados a esta actlVI a .
. En virtud de esta s~t~ación tan desfavorable para el empresario dom~co
mter~sado en adqumr tecnología, el gobierno siguió en el pasado una
política de apoyo a trav~s de legislació~ ~endiente a "condicionar" a la parte
que vende a ~n gran numero de requ1S1tos, contenidos en la Ley Sobre el
Control~ Reg15tro de la Transferencia de Tecnología de 1982 yel reglamento ~.el ~mo año. Estos requisitos, formulados con la finalidad de "proteger al lnl~rtador de tecnología, mejorando su poder de negociación,
fueron ~ns1derados por el proveedor de tecnologías como una barrera al
comercio de tecnología y su efecto fue el de desincentivar las transferencias.
En _enero de 1990 se modificó el Reglamento de la Ley Sobre el Control
YRe~stro de las ~ransferencias de Tecnología con el objetivo de atraer los
cambios tec~ológicos que el nuevo reto de apertura exige a nuestro país.
. ~s cambios en el reglamento son un movimiento radical hacia la liberalizac16n del comercio de tecnología. El nuevo reglamento contiene 71
artículos, Ylos efectos en la economía podrán ser evaluados en los próximos
meses.
Entre lo~ cambios. más liberales se encuentra el artículo 53, el cual señala
que el Reg15tro Naetonal de Transferencias de Tecnología (RN'IT) puede
exceptuar de los numerosos requisitos y restricciones, si la transferencia d
t~n.ología se celebra implicando para el país alguno de los requisit e
sigwentes:
os

a) Creación de empleos permanentes
b) Mejoramiento de la calificación técnica de los recursos humanos

�86 Ensayos

c) Acceso a nuevos mercados en otros países
.
d) Fabricación de nuevos productos en el territorio nacional, espectalmente si sustituyen importaciones
e) Mejoramiento en la balanza de pagos
t) Disminución en los costos internos de producción medidos en pesos
constantes
g) Desarrollo de proveedores nacionales
h) Utilización de tecnología que no contribuya al deterioro ecológico
i) Iniciación o profundización de las a~vidades de investigaci~n Yd~rrollo también en las unidades de producción o en los centros de mv~sugación nacionales vinculados a éstas, además de que el que ~dqwere la
tecnología debe comprobar los beneficios en un plazo de tres anos.
También se relajan las restricciones en el caso en que los acuerdos de
transferencia se realicen a través de una franquicia.
Otra novedad que confiere el nuevo reglamento es qu~ confiere responsabilidad a la Secretaría de Comercio y Fomento Industnal de promover el
desarrollo tecnológico, como parte de sus actividades. ~ SECO~ se
compromete a promover la modernización tecnológica mediante 1~ ~ublicación de información que ayude al empresario a tomar una dec1s1~n con
respecto a la selección y contrataci~n de tecnología, la_ cual le brmdará
elementos de negociación y estrategias para la contratación de tecnología
extranjera.
De llevarse a la práctica este punto, el adquiriente de tecnología ~ á
tener una visión más amplia acerca de las diferentes tecnologías q~e ~udieran ser sustitutas, y que le permitan negociar con m~n~r desventaJa, merementando la elasticidad de su demanda por el conoc~1ento nuev~, Ypor lo
tanto, permitiéndole retener una mayor p~te de los ingresos asociados con
la puesta en marcha de la nueva tecnologia.
.
.
El reglamento visiblemente contempla un ~mb~o d~ mentalidad hacia
una mayor apertura, proporcionando la matena legislauva el soporte nece·
sario para que fluyan las nuevas tecnologías y que de esta manera propor•
donen la infraestructura que el aparato productivo nacional necesita para
enfrentar la competencia mundial.
En este proceso de adquisición de tecnología_ no pod_em~ dejar fuera a
la inversión extranjera directa (IED), y para analizar sus 1?3Plicac1ones p~a
el desarrollo tecnológico en México, es fundamental considerar !ª_evolución
de su principal agente, las empresas trasnacionales (ET). Tradic1onalmente, las poüticas de desarrollo y crecimiento asignaron a aquélla un papel

Opciones para el desanollo...

87

típicamente complementario. Sin embargo, existe un abundante nwnero de
estudios que indican (véase Caves: 1984 y Nadal: 1977) no solo la ausencia
de complementariedad con el esfuerzo nacional sino que estas empresas han
adquirido un papel dominante dentro del aparato industrial a través de una
mayor participación en la generación del producto, así como en los tipos de
bienes que producen. Es por esto que surge la necesidad de reglamentar su
actividad para que ésta sea mas acorde con los intereses de una estrategia
global.
Varias son las contribuciones potenciales y reales de la IED (y en particular de las ET) en el desarrollo tecnológico local. Entre ellas están la de
incorporar tecnología "moderna" a la industria nacional y aumentar así su
competitividad, realizar actividades técnicas y de investigación y desarrollo
en el país anfitrión, contratar empresas e instituciones científicas para el
desarrollo y realización de proyectos, adaptar tecnología a las condiciones
locales, establecer contactos con proveedores locales y capacitar mano de
obra local.
Para lograr que esta contribución potencial se materialice se creó la Ley
para Promover la Inversión Nacional y Regular la Inversión Extranjera
(LIE). Nuestro interés, ahora, es examinar la evolución de este instrumento
y de su agente, la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE),
con el propósito de evaluar hasta qué punto el objetivo arriba mencionado
se ha logrado. Evidentemente, un marco legal debe ser lo suficientemente
flexible para adoptar los posibles cambios en las estrategias globales de
crecimiento; así pues, buscaremos los posibles efectos en el desarrollo
tecnológico provenientes de modificaciones en el concepto mismo del ÍOS·
trumento, así como su mecanismo de operación, esperando que dichos
cambios sean en la dirección que permita una mayor capacidad tecnológica.
A partir de su implementación, en 1973, la LIE tiene por objetivo regular
el monto y orientación de la inversión extranjera en México. La manera
como el instrumento se propone alcanzar este objetivo es a través de la
definición de los sectores en los cuales no se acepta la participación de
capitales extranjeros (ya sea porque se encuentren reservados a la inversión
pública o nacional), de los sectores en los cuales se acepta hasta un 40%, y
mediante la fijación de una participación no mayor de un 49% para todos
aquellos casos en los que no se especifique un porcentaje en la legislación
mexicana. Además, los criterios que pueda utilizar la comisión también
actúan como directrices para orientar la IED; en general, criterios generales
de política sobre la IED, criterios sobre las condiciones de la producción,
criterios sobre el sector externo, criterios sobre desarrollo tecnológico y
recursos humanos y criterios sobre integración de la industria. Es evidente

�88 Ensayos

que estos criterios solo pueden tener un contenido importante si existe una
definición de la política industrial y una determinación del papel que le debe
corresponder al capital extranjero.
Sin embargo, la política de desarrollo hasta ese ent~nces no def~~ con
precisión el papel de la IED; en términos generale!., no impu~o restncciones
al tipo de técnicas que podían utilizarse, creó mercados cauttvos_ con acceso
al capital extranjero, no restringió el envío de reservas al extenor, además
de que permitió que la IED se beneficiara de l?s instru~e~tos de _fomento
industrial vía incentivos fiscales, líneas de crédito y subsidios. Asi pues, la
política industrial descuidó las relaciones interindustriale~ p~a enfa~izar el
mantenimiento de tasas de ganancia elevadas para el capitalista nacional o
extranjero. Ante esta política industrial poco o nada selectiva, la LIE fue un
instrumento de poca utilidad para dirigir la inversión extranjera.
Además, la LIE tenía defectos que en sí mismos limitaban el poder de
regulación. Quizá el defecto más importante es aqu_el qm: _se refiere_ a no
definir con claridad que necesariamente toda nueva mvers1on está suJeta a
la aprobación de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjer~s. La LIE
propicia interpretaciones erróneas según las cuales cuando_ el capital extr~jero participa con 49% del capital no necesita la aprobación de CNI~; s~
embargo, esta comisión también puede resolver sobre el_aumento o ~mtnución del porcentaje, lo cual es un concepto más amplio que el pnmero.
Parecería que se requiere aprobación para adquirir, digamos, un 25% del
capital social y que no fuera necesaria la autorización para obtener el ~9%.
De esta forma se crea un estímulo para liquidar una empresa 100% nacional
y volverla a constituir con un 49% extranjero. Así, el hecho de que ~ ley no
hace explícito este punto limitó la manera en que se pueda. onentar Y
controlar la inversión extranjera y la utilización de la ley como un 1DStrumento de política tecnológica. Acerca de este último punto, las malas interpre:
taciones de la ley impidieron que se negociara cada caso por separado Yasi
poder juzgar, en base a los criterios establecidos, de una manera más
selectiva.
Pensando en esto, el Reglamento sobre Inversiones Extranjeras se modificó en 1989 para aclarar los requisitos que anteriormente habían a~asado
el proceso de inversión y transferencias tecnológicas. Los cambios más
importantes son los siguientes: En primer lugar, la gama de s~ctores e~nómicos abiertos a los inversionistas extranjeros se ha ampliado coOS1derablemente· además se hace explícito el hecho de que para la mayoría de los
sectores y; no es ;equisito presentar proyectos ~ara la. ap~obación de 1~
CNIE- ésta será automática si cumple con una sene de cntenos tales como.
no ex~der de 100 millones de dólares la inversión en activos fijos en el

Opciones para el desarrollo...

89

período preopera~ivo, que sea fmanciado con recursos extranjeros, que el
proyecto no se ubique en las tres principales zonas metropolitanas, que el
proyecto cree empleos permanentes y que se utilicen tecnologías adecuadas
Yse res~eten las dis~siciones ecológicas. Si no se cumplen estos requisitos,
se requiere aprobación pero ésta debe ser en un periodo de 45 días; de otra
for1;11a, será automática. Otro cambio notable es que no se requiere autorización específica a la expansión de inversiones si la inversión es dedicada a
m~q~adoras, actividades de exportación o como resultado de fusiones y si
se 10vterte un 10% adicional en activos fijos. En las actividades restringidas
a un 34 ó 49 porciento, se puede invertir hasta un 100% en formas de
fideicomisos de inversión temporal y de inversión neutra.
~nte esta virtual desregularización de la inversión extranjera, una hipótesis natural es que el flujo de inversión proveniente del exterior aumenta en
el corto Ymediano plazo; así, bajo esta hipótesis, la posible utilización de la
LIE como instrumento de política tecnológica dependerá básicamente de
dos factores: De la aportación potencial de las empresas trasnacionales al
desarrollo tecnológico local y al manejo de los "criterios tecnológicos"
fijados en la ley misma (Art.13).
. Con res~:cto a esto últim?, los criteri?s tecnológicos son de muy difícil
10terpretac1on y los beneficios tecnológicos para el país no son siempre
evidentes. Así, en principio, cualquier proyecto puede generar empleos y
"aportar" nueva y eficiente tecnología; sin embargo, al no compararse con
proyectos alternativos, sus costos de oportunidad se desconocen. En cuanto
ª. la co~tribución y desarrollo de la tecnología en el país, no es claro quién,
s1 el pa1s o la empresa, es el beneficiado de la realización de investigaciones
por parte de una subsidiaria, puesto que los conocimientos así generados
pueden enviarse a la casa matriz, utilizarse por filiales o licenciarse a otra
em~resa y la nación se verá beneficiada solo en base a los participantes
nacionales en el proyecto.
Por ~tro lado, la IED, a través de las empresas trasnacionales, contribuye
potencialmente al desarrollo tecnológico doméstico. Sin embargo, debido
a que la subsidiaria tiene acceso al conocimiento y experiencia de la casa
matriz (en el extranjero), el incentivo para el desarrollo local es menor que
una empresa nacional que adquiere la tecnología independientemente.
Existen evidencias (Helleiner: 1989) de que hay una gran inclinación por
parte de las compañías transnacionales hacia el uso de técnicas "inapropiadas". Esto es debido a que las labores de la IED en su país de origen son
muy especializadas, con el propósito de que no sean fácilmente replicables.
Dada la estructura de la organización industrial, esperaríamos encontrar a
las empresas transnacionales en industrias donde la escala es importante y

�90 E11sayos

las barreras de entrada son relevantes.
En muchos de los casos, sugieren algunos autores (Helleiner: 1989 Y
Wionczek: 1971), las decisiones en materia de tecnología las toman e~ la
casa matriz en el extranjero sin que guarden estos avances tecnológicos
ninguna relación con las necesidades tecnológicas del país; esto se debe a
que las empresas multinacionales tienen objetivos globales de desarrollo,
más que locales.
Si las empresas tienen capital extranjero y mexicano ("Joint Venture"), el
extranjero trata de obtener el control de la empresa ~ t~avés de un ~r~
de negociación con el socio local, utilizando el conocmuento de las distmtas
fuentes de tecnología o la tecnología propia desarrollada por é~ como su
mejor herramienta en el proceso de negociación.
En realidad, la empresa que enfrenta los problemas más graves es la
empresa netamente doméstica, debido a la falta de información de_ las
tecnologías que existen y que puede aplicar en sus procesos de producción,
o tecnología de productos nuevos que puede introducir domésticamente.
Sin embargo, el empresario netamente nacional tiene a su favor el conocer
más a fondo el mercado nacional y sus leyes, por lo cual esperaríamos que
su importación de tecnología fuese más selectiva.
En resumen, todo parece indicar que las autoridades consideran a la
inversión extranjera directa como el mecanismo fundamental para lograr el
desarrollo tecnológico del país a través de la "compra" de tecnología, la cual,
dada su exclusividad y relevancia como herramienta para mantener el poder
monopólico, solo se puede lograr permitiendo una mayor participación de
los agentes internacionales. La importancia de la ~ormación ace~ca de
tecnologías alternativas por parte de las empresas nac10nales se ~~esta
en el deseo por mejorar su posición relativa en el proceso de negociación de
la tecnología a incorporar. Por otro lado, a las autoridades les es fundamental poseer un conjunto de información tecnológica relev~te, ya sea ~ara
apoyar al sector industrial o para poder discriminar ysel~cc10~ar las pos1?les
contribuciones tecnológicas que pudiera aportar la mvers1ón extranJera
directa, porque solo teniendo bases de comparación de tecnologías el
gobierno podrá aplicar los criterios para discriminar en favor del avanc_e
tecnológico nacional. Este análisis sugiere un nuevo papel para las auton·
dades donde la información en materia tecnológica es fundamental.

Opciones para el desarrollo...

9J

111. ACTMDAD INNOVATIVA DE ADAPTACION

a) La actividad adaptativa dentro del proceso de desarrollo tecnológico.
Como se pu~de apreciar_e~ secciones anteriores, dentro de lo que podemos
llamar el umverso de act1V1dades tecnológicas se encuentra una complicada
red de asociación entre los elementos que lo conforman. Procedimientos,
políticas y agentes, etc., se entrelazan para generar un estado global que
no~otros llamamos desarrollo tecnológico. En términos generales, este
uruverso está formado por dos grandes esfuerzos de desarrollo técnico. Por
un lado, se encuentra el esfuerzo doméstico dirigido hacia el desarrollo de
tecnología propia; bajo este aspecto, se asigna un determinado monto de
recursos destinados a la generación de innovaciones básicas o primarias. El
producto de esta actividad se ve reflejado, por ejemplo, en términos de
patentes de productos y/o procesos "nuevos", donde "nuevo" Jo entendemos
co;1110 un cambio de primer orden de magnitud respecto a la práctica
eX1Stente (v.gr. lo que Schumpeter llama innovaciones mayores).
. Alternativamente existe otro frente por medio del cual se puede llegar a
c1ert~ estado de desarrollo tecnológico: La importación de tecnología.
Contmuando aún dentro de lo referente a innovaciones básicas o primarias
esta actividad, en principio, se distingue de la anterior únicamente en eÍ
origen de su generación. Sin embargo, como se discutió en la sección
anterior, existen características específicas de este proceso de incorporación
de tecnología internacional importada. De la discusión de los mecanismos
por medio de los cuales instrumentos y actores del proceso determinan las
condiciones tecnológicas iniciales del proceso productivo doméstico conc!uimos que la decisión de adquirir tecnología no es una decisión unil~teral,
smo que es el producto de un proceso de negociación entre las partes
cont~atantes y, as~ la forma y términos del contrato es un reflejo del poder
relattvo de negociación acerca de la asignación de las rentas asociadas con
el poder oligopólico o monopólico que proporciona el conocimiento tecnológico.
~sí pues, las implicaciones para el desarrollo tecnológico de la incorporación de tecnologías de punta estarán determinadas por el estado del sector
innovador doméstico relativo al poder de negociación que se posea en
determinado momento. Obviamente, estas características no son excluyentes y en principio es posible incrementar la capacidad tecnológica a través
de u~a mayor asignación ?e recursos al sector científico doméstico (independientemente de la urudad económica en que resida, v.gr. empresas,
mstituciones públicas o universidades) y un fortalecimiento de nuestro

�92

Ensayos
Opciones para el desanol/o...

,aaer aqociador en los procesos de contratación de tecnología extranjera.
Sin embargo, exille abrUJlladora evidencia de que el estado de desarrollo
fie México, y de América Latina en general, es el resultado de un pobre
eesempeño del sector innovador doméstico y a una débil y restringida
capacida-' negociadora. Así, siguiendo esta línea de razonamiento, es posible justificar proposiciones acerca de la continuación de dependencia tecnológica y acerca de la ausencia de aportaciones científico-tecnológicas
domésticas que sean relevantes para un cambio estructural en capacidad
técnica nacional.

Esta visión pesimiiita de que México carece de un esfllerzo innovador
doméstico, sin embargo, debe ser reevaluada y analizada en base no al
estereotipo de innovación sino en base a la realidad económica actual de
México. La realidad industrial de México revela que, por un lado, existe una
gran proporción significativa de tecnología importada puesta en planta y al
mismo tiempo existe un esfuerzo innovador doméstico de tipo adaptativo
importante tanto en magnitud absoluta como por sus efectos en productividad (Katz, 1986). Esta actividad adaptativa es aplicable tanto a innovaciones
genera&lt;bs domésticamente como, en mayor medida, a tecnología importada. Las innovaciones para adaptar, mejorar o modificar esta tecnología
básica constituyen una actividad posterior que sin embargo representa un
aspecto importante a considerar, tanto por sus repercusiones en los costos
de proyectos, como por sus efectos en la productividad. Un análisis cspeáfico de este proceso adaptativo y de aprendizaje puede darnos una mejor
'4iÍÓD ae lo.s determinantes de maestro estado de desarrollo tecnológico
actual y de la dinámica aacia una menor dependencia tecnológica. De esto
nos ocuparemos a continuación.

P~r su ma~itud relativa, la importación de tecnología sobrepasa como
se d1Jo anteriormente, a la generación doméstica de conocimiento y'
1
t t 1
• 'd d d
·
, por o
an a activi a a aptahva es especialmente relevante. Dado cierto paquete. de tecno~ogía im~o_rtada (la cual es el resultado de un proceso
n~g~iador pr~vio) la actividad adaptativa permite extraerle todos los rend1m1e~t~s posibles, pero en general, no permite rebasar la frontera de
conoc1m1entos representada en el paquete tecnolóoico
importado Es d ·
00
d d
f
d
.
•
ec1r,
~ a ~~a rontera e conocimientos, el aprendizaje local nos mueve en
drrecc1on a ella, m~s no nos ~ermite desplazarla. Sin embargo, no por esto
debemos restad~ 1m~ortanc1a a la actividad adaptativa, puesto que ésta
representa ~n s1 un mcremento en productividad. Evidentemente este
proceso deliberado de aprendizaje incrementa la capacidad técnica 'de la
emp~esa operando localmente y aparentemente este podría ser un mecanismo viable para lograr ese incremento en productividad deseado añadiendo
al ar~ento la ob~ervación empírica de que la investigación ; desarrollo
de caracter adaptativo está sujeta a la presencia de rendimientos decrecientes, dad~ un p~quete tecnológico y condiciones de planta. La estrategia
~ecno!ógi~ óptima en esfuerzos de carácter adaptativo impone gastar en
mve~t1~ac1ón y des~rrollo adaptativo hasta que el valor presente de los
rendu~u~ntos ma~gmales futuros igualen el gasto marginal en producir
conocmu_entos_ ad1~ionales. Este resultado, basado en principios económico~ estáticos, 1D1plica que es posible reducir la brecha tecnológica entre
p~1se~ ?unque no es _ec?nómico eliminarla completamente por el mismo
pnnc1p10 de los rend1m1ent_os decrecientes. Sin embargo, los argumentos
pre~entados n~ nos proporcionan una visión clara de la situación de depend~nc~a t~cnológica, dado que ésta es determinada por factores dinámicos e
10stttuc1onales.

°,

b) La actividad adaptativa y el proceso de aprendizaje
•
El esfuerzo tecnológico adaptativo describe las tareas de asistencia técnica
a la producción, ingeniería de procesos y/o productos, etc. que tienen como
objetivo fundamental la adecuación de un diseño tecnológico importado a
fa¡ circunstancias propias de su utilización local y, simultáneamente, su
mejora gradual a través del tiempo. Es importante notar que este esfuerzo
adaptativo consiste en una decisión explícita y necesaria por parte de la
empresa, la cual se traduce en un gasto de recursos explícito en esta actividad
y no como un resultado del proceso productivo mismo. Es en este sentido
que esta actividad no es trivial para el desarrollo técnico y productivo de la
empresa.

93

Factores dinámicos

Como se vio anteriormente, las formas de aprendizaje tecnológico, por lo
general, se en~uentran encuadradas dentro del marco tecnológico dado por
la tecnol~a ~port~da, Yla posición técnica de la empresa relativa a la
tecnol~~ en dichas _tmportaciones dependerá tanto de su propia tasa de
a~rend~Je tecnol~co como de la tasa de cambio de la frontera tecnológica. A:51, en la medida en que se comb~e un rápido ritmo de aprendizaje
dom~a':° con una lenta tasa de expansión de la frontera internacional de
con~1?11entos, resulta factible imaginar que el productor local estará en
cond1c1ones de aproximarse a la mejor práctica tecnológica internacional al

�94 Ensayos

Opciones para el desarrollo...
cabo de cierto tiempo (p.ej. la industria del acero y la farmaceútica).
Ahora bien, para comprender más a fond? la d~ámica de reducción de
la brecha tecnológica entre países y poder as1 seleccionar elementos para ~I
diseño de políticas futuras, es importante destacar los factores qu~ determinan la tasa de aprendizaje doméstico. En primer l~gar, r_esul_ta evidente que
es necesario un nivel básico o mínimo de gastos en m~esttgación Yd~ollo
para crear las condiciones iniciales de un uso efectivo de _la tecnologia de
procesos y para una replicación exitosa de la tecnologia de produc~os
(Succar: 1987). Estos gastos mínimos son solo una parte _de_ lo que ~namos llamar capacidad técnica, es decir, el acervo de conoctm1entos técm~,
administrativos y de ingeniería que permita a la empresa de un sector o pais
absorber y manipular tecnología moderna.
Ahora bien, esta capacidad técnica esperaríamos fuera creciente a m~ida que la empresa tenga: una mayor experiencia a~um~ada en producción,
puesto que eso le permite incorporar y adaptar _mas ráp1d?-?1ent_e Ya menor
costo la tecnología importada a procesos conocidos o fa~ares, una mayor
experiencia en el proceso de transferencia de tecnologia; una ~yor_ experiencia en investigación y desarrollo y, en general, una mayor mvers1ón en
capital humano.
Desde este punto de vista, sería más eficiente que el gobierno apoyara la
ampliación de las capacidades técnicas simultáneamente con apoyos ~ la
investigación y desarrollo innovativo mayor, en lugar de ~poyar esta úl~a
solamente. Esta implicación se basa en la complement~edad t~?,lógica
que existe entre investigación y_ desarrollo y la "capacidad técruca en el
proceso de asimilación tecnológica.
.
Sin embargo, aún cuando la tasa de aprendi~je local está evolucionando
de manera favorable, no es inmediata la reducción de la brecha de de_pendencia tecnológica si tomamos en cuenta que el ritmo actual de gestación de
diseños tecnológicos del mundo desarrollado (y que representan la fr~ntera
del conocimiento) evoluciona de una forma acelerada, dadas las ve~taJas de
mercado asociadas con ello, además de venir apoyadas por cuesttones de
marcas.
As~ en términos de política, seria eficiente dedicar más apoyos en aque~as
áreas O industrias en las que la frontera de conocimiento crece más apnsa

para así estar en una mejor posición y evitar el re2":go. De nuevo, el papel
de las autoridades como informador se vuelve espec1~~~te re!evante p~a
apoyar esta actividad tecnológica adaptativa; e~ta provis10~ ~e informac1on
ayudaría a "compensar" la falta de experiencia y a prop1c1ar una tasa de
aprendizaje local más acelerada.

•

95

Factores institucionales

Estos factores están relacionados principalmente con el tema de las empresas multinacionales. Si aceptamos que las principales innovaciones tecnológicas son generadas dentro de estas corporaciones y que la principal
actividad adaptativa local se realiza en sus subsidiarias, entonces esperaríamos que los beneficios no se tradujeran a un nivel macroeconómico y que la
reducción en la brecha de dependencia tecnológica no se lleve a cabo de una
forma tan obvia. Además, es razonable pensar que las decisiones tecnológicas surgen de la casa matriz y aún que la subsidiaria haya acumulado un
acervo de conocimientos, esto no implica que en el futuro sea capaz de a-car
su propia tecnología.
Hasta ahora, hemos señalado que la actividad tecnológica de tipo adaptativo representa una opción viable para reducir la brecha tecnológica; sin
embargo, se ha indicado, existen varios factores que limitan este proceso.
El análisis indica una situación pesimista si además reconocemos que lo que
llamamos frontera tecnológica representa en realidad la frontera global de
conocimientos de dos o tres años anteriores; así, en la medida que la
tecnología importada, sobre la cual se trabaja por adaptar, no sea la mas
actual, la brecha tecnológica será difícil de eliminar aun cuando nuestra
capacidad adaptativa sea muy alta.

CONCLUSION
En virtud de que la tecnología es el elemento fundamental para incrementar
la productividad en la economía y asegurar cierto grado de éxito en las
recientes políticas liberalizadoras y de apertura, la pregunta básica se refiere
a cómo lograr un incremento permanente en el grado de desarrollo tecnológico. El presente trabajo consideró tres posibles frentes de avances
tecnológicos. La descripción de cada uno de estos frentes, el análisis de las
relaciones entre cada uno de los participantes en cada proceso y la evaluación de los instrumentos y marcos legales y la evaluación de sus perspectivas,
nos llevan a las siguientes conclusiones.
En lo referente a la creación de tecnologías mayores propias, el resultado
y las perspectivas son pesimistas. Una combinación de bajos y cíclicos
presupuestos a la investigación y desarrollo, un descuido de las relaciones
Universidad-empresas y un rezago en la implementación de mecanismos
nuevos que reflejan tendencias organizativas diferentes, han contribuido a

�96 Ensayos

que el esfuerzo innovativo local haya presentado resultados muy escasos, lo
cual nos sugiere que, aunque vital, esta no es la fuente de desarrollo
tecnológico de corto o mediano plazo.
Otra opción que se presenta para incrementar el acervo tecnológico es la
importación de tecnología en sus dos modalidades: La compra directa y a
través de la inversión extranjera directa. El análisis reveló la importancia
tanto para las empresas como para el gobierno de poseer un más alto nivel
de información acerca de tecnologías alternativas para que las primeras
refuercen su posición en el proceso de compra-venta o de negociación de
las rentas asociadas con licencias, patentes, etc. y, para que el segundo, desde
un punto de vista de política tecnológica, apoye al sector industrial de una
forma más generalizada. Este papel del gobierno, y no tanto como regulador, creemos, proporcionará a corto y mediano plazo un incremento en la
capacidad tecnológica más viable. Sin embargo, para lograr este resultado
es preciso una definición más específica de los "criterios tecnológicos" a
seguir para poder controlar y orientar de una forma selectiva la inversión
extranjera y su contribución al acervo tecnológico nacional. Esto último,
eventualmente, debe complementar el papel informador del gobierno.
La actividad innovativa de tipo adaptativo representa uno de los frentes
tecnológicos de mayor actividad en México. Nuestro análisis sugiere que,
en principio, es posible reducir la brecha tecnológica a través de apoyos a
esta actividad. Sin embargo, lo cambiante de la frontera de conocimientos
y el rezago en la tecnología importada limitan los efectos que pudieran tener
los apoyos (inclusive informativos) dirigidos a incrementar la tasa de aprendizaje local.
Evidentemente, estas áreas de esfuerzo tecnológico no son excluyentes.
El logro de una mejoría en la productividad, necesaria en el corto y mediano
plazo para obtener una posición realmente competitiva, requiere de la
coordinación entre todos los agentes participantes para avanzar en todos y
cada uno de los frentes. Sin embargo, nuestro análisis nos sugiere que, ante
las políticas de liberalización y de apertura, la opción que potencialmente
nos permitirá enfrentar la competencia en base a la tecnología está representada por el proceso de "compra" de tecnología extranjera y la inversión
extranjera directa. Quizá esto justifique o explique en cierto sentido el
especial énfasis puesto a esta actividad por el gobierno. Naturalmente, dado
que el estado actual de la tecnología es el resultado de un proceso complejo
de relaciones entre agentes, mecanismos e instrumentos, ni las modificaciones en el marco jurídico, ni el gobierno por si solo lograrán el desarrollo de
la estructura tecnológica del país.

Opciones para el desarrollo...

97

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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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VOLX

NUM.1

MAYO 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOLX

NUM.1

MAYO 1991

'

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�revista Ensayos publica
• Latrabajos
relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al año
enlosmesesdemayo ynoviembre

Mayo de 1991

Las solicitudes de inscripción
• deben
dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autó
noma de Nuevo León. Loma
Redonda 1515 Pte., Col. Loma
Larga. Monterrey, N.L., México
C.P. 64710. Apartado Postal 288.
comunicación relativa a
• Toda
manuscritos y correspondencia
editorial deberá ser dirigida a: Dr.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Director. Centro de Investí!@
clones Económicas. Facultad de
Economía. UANL.

DIRECTORIO
CONSEJEROS
Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

opiniones, juicios e ideas que
• Las
puedan contener los artículos impresos en esta revista son de la
exclusiva responsabilidad de sus
autores. Sin embargo, esta
Institución se reserva todos los
derechos y en conseaiencia, la
revista o sus artículos no pueden
ser copiados sin permiso por
escrito del editor. Se autoriza la
reproducción parcial para
propósjtos didácticos, de análisis
y comentarios en otras publi
caciones, siemprey cuando se cite
la fuente.
y composición del
• Diseño
Departamento de Difusión.

Director
Facultad de Economía

Ernesto Bolaños Lozano

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Ernesto Quiotanilla Rodríguez

�Indice
La demanda de bienes relacionados:
El caso de las bebidas alcohólicas y el tabaco

5

Nora Garro e Ignacio Llamas

..

Expectativas directas de inflación
de los empresarios mexicanos
Ricardo Reyes Araiza

21

La función Translog en once sectores
de la industria manufacturera
David Aarón Domenech Rodnguez

49

Crecimiento, distribución y movilidad:
factores básicos
Rodrigo Morales E/coro

73

Evolución del papel del gobierno en las
poüticas anti-inflacionarias
Héctor Márquez So/ís

87

�Ensayos - Volume11X - Núm. 1 - Mayo 1991 - Pp. 5- 19

La demanda de bienes relacionados:
el caso de las bebidas alcohólicas
y el tabaco.
Nora Garro e Ignacio Llamas *

LA ENCUESTA NACIONAL DE ADICCIONES 1/, levantada en 1988,
permite derivar, entre otras, las siguientes conclusiones: a) el alcoholismo y
el tabaquismo constituyen un problema de salud pública, debido a su amplia
difusión en la sociedad; b) el consumo de bebidas alcohólicas está
relacionado con el consumo de tabaco.

En efecto, dicha encuesta reporta que el 40% de los hombres que tienen
entre 12 y 65 años de edad consumen bebidas alcohólicas. El 26% consume
de manera no preocupante y el 14% lo hace de manera preocupante. En el
grupo de edad entre 30 y 39 años se encuentra el mayor porcentaje de
bebedores que consumen bebidas alcohólicas de manera preocupante
(33%); le sigue en importancia el grupo de edad entre 40 y 49 años, con el
25%. Asimismo, la encuesta reporta que el 16% de las mujeres entre 12 y 65
años de edad consume bebidas alcohólicas y que sólo el 1% lo hace de
manera preocupante.
Por otro lado, en relación al consumo de tabaco, se encontró que fuman el
38% de los hombres entre 12 y 65 años y el 14% de las mujeres en el mismo
rango de edades. El grueso de los fumadores de ambos sexos se encuentra
entre los 18 y los 29 años (42% de la población fuma); le sigue el grupo entre
30 y39 años (25% de la población fuma)

La encuesta demuestra que el consumo de bebidas alcohólicas está relacionado con el consumo de cigarrillos. Entre otras cifras, se menciona el
hecho de que en el grupo de hombres que bebe de manera preocupante, los

* Los autores son profesores titulares C de tiempo completo e11 el Depaltamento
de Econanfa, de la Universidad Autónoma Metropolitana -lztapalapa.

�La demanda de bienes relacionados... 7

6 Ensayos
r

que fuman también de manera preocupante (más de una cajetilla diaria: 21
o más cigarrillos diarios) representan tres veces más personas que los que
no fuman; los que fuman moderadamente (11 a 20 cigarrillos diarios)
representan 2.6 veces más personas que los que no fuman y, por último, los
que fuman poco (1 a 10 cigarrillos diarios) representan 2.3 veces más
personas que los que no fuman. En el caso de las mujeres, la correspondiente relación en los consumos es aún más contundente: 20, 8 y 5 veces,
respectivamente.
Los datos presentados plantean interrogantes a prácticamente cualquier
rama de la ciencia 2/. Desde el punto de vista de la economía resulta claro,
a partir de la evidencia, que estos dos bienes son demandados por la
sociedad y que generan una consecuente actividad productiva. En otro
artículo 3/, nos hemos ocupado de las modalidades del sector productivo y
del estudio del carácter estacional de la demanda de bebidas alcohólicas.
En este trabajo nos propusimos medir la influencia que los cambios en los
ingresos monetarios tienen en la demanda estacional de estos dos bienes,
durante los meses de septiembre a diciembre, período de incremento sustancial en la misma. El hecho de que las bebidas alcohólicas y el tabaco sean
bienes complementarios nos da la oportunidad de utilizar la metodología
econométrica del conjunto de ecuaciones de demanda de bienes
relacionados 4/. En la Sección I se presenta el modelo econométrico; en la
Sección II, el método de estimación y los resultados y, en la Sección m, las
conclusiones.

El modelo econométrico 5/
De acuerdo con la teoría del consumidor, los determinantes de la demanda
de los bienes en el mercado son: el ingreso monetario M, el conjunto de
precios P1, ...,Pr y la función de utilidad U, la cual refleja los gustos y
preferencias de los individuos. A través de un proceso de maximización de
U con las restricciones impuestas por M y los precios, se logra especificar
la función de demanda para distintos bienes. La forma específica de la
función de utilidad impone condiciones adicionales a la función de demanda. Una especificación conveniente a los objetivos de esta investigación es
la función de utilidad aditiva logarítmica. En ella se considera que la utilidad
total es una sumatoria ponderada de la utilidad que el consumo de cada bien
aporta al individuo. La fórmula es la siguiente:

U =

L

a¡ (M / Pi)bi

i= 1

La demanda por el bien i queda determinada de la siguiente manera 6/:

ai bi Mbi Pi•bi-1 ewi

Q¡=

L
r

aj bj Mbj-1 P{bj

j=l

para. i. = 1,;..,r, donde Oi es la cantidad demandada del bien i y bi es la
e~tICI~~d mgr~~º· El término e se agrega con el objeto de preparar la
estimac1on empmca (e =2.71828).
Esta e~uación no es directamente estimable, debido a la no-linealidad de los
coe~ci~ntes ~ Y b. Con _el objeto de obtener una ecuación estimable, se
~ulti_pli~ miem?ro a miemb~o la ecuación de demanda por el precio del
bie~ J., ~1. La variable dependiente es ahora el ingreso Zi = Q¡p¡ gastado en
el bien 1, de tal modo que

ai bi Mbi p¡ •bi ewi
Zi=
r

L
j =1

para i

= 1,...,r.

ªi bj Mbj-1 Pfbj

�8 Ensayos
La demanda de bienes relacionados... 9

Esta ecuación tampoco es estimable, debido a que persiste la no-linealidad
en a y b. Considérese el cociente Zi/Zj

~grupemos las variables~dependi t
dientes matrices X1 y X2 111 en es de cada ecuación en las correspo , co ormadas de la siguiente manera:
n

ai b¡ Mbi PCbi ewi

Zi
=

aj bj Mbj Pj-bj ewi

Zj

X1

=

En logaritmos,
In Zi - In Zj

1i

X2 = [
ln (ai bj / aj bj )

Ahora bien, dados r bienes hay r(r-1)/2 ecuaciones, pero muchas son redundantes para efectos de la estimación. En realidad, parar bienes, hay (r-1)
ecuaciones independientes. El conjunto de esas (r-1) ecuaciones puede ser
formado por cualquier conjunto de (r-1) bienes tomados de los r originales.
As~ en el caso de r = 3, las dos ecuaciones de estimación requeridas podrían
ser las siguientes:

= A12 + b¡ In (M / P¡)
+

I

I

In (M/P1)

In (M/P3)

I

I

es el término independiente y uij = (wi - wj), el término del residuo de la
regresión.

In Zlt - In Z3t = A13

In (M/P2)

+ bj In (M / Pj) + uij

la cual es una ecuación estimable. El término
Aij =

I

In (M/P1)

I

= Aij + bi In (M / Pi)

In Zlt - ln Z2t

I

I

I

Los vectores de coeficientes de re
.,
respectivamente:
gresion de cada ecuación son Bl y B2,
A12
B1

=

A13

b1

B2 =

b2

b3

+ b2 In {M / P2) + u¡

b¡ In (M / P¡) + b3 ln (M / P3)

+

u2

y los vectores residuales de cada ecua . ,
c1on son u1 y u2, respectivamente:

Definamos las variables dependientes

wu -w21
Y lt

Wll -w31

= 1n Z1t - ln Z2t

'í2t =

ln Z1t - ln Z3t

UJ-:::

U2 =

y sus n observaciones

Wlt

Y2 = (Y21 ... Y2n)'

b2

- W2t

Wlt

-W3t

�La demanda de bienes relacionados... 11

10 Ensayos

El modelo completo es:

Esto quiere decir que para que los u fueran homoscedásticos, como lo
requiere el método de los mínimos cuadrados, los residuos aleatorios de las
ecuaciones del gasto en cada bien, w, deberían tener la misma varianza y no
hay razón a priori para suponer tal cosa. Por lo tanto, los elementos de la
diagonal de la matriz Euu' no son constantes, como lo requiere el método
de mínimos cuadrados ordinarios.

Este modelo se puede escribir así:

2) Algunos de los elementos de fuera de la diagonal de Euu' no son cero, pues

o

Ul

B1

+

o

B2

E(uiuj) = E(w1 · wi + 1) (w1 · wj + 1)
=E(wll- E(w1wi + 1) · E(Wlwj + 1) + E(wi + 1wj + 1)

u2

o bien
y=XB+u

,

Vemos que aún cuando las covarianzas de los w sean cero, la matriz Euu'
no es esférica, lo cual impide la aplicación del método de mínimos cuadrados
ordinarios.
Por lo tanto, tenemos la siguiente situación:

Como puede apreciarse, el modelo agrupa dos ecuaciones que podrían ser
estimadas por separado, aplicando el método de mínimos cuadrados ordinarios a cada ecuación de demanda. Sin embargo, existen ventajas al
agruparlas: a) se aumentan los grados de libertad y, por lo tanto, la eficiencia
en los estimadores, puesto que se evitan los sesgos y las varianzas erráticas
propias de los resultados obtenidos en muestras pequeñas; b) se pueden
tomar en cuenta las interrelaciones existentes entre las demandas de los
bienes. Ahora bien, la aplicación de mínimos cuadrados ordinarios a este
modelo no será óptima por dos razones que conciernen a la matriz de la
varianza de los errores, Euu':
1) Dado que ui = (wi · wj + 1), para i = 1,2, entonces
var (ui) = var (wi) + var (wi + 1) · 2 cov (wi,wi + 1)

E(u1u1')

=

S11 In

E(U2U2')

=

S22 In

E(utu2') = S12 In
donde Sii, para i = 1,2, representa la varianza homoscedástica de los errores
de cada ecuación y Sij, para i = j, representa la covarianza contemporánea
entre los errores de las ecuaciones. La matriz identidad I indica la ausencia
de autocorrelación de residuos en cada ecuación, así como covarianzas cero
entre los errores no contemporáneos generados por cada ecuación. El orden
de la matriz In será el mismo en las tres expresiones, si el número de
observaciones es el mismo en las dos ecuaciones, como es el caso estudiado
aquí 7/, de modo que

Aún cuando los w no estén autocorrelacionados contemporáneamente, o
sea, aún cuando el término que involucra la covarianza sea cero, nos
quedaría
E(uu')

var (u1)
var (u2)

Sllln

S12 In

S12 In

S22In

=

= var (wt) + var (w2)
= var (wl) + var (w3)

�12 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 13
, .
de orden 2n*2n 8/. Si consideramos
. de varianzas no esfencas,
esunamatrlZ
la matriz

S11

donde Sij es el i , j ésimo elemento deJp matriz V 1. Después de realizar
sustituciones en la fórmula del vector B , tenemos la siguiente expresión:

S12
-1
11

SS=

5 X'1X1

12

5 X'1X2

8# =

12

entonces

5 X'1X2

V

22

5 X'2X2

2

5 j X'lyj
~
j=l
1

2

L

j=l

= E(uu') = SS** In

5 2j X'2.
YJ

siendo la matriz varianza-covarianz.a de los coeficientes estimados igual a:

donde** indica el producto Kronecker.

La dificultad operacional en la ecuación de estimación de B# es que la
matriz SS es desconocida. Zellner 9/ propone la siguiente estimación de los

Método de estimación y resultados
onde usar en este caso es el de mínimos
El método de estimación que corresp
I f, rmula para obtener los esalizad Por lo tanto, a O
B la
cuadrados gener
~s.
ºón incluidos en el vector es
timadores de los coeficientes de regres1
siguiente:

elementos que componen la matriz SS:

1) la estimación de cada una de las ecuaciones de demanda por separado
proporciona

su =

1
donde v· es igual a:

e1'e1 / n1-k1

los cuales estiman las varianzas de los errores de cada una de las demandas.
2) Por su parte, el estadístico

S In

11

s12 In

S12 In

S22 In

estúna la varianzas contemporáneas de los errores de las demandas. Este
valor, en la medida que sea distinto de cero, justifica considerar las demandas como un conjunto relacionado de ecuaciones.

�14 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 15
II

De este modo, la matriz estimada SS

toma la forma:

su

s12

s12

S22

Nuestro conjunto de ecuaciones presenta, además, otro problem~ adi~ional
de estimación. En efecto, tal como se presentó, se tendrán dos est1mac1ones
distintas para el coeficiente de elasticidad-ingreso del primer bien, bl. ~or
lo tanto, corresponde introducir una restricción en el modelo, con el objeto
de realizar una sola estimación del mismo 10/.

La base de datos utilizada es la información mensual que proporciona el
Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI, SPP. La información básica
consistió en los siguientes indicadores para el periodo septiembre-diciembre
de 1985-1989: 1) El índice de la cantidad vendida de bebidas alcohólicas
cerveza y tabaco; 2) el índice de los precios al consumidor de estos tres bien~
y 3) las remuneraciones a los trabajadores de los distintos sectores de la
economía. Con dicha información, se procedió a plantear el modelo restringido 12/. Se empleó el paquete computacional LOTUS 13/ el cual resulta
.
'
particularmente apropiado para los cálculos matriciales requeridos. En
nuestro caso, téngase en cuenta que la matriz V es de orden 40*40; la matriz
X del modelo original, 40*6; la del modelo restringido, 40*5; el vector y de
ambos modelos, 40*1.

Las estimaciones obtenidas se presentan en el siguiente cuadro:

El modelo restringido utilizará la siguiente matriz de variables independientes:

o
X

o

Xt

=

EIASTICIDADES INGRESO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS
'
CERVEZA Y TABACO
(Cuatrimestre septiembre-diciembre, 1985-1989)

o

o

Xt

donde l denota un vector columna de o unidades y x1 las o observaciones
de la variable ln M/Pl, X2 las o observaciones de la variable ln M/P2 y X3 las
o observaciones de la variable ln M/P3 11/.

Bebidas Alcohólicas

-1.31529

(-3.02317)
Cerveza

-0.998708
(-2.901526)

Tabaco

El vector B es ahora

A12
A13
B

-0.680385

(-1.787343)

En/re parénJesis se reporta el valor t de Student de la prueba de significancia.

=
Nótese que los tres bienes en cuestión resultaron ser bienes inferiores en

!ª época del año analizada. En efecto, el signo negativo de la elasticidad
111f!eso correspondiente a cada uno de ellos indica que ante un cambio en
el IDgreso, el consumo varía en sentido contrario. Las bebidas alcohólicas
son ~ más sensibles a los cambios en el ingreso o, lo que es lo mismo, las
que tienen una elasticidad ingreso de mayor valor absoluto. Le siguen en

�16 Ensayos
importancia la cervez.a y el tabaco. También son las bt:bidas alcohólicas_las
que presentan una demanda "elástica" con respecto al m~eso, en el sentido
que un cambio del 1% en este último genera una cambio del -1.32% _en el
consumo. Como se ve, la cantidad demandada de cervez.a cambia en
prácticamente el mismo porcentaje que el cambio independiente en el
ingreso. La demanda de tabaco es la más "inel~tica" de las tres, por cuanto
un cambio del 1% en el ingreso genera un cambio de -0.68% en su consumo.
La elasticidad ingreso negativa apoya la hipótesis de que en esta época del
año aumenta el consumo de bebidas alcohólicas y de tabaco, aún cuando el
ingreso real de los trabajadores disminuya. En efecto, en e~ perí°?o 1985-1989
se observó una caída en el poder adquisitivo de los salarios y, sm embargo,
el consumo de los bienes señalados aumentó.

Conclusiones

En esta Sección nos interesa puntualizar algunas consideraciones sobre el
método econométrico utiliz.ado, así como contrastar los resultados obtenidos aquí con los de otras investigaciones.
El método econométrico basado en los conjuntos de ecuaciones
relacionadas resulta una alternativa al método de estimación de cada una de
las ecuaciones por separado, siempre y cuando se cumpla al menos uno de
dos requisitos. Uno de ellos es que la base de datos ori~inal para alguna de
las ecuaciones constituya una muestra pequeña -en térmmos gruesos, n &lt; 30.
Si este es el caso, el conjunto de ecuaciones brinda la posibilidad de
aumentar los grados de libertad y, con ello, la eficiencia de los estimadores.
Nótese que, en nuestro modelo de dos ecuaciones, ~e sumaron las obser·
vaciones de cada una de las ecuaciones 14/. En la medida en que se aumente
el número de ecuaciones, se aumenta consecuentemente el número total de
observaciones.
En segundo lugar, el método resulta más eficiente en la medida en que las
ecuaciones estén más relacionadas. Esto es, en términos de nuestro modelo,
la eficiencia decrece al decrecer en valor absoluto la covarianz.a entre ul Y
u2. Asimismo, la eficiencia también decrece en la medida en que estén más
relacionados los conjuntos de variables explicativas X1 Y X2. En ~
casos, aún puede utiliz.arse el modelo, pero el mét?do . de estimación
apropiado en este caso es el de mínimos cuadrados ordinarios 15/.

La demanda de bienes relacionados... 17

Resulta interesante contrastar algunos de los resuitados aquí obtenidos con
similares estimaciones realiz.adas por los autores en el artículo citado en la
nota # 3. Nos referimos, en particular, a las elasticidades ingreso de la
demanda de bebidas alcohólicas y de cerveza durante los meses de
septiembre a diciembre de 1985 a 1989, bt y b2. Nótese, en primer lugar,
que las estimaciones reportadas en dicho artículo fueron obtenidas
utiliz.ando el modelo econométrico aquí expuesto, pero para el caso de
dos bienes: bebidas alcohólicas y cerveza 16/. En segundo lugar, nótese
el aumento en la complejidad de los cálculos debido a la introducción de
un tercer bien, el tabaco. Por último, las estimaciones conservan el signo
y la proporción entre ellas, tanto en un modelo como en otro.

�18 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 19

NOTAS

1/ Instituto Nacional de Psiquiatría: Dirección General de Epidemiología
(1990), Encuesta Nacional de Adicciones. México. 1990.

9/ Zellner, A. " An efficient method of estimating seemingly unrelated
regressions and tests for agregation bias". Journal of the American
Statistical Association. Vol. 57.1962. pp. 348-368.

2/ La bibliografía sobre alcoholismo y tabaquismo es diversa_ y co~pleja como
el tema mismo. Concientes de la parcialidad en que mcummos, mencionaremos algunos trabajos de investigación: .
.,
Sociedad Mexicana de Geografía y Estadísllca y Fundac1on de lnv~stigaciones Sociales, A.C. (1983), El alcoholismo en México. III Memonas
del Seminario de Análisis. México.
. .
Berna! Sahagún, V.M. (1989), El alcoholismo en México. Editonal
Nuestro Tiempo. México. Tercera edición.
Villamil, R. y Sotomayor, J. (1980), El alcoholismo en el _Distrito Federal:
un enfoque sociológico. ENEP, Acatlán. UNAM. MéXIco.

10/ El modelo restringido se basa en la aceptación de la hipótesis de que
el coeficiente
poblacional que se trata de estimar es el mismo.
Esta prueba requiere el cálculo del siguiente estadístico F (q,n-k):

F(q;n-k) = (n - k/ q)(Dr - Dº/ Dº)
donde k es el número de coeficientes del modelo sin restricciones -en
nuestro caso es 3-; q es el número de restricciones -en nuestro caso es
una-; Dr es la sumatoria del cuadrado de los errores del modelo con
restricciones y Dº es la sumatoria del cuadrado de los errores del
modelo sin restricciones.
11/ La matriz V-1 estimada no varía.

3/ Llamas, I. y Garro, N. (1990), Producción y consumo de bebidas alcohólicas
en México. UAM-1. En prensa.
4/ Los modelos econométricos denominados "conjunto de ecuaciones" resultan apropiados para la investigación empírica relacio_nada con numerosos
temas de la teoría económica. En particular, para los stStemas de demandas
relacionadas y funciones de costos de productos no renovables. _E_n este
artículo se aplica dicha metodología para el cálculo de las e!asttc1dades
ingreso de las demandas de bebidas alcohóli~s y tabaco en Méx:tco, durante
los meses de septiembre a diciembre del penodo 1985-1989.

5/ Para una descripción yanálisis más detallado del modelo ~conométrico que
a continuación se presenta, ver Johnston, J. Econometnc Methods. Mac
Graw Hill. 3a. edición. Cap. 8.

12/ Cabe señalar aquí el importante supuesto de la oferta ilimitada para los
tres bienes en cuestión. En efecto, las observaciones de venta serán
puntos observados de demanda sólo bajo la validez de ese supuesto.
Al respecto, la Encuesta de la Mediana y Pequeña Industria del año
1984 revela los siguientes porcentajes de capacidad ociosa: empresas
dedicadas a la producción de bebidas alcohólicas, %; a la producción
de cerveza, % y a la producción de tabaco, %, lo que apoya la validez
de tal supuesto.
13/ Agradecemos la asesoría sobre el uso del paquete LOTUS por parte
del Mtro. Guillermo Martínez Atilano.
14/ Como ya se mencionó, no es necesario que el número de observaciones
de cada ecuación sea el mismo.

15/ Ver Johnston, J., op.cit., ejercicio 8.2.
6/ Phillips, L. (1974), Applied Consumption Analysis. North Holland. Amsterdam.
7/ En caso contrario, la primera será de orden n1, la segunda de orden n2 Yla
tercera no será una matriz identidad, sino una de orden n1 *n2, con una
submatriz cuadrada de orden n1 o n2, el menor de ellos, en cuya subdiagonal
aparece el valor S12.
8/ Si el número de observaciones de cada ecuación es distinto, entonces
la matriz E(uu') tendrá un orden (nl + n2)*(n1 + n2).

16/ Con ese modelo se demostró la existencia de estacionalidades en la
demanda de ambos bienes.

�Ensayos- Volumen X- Núm. 1- Mayo 1991 -pp. 21 - 48

Expectativas directas de inflación
de los empresarios mexicanos
Ricardo Reyes Araiza*

l. Introducción

ENMEXICO LA DECADA DE LOS OCHENTA se caracterizó por ser
un período con fuertes presiones inflacionarias. Para 1987 las declaraciones

de los funcionarios públicos indicaban que el principal objetivo de la política
económica era frenar el crecimiento de los precios. Una segunda característica en su discurso, fue el identificar un componente inercial en la
generación de la inflación.
"... Ahora, la inflación es fundamentalmente de costos y de inercia. En estas
circunstancias, tratar de reducirla significativamente mediante una contracción de demanda implicaría una recesión de consecuencias sociales
inaceptables..." (Aspe Armella, 1987).

La existencia del componente inercial implicaba básicamente que las expectativas eran un elemento importante en el proceso del aumento generalizado
de los precios. Dada esta posición, el gobierno vio la necesidad de que su
poUtica antiinflacionaria influyera en la manera cómo los agentes económicos forman sus expectativas. El objetivo consistía en reducir dichas
Clpcctativas para lograr un mejor control de los precios, al tiempo que
minimizaba el efecto recesivo de las políticas económicas.

En diciembre de 1987 el gobierno implementó una serie de acciones en esta
dirección, las cuales se resumen en el Pacto de Solidaridad Económica y
Posteriormente en el Programa de Estabilidad y Crecimiento Económico.
Este último programa se ha mantenido hasta la fecha, apoyado por una
amplia difusió~ mostrando sólidos avances si se considera que las tasas

• lefe de la Oficina de Indicadores de Coyuntura en la Dirección de Investi '1CMn Económica del Banco de México. Las opiniones aquf expresadas
~entan el punto de vista del autory no las del Instituto al que pertenece.

�22 Ensayos

mensuales de inflación, medidas por los precios al productor, pasaron de
tasas superiores al 8 porciento en 1987 a menos del 2 porciento en 1988 y
años subsecuentes.
La política económica actual continúa m05trando un sesgo_ anti-inflacio~
sin embargo ésta sería más efectiva si en el terreno académico se determmara
con mayor detalle la manera cómo los agentes económicos forman sus expectativas.
En este artículo se aplica una metodología encaminada a aprovechar la
información sobre expectativas de los precios de venta que existe en México
para el sector de manufacturas, con la cual se elabora una serie de expectativas de inflación para ese sector en el periodo 1983-1988.1/ Dado que la
información es proporcionada por los mismos empresarios a través de una
encuesta a la estimación se le ha denominado "medida directa de las
expectativas de inflación", para diferenciarla de aquellas que utilizan re1.agos distribuídos del comportamiento de los precios pasados como apro ·
ximación de las expectativas inflacionarias.
La metodología aplicada se desarrolla en el punto d~s y, en la ~ón trr.s,
se define el comportamiento agregado de esta sene en térnunos de lol
modelos tradicionales sobre formación de expectativas que son utiliz.ados
en teoría económica. En el punto tres también se estima si las expectativm
de inflación que se generan para el mes (t) ejercen alguna influencia sobre
la tasa de inflación en el periodo (t).

11. Método de estimación de las expectativas empresariales

La fuente de información para elaborar la serie de expectativas directas de
inflación es el Banco de México, institución que a lo largo de 17 años ha
elaborado una encuesta mensual de tipo cualitativo denominada Encuesta
de Coyuntura, dirigida a los altos funcionarios de una m~es~a de establecimientos del sector de manufacturas. La encuesta fue disenada pan
captar las apreciaciones de los empresarios con respecto a las variables
relevantes de su empresa como producción, ventas, empleo, precios, etc.,
en el mes anterior a su captura y sobre sus expectativas con respecto al mes
corriente (la enaiesta se capta los primeros quince días calendario de cada mes).
En la encuesta se solicita exclusivamente la dirección en el movimiento de
las variables. Para tener una mejor idea se puede indicar que la pregunta
sobre expectativas de precios que se realizó en septiembre de 1988 fue la

Expectativas directas de inflación... 23
siguiente: en octubre de 1988 con respecto a septiembre de 1988 sus precios
de venta: aumentarán _permanecerán igual_ disminuirán
. En este
trabajo se utilizó únicamente la información sobre las expectativas de los
precios de venta.
Co~o la inform~ción cualitativa se obtiene a nivel de establecimiento productivo, se escogió por cuestiones de similitud medir la inflación de acuerdo
con la tasa de crecimiento mensual del índice de precios al productor y
definir las expectativas a ese mismo nivel.
a) Modelo aplicado.

El mod~lo para estimar las expectativas es de tipo probabilístico, y parte de
una sene de supuestos que se derivan de la naturaleza cualitativa de la
encuesta y de las respuestas que dan los empresarios a la misma. El modelo
constituye en gran parte una aplicación de los trabajos realizados en esta
área por Carlson y Parking (1975) y Knobl (1974).
En primer lugar suponemos que .en el momento (t) en que el empresario
responde la encuesta, esta persona tiene una "idea del precio de venta" para
(l + 1), y que los empresarios se ven influidos por dos factores: a) el precio
de venta es un instrumento en la política de la empresa dirigido a maximizar
(minimizar) alguna función objetivo (beneficios, ventas, costos, etc.); b) el
empresario, como agente social, recibe información del entorno económico
por medio de las noticias, adquiere experiencia sobre las fuerzas eco nómicas que generan la inflación, y tienden a ajustar sus precios de venta
con el fm de evitar rezagos. Este supuesto se formaliza como sigue:
1.- Cada empresario entrevistado supone una distribución de probabilidad

subjetiva del cambio porcentual esperado en su precio de venta.

De acuerdo con este supuesto, se define a (Xit) como el cambio porcentual
esperado por un empresario en el precio de su(s) producto(s) en el mes de
captación (t) con relación al anterior, y ha f(Xit) como la función de

densidad probabilística subjetiva de la variable (X) de un empresario (i) en
el mes (t).

Cabe: la posibilidad de que el empresario señale como respuesta el que sus
prectos permanecerán igual. La situación más obvia se presenta cuando la
empresa ofrece un solo bien en el mercado y no se esperan modificaciones
del ~o. También se puede generar cuando se ofrece una mayor variedad
de bienes en el mercado, y el empresario responde en términos del compor-

�24 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 25

tamieoto esperado en ese grupo de bienes. En esta situ~ción e! precio de
cada clase de bien puede modificarse pero el empresano percibe que en
promedio permanecerán igual.
Si gradualmente los precios esperados se modificaran, por ejemplo al~
el empresario podría cambiar su criterio, de manera que al pasar cierto
"límite" marcaría como respuesta que sus precios aumentarán.
Generaliz.ando se define a Pit como el precio de venta de un producto(s),
el cual es ofrecido por un empresario (i) en el tiempo (t). Se considera para
estos efectos que el empresario tiene un patrón de referencia al que deno ·
minamos &lt;l&gt;it, el cual se define como una constante y representa la fracción
mínima en que debe aumentar el precio de venta de ese producto(s? para
que el cambio sea perceptible al empresario. En el caso de r~ducci~n de
precio se aplica un criterio similar con un patrón de ref~r~ncia - &lt;l&gt; it, ~
todo caso nos referimos al estímulo necesario que debe recibir el empresano
para llevar adelante su respuesta con respecto a un cambio en los_ precios.
Bate es un concepto en el área de sociología que algunos economtStas han
ad~ado en estudios recientes: Carlson y Par~ (1975), Kn~l (1974). La
fracción &lt;l&gt;t también se supone que es independiente de la magrutud absoluta
de la variable a aplicarse que es en este caso el precio de venta: &lt;l&gt; it = &lt;l&gt;P-it.
De conformidad con lo anterior, en el tiempo (t) el rango en que un empr~
(i) responde que lo.s precios permanecerán igual es et&gt; it y · &lt;l&gt; it. En ~qwer
caso los empresarios realizan comparaciones y suponemos que su decisión se
forma como sigue:
1 : si P*it · Pit &gt; &lt;l&gt;it

lit

=

(los precios aumentarán)

el estimar el nivel de precios, es posible referir el índice lit a una base que
en este caso es Pit, y las tasas ya fueron identificadas (sin ser en esa ocasión
definidas) en páginas anteriores como Xit. Bajo este criterio los precios
aumentarán si:

P*·it Xit

=
Pit

De manera similar se trabajan los dos casos restantes. Estas ideas se for-

, malizan con el segundo supuesto del modelo.
2. Cada indviduo responde la pregunta de precios de acuerdo con su balance de probabilidades.
En estos términos las respuestas de cada empresario serán:
a) Aumentará el precio: si P[ Xit &gt; &lt;l&gt;it]i es decir sí la tasa esperada de
cambio en el precio es mayor que et&gt; it.
b) Permanecerá igual el precio: si P[- et&gt; it &lt; Xit

&lt; &lt;I&gt; it].

e) Disminuirá el precio: si P[Xit &lt; - et&gt; it];
A partir de este índice las respuestas son ponderadas por el valor de la
producción de la empresa respectiva, de manera que la información es
homogenizada y puede ser agrupada en porcentajes. De esta manera se
define a (At) como el porcentaje de respuestas que indicaron que "aumen tai:án sus precios", (Bt) para el de "permanecerá igual" y (Ct) para el de
"disminuirán".

O : si -&lt;/&gt;it :S P*it - Pit:S &lt;l&gt; it (permanecerán igual)

El tercer supuesto se enuncia como sigue:
-1 : si · et&gt; it &gt; P*it - Pit

(los precios disminuirán)

Dependiendo de la magnitud del cambio (P*it-Pit), e.l empresario p_uede
considerar que efectivamente se registró (o nó se registró} un cambio _en
precios. Dependiendo de esta percepción, cada uno de los (i) empresanos
responden la encuesta en términos de la leyenda del lado derecho y, con
propósito de medición y análisis las respuestas son transformadas en la
variable tricotómica (1, O, - 1).
Ahora bien, dado que el objetivo es inferir el comportamiento de los precio6
a partir de la manera como los empresarios catalogan sus respuestas, YDO

3. Se denota a Pt como la tasa de cambio en los precios productor. Se
contempla un &lt;l&gt;t similarpara todos los empresarios, y se define a la tasa
esperada de inflación muestra/ como la media de las distribuciones
individua/es de las tasas de inflación esperada P et•

El paso siguiente consiste en utilizar el tercer supuesto y asociar a (At) con
la probabilidad acumulada de aquellos empresarios que esperan un cambio

en precios mayor que &lt;l&gt;t.

P( X1 &gt; et&gt; t )

= At

�26 Ensayos

Expectativas directas de inflación... '1:1

Trabajando en forma similar para los dos casos restantes:

P( - &lt;l&gt;t &lt; Xt &lt; &lt;l&gt;t )
P( Xt &lt; - &lt;l&gt;t )

= Bt

= Ct

de que su valor es constante en el tiempo. Este criterio fue aplicado por
Carlson y Parking (1975) y algo similar por Knobl (1974) quien aplicó un
valor fijo y arbitrario a et&gt;. Bajo estas circunstancias et&gt; debe tener la
propiedad de igualar la escala Pet con la tasa mensual de inflación realizada.
En este caso, dicho escalar se estimó igualando el valor promedio de Pet en
el periodo de estudio con la tasa de inflación realizada:

Dado que el tamaño de muestra es grande, las proporciones At, ~t YCt son
consideradas como una aproximación de las verdaderas proporciones de la
población. Estos porcentajes intervienen en la estimación de la ta_sa ~spe~a ·
da de inflación; sin embargo, para ello es necesario supon~r un? disti:ibuci~
específica de la frecuencia acumulada de las expectativas mfla_c1onanas
entre los empresarios encuestados, la cual suponemos que se aproxuna a una
normal, atendiendo una vez más al tamaño de muestra y al Teorema del
Límite Central.
De acuerdo con lo anterior se defme la variable
e
Xt - Pt
Y t = - - - - - , lo que implica que Yt se distribuye
St
normalmente con media (o) y varianza (1). En estos términos:

At=P[Yt &gt; at] = 1-Fyt(at)
donde:

at

=
St

Ct
donde: ct

=

= P[Yt &lt; Ct] = Fyt (et)
e
&lt;l&gt;t-Pt
St

De aquí se puede deducir:
Pet

= &lt;l&gt;t

at + ct
---at - ct

El siguiente punto es encontrar un &lt;l&gt;t apropiado, el cual e~ s~ar ~ara l ~
los empresarios de acuerdo con el tercer supuesto, con la 1.IDplicaetón básíCI

n

I t-1

&lt;l&gt;=

Pt
at + q

n
I t-1
at - Ct
donde: (Pt) es el cambio porcentual en el índice de precios al productor.

(n) es el último mes que cubre el periodo a estimar.
Con lo anterior fue posible estimar mensualmente el comportamiento de los
precios, dado que et, at, y &lt;I&gt; son conocidos. Las estimaciones se realizaron
para tres periodos, el primero de febrero de 1983 a septiembre de 1988, con
un valor de et&gt; igual a -7.708, el segundo de febrero de 1983 a marzo de 1985
( el&gt; = -8.544), y de abril de 1985 a septiembre de 1988 ( et&gt; = -7379). ~
razones para estimar estos periodos se presentan en la siguiente sección, así
como el análisis de los resultados.
b) Resultados de la estimación del comportamiento
de las expectatJvas de inOación.

Se realizaron estimaciones para el periodo de febrero de 1983 a septiembre
de 1988, las cuales se presentan en el cuadro 1 y en la gráfica l. Hay que
observar que la información cualitativa de los precios de venta está disponible desde enero de 1980; sin embargo, en 1982 la actividad económica
l)resentó características inestables que condujeron a la aplicación de medí da.\ económicas drásticas. Estos sucesos resultaron en tasas de inflación
YOUtiles que dificultan su estimación, al tiempo que obscurece los factores
que ocasionan las discrepancias entre las expectativas y el comportamiento
de los precios realizados. Dado lo complejo del periodo se optó por estimar
el Dlodelo a partir de febrero de 1983. 2/

La serie de expectativas que se presentan en la gráfica 1 dibuja de manera

fidedigna

la serie oficial de precios. En todoli los casos las expectativas

�~
t"t1
::,

aJADRO 1
COMPORTAMIENTO DE LOS PRECIOS PRODUCTOR EN MEXICO
(REALIZADA Y ESTIMADA)
ANOS

1983
1984
1985
1986
1987
1988
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1983
1984
1985
1986
1987
1988

ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

8 . 97
8 . 13
7.50
10. 77
18. 13

3 . 95
7.57
2.61
2 . 26
6 . 60
5.68

4. 79
3.92
3.45
4.73
8.34
2.61

6.21
3.70
3.13
4.44
9.32
2.0,.

5. 52*
6 . 62*
7. 05*
9.84*
11 . 48

4.33
4 . 31*
4.85*
5.32*
8.65*
6 . 72*

4. 33
3. 01*
4. 37
5.12
8.39
1.62*

4.06
2.14*
4 . 39
5.20
11.79*
2.47

· 0.38
3 . 26
· 2.24
· 3 . 06
·2.05
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MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO SEPTIEMBRE OCTUBRE

VARIACIONES MENSUALES REALIZADAS
4.32
3.96
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2.78
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6.80
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NOVIEMBRE

DICIEMBRE

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4. 10
4 . 08
6. 27
8 . 66

5. 56
2.93
4 . 56
6.62
6.38

3.30
3.87
5.62
7.70
12.32

3.70
1. 15*
5. 98*
5. 62*
8.04*
0. 83

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3.74*
5 .36*
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9 . 43*
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VARIACIONES MENSUALES CON EXPECTAllVAS

2 . 15
1.56
- 1.26
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4.79
4.71
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3 . 40*
7 . 02*
9 . 79
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3.50
2.87*
4.05*
5.16*
10.04*
0.43

DIFERENCIAS
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1.10
· 1.45
-0 . 22
· 2 . 14
·0.58

· 0.47
· 1. 79
. 1 . 66
0.14
0.32
·0. 31

0.82
· 0.15
-0.26
· 0.75
- 0.56
1.10

0.88
- 0. 11
2. 46
- 0 . 97
-0.79

· 1 .80
0. 33
0. 67
· 0.69
- 0.89

1.87
0 .70
-0 . 65
· 1 . 15
· 3. 00

0. 13
2.03
1.89
2. 29
0.56

* COlNCl DENClA EN LA Ol RECC ION DE MOVIMIENTO ENTRE LA TASA DE INFLACION OBSERVADA Y LA ESTIMADA
C.SEGUMOO CAMBIO OEL INDICE OE P1lECIOS) .

GRAFICA

1

INFLACION: PRECIOS PRODUCTOR EN MEX ICO
(TASAS MENSUALES)
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ESTIMADA CON EXPECTATIVAS

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�30 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 31

mostraron en forma acertada la dirección del movimiento de los precios, de
febrero de 1983 a agosto de 1988 la tasa de inflación y las expectativas fueron
positivas y en septiembre de 1988 fueron negativas. Con relación a su
magnitud, en 38 casos la diferencia absoluta entre ambas series fue menor a
un punto porcentual, en 14 fluctuó entre uno y dos puntos porcentuales y
en 16 fue mayor a dos puntos porcentuales.
Al comparar los cambios de dirección en la tasa de inflación según lo
reporta el Banco de México y en las estimaciones (segunda derivada de los
índices si estos fueran continuos), de los 67 cambios que cubre el periodo
de estudio, en 44 se acertó en la dirección del movimiento (66 porciento de
los casos), mismos que han sido señalados con asterisco en el cuadro l.

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La mayor diferencia entre la tasa estimada y la realizada se presentó en enero

de 1988, con un diferencial de 6.7 puntos porcentuales. El error en la
estimación de enero se explica por el cambio en la política económica, la
cual incluyó fuertes incrementos en el precio de algunos servicios públicos
y la devaluación del tipo de cambio. Este giro se decretó el 20 de diciembre
de 1987 e impactó con mayor fuerza en enero del siguiente año. Por su parte,
la encuesta de coyuntura se recabó los primeros 15 días de enero, incluyendo
en sus preguntas las expectativas de los empresarios con respecto al precio
de venta de sus productos para ese mes. Los resultados muestran en forma
acertada la dirección del movimiento, más no la magnitud del cambio;
posiblemente el tiempo transcurrido entre el cambio de política y el levan·
tamiento de la encuesta fue reducido, en el sentido de que los empresarios
no se percataron con plenitud del efecto de las nuevas medidas.
En septiembre de 1988 se captó el comportamiento negativo de la tasa de
crecimiento mensual en los precios al productor, lo que indica que el modelo
y los empresarios mostraron la suficiente sensibilidad para captar la direc·
ción de los movimientos poco usuales de la variable que se estima. De
hecho, al utilizar los factores estimados y aplicarlos a los porcentajes de
respuesta de octubre-diciembre de 1988 a manera de proyección, se estimó
con acierto la dirección negativa de los precios en octubre y los cambios
positivos para noviembre y diciembre.
Lo visto hasta el momento permite considerar que el comportamiento de las
expectativas estimadas son una buena aproximación del comportamiento
seguido por la serie oficial; sin embargo, las tasas anuales de crecimiento de
los precios al productor (gráfica 2 ) observan dos ciclos a lo largo del periodo
que se analiza. De hecho, de la gráfica 1 también se deduce que en el bienio
1983-1984 las expectativas de los empresarios subestimaron casi sistemá ·
ticamente la tasa de inflación, en tanto que en el periodo 1985-1988 fue

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1.1

�32 Ensayos

Expecta11vas directas de inflación ... 33

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el movimiento de los precios.

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en la economía mexicana no han sido estudiados con detalle, cabe la
posibilidad de que distintos elementos hayan influído en cada caso, por ello
es adecuado realizar las estimaciones de las expectativas para cada ciclo por
separado, y así corroborar la consistencia del modelo

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111:
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De acuerdo con la gráfica 2, el primer periodo se extiende de enero de 1982
a marzo de 1985, pero en las estimaciones se eliminan los primeros trece
meses por los acontecimientos descritos al inicio de esta sección. El segundo ciclo se inicia en abril de 1985 y presenta una agudización de las presiones
inflacionarias, seguido este evento de una reducción de estas presiones, a
raíz del cambio de política económica resumido en el Pacto de Solidaridad
Económica. Las expectativas deberán observar una caída brusca que ayude
a probar la consistencia de los estimadores. La diferencia de este periodo
con relación a 1982 • enero de 1983, es que existe una política clara que ayuda
a explicar el cambio en el comportamiento de los precios.

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respectivas, aceptando, para cada caso, que las series comparadas no son
estadísticamente diferentes a un nivel de confianza del 95 porciento. Dado
este resultado, se trabajará en las secciones siguientes con la serie generada
para todo el periodo, o bien dividiendo esta misma sene en los subperiodos
señalados cuando el análisis lo requiera.

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111: e:
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Las estimaciones por ciclo reflejan resultados similares a lo generado para
el total del periodo. Estos últimos ya fueron comentados y se repiten con
fines de comparación debajo de la línea en el cuadro anterior. Con el fin
de corroborar si las series estimadas por periodos resultan ser estadís ticamente diferentes a las estimadas para el total del periodo, se probó la
hipótesis de que las series no guardan una diferencia estadística significativa
a través de un método de medias y varianzas.3/

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111:
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Se aplicó el modelo descrito en las páginas anteriores para los dos periodos,
las expectativas de inflación estimadas se presentan en los cuadros 2 y 3 y en
forma resumida se presentan en el cuadro 4 las diferencias absolutas en el
crecimiento de los precios realizados y los estimados.

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CUADRO 3
COMPORTAMIENTO DE LOS PRECIOS PRODUCTOR EN MEXICO
(REALIZADA Y ESTIMADA)
ANOS

1985
1986
1987
1988
1985
1986
1987
1988

1985
1986

1987
1988

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FEBRERO

7.50
10. 77
18. 13

ABRIL

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8 . 34
2.61

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4.44
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2.26
6.60
5.68

7.05*

5.32*
8.65*
6 . 72*

9 . 84*

11.48

0. 45
0.93
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MARZO

5.12
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1.62*

·0.39
· 0.05
0.99

· 3.06
·2.05
·1.04

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO SEPTIEMBRE OCTUBRE

VARIACIONES MENSUALES REALIZADAS
1.95
3 . 79
5.87
2. 78
5.95
6.80
4.41
8 . 08
7. 07
7.92
7.65
9.48
0. 94
1.05
1. 53
0. 04

VARIACIOHES MENSUALES CON EXPECTATIVAS
4.39
4.44
3.40*
4 . 05*
5.98*
5.16*
5.62*
5.20
5.81*
7.02*
8.04*
11 . 79*
7.60*
9.79
10. 04*
1.63*
2.47
1.25*
0.43
0.83
· 1.26
-0.76
-2.47
-0.43

·1.66
o. 14
0.32
-0.31

DIFERENCIAS
· 1.45
-0.26
·0.22
· O. 75
-0 . 56
- 2.14
1 . 10
· 0.58

-o. 11

2.85
6.96
7.66
- 1.05

4.08
6.27

5.36*
6.29
9. 43*
·3. 19*

3 .41
6.96
9.55*

4.56
6.62
6.38

8.66

- 2.51
0 . 67
-1. 77
2.14

2 .46
-0.97
0.79

NOVIEMBRE

0. 67
- 0.69
-0.89

5.21*
7. 77"

9.38*

· 0.65
- 1.15
3.00

DICIEMBRE

5.62
7.70

12.32

3.73
5 . 41
11 . 76*

1.89
2.29
0.56

* COINCIDENCIA EN LA DIRECCION DE MOVIMIENTO ENTRE LA TASA DE INFLACION OBSERVADA Y LA ESTIMADA
(SEGUNDO CAMBIO DEL INDICE DE PRECIOS) .

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�36 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 37

111 . Comportamiento de las expectativas empresariales
CUADRO 6a
ESTIMACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS ADAPTABLES ]j

a) Formación de expectativas
La serie estimada de las expectativas "directas" de inflación de los empre sarios del sector de manufacturas, se utilizó en este apartado para identificar
las reglas de los individuos en la formación de sus expectativas. Se estimaron
distintas conductas cuyos resultados se dan a continuación:

Periodo

02/83 - 09/88

1) Hipótesis de expectativas adaptables: postula que los individuos utilizan
la información de sus errores pasados de predicción para revisar sus expectativas actuales. Las ecuaciones estimadas se muestran en los Cuadros 6a y
6b como ecuaciones (1) l (2), donde los subíndices deberán interpretarse
de la siguiente manera: P t es la tasa esperada de aumento en precios para
el periodo (t + 1) expresado en el periodo (t), y Pt es la tasa realizada de
aumento en precios en el periodo (t).

05/85 - 09/88

Const.

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(1.51)
.611
( .80)

,068
(.49)

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(.27)

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(5.00)
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(3.68)

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1.86

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60

2.11

31.29

(1)

!/ El eatadístico (~) de student se muestra entre par6nteais.

Los
otros estadístico• son los que tradicionalmente se utilizan en
mínimo, cuadrado,.

CUADRO 6b
ESTIMACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLAC IOH
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS ADAPTABLES J.!
.

Periodo
02/83 - 09 /88

07 /85 - 09 /88

Como se comentó en la sección anterior, el periodo general del estudio
contiene dos subperiodos si se atiende a las características que prestó la
inflación, por lo que resulta conveniente llevar a cabo el análisis de regresión
para cada uno de estos subperiodos. En el primero de ellos (febrero de
1983 - marzo de 1985), el ajuste no resultó adecuado por lo cual no se
extiende con detalle suálisis los resultados son presentados, posiblemente
este resultado se debió al reducido número de observaciones que se incor·
poraron. Para el segundo subperiodo (abril de 1985- septiembre de 1988),
se obtuvieron resultados similares a lo descrito en el párrafo anterior.

p•t·1

ecuaci6n ••timadas P't • Con,t. + b 0 Pt + b 1 p•t. 1 .

Inicialmente se corrió la regresión (1) para el periodo de febrero de 1983a
septiembre de 1988. Dado que la ecuación contiene entre sus variables
explicativas rezagos de la variable dependiente, se comprobó la indepen ·
dencia de los errores mediante el método propuesto por Durbin para
detectar la correlación serial de primer orden en modelos autorregresivos,
método reseñado en Gujarati (1986).
Una vez comprobada la no autocorrelación de errores, se observa que el
modelo explica sólo parcialmente la variación de los precios estimados, pero
puede ser considerado un buen ajuste de acuerdo con el coeficiente ajustado
de determinación de 59 porciento y comprobado por el estadístico F. Al
observar cada variable en forma aislada, los precios esperados responden
sólo a las expectativas de los empresarios formuladas en el periodo anterior.

pt

con1t.
,819

pt

pt·I

pet-2

Rz

p

.f0l
(f.01)

-.443
(-3.18)

.861
(5 ,20)

60

1.85

53 .96

( l. 56)

,633
( .80)

,396
(3.00)

,620
(-3.25)

1.078
(4.42)

64

2,05

23 .17

ecución Htimada 1 pet = Conat, + bo P, + blPt ·I + bzP•,.z· •• (2)
11 Htadistico (r) de student H 11ueetra entre par6nteeia.

11

BE

Loa

otro■ ••tad.(•tico1 son lo■ que tradiciooalaente •• utilizan en
lliniao• cuadrado•,

�Expectativas directas de inflación... 39

38 Ensayos

La hipótesis de expectativas adaptables se analizó incorporando un segundo
rezago en este esquema. Después de considerar aceptable el ajuste de la
regresión de acuerdo con los estadísticos pertinentes (coeficiente ajustado
de determinación de 60 porciento y un F calculado mayor que el de tabla),
se encontró que los precios realizados, el actual y el rezagado un periodo
(Pt y Pt-Ü resultaron significativos, aunque su efecto, de acuerdo con el
valor y signo de los coeficientes, se cancela. Las expectativas rezagadas dos
periodos resultaron significativas.
Por subperiodos, el primero de ellos no se ajustó de manera satisfactoria a
la regresión lineal, en tanto que en el segundo ambos coeficientes de precios
realizados (el actual y el rezagado un mes), resultaron estadísticamente
significativos así como el coeficiente de las expectativas de precios rezagado
dos periodos.

CUADRO 7
ESTIHACION DE LAS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS EXTRAPOLADAS )j

Periodo

02/83 - 09/88

05/85 - 09/88

con ■ t .

pt

5.190
(2,3')
23.'73
( ,02)

-.180
(-1.20)
-.260
(-1.'8)

R2

(Pt.Pt·1)

.20_8
(2.26)
,272
(2.'3)

EE

p

62

1.82

35.81

63

2.06

23.13

!/ Bl

2) Hipótesis de expectativas extrapoladas: para probar esta hipótesis se
utilizó un esquema de rezagos distribuidos de acuerdo con la ecuación (3)
del cuadro 7. Los resultados fueron corregidos por presentar autocorrelación
de errores.
Para todo el periodo la regresión es aceptable de acuerdo al coeficiente
ajustado de determinación y el estadístico F. Sin embargo, los resultados
muestran características peculiares, dado que las expectativas parecen responder
de manera decisiva a una constante y a un ajuste positivo por tendencia. Para
los primeros años que comprende este estudio la regresión no fue adecuada
y, para el segundo periodo, los resultados indican como única variable
significativa el ajuste por tendencia.
3) Modelos de segundo orden: se ajustó el modelo de expectativas adaptables para incluir el ajuste entre lo realizado y lo esperado en dos periodos
anteriores. También se agregó la variación en el tipo de cambio libre
(promedio mensual de compra-venta) para probar si esta variable influye de
manera independiente en la tasa de inflación esperada.
De acuerdo con. la primera regresión del cuadro 8, los precios realizados
rezagados un periodo, las expectativas rezagadas uno y dos periodos, y la
tasa de devaluación resultaron significativas. En el ajuste para el segundo
periodo los resultados fueron similares con la excepción de que la devaluación
no mostró significancia estadística. De nuevo en el primer periodo los
resultados no fueron satisfactorios.
Dado que en todos los modelos el ajuste lineal para el primer periodo no

e■tadí ■tico (T) de Student ■e 1111eatra entre par6ntesis.
Los
otros estadísticos son los que tradicional-ate se utilizan en
aíniao• cuadrados.

CUADRO 8
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE I NFLACION
1NFLAC ION MODELOS DE SEGUNDO ORDEN

04/83 - 09/88

.517
(1.08)

05/85 - 09/88

-.036
(-.05)

}.!

.1'7
(1.16)

-.395
(-3,13)

.515
.564
,054
(3.10) (3.40) (2.08)

68

l.67

28.63

.060
(.35)

-.602
(-3.59)

.639
.806
.047
(2.94) (3.61) (l.64)

73

l. 77

21.32

!/ El estad!atieo (T) de student ae muestra entre parénte1i1.

Los
otro• e•tadí•tico• •on loa que tradicionalmente se utilizan en
ainimo1 cuadrado•.

�40 Ensayos

resultó adecuado, no fue posible realiz.ar una prueba (F) para la hipótesis de
igualdad de parámetros entre los subperiodos. Sin embargo, como los resultados
para el segundo subperiodo son muy similares con respecto a todo el intervalo en
estudio (febrero 1983 yseptiembre 1988) consideramos adecuado presentar en los
cuadros ambos resultados.

Expectativas directas de inflación ... 41

CUADRO 9
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS RACIONALES

4) Hipótesis de expectativas racionales: en la regresión estimada (5) el subíndice
(t-1) se refiere a las expectativas para (t) expresadas en el periodo (t-1).
En los resultados para todo el periodo se encontró que el valor de la constante no
resultó significativo desde un punto de vista estadístico y el valor del coeficiente de
las expectativas resultó igual a uno, condiciones necesarias para probar que {PtÍ
es un estimador insesgado de (Pt). Además al no presentarse autocorrelación de
errores según el estadístico (Dw), ello implica que (PtÍ es un estimador eficiente
de (Pt), es decir lns empresarios utiliz.an eficientemente la información disponible.
El que los empresarios formen sus expectativas de manera racional justifica la
hipótesis utilizada de que los empresarios recogen información de las condiciones
del mercado, la analizan y detemúnan el comportamiento a seguir en su política de
precios. Alrealiz.ar el análisis por periodos, se mantiene el comportamiento racional
de estns agentes aunque las regresiones resultan mejor comportadas en el segundo
intervalo, de acuerdo con los estadísticos pertinentes como el coeficiente ajustado
de determinación.
En este caso particular fue posible probar la hipótesis de que los parámetros
estimados en el primer intervalo son iguales respectivamente a lns parámetros
estimados en el segundo periodo. Si esta hipótesis no se rechaza a través de una
prueba F, se estaría en posibilidad de generar una regresión para todo el periodo.
La F estimada fue 1.ro, la cual es inferior a la F de tablas con (1,66) grados de
libertad, lo que implica la posibilidad de estimar una regresión para todo el
periodo.4/

Periodo

Const.

02/83 - 09/88

comportamientoaseguirensupolíticadeprecios,ysiconeseactuarlosempresarios
determinan de manera conjunta unos precios espe- rados para el sector (Pet),
entonces toda la información relevante y suficiente (posiblemente hasta el punto
donde el ingreso marginal de la infor-mación iguale al costo marginal de obtenerla)
se encontrará contenida en (Pet); de manera que sí se incorpora una nueva variable
como la tasa de devaluación, ésta no deberá resultar significativa en una regresión
que incluya Pet, dado que su efecto, así como las expectativas de devaluación.
deberán estar contenidas en P\ Un modelo de este tipo se presenta en el
cuadro 10.

.499

02/83 - 03/85
0t/85 - 09/88

a2

t

.903
(, 07)

(,U)

1.078
(1.03)
.081
(,56)

EE

,71

D,'lf,

1.66

1.86

.e2,

,27

1.52

1.U

( ,26)
.9'
( .08)

,77

1.7'

2,03

ecuación estimada: Pt ª Const. + b0 P~ - 1. • • (5)
1/ Los errores estandar se muestran entre parentesis, Los demás
- estadísticos son los que tradicionalmente se utilizan en mínimos
cuadrados.

CUADRO 10
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HI POTES IS DE EXPECTATIVAS RACIONALES
Periodo

02/83 - 09/88

Es poiible extender la noción de las expectativas racionales de la siguiente manera:
si los empresarios captan, procesan y analiz.an la información para determinar el

p•

J.!

02/83 - 04/85
05/85 - 09/88 ✓

Const.

P",.,
,926
( .07)

-.o,o

( ,U)

.933
(1.19)

.807
(, 26)

,279
( ,57)

.954
( .08)

.55'

aZ

n,

]j

l!!I!!

D,W,

F

72

1.6'

1.H

86. 75

.091
( ,28)

22

1.55

1.58

t.U

-.038
( .03)

77

1.73

2,17

67,ll

( ,02)

ecuación ••timada: ,, • Con•t. + b0 Pe,_ 1 + b 1

o,.

• (6)

1/ Los errores estandar se muestran entre parén'tes is. Los demás estadísticos
- son los que tradicionalmente se utilizan en mínimos cuadrados,

�42 Ensayos

Los resultados para el total de los meses muestran un buen ajuste de la
regresión lineal, el valor de la constante no es estadísticamente diferente de
cero y el valor del coeficiente de la expectativa de precios no difiere de la
unidad, ambos a un nivel de significancia del 95 porciento. El coeficiente de
la tasa de devaluación resultó no significativo estadísticamente, lo que
confirma que los empresarios formulan sus expectativas de acuerdo con un
modelo racional.
Para el periodo de febrero de 1983 a abril de 1985 se obtuvieron resultados
menos satisfactorios, si consideramos que únicamente el 22 porciento de la
variación observada por los precios es explicado por el modelo. El valor de
la constante y el coeficiente de devaluación no resultaron ser diferentes de
cero en un sentido estadístico, y el coeficiente de las expectativas de precios
no resultó diferente de uno.

Expectativas directas de inflación... 43

Se plantea que la información relevante del mercado que el empresario
necesita para realizar sus decisiones de precios debe estar contemplado en
el término Pet-1, lo que implica que el valor del coeficiente (bo) deberá ser
significativo y no diferente estadísticamente de uno. De existir algún factor
inercial, ese efecto deberá ser capturado por el siguiente término (Pet-1 Pet-2), el cual representa un ajuste de tendencia. En este caso el valor del
coeficiente b1 se espera que sea positivo, lo que indicaría que la tendencia
de la tasa actual de inflación continúe en el siguiente periodo. Sí el valor del
coeficiente resulta ser menor o igual a cero, se rechazaría la hipótesis de la
inflación inercial, dado que no tendría influencia este factor en caso de que
el coeficiente resultara igual a cero, o bien implicaría un cambio en la
tendencia si el coeficiente fuera menor a cero, lo que también rechaza la
hipótesis.

La hipótesis de expectativas racionales vuelve a cumplirse en todos sus

puntos para el segundo periodo.
La revisión de los resultados indica que, de las estructuras adoptadas para

la formación de expectativas, el ajuste bajo un patrón racional arrojó los
mejores estadísticos de las regresiones y cumple en general con los requerimientos empíricos que demanda esta hipótesis. Este resultado se
generó tanto para el periodo general que se revisa como para sus dos
subperiodos.
Lo anterior es relevante, dado que define la manera como los empresarios
mexicanos, al menos en el sector de manufacturas, forman sus expectativas,
desprendiéndose otras relaciones con mayor alcance como podría ser un
mayor entendimiento sobre la efectividad de las políticas del gobierno, en
su ataque frontal contra la inflación.
b) Efecto de la intlación inercial en la inflación realizada.

En este apartado se plantea la hipótesis referente a un efecto denominado
"inflación inercial", el cual supone que las expectativas tienen un efecto
independiente sobre el proceso inflacionario. De esta manera, la cuestióa
se traduce en hacer compatible el proceso de expectativas racionales COII
un patrón de inflación inercial.
Para medir la existencia de este fenómeno en el sector empresarial de
manufacturas en México, se probará el siguiente modelo:

Los resultados muestran un buen ajuste para las tres regresiones en términos
del coeficiente de determinación ajustado ydel estadístico (F). Sin embargo,
los resultados indicaron la presencia de un cambio importante en la estructura que imposibilita analizar esta regresión para todo el periodo. Esta
situación surge cuando al comparar la suma del cuadrado de los errores para
todo el periodo, con aquellos que resultan al sumar los errores al cuadrado
de los dos subperiodos, el estadístico (F) calculado es mayor que el (F) de
tablas, ya que en ese caso se rechaza la hipótesis nula de igualdad en el valor
de los parámetros entre los dos periodos.
Determinado lo anterior, resulta que las regresiones a analizar son aquellas
referidas a los dos subperiodos. En el primero de ellos, de febrero de 1983
a marzo de 1985, la constante resultó estadísticamente significativa y los
precios esperados resultaron diferentes de uno. Por su parte, la tendencia
resultó significativa con el signo esperado, y con un poder de explicación
semejante al de los precios esperados. Los resultados que se reportan son
los que se obtuvieron una vez que la regresión fue aJustada por autocorrelación de errores. De acuerdo con lo descrito, para el pnmer subperiodo el efecto de la inflación inercial resultó significativo.
En el segundo periodo los resultados después de ser a1ustados por autocorrelación de errores también mostraron características peculiares, la
constante resultó significativa, los precios esperados aumentaron su poder
explicativo con relación al primer periodo, pero resultó diferente de uno, en
tanto que el efecto de inercia resultó significativo. El coeficiente ajustado de
~terminación fue de 85 porciento, el más alto que se obtuvo de las regresiones practicadas.

�44 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 45

o
(l.

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""o
""....

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o

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u

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o

til
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el:

:&gt;

.
....

La existencia de la inercia inflacionaria indica que el gobierno actuó de
manera acertada al tratar de romper el proceso inflacionario no únicamente
con políticas de restricción de demanda, sino además a través de crear un
consenso dirigido a moderar el crecimiento del precio de los bienes, servicios y factores.

111
l(d

o

N
....
....

(X)

\O

,..,
r--.
._

(X)

""....

(X)

Los resultados de este último apartado señalan la existencia de un componente "inercial" en el comportamiento de los precios al productor. Este
componente guarda características propias en cada ciclo inflacionario, dado
que al incluir el término inercial en el modelo la estimación lineal se vuelve
impracticable para todo el periodo.

\O
.-t

""

IIJ
'0

--.,

o

N

'

.-t

e

.

111

M

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z
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z

z
o
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o
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111

e
o

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o

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11'1

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......

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M

o

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..

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......
M

o

.,

......

o

QI

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i:: 111
QI i::

o

i:: .,.¡

111 O
M .,.¡

IV. Conclusiones

111 111
IIJ M
11)
::,

M 111 111
111 O O
'0 ..-t re,

.,

o.

..

m
111

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111 t1

i::

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M

111

o

111 111 111
::,
QI
111 0

o

11)

M .,.¡

e

QI 'tl ""

o

......

::,

111

o
QI

,,-t

Ei

•..t

C

as Ei

+'

111

0 111 e
..:1 QI QI

,

......

....

Con esta serie se evaluaron distintas hipótesis sobre la formación de las
expectativas empresariales a través de mínimos cuadrados.

111

o

QI

M

En este estudio se aplicó una metodología que estima las expectativas
directas de inflación de los empresarios del sector de manufacturas, a partir
de la serie de expectativas empresariales de precios de venta que se captan
con la Encuesta de Coyuntura del Banco de México.

111

.,111 oS::

oM +i111

11'1

o

QI

M

11

u

O\

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o

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M

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111

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M

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+

111

......

N

••,.¡
111 ..-t
.,.¡ .,.¡

11'1

M
\O

Sin embargo, el hecho de que el componente inercial guarde características
propias en cada ciclo inflacionario podría indicar es un componente de corto
plazo que la manera de reducirlo es distinto en cada ciclo. Para mantener
bajas las tasas de inflación, durante largos periodos, continúa siendo justificado atacar, además de las expectativas, los elementos que en teoría y en
la evidencia empírica han demostrado ser los factores fundamentales de la
inflación, es decir un crecimiento de la oferta monetaria en exceso de su
demanda, cualquiera que haya sido el mecanismo por medio del cual se haya
generado ese exceso.

111

ll,

De las hipótesis evaluadas, la definida como racional generó los mejores
resultados en términos de los estadísticos tradicionales y del valor esperado
de los coeficientes. En este marco se incorporó la variación del tipo de
cambio del peso contra el dólar bajo la hipótesis de que esta variable podría
tener influencia independiente sobre la inflación, sin embargo, no resultó
significativa lo que confirmó la racionalidad de los empresarios. El ajuste
bajo este marco mostró consistencia en sus resultados para todo el periodo
Ypara los dos subperiodos.

�46 Ensayos

Al modelo de expectativas racionales se le incluyó un factor que capta el
fenómeno de inflación inercial. El coeficiente de dicho factor ~doptó ~
valor significativo y positivo al analizar por. separado los subpenodos, sm
embargo las características de cada subpenodo ~ueron tan ma~cadas que
estadísticamente no fue posible aplicar una regres1ón_para el periodo gene·
ral. Lo anterior indica que dicho componente explica ~arte del _comportamiento de los precios esperados y que posee características defirudas para
cada ciclo inflacionario.
Otras hipótesis sobre formación de expectativas rec!bieron un apoyo ~ ·
tado. En el marco más simple de formación adaptativa, el comportamiento
de los precios esperados fue explicado únicamente por un rezago de la
misma variable esperada y, con las modificaciones po~tenores al modelo, los
rezagos de mayor grado de los precios esperados siempre resul_taron ~ig'fi t'vos. Al incorporar en este marco no sólo. la inflación
realizada smo
01ca1
f
imil
además un rezago de ésta, el valor de sus coeficientes ue s . ar pero con
signo contrario, lo que canceló su efecto. En ~l modelo ampliado la tasa de
devaluación resultó significativo en la regresión general pero no por subperiodos.
En la hipótesis de expectativas extrapoladas, la variable de tendencia jugó
el papel más relevante.
Por último, conviene señalar que el método aplicado en_este_ trabajo es ~
uso general y no necesariamente se cir~unscribe ~ ~a est1D1ac1ón del ~rea ·
miento de los precios. Cabe la posibihda~ de ut~ la metodologia con
otras variables cualitativas, realizando los aJustes pertmentes.

Expectativas directas de inflación... 47

NOTAS:
1/ Cabe indicar que los diferentes grupos económicos ( unidades familiarcs,
empresarios, etc.) probablemente perciben diferentes expectativas de
inflación, debido a que cada grupo atiende con mayor detalle la evolución
de cierto conjunto de bienes. Así las unidades familiares observan con
mayor énfasis la evolución de los precios al consumidor y, dentro de éste,
los renglones de alimentos y prendas de vestir, en tanto que los empresarios
atienden la evolución de los precios al productor y los del mercado de
capital.
2/ El año de 1982 se caracterizó por sus altas tasas de interés, inflación y
fuertes presiones sobre el tipo de cambio. En febrero inició el periodo de
flotación del peso, posteriormente se anunció el Programa de Ajuste
F.conómico así como aumentos salariales. En abril se procuró aumentar los
ingresos fiscales vía precios y tarifas. Estas políticas presionaron la inflación,
generaron un círculo vicioso de inflación-devaluación, así como grandes
salidas de divisas que se intentó manejar a través de controlar las
operaciones del mercado cambiario, incluyendo la incorporación de un
sistema de cambio dual. En agosto se suspendió temporalmente este mercado y el primero de septiembre se decretó el control generalizado de
cambios que tuvo una vigencia de más de tres meses, se decretó la
nacionalización de la banca y el primero de diciembre la nueva
administración anunció otro sistema de control de cambios.

3/ Bajo esta hipótesis, el valor calculado del estadístico para la distribución
normal estandar (2.c) se obtiene como la diferencia entre dos medias
muestrales expresado en unidades del error estandar:

Zc

=

X1 - X2;

donde a (X1-X2)

=

a 12 +

0

22

a (XI - X2)

Si 2.c cae dentro del recorrido ± 1.96 de la distribución normal, se estará
probando que a un nivel de confianza de 95 por ciento, la diferencia entre
las series no es estadísticamente significativa en una prueba de dos extremos.
4/ La (F) calculada se estima básicamente a través de las sumas de los
errores al cuadrado de los distintos periodos. El método para estimarla se
Puede consultar en Pindyck y Rubinfeld (1981), p. 124.

�48 Ensayos

BIBLIOGRAFIA

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P.myci..,
forcasts. New Yorle, Mc.Graw Hill lnternational Boo •

GRAN PARTE DE LOS ESTUDIOS encaminados a analizar relaciones
t~cas entre insumos se realizan a través de formas funcionales que
imponen serias restricciones a la tecnología, restricciones que no son aceptables por el comportamiento de maximización de utilidades.

Las formas funcionales tradicionalmente utilizadas (Cobb-Douglas y CES)
imponen restricciones sobre las elasticidades de sustitución. En el caso de

la Cobb-Douglas, los efectos de cambios en precios relativos sobre las
relaciones de sustitución son conocidos desde antes porque la función
restringe a las elasticidades de sustitución a ser unitarias. La CES presenta
la misma desventaja una vez que se estima la elasticidad de sustitución.
Ambas formas funcionales suponen separabilidad, lo que hace a las elasticidades de sustitución constantes a través del tiempo y entre todos los
insumos.

Las elasticidades de sustitución cambian con el tiempo dentro de las
posibilidades de las tecnologías en cada sector. Es de esperar que estos
cambios no sean mas que el reflejo de una actitud empresarial que intenta
hacer frente a un medio ambiente cambiante, siempre con la finalidad de
minimizar costos. Conocer cómo están cambiando las elasticidades de
sustitución permitirá evaluar cuáles sectores serán los más afectados ante
alguna poütica que altere los mercados de insumos.

Es necesario saber cuáles sectores son capaces de absorber un cambio en
precios relativos de factores sin que incrementen sus costos de producción
odepriman los volúmenes producidos.

ky SJ (1970) "Empirical evidence on the formation ofprice expec·
urnovs , •
,
. ·ca1
. •
(die) pp 1441·
tations"' Journal of the American Statisll Assoc1al1on. 65 . , .
1454.
T

• Egresado de la Facultad de Economía, UANL.

�La función Translog... 51

50 Ensayos

Una tecnología muy rígida, en el sentido que no permite flexibilidad al ritmo
en que pueden sustituirse los insumos que intervienen en los procesos
productivos, conducirá a contracciones de oferta significativas ante el encarecimiento de alguno de sus insumos, puesto que el costo deberá ser
absorbido, y la reducción de rentabilidad será inevitable.
Para investigar las formas que toman algunas funciones de producción en la
realidad, se seleccionaron once sectores de la industria manufacturera
mexicana. La hipótesis que sostiene el presente trabajo es que las tecnologías
que representan a los once sectores son tales que no restringen a las
elasticidades de sustitución a ser constantes entre todo par de insumos. Para
esto se requiere practicar pruebas de separabilidad funcional (global y
parcial), mismas que requieren de la estimación irrestricta de elasticidades
de sustitución.

Donde F es producto, Kes Capital, E son Empleados y H son Obreros. Se
distinguen dos tipos diferentes de Trabajo, uno considerado hábil (E), y el
otro menos hábil (H).
En mercados competitivos, la eficiencia productiva se alcanza donde el valor
del producto marginal de un insumo iguala su precio. Esto equivale a decir
que la elasticidad producto de cualquier insumo en la ecuación 1 es igual a
la participación en el gasto de ese insumo respecto al gasto total. Llegamos
a un sistema de ecuaciones semilogarítmico.
(2)
Mh = Ah + Bhh Ln H + Bhe Ln E + Bhk Ln K
Me = Ae + Bhe Ln H + Bee Ln E + Bke Ln K
Mk = Ak + Bhk Ln H + Bke Ln E + Bkk Ln K

En primer término requerimos utilizar una forma funcional que no imponga
restricciones a las elasticidades de sustitución entre diversos factores,
además facilitar la imposición de restricciones de separabilidad para
verificar si los datos bajo estudio pertenecen a la clase de funciones que
imponen restricciones a las posibilidades de sustitución entre insumos. La
función Translog cumple con estos requisitos.

Donde las Mi (i = h,e,k), son las participaciones de cada uno de los insumos
en el gasto. La ecuación 2 conforma el modelo irrestricto a estimar. Como
la suma de las participaciones debe ser la unidad, una de las ecuaciones
puede ser eliminada.

En las secciones B a F se presenta toda la secuencia de pruebas que se sigue
comúnmente en este tipo de estudios, así como los supuestos y condiciones
laterales que se imponen generalmente. La sección G analiza los datos que
serán utilizados, y en H e I se presentan los resultados encontrados Y
conclusiones, respectivamente.

Se supone que las tres participaciones suman la unidad, esto es, si una
participación aumenta por cambios en el nivel de utilización de un insumo,
las otras dos participaciones deben ajustarse para compensar el aumento;
por esto, las siguientes condiciones deben cumplirse para el modelo irres •
tricto:
Ah+Ae+Ak=l
Bhh + Bhe + Bhk = O
Bhe + Bee + Bke = O
Bhk + Bke + Bkk = O

B. Modelo irrestricto y supuestos de competencia
La función Translog (Christensen, Jorgenson y Lau, 1971) que considera
sólo a insumos está dada por la siguiente expresión:

Se nota que la segunda condición equivale a lo siguiente:
dMh

(1)

Ln F = Ln AO + Ah Ln H + Ae Ln E + Ak Ln K

+ ( ½) Bhh (Ln

Hl

-t- (

½) Bee (Ln El + ( ½) Bkk (Ln K&gt;2

+ BheLnHLnE + BhkLnHLnK

+ BkeLnKLnE

dMe

dMk

- - - + - - - + - - - =
dLnH

dLnH

o,

dLnH

lo que indica que, ceteris paribus, si aumentan los niveles de utilización de
los obreros, y si esto provoca aumentos en la participación de los mismos
(Mh), entonces las demás participaciones deben de ajustarse para compensar dicho aumento. De manera similar, esto se aplica para las condiciones
tercera y cuarta.

�52 Ensayos

La función Translog... 53

En la ecuación 2 el parámetro Bbk, por ejemplo, aparece en dos ecuaciones,
Mh y Mlc; sin embargo, se trata de dos parámetros distintos. Lo mismo debe
aclararse para Bhe y Blce. Cuando se restringe a estos pares de parámetros

a ser iguales independientemente de la ecuación donde se encu~ntren, se
dice que se han impuesto condiciones de simetría. Estas serán unpuesw
posteriormente.

C. Rendimientos constantes a la escala y simetría
Es deseable contar con funciones de producción que exhiban rendimientos
constantes a la escala (RCE) porque esto hace que las elasticidades de
sustitución sean independientes de la escala de planta (por la misma razón
se hace el supuesto adicional de que todo cambio tecnológico es Hicksneutral).
Esto resulta importante para la toma de decisiones, ya que si el sector exhibe
RCE se podrán prever con mayor confianza los efectos de cambios en
precios relativos sobre las relaciones de sustitución en un sector en par•
ticular, al no tener que considerar la escala de planta.
Para el caso de la función Translog, las restricciones de RCE son equivalentes a las restricciones de simetría (sino se cumplen éstas últimas, las primeras
no se satisfacen). Las restricciones de RCE son las siguientes:
(3)

Ah+ Ae +Ale= 1
Bhh + Bhe + Bhlc = O
Bhe + Bee + Blce = O
Bhlc + Blce + Blck = O

( !2 ) Bhh + ( !2 ) Bee + ( !2 ) Blck +

D. Pruebas de buen comportamiento

Las pruebas de buen comportamiento de la función de producción son dos,
yse hacen al modelo restricto en simetría y RCE, debido a que éstas últimas
son propiedades deseables.
La primera prueba consiste en verificar que las participaciones estimadas
de los costos para cada insumo sean positivas, en cuyo caso, se estaría
probando que los insumos no se están utilizando a niveles en que sus
productividades marginales sean negativas. A esta prueba se le conoce
como Prueba de Monotonicidad.

La segunda prueba consiste en verificar que la función de producción
estimada sea estrictamente cóncava. Esto se comprueba verificando que el
hessiano orlado de las derivadas directas y cruzadas de las productividades
marginales sea negativo definido. El hessiano orlado viene dado por la
siguiente matriz:

Fñh Fhe Fhk]
H = Fhe Fee Fke
[ Fhlc Fke Flck

Donde la productividad marginal del insumo I está dada por

Fi

=(

y

)(Mi)

(i =h,e,k)

Bhe + Bhlc ... Bke = O

Estas cinco condiciones son necesarias para que el modelo exhiba RCE. Se
aprecia que si se cumple la simetría, la última condición de RCE es
redundante (el.imponer simetría reduce las condiciones de RCE).

Ysus derivadas directas y cruzadas son:
Fii

= ( ~ )(Bii + (Mi-l)(Mi))

Fij

= ·(

J

J ) (Bij + Mi Mj)

Verificar que la monotonicidad y estricta concavidad se cumplan equivale a
probar que el supuesto de maximización de utilidades sujeto a una función
Translog se ajusta adecuadamente a los datos. Este "buen comportamiento"
nos indica que la función de producción es apropiada para el análisis de

�54 Ensayos

La función Translog... 55

interdependencias técnicas entre insumos a travé~ de las elasticidades de
sustitución que se vayan a estimar. (Berndt y Chnstensen, 1974; Brendt y
Wood, 1975; y Denny y May, 1977).

Sustituyendo Me y Mh de {2), encontramos tres condiciones a cumplir:

E. Separabilidad global y parcial

Sin embargo, como se dijo antes, una de las tres ecuaciones del modelo dado
en (2) puede quedar fuera para el proceso de estimación; por ejemplo, la de
Me. Se aprecia que en las tres condiciones derivadas existen cuatro
parámetros (Ae, Bee, Bke y una de las Bhe), los cuales pertenecen a la
ecuación que quedó fuera. Utilizando las condiciones de simetría podemos
establecer estos parámetros en función de los parámetros de las ecuaciones
que se vayan a estimar directamente. Haciendo estas sustituciones, las tres
condiciones anteriores son equivalentes a las siguientes tres:

Dada la definición de elasticidad de sustitución parcial de Allen entre el
insumo i y elj {AESij):
B ij
AES ij = 1 + - - - - - ,
Mi Mj

una estructura Cobb-Douglas puede probarse imponiendo la restri~ón de
que Bij =opara toda i,j. Esto haría a todas las elasticidades cruzadas iguales
a la unidad.

?e

Esta restricción provoca que las participaciones _en los co~~os
cada
insumo sean constantes e independientes de su ruvel de ut~c1ón Y se
conoce como condición de completa separabilidad, o separabilidad gl9bal.
Si no se rechaza la prueba de separabilidad globa_l, se investigan
separabilidades parciales imponiendo restricciones ~prop1adas de acuerdo
a la separabilidad parcial específica que se esté considerando.
Bemdt y Christensen (1973) establec~n una co~r~spondencia ent_r~ las
elasticidades de sustitución de Allen yciertas cond1c1ones de separabilidad.
De esta manera, si tenemos una función de tres insumos como la nuestra:
F(H,E,K),

podemos proponer la separabilidad parcial de H y E respecto a K:
F{H,E,K)

= N(H,E)

+ U(K)

= N(V) + U(K)

Donde V es un índice del insumo trabajo que agrega a obreros Yemple~dos.
La separabilidad propuesta es válida si y sólo si las elasticidades parciales
de Allen entre •H y K, y entre E y K son las mismas, esto es:
AEShk

= AESek

Dada la definición de las AES, es fácil ver que lo anterior equivale a lo
siguiente:
Bhk Me - Bke Mh

=O

i) Bhk Ae - Bke Ah = O
ii) Bhk Bhe - Bke Bhh = O
iii) Bhk Bee - Bke Bhe = O

i) Bh.k - Bh.k Ak Bkk Ah
2
ii) Bkk Bhh - Bh.k = O
2
iii) Bkk Bhh - Bhk = O ·

=O

Se aprecia que las tres restricciones se reducen a dos, que son las que deben
cumplirse simultáneamente para que se cumpla la separabilidad propuesta
de H y E respecto a K. Se tiene que derivar una solución simultánea para
estas restricciones: Existe una solución lineal {trivial), y una no lineal, las
cuales se presentan enseguida.

i) Bkk = Bh.k = O

(Solución Lineal)

2

ii) Bkk = Bh.k / Bhh
(Solución No Lineal)
Ak = 1 + (Bh.k Ah/ Bhh)

Estas dos soluciones son en realidad dos restricciones para probar la
separabilidad propuesta. Ambas formas son equivalentes en el sentido de
que dan una solución a la separabilidad de H y E respecto a K; sin embargo,
la solución varía de un caso al otro.

La diferencia entre una solución lineal y una no lineal radica en que la
primera verifica si la siguiente igualdad es cierta:
AEShk

= AESke = 1,

lllientras que la segunda verifica si ambas AES son iguales pero distintas a
la unidad.

�56 Ensayos

La función Translog... 57

Se puede probar que la restricción lineal verifica que la suma (Mh + Me) se
ha mantenido constante en el periodo analizado, mientras que la restricción
no lineal verifica que la razón (Mh/Me) se ha mantenido constante en los
datos bajo estudio.

F. Estimación e inferencia estadística

Primeramente se especifican tres términos estocásticos de forma aditiva a
las ecuaciones dadas por (2). El nivel de agregación utilizado comúnmente
en estudios de este tipo, hace suponer que exista algún sesgo por problemas
de simultaneidad en el modelo. Se esperaría que los niveles de utilización
de los insumos y sus respectivos precios fuesen determinados dentro del
modelo.
Esto obliga a que se utilicen variables instrumentales y un método de
estimación de mínimos cuadrados en dos etapas aplicado a cada ecuación
en el modelo irrestricto. Sin embargo, las restricciones de simetría no
pueden aplicarse a un método de dos etapas aplicado ecuación por ecuación.
La simultaneidad parte de que existe una asociación entre las variabl~

independientes y los términos estocásticos: esto resta eficiencia a los es•
timados. No obstante, utilizando un método en tres etapas, los problemas
de eficiencia pueden reducirse si los elementos fuera de la diagonal principal de la matriz de covarianzas son diferentes de cero. Sin embargo, tal
método haría que las estimaciones dependieran de la ecuación que queda
fuera.
Un método de tres etapas iterativo haría a los estimados converger, siendo
independientes de la ecuación excluida. El método de estimación utilizado
aquí es el de máxima verosimilitud, que ofrece estimaciones asintóticamente
equivalentes a las del método de tres etapas iterativo.
La inferencia se hlw con la prueba de razón de verosimilitud. Esta razón

se calcula dividiendo el valor máximo de la función de verosimilitud para el
caso restricto, por el valor máximo tomado en el caso irrestricto:
R

= L (Restricto) / L (Irrestricto)

Donde Res la razón de verosimilitud, y se sabe que -2 Log R se distribuye
asintóticamente como una Chí Cuadrada con el número de grados de
libertad igual al número de restricciones.

G. Los datos

Se utilizaron los datos de once sectores de la industria manufacturera
mexicana, a un nivel de desagregación de cuatro dígitos. Los sectores
seleccionados aparecen en los cuadros de resultados que se anexan al final.

La inf~rmación ~ue se requiere para el modelo de tres insumos, expuesto
en págmas antenores, es referente a las cantidades físicas utilizadas de cada
insumo, así como el costo en que incurre el empresario para tener estas
cantidades disponibles.

En primer lugar,_el insumo trabajo se desagregó en obreros y empleados,
~do qu~ se ~ns1d~ra que ca~a gru~ tiene ~aracterísticas diferentes, y la
inf?~aCJó~ d~po_m?le hace imposible un ruvel de desagregación mejor.
Utilizar un mdice umco de trabaJo supondría que la habilidad de un obrero
sin _estudios es equiparable a la de un administrador o un ingeniero
d~cados a actividades administrativas y de supervisión. Esto equivale a
decir que podemos desplazar al administrador o al ingeniero y poner en su
lugar ~ obrero sin que la productividad se altere, ya que en el fondo se está
supomendo que el obrero mostrará las mismas relaciones de sustitución
respecto al capital que los profesionistas.

Para que t~ índice único de trabajo fuese válido, debería demostrarse que
la separabilidad de obreros y empleados respecto al capital es correcta.
El INE~I prese~ta información de obreros, empleados, salarios, sueldos y
prestaciones SOCiales para los sectores seleccionados. Con esto calculamos
I?~ co~tos en obreros y empleados necesarios para llegar a las par~pac1ones en los costos respecto a los costos totales para cada uno de los
111Sumos.1/
Res~cto al insumo capital, se requiere también llegar a una medida de la
~dad (acervo) de capital utilizado, así como del costo del servicio. Al
IIUSmo tiempo, se debe definir qué tipo de capital será considerado, ya que
se ha demostrado para otras economías que las relaciones de sustitución
entre_ trabajo y ~pital varían sí éste último es medido como capital de
trabaJo, activos fiJos, o una agregación de ambos.
Par~ efectos de nuestro trabajo, consideraremos solamente al capital
~do como activos fijos, ya que el capital de trabajo muestra más inconruentes al ser afectado por estrategias fiscales que pueden sesgar los

�58 Ensayos

volúmenes de inventarios realmente requeridos en el sector, así como el
grado de competencia que afecta las políticas de cuentas por cobrar Y
proveedores.
El acervo fijo bruto de capital mide a la totalidad de activo fijo q~e está en
operación; sin embargo, sólo nos interesa la parte que es ~nsunu~ anualmente, la cual llamamos servicio del c~p~tal. Existen ?•ver~as
aproximaciones al servicio del capital: la depreciaci?n anual en acti~os ~
una estimación del acervo real utilizado, y la formación bruta en activos fijos
(altas de activo fijo menos bajas de activo fijo en el año), son sólo tres formas.
La mejor forma es la segunda; sin embargo, los altos. reque~entos de

información necesaria para la estimación la hacen impracticable. La
depreciación se calcula para efectos fiscales, lo que la hace independiente
del verdadero grado de utilización del activo fijo. Finalmente, para poder
utilizar la formación bruta de capital fijo, se tiene que suponer que esta
formación está encaminada a reponer al activo fijo que se consume_ anualmente, por lo que representaría una aproximación al servicio del capital. En
este trabajo se utilizó esta última forma.
El Banco de México publica "Acervos y Formación de Capital", CXIII
información para sectores con un grado de desagregaci?n de_cuatro ~os.
Allí se encuentran datos de la formación bruta de activo fiJo e índices de
precios de ésta, desagregada en los siguientes componentes:
• Edificios, Construcciones e Instalaciones Fijas.
- Maquinaria y Equipo de Operación.
- Equipo de Transporte.
.
- Mobiliario y Equipo de Oficina.
La información para cada rubro y sector va de 1960 a 1987. S~ embargo, los
sectores que incluye esta publicación, y los sectores que considera la INEGI
solo coinciden en once, y únicamente para el período de 1968 a 1~87, por lo

que se seleccionaron esos once sectores y ese periodo para estudio.
En resumen, se tomó a la formación bruta de capital fijo en términ~ r~

para aproximar el servicio de capital (K), y la fo~mación bruta de -~p1tal fijo
en precios corrientes para calcular Mk. Del mismo modo, se utilizaron las
series de obreros y empleados para medir H y E respectivamente, Ya las
series de remuneraciones totales a obreros y empleados para calcular ~ Y
Me respectivamente. Las series de H, E y Kfueron no~~das a la UDJdad
en 1968; se puede demostrar que esto no afecta las estimaciones de las AES.

La función Translog... 59
H. Resultados

En el Cuadro 1 se presentan los resultados del modelo irrestricto. La
ecuación que excluida es la de Me. El logaritmo del valor máximo de la
función de verosimilitud aparece en la última columna (LOGL). Entre
paréntesis aparecen los valores t-Student solamente para los parámetros
libres (estimados directamente) correspondientes a las dos ecuaciones incluidas.
En el Cuadro 2 aparecen los resultados del modelo restricto en simetría. El

níunero de grados de libertad aquí es tres, dado que los parámetros libres
son cinco y en el modelo irrestricto son ocho.
A un 5% de significación la hipótesis de simetría no puede ser rechazada
para cuatro sectores: Envasado de frutas y legumbres, Papel y cartón,
Abonos y fertilizantes, y Resinas sintéticas y fibras artificiales. A un 0.5%
de significación la hipótesis de simetría no se rechaza para otros tres
sectores: Jabones, detergentes y Cosméticos, Automotriz, y Carrocerías,
motores y otras partes para auto.
La prueba de simetría es una piedra angular dentro de la secuencia de
pruebas porque las elasticidades y las pruebas de separabilidad están condicionadas a que la simetría se cumpla.

Estudios previos que utilizan la función Translog para el análisis de interdependencias han mostrado la presencia de autocorrelación serial, debida,
tal vez, a los problemas de simultaneidad. Esto provoca que los errores
estándar de los parámetros estimados estén sesgados a la baja. situación que
hace que la validez de la inferencia respecto a la prueba sea dudosa. Sin
embargo, cuando en el modelo restricto en simetría se encuentran valores
de t de los coeficientes mayores a dos veces su valor crítico, la
autocorrelación se minimiui, prosiguiendo con la secuencia de pruebas
trazada suponiendo que los resultados no se afectan por el sesgo de
autocorrelación.

Se estimaron en total 55 parámetros libres en el modelo restricto en simetría
(5 por sector). Del total de parámetros estimados solo seis no cumplen con
la condición de que su t calculada no exceda a dos veces su valor crítico.
Entonces concluimos que la autocorrelación no representa un problema en
los resultados encontrados.

�60 Ensayos

Las pruebas de buen comportamiento resultaron satisfactorias. Las condiciones de monotonicidad se cumplen para todos los sectores ex~pto para
el sector de Abonos yfertilizantes, en donde Mk toma valores negativos para
1983 y 1986.
Los resultados de la prueba de concavidad aparecen en el Cuadro 3. Se
aprecia que el sector 10 (Automóviles) es el más afectado por la pru_eba. El
que las condiciones de concavidad no se cumplan total_ment~ s~. atnbuye a
"desviaciones" en la conducta maximizadora. o a la 1mpos1bilidad de la
función Translog para aproximar las interdependencias verdad~ras entre
insumos para algún rango de valores dado. En nue~tro caso muy bien puede
deberse a la calidad de nuestra estimación de capital.
Por los resultados encontrados, suponemos que las funciones de producci~
son bien comportadas y apropiadas para_ ~l estudio de inter~ependenaas
técnicas entre insumos a trvés de las elast1c1dades de sustitución.

En el Cuadro 4 se presentan las elasticidades de sustitución par~ años
seleccionados. Si la elasticidad es positiva, ambos insum_os son sus_lltutos;
si es negativa, son complementarios; por eso las AES prop~as (de un ms~o
respecto a si mismo) se espera sean negativas, como lo eXJge la concavidad
hacia arriba de las isocuantas.
Las AES propias tienen el signo esperado excepto ~n cuatro sect~res:
Molienda de trigo; Jabones, detergentes y cosméticos; Automotnz Y
Carrocerías. Para los sectores de Molienda y Jabones, este resultado se
puede deber a que hay una alta participación de losempleados (muy
parecida a la de los obreros), además de que las retrib~cione~ a cada ~upo
son muy similares. Esto sugiere que no hay grandes diferencias en calidad
entre obreros y empleados (por eso se encuentra en estos sectores una
AEShe negativa, indicando complementariedad).

Por su parte, los sectores Automotriz y Carrocenas es~uvieron s_uJetos a
regulaciones gubernamentales d~rante casi to?o el penodo _c?ns1d_era~
Estas regulaciones iban desde obligar a los fabncantes a adqumr ~ct1vo fiJ
para fabricar partes que antes importaban, hasta r~gular 1~ vanedad ~
automóviles que podían fabricar. Estos hechos muy b'.en_Pudieron sesgar ea
comportamiento de las inversiones, provocando desviaciones_ temporales
la conducta maximizadora de beneficios, lo que podría explicar los resul·
tados encontrados.

La función Translog... 61

Las AES cruzadas ayudan a visualizar efectos de largo plazo en las relaciones
de producción entre insumos ante cambios en precios relativos.
La hipótesis de Griliches (AEShk&gt;AESlce) se observa sólo en tres sectores:

Grasas y aceites, Cemento y Automotriz.
El capital y el trabajo no hábil son sustitutos para todos los sectores excepto
el Automotriz. Obreros y empleados son complementarios para siete sectores; en los sectores Envasado, Aceites y Cemento muestran indicios de ser
sustitutos, y en el Automotriz los resuJtados varían mucho.

Las elasticidades precio2J propias y cruzadas se presentan en el Cuadro 5.
Los signos de las elasticidades propias deben ser negativos, lo cual se
cumple en todos los sectores excepto cuatro: Molienda, Jabones,
Automotriz y Carrocerías. La posible explicación de estos resuJtados ya fue
ofrecida.
Las elasticidades precio cruzadas también ayudan a visualizar efectos de
largo plazo. Capital y obreros muestran elasticidades cruzadas positivas
(sustitución). Un incremento en el costo del capital provocará ajustes en los
sistemas productivos, que harán a este insumo más sustituto con los obreros.
Capital y empleados muestran ser sustitutos para todos los sectores excepto
el Automotriz.

En todos los sectores se aprecia que las elasticidades precio entre capitaJ y
algún tipo de trabajo (H ó E) son mayores en los años ochenta que en los
setenta. Esto indica que el capital se volvió más sustituto en la década
pasada, tal vez explicado por el hecho de que durante la crisis de inicios de
los ochenta la formación bruta de capital fijo decreció considerablemente,
en comparación con los otros dos factores, por lo que al convertirse en el
factor relativamente más escaso tiende a ser el más sustituible.

La mayor divergencia de resuJtados entre sectores se encontró analizando

las elasticidades precio cruzadas entre obreros y empleados. Algunos sectores muestran indicios de sustitución, otros, de complementariedad,
mientras que aún otros muestran la transición de sustitución a complemenlariedad o viceversa.
Para aquellos sectores que muestran complementariedad, la repercusión a
largo plazo es que ambos factores (H y E) tenderán a moverse en la misma
dirección ante cambios en precios relativos. En estos sectores se encontró

�62 Ensayos

La función Translog... 63

que Eeh &gt; Ehe en valor absoluto, lo cual no es sorprendente si se considera
que los obreros son el factor relativamente abundante, y que no hay diferencias significativas en las elasticidades precio propias de ambos insumos.
En los sectores donde obreros y empleados son sustitutos, no se hallaron
diferencias significativas entre Eeh y Ebe, pero se encontró que en valor
absoluto Eee &gt; Ehb. Esto muy bien se puede interpretar como una conducta de racionalización de costos fijos (sueldos).
Pasando ahora a los resultados de las pruebas de separabilidad, éstos se
presentan en el Cuadro 6, que detalla los logaritmos del valor máximo
alcanzado por la función de verosimilitud para las diferentes pruebas de
separabilidad. Cabe aclarar que estas pruebas son modelos restrictos
respecto al modelo de simetría (es decir, el modelo de simetría es ahora el
"irrestricto").
Se encontró que la hipótesis de una estructura Cobb-Douglas se rechaza
para todos los sectores (para un 5% y 0.5% de significación). Entonces, la
hipótesis de que todos los insumos son separables entre sí se rechaza.
Se probaron todos los tipos de separabilidad (lineal y no lineal) para cada
combinación de insumos posible, buscando la existencia de índices
agregados consistentes. Para un 5% de significación se rechazan todos los
tipos de separabilidad parcial especificados.
A un 0.5% de significación, todos los tipos de separabilidad parcial propuestos se rechazan, excepto para la restricción lineal de la separabilidad parcial
propuesta de capital y empleados respecto a obreros en el sector de Jabones.
Esto indica que existe la posibilidad de construir un índice agregado consistente entre capital y empleados. Para este sector debe ser cierto lo siguiente:
F(H,E,K) = F(H,G(E,K)),
donde G es un índice que agrega a empleados y capital, y como E y K SOD
separables de H, entonces G es separable de H, y F tiene la forma de una
Cobb-Douglas.

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TABLA2
PARAMETROS ESTIMADOS DEL MODELO RESTRICTO EN
SIMETRIA
-- -- - -- SECI'OR
AH
AK
AE
BHH
BKK

BEE

BKE

ENVASADO DE FRUTAS
Y LEGUMBRES
MOLIENDA DE TRIGO

BEK

BEH

BHE

BHK

0.51148
0.10487
0.38365
0.12406
0.11237
0.08711
-0.03n1
-0.03771
-0.0494
-0.0494
-0.07466
(51.4901
(8.74!1
(8.4451
(10.533)
(10.1691
0.24111
0.56804
0.19085
0.242
0.15222
0.2031
-0.05666
-0.05666
-0.14644
-0.14644
-0.095563
(51.607)
(50.824)
(4.899)
(8.142)
(11.9141
ACEfIBi Y GRA~AS
0.37281
0.24089 0.38631
-0.051509
0.14202
-0.03088
-0.08133
-0.08133
0.11221
0.11221
-0.060696
COMESTIBLES
(31.322)
(15.250
(1.4231
(6.324)
(4.0381
CERVEZA
0.35506
0.27113
0.37381
0.22516
0.14121
0.21012
-0.06309
-0.06309
-0.14704
-0.14704
-0.078125
(59.303)
(26.230)
(IS.865)
(7.315)
(8.437)
PAPEL Y CARTON
0.072154
0.87591
0.05194
0.075954
-0.079112
0.05744
-0.0303
-0.0303
-0.02714
-0.02714
-0.048814
(8.437)
157.308)
(3.508)
(4.833)
15.3121
ABONOS Y FERTILIZANTES
0.45187
0.24262
0.30552
0.20021
0.051986
0.18229
-0.01703
-0.01703
-0.16526
-0.16526
-0.034952
(25.6281
(12.711)
(6.746)
(7.194)
(5.4491
RESINAS SINTETICAS Y
0.21733
0.58526
0.19741
0.21021
0.19194
0.16749
-0.07461
-0.07461
-0.09288
-0.09288
-0.11733
ABRAS ARTIACIALES
(23.215)
150.1281
(9.819)
(16.193)
(14.899)
JABONES, DETERGENTES
o.3un
0.27228
0.41595
0.38098
0.14408
0.36354
-0.06332
-0.06332
-0.30022
-0.30022
-0.080762
Y COSMETICOS
(27.839)
(25.107)
(3.5821
(4.657)
(3,273)
CEMENTO
0.36458
0.38103
0.25439
0.039311
0.20781
0.00418
-0.08634
-0.08634
0.08216
0.08216
-0.12147
(34.3561
(37.1681
/1.098)
(20.377)
(14.5341
AUTOMOVILES
0.29538
0.46219
0.24243
0.23222
0.24214
-0.21946
-0.11469
-0.11469
-0.10477
-0.104n
-0.12745
/18.539)
126.994)
(4.472)
/11.102)
(7.123)
CARROCERIAS, MOTORES Y
0.1591
0.76792
0.07298
0.14389
0.10242
0.09733
-0.02793
-0.02793
-0.0694
-0.0694
-0.074491
OTRAS PARTES PARA AUTO
(38.6391
(106.5601
(8.203)
(4.812)
/6.0571
ELESTADISTICO T-STIJDENT ES PRESENTADO ENTRE PARENTESIS EXCEPTO PARA LA ULTIMA COLUMNA (EN ELLA SE PRESENTA -2•LOG(R)).
WS GRADOS DE LIBERTAD PARA EL MODELO RESTRICTO EN SIMETRIA SON 3. LA JI CUADRADA TEORICA ES 7.81 AL 95%. Y 12.84 AL 99.5%.

I~~

BKH

l.OGL

-0.07466

86.4407
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92.9933

-0.095563

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-0.060696

96.6396
(25.813)
87.2C5S
(24.492)
102.627
(3.0561
74.5354
(1.077)
101.869
13.4841
80.5517
(10.569)
102.006
(20.1181
80.3345
(9.083)
115.011
(12.3021

-0.0781~
-0.048814
-0.034952
-0.11733
-0.080762
-0.12147
-0.12745
-0.074491
/6.0571

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�66 Ensayos

La función Translog... 67

TABLA4
ELASTICIDADES DE SUSTITIJCION ESTIMADAS PARA A?OS SELECCIONADOs
SECTOR

A?O EShk

EShe

ESek

ENVASADO DE FRUTAS
Y LEGUMBRES

1970
0.2966
1974 -0.0444
1978
0.1644
1982
0.2449
1986
0.12
1970
0.2793
1974
0.2373
1978
0.1936
1982
0.3037
0.241.8
1986
1970
0.4229
1974
0.4775
1978
0.3911
1982
0.4251
0.2192
1986
1970
0.2337
1974
0.1742
1978
0.3159
1982
0.4181
1986
0.0772
0.4527
1970
1974
0.3665
1978
0.281
1982 -0.1895
o,.5799
1986
1970
0.6743
1974
0.6227
1978
0.7332
1982
0.7383
2.5593
1986
1970
-0.008
1974
0.1624
1978
0.2051
1982
0.1634
1986
0.206
1970
-0.001
1974
0.2254
1978
0.2211
1982
0.2088
1986
0.0274
1970 -0.0897
1974
0.057
1978
0.1796
1982
0.1802
1986 -0.1582
1970 -0.8487
1974
0.1102
1978 -0.1067
1982
0.1674
1986
0.1636
1970
0.3901
1974
0.3372
1978
0.438
0.2916
1982
1986
0.3818

0.6556
0.7212
0.6836
0.6327
0.6788
-2.7958
-5.1257
-4.3511
-3.5068
-2.1631
1.9133
2.101
1.8412
1.888
1.6761
-0.334
-0.4063
-0.1545
-0.4278
0.1034
-2.371.8
-3.3882
-4.8385
-15.2438
-0.3682
-0.1663
-0.0708
-0.39071
-0.4604
0.2395
-4.1729
-2.3239
-0.0311
0.0179
-0.1622
-1.2144
-1.5162
-1.5573
-1.3979
-1.0695
1.6064
4.7589
2.7289
2.8816
1.571
0.4151
-0.0805
0.1847
-1.568
-0.6553
-3.1204

0.4291
0.3581
0.4932
0.6094
0.5524
0.4675
0.3698
0.4506
0.4033
0.5237
0.2211
0.2907
0.1632
0.1851
-0.1152
0.4759
0.5193
0.2773
0.3164
-0.3083
0.4969
0.4661
0.4047
0.1167
0.6532
0.7538
0.633
0.7395
0.6502
2.8877
0.0869
0.1295
0.1507
0.2013
0.2231
0.4208
0.4203
0.4336
0.3956
0.3486
-0.1313
-0.0477
0.1268
0.1058
-0.2352
-0.9322
-0.3278
-0.3696
-0.2711
-0.1779
0.6221
0.3583
0.5346
0.4776
0.6154

MOLIENDA DE TRIGO

GRASAS Y ACEITES
COMESTIBLES

CERVEZA

PAPEL Y CARTON

ABONOSY
FERTILIZANTES

RESINAS SINTETICAS Y
FIBRAS ARTIACIALES

JABONES, DETERGENTES
Y COSMETICOS

CEMENTO

AUTOMOVILES

CARROCERIAS, MOTORES
Y OTRAS PARTES DE
AUTOS

-8.2296

-3.n02
-6.9413
-3.3227

ESkk - EShh
•1.2241
-0.7541
-1.2071
-1.1702
-1.2207
-0.2373
-0.1336
-0.1554
-0.1994
-0.2866
-0.7558
-0.6794
-0.7551
-0.7598
-0.2529
-0.7285
-0.7127
-0.7702
-0.7092
0.3346
-0.1053
-0.0773
-0.0533
0.0044
-0.2431
-2.3758
-3.1246
-2.001.8
-2.2663
89.6382
-0.0116
-0.0788
-0.3023
-0.3012
-0.2921
-0.7059
-0.7272
-0.7231
-0.7347
-0.6499
0.3188
-0.007
-0.127
-0.1127
0.6484
4.9841
0.0981
0.5764
-0.0034
-0.0324
-0.1746
-0.0822
-0.1648
-0.0873
-0.1663

P.Seo·

-0.5446 -1.no,
-0.5781 ·1.8219
-0.6478 ·l.103
-0.7937 ·l.®'
-0.74 -0.9882
1.4728 1.8772
2.785 5.2051
3.0567 3.0479
1.5381 3.365.5
1.4151 0.8669
-2.259 -2.116.5
-2.6109 ·2.4601
-2.08 -2.0106
-21203 •2.1521
-1.6685 -1.ms
0.139 -0.1574
0.345 --0.177
-0.0985 -0.0465
-0.0806 0.20P7
-0.0816 -0.02ZJ
·1.7868 -1.9951
-0.8675 -1.2072
0.5495 0.5433
16.6333 15.3678
-2.2776 -3.3372
-0.2221 -0.3131
-0.1518 -0.2.186
-0.2085 -0.031.8
-0.1499 0.04954
0.0098 -0.2972
2.9666 5.3~
0.9234 3.14&amp;S
-0.1815 -0.1946
-0.1733 -0.3254
-0.1422 -0.163
1.6465 0.6457
1.3822 1.0796
1.4686 1.0612
1.2601 1.0393
1.2336 0.71◄1
-1.0492 -2.2382
-3.2592 -7.1582
-2.1962 -4.4819
-2.2764 -4.7814
-0.9701 -2.1858
-0.0762 -0.1234
-0.0496 0.6178
-0.0647 0.0772
0.5539 16779
1.454
0.1669
0.1761 0.6434
1.2348 15.8909
-0.1004 3.4546
7.9
1.745
0.275 0.8924

TABLAS

-

ELASTICIDADES PRECIO ESTIMADAS PARA A?OS SELECCIONADOS
SSCTOR
..,,k
A?O
&amp;e
f)ll
l!lib
ENVASADO DI! FRt.rrAS
YU!GUMBRES

MOUF.NDA DI! TRIGO

GRASAS Y ACEJ'IBS
COMESTIBLES

Cl!RYl!ZA

PAPl!L Y CARTON

ABONOS Y
FERTIUZANTES

Rl!SINAS SIN1ETICAS Y
FIBRAS ARTIFICIALl!S

JABONl!S, DETERGl!NTilS
Y COSMETICOS

CEMl!NTO

AUTOMOVII.ES

CARROCllRIAS, MOTORl!S
Y 01RAS PARTES DI!
AUTOS

1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
_1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986

-0.2706
-0.116
-0.2491
-03118
-0.2632
-0.14ll
-0.0917
-0.1038
-0.17.63
-0.1632
-0.226
-O.:U56
-0.2035
-0.2194
-0.046
-0.2431
-0.2456
-0.2155
-0.:i.6
0.0528
-0.086
-0.065
-0.046
0.0041
-0.1739
-0.5439
-0.5216
-0.5378
-0.5434
-2.7345
-0.0084
-0.0516
-0.1147
-0.1121
-0.1231
-0.18
-0.2:M7
-0.2272
-0.2147
-0.1533
0.0799
-0.0049
-0.0705
-0.0645
0.1463
0.7532
0.035
0.1578
-0.002
-0.0157
-0.1278
-0.0663
-0.1219
-0.07
-0.1228

-0.7.614
-0.2684
-0.2804
-0.2945
-0.2912
0.3229
0.5083
0.542
03333
0.3136
-0.79,46
-0.8389
-0.7693
-0.ns2
-0.7018
0.04:U
0.0947
-0.0402
-0.0312
-0.0437
-0.195
-0.0795
0.0432
0.07436
-0.3699
-0.1041
-0.0842
-0.1017
-0.Mll
0.0072
0.4744
0.1m
-0.0706
-0.0653
-0.0498
0.5208
0.4664
0.4846
0.4401
0.4342
-0.4667
-0.6024
-0.5858
-0.5892
-0.4507
-0.0347
-0.0198
-0.0272
0.1457
0.0525
0.0293
0.172
-0.018
0.2287
0.0448

-0.4096
-0.39
-0.3978
-03972
-0.3862
0.3302
0.6817
0.4703
0.5045
0.1811
-0.7391
-0.7802
-0.725
-0.7437
-0.6837
-0.0567
-0.0674
-0.0145
0.0558
-0.0068
-0.147
-0.0814
0.032
0.5743
-0.4075
-0.0946
-0.0663
-0.0079
0.1006
-0.0879
0.604
0.4116
-0.045
-0.0816
-0.0371
0.2767
03817
0.3775
0.3725
0.2942
-0.6817
-0.8464
-0.7484
-0.8065
-0.6768
-0.0484
0.1493
0.0236
0.5703
0.2924
0.0649
0.8575
0.2803
0.5266
o.osn

0.14:U
-0.0206
0.0712
0.0909
0.0472
0.0612
0.0433
0.0343
0.0658
0.0538
0.1487
0.1534
0.1446
0.1554
0.0922
0.0714
0.0478
0.1289
0.1618
0.0414
0.0494
0.0335
0.0221
-0.0084
0.0941
0.3161
0.3456
O.lln
0.4113
1.8804
-0.0012
0.0347
0.0798
0.0615
0.0722
-0.0003
0.076
0.0729
0.0729
0.0096
-0.0399
0.0105
0.0479
0.0466
-0.0735
-03871
0.0441
-0.0448
0.044
0.0515
0.065
0.0469
0.0785
0.0382
0.0623

s.

º"'""

.....

~-

0.0655 0.1282 0.0948 0.1959 03141
-0.0068 0.1367 o.o.m 0.2753 0.3349
0.0339 0.1m 0.1018 0.2465 0.296
0.0652 0.2208 0.1623 0.2293 0.2348
0.0258 0.2159 0.1191 0.2653 0.2671
0.1689 0.0822 0.1827 -0.492 -0.613
0.1629 0.0484 0.2538 -0.671 -0.936
0.1294 0.0695 0.3012 -0.671 -O.m
0.1924 0.0604 0.2554 -0.57.6 -0.76
0.1382 0.1094 0.2982 -0.452 -0.479
0.17.64 0.0772 0.0661 0.6682 0.673
0.1726 0.0921
0.105 0.6663 0.6751
0.1054 0.0588 0.0439 0.6639 o.&amp;in
0.1227 0.0639 0.0534 0.65:U 0.6903
0.0405 -0.0454 -0.0213 0.6613 0.705
0.078 0.1717 0.1588 -0.12 -0.102
0.06 0.1m 0.1789 -0.155 -0.112
0.®14 0.0865 0.0775 -0.048 -0.063
0.145 0.0842 0.1097 -0.11◄ -0.166
0.0121 -0.0942 -0.0486 0.0316 o.osss
0.3699 0.0366
0.406 -0.175 -0.259
O~! 0.0314 0.3919 -0.229 -031
0.2423 0.0238 03489 -0.286 -0381
-0.1739 0.0043 0.1071 -0.57 -0.682
0.4149 0.0797 0.4673 -0.045 -0.06
0.1544 0.2278 0.1726 -O.OS -0.078
0.1039
0.176 0.1056 -0.02 -0.039
0.1969 0.1801 0.1986 -0.095 -0.191
0.1n
0.132 0.1559 -0.094 -0.257
-0.078 0.8541 -0.0881 0.0708 0.176
-0.0058 0.0097 0.0633 -0.469 -0.667
0.1065 0.0169 0.0849 -0.304 -0.497
o.on8 0.0348 0.0571 -0.007 -0.012
0.0608 0.0505 0.0749 0.0045 0.0067
0.0868 0.0508
0.094 -0.037 -0.057
-0.0002 0.1803 0.1073 -0.521 -0.384
0.0696 0.1486 0.1298 -0.536 -O.SU
0.0694 0.1543 0.1362 -0.554 -0.514
0,061 0.1418 0.1156 -O.SO! -0.488
0.0064 0.1436 0.0822 -0.441 -0377
-0.02:M -0.0399 -0.0329 0.4892 0.7146
0.0397 -0.0056 -0.0332 0.5627 0.8797
0.0997 0.027.6 0.0704 0.4861 0.7279
0.1032 0.0178 0.0606 0.486 0.7459
-O.Oll7 -0.0728 -0.0531 0.4864 0.7299
-0.1282 -03661 -0.1408 0.1~ 0.1893
0.0393 -0.0792 -0.1171 -0.019 -0.032
-0.0292 -0.113 -0.1012 0.0564 0.0n6
0.0974 -0.042 -0.15n -0.:U3 -0.413
0.0792 -0.0357 -0.0861 -0.132 -0.206
0.2856 0.0628 0.4555 -0315 -0.521
0.272 0.0193
0.289 -0.44-4 -0.147
03:M 0.0433 0.3954 -0.306 -0.676
0.2339 0.0318 0.3832 -0.463 -0.91
0.2819 0.0605 0.4544 -0.327 -0.542

�68 Ensayos

La función Translog... 69

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l. Conclusiones
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Se utilizó una forma funcional flexible para la estimación irrestricta de
elasticidades de sustitución en once sectores de la industria manufacturera
nacional, considerando tres insumos: el capital, obreros y empleados.

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A pesar de la falta de calidad con que se aproximaron las variables consideradas (sobre todo para capital), los resultados de las pruebas de buen
comportamiento de las funciones de producción fueron satisfactorios.

~

El modelo restricto en RCE o simetría no pudo rechazarse para siete
sectores a un nivel de 0.5% de significación, y para cuatro sectores a un nivel
de significación superior (5%). Los efectos en precios relativos sobre las
relaciones de sustitución podrán ser previstos independientemente del nivel
de escala de planta para los sectores que exhiben RCE.

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Las elasticidades de sustitución se espera sean más bajas entre más avanzada
sea la tecnología (o donde el capital sea el factor relativamente más
necesario); por esto, las elasticidades más bajas se encontraron en sectores
donde los procesos productivos requieren mayores inversiones en estructuras, equipo y maquinaria (como en Resinas sintéticas, Cemento y
Automotriz).

1~

fu

11)

19

Se encontaron resultados que no difieren de lo tradicional: la elasticidad de
sustitución entre capital y trabajo (hábil y no hábil) es positiva.
Empíricamente se ha encontrado que esta elasticidad es mayor en la agricultura que en la industria, siendo para esta última menor que la unidad. Los
resultados aquí encontrados concuerdan con esto.

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El hecho de que la elasticidad de sustitución entre capital y trabajo sea
menor a la unidad tiene varias implicaciones: Indica qué aumentos en el
precio relativo del capital provocan incrementos en la participación de éste,
aumentando el costo de producción al no poder sustituir al factor relativamente más caro, por ser la elasticidad de sustitución menor a la unidad.
Además, restricciones crediticias o cualquier otro factor que impida que se
invierta en reponer el activo fijo depreciado provocarán restricciones de
oferta, debido a que el factor escaso tiene una elasticidad de sustitución
baja.3/

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66
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(1)

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Este tipo de ventajas se obtienen al no utilizar formas funcionales que
restringen las AES. Con estos mismos datos, una estructura Cobb-Douglas
presupone elasticidades de sustitución unitarias, por lo que consideraría que

�70 Ensayos
La función Translog... 71

si el precio relativo de un factor aumenta, su participación no se altera,
puesto que el insumo más caro sí puede ser sustituido sin aumentos en el
costo de producción. Vimos que esta no es la realidad en los sectores
estudiados: cualquier incremento en el precio del capital aumentará el CO&amp;to
de producción, debido a la imposibilidad de sustituir al factor más caro o
más escaso.
Por otra parte, los resultados de las pruebas de separabilidad parcial indican
que para cualquier estudio de interdependencias técnicas entre trabajo y
capital en los sectores aquí estudiados, no es válida la agregación de obreros
y empleados en un índice único (desde luego, esto solo se aplica al caso en
que se utilice la misma información empleada en el presente trabajo). Los
resultados de las pruebas de separabilidad global también mostraron que no
resulta válida la especificación de una estructura Cobb-Douglas a los datos
en todos los sectores.

Nolas

1/ Las prestaciones sociales no vienen desagregadas, aparecen como un total
de prestaciones para obreros y empleados. Lo que se hiz.o fue repartir el
total de prestaciones entre sueldos y salarios de acuerdo a la participación
de cada una de estas dos en su suma Para mayores detalles ver apéndice
de [2).

2/ Se calcularon con la siguiente fórmula:
Eij

= (Mi) (Afüij)

donde Mi representa la participación estimada del insumo i en el coste
total.

3/ Por raz.ones similares, existen hipótesis que suponen que conforme se
desarrolle tecnológicamente un sector, las elasticidades de sustitución
del capital respecto al trabajo decrecerán, lo cual sugiere mayores
problemas de desempleo.

�72 Ensayos

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Ensayos - Volumen X- Núm 1 - Mayo 1991 - pp. 73 - 86

Crecimiento, distribución y
movilidad: factores básicos.
Rodrigo Morales E/coro *
Introducción

SE PRESENTA A CONTINUACIÓN un modelo de desarrollo dualista
diseñado para explicar algunas características de pobreza, desigualdad
intra-regional y diferencias inter-regionales de ingreso. Se modelan cuatro
de los factores básicos al explicar los ingresos: Tecnología, optimización
individual, herencia y suerte.

Se muestra cómo la complementariedad entre capital y trabajo de diferente
estatus de entrenamiento juega un papel fundamental en la determinación
de los efectos distributivos del crecimiento económico.
Los agentes deciden adquirir habilidades o no hacerlo, basados en su costo
privado de la educación. Este se supone una función decreciente del estatus
de los padres de cada individuo, introduciendo de esta forma a la herencia
como una barrera a la movilidad

La posibilidad de subempleo queda abierta tanto en el sector tradicional
como en el moderno. Los empleos mejor remunerados dentro de cada
estrato de habilidad son asignados tanto por influencia familiar como por
suerte. La migración se relaciona a ingresos esperados, los cuales, a su vez,
se expresan en términos de probabilidades de pobreza.
A fin de evitar conclusiones erróneas sobre los efectos distributivos del
crecimiento por el uso de medidas agregadas de desigualdad, una breve
sección del ensayo se dedica al problema de la evaluación del desarrollo. El
grado de desigualdad se analiza a cuatro niveles: desigualdad intra-sectorial,
desigualdad inter-sectorial, movilidad ínter-generacional y pérdida percibida por subempleo.

* Profesor e investigador en esta Institución.

�74 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 75

Se muestra que una evaluación apropiadada de la desigualdad es importante, ya que al utilizar medidas conocidas de desigualdad -como el índice
de Gini- se pueden obtener conclusiones erróneas sobre el grado de
desigualdad.
También se proponen diversos experimentos, a fin de ilustrar las consecuencias distributivas del crecimiento bajo distintas circunstancias. Nuestra
medida de movilidad ínter-generacional resulta crucial, ya que un incremento en el diferencial de salarios entre trabajo entrenado y no entrenado puede
tener, a mediano plazo, el efecto de incrementar la igualdad al inducir a una
proporción creciente de la población a adquirir educación; nuestro indicador de movilidad nos señalará si la población pobre está siendo capaz
de entrar o no al sistema educativo yganar acceso al mercado de habilidades.

La función de producción exhibe las siguientes características:

(2)

Fxi

&gt;O

Vxi.

Fxixi

&lt;O

Vxi.
dependiendo de si los insumos xi, tj

Fxixj
&lt;O
son sustitutos o complemento.

Cada uno de los cuatro insumos en el sector moderno reciben su productividad marginal:
(3)

Fq

(4)

Fk = rK.

= wq; q=s,ss,uM.

donde:
Tecnología y factores de producción
Fq = producto marginal de un trabajador tipo q.

Suponemos la existencia de dos sectores principales en cada una de las
economías de un sistema multi-regional: un sector moderno y uno
tradicional. La tecnología en el sector moderno puede ser descrita
adecuadamente por una función de producción bajo los supuestos
neoclásicos convencionales. Se produce un bien homogéneo mediante la
utilización de capital y tres tipos de trabajo; calificado (S), semi-calificado
(SS) y no calificado (U).
(1)

yMj

= F (Kj,Sj,SSj,UMj).

wq

= tasa real de salarial para un trabajador tipo q.

rK

= tasa de rendimiento real sobre el capital físico.

~1 sector tradicional produce un bien mediante la transformación de un
tnsumo único: trabajo no calificado (UT).
YTj

(5)

= FT(UTj).

Cada trabajador en el sector tradicional recibe como pago el valor de la
productividad promedio:

donde:

= producto en el sector moderno en la región j.

yMj

T.
T T
wu J = Y j / U j.

(6)

Kj = capital físico.
Sj

= trabajo educado en puestos calificados.

La línea de.pobreza, p*, se localiza en el rango intermedio entre los salarios
del trabajo no educado en el sector tradicional y el moderno.

SSj

= trabajo educado en puestos semi-calificados.

(7)

UMj

::¡=

trabajo no entrenado en el sector moderno.

T.
wu J

*

&lt; p

M.
wu J·

&lt;

Dos identidades' cierran el bloque de producción:
LFj = Sj

(8)
(9)

Yj

= yMj

+

YTj

+

SSj

+

UMj

+UTj.

=rKj(Kj) + wq(Q Mi j)

+ wTuj(UTj).

�76 Ensayos

Crecimiento. distribución y movilidad... 77

Acumulación de capital humano.

Un modelo adecuado de distribución debe explicar los diferenciales observados de ingreso entre individuos en términos de un proceso de optimización
que refleje las elecciones del individuo. Al mismo tiempo, el modelo debe
tomar en cuenta que diferentes individuos -aún en el caso de tener
habilidades similares- enfrentan distintas oportunidades debido a la herencia. Debe reconocerse, por último, la existencia de un componente importante de suerte en la determinación del ingreso. El modelo presentado
intenta introducir los tres elementos -elección, herencia y suerte- al análisis.
Adquirir las habilidades requeridas para convertirse en trabajador
entrenado o semi-entrenado implica una inversión de una vez por un monto
de Cs, determinado institucionalmente, y que será pagado durante la vida
activa del trabajador a cierta tasa de interés, rs.

proporción a ese riesgo de incum limi
hábiles" tiene
p . _ento. Ya que los individuos "menos
n una mayor probabilidad de fr
educación, un arreglo financiero "justo" sería: acaso en el proceso de
prs..JJ

(11)

Pij =

(10)

r (aij, Cs, r8ij)

pr5IJ··

Pij =
costo privado de la educación en términos amortizados
para el individuo i en la regiónj.

aij

=

( dpr5ij / daij ) &lt; O.

=

Premio por riesgo sobre la tasa de referencia r8.

Las instituciones financieras

·

b

.

habilidades i di .d al
' sm em argo, son mcapaces de medir las
la probabilid:d ~eu é~~ Y,~onsecue?te~_ente, de predecir apropiadamente
.
. o e cada md1VJduo. Un esquema más factible
:nsISte _en que el prellllo sobre riesgo cargado a cada individuo de enda de
capacidad de pago de sus antecesores. Es decir:
p
pr81~i" =

r ( wq•. )·,

prsij / wqi &lt; O.

La ecuación (12) captura ¡ b , 1
. .
1 d
.
os o stacu os hered1tar1os que deben enf t
os es~nd1entes de la población pobre y no entrenada Lo
~en ar
::r;n;ios so~r~ ~iesgo cargados a diferentes clases det~rmu::::~;:
e a as posibilidades de movilidad ínter-generacional.

r~

donde:

f ( ajj );

donde:

(12)

El costo privado de la educación depende también de las habilidades de
cada individuo, de modo que aquellos más dotados enfrentan un costo
menor. A fin de facilitar la comparación entre la tasa salarial y el costo
privado de la educación, este último se presenta en términos amortizados.

=

Existe un ri:sgo adicional en la adquisición de entrenamiento A pesar d
~eqweren
mismas habilidades para cumplir los re~uerimiento:
c1ones consideradas entrenadas como semi-entrenadas una v
una persona es contratada para un tipo de función
,
ez que
puesto.
, permanecerá en ese

!as

Habilidades del individuo i en la regiónj.

r8¡j = Tasa de interés sobre gastos educativos cargada sobre el
préstamo al individuo i.

{dPij / daij) &lt; O;

(dPij / dCs) &gt; O;

(dPij / di ~ ) &gt; O.

La relevancia de la ecuación (10) para nuestros propósitos se deriva de la

posible existencia de diferenciales en la tasa de interés a la cual se financia
la inversión en tapital humano.
En ausencia de incertidumbre, un mercado de capitales perfectamente
competitivo implicaría una tasa de interés independiente de las
características de la generación previa. No obstante, si existe riesgo de
incumplimiento, deberá cargarse un premio por riesgo a los individuos en

:o

Influencia
'ció familiar y suert~ dec1'dirán s1. una persona educada obtendrá una
~~ la otra. El salano esperado neto para una persona educada estará

(13)

e
E (w ij) = fi(S/S + SS)wsij-(1/fi)(SS/S + SS)wss1ii-P"(a"
~
IJ 1J,Cs.rsq) .

donde:
fi

= influencia familiar.

E (weij)

= salario neto esperádo por el trabajador educado.

�Crecimiento, distribución y movilidad... 79

78 Ensayos

La ecuación (13) implica una lotería sesgada a favor de las clases más
favorecidas. La probabilidad no sesgada de obtener un puesto con estatus

correspondiente a entrenado es (S/S +SS), las condiciones familiares, sin
embargo, alteran esa probabilidad.
El equilibrio requiere para el trabajador marginal la condición siguiente:
(14)

E(weij) • E (wuij)

= O.

Suerte e influencia familiar juegan una función similar en determinar si un
trabajador no entrenado obtendrá un puesto en el sector moderno o en el
sector de subsistencia. En consecuencia el salario esperado para el
trabajador no entrenado está dado por:
T
M M T UM
T
M M T U
(15) E(wuij) = r ¡ (U /U +U ) w j + (1/f ¡)(U /U +U )w 1]
Los salarios netos realizados se representan por:
(16)

wsij = ws.J • Pi"(a··
IJ IJ,es ' rs q)•

ss..
ss. Pij(8 ij 1 es1 rsq,
)
IJ=W J•

W

+ cMqk

(18)

wqk · cMqk &lt; wq¡ &lt; wqk

(19)

Sl.

wqk &lt; Wqj • cMqk entonces mq

Si

wqk •

cMqj

&lt;O•

&gt; wq¡ entonces mq &gt;O.

donde:
cMqk = Costo amortizado para trabajadores del estatus q
de migrar de la región ka la región j.
cMqj = Costo amortizado para trabajadores del estatus q
de migrar de la región j a la región k.

El trabajador no educado, sin embargo, enfrenta una situación incierta en
cuanto a la posibilidad de obtener un trabajo dentro del sector moderno en
la región de destino o, en cambio, tener que emplearse en el sector
tradicional.
T. &gt; (PUk)wTuk
U M
(20)
W UJ
+ (1-P k) w ukWTuk &gt; (PUj) wTuJ + (1-PUJ) wMuJ,
donde:

Migración

(21)

Dentro de los límites impuestos por el costo de migración, el trabajo es un
factor móvil. Cada tipo de trabajo enfrenta un costo de migración, ~q.
Este costo de migración será financiado a lo largo de la vida activa del
trabajador a una tasa rMq. El costo amortizado de la migración, por tanto,

Bajo la condición supuesta de que la línea de pobreza cae entre el salario

PUj = UTj / (UTJ +UMj).

medio de un trabajador no educado en el sector tradicional y en el moderno,
PU representa una medida de pobreza entre la población no entrenada.
Alternativamente, la medida de pobreza para la población total sería:

se convierte en:
(22)

Pueden adoptarse diferentes supuestos sobre la estructura de tasas de
interés rMq y, en consecuencia, los distintos tipos de trabajo se convertirán
en más o menos movibles.
Por simplicidad, suponemos que los trabajadores educados, al momento de
tomar la decisión de migrar o no, consideran que han alcanzado su estatus
laboral de largo plazo y que la decisión de migrar no cambiará tal condición.
Por tanto, en el caso de trabajadores educados, el equilibrio requiere:

Pj = UTjlLFj.

PJ representa la proporción de la población bajo la línea de pobreza dentro
del total. Podemos expresar PUJ en términos de PJ
(23)

PUJ = (UTjlLFj)(LFjl(UTJ +UMJ) = Pj(LFMj = Pj/uJ.

�80 Ensayos
Crecimiento, distribución y movilidad... 81
Donde u representa la proporción de la fuerza de trabajo no educada dentro
del total. Por lo tanto, la condición de equilibrio representada en (20) puede
expresarse como:
1
1
(24)
w uj &gt; (Pjk)w uj +(1-Pj/uj)wMuj•cMuk,
T
T
M
M
w uk &gt; (Pj/uj) w uj + ((1-Pj)/uj)w uj -e uk.

La lógica de introducir un índice de desigualdad como elemento de la

~~~n de bienestar social es doble. Por un lado, el bienestar de los
mdividuos depende no de su ingreso absoluto sino de su ingreso relativo al
d~ otros; de este modo, un incremento en el ingreso de otros reduce mi
bienestar. Por o~o l~do, y d~ mayor relevancia, una desigualdad amplia
representa una situación de nesgo para cada individuo. Del mismo modo
la pobrez.a refleja una situación de mayor riesgo.
'

Las condiciones de equilibrio (24) reflejan u.na estrecha relación entre

migración y desigualdad. Dada la misma estructura de salarios, los migrantes aversos al riesgo preferirán aquellas regiones con u.na mejor distribución
del ingreso.

Crecimiento y disbibución: criterios de evaluación.

El modelo presentado anteriormente ha sido diseñado para entender las
consecuencias distributivas del crecimiento bajo diferentes supuestos y
alternativas de política. Sin embargo, antes de presentar distintas
simulaciones debemos plantear algunos de los problemas de evaluación de
las consecuencias de diferentes pautas de desarrollo sobre el bienestar. Para
ello, deben definirse los argumentos de u.na función de bienestar social.
Debemos dejar en claro que la ventaja de definir u.na función de bienestar
social radica en forzarnos a definir expücitamente nuestros juicios de valor
sobre desigualdad y bienestar y, tomando tales juicios como datos, desarrollar
un cálculo axiomático sobre sus implicaciones.
La mayoría de los economistas del desarrollo estarían de acuerdo en incluir

tres variables principales dentro de u.na función de bienestar social: ingreso

promedio, desigualdad y pobreza:
(25)

SW = SW(Y, 1, P); SWy &gt; O;

donde:

sw

=r índice de bienestar social.

y

=

ingreso promedio.

1

=

desigualdad.

p

= pobreza.

SWI &gt; O;

SWP &gt; O.

La medición apropiada de la desigualdad, sin embargo, resulta extremadam~~te compleja. Por ejemplo Fields {1980), muestra que el cociente de
GlDI proporciona una medida inadecuada de desigualdad en el contexto de
un modelo de desarrollo dual. Por ejemplo también, la expansión del sector
moderno (transferencia de trabajo del sector tradicional al moderno sin
~pliac~ó? _del diferencial de salarios) merecería una apreciación positiva
ba.io losJWcios de valor convencionales. En efecto, bajo tales circunstancias,
se re~uce 1a pobreza, el_ingreso promedio se incrementa y el diferencial de
salarios no se altera. Sm embargo es fácil mostrar, que el índice de Gini
arrojaría el clásico patrón de "U-invertida".
Proponemos evaluar la desigualdad intra-regional a cuatro niveles diferentes: movilidad inter-generacional, pérdida por subempleo, desigualdad
entre sectores y desigualdad dentro de sectores.

Movilidad lnter-Generacional

La movilidad entre generaciones puede ser altamente restringida mediante
obstáculos en el sistema educativo. Nuestro modelo simplifica y resume
estas ~estricciones en la estructura de tasas de interés sobre gastos
educativos. Nuestra medida de movilidad está dada por:
(26)

MOBJ = r8s/ { (r8q-r8s)Lq/(LF-S) }

Este cociente de movilidad será igual a la unidad en caso de no existir
dif~rencias en el ~cceso al sistema educativo. La tasa de interés cargada por
el StStema edu~tivo, en este caso, sería igual a la de los hijos de trabajadores
entrenados. Las barreras crecientes contra la educación de los descendientes de trabajadores no entrenados (y de la población pobre) se reflejarían
en un ensanchamiento del diferencial cargado.

�82 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 83

Pérdida por Subempleo

Las VÍ'.15 de ~r~cimiento extremas no presentan dificultad de interpretación;
~ ennq~ecuruento_ del sector tradicional, al implicar una reducción en el

Un segundo plano en que se debe analizar la desigualdad en oportunidades
es la situación derivada de la existencia de subempleo. A pesar de contar
con el entrenamiento adecuado, una fracción de la fuerza de trabajo
educada se encuentra subempleada en ocupaciones semientrenadas. De
manera similar, algunos trabajadores no entrenados ubicados en el sector
tradicional ganan apenas una fracción de su productividad potencial en el
sector moderno. Cada uno de estos trabajadores percibe el diferencial de
salarios respectivo como resultado de desigualdad en oportunidades. La
pérdida social percibida se mide por:

diferencial de sal~nos, representa una reducción inequívoca en la desigualdad. ~e mane~a mve~sa, el enriquecimiento del sector moderno calificado,
al refl~Jar un diferencial creciente de salarios, representa un incremento en
la desigualdad.

(27)

PS = (ws-wss)SS

+

(wUm -wUt)UT.

Un incremento de la pérdida por subempleo debe considerarse como un
incremento en la desigualdad.

En el caso de enriquecimiento del sector tradicional se tendría
gráficamente, lo siguiente:
'

ENRIQUECIMIENTO DEL SECTOR
TRADICIONAL

Desigualdad Inter-Sectorial.
Una simple identidad puede ayudarnos a plantear la relación entre
crecimiento y desigualdad. En efecto, si nos enfocamos a la determinación
del ingreso laboral, partiendo de la identidad...:
(28)

w

W/LF = q q (Q/LF) ;

Q = S, SS, UM, UT,

la diferenciación total de (28) nos ayudará a visualizar la relación entre
crecimiento y distribución:
w
dw
(29)
d(W/LF) = q q(dQ/LF) + q q(O/LF); Q=S,SS, UM, UT.

u
El crecimiento puede darse, dentro de este sencillo marco, de dos maneras
distintas: enriquecimiento de cualquiera de los sectores (aumento de
salarios dentro de una categoría manteniendo constante su participación),
o bien, por expansión de los sectores más productivos (absorción de mano
de obra por el estatus laboral próximo). De esta forma se distingue entre:
EnriqÚecimiento del sector tradicional (RT)
Expansión del sector moderno no entrenado (EMU)
Enriquecimiento del sector moderno no entrenado (RMU)
Expansión del sector moderno semientrenado (ESS)
Enriquecimiento del sector moderno semientrenado (RSS)
Expansión del sector moderno entrenado (ES)
Enriquecimiento del sector moderno (RS)

UM

- - Distribución inicial

SS

s
1111m1111111111,m

Distribución final

�84 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 85

Tanto el enriquecimiento del sector no entrenado moderno como del semientrenado presentan problemas de interpretación. El criterio de
dominación de Lorenz sería ambiguo al respecto (las curvas de Lorenz de
la distribución inicial y de la final se intersectan). Esta situación se ilustra
en la siguiente gráfica:

ENRIQUECIMIENTO DE TRABAJADORES SEMI-ENTRENADOS Y
NO-ENTRENADOS (SECTOR MODERNO).

Nuestro,primer ejemplo ilustra uno de los casos más relevantes para una
econom.ia subdesarrollada: el caso de fuerte complementariedad entre
habilidades y capital.
Por tanto:
FKS &gt; FKSS &gt; FKUm &gt; O.
Si la ~ndición (3_0) es válida, el efecto de nueva inversión en una región
deternunada será mcrementar la tasa de salarios para todos los trabajadores
en el sector moderno pero de manera desigual; los dos diferenciales de
salarios dentro del sector moderno se incrementarán.
Considere~?s primero ~n régimen de no migración. Encontraríamos, bajo
tales. ~ndtciones, la siguiente secuencia de eventos: primero, el enriqueC1m.Jento del sector moderno y del trabajo calificado inducen tanto una
desigualdad intersectorial como dentro del sector moderno; una segunda
ron?'1 d~ efectos tenderá a reducir el incremento previo en algún grado: el
riptdo mcremento en la productividad de los trabajadores educados
ocupados en actividades hábiles inducirá a los empresarios a recontratar una
fracción de trabajadores en actividades semientrenadas como trabajadores
entrenados.

- - Distribución Inicial

Distribución final

Al mismo tiempo, algunos de los trabajadores no entrenados en el sector
tradicional serán ahora contratados en el sector moderno. Esta segunda
etapa implica, por tanto, una expansión tanto del sector moderno como del
sector de altas habilidades, tendiendo ambas a incrementar su movilidad.

Crecimiento y distribucion: experimentos basicos.
Vale la pena, a fin de simular la relación entre crecimiento y distribución,
seguir los efectos de un incentivo fiscal en inversión física otorgado a una
región pobre. Se modelan tres casos, involucrando supuestos diferentes.

El mayor diferencial de salarios entre trabajo educado y no educado
induciría, en una tercera etapa, una mayor adquisición de habilidades por
parte de la población. Ello induce, potencialmente, una reducción a largo
plazo de la desigualdad del ingreso. Este efecto dependerá del grado de
movilidad existente, medido como el diferencial en la prima de riesgo
cargada a los diferentes grupos.

Complementariedad entre Capital y Habilidades.
El efecto del crecimiento sobre la distribución del ingreso depende
críticamente de condiciones técnicas. Específicamente, el grado de com·
plementariedad entre capital y trabajo de diferente calificación induce
cambios diferenciales en ingreso y productividad de trabajadores de distinta
calificación.

Crecimiento Empobrecedor.
Extremo pero, no obstante relevante, es el caso que podemos denominar de
crecimiento empobrecedor. En este caso, el capital y las habilidades vuelven
aser complement-0s. Sin embargo, capital y trabajo no entrenado son ahora
sustitutos. Por tanto:

�86 Ensayos

(31)

Ensayos - Volumen X - Núm. 1 - Mayo 199 J - pp. 87 - 95

FKS &gt; FKSS &gt; O&gt; FKUm.

..
i r la nueva inversión en la región
Bajo la vigencia de _la co~~c1ót :t~a~ilidades como un "achicamiento"
implicaría tanto ennq;ctrnte~ o ct~r moderno· la acumulación de capital,
del empleo no entrena o en e se
t al su~mpleo tecnológico como a
nd
1
bajo estas circunstan~ias, co u~ ~ ~ moderno. Simultáneamente, se
una desigualdad c_rec1ente dentro 1 s;en~:al de salarios como en la pérdida
presenta tanto un mcremento en e e
vilid d
por subempleo así como un decremento en mo
a .

Evolución del papel del gobierno
en las políticas anti-inflacionarias

Jif

tasa de interés sobre los gastos educativos de
Aún más, si suP?~emos una d l suficientemente alta como para blolos hijos de familias no entren~ as to upos al mercado de habilidades y,
quear efectivamente el accesohi
eeb~t?s gr la nuºgración la acumulación de
.
.
costo pro 11vo a
,
.
al
1D1Smo
ttem~, un
. .ento efectivo de la población.
capital
conducrría
a un empobrectmt

La Economía de Plantación

.
. al ara el sector moderno constituye de
Una función de producción
region P
·a1 La complemendif
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tariedad. En caso e a~egac1 . l los eslabonamientos regionales
regional en una función nac1ona '. d d de factores en diferentes
aparecerían como complementarte a
localidades.
Por ejemplo:
(32)

F Kj Si &gt; O.

. d
d ste marco sería una economía en
Una economía de plantación, en:o e ~entos haci~ atrás y hacia adelante
la cual la mayor parte de los enea enanu
se fugarían hacia otras regiones.

Héctor Márquez So/is *

EL ESTUDIO DE LA INFLACIÓN NO ES UN TEMA AGOTADO.
Generalmente, cuando se observan tasas de inflación bajas y relativamente
estables, la intensidad con que se estudia este fenómeno decrece. Aunque
estrechamente ligadas al estudio de la economía monetaria, en periodos de
estabilidad de precios los avances en el estudio de la inflación muestran un
rezago con relación a los avances y direcciones del análisis monetario.
Alternativamente la presencia de tasas de inflación altas y variables estimula
considerablemente su estudio; en estas situaciones, su relación con la
economía monetaria se manifiesta con mayor claridad y fuerza de tal manera
que el desarrollo académico en ambos frentes avanza de manera casi
paralela.

En periodos inflacionarios, el interés por estudiar la inflación se concentra
en buscar fórmulas y políticas que tiendan a la estabilización; se acude
inicialmente al análisis de las posibles causas de la inflación bajo la premisa
de que esto ayudará a encontrar las políticas e instrumentos de estabilización
adecuados. Por lo menos esto es lo que tradicionalmente reflejaban los
paquetes de estabilización que se asocian con una política "Ortodoxa" ya
que se presupone que las autoridades económicas tienen un papel completamente discrecional para implementar políticas de estabilización de
precios. Sin embargo, si las autoridades tienen este papel "activo", ¿cómo
es que se observan recurrentemente y en varios países tasas de inflación altas
yvariables?, ¿por qué en Latinoamérica este tipo de conducta gubernamental no ha tenido el éxito que debe? Preguntas como estas hacen pensar que
las causas de la inflación no necesariamente están asociadas con las medidas
para eliminarla y/o que las autoridades económicas no tienen ese papel
di.screcional que se les asigna.

• Profesor e investigador de esta Institución, actualmente funcionario en la
Sta-etaria de Comercio y Fomento Industrial.

�88 Ensayos

Mi interés en este ensayo se enfoca en la evolución que la teoría asigna a las
autoridades económicas en el proceso de estabilización de precios. Avance5
en el estudio de la economía monetaria y las experiencias de países en
situaciones inflacionarias postulan nuevas preguntas que son claves para la
implementación de un programa de estabilización exitoso; respuestas a
éstas, a su vez, asignan nuevos roles a las autoridades y, desde la política
económica, nuevos instrumentos y mecanismos de implementación.

1.- El énfasis en la oferta monetaria y déficit fiscales.

El punto de vista tradicional sustentado por Keynes y desarrollado por
Philip Cagan en su ensayo clásico de la hiperinfla~ión alemana, ~s qu~ la
estabilización de la inflación tendrá éxito si y sólo s1 la causa de la inflación
(creación de dinero), se somete a estricto control.y . mientras la t~ de
creación de dinero esté determinada por el requerlllllento de financiar el
déficit, la disciplina se extiende a las finanzas del gobierno. Bajo est~
enfoque monetarista, la tasa de inflación depende positivamente del défiat
fiscal y de los parámetros de la demanda de dinero. As~ el papel de las
autoridades económicas para estabilizar la inflación es claro: con una
demanda de dinero estable, bastaba reducir el déficit fiscal y poner freno a
la creación de dinero. Es en este sentido que las mismas causas de la
inflación marcaban la dirección y los instrumentos para detenerla.
El énfasis puesto al déficit y la creación de dinero como las fuentes activas
de la inflación no avanzó sin recibir serias críticas. Por un lado, el enfoque
de balanza de pagos considera a la inflación como la consecuencia de
dificultades en balanza de pagos que propicia una depreciación del tipo de
cambio que acelera la inflación y con ello deteriora el déficit fiscal. En~
circunstancias de dinero "pasivo", perturbaciones en el tipo de cambio
causan inflación. Por ejemplo, las dificultades de balanza de pagos pueden
provenir de inestabilidad política que provoca una fuga de capitales_y la
respectiva depreciación; as~ es posible teóricamente para la. a_utondad
económica estabilizar la inflación a través de crear las condietones de
estabilidad política que generan un movimiento hacia adentro del capital Y
con ello una ap¡eciación del tipo de cambio. En este sentido las causas de
la inflación indican el camino a seguir para contrarrestarla; aparente~e9!C.
es posible estabilizar sin aplicar un paquete monetario y fiscal contracaomsta. Sin embargo, este argumento se rompe una vez que reconocemos que la
creación de dinero es endógena vía el déficit fiscal, y que éste es ~ect~o
por la tasa de inflación y por el tipo de cambio real. La tasa de ~ción
afectará al déficit fiscal porque afecta el ingreso real por recoleCClÓJl de
impuestos, que se obtienen de una estructura t.mpositiva afectada por

Evolución del papel del gobierno... 89

rezagos inevitables en la recolección; además, si el servicio de la deuda
externa denominada en moneda extranjera es una proporción significativa
del gasto público, el tipo de cambio afectará al déficit fiscal.

De esta manera, el descartar a la depreciación del tipo de cambio como la
"ca~a" de la infla_ci~n en base a la ausencia de una política monetaria que
revalide la deprec1ac1ón, representa un argumento muy simple si tomamos
en cuenta la endogeneidad de la creación de dinero. Así, una perturbación
en el tipo de cambio provocará una monetización del déficit, que revalidará
la depreciación. El control monetario y fiscal se convierte en una parte
fundamental de un programa de estabilización, independientemente de las
causas que propiciaron la inflación en primer lugar.

Sargent reconsidera el papel especial del dinero en el proceso de inflación
y, en particular, en la fase de estabilización. En base a lo observado en la
hiperinflación alemana (el laboratorio por tradición), en la cual el
aecimiento monetario continuó después de la estabilización, Sargent dirige
su énfasis a la estabilización fiscal como el elemento definitivo para detener
la inflación; aunque no en conflicto con la hipótesis monetarista sí representa
un cambio de énfasis. Esta nueva dirección representa un papel diferente
para el gobierno. Para separar completamente el financiamiento del déficit
&amp;cal del sistema monetario, se requiere la imposición legal o institucional
de límites a la monetización del déficit; estos límites forzarán al gobierno a
balancear su presupuesto, ya que al no poder asegurar créditos, necesariamente tendrá que haber una reducción en el gasto o un incremento en los
impuestos, o ambos.

Sin embargo, el aprobar una ley presupuesta! o instituir un banco central
iadependiente, por sí mismo no asegura que sus objetivos se materialicen en
la realidad. Un gobierno puede intentar o iniciar todas las medidas correcw en términos del déficit y creación de dinero; sin embargo, queda aún el
problema de implementación y de hacer para que esas medidas funcionen.
Este es el elemento central en la transición para la estabilización exitosa y
la credibilidad del mismo es fundamental. De hecho, abundan ejemplos de
políticas de estabilización fallidas, muchas de las cuales fracasaron no en sus
inicios sino un.a vez implementandas. La pregunta básica es: lCómo un
gobi_erno que planea las medidas correctas, y que de hecho las pone por
Clcrlto, puede asegurar la credibilidad ?

�90 Ensayos

2.- La credibilidad del gobierno y la estabilización.

Buscar una respuesta a esta pregunta dio origen a un programa de
investigación dirigido a estudiar la relación entre credibilidad, polltica
monetaria e inflación. La idea básica de la hipótesis de credibilidad consiste
en que los costos (en términos de producto perdido) de un programa
anti-inflacionario, serán menores si el público correctamente cree que el
programa no será abandonado. Stein resume los elementos necesarios que
una política anti-inflacionaria debe poseer para que sea creíble:
1.- Una combinación de varios instrumentos de política.
2.- Cooperación entre la autoridad política (p.ej. el presidente)
y la autoridad económica (p.ej. el banco central).
3.- Un alto grado de apoyo político.
4.- Especificación cuantitativa de objetivos y políticas de mediano
plazo, de tal forma que las desviaciones del programa sean
inmediatamente visibles.
5.- Rechazo de cualquier compromiso acerca de la tasa de desem
pleo.
6.- Rechazo de medidas sustitutas tales como congelación de
precios y salarios.
Aunque debatible, este listado ilustra cómo la actuación de las autoridades
económicas se ve complicada en su papel estabilizador por la restricción de
credibilidad. En principio, el incumplimiento de alguno de los puntos
ocasiona que la credibilidad sea baja y, por ende, el éxito del programa se
encuentre en peligro.
Si aceptamos el argumento que enfatiza la relevancia de la credibilidad y si
aceptamos (por el momento) los puntos arriba mencionados, la pregunta
ahora es: lPor qué aún varios países y en especial los latinoamericanos
continúan experimentando tasas de inflación significativas? lPor qué esos
países tienen problemas de credibilidad con sus planes estabilizadores?

Las respuestas nos llevan a considerar el análisis positivo de la política
monetaria y a estudiar el por qué las autoridades económicas se comportan
de la manera que lo hacen. La literatura en esta área separa la política
monetaria bajo.reglas y discreción.
La conclusión que emerge del análisis es que la excesiva inflación es
atribuible al hecho de que las autoridades monetarias actuales no están
restringidas por reglas, auto-impuestas o estipuladas externamente; conducen las políticas suponiendo que con expectativas de inflación dadas, una

Evolución del papel del gobierno... 91

tasa menor de crecimiento monetario resultará temporalmente en más
desempleo, al mismo tiempo ignoran el efecto en las expectativas que
postenormente se tomarán como dadas. ·

Las autoridades económicas podrán lograr una política anti-inflacionaria
exito~a adoptando una conducta basada en reglas y compromisos;
~pec~camente: abstenerse de intentos de explotar las expectativas de
inflación dadas contemporáneamente.

~ pu~de~ ident~car dos factores que propiciaron que este programa de
mvestJgac1ón sufriera un descenso de actividad: por un lado tasas bajas de
inflación en E. U.A. a principios de los ochenta, aunado al desarrollo de
modelos "reales" que replicaban las fluctuaciones de la economía sin incluir
factores monetarios.
Las implicaciones sobre la conducta del banco central hacían que se volviera
improbable la implementación empírica. Sin embargo, la atención de los
estudiosos de la inflación se trasladó a las experiencias inflacionarias de
algunos países sudamericanos e Israel, mismos que sufrían tasas de inflación
altas y aceleradas a mediado de los años ochenta.

3.- Las experiencias inflacionarias recientes.

Los fenómenos inflacionarios tradicionalmente habían sido atacados a
través de controles en el tipo de cambio y otras variables nominales (como
las tarifas del sector público y salarios). Aunque en varios casos esas
políticas fueron planeadas para ser acompañadas con restricciones fiscales
ymonetarias, éstas no se materializaron y el resultado final fue negativo (p.ej.
Argentina a finales de los setenta e Israel en 1982-83 ). Aún más, dado que
estas políticas resultaron en distorsiones de la estructura de precios
relativos, provocaron la introducción de fuertes ajustes en las variables
nominales previamente controladas.

La conducta de las autoridades económicas estaba "condicionada" a los
lineamientos dictados por el FMI, mismos que enfatiz.aban políticas
monetarias y fiscales contraccionistas, como instrumento primordial de
estabilización; generalmente este tipo de programas llevaba a una
estanflación y eventualmente a políticas expansionistas con resurgimiento
de inflación.

�92 Ensayos

Discusiones previas al diseño de los programas de estabilización recientes,
resaltaban el argumento de que los procesos inflacionarios no eran del tipo
tradicional y por lo tanto no debían ser combatidos con medidas
tradicionales. Una justificación para la búsqueda de nuevas explicaciones
fue que los déficit fiscales no parecían estar alta y positivamente correlacionados con la tasa de inflación; por lo tanto, se argumentaba, la
principal fuente de presión inflacionaria no era el déficit fiscal.
Este argumento justificaba intentos para estabilizar sin ajuste fiscal. Aunque
la evidencia es sí no es concluyente, desde un punto de vista teórico, se puede
encontrar nula relación entre inflación ydéficit aún si uno piensa que ést06
son la principal causa de presiones inflacionarias (depende de si se espera
un cambio de poütica y el instrumento usado para ello).
Similarmente, la importancia de la disciplina fiscal es también relativa por
el hecho de que los programas que fueron implementados sin restricción en
el déficit presupuesta! no tuvieron éxito. La disciplina fiscal es condición
necesaria para lograr la estabilidad de precios sostenida; sin embargo, puede
no ser suficiente para detener la inflación, o al menos puede no funcionar
bajo condiciones de desempleo tolerable.
Una de las características fundamentales que introdujeron los programas
de estabilización implementados a partir de 1985 es el uso de controles de
precios y salarios. Esto contrasta con los puntos mencionados ~te~ormente por Stein acerca de la credibilidad de programas de estabiliz.actón;
aunque el relativo fracaso de estos planes tuvo que ver en gran parte con
problemas de credibilidad, es difícil evaluarlos bajo estos criterios, puesto
que empíricamente no es posible discriminar si la causa del fracaso fue la
presencia de los controles o la ausencia de los demás elementos.
Existen argumentos teóricos para justificar la presencia de controles de
precios y salarios en planes de estabilización. La adopción de esta
característica otorga a las autoridades económicas un papel crucial dentro
de la implementación del programa.

4.- Una Justificación de los controles de precios y salarios.

Evolución del papel del gobierno ... 93

bienes" o perturbaciones de oferta sino que, además, debido a que todos
creen que la inflación es aproximadamente la misma que fue ayer, el público
actuará en base a esas expectativas y la inflación esperada será igual a la
inflación real; y si la inflación de ayer es el punto de referencia, entonces la
inflación de hoy será muy parecida a la que hubo en el pasado.
La parte inercial de la inflación tenderá a una inflación muy estable, pero

los elementos perturbadores de demanda y oferta junto con depreciaciones
del tipo de cambio han hecho que la inflación explote en varios países.
Cuando la inflación es alta e inercial, las políticas de manejo de demanda
enfrentan serios problemas para lograr un impacto rápido y considerable;
esta idea tradicional de contrarrestar la inflación a través del manejo de
demanda se aplica sólo a una economía donde las reducciones salariales o
de márgenes de ganancia de 2 ó 3 porciento conduzcan a reducir la inflación
significativamente.
Este tipo de problemas no es considerado por los planes estabilizadores
tradicionales mientras que los nuevos si. Estos últimos reconocen la
necesidad de un congelamiento de precios y salarios como un medio de
detener las fuerzas inerciales, desplazando la economía rápidamente de un
estado de alta inflación a uno de baja inflación. Los fundamentos del
congelamiento de precios y salarios están basados en un enfoque de teoría
de juegos; el argumento es el siguiente: Todos quisieran moverse a una
situación de baja o cero inflación, pero nadie estará dispuesto a ofrecerse
como voluntario al recibir cero incrementos de salarios o reducir los
márgenes de ganancia e iniciar así un proceso deflacionario, nadie se moverá
amenos que los demás lo hagan también; esta actitud de "esperar" hace que,
por supuesto, la inflación continúe.

Así, un programa de reducir la demanda no tendrá éxito para reducir la
inflación. Básicamente la coordinacion es esencial para lograr buenos
resultados; el sistema de control de precios, salarios y tipo de cambio es el
elemento coordinador que reconoce que la economía por sí sola no puede
C&amp;tabilizarse rápidamente excepto a costos muy altos.

Se podría argumentar que si el gobierno implementa políticas monetaria y

fiscal correctas el público eventualmente se dará cuenta de que la inflación
quedó atrás, yal actuar todos así, la inflación efectivamente se reducrrá. Hay

Reconocer que una gran parte de la inflación es inercial (sujeto a
comprobación empírica), esto es, que la inflación de hoy es apro~damente igual a la que fue ayer, es agregar un tercer término a los detenmnan·
tes de la inflación. Ya no es solamente "mucho dinero en busca de ~

dos elementos cruciales en este argumento: uno es la incapacidad del
gobierno a comprometerse a políticas futuras creíblemente y sin lugar a

dudas; as~ siempre existe una posibilidad de que las políticas implementadas
IIO cambiarán la economía a un estado no inflacionario; y el otro es el
problema de coordinación.

�94 Ensayos

El gobierno o las autoridades económicas tienen ahora funciones
adicionales: ya no es simplemente asegurar la credibilidad de un paquete de
medidas consistentes con la deflación sino que ahora también tiene que
coordinar las acciones y expectativas de los fijadores de precios y salarios
individuales. Ante una política de estabilización, aún cuando se peraba
como efectivamente estabilizadora, los fijadores de precios no tomarán la
delantera en detener incrementos adicionales en precios puesto que no
tienen información de cómo reaccionan los demás en otros sectores; en lugar
de esto empezarán a reaccionar cautelosamente en su política de precios
tratando siempre de ser los últimos.
En la medida en que el gobierno proporcione información acerca de cómo
están actuando los demás, estaremos entrando en un proceso que tienda a
la deflación. El tiempo necesario para llegar al punto de baja o cero inflación
dependerá de la rapidez con que se trasmita la información de la conducta
de los agentes unos a otros.
El gobierno o las autoridades económicas juegan un papel de coordinadores
en el proceso de transición de un estado inflacionario a uno con cero o baja
inflación. En la medida en que el gobierno sea eficiente en el control de
precios, salarios y tipo de cambio, logrará una más eficiente transmisión de
la información entre agentes y con ello será menor el tiempo requerido para
lograr la estabilización.

S.- Conclusiones ( México y el Pacto).

Los nuevos elementos introducidos por los programas de estabilización
puestos en marcha en Argentina, Brasil e Israel, tales como el congelamiento
de precios, salarios y tipo de cambio, significan que el papel que juegan las
autoridades económicas cambia conceptualmente al mismo tiempo que se
extiende. Esta característica de los programas se debe entender como un
complemento a la estabilización fiscal, que como se discutió, es el elemento
fundamental de políticas anti-inflacionarias exitosas. As~ el éxito de estos
programas depende fundamentalmente de la disciplina fiscal.
El congelamiento proporciona un momento de respiro valioso en el cual la
estabilidad de precios puede establecerse sin recesión profunda. El apoyo
político y popular para el programa y las autoridades proporciona una
plataforma desde la cual se puede hacer el inevitable ajuste en el presupues·
to, pilar de la estabilización. Confundir el momento de respiro con éxito e
inclinarse a evitar correcciones fiscales sólo condena el programa al fracaso.

Evolución del papel del gobierno... 95

Las autoridades económicas en México parecen haber entendido la lección
de esos programas. La implementación del Pacto de Solidaridad
Eco~ómica fue cf!señado para proporcionar ese momento de respiro y
realizar los cambios estructurales necesarios que son los que finalmente
darán la estabilidad de precios. Debe resaltarse que la función de los
controles no es la de restringir las decisiones individuales, sino decir a cada
agente cómo los demás se están comportando, eliminando externalidades
que resultan de la información imperfecta.

Tampoco l~s controles implican que el gobierno está mejor equipado que
el sector pnvado para descubrir el equilibrio; de hecho, el problema no es
identificar el equilibrio, sin orquestar la conducta de fijadores de precios y
salarios para lograr el equilibrio. El peligro que existe ahora en México es
que el éxito temporal de los controles pueda llevar a olvidar que la estabilidad de precios sólo puede ser sostenida con disciplina fiscal; ejemplos
de estos errores abundan en la historia (por ejemplo, los experimentos
peronistas en 1973-1974, de Richard Numo o Israel en 1985).
El papel coordinador que asume el gobierno al implementar controles
temporales resulta de las externalidades en la información mencionada y
éstas sólo resultan cuando la incertidumbre macroeconómica es mucho
mayor que la incertidumbre en un mercado individual. De esta forma, en
una segunda etapa del programa de estabilización, los controles de precios
y salarios deben ser retirados gradualmente, en pasos sucesivos, por sectores, y no de una manera instantánea, puesto que de esta última forma
simplemente se creará nueva incertidumbre y, al momento de liberarse, los
agentes actuarán a la defensiva con fuertes incrementos de precios que
pueden desbaratar la estabilidad de la inflación.

���..

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Ensayos
VOL. X

NUM. 2

NOVIEMBRE 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOL. X

NUM. 2

NOVIEMBRE 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD
AUTONOMA DE NUEVO LEON
•

�•

La revista Ensayos publica

trabajos relacionados con todos los campos de la economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos
veces al año en los meses de
mayo y noviembre.
•

Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autónoma de Nuevo León. Loma
Redonda1515 Pte., Col Loma
Larga. Monterrey, N.L., México. CP. 64710. Apdo. Postal
288.

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez. Director.
Centro de Investigaciones
Económicas. Facultad de
Economía. UANL.
• Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artfculosimpresosen estarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se reserva todos los derechos y en
consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin permiso por escrito
del editor. Se autoriza la reproducción parcial ~:Ji:s~
pósitos didácticos, de a · ·
y comentarios en otras publicaciones, siempre y cuando se
cite la fuente.

.

•

Diseño y composición del departamento de difusión.

Noviembre de 19'Jl

DIRECTORIO
Consejeros
Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

Director
Facultad de Economía
Ernesto Bola6os Lozano

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Ernesto QuintanUJa Rodrfpez

�Indice

La consistencia entre déficit fiscal e inflación

5

Mario A. Cantú Suám
La inversión en educación

33

Nora Garro Bordonaro e
Ignacio Uamas Buitrón

Evaluación de la política urbana del estado
de Nuevo León: Fomerrey 1974-1990

51

Diana R. Villtmeal González
Reflexiones sobre la descentraliz.ación industrial
metropolitana

93

Ismael Agui/ar Barajas
Distnbución del ingreso y marginalidad
en el área metropolitana de Monterrey
Jesús A. Treviño Cantú
•

105

�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991-Pp.5-32

La consistencia entre déficit

fiscal e inflación

..

Mario A. Cantú Suárez•

Introducción
Durante los ítltimos cinco años se han registrado importantes cambios
estructurales en el sector financiero, mismos que han limitado la soberanía
de las políticas monetaria y fiscal. Se eliminaron los topes a las tasas
de interts, así como los cajones obligatorios de créditos; se han reducido
los subsidios a través de la banca de desarrollo, y se ha permitido captar
recursos en el exterior.
Debido a estas medidas de desregulación financiera, el Banco Central
necesitará participar de una manera más activa para poder ofrecer, por
un lado, una mayor eficiencia tanto en la intermediación financiera como
en la asignación de los recursos y, por el otro, replantear su papel en
el sistema para dar seguimiento a los agregados monetarios.
Este trabajo se ocupa de identificar la mezcla de políticas macroeconómicas consistentes con la sostenibilidad de una estructura de mercado
estable o con los cambios necesarios derivados de la implantación del
programa de ajuste estructural.
Como es bien conocido, el cambio estructural no podría ser exitoso
en un contexto de alta inflación, ya que esto significaría una alta variabilidad en precios, que tradicionalmente es el resultado de un desequilibrio macroecon6mico fundamental.
Así se pretende integrar un marco analítico para evaluar la consistencia
entre el déficit fiscal y las metas macroecon6micas más importantes: el
aecimiento del producto y el control de la inflación.

• Egresado de la Facultad de Economía, UANL

�6 Ensayos
El marco teórico de este estudio se deriva de los trabajos realizados por
Anand, Rocha y Van Wijwbergen (1989), Buiter (1985, ~990) YRooi:íguez
{1989), en este enfoque la infla~ón se interpreta como un impuesto residual.
Cubre la diferencia entre los mgresos y los gastos, no compensados por
una acumulación real de activos.
El modelo se basa en las diferentes alternativas y márgenes de maniobra que se tiene para cerrar la identidad p~es~puestal, que p~ede ser
utilizada para analizar la estructura de ?Danc~~ento y el défi~it financiable.1 La contabilidad del mismo analiza pnncipalmente las diferentes
fuentes de financiamiento para cerrar la identidad presupuestal. Se considera que los déficit fiscales y las políticas ~el~cionadas con_ su financiamiento (deuda interna y externa) son los pnncipales ~et_enmnantes de
una inflación sostenida. Los déficit fiscales so? la ~nncip~ fuente de
creación de medios de pago, que alimenta la inflación. Sm. embargo,
ésta pudiera ser pospuesta en algún grado dependiendo de si la forma
de financiamiento es interna y/o externa.

La consistencia entre déficit fiscal...7
La primera relación es analizada por Buiter {1990). El identifica cuatro
formas por las cuales el gobierno puede reducir el valor real de su deuda.

•

A un nivel general de precios y un precio normal dado de los
bonos, se podría generar un excedente y recomprar deuda existente.

•

A un nivel general de precios dado, se podría reducir el valor
real de la deuda, anunciando políticas que causen una caída en
el precio de los bonos.

•

Una política inflacionaria podría reducir el valor real heredado
de la deuda, aún con un presupuesto balanceado y dados los
precios de los balances nominales.

•

Finalmente, un gobierno podría formalmente repudiar parte o
toda su deuda.

Este trabajo consta de cuatro seccione~. La s~gun~a presenta la
relación existente entre déficit, deuda e inflación y la identidad de la restricción presupuestal del secto~ público. ~ ~ercera e~one un m~elo
de asignación de portafolio pnvado. Por últun~ se estunan Y. analizan
las formas funcionales de asignación de portafolio para posteriormente
integrarse en un modelo de consistencia fiscal e inflación.

Ahora bien, lcuáles son las razones por las que los gobiernos desean
reducir el valor real de su deuda? Se mencionan frecuentemente las distributivas y las de eficiencia. Las primeras se refieren a la gran discrepancia
existente entre aquellos que poseen la deuda (los bonos emitidos por
el gobierno) y aquellos que pagan sus impuestos para servirla. El argumento de eficiencia se enfoca en el desplazamiento de recursos del
sector privado.

2. Marco analítico

ha sido tocado primeramente por Sargent y Wallace {1982). De acuerdo

El segundo punto para explicar el nexo déficit-deuda e inflación

2.1 Déficit, deuda e inflación
El temor de que los déficit públicos eventu~ente _serán monetizados
y que se reflejarán en el futuro en una mayor inflación está_muy en la
mente de los agentes económicos. Existen dos ~orma~ de an~ el nexo
déficit-deuda-inflación. La primera enfatiza el mcentlvo que tiene un_ ~obiemo para reducir el valor real del acervo de la deuda y de su serncio,
a través de un aumento no esperado en la inflación. La segunda, ~r
su parte, enfatiza las consecuencias inflacionarias .a l~go plazo de~ mtercambio a corto y mediano plazos de un fmanciamiento monetano o
impositivo por un financiamiento de deuda interna o externa.

a ellos, para explicar las tasas de inflación sostenidas, es necesario un

análisis de las implicaciones fiscales. Este enfoque lo utilizaron para explicar la relación (paradójica) negativa entre la inflación y los agregados
monetarios observada en algunos países en el corto plazo.
El enfoque fiscal de la inflación nos dice que las relaciones entre
inflación y déficit probablemente no son tan sólidas en el corto plazo,
pero que cualquier déficit conjuntamente con una razón constante y sostenida de deuda a producto implica una tasa particular de inflación. La
explicación es a través de lo que se conoce como impuesto inflacionario.2
La importancia de esta relación radica en que su inconsistencia resulta
en un desequilibrio macroeconómico. Como es bien sabido, gran parte
de los países en vías de desarrollo están experimentando o han experimen-

�8 Ensayos

La consistencia entre d&amp;icit fiscal. ..9

tado este tipo de desequilibrios. El alto déficit fiscal incurrido por estos
países se ha traducido, debido a la estructura de financiamiento, en una
elevada deuda externa, elevados déficit externos, alta inflación, una moneda
sobrevaluada y, por consiguiente, fugas de capital.
Asimismo, la política de tipo de cambio ha reforzado la relevancia
del enfoque fiscal de la inflación. Esto aún si la política de tipo de cambio
fuera preestablecida o administrada. La consistencia entre la tasa de inflación implícita en la política de tipo de cambio y la mezcla de política
fiscal y monetaria es importante. La evidencia de los últimos tres sexenios
nos señala que la ausencia de esta consistencia es un determinante importante de la carencia de credibilidad.

= deuda del sector p6blico

Ao

= activos del sector p6blico

T

= ingresos

G

= gastos distintos de interés
= tasas de interés nominal interna y externa

D

=

deuda interna nominal

= deuda externa nominal

Es necesario señalar que, en una economía cerrada con superávit
primario, existe un límite superior de la razón deuda pública a déficit.
Cuando este techo se alcanza, el endeudamiento adicional del gobierno
estará restringido a no rebasar ciertas rarones deuda-PIB, dado el crecimiento nominal del PIB y los ingresos obtenidos por el impuesto inflacionario. Aún considerando que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario, el crecimiento monetario normalmente es un fenómeno
fiscal. Si la tasa de interés excede al crecimiento del PIB, las re.ducciones
"observadas" en el crecimiento del dinero que no son un reflejo de las
reducciones del déficit primario, implican incrementar el endeudamiento
y un aumento en la razón deuda-PIB.

R

=

E

= tipo de cambio controlado promedio

e

-r(s-t)

M

reservas internacionales

= factor

de descuento

= saldos monetarios

Como se observa en la ecuación, la restricción recae en los limites
2.2 La restricción presupuestal
Un análisis serio del nexo entre déficit, deuda e inflación comienza con
la identidad de la restricción del presupuesto del gobierno consolidado.
Esta establece que el exceso del gasto del gobierno y del servicio de la
deuda interna y externa sobre los ingresos del sector público debe ser
financiado ya sea por la creación de dinero, por la venta de deuda interna
o externa, o por reducción de las reservas. Esta identidad une todas
las fuentes y usos de recursos del sector público.

q~ ~bleu:amos, im~~cita o explícitamente, sobre los componentes de
la identidad; en la habilidad que tenga el gobierno para pedir prestado,
dada la ruón de deuda a producto; en el piso que pongamos a las reservas,
Y.en las restricciones político-económicas impuestas sobre la emisión de
dinero.

Resolviendo para el valor de la deuda interna en un momento dado
(t), 6sta resulta del valor presente (descontado por r) de la diferencia
entre los gastos y los ingresos, incluyendo el proveniente de la emisión

monetaria.

(2)

(1)
00

Do+ S[G, +ID,+ i*D♦.]e-f(s-tl ds
t

00

= Ao + S[T, + D, + (D'-R)E + M,]e·r(s-t)ds
t

•

0D

D(t) • S [(T,-G,) -iD. -i"D's + E(D♦.-R.) •
t

e-f(t-tl

ds

�La consistencia entre déficit fiscal. ..11

10 Ensayos
El financiamiento monetario (µ) incluye el cambio en la demanda
de saldos monetarios reales (M/P) y el impuesto inflacionario de mantener
estos saldos (n"M).

. .Derivando la ecuación 2 con respecto al tiempo para obtener la restrícaón pr~upuestal en flujo y utilii.ando 3, se llega a la siguiente relación
(ver apéndice 1).

(4)

(3)

=

d

+ g(D-R) +µ +n

•µ

p

donde:

donde:
,r =

(t-g)-rd - gr• d*
p

f.
p

Ignorando fluctuaciones en las reservas oficiales, el incremento en
el valor real de la deuda (deflactando 2 con P) es sólo la suma del valor
real del déficit presupuestal y del incremento del valor real de la deuda
causado por un precio mayor de los bonos y un nivel general de precios
más bajo.
As(, el cambio esperado en el valor real de la deuda pública está
compuesto por tres partes: El déficit primario real3 más los pagos de
interés real esperados, menos los ingresos derivados por monetización.
En cosecuencia, una política correctamente anticipada de inflación no
afectará el acervo real de la deuda pública, a menos que afecte el déficit
primario real, la tasa de interés real ex-ante, o el ingreso real de la creación
de dinero. El grado al que el déficit primario real es afectado por la
inflación depende del marco institucional, legal, administrativo y político
que incide sobre la determinación del gasto público y los ingresos.

De acuerdo a esta definición los gastos del sector público pueden
dirigirse al gasto primario (G} que es igual al gasto distinto de intereses,
a servir la deuda interna (iD), la externa (i*D") y/o a acumular las reservas
(R).

g

p

_,
=G
p

r,r° '
m = M,
p

d = D
p '

-

ingresos reales
gastos reales
tasa de interés real interna y externa
saldos monetarios reales
deuda interna real
deuda externa en pesos

Jf

=

-p '

p

inflación
t-g = superávit primario

(t-g)-rd - Er* d. = superávit operativo
p
p
g
p

Los medios de financiamiento que el gobierno podría utilizar para

saldar su déficit son cuatro: recursos externos (D*), internos (D), inflacionarios {M) y propios (R} (utilización de reservas).

I ,

t =

= inflación

(d*-R*)

=

endeudamiento neto externo

M =µ + ,i•µ = cambio en los saldos monetarios
reales más el costo de mantenerlos

p

�La consistencia entre &lt;Uficit fiscal. ..13

12 Ensayos

= componente real de la deuda interna

rd
~r• d.
p

(6)

g =

= componente real de deuda externa

y

(r-n)

g + 1 (g-t) + W d*)
y

y

y

Esta ecuación nos muestra la relación de consistencia fiscal a gastos
e ingresos del sector público federal, dado el valor inicial de deuda.
El déficit operativo también lo obtenemos como una diferenc!a entre
el déficit económico y el impuesto inflacionario de la deuda _mterna.
Asimismo el déficit operativo lo compatibilizamos con el défiett financiable par'a anaHzar si existen presiones inflacionarias. C?mo se obse~a
en esta ecuación, el cierre dependerá de la mezcla a segwr de la política
fiscal y monetaria.
Si bien seria posible financiar los déficit fiscales internamente, esto
es
normamalmente el caso, al menos en el medio y largo plazo~.. El
00
financiamiento interno de los déficit fiscales es posible a tr~v~ de 1~ eJJ11S1ón
de nueva deuda O de los ingresos derivados de la monetización; unpuesto
inflacionario más el seignorage.4

Así, el equilibrio en el largo plazo del endeudamiento interno nos
lo marca el crecimiento real de la economía; la tasa de interés real deberá
ser igual o menor que la tasa de aecimiento de la economía.

El financiamiento inflacionario también tiene serios problemas. Un
programa de ajuste estructural no debería aceptar una tasa de inflación
alta como una forma natural de financiamiento en el largo plazo. De la
identidad presupuestal resolvemos para el financiamiento inflacionario:
(7)
M = (g-t) + rd + r•d• - [(d + ~(o•-R)]
p

p

Con relación al financiamiento del déficit vía emisión de deuda interna,
sería sosteruble en el largo plazo sólo si la tasa real de interés pagada
sobre la deuda interna fuese menor que el crecimiento real de la econo?11ª·
si el crecimiento de la deuda estuviera permanentemente por encuna,
el sistema no convergería.

Desde un punto de vista práctico se piensa que la inflación, cuando
se utili7.a para propósitos de ingresos, se autoalimenta y adquiere rápidamente valores muy altos a los cuales se torna muy inestable, y la variabilidad de los precios relativos llega a ser un problema (FJSher, 1981)
y el déficit aece por el efecto Taim-Olivera.s

Esto lo podemos observar en la relación del déficit operativo derivado
de la ecuación 2:

Las implicaciones de una mayor inflación para los ingresos del impuesto y seignorage real son más simples dr. analizar cuando suponemos
que cicrw tasas de inflación en particular se mantienen por un periodo
largo, lo cual estaría asociado con una tasa equivalente de crecimiento
monetario.

(5) d

= (t-g)

- (i -n )d - rd•

Si la tasa de interés supera permanentemente a la tasa de inflación,
la deuda real seguirá creciendo. En esta situaci~n 1~ aut?ridades tendrían
dos alternativas: o generar un mayor superávit pnmar10 o generar una
mayor inflación.
Derivando la ecuación con respecto al tiempo y como proporción
del PIB tenemos:

Supongamos que la demanda de saldos monetarios reales sea una
función negativa (decreciente) del crecimiento de las tasas nominales de
interés y de la tasa de inflación, y una función creciente del ingreso nacional
real. Si el ingreso real y las tasas de interés reales son independientes
de la tasa de inflación, una tasa permanentemente mayor de crecimiento
IJIOlaario (con su correspondiente incremento en la inflación y las tasas
nominales de interés) tendrá dos efectos sobre los ingresos por moneti7.aci6n: primero, el impuesto y el seignorage real sobre un acervo real

�14 Ensayos

de saldos monetarios dado es mayor, ya que el dinero se imprime más
rápido; y segundo, el acervo prevaleciente del saldo monetario r~ será
de hecho menor, ya que la mayor inflación y mayores tasas nominales
de interés reducirían la demanda real de dinero. De aquí que el efecto
teórico de una mayor inflación sobre el impuesto inflacionario y el seignorage es ambiguo. Sin embargo, podemos decir que si la elasticidad
inflación de la demanda de la base monetaria es menor que uno en valor
absoluto, entonces una mayor inflación incrementará los ingresos por monetización.

La consistencia entre déficit fiscal ...15

la demanda de depósitos a la vista y finalmente la demanda de depósitos
de ahorro, todas estas variables estimadas en términos reales y en logaritmos. Las variables explicativas son principalmente las tasas de interés,
el producto y las tasas de inflación.

3. Estimaciones
3.1. El modelo

El máximo de recursos obtenidos por el incremento de la base momonetaria estará determinada por la maximii.ación del valor de M respecto
a (basado en una función de demanda de dinero). Cualquier intento
de elevar los recursos más allá del punto máximo requerirá acelerar la
emisión de dinero, con su respectivo costo en inflación.
Para determinar los ingresos por monetización se necesitará estimar
la demanda de base monetaria. Es muy importante entender cómo esta
demanda responde a las innovaciones financieras yen general a la ev~lución
de las tasas de interés y de inflación. Dado que la base monetana, por
el lado de los usos, está compuesta por acervo de billetes y monedas
y las reservas requeridas, esto implicaría determinar un modelo de asignación de portafolio que integrase las preferencias de demanda de los
agentes económicos. Para ello, se estima una serie d~ ecuaciones que
describen la asignación de portafolio privado, en funCJón ~e la tasa de
interés, la tasa de inflación y el producto, entre otras vanables. Esto
nos daría la captación bancaria. Posteriormente se calcula la demanda
de reservas requeridas (encaje legal en el Banco de México), que en este
caso por representar un porcentaje pequeño del coeficiente de liquidez
(alrededor de 15 por ciento) se deriva aplicándole una raz.60. A esto
se le agrega la demanda de dinero para ~tener un estimado ~e 1~ demanda
de base. Esto se utiliza para calcular los mgresos por monetizaCJón, dadas
las diferentes tasas de inflación, de crecimiento del producto y diferentes
políticas regulatorias.
Este enfoque indirecto tiene sus ventajas, al permitir el cálculo explícito de los efectos de cambios en el sector financiero.
Para determinar la demanda de los componentes primarios de las
reservas requeridas dentro del modelo del sector financiero se co~dera
un enfoque de portafolio sencillo donde estimamos la demanda de dinero,

El costo y la disponibilidad de financiamiento son claramente determinantes importantes de lo que constituye una política fiscal consistente. El
financiamiento requerido depende de su costo y de la deuda existente;
además, en el caso del financiamiento externo se tienen dos consideraciones: solvencia y credibilidad.
. ~ solvencia se refiere a la capacidad para pagar; normalmente se
identifica_ con la cuenta corriente (no incluyendo el pago a factores), las
tasas de .mte~é~, _las tasas de crecimiento del. producto y, por supuesto,
con el ruvel 1D1c1al de la deuda. La solvencia podría ser un peligro si
el valor presente de los gastos excede al valor presente de los ingresos.
Por su parte, la credibilidad podría ser una restricción aún si la sol~encia no lo fuera. Esto dependería de la percepción que el prestador
tiene ~b_re el p~ d:udor, relativo a la capacidad y al deseo del país
de cumplir sus obligaciones. Evaluar los límites precisos de la credibilidad
es complicado por varias razones: primero, es extremadamente difícil evaluar los costos de detener el servicio de la deuda o simplemente declararse en quiebra. Cohen (1987) sugiere un enfoque simple a este problema, observando que si un país aún no ha "quebrado", es porque la
carga del servicio de la deuda corriente debe ser menor al costo de declararse en bancarrota. Una definición obvia de estrategia prudente de
deuda, entonces, sería aquel patrón del endeudamiento que no elevase
la car~a ~el servicio de la deuda por encima del valor presente. Un
~CJamlento de deuda no sostenfüle sería aquel que implicase una emiS1ón de deuda a tasa superior a la de crecimiento de los recursos disponibles
par! el servicio observado de la deuda.

�16 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal...17

Si tomamos la producción interna como el concepto base de recl!1'~
para la deuda interna, obtendremos la siguiente restricción sobre la enus1ón
de deuda.
b

= nb-1

b

= saldo neto de la deuda interna como proporción del PIB.

El ponderador es igual a:

8 - --------------

;x ~• - ~
q

q

donde:
n = es la tasa de crecimiento del producto.

~
q

Con respecto a la deuda externa, siguiendo el enfoque de Cohen
(1987), se establece que el crecimiento sostenido de ésta deberá ser la
tasa de crecimiento de Z;

~
q

.
b• - R

= z• (bº - R),

;•

=

b•

=

Variación de las reservas internacionales en dólares
como proporción del PIB.
Saldo neto de la deuda externa en dólares como
proporción del PIB.

z• = a x·
x• =
y•

=

elasticidad del PIB al tipo de cambio real.
cociente de exportaciones sobre el PIB.

La política de endeudamiento que mantiene solvencia económica es
aquella que no permita un aumento en la relación b•/R•.

donde:
R

elasticidad de las exportaciones con respecto
al tipo de cambio real.

+ {1-B)

yº

Valor de las exportaciones en dólares.
Valor del Producto Interno Bruto en dólares.

Se construye el ponderador en forma que sea independi~nte d~ los
movimientos del tipo de cambio real, de manera qu: ~qwer meJoría
en el cociente de deuda a producto por una apreciaetón real se contrarrestaría con un impacto negativo sobre el cociente de deuda a exportaciones.

3.2 La estructura de demanda de dinero en México
La base monetaria, por el lado de los usos, consiste en la suma del dinero

en circulación ylas reservas requeridas bancarias. Para derivar la demanda
de base monetaria estimamos las funciones de demanda de activos, describiendo la selección del portafolio del sector privado (dinero, demanda
de depósitos a la vista y demanda de depósitos de ahorro), como función
del ingreso, las tasas de interés y las tasas de inflación. La información
de precios y tasas de interés fue tomada de los indicadores del Banco
de México. La información del sector real se obtuvo del INEGI. Todas
las ecuaciones se estimaron en términos de logaritmos naturales y utilizando
mínimos cuadrados ordinarios.
Las mejores estimaciones en términos de los parámetros y bondad
del ajuste se presentan en seguida:

Log (BJP1) = -5.35 + 0.4 log (B1.t/P1.1) + 0.97 log Y1
t = (-1.33) (3.46)
(2.16)

�18 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal...19

"
-1.23 P1 • 0.66 r1.1
(-3.45) (-3.51)

R2

= 0.74

Periodo de muestra

+ 1.47 Y1-2 • 0.70 P1-1 • 0.32 r1.J
(2.95)
(-2.92)
(-2.68)
DW

= 2.14

= 1980.1 • 1990.IV.

Donde:

R2

= 0.92

Periodo de la muestra

DW

= 2.1

= 1980.1 - 1990.IV.

Donde:

BJP1 = Billetes y monedas deflactado por el índice de
precios al consumidor.

DD = Depósitos a la vista

= Producto Interno Bruto.

Todos los coeficientes resultaron con el signo correcto, "con un lento
ajuste y alta sensibilidad de los coeficientes".

P1

= Tasa de inflación acumulada en el trimestre.

Por último, la ecuación de captación bancaria resultó como se esperaba.

r1

= Tasa de interés real acumulada en el trimestre.

Y1

Los resultados de la ecuación son razonables, todos con coeficientes
de signo correcto y altamente significativos.6 La ecuación implica una
semielasticidad de la demanda real de dinero con respecto a la inflación
de -2.24, lo cual parecería rawnable en el caso de México, dado el largo
periodo de inestabilidad observado en la década de los ochenta. Esto
significa que la tasa de inflación de México tendría que exceder de 45
por ciento en el trimestre antes de comenzar a reducir los ingresos reales
del gobierno por la creación de dinero. Históricamente los ingr~ por
monetización han tenido gran significación en las finanzas del gobierno,
aún cuando la alta inestabilidad surgida por la implantación de esta política
nos lleva a pensar que no se tomaría en cuenta dicha alternativa.
Se realizaron estimaciones similares para la demanda de depósitos
a la vista y de ahorro:
Log (DDJP1)

= -11.8 + 0.88 log (DD1.JP1.1)
(-2.7) (15.5)

Log (M31JP1)

= 0.95 + 0.87 log (M311.JP1-1)
(2.5) (15.5)

+ 0.92 log PI1-2 • 0.28 P1 + 0.08 r1.2
(2.0)

(-3.0)

(1.7)

R2 = 0.92
DW = 1.95
Periodo de muestra = 1980.1 - 1990.IV
Donde:
M31 = M3 - Ml = captación bancaria a corto y mediano plaws.

PI = índice del volumen de la producción industrial.
La variable dependiente muestra una alta sensibilidad a su rezago
y la inflación.

•

�La consistencia entre déficit fiscal•..21

20 Ensayos

4. La integración del modelo
4.1 La consistencia entre déficit e inflación en México
Los resultados obtenidos en las diferentes metas de inflación y crecimiento

se presentan en los cuadros 1 y 2. El Cuadro 1 presenta los cálculos
de la demanda de dinero, de cheques y de cuentas de ahorro a diversas
tasas de inflación. Estas se utilizan para calcular la demanda de la base
monetaria como función del coeficiente de liquidez yde la razón de reservas
requeridas. Posteriormente, en el Cuadro 2 se calcula la variación del
déficit financiable para diferentes objetivos de inflación.
Como se puede observar, la demanda de base sí es sensible a la
inflación; la demanda de billetes y monedas, que es el componente principal, cae en 19 por ciento al pasar de una tasa anualizada de 10 por
ciento de inflación a una de 100 por ciento. Queda claro que a mayor
inflación se obtienen mayores ingresos por monetización, pero a una tasa
decreciente, tal como Sargent y Wallace lo describían en su artículo clásico
(1982).
Lo anterior solamente cubre una sola fuente de financiamiento;
existe también la emisión de deuda interna y externa. Bajo el supuesto

de crecimiento de 4 por ciento real del PIB, el endeudamiento interno
y externo sostenible estaría dado por las restricciones anteriormente discutidas; la de los valores sostenibles para la deuda externa e interna.

oH

NMMNID

~ dP

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I I MMM
1 1 1

U

11!

.-i
Q)

M

Una vez definidas el resto de las fuentes de financiamiento, se calcula
el déficit financiable a las diferentes tasas de inflación. Se llega a tal
medida al agregar las tres diferentes fuentes de financiamiento: monetización, emisión de la deuda interna y la externa. Con estos cálculos
observaríamos que, a una tasa de inflación del 20 por ciento, el déficit
permitido seria de 2.84 por ciento, mientras que a una tasa del 40 por
ciento el déficit permitido se elevarla a 3.78 por ciento. Estas estimaciones
se compar8!! con el resultado observado del déficit y por diferencia se
calcula la reducción del déficit requerido, para ser compatible con las
metas establecidas de inflación y crecimiento.
Por último, el cuadro 3 presenta las estimaciones del déficit financiable
para los años 1990-91, dadas ciertas metas de inflación y crecimiento.

01"-1"-IDMOI

• • • • • •

C0 OI N ID .-i CO
in.,.,MMN
MMMMMM

e
0

o
M
111

.,

M
CD

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e .
.... dP
MO
+J.-i

�22 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal. ..23

CUADRO 2
DEFICIT FINANCIABLE PARA VARIOS OBJETIVOS
DE INFLACION*
1990
INFLACION

DEFICIT
FINANCIABLE

DEFICIT
OBSERVADO

Parámetros
Macroeconómicos

REDUCCION
DEL DEFICIT
REQUERIDO

20

2.8

-1.8

-4.6

30

33

-1.8

-5.1

40

3.8

-1.8

-5.6

Inflación Promedio
Crecimiento del PIB
Base Monetaria (%PIB)

26.6
3.9
4.7

22.0
4.0
5.2

Saldo Neto de la Deuda
Interna
Externa

23.1
33.0

22.6
32.0

Se define:
Impuesto Inflacionario
Seignorage

• Solamente ajustando el impuesto inflacionario.

= n BM/PIB
= n BM/PIB

Restricciones
Interna

n • b
A

Externa
donde:

CUADRO 3
FUENTES DE FINANCIAMIENTO
COMO PORCENTAJE DEL PIB
1990

1991e

Impuesto Inflacionario

1.25

1.18

Seignorage

0.18

0. 20

Ende udami'e nto Externo

0.80

0 . 50

Endeudamiento Interno

0.92

0.90

Déficit Financia ble
Déficit Estimado

3 .15
· l. 8

2. 78
· l. 2

bº - R

z· = ax•

+ (1-6)

= z• (bº.1 - R)

v•

Para la obtención del 8 ponderado se estimaron las elasticidades
para el periodo trimestral de 1985-90 con los siguientes resultados:
~y

= -0.07

q

1

,¡,. = 11.20

&lt;P91

10.0

A. partir de estos valores, la ponderación resultó:
Bto = 0.013

�24 Ensayos

1½t = 0.015
4.2. Las implicaciones fiscales de una reforma financiera
La mayoría de los programas de ajuste se concentran en las desregulaciones
financieras; determinación de las tasas de interés, régimen de inversión,
encaje legal, etc. Un déficit fiscal consistente con las metas macroeco-

conómicas antes de una reforma financiera pudiera no serlo después de
que ésta haya sido aplicada.
México ha seguido un proceso de liberalización y modernización bastante rápido. A partir de noviembre de 1988, a través de un proceso
gradual se permitió libertad a la banca para determinar las tasas de interés
y los plazos de la mayoría de las operaciones pasivas, así como para invertir
libremente esos recursos, con el único requisito de respetar la ley bancaria.

~ creación de un amplio mercado de valores públicos y la alta disciplina fiscal fueron elementos importantes para la evolución financiera;
paralelamente a estos cambios se eliminó la fijación por parte del Banco
de México de las tasas máximas de interés pagaderas sobre los instrumentos
bancarios tradicionales, y se tomó la determinación de que la inversión
obligatoria pudiera ser canjeada en su totalidad por valores gubernamentales. También se acordó que la tasa de rendimiento para los depósitos
c.n el Banco de México se redujera a una fracción de la tasa corriente
de la deuda (Cetes * .35). Recientemente, en junio de 1991, el rendimiento
sobre estos recursos pasó a ser cero.
Esta determinación de reducir los rendimientos ha tenido sus efectos:
positivos, al reducir la alta liquidez existente en el Banco, y en consecuencia
la alta variabilidad en las tasas y, más importante aún, ha reducido el
costo parafiscal; negativos, al transferir estos costos bancarios al consumidor.

Conclusiones
Se ha desarrollado un marco analítico sencillo para evaluar empíricamente
la consistencia entre el déficit fiscal y la inflación. El enfoque requiere
de un amplio conocimiento del marco regultorio de los mercados fmancieros y de la estructura de financiamiento del sector público. La in-

La consistencia entre déficit fiscal. ..25

formación requerida para su estimación está relacionada principalmente
a los agregados monetarios y las cuentas nacionales.
El modelo es sumamente útil para determinar los efectos de una
reforma financiera en las finanzas públicas. Además, señala con relativa
confiabilidad el margen de maniobra que se tiene en relación a la congruencia a nivel agregado con las metas programadas de inflación y crecimiento.
La aplicación empírica demuestra la utilidad de este enfoque para
el análisis de las relaciones entre la deuda externa, la tasa de interés
externa y el servicio de la deuda, la mezcla de política económica y la
sostembilidad de las tasas de inflación.

Al incorporar los cambios estructurales en las formas funcionales
para determinar la asignación de cartera del sector privado en la economía
mexicana, resalta por su importancia en el modelo, la ecuación de la
demanda de saldos monetarios reales, particularmente por las altas elasticidades de ingreso y de precio. Ambas reflejo de la alta inestabilidad
observada en el periodo de muestra, la primera debido al estancamiento
de la economía que frenó la modernización financiera y la segunda explicada por las altas tasas de inflación.
Lo más importante sin embargo, lo representa la integración del
modelo de consistencia entre déficit fiscal e inflación. En é~ claramente
se señala que la mezcla de política económica en el periodo 1990-1991
ha sido consistente con bajas tasas pe inflación; esto se deriva de la
estimación entre el déficit financiable y el déficit estimado. En 1990 por
ejemplo el déficit operativo fue -1.8 por ciento. del PIB mientras ~uc el
déficit congruente con la política macroeconómica era de 3.2 por aen_to,
lo que refleja un alto grado de holgura para llevar a cabo la políbca
fiscal.

Como es de esperarse, existe mucho margen para extensiones, las
cuales al momento, representan limitaciones, por el lado teórico la introducción dinámica e intertemporal al modelo serían algunas de ellas.
Por el lado empírico, sería interesante calcular el costo real "sombra"
de las reformas financieras en el sistema.

�26 Ensayos
Un último elemento sería el evaluar la consistencia entre déficit fiscal
e inflación ante el inminente tratado de libre comercio; la posibilidad
de integración global en el mercado de política económica.

La consistencia entre déficit fiscal. ..27

Buiter, W. {1990), "Principies of budgetary and financia) policy", The Mit
PrCM . (parte 1, capítulo 3: 47-104).

Cohen, D. (1987), "Eltemal and domestic dcbt constraints of LDCS: a
theory with numerical application to Brazil", World Ban.k Economic
Review.

Notas

F'ISher, Stanley (1981), "Relative shocks, relative price variability and inflation", Brookinv Papers 0n Economic Activity. 2: 380-441.

1

Se define como el déficit que no requiere más financiamiento que
el que es compatible con un endeudamiento externo e interno sostenible
y con las metas de crecimiento e inflación.
2

La habilidad para pagar recursos reales, simplemente por imprimir

billetes.
3

La diferencia entre ingresos menos gastos distintos de intereses.

4

Impuesto inflacionario = tasa de inflación • Billetes y monedas.
Seignoarge = tasa de crecimiento de la economía • Billetes y monedas.
5

La erosión de ingresos públicos causada por la aceleración de la

inflación.
6

El ajuste es rápido, con una media de rezago de menos de seis
meses (1/1--0-45 de un trimestre).

F'ISher, Stanley (1983), "Seignorage and fixed exchange rates: an optimal
inflation tax analysis in financial policies, and the world capital market:
59-69. Edited by Pedro Aspe Armella, Rudiger Dombusch And
Maurice Obsdel.
INEGI (1991), "Producto interno bruto trimestral" Varias publicaciones.

Phelps, Edmund J. {1973), "Inflation in the theory of public finance",
Swedish Joumal Of Economics.
Rodríguez, Carlos A. (1989), "Macroeconomic policies for structural adjustment", Working Papers World Ban.k. Agosto.
Sargcnt, T. J. and N. Wallace (1982), "Some unpleasant monetary arithmetic" Ouaterly Review Of The Federal Reserve Ban.k Of Minneapolis
1: 1-17.

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Buiter, W. (1985), "A guide to public sector debt", Economic Policy. 1,
noviembre, 13-79.

Apéndice I
Algebra de la restricción presupuesta! para el sector público. Pasar de
la ecuación (3) a la ecuación (4)
Ecuación 3:
00

p(t) = S [(T, - G,) -iD,-i'D". + E(D-.·R.) + M,]e-r&lt;a-t&gt; ds
t

�28 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal. ..29

Paso 1:

5

00

S

S -i·o-. e-r(t-t&gt; ds = -i•D·, S e-r(t-t&gt; ds =-i"D.((-1/r)e~a-t&gt; ]t
Integr~ la sumatoria con respecto a "s" suponiendo que las variables están
determmadas exógenamente y por tanto se manejan como constantes. Antes
de ~uar la integral cuando s = t y s = w , hay que derivar con respecto
al tiempo.
S

OO

t

t

o

= -r((i·o·;r)e-r(s-1&gt;) = -to·

S

S

= T.S e-r(a-t) ds = T[(-1/r)e-r(a-t&gt;]t

S T,e-r(t-t) ds

t

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t

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D

S

T e-r(a-t)

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S ED'.e-r(a-t&gt;ds = ED'. S e-r(a-tlds = ED.[(-1/r)e-r(t-tl]t
t
t
= (-ED./r)e-r(•-1&gt;

00

= t

S

00

= -r((-T/r)e-r(a-t) = T e-r(a-t)
= T (e-r(-1).e-r(t-1)) = .T

D = -r((-ED./r)e-r(t-tl) = Ed•e-r(a-c)
00

s
S • G,e-r(a-t)ds = -G, S e-r(a-t)ds
t
t

s

= -G[(-1/r)e-r(t-t&gt;]t

s

Eo• e-r(t-tl

= (G/r)e-&lt;(1-1)

=

00

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00

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t

(e-r&lt;-1&gt; -e-r(1•1&gt;)

= -Eo•
5

s . ER. e-r&lt;t-t&gt; ds = -ER. S e-r(a-t) ds = -ER[(-1/r)e-r&lt;t-tl ]t
D = -r({G/r)e-r(t-t)) = -G e•r(a-c)
S

-G e-r(a-t) l s

=

= t = -G(e-r(-1).e-&lt;(1-1&gt;) = G
S

00

S -iD,e-&lt;(1-1) ds = -iD. S e-r(a-t&gt; ds
t
t

s

= -r((iD/r)e-r(a-t)) = -iDe-r(a-t)
S

=

D = -r((ER/r) e-r(a-tl) = -ER e-r&lt;1-1&gt;

= -iD[ (-1/r)e-r(t-t&gt;]t
= (iD/r)e-r(a-t)

D

= (-ER/r)e-r&lt;a-cJ

00

s
-ER e-r&lt;t-tl Is

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00

= -ER(e-r&lt;-1&gt;.e•r(t-1J)
5

00

= ER
S

S M• e-r&lt;t-t&gt; ds = M. S e-r&lt;a-t&gt;ds
t
t

= M[ (-1/r)e-r(•- &gt;]t
1

= (-Mir)e•r(..iJ

00

-iDe-r(t-t) l t = t = -iD(e-r(-1).e-&lt;(1-1&gt;) = iD

D

= -r((-M/r)e-r(s-tl) =

M

e-r&lt;►1&gt;

S

=

00

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=

t

M e-r(a-tJ

= M(e-r(-1&gt;-e-r(1-1)) = -M

�30 Ensayos

La consistencia entre d~ficit fiscal. ..31

Agrupando los términos:
D'(t)

= -T + G + iD + to· -Eo· + ER +

D'(t)

= (T-G) -iD -to·+ Eo· -ER +

M =

o

M

= {T-G) -iD -to·+ E(o· -R) + M

P = Nivel de Precios
D = Demanda por Depósitos
M3-Ml

= Captación Bancaria

p = Indice del Volumen de la Producción

.

.

Dividir entre precios y sustituir (M/p) por µ + ir• µ que es la cantidad
real de dinero dada por el seignorage y el componente inflacionario.
Ecuación 4:
d'(t)

= (t-g)/p -rd -r•d• + (E/p}(d• - R) +µ +ir• µ

NOTA:

D

= Derivada con respecto al tiempo.

Apéndice 11
Series que se utilizaron para estimar las ecuaciones.
Los datos son trimestrales y el periodo que abarcan va del primer
trimestre de 1980 hasta el primer trimestre de 1990.
Las series se presentan con las siguientes claves:

B

= Billetes y Monedas

Y

= Producto Interno Bruto

r

= Tasa de Interés Real Acumulada

�32 Ensayos

Ensayos -Volumm X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.33-50

La inversión en educación
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En la década de los sesenta se formuló sistemáticamente una línea de
pensamiento que se remonta a varios años atrás, la cual es reconocida
hoy por hoy como la teoría del capital humano. El punto de partida es
la post'bilidad de asignar un valor económico a los seres humanos seg6n
su productividad. Este cuerpo teórico permitió que un tópico hasta entonces periférico en el ámbito de la teoría económica se convirtiera en
un área de investigación prolífica: la demanda por educación. Numerosos
trabajos se han realizado desde entonces, cuyo interés va desde el papel
de la educación en el desarrollo económico hasta la decisión individual
de "invertir" en educación. Todos ellos se basan en la concepción de que
una mayor educación aumenta la productividad del trabajador y del país
o entidad económica en cuestión. En este sentido, se considera la educación
como un "capital" humano, que al igual que el capital físico -planta, equipopuede aumentar el ingreso de quien lo posea. Como vemos, está implícito
el supuesto de que los ingresos proporcionados por el capital humano
están determinados por criterios de productividad.

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Introducción

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Nora Garro Bordonaro e
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•

Debemos aclarar que la educación es uno, si bien destacado, de varios
componentes de lo que se denomina capital humano. En efecto, la salud,
el entrenamiento y la experiencia en el trabajo, la habilidad, el ámbito
familiar, la información, son otros. Todos ellos tienen relación con la
productividad y los ingresos de un individuo y del agregado. La salud
ha sido, sin embargo, considerada un bien de consumo y su tratamiento
• queda exclufdo del cuerpo teórico del capital humano. El entrenamiento
• Profesora titulara de la UniYenidad Autónoma Metropolitana, Unidad lztapalapl.
El profesor Uamu Buitrón es egresado de la Facultad de Econom(a, UANL

�34 Ensayos

La inversión en educación 35

y la experiencia en el trabajo han recibido especial atención debido, por

cación formal, el entrenamie~to, la movilidad, entre &lt;;&gt;tras, 5?n alternativas
de inversión en capital humano y que la gente más JOVe? t~ene un mayor
incentivo a invertir porque pueden recolectar los ren~ento~ dur~te
más años" (Becker, 1964, p.186). A medida que la inversión declin~ ~cha
tasa de crecimiento declina también. En la mayoría de los anáhs1s, la
educación formal en las escuelas se supone que se lleva a cabo antes
de ingresar de tiempo completo en el mercado de trabajo y que afecta
el nivel de la curva pero no su forma. La forma_ de la curva se ~e afectada
por el entrenamiento y la movilidad en los trabaJOS durante la vida productiva, lo cual ocurre por lo general después de completar los ciclos formales
de educación.

un lado, a la importancia que tienen en la práctica y, por el otro, a que

permiten englobar en el concepto de inversión en capital humano no sólo
la educación formal sino la capacitación y el entrenamiento que se adquieren en el lugar de trabajo. De modo que el capital humano se acrecienta, en general, por procesos de aprendizaje, sean estos formales o informales. Resulta menos preciso el rol que juega el resto de los componentes enunciados, en el sentido de que existen varias propuestas para
su tratamiento teórico y empírico. Ello no es sorprendente si tomamos
en cuenta el carácter de variables de composición sumamente compleja,
con elementos subjetivos y, además, difíciles de medir.
En este artículo nos centraremos en la decisión individual que una
persona realiz.a entre obtener más educación o quedarse en el nivel de
escolaridad previamente obtenido. La tasa interna de retorno se propone
como una guía para la toma de tal decisión y se planterán dos metodologías
de cálculo para la misma.

Supongamos la Curva de Perfil de Ingresos par~ una(s) activi~d(es)
productiva(s) A, la(s) cual(es) requiere(~). de un mvel de _escolandad a
y la Curva correspondiente para la(s) actividad(es) productlva(s) B, la(s)
que requiere(n) un nivel de escolaridad b, tal que b &gt; .ª· En la Figura
1 se presenta el caso en que la curva B se halla por enetma.de la c ~
A, cualquiera sea la edad. Tómese en cuenta que es un eJemplo simplificado, puesto que se supone que el ingreso al mercado _es e~ ~a
misma edad en ambas alternativas y que no existen ~tos de mscn~ón
y colegiatura. En rigor, si las inversiones en los dos mveles de. educaaón
se hicieron con anterioridad al ingreso en e! merca~o de traba~o, 1~ rendimientos durante el ciclo de vida productiva debido a t~es ~vers1on~s
estarían adecuadamente representados por una curva casi honzon!al· Sm
embargo, consideramos curvas cón~vas basán~onos en. que ~xtS~e un
proceso de aprendizaje durante el ciclo productivo. Las 10v~s~1gaaones
empíricas reportan curvas casi horizontales para aquéllas actlVldades no

La curva del perfil de ingresos
Con el objeto de comparar los ingresos probables originados por los dos
niveles de escolaridad en cuestión durante la vida productiva de un individuo, es preciso que introduzcamos la denominada Curva del Perfil
de Ingresos. En ella se describe el crecimiento de los ingresos de acuerdo
con la edad. La típica curva es cóncava: crece rápidamente durante los
primeros años, se desacelera a continuación y finalmente declina. Esta
forma de la curva se explica teóricamente por la, a su vez, llamada Curva
de Aprendizaje, a cargo de la psicología. Sin embargo, los economistas,
poco afectos a reconocer aportes de otras ciencias sociales, consideran
que la convexidad refleja los retornos de inversión personal en capital
humano. No obstante, no existe ninguna contradicción con las tesis psicológicas en el análisis de los economistas, por lo cual la ingratitud puede
ser perdonada.
As~ se considera que las grandes inversiones en capital humano
suceden a edad temprana y que es en esas edades donde hay un crecimiento
más pronunciado en los ingresos. Para explicar este fenómeno, •... no
necesitamos apoyamos solamente en los efectos del ciclo de vida sobre
las capacidades, responsabilidades o actitudes si se reconoce que la edu-

Figura 1
$

•

Ingresos
B
A

edad

�36 Ensayos

La inversión en educación 37

especiali7.adas, las cuales no requieren de una inversión previa en edu
cación. Asimismo, los estudios e11pfricos muestran curvas de perfiles de
ingresos más empinadas y mú cóncavas entre las personas más especiali7.adas o educadas (Becker, 1964).

tividad (B') durante dicho período y puede tomar en cuenta los costos
de inscripción y colegiatura.1
Dado el caso presentado en la Figura 2, el individuo deberá decidir
si los mayores ingresos lejanos compensan los menores ingresos "?Íciales.
Probablemente lo decidirá comparando el valor presente de las dos corrientes de ingresos o, lo que es lo mismo, comparando la t~ interna
de retomo de la inversión en educación (b-a) con la tasa de mterés de
mercado.

Si este fuera el caso, habría un claro incentivo para algunas personas
para emprender la inversión (b-a) en educación formal. Pero ello traería
como consecuencia la caída de la curva B y el alza de la curva A debido
a movimientos en los salarios por la interacción de la oferta desplazada
de trabajadores y la demanda de trabajadores en las actividades A y B.

El individuo elegirá invertir en (b-a) educación si el valor presente
de los ingresos derivados de la misma son mayores que el valor presente
de los ingresos alternativos. O bien, si la tasa interna de retomo es mayor
que la tasa de interés de mercado. Si la tasa interna de retomo es me~or
que la de mercado, se entiende que el individuo escogerá la alternativa
A, o sea, no invertirá en educación adicional (b-a).

Dado que nada asegura que la forma de las curvas sea idéntica, las
mismas se intersectarán en uno o varios puntos. El caso observado en
la práctica es que las curvas de dos grupos de trabajadores con nivel
diferente de escolaridad presentan un solo punto de intersección, como
lo muestra la Figura 2. A la il.quierda de dicho punto, los ingresos de
la actividad B son menores que los de la A y a la derecha ocurre lo
inverso.

Cabe señalar que al igual que cualquier inversión en capital, existe
riesgo e incertidumbre en la inversi~n en. ~ucación. En_ primer 1~,
la duración del ciclo de vida productiva es mcierto. El honzonte es finito
y está relacionada con las tasas de mortalidad, pues mientras menores
· sean éstas, mayores serán dichos ciclos. También existe incertidumbre acerca de los rendimientos futuros porque existen numerosos hechos que no
son predecibles. Mientras más largo sea el período en que se cosecharán
los rendimientos, mayor es el grado de incertidumbre.

Ingresos
B

El cálculo del flujo de ingresos durante el ciclo productivo puede
abordarse considerando un flujo por períodos o bien un flujo continuo.
Este último tratamiento es relativamente reciente y, como veremos, resulta
más elegante y conciso que el primero.
edad

La función de ingresos
Otro modo de interpretar la intersección es el siguiente. Supongamos
que la inversión en educación (b-a) se realice sin abandonar el mercado
de trabajo y se inicie en la edad señalada en el origen de coordenadas.
Entonces, los menores ingresos iniciales pueden deberse a los ingresos
dejados de percibir durante el período de estudios. El nivel de ingresos
durante el período de estudios puede deberse al desempeño de otra ac-

La denominada Función de Ingresos, propuesta originalmente por Mincer

•

(Mincer, 1974), es la forma funcional convencio~almente u~da para
describir la evolución de los ingresos. Su expresión más utilizada es la
siguiente:2
In y =

bo + b1 s + bi x + "3 x2

(i)

�38 Ensayos

La inversión en educación 39

donde y representa los ingresos, s los años de escolaridad formal y x
es una variable "proxy" para la experiencia en el trabajo, siendo x = edad
- s - 6. Aclaremos que la experiencia en el trabajo se refiere al capital
humano adquirido por el entrenamiento durante el ciclo de vida productiva,
obtenido a través de asesorías o cursos destinados a tales propósitos.
Debido a que no se registran, en general, estas inversiones en los datos
recopilados en Censos y encuestas, la variable x es un índice aproximado
de las mismas. Generalizando, podemos decir que en un cierto periodo
j, el número de periodos anteriores G-1) puede ser descompuesto en s
años de educación formal y j-s-1 años de experiencia en el mercado de
trabajo. El individuo se convierte en trabajador de tiempo completo a
la edad s +6. Si agregamos a esto que invierte en experiencia en cada
periodo, una vez que termina su ciclo de educación formal, entonces la
experiencia puede ser medida por la edad menos los años de educación
formal menos los cinco primeros años de su vida. La inclusión del término
con la variable experiencia al cuadrado captura la evidencia de la concavidad de la curva de perfil de ingresos a que hicimos referencia en
el punto anterior.
Esta función de ingresos ha sido intensamente utilizada desde 1974,
en distintos países y distintos períodos. Resulta notable la congruencia
y estabilidad de los resultados obtenidos (Psacharopoulos, 1981, entre
otros).
Paralelamente a su amplio uso econométrico, se desarrollaron estudios
sobre las implicaciones teóricas que subyacen en tal formulación (Chiswick
y Mincer, 1979; Freeman, 1986; Griliches, 1977; Wallis, 1986). Presentamos
a continuación un apretado seguimiento a los principales argumentos
teóricos desarrollados en las últimas dos décadas.
Partamos de la relación entre los ingresos brutos -en este caso, antes
de restarle el costo en inversiones contemporáneas en capital humanopara la persona i en el período j, Eji• tal que
j-1

E;;

=

~

+!

rti

~

Eti

(ii)

l•I

donde Eoi representa el capital humano "original" que posee el individuo
al inicio de su educación formal, en el periodo t = O. La tasa r1¡ es la
tasa de capitalización de sus inversiones en capital humano previas al

periodo j. Además, en cada período t se supone que el individuo invierte
kti de su capacidad de ingresos en entrenamiento y (1-ktJ
es la fracción de sus ingresos efectivos.

una fracción

Consideremos ahora los siguientes supuestos y simplificaciones. 1)
El individuo invierte s años de educación formal, durante los cuales se
encuentra fuera del mercado laboral y tiene (edad-s-6) años de experiencia
en el mismo. 2) Por simplificación, supóngase que la tasa r1¡ para la inversión
en entrenamiento es la misma, con independencia del periodo t, r•. 3)
Supóngase que k;i =1 durante el periodo de educación formal; o sea, los
costos directos son iguales a los ingresos de los estudiantes; además, que
4) k1¡ es decreciente en el tiempo. Esto último se apoya en la consideración
de que el costo de oportunidad del tiempo invertido en experiencia -en
vez de dedicarlo a trabajo directo- aumenta a medida que aumenta la
experiencia, puesto que se sacrifican cada vez mayores ingresos; por ello,
decrece la rentabilidad de tales inversiones en el tiempo, a lo que se
suma un cada vez menor horizonte de recuperación de las mismas. 5)
Nótese el importante supuesto adicional que hay en el punto 4) anterior:
los trabajadores pagan su entrenamiento, puesto que sacrifican ingresos
durante el periodo en que se entrenan. Por tanto, podemos decir que
los ingresos observados Yj son los ingresos netos recibidos en concepto
del precio de "renta" de su capital humano acumulado menos el costo
de su inversión actual; o sea, Yj = ~ (1-~).
Tomando logaritmos naturales a ambos lados de la ecuación (ii), incorporando las consideraciones de los párrafos anteriores y realizando
algunas operaciones algebraicas, se obtiene:
In Yji

= [In Eo - ko(l +ko/2)) +
+

[r*i

ko + koft*

r¡ S¡ +

(iii)

(1 +ko)] X¡ -

- [(r¡ ko t• + k20)/ 2 t•2] x2 + u¡

En el Apéndice se presenta un análisis detallado de los pasos matemáticos intermedios entre la fórmula (ii) y la fórmula (iii), así como
una derivación alternativa, en la que se supone una capitalización instantánea de la inversión en entrenamiento.
Como se puede apreciar, la ecuación (iii) es una aproximación a
la ecuación (i). Téngase en cuenta que el coeficiente de la variable es-

�La inversión en educación 41

40 Ensayos
colaridad, r¡, representa el cambio en la tasa de crecimiento de los ingresos
cuando cambia la escolaridad. Debemos analizar ahora en qué condiciones
este coeficiente representa también la tasa interna de retorno a la inversión.

Aliora bien, en este primer modelo se está suponiendo que la edad
o experiencia no influyen en los ingresos W. Una versión más completa
inclU)'C la función de ingresos anafu:ada en el punto anterior. De modo
que
n

D

J

La tasa interna de retorno

o

Recordemos que la tasa interna de retorno de una inversión (b-a) se
define como la tasa de interés que iguala el valor presente de las dos
corrientes de ingresos: con y sin la inversión.
El modelo más simple de la educación como una inversión es la
siguiente versión continua
n

Wa e•rx dx

+ J (W'u - D)
o

e·rt dx

donde Wx = ingreso promedio de personas sin educación; Wsx = ingreso
promedio de personas con educación; W'sx = ingreso promedio de personas con educación, durante su periodo de educación; n = número de
años de trabajo de una persona sin educación; ns = número de años
de trabajo de una persona educada; s = número de años de educación;
D = costos directos de la educación. Las integrales presentadas dan cuenta
del valor presente de los ingresos ycostos incluidos en las mismas, evaluados
en el periodo cero. Por lo tanto, r es la tasa interna de retomo a la
inversión en s años de educación.
Con el objeto de simplificar el modelo, supongamos que (W's-D) =
O, lo que equivale a decir que el individuo que estudia gana exactamente
lo que gasta en su educación. La omisión del segundo término del miembro
de la derecha también puede significar que no hay costos de educación
y que el individuo se integra al mercado de trabajo a la edad s + 6.
Supóngase, además, que ns = n; o sea, que el total de años trabajados
es independiente del nivel de escolaridad. Entonces,
n

n

J Wx e•rx dx = I
o
o

Wsx e•rCx+•J dx

= J

f(s,x) e•rCmJ dx

o

donde las funciones f son las funciones de ingreso estimadas empíricamente.
El modelo anterior puede generalizarse considerando dos niveles de
educación, s y (s +d), siendo s &lt; s +d. La tasa interna de retorno r
sería, en este caso, la tasa marginal interna de retorno para un individuo
con s años de educación, que invierte en d años adicionales. En fórmulas

s

n.

J Wx e-n dx = J
o
s

f(x) e-n dx

n

D

I

o

f(s,x) e-r{•• dx =
1)

f(S + d,x) e•r(1+d+1) dx

I

o

o bien
n

n

e"'
e-ni

J

o

=

f(s,x) e•r1 dx

=

e•r(Hd)

n

J
o

I
o

f(s + d.x&gt; e•rx dx

n

f(s,x) e-r, dx /

f

o

f(s + d,x) e•rx dx

Con lo cuaJ3
n

(iv) r

= (Ud) [In J

o

n

f(s+d,x) e-n dx - In

J

f(s,x) e•rx dx]

o

La tasa interna de retomo r puede ser calculada a partir de la fórmula
(iv) utilil.ando métodos numéricos.4 Sin embargo, podemos obviar el uso
de mttodos numéricos introduciendo el supuesto de independencia de
la tasa de crecimiento de los ingresos debida a la educación con respecto
al ni de experiencia x.5 Matemáticamente, esto se expresa así

�La inversión en educación 43

42 Ensayos
(v) y

= f(s,x) = g(s)

• h(x)

con lo cual el valo( presente de los ingresos sería
n

f h(x) e·"' dx
o

g(s) e""

Calculando nuevamente la tasa interna de retorno usando la fórmula
anterior, nos queda
(vi) r

=

[ln g(s + d) - In g(s)Vd

Si consideramos un d arbitrariamente pequeño, es claro que la ecuación (vi) es también la derivada del 1n y, cuando y es definida seg6n
la ecuación (v).
O sea,

d1n y/ds

= [df(s,x)/ds][l/f(s,x)] = g'(s)/g(s) = r

Estos resultados permiten utilizar métodos de regresión lineal múltiple
para la estimación de tasas internas de retorno a la educación. As~ si
In y

= 1n g(s) +

In h(x)

+ u

entonces (b1 + 2 bi s) es la tasa interna de retorno a la educación
s.

Los datos
Los datos que se requieren para el cálculo de la tasa interna de retorno

consisten en las historias completas de los ingresos de los individuos, comenzando desde la edad de su ingreso en el mercado de trabajo hasta
la de sus retiros, así como la de los costos de la educación, tales comolas colegiaturas. Desafortunadamente, no es sencillo realizar este tipo de
seguimiento y son raros los datos disponibles.
-

Ante las limitaciones impuestas por los datos, la mayoría de los estudios utiliza información de corte transversal. La curva de perfil de los
ingresos resultante para un nivel de educación, entonces, representa los
ingresos promedio de personas con igual nivel de escolaridad pero de
distinta edad. Se supone que esta curva describe también los ingresos
longitudinales de los individuos representativos de las generaciones con
dicho nivel de educación. Implícitos en este supuesto están otros: una
tasa constante de crecimiento de la población, una distribución por edades
estable y la ausencia de cambio en la productividad agregada. Con todos
estos supuestos funcionando, los niveles de ingresos observados representan el precio de equilibrio entre la oferta y la demanda de trabajadores
con ese nivel de educación, en cada edad.

Los ingresos anuales son la medida apropiada para los rendimientos,
siempre y cuando los trabajadores trabajen una fracción del año más o
menos equivalente. Como este último no es un supuesto realista, se recomienda utilizar el ingreso por semana trabajada. Los ingresos deben
ser netos de impuestos cuando se esté calculando la tasa privada interna
de retomo; si, en cambio, se persigue el cálculo de la tasa social interna
de retomo, deberán tomarse en cuenta los ingresos brutos. Sin embargo,
si el sistema impositivo es proporcional, el uso de uno u otro ingreso
no afectará el cálculo de una u otra tasa.
Los ingresos, ya sean netos de impuestos o brutos, deben ser medidos
en términos absolutos. Esto es así por cuanto son las diferencias absolutas
entre las corrientes alternativas de ingresos las que reflejan los beneficios
monetarios brutos de la inversión. La evolución de los salarios relativos
-o sea, los ingresos en cuestión divididos por el ingreso en otra actividad
considerada como base- no captan la evolución de estas diferencias. En
efecto, es posible que un descenso en las tasas relativas de los salarios
sea compatible con un aumento en las diferencias entre el salario de las
actividades, en un proceso de aumento de los salarios promedio.
Los costos·incurridos en la inversión en educación se refieren a los
pagos por concepto de colegiatura y a los ingresos dejados de percibir
en el mercado de trabajo. Algunos autores (Becker, 1964; Schultz, 1960)
señalaron el hecho de que los estudiantes de licenciatura tienden a compensar los costos directos de las colegiaturas con ingresos obtenidos en
actividades de tiempo parcial, de modo que pueden ser ignorados en el
cálculo de la tasa interna de retomo privada o social. Los ingresos dejados

�44 Ensayos
de percibir son los que recibiría el individuo en caso de no abordar el
nuevo escalón de estudios formales.

Conclusiones
La definición de una función de ingresos y el análisis de sus implicaciones
es un paso previo necesario cuando se persigue el cálculo de las tasas
internas de retomo a la inversión en educación. Lo expuesto en este artículo
acerca de ella es un apretado seguimiento de aquellos aspectos de la
función que se hallan directamente relacionados con el cálculo de las
tasas internas de retomo. Arribamos a la conclusión que la función ingresos
puede ser justificada teóricamente por dos modelos distintos: uno que
parte de la definición de una capacidad individual de generar ingresos
en función de habilidades básicas, educación formal y experiencia en el
trabajo, y otro que parte de la definición de valor presente actualizado
de dos co-rrientes de ingresos correspondientes a dos niveles de educación
formal diferentes. Esta tasa de habilidad o de retomo así calculada, representa la tasa correspondiente a un aumento marginal en el nivel educativo -un año adicional de escolaridad formal-. Existe la dificultad
de que se supone que se trata de un parámetro constante para el individuo,
cualquiera sea su nivel de escolaridad del cual se parte. Sólo utilizando
métodos numéricos se puede aprovechar la estimación de la función ingresos para, a continuación, calcular una tasa de habilidad o de retomo
para cada nivel de escolaridad formal. Nuestros cálculos (Garro, 1991)
confirman la existencia de una tasa decreciente de retomo, al igual que
lo hacen numerosos estudios empíricos internacionales (Psacharopoulos,
1981; Willis, 1986).
• Cabe señalar que, además de los dos modelos presentados aquí, existen
otros modelos que intentan dar cuenta de las implicaiones teóricas que
subyacen en la función de ingresos de Mincer. Mencionaremos dos: la
propuesta de Weiss (1986) y la de Willis (1986). La primera se refiere
a la optimización de ingresos presentes con restricciones de capacidad
de generación y tiempo disponible; la segunda metodología toma en cuenta
diferencias en habilidades yoportunidades. Ambas, sin embargo, presentan
dificultades en la definición de formas funcionales y de variables no observadas. La limitación de espacio nos hace postergar su discusión para
otra ocasión.

La inversión en educación 45
S~ como es habitual, se procede a la estimación de los parámetros
de la regresión utilizando datos de corte transversal, el significado de
la misma varía según sea el modelo subyacente. En el primer modelo,
se estimará la habilidad promedio de la población en cuestión para transformar los conocimientos adquiridos en la educación formal -y en el trabajoen ingresos; en el segundo, se estará estimando la tasa interna de retomo
promedio de la educación formal -y de la experiencia en el trabajo- en
la población en cuestión. Afortunadamente, los dos conceptos no son contradictorios. S~ como no es habitual, se cuenta con datos de seguimiento
temporal de los individuos -series de tiempo-, la regresión de ingresos
presenta otros problemas de interpretación. Si se trata del seguimiento
de un individuo "tipo" -la definición de tal individuo requeriría de un
análisis concienzudo previo de la habilidad y ambiente familiar, escolar
y de trabajo de la población-, la regresión estimará los mismos conceptos
enunciados en los dos modelos anteriores. Si se trata del seguimiento
de una generación de individuos, se obtendrían las estimaciones correspondientes a los dos modelos y además, utilizando los datos-panel (Garro,
1982), una estimación de las habilidades y tasas internas de retorno individuales.
Presentamos aquí dos metodologías para el cálculo de la tasa interna
de retomo a la educación, basadas ambas en la función de ingresos: la
primera se refiere la estimación por el método de mínimos cuadrados
generalizados de la función de ingresos y la segunda, además de dicha
estimación, procede a la utilización de métodos numéricos que proporcionan estimaciones de la tasa de retorno por niveles educativos. Por
supuesto, ambas metodologías son complementarias.
En la elaboración de este artículo se han dejado de lado o sólo sugerido
otros aspectos metodológicos no menos interesantes o importantes que
los considerados: la inclusión de variables tales como habilidad innatas
y/o adquiridas, ámbito familiar; la relación de la función de ingresos con
la oferta individual de mano de obra; el problema de la maximización
de los ingresos futuros, entre otros. Esperamos abordarlos en próximos
artículos.

�La inversión en educación 47

46 Ensayos

Apéndice

Notas
1

El caso particular en que no se perciben ingresos de ning6n tipo
durante el periodo de estudios y, en cambio, recurre a beca-préstamo,
se presenta en la Figura 2a. La incorporación de tiempo completo en
el mercado de trabajo se da, al igual que en la Figura 2, en dos edades
diferentes.

Para la persona i en el período j
j-1

E¡;

= Eo + I rti kti Eti
t•I

Figura 2a
Ingresos
Por lo tanto,
j-1

E,

= Eo n

(1 + rti k«i)

t•I

edad

Tomando el logaritmo natural a ambos lados de la igualdad
2 Otras expresiones incluyen otros sumandos como la variable educación

al cuadrado, las semanas efectivamente trabajadas en el año cuando la
variable dependiente es el ingreso anual y, en general, variables que dan
cuenta del sexo, lugar, raza, entre otros.
3 En Wallis (1986) notamos un error, tal vez de impresión, en la formulación de la ecuación (iv), en las potencias de e.
4 La existencia de un solo punto de intersección entre las funciones
de ingresos implica una solución única para la tasa interna de retomo.
5 Econométricamente hablando, esto equivale a decir que el coeficiente
de la variable independiente (s•x) es cero. Esta variable capta el denominado "efecto interacción" entre la variable s y x. Dado el modelo

In y = bo + b1 s + bi x + h3 .¿ + b4 (s•x) + u
la tasa de crecimiento de los ingresos debido a la educación sería
din y/ds = b¡ + b4 X
Como se ve, si b4 =Oentonces dicha tasa es independiente de x. Ello
no quiere decir que dichas tasas sean iguales para todo nivel de educación
para un nivel dado de x; ello es sencillo de explorar empíricamente, agregando la variable s2 a la regresión.

j-1

In E¡; = In Eo + I In (1 + rti kti)
t•t

Dado que rti kti

s 1

In (1 + rti kt¡) es aproximadamente igual a (rti kt¡)
Entonces
j-1

In E;; = In Eo + I rti kti
1•1

Si los G-1~ periodos anteriores se dividen en s periodos de educación
formal y G-s-1) periodos de experiencia en el trabajo y si ~-1 = 1 para
los s periodos de educación, entonces

In E;¡

= In Eo +

j-1

r;

Si

+ I rti kti
l•t+I

�48 Ensayos

La inversión en educación 49

Nótese que r· es la tasa interna de retorno a la inversión en educación
formal para ;l individuo i. Asimismo, (r¡ S¡) representa el flujo constante
de ingresos en cada periodo, atribuibles a ~ ~ver~ión en S¡ años ~e
educación formal. Nótese, además, que el límite infenor de la sumatona
es t = s+l = x = 1.
Si rti = r•¡ y kti es una fracción que dea:ece line~ente con el tie_mpo,
tal que k(x) = ko(l - x/n), siendo ko la fracción de los ingresos del coDU.enzo
de la vida productiva -período s + 1- que se invierte en entrenaDUento
y n el último periodo, entonces la
r•

k(x)

obtiene su máximo cuando k(x)

= O,

en el periodo n.

Los datos disponibles en la mayoría de las fuentes estadísticas reportan
los ingresos netos -o sea, sin los costos de entrenamiento- Y; y no los
ingresos brutos E;, Por definición
Y;

=

E¡(l - ki) o bien In Yi = In E; + In (1 - ki)

Incorporando los dos últimos resultados en la función de ingresos, tenemos

1n Y;¡ = [In Eo - ko(l+k&lt;{l)] + r¡
+ [r*¡ ko + ko't* (1 + ko)]

S¡

+

X¡ -

- [(r¡ ko t• + k20)/ 2 t•2] x2 + 11¡
donde U¡ es un residuo.
Esta última es una ecuación estimable por el método de mínimos cuadrados
generalizados. Para llevar a cabo tal estimación se requieren datos de
corte transversal sobre ingresos, escolaridad y edad en el periodo j. El
coeficiente de regresión de la variable educación es la estimación de la
tasa de rendimiento de la inversión en educación. El residuo U¡ representa
el efecto que en los ingresos tienen otras variables no consideradas en
el modelo. Destaca, entre ellas, la variable habilidad, la discriminación
de cualquier tipo y errores de medición. Suponemos que todas ellas no
están correlacionadas con s y x. Si alguna de ellas lo estuviera, tendríamos
el problema econométrico de variable omitida.

Pot lo tanto
n

1n Yii = In (1 - kj} + In B, + r;

S;

+

I

r•;

Bibliografía

k;(x)

i•l

Allen, R. (1966), Análisis matemático para economistas. Aguilar.

Esta ecuación aún no presenta una forma conveniente a la estimación
empírica, debido a que los k¡(x) aparecen como variables independientes
y, en general, no son capturadas por las fuentes estadísticas convencionales.
La sumatoria de los k(x), convertida a tiempos continuos se puede expresar

como

kii

dx

= ko X

•

(k¡/2n) X2

En cuanto al In (1-~), evaluado por ~a expansió~ de Taylos alrededor
del valor máximo que presenta en el periodo n, considerada hasta el tercer
término, resulta
In (1-kt)

=

-ko (1 +ko'2) + (ko'n)(l +ko)x +

(-ko2/2n2)

x2

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�50 Ensayos
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Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.51-91

Evaluación de la política urbana del estado de
Nuevo León: Fomerrey 1974-1990
Diana R. Villan-eal•

Introducción
El objetivo de este artículo es presentar algunos resultados obtenidos en
la investigación sobre la política urbana del Gobierno del Estado de Nuevo
León, de 1974 a 1990.
. Analizaremos dos de las políticas seguidas por Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey): 1) regularización del suelo "in situ" y
2) los fraccionamientos de "urbanización progresiva".
Seleccionamos tres fraccionamientos que se originaron mediante invasión
organizada en diferentes años en el municipio de San Nicolás de los Garza,
que son: Floridos Bosques del Nogalar, Fomerrey 11 y Carmen Romano
o Fomerrey 27. Estos últimos pasaron a formar parte de los Fraccionamientos de Fomerrey mientras que la primera colonia quedó como wna de
regularización. También estudiamos al fraccionamiento Fomerrey 1, que
fue el primero que estableció Fomerrey para tener una base de comparación, ya que se trata de un fraccionamiento planificado desde el inicio.
Este estudio se realizó en dos etapas, la primera en 19771 y la segunda
en 1990. Hemos investigado a las mismas familias (400) entrevistadas en
1977 para analizar los cambios que se han dado durante este periodo,
tanto a nivel familiar como en el habitat.2
En este artículo nos centraremos en la forma de acceso a los terrenos
y la política de Fomerrey de regularización del suelo y venta de lotes
en los fraccionamientos de "urbanización progresiva".

• Profesora Investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.
Egresada de la Facultad de Economía, UANL.

�52Ensayos
Nuestro interés radica en ver si la política de Fomerrey ha favorecido
la estabilidad de la población en el espacio urbano por las condiciones
de pago de los terrenos y si se ha evitado la especulación con los mismos.
La consolidación de la vivienda y la urbanización del fraccionamiento

ha dependido básicamente del esfuerzo físico y económico de los colonos;
sin embargo, Fomerrey ha facilitado la introducción de los servicios públicos realizando los planos y proyectos y sirviendo como aval frente a
los organismos públicos descentralizados.

Antecedentes
En 1974 se creó el organismo público descentralizado "Fomento Metropolitano de Monterrey" (Fomerrey) con varios objetivos:
1) Enfrentar la problemática de los grupos "precaristas" asentados
de manera irregular en terrenos de propiedad pública o privada ofreciéndoles una alternativa real en los fraccionamientos de "urbanización
progresiva" o regularizándolos "in situ" mediante la compra-venta de los
terrenoso cupados.

2) Organizar a los colonos para que con su trabajo y esfuerzo contribuyeran a la urbanización del fraccionamiento, introduciendo las redes
de infraestructura necesaria para contar con los servicios públicos.
3) Integración social de los colonos, a través de una bolsa de trabajo
y capacitación en escuelas técnicas.
4) Fomento a la autoconstrucción mediante paquetes de materiales
a crédito y asesoría en la construcción de las viviendas.

Evaluación de la política...53
de los lotes resultaban inaccesibles para el 43% de la población, los
ingresos percibidos eran insuficientes para adquirirlos.3
La solución al problema de la vivienda para los grupos de bajos ingresos se ofrecía de varias formas, entre ellas, la venta de terrenos baratos
en los fraccionamientos conocidos como "populares", los cuales se vendían
lotificados, pero sin servicios; otra forma de contar con un techo era
mediante el hacinamiento en las viviendas de alquiler y la ocupación de
lotes baldíos de propiedad pública o privada. No se trataba sólo de ocupación ilegal, puesto que algunos de ellos ocupaban estos terrenos pagando
un alquiler, pero carecían de servicios, por no tener la propiedad de los
terrenos.

Esta situación se volvió más complicada a medida que grupos sociales
invadieron terrenos, desde finales de los años sesenta; algunos de los invasores estaban dirigidos por el PCM y otros afiliados a organizaciones
pertenecientes al PRI, entre ellas, a la CTM y a la CNOP.

La situación se volvió crítica entre 1971 y 1973, al empez.ar a ocurrir
las invasiones a terrenos de propiedad privada, por grupos dirigidos por
líderes de la corriente denominada "Línea de Masas", de inspiración maoísta, que más tarde formarían el Frente Popular Independiente "Tierra
y Libertad".
El Movimiento Urbano Popular (MUP) dio muestras de su capacidad
de organización, al resistir las presiones para desalojar los predios; se
mantuvieron al margen de las medidas del gobierno y se opusieron a
la regularización de los terrenos mediante la compra-venta de los mismos,
ya que esperaban acceder a la propiedad mediante el derecho de "prescripción adquisitiva". Otros sostenían que la tierra pertenece a quien la
ocupa.

Adicionalmente y de forma no explícita se trataba de evitar que el
movimiento urbano popular organizado en torno a la Colonia "Tierra y
Libertad" cobrara fuerza al ser autónomo respecto de los mecanismos
de control tradicional del Estado.

Esta posición, pareció inaceptable y resultaba una amenaza para el
sistema socio-político, ya que el principio de propiedad privada es una
de las bases en que se desenwelve. Por lo mismo, fue necesario idear
una solución a la problemática de los grupos sociales más pobres y desposeídos.

Fomerrey surge como una respuesta a un problema real, ya que en
el mercado inmobiliario no existían terrenos disponibles para los grupos
de menores ingresos. Dado que el precio del metro cuadrado y el tamaño

La iniciativa privada propuso una solución: adquirir terrenos en la
perüeria a bajos precios, venderlos baratos y establecer impuestos a los
terrenos baldíos.4 Esta propuesta no fue aceptada.

�Evaluación de la política...55

54Ensayos

1.- La política urbana del gobierno del estado de

Nuevo León 1974-1990
En 1974, el Gobierno del.Estado de Nuevo León, apoyado por el G?bier_no
Federal a través de Nacional Financiera (Nafinsa), crearon el fide1co1DJSO
Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey) para enfrentar el problema de los asentamientos humanos irregulares.
'

Para tal fin se le dotó de un presupuesto de 5 millones de pesos,
además de un terreno de 750 Has., aportación del Gobierno del Estado.
En 1975, en la Ley de Urbanismo y Pl~cación d~l ~tado de Nu~v~
León se autorizaron los fraccionamientos de urbamzaetón progreStva
y se ::Ceó un impuesto del 3% a los nuevos fraccionamientos auto~dos
(de la. y 2a. categoría), los que se podían pagar en terrenos o en dinero;
este impuesto permitió aumentar los recursos de Fomerrey.
El apoyo del Gobierno del Estado permitió tener a~so a un mayor
número de terrenos, mediante la compra-venta.de los mismos en casos
de remate judicial, o por el pago de adeudo de ~puestos; en la mayo?ª
de los casos estos terrenos se adquirieron al preeto del avalúo bancano.
Se desafectaron terrenos del municipio y s~ expropiaron.l?s terrenos
ejidales ocupados por los colonos y posesionanos; esto pe~ttó empezar
la regularización de los terrenos "in situ" de manera rápida, así como
empezar a lotificar los terrenos de "urbanización progresiva"•
Fomerrey se encarga de lotificar los terrenos y de reservar_ la parte
destinada para áreas públicas, hace el diseño de l_os planos té~mcos para
la introducción de los servicios públicos y realiza los U:ámites ante la
Secretaría de Desarrollo Urbano estatal para que se autoncen estos fraccionamientos.
Fomerrey reparte los lotes, per~ son los col~nos con_ su aporta~i~n
económica y su trabajo personal qwenes van a mtroducrr lo~ servtet~
públicos y construir los edificios públicos, tales como escuelas, dispensano
y, después, centro de salud.
Fomerrey proporciona la asesoría técnica .Y. es el aval ante los o~ganismos públicos descentralizados como Servtetos de ~a Y DrenaJe
y la Comisión Federal de Electricidad para que éstos mtroduzcan los

servicios. Los colonos aportan su fuerz.a de trabajo para reducir el costo
de introducción de los mismos en un 50%, aproximadamente.
La idea de la colaboración vecinal para realizar los trabajos colectivos
se t?~ó ~e la Colonia Ti~rra y Libertad; la organización interna y la
partietpaetón en estos traba1os fue muestra de la capacidad de los colonos
de contribuir a la solución de los problemas de infraestructura y servicios
Yactualmente se usa en el Programa Nacional de Solidaridad {Pronasol).

En Fomerrey la diferencia está en que se nombra un administrador
que hará las veces de líder; su función es organizar a los colonos y dirigir}~
en sus demandas al Estado y demás instancias administrativas· le corres-r.onde asimismo cobrar cuotas y reunir a los colonos períodi~ente;
las Jefas de manzana" colaboran con él en esta función.
Los colonos forman una nueva base social de apoyo al Partido Oficial
{PRI) y deben participar en actos políticos de apoyo al Gobierno del
Estado. Los gobernadores Pedro Zorrilla Martínez y Alfonso Martínez
Domínguez tuvieron una estrecha relación con los colonos de Fomerrey.
Durante la etapa del Lic. Martínez Domínguez se creó el Plan "Tierra
Propia" para agilizar los trámites de regularización de los terrenos, en
especial para terminar con la llamada "Isla Roja", como se consideraba
a la _Colonia Tierra y Libertad. Esta colonia fue expropiada en 1983 y
vendida a los colonos, terminando así con el principio propuesto por el
Frente, de adquirir la propiedad bajo el principio de la prescripción adquisitiva por ocupar el terreno durante 10 años y no por compra-venta
(este principio fue derogado por el Gobernador Martínez Domínguez).
La principal característica que presenta la política urbana del Gobierno del Estado de Nuevo León durante los últimos tres sexenios es la
continuidad, aunque ha permitido que se den variaciones en la misma
y diversos tipos de experiencias.

Así, durante el sexenio del Lic. Martínez Domínguez, Fomerrey empezó a construir unidades habitacionales y viviendas de interés social, en
algunos de sus fraccionamientos, mientras que en "Tierra Propia" se empezaron a crear fraccionamientos de Lotes y Servicios.

El Lic. Jorge Treviño delimitó claramente las funciones de estos organismos, creando además el Organismo Promotor de Vivienda de Nuevo

�56Ensayos
León (Provileón) con la finalidad de asumir las funciones del desapar~ido
Indeco y construir viviendas de interés social para los grupos que no tienen
acceso al crédito por no ser asalariados.

Evaluación de la política..57
En 1991, el Lic. Jorge Treviño Martínez informó que Fomerrey durante
su periodo de Gobierno {1985-1991) estableció 38 nuevos fraccionamientos,
realizó 55 mil acciones de vivienda y entregaron 22 mil escrituras; Provileón
realizó 9 mil 100 acciones de vivienda y otorgó a través de los fideicomisos
que administra 5,500 créditos con un valor de 20 mil 900 millones de
pesos.

Las acciones de los organismos estatales se resumen en los siguientes
datos: Hasta 1990, Fomerrey había ofrecido 81,746 lotes de los cuales
44 065 se ubican en los fraccionamientos de "urbanización progresiva" (para
vi~enda de autoconstrucción) y 37,719 en las unidades habitacionales
en donde se distribuyeron las áreas en diferentes tipos de proy~ctos, co~o
son lotes con servicios y vivienda progresiva. Además, el Plan Tierra Propia
regulariro 34,250 lotes y Provileón ofreció 2,306, lo que hace un total
de 118,302 terrenos para diversos tipos de vivienda.5

Para los damnificados del Huracán "Gilberto" se acondicionaron 18
fraccionamientos, con una superficie de 160 Has. Se habilitaron más de
5,700 lotes con servicios, se construyeron 458 pies de casa, mil 435 firmes
y castillos y se entregaron 5 mil 200 paquetes de materiales para vivienda;
además, se construyeron 156 aulas y 4 centros de salud. 11

Además, Fomerrey produjo 8,243 viviendas de interés social,6 YProvileón otras 8,162 a las que se deben sumar las del Infonavit, que fueron
otras (,6,615 viviendas terminadas,7 sumando en total 82,570.

A las 200,872 acciones de vivienda habría que sumar otras 18,241
de Fomerrey, los 5,700 lotes para los damnificados, los 458 pies de casa,
así como otras 938 viviendas construidas por Provileón.

Por tanto, de 1972 a 1990 se realizaron 200,872 acciones en sus diferentes modalidades por parte de los organismos estatales y federales (Cuadro
1).

En la actualidad habría un total de 1:lf),111) acciones de vivienda
realizadas por los organismos estatales y federales, así como por asociaciones privadas (Morazán Asociación Gilberto A.C), que representan
el 35% de las viviendas registradas en Nuevo León en 1990.

En 1990 el total de viviendas en Nuevo León era de 647,367,8 de
las cuales el 12.8% habían sido producidas por el Infonavit y los organismos
estatales de vivienda, mientras que el 18.27% lo produjeron los colonos
mediante autoconstrucción en los fraccionamientos de Fomerrey Yen las
zonas regularizadas por el programa "Tierra Propia".
Es importante destacar que en algunas unidades habitacional~s de
Fomerrey como San Bernabé (Secciones Il, 111, IV y VIII) se han combmado
varios organismos en la realización de los proyectos.
Fonhapo9 ha concedido ~réditos para lotes y se~cios y Provileón
ha realizado el diseño de viviendas de autoconstrucetón apoyando técnicamente a los colonos, así como la planeación y el diseño de estas secciones.
Las acciones de los diversos organismos de vivienda se han concentrado en el Area Metropolitana de Monterrey, donde se ubican 533,148 •
viviendas, que representan el 82.35%10 del total de Nuevo León.

2.- Forma de acceder al suelo y política seguida
por Fomerrey
Los tres fraccionamientos elegidos para su estudio están ubicados en el
Municipio de San Nicolás de los Garza al noreste de Monterrey. En 1977
formaban parte de la periferia del Area Metropolitana de Monterrey
{AMM) y contaban con pocas vías de acceso. Posteriormente, Fomerrey
adquirió otros predios donde se formaron nuevos fraccionamientos, al
igual que el Infonavit.

En 19TI, en estas colonias encontramos que el 70% eran trabajadores
asalariados y el 30% trabajaban por su propia cuenta; y entre el 32%
y el 41% ganaban menos del salario mínimo legal. Ni estos ni los que
trabajaban por su propia cuenta tenían acceso a ningún programa oficial
o privado de vivienda o acceso a los terrenos vendidos en el mercado
inmobiliario; la opción era invadir terrenos (de propiedad pública o pri-

�58Ensayos
vada) o permanecer hacinados y/o pagando alquiler por cuartos de vecindad.

Evaluación de la polftica...59

Las tres colonias estudiadas se originaron de la forma siguiente:

Posteriormente Fomerrey adquirió el resto del terreno (1981) y se
autorizó la venta de los lotes del Polígono 2; el 6ltimo sector fue autorizado
para su venta en 1990, año en que se canalizó el arroyo El Nogalar que
impedía la regularización (ver Cuadro 2).

2.1- La Colonia Floridos Bosques del Nogalar.

Cabe señalar que a pesar del tiempo transcurrido se mantuvo el precio
en 35 pesos m2.

Se originó mediante una invasión organizada en 1971, era un terreno de
propiedad desconocida. Se ocuparon casi 17 Has. baldías sin infraestructura y atravesadas por el arroyo "El Nogalar", que se desbordaba en época
de lluvias e inundaba hasta 100 metros a la redonda, acarreando desechos
industriales y del rastro municipal.
Para construir las viviendas, los colonos debían hacer una fuerte
cimentación, resultando así más costosa la construcción.

En 1990 el informe técnico de la Secretaría de Desarrollo Urbano
(SEDU) reporta que el fraccionamiento contaba ya con los servicios de
agua y drenaje domiciliarios, así como de energía eléctrica; sin embargo,
el alumbrado público era deficiente.
Este fraccionamiento, curiosamente, fue el primero que se formó y
el último en regularizarse. Los colonos se encargaron de gestionar los
servicios y Fomerrey los apoyó técnicamente para la aprobación del fraccionamiento.13

El grupo original provenía de la Colonia La Moderna, eran antiguos
rentistas que fueron indemníz,ados para que desalojaran las viviendas que
ocupaban. "Los líderes" cobraron cuotas por instalarlos en estos terrenos.
2.2- El Fraccionamiento Prados del Nogalar o Fomerrey 11

Posteriormente se formaron cinco uniones de colonos y posesionarios:
la Unión Luis M. Parías era dirigida por los líderes F. Carrillo y J. Barajas
y estaban adscritos a la CNOP; las otras Uniones eran la Catarino Gómez
o Floridos Bosques del Nogalar, que estaba inscrita en la CTM (dirigida
por José de la Cruz), y las Uniones Sector Oaxaca, Sector Azteca y 27
de Julio; ésta última se decía pertenecer al grupo Tierra y Libertad; en
1974 estas Uniones desconocieron formalmente a los líderes F. Carrillo
y J. Barajas porque los extorsionaban y desorientaban.12
La Unión Floridos Bosques contrató a un ingeniero para que midiera
y reubicara las viviendas del Polígono 1 de la Colonia (3 manzanas) y
gestionó la introducción de los servicios de agua potable y energía eléctrica;
consiguió que el propietario vendiera los terrenos a Fomerrey y éste intervino ante la Secretaría de Fomento Económico y Obras para que se
autorizara la venta de los terrenos.

El precio en que adquirió Fomerrey el terreno fue de 15 pesos m2
para venderlo en 35 pesos m2, sin haber realizado obra alguna.

Este fraccionamiento se encuentra ubicado al norte de la Colonia Floridos
Bosques; Fomerrey estaba en trámites para su adquisición en 1975 y estaba
siendo lotificado cuando fue invadido por familiares, amigos y conocidos
de los colonos de Floridos Bosques.
El terreno propiedad de la empresa Fundidora Monterrey fue adquirido por el Gobierno del Estado de Nuevo León en 1976 y pasó a
formar parte del patrimonio de Fomerrey.
La extensión del terreno es de 241,179 m2 y se pagó por él 6,594,432
pesos, mas se estipuló que habría un interés de 12 por ciento anual sobre

saldos insolutos; el aval6o bancario le daba un precio de 6,793,012 pesos,
por lo que el Gobierno del Estado concedió exención de impuestos.14
En 1976 se dio la autorización para el anteproyecto del fraccionamiento y se fijó el precio de venta en 75 pesos m2 si se pagaba al contado,
autorizando a Fomerrey a cobrar el 1% de interés mensual sobre saldos
insolutos en las compras a crédito.

�Evaluación de la política...61

60Ensayos
Fomerrey se encargó de lotificar los terrenos, reservar las áreas públicas y tramitar los planos para la introducción de las. rede_s de agua
y drenaje; la C.F.E. se encargó de los planos de electrificación.
En 1977 los colonos contaban solamente con llaves de agua colectiva
situadas en las esquinas y a media manzana; empezaban a tramitar la
introducción del servicio de luz. Contaban con escuela primaria, oficina
de Fomerrey y dispensario médico; en la construcción de éstos y en la
introducción de la red de agua potable participaron los colonos con su
fuerza de trabajo reduciendo su costo.
Este fraccionamiento fue aprobado de manera definitiva hasta 1979,
y cuenta con 137,665 m2 de área vendible, repar~da en 1,066 lotes. ~
autorizarse los colonos se comprometieron a realizar las obras para mtroducir 1~ tomas de agua y las descargas domiciliarias a las redes generales.

Se autorizó un precio de venta de 80 pesos m2 en base a los cálculos16
presenta~os por la Inmobiliaria; posteriormente los colonos impugnaron
este prec10 Ya ~~ .de que la Se~etaría de Fomento Económico y Obras
apoyó a la Inmobiliana, fue necesano que interviniera Fomerrey, adquiriendo. el terreno e~ 19?9. Fomerrey pagó por ef terrenoll,106,546 pesos,
dejando al propietario una utilidad de 1,661,496 pesos (ver Cuadro 2).
Fomerrey ofreció los lotes al mismo precio de venta autorizado a
la ~obiliaria, pero cambiaron las condiciones de pago, ya que se había
autonzado el cobro de un interés de 9% semestral sobre saldos insolutos
mientras que Fomerrey lo eliminó, así como el pago de enganche. '
Desde 1979 se aprobó el plano de introducción de agua potable y
en 1980 Fomerrey solicitó la aprobación definitiva del fraccionamiento.
Hast.a -~98~, Sisteleón17 se encargó de la introducción del agua y drenaje
donucilianos.

En 1990 cuenta con todos los servicios domiciliarios.
2.4- Fomerrey 1
2.3- El Fraccionamiento Carmen Romano o Fomerrey 27
El terreno colinda con la Colonia Fomerrey 11 y tiene un área total de
320 749 m2• se encontraba baldío cuando fue invadido en abril de 19n,
era'propie&lt;lad de la Inmobiliaria y Fraccionadora S.A. y por su ubicación,
al lado de las vías del ferrocarril a Tampico y a Matamoros Y por tener
infraestructura para la conexión a las redes de agua y drenaje, así como
15
a la energía eléctrica, estaba clasificado dentro de la zona .mdustn'al•
Al realizar nuestro estudio en 1977 habían pasado cuatro meses después de la invasión; se trataba de un asentamiento provisional -de tanteo-,
las viviendas eran provisionales o de blocks sobrepuestos y no contaban
con ningún servicio público.
Fomerrey estaba midiendo el terreno y empezaba a lotificarlo para
reacomodar a los colonos. Sin embargo, la Inmobiliaria se negó en un
principio a venderlo a Fomerrey, ya que contaba con ~l_apoyo del ~c~de
de San Nicolás y del Partido Acción Nacional y solicitó la autonzac1ón
de un fraccionamiento de urbanización progresiva de 3a categoría, la cual
le fue concedida en 1978.

Este ~e el primer fraccionamiento de Fomerrey, adquirido en 1974 por
el Gobierno del Estado de Nuevo León para Fomerrey; tiene una extensión
de 126,000 m2 y está ubicado en el municipio de Monterrey, al noroeste,
en la falda del Cerro del Topo Chico.
En 1975 se adquirió otro terreno para ampliar el fraccionamiento
con un área total de 207,140 m2.

El primer fraccionamiento se autorizó hasta 1976 y la ampliación
en 19n; el precio de venta autorizado fue de 35 pesos m2, y en las esquinas,
de 42 pesos m2.
En todos los fraccionamientos de Fomerrey se dieron cinco años de
plazo para pagar los terrenos y las cuotas mensuales eran equivalentes
a un día de salario mínimo legal.

En 1977 contaban con red de agua potable pero se distribuía en
llaves colectivas; tenían energía eléctrica pero no alumbrado público, y
contaban con una escuela primaria, dispensario médico, oficina de Fomerrey y tienda Conasupo.

�Evaluación de la polftica...63

62Ensayos
Este fraccionamiento estaba mal comunicado con Monterrey Yrelativa.mente alejado de él, por lo que se dificultaba el transporte de las
personas.

3.- Ventajas que ofrece Fomerrey
Fomerrey debió cumplir con los mismos requisitos que los otros fraccionadores; presentó los planos yproyectos ~te la S_ecretaría de Desarrollo
Urbano estatal (SEDU); se fijaron los preaos, al igual ~ue en los demás
fraccionamientos, tomando en cuenta el avalúo comeraal del t~rreno. Y
los costos del proyecto. Por lo mismo se observa ~ue hay una difereneta
entre el precio de adquisición del terreno y el preao de venta final (véase
Gráfica 1).
Las ventajas que tiene Fomerrey sobre los fraccionadores privados

son las facilidades de pago y la flexibilidad en el cobro de las _cuot~,
de manera que encontramos una alta proporción de colonos prop1etanos
de sus terrenos y que permanecen en el mismo lugar.

m~encia en el lugar escogido por los colonos, eliminando la selección
realizada por Fomerrey, de manera que quedaran en el mismo lugar los
grupos de familiares y amigos.
. ~l segundo motivo er~ ~ue al invadir un terreno forzaban a que intervuuera Fomerrey y adqUll'lera los terrenos al precio del avalúo bancario
es decir, con poca ganancia para los propietarios; de esa forma se forzó
la venta de terrenos baldíos destinados por sus propietarios a otros usos.

3.1- Estabilidad de la población
En_la ~na metropolitana d~ la Ciudad de México se ha dado un proceso
de mvas1ón del suelo en espiral:18 a medida que se regularizan los terrenos
se vuelve m~ difícil para los colonos sostenerse en el mismo lugar, por
el pago de unpuestos, cuotas de introducción de servicios, etc. Muchos
de ellos se desplazan nuevamente a terrenos de la periferia y comienza
nuevamente el proceso de regularización e introducción de servicios y
autoconstrucción de la vivienda.

!~

El enganche, el precio del metro cuadrado, el bajo ~terés cobrado,
y las cuotas accesibles a los colon.os, CXJ?lican la permaneneta de los colonos
y la consolidación de los fraccionamientos.

En cambio, en
fraccionamientos de Fomerrey observamos que
el 44.3% de las familias tenían entre 15 y 2D años de vivir en el fraccionamiento, mientras que el 38.4% tenía entre 10 y 15 años; solamente
el 14.6% tenía menos de diez años en el mismo lugar {véase Gráfica 2).

Fomerrey selecciona a los colonos en base a un estudio previo; se
exige el requisito de que se trate de una familia que no. cuent~ con otro
terreno o vivienda y que reciba por lo menos el salario ~ o legal.
Actualmente exige también la constancia de que tengan algún tiempo de
vivir en el área metropolitana.

Encontramos que los que tienen menos de cuatro años de residir
en el fraccionamiento se reparten por igual entre todos los fraccionamientos
Y entre cinco y nueve años hay una menor proporción en Fomerrey 1.

Cuando Fomerrey empezó a funcionar, los líderes de los colonos
presentaban las solicitudes de los miembros de la. Unión de. Colonos o
Posesionarios; la práctica de Fomerrey era repartll' a l_os miemb!os de
la Unión en varios fraccionamientos para que se perdiera la unidad Y
quitarle al líder la dirección del grupo. Originalmente la idea era que
el administrador nombrado por Fomerrey asumiera la función" de líder
y dirigiera a los colonos.
Sin embargo, en 1971 encontramos que la práctica de invadir terrenos
de propiedad privada tenía dos objetivos: el primero, asegurar la per•

En F1oridos Bosques, a pesar del tiempo transcurrido sin regulari7.ar
los terrenos, se observa que la mayoría tiene más de 16 años de habitar
en el mismo lugar.
Los datos permiten concluir que la propiedad legal del terreno no
es el factor más unportante para que los colonos permanezcan en el mismo
lugar, ya que los "posesionarios" que esperan ser regularizados también
son estables, por la seguridad ofrecida por Fomerrey.
_En 1990, en promedio el 71.9% de los colonos dijo contar con las
escrituras, .el 13.3% aún estaban en trámite o no se las habían entregado,

�64Ensayos

Evaluación de la política...65

y el 2.9% estaban en situación irregular. El 1% aún estaba pagando
los terrenos y un 4.4% lo tenían "prestado" (Cuadro 3a).
En el fraccionamiento Fomerrey 11 es donde se observa el mayor
porcentaje de terrenos "prestados" (10.4%), mientras que en C~men
Romano y Floridos Bosques encontramos los mayores porcentaJes de
colonos que aún no reciben las escrituras (17.3% y 18.5%) y aún hay
algunos terrenos irregulares en los fraccionamientos.
En los fraccionamientos Fomerrey 1, Fomerrey 11 y Carmen Romano
se ha evitado la especulación con el suelo, ya que mientras no se cuente
con las escrituras, Fomerrey debe intervenir necesariamente en la compra-venta; el colono solamente recupera la inversión rea~da en la vivienda
y no gana nada por el terreno, mientras que en Flondos Bosques la
regularización tardó en algunos casos hasta 20 años, por lo qu~ los colonos
pudieron vender la "posesión" del terreno pero no la propiedad legal:
se dio un doble circuito de circulación de la tierra.
Una vez escriturados los terrenos o las viviendas, observamos que
éstas empiezan a entrar al mercado inmobiliario: el 20.6% de las viviendas
fueron adquiridas construidas total o parcialmente.

La entrega de escrituras no es garantía de perm~encia en el lugar,
como pretende Fomerrey: a veces resulta lo contrario de lo esperado.
Observamos que había muy pocas viviendas alquiladas (10) total o
parcialmente; es mas frecuente la práctica de "prestar" la ~vie~da fa.
miliares o conocidos (7.9%) (ver Cuadro 3b) y de que se arr1n1en los
hijos que empiezan a formar su familia, madres solteras, ancianos, enfermos, incapacitados y desempleados.

!

Si originalmente se autorizan lotes "unifamiliares", la extensión de
los mismos permite que se subdividan en dos o más y que se use el fre~te
como "accesoria" para comercio o servicios, así como el segundo PISO
para alquilarse o prestarse.
El hecho de prestar la vivienda o de alquilarla nos indica •_que ~l
propietario no la necesita para habit~la: forma parte .~el ~atr1n1oruo
familiar y sirve para ayudar a otros rruembros de la familia mientras no
tienen vivienda.

Los que alquilan la vivienda obtienen una renta por la misma, lo
que permite incrementar sus ingresos; sin embargo, no es la práctica más
generalizada, pues hay inseguridad al alquilar la vivienda; por lo mismo,
prefieren prestarla o alquilarla pero sin contrato formal.

Entre las ventajas que tienen los fraccionamientos de Fomerrey está
la mayor extensión del lote ya que como se observa en la Gráfica 4, la
mayoría tiene de 151 a 170m2; el tamaño del lote se explica por la forma
en que accedieron a los mismos, así como el precio del m2 y las condiciones
de pago (Gráfica 3).
El tamaño promedio de estos lotes (120 m2) es superior a 10$ que
tienen las viviendas de interés social, aunque posteriormente en los nuevos
fraccionamientos ha disminuido la extensión de los terrenos.

3.2- Condiciones de pago de los terrenos
Fomerrey, al lotificar los terrenos y adjudicarlos a los colonos, cobraba
un enganche de 500 pesos; en 1990 encontramos que solamente el 39%
dijo haber pagado por este concepto.
Algunos informaron que pagaron entre 200 y 300 mil pesos de enganche por la vivienda; se trata de aquéllas que ya entraron al mercado
inmobiliario y no de los terrenos vendidos por Fomerrey (ver Cuadro
y Gráfica 4).
Los fraccionamientos más antiguos son los que pagaron los enganches
más bajos y en donde hubo invasión de los terrenos; muchos no pagaron
enganche, ya que estaban instalados. Los que pagaron más de 500 pesos
fueron los que llegaron más tarde al fraccionamiento o lo recibieron mediante traspaso.

La cuota mensual pagada por los terrenos variaba entre 50 y 150
pesos; los que pagaron cuotas más altas fue porque lo hicieron en uno
o dos pagos, o bien lo adquirieron en una fecha posterior (ver Cuadro
y Gráfica 5).
Los más antiguos fueron los que pagaron las cuotas más bajas, mientras
que en Carmen Romano pagaron menos cuotas pero más altas.

�66Ensayos
La mayoría de los colonos pagó el terreno en el plazo establecido
(de uno a cinco años); en los fraccionamientos de San Nicolás, much~
hicieron un solo pago y fueron muy pocos los que se tardaron entre seis
y 15 años19 en pagarlos. Este dato nos indica que hubo flexibilidad por
parte de Fomerrey en el pago de los terrenos y, en el caso de Floridos
Bosques, se explica porque no había aún autorización para la venta del
terreno (ver Gráfica 6).

El pago de las escrituras es relativamente bajo, ya que el Colegio
de Notarios de Nuevo León colabora con el Gobierno del Estado Yse
reduce el costo de escriturar los terrenos; la mayoría de los colonos informó
haber pagado 700 pesos; otros llegaron a pagar hasta 12,000 pesos. Los
que pagaron más por ellas son los que adquirieron la vivienda dire~tame?te
del propietario, por lo cual pagan el precio normal por la escnturac1ón
(ver Cuadro 6, Gráfica 7).
Algunos colonos no pagaron por las escrituras, ya que se les entre~~on
en actos públicos; los que ya las pagaron pero aún no las han rec1b1do
es probable que las reciban en un acto similar.
El precio total pagado por los terrenos se mantiene dentro de ciertos
límites, no muestra una gran variación debido a los factores que ya hemos
señalado; en las gráficas 9 a 12 se observa que el pago total está alrededor
del precio establecido (ver Cuadro 7).

Evaluación de la política...67
Los colonos de los fraccionamientos del municipio de San Nicolás
pagan más por este impuesto (entre el 44 y el 55% de los casos), mientras
que en Fomerrey 1 solamente lo hace el 17% de los colonos (ver Cuadro
8).

Conclusiones
En base a la información recabada podemos concluir que la política de
Fomerrey de vender lotes en los fraccionamientos de "urbanización progresiva" así como la regularización "in situ" ha favorecido la permanencia
de los colonos en los fraccionamientos.
Las condiciones de pago de los terrenos, así como la escrituración
y el pago del impuesto predial, han favorecido la estabilidad de la población
y la consolidación de los fraccionamientos.

Otros factores que influyen en la permanencia de los colonos en los
fraccionamientos de San Nicolás son: a) La ubicación dentro de la zona
industrial, lo que ha favorecido el empleo y el ingreso. b) El contar con
terrenos más grandes ha permitido a las familias sobrevivir en épocas
de crisis, "arrimándose" cuando no tienen empleo o carecen de vivienda.
Los lazos de parentesco o amistad han favorecido la consolidación de
la vivienda y del fraccionamiento.

Al elaborar las gráficas hemos partido del supuesto de que se trata
de un lote de 120 m2 y se vende al precio autorizado, a plazos. Las desviaciones de la línea recta resultan en primer lugar del tamaño del lote
y, en segundo los que están muy ~tantes representan el incremento en
el precio debido a que se vendieron directamente yno a través de Fomerrey.

Fomerrey representa la única opción para las familias que ganan alrededor del salario mínimo legal y representan el 40%20 de las familia;
éstas no constituyen una demanda efectiva para los fraccionadores privados.

Solamente hacia el final del periodo estudiado se observa el incremento
en los precios de venta de los terrenos, y esto se explica porque han
entrado al mercado inmobiliario.

Además, ha cumplido con el objetivo de detener las invasiones organizadas de terrenos y junto con el programa Tierra Propia ha regularizado la propiedad del suelo. Aún hay zonas irregulares pero son
mínimas y algunas difíciles de solucionar.

El impuesto predial es otro de los factores que influye en la permanencia de los colonos en los fraccionamientos; en 1990 solamente el
42.3% en promedio informó haberlo pagado. El monto .anual del. mismo
se observa en la Gráfica 8; la mayoría pagó entre 5 mil y 25 mil pesos
(equivalente a dos salarios mínimos legales diarios).

La política de Fomerrey de no autorizar la venta directa de los lotes
mientras no estén escriturados ha evitado la especulación con los terrenos
y ha favorecido la permanencia de la familia en el mismo lugar.

Fomerrey ha contribuido a redistribuir a la población en el Area
Metropolitana de Monterrey, ha generado mejores condiciones de vida

�Evaluación de la poütica...69

68Ensayos
para la población y ha favorecido la redis~bución del ~eso al ofrecer
terrenos a precios accesibles a grupos sociales que no benen otra alternativa.
Aunque les ha llevado un tiempo consider~ble, los co~onos de los
fraccionamientos estudiados han logrado consolidar su hab1tat Y se encuentran integrados a las redes generales de servicios p~bli~s, así como
a las vías de comunicación más importantes de la perifena del Area
Metropolitana de Monterrey.
Sin embargo, al mismo tiempo, Fomerrey ha contribuido a la exp~ón
horizontal de la mancha urbana, generándose una nueva problemática,
especialmente el mayor tiempo y costo del transporte de los colonos
y la introducción de los servicios públicos, que resultan más costosos.
Así mismo, la política de comprar terrenos baratos,. aun~ue estén
alejados pero económicos, resulta ventajosa p~a 1~ prop1etanos_ de _los
terrenos vecinos, que ven incrementarse el prec10 debido a ~a urbamzac1ón
realizada por Fomerrey y no para los colonos que en ocasiones los abandonan.

s Datos proporcionados por Fomerrey, Tierra Propia y Provileón en
noviembre de 1990.
6

García Ortega R. "Area Metropolitana de Monterrey 1930-1984. Antecedentes y Análisis de la Problemática Actual" en "Monterrey: Siete
Estudios Contemporáneos". Cerruti M. Comp. Facultad de Filosofía y
Letras, UANL. Monterrey, N.L., septiembre de 1988.
7 Datos proporcionados por la Delegación Estatal del Infonavit, no-

viembre de 1990.
8

XI Censo General de Población y Vivienda, 1990. Nuevo León. Resul-

tados definitivos Tomo II. INEGI, Cuadro 37, p.774.
9

De 1982 a 1990, Fonhapo financió 4,593 lotes con servicios de las
Unidades Habitacionales de Fomerrey y 3,106 viviendas progresivas así
como 4,896 lotes con servicios de Provileón y 506 viviendas progresivas
de la Asociación Gilberto, A.C. Estas y otras acciones, suman un total
de 16,673 créditos y una inversión de 28,740,275,198 pesos en el estado
de Nuevo León. Fuente: Departamento de Evaluación de la Gerencia
de Planeación. Fonhapo.
lO Elaborado en base al XI Censo General de Población, Op.cit.
11

VI Informe de Gobierno. Lic. Jorge A. Treviño, Estado de Nuevo
León, junio de 19'Jl, pp.57-58. Monterrey, N.L.
12 El Convenio fue celebrado con el lng. Villanueva de la Secretaría

Notas
1 Estudio realizado en 1977, titulado "Marginalité Urbaine et Politique
de l'Etat au Méxique Enquete sur les zones résiden~ielles illégales. á Monterrey" fue para la obtención del Doctorado en Sociología en 3 C1clo.Ecole
des Hautes Etudes París, Francia, junio de 1979.
2 La investigación realizada en 1990, se titula "La Política Habita~onal
del gobierno del estado de Nuevo León". Se está realizando mediante
un convenio UAM-Conacyt y UAM-Xochimilco Facultad de Economía,
UANL.
3 Arq. Hinojosa. Area Metropolitana de Monterrey. Ocupación_ del
suelo 1974. Documento Interno. Fomento Económico y Obras Públicas,
gobierno del estado de Nuevo León.
4 Ing. Cadena Reyes R. "Problemas de la vivienda en familias de escasos
recursos". Monterrey, N.L. 1974. edición del autor.

de Fomento Económico y Obras del Gobierno del Estado de Nuevo León.
El líder José de la Cruz fue asesinado después por desconocidos.
13
Los colonos que realizan directamente los trámites de regularización
y aprobación de la colonia o fraccionamiento tardan aun más tiempo,
ver el caso de las colonias San Angel y El Porvenir en Villarreal D. y
Castañseda Víctor, en "Urbanización y Autoconstrucción de VlVienda en
Monterrey". Ed. Centro de Ecodesarrollo y Claves Latinoamericanas, 1986.
p.170.
14
Expediente del Fraccionamiento Prados del Nogalar o Fomerrey
11, SEDU.
15

Dictamen técnico sobre el desarrollo, uso y destino de un predio.
Expediente del Fraccionamiento Fomerrey 27-Carmen Romano. Oficio
sin número, 28 de abril de 1977. Arq. Jesús E. Guajardo.

�Evaluación de la política...71

70Ensayos
Para autorizar el precio del m2 se usó el siguiente presupuesto:
Precio del m2= $30, Avalúo Bancario $42.0
16

Precio de venta fmal = $80.0
Costo del terreno
$9,445,050
Utilidades
$2,327,218
Adquisición de un
predio para áreas
$1,317,870
públicas
Costo del proyecto $ 300,949
Pagos al municipio $ 199,378
Gastos de adm. y
$1,690,714
cobranza
TOTAL

15,281,180

% precio de venta final
61.82%
15.22%
8.62%
1.96%
132%
11.06%

100.00

Fuente: Expediente de Fomerrey 27 o Carmen Romano (SEDU).
17

Sistema Estatal de Agua Potable y Alcantarillado de Nuevo León.

Iracheta A. "Diez años de planeación del suelo de la Zona Metropolitana de la ciudad de México" en Garza V.G. Comp. Una década
de planeación urbano-regional en México, 1978-1988. El Colegio de
México, 1989, pp.255-286.
19 Fomerrey establecía en el contrato que si no se pagaban tres cuotas
seguidas, serían desalojados de los terrenos y se le entregaría a otra familia.
Asimismo, se estipulaba que si los terrenos no se ocupaban en el plazo
de un mes, ser les quitarían.
20 Ramones Saldaña, Jesús (1990), Salario Mínimo y nivel de vida,
Boletín Bimestral, Vol. :XXVIll, Núm. 167, CIE, UANL., agosto, p.2.

CUADRO 1
LOS FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY Y LAS VIVIENDAS PRODUCIDAS
POR EL INFONAVIT y PROVILEON 1972-1990
MUNICIPIOS

FOHERREY
INFONAVIT
PROVILEOII FOMERR!Y
TOTAL DE LOTES
TOTAL DE VIVIENDAS
1974-1990
1972-1990 \ 1983-1990 t 1979-1984

APODACA
14
GARZA GARCIA 2
ESCOBEDO
4
CIENEGA DE F.
GUADALUPE
15
MONTERREY
25
SAN NICOLAS 10
STA,CATARINA 6
VILLA JUAREZ
LINARES
SABINAS
ARRAMBERRI
V,GARCIA
MONTEMORELOS
P!SQUERIA
BL CARMEN
CADEREYTA

546
666
607
105
436
694
688
574
664
766

'

17.8
3.3
5.6
0.1
18.8
31.4
13.0
8.0

o.e
0.9

3 419
3 160
6 532
88
9 062
9 827
19 615
10 966
942
1 114
529
39
140
367
109
90
166

5,2
4.8

9,9
0,1
13. 7
14,9
29.6
16,6
1.5
1.8

o.e
o.o

(2 036) *
1
2
1
1

630
538
656
275

26.0
27.2
26.4
20.4

540
484
39

0.2
0,5
0,1
0,1
0,2

18

TOTAL

81 746 100.0

66 165

100.0 8 162 100.0

8 243**

Elaborado
a datos proporc i onados por Fo■errey
•FUENTES:
Infonavit
Dici en
b base
d
•
,
em re e 1990.
Lotes vendidos por Provile6n
**Plan Direct
d D•~rdrollo Urbano
·
Monterrey
198~:20~0
del Area Metropolitana de
A
•
a ro 6, p.50 y Garc!a ortega R "El
a~:ti:1:r~:º!~t;~~bt• :~rterrey (1930-1984), Antecede~tes y
llont
i
em
ca actual". Cerutti H.Comp.
Letr:~re&amp;ÁNf ete Eat udios conteapor!neos. Fac.de Filosof!a y
otros Í8 241·1~~:;e~re,, N.L. 1988. Habr!a que anadir en 1991
Gilbe t ,
e omerrey, 5,700 de la Asociación
Jor r O Y 938 viviendas de Provile6n, (Trevino Mart1nez
ge, VI Informe de Gobierno p.57-58, junio 1991). ,

�Evaluación de la política...73

72Ensayos

. ... ..

O\ 00\ s:I' MIO

CUADRO 2
FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY Y PREDIOS REGULARIZADOS
EXTENSION,NUMERO DE LOTES Y PRECIOS DE COMPRA Y VENTA
FOMERREY 1

FOMERREY 11

C. ROMll?W

Aflo

1974

EXTENSION M2
PRECIO DE

126,000

2~1,179

320,749

$ 8.28

$ 27 . 35

$ 35.27

$1,043,624

$6,594,432

$11,106,546

COMPRA M2

PAGO POR EL
TERRENO
ARO

1975

1911

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$ 15.0
$496,080

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o

POLIGONO 1
129,615

AMPLIACION
EXTENSION M2
207,140
PRECIO DE
COMPRA M2
$ 6.27
PAGO POR EL
TERRENO
$1,300,000

r-1

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F , BOSQUES

1981

1975

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$ 15.0

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$1,944,225
SECTOR 2
1990

o
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PRECIO DE
VENTA M2
EN ESQUINA

61,953
104,327

$ 35.0
$ 42,0

A RECUPERAR
POR FOMERREY $5,819,800
NUMERO DE
LOTES
478
AMPLIACION
939
2 SECTOR

137,665

$ 75.0

$10,324,875
1,066

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$ 35.0

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$15,809,680

$3,214,645

1,206

131
547
104

FUENTE: Expedientes de los Fraccionamientos de Fomerrey 1,
Fomerrey 1 Ampliaci6n, Floridos Bosques, Fomerrey 11 y Carmen
Romano . Gobierno del Estado de Nuevo Le6n: Secretarla de
Desarrollo Urbano.

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21,538
53,834
16,475

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24,703
VENDIBLE M2
AMPLIACION
SECTOR 2

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EXTENSION M2
197,621

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AREA

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I
CUADRO 3b
PROPIEDAD DE LA VIVIENDA EN LOS FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY
1990
Fomerrey 11 F.Bosques
Abs.
% Abs.
%

Vivienda
Propia
Rentada
Prestada
Otra

79
4
15
2

79.0
4.0
15.0
2.0

100 100.0

Total

85
4
5
1

-

89.5
4.2
5.3
1.1

TOTAL
e.Romano Fomerrey 1
%
% Abs.
Abs.
% Abs.
95
2
7

95 100.0 104

91.3
1.9
6.7

97
5

91.3 356
10
4.9 32
3

88.8
2.5

a.o
0.7

100.0 102 100.0 402 100.0

FUENTE: Villarreal, Diana R.(1990), La Política Habitacional del
Gobierno del Estado de_Nuevo León. Noviembre.

CUADRO 4
CANTIDAD PAGADA COMO ENGANCHE POR COLONIA
(Porcentajes)
Enganche
($ corrientes)

F.11

COLONIAS
F.B.
C.R.

F.l

50
120
500
600
3,000
200,000
300,000

18.5
37.1
25.9
18.5

54.5
9.6
6.7
19.6

62.3
18.9
11.3
5.6

--

-

100
350

- 2,000
-12,000

Total
Absolutos

6.4

4.6

22.7
34.0

25.1
13.6

1.9
3.2
100.0
27

100.0 100.0
31
44

FUENTE: Villarreal, 012. Cit.

( 1990) .

100.0
53

Total
Abs.
57
33
30
27
8
1
1
157

%

36.2
21.0

19.1
17.5
5.0
0.6
0.6

100.0

[
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1

CUADRO 5
CUOTA MENSUAL PAGADA POR EL TERRENO POR COLONIA
(Porcentajes)
Cuota mensual
($ corrientes)

F.11

100
150
1,000
3,500
7,000

----

50
120
600
1,500
5,000
25,000

-

Total
Núms.Absolutos

79.5
5.1
12.8
2.6

---

100.0
39

COLONIAS
C.R.
F.B.

F.1

Total
Abs.

%

8.2
38.8
22 . 4
26.5
4.1

---

71.1
21.1
2.8
1.4
1.4
1.4

76
104
18
23
2
2

33.8
46.2
8.0
10 . 2
0.9
0.9

100.0 100.0
49
40

100.0
71

225

100.0

52.5
25.0
10.0
10.0

--2.5

FUENTE: Villarreal, Op. Cit.,

(1990).

CUADRO 6
PAGO DE ESCRITURAS DE LA CASA O DEL TERRENO
(Porcentajes)
Pago de escrituras
(pesos corrientes)
300600
700
800- 2,500
3,000- 6,000
7,000-12,000
30,000

F.11
5.6

COLONIAS
F.B.
C.R.

44.4

3.8
56.6

5.6
16.6
27.8

13.2
3.8

22.6

40,000

t.

50,000
150,000
400,000
Total
N'Cims.Absolutos

--

45.3
20.7
13.2
15.1
'o

F.1
14
48
16
8
6

3.8
6
1.9
2

Total
Abs.

%

11

5.7

94

48.9

33
20
24
3
2
3
1
1

17.2
12.6
1.6
1.0
1.6
0.5
0.5

192

100 . 0

10.4

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é.

so.
o-

100.0 100.0
36
53

FUENTE: Villarreal, Op, Cit. ,

100.0 100.0
53
50

(1990).

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CUADRO 7
PAGO TOTAL POR EL TERRENO

]

1990

PAGO TOTAL
(Pesos corrientes)

F.B

Abs.
1,000- 2,999
3,000- 5,999
6,000- 7,999
8,000- 9,999
10,000- 11,999
12,000- 13,999
14,000- 16,000
17,000- 19,999
20,000- 23,000
30,000- 35,000
80,000-120,000
350,000
1000,000

30
30
9
5
1
1
1
1

%

FRACCIONAMIENTOS
F.11
C.R.
Abs.
% Abs.
%

2
7
3
27
11.4 15
7
6.4
2
5
1
1.3
1.3
1
1.3
1.3

2.8
10.0
4.2
38.7
21.5
10.0
2.8
7.2
1.4

J8.5
38.5

1
6

6
3
5
36
19
3
3
1

1.2
7.2
7.2
3.6
6.1
43.4
22.9
3.6
3.6
1.2

Total
Abs.
%

F.l

Abs.

%

16
50
1
1

22.5
70.5
1.4
1.4

1
1

1.4
1.4

1

1.4

1.4

--

Total
78 100.0 70 100.0 83 100.0
FUENTE: Villarreal, 0:Q. cit., (1990).

19
92
39
30
29
44
26
10
5
2
2
1
1

6.3
30.6
13.0
10.0
9.7
14.7
8.7
3.3
1.6
0.6
0.6
0.3
0.3

71 100.0 300 100.0

CUADRO 8
PAGO DEL IMPUESTO PREDIAL ANUAL 1990
(Porcentajes)
Pago anual
(Pesos corrientes)

F.11

2,000- 5,000
6,000-10,000
11,000-15,000
16,000-20,000
21,000-25,000
26,000-30,000
50,000

18 . 2
15.9
22.7
15.9
27.3

Total
Absolutos

100 . 0
44

COLONIAS
C.R.

F.B.

18.2
34.5
7.3
18.2
16.3
5.5
100.0
55

FUENTE: Villarreal, O:Q. Cit.,

-

14
30
20
8
21
4
2

100.0
50

(1990).

F.l

1

1
1

27.7
22.2
33.3
5.6
5.6
5.6
100.0
17

Total
Abs.
30
45
30
22
32

%

1

18.1
27.1
18.1
13.3
19.3
3.6
0.5

166

100.0

6

l
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PRECIOS DE COMPRA Y VENTA DE LOS TERRENOS DE FOMERREY
100
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Fraccionamientos

(/)

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F.11974
F .1 AMP.1975
F.B.1975
F.11 1976
C.R 1979

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COMPRA
Fuente.Expedientes SEDU

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VENTA

PRECIOS

AÑOS DE RESIDIR EN El FRACCIONAMIENTO, 1990
80 "T"
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GRAFICA 3

Fuente.Investigación directa.

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250

251+

EXTENSION DEL TERRENO M2

ENGANCHEPAGADOPORLOSTERRENOSDEFOMERREY
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Fraccionamientos

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12000 20000 3000l-ENGANCHE PAGADO

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(Pesos corrientes)

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CUOTAS PAGADAS POR LOS TERRENOS
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�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre l&lt;J9J. Pp.93-103

Reflexiones sobre la descentralización
industrial metropolitana
Ismael Aguilar Barajas•

Introducción
Pocos temas en la literatura del desarrollo económico regional han originado tanta discusión como la concentración de actividades económicas,
principalmente en el caso de.la industria. Se le atribuye a la concentración
una serie de problemas que, en consecuencia, se resuelven con la desconcentración. Este trabajo contiene algunas reflexiones en tomo a los
procesos involucrados, con el argumento de que se requiere mayor claridad
conceptual para abordarlos. En una primera parte se anafu:a el asunto
de la desconcentración como alivio a las 'calamidades' de la concentración
metropolitana. En una segunda se considera que hace falta una conceptualización diferente y mayor trabajo empírico. finalmente, la tercera parte
incluye una serie de ideas pensadas en tomo a la estrategia de desconcentración industrial y desarrollo regional. Aun cuando muchas de las
consideraciones aquí indicadas se refieren a la Ciudad de México, varias
delas ideas expresadas mantienen validez para ciudades como Guadalajara
y Monterrey.!

El caso de la descentralización
La preocupación por la concentración industrial -y por el empobrecimiento
que, según se piensa, esta concentración origina en la periferia- ha hecho
de la desconcentración una de las políticas más importantes desde los
años cincuenta. Así pues, el interés en la descentralización industrial
no es nuevo. Hace ya mucho tiempo que este asunto es considerado como
"urgente". Casi 15 años atrás se argumentaba que las medidas de des• Profesor Investigador del Departamento de Economía y del Centro de Estudios
Estratégicos, Il'ESM-Campus Monterrey.

�94 Ensayos

centralización, de introducirse, eran ya tardías.2 Los llamados prodescentralizadores se han incrementado particularmente desde 1982 para alcanzar un gran "momentum" con los sismos de septiembre de 1985.
Estas voces se sostienen sobre una amplia base de argumentos: las
dificultades cada vez más crecientes para suministrar agua potable Yq_ue
han originado una severa sobre-explotación de acuíferos;3 el prop~sito
4
más conocido de incorporar al desarrollo a aquellos con más care?cias;
5
la carga financiera que la concentración im?°ne a la ~~nomía nacio~al;
la creencia de que el proceso de concentración de actiV1dades económicas
refleja una larga historia de negligencia c ~6 y, ~ente, el te~or
de que el crecimiento de la zona metropolitana de la Ciud~d de México
amenace con expanderse a las ciudades de los estados vecmos Yformar
lo que con frivolidad se le conoce como Tlaxcuerpapuetomex (una derivación de Tlaxcala, Cuemavaca, Puebla, Toluca y la Ci~dad de ~é~co).
Adicionalmente, se ha argumentado que "si siempre eX1Ste _la posi~ilidad
de que sismos futuros destruyan parcialmente el aparato mdustnal mexicano por qué tenemos que tomar el riesgo cuando con o sin terre?1oto
7
es alt~ente deseable detener el crecimiento de la Ciudad de México".
Los sismos de 1985 evidenciaron las inconsistencias e ineq~da~es
de las políticas de desarrollo económico y le_ dieron a la_ desce!1tralización
su momentum más alto. Sin embargo, los s1Smos tambi~n senalaron que
la descentralización de ninguna manera es una tarea fácil. Para empeorar
las cosas, esta crisis originada por el terremoto ocurrió de!1tro de_ la ya
de por sí severa recesión económica que enfrentab~ ~éxico, haciendo
todavía más difícil cualquier iniciativa de descentralización. Además, se
fortaleció la conciencia de que la descentralización no es solament~ un
problema de dinero o una mera transfer:~cia f~ica ~e empresas Yofi~as
de gobierno; es también un problema po~tlco, his~ónco y c~tur_al. También
se reconoció que sólo un puñado de ciudades ~termedias tien~n la capacidad para absorber flujos descentralizados sm que ellas mismas se
vean afectadas negativamente.
En abril de 1986 tuvo lugar en la Ciudad de México ~ seminario
internacional sobre descentralización industrial y desarrollo region~.8 E:5te
seminario resaltó las complejidades involucradas en l~. descentralización
industrial y subrayó la ausencia de un consenso definitivo sobre el t~ma.
Se reconoció ampliamente lo poco que se conocía sobre ~ste y la necesidad
urgente de realizar estudios empíricos rigurosos que onentaran las tar:eas
a ejecutar. Para algunos, debieran hacerse esfuerzos no para descentralizar

Reflexiones sobre la descentralización... 95

industrias existentes sino para evitar una concentración mayor. Otros argumentaron que es necesario cambiar radicalmente las actividades existentes ~í como su futur~ expansión lejos de los centros de mayor concentración. Para otros, sm embargo, es más sabio y realista asumir que
~ menos en el corto plazo ello es muy difícil de lograr. Desde esta perspectiva, el problema no es tanto de cómo manejar y administrar el crecimiento
que
de cualquier manera, aún considerando los mejores resultados
de la política gubernamental de descentralización metropolitana.

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Más aún, en ese tiempo se consideró que las condiciones macroeconómicas nacionales eran incompatibles con políticas de descentraliza~ón indus!rial. Para esta postura, respaldada fuertemente por el sector
pnvado, los tiempos eran poco propicios para intentar tal descentralización
fav~r~endo _en su lugar la llamada más familiar y tradicional "deseen~
tralizac1~n prunero por el gobierno". Si las instituciones gubernamentales
tenían éxito _en lugare~ dond~ no hay prácticamente nada, el sector privado
~ a seguirlas. Los mdustriales más progresistas, aún cuando favorecían
también la descentralización administrativa, reclamaron prioridades claras
en tomo a la descentralización industrial y a una estrategia bien formulada
de provisión de infraestructura.
Pero no todos ven las virtudes de la descentralización de oficinas
gu~mamentales. El impacto esperado de las medidas de descentralización
es extremadamente limitado, comparado con el crecimiento anual de la
población de la Ciudad de México, estimado en medio millón de personas.9
~ la descentralización de la administración -aún cuando es positivano ayudaría a reducir significativamente la concentración ni tampoco
afectaría sustancialmente el desarrollo regional en otros lugares.to Los
altos índices de contaminación ambiental registrados en los últimos años
hacen que el asunto de la descentralización siga teniendo urgencia.
A pesar de las diferencias mencionadas arriba, parece haber un mayor
consenso sobre la necesidad de descentralizar las mayores urbes de México
pero no se tiene con~imiento suficiente de cómo hacerlo. Mucho tiemp~
atrás el Banco Mundial expresó sus temores sobre el crecimiento de la
Ciudad de México, pues el mundo no tiene experiencias de cómo manejar
una aglomeración de tal magnitud. 11 De haber consenso sobre la necesidad
de _desce_ntralizar la capital nacional, se argumentó que la siguiente fase
~ mve~tígar cómo abordarla y hacia dónde se induciría el crecimiento
!°dustnal. Esto debería basarse en una poütica que evite la localización
mdustrial dentro del subsistema urbano de la Ciudad de México; de otra

�96 Ensayos

manera, la nueva descentralización únicamente cambiaría la forma de
concentración.12 Por supuesto que la capital nacional no está sola en su
preocupación por cambiar y en su caso orientar su futuro crecimiento.
La administración 1991-1997 del Estado de Nuevo León, por ejemplo,
tiene entre sus principales retos la descentralización del área metropolitana
de Monterrey, una preocupación que por cierto dista de ser nueva.

Mayor claridad conceptual y la necesidad
de lrabajo empírico
Debe enfatiz.arse que la descentralización no puede obtener simultáneamente la amplia serie de objetivos que comúnmente se le asocian. No
tiene poderes mágicos. La importancia del contexto en determinar cómo
se percibe la descentralización y qué puede esperarse de ella es algo que
debe reconocerse. Esto da lugar a dos cuestiones interrelacionadas.
Primero, les posible que una estrategia de descentralización industrial
pueda por sí sola modificar la persistente concentración espacial? y segundo, si ello es posible les esta estrategia la manera más apropiada de
promover el desarrollo regional? Las respuestas a estas interrogantes requieren mayor evidencia empírica, aunque la disponible podría sugerir
que las primeras tienen un 'no' como respuesta.
Es válido pues cuestionar, lhasta qué punto es factible buscar la
descentralización de las actividades económicas cuando poderosas fuerzas
económicas y políticas apuntan a la centralización? lQué hay sobre los
efectos globales que dicha política de descentralización podría tener sobre
la economía de la región metropolitana y sus alrededores? lQué tan deseable y cuál es la escala precisa de la descentralización que se persigue?
Es sorprendente la poca atención que se le ha dado a estas cuestiones.
Como se argumenta, no hay respuesta a estas interrogantes porque faltan
argumentos sólidos acerca de qué hacer precisa y objetivamente con el
asunto de la descentralización.13
•
A la fecha, siempre se ha considerado a la centralización como algo
negativo y a la descentralización industrial como instrumento positivo para
14
revertir la concentración espacial. Tal como lo señalan Townroe y Kenn,
"todavía hace falta un juicio sobre si la descentralización industrial debe
considerarse como una cosa 'buena' o 'mala'". Esto es más conspicuo
cuando la evidencia limitada de que se dispone indica que la deseen-

Reflexiones sobre la descentralización... 97

~alnali1J1c:ión in~ustrial no _trae consigo automáticamente el desarrollo regio a localidades periféricas.15
Se coincide con el se~~ ya expresado en otros foros en el sentido
de que el centro del anális1S debería cambiar de la atención
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sobre la descen~alización in?ustrial ~r sí a un enfoque que incluya~e:1~
la reestructur~c.i~n ~conómica espacial de la región metropolitana.16 El
enmarcai: las 1D1C1al1v~ de descentralización con este enfoque de re ·ón
metr~politana e~ particularmente útil cuando la suburbanización p!ce
ocurnrl más ·rápido
Ello sugiere
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que e maneJo e os problemas metropolitanos debiera ubicarse dentro
de. una escala geográfi~ más ~plia. La descentralización industrial reqwere.de ~a perspecuv~ que m_cluya acciones de política cuyas bases,
conterud~ e ID1plemen~aci6n consideren las relaciones entre la metrópoli
en cuestión Ysus_ am~tentes (o entornos) interno y externo. De acuerdo
a esta con~ptualizac1ó~ algunas actividades pueden ser descentralizadas
a otras regiones ~e MéXI&lt;:&lt;&gt;, mientras que otras deberían ser reacomodadas
dentro . de la 1D1Sma región metropolitana. Ha habido, no obstante, falta
de claridad para abordar estos aspectos.
. ~te ~ necesida~ por _ejemplo, de observar el desarrollo y evaluar
las ID1pli&lt;:3ciones de la mverstón pública y privada en las áreas y regiones
~e.tropolit~. Para hacerlo, y aún considerando únicamente las inverSJones públicas, una base de datos básica sería requerida como punto
de partida; por_ su~ues!o q~e s_u formación se vería altamente obstaculi7.ada
1&gt;9r una o_rgaruzac1ón ~l1tuc1?nal mexicana, caracterizada por la envidia
Yel se&lt;:1ansmo. Re~ul~a ilustrativo que durante la administración 1982-1988,
e~ gobierno del DtStnto Federal t~ató de integrar los componentes espaciales de los programas de las diferentes dependencias en aquella encargada del desarrollo urbano. Los resultados fueron muy desalentadores.

Perspectivas y posibilidades
Sup&lt;&gt;niendo que la descentralización industrial es deseable, una estrategia
unifor:me no parece ser lo más indicado para tal fin. En su lugar, se necesita
cs~car tanto las actividades a descentralizar, como las localidades escogidas para tal fm. Industrias diferentes tienen implicaciones diferentes
en las economías metropolitanas, así como en las localidades seleccionadas
como focos para la descentralización. No todas las empresas están en

�98 Ensayos

la posibilidad de ser descentralizadas, ni todas las ciudades pueden atraer
inversiones industriales.
La determinación de cuáles industrias se van a descentralizar a una
localidad específica requerirá de un análisis serio de factores tales como
la disponibilidad de materias primas, la localizac~ón de los mercados, la
provisión de servicios e infraestructura, el potencial exportador, el _apoyo
institucional, y las actividades sindicales. Todos estos aspectos. difieren
de ciudad en ciudad y afectan industrias diferentes e~ maner~ diferentes.
Una lección derivada de solo dos casos de estudio -Morelia Y~ascalientes- es que, en efecto, las condiciones locales juegan un papel unportante en el proceso de localización que siguen las empresas que se
descentralizan. Es en este contexto que Aguascalientes se beneficia de
su excelente localización geográfica y de una fuerza de trabajo discip~ada
mientras que Morelia se apoya en su ~xtraordinariame~te ~uena calidad
de vida. Por otra parte hay ciertas actividades cuya l~ción está atada
a la localización geográfica de los recursos naturales. Sin emb~go, a6n
en este caso persiste la necesidad de un enfoque más selectivo, ~do
que subsidios indiscriminados eliminan las ventajas de establecer dichas
actividades cerca de los recursos naturales abundantes.17

Por otra parte, los espacios cercanos a las grandes ciudades pre~~tan
problemas como wnas de descentralización porque refue~ el cre~ento de sus regiones metropolitanas y tienden a reproducir las ~n~ciones
existentes en la capital.18 Ante este avance de la suburbamzación metropolitana regional se tiene todavía que justificar, si es el_ caso, el ~r
qué de la descentr~ción, así como ~as bases, el contenido Y las unplicaciones de las acciones correspondientes.
Los sistemas urbanos nacionales no se desarrollan o articulan arbitraria e indiscriminadamente. La identificación y el conocimi~nt? deta·
llado de estos sistemas y subsistemas son centrales para cualqwer intento
de descentralización industrial. Así por ejemplo, aún cuando ~ e~quema
apoyado en ciudades medias podría contribuir a la ~escentr~ci_ón _me·
tropolitana, una implementación exitosa podría únicamente dismmu~ el
crecimiento de la metrópoli de manera muy modesta. En este sentido,
también se necesitan políticas para planear el crecimiento de las grandes
metrópolis.
Debe destacarse que el renovado énfasis de la producción nacional
sobre los mercados externos, principalmente en el marco del Acuerdo

Reflexiones sobre la descentralización... 99

Trilateral de Libre Comercio entre México y nuestros vecinos del norte
hace todavía más aconsejable formular una estrategia de descentralizació~
orie~tada a los mercados internacionales. En el caso de la Ciudad de
México, esta ~strategia de un crecimiento económico más rápido (basado
en la exportación) es compatible con la asignación de recursos en regiones
costeras, donde eventualmente tendrá lugar una producción más com. .int~rnacional, la Región Central en gepeti·u·va. 19 D_esde una per~pectiva
neral y la Ciudad de México en particular, no son las localizaciones más
eficientes para un gran número de industrias, las que, entre otras cosas
reciben insumos provenientes de y sirven a mercados localizados en tod~
el país. Una infraestructura de transporte deficiente conduce a altos costos
de producción, los que hacen que una gran variedad de bienes y servicios
resulten poco competitivos para los mercados interno (región fronteriza
del norte y sureste) y externo.
.Es impo~tante señalar que la descentralización industrial no puede
segwrse constderando como una mera relocalización geográfica de empresas, característica de la mayor parte de los esfuerzos realizados a la
fecha._Hacerlo implica adoptar un enfoque muy limitado. Es ya por demás
conocido q~e la descentralización debería ligarse a programas que fortalezcan la infraestructura urbana en las localidades seleccionadas. La
relocalización industrial o el establecimiento de nuevas industrias en ciuda~es del interior requerirá infraestructura y servicios que pocas ciudades
pueden satisfacer. As~ lejos de mejorar la posición de estas ciudades,
la descentralización empeoraría condiciones ya de por sí difíciles. Prácti~ente ninguna ciudad podría absorber flujos migratorios sustanciales
sin un sólido programa de obras públicas, particularmente en el caso de
la vivienda. De hecho, el sismo de 1985 reveló que la descentralización
administrativa llevada a cabo por el gobierno federal ha tenido efectos
adversos sobre aquellas ciudades incapaces de ofrecer la infraestructura
adicional demandada.

Además, la descentralización también debiera ser vista como un acto
de voluntad política. La mayoría de los municipios no presentan las condiciones para (al menos en el corto plazo) recibir flujos descentralizados
~ que tengan que darse cambios institucionales mayores: son pobres,
tienen administraciones deficientes y les falta iniciativa.20 La mayoría de
los llamados "planes de regulación" no son más que sustitutos de la realidad
existente y que afectan poco las fuerzas especulativas y los intereses que
sí tienen influencia en las decisiones públicas.

�100 Ensayos
Reflexiones sobre la descentralización... 101

La manera como ha sido concebida la descentralización merece una
reflexión adicional. La descentralización industrial ha sido comúnmente
considerada como un pre-requisito para el desarrollo r~gional. En ot_ras
palabras, la descentralización conduce al desarrollo regional, ~mo s1 la
existencia de disparidades regionales fueran el resultado exclUS1vo de la
concentración territorial.21 La experiencia mexicana y la de otros contextos
indican que las estrategias de dispersión industrial solas no llevan aut_omáticamente a un "desarrollo balanceado" ni tampoco tienen el potencial
de aliviar las condiciones existentes en áreas metropolitanas. De hecho,
pueden aparecer conflictos entre los esfue~ descentr~dores Y la
presión ejercida sobre el gobierno ~a satisfacer las n~ces1dades más
apremiantes de la población I?e~opolitana. Hace J&gt;OC?5 ~os se ar~entaba, por ejemplo, que cualqwer mtento de descentralización de la Ciudad
de México tenía que ser compatible con el hecho de que la urbe todavía
necesita 150 mil empleos por año.22
La discusión anterior ha tenido que ver únicamente con la "descentralización para el desarrollo regional". México es un ~ il~trativo de
un país que tiene otras razones para lograr la desce~tralización, algunas
de las cuales no necesariamente tienen que estar relacionadas con el desarrollo regional. As~ algunos de los llamados que se ~ hecho. para
detener el elevado crecimiento urbano, como ya se mencionó, provienen
de preocupaciones que son mucho más ambientales y sociales. Cada uno
de estos llamados tiene sus propios méritos pero req~~re de enf~ues
y estrategias diferentes. Degg considera que las _condiaones e~lógicas
de la Ciudad de México combinadas con demasiada. concentració~ poblacional y de inversión hacen a la ciudad el arquetipo de una ciudad
vulnerable.23 Desde su punto de vista, hay un alto riesgo de que otros
terremotos ocurran en México, y que aquellos ocurridos en 1985 incrementan tal riesgo. Las crecientes dificultades técnicas y ~mancieras de abastecer
de agua a las grandes ciudades podrían por sí mismas ser b~ena razón
para la descentralización, aún sin considerar e~ asunto de las des1~aldades
regionales. Otros instrumentos macroeconómicos como u~a política ~cal
progresista podrían utilizarse si dism_inución de ~st~ última es el ~bJeto
de política, aún si ello ignorara el tmpresionante crectm1ento metropolitano.

!ª

Una cosa parece cada vez más clara: una _estrat~gi!l de descentralización metropolitana es en sí misma claramente msufic1ente para abor&lt;~ar
las complejidades involucradas en la promoción del desarrollo econó~co
regional. &amp;to conduce al problema del contexto en el 9ue de~n ubicar
las discusiones sobre descentralización.24 &amp;to no qwere decir que el

desarrollo_ regi_onal o la descentr~ción industrial no sean deseables,
al contrano. Sm embargo, el énfasis del análisis debería ponerse sobre
las re13:ciones técnicas, socio-e~nómicas y políticas que, por una parte,
dete~ la estructura espacial co~centrada y, por otra, condicionan
el surgmuento del desarrollo económico en regiones periféricas. ~ la
estructura espacial deja de ser la indiscriminada relocalización de actividades para pr~uparse por los niveles generales de desarrollo y bienestar
de la población, mcluyendo por supuesto a los que viven en áreas metropolitanas.25 &amp; decir, este planteamiento todavía favorece el equilibrio
entre regiones, pero se enfatizan las relaciones socio-económicas que conforman la estructura espacial (esta última con tanta frecuencia el objeto
de la política), y no al revés.
&amp;to conduce a un punto importante. La descentralización industrial
puede ser un instrumento válido para inducir el desarrollo regional pero
~ ~dades ~ales se convierten en el foco del análisis y no las
~~dades especiales per se. Más aún, la discusión sobre política temtorial en general y sobre la descentralización industrial en particular
no necesariamente requerirá tomar decisiones sobre la clásica disyuntiva
entre eficiencia y equidad. De hecho, como lo sugiere un estudio relativamente reciente,26 los propósitos de crecimiento y redistribución no son
forzosamentre incompatibles uno con otro: crecimiento sin redistribución
pu~e llevar a crecimiento lento en el mediano y largo plazo, a un mercado
mtemo contraído, y a bajos niveles de productividad.

Notas
1

Versiones diferentes de este trabajo se presentaron al m Coloquio
Británico Mexicano de Geografía, Descentralización Regional, Ciudad de
M&amp;ico, 18-22 septiembre, 1989, y al VIII Congreso Nacional de Economistas, Ciudad de México 25-'l:7 octubre 1989. Se agradece los valiosos comentarios de Gustavo Garza y de Boris Graizbord, así como el apoyo
de mi asistente Elizabeth Lemus.
2
3

Transformación, 1, marzo, 1977.

El Universal, noviembre 10, 1982, p.5; Uno Más Uno enero '1:7,
1983, p.23; Uno Más Uno. marzo 23, 1983, p.3 El Universal, enero 1,
1984. p.1; Punto. enero 30, 1984, p.10.

�102 Ensayos

4

Gaceta UNAM, 2, 1983, p.23
Uno Más Uno, octubre 28, 1983, p.3

5
6

Excélsior. enero 31, 1986, p.5
7 Gustavo Gana, "Dinámica Industrial y Perspectivas de Industrialización", El Mercado de Valores. 51, diciembre 23, 1985, p.1023.
8

El Mercado de Valores. mayo 12, 1986, número especial.

9

Gustavo Garza, "Ciudad de México: Dinámica Industrial y Perspectivas de Industrialización después del Terremoto" en B. Torres (comp),
Descentralización y Democracia en México. El Colegio de México, México,
D.F., 1986, pp.219-36.
1 Crescencio Ruiz Chiapetto, "El Desarrollo Urbano de México:
Realidades y Conjeturas", en B. Torres (comp), Descentralización y Demoaacia en México. El Colegio de México. México, D.F., 1986, pp.237-&lt;,0.

°

11 Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, Spatial Develott
ment en Mexico, BIRF, Washington, D.C., 19'n.

12 Gustavo Gana, 1985, Op.cit.
13 Alfonso Iracheta, Metropolización y Política Urbana, Foro sobre

Descentralización y Desarrollo Regional, Valle de Bravo, México, mayo
21-4, 1986.
14 P. Townroe y D. Keen, "Polariz.ation Reversa! in the State of Sao
Paulo, Brazil, Regional Studies, 18, 45-54.
15 Metrópoli. Suplemento de El Día, septiembre 14, 1987.
16

Alfonso Iracheta, Op.cit.
Excélsior, enero 20, 1986, p.20a.
18 Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento Op.cit. ver
además a Ian Scott, Urban and Spatial Development en Mexico, BIRF,
Washington, D.C., 1982.
19 Saúl Trejo Reyes, El Futuro de la Política Industrial en México,
El Colegio de México, México, D.F., 1987.
20 E. Neira, Una Estrategia para la Descentralización de la Gestión
en los Asentamientos Humanos, Trabajo presentado a 1411 Reunión SubRegional sobre Descentralización y Desarrollo Urbano, México, D.F.,
enero 17-21, 1983.
1
21 E. Neira, "Las Políticas de Desarrollo Regional en América Latina ,
en llpes(ed), Ensayos sobre Planificación Regional del Desarrollo, pp.40717

Reflexiones sobre la descentralización... 103

27, Siglo XXI Editores, México, D.F., 1980. Ver además, D

f

"El Proceso de Concentración Territorial· Obstáculo
0Mattos, C.
en Papers of the Latin American Co
·
. para e esarrollo"

Vol II, UNAM, El Col • d M°f'~ on Populatío? and DevelopmenL
egio e
neo, Pspal, México, D.F., 1983.
22
El Mercado de Valores, 19 de mayo 12, 1986 446
23
'
' p.
.
M.RDegg, "The 1985 Mexican Earthquake", Modero Geol
11
pp.1@-131.
ogy. ,
24 D
.
Pr . · Dedwar et al, Reg10nal Development and Settlement Policies.
onuses an Prospect, Allen and Unwin, Londres 1986
25

•

'

•

~· Nerra, 1?8:1, O~.cit y a Boris Graizbord, "Comment of Brennan's
Paper. Contradictíons m Mexico's National Spati'al pOli
R . nal
Devel
t Dial
cy, egao
opmen
ogue.1,21-42, p.42. Ver además Alfonso Iracheta, Op.cit.
26

ll ~ G~mealz YA. Co~ez. ExJ&gt;c:riencia Histórica y Promoción del Desarro o egaon en México, Naetonal F'manciera, México, D.F., 1988.

�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.105-149

Distribución del ingreso y marginalidad en el
área metropolitana de monterrey
Jesús A. Treviño Cantú •

l. Introducción
En vísperas de) siglo XXI, es en Ja economía, antes que en Jas etnias
o el sexo, donde se debate con más furor el tema de la desigualdad entre
los hombres. Es un tema presente en la vida cotidiana difícil de referir
sin cargas emotivas, puesto que alude a la "superioridad" de unos sobre
otros. Intentar abordar el tema de la desigualdad de forma "pura" es un
esfuerzo vano. Por esto, una tarea básica en los diagnósticos es "descubrir"
los aiterios distributivos implícitos en Jas medidas de la desigualdad. Esta
61tima, la medición de la desigualdad, es tarea ociosa si no marca rumbo
a Jas decisiones redistributivas aplicadas a casos espeáficos. Después de
revisar los escritos sobre el tema, en lo que sigue nos proponemos como
objetivo analizar la distribución del ingreso como problema económico
a fin de dar contenido y evaluar los distintos instrumentos y políticas
redistributivas en el área metropolitana de Monterrey {AMM). EJ ejercicio refiere especialmente las implicaciones de la distribución del ingreso
sobre la marginalidad urbana.

.

Una forma de abordar la distribución del ingreso, por ser un tema
complejo de fuerte contenido ético, es definirlo como problema económico.
La primera parte del ensayo tiene esta finalidad. A este propósito, nos
apoyamos en la noción de problema, marcando con ello dirección a los
análisis posteriores. El siguiente paso es repasar, en límites expositivos
definidos, las principales escuelas y formas de distribución que permitan
acercarnos al estudio de caso.
La segunda parte es un diagnóstico de los aspectos económicos que
consideramos relevantes en la distribución del ingreso en el AMM. El
análisis incluye temas como la Población Económicamente Activa (PEA)
y sus características, como el desempleo, el pago al trabajo y las implica• P.gresado de la Facultad de Economía, U.A.N.L

�106 Ensayos

ciones de la situación diagnosticada sobre la marginalidad metropolitana.
En la tercera parte atendemos la medición de la desigualdad en el ingreso
familiar a través de indicadores normativos y de criterio. Aquí mostramos
la importancia de los juicios de valor al calificar la evolución de la desigualdad y aprovechamos la oportunidad para introducir preguntas relativas
a los instrumentos redistributivos que caracteriz.aron la situación de la
forma evaluada y no de otra. La cuarta parte pondera los mecanismos
redistributivos que operan en el país y, en esa medida, en el AMM. Finalmente, guiándonos por los resultados del análisis precedente, anotamos
algunas inquietudes que consideramos de interés a futuro.

2. La desigualdad en el ingreso familiar como
problema económico
En trabajos previos señalamos que la sociedad es una mezcla inestable

de conflictos latentes o manifiestos que la convierten en acontecimiento
y no en esencia. Por ser acontecimiento, la sociedad se autoconstruye
a través de los actores sociales que ejercen acciones seg(m. aparezcan
"obstáculos" a la realización de sus proyectos. Estos obstáculos se convierten
en problemas a ser percibidos en distinta variedad, naturaleza e intensidad,
seg(m. se refieran a las diversas situaciones y proyectos de los actores
de una u otra clase social o fracciones de las mismas. Lo anterior permite
afirmar que no hay problemas sociales en s~ sino que estos lo son siempre
para alguien que interactúa en un campo de acción dado. En esta perspectiva, el carácter problemático de un elemento, condición necesaria aunque
no suficiente para que el actor oriente su acción con el fin de suprimirlo
o modificarlo (habría que considerar también su grado de significación),
depende tanto de los objetivos del proyecto de dicho actor como de su
particular situación. Una situación particular se vuelve problema si presenta
obstáculos a la realización de un proyecto específico o cuando contiene
elementos que el actor no puede controlar. En la búsqueda deliberada
por superar estos obstáculos, por someter a control lo problemático, el
actor provoca su futuro posible. Por esto, los diversos actores sociales
en su conjunto, en oposiciones y alianzas, hacen de la sociedad una relación
y un proceso. Al respecto, es útil recordar algunas reflexiones:
"Este (el actor) buscará no solo anticipar lo que pueda ocurrir, sino
lo que tiene que hacerse para alcanzar lo deseado. En este razonamiento, los problemas identificados o sentidos por actores so-

Distribución del ingreso y marginalidad... l07

ciales en momentos situacionales no controlados, generan acetones
.
tendientes. a superar tales problemas· Tales acetones
,
convergen en la
trasmutaaón de lo no controlado mediante un juego de habilid d
que pro~oque reacomodos y/o ejercicio del poder asimétrico d:
ª&lt;:lores mvol~crados. ~a ~era de concebir la acción social rlDlte ~~ubnr la relaaón dialéctica entre lo posible y lo im 'bÍ •
(Trevmo, 1986, p.25).
pos1 e...

1:

Un autor, dejándose llevar por la etimología de las alab
U
a conclusi
imilar
'
P ras, ega
ones s
es partiendo de que problema
"es el s~tantivo ~ue_representa el resultado de la acción de un verbo
pro~allem. que significa echar o poner por delante presentar algo ;
eq~vale al latino projicere, proyectar, de donde ~roblema viene' a
eq~v~er a proyecto . y el_ problema, lproyecto de qué es? !De
acetón. El proyecto de UD edificio es proyecto de construcción. y un
p~oble~ presupone no tanto una solución, en el sentido analítico o
~lutivo, cu~to una construcción, una creación. Se resuel~
haaendo. O dicho en otros términos, un proyecto se resuelve en un
trayt&lt;:to, un problema en un metaproblema, en un cambio. y sólo en
la acetón se resuelven problemas" (Unamuno, 1989, p.2ó).
, Si acomodamos _estas re~exiones a nuestro discurso, podemos decir
: un problema (social) sólo tiene sentido en la perspectiva de un proyecto
( un actor~ Ydesencadena una acción, construcción, creación. Problema
~ -~sustantivo que~ define por, desde y para la acción de otro sustantivo:
e SUJCt~, el actor ~ - Las respuestas dirigidas a problemas identificados
5?n acetones prácticas. temporales y sustantivas. Prácticas porque son acsobre un concreto-real; temporales por su ubicación en un momento
tifi neo; Ysustantivas por atender aspectos específicos previamente idencados.

=

famil~~il.i sorprenda que present~mos a la desigualdad en el ingreso
En fi como pr~lema económico, lacaso pudiera serlo de otra manera?

!ª

e ecto, la desigual~~ en distri.bución del ingreso puede apreciarse
como UD pr~blema político si, por eJemplo, la dimensión de la pobreza
r,ne~ conflict?5 al Estado, actor relevante en la esfera de la política
IDV8Sl~nes de berra urbana, ocupaciones inadecuadas del suelo tales como
:ierao ambulante, ma_mfestaci?nes públicas reclamando dotación de
aestrudura y _re~aaón de tierras). También puede ser vista como
un problema social s1 genera drogadicción, delincuencia, pandillerismo.

�108 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad...109

o ecológico, tal como lo afirma un autor: "La peor forma de contaminación
es la miseria" (Trucha, 1980, p.78).
La definición de la distribución del ingreso familiar com? problema
económico requiere considerar una diversidad de actores ~es e~. extremos distantes: para los grupos de bajo ingreso la cuestión se ~ e
en el ámbito de la sobrevivencia, mientras el extre_mo opuesto co~da
con la ontología o la razón de ser. Como el tratamie?to de esto último
está fuera de nuestro alcance y objetivo, en lo que sigue abordamos la
distribución del ingreso como problema económico en tanto se carezca
del nivel indispensable para el acceso a las necesidades _esenciales (salud,
vivienda, educación, alimentación y vestido) y otros satisfactores que generan bienestar material. En este sentido, la "definición de probl~ma en
relación al proyecto de un actor soci~" se _trasmuta por la "noción ~e
problema en relación al acceso a la vida nusma de los grupos de baJo
ingreso".
La distribución del ingreso familiar, vista como un pr~lema económico es condicionada por factores económicos y extraeconóoucos. Entre
los eco~ómicos pueden mencionarse el crecimiento de la economía, el
cambio tecnológico, el mercado laboral, la política económi':8, las tasas
de interés, la escolaridad. En los condicionantes no econó~cos fisu;r~
las relaciones familiares: derechos de propiedad y herenCia; prestigio
familiar· habilidades congénitas, ambientales y cultivadas_que tengan un
valor e~ el mercado; dotaciones familiares diver~: matenales, culturales,
sociales -contactos, matrimonios, etc.-; poder político de grupos. Así p~es,
la desigualdad en el ingreso familiar, vista como un problema ~nómtco,
reconoce condicionantes que mantienen o refuerzan la tendencia desde
la economía y fuera de ella. Más a6n, existen rarones para creer que
algunas causas de origen económico apare~n como r~levantes por su
asociación a fuerzas no económicas; la educaCión es un eJemplo. Un_ autor
encontró que "la educación no tiene relación directa ~n l?s salart~ lo
que ocurre es que las personas educadas son las que también ttenen me1ores
dotaciones, relaciones familiares y oportunidades de trabajo" (Solís, 1987,
p.274).
Al abordar el estudio de la desigualdad en el ingreso en un mom~nto
del tiempo, conviene especificar que existen ~ndicio~~tes eco~ómtcos
y no económicos. La presión de los grupos ~ales o~a p&lt;&gt;líticas que
afectan la distribución actual, por lo que conviene distmgutr cuáles corresponden a los mecanismos de mercado y cuáles están fuera de él. Es

más, resulta indispensable indentificar qué políticas, afectando los mecanismos de mercado, .cu~?tan con un respaldo social significativo, pues de
ello depende su via~ilidad y, por ende, su aplicación. Es la negociación
entr~ los grupos sociales que_ pactan, según su relevancia y poder, la que
&lt;&gt;casto~ ~ue la pureza de un mstrumento técnico-económico genere resultados distintos y, a veces, opuestos al planteamiento original. Si el instrumento económico no refleja las expectativas de la negociación social,
no hay duda que será sustituido por otro.
La .posición es clara y debe quedar bien asentada: la desigualdad
económica en un momento en el tiempo tiene un correlato social. Si los
instrumentos que se diseñan no están sustentados por fuerzas sociales
~paces de modificar la te?5ión imperante, no hay que pensar que tales
tnstrumentos -aunque técrucamante perfectos- tengan éxito. Es más, las
fuerzas que originan la desigualdad tienden a mantenerla y, eventualmente,
a acentuarla.

Con esto expresamos que la sola consideración atinada de los mecanismos de mercado no garantiza atenuar la desigualdad que también reconoce
~a causalidad. extraeconómica. Sin embargo, el escaso margen de man10bra que deJa esa causalidad no económica exige rigor técnico para
evitar que la desigualdad se acent6e y para facilitar todo intento por
atenuarla. En este orden de ideas, el perfeccionamiento de los instrumentos
técnicos para evitar "filtraciones indeseables" es condición necesaria pero
no suficiente para atenuar la desigualdad.
Una vez aclarado los aspectos del contexto, vayamos al tema que
nos ocupa. Al considerar la distribución del ingreso como problema, es
posible identificar en la economía cuatro vertientes teóricas relevantes
que abordan la distribución del ingreso familiar (Solís, 1981, pp. 255-256):
I. Clásica. Representada por D. Ricardo, le interesa la distribución
funcional entre renta, ganancia y salario. Esta distribución no afecta los
precios de los productos, que son determinados por factores técnicos.
El salario es exógeno y fijo; la renta depende de la productividad (marginal)
de la tierra y disminuye al incorporar tierras de menor calidad. El beneficio
es función directa de la cantidad de trabajo para generarlo y tiende a
desaparecer.

II. Neokeynesiana. Expuesta por Kaldor y Pasinetti, entre otros, intenta explicar la distribución entre salarios y ganancias. No considera la

�110 Ensayos

idea neoclásica de la productividad marginal de un factor en la determinación del salario. Sostiene que la ganancia del capitalista guarda relación directa con los montos de inversión: a mayor inversión, mayor ganancia.

m. Neoclásica. Usa una función agregada de producción para toda
la economía con serios problemas metodológicos. En ella la distribución

funcional está determinada por la elasticidad de sustitución entre los factores de la función de producción. En sus análisis considera la estructura
del mercado laboral (competencia, monopolio) y la productividad de los
factores. Se multiplican los enfoques según se introduzca_ y pon~~re el
mercado laboral, la tasa de interés, escolaridad, concentraCión deCISional,
dotes familiares, grupos de poder y aspectos demográficos.
IV. Marxista. Fundamenta su discurso en el análisis del excedente
laboral y sus planteamientos evocan la lucha de clases.
Estas vertientes teóricas son retomadas con énfasis distintos por las
escuelas de pensamiento que existen y permiten, paralelamente, tipificar
(en formas) la distribución. Ambas, las escuel~ y las fo_rmas, a su yez,
difícilmente pueden ser enoosadas a una vertten~e t_eón~ y ~rmiten
plantear políticas e instrumentos para atenuar la distnbuCión del ingreso
familiar. Sus alteraciones se representan en la figura 1.
.
Los planteamientos para mejorar l~ distribución de~ ingreso cubren

el ámbito nacional y no pueden reducirse al de una ciudad (a menos
que se trate de una ciudad-estado como Hong ~ong ~ Singapur). Por
esta razón, la revisión de escuelas, formas, políticas e mstrumen~os redistributivos que anafüamos a continuación son de escala naCional Y
refieren al AMM en esa medida.
En opinión de algunos autores, las principales estrategias para erradicar la pobrei.a y reducir la desigualdad se originan en las escuelas
de pensamiento siguientes (Stetward y Streeten, 197(&gt;, pp. 477-485, especialmente):1

Distribución del ingreso y marginalidad...111

a. Mecanicista de los precios. Aseguran que la baja producción y la
productivi~~ la desigu~dad y el desempleo pueden ser superados
con una política de prec10s correctos. El hecho que no se apliquen
los precios correctos no siempre significa ignorancia del análisis
económico básico, sino los efectos "distorsionantes" de intereses
cre~dos. Una política de "precios correctos" puede transformar la
desi~aldad dentr~ de la clase trabajadora (entre aquellos con y sin
trabaJo) en una desigualdad entre trabajadores y propietarios activos
(dentro de ~ do_minio ~e la. teoría económica, aunque se hayan
superado las presiones distors1onantes de los intereses creados"). En
s'!111a, la corre~ón de los precios no es suficiente cuando la propiedad de los activos está concentrada. Aunque por sí misma puede
empeorar las cosas, combinada con otras políticas tiene un rol importante que cumplir.
b. Radicales. Proponen reformas "estructurales" e institucionales
como condición para redistribuir los activos, el poder y el acceso a
las oportunidades de percibir ingresos. Se subdividen en diversas
posiciones: i) Extremos. Destruir es crear. ü) Expropiación con
compensación. üi) Redistribuir los activos adicionales. De cualquier
manera,_ los activos, ahora en posesión de los pobres, deben ser tan
productivos como cuando eran propiedad de los ricos.
~- T_ecn?logistas. Plantean la cuestión de la innovación tecnológica e
mstttuCional. Aunque aparece como "científica, práctica y operativa",
la tecnología es a la vez el resultado y la causa del ingreso, los activos
Yla distribución del poder en el sistema nacional e internacional. Es
poco lo que la tecnología puede hacer si, por ejemplo, el agua, los
fertilizantes yel crédito están concentrados.
De manera paralela a las escuelas del pensamiento, Stetward yStreeten
(1979) proponen analii.ar formas alternativas de redistribución, puesto que
ambas están presentes en cualquier política o instrumento distributivo
(Cuadro 1 y Figura 1).
La sola descripción de los tipos redistributivos justifica que la mayor

parte de las políticas e instrumentos para atenuar la desigualdad en el
tngreso se encuentren en la redistribución a través del crecimiento. Cualquiera que sean estas poliúcas, es prudente que su aplicación pondere
las consideraciones siguientes:

�112 Ensayos

a) Es posible que los gobiernos carezcan d~l conocimient~ y/o del
poder administrativo para redistribuir efecttvamente. La élite afectada por las medidas redistributivas suele conform~ el.personal que
administra las medidas, se apodera de la maq~~a Y la to_rna
ineficaz. La diferencia no es un asunto de maqum~as o de mstituciones, sino de cómo se manejan, quiénes las maneJan Yqué es lo
que desean.
b) El tipo de estrategia de crecimiento seguida puede haber requerido necesariamente, para su logro, el tipo de desigualdad que se
ha generado.
c) Las desigualdades tienden a engendrar poüticas ~ue cond~cen a
la acentuación de las desigualdades. Se desata un etclo creciente Y
acumulativo entre riqueza y poder que tiende a perpetuarse, favoreciendo políticas a su beneficio y frustrando aCCtones en contra.
El desglose y análisis de las escuelas y las formas de redistribución
concluye en que sólo el ataque simultáneo de los tres frentes promete
resultados:
"La combinación precisa de políticas de precios, redistribución de
activos e investigación tecnológica depend_erá ~e.unos cuantos !~ctores que variarán según los países: de la disposietón que t_e~gan os
intereses creados para aceptar los cambios, de la el~~etdad de
sustitución entre factores, de la naturaleza ~e la productividad de 1.os
activos después de ser redistribuidos, del SlStema flScal, etc. Pero la
redistribución eficiente puede descansar sólo en las tres patas de este
trípode...".
Escoger una secuencia puede impedir el logro de cualquiera o de
todos los objetivos...
"Al estudiarse la secuencia correcta, deben tenerse en_cu~nta 1~
presiones que la reforma en un frente ejercerá-para induru o unpedir
reformas en los otros dos, y el probable impacto que una ref~rma
ten a por sí misma. Desde este punto de vista, parece_converuente
qu:la redistribución radical se realice pr~er~, y luego sigan los otros
pasos. Esto invierte la secuencia que si~e~on. los paíse~ ahora
desarrollados que fue 'crecer primero, red1stnburr después . Esto
requiere de n:uchas décadas para dar mayor bienestar a los pobres y

Distribución del ingreso y marginalidad...113

logr~ una mayor igualdad; y contrasta con la poütica de 'redistribuir
~ginalmen!~ y crear', o de 'redistribución con crecimiento', que
tiene probabilidades de fracasar frente a uno o ambos objetivos"
(Stewart y Streeten, 1979, pp. 486-488).
Una v~z abordadas las escuelas y las formas de distribución, conviene
repasar los mstrumentos en que se apoyan. Para dar contenido a la revisión
de las ~líticas es necesari~ analizar, en el marco de los límites expositivos
converudos a este propósito, los pormenores del estudio de caso. A tal
fin reservamos el apartado siguiente.

3. Aspectos económicos relevantes en la
distribución del ingreso
En páginas anteriores decidimos abordar la distribución del ingreso como
~~ón de sobrevivencia, de ~cceso a las necesidades esenciales, condictonada por factores económ.tcos y no económicos. Estos últimos, pun~lizamos, son d~ naturaleza variada y dan marco a los intentos propiamente económicos por atenuar la desigualdad. El análisis formal de
~os ~actores económicos como condición necesaria, aunque no suficiente,
Justifica hurgar entre aquellos señalados por los estudios como relevantes.
Al efecto, en lo que sigue atendemos las características, magnitud y
evolución de la distribución del ingreso en el AMM que permita configurar
una idea sobre la potencialidad económica de la metrópoli para generar
empleos, capacidad negociadora de los grupos sociales y efectividad de
la políticas redistributivas. Este proceder confía en que la forma de operar
de una economía, la negociación social y los resultados de los mecanismos
~edistributivos se reflejan, de tiempo en tiempo, en la distribución del
ingreso. Al amparo de esta posición y advirtiendo de una vez que el énfasis
sobre ~ tema especffico cambia con el objetivo y enfoque de cada trabajo,
a continuación abordamos la participación económica de la población.
En este acápite analizamos el estudio de caso con particular referencia
a los sectores, oficios y niveles de calificación de la fuerza de trabajo.
Enseguida, en apartados distintos, tratamos el desempleo y el pago al
trabajo como aspectos del mercado laboral que inciden de forma determinante en los niveles de pobreza. Redondeando lo anterior, el análisis
de las tasas de la PEA complementa el estudio de la desigualdad económica
mostrando la influencia de los aspectos demográficos. Reservamos una

�114 Ensayos

sección a las implicaciones de los análisis precedent~s sobre la distribución
del ingreso y la marginación social. Dejam~ deli~r~~ente para. el
final el tratamiento de la actitud moral hacia la distnbuaón, tema msoslayable en la exposición de índices que miden la desigualdad en el
ingreso familiar.

3.1 Participación económica de la población en el AMM
Los datos censales muestran que la población que participa en la actividad
económica {PEA) aumentó de 239 870 en 1960 a 641 522 en 1980. Su
tasa media anual de crecimiento de la década 1970-1980 (5.4%) rebasó
a la de la población total {4.8%). Este rápido a~ento de la P~ que
desborda evidentemente la capacidad de absoretón de ~ actlVldades
secundarias y sus bajos niveles de calificación que obstac~ _el acceso
a empleos industriales, sientan las bases para una explicaaón de. la
"terciarización" de la economía local y plantear un desafío a la política
económica para crear empleo urbano.

Por otro lado la composición sectorial de la PEA revela ritmos
evolutivos negativ~ en el primario que son co~te?tes con su. naturaleza
no urbana. El crecimiento de las actividades teretanas a tasas _ligerame~te
superiores al secundario puede explicarse con apoyo de la info~aón
censal de 1980, donde el sector terciario abriga un volumen ~ns1~erable
de mano de obra (38.72%), ya sea por ser desplazada del p~ario, por
sus bajos niveles de calificación o incapacida~ ~el sec~dario para absorberla. Cualquiera que sea el motivo,. el ter~~ contiene un alt~ porcentaje de mano de obra que se refugia en acttv1dades llamadas ?11'ormales", de escasa remuneraci6n2 (V .54% del total del sect?r), no !e~endo
por ello posibilidades de acceder al mercado privado o ~6blico de vivien_das,
· brir 1 costos de los servicios urbanos. Es posible tener una idea
m cu
os
inf
'6 nsal
ow
completa si acudimos al Cuadro 2, que presenta la o~aet n ce
de 1980 para veinte ocupaciones principales, agrupadas en CJDCO categorías
scg6n nivel de ocupación. Se reserva una sexta categoría para los que
nunca han trabajado y los no especificados, pues su volumen alcanza el
10.56% de la PEA total.

El an'1isis del Cuadro 2 muestra que el 99.16% de la población que
participa en el mercado laboral se reportó ocupa~ ~entras que sólo
el 0.84% declaró desocupación. Al observar la distnbuc16n por categoría

Distribución del ingreso y marginalidad...115

y oficio, se detecta que el pequeño porcentaje de desempleo lo aporta
en su totalidad el renglón de personas que "nunca ha trabajado". Esto
no debe interpretarse como que en la ciudad hay empleo suficiente sino,
mas bien, como la falta de un "seguro al desempleo" {la gente "siempre
hace algo para sobrevivir"). Estas labores de sobrevivencia difícilmente
son previstas antes del encuestamiento censal, tal como lo muestra el alto
porcentaje de actividades "insuficientemente especificadas" que no pueden
asignarse a ning6n sector (especialmente en la categoría 6 en donde alcanza
un 88.33%).
En el Cuadro 2 también se aprecia que las categorías 1 y 2, que
son las de mayor calificación, representan sólo el 8.43% y 5.07% de la
PEA total, respectivamente. La categoría 5, en cambio, incluye la PEA
de menor calificación y agrupa al U.68% de la PEA total. A este grupo
debe sumarse una gran parte de la categoría 6 que son, sin duda, personas
poco calificadas. En suma, puede estimarse una cifra conservadora superior al 25% de la PEA total con niveles de calificación que dificultan
su participación en actividades de productividad y remuneración adecuadas. En concreto, Cllatro ocupaciones agrupadas en dos sectores se llevan
los porcentajes más altos: los artesanos y obreros acaparan el 67.90%
de la PEA en el secundario, mientras que en el terciario, constituido
fundamentalmente por servicios y comercio, destacan los vendedores depeadientes, oficinistas y trabajadores domésticos con el 16.30%, 15.35%
y 11.31% de la PEA en el sector, respectivamente.

3.2 Desempleo

Las estadísticas oficiales muestran que el empleo en la industria y el comercio es el más afectado por los cambios económicos . En el desempleo
por sexo se observa que la desocupación abierta de la fuerza laboral
femenina no solo está por encima de la masculina sino que ha sido la
más afectada desde 1983 a la fecha. Si consideramos los grupos de edad,
se presume que la falta de adiestramiento y capacitación llevan a que
los adolescentes sean los más afectados. Las principales causas señaladas
para dejar el empleo en el AMM son el trabajo temporal terminado y
el cese (INEGI, 1989, pp.197-198). Al respecto, los especialistas señalan
que:

�Distribución del ingreso y marginalidad...117

116 Ensayos

"Las causas del desempleo indudablemente son muchas. Sin embargo quizá la más importante sea el hecho de que destinen cuantiosos
re~ursos para el pago de la deuda externa, lo que implica reducciones
considerables en la inversión interna, afectando seriamente el crecimiento económico" (Rosas, 1989).
Sea por la falta de adiestramiento o po~ los factores q~e. contraen
la planta productiva, la gente busca alternativas para sobrevivir cuando
falta el empleo, o cuando sus niveles de remunerac~ón no alcanzan ~ara
acceder a las necesidades básicas. Una de las opciones más socomdas
ha sido el comercio ambulante en modalidades diversas: "la economía
de crucero" con transacciones a velocidad de semáforo; los pulgueros
y los estuch:ros, que convierten a la ciudad entera en un verdadero "tianguis
de importaciones", son algunos ejemplos.
El tema del empleo es central en los análisis sobre distribución del
ingreso, puesto que es el camino más corto ª. la satisfacc~ón de las necesidades básicas si sus niveles de remuneración lo perm1ten. Como la
remuneración la trataremos en el apartado siguiente, conviene atender
lo que nos espera en materia de empleo. Al respecto,
"Algunos analistas afirm:18 que hay tr~s escen~os posibles .en
materia de empleo. En el pnmero se tendría que ~~rificar la creaci_ón
de fuentes de trabajo a fin de mantener una estabilidad en los precios
por el lado de reprimir la demanda. El segundo es~nario, ~s el ~ás
optimista, plantea la posibilidad de que una expansión de la 10vers1ón
podría contribuir a cerrar la brecha entre emple~ ! desempleo. _El
tercero sugiere que si México continúa con una actividad e~nóm1ca
contraída se limitaría la creación de empleos y se agudizaría el
desempleo" (Rosas, 1989).
La alternativa optimista, crecer y generar empleo, se ~poya prefer_en-

temente en la manufactura, especialmente la de alto contemdo tecnológico,
que es la más dinámica en los mercados internacionales. Esto no elimina
la necesidad de programar convenientemente e~ gasto p~b~co de apoyo
a programas sociales mediante instrumentos que lo optlmlcen como el
PRONASOL.

33 Pago al trabajo
Al problema del empleo hay que añadir el de su remuneración. Un punto
de apoyo al tratar el tema es recurrir a la norma, a la Constitución de
nuestro país (artículo 123, fracción VI):
"Los salarios ~irnos generales deberán ser suficientes para satisfacer !as ne~sidades normales de un jefe de familia, en el orden
maten~! sooal y cultural, y para proveer a la educación obligatoria
de los hiJos".
Un vistazo a la ri~a 2 y Cua~o 3 muestra que para el país y Monterrey, el poder adqU1S1t1vo del salario mínimo (salario mínimo real) se ha
derrumbado hasta llegar a comprar en 1989 menos de la mitad de lo
que compraba en 1981.
. Por lo anterior, es obvio que la definición constitucional del salario
mínimo en 1~ economía del ?ien_estar_se ha convertido en lo que el norte
a la ge~afía: un~ referenc~a direccional. Se trata, sin embargo, de una
referen~1a económ1ca de senas implicaciones sociales: los incrementos en
los salanos superiores al mínimo suelen ser menores. Esto merma el salario
real de tale~ grupos de inf_eso, puesto que muchos pagos, entre los que
se ,puede citar el de la vlVlenda, son replanteados de u n año a otro
en base a los "mínimos de subsistencia". De aquí, tres datos básicos.
1.- El poder adquisitivo (salario real) del AMM ha disminuido un
53% en relación a 1981.

2.- Los datos de salarios reales muestran que un asalariado, para
mantener el poder adquisitivo de 1981, tiene que buscar otro empleo
~ue lo remunere tanto como el actual. Esto es, debe trabajar el doble,
sm contar el efecto de los impuestos (ganar más ubica a la persona
en una categoría impositiva mayor).

1:a

3.- caída drástica en los salarios reales correspondientes al pactoJ
ha sido adversa a los trabajadores. La política económica de los dos
últimos años, aunque estabilizó los precios,4 no ha detenido el derrumbe del poder adquisitivo hasta niveles similares a los tenidos en
1%0.

�Distribución del ingreso y marginalidad...119

118 Ensayos

A raíz del Primer Informe de Gobierno, el presidente de la república
y algunos analistas económicos han recomendado cautela frente a _crecimientos rápidos en la economía. Una de las razones la proporciona
el análisis histórico (figura 3): una política de "crecimie~to acelerado"
(como la de 1978-1981), caracterizad~ por una fuerte creación de empleos
no siempre es favorable a los traba1adores:
"Los periodos cuando el empleo ha crecido más rápidamente coinciden con aquellos en que los salarios reales han aumentado más
lentamente o incluso han disminuido. Por ejemplo, de 1952 a 19~5 Y
de 1978 a 1981, los salarios decrecieron 2.7% y 1.8%, respectivamente, mientras que de 1960 a 1970 (crecimiento ~oderado Ysos:
tenido) crecieron (los salarios reales) a una tasa media anual de 8%
(Reyes Heroles, 1985, pp.425-426).
La política de crecimiento rápido, como la de 1952-1955, ~o solo
se manifiesta en salarios bajos sino que, por favorecer a los duenos del
capital, extrema la desigualdad social:
" La participacion de la mano de obra disminuyó de 27 a 16.9% del

~riodo 1950-1955 al de 1960-1967; en cambio, la participación del
capital en el producto interno bruto subió de 52.4 a 54.0% en los
mismos periodos. El aumento de la productividad benefició a .los
dueños del capital" (Padilla Aragón, 1981, p.34).
En resumen, la experiencia muestra que la e~trategia °:'~ éfe~iva
en términos de equidad es la de crecimiento sostenido_con baJa ~ación.
Hasta ahora se ha logrado contener el aumento contmuo en el ruv~I de
precios, pero no la caída de los salarios. Al respecto, aunque_hay quienes
dudan de la eficacia de los instrumentos, ha quedado manifiesta la capacidad de concertación social para lograrlo. La capaci~ad social de pactar
(una posibilidad rara vez considerada en teoría e~nómica) es _un elemento
único para dar tiempo a la acción de las medidas económicas. Abusar
de él es hacer más difícil el proceso de "ensayo y error" que probable°:'ente
dé salida a nuestros problemas económicos. Algunas ~~ las cuest1~nes
aun por resolver son: lHasta cuándo harán efecto las políticas ee&lt;_&gt;nórm~s
de tal manera que los términos del pacto sean favorables a los trabaJa~o!es. ;
una vez lograda la estabilidad d~ precios, ¿~ alcanzar~ el ~rec1m1e~to
económico sostenido que se requiere para fo11ar un me1or ruvel de vida
para los mexicanos? Esto aún está por resolverse.

3.4 Las tasas de la PEA
U~ auxilio par:a explicar las tendencias anteriores son las tasas que facilitan
la mterpretación de la PEA. As~ la Tasa de Bruta Actividad (TBA)
· c1 ·
Idenommador
·
,por
10 wr en e
(población total) a inactivos y activos sugiere
que su d~censo en co~di_ciones de pleno empleo y de prod~ctividad
del traba.Jo cons~~te significará un descenso en el ingreso per cápita.
Como esas condiciones no se presentan en México, su ligera caída en
la década 1~1970 habría q_ue ~te~retarla como un aumento en el grado
de dependencia de la población mactlva respecto a la activa. Para verificar
estas expectativas se utiliza al factor de dependencia del Cuadro 4 En
efe~to, en el periodo 1960-~970 pasó de 2.0 a 2.4, representando con· ello
~ mcrement~ de la población_ económicamente inactiva más que proporcional a la activa. Para 1980, sm embargo, el factor desciende a 2.1 como
resulta~o, suponemos, del cambio de conducta de reproducción de la
población.s
De manera consistente con lo anterior, otro indicador es la Tasa
Refinada de Actividad (TRA), que después de mantenerse más o menos
constante en el peri~o 1960-1980, se estima descenderá paulatinamante
como resultado del mcremento de la población de doce años y más.
• El hecho de qu: el cambio reproductivo disminuya ligeramente al
factor de dependencia no parece aún suficiente para frenar la inercia
de la de~anda de empleos urbanos, cada vez más creciente, que genera
l~,población de 12 años y más, nacidos en los setenta. Este cambio tampoco
tiene la fuerza para contrarrestar las demandas de la generación de los
ochenta y las venideras.

3.5 Implicaciones sobre la marginalidad metropolitana
El hecho de que el salario mínimo se haya convertido en una "referencia
direcci_onal" no si~ca que deba omitirse la existencia de gentes que
sobre".1ven con ese mgreso referencial o menos. Se trata de expresar,
más bien, que las personas percibiendo el "mínimo real decreciente" no
puede vivir con el decoro y dignidad que señala nuestra Carta Magna.
Es mas, la magnitud del problema es tal que conviene preguntarse sobre
las dimensiones de la "pobreza extrema": lcuántos ganan el salario mínimo
o menos en el Monterrey metropolitano? lSon muchos o pocos en relación

�120 Ensayos

a la población del Estado de Nuevo León? Al efecto, nos apoyamos en
estimaciones de población a 1990 (Treviño, 1989):
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)

Población total de Nuevo León: 3 518 690 habs.
Población urbana de Nuevo León: 3 258 866 habs.
Población en el Area Metropolitana: 2 m 110 habs.
Población urbana no metropolitana [(2)-(3)]: 286 756 ha~.
Población total de Nuevo León, excepto Area Metropolitana
[(1)-(3)]: 546 580 habs.

Un cálculo aproximado de la magnitud absoluta de pobres en el área
metropolitana puede obtenerse trasladando a la población del AM~ el
22.12% que vive del salario mínimo o menos estimado por M. Vellinga
(1988): 657 431 habs.
Los datos anteriores no solo muestran un 84.5% de la población
de Nuevo León asentada en la ciudad capital, sino que en ella reside
un número de pobres 1.9 veces superior al total de la población no metropolitana. La cifra de los que viven del salario mínimo o menos en
Monterrey (657 431) es más del doble (2.29) de la población asentada
en el resto de los centros urbanos (286 756). Esto es, a un proceso de
concentración espacial de población y sus actividades asentado en el AMM
se añade un proceso de concentración económica entre las gentes que
habitan la metrópoli. Esta es una de las principales razones que ayudan
a explicar por qué algunas obras del Programa Nacional de Solidaridad,
PRONASOL, se aplican en municipios metropolitanos y no solamente
en áreas del sur del Estado, tradicionalmente identificadas como marginales.6
El ligero aumento tendencial de la tasa de dependencia y la t~
de crecimiento de ocupación de la población realmente expuesta a trabaJar
son un reto a las políticas económico-demográficas. El panorama se agrava
si consideramos que: a) los costos de creación de empleo se elev~. con
el tamaño de la ciudad; b) los grupos con acceso actual a los distmtos
programas de atenció? social (vivien~a, educa~ión, ~alud, etc.) enfren!an
salarios reales decrectentes; c) los ntmos de inflactón (ahora contemda
por el pacto social) modifican los preci?s relativos y, ~n él, empujan
a la baja los salarios reales; d) la capactdad de absorción ~e mano de
obra es atenuado por la crisis económica y una deuda pública ~ue, aun
en constante negociación, obliga a transferir recursos al exterior. Est?
genera un proceso gradual de exclusión de personas en las acciones pn-

Distribución del ingreso y marginalidad...121

vadas y públicas de vivienda y de servicios urbanos que, aunados a las
que ya están fuera, pugnan por elevar su nivel de vida.

La magnitud del proceso de concentración económica entre las gentes
del área metropolitana de Monterrey y la problemática social y política
inherente ameritan revisar el valor y los criterios utilii.ados en las medidas
de la desigualdad. Estas últimas captan el éxito relativo de los esfuerzos
redistnbutivos, así como la identificación de los grupos sociales a ser atendidos en las acciones futuras. En el apartado siguiente abordamos estos
temas verificando, adicionalmente, los resultados de la política redistributiva en el AMM durante un periodo de 20 años.

4. La desigualdad en el ingreso familiar
Los analistas han utilii.ado diversos indicadores para medir la desigualdad
en el ingreso familiar y verificar, de tiempo en tiempo, si ésta ha disminuido
o empeorado. Lo cierto es que la fórmula de un índice expresa en términos
algebraicos criterios implícitos o explícitos del analista sobre la desigualdad
(lo peor que pudiera ocurrir es reseñar conclusiones derivadas de una
medición, ignorando los juicios de valor que sustenta). De aquí, no es
extraño que fórmulas que miden un mismo fenómeno (la desigualdad en
el ingreso), pero respaldando criterios distributivos distintos, arrojen resultados diferentes -y a veces opuestos- al aplicarse a un mismo conjunto
de datos. Los resultados de la medición cambian cuando se da énfasis
a unos aspectos de la desigualdad sobre otros en la elaboración o formulación de un índice. No es extraño, pues, que los defensores o detractores
de una política económica busquen la medida que más les convenza. Sólo
que el análisis de los criterios distributivos descubre en la técnica utilizada
los verdaderos valores que respaldan una exégesis. Cortés y Rubalcava
(1982) y, más específicamente, García Rocha (1986), ilustran y señalan
los alcances y limitaciones de cada uno de los índices que reseñamos
en el Cuadro 5.
Estos índices aparecen clasificados por su comportamiento previsto
en cambios en el ingreso. Así, en las medidas de desigualdad relativa,
las disparidades en los ingresos son independientes de los ingresos medios.
Para muchos, esta es una ventaja que permite comparar comunidades
pobres y ricas o una misma comunidad en dos momentos distantes (digamos

�122 Ensayos

1965 y 1985), cuando el ingreso medio y la población han sufrido cambios
relevantes. "Todo esto sin necesidad de aislar cambios en los precios,
en la canasta de bienes, demográficos, etc. (García Rocha, 1986, p.102,
subrayado nuestro). Adoptar un indicador de medida relativa, por ejemplo
el ingreso medio, significa asumir un juicio de valor, puesto que éste tiene
la propiedad de permanecer sin cambio cuando los ingresos aumentan
en proporción constante. Esto es, elevar al doble el ingreso de todos los
estratos no afecta el valor del índice, aunque todos sepamos que no
es lo mismo duplicar el ingreso de un barrendero que el de un gerente.
En una comunidad como la que analizamos, como vimos en páginas
anteriores, las negociaciones laborales se basan en los incrementos al salario
mínimo que buscan compensar los deterioros reales ocasionados por los
aumentos de precios.7 Estas negociaciones reflejan una defensa de la
desigualdad relativa sin considerar la desigualdad absoluta entre los ingresos. En suma,

"Las adiciones absolutas uniformes mantienen constantes las distancias absolutas entre los ingresos y reducen las distancias relativas,
mientras que los aumentos proporcionales uniformes mantienen
constantes las distancias relativas y hacen crecer las absolutas"
(García Rocha, 1986, pp.102-103).
Lo anterior no es obstáculo para que nos apoyemos en esos mismos
índices en la medición de la desigualdad absoluta. Se trata solamente
de tener presente en su aplicación la explicación del comportamiento
previsto y el alcance interpretativo.

Cuando los índices se aplican a información expresada en pesos
constantes obtenemos una medición de la desigualdad absoluta:

"El único procedimiento práctico para examinar algunos resultados
sobre niveles de desigualdad absolutos, es el aislar el efecto de los
precios deflacionando las magnitudes con índices de precios por
estratos" (García Rocha, 1986, p.133).
Todos los índices del Cuadro 5, con excepción del promedio de
las desviaciones absolutas (PDA), que se aplica exclusivamente a la desigualdad absoluta y el coeficiente de Gini, que fue calculado de las decilas
de la fuente de información, miden ambas desigualdades con criterios
normativos o de juicio explícito. La diferencia entre una y otra la men-

Distribución del ingreso y marginalidad...123

cion~os . arriba y nos remite a la importancia que dan los ingresos
medios, ~ infl~encra de los precios y los incrementos que acercan O agrandan la distancia entre los estratos.8
Es ~po~ante advertu: que la naturaleza distinta de los índices del
Cua~o 5 unp1de co?1paracrones cardinales o directas de sus valores. Sólo
permite~ comparaetones ordinales o de posición respecto a sí mismos
de un ano a otro_(un valor creciente señala incremento en la desigualdad).
Con e~ta aclaración en mente, un vistaw general a los resultados absolutos
Yrelativos muestra, al_ u ~ índices ~xigentes en cuanto a la ponderación
de los_ grupos de baJo mgreso (Atkinson y Pareto), un incremento en
~ d~dad global del ingreso. Si nos detenemos en el análisis de la
informacrón por estrato y los resultados de los indicadores (C1tadros Al
A2, A3 y 5), es posible anotar que:
'
a. Ocurre una ligera disminución en la percepción del ingreso de los
estratos más pobres (indigentes y pobres), decreciendo la participación relativa de 5.99% en 1965 a 4.64% en 1985. Las familias en
estos estr~tos ~i se mantuvieron en la misma proporción al pasar,
en ~sos mi~os anos, ?e 22.6% a 22.1%. A pesar de ello, los indigentes
casi se duplicaron al incrementar su participación de 7.6% a 13.6%.
Es decir, aunque el porcentaje de pobres en el AMM se mantuvo
ce_rca del 22%, su participación en el ingreso total cayó 1.35%
mientras los indigentes casi se duplicaron. Este fenómeno se con.firma
en los valores crecientes del coeficiente de Atkinson que resultan de
ponderar gradualmente la "aversión a la desigualdad" (r). Es import~te . tener presente esto para no engañarnos, ya que las partiCI~acrones constantes en 1965 y 1985 de los estratos más pobres,
mientras la del más alto disminuye, hacen que los valores de los
índices restantes que ponderan de manera relevante a los estratos de
bajo ingreso (desviación estándar de los logaritmos, Theil-población
Y curva de Pareto) se mantengan estables e, incluso, disminuyan
ligeramente.
b: ~ participación del estrato más alto (clase alta privilegiada)
dismmuye 21.15 puntos al caer su porcentaje de 51.04 en 1965 a 29.89
en 198~. _Esto ocurre mientras se reduce casi a la mitad el porcentaje
de familias en ese estrato, a la vez que se duplica la población de la
clase alta. No obstante esta reducción, la distancia entre los más
pobres y los más ricos se mantiene: estos últimos tienen, en promedio,

�124 Ensayos

un ingreso 22 veces superior a los primeros durante el periodo
analix.ado.
c. Las proporciones constantes, en los dos años, de los estr~t.os pobres
(indigentes y pobres) e inte~e~~ (pobr~s ~n transición, clase
media solvente) mientras los pnvilegiados dismmuyen, muestra una
distribución a f~vor de la clase alta. Esto se manifiesta en lo~ valores
estables o a la baja (que señalan una disminución de la desigualdad
a favor de la clase alta) de los índices que ponderan escasamente a
los grupos de bajo ingreso (Gini, coeficiente de variación).
d. En ~uma, se asiste a un proceso de disminución global de la
desigualdad en contra de la clase privil~gi~da! a favor de la ~lase alta.
Esto no quiere decir que hayamos disminuido nu~stros _mve~es de
pobreza; al contrario, la población in~ente se duplica al mten_or ~e
los porcentajes constantes que manifiestan los estratos de baJo mgreso (indigentes y pobres). Estos porcentajes constantes, aplicados
a una población en constante crecimiento, elevan la cifra absol~ta de
gente en los estratos desfavorecidos. Est?5 result_ados son ':°nsistentes con la situación que prevalece a mvel nacional: obviando los
comportamientos reproductivos de los diversos estrat~ hoy en día,
8 de cada 10 mexicanos nacen en el seno de una familia de escasos

recursos.9
La evolución de la desigualdad puede ser calificada d~ forma distinta,

seg(m los criterios con que se ~da. Cuan~o la preocup_ación es ~l a ~
de los grupos pobres a las necesidades básicas, las me~das 3:"'ºJan resultados poco alentadores, ¿Qué ha fallado? lc~áles han ~ido los instrume?tos
que geperaron esta situación? lJ&gt;?r qué circunstancia? En lo que sigue
intentaremos abordar estas cuestiones.

5. Instrumentos para la acción deliberada
En el ejercicio del poder que la com~dad les confiere, los gobiernos
nacionales, al intentar acercar lo tendencial a lo deseable, generan e~-·
narios sociales posibles. La intervención deliberada sobre l? tendencial
anida varios peligros, entre los que destacan _la red~danci~ (provocar
una distribución que de cualquier forma ocurnrá), la inocencia (estorbar

Distribución del ingreso y marginalidad...125

ingenuamente un proceso redistributivo que, sin la "intervención benefactora", hubiera sido mas equitativo), y la autoinducción (intervenir
sobre una distribución que nadie considera problemática). Aunque no
sabemos ~ta dónde ~ han ~resentado estos problemas en México, podemos revisar los trab_aJos r~entes que muestran los escenarios posibles
generados por la aCCtón deliberada en materia distributiva. El Cuadro
6 muestra s~ instrumentos, objetivos y descripción señalando ejemplos
para e! estudio ~e caso. La presentación sólo es expositiva, ya que los
mecamsmos pudieran agruparse en otras categorías bajo criterios distintos.
Lo que importa detectar, en última instancia, son sus efectos y deficiencias
distributivas.
Como se aprecia en el Cuadro 6, en el caso mexicano se detectan
logros significativos en la política tributaria y la política de intervención
Y orientación de la economía. Los resultados son menos alentadores en
la política de ingresos, donde se conjugan la complejidad de los mecanismos
de apli~ción técnica y las dificultades políticas generadas por grupos
~e presión. En el gasto público, calificado por un expresidente como el
instrumento más efectivo para redistribuir el ingreso, es díficil evaluar
y queda mucho por hacer:
"En el contemporáneo entorno económico, hecho de ortodoxia que
primero restringe, después condena y fmalmente sataniza el gasto
público, 6nico elemento verdaderamente importante para redistribuir el ingreso en países como el nuestro, hecho de rei.agos multiseculares e incrementos espectaculares, nunca es ocasión propicia
para atender a los marginados desde la estructura misma...
...Nunca es oportuno gastar para redimir, de acuerdo con las reglas
impuestas por los poderosos después de que sus propios procesos de
superación se han anticipado en el tiempo y construido el mundo a
su conveniencia. Y uno, ponderando, corriendo riesgos, tiene que
actuar, en el margen, en el incremento...
De ahí el júbilo, el rigor con que apoyaba los programas COPLAMAR (ahora PRONASOL), que eran sistemas de coordinación
para optimizar el gasto" (López Portillo, 1988, p.927, subrayado y paréntesis nuestros).
El texto anterior muestra al gasto público como elemento predilecto
en la redistribución, así como la reticencia política de grupos privelegiados

�126 Ensayos

de apoyar acciones sociales. Refiriendo este mismo tema, un estudio señala
que:
"Los programas asistenciales no redistribuyen el ingreso "monetario"
a corto O mediano plazos, aunque sí pueden bace~lo en el largo
plazo...Sin embargo, las poüticas de asistencia a ~argmad_os pueden,
en el corto plazo, redistribuir el consumo y me1or~ el b1enest~ de
los más necesitados - objetivos deseables de la política econónuca Y
social y necesarios para toda estrategia redistributiva-..." (Reyes
Heroles, 1985, p.435).
F"malmenate, la política macroeconómica, quizá .P?r condiciona_ntes
externos (deuda pública) que recorren todas las dec1s10nes econónucas,
ha resultado menos exitosa.

6. Notas Finales.
En las páginas iniciales definimos la desigualdad en el ingr~so familiar
como problema económico en la medida en que los grupos sociales te~an
acceso a la satisfacción de las necesidades básicas. Después de reV1Sar
teorías escuelas y formas de redistribución pasamos a considerar los aspectos e~nómicos del área metropolitana de Monterre~, AMM? p~a _dar
contenido y evaluar los distintos instrumentos y poütl~ redistributl~~
en México en general, y en el estudio de caso. en particular. El ~álisis
del AMM muestra que existe una gran prop&lt;&gt;raón d~ ~a PEA con mv~les
de calificación que dificultan su participación en act1vidade_s p~oductivas
y remuneración adecuadas. A este fenómeno habría que anadir las profesiones que las nuevas tecnologías han dejado de demand_ar, gene~ando
así, por un lado, una escasez relativa _de fue~ de traba~o &lt;:°n ruveles
de calificación en campos específicos (informática, comurucac1ón) Yi por
otro, una sobre-oferta de trabajo sin calificación o con entrenamiento
de baja demanda.
El estudio señala también una caída drástica en el poder adquisitivo
y en la acentuación de la desigualdad económica. Hay que re~nocer,
sin embargo, que el uso de estos resultados para_ generar altem~t1vas de
intervención redistributiva son limitados. Lo variado de la realidad que
se resiste a ser esquematizada exige mecanismos y acciones que se per

Distribución del ingreso y marginalidad...127

~cccionen sobre la m~cha. Podem~ encontrar, por ejemplo, trabajadores
informales poco calificados con ruveles de remuneración superiores a
otros _de mayor calificación colocados en el sector formal. Tambén pudiera
~ que la caída de los salarios reales generase una demanda insatisf~ de empleos en el sector formal cuyos salarios no compensan a
los mgresos generados en algunas actividades no formales. Esto lleva a
una mel.Cla insospechada de ocupaciones difícilmente encuadradas en un
solo marco analítico, e imposible de ser cubierta en una sola acción. Es
así como nacen los empleados trashumantes o "polichambistas", que se
~plazan_ de un empleo formal a otro, o combinan su tiempo con actividades informales. Este fenómeno aún es poco estudiado en México.

. Los ritm?s evolutivos crecientes de la economía informal son partt~ularmente importantes cuando se concluye que el mecanismo redistríbu~vo con mayor efectividad en México es la poütica tributaria; esto
es, el mstrumento que no puede operar sobre las ocupaciones informales.
Es así que la naturaleza variada (y a veces variante) de los ingresos de
las familias no permite atacar el problema de la redistribución· con una
sola acción, sino que exige una gama de instrumentos distributivos entre
los que destaca el gasto social, cualquiera que sea el plazo. La operación
de los mecanismos redistributivos requiere vigilar que una política se nulifique con otra y fomentar la coordinación y coherencia de las acciones
en .la materia. Todo esto sin olvidar que existe un trasfondo social en
las decisiones redistributivas puesto que: a) Si acordamos que las características operativas de una economía, la negociación social y los resultados
de los mecanismos redistributivos se reflejan, de tiempo en tiempo, en
la distribución del ingreso, b) si aceptamos que en los últimos años la
economía lleva el sello de la crisis y que los mecanismos redistributivos
han rendido frutos parciales,, c) si reconocemos que donde pactan los
desiguales la balanza favorece al más fuerte, entonces, d) es de esperar
que todo intento por atenuar la desigualdad sea difícil de llevar a cabo
desde la estructura misma ya que "las resistencias serían fuertes, las presiones difíciles y las negociaciones complejas" (Reyes Heroles, p.437).
De hecho, ning(m mecanismo ténico resulta efectivo mientras persistan
grupos capaces de generar presiones para capitalizar toda acción a su
favor. Es decir, la viabilidad de una estrategia redistributiva no solo se
sustenta sobre bases técnicas, sino que su aplicación requiere, en gran
parte, del respaldo social y político de los grupos beneficiados. Es más,
mientras unos pocos dejen sentir su presión para capitalizar beneficios,
el Estado no tenga la voluntad poütica para enfrentarlos, y los desfavo-

�128 Ensayos

recidos carezcan de capacidad para expresar organizadamente sus demandas, no hay razón para pensar que una particular distribuci~n camb~ará.
Lo que sí es seguro es que cuando gran parte de la poblactón no ti~ne
acceso a los mínimos del bienestar, mientras su volumen aumenta, su unpaciencia social se manifiesta de una forma u otra, ?1dependien~:m~nte
de la capacidad de convocatoria de los partidos políticos o la legitimidad
de líderes gremiales.

Notas
1 El esfuerzo sintético omite la escuela que defiende la política fiscal

la de incrementos graduales en ingresos. Por esto, aunq.ue algunas
políticas no pueden referirse ~ectamente, en . los ~lanteanuentos predominan los instrumentos refendos a esta clasificación.
0

2 Hay

quienes utilizan de manera indiscriminada emplt;&lt;&gt; informal Y
economía subterránea. El adjetivo "formal" o "informal" aplicado aquí al
empleo refiere el estado legal de la relación laboral y, por tanto, a las
posibilidades de acceder a los beneficios que respalda la Ley Federal
del Trabajo.
3 Se refiere al Pacto Social: Acuerdo firmado por los principales actores
sociales (campesinos, trabajadores urban~ ~mpresarios Y.Estado) desde
finales de 1987 para dar tiempo a los pnnetpales mecamsmos de recuperación económica. Se renueva periódicamente se~ el puls.o de. la
economía, los resultados obtenidos con el acuerdo prev10 y la sítuaetón
social de coyuntura.
4
En el AMM, los precios pasaron de un incre~~nto de 113% en
1987-1988 a 15% en julio de 1989, estimándose para die1embre alrededor
de un 25%.
5 El descenso en la fecundidad se acentúa en el periodo 1976-~~9,
que en opinión de los estudiosos se ajusta a la teoría de la trans1etón
demográfica, se debió en mucho a las campañas de Echeverrfa YLópez
Portillo (cfr. Treviño, 1989, p.59).
•
6 El monto del PRONASOL en Nuevo León para 1990 es de 180
mil millones de pesos corrientes, de los cuales sólo un 28% (50 mil millones)
se aplicará en municipios no metropolitanos.

Distribución del ingreso y marginalidad...129

7

Antes de ~laborar cualquier apología conviene apuntar que los divers~ estratos de mgreso ~dan ~a relación directa con el nivel de precios
e mversa con la proporetón de mgreso que se destina a la satisfacción
de 13:5 necesidades básicas. Es~o es, los estratos de mayor ingreso enfrentan
prectos más altos pero destman un porcentaje menor que los de bajo
ingreso a las necesidades esenciales.
8

Es oportuno señalar que la denominación "clase media o clase alta"
en los estudios de Puente Leyva (1973) y Vellinga (1988) se refieren a
los estudios de ingreso y no al concepto sociológico que alude a las relaciones de explotación.
9

Dato resp~dado por la siguiente información (CONACYT, 1989,
p.130): En MéXIco ocurren aproximadamente 2 millones de nacimientos
cada año, de los cuales 100 mil mueren por factores relacionados con
la malnutrición y un millón sobrevive con defectos físicos y deficiencias
mentales por insuficiencia alimentaria. Aplicando una regla de tres:
2 000 000 = 100 : 1 100 000 = X
De donde resulta que aproximadamente 55% de los mexicanos que
nacen son "víctimas de la pobreza".

�Distribución del ingreso y marginalidad...l3l

130 Ensayos

.

CUADRO!
FORMAS ALTERNATTV AS DE REDISTlltBUCION

------------Formas 1llernati•
de redislribu·

De.~pci6n:

Objetivo:

------·------ -- ---

YU

ci6n:
Redistribución autom•·
1) Redistribucitln tica del ingrc.&lt;0 1 partir
no incremental de la redL&lt;tn1,uci6" de·
(radical).
lil,erada de lns ldivns
exi&lt;tcnte.,.

PrOf!One una redistrihuci6n de 1ctivm, tales c!'mn: reforma agraria,
mayn&lt; diíu.,i6n de 11 propiedad indu,rrial o su nacionaliución. In•
cluyc tam~n reformas radicales~ la.• iMtitucinne&lt; rara dar maynr
aae&lt;0 a lns ¡,obres • los semcios adicinn•lc.\ y de ~lud, al mdito
y I la tecnnlogfa. La redislribuci6n sustancial de los 1ctiYos dentro
de un pab sip,ÍÍlca un rompimicnco tal con el pa.ud&lt;J, que requic~
y contnbuye a la vez, una revohlci6n. Por lo tanto, este tipo de
redistribución no suele ser llevado I cabo por aqutllos que se hu
bcneítciado anteriormente de las clesiguaklade1.

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3) Reclistribuc:Klft
a t11\Ú del
erecimientn.

Hacer tributar

I

los que Rara ve, tienen efectos notables de redi.tnoución, por su carkter

es1,n mejor para redis- marginal.
tribuif • k,s que est6n
¡,enr.
Extraer el ingreso adicional que se acumularla
en los gru¡,&lt;lS ahns y re·
orientarlo I los grupos
pobre.&lt;, pmpnrcin•'-·
dolcs recunos de inversi6n, m'5 que un 1u•
mento temporal en el
con,umo.

Se cien la 11.,1 de crecimiento I f,..,, de los pupm pobres. E.&lt;to
sipiílca una menor ta.u de crecimiento de los ingre.&lt;00 en el clllremo
supericw y un• tau m'5 1h1 de lo&lt; mg,e.«" en el elllremo inferior,
sin reduecifm alguna en el ingreso at,.olllln, como en otras fnnnu
de redistn'l!uci6".
Do! enfoques:

a. Redislribuci6n derivada del c r ~ t o (OIT Kenya): La re•
cfütribución '6lo .- posible un• vez ocurrido el crecimiento.
b. Redistribución con crecimiento (O,enery y otros). Redefine
11 ta&lt;a de crecimiento• fin de ponderar el erecimie11to de los ingresos
de los grupo&lt; mas pobres.
•
Des problemas: i) La redislnooción imrlica reoriencar los ingreso.&lt;
adicior,ale., gene11dns de 11 ¡,roduccÍÓII y con&lt;umo de bienes de
111• tecnologfa. Comn estos bienes hin ,ido descuidados, una polftica de este tipo disminuir, el crecimiento. ii) Existen ¡,rnblc11111
de orden pnllticn: los que actu1lmente se beneftei1n del crccimín,to
no de.sean desviar su• ga111ncias I los exclaidoo.

FUEtn'E: Stewart, F., y P. Streeten (1979, pp.

◄73-◄76, e.,pecialmente)

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�Distribución del ingreso y marginalidad... l33

132 Ensayos

CUADRO 3
SALARIOS HINIHOS GENERALES, NOMINALES Y REALES, 1970-1989
PROMEDIO NACIONAL Y AREA METROPOLITANA DE MONTERREY (AMM)
BASE 1978: 100
AÑO

SALARIO HINIMO
GENERAL (SMG)

(1)

(~)

PAIS
1970
1971
1972
1973*
1974*
1975
1976*
1977
1978
1979
1980
1981
1982*
1983*
1984*
1985*
1986*
1987*
1988*
1989*

27.93
27.93
33.23
34.96
47.41
55.24
71.15
91.20
103.49
119. 78
140.69
183.05
257.11
431.64
665.75
1 036.41
1 769.14
3 855.10
7 237.90
7 902.73

PRECIOS 1978=100
(3)

AMM

PAIS

AMM

32.4
33.3
31.50
34.7
35.0
31.50
36.4
36.7
37.20
40.6
41.1
39.15
49.3
50.9
53.51
56.7
58.6
62.10
65.6
67.9
78.51
86.7
86.9
100.40
100.0
100.0
113.00
117.9
117.3
130.00
147 .8
148.8
150.00
192.5
191.2
190.00
302.9
296.1
267.78
616.3
583.3
449.69
980.4 1 041.4
694.86
1 076. 16 1 545.8 1 646.1
1 818.66 2 961.8 3 017.3
3 936.48 6 754.8 7 122.1
7 369. 75 14 249.5 15 201.5
8 065 .19 16 833.9 17 435.8

SALARIO MINIMO SALARIO HINIMO
REAL 1978:100
REAL
(5)
(4 &gt; = (2)/(3)
PAIS

AMM

83.87
79.80
90.54
85.06
93 . 14
94.27
104.79
104.95
103.49
102. 11
94.55
95.74
86.83
74.00
67.91
67.05
59.73
57.07
50.79
46.94

97.22
90.78
102.20
96.43
108.54
109.52
119 .68
115.80
113.00
110. 26
101.49
98.70
88.40
72.97
66.72
65.38
60.27
55.27
48.48
46.26

PAIS

AHM

86.03
81.0
80.34
77.1
90.44
87.5
85.34
82.2
96.05
90.0
96.92
91.1
101.3 105. 91
101.4 102.48
100.0 100.00
97.57
98.7
89.81
91.4
87.34
92.5
78.23
83.9
64.57
71.5
59.04
65.6
57.86
64.8
53.34
57.7
48.91
55.1
42.90
49.1
40.94
45.4

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al núnero de dfas en que estuvieron vigentes.
el Indice de Precios al
Los pesos corrientes se deflactaron considerando
Consunidor para el estrato bajo que reporta el Banco de México.
Los cálculos para el año 1989 se refieren hasta el mes de julio .

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la política industrial en México,
FUENTE: Trejo R., Saúl. El futuro de
y
cálculos
propios .
El Colegio de México 1987,
(*) Los diversos salarios vigentes durante el año, se ponderaron de acuerdo

(1/■,

IPl•Po)

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CUADRO 6

MEXICO. CARACI'ERISTICAS DE LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
INSTRUMENTO
l. Política
de ~esos.

OBJE11VO

"Lograr cambios predeterminados en la poúción económica relativa de los distintos
sectores económicos".

Dos ejemplos:
- Elevar el salario real
de los asalariados ur-

banos.

- Mejorar los ~ede los pobres del
campo incrementando
salarios. precios y producción agrícolas.

D~ON
'Comprende todos los aspectos que intervienen en la determinación de la posición económica
relativa a loa distintos grupos o ecctorcs económicos". Ejemplo de ello aon los condicionantes
del inc,eao familiar precios de garantía y comercialización de los granos Wsicos subsidios y
transferencias; controles de precios; impuestos y cuotas; utilidades; sueldos y salarios; y otros
aspectos económicos que inciden sobre los ~esos relativos como la generación de empleos
(R. Hcnlea, p.423). Su aplicación es muy compleja puesto que requiere determinar con precisión
• ~ debe eer afectado o, en el mejor de los casos, a quitn debe beneficiarse menos en ttnninos
rela!Mlll'.

EYaluación caso de Mbíco:
Algunas medidas parecen rcgpondcr a intereses espccfficos de grupos de presión. Otras parecen
haber rcgpondido a objetiY&lt;lS relativamente claros -e incluso aocialmente de&amp;eablcs, aunque no
cxplfcitos- en materia de ingresos relativos. Ejemplos de e,;tos instrumentos son: revisiones de
salarios, precios de garantía, pensiones, etc.
Eyalyáóp GPC&lt;ai: desíaYOrable. Caracterizada por una falta de congruencia entre los diversos
objetivos y los instrumentos. Es mas, desde el punto de vista rcdistnl&gt;utivo, en Mtxico nunca
se ba diseñado -y menos aplicado- una población ~ de ~esos.
Estas medidas, aunque al inicio pudieran reducir el margen de ganancia, terminan por expandir
la demanda de los asalariados, y por lo tanto las ventas. Su aplicación no es sencilla ya que
presenta serias dificultadca ttaiicas y, sobre todo, pollticas. Por dejar fuera a los asalariados
rurales, campesinos pobres y los desocupados e informales urbanos, esta polltica debe ser acompafiada de otras medidas de contenido distn"butivo.

Pudieca operar a t r ~ de tres mecanismos principales:
Inaemento de los salarios runlea. A difcl'cacia de los salarios industriales, los salarios
ruralea rara vez&lt;:, para linea eapecfficos) se traafieren a los precios. La razón ea que los precios
agr{colu eat6n determinados por la demanda, por decisiones estatales o por precios internacionales
mas que por los costos de operación. De cata manera, un incremento en los salarios rurales
tiene un efecto rcdistnl&gt;utno in.mediato.
b. Mejoramiento de precios relativos de productos del agro. De aplicación compleja requiere
de gran cuidado al implcmcntanc ya que loa propios campesinos pudieran salir perjudiClldos
en tanto que tambita aon ~umidorea do aua product.. o quedar los incrementos en los canales
de distribución.. Ea awncia de los mec•nisnim de oompcmación adecuados, tambitn pudieran
afectar a los asalariado&amp; urbanos o generar presiones inflacionarias al incrementar el costo de
ciertos insumos industriales.
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�(Continuación)

CUADRO 6
MEXICO. CARAcrERISTICAS DE LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS

INSTRUMENTO

DESCIUPCION

OBJETIVO

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c. Ampliar loo nivclca de producci6o campesina. Supone DO solo UD incrcmcoto CD el ingJcao
y consu-&gt; de los carnpetilllM sino que taJDbi¿a puede incrcmeotar la oferta de bieaa de campo.
Su aplicaci6n requiere grao cuidado en la selección de unidades productivas a ser comidcradas
prioritarias.
2. PoUlica

macroccon6mica.

Refiere los in&amp;trumcntos (prcsupucatales. Ílo&amp;DQCros, mooclarios) a disposición del Estado para
- Desarrollar una ex- afectar los principale&amp; agrepdoo --6-,irol· producci6o, empico, precios.
pansión
cconómica
rápida y $05lcnida, acompañada de salarios reales crecientes y
de una acelerada ge•
aeración de empleo
moderno.
Tambitn caen bajo su
lutela:
• Mejorar la situación
ccoo6mica de los Ira·
bajadorc,; en el oector
infonnal urbano.

· Ctcar empleos de
baja califi&lt;;eci6a

Incluye, adcmú de las medidas teodicoles a estimular la gcocraci6a de empico en el sec1or moderno
de la ccooomía. una serie de pollticaa mú modC6las de erectos en el corto y mediano plazo.
Entre clloa de&amp;tacao el •apoyo c.iata1 a la constitución y funcionamiento de formas cooperativas
de asociaci6n colrC trabajadores que prC$laO servicios similares o que elaboran -,candas de
ua miuDo tipo". Ello permitirla abatir COSlOS de insumos y de fabricaci6o, divcni6caci6n de la
oferta y, cuando cale sea el caso, mejorar ,us coodiciooe&amp; de ocgoáaci6o (en el -,cado de
trabajo o de productoo).
Rcfiuc &amp;ublidioo a cmprc,;as privadas seleccionadas para la apaosi6n de &amp;U&amp; o6miw de empico,
obra p6blica J ua serie de polflicu tcadicalCa a iDaemcDlar el empico real.
Evaluacióo general:
Con la exccpcióa de los periodo&amp; 1952-1981, la economía ha sido incapaz de generar el n6mcro
de pluM QC()OUfia&amp; para ab&amp;ort&gt;cc la nueva fuon.a de trabajo. Loo ularios n:alca (wario DOminallpn,áoo) hu cliammuido en b periodo&amp; do ma,.w crecimicalo ca el empico. La catratcgia
.....,.ooc-'-nica paroco baber aido mú equilativa, en t6rminos de empleo, aalarioo rcalca y par·
údpad6a del tn,b.Jc&gt; uaJariado CII el prod,acto, CII pcriodOI do c:reclmioato IOltoDÍdO y ba,ja

IDflaci6L

(Continuación)
INSTRUMElffO
3. Política de

intervención y
orieotaci6o de
la economía.

• CUADRO 6
MEXICO. CARACTEIUSTICAS DE LOS PRINOPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
DESCRIPCION

OBJETIVO

Encauzar el desarrollo
nacional CD lodos SU&amp;
aspectos.

Refiere las facultades del calado para legjalar, rcglamaotar y cstablccu ocdcnamicoto y dispooicioaea ¡encrale&amp;. Induye la participaci6o del estado co el proceao producti\'O a trav&amp; del
ICCtoc paraeatatal.
E.valuaci6p general: logros significatiVO&amp;, aunque persisten algunas 6rcas d6bilca entre las que
dC$lacan:

Rcgulacióg v reylpmcotación: problemas de eslructuras oligop6licas y mooop61icas ante la debilidad
Jesjllativa de eYitar la cooccotracióo del poder ccoo6mi00. Ausencia de rcglamcotaci6o adecuada
de la cxplocacióo particular de re&lt;:UtlOI de la nación.
Rdacjogca yboralg. Rc,;ultado&amp; cootradictorios. Oeacióo de &amp;eetorc,; privilegiado&amp; dentro del
sector polftico.
E.mprcu p6blica. Ineficiencia eo la producción y 00rTUpci6n admini&amp;trativa.
4 . Política 1ribu1aria.

Gravar las transferencias de ingresos y riqueza colrc indivi-

duos.

Incide dircctamcotc sobre el iogrcao disponible. Sus implicaciones diatributivas se derivan de
diYCnOI factores cotre la. que deslacao la recaudación poc tipo de ÍIDpucato, la definición de
la bue gravable y las dcduccioocs.
En Mbico se manifie&amp;tao avaocea en la progre&amp;ividad del ÍIDpueslo a perllODU flsicas, la cobertura
tributaria y la participación de
ímpuCSIOI CD el Pm (carta tributaria). De los lre&amp; el impuesto
&amp;obre la rcota a personas flsicas, el mú favocable dcadc el punto de villa de la equidad, rcprcscnla
uoa parte muy pcquciia CD el PIB. Su potencialidad redistributiva aparece limitada poc la cvasi6o

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y clusióa 6acalcs.

5. Políticas de gasto
p'1blico.

Medir los problemas
del crccimieoto ccoo6mico: awtcocia a
loo pobccs, mantener
ritmos de capitalización y facilitar el desarrollo presente y
futuro.

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ID&amp;lrumcoto rcdistribumo de ma,.w potencialidad con que cucala e! C&amp;lado. Refiere el gasto
del gobierno fedccal así como sus iolerrclaciooea 000 el seclor par-.ul a Ira.&amp; de &amp;UbúdiOI
y aportaci(mea de c:apitaL Ejemplo de ello
los pr08J'&amp;mas de scmcio y asistencia &amp;OCia1e&amp;
(&amp;alud, educaci6o, vivienda alimcotaci6a y empleo), así como la inverú6D en infraeslruc(ura produotiva.

°s·

Evaluación: &amp; dificil realizar una evaluación de loa lincamicoloo ¡eoeralca de la coniposicióo
del gasto. Sin embargo, e&amp; evidcotc que a6D queda mucbo poc hacer para aprovechar toda
la potencialidad redi&amp;tributiva del gasto p6blico.

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ANEXOS

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I. ANEXO ESTADISTICO.
CUADRO A.1. Distribución Porcentual de la Población y aua ingresos
por categoria aocial. Area Metropolitana de Monterrey, 1965.

Indigentes
Pobres
Pobres en transición
c. Media !solvente
c. Media solvente
c. Alta
c. Alta privilegiada
Total

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59.500
137.500
189.500
275.000
415.500
766.500
1289.500
420.114

119 y menoa
120- 155
156- 223
224 - 326
327 - 504
505-1028
1028 y m6.a

Ingreso aedio
, del ingreso
de fan,ilias
por estrato
total
(5) • (2) (3)
(6)

Faailiaa
Nwnero
(4)
(3)

Ingreso
Ingreso Perc6.pita mensual Medio•
(1)
(2)

Estrato

66
130
247
138
104
37
144

866

7.60
15.50
28.60
15.90
11.96
4.33
16.70
100.00

3927.0
17875.0
46806.5

37950.0
43212.0
28360.5
185688.0

363819.0

Fuente: Puente Leyva, J. (1973) y c6.lculoa propioa de acuerdo a
prQCedimientoa operativos de Garc1a Rocha, A. (1986).

1.08
4 .91

12.86
10 .43
11. 88
7.79
51.04
100.00

•

(•)Se toaó el punto aedio del intervalo. En el c6.lculo del ingreao
medio de la claae alta privilegiada, por tratarse de un intervalo
abierto, ae consideró la

■ ieao

onchuro reol del eatrato anterior

(clase alta).
El total del ingreso aedio ae obtuvo dividiendo el total de la
columna (5) entre el nwaero total de f-iiiaa.

CUADRO A.2. Oiatribución Porcentual de la Población y aus ingreaoa
por cateaoria social. Area Metropolitana de Monterrey, 1985.

Est ra l o

Indigentes
Pobrea
Pobres en transición
C. Media insolvente
C. Media solvente
c. Alta
c. Alta privilegiada
Tot,ll

Ingreso PerIngreso
c6.pi ta men sw. l
Medio•
( 1)
(2)
6211 y menos
6212 - 8090
8091 - 11639
11640- 17014
17015 - 26304
26305 53652
53653 y 1116.11

3105.500
7151.000
9865.000
14327.000
21659.500
39978.500
67326.500
22145.127

Fuente: Vellinga, M. (1988) y c6.lculoa
operativoa de Garcia Rocha, A. (1986).

292
183
341
395
386
347
212
2156

'

(4)

13 . 60
8.52
15.88
18.44

18 . 03
16.17
9.89
100.00

del ingreso
total
(6)

906806.0
l 308633.0
3 363965.0
5 659165.0
8 360567.0
13 872539.5
14 273218.0
47 744893.5

1.90
2.74
7.05
11.85
17. 51
29.05
29. 89
100.00

propios siguiendo procedimientoa

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i

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§
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(*) Loa

ingreso

de

A. l.

c6.lculos
referentes al
la • i - a fonaa que en el cuadro

Número
(3)

Ingreso medio
de familias
,
por estrato
(5) • (2) (3)

medio

ae realizaron

a

t.
~
~

�140 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad... 141

II. AMM. CALCULO DE INDICES DE PRECIOS AL CONSUMIDOR POR ESTRATO,
1985 (1965• 100).
o
Ol

eo

La falta de una serie continua de precios (1965-1985) para Monterrey

nos llevó a considerar los indices nacionales (general y por
estrato), ajustados al estudio de caso, El indice general de precios
fué tomado de Trejo, s . (1987,p.95-96):

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Ajustado a
Monterrey (*)

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6165. 17

El indice de precios por estratos en 1985 se obtuvo aplicando
al i ndi ce general de Monterrey los porcentajes nacionales, con
la base 1978• 100 .

Estrato

Veces en
Sal. Mln.

Descripción

Factor de
Multipl icación

General

Mty.
I P C

6165.17

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0-1

3.70, menor
al nacional

0.9663

5957.40

1-3

2.34, menor
al nacional

0.9766

6020.90

2.01 % mayor
al nacional

1.0201

6289.09

Ol

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111

Bajo:

111

Indigentes
Pobres

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100.00
374.53
5911. 61

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26.70
100.00
1578.40

(*) El ajuste de 1985 consideró que el indice de precios
de Monterrey (1646.1) es mayor un 4 .2891536 % al nacional (1 578.4 )
para una misma base (1978•100).

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III O

Cambiando
la base

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1965
1978
1985

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indice de
Precios

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Clase media ins.
C. Media solvente

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Alto:

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lll

- ... .,
•

.,

Q,

Clase alta
Clase alta priv.

De esta forma, podemos resumir los indices de precios por estrato:
A.M.Monterrey. indice de precios por estratos, 1985 (1 965•100).

General

Bajo

Estrato
Medio

Alto

6165.17

5957.40

6020 . 90

6289.09

�142 Ensayos

111,

Distribución del ingreso y marginalidad... 143

NCIWl"OlllO DI lm&gt;IDl.5 DI DUIOQALDAD ICOIICMICA IJTLIUDAS SM LA. INVESTTO,.CIOM

CloetlclNte de
C.racterl•lica•

.-

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Cv•Uf'/p•

IPl•pl

No M al t•n cue.ndo oc1,1;rnn transter.ncl•• •etre
reglon••
. . UD
a1-, lado c)e la
Mdl&amp;.
• 1A

6NY1ac1oae•

.

'-

defhld&amp;a de

h,

1.. aprH1.-a

1ft ala-a• ocutoaea, por facllldad lle
dl~lo. " a uu. . l• p da t.odoa los
••tnto■ ea la• openelmtn de la D!',
NNrraado la P (1. .r.aio Mdlo total)
ecao 41Yhor globd ,

l•r-.pre1N9t.a el n.lor ab.aluto.

.

A di ferench del POA, la e,cpr. .16n D dlTlde el 'l'alor

0oaYeDC1on&amp;l 1

I 1,1-Po

por
DP a tln de o-ruU&amp;ar
1•1
Htabllidad en el indi cador freDte • tr-aalfotMCloaH
prooorctonalH (tal ccao aulttplic•r lo• ftlorea . . la
Yllrl&amp;bl• por una ODDat&amp;nte) . Pvect. Hr •_,raau....,•
de la •tou1ente MMP.:
a.Dlrect...at• de lo• dat011 :
n
_

ab.aluto (

••
Dondes

/

utertore■,

,1•ln,gr.ao Mdlo . . . Hlnto • 1 •.
p-lDCrftlO Ndio t.ot.al.
■•n6aero de ••tnt.oa.

DN"rl.c:1Ñl Media
hlati'ft (D)

,,-1

D'l"-de. .1ac16o tblca .

Laa nrlablQ eioa
a 1 - fo.ra ..- •

(Garch locba,A., 19U, pp. U).

~1

2

l•l

Donde:

laportuci• de l u tn.nafereneiu depende -610 del
- t o •.c&gt;tuto de bt.aa, pero no del nlvd 1M tncrr•ao•·

aMloletH (fDl).

•

r ,,,.;,

1' \11
1

1•1

Prcaad.lo de lH

Yartac16ft (CY).

DNnac16n ltUndar
..

109 logaritaoe
IS J
L

ti•• ·PI

b

1•1

_

pi, p, D y

11

pt•looarltao D&amp;Lllnl 1191 har.ao
...U.o 491 •trato "'1".

DN•---------

9011 O.Unldol de

¡;-;¡-..di• aritMtica

2 (a-1)

la a i - aanera que en POA .

.

n•■O..roe

491 la pi

de Ntn.t.N.

b. Parttendo del valor Di

ltóteN que la apnet6a Nflere cc:ao
6nic• -41&amp;1. lle t--.Cia central h
rwfer14- a loe proptoe nloret 6e 1n
pi.
llCJUDOti eutore• preu..., trabajar
con le nrtenaa logarl laica (L ) 1
2
2

ON•--- ---·- • O
2 (n-1)
Lo• valore• reHl tantH (Dtll) nrian eetre O '/ l.

-------------- ------ ----- ----- ----------------- ----- ------ ----------- --- --. -- -- --- ----------- ---- ----- ---- --- ------ --- 0aef1cl•te . .
l f t l l l - - fW) .

i• un cottlct.nt• 6e varlac16a

...

1 1 •

2

1 '-

1 \I ¿(pi·;l ,(fi/ol 1 / •

1

-·

1•1

1

p1•1..,-neo Mdio por faalll•
• •l Htnt.o •1•.
p-lagnao aHJ.o por f-111•
• el total de la . .tr6poll •
fl/a•pord•to de f-111-.. en
el Nt.nto '"1 •,

orlatoalJMat•

L •

apliceto

• l• geognfi• ecoaóalca que coa.ldera la !,aport.aDCl•
dlfer.oclal de lo• •■tratoa coo voltaeD y can.ct.erl•t.1·
cu de poblaclóa auy dlffnH . ce.parte ce. el
coeUclente d&amp; variaclóa lu can.ct.erhUea• ■lpl•t.ff

-Pondera lu tran.terenclH die -...re 1 ~ . a t . e al
nl,.•l de htgreso•.
-' Se rectuc• 11 lo• 1..-r.so• H
el..,.u ea •
ac,ato
abeoluto i.aal forae y pemaoece con1t.ant• al loe ~
H
el.-,an .a una proporcldo a.nlfome• (O.rcia 1 , ,l,,
. . . . 11) .
• EII •h HD.al.ble a la "91,-.ld&amp;d ■hntn• aeaoa ...,
6,t.a. DM a1-. tn.nafueach ndlN:e al• la . . .1.,..idad:
CMftdo la daslgU&amp;lckd H b4,j&amp; ciu- C\aUdo •• all&amp; .

(5 )

2

;;;;~;~;;-~---------~=~1: -----------------------------------. ----------.------..----.-IS.al

(O),

(P1-0l)

•
1 1

a- --------------D· l

¡;

-·

Pi

1•1

Pi• frecueoctu nl&amp;tlft• aaa11lada■ de -..n.cloaN (porc... te.1••
aa.1111.adoe de ,ablaclóa) •
01•fl"KMOC1H nlau.... .aauladil•
. . l&amp; 'ftrlabh (pol'C9ataj. .
&amp;eallle._ 6t lagl'NO NVÚ •l Pl
co~eote),

Varh Ntra O Y l. In al CHO da datoa ao IIQrUpedoa
(tel ~ "
aplicó en aueetn 1DYHt1eacl6a), la
hfor.ctón debe orden&amp;rH cte ...ar a M,-or pen 90

au valor.

•n

El •feclo de una tranat•r.cla
lo• tnore- 4apeade
&amp;tl ■Wro &amp;t Udhtduo, (oo 4e los -,.to, 1191 iagre-,)
Y del ...al-.n de la lranf•reecta.

�Distribución del ingreso y marginalidad...145

144 Ensayos

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·noraallaado" (l) ccao proporcl6" 6t .u Hlor MJt1ao

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óHlgual6-d1 ·con■lder• . . . u11i1•t.o . . . u.a 1-'l•lduo
rKlb&amp; todo el laQCHO •
..._ cmtMllda4 . . 1000
• • la ••-- a1tuac16a. H VM ~ ,. . . , . 2
at_,roa• (Garcla loc;ha , l,, HH, p . t)).

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l■MHllth • la.

-.t.oe . . lagn«&gt;a • •

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alao con uaa tn.n.t•rench 6t l pe.o . . u 1......, de
100,000 • otro .S. J00,000 que coa l• a1tnn•C•r..cl• •ntr• doe llON'- . . 10,000 r &gt;0,000 , •
coard• 1 .,1 ., UH, p . U) .

.

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pi lo 1,1/ql)

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Yarh .,,tn O • laUalLO- . .t.o 6tlao ,... . . . . • l&amp;
poaiblllded de C11M 110 -.l ■t&amp; ,ot,l.cl6a • • l · Httat.o
• lapldt- qu• ..., ·aomau..-· 09&gt; prworcl6a . . •

valor 9'xJ.ao.

Loe t6naJDO• . . . .Ualdo• de h
to . . c,te . . 'f'Y.

•1-

a •Her.-cla . . Tr, , - , . n •t~Hlcell.,...le 1. .
t.n.n•fu·enclu doe bal~ lDQrHoe, •u paa,Aenc:16a H
prooorctOMl, 4e t.&amp;l _..,.. . . . . . . tnaetenacl• . . l
• l " U lac,l"HO . . 10,000 y oU'O . . 1,00I U_.
10
el• 1.aport.aoc:la . , . _ . tnaafer-.ct• . .l
alao entn do• tnorHo• 41• ..ce• Myo.-..·
CGerda l ., 1., ltH, p. t4) .

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actuel •1 ... rNlH . .l ...l■na tietrt.Mi&amp;II
lV1M,lltarl...,.t•1 ,... nl.or . . O.U ■l9dUca . . .
podrl..c&gt;a &amp;lcuau •l al.o Unl . . bl....Wr eocl&amp;l,
coa .610 •l ti por cl•to (•lOG ..... U) . . h nata tot,el
actual . A.lt•,-atl•. . . .t■, 1&amp; ..,...el&amp; 6Hl..,._ . . h
r■41 •tr1b\lcl6e s-n prodrilcU h 1. . .1. . . Md.a
■qUival■nt■ a ■1. .•r al rNt.a t.ota.l • U por
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�Distribución del ingreso y marginalidad..147

146 Ensayos

Figura 2. EVOLUCION DEL SALARIO MINIMO REAL
FIGURA 1

120

TEORIAS, ESCUELAS, FORMAS Y POLITICAS REDISTRIBUTIVAS

110

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TEORIAS
-Clásica
-Neokeynesiana
-Neoclásica
-Marxista

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ESCUELAS
-Mecanicista
-Radicales
-Tecnologistas

FORMAS DE REDISTRIBUCION

O Prome&lt;110 nac.1\IOal de salarios en pesos de 1978

-Radical
-Incremental
-Redistribución a través
del crecimiento

Figura 3, INDICE DE DESARROLLO NACIONAL, 1950-1980
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1.1

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POLITICAS E INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
-Política de ingresos
-Política macroeconónuca
-Política de intervención y
orientación de la economía
-Tributación
-Gasto Público

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Fuente: Cuadro 3.

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■ Fuente c.,,fllo H.. M "Una ~•aluac,on macroeconOmica del desarrollo de Mé1lco entre
1950 y t980'"en M. Cemfto H~y G. Reyes C. 'El Desarrollo da M•1ico después de la
Ae•olye16n de 1919 , El Colegio de Puebla-El Colegio de Me 1,co. 1985. pp 5~75.
■ El valor del Indice 1010 sellala la dirección del cambio.
■ Lo• valorn absolutot no dicen mucho sobre lo que se quiere medir.

�148 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad... 149

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VOL. XI

NUM. 1

MAYO 1992

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOL XI

NUM.1

fQtlOO UNlVERslTAAIO

MAYO 1992

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

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La revista Ensayos publica

trabajos relacionados con todos los campos de la economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos
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Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad AutónomadeNuevo León. Loma
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Mayo de 19'J2

DIRECTORIO
Consejeros

288.
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Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintañilla Rodríguez. Director.
Centro de Investigaciones
Económicas. Facultad de
Economía. UANL.
Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artíCl,llos impresos~n estarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se reserva todos los derechos y en
consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin permiso por escrito
del editor. Se autoriz.a la reproducción parcial para propósitos didácticos, de análisis
y comentarios en otras publicaciones, siempre y cuando se
cite la fuente.

Diseño y composición del departamento de difusión.

Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

Director
Facultad de Economía

Ernesto Bolaños Lozuo

Director
Centro de Investigaciones Económicas

Ernesto Quintuilla Rodnguez

�Indice

Programa de estabilización económica
y el control de precios: México 1987-1~
(Una aproximación)

7

Graciela Avila Ledezma
Recesión y crisis
de la agricultura en México:
La poütica del estado 1965-1988

51

Aurora Adriano Maya
Déficit e Inflación:
Financiamiento del déficit del gobierno federal
por medio de la monetización
El caso de México: 1964-1988

95

Idalia Gallardo Benavides
México y su competitividad
internacional

Ernesto Quintanilla Rodríguez

137

�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo l&lt;J92 - Pp.7-50

Programa de estabilización económica
y el control de precios: México 1987-1990
(Una aproximación)
Graciela Avila Ledezma•

Introducción
México atraviesa por un momento crucial en su desarrollo futuro al iniciarse
la última década de este siglo y al igual que numerosos países en desarrollo
ha tenido que recurrir a programas de estabilización tendientes a lograr
- sus objetivos en materia económica.
Nuestro país introdujo principios ortodoxos y heterodoxos en un
programa de estabilización en 1987 cuando se experimentaban aumentos
sustanciales en los niveles de inflación, que venían acarreándose desde
1982, debido principalmente, a un déficit fiscal, una política monetaria
inadecuada y a la deuda externa. La razón de las líneas de acción ado¡r
tadas, son justificadas por las experiencias de otros países.
Sobre esta base, este trabajo tiene como objetivos:
a) Proporcionar una descripción y análisis crítico del programa de
estabilización implementado por México en 1987 (aún vigente); primero
Pacto de Solidaridad Económica (PSE), luego Pacto para la Estabilidad
y Crecimiento Económico (PECE) en el período 1987-1990.
b) La evaluación del impacto del control de precios contenido en
el programa estabilizador mexicano, su efectividad, enfatizando la distorsión en precios relativos.
e) Evaluación de los programas de estabilización en otros países como
estrategia para resurgir al crecimiento sostenido, mediante una revisión
teórica de la literatura al respecto y,
• Egresada de la Facultad de F.oonomía, UANL

�8Ensayos

d) Analiz.ar la viabilidad del programa de estabilización en México.

Programa de estabilización...9

los precios al consumidor estaban creciendo a una tasa anual mayor al
100%.1

A pesar de que se requiere algo más de tr~ años p~a dete~ar
el éxito o fracaso de este tipo de medidas de política econ?nuca, es _posible
intentar mostrar diferentes puntos que pudiesen sugenr cualqwera de
estos dos resultados. El impacto del control de precios dentro de un
programa de estabilización y en un cont~xto intlacio°8:"o es riesgosa, en
particular el caso de México, que hace evidente la neces1~d de abandonar
este esquema para poder ver lo más cercano al mecarusmo natural de
mtrcado.

Las condiciones económicas negativas en México eran apremiantes,
en diciembre de 1987 la economía mexicana enfrentó los siguientes problemas: estancamiento económico, inestabilidad cambiaria, deuda interna
y externa y sobre todo inflación. Ante la necesidad de combatir estas
condiciones se presenta la interrogativa acerca de cuál línea adoptar dentro
de este contexto.

La estructura del contenido es la siguiente: la primera sección trata

Como el ascenso persistente de la inflación era el principal problema,
la decisión debía basarse en un análisis profundo de sus orígenes y estos
eran una combinación de inercia, costos y demanda agregada.

los antecedentes, que revisan las condiciones reinantes e~ nuestro P~
al adoptar el plan, asimismo el por qué de las líneas de acetón adoptadas,
la segunda presenta un análisis acerca de los ef~os de un control de
precios en la economía (considerando la tendencia por parte de las autoridades a mantener el controi y la difi~tad que se pres_enta. al no
haber sido especificado un m ~ o de sali~) y una. apro:mnaaón de
la relación entre inflación y vanabilidad de precios relativos ante los problemas que representan la distorsió~ ~e precios; ~ tercera sección presenta comentarios acerca de las posibilidades de éxito de las reformas económicas contenidas en el Programa de Cr~cimiento y Esta~ili~d Económica de México; y la cuarta sección contiene otras expenenaas de estabilización.
Por último, las conclusiones intentan remarcar los puntos prioritarios
y íos resultados analíticos de los mismos qu~ ~ ~ueden desprender del
presente trabajo, así como sus alcances y limitaaones.

Ante esta perspectiva, los instrumentos tradicionales tuvieron poca
efectividad dadas las condiciones del país en 1987, la ineficiencia de las
políticas ortodoxas para solucionar el problema inflacionario se agudizó
debido fundamentalmente a la retroalimentación que existe entre la inflación y el déficit fiscal, asimismo los instrumentos destinados a reorientar
el gasto, tales como la política cambiarla y la política comercial no tuvieron
los resultados esperados, debido quizá a la rigidez de los programas y
los mecanismos de indización, que no permitieron que se ajustara eficientemente la relación de precios de bienes comerciales y no comerciales.
De esta manera, en diciembgre de 1987 se decidió la aplicación no
sólo de carácter ortodoxo, sino complementarlas con las de tipo heterodoxo
que son las que atacan la parte inercial de la inflación, componente más
importante de ésta en ese año. México inició de esta forma un plan
de estabilización no convencional mezclando dos políticas, la ortodoxa
y la heterodoxa, con principios de restricción fiscal yfinanciera, y elementos
dirigistas respectivamente.

México: Antecedentes
La economía mexicana padeció en 1986 el deterioro más severo de ~u

historia en el terreno de los términos de intercambio, cuando. el preao
medio de sus exportaciones de petróleo cru~o en d~lares baJó 53.4%,
así la Cuenta Corriente experimentó un défiat por p~era v~z desp~és
de 1982 aunado a lo anterior, la tendencia creciente de la inflaaón, debido
a la política de tipo de cambio real constante adoptada por el Banco
de México se agudizó, de modo que para el primer trimestre de 1987

Se enfatizó una combinación de lucha por la reducción de la demanda,
con la reducción de tasas de interés, tipo de cambio y precios de bienes
y servicios.
El Pacto de Solidariudad Económica (PSE), nombre primero del programa, tenía como objetivo principal eliminar las expectativas inflacionarias
para crear un marco de estabilidad económica intertemporal, que propiciara que los agentes económicos encontraran mejores condiciones para
apoyar sus decisiones de planeación a largo plazo congruentes entre sí.

�10Ensayos

El saneamiento de las finanzas públicas se consideró la herramienta
principal del programa anti-inflacionario, ya que a través de la corrección
de los precios y tarifas cargados por el sector público, el incremento en
la recaudación tributaria y por supuesto, el recorte del gasto gubernamental,
podía vislumbrar que el desequilibrio financiero del sector público federal,
-considerado a final de cuentas una de las principales causas del problema
inflacionario- se atacaría e intentaría abatir.

Programa de estabilización...11

En _gener~ se conside~an precios claves al salario mínimo, al tipo
de camb10 nommal, tasas de mterés y precios y tarifas de bienes y servicios
del sector público. El administrar éstos y otros precios se debe a la necesidad de coordinar las acciones de los agentes económicos.
El caso de México

programa estabilizador

A diferencia de otros países, en México el proceso de fijación fue resultado
de una concertación entre todos los sectores y se inició desde la primera
concertación del PSE (15 de diciembrede 1987); es decir, un control informal de precios sujetos a cambios y revisiones, un control flexible de
precios.

El papel de los controles de precios se constituye como un aspecto de
primer orden a considerar en la concertación económica, ya que actúan
reduciendo incertidumbre vía reducción en la inflación.

Los precios clave en la política de acción fueron los mencionados
con anterioridad, funcionando como "ancla" del programa de estabilización, la fijación del tipo de cambio nominal.

El tema a tratar aquí es el papel de esos controles y del control
informal de precios que se lleva a cabo en nuestro país, una vez que
han sido esquematizadas con anterioridad las condiciones en las que se
encontraba México antes de decidir la adopción del plan estabilizador.

Considerando la importancia del tipo de cambio en nuestra economía,
cabe hacer un recuento de su comportamiento desde el inicio del programa
de estabilización.

El control de precios dentro del

Cuando la inflación se hace presente, los agentes económicos sufren
de incertidumbre del entorno económico, que no les permite realizar proyectos de acción e inversión a largo plazo y se ven envueltos en la especulación previendo la futura evolución de precios.
Los controles pretenden reducir esa incertidumbre al concertarse la
administración de precios, principalmente durante el inicio de la estabilización, después se busca un ajuste a la liberación sin dañar los logros
obtenidos.
El esquema de precios es muy amplio, sin embargo, la economía
puede "captar" información y formar expectativas a expensas de ciertos
precios, los precios claves.
El control o administración de precios clave se vuelve un imperativo,
dados los nexos que tienen con los demás precios de la economía y que
determinan el nivel de la inflación, se puede hablar de que un aumento
en éstos propaga aumentos en los demás.

El 16 de diciembre de 1987 el tipo de cambio del peso sufrió una
deval~ción de 22% con respecto al dólar, para mantenerse congelado
a partir del 29 de febrero de 1988 hasta noviembre del mismo año. A
partir del inicio del PECE, se tomó la decisión de que se deslizara un
~ diario en promedio y así hasta concluir la tercera etapa del PECE
GUD10 1990); en una cuarta etapa se acordó reducir el desliz a 80 centavos
diarios hasta su conclusión (enero 19CJ1), sin embargo, en la siguiente
etapa de la concertación de los sectores, nuevamente se acuerda un cambio
en la política cambiarla donde se reduce el desliz del peso frente al dólar
a 40 centavos diarios hasta diciembre de 19()1.
. El considerar el tipo de cambio como un "ancla" es debido, prinapalmente, a que permite administrar, a su vez, precios muy importantes
como son los de las importaciones, las exportaciones y los sustitutos de
ambas.
Lo anterior repercute en el comportamiento de otros precios de la
economía, cuya evolución depende de los precios internacionales. El comportamiento de la variable mencionada es vital, y dada su intrínseca relación
con el comercio exterior, su papel será más efectivo cuanto más abierta

�12Ensayos

sea la economía hacia el exterior, la competitividad externa, en este caso,
ejercerá una acción reguladora sobre los precios internos.

La distorsión de precios relativos como limitante
de la política de control de precios
El hecho de que los precios no se ajusten ni a la misma velocidad, ni
en la misma magnitud de incremento en los procesos inflacionarios, conduce a una distorsión en la economía y en particular sobre los precios
relativos; cuando aunado a lo anterior se presenta un esquema de control
en los precios, el problema de ineficiencia se agudiza conduciendo a una
serie de desajustes graves en la economía.
•

•

Distorsión de precios relativos. Probablemente la principal desventaja de un esquema de precios controlados es la distorsión
en precios que causa. La existencia de controles en los precios
(claves o no) da lugar a la aparición de distorsiones en precios
relativos, lo que ocasiona una asignación ineficiente de recursos,
por lo que el control de la inflación por este conducto no ha
sido neutral.
Interferencia en las señales de mercado. Los cambios de choque
que la economía mexicana tuvo que sobrellevar, por ejemplo,
la eliminación de la indización de la economía, la fijación del
tipo de cambio, el control en el gasto público y los pactos salariales
y de precios entre los sectores públicos, obrero y empresarial
provocaron que el proceso de fijación de precios se volviera sumamente completo en nuestra economía, y empieza un descontrol
debido a que la información desprendida del sistema de precios
se tomó menos efectiva y la competencia de precios fue aún
menos efectiva.

Los agentes económicos se enfrentaron a una confusa decisión de
si un precio "r' era correcto, es decir: no excesivo, ni bajo en comparación
con otras ofertas. Los agentes trataron entonces de fijar los precios adecuados con otra información, con otro indicador. En concreto, el control
de precios, aún cuando no se hable de una congelación, interfiere las
señales del mercado, que pueden desalentar la inversión, alentar subsidios
innecesarios, etc.

Programa de estabiliz.ación...13

•

Incidencia sobre el esquema de costos. A pesar de que el control
de precios es informal, las revisiones de precios no han sido suficientes y además a destiempo, por lo que aún cuando el esquema
de precios controlados es flexible, el ajuste en precios relativos
permanece rígido.

Esta rigidez tiende a subestimar las variaciones que se presentan en
la estructura de los costos, lo cual puede ser absorbido por la economía
sólo en el corto plazo, si se prolonga más, dará lugar -o en su defecto
aumentará- a desabasto, mercado negro y quizá cierre de empresas.
La extensión de los controles puede, también, tener impacto directo
sobre los márgenes de las empresas, que aunado a la afrontación del
desliz cambiarlo que eleva los costos de los insumos importados, los controles impiden el traslado a precios de los incrementos en costos.

Se afecta de esta forma la rentabilidad de las empresas, así como
la capitalización de las mismas, presentándose obstáculos para que la inversión privada sea una base importante de la reactivación económica.
Dentro de las limitaciones de los controles de precios que se enume~aron anteriormente, la distorsión en los precios relativos y la posterior
interferencia de las señales en el programa estabilizador mexicano durante
el período estudiado 1987-1990, se analizará en detalle, consdiderando
que los precios dejaron de ser el instrumento eficaz con el que cuentan
las economías de mercado para la asignación y utilización eficiente de
los recursos escasos.

Relación entre inflación y variabilidad
de precios relativos (una aproximación)
En la literatura económica existen modelos que pretenden mostrar la importancia de la inflación y lo perjudicial de la consecuente distorsión en

los precios relativos. Para el caso de México, el proceso inflacionario
Y el control de precios conlleva a un inevitable esquema de distorsiones
en precios relativos que es importante estudiar.
La explicación teórica sobre la correlación existente entre el nivel
de inflación y la variabilidad de los precios relativos presenta varios matices.

�14Ensayos

Sin embargo, en general, considerando que los agentes econó~cos poseen
información imperfecta al momento de realizar sus transacciones y que
en la economía, al no ajustarse los precios en la misma proporción Y
al mismo tiempo durante el proceso inflacionario, se sienta una base firme
que determina la estrecha relación entre inflación y precios relativos.
Estas teorías tienden a ubicarse en dos categorías: el primer tipo
de teoría se concentra en la conducta de mercado y toma la inflación
y la variabilidad de los precios relativos como exógenos y muestra cómo
otros fenómenos resultan por los supuestos acerca de la función de los
mercados. El segundo tipo de teoría se enfoca hacia los factores exógenos!
que afectan la economía y ayudan a mostrar có~o so~ capace~ (~r si
solos o en conjunción con otros factores) generar inflación y variabilidad
en precios relativos.2
Entre los modelos que pretenden dar una explicación satisfactoria
de esta compleja relación se encuentran los de expectativas racionales
con información imperfecta, y los estructurales (que incluyen el modelo
de asincroniz.ación de salarios, el modelo de asincroniz.ación de precios
e inercia inflacioaria, el modelo multimercado de cambios en precios relativos, modelos de rigideces de precios y costos de ajuste entre otros).
As~ los supuestos que manejan los modelos de expectativas racion~es
basados en problemas de información, terminan prediciendo que la variabilidad en precios relativos está relacionada con el componente no esperado
de la inflación y no con la inflación esperada. Sin embargo, dichos modelos
suponen que todos los mercados se comportan como competitivos y excluyen el supuesto de información perfecta.

En los modelos teóricos estructurales, donde existen restricciones contractuales, costos de ajuste de los precios, existencia de distintas estructuras
de mercado, etc. se concluye entre otras cosas que la determinación de
los salarios provoca efectos en los precios relativos originados por una
perturbación monetaria; para disminuir la inercia inflacion~a es_ necesaria
una mejor sincroniz.ación entre las decisiones en la determmaetón de los
precios entre los distintos mercados; la variabilid~d de_ los precio~ r~lativos
depende de cambios en el ingreso real de la inflaetón no anticipada y
de los cambios en la oferta.

Programa de estabilización...15

Al respecto Stanley FtSher propone seis enfoques:3
Enfoque 1: Expectativas racionales con equilibrio de mercado y
errores de percepción. Los cambios no anticipados en el nivel de precios
y los aumentos en la variabilidad de precios relativos son resultado de
cambios no anticipados en la oferta monetaria.
Enfoque 2: "Menu Costs". La tasa de inflación es exógena. Cuando
la inflación aumenta, los precios cambian pero en base a supuestos razonables y no lo suficiente para mantener la previa dispersión en precios
relativos, que ahora se acentúa.
Enfoque 3: Respuesta asimétrica de los precios. La variabilidad de
los precios relativos es exógena; en mercados donde hay exceso de demanda
los precios aumentan, si hay exceso de oferta los precios no bajan. El
resultado es una mayor variabilidad en los precios relativos y más alta
la tasa de inflación promedio.
Enfoque 4: Shocks relativos, shocks agregados. Como consecuencia
del diferencial en la velocidad de ajuste en los diferentes mercados, aún
las perturbaciones que son neutrales sobre el nivel de precios, pueden
en el corto plazo, afectar el nivel de precios agregado.
Enfoque 5: Política macroeconómica. Un aumento en el gasto de
gobierno puede incrementar la inflación y cambiar la composición de la
demanda final y así los precios relativos.
Enfoque 6: Política endógena. Los efectos en el ingreso real de perturbaciones reales que incrementen la variabilidad en los precios relativos
y tiendan a producir desempleo (como un cambio en el precio del petróleo)
puede ser moderado debido a una política interna, que reduce la disminución en la producción a expensas de una mayor inflación.
El objetivo final de este apartado es el de esclarecer la relación entre
inflación y variabilidad en precios relativos, así como el problema que
ca11Sa tal distorsión de precios, una vez que los diferentes precios son
afectados de diferente manera por el proceso inflacionario, se incluyen
conceptos de componentes esperados y no esperados de inflación. Se
utiliza la metodología y marco teórico de Blejer para realizar la medición
que a continuación se describe.4

�16Ensayos

Programa de estabili2:ación...17

Para medir los cambios en la dispersión de los precios relativos se
calcula una varianza ponderada del incremento de precios de los bienes
con la tasa de inflación (según Theil).
(1) VRt

= I

w¡ (Dp¡cDPJ2

P¡t es el logaritmo del precio del bien i. Pt es el logaritmo del índice
de precios promedio y DXi = Xi·Xt.¡; ~r t_anto, (Dpti·DPt) ~s.la t~
de cambio de los precios relativos del bien 1th y W¡ es la pa.rt1C1pacrón
de i en el Indice de Precios al Consumidor.
De esta forma, VR mide la no proporcionalidad en los movimientos
de los precios y es más grande mientras ~ incre~ente la v~bilidad
en los precios relativos. Si todos los precios cambian a la nusma tasa
VR=O.
Para ver la relación entre VRt y la tasa de inflación mensual (medi?a
por el INPC), se requiere la adopción de una hipótesis a~rca del mecamsmo de formación de expectativas. El mecanismo es mediante un enfoque
parcial de expectativas racionales y se supone que durante el período
en estudio un proceso autorregresivo de primer orden es adecuado Yse
construye de la siguiente forma:
(2) DPt = c0 + c¡DPt-1 + J;
Con esta especificación el mejor predictor de DPt es el valor que
se estima. Tal predictor es utilizado como proxi para la inflación esperada
(EDPJ, y la diferencia entre la inflación actual y la esperada (DPt • EDPJ
como una proxi para la inflación no esperada. Como•~ resulta~os pueden
ser sensibles (por la hipótesis específica de expectativas), BleJer adopta
supuestos alternativos en expectativas en?'e los que destaca el constante
cambio para la ecuación 2, a una ecuaCión con un proceso de aut~rrelación de segundo orden, aún de tercer orden. (Para el ca.so de México
se adopta el primer supuesto ya que fue la mejor aproximación que se
consiguió).
Con la nueva especificación se estiman tres ecuaciones para VR1
(3) VRt

= Ao +

A¡ (EDP1)

(4) VRt = Bo + B1 (DP1

-

EDPt)

(5) VRt

=

Do

+ D¡ (DPt • EDPJ + D2 {EDPJ

Los resultados de Blejer para Argentina indican en (3) que el coeficiente EDPt no es significativa y por tanto el componente esperado del
proceso inflacionario no parece tener efecto en la variabilidad de los precios
relativos. Por otra parte, de la estimación de (4) se observó que el componente no esperado de la inflación tuvo un efecto positivo y significativo
en el grado de los cambios en precios relativos.

Este comportamiento es confirmado en la estimación de (5) donde
ambos componentes son incluidos y solamente la inflación no esperada
tiene efecto significante en VR1•
Para Argentina se concluye que un incremento en la variabilidad
de los precios reta.ti~ el cual es asociado con una alta inflación es causada
principalmente por los cambios no anticipados en la tasa de inflación,
mientras la inflación esperada parece tener poco o nulo efecto.
En la aproximación para México se espera que la variabilidad (VRJ
sea amplia, y consecuencia de la inflación que se retroalimenta con la
incertidumbre en el entorno económico.
La principal limitación de este tipo de aproximación es que las estimaciones realizadas no están libres de autocorrelación, que pueden causar
sesgo de especificación.

En nuestro contexto se pretende ver si en México con el proceso
inflacionario que se ha mantenido en el periodo {1987-1990) del programa
estabili2:ador, el grado de variabilidad de los precios rela~ está fuertemente relacionado con factores esperados o no; determinar en base
a esta aproximación si se justifica la permanencia de un control tlenole
de precios, es decir, si la parte esperada, al menos en ciertos periodos
de la inflación no influye significativamente en la variabilidad de precios
relativos en la economía (la parte del control flexible de precios no es
el 6nico componente dentro de la inflación esperada, sin embargo se presenta como un punto clave de análisis) yes la parte no esperada la causante
de la distorsión de precios.

�Programa de estabilización...19

18 Ensayos

Los resultados fueron los siguientes:5
Para la ecuación:
(2) DPt

=

0.004 + 0.8881 DP1.1

Para las siguientes ecuaciones:

(3) VRt

=

0.0001 + 0.759 (EDP1)

(4) VR1 = 0.0004 + .870 (DPfEDPt)
(5) VRt = 0.0001 + 0.870 (DPcEDP1) + 0.759 (EDPJ
Lo anterior implica con las limitaciones correspondientes, que para
el caso mexicano (período 1987-90) del programa estabilizador, la inflación
en cualquiera de sus expresiones, esperada o no, influye e? un gr~do
considerable y prácticamente similar en la variabilidad de precios relauvos
que a su vez representan distorsión de los mismos.
La inflación esperada afecta la variabilidad de precios por lo que,

con la ponderación que le corresponda, el control flexible de pr~cios ti~ne
una participación importante. Sin embargo se puede conclwr también
en base a la estimación, que las expectativas inflacionarias se moderaron
en el período de estudio al resultar la inflación esperada generalmente
menor a la reportada, lo anterior se constata al ver el resultado de _la
regresión (3). De la misma forma los factores no esperados son significativos al determinar la variabilidad de precios relativos, aquí toman
relevancia los precios de los productos no controlados, tales como los
de servicios, ya que cambios en éstos se consideran no esperados.

Logros y obstáculos del programa
México se encuentra dentro de un cambio estructural prácticamente desde
el inicio de los 80, y es en 1987 cuando decide dar un paso decisivo
para lograr reestablecer el crecimiento y la estabilidad de la economía.
El programa de estabilización implementado por las autoridades mexicanas desde 1987 ha logrado avances en la resolución de problemas

económicos, principalmente la inflación, pero con sus limitaciones y costos;
este proceso de reforma económica concertado en un contexto de corto
· plaw, presenta después de tres años un esquema de política permanente
que probablemente necesite de ajustes más profundos o la eliminación
del programa.
En este apartado se intenta discutir la viabilidad del programa estabilizador mexicano en el futuro próximo, basado en la experiencia y
resultados desarrollados hasta 1990.
A lo largo de la serie de concertaciones que han formado parte del
plan estabilizador mexicano, se han presentado características importantes
que han marcado sus limitaciones y sus avances.
En resumen se pueden delinear de la siguiente manera:

Pacto de Solidaridad Económica (PSE)
PSE 1 (Dic. 1987-Feb. 1988). La inflación anual no pudo presentar descenso alguno, la inflación mensual a su vez fue de 15.5% y 83% en enero
y febrero. Los precios al productor también fueron altos (18.2% y 5.6%)
para los meses mencionados, asimismo, la inflación anual al productor
era mayor que la del consumidor (181.8% contra 179.7%).
A febrero los precios de los bienes no controlados mostraban un
crecimiento mensual que marcaba una diferencia de casi dos puntos porcentuales con los controlados. Por su parte, las tasas de interés continuaron
en ascenso.

El inicio de la estabilización no fue alentador, pero si se considera
que para diciembre de 1987 el déficit de caja del sector p6blico (gobierno
federal) alcamó su máximo histórico al llegar a 5 billones 427 mil millones
de pesos corrientes, y en términos reales se alcanzó en este mes un nivel
nunca antes visto. De la misma manera, la base monetaria tuvo un sorprendente crecimiento en ese mes, lo que hace que no sean una sorpresa
los resultados obtenidos.
PSD 11 (Feb. 28/1988-Mar.1988). Los primeros logros positivos empiezan a vislumbrarse cuando la inflación desciende a 5.1% en marzo
Yen términos anuales presenta también un leve ajuste. Los precios al
productor sufren un descenso de aproximadamente 15 puntos porcentuales

�20Ensayos

de febrero a marzo al ubicarse en 166.7%, de esta manera, la variación
anual fue menor a la del consumidor (gráfica 1).
Por su parte, los precios de los bienes controlados y no controlados
presentan un patrón prácticamente similar. El crecimiento de la base
monetaria fue controlado aunque anualmente era aún mayor que el del
año pasado, a pesar de q~e se había reprimido fuertemente al inicio del
mismo.
PSE m (Mar.27/1988-May.1988). Las tasas de interés permanecen
altas se da un aumento significativo en las importaciones, probablemente
por~ue es aquí cuando se acentúa el proceso acelerado de supr~~n de
permisos de importación. En efecto, en el período que va de Jumo de
1985 a mayo de 1988 ocurrió una drástica caída de la cobertura de. los
permisos de importación (gráfica 2) en términos del valor de la producetón.
La cobertura promedio pasó de 92.2% en junio de 1985 ª. sólo el 23.2%
en mayo de 1988. La inflación continúa con ~u correcetón y_ logra un
1.9% en un mes. Los precios al productor siguen por debaJo de los
del consumidor.
Aquí se descuida la política monetaria, dándose un repunte en el
crecimiento anual de la base, rebasando el 90% en los meses de esta
concertación.
PSE IV (Mayo 1988-Ago.1988). El crecimiento de las importaciones
continúa provocando problemas en las cuentas externas, por su parte las
reservas internacionales disminuyen (gráfica 3).
Se estabilizan los precios, presentándose las inflaciones mensuales
más bajas de lo que va del programa de estabiliz.ación (0.9% en agosto),
mismas que estuvieron sustentadas por crecimientos mensuales negativos
de Ml.
Fue en agosto de 1988 cuando por vez ~~era la. infla~ón anual
lograba bajar a dos dígitos en las diferentes medioones de inflaetón: INPC,
INPP, Precios de bienes públicos, bienes privados (gráfica 4), etc.
PSE V (Ago.14/1988-Nov.1988). Este pe1íodo es de consolidación,
en general la inflación y el tipo de cambio real permanecieron estables
mientras la producción se recuperaba.

Programa de estabiliz.ación...21

PSE VI (Oct.16/1988-Dic.1988). A pesar del intento de controlar
expectativas, las tasas reales de interés continúan otorgando rendimientos
reales muy altos, provocando estragos en el avance del programa.
Sin embargo la inflación sólo repuntó ligeramente al grado que a
diciembre, la anual alcanzaba 51.7% de 70.5% de noviembre. Los precios
al productor continuaban creciendo menos que los precios de las materias
primas y los del consumidor.
Las autoridades consideraron que los primeros logros se daban, ya
que para fin de año la inflación acabaría alrededor del 51% comparada
con 160% del año pasado, así se decidió continuar con el esquema de
concertación, restricción fiscal y monetaria y precios administrados, ahora
bajo el Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico (PECE).

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico (PECE)
PECE I (Dic.12/1988-Jul.1989). La política monetaria fue sumamente
restrictiva mostrando la mayoría de las veces en este período un crecimiento
anual negativo que conllevaron a efectos positivos en la inflación.
La inflación mensual se ubicó arriba del 1% mensual pero con tendencia a la baja, al igual que la anual. Como ya se mencionó, la política
monetaria mostró un sorprendente ajuste acorde con la intención estabiliz.adora, la relación causa efecto de dinero a inflación se hacía evidente
(gráfica 5).

PECE 11 (Jun.1989-Mar.1990). El inicio de las renegociaciones de
la deuda externa da un respiro a la política de estabiliz.ación, que mostraba
ciertas debilidades. Primero, en los últimos tres meses del año, las tasas
anuales de crecimiento monetario vuelven a mostrar signos positivos, alcanzando un 10.6% en diciembre.
Esto, aunado a las presiones inflacionarias de fin de año, a los reclamos
salariales -ya que los salarios reales seguían estando deprimidos- (gráfica
6) y que no se había podido reducir la inflación mensual más allá del
1%, ponían en serios predicamentos al gobierno. Así, para reforzar el
plan, se decide adelantar la firma del nuevo pacto.
PECE m (Dic.1989-Jun.1990). Los ajustes realizados para esta concertación hicieron repuntar el índice inflacionario, y de la misma manera

�22Ensayos

Programa de estabilización...23

las tasas de interés nominales. Los rezagos y distorsiones en precios eran
cada vez más evidentes (gráfica 7).

y el firme compromiso del sector empresarial de absorber estos incrementos
sin repercutirlos en los precios finales de bienes y servicios.

El dinero de alto poder reinició una tendencia a la alza y los salarios
no pudieron recuperarse. Los precios de la canasta básica m?straron
un ascenso mayor que la inflación general, acentuándose la tn1Sma en
este período (gráfica 8). Sin embargo, una serie de polít~cas tales co_mo
el anuncio de la reprivatización bancaria y la desregulac1ón econótruca,
tuvieron efectos positivos en la confianza de los agentes económicos, haciendo descender las tasas de interés, que a su vez aligeraban la carga
del erario público vía las menores obligaciones de deuda interna.

El alargamiento del programa era esperado, una vez que la inflación
no había podido descender a niveles de 1% mensual y ante la creciente
incertidumbre de la economía en general, en ese momento, sobre los efectos
de un Tratado de Libre Comercio entre México y los Estados Unidos.

PECE IV (Mayo 28/19()()-Ene.1991). El siguiente pacto fue concertado en un esquema de mayor maniobrabilidad, liberando ciertos sectores
y ajustando algunos precios rezagados. La inflación en los meses primeros
de esta concertación fue alta, considerando el acostumbrado traslado de
los efectos de aumentos en precios. La inflación vuelve a subir más allá
de los niveles del 1%, causando estragos en las expectativas de los diseñadores de la política económica.
La reducción del desliz cambiario fue una señal positiva en esta etapa,
donde la desconfianza resurgía ante la imposibilidad evidente de alcanzar
las metas oficiales. Se considera que el tipo de cambio nominal funciona
com~ el ancla del programa estabilizador.
Los precios al consumidor aumentaron 1.8% en julio y 1.7% en agosto,
por lo que la inflación acumulada durant~ los primeros ocho mese~ del
año ascendía ya a 19.3%. La canasta básica, por su parte, en el tDlSDlO
período crecía tres puntos porcentuales más que el índice general. El
diferencial entre el crecimiento de los precios libres y los controlados
muestra una ligera tendencia de disminución.

En esta concertación la incertidumbre se mantuvo probablemente
porque la duración del programa ha sido demasiado extensa y porque
se incrementan las dudas de los agentes económicos acerca de la conveniencia de continuar con el programa estabilizador, una vez que éste
fue modelado en un contexto cortoplazista, período que ya fue sobrepasando por mucho.
Desde agosto de 1989, la inflación anual muestra una clara tendencia
al alza, lo que probablemente evidencia de alguna manera, que el control
de precios parece revertir sus primeros logros y que habrá que ver nuevas
formas de controlar la inflación. La necesidad de implementación de
polfticas restrictivas en materia fiscal y monetaria se vislumbran como
soluciones únicas en el largo plazo.
El descenso en la inflación retoma el título de "objetivo" en la polftica
económica nacional de 1991, considerando que para 1990 resultó ser lo
doble de lo proyectado, sin embargo, el curso del programa en 1991 está
fuera del marco de este trabajo.

Viabilidad del programa estabilizador
La viabilidad del programa de estabilización mexicano puede ser cues-

PECE V (Nov.12/19()()-Dic.1991). La siguiente etapa del pacto amplía
la vigencia del programa hasta finales de 1991, sin contemplar un~ liberación -al menos sistemática- de precios, postergando aún más el libre
funcionamiento del mercado.

tionable si se maneja bajo un esquema de períodos discretos ya que ha
tenido que ser renovado en repetidas ocasiones. Sin embargo, el primer
PSE, luego PECE puede considerarse parcialmente exitoso, a pesar de
las dificultades que ha enfrentado.

Las principales características de este PECE fueron: un aumento al
salario mínimo la reducción del ritmo de deslizamiento del peso frente
al dólar a 40 ~ntavos diarios, la desgravación hasta de 40% a los salarios
que eran de hasta cuatro veces el mínimo general, alza en los energéticos

Aunque la continuidad de la estabilización es imprescindible, es imperativo determinar la vigencia real al programa y no dejarlo como un
instrumen to permanente de la política económica. En lo relativo a los
controles de precios, si bien son necesarios en el corto plazo en el inicio

�24Ensayos

del plan de choque, también es cierto que postergar un ajuste, al menos
gradual en los precios rezagados (en los relativos) hará más dificil la compenetración económica total, principalmente por lo difícil en la corrección
de distorsiones en precios. Lo que es más, el objetivo de la parte heterodoxa del programa -contener la inercia- ya dio lo que podía dar, sus
efectos son en un plazo más corto, ahora falta consolidar con la parte
ortodoxa. El tratar de mantener la política heterodoxa a destiempo, trae
consigo distorsiones y un impacto claramente negativo.
Independientemente del control de precios, la política fiscal y la política monetaria necesitan una política especial una vez que en el largo
plazo, sin tomar en cuenta los choques de oferta o demanda, la inflación
se considera un fenómeno monetario, derivado del déficit presupuestal
del sector público. En el largo plazo, México necesita considerar tanto
el déficit, como los choques de oferta o demanda.
La viabilidad del programa estabilizador no se encuentra en su extensión ilimitada, aún cuando se incorporen cambios constantes. Los objetivos deseados en cualquier economía para combatir la inflación son:
a) situación fiscal sana; b) sector comercial externo sano y c) realineación
de precios relativos. Tales objetivos es posible seguirlos aún sin un esquema de concertación.
Si ésta continúa, su viabilidad dependerá de los puntos señalados;
por su parte, el propósito del control de precios que era al abatir las
expectativas inflacionarias, más que controlar los márgenes de ganancias,
ya se dio y toca ahora el turno al manejo de las políticas económicas
en materia fiscal y monetaria que determinarán el éxito o fracaso del
programa estabilizador en el largo plazo. De la misma manera la eliminación de la concertación de precios requeriría un mecanismo sumamente
cuidadoso para evitar especulaciones y posibles repuntes que terminaran
creando nuevamente inercia inflacionaria.
La esencia del mensaje del apartado se encuentra hábilmente resumida
en el siguiente extracto: "Sería lógico pensar que la transición de una
economía planificada a una economía de mercado puede real.iz.arse en
un contexto de estabilidad fiscal. Alcanzar tan pronto como sea posible
una posición de equilibrio fiscal es la única estrategia consistente con
la instrumentación de una política sostenida de cambio estructural".6

Programa de estabilización...25

La necesidad de aplicar políticas de tipo ortodoxo como primer paso
fuerte de corrección en la economía a través de un programa estabilizador
no se cuestiona, pero sí el tipo de política a seguir en materia fiscal y
financiera -quizá no dentro de un esquema de concertación. El intento
de abatir la inflación requiere necesariamente dos instrumentos, el atacarla
sólo por el lado de la demanda (política ortodoxa) implica un costo social
que hace poco viable el mantenimiento de una política sólo con esa caracteóstica. El complemento al programa ortodoxo, a través de una política
de ingresos (política heterodoxa), es necesaria para atacar la parte inercial
de la inflación.
Proseguir con un esquema "libre y estricto" podría eliminar los problemas que la incertidumbre causa en la inflación, al continuar aumentando
la distorsión en precios relativos por el control de precios y los rezagos
en los ajustes de los mismos.

Otras experiencias de estabilización
(Diferencias y semejanzas
con el caso mexicano)
La década de los ochenta resultó ser un período en el que numerosas
economías se vieron envueltas en una serie de problemas económicos,
principalmente la inflación que los condujo a la adopción de programas
de estabilización de carácter hortodoxo.

Como ejemplos del éxito y limitación de este tipo de programas,
se encuentran experiencias varias como la de Brasil, Argentina e Israel
que serán detalladas a continuación. lCuál es la aportación de estas
experiencias a nuestro país?7
Brasil. Problemas en balanu de pagos causados por la deuda externa,
una recurrente devaluación de la moneda y un crecimiento en los precios
que amena1.aba hiperinflación, obligaron a Brasil en 1986 a implementar
un programa de estabilización cuya pancarta fue el Plan Cruzado.
El Plan Cruzado intentaba detener la inflación con un progresivo
descenso en la indización; en este choque heterodoxo las medidas claves
fueron las siguientes:

�Programa de estabiliución...27

26Ensayos

Los precios fueron congelados y se fijó el tipo de cambio.
Los salarios fueron convertidos en cruz.ados, computando su poder
de compra promedio de los seis meses pasados con un incremento de
8% en general y un 15% en bonos en caso de salario mínimo.

niveles de déficit y los niveles de gasto del gobierno en subsidios, consumo
y transferencias), de pasar de precios congelados a unos administri1dos
y por la "ineficiencia" por parte de las autoridades de mantener la credi"bilidad del programa, promoviendo inflación baja en vez de inflación
cero, fueron los principales errores de los diseñadores de política eco-

nómica.
Los salarios se ajustarían de inmediato por encima de las compen-

saciones automáticas parciales anuales, siempre que la tasa de inflación
acumulada llegara a un 20%.
Los crureiros y la demanda de depósitos fueron convertidos en cru-

zados, sin cancelaciones por un corte de tres ceros.
El plan no especificaba ninguna meta o regla para la política monetaria
o la fiscal para complementar el programa de estabilización, esto no significaba que se consideraran poco importantes las políticas de demanda
para una estabilización, se deseaba flexibilidad para controlar la demanda
real.
Uno de los puntos claves fue la confi~ ~ue se creó en 1~ pob!ación,
mientras el gobierno proclamaba que el obJettvo era lograr inflaaón de
cero.

Para junio de 1987 el fracaso era un hecho, las expectativas infla.
cionarias se habían reactivado, se olvidaron las reducciones de los gastos
p6blicos y los aumentos al ingreso. La falla radicó en no atacar el lado
de la demanda, debido a que no se presentó la atención debida para
eliminar las presiones inflacionarias por ese lado.
Probablemente la evidencia más clara es que Brasil ha tenido que
recurrir a UD nuevo plan anti-inflacionario, la inflación durante 1989 rebasó
el 1,000% y el país nuevamente se enfrenta a una reforma monetaria aunque
ahora con el descontento del país.
Argentina. El inicio de una hiperinflación condujo al gobierno argentino a adoptar UD control de salarios, precios y tipo de cambio que
se englobaban en el Plan Austral.
Las principales características del plan fueron:

Resultados: Aunque los efectos inmediatos en los primeros meses
fueron satisfactorios, logrando mostrar un descenso en la inflación y una
actividad económica en ascenso, la debilidad y mala estructuración del
plan se hicieron palpables en el corto plazo.
lo. La distorsión de precios relativos.- Algunos precios sectoriales
fueron claramente congelados abajo de su punto de equilibrio, por lo
que el éxito del Plan Cruzado estaba en función ~~ una. sustitución. en
el plazo de los congelamientos de precios por administración de precios.
2o. El Plan Cruzado utilizó sólo políticas de ingreso (acciones sobre
precios, salarios y tipo de cambio) porque consideró ~ue el_ ajuste fiscal
se venía realizando desde 1985 y de esta manera la inflaC1ón se atacó
solamente como si fuera inercial.
El fracaso del plan fue contundente ya que para noviembre del mismo
año, a sólo unos meses de su implementación los resultados se tomaron
negativos, la omisión de realizar una verdadera reforma fiscal (dados los

Incrementar los precios del sector p6blico, depreciar la moneda, implementar medidas proteccionistas en comercio, antes de implementar
la congelación total.
Congelamiento de salarios y tipo de cambio.
Se introdujo una nueva unidad monetaria (el austal), se eliminaron
tres ceros al peso argentino. A la moneda antigua le fue permitido continuar en uso y circular a la par de la nueva.
Reprogramación de la deuda con préstamos frescos del Fondo Monetario Internacional al iniciarse el plan. Se eliminaba el componente
inercial de la inflación a través de una desindización. El gobierno se
compromete a dejar de imprimir dinero, por lo cual el déficit se financiaría
con crédito externo.

�28Ensayos

Resultados: Aunque este programa combinó políticas de ingreso con
austeridad fiscal, es decir, reconocieron que cualquier esfuerzo de estabilización sin la consolidación y corrección del déficit fracasaría, no tuvo
el éxito esperado.
La inflación fue detenida abruptamente, pero no desapareció, esto
parecía recompensarse parcialmente con una insospechada r~cuperación
económica, sin embargo, la incidencia inflacionaria no termmó. Entre
los factores que explican el por qué la explosión infla~o~aria no se pu?o
controlar se encuentran: las tasas constantes de crecumento monetano,
el incre~ento en el poder de compra y la forma de financiamiento del
déficit, que durante los períodos de alta inflación, se financió con impuesto
inflacionario, todo lo anterior ayudó a promover la demanda agregada.

Argentina, sin reservas, con una inflación resurgiente y con_r~urrentes
devaluaciones falla con el cometido del Plan Austral, su pnncipal falla
fue no atacar con contundencia el déficit fiscal. La corrección del déficit
es esencial para contener el exceso de demanda y las presiones inflacionarias.

Actualmente Argentina ha tenido que implementar nuevas políticas
económicas ya que la inflación ha resultado ser un área de desastre, nuevos
controles, políticas de privatización, etc. demuestran que ese plan heterodoxo no dio resultado.
Israel. Deficiencias en la política cambiaria que ocasionó una pérdida
consistente de reservas, un fuerte déficit gubernamental y una inflación
creciente, hicieron que Israel decidiera llevar a cabo un plan de estabilización con carácter de emergente en julio de 1985.
Las características principales del programa fueron:
El propósito de cortar el déficit a 7.5% del PNB (este fue el objetivo
central del programa).
El shekel se devaluó 20% y se estableció un tipo de cambio fijo.
La medida fue acompañada por reducciones en impuestos a importaciones

y subsidios a exportaciones.

Programa de estabilización...29

Congelamiento en salarios y precios (congelamiento por tres meses
marcado por la ley, el congelamiento se prolongó de forma voluntaria,
iniciándose una descongelación gradual casi seis meses después).
Este plan heterodoxo intentaba eliminar deficiencias en materia inflacionaria, finanzas públicas y contexto externo.
Resultados: A un año del inicio de su programa, Israel tuvo efectos
satisfactorios, la inflación bajó, el déficit se corregía paulatinamente y
el salario real pudo regresar aproximadamente a los niveles que tenía
antes de la estabilización.
La mejora del déficit (de 15% a 4% del PIB) se debió a cortes en
subsidios a alimentos básicos y al transporte, así como por un aumento
en la recolección imP(?sitiva (impuesto a la propiedad).

Las medidas adoptadas en la ejecución del programa israelí redujeron
la demanda y expandieron la oferta Este resultado apoyaba la desinflación
rápida y permitía que el congelamiento de los precios funcionara de inmediato sin presiones.
La estabilización en Israel ha sido exitosa en sus principales aspectos,
abatir la inflación, sanear las finanz.as públicas y corregir el desequilibrio
externo sin lesionar el crecimiento de la producción.

Sin embargo el éxito de este plan heterodoxo es sólo parcial, ya que
Israel actualmente continúa enfrentando problemas, la tasa de inflación
a pesar de su extraordinario descenso no ha podido ubicarse en niveles
internacionales, tales como los de naciones con las que comercia Israel.
Así el shekel ha experimentado pérdidas recurrentes de devaluación, el
ahorro privado ha continuado reprimido y la fijación del tipo de cambio
causa ciclos recurrentes de capital especulativo.
México. Por su parte, la efectividad del programa de estabilización
mexicano todavía no puede calificarse de excelente a pesar de la marcada
desaceleración de la inflación. Aún as~ casos cercanos e ilustrativos son
posiblemente los de Argentina y Brasil, de similar desarrollo al nuestro,
que como ya se constató, en años recientes también han enfrentado problemas inflacionarios y han puesto en práctica programas de estabilización.

�30Ensayos

Argentina y Brasil tuvieron índices semejantes a los que experimentó
la economía mexicana en 1987, mas para el año de 1989 presentaban
crecimientos explosivos en sus niveles de precios que se sitúan en tasas
anuales cercanas al 1,500% para Brasil y 3,700% para Argentina. En
1990 el proceso inflacionario continuó. Estos países no tuvieron éxito
en la implantación de sus políticas para corregir la inflación, al darle
el mayor énfasis a la política heterodoxa, y hoy de nueva cuenta tienen
que combatirla.
México aprendió que los instrumentos de política económica son diseñados para corregir sólo un punto objetivo. Para el caso de México
eran dos corrientes las que mantenían el proceso inflacionario en 1987,
la inercia y el déficit fiscal. Los instrumentos tradicionales conocidos
como instrumentos ortodoxos se orientan fundamentalmente a solucionar
sólo una fuente de todo proceso inflacionario: los desequilibrios financieros
del sector público. Este tipo de medidas o instrumentos tienen relativa
eficiencia en un entorno de baja inflación en el cual los agentes económicos
no peret'ben o no reconocen perfectamente las variaciones de precios,
pero la eficiencia de políticas ortodoxas en ambientes de alta inflación
disminuye al no considerar que los agentes económicos ajustan sus expectativas con base en el comportamiento pasado de los precios, generándose con esto el componente inercial de la inflación, que en ningún
momento se ataca por los instrumentos ortodoxos. Así fue como México,
tratando de no caer en los mismos errores al utilizar sólo la política heterodoxa, decidió combinar la línea ortodoxa con la heterodoxa a través
del control de los precios claves que ya han sido comentados.

Conclusiones
Entre las conclusiones que se desprenden del estudio, destaca el que un
plan de estabilización sea una opción complicada; se ha comprobado que
ningún país ha logrado los objetivos primeros y han tenido que recurrir
a nuevos esquemas de política, empezando de nuevo.
En lo relativo a la inflación, en todos los casos mencionados en este
trabajo, fue básicamente reprimida haciéndola descender de una manera
artificial, por lo que la erradicación del proceso inflacionario no es contundente, al no eliminar el origen verdadero.

Programa de estabilización...31

La debilidad de los planes de estabilización implementados radica
esencial y generalmente en lo siguiente:
a) En política de precios no se marca un mecanismo de salida neutral
en cierto grado y
b) No se establece una política congruente a seguir -y principalmente
cumplir- en materia fiscal y monetaria.
En el caso de México, al igual que Brasil, Argentina e Israe~ el detalle
que se omitió fue cómo se saldría de ese estado estabilizador, que no
se puede mantener permanentemente. De la misma manera, la distorsión
en los precios relativos viene a complicar el desarrollo de la economía.
Brasil, Argentina e Israe~ que en un principio obtuvieron resultados
alentadores, no pudieron continuar con éxito debido a numerosas fallas
en el diseño de la política económica. En el mejor de los casos, Israel
no ha podido descender de los niveles de 20% anual. Este nivel constituye
la barrera con la que se topan los países con problemas inflacionarios,
México aún no lo hace, el descenso inflacionario mostrará su consolidación
hasta que el nivel de inflación pueda caer constante y permanenteme~te
hasta lograr un dígito. Precisamente, el fin principal de la serie de concertaciones que se han llevado a cabo, partiendo de la que se dio en
diciembre de 1987, es el de reducir la inflación que padece la economía
mexicana.
Nuestra política de estabilización, misma que se puede calificar de
ortoheterodoxa, se caracteriz.a por la existencia de un control de precios
clave, debido a la influencia que éstos tienen sobre el nivel general de
precios domésticos, y aunque la tasa de inflación interna ha logrado reducirse, no se consideran tasas naturales debido a la existencia del control
de precios y distorsiones.
Entre las conclusiones acerca del origen de la reducción en la tasa
de inflación se encuentra:
a) La política monetaria que contrajo la cantidad de dinero de "alto
poder", misma que se debe a la reducción en la cantidad de activos internacionales en posesión del Banco de México.

�32Ensayos

b) De igual forma, la política monetaria~ comp~ementó con la polí~ca
de liberalización comercial con el fm de empujar el mvel general de precios
hacia abajo, y
c) En lo relacionado a la corrección del déficit ~ contin~ ~
corrección a pesar de las fuertes presiones de la deuda mterna, al tmcio
de 1990.
La eliminación de la parte inercial es considerada importante sólo
en el corto plazo y es una etapa concluída. Un punto a favor ?el PECE
es que sí eliminó las expectativas. infla~onarias en la ~blación en un
grado considerable, aún cuando la mcertidumbre se mantiene. ~ la fecha
se complica la salida del programa y la salida ordenada del SISlema de
controles. Las distorsiones implícitas y los problemas acumulados son
de un grado tal, que la búsqueda de su solución debería considerarse
impostergable y prioritaria.
Conociendo la necesidad de una política 6scal y monetaria acorde
a las necesidades de la economía, una propuesta adicional para fortalecer
el programa, es el encaminarse a liberar los precios.
En México no ha existido un control absoluto en precios, de hecho,
la parte no controlada ha jugado un papel muy importante en los ascensos
de la inflación (gráfica 9).
La inflación no ha sido controlada en su totalidad, la prueba es que
cada vez que se relaja la política de precios, intentando av~ en el
esquema de congelación, pero sin dejar de abandonar los precios administrados, la inflación repunta (gráfica 10).
Las implicaciones, por lo tanto, son que las políticas macroeconómi~
no han podido eliminar fa presión de la demanda agrega~. Será necesano
un esfuerzo adicional en la disciplina fiscal y monetana (se regresa al
cumplimiento de los planes ortodoxos), ya que la persistencia inflacionaria
no puede calificarse totalmente de inercial.

Es aquí donde deben entrar los factores que ayudarían a empezar
a relajar los precios controlados:
a) Las finanzas públicas necesitan tener un comportamiento positivo,
consolidando los buenos resultados obtenidos en los últimos años (gráfica

Programa de estabiliz.ación...33

11). Probablemente la renegociación de la deuda externa, el intensivo
programa de desregulación y privatización, así como el descenso en las
tasas de interés reales, ayudarán a reforzar el saneamiento de las finanzas
públicas, si se complementa con una restricción al gasto público.
b) La expansión monetaria necesita ser congruente con la intención
estabilizadora, ya que durante 1988 y el primer semestre de 1989, la tasa
de crecimiento del medio circulante descendió hasta llegar a su nivel mínimo y esto ayudó al control del ascenso de precios.
c) Debe debilitarse el ritmo de la actividad económica, esto es necesario para otorgarle continuidad a la liberación de precios. En nuestro
caso, esta condición se presentó en el último trimestre de 1989 y continuó
en 1990, lo que ayuda para evitar presiones excesivas sobre las cuentas
externas.
Sin embargo, considerando la meta oficial de la inflación anual para
1990 de 15.3% (cifra que fue ampliamente superada), es fácil concluir
que no se contempló una liberalización oficial significativa de los controles
durante 1990 (y tampoco ordenada). Los aumentos en precios que se
han venido presentando en diferentes sectores son apenas un ligero ajuste
yhan causado un impacto negativo en la población en general, precisamente
por el desorden en el aumento en precios, en particular, del renglón de
servicios.
El crecimiento de los precios de los bienes básicos en 1990 se debió
a los fuertes rezagos que tenían en relación a los precios internacionales
al final de 1989. Estos retrasos comenzaron a provocar fuertes problemas
de escasez, en particular de algunos alimentos, los cuales se corrigieron
conforme se autorizaron precios más elevados. Asimismo, una parte del
grupo de bienes básicos son producidos por empresas privadas del sector
público y el no aumentar sus precios se traduce en subsidios crecientes
que afectan las finanzas públicas.8

Es evidente que México se enfrentará tarde o temprano ante la imperiosa necesidad de abandonar el esquema de concertación. Con la
aproximación realizada se ve que la inflación esperada, que es la que
ser asocia con el control flexible de precios, ayuda a la variabilidad de
precios relativos, al igual que la inflación no esperada. Numerosos precios
se encuentran rezagados y cada sector reclama un aumento en sus respec-

�34Ensayos

tivas posiciones. En definitiva, la solución radica en lo que se refiere
a política de precios en ajustar rezagos de manera discrecional.
Una liberalización completa y total de los precios se descarta, considerando que las expectativas inflacionarias se reactivarían al darse un
aumento generalizado de precios, y aunque éste pretendiera -en el mejor
de los casos- ser de una vez por todas, no puede descartarse el que las
expectativas y la inercia se conviertan en un mecanismo propagador de
la inflación, ya que los logros obtenidos con el programa podrían peligrar.
Es un hecho que la liberalización de precios tiene que contener, al
menos, las siguientes características: ser gradual, ser selectiva y ser condicionada.
No existe un estándar en la liberación de precios, sin embargo, al
darse el que sea gradual, selectivo y condicionado, puede ayudar a reforzar
los avances en materia inflacionaria. Si se contempla cómo medimos las
variaciones en precios en México (Indice Nacional de Precios al Consumidor), las opciones de liberación en éstos y su incidencia en la inflación,
pueden ser analizadas más fácilmente en un contexto general. La inflación
oficial que conocemos, contempla un porcentaje considerable de precios
"reprimidos", por lo que se debe tener sumo cuidado en el desmantelamiento del mismo, por la amplitud que ~ste requerirá.
Una liberación gradual es la opción adecuada, dado que cada precio
presenta una connotación diferente, tanto en rezago como en "ubicación".
Por otra parte, se requiere selectividad, porque los precios necesitados
de ajustes son de las más diferentes clases: de bienes públicos, precios
de productos que compiten en el mercado internacional, precios de productos domésticos, precios de productos básicos, etc. que necesitan un trato
diferente en cuanto al tiempo en que se planee la liberación.
Del mismo modo, será diferente el impacto de tal o cual ajuste de
precio en la inflación, como también es diferente el rezago del cual adolecen, por lo cual se tiene que condicion.a- al producto, a ser no controlado,
siempre y cuando no influya en demasía sobre el índice inflacionario.
La eliminación ordenada de los controles que implicaría el final de
la concertación, exige gradualismo, una estrategia definida y con un plazo,
es decir, la liber~ción pudiera proyectarse para su ejecución en un "x"
tiempo, sin que afecte -en la medida de lo posible- los alcances logrados

Programa de estabilización...35

por el PECE. Sería otra especie de concertación, en la que se señalara
el abandono paulatino y constante de los controles, a lo largo de un número
predeterminado de períodos de tiempo.

.una línea de acción puede ser liberar una pequeña fracción de los
pr~cios de productos concertados mensualmente (gradual). Liberar paulatmamednte una pequeña fracción por "clase" de producto, es decir
según los requerimientos nacionales: una fracción "x'' de los precios n~
comerciales, una fracción ''y'' de precios comerciales una fracción "z"
de básicos, etc.
'
En este caso se puede proceder, al igual que en Israe~ donde aparentemente se ha seguido una estrategia de caso por caso, sujeta a prueba
Ye~ror y acompañada de medidas macroeconómicas, que han amortiguado
el 1mpacto del desmantelamiento (condicionada).
En lo que se refiere a la aproximación desarrollada en relación a
la distorsión de precios relativos, se detecta que el caso de México es
un caso diferente. La inflación y sus posibles ramificaciones, esperada
o no esperada, parecen influir de manera decisiva en la variabilidad de
precios relativos. Las limitaciones del cálculo y la aproximación se concentran, de acuerdo con Fisher, en los siguientes comentarios:
. Co~o _es ~mún en cualquier tipo de ocupación, se presentan una
sene de limitaciones a raíz de los datos (si son proxis, si son los apropiados,
etc.) o por parte de la especificación del modelo o del instrumento utilizado
en la medición.
En este caso la medida de la variabilidad de los precios relativos
definida por VR1, no distingue entre los cambios en los precios relativos
que son adecuados para la reasignación óptima de los recursos y los que
no lo son, es decir, sólo en algunas ocasiones se presentan tasas de cambios
en los precios de los bienes que son apropiadas. La medida está penalizando en dos sentidos (un cambio en los precios relativos que es contrarrestado). Si la tasa de inflación para una variable es inicialmente menor
~ promedio y después, en compensación, mayor al promedio, la variabilidad en precios relativos, como se mide aquí, será cada vez mayor en
cada_ período. ~i por el contrario hay un declive permanente en el precio
relattvo de un bien, esto se mostraría una vez en la medida de variabilidad.
La m_edida que se usa, enfatiza tales cambios en precios, más que los
cambios permanentes.

�36Ensayos

La segunda limitación se refiere al grado de agregación. La medida
de variabilidad usada aquí es altamente agregada y por lo general es mejor
utilizar los datos al menor nivel de agregación posible. Por otra parte,
si una indagación completa y exacta se considera como el mecanismo
a través del cual las perturbaciones monetarias producen una mala reasignación de recursos, sería deseable colectar series de tiempo de las dispersiones de precios del mismo bien. Sin embargo, tales datos no están
disponibles actualmente. Este documento no proporciona una prueba
definitiva acerca de la mala reasignación de recursos.9
Por otra parte los ascensos de la inflación son provocados por los
precios no controlados, por lo que un estudio al respecto, al menos para
el caso de México, con soluciones tentativas, no debería de descartarse
considerando que los servicios públicos no han estado bajo control y han
sido los de más impacto en la inflación general.
La importancia del estudio de la economía mexicana dentro de un
programa estabilizador, radica en la intención de proporcionar nuevos
criterios de selección de instrumentos de política económica que incrementen la eficiencia de la economía.

Notas
1

Ver Lecciones desde México. Francisco Gil Díaz y Raúl Ramos Ter-

cero.
2

Ver The Economy of Israel. Fisher, Stanley.

3

Ver Relative Shocks, Relative Price Variability and Inflation. Fisher,
Stanley.
4

Ver The Dispersion of Relative Commodity Prices under very Rapid
Inflation. Blejer, Mario
5

Para descripción de la metodología utilizada, ver Anexo.

6

Ver Diez Lecciones de la Reforma Económica en México. José
Córdoba.
7

Ver Inflation and Stabilization with Incomes Policy Support.
Dornbush and Sinonsen.
8

9

Ver Informe Anual 1990 del Banco de México.

Ver Relative Shocks, Relative Price Variability and Inflation. Fisher,
Stanley (para mayor detalle).

Programa de estabilización...37

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Programa de estabilización...39

Yacamán, Jesús Marcos. Análisis de la Inflación en México. Libro: La
Inflación en México. El Colegio de México.
-

Anexo y Gráficas
Por problemas de disponibilidad de datos acordes a las necesidades de
la metodología elegida, la aproximación de la variabilidad de los precios
relativos en México (1987-1990) se realizó de la siguiente manera:•
Como Pit (logaritmo del precio del bien i en el período t) se utilizó
un indicador agregado (logaritmo del índice de precio por objeto de gasto),
siendo así los bienes: alimentos, ropa, vivienda, muebles, salud, transporte,
educación y otros. Como Pt (logaritmo del índice de precios promedio)
se utilizó el logaritmo del Indice Nacional de Precios al Consumidor.
Como w¡ (participación del bien i en el Indice de Precios al Consumidor) se utilizó una variable generada. Para tal, se especificaron sistemas de ecuaciones simultáneas de ocho ecuaciones (por tener ocho
diferentes índices de precios) de las cuales una necesariamente cumple
I w¡ =1; lo anterior por el supuesto de que las ponderaciones de los
ocho índices constituyen el índice general en México, asimismo w¡ •o.
Estos sistemas de ocho ecuaciones se calcularon por períodos móviles
a través del período de estudio.
Para determinar las w¡, se promediaron los resultados de las w¡ en
todos los sistemas de ecuaciones simultáneas y se tomó ese promedio.
Aunque no es el mejor indicador, la utilización de ese promedio puede
justificarse al calcularse los intervalos de confianza, donde el movimiento
posible del parámetro es aceptable en la mayoría de los rubros.

• Según Blejer debería reconocerse que los precios relativos pueden ser afectados por
cambios estructurales en la parte real de la cconom(a y no solamente por desarroll06 inflacionarios. Sin embargo, al estar trabajando con cambios mensuales (de corto plazo)
se "desprecian" los cambios estructurales y se enfoca la atención en los efectos cspcctTiC06
de la inflación en la variabilidad de precios relativos.

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PRECIOS AL CONSUMIDOR
Y AL PRODUCTOR ,
GRAFICA #1

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Variación Porcentual Anual.

FRACCIONES CONTROLADAS
GRAFICA #2

Porcentaje Respecto al Total

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100.0

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100.0
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60.0
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DEL BANCO DE MEXICO

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089
ORAFICA 11

M90
3

VARIACIONES DE PRECIOS
SECTOR PUBLICO- Y PRIVADO
250

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-

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S. Privado

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PLAN
DE
ESTABILIZACION

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1987
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1990

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111

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11190

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(Variación Porcentual Anual)
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ESTABILIZACION

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77

78

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81

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86

87

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GRAFICA # 6

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COMPARACION DE PRECIOS Y COSTOS
Plan de Estabilización Mexicano

f

GRAFICA # 7

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200

-

MATERIAS PRIMAS

PRECIOS PRODUCTOR

150

100

50

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111
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1987
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1

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1988

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11

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1
1989

111

1 1 1 1 1 1 1 1

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11

111

1

IV
1990

DIFERENTES ENFOQUES DE INFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
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GRAFICA # 8
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111 IV
1
1987
Variación Porcentual Meneual

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1988

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1989

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11

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1990

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MEDICIONES ESPECIALES DE INFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
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1989

11188

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Variación Porcentual Anual

PROCESO DE DESINFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
%

GRAFICA # 10

16
14

-

INFLACION MENSUAL

1

12
10
Desaceleración

8
20. Repunte
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6
4

3er. Repanle
lnHoc:tonarto

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11

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11

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IV

1917

Puente:Banco de M6xtco

19118

1989

1990

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�SO Ensayos

Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.51-93

Recesión y crisis
de la agricultura en México:
La política del estado 196S-1988
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Aurora Adriano Anaya•

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1

El análisis del subsector agrícola reviste una gran importancia tanto en
términos académicos como sociales, ya que el estancamiento que enfrentó
el nivel de su producción e incluso la disminución en el volumen generado
de algunos artículos, sobre todo los de consumo básico, ha sido una de
las causas más relevantes de las presiones inflacionarias que sufrió el país
desde mediados de la década de los setenta hasta 1988, en que se suscribió
el Pacto de Solidaridad Económica. Asimismo, la brecha entre la demanda
y la oferta nacional ha contribuído al deterioro de la balanza comercial
del país, al tener que importar cantidades crecientes de productos para
cubrir los requerimientos del consumo interno.
Los efectos más graves del estancamiento del subsector se refieren
a su incapacidad para generar ingresos suficientes para la manutención
de la población que depende de su producción para su subsistencia, provocando una mayor pobreza y marginación social.

La hipótesis que se plantea en este trabajo es que el comportamiento
de la producción agrícola ha estado determinado por la política del Estado,
que se materializa en la inversión física en infraestructura básica, y en
los estímulos y subsidios que otorga el gobierno a través de los fertilizantes,
semillas mejoradas, crédito, investigación y asistencia técnica, entre otros.
La hipótesis considera que el aumento de la producción de ese sub-

o

,..

1

1

10

sector se da en función de los bienes y servicios que le proporciona el
estado, y en la medida en que esta instancia disminuye los apoyos que
le otorga. su dinamismo disminuye.
• F.gresada de la Facultad de Economía de la UNAM.

�Recesión y crisis de la..53

52Ensayos

Este trabajo tiene el propósito de analizar las variables más importantes que determinan el nivel de la producción, las característi~s de
su estancamiento y crisis, y las políticas instrumentadas por el gobierno
para apoyarlo.
Con base en las conclusiones se pretende aportar elementos que
orienten la política económica que se aplique en ese subsector para su
reactivación, la cual deberá buscar la resolución de los problemas de la
estructura, que permitan su autodesarrollo. Se consi~era indispensa~le
superar la adopción de medidas coyunturales que reacuven la produccion
mediante estímulos de precios y/o subsidios directos a los productores,
pero que pierden su efecto al dejar de otorgarse.
El guión de este trabajo incorpora los anteriores aspectos en las dos
secciones que lo integran, como a continuación se menciona: La primera
trata acerca de las políticas que el gobierno ha aplicado y sus principales
instrumentos. En el primer apartado, se analiza la inversión física pública
federal canafüada al campo; en el segundo, los bienes y servicios de apoyo
a la producción agrícola que ha proporcionado al gobierno; en el terce~o,
otras políticas y, finalmente, en el cuarto apartado se comentan los pnncipales efectos que ha tenido la política agrícola.
En la segunda sección, "Un modelo de factores determinantes de
la producción agrícola", se propone un modelo con las principales variables
que determinan la producción agrícola; en el segundo apartado se d~finen
las variables seleccionadas y se justifican los indicadores de las mtSmas
y, finalmente, se presenta la verificación de la hipót~sis y los resulta?os
del modelo. Se termina este trabajo con las conclusiones y comentarios.

l. La política de desarrollo agrícola
El instrumento fundamental de la estrategia de modernización de la agricultura fue el gasto público federal que se canalizó al campo. En esta sección
se tiene el propósito de analizar las modalidades que adoptó dicho gasto.

1.1 Inversión física p6blica federal

Esta inversión se refiere a los recursos financieros que el estado destina
dentro del presupuersto de egresos de la federación, para la construcción
y/o conservación de las obras públicas. En la agricultura, ese renglón
de gasto se ha aplicado básicamente a la creación de infraestructura hidroagrícola de grande irrigación.
De 1940 a 1960, la inversión pública federal que se destinó a la agricultura tuvo una participación en promedio del 12.7% del total y que en
algunos años, como en 1945, alcanzó el 16.5%. Casi la totalidad de esos
recursos se canalizaron a abrir tierras de riego que se entregaron en propiedad privada en dimensiones mayores que los ejidos, fortaleciendo la
agricultura comercial. La superficie beneficiada con obras de riego en
ese período tuvo un crecimiento de 94.4%, al pasar de 1.8 a 3.5 millones
de Has. regadas. En esta época la agricultura tuvo su mayor dinamismo,
con tasas de crecimiento promedio anual de 5.7%.
Desde finales de la década de los cincuenta a 1970, la participación
de la inversión dedicada a la agricultura descendió. En algunos años,
como en 1960, tuvo una asignación del 6.9% del total. Este período coincide con la etapa del desarrollo estabilizador y está caracterizada por
la explotación de la agricultura para apoyar la industrialización del país.
Las áreas de riego crecieron sólo 2.3%.
De 1970 a 1982 mejoró la participación relativa del sector agrícola
en el total de la inversión pública hasta alcanzar el 15.0% en 1m. En
esta etapa las áreas de riego crecieron 58.3%, pasando de 3.6 a 5.7 millones
de Has.
De 1982 a 1988 la inversión canalizada a la agricultura descendió
en forma acelerada hasta llegar al 4.5% del total en 1988 (véase cuadro
1). A precios de 1980, la inversión pasó de $47,495 millones en 1979
a sólo $10,603 millones asignados en 1988, lo que significa una reducción
del 347.9%. Esta disminución de la inversión pública en el campo coincidió
con la fuerte caída que tuvo la producción agrícola de 1982 a 1988, período
que algunos estudios de este subsector han calificado como crisis de la
agricultura. En el cuadro 2 se muestra el crecimiento que tuvieron las
áreas de riego.

�54Ensayos

Recesión y crisis de la...55

CUADRO 2

CUADRO 1
MEXICO

SUPERFICIE BENEFICIADA CON OBRAS DE RIEGO

INVERSION FISICA PUBLICA FEDERAL
Participación de la
AgriculhJra
respe&lt;:10 al total
%

AGRICULTURA
(Millones de
pesos corrientes!

TOTAL
(Minones de
08SOS 1980)

AGRICULTURA
(Miftonesde
08SOS 1980)

8376
13049

36
140
372
602
577
1106

12531
19621
40180
41605
60082
78855

1556
3239
5594
5682
4139

6684

12.4
16.5
13.9
13.7
6.9
8.5

1966
1967
1968
1969
1970

15475
21057
23314
26339
29205

1255
2349
2131
2661
3628

89950
11 8933
128636
139841
148362

7295
13267
11758
14128
18430

8.1
11.2
9.1
10.1
12.4

1971
1972
1973
1974
1975

22398
49838
64818
95767

2885
4447
5615
9064
13172

107445
150357
199512
211347
269827

13840
20080
22478
29554
37113

12.9
13.4
11.3
14.0
13.8

1976
1977
1978
1979
1980

108611
140102
217382
300294
486177

10637
20973
28550
36912
43521

255911
253102
336473
386394
486177

25063
37889
44191
47495
43521

15.0
13.1
12.3

1981
1!l82
1983
1984
1985

758495
1016041
1365428
2262391
3030261

51880
77616
72138
111240
209804

601980
501006
353646
368228
314702

41175
38272
18684
18105
21789

6.8
7.6
5.3
4.9
6.9

1986

5104292
10797173
19072660

320455
608494
853947

303791
268480
236804

19072
15131
10603

6.3
5.6
4.5

Afio
1!140
1945
1950
1955
1960
1965

1987

1988

TOTAL
(MIUonesde
oesos corrientes)

. 290

a.a
2672

4408

33298

AÑO

MILES DE HECTAREAS

TASA DE CRECIMIENTO

1940
1950
1960
1970
1982
1988

1.8
2.5
3.5
3.6
5.7
6.1

38.0
40.0
2.3
58.3
7.0

FlENTE: INEGl·INAH (1985), ESTADISTICAS HISTORICAS DE MEXICO.
PAG.366 (PARA 1940·1970).
SARH (1988), AGUA Y SOCIEDAD: UNA HISTORIA DE LAS OBRAS
HIDRAULICAS DE MEXICO. PAG.194 (PARA 1982·1988).

9.8

9.0

FUENTE: De 1940 a 1979 .. tomaron las Cifras de Nacional Financiera (1981), Economla Mexicana en CWras 1981.
De 1980 a 1987 de lnfonnes Presidenciales. Para 1988 se c.alculO ti monlo deslln~do a la agñciílíun, 111
base en la lnformaciOn de INEGI (1989),Anuarto Estadlslico de los Estados Unidos Mexicanos 1989.
El dellacior utffizadO sa presenta en el Cuadro 12 del anexo Estadlslico

De 1982 a 1988 la inversión en infraestructura hidráulica estuvo fuer•
temente atada, ya que se tenían grandes proyectos en construcción que
se habían iniciado en los regímenes de López Portillo y Echeverrla, cuya
continuación demandaba fuertes sumas de recursos. Por las limitaciones
financieras del país no fue posible mantener el ritmo del programa
constructivo de muchas obras, los esfuerzos se concentraron en las que
tenían mayor avance y se tuvo que parar la mayoría de los proyectos.
Los principales proyectos estaban financiados con recursos del Banco Mundial y del BID y existían compromisos conforme a los cuales el gobierno
debía cubrir determinada participación frente a los desembolsos de esas
instituciones, los cuales no se pudieron atender, por lo que se tuvieron
que pagar comisiones de compromiso.
Por las mismas medidas de austeridad, durante ese sexenio se limitó
la iniciación de proyectos nuevos de grande irrigación.
Los períodos de construcción y puesta en operación de los grandes
proyectos de infraestructura hidráulica son muy amplios, muchos de los
cuales se han ejecutado en períodos mayores de 10 años. Por ello se

�56Ensayos

considera que la reactivación de la agricultura basada en grandes pr~~ectos
de irrigación sólo podría lograrse en el mediano y largo plazo, reqwnendo
de grandes volúmenes de inversión para concluir los que estaban en proceso
e iniciar otros.
Aunado al descenso en términos reales de la inversión pública Y a
la reducción de su participación en el total, se tiene el hecho de que,
desde mediados de los sesenta su rentabilidad había disminuído porque
la ampliación de la frontera agrícola implicaba mayores costos por Ha.
regada.1 Además, el deterioro de las obras ya construídas estaba ~e?1andando enormes sumas para que volvieran a tener la misma productlVldad,
con lo que se disminuyeron los recursos que podían destinarse a obras
nuevas.
La operación, conservación y mantenimiento de l?s distritos de ri:go
requiere un fuerte volumen de recursos, ya que el gobierno ha mantemdo
a su cargo el control de los mismos y ha absorbido los costos. ~to
significa que se sigue beneficiando a los productores que y~ han si~o
apoyados anteriormente, en detrimento de otras áreas susceptibles ~e .incorporarse al riego, pero sobre todo de las de temporal que no han recibido
suficientes recursos.

A las áreas de temporal se le han canalizado apoyos en una prol?°rción
mínima. En 1988 se tenían sólo 949 mil Has. de tempor.al tecnificado.
Básicamente se le han proporcionado apoyos ~e promoetón Y f?me~o
que no tienen efectos directos sobre la producción, como son asistencia
técnica y organización de productores, entre otros, que en much~ casos
son rechazados por los productores por no corre~ponder a las nece_sidades
y características de la región, además de las actitudes de corrupctón que
han imperado en el sector.

1.2 Bienes y servicios de apoyo a la producción
agrícola

En congruencia con la estrategia de modernización de la agricultura, el
gobierno ha proporcionado subsidios a los insumos agrícolas, po~ ~n lado,
para compensar los bajos precios que los productores han rec1~id? por
sus artículos, y por el otto, para aumentar los niveles d~. rendimiento.
Sin embargo, a partir de 1982 se planteó una nueva política para este

Recesión y crisis de la...57

subs~~tor, con la cual se busca reducir y, en algunos casos eliminar los
subsidios.
Los bienes y servici~s de apoyo a la producción los ha otorgado el
estado a. través de las entidades de la administración pública paraestatal,
que está m!egrada por las .empresas de participación estatal, los organismos
des~ntralizados, las sociedades nacionales de crédito, las instituciones
~acionales de seguros y fianzas y los fideicomisos. Esas entidades han
sido creadas con el propósito de cumplir con algunas funciones del estado
~mo la explotación ~e recursos. ~aturales estratégicos, la producción d;
msumos Y la prestación de servtc10s básicos. Por medio de ellas se ha
pr~movido la modernización del campo, el cambio tecnológico y se ha
estunulado y complementado la inversión pública y privada.
A. continuación se presentan los principales bienes y servicios que
el gobierno ha proporctonado a la agricultura:
·
I_nvestigación: En la política agrícola de México se Je ha dado una
gran lDl~rtancia a la ~vestigación y desarrollo de la tecnología, la cual
ha permttido obtener mcrementos significativos en los rendimientos de
los principales cultivos, como se señaló en el apartado anterior. Muestra
de ~llo es que los av~ces logrados en el mejoramiento genético de las
semillas de alto rendimiento en México constituyen la base de la "Revolución Verde" que se dio en otros países.
Los_ oríge~es de la investigación, con apoyo gubernamental, datan
de los anos tremt~ cuando la Secretaría de Agricultura fundó el Depart~ento de Estaciones Experimentales, cuyo objetivo era encontrar soluaones a los problemas prácticos que se presentaban a los campesinos.
En 1947 este departamento se transformó en el Instituto de Investigación
Agrícola (IIA) que funcionó hasta 1960.
Congruente.con la estrategia d~ modernización de la agricultura, en
194~ se estableció el ~rograma con1unto de ayuda técnica del gobierno
meXI~o y la ~undación Rockefeller, que se incorporó a la Oficina de
Estudi~s Es~ec1~es (OEE) de la Secretaría de Agricultura, cuyo objetivo
fue la mvestigaetón para aumentar la producción.
. En este programa se suponía que la tecnología agrícola que se estaba
ap~cando en E.U.A. podía transferirse a México, y se trataba de descubrir
los msumos técnicos y la debida proporción para su empleo por los agricul-

�58Ensayos

tores mexicanos.2 Esto provocó que en parte sus investigaciones no fueran
aplicables, porque en México no se contaba con programas de extensión
agrícola, créditos, ni la educación rural que se tenía en dicho país.
Básicamente los investigadores de la OEE se dedicaron a buscar nuevas variedades de semillas que respondieran a un "paquete" de insumos
y prácticas especialmente aplicables en las zonas de riego. Ese paquete
estaba compuesto por el uso de maquinaria agrícola, fertilizantes químicos,
herbicidas, insecticidas y regulación del agua. Esta técnica de producción
ha resultado muy costosa para el país porque su utilización se ha concentrado en las áreas de riego, además de que la utilización de tecnología
intensiva en capital, no es congruente en un país que tiene escasez de
recursos financieros y una gran disponibilidad de mano de obra agrícola
con bajo costo de oportunidad.
En 1961 se fusionaron la OEE y el IIA con la fundación del Instituto
Nacional de Investigaciones Agrícolas, bajo el control del gobierno mexicano. Con ello se esperaba que la investigación se reorientara al desarrollo de tecnologías que correspondieran a las condiciones socioeconómicas y a las características físicas del país. Sin embargo, los recursos
fiscales que se le asignaron fueron declinando, por lo que se limitó a
continuar con las actividades que se venían desarrollando. Fue hasta
1969 cuando se le dio nueva importancia y se le canalizaron fondos suficientes para fortalecer sus investigaciones.
En 1985 la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos fusionó
los Institutos de Investigación Agrícola, Ganadera y Forestal en el INIFAP
(Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias).

Recesión y crisis de la...59

un gran esfuerzo por superar el rezago en la investigación y vencer los

problemas operativos a que se enfrenta el instituto. Para ello, es necesario
canalizarle suficientes recursos financieros tanto públicos como aportaciones del sector privado.
·
Semillas: En 1961 al fundarse el INIA se creó PRONASE, organismo
que debía recibir el material genético del instituto, multiplicarlo mediante
contratos con agricultores, o en sus propias tierras y distribuir las semillas
certificadas.
Esta empresa tiene el monopolio de la disposición de los resultados
de ~ investiga~ón genética pa~ocinada por el gobierno, pero grupos de
agncultores pnvados han obtemdo permiso de la Secretaría de Agricultura,
para recibir material genético de alto rendimiento del INIA para la reproducción y venta de sus propias semillas.
La calidad de las semillas de PRONASE ha sido en general bajísima,
sus costos de administración elevados y su sistema de distribución poco

seguro.

Gordillo de Anda señala que esta entidad no ha logrado promover
plenamente la generación de semillas mejoradas, ni incorporar a los productores de esos insumos. Además, tiene un deficiente control de calidad,
realiza la multiplicación de productos obsoletos y tiene bajos rendimientos
de producción. Este autor recomienda que INIFAP y PRONASE orienten
sus acciones a atender las necesidades de las zonas temporaleras con
agricultura tradicional, a través de la generación de material genético adecuado para las microrregiones maiceras y frijoleras del centro y sur del

país.4

Ni el INIA ni el INIFAP han logrado integrar sus actividades de
investigación básica y de desarrollo con las tareas de la SARH en cuanto
a asistencia técnica y extensionismo, de manera que sus acciones no corresponden a las necesidades de los productores.
En 1970 había 10 centros de investigación y 30 campos experimentales
en el país. Para 1975 habían aumentado a 12 y 49. En 1980 se tenían
17 y 58 y en 1984 se tenían 17 y 59, respectivamente.3 El aumento de
los organismos de investigación nos muestra el interés que tiene el gobierno
por mejorar las técnicas de producción del país, aunque los propósitos
de la investigación cambien con cada régimen priorizando las áreas de
riego o bien los intereses de las de temporal. Sin embargo, se debe realizar

Cabe señalar que la producción de semilla certificada por PRONASE
ha aumentado significativamente, ya que en 1961 se generaron 1,464 toneladas, mientras que en 1988 se obtuvieron 77,766 toneladas. No obstante,
ha tenido un comportamiento de muchos altibajos, presentando en un
año incrementos importantes para tener al siguiente un descenso muy
grande. El volumen de semillas de esta empresa representa alrededor
del 40% de la oferta del país, el 60% restante es de los sectores privado
Ysocial. El uso de semillas mejoradas es de 90% en áreas de riego y
de 10 a 15% en áreas de temporal.

�60Ensayos

Fertilizantes: La "Revolución Verde" provocó un espectacular aumento en ·el uso de fertilizantes. GUANOMEX, creado en 1943, no tenía
capacidad para satisfacer la demanda, además, los precios de los fertilizantes eran muy elevados y los costos de esa empresa aún m~. D~ante
los años cincuenta y los primeros años de los sesenta, la producción nacional
aumentó con relativa lentitud y una parte considerable de las necesidades
se satisfu.o con importaciones.
En 1965 se inició la nacionalización de la industria, con lo que la
mayoría de los productores privados se integraron a GUANOMEX para
facilitar la planeación y eliminar importaciones. En sólo tres años la empresa atendió el 90% de la demanda de nutrientes de fósforo y nitrógeno,
y los precios de algunos productos bajaron considerablemente.
La producción de fertilizantes ha tenido un ritmo creciente a partir
de 1965 en que los fertilizantes de nitratos yfosfatos alcanzaron un volumen
de 657.7 mil toneladas. Para 1970 fue de 1,171.8 mil toneladas, en 1975
fue de 1,869.8 mil toneladas, en 1980 fue de 2,111.9 mil toneladas, en
1985 fue de 3,749.9 mil toneladas y en 1988, a pesar de la caída de la
producción agrícola, fue de 4,030 mil toneladas. Esto representa tasas
de .crecimiento promedio anual de 12.2, 9.8, 2.5, 12.2 y 2.4% para los
períodos comparados.

Los precios reales de los fertilizantes cayeron de 1968 a 1987, lo
que ha significado un fuerte subsidio a los agricultores. Sin embargo,
en 1988 tuvieron un aumento muy importante. Alrededor del 90% de
las áreas de riego y 50% de las zonas de temporal utilizan este insumo.
Crédito: El crédito es otro de los insumos fundamentales que determinan la producción, ya que proporciona al ~icultor los_ recursos~cleros necesarios cuando carece de capital propio para realiz.ar los cultivos.
El gobierno creó instituciones oficiales para apoyar las actividades
agrícolas. En 1926 fundó el Banco Nacional de Crédito Agrícola, ~.A.,
en 1934 el Banco Nacional de Crédito Ejidal y en 1965 el Banco Nacional
Agropecuario. Finalmente, en 1976 instituyó el Banco Nacional de Crédito
Rural, en el que se fusionaron los tres anteriores.
Los objetivos de las instituciones de fomento agrícola han cambiado
de una administración presidencial a otra, oscilando entre el apoyo a los
productores de escasos recursos y la aplicación estricta de criterios de

Recesión y crisis de la...61

recuperabilidad de los créditos. Esto último se presentó con mayor intensidad en el régimen de Alemán.
El crédito concedido a los productores de subsistencias en condiciones
estrictas, sólo ha logrado endeudarlos y, al cabo de algunos años, ya no
han recibido crédito oficial y han sido puestos en listas de clientes cuyos
ingresos futuros están sujetos a reclamación.5 El mismo problema se
presenta a las pequeñas comunidades agrícolas o ejidales.
De 1961 a 1981 la banca oficial canalizó recursos crecientes al campo,
ya que pasó de $10,871.3 millones (pesos de 1980) a $61,259.2 millones,
lo que significa una tasa promedio anual de crecimiento del orden de
9.0%. A partir de 1982, el monto de los créditos otorgados descendió
fuertemente. El año en que más se afectó fue en 1987, en que tuvo
una reducción de -38.3%.
En cuanto a las superficies habilitadas con crédito de avío por la
banca especializada, en 1976 atendió 3,953.6 mil Has. A partir de la
década de los ochenta se amplió la atención hasta alcanzar 7,240.0 miles
de Has.. Cabe hacer notar que esta superficie representa menos del 30%
del total cosechado.
Los principales cultivos atendidos son el maíz, el sorgo, el frijol y
el trigo, en orden de importancia. En menor medida la soya, el arroz,
el cártamo y la semilla de algodón.

Para que el crédito otorgado sea eficiente, debe otorgarse en el monto
suficiente para cubrir todas las fases del cultivo y además ser oportuno.
En estos dos aspectos se han presentado fuertes problemas porque las
ministraciones de recursos no se han otorgado con la suficiente celeridad.
Asimismo, el crédito se otorga en especie, que incluye los insumos
agrícolas de semillas, fertilizantes e insecticidas, así como apoyos al crédito,
que incluyen seguro agrícola, asistencia técnica, organización y comercialización. La calidad de estos bienes y servicios ha ido mejorando, pero
han abundado las quejas de los productores, en el sentido de que los
insumos son de baja calidad y obsoletos y, los apoyos, ineficientes y manejados por personal corrupto, lo que ha ocasionado fuertes pérdidas
a los productores.

�62Ensayos

Recesión y crisis de la...63

1.3 Otras políticas

Además de las políticas que se señalaron en los apartados anteriores,
el estado ha manejado otros instrumentos que han determinado la conformación de la estructura del subsector agrícola. Por su importancia,
se incorpora en este trabajo un análisis de los términos de intercambio
y del reparto agrario.

CUADRO 3
MEXICO
INDICE DE PRECIOS IIIPUCITO DEL PIB Y AELACION DE INTERCAMBIO
(8 - 1910 • 100)

00

TOTAL
A

RICULTURA

e

FACl\J

e

1.3.1 Términos de intercambio
El cálculo de los términos de intercambio de la agricultura con respecto
al resto de la economía, con base en el deflactor implícito del PIB, nos
muestra que desde 1940 los precios han sido favorables a este subsector,
salvo en algunos años en que fueron desfavorables (1971, 1972, 1980, 1982
y 1983 con -1.2, -3.1, -2, -5 y -5.8 respectivamente) (véase cuadro 3).
Sin embargo, al comparar los términos de intercambio de la agricultura
con la industria manufacturera, se observa que de 1940 a 1972 la relación
fue desfavorable al sector agrícola. De 1973 a 1981 tuvo un comportamiento favorable, pero de 1982 a 1988 se revirtió nuevamente la tendencia
a favor de las manufacturas.
Lo anterior nos indica que la agricultura ha apoyado al sector manufacturero al proveer productos alimenticios y materias primas a precios bajos,
lo que ha permitido mantener bajos los salarios de los trabajadores y
abaratar los costos, lo que redunda en una tasa de ganancias más alta.

19'0
19-45
1950
1955
1960
1165

13.1◄ 1

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1967
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1969
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1971
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1974
1975
1976

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1978
1979
1980
1981
1982

1983
1984
1985

Cabe hacer notar que a nivel de cultivos las variaciones son diferentes:
han aumentado más que proporcionalmente algunos productos, como las
frutas y las hortalizas, mientras que los precios de los granos básicos y
oleaginosas se han rezagado, al ser controlados mediante precios de garantía. Ricardo Solís en su artículo sobre Precios de Garantía y Política
Agraria,6 presenta información sobre los precios de garantía nominales
y reales de los principales cultivos; se puede apreciar que los niveles reales
del maíz, frijol y trigo son inferiores en 1988 respecto a los que tenían
en 1953 (año en que se estableció la política de precios de garantía como
precio mínimo de comercialización). En la misma situación se presentan
los precios de los demás productos básicos, al compararse los niveles
a partir de que se estableció un control a través de precios de garantía.

2.314
4.322
6.65
10.595

1988
1987

1988

18.124
18.835
19.685
20.11◄8

22.148

24.18
30.689
35.492

2.912
5.655

-15.6
.3
8.5
•15.137
-6.78
-0.976

11.313
11.14
111.738
20.489
21.2M

2.1
3.2
1.9
1,0
2.0

-3.435
-4.545
-6.424
-7.136
-5.147

20.586
21.45
26.892
34.203
40.671

22.988
23.925
26.33
32.567

-12
-3.1

-10.449
-10.345
1.375
5,024
10.193

36.909

68.266

66.305

n.778

100.0

131.5
1112.7
363.8
648.4
105U
2043.1
4550.0

4882.9

11286.7

10078.3

1680.2
4021.8
8054.2

e

17.664 ·
18.27
18.47
19.027
20.014

82.085
100.0

386.1
614.4
962.9

~10

A

1U95
15.324
17.13

8.◄ 13

43.274

202.8

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6.2
26.9
15.8
4.1
2.5
7.3

41.212
61.077

126.0

Ttll1ÍnOI do

2.457
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11.028
14.285
17.755

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64.606

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5.6
2.0

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399.9
668.0
1053.0
11172.8

58.259

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-2.971
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-2.934
0,133

26.0
41.0
90.4
59. 1
56.7

31.5
48.5

21.6
13.1
2.9

3.564
-6.818

74.5
139.4
100.3

93.8
122.7

◄.837

-17.777

11.I
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21.1

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71.2

12.6

82.1

• p.,. 19◄0 • 1155 no .. o,-,ltó lnfonnadón aepa,ada de la agrlculln, por lo quo .. IOmó lnlonnación
agregada quo lncluy. la agricullln. ganadorfa. sllYiculura y posca.

fUENTE: Cilculol proplol basados., la lnlOITIIIICi6n do e..... do ""-'íc:o, lnfomol Anuales, para ti porfodo do
11◄0-1970 con beM

..

1960-100. INEGI, Sistoma do Cutnlll Nacionales do México para ti periodo 1970-1980

con bMe 1970o100 y do 1980-11188 con base 11180 11 tomaron las clras 19pOrladas por ol Nlorido Slllelra.

�64Ensayos

Recesión y crisis de la...65

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La respuesta positiva a los cambios de los precios agrícolas surge
de la agricultura comercial, ya que depende más de los bienes de capital
y de los insumos variables, semillas mejoradas y fertilizantes -entre otros.
En cambio, la respuesta de la agricultura tradicional ha sido poco significativa porque no hace uso importante de los bienes señalados.

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1.3.2 Reforma agraria
La Reforma Agraria constituye uno de los frutos de la Revolución Mexicana. La restitución de tierras a las comunidades campesinas y el reparto
de los grandes latifundios fue la razón principal por la que los campesinos
se incorporaron a la lucha. Sin embargo, las presiones de los terratenientes
y de los líderes locales impidieron que se diera el reparto de las tierras.
Fue hasta el régimen de Cárdenas cuando se dio un fuerte impulso y
se buscó una reforma integral que permitiera que los eji_dos recién formados
se hicieran productivos.

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A nivel de cada cultivo se observa que en los años en que los precios
de garantía han aumentado en términos reales, más que otros productos,
se presenta un aumento de la superficie cultivada, sobre todo en áreas
de riego y, consecuentemente, se da un aumento en el volumen de la
producción.

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La política de establecer precios de garantía de los granos básicos
por debajo del resto de los productos del propio sector agrícola y de
los bienes manufacturados, ha desestimulado la producción de esos artículos, provocando un déficit en el mercado interno que se ha tenido
que satisfacer con importaciones. Esta situación se presentó en el período
de 1981 a 1988, durante el cual el precio real de los granos básicos bajó
significativamente, como se muestra en el cuadro anterior. Esto repercutió
sobre la caída de la producción que se tuvo en esos años. Por el contrario,
los términos de intercambio en favor de la agricultura provocan una expectativa de ingreso mayor para los agricultores, lo que estimula el aumento
de la inversión para realizar mejoras en las tierras ya existentes y aumentar
la utilización de insumos que mejoran los rendimientos.

Clark Reynolds considera que la Reforma Agraria sentó las bases
para el desarrollo dual del sector rural del país, conformado por explotaciones comerciales y por gran cantidad de precios de subsistencia. Lo
anterior en virtud de que para atender las grandes demandas de tierra
presentadas, los ejidos que se integraron promediaban de 2 a 3 Has. Asi-

�Recesión y crisis de la...67

66 Ensayos

mi$mo, con el programa de Reforma Agraria no se eliminaron los predios
de mayor tamaño, sino que sólo se redujeron sus dimensiones. A los
propietarios originales (y en algunos casos a cada miembro de la familia)
se les permitió conservar de 100 a 200 Has. escogidas por ellos, las cuales
incluían, por lo regular, el núcleo de la hacienda, pozos, bombas y
construcciones, a partir de los cuales se conformaron los predios grandes
que han participado en el proceso de modernización de la agricultura.?

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Esto significa que a los ejidos se les dotó de tierras de menor calidad,
con menor dotación de agua y más alejados de los mercados. Aunado
a ello, recibieron menos estímulos gubernamentales que la agricultura
comercial, y el tamaño de sus predios los imposibilitó para obtener excedentes que les permitieran mejorar sus explotaciones, por lo que los
ejidatarios individuales pasaron a formar parte del sector de subsistencia.

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De 1900 a 1985 se distribuyeron 102.9 millones de Has., beneficiando
a 2.8 millones de campesinos. Del total de tierras, 1.9% fueron de riego,
12.1% de temporal, 53.7% de agostadero, 10.9% montes, 0.8% zonas desérticas y 20.6% son indefinidas (véase cuadro 5).
Como se mencionó anteriormente, el reparto de tierra entraña un
problema político y social y se ha realizado para apaciguar los reclamos
de distribución del ingreso yjusticia social presentados por los campesinos.
Sin. embargo, del total repartido, es mínima la proporción de áreas de
riego y muy pequeña la de temporal (no se indica en la fuente la calidad
de estas tierras). La mayor parte corresponde a agostaderos, montes
e indefinidos.

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Los regímenes presidenciales que más tierras han repartido son los
de Cárdenas (1935-1940), Díaz Ordaz (1965-1970) y Echeverría (19701976). En los dos últimos períodos, la calidad de la tierra entregada fue
muy baja.
La producción de los predios ejidales ha estado en desventaja y su
explotación se ha hecho a través del uso intensivo del trabajo. La ocupación

de mano de obra aumentó en el caso de las explotaciones pequeñas, en
relación a las propiedades medianas y de tamaño grande, en tanto que
en estas últimas, se tendió a utilizar métodos más intensivos en capital.
Cabe señalar que existe una marcada diferencia entre los ejidos explotados individualmente, de aquellos explotados colectivamente, ya que

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�68Ensayos

estos últimos han sido beneficiados por fuertes inversiones y apoyos crediticios, asistencia técnica y organización, lo que los habilitó para tener
una productividad similar a la de los propietarios privados, aprovechando
las economías a escala en la siembra, cosecha y transformación de los
productos.
En noviembre de 1991 el ejecutivo federal presentó ante el Congreso
de la Unión una iniciativa de reforma al Artículo 27 constitucional, mediante la cual se solicita: autorización para que las sociedades mercantiles
participen en la propiedad de la tierra y la producción rural; otorgar
a los ejidatarios el derecho sobre sus parcelas, establecer procedimientos
para que los comuneros y ejidatarios puedan asociarse entre sí y con
terceros, y otorgar el uso de sus tierras; dar por concluído el reparto
de tierras, y se solicita que se continúen considerando como pequeñas
propiedades aquellos predios que debido a mejoras realizadas, rebasen
los límites establecidos.
Con esas medidas se pretende dar seguridad a la tenencia de la tierra;
combatir el minifundio a través de formas de asociación que permitan
capitalizar al campo y aprovechar mayores escalas de producción, y se
busca que los productores conjunten recursos y esfuerws en términos
equitativos y transparentes.
Paralelamente a las modificaciones legales, se está proponiendo una
reforma a la política aplicada en el campo que incluye la inversión pública, .
el desarrollo científico y tecnológico, mejoramiento de instrumentos financieros (como el seguro y mercados de cobertura), sistemas de comercialización más modernos, cadenas de transformación más eficientes e
insumos competitivos yde alta calidad. Al respecto se considera pertinente
realizar los siguientes comentarios:

•

•

La conclusión del reparto de la tierra dará seguridad a la tenencia
de la tierra, lo que tendrá efectos positivos sobre la inversión
en el campo. Sin embargo, hay que tener presente que el agente
más importante de inversión en el campo ha sido el gobierno
y no los propietarios privados de los predios medianos y grandes.
La participación de las sociedades mercantiles en el campo podría
provocar una mayor concentración de la tierra por la existencia
de las sociedades irregulares y los prestanombres.

Recesión y crisis de la...69

Sobre el particular, cabe mencionar que Cervantes Ahumada señala
que existe un gran número de sociedades mercantiles que no están constituídas conforme a los requisitos que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles. Asimismo, agrega que "quien quiera que en México
desee afectar sólo parte de su activo patrimonial a una empresa mercantil,
organiza una sociedad anónima, en la que hace figurar como socios a
sus familiares, a su chofer y a su jardinero.... Estas sociedades proliferan
por centenares en nuestra vida comercial".ª
•

Se está planteando que no se permitirá que los ejidatarios enajenen sus parcelas por presiones derivadas por adeudos anteriores,
por lo que se buscarán mecanismos que los liberen de sus pasivos
con las instituciones oficiales de crédito. Sin embargo, el mayor
riesgo radica en las deudas que los campesinos tienen con los
prestamistas privados y los arrendadores de tierras ejidales, que
al margen de la ley tienen gravadas las parcelas.

•

En relación al paquete de políticas económicas para la reactivación del campo, se considera que debe incluir un volumen de
recursos tal que permita revertir la tendencia de la descapitalización del campo y superar el atraso y marginación actual.

En resumen, se considera que estas medidas deben incluir disposiciones suficientes que protejan a los ejidatarios y a los pequeños propietarios, de ser absorbidos por el gran capital en condiciones desventajosas. Además, el estado deberá apoyarlos con inversiones y estímulos
y subsidios, para que puedan participar en el mercado en forma más
eficiente y competitiva.

1.4 Discusión de las políticas agrícolas

El modelo de desarrollo adoptado a partir de 1940, determinó que se
subordinara la agricultura a las prioridades de industrialización del país.
Asimismo, al interior del sector agrícola se sobreestimularon las explotaciones comerciales de riego, con respecto a las tradicionales del área
de temporal.

�70Ensayos

1.4.1 Subordinación de la agricultura a la industria
A la estrategia de d~sarrollo agrícola se le asignaron los objetivos de
a~entar _la_ pr~uce1ón y la productividad, que favoreciera el proceso
de m~ustn~ción ~e} país a través de alimentos y materias primas baratas,
Yla disposición de diV1Sas por la reducción de importaciones y el aumento
de las exportaciones.
Esta política ha estado matizada en cada régimen presidencial. En
algunos, se ha propuesto el desarrollo rural, que permita el acceso de
las grandes masas campesinas a los beneficios del desarrollo, mejorando
sus nive~es de vida y s~ participación en el ingreso. Sin embargo, finalmente
han cedi?o a las presiones del sector industrial, subordinando los objetivos
del medio rural. ~n otros regímenes se ha sometido a la agricultura
a una gran explotación a través de los mecanismos de precios y reducción
de estímulos y subsidios a los insumos prioritarios.
El hecho más relevante que se observa desde 1940 es la caída tendencial de la inversión pública y la disminución de subsidios tanto en
términos rea!es como en su participación en la inversión tot~ lo que
pone de manifiesto que los fondos se están canafüando en mayor medida
hacia el resto de los sectores de la economía.
Aunado a la drástica caída del gasto público en el campo, se encuentra
el hecho de ~ue desde 1965 su rentabilidad ha disminuido. Su impacto
en -la expansión de la producción del sector, a través de la ampliación
de las 1:°nas de riego, ha descendido más que proporcionalmente debido
a cuest~ones de ~isponibilidad física de la tierra apta para el cultivo y
a cuestiones técrucas y de costos crecientes.
Lo~ ~ubsidi?s a la pr?du_cción de insumos básicos y a la prestación
de servicios básicos ha dismmuído, lo que ha provocado aumentos en
sus precios, sobre todo de 1982 a 1988. La cobertura de utilización de
s~~as, mejoradas, maquinaria y equipo, y fertilizantes y créditos, ha
disminwdo, además de que su uso se ha enfocado básicamente a las zonas
de riego.
Los_ efectos más graves de la reducción de los apoyos del gobierno
se aprecian en el área de investigación, que no ha contado con recursos
para seguir, por lo menos con el ritmo que tenía en 1960, mucho menos
para llevar a cabo un desarrollo tecnológico acorde con las prioridades

Recesión y crisis de la...71

nacionales y la atención de las áreas de temporal. En la actualidad se
padece un rez.ago considerable con respecto a los avances logrados en
otros países, lo que queda de manifiesto por el diferencial de rendimientos.
Empero, la situación más crítica se presenta cuando se comparan los rendimientos internacionales con los que obtienen las áreas de temporal de
México.
Por cuanto a los términos de intercambio, éstos han sido favorables
a la manufactura en detrimento de la agricultura. Esta situación daña
al~ ~cultores pcrque eleva los pr~cios de los artículos que ellos compran
y disminuye sus mgresos por los bienes que venden. Esto implica una
transferencia de ingresos para favorecer el aumento de los beneficios del
sector manufacturero. Desde el punto de vista de justicia social esa redistribución del ingreso es criticable, ya que las altas utilidades no necesariamente implican un aumento en el ahorro, sino más bien un mejoramiento de nivel de vida y un aumento en gasto suntuario, en lugar de
can~ a las inversiones_ productivas, que es el principal argumento
para Justificar la concentración de los recursos y la protección de la industria.
Esta situación ha contribuido a reducir los fondos de inversión en
la agricultura, aunado al hecho de que las mayores utilidades hacen más
atractiva a la industria, además de que los riesgos son relativamente menores, porque no está sujeta a los factores meteorológicos.
La política de industrialización también ha provocado la migración
de los trabajadores del campo a la ciudad, en virtud de que los salarios
que se ofrecen son mayores que en el medio rural. Sin embargo, la oferta
de mano de obra ha crecido en mayor proporción que la demanda, con
lo que se aumentó el desempleo urbano. Pero el diferencial de salarios
continúa ejerciendo un atractivo hacia los centros urbanos, lo que ha
agravado el desempleo y la pobreza, generando una mayor tensión social
en las ciudades.

lA.2 Explotaciones, comerciales y tradicionales
La estrategia de modernización de la agricultura instrumentada a partir

de 1940, favoreció el desarrollo desigual del campo. Con el propósito
de aumentar la producción y la productividad, el gobierno canaliz6 fuertes
sumas de recursos a la ejecución de grandes obras de riego y al desarrollo
de una tecnología intensiva en capital, que permitieron un rápido aumento

�72Ensayos

en los rendimientos de los productos básicos y de exportación. :Estas
acciones fueron complementadas con programas de producción de insumos
estratégicos y de servicios de apoyo a la producción.
Las inversiones en infraestructura hidráulica se concentraron en el
noroeste, norte y noreste del país, donde se desarrollaron unidades agrícolas muy comerciales e intensivas en capital. Los productores del
centro y sur del país reaoieron una pequeña proporción de esas inversiones,
y en su gran mayoría no tuvieron recursos para hacer uso de los insumos
y técnicas que se estaban aplicando, quedando al margen del proceso
de moderniz.ación. Como resultado, se acentuaron las diferencias entre
la agricultura comercial y la tradicional.
Las tierras abiertas al riego se entregaron a propietarios privados
en extensiones mayores a las establecidas en la legislación agraria, lo que
les permitió tener economías de escala en la utilización de maquinaria
y equipo y los insumos de semillas mejoradas y fertilizantes.
El reparto de tierras contribuyó a fortalecer el esquema dual. Por
un lado, no acabó con los latifundios existentes y, por el otro, favoreció
el J)linifundio al entregar predios de dos o tres Has., en ronas de temporal,
de mala calidad y en su gran mayoría no aptas para la agricultura, como
se muestra en el cuadro 5 . Además, no se dieron estímulos a la producción,
como se planteó en el programa original de Reforma Agraria.

Recesión y crisis de la...73

gamiento de mayores créditos y elevación de los precios de garantía. Como
~lución al minifundio, se planteó la colectivización de los ejidos y de
las comunidades campesinas; no obstante, la instrumentación de esta política se vio limitada porque requería una considerable inversión para ser
viable.9
Además la insuficiencia de la producción obligó al estado a canalizar
la mayor parte de sus recursos hacia las áreas de agricultura comercial,
que podía dar una respuesta con mayor rapidez, marginando a la agricultura
de subsistencia.
La segunda experiencia para fortalecer la agricultura tradicional se
dio de 1979 a 1982 con la puesta en marcha del Sistema Alimentario
Mexicano, cuya meta era alcanzar la autosuficiencia alimentaria del país,
mediante el subsidio a los insumos estratégicos, aumento a los precios
de garantía, fortalecimiento a las organizaciones campesinas y reducción
de los riesgos. Se trataba de superar los problemas que afectaban a las
áreas de temporal a través de incentivos. El SAM tuvo éxito en el aumento
de la producción de 1980 a 1981, pero en 1982 perdió su impacto, por
la inseguridad de las devaluaciones y la inflación.10

A principios de la década de los setenta se manifestaron con toda
claridad los problemas que enfrentaba el sector agrícola, al pasar de una
posición de país exportador de granos, a importador de los alimentos
básicos de la población, como son el maíz, frijol y trigo.

De 1982 a 1988 las condiciones del subsector agrícola se hicieron
más aiticas, fundamentalmente por la notable reducción de los apoyos
hacia ese subsector, tanto en términos reales como en su participación
e1:1 el total. Se redujeron los recursos públicos para inversión; la investigación yel desarrollo tecnológico se rezagaron; los precios de fertilizantes,
semillas mejoradas, pesticidas, insecticidas, electricidad, etc. aumentaron
en mayor proporción que los precios agrícolas; las tasas de interés aumentaron y se redujo el volumen de crédito; los precios de garantía declinaron
y, en general, se deterioraron los términos de intercambio. La política
de saneamiento financiero y eficiencia de las empresas provocó que el
nivel de la producción agrícola cayera, no se tuviera capacidad para utilizar
las tierras disponibles y se quedó un gran porcentaje de ellas ocioso.
Además, la agricultura comercial se orientó a la producción de bienes
de exportación, porque el tipo de cambio hacía más atractivo el mercado
externo.

De 1970 a 1976 se estableció una estrategia para hacer frente a los
profundos desequilibrios del sector y el deterioro del nivel de vida de
los campesinos. Se tenía el propósito de organizar y mejorar los métodos
de cultivo, mediante el aumento de la inversión pública al campo, otor-

Al respecto, cabe hacer notar que en EE.UU. el gobierno ha jugado
un papel fundamental en el desarrollo y auge de la producción agrícola.
Gavaldón y Ceceñas señalan que este país ha aplicado cuatro tipos de
programas de apoyo a ese subsector: protección de los precios agrícolas

Cabe hacer notar que el desarrollo de las áreas de riego ha provocado
un proceso de migración hacia ellas, pero en virtud de ser intensivas en
capital, no han podido proporcionar fuentes de empleo a los campesinos,
presentándose el problema de desempleo, que en muchos casos ha inducido
a los mismos a ofrecerse como braceros indocumentados en el sur de
los Estados Unidos.

�74Ensayos

de las fluctuaciones de la oferta y la demanda; protección de los ingresos
de los productores por medio de pagos compensatorios directos para mantener su nivel de rentabilidad; control de la oferta, y foment~ a la prod~ctividad y eficiencia, a través del financiamiento y ~ubvención de_ la investigación y desarrollo agrícola. Actu~e~te, el gob1e~no estadourudense
pretende reducir el monto de los subsidios a la agrt~ultura como una
forma de reducir su déficit fiscal, por lo que está aplicando progr~as
de control de la oferta interna y a nivel internacional busca la reduCCtón
de los subsidios y control de los excedentes agrícolas, para hacedr más
competitivas sus exportaciones y mantener los precios elevados.11
Sin embargo la implementación de es~ m~das en M~~co debe
tomar en consideración que el nivel de eficiencia y product1V1dad. está
por debajo de los niveles logrados ~n. aquel país, ad~m_ás de que ei:15ten
amplias zonas de temporal en condiciones muy deprurud_as y con i_uvel~s
de productividad muy bajos. La aplicación de esas medidas podrían dirigirse a las zonas de agricultura come~cial. Pe~o en tales áreas se ha
observado que, cuando se afectan sus mveles. de ingresos, red~ccn la superficie sembrada y ejercen una fuerte presión sobre ~l gob!em~ para
lograr estímulos directos que les compensen por los precios baJOS, nesgos
y costos.
Ante las perspectivas del mercado internacional de Yfano~ la política
agrícola del país debe orientarse a fortale~~ la capacidad mt_er~ de
producción de alimentos, actuando con dec1s1ón_ s~bre la ampliación de
la superficie cultivable y el aumento de los rend1m1entos, acorde con las
características y necesidades de las microrregiones.
Se considera necesario adoptar alternativas para la reactivación de
las zonas de temporal, ya que si esas áreas no pudiero~ ~acer uso del
"paquete tecnológico" cuando los insumos estaban subsidiados, mucho
menos lo podrían hacer en condiciones de precios rea~es, a~emás de que
en esas zonas se requiere de un fuerte volumen de mverS1ó!1 en obras
de drenaje y conservación del suelo y agua, que no pueden realizar porque
no cuentan con recursos.

Recesión y crisis de la...75

2. Un modelo de factores determinantes
de la producción agrícola
En esta sección se presenta UD modelo de los factores determinantes de
la producción agrícola, que incorpora las principales variables que explican
su comportamiento. Con el propósito de verificar la relación entre esas
variables se emplea la técnica de regresión múltiple y se realiz.a la interpretación de los resultados obtenidos.

2.1 Presentación del modelo
La hipótesis que se pretende demostrar, es que el crecimiento de la producción agrícola ha estado determinado por el gasto público federal canalizado
a este subsector, en forma de inversión física y de bienes y servicios de
apoyo a la producción, que han favorecido la ampliación de las tierras
abiertas al cultivo y el aumento de los rendimientos.
La producción agrícola depende de las decisiones que los productores
toman sobre la utilización de la tierra, el trabajo, el capital y la técnica,
así como de los fenómenos meteorológicos. En este trabajo no se pretende
analizar estos elementos, sino que se busca probar que la acción del gobierno ha sido fundamental para crear las condiciones favorables para el crecimiento de este subsector, a través de los instrumentos que se señalan
en la hipótesis. Además, el estado ha aplicado políticas que han contribuido a compensar los términos de intercambio desfavorables y los riesgos e incertidumbre de esta actividad, mediante estímulos directos y subsidios a los insumos, con lo que ha inducido las decisiones de los productores. En la página siguiente se presenta UD diagrama en el que se muestra
la relación que existe entre los instrumentos utilizados por el gobierno
Y la producción agrícola, relación que se comenta a continuación.
La inversión física pública federal es una de las principales variables
que explican el comportamiento de la producción agrícola. Este renglón
de gasto se ha destinado a la construcción, operación y mantenimiento
de obras de infraestructura hidráulica para la apertura de áreas de riego
Yde temporal tecnificado. La ejecución de obras de gran irrigación abarca
períodos muy largos, desde la proyección, construcción y puesta en operación de los distritos de riego, por lo que su impacto sobre la disponibilidad
de tierras abiertas al cultivo se da en el mediano y largo plazo.

�Recesión Ycrisis de la...77

76Ensayos

Como se mencionó anteriormente, los productores agrícolas toman
decisiones sobre la superficie que van a dedicar al cultivo, teniendo como
limitante la disponibilidad de tierras para usos agrícolas (que depende
de las tierras abiertas al cultivo con recursos públicos en los años anteriores,
mas las que se incorporen en el año de que se trate). Otros aspectos
que toman en cuenta los productores, son las expectativas de los precios
relativos y los convenios que hayan suscrito con el gobierno, en los que
se establecen los estímulos e incentivos que esta instancia les va a otorgar.

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De lo anterior, se desprende que en el diagrama citado se plantee
que la superficie sembrada está en función de la inversión física pública
federal realizada en el pasado; también está determinada por los precios
relativos y los mecanismos de concertación que utiliza el gobierno para
establecer compromisos con los productores agrícolas.
La superficie cosechada, a su vez, depende de la extensión de tierras
sembradas y de las condiciones climatológicas, que pueden provocar mermas e incluso que se pierdan las cosechas.

El gasto público federal canalizado a la producción de bienes y servicios de apoyo a la agricultura, constituye otra variable fundamental que
influye sobre la producción agrícola, ya que incide sobre los aumentos
en los rendimientos. Actúa sobre dos aspectos: en el mediano y largo
plazo se destina a la investigación y el desarrollo tecnológico que ha permitido obtener semillas mejoradas e integrar los "paquetes tecnológicos"
que se mencionaron en el capítulo anterior. En el corto plazo, el estado
ha producido en forma subsidiada semillas mejoradas y fertilizantes, entre
otros, y ha proporcionado crédito a tasas preferenciales por debajo de
las del mercado, todo lo cual actúa directamente sobre los rendimientos.
El diagrama comentado ha permitido establecer esquemáticamente
la relación entre la variable dependiente y las independientes del modelo.
Es decir, la producción agrícola depende en forma inmediata de la superficie cosechada y de los rendimientos. A su vez, estos dos elementos
están determinados por la inversión física pública federal realizada en
el pasado, y por los bienes y servicios proporcionados por el gobierno
en apoyo a la agricultura.
Con el propósito de validar la hipótesis planteada acerca de la relación
entre las variables, se utilizará un modelo de regresión múltiple. En la

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�Recesión y crisis de la...79
78Ensayos
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F (Xi, X2, X3,

Xi Y u)

trabajo. Cabe hacer notar que esto no afecta los resultados del modelo
porque la técnica de regresión múltiple se está utilizando con el propósito
de validar la hipótesis. Es decir, verificar si las variables independientes
determinan el comportamiento de la producción agrícola.

en donde:

y

= Producto Interno Bruto

de la Agricultura

X1 = ln~ersión Fsísi~.PúbPlir'caopo~~~;~os por el Estado (X21, X22)
X2 = Bienes y ervicios
. . tes
Xi1 = Producción Nacional de F e ~
r la Banca
Xu = Crédito Proporcionado a la Agricultura po
Especializada
Ñ
=Términos de Intercambio
.
Ñ
= Superficie Cosechada (Total Nacional)
u
= Término de Error
. bl d ndiente y es una función lineal
Se considera que la vana e er X Xi y u La ecuación está
d las variables independientes X1, 2, 3•
·
e:pecificada en la siguiente forma.

y = b1 + biX1 + ~X21 + b4X22 + b5X3 + b6Xt + u

;f

. bles ue tienen una correlación
En la ecuación se excluyen ~
ªe li~tivas del modelo, con el
muy alta o perfecta con otras var:i_a esultixp linealidad que podrían prepropósito de evitar problemas de t~cil l ~stimación de los coeficientes
sentarse entre ellas, lo que haría:uy
e:cuentra la disponibilidad de
de mínimos cuadra~os. ~n t caso s: a la su rficie cosechada. De
tierras y la superfi~e cul~v.ada :;::n y el d~ollo tecnológico, que
igual manera se exc. uye . mves
roducción de semillas mejoradas,
tiene una alta relaci:lne~ co~ incluyen los rendimientos, porque
los fertilizantes y el cr tdo. . am s proporcionados por el gobierno.
dependen de la oferta e msumo

t

.
d l modelo se presentan otras variables que no
En el flu1ograma ~
cá1 ul
Lo anterior se debe a que
se incluyen en la ~u!ción y los c º·~eran medir su influencia. En
no se encontraron mdicadores que pellD:1
. el clima y la concertación.
este caso están·
. bl
1 modelo se tomó en base
La decisión de incluir o no varia es ~n e en la sección 1 de este
al análisis y consideraciones que se expusieron

2.2 Selección y justificación de los indicadores
de las variables

En este apartado se definen los indicadores de las variables que se incluyen
en el modelo, se describe la información que se está utilizando y las fuentes
de la misma.
Cabe hacer notar que en el transcurso del período de análisis {1965
a 1988) han evolucionado los métodos de captación de la información,
el marco conceptual, la metodología del cálculo y su presentación. Esto
ha ocasionado problemas, porque algunos datos ya no se están procesando
y otros ya no son comparables porque tienen bases de cálculo diferentes,
por lo que se ha perdido la continuidad de series históricas de mucha
antigüedad.
Hasta 1976 el Banco de México tuvo la función de procesar la información sobre cuentas nacionales. Con la creación de la Secretaría
de Programación y Presupuesto se asignó esta función al Instituto Nacional
de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), dependencia que ha
hecho un esfuerzo por presentar información más amplia y detallada. En
1981 publicó el Sistema de Cuentas Nacionales de México para el período
de 1970 a 1978, que corrige resultados anteriores. A partir de esa publicación se le ha dado mayor continuidad a la información.
Producto interno bruto del subsector agrícola. Esta es la variable
dependiente del modelo. La información sobre este renglón (a precios
corrientes) se obtuvo para el período de 1%0 a1970 de los Informes Anuales
del Banco de México, y de 1970 a 1988 se tomaron los datos consignados
en el Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI. Estrictamente estas
series no son comparables porque tienen bases de cálculo diferentes, pero
para efectos del análisis de su tendencia, se considera válido tomarlas.
En todo caso, el problema ocurriría solamente en el año en que se efectuó
el cambio de fuente.

�80Ensayos

Recesión y crisis de la...81

Para deflactar los valores a precios corrientes, se usó el deflactor
implícito del PIB, que se obtuvo de las mismas fuentes. Con cálculos
propios se transformaron los índices de base 1960 y 1970 a base 1980.
Inversión física pública federal. Durante el período de análisis ha
cambiado la presentación y la forma en que se agreg~ los C?nceptos
de gasto público así como las áreas responsables de su integración. Los
datos de 1965 a
se tomaron de Economía Mexicana en Cifras 1981,
publicada por Nacional Financiera. De 1979 a 1988, se tomaron las cifras
inchúdas en los Informes de Gobierno. Cabe señalar que en 1980 se
llevó a cabo una reforma presupuesta! con la cual se cambió la clasificaci~n
del gasto público tanto por funciones como por programas. Con el cambio
ya no se presenta en forma separa~ la,inform~ción de l:15 actividades
primarias sino que, con una concepción más amplia, se considera el. sector
de desarrollo rural, en el cual se articulan los programas agrarios, de
producción agropecuaria y forestal y de bienestar social, lo qu~ ha dificultado la separación de los datos que corresponden a la agricultura.

im

Bienes y servicios de apoyo a la producción. En el s~bsector agrí~la
resaltan por su importancia PRONASE (Productora Nacional de Semilla)
en la producción y distribución de se_millas ~r~~das; FER~X ~Fertilizantes Mexicanos) en la produCC1ón y distribución de fertilizant~s, INIFAP (Instituto Nacional de Investigación Forestal y Agropecuaria) en
la generación, desarrollo y divulgación de te~ologías que. incrementan
la productividad, y BANRURAL (Banco Nacional de Crédito Rural) en
el otorgamiento de crédito.
En el modelo se incorporan dos indicadores para medir el impacto
que esta variable tiene sobre la producción agrícola: la producció~ nacional
de fertilizantes y la disponibilidad de créditos, porque se cons1dera ~ue
esos insumos son los más relevantes en el aumento de la produCC16n.
Se tenía la intención de incluir la producción nacional de semilla de
PRONASE; sin embargo, por los altibajos que tiene en el período .de
análisis, no presentaba una buena relación. La ~ente d~ informaetón
de los indicadores es el documento titulado Estadísticas Básicas 1960-1986
para la Planeación del Desarrollo ~ural Integrt'1, editado P?r la Secretaría
de Agricultura y Recursos Hidráulicos. Las cifras de créditos corresponden a los montos otorgados por los bancos especializados en el fomento
agropecuario, sin incluir los importes de los fideicomisos, ya que no se
localizó información consolidada, pero se considera que los apoyos más
importantes son los otorgados por la banca oficial.

Términos de intercambio de la agricultura respecto a la industria
manufacturera. Este renglón constituye una variable importante en la toma
~e decisiones de los pr~ucto~es, con un doble efecto. A corto plazo,
influye sobre la superficie cultivada y el uso de insumos variables. Las
e~ativas _de aumen_tos. futuros en los precios, con una mejoría en los
términos de intercambio, influyen sobre el aumento de la inversión física.
Para. medir los impactos ~e esta variable se calcularon los precios relativos,
coDS1derando el deflactor implícito del PIB para la industria manufacturera,
sobre el deflactor implícito del PIB de la agricultura. Hasta 1970 se tomar~n los dat~ del Banco de México; a partir de ese año, se incorporan
las cifras del Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI. En virtud de
que se ha cambiado de base cada 10 años, se recalcularon para darles
base 1980.

2.3 Verificación de la hipótesis

Como se señaló en apartado 2.1, el modelo de regresión múltiple se está
utiliz.ando en este trabajo con el propósito de validar la hipótesis planteada
relativa a que el nivel de la producción agrícola ha estado determinado
por el gasto público federal destinado a ese subsector, en forma de inversión
física y de bienes y servicios proporcionados por el estado. De acuerdo
con estre planteamiento se espera que los coeficientes estimados muestren
la exist~ncia de una. relación directa entre las variables independientes
y la variable dependiente del modelo. Es decir, que los parámetros sean
de signo positivo.
Las series de tiempo uitilizadas para realizar los cálculos se presentan
en la página siguiente y se integraron como se indica en el apartado 2.2.

Cabe destacar que en el modelo se considera que los impactos de
las variables independientes sobre la dependiente se dan con diversos
períodos de rezago. Para la inversión física pública federal se estimó
un rezago de 15 años; de un año para la producción nacional de fertiliz.antes
Y para los términos de intercambio. Para el resto de las variables se
supone que influyen al nivel de la producción durante el año de que
se trate.
Los resultados obtenidos de la regresión se presentan a continuación:

�82Ensayos

Recesión y crisis de la...83

Coeficiente
b1
..---rrTTTTl

"T"T"TT7 r-T"T"T'T"l

,-,""T""T"ri

r-r..,.......r, ,-,rr-,-,--,

"

1

.....
"I
q

31475.0

Error Estándar
22923.0

t
1.3731

bi

1.5362

0.67695

2.2693

~

0.86353

0.53292

1.6204

b4

1.2166

0.19523

6.2315

bs
b6

..

Valor

-71.552
4.9887

318.97

-0.22432

1.6618

3.0020

i

..
"t

1::
~

...

~

-~ ~u'°
~-

I"

n

Suma de los cuadrados residuales =
Error estándar de la regresión
=
Media de la variable dependiente =
Desviación estándar
=
R2
=
2
R Ajustada
=
Estadístico Durbin-Watson
=
Número de observaciones
=
F (5,18)
=

0.122500
8 249.57
191 342.
37 326.5

o.961m

0.951154
23319
24.
90.5735

"I iiqrt'.

h

..
i
"t

-¡
L

_n

Los coeficientes estimados por la regresión se utilizan para medir
el cambio en la variable dependiente, asociado con una unidad de cambio
de la variable independiente de que se trate, considerando que todo lo
demás permanece constante.

Conforme se esperaba, los coeficientes que se estimaron por el modelo
resultaron positivos, con excepción de b5• Esto significa que un incremento
de un millón de pesos en la inversión física pública federal provocará
un incremento de 1.5 millones en el producto agrícola, con un rezago
de 15 años, considerando que todo lo demás permanece constante. El
aumento de 1% en la producción nacional de fertiliuntes dará lugar a
un aumento de 0.8% en el producto agrícola, con un rezago de un año.
Si el crédito aumenta en un millón de pesos, inducirá 1.2 millones más
de producto y el aumento en 1% de la superficie cosechada dará lugar
al aumento de 5% del producto agrícola. Por lo que se refiere a los

�84Ensayos

Recesión y crisis de la....85

términos de intercambio, contrario a lo que se esperaba, el coeficiente
resultó de signo negativo, sin embargo, no se presentan comentarios debido
a que el parámetro estimado es estadísticamente insignificante.
Con el propósito de probar el grado de significancia de cada coeficiente estimado por la regresión, se utiliza la prueba t. El valor de este
estadístico, que se calcula con los 18 grados de libertad del modelo (24
observaciones y 6 parámetros estimados), con un intervalo de confianza
de 5%, es de 2.101.
Los coeficientes estimados bi, b4 y b6 tienen un valor superior a
ese rango. Los coeficientes b1 y hJ son significativos a un 20% con un
valor de la t = 1.330. Sin embargo, la t estimada para el parámetro
bs es muy baja y de signo negativo.
X

,
2

De acuerdo con estos resultados se considera que las variables X1,
X y Xs son significatvas y determinan el nivel de la producción.
3

Sin embargo, el coeficiente de la relación de precios es estadísticamente irrelevante, y según el modelo no determina a la producción agrícola.
La R2 indica la proporción del total de la varianza de Y que es
explicada por la regresión. Su rango se encuentra entre cero y uno, Y
un alto valor de este estadístico se asocia con un buen ajuste de la línea
de regresión; un bajo valor, con un pobre ajuste del modelo de regresión.

2

En los cálculos del modelo se determinó un valor para la R de
0.961m, lo que muestra que la ecuación de la regresión explica el 96%
de la variación en la variable dependiente. Es decir, la relación causal
del modelo ha sido correctamente especificada.

que tiene el modelo, es de 4.56. El valor estimado para este estadístico
por el ~~elo es de 905'735, muy por encima del valor aitico ñalad
lo q_ue m~ca un alto grado de significancia y apoya la acepta~ón
la hipótesJS planteada en el modelo.
e

J•

Para probar que no existe correlación serial entre los términos d
error se usa el estadístico Durbin-Watson. El valor de este estadísti~
puede cae~ en un rango de cero a cuatro. Un valor cercano a dos indica
~uc no e~te correlación en serie de primer orden, pero para su exacta
~t~{reta~ón se usan tablas cuyos valores varían con el número de vana es y e número de observaciones. Si el estadístico cae dentro del
rango 4-du Y 4dl la prueba es indeterminada.
~nsiderando el número de ~ observaciones (24) y el número de
las ~bles (5), el valor del estadísti~ al 5% de significancia es dl=0.93
y du -1.90; por su parte, el valor estimado es de 2.33 lo que nos indica
que la prueba resulta indeterminada.
'
4-du &lt; dw &lt; 4-dl

4-1.90 &lt; dw&lt; 4-0.93
2.1 &lt; 2.33 &lt; 3.(17

mu ~o obstante este r~s~tado, se considera que este problema

00 es
YIDlportante, ya que mdica la presencia de autocorrelación del término
de error,· lo que a su vez indica un problema de especificaa-6n, pero como
la
regresión se usa sólo para la prueba de hipótesis, los estadísticos relevantes son R2, F y los "t".

de r De ~cuerdo ~n los estadísticos de la bondad de ajuste de la ecuación

La R2 ajustada elimina la dependencia de la bondad del ajuste con
el n6mero de variables independientes. En el modelo el valor estimado
de este estadístico es de 0.951154.

egresión_m6tip~e, se puede concluir que existe una gran relación lineal
~ntre las ~bles mdependientes y la variable dependiente lo que apoya
aceptación de la hipótesis planteada en este trabajo. '

El estadístico F se utiliza en el modelo de regresión múltiple para
probar la relación lineal entre la variable dependiente y las independientes.

Conclusiones y Comentarios

Se asocia un bajo valor de la F con una débil relación entre X y
Y, y un alto valor con una fuerte relación lineal. El valor crí~ico de
la distribución F, al 5% de significancia, con los 5 y 18 grados de libertad

Los ~esultados del modelo permiten validar la hipótesis acerca de una
relaaón muy alta entre el gasto p6blico federal canaliudo al

C::r

el producto agrícola obtenido. La relación causal establecida
Y
que la política gubernamental de estimulación a la producción de est:

�86Ensayos

subsector, ha actuado fundamentalmente sobre dos aspectos: ª.~entos
de la superficie para usos agrícolas y aumentos de la productividad.
La caída del ritmo de crecimiento de la producción de este subsector,
ha estado asociado a menores crecimientos en los dos aspectos se~dos.
De 1982 a 1988, la crisis agrícola está relacionada con tasas de aecmuento
negativas en esos dos elementos.
La política aplicada creó una fuerte dependenci~ de los pr~u~ores
comerciales, respecto de las obras de riego y de los 1DS~?5 s~diados,
así como de los mecanismos de almacenamiento, comera.alizaaón Ytransformación de los productos proporcionados por el gobierno. Ante las
prioridades de industrialización del país,. se ~ectó dicha r~lación porque
el gasto público canalizado al campo disminuyó tendencialme~te tanto
en términos reales como en su participación en el total Correlattvamente,
se presentó una disminución de la producción agrícola de 1965 a 1981
y una fuerte caída del producto del subsector de 1982 a 1988.
Para revertir la tendencia observada, se considera necesario canalivir
un gran volumen de recursos públicos que. permitan supe~ar el atraso
y compensar la descapitalización que ha sufrido. Es ne~~o reconocer
que esta actividad ya cumplió su pa~l de apoyar el crccumento del país,
ahora se requiere promover su propio desarrollo. Para.ello, se ~lantea
ampliar la cobertura de la inversión física y la produ~ón _de bienes Y
servicios de apoyo a la agricultura, con una nueva onentaaón. Ya. no
solo para apoyar a la agricultura comercial a tra~ de la construcet~n,
operación y mantenimiento de grandes obras de n~go Y la prodUC?ón
de insumos altamente subsidiados, sino para beneficiar a los ~ ~ o s
de áreas de temporal, que no han recibido e~ estímulo d~ las mvemoncs
físicas y que no han tenido capacidad ~é~ca y finanaera para hacer
uso del "paquete tenológico". La reactJvaaón del s~or debe considerar dos enfoques: uno a corto plazo y otro a mediano Y largo plaro.
La inversión física pública federal en grandes obras de infraestructura
hidráulica ya no tiene el mismo dina"!ismo que tu~o de 1~ a 1965 Y
su expansión es muy costosa en términos económicos ! .sooalcs, dada
la escasez de recursos públicos y la caída de su rentabilida~. Aunado
a ello, la ampliación de este tipo de obras s~lo puede r~alizarse en el
largo plazo (que se ha estimado, en este trabaJo, de 1:5 anos). ~de~
implica una inversión muy alta, cuya absorción por la sociedad no se Justifica
ante las grandes necesidades de las zonas de temporal. Por ello, se con-

Recesión y crisis de la...87

si~era conveni~nte que su ejecución se concesione al sector privado. Asi~o, ~ pertinent~ q~e el mantenimiento, operación y, en su caso, rehabilitaetó~ de los distritos de riego se transfiera a los productores, con
lo cual se liberarían recursos para apoyar otros programas de desarrollo
rural.
.Por las limitaciones que enfrenta la realización de las grandes obras
de nego Y ante la urgente necesidad de aumentar la producción agrícola,
se plantea_qu_e ~n el corto plazo una alternativa más factible son las obras
de pequena ungación, con utilización intensiva de mano de obra, que
ade~ te~dría efectos positivos sobre el nivel de empleo rural y la percepetón de i_ngresos por parte de las grandes masas de campesinos. Asimismo, se reqwere a~rar fue~emente a las áreas de temporal con tecnología
acorde a sus condiciones físicas y canalizar fuertes volúmenes de inversión
para ob~as de drenaje y conservación de suelo y agua, para hacerlas más
productivas.
. Los ren~entos han tenido un ritmo de crecimiento menor en los
~os 25 ano~ lo cual ha estado asociado a la reducción de los recursos
públicos canalizados a la investigación, por lo que actualmente se tiene
un enorme rezago en el diseño, desarrollo y difusión de tecnologías que
respo~dan a las necesidades de desarrollo armónico y equilibrado del
país, siendo necesario apoyar técnicas que correspondan a las áreas de
temporal. As~o, se requiere fortalecer y ampliar la investigación en
~l áre~ de la biotecnología, la cual está permitiendo obtener aumentos
1D1pres1onantes en la productividad.

. Por cuanto a los insumos agrícolas, es indispensable hacer más eficiente la producción de esos bienes y la prestación de los servicios. Sobre
todo, ~ nece~o mejorar la calidad de las semillas y generar y difundir
material g~nético acorde a las características físicas de las microrregiones
Y. las n~sidades de los campesinos. En general, es fundamental proporetonar insumos que sean accesibles para los productores de las zonas
de temporal del país. En cuanto al otorgamiento del crédito debe ser
más eficiente y expedito y superar la práctica de créditos e; especie.
A ~afz de la crisis económica del país, a partir de 1985 se replanteó
la políti~. agrícola, &lt;:°n la cual se busca reducir, y en su caso, eliminar
los subs1&lt;:fios generalizados a los insumos y transferir su producción al
sector pnvado. Al respecto, se considera que esta medida es muy importante para sanear las finanzas públicas. Sin embargo, no es conveniente

�Recesión y crisis de la...89
SS Ensayos

su aplicación indiscriminada, ya que se debe seguir apoyando a los que
más lo requieren y suprimirse a los productores que pueden participar
en un mercado de costos reales.
Es fundamental que el gobierno canalice mayores inversiones y bienes
y servicios subsidiados a las zonas de temporal que no han tenido acceso
al proceso de moderni7.ación y que necesitan una ayuda decidida para
superar el gran rezago económico y social que tienen.

Al respecto es necesario tener presente que los países de la Comunidad
Económica Europea y los EE.UU. mantienen una política de apoyo a
la agricultura, porque aparte de conservar su soberanía alimentaria y tener
reservas, les permite mantener los ingresos y empleos rurales.
Si esos países, con mejores dotaciones de tierra y niveles de productividad, apoyan al subsector agrícola, con mucha mayor razón se justifica
en un país como México, en el que la mayor parte de sus tierras para
usos agrícolas son de temporal y una gran parte de la población ocupada
en ellas tiene ingresos de subsistencia. Por ello se plantea que la reorientación de la política debe hacerse en cuanto al destino y los beneficiarios directos de los estímulos y la inversión. El gasto público canalizado
al campo, debe aumentarse de tal manera que se revierta la tendencia
histórica que ha seguido este instrumento, y alcance una participación
en la inversión física pública federal, por lo menos similar a la que se
tuvo en la década de los setenta (12% del total), de manera que se compense
el rezago de este subsector, respecto al resto de actividades de la economía
nacional.
Además de estos planteamientos, es indispensable considerar al fijar
los precios agrícolas internos, que los precios internacionales de los granos
están altamente subsidiados.
Por cuanto a las modificaciones al artículo 27 constitucional, se considera muy favorable dar seguridad a la tenencia de la tierra, a efecto
de inducir más inversiones en el campo. No obstante, hay que tener
en consideración que el agente más importante en este renglón ha sido
el estado y no los productores privados. Por cuanto a la participación
de las sociedades mercantiles en la tenencia y producción agrícola, se
considera que existe un gran riesgo de concentración de la tierra por
las sociedades irregulares que no se ajustan a lo establecido en la Ley
General de Sociedades Mercantiles, y por la práctica de "prestanombres"

J-

que permite eludir la referida Le p
.
tierras ejidales el riesgo más
or cuanto a la titulación de las
de crédito, co~o se está manf:de n? es con las instituciones oficiales
y arrendadores de las tierras ~jicta':' smo co~ los prestamistas privados
gravadas grandes extensiones de terr; que.. margen de la ley tienen
presiones para que se enajenen las ti nos e11dales ~ 9ue pueden ejercer
para los ejidatarios.
erras en condiciones desfavorables
A efecto
de quedla reforma rural que se está promoviendo permita
alcanzar
los ob'eti
. el . l
} vos e desa_rrollo armónico y equilibrado del país d be á
m wr os estímulos
' e r
alimentaria
Al · necesanos
·
para 1ograr Y mantener la autosuficiencia
·
DllSmo tiempo deberá b
.
permanentes en el campo ~
.
.uscar 1ª cre~ción de empleos
de ingresos y de bienestar ~al meJorami~nto sustanaal en los niveles
medio rural. Ante todo se de~ :e arraiguen a ~os campesinos en el
la baja productividad y eÍ atraso te: l~r~moverlaaoo.ones ~ue solucionen
Esto implica darle la máxima rio~~afco en explotación de la tierra.
egresos de la federación, en
e=: campo en el ~r~su~uesto de
total.
os r es Y en su participación en el

tirmin

Notas
1 En pnmer
.
1ugar se construyeron 1 Ob
inversiones
·
as ras que requerían menos
y topográfi y se pospus1~ron las que presentaban problemas geológicos
·
~ que implican grandes costos de cimenta ·ó
·
otosbien
reqweren
fuertes
gastos
en
indemniza
.
ci
n
y
cortinas,
h
.
ciones por tener asentamienumanos o porque en los posibles vasos de las presas existe infr tr
aes uctura carretera o ferroviaria.

: Hewitt de Alcántara, Op.Cit., p.34.
del

o~~:t; ~:?•i!:~~~ti~ª~ási~
~~1986 par~ la Planeación
os 3 - .8. México
4

~:;?;J,:~

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Campo" C
. Ext 1~
ac1a un Nuevo Modelo de Desarrollo del
. omerao
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'
' . . XlCO.
eWitt Cynthia, Op.Cit., p.69.
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�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.95-136

Déficit e Inflación:
Financiamiento del déficit del gobierno federal
por medio de la monetización
El caso de México: 1964-1988
Idalia Gallardo Benavides•

Introducción
El financiamiento del déficit del gobierno federal puede afectar de forma
impactante a la oferta mundial de dinero (Ml), y a través de ésta al
comportamiento de la actividad económica.
Este trabajo explica el comportamiento de la oferta mundial de dinero
en México. Lo hace primero mostrando la relación entre los aumentos
de Ml con la deuda pública federal. Segundo, señalando los componentes
de la monetización total (en especial la monetización crediticia interna)
que se dieron en la economía mexicana de 1964 a 1988. Por último,
identificando el financiamiento del déficit del gobierno federal como causa
inicial de la inflación en México.
El propósito de esta investigación es el de analizar las fuentes del
déficit del gobierno central y sus efectos sobre la oferta nominal de dinero
(Ml), sobre la tasa de interés real, y sobre la sub y sobrevaluación del
tipo de cambio real.
La hipótesis de trabajo es que el financiamiento continuo del déficit
federal a través de la monetización crediticia interna, provocó una aceleración deI crecimiento de la oferta nominal de dinero (Ml), lo que
a su vez ocasionó una alta tasa de crecimiento en los precios. La elevada
tasa de inflación asignó ineficientemente los recursos a través de su efecto
en los precios relativos, mismos que serán analizados a través de la tasa
de interés y del tipo de cambio del dólar.

• Egresada de la Facultad de Economía de la UANL

�Déficit e inflación...97

%Ensayos

Con objeto de alcanzar las metas propuestas, e intentar demostrar
la hipótesis central de la investigación, el estudio se desarrolla tomando
como base los períodos sexenales, presentando además un análisis del
entorno económico y de las principales características de los sexenios comprendidos entre 1964 y 1988. Finalmente se examina la composición de
la monetización total y sus efectos sobre el tipo de cambio y la tasa de
interés.
La presente investigación está dividida en cinco secciones: En la prime-

ra sección se presenta un panorama descriptivo de la economía mexicana
durante los últimos cuatro sexenios presidenciales (1964 a 1988). Subraya
los desarrollos económicos más importantes y examina las políticas aplicadas durante dichos períodos. La segunda sección analiza y presenta
el marco teórico utilizado para apoyar la hipótesis central. Como cimientos
para el análisis, se utilizaron la teoría cuantitativa del dinero (Fisher, edición
1963), la especificación de Robert Triffin (1966), la teoría de la paridad
del poder adquisitivo (Balassa, 1964) y la teoría de la tasa de interés
(Fama, 1980). En la tercera se describe la metodología aplicada para
calcular las variables relevantes, además de indicar las fuentes de donde
se obtuvieron los datos y su especificación. En la cuarta sección (separada
en dos apartados), se presenta el análisis estadístico. La primera analiza
la composición y los cambios en la oferta nominal de dinero, mientras
que la segunda analiza los efectos del crecimiento monetario sobre la
tasa de interés y sobre el tipo de cambio real del peso contra el dólar.
Por último, en la quinta sección se presentan las conclusiones, incluyendo
comentarios sobre las políticas aplicadas durante el período analizado.

Yla tasa promedio anual de crecimiento del nivel de precios se ubicó
alrededor del 3.1%.
_l.Jno de los '?1&gt;ieti~os de la administración de Díaz Ordaz era mantener
un ~vel alto de ~versión pública, para continuar con el crecimiento econ~co de los anos sesenta. Por tal razón el gobierno federal si¡uió una
política económica expansionista.
El incr~mento en ~l gasto público federal fue fmanciado a través
de una p~lítica monetana y crediticia restrictiva. La tasa promedio anual
de crecumento de la oferta nominal de dinero fue de 12.4% no habilndose
presentado e ~ ?e liquidez alguno en el mercado d¡ dinero. Otra
part~ del financiamiento del déficit público federal se obtuvo mediante
~éditos otorgados por el sistema bancario, ya que se contaba con suficientes recursos tanto para el sector público como para el privado.

CUADRO 1
CREDITOS A EMPRESAS Y PARTICULARES EN MEXICO

1964-1970
(Mi les de Ni l lanes •

Pesos)

CREDITOS A EMPRESAS Y PARTIOJLARES

--

l. La Economía Mexicana
1.1 Administración de Díaz Ordaz (1964-1970)

Durante la administración del Presidente Díaz Ordaz (1964-1970), los patrones de comportamiento de la economía mexicana son caracterizados
por una completa estabilidad.
Las características más importantes observadas en este período fueron
las de crecimiento económico alto con estabilidad relativa en los precios,
el PNB creció a una tasa promedio anual del 7.1% en términos reales

TASA DE CRECIMIENTO

ANO

IICJUNAL

REAL

NOUNAL

REAL

1964
1965

61.5

17.6

9.9

1966

77.2

1967
1968
1969

103.5
124.7

1970

147.3

235.6
247.8
273.8
315.6
348.5
406.2
456.0

8.8
15.4
18.1
13.5
20.5
18. 1

10.5
15.3
10.4
16.6
12.3

66.9
91.2

RENTE: BANCO DE MEXICO, INFatME AWAL.

5.2

�Déficit e inflación...99

98Ensayos

período 1970-1976. Este creció a una tasa promedio anual del 1.8.3%
en términos nominales, siendo las metas principales de la 11dmioistración
de Echeverría las de reactivar la actividad económica y satisfacer las necesidades sociales y de infraestructura del país.

CUADRO 2
CREDlTOS AL ~IERNO FEDERAL EN MEXICO
1964·1970
(Miles de Mil lenes de Pesos)

CREO nos AL ~ I ERNO FEDERAL

-

REAL

AIIO

NCICINAL

REAL

NC14INAL

1964
1965

12.8
20.4
27.3
30.0
35.1
42.4
47. 1

49.5

43.8
59.4
33.8
9.9

34.5

17.0

13.9
16.9
5.6

1966
1967

1968
1969
1970

75.6

96.8
103.8
118.2
138.1
145.8

CUADRO 3

TASA DE CRECIMIENTO

20.8
11.1

GASTO PUBLICO FEDERAL EN MEXICO
1970-1976
(Mi lea de Millones de Pesos)
GASTO PUBLICO FEDERAL

54. 1

TASA DE CRECIMIENTO

28.1
7.2

FlENTE: BANCO DE MEXICO, INFORME ANUAL.

Por otra parte, el Banco de México otorga recur_sos en dos sect_ores:
a) empresas y particulares (incluidas las empresas públicas) yb) el gobierno
federal. El primer sector (empresas y particulares) recibió el 7_6% del
financiamiento total del banco central, y creció a una tasa p~omedio anual
del 15.7% en términos nominales. En el segundo (el ~obiemo federal),
el financiamiento otorgado creció a una tasa promedio ~ual de 28%
en términos nominales. As~ puede observarse que la proporaón ~el financiamiento total otorgado que recibió el gobierno federal, se situuó alrededor del 24%.
Debe destacarse que las políticas monetarias y crediticias que se aplicaron durante el sexenio de Díaz Ordaz, fueron desarrolladas con el objetivo de atraer fondos al sistema bancario y, simultáneamente, o~ecer
los recursos necesarios para el desarrollo de los sectores productivos.

AÑo

Ne.MINAL

REAL

IDUNAL

REAL

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

48.6
51.7
67.2
88. 1
123.9
161.6
211.6

150. 5
152.1
188.2
220.3
250.3
288.5
320.6

3.6
6.7
29.9
31. 1
40.6
30.4
30.9

-1.5
1.1

a.a
17.0
13.6
13.3
13. 1

FlENTE: BANCO DE MEXICO, INFORME AtlJAL.

Durante este sexenio, el índice nacional de precios al consumidor
(INPC), aeció a una tasa promedio anual de 15.3%. La tendencia aeciente dio inicio en 1973, cuando de enero a diciembre los precios aumentaron 21.3%, motivado por el aumento en los precios externos y los incrementos en los costos de capital físico y de materia prima

1.2 Administración de Luis Echeverría Alvarez (1970-1976)

El crecimiento de los precios continuó durante 1974, presentándose
20.6% de enero a diciembre. El incremento continuo
~e los precios de bienes importados, la presión de aumentar el gasto
mtemo y los ajustes en los salarios e impuestos, se añadieron a las presiones
inflacionarias.

El gasto público federal fue uno de los factores más ~portantes en la
determinación del comportamiento de la economía mexicana durante el

~on una política expansionista, a medida que crecía el déficit p6blico
también crecía la oferta·nominal de dinero (Ml). El financiamiento del

un aumento del

�lOOEnsayos

Déficit e inflación...101

déficit público se hlro en parte a través_de la base. monetaria. Aún ~n
la captación de fondos del sistema bancano, que crea~ a una tasa p_ro~edio
anual del 35.8% en términos nominales en el sexemo, el financi~ento
principal se llevó a cabo por medio del incremento en la oferta de dinero.

1.2.1 Antecedentes económicos y la crisis de 1976

Para hacer efectivas las metas de la administración de. Ec~ev~rría,
una de las fuentes principales de financiamiento fuero~ las instituciones
financieras públicas, que crecieron a una tasa promedio an_ual. de .28%
en términos nominales, mientras que el financiamiento de las instttuci~nes
financieras privadas creció a una tasa promedio an~ de! 10~ en t é ~
nominales. Se otorgaron fondos adicionales ~ las instituciones públi~
a través del Banco de México, las que crecieron a una tasa promedio
anual de 30% en términos nominales.

A partir de 1973 el sistema bancario mexicano comenzó a sufrir aJgunos
cambios. El incremento en el gasto del gobierno federal, motivado por
el aumento en la inversión pública, fue financiado con fondos inflacionarios
(particularmente por emisión de dinero). Esto causó un exceso de liquidez
dentro del sistema bancario, que presionó el nivel de precios al alza. Por
otra parte, las altas tasas de interés internacionales agregaron más efectos
negativos sobre la baja captación del sistema bancario. Todo ello redundaba en la necesidad de crear dinero nuevo. Por su parte, el Banco
de México trató de regular la expansión monetaria a través de la nueva
tasa de la reserva legal, aplicable a los bancos comerciales y a las
instituciones financieras.

La tasa de crecimiento promedio anual de financiamiento otorgado
al gobierno federal fue del 36% en términos nominales, lo ~ muestra
una fuerte inyección de fondos hacia este sector. En promedio, el 79%
del financiamiento otorgado al gobierno federal fue asegurado por el Banco
de México.

&amp;tas modificaciones dentro del sistema bancario, redujeron las presiones inflacionarias en los años siguientes. Pero el problema volvió a
surgir en 1976, pues el déficit público persistente, que había crecido a
una tasa promedio anual de 44.4% en términos nominales de 1974 a 1976,
continuó siendo financiado por dinero nuevo.

CUADRO 5
GASTO PL8LICO Y l&gt;EFICIT FEDERAL EN NEXICO
1970-1976
(Miles de Ni llones de Pesos)

CUADRO 4

FINANCIAMIENTO TOTAL AL OOBIERNO FEDERAL EN MEXICO
1970-1976
(Miles de Millones de Pesos)
FINANCIAMIENTO TOTAL AL G&lt;lllERNO FEDERAL

AÑo

NOUNAL

REAL

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

47. 1
51.7
65. 0
108.1
147.9
191. 1
280.9

145.8
152.1
182.1
270.3

NOUNAL

11.1

9.8
25. 7

298.8

66.3
36.8

335.3
425.6

29.2
47.0

FUENTE: BANCO DE MEXICO, ltlFORME ANUAL.

GASTO PL8LICO Y l&gt;EFICIT FEDERAL

TASA DE CRECIMIENTO

REAL

AIIO

5.6
4.3

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

19.7
48.4
10.6
12.2
26.9

IICIUIIAL
48.6
51.7
67.2
88. 1
123.9
161.6
211.6

REAL
-6.1
-4.2
-9.0
-18.6
-28.6
-28.6
-43.0

TASA DE CRECIMIENTO
IIOUNAL

REAL

3.6
6.7
29.9
31. 1
40.6
30.4
30.9

-32. 2
-31. 1
114.3
106.7
53.7
-1 .4
52.5

RJENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECOKJ41CA:
Ill&gt;ICAl&gt;C.ES ECONCJUCOS.

�102Ensayos

Los programas expansionistas del sector público y su financiamiento
de 1973 a 1976 iniciaron una especulación sobre el futuro de la economía
mexicana. El ;ector privado respondió negativamente, al cambiar la co_mposición de sus activos financieros en contra ?el peso. ~n 1976 el público
cambiaba activos denominados en pesos, a activos denominados ~n dólares.
El resultado final fue la realización de grandes fugas de capital.
Aunado a lo anterior, la incertidumbre en el mercado financiero mexicano condujo a que las autoridades monetarias d~dieran e~ar el
régimen de tipo de cambio fijo y establecieran un SJStema de tipo de
cambio flexible, en agosto de 1976.
Surgieron presiones inflacionarias acumuladas y reprimidas, causadas
por el estilo de financiamiento del dé~~t públi~. En 197~ los me~cados
cambiarlos y financieros estaban en crJSlS y el ruvel de precios continuaba
creciendo.
1.3 Administración de José López Portillo (1976-1982)
La administración del Presidente José López Portill? ~ecidió impl~tar

un nuevo programa económico, que tenía como pnnetpale's propósitos
el impulsar el crecimiento y la estabilidad económica. El Progr~a de
Reforma Administrativa comenzó en 1m, teniendo como m~tas P':°etp~es
el obtener la confianza de la ciudadanía, a su vez reduru la inflación
(la cual creció significativamente durante 1976), y eliminar el alto déficit
en la balanza de pagos.
Establecidas las metas principales de la nueva administració~ el s~tor
público emprendió en la economía nuevos progr~as, lo q~e unplicaba
en consecuencia, un incremento en el gasto público (especialmente por
parte del gobierno federal). La fuente principal del financiamiento para
estos programas fue el Banco Central.
El incremento en la demanda agregada marcó el comienzo de la
recuperación económica durante 1978, habiéndose debido básicamen_te
a la reactivación del gasto público. Como resultado, 1978 ~e un ano
en el que el crecimiento económico observado se puede considerar alto,
pues el aumento en el PIB en términos reales pasó de una tasa de 4.6%
en 1m a 7.6% en 1978.

Déficit e inflación...103

Los descubrimientos de petróleo alteraron la situación económica
de México. De 1978 a 1980 la economía mexicana pasó por una etapa
de prosperidad y la inversión pública se orientaba fuertemente hacia la
industria petrolera.
Esta última tomó un papel importante en el crecimiento de México,
durante el período de 1m a 1982. Las exportaciones petroleras fueron
un factor esencial para el sector público, ya que de 1m a 1981, los ingresos
derivados de las exportaciones petroleras se multiplicaron más de cinco
veces. Como resultado, tanto el sector público como el sector privado,
consideraban el mercado del petróleo ysus derivados, como determinantes
primordiales para el crecimiento económico futuro de México.
Sin embargo, es importante mencionar que el tipo de cambio nominal
mantuvo un ritmo estable y constante de depreciación, ignorando el hecho
de que la tasa de inflación de México aumentaba a una tasa mú alta
que la del resto del mundo. Se hacía más atractivo financiar tanto los
programas públicos como privados, con recursos externos. De 1978 a
1980 el déficit de la cuenta corriente creció en más del triple, pasando
de 2,693 millones de dólares en 1978 a 10,739 millones de dólares en
1980.
Para 1980 los países industriales comenzaron a aplicar medidas económicas restrictivas, para intentar controlar las presiones inflacionarias
dentro de sus países, provocadas por el aumento en el precio del petróleo.
Esta situación generó una ola de contracción económica y comercial en
lá economía mundial. En la economía mexicana el crecimiento económico
cambió de tendencia, la inflación comenzó a acelerarse, y se inició la
conversión de capital de pesos a dólares.
Las dificultades comenzaron durante 1981 con la reducción del precio
del petróleo, y con el aumento en las tasas de interés externas. Al inicio
del segundo semestre de 1981, México entró a una fase de inestabilidad
económica debido a la inflación interna y a la situación prevaleciente en
el mercado mundial del petróleo. La economía nacional gravitaba sobre
la exportación de un único producto, que era el petróleo. Esta inestabilidad generó una ola de expectativas pesimistas dentro de los mercados,
tanto el de moneda extranjera como el financiero mexicano. Las fugas
de capital comenz.aban a hacerse más notorias. Había una pérdida de
intermediación financiera (Amerlirick, 1984) y las reservas internacionales
comenzaban a reducirse.

�Déficit e inflación...105

104Ensayos

La paridad del dólar no podía ser mantenida, por lo cual se realizó
la devaluación de febrero de 1982. Esta, aunada con un programa de
ajuste nacional de salarios, inició otra devaluación. ~ precios ~el ~or
público también se incrementaron, para tratar de reduetr el déficit público.

· Las expectativas del público sobre el comportamiento del ~po de
cambio y de la inflación, trajo consigo una escasez de recursos en el SIStema
bancario. El resultado de todo ello, fue un aumento notable en la base
monetaria y en la oferta nominal de dinero. La expansión de la base
monetaria, fue de 98% en términos nominales a ~ales de 1982. 1;,as
principales causas de este incremento fueron la_ necesidad del sector púb~co
federal de financiar sus programas ya establecidos, y de repo?er la pé~dida
de reservas internacionales. El incremento en la oferta nommal de dinero
(Ml) fue del 63% en términos nominales en 1982. D~do el aumen!o
en Ml, la cantidad total de financiamiento otorgado por el sistema bancano
creció 127% en términos nominales durante 1982.

...
ANO
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982

BASE

FINANCIAMIENTO

OFERTA

OFERTA
BASE
IOIETARIA NCJIINAL
NO!INAL
M1
IOIETARIA
M1
130.9

295.9
380.8
513.5
121. 7
1 045.0
2 068.6 1

158

208
270
361
4n
635
031

-7.0
126.1
28.7

34.9
-76.3
758.7
97.9

29.5
31 .7
29.8
33.7
32. 1
33 . 1
62.4

TASA DE
TOTAL
NOUNAL CRECIMIENTO
658.4
838.7
1 012.2
1 210.7
1 961 . 1
2 991.5
6 794.1

37.9
27.4
20.7
19.6
62:0
52.5
127. 1

FLENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACICII ECONO!ICA:

ESTADISTICAS FINANCIERAS INTERNACICIIALES E INDICADORES
ECOMCJU COS.

1.4 Administración de Miguel de la Madrid Hurtado
(1982-1988)

Inaugurada en diciembre de 1982, la Administración de Miguel de la Madrid culpó al "populismo" del sexenio de Echeverría, del mal manejo
de las finanzas públicas, que habían provocado el caos en la economía
mexicana.
Se aplicó un programa de ajuste económico denominado "El Programa
Inmediato de Reordenación Económica (PIRE)", que contenía cuatro objetivos principales: a) Reducir el déficit del gobierno federal, b) restringir
la política de salarios, c) reducir la tasa de inflación y d) consolidar los
dos tipos de cambio.

CUADRO 6
AGREGADOS ~ETARIOS Y FINANCIAMIENTO TOTAL
DEL SISTEMA BANCARIO EN MEXICO
1976-1982
(Mi les de Millones de Pesos)
TASA DE CRECIMIENTO

La economía mexicana se enfrentaba a una erosión de sus reservas
internacionales, y a presiones inflacionarias acumuladas por la devaluación
de 1981 y lo que había transcurrido durante 1982. Esto obligó al gobierno
a adoptar un sistema dual de tipo de cambio en agosto del mismo año.
En septiembre, los bancos fueron nacionalizados y se aplicó un estricto
control de cambios, con objeto de frenar la tasa de crecimiento en los
precios, solucionar la crisis financiera y eliminar las fugas de capital.

El programa de ajuste requería una política fiscal restrictiva, sin embargo, de 1983 a 1984 el sectror público aumentó su gasto de 4,180.9
millones de pesos en 1983, a 6,735.7 millones de pesos en 1984, lo que
hao más difícil ajustar el déficit público. El gasto del sector público
creció en términos nominales 91.9% en 1983 y 61.1% en 1984.
El sector privado también ajustó su estado de cuenta con la devaluación, y el sistema generalizado de tipo de cambio se enfrentó al severo
problema de pagar la deuda externa.
Sin embargo, las políticas contraccionistas del programa de ajuste,
indujeron el surgimiento de altas tasas de interés y una recesión en la
actividad económica, lo que a su vez engendró un aumento del déficit
del sector público. Esta situación hao necesario el reducir aún más el
gasto del sector público, causando así una recesión más aguda.
De 1983 a 1985 el PIB cayó en promedio un 2.8% anual en términos
reales. La oferta nominal de dinero {Ml) creció a una tasa promedio
de 68% anual, en términos nominales, en el período de 1983 a 1985. El

�106 Ensayos

Déficit e inflación...107

tipo de cambio libre se depreció en porcentajes altos, para este tiempo.
Eran evidentes las presiones inflacionarias a las que se estaba enfrentando
la economía nacional.

7
PIB REAL E INDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMID~
(Miles ele Millones de Pesos)
(Base 1978 = 100)
CUADRO

AÑO

1983
1984
1985
1986
1987
1988

PIB REAL
TASA DE CRECIMIENTO
(PESOS 1978)
DEL PIB REAL
2
2
2
2
2
2

796.7
834.8
839.2
666.6
793.4
687.9

-9.8
1.4
0.2
-6.1

4.8
-3.8

INDICE NACIONAL DE
PRECIOS AL CONSUU~
612.9
1 014.1
1 590.7
2 979.2
6 906.6
14 791.2

FUENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECONCMICA:

INDICAD~ES ECONCJ4ICOS.

Después de casi tres años del programa PIRE, el proceso de ajuste
había fracasado. Tanto el mercado de divisas, como el financiero,
comenzaron a caer. El Presidente de la Madrid se enfrentaba con la
tarea de restablecer la calma en la economía mexicana. Durante el segundo
semestre de 1986, un nuevo programa de ajuste se desarrolló llamado
"Programa de Aliento y Crecimiento" (PAC), lo cual pretendía renegociar
la deuda externa y continuar con la liberación comercial que inició en
1985.
Sin embargo, el problema persistente de la inflación acelerada, continuó durante 1987, haciéndose más difícil financiar el déficit del sector
público. Durante los primeros meses de 1987, la economía mexicana mostró señales de recuperación, pero las presiones inflacionarias acumuladas
estaban presentes. Esto inició una ola de especulación en el mercado
de divisas y en el mercado accionario, de tal suerte que el 19 de noviembre
de ese año, el tipo de cambio del peso frente al dólar sufrió una devaluación
del 33%.
Era urgente que la administración de De la Madrid, controlara el
caos económico y la tasa creciente de inflación presentes en la economía
nacional, lo cual requería de la adopción de medidas drásticas. En diciembre de 1987 un nuevo programa económico fue presentado, llamándolo
"Pacto de Solidaridad Económica" (PSE). Este programa de estabiliz.ación consistía en cinco metas principales: a) reformar las fmanzas públicas,
b) restringir los créditos, c) controlar el tipo de cambio, d) continuar
con la liberación comercial y e) revisar algunos aspectos sociales.

Para el segundo semestre de 1985, México se enfrentaba a precios
decrecientes del petróleo en los mercados internacionales y a una fuerte
especulación del peso mexicano. El programa de ajuste comenzaba a
mostrar señales de debilidad. El superávit de la cuenta corriente comenzó
a bajar, pasando de 4,238.5 millones de dólares en 1984, a 1,236.7 millones
de dólares en 1985.

Durante 1987 los agregados monetarios crecieron a tasas comparativamente altas. La oferta nominal de dinero (Ml) creció 118% durante
ese año. La cantidad total de financiamiento otorgado por el sistema
bancario creció 130% en términos nominales, pero los recursos otorgados
por el Banco de México solamente crecieron un 16.4% en términos nominales, indicando así una política restrictiva por parte del Banco Central.

La tendencia decreciente del precio del petróleo en los mercados

El programa logró reducir la tasa de inflación durante 1988. De
diciembre de 1986 a diciembre de 1987 el índice nacional de precios al
consumidor aumentó en 159.2%, mientras que de diciembre de 1987 al
mismo mes de 1988 el índice creció solamente 51.7%. El PIB en términos
reales cayó 3.8% durante 1988, lo que señala que aún existían problemas
en la economía.

internacionales, continuó durante 1986. Esto propició una reducción de
los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras del 26% en términos nominales para 1986. En el período que va de diciembre de 1985
a diciembre de 1986, el índice nacional de precios al consumidor creció
106%, mientras que el crecimiento económico fue de 6.1 % negativo en
términos reales.

�Déficit e inflación...1()()

108 Ensayos

2. Marco teórico
CUADRO 8
AGREGADOS MONETARIOS Y FINANCIAMIENTO TOTAL
DEL SISTEMA BANCARIO EN MEXICO
1983-1988
(Miles de Millones de Pesos)
TASA DE CRECIMIENTO
OFERTA
BASE
OFERTA
BASE
MONETARIA NCJ4INAL
MONETARIA IOIINAL M1
M1
AÑO
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

2 068.6
3 225.0
4 879.0
5 706.0
8 444.0
14 402.0
20 874.0

1 031
1 447
2 315
3 462
5 790
12 627
20 n4

97.9
55.9
51.3
16.9
47.9
70.6
44.9

62.4
10.4
57.0
49.6
67.2
118. 1
64.5

2.1 La teoría cuantitativa del dinero

FINANCIAMIENTO
TASA DE
TOTAL
Nc»41NAL CRECIMIENTO
6 794.1
10 341.5
15 657.0
27 888.0
60 087.4
138 256.2
196 103.0

127 .1
52.2
51.4
78. 1
115.5
130. 1
41.8

FUENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECONl:»41CA:
ESTADISTICAS FINANCIERAS E INDICADa!ES ECONCJ41COS.

Las políticas monetarias fueron muy re_strictivas, dad? que era urgente
reducir el exceso de liquidez dentro del sistema bancan~. La bas_e monetaria disminuyó su tasa de crecimiento a 45% en térmmos no~al~s.
La oferta nominal de dinero (Ml) aumentó 64.5% en 1988, tasa infenor
a la de 118.1% observada en 1987.
Las crisis económicas que México pasó en 1976, 1982 y 1988 fueron
propiciadas principalmente por: a) la desorganización del presupuesto
del sector público federal, b) la sensibilidad de la Balanza de Pagos (que
dependía principalmente de las exportac~o~es petroleras). y c~ la especulación en los mercados financieros y de diV1Sas. Esta co~bmación a~rtó
los ingredientes necesarios para el proceso de acumulación de presiones
inflacionarias.

Dentro de la literatura económica existe una amplia gama de investigación
con respecto a las causas de la inflación. Para el propósito del presente
trabajo, la principal variable a tomar en consideración, es la oferta nominal
de dinero y sus efectos sobre el nivel de precios. Por lo tanto, el marco
teórico se enfoca sobre dos variables macroeconómicas fundamentales:
la oferta nominal de dinero y el índice general de precios.
El apoyo teórico más importante considerado es la teoría clásica establecida por lrving F'JSher, en "The Purchasing Power of Money" (El
Poder de Compra del Dinero) escrito en 1916, en el que establece la
relación entre la oferta nominal de dinero y el nivel de precios.
Comercio -como lo define Fisher-, es el flujo de transferencias, es
un intercambio de un flujo de derechos transferibles de bienes y servicios
por un flujo equivalente de dinero ysustitutos de dinero, el cual se denomina
la "circulación del dinero". Este intercambio se llama "La Ecuación de
Intercambio". El intercambio de dinero contra bienes y servicios (o
dicho en otras palabras: la compra y venta), define el concepto del "poder
de compra del dinero".
El poder de compra del dinero está indicado por las cantidades de
bienes y servicios que una cantidad determinada de dinero puede comprar.
Dicho de otra forma, el poder de compra del dinero es el recíproco del
nivel de precios, lo cual establece, por lo tanto, que el estudio del poder
de compra del dinero es sinónimo del estudio de los precios.
La ecuación de intercambio establece de qué manera, la cantidad
total de dinero pagado, es equivalente al valor total de los bienes y servicios
comprados. La identidad del intercambio muestra que los cambios en
el lado del dinero (de la ecuación) provocan cambios en el lado del valor
de los bienes y servicios.

2.2 Metodología de Robert Triffin

Es fundamental definir y calcular los diferentes componentes que provocan
cambios en la oferta nominal de dinero. La oferta nominal de dinero
es afectada por varios factores importantes, tales como condiciones téc-

�110 Ensayos

nicas, políticas y psicológicas, que det~rminan las_ ~líti~ que lle~ a
cabo las autoridades fiscales y monetarias. El análisJS técnico est~b~ead_o
por Robert Triffin en su libro "Tbe World Mo~ey Mazc" _ayuda a ~tmgwr
cuáles son las fuentes de cambio en la cantidad de dinero nonunal en
circulación.
2.3 Monetización total

El total de monetización es la suma de diferentes componentes. La cantidad total de activos en cualquier sistema bancario debe ser igual ~ la
cantidad total de sus pasivos: Esto implica que los _cambios en los acti~os
netos deben ser iguales a los cambios en los p~vos netos. C~_qwer
cambio en la cantidad nominal de dinero en circulaaón puede ser ongmado
por dos diferentes fuentes: la fuente ·interna y la fuente externa.
La monetización total (cambios en la oferta nominal de dinero), está
compuesta por monetización interna total, más mone~ci_ón externa total:
La monetización interna y externa total, se pueden dividir en dos clases.
crediticia y no crediticia.
2.4 Monetización interna

La monetización crediticia interna generada por el sistema bancario, se
define como el incremento en la cantidad de activos internos netos del
sistema, o como el crédito neto otorgado por el sistema: esta _monetiza~ón
se puede medir por los incrementos en la cantidad del crédito doméstico
otorgado por el sistema bancario consolidado.
El segundo componente de la ~on~tización int~r:11~ t?tal, corresponde
a la parte no crediticia. La monettzaetón no credittet~ mterna se_ d_efine
como el resultado de la resta entre los cambios en la cantidad de cuas1dinero
(que comprende depósitos a plazo, ahorro y divisas de sectore~ residentes
excluido el gobierno central) y de otras cuentas netas de pasivos, dentro
del sistema bancario.
2.5 Monetización externa

La monetización total externa se defme como los cambios en la cantidad
de activos externos, menos los pasivos externos del sistema bancario. "La
monetización externa también se puede clasificar en crediticia Yno crediticia". La monetización crediticia externa, consiste en las disposiciones

Déficit e inflación...111

o préstamos otorgados por el resto del mundo al sistema bancario, más
los cambios en la posición de los activos externos netos del sistema bancario.
Además de las posiciones de activos y pasivos externos del sistema
bancario, se considera una cantidad adicional: la monetización externa
no crediticia, que se mide por la diferencia (positiva o negativa) de las
exportaciones totales menos las importaciones totales, más el pago neto
a los factores de la producción, es decir, el saldo de la balanza en cuenta
corriente.
2.6 Financiamiento del déficit público

Los cambios en los componentes de la oferta nominal de dinero, siguen
fielmente el comportamiento estratégico de las autoridades monetarias
y fiscales, en donde una de las variables más importantes es el déficit
del gobierno federal.

Las autoridades fiscales toman decisiones con respecto al gasto público, y a las tasas de gravámenes que son recaudados en la economía.
A partir de estas decisiones, ellas determinan el comportamiento del déficit
del gobierno federal, que puede ser fmanciado por deuda gubernamental
(a través de bonos federales que otorgan interés), o de dinero, o de reservas
bancarias (que no otorgan interés, y que es muchas veces llamado "high
powered money'').
La decisión de la composición de la deuda federal, entre bonos gubernamentales o creación de dinero, está bajo el control de las autoridades
monetarias, las que ejercen dicho control a través del uso de operaciones
de mercado abierto, de un tipo de deuda pública por otro. Mientras
que las autoridades fiscales determinan la tasa de deuda pública adicional,
las autoridades monetarias determinan su composición de pago.

Los efectos inflacionarios del déficit federal, dependen de la sensibilidad de la política gubernamental para dar servicio a la deuda que
se ha establecido. El déficit federal puede influenciar el nivel general
de precios, mediante su efecto sobre la oferta nominal de ~ero, así,
si la deuda del gobierno federal se paga a través de cambios en dicha
oferta, el efecto recae sobre la tasa de crecimiento de los precios.

�Déficit e inflación...113

112Ensayos

2.7 Paridad del poder de compra y la tasa de interés

Dos variables importantes se consideraron para mostrar, que tanto las
políticas monetarias, como las fiscales aplicadas en M~xico _de 1964 a
1988 fueron ineficientes en corregir el problema de la inflaaón. Estas
son: 'la tasa de interés real pasiva y la sub o sobrevaluación del tipo de
cambio real.
El análisis de los cambios en la composición de la oferta nominal
de dinero, junto con el del comportamiento de_ las_ dos variables _mencionadas anteriormente, muestran que el finanaamiento del défiett del
gobierno federal generó presiones inflacionarias adicionales en la economía
mexicana.
Para analizar la sobre y subvaluación del tipo de cambio real, se
aplicó la teoría de paridad del JX&gt;&lt;!er de compra. ~n ~sta investigación
se considera una versión comparativa del poder pantano de compra, la
cual establece que la relación de la paridad actual entre la moneda doméstica y extranjera, se debe a cambios en el poder de compra de las
dos monedas, a partir de un año base.
De esta manera el precio teórico de la moneda extranjera, en términos
de bienes y servicios, es el tipo de cambio nominal, multi~licado por_ la
razón del índice general de precios domésticos, sobr~ el índice de pre~os
domésticos del año base, dividido por la razón del índice general de preaos
externos sobre el índice de precios externos del año base.

La monetización crediticia corriente total se puede clasificar en crediticia interna y crediticia externa. La primera se puede definir como
las inversiones extranjeras netas (disposiciones o préstamos del extranjero
o liquidación de activos), esto es, la suma de transferencias unilaterales
netas del extranjero más los incrementos de activos netos extranjeros. La
posición de estos últimos es calculada al restarle, al exceso de importaciones
totales, la cantidad de transferencias unilaterales del extranjero y los cambios en la cantidad de reservas internacionales, dentro del sistema bancario
consolidado.

En el caso de la monetil.ación crediticia interna total, esta variable
se define como la expansión de los activos internos del sistema bancario,
o los cambios en los préstamos internos menos el cambio en la posición
de pasivos internos que no son dinero.
Dentro de un sistema bancario consolidado, la cantidad total de activos
debe ser igual a la cantidad total de pasivos en el mismo, por lo tanto,
cualquier cambio anual en la cantidad bruta de activos debe ser igual
al cambio anual en la cantidad bruta de pasivos, estas variaciones son
clasificadas por su origen, en interno y externo.
Para simplificar la notación de las variables, se presentan las siguientes
definiciones:
MONE
=
CREDM
=
NONCRED =
CREDEXT =
CREDINT =
MONEXT =
MONINT
=

En el caso de la tasa de interés, la tasa nominal se puede considerar
como la tasa de interés real esperada de equilibrio, más la tasa de inflación
esperada por el mercado. La tasa de interés _nominal in~rpora toda
la información disponible en el mercado para ~Jar los precios corre_ctos
(incluyendo el comportamiento esperado del ?1vel gener_al de prec1~s),
y la tasa de interés real debe reflejar los cambios en el mvel de preaos.

EXTBAL

3. Especificación de variables

RES
ASINT
ASEXT
LM

El incremento en la oferta nominal de dinero (Ml) se define como monetil.ación total, y ésta consiste en la monetil.ación crediticia total más
la no crediticia total.

w

LEXT

=

=
=

=
=

=
=

Cambios en la oferta nominal de dinero {Ml).
Monetización crediticia corriente total.
Monetización no crediticia corriente total.
Monetización crediticia externa.
Monetización crediticia interna.
Monetización externa total.
Monetización interna total.
Superávit o déficit de la cuenta corriente.
Cambios en las reservas internacionales del sistema.
Activos internos.
Activos externos.
Pasivos internos monetarios (dinero).
Pasivos internos excluyendo el dinero.
Pasivos externos.

�Déficit e inflación...115

114Ensayos

Basándonos en las notaciones de las variables anteriores, se establecen
las siguientes relaciones:
(1) MONE
(2) MONE
(3) CREDM
(4) MONEXT

= CREDM + EXTBAL
= CREDM + NONCRED
= CREDEXT + CREDINT
=RES= CREDEXT + EXTBAL

La variable RES, la cual representa las reservas internacionales dentro
del sistema bancario, también se puede definir como las compras netas
de activos externos por el sistema bancario consoli_dad~. Por lo tanto,
la ecuación (4) se puede considerar como la monet12ación externa total.

(5) ASINT + ASEXT
(6) ASINT - LM - LO

=LM+LO+LEXT
= - (ASEXT - LEXT)

La cantidad neta de activos internos debe ser igual y con signo opuesto
a la cantidad neta de activos netos dentro del sistema bancario consolidado.

(13) MONE
(14) MONE

= CREDEXT + EXTBAL + CREDINT
= CREDM + EXTBAL

La cuantificación de las variables y las relaciones anteriores, son utiliudas para calcular los cambios y los orígenes de las variaciones en la
oferta nominal de dinero (Ml).

4. Análisis estadístico
Hay dos a~artados dentro de esta sección. El primero corresponde a
la informaetón respecto a los cambios y el origen de los mismos en la
oferta nominal de dinero (Ml). El segundo muestra los efectos del incremento en la oferta nominal de dinero (Ml) sobre la tasa de interés
real pasiva y el tipo de cambio real del dólar.
4.1 La oferta nominal de dinero y su crecimiento

4.1.1 Los agregados monetarios 1964-1988
(7) LM = (ASINT - LO) + (ASEXT - LEXT)
Despejando para los pasivos monetarios internos y aplicand~ cambios
(d), la ecuación (7) se puede transfo~ar para expresar la cantidad total
de monetización en el sistema bancario.
(8) MONE = ~LM = (MSINT - ~LO) + (MSEXT - ~LEXT)
(9) MONEXT = RES = (MSEXT - ~LEXT)
La ecuación (9) representa la cantidad total de monetización exte~a,
la cual incluye el superávit o déficit de bienes y servicios, y los cam_b1os
en la cuenta de capital de corto y largo plazo. Por lo tanto, la cantidad
total de monetización crediticia externa se puede obtener al restar, de
la cantidad total de monetización externa, el superávit o déficit de la balanza
comercial.

(10) CREDEXT
(11) MONINT
(U) MONE

= MONEXT - EXTBAL
= (MSINT - ALO) = CREDINT
= MONEXT + MONINT

Dur~te el período analizado (1964 a 1988), la tasa de crecimiento prom~o anual de la base monetaria fue del 36.9%, mientras que la oferta
no~al de _dinero (Ml) creció en promedio 33.2%. El cuadro 9 presenta
la información correspondiente a los dos agregados monetarios mencionados.
Considerando primero la base monetaria, la tendencia creciente comenzó durante 1972, pero de una manera lenta. Los incrementos más
marcados se dieron en 1m (con un aumento del 26%) y en 1982 (con
un 98%).
Analizando por sexenios, la base monetaria creció en promedio 11%
anual durante la administración de Díaz Ordaz (1964-1970). Por otra
parte, durante el sexenio de Echeverría la base monetaria creció a una
tasa promedio anual del 31%. Esta tendencia creciente continuó en el
sexenio de López Portillo (1976-1982) a una tasa promedio anual de 62%.
~ la administración de De la Madrid (1982-1988), la tasa de crecimiento
baJó a un promedio anual del 48%.

�116Ensayos

Déficit e inflación... 117

Durante el período de 1964 a 1988, la tasa de crecimiento promedio
anual de la oferta nominal de dinero (Ml) fue del 33.2% (véase cuadro
9).

(dentro del sistema bancario) comenzó a c
brepasó los pasivos de dinero (Ml) 1 r~r de tal manera, que so•
Y os pasivos externos a largo 1
comportanuento que continuó hasta el sexenio de De la Madrid enp1:'.

El crecimiento marcado se inició durante el sexenio de Echeverría.
Ya para la administración de L6pez Portillo la tasa de crecimiento promedio anual era del 37.2%, que volvió a acelerarse en el sexenio de De
la Madrid, llegando a un 67% anual.

CUAORO 9
AGREGADOS IOIETARIOS EN MEXICO
1963-1988
CM il es de Mil l ones de Pesos)

4.2 Total de crédito doméstico
AÑo

Con respecto al crédito doméstico (ver cuadro 10), de 1964 a 1988 la
tasa de crecimiento promedio anual fue de un 44%. Aoalivindo por
sexenios, en la administración de Díaz Ordaz la tasa de crecimiento fue
de alrededor del 13% anual. sin embargo en el de Echeverría la tasa
se duplicó, llegando a 27% anual e indicando el efecto de una fuerte
inyección de dinero dentro del sistema bancario. Esta situación continuó
durante la administración de L6pez Portillo, donde la tasa alcanzó un
promedio anual del 66%, continuando esta tendencia acelerada durante
el sexenio de De la Madrid.
El cuadro 11 muestra las tasas de crecimiento del crédito doméstico.
De 1964 a 1988 los créditos asignados al gobierno federal crecieron a
una tasa promedio anual del 51%. Al analizar por sexenios, la tasa de
crecimiento tuvo una alta variabilidad de año a año. En el de D{az Ordaz
la tasa de crecimiento promedio anual de los créditos otorgados al gobierno
federal. fue del 30%, y en el de Echeverría aumentó a 38%. Esta tasa
llegó al 68% durante la administración de L6pez Portillo, y fue aún mayor
en el de De la Madrid, donde creció al 73%.
4.3 Total de Pasivo en el sistema bancario consolidado
mexicano 1963-1988

Como se puede observar en el cuadro 11, de 1963 a 1976, los componentes
principales de la cantidad total de pasivos dentro del sistema bancario
consolidado eran dinero, cuasi-dinero y otros pasivos. Sin embargo para
19TI, con el comienzo del sexenio de López Portillo, un nuevo componente
es introducido dentro del sistema: los pasivos externos a largo plazo. A
partir de este último año, los pasivos determinantes eran el cuasi-dinero,
seguido por el dinero y los pasivos externos a largo plazo. Esta tendencia
continuó hasta 1985. De este año en delante la cantidad de otros pasivos

1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
19n
1973
1974
1975
1976
19n
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

BASE
IOIETARIA

14.0
16.1
16.9
18.8
21.2
24.5
27.3
29.3
33.4
57.6
75.2
105.3
140.8
130.9
295.9
380.8
513.5
n1.1

1 045.0
2 068.6
3 225.0
4 879.0
5 706.0
8 444.0
14 402.0
20 874.0

TASA DE
CRECIMIENTO

DINERO M1

TASA DE
CRECIMIENTO

24
15.00
4.97
11.24
12.n
15.57
11.43
7.33
13.99
22.46
30.56
40.03
33.71
·7.03
126.05
28.69
34.85
40.55
44.80

97.95
55.90
51.29
16.95
47.98
70.56
44.94

29

30
34
37
42
49
54
58
68
84

101
122
158
208
270

361
4n
635
1 031
1 447
2 315
3 462
5 790
12 627
20 744

20.83
3.45
13.33

8.82
13.51
16.67
10.20
7.41
17.24
23.53
20.24
20. 7'9
29.51
31.65
29.81
33.70
32.13
33.12
62.36
40.35
59.99
49.55
67.24
118.08
64.52

FUENTE: FOIDO MONETARIO INTERNACIOIAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTOI, o.e.

�118Ensayos

Déficit e inflación...119

CUADRO 11
PASIVOS DEL SISTEMA BANCARIO caitSOLIDADO EN MEXICO
1963-1988

CUADRO 10
TASA DE CRECIMIENTO DEL CREDITO OCMESTICO EN MEXtCO
1964·1988
(Miles de Millones de Pesos)

(Miles de Millones de Peso.)

AÑo

TASA DE CRECIMIENTO DEL CREDITO
AÑo

1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
197'9
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

DOIESTIC:0 GUBERNAMENTAL

11 .54
17.24
8.82
· 2.70
8.33
41.03
9.09
3.33
30.65
34.57
42.20
27.10
21.32
141.42
32.06
34.91
39.01
48.78
100.89
56.43
51.23
69.21
100.99
104.23
65.45

FUENTE: CUADRO 9.

16.67
100.00
7.14
·26.67
9.09
100.00
4.17
·4.00
66.67
52.50
63.93
30.00
15.38
94.67
22.26
33.05
33.26
50.08
174.21
54.43
31.67
90.20
114.32
78.98
62.66

·50.00
20.00
16.67
·14.29

1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969

16.67
14.29
·12.50
42.86

20.00
16.67
78.57
·20.00
20.00
41.67
64.71
33.93
92.00
63.19
45.53
22.51
158.95
165.90
9.29

CUAS 1·O INERO

(M1)

EMPRESAS
OTRAS
SECTOR
PRIVADO INSTITUCIONES NO FIN.PUi.
20.00
25.00
13.33
5.88
16.67
14.29
20.83
6.90
9.68
8.82
18.92
20.45
18.87
293.65
43.55
37.64
42.65
45.92
24.61
43.67
85.21
53.08
69.17
158.14
83.87

DINERO

40.00
14.29
54.17
105.41
200.00
153.51
74.91
34.03
109.45
103.98
12. 75

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980

1981
1982

1983
1984
1985

1986

1987
1988

24
29
30
34
37
42
49
54
58
68
84

101
122
158
208
270
361
477
635
1 031
1 441
2 315
3 462
5 790
12 627
20 774

PASIVOS A LARGO

OTROS

PLAZO M/E

PASIVOS

8

9
10
12
10
15
17
18
20
23
32
38
42
85
317
429
588
820

1 298
2 024
3 493
6 017
8 474
15 509
40 029
22 149

·1
·1
·2
·8
·1
·1
·2
7
11

35
54

41
61
88
167
266
810
1 430
1 832
3 267
7 458
13 760
15 676

18
52
57
74
89

85

617
1 032
1 273
3 538
9 459

27 143
64 130

FUENTE: Fc»a&gt;O MCJIETARIO INTERNACIIJIAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTtw, o.e.

�Déficit e inflación...121

120Ensayos

4.4 Monetización total: Interna y Externa 1964-1988
CUADRO 12
MCJIETIZACICJI TOTAL, INTERNA Y EXTERNA EN NEXICO

En el cuadro 12 se muestra la monetización total de 1964 a 1988, la

cantidad total de monetización está dividida en monetización interna y
externa. Para la mayor parte del período anali7.ado, la fuente principal
de cambios en la oferta nominal de dinero (Ml), fue la monetización
interna. En cambio, la monetización externa ha sido mínima e insignificante como determinante de la cantidad total de dinero, dentro del sistema
bancario consolidado. Sin embargo hay una excepción en el año de 1987,
en donde se da un "boom" en la Bolsa Mexicana de Valores por la entrada
de capitales extranjeros, haciendo que la fuente externa de monetización
fuera el principal componente de la monetización total (la monetización
interna fue negativa en ese año).
4.4.1 Monetización interna total 1964-1988
Tomando cada componente por separado, la monetización interna puede
ser dividida en crediticia y no crediticia. Como se puede apreciar en
el cuadro 13, la cantidad total de monetización interna comeDl.Ó a crecer
a un ritmo acelerado en 1975 durante el sexenio de Echeverría. Continuó
ascendiendo a tasas elevadas, especialmente a partir de 1981 (año en el
que la cantidad total se cuadruplicó). Esto puede reflejar los aumentos
sustanciales de crédito dentro del sistema bancario. ComeDWldo en 1981,
los componentes de la monetización interna crecieron más de tres veces.
Una inyección alta de dinero a través de la monetización interna
se hlro evidente otra vez en 1986, en donde la fuente principal era la
monetización crediticia interna. Una característica importante de los datos
presentados en el cuadro 13 es que durante los 2.5 años considerados,
el componente de monetización interna no crediticia fue siempre negativa.
4.4.2 Monetización externa total 1964-1988
Considerando la cantidad total de monetización externa, dicho componente
tomó un papel mínimo en la determinación de la oferta nominal de dinero.
En la mayor parte de los 2.5 años considerados, este componente creció
a una tasa estable y baja. Como puede observarse en el cuadro 14, de
1964 a 1976 la monetización externa total se mantuvo a un nivel bajo,
comparando con la monetización interna total. Sin embargo, a partir
de 1917, la monetización externa total comenzó a ser negativa y continuó
así hasta el final del período, con excepción de 1987, en el que la mo-

1964-19e8
(Miles de Mil Iones de Pesos)

MCJIETIZACION
ANO

TOTAL
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

5
1
4
3
5
7
5
4
10
16
17
21
36

INTERNA TOTAL

EXTERNA TOTAL

4
2
3
2
4
7
4
1
7
15
16
19
35

·1
1
1

o
3
3
1
2
1

50

n

·22

62

68

·6

91
116
158
396
416

90

1168

1 147
2 328
6 837
8 147

154

·38
·65

223
8157

521
663
2 271
4 310
·6 392
26 833

·491
·105
205

·1
·1
13
·18

124
982
229
616

FUENTE: FONDO MCJIETARIO INTERNACIONAL, ESTADISTICAS FIIIAIICIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTCJI, o.e.

�Déficit e inflación... 123

122Ensayos

CUADRO 13
l«&gt;NETIZACION INTERNA, CREDITICIA Y NO CREDITICIA EN MEXICO
1964·1988

CUADRO 14
l«&gt;NETIZACION EXTERNA CREDITICIA Y NO CREDITICIA EN MEXICO
1964-1988

(Miles de Mil lenes de Pesos)

(Mi les de Millones de Pesos)

MONETIZACION EXTERNA

MCJIETIZACION INTERNA
ANO

1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

TOTAL

CREDITICIA

4
2
3
2
4

3
5
3
·1
3
16
5
2
19
28
46
42
42
338
185
266
401
697
2 145
2 410
3 423
6 993
17 266
35 817
45 935

7

4
1
7

15
16
19
35
72
68
90
154
223
887
521
663

2
4
·6
26

271
310
392
833

NO CREDITICIA

·3

o
3
·9
·1
·1
·12
-13
·30

·23
-7

·266
·117
-176
·247
-474
·1 258
·1 819
-2 760
-4 n2
-12 956
·42 209
·19 102

FUENTE: FONDO l«&gt;NETARIO INTERNACIONAL, ESTAOISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTON, o.e.

AÑO
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

TOTAL

·1
1
1

1
3
3

2
·22
·6
1
-38
-65
·491
·105
205
·1 124
-1 982
13 229
-18 686

CREDITICIA
6.0
1.0
2.7
5.2
9.3
6.4
15. 1
14.8
14.7
18.3
35.5
49.9
48.9
19. 1
59.8
116.8
119.8
-368.3

-564.7
·786.4
-402.3
-1 184.5
·673.8
8 656.4
-11 376.7

NO CREDITICIA
·5.0
-2.0
·1 .7
·4.2
·8.3
·6.4
· 14. 1
·11.8
·11. 7
·17.3
·34.5
·47.9
-47.9
·41.1
·65.8

-115.8
-157 .8
303.3
73.7

681.4
607.3
60.5
·1 308.2
4 572.9
-7 309.3

FUENTE: FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTON, o.e.

�124Ensayos

netización externa total y sus clasificaciones de crediticia y no crediticia
fueron positivas.
La monetización externa crediticia mantuvo un ritmo estable y positivo
de 1964 hasta 1980. En este mismo lapso la monetización externa no
crediticia (la cual corresponde al saldo de la cuenta corriente) fue negativa,
indicando así un déficit de bienes y servicios. Este comportamiento cambió
en 1981 donde el componente crediticio se hizo negativo, implicando un
flujo excesivo de capital externo sobre el capital doméstico. Esta situación
continuó hasta 1988, pero en la administración de De la Madrid el componente no crediticio registró altas fluctuaciones de año a año.

Déficit e inflación...125

bant?~ hipotecarios,. y de sep~embre de 1975 hasta diciembre de 1988,
se utilizó la tasa de mterés pasiva del costo promedio porcentual (CPP)
la ~ representa una tasa de interés promedio ponderada a su importanci~
relativa dentro del mercado. Los datos fueron tomados mensualmente
para analizar los cambios a corto plazo.
La t11:5a de interés real pasiva es calculada para comparar el costo
real del dinero con el costo o precio de mercado. La idea fundamental
es descubi:"' si exist~ un dife_rencial entre el precio de mercado y el precio
real del dinero, y s1 este diferencial provocó una asignación ineficiente
de ~t:Cursos dentro _del mercado. La mala asignación puede afectar las
deC1S1ones de elección de proyectos de inversión en la economía.

4.5 Los efectos sobre la tasa de interés y tipo de cambio real

Como se puede concluir, a partir del análisis de la sección anterior, el
elemento principal que ha determinado la monetización total de 1964 a
1988 ha sido la monetización crediticia interna, de tal manera que los
incrementos en la oferta nominal de dinero (Ml), han provocado incrementos en el nivel general de precios de la economía mexicana.
Como se mencionó en el marco teórico, los cambios en la oferta
nominal de dinero (Ml) producen variaciones en el índice general de
precios, lo que a su vez provoca cambios en los precios relativos.
Las siguientes secciones se concentran sobre los efectos de la inflación
sobre la tasa de interés real pasiva y sobre el tipo de cambio real.

Los .cálculos so~ basados sobre el concepto de capitalización de
una cantidad deternunada de capital nominal inicial, v.gr. comenzando
en en~ro de 1960 y ~da una cantidad de capital nominal inicial que
postenormente se capitaliza mensualmente (aplicándosele la tasa de interés
nominal pasiva y continuando tal proceso cada mes hasta diciembre 1988).
Esta serie de capital acumulado es posteriormente puesta en términos
reales (la serie del Indice Nacional de Precios al Consumidor con año
b~ oficial de 1978 ~ aplica a los datos de capital nominal). Sin embargo,
debido a que la sene del índice de precios está dada en términos de
pesos de 1978, para analizar el comportamiento del capital real en términos
de pesos de 1988, la serie de capital real en términos de 1978 se convierte
en una serie de capital real, pero en pesos de 1988, a través del siguiente
cálculo:

4.5.1 La tasa de interés real
(A) CAPR = CAPACUM / (INPC 78 / INPC 88)
A medida que la oferta nominal de dinero (Ml) crecía, también aumentaban los precios. Esto a su vez alteraba los precios relativos de bienes
y servicios que estaban bajo el control restrictivo del gobierno federal,
entre los que se encontraba la tasa de interés nominal pasiva. El propósito
de esta sección es presentar los efectos de la tasa de interés real pasiva
de 1960 a 1988.
La serie de la tasa de interés nominal pasiva, fue determinada usando
dos tasas pasivas diferentes. Esto se debe a la falta de información publicada de todas las tasas pasivas existentes en el mercado, durante el
decenio de 1960 y principios del de 1970. La tasa utiliz.ada de enero
de 1960 hasta septiembre de 1975 fue la tasa de interés pasiva de los

CAPR
1988.

= El capital nominal acumulado en términos reales a pesos de

CAPACUM = El capital anual más los intereses acumulados de mes
a mes de enero 1960 hasta diciembre de 1988.
INPC 78
de 1978.

= El índice nacional de precios al consumidor con año base

INPC 88 = El valor del índice de precios con año base de 1978 en el
mes de diciembre de 1988.

�126Ensayos

Déficit e inflación...127

El siguiente paso es calcular la diferencia de mes a mes del capital
acumulado real en términos porcentuales. La tasa de cambio se expresa
de la siguiente manera:
(B) TASAR = [(CAPRt - CAPRt+1) / CAPRt) • 100

:31

Esto muestra la tasa real de cambio, en términos porcentuales, del
capital real acumulado de enero de 1%0 hasta diciembre de 1988. Sin
embargo esta expresión solamente muestra el cambio de mes a mes. Es
necesario calcular la tasa de cambio anualizada. Por lo tanto:

u

i5
~

1
u

i5

(C) TASAANU == { [ (1 + TASAR) / 100)12 - 1 } • 100

~

TASAANU = La tasa anualizada en base a los cambios mensuales del
capital real acumulado.

1
u

i5

TASAR = La tasa a la cual el capital real acumulado cambió de mes
a mes, de enero de 1%0 hasta diciembre 1988.

~
~

1
u

i5
La expresión (C) presenta la tasa real de cambio de la inversión
(capital inicial más los intereses en términos reales) anualizada. Estos
cálculos se realizaron de esta manera para mostrar cómo una inversión
anual fue capitalizada durante el período de análisis. Refleja de una
manera sencilla la ganancia real de la inversión inicial más los intereses.
Esta tasa de cambio puede ser tomada como la tasa de interés real del
capital real acumulado de mes a mes.

Como se puede apreciar en la gráfica 1, desde enero de 1%0 hasta
diciembre de 1972 la tasa real fue positiva, indicando así una ganancia
de capital real acumulado en términos reales. El comportamiento cambió
en 1m, cuando la tasa de interés real comenzó a ser negativa. Las disminuciones se hicieron más notables a partir de septiembre de 1976 y
en los siguientes meses. Durante estos meses el sistema financiero y bancario mexicano se encontraba en un caos completo, debido a las presiones
inflacionarias que se iban acumulando.

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1
u

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Si:

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o

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En los siguientes tres años (1977, 1978 y 1979), la tasa de interés
real se mantuvo negativa, con pocas variaciones. Sin embargo para 1980
la tasa de interés real comenzó a mostrar grandes fluctuaciones de mes
a mes, siendo positiva un mes y negativa el siguiente. Para 1982 (cuando
se presentó la crisis de la balanza de pagos mexicana), la tasa de interés

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1

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~

1

�128Ensayos

real fue negativa y continuó así durante este año y los primeros meses
de 1983.
Para finales de 1983 dicha tasa comenzó a ser negativa y con mayor
variabilidad, continuando su volatilidad hasta diciembre de 1988. Es importante señalar que de febrero a diciembre de este último año, continuó
siendo positiva, mostrando una tendencia creciente.
Los incrementos en el nivel general de precios trajeron consigo cambios sobre el valor real del capital acumulado. La tasa de interés nominal
pasiva era un precio que estaba bajo control del gobierno federal.
La rawn de esta política restrictiva sobre la tasa de interés nominal
era la de hacer más flexible la distribución del financiamiento para los
proyectos de inversión, pero esto no fue el caso. Al considerar que la
tasa de interés nominal fue mantenida artificialmente baja, muchos de
los proyectos de inversión fueron descapitalizados, básicamente porque
el valor real de dichas inversiones era menor al ser comparado con el
valor de mercado.
Esto dio pie a una asignación ineficiente de recursos. Los recursos
estaban siendo racionalizados con base en el control sobre la tasa de
interés nominal y los aumentos en el nivel de precios. Esto se presentó
particularmente durante los sexenios de Echeverría y !-l&gt;pe~ Po~o. _El
control sobre la tasa de interés nominal agregó más presiones inflaaonarias
acumuladas, causando mayor distorsión en el valor real de los proyectos
de inversión.

Déficit e inflación ...129

El cálculo del tipo de cambio real está basado en la teoría de la
paridad del poder de compra. Se argumenta que el valor dado de una
mo_neda en relación a su poder de compra, es una expresión que establece
el mtercambio de bienes y servicios por dinero.
La definición más básica de la paridad del poder de compra, es que
el tipo_ de cambio real es igual al _tipo de cambio nominal (de mercado),
corregida ésta por la rawn del mvel general de precios externos con el
nivel general de precios domésticos.

TCR

=

E • [ Pe / Pd ]

TCR = Tipo de cambio real
E
= Tipo de cambio nominal en el mercado
Pe
= Nivel general de precios externos
Pd
= Nivel general de precios domésticos
La fórmula general es modificada para este análisis. Para poder
calcular el tipo de cambio real del dólar en términos de pesos, son utilizados
los datos mensuales de enero de 1960 a diciembre de 1988. La fórmula
para el tipo de cambio real del dólar es:

TCRDOLAR = EN • [ (IPCUSA / IPCUSA88) /
IPCMEX / IPCMEX88) ]
TCRDOLAR

=

Promedio del mes del tipo de cambio real del dólar.

EN = Promedio del mes del tipo de cambio nominal del dólar.

4.5.2 El tipo de cambio real
Otro control de precios bajo consideración es el tipo de cambio nominal
del dólar estadounidense. Como se mencionó anteriormente, los cambios
en la oferta nominal de dinero (Ml) provocan una reacción en cadena
sobre otras variables en la economía, a través de los efectos sobre los
precios relativos. La paridad del dólar estuvo básicamente bajo control
y manejo del gobierno federal, a través de las autoridades monetarias.
El propósito de esta sección es el de comparar el precio sombra
del dólar en pesos contra el precio (o valor) de mercado. El diferencial
entre el precio sombra y el precio de mercado generó una asignación
ineficiente de los recursos en la economía.

IPCUSA = Indice de precios al consumidor (base 1967) de los Estados
Unidos.
IPCUSA88 = Indice de precios al consumidor (base 1967) de los Estados
Unidos en el mes de diciembre de 1988.
IPCMEX = Indice de precios al consumidor (base 1978) de México.
IPCMEX88 = Indice de precios al consumidor (base 1978) de México
en el mes de diciembre de 1988.

�130Ensayos

Déficit e inflación...131

La razón del nivel de precios de los EE.UU. al nivel de precios
de México, se altera para exponer el tipo de cambio real en términos
de 1988, razón por la cual está dividida por el valor de los índices en
diciembre de 1988.
Se argumenta que las transacciones fronterizas, el turismo, la proximidad geográfica y la gran proporción del comercio que México realiza
con EE.UU., hacen que éste último país tenga una influencia sobre los
precios de México. Por tales argumentos, el índice de precios de EE.UU.
con año base 1967, es utilizado como indicador de la inflación externa.

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1

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1

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La gráfica 2 muestra el comportamiento del tipo de cambio nominal
y real, el cual es considerado como el precio sombra de la moneda extranjera. Como se puede apreciar, desde enero de 1960 hasta agosto
de 1976 el tipo de cambio nominal estaba fijo en 12.50 pesos por dólar,
manteniéndose estable hasta 1972.

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En el sexenio de Echeverría los programas de expansión produjeron
mayores presupuestos gubernamentales, que se financiaron mediante la
oferta de dinero. Esta situación amplió el bache inflacionario entre EE.UU.
y México, causando presión sobre el valor del peso.

1

tJ

t5
~

1

tJ

t5

Ante el mal estado de las finanz.as públicas, las fugas de capital y
las presiones inflacionarias, era inevitable una devaluación. El tipo de
cambio real se ajustó con la devaluación de 1976, pero la existencia de
cuellos de botella en la economía continuó alentando la inflación.

~

1

tJ

t5

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1

tJ

i5
11)

o

La situación ya no podía ser sostenida, por lo que se anunció una
devaluación el 17 de febrero de 1982.
El primero de septiembre de 1982 el Presidente López Portillo, en
su último informe presidencial, eliminó la libre convertibilidad del peso

o

tJ

A partir de ese año el tipo de cambio real comenzó a caer, indicando
que el peso mexicano estaba perdiendo poder de compra, comparado
con el poder adquisitivo del dólar.

Esto propició que el tipo de cambio real siguiera una tendencia decreciente, que continuó hasta 1981. Durante este período existía el incentivo
en el público de cambiar pesos por dólares, lo cual a la vez provocó
un deterioro de las reservas internacionales.

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�132Ensayos

Déficit e inflación...133

mexicano. Se estableció un sistema de control sobre el tipo de cambio
que cerró el mercado a todas las operaciones, excepto aquellas autorizadas
por el gobierno federal. Además se nacionalizaron todos los bancos, con
excepción del Citibank y el Banco Obrero.

del mercado de divisas. El 18 de noviembre de 1987 el Banco de México,
enfrentado con la situación adversa financiera y la amortización de la
deuda externa privada, suspendió su participación en el mercado de dólares. Ese mismo día el tipo de cambio nominal se devaluó 32%.

Como resultado de tales acciones, el gobierno federal casi tenía el
control completo sobre todas las operaciones bancarias. Los últimos tres
meses del sexenio de López Portillo fueron de incertidumbre yespeculación
sobre el peso.

Como se muestra en la gráfica 2 el tipo de cambio real mostró una
tendencia decreciente, que comienza en julio de 1987. El valor real del
peso mexicano cayó continuamente hasta el final del año. Debido a que
la tasa de inflación creció durante 1987, el poder de compra de la moneda
nacional se redujo.

En los primeros meses de 1983 con la nueva administración de De
la Madrid, la tasa de inflación estaba afectando adversame~te el J&gt;?&lt;1er
de compra del peso. Esto propició que el valor r~al del ~mo baJara.
El tipo de cambio real continuó con una tendencta a la baJa.

Ante la firma del Pacto de Solidaridad Económica {PSE), el tipo
de cambio se estabilizó a una tasa constante de desliz de 2.6%. Para
1988 el tipo de cambio nominal se mantuvo en un promedio mensual
de 2,297 pesos por dólar.

En septiembre de 1983 el Banco de México anunció una tasa de
desliz del peso frente al dól.:C estadounidense_ de 1~ centav_os diarios: El
proceso duró casi un año y tres meses, pe_ro la inflación crectente persIStí~,
siendo imposible mantener la tasa comente. Esto provocó que en diciembre de 1984 la tasa de desliz aumentara a 17 centavos.

La gráfica 2 muestra que el tipo de cambio real durante 1988 disminuía
a un ritmo estable, esto indica que la estabilización del tipo de cambio
real y nominal tuvo éxito en no presentar fluctuaciones marcadas de mes
a mes.

Sin embargo las presiones inflacionarias continuaban, y las reservas
internacionales seguían disminuyendo. El 6 de marzo de 1985 la tasa
de desliz subió a 21 centavos diarios.

Conclusiones

Además de esto el sistema bancario mexicano comenzó a sufrir pérdidas en dólares. P~a ajustar dicha situación, en julio de 1?85 el siste~a
uniforme de la tasa de desliz fue abandonado en el mercado libre bancano.
Debido a este ajuste, el tipo de cambio real siguió una tendencia creciente
(como se aprecia en la gráfica 2).
A partir de los primeros meses de 1~, el tipo de cambio re~ del
dólar comenzó a caer ante la reducción de los mgresos de las exportaetones
petroleras. Esto trajo consigo que la tasa de depre~iación se acelerar~.
As~ durante 1986 el tipo de cambio nominal (promedio anual) se deprectó
más del 100%, pero el tipo de cambio real creció (especialmente después
de junio de 1986).
Surgieron dificultades en los últimos tres meses de 1987. E~ noviembre de ese año la carga de los prepagos de la deuda externa pnvada
y la caída del mercado de valores, obligó al Banco Central a retirarse

La hipótesis central de este trabajo es, que el crecimiento sustancial de

la oferta nominal de dinero (Ml) desde el sexenio de Echeverría, fue
causado por la monetización crediticia interna. Este crecimiento alto se
usó para financiar el déficit del gobierno federal. En México de 1964
a 1988, la fuente crediticia interna fue el principal determinante del crecimiento sustancial de la oferta nominal del dinero (Ml). Estos incrementos en Ml aceleraron la tasa de inflación.

A partir del sexenio de Echeverría, con el objetivo primordial de
mantener el crecimiento económico, se iniciaron políticas expansivas del
gasto federal. Esto aumentó el déficit del gobierno federal, que fue fmanciado a través de la creación de dinero por medio de la monetización
crediticia interna.
El crecimiento sustancial de la monetización crediticia interna trajo
consigo una aceleración del nivel general de precios. La tasa de inflación

�Déficit e inflación... 135

134Ensayos

creda a medida que el gobierno federal financiaba su déficit a través
de la creación de dinero. Este patrón de comportamiento caracterizó la
oferta nominal del mismo (Ml) comenzando en 1973, cuando la tasa de
crecimiento pasó de 17.2% en 1972 a 23.5% en 1973. A partir de ese
año, la tasa de crecimiento de la oferta nominal de dinero (Ml) se mantuvo
arriba del 20% anual. Como se mostró, la tasa de crecimiento del crédito
interno también comenzó a crecer notablemente, al igual que la tasa de
crecimiento del crédito doméstico.
El incremento en Ml afectó la tasa de interés real pasiva y el tipo
de cambio real del dólar. En el caso de la tasa de interés real (la cual
se mantuvo bajo control de las autoridades monetarias), siguió un comportamiento inestable en 1973. Después de ese año la tasa de interés
real fue negativa con gran variabilidad.
Esto se debió principalmente a la tasa de inflación creciente, sin
embargo la tasa de interés pasiva se mantuvo bajo control federal y provocó
un efecto adicional sobre la inflación.
Las presiones inflacionarias se acumulaban, causando así mayores
cambios en la tasa de interés real pasiva. Las decisiones de inversión
públicas y privadas fueron basadas sobre la tasa de mercado. Por lo
tanto, dichas decisiones fueron realizadas sobre un criterio falso, causando
ineficiencias en la asignación de recursos.
El tipo de cambio real se mantuvo estable desde enero de 1960 hasta
mediados de 1973, cuando comenzó a disminuir. Esta tendencia decreciente
continuó hasta la devaluación de 1976.
Después de la devaluación de 1976, el sistema cambiario mexicano
se convirtió a uno flotante, con dos tipos de cambio predeterminados.
De agosto de 1976 hasta enero de 1982 el tipo de cambio real desminuía
de mes a mes, mostrando así una apreciación. El exceso de Ml aceleró
las presiones inflacionarias, que a la vez apreciaron aún más el tipo de
cambio real.
De enero de 1982 hasta diciembre de 1988 el tipo de cambio real
sufrió grandes fluctuaciones ante la tasa acelerada de la inflación.
Se puede concluir que durante los sexenios de Echeverría y López
Portillo, el financiamiento continuo del déficit federal mediante la mo-

netización_ interna, prov~ presiones inflacionarias. Esto a la vez afectó
la
de interés real pasiva (que se mantuvo negativa) y el tipo de cambio
re que se mantuvo sobrevaluado).

:a(

Los.ef~os del -~~amiento del déficit del gobierno federal r
la mone~C1ón. creditiaa interna fueron adversos. Dicho financiamie:o
.
·aceleró
·di lad inflaC1ón, que a su vez causaba más distors1ones
en la economía
imp1 en. o que _se cumplieran las políticas originalmente !aneadas e~
los sexemos analizados. Las políticas de financiamiento fed~ral causaron
tdobl~ e~ecto, al provocar inflación que a la vez afectaba adversamente
a ~be f e : r~ pasiva y el tipo de cambio real, y éstos a su vez,
ce era an a aC1ón.. Las políticas aplicadas en los sexenios de Echeverría y. de López _Po~o fueron ineficientes para lograr el crecimiento
~?ónnco, y al ?115111º tiempo controlar la inflación causada por el creCUDJento sustanC1al de la oferta nominal de dinero (Ml).

;:1

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llr. i'.rnuto ~uinhmilltt i{obríguez

~ace ~enos de tres años se recibió con beneplácito en el CIE, la de~gn~c1ón del Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez como director de la institución. S~ n_ombra_miento aportó el elemento idóneo para impulsar el
áspero y difí~il cammo de la investigación económica, pues esta tarea
forma parte importante de la actividad universitaria.
.~l D~. O~t~ ~e un hombre dotado de gran talento, creatividad,
Y pnvile~ad~ mteligencia. Una mente clara, ordenada y didáctica. Con
gr~ pac1en~1a sabía esc~char y trasmitir conocimientos, al mismo tiempo
~rm~aba aliento y entusiasmo para sacar adelante los trabajos de invesllgac1ón, con el testimonio de su ejemplo, aún cuando las condiciones
se presentaban limitadas y adversas.

�Como escritor de trabajos científicos tuvo una pluma muy prolífica,
abordaba con igual dominio y profesionalismo diversos temas y diferentes
áreas económicas. Dentro de sus múltiples trabajos destacan los orientados al Desarrollo Económico, Economía del Transporte, Historia Económica, Recursos Humanos, Flujos Migratorios, etc. Varios de sus trabajos son inéditos y otros los dejó en proceso. Por su demostrada capacidad intelectual, fue distinguido como miembr~ ~electo de~ Sistema
Nacional de Investigadores en 1985, y en 1988 rec1b1ó el preID10 de Investigación Universitaria, entre otros reconocimientos profesionales.

Fue maestro hasta en la enfermedad, que lo sorprendió muy joven
-a los 44 años-, ya que supo sufrir con abnegación, valentía, confianza
y paciencia, sobrellevando su situación con gran dignidad.

A la par con la investigación, el Dr. Quintanilla impartía cátedra
en la Facultad de Economía y otros centros universitarios (ITESM, Facultad de Arquitectura, etc.). Su presencia en el aula era garantía de calidad
y excelencia. Su actividad en la enseñanza fue infatigable, pues dedicaba
innumerables horas a la preparación del material de clase, siempre actualizándolo en la recopilación de fuentes y fichas bibliográficas de la
biblioteca y hemeroteca de la Facultad, donde se le veía muy a menudo.
Ocasionalmente, la búsqueda de este material lo llevaba a visitar universidades en el extranjero.

La UANL y en especial la Facultad de Economía están de luto. Sin
embargo, la enseñanza que dejó debe ser fuente de inspiración para todos
los universitarios. Uno de sus últimos trabajos se publica en el cuerpo
de esta revista.

El contacto personal y continuo con el alumnado también fue una
característica del Dr. Quintanilla,.que con apertura y disponibilidad cordial
asesoraba a cuantos alumnos se lo solicitaban, ya fuera para preparar
algún trabajo académico o bien para preparar una tesis profesional. De
éstas últimas, existe un gran acervo en las cuales participó como asesor
directo.
En sus últimos meses y a pesar de su frágil apariencia -producto
de su enfermedad-, participó activamente en su cátedra de Desarrollo
Económico y en los trabajos de investigación del CIE. Su amor por ambas
tareas prolongaron su vida, al mismo tiempo que co?tinuab~ br~d3?do
un servicio insustituible y enriquecedor a la comurudad uruvers1taria Y
a la sociedad en general.
El Dr. Quintanilla puso en el centro de sus intereses lo que fue fuente
de luz en su vida: su familia, amigos y su vocación profesional. Disfrutó
de la amistad, del afecto de las gentes y de la gratitud de todos los que
tuvimos un trato personal con él.

Este gran hombre trabajó, pensó con inteligencia, obró con voluntad
y amó. Se presentó ante su destino con el intelecto unido al corazón
y perseverando día y noche, rodeado de afecto, de libros y apuntes para
la docencia y la investigación. El día de su partida escuchó una melodía
inefable, soltó al viento su alma y entró en el gozo de la eternidad.

Con esto queremos que siga viva la imagen del Dr. Quintanilla Rodríguez, el amigo y maestro.

Ma,tínez Jasso
Investigador T.C.

Lic. Im1a

Lic. Jesús Ramones Saldaña
Investigador T.C.

�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.137-156

México y su competitividad
internacional
Dr. Ernesto Quintanilla Rodrfguez•

Introducción
En la actualidad, México se encuentra en un momento trascendental de
su historia económica, ya que está comprometido en un proceso de búsqueda del reordenamiento económico yde la transformación de su proyecto
de desarrollo como economía exportadora.
En esta exposición se pretende analizar brevemente la variable que
juega un papel primordial en el éxito del modelo de desarrollo deseado,
es decir, el nivel de competitividad internacional del país.
La competitividad puede analizarse desde diferentes enfoques: Microeconómico o empresarial, o Macroeconómico nacional e internacional.
Se hace referencia al enfoque macroeconómico.

El primer punto de esta exposición se refiere a los eventos económicos
recientes de México, hasta ubicarnos en el presente. El segundo punto
define el concepto de competitividad internacional. En el tercero se analizan las fuentes de las ventajas comparativas, para luego pasar al examen
de las ventajas y desventajas competitivas de este país. Al final se ofrecen
algunas conclusiones.

l. Antecedentes
En la historia económica de las naciones existen etapas fundamentales
en las que se establecen las condiciones para su desarrollo. En México,
en este siglo, podemos distinguir dos de ellas: La primera, en los años

• Director del Centro de Investigaciones Económicas, UANL

�138Ensayos

postrevolucionarios, cuando se establecieron las institucio~es políticas,. sociales y económicas, y se comenzaron a perfilar las políticas econónucas
que habrían de impulsar el crecimiento desde los años cuarenta h~ta
el inicio de la década de los setenta, fome_ntado por el proceso de mdustrialización por sustitución de importaetones.
Desde fmes de los años sesenta comenzó a debilitarse . el m?&lt;1elo
mencionado. La respuesta del gobierno consistió en un crecient~ ~tervencionismo destinado a redistribuir, más que a fomentar _el cr_ec1m1ento
del ingreso. El país comenzó a vivir bajo el estado ~ro~ietano Ysobre
una estructura económica que había perdido su eficiencia sm haber ganado
equidad.
La década de los ochenta ha sido significativa en el ámbi~o económico
mundial en especial en los países en desarrollo y, en particular, en los
latino~ericanos, que se destacan por el monto de su deuda externa,

como México.
Los cambios en la economía internacional están t~niendo, en 1~ economías nacionales, efectos que están generando presiones econó~~ Y
políticas que señalan la necesidad de cambios tendientes a la modermzaetón
y aumento en la eficiencia d~ ~u aparato productivo,, a fm de enfrentar
los retos que implica la participación en la econonua global.
En el aspecto interno, los últimos nueve años se han ~act~riza?o
por una crisis económica que ha des~ncade?~do un proceso inflaetonano,
el cual ha creado incertidumbre e mestabilidad. Todo esto_provocó el
estancamiento de la economía, depresión del mercado, red~cci~n del ahorro interno, fuga de capitales y, en consecuencia, una redu~ión importante
en las inversiones tanto del sector público como del privado.
Esta situación a su vez provocó que la economía real dejara de crecer
y los recursos financieros se concentraran en inversiones de co_rto plazo,
buscando los altos rendimientos que ofrecen los mercados de dinero, por
las elevadas tasas de interés.
De esta manera, la economía financiera empezó a concentrar importantes recursos en detrimento del crecimiento de la economía real,
que es donde se genera el desarrollo económico y la creación de nuevas
fuentes de trabajo.

México y su competitividad...139

La crisis de 1?82 fue para la economía mexicana lo que la caída del Muro

de Berlín ha sido para Europa Oriental. Los mitos quedaron al descubierto
y se pre~en~ó la_ oportunidad ~ara iniciar una segunda etapa de construcción
d~ 1~ mstituci~nes econónu~ fundamentales, animada por una combmaetón de antiguas y nuevas ideas acerca de la conducción de las políticas
económicas.
La nueva estrategia econóipica ha tenido metas claras: recuperar el
crecimiento económico con estabilidad de precios y crear empleos permanentes ~n !os _sectores de mayor productividad. En suma, generar riqueza y distnbwrla con mayor equidad.

Los cambios estructurales que se iniciaron a mediados de la década
pasada tienen dos líneas estratégicas: la redefinición de las funciones
económicas del gobierno, y la liberación de las actividades económicas
buscando la creación de condiciones competitivas tanto internas com~
frente al resto del mundo.
En el ámbito internacional se han dado importantes cambios debido
a la tendenci_a de integración económica por grandes bloques de naciones;
esta tendencia representa tanto amenazas como oportunidades para nues~o p_aís. En este proceso de globalización de la economía se pueden
identificar tres bloques: En la Comunidad Económica Europea se tiene
planeado para 1992 eliminar las barreras aduanales entre los países miembros del Mercado Común Europeo y se está discutiendo la posibilidad
de contar con una unidad monetaria común.
En el continente americano se ubica el recién surgido Mercado Común
Norteamericano, inicialmente formado por Estados Unidos y Canadá, y
~ue representa no sólo a las economías más desarrolladas de América,
~11:1~ del mundo. Finalmente, tenemos a la Cuenca del Pacífico, integrada
lDlcialmente por la poderosa y pujante economía del Japón y las de países
como Taiwan, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong.
Estos movimientos integracionistas se han aunado a la nueva revolución científico-tecnológica para crear megamercados, donde es patente
el dominio de las economías desarrolladas. Los países de la OCDE disponen de tecnologías avanzadas, controlan el circuito financiero, participan
con más del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y con un
51% del comercio global. Al margen de esas economías se coloca el
mundo de los países en desarrollo, ahora ampliado por las naciones de

�140Ensayos

Europa del Este. Cada uno de estos países sondea la posibilidad de
asociarse a alguno de los tres grandes bloques de la tríada del poder
económico.
México está naturalmente encaminado hacia el mercado norteamericano. Este sigue siendo el más grande del mundo: el PIB de los Est~dos
Unidos, Canadá y México es 3% mayor que el de una Europa ~plia~
excluyendo a la Unión Soviética, y 50% mayor que el de la región AsiaPacífico.
Esta situación representa grandes retos y demanda cambios a nivel
de políticas y estrategias de desarrollo económi~, 1~ cuales tendr~.que
ir acompañadas por una mejora general en la efioenaa y la pr~ucttv1dad
en todas las actividades económicas, a riesgo de quedar marginados de
una participación activa y provechosa, con ventajas competitivas en algunos
de los productos y mercados que contribuyan positivamente al d~ollo
de nuestra economía y a una modernización del aparato ~roducti~o, que
a su vez permita consolidar su presencia en los mercados mtemaetonales.

2. El concepto de competitividad
La revista Econofinanzas define el concepto de coI?petitividad .d~ esta

manera: una empresa es competitiva si "produce ~1enes y sern~os de
calidad superior o a menor costo que sus competidores domésti~ o
internacionales". En cuanto a la competitividad a nivel país, nos dice
que no podemos evaluarla como un co~cepto utilitario,. ni medir sus resultados por otro tipo de variable cuantificable, como mvel de reservas ~e
divisas, saldo de la cuenta corriente, etc. Sin embargo, se puede definir
la competitividad de un país por "el grado ~n. que, bajo. condiciones de
mercado libres y justas, produce bienes y servicios que satisfagan los_ mercados internacionales, mientras que simultáneamente mantenga Yextienda
los ingresos reales de los ciudadanos".
Rugman [7] define la competitividad como la capacidad de _un país
para equilibrar su comercio y alcanzar una tasa aceptable d~ _meJoría en
el nivel de vida de sus habitantes. Se trata de una defim~ón basada
en criterios de comercio, pues se enfoca en el comportamiento de las
exportaciones y avances en el nivel de vid~ a raíz ~e mej_oras en la producción, la productividad y la comercialización. Al DllSDlO tiempo, descarta

México y su competitividad..141

m~os como el endeud~ent~, el proteccionismo ylos salarios bajos.
Por último, es un concepto dinámico porque analiza la manera en que
una nación aumenta su nivel de vida y distribuye la riqueza entre sus
habitantes.
Durand y Giormo [3] dicen que el enfoque tradicional de la competitividad se concentra en la evolución de las exportaciones de un país
en un mercado determinado, entendida ésta como una función única de
los diferenciales entre sus precios de exportación y los precios de sus
competidores en esos mercados. Según esta tesis, todo radica en la evolución de los precios, los costos y el tipo de cambio. Así, la competitividad
depende en el largo plazo de la trayectoria de los costos de la mano
de obra y del tipo de cambio, así como de la productividad, que afecta
a los costos unitarios del trabajo.
Rosales [7] comenta que un modelo de este tipo, refiriéndose a Durand
y Giormo, puede tener un gran poder explicativo en un contexto de mer-

cados internacionales competitivos con una elevada elasticidad-precio en
la demanda de bienes comerciados, con productos relativamente homog~neos y donde los factores cualitativos que influyen en la capacidad comercial de un país permanecen más bien constantes. Sin embargo, deja de
ser explicativo cuando una fracción importante del comercio internacional
responde a condiciones de competencia imperfecta y a una especialii.ación
intraindustrial apoyada en la diferenciación de productos. En ese momento, las políticas de especialización productiva y desarrollo tecnológico -así
como sus efectos en la calidad de diseño, proceso y productos- adquieren
una gran importancia en la penetración de ciertos mercados, por lo que
las consideraciones de precios relativos explican cada vez menos la evolución de la competitividad.
Es entonces cuando la calidad del producto, el diseño y la promoción
comercial, por ejemplo, se convierten en los objetivos de una estrategia
de comercio exterior. As~ la promoción de ventajas competitivas nacionales debe prestar atención a los elementos centrales de una política de
especialización: la política industrial, las normas técnicas, la cooperación
comercial y técnica entre empresas, y las políticas de inversión extranjera
y desarrollo tecnológico.

Puede hablarse entonces de una competitividad-precio y de una competitividad estructural que, sin descuidar el precio, el costo y el tipo de
cambio, otorga mayor importancia a la gestión tecnológica y a las políticas

�142Ensayos

de especialización productiva. La competitividad-precio tiene mayor sentido en los mercados competitivos y con escasa diferenciación de productos.
Sin embargo, en un contexto internacional caracterizado por la innovación
tecnológica y el cambio en el modelo tecnoeconómico, los elementos de
la competitividad estructural se tornan estratégicos, permitiendo incluso
que un país imponga precios si su calidad y la tecnología de sus productos
se los permiten.

3. La .competitividad internacional de México
De una muestra de 33 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y los país~s de ~dustri~ci?n
reciente (PIR) como Singapur, Hong Kong, Malasia, T~"'.an, T~dia,
Corea, Indonesia, Brasil y México, al parecer la competitividad mexicana
se encuentra en los últimos lugares. En efecto, una edición reciente de
la publicación Eurqpean Affairs contiene un informe del Foro Económico
Mundial que, combinando información estadística con la opinión d~ aquéllos que deciden en una amplia red de empresas líderes internacionales,
indica cómo el ambiente nacional estimula o inhibe el desarrollo de las
eQJ.presas. De esta manera, si un inversionista extranjero desea instalarse
en alguno de los PIR, muy probablemente elegiría primero a Singapur
o Malasia que a México.

México y su competitividad...143

petitividad de largo plazo, producto de la investigación, el desarrollo y
la calidad de la educación.
~n cu:mto a Est~?os Unidos y Canadá, son dos casos que ejemplifican
la existencia de m?~dad en la escala competitiva entre países. A pesar
del _aparente decaum~nto de la confianza internacional para realizar negocios e_n ~tados Umdos, este país sigue siendo el mercado más dinámico,
lo que mcide favorablemente, además de que cuenta con un acervo de
re~ursos human~s de extr~ordinaria movilidad. Sin embargo, el informe
senala un~ pérdida de on~ntación externa o grado de apertura, que se
ha traducido en un cuantioso déficit comercial.
. . Canadá, en cambio, presenta un perfil más favorable, que le ha facilitado su ascenso en el conjunto de indicadores, del sexto lugar que
ocupó en 1987 ~ cuart? ~~ 1989, por delante de Alemania, que presenta
probl~mas, de baJa fleXJ~ili~~ en el tratamiento de costos y mercado de
t~abaJo, asi como el enveJeetm1ento de su población. Sin embargo, Alemama permanece como el exportador de bienes más importante del mundo.
Los país~s anglosajones destacan por un deterioro más o menos general en la ~dad de sus.productos y en el nivel de ahorro, pero aventajan
a sus competidores con dinamismo financiero y recursos humanos. Ambos
aspectos revelan un panorama en que los mercados financieros están apuntalando la economía de estos países, en muchos casos mediante el reciclaje
de los superávit comerciales.

El informe proporciona una evaluación de la competitividad ~ternacional mediante la agrupación de 300 criterios en 10 factores básicos,
con datos obtenidos en su mayoría de fuentes estadísticas internacionales.

En contraste, los países mediterráneos ocupan los últimos lugares
entre los desarrollados, con excepción de Francia.

Para evitar falsas comparaciones, los países se dividen en dos grupos,
uno de 22 industrializados, y otro de los 10 PIR que incluye el estudio.
Los criterios empleados se encuentran relacionados con los elementos
del entorno económico que afectan directa o indirectamente al desarrollo
de las empresas.

. Una p~adoja muy interesante que señala este informe es que la dis~tída re}ación estrecha y directa entre eficiencia del mercado y poca
mtervención del Estado no es válida en el caso japonés, al que se considera
el más competitivo; este país, después de Noruega y Suecia, es el que
cuenta con mayor grado de intervención estatal.

Primer Grupo.-Japón ocupa el primer lugar, al mantener su lider~o
en cuanto a competitividad, debido a la fortaleza de su economía, su eficiencia industrial y su capacidad de innovación. Suiza ocu~a el se~do l~ar
debido a la mejora en el dinamismo de su sector financiero, la orientación
externa de su economía y su estabilidad sociopolítica. Ambos países muestran una superioridad más constante en los indicadores relativos a la com-

. Segundo Grupo.- Los resultados presentados para la muestra de países
de mdustrialización reciente confirman el liderazgo del sudeste asiático
t~to en competitividad como en nivel de confianza evaluado por el informe'.
S~apur, ~ong Kong, Malasia, Taiwan, Corea e Indonesia ocupan los
P~eros se1S puestos de una muestra de 10. El último lugar es para
México, país que presenta el menor dinamismo económico, fmanciero

�144Ensayos

y de mercado, así como una baja estabilidad social y política. Sólo se
cuenta con una relativamente buena cuarta posición en materia de dotación
de recursos naturales, que se ve matizada por un octavo lugar en dotación
de recursos humanos. De seguir en estas condiciones, México podría
bajar a un tercer grupo de nula competitividad.

4. Ventajas y desventajas competitivas de México
Para el análisis de las ventajas y desventajas competitivas de este país
se propone el siguiente modelo general, que se compone de cuatro factores
genéricos:
l . Los factores o recursos de producción.- Incluye los naturales, humanos, el acervo de capital, el estado de la tecnología y la información.
Hay países que han destacado por el manejo competente de esta fuente
de ventaja, como Canadá y Malasia en recursos naturales, Corea y Taiwan
en la mano de obra semicalificada y Japón en desarrollo tecnológico.

2. Los mercados domésticos y de exportación.- El tamaño, valor y
sofisticación de los mismos ayudan conjuntamente a la fortaleza de las
empresas. No hay duda de que la extensión de los mercados es condición
para la productividad del trabajo y, por ende, de la riqueza nacional.
Los Estados Unidos y diversas naciones de Europa son las mayors pruebas
de esta tesis de Adam Smith.

3. Las políticas económicas.- Es clara la fortaleza que resulta de la
estabilidad, la libertad y la apertura al exterior. Alemania es un ejemplo
de estas características.
4. La gama de instituciones y su estabilidad- Son una no menos importante fuente de ventajas competitivas. Suiza demuestra esta afirmación
al basar su salud y dinamismo económico tanto en su estrategia geopolítica
como en sus instituciones democráticas.
A continuación se describen las características de nuestro país que
pueden proporcionarle ventaja con respecto a sus competidores. Entre
éstos pueden estar otras economías latinoamericanas, países asiáticos, naciones de Europa del Este y, en algunos sectores y etapas de procesos
productivos, las economías industrializadas. No se tienen todas las ventajas

México y su competitividad...145

frente a todos los competidores simultáneamente, pero se cuenta coa diversas fortalezas frente a cada una de las demás economías.
l . Los Factores.

. 1.1 ~ situación geográfica junto al mercado más grande del mundo
e mmediat~ a mercad~ de rápido crecimiento: el del suroeste de los
Estados Urudos y el mexi~norteamericano; esta situación permite reducir
algunos costos de transacción, de los cuales el más notable es el de transporte.
1.2 La plataforma de recursos naturales, en la que destacan las reservas
probadas de petróleo (cuadro 1).
13 Adem~ Méxi~ está d~ntro de los cinco principales productores
de plata, fluonta, arséruco, antimonio, bismuto, azufre, zinc, merairio y
plomo.
1.4 Nuestra línea costera, de más de 10,000 Kms., puede ser la base
para desarrollar una industria pesquera y acuícola de dimensión mundial
Yofrece, asimismo, el atractivo más deseado por el turista de los países
del norte: playa y sol.
1.5 La ~b~ción es fuente de ventajas, porque la abundancia de mano
de obra ~IDlcalificada no ha permitido entrar en un esquema de producción
compartida, como subcontratista en la industria manufacturera. También
se puede aprovechar esta ventaja en productos agrícolas intensivos en
mano de obra, como las flores, frutas y hortalizas.
. 1.6 T~ién ~mos.reconocer que la calidad de nuestros dirigentes
~es, funaonan~ públicos_y empresarios formados en las mejores ins~tuciones de educaaón supenor, y templados en los años difíciles, constituye otra fortaleza.
1.7 Por otra p~e, no es posible menospreciar la importancia de

~ mercado de 80 millones de personas para sustentar por sí mismo un

smnúmero de empresas competitivas.
_ 1.8 En las dos próximas décadas, la mayor parte de la población
estará en edad de trabajar. La estructura demográfica del año 1JX)() será
más productiva que la de décadas anteriores. Además, la capacidad de

�146Ensayos

ahorro de las familias mexicanas aumentará en razón a la disminución
de la participación de los menores de edad en los hogares (cuadro 2).
Debilidad de los Factores
Los fundamentos para conservar e incrementar las ventajas competitivas
provenientes de los factores están en la inversión continua de in!1aes~ctura y capital humano. Es pertinente reconocer que en los últ1mos anos
éstas han sido insuficientes.
Sin una infraestructura adecuada es muy difícil que nuestras empresas
puedan ampliar sus mercados. Los transportes de mercancías,_ personas
e información son cada día más rápidos, anulan las desventaJas de las
distancias y debilitan, por lo tanto, nuestra propia ventaja geográfica.
Nuestra infraestructura de comunicaciones, transportes y tecnología se
ha rezagado, como lo muestran diversos ~di~d~res de ~ telefonía, carreteras, instalaciones portuarias, red ferrovtana e mstalaetones y productos
o desarrollos científicos y técnicos (cuadros 3, 4 y 5).
El otro elemento esencial para hacer a nuestro país competitivo en
el largo plazo es la formación de capital humano. Debe~o~ estar concientes de que aún es muy débil la distribución de los s~TV1C1os de ~ud
y educación; en este caso es necesario elevar el promedio de educaetón
formal por persona y mejorar su calidad (cuadros 6 y 7).
2. Los Mercados
Conviene recordar que además de su vecindad con el mercado de
los Estados Unidos y Canadá, nuestra economía tiene un ~pli~ mercado
interno. Nuestro gasto interno bruto suma más de 200 mil millones de
dólares anuales. Esto convierte a nuestro mercado en el segundo en América Latina, el cuarto en el continente americano y décimoq~o en el
mundo; el gasto total de México es mayor que la suma de ~olorua, Hungría
y Checoslovaquia. De los mercados interno y de exportaetón surgen otros
elementos competitivos:
2 1 Una demanda interna más exigente y sofisticada estimula a las
empr~sas a buscar una mejoría constante, 9ue les pueda permitir conquis_tar
los mercados internacionales. Un buen eJemplo de esto es la penetración
de la cerveza mexicana en el mundo.

México y su competitividad...147

2.2 La internacionalización de la demanda interna está fon.ando a
los productores nacionales a adoptar estándares internacionales en sus
productos. Hoy los fabricantes mexicanos de electrodomésticos venden
con su propia marca y además producen para empresas extranjeras, con
marcas de gran reputación fuera del país.
2.3 El desarrollo de industrias interconectadas, como la automotriz,
la petroquímica y la agroindustria, entre otras, también ayuda a obtener
una mayor competitividad internacional, ya que se pueden desarrollar tecnologías conjuntas. La existencia de grupos industriales que demandan
insumos, habilidades en el capital humano e infraestructura comunes estimula a otras instituciones para la creación de esos factores.
2.4 Un incremento en la competencia interna, como el que se está
dando en las aerolíneas de México, también crea un ambiente propicio
para la mejoría y la ampliación continua de los factores productivos.
Debilidad del Mercado Nacional
Los años de estancamiento con inflación probablemente redujeron el tamaño de la clase media y su participación en el ingreso. Su pronto restablecimiento aparece como una condición indispensable para contar con
la fortaleza económica que proviene de un mercado interno en expansión:
vivienda, muebles, aparatos eléctricos y electrónicos, automóviles, servicios
domésticos, educación y cultura: todos estos mercados se han visto severamente perjudicados por los acontecimientos de los últimos ocho años.
3. Las Poüticas
En México, en los últimos seis años la poütica económica se ha caracterizado por atacar lo urgente y lo necesario. La política maaoeconómica
se ha dirigido a la estabilización. La política microeconómica se ha enfocado al cambio estructural.
Nueve han sido los principales ingredientes de la poütica económica
de 1985 a la fecha. En cada uno de ellos México obtiene mejores calificaciones que sus competidores de América Latina, con excepción de
Chile, en algunos. Es notoria, por otra parte, nuestra ventaja frente a
los países de Europa del Este.

�148Ensayos

3.1 Corrección de las finanzas públicas. Este objetivo se ha logrado
en forma permanente. Hoy se tiene un superávit primario superior al
7% del PIB. Esta ortodoxia fiscal es condición indispensable para lograr
la estabilidad económica.
3.2 Reasignación del gasto público. Es necesario que una proporción
creciente del mismo se destine a las inversiones en infraestructura, educación y salud. También la nueva orientación solidaria del sector público
requerirá de mayores recursos tributarios. Por lo tanto, es urgente la
racionalización de la carga financiera.
3.3 Privatización de empresas públicas. Por razones tanto de eficiencia como de canalización racional de los recursos privados y públicos,
se han hecho avances importantes en el programa de privatización. Después del aprendizaje con empresas pequeñas y de escasa importancia
social, se han realizado los procesos más complicados: Cananea, Teléfonos
de México, Sidermex, la Banca y una parte de la televisión oficial. Además,
se han reestructurado industrias donde la participación o influencia del
sector público es insostenible; azúcar y tabaco son dos ejemplos.
3.4 Reforma tributaria. La reducción de subsidios a las empresas
y a consumidores de ingresos medios y altos, así como las modificaciones
impositivas, tienden a crear un régimen tributario más equitativo y generador de recursos sanos para el gobierno. La sociedad civil debe aportar
al sector público los recursos que éste requiere para realizar los programas
que aquélla le encomienda.
3.5 Liberalización financiera. Se han estado eliminando las diversas
formas de intervención de las autoridades en el establecimiento de tasas
de interés y en la orientación del crédito; de esta manera se reflejan cada
vez mejor las condiciones de los mercados.
3.6 Apertura comercial. Se llevan más de 60 meses de cumplimiento
de la apertura comercial anunciada. Este mecanismo ha reducido el arancel promedio en más de 80%. Hoy casi todos los sectores de nuestra
economía están abiertos a la competencia extranjera.
3.7 Desregulación. Se han eliminado barreras al comercio y al flujo
de recursos en un gran número de mercados, lo cual ha refon.ado las
condiciones de libre competencia. Con el proceso de desregulación se

México Ysu competitividad...151

La dinámica económica de los próxim
.
y l~s empresarios mexicanos una ma or fl~xi:;??5 exige _de las empresas
pac1dad de adaptación y administracifn. muk.~da~ as1 como gran carevisar y modificar en forma permanente
ens10nal. Será necesario
cados en un ambiente de compete . .
frocesos, productos y merpólicas.
ncia unper,ecta entre empresas oligo-

10:

_Algunos de los ajustes que las empresas, sobre todo edi
quenas, deben realizar para competir en un mercado ab7ertoanS:t pel. Cambios en la combinación de producto co
en aquellos que tienen posibilidades de renta~dandcentrlando elsfuerzos
a argo pazo.

y ren!v~~:e:eº l~e~~:~~~::s que se venden en el mercado nacional
proveniente de los
ª ~ara hacer frente a la oferta adicional
nuevos competidores.
3· Nuevas logísticas de distribució
mercados
por servir.
n, que tengan en cuenta los nuevos
4. Saneamiento de las finanzas internas ara 1
recursos propios más sólidas edi
P.
~ar estructuras de
cesorio
.
' m ante 1a enajenación de negocios ac. . s, y reestru~ac1ón de deuda para obtener condiciones de finanClamlento más ventajosas.
los 5. :evac~ón ~e la cap?cidad tecnológica propia y de la calidad de
cua os directivos, realizando programas de formación personal.
6· Realizar pl~es de calidad total, que desde el diseño hasta el servicio
e:U;: a los ~tientes un m~yor valor a un mismo precio. Tal vez en
de P
~edianas Ypequenas puedan reunirse más fácilmente algunas
1as con ciones que propician la cultura de la calidad total.
tr

f~

s:

�152 Ensayos
México y su competitividad... 153

GRADO DE COMPETITIVIDAD DE PAISES DESARROLLADOS
PAIS

GRADO PR04EDIO

11

111

IV

GRADO DE C04PETITIVIDAD DE PAISES EN VIAS DE DESARROLLO

V VI VII VI 11

IX

X
PAIS

GRECIA

P~TUGAL
TURQUIA
ITALIA
ESPANA
NUEVA ZELANDA
AUSTRIA
IRLANDA

3
12
17
20
25
27
38
39

43
46
50
50
51
54
SUECIA
57
PAISES BAJOS
60
FINLANDIA
63
CAMADA
71
ALEMANIA (RFA) 74
EE.UU.
81
BELGIGA/LUX
FRANCIA
DINAMARCA
AUSTRALIA
N~UEGA
REINO UNIDO

SUIZA

84

JAPON

85

21.30
19.30
18.30
17 .50
16.50
16.00
13.60
13.50
12.50
11.90
11. 10
11.00
10. 70
10.20
9.40
8.80
8. 10
6.40
5.80

4.20
3.60
3.30

22
21
20
19
18
17
16
10
15

22
20
21
13
14
17
11
16
9
13 12
9 8
12 15
8 18
11 · 10
7 19
14 6
5 7
3 4
4 5
2 3
6 2

21
22
19
17
18
16
15
20
14
11
9
8
10
12

22
21
19
17
15
18
14
20
16
10
12
7

13
8
7 9
13 5
6 4
4 11
5 3
1 6
2
3 2

20
18
21
19
22

21
11
4
20
9
14

21
20
22
19
18

16 13
17
6
14 15
11 17
8 18
6 12
4 22
15· 8
9 19
10 16
7 10
2
3
12
7
1
2
5
1
3
5

17

22
18
19
17
16
21
10

16

7

11
8
14
3
1
5
4

5
12
11
20
15
6
8
3

13

6

7

12
2
10
9
15
13

13

14
4
9
1
2

21
20
18
16
13 22
19 19
17 7
9 14
16 10
8 17
11 11
14 13
7 9
12 15
4 8
10 4
5 12
15 6
3 5
6 3
2 1
2

I 1 111

IV

V

VI VII VIII

DINAMISMO DE LA ECON041A
EFICIENCIA INDUSTRIAL
DINAMISMO DEL MERCADO
DINAMISMO FINANCIERO
RECURSOS HUMANOS
INTERFERENCIA DEL ESTADO
RECURSOS NATURALES
ORIENTACION EXTERNA-GRADO DE APERTURA
ORIENTACION HACIA INNOVAC[()j Y PROGRESO
ESTABILIDAD SOCIOPOLITICA

IX

X

MEXICO

19

8. 1

10

9

10

10

8

5

4

8

8

9

INDONESIA

21

7.9

9

8

7

9

9

9

3

9

10

6

BRASIL

22

7.8

8

10

4

8

7

10

2

10

9

10

INDIA

31

6. 9

6

7

8

7 10

7

6

6

4

8

TAILANDIA

37

6.3

7

6

9

6

6

4

7

7

6

5

C~EA

54

4.6

3

3

5

4

4

8

5

4

3

7

MALASIA

54

4.6

5

5

6

5

5

6

5

5

3

HCWGKONG

66

3.4

4

2

2

3

9

3

7

2

TAIIIAN

68

3.2

2

4

3

2

3

8

2

SINGAPUR

78

2.2

2

10

3
2

FACT~ES DE C04PARACION:

FACT~ES DE C04PARACION:
l.
11.
111.
IV.
V.
VI.
VII .
VIII.
IX.
X.

21
22
20
18

GRADO PROMEDIO

l. DINAMISMO DE LA ECON041A
11. EFICIENCIA INDUSTRIAL
111. DINAMISMO DEL MERCADO
IV. DINAMISMO FINANCIERO
V. REOJRSOS HUMANOS
VI . INTERFERENCIA DEL ESTADO
VII. RECURSOS NATURALES
VIII . ORIENTACION EXTERNA·GRADO DE APERTURA
IX . ORIENTACION HACIA INNOVACICW Y PROGRESO
X. ESTABILIDAD SOCIOPOLITICA

4

2

�154 Ensayos

México Ysu competitividad... 155

CUADRO 1
RESERVAS PROBADAS DE PETROLEO
1989
(MILLONES DE BARRILES)
RESERVAS

PAIS
ARABIA SAUDITA
IRAK
ABU OHABI
IRAN
rulAIT

URSS
VENEZUELA
MEXICO

ESTADOS UNIDOS
CHINA

169 970
100 000
98 105
92 850
91 920
58 500
58 084
53 012
26 500
23 500

FUENTE: CAMBRIDGE ENERGY, INC.

CUADRO 2
MEXICO: ESTRUCTURA DE LA PalLACl()j
1980-1990
(PORCENTAJES)
GRUPO DE EDAD
O·
15 ·
25 ·
45 ·
MAS DE

ESTADOS UNIDOS
CANAOA
ALEMANIA
JAPON
CCllEA DEL SUR
ARGENTINA
MEXICO
FUENTE: ONU.

T/100
79.4

76.9
55.5
22.3
10.3
1o. 1
6.4

1990

44.2
27.9
13.9

35.6
31.7
17.6
9.3
5.8

8.5

5.5

100.0

100.0

TOTAL
POllACION TOTAL

81 141

66 847

(MI LES)

a.w&gt;RO 4
MEXICO: REO DE CAMINOS
1970-1989
(KILMTIIOS)

-

TOTALES

PAVIMENTADOS

1970

71 250

41 947

1910

212 '2h

'6 920

1985

224 225

73 927

1989

235 9ó9

79 864

AIIO

FUENTE: NAFINSA.

CUADRO 6
MEXICO: ~CENTAJE DE LA POBLACION
TOTAL AMPARADA~
INSTITUCIONES DE SEGURIDAD SOCIAL
1970-1989

ANO

ICILc»ETROS

AÑO

~CENTAJES

1970

24 468

1970

25.0

1980

25 510

1980

45.4

1985

25 908

1989

67.0

1989

26 299

FUENTE: NAFINSA.

FUENTE: INEGI.

OJAORO 3
TELEFONOS POR CIEN HABITANTES
1989

PAIS

14
24
44
65
65

1980

CUADRO 5
NEXICO: L()jGITUO DE LA REO
FERROVIARIA
1970-1989
(ICILCJ4ETROS)

FUENTE: NAFINSA.

CUADRO 7
PORCENTAJES DE ESCOLARIZACl()j
A NIVEL SECUNDARIA
PAIS

PORCENTAJE

ESTADOS UNIDOS

100

CANAOA

100

ESPANA

98

MEXICO

55

BRASIL

35

FUENTE: NAFINSA.

�156 Ensayos

Bibliografía
Agüero Aguirre, Mario de (1990), "El reto de la economía global". Escenario. Febrero.
Beristáin, Javier y Sergio Sánchez (1991), "Las ventajas competitivas de
México." Examen. Enero.
Durand, M. y C. Giormo (1987), "Indicators of international competitiveness: aspects and evaluation". Economic Studies. OECD. Agosto.
Nacional Financiera (1991), Evolución Económica Estimada de México
1989-1991. NAFINSA. México.
Porter, Michael E. (1985), Ventaja Competitiva. Creación y Sostenimiento
de un Desempeño Superior. CECSA Editorial. México.
Primozic, Kenneth, Edward Primozic, J. Leben {1991), Strategic Choices.
Supremacy. Survival or Sayonara. McGraw-Hill. México.
Rugman, A. citado en Rosales, Oswaldo (1990), "Competitividad, Productividad e Inversión Externa de América Latina". Comercio Exterior.
40, 8, pp.711-723.

���</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Ensayos 1992, Vol 11, No 1, Mayo 1</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
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                <text>Bolaños Lozano, Ernesto, Director</text>
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                <text>Quintanilla Rodríguez, Ernesto, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Ensayos
VOL. XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

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�Ensayos

VOL.XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�•

•

LarevistaEnsayospublicatrabajos relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al
año en los meses de mayo y
noviembre.
Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autónoma de NuevoLeón. Loma
Redonda 1515Pte., Col. Loma
Larga. Monterrey, NL., México. CP.64710. Apdo. Postal
288.

Noviembre de 1993

DIRECTORIO
Consejeros

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondenLeoncio Durandeau Palma
cia editorial deberá ser diriAna
Leticia González Palomares
gida a: Lic. Jorge Meléndez
Barrón. Director y/o Dr. HerRomeo Madrigal Hinojosa
nán M. Villarreal R. SubdiConsuelo Meyer L.
rector. Centro de Investiga- José Alfredo Tijerina Guajardo
ciones Económicas. Facultad
Hemán M. Villarreal R.
de Economía. UANL.
•

•

Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artículosimpresosenestarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se
reserva todos los derechos y
en consecuencia, la revista o
sus artículos no pueden ser
copiados sin permiso por escrito del editor. Se autoriza la
reproducción parcial para
propósitos did~cticos, de análisis ycomentanos en otras publicaciones, siempre y cuando
se cite la fuente.

Diseño y composición del departamento de difusión.

Director
Facultad de Economía
Jorge N.Valero Gil

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Jorge Melindez BalTÓn

�Indice
La fuena de trabajo educada en México.

El caso de los egresados de la UAM. Metodología,
hipótesis y conclusiones.

7

Nora Garro Bordonaro

La asignación del trabajo heterogéneo en el mercado
laboral y la distribución del ingreso: evidencia
para el Arca Metropolitana de Monterrey.

39

Jorge Meléndez Banvn
Capacitación de los trabajadores mexicanos.

97

Ignacio Llamas Buitrón y Nora Garro
Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo: La experiencia
de los prestatarios mexicanos.

121

Enrique González González

La influencia del salario mínimo sobre el salario
medio y la ocupación industrial. México 1970-1989.

153

Jorge N. Va/ero Gil
Estimación de relaciones de producción a nivel estatal
utilizando tres formas funcionales.•

185

Pedro A. Villezca Beceml

La vivienda en el área metropolitana de
Monterrey: Datos para 1990.
Jesús Ramones Saldaña

199

�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp. 7-38 ·

La fuerza de trabajo educada en México.
El caso de los egresados de la UAM.
Metodología, hipótesis y conclusiones
Nora Garro Bordonaro •

l. Introducción
El presente artículo es parte de la investigación sobre las condiciones
del mercado laboral de los egresados de la UAM y tiene por objetivo
presentar las preguntas de investigación, las hipótesis y las conclusiones
finales, a la luz de las estimaciones realizadas y de las reflexiones teóricas
que sobre la materia se han desarrollado en los últimos años.
En México, como en muchos países en desarrollo, ha habido una
rápida expansión de las matrículas en las últimas dos décadas, con un
consecuente aumento en el número de graduados de las universidades
públicas, los que sumaron 26,000 solamente en el área de la ciudad de
México, en 1988.
La justificación de la política de expansión del sistema de educación
superior, sin embargo, se basa más en la creencia que en la evidencia
empírica de que esta política tendrá un efecto benéfico en el desarrollo
económico del país, en las condiciones del mercado laboral y en la productividad de los trabajadores educados. A pesar de la expansión de la
matrícula, en 1988, la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo mexicana
fue superior a la tasa de crecimiento de los graduados universitarios--4%
y 3%, respectivamente--y sólo 6% de los 27 millones de trabajadores empleados eran graduados universitarios. En contraste, el 58% no ha sobrepasado el nivel de educación primaria (INEGI 1990). En 1980, la
Comisión Consultiva (1982) estimó un 60% de déficit en las ocupaciones
que requieren trabajadores profesionales--con exclusión de gerentes y téc-

• La autora es profesora titular C de tiempo completo en la Universidad Autónoma Me-

tropolitana-Unidad lztá'palapa.

�8Ensayos

nicos. Esto es, 60% de· los trabajadores ocupados en tales ocupaciones
no tenían niveles de educación superior. Asimismo, la tasa de desempleo
para trabajadores con educación superior ascendía a 1.5%, en 1989 (INEGI
1989).
Existe un desconocimiento acerca de la importancia relativa de las
diferentes carreras y la capacidad de absorción del mercado laboral. Esto
impide una clara explicación de las probables discrepancias entre la oferta
de graduados universitarios y la disponibilidad de trabajos adecuados para
los mismos. Además, no hay suficientes estudios de seguimiento de graduados de instituciones de educación superior específicas. Son escasas
las investigaciones sobre los niveles y distnbución del ingreso, los destinos
ocupacionales de las diferentes categorías de egresados de las principales
instituciones de educación superior y su situación en el mercado de trabajo,
las condiciones iniciales de trabajo, el rol del Estado como empleador,
la importancia de la experiencia en el trabajo, la relación entre el trabajo
y la carrera, entre otras características, las cuales deberían ser periódicamente observadas y analizadas. De esa manera, podrían ser mejor evaluadas las consecuencias económicas de la expansión en la matrícula
universitaria.
La investigación a mi cargo tiene por objeto el análisis de un grupo
de graduados de una institución específica en la ciudad de México. La
Universidad Autónoma Metropolitana comenzó a funcionar en 1974 y
es la tercera más grande universidad pública en México, en términos de
matrícula, después de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN). En 1990, la UAM
capturaba el 16% de la matrícula en licenciaturas y el 4% de la matrícula
en estudios de maestría y doctorados en la ciudad de México (SEP 1990-91).

En México, se han realizado estudios similares basados en información
de los años sesenta y setenta (Carnoy 1980; Montemayor 1980; Pérez Ricardez 1984; Llamas 1989; Alarcón 1991). La información utilizada en
esta investigación es más reciente, pues la encuesta se realiz.ó en el año
1988._En contraste con la información utilizada en los estudios previos,
los anos ochenta se caracterizaron por un bajo crecimiento económico,
altas tasas de inflación y una expansión en el sistema educativo superior.
Asimismo, los estudios previos están basados en muestras grandes a partir
de datos censales o encuestas directas en los mercados de trabajo, las
cuales no especificaban la institución donde el individuo había recibido
educación universitaria ni su especialidad.

La fuerza de trabajo...9

II. Los datos, alcances y limitaciones
Los datos utilizados en esta investigación provienen de una muestra de
1,886 hombres egresados de las distintas licenciaturas de la UAM, en
1988. El tamaño de la muestra es del 16% de los 10,401 egresados desde
1978 hasta 1988 {UAM 1991). En el momento del levantamiento de la
encuesta, todos los entrevistados poseían el título de licenciados y algunos
poseían títulos o estudios de maestría y/o doctorado de la UAM o de
otras instituciones de educación superior. La distribución del nivel de
educación fue como sigue: 75% licenciados, 25% maestros y 2% doctores.
En el texto, por razones de brevedad, los entrevistados son designados
como "graduados de la UAM", independientemente de su nivel educativo
salvo aclaración. La muestra incluye 35% de graduados de Ciencias Básica¡
e Ingeniería; 27% de graduados de Ciencias Biológicas y de la Salud;
21% de Ciencias Sociales y Humanidades y 17% de Ciencias y Artes
para el Diseño.
Esta encuesta constituye un esfuerzo notable por parte de una universidad pública. Además, constituye una importante fuente de información
a partir de una institución específica, por lo cual la calidad de la educación--una fuente de importantes variaciones en las condiciones del mercad~ laboral y l~s tasas de rentabilidad de la educación--puede ser
considerada relativamente constante. Por otra parte, incluye un espectro
amplio de generaciones de egresados, así como de especialidades.
Sin embargo, tal vez porque no fue diseñado expresamente para responder las preguntas de esta investigación, el cuestionario no cubre todos
los rubros requeridos por la misma.1 No obstante, ha sido utilizada debido
a que es la primera y única fuente de información acerca de los egresados
de la UAM.
Por tanto, existen limitaciones en la información proporcionada por
la encuesta. Por ejemplo, no existen preguntas que distingan entre un
puesto de tiempo completo de uno de tiempo parcial, ni que señalen
las horas ~e trabajo semanales, el número de semanas trabajadas al año
o la duración de los contratos de trabajo. En las estimaciones realizadas,
se supuso que todos los trabajos eran de tiempo completo.
No hay preguntas que aclaren las razones por las cuales un egresado
estaba desempleado en el momento del levantamiento de la información.
Estas razones son esenciales para distinguir entre los difeFentes- tipos de

�10Ensayos

desempleo. Por ello, se utilizó un método aproximativo para cuantificar
el desempleo estructural (Garro 1991).
El Servicio Social es una obligación civil para los estudiantes de licenciatura y consiste en un año de trabajo no pagado en alguna institución
pública o privada. En la práctica, constituye, además, una importante puerta
de entrada en el mercado laboral. El cuestionario no incluye preguntas
acerca de dicho servicio.
No hay preguntas que permitan distinguir si la rotación en los empleos
ha sido dentro de una misma institución o firma o, por el contrario, entre
varias. Tampoco acerca de la movilidad dentro de una misma institución;
o sea, si el egresado permanece en una puerta de entrada o primer trabajo
o si, por el contrario, ha mejorado su status ocupacional dentro de la
institución o firma. Esta distinción es importante cuando se analiza la
movilidad en la escala jerárquica. Tampoco hay preguntas sobre el salario
inicial.
Las preguntas sobre las razones para rotar en los empleos, por haber
estado desempleado alguna vez desde la graduación y por trabajar en
un empleo que no está relacionado con la profesión, no se precodificaron,
por lo cual realizamos una clasificación posterior de acuerdo a nuestros
objetivos.
La pregunta acerca de los ingresos individuales mensuales no permite
diferenciar entre ingresos antes o después de impuestos.

No hay preguntas acerca de la habilidad o niveles de actuación, ya
sea en los estudios o en el trabajo. Tampoco se recaba información acerca
de los antecedentes familiares--educación del padre, estatus social y riqueza. En esta investigación se utilizaron los años efectivos de educación
formal de cada egresado en el nivel de licenciatura como un indicador
de habilidad.
La pregunta acerca de la relación entre el último trabajo y la especialidad no distingue entre si el egresado considera que el grado no
es requerido o si el empleo no está relacionado con la especialidad. Esta
distinción es importante cuando se analiza el proceso de desespecialización
al que nos referimos en el texto principal.

La fuerza de trabajo...11

F'inalmente, no hay preguntas acerca de las razones para haber estudiado en la universidad y elegido determinada carrera. Esta información
sería valiosa para analizar la relación entre la educación y el ambiente
social, económico y político.

III. Las principales preguntas de la investigación
En esta in~e~tigación se plantearon dos preguntas. La primera, se refiere
a las ~~d1c1ones del mercado laboral; la segunda, a los rendimientos
pecumanos de la educación.
Primera pregunta: lCuál es la relación entre el nivel de educación
el campo de estudio y la experiencia en el trabajo con las condicione~
del mercado laboral de los egresados?
Segunda pregunta: lCuál es la contribución del nivel de educación
la experiencia ~n el trabajo, el campo de estudio, la habilidad, el tip~
de pu~st?, el tipo d_e empleador y el estado civil, en la explicación de
la var1ac1ón en los mgresos de los egresados? lCómo son los perfiles
de ingresos futuros esperados para los alumnos de la UAM? lCuál es
el nivel de las tasas de retorno a la inversión en la educación en la UAM?
lCuál es la importancia de la experiencia en el trabajo en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

IV. Primera pregunta de investigación
lCuál es l_a r~lación entre ~I nivel de educación, el campo de estudio
Y la expenenc1a en el trabajo con las condiciones del mercado laboral
de los egresados?

IV.A. Metodología de investigación
Para contestar esta pregunta, utilizamos el marco general de las teorías
de los merca?os segmentados de trabajo (Doeringer y Piore 1971; Edwards,
Gordon, Re1ch 1975; Carnoy 1980). En ese contexto, los egresados de

�La fuerza de trabajo...13

12Ensayos

la UAM constituyen un segmento de trabajadores que comparten algunas
características individuales, tales como el nivel y la calidad de la educación,
así como algunas modalidades estructurales en el mercado de trabajo,
tales como un conjunto particular de trabajos.
Las teorías de los mercados segmentados de trabajo fueron desarrolladas a fmes de los años sesenta como una alternativa a la teoría neoclásica del capital humano. La unidad de análisis se trasladó desde el
trabajador individual a grupos de trabajadores, los cuales comparten ciertas
características. Cada segmento tiene reglas particulares en cuanto a la
promoción, supervisión y determinación de los ingresos; asimismo, la entrada y la movilidad entre segmentos es restringida.

No existe consenso sobre el criterio que debe ser usado para la definición de los segmentos. Entre una gran variedad de alternativas, Doeringer y Piore (1971} proponen un criterio basado en la tecnología; Gordon
et al (1975) basan su análisis en el control social sobre los trabajadores;
Carnoy (1980} usa una combinación de determinantes. Todas las definiciones de los segmentos, sin embargo, destacan las interacciones y las
recíprocas influencias de la tecnología, la organización de la producción
y los atributos de los trabajadores.
Nuestra investigación no tiene por objeto definir ni poner a prueba
estadística un modelo particular de segmentación. No obstante, parte de
la noción de que el nivel de educación de los trabajadores juega un papel
en la división jerárquica de los trabajadores dentro de un segmento de
los mismos (Llamas 1989). O sea, se espera que los trabajadores con
un mayor nivel de educación formal ocupen puestos que se encuentran
en el nivel más alto de las escalas jerárquicas, tales como gerentes, profesionales o técnicos especializados.
Por lo tanto, se supone que los egresados de la UAM son parte
de un grupo de trabajadores con un alto nivel de educación formaí, caracterizado por una calidad similar en su preparación, así como por un
conjunto particular de trabajos disponibles. Aún cuando los egresados
pueden ser considerados, en principio, como un conjunto homogéneo de
trabajadores, queda un espacio para analizar las diferencias en sus características individuales y en las modalidades del mercado de trabajo
de acuerdo con la generación a la que pertenecen los individuos, la carrera
seleccionada y el nivel de educación. Tal perspectiva analítica ha sido

utilizada en similares investigaciones realizadas en India y Costa Rica (Carnoy 1987; Mendiola 1988).
La información proporcionada por una encuesta nacional a los bogares
(INEGI 1989} indica que los profesionales y técnicos están empleados
principalmente en el sector servicios--91%--, especialmente en educación
e investigación médica--53%. En contraste, solamente 14% y 2.4% de
los gerentes y agentes de ventas, respectivamente, trabajan en el sector
servicios. Los profesionales y técnicos son, en su mayoría--87%--, asalariados, mientras que los gerentes y agentes de ventas son, principalmente,
empleadores o autoempleados en una proporción de 49% y 57%, respectivamente. Si se supone que los profesionistas y técnicos son trabajadores con un nivel alto de educación formal, la información anterior
sugiere una segmentación ocupacional altamente relacionada con el nivel
educativo de los trabajadores, en la cual los trabajadores más educados
tienden a estar concentrados en el sector servicios.

En esta sección de la investigación se utilizó la descripción estadística--en la forma de promedios y tablas cruzadas--de las condiciones del
mercado de trabajo por nivel educativo, generación, carreras, estado civil,
tipo de empleador y ocupación. Asimismo, las hipótesis estadísticas de
igualdad en las condiciones de mercado fueron probadas mediante pruebas
de hipótesis t de Student y Chi cuadrado.
IV.B. Hipótesis de investigación

Las hipótesis de investigación tienen en cuenta los resultados obtenidos
en estudios similares, así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La primera hipótesis se refiere a que la entrada en el mercado de
trabajo está relacionada con la evolución de la economía {OECD 1993}.
Durante un período de recesión económica, se espera que dicha entrada,
en promedio, se posponga porque existe un faltante de empleos disponibl~s;
durante un período de expansión económica, se espera que la entrada
en el mercado de trabajo antes de la graduación en licenciatura sea más
común debido a la disponibilidad de empleos. Consecuentemente, la proporción de graduados que posponen su entrada en el mercado de trabajo
debería ser mayor en las últimas generaciones que en las primeras, puesto
que la economía mexicana enfrentó una recesión a partir de 1981. El

�14Ensayos

período de recesión cubre los años de graduación de todas las generaciones
de graduados hasta 1988, excepto las tres primeras.
La segunda hipótesis se refiere a que las primeras generaciones de
egresados deberían mostrar una mayor permanencia en su áltimo empleo
en relación a las últimas generaciones (Joll 1983}. Esta hipótesis se basa
en el hecho de que las primeras han adquirido mayor experiencia en
el mercado de trabajo y, probablemente, han encontrado un trabajo adecuado.
La tercera hipótesis establece que los egresados casados deberían
mostrar una mayor permanencia en su último empleo en relación a los
solteros, debido a la diferente actitud frente a la movilidad y rotación
en los empleos: los casados son más conservadores que los solteros (Joll
1983).
La cuarta hipótesis se refiere a las tasas esperadas de desempleo

y desempleo. Se espera que dichas tasas sean menores para los egresados
de las primeras generaciones en relación a las últimas, debido al mayor
nivel de experiencia e información (Joll 1983). Asimismo, se esperan tasas
mayores para licenciados en relación a maestros y doctores, debido a
la relativa escasez de estos áltimos (Comisión Consultiva 1982).
La quinta hipótesis establece que, debido a su alto nivel de educación
formal, los egresados de la UAM tienen acceso a puestos que estén situados
en la escala superior de ocupaciones, tales como gerentes, profesionistas
y técnicos. Se esperan diferencias en la estructura de ocupaciones entre
las primeras y las últimas generaciones, entre solteros y casados, entre
los empleados y los trabajadores por cuenta propia debido a las diferencias
en experiencia en el trabajo, en la actitud frente al trabajo y en las condiciones de trabajo (Llamas 1989). Adicionalmente, se espera un alto porcentaje de empleo en el sector servicios, así como del empleo en el sector
público debido a la concentración de las actividades educativas' financieras,
comerciales, así como de la burocracia estatal en la ciudad de México.

IV.e. Resultados empíricos

El análisis de la información proporcionada por la encuesta (Garro 1991)
revela que los egresados de la UAM ingresan sin dificultad al mercado

La fuerza de trabajo...15

de trabajo y consiguen empleos en los que aplican sus conocimientos.
La mayoría de los graduados consiguen erypleo antes de los seis meses

de la graduación en licenciatura, las tasas de desempleo y subempleo
son bajas--5% y 8%, respectivamente--y, de acuerdo con su opinión, las
credenciales educativas fueron un factor determinante para conseguir empleo.
Se encontró que los empleos están altamente concentrados en el sector
servicios de ,la economía. En efecto, la estructura ocupacional por sectores
de la economía de los egresados de la UAM reproduce el patrón nacional
de empleo de los trabajadores más educados. El sector privado tiene una
ligera predominancia sobre el sector público en la proporción de empleos
proporcionados a los graduados. De todas maneras, la proporción del
, sector público--46% de los puestos--es superior al promedio nacional en
1987--20%--(NAFINSA 1990).
Casi la mitad de los egresados ejercen puestos de profesionales y
técnicos; la tercera parte están empleados como gerentes de nivel intermedio o bajo y sólo el 8% como gerentes de alto nivel. El resto se
ocupa como agentes de venta. El autoempleo alcanza el 18% y se ejerce,
básicamente, como profesionista y técnico.
Se corroboró la hipótesis acerca de que las últimas generaciones de
egresados tienden a posponer su ingreso en el mercado de trabajo en
relación a las primeras generaciones. Adicionalmente, dan mayor importancia que éstas a las credenciales educativas como requisito para conseguir
empleo. Asimismo, tal como lo sugerían las hipótesis, las primeras generaciones de egresados muestran una más alta permanencia en el empleo,
mayores tasas de empleo, menores tasas de desempleo estructural y menores tasas de subempleo que las últimas generaciones. También se comprobó que entre las primeras generaciones hay un mayor porcentaje de
profesionistas y técnicos, de autoempleo independiente y que cuentan con
un mayor número de subordinados a su cargo que las últimas generaciones.
La hipótesis sobre la mayor permanencia en el último empleo de
los egresados casados fue confirmada por los datos. También se encontró
que los casados trabajan como profesionales y técnicos en mayor proporción que los solteros. Estos, a su vez, ocupan puestos de gerentes
de alto nivel en mayor proporción que los casados.

�La fuerza de trabajo...17

16Ensayos

Los licenciados, tal como se esperaba, muestran un más alto ~vel

de desempleo estructural yuna más alta tasa de subempleo que los maestros
y doctores. La estructura de las ocupaciones no difiere significativamente
de acuerdo con el nivel de educación. El sector público adquiere una
mayor relevancia para los maestros y, en especial, para los doctores. Los
doctores y, aunque en menor proporción, los maestros están ~mpl~ados
principalmente en los servicios financieros, mientras que los licenaados
presentan una mayor diversificación en los sectores empleadores.
El análisis empírico arrojó resultados sobre los cuales no se elaboraron
hipótesis teóricas previas, debido al carácter principalmente exploratorio
del mismo. Tal es el caso de las diferencias en las condiciones de trabajo
para los egresados de diferentes carreras. Estas últimas se agruparon en
los siguientes cuatro campos de especialidad: Ciencias Básicas e Ingeniería-CBI--, Ciencias Biológicas y de la Salud--CBS--, Ciencias Sociales
y Humanidades--CSH--y Ciencias y Artes para el Diseño--CyAD. Los graduados de CyAD y CBI presentaron el más alto porcentaje de entrada
en el mercado de trabajo antes de finalizar sus estudios de licenciatura,
así como el más alto porcentaje de empleo en el sector privado de la
economía. Los egresados de CBI tienen la menor tasa de desempleo y
la más baja permanencia en el último empleo. Los egresados de CSH
y de CBS tienen la más alta tasa de desempleo estructural.
Los egresados de CSH presentan el más alto porcentaje de profesionistas y técnicos, los egresados de CyAD el más alto porcentaje de
gerentes de nivel intermedio, mientras que los egresados de CBI el más
alto porcentaje de gerentes de alto nivel.
La industria emplea un mayor porcentaje de graduados de CBI y
CBS que de los otros dos campos de especialidad; el sector comercio,
un mayor porcentaje de graduados de CyAD y el sector público un mayor
porcentaje de egresados de CBS.

Los graduados de CSH y de CyAD consideraron que los atributos
individuales y las relaciones personales tuvieron más predominancia que
las credenciales educativas como factores determinantes en la obtención
de empleo.
Los resultados empíricos de esta sección mostraron que los egresados
de la UAM no constituyen un bloque homogéneo de trabajadores ni enfrentan iguales condiciones de mercado. En efecto, los graduados de dis-

tintas generaciones, con distinto nivel de educación, estado civil y carrera
enfrentan diferentes condiciones de mercado. En general, los egresados
de las primeras generaciones y de las carreras de CBI y de CyAD presentan
mejores condiciones de entrada y de posición en la escala jerárquica que
los egresados de las últimas generaciones y de las carreras de CSH y
CBS.

V. Segunda pregunta de investigación
lCuál es la contribución del nivel de educación, la experiencia en el trabajo,
la carrera, la habilidad, la ocupación, el tipo de empleador y el estado
civil, en la explicación de la variación en los ingresos de los egresados?
lCómo son los perfiles de ingresos futuros esperados para los alumnos
de la UAM? lCuál es el nivel de las tasas de retorno a la inversión en
la educación en la UAM? lCuál es la importancia de la experiencia en
el trabajo, en comparación con el nivel de educación, en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

V.A. Metodología de investigación

Las preguntas sobre los rendimientos pecuniarios de la educación y sobre
la importancia relativa de los determinantes de los ingresos se contestaron
utilizando premisas fundamentales de la teoría del capital humano, tal
como la noción de que todos los trabajadores tienen el mismo rango de
opciones educativas y laborales. Este es, en términos gruesos, el caso de
los graduados de la UAM. En este contexto, los perfiles y las funciones
de ingreso constituyen una herramienta analítica útil para la estimación
de la contribución relativa de la educación, la experiencia en el trabajo
y otras variables sobre el nivel de los ingresos.
Los perfiles y las funciones de ingreso permiten estimar los efectos
de la inversión en educación formal y en la experiencia en el trabajo
sobre el nivel y el patrón de los ingresos durante el ciclo de vida productiva
de un trabajador o de un grupo de trabajadores (Mincer 1974). Actualmente, el término función de ingresos significa cualquier regresión que
relacione los ingresos individuales con un vector de variables de atributos
personales, de características del mercado laboral y de características del

�La fuerza de trabajo...19

18Eosayos

ambiente que afectan a los ingresos. Se supone que estas funciones extendidas de ingresos representan adecuadamente el conjunto de oportunidades a las que se enfrenta un individuo típico.
Los determinantes del ingreso se dividieron en dos categorías: individuales y estructurales. Los primeros son: nivel de educación formal,

canera, experiencia en el mercado de trabajo, habilidad y estado civil.
Los determinantes estructurales son: ocupación, empleador privado o pú-

blico, sector económico del empleador, permanencia en el último trabajo
y relación entre el trabajo y la carrera.
V.A.1. Los modelos de regresión múltiple

Para contestar la pregunta acerca de la importancia de los determinantes
individuales y estructurales en la explicación de la varianza de los ingresos,
se plantearon tres modelos de regresión múltiple: el modelo UAM, el
modelo por carrera y el modelo por nivel de educación.

La habilidad individual se midió por una variable aproximada: la duración

de sus estudios de licenciatura.
La relevancia de cada determinante de los ingresos se estableció mediante el uso de los modelos econométricos original y restringido y test
F (Johnston 1989). Cabe señalar que los modelos permiten, además del
análisis de la relevancia de los determinantes del ingreso, la comparación
entre el efecto de dos variables independientes cualquiera; por ejemplo,
entre la influencia en los ingresos de estar empleado en el sector comercio
o en el sector industrial. Nótese que se trata de dos variables de las seis-industria, comercio, educación, finanzas, salud, otros--que forman un solo
determinante, el sector económico del empleador. En este caso, la comparación se realizó mediante tests t de Student. Asimismo, la comparación
entre ecuaciones se realizó mediante el uso del test Chow (Johnston 1989).
En el Apéndice 2 se definen las principales características de estos tests.

V.A.2. Las curvas de Lorenz

El modelo UAM consiste en una función de ingresos que incluye
la variable dependiente, el logaritmo natural de los ingresos mensuales,
y las siguientes variables independientes: nivel de educación formal, experiencia en el trabajo, habilidad, estado civil, ocupación, tipo de empleadores, permanencia en el ultimo trabajo y relación entre el trabajo
y la carrera.
El modelo por carrera consiste en cuatro funciones de ingresos separables, una por cada uno de los campos de estudios que ofrece la UAM.
Cada una de estas funciones contiene las mismas variables que el modelo
UAM.
El modelo por nivel de educación consiste en tres funciones de ingresos
separables, una por cada nivel de educación ofrecido por la UAM: licenciatura, maestría y doctorado. Cada una de estas funciones contiene
las mismas variables que el modelo UAM.
El nivel de educación formal se mide por el número de años de
escolaridad: 16 para licenciados, 18 para maestros y 20 para doctores.
Se distinguieron dos tipos de experiencia en el trabajo: antes de la graduación en licenciatura, la cual se mide por una variable dummy, y la
experiencia en el mercado de trabajo a partir de la última graduación.2

La variación de los mgresos individuales de los egresados genera un determinado nivel de desigualdad en la distribución de los ingresos. Con
el objeto de comparar ese grado de desigualdad con el que presentan
otros grupos de trabajadores en la sociedad, se estimaron curvas de Lorenz
y coeficientes Gini para los egresados de la UAM en su conjunto y por
nivel educativo (ver Apéndice 2).

V.A.3. Los perfiles de ingresos esperados

La inversión en educación, como otras inversiones, supone riesgos e incertidumbres. Algunos de los más importantes riesgos ocurren debido
a que se desconoce con exactitud la longitud de la vida productiva del
individuo, pues el horizonte es fmito y relacionado con la tasa de mortalidad.
También existe incertidumbre respecto a las condiciones futuras condiciones del mercado laboral, la cual crece con la longitud estimada de
la vida productiva

El seguimiento de los mgresos durante la vida productiva de trabajadores con un eterto ruvel de educación constituyen la mejor fuente

�20Ensayos

para estimar los perfiles de ingresos futuros es~rados p~a los egr~dos
de ese mismo nivel de educación. Este tipo de información--denonunada
datos longitudinales--es costoso y difícil de recopilar. Los dat~~ de corte
transversal, tal como los recopilados en la e?cuesta aquí u~da, son
los usualmente disponibles. El supuesto esencial en la e!3-boración ~e los
perfiles de ingresos a partir de estos datos ~ que el mvel promedio de
los ingresos de los individuos con el mismo mvel de ed?caci~n, pero con
diferentes edades o experiencia en el mercado de trabajo, estiman la tendencia de los ingresos esperados de aquellos individuos, durante su vida
productiva.
Un perfil de ingresos típico crece a tasas ~le~adas durant~ los pr~eros
años de experiencia laboral, disminuye su creCUD1ento en los anos sigwentes
y, finalmente, se revierte ligeramente. Como, en la mayo~ía de los casos,
la educación formal se adquiere antes de la entrada de tiempo &lt;:°mpleto
en el mercado de trabajo, ésta afecta el nivel de los perfile_s de tn~esos.
Por otra parte, el aprendizaje y la capacitación en el traba.JO. constituyen
formas de educación no formal que elevan el acervo de capital humano
de un individuo. Los trabajadores de reciente ingreso al mercado laboral
tienen un mayor incentivo que los de mayor edad para ~v~rtir en este
tipo de educación debido a que esper~ recoger los ren~entos de la
misma durante un mayor período de .tiempo. Esto explica la alta tasa
de crecimiento de los ingresos durante los primeros años e? el mercado
laboral.3 Durante los años medios, el crecimiento de los mgresos será
menor debido a que las inversiones en educación no formal son más esca~.
Finalmente, la depreciación del capital humano e~ 1~ forma de pérdida
de memoria, energía y salud hace que la tasa ~e crec1.ID1ent~ de los mgresos
disminuya hacia el final de la vida productiva del trabajador.
Un hallazgo empírico usual en este tipo de inv~tigaciones es ~ue
los perfiles de ingresos de los trabajadores con_ un m~el de educación
superior comienzan con niveles relativamente baJ~s de mgre~os. Las rawnes aducidas para explicarlo son que estos trabaJadores reciben menos
educación no formal o que pierden algunos ingresos durant~ su entrenamiento. Sin embargo, el perfil crece rápidamente con el tiempo Yal
cabo de un tiempo, muestra mayores niveles de ingresos que el de los
trabajadores con menores niveles de educación formal.
En nuestra investigación, se estimaron los perfiles de los egresados
de la UAM, por nivel de educación formal y por carreras.

La fuerza de trabajo...21

V.A.4. La tasa Interna de retorno a la educación
La tasa interna de retorno a la inversión en uno o varios años adicionales

de escolaridad es la tasa de interés que -iguala el flujo actualizado de
ingresos y costos que se derivan de tal decisión. Esta tasa debe ser comparada con la tasa de interés de mercado asociada a inversiones alternativas.
Suponiendo similares riesgos en ambas inversiones, entonces la tasa de
interés más alta indicará la inversión más conveniente, desde el punto
estrictamente pecuniario. Al menos teóricamente, existe otra posible comparación entre la tasa interna de retorno a la educación formal adicional
y la tasa de retorno a la inversión en educación no formal adicional. Esta
última inversión se refiere a la que, a través de entrenamiento o capacitación, un trabajador con el nivel de educación formal previo puede
obtener en el mercado de trabajo.
La tasa interna de retorno a la inversión en educación formal adicional
puede ser estimada por dos métodos alternativos: mediante una función
de ingresos semilogarítmica o mediante la solución de la ecuación de
costos y beneficios actualizados.
Fue Mincer (1974) quien desarrolló una función de ingresos semilogarítmica, la cual permite interpretar el coeficiente de regresión de la
variable independiente años de escolaridad como la tasa interna de retorno
a la educación. Esta tasa, así definida, es la que corresponde a un incremento marginal en el nivel educativo; o sea, en nuestro caso, a un
año adicional a partir de licenciatura. Estas funciones de ingresos han
sido utilizadas en diversos países desde 1974 y, así, a pesar de las diferencias
en el contexto social y económico, se han estimado tasas internas de retorno
a la inversión en educación formal comparables (Psacharopoulos 1981).
Las tasas internas de retorno a la inversión en maestrías y doctorado
no pueden ser estimadas con las funciones semilogarítmicas de Mincer
pues, por lo general, tienen una duración aproximada de dos y cuatro
años a partir de la licenciatura, respectivamente. En estos casos, la estimación de las correspondientes tasas internas de retorno supone la solución, por medio de métodos numéricos, de la ecuación de costos y
beneficios actualizados.
En nuestra investigación, se estimaron las tasas privadas de retorno
a la inversión en un año adicional de estudios después de la licenciatura
en la UAM, por carreras, por medio de funciones semilogarítmicas de

�22Eosayos

La fuerza de trabajo...23

· ingresos. Asimismo, se estimaron las tasas privadas de estudios de licenciatura en la UAM y de subsecuentes maestría o doctorado en la UAM
o en otra institución de educación superior, por carreras, por medio de
métodos numéricos. Estas tasas privadas tomaron en cuenta los impuestos
a los ingresos, la probabilidad de desempleo y el llamado coeficiente "alfa"
o efecto directo de la educación en los ingresos (Garro 1992; Garro 19&lt;J3).

La primera hipótesis se refiere a que la escolaridad y la experiencia en
el trabajo se consideran predictores relevantes del ingreso de un egresado
de la UAM. Esta hipótesis se basa en los resultados obtenidos por investigaciones similares realizadas en diferentes países y ambientes socioeconómicos (Mincer 1974; Freeman 1986¡ Willis 1986¡ Carnoy 1967; Muñoz
1979; Montemayor 1980¡ Llamas 1989; Alarcón 1991).

Se calcularon las correspondientes tasas sociales de inversión, previa
identificación y medición de los costos de oportunidad y los beneficios
correspondientes (Garro 19'J3). As~ se tomaron en cuenta los ingresos
devengados antes de impuestos, el presupuesto corriente de la universidad
y la depreciación y amortización de los edificios y equipos. Los beneficios
directos se estimaron en la forma de aumentos en la productividad reflejados en los diferenciales de ingresos brutos. Los beneficios indirectos
o externalidades se estimaron utilizando la proporción 1.5, aplicable a
los beneficios directos, propuesta por Haverman y Wolfe (1984).

La segunda hipótesis hace referencia a la diferencia en la distribución
de los ingresos de acuerdo con el nivel de educación de los egresados.
Se espera que los ingresos estén más desigualmente distribuidos a medida
que aumente el nivel educativo. Este es un resultado que otros autores
han obtenido a nivel nacional (Llamas 1989).

V.A.S. La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo

Las hipótesis siguientes se refieren a los niveles promedio de ingresos
de ciertos grupos de egresados. La tercera hipótesis hace referencia al
modelo de segmentación de mercados, en el sentido de que los niveles
de ingresos promedio aumentan de acuerdo con el nivel de educación
y el puesto jerárquico. Asimismo, se espera que los perfiles de ingresos
esperados de acuerdo con el nivel de educación formal tengan la forma
usualmente obtenida en estudios similares (Mincer 1974; Carnoy; Willis;
Llamas).

La inversión en capital humano puede continuar después de la escolaridad
formal, por medio del entrenamiento en el trabajo. En realidad, el entrenamiento en el trabajo es un concepto amplio asociado con el aprendizaje por experiencia más que con programas de entrenamiento formal.
Esta interpretación s~ apoya en los patrones sistemáticos de la evolución
de los ingresos durante el ciclo productivo (Rosen 1989).

La cuarta hipótesis establece que los ingresos de los egresados diferirán según el empleador sea privado o público. El rol ·del estado en
la creación de empleos y en la expansión de la oferta de trabajadores
graduados justifica esta expectativa (Carnoy 1987).

La función de ingresos de Mincer (1974) permite interpretar la de-

La quinta hipótesis se refiere a que los graduados casados ganan
más que los solteros, ,debido a la diferencia en el desempeño de su trabajó
(Alarcón 1991; Llamas 1989).

rivada del logaritmo de los ingresos con respecto a la variable independiente
experiencia laboral, como la tasa de retorno a un año adicional de experiencia en el mercado de trabajo. Por lo tanto, es posible realizar una
comparación entre dichas tasas y las tasas de retorno a un año adicional
de estudios a partir de la licenciatura en la UAM.

La sexta hipótesis se refiere a que las tasas de retorno a la educación

V.B. Hipotésls de Investigación

en la UAM, estimadas en un período de severa crisis económica, se espera
que sean menores que las reportadas por otros estudios émpíricos realizados en períodos de auge económico en México, durante los años
sesenta (Psacharopoulos 1981; Carnoy 1980).

Al igual que en la sección anterior, las hipótesis de investigación se elaboraron teniendo en cuenta los resultados obtenidos en estudios similares,
así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La séptima hipótesis establece que las tasas privadas de retorno a
la educación en ]a UAM son probablemente mayores que las correspondientes tasas sociales. Esta hipótesis se apoya en los resultados obtenidos

�24Ensayos

La fuerza de trabajo...25

en estudios empíricos para México y otros países en desarrollo {Psacharopoulos 1981).

cación primaria. La mejor distribución la presentan los doctores y la peor,
los maestros (Garro 1992).

La octava hipótesis se refiere a las diferencias esperadas e.o las ~asas
de retomo a las licenciaturas, maestrías y doctorados. Esta hipótesIS se
fundamenta en las diferencias en la productividad marginal de la escolaridad. Algunos autores han encontrado tasas d~ecientes de r~t~mo
desde la educación primaria a la terciaria, lo cual sugiere una productlVldad
marginal decreciente de la escolaridad {Psacharopoulos 1981).

V.C.2. El nivel y los perfiles esperados de los Ingresos

La novena hipótesis afirma que las tasas de retomo a la educación
formal y a la experiencia en el trabajo o educación infonnal variarán de
acuerdo con las carreras de los egresados. Esta hipótesis se basa en las
diferencias observadas en las condiciones del mercado laboral.

V.C. Resultados empíricos
V.C.1. Los determinantes y la distribución de los ingresos

Aún cuando los determinantes de los ingresos incluidos en los modelos
de regresión explican un porcentaje bajo de la varianza total de los ingresos--el más alto es de 30%--, los coeficientes. de regresión so~ estadísticamente significativos para casi la totahdad de las vanables
independientes. La excepción la constituyen la habilidad y la permanencia
en el último trabajo. La escolaridad por sí sola explica alrededor del 2%
de la varianza total de los ingresos; escolaridad y experiencia en el trabajo
explican alrededor del 8%.
Las funciones estimada de ingresos por carreras resultaron muy si-

milares. En cambio, las funciones de los licenciados y de los maestros
difieren significativamente. Ello significa que, dentro de cada nivel de
educación existe una influencia homogénea de los determinantes de los
ingresos, ianto individuales como estructurales, independientemente de
la carrera.4
La distribución de los ingresos entre los egresados de la UAM es
más igualitaria que entre la fuerza de trabajo industrial, siendo muy semejante a la que presentan los trabajadores industriales con nivel de edu-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de 7 salarios
mínimos de 1987. Los subgrupos con mayores niveles de ingreso mensual
promedio son: los doctores--9 salarios mínimos--, los egresados de las
primeras generaciones--8 salarios mínimos--y los egresados de CBI--7.5
salarios mínimos.5 Los resultados obtenidos indican que el nivel de educación está positivamente relacionado con los ingresos promedio: los maestros ganan más que los licenciados y los doctores ganan más que ambos.
Los egresados de CBI y de CyAD reciben mayores ingresos promedios
que los egresados de los otros dos campos de estudios.
El sector privado paga mejores ingresos que el sector público a los
egresados de la UAM, independientemente de la carrera y del nivel de·
educación.
Las estimaciones confirmaron la hipótesis de que los egresados casados perciben mayores ingresos que los solteros, independientemente
de la carrera y del nivel de educación.
Asimismo, se encontró que los ingresos promedios de los gerentes
no son significativamente diferentes de los ingresos promedios de los profesionales y técnicos. Los agentes de ventas, por su parte, presentan el
más bajo nivel de ingresos.
Los perfiles de ingresos esperados por nivel educativo tienen la forma
esperada, como lo muestran las Figuras 1 al 5.
Esto es, el nivel de educación y la experiencia en el trabajo afcctan
positivamente los ingresos esperados. Los perfiles de las licenciaturas en
CBI y CyAD tienen un mayor nivel de ingresos que los perfiles de las
otras licenciaturas. Los perfiles de maestrías se mantienen estables independientemente de las carreras.

�La fuerza de trabajo...27

26Ensayos

Figura 1: Perfiles de ingresos
UAM

Figura 2: Perfiles de ingresos
Ciencias Básicas e Ingeniería

Ingresos (miles de pesos)

Ingresos (miles de pesos)

2000.--____:------------,

2500,---------------,

2000

1000

500
500

ºo

1

2

3

4

5

8

T

8

9

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

oL..---L--'--___J'----'--~~------:
O

2

3

4

6

8

T

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

8

�La fuerza de trabajo...29

28Ensayos

Figura 3: Perfiles de ingresos
Ciencias Biológicas y de la Salud
Ingresos ( miles de pesos)
2600¡-------------~

Figura 4: Perfiles de ingresos
Ciencias Sociales y Humanidades
Ingresos (miles de pesos)
2600,--------------,

2000

1000

600

600

o ~ ~ ~-

o

2

...J..._--.1.._.L.,.__.i...___J_...J...__J

3

4

6

8

7

8

9

Experiencia laboral
-

licenciados -+- maestros --doctores

0 ~-'-----''---'-----1---L---1._..J.___J____j

o

2

3

4

5

8

7

8

Experiencia laboral
~ licenciados

-+- maestros ---doctores

9

�La fuerza de trabajo.. 31

30Ensayos

V.C.3. Las tasas de retorno a la inversión en educación
La tasa privada de retorno a la inversión en un año adicional de estudios
después de la licenciatura en la UAM es del 11%. Las correspondientes
tasas varían de acuerdo con la carrera: CBI, 7%; CBS, 13%; CSH, 17%
y CyAD, 8%.

Figura 5: Perfiles de ingresos
Ciencias y Artes para el Diseño

La tasa de retorno a las maestrías de dos años a partir de la licenciatura
en la UAM es de 12%. Por carreras, alcanzan los siguientes valores: CBI,
10%; CBS, 12%; CSH, 12%; CyAD, 10%.

Ingresos (miles de pesos)
2000.---------------,

Las tasas de retorno a los doctorados de cuatro años a partir de
la licenciatura en la UAM es del 10%. Por carreras, alcanzan los siguientes
valores: CBI, 9%; CBS, 10%; CSH, 10% y CyAD, 9%.

1500

En México, se han realizado estimaciones semejantes para diferentes
períodos. Psacharopoulos (1985) reporta 29% para estudios superiores,
en 1963. Carnoy (1967) obtuvo una tasa privada para 14 a 16 años de
escolaridad de 37%, en 1963. Montemayor (1980) reporta una tasa del
16% para educación superior, en 1975. Pérez Ricardez (1984) estimó una
tasa de 19% para educación superior, en 1977. Todas las estimaciones
de tasas internas' de retorno a la educación superior en México, como
es usual en los resultados obtenidos para países en desarrollo, resultan
mayores que las correspondientes tasas en Estados Unidos, la cual ascendió
a 5%, en 1976 (Psacharopoulos 1981). Como se observa, las tasas estimadas
en los años sesenta resultan mayores que las estimadas en años posteriores.

1000

500

2

3

4

5

8

Experiencia laboral
~ licenciados
-t\

maestros

7

8

Las tasas sociales de retorno a la inversión en programas de licenciaturas en la UAM es de 8%; para las subsecuentes maestrías es de
10% y para doctorados, 8%. Estas tasas son menores, aunque por escaso
margen, que las tasas privadas, un hallazgo común en los estudios de
países en desarrollo. Psacharopoulos (1981) estimó una tasa social para
la educación superior de 23%, en 1963. En Estados Unidos, dicha tasa
ascendía a 11%, en 1969; o sea, resultó superior a la tasa privada, lo
cual es un hallaz.go común en los estudios empíricos de los países desarrollados.

�32Ensayos

La fuerza de trabajo..33

V.C.4. Las tasas de retorno a la experiencia
en el mercado de trabajo

vados. Los egresados de CBI yde CyAD enfrentan condiciones de mercado
un tanto más favorables que los egresados de CBS y CSH.

Los resultados indican que, durante los primeros años de experiencia en
el mercado de trabajo, la experienciá en el trabajo rinde más a los graduados
de las carreras con mayor tasa interna de retorno a la educación formal--para el primer año, aquélla es de 18% en CBS y de 13% en CSH,
de 12% en CBI y 2% en CyAD. También, la experiencia laboral rinde
más para los licenciados que para los maestros--para el primer año es
14% y 10%, respectivamente. Sin embargo, al cabo de unos pocos años,
la tasa de retomo a la educación formal rebasa la tasa de retomo a la
experiencia en el trabajo.

Los egresados de la UAM son un grupo de trabajadores homogéneo
desde el punto de vista de la importancia relativa de varios determinantes
de sus ingresos. Para estos trabajadores, los atributos personales, destacadamente la experiencia en el trabajo, el nivel de educación y el estado
civil, tienen una influencia decisiva en el nivel de sus ingresos. Entre los
determinantes estructurales del mercado de trabajo destacan el tipo de
empleador--público o privado--y el sector económico del empleador.

La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo tiene una declinación
anual más pronunciada para las carreras de CBI y CBS que para las
otras dos restantes. También es más pronunciada la declinación de dicha
tasa para los licenciados que para los maestros.

VI. Conclusiones
Un reciente estudio internacional (OECD 1993) señala que los destinos
y las condiciones del mercado laboral, en especial el tiempo y 13$ condiciones de entrada se están convirtiendo en un elemento determinante
en la decisión individual de invertir en años adicionales de escolaridad,
así como en la elección de las carreras. En ese estudio se muestra que,
en los años ochenta, la información sobre los destinos y las condiciones
del mercado laboral juegan un papel más preponderante que la redituabilidad pecuniaria de la inversión en educación--o sea, los ingresos
esperados--en tales decisiones. Este desplazamiento en la atención desde
los aspectos pecuniarios a los de algunas características no pecuniarias
del mercado laboral--tales como condiciones de entrada y posición jerárquica--se atribuye a la expansión del sistema de educación superior,
a una recesión económica generalizada y a una concomitante restricción
en el empleo público.
Los egresados de la UAM enfrentan condiciones de mercado favorables, en el sentido de que el ingreso al mercado laboral está casi
asegurado antes de los seis meses de graduarse de licenciatura, el desempleo y subempleo es bajo y la mayoría ocupa puestos jerárquicos ele-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de
7 salarios mínimos de 1987. La distribución de los ingresos entre los egresados no parece estar relacionada con el nivel de educación.
Los perfiles de ingresos de los egresados de la UAM son más elevados
cuanto más alto es el nivel de educación formal del egresado. Además,
la experiencia en el trabajo juega un papel positivo en el crecimiento
de los perfiles.
La severa crisis económica de los años ochenta se refleja en las bajas

tasas de retorno a la educación obtenidas, en comparación con tasas similares estimaciones en los años sesenta. La comparación de las tasas
de retomo a la educación en la UAM con la tasa de interés de la inversión
que el individuo considere como alternativa constituye una de las posibles
guías para la decisión más racional desde el punto de vista económico.
En ese sentido, las tasas privadas a la educación en la UAM fueron superiores a las tasas de interés reales de los depósitos a dos años--40%--,
o en CETES a 28 días--121.84%--, las cuales, dado la elevada tasa de
inflación--el índice de precios al consumidor creció, entre 1986 y 1987,
en un 159%--, resultaron negativas (Banco de México 1990). Como consecuencia, la inversión en educación adicional en la UAM es producto
de una decisión racional, teniendo en cuenta el contexto económico a
finales de los años ochenta (Garro 1993).
Las tasas privadas de retorno a la educación en la UAM son mayores,
aunque por un escaso margen, a las correspondientes tasas sociales. Este
es un hallai.go común en los países en desarrollo, el cual fundamenta
la opinión de que los estudiantes universitarios de estos países están en
condiciones de pagar mayores costos directos o colegiaturas (Garro 1993).

�La fuerza de trabajo...35

34Ensayos

La comparación entre la experiencia en el trabajo y los otros determinantes de los ingresos mostró que aquélla tiene una posición destacada
entre los mismos. La comparación de las tasas de retomo a la educación
formal e informal resulta relevante, tomando en cuenta que estos dos
tipos de educación resultaron ser determinantes relevantes de los ingresos.
Una importante diferencia es la declinación de la tasa de retomo a la
experiencia en el mercado de trabajo a medida que ésta crece. As~ aún
cuando durante los primeros años la experiencia provee tasas altas de
retomo--en algunos casos éstas son superiores a las tasas de retorno de
un año adicional de educación formal después de la licenciatura, como
en el caso de CBI y CBS--, descienden con el tiempo y, finalmente, resultan
menores que la tasa de retorno a la educación formal.

Apéndice

Aspectos metodológicos

Si el test F muestra que la diferencia entre la suma de los residuos
al cuadrado del modelo restringido no difiere significativamente de la
correspondiente suma de los residuos al cuadrado del modelo original,
entonces las variables excluidas no son estadísticamente relevantes en la
explicación de la varianza de los ingresos. Si, por el contrario, el test
F muestra que la diferencia es significativa, entonces las variables excluidas
tienen un efecto importante en la explicación de la varianza de los ingresos.
Mientras mayor el valor del test F, mayor la importancia del determinante
en la explicación de la varianza de los ingresos.
En este punto conviene subrayar la relación entre este test F y el
test t de Student. El test t de Student evalúa la importancia de una variable.
Esta variable puede ser un determinante del ingresos en si misma--como
la variable escolaridad, experiencia en el trabajo o estado civil--, o bien
puede ser parte de un determinante--como la variable para el sector comercio, o la variable experiencia en el mercado de trabajo al cuadrado,
o la variable para las carreras de CBI. Cuando la variable independiente
es también un determinante, entonces el test t de Student, al igual que
el test F, evalúan la importancia de dicho determinante. Cuando un determinante de los ingresos está formado por más de una variable, entonces
el test F es el indicado para la evaluación de dicho determinante.

1. Test F

El modelo original incluye todos los determinantes de los ingresos como
variables independientes. El modelo restringido incluye todos los determinantes excepto aquél que esté siendo testeado. Por ejemplo, si se pone
a prueba estadística la relevancia de los sectores económicos donde los
graduados estén trabajando, entonces las variables correspondientes a dichos sectores no se incluyen en el modelo restringido.
El test F está dado por el estadístico siguiente:

2. Test Chow

Este test puede ser aplicado para probar una hipótesis compuesta acerca
de si los coeficientes de regresión de un modelo econométrico cambian
significativamente si son estimados con un nuevo conjunto de datos. Por
ejemplo, la hipótesis nula podría ser que los coeficientes de regresión
son los mismos en dos muestras, la de licenciados y la de maestros. Se
trata de averiguar si hubo un cambio estructural de un conjunto de datos
a otro.
El test Chow tiene la siguiente forma:

donde SSR es la suma de los errores al cuadrado. Los suprafndices r
y o indican los modelos restringido y original, respectivamente; q es el
número de restricciones impuestas en la hipótesis nula--por ejemplo, en
la prueba de los sectores económicos fueron cinco restricciones--; n-k
son los grados de libertad del modelo original.

F(k;n +m-2k) =

l(SSR0 -SSRLSSR11)]/k] / [(SSRI +SSRil)/(n + m-2k)]

Si F(k;n+m-2k) Fcrítico• entonces se rechaza la hipótesis nula; o sea,
las funciones de mgresos de los dos grupos de egresados pueden considerarse estadísticamente diferente.

�La fuerza de trabajo..37

36Ensayos

3. Cunas de Lorenz y coeficiente Glnl

Bibliografía

Dos variables intervienen en la curva de Lorenz. En el eje horizontal,
se representa el porcentaje acumulado de los individuos que reciben ingresos. En el eje vertical, se representa el porcentaje acumulado de ingresos.
El conjunto de los correspondientes puntos entre estas dos variables constituyen la curva de Lorenz. Es posible determinar el grado de desigualdad
en la distribución de los ingresos en un grupo de individuos introduciendo
una línea de 45 grados, la cual representa la completa igualdad en la
distn'bución de los ingresos. La medida de la desigualdad viene dada por
el área entre la diagonal y la curva de Lorenz. El coeficiente Gini es
el cociente entre esa superficie y la superficie total bajo la diagonal. Por
lo tanto, un Gini igual a cero indica la total igualdad y un Gini igual
a uno indica la completa desigualdad en la distribución del ingreso--o
sea, la situación en que todo el ingreso es acaparado por una sola persona.
El coeficiente Gini tiene necesariamente un valor entre cero y uno; mientras
menor sea su valor, mayor es la igualdad en la distribución del ingreso
entre la población en estudio.

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desde la perspectiva de los egresados. UAM-1. 1992.

Notas
1

Carnoy, M. Higher education and graduate employment in India. lnternational lnstitute for Educational Planning. Paris. 1987.

el cuestionario fue publicado en Rodríguez (1992).

2

Esta medida de tiempo de la experiencia fue ajustada por el período
de desempleo actual.

Garro, N. y Martínez A., G. "La rentabilidad de los estudios de maestría
y doctorado. El caso de los egresados de la UAM". En Serie de
Investigación. No. 6. UAM-1. 1992.

3

La tasa será menor en la medida que el propio trabajador asuma
los costos del entrenamiento. Si este es el caso, el crecimiento de su
perfil de ingresos será menos pronunciado o, incluso, horizontal, durante
el proceso de entrenamiento.
4
Los ingresos de los doctores presentaron una pequeña varianza, lo
cual imposibilitó la estimación del modelo de regresión correspondiente.
Por lo tanto, el nivel de educación resultó el único determinante de los
ingresos estadísticamente significativo.
5

Salario mínimo en 1987

=

$168,750.

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· El que la distribución del ingreso laboral esté altamente concentrada en
los niveles más elevados del mismo es un fenómeno que se repite de
sociedad en sociedad con una asombrosa universalidad en sus detalles.
Se acredita generalmente a Pareto (1897} con el primer análisis riguroso de las características de esta distnbución. Tras estudiar densidades
empíricas de ingreso en distintas economías, encontró patrones muy regulares en la forma de la distribución del pago al trabajo, siendo la más
notable de ellas la asimetría de la densidad estadística: la cola de la derecha
es muy plana, reflejando una marcada concentración del ingreso en los
percentiles m6s altos de su distribución. Resumió esta observación afirmando
que, en cualquier sociedad, la proporción de individuos con ingreso mayor
a un nive~ "y", puede ser descrita por la función,
1-F(y)

= (y/yo).a, para yi:!::yo;

yi:!::O,

donde, a &gt; 1, F(y) es la función de distribución de y, e Yo es un nivel
arbitrario de ingreso suficientemente alto.
Esto implica una densidad sesgada a la derecha y se le ha dado
a llamar "Ley de Pareto" Todas las distribuciones estadísticas que han
sido utilizadas para describir la densidad de ingresos cumplen alguna versión de esta "ley"
• Maestro de Tacmpo Exclusivo de la PICUltad de Economía y Director del C.entro de
hrYestlpcioftel Económicu de la Univeraidad AutÓllOma de Nuevo Le6n.

�40Ensayos

La asignación del trabajo...41

A1gunas investigaciones más recientes (Mandelbrot, 1962, y Lydall,
1968), no han hecho sino confirmar la generalidad de las observaciones.
Hoy, se acepta que una descripción mínima del fenómeno debe señalar
las siguientes regularidades estadísticas:
a. La distnoución del ingreso laboral tiene un marcado sesgo positivo.
b. Tiene moda.
c. Tiende a ser simétrica si se excluyen los ingresos más elevados
de la medición.

Gráfica 1.1
Distribución empírica del ingreso

Porcentaje
de
Individuo•

Por ejemplo, Mandelbrot afirma que estadísticamente el ingreso laboral sigue una densidad Normal en los ingresos bajos, luego una logarítmica-normal en los rangos medios de la escala de ingreso y se acerca
a una distribución Paretiana para los valores más altos.
La representación gráfica de una densidad empírica del ingreso luce
típicamente como se ve en la gráfica 1.1

Si bien el valor de los parámetros descriptivos de la distribución del
ingreso varía de sociedad en sociedad, la forma general planteada en la
Gráfica 1.1 es de una aplicación muy universal, lo que ha motivado mucho
trabajo econométrico en esta área (se puede consultar McDonald, 1984).
De ello han surgido numerosas propuestas de funciones de densidad que
describen satisfactoriamente las observaciones más regulares, caracterizándose todas ellas por ser asimétricas y poder generar una cola derecha
muy "plana", como se muestra en la gráfica arriba mencionada.
Esta generalidad de las observaciones empíricas planteó un reto teórico para los economistas pues, como consecuencia de una noción fuertemente arraigada en la práctica de la profesión, l_a teoría estándar
encontraba algunas dificultades para "explicar" la forma de la Gráfica 1.1.
El razonamiento principal corría más o menos de la siguiente manera:
aceptemos que el ingreso laboral de un individuo está determinado por
su productividad Si ésta es a la vez una función del talento innato del
individuo entendido como su inteligencia (o alguna medida de ésta), el
problema consistía en reconciliar teóricamente una distribución del ingreso
positivamente sesgada con una distribución del talento innato presumiblemente Normal (Becker, 1975, hace referencia a una formulación explícita de la cuestión en la obra de Pigou, 1947).

Logarl lmo del Ingreso

Para poner un ejemplo simple, digamos que el ingreso laboral de
un individuo, Y, viene dado por la función
Y

=

Y(H),

donde H es una medida de su capacidad productiva. Siguiendo nuestro
argumento, supongamos que H - N(µ,a2). Es decir, H se distribuye normalmente con media µ y varianza a2 .
Más aún, se asume que

Y(H) = wH,

�42Ensayos
La asignación del trabajo...43

donde w es el salario por unidad de H ofrecida al mercado laboral que
el individuo percibe.
El salario, w, no depende de H, y es considerado como un parámetro
fuera del control del individuo. Claramente, en tal caso el ingreso también
se distribuye simétricamente, con media wµ y varianza (w)2 :
Y - N(wµ,{w)2 ) .

Evidentemente, este esboro de teoría no puede "explicar" la Gráfica
1.1 pues, para empezar, no predice sesgo en la distribución de Y. Sin

de recursos en la economía fuera aleatoria, esperaríamos, bajo circustancias
muy generales, que el ingreso laboral se distribuyera en la población de
acuerdo a una función de densidad Normal.
Pero, precisamente, éste no es el caso: en el mercado laboral los
trabajadores son asignados con el objetivo de maximizar el producto total
de la economía. Esto se logra encomendando a cada uno aquellas tareas
para las que tenga ventaja comparativa, lo que evidentemente no tiene
nada de aleatorio.

embargo, la simpleza de este modelo ilustra lo que buscamos para poder
reconciliar las observaciones y la teoría: se necesita que no todos los individuos enfrenten el mismo salario, de tal manera que el ingreso ya no
sea una función lineal de la habilidad laboral

Tenemos así una raz.ón más para proceder con nuestro análisis suponiendo heterogeneidad Normal en las caracterís~cas fund~ent_ales. de
la población, e indagando después cómo ésto ternuna en una d1stnbuc1ón
del ingreso positivamente sesgada.

La investigación más reciente ha presentado dos objeciones al respecto. Primero, ya no es claro que la inteligencia, medida de diversas
formas, sea una variable Normal Segundo, el desarrollo de teorías económicas más detalladas pone en duda el que este tipo de medidas (como
el coeficiente intelectual, o las calificaciones en exámenes de matemáticas
y lectura), correspondan de hecho a la definición de la habilidad innata
más conveniente para el análisis económico. Estos cuestionamientos no
invalidan el enfoque original del problema, pero sí hacen necesaria su
reinterpretación.

El objetivo principal de este trabajo será entonces formular un modelo
capaz de lograr esta reconciliación y contrastarlo en detalle con datos
para el Area Metropolitana de Monterrey (AMM).

Quizá la justificación de la posición pudiera ser metodológica, pues
si se comienza con una distribución simétrica del talento innato y se deriva
de ella una densidad del ingreso laboral sesgada a la derecha, se habrá
obtenido una explicación de las observaciones y no una simple descripción
de las mismas, aún cuando no existan bases consistentes para creer que
la habilidad individual de hecho se distribuye de acuerdo a una Normal.
S~ en vista de la universalidad y estabilidad de las observaciones,

la pregunta "lqué función de densidad ajusta los datos?" es importante,
entonces un economista podría acaso aportar un buen punto retórico preguntando "lpor qué estos datos se desvían de la perfecta simetría de una
densidad Normal?"
La respuesta no es necesariamente trivial, sobre todo cuando reconocemos que del Teorema del Límite Central se infiere que, si la asignación

Siendo un poco más específicos, la discusión de esta introducción
sugiere formular los siguientes objetivos a cumplir:
a. Corroborar la relevancia del problema para el AMM. Es decir, verificar
la presencia de observaciones como las indicadas en la Gráfica 1.1.
b. Presentar un tipo de modelo diseñado para poder explicar, utilizando
las herramientas de la teoría neoclásica, las observaciones acerca de la
elevada concentración del ingreso laboral.
c. Verificar las hipótesis específicas que surjan del análisis teórico: ésta
sería la prueba empírica del modelo presentado.
d. En el contexto del enfoque presentado, esclarecer la relación entre los
problemas de asignación y distribución de los recursos en la economía.
Se llamará la atención hacia una dimensión de la opción eficiencia-equidad que aparece bastante explícita en este modelo.
Se pueden avanzar los principales resultados de la investigación:

�44Ensayos

l. Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distnoución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.
3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.
4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utilizado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.
En la siguiente sección se repasan primero algunos modelos en la literatura
económica que aportan ideas relevantes a nuestro tema. Luego, se intenta
motivar empíricamente la discusión con datos sobre el AMM que no pueden ser fácilmente explicados por el modelo neoclásico estándar. En la
sección 3 se presenta una teoría y se ilustra qué características de ella
pueden explicar los aspectos clave de las observaciones. Posteriormente,
en la sección 4 se proponen de manera muy concreta las predicciones
del modelo a ser confrontadas con los datos. En la sección siguiente se
presenta el trabajo empírico. La sección 6 muestra la naturaleza de la
opción entre eficiencia y equidad implícita en el modelo. Después de
~sto se concluye el trabajo con un breve resumen de los hallazgos más
unportantes, además de sugerencias sobre cómo indican los resultados
obtenidos que se deben reinterpretar algunos estudios sobre el mercado
laboral de nuestra comunidad en investigaciones posteriores.

2. Antecedentes
2.1 Revisión de la teoría económica sobre el tema

Aparte del trabajo descriptivo que ya hemos mencionado (al menos brevemente), algunos de los primeros econometristas que estudiaron el tema

La asignación del trabajo...45

se concentraron en las restricciones estadísticas que impone el proceso
generador de ingresos supuesto sobre las distribuciones observadas. Esta
rama de investigación culminó con estudios que derivan tales restricciones
ya sea de alguna idea generalizada de cómo se acumula el ingreso de
un individuo, como en Singh y Maddala (1976), o a partir de algunas
regularidades estadísticas aparentemente bien establecidas, como en Esteban (1986).
Aunque estrictamente estos modelos no son teorías económicas, lo
que podemos aprender de ellos es que, si uno supone que entre mayor
es el ingreso de una persona se le facilita más el seguirlo incrementando,
y trasladamos este hecho a restricciones en la forma de la densidad de
las percepciones salariales, entonces se puede derivar una distribución
del ingreso con sesgo positivo para la economía. Sin embargo, estos modelos
no explican por qué esperaríamos esta presunta convexidad en el proceso
generador del ingreso.
En la literatura económica, por otro lado, encontramos ideas que
nos serán útiles al desarrollar nuestro modelo. Algunas de estas teorías
fueron formuladas específicamente para estudiar el fenómeno que aquí
nos ocupa y otras tienen una aplicación más amplia. Mencionaremos aquí
brevemente aquellos argumentos que se relacionan con el marco teórico
presentado en la siguiente sección.
El modelo propuesto inicialmente por Roy (1951) supone que en
una fuerza de trabajo con individuos que difieren en su productividad,
éstos eligen el sector económico que les proporcione el mayor beneficio.
Si las covarianzas de los ingresos que podrían obtener en cada sector
son negativas, se predice una distribución del ingreso con sesgo positivo
para toda la economía, siempre y cuando los ingresos promedio sean los
mismos en los dos sectores. Esto se debe a que los trabajadores observados
en cada actividad tenderán a ser más productivos en ella que el promedio
de la población entera. Básicamente, no observaremos trabajadores de
los rangos más bajos de la escala de productividad en cada ocupación:
la distribución de ingresos potenciales es truncada a un valor mínimo
en cada sector.
Generalmente, se suponía en este modelo que la distribución del
logaritmo natural del ingreso potencial en cada sector era una Normal
multivariada. Sin embargo, algunos autores han señalado que tal modelo
no genera el tamaño del sesgo que de hecho se observa empíricamente.

�La asignación del trabajo...47

Por otro lado, si se abandona este supuesto, nos alejamos de nuestra
metodología de suponer que la heterogeneidad original de la fuerza de
trabajo es Normal Hedman y Sedlacek (1985) extienden el modelo de
Roy para que pueda acomodar una distribución asimttrica, pero no proporcionan ninguna explicación del fundamento económico de esta Clten-

muneraciones potenciales en los distintos tipos de trabajo refuerza la concentración del ingreso en la distribución para toda la economía.
En la sección 3 se examina en mayor detalle un modelo de esta clase

sión.

y se analiza su capacidad para "explicar" algunas de las características

Por otro lado, Becker {1975) ha demostrado que el modelo de capital
humano puede generar distribuciones de ingreso altamente concentradas
en los niveles altos si la demanda de inversión en capital humano está
positivamente correlacionada con la oferta de fondos de im-ersión. El problema con el enfoque, sin importar su atractivo sentido común, es que
no es endógeno al modelo el poder determinar la validez de esta proposición.

2.2 La distrlbucl6n del ingreso laboral en el Area
Metropolitana de Monterrey

de la distribución del ingreso laboral.

Las características y la evolución a través del tiempo de la distribución

del ingreso en el AMM han sido bien estudiadas por Puente Leyva (1968)
Vellinga y López (1986) mencionan los modelos "estructuralistas" y
"dependentistas", que encuadran el problema en una perspectiva de patrones de desarrollo económico mucho nw amplia. Estos modelos tienen
éxito en explicar evoluciones de la distribución del ingreso en diversas
etapas del desarrollo, pero se alejan de la parsimonia del enfoque neoclásico y son difíciles de contrastar con la literatura estadística.
Un 6ltimo grupo de modelos, que de hecho constituye el punto de
partida de este trabajo, está basado en la noción de una "jerarquía" (Rosen,
1982): el trabajador no calificado enfrenta un precio por unidad productiva
ofrecida independiente de la habilidad del mismo. De esta forma, la distribución del ingreso para niveles bajos es, aparte de una constante multiplicativa, la misma que la del talento innato. Si este se distnbuye Normal,
así lo hará el ingreso. En el siguiente nivel de la jerarquía, el "supervisor"
tiene bajo su mando al personal no calificado. Si las labores de "supervisión"
y del trabajo no calificado son insumos complementarios en el proceso
de producción, un supervisor más talentoso tendrá bajo su mando un
mayor n6mero de trabajadores no calificados, elevando así todavía más
su productividad. Por lo tanto, su ingreso será una función creciente y
convexa de su talento.
Debido a esta convexidad, si la habilidad innata se distribuye normalmente, los ingresos de los supervisores seguirán una distnbución sesgada a la derecha. El modelo predice entonces una función de densidad
del ingreso simétrica para niveles bajos y con sesgo positivo para los niveles
altos de ingreso. De nueva cuenta, una correlación negativa de las re-

y Vellinga y López {1986). Ellos han encontrado qu~ la concenu:ación

del ingreso en los niveles más altos alcanza proporc1on~s dr?111áttcas y
no muestra señales de cambio: hasta 1986, al menos, la s1tuac1ón no era
mejor en este aspecto que en 1965.
En la Gráfica 2.1 se presenta el histograma del logaritmo natural
del salario por hora para el AMM en 1984. En la se_cción del trabajo
empúico se explica con detalle la fuente y las características de este banco
de datos. Aquí se presenta con el fín de introducirnos al problema concreto
desde la perspectiva de nuestra comunidad.
La línea continua trazada sobre las barras del histograma corresponde
a una distnl&gt;ución Normal ajustada a los datos con propósitos de comparación. El hecho de que la cola derecha del hist~ama sea ~ás ~gor?a"
que la predicción Normal es evidencia de sesgo pos1~1vo en la_ d1stnbuc!ón
y es congruente con la "Ley de Pareto" y la evidencia empúica conocida
en la mayoría de los estudios sobre distribuciones de ingreso.

Se deben notar el valor positivo del coeficiente de sesgo, y el promedio
del salario por hora superior al valor mediano.
Se antojan varias observaciones. Desde un punto de vista teórico.
el análisis neoclásico simple, que supone trabajadores homogéneos en s~
características, tiene ciertos problemas para explicar este patrón de observaciones. El ejemplo del capítulo anterior muestra la razón.

�48Ensayos

La asignación del trabajo...49

Entonces, un modelo que pone en claro algunas causas por las que
una distribución del ingreso sesgada es, hasta cierto punto, inherente al
funcionamiento del mercado laboral es importante, pues ayuda a comprender mejor el papel del sistema de precios en la opción entre eficiencia
y equidad. Así, facilita el análisis de los efectos de diversas políticas económicas sobre la distribución del ingreso laboral Constituye entonces un
marco alternativo para la discusión de las consecuencias de distintas estrategias de desarrollo.

Desde un punto de vista más práctico, es importante ligar en forma
sistemática las características de la Gráfica 2.1 a entidades económicas
bastante concretas, como la experiencia laboral y el nivel de escolaridad.
Esto es, por supuesto, un objetivo de este trabajo: nuestro modelo deberá
indicar con claridad el tipo de restricciones que necesitamos imponer
en el análisis estadístico al analizar datos que se ven como en la gráfica
superior.
A continuación, se propone un modelo cuyas predicciones respecto
a las características de la distribución del ingreso laboral serán analizadas
en lo que resta de este trabajo.

Gráfica 2.1
Distribución del ingreso laboral mensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
,4

3. Un modelo teórico
El modelo está basado en la noción de una "jerarquía" tal como se presenta
en Rosen (1982). Sin embargo, en su marco teórico, los individuos viven
un solo período, por lo que la riqueza y el ingreso laboral son idénticos.
Tampoco considera la posibilidad de que los individuos alteren su capacidad productiva invirtiendo en capital humano. Es decir, el suyo es
un modelo de dotaciones fijas. Estas dos limitaciones del análisis son modificadas aquí y representan la aportación teórica del presente trabajo.
Con ello se pone en claro qué tipo de variables deben ser mantenidas
constantes en el análisis empírico y se pueden extraer predicciones más
exactas para comparar con los datos.

3

~
ro

...e
Q)

u
o
a.

.2

L

.l

o

3.1 Descripción de la economía
10

8

12

14

Logar1tmo del ingreso

Promedio 10.071

Error Est.

Moda

9.903

Mediana

9.903

. 014

Supongamos una economía donde existe un cierto número de empresas
idénticas que producen un artículo homogéneo mediante tecnologías como:

Coeficiente de sesgo

.759

Desviaci ón Est . . 634

Error Est . C. de sesgo

. 053

Varianza

Total de casos

2172

. 401

(1)

q =ALª; O&lt; a&lt; 1,

donde,
Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

q

=

producto.

�La asignación del trabajo...51

50Ensayos

A

= trabajo que llamaremos indistintamente de "dirección" o de "supervisión".

L

=

trabajo "no calificado".

Es útil interpretar el proceso de producción como una "jerarquía"
de dos niveles. Los trabajadores no calificados manufacturan físicamente
el producto de la empresa. Los directores tienen bajo su mando un cierto
número de trabajadores no calificados y su labor es organizar las actividades
de estos últimos. Cada empresa tiene un "director". La etiqueta "no calificado" implica, en este contexto, solamente que este trabajador no tiene
a nadie más bajo su mando. Cualquier otro significado carece de fundamento en este modelo.
Nótese que el insumo A entra en la función de producción de la
manera multiplicativa en que usualmente se modela la tecnología en la
literatura. También podríamos incluir un insumo de capital, K, que daría
más generalidad al modelo pero que no afectaría los resultados relevantes
de este trabajo.

Vamos a dejar de lado la asignación óptima del tiempo por parte
de los trabajadores suponiendo que todos ofrecen inelásticamente una
unidad de su tiempo dispomble al mercado. El insumo trabajo, ya sea
A o L, se mide entonces por la cantidad de capital humano imbuído
en el trabajador que ocupa el puesto en cuestión, ya sea de "dirección"
o de "producción"
Adoptaremos una especificación simple del proceso de acumulación
de capital humano. Debido a que estamos más interesados en analiz.ar
la correspondencia entre habilidad innata e ingreso laboral que en estudiar
la forma exacta de los perfiles de ingreso, supondremos que la capacidad
productiva de cada trabajador puede ser aproximada por

donde,
i = índice: s

=

supervisor, n = trabajador no calificado,

H¡(t) = acervo de capital humano del trabajador,
La competencia perfecta predomina en todos los mercados y, al ma-

ximizar sus utilidades, las empresas deben satisfacer,

condición de primer orden
(2)

=

experiencia laboral,

I = nuevos incrementos en H¡{t).

aALa-1 = w,

condición de segundo orden
(3)

t

a(a -l)Alfl-2 &lt; O(porto que se requiere O&lt; a&lt; 1),

Es necesario comentar un poco sobre esta especificación. De hecho,
varios modelos de acumulación "óptima" de capital humano pueden ser
aproximados linealmente por (5), por lo que es más general de lo que
parecería a primera vista.

donde w es el salario por unidad de insumo no calificado.
El ingreso del trabajador de "dirección" viene dado por
(4)

;r(A) = ALª -wL.

Es claro a partir de {2) y (4) que las utilidades de cada empresa
son nulas en equilibrio, como requiere el supuesto de competencia perfecta.

Todos los individuos entran al mercado laboral teniendo un acervo
inicial de capital humano Esto se refleja en 3&lt;li· Conforme acumulan experiencia, este conocimiento inicial se va depreciando al olvidar ellos parte
de él o al volverse obsoleto; ali captura este efecto, por lo que sería
presuntamente negativo. F"malmente, en cada período nuevo conocimiento,
I, se suma al ya eXlstente Así, a2¡ representa esto, además del hecho
de que este nuevo conocimiento también se deprecia un poco durante
cada período.

�54Ensayos

52Ensayos

En este caso, I debe interpretarse como el talento innato del trabajador
para incrementar su capacidad productiva y, por lo tanto, sus ingresos
laborales. A través de este parámetro introduciremos heterogeneidad de
la fuerza laboral en el modelo.
Más a6n, de acuerdo con la motivación de la investigación, lo conveniente es suponer que se distribuye de acuerdo a una Normal con media
µ y varianz.a u2:

(6)

(12) dl/dA = U(A(l-a}) &gt; O.
Como consecuencia, al aumentar el talento innato, I, de un "director",
su ingreso se incrementa más que proporcionalmente, pues también aumentarán los trabajadores bajo su dirección.
Para demostrar esto, podemos resolver para L en términos de A
de la ecuación (2) y sustituir en la ecuación de ingreso (4) para obtener:
.1t(A)

I - N(µ,u2).

El valor para un individuo de ofrecerse como trabajo no calificado
viene dado por la función:
·

= A(aA/w)a/(1.a) - w(aNw)ll(l.a) ,

o bien,

.1t(A)

= [(afw~/(1.a) - w(afw)ll(l-a)] Al/(1.a) ,

(7) V(Hn ,n) = w Hn(t) + lfn(t) Hn(t);

Esto es, para un director con capital humano Hg(t), la función generadora de ingreso está dada por:

donde,
w

= precio por unidad de trabajo no calificado, definido por

Hn (t)

(2),

= acervo de capital humano del trabajador no calificado,

donde,

wHn(t) = ingreso laboral del trabajador con experiencia t,

Y, = ingreso de "supervisor",

tpo(t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional como
trabajador no calificado,

(J

=

[(a/W~/(1-a) - w(a/w)l/(1.a)].

Claramente,

Hn(t) = inversión neta en capital humano, Hn,
dlogY, /dlogl\

=

1/(1- a) &gt; 1,

tpn(t)Hn(t) = valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.
De la misma manera, el valor para el individuo de ser asignado como
trabajo de "dirección" es

quedando demostrada la implicación de que la función ingreso para
los "directores" es no lineal (de hecho, convexa) en H.(t).
Por otro lado, para un trabajador no calificado, tenemos

{8)

V(H, ,s)

= H(H5(t)) + tp5(t) H,(t);

donde,
donde,
.1t{H.(t)) = ingreso como "director" o "supervisor" (en este caso,
A=H.(t)), definido por (4),

Yn = ingreso como trabajador no calificado,

�La asignación del trabajo...53

'P• (t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional
como trabajador de "supervisión",
Hs(t)

= inversión neta en capital humano,

'Ps(t) Hs(t)

Hs•

= valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.

Ahora, el trabajador dirige sus acciones a maximiz.ar su beneficio
total. Por lo tanto, su problema es
(9)

max V(H¡ ,i) ; i

= s, n.

. Es d:cir, el t~abajador es asignado a "supervisor" o a trabajo "no
calificado dependiendo de cuál tarea le proporcione el mayor beneficio
neto.
(10)

t

V(Hs ,s) V(Hn ,n).

Finalmente,

(11)

La asignación del trabajo...55

y,
dlogYn /di~ = l.
Con el fin de simplificar el análisis gráfico y hacer más intuitiva la
interpretación económica del modelo, supongamos que podemos apro~ar. los valores ~sperados ~e la_ inversión en capital humano con polinom1os en la vanable expenenaa. Es decir,
V(Hs ,s) e

8"51/(t.a)+

P(t) ;

y,
V(Hn ,n) e wH0 + y(t).
Donde P(t) y y(t) son dos polinomios de orden arbitrario.
Nótese que la función wH0 + y(t) es lineal en l. Por otro lado,
de acuerdo a la discusión en el párrafo de arriba, la función 8"51/(1.a)
+ P(t) no es lineal (es convexa y creciente).
Gráficamente, la solución del problema es la envolvente superior de
estas dos funciones (Gráfica 3.1).
Supongamos entonces que, manteniendo t constante, la función

donde, obviamente, un individuo pertenece al conjunto S o al N dependiendo de si s o n resuelven (9).
En esta eco~omía existe un equilibrio cuando las ecuaciones (2), (4),
(9) y (11) se satJSfacen simultáneamente.

3.2 Examen de la asignación de trabajadores
en el equilibrio de mercado

Una implicación directa de la complementariedad entre A y Len la función
de_produción es que aquellos "directores" con mayor conocimiento tendrán
baJo su mando un número más grande de trabajadores no calificados.
Esto se puede verificar diferenciando (2) y utilizando (3):

{15) T(I,t)

= V("5

,s) - V(H0 ,n)

es monótonamente creciente en l. Así, en equilibrio, debe existir un valor
crítico, le, tal que individuos con I &gt; le , encuentran más rentable ser
"supervisores" y aquellos para los que I &lt; le deciden ser trabajadores no
calificados. El precio, w, se debe ajustar para que en equilibrio V(ffs,s)
y V(Hn ,n) de hecho se intersecten, igualando así demandas y ofertas
de trabajo. Aqu~ es una posibilidad _lógica el que haya más de un punto
de intersección. Sin embargo, como veremos más adelante, esto resultaría
en situaciones muy paradójicas y de dudosa relevancia empírica. También
puede ser que, en (15), T(I,t) sea decreciente en I, lo que implicaría
que los más "hábiles· son asignados a puestos no calificados (aunque,
como veremos más adelante, aún teóricamente esto es muy improbable).
También, la evideneta que se presentará en la sección empírica descarta
esta posibilidad tan poco mtuitiva.

�56Eosayos

La asignación del trabajo...57

Gré.fica 3.1
La asignación de trabajo heterogéneo

8H1/IHll +IJ(t)

•

V(H , 1)
1

participación en la distribución de habilidad: su ingreso se incrementa
más que proporcionalmente con su talento porque organizan una fuerza
laboral más numerosa. En consecuencia, la densidad de Y, tiene un mayor
sesgo positivo que la de l. Por otro lado, la densidad de YO tiende a
ser simétrica si la de I lo es, ya que el ingreso del trabajo no calificado
es una función lineal de l.
Si suponemos que I se distribuye como en (6), podemos verificar
estos argumentos encontrando las distribuciones de ingreso para cada tipo
de trabajo.
Los Jacobianos1 de las transformaciones definidas en (16) son

--

wH n +r(tl

(1-a) Y,
(17) dl/dY5 = - - -[ ]
8a2t 8

.a

1

Y dl/Yn = - - ·
wa2t

Por lo tanto (los subíndices de los parámetros se omiten para ahorrar
espacio):

e

y

3.3 El problema de asignac1on y la
distribución del ingreso
Las funciones de ingreso para "supervisores" y personal "no calificado"
vienen dadas respectivamente por,

Y, = 8 [

(16)

8Qa

+ a11 + ai.tl )ll&lt;t-&lt;X&gt;

Yo = w [ ~ + a1nt + a2ntl ] .
Como ya vimos, Y, es una función convexa de H(t). Por esta razón,
los "directores" en los niveles más altos de la distribución de I acaban
teniendo dominio sobre una fracción del total de ingresos mayor que su

Donde, Pr(s)=Prob( l&gt;lc, Y5 &gt;0) y Pr(n)

=

Prob( I&lt;lc, Y, &gt;O).

1 Si una variable aleatoria, x, se distribuye de acuerdo \ una función de densidad f(x),
la variable z=g(x) se distribuye de acuerdo a IJlf(g (z)), donde el Jacobiano, J , es

dx/dz.

�La asignación del trabajo...59

58Ensayos

Si dejamos de lado por un momento los términos Pr(s) y Pr(n), podemos ver que (18) es una densidad que tiende a ser simétrica dependiendo
del valor de t. Al mismo tiempo, (19) es lo que se llama una densidad
Gama Generalizada (McDonald, 1984). Esta función es sesgada a la derecha y es sabido que ajusta muy bien la distnbución del ingreso para
toda la economía. Esto es una implicación directa de la convexidad del
ingreso, Ys, como función del talento: debido a que las percepciones del
"supervisor" aumentan más que proporcionalmente con su habilidad, los
directores en el 10% más alto (por ejemplo) de la distribución del talento
reaben más del 10% del total del ingreso en la economía. La distribución
de sus remuneraciones está más concentrada en los niveles altos que la
de la capacidad productiva. Como esta última se supone es simétrica,
la distribución del ingreso laboral (19) tendrá necesariamente un sesgo
positivo.

Cr6fica 3.2

Porcentaje
de
Individuo■

El suponer que I se distribuye normalmente permite entonces ligar
la teoría con la literatura estadística sobre densidades de ingreso, una
ventaja de nuestro enfoque.
Gráficamente y evaluando cuando t = -ao¡/ali (recordemos que a¡¡
&lt;O), las densidades (sin truncar) lucen, después de una aproximación
logarítmica, de la manera que se muestra enseguida.
El hecho de que ambas funciones de densidad estén truncadas por
el valor le significa que la distribución de ambas pudiera ser, de hecho,
un poco más sesgada que en las gráficas superiores.
Por lo tanto, el hecho de que Y, sea una función creciente y convexa
de I y que YO sea lineal implica que la distribución del ingreso laboral
es sesgada a la derecha para los "directores" y que es más simétrica para
los trabajadores no calificados, siempre ycuando el valor de t, la experiencia
laboral, se mantenga constante.

La distribución del ingreso para el conjunto de los trabajadores con
la misma experiencia es la suma ponderada de estas dos densidades. Para
demostrar que esta función también tiene un sesgo positivo en nuestro
modelo, debemos verificar que la correspondencia entre I y el ingreso
laboral es creciente y convexa para la economía entera (manteniendo t
constante).
De nueva cuenta, si suponemos que
V(ffs ,s)

El resultado depende del supuesto de complementariedad entre los
dos insumos en la función de producción. Sin embargo, recordemos que
los insumos que se utilizan en la producción deben tender a ser complemetarios. Si no fuera así, observaríamos industrias en que ninguno se
emplea. Como una observación casual de la economía (entendida como
una sola industria) nos muestra que ambos trabajos son necesarios e importantes, el supuesto tiene senúdo com6n, además de que, como veremos,
también tiene base en la evidencia empírica.

!i!!

0Hs1l(t.a) + /J(t) ,

y

V(H0 ,n)

lil

wHn + y(t) ,

y además que la diferencia /J(t)-r(t) es suficientemente pequeña para asegurar que las funciones V("5 ,s)-{3(t) y V{H0 ,n)-r(t) también se intersectan
en el equilibrio de mercado en el mismo valor de I que V(Hs,s) y V{ffn,n),

�(,()Ensayos

La asignación del trabajo...61

podemos utilizar una reformulación de la Gráfica 3.1, como se muestra
en la presente ~ er.fica 3.3

Función de

ingre■o

condicional para el conjunto de la econoa1a

Se puede demostrar que si el capital humano no se deprecia muy
rápidamente y no consideramos a los trabajadores muy cercanos_al retiro
de la fuerza laboral, las funciones de ingreso se desplazan hacia arriba
para cada nivel de I conforme aumenta t, es decir, la experiencia. Siendo
as~ las funciones de ingreso para la economía, condicionales en t, son
como se aprecia en la gráfica siguiente.
Gráfica 3.4

V(H.,s)

I
I

Funciones de ingreso condicionales
Y0 Ct)

I

v.
Yn

/

-

-~
/

.,,.

---;1
/

--

/ .-.
¿-

.

_,..

/

1

.:

- .,,.

...

.,,.

....... .,.

V(Hn,n)

t &lt;t &lt;t
O

Yn(t}

Sólo observaremos los ingresos como "directores", Ys(t), de aquellos
que encontraron óptimo reali7.ar esta lar~ y los ingresos como trabajo
no calificado, Yn(t), de los que así lo encontraron ventajoso. La función
de ingreso observada para el conjunto de la economía es la linea en tono
más fuerte en la gráfica: el reflejo de la envolvente de las funciones de
valor manteniendo la experiencia, t, constante. Claramente, es una función
creciente y convexa en l. Por lo tanto, podemos aplicar el mismo argumento
que utili7.amos para la forma de la distribución del ingreso de los directores
y concluir que, como la función de ingreso observado, Y(I), es creciente
y convexa en I, si mantenemos la experiencia constante, el modelo predice
una alta concentración del ingreso para el conjunto de la economía: la
distribución de las remuneraciones será sesgada a la derecha.

1

2

y

Y(t )
2

Queda por investigar si el modelo tiene una predicción para el total
incondional de la economía, o sea, sin mantener t constante.
Desafortunadamente, a priori, no existe un resultado general, y la
cuestión es puramente empírica. Sabemos que de hecho (en los datos),
esta distribución tiene un sesgo substancial pero, teóricamente, el promedio
de ingreso laboral condicional en el nivel de habilidad (esto es, el promedio
de las funciones Y(to), Y(t1), Y(tz), etc. en la Gráfica 3.4) puede ser
una función convexa o cóncava, por lo que el sesgo existente no se puede
predecir sin introducir más consideraciones en el modelo.

�62Ensayos

La asignación del trabajo...63

Más adelante P.xaminaremos este .asunto en mayor detalle.

4. ·Examen detallado de las predicciones
del modelo
A estas alturas debemos reconocer la necesidad de reformular el modelo
presentado en la sección 3. La razón es evidente: las predicciones del
modelo están en función de un parámetro que no es observado directamente; a saber, l, la inversión en capital humano adicional.
Con este fin, consideraremos cómo se determina el nivel de escolaridad, pues existe una correspondencia clara entre ésta y el parámetro
l.

con menor educación es aproximadamente simétrica y sesgada a la derecha
para aquellos con mayor escolaridad que este valor crítico.
También, manteniendo constante la experiencia, la distribución del
ingreso laboral para el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Veamos una predicción más. Se reconoce que el nivel promedio de
escolaridad en México se ha ido incrementando en los últimos decenios.
El Arca Metropolitana de Monterrey no puede ser excepción. Al mismo
tiempo, una observación casual del mercado laboral nos deja la impresión
de que en las cohortes más viejas, la proporción de trabajadores con
escolaridad mayor que primaria, o bien secundaria, es menor que para
cohortes más jóvenes. Esto nos lleva a sospechar que el mercado se debe
ajustar y que, dado que w no es independiente del total de capital humano
en la economía, el valor crítico de escolaridad que trunca las distribuciones
de Y5 e Yn es menor entre mayor sea la experiencia laboral, t.

Aunque distintas especificaciones del proceso de capital humano varían en la relación exacta entre la escolaridad, que llamaremos "E", el

nivel inicial de capital humano, Ho, y la capacidad para incrementar el
acervo existente, 1, todas concuerdan con el siguiente razonamiento básico:
aceptemos por un momento que E está de hecho determinada por estos
dos parámetros, Ho e l. Si una persona nace con un valor alto de Ho,
decimos que tiene "habilidad para ganar". Este individuo encontrará entonces ventajoso permanecer un tiempo corto en la escuela para aprovechar
así su ingreso alternativo relativamente alto. Por otro lado, si tiene un
valor alto de I, decimos que tiene "habilidad para aprender". Esta persona
·acumula rápidamente capital humano y, por lo tanto, encuentra benéfico
permanecer relativamente más tiempo en la escuela "especializado" en
aprender y así tomar ventaja de su habilidad innata. Entonces,

dE/dffo &lt; O

y

Gráfica 4.1

Funciones de ingreso condicionales en t

y

tO &lt; t 1 &lt; t Z

Ingreso
Laboral

dE/dl &gt; O .

Vamos a suponer que todos los individuos reciben el mismo nivel
ya obtenidos,
aunque sí nos permite simplificar el análisis empírico.

Ho al nacer. Esto no invalida ninguno de los resultados

Ya que la escolandad varía directamente con I, el modelo desarrollado
puede ser utilizado sustituyendo E en donde antes leíamos l. Las conclusiones siguen siendo predicciones listas para ser contrastadas con los
datos. :Es decir,,manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber
un nivel de escolaridad tal que la distribución del ingreso de los individuos

E

e

(t

Z

l E

e

(t

1

l E

e

(t

O

l

E

�La asignación del trabajo...65

64Ensayos
Gráfica 4.2

Gráficamente, las tres proposiciones hasta ahora formuladas pueden
resumirse de la siguiente manera:

Funciones logaríllllicaa de ingreso condicionales en l

Donde Ec(t ) es el nivel crítico de escolaridad cuando t = t¡; i =
0,1,2. De acuerdo con el párrafo anterior, Ec(to) &gt; Ec(t¡) &gt; Ec(ti).
Ln(Y)/ t

t

O

&lt; t 1 &lt; t2

Con el fin de verificar esta predicción, podemos reducirla a una proposición bastante específica como sigue.
Hagamos una aproximación lineal del logaritmo natural de las funciones ingreso dadas en (16) alrededor de t = O para obtener,

(20) Ln Y, •

/Jo + /31t + /32 ti

donde,

+ [1/(1-a)]Ln ao ,

/30 =

Ln q

/31 =

[l/(l-a)](a1

/ao ),

/32 =

[l/(l-a)](a2

/ao );

E

y

(21) Ln Yn = Yo + y1 t + y2tl ;
donde,

ro =

Ln w,

Recordemos que la escolaridad, E, es un índice de I, por lo que
gráficamente tenemos

Si mantenemos constante el nivel de escolaridad y medimos la varianza
de la distribución del logaritmo del ingreso dividido por la experiencia
(Ln(Y)/t) para el conjunto de los trabajadores, ésta se mantendrá constante
para niveles de escolaridad bajos, como en la distancia ab de la Gráfica
4.3. Al aumentar el valor condicional de E y conforme se van alcanzando
los niveles críticos, E0 ·de las cohortes con mayor experiencia, la varianza
comenzará a incrementarse como lo ilustra la comparación de la distancia
cd con ab. Para escolaridades mayores que el máximo valor crítico (presuntamente el del grupo más joven), la varianza se estabilizará a un nivel
más alto para mantenerse constante de nuevo al cambiar el valor condicional de E, como lo muestra la distancia ef:
ab &lt;

cd &lt; ef.

Esto significa que esperaríamos encontrar el siguiente patrón:

�66Ensayos

La asignación del trabajo...67
Grtiica 4.3

Intuitivamente, los "directores• tienen un incentivo a acumular capital
humano relativamente mayor que los trabajadores "no calificados" pues
el precio sombra de sus inaementos en el acervo depende positivamente
de su nivel de capital:

Varianza de LN(Y)/t condicional en E

t/J, (t)

= Jl ,r'(HJ e{r+d)t dt ;

donde,

V(Ln(Y)/t)

T

= edad de

r

= tasa de descuento,

d

= tasa de depreciación de su capitaJ humano,

retiro de la fuerza laboral,

,i'(HJ = primera derivada de la función .1t(H¡).
Como ,r(HJ es una función convexa, la función tp,(t) es creciente

en H¡.

E"'n
e

E

Fmalmente, si bien su modelo es diferente, la intuición ~l marco
teórico propuesto originalmente por Roy (1951) sigue siendo válida y nos
proporciona una predicción más para contrastar con los. datos.
Bajo éste razonamiento, hay que reconocer que pequeñas diferencias
en habilidad para acumular capital humano entre aquellos individuos dedicados a la "supervisión" se traducen en diferencias aún mayores en las
ofertas de capital humano y, por lo tanto, en los ingresos percibidos. Esta
es, de nuevo, una implicación de la convexidad de la función de ingr~
para los dir,ectores: uno con un valor mayor de I, gana más. Pero debido
a que coordina a un n6mero mayor de trabajadores, sus ganancias aumentan
proporcionalmente nw que su ventaja en I en comparación con un trabajador no calificado que no tiene a nadie bajo su mando. Esto quiere
decir que esperaríamos

Por otro lado, el precio sombra de la inversión en capitaJ humano
de un trabajador no depende de su acervo:

Y'n (t) =

J? w e{r+d)t dt ;

Pero recordemos que de la función de formación de capital humano,
ecuación (5), y de la distribución de I, en (6), podemos encontrar:

y

Var(H0 }lt • a22n Var(III&lt;IJ = a22n o2 (l-.P2 + ..l2Ic ).
Donde, ..l¡ = ~/(1-cl&gt;) y ..l2 = ~/'1&gt;. Y~ es la función de densidad
Normal evaluada en le y (J&gt; es la densidad NormaJ acumulada, evaluada
también en lePor lo que se puede demostrar que
Var(HJl 1 &gt; Var(HJl 1 ,

�La asignación del trabajo...69

68Ensayos

ya que (az..,

ba,

&lt;p) &gt; O.

Como el ingreso de los "supervisores" es una función convexa, monótonamente creciente en l\, y la de los trabajadores no calificados es
lineal en H0 , tenemos como consecuencia la siguiente predicción (que
también se deriva del modelo de Roy):
Var(LnYJlt &gt; Var(LnYJlt •

La ocupación de los individuos con mayor habilidad muestra una
varianza de ingresos mayor.
Ahora, mantengamos la experiencia constante y examinemos gráficamente las funciones de ingreso:

Funciones de ingreso

Si_ los individuos con mayor habilidad fueran destinados a trabajo
no ~cado en el equilibrio de mercado (si la función (15) T(I,t) en
la sección 3.2 fuera monótonamente decreciente en I), el sentido de la
desigualdad se vería revertido. Esto nos proporciona una manera de verificar el supuesto acerca de la forma de la relación T(I,t), y de la complementariedad de A y L en la función de producción.

5. Evidencia para el Area Metropolitana
de Monterrey

y (t )

•

5

Gráficamente, el argumento de los párrafos anteriores se refleja en
el hecho de que la pendiente de Y, es mayor que la de Y0 •

Antes de pasar a la sección empírica, recordemos que el modelo
no tiene una predicción teórica concreta para la forma de la distribución
incondicional del ingreso en la economía.

Gráfica 4.4

y

Un vistaro a la gráfica anterior nos muestra que sólo aquellos con
E &gt; Ec se dedican a trabajo de "supervisión". Esta tarea es entonces
la que ~pa a los individuos con habilidad alta, que ganan más y, en
consecuencia, g07.an de mayor status en esta sociedad.

Las dos limitantes más grandes del análisis de datos son, primero, el hecho
de que el tamaño de muestra se reduce considerablemente al condicionar
las comparaciones por diversas variables, como lo exigen las predicciones
formuladas.

y (t)
n

Y segundo, que no existe una metodología econométrica establecida
para el tipo de pruebas que se requiere hacer.

Por esta razón, se optó por un análisis gráfico (lo más cuidadoso
posible) de los datos y la comparación simple de los parámetros muestrales
de interés.
E

e

E

. _Aunque ~strictamente ésta no sea una prueba formal de las predicc10nes teóncas, el lector que no está familiarizado con la metodología
del análisis econométrico de muestras truncadas seguramente encontrará
más accesible el significado de los ejercicios presentados. Quede pues,
al menos esta ganancia.

�70Ensayos

Los datos provienen de la Encuesta de Sindicatos rea.li7.a~ r,r ~l
Centro de Investigaciones Económicas U.A.N.L. para el esl?dio S~dicatos, Salarios, Poder, Bienestar" de Silos y L6pez (_1984). La informaet~n
se obtiene de "una muestra polietápica de 3021 UD1dades muestrales (~dividuos), diseñada considerando un error muestral del 1%, el salano
mensual como la variable de interés y el marco muestral del Area Metropolitana de Monterrey elaborado por la Dirección General de Estadística del Estado de Nuevo León y el Centro de Investigaciones
Económicas de la U.A.NL." (p. vi).

Nos interesan tres variables económicas, a saber, el ingreso mensual
proveniente del trabajo medido en pesos de 1984 (Y), la escolaridad del
individuo medida en años de estudio terminados (E) y la experiencia laboral
potencial (t) medida en años y com~utada com~ la edad menos!ª e~colaridad menos seis (esta es la medida convenetonal de la expenenCia
potencial en este tipo de estudios suponiendo que el individuo va a la
escuela por primera vez a los seis años).
Recordemos que se supuso en el modelo teórico que todos los individuos ofrecían inelásticamente su tiempo al mercado. Desafortunadamente en el banco de datos a que tuvimos acceso, no se encuentra
disponible el número de horas trabajadas por el individuo, ~ sabemos
si participa de tiempo completo en el mercado laboral o rea.li7.a alguna
otra actividad (como ser estudiante).
La única medida posible para acercar las definiciones de variables

al ideal propuesto por el modelo fue eliminar observaciones que n_? satisfacíeran el siguiente criterio: que la edad fuera mayor de 1~ ~os Y
al mismo tiempo la experiencia mayor de 3 años. Además, se eliminaron
observaciones con ingresos mensuales menores a 3,000 peso! por mes
(el mínimo valor registrado fue 2,000 pesos al mes y la mediana de la
muestra 20,000}. Lo que se buscó con esto fue eliminar las observaciones
sobre individuos que se sospecha no trabajaban de tiempo completo (por
ejemplo, estudiantes jóvenes).
Esta metodología para seleccionar la muestra final es la convención
seguida en la mayoría de los estudios que utilizan encuestas laborales
del tipo que se incluye en este trabajo.

La asignación del trabajo...71

Esto nos dejó con 2,172 casos de individuos ocupados al momento
de la entrevista, cuyos datos fueron utilizados para el análisis empírico.

5.1 Examen de las hipótesis del modelo
l. Manteniendo constante la experiencia, t, la distnoución del ingreso para

el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Con el fin de evitar que el tamaño de las submuestras condicionales
en t se redujera mucho, se consideraron categorías que agruparan tres
años de experiencia, a saber, 5-7, 11-13, 17-19 y 24-26.
Las gráficas 5.1-5.4 muestran los histogramas correspondientes. En
cada caso, el eje horizontal mide el logaritmo natural del ingreso (Ln
Y) y el vertical la proporción de individuos. La curva suave sobre las
barras del histograma muestra una distribución Normal ajustada a los
datos con el propósito de comparación. El hecho de que la cola derecha
del histograma fuera más "gorda" que la predicción Normal sería evidencia
de sesgo positivo en la distribución y estaría de acuerdo con la llamada
"ley de Pareto" y la experiencia conocida en la mayoría de los estudios
sobre distribuciones de ingreso.
En los cuatro casos, el coeficiente de sesgo es mayor que cero. Es
decir, las distribuciones tienen sesgo a la derecha y la hipótesis encuentra
sustento. Más aún, una inspección de los histogramas muestra que, de
hecho, todos podrían ser ajustados por el tipo de densidad teórica derivada
en la sección 3.

�72 Ensayos

La asignación del trabajo...73

Gráfica 5.1

Gráfica 5.2

Distribuci ón del ingreso laboral aenaual

Dist ribución del ingre■o laboral aenaual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

5 s e:irperienc ia s

,4

7

11 s experiencia s 13

.3
!!'.

!!!.

ro
e

ro

µ

4J

e
Q)
'L

Q)

2

u
o
L

o

a.

a.

o
B

Promedio 10.083

9

Error Est.

10

11

12

Logar1 trno del 1ngreso

.033

Moda

9.903

Desviación Est . . 555

Mediana

9.999

Varianza

.308

Coeficiente de sesgo

.659

Promedio 10.160

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.147

Moda

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

275

10.309

Mediana 10.086

.041

Coeficiente de sesgo

.688

Desviación Est . . 586

Error Est .. C. de sesgo

.171

Varianza

Total de casos

. 344

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

203

�74Ensayos

La asignación del trabajo...75

Grifica 5. 3
Dl■tribución

Grifica 5 . 4

del ingretlO laboral

aen■ual

Distribución del ingreso laboral aensual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

17 s experiencias 19

s experiencias 26

.3

3
.2
!!!_

~

ro
...,

ro
.....
e

Cll

u
c..
o

c.
QJ
u

2

c..
o
a.

Q.

.1

.1

o

o·
B

Promedio 10.054
Moda
Mediana

9.903
9.903

g

1O

11

B

Logaritmo del ingreso

Error Est.

.045

Desviación Est. . 522
Varianza

.273

.895

Promedio 10. 112

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.209

Moda

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Logaritmo del ingreso

Coeficiente de sesgo

Total de casos

12

10

134

Mediana

10.309
9.943

.059

Coeficiente de sesgo

. 845

Desviación Est . . 685

Error Est . C. de sesgo

.210

Varianza

Total de casos

.469

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Univer sidad Autónoma de Nuevo León.

133

�76Ensayos

La asignación del trabajo...77

2. El sentido común nos indica que el valor crítico, Ec, definido en las
secciones 3 y 4, es menor entre mayor sea la experiencia. Esto significa
que la varianza de Ln{Y)/t condicionada en el nivel de escolaridad es
constante hasta el nivel Ec del grupo con mayor experiencia, aumenta
hasta llegar al valor crítico del grupo más joven y se mantiene constante
como función de E de ahí en adelante.
El Cuadro 5.6 resume las estadísticas de Var{Ln(Y)/t) IE para los
niveles de escolaridad E = 3, 4, 5, ..., 15. De hecho, los resultados concuerdan con la predicción. Gráficamente, tenemos:

Gráfica 5.5
Var(Ln(Y)/l) en funci ón de E

V( Ln(Y)/t)

Cudro 5.6
Eatad&amp;dcos clescrtpdvos de la YBl'lable Ln(Y)/t
pan distintos alftla coadldonala de escolaridad
E=3
Media 357 Varianz.a .040
Sesgo 2.541 Casos
125

Sesgo 2.200 Casos

E=5
Media .439 Varianz.a .081
Sesgo 2.387 Casos
50

E= 6
Media .531 Varianza .143
Sesgo 2.179 Casos
533

E= 7
Media .795 Varianza 378
Sesgo 1.242 Casos
40

E= 8
Media .875 Varianza .405
Sesgo 1.305 Casos
48

E= 9
Media .973 Varianza .394
Sesgo .939 Casos
354

E= 10
Media 1.111 Varianza .459
Sesgo .853 Casos
71

E= 11
Media 1.039 Varianz .432
Sesgo .757 Casos 158

E= 12
Media 1.189 Varianza .448
Sesgo .538 Casos
127

E= 4

Media 373 Varianz.a .040
87

.5

. 4

E = 13
E = 14
Media 1.122 Varianza .420 Media 1.175 Varianza .4&lt;i6
Sesgo .730 Casos
104 Sesgo .811 Casos
41

.3

.2

E = 15
Media 1.141
Varianza .457
Sesgo .836
Casos
72

.1

O

..L.,....- - ~ ~ - - . - - - , ~ - . - - l i
3

4

5

6

7

e

9

10

11

¡
12

13

u

j
15

l

E

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León. 1984.

�78Ensayos

3. Manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber un nivel de
escolaridad, Ec, tal que la distribución del ingreso para los individuos
con E &lt; Ec es aproximadamente simétrica y es sesgada a la derecha
para aquellos con E &gt; Be.
Dado el resultado visto en la Gráfica 5.5, parece conveniente buscar
estos valores críticos entre los niveles de escolaridad de 5 a 9 años.
Las gráficas 5.7-5.14 muestran los resultados. En ellas se incluyen

los histogramas que mejor se ajustaron a la hipótesis.
En la Gráfica 5.7 se ve la dificultad que hubo para verificar la hipótesis
en el grupo más inexperto. El nivel de escolaridad crítico que acercó
más los resultados a la predicción es de 8 años. Es decir, el trabajo "no
calificado" es aquel que no alcanzó a terminar la secundaria. Hay dos
observaciones que provocan un sesgo positivo substancial (1.68) en la distribución del ingreso del trabajo "no calificado". Estas observaciones resultan algo "sospechosas", pero no podemos ignorarlas.
En 5.8 se confirma que la distribución del ingreso para los "supervisores" más jóvenes tiene sesgo positivo (.652) aunque, contra lo esperado,
es menor que para Yn·
En la Gráfica 5.9 tenemos al grupo con experiencia entre 11 y 13
años. Cuando Ec = 6, es decir, el trabajo no calificado tiene escolaridad
de primaria completa, la distribución de LnYn tiene un sesgo (.62) que
no difiere significativamente de cero (a ningún nivel). 5.10 muestra que
la distribución de LnY5 para este grupo es sesgada a la derecha (el coeficiente .574 es significativamente mayor que cero a un nivel del .25%).
En la Gráfica 5.11 se muestra al grupo con entre 17 y 19 años de
experiencia y con E &lt; Ec. Aquí, Ec = 6 (auaque el resultado es casi
idéntico si suponemos Ec = 5). El coeficiente de sesgo (.096) no difiere
significativamente de cero. También, para este grupo, la Gráfica 5.12 enseña
que la distribución de LnY5 tiene un sesgo positivo muy fuerte (.861, que
es significativo a prácticamente todos los niveles). Este resultado es muy
satisfactorio pues la definición de este grupo es quizá la que más se acerca
a la definición del modelo: individuos con aproximadamente 35 años que,
por lo tanto, participan de tiempo completo en el mercado laboral ofreciendo horas de trabajo muy similares.

La asignación del trabajo...79

Finalmente, las gráficas 5.13 y 5.14 muestran al grupo con 24 s t
s 26. Aquí fue necesario fijar Ec = 5 para obtener el resultado deseado:
el trabajo "no calificado" no terminó la primaria. El coeficiente de sesgo
para LnY0 (.648) no difiere significativamente de cero a ningún nivel razonable. Por otro lado, la distribución del ingreso para E &gt; Ec tiene
un sesgo positivo (.825) significativo a todos los niveles.
Entonces, sólo en el grupo más joven de los analizados la predicción
de que debemos encontrar un Ec tal que la distribución del ingreso es
sesgada para trabajadores con E &gt; Ec y simétrica si E &lt; Ec no se puede
verificar. Los datos no rechazan la hipótesis, aunque hay que tener precaución con los trabajadores más inexpertos.

�SO Ensayos

La asignación del trabajo...81

Gráfica 5.8
Diatribuci6n del ingreso laboral aensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
5 s experiencias 7 y eacolaridad &gt; 8

Critica S. 7
Diatribuci6n del ingreao laboral aenaual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
S s experiencias 7 y eacolariclad s 8

.3
.4

.2
~

..,ro

~

ro
..,

e:

a,

u

e:
a,

u

.2

'o

'o

a.

a.

.1

o

o
8

Promedio 9.672
Moda

9.547

Mediana 9.629

10

g

Logaritmo del ingreso
Error Est.

.072

Desviación Est . . 477
Varianza

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.228

11

Coeficiente de sesgo
Error Est. C. de sesgo
Total de casos

10

12
1. 680

.357
44

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

Promedio 10.161

Error Est.

Moda
Mediana

9.903
10.086

11

Logaritmo del ingreso
.035

12

Coeficiente de sesgo

.652

Desviación Est. .535

Error Est. C. de sesgo

.160

Varianza

Total de casos

.286

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Econó■icas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

232

�82Ensayos
La asignación del trabajo...83

Gnifica 5.9

Diatribución del ingreao laboral •naual
Area Metropolitana de Nonterrey, 1984
11 s experiencias 13 y eacolaridad s 6

Gráfica 5.10
Distribución del ingreso laboral Mnsual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
11 s ezperiencia s 13 y escolaridad&gt; 6

4

.3
~

:!!.
11)
...,

fil
...,

e

2

Q¡

u
c..
o

c.

Q¡

l&gt;

c..
o

a.

a.
.l

1

1
1

oj

o
8

']

JQ, ,ri •r11

JO

10
inqr,
Coeficiente de sesgo

Promedio 9.801

Error Est.

Moda

Desviación Est. .405

Error Est. C. de sesgo

Varianza

Total de casos

Mediana

/

9.789
9.798

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.055

.164

/

½--------.-------,.-------,------.--q

11

10

.620
.322

SS

11

Jgar 1•m1 ae, ingrPso
.048
Coeficiente de sesgo

12

Promedio 10.293

Error Est.

Moda

10.309

Desviación Est . . 588

Error Est. C. de sesgo

Mediana

10.309

Varianza

Total de casos

.346

.574
.199
146

Centro de Investigaciones Económicas.
Fuente: Encuesta de Sindicatos.

Universidad Autónoaa de Nuevo León.

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�84Ensayos

La asignación del trabajo...8S

Crilica 5.11
Di•tribuci6n del inp-eso laboral - 1
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y ncolaridad s 6

Grifica 5.12
Distribución del ingreso laboral aerurual
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y escolaridad&gt; 6

.6

3

2
~

~

11)
..,

11)
..,

e

e

a,

Q¡

L&gt;

L&gt;

(_

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o

o

a.

a.

.2

o

o
8

Promedio 9.783

9

9

lO

11
L gar1 tmc r1Pl 1nqres,

Logaritmo del rngreso
Error Est.
. 048
Coeficiente de sesgo

.096

Promedio 10.249

Error Est .

.319

Moda

10 .309

Mediana

10. 173

Moda

9.798

Desviación Est. . 360

Error Est. C. de sesgo

Mediana

9.798

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.129

56

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

. 061

12

Coeficiente de sesgo

.861

Desviación Est . .535

Error Est. C. de sesgo

.272

Varianza

Total de casos

.286

78

Fuente: Encuesta de Sindicatos . Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

�86Ensayos

La asignación del trabajo...87

Gráfica 5.13

Gráfica 5.14
Distribución de l ingreso laboral - - 1
Area Nelropolilana de Monterrey, 1984
24 s experiencias 26
y
escolaridad&gt;

Distribución del ingreso laboral MnaUal
Area Nelropolilana de Nonlerrey, 1984
24 s ezperiencia s 26
y
escolaridad s S

.4

s

3

.3
.2
:!!,
ro
..,

e

Q)

u

2!.

ro
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e

2

Q)

u

L

L

o

o

a.

a.

o

o
g

9 ':i

Promedio 9.658

Error Est.

Moda

9.747

Mediana

9.747

10.5

10

11

8

Logar1 tmo del ingreso
.098

10
1

Coeficiente de sesgo

.648

Promedio 10.212

Error Est.

Desviación Est. .481

Error Est. C. de sesgo

.472

Moda

10.309

Varianza

Total de casos

Mediana

10.236

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

. 231

Centro de

Universidad Autónoma de Nuevo L~ón.

24

Investigaciones Económicas.

12

gar1 tM1 del ingreso
.066

14

Coeficiente de sesgo

.825

Desviación Est. .684

Error Est. C. de sesgo

.231

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.468

109

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�88Ensayos

La asignación del trabajo...89

J

4. Los individuos con mayor habilidad, I, son asignados a ser "supervisores"
y aquellos en los rangos más bajos en la distribución de I realizan trabajo
"no calificado". Esto implica que,
Var{LnYJlt &gt; Var(LnY0 )lt
, Esta hipótesis no es rechazada para ninguna de las categorías de
experiencia, como lo demuestra la información contenida en las gráficas
5.7-5.14.

Este es quizá el punto fascinante del tema: la universalidad de las características que definen una distnbución del ingreso empírica.
Como ya se señaló, el modelo no tiene una predicción clara al respecto.
Sin embargo, se pueden hacer algunas observaciones.
Debido a que la experiencia interactúa multiplicativamente con la
habilidad, I, en la función generadora de ingreso, las distnbuciones de
ingreso condicionales en E (cuando t varía), no son simétricas. De las
ecuaciones (16) podemos encontrar que

Para el grupo con 5 s t s 7, tenemos
Var(LnYJ

=

.286 &gt; Var(LnY0 )

= .228.
(22)

Para 11 s t s 13,
Var(LnYs) = .346 &gt; Var(LnY0 ) = .164.

= .286

&gt; Var(LnY0 )

Y finalmente, si 24 s t
Var(LnYJ

= .468

= 11(1 +(a1Ja25I) +(aoJa2stI)]

Ambas son crecientes en t, por lo que las distribuciones de ingreso
condicionales en E tienen un sesgo positivo.

Cuando 17 s t s 19,
Var(LnYs)

. LnYJLn1

S

=

.129.

26,

&gt; Var(LnY0 )

= .231.

El sentido común del modelo es así claramente corroborado por los
datos.

5.2 La distribución incondicional del ingreso
El último punto de esta sección es un comentario sobre la forma de la
distribución incondicional del ingreso para toda la economía.
La Gráfica 1.1 mostró que ésta tiene un fuerte sesgo positivo. De
hecho, es de la misma forma que las distribuciones condicionales en la
experiencia laboral que ya hemos estudiado. También repite los detalles
de lo que se ha encontrado en la mayoría de los estudios al respecto.

Entonces, la convexidad de la función del ingreso cuando la experiencia se mantiene constante aumenta con ésta. La Gráfica 5.15 muestra
qu~ la distribución de la experiencia es sesgada, básicamente, debido a
la Juventud de la mayoría de la fuerza laboral: el trabajo con mayor experiencia laboral es un factor muy escaso. Esto, junto con la implicación
mencionada de las ecuaciones (22), contribuye a concentrar los ingresos
laborales en los percentiles más altos de su distribución.
Entonces, a pesar de que teóricamente no podemos predecir el sesgo
observado en la distribución incondicional del ingreso laboral, si la fuerza
laboral es relativamente "joven", el precio "sombra" de la experiencia es
mayor y, como la experiencia interactúa multiplicativamente con la escolaridad en la función de ingreso, resulta el sesgo positivo.

�90Ensayos
La asignación del trabajo...91

6. Eficiencia contra equidad
Grilica 5 . 15

Di atribuci6n de la variable t

s

El objetivo de esta sección es esclarecer la relación entre los problemas
de asignación y de distribución de recursos en el tipo de economía estudiada.

Edad - Escolaridad - 6

Area Metropolitana de Monterrey, 1984
.2

Tradicionalmente, se tiende a separar analíticamente estos problemas
al exponer el funcionamiento de la economía: una cosa es alcanzar la
eficiencia y otra distinta el j117.gar la deseabilidad social de la distribución
de recursos resultante (por ejemplo, ver la discusión en Varian, 1990.
En este boro, el énfasis en la separación de estas cuestiones se debe al
tratamiento del asunto en el contexto de una economía sin producción).

.15

~

...,IO

Por esta razón, en muchas discusiones acerca de las implicaciones
normativas de la forma de la distnoución del ingreso laboral, parece rondar
la noción un poco vaga de que ésta es una distnoución arbitraria, resultado
de fenómenos históricos injustos para ciertos grupos de ingresos y, por
lo tanto, debería ser modificada. Este cambio sería sin duda deseable,
de acuerdo a este argumento, segwi nuestros criterios de justicia social.

e
Q¡
u
L

o

a.

.os

o
o

20

Promedio 20.024

Er ror Est.

Moda
Mediana

5.000
17.000

40

Experiencia potencial

80

Coeficiente de sesgo

. 719

Desviación Est . 14.563

Error Est. C. de sesgo

.050

Varianza

Total de casos

2172

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.297

60

212.078

Centro de

Universidad Autón011a de Nuevo León.

El modelo presentado en este trabajo nos muestra que la distribución
del ingreso es el resultado del proceso de asignación de la fuerza laboral
a las distintas tareas dentro de la organización de la producción. Este
proceso de asignación no es arbitrario y obedece a motivos económicos
básicos. Por lo tanto, la proposición de que el modificar la distribución
del ingreso es siempre un objetivo "deseable", es sólo parcialmente cierta
si no se considera este mecanismo de asignación, al menos cuando hablamos
del ingreso laboraJ
En este apartado trataremos de aclarar el punto en un nivel básico
e intuitivo. De hecho. también podemos utilizar la Gráfica 4.4 para ilustrar
un aspecto muy IDlportante del modelo.

Invest i gaci ones Económicas.

Si consideramos un mdividuo con escolaridad mayor que Ec, veremos
que su ingreso promedio como "director" es mayor que como trabajador
no calificado. A la vez, para alguien con E &lt; Ec, su ingreso promedio
como trabajador no calificado es mayor que como "director". Existe pues
una correlación negativa entre los ingresos potenciales que un trabajador
puede recibir en lm dos tipos de actividades.

�92Ensayos
La asignación del trabajo...93

En el lenguaje de la Economía, esto se llama "ventaja comparativa".
En este modelo, los trabajadores son asignados a distintas tareas de acuerdo
a su ventaja comparativa.
Más aún, como ya vimos, en el funcionamiento de este mismo sistema
de asignación radica la raz.60 principal, en este modelo, por la que la
distribución del ingreso está positivamente sesgada (condicionando por
la experiencia laboral).
Tampoco hay que olvidar la bien conocida proposición económica
de que la asignación del trabajo por el criterio de la ventaja comparativa
maximiza el producto potencial de una economía.
Entonces, la acción del sistema de precios lleva a encontrar un nivel
crítico, Ie, tal que el producto de la economía se maximiza. En cierto
•
d
sentido las actividades se defmen endógenamente en el modelo temen o
en cue~ta las características de la fuen.a laboral que las ejecutará. En
equilibrio, si el trabajador con la realización de I más alta asignado a
tareas de producción es puesto como "supervisor", el producto de la economía cae más que el costo alternativo de los servicios de este individuo.
Por lo tanto, cualquier fenómeno que provoque una asignación del t_rabajo
distinta a la inducida por el valor de equihorio de le trae conSJgo un
desperdicio de recursos en la economía.
Notemos que existe una falacia en razonar que todo individuo encontrará más provechoso ofrecerse como director en equilibrio: puede
intentar hacerlo, pero no recibirá el mismo ingreso que aquellos ya contratados para organizar la producción. De hecho, su ingreso como director
sería menor que como trabajador no calificado. La raron es que su baja
productividad también afectaría negativamente la productividad del trabajo
bajo su mando (debido al supuesto de complementariedad), por lo que
su remuneración caería más que proporcionalmente.

No se debe extraer de esto la conclusión de que distintas políticas
de desarrollo o de transferencias dejan sin afectar la distribución del ingreso, ni tampoco que esta distribución, tal como se observa, no se deba
modificar en base a un aparente criterio de eficiencia. Obviamente, en
la vida práctica no podemos dejar de lado otros factores relevantes al
problema, incluyendo la posibilidad de que la situación ideal considerada
en este trabajo en que no existe ninguna interferencia externa en la economía tenga poco fundamento válido.
Lo que sí aprendemos de nuestro modelo es que la concentración
del ingreso puede ser un reflejo del incentivo del sistema de precios para
asegurar la asignación de recursos que maximiza el producto potencial
de la economía. Cualquier discusión sobre el tema debe entonces incluir
el análisis de variables que afectan esta asignación, como la distribución
de la escolaridad y la edad de la población y los efectos de las estrategias
alternativas de desarrollo y redistribución del bienestar sobre estas categorías económicas básicas.

7. Conclusión
En este trabajo se trató de llamar la atención a una observación muy
regular que se presenta en todas las economías en que se ha estudiado:
la distribución del ingreso laboral tiene un sesgo positivo muy marcado,
es decir, el ingreso se encuentra muy concentrado en los percentiles superiores de su distribución.
Se pueden organii.ar los hallaz.gos de este estudio de la siguiente
manera:
l.

Este aspecto del modelo muestra entonces una dimensión bastante
explícita de la naturalei.a de la opción entre eficiencia y equidad. En la
extensión del análisis neoclásico presentada aquí, las cuestiones de la eficiencia económica y de la distribución no son independientes en el sentido
de que se deje la determinación de la distribución del ingreso a factores
históricos y sociales exógenos al modelo: al contrario, un sistema de precios
que asigne el trabajo eficientemente provoca, al mismo tiempo, concentración del ingreso.

Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distribución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.

�94Ensayos

3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.

La asignación del trabajo...95

6. Mandelbrot, Benoit. "Paretian distn"butions and income maximization".
Quarterly Journal of Economics. Vol. 76. 1962.
7. McDonald, James. "Some generalized functions for the size distribution
of income". Econometrica. Vol. 52. 1984.

4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utili7.ado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.

8. Pareto, Vtlfredo. Cours d' economie politigue. Lausana y Paris. 1897.

Como en el marco teórico presentado la opción entre eficiencia y
equidad presenta una cara bastante nítida, constituye una buena álternativa
teórica para la discusión de los efectos de distintos programas de desarrollo
económico sobre la distn"bución del ingreso, manteniendo el análisis dentro
de la parsimonia de la teoría económica neoclásica.

10. Rosen, Sherwin. "Authority, controi and the distribution of income".
Bell Journal of Economics. 1982.

Una tarea que queda pendiente es la utilización de una muestra mayor
para confrontar al modelo con pruebas estadísticas formales. Desafortunadamente, no existen muchas opciones para realizar esto en el Area
Metropolitana de Monterrey. Por supuesto, el desarrollo de una metodología econométrica para probar formalmente las hipótesis del modelo
también queda como una tarea para el futuro.

Referencias Bibliográficas
l. Becker, Gary. Human Capital Midway Reprints. Segunda edición. 1975.
2. Esteban, Jean M. "lncome-share elasticity and the size distribution of
income". Intemational Economic Review. Vol. 27. 1986.
3. Heckman, James J. y Guilherme Sedlacek. "Heterogeneity, aggregation,
and market wage functions". Journal of Political Economy. Vol. 93,
1985.
4. Lydall, Harold. The Structure of Eaminp Oxford University Press.
1968.

5. Lópei., Edgar y Menno Vellinga. Ingreso: distribución y redistribución,
movilidad social y niveles de vida.1965-1985. Centro de Investigaciones
Económicas. U.A.N.L. 1986.

9. Puente Leyva, Jesús. Distn"bución del ingreso en una área urbana: el
caso de Monterrey. México, D.F. Siglo XXI Editores. 1969.

11. Roy, Andrew. "Some thoughts on the distribution of earnings". Oxford
Economic Papers. Vol 3. 1951.
12. Silos Martínez, Manuel. Los rendimientos de la escolaridad en el Area
Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1980.
13._ _ _ _ _ _ _ y Edgar López G. Sindicatos, Salarios. Poder.
Bienestar. Centro de Investigaciones Económicas. U.A.N.L. 1985.
14._ _ _ _ _ _ _ y _ _ _ _ _ _. Los salarios reales en el
Area Metropolitana de Monterrey. su evolución en el tiempo y los
grupos sociales más afectados. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1985.
15. Singh, A. y G. Maddala. "A function for the size distribution of income".
Econometrica. 1976.
16. Varian, Hal. Intermediate Microeconomic Theory. Primera Edición
Norton, 1990.

�Ensayos - Yolumen XII, Nwn. .Z Noviembre 1993 - Pp.9'7-120

Capacitación de los trabajadores mexicanos

Ignacio llamas Buitrón y Nora Garro•

l. Introducción
Los cambios observados en la economía en las filtimas décadas están modificando la división internacional del trabajo y el funcionamiento nacional
de los mercados de trabajo en los países desarrollados y en desarrollo.
Específicamente, las empresas están cambiando las formas tradicionales
de capacitación de los trabajadores--el aprendizaje a través de la práctica
y la capacitación en el lugar de trabajo--, ya que el ritmo del cambio
en la organización del trabajo y en la tecnología demanda la educación
y capacitación continua. En la mayoría de los países en desarrollo, estado
y empresas realizan esfuerzos conjuntos para actualiz.ar las habilidades
productivas de los trabajadores.1

En este documento se analiza la situación en que se encuentra la
capacitación de los trabajadores en México. Además, se plantea la necesidad de aumentar los esfuerzos tendientes a elevar los niveles de capacitación, así como la necesidad de que los distintos agentes que participan
en estas actividades act6en coordinadamente.

11. Contexto nacional
La importancia de la capacitación del trabajo en el proceso de modernización económica del país ha sido señalada tanto en el Plan Nadonal
de Desarrollo 1989-1994, como en el Programa para la Modernlzadón
Educadva 1989-1994, el Programa Nadonal de Capadtadón y Producüvfdad 1990-1994 y el Programa Nadonal de Ciencia y Modernización
Tecnológica 1990-1994.2 En el diagnóstico sobre la capacitación en el país,

• los autores son Profesores-Investigadores de Tiempo Completo en la UAM-Iztapalapa.

�Capacitación de los...9'J

98Ensayos

el Programa señala la urgencia de establecer un sistema nacional acorde
con las necesidades del aparato productivo, de ampliar la capacidad instalada para atender la demanda potencial por este servicio y de establecer
una poUtica clara en la materia.
Por otro lado, la capacitación que se ofrece en el país tiene serias
deficiencias. Específicamente, un documento oficial publicado en 1986
(STPS:1986), reportó que sólo el 40% de las grandes empresas consideraba
la capacitación como un medio para incrementar la productividad, y que
menos del 50% de esas empresas contaba con infraestructura para capacitar
adecuadamente a sus trabajadores. Además, se encontró que en las empresas medianas y pequeñas la capacitación se realiza "sobre la marcha"
del proceso productivo, lo cual refleja la ausencia de programas estructurados de capacitación.

~~es desequih'?rios y diseñar estrategias adecuadas para atenuarlos
im ocumentos ~os establecen un conjunto de políticas que debe~
pulsar la formación de recursos humanos. Sin embargo estos lanes
y
car~n integración. Además, cada uno
separi!'cto no
p
una combmaetón adecuada de las políticas propuestas ni abo d
las cuestiones de implementación y evaluación de 1as mwnas.
• '
r ª

~:amas

~

~

La capa~tación de los tra~ajadores puede adoptar diversas formas.
En e~te trabajo se pone énfastS en tres tipos de capacitación· ara el
trabajo, en el trabajo y a desempleados. La Ley Federal de
p .ó
:º~~a Y
:~gula la capacitación para el trabajo, mientras que la Ley ;:~r~
e ra .ajo. norma y regula la capacitación en el trabajo; por otro lado
la capaettaaón a desempleados es, generalmente, objeto de planes y pr;
gramas específicos de políticas económica y social.

Ed

La mayoría de los países enfrentan una necesidad insatisfecha en

relación a la capacitación de sus trabajadores, tanto los que cuentan con
un aparato productivo moderno como los que aún requieren impulsar
su desarrollo. Ello es así porque el nivel y la calidad de la educación
y capacitación de los trabajadores definen, en gran parte, la productividad
y la competitividad de los países y, por lo tanto, sus posibilidades de
crecimiento económico y de bienestar social, metas a las que toda sociedad
aspira y que no tienen un limite defmido.
México se encuentra en un momento histórico único, pues se integra
aceleradamente a las economías de Estados Unidos y Canadá. Esa integración demanda el uso más eficiente de los recursos disponibles, así
como la creación de aquéllos cuyas carencias pueden obstaculizar el crecimiento. En este contexto, un problema potencial que enfrenta el país
es el posible desequilibrio entre la calidad de la fuerza de trabajo necesaria
para satisfacer los requerimientos del nuevo modelo de crecimiento y la
resultante de la dinámica demográfica y del actual sistema educativo. Las
fuentes de desequilibrio son, por un lado, la deficiente calidad de la educación en todos sus niveles, la escasez relativa de técnicos y la fuga de
cerebros; por el otro, el acelerado ritmo del cambio tecnológico y las
continuas transformaciones de la organiz.ación y de la estructura económicas.
No existe una estrategia nacional que integre las acciones de las distintas instituciones que intervienen en la formación de recursos humanos.
Por ello, resulta difícil estimar en forma confiable la magnitud de los

11.1 Capacitación para el trabajo

~l in~~tuciones3 de capacitación para el trabajo facilitan la transición
e o~ J venes de la escuela al trabajo. En general se pueden dist' .
dos tipos de capacitación para el trabajo·· la escol~izada y la no mgwr
larizada.
escod ~ capacitación para el trabajo escolarizada se realiza en planteles
e ucauv~ cuyos procesos de enseñanza-aprendizaje y contenidos curri:~:es tte~en_ como fmali~ad orientar a los alumnos hacia el trabajo.
N . ca~acitaetón es promovida ~r el gobierno federal, a través del Sistema
acion de Educación Tecnológica (SNET). Sin embargo debido a ue
~º.es responsabilidad exclusiva del estado, el sector privad~ también q ttc1pa en esta actividad.
par

.!J

b
SNET comp~ende el _nivel primario, medio básico (secundaria)
ac er~to tecnológico y medio superior terminal, licenciatura yposgrado~
tecnol~cos. A_ tr_avés de distintos programas y modalidades, el SNET
~87nute conocumentos, destrezas y habilidades que facilitan la integración
e c:&gt;5 egresados a los mercados de trabajo. El sistema ofrece salidas
::ales en ~~ uno de los niveles escolares, lo que permite a los
al
~ la ~bilidad de abandonar el sistema educativo e integrarse
trabajo, o bien continuar en el nivel de estudios superior. El objetivo

�lOOEnsayos

de las salidas terminales es permitir la formación de un obrero semicalificado hasta la de un investigador de alto nivel (STPS 1986:69).
La educación primaria como opción terminal se realiza en los Centros
de Enseñanza Ocupacional (CEOS), los cuales se localizan en la mayoría
de los estados del país. En los centros, se procura que el alumno reciba
la formación necesaria para desempeñarse como operario calificado; al
terminar, el joven puede optar por continuar est~dios de secundaria o
incorporarse al mercado de trabajo--para esto últuno, deberá tener más
de catorce años de edad.
La secundaria técnica capacita a los jóvenes para la realización de
actividades productivas industriales, agropecuarias, pesqueras y forestales.
En la educación media superior (bachillerato) se forman técnicos
para las actividades industriales, agropecu¿ma~, pesqueras, comer~ales
y de servicios. Al término de este nivel educattvo, el egresado recibe el
diploma de bachiller y un diploma de técnico. ~l gobierno federal _ha
hecho esfuerzos significativos para ampliar y diversificar l~ oferta educatt_va
en este nivel. Así, los jóvenes encuentran distintas opciones de estudio:
los Centros de Bachillerato Tecnológico (CEBATIS), los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTS) del Instituto Politécnico_ Nacional, los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos Ind~tnales
(CETIS), los Centros de Enseñanza Técnica {CET) y los Co~egios Nacionales de Educación Profesional Técnica {CONALEP). Se estima {STPS
1986:71) que de los egresados de esta modalidad bivalente, sólo el 10%
se integra al mercado de trabajo.
En México, la historia de la educación tecnológica es reciente. Con
la creación de la Secretaría de Educación Pública en 1921, comenzó a
desarrollarse la educación técnica. En 1924, empezó a funcionar el Instituto
Técnico Industrial; más tarde, en 1936, se creó la Escuela Politécnica,
la cual se transformaría en el Instituto Politécnico Nacional, en 1937. Posteriormente, en 1948, se crearon los Institutos Tecnológicos de Durango
y Chihuahua.

A partir de la década de los sesenta, la educac_ión tecnológica ha
crecido y diversificado sus modalidades, As~ el subsistema CONALEP
de educación tecnológica de más reciente creación, se estab!eció con. el
propósito de formar los "recursos hum~os .para los mand&lt;:&gt;5 mt~rmedios
que demanda el aparato productivo nacional (Decreto PreSidencial:1978).

Capacitación de los...101

La capacitación para el trabajo no escolarizada se diferencia de la
escolariza~a porq~e 1~ c ~ tienen una duración más corta y un enfoque
más práctico. Las mstituciones que la imparten son el Instituto Mexicano
del Segur~ _Social (IMSS), ~l Siste~ Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF), el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos
(INEA), la Secretaría de Pesca (SP) y la Secretaría del Trabajo y de
la Previsión Social (STPS).
El IMSS capacita a las personas en diversas áreas tecnológicas con
especial énfasis en la promoción del autoempleo. En 1986, el IMSS ~enía
tres programas de capacitación; uno estaba orientado hacia las actividades
de la industria y l~s servicios~ ~tro, a las actividades artesanales; y el último,
al desarr~llo de diversas actividades que preparan a las familias para proteger sus mgresos. Los cursos duran aproximadamente tres meses durante
los cuales se ofrecen seis horas de clase al día (STPS 1986:82).
El ~IF capacita a 13:5 perso~as. para el autoempleo o para que se
desempenen como operarios sellllcalificados. Los cursos de capacitación
se ~ncentran .en las actividades de corte y confección, mecanografía y
estética femenma. También se imparten cursos relacionados con las actividades industriales, tales como carpintería, electrónica e instalaciones
eléctricas (STPS 1986:82-3).
. . El lNEA ca~acita para el autoempleo y para la organización de activi~ades productivas. La SP capacita a las personas en el manejo del
eqwpo y en las artes de la pesca--reparación de redes y navegación--,
así como en los métodos de manejo y conservación de productos a bordo
(STPS 1986:83).

11.2 Capacitación en el trabajo

La Ley Fe_deral del Trabaj~ ~LFT) señala que la capacitación en el trabajo
es un medio para: a) la movilidad de los trabajadores cuando se les adiestra
p~a ocupar las vacantes de puestos superiores; b) preparar a los traba,Jadores para ocupar las vacantes que se generan por la creación de
nue~~ puestos de trabajo; c) mejorar y actualizar los conocimientos y
h~bilidades de los trabajadores; y d) elevar la productividad y nivel de
vida de los trabajadores (Trueba y Trueba 1980: cap.111 bis).

�102Ensayos

La LFT establece que la capacitación es una obligación patronal;
para realizarla, los patrones pueden valerse de sus propios recursos o
contratar instituciones especializadas en la capacitación de personal.
El Sistema Nacional de Capacitación y Adiestramiento (SNCA) regula
la capacitación formal en el trabajo. El SNCA opera a través de las Comisiones Mixtas de Capacitación y Adiestramiento (CMCA), las cuales
se constituyen en las empresas con representación del patrón y de los
trabajadores. Las CMCA vigilan la realización de los planes y programas
de capacitación. En 1985, se registraron 85,618 comisiones, las cuales representaron al 23% de las empresas y al 63% de los trabajadores asalariados
del país. Las empresas de mayor tamaño son las que mejor cumplieron
con la obligación de capacitar a los trabajadores. Así, el 64.5% de las
empresas grandes, con más de 100 trabajadores, registraron programas
de capacitación ante la STPS; en comparación con el 52.8% de las empresas
medianas, entre 20 y 99 trabajadores, y sólo el 19.4% de las empresas
pequeñas, entre 1 y 19 trabajadores, (STPS 1986: 85).
En el estudio realizado por la STPS (1986) se llegó a las siguientes
conclusiones: a) los empresarios tienen poco interés en capacitar y _no
cumplen con lo establecido por la LFT; b) sólo el 40% de los empresarios
le atribuyen a la capacitación en el trabajo un efecto positivo en la productividad de la empresa; c) más del 50% de los empresarios no cuentan
con infraestructura que les permita realizar una capacitación en el trabajo
adecuada y eficaz; d) casi la totalidad de los trabajadores ben~ficiados
por algún programa de capacitación pertenecen a mandos medios y superiores, mientras que los obreros calificados y semi-calificados se capacitan sobre la marcha del proceso productivo, bajo la supervisión de
trabajadores con mayor experiencia; e) las empresas pequeñas carecen
de infraestructura para capacitar, tienen limitaciones financieras y las exigencias burocráticas de registro y autorización de planes_ y programas
de capacitación también limitan las actividades de capacitación; f) los
trabajadores de las empresas medianas y pequeñas desarrollan habilidades
y destrezas productivas a través de la práctica, las cuales son capital productivo para las empresas grandes, ya que al contratarlos ahorran los
costos de capacitación.
En 1984, Ía población económicamente activa aumentó en alrededor
de 800 mil nuevos trabajadores, de los cuales sólo el 31 % habían recibido
capacitación. De estos últimos, se estimó (STPS 1986:95-7) que el 34%
había recibido capacitación en el sistema escolarizado, 48% en el no es-

Capacitación de los...103

colarizado Y 1~% había ~ec!bido capacitación formal en el trabajo. El
personal capacitado se distribuyó en 76% de operarios semi-calificado
20% operarios calificados y 4% técnicos.
'

11.3. Capacitación a desempleados

En e! país no existen instituciones dedicadas exclusivamente a capacitar
trabaj~dores desempleados. Es decir, a las personas que buscan empleo
por p~imera vez y no lo e_ncuentran, así como a las que han sido despedidas
por cierre total .º parcial de las empresas o porque sus habilidades y
destr~zas se volvieron obsoletas. Las instituciones que capacitan para el
trabajo también capacitan a trabajadores desempleados.
El Servicio Nacional de Empleo (SNE) y los Servicios Estatales de
Empleo (SEE), ~demás ?e impartir cursos de capacitación, contribuyen
en las ta_reas de información de las necesidades laborales y de colocación
de_ trabajadores.1:5~os servicios facilitan la asignación eficiente del trabajo,
asi como_ el segmmiento oportuno de los desequilibrios en los mercados
de trabajo.

11.4. Capacitación y educación en los sectores formal e informal

Los ~ercados de trabajo de los países en desarrollo con excedentes de
trabajo se pueden dividir, para su análisis, en dos sectores: formal e informal. Estos se diferencian por tener distintos salarios medios--los cuales
g~n~ralmente son mayores en el sector formal--y por retribuir en forma
distmta a la educación y capacitación de quienes trabajan en ellos. Los
dos s~ctores 5&lt;;, e_ncu~ntran estrechamente relacionados. El sector informal
constituye un ejército de reserva" de trabajo que regula los salarios del
secto~ formal; desempeña este papel porque en él los trabajadores se
cap~citan y adquieren experiencia laboral, las cuales se transforman en
capital humano productivo cuando los trabajadores se mueven al sector
~ormal. Algunas experiencias muestran que los trabajadores del sector
informal esperan la oportunidad para integrarse al sector formal· además
es m?y probable que trabajen alternadamente en ambos sectore~ (Hallak
Y Caillods,1981,p.25).

�104Ensayos

Durante las óltimas décadas, México experimentó una rápida expansión del sistema educativo, ocasionando que el número de egresados de
los distintos niveles superara el crecimiento de la demanda de trabajo.
Este fenómeno, aunado a la migración del campo a la ciudad, ha tenido,
entre otros, los efectos siguientes: a) subempleo de trabajadores educados,
incluyendo personas con educación superior; b) exigencia, por parte de
los empleadores, de credenciales educativas más elevadas para contratar
a los trabajadores que ocuparán los nuevos puestos de trabajo o que remplazarán a los trabajadores que se retiran;4 c) insatisfacción en los trabajadores que no experimentan movilidad o mejoras en sus condiciones
de vida; y d) pérdida de legitimidad de las instituciones políticas debido
a la acumulación de problemas económicos y sociales no resueltos.
La falta de dinamismo del sector formal, la expansión del sistema
~ducativo y el uso de las credenciales educativas como uno de los mecanismos de selección de trabajadores ocasionan que los no educados
y los no capacitados, generalmente los más pobres de la sociedad, sean
empujados hacia el desempleo y subempleo. Esta clase de trabajadores
encuentra sus medios de vida en trabajos de bajo nivel de productividad
y de ingresos. Asimismo, los migrantes del campo a la ciudad, mujeres
y jóvenes se encuentran sobre representados en el sector informal.
Ahora bien, la capacitación reditúa individual y socialmente cuando
los trabajadores que se capacitan tienen empleo, independientemente del
sector en el que presten sus servicios, ya que las mejoras en las habilidades
de los trabajadores contribuyen a un empleo más productivo. En un estudio
del Banco Mundial se estimó la tasa de rendimiento para los egresados
del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia. Esta institución fue fundada por el Ministerio del Trabajo con el propósito de
capacitar trabajadores que tienen empleo en el sector formal
(ILO,1987,v.3,p.18). El estudio concluyó que: a) las personas que se capacitaron en el SENA obtuvieron de su inversión en capacitación una
tasa media de rendimiento superior a la tasa media que se obtenía por
invertir en capital físico. v también superior a la tasa de rendimiento que
se obtenía por poseer certificados de estudios secundarios. b) La tasa
de rendimiento de los cursos varía con la duración de los mismos y con
las características de los trabajadores: es más alta para los programas
de mayor duración y para los estudiantes de mayor experiencia y educación
escolar básica. Esto últun0 sugiere que la capacitación es un complemento
más que un sustituto de la!&gt; otras formas de inversión en capital humano.

Capacitación de los...105

Adem~ se concluyó ~ue la capacitación es útil tanto para un mejor desempeno de los trabajadores, así como para su promoción.
!)tras investigacio~es sugieren que los programas de capacitación más
efectívos par~ los trabaja~ores del sector informal son los que se realizan
en el. sector informal DllSDlo, así como la mejor capacitación para los
trabajadores ~el sector formal es la que se realiza en el sector formal
{Hallalc y Caillods,p.125).
La educación Ycapacitación son, probablemente, los elementos que
los e~pleadores del sector formal toman más en cuenta para seleccionar
trabajadores. La llegada de jóvenes con niveles más altos de ed
'6
al me.reado de trabªJº
. post'blemente tenga como consecuencia que
ucacilosn
trabajadores men~s educados y capacitados sean expulsados del sector
formal, Ysean obligados a buscar trabajo en el sector informal O a permanecer desempleados. Cuando la educación secundaria se generalice
como ~ctualmente lo es ser alfabeto, es probable que un gran númer~
de }os Jóvenes egresados de los niveles medios y superiores de educación
se ~legren al ~ctor io!'ormal {~allalc y Caillods,pp.62,108). Por ello, la
política. ~ucativa de ruvel medio terminal debe influir en la formación
de habilidades de los trabajadores potenciales de ambos sectores.
En un futuro previsible, los sistemas productivos de los países en
desarroll? continuarán divididos entre los sectores formal e informal. Por
ello, l~~ sistemas de e~~cación y capa_citación tienen que inculcar actitudes
Yh~~ilidades cognosc1t1vas que permitan a los individuos enfrentar la inestabilidad ~n el em~leo y ajustarse a los cambios en el mercado de trabajo.
Los trabajadores tienen que concebir a la educación y capacitación como
P~~sos permanentes, como requisito para entender y desarrollar habilidades que les permitan adaptarse a un mundo que cambia rápidamente.
El éxito de una estrategia de desarrollo económico nacional y regional
d_epende en gran .parte ~e _los factores culturales y las condiciones de
vtda ~e 1~ poblaetón. Asumsmo, el papel que juegue la educación y la
capacitación dependerá de la disponibilidad de recursos humanos y de
las necesidades de la sociedad.

�106Ensayos

Capacitación de los...107

11.S. Capacltacl6n y mercados Internos de trabajo

comenzar a trabajar cuanto antes, pues de hecho lo que más reditúa es
la antigüedad laboral.S

La LFf y los estatutos sindicales privile~ la antigüedad sobre 1~ ca-

pacitación para la distribución de las prom&lt;_&gt;a~nes. Algunas de las posibles
consecuencias de este hecho serían las sigwentes:
a) Una fracción importante de los trabajadores emplea~os no _tiene la
escolaridad ni la capacitación necesaria para el desempeno eficiente de
los puestos que ocupan. En 1984, se estimó (STPS 1986:108) .que del
total de técnicos--690,®-, el 38% tenía bajo nivel de esco~d~d; de
los operarios calificados--3,040,®-y de los artesanos y_ope_ranos mdustriales semi-calificados se estimó que el 75% tenían baJo ruvel de escolaridad.
b) Los empresarios no tienen incentivos para capacitar a las ~rsonas
que ocuparán las vacantes, ya que éstas serán cubiertas por los trabaJ~dores
de mayor antigüedad y que se encuentran en espera de las oporturudades
de promoción. Los programas de capacit_ació~ ~ue reallia la empr~sa,
son motivados por el cumplimiento de las disposiciones legales, pero e~te
evidencia de que la mayoría de los empl~dores no están c:onvencidos
de que la capacitación eleve la productividad de los tr~ba1adort:5 capacitados. Además, las empresas grandes e incluso 1~ medianas no tienen
incentivos para capacitar a los trabajadores que necesitan para los puestos
más bajos de la escala ocupacional, ya que los pueden reclut~ de las
empresas pequeñas por medio de mejoras modestas en los salarios Yen
las condiciones de trabajo.
c) Los jóvenes que estudian carreras técnicas o ~ capacitan ~ara
el trabajo, sea a nivel secundario ~ de profesional medio, ven reducidas
tas expectativas de lograr oporturudades de empleo adecuadas a su p~eparación. Ello se debe a que la incorporación en el merca~o de trabaJo,
se da, por lo general, en puertas de entrada ~e parte baJa de la escala
ocupacional, ya que es práctica común que el smdicato
empresa defm~
los mecanismos para ocupar las vacantes y p~a la m?vilidad escalafonaria.
Así, el trabajador que realizó estudios técrucos, al _mcorporarse .ª empresa, tiene que acumular antigüedad para poder apli~ sus conOC1D11entos,
suponiendo que no los haya olvidado y que lo estudiado no s~ haya ~cito
obsoleto. Por lo tanto, en el mercado de trabajo los estudios técm&lt;:&lt;&gt;s,
por lo general, no son rentables. Si el sindicato y la empresa han definido
los mecanismos para ocupar las vacantes que se gen~ran Y, ade~ás, los
salarios están asociados a los puestos de trabajo, es me1or para los Jóvenes

!ª

r!ª

!ª

LFr debe~a estimular la capacitación de los trabajadores. Asies necesano promover una nueva cultura de capacitación, difundiendo el conocimiento de los beneficios que acarrea para los empresarios
y trabajadores, así como para la sociedad en su conjunto.
. La

m.tSDlO,

111. Capacitación y agentes económicos
En esta sección se analizan los elementos teóricos que fundamentan la
decisión de los trabajadores para capacitarse, de los empresarios para
invertir en la capacitación de los trabajadores y del estado para promover
la capacitación.

111.1. Trabajadores
El ciclo normal de vida laboral de los individuos tiene cuatro etapas:
escuela, capacitación en el trabajo, trabajo productivo y retiro (Reynolds,
et al.:99). El ciclo no es lineal ni secuencial, ya que durante la vida de
una persona cualquiera de las etapas puede observarse más de una vez.
La decisión individual de invertir en capacitación depende de varios
factores, entre los que destacan el costo de la capacitación, el rendimiento
esperado, el financiamiento y las habilidades personales. Estas variables
no ~n totalmente independientes, ya que, por ejemplo, la capacitación
reditúa más a las personas más capaces o hábiles.

A su vez, las diferencias en la inversión en capacitación explican,
en parte, la desigualdad en la distribución del ingreso laboral. Sin embargo,
la ~alelad de acceso a las fuentes de capacitación no conducirá necesariamente a la igualdad de los ingresos de los trabajadores, a6n si las
perso~ tu~eran ~ misma disposición para capacitarse, pues las personas
más hábiles mvertirán más y obtendrán mayores ingresos durante la vida
laboral. que las menos capaces. Sin embargo, el grado de desigualdad
en los mgresos se reduciría si aumentaran las oportunidades de acceso
a las instituciones de capacitación para el grueso de los trabajadores.

�Capacitación de los...1()()

108 Ensayos

111.2. Empresas
La calidad de la mano de obra requerida por las empresas depende del

capital que manejan y de la tecnología asociada al ~mo. A!gun~ requieren trabajadores con educación superior --po! ejemplo, _mgemeros
en in.formática y telecomunicaciones-- y otras reqweren trabaJad~res de
bajo nivel de especialización --por ejemplo, eshoadores o trabajadores
de limpiei.a.

respeto a la autoridad y, en el caso de los empleadores modernos flexibilidad y adaptabilidad. Por otro lado, los servicios públicos del em~leo,
tales como los SEE, al tratar de colocar a los trabajadores desempleados
actúan con criterios asistenciales, dando prioridad a la colocación de los
~abajadores nw necesitados. Por su parte, las instituciones privadas satisfacen las demandas por capacitación que enfrentan sin considerar las
oportunidades de empleo que enfrentarán los egresados.
Los períodos de capacitación más prolongados probablemente sean

Cada empresa tiene necesidades específicas de trabajadores Ylas expresan a través del mercado o a través de dem8?d~ directas para q?e
el estado elabore políticas educativas y de capacitación para el trabajo.
Las empresas establecen mecanismos de sel~ión para con~atar a
los trabajadores que mejor se ajusten a sus necesidades. Las hab~dades
de los trabajadores que contratan influyen en los costos en que mcurre
la empresa para capacitarlos.
Las empresas que requieren trabajadores capacitados tienen cuatro

caminos alternativos para conseguirlos. En primer l~gar, pueden ~levar
los salarios para propiciar la movilidad de los traba1adores capac1ta?os
ya empleados por otras empresas. En segundo lugar, pueden capacitar
a los trabajadores para que ocupen las vacantes. En tercer lugar, pueden
recurrir a los Servicios Estatales de Empleo (SEE) para que_ les ayu~en
en la búsqueda. En cuarto lugar, pueden recurrir a las agencias públicas
y privadas de capacitación.

!ª

En las dos primeras opciones es la empresa que cubre el _costo
total de contratar trabajadores capacitados; así, el mcremento_ salarial de
la primera opción es un sustituto de los costos de entrenanue~to. de la
segunda. En la tercera y cuarta opción, el_ costo de la ca~acitación lo
cubren otras empresas, las instituciones públicas y/o_ los_ tra~ajadore~--esto
último, en caso de que se hayan capacitado en mstituc1ones. privadas.
En todos los casos, las empresas cubren los costos de reclutanuento, evaluación de certificados v habilidades.
Las dos primer~ opciones son las más directas y efectivas. ~ora
bien, el término "requerunientos" de las empresas expresa las necesidades
diversas de los procesos de trabajo. Algunas ve~s los empleador.es desconocen las habilidade.,; especificas de los trabajadores que nW:sit~. reclutar; pero, en general. los atributos básicos que demandan son disciplma,

los que necesitan las personas que ocuparán los puestos administrativos
de alto nive~ sobre todo en las empresas innovadoras--que proveen nuevos
prod~ctos y desarrollan formas más eficientes de producir bienes y servicios
ya existentes. Por otro lado, los períodos más cortos probablemente sean
los que se necesitan para capacitar a los operarios semi-calificados de
las empresas tradicionales.

111.3. Estado

Los empresarios y los trabajadores son los beneficiarios directos de los
s~~cios de capacitación debido a que los mismos inciden en la productIVidad de los trabajadores y en una mayor eficiencia en el uso de los
r~cursos pr?ductivos, además de ser un medio de promoción y de mayores
ruveles de ingreso para los trabajadores.
La capacitación y educación no sólo acarrean beneficios a quienes
desarrollan habilidades y destrezas y a quienes los contratan. Ciudadanos
~~ e~ucados y capa~tados promueven en la sociedad formas más part1Ctpahvas y democráticas. En gener~ ciudadanos educados y capacitados,
co~o padres de familia y como consumidores, contribuyen a mejorar la
calidad de vida de la sociedad. Es decir, los beneficios sociales de la
educación y capacitación son mayores que los privados o individuales·
la educación y capacitación tienen externalidades. Sin embargo, estos be:
neficios .no tienen un valor en el mercado; por ello, el mercado tiende
a subestimar el valor del capital humano y a reducir los incentivos a invertir
en él (Salamon:4-5)

N~ obstante la identificación de los beneficiarios directos y de los
beneficios para la &lt;iOCledad las actividades de capacitación de los tra-

�110Ensayos

Capacitación de los...111

bajadores no pueden dejarse exclusivamente en manos privadas por las
razones que se enumeran a continuación.
(1) La libre movilidad de los trabajadores ~ona que los_ empleadores no inviertan lo suficiente para que sus traba1adores ad~weran
las destre7.8S y habilidades que consideran deseables para _el ID;eJor desempeño de sus tareas. Si lo hicieran, actuarían en forma ll'l'acional, ya
que los trabajadores capacitados recibirían ofert~ de otros em~lead~res,
los cuales pueden pagar salarios más altos debido a que no m~án
en costos de capacitación. Como resultado, 1~ empleadores no ti~nen
incentivos para capacitar y educar a los trabaJadores en forma óptima,
ya que no están seguros de recoger los frutos de su esfuerro.

(2) Si los empleadores tomaran en sus ~anos la or~~ón Yfuncionamiento de los programas de entrenamiento y capacitación probablemente disminuirían la operación de los mismos durante las fases
depresivas de la economía, generando cuellos de botella durante la expansiva. Así, el manejo privado de dichas actividades aumentaría
posibilidades de generar escasez y abundancia relativas durante las d1stmtas
fases del ciclo económico. Además, las posibilidades de capacitar para
el autoempleo y para la formación de micr? emp_resas dismin~an, ya
que los empresarios establecidos no tendrían mcenllvos para real~ ~stas
actividades. Con ello se verían disminuidas las posibilidades de creCim1ento
del sector informal, el cual es muy importante para la absorción de la
población económicamente activa del país.

!ª~

(3) La información que tiene la población acerca del valo~ de la
capacitación y educación técnica es deficiente. Por lo general, los Jóvenes
y los padres de familia no disponen de infor~ación p_ara evaluar las a!ternativas disponibles de capacitación y educación técnica, lo cual, cetens
paribus, hace posible una subinversión en estos rubros.
(4) Una gran parte de la población carece de recursos suficiente~
para financiar inversiones en capital hum~o. E~lo no sería prob~ema s1
existiera un mercado privado de recursos disporubles para finanetar este
tipo de inversiones, pero históricamente, los créditos para inv~rtir en cap~tal
humano han sido muy deficientes. Las razones saltan a la V1Sta. El capital
humano se incorpora en las personas, es intangible--sus unidades no se
pueden ver--y, por lo tanto, no puede servir d~ g~antía por los prés!~os.
Además, el capital humano produce un rendimiento cuando es utilizado
productivamente y no existen garantías de que así será.

. Lester Sal~on (19&lt;Jl:1) escribió que, en nuestros días, las políticas
SOCial Yeconómica de Estados Unidos parecen converger. Las políticas
contra_ la pobreza que en el pasado se justificaron en términos morales
Ypolí~cos, ~ora se ~nsideran esenciales para el progreso de la nación,
como ~ver~ones críticas en ~pital humano. En este contexto, la educación
y capac1tae1ón son una co?~etón ne~a para combatir la pobreza, pero
no representan una condietón sufietente. Se necesita la creación de más
empleos. Por su parte, en nuestro país el Tratado Norteamericano de
Libre Comercio implicará el aceleramiento de la adopción de un nuevo
patrón de desarrollo que promoverá la inversión extranjera y doméstica,
8;ií C?m? la creación de empleos. En este patrón, la educación y capaettaaón Jugarán un papel central para que dichos empleos sean productivos.
En un mundo de competencia global, la prosperidad de las naciones
depen~e de la calidad de sus trabajadores; esto es, de la acumulación
de capit~ ~umano. Las e?1presas multinacionales planean la localización
de 1~ ac~1VIda?e~ productivas en regiones con excedentes de trabajo, bajos
salanos, ~roxtm1dad ~ mercados claves, infraestructura productiva ... pero
el d~termmante ~ás importante es la productividad del trabajo del área
medida en relación con su costo" (Commitee for Economic Development:8): ~or lo tanto, el _estado debe impulsar poüticas que eleven la
pr~uct1V1dad ?e l_os tra~aJad~res, a través de un sistema integral de educación ~ ~pac1tac1ón. Dicho stStema es un requisito en la actual estrategia
de crecmuento y desarrollo económico.

IV. Financiamiento de la capacitación
C~ncebir una estrategia integral de educación y capacitación de los trabaJadores pai:a ~ue la nación participe con éxito en la competencia globa~
es ~o muy distmto a llevarla a cabo. Para esto último se necesitan recursos
sufiaentes, así como su correcta asignación.
~ fu~ntes altemati~as de financiamiento del programa de educación
Y capae1tac1ón son las siguientes:
.
(1) Asignaciones del sector público. El gobierno federal es una fuente
unportante d~ fmanciamiento; sin embargo, el programa no puede depen~er e~c!~1vamente de sus asignaciones, debido a la incertidumbre en
la disporubilidad de los recursos, los cuales reclaman también otros fmes

�Capacitación de los...113

112Ensayos

usos alternativos. En el contexto de la descentralización, ~ asignacio~es
del gobierno federal deben ser una fuente complemen~ de financia·
miento. Los programas de capacitación requieren de seguumento por p~te
de los responsables de la formación de recursos human~. Ello penmllrá
justificar las asignaciones de fondos federales para los DllS~OS, los cu~es
al no tener un rendimiento a corto plazo, se pueden CODS1derar no pnoritarios en épocas de restricciones presupuestales.

0

(2) Asignaciones de los gobiernos estatales y municipales. ~ta ~ente
de financiamiento debería ser la principal en la _nueva estrategia nac~onal
de descentralización. Sin embargo, debe concebirse en un marco na~~nal
que busque aminorar las desigualdades y evitar las coyunturas políticas
y económicas.
(3) Aportaciones del sector productivo privado. Estas podrían ser
obligatorias; sin embargo, los empleadores probablemente trasladará_n el
costo a los consumidores a través de precios más altos, y, de ~er pos~ble,
a los trabajadores a través de salarios más bajos. El ~ctor pnvad~, tiene
que cooperar en el financiamiento de una estrategia de formac1on de
recursos humanos, puesto que es un beneficiai:io directo de la mano de
obra capacitada y productiva al nivel que reqweren los retos de la competencia global. Por ejemplo, puede concertar es~erzos con el sector
público para reunir los recursos n~sarios para eqmpar y operar los centros de capacitación v entrenanuento.
(4) Pago de los servicios por parte del ~uario. Las personas que
se capacitan para el trabajo, así como los trabaJad~r~s desemplead?s que
buscan actuafu:ar sus habilidades ydestrezas o adqwnr nuevas, contnbuyen
a financiar los programas de capacitación mediante el pago de cuotas.
Una estrategia adecuada de financiamiento tiene que contemplar todas estas fuentes alternativas de recursos.
En el contexto de la descentralización de _la educació~ la. principal
responsabilidad en la planeación de los servicios de capaC1la~1ón recae
en el gobierno federal Los ciudadanos de un esta~o consentirán en fi.
nanciar un programa de capacitación propio si consideran que la m_ayoría
de los educados no emigrarán, porque el estado les ofrece oportuntdades
ocupacionales y, de esta manera, tendrán la posibilidad de re~uperar la
inversión por medi&lt;l dt los servicios productivos de los capacitados. En
estas entidades. el gobierno estatal debería financiar la mayor parte de

los programas. En los estados en los que no se presenta esta situación,
puede ocurrir una subinversión en capacitación, porque los beneficios los
recogerán otros estados. Por lo anterior, la acción del gobierno federal
se welve un imperativo, para asegurar una adecuada inversión en capital
humano en los estados.
En México, la participación del gobierno federal en materia educativa
está cambiando, de una administración fuertemente centralizada a una
descentralizada a cargo de los estados. En este nuevo marco, el gobierno
federal debe articular la estrategia nacional con las estrategias de los estados, promover reformas educativas e iniciativas de formación de recursos
humanos.
Por su parte, los estados pueden innovar en el campo de la capacitación, promoviendo sus propias reformas --nuevos contenidos y nuevas
formas de coordinación de los agentes que intervienen en el proceso-y elaborando programas que integren las políticas sociales con la capacitación de los trabajadores. Las comunidades estatales deben ser fuente
de nuevas ideas, y las políticas federales deben adecuarse a las circunstancias de cada uno de los estados.

V. Conclusiones
La capacitación es un medio para que las empresas asimilen los cambios
que ocasiona el progreso técnico, así como para elevar la eficiencia y

productividad de los procesos de trabajo existentes.
La innovación tecnológica requiere cambios en la organización de
la empresa y, con ello. la necesidad de recursos humanos flexibles y con
habilidad para re-capacitarse La capacitación no sólo permite satisfacer
las necesidades de habilidades laborales de las empresas nuevas o la demanda creciente de las empresas en expansión, sino que también permite
la reconversión de las habilidades de los trabajadores ya contratados y,
a través de ella. la reubicación de quienes tienen habilidades obsoletas.

Las deficienaas del sistema educativo nacional y los efectos del cambio
tecnológico en la orgaruzación de la producción hacen necesario que la
capacitación de lrn, trabajador~ se complemente fuera del sistema educativo formal. La capac1tac16n no es sustituto de la educación formal sino

�Capacitación de los...115

U4Ensayos

. divid
n mejores niveles educativos se capacitan
complemento. Los m
uos cocost Por lo tanto la capacitación puede
.dad y a menor
o.
'
con mayor facili
ed
.6 &amp; rma1 Por eJ·emplo, las empresas
•
·
de
la
ucaci
n
,o
•
. u1se
subsanar defiaencias
.
cursos de capacitación que tmp n
pueden ofrecer a sus tra~aJadores át' el uso de las computadoras,
1 desarrollo del razonaonento matero too,
fa habilidad para comunicarse y resolver problemas.
amas ue tratan la capacitación
En M~xico, 1~ le~es, pi::u!:~n inte~al. Por otro lado, la calo hacen sm coordinaa_6n y 6 .camente activa es deficiente. Por ello,
pacitaci6n ~ la pobllació: ~n:re una estrategia que subsan~ ~ dees necesario que e esta o. e a
.derar los aspectos sigwentes:
ficiencias. En dicha estrate~a se deben::~dores. Un esfuerzo especial
a) incorporar en fo~a activa a los e pm resarios, los cuales gedebe realiz.arse para mtegrar a los peque:~:c! de recursos suficientes
neran gran parte del empleo en el país, pe{
al desconocen la manera
para capacitar a sus ~abajadore5i~ kti~u~f
de capacitación. En la
de vincularse org~~ente ª . mos es cíficos para integrar a los clisestrategia deben clisenarse me~ .
~e capacitación, empleadores
tintos ~entes involu~ados: mstt:c::.:n diseñar los mecanismos para
y trabaJadores. Específicamente,
oductivos se reflejen en la orgaque las necesidades de los pr~sos p~ 1 de los programas de capaniz.ación, orientación Y contem:o ~ ~:bajo para valorar y promover
citación. b) Reformar la_ Lerte rlnte~ar la participación del estado, de
eficientemente la capacitaa nb. ~ d
n el financiamiento de la capalos empresarios y de los tra ªJª ores e
citación.

:::s

f

Glosario de términos
acitaci6n es un proceso a través del cual l~s
Capacltad6n. La ~p
ctualizan para el mejor desempeno
trabajadores se forman, in!onnan Yªatizan así como para el despliegue
de las actividades productivas que re et· .dades sociales. La capacitación
de las potencialidades h~manas en s~j~vtmediante el cual se incorpora
es un proceso de ensen~-:~:dades productivas que les son útiles
a las personas una o vanas . ~
en un rango definido de actividades.

Capacitación especfftca. Es el proceso mediante el cual se adquieren
habilidades que sólo son productivas en la empresa u organización en
la que fueron adquiridas.
Capacitación formal. La capacitación formal puede ser escolarizada
y no escolarizada. La primera es la que se realiza a través del sistema
educativo y la segunda es la que se realiza en el lugar de trabajo, esta
última cumple con lo establecido en la Ley Federal del Trabajo.
Capacitación general. Esta se refiere a la adquisición de habilidades
que pueden usarse productivamente en una gran variedad de actividades.
La habilidad de uso más general es la capacidad de "aprender a aprender".
A través de la capacitación general se adquieren habilidades que pasan
a formar parte de los atributos de las personas e influyen en su productividad e ingresos cuando el contexto laboral requiere de su utilización.
Capacitación informal. Se realiza "sobre la marcha" del proceso productivo, durante el desempeño de las actividades cotidianas de trabajo
y, por lo general, bajo la supervisión de un trabajador con más experiencia.
Capacitación en el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar el desempeño laboral de las personas que tienen un empleo. Generalmente, el empleador ofrece este servicio, el cual puede realizarse
dentro o fuera de la empresa.
Capacitación para el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar la inserción en el mercado laboral de los jóvenes que eligen la
educación vocacional. Generalmente, la ofrece el sistema educativo formal.
Capacitación a desempleados. Es la capacitación que tiene por objeto
reconvertir las habilidades de las personas que han sido despedidos o
que no encuentran empleo porque las habilidades que poseen no les ayudan
para encontrar trabajo remunerado.
Capital humano. El capital humano es el conjunto de habilidades,
destrezas y conocimiento productivo incorporado en las personas; el cual
puede incrementarse a través de la educación, capacitación y experiencia
laboral. En general, el concepto incluye cualquier actividad que aumente
la calidad, productividad e ingreso de los trabajadores. Los gastos en
salud, por ejemplo, también se consideran como una inversión en capital
humano.

�116Ensayos

La inversión en capital humano aumenta el pr~ucto y el ingr~
del individuo y de la sociedad de varias maneras: por medio de la generación
de nuevas ideas y técnicas que puedan inco~rarse en ins~entos Y
procedimientos productivos; capacita a los trabaJadores ~ara~ nuevas
técnicas e iniciar cambios en los métodos de producaón; facilita la comunicación entre consUJD,idores, trabajadores y ejecutivos; y posibilita_ el
aumento en la vida 6til del acervo de conocimientos y habilidades mcorporados en las personas.
Educad6n. Con frecuencia la capacitación se contrasta con la ~d~cación, ya que esta 6ltima se asocia con procesos de enseñama-aprendizaJe
que ejercitan y mejoran el uso de la mente para que ésta se !proveche
en forma generalizada en las distintas actividades hum~as. Es mdudable
que educación y capacitación están íntimamente _relaetonadas, ya que la
c;¡pacitación es una de las formas de la educación.
Habilidades. El concepto incluye diversas características de l~s individuos, tales como la fuerza y salud física, habilidad verbal, raronamiento
matemático destreza manual, motivación, entusiasmo, creatividad Yotras.
La productividad que los individuos logren de cada habilidad depende
del puesto de trabajo que ocupen.

Los trabajadores deben adquirir algunas de las ~bilidades que demandan los empleadores antes de ser contratados; por e1emplo, _la_ mayoría
de los trabajos requieren que las personas sepan leer y escribir. Otras
habilidades se aprenden en el lugar de trab~jo despu~ que las pe~sonas
han sido contratadas; por ejemplo, el maneJO del eqwpo ~roductivo de
la empresa y la comunicación con los compañeros de trabaJº: !ºr lo anterior, las empresas se interesan en C?nocer n~ _sólo las habilidades adquiridas por los individuos, sino también la facilidad con la que pueden
ser capacitados.
Mercados de trabajo Interno y aterno. La asignació!1 del traba~o
entre los distintos puestos de trabajo de las empresas se realiza por medio
de mC"Qnismos de mercado; sin embargo, no existe un solo mercado.
En términos generales. se pueden distinguir dos tipos de. mer&lt;:3dos: uno
interno y otro externo El interno es el que regula la asignaaón de los
trabajadores que ya están incorporados a la empresa, y cuyos der~hos
y obligaciones se negocian entre el sindicato y la empresa. ~tos últunos
negocian los criterios de promoción y ascenso de los trab_aJadores, así
como los salarios asociados a cada uno de los puestos, sustituyendo con

Capacitación de los...117

reglas y procedimientos administrativos las funciones del mercado externo.
En este último, tal como lo señala la teoría económica, el salario y la
asignación del trabajo están determinados por la oferta y demanda laborales. El mercado externo regula el salario y la asignación del trabajo
recién incorporado a la empresa.
Sectores formal e Informal. La Oficina Internacional del Trabajo
(OIT)' ha difundido la noción de que el mercado de trabajo de los países
en desarrollo se encuentra dividido entre los sectores formal e informal.
La OIT define al sector informal como el que incluye las actividades económicas que no están sujetas a reglas "formales" de contratación, licencias,
inspección laboral y cargas fiscales (ILO,1987,v.1,p.25). Por otro lado, el
sector formal incluye el empleo público y privado cuyas condiciones de
trabajo están basadas en reglas formales. Entre los dos sectores no existe
una distinción precisa debido a los múltiples criterios utilizados para su
diferenciación.

Notas
1

Existe escasa evidencia de que los cambios en la tecnología propicien
alteraciones sustanciales en los requerimientos de habilidades y de niveles
educativos para el desempeño de los puestos de trabajo (Cyert y Mowcry:
103; Levin:3). Los cambios en la organización del trabajo son los que
tienen un impacto mayor en dichos requerimientos, principalmente los
cambios que propician una mayor participación del trabajo en las decisiones
que afectan a la producción, la estabilidad en el empleo y una mayor
inversión en la capacitación de los trabajadores (Levin:4).
2

En el Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994, páginas 69-70, se argumenta brevemente acerca de la relevancia de la capacitación en el proyecto nacional de moderniz.ación económica. En el Programa para la
Modemlzaclon Educativa 1989-1994 se dedica un capítulo a la importancia
de la capacitación como medio para aumentar la productividad del trabajo
y el ritmo de crecimiento económico.
3

La Secretaría de Educación Pública es el órgano normativo de los
planes y programas de estudio, creación de planteles educativos, acreditación, certificación " evaluación académica.

�118Ensayos

4

El deterioro que sufrió la educación superior en el pasado también
explica esta tendencia a exigir mayores credenciales educativas.
5

Actualmente, existe un proyecto de reforma de la LFr.

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�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 19')3 - Pp.121-151

Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo:
La experiencia de los prestatarios mexicanos

Enrique González Gonzá/ez •

l. Antecedentes
Hasta el primer choque petrolero de 1973 - 1974, los países en desarrollo
.dependían casi por completo de los recursos crediticios obtenidos de entidades oficiales; con una participación muy limitada en el mercado bancario internacional.
Después de 1973 se registró un rápido crecimiento de los créditos
de la banca comercial internacional a los países en desarrollo; evento
que obedeció, entre otros factores, a la mayor dispomoilidad de recursos
crediticios con que contó la banca privada y su apremiante necesidad
de reciclar esos excedentes generados por los países exportadores de petróleo. Además, el ajuste recesivo de las economías industriales que significó el estancamiento del volumen de comercio mundial y la caída de
los precios de las materias primas, que aunado al aumento de las tasas
de interés internacionales, agudizaron los problemas de balanza de pagos
de los países en desarrollo. En este 61timo proceso, conviene destacarlo,
influyó de manera decisiva la instrumentación por estos países de políticas
fiscales expansionarias -que se reflejaron en fuertes déficit presupuestalesy la permanencia de tipos de cambio sobrevaluados.
El remplazo de las fuentes oficiales multilaterales por acreedores
privados internacionales en la concesión de créditos a los países en desarrollo se debió, en parte, al rápido aumento de las necesidades de crédito

• Banco de México, Sucursal Monterrey. FJ autor agradece los comentarios y útiles sugcrenciu de Rodolfo Padilla del Bosque. Las opiniones expresadas en el presente ensayo
son de la exclusiva responsabilidad del autor y no deben asociarse necesariamente con
la postura del Instituto C.cntral.

�Flujos privados de...123

122Ensayos

externo de las economías en desarrollo con fuertes desequilibrios e? sus
balanzas de pagos y a la insuficiente disponibilidad de recursos oficiales.

11. Determinantes de la reintegración de los

países en desarrollo a los mercados
voluntarios de capitales

Los países en desarrollo continuaron acumulando deu~ externa,
mientras que las relaciones analíticas entre ésta ~ las ~tudes económicas reales -Producto Interno Bruto y exportaaones de bienes Yservicios- registraron niveles sin precedente. Tal evolución, junto con _una
serie de eventos externos desfavorables, entre los que desta~ el d~tenoro
de los términos de intercambio y las mayores tasas de mterés mt~macionales, propició la crisis de la deuda externa; su~so que se manifes~ó
en una evidente restricción de las corrientes de crédito externo voluntano
a los deudores soberanos.
La respuesta inmediata a esta crisis de pagos ~u.e amen~ba la estabilidad del sistema financiero internacional consistió en la unplementación de esquemas convencionales de reestructuraci~n. de la deu~a
externa, con reprogramaciones de los plazos para el vencUDiento del principal y, en algunos casos, la obtención concertada d~ recursos frescos
destinados a refinanciar una parte de la remesa de intereses.
Los ejercicios tradicionales de renegociación de la deuda externa,
sin embargo, generaron acumulaciones de los pasivos externos, ~o obstante
los esfuerzos de ajuste económico y reforma estructural realizado~ por
los países en desarrollo, afectando desfavorablemente las ~rcepc!ones
de riesgo país -y de transferencia- de los acreedore~ finanaeros ~ternacionales e inversionistas privados nacionales. Ello hlro más aprem1ante
la necesidad de contar con esquemas de reestructuración más comprensivos.1

Durante el período de 1987 a mayo de 1993, trece países en _desarrollo
concluyeron acuerdos de reestructuración de la deuda ban~a en ~ndiciones de mercado; procesos que incorporaron caracte~tica_s propias
y que sirvieron para disminuir el valor presente de las o~ligaciones por
concepto de servicio de la deuda externa.2 Tal evento, J~to con otras
acciones de política que se mencionan r_nás. adelante, fa~tó el acceso
de algunos países en desarrollo al finanaamiento voluntano en los mercados de capital.

La reincorporación de algunos países en desarrollo a los mercados vo-

luntarios de capital no es producto de la casualidad. Por el contrario,
dicho acontecimiento se puede atribuir a la perseverancia en la aplicación
de políticas maaoeconómicas congruentes; así como a la ejecución de
medidas de cambio estructural.3 Asimismo, la formalización de acuerdos
de reestructuración de la deuda externa con la banca comercial extranjera
que incorporan operaciones de reducción de deuda y su servicio congruentes con las condiciones de mercado -sin olvidar los convenios de
reprogramación con los organismos financieros multilaterales y gobiernos
de los países industriales acreedores- son también elementos indispensables
en la recuperación del acceso a los mercados financieros internacionales.

Además de los argumentos señalados en el párrafo anterior, otros
elementos de política no menos importantes en el proceso de recuperación
de flujos voluntarios de capital se refieren a los menores costos de transacción en los mercados de capital de los países industriales,4 así como
las mejores calificaciones crediticias otorgadas por agencias especializadas
a los títulos de deuda de algunos países en desarrollo! y la emisión
de una gama de instrumentos de financiamiento que se ajustan a las
condiciones prevalecientes en el mercado y son, por tanto, atractivos para
los inversionistas internacionales.6
Un aspecto interesante que vale la pena destacar del proceso de
restauración de los flujos voluntarios de capital se refiere a la gran
variedad de fuentes de financiamiento -residentes nacionales con capitales
en el exterior, fondos de pensión, instituciones financieras, corporaciones,
etcétera- y los diversos tipos de instrumentos de fmanciamiento utilizados.

•Partldpadón de algunos países de América Latina y Asia en
los diferentes segmentos del meraado

En los últimos años, algunos países en desarrollo consiguieron normalizar su acceso a los mercados voluntarios de capital mediante la emisión
de bonos internacionales, colocaciones accionarias y, en menor grado,
la utilización de instrumentos de deuda de corto plazo -por ejemplo, Eu-

�124Ensayos

Flujos privados de ...125
r

rocertificados de depósito y Europapel- comercial; lo que contrasta notablemente con el esquema general de financiamiento externo observado
después de la crisis de la deuda externa, bajo la forma de renegociación
del principal y concesión concertada de recursos frescos.
Además de la diversidad de instrumentos de financiamiento utilizados,
los prestatarios de los países en desarrollo han incorporado en sus emisiones de deuda una serie de garantías y técnicas que involucran un mayor
compromiso de pago de sus obligaciones con acreedores financieros internacionales.
Como se puede observar en el cuadro 1, los países en desarrollo
incrementaron su actividad en el mercado de bonos internacionales durante
la primera mitad de 1993, al efec~ e~iones por la cantidad de :1,218
D)illones de dólares, es decir, casi la cifra observada en todo el ano de
1992; correspondiendo el 53 por ciento de ese monto a los países de
América Latina -destacando la participación de México con el 53 por
ciento del total de emisiones de la región-y el 23 por ciento a los prestatarios
de Asia.
Cabe destacar que las colocaciones de bonos en el exterior efectuadas
por Brasil alcaJ17.aJ'on un monto del o~~en de ~960 mill_ones de ~ólares
-es decir, el 26 por ciento de las em1S1ones latino~encanas; ~e~tras
que China yCorea del Sur participaron con el 62 por ciento de las emisiones
de Asia.
En sus emisiones de bonos internacionales, los prestatarios de los
países en desarrollo han recurrido cada vez con menor frecuencia al '!-5º
de técnicas de financiamiento que incorporan opciones colaterales -opción
de redención anticipada, bonos convertibles en acciones, etcétera. Estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que la relación número de emisiones colateralizadas - número de colocaciones
totales, para los emisores de los ~ s en desarrollo, pasó de
por
ciento en 1990 a 24 por ciento en 1992 y 20 por ciento en la pnmera
mitad de 1993. En cuanto a los participantes de América Latina, dicho
coeficiente registró cifras del orden de 25 por ciento en 1991 y 13 por
ciento en el primer semestre de 1993; mientras que en el caso de los
emisores de Asia, dicha relación alcanzó niveles de 55 por ciento Y38
por ciento durante el mismo período.

2?

Los analistas coinciden en señalar la conveniencia de utifuar garantías
colater~es en ~ etapa inicial del proceso de recuperación de mercados
de capitales pnvados, sobre todo para aquellos emisores residentes en
países en de~~llo con 1:1°ª sólida posición financiera, pero que no cuentan
co~ un prestigio mt~rnacional bien establecido. Recomiendan, sin embargo,
evitar. el uso exte~o Yfre~ente de estas técnicas, toda vez que pueden
reduar la capacidad de aJuste financiero del prestatario, con posibles
efectos adver~ en el evento de problemas de liquidez de corto plazo.
Result~ ne~~• por tanto, ponderar y comparar dicho costo con los
beneficios ~ediatos en la forma de menores costos de financiamiento
buscando mantener en todo momento un equilibrio adecuado.
'

La participación de un número creciente de países latinoamericanos
en el mercado de bonos durante 1992 y la primera mitad de 1993 denota
una maror confianza de los inversionistas privados en las pers~ctivas
e'?nómicas.de los países de la región. Prueba de ello, son las menores
prunas de nesgo pagadas por los prestatarios latinoamericanos, particularm~nte en los casos de los prestatarios soberanos y entidades del sector
público (cuadro 2).
Otra fuente de fmanciamiento voluntario se refiere a las inversiones
accio~arias del e~erior que incluyen los recursos captados por la vía de
American Depos1tory Receipt (ADR) y Global Depository Receipt
(GDR),7 los fondos país y la inversión accionaria directa.
~esde 1?91 se o~serva una activa participación de los emisores de
~én~ Latma y Asta en el mercado accionario internacional. Según
estimaciones del FMI, las colocaciones accionarias efectuadas por los primeros representaron el 62 por ciento del monto total de emisiones de
los p~es en desarro~o durante la primera mitad de 1993 (45 por ciento
en e_l ~o ~e 1992); mientras que los prestatarios de Asia registraron una
parttc1~aci6n _de 35 por ciento (50 por ciento en 1992). Cabe destacar
la pérdida de tmportancia relativa de los emisores mexicanos en este mercado, &lt;:°n participaciones del orden de 69 por ciento, 33 por ciento y
9 po~ ciento en 1991, 1992 y el primer semestre de 1993, respectivamente·
Yel tm~rtante papel ~~do por los participantes argentinos, con ei
50 por cie?to de las em1S1ones durante este último lapso. Tal evolución,
denota el mterés de los inversionistas internacionales en los valores colocados por emisores de países en desarrollo en los mercados fmancieros
~e las economías industriales; proceso facilitado por la utilización de los
tnstrumentos ADR v GDR

�126Ensayos

Por otra parte, los fondos de inversión extranjera ó fondos país constituyen para los países en deurrollo un mecanismo adicional de obtención
de recursos externos. Cabe señalar que en un principio dichos fondos
especializados representaban para los inversionistas internacionales el único camino para la adquisición de acciones en los países en desarrollo.
Las nuevas emisiones de fondos cerrados en mercados emergentes
de países en desarrollo acusaron un marcado descenso durante la primera
mitad de 19()3, al registrar un monto de 370 millones de dólares; cifra
muy inferior a la observada en el mismo período del año anterior. Tal
evolución obedece a la menor dificultad de acceso directo a dichos mercados y al mayor n6mero de emisiones accionarias por los países en desarrollo en el mercado financiero internacional.

En cuanto a las adquisiciones directas por inversionistas extranjeros
de acciones cotizadas en los mercados de valores emergentes, destacaron
México y Brasil como importantes receptores de recursos externos en
América Latina; resultado, en parte, de las reformas efectuadas al marco
legal del mercado de valores y de las oportunidades de inversión creadas
por el proceso de privatii.ación de empresas públicas.•
Por último, las entidades bancarias y corporaciones privadas de los
países latinoamericanos encontraron en las emisiones de instrumentos de
deuda de corto plazo una alternativa viable y atractiva de financiamiento
externo.
El acceso de los prestatarios latinoamericanos al mercado de Eurocertificados de depósito comenzó en el mes de abril de 1990, cuando
los bancos comerciales mexicanos realizaron emisiones a través de sus
sucursales en Londres; participando posteriormente bancos de Argentina,
Brasil y Venezuela, bajo condiciones iniciales menos favorables a las conseguidas por los emisores mexicanos.

Flujos privados de...127

canzado en materia de renegociación de la d
.
como elementos determinantes en el r
e~~ externa, ~ constituyeron
de créditos voluntarios en los
pd~ e r~uperaaón por México
merca os mternaaonales.
Cabe destacar que las reformas
did
de valores y los diferentes acue d empre~ . as en el ámbito del mercado
bursátiles internacionales, pro r .os msltituaonales con las autoridades
moV1eron a colocación y f "6 d
co izaet n e va1ores mexicanos en los mercados xtr .
el ingreso de capitales en la foa:a danJ~ros; ~demás de que alentaron
6 rtaf li
e mversión cxtraniera d cart
po o o. En este contexto la B Isa M .
~
e
era
también un mecanismo altern~t. ~ b exi~ de Valores constituye
rvo e o tenetón de recursos externos.9

-Renegociación de la deuda p6blica ext
con la banca extranjera
erna

En febrero de 1990 Méxi
I b
un acuerdo de rees'tructcuro y ~6 anca acrleedora internacional formalii.aron
ac1 n -en e marco d 1 . . . .
aproximadamente el 63
.
d
e a m1c1ahva Brady- de
.
por ciento e la deuda públ'
xt
una cifra de 48,230 millones de dólares.
ica e erna, es decir,
Los bancos comerciales selecci n
1 · •
titución de deuda histórica
bo o ar~n as s1gmentes opciones: i) susdel orden de 6.25 por cientopor1
~ar; una tasa fija de interés
a través de la adquisición dey pbo
30póanos, con garantía del principal
•t
nos cu n cero y garantía d I
d
10 ereses por l8 meses; ii) sustitución de de
· ·
e pago e
cuento -reducción del princi al
u~ ongmal por bonos a desen d~lares más una sobretasf d/~3¡¡6 por ci_ento- con un~ tasa Libor
terísticas de madurez
P?r ciento, y las mismas caracrecursos frescos por u~!=~~a ~e la ~:160 anterior; üi) aportación de
original de la deuda no
.da eqdawv ente al 25 por ciento del saldo
cons1 era en las dos opciones anteriores.lo

a::~: ª ª

f:rt:~i: 1:

111. La experiencia reciente de México en los
mercados financieros internacionales
La gestión apropiada en el ámbito macreconómico, sustentada en la disciplina fiscal y el manejo prudente de la política monetaria, así como
la firmeza de las acciones dirigidas al cambio estructural; y el éxito al-

ª

Tal acción de política d más d
México al fmanciamiento v~l:n~ario
::;¡°lidar
el acceso de
1
económicos nacionales y redujo 1 '
.
~ de los agentes
agentes financieros internacion ~ percepciones de nesgo-país en los
versión privada nacional como
asJ;'CCtos qu~ alen!aron tanto la inla repatriación de capitales.
ers16n extranJera directa y motivaron

1~:~

�128Ensayos

-Dlvenu Opciones de Flnandamlento Externo
La estrategia de acceso inicial a financiamiento voluntario de los emisores p6blicos consistió en el escalonamiento de las emisiones, buscando
evitar en todo momento la saturación del papel mexicano en el mercado.
Otro aspecto importante de la política p6blica de endeudamiento externo
consistió también en la diversificación de los mercados y monedas en
las que se denominan las obligaciones; así como el tipo de papel que
se emite. Tales acciones han contnbuido a mejorar los términos pactados
en las emisiones de valores mexicanos en los mercados externos.

a) Bonos Internacionales
En junio de 1989, el Banco Nacional de Comerci~ Exterior, S.N.C.
(BANCOMEXT) realizó una emisión de bonos d~n~mma~&lt;?S. en dólares
en el mercado internacional; con una tasa de rendimiento lDletal de 17.00
por ciento y una prima de riesgo ó spread del orden de 820 puntos base
(considerando como tasa de referencia el rendimiento de los bonos d~l
Tesoro de los Estados Unidos), además de un plazo de m~durez pr?medio
efectivo de 2.5 años. Cabe destacar que dicha colocaetón constituyó la
primera emisión sin garantía por una entidad del sector p6blico en el
mercado voluntario desde 1982.
Posteriormente, los emisores mexicanos alcanzaron té~os m~ favorables en los mercados internacionales, toda vez que la pnma de nesgo
pagada por los prestatarios del sector p6blico en emisiones no colateralizadas disminuyó de 820 puntos base en el primer semestre de_1989
a 366 puntos base en 1990, y a 215 y 198 puntos base en 1992 y la_pr11Dera
mitad de 1993, respectivamente. Asimism~, la so~ret:'58 promedio de las
emisiones 00 colateralizadas del sector pnvado disminuyó de 800 puntos
base a 366 puntos base durante el período comprendido entre el segundo
semestre de 1989 y primer semestre de 1993.
Conviene señalar que los plazos de vencimiento promedi~ de las e~siones públicas y privadas se situaron en un rango con límite supenor
de 5 años, durante la mayor parte del período 1989 -. 19')1. Dur~te
el último cuatrimestre de 19')1, sin embargo, algunas entidades públicas
emitieron bonos con plazos de vencimiento de más de cinco añ~. Así,
las emisiones efectuadas por la empresa paraestatal Petróleos Mencanos

f1ujos privados de...129

(PEMEX) en los meses de septiembre y noviembre de 1991 alcanzaron
P ~ de ~durez de siete y diez años, respectivamente; además de la
eDllSlón i:_calizada por Nacional. F"manciera, S.N.C. (NAF1N) en octubre
de ese ano por un plazo de diez años.
_Cabe señalar ~u~ durante los primeros siete meses de 1993, el 21
J&gt;:01' acoto de las CDllSlones de bonos efectuadas por los prestatarios meD~os alcanzaron p ~ de vencimiento de siete a diez años; aún cuando
continuaron predommando las colocaciones a cinco años.
Como ~ pued~ observar en los cuadros 3 y 3A, las emisiones de
los prestatanos meXJcanos se han visto acompañadas, en algunos casos,
por ~antfas qu~ comprende~ activos tales como cuentas por cobrar,
dep6stt?5. ~ancanos en e_l e:xtenor y otras facilidades; y por opciones de
convei:tibilidad y redención anticipada que reducen el riesgo de trans~erencia _percibido por los inversionistas y alientan la colocación de bonos
mtemaetonales. Además, en dichos cuadros se observa la diversidad de
monedas en las que se denominan las obligaciones.
~ a s de_ las emisiones realizadas durante 1993 por los distintos
prestatan~s men~os pr_esentan características sobresalientes y novedosas
en el ámbito latínoamencano. Destacan, por ejemplo, la colocación de
eurobonos ef~da por Cementos Mexicanos, S.A. (CEMEX) por un
m~nto de ~00) millones de dólares -la cifra más elevada para un emisor
latínoamen~o- a un plazo de cinco años y una prima de 329 puntos
base por encima de las notas del Tesoro de los Estados Unidos· con
la ~mpr~ Trans~rtación ~arítima Mexicana convirtiéndose en el p;imer
eDUSOr pnvado latmoamencano en participar en el mercado de bonos
"Yankee", con una emisión a diez años y una sobretasa de 350 puntos
base respecto a las notas del Tesoro de los Estados Unidos.
En julio de 1993, México regresó al mercado de bonos "Samurai"

d_espués de una ausencia de 16 años, con la emisión Estados Unidos Me:
Xlcanos {EUM; prestatario soberano) por un monto de 10 mil millones
de yen Y P~ de tres años. Cabe destacar que dicha emisión recibió
de la agenaa Duff and Phelps la calificación de BBB (grado inversión).
. En no~embre de 1993, PEMEX se convirtió en el primer prestatario
latin~~ncano en a l ~ el mayor plazo de vencimiento {30 años) para
una e1D1S1ón de bonos mtemacionales. Otros términos de la colocación
se refieren a un cupón de 8.625 por ciento y un margen de rendimiento

�Ftujos privados de...131

130Ensayos

de 220 puntos base por encima de los bonos del Tesoro de los Estados
Unidos, con madurez comparable.
A partir de 1992, las agencias especializadas comenzaron a calificar
los instrumentos de deuda denominados en moneda local Así, a finales
de ese año Standard and Poor's asignó la categoría de "grado inversión"
tanto a tos' CETES (A-1) como a la deuda mexicana de largo plazo en
moneda nacional (AA-). Destaca, además, la calificación de grado inversión
(A) otorgada por esta misma agencia al programa de Europagarés de
mediano plazo en pesos de BANAMEX. Dicha entidad bancaria se co~tituyó como la primera en México en reaoir calificaciones de la ~eneta
en cuestión para sus obligaciones en moneda nacional y cxtranJera.
Actualmente México -como prestatario soberano- mantiene calificaciones creditici~ de Ba2 y BB + (por debajo del grado de inversión),
otorgadas por Moody's lnvestor Service y Standard ~d Poor's, respectivamente. Especialistas financieros, sin embargo, coDS1deran como muy
factible el otorgamiento por dichas empresas de la categoría de "grado
inversión" a los títulos de deuda soberana. Tal expectativa, señalan, se
fortalece con la aprobación por los órganos legislativos estadounidenses
del Tratado de Libre Comercio México - Estados Unidos - Canadá.
Por otra parte, conviene destacar la participación de los ~restatarios
mexicanos en el segmento de mercado de Europagarés de mediano plazo.
Así en abril de 1991, BANCOMEXT estableció el primer programa de
Ew'.opagarés de mediano plazo para un prestat~o público ~tinoM?ericano· con CEMEX como la primera compañía pnvada de Aménca Latina
con p~cipación en este mercado. Con ello, se mantiene la estrategia
de diversificación de instrumentos, monedas, plazos, etcétera.

b) Instrumentos de Financiamiento de Corto Plazo
Los emisores mexicanos también marcaron su liderai.go entre los paí-

ses latinoamericanos en la utilización de instrumentos de deuda de corto
plazo.
La primera emisión de Eurocertificados de depósito por Banca Serfín,
en abril de 1990, marcó el inicio de una activa participación de los bancos
comerciales mexicanos en este segmento de mercado; con las tasas de

rendimiento ~ando una trayectoria descendente en virtud de las menores ~ de mterés de corto plazo en los Estados Unidos y de las
percepaones favorables en tomo al desempeño de la economía mº...:
.....cana.
En abril de 1991, la empresa privada mexicana Hojalata y Lámina,
S.A. ~e C.V. {HYLSA) estableció el primer programa de Europapel comeraal JX?r. un plazo de 90 días Yuna tasa de 12.75 por ciento; mientras
que la eDUS1ón Estados Unidos Mexicanos constituyó el primer programa
~ Europapel comercial establecido por un prestatario soberano en Aménea Latina.

e) Inversión Extranjera Directa

y

de Cartera

.Aten~endo a su _comportamiento histórico, el flujo de inversión extranJera directa constituye el rubro más estable de la cuenta de capital
la b~anza de pagos, toda vez que entre 1980 y 19&lt;)2 la razón utilidades
remvert~das por e~presas con inversión extranjera a utilidades anuales
pr~medió 59 ~r ae~to; mientras que el concepto de cuentas entre compañías promedió casi cero durante el mismo período.

dt:

Lo~ dat~ estadísticos de la balanza de pagos que publica el Banco
de México ~nalan que la inversión extranjera directa registró una monto
de 5,365 ~ones de dólares en 19&lt;)2; cifra sin precedente y superior en
12.7 por Ciento a la_ observada en 1991. Por su parte, la inversión extranjera
de _cartera ascendió a 13,5~3 millones de dólares; flujo que representó
un m~emento de 37.3 por aento respecto al año anterior. Asf, la inversión
~~Jera total ascendió a 18,919 millones de dólares en 19&lt;)2; lo que
significó un aumento de 293 por ciento con relación a 1991.

En cuanto a la composición porcentual del flujo de inversión extranjera
t?t_al e? 19&lt;)2, destaca la inversión en valores de renta ftja con una par::aaón d~I or~en de 46 por ciento; ~entras que la registrada en el
cado ~CCJonano r~prescntó el 25 por aento, con la proporción restante
(28 por ciento) refiriéndose a la inversión directa (gráfica 1).
El flujo de inversión extranjera total durante los primeros nueve meses
de 1993 ascendió a 15,034 millones de dólares; cifra muy similar a la
observ~da durante el mismo período del año anterior. En dicho comportanuento sobresalió la inversión de cartera al crecer 7 por ciento, un-

�Flujos privados de ...133

132Ensayos

utsada por el fuerte aumento de la inversión extranjera en e! mercado
~ccionario; con la inversión extran~era directa mostrando una V1S1ble contracción del orden de 17.7 por aento.
Conviene señalar que la inversión bursátil solo se ha pe~ti~o a
los agentes extranjeros desde finales de 1989; y que su notable crecumento
en los 6ltimos años refleja la confiama del inversionista extranjero en
el desempeño de la economía mexicana.11

d) Inversión Extranjera en la Bolsa Mexicana de Valores
La inversión extranjera en renta variable alcanzó al cierre ~e 1992
un saldo de 28,716 millones de dólares, a valor de mercad?;. cifra que
se compara con el saldo de 18,543 millones de dólares en diaem~re de
1991. De ese monto, destacaron las inversiones en.Recibos Ame~canos
de Depósito (American Depository Receipts) por la c~ra de 21,~ ~ones
de dólares; así como las compras de acciones de libre suscnpaón ~r
la cantidad de 5,f/J7 millones de dólares. A su vei.,_ los saldos ~ las mversiones extranjeras en el Fondo Neutro d~ NaCional Fmanaera Y el
Fondo México ascendieron a 1,798 y ~7 millones de dólares, respectivamente.

El saldo de la inversión extranjera en renta variable al '19 d~ octubre
de 1993 ascendió a 37,985 millones de dólares; con el 64 por_ aento correspondiendo a inversiones en Recibos Americanos de Depósito (gráfica
2).
El saldo a valor de mercado de la inversión extranjera en valores
gubernamentales al cierre de 1992 ascendió a 44,368. millones de_ nuevos
pesos; con el 64 por ciento de este monto correspondiendo a Certifi~dos
de la Tesorería de la Federación. A mediados de octubre de 1~, di~ho
saldo alcanro la cifra de 68,646 millones de nuevos pesos; con dich~ mstrumento de deuda p6blica representando nuevamente el 65 por aento
de las emisiones en el mercado de dinero (gráfica 3).12

IV. Consideraciones Finales·
Conviene reiterar nuevamente que la normalización de los flujos voluntarios
de capitales externos privados recibidos por algunos países en desarrollo
obedece, fundamentalmente, al buen juicio de los mercados en tomo a
la aplicación congruente por dichos países de su política macroeconómica;
a los avances alcanzados en materia de reforma estructural; y a las operaciones de reducción de deuda externa involucradas en los acuerdos de
renegociación con la banca comercial acreedora, que se traducen en un
perfil de pasivos más acorde con la capacidad de pago del prestatario
soberano. Este marco de opciones genera certidumbre y confianza en
los inversionistas nacional e internacional, e impulsa la participación de
este 6ltimo en las diferentes emisiones de valores efectuadas por los agentes
públicos y privados residentes en países en desarrollo.
En el ámbito externo, la disminución de las tasas de interés de corto
plazo en algunos países industriales -particularmente en los Estados Unidos- es también un elemento que explica en cierta medida el desplazamiento
de recursos de inversionistas internacionales hacia países en desarrollo.
Al respecto, conviene señalar que en el caso de México dichos flujos
de capital privado se han caracterizado por mostrar permanencia y consistencia en su crecimiento, aún en el marco de importantes disminuciones
de las tasas de interés internas reales y nominales; señal elocuente de
que los ingresos de capitales no obedecen a elementos especulativos.
En la actual composición de los flujos de capitales externos a países
en desarrollo, destaca la participación de las emisiones de bonos internacionales con una proporción poco significativa de nuevos préstamos
bancarios; aspectos atribuibles a la mayor confianza de los tenedores de
bonos respecto a la disposición y cumplimiento de pago de los emisores
Y a la actitud de cautela asumida por la banca internacional en virtud
de su grado de exposición ante países deudores y de sus necesidades
de capitalización.
Además de los bonos internacionales, las inversiones accionarias del
exterior constituyen también una modalidad importante en las nuevas corrientes de capitales voluntarios.
Cabe esperar, además, un mayor flujo de recursos en la forma de
~versión extranjera directa a medida que los avances en el proceso de
11,Juste estructural de algunas economías en desarrollo propicien mayor

�Flujos privados de...135

134Ensayos

eficiencia y crecimiento del aparato productivo, y !11ejor~n las perspectivas
de rentabilidad esperada de los progr~ de mversión ffsi~. Esto. es
particularmente cierto en el caso de México, donde su mayor mtegraaón
comercial con los Estados Unidos y Canadá seguramente fortalecerá su
grado .de competitividad, ampliando sus capacidades productiva Y exportadora.
La composición de los flujos de fondos externos descrita en los párrafos anteriores resulta más conveniente para los países en desarrollo
que la registrada en los setenta, cuando los crédit~s b~carios sindicados
constituyeron el principal componente del financiamiento externo.
Cabe destacar el papel preponderante de las entidades privad~ de
los países en desarrollo -con sólido prestigio internaci?nal y alta capacidad
exportadora- en la obtención de capitales voluntarios. del exterior. :al
evento resulta conveniente, en teoría, toda vez que dichos prestatarios
someten sus decisiones de inversión de recursos a la ejecución de proyectos
reptables; opción que aumenta la probabilidad de cumplimiento de las
obligaciones por concepto de servicio de la deuda externa.
No obstante lo anterior, resulta indispensable evaluar y supe~ar
la composición de los ingresos de capitales privados e~emos_por mstrumento, origen y plazo de madurez. Al respe_cto, convtene s~nalar que
algunos países prestatarios han emprendido acciones :n tal sen~do. B~ta
recordar que en abril de 1992, las autoridades fman~1eras mext~.as impusieron a la banca comercial un límite a su capacidad de admisi~n de
pasivos denominados en moneda extranj~ra, eqwvalente ~ 10 por ciento
de la suma de los pasivos en moneda nactonal ,nás los pasivos en moneda
extranjera ó referidos a la misma. Ello con el p~opósito de desalentar
el rápido crecimiento mostrado por el endeudamiento externo de corto
plazo.
La permanencia del actual escenario de recupe~ación de ~ujos voluntarios de capitales externos dependerá de la capacidad efect1va ~e los
prestatarios soberanos para influir favor~blem~nte en _las, percepciones
de riesgo de los inversionistas ó prestamistas mte~aetonales. Para e_llo
es indispensable implementar y mantener _una política ma~roeconóm1ca
adecuada; con una actuación firme y consistente en materia de reforma
estructural.

. Finalmente, estimaciones recientes señalan que los ingresos de cap1!ale~ externos netos en América Latina podrían rebasar la cifra de 50
mil millones de dólares en 19')3; monto muy superior a su registro promedio
anual durante 1983 - 1989. 13

Notas
1

1:a

razón deuda externa a exportaciones de bienes y servicios para
el conJunto de los _países en desarrollo aumentó de 120.2 por ciento en
1982 a 147.4 por ciento en 1988. Considerados por criterios financieros
en los países con recientes dificultades en el servicio de la deuda extern~
d_icha relación an3;1ítica pasó de 222.2 por ciento en 1982 a 311.7 por
ciento en 1988; mientras que en el caso de los países deudores netos
e~te coeficiente a~entó 16 puntos porcentuales, al pasar de 159.1 por
ciento a 175.5 por ciento, durante el mismo período. Asimismo, la razón
de~da externa a Producto Interno Bruto para los países en desarrollo
se m?'ementó de 31.0 por ciento a 35.6 por ciento durante el lapso en
cuestlón; en tanto que dicho coeficiente registró un aumento de casi 16
puntos porcentuales en el grupo de países con recientes dificultades en
el servicio de la deuda. Véase, World Economic Outlook, International
Monetary Fund, Mayo de 19()3.
2

Los países que emprendieron operaciones de reducción de la deuda
ban~a ~me~cial .Y. s? servicio son los siguientes: Argentina, Costa Rica,
México, ~1geria, Filipmas, Uruguay, Venezuela, Chile, Bolivia, Guyana,
~ozam?1que, Níger y Uganda. Los acuerdos alcanzados por los primeros
siete p~ses adoptaron 1~ forma de un complejo menú de opciones; mientras
que Chile logró reducrr_ sus pasivos externos mediante un programa de
r~compras y de conversión de deuda por capital accionario. Los últimos
ctnco países efectuaron operaciones de reducción de deuda mediante el
mecanismo de recompra con descuento. Un examen detallado del esquema
de reestructuración de los .pasivos externos bancarios de los países en
desarrollo con operaciones de reducción de deuda se encuentra en, Charles
Collyns y Mohamed A. El - Erian, Restructuring of Commercial Bank
Debt ~y Develop_ing Countries: Lessons from Recent Experience, Paper
on Policy ~alys~ and Assess~ent,
International Monetary Fund.
Véase también, Pnvate Market Fmanctng for Developing Countries World
Economic and Financia! Surveys, lnternational Monetary Fund Di~iembre
de 1992.
'

!9'J3,

3
•

(!~a gestión macroeconómica apropiada -con signos de permanencia-

al tnetdir favorablemente en el comportamiento de los indicadores eco-

�136Ensa)'OS

nómicos y relaciones analfticas finan~cras, r~uce la percepción de ri~go-paí.s de UD aacedor financiero mternaaonal. Existe una exte~ literatura económica sobre determinantes del riesgo-paf~ en créd1~os
externos concedidos a países en desarrollo que respalda dicha ~eDUSa.
Conviene consultar entre otros, Sebastian Edwards, LDC Foretgn Borrowing and Default Risk: An Empirical Investiga_tion, 1976 · 1~. American Economic Review, Vol 74, No. 4, Septi~mbre de 1984, ~-F:I.
Folkerts-Landau, The Cbanging llole of Intcrnational Bank ~nding .~
Development Fmance, IMF Staff Papers, Junio de 1985; Krishan ~~
y Philip Bates, Statistical T~gues fo~ Dete~ Debt~emcmg
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and Further Empirical Results, Research Paper ~o. 7818, Federal Reserve
Bank of New York, Septiembre de 1978; Enriqu_e González _González,
Los Determinantes del Riesgo-País en la Concesión de Créditos Internacionales: Una Aplicación al Caso de México, ENSA~OS, Centro de
Investigaciones Económicas, UANL, Vol. IX, Núm. 2, NoVIembre de 1990.
4

La adopción de la Regla 144A por el organis~o Secwities. and_ Exchange Commission de los Estados Unidos, en abril de 1990, S?13plific6
las operaciones de emisión de valores en los merc_ad~ de cap!tales de
ese país. Dicha disposición redujo la pérdida de liqu1d~z asoetada con
las colocaciones privadas, al flexibilizar el requisito preVIo del plazo de
retención de valores después de la oferta inicial. Véase, El Mercado de
Valores, Nacional Fmanciera, Núm. 17, lo. de Septiembre de 19()2, pp.
24 • 29.
5
En el caso de los países de América Latina, la agencia Standard
and Poor's otorgó calificaciones crediticias de •~ado inversi~n• a los títulos
de deuda externa de Chile (BBB) y Colombia (BBB-); mientras que ~a
deuda externa de México recibió en 1992 la categoría BB + .(por de~aJo
de la categoría de "grado inversión). Por su parte, Argen~ Brasil _Y
Venezuela recibieron de la empresa Moody's Investor Se~ce las calificaciones Bl B2 y Bal, respectivamente; todas ellas por debaJo del grado
de inversión. En teoría, la categoría "grado inversión" permite a los países
prestatarios ampliar su base de inversionistas. para ~c!uir e~ e~ ª. fondos
de pensiones, compañías de seguros y otros mverStomstas mstttuaonales.
6

Las entidades públicas y privadas de México se.han car~cterizado
en los últimos años por participar en los mercados mternacio~es de
capital con novedosos esquemas de financiamiento que ~ reducido ~
percepciones de riesgo crediticio y riesgo d_e transferen~ entre los_ mversionistas internacionales. En 1990, por eJem~lo, Naaonal F~aera
regresó a los mercados internacionales de capital con una cm.tSJón de

F1ujos privados de...137

bonos denominada en marcos alemanes y ligada a un swap de divisas;
mecanismo que redujo el riesgo cambiarlo de la operación.
7

El ~trumento ~nominado American Depository Receipt (ADR)
es UD certificado negOCJable que representa la propiedad de un número
determinado de acciones de una compañía que pertenece mayoritariamente
a inversionistas no estadounidenses. La emisión de este instrumento, operado y ~d~ en el mer~do accionario de los Estados Unidos, requiere
d~ ~ autom.aaón de la _entidad reguladora Securities and Exchange CommtSSt?n (SEC). Los certificad~ ADR y GDR (Global Depository Receipt)
mantienen una estructura técnica similar; aunque este último tiene la fa.
cultad de listar en otros mercados de valores, aumentando la penetración
de la empresa emisora en el mercado internacional. Véase, Características
Generales de los American Depositary Receipts (ADR's), El Mercado
d~ V_alores, Nacional Financiera, Núm. 15, Septiembre de 199.3; y Descnpc1ón y Características de los Certificados ADRs, El Mercado de Valores, Nacional Financiera, Núm. 14, 15 de Julio de 1991.
8

Una descripción detallada de las diferentes modalidades de inversión
extranjera de cartera se encuentra en, Sudarshan Gooptu, Portfolio Investment F1ows to Emerging Markets. Debt and International Finance
Division, The World Banlc.
9

En junio de 1990, la Bolsa Mexicana de Valores recibió de parte
de las autoridades financieras japonesas el reconocimiento de "Mercado
Designado", lo que permitió a las casas de bolsa en Japón operar con
valores inscritos en el mercado mexicano. Asimismo, el 7 de febrero de
1991, el organismo International Stock Exchange de Gran Bretaña autorizó
la operación de valores mexicanos en el mercado de Londres. Además,
el 19 de febrero de 1991 la entidad reguladora Secwities and Exchange
Commission (SEC) de los Estados Unidos reconoció a la Bolsa Mexicana
de Valores como "Mercado Designado del Exterior"; y otorgó el reconocimiento de "Ready Market" a ciertos valores mexicanos, autorización
que permite a las casas de bolsa norteamericanas considerar esos títulos
que mantienen en posición propia para el cálculo del capital neto mínimo
requerido. Finalmente, en noviembre de 199.3, el organismo Securitíes and
lnvestment Board del Reino Unido reconoció a la Bolsa Mexicana de
Vatores como Bolsa de Inversión Designada; lo que significa que dicho
mercado cuenta con reglas de protección al inversionista, sistemas de compensación, liquidación e imposición de sanciones, y otras características
equiparables con las observadas en el mercado de valores del Reino Unido.
Tales designaciones fortalecen el proceso de internacionalización del mer-

�138Ensayo&amp;

cado de valores mexicano y alienta la canalización de inversión extranjera
de cartera.
10 Los efectos directos inmediatos de este esquema apropiado de reestructuración consistieron en la disminución efectiva del saldo nominal de
la deuda p6blica externa en aproximadamente 7 mil millones de dólares
(opción de bonos a descuento); y una disminución adicional -en términos
económicos- del monto nominal de la deuda de 7,750 millones de dólares,
producto de la aplicación de una tasa de interés menor a la de mercado
de 6.25 por ciento (opción de bonos a la par). Dicho acuerdo permitió,
por tanto, reducir la transferencia de recursos al exterior. Para un mayor
detalle de los resultados directos de este paquete financiero, vtase Informe
Anual 1990, Banco de México; y La Renegociación de la Deuda Externa
de México, El Mercado de Valores, Nacional F'ananciera, Núm. 4, 15 de
Febrero de 1989.
11 Las reformas a la Ley del Mercado de Valores del 28 de diciembre
de 1989 promovieron la internacionalización de sus operaciones. As~ se
incorporó una sección Especial en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios, donde se inscriben los valores emitidos en México ó por
personas morales mexicanas para ser objeto de oferta p6blica en el extranjero. Véase el Decreto por el que se reforma, adiciona y deroga diversas
disposiciones de la Ley del Mercado de Valores, publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 4 de Enero de 1990.
12 Véase, La Inversión Extranjera y los Valores Mexicanos en el Exterior, El Mercado de Valores, Nacional F'manciera, N6m. 5, lo. de Mano
de 1993; e Indicadores Bursátiles, Bolsa Mexicana de Vatores, Vol. 6,
N6m. 10, Octubre de 1993.
13 Véase, Summary of ECLACs latesl overview of Latin America.
BIS Review, Bank for International Settlements, N6m. 194, 19 de Octubre
de 1993.

Flujos privados de...139

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�140Ensayos

flujos privados de...141

The Mexican Economy 1993, Direccióll de Organismos y Acuerdos Internacionales, Banco de México.

West., Peter, El Regreso de América Latina al Mercado Crediticio
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Garentfzado con der•chos sobre peg01 vencidos de le Cia. AT&amp;T.
Garant i zado con ventea futura,.
Operacl6n l lgeda 1 111 SWAP de dfvf111.

Garantfzedo con cuentas _por cobrar.
Opcf6n de redencf6n anticipada ante ..,. prfv1thacf6n de TELMEX.
Garant Izado con cuentes por cobrar.
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Opcf6n de redencl6n antlcfpeda.

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Garanthado por depNhoa en IAIICCIIER en Londr•• ·
Opcfon■a de rldencf6n ■ntfclpad■ y Call.
Convertible • ADfta.

Garant Izado con c1.Mntas por cobrar.
Gor■nth■do por de¡,&amp;altoa ■n . _ . Serfln
G■ r■nt hedo

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Londres.

por de¡,&amp;a ltoa on IAIICllNR on londrn.

Gar■nth■do con derechos sobre ,,...,. -,cfdoa de 1 ■ Cf ■• ATI.T.

Convertible.

Opclon■ t de redencf6n anticipad■ y C1II.
Garant f zl'do con ci.»nt•• por cobrar.

Garent izado con cuenta e por cobrar.
Opc f l&gt;n Col l.
Garantizado con loa fngrnos de t..n1 autop1ata.

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1/ Ettadoa lk'lldoa Nexfc■noo (prHtltlrfo
2/ So.afdfarh extr■nJtr• de CENEX.

oober■noJ.

3/ ff 1111 utr■nJ ■re de TAIISA.
4/ ltbeldf ■rf1 ■xtr■nJ ■ro de l• Corporecl6n lncántrftl Son luis.

5/ -fdfarf ■ del G,,..., Sfd■lt.
ltotaa: ••••U llonH; . . . . u .. de Mi llonN; OLS• D6larH de los Eatados unfdoa; OM• Merco Altalr\; cM• Chel1n; EC\J• Unidad Monetaria Europea;
PTA• Pffeta; CAN• D6lar Canedfens•; LB• Lfbra Esterlina; FF• Franco Frances. BMV: Bolsa Mexicana de Valores; y AORs (American Depoaltory Recefpta):
lec!- _,,c■-a d■ OtpNftO.
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Maclonel Financiera, varios ntatros.

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lenco Cr•I

IIANCOIIEXT

IANCONH

Pflbllco

lllnCO de Dnorrol lo

• - o Reprlvotl~ado
EaprHa Prlvedo
lenca de Oesar-rol lo
E111prHo Prlvedo

Eaprese Prfvedo
s-rEn.,resa P.-lveda
Banca de D•sarrol lo
Eo,presa Privado
Elllprffa Pflbl I C1
EapreH Pebli ca
lance de DHarrol lo
En,pr... Pr1..lanca de o...rrol lo
Eapr... Prfvedo
lenco Repr I vot Izado
• ~ Reprfvotltado

14/1/93
25/1/93
27/1/93
10/11/93
17/11/93
24/11/93
8/111 /93
10/ 111 /93
22/111/93
23/111/93
25/111/93
26/111/93
31/111/93
1/IV/93
2/IV/93
6/JV/93
15/IV/93
5/V/93
17/V/93
21/V/93
25/V/93
27/V/93
3/Vl/93
14/Vl/93
15/Vl/93
18/Vl/93

125.0
225.0
175.0
100.0
125.0
200.0
101.0
86.8
175.0

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150.0
200.0
25 . 0
130.0
58.9
50.1
127.1
200.0
62.0
150.0
&amp;0.3
1000.0
100.0
75 . 0
150.0
750.0

8.250
9.750
11 . 000
5.875
9.750
7 . 250
6.000
13 . 600
9.125
9.250
8.000
Flotante
8.000
8.750
6.970
9.250
8.000
9.250
8.375
6.250
12.650
8.875
Flotante
10 . 000
8.375
8.000

8.133
9.M1
11.160
n.d.
9.760
7 . 306
n.d.
13.710
9.180
9.640
7.860
LIBOR 6N+3.125X
n.d.
8.920
n.d.

9.960
8.050
9 . 285
8.710
6.440
12.900
8.990
LI 80R 611+. 25X
n.d.
n.d.
n.d.

Vencl■lento

Obeervacloneo

4/11/911
9/11/91
23/11/911
17/11/91
9/111/98
16/111/91
30/111/98
2/IV/91
6/IV/00
8/IV/98
14/IV/00
7/IV/96
6/IV/00
21/IV/91
12/Vll 1/00
20/IV/911
6/V/911
15/V/03
27/V/98
10/Vl/96
21/Vl/91
10/Vl/911
2/Vll/98
21/Vl/911
29/Vl/95
7/Vll/98

Opcl6n Coll 95

Actual

7 .14
n.d.
8.51
n.d.
7.91
6.29
n.d.
n.d.

7.65
8.71
n.d.
n.d.
7.81
8.21
7.87
n.d.
n.d.
8.76
n . d.
6.91
n.d.
7.80
n.d.
9.79
7.32
7.63

Opcl6n Col l 95
Opcl6n Cell 95
Opcl6n Put 911
Opclbn Cal l 95

Opcl6n Coll 93
Opcl6n Coll 96
Opclen Call 911
Opclbn Cal l 95
Opclbn Call 95

CAAACTERISTICAS DE LAS EMISIONES Df ll0ll0S (Cuadro 3A, Cont.)

E■ loor

Tfpo de Prestatarfo

11""'° INSA
IAIICaE(r Clono Yri•&gt;

o....,..1 ....
Gn.,po

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IIANCONEXT
• - o lnternocfonal
l'ENEX 9/

ª'

Eapr•o Prlvl.nca de Ouarrollo
flllproH Prlv,..,..... l ' r l ,_r_
lance de o ...rrol lo
• - o ll!H"lvatlzado
flllprNa Pebl f ca

*/ Enero • Jul fo de 1993.
1/ Ntllonn de d6loreo de loo Eot- Unldoo.
2/ Operecl_, conjunta con Tel■vlH, Incorporando Worrantt.
3/ E■lolen -lneda on fronc:o oulzo (150 millones).
4/ Ealofen - 1 - en PNltlO (10 ■ll ■tllonn).
5/ Ealofen _ , , _ on •reo • l - cao ■lllonn).
6/ E■fofen _ , , _ on •reo • 1 - (200 10flloneo).
7/ l!■lolen
on chelln (700 ■lllonn).
8/ l!■ lof.., _ , , _ an ~ (10 ■fl •flloneo).
9/ Elllolen . . , _ , , _ on chel In (400 o,f l lonao).
n.d. No dloponfble.

..,_,nadt

,,_te: LATINFINANCE, N-ro 50, Octlbre de 1993.

Fecha

23/Vl/93
29/Vl/93
7/VI 1/93
13/VI 1/93
14/VI 1/93
19/VJ 1/93
22/VI 1/93
23/VI 1/93

lq,orta 1/

90.D
200.0
150.0
110. 0
93.4

Rendimiento CX)
Cup6n

8.750
7.500
8.375
6.250
4.900

zoo.o

8.ooo

100.0
32.6

8.750
8.375

··•····•·•····•r••
Inicial

Act\Ml

8.900
n.d.
8.501
n.d.
n.d.
n.d.
8.800
n .d.

n.d.
7.65
8.48
n.d.
n.d.
a. 11
8.46
n.d.

Vanc1■f anto

7/Vll/98
1/Vll/00
15/Vll/99
27/VI 1/96
Zl/Vll/96
5/Vll 1/03
4/Vll 1/911
27/V/99

Obeervacloneo

Opclen Col l 95

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CUADRO 4

&amp;

EMISIONES OE EUltOPAl'El tOMUCIAl EFECTUADA$ POlt PAISES EN OESM1tOl.l0
(MI les de Mil lonH de 06larH de loa Estados Unidos)

Dlcle ■ bre

-- --. ---.--· --. -. --. --

1993

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1989

1990

1991

1992

Mr~o

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7.38
1.53
3.77
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0.60
s.aa

7.21
0.97
4.06
0.40
3.35
0.74
a.u

5.00
1.00
4.60
0.40
4.60
1.70
9.70

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0.90
7.40
1.50
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1.60
11.50

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0.90
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4.20
1.20
1.50
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0.90
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1.90
a. 10

0.14
0.05
0.03
0.26

0.06
0.12
0.05
0.03
0.02

0.10

o.zo

0.10

0.10

0.10
0.10

0.10
0.10

0.10
0.90
o.so

0.20
0.30

0.30
0.30
1.60

0.30
0.40
1.70

0.60
0.40
2.50
0.10

0.70
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0.40

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P1tlllCIPALH PAISIS
INOUSTIIAI.U
ESTADOS UII IDOS
CANAOA
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ALEMANIA
ITALIA
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0.26
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0.17
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0.48

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2.20
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z.oo

2.40
0.40

0.14

z.ao
0.20
0.10

fuente: lnt•rnational aenlclng and Flnancl•l Marltet oevelOpMenU, lanlt for lnternatlonal SettletMnU, vario• ne.eros.

Grállcs 1
IIWERSION EXTRANJERA DIRECTA Y DE CARTERA
(Compcn/clón de /os Flujos de lrrverslón en 1992)

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Fuente: Elaborado con datos del Banco de México.

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Dlelembf• 1992

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INVERSION EXTRANJERA EN EL MERCADo DE DINERO
(Co,npo.icldn Porc-.i por

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AJUSTABONOS

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30 0.Ceembte 1992

•¡ 1nciu,,. adqul•lc- d• PAGAFES.,, 11191
l.Fv.n,.
- Elaborado con d•to• d• la Bol.J• M•xie•na
~. VelorN

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t 9 Octubre 1993

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i--

�Ensayos - V ~ XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp.153-184

La influencia del salarlo mínimo
sobre el salario medio y la ocupación
industrial. México 1970 - 1989.
Jorge N. Va/ero Gil•

l. Introducción
El objetivo del presente trabajo es estudiar la relación entre el salario
mínimo, los sueldos y prestaciones medios industriales y la ocupación en
el mediano y largo plazo. El análisis se hace para la industria de alimentos,
bebidas y tabaco en México, en el período de 1970 a 1989.
La influencia en el largo plaro de una variable de política económica
sobre otra es una cuestión fundamental para la regulación de una economía.
La idea de los salarios mínimos es precisamente influir los salarios del
mercado. Al analizar dicha influencia para el largo plazo, pretendemos
llegar a conocer en primer lugar si el Estado puede regular el salario
de una industria y en segundo lugar si se puede considerar al crecimiento
en el salario mínimo y al crecimiento en los salarios como equivalentes.

Se han hecho estudios sobre los efectos del salario mínimo para el
caso de Puerto Rico y se ha encontrado que los incrementos en el salario
mínimo lograron aumentos en los niveles generales de salarios. Entre
las características especiales de Puerto Rico, a diferencia de México, habría
que incluir la hbre movilidad de bienes y trabajo con los Estados Unidos.
Reynolds (1965) encontró que el impacto del salario mínimo sobre los
salarios reales se logró a costa de la ocupación y Santiago (1989} encontró
que dicho impacto generó desempleo y disminución en la participación
de la fuerza de trabajo.

• FJ autor a Director de la Facultad de &amp;x&gt;nomía de la Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�154Ensayos

La técnica de análisis utili7.ada para capturar los efectos de largo
plazo es el análisis espectral. Este estudio encuentra una relación estable
entre el salario mínimo y los sueldos, salarios y prestaciones medios de
la industria de alimentos, bebidas y tabaco para los años ochentas, pero
no para los años setentas.

11. Descripción
Se descn"be enseguida, para el caso de la industria de alimentos, bebidas
y tabaco en México, el comportamiento de cuatro variables durante. el
período de 1970 a 1989 utilizando datos mensuales: los sueldos, salanos
y prestaciones reales, el salario mínimo real, la ocupación1 y la tasa de
inflación. Se usa dicha industria unicamente por ser la primera en el listado
que aparece en los listados de información del Banco de Mé:xi~. Como
las variables de ocupación y salarios2 vienen en forma de índices, todas
las variables fueron transformadas a logaritmos.
En la gráfica 1 se presenta el logaritmo del índice de sueldos, salarios
y prestaciones reales de la industria de alimentos, bebidas y tabaco. Los
picos que se observan corresponden a diciembre de cada año, época en
que se pagan los aguinaldos y reflejan la estacionalidad de la serie. La
barra que separa la gráfica está situada en enero de 1980. En dicha
gráfica no se observa ninguna tendencia creciente de los salarios, y es
claro que hacia 1982 (antes de la observación 169) los salarios reales
inician su caída.

En la gráfica 2 se muestra el logaritmo del índice del salario mínimo
real. Los picos son los aumentos en el salario mínimo nominal y las caídas
se deben a la inflación. Se puede apreciar los salarios mínimos reales
fueron aumentando hasta 1976 (observación 85). Se aprecia claramente,
en los años ochentas, los bruscos cambios salariales ocurridos en 1982
(observaciones 157 a 168) y luego la caída salarial real. Al comparar tas·
gráficas 1 y 2, se observa que mientras los mínimos reales aumentaban
en los años setentas no aparecía un crecimiento semejante en los sueldos,
salarios y prestaciones reales de la industria.
En la gráfica 3 se presenta el logaritmo del índice de ocupación industrial con base a enero de 1980. La óeupación aparece como estacional
y es creciente durante los años setentas. Desde junio de 1982 a diciembre

La influencia del salario...155

de 1984 la .ocupación cae a un nivel semejante al de enero de 1980. Después
la ocupaaón no recupera la tasa de crecimiento de los setentas.
En la gráfica 4 se presentan los incrementos mensuales en la tasa
de. infla~ón. S~ observa que desde febrero de 1973 (observación 49)
la inflaaón empieza a aumentar y se mantiene en un nuevo nivel durante
el resto de 1~ años setentas. En los ochentas, la inflación empieza a
aumentar haaa 1~1 (obervación 145) y alcanza niveles muy altos en agosto
de ~982. N~ es ~o hasta 1989 (alrededor de la observación 241) que
el mvel de inflación mensual retorna a niveles semejantes a 1980.
. Comparando las gráficas 2, 3 y 4, se observa que la caída en los
salanos reales en los años ochentas se ve acompañada de la caída en
la ocupación y de altas tasas de inflación dando entrada a un período
de recesión económica.

111. El salario mínimo
La introducción del salario mínimo tiene como efecto crear dos sectores
en ~ economía: uno cubierto por el salario mínimo (donde se cubre el
mínimo o más) y el otro no cubierto (donde los salarios están por debajo
del salario mínimo). Las empresas manufactureras encuestadas por el INEGI son empresas grandes, y se puede suponer que dicha muestra está
censur~da de. tal forma que las empresas en el sector no cubierto por
el salario mínimo no son encuestadas'. Por tanto el análisis aquí se hará
en torno a las empresas donde se cubre el· salario mínimo o más.

Para hacer el análisis se dividió la muestra en dos partes de febrero
de 1970 a diciembre de 1979 y de enero de 1980 a octubre 'de 1989, ya
que se deseab,t conocer si se deben considerar cambios estructurales entre
ambos períodos. Aunque la división entre "años setentas" y "años ochentas"
es un tanto arbitraria, hubo diferencias entre ambos períodos como se
observa en las gráficas 1 a 4, siendo de especial relevancia el hecho de
que en los años setentas el salario mínimo real fue en promedio ascendente
Yen la década de los ochentas fue en promedio descendente (ver gráfica
2).
Al formular la hipótesis de que los salarios mínimos son una señal
que se transmite al mercado acerca de los cambios en los niveles de salarios,

�~

1

Gráfica 1.
Log. del fndlce de sueldos, salarlos y prestaciones reales.
Enero de 1969 a Octubre de 1989. Base: Enero de 1969 • O.

o ,~Wl;wJ~Jutll;J'L.J

i~G"GJl _l ... JIA 1
Setentas

1

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145

169

193

217

241

Gráfica 2.
Log. del índice del salarlo minlmo real. Enero de 1969 a Diciembre de
1989. Base: enero de 1969 = o.

o

"""=---·

1"'""'-' \

11

Setentas

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~

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tri

j
Gráfica 3.
Log de la ocupación Industrial. Enero de 1968 a Octubre de 1989.
Base: enero de 1980 "" o.

Ochentas

1

25

73

49

97

121

145

169

193

217

241

Gráfica 4.
Incrementos mensuales en la tasa de Inflación.
Febrero de 1969 a enero de 1991.
En. 1988
Setentas

Agosto 1982 _ _ _ 0chentas -➔---

&amp;"

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1

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169

193

217

241

g
a-

i

J.

~

�1&lt;,0F.mayos

hay que considerar que a pesar de transmitirse la misma señal (el salario
mínimo), los resultados pueden ser diferentes para ambos períodos de
estudio.
Si el trabajo es homogéneo, la empresa en el sector cubierto no
tendrá incentivos a otorgar aumentos mayores a los del salario mínimo
y encontrará sus nuevos trabajadores en el sector no cubierto; por otra
parte, en cuanto a otorgar un incremento salarial menor al incremento
en el salario mínimo, puede conducir al cierre de la empresa. Esta situación
se aplica particularmente al caso de los años ochentas donde el salario
mínimo real fue decreciendo y el Estado regulaba, a través de las Juntas
Locales de Conciliación y Arbitraje, que los incrementos porcentuales
fueran al menos los del salario mínimo. En este caso el múnimo tiene
un claro efecto de intervención o de regulación.
En la medida que el trabajo es heterogéneo, la elección de los productores y trabajadores que se encuentran en el sector cubierto, en cuanto
a pagar (y reci'bir) incrementos salariales por encima o por abajo de
los incrementos porcentuales en el salario mínimo, va a depender de
anticipaciones acerca de sus costos alternativos. En este caso el mínimo
provee información acerca del mercado a los agentes económicos individuales.
La hipótesis que se examina en este trabajo, es si se puede interpretar
al salario mínimo como una señal que se lanza al mercado industrial acerca

de los costos alternativos tanto para las empresas como para los trabajadores. En esta hipótesis se incluye tanto el caso del salario mínimo
como un instrumento de regulación del Estado como el del mero proveedor
de información. No se pretende estudiar como el salario mínimo afectó
los salarios promedios en todo el mercadol.

La influencia del salario...161

Para hacer este análisis se utilizó

.

~"'i:S:,.~:::.,~C:-~=;=:u~

unpacto, en términos de frccue: • posa~ que nos.dice ~I tamaño del
sobre la dependiente. La otra aas,fun ºóque bclane la vanable mdependiente
.
anes defase que
di
l
re~o eXJStcntc entre la actuación de una • bl
'
_nos ce e
FJ mtcrés aquí es ver si la ganancia sól vana ~ Y la reacaón de otra.
o si por el contrario se mantiene en I o es _estaaonal y de corto plazo
para ver si una variable consts·t t e mediano plazo. Por otra parte,
en emente precede a otra, obse
una gráfica de fase si la línea de fase no cruza el valor se
cero. rva en
Se formula la hipótesis d
1sal .
~odelando que los agentes ~;:~ el =~':n~=od~ salario mínimo
infieren el salario de su mercado (s):
( ) Yque de éste
(1)

rrtanoa

donde ,¡ es el error de medición La im
.
directamente del grado de ince~d
de la señal m dependerá
salario del mercado. Para procede';";, re ;;;cto al verdadero nivel del
peranza y supongamos ue E
ente, sea E el operador EsJ), Yque las varianzas E(J) y E((:f')t+J? - E(m,) =E(,¡,) =O (para todo
el sa1ar· mínim
eXJSten. Proyectando5 el salario sob e
0
•
o para obtener el estimador de mínimos cuadr d r
a~se
obti~

~1°:

00

(2)

5t = I Am.+t + 11,
k=-oo

donde los coeficientes /J deben satisfacer las ecuaClones
.
normales:
00

(3)

IV. El modelo
En el análisis espectral los componentes de baja frecuencia del espectro
suelen identificarse con el largo plazo e incluso con la economía en su
estado estable4 mientras que los de alta frecuencia se identifican con el
corto plaw. Además de separar entre corto y largo plazo, el hacer el
análisis en términos de frecuencia nos ayuda a evadir el •problema de

autocorrelación.

E

&lt;m.+j5t)

=

¿ PkE&lt;m.+J·ffii+k),

k=-oo

~,,(w~

j= -

00 00

'

Si tomamos la transformada de F · r'
el espectro del mínimo
oune en ambos lad~ obtenemos:
el mínimo r (iw) la
e! espectro cruzado entre el salario y
en términos :: fr
. et n e Impulso respuesta H(iw) expresados
y {111t}, la notaci:u;:~rº:~:~~n cuenta que para las series {5t}

�162Emayos

La influencia del salario... 163

OO

I

s.

-iWi

Cov( +i•llli)e

k=-oo

. . covan~
.
la transformación de la ecuación (3) es:
donde Cov mdica

con lo que la función de impulso respuesta se puede expresar como·.

H(iw) =

estimaron los espectros cruzados. Se hará referencia a dichas series como
la ocupación {O), el salario {S) y el mínimo o salario mínimo {M).
Con dichas variables se hacen tres análisis: uno para la relación entre
salarios y mínimo (ecuación 6), otro para la relación entre ocupación
y salarios (ecuación 7) y el tercero para la relación entre la ocupación
y el mínimo (ecuación 8). Las ecuaciones son las siguientes:
(6)

rMs(iw)
f MM(w)

Usando la ecuación (1) yaceptando el supuesto de que E(m11lt+j) =0,
la ecuación anterior se expresa como:

00

S(t)

= h(t) • M(t) + e1(t) =. }: /3jM1.; + e1(t)
J=-oo

(7)

00

O(t)

= f(t)

• M(t) + ei(t)

=. }:

YjMt-j + ei(t)

J=-oo

(8)

00

O(t)

= d(t) • S(t) + ~(t) = . }: '\S1.; + ~(t)
J =-oo

f ss(iw)
(S)

H(iw)

=----f ss(w) + f1717(w)

d 1 fun .ón de impulso-respuesta, y por tanto
Entonces, el ~alor e a _ci (l P's)' dependerá de los tamaños
el valor de la fun~ón de ganancia ar~ cad; frecuencia. Si la varianza
relativos de la varianza de s Y11 P d
arada con la de los errores
de s (el salario del mercado) es gran e compd
gún la ecuación
·
de s no provendrá e 17, Y se
.
1
17 entonces a varianza
.
. ) s· r el contrario la varianza
(1) dependerá de m (del saldarm ~os· eni;:'ces m no tendrá nada (o
de 11 es grande compara a con
,
muy poco) que explicar.
. entre e1 sal
· y el 1mínimo
La interpretación de la relación
. arto
mínimoeny
términos de señales se puede ext.ender a la relaciól:i:i~: epodrían ser
.
En t caso los mcrementos en e
la
ocupación.
es e de cam
' b'ios ocurridos O por ocurrir en el mercado.
señales
para los agentes

1 álisis empírico se dividió a la muestra en dos partes:
h
Para acer e an . .
de enero de 1980 a octubre
de febrero de l~°ca:!c;~:~~~r!e e~:¿nal y de tendenci~ a las tres
de 1989• Se ª~ -•
.ó (O) los sueldos y prestaciones reales
series bajo estudi_u-: la_ ~u(pa)ci ni saÍ . mínimo real (M) y luego se
en la industria alimenbeta S Ye
arto
.

Los resultados que se detallan en seguida muestran que es correcto
separar los períodos.

V. Resultados'
V. a. Resultados para la relación de salarios y prestaciones con
salarios mínimos.

Para los años ochentas, se observa que la fase es negativa desde el mes
12 hasta el 48 (ver gráfica 5)16, indicando que el salario mínimo guía
(o liderea) a los salarios en el largo plazo. Además, la gráfica 6 de ganancia
muestra que el parámetro de ganancia es muy estable en el mediano plazo.
Awi mas, las bandas de confianza para la ganancia (y, por tanto, para
la fase) que aparecen en la gráfica 8 muestran claramente que la ganancia
es significativamente diferente de cero (las pruebas que se reportan se
hacen al 10% de significación. Ver, sin embargo, la nota 13).
Para los años setentas la fase es negativa entre los 14 y los 36 meses
(ver gráfica 5) mostrando de nuevo que el salario mínimo guía a los salarios
en ese período. La ganancia (gráfica 6) se caracteriza por la existencia

�164Ensayos

de picos, indicando que la ganancia es estacional y que tiende a perderse.
Esto implica que no se encuentra una relación permanente entre salarios
mínimos ysalarios para los años setentas. Aún más, las bandas de confianza
en la grffica 7 muestran que la ganancia11 (J por tanto la fase) no es
significativamente diferente de cero en los setentas.
De acuerdo al modelo expresado en las ecuaciones (1) a (5), durante
los 80's la relativamente grande varianzas de los salarios y la relativamente
pequeña varianza de hacen pensar, siguiendo la ecuación (4), que la variación de s se debió a la variación de los salarios mínimos m. Por el
contrario, en los setentas, la relativamente pequeña varianza de s y la
mayor varianza de los errores hace ver que la varianza de s no dependió
de la de m. Se puede interpretar, partiendo de la ecuación (1), que
durante el período de los ochentas existió mayor incertidumbre en cuanto
al nivel del salario del mercado y que por lo tanto la señal enviada por
el gobierno a través del salario mínimo fue más importante.

La influencia del saJario...165

V.c. Resultados pan la reladoo entre ocupad6n 1 salarlos DlÍDilllos

Para los años setentas se encuentra
la f
constantemente de signo. Nega~u; ase (gráfica 15) está cambiando
1
de los 13 a los 26. La ganancia ~ os 11 a los 13 meses y positiva
a los 24 meses reflejando el hech
ca 16) es fuertemente estacional
en el mínimo eran cada 24
o que de 1970 a 1974 los aumentos
meses. En los ochentas la
·
pequena,
pero la fase negativa va desde l
gananaa es más
la guía del salario mínimo sobre la
e !°es 11 hasta el 23 indicando
se muestran los intervalos de co~paaón. En las gráficas 17 y 18
observa que no son significativament difi~ara la fase y la ganancia y se
e erentes de cero al l0%.

't

El espectro cruzado (ver gráfi 19
)
es positivo13, como en el caso de: rel! 1:()6 de la ocupaci~n y el mínimo
C1 n entre ocupaaón y salarios.

VI. Conclusiones
V.b. Resultados para la relación entre la ocupación y los salarlos
Para los setentas se encuentra que la fase está cambiando de signo (ver
gráfica 9), por lo que no se puede afirmar si el salario precede a la ocupación
o viceversa12• La ganancia (gráfica 10) aparece con picos estacionales
(12,18,24 meses) y tiende a hacerse cero.
En los ochentas, la fase es positiva en el muy corto plazo (la ocupación
explica los salarios indicando la existencia de escasés de mano de obra?)
y es negativa desde el onceavo al venteavo mes. La ganancia es pequeña
comparada con la de los años setentas. Al formar los intérvalos de confianza (ver gráfica 11 y 12) para la ganancia (J por tanto para la fase)
no se encuentra que sean signficativamente diferentes de cero al 10%
en ninguno de los dos períodos.
En la gráficas 13 y 14 se muestran los espectros cruzados para las
variables ocupación y salarios. Nótese que para los años ochentas el espectro cruzado es claramente positivo en el largo plazo, indicando que
puede existir otra variable que hace que ambas variables crei.can y disminuyan juntas o que los salarios son procíclicos.

Podemos concluir que durante I
h
dieron a los salarios industriales : ~ en: los salarios mínim_os preceno se perdió sino que se mant
e me ano plazo y que su influencia
para el período de los seten uvo contante. Esto no se puede afirmar
efectiva del salario mínimo s1:,· ~toss:ies'!1tados implican la regulación
y que dicha regulación no' fue r:f~
durante los años ochentas
es, únicamente para los años ochentasª ur~te los ~os setentas. Esto
mentos en los salarios y a los in
es válido considerar a los increequivalentes.
crementos en los salarios mínimos como

:os,

Dados los bajos niveles de coherenci

y ~ios, se encontró que ni la ganancia ~
diferentes de cero A
ru

.
fª~ªase1afueron
relac16~ e~tre ~upación
significativamente

demanda del mer~do parentemente hay u~a tercera variable, qlll7.ás la
cruzado positivo para. ¿¡~ª ;1:~as vanables generando un espectro
En cuanto a la relación entre la
· •
.
no se encontró que fuera signifi ti ocupaa.6n mdustnal y el mínimo,
bargo, los resultados para el espeC:U:a::~~erente de cer_o. . Sin emhabrfa que considerar la
.bilidad d
y para la fase mdican que
variable endógena gwada';:r la
e 9óue el sal~o mínimo fuera una
ocupaci n. También, como en el caso

�La influencia del salario... 167

ltí6 Ensayos

de la relación entre ocupación y salarios, es importante considerar que
quizás los cambios en la demanda guían ambas variables.

•. Est~ se hizo después de observar las
parcial. Si L es el operador de rezag
S la gr~cas de ~utocorrelación
la fórmula (l-L)(·1-Lt2)S La estima'os_y
sene en logantmos naturales
·
etón se hizo mediante el programa'
TS.
RA
9

Notas
1 La información sobre salarios corresponde al Indice de salarios, suel-

dos y prestaciones medias, Industria de productos alimenticios, bebidas
y tabaco. Base 1978 = 100. Sistema de Información Laboral sobre el
Sector Manufacturero. Banco de México. Acervo Histórico e Indicadores
Económicos, que a su vez fue tomado de INEGI. La información sobre
ocupación se obtuvo de comparar el Indice anterior con el del Indice
del total de los salarios, sueldos y prestaciones de la misma industria
publicado en la misma fuente. Los salarios mínimos corresponden al Area
Metropolitana de Monterrey, haciéndose prorrateo por días cuando el
aumento no ocurrió el primer día del mes. Los precios corresponden
al Indice Nacional de Precios al Consumidor, publicado por el Banco
de México.
2 Para simplificar la exposición, cuando se habla de salarios se trata
de sueldos, salarios y prestaciones, cuando se habla de industria se refiere
a la muestra de INEGI en la industria de alimentos, bebidas y tabaco,
y cuando se habla del mínimo se refiere al salario mínimo en el Area
Metropolitana de Monterrey.
3 Como se puede observar en la gráfica 2 el salario mínimo real fue
decreciente durante los años ochentas. Sin embargo, existe evidencia de
que el cubrimiento del salario mínimo fue decreciendo durante dicha década (ver Meléndez B., 1993, Gráfica 2).
4 Esta identificación es correcta si los agentes preven los efectos de
las variaciones. (ver McCallum, 1990, p.989).
5 Este es el problema de la extracción de una señal. Ver, por ejemplo,
Sargent (1987, pp. 129 y ss) y Lucas (1980).
6 En las ecuaciones que siguen w indica que la función se está dando
en términos de frecuencia e i indica que la función es compleja.
7 Esta interpretación se puede hacer debido a que la función de impulso
respuesta queda en términos reales y es por tanto el cuadro de la función
de ganancia ya que la función de fase es igual a cero.

En los resultados se usa una
li
se decidió después de examinar
~p tud de ventana de siete. Esto
1
amplitudes entre 5 y 7 La am ~ picos ~e los espectros, que sugerían
uso de pruebas de hipótesis bp
~~ne la ventaja de permitir el
También se usó la metodologí~ r:ri
eton~ d,- ganancia y de fase.
de escoger una gran am litud d~ da por Jenkins y Watts (pp. 280-281)
De e~ta metodología sepconclu óba:~ohasta obtener el detalle deseado.
también para la amplitud l?. Y q
s espectros tenían que revisarse

1;:

10

En las gráficas 5 a 11, las frecuencias
· •
Yse presentan en el eje horizontal O' h . _se convirtieron a meses
en meses y el lector podrá bs . ic o eJe IDlde el tamaño del rezago
derecha corresponden meo o ervar que a medida que se avanza a la
u La b
ores rezagos (y mayores frecuencias).
anda de confianza de la g
. d
la coherencia al cuadrado (ade ás d f1anc1a epende básicamente de
de significación deseado). eua':do ~taos gr~dos de libertad y del nivel
la fase, aunque sean peq .
. es. ta,_ tanto la ganancia como
uenas, serán significativas.
12
Para poder inferir algo sobre la fase e n
·
~bios de signo, como lo argumentan Gr s ecesano que ésta no presente
qwera es importante observar I
b'anger y Hatanaka (1964). Como
os cam 10s que ésta presenta.
13

en té~=~~~n~~;ti~e el estudio tomando a los salarios y al mínimo
era significativamente ',.1:r encontrdó que la ganancia entre dichas variables
uuerente e cero al 5% d sd I d .
mes y que la ganancia de la variable
'6 o e e e éc1mo tercer
y mínimo no eran estadísticame t &lt;&gt;&lt;:up~c1 º. con las variables salarios
usó una amplitud de ventana de 1/:n ~~~hv~ al_ 10%. Cuando se
7
Ymenor varianza, se encontró t '.
g e 1mphcando mayor sesgo
salarios reales y mínim
I arn_bi~n que la ganancia entre las variables
o rea era sigruficativ al 5%
~ue la ganancia en la relación d
t
?sb
o, pero no se encontró
significativa al 10%.
e es as varia les con la ocupación fuera

�La influencia del salario...169

168En&amp;a)'OI

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Gráfica 6
GANANCIA SALARIOS - SALARIOS MINIMOS.

Anos setentas y ochentas.

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Gráfica 7
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA SALARIOSSALARIO MINIMO.

Anos setentas.
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Gráfica 9
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Mos setentas y ochentas (Los cuatro primeros valores de los setentas
fueron Igualados a cero para poder apreciar los cambios).

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GANANCIA OCUPACION - SALARIOS.

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Gráfica 13
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Gráfica 14
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Gráfica 15
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Gráfica 17
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA OCUPACION SALARIO MINIMO.
Anos setentas.

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Volumen XII, Núm. .Z Noviembre 1993 - Pp. 185-197

Estimación de relaciones de producción a nivel
estatal utilizando tres formas funcionales•

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Pedro A. Vi/Jezca Becerra••
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Resumen
Tres formas funcionales flexibles fueron empleadas para estimar sistemas
de ecuaciones de oferta agregada de productos y de demanda agregada
de insumos, así como para derivar elasticidades, en cuatro entidades de
Estados Unidos. Se observó dependencia de las elasticidades directas
de producción y de demanda a la elección de forma funcional y al estado.
Se encontraron pocas similitudes en las elasticidades entre las diferentes
formas funcionales y entre los cuatro estados.

Introducción
La teoría de la dualidad se ha estado utilizando extensivamente en la
literatura reciente para analizar las relaciones de producción en la agricultura. Sin embargo. la mayoría de los estudios previos en este renglón
han limitado el trabajo empírico al empleo de una sola forma funcional,
a pesar de que se ha demostrado que los parámetros estimados y la generalización de resultados con implicaciones de política agrícola, tales
como las elasticidades, a menudo son sensibles a la elección de la forma
funcional (Baffes y Vasavada, 1989; Bemdt et. al, 1m; ChaHant, 1984).
Además, mientras que se le ha dado una considerable atención al análisis
de respuestas de la producción a nivel nacional y regional (v.g., Huffmay
Evenson, 1989; Akridge, 1989; Ball, 1988; Shumway et al, 1988; Moschini,
1988; Kuroda, 1989: Vasavada y Chambers, 1986; Lópei., 1985; Antle,1984),

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• F.ste trabajo se basa en una parte de los resultados de la disertación presentada por
el autor para obtene, e1 doctorado en la Universidad de Texas A&amp;M.
•• Profesor de tiempo exclUSl\/0. Facultad de F.conom(a, Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�Es.timaaón
. dc...187

186Ensayos

relativamente pocos estudios (v,g., Polson y Shumway, 1990; Shumway,
1983; Weaver, 1983) se han concentrado en desarrollar estimadores de
relevancia para fines de política en lo que toca a funciones de oferta
de productos y de demanda de insumos a nivel estatal. Puesto que las
características de la producción y las condiciones de mercado difieren
entre y dentro de los estados, es posible que las poUticas gubernamentales
tengan un impacto diferente en cada estado, pudiendo ser de poca relevancia la estimación de impactos a nivel regional o nacional.

con_ la teoría competitiva y con una tecnología
.
den~das, la propiedad de homogeneidad ;J;;reª p~era y segunda
funaón de ganancia neta se mantí"
edian
en preaos para cada
.di
ene m
te no~-•=-- "6 (
VI endo la ganancia neta 1
•
. •- a n v.g., di0). La propiedad de con!e':J'a~eaos por.el preao del producto o insumo
de Cholesky (Lau, 1978) y la . ~
mantiene ª ~aYés de la factom.ación
primeras derivadas de (l) se ~e
en:= SJStema de ecuaciones de
lineales en los parámetros. La m:ne. ~dad te ~I uso de restricciones
en cada observación.
orua
no se unpone pero se verifica

En este estudio se estiman y anafuan las relaciones de producción
para cada uno de cuatro estados agrícolas de Estados Unidos (California,
Iowa, Texas y Florida), usando tres diferentes formas funcionales flexibles.
Los objetivos que se persiguen son: (a) derivar elasticidades de producción
y de demanda de insumos y (b) determinar basta qué punto, dichas elasticidades son dependientes a la elección de forma funcional y estado.

Las ecuaciones de estimación utilizad
.
las ecuaciones lineales corres
.
as para conduar el análisis son
forma funcional. Para la fo~::~:i ªt/ª primer ~erivada de cada
ecuaciones de oferta ydemanda po d das anslogarí~ca, estas son las
n era por la ganancia neta siguientes:
(2)

Especificación de modelos
Bajo el supuesto de que la colección de productores en el estado se comporta como una empresa tomadora de precios, con una función de producción agregada a nivel estatal y cuyo objetivo es la maximización de
la ganancia neta, cada estado fue modelado como si fuera una empresa
bajo condiciones de competencia perfecta. La función dual de ganancia
está representada por:

en donde II es la ganancia neta ( ingresos menos costos ) dividida por
el precio del producto o insumo O. P = (pi,..., Pm) es el vector de precios
de productos e insumos divididos por el precio del producto o insumo
O, Z =(Zm + 1,..., zJ es el vector de cantidades de insumos fijos y otras
variables exógenas sin precio de mercado, x•0 es la cantidad óptima del
producto o insumo O y X"(x1,..., Xm) es el vector de cantidades óptimas
(medidas positivamente para productos y negativamente para insumos),
que son funciones de las variables exógenas P y Z.
Se utilizaron tres formas funcionales flexibles (translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada) para modelar las funciones
agregadas de ganancia neta a nivel estatal. A fin de mantener consistencia

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= m + lbq..lru.J
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en donde S¡ es la i-esima ecuación d fi
la ganancia neta. Para la Leo ti f e o ert~ o demanda ponderada por
lizada, las ecuaciones de orertn e dgenerdaalizada y la cuadrática norma11
a y eman son:
(3)

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para i = 1,..., m,

respectivamente.

Datos y especificación de variables
En este estudio se
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rrespon entes a productos e ·
bt .
e un banco de datos construido po E
(
msumos se o UVIeron
en la Universidad de Yale para ei1 ~:~nd 1986) y sus colabor~dores
a 1986 por_ Mclntosh (1989) en la J:versidal J;5¿!~ actualizados
sobre precios y cantidades de plagw· "das fu
gia: Los datos
c1
eron proporcionados por

�188Ensayos

Estimación de...189

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. ción Económica del DepartaMcGath (1989) en el semao dedm~os Las fuentes de datos sobre
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~~ntal fueron Teigen y Singer
variables climáticas y
yv-- .
nte
(l9S8), y Mclntosh (1989), respectiVple ·

Utilil.ando el índice de Tornqvist,'los datos fueron agregados entrcuagatr~
.
ganado de carne leche-aves y o o
categorías de productos (cultivos,
• bl (man¿ de obra-capital, marías de insumos vana es
nado) y tres ~e~o
e ación de datos se llevó a cabo en base
teriales y plaguiadas). ~adagrhi~esis de separabilidad no rechaudas,
a los resultados de prue asda e de uestros estados (Lim y Shumway,
que se efectuaron para ca uno
n
l9&lt;J2), con datos de 1956-1986.
tal
pecificaron de acuerdo
Las variables de política gubernamen se es
(lm) Siguiendo
con el procedimie~to propues!ºu~~~~u~~~!y:n un aiio de rezago
los hallazg&lt;?5 de Lim (1~), s rados de los productos, mediante el uso
para especificar los precios espe R
. (1983) los precios esperados
de un procedimiento adaptado por omam de política gubernamental se
para productos inchúdos en 1~pr~n::do del precio del mercado y
especificaron co~o un prom lí ? Las variables climáticas fueron proel precio establecido po~la ~ ti~peratura y precipitación respectivamedios y totales mensu _es, eul~vabl Las variables exógenas que se
mente, ponderadas por tl::in t~eci~ esperados de productos, pre~~os
incluyeron en 1~ modelos .~d
insumos fijos (mano de obra familiar
de insumos vanables, canti es edir
bio tecnológico) temperatura,
. ) ti
(inchúda para m
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y tierra , empo .
lí • cam
bernamental.
precipitación y variables de po tica gu

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.
d hipótesis de producción indeUna serie exha~a de pru:as e: subgrupos de productos e inpendiente y separ~bilidad
en un estudio reciente, utilizando
sumos, fue conducida por
b de hipótesis no rechaudas.
datos para 1951-1982. En base a sus pru; as oductos en California fueron
Las ecuaciones para todas las cate~rías e prfunciones ímicamente de su
especificadas en el_ prese~te
y cantidades de variables exópropio precio, precios de msum Lo .
se hizo con las categorías de
genas sin precio de mercado.
con las categorías de cultivo
cultivos y otro ganadot
se':8contr6 justificación para un .ni~el
y ganado de carne e~ó onlos. datos que el que se mantuvo en el diseno
más alto de agregaa n en
inicial de los modelos.

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Estimación
Se estimó un sistema de cuatro ecuaciones de oferta y dos ecuaciones
de demanda para cada estado y forma funcional tal y como se especifica
en las ecuaciones (2), (3) y (4), para la translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normali7.ada, respectivamente. El precio de la
categoría de insumo mano de obra-capital se utiliro para normalizar la
ganancia neta y todos los demás precios de productos e insumos variables.
Los términos de error asociados con cada modelo se asumieron aditivos, distribuídos idéntica e independientemente, con media cero y con
una matriz de covari3111.a contemporánea constante. La matriz de covari3111.a utilizada para transformar la matriz de observación se obtuvo
mediante la aplicación de la versión iterativa del método de regresión
para sistemas de ecuaciones aparentemente no relacionadas de Zellner.
Utilizando la matríz de observación transformada por la matriz de covari3111.a iterada, se empleó un programa no lineal de gradiente reducido
(Talpaz et al, 1989) a través del algoritmo MINOS 5.1 para obtener estimadores mínimo-cudráticos sujetos a restricciones de curvatura.

Resultados
En la tabla 1 se presenta un resumen de estadísticas de los modelos estimados para cada estado y forma funcional. Estos valores estimados
fueron obtenidos sujetos a supuestos de simplificación analítica, que no
fueron rechazadas estadísticamente, y manteniendo las propiedades de
homogenidad lineal, simetría y convexidad en los precios de la función
de ganancia neta. Las pruebas estadísticas de las propiedades de curvatura
indicaron que estas no fueron violadas (al 5% de significancia) en ningún
estado usando cada forma funcional. La monotonicidad se verificó en
cada observación y se encontró que no hubo violaciones a esta propiedad
al utilizar la forma funcional translogarítmica. Sin embargo, la monotonicidad fue violada significativamente (al 5%) en Iowa al utilizar tanto
la Leontief generalizada como la cuadrática normalizada (para 6 observaciones en cada caso) Dos violaciones no significativas fueron observadas
en California y tres en Florida, usando la cuadrática normalizada, y una
en Texas y dos en Aorida para la Leontief generalizada. Todas las violaciones de monotomcidad ocurrieron en las primeras observaciones de
los datos de serie de tiempo Excepto por los valores estimados para

�190Ensayos
Estimación de...191
dos formas funcionales en lowa, todos los demás fueron ya sea consistentes
con, -o no representaron una viloación significativa de-, la hi~~ conjunta de que el estado se comporta como una empresa competitiva cuyo
objetivo es la maximización de ganancias.
El porcentaje de parámetros significativos (al nivel de 5%) varió desde
49 por ciento en Iowa hasta 13 por_ cient~ en Florida, en 3;1Dbos . ~
para la forma funcional translogarílmlca. Nmguna forma funci?nal nn~ó,
de una manera consistente, un mayor nfunero de valores estimados significativos en comparación con las otras formas funcionales. Todas las
formas funcionales arrojaron más valores estimados significativos en Texas
que en Florida, pero ninguna otra dominancia entre pares fue evidente.
En la tabla 2 se presentan las elasticidades directas, calculadas_ para
la observación más reciente {1986), para cada estado y forma funcional.
La mayoría de estas elasticidades fueron inelást!~· Las únicas ex~pciones fueron los valores estimados para plaguicidas, para la Leontief
generalizada (LG), en California y lowa; para otro ganado, usando la
cuadrática normalizada {CN), en Iowa; para leche-aves, y otro ganado
utilizando la translogarítmica (TL), en Iowa; y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves y mano de obra-capital, para la TL, en Florida. Los
únicos valores estimados que fueron elásticos consistentemente a través
de las diferentes formas funcionales fueron los correspondientes a la categoría de otro ganado en lowa, pero ninguno de ellos fue estadísticamente
significativo al nivel del 5%.
Un cierto número de similitudes fueron observadas entre estos resultados a través de las formas funcionales. Por ejemplo, diferencias en
magnitud de 0.2 o menos se observaron para las elasticidades de la ~tego?a
de cultivos en California, cultivos en lowa, y otro ganado en Flonda. Nmguna similitud comparable se observ para Texas a través de las formas
funcionales.
Considerando pares de formas funcionales, la TL y la LG dieron
elasticidades directas similares para ganado de carne, otro ganado, materiales y mano de obra-capital en California; para mano de obra-capital
en lowa; para cultivos, otro ganado y plaguicidas en Texas y para plaguicidas
en Florida. La TL y la CN dieron elasticidades similares para mano
de obra-capital en Iowa y para otro ganado en Texas. La LG y La CN
dieron elasticidades similares para cultivos, ganado de carne, leche-aves
y materiales en California y en Iowa; para ganado de carne, leche-aves,

materiales y mano de obra-capital en Texas y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves, otro ganado y mano de obra-capital en Florida. Por
lo tanto, el mayor nfunero de similitudes en las elasticidades se observó
entre las formas funcionales LG y CN, y el menor entre la TL y CN.
Siete de las 21 elasticidades directas estimadas para las tres formas
funcionales resultaron significativas al 5% en California, cuatro en Iowa,
dos en Texas y cinco en Florida. Aunque relativamente pocas de las
elasticidades estimadas resultaron estadísticamente diferentes de cero, la
mayoría estuvo fuera del intervalo de confianza al 95% de la misma elastici~d :5timada usando una forma funcional diferente. Por ejemplo, en
California los valores estimados de la TL y la LG para ganado de carne,
leche-aves, materiales o plaguicidas no estuvieron dentro del intervalo
de confianza {IC) al 95% del valor estimado correspondiente de la CN.
El valor estimado de la TL para leche-aves también estuvo fuera del ICLG
Y el valor estimado de la LG para plaguicidas estuvo fuera del ICTL.
El único valor estimado de la CN que estuvo fuera del IC de una de
las otras formas funcionales fue el de leche-aves.
En Iowa, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICCN para
leche-aves, materiales y plaguicidas, así como fuera del ICLG para ganado
de carne y leche-aves. El valor estimado de la LG estuvo fuera del ICTL
para leche-aves y fuera del ICCN para plaguicidas . El valor estimado
de la CN estuvo fuera del ICTL para leche-aves y plaguicidas, así como
fuera del ICLG para plaguicidas.
En Texas, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG para
ganado de carne y fuera del ICCN para ganado de carne, leche-aves,
materiales y plaguicidas. El valor estimado de la LG estuvo fuera del
ICCN y el de la CN estuvo fuera del ICTL para plaguicidas.
En Florida, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG y
del ICCN para cultivos, ganado de carne, leche-aves y mano de obra-capital,
así como fuera del ICCN para materiales y plaguicidas. El valor estimado
para la LG estuvo fuera del ICTL para ganado de carne y fuera del
ICCN para materiales y plaguicidas. El de la CN estuvo fuera del ICTL
para ganado de carne.
Más de la mitad de las elasticidades estimadas que estuvieron fuera
del IC al 95% de una forma funcional alternativa fueron de la TL. Más
de la mitad de los IC'S que no incluyeron el valor estimado de otra forma

�192Ensayos

Estimación de...193

funcional fueron de la CN. Los valores estimados de la CN tendieron
a presentar la mayor precisión mientras que los de la TL tendieron a
ser los que con mayor frecuencia estuvieron estadísticamente fuera de
los valorea estimados de otras formp funcionales.

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La mayoría de las relaciones de oferta de productos y de demanda
de insumos fueron inelásticas. Muchas de las elasticidades estimadas fueron notablemente sensibles a la elección de la forma funcional, Sin embargo, menos de V4 de las elasticidades directas estimadas estuvieron
fuera del intervalo de confianza al 95% del valor estimado para cualquier
otra forma funcional. Por tanto, mientras que se observó un n6mero
considerable de grandes diferencias debido a la forma funcional, pocas
diferencias fueron importantes en el sentido estadístico. A través de los
estados, las elasticidades directas estimadas para la cuadrática normalizada
fueron las más similares entre sí para la mayoría de las categorías de
productos e insumos, mientras que los valores estimados para la translogarítmica fueron los menos similares.

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Modelos duales, especificados para ser consistentes con supuestos de simplificación analítica y con la teoría de la competencia perfecta, fueron
empleados para obtener valores estimados econométricamente a nivel estatal para California, Iowa, Texas y Florida usando las formas funcionales
flexibles translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada.
Las propiedades de homogeneidad, convexidad y simetría fueron mantenidas en la estimación. Las propiedad de monotonicidad fue verificada
en cada observación y 6nicamente fue rechazada significativamente en
Iowa para las especificaciones Leontief generalizada y cuadrática normalizada. Sólo para la translogarltmica no hubo violaciones a esta propiedad en ningún estado. La convexidad también se probó para cada
estado y forma funcional y no fue rechazada en ningún caso.

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�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembrt 1993 - Pp.199-217

La vivienda en el área metropolitana de

Monterrey: Datos para 1990

Jesús Ramones Salda/fa•

Serias dificultades presenta el sector inmobiliario en el Area Metropolitana
de Monterrey (AMM) como resultado de la caída en las ventas. Dirigentes
de los principales organismos de este sector en Nuevo León, afirman que
en la primera mitad de 1993 las ventas se han reducido en más de un
50 por ciento, mientras que los valores de mercado de los terrenos en
breña y urbanizados siguen al alza.l
La reducción en las ventas se atribuye a la contracción de la economía
y a las altas tasas de interés que la banca comercial cobra por los créditos
hipotecarios. El crédito para los desarrolladores urbanos y particulares
que desean adquirir una casa-habitación es relativamente caro, en com-

paración con los de Estados Unidos, donde los réditos fluctúan en un
tercio de los que existen en México.
Además de los problemas del alto costo de los terrenos urbanizados
y las altas tasas de interés para el crédito hipotecario, el problema habitacional se agudiza por la mala distribución del ingreso en el Estado
de Nuevo León en la última década (el 82% de la población se encuentra
en el AMM). Seg6n un estudio realizado por las Asociación de Desarrolladores de Vivienda, A.C. (ADIVAC), el 55% de los trabajadoreas
de Nuevo León ganan entre uno y dos salarios mínimos (13,260 pesos
diarios), un 15% entre dos y tres, por lo que definitivamente el 70% queda
descartado de ser sujeto de crédito, sin que tenga un aval oficial.2
De acuerdo con el mismo estudio un U% gana entre tres y cinco
salarios mínimos, los cuales bajo circunstancias especiales pueden tener
acceso por lo menos a terrenos. La suma de los tres grupos nos indica
que el 82 por ciento de los trabajadores, no son sujetos de crédito de
• Investigador de T'iempo Completo, Facultad de Economía, Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�200Ensayos

acuerdo a las condiciones de venta de los constructores. Sólo un 18 por
ciento que gana entre cinco y más salarios mínimos, es el mercado a
quienes está enfocada la oferta de viviendas.
El desplome tan extraordinario de las ventas de casas-habitación durante 1993 es motivo de preocupación. para los observadores de la concentración urbana en el AMM. Como hemos apuntado en otras ocasiones,
el problema habitaciorutl con toda seguridad es grave en el AMM y se
está acumulando un déficit cuantitativo de gran proporción para las personas de bajos ingresos y una sobre oferta de viviendas, producto del
desplome en las ventas.3
Desde el punto de vista particular, el problema de la vivienda actual
debe ser visto de un modo diferente al de hace años, ya que se trata
de una discrepancia -hasta ahora no bien estudiada- entre el costo de
la vivienda y la capacidad de pago de los que necesitan residencia. De
acuerdo a lo señalado por los organismos privados y públicos, se considera
que cada año es más difícil obtener vivienda (privada o social), porque
los costos del terreno y las materias primas aumentan en forma periódica
y los ingresos salariales (revisados cada año) que exigen los vendedores
de bienes raíces y la banca privada, se rezagan y son casi imposible de
cumplir por la clase media y baja.
Las perspectivas que se tenían según el Plan Director de Desarrollo
Urbano de 1986 es que "..... de 1986 al año 2000 surgirán en el AMM
290 mil nuevas familias, el 85 por ciento de éstas, no dispondrán de ingresos
para la compra de una vivienda ni será sujeto de crédito". ".....del total
de familias que surgirán en lo que resta del presente siglo, sólo alrededor
de 43 mil podrán ser sujetos de crédito bancario."4

Para esta estimación con seguridad se consideró la distribución del
ingreso en el AMM {1980) y el número de familias esperadas para el
año 2000. Sin embargo, los resultados del Censo de Población y Vivienda
para 1990 modifican el comportamiento familiar al registrar una tasa media
anual (2.4 por ciento) menor a la proyectada para el AMM en 1990 (véase
cuadro 1). Como quiera que sea, lo preocupante son las estimaciones
para el año 2000 de que el AMM albergará 3.4 millones de personas.
Si en 1990 la población censada fue de 2.5 millones de personas y en
una década el AMM crecerá en 900 mil habitantes lcuántas viviendas
deberán construirse'! Si el promedio de la familia es 4.9 miembros por

La vivienda en el. ..201

vivien~ será necesario construir un promedio de mas de 18 mil casas
por ano.s
. Dados los problemas que se presentaron para la adquisición de vivien~ en la década de los ochenta como: altas tasas de interés, disminución
en e~ mgreso real de los trabajadores, altos niveles de inflación, la cartera
venada de la banca comercial y la caída de la construcción de 1981 a
1986, resulta de gran interé.~ anafüar los resultados del XI Censo General
de Población y Vivienda para 1990 para el AMM para poder evaluar
los cambios habitacionales en la última década. '
lA. cuánto se elevó el número de viviendas en 1990? lCuál es el
~romedi? de ocupantes? lEn qué condiciones se encuentran las viviendas?
i.Se modificó la tenencia? lSe cuenta con todos los servicios? Para poder
dar r~spuesta a estas interrogantes, se elaboraron algunos cuadros que
pernut~n evaluar las condiciones de la vivienda en 1990 a través del levantamiento censal.
,

De acuerdo a los datos del XI Censo de Población y Vivienda, 1990
el AMM co~taba en ese año con 520 mil 283 viviendas. De este grupo:
el 5.7 por ctento contaba con un cuarto -como se observa en el cuadro
2- el 12.5 por ciento tenía d~s, el. 17.6 por ciento tres y el 22 por ciento
era de cuatro cuartos. La situación en 1990 mejoró,comparado con los
datos de 1980 e~ donde la relación era de 21.6 por ciento con un solo
cuarto, 24 po~ ciento con dos habitaciones, 20 por ciento con tres piezas
Y el 19 por ciento con más de cuatro habitaciones.
Los da~os de población para el AMM según el último censo de 1990
era de 2 millones 521 mil 697 habitaciones. De acuerdo con encuest~
levanta~as por el CIE para distintos fines, el tamaño de la familia era
de 5 miembros. De ser as~ significa que en 1990 vivían en el AMM
~ededor de 504 mil 339 familias. Si el Censo arrojó un total de 520
mil 285 viviendas, quiere decir que no se presentó como en anteriores
':nsos, la .existencia de más de una familia viviendo en la misma casa.
S1 se considera como ideal que en cada vivienda viva una sola familia
encontramos que en el año del censo había más casas-hogar que familias~
. La información qu~ ap_31:ece en el cuadro 3 nos muestra que el AMM
registró ~ás de 520 mil viviendas y en ellas se alojaba una población
de 2~ ~ones de personas, lo que arroja un promedio de 4.9 ocupantes
por vivienda. Este resultado es alentador porque muestra una reducción

�202Ensayos

en el hacinamiento en la 6ltima década, al disminuir de 5.5 en 1980 a
4.9 en 1990. Con esto se cumple uno de los principales objetivos de _
cualquier política habitacional que consiste en reducir la densidad de &lt;&gt;&lt;:upación de la vivienda, hasta llegar a un nivel aceptable de salud e independencia.
Si la información global se analiza al nivel de los municipios que
integran el AMM, en el mismo cuadro 3 se advierte un fuerte impulso
en la construcción de viviendas en los municipios aledaños a Monterrey.
Por ejemplo, Apodaca registró 24 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980; o sea cuatro veces más en un lapso de 10 años. Igual ocurre
con Gral. Escobedo que censó 20 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980.
El promedio de ocupantes por vivienda registrado en 1990 muestra
una tendencia a declinar en todos los municipios del AMM,comparado
con 1980. Los datos del 6ltimo censo son de 4.9 contra 5.5 en 1980.
A excepción de Gral. Escobedo y Guadalupe, el resto de los municipios
se encuentran en el promedio general. La declinación en el número de
ocupantes es el resultado de la disminución en el promedio de hijos o
de la construcción de viviendas con mayor número de cuartos.
La proliferación de viviendas alejadas de la ciudad-capita~ da una
idea general de que el grueso del problema habitacional se está ~oncentrando en los municipios que rodean Monterrey (lugares prefendos
por los migrantes y los "expulsados" del crecimiento urbano). A~nque
es cierto que después de 1980 disminuyó la presión de los asentamientos
irregulares por la vigilancia del Estado contra la inv~si_ón de los "pa~acaidistas", hay evidencias de que el problema de la vlVlenda se agudiza
para las clases sociales de bajos ingresos por el ~~~ costo del terreno,
limitación de créditos y la caída del poder adqms1ttvo.

El hecho de que las viviendas se orienten fuera de Monterrey y de
una manera explosiva como es el caso de Escobedo y Apodaca, causa
una problemática compleja cuya solución es preciso planear a largo plazo
en aspectos como: vialidad, infraestructura, equipamiento, servicios urbanos, contaminación, educación, etc. Dado el elevado número de fraccionamientos que se instalan en los municipios cercanos a Monterrey,
es fundamental enfrentar la demanda por servicios (agua, luz, gas, etc.)
para resolver la problemática urbanística que se da con los nuevos asentamientos humanos.

La vivienda en el...203

Condiciones de la vivienda
Para que una vivienda proporcione comodidad a sus moradores debe
satisfacer ciertos requisitos mínimos de habitabilidad. Básicament; debe
cont~ con agua dentro de la vivienda, drenaje, cocina, baño y energía
eléctrica. Además, los materiales de construcción deben ser resistentes
contra el medio ambiente.
En. ~l exam~n del cuadro 4 podemos apreciar la disponibilidad de
los seTV1C1?5 públi~ ~ el rezago de las autoridades municipales o estatales
p_ara cubnr los sen:1C1os fundamentales de la vivienda. El agua, líquido
vital .P?Tª las necesidades del hogar, se dispone en un 97 por ciento de
las VIVIendas e~ el AMM. Este registro censal para 1990 supera al de
1980 (95 por ciento) y muestra la gran atención por cubrir el servicio
6
de agua: De este total el 81 por ciento se encuentra entubada dentro
de la vivienda, el 11 por ciento fuera de la vivienda pero dentro del terreno
Y el ~ por ciento la obtiene de llave pública o hidratante. El resto (3
por ciento que equivale a 16 mil viviendas) declaró no contar con agua
ent~~ada o .no especifi~ claramente en el censo. La mayoría de estas
familias ?~tienen. el preciado líquido de camiones pipa, norias y aljibes
o el semc10 particular que prestan algunas personas para el acarreo de
agua.
De los municipios que forman el AMM, el problema de la ausencia
de agua en el interi?r de la casa para el año de 1990 era apreciable
en Apod~ca (43 por c_iento), Gral. Escobedo {36 por ciento) ySta. Catarina
(29 por Ciento). De igual modo la falta de agua es notoria en los mismos
municipios, al contabilizar entre los tres, 3,795 viviendas.
En las áreas densamente pobladas, el sistema de drenaje se considera
-d~spués del agua- el más necesario. La ausencia de este servicio puede
ongmar graves focos de infección por el fecalismo al "aire libre". Del
total contabilizado en el XI Censo de Población y Vivienda, 1990 para
el AMM, el 84 por ciento dispone de drenaje conectado al de la calle
el 4.4 por ciento se conecta a fosa séptica y el 0.5 por ciento con desagü¡
al suelo, río o lago. El resto no cuenta con drenaje (10.5 por ciento)
(véase cuadro 5).
Los municipios con más alto porcentaje de servicios de drenaje conectado al de la calle son: Garza García con 94 por ciento de las viviendas
YSan Nicolás con el 96 por ciento. El menor porcentaje de este importante

�La vivienda en el...205

204 Ensayos

servicio se registra en Apodaca con 57 por ciento y Gral. Escobedo con
67 por ciento.

familias que han resuelto la necesidad de contar con vivienda propia
~ datos para t~ el AMM muestran que el 82.9 por ciento de 1~
~~ndas eran propias Y el_ 1:2·1 por ciento eran rentadas. Lo anterior

Uno de los servicios que mas rápido se extiende en las colonias populares y en los nuevos fraccionamientos, es el de la energía eléctrica,
ya que la política de la empresa desde hace una o dos décadas es ampliar
la cobertura a todos los rincones de la entidad. De acuerdo con el último
Censo de VJ.Vienda 1990, el 98.7 por ciento de las casas-habitación cuentan
con el servicio.' En casi todos los municipios del AMM se dispone en
mas de un 97 por ciento, a excepción de Apodaca que registró un 95.4
por ciento (véase cuadro 6).

significa q_ue ~e cada 10 v1V1endas, un promedio de 8 jefes
eran prop1etanos de la casa.

En relación al material de construcción que predomina en las paredes
de las casas censadas, el 94 por ciento están hechas de block, ladrillo,
piedra o cemento; en especial predomina el block, material que se considera
el más adecuado para la edificación. Las condiciones de la vivienda para
cada uno de los municipios que forman el AMM se registra en el cuadro
7. En dicha tabla se observa que Garza García (97.7 por ciento) y San
Nicolás de los Garza (97.6 por ciento) cuentan con el mayor porcentaje
de hogares que están construidos con materiales resistentes, mientras que
Apodaca (90 por ciento) y Monterrey (92.4 por ciento) registran el mas
bajo. Otros materiales de construcción como la madera (3.6 porciento)
y la lámina de cartón (0.7 por ciento) son materiales que a través del
tiempo y conforme a las posibilidades económicas, se van mejorando las
condiciones de las mismas por medio de la autoconstrucción.

de famili

La situación de la tenencia del hogar cambió de manera radical par
los moradores del AMM
en las últimas dos décadas, st· recordamos queª
.
en 1970, el porcentaje de viviendas propias era de 45.8 por ciento N
cabe duda que la acción de los programas habitacionales del Estado d~
Nuevo León, han t~nido éxito para la regularización de los predios ocupados. ~e manera _ilegal y promover por la vía legal, la disposición d
una VIVlenda propia.
e
_En la solución del problema de la falta de vivienda y el gasto en
alquiler, un factor de a~yo han ~ido organismos como: INFONAVIT,
FOMERREY Yel Plan Tierra Propia. En el tiempo que tienen de operar
han logrado multiplicar el n6mero de nuevos propietarios de casas y te~
rrenos.

Consideraciones finales
Bas?~os esencialmente en las cifras del XI Censo General de Población
Y V1V1e~da 1990, describimos algunos aspectos relevantes de los h ares

En cuanto a los techos (véase cuadro 8) se advierte que el componente
que predomina es la loza de concreto con el 80.6 por ciento, el segundo
en importancia, es la lámina de asbesto o metálica con el 13.3 por ciento,
el resto es de lámina de cartón, madera, palma y otros materiales no
adecuados para proteger las viviendas de las condiciones ambientales.
Por largo tiempo, los lineamientos generales del Código Civil en materia de arrendamiento (rentas congeladas) han impedido las inversiones
por parte de las compañías privadas en la edificación de viviendas. Como
resultado de esta situación, se amplió el déficit de viviendas y se incrementó
el costo de las rentas. cuyo efecto es visible en el índice de precios al
consumidor.8
lQué tan grave es la disponibilidad de casa propia en el AMM?,
lCuántos pagan renta? En el cuadro 9 se registran las cifras de aquellas

ª

en relaCión ~ los servicio~ públicos disponibles, el grado de hacin~ento
Y los matenales predommantes en techos y paredes en el AMM.

!ª

-~ .principi~, •~ po?lación y superficie está distribuida en siete
mumcrp1?s. La distnbucrón poblacronal se aleja de la capital (Monterrey)
para alojarse en los sector~ ~riféricos. Esto es patente en Apodaca
Y ~hedo, en donde se triplica la población y crea problemas h b'1_
taCionales.
a

Los testimonios de los resultados se encuentran en los cuadros im-·
presos en .este Boletín. Así pues, de acuerdo a la tenencia de la casa
en 9ue residen, se encontró que el 82.9 por ciento de los jefes de familia
habita~an en vivienda propia, en tanto que el 12.1 por ciento lo hacían
en umdades rentadas Comparando estos resultados con el Censo de

�206Ensayos

La vivienda en el...207

1980 se observan progresos en cuanto a la propiedad, al avanzar en 14.8
puntos porcentuales.

~ ?1-~yorfa de los nuevos hogares queden al margen de las acciones crediticias por las altas tasas de interés y la falta de liquidez.

El acceso de un mayor número de personas o un pedaro del suelo
y el programa de autoconstrucción con subsidios y transferencias por parte
del gobierno, por medio del esfuerzo propio y la ayuda mutua, elevó el
número de propietarios de casa-habitación, evitando la presión de quienes
no cuentan con un ingreso elevado para financiarse una casa. El grupo
privado también colaboró, aunque en menor medida por la pérdida del
poder adquisitivo de 1982 a 1988 que afectó la demanda efectiva en un
40%.9

. En. el AMM h~~ un número importante de familias que financia la
edificaetón de sus. VIVlen~. con recursos propios y por autoconstrucción.
En el plan operativo de VlVIenda popular propuesto por ef Gobierno del
Est~do de Nuevo 1;,eón, se considera que el plan más factible para un
tereto de la poblaetón del AMM es mediante la autoconstrucción.

La calidad de la vivienda medida a través del número de ocupantes
por vivienda fue de 4.9 en 1990. Si lo comparamos con 1980 se advierte
que no existe diferencia significativa en el espacio de una década, cuando
se registró 5.0 ocupantes por hogar.

En cuanto a los servicios públicos, los porcentajes se elevaron de
manera notable en el espacio de diez años. La mayoría de los municipios
contaban con agua entubada dentro de la vivienda (80.8 por ciento en
1990 contra 72.4 por ciento en 1980). La menor disponibilidad de este
servicio se presenta en Apodaca y Gral. Escobedo. El problema del agua
en el AMM es que no se proporciona las 24 horas del día.
Por lo que hace a drenaje sanitario, el Censo de 1980 registró 77.4
por ciento de las casas conectadas a las redes generales, mientras que
en 1990 fue de 83.9 por ciento, un avance de 65 puntos porcentuales.
La falta de drenaje sanitario es usual en los municipios donde abundan
los asentamientos irregulares y crece la población a un ritmo acelerado
como Apodaca, Gral. Escobedo y Santa Catarina.
El déficit habitacional al que se refieren los organismos privados como:
Cámara Nacional de la Construcción y la Asociación de Desarrolladores
Inmobiliarios y de la Vivienda (ADIVAC) de mas de 50 mil viviendas,
así como construir un promedio de 24 mil casas al año, se antoja difícil
de poder cumplir, cuando mucho sólo podría construirse un 50%.
El déficit cuantitativo que se presenta con mayor fuerza en esta década
de los noventa, no es otra cosa que un problema de discrepancia entre
el costo de la vivienda y el ingreso de las familias, lo que ocasiona que

El problema del déficit cuantitativo de la vivienda en el futuro no
s~r~ consecuencia de la presión demográfica, al reducirse la tasa de creetm1ento anual (2.4 por ciento). El análisis de la demanda habrá que
enf~carla a la evolu~ión socioeconómica de las familias, en la distribución
del mgreso; en especial, a todos los afectados por el ajuste macroeconómico
qu~ ensancha el grupo de los imposibilitados de obtener créditos habitac1onales por el bajo ingreso familiar.

Notas
1

El Financiero, 8 de junio de 1993.

2

• El Nacional. "Sin acceso a la vivienda el 80 por ciento de los traba.Jadores", 21 de junio de 1983.

3

Ramones Saldaña, Jesús. "Retroceso en la construcción de viviendas
en el AMM", Boletín Bimestral. CIE-Fac. de Economía-UANL Núm
150, octubre de 1987.
'
·
4

Garza, Luis Angel. "Dura perspectiva para el año 2000", El Porvenir,
16 de marzo de 1987.

s

Entre 1987 y 1988 se creó un nuevo plan urbano "Plan Director
de Desarro~o. Urbano del~• 1988-2010" que es el que está vigente
para el creetm1ento urbanístico. Este plan estima 3.4 millones de habitantes
para el AMM en el año 2000.
6

Po~eer redes de agua potable conectadas a la red general no garantiza
que se dispondrá de ella, la escasez del líquido ha sido uno de los principales
problemas del AMM al grado que en ocasiones sólo se proporciona seis
horas al día.
7

En el X Censo de Población y Vivienda 1980, el 94.1 por ciento
del AMM contaba con el servicio de energía eléctrica. La abundante

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CUADRO 1
A.M.M.: POBLACION 1980 Y 1990
POBLACION PARA

MUNICIPIO
1980 (1)
APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

37
81
37
370
l 090

TOTAL

181
974
756
908
009

1990 (2)

102
112
98
534
l 064

TASA DE
CRECIMIENTO
INTERCENSAL (\)
MEDIA ANUAL

886
394
186
782
197

10.7
3.2
10.0
3.7

280 696
89 488

446 457
162 795

4.8
6.1

1 988 012

2 521 697

2.4

PUENTES:(l) INEGI (1982), X CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1980.
ESTADO DE NUEVO LEON. S.P.P. MEXICO, D.F.
(2) INEGI (1990),XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
RESULTADOS PRELIMINARES. AGUASCALIENTES, AGS.

¡;'

i:

J

g

~

~

�s

f

CUADRO 2
A.M.M.: VIVIENDAS POR NUMERO DE CUARTOS. 1990
NUMERO

D E z

VIVIENDAS:
VIVIENDAS
De 1 cuarto
" 2
"
i,
"3

PORCENTAJE

5
"
6
"
7
"
" 8
"
" 9 y más
No especificado

29
64
91
114
119
48
23
13
13
1

678
991
615
508
651
471
195
819
273
082

5.7
12.5
17.6
22.0
23.0
9.3

T O T A L

520 283

100.0

4

,;

"
"
"

CUARTOS
29
129
274
458
598
290
162
110
119

4.5

2.6
2.6
0.2

2

672
982
845
032
255
826
365
552
457

173 986

FUENTE: INBGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 3
A.M.M.: PROMEDIO DE OCUPANTES POR VIVIENDA. 1990
MUNICIPIO

NUMERO DE:
VIVIENDAS
OCUPANTE
(1)
( 2)

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

TOTAL

140
163
897
724
593

078
706
550
522
059

4.8
5.0
5.0
4.8
4.8

33 160

434 437
163 609

4.8
4.9

520 285

2 516 961

4.9

90 608

115
111
97
534
1 060

OCUPANTES
POR VIVIENDA
(3 • 2/1)

--

FUENTE: INBGI (1992). XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

¡;-

i:

J

g
J!.

i-,
........

�w

~

1

CUADRO 4
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE AGUA ENTU8ADA P0R tl.JNICIPIO. 1990
DISPONE DE AGUA ENTUBADA
DENTRO
DE LA
VIVIENDA

MUIICIPIO
TOTAL

"

FUERA DE LA
VIVIENDA
PERO DENTRO
DEL TERRENO

"

1 040

594
1 564

0.1
4.7

261
95

0.3
0.3

5.5 13 858

2.7

2 203

0.4

93. 1
71.0

3 728
3 064

4.1
9.2

1 670 1.8
4 895 14.8

80.8

55 231

10.6

520 285 100.0 420 447

TOTAL

100.0
33 160 100.0

90 608

28 546

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.

"

2.8

160
1 331
3 119
6 190

4
1
3
12
25

11)

X ESPECIFICA

0.4
0.9
0.3
0.5
0.4

4 601 19.1
177 0.8
2 167 10.9
2 425 2.3
5.7
12 611

84 355
23 542

140
163
897
724
593

900

19.9
7.2
18.5
11.8
11.5

56.9
90 . 5
63.6
82.5
79.6

24
23
19
106
222

"

DISPONE
DE AGUA
X ENTUSADA

801
661
679
625
673

100.0 13 748
100.0 20 968
100.0 12 663
100.0 88 092
100.0 177 079

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL • ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE
IOITERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

NO

DE LLAVE
PUBLICA O
HIDRANTE

llJEVO LEON.

3.7
0.6
6.7
2.9

90
197
57
463

RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 5
A.M.M.: VIVIENDAS PARTlaJLARES HABITADAS POR OISPONIBILIDAD DE DRENAJE. 1990
DISPONE DE DRENAJE

MUNICIPIO
TOTAL

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE

MONTERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

140
163
897
724
593

"
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608 100.0
33 160 100.0

CONECTADO
AL DE LA
CALLE

"

CONECTADO
A FOSA
SEPTICA

"

NO
DISPONE
DE
DRENAJE

"

ESPECIFICA

"

CON

"

DESAQJE
AL SUELO,
RIO O LAGO

NO

654
684
274
264
692

56.6
93.6
66.7
84.6
83.9

3 226 13.4
518 2.2
1 984 10.0
5 119 4.8
8 576 3.9

43
244
652
767

1.5
0.2
1.2
0.6
0.3

6 643
674
4 244
9 915
24 885

27.5
2.9
21.3
9.3
11.2

254
244
151
744
1 673

1.0
1.1
0.8
0.7
0.1

87 186
23 909

96.2
72.1

889
2 771

129
163

0.1
0.5

2 083
6 007

2.3
18.1

321
310

0.4
0.9

13
21
13
90
186

1.0
8.4

363

f:

s.
s.

(11

TOTAL

520 285 100.0

436 663

83.9 23 083

4.4

2 361

0.5

54 451

10.5

3 697

0.7

e,

~

(11

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

e,

~

¡_,

e;

�~

tn

j

CUADRO 6
A.M.M.: VIVIENDAS PARTIOJLARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE ENERGIA ELECTRICA POR MUNICIPIO. 1990

MUNICIPIO

TOTAL
24
23
19
106
222

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
IOITERREY
SAN NICOI..AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

140
163
897
724
593

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608
33 160

100.0
100.0

23
23
19
105
220

027
096
319
798
507

NO DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

95.4
99.7
97. 1
99.1
99.1

1 113
67
578
926
2 086

4.6
0.3
2.9
0.9
0.9

98.6
98.4

1 289
519

X

--

89 319
32 641

!

TOT

A

L

100.0

520 285

513 707

1.4
1.6

-

1

98.7

6 578

1.3

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUAORO 7

A.N.N.: VIVIEll&gt;AS PAIITIOJURES HABITADAS POI! MATERIAL PltED&lt;&gt;IINANTE EN PAIEDES, 1990
MATERIAL

-ICIP10
TOTAL

LAMINA

CAIRIZO,

DE
CARTON

11AMBU
PALMA

X

o

e-.10 o
X IAJ.U.ECIJE

UCIINICA

24 140

617

2.6

5

19

c.AaZA GARC IA

23 163

as

0.1

3

4

GRAL • UCCIIIEDO

OUADALl.ft
NCIITUIET

19 897
106 724
Z2Z 59'

zn
797
1 339

1.4

o.a
0.6

10
27

X

0.1

MADEltA

X

X

-

X

PAREDES

TAIICI.E,
UDRILLO,
ILOClC,
PIEDRA O
CEMENTO

X

.,

0TIOS
MATERIALES

X

ESPt!ClflCADO

X

4.4

292

1.2

108

0.5

21 731

90.0

244

1.0

63

0.2

94

0.4

41

0.2

za

0.1

22 630

97.7

91

0.4

247

1.1

-

0.9

27

0.1

1a n4

94.1

86

0.4

52

0,3

0.4

165

0.1

100 341

94.0

407

0.4

488

0.5

1 194

0.5

465

0.2

205 567

92.4

1 430

0.6

1 009

0.5

0.1

546

2.7

49

0,1

3 9113

3.7

11 433

5. 1

0.1

LAMINA DE
ASIESTO O
METAUCA

E N

1 061

10

129

PREDOMINANTE

175

SAN NIC0LAS

DE LOI GAIZA

90 608

164

0.1

J

ZJ

SAMIA CATAtlllA

33 160

276

o.a

3

za

TOTAL

520 2115

J 495

0.7

51

26Z

o. 1

1 117

1.2

147

0.2

94

0. 1

ea

469

97.6

237

0.3

354

0.5

469

1.4

220

0.7

281

0,9

31 682

95,5

108

0.3

"

0,J

1a 703

3,6

2 553

0.5

1 168

FU(NTE: INECI (1992), XI CENSO CENEltAL DE POILACION T VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS OEFINITIIIOS.

0.2

4IJ9 144

¡;:i.
:i.

()

91,,Q

2 6CD

0.5

2 306

º·'

¡.
()

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ClJADRO 8
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR MATERIAL PREDCICINANTE EN TECHOS. 1990

J

MATERIAL PREDOMINANTE EN TECHOS

MUNICIPIO

APOOAr.A

GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NI COLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA
TOTAL

TOTAL

24
23
19
106
222

LAMINA
DE
CARTON

PALMA,
TEJAMANIL
O MADERA

140
163
~7
n4
593

1 993
407
1 129
4 179
9 784

171
63
59
374
1 660

90 608

33 160

1 376
1 393

520 285

20 261

LAMINA DE
ASBESTO O
METALICA

4
1
3
13
37

TEJA

876
765
028
113
168

18
151
3
68
250

166
158

4 361
4 773

2 651

69 084

LOZA DE
CEMENTO
TABIQUE O
LADRILLO

16
20
15
87
170

OTROS
MATERIALES

NO

ESPECIFICADO

330
202
186

662
299

90

276
66
551
1 135

426
079
241

1 360
2 355

39
51

83 309

952

26 216

446

405
123

580

419 232

5 831

2 646

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 9
A.M.M.: VIVIEM&gt;AS SEGUN TIPO DE TENENCIA. 1990

IUIICIPIO

TOTAL

PRCPIA

"

140
163
~7
n4
593

20 520
19 533
17 318
91 714
173 377

85.0
84.3
87.0
85.9
77.9

RENTADA

NO

"

OTRAS

"

ESPECIFICADO

358
517
428
162
112

9.8
10.9
7.2
8.6
16.7

1 139
961
1 082
5 301
11 005

4.7
4.2
5.4
5.0
4.9

123
152
547
1 099

0.5
0.6
0.4
0.5
0.5

"

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

90 608
33 160

80 118
28 646

88.4
86.4

7 546
2 674

8.3
8. 1

2 630
1 655

2.9
4.9

314
185

0.4
0.6

TOTA L

520 285

431 226

82.9

62 797

12. 1

23 733

4.6

2 489

0.4

2
2
1
9
37

69

FUENTE: INEGJ (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIYOS.

¡;-

~:
g

e-

g
f.?.
¡_,
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����</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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