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5\.'RGE.NTINA... BOLIVJS\ .. BR.5\SIL· COLOMBl'A. .. COSTA-RICA..

~ MARZO

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1916 5

BOLETÍN DE LA
~

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)

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Capilla Alfo~ '(
Biblwieca ,U lli"""""'

��N

D

1 CE

Plig!na.

Notas Panamericanas................................................. ... .

321

El Sr. Lansing y la neutralidad-Departamento de Educación en la Unión PanamericanaComisiones para visitar la América Latina-Los asuntos panamericanos y la lengua espatlola
en los Estados Unidos.

UNIÓN

La Leyenda del Rto de La Plata. .. ...... ........ ... .. . .. . . . . .. .. . . . . .. . . . . .
La América Central de Hoy-Guatemala ..................... .. ...... ... ....
El Saneamiento de Guayaquil, Ecuador.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Curiosa Explotación de Sal en Chile..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Sociedad Panamericana de los Estados Unidos. .............................
Misceliinea......... . ......................................................

aueorRi:c:To1

333
345
363
368
377
381

La primera ascensión al Aconcagua, en invierno-Catedrales de México-De cómo prinripió el
vuelo-Los deportes de invierno en los Estados Unidos-Inventos recientes.

Bibliografia............. . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
República Argentina.... . ....... . .... . ............ .. ............ .. ........ .

415
428

Donación a una biblioteca-Nuevo puente-Depósitos para granos-Censo ganadero-Fri·
gori!eros y saladeros-Movimiento demográfico de Buenos Aires-BiblJotecas pOblicas en
Buenos Aires-Movimiento escolar en Buenos Aires-Banco Hipotecario Nacional-Comercio internacional-Museo provincial en Córdoba-Liga contra la Tuberculosis-Exportación
de cereales-Movimiento de vapores-Placa conmemorativa-Producción vinícola.

Bolivia. ...... . ... . ...... . .............................................. . .

430

Sesiones extraordinarias del Congreso-Cambios en el Gabinete-Nueva revista quincenalEmisión de estampillas postales-Consumo del alcohol-Nuevo impuesto-Colonización de
terrenos-Escuela libre de ciencias sociales-Estación radiotelegráfica-Banco Nacional de
Bolivia.

Brasil.... ... . ... . ...... ....... . .... .. .... . ... . ............... .. ......... .

432

Congreso algodonero en Rfo de Janeiro-Gran lrigoriíero en Pelotas- Invento l.&gt;rasileñoFuerzas navales y terrestres-Fábrica de papel de imprenta.- Distribución de semillasConferencia para regularizar las tarifas de transporte.
PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN AL BO LET IN

Colombia. .. . ... . . ... .... . ...... .. ... ... ....... . .................... . ..... .

Por la Edición Español~, $1.50. oro americano, al ~o, en los país.es
de la Uni6n Panamericana; $2.00, oro americano, al ano, en los demas.
Número suelto, 20 centavos.
Por la Edición Jnrlesa, $2, oro americano, ~ año, en los países _de la
Unión Panamericana; $2.50, oro americano, al ano. en los demas. Numero
suelto, 25 centavos.

Costa Rica ........ .... . ........... ......... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

433

Fomento de la agricultura nacional-Almacén nacional de OWes de escritorio-Número de
escuelas primarias-Rentas nacionales-Industria tabacalera-Compañia Colombiana de
Navegación Marltima-Comercio de cabotaje-Derechos de faro-Puente giratorio-Exposición para conmemorar el Centenario de la Batalla de Boyacá-Ley sobre el régimen de las
aduanas-Exposición de productos naturales en Cartagena.

435

Ley do presupuestos- Ley sobre bancos extranjeros-Sociedad de Socorros Mutuos del Tranvía
de San José-Explotación de fuentes de petróleo-Colonia agrícola-Estación radiotelegráfica en San José.

Cuba...... ........... . ................... . .. .. ......... ... ........ ..... . .

437

:Nacionalización de los ferrocarriles-Nuevo servicio de vapores- Estatua del General Uasó
en ManzanJUo-Reglamentaci6n de las bebidas alcob6licas- Banco Nacional de CubaLápida conmemorativa en honor de Gonzalo de Quesada- Explotación de minas de cobre-Ley para fomentar la industria minera.

Chile ... ... .............................. . .. .. ... .. ......................

WASHINGTON: IMPRENTA DEL GCBIERNO: 1818

Gabinete-Conferencia de Aerooé.utica en Santiago-Ferrocarriles-Sucursales del Banco
Nacional de la Ciudad de Nueva York-Exportación de granos-Escuela de Minas de La
Serena-Rendimiento de la cosecha en el corriente afio-Fuerzas de mar y tierra para 191&amp;Rentas aduaneras-Compañia de Seguros Anglo-Chilena.
llI

438

�IV

ÍNDICE.
PAgina.

Ecuador. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

440

Reglamento sobre el tabaco-Folleto sobre la bandera-Escuela modelo en Quito-Establecimiento de la Gota de Leche-Estación de telegrafla inalámbrica en Bah!a de CaraquezNuevo servicio de vapores.

El Salvador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

441

Explotación de una mina de petróleo-Derechos aduaneros-Comisión Bibliográfica EscolarEdiciones diarias del Diario del Salvador-Oeograna Ilustrada de El Salvador-F{!.brica
de hielo en Usulut{!.n-Apoyo oficial al Instituto Cervantes de España.

E stados Unidos... ..... .. ............. . . . ... . ............................. .

443

Censo de automóviles-Nueva cMedra de Historia y do Economia Política Latinoamericana en
la Universidad de Harvard-~uevo Departamento de Estudios en el Instituto Tecnológico
Carnogie de Pittsburgh-Nuevo método para practicar las predicciones del tiempo-Nuevo
departamento de enseñanza mercantil en las universidades-Terrenos baldíos-Producción
de leche-Conversación radiotelefónica a larga distancia-Acuftación de moneda para el
exterior.

Guatemala.......... . ..... .. .. ............. ... . ... ......... ... .............

445

Elecciones presidenclales-Exportación de café-Hospital americano en Guatemala-Agua
para la ciudad de Guatemala.

Hait1................ .. . . . . . ... . . . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . .. .. . . . .. . . ..

446

Reorganización del Oabinete-Amnistla política-Consolidación de la deuda interna-Pensión
a los magistrados-Guardia particular del Presidente-Academia de Bellas Artes en Puerto
Príncipe-Nombramiento de la Alta Comisión Internacional.

Honduras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

448

Ferrocarriles-Rentas nacionales-Censo escolar-Red telegráfica y telefónica-Mensaje del
Presidente Provisional.

MExico... . ...... .. . . . . .. . . . . . . ... . . .. . . . . . . . . . .. . . . . ... . . . . . . . . . . . . . .. . . .

449

Exportación de petróleo crudo-Ferrocarriles-Servicio de vapores-Empresa petrolera-Exportación de algodón- Decreto sobre venta de terrenos en el Estado de TamaulipasImportación de coke-Decreto sobre inmigrantes extranjeros.

Nicaragua. ........ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

451

Contratos sobre ferrocarriles-Introducción del petróleo crudo-Impuestos locales sobre im·
portaciones mineras-Linea de teléfonos-Catedral de Granada-Aserradero moderno cerca
de B luefields.

Pana.m i... . .. ........................... . . .. ...... .......... ... . .........

452

Camino de macadam-Terrenos para potroros-Ilip6dromo de Panamá-Inauguración de la
Exposición Nacional-Congreso Panamericano de Acción Cristiana en la América LatinaNueva compañia.

Paraguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

454

Presupuesto para 1916-Existencia de ganados en la Reptlblica- Pavimentación do las calles
de la Asunción-Cultivo del trigo-Rentas aduaneras- Ferrocarriles-Escuela Normal de
Villarrica.

Perú .............. . . ..... .................................. . ..... . .......

455

Presupuesto para 1916-Convenio sobre canje de giros postales con Bolivia-Irrigación del
Valle de Chilca-Proyecto de un monumento al General San Marttn en Lima-Impuesto
sobre fósforos-Cultivo del trigo.

República Dominicana.. ....... . ... . .... . .. . ....................... ... .. ...

456

Campo de experimentos para el tabaco-Faro del Cabo de Saman{!.-Camino nacional ent re
Santo Domingo y San Pedro de Macoris-Inscripción de los tltulo3 de terreno3-lnstituto
Profesional del Gibao-Estatua de bronce aJ'uan Pablo Daa.rte en la Proviocia. de La Vega.

Uruguay.. ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

458

Ley sobre horas de trabajo-Ley sobre colocación de Avisos en Montevideo-Estación radiotelegráfica-Club Nacional de Regatas-Cosecha del trigo-Edificio para el Jockey Club-Elaboración de carnes congeladas.

Venezuela. . . ... .................. .. ..... ......... ......... .. ........... ...
Movimiento de los ferrocarriles-Explotación de minerales-Escuela de ciencias flsicas, matern{!.ticas y naturales en Caracas-Instituto para la ensefianza de lenguas vivas en CaracasN ueva plaza de toros en Caracas-Creación de una escuela practica de construcciones na,ales
en Puerto Cabello-Exportación de carnes congeladas.

459

�BOLLTÍN

VOL. XLII.

MARZO, 1916.

No. 3.

EL SR. LANSING Y LA NEUTRALIDAD .

E

.
.
del afio pasado el Dr. Bertrnnd íué elegido
En las elecciones que se ~ble&lt;:tuaron ~tpt~8Jximo l.Hlrlodo constitucional de l91CH920.
Pre$idenle de la R epu 11ca para
·
·

N su calidad de miembro del recién fundado Instituto Americano de Derecho Internacional, el Honorable Sr. Robert
Lansing, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
insinuó a dicho cuerpo, el cual está formado por cinco
publicistas notables de cada una de las 21 Repúblicas americanas,
la conveniencia de considerar la cuestión concerniente a los derechos
y deberes de los neutrales. La insinuación del Sr. Lansing está
contenida en un memorandum cuyo texto ha sido dado a conocer
por el Dr. James Brown Scott, presidente del Instituto y miembro
de la Comisión de Neutralidad creada por los Estados Unidos.
Aun cuando no hace mención de los incidentes a que ha dado
lugar la guerra europea y que han afectado así a los Estados Unidos
como a las demás Repúblicas americanas, al memorandum se le ha
atribuído vital importancia en los Estados Unidos, sobre todo para
las naciones del hemisferio occidental. Si de un lado se le considera
como la franca expresión del modo de pensar del Sr. Lansing en lo
que dice relación a las condiciones que por consecuencia de las operaciones de los beligerantes europeos les han causado a los Estados
Unidos y a los demás Gobiernos americanos situaciones difíciles, por
otra parte se le ha mirado como un exponente de los sentimientos
que abrigan los Gobiernos americanos interesados de que es necesario
hacer inmediatamente un esfuerzo dirigido a evitar en el caso de
otra guerra universal la repetición de las circunstancias que les han
ocasionado tan serios perjuicios a las naciones neutrales.
El Sr. Lansing es uno de los cinco individuos que en el instituLo
representan a los Estados Unidos. Los otros cuatro son el Sr.
Elihu Root, presidente honorario de la corporación; el Dr. Scott,
que es su presidente; el Sr. Robert Bacon, antiguo Embajador de
los Estados Unidos en Francia; y el Dr. Leo S. Rowe, profesor de
la Universidad de Pennsilvania. No obstante que ios fines del
instituto consisten principalmente en procurar el desarrollo del
Derecho Internacional y en difundir sus principios entre los pueblos
321

�Fotogr~flade Harris-Ewing.

DELGADO,

ha destinado a la Galeria d e los.P a tr iotas del edificio
hijos y
Busto de mármol, que el.~~~ier1¡~\!tJ¿1tºSalvador lo consi~erai::re ªie~~::~!i: : : toda la
de~~ ~lnig~e=ª= esforzado de la causa ~:e::::diael~~ pn independizarla del1m~8Je
%nérica Centraldco1méo un~rá~L;1:fn':r~~ patriota, de los primero~np~T:c~1:~ ek:Yó en 1767,
España. Delga o u un .
d ufic"ente valor para expresar
· d a oco nombrado
libertad de los E_stad~d ~itofuit:i:ala ~l titulo de doctor en
o~t~er':io p Fué jefe de la
r~ibió ena'\ º:lt;:t5ludiencia1 que para la fecha se ballata e~carf: independencia de la Fede~ión
:vª&amp;u~in cteª5 8e noviembre de 181~ Y -~t:t~ x:r 1
ªAsamblea Nacional que se reuruó en
de la América Central, llegando a ser res1
.
1823. Murió en 1832.

1:

cáJ1ii:,

;°;:;~~

SALIDA DE LA SECCIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS EN LA ALTA COMISIÓN INTERNACIONAL DE HAMPTON ROADS ABORDO DEL ,"TENNESSEE" EL 8 DE MARZO DE
1916 1 R\JMBO A BUENOS AIRES DONDE ASISTIBA A LA CONFERENCIA QUE SE EFECTUARA EN DICHA CIUDAD. '
Grabado superior: Algunos de los miembros de la sección de tos Estados Unidos. De derecha a izquierda:
Archibatcf Kains Samuet Untermyer Wm. G . McAdoo, presidente; Duncan U. Ftetcher, Andrew J.
Peters, John H. Fahey y J. Brooks B. Parker1 uno de tos subsecretarios generales. Grabado del centro:
El .Secretario del Tesoro de tos Estados Uniaos,
Sr. McAdoo, acompañado de su señora. Grabado inferior: Et crucero Tennesee saliendo de Hampton Roads con rumbo a ta América del Sur. A lo lejos y
hacia
ta
izquierda
se
ve
et
yate
presidencial
Mayflower,
que condujo ta comitiva de Wáshington a Hampton Roads,

�324

LA UNIÓN PANAMERICANA.

del continente americano, muchos de sus pasos indican que su actividad será de carácter universal. El Dr. Scott ha anunciado que
el Instituto ha elegido miembros correspondientes suyos en la mayor
parte de las naciones europeas, tanto beligerantes como neutrales.
Alemania estará representada en él por Harburger y Sclincking;
Austria-Eungría, por Lammash; Bélgica, por Albéric Rolin; la Gran
Bretaña, por Lawrence, Holland y Oppenheim; Francia, por Renault,
de Lapradelle y Fauchille; Italia, por Catellani y Anzilotti; los Países
Bajos, por de Louter; Noruega, por Gram y Hagerup; Suecia, por
Kleen; y Rusia, por Taube.
El texto íntegro del memorandum del Sr. Lansing es el siguiente:
En la sesión de apertura del Instituto me cupo la honra de llamaros la atención
hacia el imperfecto código de reglas que definen y gobiernan las relaciones de los
beligerantes con los neutrales. Tales reglas, que han venido formándose en el curso
de los últimos 125 años y que en muchos casos han sido diversamente interpretadas
por los tribunales de los diferentes países, han resultado a menudo inadecuadas para
reEolver nuevas situaciones engendradas por la guerra; sucediendo que en cada guerra
las decisiones judiciales han cambiado, modificado o añadídole algo a las reglas mencionadas. los tribunales de presas de los beligerantes han llegado a convertirse por
tal modo en intérpretes de los derechos de los beligerantes y de las obligaciones de los
neutrales, evidenciando sus decisiones un prejuicio inconciente derivado de la apreciación exagerada de las necesidades de los beligerantes. Al ocuparse de la materia
concerniente a la neutralidad, los autores de Derecho Internacional han hecho mérito
de las decisiones de estos tribunales de presas, de tal suerte que las reglas por ellos
formuladas indudablemente se inspiran en el punto de vista de los beligerantes.
Además de estas influencias que obran sobre un código llamado a regir la conducta de
los neutrales y el tratamiento que ha de acordárseles, las conferencias y congresos
,internacionales han confiado por lo general la redacción de las reglas relativas a los
derechos de los beligerantes y de los neutrales a peritos militares y navales, quienes
naturalmente consideran la materia conforme el modo de pensar de los beligerantes.
Es así como la6 decisiones judiciales, los publicistas y los pactos internacionales le
han dado la preferencia al beligerante y tenido en menos los derechos de los neutrales.
Parece que ha llegado el momento de invertir la manera de considerar la materia
concerniente a la neutralidad, y de resolverla de conformidad con el punto de vista
de los neutrales.
Por lo tanto, me atrevo a hacer la insinuación de que se designe una comisión para
que estudie el problema de los derechos y deberes de los neutrales y para que formule
con exactitud los principios que sirven de fundamento a la relación en que se encuentra
la beligerancia con respecto a la neutralidad, y esto con preferencia a la tarea de establecer la6 reglas que gobiernan la conducta que una nación que está en guerra debe
observar para con otra que se halla en paz.
También me parece que la materia puede provechosamente dividirse en dos partes,
a saber, los derechos de los neutrales en alta mar y los deberes de los neutrales en el
territorio sometido a su jurisdicción.
En vista del año y medio de guerra que hemos presenciado, el momento parece
sumamente oportuno para que se estudie esta cuestión; y como quiera que este Instituto se compone de miembros provenientes de naciones neutrales, creo que se halla
en condiciones adecuadas para realizar este encargo desde el punto de vista Y con el
invariable propósito de proteger la libertad de los neutrales contra injustificables
restricciones en alta mar y contra la imposición de innecesarias cargas para conservar
en tierra su neutralidad.

�326

LA UNIÓN PANAMERICANA.

DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN EN LA UNIÓN PANAMERICANA.
Una de las materias más importantes de que se trató en la sesión
que el Consejo Directivo de la Unión Panamericana celebró en los
primeros días de febrero fué la proposición presentada por el Embajador de Chile, Sr. Don ·Eduardo Suárez Mujica, para que se nombrase una comisión especial encargada de darle cumplimiento a la
Resolución XXII del Segundo Congreso Científico Panamericano,
proposición que fué aprobada por unanimidad de votos. La resolución mencionada recomienda la fundación de un Departamento de
Educación en la Unión Panamericana, confirmando así resoluciones
semejantes adoptadas por el Primer Congreso Científico Panamericano
de 1908 y por la Cuarta Conferencia Panamericana de 1910. Según
los términos de la resolución antes citada, el Departamento de
Educación correrá con la publicación en inglés, español y portugués
de obras pedagógicas de importancia para los países americanos;
con comunicar a las diferentes Repúblicas los progresos realizados
en materia de educación; con la promoción en cada uno de los países
del estudio de los problemas de educación, así desde el punto de
vista nacional como desde el punto de vista americano; y con facilitar
el intercambio de ideas e informaciones entre los maestros del continente. La comisión especial nombrada para conocer en la materia
se compone del Embajador de Chile, Sr. Suárez Mujica; del Ministro
del Uruguay, Dr. de Pena; del Ministro de Panamá, Dr. Morales;
del Ministro de Venezuela, Dr. Domínici, y del Director General de
la Unión Panamericana, Sr. John Barrett.
COMISIONES PARA VISITAR LA A){ÉRICA LATIKA.
Desde la aparición del último número del BOLETÍN, en el cual se
dió cuenta de haber salido para la América Central la comisión
encargada de devolver la visita que los delegados de los países que
la componen hicieron a los Estados Unidos en ocasión de la Conferencia Panamericana de · Hacendistas, la junta encargada de la
organización de dichas comisiones ha dado algunos pasos más en ·el
desempeño de su cometido.
Además de la comisión que en l a actualidad recorre la América
Central, otro grupo semejante se halla visitando el Uruguay. Esta
delegación se compone de los Sres. Frank H. W esson, de la firma
S:mith &amp; Wesson de Springfield, Massachusetts; A. H. Titus, del
Banco Nacional de la Ciudad de Nueva York, y W. E. Hinchcliff,
presidente de la Compañia Crimmings &amp; Pierce de Boston, Massachusetts. Debido a ciertos compromisos comerciales de las personas
que la forman, la comisión destinada al Uruguay no pudo parti.: en
cuerpo; pero se cree que dichas personas se reunirán en Montevideo

�NOTAS PANAMERICANAS.

329

hacia mediados o fines de marzo con el objeto de redactar en esa
ciudad el informe que han de presentarle al Sr. McAdoo, Secretario
del Tesoro de los Estados Unidos, quien asistirá a las sesiones que
celebrará en Buenos Aires la Alta Comisión Internacional. Según
los planes formulados, una comisión que constará cuando menos de
5 personas y que no excederá de 10, partirá el 29 de abril con destino
a la Argentina y al Paraguay, debiendo salir para el Brasil hacia
la misma época otra comisión. Espérase que en abril pueda otra
comisión ponerse en marcha para la costa occidental del Pacífico
y que lleve el encargo de visitar al Perú, a Bolivia y a Chile. Los
miembros de esta última se ocuparán cuidadosamente en recoger
observaciones en los yacimientos de sustancias químicas, en tres
regiones mineras de importancia y en el centro de la industria algodonera, así como en procurarse informaciones sobre algunos ramos
del comercio de importación y de exportación. También irá una
comisión al Ecuador, otra a Venezuela y a Colombia y otra a Cuba,
la República Dominicana y Haití.
Es interesante anotar que tres de los miembros de la comisión
enviada a la América Central hablan el español correctamente y que
las demás personas que la componen empezaron a estu.diar dicha
lengua antes de que aquella saliese de Nueva Orleans, proponiéndose
las mismas continuar sus estudios en el curso del viaje. Ya se han
recibido excelentes notici~ de esta comisión. Después de detenerse
en Cuba, siguió para Panamá, donde ha celebrado importantes
entrevistas con los miembros de varias firmas comerciales y de los
departamentos gubernativos. Entre los agazajos que en dicho país
ha recibido la comisión figuran un banquete, un almuerzo y varias
visitas a la exposición y al canal.

LOS ASUNTOS PANAMERICANOS Y LA LENGUA ESPAÑOLA EN LOS ESTADOS
UNIDOS.

La Unión Panamericana advierte a cada paso mediante la correspondencia que sostiene con personas de los Estados Unidos el creciente interés que se le presta en dicha nación a todo cuanto de
algún modo contribuya al conocimiento perfecto de los asuntos concernientes a las tres Américas por medio del estudio de la lengua, de
la historia y de la literatura de los países de la América Latina. De
las diferentes regiones de aquel país se le piden a dicha oficina listas
de obras apropiadas para la lectura; de trabajos que versen sobre los
progresos económicos y políticos de los mencionados países y de
artículos que traten del desenvolvimiento que los mismos han alcanzado en el campo social y en el de la instrucción, esto sin mencionar
otras solicitudes análogas. Por lo demás, el gran desarrollo que ha

�Atención de la Revista Art and Arehaeology.

LA MANO DE DIOS.
Entre los mil tesoros que posee, et Museo Metropolitano de Arte de la ciudad de Nueva York cuenta
las más valiosas obras escultóricas que existen en los Estados Un.idos. Entre los maestros modernos
que se consagran a este arte, ta generalidad te acuerda a Rodin et primer puesto. Et museo a que
nos referimos tiene un gran número de obras del gran escultor, entre las cuales figura la "Mano de
Dios," cuya fotografia reproducimos aqul. Refiriéndose a esta escultura ha escrito un critico de
arte en et número de febrero de Art and Arqueology, lo sigu.iente: "Es una mano gentil, bondadosa
Y bella; es ta mano de un artista. No necesitamos verle el rostro si podemos mirar su mano. Demuestra gran . dominio sobre las cosas infinitesimales, revelándose en ella la serenidad y la certidµmbre. En esta mano se halla depositada en su forma má.s perfecta el sublime don de su amor.
Siéntese uno inclinado a calificar de credo y de filosofía esta obra de Rodin. En ella hay mayor
alegria que en cualquier otro de los trabajos que conozco de Rodin.''

�332

LA UNIÓN PANAMERICANA.

tenido el estudio de la lengua espa:ñola en los Estados Unidos ha dado
por resultado que se reciban numerosos pedidos de las publicaciones
que edita esta institución con el objeto de dedicarlas a libros de texto
y de lectura en las escuelas. Este h alagüeño interés se manifiesta
tanto en los institutos docentes como fuera de ellos, habiendo tenido
1a Unión Panamericana ocasión de enterarse de que se han organizado
muchos clubs para estudiar detenidamente el panamericanismo.
Bajo los auspicios de la Sociedad de Jóvenes Cristianos se ha fundado
en la ciudad de Boston un club panamericano que lleva el nombre
de Sarmiento. Dicho club cuenta ya con un centenar de socios,
habiendo celebrado interesantes sesiones. El club se propone hacer
comprender más ampliamente los esfuerzos que vienen realizándose
por alcanzar la mejor inteligencia de las naciones americanas y
fomentar en grande escala el estudio y el empleo del espa:ñol. En los
Estados del Sur de los Estados Unidos ha aumentado considerablemente el número de personas que se dedican al estudio de la mencionada lengua. Gracias a la propaganda emprendida por el Southern
Railway (Ferrocarril del Sur) y por las líneas a él asociadas, cerca de
15,000 estudiantes aprenden actualmente el castellano. De cada
cinco ni:ños, uno por lo menos estudia dicho idioma en las escuelas de
Chattanooga, ci~dad del Estado de Tennessee. De cada ocho
estudiantes de la Universidad de Virginia, uno por lo menos se
matricula ahora en la clase de español o de portugués o en alguno de
los cursos que se refieren a la América Latina. En la Escuela de
Comercio de la Universidad de Cincinnati acaba de fundarse un curso
para la preparación de las personas que deseen ir a establecerse en la
América Latina. En los cursos de verano de la Universidad de
Texas en la ciudad de Austin y de la Universidad de Vanderbilt, en
N ashville, Tennessee, a los cuales concurrieron numerosos estudiantes, se le dió especial atención a los asuntos panamericanos.
Conviene igualmente apuntar que el Colegio Tecnológico de Throof,
situado en Pasadena, California, ha resuelto considerar el español
bajo el mismo pie de igualdad que el francés y el alemán, y que ~stá
fomentando el estudio del mismo entre sus alumnos. Una lista
completa de casos semejantes seria sumamente extensa, descubriéndose el interés que hemos mencionado en todas las regiones de los
Estados Unidos.

LA LEYENDA DEL RÍO DE
LA PLATA """ " " " " "
1

"

ti

obra que con este título acaba de publicar Mr. W. H. Koebel
?onsta de d?s hermosos, bien impresos y lujosamente
[
ilustrados :olumenes, cuya lectura será de sumo placer para
l~~ que se mteresan en el país a que se refiere.
Excepc10n
. , d e 1a
, · d l hecha
s del virreinato del Perú , ninguna ot ra region
Am enea. e ur se halla tan circuída de leyendas como l a enorme
super fi cie que. con sus aguas riegan el Río de la Plata Y sus numerosos
afluentes.
·, combl 1 Sm duda, no fué
. ella asiento de un a ci·vil·1zacion
para e a a de los Incas, m poseyó tampoco los fabulosos tesoros de
oro que tanto deslumbraron las miradas del grupo que
· t' l
· ·
· d 1 hi'
conqms o e
grnn1 imperio
e
os
]Os
del
Sol
Pero
las
hazan-as
d
·
. d·
·
e sus primeros
exp orn ores, de ~uan de Solís, de Sebastián Cabot, de Pedro de
Mendoza, de Do~go.de Irala, de Juan de Ayoles y de Alvaro Núñez
Cabeza de. Vaca, nvalizaron en arroJ'o con la~
::; ma's s e-na1ad as proezas
qu~ 1os P1zarro, los Almagro y los Valdivia realizaron en el p ,,
Q to
Chil
L h ·
eru, en
m Y en
e.
as azañas de los descubridores y conquistadores
de las p~mpas de la región del Río de la Plata carecieron en realidad
de la.brillantez de las. de aquellos de sus compatriotas que ocuparon
el altipl,ano de la cordiller~ peruana y las desiertas tierras de la costa
del Pacífico; pero las penalidades y peligros a que se vieron sometidos
Ylos resultados que obtuvieron fueron cuando menos tan importantes
? trascende~ta~es. Mendoza y Alvaro Núñez no le hicieron frente a
m.mensos eJerci~os como los que estuvieron a punto de aniquilar a
Pizarr~ Y al punado de ?ombres que lo acompañaba; pero tuvieron
que ..~erselas con en~rmgos más belicosos e inexorables. En los
chanuas Y demás tribus enemigas encontraron ciertamente con~en~o~es que opusier~n casi tanta resistencia al denuedo y a la
mti epidez de los espanoles como la que le ofrecieron los libres araucalas huestes veteranas de Valdivia en los campos de batalla de

~:l:.

De todos los conquistadores del Plata es Alvaro Núñez Cabeza de
;aca el más distinguido y humano. Sus correrías por la América
Nel Nor~e Y por la del Sur, tal como aparecen en la Relación de los
aufrag10s Y Comentarios, antes se asemejan a las extravagancias
del~ fábula que a hechos realmente ocurridos. De todas sus proezas
~ duda la más grandiosa su célebre exploración del Río de l~
I

The Romance of the River Plate by

w. H. Koebel. Dos voll1menes en cuarto. Ill B adb

Agnew &amp; Co., Ltd. London, 1914. Precio, S42.50,

30202- Blill. ~- 16-

2

·

r

333

ury ·

�LA LEYENDA DEL RÍO DE LA PLATA.

SEBASTIÁN CABOT.

s b tián Cabot Arribó a la desembocadura
Entre los primeros exploradores del Rlo de la Plata fi!~~te ~e~o entonces llamado Rlo Soll5, fundando
cuyo'sitio ocupó luego la actual ciudad qe
del mismo hacia fines de 1526, tras dde lo cuJ' 1smi!1~plritus
los establecimientos de San Salva or ! e an 1
'p
. comprendiendo la importancia
Rosario. Sus exploracione:; se exten_dieron. _hasta el ªAto a:~r~:lr cabo su colonización. S!15 ~olici1
de las tierras recién descubiertas, ~ dig auiums
!s~~e~a guarnición dejada en los establecimientos
tudes fueron desechad~~ resultan 9 ~ es O qu d ,e sólo unos pocos de los que las com~~an.. Desesnombrados
fueron
vencmas
por
los
mdit
os,lsalc~1to1s:es
retiró a Espafia, no volvi~ndQ a VlSltar ¡amAs la
parado de no poder someter a los na ura es,
resión del.Ríe¡ de la Plata, ·

!

i

335

Plata. Desde el punto de vista de la aventura, sólo puede sobrepasarla en los anales del descubrimiento de la América del Sur el por
siempre memorable viaje de bajada que Orellana hizo por el Amazonas.
Pero son las humanas relaciones que Cabeza de Vaca cultivó con
los aborígenes, lo que más acreedor lo hacen al recuerdo de los amantes
de la humanidad. Durante el admirable viaje que por tierra hizo
desde las orillas del Atlántico hasta la Asunción en el Paraguay, por
todas partes se captó 1a amistad de los indios, quienes gustosos lo
proveían, lo mismo que a sus compañeros, de las vituallas que habían
menester. Hernández, secretario de Cabeza de Vaca, nos da a conocer
los motivos de ]a buena voluntad que le profesaban los naturales, los
cuales gustaban tánto de la guerra que no vacilaban en provocarla.
Sucedió que AJvaro Núñez fué siempre justo y generoso en sus tratos
con los aborígenes. Era sumamente dadivoso con los indios y en
especial con sus caciques, a quienes además de pagarles el precio de
las cosas que le traían, les hacia regalos y multitud de favores, tratándolos tan bien que por toda la comarca se propagó su fama,
llegando los indios a poner a un lado el temor y a acercársele a aquél,
ofreciéndole cuanto tenían, sin que dejaran de recibir el valor de todo.
Otra figura interesante y probablemente más curiosa es la de
Ulrich Schrnidt, compañero de AJvaro Núñez en la. notable expedición que hizo remontando el Paraguay con el intento de establecer
una comunicación con sus compatriotas del Perú. Schrnidt era
bávaro y empleado de la gran casa comercial y bancaria de Fugger
&amp; We]zer de Ausburgo. Aun cuando acompañó a Mendoza en su
expedición al Plata, hizo el viaje en un buque mercante de la propiedad
&lt;le la firma mencionada. Era sobrecargo, como hoy se dice, de dicho
buque y sirvió bien en todos respectos a. sus principale1:,. Fué el
primer representante del comercio alemán en la parte austral de la
América del Sur y, si juzgamos por todo lo que acerca de él sabemos,
era tan diligente como el más activo de los agentes mercantiles
modernos de la Vaterland.
Refiriéndose a los artículos que se les daban a los indios en trueque
de las piezas de oro y de las argollas &lt;le plata, nuestro alertísimo
&lt;lependiente &lt;le Fugger &amp; Welzer, los banqueros y comerciantes más
notables de la Europa de ese entonces, nos informa que los artículos
&lt;le fabricación alemana (made in Germany) eran, aun en esa remota
época, tan solicitados como pueden serlo en los días actuales. "Por
todo esto, piezas de oro y argollas de plata, dice Schmidt., nuestro
capitán le dab¡¡, al rey de los indios un hacha, algunos cuchillos,
itbalorios y rosarios, navajas de barbero y otros artefactos semejantes fabricados en Nuremberg."
Al igual de AJvaro N úñez, Schrnidt escribió una relación de los
20 añ.os que permaneció en la región del Río de la Plata. Son ellos

�LA LEYENDA DEL RÍO DE LA PLATA.

337

dos, por lo tanto, los primeros historiadores de los países que exploraron, en los cuales se tropezaron con una infinidad de aventureros.
Sin los "Comentarios" de Alvaro Núñez y sin la "Verídica y Agradable Descripción de Algunas de las Principales Tierras e Islas de
Indios " (A True and Agreeable Description of Sorne Principal
Indian Lands and Islands) nos hallaríamos indudablemente en completa ignorancia de algunas de las fases más interesantes de la exploración y conquista de la América del Sur. No compartimos
el parecer de Azara cuanto a la invariable exactitud de la narración
de Schmidt; pero no obstante su inclinación a exagerar y su sublime
desdén por las nomenclaturas, los informes del cronista alemán suministran una historia bastante real de la verdadera conquista del Río
de la Plata.
Haciendo el recuento de lo que le sucedió al grupo de que formaba
parte en las anegadizas regiones del alto Par.aguay, Schmidt refiere
en su pintoresco lenguaje que "la mitad de nuestra gente se hallaba
mortalmente enferma por razón del agua que tuvimos que vadear
por espacio de 30 días, a tal punto que nunca pudimos echarnos
a un °lado o salir de la misma."
Hablando de las niguas, las cuales constituyen una verdadera calamidad en todos los países tropicales, Schmidt declara que estos
insectillos, '' cuando logran prenderse de los dedos del pie o de cualquiera otra parte del cuerpo, se introducen cada vez más en ellas hasta
el extremo de convertirse en gusanos semejantes a los que se encuentran en nuestras avellanas. Sin embargo, cuando se las atiende con
tiempo puede evitarse eslia calamidad y no producen dolor; pero si
se las descuida llegan al fin a comerse y a roer dedos enteros."
Además de los gráficos relatos que .hace de las proezas de los conquistadores y de las condiciones en que se encontraban los habitantes
del virreinato del Perú en la época colonial, Mr. Koebel nos ofrece
animadas descripciones del país desde el momento en que se emancipó de la madre patria.
Del gaucho, acerca del cual se ha escrito tanto, y que ha desempeñado papei tan importante en la historia y en la evolución de la
región del Río de la Plata, Koebel cita la siguiente opinión emitida en
nuestros días:
Propiamente hablando, el gaucho es una clase social, hasta podría. llamárselé una
raza Y, al igual del indio, se modifica lentamente. Dentro de un radio de muchísimas
leguas que se extienden desde las principales ciudades de la República platense, su
campo de acción ha desaparecido ya. La a,,crricultura y la cría de ovejas lo han arrojado lejos, y él se retira al mismo terreno a donde anteriormente se había retirado el
indio. Existe cierta poesía o carácter pintoresco acerca de la raza, semejante a la que,
de manera diferente. se úente con relación a los moros de Castilla, lo cual hace que
deploremos la desaparición de un sujeto que dormiría, cual perro fiel, montado en su
silla en el umbral de nuestra puerta; que resiste el calor y el frío, el hambre y la sed

�LA LEYENDA DEL RÍO DE LA PLATA.

sin exhalar una queja; que anda a caballo 500 millas a nuestro mandato, durmiendo
a la intemperie, proveyéndose de alimentos con su lazo y beneficiándolo con E6lo su
cuchillo de pedernal o de acero y aderezándolo con huesos o hierba seca por combustible; que se robaría las vacas, los toros y los caballos de cualquiera que no sea su patrón:
que quizás derribaría a un hombre de su montura y lo degollaría para convertirlo en
correas y estribos si le viniese en gana; pero que cuando se halla al servicio de alguien,
pueden confiársele con entera tranquilidad millares de libras esterlinas para que
con ellas compre y traiga de muchas leguas de distancia ganado vacuno; que se mueve
con gracia, habla con cortesía, se informa minuciosamente de la familia, envía saludos
a la patrona o la felicita si es del caso; que distingue por sus colores los ganados y
caballos de diferentes propietarios y descubre a millares de leguas el ganado robado o
perdido. Tal es mi amigo el gaucho.

No obstante, algunos de entre ellos ingresan en el círculo de la
civilización y de la industria y se convierten en pacientes pastores de
rebaños. Como clase, sin embargo, el gaucho propiamente dicho ha
desaparecido bajo modificadoras influencias o distintas condiciones
existentes; teniendo la raza que morir donde aquellas no alcanzan,
por la resistencia que opone a la domesticidad y que es fatal a la
reproducción.
Después de los conquistadores, ninguna otra clase de hombres dió
mayor contribución a la leyenda de la región del Rio de la Plata como
el gaucho. Asi sea en tiempo de paz o en tiempo de guerra, no sólo
ha sido él una figura romántica sino también curiosa. Algunos de los
más distinguidos jefes militares de la guerra de Independencia fueron
gauchos, siendo estos intrépidos hombres los que decidieron las
batalla..." en favor de los patriotas. Pero más curioso que el soldado
gaucho es el ga.ucho poeta o payador. Como los llaneros de Venezuela
y de Colombia, el gaucho es amante de la música y de la poesía. Es
cosa sabidtt que rara vez prueba licor, a no ser que se halle bajo el
influjo de la música o de las efusiones poéticas de los errantes bardos
de la pampa. Cuando se llega a ver una multitud de gen ·;e congregada
frente a una pulpería, sentados algunos en fas raices de un ombú o
sobre secas calaveras de ganado y •ornando mate o algún estimulante
más fuerte, puede estarse seguro de que en medio de ella se encuentra
. un payador con una vihuel.a o guitarra en las rodillas, improvisando
relaciones heroicas o sentimentales o concernientes a una aventurera
expedición a la pampa en la cual ha figurado.
Fué España la que le dió al gaucho la vihuela, como también fué
esta tierra de romances la que le dió esa música de carácter más bien
oriental, que casi siempre ha sido popular en la pampa.. La peculiar
música de los moros, que fu é trasplantada a las alegres ciudades de
Andalucía, se trasladó al Plata inmediatamente después de la conquista, propagándose desde aJli por las vastas llanuras que el Paraná
limita por el este y los Andes por el oeste.
Cuando el payador, a quien se regala espléndidamente con
refrescos en cada pulpería, ase su vihuela, se produce un silencio

�LA LEYENDA DEL BÍo DE LA PLATA.

341

profundo, pues el bardo de la pampa es mirado casi con venerac10n
y está seguro de encontrar siempre un auditorio que lo aprecie.
Pero cuando dos payadores rivales emprenden una jus~a poética
o sea una payada de contrapunto, entonces el interés crece de punto.
Ambos muestran a menudo el mismo espíritu jactancioso de los
héroes de Homero, y no sin que sus sarcásticas improvisaciones
conduzcan frecuentemente a verdaderas reyertas donde de continuo
sale a relucir el siempre dispuesto cuchillo, que en el hablar de las
pampas se conoce con el nombre de compañero. En semejantes ocasiones, la payada de contrapunto viene a parar en un hombre vivo de
menos y en un gaucho malo de más.
La falta de espacio nos impide trascribir aquí más de dos muestras
de esas extrañas melopeas del trovador pampero, las cuales están
por lo común en el mismo fácil metro del viejo romance español.
Acompañado de su guitarra, uno de los improvisadores canta:
Alguien que la echa de guapo
Y en lo fiero queda atrás,
Es poncho de poco trapo,
Purito flaco no más.

Su contendor, continuando la cantilena con la misma vena irónica
y despectiva, le replica en seguida:
Naides con la vaina sola
Al buen gaucho ha de correr
Lacito de tanta armada
Nunca lo voltió la res.

Algunas de las efusiones poéticas de los gauchos payadores, sobre todo de los de Santiago del Estero, poseen todo el sentimiento y
toda la melancolía de los mejores. yavarís quichuas. Las estrofas
siguientes de un madrigal que comienza inspirándose en la más alta
esperanza y que termina en medio del más hondo pesar, son buena
muestra de esta especie de mandolinata poética:
¿ Cómo es, paloma mía,

Paloma blanca,
Que para un pecho solo
Tienes dos alas?
Es que el amor cobijo
Que me entregaras;
Y dos alas preciso
Para dos almas.

Los gauchos son muy aficionados a contar el contrapunto que hubo
entre Santos Vega, a quien gustan llamar el Homero de la Pampa, y
el diablo, a quien dan el nombre de Juan Sin Ropa. Viéndose vencido
por su enemigo y sintiéndose incapacitado de soportar la desgracia de
la derrota, Santos Vega monta en su caballo y desaparece en la pampa
sin límites para no volver jamás. Los pastores de la pampa creen

�LA LEYENDA DEL RÍO DE LA PLATA.

343

reconocerlo a veces montado en un caballo oscuro que galopa por la
llanura bajo la triste luz de la luna, llevando abandonada la rienda
sobre la crin el anipial y la guitarra colgada del hombro. Pero esto
es una ilusión. Juan Sin Ropa, el Mefistófeles pampero, es el espíritu
de las ciudades argentinas, el astuto demonio, armado de todas las
fuerzas y refinamientos de la civilización, que conquista al hombre
sencillo de las llanuras cuando cara a cara se tropieza con él en combate singular. Y reconociendo su inferioridad e incapacidad para
hacerle frente a tan poderoso adversario, el pobre gaucho acepta la
derrota, y tranquilamente se retira del desigual combate para ir a
morirse en la obscuridad.
Fué durante el viaje en que remontó el Paraná y el Paraguay,
cuando Cabot obtuvo de los indios cierto número de piezas y adornos
de plata. De esto llegó a la conclusión que el país regado por el río

MEDALLA CONMEMORATIVA DE LA INAUGURACIÓN DEL MONUMENTO DE JUAN
DE GARAY.

ESTATUA DE JUAN DE GARAY EN BUENOS AIRES.

1
Al cumpllise 335 aiíos d~ la ~d~Jón de~~~f~::~~ !d!~~o l~s ~;1~::gfe~fti:?:
capi~l de la Re¡:n'.ibhcal tagent mdaeiuan de Garay fundador de la ciudad mencionada.
patriotas argentmos, a es ua
,

feª

que navegaba era rico en minas de plata, dándole en consecuencia el
nombre de Río de la Plata. Estas piezas de plata que Cabot halló en
el Paraná o en el Paraguay y el nombre de Río de la Plata con que
bautizó la gran arteria fluvial, fueron los que dieron nacimiento a las
innumerables leyendas de incalculables tesoros con que por mucho
tiempo estuvo asociada la región platense. De aquí que todo el
inmenso territorio que limita el Río de la Plata se convirtiese en la
imaginación de todos en tierra de inagotables riquezas, semejante a
México y al Perú, y a que, además, se la mirase como región misteriosa y de encantamiento.
Ella era realmente una tierra de riqueza fabulosa; pero este hecho
no vino a ser comprendido sino tres siglos más tarde, descubriéndose
entonces que las riquezas que los conquistadores creyeron con tanta
fe encontrar dentro de sus limites, no consistía en minas sino en su
territorio de fertilidad maravillosa.

�344

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Hasta hace pocas décadas, la Argentina producía escaso trigo,
habiendo declarado algunos· sabios geólogos que su suelo no era adecuado para el cultivo de cereales. La República estaba entonces
obligada a importar trigo y harina de los Estados Unidos. Actualmente es, no obstante, uno de los grandes países del mundo productores de trigo. Así como Egipto fué un tiempo el granero de
Roma, así es actualmente la Argentina el granero de una gran porción
de Europa. Sus extractos de carne, preparados en el célebre establecimiento de Lerneo, son exportados en grandes cantidades a los
cuatro puntos del globo. Sus industrias pastoril y agrícola se desarrollan en escala extraordinaria, siendo las contribuciones nacionales
que de ellas se obtienen infinitamente superiores a las que tanto
México como el Perú produjeron en los días más prósperos de Guanajuato y el Potosí.
Pero los grandes pasos realizados por la industria pastoril y agrícola de la Argentina durante el último tercio de siglo, pasos que continuarán hacia adelante, no han hecho desaparecer el espíritu de
leyenda que siempre ha prevalecido acerca del país desde el arribo
de los conquistadores. Ahora que él ha venido a convertirse en
crisol de las naciones de la tierra, y que en el mismo puede presenciarse la fusión de las razas en maravillosa escala y contemplarse la
producción de un nuevo tipo humano, el espíritu de leyenda cobra
nuevo aspecto, que no es menos fascinador que el antiguo.
En los párrafos que anteceden nos hemos referido a unos pocos de
los interesantes asuntos que se examinan o sugieren en los admirables
volúmenes de Koebel. Ningún otro libro inglés le suministra al
lector tan animada relación del pasado y del presente de la región
del Río de la Plata. Tampoco existe ningún otro libro que como
éste lo ponga a uno en capacidad de predecir inteligentemente el
futuro de esa nación. País que como éste cuenta con una historia
tan seductora y tan provista de interés dramático, hallará seguramente en no lejano día el consumado literato que trasmute sus aridecidas crónicas en duradera obra de arte, conforme hizo con España
Washington Irving y Prescott con México y el Perú.

LA AMÉRICA CENTRAL DE
HOY-GUATEMALA ,, ,, ,, ,, ,, ,,
1

P

ARA describir con propiedad Jas bellezas naturales de la
República de Guatemala o tratar de reproducir la maravilla
de ~us pa!s~jes, se necesitaría poseer el florido lenguaje de un
gerno poetico o la mano maestra de un artista consumado.
Pero aun el viajero más prosaico y desprovisto de instinto poético O
de temperamento artístico no puede dejar de sentirse impresionado
ante eso~ soberbios encantos, ni abstenerse de expresar, aun cuando
sea_ huIDlldemente, la delicia que experimenta al recorrer la privilegiada zona de la América Central. Tan abundantemente derramó
la naturaleza sus favores sobre esta tierra, que bien puede comprenderse la razón de que sus hijos se complazcan en llamarla el Paraíso.
Es esta una tierra de colinas y montañas, de bosques tropicales, de
·
lagos, de costas y llanuras.
sus 48,290 millas cuadrada!,, Guatemala es, cuanto a superfiCie, el ~egundo de los países de la América Central; pero sus 2, 119, 16.5
de habitantes le dan el primer puesto en materia de población.
Fuera de algunas zonas de teiTeno situadas a lo largo de las costas
del Atlántico y del Pacífico, la República se encuentra a una altura
que ~aría entre _4,0?0 y 11,500 pies. La cadena de montañas que
atraviesa su territorio y de la cual se desprenden numerosos ramales
forma una serie de mesetas sumamente fértiles y salubres donde s~
cultivan con éxito casi todos los productos de la zona tropical y de
l~ templada. Pocas regiones del globo ofrecen mayor diversidad de
rnveles en una superficie igual, o mayor variedad de benignos y
agradables climas.
. Existen en el país multitud de cosas que son fuente perenne de
mterés y de gozo. La claridad del sol y las flores os salen al encuentro
por todas partes. Ante vosotros se yerguen lindas colinas y plegados
montes, pareciéndoos que los simétricos conos de los numerosos volcanes que se elevan a majestuosas alturas os rodean por doquiera. En las
hondonadas que forman las montañ.as puede verse un conjunto de
lagos, _de hermosas masas de agua tan azules como los célebres lagos
de Smza, y cuya situación es casi tan pintoresca como la de los
anteriores. Extraños panoran;i.as os saludan por todos lados al
tra-vés del país. Adelantada en todos sentidos y provista de la
ma!or parte de las comodidades de las capitales de los Estados
Umdos y de Europa, Guatemala toda-vía conser-va, sin embargo, toda
su belleza y sencillez, muchos de los tipos, costumbres, hábitos e

?on

1 Por

Harry O. Sandberg, deJ:personal de la Unión Panamericana.

345

�CATEDRAL DE LA CIUDAD DE GUATEMALA.
La cúpula y las torres de la catedral dominan todos los demás edificios de la ciudad. Está situada
convenientemente en la nlaza mayor y a su entrada se ven cuatro grandes estatuas que representan los cuatro evangelistas.

EDIFICIO DEL CORREO DE LA CIUDAD DE GUATEMALA.
En .este artlstico y espacioso edilicio se baila instalado el Departamento de Correos de la capital. Las
diferentes secciones de la oficina, o sea la de certificados, bultos postales, correspondencia ordinaria, etc.,
tienen distintas entradas,

�348

LA UNIÓN PANAMERICANA.

instituciones de las antiguas tribus indias que florecieron, gobernaron
y dirigieron reinos de avanzada civilización mucho antes de que
lb. recia mano de Cortés, de Al.varado y de otros los conquistaran y
subyugaran. Son estos sorprendentes contrastes los que os hacen
pensar que estáis vagando por una encantada tierra del siglo XX.
Estos contrastes se revelan en las antiguas casit.:i.s de adobe que
esplenden a la claridad de la luna con sus brillantes y ligeros colores
y que se levantan al lado de mansiones modernas de aspecto más
pretencioso; se advierten en la mujercita nativa con su anticuado
traje de alegres y vistosos colores, la cual se codea en las calles con
· 1a compatriota que viste las últimas creaciones de París; se descubren
en la interesantísima institución del mercado público, donde singulares y bien surtidas barracas y vendedores no menos originales
efrecen en venta sus artículos de barro cocido, y en las espléndidas
tiendas donde las clases acomodadas acostumbran hacer sus compras.
En realidad, el contraste mencionado se ve y se siente a cada paso,
dando lugar todo el hechizo y el encanto circundantes a que uno se
pregunte por qué razón el desalentado viajero que anda a caza de
nuevas sensaciones y de panoramas desconocidos se dirige a Europa
año tras año, cuando a las puertas mismas de su casa se encuentra
esta tierra tan deliciosa, tan atrayente y tan vivificadora.
Guatemala es la más septentrional de las naciones de la América
Central. Es accesible tanto por el Atlántico como por el Pacifico,
en cada uno de cuyos mares posee puertos de que se siente orgullosa.
En el litoral del Atlántico se hallan Puerto Barrios y Livingston, en
los cuales tocan vapores pertenecientes a varias líneas que salen de
Nueva York, de Nueva Orleans, de Mobile, de Boston y de diversos
puntos de Europa. San José, Champerico y Ocos son los puertos con
que cuenta en el Pacifico, haciendo en ellos escala los vapores que
navegan regularmente entre San Francisco de California y Panamá.
Ahora, en que acaba de terminarse la sección del Ferrocarril Panamericano que va ha.sta Ayutla en la frontera con México, ha que&lt;lado
establecida la comunicación ferrocarrilera directa entre estos dos
países. Unida como se halla la ciudad capital a ambas costas por el
ferrocarril, y siendo tan fáciles y frecuentes las comunicaciones con el
exterior, al pais se le presentan favorables- oportunidades, que sin
duda contribuirán a acelerar rápidamente su progreso y bienandanza.
Pero i cuáles son las fuentes de riqueza de esta tierra del sol y de
las flores~ i Cuáles los productos que llam an la riqueza a sus riberas
y le surrúnistran ocupación a su laborioso pueblo~ La respuesta cabe
en una sola palabra: el suelo. Un suelo rico y fértil, con abundantes
lluvias que hacen posible dos cosechas de trigo al año, tres cosechas de
maíz también por año, abundante producción de café, de bananos y
de caña de azúcar. No es esto todo, pues el chicle y el caucho i,e producen igualmente en apreciables cantid&amp;des?foera, de- que los inmenso$

ESCUEL.\.~DE DERECHO DE LA CIUDAD DE GUATEMALt\.

En esta escuela se sigue un curso corto de 1
d .
_
•·
amer_icanos este curso es de seis años en a1Y~ e Clllco .anos. En la mayor :parte de los palses Jatiuo.
reqweren comprenden no sólo el derecho cfvil os qura SJrte y en ?tros ocho _an~s. los estudios que se
del d~recho, sino también el derecho internacion&lt;;:"lunma , comebrcial, pro~dmuento judicial y filosófico
amencana.
' Y un curso re"l"e de literatura española e hispano-

�LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-GUATEMALA.

EDIFICIOS MODERNOS DE LA CIUDAD DE GUATEMALA.

351

bosques de valiosas maderas, las enormes regiones de inexplotada
riqueza mineral y el creciente número de ganados, se combinan entre
sí para formar la riqueza del país. Además de todo esto, el pais goza
de un comercio exterior cuyas importaciones e importaciones reunidas
alcanzan a $25,000,000 al año. Cierto es que por el momento, y
debido a la guerra y a otros factores económicos, la situación del país
ha desmejorado un tanto; pero todo hace prever que al verificarse
el reajuste económico, Guatemala volverá a ocupar su antigua e
importante posición.
Cuando se llega a Guatemala por el lado del Atlántico se desembarca
en Puerto Barrios, donde solicitan la atención del viajero sus espléndidos muelles y dársenas y las acostumbradas oficinas de la Compañia
Frutera. Antes de emprender viaje a la capital es una gran fortuna
poder ir a visitar el Río Dulce hasta el Lago Izabal y contempla
de ese modo panoromas fluviales y lacustres que no tienen rival en
la América Central y en muchas otras regiones del mundo. Primero
hay que ir a Livingston, puerto situado a 12 millas más al norte, del
cual comienza la excursión. Navegando por el soberbio río nombrado, amplio, cristalino y cuyas márgenes están flanqueadas de
empinados farallones, se contempla una sucesión de paisajes de
belleza in límites. De vez en cuando, las murallas de roca se
alzan casi perpendicularmente sobre el agua hasta alcanzar w1a
altura de varios centenares de pies; pero no es posible llegar a ver la
piedra desnuda, pues los flancos de aquellas están totalmente cubiertos
de vegetación, de un denso follaje tropical en el cual aparecen a cada
paso, colgados de las grietas, emedaderas y arbustos que semejan
verdes cortinajes cuando ]a brisa los agita y hunde sus ramas en
el agua. En lo alto se divisan gigantescos árboles cubiertos de
millares de bellas orquídeas y cuya .sombra desciende hasta las
azules y profundas linfas. Los alegres colores de los papagayos, lo!'&lt;
matices encendidos de los loros, las vistosas y rutilantes plumas
del quetzal y el gayo plumaje de miríadas de otras aves, realzan el
natural esplendor del paisaje. Bajo un cielo de claridad perfecta
y de los centelleantes rayos de un sol de fuego, los contrastes de
luz y sombra ofrecen espectáculos de deslumbradora belleza.
Conforme continúa la navegación por el río, éste se va ensanchando
hasta el Golfete, en tanto que el viajero se goza en el incesante vocerío de los millares de aves que convierten estas hospitalarias riberas
en un encantado y bullicioso mundo. La mansedumbre del agua se
rompe a cada instante con la súbita agitación de los caimanes que
han sido distraídos de su immovilidad o del sueño por el constante
ruido del émbolo de la lancha de gasolina que navega muy cerca de
las cuevas donde se esconden. Por último se presenta otro afluente
del Rio, y el Lago Izabal se descubre ante la mirada, sereno, bonancible, atrayente. En una de sus orillas se encuentran los escom-

�t,;L PRESIDENTE ESTRADA CABRERA Y SU COMITIVA VISITANDO LA EXPOSICIÓN
DE LA ESCUELA DE AVI ACION DE GUATEMALA.

~r .

ESTACIÓN DE TELEGRAFÍA SIN HILOS DE LA CIUDAD DE GUATEMALA.
La instalación de esta oficina radiotelegráfica !ué terminada hace poco. E l Presidente Estrada Cab~
solicitó los oficios de un perito de los Estados Unidos con el fin de que la montara. En el pals exisl
una escuela de telegrafta sin hilos que está relacionada con esta estación.

Gib~ superior: El Presidente se baila en el centro llevando en el pecho la insignia nacional. A su
a están el Sr. Don Antonio Ubico, presidente del Congreso, y el Sr. Don José Marla R. Andrade
de~IStÉo re! Interi~r. A su izquierda están el Capitán Walter F. Martín, agregado militar de la Le¡¡aciórÍ
d os s a~os Uipd!)S; el General Padilla, edecán del Presidente, y el Sr. Don Eduardo Girón Mmistro
E~Frr1b6n Pubhca. Grabado inferior: Miembros de la escuela de aviación fundada por el Presidente
r~ a a rera. La escuela posee dos aeroplanos Moissant y un aparato militar de aviación para un
~3¡;31ero. El personal de la escuela se compone del Sr. C. Marvin Wood, quien fué de los Estados Unidos
Tri~~rse cargo de la misma, y los Sres. Luis Ferro, Delfino Sáncbez Latour, Dante Nannini. Félix
,. 0ury y Frank Bangs.

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LA AMERICA CENTRAL DE HOY-GUATEMALA.

355

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bros del viejo fuerte español San Felipe que fué construido hace
cuatro siglos y cuyas empinadas paredes están completamente cubiertas de verdes trepadoras. Un reducido puñado de gente vive
en este lugar, que por la sencillez de sus moradas y su manera de
vivir cautivan a los amantes de la naturaleza.
Pero Guatemala p0see gran número de estos singulares y encanta-·
dores parajes. Ellos forman parte de los tesoros naturales con que
ha sido dotada. Ella se enorgullece, sin embargo, de ofrecer igual
número de interesantes espectáculos en los que el trabajo humano
refleja la fuerza del cerebro y de la laboriosidad de sus hijos, lo cual
tiene ocasión de verse cuando se atraviesa el país de una a otra costa.
En primer término viene el viaje a la capital, en el cual se recorre una
distancia de 225 millas a partir de la orilla del mar, de la cual se sale
temprano en la mañana para atravesar muchas millas de tierra tropical con su infinita variedad de suntuosas palmeras y de otros
soberbios ejemplares de la flora de semejantes regiones. Hacia el
mediodía se llega a lugares calurosos donde no cae lluvia y donde
sólo prosperan los cactus y la yuca. Entonces comienza la ascensión
a la capital, la cual se halla a una altura de 5,000 pies. Mientras dura
la ascensión se contempla un panorama formado de desfiladeros que
producen vértigo, de severos montes y de encantadoras laderas, todos
abruptos y fascinadores.
En el camino se ven las verdes plantaciones de banano y las aldeas
que han ido surgiendo para ofrecer abrigo a los que trabajan en
dichas plantaciones. Distantes de la vía férrea y escondidos en
medio de los sembrados, se encuentran las célebres ruinas de Quirigua
con sus monolitos llenos de adornos e inscripciones, reliquias de una
raza prehistórica de la cual se sabe tan poco y que no obstante indican
la existencia de una civilización que existió siglos antes de que el
mundo moderno comenzara a recoger los anales de su historia. Por
fin se llega a la ciudad de Guatemala, donde un automóvil conduce
en volandas al pasajero a uno de los cómodos hoteles que en ella hay .
La capital cuenta con varios hoteles de esta clase, jactándose uno
de ellos de sus habitaciones con baño y agua fria y caliente todo el
tiempo, lo cual constituye un verdadero lujo en las hosterias tropicales.
Las principales calles de la ciudad están llenas de atrayentes
almacenes, siendo muy animado el constante tráfico que por ellas se
hace. Los bazares muestran en escaparates arreglados con gran
gusto las últimas modas femeninas o artísticos y lujosos muebles
para la casa¡ las bien surtidas joyerias exhiben rutilantes gemas y
diversas prendas de labor esmerada, con lo cual proclaman el apego
de la gente por se;m.ejantes adornos; en tanto que las tiendas dedicadas
a la venta de articulos especiales indican que el comercio de la localidad ha alcanzado un grado de adelanto que l_es es extraño a muchas
ciudades del Trópico¡ fuera de que las numerosas librerias, papelerias

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PALACIO REAL DE LA ANTIGUA, GUATEMALA. IMPONEN'l'E RELlQlJIA DEL ESPLENDOR DE ESTA VIEJA CAPITAL.
Ocupa todo el lado sur de la p laza mayor y es uno de los pocos edificios de I a antigua capital que ha s ido restaurado . . Hoy se halla destinado a las diferentes
oflcinas munic ipales y departamentales. Durante la época colonial, en que La Antigua era capital del p als, el Palacio fué residencia de los Capitanes
Generales. E n el a rco central del mism o se ve tocla vla el escu do de a rmas ele Espa ña con el nom bre de Carlos CII, bajo cuyo reinado se construyó el Palacio.

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�LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-GUATEMALA.

EL QUETZAL, A.VE NACIONAL DE GUA.TEMA.LA.
. t d ues no puede soportar el cautiverio. Según
El quetzal es indudablemente un páill!"0 que ama la h~r! r5m e su esplendente cola y se muere de ~olor
reza la encantadora leyenda _que lo cj[c;,::ida, ~:O~~iente cofstítuye el emblema de ~a libertad nac10ft~
cuando se le encierra en una¡aula.
lve lll de la República El guetzal es r.elat1vamentepeque .º•
y ocupa puesto prominente en el escu od e arm~e encendido con"tonahdades de tndigo, su pecho es ro¡o,
las plumas de sus alas y de su cola son e un v~r b
de la familia real teman derecho a usar en los dias
y oscuro el color de las alas. Solamente 1 s m;:mquJ~\eces tienen más de 3 pies de largo.
precolombianos las plumas de esta ave, P um

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359

y almacenes de música ponen de manifiesto la faz intelectual de la
nac10n. Pero además de los aspectos económicos y co;merciales, los
progresos que en el país ha realizado la instrncción son tan notables
como el gran número de edificios públicos y sus instituciones de
diverso orden.
Los templos de Minerva edificados en distinctos puntos de la República y en sitios prominentes, proclaman inequivocamente cuán grande
es la devoción que el Presidente Estrada Cabrera le profesa a la diosa
de la sabidmía. En derredor de estos clásicos santuarios se congregan todos los años dmante las fiestas consagradas a aquella deidad
los 60,000 alumnos de las 1,850 escuelas, quienes con cánticos y flores
rinden tributo al noble jefe de la nación y a sus talentos de estadista.
Con todo, ninguna descripción que se hiciese de estas escuelas seria
completa si no se mencionaran la Academia Militar, que ocupa un
imponente edificio de estilo gótico; las nuevas escuelas de niños para
la enseñanza manual; la escuela práctica de artes para niñas y la Academia de Bellas Artes. El país cuenta igualmente con infinidad
de escuelas particulares. El mobiliario de los planteles es cómodo y
hasta lujoso, siendo el idioma inglés materia obligatoria del programa
de enseñanza.
Entre otras instituciones y sitios dignos de nota figman las Escuelas
de Medicina y de Derecho, el Asilo Estrada Cabrera, el Asilo de
Maternidad Joaquina, el Museo Nacional, la Casa de Corrección para
jóvenes, el Teatro Colón, el Hipódromo, numerosas plazas y el Boulevard La Reforma con sus cuadros cubiertos de césped y embellecidos
aquí y allá con una estatuilla, con un monumento o con algún otro
adorno artístico.
.
De la capital se va a visitar la ciudad de La Antigua, donde pueden
contemplarse de cerca los volcanes que se yerguen empinados y
distintos bajo el cielo azul sin nubes-la simétrica silueta del Agua, la
dentada loma del Fuego y el majestuoso pico del Acatenango-y
extasiarse uno al propio tiempo en mirar las ruinas de la que un
tiempo fué soberbia capital de la República. Un escritor ha llamado
a La Antigua" el sitio más prolífico de la muerte y del pasado." Los
escombros de cerca de 60 iglesias dan testimonio de su anterior
grandeza, la cual fué completamente devastada por la erupción
volcánica de 1773. Los arcos y cúpulas que aún se ven, la belleza
de las hoy descalabradas y desmoronadas fachadas y las esquisitas
moldurns que se descubren entre las ruinas, suministran una idea de lo
que fué el pasado esplendor de La Antigua.
De vuelta a la capital se hace viaje a San José, que es el puerto
del Pacífico, con el fin de echarle una ojeada a la principal fuente de
riqueza del país. En todo el curso de la linea del Ferrocarril del
Norte se admiran las vastas plantaciones de banano, fuera de que
en esta parte de las 70 millas que hay que recorrer para llegar a aquel

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EL MONOLITO MÁS GRANDE LAS RUINAS DE Q,UIRIGUA.
Las ruinas de Quirigua se componen de numerosos monolitos, de piedras para el sacrificio y de otras reliquias semejantes labradas en piedra arenisca, todas las cuales se encuentran en perfecto estado de conservación. Cada uno de estos ejemplares históricos está adornado con interesantes relieves que representan rostros, cuerpos humanos y gerogl1ficos. Los arqueólogos y hombres de ciencia han estudiado
estas ruinas, pero hasta ahora no han logrado descifrar sus inscripciones. Fuera de la creencia ae que
en este lugar existió una antigua y avanzada civilización, la historia de Q,uirigua continúa siendo un
enigma.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

punto puede gozarse con la vista de las hermosas fincas de café y
de las lozanas plantaciones de caña de azúcar. Pueden también
verse, con sus alones y puntiagudos sombreros, a los trabajadores de
la región entregados a la tarea de recoger en los árboles las rojas
cerezas que amontonan en sus ya repletas cestas, o a la de cortar
cañas en los cañaverales. EstaB fincas de café representan sólo una
parte de las 2,000 que según informes florecen en las distintas regiones
del pais; pero entre ellas se encuentran algunas de las más grandes y
productivas. La cosecha anual del pais es de unos 5,000,000 de
libras de café, estimándose en más de $9,000,000 el valor del café
que se envía al extranjero, lo que representa el 66 por ciento de las
exportaciones totales del pais. La mitad de la cosecha anual se
exportaba antes de estallar la guerra para Alemania y Austria, y
una gran parte de la misma para Inglaterra. Los dos primeros mercados se encuentran actualmente cerrados; pero los Estados Unidos
están tratando de mejorar la situación, ya que en vez de 16,000,000
están importando 28,000,000 de libras de dicho producto.
Otra fuente de riqueza de gran valor potencial en el país es la
industria ganadera. Créese que Guatemala cuenta actualmente
más de 600,000 cabezas de ganado vacuno y casi medio millón de
carneros, lo que sumado al número de ganados de otras especies, dan
un total de 1,250,000 de cabezas, total que sigue en aumento
considerable por razón de haberse prohibido la exportación de ese
producto. Como los terrenos propios para la cría no son costosos y
el agua abunda por todas partes, la exportación de ganado podría
llegar a ser una de las grandes industrias del pais si se la organizase convenientemente. El valor de los cueros y de las pieles que
ahora se envían al extranjero se estima en ceica de 500,000 dólares.
La minería y la explotación de maderas son otras dos fuentes de
riqueza. Las disposiciones del Código de Minas son muy liberales,
habiéndose realizado grandes progresos en el sentido de fomentar los
medios de trasporte, pudiendo el capital qui; se invierta en la explotación del mineral de hierro, de plomo, de zinc, de oro, de lignito y de
azufre que contienen las minas del país, producir halagadores rendimientos. Cuanto a las maderas, cumple decir que los bosques
vírgenes de Guatemala encierran cerca de 400 especies, de las cuales
hallan aceptación en el mercado unas ciento cincuenta de las mismas,
entre las cuales :figuran la coaba, el cedro, el ébano, el nogal, el pino y
los palos de tinte.
Al cabo se llega a San José. Como es una rada abierta, los buques
fondean a alguna distancia de la orilla. Con tal motivo puede experimentarse la conmovedora sensación de ser bajado en una cesta
del nivel del muelle a un alijo, en el cual se va basta el costado del
buque que lo conduce a uno, rumbo al sur, al puerto de Acayutla
en El Salvador.

EL SANEAMIENTO DE
GUAYAQUIL, ECUADOR

E

N el número del ~?LETÍN correspondiente al mes de diciembre
pde 1915,
t p aparecio
· · al un articulo ba1'0 el titulo de "Guayaquil,
uer o
del Ecuador' " el cual contem'a una descnp.
·' d 1rmc1p
·
c10n e . a ciudad Y de su magnifica situación natural así
como de las ad.illlrables c~ndiciones que reune para llegar a ser un ~ran
ce~tro comercial. En dicho trabajo se hizo referencia al contrato
rec~entemente celebrado entre el Gobierno ecuatoriano y la ra ,
social de J · G· Wbit
. e &amp; o. (Ltd.), de Londres, que comprendezon
el
saneamiento
del
puerto
y
ciudad
de
G
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completo
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uayaqu . 1 n un
ar 1c .o pu 1cado en el número de diciembr"~ de The p ~Amm~
·
M
agazme, de Nueva York, el director de dicha revista menciona
al~unos de los de~alles de este extenso proyecto que tiene por principal
º?J.eto el sa~ea~iento de la ciudad mediante el establecimiento de condic1o~es samtan~ modernas. Los siguientes párrafos del expresado
trabaJO dan una idea del alcance y del progreso de las obras de que se
trata:

c

de~::oce años a esta parte, .es decir, desde que el mundo entero tm o conocimiento
gen d~ las pl~gas trop1~les, la conservación de la salud pública ha llecrado a
ser
cu;stión de '.mportancia nacional e internacional, toda Yez que se trataºde un
ieri°es eamía e sandeamilento. Es necesario el exterminio del mosquito Stecromya
y anoO
' sco como
t 'b . e 1as
d moscas' puloa
º s y ra tas, y hacer d esaparecer enteramente cuanto
ueda
P
n n Uil' a esarrollo de esas plagas. * * *
El 5 de e~ero de 1914, los Sres. J. G. Wbite &amp; Co. , de Londres, celebraron un contrato
~º:;~~:-~ter;~ tel Ecuador, con el fin de lle1 ar a cabo el saneamiento del p~ert~ de
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i .
ic ?contrato comprende la construcción de las siguientes obras·
sean~~:~!yd~~u~cas, que proveerán 30,000 metro~ cúbicos diarios de aoua potable o
en 80 000 :
iar:s, por cada habitante, siendo así que la población actual se ca1cd1a
de di 'b a .óas.
stas º?ras constituirán en la ciudad una red completa de cañerías
es de~:
n
~;ng11ud total asciende a 83,000 metros de tubos de todos tamaños
de 30 ' e e
~ . pu gadas de diámetro, y un estanque o depósito de capacidad
"ElOOO metr~s cub1cos, construido de concreto y enteramente cubierto
a
. alcantarillado comprende una red completa de desa&lt;&gt;üe
sa.nitario. ue ten
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srs;::::~:1_:1e~te, la misma longit~d ~ineal de las cloacas, de todos tam!os, qu~~¡
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~e abast~cimiento de agua, incluso las estaciones de bombas
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en oro.
a¡os se em~ezaron realmente el 5 de julio de 1914, fecha en que los contracomenzaron a mstalar su planta de construcción que es amplia y cuenta con

L
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363

�Cortesfa de The Pan American lfaiazine.1

\'!STAS DEL ECUADOR.

· e1 sur·' sevenlO!
il Grabado inferior: El Rio Guayas, h8Cl8
Grabado superior: El. Rlo Gdua,yas_ al udorte00,11cuarefuª~~o¡zados para revestir los nuevos frontones.
pilotes e 1ámmas e

º

Corteofa de Tbe Pan American Magazine.

VISTAS DEL ECUADOR.

~Grabado superior: El pico del Chimborazo, en la Provincia de Chimborazo, Ecuador
Cotopaxi, Provincia de León, Ecuador.

30202-Bull. 3-l&amp;-----4

Grabado inferior: El pico del

�EL SANEAMIENTO DE GUAYAQUIL, ECUADOR.

367

todos los elementos necesarios. A pesar del trastorno que el transporte marítimo ha sufrido a causa de la guerra europea, las piezas de la maquinaria y los materiales llegaron
con regularidad en los últimos meses de 1914, y ya a fi nes de dicho año se había efectuado la instalación y toda la maquinaria estaba funcionando. Las copiosas lluvias
de los primeros meses de 1915 estorbaron, en gran manera, el progreso de las obras,
pero antes del 1° de mayo estaban adelantando mucho.
La primera sección que había de comenzarse era la del sistema de distribución y
el servicio del estanque o depósito, y a los pocos meses empezó la construcción del
malecón. Los contratistas efectuaban, simultáneamente, las mediciones y reconocimientos necesarios para la instalación de las cafierfas maestras y las obras del alcantarillado.
En el momento actual las obras del sistema de distribución y depósito en la ciudad
de Guayaquil están muy adelantadas. Se espera que a principios del próximo afio
estas dos secciones se habrán terminado, y entonces los contratistas empezarán los
trabajos de la cañería maestra.
Los trabajos del malecón continúan con constancia. Los contratistas empezaron
por la parte más difícil, y ya han hecho unos 120 metros lineales de relleno. Una
parte del sobrante del material excavado se está utilizando para le-. antar el nivel
de algunas de las calles bajas. como trabajo preliminar de padmentación y ya
se han arreglado 10,000 metros cuadrados de calles.
Las condiciones sanitarias generales del Puerto de Guayaquil han mejorado mucho
en estos últimos años, durante los cuales ha aumentado el número de los residentes
extranjeros que han encontrado que las condiciones sanitarias no son tan malas como
se las habían descrito. El personal de la casa de White &amp; Co., que se compone de
ingenieros y otros empleados principales, o sea un total de 20 extranjeros, ha gozado
de buena salud, circunstancia que ha sorprendido mucho a los pesimistas que tanto
han hal:Iaclo ele las malas condiciones sanitarias de Guayaquil. Dentro de dos o tres
años, cuando las obras de saneamiento estén más adelantadas, desaparecerán por
completo estas manifestaciones pesimistas que tanto han estorbado hasta ahora el
progreso de la República del Ecuador.

El articulista dice lo siguiente acerca de la futura fuente de agua
potable de la ciudad :
A una distancia de poco más de 100 millas, al este de Guayaquil, y a una elevación
de 21,000 pies sobre el nhel del mar, se destaca el renombrado Chimborazo, cubierto
de nieve, desde cuyas neYadas cumbres desciende el agua más pura y cristalina que
jamás vieron ojos humanos. El agua se obtendrá de los manantiales de las montañas
situadas a una distancia de 60 millas, y se llevará por medio de tubos inclinados hasta
los depósitos de la ciudad, o tal vez una parte del agua potable se obtenga del Río
Daule. y desde allí se lle. ar-.i a través de algunos de los grandes filtros.

Cor tesfa de The Pan American Magazine.

VISTAS DEL ECUADOR.
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-bado superior· Entrada del Parque Bol!var, en Guayaquil. Gratilado m!erior: Iglesia de ~an
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Rocaluerte, en Guayaqu .

FraDCisCO !

�CURIOSA EXPLOTACIÓN DE
,, ,,
SAL EN CHILE "' .
1

NO de los métodos más singulares que existen para producir
ia sal común es el empleado en Lagunas, lugar de la Provincia chilena de Tarapacá. En multitud de sitios y en
grandísimo número se encuentran en todo el mllJldo depósitos de sal que pueden explotarse para fines comerciales. Es en realidad una fortuna que un artículo de diario consumo como este pueda
en lo general producirse de manera tan sencilla y poco costosa, aun
cuando no es probable que en lugar alguno se produzca de manera
más fácil que en Lagunas. La naturaleza lo hace aquí todo, menos
ensacar la sal y ponerla en los carros que la llevan al embarcadero.
Lagunas está situada en el extremo sur de la región salitrera de
!quique, que es la más importante de todas aquellas en donde abunda
el producto que ha hecho célebre a Chile en el mundo y que durante
30 años le ha suministrado al Gobierno chileno la parte principal de
sus entradas. Está unida por el ramal sur del ferrocarril de las
salitreras con el puerto de !quique, el cual se halla a 89 millas más
al norte. Las mismas causas y condiciones que han hecho posible
la acumulación y conservacióm de los soberbios depósitos de salitre,
han permitido el establecimiento de esta extraordinaria explotación
de sal.
El establecimiento de explotación de sal de Lagunas se encuentra
en una de las salinas, o "salares" como se les llama en Chile, que
tanto abundan en la pampa de Tamarugal, nombre que lleva el
desierto donde se hallan los depósitos de salitre. La pampa de
Tamarugal limita por el este con la cordillera occidental de los
Andes y por el oeste con el ramal de montañas de la costa. Estos
caracteres topográficos aparecen en la sección transversal este-oeste
en la Lámina I, en la cual se ha exagerado la escala vertical, a objeto
de hacer resaltar ciertas relaciones que se considerarán luego. La
pampa es una región caracterizada por una ausencia casi completa
de lluvia. Los vientos provenientes del este que soplan a través
del continente están saturados de humedad. Al llegar a las vertientes
orientales de los Andes son desviados hacia arriba. Este movimiento produce un rápido enfriamiento del aire, en razón de las
bajas temperaturas que existen en las grandes alturas y del descenso
de la presión atmosférica. Como consecuencia de esto, las dichas
corrientes de aire llenas de humedad descargan copiosamente su

LOS AN DES

U

1 Por

Joseph T. Slngewald, jr.,

r BenJamin Le Roy Miller.

Cor dillera
de la Costa

,NIVEL DEL AGUA

SECCIÓN TRANSVERSAL DE LA PAMPA DE TAMARUGAL, CHILE.
El establecimiento de ex:plotaci6n de sal de Lagunas está situado en uno de los salares que tanto
ab~dan en la pampa de Tamarugal, nombre que lleva el desierto donde se hallan los depósit os de

salitre.

Nivel de la Pampa
----------------· ____ Nivel del

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MOVIMIENTO DEL AGUA DEL SUBSUELO EN LAS INMEDIACIONES DE UNA ZANJA
DE SAL.

Ek~ma
_indi~ el movimi~nf:O general del agua del subsuelo en las inmediaciones de una zanja de sal.
n das zan¡as 0JUSte un movlIIll~to general lateral y uno ascendente que reemplaza el agua que se
PIer e por efecto de IR evaporac16n.

�370

tA UNIÓN PANAMERICANA.

precipitación en las vertientes orientales de los Andes y llegan a las
vertientes occidentales casi desprovistas de humedad. En vez de
producir lluvias en la región pampera, estos vientos eliminan con
extrema avidez toda la humedad que puedan recibir.
Casi igualmente secos son los vientos que soplan a través de la
pampa y que provienen del Océano Pacifico. A corta distancia
de la costa occidental de la América del Sur existe una corriente fría
del norte que se conoce con el nombre de corriente de Humboldt,
la cual obra de manera desfavorable sobre el clima de dicha costa,
de la misma manera que el Gulf Stream o corriente del Golfo obra
favorablemente sobre el clima de la costa atlántica de los E stados
Unidos. Los vientos que reinan a lo largo de la costa occidental
son los vientos del oeste, los cuales proceden del mar. Al cruzar
la zona de agua fría de la corriente de Humboldt, se enfrían y
pierden casi toda el agua que contienen; de modo que cuando llegan
a la costa y se calientan de nuevo se encuentran escasos de humedad
y se hacen al mismo tiempo muy susceptibles de evaporarse.
De aquí que, ora sean los vientos ordinarios del oeste, ora los
vientos ocasionales del este de los Andes los que soplen sobre la
pampa, el aire de esta se hallará casi siempre sumamente seco y evaporará el agua en lugar de precipitarla. Estas condiciones atmosféricas han convertido la pampa en un desierto, en la estricta acepción
del vocablo. En la región de la Gran Represa de la parte occidental
de los Estados Unidos acostumbramos hablar de desiertos; pero en
dicha región puede uno ver de vez en cuando grupos de artemisias,
cepas de hierba brava o, cuando menos, unos cuantos cardos regados
aquí y allá, mientras que en la pampa será inútil buscar por millas
cuadradas la muestra más insignificante de vegetación.
Veamos ahora cómo es que estas raras condiciones de vientos
resecados, de cielos sin nubes y de ardiente sol tropical han hecho
posible el sencillo método de producir sal que se usa en este lugar.
Según se indica en la Lámina I , la pampa es un terreno llano con un
ligero descenso hacia el oeste y que se extiende desde los Andes hasta
la cordillera de la costa. El lugar que ocupa la actual pampa fué w1
tiempo un amplio valle que se ha ido rellenando con cascajo, arena y
fango, que en grandes cantidades ha arrastrado el agua proveniente
de las cumbres y de las laderas andinas que se levantan por el este.
En tiempos remotos, la lluvia fué más abundante que ahora en estas
regiones, depositándose el agua en las numerosas depreciaciones de la
superficie de la pampa en forma de lagos internos. Debido a la indicación occidental d e la pampa, los lagos se formaban por lo general
hacia el oeste de la misma. Las aguas que entraban a los lagos llevaban consigo las sales solubles que creaba el &lt;legaste de las rocas de la
regi.ón circunvecina, y como carecían de desagüe se tornaban cada
vez más salinas, conforme sucede en el Gran Lago Salado de los Esta-

SUPERFICIE DE UN SALAR.

Los salar~ se reconocen f~cilmente p~r el aspecto de su superficie. l a fuerza de la cristalización de la
sal. deba10 de la superfic10 ha producido pequeñas.colinas y esta tensión ha sido causa de que la superficie se haya quebrado
'
•

UN VERDADERO LAGO SALADO.

Las mism9:5 causas y condiciones que han hecho posible la acumulación y conservación de los soberbios
depósitos de salitre han pernutido el establecimiento de esta extraordinaria explotación de sal.

�372

LA UNIÓN PANAMERICANA.

dos Unidos y en el Mar Muerto. Como la aridez fué aumentando, los
lagos terminaron por secarse, dando nacimiento a las depresiones
cargadas de sal de la pampa, que se conocen con el nombre de" salares.''
Los salares están caracterizados por la abundancia de cloruro de
sodio o sal común en el fondo de los mismos y por la ausencia de salitre.
Este se encuentra en las capas superiores de los terrenos de los
alrededores. No debe uno incurrir en el error de creer que estos
salares ocupan profundas depresiones, pues generalmente su inclinación es tan ligera que apenas puede advertirse a la simple vista. Sin
embargo, se les reconoce al punto por el aspecto de su superficie. La
fuerza de la cristalización de la sal debajo de la superficie ha producido pequeñas colinas y esta tensión ha sido causa de que la superficie
se haya quebrado, razón por la cual los salare!'! están caracterizados
por una superficie elevada y quebrada, mientras que la pampa que
los rodea es llana y pareja. Si bien estos salares contienen en su
fondo enormes cantidades de sal, por lo general se halla esta tan
mezclada con los detritos de roca que forman la pampa, que la hacen
inservible en su estado primitivo.
Las únicas aguas corrientes que se encuentran a través de la pampa
son las aguas subterráneas que por debajo de la pampa corren hasta
el mar desde las altas vertientes de los Andes, generalmente en dirección oeste. La superficie que está encima del nivel del agua del
subsuelo tiene aproximadamente la forma de la superficie de la tierra
que la cubre, pero su relieve es menos acentuado. En otras palabras,
está más cerca de la superficie en los puntos en que la elevación es
menor; y más distante de la superficie en los puntos más elevados.
Estas relaciones aparecen ilustradas en el Grabado I. De consiguiente, las aguas subterráneas están más cercanas a la superficie que
cubre los salares del lado occidental de la pampa.
Uno de los aspectos más notables de la pampa es la pequeña profundidad a que se encuentra el agua. Aun en regiones menos áridas
que esta, el agua del subsuelo se encuentra por lo general a una
profundidad de centenares y, en muchos casos, de millares de pies,
en tanto que en las salitreras la profundidad de aquella se mide por
decenas de pies. Mucho más notable es el hecho de que en el salar
en consideración, donde se produce la sal, el agua del subsuelo está
a una profundidad de sólo 3 ó 3! pies.
Las condiciones que acaban de señalarse han sido aprovechadas
muy inteligentemente para establecer una explotación de sal en este
salar. En la superficie del mismo se han abierto unas cuantas zanjas
que llegan a 8 pulgadas más abajo de la superficie del agua del subsuelo. Las zanjas, que se hallan expuestas al calor del sol y a los
vientos resecados, obran como admirables calderas de evaporación,
pues el agua salina que está en la parte inferior del salar y que llena
las zanjas se evapora hasta llegar al punto de saturación en que la

SACANDO LA SAL DE LAS ZANJAS,

"La sal es amontonada en el terreno libre que queda entre las zanjas, donde se Je deja escurrir y secar
y luego se la pone en sacos de dos quintales."

�374

LA UNIÓN PA:NAMERlCANA.

sal comienza a cristalizar en el fondo de las zanjas. Como el nivel
del agua del subsuelo se sostiene en las zanjas por la constante filtración del agua del subsuelo, la sal continúa acumulándose ha.sta
alcanzar la altura de dicha agua, o sea un espesor de 8 pulgadas al
secarse la zanja. La sal es arrancada entonces con las manos; y tan
pronto como se retira vuelve el agua a manar. Los hombres que
hacen este trabajo penetran con los pies desnudos en la concentrada
solución de salmuera, resultando de esto que los pies se les hinchan
horrorosamente y que a menudo tienen que cambiar de oficio hasta
que se les curen. Después que se ha extraído la sal de una zanja se
repite la misma operación, lo cual puede hacerse indefinidamente.
La sal se forma a razón de una pulgada cada 15 días, lo que da tres
cosechas de sal por año.
La sal es amontonada en el terreno libre que queda entre las zanjas,
donde se le deja escurrir y secar, y luego se la pone en sacos de 2
quintales. Por lo general, es de un lindo blanco como de nieve y
bastante pura como para usársele en la mesa. Sin embargo, los
violentos vendabales que atraviesan la pampa arrojan a veces sobre
las zanjas grandes cantidades del polvo amarillo del suelo, el cual
le da a la sal un color oscuro. La sal de esta clase se separa de la
otra y se vende para usos menos costosos. Entre las zanjas de sal
funciona el ramal del ferrocarril salitrero que va a la Oficina Salitrera
del Sur de Lagunas, lo cual ofrece facilidades suficientes para el trasporte y embarque de la sal.
Esta explotación de sal fué establecida en muy pequeña escala
hace unos 10 años y ha resultado un método tan poco costoso de
producir sal que ha crecido rápidamente, hasta el punto de que
actualmente existen 150 de esas zanjas de evaporación. Cada zanja
ocupa una superficie que varía entre 40 pies por 40 ó entre 40 pies por
100. La producción es hoy de 16,000 quintales al mes, lo que equivale, en números redondos, a 10,000 toneladas al año.
Es más bien curioso el hecho de haberse descubierto que si las
zanjas llegasen a más de 8 pulgadas por debajo del nivel del agua del
subsuelo, la sal no cristalizaría. La explicación del fenómeno es
sencilla. El lentísimo movimiento de la circulación subterránea expulsa constantemente parte del agua de las zanjas, con lo cual vuelve
a entrar agua en ellas. El Grabado II indica la manera general del
movimiento del agua del subsuelo en las inmediaciones de una zanja.
En ellas existe un movimiento general lateral y uno ascendente que
reemplaza el agua que se pierde por efecto de la evaporación. Por
lo demás, la difusión tiende de continuo a igualar la concentración
de las aguas de la zanja y de las del subsuelo. Estos dos procesos se
mantienen deshaciendo lo que la evaporación solar lleva a cabo.
Consiguientemente, la evaporación debe proceder en forma suficientemente rápida para contrarrestar de manera poderosa las destructoras influencias de las filtraciones de agua y de su difusión. El total

u

¡

•

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Fotografía de l. F. Scheeler.

CAMINANDO SOBRE UN LECHO DE SAL.

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Notable depósito de sal semejant I
raleza Jo hace aqut todo, menos::~~ iS:s~Y;upe~!r: 1 la1Provincia chilena de Tarar acá. "la natu·
r en os carros que la llevan al embarcadero."

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LA PAMPA SALITRERA DE TAMARUGAL CHILE

i1n del mundo donde nunca ha llovido d d
.:ii~r~·!ingewlalddy Miller, titulado Xc!~o!
uy c ara e este fenómeno.

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P;'J~!l:~rot~eng;iloverá(bnilunca.
En el articulo
en
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�376

LA UNIÓN PANAMERICANA.

.
d la extensión de la superficie que se
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a oración y de la temperatura del
halla expuesta a la acc10n de a ~v p f tor es independiente de la
a El primer ac
.
.
liqmdo ~ue se evapor . .
La rofundidad ejerce una gran mprofundidad de la. solución.
p. 6 por cuanto mientras menor
fluencia en la cantidad de ev:~~::~: ~~ de ponerse esta, lo que .trae
sea el volumen .de agua, más . n Si se evapora una dada cantidad
bierta la medida de la evapopor consecuencia la evapora~ó· . d
de agua por unidad de super cie es~u en el' caso de un volumen de
ración es sólo la mitad de l~ q~~dse~i\ue en el caso de un volumen
agua de 16 pulgadas de pro un
'aciones se deduce que la medida
or rapidez cuando aumenta la
de sólo 8 pulga~as. .De .estas c~::1
de la evaporación dismmuye
yd
halla a una rata inversa. d d 1 l ·ón que cuan o se
f didad del volumen de agua qu~ se
profundida ~ a so uc1
mente proporcional a la pr~un. ó de la imposibilidad que eXISte
evapora. y esta es la exp lª~1 snzanjas tienen más de 8 pulgadas,
duce hasta un grado tal que
Para que la sal se forme cuan ?6 a
d 1 vaporaci n se re
ya que la rata e ~ e
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i.:r::

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zarse el punto de saturac10n.
d
1 de que sólo de~tro de deterOtro punto digno de ser anota do es e 1 Las zanjas que se abren
minadas partes del salar se pro ucedsa . donde nunca se deposita
fuera de esas áreas permanecen llertas e :g:iaagua normal del subsuelo
la sal. De este hecho parece resu ar ~:ntrarse con bastante rapidez
no es suficientemente salada para con '6 . y que las áreas donde se
l nto de saturaci n ,
como para al canzar .e pu
a as o estratas de sal que hacen
forma la sal están cimentadas 'pdor c pl agua que se halla en su inmesubir la cantidad de sal contem a en e
diata vecindad.

SOCIEDAD PANAMERICANA
DE LOS ESTADOS UNIDOS
1

Sociedad Panamericana de los Estados Unidos apoya y defiende
el panamericanismo en toda la acepción de la palabra. Per[
sigue el fin principalísimo de fomentar relaciones sociales, intelectuales y docentes más íntimas entre los pueblos de los
Estados Unidos y de las otras Repúblicas americanas, y entre todas
las naciones independientes de América, en general.
El continente americano, de norte a sur, tiene unos 16,000,000 de
millas cuadradas. Dentro de esta vasta área hánse establecido 21
Repúblicas independientes que comprenden casi las tres cuartas
partes y cuya población total asciende a más de 175,000,000 de
habitantes. Los pueblos cuyo idioma oficial es el español, ocupan
aproximadamente la mitad de esta área, es decir, unos 6,000,000 de
millas cuadradas; el pueblo cuyo idioma oficial es el portugués ocupa
la cuarta parte, y el pueblo de habla inglesa ocupa otra cuarta parte.
Hay más de 50,000,000 de habitantes en las 18 Repúblicas cuyo
idioma oficial es el castellano, más de 20,000,000 cuyo idioma oficial
es el portugués, y cerca de 100,000,000 cuyo idioma oficial es el
inglés. La República de Haití, cuyo idioma oficial es el francés,
tiene más de 1,000,000 de habitantes.
Así como el pueblo de los Estados Unidos heredó sus primeros
conocimientos y cultura de Inglaterra, así el del Brasil los heredó de
Portugal, y los de las 18 Repúblicas hispanoamericanas los heredaron
de España. Del mismo modo que las relaciones del pueblo de los
Estados Unidos llegaron a ser, en conjunto, más íntimas con los
pueblos del norte de Europa, así también las relaciones de los pueblos
de las demás Repúblicas han venido a ser más íntimas con los pueblos
de la Europa meridional, circunstancia que ha propendido a acentuar
los rasgos caracteristicos y costumbres que los norteamericanos y
aquellos pueblos han heredado. Los pueblos de Norte y de Sud
América, aunque nacidos para ser vecinos, existían casi sin conocerse.
Puede decirse que los elementos que contribuyeron eficazmente a que
estas 21 Repúblicas independientes se establecieran sirvieron también
para que las mutuas relaciones y cooperación práctica no fuesen
posibles, y el pueblo de cada una tuvo que resolver sus propios
problemas más o menos independiente de los demás.
No había corriente alguna de viajeros ni relaciones entre el norte y
el sur: escaseaban mucho los medios de comunicación. Desde los
tiempas más remotos los viajeros y las relaciones venían de oriente

---------------------------------------------------~
Versión de un articulo f.Scrito en inglés por el Dr. llarry Envin Bard, secretario de la sociedad,
I

377

�378

LA UNIÓN PANAMERICANA.

a occidente; en América su centro había variado gradualmente, es
decir, de unos 40 grados, latitud norte, hace un siglo, hasta unos 25
grados, latitud norte, en la actualidad. Por más que esta tendencia
hacia el sur ha sido acompañada de un procedi,:niento de expansión,
los límites de la influencia positiva de este movimiento irresistible
apenas se extendieron más allá de Norte América, antes del principio
del siglo actual. Movimientos de importancia mundial, así como
influencias y condiciones loc~les han contribuído a que la.s intimas
relaciones internacionales en América resultaran di.fíciles o imposibles,
especialmente entre los Estados Unidos y las otras Repúblicas
americanas.
En vista de esto, acaso pueda decirse que, después de todo, el
panamericanismo es una mera ficción; una teoria y no un hecho.
Pero la verdad es que el l?anamericanismo existe, y que las bases
sobre las cuales descansa son fundamentales y perdurables. Los
antecesores de las actJales generaciones de América salieron de los
centros de población de Europa con el fin de obtener posesión del
inmenso territorio del Nuevo Mundo. Ya fuese que procedieran
del norte o del sur de Europa, ya que se establecieran en el norte o
en mediodía de América, se hallaban alentados e impulsados por el
deseo de realizar nuevas hazañas, abrigaban esperanzas y tenían
puntos de vista más amplios y liberales acerca de la vida, estaban
inspirados en nuevos ideales y conceptos más elevados de la libertad
y de la justicia, cuya completa realización es aún propósito y deseo
comunes de sus descendientes de la época actual. Hace cinco siglos
que la simiente del panamericanismo fué sembrada por vez primera,
su desa1Tollo ha sido lento; pero, en vista de los actuales acontecimientos mundiales, i quién puede dudar de su futuro desarrollo i
En la actualidad las condiciones generales varían rápidamente.
Los medios de comunicación aumentan y mejoran ; y los ferrocarriles, los vapores, el cable submarino, el telégrafo y la telegrafía sin
hilos empiezan a dar admirables resultados. Se está desarrollando
con extraordinaria rapidez una corriente de viajes y de relaciones
hacia el norte y hacia el sur; los pueblos de los cliferentes paises
empiezan a ponerse en contacto, deseosos de contribuir con su experiencia y con sus obras al bienestar de todos, y el panamericanismo
en todos sus aspectos avanza hacia una consumación más amplia Y
completa.
La obra de independizarse políticamente de los soberanos del
Viejo Mundo, realizada felizmente por los pueblos ele América, y el
establecimiento de Gobiernos democráticos, fueron acontecimientos
de grandísima importancia y, en consecuencia, no es extraño que el
aspecto político del panamericanismo recibiera así su primer impulso.
Por razón de la importancia fundamental que revisten las relaciones
internacionales de carácter político, puede justifi.cárse coropletnroente

. SOCIEDAD PANAMERICANA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

3 79

el postenor y persistente im ulso del
. .
La importancia de su aspecio
. ~alnamer~camsmo en este sentido.
· · ·
come1ma también fu'
'd
e1 prmc1pIO, por más que l s 1 .
e reconoc1 a desde
,b.
a re amones come · 1
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. d
r~ia es se esarrollaron
de ilmente. Ahora están a
sum1en o P.roporcIOnes que hace poco
nadie hubiera podido
E d 1
agmar o pronost1c
estas relaciones politicas y co ..
ar. . is e amentarse que
1
el principio, pues es evident~e~c1a :s ~? se hubieran establecido desde
al desarrollo de relaciones soc ~~ u. ierrn contribuído eficazmente
íntimas. Apenas se han tenid ia es, mte ectuales y culturales más
canismo. A lo que pare o en c~~nta estos aspectos del panameri·
ce, se meia que bastab
1
1 ·
polít1cas
. y comerciales para obt ener un desarroll an
t' f as re. amones
.
pen dientementc de las relacio
, t.
d
o sa is actono, mdey cultural.
nes m imas e carácter social, intelectual
1Il1.

•

La institución llamada Socied d p
.
Unidos, que tiene sus oficinas prin ª. 1 anamen?ana de los Estados
constituye el primer i·econ . . c1pa es en la mudad de Nueva York
·
ocumento verdad
d 1 ·
'
fund.:1,mental de los aspectos so . 1 . 1 ero e a lillportancia
americanismo Dicha orga . ~\ª'frute ectual Y cultural del pan·
mzacIOn ué in · . d
John Barrett, Director General de 1 U . , ;pna a ~or el Honorable
en Wáshington y se llevó
a mon anamencana, establecida
socios fundado:es. En la a:t::t~:11? de febrero de 1912, con 130
nuevos socios que se han in . t d tiene cerca de 500 socios. Los
fecha ascienden a cerca de l~~np ~ ~r~~t~ el corrie~te año hasta la
componen principalmente d . d' t ?s m. ividuos de dicha sociedad se
profesionales de la ciudad d: N~se:g~dos hombres. de negocios y
ork, pero varios de los otros
Estados de la Unión e tá
otras Repúblicas americ:n~.rer¡;;~:::dos, asi como 1:11uchas de las
en Wáshington, D. C.
~nte hay 22 socios que residen
El primer presidente de la sociedad fué H
.
mente desempeña el mismo car O
enry ':'7mte, que actualg
Robert ~ansmg, Secretario de
Estado de los Estados U .d
embaj.ador del Brasil enn~o:~hk ~nEX:elenc~a !)omicio da Ga1:11a,
Los vicepresidentes son John B g ' on p1es1dentes honorarios.
Barrett. Elihu Root .A.nd. C asset.t Moore, Cabot Ward, y John
·
,
iew arnegie y Arch 01. u H
.
VJ.cepresidentes h onorauos.
;
. el
Hay seis
diu. untmgton
.
, son
ases e socIOs, a saber
onorario patrocinador 'tali .
h
L
. '
, VI mo sostenedor
ul
· '
os socIOs honorarios los elig '
.1
' reg
Y adscrito.
y los otros socios se admitenº pes~ec1~ ~ente e~ c~m1té ejecutivo,
aprobada por el comité res ectiv o1 ~ witud o mv1ta~i6n especial,
acordó que hubiera socios p~ . o.d lace muy poco tiempo que se
El se
.
rocma ores y sostenedores
Roc10
de
esta
,
r
tunidades u
.
.agrnpac1'6n se considera valioso ·por las o orsados en esi~J:?1::~ºc ~:/:ra t;ociarse con los que están in!remás bien que or las v
. a ' y e tomar parte en sus funciones y
va.r directame!te los so:~~:Jdase pde1·rshonales ~s~eciales que puedan d¡ric a !lSOCiaCIÓU.

S

ª:

�LA UNIÓN PANAMERICANA.

380

·
se pro pone realizar son:
ue la Sociedad Panamericana
Los fines q
l h robres caracterizados de los Estados
Estimular el roce entre os ,b~ d América · ofrecer hospitalidad y
Unidos y los de las otras R~pu cas e t t' as' de las otras Repú.
alidadas represen a iv
atenc10nes ~ 1as person . .
Estados Unidos y tomar otras
1
blicas americanas que visiten ols . nen con las cu~stiones políticas
que no se re acio
.
d
d
medidas a ecua as,
. t s para el desarrollo y consery que la socieda~ ~stime contve~en beuena inteligencia, y verdadera
.
vaci6n del conocimiento mu uo, a
R ,bli
y pueblos americanos.
antsta\:::ed;ª:a s:~~da~~acia los sistemas pol~ticos, propia_men~e
. a ac i
demostrada por la que guarda hacia el comercio y a
dich~s, queda .
.
am lio interés fundamental en ambas y
política comerc~al. Ti~ne ~
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movimientos O empresas que
no prestará su influencia ID apoyo a 1os
conciernan a una u otra. .
d 1 xpreseda sociedad hasta ahora
.
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P or roás que las funciones. et a ente social sus ofi.cmas,
es a ehan sido de un carácter emment emel c1"udad de Nueva york, sumi.
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15 Broad Stree en a
cidas en e num.
.
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1,ses a sus socios y a todos los que los
nistran informes de dife~en es e a bl" y distribuye un interesante
solicitan. Todos los anos lse put ica a lista de los funcionarios y
.
t' ene el re()' amen o y un
.
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y reparten otros IIDpresos.
anuano que con i
socios . . En otras ocasion: ~~
m:::ordial hospitalidad y hecho
De vanas maneras se ha a d d' t . gui"dos visitantes de las otras
O'ran número e is m
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.
atenciones a un b
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tanto
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parte
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asocie
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.
Rep úblicas,
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. d d ha cooperado con éxito en
sonalmente. Para esto G ab_socie a ·onal y con otras asociaciones
. ocasiones,
·
vanas
con el o . ierno naci
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locales importantes del~ ~UlJªtte!::::I:vía m~yor alcance. Todo
Los fines de esta socie a
1 . s más intimas de carácter
cuanto propenda al desarrollo de r~ rc10~: coro.prendido en su esfera
intelectual y cultural, asi co_m~. socif ' e;p6sito de establecer una e:xde acción. E~ reglamento m i:a t:n!~ sociedades afiliadas en difetensa agrupac16n que ha:rá
d s y en importantes centros de las
rentes partes de los E~ta os m o
resa es de gran importancia y
otras Repúblicas a~encana~. La t:Kca indispensable para que en
merece la cooperac1on gene1_al y p
l t 1 loables fines para
un porvenir no lejano realice por corop e o os
os cuales ha sido creada.

i:

J.

(~
¡

LA PRIMERA ASCENCION AL
ACONCAGU A, EN INVIERNO

E

N un número reciente de The Standard, de Buenos Aires,
aparece una interesante descripción-escrita por el Sr.
Eilert Sundt-de sus impresiones y las de sus dos compañeros cuando pretendieron subir hasta la cima del Rey de
los Picos del hemisferio occidental. Habiendo resuelto subir el
Aconcagua en invierno, los Srs. Sundt, Bache y Holm partieron de
Buenos Aires aproximadamente a mediados de septiembre de 1915
con rumbo a la pequeña estación andina conocida por Puente del
Inca. Llevaban un equipo de primera clase que acababan de recibir
de Noruega y salieron del hotel de la estación del Inca en circunstancias muy favorables. La ambición de muchos famosos escaladores
de montañas ha sido llegar hasta la cima de este enorme pico, pero
pocos han tenido éxito. El Sr. Sundt hace la siguiente breve relación de las tentativas anteriormente hechas:
La prim9ra tentativa de ascensión a la cima de este pico, la efectuó el eminente
geólogo e intrépido escalador d e montañas, Dr. P. Gussfeldt, en el mes de febrero de
1883, fecha en que salió del lado chileno y llegó hasta una altura de 6,500 metros, pero
d~bido a lo avanzado de la hora y a una amenazante tempestad de nieve, se vió obligado a retroceder.
Al cabo da 14 años, el Sr. E. A. Fitzgerald hizo una nueva tentativa de ascensión,
YBU expedició.1. tuvo éxito, por cuanto uno de sus guías suizos, llamado Mattias
Zurbriggen, llegó realmente basta la cima del piro ell4 de enero de 1897, y unas cuantas semanas d espués, el Sr. Stuart Vines, miembro de la expadición Fitzgerald,
junto con Nicola Lanti, otro d e los guías de la misma, también subió hasta la cima.
La próxima subida la hizo Sir Martin Conway, en diciembre de 1900, que llegó
hasta el pico más alto. Luego se hicieron dos tentativas, sin éxito, hasta que, en
febrero de 1906, el Dr. Helbling, conocido escalador suizo, subió hasta la cima, y su
compañero, el br. Reichert, de La Plata, llegó al borde al siguiente día. Desde
entonces no se han enviado má.s expediciones.

Llegados los expedicionarios al hotel del Puente Inca, se hicieron
los preparativos fina.les y, acompañados de dos mozos, que ayudaron
a cargar el equipo, salieron con el propósito de establecer su campamento al pie de la gran montaña. El articubsta describe la escena
del campamento y la salida con rumbo a la cima, de la manera siguiente:
Ala sazón nos hallábamos a una altura d e unos 4,800 metros. El paisaje de los alrededores era magnífico. Las enormes laderas y los despeñaderos dd poderoso Aconcagua, que se extendían al nordeste de nuestro campamento; el hermoso Cuerno que se
eleva desde los ventisqueros al oeste, y el valle hacia abajo, con su horizonte :V
lad~ multicolores a ambos lados, ofrecían el paisaje más admirable.
30202-Bull. 3-16--5
381

�MISCELÁNEA.

383

Hasta entonces el tiempo había sido muy hermoso, _pero la temperatura era baja, y
no podía considerarse agradable, puesto que al salir de la tienda de campaña por la
mañana temprano el mercurio indicaba de 10 a 15 grados centígrados bajo cero.

Una tempestad que duró hasta bien tarde del siguiente día, impidió a los expedicionarios el continuar la marcha hasta la mañana
siguiente. Se efectuó la salida con la intención de plantar una
segunda tienda a una altura de unos 6,000 metros, donde pasar la
noche y emprender la marcha otra vez la siguiente mañana para
hacer la jornada final ha~ta la cima. Los siguientes párrafos tomados de la relación que hace el Sr. Sundt dan una idea de las dificultades que se presentan al escalar el Aconcagua:
Nuestra carga era muy ligera, es decir, sacos de dormir ligeros, un aparatico de
cocina del Dr. Primus y provisiones para dos días, ademá.s de un aneroide, un termómetro máximo y mínimo y nuestras cámaras fotográficas. Después de subir por un cuarto
de hora la ladera cubierta de nieve que ampezaba cerca de nuestra tienda, llegamos
a las grandes pendientes y riscos que constituyen la parte inferior de aquella gran
montaña.
Una serie de pasillos llenos de nieve conducían hasta la plataforma de la
primera terraza y dasde allí, hacia el nordeste, una ladera muy extensa, cubierta de
despojos, iba a los empinados riscos rojos de la segunda terraza, y hacia el noroeste
hasta los últimos riscos del pico.
Como la hondonada que habíamos escogido era pendiente y la nieve se había endurecido a tal extremo que de cuando en cuando era necesario cortar escalones, se invirtieron dos horas para llegar a la primera plataforma, donde unos cuantos escalones en
los desechos sueltos fueron suficientes para confirmar la mala fama de esta notable
formación. * * *
Los desechos que encontramos se componían de piedras de un tamaño mucho mayor
de las que al día siguiente debíamos encontrar en la ladera más alta y no tan sueltas.
La carga que llevábamos parecía pesar mucho más de lo que realmente pesaba, y nos
vimos obligados a hacer frecuentes paradas para descansar y para tomar resuello. A
esta latitud, más o menos, fué donde la presión d el aire empezó a sentirse, haciéndose
difícil respirar, y cada movimiento ascendente producía una fatiga extraordinaria.
A las 3 llegamos a un pequeño descanso al sudeste de la montaña, donde se encontró un lugar excelente para establecer el campamento detrás de algunas rocas. El
aneroide indicaba cerca da 6,000 metros. * * *

Al mozo que les había acompañado hasta ese punto se le permitió
regresar al primer campamento. Durante la noche al Sr. Holm
se le presentó de repente un ataque de lo que en Chile y en las regiones
andinas de esa parte del país se denomina "puna" o "soroche," cuyo
único remedio es buscar alturas más bajas. No era posible que
continuara subiendo y, por consiguiente, a los Sres. Sundt y Bache
les tocó hacer solos la última ascensión. Describen sus impresiones
como sigue:
ACONCAGUA, EL MÁS ALTO DE LOS PICOS DEL HEMISFERIO OCCIDENTAL. .
.
1 más alto de los andinos situado en la Argentlll3,
El Sr. Eilert Slll!dt dice lo siguieochite.lacer.~,i~:~lo1~t:ado el Acoocagua relati~am.ente cercad~ la rg;:.
a poca distancia de la frontera . ena.
·
descollando sobre todos sus rivales de las=~
trasandina princi.P.al, a una elevación de 23,100 p1~,
K d 1 mundo con excepción de la irran cordillera
ciones y, en realidad, sobre todas. las d~más m0 !1 !I ~ ~e muchás partes de la República Arg~nt1oa
del Himalaya--pU!15 que sutaltñlsuna c~agun.se it~':;5«í'e 1:S Andes haya adquirido una fama tan umversal
y de Chile-nada tiene de ex. ra .,° que m
como la de este gigantesco pico.

La frialdad de la mañana era terrible. A esa hora el termómetro indicaba 18 centígrados bajo cero, pero, por lo demás, el tiempo era hermoso, no había viento, el cielo
se ostentaba sin nubes, estrellado y la luna en menguante iluminaba espléndidamente los pintorescos e imponentes alredadores. A corta distancia de nuestro campamento encontramos una ladera de nieve larga y conveniente, por la cual subimos en
toda su extensión, pues la nieve nos permitió subir rápidamente. Ambos nos
sentíamos muy bien.

�MISCELÁNEA.

S85

Llegamos a donde había algunas rocas desde cuya parte superior se divisaba toda
la cima de la montaña, y los riscos finales se veían tan cercanos que parecía imposible
que se necesitaran más de dos horas para llegar allí. Sin embargo, entre el lugar
donde nos hallábamos y el pie de aquellos riscos o desfiladeros se encueatra un gran
obstáculo, una ladera que, vista desde abajo, parece insignificanta, pero que es una de
las dificultades más grandes que pueden presentársele a un escalador de montañas.
En este lugar los despojos se componían de fragmentos tan pequeños que se deshacían
como arena al caminar sobre ellos, y la inclinación de la ladera era tan pendiente que
al más mínimo contacto toda la superficie se pone en movimiento. Con excepción
de las dificultades que ofrecen estas laderas, la subida del Aconcagua e.~tá enteramente
exenta de otros inconvenientes o peligros, desde el punto de vista del escalador,
siendo así que es cuestión de mera fuerza y resis~ncia que, dicho sea en honor de la
verdad, se ponen al más alto grado de prueba. * * *
La ladera cubierta de nieve era fácil en comparación con los derrumbaderos, así es
que a eso de las 10 llegamos a la cima que constituye el ángulo noroeste de los riscos
más altos. Al pie de estos encontramos una cueva perfecta donde hicimos una parada
de media hora. Hubiéramos preferido permanecer allí más tiempo, pero el frío
nos lo impedía.
Entonces comenzó la subida final. Era mucho mayor la pendiente que la ladera
inferior, y como la nieve estaba tan dura como el hielo, aquí y allá era necesario cortar
escalones. Por más que cortar hielo a una altura de 22,000 pies es tarea bastante
difícil, esto no era nada comparado con lo que nos esparaba. Ninguno de los derrumbaderos por los cuales habíamos pasado podía compararse con los de la parte
superior de asta hondonada en lo resbaladizo. Nos mantuvimos muy cerca de la
pared del costado izquierdo de la hondonada, donde de cuando en cuando se encontraba un punto sobre el cual podíamos afianzarnos firmemente, pero era necesario
luchar desesperadamente para avanzar una pulgada, si bien el entusiasmo que nos
causaba saber que sólo nos faltaban unos cuantos centenares de pies para llegar nos
daba nuevo vigor. Al cabo de dos horas, que nos parecieron dos siglos, pusimos
finalmente las manos en los riscos que constituyen el borde septentrional de la cima.
~uestra excitación aumentaba por minutos y se debió haber consagrado más atención
a la seguridad cuando ascendíamos por las úl~as rocas. Todo salió bian, y por
último miramos sobre el borde del muro y contemplamos por vez primera el mundo
desde el otro lado de la enorme montaña. Llegamos carca de la cima, pero jamás
pudo exparimentarse lm descorumelo más cruel. Una pared de hielo impedía el
~ hacia la verdadera cima.
Es- probable que la diferencia de altura no excediera de 200 pies, a lo más, y tal
vez la distancia verdadera que nos separaba del punto más alto era más o menos igual
de modo que la ascensión podía considerarse terminada. Pero nuestra ambición era
llegar hasta el punto más alto de la cima, al cual nos hubiera conducido cualquiera
de las otras barrancas u hondonadas.

CATEDRALES DE MÉXICO
Fotograrla saca.da por O. K. Ollbert. Cortesla de la Natlonal Geographlc l!oclety.

LOS "PENITENTES," EN EL ACONCAGUA, REPÚBLICA ARGENTINA.

Esta notable formación de nieve parece ser peculiar de ciert!ls altas regiones mo!)tañosas de M;éxico Y de la ~oro::
de los Andes de la República Argentina y de Chile. Algunas veces su lonp.ac1ón se ha atribuido a la acciób,N~
vientos, pero Sir Marton Conway, que estudió detenidamente las lorm11C1ones geológicas _en el Aooncagua,ID lllll
siguiente explicación: Un espeso lecho de nieve bien oompacta, cua[!dO se somete a la OOC;lón del sol, P~ r, I!
a cubrirse de cavidades o depresiones semejantes a las d~ un platillo. • • • Las gne~ se agran último, se unen entre st, de¡ando toscas pirámides de rueve. Al principio testas p!mmides ~ ligan m , ir
superftcies cóncavas, poro las concavidades desaparecen gradualmente. Tan, pronto oorp.o sus cunas ll~do 111
agudas ofrecen una superftcie m1nima al calor, en tanto que el sol continua profundizando Y agran a
cavidades que hay entre las cúspides y luego la nieve se agrieta por oompleto hasta el suelo.

D

E los artículos sobre las catedrales del Nuevo Mundo que han
aparecido en la edición francesa del BOLETÍN, ninguno es
tan interesante como el relativo a las catedrales de México,
que vió la luz en el número de diciembre último.
No obstante lo maravilloso que fué el avance del Ejército español
al mando de Cortés en la conquista del reino azteca, fué en todo
caso menos notable que la conquista pacífica llevada a cabo por los

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Fotogrofla de C. n. Walte.

LA CATEDRAL DE_MORELIA, MÉXICO.
Fué principiada en 1640 y terminada en 1744. Uno de los objetos que se veneran más en esta catedral es la
pila bautismal de plata maciza en que fuéron bautizados Morelos-uno de los fundadores de la República mexicana-y el Emperador Iturbide.

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LA CATEDRAL DE GUADALAJARA, MÉXICO.
Esta hermosa catedral ocupa el sitio de una antigua iglesia de techo pajizo; se principió a construir
en 1571 y se terminó en 1618. Sus torres tienen 68! metros de altura (225 pies), y uno de sus rasgos
mAs notables es que el coro en lugar de estar situado en la nave central está detrás del altar mayor,
lo que deja divisar todo el interior del edificio. Entre las cosas que llaman la atención en esto
iglesia merece citarse un cuadro de Murillo que representa la Asunción de la Virgen, que está
colocado sobre la puerta de la sacristta. El altar mayor que es de mármol Italiano costó $50,000 oro.

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Corte•la del Aréhlteetural R•eord.

BALCÓN DE L A CATEDRAL DE CUERNA.VACA.
Al pie de este balcón se celebra todos los aiíos una ceremonia muy curiosa, la bendición de los animales, costumbre que se

basa en la tradición de que cuando Satanás atormentó a San Antonio enviAndole una multitud de rl~monios en forJJJn
de fieras, el santo los bendijo.

�CATEDRAL DE DURANGO, MÉXICO.

�CATEDRAL DE HERMOSILLO, MÉXICO.

CATEDRAL DE ZACATEC.A.S, MÉXICO.
Principiada en 1622 e inaugurada en 1753. Primeramente se denominó Iglesia
de Nuestra Señora de la Asunción, pero en 1862 !ué erigida en Catedral de

Zacatecas.

CATEDRAL DE OAXACA, MÉXICO.

�MISCELÁNEA.

CATEDRAL DE CHIHUAHUA, MÉXICO.

397

intrépidos soldados de Cristo, que llevaron la Cruz más allá de los
límites de ese reino y mucho más lejos de donde llegó el poder militar
español. El misionero fué el verdadero conquistador, tanto de
México como de toda la América hispana, pero en ese país su obra
dió fruto más pronto que en cualquiera otra parte de tierra fume.
Después de la salvación del alma y de una parte del plan integral
para llevarla a cabo, el primer pensamiento del padre español fué la
construcción de una hermosa y cómoda Casa de Dios. Siempre
tuvo en su imaginación el construir un monumento a la fe y un lugar
para el culto. Esta idea se asimiló con facilidad a la mente del
indio mexicano, porque su propia religión era en esencia reverencial
y monumental.
De la mayor parte, si no do todas las primeras iglesias de México,
el cura fué siempre el arquitecto y el indio el artesano.
Por muchos conceptos, la catedral mexicana más notable es la
Iglesia Metropolitana de la Ciudad de México. Fué construida en
1524, erigida primeramente en Catedral en 1530 y luego en Iglesia
Metropolitana en 1547. Poco tiempo después de construída dejó
de satisfacer las aspiraciones del clero y del pueblo, por lo que se
pidió ayuda a la Corona de España para la construcción de otra
que correspondiera a la importancia que debía tener la iglesia central
del vin-einato. En 1552 Felipe II, regente de España en lugar de
su pache Carlos V, envió órdenes al Virrey Luis de Velasco para que
procediera a la construcción de una nueva catedral, y al año siguiente
se colocó la primera piedra en un sitio inmediato a la antigua catedral.
Esta se usó hasta 1626, pero la nueva no iué terminada e inaugurada
sino en 1667, empleándose, pues, 114 años en su construcción.

DE CÓMO PRINCIPIO EL
,, ,,
VUELO " "
L Sr. Fredorick A. Lucas publica en The American Museum
Journal correspondiente al mes de enero próximo pasad()
un interesante articulo que titula "El Comienzo del Vuelo."
En el artículo mencionado se considera una cuestión que
ha preocupado considerablemente y durante gran número de años
a los zoólogos, cual es la de cómo principió el vuelo, cuestión que da
lugar a su vez a qne uno se pregunte cómo principiaron las aves.
Existen dos teorías para explicar el fenómeno del vuelo, cada una
de las cuales descansa en la hipótesis de que las aves provienen de los
reptiles, hipótesis esta cuya verdad ha sido aceptada generalmente
desde que se descubrieron los restos fósiles de un ave-reptil que los

E
CATEDRAL DE AGUASCALIENTES, MÉXICO.

30202-Bull. 3- 16-

6

�MISCELÁNEA.

399

hombres de ciencia bautizaron con el nombre de ATqueopterix y que
fué hallada hace cosa de 54 años en las canteras de Solenhofen. El
Sr. Lucas explica las dos teorías del modo siguiente :
Existen dos teorías cuanto a su origen, siendo la primera, que llegó a efectuarse por
medio de saltos practicados hacia arriba, y sosteniendo la otra que resultó de saltol:i
hechos hacia abajo. Conforme una de la6 teoríM mencionada;i, las aves que se hallaban
en su período de formación se arrastraban por el suelo o daban brincos en el aire,
agitando con vigor sus extremidades anteriores, ha6ta que llegó el momento en que
la6 ala6 se hallaron suficientemente desarrolladas como para levantar en el aire al que
las llevaba. Los que sostienen la otra teoría consideran que el vuelo fué iniciado
por animales que saltaban de los árboles y que instintivamente ensanchaban sus
miembros con el fin de asirse de algo que pudiera diminuir su caída.
Los partidarios de la primera teoría no han podido exibir todavía ningún organismo
que en la actualidad acostumbre arrastrarse a lo largo del suelo antes de ensayar el
vuelo. Todo cuanto han podido presentar es el pez volador, el cual está fuera de
caso, sobre todo desde que un gran número de observadores sentaron que el pez volador
no vuela, bien que en nuestro concepto están en un error los que así piensan.
Los partidarios de la teoría de los brincos hacia abajo, los cuales son opuestos a
la de los brincos hacia arriba, pueden, por el contrario, señalar casi todas las etapas
recorridas desde la incapacidad para el vuelo hasta el vuelo mismo, comenzando
con el lagarto que, a semejanza de la iguana, salta atrevidamente desde el lugar donde
mora hasta las ramas, y terminando con el lémur volador que puede arrastrarse por
espacio de 100 o más yardas. Aun las culebras han alcanzado, o al menos se ha
desarrollado en ellas, la habilidad de ahuecar la parte inferior del cuerpo, lo que
les permite tener cierta resistencia en el aire. :\fo es esto todo, pues el verdadero
vuelo se ha desarrollado en tres clases de vertebrados: los reptiles, las aves y lo
mamíferos, en el orden en que han ido apareciendo en el tiempo; y si no ha logrado
desarrollarse en los peces y en los anfibios, puede muy bien atribuirse esto a la circunstancia de que ninguno de los animales que forman estos grupos fueron trepadores
de árboles, ya que cuando aparecieron las ranas de los árboles demostraron poseer
gran capacidad para sobresalir en el vuelo. * * *
También es digna de nota la circunstancia de que ninguno de los animales que
vuelan o que se arrastran se sirvieron actiyamente para ello de las extremidades
posteriores. Los murciélagos, las ardillas voladoras y hasta los peces voladores, emplean únicamente las extremidades posteriores para ayudarse en el vuelo, conservándolas inmóviles con el fin de dilatar la membrana o para formar con ellas un sostén
en forma de cometa para la parte posterior del cuerpo. Las extremidades posteriores
se usan para brincar, no para arrastrarse; salvo el caso de las aves marinas que, como
el pelícano, pueden recorrer arrastrándose, cuando la mar está en calma, un cuarto
de milla antes de lanzarse a los aires. Pero, ¿ dónde podría hacer el lagarto una larga
tirada?

El artículo que con el título de "El Período Tetraptérico de los
Antecesores de las Aves" publica la revista zoológica en uno de sus
últimos números y que ha sido escrito por Mr. C. William Beebe, conservador de aves del Jardín Zoológico de Nueva York, suministra
nuevas comprobaciones que favorecen la teoría del salto hacia abajo.
Esas comprobaciones consisten en el descubrimiento de ciertas plumas
que se encuentran en las extremidades posteriores de los pichones
de las aves modernas, plumas que, según se cree, desempeñaron el
papel de alas en las aves primitivas. Acerca de ellas dice Mr. Lucas
lo siguiente:
,.,-La nueva prueba presentada por Mr. Beebe con el objeto de demostrar que el vuelo
comenzó por el deslizamiento, consiste en una serie de cañones de pluma recién

�Atenc'i6n de Tl1e Ameriean Museum JournR.I.

EL ALA RUDIMENTARIA DE LA PALOMA.

El ala de la pelvis de la paloma de alas blancas se compone de 12 plumas para el vuelo y de otras 6 superpuestas a las anteriores. Estas plumas se desarrollan en los pichones cuando el cuerpo se halla todavía
unplume, excepción hecha de las plumas para el vuelo y de las de la cola. Seg(in Mr. Beebe estos cañones
se encuentran en una región tal que, caso de que se desarrollaran, fonnarfan del otro lado una especie
de aleta, la que, combinada con la cola, le suministrarla un excelente punto de apoyo a la ¡&gt;arte posterior
del cuerpo durante el vuelo. Esos mismos manojos de plumas existieron en el Arqueoptenx\ deduciendo
de -esto Mr. Beebe que aquellos servian para soportar el ave en el momento en que se lanzaoa en el aire
o en aquel en que cala. Esta es otra prueba de la reproducción de una ronna orgánica ancestral eliminada
por falta de runción.

Atcncl6n de The American Museum Journal.

EL ARQUEOPTERI.X FÓSIL, EL AVE MÁS REMO'l'A QUE SE CONOCE.

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El esc¡.ueleto O armadura ósea del Arqueopterix, que fué hallado fosil.izado en las canteras ~e Solenho_fen hace 54 1
indicar que dicho organismo fué más bien reptil que ave. De no ser por sus alas, se le clasificarla quizás como rep •
ahora no se ha descubierto ningün animal intermedio entre los que llevan escamas Yplumas.

=

RECONS'l'RUCCIÓN DEL ARQUEOPTERIX.

El dibujo que precede, que es copia del trazado ¡&gt;ar W. P. Pyecraft, presenta la concepción que se han
formado los hombres de ciencia del Arqueoptenx, el más remoto de los antecesores directos de las aves
modernas y cuya armadura ósea conserva6a algunos rasgos caracterfsticos de los reptiles.

�402

LA UNIÓN i&gt;AKAMERtcANA.

brotados, t.omados de aves de diversas especies, los cuales se han encontrado en la
parte superior de las piernas y precisamente debajo de la rodilla, a poca distancia
del arranque de la cola. Estos cañones se encuentran en una región tal que, caso de
que se desarrollaran, formarían del otro lado una especie de aleta, la que, combinada
con la cola, le suministraría un excelente punto de apoyo a la parte posterior del
cuerpo durante el vuelo. Sábese que esos mismos manojos de plumas se encontraban
en el Arqueopterix (ejemplar de Berlín), llegando Mr. Beebe a la conclusión de que
aquellos servían para sostener la parte posterior del cuerpo en el momento en que el
ave se lanzaba en el aire o en aquel en q ue caía. Mr. Beebe duda de que aun el
Arqueopterix fu ese capaz de realizar un verdadero vuelo, creyendo que, al igual de
las posteriores, las extremidades anteriores se encontraban extendidas con rigidez
formando ángulos rect.os con el cuerpo, sin que se plegaran.
Una prueba de lo más sorprendente es el hecho de que por encima de las alas
secundarias del ave y alternando con ellas se encuentren precisamente algunas capas
superpuestas, de modo que los cañones de pluma recién brotados del muslo de la
paloma tienen más arriba una serie de cañones dispuestos de la misma manera que las
plumas que cubren las alas.
La importancia de cualquier forma o element.o de convicción no reside en su tamaño
sino en su constancia o en la aparente relación que guarde con otros caracteres; por
modo que est.os cañones de pluma del pichón indican, según Mr. Beebe, una época
en que, conforme acaba de decirse, tenían una función apreciable y en que se desarrollaban con el fin de sostener o de ayudar a sostener la parte posterior del cuerpo.
En este período de la evolución de las aves, que debió ocurrir más o menos hacia el
fin del jurásico, ahora 7,000,000 de años, tanto las extremidades anteriores como las
posteriores estaban revestidas de plumas; pero ninguno de los dos pares de extremidades t.omó parte activa en la locomoción aérea, pues sus fun ciones no eran sino las
de una superficie plana y, por lo tant.o, puramente pasivas. Esta faz de la evolución
la llama Mr. Beebe "tetraptéri.:a," o período de las cuatro alas. Según :lllr. Beebe, en
este período "el vuelo era un mero deslizamient.o, pues los dedos estaban demasiado
flojos, los huesos del brazo sumamente delicados y el sostén, cuando no faltaba, era
pequeño;" de modo que si se consideran t.odos estos elementos en relación con la
pelvis pequeña y débil, es imposible que nos representemos el animal volando con
destreza. En las generaciones subsiguientes, las alas posteriores llegaron a reducirse
cada vez más. Ilabiendo brotado de las costras que las rodeaban, tuvieron que
agitarse por un tiempo en el aire de las edades remotas, siendo un órgano pasivo y de
funciones muy transitorias, conforme quedó demostrado en las centurias posteriores.
Sin embargo, su importancia fué grandísima, por cuanto permitieron que las costras
pectorales se desarrollasen, se convirtiesen en plumas y alcanzaran luego una importancia que iba a darles a las aves el dominio del aire. Con todo, la función de las
alas de la pelvis habían sido tan pasivas y negativas que no produjeron músculos ni
aumento o diminución de tejidos óseos. Poco a poco, estas hileras de plumas y sus
capas protectoras quedaron escondidas debajo del plumaje del cuerpo. Esto nos
suministra un excelente ejemplo de lo que el Profesor Ilenry T. Osborn llamaría la
aceleración filogenética de un órgano seguida de su gradual reducción.
Millares de años después de haber perdido su función, las plumas de las alas de la
pelvis continúan reproduciéndose en los embriones y en los pichones de aves. Eij
indudable que la naturaleza tiene alguna razón desconocida para hacer que todo individuo implume pase a través de este período tetraptérico. Las hileras de plumas
q ue se ven a lo largo de la pierna de un ave re.:ién nacida reproducen en forma
minúscula lo que un tiempo fué algo de que aquella pudo gloriarse. No es posible
encontrar ningún ave fósil anterior al Arqueopterix, pero el recuerdo del Tetrapterix
continúa vivo en el palomar.
Fué de este modo como los escamosos y saltadores reptiles llegaron a transformarse
en emplumadas y aligeras aves.

LOS DEPORTES DE INVIERNO EN LOS ESTADOS
••
••
UNIDOS ". "
•
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N las regiones septentrionales de los Estados Unidos, la
época del frio o pleno invierno es aclamada con indescriptible
alegría por el numeroso contingente de jóvenes de ambos
sexos sanos y robustos que tienen verdadera pasión por los
saludables deportes al aire libre. El entusiasmo por el ejercicio a la
intemperie, aun cuando el termómetro marque varios grados bajo
cero, ha tomado diversas formas en las ciudades del Norte y en los
colegios y universidades situados en regiones donde la nieve y el
hielo duran largo tiempo. La siguiente descripción de esos deportes
interesará a los que viven en climas donde no hiela ni nieva, pues
da una breve idea de la manera como los habitantes del Norte saben
disfrutar y sacar provecho del medio en que viven basta en una
época en que desde el punto de vista de uno del Sur, el frío es más
crudo. La naturaleza humana so amolda a todas las condiciones.
Así como el esquimal goza comiendo esperma y llevando una vida
sin baño en una choza de hielo sin ventilación alguna, el placer del
habitante de los trópicos es alimentarse con deliciosas frutas y vivir
a pleno aire.
En el invierno pasado la ciudad .de San Pablo de :Minnesota, que es
una de las principales de la región más septentrional de los Estados
Unidos donde el frío es muy intenso en los meses de enero y febrero,
fué el centro de una fiesta muy original organizada por la Asociación
de Deportes al Aire Libre del lugar. Parece que tuvo tal éxito que
se ha resuelto repetirla todos los años, de modo que en lo sucesivo
el carnaval en aquella ciudad se celebrará en el invierno. La originalidad de esta fiesta consisto en haber combinado la procesión
habitual del carnaval con deportes de invierno tales como el de
patinar sobre el hielo y la nieve, el salto al ski, el toboggan, el tiro
de la cuerda, etc., fuegos artificiales, bailes y otras diversiones nocturnas.
Uno de los números más importantes del carnaval es la elección
&lt;lel personaje que h a de representar el papel de rey Bóreas, quien se
supone que viene desde su helado reino en las regiones boreales a
hacer una visita de 10 días a su "amada ciudad de San Pablo."
La entrada del monarca a la ciudad se efectuó esta vez el 27 de enero
último, y desde ese día sus leales súbdito3 suspendieron del todo sus

E

403

�MISCELÁNEA.

ELCARN.AVALDEINVIERNO EN LA CIUDAD DE SAN PABLO DE MINNESOTA, ESTADOS
UNIDOS DE AMÉRICA.
Grabado superior: Una de las más hermosas de las cien" Reinas" que recibieron al rey Bóreas a su llegada
al Palacio de Hielo en San Pablo para la inauguración del Carnaval de Invierno. Grabado iníerior:
Hendrickson, campeón del salto al ski, dando una notable prueba de sus habilidades en el carnaYal de
San Pablo. El grabado Jo muestra dando un salto mortal en el afre al dar uno de sus famosos saltos con
skis.

405

negocios y ocupaciones habituales para dedicarse a gozar del carnaval.
La ceremonia de la coronación oficial y la selección de la "Reina del
Carnaval" se efectuó el 5 de febrero en un gran salón, siendo tal el
entusiasmo que además de unas 12,000 personas que fueron admitidas
al salón, al frente del edificio se agruparon más de 20,000 que no
pudieron entrar.
A su llegada el rey Boreas fué recibido por una procesión de más
de 11,000 personas, en grupos formados por los diversos clubs e
instituciones de la localidad, disfrazados con trajes de todos colores y
caprichos, que formó séquito y le acompañó hasta el Palacio de
Hielo donde se habian reunido ya millares de espectadores a presenciar los diversos juegos, pruebas, y deportes dispuestos para el entretenimiento del público. En los torneos o exhibiciones que se
efectuaron durante los 10 días del carnaval tomaron parte los mejores
atletas de ambos sexos de esa parte del Estado. La publicidad y
nombre que ha dado esta fiesta a la ciudad de San Pablo ha sido tal
que muchas otras ciudades del Norte no tardarán en seguir su ejemplo.
Desde hace largo tiempo, los deportes invernales al aire libre han
formado parte esencial de la vida estudiantil en muchas universidades y colegios del Norte de los Estados Unidos. En el Colegio de
Dartmouth, en Hanover, Nueva Hampshire, por ejemplo, que es
uno de los principales del país, se ha dedicado mayor atención y se
han organizado mejor que en cualquiera otro, los deportes sobre la
nieve y el hielo. Uno de sus clubs más conocidos es el "Outing
Club " que debe su popularidad al fomento de los deportes en que
pueden tomar parte todos los estudiantes. Los pasatiempos o
deportes expresados son de carácter diverso, pero los más populares
son el patinar sobre el hielo y la nieve y el salto con skis. Como es
probable que muchos de los lectores en los países cálidos no conozcan
o no hayan oído hablar de este último deporte, la siguiente descripción puede ilustrarlos un poco en la materia:
Ski, del islandés sci&lt;lh (trozo de madera), es el nombre que se da a
una especie de patines largos de madera, que se usan en los países
escandinavos para andar sobre la nieve. Muchas naciones de la
antigüedad usaban diversos métodos para el objeto y según antiguas
leyendas escandinavas, los habitantes de esas regiones han usado los
skis desde antes de la era cristiana. A Uller, dios del invierno, se le
describe sobre unos skis, cuyas puntas encorvadas dieron lugar a la
leyenda de que eran realmente barcos en los cuales era llevado el
dios por el aire. Los lapones, los :finlandeses y los escandinavos se
han servido de estos patines por espacio de muchas generaciones para
cazar y viajar sobre los hielos. La forma difiere en algunos países,
pero los skis modernos que se usan para deslizarse sobre la nieve o
para saltos pueden describirse como unos trozos de madera largos,

�,

MISCELANEA.

EL CARNAVAL DE INVIERNO EN LA CIUDAD Dij SAN PABLO DE MINNESOTA,
ESTADOS UNIDOS DE AMERICA.

Grabado superior: Multitud de visitantes de otros Estados del pa!s asistieron en automóviles capri~osad•
mente decorados a las fiestas que se celebraron con motivo de la visita delrey Bóreas a su '.' amada e1uda
de Sao Pablo," donde por espacio de 10 días, que duró el carnav:111 reinó dd mayor entusiasmo y alegría.
Grabado inferior: A su llegada a San Pablo el rey Bóreas fué rec1b1do por una Jlroces16n de más de 12,~
personas, en grupos formados por los diversos c\ubs e instituciones de lalocallda~, disfra~ados con tra¡es
de todos colores y caprichos, que formó su séqwto y lo acompaftó hasta su Palacio de Hielo.

407

angostos y lisos, muy puntiagudos, con el extremo anterior volteado
hacia arriba como unos 30 centímetros. El largo de los patines es
generalmente lo que el que los usa puede alcanzar estando de pie
con el brazo estirado hacia arriba. Su mayor ancho es de 5 pulgadas,
y su mayor espesor, debajo del pie, es por lo general de una pulgada
que va reduciéndose a casi la mitad en los extremos. La parte
inferior es completamente lisa, aunque algunos skis están provistos
de tablillas colocadas a lo largo para evitar que se resbalen de lado.
Los pies, calzados con zapatos muy fuertes de ante sin tacones, se
ajustan en el centro de los skis por medio de correas. Un bastón de
4 a 5 pies de largo completa el equipo.
El uso de los skis requiere una habilidad especial. El saber patinar
sólo facilita la conservación del equilibrio, pues el movimiento de los
pies es muy diferente. En primer lugar el patinador con skis tiene
que mantener los pies perfectamente rectos, porque si los tuerce lo
más mínimo hacia afuera los skis se suben por detrás, y por el contrario, si los tuerce hacia adentro se enredan las dos puntas de
adelante. Lo primero que hay que aprender es el arte de mantener
los pies completamente rectos, lo que es bastante difícil, si se tiene
en cuenta que para patinar, bailar o caminar por lo general se dirigen
los pies hacia afuera. Si las puntas delanteras de los skis se enredan
el patinador cae de rodillas, y si se monta una sobre otra por detrás,
se va de espaldas y cae.
En camino recto el patinar con skis es una especie de deslizamiento
a cada movimiento del cual se recorre una distancia de varios metros.
De bajada hay que separar los pies unas pulgadas, manteniendo
siempre los skis completamente rectos; se inclina un poco el cuerpo
hacia adelante para mantener el ·equilibrio, y se dejan deslizar los
skis como un trineo que adquiere mayor velocidad a medida que
aumenta la bajada. El bastón sirve para disminuir o moderar la
velocidad, pues al clavársele entre la nieve h ace las veces de freno.
Para subir una colina el patinador tiene que caminar haciendo zigzags,
o avanzar paso a paso de lado con lo que va dejando en la nieve una
huella que semeja peldaños de escalera.
El salto al ski como deporte tuvo origen en Noruega en 1860. En
ese país hasta las poblaciones más pequeñas tienen su club de sk1i, y
todos se empeñan en tener los corredores y saltadores al ski más
ágiles. En Holmenkollen, cerca de Cristianía, se celebra todos los
años, generalmente en el mes de febrero, un torneo de ski en que
compiten los campeones de los diferentes clubs. Los concursos de
saltos son los más interesantes. El resbaladero o pista para los
saltos se construye en la falda de una elevada colina. Ordinariamente es en un declive muy fuerte y liso que termina bruscamente
en lo que se llama el "quite," o sea un corte o zanja artificial desde

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409

el borde de la cual el saltador, que ha descendido la colina a toda
velocidad, se lanza lo más lejos posible cayendo a más de 100 pies
de distancia sobre la nieve que cubre el terreno de abajo. El saltador
mantiene recto el cuerpo desde que da el salto hasta que cae en tierra
sobre ambos pies, pero la caída tiene que hacerla con las rodillas
dobladas, enderezándolas inmediatamente para contrarrestar el
empuj e y conservar el equilibrio. Dícese que ya se ha logrado hacer
una distancia de 134 pies de un salto.
El deporte del ski se esparció de Noruega a otros países y en los
últimos años ha adquirido mucha popularidad en el Canadá y en las
regiones septentrionales de los Estados Unidos, llegando a ser uno
de los deportes favoritos del invierno. En el Colegio de Dartmouth
hay magníficos saltadores y corredores con ski, lo que ha hecho que
se hayan establecido ya concursos anuales entre los campeones de
dicho instituto y los de los colegios y universidades canadienses.
Fuera de los torneos de saltos y carreras, el deporte de andar
sobre la nieve con raquetas reticulares y el de deslizarse con skis son
pasatiempos a que se entregan sistemáticamente gran número de
estudiantes, lo que contribuye a su mayor desarrollo físico y los
induce a gozar del saludable ejercicio al aire libre. Los estudiantes
se dividen en pelotones o destacamentos, cada uno de los cuales va
a cargo de un profesional que enseña a los novicios. Con este fin se
hacen viajes por rutas bien conocidas, los cuales se denominan
" hikes" (caminatas). Hay que proveerse de un par de mocasinas
de doble suela, dos pares de medias gruesas de lana, camisa de lana,
saco grueso del mismo material con cuello grande que defienda contra
la nieve y el viento, una gorra, mitones bien gruesos y una careta
para cubrir el rostro en caso de que 'el frío sea muy intenso. Cuando
la caminata es sólo de un día, se recomienda el uso de r9pa interior
de algodón muy ligera, pero la de lana es necesaria si el excursionista
intenta pasar la noche en el camino.
Los profesionales llevan al principio a los aprendices por caminos
y colinas de los ah-ededores del colegio hasta que estén aptos para
excursiones más largas, entonces aumentan la distancia de la caminata
diurna y principian a colocarles pesos a la espalda a los excursionistas .
Un principiante del deporte de caminar sobre la nieve puede dejar
atrás a un novicio en el de skis, pero por otra parte el corredor
profesional de skis sobrepasa fácilmente al mejor corredor sobre la
nieve. El deporte de caminar sobre la nieve es más fácil de aprender,
pero requiere más vigor o resistencia del que se necesita para el skis.
En Dartmouth los destacamentos se dividen en pelotones de aficionados al ski y de aficionados a caminar sobre la nieve, se escogen los
que van abriendo el paso y se nombran los que forman la retaguardia.
Esta última asume la responsabilidad ele recoger a los que se rezaguen,

�MISCELÁNEA.

411

de remendar las correas que se rompan, y de auxiliar a los que se
cansen con el peso que llevan, socorriéndolos en caso de accidentes, o
de animar a los que se fatiguen a que no desmayen hasta llegar al
lugar donde han de calentarse y pasar la noche. Cada profesional,
bien forme parte de la vanguardia, del centro o de la retaguardia,
desempeña sus funciones con tanta seriedad como si se tratara de una
excursión al Polo Norte, y el que prevalezca este espíritu ha demostrado a menudo ser muy importante, porque se han evitado muchos
accidentes con la sangre fría y el buen sentido de los que dirigen las
excursiones.
Por medio del fomento y desarrollo de los deportes de invierno el
rígido clima de los lugares como en el que se encuentra el Colegio de
Dartmouth ha atraído a muchos estudiantes entusiastas por tan
saludables deportes y pasatiempos que, según la opinión de muchos
que viven en las regiones más frías de la tierra, son necesarios para
dar vigor y actividad a la inteligencia y al cuerpo.

INVENTOS RECIENTES

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ONTINUACIÓN se describen los inventos que aparecen en
el grabado de la página siguiente, adelantos que ha ideado
el diligente cerebro humano para el progreso y la comodidad de la civilización moderna:
(1) Nuevo invento para apilar madera que han puesto en uso los
principales negociantes en maderas de los Estados Unidos. Este
aparato puede apilar hasta la altura de 60 pies y como para hacerlo
funcionar no se necesitan más que cuatro personas el costo del trabajo
es bastante reducido. El antiguo método de apilar madera a mano
hasta una altura de 40 pies requería el trabajo de dos hombres para
cada 10 pies ele altura. El apilador mecánico hace esta operación
casi en la mitad del tiempo y consiste en una tone de acero sobre la
cual giran dos cadenas continuas. A cada 3-} pies tiene una agarradera que sostiene los tablones y cada 60 segundos se movilizan 10
tablas o tablones desde el suelo hasta la cima ele un pitón de 40 pies
de altura.
(2) Las compañías de automóviles de alquiler de las principales
ciudades de los Estados Unidos han adoptado un sistema para dar
recibos a los pasajeros. Al final de cada viaje o carrera se entrega
automáticamente al pasajero una cuenta impresa que contiene las
millas recorridas, el tiempo empleado y el importe cobrado por el conductor o chauffeur. Este aparato conserva un duplicado de la cuenta
para los archivos de la compañía.

�MISCELÁNEA.

413

(3) Se ha descubierto que el someter las tozas de madera a fuertes
chorros de agua es un sistema muy eficaz para desalojar las piedras
que se han incrustado en la corteza de los troncos que se hacen rodar
por las colinas. Estas piedras al ponerse en contacto con las sierras
circulares las dañan rompiéndoles los dientes y ponen en peligro con
frecuencia a los obreros.
(4) Método nuevo y sencillo que se ha inventado para subir los
troncos de madera que llegan a los estanques. Antes de que los
troncos o tozas de madera lleguen al estanque se sumerjen en el agua
dos cables de alambre muy fuertes como se ve en el grabado y cuando
los troncos se colocan sobre ellos se va enrollando el cable poco a poco
hasta que la madera llega a la sierra donde se coloca para que sea
aserrada.
(5) Máquina para adelgazar la cáscara dura de semillas y granos
por medio del frotamiento con el papel de lija, lo que hace que una vez
sembradas broten más rápidamente. El Departamento de Agricultura ha descubierto que muchas de las semillas de cáscara dura e
impermeable que se sembraban en los Estados Unidos no se desarrollaban prontamente dando a menudo por resultado una mala cosecha. Los experimentos que se han hecho con el uso de esta máquina
han sido sumamente satisfactorios porque las semillas y granos sometidos a este tratamiento se han desarrollado con facilidad dando magníficos productos.
(6) Máquina para romper el terreno útil para obras de construcción ferroviaria en las zanjas de irrigación y donde quiera que tienen
que cargarse grandes cantidades de tierra en carros. La máquina
es movida por un motor de tracción. Los arados del frente separan
la tierra que a su vez es cogida por .u na especie de pala muy ancha y
subida a una plataforma movible que la deposita al extremo interior
de la máquina donde es elevada de nuevo y vaciada en los carros.
Por este método pueden cargarse en una hora 100 carretadas de 2
yardas cúbicas cada una.
(7) Nuevo tipo de rueda para aeroplanos. Muchos aeroplanos
tienen que recorrer cierta distancia sobre el terreno antes de elevarse
en el aire y se ha tropezado con dificultad para proveerlos de ruedas
que sean fuertes y al mismo tiempo lijeras de peso. La rueda de
referencia tiene rayos de metal muy liviano de grandes propiedades
elásticas. Cuando el aeroplano aterriza este muelle de la rueda reduce
en gran manera el sacudimiento de la máquina.
(8) Aparato para escoger manzanas, que están usando los horticultores de los Estados Unidos. Separa con la mayor rapidez y
lanza dentro de barriles tres tamaños de frutas. Como los huertos
de manzanas de los Estados Unidos son muy grandes esta maquinita
30202- Bull. 3-16-7

�414

LA UNIÓN PANAMERICANA.

tiene muchas ventajas, pues puede transportarse fácilmente y mantenerse junto a los recogedores de frutas.
(9) Nuevo invento para enfriar, airear y hacer inodora la leche
fresca. La leche en caliente se vacia en un tanque que la deja pasar
a un canal perforado de donde se escurre por la parte exterior del
refrigerador cayendo a otro canal que la conduce a las vasijas. Por
este método la leche adquiere una temperatura de dos grados de
diferencia con la del agua que circula por el aparato.
(10) En las salas de cirugía de los grandes hospitales de los Estados
Unidos se ha puesto en uso con mucho éxito un nuevo barreno para
perforar huesos, cuando tal procedimiento es necesario para el tratamiento de las fracturas. Es movido por un motorcito eléctrico
que puede hacer de 1,500 a 4,000 revoluciones por minuto y se ha
demostrado que el uso de este barreno produce muy buenos resultados
porque reduce el tiempo que el paciente tiene que permanecer bajo
la influencia del anestésico.
(11) Máquina para sumar, restar, multiplicar y dividir movida
por electricidad perfeccionada para el escritorio. Para los cálculos
matemáticos no hay sino que apretar ligeramente las teclas enumeradas porque la electricidad hace el trabajo mecánicamente.
(12) Invento para proteger a los operarios de máquinas de lavar
ropa y eliminar por completo el peligro de accidentes. Consiste en
una pequeña guarnición de acero colocada en frente del cilindro en
todo el largo de la máquina que elimina el peligro de que el cilindro
les triture los dedos y manos a los obreros durante el aplanchado.
(13) En muchas partes de los Estados Unidos ha habido necesidad
de adoptar un nuevo sistema de postes muy fuertes para sostener
los alambres transmisores de la electricidad para fuerza y alumbrado
al objeto de evitar peligros, y se ha adoptado una torre de hierro,
como la que aparece en el grabado, que tiene 235 pies de altura.
También ha tenido mucho éxito otro estilo de torre hecha de cemento
armado de la misma altura que también puede verse en las ilustraciones.
(14) Un experto marino norteamericano ha logrado perfeccionar
un invento para evitar el balanceo de los buques marítimos. Se
basa en el mismo principio del giroscopio y el aparato está montado
de tal manera que cuando el buque se inclina hacia un lado se lanza
una fuerza enorme en dirección contraria para equilibrarlo. Los
experimentos que se hicieron con un torpedero tuvieron tanto éxito
que el Departamento de Marina de los Estados Unidos ha autorizado
al inventor Sr. Sperry para que haga los planos de un "estabilizador"
aplicable a un buque de 10,000 toneladas. Se espera que el invento
podrá instalarse en los mayores acorazados asi como en los grandes
trasatlánticos.

CUBA ANTIGUA Y MODERNA, 1

L libr_o así titulado y q~e. acaba de v~r. la luz pública está
destmado, tanto al via1ero y al visitante para quienes
?nba es tierra nueva, como para los que ya conocen la
isla Y l~ gente que la puebla. También es un libro para
los que de antiguo conocen a Cuba lo mismo que a los cubanos
El marco histórico en que el autor ha colocado su asunto es encanta~
dor: La m~ner~ de apreciar a Colón como hombre de imaginación
ard1~~te se Justifi_ca con la descripción que hace de Cuba tal como
la vio el descubridor y conforme la mira el sereno observador de
n~estros días. La descripción que el autor hace de La Habana,
~rrada ~es~e. la cubierta de un buque que entra al puerto, no es
sm~ un mdicio de las muchas cosas interesantes que el volumen
encierra.
. ~n el libro se les dirige una insinuación un tanto dura a aquellos
via1eros que tratan de ver demasiado. "Es mucho mejor dice
ver a La Habana y sus alrededores lenta y solazadamente y c¿ntem~
plar los panoramas que se encuentran en el resto del país que recorrer
apresuradamente la isla de un extremo a otro por el solo placer
de hacerlo. "
. Naturalmente, el turista debe ver la Habana nueva con sus propios
o~o~ ; en tanto que el capitulo en que Mr. Robinson describe la Habana
VleJa reproduce la ciudad tal como un tiempo apareció ante él.
E~ de llama~ la atención hacia ciertaa observaciones referentes a
la vida ~oméstica contenidas en el libro. En las suntuosas moradas
de las cm~ades Y. en. los bohíos del campesino, halló por iO'ual el
autor cordial hospitahdad y solícita atención. Pudo a este r:Specto
º?s~rvar lo que otros ciudadanos de los Estados Unidos que han
v1v1do en Cuba observaron antes que él.
Son ~uy atinadas las consideraciones del autor acerca de las
revolu~10nes de Cuba y de las r elaciones de los Estados Unidos
c?n la isla. El hace ver que si bien durante la época de la dominación española hu~o frecu~~tes manifestaciones de descontento y
hasta conatos de msurreccion, Cuba no fué tierra de revoluciones
hasta que estalló en 1868 la guerra de los diez años. Al considerar
los movimiento~ revolucion~rios que han ocurrido después de haberse
c?nsumado la mdependenc1a, nos hace recordar por medio de sus
citas las revoluciones que ocurrieron durante la infancia política de
los Estados Unidos.

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1Cuba,

Old and New, por Albert G. Robinson. Longmans, Green &amp; Co., Nueva York. Precio, $1.75.

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REJA DE HIERRO DE UNA DE LAS CASAS DEL VEDADO, BARRIO DE
LA HABANA, CUBA.

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Al tratar con detenimiento de las relaciones existentes entre los
Estados Unidos y Cuba, el autor dice que la mayor parte de los
ciudadanos del primer país nombrado creen que la guerra habida
entre el mismo y España fué el punto de partida de dichas relaciones,
'' de idéntica manera que la historia de una manzana comienza
cuando es arrancada del árbol que la ha producido." En realidad,
las relaciones activas de los dos países comenzaron en la época de
Jefferson, conforme lo demuestra con un breve resumen de las mismas.
El libro arroja informaciones interesantes y agradables acerca de
los recursos económicos de la isla, de lo cual es ejemplo el capítulo
que dedica a la "Historia del Azúcar." Estas páginas pueden leerse
con provecho, no sólo por los datos de carácter práctico que encierran, sino por cuanto sirven para conocer las bases económicas
de las condiciones políticas antiguas y presentes.
Para los que se ocupan en el estudio de los asuntos cubanos, bien
así como para el viajero que visita la isla ocasionalmente, las consideraciones del autor con respecto a política y gobierno contienen
muchas revelaciones. Él describe el régimen colonial español, bajo
el cual los cubanos no adquirieron en absoluto la capacidad para el
gobierno libre. El juicio crítico que el autor hace de la Cuba contemporánea se refleja en unas cuantas afirmaciones de gran peso.
"No podemos criticarlos ni condenarlos, dice, por los errores que
hayan cometido o por la mala conducta que hayan observado, sin
que apliquemos las mismas criticas y la misma condenación a multitud de ocurrencias de nuestra historia. Cuando menos, deberíamos
mirarlos con tolerancia. * * * La única cuestión que actualmente existe en Cuba es la de buen gobierno y mala política."
La conclusión a que el autor ll~ga después de haber estudiado con
simpatía el ensayo que los cubanos han estado haciendo del gobierno
propio, es expr.esada claramente en estos términos: " Lo que el
cubano necesita realmente es lo que todo el mundo pide: un gobierno
de orden, honrado y económico, bajo el cual pueda vivir con paz y
tranquilidad y gozar de los frutos de su trabajo, sin tener que pagar
indebidamente parte de esos frutos para sostener su gobierno."
A que el libro a que nos referimos sea _mucho mas cautivador,
contribuyen las ilustraciones que contiene y que son reproduccioner,
de fotografías tomadas por el autor.
Con el título de Argentina Mundial en los Centenarios de su Indépendencia (1810-1910, 1816-1916), el Sr. Amadeo Serafini ha tenido
el feliz acuerdo de editar un folleto en el cual ha recogido algunas
páginas que constituyen una brevísima pero elocuente síntesis de la
importancia que la República Argentina ha alcanzado mediante los
progresos por ella realizados en los diversos órdenes de la actividad
humana. Pocas son las materias a que esas páginas se contraen;
pero el autor ha cuidado de que ellas pongan de manifiesto los puntos

�BIBLIOGRAFÍA.

421

cardinales, las fuerzas activas, la labor intelectual sobre que descansa
la grandeza de la nación argentina. Merecen también ser señaladas
las páginas con las cuales ha querido el editor relacionar el progreso
argentino con el del continente americano: ellas son un ligero estudio
acerca del Canal de Panamá y los conceptos que el Director General
de la Unión Panamericana, Sr. John Barrett, le consagró a la Argentina en ocasión del primer centenario de su independencia.
El folleto a que nos contraemos está profusa y bellamente ilustrado,
lo que contribuye a que la lectura del mismo sea más placentera y
provechosa. Gran número de esas ilustraciones permiten ver muchas
de las escenas de la celebración del centenario de 1810 y los suntuosos
monumentos ofrendados al país en aquella ocasión por las diferentes
colectividades de extranjeros que en él existen.

EL CUERPO DE EXPLORADORES DE COSTA RICA.

La prim~ra compañia de exploradores costarricenses fué orga.nizada recientemente en el Colegio Evans,
en la ciudad de San José. Hace poco, cuando se e(ectuó la fiesta de la raza estacompañla bien. ei'ercitada Ycompletament~ uniformada, t~mó parte activa en las ceremonias públicas y por su exce ente
aspec~o Yporte varonil, demostró la unportancia y mérito de su disciplino q.ue honrá al colegio y a su
orgamzador, el Profesor Lucas Ralll Chacón, director técnico de la institución.

La Unión Panamericana se complace en expresarles el testimonio de su agradecimiento a los autores y editores que se han dignado enriquecer la Biblioteca Colón
con el envio de los libros que se expresan a continuación:
Bibliografia Cubana del Siglo XIX. Tomo octavo (1894-1899). Por Carlos M. Trelles. Matanzas, Imprenta de Quirós y Estrada, Independencia, 59, 1915. Un
volumen de 515 págmas.
Resumen de Prehistoria y Protohistoria de los Paises Guaraníes. Por el Dr. Moisés
S. Bretón. Asunción, Establecimiento Gráfico M. Brossa, Calle Hurnaitá, núms.
478-480. Un volúmen de xiv-162 páginas.
Tierra Uruguaya. Descripción geográfica de la República Oriental del Uru~1;ay, por
Orestes Araújo. Tomo I. Montevideo, Librería y Papelería "La Nación,"
Calle 25 de Mayo, núm. 452, esquina Misiones, 1913. Un volumen de vii- 310
páginas.
La Doctrina del Arbitraje Amplio. Por Baltasar Brum. Montevideo, Talleres · Gráficos A. Barreiro y Ramos, Barreiro y Cía., sucesores, Calle Bartolomé Mitre,
núm. 1467, 1915. Un volumen de 150 páginas.
La Desocupación Obrera en 1915. Publicación del Ministerio del Interior de la República Argentina. Buenos Ai.res, Imprenta de Coni Hermanos, 684, Perú, 1915.
Un volumen de 234 páginas.
Memoria del Instituto Químico Industrial (1913-1914). Por Latham Clarke. Publicación del Ministerio de Industrias. Montevideo, Talleres Gráficos A. Barreiro
y Ramos, Barreiro &amp; Cía., sucesores, Calle Bartolomé Mitre, núm. 1467, 1914.
Un volumen de VII- 236 páginas.
El Himno Nacional. Estudios de literatura argentina. Por Arturo Giménez Pastor.
Buenos Aires, Imprenta de José Tragant, Belgrano, 446, 1915. Un folleto de 50
páginas.
Desierto i Cordilleras de Atacama. Tomo III, Hidrología. Por Francisco J. San
Román. Santiago de Chile, Imprenta Nacional, Calle de la Moneda, núm. 1455,
1902. Un volumen de 414 páginas.
Instrucción Civica Argentina. Texto didáctico para los colegios nacionales y escuelas
normales. Segunda edición. Buenos Aires, Librería de A. García Santos, Moreno
y Bolívar, 1915. Un volumen de xii-336 páginas.
Nociones de Geograila General; Astronómica y F[sica y Particular de Asia, África, y
Oceanía. Segunda edición. A. García Santos, Moreno y Bolívar. Buenos
Aires, 1915. Un volumen de 292 páginas.
Curso de Geografia de Europa. Liberia de A. García Santos, Buenos Aires, 1912.
Un volumen de 408 páginas.
Centenario de Corrientes. Buenos Aires, Librería e Imprenta Europea de M. A.
Rosas, Perú, 143, 1915. Un lolleto de 17 pliginas.
Formación del Ejército de los Andes. Buenos Aires, Talleres de la Casa Jacobo
Peuser, 1911. Un folleto de 32 páginas.

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Cortesla de Art and Arehroolo¡ry.

·LOS EXPLOTADORES PREHISTÓRICOS DE ESTEA'rl'l'A DE CALIFORNIA.

En el pabellón de California en la Exposición Panamá-California de San Diego, hay entre otros objetos curiosos, una
exhibición de los trabajos aborígenes americanos, arreglada por el Dr. E. L. Hewett, director de la Escuela de Arqueologia Americana. Este grabado representa la manera como explotaban y labraban la esteatita o jabón de sastre, los
antiguos habitantes de la Isla de Santa catalina, en las afueras de la costa del sur de California, cuadro preparado en
el Museo Nacional de Wáshington para la citada exposición. En el grupo aparece el hombre recortando la masa casi
redonda de esteatita en el sólido muro de ese mineral, mientras que la mujer labra toscamente una marmita con una
herramienta cualquiera.

�424

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Peninsula Greco-Balcánica (Principados da.nubia.nos). Imprent.a. "La Razón,''
Avenida. de Mayo 758-762. Un folleto de 41 páginas.
(El autor de las seis obras que preceden es el competente profesor argentino, Dr.
Juan G. Beltrán.)
Aspectos Nacionales. Por Carlos de Vela.seo. Haba.na., Jesús Montero, editor,
Librería. "Studium," Neptuno, 62, 1915. Un volumen de 219 páginas.
Las Doctrinas Guerreras y el Derecho. Por Juan Lisca.no. Caracas, Venezuela,
Tipografía. El Cojo. Un volumen de xvi-225 páginas.
Du Droit de la Force il la Force du Droit. Por Edga.rd Milhaud. Geneve. Edition
Atar, 1915. Un volumen de 118 páginas.
O Brasil e Seus Principios de Neutralidade. Por Helio Lobo. Rio de Janeiro,
Imprensa. Nacional, 1914. Un volumen de 140 páginas.
Las Provincias del Norte en 1825. Capítulos del libro "Journey from Buenos Aires
through the Provinces of Cordova., Tucuma.n, a.nd Salta. to Potosi," escrito por
el Capitán Andrews, traducido por J. A. Sabaté. Prólo~o del Dr. Juan Heller.
Publicación de la Universidad de Tucumán, República. Argentina. Buenos
Aires, Imprenta. y Casa. Editora. de Coni Herma.nos, 684, Calle Perú, 1915. Un
folleto de 96 páginas.
Bolivia-Paraguay. Exposición de los títulos que consagran el derecho territorial
de Bolivia, sobre la zona. comprendida entre los Ríos Pilcomayo y Para.gua.y,
presenta.da por el Dr. Ricardo Mujía, Enviado Extra.ordinario y Ministro Plenipotenciario de Bolivia en el Paraguay. Edición oficial. La Paz, Bolivia,
Empresa. Editora. de "El Tiempo." Tres tomos de xxi--408, 370 y 334, respectivamente.
Bolivia-Paraguay. Anexos a. la Exposición anterior. Cinco tomos de v-555, 721, 573,
733, y 444-106 páginas, respectiva.mente.
O Livro da Minha Vida. Na.~uerra., na. paz e nas revolw;óes, 1847-1910. Volume l.
Por José Carlos de Carva.lho. Rio de Janeiro, Typogra.phia do "Jornal do Commercio," de Rodrigues &amp; Ca.., 1912. Un volumen de iv-508 páginas.
Resumen Histórico sobre la Deuda Exterior de Colombia del 3 por ciento. Tomo l.
Por Vicente Olarte Ca.macho. Bogotá, Imprenta. Eléctrica, 168, Ca.lle 10, 1914.
Un tomo de 216 páginas.
Viaje de un Chileno a Magallanes en 1914. Por Agustín Gómez García.. Santiago
de Chile, Imprenta. Universitaria, Bandera., 130, 1914. Un volumen de 150
páginas.
Gimnasia Escolar sin Aparatos. Por J. H. Bancroft. D. C. Hea.th &amp; Cía., editores,
Nueva York, Boston, Chicago, Londres. Un volumen de 380 páginas.
Financ;as da Uniao e dos Estados. Periodo de 1822 a. 1913. Volumen l. Publicación del Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio del Brasil. Rio de
Janeiro, Typographia do Ministerio da Agricultura, 1914. Un volumen de 147
páginas.
Administrac;ao. Estatistica. orga.nisa.da. pela. Primeira Sec~o da. Directoria. de Servi&lt;:o
de Est.a.tistica. 1913-1914. Publicación del Ministerio de Agricultura., Industria
y Comercio. Río de Janeiro, Typogra.phia. do Ministerio da Agricultura., Industria e Commercio.
Bolivia. Finanzas Prácticas. Por Manuel A. Elías. Publicación autorizada. La
Pa.z, Imprent.a. y Litografia Boliviana, Hugo Heitmann &amp; Cia., 1915. Un volumen de vii-382 páginas. Precio, 5 bolivianos.
Garibaldi en el Uruguay. Tomo II. Por Setembrino E. Pereda.. Montevideo. Un
volumen de 340 páginas.
Bolivia en la Exposición Internacional Panaml-Pacffico. San Francisco de California,
20 de febrero de 1915. Catálogo razonado. La Paz, Bolivia, Litografía e lmprent.a. Moderna., Juan Boettger, Pichincha, núm. 30, 1914. Un volumen de
179 páginas con un mapa.
Gene.r al Emilio Núñez. Su historia. revoluciona.ria y su actuación en la. vida. pública.
Por Luis Suárez Vera. Haba.na, 1915. Un volumen de x-357 páginas.
Temas de Legislación Obrera. Por Eduardo Acevedo. Montevideo, Barreiro y Cía.,
sucesores, Calle Bartolomé Mitre, núm. 1467, 1914. Un volumen de 180 páginas.

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J&gt;

11 , ' ' - ~

Cortes!a de Art and Archmology.

COPIA DE UN PAINEL HALLADO EN TlKAL, GUATEMALA.

lntre las muchas reproducciones de arte maya que pueden admirarse en el edificib de California en la Exposición PanamACalilornia figura est-a notable obra de arte de entalladura maya, copia de un famoso painel tallado en madera de zapote,
en bajo relieve, bailado en el Templo del Sol en Tikal, Guatemala. El diseño es muy elaborado y como obra de mano
DO tiene rival en América.

�BIBLIOGRAFÍA.

427

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Port-Au-Prince, Imprimerie du "Matin," 8, rue Américaine, 1915. Un volumen
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y Cía., editores, 466, Calle Bolívar, 1914. Un volumen de459 páginas.
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Estatistica das Inscrip~oes Hypothecarias effectuadas em 1909. Publicación del
Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio del Brasil. Rio de Janeiro,
Typographia do Ministerio da Agricultura, Industria e Commercio, 1914. Un
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Exposición que hace el Sr. Brigadier D. Carlos Alvear, General en Jefe del Ejército
Sitiador de Montevideo, de su conducta en la rendición de esta plaza, vulnerada
por las falsas imP.utaciones de su Gobernador D. GaBpar Vigodet. Buenos Aires,
Imprenta de Niños Expositos, año de 1814. Reimpresión hecha por el Museo
Histórico Nacional. Buenos Aires, 1914. Un folleto de 42 páginas.
Centro y Sud América. Por Gustavo Alemán-Bolaños. Santiago de Chile, Imprenta
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Movimento do Registro Geral da Propiedade Immovel na Capital Federal no Periodo
de 1890 a 1909. Publicación del Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio
del Brasil. Rio de Janeiro, Typographia Annexa a Directoria do Servir;o de
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de esta importante región de Colombia. Por Daniel Ortiz. 1915. Mogollon,
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Discursos leidos en la Academia Venezolana corresr.ondiente de la Real Española
en la recepción pública del Sr. Don Manuel M. V1llalobos el día 26 de septiembre
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Rica, Imprenta Lehmann (Sauter &amp; Co.). Un folleto de 52 pá,,oinaB.
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grafía de M. Sinisterra, Cali, C-olombia. Un folleto de 30 páginas.
Cartilla Popular de Ortografia. Por Antonio Delapañe y Seyer. 1915. Habana,
Imprenta "El Renacimiento," Dragones frente al Martí. Un folleto de 101
páginaB.
Monografia de las Cinco Repúblicas de Centro América. Publicación de la Oficina
Internacional Centro-Americana. Guatemala, América Central. I mpreso en la
Tipografía de Sánchez &amp; de Guise, 8• Avenida Sur, núm. 24. Un folleto de 46
páginas.
Problemas de Polltica Internacional Americana. Por el Dr. Gregorio Uriarte. Buenos
Aires, Talleres Gráficos Juan Perrotti, Defensa, 523, 1915. Un folleto de 71
pá,,oinas.
Atención del Journat of Heredity.

EXTRARA PRESENCIA DE PELOS EN LAS RANAS.
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Un hombre de ciencia d:c~
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cuesti~n srrven de rganufios~entes que confirmen dicha teoria. Con todo, esta
no existen elementos s ci
bl i t és
singular clase de ranas ha despertado considera e n er ·

Introducción a la Lengua Castellana. Heath's Modem Language Series. Por H.
Marion y P. J. des Garennes. Boston, New York, Chicago, D. C. Heath &amp; Co.,
publishers. Un folleto de ix-150 páginas.
Guia Metodológica. Escritura-Lectura: Primer año. Por Julián Moré Cueto. Nueva
York, Boston, Chicago, Londres, D. C. Heath &amp; Co. Un folleto de v-34 páginaB.
Los Primeros Pasos en Escritura-Lectura. Primer semestre; segundo semestre. Por
Julián Moré Cueto. Nueva York, Chicago, Londres, D. C. Heath &amp; Co. Dos
folletos de 76 y 61 páginaB, respectivamente.

�REPÚBLICA ARGENTINA.

Por decreto del Ministro de Relaciones Exteriores ha sido trasladado a la Embajada Argentina en Wáshington con el carácter de
segundo secretario, el Sr. Don Enrique J. Amaya, quien estaba
sirviendo como adscrito en el Despacho de Relaciones Exteriores.-Doña Margarita Uriburu de Ibarguren ha donado al hospital Ramos
Meji9. la biblioteca y todos los aparatos de aplicación médica que
pertenecieron a su esposo, el Dr. Antonino Ibarguren.--En el mes
de marzo quedará terminada la construcción del puente sobre las
vías del Ferrocarril del Sur, a la altura de la Estación Ringuelet.
En seguida podrá habilitarse el camino de La Plata a Avellaneda.-Especial atención ha venido prestándole el Gobierno argentino a
los depósitos para granos, habiéndose logra.do obtener una capacidad
para almacenar 5,708,797 toneladas, o sea el 90 por ciento de la
producción total de granos de la República.--El último censo
ganadero, que fué levantado en 1908, le daba al pais 29,116,625
cabezas de ganado vacuno; cerca de 70,000,000 de lanar y 9,000,000
de equinos. Según cálculos que han venido practicándose, la existencia ganadera de la República Argentina era aproximadamente
para el 31 de diciembre de 1915, la siguiente: Vacunos, 29,500,000
cabezas; caballares, 9,700,000; mulares, 580,000; asnales, 340,000;
lanares, 80,000,000; cabríos, 4,520,000; y porcinos, 3,050,000.-Se
calcula que el número de reses que beneficiaron en el año de 1914 los
frigoríferos y saladeros fué el siguiente: Novillos, 1,580,000; vacas,
30,000; terneros, 6,000; carneros, 2,500,000, lo cual da un total de
4,116,000 reses. Para el año de 1915, los cálculos arrojan las siguientes cifras: Novillos, 820,000; vacas, 990,000; terneros 225,000;
carneros, 1,600,000, o sea un total de 3,635,000 reses.-- El movimiento demográfico de la ciudad de Buenos Aires de enero a octubre
de 1915 fué como sigue: Nacimientos, 38,205; matrimonios, 9,262;
defunciones, 19,393. Los nacimientos de todo el año se calculan
conjeturalmente en 47,000, cifras mucho menores que las que acusaron
los años de 1913 y de 1914.- -La estadística demográfica de la capital argentina demuestra que la mortalidad de la década 1894-1903
alcanzó a un 18.84 por 1,000; mientras que en la de 1904-1913 llegó
a un 15.80 por 1,000. Este tipo ha colocado a Buenos Aires en
situación ventajosa con relación a las grandes ciudades y habla muy
en alto de las obras sanitarias que en dicha ciudad se han llevado
a cabo.- -El consumo de huevos de Buenos Aires alcanzó en los 10
primeros meses de 1915 a 13,723,642 docenas, o sea 164,679,824
unidades, lo que da un consumo diario aproxima.do de 451,177
huevos. La cifra total mencionada es el doble de la acusa.da en
igual período de tiempo de 1914, en que el consumo de huevos sólo
428

429

fué de 7,070,943 docenas.--Dura.nte los primeros 10 meses de
1915 se consultaron en las tres bibliotecas públicas de Buenos Aires
159,450 obras; habiendo sido el número de lectores que a ellas concurrieron como sigue: Argentinos, 32,295; extranjeros, 12,140 y
49,858 que no expeci:ficaron su nacionalidad.--El movimiento
escolar de la capital argentina durante el año de 1915 fué el siguiente:
Asistencia a las escuelas :fiscales diurnas de instrucción prima.ria,
147,592 alumnos inscritos. La asistencia a las escuelas primarias
nocturnas fué de 12,060 alumnos.--Durante los 10 primeros meses
de 1915 la edificación alcanzó en Buenos Aires a 5,677 casas que
ocupan una superficie de 434,276.70 metros con un valor de
$207,376.69 (peso papel=0.425, moneda de los Esta.dos Unidos).
En 1914 se levantaron 7,942 casas que ocuparon 968,242.10 metros,
por valor de $476,495.60.-- El movimiento de pasajeros de ultramar
habido en Buenoa Aires en los primeros 10 meses de 1915 fué de
163,680 personas. En ese mismo período salieron de la ciudad para
el exterior 216,513, lo que arroja un saldo en contra de 52,283. El
exceso de la emigración sobre la inmigración argentina de dicho
período se ha debido a la guerra europea, la cual impide de un lado
la inmigración y La salida de pasajeros del viejo mundo, y del otro
favorece la emigración de ciudadanos extranjeros que van a alistarse
en las :filas de los ejércitos beligerantes.--Es por demás próspero
el estado del Banco Hipotecario Nacional de la República Argentina..
Aun cuando desde mayo de 1914 suspendió la emisión de cédulas,
sus operaciones se han concretado a aervir ptmtua.lmente los intereses
y las amortizaciones de los valores emitidos. En noviembre último,
la circulación de cédulas de dicho instituto representaba. un valor
nominal de $522,000,000. Sumando todo el oro destinado a la conversión del papel moneda, se llega a la suma de 315,000,000 de pesos
oro, o sea la cifra más alta que se ha alcanzado h'l.sta la fecha.- Las cifras correspondientes al comercio internacional durante los
primeros nueve meses de 1915, indican una importante reacción
económica en extremo favorable para el país. El intercambio comercial de ese lapso de tiempo suma $605,000,000 de pesos oro, con un
saldo en favor del pais de algo más de 254,000,000 de pesos oro. En
igual época de 1914 ese saldo sólo llegó a 42,000,000 de pesos oro.-El poder ejecutivo de la Provincia de Córdoba acaba de :firmar un
contrato para la construcción en la ciudad del mismo nombre del
nuevo museo provincial, edificio que se levantará al nordeste del
actual pabellón de ias industrias, con frente a la Plaza Centenario.
La construcción se limitará por el momento a un solo salón de estilo dórico, cuyos planos han sido dibujados por el arquitecto Sr.
Krouffss.--El 31 de diciembre del año próximo pasado se realizó
en Buenos Aires la inauguración oficial del Dispensario Núm. 3 de
la Liga Argentina Contra la Tuberculosis, destina.da. a preservar a
la infancia de tan terrible enfe!1Jledad. La liga mencionada tiene
30202-Bull. 3-16---8

•

�430

LA UNIÓN PANAMERICANA.

dos dispensarios más en los cuales se asiste a los enfermos y se les
enseña las reglas profilácticas correspondientes. En 1914 asistió a
3,024 enfermos; suministrándoles 9,574 fórmulas medicamentosas
7,228 litros de leche, 2,370 kilogramos de pan, y 3,279 kilogramos d~
carne, habiendo tenido bajo su inspección 785 habitaciones. En el
año último, ese trabajo ha sido mucho mayor, pero los datos estadísticos relativos a los mismos no se hallan completos todavia.-Según datos estadísticos recientemente publicados, la exportación
de cereales de la República Argentina durante el año próximo pasado
fué como sigue: Trigo, 2,448,724 toneladas; maiz, 4,331,311; lino,
995,090; avena, 591,212; cebada, 75,946; alpiste, 5,608.--El
movimiento de vapores y veleros de ultramar y de cabotaje habido
en el puerto de Buenos Aires en el año de 1915 estuvo representado
asi: Entradas de vapores de ultramar, 1,386, con un t,melaje de
3,868,534; veleros de ultramar, 119, con 155,595 toneladas. Entraron
y salieron 4,321 vapores y 6,562 veleros de cabotaje con 3,120,720 y
con 932,369 toneladas, respectivamente.--En la hermosa casa que
acaba de fabricarse en la ciudad de Buenos Aires en la esquina de
las Calles Suipacha y La.valle sobre el terreno que anteriormente
ocupó la casa de la época colonial en donde vino al mundo el ilustre
argentino General Bartolomé Mitre, acaba de ser coloc~da por un
grupo de sus admiradores una placa conmemorativa de aquel suceso.
La placa de referencia lleva la siguiente inscripción: "En este solar
nació Mitre el 26 de junio de 1821."--La Dirección General de
Estadistica ha publicado las cifras de la producción vinícola de la
Provincia de Mendoza. Según esos datos hay actualmente plantadas
en Mendoza 70,999 hectárea.s, descompuestas en esta forma: 56,321
hectáreas en plena producción; 9,747 que entrarán a producir en la
próxima cosecha, y 4,929 que sólo alcanzarán a producir en 1917.
Las viñas que están en plena producción dan un rendimiento anual
aproximado de 16,500,000 quintales de uva, que equivalen a 5,500,000
hectólitros de vino. La situación en que se encuentran a.ctuaimente
los países vinícolos europeos coloca a la República Argentina en condiciones excepcionalmente favorables, no sólo para conquistar íntegramente su mercado interno, sino también para reemplazar los
productos similares europeos en los mercados del Brasil, del Uruguay
y del Paraguay.

Según noticias de El Diario, de La Paz, más de 30 diputados al
Congreso han suscrito ·un proyecto en virtud del cual se convoca un
congreso extraordinario con el objeto de autorizar al Ejecutivo para
que pueda conceder permiso para el establecimiento de hornos· de

BOLIVIA.

431

fundición en el pais, bajo ciertas bases fundamentales y obtener un
empréstito de 1,500,000 libras esterlinas, del cual se destinarán
1,000,000 de libras para la construcción del ferrocarril a Sucre y el
res~ para el tr~nvía eléctrico a Y ungas.-- A principios de diciembre
últlllo el Presidente de la República. reorganizó su Gabinete en la
siguiente forma: Ministro de Relaciones Exteriores y Culto Sr.
Víctor E. Sanjinés; de Gobierno y Fomento, Sr. Arturo :Molina Campero; de Hacienda, Sr. José Gutiérrez Guerra; de Justicia e Industri~, Sr. .Ismael Vásquez; de Instrucción Pública y Agricultura, Sr.
LUIS Salinas Vega; y de Guerra y Colonias, General Fermín Prudenci?.-.-.Bolivia Ac.tual es ?l nombre de una revista quincenal que
ha pnnciprndo a publicar en mglés y en español en la ciudad de La
Paz el Sr. Waldo Alberta, con el objeto de fomentar el desarrollo del
comercio y la ind~~ria en el país.- -El Gobierno ha pedido propuestas para la em1s1ón de estampillas postales para el corriente año
por no ser posible pedirlas a Europa.-Según cálculo de La Nación
de ~uenos Aires, el consumo de alcohol en Bolivia en tiempo normal
oscila .entre 140,000 y 150,000 latas de 6 galones, o sea 4,750,000 litros,
aproxlilladamente, por año; así es que una vez terminado el Ferro?arril de La Quiaca a Tupiza, la mayor parte de este producto se
~~ortará de. la Argentina.- -Por decreto presidencial de 3 de
diciembr.e últ1ID0, se crea un impuesto de 1 boliviano por cada quintal métnco de mercaderías extranjeras que se introduzcan para el
consumo ~e los. Departamentos de Chuquisaca y Potosí, cuyo producto se mvertirá en la construcción del ferrocarril de Potosi a
Sucre.--El Senado de la República otorgó concesión al Sr. José
Pino para la colonización de 500,000 hectáreas de terreno en el Chaco
boliviano. Las tierras se destinarán al cultivo del algodón el arroz
~l cáñamo y otr?s productos de venta segura, y el concesionario podrá
importar máqumas y otros artículos para la colonia durante 15 años
sin pagar derechos de ninguna clase, y por cuenta de él funcionarán
en la colonia 100 escuelas dedicadas a la primera enseñanza.- Hace poco se organizó en La Paz una escuela libre de ciencias sociales
baj? ~a dirección del Sr. Daniel Sánchez Bustamante.--La prensa
boliviana da cuenta de que en las vecindades de Gua.qui se descub~e~on unas minas de wolfram y que ya se han dado los pasos
prelinnnares para su explotación en grande escala.--Por via de
ensayo se ha instalado una estación radiotelegráfica en la torre del
Palacio Legislativo de La Paz que podrá recibir despachos radiográficos de la de Ribera.Ita, y si los resultados son satisfactorios 86
instalará en de:finitiva.--La prensa de La Paz comenta con entusiasmo el triunfo que ha obtenido el Instituto Nacional de Bacteriologí.a habiendo logrado f~bricar con éxito sueros antidiftéricos y
antitífl.cos que no pueden importarse ahora con motivo de la guerra
europea.- -El Gobierno dictó un decreto prorrogando los efectos de

�432

LA UNIÓN PANAMERICANA.

COLOMBIA.

la ley de moratoria. hasta el 30 de junio próximo.--Las utilidades
del Banco Nacional de Bolivia en 1915 ascendieron a 60,000 bolivianos.--El concejo municipal de La. Paz eligió la siguiente mesa
directiva para el corriente año: Presidente, Sr. José G. Villa.nueva;
vicepresidente, Sr. Manuel Andrade; y secretario, Sr. Gregorio Almaraz.

tiempo.--El Banco del Brasil ha sido autoriza.do por el Gobierno
Nacional para prestarle la suma de 10,000 contos oro (conto oro= $346)
al Banco Hipotecario de San Paulo, a fin de que éste pueda facilitarle a
los cultivadores de café la consecución de buenos mercados para sostener
el precio del artículo.- -Por ley reciente se fijan en 34,098 hombres
las fuerzas navales y terrestres de la República en el corriente año.- Un sindicato noruego-brasileño ha fundado una fábrica de papel de
imprenta en la población de Jabotao del Estado de Pernambuco, que
según informes de la prensa, es la más grande de Sud América. El
capital del sindicato es de 6,000 contos oro.--En 1915 el Ministerio de Agricultura del Brasil distribuyó entre los agricultores del país
unas 80 toneladas de semillas escogidas · de granos y hortalizas.-El Gobierno italiano compró hace poco un millión de durmientes en el
Estado de Río Grande do Sul.--Se proyecta. celebrar una conferencia en Río de Janeiro en mayo próximo con el objeto de adoptar
medidas para regularizar las tarifas de transporte que se cobran a los
agricultores y exporta.dores. Se tratará de establecer precios equitativos para todos los interesa.dos.--El Congreso ha dictado una ley
que autoriza al Presidente de la República. para abrir créditos a favor
de ciertos ministerio~ de Gobierno hasta por la suma de 50,000,000
milreis (1 milreis papel=$0.25) que se invertirán en lo siguiente:
Alqilio a las personas perjudicadas por el excesivo verano en el norte
de la República; transporte terrestre, marítimo y ferroviario; arreglo
de controversias obreras y construcción de obras en la zona seca del
norte de la República, inclusive la construcción de un camino carretero
y otro ferroviario y la prolongación de los ferrocarriles existentes.

Se hace toda clase de preparativos para la celebración de un
congreso algodonero en la ciudad de Río de Janeiro a principios del
mes de mayo próximo. Durante los cinco último años ha aumentado
considerablemente el cultivo de esta fibra en el Brasil, principalmente
en los Estados costaneros del nordeste donde se cultiva en mayor
escala, aunque también puede cultivarse con éxito en Paraná y en el
valle del Amazonas. El aumento del área cultivada se ha efectuado
en mayor escala en las regiones desde donde puede transportarse con
facilidad el producto a las grandes hilanderías que hay en el país.
Ceará es uno de los Estados del Brazil que más se adapta al cultivo
del algodón debido a su magnífico clima y lo moderadas de las lluvias.
Hace algunos años varios Estados brasileños ofrecieron subvenciones
a los cultivadores de esta planta con el fin de aumentar la producción
y fomentar la industria algodonera, y el de Minas, por ejemplo, ha
ofrecido un premio por ca.da 50,000 arrobas de algodón proveniente de
semillas suministradas por el Gobierno, pero exige que se use maquinaria moderna en su cultivo y que se destine a tal fin una extensión
no menor de 400 hectáreas de terreno. Este Estado ofrece también
una subvención a la primera fábrica de aceite de semillas de algodón
que se establezca dentro de su jurisdicción y cuya producción no sea
menor de 100,000 litros de aceite. En adición al enorme capital
invertido en el cultivo del algodón calcúlase que una tercera parte del
capital industrial del país está representado por las hilanderías o
fábricas de tejidos. En la expresada conferencia se tratará de la
industria algodonera en todas sus fa.ses, pero especialmente desde el
punto de vista agrícola y manufacturero.--Según noticias periodísticas, la compañia denominada The Continental Products Company
proyecta fundar un gran frigorífero en Pelotas, Estado de Río Grande
do Sul, cuyos directores técnicos serán escogidos por la Sulzberger
Packing Company de Chicago. Los directores de esta empresa calculan que dentro de poco los frigoríficos del Brasil podrán exportar
mensualmente 6,000,000 de kilos de carnes congeladas.--Un inventor brasileño ha perfeccionado un aparato para subir agua en grandes
o pequeñas cantidades a cualquier altura, purificándola al mismo

433

COLOMBIA
...
El Con()'reso
Nacional dictó !recientemente una leyjen ,virtud de
la
o
•
cual se fomenta la agricultura nacional, y se dispone que las estaciones
agronómicas de que trata la Ley 38 de 1914 se establecerán en los
puntos del país que el Gobierno estime más convenientes, teniendo en
cuenta previamente el concepto de ingenieros agrónomos. En cada
una de las estaciones expresadas se harán todas las investigaciones
concernientes a la agricultura, como experimentos y demonstraciones,
aplicación de abonos químicos, cultivo y aclimatación de plantas y
exhibición de aparatos modernos para labores agrícolas, y cada una
de ellas tendrá una oficina especial encargada de la meteorología.
agrícola, de estudios sobre insectos nocivos a las plantas, análisis de
tierrac:i y aguas, introducción y distribución de semillas útiles y plantas
vivas, importación de abonos y algunos animales especiales ~ara
mejorar las razas, etc., y todas tendr~n como órgano una reVISta

�434

LA UNIÓN PANAMERICANA,
COSTA RICA.

m~nsual que se denominará El Agricultor Colombiano. Dicha ley
crea también una Biblioteca Agrícola en la capital de la República.,
que funcionará en local especial y dependerá del Ministerio de Agricultura y Comercio.--Otra ley del Congreso Nacional organiza. bajo
la dependencia del Ministerio de Obras Públicas y con el carácter de
sección de ese departamento administrativo, el Almacen Nacional de
útiles de escritorio, muebles, herramientas y demás elementos que
hayan de destinarse para el servicio de las oficinas públicas y obras
nacionales, y dispone todo lo concerniente a sus funciones y personal.
--Por virtud de la Ley 73 de 1915, el distrito de Palmar de Varela.
formará parte del circuito judicial de Barranquilla, y el circuito
judicial de Montería se divide en dos circuitos, así: El de Cereté, compuesto de los municipios de Ciénaga de Oro, San Pelayo, San Carlos y
Ceretá, que será su cabacera; y el de Montería compuesto del municipio
del mismo nombre. En cada uno de los circuitos expresados habrá
un juez para lo civil y lo criminal. Esta ley empezó a regir desde el
20 de enero último.-Según datos oficiales, durante el año de 1915
funcionaron en la República 4,219 escuelas primarias con 295,872
alumnos matriculados. El mayor porcientaje de la instrucción primaria oficial en el país corresponde a los Depart\mentos de Antioquia
y Caldas.-Se ha establecido un servicio de automóviles entre la
ciudad de Magangué y la población de Buena Vista, distrito de Sµicé,
Departamento de Bolivar.-Según datos del Ministerio del Tesoro, el
producto de las rentas nacionales en 1915 fué de $11,344,485.45 oro.
--El producto bruto de la Empresa del Tranvía Municipal de Bogotá
en 1915 fué de $282,774.50 oro y los gastos de administración, explotacióny conservación ascendieron a $120,349. El rendimiento neto
fué, pues, de $162,425.50 oro. El número de kilómetros recorridos
por todos los carros ascendió a 1,451,336 y el de pasajeroa transporta.dos, a 5,480,462.--En Cúcuta., capital del Departamento Norte de
Santander, se constituyó ha.ce poco una fuerte compañia para el fomento de la industria tabacalera en esa región de la República.-A fines de enero último llegó a Puerto Colombia procedente de los
Estados Unidos el primer vapor de una companía colombiana de
navegación marítima con domicilio en Nueva York que ha organizado
un servicio de vapores entre varios puertos del Atlántico.--Por
disposición del Gobierno, el comercio de cabotaje sólo podrá ejercerse
en lo sucesivo en buques nacionales y con sujeción a las prescripciones
que sobre el particular dicte el Ministerio de Hacienda.--El Gobie~o
dispuso también que los derechos de faro, en aquellos que sean propiedad de la Nación, se cobren así: $0.05 de la nación bajo cuya b~ndera
navegue el buque que los causa, por cada una de las 100 primeras
toneladas de registro, según la patente, y por las excedentes, a raz~n
de $0.025. Los derechos de lastre que se causen en las playas nacionales se cobrarán a razón de $0.50 por cada tonelada.--Lo2 Sres.

435

Diego Martinez y Cía., de Cartagena, han establecido un servicio de
auto-ómnibus en esa ciudad.--El 10 de enero último se efectuó con
imponentes ceremonias la inauguración de un puente giratorio sobre
el Río Cauca-primero de su clase en Colombia-construído por l~
Empresa del Ferrocarril del Pacifico para el paso de su 3:rnea en_tre Cah
y Palmira.--Ya se principió en la ciudad de TunJa, capit~l ?el
Departamento de Boyacá, la construcción de los gr~ndes edificios
para celebrar la exposición decretada por el Congreso Nac10:1al ~ara conmemorar el Centenario de la Batalla de Boyacá que sello la mdependencia de Colombia.--El 1° de enero último se colocó en el Parque de
la Independencia de la ciudad capital la primera piedra del monumento
que se erigirá en honor del Dr. Manuel Murillo Toro, emine~te hombre
público colombiano dos veces Presidente de la República.--El
Diario Oficial del 16 de diciembre último publica el texto integro de
la Ley 85 de 1915 sobre régimen de las aduanas de la República, que
reforma el código fiscal en muchos puntos. Según dicha ley son puertos habilitados para la importación y la exµortación los de Tucacas,
Riohacha, Santa Marta, Puerto Colombia, y Puerto César en el ~tlántico · los de Tumaco y Buenaventura en el Pacifico; los de Cispata
y C~beñas para la exportación en el Atlántico; los fluviales de Arauea,
Orocué Yabaraté y Puerto Córdoba; y los terrestres de Cúcuta e
Ipiales:--Con el fin de glorificar a los nueve patricios que fueron
fusilados por el pacificador español Morillo el 24. de fe?rero de, 1816,
después del memorable sitio de Cartagena, esta ciuda&lt;l mauguro el 24
de febrero último una magnífica exposición de productos naturales y
manufacturados colombianos y de algunos extranjeros procedentes de
países que tienen interés en aumentar el volumen de sus nego~i?s en
Colombia.. Entre las muestras de caucho en bruto que se exhibieron
de varias regiones, llamó mucho la atención una que pesaba 1,120
libras extraída. de una plantación de caucho del Chocó, donde se
calcula. que hay cerca de 80,000 árboles de caucho ya crecidos y sin
sangrar aún.

El Presidente de la República ha puesto el ejecútese a la ley de
presupuesto dictada por el Congreso Nacional, que fija en 7,759,200.30
colones el total de los egresos y calcula. en 7,563,000 colones el total
de ingresos de la administración pública d~a~te el año fiscal de
1916. Los ingreaos se calculan conforme al siguiente detalle: Aduanas, 3,500,000 colones; licores, 2,200,000; papel sellado, 150,000;
timbres 150 ooo· correos y telégrafos, 400,000; ,ensos por baldíos,,
4,000; Ferr~carr'il al Pacífico, 772,000; imprenta nacional, 12,000;

�436

l.

LA UNIÓN PANAMERICANA,

rugistro público y civil, 75,000; derechos de exportación sobre bananos,
:200,000; y eventuales, 100,000. Para cubrir el déficit se autoriza. al
Ejecutivo para hacer uso del crédito del Esta.do, pudiendo recurrir al
Banco Internacional, a. cuyo fin se autoriza. a. dicha. institución.-Por decreto presidencial de 3 de enero último se reglamenta. la Ley
58 de 16 de agosto de 1915 disponiéndose que las instituciones bancarias y las sucursales de bancos extranjeros establecidas en el país y
las casas de préstamo deberán entregar a la. Administración Principal
de Rentas el valor del 1 por ciento sobrt:l las utilidades netas que
obtengan durante el año, según el esta.do de cuentas o los libros de 11\
in ~titución dentro de ocho días después de a.proba.do el balance.
Los presta.mistas deberán hacer el depósito el 31 de diciembre de cada
año. Este decreto dispone también que todo fabricante de cerveza
está obliga.do a colocar sobre el tapón de ca.da. botella. que. ponga. a la
v ..mta. un sello que consistirá en una tira. de papel con la. siguiente
leyenda.: "República. de Costa. Rica-Impuesto sobre la cerveza de
fabricación nacional-Ley No. 58 de 1'6 de agosto de 1915," a.demás
del valor que le corresponde. Cuando la. cerveza. se expenda. en barriles, las fábricas deberán enviar semanalmente a. la. Secreta.ría. de
Hacienda. una nota. de las ventas efectuadas en esa. forma., y depositarán, en la Administración Principal de Rentas el monto del unpuesto correspondiente. Las medias botellas llevarán agrega.do un
sello de 0.01 ! de colón, y las botellas uno de 0.03! de colón.-El
31 de diciembre último cumplió tres años de organizada. la Sociedad
de Socorros Mutuos del Tranvía de la ciudad de San José. Los ingresos de la institución durante el periodo cita.do ascendieron a 4,550
colones y los egresos por subsidios, medicinas, asistencia. médica, etc.,
a 2,923 colones, lo que indica que ha tenido una utilidad neta. de
1,627 colones en los tr('S años. La sociedad cuenta con 87 miembros
y 6 médicos oficia.les.- -Los periódicos de San José dan cuenta de
que la. concesión otorgada. a la Compañia. Nacional Petrolera. caducará
en abril próximo, añadiendo que es probable que en las próximas
sesiones del Congreso se discuta. un contra.to que ha sido presenta.do
al Ejecutivo y a.proba.do por éste, para la explotación en gran esca.la. de
las fuentes de petróleo que existan en el país. Como la. zona. petrolífera de Costa Rica está situada cerca. del Canal de Panamá, no hay
duda que el desarrollo de esta. industria. llegará a constituir la. principal fuente de riqueza. del país, pero para. ello precisa. que el petróleo
que se produzca. sea. de primera. calidad y que la. producción pueda
a.bastecer la. creciente demanda. que habrá siempre en el magnífico merca.do que ha.y a. las puertas de la. República. Este asunto es, pues, de
vital importancia. para el progreso económico de la nación.--La.
junta. directiva. del Ca.sino Español de San José ha resuelto establecer
en esa. capital una •cuela. para los hijos de loa súbditos españoles residentes en esa, donde el niño a.prenda historia y geografía patria., y en

CUBA•

•

437

la que, por medio de la enseñanza., a.prenda. de lejos a recordar y a.
querer a. Espa.ña..--Un representante de una. compañía. norteamericana. de California. visitó ha.ce poco los alrededores de Golfo Dulce con
el objeto de estudiar el punto más adecuado para una. colonia agrícola
que dícha. compañía. se propone establecer con familias· california.nas,
siempre que el Gobierno de Costa Rica. le haga las concesiones que
solicita. para llevar a. cabo el proyecto. --Se han principia.do los •
trabajos para. la. instalación de una. estación radiotelegráfica. en San
José que podrá comunicarse directa.mente con las de Limón y Colón,

ClJBA
El Presidente Menoca.l dictó un decreto el 10 de febrero último
nombrando una comisión compuesta de los Secretarios de Gobernación (que la. presidirá), de Justicia. y de Hacienda., del Subsecretario de Estado, de un Senador, un hacendado, un banquero y
dos expertos ferroviarios, para que prepare y presente en el término
de seis meses un proyecto de nacionalizaci6n de' los ferrocarriles de
la República. Este decreto se basa. en que el servicio de comunicaciones por los ferrocarriles cuesta al Estado más de $300,000 por
año y el de transportes de tropas y viajes de funcionarios, empleados
y testigos públicos más de $250,000, gastos que podrían evitarse si
los ferrocarriles fueran de propiedad de la Nación, agregándose que
la. elevación de las actuales tarifas ferroviarias pone verdaderas
trabas al fomento agricola e industrial del país y que, no obstante
su buena voluntad, las empresas ferroviarias existentes en la. República., no han podido corresponder a.J.enorme movimiento del tráfico,
ocasionando un sinnúmero de quejas y controversias con los hacendados y comerciantes.--La Compa.fifa Na.viera. "Ward Line" está
construyendo dos vapores trasatlánticos de 16,000 toneladas ca.da uno
para el servicio de su línea. entre Nueva York y la Haba.na. Uno
de los buques se llamará el Niágara..--En la. población de Manzanillo fué inaugurada. recientemente una estatua. del General Masó,
donada por la. Provincia. de aquel municipio.-- El Secretario de
Sanidad ha. pedido a. la. Junta. Nacional de este ramo que estudie y
formule un proyecto para. la reglamentación de las bebidas alcohólicas
en la. isla..--El 25 de febrero último se efectuó la inauguración de
una exposición nacional de pintura. en la. Academia. de Ciencias de la.
Haba.na., en la. cual se exhiben trabajos de diversos artistas cubanos.--El Sr. Ramón Pío Ajuria. ha sido nombra.do Ministro de
Cuba ante el Gobierno de México-En la. junta general de accionistas
del Banco Nacional de Cuba que se efectuó en la Haba.na el 16 de
febrero último, fueron confirmados en sus cargos por la Directiva los

•

�438

LA UNIÓN PANAMERICANA.

OHILB.

•

Sres. William A. Merchant, presidente; Pedro Gómez Mena, José
López Rodríguez, y Herman Olavarría, vicepresidentes; y W. H.
Morales, secretario.--El 24 de febrero fué descubierta una lápida
conmemorativa que se colocó en la fachada de la casa Luz 48 de la
Habana, donde nació el insigne diplomático, estadista, escritor y
patriota cubano Gonzalo de Quesada y Aróstegui, el 15 de diciembre
de 1868. Su muerte ocurrió en Berlín el 9 de enero del año pasado.--Según noticias de la prensa de Santiago de Cuba, hace poco
se principiaron los trabajos de explotación de unas minas de cobre
situadas en el Término de Bayamo, en el barrio del Dátil, al lado del
Río Bayamo, en un sitio denominado Brazo de Oro, a 34 kilómetros
de la ciudad de Santiago de Cuba. La situación de estas minas es
excelente para la movilización de los minerales que produzcan; en sus
inmediaciones hay abundantisimas maderas de todas clases y lo que
todavía es más importante, bastante ríos, algunos de los cuales tienen
las caídas o cambios de nivel suficientes para servir como fuerza
motriz para las instalaciones necesarias. Parala explotación de estas
minas se ha constituido una fuerte compañía.- -En Gibara ha principiado a publicarse un bisemanariopolítico y de intereses generales bajo
el título de La V&lt;:Jz del Pueblo, y la dirección del Sr. José Martín
Díaz.-Con el objeto de favorecer y fomentar la producción minera
en Cuba, ha sido presentado un proyecto de ley a la Cámara de
Diputados en virtud del cual se declaran libres de derechos de aduana
por el término de 25 años, todos los materiales que se importen con
destino al laboreo, manipulación y exportación de los minerales de
hierro limonita, así como también todos los aparatos y utensilios que
sean necesarios para la explotación de dichos minerales. Esta
medida beneficiará sobremanera al distrito de Baracoa, pues calcúlase
que allí existe más del 60 por. ciento de los yacimientos de mineral
de hierro limonita de la costa norte, que están sin explotar.

El actual Gabinete del Presidente Sanfuentes es el siguiente:
Ministro del Interior, Sr. Maximiliano Ibáñez; de Relaciones Exteriores, Sr. Ramón Subercaseaux; de Hacienda, Sr. Armando QuezadaA;
de Guerra y Marina, Sr. Cornelio Saavedra; de Justicia e Instrucción
Pública, Sr. Roberto Sánchez; y de Industria y Obras Públicas,
Sr. Ángel Guarelle.- -Los Gobiernos de la Argentina, Brasil y los
Estados Unidos estarán representados en la conferencia de aero·
náutica que se celebrará en Santiago de Chile el 11 del corriente, bajo
los auspicios del Aero Club de Chile. El Ejército chileno estaré.

439

representado por una comisión de expertos del cu~rpo de a~adores.--En 1915 había en explotación en la República, 9,476 kilómetros de ferrocarriles, de los cuales 5,359 son de propiedad del
Estado y representan un valor de $150,000,000 oro. Entre los ferrocarriles en estudio y los ya en construcción hay alrededor de 4,000
kilómetros. Terminado el ramal del Ferrocarril Longitudinal Norte,
entre !quique y Tacna, las líneas férreas del Estado se extenderán en
línea continua en más de 3,300 kilómetros.--El Gobierno Nacional
ha concedido· permiso al Banco Nacional de la Ciudad de Nueva York
para establecer sucursales en Santiago, Va~paraíso, An~ofag~sta,
!quique, y otras ciudades del país.--Según informes periodísticos,
el Ministro de Chile en Londres ha celebrado un arreglo con una
compañía naviera para transportar a Inglaterra en los nueve próximos meses, 80,000 toneladas de granos con tarifas de fletes que pueden
estimarse en casi la mitad de los que cobran actualmente los buques
del Pacífico, y para que se reserve permanentemente para las exportaciones chilenas el 70 por ciento de la capacidad de los vapores de
esa compañía que hacen escala en puertos chilenos.--La escuela de
minas de La Serena, Provincia de Coquimbo, ha sido puesta bajo la
dirección del Sr. Federico A. Mu:ñ.oz, y se han dictado las medidas
necesarias para su buen funcionamiento.-Según datos recopilados
por la Dirección General de Estad~ti~a el rendiI?iento de la ~osecha
del corriente año se calcula en las sigmentes cantidades, en quintales
métricos; Trigo, 5,171,545; cebada, 816,441; avena, 1,031,230; maíz,
462,819; frijoles, 510,668; y papas, 2,580,491. En 1915 se cosecharon
en toda la República 366,517 quintales métricos de trigo, 387,180 de
avena 80 401 de maíz, 135,954 de frijoles, y 85,027 de papas más que
en 1914.' El único producto que sufrió diminución fué la cebada,
que rindió 395,727 quintales métricos de menos. - -El consejo de
Estado aprobó un proyecto que fija las fuerzas de mar y tierra para
el corriente año en 26,308 hombres, de los cuales 8,284 pertenecerán al
personal permanente del Ejército, 6,000 a los equipajes de la Armada,
9,000 a los conscriptos del Ejército, 350 a los de la Armada, 737 al
personal subalterno de la Artillería de Costa, y 1,935 a los ca~abineros.--Las rentas percibidas por las Aduanas de la República
en todo el curso de 1915 dieron un total de 95,413,188.20 pesos oro de
18 peniques, formado por las siguientes partidas: Internación, Ley
980, 20,953,296.38 pesos oro; internación, Ley 2641, 4,771,10~.68;
exportación, 68,268,659.61; almacenaje, 658,459.39; faros y balizas,
748 475· y multas consulares, 13,197.14 pesos oro.- -Durante el año
'
'el movimiento de exportación por el puerto de Talcahuano f ué
de 1915
de 92 205 704 kilos con un valor de 9,724,792.15 pesos oro. De este
'
'a la avena la cifra de 82,228,506 ki1os con un va1or
total 'correspondió
de 5,755,924.42 pesos oro.--El movimiento del puer~o de Val_pa·
raíso en 1915 fué el siguiente: Naves entradas, 501; pólizas tram1ta-

�440

LA UNIÓN PANAMERICANA.

das, 29,553; y bultos descargados, 521,846.--Han sido aprobados
los estatutos y autorizada la existencia de la Compafl.ia de Seguros
Anglo-Chilena, domiciliada en Va.lparaiso, que cuenta con un capital
de 2,000,000 de pesos.

El Presidente de la República acaba de dictar un reglamento que
comenzó a regir el primerÓ del presente mes de marzo, relativo al
cultivo, a la elaboración y a la venta del tabaco en el Ecuador, industria que se halla bajo la administración del Estado. De conformidad
con el reglamento mencionado, se llevará cuenta exacta. de la superficie dedicada al cultivo, de la cantidad y calidad del tabaco que se
produzca y del capital invertido en la fabricación de puros y de
cigarrillos.--Se ha descubierto y sido objeto de denuncia una mina
de carbón de piedra situada en el Batán chico, perteneciente a la
parroquia Benalcázar del Cantón de Quito.--El Congreso ha
autorizado al Poder Ejecutivo para que haga imprimir por cuenta
del Estado en la Imprenta Oficial de Quito un folleto relativo a la
bandera. y al escudo de armas del Ecuador, que ha sido escrito por
el Dr. Augusto R. Jácome.- -El Concejo Municipal de Quito ha.
decretado la fundación de una escuela. modelo para varones, a la.
cual se le dará el nombre del educador y sabio indígena quiteño, Dr.
Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo. En la Quinta
Yavirá, que se destina a esta escuela, se construirá el edificio respectivo, con arreglo a los preceptos de la pedagogía moderna, y con
la capacidad suficiente para 600 alumnos, por lo menos. Se destina.
para fondos de la escuela varios impuestoti de carMter municipal.-Entre las resoluciones adoptadas por el Primer Congreso Médico
Ecuatoriano que se reunió en Guayaquil, consta la de excitar a las
municipalidades de la República para que establezcan la institución
denominada gota. de leche. El municipio de Guayaquil ha iniciado
la realización del propósito nombrando una comisión para que estudie
las posibilidades de establecer, no una sino dos o más gotas de leche,
y se dispone a invertir una buena suma de dinero con ese fin. Uno
de los principales objetos de esas instituciones consiste en distribuir ,
gratuitamente entre los niños pobres recién nacidos cierta cantidad
de leche esterilizada. Debido a la iniciativa del mencionado congreso,
todo hace creer que se establecerán en breve centros de ese género
en todas las principales poblaciones de la República.-- Han comenzado sus trabajos las comisiones nombradas por los Gobiernos del
Ecuador y de Colombia para el estudio de la cuestión internacio~l
relacionada con la región del Pum. La comisión ecuatoriana está pres1-

EL SALVADOR.

441

dida por el Dr. Dario Guerrero Sosa, siendo su secretario el Sr. Carlos
Emilio Grijalva.--En la Bahía de Caraquez se establecerá dentro
de poco una estación de telegrafía inalámbrica, con los fondos que al
efecto han recaudado los ciudadanos de dicho puerto. El Congreso del
Ecuador votó en 1913 la cantidad de 300,000 sucres para el establecimiento de un servicio de telegrafía inalámbrica en toda la República;
pero fuera de la estación del Cerro de Santa Ana y la que funciona
en la capitanía de puerto de Guayaquil, nada se ha hecho todavía
en el particular.- -La New York &amp; Pacifi.c Steamship Company
(Limited), la Atlantic &amp; Pacifi.c Steamship Company y la Johnson
Line, representadas por la The Guayaquil Agencies Company, conocidas generalmente con el nombre de la Merchants' Line, celebraron
en noviembre del año pasado con el Gobierno del Ecuador un contrato
por el cual se comprometen a establecer viajes regulares y periodicos,
fijando el itinerario de aus vapores, de modo que salga por lo menos
un vapor mensual.mente de Nueva York o de San Francisco con
rumbo a Guayaquil. La compañía se compromete también no sólo
a aumentar este servicio, sino a extender su itinerario hasta dos o
más de los puertos ecuatorianos situados al norte de Gu!l.yaquil.
La compañía se obliga a no subir la tarifa de fletes y pasajes durante
la vigencia del contrato, que es de 12 meses; y el Gobierno exonera
a los vapores de aquélla del pago de todos los impuestos fiscales y
municipales.

La Compañía. Petrolera Salvadoreña acaba de firmar un contrato
con el Sr. Francisco Parrilla, propietario de la hacienda Paña.na.la.pa.,
situ!l.da entre los Departamentos de Santa Ana y Cha.latenango, para. la
explotación de una. mina de petróleo descubierta. recientemente en la
expresa.da. hacienda. por una comisión de ingenieros de la. empresa.
Los especia.listas ingleses que han estudiado los terrenos petrolíferos
de El Salvador encuentran que son casi idénticos a los del Esta.do de
Veracruz en México, y creen que contienen en abundancia petróleo de
la clase conocida con el nombre de "comercial." Hasta la fecha todo
deja prever que esta industria llegará a ser una de las principales de
la República. - -Por disposición del Ministerio de Hacienda, los
derechos aduaneros en oro americano que establece la Tarifa de Aforos
que principió a. regir el 1° de enero último, se cobrarán en la Tesorería
General de la República en la forma siguiente: El 5 por ciento en oro
americano a.cuña.do o en billetes bancarios representativos de la misma
moneda; el 6 por ciento oro americano, en vales de los ferrocarriles
internacionales de Centro América. según se ha acostumbra.do; el 10

�442

443

ESTADOS UNIDOS.
LA UNIÓN PANAMERICANA.

por ciento en giros a la vista sobre Nueva York, y el 79 por ciento en
plata, al tipo oficial que está en vigencia.--Por decreto reciente del
Poder Ejecutivo se establece una comisi6n bibliográfica escolar de
El Salvador encargada de examinar todas las obras didáctica.3 que
deban adoptarse en los planteles de enseñanza primaria, secundaria y
normal tales como textos, atlas, muestrarios de escritura y de dibujo,
'
.
cartas murales, etc., y se dictan todas las medidas concermentes a sus
funciones. Esta comisión se compondrá de 11 miembros; 4, que no
se renovarán serán el Director General de Educación Pública Prima.ria, el dir~tor del Colegio Normal Central de Va.rones y la directora
del Colegio Normal de Señoritas, y los 7 restantes, que se renovarán
por orden alfa.bético de apellidos y a razón de uno cada año, y serán
nombrados por el Ministerio del Ramo y escogidos de tal manera que en
el seno de la comisión se encuentren representados igualmente por personas competentes, los tres grandes ramos siguientes: Filosofía. y letras,
ciencias naturales y físicas, y matemáticas. La comisión será regida
por un presidente, un secretario y un tesorero, y para ser miembro de
ella se requiere ser salvado1eño con goce de ciudadanía o centroamericano con residencia en El Salvador por más de cinco años y ser mayor
de 21 años.--Desde el 1° de enero último el Diario del Salvador,
importante periódico de la capital, empezó a publicar dos ediciones
diarias una en la mañana y otra en la tarde. Los domingos publicará
sólo ~a edición, al mediodía..--El 17 de enero último se abrieron
las tareas escolares en todas las escuelas públicas y colegios de la
República.--En la ciudad de Chalatenango se ha organizado una
compañia anónima para la instalación y explotación del alumbrado
eléctrico, cuyas acciones han sido suscritas por varios vecinos del Departamento. Ya se han hecho los estudios necesarios para la obra,
y los trabajos se principiarán muy en breve.--Previo informe de
la comisión respectiva, un nuevo libro intitulado Geografía Ilustr~da
de El Salvador, escrito y editado por el Sr. Pedro S. Fonseca, ha sido
adoptado por el Ministerio de Instrucción Pública como texto oficial
para la enseñanza secundaria, normal, comercial y primaria.-Durante el año de 1915 se inscribieron en la Oficina de Patentes,
dependiente del Ministerio de Fomento, 26 marcas de fábrica y 6
patentes de invención.--Se ha establecido un servicio regular de
autom6viles entre las ciudades de Zacatecoluca y San Salvador.-Hace poco fué inaugurada en Usulután una fábrica de hielo montada
con todos los elementos modernos.- -The Salvador Railway
(Limited) ha suspendido su servicio de vapores entre el puerto -de
Balboa, Panamá, y los de la costa occidental de Centro América Y
México.- -La Sociedad de Geografía. y de Americanistas de El
Salvador cuenta ya con un órgano de publicidad que será editado
en forma de revista trimestral lujosamente impresa en los talleres
de la Imprenta Nacional El primer número vió la luz a mediados

de febrero último con un escogido e interesante material.--El
Presidente de la República ha contestado a la Asociación de Autores
y Escritores Españoles que el Gobierno salvadoreño está dispuesto
a ayudar moral y materialmente al Instituto Cervantes que esa
sociedad ha determinado fundar en España con el objeto de que en
él tengan acogida y sean asistidos gratuitamente, cuando se enfermen, los autores y escritores españoles y latinoamericanos que pierdan
su salud estando en ese país.

De acuerdo con un censo del número de autom6viles existentes en el
mundo que acaba de publica.Ne, hay actualmente en actividad 3,114,000 vehículos de esta clase, 2,400,000 de los cuales se encuentran en los
Estados Unidos.--La Universidad de Harvard, de Cambridge,
Massachusetts, ha creado una Cátedra de Historia y de Economía
Política Latinoamericana, habiendo elegido los directores de la universidad al Sr. Dr. Ernesto Quesada para desempeñarla. El Dr.
Quesada, que fué presidente de la delegación de la República Argentina al Segundo CongresoCientíficoPanamericano, ha sido procurador
general de Buenos Aires, profesor de sociología de la universidad de
dicha ciudad y profesor de economía política de la Universidad de la
Plata.- -El Instituto Tecnológico Carnegie de Pittsburgh, Pennsilvania, inaugurará en el mes de junio un nuevo departamento de
estudios, que será el primero de su clase en el mundo, y el cual se
dedicará a todo lo relativo al arte de vender. Existe el propósito de
que a él asistan los agentes empleados por las grandes casas comerciales y que gracias a los cursos que han de leerse en el mismo puedan
dichas casas elegir de entre los cursantes los mejores vendedores que
necesiten para el negocio a que se dedican.--Un investigador de
Texas ha descubierto un nuevo método para practicar las predicciones
del tiempo, el cual ha ensayado en un observatorio meteorológico privado que ha dirigido por algunos años. Este método permite a los
observadores predecir con dos o tres semanas de anticipación y con
un grado de certeza más grande que el que se obtiene hoy al hacer las
predicciones con sólo dos días de anticipación, cuál será el estado o condición del tiempo. El Sr. Carothers, autor del método, sienta que
"todas las tempestades provienen de las variaciones de la intensidad
solar," al paso que una persona de gran autoridad en 1.a materia a.segura que "la ciencia del sistema solar ha avanzado un gran paso.
Ahora será. posible, de consiguiente, conocer dos o tres semanas antes
el tiempo que reinará en un día determinado. Quizás deba considerarse este nueve descubrimiento como el más notable que se ha reali-

•

�444

OUATE~IALA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

zado en el campo de la meteorología desde la época en que ~rankl~
le arrebató el rayo a. las nubes, comprobando de ese modo ~a. ex.1stenc1.a
de la. electricidad. El Sr. Carothers ha descubierto en reahdad la clave
de la ley que gobierna las variaciones del tie~po."-.-El Banco
Nacional de la Ciudad de Nueva York, que ha abierto cierto número
de sucursales en la gran metrópoli, se ha puesto de acuerdo con las
principales universidades de los Estados Unidos para fundar un ~uev_o
departamento de enseff.a.nza mercantil. Loa cursantes de las un1veril1dades podrán de ese modo emplear sus vacaciones en hacer un aprendizaje en los departamentos para el comercio exterior del establecimiento principal de dirho banco en Nueva York. Aun cuando sólo
100 estudiantes podrían estar actualmente en condiciones de seguir
este curso, los directores del banco esperan que el núm~ro d~ estudiantes será triplicado dentro de poco. Para la fecha, 15 urnversi.dades
de los Estados Unidos han prometido stt concurso. Los estudiantes
recibirán $50 mensuales y sus gastos de viaje mientras estén empleados
en el banco. Además de cumplir con sus deberes para con aquél,
concurrirán durante ciertashoras alas clases que se establecerán. En
los grados que hayan de recibir en sus respecti~os colegios, s~ tomará
en cuenta el trabajo que durante el verano realicen los estudiantes en
el banco.--En uno de los informes que publica el Departa~ento de
Agricultura de los Estados Unidos se llam_a la atención ~e los mteresados hacia el desperdicio que se hace de ciertas sustancias que pueden
emplearse como abono y esto en relación con los procedimientos que se
usan en la.costa del Pacífico de dicho país para envasar el pesca~o. Ha
quedado demostrado que un 30 por ciento de los productos des~~dos a
ser puestos en latas es rechazado por inservi~le. Los establee1m1en~
de este género existentes en los Estado~ Umdos despacharon aproXlmadamente en 1913 unas 6,700,000 cajas de potes, calculándose que
el desperdicio habido en esta industria ha podido producir 11,400 toneladas de abono y 2,500,000 galones de aceite.- -El Departamento
del Interior acaba de ofrecer a los que deseen establecerse en ~llos
2,000,000 de acres de t~rrenos ba.ldfos.--En los Estados Umdos
se producen más de seis billones de ga.lo~e~ de leche por año, lo que
por término medio representa un galón diario por vaca. Fuera de la
leche y de la crema que se consume en las granjas del país, los productos de la leche alcanzan un valor anual de $600,000,000. Algunos peritos del Departamento de Mediciones Geológicas _de los
Estados Unidos aseguran que del carbón que se extrae de las romas de
loc, diferentes Esta.dos del centro de di.cho país, puede obtenerse una cantidad inaO'ota.ble de petróleo. Al ser calentado, este carbón puede ser
convertid~ en petróleo crudo, en gas y en amoniaco. Este petról~o es
semejante al que se saca de los pozos. Refinándosele por med~o de
los procedimientos ordinarios, este petróleo da cerca .de 10 por mento
de O'S.solina
35 por ciento de kerosén y una gran cantidad de para.fina,
t:,
,

445

Como la destilación de petróleo de carbón·cuesta más que la explotación de los yacimientos de aquella sustancia, no ha sido posible hasta
ahora desarrollar en el pais una industria como esta, pero los peritos
son de opinión que esta gran fuente de abastecimiento de la sustancia en cuestión será aprovechada tarde o temprano.--La parte más
notable del banquete que la Sociedad Nacional de Geografía de Wásr.ington dió el 9 de marzo último en honor del Dr . .Alexander Gra.h am
Bell, con ocasión de cumplirse el cuadragésimo aniversario de haber
inventado el teléfono, banquete al cual asistieron sus 800 miembros,
fué una conversación radiotelefónica. A este efecto se dirigió un
mensaje telefónico a la estación de telégrafo sin hilos que el Gobierno
tiene en Arlington, una de las parroquias foráneas de Wáshington, el
cual fué ·transmitido de allí por teléfono sin hilos a Nueva York y de
este punto a Wáshington, habiendo oido el mensaje todos los comensales. A cada uno de estos se le suministró una bocina telefónica,
conversando además el presidente del banquete por el teléfono sin
hilos con varias personas notables de Ottawa, Canadá, de El Paso, ·
Texas, San Francisco, de Calüornia y de otras ciudades situadas a lo
largo de las líneas telefónicas, mientras los comensales escuchaban la
conversación. Las estadísticas telefónicas que se dieron a conocer en
aquel acto, permiten ver que, con un octavo de la población del
mundo, los Estados Unidos poseen las doce-décimaoctavas partes del
número de teléfonos que hay en el mundo.--La Casa de Monedas
de los Estados Unidos hizo en 1914 varios trabajos de acuff.aci6n de
dinero para Cuba, Costa Rica, El Salvador y Ecuador.

El 9 de febrero de 1898, hace 18 añ.os, llegó a ser Presidente pro·
visional de la República de Guatemala por virtud del fallecimiento
del General José María Reina Barrios, el Sr. Licenciado Estrada
Cabrera. Durante este largo periodo en que ha sido sabiamente
gobernada por su actual y ha.bil mandatario, quien por 415,052 votos
que representan la expresión de la unánime voluntad de sus conciudadanos acaba de ser designado para ocupar nuevamente la presidencia
por el término de nueve años que comenzarán el 31 del presente mes
de marzo, el país ha progresado extraordinaria.mente en todos loa
ramos de la actividad humana, así en la agricultura., en las industrias,
en la cría como en la mineria, y particularmente en el gran campo de
la instrucción pública, a la cual le ha consagrado siempre el Presidente Estrada Cabrera su atención personal y su solicito cuida.do con
el objeto de que todos los niños que están en edad de asistir a la
escuela, especialmente Yos hijos del país, ricos o pobres, de padres
30202- Bull. 3-16--9

�446

LA UNIÓN PANAMERICANA.

humildes o influyentes, puedan ser ayudados a recibir su educación,
bajo el amparo de las liberales y benéficas leyes de instrucción que
existen en el país. Guiada por la prudente y diestra mano de su
actual primer magistrado, Guatemala continuará desarrollando sus
inmensos recursos naturales, con lo que aumentará indefinidamente
el bienestar de los ciudadanos y de la nación.--Debido a la envidiable popularidad de que goza, a su clase superior y a la demanda
que tiene el café de Guatemala en los mercados del mundo y especialmente en la. costa occidental de los Estados Unidos, el Gobierno
guatemalteco acaba. de establecer un sello o faja de garantía para
certificar el origen o procedencia del mencionado producto que se
destine a la exportación. Este sello o faja será de dos clases: uno
en papel de 15 centímetros de largo por 5 de ancho, que se aplicará a
los cajones o envases en que se exporte el café tostado o molido, y
otro en tela de 20 centímetros de largo por 5 de ancho para aplicarse
a los sacos en que se exporte el café en oro o en pergamino. Los
sellos o fajas deberán aplicarse de tal manera que al abrirse el envase
o los sacos que contengan café sea absoluta.mente necesario romper
aquellos. Los comerciantes deberán comprobar bajo pena de multa
el uso que hagan de los sellos que se les suministren. El Gobierno
enviará facsímiles de los sellos a los países en que Guatemala tenga
alguna representación oficial, a fin de que se expongan en sus respectivas oficinas y lugares públicos, y solicitará el enjuiciamiento y
castigo de toda. falsifica.ci.ón.--Según el informe presentado por la
Srta.. Mary E. Gregg, directora del hospital americano de la. ciudad
de Guatemala, informe que se refiere a la. marcha. del instituto durante
el segundo a.:ño de su existencia, los casos admitidos en 1915 alcanzaron
a 142 de diferentes enfermedades. De los pacientes recibidos 102
eran centroamericanos, 15 ciudadanos de los Estados Unidos, 8
alemanes, 6 ingleses y 11 de diferentes nacionalidades. En el afio
no ocurrieron sino dos fallecimientos en el hospital. Se practicaron
con éxito 30 operaciones quirúrgicas dificiles.--Con asistencia. del
Director General de Obras Públicas, que representaba al Ministro
del Ramo, se inauguraron el 9 de febrero último los trabajos de
introducción del agua del raicero en la ciudad de Guatemala.

El Prec;idente de la República ha reorganizado su Gabinete en la
siguiente forma: Secretario de Estado en los despachos de Relaciones
Exteriores y Obras Públicas, Sr. Louis Borno; de Instrucción ¡Pública,
Sr. Léon Audain;y de Agricultura, Guerra yMarina,Sr. AnnulysseAndré.--En virtud de un decreto presidencial de 4 de febrero último,

447

HAITÍ.

se concede plena amnistía a todos los complicados en el mo~~nto
revolucionario que se efectuó en la ciudad de Cayes el 1° de &lt;ii:ciembre del año próximo pasado.--El Profesor Ernest Hame~ ha
abierto una escuela. nocturna. para ni:ños pobres en la poblac16n de
San Marcos, donde se enseñarán todas las materias elementales.-En virtud de una ley del Congreso Nacional ratificada hace poco por
el Poder Ejecutivo, se consolidan bajo el nombre de deuda interior
consolidada., 1914, los títulos de efectos públicos no redimidos (libranzas, cupones, certificados, etc.), emitidos desde el
de octub_re de
1899 hasta el 31 de julio de 1911 para nombram1entos, pensiones,
subvenciones, etc., por el Gobierno de la República, y que, según
cálculos de la comisión encargada de rectificarlos y aceptarlos, representan un valor total de 4,226,314.16 gourdes y 266,020 pesos oro.
Para cambiar estos títulos se emitirán bonos de 100 pesos oro cada
uno del 6 por ciento de interés anual, cuyos intereses se contarán
desde el 1º de enero de 1914, y que se amortizarán anualmente por
sorteo.--Otra ley del Congreso Nacional organiza la Secció_n de
Policía de la Secretaría del Interior y dispone todo lo concerruente
a su personal y funcionamiento.--Por ley del Congreso Nacional
ratificada por el Ejecutivo el 3 de diciembre último, se dispone que
los magistrados de la Corte de Cuentas que tengan 50 años tE:ndrá~
derecho a una pensión que se liquidará de acuerdo con las dispo~1ciones del artículo 18 de la ley de 10 de agosto de 1894, es demr,
después de cuatro años de servicio, 50 gourdes; después de ocho
años, 75 gourdes; y después de una tercera el~cción, l.?º gourdes.
En caso de fallecimiento de un magistrado, su vmda e hiJos menores
tendrán derecho a la mitad de la pensión de que disfrutaba dicho
funcionario de acuerdo con lo prescrito en el artículo 5 de la cita~a
ley, modificada por la de 27 de agosto de 1913. La l_ey de referencia
deroga todas las anteriores sobre la materia.--Temendo _en ?uenta
lo dispuesto por ley de 9 de octubre de 1912 sobr~ orgamzac1ó~ de
las tropas de la República y el decreto de 21 de novie~br? del m1Smo
año, y en vista de los artículos 175 y 69 de la Co~t1tuc1ón, el Congreso Nacional dictó una ley en virtud de la c_ual se fiJa en 550 ho~bres
el monto de la guardia. particular del Presidente de la Repúbhca y
se autoriza al Jefe Ejecutivo para organizarla.-.-El 21 de enero
último se efectuó una fiesta de caridad en la Legación de Francia
en Puerto Príncipe, en beneficio de los huérfanos de la guerra, del
Asilo Francés y del Orfelinato de la Magdalena.--El 10 de enero
último fuá inaugurada en Puerto Príncipe la Academia. de Bellas
Artes N ormil Charles fundada a fines de diciembre del año pasado.-Le Matin, diario de la capital, publfca en su edición del 8 de enero
último los estatutos del Sindicato de Cultivadores de Caña de Azúcar
de la Plaine de Cul de Sac, organizado hace poco en Puerto Príncipe
y del cual se dió cuenta en uno de los últimos números del BoLE-

.1°

�448

LA UNIÓN PANAMERICANA.

TÍN.-Según noticias de Le Nouvelliste de Puerto Príncipe, se ha
constituido en esa ciudad la Alta. Comisi6n Interna.ciona.l llamada a
cooperar en la obra de la Conferencia Financiera Panamericana, y
que se ocupará de todo lo relativo al desarrollo económico del país
y al· fomento de relaciones comercia.lec:i e industriales más intimas
entre Haiti y los Estados Unidos. Está compuesta de nueve miembros, a saber: Emile Elie, Secretario de Hacienda; Henri Brisson,
presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Príncipe; D'Ennery
Déjoie, jefe de la Casa Simmonds; Eugene Roy, presidente del Sindicato de Agentes de Cambio; Edmond Montus, miembro de la Cámara
de Comercio; Fleury Féquiere, antiguo diputado, industrial; Raphuel
Brouard, comerciante, miembro de la Cámara de Comercio; George
Régnier, presidente honorario de la Cámara de Comercio; y Víctor
Gentil, vicepresidente de dicha cámara.

La extensión total de los ferrocarriles de Honduras era para principios
de 1916 de 516.9 kilómetros. El Ferrocarril Nacional, que es el más
importante del país, representaba a fines del año anterior un valor de
$3-,193,176.32 (el peso=S0.3841 oro americano). Los ingresos de
este ferrocarril en 1915 ascendieron a $429,126.47. Entre los ferrocarriles hondureños de menor importancia pueden mencionarse el de
la Va.cea.ro Bros. Company, que va de La Ca.iba a San Juan, con una
extension de 150 kilómetres; el de la United Fruit Company, con una
extension de 12 kilómetros; el de la Honduras Rubber Company, hoy
perteneciente a la Tropical Timber Compa.ny, con una extensión de
11.5 kilómetres; el de la Truxillo Railroad Cornpa.ny, con una extensión
de 40.7 kilómetros; y el de la Cuya.me! Fruit Company, con una extensión de 44 kilómetros.-- El producto general de las rentas de
Honduras durante el a.fío fiscal de 1915 alcanzó a $6,682,891.26,
habiendo sido los gastos durante el mismo período de 6,461,466.63,
lo que arroja un sobrante de $221,424.63.--En 1915 estuvieron
abiertas 351 escuelas urbanas y 154 rurales. El número de alumnos
matriculados ascendió a 22,668, y la asistencia media a 16,170. El
censo escolar levantado en el mes de enero de 1915 arrojó un total de
76,828 niños de ambos sexos de 7 a 15 años, de los cuales 33,667
reciben instrucción y 43,161 no la reciben. Los institutos de instrucción superior que funciona.ron durante ese año fueron las Facultades
de Jurisprudencia y Medicina yC\a Academia Cientffico-Litera.ria de
Honduras.- -La Red Telegráfica. y Telef6nica. de Honduras se
aumentó en el año económico mencionado en 631 kilómetroc, 674
metros; por 10:cual, la extensión total de estas lineas es actualmente

MÉXICO.

449

de 7,829 kilómetros. Este servicio se extiende hoy hasta las más
a.parta.das regiones de los Departamentos de Coma.ya.gua., Yoro y El
Pa.raiso.--La Empresa. de la Luz Eléctrica que abastece la ciudad
de Tegucigalpa. está dividida en tres plantas- la de Leona, la del
Centro y la del Río Chiquito--habiendo producido en el año anterior
la cantidad de $53,733.85, contra. una erogación de 51,578.69.--En
reciente mensaje dirigido al Congreso por el Presidente Provisional
Dr. Alberto Membreño, dice éste que la industria. minera., que está
llamada a ser una de las grandes fuentes de producción en la República
por la abundancia de minerales que contiene el territorio, se encuentra
en el mismo estado que en años anteriores. Desde ha.ce algún tiempo
las solicitudes de zonas han continuado, sin que los concesionarios de
estas hayan estableciq.o trabajos efectivos de explotación. Las
zonas mineras concedidas hasta la fecha, según los cuadros que se
registran en el :Ministerio de Fomento, suman una extensión de 60,412
hectáreas. El Ejecutivo llama la atención del Congreso hacia la conveniencia de dictar disposiciones que limiten las concesiones de zonas .
mineras, de modo que no constituyan un monopolio estéril que embarace y dificulte el desarrollo de la industria. En el año anterior
se concedieron 10 zonas con una extensión de 5,680 hectáreas, encontrándose en tramitación 45 denuncios que comprenden 26,550
hectáreas. La Litogra.Ua. Nacional de Tegucigalpa., la cual comprende
departamentos de litografia, fotograbado, tipografia., encuadernación
y rayado de papel, ejecutó en el afio anterior trabajos diferentes por
valor de $40,085.65, habiéndose gastado en el sostenimiento del
establecimiento la cantidad de $31,728.32. El trabajo de mayor
importancia que ejecutó fué el tiro de 8,030,000 sellos poc:itales de
diferentes precios que representan $400,000.

A 1,315,979 barriles ascendió la exportación de petr6leo crudo del
puerto de Tampico para los Estados Unidos en el mes de enero último.
Se calcula que la cantidad de petróleo disponible para la exportación en el corriente afio es de 13,000,000 de barriles.-Según
noticias periodisticas muy pronto se pondrá al servicio público el
Ferrocarril de Tampico al Va.lle de Pánuco, que atraviesa una de
las zonas petrolíferas más ricas de la Repúblic&amp;.--El gobernador
del Estado de Veracruz ha decretado que no podrá celebrarse ningún
contrato de compra-venta, arrendamiento, hipoteca, censo, ni otro
alguno de cualquier&amp; clase o naturaleza, cuyo objeto o materia sea
cualquier terreno ubicado dentro de loa limites de ese Estado, o que
afecte directa o indirectamente dichos terrenos, sin que los con-

�450

LA UNIÓN PANAMERICANA.

tratantes obtengan previamente la autorización respectiva del
gobierno del Estado.--En enero último fué inaugurado un servicio
de vapores entre el puerto mexicano de Ensenada y el de San Diego
de California.--En Monterrey se organizó recientemente una nueva
empresa petrolera que gira bajo el nombre de "México, Compafiía
Nacional de Petróleo, S. A.," y cuenta con un capital de 1,000,000
de pesos oro mexicano. Su presidente es el Sr. Valentin Rivero
Fernández.--El Encargado del Poder Ejecutivo de México dictó
un decreto prohibiendo la exportación de algodón, semilla y aceite
del mismo. A fines de enero último llegaron a la Ciudad de México
seis trenes con 6,000 pacas de algodón de 2 quintales cada una,
valuadas en 25,000,000 de pesos, que adquirió el Gobierno provisional en la región lagunera para surtir de la preciada fibra a las
principales fábricas de hilados y tejidos de los Estados de Puebla,
Michoacán, Guanajuato, México, Querétaro, Tlaxcala y el Distrito
Federal. Esta cantidad es parte de la que el Gobierno se propone
adquirir para distribuirla entre los establecimientos fabriles del
centro de la República, pues los periódicos dan cuenta de que la
Secretaria. de Hacienda ha hecho arreglos para que de manera regular
lleguen a México dos trenes semanales con algodón, para que en
prorrata sea distribuido entre las fé.bricas.--Por virtud de un
decreto reciente del Encargado del Poder Ejecutivo, en lo sucesivo
no se permitirá a ninguna persona o compañía que· perfore pozos de
exploración o explotación de petróleo a menos de 30 metros de los
linderos de sus terrenos. Toda solicitud de permiso para la perforación de pozos deberá ir acompañ.ada de un plano de detalle de
la región, en el que se encuentre definido claramente el punto o
puntos de perforación, anotando la distancia a los linderos del terreno,
y en el caso de proximidad de vías fluviales, caminos o poblaciones,
la distancia a éstos.--El gobernador del Estado de Tamaulipas
decretó que desde el 14 de enero último no podrán los ciudadanos
mexicanos vender a súbditos o a sociedades extranjeros, ningún
bien raíz ubicado en la jurisdicción de ese Estado, exceptuándose
solamente las pertenencias mineras, que sí podrán ser adquiridas por
individuos de cualquiera nacionalidad. Tampoco podrán traspasar,
ceder, transferir o hipotecar predio alguno a extranjeros o compañías
extranjeras, sino en casos especiales y con autorización previa del
Ejecutivo del Estado. No serán válidos los contratos que excedan
del plazo de un año, sean de arrendamiento, de hipoteca, censo,
aparcería, etc., de derechos reales o personales o de propiedades
situadas en el Estado, entre ciudadanos mexicanos y extranjeros o
sociedades extranjeras, y toda clase de contratos que sean celebrados
en países extranjeros serán considerados nulos.--La American
Smelting &amp; Refining Company ha remitido de Birmingham, Alabama, a México, grandes cantidades de coke para usarlo en las fundi-

NICARAGUA.

451

ciones que posee en Monterrey, Chihuahua, Matehuala y Velardeñ.a.
La fundición de Aguascalientes, que pertenece a la misma compañ.ía,
reanudará sus operaciones dentro de poco tiempo.--En lo sucesivo
no se permitirá la entrada al país a los inmigrantes extranjeros que
no posean, cuando menos, la cantidad de 50 dólares, en virtud de un
decreto ejecutivo de 27 de enero último.

El Presidente de la República ha sometido a la aprobación del Congreso Nacional dos contratos ferrocarrileros celebrados ad referendum,
uno de los cuales comprende la construcción de una línea de Managua
a San Juan del Sur y el otro la de una línea de Bluefields a la capital.--Por orden presidencial reciente se suspenden en toda la República los efectos de la última disposición de la Facultad de Medicina y
Cirugía sobre la venta de medicinas.--El 28 de enero último aprobó
la Cámara de Diputados una ley en virtud de la cual se permite por dos
añ.os la libre introducción del petróleo crudo para desinfección y aplacar
el polvo en las calles de las poblaciones. Debido al alto precio que ha
alcanzado el petróleo para combustible, la prensa nicaragüense aboga
porque se le coloque también en la lista de artículos libres de derechos,
con el objeto de que se propague su uso para fines industriales, contribuyendo al desarrollo de la manufactura en el país.--Por orden
del Ministerio de Hacienda el recaudador general de aduana.q ha comunicado las siguientes instrucciones a los administradores de las aduanas
de la República para el cobro de los impuestos locales sobre las importaciones mineras. Las aduanas deberán seguir estrictamente lo
estipulado por el artículo 231 del Código de Minería y que en lo sucesivo
no se cobren los impuestos municipales y locales. Las aduanas continuarán cobrando muellaje, bodegaje y derechos consulares sobre
importación de las compañias mineras porque estos servicios necesitan
remuneración por los gastos que ocasionan, pero no deberán cobrar
los impuestos fiscales y locales. La palabra "impuesto" de que hace
uso la ley de minería comprende, tanto los impuestos fiscales como los
impuestos locales, cobrados por las juntas y corporaciones.~e ha
terminado y puesto en servicio una línea telefónica entre. Smua y
Wany en el distrito minero de Prinsapolka,.--En la ciudad de
Granada se está construyendo una nueva catedral de estilo muy
artístico. La mayor parte del material que se ha utilizado en la construcción de este edificio ha sido importado de Europa.--Se discute
en la Cámara de Diputados un importante proyecto de ley referente
al matrimonio civil y se dictó una ley en virtud de la cual se reglamenta
la instrucción pública en toda la nación.--El aserradero moderno

�452

LA UNIÓN PANAMERICANA.

que fundaron hace un año los Srs. Lawder Brothers en Cayo Schooner
en la costa atlántica, cerca de Bluefields, para la elaboración de toz~
de caoba y cedro, ha sido ensanchado de tal manera que en la actualidad emplea más de 50 obreros fuera de los centenares de peones que
ocupa en buscar maderas en los bosques, en cortar los árboles, transportar las tozas hasta las orillas de los ríos y luego recogerlas en ciertos
pun.tos para t~ansportarlas hasta el aserradero. La planta está
eqmpada con sierras continua.e,, y tiene un ferrocarril para el transporte de la madera en bruto hasta el aserradero, y el de la acepillada
hasta los bu~ues que la conducen a los mercados extranjeros. La
made;a acepillada se exporta por lo general a Filadelfia en buques
especiales contratados con este fin. A principios de febrero se calculaba que había más de 1,000,000 de pies de caoba almacenados en
las vecindades del aserradero, así como una gran cantidad de tablillas
de cedro que se usan mucho en la fabricación de cajas para cigarros
y se venden a muy buenos precios. Los talleres de la Bluefields
~hip &amp; Steams~ip Company están situados también en Cayo Schooner,
siendo muy útiles para la reparación de los buques y lanchas que se
usan para el transporte de la madera y el comercio de esas regiones.

PANAMÁ
....
.....
El Sr. J. T. Luttrell, ingeniero de minas y representante de R. W.
Hcb~rd &amp; Company, acaba de efectuar los trabajos de levantamiento
relativos a un camino de macadam que se construirá al través del
Istmo de Panamá, desde Boquete hasta el pueblo de Rovalo situado
a or~llas del Atlántico, de. donde seguirá hasta Almirante, q~e, según
se dice, es uno de los meJores puertos al sur de los Estados Unidos.
Según los cálculos hechos, el camino tendrá una extensión de 120
kilómetros. La región por donde pasará es enteramente silvestre
~in q':1e en ella exist.an caminos o senderos de ninguna especie. Lo~
mgemeros que realizaron el trabajo tuvieron que abrirse paso a
través de la maleza. y de la selva~ emplearon cinco meses en aquel.
Cuando quede tenmnado, este camrno será uno de los más pintoreocos
del mundo. Atravesará una sierra que tiene una altura de 6 000
pies. Los terrenos por los cuales será construido son abunda~tes
en agua, en su ma;yor parte inhabitados, viéndose bosques por todas
pa;tes. En la región montafíosa que recorrerá el proyectado camino
eX1Sten muchas caídas de agua, una de las cualeo desciende de una
altura .de 120 pies. Según informes periodísticos, los Sres. Lasso &amp;
Fredericks han contra.do la construcción del camino, debiendo comenzarse loa trabajos dentro de dos meses. El camino estará debidamente macadamizado, el máximum de su pendiente será de 8 por

PANilÚ.

453

ciento y el mínimun de sus curvas de un radio de 20 metros.--El
Gobierno de la Zona del Canal ha dispuesto desmontar una extensión de 4,000 acres de terreno entre Nueva Culebra y Sierra Tigre,
con el objeto de dedicarla a potreros para cebar el ganado que se
importe de la República de Panamá y de otros países vecinos. Existe
el propósito de sembrar dicho terreno de yerba guinea y de ponerlo
en condiciones de que en él puedan pastar permanentemente 10,000
cabezas de ganado que se comprarán por licitación. Después que
dichos terrenos reciban las 10,000 primeras reses, se comprarán todos
los meseB un millar de cabezas, número que, según se calcula, será
el que se beneficiará cada 30 días. Las necesidades actuales de la
zona sólo exigen el beneficio mensual de 800 cabezas de gana.do
va.cuno. En la zona del canal acaba de recibirse de Colombia un
cargamento de ganado, novillos en su mayoría., que darán 600 libras
de carne.--La Logia No. 4 de los Caballeros de Pitias, de Bocas
del Toro, que está bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Pensilvania., eligió en el mes de enero sus funcionarios para el año de 1916.
La Logia Luz de Boces, que fué insta.la.da. en 1894, se halla. a.hora
bajo la. jurisdicción de la Gran Logia de Inglaterra..-El Gobierno
de Panamá se propone sacar próximamente a licitación la construcción de un magnífico hipodromo en los terrenos del Hatillo, a corto.
distancia de los edificios de la exposición y ca.si al lado del mar. Una
poderosa compafíía extranjera. le ha propuesto al Gobierno que le
adjudique el contrato de las obras, que e,alcula en $100,000, siempre
que se le permita explotar el negocio durante 25 años, comprometiéndose a ceder en favor del Gobierno cierto porcentaje del producto de
las entradas a los espectáculos, y a entregarle el hipodromo en perfecto
esta.do al cabo del tiempo mencionado.--La. inauguración de la
exposición nacional de Panamá se efectuó t1olemnemente el 6 de
enero próximo pasa.do en medio a una concurrencia. de cerca de 8,000
personas.--En la ciudad de Panamá se reunió del 10 al 20 de
febrero último el Congreso Po.na.mericano de acción cristiana en la
Amérie3 latina.. A las sesiones de dicho congreso asistieron más de
500 delegados que representaban 22 naciones. Prolongación de
dicho congreso fué la. Conferencia Misiona.ria. que ae celebró en la
Habana desde el 26 hasta. el 29 del mismo mes do febrero. Se acordó
celebrar nfievas conferencias en Chile, la Argentina, Puerto Rico y
México y hacer una. activa y extensa. propaganda. en la América
Central y en la América. del Sur.--El Sr. S. S. Simpson organizó
hace poco en la oiudad de Panamá una compaflia que girará ha.jo el
nombre de "La Económica Vidas y Fiduciaria. Corporación de
Panamá," y cuyo objeto será el siguiente: celebrar toda clase de
contrates de seguras de vida o contra a.cc.identes¡ cobrar anualidades
o pensiones pagaderas periódicamente; administrar propiedades y
presta.rle.3 sus servicios a los particulares, compañías o Gobiernos en

�454

LA UNIÓN PANAMERICANA.

calidad de representantes, encargados, apoderados o agentes pare.
registrar y transferir obligaciones o efectos de comercio, o pe.re.
prestarles servicios semejantes en sus asuntos o negocios y en los
de sus clientes, en le. misma manera y forme. en que pudieran hacerlo
los naturales en cualquier país del mundo. Le. nueva compañía
cuenta con un capital de $1,000,000

Junto con el mensaje que dirigió al Congreso en_24 de diciembre
último, el Sr. Don Eduardo Schaerer presentó el proyecto de presupuesto para el año de 1916. En dicho proyecto se estiman los
ingresos de la República en 2,223,927 pesos oro (peso oro=$0.9648
oro americano) y en 38,463,600 pesos papel (al cambio de 2,500).
Los ingresos en oro se calculan en el presupuesto de la manera siguiente: Importaciones, 801,000 pesos; exportaciones, 910,800; otros
impuestos, 512,127 pesos oro. Los egresos se estiman en la cantidad
de 2,130,907 pesos oro y en 42,767,160 pesos papel.--Según cálculos recientes, la existencia de ganados existente en el territorio de
la República es como sigue: Vacunos, 5,340,000; ovinos, 600,000;
yeguarizos, 478,000; mular, 17,000; asnal: 18,000; porcino, 61,000;
y cabrío, 87,000.--Con fecha 4 de enero se promulgó una ley por
la cual se autoriza a la municipalidad de la Asunción para que emita
hasta la cantidad de un millón de pesos oro sellado en bonos que se
llamarán de pavimentación, cuyo producto se destinará a las obras
dicho municipio. El texto de la ley de referencia corre publicado
en la edición del periódico El Diario correspondiente al 6 de enero
próximo pasado.--Debido a los persistentes esfuerzos del Banco
Agrícola, que en los últimos meses ha adquirido para vender a bajos
precios a los agricultores de la República, semilla de trigo, el cultivo
de este grano ha aumentado considerablemente, sobre todo en aquellas
regiones desde las cuales se le puede trasportar fácilmente a la capital.
El mes de abril es el más apropiado para la siembra del trigo en el
Paraguay, empleándose 70 kilográmos de semilla por hectárea. Los
agricultores del país se familiarizan cada vez más con la• costumbre
de desinfectar la semilla de trigo antes de sembrarla. Al efecto
sumergen la semilla durante media hora en una solución de 20 gramos
de sulfato de cobre por cada litro de agua.--El producto de rentas
aduaneras del Paraguay recaudado durante los once primeros meses
del año de 1915 fué como sigue: Por derechos de importación,
13,707,457.46 pesos papel; por derechos de exportación, 6,558,630.16
pesos papel, y 311,324.75 pesos oro sellado.--Las operaciones
relativas a la compra-venta de inmuebles alcanzaron durante los

PEBÚ,

455

primeros seis meses de 1915 a 1,096.38 pesos oro y a 311,324.75
pesos papel.--La Sociedad Azucarera Paraguaya ha obtenido el
derecho de prolongar la línea ferrea existente en la propiedad que
posee en Tebicuary. El ancho de la vía será de un metro como
minimun y se dirigirá hacia Cerrito Costa, debiendo terminar en el
punto conocido con el nombre de Alonso-cué. La línea se construirá por secciones, debiendo quedar abierta al publico la primera
de las mismas, que comprenderá 13 kilómetros, dentro de dos años.
La segunda sección, que será de 9 kilómetros, deberá estar terminada
dentro de seis años. La línea mencionada, que se denominará
"Ferrocarril de la Azucarera Paraguaya," estará libre de impuestos
fiscales y municipales. También lo estarán de derechos aduaneros
el material fijo y rodante, las herramientas y maquinarias, los
repuestoc,, útiles y enseres necesarios para la construcción y conservación de la via. El Gobierno gozará de un descuento de 50 por
ciento sobre las tarifas de la empresa para cargas y pasajeros.--A
los cursos que se siguen en la Escuela. Normal de Villarrica, la cual fué
fundada en 1914, asisten más de 80 alumnos, debiendo recibir próximamente en ella sus diplomas de maestro elemental los 42 alumnos
que recientemente terminaron en la misma sus estudios.

En el presupuesto general que acaba de elaborar el Gobierno para serle
sometido al Congreso se estimaron los ingresos en .!:2,686,950 y los
egresos en .!:2,756,317.4.42, dejando e.si un déficit de .!:69,367.4.42.
La Cámara de Dipute.dos suprimió y disminuyó algunas de las
partidas de aquel que representan f,29,277, y aumentó los egresos en
.!:193,119. Tal como fué aprobado por la Cámara de Diputados, el
presupuesto de 1916 estima los ingresos en 2,686,950 y los egresos
en 2,920,159, con un déficit de .!:233,209.--La nueva planta hidroeléctrica de 2,000 caballos de fuerza motriz de la Backus &amp; Johnston
Company, situada a 6 kilómetros de Ce.sapa.lea, quedó terminada en
noviembre del afio pasado, y ahora está proporcionando fuerza motriz
a la fundición de Case.palea. Se está tirando una línea de trasmisión
de 18 kilómetros a la propiedad que la nombrada compañía posee
en Morococha, esperándose que quede concluida en los primeros días
de junio.--Las Administraciones postales del Perú y de Bolivia
han celebrado un convenio sobre canje de giros postales ordinarios,
cuyo texto oficial corre publicado en el Diario Oficial "El Peruano,"
correspondiente al 24 de diciembre último.- -El costo de los trabajos relativos a la irrigación del Valle de Chiles. es estimado en
.!:150,000. El valle en referencia se halla a 65 kilómetros de Lima,

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1

1

1,

�456

•

REPÚBUCA. DOMINICANA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

debiendo tener el ferrocarril que se construye en esa. dirección y que
quedará terminado en agosto una. extensión de 40 kilómetros. La
distancia de dicho valle al ferro carril de Lurin vendría. a ser sólo de
2~ kilómetros de camino de hierro, de suerte que será fácil y económico el trasporte de los productos de la región una vez realizadas
las obras de riego, a la capital de la República. La. región a. la cual
se la va a dar riego comprende 3,000 hectáreas, de las cuales 2,000
son de propiedad :fiscal y 1,000 de particulares. Antes de llegar al
valle! las a.guas destina.das a la. irrigación serán emplea.das en la. producción de luz y de fuerza eléctrica..--El Economista Peruano
revista mensual que se publica. en Luna., ha inicia.do el proyecto d~
erigir por suscripción popular en la plaza de armas de Lima un
monumento en honor del General San Martf.n, quien proclamó en
dicha plaza. la independencia. y libertad del Perú el 28 de julio de
1821. El monumento sería. inaugura.do en el primer centenario del
menciona.do suceso.--El Congreso del Perú, según informes periodísticos, ha. establecido un impuesto sobre los f6sforos, el cual será de
40 centavos por kilogramo en 1916, de 30 centavos en 1917 y de
20 centavos en 1918.--Es un hecho perfecta.mente comprobado por
la. experiencia que grandes extensiones de la. altiplanicie andina se
prestan admirablemente al cultivo del trigo, siendo excelente el grano
que se obtiene y muy abundantes los rendimientos cuando se emplea
un cultivo esmera.do. La importación de trigo por el puerto del
Calla.o durante los últimos .a.fios anteriores a. la. guerra. europea fluctuaba. alrededor de 55,000 toneladas al afio, cantidad que en 1914 y
en 1915 ha bajado a. 40,000 toneladas. La. región más a.propia.da para.
el cultivo del trigo es la del Va.lle de Caja.marca., la cual se halla bien
situada. con respecto a. los centros de consumo. De ella se remitieron
en 1915 al Callao más de 1,500 toneladas de trigo. Se calcula que la
industria molinera del Perú, la cual es susceptible de gran desarrollo,
representa. una ganancia anual de 1,492,947 soles para. los que se
dedican a ella (un sol=$0.485 oro americano).

La Junta Agronómica. de la República Dominicana ha celebra.do
últimamente diversas sesiones con el objeto de estudiar los medios de
instalar en el país un campo de experimen~ para el tabaco. Desde
ha.ce tres o cuatro años viene dedicado con a.hinco el distinguido
agrónomo dominica.no, Dr. Michel, a practicar diversos experimentos

•

457

relativos al cultivo del tabaco, en los cuales ha empleado buena.
semilla. seleccionada. de Puerto Rico y de Cuba.. Como la. estación se
halla demasiado avanzada. para. preparar un campo especial, el
profesor nombrado se ha consagrado recientemente a dirigir a los
pequefios agricultores en sus cosechas, enseñándoles la preparación
propia del tabaco. El resulta.do de estos experimentos le será. presentado a la. Cámara. de Comercio de Santo Domingo para. que se
encargue de enviar muestras del tabaco cosecha.do a los merca.dos
extranjeros y obtenga. las cotizaciones del caso. Mientras tanto, la.
Junta. Agronómica se propone hacer sus instalaciones, colocar una.
planta de raga.dio y preparará el terreno para. el afio próximo, en el
cual se harán los experimentos del tabaco en el tercer año y se abrirá. un
curso de agricultura. práctica. para. peones y administra.dores de fincas.
La. guerra. europea. le ha. acarrea.do grandísimos trastornos a la venta
del tabaco dominicano, pues su mejor mercado era. el de Hamburgo.
Sin embargo, a.ca.han de venderse algunas cantidades que serán embarca.das para Holanda., fuera de que, por vía de ensayo, algunas casas
francesas han hecho pequefias compras. Por otra. parte, dos a.gentes
de la. Ta.ha.calera. espa.fl.ola. han solicita.do informes sobre existencias,
clases, precios, fletes, etc., del tabaco, con el propósito de embarcar
dicho articulo para. Espa.fia.. Con todo esto, la. región del Cibao, que
es la principal zona. ta.baca.lera. de la. República., se está reponiendo· del
trastorno económico que en su&lt;i comienzos y en gran parte de su
curso le ocasionó la. guerra. europea., esperándose que para. fines del
afio actual se ha.liará tan beneficia.da. como los productores dominica.nos de cacao y de a.zúca.r.--El Faro del Cabo de Se.maná está.
provisto de una. luz blanca. que después de un eclipse de cuatro segundos
muestra. el destello de un segundo que en buenas condiciones atmosféricas se advierte a. 10 milla.g de distancia..--Según informan varios
periódicos, el Camino Nacional entre la. capital de la. República. y
San Pedro de Macorís ha. sido reparado de un todo y será abierto al
tráfico dentro de poco.--El Congreso acaba de dictar una ley- por
medio de la. cual se le concede a. los propietarios de terrenos una. prórroga de un afio que se cumplirá. el 1° de diciembre de 1917 para. que
inscriban su9 títulos en la. forma. establecida. por la. ley de inscripción de la. propiedad territorial. Según la. reciente ley, los notarios
no podrán tener depositados en sus archivos, después de vencida. le.
prórroga. q_ue concede, titulos que no estén inscritos, bajo pena. de
100 pesos por ca.da. titulo.--En los primeros días del mes de enero
se insta.16 en la. ciudad de Santiago de los Caballeros el Instituto
Profesional del Cibao, del cual ha. sido nombra.do rector el Sr. Dr.
Gena.ro Pérez.--En la Provincia. de La. Vega se han da.do recientemente los primeros pasos para la. erección de una estatua de bronce
con pedestal de mármol a. Juan Pablo Dua.rte, fundador de la
República.

�VENEZUELA,

Una ley dictada. por el Congreso del Uruguay con fecha 17 de
noviembre de 1915 fija en ocho horas por día. el trabajo efectivo de los
obrer~s de f~bricas, talleres, astilleros, canteras, empresas de construcción de tierra, o en los puertos, costas y ríos; de los dependientes
o mozos de casas de comercio o industriales, de los conductores,
guardas y demás empleados de ferrocarril y tranvías o de los carros
d~ playa, y, en general, de todas las personas que tengan tareas del
IIllSmo género.--Conforme una ley dictada por el Congreso con
fecha 28 de diciembre de 1915 nadie podrá colocar avisos en la ciudad
de Montevi~eo y su Depar~amento con frente a la vía pública o legibles
de~de ella sm abonar un unpuesto fijado por ley de referencia. Los
aVISos a que se refiere la ley son: Anuncios y reclamos comerciales
ind~striales o profesionales; muestras o salientes, ya sean pintado~
o fiJados en las paredes; marquesinas, toldos, faroles, postigos, arcos
de l~z, proye~ciones,. v_idrios o transparentes de puertas y vidrieras.
La mtend~nc1a. mumc1pal otorgará los permisos del caso, previo el
pag?~ de~ unpuesto respectivo.--El Presidente de la República.
envio últimamente al Poder Legislativo un proyecto de ley por el cual
s~ aprueba el contrato ad referendum celebrado entre el Poder Ejecutivo y la Federal Holding Company sobre establecimiento de una
estación radiotelegráftca.--En Montevideo se inaugurará próximamente el nuevo local del Club Nacional de Regatas, el cual está situado
entre las Calles Convención y Río Branco, en un frente de más de
50 metros a la bahía. La sala de botes del club tiene capacidad para
más.de 100. embarcacioi:es, las cuales podrán bajarse fácilmente por
medio de rieles DecauVJlle. El vestíbulo del nuevo edificio es muy
elegante, estando adornado con ricos y preciosos mármoles nacionales.-Según noticias recibidas de los principales centros agricola.s
del país, la próxima. cosecha de trigo será muy abundante, pues se
han sembrado 400,000 hectáreas de este cereal. Como cada hectárea
produce 1,000 kilogramos de trigo, se espera recoger 400,000 toneladas
de grano, cuyo valor se estima. en 15 ó 16 millones de pesos oro (el
peso oro=$1.0342 moneda. americana.). Como para el consumo del
país y para. las necesidades de la siembra se requerirán 250,000 toneladas, habrá un excedente de unas 150,000 toneladas de trigo &lt;1ue puede
ser exportado. Estando unido el Uruguay al Brasil por medio de
ferrocarriles, espérase que podrá colocar este excedente o parte de él
~n los mercados bra.silefios.--Gracias a una negociación que ha realizado con una. casa bancaria de Chicago, el 1ockey Club de Montevideo
procederá en breve a la construcción de un edificio monumental. Las
obras se realizarán de a.cuerdo con los planos del arquitecto italiano
468

459

Porca.glia., profesor de la. Escuela. de Arquitectura de Milán. Según el
parecer de los entendidos, lo notable del edificio, que costará 2,000,000
de pesos oro, no estará solamente en la fachada, sino en la distribución
interna que es admirable, figurando en el piso superior canchas para
tennis y un field para practicar el football.--El Poder Ejecutivo ha
remitido a la asamblea, con el fin de que sea. tratado en sesiones ext7aordinarias, un proyecto de ley por el cual se autoriza al Ejecutivo
para acordar a los nuevos establecimientos de elaboración de carnes
congeladas, enfriadas, conservadas o cocidas, que se establezcan en
el país, las franquicias de la ley de 15 de junio de 1915 por un plazo
que ~o excederá de cinco años. Las franquicias acordadas por esa ley
ha~ .influido eficazmente en el desarrollo de la industria frigorífica,
facilitando así grandes mercados a la producción ganadera del
Uruguay. En representación de una nueva empresa se ha presentado
el Sr. William B. Fa.rris, solicitando se le den franquicias para. un
frigorífico, a fin de que su situación comercial no sea desventajosa
frente a. la de los establecimientos ya instala.dos.

El movimiento de los ferrocarriles de Venezuela en el primer
semestre de 1915 fué como sigue: Pasajes vendidos, 401,019; carga.
transporta.da., 143,086,976 kilogramos; total de ingresos, 6,438,709.57
bolívares; total de egresos, 3,641,742.50 bolívares; utilidad liquida.,
2,796,967.07 bolívares, la extensión de estos ferrocarriles es de 860
kilómetros.--Por disposición del Poder Ejecutivo, la persona que
vaya. a hacer la explotación de minerales de aluvión en cualquiera
clase de criaderos o yacimientos deberá proveerse de un permiso
escrito del Guarda.minas, quien lo expedirá en virtud de petición
escrita que le dirija el interesado. Dicho funcionario certificará que
el mineral procede de esa clase de explotación, para que el explorador
pueda disponer de él o exportarlo como de libre aprovecha.miento.
Este la.vado se hará sólo a la batea quedando prohibido el procedimiento por Táme, Slice y demás a.para.tos o utensilios con o sin a.malgama.. La. batea. deberá tener forma cónica de 53 centímetros de
diámetro y 17! de profundidad. La duración de este permiso será
de un mes; los que no se proveyeren de él pagarán una multa. al
fisco de 500 a. 1,000 bolívares y perderán el metal explota.do, que
será rema.ta.do en pública subasta, de cuyo producto se dará 50 por
ciento al denunciante y el resto ingresará al Tesoro Público.--Una.
comisión científica., presidida por el Director del Observa.torio Astronómico y Meteorológico de Caracas, hizo los estudios convenientes
del eclipse de sol que se efectuó el 3 de febrero último y pronto

�460

LA UNIÓN PANAMERICANA.

rendirá el informa correspondiente.- -El Gobierno Nacional ha
establecido en la ciudad de Caracas una escuela de ciencias físicas,
matemáticas y naturales que funcionará de acuerdo con las respectivas
disposiciones d~ la Ley de Instrucción Superior, y ha puesto en
actividad en ella las cátedras de álgebra superior y geometría analítica;
geometría descriptiva y sus aplicaciones y estática gráfica; topografía,
geodesia y astronomía prática; física y sus aplicaciones; química y
sus aplicaciones; historia natural; mecánica aplicada. y máquinas;
y dibujo.--También ha creado el Gobierno en esa capital un
instituto para la ense:fianza de lenguas vivas, el cual funciona. en
combinación con la Escuela de Comercio de Caracas.--Según la
memoria del Gobernador del Distrito Federal los ingresos del municipio en el año dé 1915 ascendieron a 3,598,206.23 bolívares y los egresos a 3,158,036.02 bolívares, lo que arroja un superávit de440,170.21
bolívares. El total de lo invertido durante el afio en los diversos
capítulos del ramo de obras públicas en la capital ascendió a 94,012.25
bolívares.- -La municipalidad de Caracas celebró un contrato con
el Sr. Eduardo G. Mancera para la construcción de una nueva plaza
de toros que ocupará el espacio del antiguo matadero de esa capital.
El nuevo circo podrá contener holgadamente unos 12,000 espectadores
y aunque su destino principal será el de circo taurino, será construído
de manera que pueda servir también con toda propiedad para cualquiera otra clase de espectáculos públicos, tales como ópera, zarzuela,
circo para acróbatas o local de cinematógrafo. Los planos del edificio
han sido levantados por el ingeniero Dr. .Alejandro Chataing, quien
se ha basado para el proyecto en la gran Plaza de Toros de Madrid,
España.- -Por resolución del Ministerio de Guerra y Marina se crea
en el Astillero Nacional de Puerto Cabello una escuela prática de construcciones navales y de mecánica aplicada a las mismas, cuyos cursos
durarán tres años; los alumnos que deban ingresar a ella serán
designados por el Ministerio de acuerdo con las circunstancias personales de ellos, sobre la edad que debe estar comprendida entre los
15 y los 20 años, el estado físico, la conducta intachable y las inclinaciones naturales a la carrera que el Gobierno les ofrece. Los gastos
de manutención, vestidos, mobiliario, y demás elementos de la escuela,
correrán por cuenta del Gobierno N aciona.1.--Según un informe
del cónsul de Cuba en Puerto Cabello, publicado en un diario de la
Habana, la Venezuela.o Meat Packing Company (Limited), de ese
puerto, exportó en 1915, con destino a Inglaterra, 1,020,223 libras de
carnes congeladas valuadas en 8,200 libras esterlinas.

1

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EMBAJ ADORES EXTRA

OR DINARIOS y PLENIPOTENCIARIOS.
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Argentma - --- · · · · · · · · ·
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Cuba •.. .• . ··· · · · · · ·- ··
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Ecuador. - -· · · · -· · · · · · ·
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El Balrador. --· · - · · · · · · BoAZ Lo:s&lt;:.

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Guatemala - -- · -· · · · · · · WILLIAM .
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Haití . . --- · · · · ·· · -· ··· · .
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BENJAMIN L. J EFFERSON, Managua.
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WILLIAM J. PRICE, Panamá.
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Panamá . • . . . · · · · · ·· ···
DANIEL F. MooNEY, Asunción.
Paraguay --· · · · · · · · · · ·
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•. BENTON McMILLIN, Lima.
Pllru
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W W RussELL, Santo Domingo.
República Domm1cana. . .
.
RoBERT E. JEFFERY, Montevideo.
Uruguay ---· ··· · · · · · • ·
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PRESTON McGoonw1N, Caracas.
Venezuela. --· · · -· · · · · ·

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ENCARGADO DE ~EGOCIOS.

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TEN' ,·,,,,..
El Salvador -· · · · · · · · · · H ENRY F ·
•Nombrado.

tAusente.

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                <text>Boletín oficial del organismo La Unión Panamericana, institución internacional conformada por las veintiuna Repúblicas americanas. Dedicada a fomentar las relaciones intelectuales, comerciales y económicas entre esas naciones.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Explotación Sal</name>
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                    <text>5\'RGENTINA· BOLIVl5\.. . BRS\SIL.... COLOMB~ • COSTA-R.ICA
y

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~ JUNIO
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BOLETÍN - DE LA
~

1916 5
.

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•

��I

CONSEJO DIRECTIVO
DE LA
,
UN ION
PANAMERICANA

DE LA

RoBERT LANSING, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
Presidell.te ex officio.
EMBA,JADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

UNIÓN

Argentina ... . ..... .... Señor Dr. RóMULO S. NAóN.

Oficina de la Embajada, 1806 Corcaran Street, Washington, D. C.

Brasil. ................ Senhor DoMrcro DA GAMA,

Oficina de la Embajada, 1780 Massachusetts Avenue, Wasbington, D. C.

México .... . ........... (Ausente.)
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINI STROS PLEN I POTENCIAR IOS

Bolivia........... .... .. Señor Don loNACIO CALDERÓN,
Oficina de la Legación, 1633 Sixteenth Street, 'l'l"ashington, D. C.

I

UNION INTERNACIONAL DE LAS REPUBLICAS AMERICANAS

PANAMERICANA

Colombia .............. Señor Don J uuo BETANCOURT. *
Costa Rica ............. Señor Don MANUEL CASTRO QUESADA.
Oficina de la Legación, 1501 Sixteenth Street, Wasbin¡:ton, D. C.

Cuba ................... Señor Dr. C. M. DE CÉSPEDES.*
Ecuador .... ............ Señor Dr. GONZALO S. CóRDOVA,

JUNIO

1916

Oficina de la Legación, 604 Riverside Drh·e, New York, N. Y.

El Salvador ........... Señor Dr. RAFAEL ZALDÍVAR,

Oficina de la Legación, 1800 Connecticut Avenue, Washington, D. C.

Guatemala ............ Señor Don JoAQUÍN MÉNDEZ,
Oficina de la Legación, 1604 K Street, Washington, D. C.

Haití.. ... _............ M. SoLON MÉNOS,

Oficina de la Legación, 1429 Rhode lsland A,enue, Washington, D. C.

Honduras ........... .. Señor Dr. ALBERTO MEMBREÑo.*
Nicaragua .............. Señor Don EmLIANO CHAMORRO,*
Panamá ............... Señor Don EusEBIO A. MORALES.*
Paraguay ............. . Señor Dr. HÉcTOR VELÁZQtJEz,
Oficina de la Le~ación, 16í8 Woolworth Building, New York, N. Y.

República Dominicana.Señor Dr. A. PÉREZ PERDOMO,
Oficina de la Legación, "The Champlain," Washington, D. C.

Uruguay ............... Señor Dr. CARLOS M. DE PENA,
Oficina de la Legación, 1734 N Street, Washington, D. C.

Venezuela ..... .. ...... Señor Dr. SANTOS A. DoMINICI,

Oficina de la Legación, 1406 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.
ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Chile .................. Señor Don ENRIQUE CuEVAS,
Oficina de la Embajada, 1424 K Street Washington, D. C.

Colombia ............. Señor Don ROBERTO ANcízAR,
Oficina de la Legación, 1319 K Street, W ashlngton, D. C.

Cuba ................... Señor Dr. J. R. TORRALBAS,

Oficina de la Legación, 1529 Eighteenth Street, Washin~n, D. C.

Honduras ............ .Señor Don R. CAMILO DÍAz,
Oficina dela Legación, 31 Broadway, New York, N. Y.

Nicaragua ....•....... Señor Dr. JoAQUÍN CUADRA ZA\'AI,A,
Oficina de la Legación, "Stoneleigh Courth Washington, D. C.

Panamá ......• • ....•. Señor Don J . .!!,. LEFEVRE,

Oficina de la Legación, "Stonelei~h Court," Washington, D. C.

SECCIÓN ESPAÑOLA

Perú .................. Señor Don M. DE FREYRE Y SANTANDER,
Oficina de la Legación, 1737 H Street, Washington, D. C.

* Ausente.

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LES , DIEZ y SIE ,TE y B NO ROESTE, WASHINGTON, D. C., U. S. A.
DIR
ECCION CABLEGRAFICA, OFICINA y BOLETI'N • • • PAU, WASHINGTON

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1 CE.

Notas Panamericanas. .... .... .. ... .. .... ....... ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Página.

741

Discurso del Dr. Francisco J. Oliver ante la Alta Comisión Internacional, y lista de los delegados
a la Convención de Buenos Aires-El acta final del Segundo Congreso Científico Panamericano-Reunión de la Sociedad Estadounidense de Derecho Internacional.

UNIÓN

La América Central de Hoy- Costa Rica ..... _..............................
La Ciudad mh Meridional del Mundo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

753
774

El Tabaco de Cuba... .. .. .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Ferrocarril Panamericano......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . . . . . . .

787
800
803
816

El Buceo a Grandes Profundidades._.......... .......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Primera Conferencia de Aeronáutica Panamericana..........................
Personalidades Conspicuas en Asuntos Panamericanos._ ................. _.. .
Escuela de Servicio Nacional Para Mujeres ...... _............ . ..... . ...... .
Inventos Recientes ......... _. _..... _. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

8U8DIRECTO&amp;

821
825

834

Bibliografía._ ............................................. . ..... ·.... . ......

839

República Argentina............... . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

843

Congreso Americano de Ciencias Sociales-Exportaciones de cereales- Industria harinera-E lectrización de ferrocarriles- Fábrica de escobas-Producción vin1cola-Exportación do
carnes congeladas-COngreso Argentino de Telégrafos- Puerto de Quequén-Utilizaci6n
del gas natural- Trilladoras de frijoles- Escuela del Centenario-?tfovimiento del puerto de
Buenos Aires-Obras de dragado en Rosario-Congreso Evangélico Americano-Cultivo del
arroz.

Bolivia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

846

Riqueza mineral-Enseñanza de la sericicultura- Ramal de Corocoro-Escuelas normalesFabricación de tintes- Ferrocarril de Viacha a La Paz- Estación inalámbrica de ViacbaSituación económica del país.

Brasil........ .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PRJ!:CIOS DI!: LA SUBSCRIPCIÓN AL BOLETÍN

Por l&amp; Edición E1pañol.., $1.50, oro americano, al &amp;ño, en lo• paí~es
de la Unión Panamericana; $2.00, oro americano, al año, en Jo, demas.
N,ímero suelto, 20 centuos.
Por la Edición ln¡¡lesa, $2, oro americano, '!_] año, en lo, _países . de la
Unión Panamericana; $2.50, oro americano, al ano, en los demas. Numero
1aelto, 25 centno1.

848

Ingresos municipales- Academia de Altos F.stUdios- Cosechas de maíz y arroz- Compañías
nacionales de navegación- Congreso Americano de Obreros- Red telefónica- Exportaciones
d.e yerba mate-Yacimientos de petróleo-Industria de la pesca.-Exportación de maderasCentenario de la ensefianza de bellas artes- Decreto sobre muestras de mercaderlas.

Colombia.......... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

850

Ferrocarril de COcut.a al Rfo Magdalena-Nuevos faros- Escuelas primarias- Colltisión sanitaria-Ferrocarril de Santa Marta- Limpia del Río Canca.-Acuñación de monedas-COionia
penal- Ferrocarril del Nordeste- Descanso dominical- Celebración de un centenarioFerrocarril de Cíícuta-Museo de antigüedades- Instituto colombiano-Servicio telefónico.

Costa Rica ..... ...... .... ... . ..... _.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

852 ·

Informo de estadística-Estación radiotelegráfica- Plaza de ganado-Exportación de oro y
plata- Exportación de fibra kapoc-Rentas nacionales-Fomento de la horticultura- Gran
hotel-Yacimientos petrolCCeros- Emisión de billetes- Fiesta del árbol- Destilerla de licores
finos.

Cuba.. . ..................... . ... . ........................................

853

Decreto sobre medicinas- Hipódromo y parqu~ de la Habana- Juegos olímpicos- Asilo de
ancianos-Cultivo del haba tonga- Comercio con el África Septentrional-Edificio para la
legación en Wáshington- Movimiento de inmigración-Minas il.e manganeso-Centrales
azucareros.

Chile. ..... . ........................... . .................................
WAStilNGTON: IMPRENTA DEL GOBIERNO: 1918

Canal del Manco-Pesca del salmón-Tarifas de las empresas eltlctricas-Gran maestranzaFomento del cultivo de frutas y legumbres-Yacimientos de petróleo-Federación Aeronáutica Panamericana-Estación radiotelegráfica-Servicio de auto-ómnibus- Establecimiento
azufrero de Chislluma.

m

855

�ÍNDICE.

IV

Ptiglna.

E cuador.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

856

Servicio póblico de teléfonos- Producción de cacao-Agua potable para Guayaquil-Servicio
sanitario militar-Nuevo camino-Vacunación antipestosa-Comisión de Monedas- Ascensión al Volcitn Tuuguragua- Oficinacentral de telefonos-Mouumento a Montalvo- Sociedad
ecuatoriana de beneficencia.

El Salvador.. .. . .. . .. .. .. . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . .. . . . . . .. . . .. . . . . .. .. . .

858

M.isión especial costarricense- Deuda póblica- Escudo de armas y baudera nacionalPS- Medio
circulante-Nuevo sanatorio- Minas de oro y bierro magnético-Convenio sobre deuda
l)l1blica- Cortina escénica para el •reatro de Cólon.

Estados Unidos................... . .. . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . .. .

860

Ensayo de un reA.ector- Records de aviación- Jtmta nacional de censura-Record do velocidad
en automóvil- Construcción de buques- Comisión mixta panamericana de ingenieríaCátedra pern:anente de historia y civilización latinoamericanas- Rentas nacionales- Pie de
fuerza- Ley de construcción naval- Reunión del Institt1to Americano de Ingenieros Eléctricos- Comtmicación radiotelegráfica panamericana.

Guatemala.. ...... .. .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

862

Funciouarios del Poder Judicial- Construcción de un arco de triunfo- Nuevas tarifas postalesCurso de inglés- Templo de Minerva-Sociedad de Socorros Mntu~s- Precio del café guatemalteco.

Haiti. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

864

Explotación de bosques- Unificación de los correos y telrgrafos- Consejo de Estado- Consejo
de agricultura-Canales de re~adlo- Centro literario y deportivo-Fállrica de aceite-Disolución del Senado-Decreto sobre pasaportes- Nueva escuela.

Honduras .................... . . ...... . ................ : ......... -. ..... . ..

•
865

Decreto sobre moneda acuñada-Explotación de los corozales- Fábrica de jabón y velasNuevo ferror.arril- Benemérito de la instrueción póblica- Nuevas industrias en la CeibaSolicitud para la explotación del petróleo.

México... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1 •

867

Minas dé manganeso- Laboratorio q u!mico moderno- Revalidación de las patentes y marcas de
fábrica- Material rodante para los ferrocarriles-Derechos sobre los cueros- Ley de divorcioImportación de automóviles- Nueva capital del Estado de Veracruz- Construcción de
plantas eléctricas- Exportación de petróleo.

Nicaragua_ .. .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

869

Ratificación del tratado con los Estados Unidos- Nuevo hnque--Comunicación telefónicaProdncción de alcohol- Rentade aduaru1s-'rransmisión de fuerza ell-ctrica- Ferrocarril del
Atlántico-Exportación de caoba y cedro- Nuevo ferrocarril-Monedas de cobre-Fabricación de licores- Llnca telefónica a IIonduras- Busto a Rubén Darío.

Panamli ....... . ................................... i . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

870

Producción de cocos- Placeres auríferos- Ferrocarril Almirante-Boquete-Escuela de artes y
oficios.

Paraguay . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

872

Estudio de la producción de maderas- Nueva tarifa de avalúos- Tarilas fluviales-Cambios
en el Gabinete-Consumo de frutas-Propietarios del Chaco paraguayo-Colonia agrícolaSen,icio de chatas frigoríficas- Importación de ,·inos- Movimiento de pasajeros.

Per1í . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

873

Contribuciones fiscales- Muelle de Supe-Circulación de moneda de oro- Ferrocarril de Lima
a Ancón-Concurso literario-Decretosobrehigiene-Producción decohre--Reglamento de la
Ley de Ilerencias-Casas de juego- Movimiento de cheques bancarios- Industria agrícola en
Loreto.

R ep1íblica Dominicana ..... . ..... _..... _.. . .. .. . . . . .. . .. . . .. .. . . .. . . . . . . . . . .

875

Di5tribución de semillas de írijol- Creación del sello rápido cte correos- Obras de regadloConcesión de derechos a la mujer dominicana-Producción de azocar- Contrato para el
alumbrado eléctrico de Santiago-Construcción de un gran puente-Sociedad de agricultores- Acueducto de San Pedro de Macorís--Sucm-gal del Banco del Canadá- Reparación
del Ferrocarril Central Dominicano.

Uruguay. ........... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

877

Obras de riego- Exposición nacional de trigo-Escuela para electricistas- Instituto de t rabajo-Sucursales del Banco de la Repóblica--Saneamiento de poblaciones- Comercio
exterior.

Venezuela...... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Garcero doméstico-Mina de asfalto y petróleo-Minas de carbón-Servicio de carros eléctricos-Comisión venezolana del Primer CongresQ ;\m~ri~9 de! Niij\r"Estaciones meteq.
rológicas-Celebraclón de un aniversario,

878

�BOLLTÍN

VOL. XLII.

JUNIO, 1916

No. 6

DISCURSO DEL DR. FRANCISCO J. OLIVER ANTE LA ALTA COMISIÓN
INTERNACIONAL, Y LISTA DE LOS DELEGADOS A LA CONVENCIÓN
DE BUENOS AIRES.

:

1

Il

1

1

I

1
1

1

1

NTRE los muy notables discursos pronunciados en el seno
de la Alta Comisión Internacional de Legislación Uniforme
que se reunió en Buenos Aires durante el mes de abril
proximo pasado, ocupa puesto preferente el del Dr. Francisco J. Oliver, Ministro de Hacienda de la República Argentina,
por cuanto expresa el objeto primordial que determinó la remüón
efectuada en la capital argentina. Después de dirigirle un cordial
saludo de bienvenida a sus "conciudadanos de América," su autor
bosqueja los propósitos y esperanzas de cuantos han juntado sus
esfuerzos con el fin de fomentar la solidaridad y la protección de los
mutuos intereses de los países que componen la Unión Panamericana.
No pudiendo reproducirlo íntegramente, daremos a conocer algunos
pasajes del mismo, los cuales sintetizan el pensamiento que tan
brillantemente desarrolló en él su autor:

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EL MONUMENTO DE LA COLONIA FRANCESA EN BUENOS AIRES.
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xisten en la capital argentina es el que la colonia
Uno de los monumento~ómásd colst=~ le!ren¡~'fosdii: !evolución de Mayo a la gran Repúbli~ ddel Ppolart!i
francesa regaló en ocas1 n e pr
tina y Francia se estrechan la mano guia as
1 A~l\.fsenda
En la parte superior de di_cho monumentoin:
del progreso,sembrando a su ¡,a.so. el bienestar
genio que ilumina sus destmos Ylas encam
~ cuatro estatuas que representan la C1~cia, la Ind~y !ª abund!!-ncia. Más aArbaJtº sey~:=~ái~~:ie~es que reproducen ~cenas de las revoluciton,es ai:ged~:
· toresca Avenida Alvear en la par e izqmer
tria la Agricultura Y1as
es
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y francesa. El monumento s~ hallad~='::~ 1
las obras de arte más hérmosas con que cuenta la

~f:fe

~!~d~a

i~ !!~!~;/!ngt~':t1 Jiebre escultor !rancés Peignot.

La solidaridad americana toma día a día cont.ornos más definidos y prácticos. A los
primeros idealistas siguieron los congresos panamericanos que acercaron a estos
pueblos y procuraron darles orientaciones de recíproca conveniencia. Pero la tierra
no estaba aún preparada para la nueva simiente. Cuestiones de llmites enojosas
mantenían distanciados varios pueblos hermanos, las comunicaciones eran harto
dificiles y el capital, mágico propulsor del progreso, era insuficiente y esquivo.
El horizonte ha clareado y las cuestiones territoriales han cedido ante los arreglos
equitativos, al arbitraje han rendido tributo todas las Naciones de América y han
podido concentra.r en la obra de su desenvolvimiento político y económico interno,
las energías que otras empleaban en la acechanza de enemigos imaginarios. El
desenvolviniento rá.pido de capitales es un hecho en uxlos nuestros países y culmina
en la hermana mayor, la gran democracia norteamericana. Aquel es el primer país
que cumplida su evolución económica interna, puede exteri,prizar la fuerza creadora
de su capital. Ha coronado su sólida organización industria) con la ley de reservas
federales, que no es otra cosa que substituir la anarquía del crédito, por su falta de
rumbo y desperdicio de fuerzas, por la cooperación y dirección central de las finanzas
bancarias de todo el país.

*

*

*

*

*

*

*
741

�NOTAS PANAMERICANAS.

743

Mientras en la vasta complicación de los intereses de las naciones otras iniciativas y
otras fuerzas tiendan a resolver e implantar para nuestra América las grandes conquistas
hoy en peligro, del mar libre y de los derechos de los neutrales, nos incumbe a nosotros
buscar la forma de allanar las dificultades que a los altisimos propósitos de la unión
económica americana, oponen la falta de medios materiales para realizarla y las peculiaridades de las diferentes legislaciones nacionales o de Estados en nuestras paises.
La creación de una marina mercante es obra casi secular y requiere un esfuerzo
de capitales enormes. Pero nuestra gran isla americana no puede estar expuesta a
quedar como hoy, sujeta para sus comunicaciones y transportes de hombres, productos e ideas a las conveniencias o combinaciones extrañas a sus intereses y propósitos, y si algo debemos aprovechar de la enseñanza actual, es la necesidad de crear
en nuestros países una flota más o menos importante según el esfuerzo que cada uno
pueda desplegar y que cooperando en una acción regulada pueda ser un medio de
transporte del producto de nuestro trabajo y de los medios necesarios para nuestra
vida y producción. La forma y medida de este problema, los podría determinar
cada estado, pero por fortuna la producción de nuestra rica América se realiza para
cada país o grupo de países, en épocas distantes y la cooperación sería facilitada por
esa circunstancia especial y ventajos1.

EL SR. DR. FRANCISCO J. OLIVER,
Presidente de la Alta Comisión de Legislación Uniforme que se reunió en Buenos Aires. E l Dr. O!iver
nació y se educó en Buenos Aires, habiéndose graduado en la Universidad de esa ciudad en 1882. Dos
años después fué nombrado miembro de una de las facultades de la misma en su calidad de :profesor
de economla pol!tica. Años mAs tarde r egentó la cátedra de finanza. En 1904 lué elegido diputado
al Congreso por la ciudad capital, habiendo sido presidente del cuerpo de 1906 a 1907. En 1912 fué
elegido Diputado por la Provmcia de Buenos Aires, cargo que renunció en agosto de 1915 para entrar a
desempeñar las funciones de Ministro de Hacienda.

He aquí la lista de las delegaciones que concurrieron a la Conferencia y el personal de las mismas:
Estados Unidos de América: Sres. William McAdoo, presidente;
Duncan U. Fletcher, Andrew J. Peters, Paul M. Warburg, Samuel
Untermeyer, John H. Fahey, Archibald Kains, Constantine E.
McGuire, secretario general interino ; J. Brooks B. Parker, secretario
general auxiliar; Teniente E. C. S. Parker, agregado naval. Argentina: Sres. Francisco J. Oliver, presidente; Ricardo C.Aldao, Eduardo
L. Bidau, Alfredo Echagüe, Samuel Hale Pearson, Manuel M. de
Iriondo, Elcodoro Lobos, Leopoldo Melo, Norberto Piñero, Luis E.
Zuberbuhler, Emilio Hansen, secr etario general; Agustín Muñoz Cabrera, pro-secretario general. Bolivia: Sres. Carlos Calvo, J osé Luis
Tejada, Eliodoro Villazón, Jorge Sáenz. BrasiJ: Sres. Juan P andia
Calogeras, presidente; Herculano Marcos Inglei de Souza, Custodio
de Almeida Magalhaes, Juan Francisco de Pauli e Silva, Raoul Dunlop, se~retario; y Lourival de Guillobel, secr~tario. Chile: Sres.
Armando Quezada A., presidente; Manuel Salinª'8, Alberto Edwards,
Francisco A. E ncina, Luis Izquierdo, Jorge Matte, Guillergo Subercasseaux, Luis Illianes, secretario; Alfredo Avilos, secretario. Colombia: Sr. Guillermo Ancízar Samper. Costa 'Rica: Sres. Juan R.
Arias, Manuel Aragón y Roberto Fernández Güell. Cuba: Sres. Juan
de Dios García Kohly, presidente; Benjamín Giberga, Alvaro Ledón.
R epública Dominicana: Sr. Agustín Henriquez y Carvajal. Ecuador:
Sres. Agustín Cabezas G., presidente; Alberto Bustamente, Rafael
Vascones Gómez, y :Manuel Bustamente, secretario. Guatemala:
Sres. Juan J. Ortega y Francisco Sánchez Latour. H aití: Sres. Seymour Pradel, presidente ; Fleury Fequiere, y Edmond Montas, secretario. Honduras: Dr. Manuel G. Zúñiga. Nicaragua: Sres. Pedro
Gonzales y José de la Luz GueITero. Panamá: Dr. Eusebio A. Mo-

�DELEGADOS A LA ALTA COMISIÓN I NTERNACIONAL DE LEGISLACIÓN UNIFORME Y PERSONAS DE SU FAMILIA.
GRA FÍA FUÉ TOMADA EN LA V I SITA QU E H ICIERON AL DEPARTAMENTO DE INMIGRACIÓN.

DELEGADOS DE LOS ESTADOS UNIDOS A LA A LTA COMISIÓN I NTERNACIONAL DE LEGISLACIÓN UNIFORME Y
PAÑARON.

ESTA FOTO-

SEÑORAS QUE LOS ACOM

Esta fotogralia fué tomada abordo del crucero Tennessee de la Armada de los Estados Unidos. E n la primera fila están las señoras d e Untermyer. de McAdoo y de Peters. De pie,
y de izquierda a derecha, están los Sr s. Dun.c an H. F letcher , Senador dt los Estados Unidos; Samuel Unter myer, Joseph H. F ahey, William G. McAdoo, Ministro de Hacienda
de los Estados Unidos; Andrew J . Peters, Archibald Kains y Paul M. Warburg.

�746

LA UNIÓN PANAMERICANA.

rales . Paraguay: Sres. Eusebio Ayala, presidente; Juan B. Gaona,
Gualberto Cardus Huerta, Guillermo de los Ríos, Pedro Jorba, Venancio B. Galeano, Enrique Bordenave, secretario; y Carlos Jorba,
secretario. Perú: Sres. Manuel Elias Bonnemaison, José Santiago
Rey Basadrc y Carlos Buenaño. El Salvador: Sres. Francisco A.
Lima, presidente, y José Antonio Quiroz, secretario. Uruguay: Sres.
Pedro Cossio, presidente; Luis Piera, vicepresidente; Gabriel Terra,
Daniel Muñoz, Julio M. Llamas, Eduardo Jiménez de Arechaga,
Daniel Blanco Acevedo, Coronel Guillermo Lyons, Octavio Morato,
Eduardo Vázquez, 'l'acito Herrera, y Guillermo Wilson, secretario
general. Venezuela: Dr. Carlos F. Grisanti.

1\

EL ACTA FINAL DEL SEGUNDO CONGRESO CIENTÍFICO PANAMERICANO.

1

1

Después de publicado el último número del BOLETÍN comenzó a
circular un volumen titulado "The Final Act and Interpretative
Commentary Thereon" (Acta final y sus comentarios), el cual ha
sido impreso por la Secretaría del Segundo Congreso Científico
Panamericano que estuvo reunido en Wáshington desde el 27 de
diciembre de 1915 hastii el 8 de enero de 1916. El trabajo de
referencia ha sido preparado por el Dr. James Brown Scott, de la
Fundación Carnegie, quien actuó como ponente o relator general del
congreso y fué uno de los delegados que en el mismo representaron a
los Estados Unidos. Con el fin de que se tenga idea de la importancia
de esta pub.licación, reproducimos en seguida el prólogo de que está
precedida y que fué escrito por el Sr.•Tohn Barrett, en su carácter de
Secretario General del congreso. Dice asi:
El presente volumen contiene el acta final del Segundo Congreso Cientifico Panamericano, la cual fué aprobada el 8 de enero de 1916 y s.uscrita el mismo día. por los
delegados oficiales autorizados al efecto por las 21 Repúblicas que estuvieron representadas en el congreso. El acta final a que nos referimos.es en consecuencia genuinamente oficial.
Según se observará, este importante documento va acoµipañado de una exposición
general acerca del origen y de la índole del congreso, en l~ cual se indica brevemente
el método seguido en las labores del cuerpo, se explican 'las resoluciones y recomendaciones comprendidas en el acta final y se deja constancia de la interpretación que,
al aprobarlas, les dió el congreso. La exposición de referencia ha sido escrita por el
Sr. James Brown Scott, ponente general, a quien la comisión ejecutiva de los Estados
Unidos y la comisión ejecutiva del congreso le dieron el encargo de redactar un
informe general de las labores del cuerpo.
Adémas de esto, el volumen contiene el programa del congreso tal como fué cumplido en definitiva, una lista de las institucionas cientificas y de las asociaciones sabias
que tomaron participación en el congreso y una nómina de las personas invitadas a
concurrir al mismo. Confiase en que la pronta preparación y publicación del acta
final y de sus comentarios con anterioridad a la de las deliberaciones del cuerpo, las
cuales darán materia para varios volúmenes, no sólo lograr-á. poner de manifiesto los
importantes resultados obtenidos por el congreso, sino que servirá para mantener vivo

�-- --- - -...,....

LA RE P RESA DEL CERRO DEL ELEFANTE, NUEVO MÉXICO, EST ADOS UNI DOS.

U na de las labores más importantes en que se o~up!I el Gobierno de los E stados Unidos es la de hacer apropiadas p ara el cultivo las regiones que
un a escasés de lluvia cas i secular ha tomado áridas. De ese n úmero existen muchas en la p:irte occidental de aquel pa!s y que por m ed io del
r iego sa han con vartido en distritos agrlcolas d e gran pro j ucción y valor. E sta labor ha s ido realizada por el Departamen to del Interior de los
Estados Unidos. E ntre las obras más gran des de irrigación que ha llevado a cabo figura la que quedó terminado en mayo de este aao y con la
cual se le dará agua a una enorm e superficie del valle del R!o Grande, cerca de la frontera m exicana. El trabajo, que fué comenzado en 1911,
ha costado cerca de $10,000,000; p ero gracias a é l sa convertirán en granjas productivas 180 millas cuadradas de t errenos áridos. Con la gigantesca
represa q ue se const ruyó en el R l o Grande y qu e m i de 1,200 p ies de largo por 304 de alto en su punto más elevado, se formó un gran lago
1
artificia l que, cuan d o está llen o. contiene mas de 650,000,000 galones de agua.

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�750

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el interés que despertó y que quedará confirmado cuando se publiquen todos los
trabajos de aquel.
El Sr. Scott me ha dado el encargo de expresarles su agradecimiento a los Presidentes de lasnuevesecciones del congreso, al Subsecretario General, Dr. Glen Levin
Swiggett, y al Secretario de Actas de la comisión ejecutiva del congreso, Sr. Henry
Ralph Ringe, por los valiosos datos que le suministraron para redactar la exposición
y por haberle proporcionado los documentos que figuran en el presente volumen.
0

l

lI

UN PEZ QUE SE INFLA.
Este pez singular tiene la propiedad de poder inflar el
abdomen con aire o de dila·
tarlo en el agua de manera
considerable. Algunas variedades del mismo inflan o
dilatan el esófago en vez del
abdomen. No hace mucho
se echaron varios pargos en
el acuario de la Sociedad de
Zoologla de Nueva York
donde habla algunos de
aquellos peces. Inmediatamente estos últimos se di·
!ataron en el agua no siéndoles posible a los pargos
hacerles a aquellos otra cosa
que empujarlos como si hu·
biesen sido meras pelotas de
jugar, pues los peces en cuestión se inflaron tanto o se
pusieron tan redondos como
para que no se les engullera
o mordiera. En el grabado
de arriba aparecen los peces
de referencia en su estado
normal; en el del centro
cuando están inflados con
aire,y en el de abajo cuando
se dilatan en el agua.

Hablando ahora en su carácter de funcionario ejecutivo de la
Unión Panamericana y a la vez en nombre del Subdirector de dicha
institución, el Director General se vale de esta oportunidad para
felicitar al Dr. Scott por su excelente exposición, la cual no dejará de
ser vista con interés y de merecer el aplauso de los delegados del congreso, a.si de los Estados Unidos como de la América Latina, y que,
sin duda, está llamada a ser estudiada con atención y a servir de
modelo para los futuros congresos. Todos los que de algún modo
tomaron participación en la..'&gt; labores de aquel Congreso Científico, el
cual fué la más airosa de las conferencias internacionales celebradas
en Wáshington y la asamblea panamericana más numerosa que
registra la historia del hemisferio occidental, leerán con detención ese
comentario y lo tendrán a su alcance con el fin de responder a cualquier
cuestión relativa al congreso. Además de los comentarios a que nos
hemos referido, el volumen encierra varios apéndices valiosos que en
su mayor parte han sido preparados bajo la dirección del Dr. Glen
Levin Swiggett, subsecretario del congreso, y con la cooperación del
Sr. Henry Ralph Ringe, secretario de actas de la comisión ejecutiva
del congreso. La edición inglesa del acta final será seguida en breve
por la edición española de la misma, la cual se distribuirá profusamente en toda la América Latina.
REUNIÓN DE LA SOCIEDAD ESTADOUNIDENSE DE DERECHO INTERNACIONAL.

La décima reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Derecho
Internacional, la cual se efectuó en la ciudad de Wáshington desde
·el 27 hasta el 29 de abril próximo pasado, fué una de las más lucidas,
'si no la más lucida de cuantas hasta ahora ha celebrado aquella.
Esta sociedad, que fué fundada hace 10 años, se ha conquistado en
los Estados Unidos una envidiable posición que le ha valido general
estima. El Dr. James Brown Scott, de la Fundación Carnegie,
merece especial mención por todo cuanto ha hecho con el objeto de
favorecer el desarrollo de la corporación. Tanto en las sesiones
como en el banquete que le puso fin a esta reunión se pronunciaron
interesantes discursos por los internacionalistas más notables con
que cuentan los Estados Unidos, siendo de señalar el del antiguo
Secretario de Estado Sr. Elihu .Root, presidente de la sociedad; el
Al&lt;&gt;nción de la Sociedad de Zoolo,r!ade Nueva York.

�752

LA UNIÓN PANAMERICANA.

del Sr. David Jayne Hill, antiguo embajador de los E stados Unidos
en Alemania ; el del Sr. James W. Garner, profesor de Ciencia Política
en la Universidad de Illinois; el del Sr. Philip Marshall Brown,
profesor de Derecho Internacional y de Diplomacia en la Universidad
de Princeton ; el del Sr. Raleigh C. Minor, profesor de Derecho
Internacional en la Universidad de Virginia; el del Sr. Amos S.
Hersby, profesor de Ciencia Política y de Derecho Constit~cional
en la Universidad de Pittsburgo¡ el del Sr. George Gray, Miembro
de la Corte Permanente de Arbitraj e; y el del Sr. Roberto Lansing,
Secretario de Estado de los Estados Unidos. En las conversaciones
que los miembros de la sociedad sostuvieron en los p~illo~ del hotel .
v en los banquetes discutieron constantemente los div~rsos puntos
d.·~ derecho internacional que. afectan las relacione¡, panamericanas,
prevaleciendo entre todos la creencia de que dichos puntos se considerar~n con mayor atención·en las sesiones venideras.

1

LA~ AMERICA CENTRAL DE
HOY --COSTA RICA ",, "

C

UANDO en su cuarto y último viaje, realizado en el año de
1500, Colón dobló el Cabo ele Gracias a Dios, y después de
una tormentosa y memorable navegación se &lt;lió a recorrer
las costas de las que en la actualidad son las Repúblicas
&lt;le Nicaragua y de Costa Rica, decidió desembarcar en el postrero de
los países nombrados, al cual le dió el nombre que lleva en vista de
las riquezas que en él pudo con templar. Desde la época a que nos
referimos hasta mediados del siglo décimonono, la historia de dicha
nación estuvo estrechamente ligada a la de las demás Repúblicas de
la América Central. Durante el período ele la dominación española
estuvo comprendida en la Capitanía General de Guatemala, habiendo
estado agregada por un tiempo al Virreinato ele Nueva España.
Cuando en 1829 ocurrió la declaración de Independencia de la América
Central y se constituyó la R epública de la América Central, Costa
Rica formó parte de la misma. Posteriormente, destronado Iilll'bide
y disuelta la Federación de la América Central, Costa Rica se constituyó en nación ind('pcndicnte. Este suceso se verificó el 1° de abril
de 1829, dándose Costa Rica una constitución el 21 de enero de 1847
y adoptando la denominación de R epública de Costa Rica.
El recuerdo de estos datos históricos no carece de objeto, pues ellos
tienden a señalar los orígenes un tanto convulsivos de la vida nacional
del país y a acentuar el hecho de que desde que comenzó su existencia
como nación independiente, él ha seguido con escasos paréntesis una
senda de adelanto y de ilustración que ha producido maravillosos
resultados en su progreso material y social. Sosegada y pacificamente, el país ha venido esforzándose desde hace medio siglo por
resolver los problemas que le son peculiares, por inculcar en la mente
del pueblo sentimientos de libertad, independencia y patriotismo, y
por inspirar confianza a los de afuera con el fin de atrncr los capitales
para el fomento de su agricultura y de su comercio.
El orgullo del pais consiste en que sus maestros ele escuela forman
un núcleo más numeroso que el de su Ejército, señalando el costarricense los edificios escolares diseminados por toda la República como
la razón de ser de la excelente vida democrática de que disfruta esa
hermosa tierra. No es este un orgullo infundado, pues al paso que
su Ejército se compone de cerca de 500 plazas entre oficiales y soldados, sus maestros de escuela alcanzan a más de 1,000 y los niños que
1

Por Harry O. Eandberg, del personal de la Unión Panamericana.

41641-Bull. 6-16-2

753

�SAN JOSÉ, LA ENCANTADORA CAPITAL DE COSTA RICA.
En el centro de nn extenso y fértil valle y a unos 4¡000 pies sobre el nivel del mar se halla sitnada la deliciOS&lt;3 capital y centro comer&lt;'ial de la República de Costa Rica. 'l'anto
su excelente clima como la agradable atmós era de la ciudad y sus amplias calles y plazas, sus edificios públicos y privados y las facilidad€S que brinda, hacen de ella
una de las capitales mfts cómodas y atrayentes de la América Latina. San José estft unida por rerrocarri con Puerto Limón, puerto del Atlftntico, y con Puntarenas,
puerto Pactflco.

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UNA CALLE MERCANTIL DE SAN JOSÉ, COSTA RICA.
Si se tienen en cuenta e l tamaño y la población de la ciudad, es indudable que sus calles ofrecen escenas de actividad y movimiento. Los diversos almacenes que en ella existen
atraen con sus artlculos de toda especie una enorme clientela. Por las noches bay en ella considerable animación, dado que sus calles están bien a lumbradas, viéndose los
establecimientos donde se venden refrescos sumamente concurridos por el elemento Joven de la población. Uno de los contrastes mfts interesantes que ofrece la ciudad es el
ver los carros de tranv1a y los automóbiles mezclados con los antiguos carros de bueyes, los cuales van haciéndose cada vez mfts raros en los centros populosos.

�LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-COSTA RICA.

757

dirigen a 35,000. La instrucción fué el medio elegido por Costa Rica
desde sus primeros días con el propósito de mejorar su estructura
gubernamental, de desarrollar sus instituciones políticas y de generalizar el espíritu de justicia y de igualdad, habiendo sido esa regla
de conducta la que le ha procurado el puesto que ocupa entre los pequeños países más adelantados del mundo. Se dice que el progreso
de una nación anda en razón directa de los medios de enseñanza de
que dispone, sencilla verdad esta que puede comprobarse en Costa
Rica.
Se hace un tanto dificil el no mostrarse uno demasiado entusiasta
al hablar de este país. La tierra es tan encantadora y atractiva, su
gente tan feliz, el trabajo mismo tan placentero en ella, que en realidad
nos os dificil darnos cuenta de la razón de todo esto. Quizás se le
deba al clima o, con mayor probabilidad, a la gente que puebla su
territorio. Un clima agradable, unas gentes simpáticas y un país
pintoresco son cosas que convidan a renunciar a todas las demás.
El clima de Costa Rica se acerca a lo ideal. En invierno os apacible
y agradable; en verano cálido, pero no ardiente durante el día y
fresco por las noches. ¡ Y qué gente tan hospitalaria, generosa y
afable ! Casi se imagina uno que todos son miembros de una misma
y enorme familia y que todos se conocen íntimamente entre sí. Semejante espíritu democrático se advierte no sólo entre los adultos
sino entre los mismos niños de escuela que vestidos con los trajes
más limpios y sencillos que prescriben los reglamentos ve uno caminar
por las calles o jugar en las plazas.
El país ocupa una ventajosa situación desde el punto de vista
geográfico. Es el más meridional de los que componen el grupo
centroamericano y sólo está a un día de navegación de Panamá.
Su proximidad a la gran vía interoceánica hace que sea muy visitado
por turistas. Además, posee costas así en el lado del Pacífico como
en el del Atlántico. En la costa del Pacífico se encuentra Puntarenas,
su puerto principal en dicho litoral, puerto que se halla en constante
comunicación con Panamá y demás puntos del Pacífico. San José,
su ciudad capital, se halla unida a Puerto Limón y Puntarenas por
un ferrocarril que pone en comunicación directa las dos costas.
El examen de la situación económica do Costa. Rica comprueba la
firmeza del progreso material de dicha nación. Aun cuando sólo
cuenta con una población que apena~ excede ele 400,000 habitantes,
su comercio exterior es de cerca ele $20,000,000, los cuales se dividen
casi por iguales partes entre la importación y la exportación. Este
total es el segundo en importancia cuanto al comercio de la América
Central. Aun cuando su industria no se ha desarrollado del todo,
del uno al otro extremo del país existen multitud de fábricas que
producen artículos destinados al consumo local. Entre las más
importantes de las mismas :figuran las que se ocupan en la cons-

�Foto,ira.ffo.dc Underwood &amp; Underwoocl.

UNA PLA:N'TACI ÓN DEL ORAN PAÍS BANANERO DEL IIEMISFERIO OCCIDENTAL.

El grabado anterior raproduce una de las grandes plantaciones de banano de las inmediaciones de Pn2rto Limón. Las casas que aparecen en el centro del
cuadro estll.n destinadas al superintendente y a los trabajadores de la finca. El cultivo del banano constituye la gran industria del pa!s, representando
el desarrollo que ella ha adquirido en Costa Rica una de las mayores empresas del mundo. El pats exporta anualmente más de 11,000,000 de racimos,
valuados en unos $5,000,000.

EN UNA HACIENDA DE CAFÉ DE COSTA RICA.

A la industria bananera Je sigue en importancia la del cultivo del café. El fruto que sa cosecha en el pa1s posae un aroma delicioso y peculiar, siendo uno de los mejores que se
producen en el mundo. Casi las tres cuartas partes de la producción an ual del café de Costa Rica s a exporta para Inglaterra, notándose un aumento constan te en las fm.
portaciones que del fruto se hacen en los Estados Unidos. E l total de la p roducción anual es aproximadamente de 40,000,000 de libras, representando el valor de lo exportado cerca de $3,000,000.

�LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-COSTA RICA.

IGLESIAS DE COSTA RICA.

Cada aldea o pueblo del pals posee su iglesia, siendo la mayor parte de les templos muy parecidos cuanto
arqu1tectll!"ª· En el grabado de arriba apa~i!Ce la iglesia de _Des~mparados, la cual es de madera y muy
caroot~rlst1ca del pals. )j:l grabado de aba¡o reproduce la iglesia de Puntarenas, de estilo y construcc16n pxulia~es, como quiera que está hecha de piedra y que su arquitectura r&lt;1euerda las viejas iglesias p:moquiales de Inglaterra.

761

trucción de muebles. Las maderas que abundan en los bosques del
país, de gran variedad y belleza, proveen a las necesidades de esta
industria, hablando muy en alto acerca de la habilidad alcanzada
en estas labores los artísticos muebles que se ven alli en las moradas,
oficinas y almacenes.
Sin embargo, la riqueza de la nación depende del cultivo de la
tierra, pues, conforme se recordará, el banano y el café son los dos
graneles factores de su comercio de exportación. El café de Costa
Rica es de superior calidad y alcanza excelentes precios en el
extranjero, principalmente en la· Gran Bretaña, hacia donde se
exporta casi el 75 por ciento de su producción y donde se le mezcla
con otras clases.
Pero la gran industria del país es el banano, fruta que constituye
el principal artículo de exportación de casi todos los países ribereños
del Caribe. Costa Rica es el primer país bananero del hemisferio
occidental, dado que produce mayor número de racimos del fruto
del Musa sapiens que cualquier otro de los países del continente
americano. Costa Rica exporta de 10,000,000 a 12,000,000 de racimos
por valor de más de $5,250,000. Su zona bananera encierra cerca dfl
390 millas cuadradas de terreno, y aun cuando esa enorme superficie
no halla cultivada en su totalidad y parte de ella es inadecuada para
esos fines, todo hace esperar que en su mayor parte será utilizada
para este o para los demás productos tropicales que se disputan los
mercados del norte.
En los últimos años se ha notado cierta merma en la producción
del banano, la cual se debe en parte a una enfermedad cuyo origen
y eliminación están aún por descubrirse, aun cuando son objeto de
investigaciones y experimentos científicos. Con todo, en los distritos fruteros se han fundado nuevas plantaciones, en tanto que en
las tierras abandonadas se han hecho sementeras de cacao. Esta
última planta prospera admirablemente, llegando quizás a ser la enferrnedad de que se ha hablado un bien indirecto, por cuanto puede
llevar los esfuerzos del país a producir diversidad de frutos y a darle
do ese modo a la agricultura un desarrollo más amplio. Dadas, por
una parte, la creciente importancia de Panamá y de la Zona del Canal como centro de la navegación universal, y la demanda mucho más
grande que día por día habrá en sus depósitos de provisiones, y, por
la otra, la proximidad' a que de ellos se halla Costa Rica, bien así
como su extensión territorial, su variedad de climas y la fertilidad de
su suelo, no será extraño que dicha República alcance a gozar de las
mismas ventajas que se derivan de la circunstancia de poseer a sus
puertas un gran mercado. De esta situación se dan los costarricenses cuenta. Durante la visita que quien esto escribe tuvo ocasión
de hacerle al pais pudo advertir que al asunto se le consagraba la
atención que merece y que el Presidente de la República, Excmo.

�PARTE DE LA FACHADA DEL llOSPITAL DE SAN JUAN DE DIOS DE SAN JOSÉ.

LA CATEDRAL DE SAN JOSÉ, COSTA RICA.
Es un edilicio sólido qu2 s~ levanta a un lado de la plaza central. Aun cuando en rzalidad no es muy
alto, la s~veridad y elegancia de su arquitzctura le suministra un aspecto imponente. Su entrada
estií. adornada con lindos jardims; y a uno de sus costados s2 encuentra el Palacio Episcopal.

Este hospital es uno de los institutos de caridad más antiguos y mejor montados de la América Central.
Ft!Ildado ~n 1799 por el Obisp~ T_ristá.n fué ~e~rganizad~ en 1852, habiéndose colocado 25 añ.os después la
pnmera p1i!dra del presente edifimo. E1 s?rv1c10 del hospital se halla a cargo de las Ilrrmanas de la Caridad
y es sostenido por contribuciones de particulares. En su personal cienttfico figuran médicos y cinijanos
de fama.

LA CASA DEL MÉDICO DEL ASILO DE CHAPUY EN SAN JOSÉ.
LA COLECCIÓN DE ANTIGÜEDADES DEL PALACIO EPISCOPAL DE SAN JOSÉ.

1.

En el Palacio Episcopal d2 San José existe una de las mejores colecciones privadas de antigüedades que
se conocen. Está. compuesta de 20,000 objetos que representan extraiias, artlsticas y curiosas obras
de los ind1genas de las diferentes regiones del pa1s. Entre las reliquias que en ella figuran las hay del
arcilla, de piedra y hasta de oro y de plata, siendo muchos los objetos raros y preciosos comprendidos
en la colección. En el palacio existen también buenas galertas de retratos de los Presidmtfs de la
República y de los obispos de la diócesis. Entre las demás cosas de interés que se ven en el palacio
figuran una bibliot.)Ca de 15,000 volúm:n:s y un:i col:cci6n bastante numerosa de aves de los bosques
costarricenses.

El A~ilo Chapuy es indudablemente uno de los manicomios modelos del continmte americano. Los
pacientes se hallan en el centro de un hermoso parque, habiendo sido construido el edificio de conformidad
con las in~icaciones de la ciencia. El asilo fué inaugurado en 1890, después de emplear cinco aflos en su
construcmón. La casa que aparece en el grab11do -pertenece a la clase de edificios de madera que se están
haciendo muy populares en el pals.

�764

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Sr. Alfredo González, se halla singularmente dispuesto, con la energía,
el entusiasmo y la previsión que le son característicos, a que su pais
derive los mejores frutos que ofrece dicha oportunidad.
A e3te respecto debe también considerarse la industria ganadera
del país. En él se encuentran extensos terrenos propios para la cría;
y aun cuando se importa algún ganado para la ceba y reproducción,
los escasos embarques que se han estado haciendo para Panamá indican la posibilidad ele que la mencionada industria llegue a ser para
el país otro factor económico de consideración.
Después de examinar con espírito crítico y en términos generales la
situación política, social y económica del país se llega a comprender
larazón del contento que en él reina y a darse cuenta de por qué la tierra
se halla tan bien dividida entre la gente que la puebla. También llega
uno a darse cuenta do la formación de una clase media laboriosa ; y de
por qué la gente de todo el país parece tan feliz o independiente, se
precocupa de sus problemas, ejerce libremente sus derechos políticos
y se esfuerza por contribuir al bienestar nacional.
Cuando se llega al país por la vía de Puntarenas, conforme le ocurrió
al autor de este artículo, puede gozarse de la vista de una playa ele
blanca arena en la cual van a deshacerse las escrespadas olas. La
población nombrada es pequeña y limpia y de callos y aceras bien
conservadas. Tiene una plaza sumamente agradable, ocupando sus
dos club3 tal situación en las cercanías de la orilla del mar, que cómo. &lt;lamente puede gozarse de la frescura de la brisa marina mientras se
leen los últimos periódicos y revistas del extranjero. Los almacenes
del lugar están bien surtidos, siendo muchos do ellos sucursales de los
grandes establecimientos de la capital. También pueden verse en él
algunos edificios públicos, todos limpios, en magníficas condiciones
higiénicas y que provocan ser visitados. Tales son los cuarteles, el
despacho del Gobernador, diversas casas de escuelas y la interesante
iglesia, la cual se destaca a lo lejos en un llano cubierto de verde hierba
y cuyo estilo arquitectónico hace pensar curiosamente, antes que en
un templo latinaoamericano, en una vieja iglesia parroquial de Inglaterra.
En Puntarenas se toma el ferrocarril para la capital, recorriéndose
en el trayecto que media entre los dos puntos 69 millas. El panorama
genuinamente tropical que se contempla durante el viaje y que es
en extremo pintoresco, le suministra al viajero la mayor delicia.
Allí se ven mesetas, colinas, volcanes, llanuras onduladas; toda una
serie de creaciones de la naturaleza que se hallan arropadas por un
manto de verdura y que bajo la atracción de la exhuberancia de la
vegetación tropical contribuyen a dar más intensas sombras de tono
azulado y purpúreo; en tanto que flores silvestres de brillantes matices acrecen el artificio del color, olvidándose uno en la contemplación

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LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-COSTA RICA.

LA BIBLIOTECA NACIONAL DE SAN JOSÉ.
Esta biblioteca es uno de los elementos más importantes del~ vi.da intele~tual de la Repúb\ica, caqa una de
cuyas poblaciones posee una institución semejante. El ed1fic10 de la b1bhoteca de la cap1~l enc1erra.giás
de 30,000 volúmenes, catalogados y ordenados cient1flcamente. Entre ellos hay un gran numero de h ros
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extranjeros.

EJERCICIOS ESCOLARES EN SAN JOSÉ, COSTA RICA.
L~ instrucción primaria es en Costa Rica gratuita y obligatoria aun cuando por el l!Íl~ero de edificios
csoobms y e1 gran contingente del elemento .e~tudiantil se~ª a.e ver que e1 constreñfr~Iº nºº es mce
sario para que los niños aprovechen las racihdades que eX1Sten para su educamón.
p s s. consagr
con energía y método a los problemas concernientes a la instrucción popu\ar, comprendbfilº ~dla
riqu?za mis grande de que puede disponer una na~ióD; no es otra 9ue la posesión de un pue o us
o,
habiendo corr~spondido los costarricens?s a la reahzac1ón de este ideal.

6

767

de estas maravillas naturales del tiempo que se requiere para realizar la ascensión de cerca de 4,000 pies que se hace hasta el florido valle
que lo sirve de asiento a San José. Pero así y todo, no deja uno
de advertir que viaja en cómodos vagones provistos de asientos de
terciopelo y de butacas giratorias.
El tren penetra al cabo en la bien construída estación, y en llegando
a la calle pueden verse los carros del tranvía eléctrico dispuestos a
conducir a las gentes que de aquella salen. Por un momento se duda
de si se está viajando en los trópicos. Ya en el carro del tranvía,
examina uno a los demás pasajeros y se admira de lo bien vestidos
que están los hombres y de lo cuidadosos que son de la comodidad
de los otros, haciéndole aquí sitio al pasajero que acaba do llegar o
poniéndose de pie para ofrecerle su asiento a una dama. Y de uno
u otro modo se encuentra uno entregado a la admiración de las
mujeres, pues la belleza, la gracia y el encanto de las costarricenses ha
llegado a hacerse proverbial. En las paredes de las carros pueden
verse multitud de anuncios en español acompañados de artísticos y
airosos dibujos. Los anuncios han llegado a ser en Costa Rica un
arte especial, de modo que tanto en el ferrocarril como en el tranvía
puede uno encontrarlos.
Al pasar el tranvía por la parte comercial de la ciudad se admira
uno del número y del tamaño de los establecimientos mercantiles,
todos atrayentes y bien surtidos, así los bazares como los que se
dedican a la venta ele determinados artículos. De allí que no sea
objeto de extrañeza el que la gente del lugar ande tan bien vestida
ni que se sienta orgullosa de la apariencia artística de sus ca'3as, bien
así como de sus edificios públicos y de su patria.
La ciudad capital de San José ha siclo descrita más do una vez.
Es una pequeña y encantadora ciudad de cerca de 50,000 habitantes,
cada uno de los cualos se siente orgulloso ele aquella y de sus hermosos
sitios. Cuenta con lindos parques, con varios monumentos, procurando su excelente banda de mfüüca casi todas las noches diversión
y placer a los moradores. Las clamas poseen sus clubs, sus círculos
sociales y de caridad; los hombres sus centros políticos y sociales.
Las frecuentes reuniones que celebran y los acontecimicmtos -de
carácter social fomentan entre ellos el espíritu de asociación con
mayor fuerza que en cualquier otro país latino-americano. Allí
parece existir una convivencia más amplia, libre y democrática dP,
las gentes y de los sexos, lo cual es consecuencia de las influencias
liberales y de la tendencia a la ilustración. El arte y la música se
han desarrollado allí considerablemente, mostrándose el Gobierno
dispuesto de continuo a pensionar a los jóvenes de ambos sexos que
poseen relevantes talentos para ellos. En el vestíbulo del Teatro
Naciona.l puede verse una estatua de mármol debida al cincel de un
joven costarricense que hizo sus estudios en el extranjero con la

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EL LICEO DE COSTA RICA EN SAN JOSÉ.
AdemAs de esta institución existe en San José un colegio d e la misma cat~gorla para s~iioritas. Después de un curso de tres aflos, obligatorio para todos los estudiantes,
p asan éstos a hacer estudios lit~rarios, com?rciales o normalistas. Bajo la hábil dirección que en el liceo y en el colegio ejercen, respectivamente, los Dres. Juan
DAvlla y Fidel Tristán, los dos institutos m mcionados estr.n produciando exc~lentes resultados, no sólo en el sentido de la educación, sino en lo que respecta al
armónico e higiénico desarrollo d e la mmt? y del organismo d el estudiante.

�770

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ayuda del Gobierno. La escuela de bellas artes y la escuela de música
tienen siempre el número de estudiantes que les corresponde.
De entre sus edificios públicos es quizás el más notable el Teatro
Nacional, modesto y sencillo en su exterior, pero casi suntuoso en su
elegancia interna. Indudablemente, él consagra el sentimiento
artístico de los costarricenses, pudiendo sin reparos colocársele entre
los edificios más bellos de América. El Palacio Presidencial, que se
halla situado como el Teatro sobre un alto terrado, representa el tipo
de mansiones que en la actualidad se construyen en la ciudad. La
Biblioteca Pública, el Museo de Historia Natural, el Hospital de San
Juan de Dios y el Asilo Chapuy, son todos valiosos establecimientos
públicos y reclaman especial mención. La catedral domina uno de los
lados del parque principal de la ciudad; y cuando se tiene la fortuna
de recibir una invitación .del distinguido Obispo de San José para
visitar su palacio, es posible mirar en él una magnífica colección de
curiosidades y antigüedades indígenas, compuesta de más de 20,000
objetos, entre los cuales los hay de piedra, de cerámica, de metal y
hasta de gemas preciosas. Grata es la visita que se hace a la Corte
de Justicia Centro-Americana, como gratas son las ideas que sugiere_
este templo, único en su especie en la galería de las instituciones
judiciales del mundo y ejemplo elocuente de cómo pueden naciones
vecinas ajustar amigable:i;nente y por medios pacíficos las diferencias
que surjen entre ellas.
Luego hay que ocuparse de las escuelas y de los edificios escolares.
Las construcciones que a todas ellas les están asignadas, desde la
escuela de primeras letras hasta el Liceo para hombres y el Colegio de
Señoritas, bien así como el material de enseñanza y el mobiliario de
que disponen, podrían ser título de honor para cualquier ciudad
varias veces más grande y varias veces más rica que esta capital.
Los maestros de todas ellas se han graduado en las escuelas normales
del país, en las cuales han recibido una enseñanza sistemática de los
principios pedagógicos más avanzados. Los programas de enseñanza de sus liceos y colegios pueden compararse sin menoscabo
alguno con los de las escuelas superiores de los Estados Unidos. Sus
maestros y alumnos son hombres y mujeres de acentuada personalidad
y de conocimientos variados. Las materias de enseñanza y el
carácter que se le imprime a la obra educativa son, por otra parte, de
lo más recomendable. Los estudios que se hacen en los planteles
mencionados comprenden los cursos del bachillerato y de las ciencias
mayores, bien así como los comerciales, la enseñanza manual y las
artes domésticas. El espléndido mobiliario y los enseres de las
cocina&lt;; modelos y de los demás departamentos de artes domésticas,
juntamente con los aparatos modernos de las demás secciones y de
los laboratorios le hacen mucho honor a los encargados de dirigir la
instrucción pública. Por lo demás1 las divers&amp;s institucio:nes exiis-

�LA AMÉRICA CENTRAL DE HOY-COSTA RICA.

77 3

tentes en el país se esfuerzan por desarrollar entre los estudiantes el
espíritu de asociación y el espíritu escolar, comenzando a :figurar los
ejercicios corporalt)s como parte de la labor escolar.
Uno de los institutos de educación más notables del país es sin
duda la Escuela Normal de Heredia, situada a pocas millas de San
José. Este instituto es célebre en todo Centro América. Actualmente se está tratando de ofrecerles cierto número de becas a los
estudiantes de los demás países centroamericanos con el objeto de
ponerlos de ese modo en capacidad de que asistan a los cm'Sos de
aquel. El directot de esta escuela era para la época en que el autor
de este artículo visitó a Costa Rica un joven costarricense, quien
dos años antes se había graduado en la Universidad de Columbia de
la ciudad de Nueva York. Al regresar a su país nativo se le designó
por jefe del plantel, dándosele autorización suficiente para reorganizar
su plan de estudios. Empleando sus propias palabras, diremos que
se dirigió a Heredia provisto de "un equipo de seis cajitas de tiza, de
seis gomas de borrar, de gran suma de energía y de entusiasmo y
animado del firme propósito de convertir el plantel en una de las
mejores escuelas de su especie." Es de añadir que ha realizado
cumplidamente sus deseos, acompañado como se encontró de un
personal espléndido, y alentado como se vió por el Gobierno. En
dicha escuela reina hoy un extraordinario espíritu de asociación
entre maestros y discípulos. Entre sus profesores :figuran algunos de
los hombres más ilustrados de Costa Rica y varias señoritas de los
Estados Unidos, a quienes el mencionado director conoció durante
su estada en aquel país. Actualmente regenta el instituto el distinguido pedagogo y erudito, Dr. Roberto Brenes Mesén, antiguo
Ministro de Costa Rica en Wáshington. Otro factor íntimamente
relacionado con el sistema de educación de Costa Rica es la cooperación mutua que se prestan la escuela y el hogar. Los padres de
familia y las autoridades escolares se ponen en contacto cada vez
más, en tanto que los problemas concernientes a salubridad y a
higiene escolar o los que directamente atañen a la educación son
considerados con el mayor interés.
, Tal es el carácter de la tierra que tan placenteramente recuerdan
cuantos la han visitado. Los escritores le han aplicado infinidad de
epitetos, habiéndosele llamado la Suiza de América y hasta el pequeño
Paraíso. Al aplicarle uno cualquiera de estos calificativos no se
corre el peligro de ir descaminado, pues el viaje que se hace por la
venturosa y alegre Costa Rica suministra los placeres y delicias que
sólo se experimentan en aquellos países con que suele comparársele.

LA ESCUELA NORMAL DE ITEREDIA, COSTA RICA.
Arriba· Corredores intiriores. El edificio encima aulas bien amuebladas¡ salones d~ co?1erJnfia:s Y
laboratorios revelando junto con el lic~o y el C(!legio ~e la capital la exce ente orgaruzac16dn. etea
trucción ública en Costa Rica. Aba¡o: El gimnasio de la Escuela Normal. Los estu mn s e
lantel sfdedican a todos los deportes modernos, sirviendo los animados desallos d~ ese orden qu~
~ntre si o-con los alumnos de otros planteles llevan a cabo uno ~e 1&lt;?5 factores \lue en dicho pats contri·
buyen a fortalecer el esp1ritu de unión entre el elemento estudl81lt1l de la nación.

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LA CIUDAD .MAS
M.ERIDIONAL DEL M.UNDO
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UÉ una límpida y fresca mañana de un domingo, a principios de
abril, cuando el autor de estas líneas divisó por vez primera, a
través de la ventanilla de su camarote, la jloreciente ciudad
chilena del Estrecho de Magallanes. Punta Arenas, la metrópoli del extremo meridional de la América del Sur, puede con toda
razón vanagloriarse de ser la ciudad más al sur del mundo, porque
la única población permanente más cercana al Polo Antártico
es la colonia penal de Ushuaia, donde la Argentina confina a sus
criminales más empedernidos, la cual está situada en el Canal de
Beagle y cuenta sólo con una población de 400 almas inclusive los
presos, :mientras que Punta Arenas es en efecto una ciudad de 13,000
habitantes o :más, tan animada y bulliciosa como cualquiera otra de
igual tamaño en el mundo.
El viaje por el Estrecho de Magallanes es muy interesante aun
para los que no están al corriente de la historia de esas regiones,· pero
al que le guste admirar la belleza primitiva de la naturaleza tiene que
deleitarse ante la hermosa perspectiva que le ofrece aquel estrecho
pasaje de océano a océano. Nuestro buque penetró en el estrecho
por el lado del Pacífico en la mañana del dia antes de llegar a Punta
Arenas, y para dar una ligera idea de la belleza natural de aquella
famosa vía interoceánica copio en seguida algunos párrafos de mis
notas de viaje:

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Cuando navegábamos cerca de las escarpadas cimas y de las puntiaguda-s rocas de
la Isla de Desolación divisamos, tendido al noroeste y del otro lado, bajo un cielo
plomizo, el melancólico yermo de la tierra del Rey Guillermo IV. La vía iba angostándose a medida que avanzábamos y cuando el barco se deslizaba por entre la Isla
de Santa Inés al sur y la Península de Córdova al norte, las dos orillas parecían estar
a tiro de fusil. Entonces empezamos a divisar una serie de variados paisajes formados por los picachos coronados de nieve, los ventisqueros de color azul-verdoso que
decienden desde las cimaa de las montañas cambiando a cada instante sus matices
opalinos a medida que la capa de nieve que los cubre se va derritiendo con el calor
del sol. El cielo estaba despejado, así es que una vez más se atravesaba con buen
tiempo el extremo occidental de aquella famosa vía.
La gran espina dorsal del continente sudamericano, que es la más extensa y elevada
cordillera del mundo, está rota allí y el mar ha llenado el estrecho y tortuoso espacio
que separa sus escarpados picos. Al borde de las aguas se destacan grandes riscos,
pardos y grises, cubiertos de reluciente hielo y nieve, mientras aquí y allá un valle
forma el lecho de los heleros, sólidos ríos que llevan su despacioso e irresistible curso
haata las batientes ondas, para romperse allí cuando la Diosa Tempestad azota las
aguas con furia y agrega de este m&lt;ltlo grandes blog_ues flotantes de hielo al paisaje a
la par que aumenta los peligros de la vía.

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Atención del Out.in&amp; Magazine.

VISTAS DE PUNTA ARENAS, CHILE.

Gl";lbado su¡:erior: Ciudad y puerto de Punta Arenas, vistos desde la cubierta de un buque anclado en la bahla.
C,rabacto inferior: Vista de la orilla del mar en momentos en que las heladas ráfagas d,1 las regiones antárticas
agitan con furor las aguas del Estrecho de Magallanes.

�778

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

El sol penetraba por entre las móviles nubes formando cuadros encantadores de luz
y sombra, de brillante nieve sobre distantes cimas, de vegetación verde clara donde
sus destellos matizaban de color verde oliva los sitios donde caían las sombras. Por
muchas millas el estrecho permanecía impasible, reflejándose las nubes en sus aguas
como en un límpido cristal, mientras que alrededor del barco, que avanzaba lentamente, revoloteaban las níveas gaviotas y los alcatraces contribuyendo así a embellecer la escena.
Fuera de toda comparación como pintoresco durante la buena época del año y
durante su breve verano, sus súbitas tormentas, sus traicioneras corrientes y las heladas ráfagas que soplan casi constantemente desde las regiones antárticas, lo han convertido en invierno en una temible vía para los buques de vela desde el tiempo en
que el intrépido valor y la indomable voluntad de Magallanes lo dieron a conocer al
mundo. Una breve recapitulación de la historia del Estrecho puede servirle al lector
para refrescar la memoria respecto a la hazaña más heroica del insigne navegante y
la manera como se fundó la ciudad de Punta Arenas.
Fernando de Magalhaes o Magallanes era portugués de narimiento pero estaba al
servicio de la Corona de España cuando salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 con
una pequeña flota a buscar una vía alrededor del mundo. La flota se componía de
cinco barcos pequeños de los cuales el más grande era el Trinulad de 130 toneladas y
62 tripulantes, y el más pequeño el Santiago, de 60 toneladas, tripulado por 30 hombres. Con estos barcos se &lt;lió Magallanes a la vela para cumplir' la promesa que hizo
al rey de descubrir una vía para el lejano oriente.
Invernó en el puerto de San Julián, donde el frío y el hambre hicieron estragos en
la tripulación. La escasez de provisiones lle:;ó a tal extremo que se consumieron
hasta los cueros de la arboladura para no morirse de hambre, y hubo necesidad de
calmar una insubordinación ahorrando a uno de los cabecillas. Mientras tanto
uno de los barcos desertó y re6resó a España. A pesar de todas estas contrariedades
y obstáculos, la voluntad de hierro de Magallanes continuó imperturbable y el 21 de
octubre de 1520 descubrió el punto que el intrépido navegante denominó Cabo de
las Vírgenes, penetrando por él al extremo oriental del estrecho.
Afrontando las ráfagas heladas de las regiones antárticas, medio muertos de hambre y
teniendo que vencer casi todos los obstáculos y penalidades imaginables, la expedición
se abrió paso al fin por el estrecho y el 27 de noviembre logró salir al Pacífico, marcando de esta suerte, no sólo el paso para el lejano oriente, sino que la subsiguiente
circunvolución de la tierra suministró la prueba final de que era redonda y que su
circunferencia era mucho mayor de lo que los geógrafos de esa época habían imaginado.
Como es sabido, Magallanes murió en un encuentro con los naturales de una de las
Islas Filipinas sin haber regresado nunca a sus nativos lares a recibir la recompensa de
su notable descubrimiento. Sólamente uno de los buques de la expedición, el Victoria, regresó a Espafia con 31 hombres.
Después del descubrimiento de la vía por 1fa6allanes muchos otros exploradores
desafiaron sus peligros con el costo consiguiente de buques y vidas. García Jorre de
Loyosa logró atravesarlo en 1526 perdiendo uno de sus buques, el Santi Spirüus, y
muchos de sUB compañeros. Otras expediciones posteriores no lograron llegar ni
siquiera al Cabo de las Vírgenes, hasta que los numerosos desastres obligaron finalmente
a los españoles a abandonar por completo la vía. Pero más tarde un arrojado inglés
llamado Sir Francis Drake pasó el estrecho en 1578, recorriendo toda la costa hasta
California y de allí marcó una nueva ruta marítima alrededor del mundo. Fué a esto
a lo que se debió en realidad la fundación de una colonia en el temible estrecho.
"El Perú estaba en paz cuando para mal de nuestros pecados unos piratas ingleses
se abrieron paso por el estrecho Madre de Dios, denominado antiguamente el Estrecho
de Magallanes, y penetraron en Mar del Sur a las órdenes de Francisco Drac, oriundo de
Plymouth, hombre de baja estofa pero hábil nave.5ante y valiente pirata." Es así como
da cuenta del hecho una antigua crónica española. De lo que se deduce que España,

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para proteger sus ricos puertos de la costa del Pacífico de la América del Sur contra el
pirata Drac y otros de su clase decidió fundar una colonia que sirviera también de
fortaleza, en un punto conveniente del estrecho. Con tal fin se organizó y equipó una
expedición al mando del famoso navegante Pedro Sarmiento, la cual estableció la
colonia en un sitio no muy distante del que ocupa actualmente la ciudad de Punta
Arenas. Su existencia fué muy corta porque los indios hostiles, el frío y el hambre no
t~rdaron en despojarla de sus habitantes, así es que las márgenes del estrecho volvieron
a quedar despobladas de gente civilizada, permaneciendo de ese modo por muchos
años.
En 1598 aparecieron en la escena los holandeses, y un tal Sebalcl de Wert estuvo
nueve meses tratando de pasar del Atlántico al Pacífico, lo que no logró. A fines del
siglo XVII el Archipiélago de Magallanes se constituyó en refugio de muchos filibusteros, lo que agregó otro elemento a los peligros de esa vía, y no fué sino hasta
principios del siglo XIX cuando la expedición inglesa que zarpó en el Adventure y en
el famoso Beagle exploró dicho archipiélago, midiendo y levantando en parte la carta
geográfica del estrecho. Entre los nombres ingleses con que se denominaron varias
montañas, canales y puntos topográficos de esas regiones figura el Monte Danvin que
perpetúa el nombre del célebre autor de El Origen de las Especies, quien formaba
parte de la expedición.
Pero no fué sino en 1843 cuando volvió a surgir la idea del establecimiento de una
colonia permanente en el estrecho. En ese año la República de Chile fundó una
colonia penal en un sitio cercano al que ocupa Punta Arenas. En 1851 se sublevaron
los presos, mataron al gobernador, al capellán, a los guardas y a muchos extranjeros
y redujeron a cenizas la población. El caudillo dé esa revuelta cayó poco después
en poder de las autoridades chilena.s y fué pasado por la.s arma.s, terminándose de
este modo la rebelión. En esa época la nueva población llegó a tener 700 habi tantes .
Poco después fué reconstruída en el sitio que hoy ocupa y desde entonces ha progresado de manera sorprendente.
El buque ancló poco después de anochecer en la pequeña bahía que hace frente a la
población, sorprendiéndole mucho al autor de estas lmeas divisar centenares de
puntos luminosos que brillaban en la costa anunciando la presencia de una ciudad
alumbrada con electricidad. IIasta la mañana siguiente no aparecieron claramente
ante la vista las bien construídas ca63S y las amplias calles de Punta Arenas. El
terreno se inclina suavemente hacia el borde de las aguas, siendo estas tan poco
profundas que no permiten a los grandes barcos arrimar al puerto. De la orilla so
desprenden tres muelles bien construídos, en uno ele los cuales nos desembarcaron.
En contraste con muchas do las antiguas ciudades latinoamericanas, Punta Arenas
puede ostentar hermosas y anchas calles paralelas y en ángulos rectos al puerto. La
parte comercial de la ciudad, que está ubicada en la Calle Roca y en la Plaza de
Armas, luce sólidos y amplios edificios, algunos de los cuales, tales como el Palacio
Municipal y el Banco Anglo Sudamericano, embellecerían cualquier ciudad. La
Plaza de la Gobernación, a la que dan varios de los principales edificios de la ciudad,
entre otros una hermosa iglesia católica, es un parquecito bien trazado cuya verdura
Y alegres flores dan mayor atractivo al lugar. A poca distancia de esta plaza está la
residencia particular más suntuosa y elegante del sur de Chile: la casa de la Sra.
Sara Braun de Valenzuela, persona muy acomodada, cuya fortuna, según se nos
informó, fué hecha en la industria lanar.
Sea dicho de paso a propósito de esta industria, que de ella proviene principalmente
la riqueza y notable progreso de Punta Arenas. El clima frío de la Tierra del Fuego
Y de la región magallánica se adapta de modo especial para la cría de ovejas. Con
el fin de proteger a estos animales contra los rigores del frío la naturaleza los ha
provisto de vellones de lana muy gruesos y pesados, cuya calidad es tal que se cotizan
a ma.,,onfficos precios en los mercados extranjeros, fuera de que tienen la ventaja de
que)! lavarlos adquieren una blancura excepcional y que pueden teñirse con los

�Atención do Tbe South American.

EN PUNTA ARENAS, CHILE.

Grabado principal: Dla d~ fiesta en Punta Arenas durante el mes de enero, mes comprendido en la estación estival. Ovalo: La misma plaza, cubierta de
nieve en el mes de julio.

�784

LA UNIÓN PANAMERICANA.

colores más delicados. Por tal motivo, Punta Arenas ha llegado a ser uno de los
grandes puertos exportadores de lana del mundo, dado que exporta anualmente como
unos 2,000,000 de libras.
Se calcula que solamente en el Territorio de Ma,,rrallanes donde hace 35 años no había
sino 135 cabezas de ganado ha.y en la actualidad unos 2,000,000 de ovejas y parece que
en esa región también se crían con buenos resultados otras clases de ganado, pues su
número pasa de 30,000 cabeza.s.
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Para que pueda apreciarse la importancia de la industria ganadera en Punta Arena,;,
basta cit.ar que en la época de nuestra visita a esa ciudad una compañía tenía un
capital de $7,300,000 y poseía 737,453 hect.'lreas de terreno donde mantenía por lo
menos 1,250,000 ovejas, 25,000 reses y 9,183 caballos, según informes del cónsul de los
Estados Unidos. En 1911 los rebaños de la expresada compañía produjeron 9,500,000
libra.s de lana provenientes de la esquila de 1,190,683 ovejas, lo que da un promedio de
7.91 libras de lana por animal.
Como resultado de la industria ganadera se han establecido en Punta Arenas muchas
oficinas para la preparación y comercio de sus productos. Entre ellas pueden citarse
las de refrigeración, los laboratories, las de conservas alimenticias, las de preparar
extractos, las salchicherías, las de preparación de carne en salmuera, las de comercio de
cueros y pieles, etc. Además hay dos frigoríferos modernos cuya producción total
por año es de 400,000 animales congelados. Los laboratorios dependientes de los dos
frigoríferos citados venden anualmente más dé 750,000 tonelados de sebo, y seis más
que hay en la ciudad producen igual cantidad.
En 1912, año en que el autor de estas líneas visitó a Punta Arenas, las estadísticas de
ese puerto indicaban que se habían exportado las siguientes cantidades de ·productos
animales: Lana, 20,563,833 libras; pieles crudas de oveja, l,656,465 libras; pieles de
oveja esquiladas y saladas, 659,182 libras; cueros vacunos, 1,141,111 libras, todos de
producción chilena, más 8,844,332 libras de lana y 291,198 pieles de oveja provenientes
de la Argentina que fueron transbordada.s en ese puerto para su exportación a Europa.
Otra industria bastante importante de la región magallánica es la pesca de ballenas.
Durante la temporada que terminó en abril de 1913 una sola compañía logró pescar 400
ballenas y exportó a Inglaterra 2,000,000 de toneladas de aceite valuadas en $214,000
oro. También se obtienen muy buenas utilidades allí en la pesca de focas y en la
caza de otros animales de pieles finas, al mismo tiempo que las maderas de construc·
ci6n que han empezado a producir varios aserraderos modernos establecidos última·
mente en Punta Arenas, han principiado a ser exportaciones de importancia.
Entro las principales importaciones de Punta Arenas pueden citarse las siguientes:
Vinos y licores por valor do $800,000; tejidos, por valor de $700,000; productos vege·
tales, por más de $560,000; productos animales, $450,000; hierro, acero y otros pro·
duetos minerales, $440,000; drogas, medicinas, etc., $285,000; maquinaria y herra·
mientas, etc., $240,000. El comercio extranjero del puerto asciendo anualmente a
unos $11,000,000, de los cuales menos de $4,000,000 representan la importación chilena
y más de $5,000,000 la exportacion, en tanto que las importaciones y exportaciones
de mercaderías argentinas transbordadas en el puerto ascienden a $2,000,000 por año.
Tratándose de una ciudad de 13,000 almas estos datos son notables. Según informe
reciente del gobernador de Magallanes, las exportaciones de todo el territorio durante
el año que terminó en septiembre de 1915 alcanzaron un valor de $13,000,000.
Que el pueblo de Punta Arenas prospera está probado por el informe oficial del gober·
nador que demuestra que en las cajas de ahorro de los tres bancos de la ciudad hay
2,804 depósitos que alcanzan a 1,000 pesos¡ 824 de 1,000 a 5,000 pesos¡ y 221 de 5,000
a 10,000 pesos chilenos. Además, según el registro de información de crédito, hay 79
fortunas de más de $100,000; 64 de más de $200,000, 31 de más de $400,000 y varias
que se estiman entre $1,000,000 y $5,000,000.
Para el alojamiento de los pasajeros cuenta Punta Arenas con tres hoteles: El
Hotel Real que tiene 62 habitaciones, el Kosmos 30 y 22 el Ilotel d e Francia. El

41641-Bull. 6-16---4

�EL TABACO DE CUBA.

ESCENA CALLEJERA EN PUNTA ARENAS, CHILE.

Para la gente que vive on la zona templada del norte, el v!,aje al sur significa el camb_i~ de aquella por un
clima mAs calido. Del otro lado, para las gentes que viven en Punta Arenas, el vlllJe al norte po~ee el
mismo significado. Por lo general, las calles de la "ciudad más austral del mundo " se hallan cubiertas
de nievo en el mes de julio, conforme se ve en este grabado en tanto que enero es am el mes más caluroso
del año.

787

hospedaje cuesta de $2.50 a $4.50 por día, obteniéndose por menos cuando se toma
por mes.
La importancia. de Punta Arenas como puerto está demostrada por las estadísticas
de navegación que indican que en 1912 eqtraron allí 683 buques, o sean 22 de guerra
y 661 mercantes, de los cuales estos últimos tenían un tonelaje total de 1,489,756.
De los buques mercantes, 433 se dedicaban al comercio extranj ero, 210 al costanero y
18 eran buques de vela para el tráfico extranjero.
El progreso comercial e industrial del Territorio de .Ma,,"1\llanes y de su alerta capital
depende principalmente del continuo desarrollo de la industria ganadera y de los negocios que con ella se relacionan, siendo su notable crecimiento de población y de riqueza
durante los últimos años prueba fehaciente de lo que el porvenir le tiene reservado.
Como la demanda de substancias alimenticias, lana, cueros y demás productos que
sirven al mundo civilizado para alimentarse y vestirse aumenta día por día, está
fuera de duda que la riqueza y energía del pueblo de la región magallánica no dejarán
de explotar las grandes extensiones de terrenos adecuados para la cría de ganado
que están todavía incultos, desarrollando en debida forma sus inmensos recursos.
Por consiguiente, puede pronosticarse sobre seguro que un porvenir brillante de
progreso y engrandecimiento le está reservado a la ciudad más meridional del mundo.

EL TABACO DE CUBA
N el número de The Americas correspondiente al mes de abril
próximo pasado corre publicado un interesante bosquejo de
la industria tabacalera en Cuba, el cual comprende las
distintas fases de la misma, desde la siembra de la semilla
hasta el empaque de los puros para la exportación. Por su claridad
y concisión, lo mismo que por los datos informativos que contiene,
hemos creído conveniente reproducirlo integramente. Dice así :

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LA AGENCIA MÁS AUSTRAL DEL BOLETÍN.

Con toda la modestia del caso, el BoLETIN puede decir que su circulación se extiende basta las regiones1
más remotas del globo. La fotogralla que aqul reproducimos demuestra que el muy activo agente de.
BOLET1N en Punta Arenas no descuida los medios de hacerle saber al público en qué lugar de la metrópoli
del lejano sur puede conseguirse dicha publicación.

La planta del tabaco es oriunda de Cuba y su cultivo en la i~la data desde los
primeros años del siglo diez y seis. Ilablanrlo en términos generales, todo el taba{!o
que se cosecha en Cuba es de buena calidad; pero en la localidad se le divide en
cinco clases, según la región de donde 1)rocede. Las clases a. que nos referimos son
" \'uelta Abajo," "Partidos," "Semivueltas," "Remedios" y "Mayarí."
El tabaco de la Vuelta Abajo se cultiva en la. Provincia de Pinar del Rfo, la cual
se halla en el extremo occidental de la isla, siendo universahnente reputado como
la mejor clase de cuantos se conocen. Las regiones de esta Provincia que mejor
tabaco producen son las de las Ovas, San Juan, Martínez, San Luis, Sumidero y los
Remates.
El tabaco de Partidos proviene de la Provincia de La Ilabana, siendo esta clase
la que suministra la mejor clase de capa para la elaboración de puros.
El de Semivueltas se da en la región limítrofe de las Provincias de La Ilabana y de
Pinar del Río, entre el pueblo de Artemisa y Consolación de.l Sur. Su hoja arde
bien y tiene muy buen aroma. Como no es bueno para capa, las fábricas locales sólo
lo emplean como lripa.
El de Remedios viene de la Provincia de Santa Clara. Es un tabaco muy fuerte
que arde bien y que se mezcla con el de otras clases. La región de Manicaraque produce el mejor tabaco de esta clase, habiéndose vendido en otros tiempos la mayor
cantidad del mismo en el mercado de Hamburgo.
El tabaco de Mayarí es el de clase más inferior, proviniendo de la Provincia de
Santiago de Cuba. Sus hojas son gruesas y ásperas, y como quiera que no se le einplea

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LA PLANTA DEL 'l'ABACO CON FLORES.

El tabaco pertenece a la familia de las plantas solanáceas. E l género nicotania comprende cerca de 50
variedades, de las cuales son la N. tabacv.m y la N. rv.stica las que producen la mayor parte del tabaco
que se conoce en el comercio. El grabado superior reproduce la planta del tabaco, la cual alcanza una
a1tura de 2 a 8 pies. Sus hojas son lanceoladas, de 12 a 42 pulgadas de largo y de 8 a 24 pulgadas de
ancho. La flor que aparece f}n el ~blldo mrerior es blanca, y adquiere a veces un tinte rosado.

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SEMENTERA DE TABACO.

La sementera de tabaco exige un cuidado constante desde que las plantas son trasplantadas hasta el
momento en que se cortan las hojas para ser curadas. El mayor empeño de los agricultores consiste en
impedir que los insectos dañen las hojas, siéndoles necesario a aquellos registrar aún por las noches las
plantaciones con el objeto de destruir las orugas.

�792

LA UNIÓN PANAMERICANA.

en el consumo interno o en la fabricación de cigarros cubanos, se le vende en Europa,
a donde se le envía generalmente en pacas.
Pa:r;a el cultivo de la planta y la obtención de hojas de la mejor clase, tanto por
arder bien como por poseer buen aroma, el terreno más adecuado es el seco y arenoso.
Un suelo arcilloso y húmedo produce un tabaco que no arde bien, y, en consecuencia,
poco se presta para dicho cultivo. Los terrenos llanos y las hondonadas son también
preferibles a los montañosos, produciendo estos últimos un tabaco más fuerte pero de
color y aroma inferiores.
De rodas las plantas, el tabaco es una de las más delicadas y sensibles, requiriendo
la atención y el cuidado más grandes, y en su siembra y cultivo gran destreza y paciencia de parte del agricultor. Los semilleros deben disponerse con cuidado en la cuesta
de una colina, haciéndose por lo general tres siembras, la primera hacia el 8 de agosto,
la segunda hacia el 20 de agosto y la última hacia fines de septiembre. Las dos primeras siembras están muy expuestas a perderse, tant;o por razón del calor excesivo como
por efecto de las lluvias equinocciales. Sin embargo, la tercera siembra rara vez se
pierde, aun cuando en algunos años puede sufrir con los ciclones que suelen presentarse en la isla desde mediados de septiembre hasta fines de octubre y, en ocasiones
aunque rara vez, en los primeros días de noviembre. Tan pront;o como las semillas
comienzan a germinar, deben romarse grandes cuidados para protegerlas de los daños
causados por un insecto llamado cachasú, que en el caso de que se deje de su cuenta
devorará y destruirá semilleros enteros.
Cincuenta ó 60 días después de la siembra, las plantas del semillero son trasplantadas a un terreno bien arado y dispuesto, que llaman vega, donde se le deja crecer
hasta la época de la cosecha, la cual se efectúa tres meses después. llfientras crecen,
las plantas exigen un cuidado diario, con el fin de impedir que los insectos las dañen.
Aun por las noches no es extraño ver al agricult;or examinar las plantas de la vega con
ayuda de un farol y registrar detenidamente las hojas para cerciorarse de que están
libres de orugas. En muchos casos, las vegas son cubiertas con grandes toldos de tela
ordinaria de algodón que protegen las plantas de tabaco de los rayos de sol y las ponen
a cubierto de las fuertes lluvias tropicales. De este modo llega a obtenerse gr:..ndes
hojas de buen color y de aspecto sedoso sumamente adecuadas para capa, pero que en
aroma y otras cualidades son inferiores a los del tabaco que se cultiva a la intemperie.
Tan pronto como las plantas presentan botones de flores se les arrancan en seguida
a fin de que las hojas se beneficien con ello. Sólo se deja florecer cierto número de
plantas con el fin de que puedan echar semillas al quitárseles todas las hojas, asegurándose de ese modo la siembra venidera.
El primer corte se hace por lo general cerca de tres 1neses después del trasplante,
cogiéndose únicamente las hojas más bajas, las cuales son muy valiosas para capa. A
cortos intervalos se practica posteriormente un segundo corte y, en caso ele que la
cosecha sea buena, un tercero, dependiendo esto del tiempo que tarden las demás
hojas en llegar a estar en sazón.

EL GUSANO DEL 'l'ABACO ÉN SUS DIFERENTES ETAPAS DE DESARROLLO.

El terror del que siembra tabaco es la oruga, la cual proviene de una alevill~. No sólo se come las hojas
del tabaco, sino las del tomate y de otras plantas seme¡antcs.

Muy cercanas a las vegas se encuentran las ca&amp;'ls donde se curan las hojas de tabaco
inmediatamente después de cortadas, casas hechas de tablas sacadas del tronco de
las palmer-as reales y cuyos techos están cubierto~ con las ramas de esta. misma planta.
Esta operación exige toda la habilidad y experiencia del agricultor, pues cuando se le
seca demasiado la hoja se debilita, produciendo en la Illlsma las lluvias excesivas lo
que se denomina la putrefacción verde. Para cmarlas, las hojas se atan de dos en
dos y se las cualga de unas varas de madera que se suspenden de los techos de las
casas. Cuando el palillo de la hoja está seco, se aprovecha un día húmedo o lluvioso
para retirarlas de las varas y ponerlas en hileras donde se las escoge para colocarlas
en pacas. Las hojas largas, hermosas y de buen color del primer corte se destinan
para capa y constituyen la mejor clase de las mismas. Se dice que las mejores vegas
producen casi toda la capa; pero estas no son muchas. En la mayor parte de las

PLANTACIÓN DE_ TABACO CUBIERTA DE TOLDOS.

Semillero en el cual se cultiva la planta antes de trasplantñr~e. El sistema d_e_toldos se ha adoptado
co:n el objeto de proteger las hojas de la planta recién nacida y con el de !acihlar el desarrollo de la
misma.

�Propiedad d a U ndorwood &amp; U odorwood .

SECANDO EL TABACO.

Cuando las hojas de tabaco t•:f:i!n!~,:~d!1~e:i.:~f~Ji~~a,:.:o~t~~ ~~~~~~!:ul~b~~0~n1~~~~!~1c!~~ g~J!1r!ºif~r~~an de varas o dealambres

BODEGA D OND E SE CURA EL TABA G O.

Un a ..-ez cortadas y recogidas, las h ojas se Jleyan e. una b odege. especial donde la cura de a quellas se h ace b a jo la dirección de perit os en la m at eria.

�796

LA UNIÓN PANAMERICANA.

vegas se recogan cinco clases diferentes de capa, destinándose el resto de las hojas
para tripa, de la cual hay 14 o 16 clases.
Después de hecha la escogida anterior, el tabaco se amarra en gavillas de 30 a 55
hojas cuando se trata de capa o en gavillas de cerca de 6 onzas si se trata de tripa.
Cuatro de estas gavillas componen un manojo, 80 de los cuales forman una paca o
tercio, el cual se envuelve en pencas de yagua, forma esta en que se le envía a las
fábricas de tabacos. Cuando están destinados a la exportación, los tercios se envuelven además en coleta fuerte de color amarillento.
Los métodos empleados por las principales fábricas de tabacos y las distintas
manipulaciones a que se somete la hoja después que los tercios llegan del campo
pueden brevemente describirse de la manem siguiente:
El tabaco para tripa se &amp;'lea de los t€rcios y se le coloca en grandes cestas. Luego se
le humedece sumergiéndolo en agua, y se sacude para qtútarle el agua sobrante, dejándose los manojos en este estado por espacio de 24 horas. Entonces se le lleva al departamento de despalillar, donde se les quit.'l. a las hojas la nútad del palillo grueso.
Este trabajo es generalmente hecho por mujeres a quienes se les paga 7 centavos por
cada manojo, y que por término medio ganan $1 por día. La tripa es llevada luego a
la bodega, cuarto largo y oscuro donde por un período de ocho días se le pone a secar
en bastidores especiales. Terminada esta operación se colocan las hojas en barriles
que indican la fecha de dicha operación y la clase de tobaco y que se depositan por un
tiempo que varfa entre ocho días y cinco meses y hasta más, a fin de que el tabaeo
quede curado del todo. Durante este espacio de tiempo exanúnan la condición de la
hoja y deciden si est.-í en condiciones de ser empleada en la elaboración.de tabacos
varios peritos que ganan buenos sueldos y entre los cuales figuran a menudo el dueño
de la fábrica. Cuando se entra a estas estancias donde se deposita el tabaco durante
este período de fennentación se siente uno casi sofocado por las fuertes emanaciones
de amoniaco, siendo curioso observar que los opacos vidrios de las ventanas están
manchados por una capa de color oscura producida por los efectos de la nicotina. No
estaría de más mencionar aquí que las condiciones higiénicas de las fábricas son por
lo general excelentes y que en años anteriores, cuando frecuentes epidenúas de fiebre
amarilla diezmaban la población, los trabajadores de las fábricas de tabacos casi se
hallaban inmunes de la enfermedad.
La hoja que se destina para. capa está sujeta a otra preparación. Después de humedecérsele como la tripa, se le envía a un departamento especial de despalillar
donde se le despoja de todo el palillo que tiene. Los trabajadores de dicho departamento son en su mayor parte hombres, a los cuales se les paga a razón de 10 centavos
por manojo, o, lo que es lo mismo, 3 centavos más que a los despalilladores de tripa.
Esto se debe a que la hoja de capa es más costosa y a que debe emplearse el mayor
cuidado con el fin de no dañarla, haciéndola inservible para el propósito a que se le
dedica.
Con la despalilladura, las hojas quedan abiertas en dos partes, cada una de las cuales
constituye una capa. Luego se las escoge según el color, la cualidad, etc., delicada
operación que requiere el empleo de peritos que ganan $150 mensuales. Una vez
hecho esto aquallas se distribuyan entre los tabaqueros, quienes están obligados a
dar recibo por cada 25 capas que se les entreguen y a rendir cuenta de las mismas al
ternúnar el día. Por el contrario, el tabaco de tripa se ks entrega en cantidad ilimitada
y sin que se cuente, si bien se entima que es relativamente pequeña la cantidad que
de él se pierde.
Ahora nos ocuparemos de la elaboración de los tabacos o puros. Cada tabaquero tiene
su mesa y hace sólo t.'l.bacos de un núsmo tamaño o vi.tola, los cuales deben ajustarse
cuanto a longitud y grosor a un patrón que al efecto se les entrega a aquellos. A los
tabaqueros se les paga un tanto por cada centenar de cigarros que elahoren, variando
un tanto de acuerdo con el tamaño y la calidad del cigarro. Puede decirse que, por
regla general, los jornales montan a casi la tercera parte del precio a que los cigarro.~

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�CLASIFICACIÓN DEL TABACO.
Grabado superior: En el departamento donde se practica la cura del tabaco, las hojas se separan según la ~lid·~add~
mismas haciéndose esta operación con el mayor cuidado a fin de que no sufra~ daño alguno que l!erJU 1que
calidad.' Grabado inferior: Escogida y despalilladura de la5 hojas de capa y de tnpa al llegar a la fábrica.

Atnci6n de The Amcricas.

FÁBRICA DE T.\BACOS DE LA HABANA.

G111lado surerior: rroduciendo los mejores tabacos que se hacen a la mano. la rapidez y destreza de los tatnqueros es
notable. Mientras tienen sus dedos en movimiento, su rensamiento se halla entregado a oir la lectura que hace un
ht~2re sentado en lugar prominente en medio del taller. Grabado inferior: Departamento de empaque, donde se
c.......can los tabacos y por último se les coloca en cajas para la eXJ)Ortación.

�EL FERROCARRIL PANAMERICANO.

800

801

LA UNIÓN PANAMERICANA.

se venden en la fábrica, siendo más costosa la hechura de los de clase superior que la
de los.pequeños y bar:i.tos.
La rapidez y destreza con que trabajan los tabaqueros es notable. La operación
más difícil es la de colocar convenientemente la capa, pudiendo decirse en verdad que
un tabaco bien elaborado es una pequeña obra de arte. Mientras los tabaqueros
trabajan, un hombre que se sient't en una alta l.'trima les está leyendo. Los mismos
trabajadores se encargan de pagarle, contribuyendo cada uno de aquellos para ello
con 25 céntimos a la semana. En la mayor parte de las fábricas exist.e esta costumbre,
habiéndose divertido mucho quien esto esescribe al oír la lectura que se hacía de un
diario cubano de la relación completa de un desafío para el compeonato en el juego
de pelota que había ocurrido en su patria. De paso se mencionará que en Cuba se le
presta grande interés al juego estadounidense de baseball, a las sociedades deportivas,
etc., y que, de la misma manera que en los Estados Unidos, en Cuba le cons.'l.gran los
periódicos gran espacio a las noticias sobre baseball, publicando aquellos además fotografías y datos biográficos de los jugadores más conocidos.
Una vez elaborados los cigarros, se les pone en mazos con el nombre o número del
tabaquero y se llevan a un departamento especial para ser clasificados y en donde se
confront'l.n con las vitolas antes de que los tabaqueros reciban la correspondiente
aprobación por su trabajo, hecho Jo cual se les deposita en grandes armarios de cedro
en los cuales se les deja secar.
Después se efectúa la escogida o sea la separación detenida de los cigarros, según b
clase, el color, el tamaño, etc., a fin de que la calidad y el aspecto general de los tabacos
que se colocan en cada caja sean uniformes. Los hombres que se ocupan de
esto se cuentan entre los que mejores sueldos o jornales reciben. Los cigarros que
han sido escogidos de este modo son colocados en las cajas en que los obtienen los consumidores, cajas que una vez llenas se colocan por varios días en unas prensas, máquinas estas que son las únicas que emplean las fábricas de tabacos de La Ilabaua. Los
anillos o etiquetas se les ponen en otro departamento, donde los tabaco~ son colocados
de nuevo en las cajas, que entonces se cierran y se sellan con tiras ele papel y se adornan con las etiquetas de las marcas más conocidas. Es entonces cuando se hallan
listas para ser distribuíclas y exportadas.

EL FERROCARRIL PAN.
AMERICAN01
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primera declaración que a su regreso a Wáshington for~uló
el Sr. McAdoo 1 Ministro del Tesoro de los Estados Urudos,
después de asistir a las sesiones que en Buenos Aires celebró
la Alta Comisión Internacional, fué la do que "los principales
estadistas de la América del Sur creen como él que el pronto desarrollo de una marina mercante bajo la bandera de los Estados Unidos
y la terminación del Ferrocarril Panamericano son los factores más
importantes que deben considerarse para realizar una unión más
estrecha de las naciones americanas. 11
En los últimos 27 años o, por mejor decir, desde que las naciones
del hemisferio occidental convinieron en celebrar periódicas reuniones
I

El Ferrocarril Panamericano, por Santiago Marín Vicuña, Santiago de Chile, 1916.

con el objeto de tratar de temas y asuntos de interés recíproco, la
idea del ferrocarril intercontinental se ha destacado entre todas,
pudiendo decirse que, hasta cierto punto, ella constituye el eje del
panamericanismo práctico. No hay país de América que no se haya
preocupado de esta cuestión ni que por su sola cuenta haya dejado
de contribuir en el curso del lapso de tiempo mencionado a la realización del elevado propósito. También es raro el estadista que al
tratar ele los medios ele hacer efectivo el ideal de acercamiento y de
respeto mutuo que el panamericanismo involucra, no le dedicara
preferente atención a la obra en cuestión. Parece, de consiguiente,
como si el consenso unánime de las gentes do las tres Américas mirase
los rieles de la vía proyectada cual vehículo indispensable del pensamiento de solidaridad y de unión; como si ese mismo consenso
contemplara de antemano la columna de humo que de un extremo
a otro del continente ostentará la locomotora que recorra esos rieles
cual heraldo del anhelo largo tiempo acariciado.
Entre las publicaciones que recientemente se han hecho en América
con relación a eso tema ele constante oportunidad y gran momento,
figura el trabajo que con el título de "El Ferrocarril Panamericano 11
ha dado a la publicidad el distinguido ingeniero chileno Don Santiago
Marín Vicuña. El trabajo a que nos referimos considera las dos fases
primordiales de la obra, cuales son, su significado político y económico
y la manera de llevarla a feliz término. Para el S.r. Vicuña, el Ferrocarril Panamericano es el mejor colorario do la moderna, de la continental interpretación de la doctrina de Monroe, dado que en casos
de conflictos como el que hoy día llena de asombro al mundo, la
América podría palpar, no sólo su unidad de pensamíento y de acción,
sino su unidad financiera y comercial. "Se desea, 11 dice el Sr. Vicuña,
"una América libre en su proceder, ilimitada en su comercio y respetada en sus destinos; una América que se abastezca a si misma;
una América que se movilice a sí misma. Y para ello es indispensable, a la par de la unidad de procedimientos, la creación de una
marina mercante panamericana y la terminación del Ferrocanil
Panamericano, factores poderosos que aún no se tiene y que será
necesario crear y terminar a trueque de cualquier sacrificicio pecuniario." Como se ve, la opinión del escritor chileno concuerda completamente con la del estadista estadounidense y con la de todos sus
colegas de la asamblea de Buenos Aires.
Después de exponer todo cuanto do 1889 a esta parte se ha hecho
en el sentido de la realización del ferrocarril continental, el autor
consigna su opinión de que para convertirlo en realidad tangible es preciso ajustar una convención de cancillería que fije los rumbos definitivos
de la obra e indique los medios económicos de realizarla, en una palabra, la formulación de un programa internacional de trabajo y de
41641-Bull. 6-16--5

�802

LA UNIÓN PANAMERICANA.

normas precisas sobre su trazado, trocha, tarifas, etc., que tornen viable
y eficiente su realización.
Para el logro de este propósito, el escritor estima, además, que es
indispensable la confección de un plano general que contenga todos
los ferrocarriles americanos, anexo al cual debe figurar una memoria
explicativa de la importancia comercial y política de cada uno de
ellos y que consigne también las características técnicas de los respectivos trazados.
No tables son los datos que el escritor ha reunido en su trabajo
acerca de la extensión de las redes ferroviarias de los distintos paises
americanos. Esos datos hacen ver que el ferrocarril panamericano
es un hecho cumplido por lo que hace al Canadá, a los Estados Unidos
y a México. Asimismo, él hace ver que el trazado lógico de la vía
panamericana debe estar subordinado a dos condiciones importantes
y no siempre paralelas, ~. saber, kilometraje mínimo y efecto útil
máximo.
Según el cuadro que present a el autor, las tres Américas tenían
para 1914 en explotacián 725,100 kilóme~ros de ferrocarriles, de los
cuales correspondían a los Estados Unidos, México y el Canadá
640,000. El estado de los ferrocarriles en los países americanos restantes es act1:1almente en kilómetros conforme al cuadró citado, el
siguiente: Guatemala, 1,000; San Salvador, 200; Honduras, 200;
Nicaragua, 300; Costa Rica, 800; Panamá, 100; Colombia, 1,200;
Venezuela, 950; Guayanas, 300; Ecuador, 750; Perú, 2,800; Bolivia,
1,900; Brasil, 26,000; Paraguay, 600; Uruguay, 3,500; Argentina,
34,000; y Chile, 9,000.
El autor señala con bastante claridad la ruta que en su concepto
ha de seguir el Ferrocarril Panamericano. El rasgo más notable del
trazado descrito por el autor y en lo que a la América del Sur respecta,
consiste en que él coloca a La Paz, capital de Bolivia, en la especialísima situación de centro radial de las conexiones del panamericano
que irían al Perú, al Brasil, al Paraguay, al Uruguay, a la Argentina
y a Chile, de cuyas capitales vendría por tal modo a distar aquella:
de Lima (vía Puno y La Oroya), 1,790 kilómetros; de Río de Janeiro
(vía Puerto Suárez), 3,000; de la Asunción (vía Pilcomayo), 1,800; de
Montevideo (vía Paysandú), 3,230; de Buenos Aires (vía La Quiaca),
2,640; y de Santiago (via Baquedano), 2,600.
Ateniéndose a los datos que han venido publicándose sobre la
parte ya construída del ferrocarril intercontinental, el autor cree
que no es exagerado decir que actualmente sólo falta por realizar un
25 por ciento del mismo, dado que naciones como el Canadá, los
Estados Unidos, México, Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile
tienen ya terminada su cuota y que otras, como el Perú, Bolivia Y
Brasil, l(tienen bastante adelantada.

803

EL BUCEO A GRANDES PROFUNDIDADES.

Cuanto al importe de lo que resta por construir, que en su concepto
es lo más difícil y costoso de la vía, piensa prudente estimarlo a razón de
$35,000 por kilómetro, lo cual supone un desembolso de $150,000,000
para la construcción de la parte mencionada de la vía.
Según el autor, el ferrocarril de las Américas, lejos de constituir
una amenaza para la marina mercante, está llamado a ser su ayuda
poderosa y eficaz; y siempre que se le someta el dictado de un programa racional encontrará la mancomunada acogida económica de
los Gobiernos y podrá quedar terminado dentro de uno o dos lustros.
Al dar cuenta del trabajo del escritor chileno, el BOLETÍN se vale de
esta oportunidad para expresarle a su autor el agradecimiento del
Director de la Unión Panamericana, Sr. Barrett, por la fineza que
tuvo al dedicarle tan notable cuanto oportuna producción.

EL BUCEO A GRANDES
PROFUNDIDADES - .. --

'

LTIMAMENTE se han formado en los Estados Unidos dos
compañías para la realización de objetivos nada comunes.
Su propósito no es otro que el de conseguir los fondos
necesarios para llevar a cabo exploraciones en la profundidad de los mares, labor esta que, conforme el pensamiento de los
organizadores de aquellas compañías, traerá por consecuencia recobrar
los tesoros que se encuentran depositados en el fondo del océano por
razón de los naufragios ocurridos en remotos o en recientes tiempos.
Una &lt;le estas compañías se denomina "lnter-Ocean Submarine Engineering Company," en tanto que la otra ha adoptado la denominación
de "Deep Sea Salva.ge Corporation." Según noticias publicadas por
la prensa diaria, parece que en ambas empresas tienen participación
personas de gran capital, de modo que si los proyectos que tienen en
mientes fracasaran no será indudablemente por falta de recursos
monetarios.
Indudablemente que la idea de recobrar los buques perdidos o los
valiosísimos tesoros que con ellos se hundieron es actualmente mucho
más factible que ahora cuatro o cinco años, por lo menos. Son tan
grandes los adelantos que últimamente se han alcanzado con los
aparatos de bucear que para un buzo es hoy día cosa relativamente
fácil trabajar durante cierto tiempo aun a una profundidad de 300 pies,
la cual es realmente grande. Estos adelantos se deben principalmente
a los notables experimentos que en el arte de bucear se han llevado a
cabo bajo los auspicios de la Armada de los Estados Unidos y que
quedaron terminados en los últimos meses de 1914. Con anterioridad

U

�EL BUCEO A GRANDES PROFUNDIDADES.

805

a esa época, la mayor profundidad alcanzada habia sido de 210 pies.
Durante una serie de experimentos que el Almirantazgo inglés hizo
practicar en 1907, _dos oficiales ingleses lograron llegar a la profundidad mencionada. Hemos de decir en obsequio de cuantos no
pueden darse cuenta de las dificultades que ofrece el bucear a una
profundidad de 300 pies que a 10 pies por debajo de la superficie del
mar la presión es de 4.33 libras por cada pulgada cuadi·ada de superficie del cuerpo sumergido. Esta presión aumenta proporcionalmente,
llegando a ser de 48.3 libras a 100 pies de profundidad, en tanto que
a la de 300 pies, la presión ejercida sobre cada pulgada cuadrada del
cuerpo del buzo es de 129.9 libras.
A pesar de esta tremenda presión, los buenos buzos de la Armada
de los Estados Unidos han logrado llegar, no sólo a una profundidad
de 300 y de 305 pies, sino permanecer en ella por espacios que :varian
entre 5 y 20 minutos y practicar exámenes y observaciones acerca
de un buque hundido, haciendo posible de ese modo su salvamento.
Este trabajo se llevó a cabo juntamente con la flotadura del submarino de los Estados Unidos F-4, que, según se recordará, se hundió
casi a la altura del puerto de Honolulu el 25 de marzo de 1915. No
solamente alcanzaron los buzos en dicha ocasión un nuevo record
universal en trabajos de este orden, sino que con la ulterior flotadura
y salvamento del F-4 suministraron el primer ejemplo que registra
la historia de haberse sacado a la superficie un buque hundido a 300
pies de profundidad. El éxito de esta empresa es consecuencia de
los trabajos prácticos que le están encomendados a la armada.
A fin de poder comprender las recientes mejoras obtenidas en lo
que respecta a los aparatos de bucear, conviene trazar un ligero
bosquejo del trabajo que con ellos se hace. El hecho de que el
buceamiento con fines utilitarios sea un arte antiguo es· cosa que
puede colegirse de cierto pasaje de la Iliada, en el que Patroclo
compara la caida del auriga de Héctor con la acción de un buzo que
está sacando ostras, lo cual demuestra que el arte en cuestión era
conocido desde casi mil años antes de la era cristiana. Tucídides
menciona el empleo que se hizo de los buzos durante el sitio de Siracusa, con el objeto de que pusieran debajo del agua ciertas barreras
destinadas a proteger la ciudad de las flotas enemigas. También
ordenó Alejandro Magno a unos buzos en el sitio de Tiro que destruyesen las defensas submarinas de los sitiados. El empleo de los buzos
para el salvamento de las cosas perdidas en el mar es mencionado por
la primera vez por Tito Livio, quien registra el hecho de que en el
reinado de Perseo se salvaron de este modo muchos tesoros que
habian caido en el mar.
En todas estas referencias no existe nada, sin embargo, que sirva a
indicar que los buzos estuvieron auxiliados por ningún aparato o
invención mecánica que les suministrase aire mientras se encontraban

�EL BUCEO A GRANDES PROFUNDIDADES.

ÚLTIMAS MEJORAS INTRODUCIDAS EN LOS APARATOS DE BUCEAR.
Grn~o superior: Cámara de .recompresión instalada en la cubierta del Walke. Cuando al buzo le ocurre
algun accidente y se ve obllgado a regr~r a la super~cie con demasiada ra~idez, se Je coloca en esta
cámara! donde se le somete a una presión.correspondiente a la de la profundidad en que se hallala
sumerg1_do, efectuán_d~ as! una d_ecompres1ón gradual con la que se le devuelve a su condición normal
Y se evita el padecuruento con~1do con el nombre ~e "enlermedad del furgón." Grabado inferior:
Hablando con un buzo por. medio de un teléfono recientemente perfeccionado y que está en uso en la
Armada de los Estados Umdos.

807

debajo del agua. Las primeras menciones que de tales aparatos se
hacen aparecen en Aristóteles, quien dice que los buzos están provistos
a las veces de instrumentos destinados a hacerlos respirar y con los
cuales pueden obtener aire de la superficie, el cual los pone en capacidad de permanecer debajo del agua largo tiempo. También dice A.ri~tóteles que los buzos respiran haciendo sumergir un buque métalico
que no se llena de agua y que lleva depositado el aire en su interior.
Refiérese igualmente que Alejandro Magno descendió a las profundidades del mar en un aparato llamado "colimpha," el cual tenía la
propiedad de conservar seco al hombre que se encerraba en él,
aparato que a la vez contenía luz y probablemente aire. Plinio habla
asimismo de los buzos empleados en las operaciones de estrategia de
la antigua guerra y que obteníen aire por medio de un tubo, una de
cuyas éxtremidades llevaban en la boca, mientras la otra flotaba
sobre la superficie del agua. Otra indicación de más reciente data es
la contenida en la edición de 1532 que el Museo Botánico posee del De
Re Militari de Vegetius, una de cuyas láminas representa un buzo
provisto de un yelmo muy ajustado, al cual está adherido un largo
tubo de cuero que va a dar a la superficie, donde se mantiene a flote
la extremidad abierta del mismo por medio de una vejiga.
Innecesario se hace enumerar las diversas modificaciones introducidas en estos aparatos y que han ido inventándose sucesivamente,
la cuales carecieron necesariamente de eficacia hasta que aparecieron
la bomba de aire comprimido y el caucho vulcanizado. A.ugustus
Siebe, fundador de la firma inglesa de Siebe, Go1man &amp; Company,
inventó en 1819 lo que llamó su vestido "abierto" de buzo. Este
consistía en un casco de metal y en unas placas para los hombros,
adheridas a una chaqueta estanco debajo de la cual, muy ajustado al
cuerpo, se encontraba un traje completo que llegaba hasta la axila.
El casco se hallaba provisto de una válvula de entrada para el aire, a la
cual se adhería la extremidad de un tubo flexible, hallándose unida
la otra extremidad en la superficie con una bomba que le suministraba
al buzo una constante corriente de aire fresco. El aire, que resistía
bien al agua, se escapaba por entre la chaqueta y el vestido interior y
volvía a la superficie de conformidad con el mismo principio a que
obedece la campana de bucear, de donde le venia el nombre de
vestido "abierto." La objeción formulada contra este aparato
consistía en que el buzo tenía que mantenerse siempre en una posición
vertical debajo del agua, de modo que si daba un traspié o se caía o
siquiera se inclinaba, el agua penetraba en el vestido, hallándose el
buzo en peligro de ahogarse, a menos que se le sacara prontamente
a la superficie. Después de algunos experimentos, Siebe llegó por
fin a perfeccionar en 1830 su vestido "cerrado," combinándolo con
un casco provisto de una abertura para el aire y de válvulas reguladoras de escape.

�808

LA UNIÓN PANAMERICANA.

No fué sino hasta la época en que se hizo conocida la elasticidad
e impenetrabilidad que con respecto al agua posee el caucho vu}.
canizado cuando el moderno aparato de bucear se hizo posible.
Este aparato se compone principalmente ahora de una bomba de
aire, de un casco con placas para el pecho, de un traje de buzo, de
un par de botas muy pesadas, de un par de pesas para la espalda y
para el pecho y de un tubo de aire flexible y resistente. Siempre
que sea posible se usa un depósito o cilindro de aire comprimido
con el objeto de proveer al buzo del aire que necesita, y que no es
otra cosa que una válvula abierta en la placa del pecho con el objeto
de regular el aire que se le suministra, en lugar de colocar ese
regularizador en la superficie como anteriormente se acostumbraba.
El casco y la pieza maciza para el pecho están hechas de cobre
estañado y poseen válvulas metálicas y otras piezas. El casco está
provisto de una válvula de entrada en cuyo orificio se adhiere el tubo
de aire del buzo. Al levantarse la válvula, el aire penetra en el casco
por medio de tres conductos, uno de los cuales tiene su abertura
sobre el vidrio del frente, teniendo los otros dos las suyas sobre los
vidrios laterales. De este modo recibe el buzo el aire fresco que
penetra en el casco y que al mismo tiempo impide que la respiración
de aquel se condense en los vidrios, los cuales se conservan por lo
demás claros. También posee el aparato una válvula de expiración,
con la cual puede el buzo variar la aberlura de la misma según
quiera conservar mayor o menor cantidad de aire de conformidad
con sus necesidades y la profundidad a que se encuenlre. Abriendo
un tanto la válvula puede el buzo dejar escarpar el aire y desinflar
el vestido; cerrándola completamen',e, el aire se queda dentro y el
vestido se hincha. Una llave para casos de urgencia pone al buzo
en condiciones de libertarse del aire supérfluo contenido en el aparato.
El casco lleva mirillas o ventanas, de cris: al muy grueso, protegido
por un enrejado de alambre de cobre y con las cuales puede ver en
tres direcciones. El casco se ajusta a tornillo sobre una pieza maciza,
la cual lleva unos broches mecánicos y unas bridas con los cuales
se fija a los huecos del collarete de caucho del vestido del buzo. Este
vestido es de una sola pieza y envuelve la persona desde los pies
hasta el cuello. Es de lona o de algodón redoblado de caucho y,
como se ha dicho, se ajusta por medio de bridas y broches metálicos
a un collarete de caucho vulcanizado. Al quedar ajustado por
medio de los broches, este collarete hace imposible la entrada del
agua.
Las gruesas botas, asi como los pesos que el buzo lleva colgados
del pecho y de la espalda, aseguran su equilibrio mientras se encuentra
debajo del agua. Una de las adiciones más recientes que se le han
hecho al aparato moderno de bucear es un mecanismo telefónico
que le permite al buzo ponerse en comunicación constante con los

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�810

LA UNIÓN PANAMERICANA.

asistentes que tiene en la superficie y cuya descripción no entra
en los propósitos de este bosquejo.
Conforme puede deducirse de la anterior descripción de la escafandra o aparato de bucear, el buzo está sujeto debajo del agua a
dos presiones, a saber, a la presión del aire que está dentro del casco
y del traje y a la presión externa del agua. A medida que desciende
el buzo, la presión externa del agua aumenta a razón de 4.33 libras
por pulgada cuadrada de superficie en cada 20 pies de profundidad.
Cuando se sumerge, todo el aire que infla su traje es arrojado fuera
por la válvula situada en el casco en virtud de la presión del agua,
de modo que el traje se ajusta demasiado sobre sus piernas, su cuerpo
y sus brazos y sobre el corselete y el collarete que están adheridos a
la placa y al casco. Si la válvula se mantuviese cerrada para que el
traje permaneciese inflado debajo del agua, el buzo no podría seguir
descendiendo. La consecuencia del repliegere del traje obedece a
que la presión del agua sobre todas las regiones del cuerpo que están
debajo del casco es mayor que la presión del aire que se encuentra
en el casco. Cuando la válvula se abre del todo, el exceso de la presión ejercida sobre cualquier parte del cuerpo es igual a la de una
columna de agua cuya altura será la de la distancia que media entre
es~ parte y la válvula de escape. De consiguiente, la presión externa
ejercida sobre el pecho será de cerca de un pie de agua o de 70 libras
por pie cuadrado mayor que la presión que se siente en el casco.
Como la presión que se ejerce sobre los pulmones es la misma que
se siente en el casco, el buzo tiene que dilatar sus pulmones contra
este exceso de presión, siendo esta la causa que tanto dificulta su
respirac10n. Para subir a la superficie, el buzo abre la válvula,
aumentando la constante afluencia del aire comprimido la presión
del aire sobre el vestido, inflándose éste y determinando la ascensión
de aquél cuando esta última presión excede a la que el agua ejerce
fuera del vestido.
La necesidad de que exista la presión de aire dentro del vestido del
buzo para compensar la presión externa del agua y sujet ar de este
modo al buzo a presiones directamente proporcionadas a la profundidad a que baja, es lo que constituye el elemento peligroso del buceo
en una mar profunda. Así, a una profundidad de 100 pies, el buzo
debe hallarse sujeto a una presión de 4 atmósferas, o sea de 60 libras
por pulgada cuadrada, a fin de poder compensar la presión externa
del agua, que es de 43.3 libras por pulgada cuadrnda. El exponerse
a tales presiones engendra peligrosos efectos fisiológicos, generalmente
conocidos con el nombre de "enfermedad del furgón," entre cuyos
síntomas figuran los dolores de los músculos y de las coyunturas, la
sordera, la respiración difícil, los vómitos y los desmayos, todo lo
cual llega a veces a producir la muerte. Estos síntomas no se presentan cuando la presión aumenta o se sostiene, sino únicamente

�812

LA UNIÓN PANAMERICANA.

después de haber cesado, siendo la opinión aceptada hoy generalmente en el particular que ellos se deben a la rápida efervescencia
de los gases que absorven los fluidos del cuerpo en el tiempo en que
este se halla expuesto a la presión. Las experiencias practicadas
demuestran que en los animales expuestos al aire comprimido, el
nitrógeno se disuelve en los fluídos hasta llegar a ser de cerca de 1
por ciento por cada atmósfera de presión, así como también que,
cuando cesa súbitamente, el gas se descarga en el cuerpo en forma
de burbujas. Son estas burbujas las que ocasionan el daño. Cuando
se presentan en la columna vertebral pueden dar lugar a una parálisis
parcial, en tanto que cuando se presentan en el corazón dan por
resultado que la circulación se interrumpa. Por lo demás, estas burbujas pueden ser descargadas en ciertas regiones del cuerpo sin traer
malas consecuencias. Sin embargo, se ha descubierto que cuando
la presión desaparece gradualmente no se forman burbuj as, en razón
de que el gas se disuelve lentamente y es eliminado por los pulmones
y el corazón. De consiguiente, para impedir la presentación de
efectos dañinos, la decompresión debe llevarse a cabo con lentitud.
De aqui que la ascención del buzo deba regularse con todo cuidado y
que mientras más grande sea la profundidad a que se halle, más len·
tos y prolongados deban ser los períodos de la decompresión. Fué
precisamente con motivo de la decompresión que se obtuvieron
métodos más adelantados por efecto de las pruebas y experimentos
realizados en 1914 por el Departamento de Marina de los Estados
Unidos, siendo por consecuencia de ellos cómo un buzo puede llegar
actualmente con seguridad a una pr(?fundidad de 300 pies. Esta
labor se llevó a cabo bajo los auspicios de la Oficina de Construcción
y de Reparaciones de dicho país y bajo la dirección del jefe cañonero
George D. Stillson, cuyo informe circunstanciado acerca de las investigaciones, publicado en 1915, constituye la última ¡&gt;alabra sobra
la materia.
Una compañía que se ocupa en la construcción de ascafandras
ofreció para los experimentos el estanque de alta presión que posee
en su establecimiento de Brooklyn, en el Estado de Nueva York,
habiéndose convertido actualmente dicho estanque en una estación
experimental de buceo. El significado de estos experimentos se
comprende mejor cuando se llega a saber que en el estanque se
obtuvieron profundidades proporcionales, mediante la presión de
aire que se ejerció sobre el agua de la superficie del mismo, el cual
se halla construido de tal modo como para permitir la entrada de
aire comprimido en el espacio comprendido entre el agua y la pared
o cubierta que lo cierra herméticamente. De ese mod·o, y en un
volumen de agua relativamente pequeño, se pudo conseguir una
presión correspondiente a la de mayores profundidades. La presión
máxima que se obtuvo en el estanque fué de unas 100 libras, practi

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�814

LA UNIÓN PANAMERICANA.

cándose el buceo regularmente bajo esta presión, la cual corresponde
a una profundidad de más de 200 pies en aguas del océano. Durante
estos experimentos, los buzos estuvieron constantemente sometidos a
la observación de un cirujano y de otras personas que se encon~raban
fuera y que podían mirarlos a través de las claraboyas de vidrio del
estanque. Hiciéronse varias pruebas con escafandras de todas
clases, ensayándose varias formas de cascos, de trajes, e~c., habiendo
sido quizás los resultados más importantes de cuantos se obtuvieron
con aquellas los que conciernen a la duración de los períodos de la
decompresión requerida para hacer que el buzo vuelva a su condición
normal después de haber estado sumergido bajo una gran presión.
Las pruebas realizadas en el estanque fueron completadas luego
con una serie de experimentos de buceo llevados a cabo en aguas
de profundidad realmente considerable. El torpedero Walke fué
puesto a la disposición de los investigadores, habiéndosele equipado
con los aparatos necesarios, practicándose las pruebas en Long Island
Sound. Los datos provenientes de los experimentos hechos en el
estanque fueron comprobados en ese lugar, descendiendo los ·buzos
al fondo de mar y a una profundidad de 274 pies, en la cual permanecieron algunos minutos recogiendo una cantidad de quijas y de
rocas cubiertas de vegetación coralifcra. Después dé haber estado
debajo del agua durante 1 hora y 32 minutos, volvieron a la superficie sin haber sentido efectos nocivos de ninguna especie. El tiempo
empleado en hacer subir los buzos y en llevar a cabo la gradual decompresión tardó 1 hora y 20 minutos. Cuando el F-4 sehundió cerca
de Honolulu, los mismos buzos prácticos que habían hecho est-0s
experimentos fueron enviados a esa estación naval, donde se alcanzó
la profundidad de 300 pies en los trabajos que se hicieron para el
salv11.mento de dicha nave.
Mientras se llevó a cabo este trabajo ocurrió un accidente que
reviste grande importancia. Uno de los buzos, llamado Longhman,
descendió hasta el fondo y al tratar de regresar halló que su aparato
se había enredado de tal modo que le fué imposible ascender a m~
de 250 pies debajo de la superficie. Entonces se envió en su auxilio
otro buzo 1 viéndose al cabo salvado y subido a la superficie después
de haber estado sumergido por espacio de cuatro horas y media.
Durante esta sumersión había estado en una profundidad de 250 a
300 pies por espacio de 3 horas y 40 minutos. Al volver a la supe~~
ficie fué colocado en una cámara de compresión, donde se le somctio
de nuevo a una presión · correspondiente a la que había sufrido,
haciéndose en él gradualmente la decompresión. Aun cuando per·
maneció enfermo por algún tiempo a consecuencia de este accidente,
acabó por recobrar la salud, quedando así demostrado el hecho de
que un hombre puede permanecer en estas grandes profundidades

EL BUCEO A GRANDES PROFUNDIDADES.

815

durante un largo período y ser restituido a su condición normal mediante un proceso adecuado de decompresión. Sin embargo, una
submersión tan prolongada es sumamente peligrosa y en muchos
casos puede ocasionar la muerte.
La circunstancia de que un buzo pueda descender a semejantes
profundidades y llevar a cabo trabajos submarinos, indica que es
posible el salvamento de buques y de tesoros que han permanecido
por muchos años en el fondo del mar, pues muchos ele los mismos se
encuentran en aguas que no son profundas. Entre los casos de esa
especie pueden mencionarse el Mérida, buque que se hundió a consecuencia de una colisión que tuvo con el Almirante Farragut al
oriente del Cabo Charles a 300 pies de agua y que conducía un cargamento de $500,000 en barras de plata, de $300,000 en oro y de cerca
de $20,000,000 en objetos de valor depositados en la caja de su
contador; el Lusitania, torpedado el 7 de mayo de 1915 a 12 millas al
sur de Kinsale, Irlanda, a 270 pies de agua, y que llevaba por lo menos
$1,000,000 en oro y en joyas y varios millones en valores; el Oceanfa,
hundido a la altura de Beachy Head el 16 de marzo de 1912, con
$5,000,000 en oro y plata del empréstito chino; el Islandia, hundido
a320 pies de agua cerca de Juneau, Alaska, con $2,000,000 en oro; el
General Grant, naufragado en la costa de las Islas Aucklands en 1866 a
80 pies de agua y que llevaba $15,000,000 en oro en barras y acuñado;
el buque almirante Florentia, perdido en la bahía de Tobermory, a
la altura de la costa occidental de Escocia con $15,000,000. Entre
los buques náufragos que en tiempos lejanos conducían tesoros,
puede rrcordarse el galeón español Santa Margarita, que en 1597 salió
de Santo Domingo con $7,000,000 a bordo y que se perdió enel paso
de la Mona cerca de Puerto Rico; también la célebre flota de 17
galeones españoles cargados con un tesoro de $140,000,000 recogido
en la América del Sur y en las Antillas y que fué atacado por las
flotas holandesa e inglesa en la bahía de Vigo, España, y hundida por
los españoles con el objeto de que no cayera en poder del enemigo.
Dícese que seis de los buques queJa componían fueron puestos a flote
posteriormente y que de ese modo salvaron $20,000,000; pero todavía
permanecen en el fondo del mar los demás buques con un tesoro de
Sl20,000,000. En vista de los recientes trabajos llevados a cabo
por los buzos de la Armada de los Estados Unidos, es de preguntar si
no podrá llegar a convertirse en realidad el ~u1&gt;ño de recobrar la mayor
parte de estos tesoros.

�PRIMERA CONFERENCIA
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DE AERONAUTICA
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GUNOS de los aeronautas más célebres del mundo y unos
cuantos aparatos de aviación de diversas formas deleitaron e instruyeron recientemente a millares de personas
en las ciudades chilenas de Santiago y de Valparaíso.
Las maravillosas evoluciones de los héroes del aire fueron anunciadas por los órganos de la prensa local, en tanto que trenes
especiales condujeron al lugar de las singulares maniobras considerable número de personas.
Estas maniobras se efectuaron en la ocasión de la Primera Conferencia Aeronáutica Panamericana que se reunió en Santiago durante
el mes de mayo próximo pasado. Esta reunión puso en contacto a
los aviadores más notables de las tres Américas y contribuyó a darle
nuevo ímpetu a la aviación en general. A ella concV-rrieron delegados
oficiales de nueve países diferentes, los cuales recibieron durante su
estada en Chile toda clase de atenciones por parte de las autoridades
y del elemento social. La conferencia duró varios días, habiéndose
realizado en ese lapso muchos vuelos y ejercicios prácticos por los
aviadores que tanto de Chile como de los demás países tomaron
participación en las labores de aquella. Aun cuando la América del
Sur ha producido muchos intrépidos y afortunados aviadores, nunca
se había celebrado al sur del ecúador ningún concurso internacional
de tanta importancia para el progreso de la ciencia como el men·
cionado.
En la conferencia estuvieron representados por uno o más delegados los siguientes países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador,
Paraguay, Perú, los Estados Unidos y Uruguay. El distinguido
ciudadano chileno Don Jorge Matte presidió la conferencia, la cual
se llev6 a cabo bajos los auspicios del Aero-Club de Chile.
Durante las sesiones de la conferencia, las delegados expusieron
los adelantos alcanzados por la aviación en sus respectivos países Y
examinaron los diversos obstáculos que dificultan el desarrollo Y
perfeccionamiento del vuelo humano. Debida consideración le
prestó la conferencia a los distintos problemas de la aviación, así
generales como militares, habiéndose formulado en aquella multitud
de ideas nuevas sobre el particular. Ninguno de los delegados
despertó mayor interés o fué escuchado con mayor atención que el
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�\¡,ITiación ha sido recibida en muchas de las Repúblicas latino-americanas con la más solicita atención
iendo alcanzado algunos de sus pilotos notables records en materia de altura o hecho evoluciones
~mAsdirtciles. El grabado principal reproduce al Sr. Silvio Pettirrosi,nativo del Paraguay, haciendo
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de vuelo en Buenos Arres. En el grabado de la derecha aparace el mismo aviador recostado a
111 ~plano.
Los vuelos que el Sr. Pettirrosi hiw durante la exposición de san Francisco de California
~dn la mayor atención. En los grabados que se insertan al pie del 1¡1rincipal ya mencionado se ve,
Cllloii e arriba, al aviador chileno Juan Domenjos; y en el de abajo y, de ,zqlllerd&amp; a derecha, a los Sres.
francisco Borcosque, de Chile, Pedro Zanni, de la Argentina, y Alberto Mascias, también de la
Arpntma, quienes fueron delegados a la Conferencia Aeronáutica de Santiago de Chile.

�820

LA UNIÓN PANAMERICANA.

famoso areonauta brasileño Santos Dumont, cuyas proezas, realizadas
tanto en América como en Europa, han asombrado al mundo. El
Sr. Dumont representó en la conferencia al Aero-Club de Norte América habiéndose escogido unánimemente por indicación suya a Río
de aneiro como sede de la Segunda Conferencia Aeronáutica Panamericana. Esta conferencia se reunirá en el curso del año venidero,
aprovechándose el primer concurso internacional que se verificará por
la competencia del premio de $10,000 ofrecido por_ el Aero-Club. ?e
Norte América. También se ofrecerán otros premios en la ocas10n
mencionada, de modo que, con toda probabilidad, la reunión de Río
de Janeiro será mucho más numerosa que la que acaba de efectuarse
en Santiago de Chile. Al dirigirles la palabra a los delegados en_ la
sesión de clausura, el presidente saliente del Aero-Club de Chile,
Sr. Don Jorge Matte, hizo un elocuente llamamiento en favor del
progreso de la aviación por parte de las naciones americanas, caracterizando la labor que han venido realizando los clubs de las
distintas Repúblicas como base de los nuevos rumbos de la aeronáutica en América. En su concepto, los resultados de la conf erencia fueron sumamente satisfactorios, pues las conclusiones adoptadas por ella en el orden científico, jurídico y sportivo constituyen
un gran paso para el futuro.
.
En medio del entusiasmo que despertaron las sesiones, los delegados no se olvidaron de consagrarles el tribu~ de su a~iración a
los valientes pilotos sudamericanos que perdieron la vida en su
empeño de realizar grandes hazañas en los aires, habiendo resultado
un acto conmovedor la visita que los delegados hicieron a los cementerios con el objeto de depositar flores en las tumbas de los hér?es
aeronáuticos de Chile. También fueron mencionados con el debido
elogio en el curso de las deliberaciones los nombres de los pilotos de
varios países vecinos.
.
. .
. .
En las últimas sesiones de la conferenma se eligieron los siguientes
funcionarios: Presidente, Don Jorge Matte Gormaz; secretario general, Don Alberto R. Mascias, de la Argentina; prin1er vicepresidente,
Sr. Don Courtland F. Bishop, de Nueva York; segundo vicepresidente,
Sr. Don Marschal Borman, del Brasil; tercer vicepresidente, Sr. Don
Joaquín C. Sánchez, del Uruguay; y cuarto vicepresidente, Sr. Don
A.mador F. del Solar, del Perú. Los funcionarios que acabamos de
mencionar recibieron el encargo de disponer todo lo relativo a la
próxima Conferencia Aeronáutica Panamericana, la cual, como se ha
indicado, se reunirá en Rio de Janeiro en 1917.

J

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PANAMERICANOS • •
muerte del Sr. Don JosÉ ELíAs BALMACEDA representa una
gran p~dida para la República de Chil~! como_ quiera que
[
ésta lo contaba en el número de sus hiJos emmentes. El
difunto pertenecía a una familia que se ha distinguido considerablemente en la hlstoria del pais, habiendo sido, además, hombre
público de prestigio e influencia. En los muchos años q~e le c~nsagró
a las actividades de la política se dió a conocer por la mtegndad de
su carácter, conquistándole la :firmeza de sus convicciones el respeto
y la confianza de la nación. Era hermano del antiguo Presidente de
Chile Don Manuel José Balmaceda, habiendo nacido en Santiago en
1849:' Al salir del Colegio Inglés de Valparaíso se dedicó por algunos
años a estudios superiores, iniciando en seguida su carrera pública
como Diputado por el Departamento de Casa Blanca. Fué Senador
por Tarapacá y por Nubla. En 1909 le cupo la honra de ser elegido
Presidente del Senado, puesto en el cual se distinguió por la manera
como dirigió los trabajos de dicha cámara. Siendo Senador por
Tarapacá presentó en 1897 un proyecto de ley relativ? a la emi~ión
de papel moneda que ha sido considerado de grande rmportancia y
que en afí:os posteriores fué aprobado por los ~ismos senadores qu_e al
tiempo de su presentación se opusieron al mismo. Culto, estud10so
y competente en muchas disciplinas, el Sr. Balmaceda abogó constantemente por el adelanto de las instituciones y de las industrias de su
patria. Constantemente se le halló dispuesto a favorecer y a ªJ1:ldar
a sus amigos; en tanto que su patriotismo y su ~levada mo~ali~~d
pública y privada le granjearon el más alto aprec10 y la admll'ac10n
de sus conciudadanos.
El 12 de abril próximo pasado falleció el Sr. FRANCISCO GLYCERIO,
Senador por el Estado de San Pablo y uno de los hombres públicos
más importantes del Brasil. Su muerte ha sido muy sentida del uno
al otro extremo de su patria, en donde se le consideraba como con
ductor de hombres y como gran propagandista y ardiente defensor
de los principios republicanos. Por más de veinte y cinco añ?s
fué entusiasta propulsor del desenvolvimiento político del Brasil;
y aunque durante ese lapso fué invitado a desempeñ~r puestos
públicos de importancia, rara vez se prestó a ello, prefiriendo ~onservar su independencia y mantenerse alejado de los comproID1Sos
de partido. Los comienzos de la vida pública del difunto Senador
821

�PERSONALIDADES CONSPICUAS.

sirviéronle de sólida base a la elevada posición que ocupó en sus
últimos años. Habiendo nacido el 11 de agosto de 1864 en Campinas,
Estado de San Pablo, recibió su primera educación en la capital del
Estado mencionado. Luego se matriculó en la Escuela de Derecho
de la propia ciudad; pero los reclamos del hogar y de una madre
viuda lo hicieron alejarse de las aulas antes de que concluyera sus
estudios. Enamorado de la carrera del derecho, halló ocupación
en un escritorio de abogacía, donde pudo acabar de estudiar sus
materias y llegar de ese modo a ser admitido en el foro. Desde un
principio se alistó entre los que abrigaban convicciones republicanas.
Cuando contaba 25 años fué nombrado jefe del partido republicano de
su Estado nativo, donde se dió a los trabajos de propaganda con
grande energía y fervor. Constantemente fuéllamado por ese entonces
a conferenciar con hombres de la talla de Benjamín Constant y de
Quintino Bocayuva. Como Ministro de Agricultura de la República,
Glycerio formuló el plan que ha venido siguiéndose en la construcción
de la red ferroviaria del país. Aun cuando organizó el gobierno
del Estado en que nació, siempre se negó a/aceptar el cargo de presidente del mismo. Los hombres que crearon el nuevo régimen lo
tuvieron siempre como elemento de armonía y de conciliación, habién
dosele considerado del mismo modo en las diversas situaciones que se
presentaron bajo el nuevo orden de cosas.

SEÑOR DON JOSÉ ELIAS BALMACEDO.

ELMER LA WRENCE CORTHELL.

823

JOSEPH S. W ARD.

Acaba de fallecer el Sr. ELMER LAWRENCE CoRTRELL, de Albania,
Estado de Nueva York, quien había hecho una carrera brillante en
cuestiones ferrocarrileras, tanto en los Estados Unidos como en la
América Latina. No sólo se le consideraba como ingeniero de experiencia y de práctica y como gran constructor, sino como conocedor
de las relaciones internacionales y como activo obrero del panamericanismo. Durante casi medio siglo estuvo el Sr. Corthell relacionado
con importantes trabajos, habiendo pasado más de treinta años de
ese período en la América del Sur, en la América Central, en Panamá
y en México, en donde se ocupó en obras importantes. En los
Estados Unidos se le tenía por uno de los hombres mejor informados
en todo lo concerniente a su profesión. El Sr. Corthell dirigió o
colaboró en varios trabajos de ingeniería en México, Guat emala,
Panamá, Colombia, el Brasil, la Argentina y Chile. Hace algunos
años publicó un interesante folleto titulado ''Resumen de práctica de
ingeniería y de observaciones personales en la América Latina durante
32 años, 1880-1912," folleto que encierra gran suma de informaciones
acerca de la labor del ingeniero en los países que llegó a conocer.
El Sr. Corthell se mostró siempre partidario del fomento de las relaciones de amistad entre las naciones de América, concurriendo a las
asambleas de carácter panamericano y escribiendo en periódicos de
renombre acerca de las deliberaciones de las mismas. El Sr. Corthell
nació en South Abington, hoy Whitman, Estado de Massachusetts,

�824

LA UNION PANAMERICANA.

ESCUELA DE SERVICIO N AClONAL.

en 1840, habiendo hecho sus estudios en la Universidad de Brown
Providencia, en la cual recibió las diplomas de bachiller en letras, de
maestro en letras y de doctor en ciencias. Entre las empresas de
importancia en que tomó parte pueden mencionarse la construcción
de varios puentes sobre el Misisipí y la del ferrocarril para el transporte de buques del Istmo de Tehuantepec, del cual fué ingeniero en
jefe. También fué ingeniero en jefe del New York, West Shore
&amp; Buffalo Railway, y miembro del consejo consultivo de ingenieros
para la construcción de canales para gabarras de 1,000 toneladas
en el Estado de Nueva York, obra cuyo costo se calculó en más de
$100,000,000. En países extranjeros y principalmente en la América Latina adquirío gran reputación por la labor que como ingoniero
realizó en las obras del puerto de Tampico. También se conquistó
mucha fama como ingeniero consultor de obras públicas del Gobierno
argentino, como ingeniero en jefe de las obras de puerto de Pará y del
ensanche de las de Río Grande do Sul. El Sr. Corthell fué miembro
del Congreso Internacional de Ingenieros que se reunió en Chicago
en 1893; delegado de los Estados Unidos y vicepresidente del Congreso Internacional de Navegación de Bruselas; delegado del Gobierno de la Argentina al Congreso Internacional de Navegación de
Dusseldorf y miembro de la comisión permanente de este congreso
en los Estados Unidos. Mereció el honor de ser elegido miembro de
las principales sociedades de ingenieros de los Estados Unidos y de
Europa, habiendo desempeñado cargos en algunas de ellas. Fué
mucho lo que escribió acerca de trabajos de ingenería y de navegación. Entre sus obras figuran las siguientes: Historia de los Muelles
del Misisipí; Informe sobre el Congreso de Navegación de Bruselas;
Informe sobre el Congreso Marítimo; Informes sobre el Aumento de
la Capacidad de los Buques de Vapor. También escribió muchos
artículos para enciclopedias y revistas científicas. El BOLETÍN DE
LA UNIÓN PANAMERICANA publicó en los últimos años distinctos
artículos que salieron de su pluma, uno sobre Problemas de Ingeniería
y la Situación Comercial de la América Latina, y otro que lleva el
título de Notas acerca de los Problemas de Ingeniería de la América
Latina y de su tráfico mercantil.

selvas del Amazonas, la expedición se vió obligada a suspender sus
trabajos a regresar a los Estados Unidos en vista de las dificultades
con que se encontraron los capitalistas de la empresa. Las penalidades y los recuerdos del año pasado en la selva, crearon entre los
ingenieros un fuerte lazo de amistad que los llevó luego a fundar una
sociedad de la cual fué nombrado secretario el Sr. Ward. Esta
sociedad celebraba anualmente una reunión que les permitia a los
miembros de la expedición al Madera renovar los incidentes de la vida
que lleva.ron en aquella región de la América del Sur. Cuando en
1912 quedó concluido del todo el ferroca.rril y se le abrió al tráfico, el
Sr. Ward fué a acompañar al grupo de personas que lo inauguró.
El Sr. Ward nació en Filadelfia el 21 de julio de 1856. Recibió su
educación en la Academia Militar de Broad Street y en la Escuela
Politécnica de Pensilvania, en la cual recibió el título de ingeniero
civil. Al regresar de su viaje al Brasil en 1879 entró por la segundo
vez a servir en el Ferrocarril de Pensilvania, formando parte más
tarde de la Mexico National Construction Co., de Texas y de México.
De dicha compañía pasó a formar parte del cuerpo de ingenieros del
Ferrocarril de Filadelfia a Reading, en el cual permaneció hasta su
muerte.

Gran pesar ha despertado entre sus numerosos amigos la triste
nueva del fallecimiento del Sr. JosEPH S. WARD, ventajosamente
conocido en los círculos ferrocarrileros de los Estados Unidos del
'
Brasil y de México. EL Sr. Ward consagró gran parte de su existencia a la construcción de ferrocarriles, habiendo figurado entre los
ingenieros que en 1878 salieron de los Estados Unidos con el encargo
de hacer el trazado del renombrado ferrocarril brasileño del Madero
al Mamoré. Según se recordará, estos ingenieros salieron de los
Estados Unidos bajo la dirección de los herma.nos Collins, de Filadelfia,
constructores de aquella obra. Después de permanecer un año en las

825

ESCUELA DE SERVICIO
NACIONAL PARA MUJERES

E

N sitio no muy distante de los contornos de Wáshington,
capital de los Estados Unidos, abrió oficialmente el Presidente de dicha nación el día 1° de mayo último una Escuela
Militar para el Servicio Nacional, a la cual pertenecían 200
mujeres. Esta escuela, que es la primera de su especie en todo el
mundo, dará origen, según se cree, a la fundación de otras del mismo
género en todo aquel país, y en las cuales podrán las mujeres habilitarse para desempeñar la parte que, como buenas ciudadanas y
patriotas, están llamadas a tener en el servicio nacional. El objeto
primordial de la escuela de referencia consiste en suministrarles a las
mujeres estadounidenses la oportunidad necesaria para que adquieran
los conocimientos que les es necesario poseer para servir a la nación
en caso de guerra o de cualquier otro desastre. La escuela func10nó
al aire libre, habiendo vivido las estudiantas qua a ella concurrieron
en verdaderas tiendas de campaña. De consiguiente, ella constituyó
un campamento militar, habiendo estado organizada militarmente
con clases determinadas para las alumnas que en ella vivieron o
que asistieron a la misma durante el día.

�Fotoaral{a de Leaman.

VISTA GENERAL DEL CAMPAMENTO DE LA ESCUELA DE SERVICIO NACIONAL QUE FUNCIO"'Ó EN CIIEVY CITASE, CERCA] DE WASHINGTON,
DISTRITO DE COLUMBIA.

Fotos:rafla do Lea man.

EJERCICIOS DE GIMNASIA MILITAR EN EL CAMPAMENTO.

�Foto&amp;rafia de Leaamn.
Foto&amp;rafla de Le•m•n.

APERTURA DEL CAMPAMENTO DEL SERVICIO NACIONAL.
Grabado superior: El Presidente de los Estados Unidos y la Señora de Wilson pasándoles revista a las
alumnas. La primera persona que aparece a la derecha es el Comandante G. P. A.hem, uno de los
organizadores del campamento. Grabado inferior: Las alumnas saludando la bandera. Los para·
soles que se ven en el grabado perteneclan a los espectadores y no a las alumnas.

INSPECCIÓN DEL CAMPAMENTO DEL SERVICIO NACIONAL.
El campamento estuvo dirigido por mujeres, habiéndose escogido lo~ jefes d~l misi:1~-~ntraellcamas
esppamosaens tdo~
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· ·t El bad de arriba muestra una de las 1DSpecc1ones p""""as
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ºmandantes instruvendo a las mujeres de guardia y en el tercero
en el segundo se ve a uno e os co
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aparecen las alumnas en formación para recibir la rev1Sta del coman an e.

�830

LA UNIÓN PANAMERICANA,

Las clases y cursos especiales que en ella se dieron se efectuaron en
las horas de la mañana, habiéndose consagrado las del medio dí a a
reuniones y conferencias que dictaron hombres y mujeres de gran
versación en las materias sobre que recayeron aquellas o en asuntos
relativos a la defensa nacional, a los aprovisionamientos o a la historia de los Estados Unidos. Las materias de estudio obligatorio,
que fueron enseñadas por enfermeras de la Cruz Roja de los Estados Unidos con la cooperación del personal del servicio médico del
ejército, comprendieron lecciones sobre hilas y vendajes quirúrgicos,
sobre el arreglo científico de las camas y sobre la alimentación y
cocina para enfermos. En el terreno estuvo instalada una cocina de
campaña, en la cual se hicieron todos los días demostraciones prácticas sobre la debida confección de los alimentos. En la escuela
hubo cinco cursos facultativos en los cuales se enseñaron las materias siguientes- Primero: Preparnción especial para el caso de una
calamidad nacional o para el de guerra, curso este que estuvo a
cargo de las enfermeras y de los instructores de la Cruz Roja de los
Estados Unidos y en el que se enseñó a cuidar enfermos, nociones de
higiene y de salubridad y rudimentos relativos a los primeros auxilios
que se prestan a los enfermos. Segundo: Tejido y costura ordi1)aria.
En el tejido estuvo comprendida la hechura de calcetines, bufandas
y otros artículos semejantes, los cuales se ejecutaron de conformidad
con los patrones establecidos. La costura ordinaria comprendió la
hechura de prendas de vestir conforme a los patrones adoptados en las
ambulancias de la Cruz Roja estadounidense, y también la hechura
de fundas de fusil etc. Tercero: Ejercicios de señales. Varios instructores militares dieron lecciones prácticas de heliografía, de señales
. con banderas, manejo de claves, telegrafía alámbrica e inalámbrica.
Cuarto: Aplicación de vendajes, hechura de equipos militares y ejercicios de señales. Quinto: Gimnasia militar, en al cual quedaron
incluídos los ejercicios y evoluciones militares.
La Escuela de Servicio Nacional estuvo abierta para todas las mujeres nacidas en los Estados Unidos que hubieran alcanzado la edad de
18 años. A ninguna alumna se le permitió vivir en el campamento a
menos que presentara una certificación de su médico y por la cual
constara que sus condiciones físicas le permitían soportar la vida de la
intemperie y del campamento. En la escuela estuvieron constantemente de guardia un médico y una enfermera graduada, fuera de que
en el campamento se instaló una ambulancia de la Cruz Roja y de que
en él se tomaron las medidas del caso para atender a la salud y comodidad de las alumnas. Los cursos duraron dos semanas, no habiéndosele pennitido a ninguna de las alumnas enrolarse por menor tiempo.
Todas las alumnas satisficieron un derecho de adi'i.isión de $1, habiendo
tenido que pagar las que residieron en el camnimento $1 diario por
manutención y alojamiento. Nada se cobró po'r la enseñanza. Las

Fot&lt;&gt;&amp;'rafia,J do Leaman.

CLASE DE PRIMERA CURA EN EL CAMPAMENTO.

El objeto de estecamp~eI~W:ºe~s ~r~~u~~~~~~kt h~Js~~j~~~ ~t~~!s~~:~!i~i~!i;:j~::e!:
i~: r:e¡:;~ ~::st~ afención al manejo de las ªImªs.~e ruego. ::e~~tr~:tisiee~J~ªe':ft!!'tN:
:=~i~:S~e~:~u~Z::d~~~f:ir;:f¿~f!1:nlaf:s~!~ªe~~iar grabados de operaci~es de ciru¡la.

�832

LA UNIÓN PANAMERICANA.

alumnas llevaban un uniforme de khaki nada costoso, habiéndose
limitado el equipaje personal a una simple maleta. El cuidado de
las tiendas les estuvo encomendado a las que las habitaban, habiendo
sido dichas tiendas examinadas diariamente por inspectores designados al efecto. Los reglamentos y ordenanzas para la salud y las
condiciones sanitarias que se observaron en la escuela fueron redactados por peritos y aplicados rigurosamente por los oficiales de guardia,
quienes todos los días hicieron una inspección de las tiendas y del
campamento. Las alumnas estuvieron divididas en compañías de 50
mujeres, cada una de las cuales estuvo bajo las órdenes de un capitán
y de dos tenientes, los cuales se escogieron de entre las mismas.
Una de las órdenes del día revela el método militar que se observó
en la escuela. Dice así: Diana: 6.30 a. m.; gimnasia militar, de las
7 a las 7.30 a. m.; almuerzo, 7.30 a. m.; clases, de las 8.30 a las
12 m.; comida, 12 m.; conferencias y reuniones, de 2 a 4 p. m.;
recreo y salidas, de 4 a 6 p.m.; retreta, de 5 a 6.15; cena, 6.15
p.m.; lista, 9 p.m. (oscuridad y silencio en el campamento).
Los organizadores do la Escuela de Servicio Nacional se sienten
muy complacidos por el entusiasmo con que las alumnas que acudieron
al campamento se dedicaron a las labores del mismo y por el éxito
que ha coronado sus esfuerzos. Las alumnas entraron voluntariamente al servicio y se comprometieron a permanecer durante las dos
semanas señaladas para el curso. La escuela volverá a abrirse en
los meses de verano. Entonces se enrolará cada dos semanas un
nuevo grupo de estudiantas con el objeto de que aprendan prácticamente algo de la disciplina que el Gobierno de los Estados Unidos le
ha impreso a su Ejército y a su Armada, esto sin hablar de lo que
llegarán a conocer las mujeres en lo relativo al cuidado de enfermos
y de heridos en ca-So de un conflicto internacional. También fueron
voluntarios los instructores del campamento, debiendo disponer la
Cruz Roja de los Estados Unidos para sus necesidades de los delantales, trajes, pajamas, kimonos, cobertores de cama, mantas, calcetines y bufandas que fueron hechos en las clases de costura y de tegido.
La más interesante de las clases de la escuela fué quizás la de ejercicios
de señales, habiendo aprendido las alumnas en tiempo sumamente
corto las indicaciones de las claves. Además de las señales con
banderas y luces, en el campamento funcionó una verdadera estación
militar de telegrafía inalámbrica, la cual fué dirigida por el electricista
en jefe de la Armada de los Estados Unidos. También se ocuparon
las mujeres en aprender telegrafía alámbrica, habiéndose colocado en
el campamento una línea telegráfica en miniatura. Unos cuantos cocineros y panaderos del ejército, destacados al efecto, instalaron en
el campamento un gran horno, en el cual se les enseñó a las alumnas
todo lo relativo a la fabricación del pan. La cantidad que se asignó
para la manutención diaria de cada persona fué de 32 centavos,

Fotografía do Leaman.

LA ºENSEÑANZA DEL CAMPAMENTO.

El grabado de arriba reproduce el grupo de alumnasd
l e~cogido pparaps::=1:rere:~r:i~~tr~:!~brira.
El de abajo reproduce algunas personas e m1Smo gru o

41641-Bull. 6-16-7

�834

LA UNIÓN PANAMERICANA.

habiéndose comprado todos los artículos necesarios en la comisaría
de la Armada y estado vigilada la cocina por uno de los principales
cocineros de la misma. Terminadas las dos semanas del curso se
procedió al examen de las alumnas por sus instructores, habiéndoseles otorgado diplomas a todas las que en aquellos fueron aprobados.
Varias personas de significación de los Estados Unidos les dieron
a las alumnas interesantes conferencias sobre la preparación militar
del país, sobre servicio médico, deberes cívicos y otros temas semejantes. El Sr. John Barrett, Director General de la Unión Panamericaqa, también les dirigió la palabra, hablándoles sobre la
Preparación Panamericana.

INVENTOS RECIENTES

..
••

(1) La natación nocturna ha llegado a constituir una de las diversiones más populares en los balnearios de la ciudad de Chicago. Con
este motivo las autoridades de la ciudad han instalado a la orilla de
la bahía una serie de reflectores de gran potencia que proyectan de
tal modo sus rayos sobre las aguas que los bañistas pueden nadar sin
peligro, no sólo cerca de la orilla, sino bien adentro de la bahía, lo
que hace que mucha gente que por sus ocupaciones no puede gozar
de tan saludable ejercicio durante el día lo practique por la noche a
la luz de los reflectores.
(2) Una gran compañía naviera de los Estados Unidos ha instalado
en uno de sus puertos un nuevo sistema para transbordar en corto
tiempo materiales pasados, como hierro en lingotes, carbón, piezas de
ácero, etc., desde los vagones del ferrocarril hasta las bodegas de los
buques atracados al muelle. El invento consiste en un receptáculo de
concreto de 100 toneladas de capacidad con una armazón de acero,
el cual se coloca entre el vagón y el buque y dentro del mismo descargan los materiales que conducen por medio de una grúa de vapor.
Debajo de la armazón pasan dos vagonetas de dos toneladas cada
una en las cuales se vacía el contenido del receptáculo por tres compuertas que se abren y se cierran a mano y que tan pronto como se
llenan suben hasta el buque por unos rieles eléctricos equipados con
baterías de acumulación. Según informas, este nuevo sistema ha
dado excelentes resultados, pues reduce consi_derablemente el costo
del transbordo de los materiales pesados y disminuye a la mitad el
tiempo que se emplea en la misma operación con el antiguo método.
(3) Freno de bocado hueco para hacer tragar remedios a los animales sin dificultad, el cual se pone como el freno ordinario. Al ser
vaciado en el embudito vertical que tiene a un lado, el remedio pasa
al tragadero de la bestia por una perforación que contiene el bocado.

�\.

836

LA UNIÓN PANAMERICANA.

De este se desprende una argolla grande que sirve para sostener en
alto la cabeza del animal obligándolo de ese modo a fragar el remedio.
(4) En una ciudad de California se ha ensayado con éxito una
barredera automóvil en forma de motociclo, que en vez de una rueda
delantera tiene dos que hacen girar una escoba cilíndrica cubierta
por una placa de metal, que al dar vuelta deposita la basura en un
recipiente cilíndrico que puede suspenderse a voluntad con el fin de
que gire y vacíe la basura que contenga. La máquina pesa 600
libras, puede dar la vuelta en un radio igual a su longitud y barre a
una velocidad de 1O millas por hora.
(5) Cronómetro automático recién patentado en los Estados
Unidos. Como en muchas carreras se da la señal de partida por
medio de un tiro de revolver, la persona encargada de marca el
tiempo tiene quC' aguardar el ruido de la detonación para poner su
contador en movimiento, lo que con frecuencia se presta a equivocaciones. Para evitar dicho inconveniente se ha inventado este nuevo
mecanismo que marca el tiempo automáticamente. La detonación
impul;a una palanca colocada al extremo del cañón, la cual cierra un
conmutador a su vez hace funcionar un electromagneto que pone en
movimiento el cronómetro moviendo hacia abajo una pala~queta.
El mecanismo está provisto de otro conmutador en forma de palanca
que se prolonga hacia afuera de la pista y por medio del cual se puede
también hacer que el electromagneto ponga en movimiento el cronómetro. Este segundo conmutador puede reemplazar al revólver,
pues principia a funcionar apenas se le da el impulso. Del mismo
modo que la detonación del revolver pone en movimiento el reloj o
cronómetro, el impulso del primer corredor que pasa al final de la
carrera lo para instantáneamente.
·
(6) Se ha principiado a fabricar en los Estados Unidos una clase de
papel muy grueso y barato que sirve para cubrir los automóviles que
no se usan, preservánlolos del polvo y la humedad. Es de cali&lt;lad
tan fuerte que no puede rasgarse fácilmente, pero pueden fabrir1trse
con él cubiertas de todos tamañas, que sirven para evitar que el
esmalte pierda el brillo y que se oxiden las partes de metal.
(7) Cama portátil para automovilistas que puede doblarse fácilmente para llevarla en uno de los estribos del automóvil. Tiene 48
pulgadas de ancho por el largo ordinario. El marco es de madera y
hierro con bisagras en los ángulos, lo que permite doblarla y desdoblarla en pocos segundos. Del marco está sostenido un toldo de
lona gruesa que la cubre totalmente de la cabecera a los pies. Siendo
~l colchón una combinación de muelles y lana o cerda que puede
enrollarse cnn la mayor facilidad, ocupando muy poco espacio.
(8) Para conseguir compradores y anunciar sus coches a todos los
que pasan, un agente de automóviles ha ideado el sistema de dar
representaciones gratuítas de cinematógrafo por medio de las cuales

INVENTOS RECIENTES.

837

describe prácticamente el coche que anuncia. Para ello se sirve de
una especie de rueda o tambor que fija a una de las ruedas traseras
después de suspenderlas en el aire por medio de un gato, conectánd~la
luego con un dinamo por medio de una polea,. efectuado lo cual prmcipia la exhibición cinematográfica. A m~d1da que va pasando l_a
pelicula sobre el automóvil, el agente descnbe. en n:1,ta voz las cond_iciones y ventajas del carro, dando luego la direcc10n de. su agencia
a las personas que deseen experimentar el carro prácticamente Y
haciendo citas para la demostración.
(9) Como para medir piezas de paño hay que desdoblad~, lo que
implica bastante trabajo y pérdida de _tiempo, se acaba de mventar
un mecanismo muy ingenioso por med10 del cual se pue~e sa~er en
pocos minutos la cantidad d~ paño__que co~tiene cual~mer pieza o
rollo, por largo que sea. La mvencion cons~s~e en un hilo q~e se va
enrollando a medida que el paño pasa de un mlmdro a otr_o regIBtrando
en un indicador el número de vueltas que da cada pieza; Y como
cada vuelta representa una yarda completa, puede sabe_rse con precisión cuántas yardas y pulgadas tiene la pieza _que se mide. . .
(10) Báscula automática de brazo que func10na por electnc1dad.
Cuando alguien desea saber su peso se sube sobre_la. plataforma Y
deposita una moneda determina~a en }ª ~anura md1cada. Inm~diatamente se enciende un bombillo electnco que alumbra la caJa
de vidrio en donde está encerrada la palanca, y funciona un mecanismo que hace mover una pesa sobre la palanca hasta el punto que
corresponde al peso de la persona. Si este no res_ulta completo, otra
pesa más pequeña se desliza por la ~arte sup~nor del b~·~zo de la
báscula para indicar las libras y fracc10n~s de libras_ ~et~m~nd_ose en
el punto preciso en que la palanca se mantiene en e~mhbr10, mdicando
el peso exacto de la persona. Cuando esta desciende de la p~ataforma, se apaga la luz y las pesas vuelven a su lugar. Por medio de
un ingenioso invento que se agregó a e~ta báscula, la.5 monedas se
distribuyen en partes iguales en dos ca1as separadas~ de modo_ que
tanto el que toma en alquiler la báscula como el dueno de la misma
pueden sacarse paradamente lo que les corresponde. ,
.
(11) Al separar la crema de la leche hay que revolver ~sta con cierta
rapidez para que no se corte, debido_ a lo cual se h~ mventado un
aparato de mano que revuelve el liquido como es debido. .Su mecanismo es muy sencillo. Cuando se le d~ vuelta al m?lemllo con la
rapidez necesaria empieza a sonar un trmbre, pero s1 se acel.~ra o
disminuye aquella, deja el último de sonar llamándole la atenc10n al
operador.
.
(12) Como el jugador de golfo tiene que llevar consigo los mazos
que necesita para el juego, se ha inventado un aparato con un par _de
rueditas de 4 pulgadas con el cual puede llevar los mazos que necesite
sin tener que emplear los servicios de otra persona.

�BIBLIOGRAFÍA.

839

(13) Se ha patentado un substituto de las neumáticas de caucho
consistente en dos llantas concéntricas entre las cuales hay una serie
de muelles. Este accesorio elástico puede colocarse en cualquier
rueda de automóvil acortando los radios y reduciendo el diámetro de
la pina, hecho lo cual se ajusta firmemente el invento a la rueda.
En cada grupo de muelles se colocan dos resortes radia1mente respecto
al cubo de la rueda, y dos pares más que se extienden oblicuamente
desde la base de los muelles radiales, el uno a la derecha y el otro a la
izquierda. Sobre los muelles y a ambos lados de la llanta se fija una
pieza circular de metal. La llanta de afuera está provista de otra
maciza de caucho bien pegada.

La Modernización de la Doctrina de Monroe, por Charles H. Sher-

rill.-Este libro ha sido aguardado con ansiedad por todas las personas que se interesan en el panamericanismo práctico. El Sr.
Sherrill figura en primera línea entre los más activos y avanzados
panamericanistas de los Estados Unidos, habiendo contribuido
grandemente a fomentar así el comercio como la amistad de las
Repúblicas americanas la propaganda que emprendió desde su regreso
de la Argentina, donde por algunos años ejerció la representación
diplomática de los Estados Unidos. Con la publicación de esta
obra realiza una acción que será muy aplaudida por todas las
personas que se ocupan en el panamericanismo teórico y práctico.
Como quiera que el libro viene precedido de una introducción escrita
por el Dr. Nicolás Murray Butler, Presidente de la Universidad de
Columbia, y uno de los conductores de la opinión pública en los
Estados Unidos, consideramos conveniente reproducir el juicio del
Dr. Butler, creyendo que será la mejor nota bibliográfica que sobre
aquel pueda escribirse . .
El Presidente Butler dice:

NUEVO EMPLEO DEL TELÉFONO.
En 11!1~:vela escrita el año de 1887 se describla una concurrencia de 150 000 personas diseminadas por toda una
cm . Y en~egadas a escuchar un sermón predicado en una gran iglesia. La escena descritas• su orna haber
~d~e~~ºs~~!kºp~~l
apóut?tord.e adguedlla seuequiv~ al ~lcular que se necesitarian 113 años parií qJ el teléfono
• • . .
. s1 m 1&lt;:3 .º·
oase~orancadel Estado de Nueva JerseyenlosEstadosUnidos
f~tos padecwuentos. e unp_ed1an asJStir a las funciones del culto, dispuso lo necesario para la instalación de uJ
moo~Wa
~~l ~di~~~1ª a 5 millas de la iglesia, Jo que se decla en el púlpito. De este

fi~~

i1t:i~~r=!~{~1¡~1;.~~

En las páginas que van a laerse, el Sr. Sherrill exalJJ.llla vigorosa y vivamente algunas
de las cuestiones de ma:¡or interés a importancia que hoy se presentan a la consideración del pueblo de los Estados Unidos. Toca muchos puntos discutidos y formula
nuevas y hasta radicales opiniones. De ese modo estimula y obliga al lector a pensar
por su cuenta en las cuestiones de política internacional, lo que actualmente es la
más urgente de las necesidades del pueblo de los Estados Unidos.
Circunstancias que no podemos dominar 'f condiciones que hemos sido impotentes
para. cambiar han alterado completamente durante la existencia de la generación
actual la situación en que se encontraban los Estados Unidos con respecto al resto del
mundo. Siempre hemos tenido comercio internacional en mayor o menor escala;
y por espacio de cerca de un siglo el movimiento inmigratorio se ha dejado sentir
poderosamente en nuestras pla:¡a.s. La. ciencia, que no reconoce linderos y que no se

�840

LA UNIÓN PANAMERICANA.

halla restringida por las lenguas, ha sido de continuo, del mismo modo que las bellas
artes, uno de los creadores de la armonía y del acercamiento internacional, en tanto que
la literatura se ha quedado algo rezagada. El mundo se ha internacionalizado casi
sin que nosotros lo supiésemos; por modo que cuando con horrenda precipitación se
desencadenó en agosto de 1914 la tempestad guerrera, funcionaba silenciosa aunque
poderosamente un sistema de comercio internacional y de interdependencia que
aquella convirtió al instante en ruina completa y costosa. los ciudadanos de los
Estados Unidos, quienes con anterioridad a la guerra no consideraban el mundo situado
más allá de sus fronteras sino como parte de un lejano planeta, se vieron obligados a
comprender que también ellos se hallaban ligados por vínculos invisibles que sólo una
guerra universal podía romper o destruir, a hombres y mujeres a quienes jamás habían
visto y cuyo idioma no habían escuchado nunca. En un abrir y cerrar de ojos, la
navegadón internacional, el comercio internacional, la finanza internacional y la
comunicación internacional de toda especie perdieron la seguridad y las facilidades
de que gozaban para verse rodeadas de peligros y de daños. Fué esta una lección tan
elocuente como dura, como jamás se había recibido, acerca de lo que el internacionalismo significa para el mundo, inclusive los Estados Unidos.
Como lo revela el título de su libro, el Sr. Sherrill considera principalmente en él
los problemas del continente americano y muchos otros de carácter internacional
que de aquellos se derivan. El actual es el momento psicológico adecuado para
realizar el acercamiento de las Repúblicas de los tres continentes, dado que todas
ellas se hallan igualmente alejadas del teatro inmediato de la guerra universal. Todas
son igualmente republicanas en lo que respecta a su forma de Gobierno y están igualmente sujetas a los problemas que nacen para los pueblos jóvenes que poseen tierras
inexplotadas e inagotables recursos naturales. Con todo, sería un error suponer que,
al conseguir su acercamiento, las diversas Repúblicas america.'las hayan de ponerse
en contraste con las antiguas naciones de Europa o de Asia o que, de algún modo,
llegarán a ser antagónicas con relación a las últimas. Por el contrario, el acercamiento
de las Repúblicas de las tres Américas debe más bien ser el símbolo de la grande y
amplia compenetración que el mundo presenciará algún día. La guerra puede
dificultar pero no impedir completamente la marcha del espíritu humano en pos de
los ideales de fraternidad universal que representan para todos los hombres libertad
y justicia. No existen dos mundos diferentes, un mundo americano y otro no americano, sino un mismo y solo mundo, dependiendo de la fe que le consagre a sus propios
ideales y de la sinceridad y constancia de sus sentimientos de compañerismo para
con todos y de amistad para con sus hermanos de otras o más antiguas tierras, el papel
que a la América le cumpla desempefiar en ese mundo único.
Si en las p{iginas de e~te libro los hombres de los Estados Unidos lograsen aprender
a mirar a travl\s de los mares que los circundan por el e.ste, por el oeste y por el sur, y si
llegasen a comprender que es completamente hacedero para ellos vivir con sus hermanos
de ultramar en la misma paz y armonía en que viven con sus vecinos del norte, de los
cuales se hallan separados por una frontera imaginaria y del todo indefensa, el Sr.
Sherrill podría sentirse ciertamente feliz. Si tal cosa sucediere, no habrán siclo
inútiles ni los años que pasó en el servicio diplomático, ni. ~u atent.o estudio del
comercio y de los recursos de los Estados Unidos, ni los diligentes esfuerzos qúe ha
hecho para mostrarse como ciudadano americano de elevado criterio.
Tant.o la felicidad como la armonía del mundo llegarán a progresar cuando los hombres aprendan a examinar los problemas de la humanidad con un criterio que sea a un
tiempo el derivado del punto de mira de su propio país y el que conciben las demás
naciones. El libro del Sr. Sherrill contribuirá a ayudar a los ciudadanos de los Estados
Unidos a mirar los problemas universales del propio modo que los consideran otras
gente~.
El interesante libro del Sr. Sherrill a que nos referimos en la presente nota se
publicará en breve en español, en ruso y en japonés.

841

BIBLIOGRAFÍA.

Bibliotecas de Escritores Hispano-Americanos.-Merecedora del más
entusiasta aplauso es la labor que acaba de emprender en España el
notable escritor y poeta venezolano Don Ru:fino Bl~nco-Fombona.
Este distinguido hombre de letras ha fundado en Ma~1d u~a empresa
editorial que se ocupará en publicar las obras ~e los mgemo~ de más
renombre que la América española ha producido desde la e~oca de
la independencia hasta nuestros días. Con todo y ser conocid~ ,e~
sus respectivos paises, las obras a que nos r_eferimos son de düic~
consecución en los demás pueblos, ora por la dificultad de las comumcaciones, ya por haberse agotado las escasas. ediciones que de ellas
se hicieron. De ahi la dificultad que se experimenta en cada un~ de
las naciones hispano-americanas cuando se desea conocer debidamente la labor intelectual de todas las demás, dificultad que su~e de
punto hasta convertirse en imposibilidad cuando en países extranos a
los de lengua española se trata de em~render análoga _e,mpresa. D_e
este fenómeno se ha dado cuenta repetidas veces l~ Umon ~anamencana cada vez que le ha tocado responder a las 1~formac10ne~ que,
tocante a libros hispano-americanos o a literatura h1spano-amencana,
solicitan principalmente de ella centros de cultur~ o de enseñanza u
hombres de letras o cultivadores de la lengua espanola de los Estados
Unidos. Es este uno de los motivos que nos mueven a cel~brar la
aparición de las bibliotecas a que nos referimos, ~ues fuera del impulso
que le comunicarán a la mtltu~a hispano-amer1~a~a., ellas se haJlan
llamadas a difundir y a populanzar en el extran1ero los mo~m:1entos
de esa cultura por demás interesante y fecun~a. Las b1bhotecas
que ha comen¡ado a publi~ar la ~d~t~rial-Améric,a_ comp1~enden tres
géneros de obras: literanas, histoncas y poht1co-sociales. Las
primeras están incluídas en la Biblioteca Andrés Bello; las se~un~as
en la Biblioteca Ayacucho y las terceras en la Biblioteca de _C1~ncias
Políticas y Sociales. Entre las obras pertenecientes a l_a Bibh?teca
Andrés Bello se han ciado ya a la publicidad y nos_ han sido enviadas
las siguientes: Historia de las Lit?raturas de ~reCia y de Ro1:11~,. por
Andrés Bello; Facundo, por Do1?mgo F. Sa1~miento; ,La Sen.s1bihdad
en la Poesía Castellana, por Nicolás !leredia; Poesias, P?I Manu~l
Gutiérrez Nájera; La Literatura Amencana de Nuestros Drns, po_r F.
García Godoy; Págin8.s Libres, por Manuel Go~zález Prada; ?meo
Ensayos, por José Enrique Rodó; H~mbres, y P10dras, por :.~lio M.
Cestero. los Estados Unidos, por Jose Mart1; y Sangre P~tncia, por
.M. Díaz'Rodríguez. En la Biblioteca Ayacu_cho se h an pu bhcado hasta
ahora las Memorias de O'Leary y las Memoria.".! _de O Conn~r; y en ]a de
Ciencias Politicas, Historia Diplomática de Chile, por Ale1andro Alvarez. y La Guerra Europea, por Ores tes Ferrara. Como se ve de la anterioi'. lista de nombres y de títulos, ella encierra el de muchos va~ones
prec1aros en la República de las letras como los deal Bello, Sarmiento
b
y Martí, para sólo mencionar unos pocos, y el de gunas o ras que,
1

�REPÚBLICA ARGENTINA.

843

como la de O'Leary, son consideradas como clásicas en lo concerniente
a la historia de la emancipación de los países hispano-americanos,
fuera de que todos los nombrea comprendidos en dicha lista ocupan
lugar prominente entre los poetas o prosadores de sus respectivas
naciones. Como los libros que próxima y sucesivamente dará a luz la
Editorial-América son de la misma calidad y excelencia de los ya mencienados, podrá tenerse dentro de poco una colección de volúmenes
que darán a conocer en todas sus fases la mentalidad de la América
española en el transcurso de un siglo. Los volúmenes que hemos
recibido están editados elegantemente y muchos de ellos se hallan
precedidos de interesantes y eruditos estudios críticos relativos a los
autores y debidos todos a la pluma del Sr. Blanco-Fombona. Los
volúmenes de la Biblioteca Andrés Bello y de la Biblioteca de Ciencias
Políticas se venden todos al precio de 3.50 pesetas; los dos volúmenes
de las Memorias de O'Leary a 7.50 pesetas cada uno y el de las Memorias de O'Connor a 5 pesetas, pudiendo hacerse el pedido de estos
libros a la Sociedad Española de Librería, Ferraz, Núm. 25, Madrid,
España.

1

Nueva Edición del Quijote.- La casa editorial de Salvat y Cía.,
de Barcelona de España, se propone publicar con motivo del tercer
centenario de Cervantes una espléndida edición del Quijote, la cual
irá ilustrada con los famosos dibujos del genial artista español Daniel
Urrabieta Vierge. Conforme hemos podido ver de los cuadernos
que por vía de muestra ha distribuído la referida casa, la nueva
edición del libro inmortal será única en su género, dado que sus
páginas aparecerán ilustradas por la obra plástica del más grande de
los dibujantes españoles. Los originales dibujos a que nos referimos,
los cuales han sido universalmente celebrados, se conservan en los
principales museos de Europa y América y antes de ahora han sido
aprovechados en varias ediciones francesas e inglesas del Quijote.

Los trabajos del Congreso Americano de Ciencias Sociales, cuya reunión ha sido fijada para el mes de julio próximo como parte de los
featejos conmemorativos del centenario, se dividirán en 10 secciones,
cada una de las cuales estará a cargo de una comisión.- -Las exportaciones de cereales efectuadas durante el primer trimestre del corriente
año fueron como sigue: Trigo, 623,215 toneladas; maíz, 479,195;
lino, 276,780; avena, 140,817; y centeno, 12,860 toneladas.--En
el Museo Agrícola de Buenos Aires se exhiben muestras de harina
de más de 100 molinos situados en la región destinada al cultivo

�844

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de cereales y en otros puntos del país, lo que demuestra el desarrollo que ha tenido la industria harinera en la Argentina. La exportación anual de harinas argentinas oscila desde hace algunos años
alrededor de 130,000 toneladas.- -De acuerdo con un decreto presidencial reciente, el pabellón argentino en la Exposición de San
Francisco de California será obsequiado al Gobierno de los Estados
Unidos en nombre del pueblo argentino.--A fines de marzo se
hicieron los primeros ensayos prácticos del servicio eléctrico que está
instalando la empresa del Ferrocarril Central Argentino entre Buenos
Aires y El Tigre. La central eléctrica que desarrollará la fuerza para
el servicio de los trenes está situada en el canal de San Fernando.-El Poder Ejecutivo ha autorizado a la empresa del Ferrocarril Oeste de
Buenos Aires para construir en sus talleres, en combinación con los
del Ferrocarril del Sur, los coches destinados al servicio eléctrico que
inaugurará entre sus estaciones Once y Moreno.- -Las dificultades
que ha suscitado la actual conflagración europea para la importación
de ciertas mercaderías ha dado origen en la Argentina a varias iniciativas industriales tendientes a suplir con medios nacionales la carencia
absoluta de algunos productos, especialmente los textiles. Entre las
nuevas industrias que se han iniciado se cuenta la de fabricación de escobas de mano y mecánicas de caranday para el aseo de los municipios.
Estos útiles se fabricaban antiguamente con el piazaba que se importaba de Bélgica. El caranday es una palma salvaje que crece en las
Provincias del litoral, sobre todo en Entre Ríos y Corrientes, siendo sus
hojas tan flexibles y resistentes que se adaptan mejor para la fabricación de útiles de limpieza que el producto que se importaba antes con
el mismo objeto.- -Según datos que acaba de publicar la Dirección de
Estadistica y Economía Rural, la producción vinícola de la Argentina
durante el año de 1915 alcanzó a la respetable cifra de 4,823,475 hectólitros, de los cuales 3,882,660 hectólitros1 o sea el 80.4 por ciento'
corresponden a la Provincia de Mendoza; 806,284 hectólitros, o sea el
16.7 por ciento, a la de San Juan; y 28,670 hectólitros, o sea el 0.59
por ciento, a la de Salta. El área de los viñedos, que en 1907 era de
73,581 hectáreas, alcanzó en 1915 una superficie de 132,479 hectáreas,
o sea un 80 por ciento más. La producción de vino ha aumentado
proporcionalmente, de 169,722,391 litros a que alcanzaba en 1907, a
482,347,579 litros en 1913, o sea un aumento ele 184.1 por ciento. · La
importación de vinos finos, que en 1911 y 1912 llegó a 155,250 y
149,821 litros, respectivamente, ha disminuido hasta llegar en 1915
a 25,549 litros, o sea 83.5 por ciento; y la de vinos comunes, que en 1911
alcanzó un total de 44,293,286. litros, descendió en 1914 a 27,463,275
litros y a 17,739,660 litros en 1915, lo que representa una diminución
de 59.9 por ciento en el quinquenio. En cambio, la exportación de
vinos nacionales ha ido aumentando considerablemente, pues de
3,490 litros a que alcanzaba en 1911, llegó a 862,377 litros en 1915, o

REPÚBLICA ARGENTINA.

845

sea un aumento de 24,610 por ciento en el quinquenio. Los principales países importadores de vinos arge~~inos son_ el Para_guay, el
Uruguay y el Brasil, exportándose tamb1en peq-nenas cantld~des a
Bolivia Chile Francia y la Gran Bretaña.--Según datos publicados
]
]
.
d
por La Nación de Buenos Aires, las ex~ortac1~nes e carnes c~nge~
ladas en los dos primeros meses del cornente ano fueron como sigue.
Carneros, 349,024; cuartos de vacuno, 811,258; y cuartos de vacuno
enfriados, 185,992, en comparación con 324,991, 500,727, Y 28,6,~54,
respectivamente, en iguales meses de 1915.--El 19 de ~unzo ult~o
se clausuraron las sesiones del Tercer Congreso Argentino de Telegrafos que se celebró en Buenos Aircs.--Habiéndose_ alla.~ado las
dificultades de índole financiera que se oponían a li!. termmac1on de fas
obras del Puerto de Quequén, se proseguirán próximamente los trabajos con la mayor actividad, pues el Go~ierno acor~ó efectuar en
París el pago de las obligaciones correspondientes al ano de 1915, que
importan 1,300,000 pesos.--En vista de los bu~nos resultados que
obtuvieron algunos ensayos practicados por particulares en las Islas
del Delta del Paraná en busca del gas de los pantano~, se le encomendó a la Dirección de Geología y Minas que hiciera un estudio sobre
el terreno, lo que ha estado efectuando desde ~ace algún tiempo con
buen éxito, habiendo hecho ya nueve perforaci_ones.--Con el fin de
asegurar la provisión de nafta para los automób1les que hacen el transporte do pasajeros en los Territori~s _&lt;le Neuquén, Río _Negro y Chubu~
en un recorrido total de 1,500 kilomctros, se ha dispuesto coloca1
grandes tanques de gasolin11 ~ deter~~n11dos interv11los.-_-La esta.ción experimental de Peraammo envio hace poco dos trilladoras de
frijoles a los Departamenfos de Tuyuán, San Martín y Rivadavia, de
las Provincias de Mendoz&amp; y San Juan, por ser los que mej_or co~echa
han obtenido con la semilla oficial. El envio de esas máqumas tiende
a desarrollar un plan de fomento para el cultivo de tan importante
grano.- - El Consejo Nacional de Educación ha autorizado la f~dación de una escuela monument11l en Tucumán que se_ denommerá
Escuela del Centenario y se erigirá con los fondos provementes do unP..
subscripción popular ele las escuelas n~cionales de todo el país.-- En
1915 entraron al puerto de Buenos Aires 1,534 vapores y veleros con
un total ele 2,143,646, toneladas de mercaelerí&amp;s, contra 3,633 buques
con 3,089,333 toneladas, que entraron en 1914.- -Se ha vot11do la,
suma de 322,000 pesos para que se principi~n_las obras de dragad_~ del
puerto ele Rosario.- -A fines de marzo pro~rmo pasado se re~o en
Buenos Aires un Congreso Evangélico Americano, en el cual se d1sc~tieron importantes problemas relativos a la educa~ión y a la evan?e~zación del campo misionero.--Según datos publicados por ~l 1~1msterio de Agricultura, en el Departamento de Posadas del Temtono de
Misiones hay más de 2,000 hectáreas de terreno~ _que se adap_tan de
manera especial al cultivo del arroz, por las condiciones excepcionales

�846

)

LA UNION PANAMERICANA.

de su s~elo. En algunas de esas regiones el arroz ha producido hr.sta
6,.500 kilos por hectárea en dos cosechas y con una misma siembra lo
que. prueb~ la bondad y fertilidad de esos terrenos. En cuant~ al
cultivo de ~a yerba ~ate, el informe contiene una serie de datos que
revelan la unportancia que ha alcanzado en esa parte del país El
área de las plant~ciones de yerba ha aumentado de 200 a 700. hectáreas que han deJado a sus dueños una utilidad líquida de 991 pesos
por hectárea. La plantaciones se hacen hasta ahora en cuadros de 3
metros de lado, _de modo que una hectárea contiene 1,089 plantas que
pued~n pr~ducir ~asta 1~. kilo~ de yerba elaborada por planta si
se c~idan bie~. Dicho mlillsteno ha puesto en práctica una serie de
me~das_ tendie~t~s a fomentar el cultivo de la yerba mate en todo &lt;'1
Tern~no de ~s10nes, proveyendo lo conducente a la formación de
colo~as de agncultores que se dediquen o.l laboreo•de las tierrns,
especialmente a la explotación de los yerbales, pues el país consume
a~ualmente más de 60,000 toneladas de yerba mate seca, de las cuales
solo produce 3,000 toneladas, importando el resto del Brasil v del
Paraguay.
·

. S~gún dan cuenta los periódicos de La Paz, a fines de marzo del
co~iente año f~é h2.llada en los lavaderos auríferos del Río Chuquiag~o una pepita de oro de extraordinarias dimensiones, pues su
diá~e~ro es do 13 centímetros con un espesor máximo de 8 centímetros
Y mmimo. de 3 centímetros, la cual ha sido valuada en $4,000 oro.
~n _esos mismos lavaderos fué donde a fines del siglo XVII extrajo un
md10 una p~pa ~e oro que vendió en $4,500 y que se expuso en el
Museo de H1stona Natural de Madrid. De acuerdo con las crónicas
de la época colonial, la mayor parte del oro que poseían los incr.s
cuando la ~egada de los ~spañole~ se había _extraído del expresado río y
del ChuqUir,pu, que en idioma aimará qUiere decir Río de Oro En
Bolivia, el oro se presenta generalmente en forma de vetas o en l¡vader~s,. s~endo sus depósitos tan numerosos que ha habido necesid2.d de
d1~dirl?s en zonas. A lo largo de los ríos que corren hacia el noroeste
existen mmensos placeres de gran riqueza, de los cuales se han extraído
grandes cantidades del precioso metal, pero tal vez las arene.s aurifere.s
m~s ricas que hay en este país son las del Chuquiaguillo y del ChuqUiapu o Río de Oro que desde los primeros tiempos del coloniaje se
han explota~o siempre _con mucho provecho.--La Escuela Agrícola
que es~ablec1ó el Gobierno en Cochabamba ha pedido el equipo
necesario para la enseñanza de la industria de la sericicultura.-Según datos publicados por el Ministerio de Gobierno' y Fomento, el

BOLIVIA.

847

Ramal Ferroviario a Corocoro, el cual es de la propiedad del Esfado,
transportó en 1915 un total de 17,731 toneladas contra uno de 5,416
en 1914. El tráfico de esta línea aumentó en 1915 en las siguientes
proporciones: Barrillas de cobre, 66 por ciento; mercaderías en
general, 21 por ciento; maquinaria y útiles para el trabajo y explotación de minerales, 12 por ciento; materiales de construcción, 30 por
ciento; y pasajeros, 85 por ciento, siendo el incremento medio para
todo el servicio de carga de un 142 por ciento mayor que en el año &lt;!e
1914.--El consejo municipal de La Paz ha resuelto llevar a cabo lr.
instalación de una Escuela Normal de Indígenas en Tinugipaya,
habiendo instalado el Gobierno Nacional otra igual en Cala.ma, Provincia de la Chaparra, con 30 alumnos becados y una de comercio
y artes y oficios en la Quinta Mayurina de Cochabamba.--A
fines de marzo próximo pasado se inauguró también una Escuela
Normal de Artesanos en la ciudad de Potosí, lo que prueba que lr.
instrucción pública continúa siendo objeto de especial atención por
parte del Gobierno boliviano.--El Tiempo, importante diario de
La Paz, llama la atención en concienzudo artícclo sobre las ventajas
que ofrece la parte oriental de la República para la fabricación de tintes
extraídos de productos vegetales que abundan en esa región del país,
especialmente en los espesos bosques de la cordillera andina. Luego
dice que otrn industria que está por implentarse en Bolivia es la de
la explotación de los yacimientos de petróleo de la zona de Pacajes
y los que se citan en un folleto sobre la materia que acaba de publicar en Bolivia el Sr. Enrique Arias.--El :Ministerio de Fomento
ha autorizado a la empresa ferroviaria The Antofagasta, Chile and
Bolivia Rn.ilway para que mande efectuar el trabajo de la. línea de
Viacha a La Paz, modificando pr9visoriamente el trazo de modo que
llevando la línea desde el lugar denominado El Kenko hasta el Alto de
esa capital, empalme con la líneá eléctrica del Ferrocarril de Quiaca.
--A principios de marzo último terminó el ingeniero nacional Sr.
Humberto Asín, jefe de las estaciones radiotelegráficas de la República, a cuyo cargo corre la ditééoión de los trabaj-0s de la. -est&amp;eión
inalámbrica que está instalando el Gobierno en Viacha, la construcción
de la primera torre de 80 metros de altura de dicha estación.--El
Poder Ejecutivo ha aprobado un coli-venio de giros postales celebrado
recientemente por las direcciones generales de correos y telégrafos de
Bolivia y el Perú.--Para probár lo que ha mejorado la situación económica de Bolivia, la revista neoyorquina The Financia! American, de
19 de mayo último, da la noticia de _que el Gobierno boliviano acaba de
pagar un año antes del vencimiento _del plazo, el total del empréstito
de $1,000,000 que contrató el af).o:. pasado con el N ational City Bank
de Nueva York al 6 por ciento ,de interés anual con la garantia del
impuesto sobre el estaño. Segiih el contrato celebrado al efecto, la
mitad de dicha suma debía pagarse en junio del corriente año y la

�848

LA UNIÓN PANAMERICANA.

BRASIL.

otra ~itad en el mismo mes del año entrante, pero el Gobierno
resolv10 pagar toda la suma de una vez. La expresada revista dice
que el crédito de Bolivia en los Estados Unidos ha sido siempro
excelente.

obrera.-- Bajo el título de "Unión de la Capital Federal con los
Estados de Sao Paulo, Minas Geraes y Río de Janeiro," publicó el
Jornal de Commercio de Río de Janeiro un interesante artículo en
que expone los progresos realizados en los 10 últimos años en la construcción de la red telefónica que pondrá en comunicación directa a
los lugares expresados. La comunicación telefónica entre las ciudades
de Río de Janeiro y Sao Paulo, quedará establecida dentro de breve
tiempo, pues falta muy poco para terminar la línea entre los dos puntos, que mide 165 kilómetros de largo. Ya funcionan en el país
otras líneas que abarcan distancias mayores que la que dista entre la
Capital Federal y la ciudad de Sao Paulo, tales como la que va de
Ribeirao Preto a Guaratingueta y que tiene una extensión de 550
kilómetros.--Las exportaciones de yerba mate del Estado de Paraná durante el año fiscal de 1914 a 1915 alcanzaron un total de
48,545,663 kilos contra 44,758,925 en el año fiscal anterior, lo que
demuestra un aumento de 3,786,738 kilos a favor del primero. Los
derechos de estas exportaciones produjeron 2,185 contos. Según
noticias recientes, varios capitalistas de Paraná han comprado últimamente grandes extensiones de terreno en ese Estado para dedicarlos a la colonización y al aumento de la producción de yerba.- Según el periódico Minas Geraes de Bello Horizonte, los yacimientos
de petróleo que fueron descubiertos recientemente cerca del Río Pardo
en el Estad.o de Sao Paulo son muy extensos, siendo de excelente
calidad el petróleo que producen.--El Ministerio de Agricultura
acaba de publicar un informe en que demuestra que la industria de
la pesca ha progresado considerablemente en el país. El Estado de
Amazonas produce solamente por año más de 22,000,000 de kilos de
pescado que valen de 2,000 a 3,000 contos.- -0 Paiz de Río de
Janeiro da la noticia de que los Estados de R.ío Grande do Sul y de
Paraná están exportando- grandes cantidades de madera para la
Argentina y el Paraguay.- -La Escuela Nacional de Bellas Artes
ha nombrado una comisión para que dicte las medidas conducentes
a la celebración del centenario de la enseñanza oficial de las bellas
artes, la cual fué inaugurada en el Brasil el 12 de agosto de 1816.- Debido a la grán escasez de carbón, el Gobierno ha nombrado una
comisión para que estudie los mejores medios de explotar los importantes yacimientos petrolíferos de los Estados de Río Grande do
Sul, Santa Catarina y Paraná. El Ferrocarril Central del Brasil ha
hecho adaptar sus locomotoras al uso del petróleo y la leña como
combustible, habiendo celebrado contratos para la compra de 250,000
toneladas de leña en el corriente año.-- El Gobierno brasileño ha
eximido del pago de derechos de aduana las muestras que introduzcan
al país los agentes viajeros, siempre que una firma brasileña responsable suministre la finanza correspondiente.

Según .el mensaje que el prefecto del Distrito Federal presentó al
ayuntarmento el 3 de abril último, los ingresos municipales tuvieron
en 1915 un aumento de 2,153 contos papel (conto papel = $250)
sobre los de 1914, aun cuando ocasionaron un déficit de 1,701 contos.
No ob~tante esto, los a~untos municipales marcharon mejor que en
cualqmera de los 10 últimos años.-- El 20 de abril último se inauguró una ac~demia de altos estudios en el Instituto Histórico y Geográfico Brasileño, cuyas cátedras serán regentadas por profesores
de la talla del Dr. Oliveira Lima, siendo sus cursos parecidos a los de
las grandes instituciones docentes de otros países.-- El pronóstico
de las cosechas de maíz y arroz del corriente año indica qué serán
las mayores que se han obtenido en el Brasil. Se calcula que los
Estados de Río, Minas, Sao Paulo y Espíritu Santo producirán má.s
&lt;le 35,000,000 de sacos de maíz contra una producción de menos de
l,0~0,000 de sacos en 1915.- -Los ingresos de las tres compaííías
nacionales ~e .navegación dur~te ~l año de 1915 fueron como sigue:
~l,oyd Brazilmro, 21,418,135 :rml~e1s; Compañía Nacional de Navegac10n Costanera, 9,210,771 rmlre1s; y Compañía Comercial de Navegación, 11,303,659 milreis. Todas estas cantidades demuestran un
considerabl~ aumento sobre las de 1914. Según noticias de la
prensa flummense, se proyecta la consolidación del Lloyd Brasileiro
Y de la Compañía de Navegación Costanera.-- Al total de la producción mundial de caucho en 1915, que fué de 150 000 tonelad·as
contribuyó el Bras~ con 35,000 toneladas, o sea con u~ 23 por ciento'.
El consumo mu~dial de caucho en 1915 fué de un 30 por ciento
mayor y su prec10 aumentó en un 50 por ciento desde mediados de
dicie~bre de 1915.--La Comisión Organizadora del Congreso
Americano de Obreros que se reunirá en Recifc el 12 de octubre
pró~o ha terminado ya todos los detalles del programa. Se ha
mvitado a esta asamblea á todas las instituciones obreras de América
de las cuales 368, que representan un total de 150 000 ruiem~
bros, han manifestado que tomarán parte activa en sus d~bates. El
Gobiern~ del Estado de Bahía ha ofrecido transporte libre en sus
ferr?carriles y en los vapores de la Compañía de Navegación de esa
capital a todos los delegados que .concurran a esa importante reunión

41641-Bull. 6-1&amp;-8

849

�COLOMBIA.

COLOMBIA
....
....
-

· -'c.'"~

Por disposición especial del Gobierno, la comisión del trazado del
!erro~arril de Cúcuta al Río Magdalena que se compondrá de un
mgemero jefe, de cinco ingenieros ayudantes y de dos oficiales del
E_stado Mayor &lt;?eneral del ~jército como agregados militares, se divi~rá en dos secciones de tres mgenieros cada una, de las cuales una continuará el estudio por la vía de Ocaña hasta Puerto Arango y la otra
h~rá el trazado desde Ocaña hasta el Río Magdalena. Ambos estudios deberán estar terminados antes del 31 de diciembre del corriente
año.- -En las Bocas de Ceniza se han instalados dos grandes faros ·
uno en el sitio denominado Cayo Alto y otro en Cayo Bajo.- - '
En el Departamento de Bolívar funcionan actualmente 266 escuelas
prim~rias a las cuales asisten 12,251 alumnos.--A fines de marzo
próximo pasado llegó a Buenaventura la comisión sanitaria contratada
por el agente confidencial de Colombia en Panamá para el saneamiento
de las poblaciones de Buenaventura y Caldas. Esta com1sión, que
está ~ cargo del Dr. Edward P. Beverley, distinguido médico norteamericano que trabajó en el saneamiento de Panamá, se contraerá por
ahor~ a la destrucción del mosquito conductor de la fiebre amarilla en
las citadas poblaciones, de manera que serán fumigadas científicamente todas las casas, arreglados y desinfectados los depósitos de agua
Y retre_tes, y c~biertos todos pozos y terrenos fangosos con una ca.pa
de ac~1te suficiente para la destrucción de toda clase de mosquitos.
También form~ parte de la comisión el Sr. Joseph A. Carrigan, inspector~~ sandidad.--La Asamblea del Magdalena resolvió vender
a la nac1on los derechos que ese Departamento tiene en el Ferrocarril
de S~nta Marta por la suma de $100,000 oro pagaderos en 10 meses.
El mtado Departamento recibirá además un 25 por ciento de las utilid~des del ferro~arril durante los 25 primeros años.- S e han principiado los tra~aJos de limpia del Río Cauca, medida que se considera
~e suma neces1da? para la buena marcha de la navegación fluvial en esa
importante arteria de la República.- - En el curso de 10 años se ha
trip~cado el número de estudiantes en el Departamento de Caldas,
habiendo actu~lmente allí 40,905 alumnos, 483 escuelas y 900 maestros.--En virtud de un contrato celebrado con el Ministro del
Tesoro, los Sr.G.A~sinck &amp; Co. de Nueva York se obligan a comprar,
por ~~enta del Go?ierno de Colombia y con los fondos que éste les
summ1stre, l~ cantidad necesaria de barras_de plata de la forma y ley
más convementes para acuñar hasta 1,000,000 de monedas de 50
ce:11tavos de 0.900 de fino, o sea hasta 500,000 pesos plata, valor nommal, Y a contratar de acuerdo con el Cónsul de Colombia en Nueva
850

851

York la acuñación de esas monedas en la Casa de Moneda de Filadelfü.
o en la de Wáshington.--El Poder Ejecutivo acaba de dictar un
decreto por el cual organiza, con el carácter de establecimiento penitenciario, una colonia penal en la margen derecha del Río Magdalena,
antes de la desembocadura del Río Negro en la región que atraviesa el
trazado del camino que conduce hasta allí desde Albán, pasando por
Sasaima, Villeta y Útica. La fundación de esa colonia traerá innegables bienes a esas regiones, porque tiene por principal objeto darle
impulso a la a.gricultura, construir sólidas y utilísimas vías de comunicación y fomentar eficazmente el comercio entre las comarcas
que quedan favorecidas por razón del trazado en referencia.-La prensa colombiana anuncia que antes de dos meses se dará comienzo
a la construcción del Ferrocarril del Nordeste que unirá a Bogotá con
Tunja, capital del Departamento de Boyacá, y con el Río Magdalena,
pasando por todo el Departamento de Santander y saliendo casi al
frente del Ferrocarril de Puerto Berrío. En la obra se emplearán
inicialmente 8,000 trabajadores.--Desde el 9 de abril próximo
pasado empezó a regir en el Departamento del Atlántico un decreto
gubernativo que reglamenta el descanso dominical.--En la ciudad
de Ocaña perteneciente al Departamento Norte de Santander, se ha
organizado una junta para celebrar el 5 de marzo de 1917, centenario
del natalicio del insigne militar, poeta y político colombiano Don José
Eusebio Caro. Con tal motivo se inaugurará un edificio destinado
para colegio construido con fondos del Departamento y saldrá a luz
una obra que se titulará "Noticias Históricas de la Ciudad y Provincia
de Ocaña," escrita por el Sr. Justiniano J. Páez.- -En 1915 movilizó
el Ferrocarril de Cúcuta 13,068,205 kilos, es decir, 2,293,080 kilos de
importación y 10,775,125 de exportación.-- Por decreto de la
Asamblea de Bolívar se ha creado un museo de antigüedades históricas
en la capital del Departamento, poniéndosela bajo la custodia de la
Academia de Historia de Cartagena., la cual ha sido facultada para que
gestione la adquisición de aquellos objetos históricos que se hallen en
pod!:}r de particulares.--La Revista de Tequendama anuncia que
en Facatativá, Departamento de Cundinamarca, se ha fundado un
establecimiento de educación con el nombre de Instituto Colombiano,
el cual tiene una sección de seguros para responder del valor de la
enseñanza si el alumno no adquiere los conocimientos que transmite
el colegio.- -En Cartagena se ha organizado una empresa para la
instalación y explotación del servicio telefónico entre esa ciudad, la
de Barranquilla y otros puntos de los Departamentos del Atlántico y
Bolívar.

�CUBA.

Según informe de la Dirección General de Estadística correspondiente al año de 1915, el Cantón de Turrialba y las ciudades de Alajuelita y Puntarenas tuvieron el mayor aumento de población; la
mortalidad disminuyó en todas partes excepto en las Provincias
de Guanacaste, Cartago y Puntarenas; en la Provincia de Heredia
fué donde hubo menor número de defunciones, la pérdida por
emigración durante el año fué de 974 habitantes; en 1915 hubo
en la República 192 muertes por accidentes, pero sólo 3 personas
murieron por accidente ferroviario; muertas repentinas hubo 16 en
el país; el exceso de la exportación sobre la importación, que ha sido
el mayor habido en el país, fué de 4,644,043 colones más (colón=
$0.465) que en 1914. En 1915 se importaron de Nicaragua 4,793
cabezas de ganado vacuno y se exportaron a Panamá 3,352 cabezas;
el valor del café exportado ascendió a 8,022,166 colones.- -El Gobierno hizo construir una estación radiotelegráfica en los terrenos de
la Escuela Normal de Heredia para estudio y práctica de los alumnos
de esa escuela.--En 1,599,996 colones fueron valuadas las exportaciones de oro y plata en barras de Costa Rica en 1915.--El 23 de
abril próximo pasado fué inaugurada en San José la nueva plaza de
ganado situada en el Rincón de Cubillos de esa capital. El terreno
de la antigua plaza será vendido en pública subasta por la municipalidad.--La venta de un cafetal ele la región ele San Juan de Tibás
por la suma de 570,000 colones de contado efectuada a fines de abril en
San .José, batió el record de las transacciones de bienes raíces de Costa
Rica en los últimos tiempos.- -Una respectP,ble casa chilena que
importa de Costa RicB grnndes cantidades de la fibra denominada
kapoc, ha ofrecido comprar toda la que se produzca. Esta fibra se
extrae de lP, ceiba, siendo más genernlrnente conocida en el país con el
nombre de poro-poro.--El producto de fas rentas nacionales en
1915 fué de 6,334,445 colones, o sea 1,288,554 colones menos que el
calculado en el presupuesto; los gastos ascendieron a 9,155,937
colones, o sea 1,047,724 colones más que los fijados en el presupuesto.
Los gastos efectuados en 1915 fueron de 591,308 colones menos que
los de 1914, habiendo disminuído las rentas en 2,267,244 colones en
comparación con las de 1914.-- La Junta Agrícola Industrial de
Limón, fundada con el exclusivo objeto ele fomentar la agricultura y
la industria en esa Provincia, augura grandes utilidades a los horticultores de la costa atlántica que siembren legumbres en gran escala,
exponiendo que un agente que mimtiene el Gobierno de la Zona del
Canal en Limón compra semanalmente más de 5,000 colones en
legumbres, suma que aumentaría si hubiera mayor producción y
852

853

varied2.cl de productos. Con el fin de fome~tar la horti?ul~ur~, la
junta importo. ~emillas escogidas de hortalizas para d1stnb111rlas
entre los horticulta)·es haca publicaciones de enseñanza acerca de lo
que se puede semb~\r 'y cómo ha de cultivarse, resuelve las cons~tas
que le hacen sobre agricultura: se encarga ele b~car en el extran1ero
mercP,dos para los productos, facilitando los med10s de exportar ~uestras; analiza fas tierras para que se les aplique el 2.bono que necesiten,
e impulsa por todos los medios que están a su alcanc~ el desarrollo de
la riqueza nacional.- -La prensa de Sen José anun~rn que en uno _de
los puntos más céntricos y pintorescos de e~a capital _se constrmrá
próximamente un elegante edificio de _tr(ls ~IBos pe.m mstalar en él
un hotel que responde. a tod2.s las exigencias modern~s y ,vengP, a
llenar la necesich!.d que existe de un lugar en donde el sm numero ele
viajeros que llegan a la ciudad pueda encontra~· tod_a clase de comodidades. Dentro del edificio habrá muchas divers10nes tales como
cabaret y otrp,s; servicio de correos, de teléPatines' cinemató&lt;&gt;TP,fo
b
'
nf
., d
grafo, mensajeros, etc.- -Según noticia~ d~ ~~ I ormaci~~ e an
José el 16 de abril próximo pasado se prmc1p10 la perforacion de los
pozo~ petróliferos de TalamancP, para determinar si efectivamente hay
En caso
O no en esa región petróleo en cantidades comerci~les.
afirmativo esa rcaión se convertirá en un centro de nqueza y abun'
b
.
l
dancia.- -El Poder Ejecutivo ha autorizado al Banco Interna?1ona
de Costa Rica para emitiJ: la cantidad de 100,000 colones en billetes
de 50 colones que reempface igual suma inutilizada por el banco en
billetes de 20 coloncs.--El 1° de mayo último se celebró en todas
las escuelas de la República la Fiesta del Arbol creada por decreto
presidencial, sembrándose en ese día más_ de 1,000 árboles en todas
las escuelas.- -V1 prensa costarricense dice que entre los problemas
económico-agrícola-industriales de que se ocup~rá el Congres~ e~ sus
próximas sesiones, figura un proyecto que autonza el esta~leclIIllento
de una gran fábrica para la destilación de licores finos destm~elos n. ~a
exportación, por el estilo de las que hay en ~uba, pues e~tfl. mdus_tna
puede contribuir al mayor fomento del _cultivo de la cana de azucar
en el país y al del comercio de exportación.

s

El Dr. Enrique Núñez, secretario de sanidad, ha dictado un de~reto
que regula la importación y venta de medicinas extranjeras noc~vas,
cuyo comercio ilegal ha sido caus_a de que se h~ya ordenado el cie~re
de algunas farmacias en la Capital. El refe~1do decreto presc:1be
que sólo los farmacéuticos legalmente autor1zados y establemdos

�854

855

LA UNIÓN PANAMERICANA.

CHILE.

P?~án imp~rtar las siguientes medicinas: Opio, morfina heroína
diorma, peroma, cocaína, trofocoína, chucaína, estoraína hidrato d'
choral, cloroformo,. éter sulfúrico y cáñamo indiano. Lo~ empleado:
de a~~ana de los diferentes puertos de la República presentarán una
relacion_ det~l~ada. a los a~inistradores de aduanas locales, en la
cual _se mclmra la unportación de las citadas medicinas, teniendo lo-,
drogistas Y farmacéutic,os que la~ ve_ndan a los consumidores que
presenta~ a la Secretaria de Samdad un informe detallado de sus
transacc10nes.--El
municipio de la Habana ha ot orgael o una
.,
concesion
a
los
Sres.
Charles
T. Henshall •v Arthur E · Clark para que
t
. ,
~ons ruyan un ~1p~dromo Y un parque para juegos atléticos y recreo
entro de los .hrmtes de la municipalidad . Los concesionarios
·
· se'
propone~ termmar el hipódromo y el parque en el mes de diciemb
del cor~ien!e año. Según los planos, se construirá una pista· q;:
podrá'l rivalizar
con las mejores del mundo , debiendo ser el parque,
,
h
no s? o ermoso Y adecuado a los fines a que se le destinará, sino
reumr todos los atractivos necesarios para su embeliecimiento.-~l alcalde d~ la Habana ha dado los pasos preliminares para que los
Juegos olímpicos de 1920 se celebren en esa ciudad.-- El Sr. Pedro
Laborde, :filántropo cubano, ha regalado la suma de $25 000 1
Asi~? de Anci~n~s de Sandovenia, para la reconstrucción y ru~dern~zac1?n del edificio, que fué construído en 1886.--La Secretaría de
Agncult~ra ha recibido por conducto del Ministro cubano en Caracas, serml.las de habas tongas que el Gobierno de Venezuela le ha
r~galado al de Cuba para experimentos. El Gobierno hará sembrar
dichas b~bas en la estación agronómica de Santiago de las Vega-,,
para .c~lt1varlas por vía de experimento, pues tienen una fragancia
exqm~ita Y se usan mucho en Cuba en la fabricación del perfume
con el nombre de "Heno de Pravia."--El S J , F
cconomdo
b1 . f d 1
.
r. ose .
ur e o, Je ~ e a Oficma de Asuntos Consulares, ha sido comisionado
por e~ Presidente Menocal para ir a las Islas Canarias y a Cádiz a
· estudiar manera de efectuar un arreglo concerniente a las zonas O
~ue.rtos libres, que le permita a Cuba ensanchar su comercio con el
Afnca Septentriona~.--El Presidente de fo. República envió recientemente un mensa1e .ª1 Senado pidiéndole que vote una asignación
de ~170,000 para. edificar un edificio para la Legación de Cuba en
la ciudad de Washington.--La Asociación Nacional de Productores
de ?afé y de otro'&gt; productos tropicales de Cuba, ha pedido a la Secretana de Estado que le ayude a obtener un mercado más grande -)ara
el ~acao cubano, cuya produ~ción anual media asciende a unos 50~000
qumtale~.--El Dr. ,E~eqmel de la Rosa ha pedido permiso a la
Secretaria de Obr~s Publicas para construir una planta de luz eléctrica
Y de fuerza motriz en la población de Meneses, Provincia de Santa
Clara.--En el año de 1915 entraron a la República 32,795 inmigrantes, contra 25,911 en 1914. La., principales nacionalidade:, de

los que llegaron en 1915 fueron las siguientes: Españoles, 24,501;
haitianos, 2,453; jamaicanos, 1,834; norteamericanos, 910; portorriqueño'&gt;, 840; mexicanos, 714; ingleses, 319; y centroamericanoc;;, 72.
Entre los inmigrantes que llegaron había 24,258 analfabeto'3.-La Bethlehem Steel Company ha comprado las minas de manganeso
de Daiquirí, así como la'3 minas de Felton, situadas en la región de
Baracoa. Dícese que las expresadas minas fueron vendidas en
$32,000,000.--Un grupo de viajero'&gt; a cuyo frente -iba el Director
del Jardín Botánico de Nueva York, estuvo recientemente en Cuba
donde recogió 10,000 ejemplare'&gt; de la flora de la República cou destino
al herba.rio, museo e invernáculo del Jardín Botánico del Parque del
Bronx de la ciudad de Nueva York.-- El 1° de mayo de 1915 funcionaban en Cuba 171 centrales azucareros contra 148 en igual fecha
del corriente año. La cantidad de caña molida hasta el 1° de mayo
de 1915 ascendió a 1,754,948 toneladas, en tanto que hasta el 1° de
mayo último se habían molido 2,358,897 toneladas.

!ª

El Ministerio de Obras Públicas ha aceptado una propuesta del
Sr. Ignacio León Palma para construir por la suma de 1,377,000 el
Canal del Manco en el Departamento de Quillota. Este canal se
deriva del alto Aconcagua. El contratista se obliga a terminar la
construcción el 1° de noviembre de 1917, o antes; y, al efecto, ha
depositado en las arcas del Estado la suma de 180,000 pesos como
garantía del fiel cumplimiento de esta parte del contrato.-- Hace
unos 10 años que el Gobierno de Chile tomó ciertas medidas acerca
de la introducción y propagación del salmón en algunos ríos del país.
Uno de ~,,tos es el Río Blanco, donde en 1915 se estableció un criadero
de salmo:103 ~n el que recientemente se pescaron algunos salmones
cuyv peso excedió de 10 libras. La estación que hay en el Río Aconca.gua ha sido la que ha dado mojeres resultados en cuanto al número
y tamaño de e3te exquisito y valioso pez. El director de los establecimientos de pi.,riCl1ltura opina que esta industria pronto llegará a ser
muy lucrativa en el país. Lo3 criaderos están montados con todos
los elementos modernos y hasta ahora han alcanzado un éxito notable.--El Gobierno de Chile ha dictado una orden en virtud de la cual
se exige a las empresas eléctricas de tracción, teléfonos, luz y fuerza,
cuyas tarifas no hayan sido aprobadas aún por el Gobierno, que
las sometan a la consideración del Presidente de la República para
que las modifique y apruebe, afectuado la cual no podrán ser alteradas sin su previo consentimiento. Las empresas que infrinjan esta

�856

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ley se expondrán a que se declare la caducidad de sus concesiones.
En lo sucesivo no se otorgarán concesiones eléctricas de la clase
P.recitada, a me~os que .ªl ~obierno se le conceda una rebaja de 50 por
Ciento de las tarifas ordmarrns.- -La empresa de tranvías de Santiago
se propone establecer en la capital una gran maestranza montada en
las mejor~s condiciones y con todos los elementos modernos, para la
constr~c~1ón de tranvías, motores, y todos los accesorios requeridos para
el ser~e10 d~ sus líneas. Estos talleres proporcionarán trabajo a 200
opera~1os chilenos.-- El Mercurio, importante diario de Santiago,
recomienda a los cultivadores de frutas y legumbres de Chile la conveniencia de cultivar de una manera intensa y con el mayor e:mero, una
exten~a área de terrenos ~decuados para la producción de frutas y
hortalizas, con el fin de satisfacer no sólo las necesidades del consumo
interno, sino también con el objeto especial de crear mercados extranjeros para estos productos chilenos, y sobre todo para la producción
de frutas frescas que durante el invierno pueden venderse con bastante utilidad en los Estados Unidos.- -En Santiago se han recibido
noticias que confirman el descubrimiento de valiosos yacimientos de
petróleo hecho en las inmediaciones de Arica.- -La Conferencia
Aeronáutica que se celebró en Santiago desde el 9 hasta ol 17 de marzo
del corriente año fundó la Federación Aeronáutica Panamericana.- ~ª estación radiográfica establecida en Frutillar, pequeña caleta
situada sobre la orilla occidental del Lago Llanquihue a 30 kilómetros
al. n?rte de Pue~to Varas, ha quedado conectada con el telégrafo del
Gob1erno de Chile. La estación de Frutillar está en comunicación
con la es~ación de Punta ~enas.- -La municipalidad de Antofagasta
ha autorizado· al Sr. Jerónnno Yankovich para establecer un servicio
de auto-ómnibus en la ciudad de Antofagasta. La velocidad que lo'&gt;
au~os podrán desarrollar no excederá de 10 kilómetros por hora. Las
tarifas serán de 30 centavos por cada carrera durante el día y de 40
centavo~ despué~ de las 8 de la noche.- S e ha concedido permiso
a la Sociedad Cb1lena de Muecke y Cía., para construir en el kilómetro
175.5 del ferrocarril de Arica a La Paz un desvío para el servicio del
establecimiento azufrero de Chislluma.

En vista del número de solicitudes de licencia para el establecimiento del servicio público de teléfonos y teniendo en cuenta el
deber en que están las autoridades de impulsar toda obra de bienestar
Y de progreso, la municipalidad de Sucre ha dictado una resolución
concediendo permiso gratuito por espacio de 20 años a cualquier

ECUADOR.

857

empresario que desee establecer dicho servicio en esa ciudad o en los
alrededores. El empresario podrá usar libremente las calles para la
colocación de los postes que fueren ~ecesarios e ~troducir, s\n pagar
derechos municipales los aparatos, útiles y materiales teleforucos que
necesite. En cambio de esta concesión, el empresario no tendrá que
dara la municipalidad sino el servicio gratuito d~ tres apar~tos para sus
o:ficinas.-- Según daltos publicados por la revista ?ord~~~ de H~mburgo sobre la producción mundial de cacao en los cua:tro ult1IDos anos,
el Ecuador produjo 32,834 sao.os de 80 kilos cado uno en 1915; 42,3~3
sacos en 1914· 39 358 sacos en 1913, y 33,013 sacos en 1912, es decir,
147,538 sacos: o ~ea 11,803,040 kilos en los cuatro últimos años.- La Comisión Municipal encargada de estudiar la manera de obtener
un aumento provisional de agua potable para Guaya~uil hasta que la
empresa White cumpla su contrato al respecto, ha inform.ado que el
agua de las fuentes de Aguasaira, Palob~ba y A~ua~iedra, que
nacen en el cerro de Chongón, reúne las condic1ones de hmp1dez, ~a_bor,
transparencia y altura que le dan exc~lentes cualid~des.~e potabilidad
y declive para que el agua llegue a la ciudad po~ derivac1on .ex~luyendo
la necesidad de máquinas de impulsión o succ1ón, lo que sig~ca una
economía considerable, si se tiene en cuenta que la más le~ana de
esas fuentes está a 16 kilómetros. Las tres fuentes menc10nadas
pueden producir más de 2,000,000 de l~tros de agua diar~os, que.constituirían una notable adición a la cantidad que hoy rembe la ciudad
de las fuentes de Agua Clara. Es probable que la o~ra se lleve a cabo
tan pronto como la Comisión Municipal presente el mforme d~tallado
de su costo y de la forma en que deben efect~a:s~ los tr~b~Jos.-. - .
El cónsul ecuatoriano en Vigo, España, se ha dmgtdo al Mm~ster.10 de
Relaciones Exteriores de su país para insinuarle la convemencia de
celebrar un convenio de giros postales con España.- -Se ha declar~~o
viO'ente el decreto ejecutivo de 14 de marzo de 1914 sobre serv1c10
sa~itario militar del puerto de Esmeraldas.- -A :fines de marzo
próximo pasado fué librado al ser~i~io público un nuevo camino de
Villano al Alto Curaray, el cual facilitará grandement~ el tráfico. entre esos lugares, que hasta ayer estab~n caai incomumcados y ais_l~dos.- -Por reciento decreto gubernativo se establece la vacunac1on
alftipestosa obligatoria en la Provincia de Los Río~, s_obre to_do p~ra
los viajeros que de Babahoyo sal.gan para .las. Provmcias d~l mtenor.
- -Los Sres. Aurelio Carrera, Guillermo H1ggms Carbo y Lms Vernaza
han sido nombrados miembros de la comisión de monedas de que t:ata
la Ley de Monedas promulgada por decreto legislativo d~ 4 de noviembre de 1898.- -El Sr. Don Enrique Dorn y Alzua ha sido nombrado
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten~iario del Ecuado7~nte
el Gobierno de la Gran Bretaña.- -:A mediados de marzo ultuno
efectúó una comisión italiana con toda felicidad la ascensión del volcán
Tunguragua, llegando hasta el borde mismo del cráter o sea.a una altura

�858

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de 4,.820 metros; pero tuvo que descender rápidamente porque la gran
cantidad de lava que arroja el volcán hace muy peligrosa la estada
en su vecindad. Todos los que hicieron la ascensión dicen que el
espectáculo es majestuoso e imponente. - -La Compañía Nacional de
Teléfonos de Guayaquil ha solicitado permiso del Concejo Municipal
de Bahía de Caráquez para fundar en esa ciudad una oficina central de
teléfonos y colocar los hilos que se necesiten, pues se propone establecer ese importante servicio en debida forma, en las mismas condiciones
y con las mismas tarifas que en aquel puerto.- -El Comité Juan
Montalvo organizado recientemente en Ambato, acaba de iniciar una
subscripción patriótica con el objeto de recoger fondos para erigir el
mausoleo que ha de guardar perpetuamente las cenizas de Montalvo
estableciendo en Guayaquil y Quito centros auxiliares a fin de facilita;
las gestiones para la realización de la obra.--El Ecuatoriano de
Guayaquil anuncia que en la ciudad de Panamá se ha organizado una
Sociedad Ecuatoriana de Beneficencia para atender debidamente a los
ecuatorianos que pasen por esa capital.

El 10 de marzo próximo pasado fué recibida oficialmente por el
Presidente de la República de El Salvador la Misión Especial que
el Gobierno de Costa Rica ha enviado a todos los países de la América
Central y que se compone del Sr. Don Julio Acosta, Ministro de Relaciones Exteriores, de Don Joaquín Fernándes Montúfar, secretario,
y del Coronel Guillermo Emilio (íonzález, agregado militar. Los
discursos que se cruzaron con este motivo el Presidente y el Ministro
fueron muy cordiales y expresivos. Entre las funciones que hubo
para agasajar a los ilustres huéspedes merece especial mención el
banquete que en la mansión presidencial dieron en honor de aquellos
el Presidente Meléndez y su señora el 18 del mismo mes.-- A
27 ,560,287 .81 pesos plata ascendía la deuda pública de El Salvador
el 31 de diciembre de 1915, calculando al 150 por ciento de prima la
deuda en oro que es de $7,952,400.78 y agregando la deuda en plata
que es de 7,679,285.86 pesos.- -La Asamblea Nacional Legislativa
acaba de promulgar una ley en virtud de la cual se reforma la de 17
de mayo de 1912 sobre el escudo de armas de la República y la bandera
nacional, determinándose la forma y circunstancias en que deben
usarse.- -Al tratar el Ministro de Hacienda en su última memoria
de los tres bancos de emisión que hay en el país, dice que los billetes
y el numerario que circulan en el país son apenas de 12,047,951 pesos,
suma insignificante si se tiene en cuenta que en ella están incluídos

EL SALVADOR.

859

3 239 549 pesos en moneda de 900 milésimos sellada existentes en los
' '
sótanos de los tres bancos, y que hay que deducir, quedando en
realidad para las necesidades del público únicamente 7,903,034
pesos en billetes y 901,562.80 en moneda sin sellar y fraccionaria.
Como consecuencia de esto, el ministro cree que es de todo punto
necesario el aumento del medio circulante mediante la fundación de
un nuevo banco con fuerte capital efectivo, o el aumento del capital
efectivo de los tres bancos existentes en la forma siguiente, como
mínimum de capital pagado: Occidental, 300,000 libras esterlinas;
Salvadoreño, 5,000,000 de pesos plata; y Agrícola Comercial, 2,000,000
ele pesos plata, lo que daría un total aproximado de 10,750,000 posos
plata.- -El 1° de marzo último se inauguró solemnemente la carretera del Lago de Coatepeque que será de. sumo beneficio para el
desarrollo de la región occidenta\ de la República.- -El Gobierno
Nacional ha aprobado la fundación de un nuevo establecimiento de
beneficencia que llevará el nombre de Sanatorio Luis Alonso Baraona
y estará ubicado en la población de Berlín del Departamento de
Usulután.--La prensa de San Salvador anuncia que a fines de
febrero del corriente año fueron descubiertas en la hacienda El Suntulín, situada en la región oriental del país, dos riquísimas minas de
oro y hierro magnético a pocas cuadras de la mina El Potosí y a
corta distancia de las de San Sebastián y El Divisadero. Según
informes de peritos, los yacimientos de oro descubiertos tienen una
dirección de sur a norte, siendo tan ricos que el mineral que producen
es de grano muy grueso, lo que h~ hecho que varios mineros que los
han visitado declaren que son los más ricos de la América Central.
El mineral de hierro es tan vasto que la gran veta mide como una
legua de oriente a poniente. Tanto el uno como el otr~ mineral se
encuentran a flor de tierra, lo que ha faciliado su descubrimiento.-La Asamblea Nacional Legislativa aprobó recientemente el convenio
celebrado en 29 de diciembre de 1915 entre el Cónsul General de El
Salvador en Londres y el London &amp; South American Investment
Trust Limited de Londres, el cual es adicional al de fecha 19 de
mayo de 1908 y se concreta a lo siguiente: Suspensión del pago. de
los intereses y de la amortización de bonos desde el semestre vencido
de 15 de agosto de 1915. La suspensión del pago comprende hasta
el cupón que vencerá el 15 de agosto de 1919. Los intereses vencidos
o por vencer durante ese período serán pagados semestralmente el
15 de agosto y el 15 de febrero, inmediato y subsiguiente a la fecha
en que vencen los intereses de los b~nos de 1908, con bonos .consolidados que devengarán el 7 por ciento. Además de estos mtereses, serán pagadas, como antes, 505 libra.&lt;J esterlinas en cada
semestre más el impuesto inglés sobre la renta que no pasará de 2
chelines ~ 6 peniques por cada libra esterlina Y. 257 libras esterlinas
por derechos de timbre. Durante todo este tiempo, hasta el 15 de

�860

LA UNIÓN PANAMERICANA.

agosto de 1919, se pagarán solamente los intereses de los bonos del 7
por ciento, o sean los intereses de los intereses vencidos. El Gobierno
se compromete a remitir nuevamente el 15 de febrero de 1920 las
mismas cantidades que antes remitia (43,005 libras esterlinas), las
cuales serán destinadas para pagar: (a) loa intereses de los bonos de
7 por ciento; (b) los de los bonos de 6 por ciento (1908); y (c) la
amortización de los bonos de conversión, o sean los que ganan el 7
por ciento, por compras o sorteos, según se estipula en el mismo convenio. Después de amortizados los bonos de 7 por ciento, las cantidades de5tinadas a estas deudas servirán para pagar, primero, los
intere5es de los bonos que devengan el 6 por ciento (1908), destinándose el sobrante que quedare a la amortización de los mismos
bonos. El decreto que aprobó el convenio de reférencia empezó a
regir desde el 20 de marzo próximo pasado.- -El Diario del Salvador
anuncia que a mediados de marzo llegó a San Salvador la cortina
escénica del Teatro Colón de esa ciudad, que fué hecha expresamente
en Nueva York para ese edificio. Es de peluche granate siendo del
mismo color los cordones, borlas y demás accesorios. · El telón de
boca para los intermedios, que representará una vista panorámica
de la laguna de Ilopango y sus alrededores, lo está pintando un
artista salvadoreño.

Hace poco se ensayó en el Arsenal de Nueva York el reflector más
grande y po.tente del mundo. Sus lentes de 5 pies de diámetro tienen
un alcance de 10 millas.- -El 1º de mayo próximo pasado se batieron
varios records 1n.undiales de aviación en el puerto de Newport News
del Estado de Virginia. El aviador Victor Carlstrom subió en un
biplano a 16,500 pies de altura con un pasajero, en tanto que el aviador
Theodore MacCauley recorrió en un hidroplano una distancia de 88
millas en 70 minutos.- -El Comité de Educación de la Cámara de
Representantes ha aprobado un proyecto de ley en virtud del cual so
crea una junta nacional de censura encargada de examinar y dar su
aprobación a todas las vistas cinematográficas nacionales y extranjeras que se vayan a exhibir en los cinematógrafos y teatros de los Estados Unidos, excepto las que traten de asuntos corrientes. Según el
proyecto, los fabricantes de películas tendrán que pagar un impuesto
de $2 por cada película nueva, más 50 centavos por cada imagen, pero
este impuesto se rebajará un tanto si se pueden reducir los gastos que
ocasione el sostenimiento de la expresada junta.- -El 3 de mayo
próximo pasado, Ralph Mulford batió el record mundial de velocidad

ESTADOS UNIDOS.

861

en automóvil en el velodromo de Sheepshead Bay cerca de Nue~a
York habiendo recorrido 1 819 millas en 28 horas, o sea un promedio
de 76 millas por hora. E~ esta carrera, el automóvil recorrió 338
millas más que en el record efectuado anteriormente en el velodromo
de Brooklands en Inglaterra.- ·A 368 alcanza el número de buques
mercantes de acero que se construyen actualmente o ~uya construcción se ha contratado últimamente en los Estados Umdos, todos los
cuales representan una capacidad total de más de un mill~n de toneladas. Esta es la mayor construcción naviera que se registra ~n los
anales del país, pudiendo decirse sin equivocación que cada ~ábr1ca de
buques está ocupada hasta el extremo.--Se ha orgamz~do una
comisión mixta panamericana de ingeniería, compuesta ~e nuembro.s
del Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos, del Instituto Americano de Ingenieros de Minas, de la Sociedad Ameri?ana d~ I?genieros
Mecánicos y de la Sociedad Americana de Ingemeros Civiles. Sus
oficmas principales están situadas en el No. 33 Oeste de la.Cal~~ 39 de
la ciudad de Nueva York, donde se pondrá en comumc~c10n co~
cualesquiera sociedades científicas o de i~geniería la~inoamen~anas as1
como con las universidades de ese contmente que tienen secciones de
ingeniería.-Con fondos particulares se ha creado una cá~edra _permanente de historia y civilización latinoamericanas en la Umvers1dad
de Michi.gan en Ann Arbor.- -El Secretario del Tesoro de los Estados
Unidos calcula que las renta-s nacionales en el año fiscal de 1916 a 1917
sobrepasarán en $75,000,000 al pr~supuesto.-- Las Comisiones de
Asuntos Militares del Congreso N ae1onal han acordado que el nuevo
proyecto de ley sobre el ejército prescriba la creaci?n de un pie de
fuerza en tiempo de paz de 211,000 hombres entre oficiales y so~~ados.
La Guardia Nacional, que según la ley en vigencia sólo puede utilizarse
para la defensa de los respectivos Estados, se reorgamzará de tal manera que pueda usarse para la defensa nacional, constituyendo. una
fuerza de 457 1000 hombres, que, agregada a la anterior, dará un pie de
fuerza total d e 718,000 hombres.--La Comi~i.ón Naval de la Cámara
de Representantes ha resuelto recomendar un proyecto de ley de
construcción naval que dispone que en 1917 se construyan 5 cru~eros
acorazados, 4 cruceros aviso, 10 contratorpederos, 27 sub~a~mos,
1 buque-hospital, 1 buque petrolero y 1 buque portam_umc10nes.
El proyecto de referencia dispone un gasto de 240 millones .de
dólares, o sea el presupuesto naval m~s alto que se ha somet'.~º
al Congreso Nacional de los Estados Umdos.- -Durante l~ reumon
del Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos en la ciudad de
Nueva York el 16 de mayo último, los miembros de las ~ucursales
de esa institución en San Francisco, Chicago, Atlanta, Filadelfia Y
Boston se congregaron también el mismo día para tomar ~arte en la
sesión del instituto principal por medi~ de ~léíonos, temen~o cada
miembro de las sucursales en las respectivas e1udades una bocma par-

�862

LA UNIÓN PANAMERICANA.

t~cular que les permiti? participar en la sesión transcontinental y oir
s~ultáneamente los discursos que se pronunciaron en cada una de las
ciudades.- -Se han terminado los planos para el establecimiento de la
~omunica~ión radiotelegráfica de toda la América por medio de la torre
malámbnca más alta del mundo que construirá en los alrededores de
Nueva York la Federal Holdings Company para la comunicación con
otra de la misma clase que se erigirá en Buenos Aires en virtud de una
concesión otorgada recientemente por el Gobierno argentino. La
co~p_a~ía ha soli~itado igual concesión del Gobierno del Brasil y ha
prmc1p1ado a gest10nar la construcción de otra torre inalámbrica cerca
de Montevideo. La referida compañía ha puesto todos los medios a
su ~lcance para obtener concesiones que permitan la comunicación
radiográfica de toda la América del Sur. La construcción de la torre
?e ~os Esta~~s Unidos se principiará inmediatamente que el Gobierno
1~dique el sitio donde deba colocarse. Según los planos, tendrá 1,000
pies de altura, o sea 20 pies más que la Torre Eiffel, su potencia será
el do~le de la de .cualquier otra estación radiográfica del mundo y
debera estar termmada y en comunicación con la de Buenos Aires a
más tardar, dentro de un año. Los funcionarios de los Ministerios de
Marina, de Estado y de Comercio han ayudado a la compañía a entenderse con los Gobiernos sudamericanos teniendo en cuenta el estímulo
que la comunicación radiotelegráfica internacional [dará al panamencamsmo.

El 15 de marzo próximo pasado se efectuó en fa ciudad de Guatemala la sesión solemne en que los ¡,Jtos funcionarios del poder judicial
tomaron posesión de sus respectivos cargos y prestaron la promes¡,,
legal ante la Asamblea 'N acionl'J Legislativa. Asistieron al 2.eto el
Presidente de la Repúblic2,, los miembros de su Gl'.binete y otros
funcionar~os del Estado.--El DiBrio de Centro América, que ve la
luz en la cmdP,d de Guatemala, ha reproducido en sus últimas ediciones
todos lqs modelos del monumento o Arco de Triunfo que se erigirá en
esa capital para perpetuar el recuerdo de la unaniinidad expléndida
con que el pueblo guatemalteco dió sus votos en las últimas elecciones
presidenciales a favor del Sr. Licdo. Don Manuel Estrada Cabrera pBra
el período que principiará el 15 de marzo de 1917 y terminará en igual
fecha del año de 1923.--Teniendo en cuenta el Ejecutivo que
los gastos del correo hBn crecido considerablemente y que es necesario
equilibrarlos en cuanto sea posible con sus ingresos, acaba de dictar
un decreto en virtud del cual se aumentan las tarifas postales de los

GUATEMALA.

863

servicios local, interior y exterior en la siguiente forma: Servicio
local: Cartas o papelas de negocios 12t centavos por cada 15 gramos
o fracción; impresos, 2 centavos; tarjetas postales, 4 centavos cada
una; y servicio de expreso, 1 peso por porte ordinario e impuesto.
Servicio interior: Cartas o papeles de negocios, 25 centavos; tarjetas
postales, 121 centavos por cada una; encoiniendas y muestras, 25
centavos por cada 50 gramos o fracción; impresos, 12t centavos por
cada 50 gramos o fracción; y derechos de certificados, incluyendo
aviso de recibo, 1 peso. Esta Inisma tarifa regirá la correspondencia
que se dirija a lBs demás Repúblicas Centroamerimmas. Servicio
exterior: Cartas, los primeros 20 gramos o fracción, 1 peso 50 centavos,
y los segundos 90 centBvos; tarjetas postales sencillas, 60 centavos
cada una; dobles, 1 peso 20 centavos; impresos, 30 centavos; papeles
de negocios o muestras, 30 centavos por cada 50 gramos_. pero deben
tener un porte mínimo de 60 centavos; y certificados, derecho fijo de
recomendación además del porte ordinario incluyendo aviso de
recibo, 3 pesos. Las tarifas correspondientes al servicio local e interior
principiaron a regir desde el primero de los corrientes; la que se
refiere al servicio exterior regirá desde el 15 del mes en curso.-La Secretaría de Instrucción Pública dispuso la creación de cursos de
inglés en los Institutos de Varones y de Señoritas de Chiquimula.-Según noticias del Diario de Centro América, los lavaderos de oro
''La Quebrada," situados en el Departamento de Izabal, han sido
vendidos por la suma de $300,000 oro a una compBñia extranjera, la
cual se propone explotarlos en mayor escala con maquirnwia de lo
más moderno.--Se trabaja con gran actividad en la terminación
del Templo de Minerva de Baja Vera.paz. Este edificio tendrá 12
pilastras y podrá contener 400 personas.--El 6 de abril último se
organizó en la capital de la República la Sociedad de Socorros Mutuos
del gremio de carpinteros y se redactaron los estatutos correspondientes
que han sido sometidos a la aprobación del Gobierno.--Según un
artículo que tomó el Diario de Centro América de un periódico extranjero, el precio del café guatemalteco en Génova ha d~spertado
considerable interés en Italia. A fines de febrero se vendieron los
100 kilos a razón de 180 liras; pero como de entonces acá se ha
escase2do el producto en ese mercado, hoy pueden venderse fácilmente
a 200 liras los 100 kilos. Por el tratado de comercio que l',ce.ba de
celebrar Itr,fü, con GuatemalB, esta tendrá derecho a que su c¡,Jé se
afore en aquella de conformidad con la tarifa aplicada a la nación
más favorecida, o sel'. h!. República de El Salvador, cuyo café paga 130
liras por cacle 100 kilos. Como el café guatemalteco puede venderse
en Italia a muy buen precio, lo que falta ahora es una compafiía
naviera que lleve el artículo de los puertos gU2.temaltecos a los
italianos. El consumo de café en Italia ha aumentado considerablemente debido a que al Ejército italiano que combate en los Alpes se

�864

HONDURAS.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

le da ración de café, así es que la demanda irá aumentando a medida
que se vaya escasenado el producto, lo que presenta una admirable
perspectiva para los cafeteros, no sólo de Guatemala sino de todos los
demás países centroamericanos que producen café de excelente calidad.

La Secretaría de Agricultura ha nombrado una comisión compuesta del Jefe de Sección de ese Departamento y de los Sres. Charles
Dehoux y Lucien Chancy, para que formule un régimen para la
explotación de bosques, redacte un proyecto de ley relativo a las
enfermedades animales, se ocupe de todo lo concerniente a las aguas
y bosques nacionales y dicte los reglamentos necesarios para la
explotación de maderas y la repoblación de los bosques.--También
se ha nombrado una comisión para que estudie y redacte un proyecto
de ley sobre unificación de los ramos postal y telegráfico, con el fin
de desarrollarlos lo más posible y utilizar convenientemente sus
recursos.--Por decreto presidencial de 5 de abril próximo pasado,
se crea un consejo de Estado que tendrá por atribuciones: Emitir
concepto sobre los proyectos de ley que el Gobierno someta a su
consideración, preparar y redactar los proyectos de ley decretos
.
'
resol uc~ones
u otra~ disposiciones que el Gobierno le pida
sobre'
deter~nadas matenas; y resolver todos los asuntos que le consulten
el Presidente de la República y los secretarios de Estado. Se compondrá de 21 miembros nombrados por el Poder Ejecutivo, todos los
cuales podrán tener voz y voto en las sesiones de la Asamblea General
y de las sec~iones .. Su directiva se compondrá de un presidente y de
dos secretarios elegidos por el consejo por votación secreta, los cuales
desempeñarán sus funciones por el término de un año, pudiendo ser
r~electos. E~ ,consejo se d~vidirá en cuatro sesiones, siendo incompatible la funcion de conseJero con el desempefí.o de cualquier otro
cargo público.- -En cumplimiento del artículo 103 del Código
Rural, se acaba de organizar el consejo de agricultura de la comuna
de Puerto Príncipe, cuyas atribuciones son las de velar porque se
cumplan fielmente las disposiciones de las leyes y reglamentos sobre
agricultura y policía rural; estudiar y ensayar nuevos experimentos
de cultivo, y dictar las medidas del caso para corregir y evitar todos
los abusos y contravenciones al Código Rural que puedan efectuarse
dentro de su jurisdicción.--Con el fin de propender al desarrollo
de la agricultura en el país se han emprendido en toda forma los
trabajos de reparación de los canales de regadío de la sabana de Cul
de Sac bajo la dirección del consejo de agricultura que acaba de

865

nombrar la secretaría del ramo para que se encargue de vigilar y
administrar todas las obras que se lleven a cabo en bien del progreso
agrícola del municipio de Puerto Príncipe.--Con el nombre de Unión
Literaria y Deportiva de :Miragoane, se ha organizado en esa ciudad
un Centro Literario y Deportivo, del cual fué electo presidente el Sr.
Clovis Coupet1 vicepresidente el Sr. Emmanuel Fauché, y secretario
el Sr. J. Coupet.--Le Nouvelliste de Puerto Príncipe anuncia que
una compañía norteamericana está montando actualmente en San
Marcos una fábrica para la extracción del aceite de semillas del
algodón, augurándole mucho éxito a la empresa, pues dice que está
situada en la Artibonite que es la región algodonera por excelencia
de la República.--Por decreto presidencial de 5 de abril próximo
pasado se disuelvió el Senado de la. República. La Cámara de Diputados será convocada en calidad exclusiva de Asamblea Constituyente para que, en unión con el Poder Ejecutivo, revise la Constitución de 9 de octubre de 1889 y dicte los decretos orgánicos de la
administración pública y los proyectos de ley que el Presidente de la
República someta a su consideración.--En virtud de una resolución de la Secretaría del Interior, todo haitiano que desee salir del
territorio de la República deberá proveerse antes del pasaporte
correspondiente que le expedirá dicha secretaría una vez que presente
el certificado de identificación firmado por el Comisario de Gobierno
v el Juez de Paz.--Un grupo de profesores consagrados a la ensefianza se.cunda.ria y a la superior ha abierto en Puerto Príncipe una
escuela. donde se preparará rápidamente a los jóvenes para el bachillerato, por medio de lecciones de matemáticas, física y química, lenguas
modernas y otras materias .•

Por reciente ley del Congreso Nacional se obliga a los empresarios,
a los hacendados, a las compañías mineras, agrícolas, ferroviarias e
industriales, a las sociedades comerciales, a los labradores y a los
dueños de trabajo, a hacer los pagos a los artesanos, operarios o
jornaleros que contraten, en los días sábados de cada semana, en
moneda. a.cufia.da. de curso legal, quedando absolutamente prohibido el
hacerlo con fichas metálicas, cupones, mercaderías o papeles representativos de valor, bajo pena, por cada infracción, de 25 a 100 pesos
que harán efectiva las autoridades judiciales de policía o militares por
denuncia hecha del caso respectivo de infracción.--El Sr. H. U.
Wilson ha obtenido del Congreso de Honduras el privilegio de intro41641-Bull. 6-16--9

�866

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ducir al país sin pagar derechos la maquinaria y los materiales necesarios para la explotación de los corozales de la costa norte de esa República. El empresario se propone extraer el aceite del fruto del corozo
para exportarlo a los Estados Unidos y otras plazas comerciales.--El
Congreso Nacional aprobó una concesión otorgada por el Ejecutivo
al Sr. P. A. Rodríguez para instalar y explotar una fábrica de jabón
y velas en la ciudad de Choluteca, favoreciendo con esta medida una
industria en que tendrán ocupación muchas personas y que producirá
dos artículos muy indispensables pára el consumo doméstico de esas
regiones. El jabón que se consume en los pueblos del sur de Honduras
se importa generalmente de Nicaragua.--.El Sr. S. Zemurray, vecino
de Nueva Orleans, Estados Unidos, ha solicitado del Gobierno
hondureño autorización para construir y explotar, en conexión con la
línea férrea de la Cuyamel Fruit Company, un ferrocarril con ramales
que, pasando por los valles de Quimístán, en el Departamento de
Santa Bárbara, termine en la ciudad de Santa Rosa, cabecera del
Departamento de Copán. El peticionario solicita la exención de
derechos fiscales y municipales para la maquinaria, herramientas,
vehículos, locomotoras, rieles, etc., que tenga que introducir el país
para la expresada vía, más el derecho de hacer uso de las maderas o
cualquiera otra clase de materiales que haya en terrenos nacionales
no poseídos y que sean necesarios para la construcci6n y conservación
del ferrocarril. La concesión deberá durar 50 años.--Por decreto
del Congreso Nacional, de 23 de marzo próximo pasado, se declara
benemérito de la instrucción pública de Honduras al distinguido
pedagogo Don Pedro Nufio, elevándose a 250 pesos mensuales la pensión que le concedió el Ejecutivo.--Al tratar el periódico ProPatria de las nuevas industrias establecidas en La Ceiba dice que
aunque se nota bastante en esa ciudad la paralización general de los
negocios ocasionada por la guerra europea, La Ceiba no quiere decaer
en su movimiento de progreso aprestándose a seguir el avance que
inició desde su fundación con el establecimiento de nuevas industrias
que le den vida propia y la pongan en condiciones de seguir figurando
a la cabeza de las poblaciones del norte del país. El ingenio azucarero
que se inauguró allí el año pasado y que produjo el azúcar suficiente
para el consumo de la costa, elaborará este año una cantidad cinco veces
mayor y pondrá a la venta azúcar refinado en cubos como la que se
importa de los Estados Unidos. A principios de marzo último se
pusieron a la venta varios productos de la destilería de dicho ingenio,
tales como whiskey, brandy y otros licores, que por su precio y calidad
han entrado a competir favorablemente con los mejores extranjeros.
Pronto se empezará a fabricar también allí anisado, ginebra y otras
bebidas espirituosas. El Sr. Carmelo D' Antoni ha instalado en la
expresada ciudad una fábrica de cerveza de lo más moderno, cuyos
productos se pondrán a la venta próximamente. Los Sres. Montanaro

MÉXICO.

867

y Alemany están montando una fábrica de jabón y velas, cuyos productos serán iguales, si no mejores, ·a los que se han importado hasta
ahora del extranjero. El periódico de referencia agrega que lo que falta
ahora es que los agricultores de la región ayuden a esas empresas
produciendo en abundancia las materias primas que necesitan. Por
lo expuesto puede pronosticarse sobre seguro que dentro de poco
tiempo llegará a ser La Ceiba uno de los principales ce~tros _industriales de Centro América.--El Sr. Irving S. Josephs, mgernero de
minas norteamericano, ha solicitado concesión por el término de 50
años, para extraer, beneficiar y explotar el petróleo y el asfalto ~ue se
encuentren en los Departamentos de Cortés y Atlántida, en el litoral
atlántico del de Colón y en una región determinada del de Y~ro,
pudiendo introducir libremente la maquinaria, herramientas y útiles
necesarios para la empresa y utilizar los terrenos nacional~ p~ra la
construcción de tanques, talleres, refinerías, casas de habitación y
demás servicios que la empresa requiera.

El número del Boletín Minero correspondiente al mes de abril de
1915 contiene un interesante artículo sobre el grupo de minas de

man~aneso que hay en Punta Concepción, Baja California. E'3tas
minas, que, según se ha dicho, son las más ricaq de esta ~la.se qu~ hasta
ahora se conocen en el mundo, están situadas en las áridas colinas de
una pequeña península que tiene 25 millas de longitud por 8 de ancho,
más o meno'3 entre la'3 costas del Golfo de la Baja California Y la
Bahía de Con~epción. Las minas de manganeso de Pilares de Gavilán
comprenden 15 pertenencias, variando el espesor de las vetas o a~oramiento desde 1 hasta 5 pies, habiéndose calculado que con~i~nen
1 733 333 toneladas de manganeso puro. Las minas de Trm1dad
' ' vetas de mineral cuyo espesor varía desde unas cua1:1tas pu1ga.tienen
das hasta 16 pies, en tanto que las minas de Guada.lupe c?n~ienen vetas
cuyo espesor varía desde 5 hasta 6 pies. En las mmediac10nes de las
minas de Trinidad existe una fuente de agua potable, en tanto que en
las de Guadalupe el agua se encuentra a una profundidad que varía
desde 40 hasta 60 pies. Se sabe que cerca del puerto de Guaym~, es
decir a una distancia de 90 millas, existen minas de carbón de P!edra
y ya~imientos de petróleo. En circunstancias norma.le~ se obtiene~
allí fácilmente provisiones de boca y otros artículos de pr1IDera necesidad, encontrándose una gran abundancia de leña en los alrede.dores
de las mina'3. Cuando los terrenos de los valles que hay en las mmediaciones se riegan en debida forma producen excelentes legumbres, en

�868

U. UNIÓN PANAMERICANA.

tanto que las aguas del Go1io de la Baja California abundan en peces y
tortugas. Por lo tanto, es evidente que estas minas podrían explotarse en condiciones muy favorables.--El Instituto Geológico Nacional de la ciudad de México ha establecido un laboratorio químico
moderno en el cual se analizarán los minerales, aceites minerales,
gases, etc. En la biblioteca del laboratorio químico de este instituto
hay más de 600 volúmenes escogidos. Aun cuando este laboratorio
se ha establecido para el uso de los individuos del instituto y para
fines docentes, siempre que se solicite en debida forma, hará análisis
para el público en general, cobrando precios sumamente módicos por
sus servicios.--El Gobierno de México ha publicado una resolución
en virtud de la cual se prorroga hasta el 31 de mayo de 1916 la revalidación de las patentes y marcas de fábrica otorgadas bajo los Gobiernos
de Huerta y de la Convención.--En abril del corriente año se le
agregaron al material rodante de los ferrocarriles mexicanos 1,000
furgones y varios coches de pasajeros, todos los cuales fueron construídos en talleres establecidos en las ciudades de México, Monterrey,
Aguascalientes y otros lugares de la República.-Se ha dictado un
decreto por el cual se- suprimen las restricciones impuestas a las exportaciones de cueros curtidos y salados, y se restablecen, &lt;,asi por
completo, los antiguos derechos de exportación sobre estos productos,
con excepción de los derechos sobre las pieles de venado y de cabra
que, según se dice, pronto se rebajarán.--La ley de divorcio promulgada recientemente permite la disolución del vínculo matrimonial
al cabo de tres años de haberse efectuado el enlace, por mutuo consentimiento de los interesados o contrayentes, y permite, asimismo,
que los divorciados se vuelvan a casar.--Desde el principio de la
guerra europea se viene notando la propensión a comprar en los
Estados Unidos los automóviles que se usan en México, lo mismo que
sus accesorios. Anteriormente esta clase de negocios se hacia casi
toda con Francia, pero se cree que tan pronto como se restablezcan
las condiciones normales en México, se aumentará considerablemente
el comercio de automóviles y accesorios con los Estados Unidos.-El asiento del Gobierno del Estado de Veracruz ha sido trasladado de
la ciudad de este último nombre a la de Orizaba, ciudad de la montaña del mismo Estado y muy afamada por la belleza de sus alrededores y la. salubridad de su clima.--Las poblaciones de Paso del
Macho, Atoyac y Nogales, situadas a lo largo del Ferrocarril Mexicano que se extiende de Veracruz a la ciudad de México, han hecho
arreglos para que en ellas se instalen plantas eléctricas y de fuerza
motriz.--El petróleo embarcado por Tampico con destino a los
Estados Unidos en el mes de febrero del corriente año ascendió a
937,516 barriles, o sea 191,352 barriles más que durante el mismo mes
de 1915.

Según informes, el tratado del canal, que fué ratificado el 11 de abril
del corriente año por la Cámara de Diputados en M~nagua, por ~~a
mayoría de 27 votos de los 33 diputados que concurne_ron a. la ses10n
que se celebró en la citada fecha, ha e~pezado ya e~tunular, de manera notable, los negocios del país. Varias empresas unporta1:tes q~e
habían permanecido en suspenso mientras se efectuaba _la rat~cac10n
final de este tratado, se proponen hacer ahora nuevas mvers10nes de
capital en Nicaragua, y, en consecuencia, con to?a c_onfia~a ~~ pronostica que dentro de poco habrá una extraordinaria ammacion en
la explotación de minas, en la industria agrícola y en o_tras empre~as
semejantes de la República.--La Nicaragua Comercial &amp; _Loggmg
Company ha reconstruido e~ Prin~apolka el buque antenorme~te
llamado Minar O. Keith, habiendo sido agregado a la flota come~cial
de la compañía con el nombre de Marie Kelting. Este_~ªPº_: tiene
una máquina Wolverine de 27 caballos de fuer~a y se uti~ara en el
comercio del Río Banabana.--Ya se ha termmado la lmea telefónica instalada entre Prinsapolka y Rio Grande faltando sólo el
cable que ha de atravesar el expresado r~o. Una ve~ q~e se haY_a
llevado a cabo esta obra, quedará establecida la comuIU~ac1ón telefonica directa entre Prinsapolka y Blue:fields.--Un quími~o de Nueva
Orleans que representa una importante empresa comencal, estuvo
recient¡mente en la Costa Oriental de Nicaragua con el fin de hacer
investigaciones a.cerea de la pos~~ilidad de prod:1cir. ~lcohol con un
costo relativamente bajo para utilizarlo en la fabricac1on de pe~es
y otros :fines industriales.--En 1915 la renta. de aduanas del G~,bierno
de Nicaragua ascendió a $787,767 solamente, en comparac1on con
$1,234,633 en 1914.--Se ha anunciado que la balandra de motor de
gasolina Lilith hará viajes semanales entre Bluefields, Lagun~ de
Perlas y Prinsapolka, conduciendo los pasajeros, corresp~~d~nc1~ Y
carga que su capacidad le permita.--El Sr. Ra~ph R. "1g~, rngeniero de minas y eléctrico, que trabaja en la mma La Luz, situ~da
el distrito de Pis-Pis, ha sido designado para establecer las ms:~laciones necesarias para efectuar la transmisión de fuerza desde la
planta de luz eléctrica y de fuerza motriz. establecida en las Caíd~s
de Bilikin en el Rio Banabana, hasta la mma La Luz.--El American, de Blue:fields, anuncia que la comisión d~l ~enado nombrada
para estudiar el proyecto del Ferrocarril del Atlantico, h~ pre~entado
un informe recomendando que se hagan importantes modifi?ac10nes en
el convenio original.--La goleta Frances H_yde salió recientemente
de Bluefields con destino a Filadelfia, conduciendo un cargamento de
869

�870

LA UNIÓN PANAMERICANA.

5?0,000 pies .de. caob~ y cedro. La Freiberg Lumber Company de la
cmdad de Cincmnati ha comprado un vapor que se utilizará en el
comercio de madera que se hace en la Costa Oriental de la Repúblic2,.
A fines del mes de abril la Otis Manufacturing Company que tiene sus
oficinas principales en la ciudad de Nueva Orleans, cargó dos vapores
de tozas de caoba y de cedro proceden~ de Prinsapolka y Wawa, y
ha comprado otro buque que habrá de usarse con regularidad en el
comercio de madera entre Nueva Orleans y la Costa Oriental de
Nicaragua.--La Wawa Comercial Company está construyendo un
ferrocarril que se extiende desde Waunta hasta el interior de una
regi~n donde hay densos bosque de caoba. A principios de mayo del
cornente año ya se había construído una extensión de 14! kilómetros
y se transportaban tozas de caoba y cedro al puerto más cercano para
de allí embarcarlas con destino a los Estados Unidos.--En el mes
de abril &lt;lel corriente año recibió el Banco Nacional de Managua 18
barriles de mon~das de .cobre que representan un valor de $8,100 y que
se pondrán en circulación en toda la República.--El ingenio o finca
azucarera situado en Chichigalpa se propone establecer un establecimiento para fabricar licores semejantes a los que se importan de los
Estados Unidos.--El Sr. Toribio Tijerino, gobernador del Departamento de Chinandega, ha tomado las medidas preliminares necesarias
para construir una línea telefónica desde la capital del citado Departamento hasta la República de Honduras.--En la Plaza de la ciudad
de Masaya se erigirá un busto de bronce del ilustre poeta nicaragüense
Rubén Darfo.

En 1909 empezó a cultivarse un cocotal en la Bahía de Venado.
De entonces acá, según anuncia el periódico Star &amp; Herald de la
ci~dad de Pan~má, se han establecido nueve cocotales en la República, que contienen un número total de más de 500,000 cocoteros.
Seis de estas propiedades están situadas en la Costa del Pacífico de
Panamá y tres en el lado del Atlántico. En la República de Panamá se
cultivan dos clases de cocoteros, cada uno de los cuales es de excelente
calidad. El más conocido es el que crece en el lado del Atlántico del
Istmo, en la región llamada Costa India de San Blas. Los cocos de
Panamá se venden en los mercados mundiales a más altos precios que
los que se producen en Jamaica, Trinidad, Puerto Rico y otros países
antillanos. Debido a este hecho, la mencionada clase de cocos tiene
gran demanda para. semilla, especialmente en los nuevos cocotales
que con fines comerciales se han fomentado en Jamaica y otros antillas.

PANAMÁ.

871

El coco de San Blas se ha cultivado con éxito notable en el Puerto
de San Antonio, en Jamaica, donde el clima es húmedo y muy semejante al de la Provincia de Colón, Panan_i.á. El coco llamado choco
y que se cultiva en la costa del Pacífico situada al sur de Panamá ha
llegado a hacerse muy popular en los últimos años a causa de las
muchas cualidades que posee, vendiéndose en el mercado de Nueva
York a un precio más alto que el que obtiene el coco de San Blas.
M. De Candolle célebre botánico suizo, cree que la Bahía de Panamá
es uno de los l~gare'3 en donde el coco creció originariamente, siendo
de opinión algunas autoridades en la materia qu~ el cocotero es
oriundo de ese lugar, del cual fué llevado por las corrientes del océano
al través del Pacífico a Sumatra y Java y, finalmente, a Ceylán y a la
India.--Varios exploradores subieron recientemente el Rio Congo
de Panamá y penetraron a sus altos tributarios en busca de P!&amp;ceres
auríferos. Cerca de Chimán encontraron oro en pequeñas cantidade~,
habiendo descubierto también en las colinas de las inmediaciones Y en
los desfiladeros de las montañas muchas señales de yacimientos que
contienen metales preciosos. Según los informes publicadoc, por es:'°s
exploradores hay una rica y virgen región agrícola en la extens1ón
de terreno'3 ~trave'3ada por el alto Río Congo y sus tributarioc,. Muy
hacia el interior estuvieron en una plantación de tagua y en una hacienda de cría de ganado vacuno. En la región explorada abund~ los
densos bosques, sobre todo en las tierras bajas; hay abundancia de
agua, el clima es agradable, y si hubie:a med~os de, transporte adecuados, seria muy conveniente para la mdustr1a ~gr1cola, el e'3tablecimiento de colonias, etc.-- Los Srec,. Fredencks y Lasso ~an
terminado el reconocimiento y medicinas relativac; a la construcción
del Ferrocarril Almirante-Boquete, que tendrá dos secciones Y una
longitud total de 114 kilómetroc:,. La primera .sección, qu: medirá 53
kilómetros de longitud, se extenderá de Almrrante a Robalo, _l~gar
este último situado en la orilla occidental de la Laguna C_hmq~í.
Esta parte del ferrocarril se extiende por la costa hasta una d1stanc1a
considerable recorriendo terrenoc, muy ferace'3 y adecuados para el
cultivo del banano, del cacao y de otros producf:&lt;&gt;s tropicales.. ~l
puerto de Róbalo es una salida natural en el Atlántico de la ~rovmcia
de Chiriquí. La segunda sección de dic~a línea férrea sigue. a lo
largo de los Ríos Róbalo y Caño hasta el kilómetro 72; de'3cendiendo
el camino desde ese punto hasta el Valle del Río Culebra, extensa
llanura -1ituada a una altura de más de 400 pies so~re el .nivel d~l
mar siguiendo la línea por el Río Culebra hasta una d1stanc1a aproximada de 10 kilómetros. Luego se desvía hasta e~ Valle del Río
Cilindro para atravesar en el kilómetr? 105 la cordillera. central ~e
montañas a una elevación de 5,840 pies, de donde desc1end~ hac~a
la costa. La linea va a terminar en Alto Boquete, a una .distanc1.a
de 1 kilómetro, más o menos, de la estación del Ferrocarril de Chi-

�872

LA UNIÓN PANAMERICANA.

riquí, que se extiende hasta Pedregal por la Costa del Pacifico. La
construcción de esta vía se pagará en terrenos.--La Escuela de
~rtes Y Oficios ~stable~ida en la ciudad de Panamá exige que los
Jóvenes que aspiren a mgresar en ella gocen de buena salud, que
tengan por lo menos 14 años de edad, una estatura mínima de 1.5
°:1-etros, y que hayan ~rminado el quinto grado en las escuelas primar1as o pac¡ado con énto el examen que se requiere para entrar en
dicha ec,cuela.

PARAGUAY
La Administración de Ferrocarriles del Gobierno de Italia ha enviado al Paraguay un comisionado a estudiar las maderas de ese país
y la posibilidad de adquirirlas y transportarlas económicamente para
emplearlas en aquel reino. El primer paso que &lt;lió el comisionado
italiano en el desempeño de su comisión fué examinar detenidamente
la colección de maderas que exhibe en sus salones la Cámara de Comercio de la Asunción. Según informes periodísticos, dichas muestras
le llamaron mucho la atención al expresado comisionado por su calidad y durabilidad, así como por abundancia en que pueden encontrarse en la República. Según esos mismos informes, aun cuando las
maderas paraguayas han satisfecho completamente al citado comisionado, la dificultad principal para su compra estriba en el transporte
que actualmente es muy costoso, sobre todo en la parte fluvial. Una
de las primeras transacciones que ha hecho el comisionado es la compra de un gran lote de durmientes que había listos para la exportación en Barranqueras. El quebracho paraguayo tiene fama mundial
para durmientes, en tanto que el cedro paraguayo tiene gran demanda
para obras de ebanistería, especialmente para la fabricación de
muebles en que se necesitan maderas de primera calidad.--El 1º
de marzo del corriente año empezó a regir la nueva tarifa de avalúo
dictada recientemente por el Gobierno Nacional.--Las compañías
de vapores que hacen el servicio de navegación en los Rios Para!run.
v
o
•
y La Plata han aumentado sus tarifas en un 20 por ciento.--El Sr.
José P . Montero, candidato del partido liberal para Vicepresidente de
la República, acaba de renunciar el cargo de Ministro del Interior en
el Gabinete del Presidente Schaerer, por lo cual el Ejecutivo ha encargado interinamente de esa cartera al Sr. Ernesto Valázquez, Ministro
de Guerra y Marina.--Según datos estadísticos publicados recientemente, en la Asunción se consume anu.!l.lmente 210,000 frutas de sandía
y melón valuadas en 175,000 peE!o~ papel moneda nacional. La mayor
parte de estas frutas se produce ~n los distritos más próximas a la

PERÚ

873

capital, siendo todas de regular tamaño, buena calidad y exquisito
sabor. Durante los últimos años se ha procurado aumentar lo más
posible el tamaño de la fruta y disminuir el tiempo que gasta pars
madurar en lo cual se han obtenido hasta ahora buenos resultados.-Se estima' que los ca.pita.listas argentinos poseen :5,000 leguas de terreno en el Chaco Paraguayo cuyo precio actual es aproximadamente
de $15,000,000 oro.--El Sr. Aureliano González ha solicitado concesión del Gobierno del Paraguay para el establecimiento de una
colonia. agrícola. de 1,000 hectáreas de extensión cerca de la Villa de
Rosario, obtenida la cual el peticionario se propone cultivar 300 hectáreas durante los tres primeros años y cuando menos 100 hectáreas
anuales después de esa fecha hasta completar la cantidad concedida.
Los terrenos se subdividirán en lotes que se venderán a los colonos,
cuya tercera parte por lo menos serán paraguayos.--Un grupo de
capitalistas y hombres de negocios paraguayos representado por el Sr.
W. R. Haywood de la _l\sunción, ha dado los pasos preliminares para
el establecimiento de un servicio de cha.tas frigoríficas entre Buenos
Aires y la Asunción para el transporte de carnes, frutas y legumbres
frescas. También hay capital argentino interesado en la empresa.-~
Según datos estadísticos publicados por el Gobierno argentino, las
exportaciones de vino de la Argentina al Paraguay en 1915 ascendieron a 490,000 litros.--De acuerdo con los datos publicados por
la Dirección General de Estadistica, en el segundo semestre de 1915
llegaron a la Asunción por ferrocarril 97 ,372 pasajero~ y sali~ron
121,953. El peso de las encomiendas transportadas en el~mo periodo
fué de 1,369,695 kilos y el de la demás carg!l., 90,452,190 kilos.

Sec,ún la última memoria de la Compañia Recaudadora de Impuestos ;ue tiene a su cargo el cobro de la mayor parte ~e las contribu·
ciones fiscales, con excepción de la renta de aduanas, el nnpues~ sobre
la sal los rendimientos del guano y algunas otras de menor llilportanci;, los ingresos fiscales provenientes de aquellas contribucio?es
tuvieron un aumento considerable en los 12 meses de 1915 con relación
a los obtenidos en igual período de 1914, lográndose e~ algunos ram?s,
como en los alcoholes, tabacos y timbres fiscales un mgreso supenor
al de los cinco últimos años, explicable, en parte, por el aumento de las
respectivas tarifas. Los ingresos recaudados en 1915 por la comp~ñia
ascendieron a 1,426,528.1.17 libras peruanas, que representa la cifra
más alta obtenida en el periodo de 1911 a 1915, habiéndose alcanz~do
un rendimiento que excede en 20,475.1.55 libras peruanas al obterudo

�874

LA UNIÓN PANAMERICANA.

en 1914. Los productos de los principales impuestos fueron en 1915
los,siguie~tes: Tabacos, Lp. 465,650.2.81; alcoholes, Lp. 383,831.8.46;
azucar (llllpuesto _sob~e consumo), Lp. 95,205.4.75; timbres, Lp.
27,072.9.52; contr1buc1ón sobre la renta, Lp. 31,899.2.98; y opio,
Lp. 17,020.3.64.--En vista de que la Dirección de Obras Públicas
rescindió el contrato sobre el muelle de Supe, el Poder Ejecutivo ha
encargado de su administración a la Compañia Recaudadora de Impuestos en los términos y condiciones expresados en la resolución
presidencial de 6 de febrero de 1907.----Considerando el Ejecutivo
que es conveniente propender al restablecimiento de la libre circulación de la moneda de oro y que el tipo de cotización alcanzado por el
cheque circular lo equipara con la moneda metálica, ha dictado un decreto por el cual dispone que el Ministerio de Hacienda proceda a comprar para su acuñación, previo ensayo y peso en la Casa Nacional de
Moneda, barras de oro de producción nacional y extranjera. El pago
~e efectuará en moneda corriente a razón de Lp. 136.5 por kilogramo
de oro fino.--Por disposición de la Gerencia del Ferrocarril de Lima
a Ancón, los pasajeros de primera clase tendrán derecho a la conducción
libre de 20 kilos de equipaje y a 10 kilos de segunda.--El Ateneo
del Cuzco ha invitado a los escritores locales a tomar parte en un
concurso literario que se celebrará el 28 de julio próximo. Lo·s trabajos versarán sobre tema libre pero regional; estarán limitados a una
de las formas de cuento, monografía histórica o poesía; y deberán
presentarse antes del I° de julio. El Ateneo organizará una velada
o unos juegos florales en que se leerán las composiciones premiadas
y se hará la entrega de los premios.--La alcaldía municipal del
Callao dictó a fines de marzo último un importante decreto sobre
higiene, en ~rtud del cual se declara obligatoria la denuncia de los
casos de peste bubónica que se presenten en la Provincia, aun cuando
sean simplemente sospechosos, mencionándose las medidas que deben
adoptarse para el aseo de las casas, la guerra a los roedores, etc., con el
fin de evitar la propagación de tan terrible :fl.agelo.- -Según datos
publicados por el Engineering and Mining Journal de Nueva York, la
producción de cobre del Perú en 1915 fué de 32,410 toneladas, contra
23,647 toneladas en 1914 y 25,487 toneladas en 1913.--El Peruano
de Lima, de 17 de marzo último, publica el texto integro del Reglamento de la Ley de Herencias que dictó el Poder Ejecutivo el 8 del
mismo mes.-- Por decreto del Ministerio de Gobierno y Policía de
3 de marzo último, se suprimen las cuas de juego de toda la República
ordenándose su inmediata clausura. Sólo continuarán subsistiendo
cuatro casas de juego en Lima, una en El Callao y otra en el Cerro de
Paseo, bajo las restricciones establecidas en el reglamento de la
materia.--El Sr. Don Enrique A. Carrillo, ex-secretario de la Legación del Perú en. Río de Janeiro, ha sido nombrado Encargado de
Negocios ante el Gobierno de Colombia.--Según datos publicados

REPÚBLICA DOMINICANA.

875

por La Revista Comercial del Callao, el total de cheques bancarios en
circulación en la República ascendía a principios de marzo próximo
pasado a 2,320,189 libras peruanas. Inclusive la emisión de 12,000
libras peruanas en cheques circulares con garantía de su equivalente
en libras peruanas oro que autorizó el Gobierno con destino a la ciudad
de !quitos, el encaje metálico que constituye parte de la garantía de
esos cheques ascendía a 617,708 libras peruanas, cifra que representa
algo más del 26 por ciento del valor de la emisión. El resto se encuentra constituido por garantías hipotecarias y doéumentos de
cartera. La participación de los diferentes bancos en la emisión de
cheques era como sigue: Banco del Perú y Londres, 876,039 libras
peruanas; Banco Alemán, 661,529; Banco Italiano, 214,720; Banco
Popular, 187,586; Banco Internacional, 95,315; y Caja de Ahorros,
273,000.--En el Departamento de Loreto se hacen los esfuerzos más
plausibles por asegurar el porvenir de esa región aprovechando las
magníficas condiciones de sus tierras y dando vida en ellas a la
industria agrícola con acierto y sobre bases que le permitan desarrollarse y llegar a ser fuente abundante de prosperidad particular y
pública. Dado que la época de los fabulosos rendimientos del caucho
ha terminado, los habitantes de esa región dedican con laudable
actividad todo su tiempo a estudios y experimentos tendientes a
establecer allí el cultivo de las plantas que más se adapten a las condiciones propias del suelo y del clima y cuyos frutos tengan mercado
permanente en el mundo y compensen, por su precio, el esfuerzo
personal y pecuniario del agricultor. En vista de que el algodonero
es una de esas plantas y los experimentos que se han hecho con ella
han dado resultados inesperados, se ha comenzado a cultivarla con
tan vivo empeño en distintos lugares del Departamento, que puede
-ya augurarse que esa región no tardará en llegar a ser una de las
principales productoras de algodón, no sólo del Perú, sino de todo el
continente sudamericano.

El jurado calificador encargado de otorgar los premios del concurso
científico y literario que se celebró recientemente en Santo Domingo
bajo los auspicios del Club Unión de esa ciudad con motivo de la celebración del aniversario de la independencia nacional, premió con
medallas de oro las mejores composiciones en verso, prosa y sobre
ciencias sociales y médicas que se presentaron al concurso.--Como
los ensayos que se han hecho para el cultivo del frijol en la Provincia
de Santiago han tenido muy buen resultado, la Cámara de Comercio,

�876

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Industria y Agricultura se propone importar de los Estados Unidos
una gran cantidad de semillas de frijol grande para repartirlas gratuitamente entre los agricultores de la Provincia con el propósito de
establecer su exportación en grande escala, pues el artículo adquiere
subidos precios en los mercados extranjeros.--Con el fin de que se
pueda distribuir más rápidamente la correspondencia de carácter
urgente, se ha sometido a la aprobación del Congreso un proyecto de
ley que crea el sello denominado sello rápido, cuyo importe será de 5
centavos para la ciudad capital y de 10 centavos para el interior,
más el franqueo ordinario. Este servicio de sellos rápidos se hará
todos los días de la semana, inclusive los días feriados.--La cosecha
de cacao correspondiente al año de 1915-16 se calcula en 500,000
quintales estimados entre $5,000,000 y $7,500,000, dado que el precio
del quintal fluctúa actualmente entre $10 y $15.--El 25 de abril
próximo pasado dictó el Congreso Nacional una ley autorizando al
Ejecutivo para invertir la suma de $40,000 en las obras de regadío
de Bani.--Entre los proyectos de ley sometidos últimamente a la
aprobación del Congr~so Nacional merece especial mención uno que
presentó el Senador P. L. Castillo, en virtud del cual se concede a
las mujeres dominicanas idénticos derechos que a los ciudadanos
dominicanos para el ejercicio de las profesiones liberales en la República.--En 1915 produjo la Provincia de San Pedro de Macorís
580,735 sacos de azúcar de 320 libras cada uno, calculándose que la
producción del corriente año será de 675,000 sacos.--Durante el
afio de referencia entraron al puerto de San Pedro de Macorís 1,041
buques de vela y 202 de vapor. La cercanía de esta Provincia !l. la
capital y las facilidades de transporte que ofrece por el Río !guamo hi.m
sido causa de que su comercio se desarrolle extraordinariamente.
invirtiéndose solamente en la industria azucarera. millones de dólares
al año en sueldos y jornales.--Debido a la gran subida de precios
que ha obtenido el campeche se ha principiado a exportar de Monte
Cristy grandes cantidades de esa madera.--Según informes periodísticos, el concejo municipal de Santiago de los Caballeros ha celebrado un contrato para la instalación del alumbrado eléctrico de los
parques y avenidas de la ciudad.--Se trabaja con premura en la
terminación de los planos de un gran puente que se colocará próximamente sobre el Río Yaque del Norte en Santiago, debiendo principiarse los trabajos tan pronto como los planos hayan sido aprobados
por la Secrettiría de Obras Públicas.--En la ciudad capital se ha
organizado una sociedad de agricultores que se propone fomentar lo
más posible la construcción de buenas carreteras en toda la Provincia
de Santo Domingo.--La Cámara de Diputados ha aprobado un
contrato para la instalación del acueducto de San Pedro de Macoris,
obra que será comenzada dentro de poco tiempo.--El Diario de
Santiago de los Caballeros anuncia que el Banco del Canadá acaba

URUGUAY.

877

de establecer una sucursal en esa ciudad.--El Poder Legislativo
ha nombrado al Sr. I. O. Lamarche, jefe~ la Comisión :Mixta Examinadora de Acreencias contra el Estado.-- A mediados de abril se
principiaron los trabajos de reparación completos del Ferrocarril
Central Dominicano en el desvío de la cremallera entre Puerto Plata
y Barrabas.

El Gobierno ha presentado al Congreso Naciona1 un proyecto de ley
que trata de los problemas de obras de riego de la República, y declara
que, para los fines de la construcción de obras de riego, producción de potencia eléctrica, así como todas las fuerzas hidráulicas que
no se utilizan en la actualidad en el pais, el uso de ríos navegables o no
navegables será de propiedad del Estado. El citado proyecto de ley
prescribe que los dueños de terrenos irriga.bles que rehusen regarlos,
tendrán que venderlos al Estado, si éste así lo deseare antes de comenzar el proyecto de riego, al precio de avalúo y más un 40 por ciento.
Los terrenos que adquiera el Estado se subdividirán y utilizarán para
los fines de la colonización, granjas agrícolas, o para venderlos otra
vez en lotes de 50 hectáreas cada uno. La referida ley autoriza al Jefe
Ejecutivo para hacer una emisión de bonos por la suma de 1,500,000
pesos que devengarán un interés anual de 6 por ciento, cuyo producto
habrá de aplicars,e al pago de las obras de riego, y para obtener una
suma adicional de 200,000 pesos anuales procedente de la renta general del Gobierno, que se usará también con igual fin. El 5 de marzo
de 1916 se abrió al público en Canelones, en presencia del Presidente
Feliciano Viera, la Primera Exposición Nacional de Trigo que se
ha celebrado en el Uruguay. El Ministro de Industria manifestó en
aquella ocasión, que de 1898 a 1915, la producción de trigo en el
Uruguay ha permanecido prácticamente estacionaria, siendo así que
el promedio de producción anual sólo ha llegado, aproximadamente,
a 200,000 toneladas métricas. La producción de trigo uruguayo del
corriente año se calcula en 300,000 toneladas métricas, atribuyéndose
principalmente el aumento a la excelente calidad del trigo de semilla
obtenido y distribuído por la Comisión Oficial de Semillas. El
Gobierno del Uruguay distribuyó en 1915, 1,200 toneladas métricas
de trigo de semilla, en comparación con 411 toneladas en 1914 y 450
en 1913. A la exposición concurrieron más de 2,000 agricultores o expositores que habían cultivado su trigo en diferentes regiones del país.
El gran premio de 150 pesos votado por el Senado y una medalla de oro
ofrecida por la Comisión Nacional de Fomento Rural le fueron ad-

�878

879

LA UNIÓN PANAMERICANA.

VENEZUELA.

judicados a la exhibición de trigo pelón del Sr. Pedro Pirelli, cultivado
en el Departamento de Fle1rida.--El 1° de abril del corriente año se
estableció una escuela para electricistas bajo los auspicios del
Directorio de las Usinas Eléctricas del Estado. Lo., cursos durarán
dos años y comprenderán las siguientes materias: Electricidad, mecánica elemental, matemáticas elementales y dibujo. Las clases
estarán a cargo de los Sres. Gilberto Lasnier, Armando Regusci,
Juan Alonzo, José María Aguerre y David Santini.--El Dr. Salgado
ha presentado al Congreso un proyecto de ley en virtud del cual
se crea un Instituto de Trabajo que se compondrá de 34 miembros,
ya sean hombres o mujeres, 18 de los cuales serán nombrados
por el Presidente, 8 por los patronos y 8 por obreros, para cooperar con los cuerpos administrativos y legislativos del Gobierno y
redactar, sancionar y hacer cumplir las leyes de obreros de tal
manera que se estimule el bienestar y mejoramiento en general de las
clases obreras.--El Dr. Gabriel Terra ha presentado a la Cámara de
Representantes, un proyecto de ley que autoriza al Banco de la República para establecer sucursales en Wáshington y en Río Grande,
Brasil.--La Ulen Contracting Company, corporación americana
que ha celebrado un contrato con el Gobierno del Uruguay para efectual e1 Saneamiento de Salto, Paysandú y Mercedes, comenzó stis trabajos a principios de abril del corriente ªÍl:º· El Sr. T. J. Sheppard,
ingeniero americano, se ha hecho cargo de la obra.--El valor del
comercio exterior del Uruguay en 1915 fué el siguiente: Importaciones, 34,976,639 pesos; y exportaciones, 73,290,671 pesos.

mente del ave se facilita notablemente por ser limitado el espacio del
garcero; que es notable la economía de gastos de la explotación de esta
industria, si se hace una comparación con los que ocasiona la recolección de las plumas dispersas en la3 vastas regiones que recorren las
garzas salvajes; y que la pluma recogida en el garcero doméstico es
más bella, más limpia y más exenta de imperfecciones que la que se
encuentra en los matorrales naturales donde las dejan las garzas
libres. En el garcero de referencia hay 60 garzas que produjeron el
año pasado 450 gramos de pluma. Por lo expuesto, no cabe duda de
que se implantará el sistema en gran escala en las comarcas productoras de garzas, pues la industria promete ser muy beneficiosa.--El
Gobierno Nacional ha dado en arrendamiento al Sr. Guillermo
Pimentel, vecino de Caracas, por el término de 25 años, una mina de
asfalto, petróleo, nafta, brea y demás sustancias similares, comprendida dentro de los siguientes linderos: Por el norte, el Mar Caribe; por
el este, el puerto de Borburata; por el sur, el camino de Puerto Cabello a Borburata; y por el oeste, el límite oriental de la ciudad de
Puerto Cabello. El arrendatario deberá poner en explotación lamencionada mina dentro del término de tres años, y comenzada la explotación no podrá suspender los trabajos por más de tres años, salvo casa
fortuito o de fuerza mayor legalmente comprobado; pagará por cada
tonelada de asfalto, petróleo, nafta, brea, betún y demás sustancias
similares que explote en estado bruto, 3 bolívares, y por cada hectárea
que comprenda la concesión, 2 bolívares anuales; pudiendo importar
libre de derechos la maquinaria y demás objetos expresados en el
artículo 92 de la Ley de Minas. El contrato de referencia no podrá
ser traspasado sin el consentimiento del Ejecutivo.--Bajo condicionec, casi semejantes a las anteriores ha arrendado el Gobierno al
Sr. Arístides Soto, de Maracaibo, cuatro minas de carbón denominadas
Manto Limón, Manto Gavilancito, Cien Vetas y Vetas Ricas, constante
cada una de 200 hectáreas, más la de petróleo denominada Rio de
Oro, ubicadas todas en terrenos baldíos del municipio Jají, Distrito
Campo Elías del Estado Mérida. Por cada tonelada de carbón que
explote el contratista tendrá que pagar 2 bolívares, siendo la duración
del contrato de 27 años.--El 27 de marzo próximo pasado fué
inaugurado por el Gerente de la Empresa de Tranvías de Maracaibo
el servicio de carros eléctricos de la línea de Los Haticos, de esa
ciudad.- -El 5 de abril último se efectuó en el salón de la Academia
Nacional de Medicina de Caracas una reunión de médicos con el
objeto de elegir e instalar la comisión venezolana del Primer Congreso
Americano del Niño que 'Je reunirá en Buenos Aires próximamente,
siendo electos los siguientes funcionarios, quienes tomaron inmediatamente posesión de sus respectivos puestos: Presidente, Dr. Alfredo
Machado; vicepresidentes, Drs. Agustín Aveledo y Francisco A.
Risquez; secretario, Dr. J. de D. Villegas Ruiz; subsecretario, Sr.

Según datos publicados por El Universal de Caracas, el Sr. José I.
Briceño estableció hace algún tiempo en San Fernando de Apure un
garcero doméstico que le ha dado tan buenos resultados que representa un excelente estímulo para el desarrollo de la explotación de la
pluma de garza por un sistema que ofrece perfecta seguridad de
buenas utilidades. Los resultados prácticos del sistema adoptado
por el Sr. Briceño, que puede implantarse dondequiera que se disponga
de agua necesaria para formar estanques o lagunas artificiales, han
sido, principalmente los siguientes: Que las garzas se crían y multiplican sin ninguna dificultad eil captividad, de la misma manera que
cualquiera otra ave doméstica, cuando se les proporcionan las condiciones naturales de su vida; que la muda de la pluma que constituye
su precioso producto, se efectúa con perfecta regularidad dos feces
en el año; que la recolección de la pluma que se desprende natural-

�880

LA UNIÓN PANAMERICANA.

GuiUermo Todd; tesorero, Dr. Emilio Ocha; y subtesorero, Dr. Virgilio González Lugo. La comisión se promete hacer todo lo que
esté a su alcance para que el nombre de Venezuela esté representado
en el Congreso.--El Gobierno Nacional ha comisionado al Dr. Ciro
Vásquez para que proceda a la instalación de las estaciones meteorológicas de Ciudad Bolívar y Calabozo, creadas por decreto ejecutivo
de 14 de marzo de 1913.--El 10 de marzo último se celebró con
grandes ceremonias en La Guaira el centésimo trigésimo aniversario
del natalicio del eminente repúblico y hombre de ciencia Dr. José
María Vargaa, hijo benemérito de La Guaira y padre de la medicina
venezolana.

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina............. FREDERIC J. STrnsoN, Buenos Aires.
Brasil. ...... . ......... EnwIN V. MoRGAN, Rio de Janeiro.
Clµle ..............· .... J. H. SHEA, Santiago. 1
México .... . ........... IIENRY P. FLETCHER, México, D. F. 1
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLEN I POTENCIAR I OS

Bolivia ........ . .. . ... JOHN D. O'REAR, La Paz.
Colombia .............. THADDEUS A. TROlISON, Bogotá.
Costa Rica .......... . .. EDWARD J. HALE, San José.
Cuba, ................ '\\'ILLIAM E. GoNZALES, Uabana.
Ecuador .............. CHARLES S. IlARTMAN, Quito.
El Salvador ........... BOAS W. LONG, San Salvador.
Guatemala ......... . .. '\\"ILLIAM H. LEAYELL, Guatemala.
Haití. ................. A. BAILLY-BL.',NCRARD, Port-au-Prince.
Honduras ............. JoHN Ewr:m, Tegucigalpa.
Xicaragua .. . ......... BENJAMIN L. JEFFERSON, ~Ianagua.
Panamá ............... WrLLIAM J. PmcE, Panamá.
Paraguay .............. DANIEL F. 1fooNEY, Asunción.

~

d

Perú .................. BENTON Mc11ILLIN, Lima.
República Dominicana.\'\'. \Y. RussELL, Santo Domingo.
üruguay . . ........... ROBERT E. JEFFERY, ilfontevideo.
Venezuela ............. PRESTON McGoonwrN, Canícas.
ENCARGADO DE NEGOCIOS

Chile ........... . ..... GEORGE T. SuMMERLIN. Santiago.
!Nombrado.

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                  <text>Publicación que divulga y difunde la cultura del libro. También contiene textos didácticos sobre los diversos procesos de trabajo en la Biblioteca Nacional de México: adquisiciones, catalogación, desarrollo de sistemas de información, preservación analógica y digital, normatividad bibliográfica, etcétera.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>S\RGENTINA• BOLIVl5\ .. BR.5\SI L.. COLOMBl5\ ... COSTA - RICA

~ JULIO

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MONUMENTO EN MANAOS, BRASIL,
CON'.1EMORATIVO DE LA APERTURA DEL RÍO
AMAZONAS A I..A NAVEGACIÓN MUNDIAL

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~ PA'NAMJ\..., NICARAGUA• MEXICO •HONDURAS• f\'A r
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UNION INTERNACIONAL DE LAS REPUBLICAS AMERICANAS

CONSEJ.Q DIRECTIVO
DE LA
,
UN ION

BOLETÍN

PANAMERICANA

DE LA
RoBERT LANsrno, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
Presidente ex officio.
EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina ............. Señor Dr. RóMULO S. NAóN.
Oficina de la Embajada, WindclyJJe, Manchester, Mass.

Brasil. ........... . .... Senhor Do1111cIO DA GAMA,

Oficina de la Embajada, 1780 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.

México ........... .. ... (Ausente.)

UNIÓN
PANAMERICANA

ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia.............. . .. Señor Don IGNACIO CALDERÓN,
Oficina de la Legación, 1633 Sixteenth Street, Washington, D. C.

Colombia .............. Señor Don JULIO BETANCOURT.*
Costa Rica ............. Señor Don MANUEL CASTRO 0UESADA,
Oficina de la Legación, 1501 Sixteenth Street, Washington, D. C.
Cuba . ......... . ...... .. Señor Dr. C. M. DE CÉSPEDES,

JULIO

1916

Oficina de la Legación, 1529 Eighteenth Street, Washington, D. C.

Ecuador ................ Señor Dr. GONZALO S. CóRDOVA,
Oficina dela Legación, 604 Riverside Drive, New York, N. Y.

El Salvador .... . . . .... Señor Dr. RAFAEL ZALDIVAR,
Oficina de la Legación, 1800 Connecticut Avenue, Washington, D. C.

Guatemala ............Señor Don JOAQUÍN MÉNDEZ,
Oficina de la Legación, 1604 K Street, Washington, D. C.

Haití.. ................ M. SoLON 1lÉNos,

Oficina de la Legación, 1429 Rhode Island A venue, Washington, D. C.

Ilonduras ............. Señor Dr. ALBERTO MEMBREÑO,
Oficina de la Legación, Hotel Gordon, Washington, D. C.

Nicaragua .............. Señor Don EMILIANO CHAMORRO.*
Panamá ...............Señor Don EusEBIO A. )foRALES,
Oficina dela Legación, "Stoneleigh Court/' Washington, D. C.

Paraguay .............. Señor Dr. HECTOR VELÁZQUEZ,

Oficina de la Legación, 1678 Woolworth Building, New York, N. Y.

RepúblicaDominicana.Señor Dr. A. PÉREZ PERDOMO,
Oficina de la Legación, "The Champlain," Washington, D. C.

Uruguay ............... Señor Dr. CARLOS M. DE PENA,
Oficina de la Legación, Blue Rid~e Summit, Pa.

Venezuela ............. Señor Dr. SANTOS A. DOMINICI,

Oficina de la Legación, 1406 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.
ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Chile .......... ........ Señor Don ENRIQUE CUEVAS,
Oficina de la Embajada, 1424 K Strcet, Washington, D. C.

Colombia . ............ Señor Don RoBERTO ANCÍZAR,
Oficina de la Legación, 1319 K Street, Washington, D. C.

Nicaragua ....... ..... Señor Don JOAQUÍN CUADRA ZAVALA,

SECCIÓN ESPAÑOLA

Oficma de la Legación, "Stoneleigh Court "Washington, D. C.

Perú ................. Señor Don

11. DE FREYRE Y SANTANDER,

Oficina de la Legación, 1737 H Street, Washington, D. C.

* Ausente.

CALLES DI EZ Y SI ETE Y B NOROES TE, WASH I NGTON, D. C., U. S. A.
DIRECCIÓN CABLEGRÁFICA, OFICINA Y BO L ETÍN • . . PAU, WASHINGTON

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1 CE.

Página.

Notas Panamericanas....................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

1

Resultados de la Conferencia Financiera de Buenos Aires-Viaje de notabilidades médicas
a la América del Sur-Conferencia sobre relaciones internacionalcs-Intuts por los asuntes
panamericanos-Almuerzo dado por la Sociedad Panamericana de los Estados Unidos en
honor del agente financiero del Perú-Viaje de tres maestras a la América del Sur.

UNIÓN

El PanamA de Hoy y de Mañana. ................... .. . . . .. .. .. . .. . . . . . . .. .
La Isla de Margarita, Venezuela........ .. ................. .... ..... ... ....
El Monumento Nacional Bandelier............................ . ... . .. . . . ..
Yerba Mate, o sea el Te de la América del Sur....... .... ..... ..... .. .. . .
Personalidades Conspicuas en Asuntos Panamericanos .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Miscelánea......... ............................................ . ..........

13
32
46
52
69
74

Algunas nociones sobre el sistema solar-Los espectáculos alegóricos modernos como factores
de educación-Inventos recientes.
:JUBDIRecTOR

República Argentina.. .....................................................

103

Pronóstico de las cosechas-Ferrocarriles nacionales-Edificio argentino rn España-Exp€dición cientlfica-Legación de Costa Rica-Edificios para escuelas-Ley de inmigraciónConsumo de quebracho-Fábrica de baldosas-Empresa de tranvtas-Estad!stica demográfica-Cultivo del espárrago-Libro sobre neutralización del Tráfico Maritimo Interamericano-Ley de accidentes del t rabajo-Congreso Eucar!stico Argentino-Construcción
de material rodante-Construcción de faros y boyas-Tráfico de &lt;'arga-Pedido de obrerosVentas de ganado vacuno-Movimiento demográfico de Rosario.

Bolivia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

105

Exportación de estaño-Industria de la lana de alpaca-Tráfico del Ferrocarril de Arica a
La Paz-Excursiones del Cuerpo de Exploradores-Utilidades del Banco de la Nación
Boliviana-Pedido de composiciones musicales nacionales.

Brasil...... .... ................ .. .......... .. .............. ... ............

107

Comercio exterior-Asilo de marineros- Producción de café-Quinto Congreso Brasileño de
Oeograf!a-Escuela de aviación-Servicio forestal-Industria de la pesca-Linea de vaporesInforme dP.1 Banco del Brasil--Con¡1.reso Evangélico Latinoamericano-Escuela de Medicina-Lineas teleg1áficas--Club Nacional para el cultivo del ma!z--Comisión comercial e
industrial.

Colombia..... . ..... ... .... ..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN AL BOLETfN

Por la ~dici6n E1p~ol", $1.50, oro americano, al año, en los paí1ea
d•, la Un1011 Panamencana; $2.00, oro amencano, al año, en 101 demás.
N11mero suelto, 20 centnoa.
P.~ la Edici6~ ln¡lesa, $2, oro americano, al año, en lo, paí1e1 de la
Unton Panamericana; $2.50, oro americano, al año, en los demas. Número
111elto, 25 centaT01.

109

Comercio ext,,rior en 1915-Deuda exterior-Colegio de abogados-Delegados al Congreso
Americano de Bibliograf!a-Producción de cacao-Fiesta del trabajo-Apertura de las
Bocas de Ceniza-Avenida Cervantes-The Bogotana Packing House-Ferrocarril del
Carare--Camino de herradura-Acueducto de Riohacha--Carretera de Cúcuta al R!o
Magdalena-Planta de energla eléctrica-Industria pecuaria-Colonia penal.

Costa Rica.... .... .... ..... ............. .... ........ .... ... ....... ........

111

Mensaje del P residente-Ingresos del Ferrocarril del Paclfico-Muelle de PuntarenasPréstamos hipotecarios-Exportación de azúcar-Producción de vino-Camino de San
José a Heredia-Fábrica de cemento-Fiesta del árbol-Fábrica de art!culos de alfarer!a.

Cuba............. .. ...... ... ..... .... .. . . . ..... ... ..... .......... . .. .....

113

Comercio exterior en 1914-15-Fábrica de sacos-Ensanche del acueducto de la HabanaYacimientos de petróleo-Pozos artesianos-Pedido de bombas para incendios-Descubrimiento de una planta-Escuela de obstetricia-Pavimentación de Cienfuegos-Tranvta de
Matanzas a la Habana-Disposición sobre inmigrantes- Nuevo ingenio.

Chile... ................ . ............ .. ..... ....... . . ....... . ...... ..... . ..

115

Dragado del R!o Bueno-Exposición industrial nacional- Escuela industrial-Descubrimiento de patróleo-Presupuesto para Í91&amp;-Comercio de cabotaje de Punta ArenasCompañ!a de Navegación-Cónsul General en Nueva York-Alcalde de Santiago-Congreso
de Minas y Metalurgia-Producción de cobre.

Ecuador......... ... .. ... ...... .. ..... . . .... .......... .... ...... ........ . .
WASHINGTC'i : IMPRENTA DEL GOBIERNO: 1919

Exportaciones de cacao-Curso de odontologla-Timbres postales fijos-Ferrocarril a Esmeraldas-Nueva parroquia-Clases de fortificación-Ferrocarril al Curaray--Concurso de
hacienda pública-Ferrocarril de Bah!a a Quito-Fiesta del trabajo-Hornos crematoriosCarretera para automóviles-Catastro dr predios rurales-V!llioso legado.
III

116

�ÍNDICE.
IV

Pl\g\na.

El Salvador ... . ...... . ......................................... . .........

118

Capital del Banco Occidental- Decreto sobre papel de imprenta-Pedido de máquinas aplanadoras- Decreto sobre procuradores-Servicios de navegación- Acueducto de ZacatccolucaCamtera naciona\- lnstruccién nülitar-Inspección de compañlas anónimas-Colonia
apícola- Movimiento bancario en 191&amp;--eosto de la instrucción pública-Dir(Ctor del Instituto Central de Varones.

E stados Unidos... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

120

Expedición a la Tierra de Crocker-Condiciones del Canal de Panamá-Progreso nacionalImportación de piedras preciosas-Substitución del carbón por fuerza hidroeléct rica-Semilleros de plantas importadas- Exportaciones en abril-Cultivo del algodón-Presupuesto
diplomático y consular- Yentas de zapatos-Concurso transcontinrntal de aviación-Mejoramiento de los puertos- Record en carreras de obstáculos- Extracción del nitróiseno del
air2-EsqueJeto de dinosauro-Personas e instituciones de los Estados Unidos que participarán en el Primer Congreso Americano del Niño.

Guatemala........................................................ . ........

122

Tratado de comercio con Italia-Presupuesto de egresos-Aumento de pobJación- Nuen
estación !errodaria-Escuela nocturna-Cursos de inglés-Negociaciones para la celebracién
de tratados especiales de comercio-Escuela práctica de ,,arones-Delegado al Congreso de
Ciencias Sociales de Tucnmán y al Americano del Niño-Fábrica de clavos-Camino de
Sumpango a Antigua.

H aiti...... .. . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

124

Cultivo del cacao-Centro literario y teatral- Tarifa para el scr\'icio de aguas de Puerto Pr!ncipe-Aniversario de un periódico-Arsenal y muelle de Bizoton-Cuttivo de fmtasacldulasIncineración de billetes- Fiesta de las flores-Servicio de' navegación-Nuevo periódicoDepartameuto escolar para señoritas.

Honduras....... . ........................ . ....... . .........................

125

Exportaciones de moneda de plata-Obras públicas-Cultivo de tabaco y arroz-BecasCódigo de instrucción pública-Junta de fomento en el Departamento de O\ancho-LeY de
seguros de incendio.

:México........ . ............ . ................................. . .......... .

127

.Melaza del henequén- Primer Congreso Pedagógico de Sonora-Fletes de harina-Inspección
minera- Estaciones radiográficas- Libre importación de ganado vacuno.

Nicaragua...... . ... . ............... . ......... . .................... . ..... . .

129

Ley sobra inmigración-Prohibición del uso de cupones o ,·alcs-C&lt;rtificación de los cuerosFerrocarril del Atlántico-Oficina de Uncinariasis m Managua-Misiones moravas.

P anamá........... . ......................... . ..................... . ......

130

Cos·cba de calé-Decreto sobre armas de !uego-Culth·o de legumbres- Juegos tlorales-Corporación Panamericana-Inauguración del rmocarril de David a Boquete-Utilización de
la fibra de henequén.

Paraguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

132

Comercio exterior-Sucursal del Banco de España-Planos para las obras del puerto-Escuela
Nacional de Aviación-Sanidad animal-Producción de arroz-Libre importación de azúcarMaquinaria írigoriílica-Nue\'O diario-'l'rabajos del puerto de la Asunción.

P erú... . ......... . ..................... . .. . .. . ...........................

133

Descubrimiento de una ruina incaica- Estación de sumergibles en el Callao-Monumento al
Comandante Espinar- La delegación comercial norteamericana-Delegados al Congreso de
Ciencias Sociales-Producción de guano-Inspección fiscal de compañías de seguros-Festejos
en honor a Garcilaso de la Vega-Monumento a José Gal vez eu Cajamarca-Producto de tos
nuevos impuestos.
República
Dominicana.............. . .......................................

135

Nuevo muelle en Puerto Plata-'franvla eléctrico en Santo Domingo-Edificio para aduanaCarr2tera Duarte-Mejoramiento de caminos-Construcción de !errocarriles-Cosecha de
tabaco-Nueva revista.

Uruguay................ .. ........... . . .. ............ . .....................

137

Congreso Médico Nacional- Utili7.ación drl prtrótco-NueYa moneda de plata-La Fuente de
Cordier-Estación ferroviaria en Trinidad- Monumento a Zabata en Montevideo-Prohibí·
ción de la venta de drogas-Matadero moderno-Exposición de flores artificiales-LeY sobre
introducción de armas.

Venezu ela............. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
.Mensaje del Presidente Pro,·isionaJ-Explotación de industrias nacionales-Pavimentación de
las calles de Maracaibo-Monuroento a Bolivar en Caucagua-Certamen de poesía y cuentosCatálogo de sellos venezolanos-Sociedad Agricola e Industrial-Exportación de mineral
de cobre.

138

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N la sesión que el Consejo Ejecutivo Central y la sección estadounidense de la Alta Comisión Internacional celebraron en
Wáshington el 15 de junio último, el Ministro de H acienda
de los Estados Unidos, Sr. McAdoo, y los demás miembros
de los dos cuerpos nombrados consideraron varios proyectos que tienen
por objeto llevar a la práctica las resoluciones ele los mismos.
La sesión nombrada es la primera que ha celebrado el Consejo
Ejecutivo creado por la Conferencia que la Alta Comisión efectuó en
Buenos Aires en el mes de abril próximo pasado. La comisión cuenta
con una sección en cada una de las Repúblicas americanas, siendo el
Consejo Central Ejecutivo el órgano encargado &lt;le poner en contacto
las diferentes secciones y de dirigir las labores generales de las mismas.
El Sr. McAdoo, Ministro ele Hacienda de los E stados Unidos, es el
Presidente del consejo y el Profesor John Bassett Moore y el Dr. Leo
S. Rowe, vicepresidente y secretario general del propio cuerpo,
respectivamente.
Además de las tres personas mencionadas, a la reunión que celebró
la sección estadounidense ele la comisión, asistireron, las siguientes :
el Senador Duncan U. Flctcher; el Sr. Andrew J. P eters, Subsecretario de Hacienda; el Sr. Paul M. W arburg, miembro del consejo de los
bancos federales de reserva; y el Sr. John H. Fabey.
Tanto el consejo como la sección estadounidense tomaron en consideración las importantes resoluciones de la Conferencia ele Buenos
Aires y resolvieron que no debía omitirse esfuerzo alguno en el sentido
de llegar a obtener resultados prácticos en el propósito de estrechar
las relaciones financieras y comerciales el e las Repúblicas americanas
y en el de conseguir la unidad de la legislación en todas aquellas
materias que se relacionan con el tráfico y el comercio panamericanos.
También se decidió dar los pasos necesarios de acuerdo con el
Departamento de Estado par negociar con las Repúblicas de la
América Latina los tratados del caso a fin de crear fondos de garantía
en oro en todas las naciones americanas, semejantes en cierto modo a
los fondos en oro para liquidaciones establecidos por los bancos
federales de reserva de Wáshington y que son administrados por el
consejo de Reserva Federal. Considerósc que semejantes fondos o
depósitos en oro han de ser sumamente beneficiosos para facilitarle al

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JULIO, 1916.

1

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1

1

LA UNIÓN PANAMERICANA.

comercio la cuestión de los cambios, pues les evitará el transporte de
oro para liquidar los saldos así como las pérdidas y gastos que ello
ocasiona.
Mucho ha de contribuir al establecimiento de los citados fondos de
garantía en oro la unidad monetaria aprobada por la Conferencia de
Buenos Aires y que equivale a un quinto del dolar oro de los Estados
Unidos. Si las diferentes naciones llegaren a adoptar esa unidad
monetaria se tendrá una base uniforme para las transacciones que se
celebren e~tre todos los países de América, fuera de que la misma
ofrecerá una base de probable adopción para las acuñaciones de oro
que dispongan dichos países al hallarse en condiciones de crear un
patrón de oro propio.
.
También decidió el consejo proceder por med10 del Departamento de Estado a la negociación de los tratados necesarios para
facilitar la labor de los viajeros comerciales y para suprimir los
impuestos existentes en algunos países así como las numerosas restricciones perjudiciales que se les ponen a la admisión y circulación
de las muestras de productos estadounidenses. Si estos tratados
llegaren a negociarse se dará indudablemente un gran paso en favor
del fomento de las relaciones financieras y comerciales entre los
Estados Unidos y la América Latina.
La sección estadounidense recomendará también al Director
General de Correos la conveniencia de que se tomen las providencias
del caso para que los Estados Unidos estén representados en la
próxima conferencia postal que se celebrará en Montevideo de
acuerdo con una de las recomendaciones de la Alta Comisión Internacional.
El Ministro Sr. McAdoo ha dispuesto lo necesario para poner
inmediatamente en práctica las recomendaciones de la Conferencia
de Buenos Aires en lo concerniente a nomenclatura uniforme para la
clasificación de mercancías en las estadíasticas comerciales, utilizando
para ello la unidad monetaria de contabilidad. Este plan será
puesto en vigor por el expresado ministro en relción con las estadísticas
correspondientes al año natural de 1916, esperándose que por ese
medio se podrá establecnr una comparación inteligente entre dichas
estadísticas y las que lleven las Repúblicas americanas que adopten la
nomenclatura uniforme aprobada por la Conferencia de Buenos Aires.
El Consejo Central Ejecutivo y la sección recomendarán al Secretario
de Estado que se den los pasos necesarios para que los Estados
Unidos y las demás Repúblicas americanas adopten las resoluciones
relativas a modificaciones aduaneras que comprenden un modelo de
factura y que fueron aprobadas en la Cuarta Conferencia Panamericana que se reunió en Buenos Aires el año de 1910. Como sólo unas
enantes naciones han ratificado las resoluciones mencionadas, la
aceptación de las mismas por los Estados americanos que todavía no lo
han hecho contribuirá poderosamente a facilitar las transacciones de
los hombres de negocios y a simplificar los requisitos aduaneros.

NOTAS PANAMERICANAS.

3

El consejo se ocupará también por el órgano del Departamento de
Estado en obtener las ratificaciones de las importantes convenciones
sobre patentes de invención, marcas de fábrica y propiedad intelectual
que se :firmaron en 1910, lo mismo que la de La Convención a reclamaciones pecuniarias pactada ese mismo año.
En lo que respecta a la aplicación aprobada por la Convención de
Buenos Aires del arbitraje comercial a la resolución de los litigios
comerciales que surjan entre los ciudadanos de las naciones del continente americano por medio de sus respectivos centros comerciales, el
cuerpo considerará juntamente con la Cámara de Comercio de los Estados Unidos el importante problema de obtener la cooperación de las
demás cámaras de comercio con las cuales trata de celebrar aquella
un acuerdo análogo al que ajustó con la de Buenos Aires. La
Cámara Nacional de Comercio del Uruguay ha dado conocer ya su
intención de firmar una convencíón semejante con la Cámara de
Comercio de los Estados Unidos.
Aun cuando estos pactos no tienen carácter oficial y pertenecen a
asociaciones comerciales, el Consejo Central Ejecutivo le prestará su
colaboración a la Cámara de Comercio de los Estados Unidos para la
feliz realización de sus propósitos.
VIAJE DE NOTABILIDADES MÉDICAS A LA AMÉRICA DEL SUR.

La próxima visita que el General Gorgas, del cuerpo médico del
Ejército de los Estados Unidos, y otros distinguid¿s expertos en
cuestiones de sanidad pública harán a la América del Sur será otro
paso más entre los que se han realizado con el objeto de estudiar y
suprimir las enfermedades tropicales.
La comisión salió del puerto de Nueva York a bordo del vapor
Almirante el día 14 de junio, debiendo haber llegado a Cartagena el 23
del propio mes, donde aquella se detendría algunos días estudiando
las condiciones de dicho puerto y de sus alrededores para continuar
luego a Panamá. He aquí el itinerario que la Comisión se propone
seguir y que naturalmente puede estar sujeto a ligeros cambios:
Junio 14 salida de Nueva York en el vapor Almirante, junio 23 llegada a Cartagena; julio 1° salida de Cartagena en el vapor Zacapa,
julio 6 llegada a Cristobal; julio 10 salida de Panamá en el vapor peru~no Huallaga, julio 13 llegada a Guayaquil; julio 20 salida de Guayaquil en el vapor peruano Urubamba, julio 24 llegada al Callao; julio 26
salida del Callao en el vapor chileno Limari, agosto 2, llegada a Valparaíso; agosto 2 salida para los Andes, agosto 8 salida de los Andes en
el Ferrocarril Trasandino, agosto 9 llegada a Buenos Aires; agosto
15 salida de Buenos Aires o de Montevideo en vapor de la Lamport
Line o de la Mala Real Ingle3a (fecha aproximada), agosto 21 llegada a Río de Janeiro; agosto 28 salida de Río de Janeiro en vapor
del Lloyd Brasileíio, setiembre 1° llegada a Bahía; setiembre 4 salida
de Bahía, setiembre 6 llegada a Pernambuco; setiembre 9 salida de
Pernambuco, setiembre 14 llegada a Pará, de cuyo puerto saldrá la
Comisión para remontar el Amazonas.

�Foto ~rafb. de Fern9.ndo Lund, de Lims., Perú.

COMISIÓN FINANCIERA. Y COMERCL\.L QUE \'!SITA EL PERÚ.
Reproducción de una fotogmfla tomada en el Palacio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Lima.
Esta comisión, nombrada para devolver la visita que hicieron a los Estados Unidos los delegados del
Perú, Bofü,ia y Chile que asistieron a la Conferencia de Ilacendistas de Wáshington de 1915, se propone realizar durante su viaje los prop¡}sitos de que se habló en el número de abril del BOLETIN. Las
personas que aparecen en el grabado son, de izquierda a derecha: Sr. Montavon, Agregado Comercial
de los Estados Unidos en el Pen1 y Bolivia;Sr. E. H. Wands, de la A.mericanlnternational Corporation
pr¿sidente de la comisión; Sr. A. W. McLellan, de la A!den Milis Corporation. En el fondo Sr. Olark
Clark, pri!Sidente de la Clark &amp; Wilson Lumber Co., de Portland, Oregon; Sr. Cisneros, funcionario
peruano, y S. E. Ben ton McMillan, Ministro de los Estados Unidos en el Perú.

�6

LA UNIÓN PANAMERICANA,

Desde el punto de vista médico, el viaje al Alto Amazonas es de
especial significación por las facilidades que se derivarán para el
comercio universal una vez que queden saneados los puertos fluviales.
!quitos está situado a 2,500 millas de la desembocadura del río, siendo
su población de unos 12,000 habitantes. En esta pequeña ciudad se
han estado llevando a cabo varios trabajos de sanidad, de modo que
los métodos allí empleados podrán ser de interés para la comisión.
Esta visitará igualmente otros puertos fluviales, especialmente Manaos, ciudad brasileña situada a 1,000 millas de la desembocadura del
Amazonas y que en los últimos años ha realizados grandes progresos.
Después del viaje por el Amazonas, la comisión regresará a Nueva
York, luego de detenerse en algunos puntos de Venezuela y de las
Antillas. Probablemente empleará cuatro meses en el viaje.
La comisión se compondrá del General William C. Gorgas y de su
señora; de los Mayores Eugene R. Whitmore y Theo. C. Lyster; de los
Dres. H. R. Carter y W. D. Wrightson, del Cuerpo de Sanidad de los
Estados Unidos, y del Dr. Juan Guiteras, Jefe del Departamento de
Sanidad de Cuba.

•

CONFERENCIA SOBRE RELACIONES INTERNACIONALES.

1

1

11

Del 21 de junio al 1° de julio de este año se celebrará en la Universidad de Cleveland, Ohio (Western Reserve University), una
importante conferencia. La conferencia Stl propone considerar las
relaciones internacionales de los Estados Unidos, familiarizar a los
hombres de estudio que a ella concurran con los asuntos vitales de
aquellas y contribuir a que se forme una opinión ilustrada acerca
de las mismas relaciones. Entre los temas que discutirán algunos
funcionarios de los Estados Unidos y otras personas de nota .figuran
los siguientes: El panamericanismo en general y considerado como
una lecci.ón para el mundo; la Doctrina de Monroe y el panamericanismo; la politica de los Estados Unidos con respecto a México y los
Estados Urúdos en el Mar Caribe; la organización del mundo después
de la guerra; la política de los Estados Unidos con respecto al extremo oriente y el punto de vista internacional, figuran también entre
los temas de discusión. Por informes relativos al programa, a los
oradores y a disposiciones para la conferencia, los interesados pueden
dirigirse a The Federation of International Polity Clubs, No. 40
Mount Vernon Street, Boston.
INTERÉS GENERAL POR LOS ASUNTOS PANAMERICANOS.

Prueba evidente de que el interés que existe por la América Latina
se generaliza cada vez más, es la que suministra el gran número de
invitaciones que el Director General de esta institución recibe constantemente para tratar en público de materias relativas al comercio
panamericano o a las Repúblicas latinoamericanas y concernientes
a su historia, geografia, literatura, educación, adelanto, etc. Estas

DIPLOMA Y MEDALLA DE ORO CONFERIDOS A LA UNIÓN PANAMERICANA,

El !urado In~ernacional de Premjos de la Exposición In~rnacional Panamá-Pacifico de San FranCLSCO confir16 medalla de oro y diploma de honor a la Umón Panamericana por la exhibición de sus
mdé1todos Ylos resultados ~e sus trabajos. Este grabado representa el diploma y el anverso y reverso
e a medalla de referencia.

�8

11

1,

LA UNIÓN PANAMERICANA,

invitaciones proceden de todas las regiones de los Estados Unidos y,
en muchos casos, ele países extranjeros; siendo dirigidas por cámaras ele comercio, asociaciones comerciales, universidades, colegios,
academias, escuelas ele segunda enseñanza, agrupaciones cívicas y
sociales, clubs de mujeres, y de toda suerte de corporaciones que se
interesan por los asuntos públicos. Si al Director le fuese dable
aceptar sólo una parte de dichas invitaciones, tendría que estar ausente de Wáshington casi todo el aüo. De ahí que acepte únicamente aquellas cuyo objeto sea de verdadero y notable interés.
Al consideraJ: todo lo bueno que puede alcanzarse con las conferencias o discursos que se le piden1 el Director General tiene siempre
presente que si bien ninguna persona ocupada dispone de tiempo
suficiente para leer una larga comuni~ación o un libro relativo a la
América Latina1 centenares de las mismas pueden, reunidas de
común acuerdo 1 escuchar atentamente durante una o dos horas
una exposición de hechos concernientes a los asuntos mencionados.
Fué esto lo que recientemente realizó el Director General, al aceptar
la invitación que recibió de la Asociación Forense del Estado ele
Illinois para que, como huésped de honor suyo, asistiese a uno de
sus espléndidos banquetes ele Chicago. A dicha fiesta concurrieron
varios centenares de los principales jueces y abogados de la ciudad y
del Estado mencionado, quienes homaron a su huésped oyendo casi
por espacio de dos horas las consideraciones que ante ellos expuso
acerca del adelanto ele los países latinoamericanos y sobre la historia
de la Doctrina de Momoe en sus relaciones con el panamericanismo.
Si, en lugar ele esto, él le hubiese dirigido a cada uno de los comensales una carta que encerrase la vigésima parte de su discurso 0 si
les hubiese remitido algún libro de fondo sobre el asunto que trató
en el mismo, se hace difícil pensar que una sola de entre 20 de esas
personas hubiese hallado el tiempo necesario para estudiar detenidamente la carta o el libro. Con todo, en una oportunidad como el
nombrado banquete, todas consintieron gustosas en disponer de dos
horas de su precioso tiempo para escuchar el discurso, retirándose a sus
casas con una noción del asunto que no habrían obtenido de otro modo.
En los últimos meses y en respuesta a las invitaciones que se
sirvieron dirigirle, el Director General ha llevado la palabra ante las
siguientes corporaciones: The Friday Evening Club de Utica; el Club
de Abogados de Buffalo; el Men's Forum de Binghamton; la Universidad de Brown de Providencia; la Academia de Worcester; The
Knife and Fork Club de South Bond; la Federación de Clubs de
Mujeres de Montgomery; la Asociación Nacional ele las Bolsas de
Propiedad Raíz de Nueva Orleans; el Club Universitario de Chicago;
The Association of Credit Men de Cincinnati; la Sociedad de las Hijas
de la Revolución Americana de Wáshington, D. C.; The Southern
N ew England Textile Manufacturers' Association ele W orces ter; los
Estudiantes del Colegio Smith de Northampton; la Cámara de Comercio de Bridgeport; el Colegio de la Trinidad de Wáshington, D. C.;

NUEVO PUENTE GIRATORIO SOBRE EL RÍO CAUCA, COLOMBIA.
Grabadojuperior: Grupo de funcionarios colombianos y de empicados del ferrocarril en el acto de ser
intr~ ~ el p_ue?te por los e:onstrpctores estadounidenses a la Compañla.del Ferrocarril del Pacifico
ra navegan
o mfen
La parte giratoria del puente en el momento de abrirse para darle pa.so a los buques
que
e1o0r.auca.

�: Ji&lt;

=

EL OBSERVATORIO DEL EBRO, ESPAÑA.
Entre las primeras instituciones científicas de España figura el Observatorio del Ebro, cuyos trabajos han
sido muy aplaudidos tanto en Europa como en América. El Gobierno de España lo ha declarado
oficialmente instituto de utilidad p11blica en vista de la obra de cultura que realiza. Dicho observa·
torio estudia simultá.neamente la actividad solar y terrestre en todas sus manifestaciones y los elementos variables del sol ydelasuperficie y atmósfera terrestres. Está dividido en tres grandes secciones:
Heliofísica, Meteorológica y Geofísica, cada una de las cuales se halla dotada del nutrido instumental
que le es propio. Publica un notable boletín en el cual se registran sus valiosas observaciones y una
revista semanal de vulgarización cient!fica titulada "Ibérica." Además sostiene relaciones constantes
con los diversos institutos de la misma lndole que existen en el continente americano.

Atención de la. Roberta Motor Manufacturing Company.

UN HIDROPLANO GIGANTESCO.
LA CIUDAD Y EL VALLE DE TORTOSA, ESPAÑA.
E l Observatorio del Ebro está situado en el valle de Tortosa, a unos 30 kilómetros de la desembocadura
del caudaloso Ebro y a 2 kilómetros de Tortosa, hermosa y alegre ciudad catalana de gran riqueza
olivera, situada aproximadamente en mitad del trayecto de la via férrea que une a Valencia con Barcelona. El director del observatorio es el renombrado astrónomo Ricardo Cirera, S. J., quien ültima·
mente fué nombrado _por S. M. Don Alfonso XIII, Caballero de l a Gran Cruz de la Orden Civil de
Allonso XIJ. El P. Cireraes autor de importantes trabajos cientificos, habiendo asistido al Congreso
de la Unión Solar Internacional celebrado en California en 1910.

Acaban de terminarse con grande éxito los ensayos del hidroplano más grande del mundo el cual ha sido
construido por M.r. J. W. Benoit.. Según opinión de los entendidos, el aparato es muy apropiado para
volar al través del Océano Atliínt1co,. S!is motores son notables, no sólo por su sencillez sino porsu escaso
peso. El ancho ~e sus alas es ~e. fi5 pies. En los ensayos, el aparato condujo siete pasajeros y 30 ga..
Iones de combustible. En los vra¡es largos, el aparato tendrá mayor capacidad para combustible.

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12

la Universidad de lliinois de Urbana; The Illinois Grain Dealers'
Association de Decatur; The New Jersey State Federation of Women
Club de Asbury Park; el Club Harvard de Nueva York; la Cámara
de Comercio de Wilkes-Barre; la Sociedad de Fabricantes de Lancaster; The Missouri State Bankers' Association de San Luis; l a
Escuela de Servicio Na.cional para Mujeres de Chevy Chase; el
Colegio de Davison y la Cámara de Comercio de Charlotte.
ALMUERZO DADO POR LA SOCIEDAD PANAMERICANA DE LOS ESTADOS
UNIDOS EN HONOR DEL AGENTE FINANCIERO DEL PERÚ.

La Sociedad Panamericana de.los Estados Unidos dió el 8 de los
corrientes en los comedores del Whitehall Club de Nueva York un
almuerzo de más de 80 cubiertos en honor del Sr. Don Manuel G.
Montero y Tirado, Agente Financiero del Gobierno del Perú en los
Estados Unidos, el cual fué presidido por el presidente de la sociedad,
Sr. John Bassett Moore, quien presentó el obsequiado a los invitados.
Fl discurso del Sr. Moore fué contestado en términos oportunos por
el Sr. Montero y Tirado.
VIAJE DE TRES MAESTRAS A LA AMÉRICA DEL SUR.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Actualmente se proponen hacer un viaje a la América del Sur tres
maestras de la Universidad de Texas con el fin ele ponerse en condiciones de satisfacer las exigencias de las cada vez más concurridas
clases de español de dicha universidad y también con el de recoger
todos aquellos conocimientos e informaciones relativos a la América
del Sur que sean menester para los cursos especiales que acerca de esa
parte del hemisferio occidental se leen en el mencionado instituto.
A las clases de español de la Universidad de Texas asisten 650 estudiantes, sirviéndole de guía dicho plantel a las escuelas secundarias del
Estado que de él dependen y que desean establecer estudios de ese
orden. De las tres maestras que intentan hacer el viaje en las
actuales vacaciones ele verano, la Srta. Mina Weisinger se dispone a
publicar un libro en español acerca de la Améric11, del Sur para que
sirva de texto en escuelas y colegios; la Srta. Laura L. Donnelly,
piensa enseñar español en una escuela secundaria de C'.llifornia, donde
existe grande interés por los asuntos panamericano3; y la Srta.
Helena Phipps, quien prepara un trabajo sobre la ens2ñanza del
español en las escuelas y colegios, desea también hacer un est·:dio
serio de los sistemas de enseñanza de las Repúblicas de la América
del Sur y recoger algunos datos relativos a la historia de la educación
en dichos países con destino al departamento de educación de la
universidad de referencia. Ese interés por el idioma español y por
la historia latinoamericana es por demás laudable, mereciendo la
Universidad de Texas las más entusiastas felicitaciones por los
métodos prácticos que ha puesto por obra con el fin de educar maestros
competentes para la enseñanza de aquellas materias.

EL PANAM.A DE HOY Y DE
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.MANANA ,, •..
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1

ACE pocos. años, _la sola enunciación de la palabra Panamá
evocab~ rnmediatamente la idea de un gran canal, pues
Panama ~ el canal llegaron a ser casi sinónimos. Rara
.
era la revista que en cada uno de sus números dejase dé
P~?hcar algún artícul~ o relato concerniente a la grandiosa vía mantn~a o a las ma~avillas de su construcción. La enorme importan~~ª de esta r?~ª mteroceánica y la interesante historia de su excavac10n se describieron tan abundantemente que por un tiempo eclipsaron las demás cosas que guardan relación con la República de
aquel nombre. En una palabra, casi llegó a perderse de vista el
hecho de que Panamá constituía un país del cual era el canal apenas
una parte.
Luego ocurrió la apertura formal del canal. !¿os buques comenzaron ª.navegar a lo largo de la asombrosa zanja, que el comercio del
m~ndo mcluyó entre las rutas destinadas al tráfico y al desarrollo del
mismo. Su funcionamiento ha llegado a ser un hecho cumplido y
ahora, cuando las causas de su última inteiTupción se han he~ho
desaparecer Y ha vuelto a abTirse el canal, éste ha dejado de suministrarle asunto a los escritores, mirándosele sólo como una expresión
mo~~mental del genio constructor, de la energía, del arrojo y de la
habilidad del pueblo de los Estados Unidos. De igual modo que todas
las grandes empresas, la del canal ha gozado ampliamente de la parte
d~ p~opaganda que le ?orrespondía, ha ocupado el centro de la escena
publica, se ha conqmstado la admiración del mundo y entrado a
ocupar el puesto que en la historia le cabe.
R:e.alizado que fué. este paso, la situación de Panamá comenzó 11.
eqmlibrarse por_ si ID1sma, siendo el primer resultado de esto que la
palabr~ Pa:1ama recobrase su cabal y primitivo significado, cual es la
d~,nommac1ón que le está asignada a un país. El espíritu de conmoc10~ Y de tráfago que se apoderó de la atmósfera de aquel y de su
capital durante los días de la construcción no se ve más Los b
sobrantes, asi, 1
.
razos
. os h á biles como los inexpertos, abandonaron
las
playas de la n~ció:1 o se han ido a establecer tranquilamente en alguna
parte del tern~ono con el fin de colaborar en su desarrollo y en su
futura prosperidad. Los días de auge del período de construcción
e~ .que más do 40,000 obreros y centenares de miles de viajero~
hicieron_ que los negocios llegaran a su más completa actividad le
'
han cedido el puesto a una tranquilidad constante y firme.

H

, Por Harry O. Sandberg, del personal de la Unión Panamericana

44946---Bull.1-16--2

'

13

�..

LA CIUDAD DE PANAMÁ VISTA DESDE EL CERRO DE ANCON.
Aun cuando los nuevos edificios de la ciudad se han construido con sujeción a los métodos modernos, todavía conserva aquella su aspecto de población española.

En ella pueden verse calles angostas, casas de balcones, antiguas iglesias e históricas ruinas. En el grabado aparece en primer término el estanque que surte
de agua la ciudad, y a la izquierda y en forma cuadrangular los edificios del Instituto Nacional.

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"le_:.." , .

---

AVENIDA CENTRAL DE LA CIUDAD DE PANAMÁ.

Calle típica de PanamA. El movimiento de los carros, de los automóviles y do los coches le dan a la ciudad un aspecto constante de actividad.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Aun cuando en un principio el tránsito de las condiciones a.normales
a las normales se hizo sentir hondamente, la situación llegó a equilibrarse por sí misma conforme ocurre hoy. Panamá ha comenzado
ya a realizar su desenvolvimiento gradual, pudiendo esperarse con confianza en el futuro de este naciente país. Como puerta que es del
Pacifico llegará a ocupar puesto de importancia en los mercados del
oeste; a ser el centro de distribución de las mercancías de las casas
americanas y europeas, ya que a él acudirán aquellas en grandes cantidades para ser reembarcadas con destino a los mercados consumidores situados en la costa de América, en China o en las Filipinas.
A proporción que sea frecuentado y crezca en importancia, el país se
aprovechará en la misma medida de las ventajas que naturalmente le
corresponden a un punto de escala para buques y viajeros. Indudablemente, el impulso de los negocios del país se verá estimulado por
las necesidades de los buques y por los requerimientos de los pasajeros.
Pero existe otra faz merecedora de atención y de admiración en la
marcha de esta nación joven. Nos referimos al progreso de su vida
nacional, pues Panamá se halla todavía en su infancia, así en el
sentido literal como en el figurado. Como no cuenta sino 12 meros
años de vida independiente, se ha visto obligada a tomar sobre sí las
responsabilidades inherentes a una nación soberana y a atender al
progreso y a la felicidad de sus habitantes. Le ha sido menester
reconstruir y reorganizar sus instituciones politicas y abandonar
viejos moldes para adoptar otros nuevos más en consonancia con su
nueva situación. Estos cambios han engendrado a su vez nuevos
esfuerzos, grandes ambiciones y más elevadas aspiraciones. Resultado de todo esto es la existencia que actualmente se ve allí de un
gobierno constitucional presidido por el Excelentísimo Sr. Dr. Belisario Porras, de diversos departamentos ejecutivos y de un bien
coordinado servicio de oficinas que llevan a la práctica ideas y planes
de adelanto y de progreso.
Los edificios que se han construido para instalar en ellos los departamentos encargados del despacho de los asuntos públicos suministran
buena prueba del espíritu que se va desarrollando en la nación, siendo
al propio tiempo elementos de importancia para el embellecimiento
de las ciudades y pueblos donde se hallan situados. Constantemente
se conciben y ejecutan obras públicas y mejoras, se abren nuevas vías
de comunicación y se construyen carreteras para darles salida a los
productos de las ricas comarcas del interior. También se hallan en
vías de ser concluidos algunos ferrocarriles importantes destinados a
promover el desarrollo de ricas regiones agrícolas y ganaderas. El
Gobierno estimula el desarrollo de la agriculturn en grande escala y.
hace cuanto está a su alcance con el fin de fomentar esta faz de la
prosperidad nacional. La instrucción pública es objeto de la mayor
atención, elevándose el carácter de las escuelas y dándoseles la mayor

~-.. . .~~---------~.-.----···1·.--------

LA CASA DE GOBIERNO DE PANAMA.
Es uno de los más bellos e. imponente~edificios éon que cu•nta la ciudad. E s de mampostería revistida
de mezcla. Las alas oriental y occidental del mismo están destinadas a las oficinas de los diversos
departamentos del ejeel!,tivo. En el ala del sur se hallan los salones de la Asamblea Nacional y en laJ
del norte el Teatro Nacional.

ESTACIÓN DE FERROCARRIL DE LA CIUDAD DE PANAMÁ.
E s i¡n vist:\!ddifidcio de cemento armado, amplio, ventilado, lresco y provisto de todo lo necesario para
a com 1 a e 1os pasa¡eros y para el tráfico de carga. Está situado en el centro de la ciudad.

�EL PANAMÁ DE HOY Y DE MAÑANA.

TIPO DE LOS NUEVOS EDIFICIOS DE COLÓN.

En este claro y ventilado edificio de cemento armado se hallan la¡¡ oficinas de una compañia de vapores.
Su estilo es el mismo de los nuevos edificios que rápidamente están reemplazando las viejas casas de
madera del puerto que el Istmo posee en el Atlántico.

EL CONCEJO MUNICIPAL¡DE PANAMÁ.

Este edificio se levant!I ~n la PI~ Municfpal, siendo uno de los más atrayentes del pa1s. Fué concluido
en 19~0 Y ocupa el s1t10 del antiguo cablldo, en el cual se proclamó en 1821 la declaración de Independenc111 del poder español.

19

importancia a los planteles de ambos sexos y a la enseñanza de artes
y oficios.
Por otra parte, las tendencias manifestadas por el Gobierno reciben
el más expontáneo apoyo por parte de las principales empresa.s y de
los distintos gremios. Últimamente se fundó en la capital de la
República una asociación comercial compuesta de los principales
hombres de negocios y de otras personas importantes del pais. Aun
cuando los fines de este cuerpo son semejantes a los de las corporaciones de la misma indole, adviértese con todo en la fundación de
dicho centro una nueva actividad favorable a los intereses del país.
La asociación de referencia se propone promover el desarrollo del
comercio, de las industrias y profesiones, coadyuvando a su prosperidad y adelanto y favoreciendo en cuanto le sea dable la marcha social,
comercial y general del pais y de sus habitantes. Su junta directiva
acaba de publicar un folleto destinado a ser distribuido gratuitamente
entre los viajeros, folleto que contiene datos históricos de interés y
multitud de informaciones útiles para los que visitan el país.
Por todas partes pueden verse señales de la marcha ascendente de
la nación. Actualmente se reconstruyen las principales calles de la
ciudad de Colón, situada en la costa del Atlántico. Las viejas casas
de madera de la ciudad se están sustituyendo con hileras de edificios
de cemento armado, los cuales le dan un aspecto alegre al lugar.
Nuevos almacenes, nuevas casas y nuevas actividades se combinan
para hacer de este puerto uno de lós más animados de cuantos se
hallan en el Océano Atlántico.
En la costa opuesta, puede decirse lo mismo con respecto a Panamá.
En efecto, alli se abrió recientemente una Exposición Nacional. Para
llegar a los terrenos de la feria sólo se requiere hacer una corta carrera
en tranvia o en automóvil por un camino excelente. El camino
corre paralelamente a la orilla de la pintoresca bahía, tan rica en
leyendas y tradiciones de los bucaneros que infestaron las costas de
las posesiones españolas, viéndose el grupo de los edificios de la
exposición en medio al nuevo barrio que se está fundando y que
cuenta ya con hermosas casas. Esta exposición se ha hecho con el
objeto de rendirle tributo a la memoria de Balboa, quien ciertamente
se sentiría orgulloso y honrado si pudiese siquiera contemplar los
mil y un objetos interesañtes que se exhiben en estos artísticos
edificios y ver los grandes pasos que en punto a industria, progreso y
civilización ha dado esta tierra. La feria fué inaugurada a principios del corriente año y permanecerá abierta por algunos meses.
Al cerrarse, sus edificios serán destinados a diversos usos de utilidad.
Es probable que en alguno de ellos se instale uno de los departamentos
del Gobierno, que otro sea convertido en escuela y que un tercero
quede destinado a exposición permanente. También se habla de
construir alli un nuevo hospital.

�.

ARCO DE LAS RUINAS DE LA ANTIGUA IGLESIA DE SANTO DOMINGO .

El pasaje abovedado de la-iglesia que el grabado reprodure carece de coronamiento y rué construido
¡jbace 250 años. Durante mucho tiempo ha sido uno de los sitios interesantes de la ciudad, pero es
posible que se le derribe con el objeto de hacer lugar para un edificio moderno.

RUINAS DE LA 'l'ORRE DE LA VIEJA PANAMA.
LA CATEDRAL DE PANAMA.
La catedral que rué terminada en 1760, está situada en el lado norte de la Plaza de la Independencias
Con sus tÓrres cuadradas de estilo español y sus empinados campanarios constituye otro de los lugare.
históricos de la ciudad.

En abierto contraste con todas !ascosas modernas que ofrece Panamá se levantan las rumas de la antigua
ciudad del mismo nombre, la cual rué construida a 6 millas al sureste de la actual. Sus desmantelados muros cubiertos de vegetación tropical traen a la memoria las conmovedoras tradiciones de
los ataques que sufrió por parte de Morgan y de sus arrojados compañeros.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

El resultado práctico que se ha conseguido con la instalación de la
feria en este sitio de los alrededores no es otro que el de haber estimulado en el mismo la construcción de casas de vivienda. Gran
número de vecinos acomodados están edificando nuevas casas en el
vecindario, de modo que dentro de poco podrá verse un hermoso
barrio poblado de árboles, refrescado por las deliciosas brisas de la
bahía y alejado del bullicio y de la aglomeración de la ciudad propiamente dicha.
La ciudad de Panamá siempre presenta grande interés. Aun
cuando estrechas, sus calles están bien pavimentadas, siendo sus
condiciones sanitarias tan buenas como podría desearse. Sus casas
resultan pintorescas con sus frentes provistos de balcones, siendo rara
la casa en cuya planta baja no haya un almacén o una tienda, lo
cual se debe, naturalmente, al rápido desenvolvimiento de los negocios.
Son muchas sus iglesias, trayendo constantemente a la memoria las
construcciones históricas el recuerdo de los audaces piratas, de los
días legendarios y de la gloria y opulencia de la que un tiempo fué
una de las más fuertes y mejor custodiadas de las ciudades que
Espafia poseia en este hemisferio. El viajero puede aún ver a través
de una verde llanura las ruinas de la antigua Panamá y atravesar el
célebre puente por donde marchó Morgan cuando fué a atacar y a
saquear la ciudad. La torre de la Catedral de San At'anasio se yergue
por encima de las demás ruinas de fuertes y mazmorras, que actualmente se hallan invadidas por la densa vegetación de los trópicos.
La moderna ciudad de Panamá cuenta con un palacio nacional en
el cual están instaladas las oficinas de los diversos ministerios. Es
un imponente edificio de mampostería cubierta de mezcla blanca.
A ambos lados del cuerpo principal del mismo se desprenden dos alas,
en una de las cuales, situada al sur, funciona la Asamblea Nacional,
siendo la otra el teatro nacional. También llama la atención el
edificiQ de l~ municipalidad, el cual ocupa todo un lado de la Plaza
Municipal y se levanta en el mismo sitio que ocupó el antiguo cabildo.
La catedral, con sus torres de estilo español y sus empinados campanarios, constituye otro lugar histórico, hallándose en la misma plaza
hacia la cual mira su fachada, el palacio episcopal, el edificio de la
lotería nacional, un hotel y otras construcciones de importancia. Al
admirar lo que en orden a edificios públicos ha hecho el país, no puede
uno menos de sentirse impresionado con el carácter y régimen de sus
escuelas de enseñanza superior. La instrucción primaria ha realizado
grandes progresos, pero las escuelas secundarias exigen que se les
mire con atención, pues revelan una nueva faz del desarrollo nacional.
En primer término debe mencionarse el Instituto Nacional, el cual
está bajo la dirección del Sr. Edwin G. Dexter, antiguo inspector de
las Escuelas de Puerto Rico. El edificio en donde está instalado se
compone de varios cuerpos provistos de salones, aulas y dormitorios

MEDALLAS OTORGADAS EN EL CERTAMEN A~TÍSTICO y LITERARIO EF EC'l'UADO
EN PANAMA.

R::!e;!:Je !le~1a~ajo/os auspici01! ~el Instituto Nacional de Panamá un certamen en el cual
1
obras premiadas se~es co~&amp;!cfi3!~~rt:és~f:;?i~?;!:fisY esc.uitoris del pals. A los autores de las
de bronce, en las cuales sa inscribió el nombre de los m' consis en hes¡ en med~llas de oro, de plata Y
la obra.
ismos Y se zo mención de la naturaleza de

EL INSTITUTO NACIONAL DE PANAMA.

Grupo de edificios cuya construcción tó
d
.
e!} 1911, hallándose actualmente baj~ºfa J:::ióii.
1lti~· dóÓar~. La escuela fué inaugurada
r~tcano: Es un plantel para varones cuyo programa ~·ompr"enmd · exter, notable pedagogo ame1 eranos.
•
e cursos normales, comerciales y
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1fe18

�EL PANAMÁ DE HOY Y DE MAÑANA.

dignos de una pequeña universidad, habiéndose fundado en dicho
colegio de conformidad con las indicaciones de su nombrado rector
toda una serie de cursos que abarcan amplio programa. Entre ellos
figuran cursos normales, comerciales, literarios y de matemáticas. A
esa escuela de varones asisten, entre otros, aprovechados estudiantes
de las distintas Provincias, a quienes el Gobierno les ha concedido
becas con tal objeto. Comparable a este instituto es la Escuela
Normal de Mujeres, en la cual las alumnas hacen estudios literarios
complementarios y se educan para maestras.
La Escuela de Artes y Oficios de Varones y la Escuela Profesional
para Señoritas son otros dos institutos notables. El primero está
regentado por el Sr. Charles L. Stockelberg, quien ha hecho progresar
este plantel, en el cual se da la enseñanza de conformidad con métodos
prácticos. La escuela cuenta con bien provistas secciones de carpintería, de electricidad, de tipografía, de litografía, de dibujo, de
encuadernación de libros, en las cuales ejecutan los alumnos diversos
trabajos para el Gobierno y los particulares. Los fondos que con
esto se obtienen se emplean en la mejora de los talleres y en comprar nuevos instrumentos y materiales. A las alumnas de la Escuela
Profesional para Señoritas se les enseña artes domésticas, confección
de vestidos, bordado, estenografía y telegrafía.
Otros institutos merecedores de algo más que una ligera mención
son la Escuela de Pintura y el Conservatorio Nacional de Música.
El primero está a cargo del Sr. Don Roberto Lewis, talentoso artista
panameño, quien recientemente regresó al país después de una
ausencia de cerca de 18 años, durante la cual se consagró en París
al estudio y a la pintura. Muchas de sus obras le han valido distinciones honoríficas y se exhiben en la Exposición Nacional. El Conservatorio está regentado por el Sr. Don Narciso Garay, de Colombia.
Mientras dura el curso escolar, los estudiantes del plantel dan conciertos públicos, a los cuales asiste una selecta y numerosa concurrencia. En realidad, los conciertos del Conservatorio se han convertido en una especie de institución en la vida social de Panamá.
Consecuencia de los prowesos alcanzados por el país en el campo
de la instrucción y de la cultura fué el certamento recientemente
celebrado bajo los auspicios del Instituto Nacional y al cual concurrieron prosadores, poetas, pintores, músicos y escultores. Un
jurado compuesto de competentes jueces dió su veredicto acerca del
mérito de los trabajos presentados, acordándoseles a los vencedores
tr s clases de premios c6nsistentes en medallas de oro, plat11, y bronce,
en las cuales iban inscritos los nombres de las personas a quienes
fueron adjudicadas.
Aun cuando todo esto demuestra el adelante que Panamá está
alcanzando, el pueblo comprende perfectamente bien que para sostener su régimen de instrucción es preciso desarrollar sus fuentes
0

VISTAS INTERESANTES DE PANAMA Y SUS ALREDEDORES.

lecó del puerto de Panamá Estos botes entran con la
Grabado sup~rior: Botes costaneros mapara ndascargar en la playa los. productos que conducen sin
montante y esperan que la. marea a¡_e
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Grabado del centro: Puente sobre
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tener que aum~ntar el irezo de lote'!::c: fe;;:a~~
el Rlo Cbangumola. e rruran
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isla mencionada se halla situada en la babia de _PanaHospital y Sanatorio del~ Isla dte Tabogall~ en lanchas habiendo llegado a ser un lugar favorito de
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UNO DE LOS VAPORES QUE IIACEN EL SERVICIO DE LA PROVINCIA DE CBIRIQ,Ul.
La linea de vapores entre Panamá y David y el ferrocarril que se acaba de construir en esta última región
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República y ta Provincia de Chir1qu1. Estos dos factores están llamados a contribuir poderosamente
l\l desarrollo de la agricultura y de la cria en aquella importante y rica porción del pa!s.

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VISTAS DEL FERROCARRIL DE CHIRNUÍ.
La extensión total de esta v!a es aproximadamente de 62 millas. Comienza en el pueblo de Pedregal,

que es el puerto de ta Provincia en el océano Pacifico, hallé-ndose a 300 millas al occidente de Panamá y
a unas 5 millas al sur de David, capital de la Provincia. En David se divide el ferrocarril en dos
ramales, uno de los cuales se extiende hacia el oeste y luego hacia el noroeste1 yendo a terminar en la
Concepción, que se encuentra a 18 millas. El otro corre hacia el noroeste hasta Boquete Viejo sobre el
R1o Caldera, siendo su extensión de 28 millas. En Dotega hay un pequeño ramal de 7 millas que J.&gt;383
por una región ganadera y de plantaciones de caña de azúcar comprendida en el distrito de Potrerillos,

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�28

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de riqueza con el objeto de hacerle frente a aquella; en una palabra,
que debe consagrarse al desenvolvimiento de sus fértiles tierras y a
fomentar la agricultura con el objeto de crear sólidas bases para su
futuro progreso. Este pensamiento se halla arraigado en la mente
de los hombres que dirigen la República y en todos aquellos que se
preocupan del porvenir de la nación. En las páginas del volumen
titulado "Panamá en 1915," en el cual se insertan notables artículos
de hombres prominentes del país, se leen los siguientes párrafos
relativos a la cuestión de que se ha hablado:
El porvenir agrícola de Panamá no puede majorarlo ningún país del mundo, si se
ponen en práctica los medios para desarrollarlo debidamente. Ese es el gran problema-desarrollar la agricultura.
Las razones que tenemos para decir lo expuesto en el párrafo anterior, son las
siguientes:
1 °. La situación geográfica de Panamá, que es tropical, y todos saben que los productos agrícolas de la zona tropical son los más caros;
2°. Porque el cacao de Chiriquí es el que obtiene el más alto precio en el mercado
de Londres;
3 °. Porque el café de Boquete tiene igual precio que los mejores de Centro América;
4º. Porque la caña dulce se produce tan buena como la de cualquier otro país

EN EL PUER'rO DE ALMIRAN1:E, PANAMÁ.

E~puirtf se egofgullece de su esplendido muelle de acero y de concreto que se halla provisto de los
epds1 os Y . e os aLparatos mAs adecuados para facilitar el embarque de los bananos y demás product os e 1a reg16n.
as aguas de la balúa son en extremo pint ese
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tropical.
¿Qué necesitamos para que la agricultura en nuestro país se iguale siquiera a la de
otros países tropicales?
1 º. Estimular a nuestros cámpesinos para que siembren los artículos de primera
necesidad como arroz, frijoles, maíz, etc., en cantidad suficiente para no tener que
importarlos;
2°. Establecer granjas modelos en las Provincias, empezando por poner al frente
de ellas hombres prácticos en agricultura tropical, es decir, campesinos de países de
nuestro idioma, familiarizados con el arado, la azada, el rastrillo, etc.; dejando para
más adelante el estudio científico de la agricultura;
3°. Construcción de puentes sobre los ríos y quebradas, composición de los pasos
malos en las vías de comunicación y nivelación de las mismas en los terrenos montañosos, de manera que la conducción de frutos en automóviles, carretas y a lomo sea
fácil y hacedera.

El debido conocimiento de las necesidades de un país y de los
medios de satisfacerlas son bases indispensables y poderosas, siendo
así como la joven República se ha dado cuenta de la responsabilidad
que le incumbe. Ya se ha establecido en las afueras de la ciudad de
Panamá una escuela experimental de agricultura, en la cual la agronomía es enseñada a los jóvenes por agricultores de gran práctica.
Mediante leyes liberales y generosas sobre tierras baldías, el Gobierno
hace los esfuerzos necesarios para atraer la inmigración y para alentar al pueblo a que se dedique al cultivo del suelo, ya que Panamá es
uno de los países más afortunados cuanto a la variedad de climas y
de productos naturales. En su territorio prosperan, no sólo las
plantas tropicales todas, sino muchas de las que son originarias de la
zona templada. La diversidad de los terrenos, bien así como los
distintos suelos y alturas que se encuentran en el país hacen posible

LOS SALTOS DE LA CllORRJ&lt;:RA, PANAMÁ.

Gran parte del interior de Panamá car¿ce de esa de

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�EL PANAMÁ DE HOY Y DE MAÑANA.

31

cosechar el mayor número de productos en una superficie relativamente limitada. Como alguien ha dicho muy bien, en una zona que
se extiende hasta 23 y 35 millas del océano Pacifico, una hermosa
playa ofrece el mejor terreno posible para la fundación de plantaciones de coco. A mayor distancia se dan las plantas que producen
fibras y caucho. Después vienen otras en las cuales se cultiva el
tabaco, el cacao y el café, hasta llegar a las alturas de clima templado
apropiadas para la siembra de legumbres. A lo largo de la frontera con
Costa Rica existe una faja de tierra tan rica como cualquiera otra en
el mundo. En diferentes regiones del país crecen silvestre el naranjo,
el toronjero, el mango, la piña y el lechoso. También se cría en él
ganado de buena calidad, por lo que, al dársele ensanche, la industria
ganadera llegará a ser una de las mayores fuentes de riqueza del
mISmO.

La Provincia de Chiriqui ocupa el primer puesto en lo que al
desarrollo agrícola se refiere. Acaba de terminarse y de abrirse al
tráfico en ella un ferrocarril que partiendo de Pedregal llega hasta
David, de donde salen dos ramales del mismo en dirección a Concepción y a Boquete. Con este ferrocarril, que se prolonga también
hasta Potreritos, se ha resuelto el problema del transporte en una región ganadera y agrícola. La región de Chiriquí posee, por lo demás,
todos los elementos que constituyen la riqueza natural. Los valles
de laco¡;¡tase unen en el.'a con inmensas mesetas de 1,000 a 2,000 pies
de altura, que en partes son muy abundantes en maderas y vegetación
tropical. Entre estos terrenos y la cadena de montañas se levantan
los picos de Tole, Tugaba y Boquete, cuya altura es de 2, 3 y 6 mil
pies, respectivamente. Estos últimos están cubiertos de una espesa
y rica capa vegetal en la cual crece una vegetación muy exuberante.
La riqueza de la Pr0vincia consisté en el café, en el tabaco y en otros
productos. Su clima es sano y agradable, existiendo ya en ella algunas
florecientes colonias de extranjeros, algunos de los cuales trabajaron
en el canal, en tanto que otros se han trasladado a la misma atraídos
por las promesas que brinda1su agricultura.
Panamá finca su esperanza en el suelo que posee. El pais es joven,
rico y lleno de recursos; su pueblo patriota y entusiasta y su Gobierno
progresista y previsor, elementos que, combinados, le auguran un
desenvolvimiento venturoso a la más joven de las naciones de América.

�LA~ ISIJA DE MARGJ~RITA,
..
...
VENEZUELA
1

ÚPOME la buena suerte de pasar una parte del año de 1915
en la escasamente conocida Isla de Margarita, situada frente
a la costa septentrional de Venezuela, como representante
drl Museo del Indio Americano de la ciudad de Nueva York,
institución que me confió el encargo de practicar investigaciones
arqueológicas m aquella región. Los resultados de los trabajos por
mí realizados constan de uno de los informes ordinarios del mencionado museo; pero como estos informes se limitan por modo exclusivo
a los datos arqueológicos y etnológicos recogidos y carecen de interés
general, me ha parecido que bien pueden ser la mayoría del público
algunas nociones relativas al aspecto geográfico y físico del agrado
de la Isla de Mar[,;arita. Los distintos manuales que existen sobre
la América del Sur no ofrecen sino insuficientes informaciones acerca
de esta isla, la cual, extraño es decirlo, se menciona mucho más en
las anti.~;uas crónicas e historias del siglo diez y seis, como las de
Las Casas, Herrera, Oviodo, etc., que en obras más modernas. Sin
entrar a considerar con detención la historia antigua de la isla desde
eJ año de 1498 en que ocurrió su descubrimiento, no dejaré de apuntar
que las pesquerías de perlas que existieron en las aguas que rodean
a Mar~arita, Cubagua y Coche tuvieron grandísima importancia
en los primeros 30 afio, que siguieron a su descubrimiento. No
obstante, las pesquerías se a~otaron debido a la abusiva manera como
fueron explotadas por los pobladores españoles, habiendo desaparecido la Isla de Margarita del recuerdo de las gentes y continuado
así hasta nuestros días.
Gracias a los buenos oficios del Dr. Santos A. Dominici, Ministro
de Venezuela en Wáshington, y del Sr. Francisco J. Yánes, Subdirector de la Unión Panmericana, salí provisto de recomendaciones para
los funcionarios del Gobierno ele la República ele Venezuela, recomendaciones que facilitaron mi viaje y me valieron el ser tratado con gran
atención por las autoridades ele los lugares del país que pude visitar.
Lleno de arradccimiento, válgome ele esta oportunidad para expresarles a los caballeros arriba mencionados y a los miembros del Gabinete de Caracas las más sinceras gracias del Museo del Indio Americano y las mías propias por los servicios que se me prestaron.
Habiendo salido de Nueva York en enero, llegué primero a La
Guaira, que es el puerto de Caracas, Capital do Venezuela. La
Guaira, que no tiene más de tres calles de fondo, se halla colgada de

C

1

32

Por Throdcor du Booy.

Fotografía de Fran co. La Guaira.

VIS'l'AS DE LA GUAIRA, VENEZUELA.
Arriba: Vista de La Guaira tomada desde un buque fondeado en el puerto. En el centro: El puerto de
La Guaira Yisto de la costa. Abajo: Entrada al jardín del palacio que rué del antiguo gobernador
español GuzmAn de Soto.

�34

35

LA UNIÓN PANAMERICANA.

LA ISLA DE MARGARITA, VENEZUELA.

manera pintoresca de la falda de la Montaña del Avila, siendo el
viaje que por esa misma montaña se hace en ferrocarril desde La
Guaira hasta Caracas una encantadora aventura que el viajero no
olvidará nunca. Después de pasar breves días en Caracas tomé en
La Guaira un vapor de la Mala Real Holandesa que me condujo a
Cumaná, puerto situado también en la costa septentrional de la
República, donde me embarqué para Porlamar, en la Isla de Margarita, en un vapor costanero de la Compañia Venezolana de Navegación. En Porlamar me fué dable alquilar una casa, la cual ocupé
durante los cuatro meses que permanecí en la isla.
Margarita se hallaba poblada por
los indios guaiqueríes para la época
del descubrimiento. Esta raza de
:fieros hombres:no fué subyugada
rápidamente por los colonizadores
españoles. Gracias a las cualidades
guerreras de esta gente, en la isla
subsiste todavía un gran caudal de
pura sangre guaiquerí, principalmente!en los pueblos de Juan Griego
y de Paraguachi, situados en su parte
norte. Es en estos pueblos donde
se fabrican con el algodón que se
cultiva en la isla las afamadas hamacas margariteñas, hamacas que
tienen gran demanda en la costa de
la tierra :firme y que llegan hasta a
exportarse para la isla británica de
Trinidad. Al ver a la mujer guaiDOÑA LUISA CÁCERES DE ARISMENDI. querí hacer con el algodón de la isla
La heroina de la guerra de Independencia de y por el antiguo método de la rueca
Venezuela. Este retrato se halla colocado en
el Salón Eliptico del Palacio Federal de el hilo que se necesita para fabricar
Caracas.
estas hamacas, no puede uno menos
de admirar la laboriosidad de una raza que recorre 15 ó 20 millas de
senderos montañosos con el objeto de ir a vender a Porlamar y por
una miseria una labor que ha necesitado para ser llevada a término del
trabajo de una familia entera por espacio de tres meses. Llevando en
la cabeza un par de hamacas ya terminadas y con una o dos hamacas
más debajo del brazo, estas mujeres ofrecen un espectáculo interesante mientras van por los caminos, entregadas a hilar nuevo hilo
para las futuras hamacas y a charlar constantemente acerca de los
asuntos de la localidad.
En la Isla de Margarita existen tres ciudades de importancia, a
saber, Porlamar, Pampatar y la Asunción. La isla entera cuenta

con una población de unas 40,000 almas, siendo de cerca de 5,000 la
de Porlamar. Porlamar es la más activa y próspera, a la vez que la
más grande de esas tres poblaciones. Es en Porlamar donde hacen
escala los vapores quincenales de la Compañia Venezolana, aun
cuando es de decir que dicho servicio es de lo más irregular. Una
goleta hace viajes dos veces a la semana al puerto de Carúpano,
situado en la costa firme, por lo que a los que van a Margarita se les
aconseja que se dirijan a Carúpano y aguardar alli la embarcación de
vela para la Isla de Margarita. Aun cuando esto sea de lo más
incómodo, es muy preferible a quedarse uno esperando por largo
tiempo el inseguro vapor costanero, pudiéndose estar cierto de no
permanecer en Carúpano más de tres días.
Pampatar es el
puerto habilitado de
la isla, siendo a él
donde pueden arribar los buques que
llevan pabellón extranjero. Durante
mi permanencia en
Margarita existia un
servicio mensual hecho por un vapor
ganadero, con limitada cabida p ra
pasajeros, el cual
viajaba entre Trinidad y La Guaira con
CERCA SINGULAR.
escala en los puertos
que
se
ve
alrededor
de esta casa de adobes de la Isla de Mar·
La
cerca
intermedios y que
garita está formada de cactos sembrados con tal fin.
ponia a Pampatar
en comunicación con Trinidad. Pero como los vapores costaneros de
la Compañia Venezolana, aquel estaba sujeto a cambios de itinerario
y, de consiguiente, no podia confiarse en el mismo. En Pampatar
hay escaso comercio, viniendo rápidamente a menos la población.
Pampatar no tiene sino unas 1,500 almas. Cerca de ella se encuentran grandes depósitos de sal perteneciente al Gobierno, pero que
para la época de mi visita a la isla no estaban en explotación.
La explicación concerniente a la falta de prosperidad de la isla de
Margarita estriba en el hecho de que la lluvia que cae en la isla es tan
escasa que casi es despreciable la cantidad de ella que riega algunas
regiones de la misma. Como resultado de esto, el cacto es la vegetación que prevalece en la isla, muchas secciones de la cual recuerdan
los desiertos de Arizona y de Nuevo México. La falta de lluvia se

�LA ISLA DE MARGARITA, VENEZUELA.

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debe probablemente al abusivo corte de árboles que se efectuó hace
algunos siglos y por efecto del cual las montañas y los cerros quedaron
desprovistos de los bosques que los cubrían. Cualquiera que sea la
causa a que haya de atribuírsele la falta de lluvia, ello es que la
mayor parte de la Isla de Margarita no puede emplearse para fines
agrícolas y que el cacto es, según se ha dicho, la vegetación dominante. En los cerros de la Vega y en las cercanías de manantiales y
de arroyos, encuéntranse aquí y allá pequeñas extensiones de terrenos
donde se hacen sementeras, pareciendo que el maravilloso clima de
la isla compensa en este lugar con los rendimientos obtenidos la
escasez de tierras de labor que existe en otros distritos. Lo único
que se cría en las regiones áridas e improductivas son chivos, cuyos
pieles y quesos se exportan para tierra firma. Las casas de estos
lugarC's son de pajareque, sirviéndose los habitantes de los cactos
para construir cercas naturales alrededor de sus propiedades .
Los caminos de la isla no son en realidad sino arenales que atraviesan las yermas lomas de desolada apariencia y cubiertas de
raquíticos y desmedrados árboles y de yerba escobera quemada por
el sol, a tal punto que si no fu era por las regiones llemas de verdura
que cxistm en el interior y en donde se ven árboles de sombra y sitios
pintorescos en los cuales puede recrearse la mirada, la Isla de Margarita se hallaría casi desprovista de atractivos como lugar de residencia
tropical. El panorama que se contempla en las cercanías del Cerro .
de la Vega compensa del todo la aridez ele las costas de la isla y le
hace olvidar al viajero la apariencia ele desierto que ofrecen sus demás
regiones.
Además de hamacas, pieles y quesos de chivo, la isla exporta para
tierra firme gran cantidad de tejas, cuya fabricación constituye una
de las industrias importantes de Margarita. Parece que aquí se
encuentra mejor calidad de arcilla de la que existe en tierra fume,
de modo que las tejas que con ella se hacen alcanzan gran demanda
y se venden mucho en Carúpano, Cumaná y otras poblaciones de la
costa septentrional de la República. En toda la isla hay pequeñas
alfarerías situadas en las inmedaciones de los terrenos de donde se
Pxtrae aquella clase de arcilla. Constantemente se ven en la playa
de Porlamar grandes montones o depósitos de teja.3, destinadas a ser
C'mbarcadas para tierra firme. También se fabrican en grandes
cantidades con la misma arcilla diferentes clases de vasijas; y aun
cuando la mayor parte de estas se destinan a las necesidades locales,
no deja de ser considerable el número de las que se exportan para la
costa septentrional. También se fabrican en las alfarerias de la
localidad los ladrillos con que se construyen las mejores casas de las
principales poblaciones de la isla.
Otro articulo importante que se exporta en la isla es el manganeso,
el cual se extrae de los depósitos que existen en la costa noroeste de

�Atención del llW!OO del Indio Americano.

EN LA ISLA DE MARGARITA.
Arriba: Guias de la isla en una laguna artificial situada en una hondonada atribuida a
las excavaciones practicadas por los aborlgenes precolombianos con el fin de recoger
el agua de lluvia. Abajo: Depósito de conchas en Punta Mosquito.

Atención del M uaco del Indio Americano.1

DOS VASOS DE ORIGEN PRECOLOMBIANO DESCUBIERTOS EN MARGARITA.

�40

LA UNIÓN PANAMERICANA.

la isla. La explotación de estas minas, que está llevando a cabo un
sindicato americano, le suministran trabajo a gran número de habitantes. El gerente local de aquél es el Sr. Carlos F. Freeman, quien
nos fu é de grande auxilio en nuestras investigaciones y conoce la isla
perfectamente. A la:S bondadosas atenciones que tuvo para con
nosotros se le debe gran parte del éxito que alcanzamos en los trabajos
arqueológicos que realizamos en Margarita.
Las aguas que rodean la isla abundan en peces, y como consecuencia de esto el pescado seco y salado forma otro importante artículo
de exportación. En los últimos años ha estado haciendo excelentes
negocios una tenería de Porlamar. De todas partes de la República
se traen aquí cueros crudos que, una vez curtidos, se exportan como
zuela. El dividive que se cosecha en la localidad, bien asi como el
mangle que crece en las lagunas ele la lisa, le siministran a esa industria el ácido tánico que necesita.
De vez ('11 cuando se benefician para el consumo local reses vacunas
y carneros criados en la isla. Sin embargo, la alimentación animal
se compone principalmente ele pescado salado y fresco y de aves, que
se consiguen a precios muy bajos. Todos los comestibles que se
producen en la isla son sumamente baratos; pero, en cambio, los
importados no sólo son de inferior calidad, sino que se venden a
precios prohibitivos.
La industria más importante de la isla es la pesca de perlas. Aun
cuando los placeres han comenzado últimamente a dar señales de
agotamiento por causa de la pesca excesiva que ha venido h aciéndose
con métodos destructores, todavía se dedican a esta ocupación
multit ud de hombres, en tanto que las perlas de Margarit a compiten
en calidad con las mejores del lejano oriente. El método generalmeu le empleado para pescar el molusco es el de arrastras que se sumergen hast a el fondo del mar, abriéndose las conchas a la mano para
recoger las perlas. También se emplean en estas aguas unas cuantas
escafandras para extraer las conchas del fondo del mar; pero como
los propietarios de los botes que se sirven de las arrastres pagan al
Gobierno impuestos mucho menores que los que satisfacen los que
se valen de las escafandras, y como en razón de los peligros que se
corren con los aparatos defectuosos que allí existen y por la ignorancia
de los hombres que manejan las bombas que les suministran aire a los
buzos hay que pagarles a éstos crecidos jornales, la arrastra es el
apartito que se usa generalmente. Las perlas las compran de ordinaria
traficantes turnos y sirios que residen en la isla y quienes las remiten
Juego a París, principal mercado de las perlas del mundo. Curioso
es observar que gran número de los buques que en estos lugares se
dedican a la pesca de perlas están aparejados con velas latinas. No
existen datos estadísticos ciertos respecto al valor de las exportaciones
de perlas de Margarita. En su libro titulado " Venezuela," el Sr. L. V.

L

Atenci.6n del Museo del ludio Americano.

MUESTRAS DE CERÁMICA PRECOLOMBI ANA DESCUBIERTAS EN LA ISLA DE
MARGARITA.

Grabado superior· Cabezas de ba
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h~óricos se acostumbrabaamo~fo~:\~a:1~~\:r:d~~¡jd~~i!e 1i_fY e!~1gar~ dW.de en tiempos tre~~~~br:: i~~aº!f:~!~~~~~~ban cabezas de
Gr:~d~ w:~~/efl!~r~ :

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�42

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Daltonestima en .f:21,000 ($100,000) la exportación de 1909- 1910; pero
de los informesqueherecogidomeparece que la cifra más correcta sería
1a de $300,000. Desde el 15 de mayo hasta el 1° de septiembre queda
cerrada la estación de la pesca, tiempo durante el cual está absolutamente prohibido extraer conchas de perlas. Esto tiene por objeto
permitirles a los moluscos perlíferos que se reproduzcan y desarrollen,
y contribuye poderosamente a la conservación de las pesquerías.
Sin embargo, debido a la enorme explotación que se ha hecho en los
últimos 20 años en lugares de limitada superficie, dícese que los bancos
de perlas van reduciéndose cada vez más y que dentro de pocos años
la industria volverá a quedar paralizada como ocurrió después de la
conquista española.
A diferencia de los habitantes de la mayor parte de las demás
Antillas, el margeriteño es un gran trabajador. Tiene que serlo así,
viviendo como vive en una isla que cuenta con tan limitada superficie
de tierras de labor y dedicado como se halla a ocupación tan ardua
como la pesca de perlas. Por lo demás, los habitantes me parecieron
un pueblo sumamente honrado y amable, dispuestos siempre a servirle
de todos modos al extranjero, considerando los cuatro meses que pasé
en la isla como los más placenteros de mi vida y recordando a menudo
con la mayor complacencia la estada que alli hice.
La Asunción, ciudad que en import-ancia occupa el tercer puesto
entre las demás de la isla, está perdiendo la preeminencia que un día
occupó y de la cual son testigos las ruinas de grandes edificios y
moradas que en ella se ven. Actualmente su población no excede de
3,000 almas, la cual ha debido ser mayor en otros tiempos. El
Presidente del Estado de Nueva Esparta que se compone de Margarita,
Coche y Cubagua y de las demás islitas cercanas, vive en dicha
ciudad, del mismo modo que los empleados del gobierno de la isla.
Las oficinas gubernamentales se hallan instaladas en el viejo monasterio franciscano, interesante reliquia de los días en que los
monjes de esa orden trajeron al Nuevo Mundo las enseñanzas del
cristianismo. La Asunción es quizás más conocida en la historia
de Venezuela como residencia que fué un tiempo de la heroina de
la guerra de la Independencia. Fué en La Asunción donde la Srta.
Luisa Cáceres, cuya familia se refugió en Margarita huyendo de las
persecuciones de los españoles, conoció al Coronel Juan Bautista
Arismendi, jefe de las fuerzas revolucionarias de la isla. Después de
una breve corte, Luisa y el Coronel contrajeron matrimonio, habiendo
sido Doña Luisa reducida a prisión por las fuerzas españolas y
encarcelada en el Castillo de Santa Rosa que domina la Asunción,
cuando aún se hallaba en su luna de miel. Refiere la historia que
Urreiztieta, comandante de la fortaleza, colocó a la joven dama en
uno de los calabozos del castillo y le mandó decir a su esposo que si no

RILANDO COMO ANTAÑO.

India guaiquerí haciendo hilo con ta rueca para fabricar
hamacas.

PORLAMAR, ISLA DE MARGARITA.
La fabricación de tejas es una de 1

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de perltaasr, de
de Pampa
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¡,uerto

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45

suspendía sus ataques contra los españoles su señora sería decapitada.
La respuesta de Arismendi no se hizo esperar: "Diga usted al jefe
español, contestó, que sin patria no quiero esposa." Doña Luisa fué
conducida varias veces a las almenas del Castillo de Santa Rosa en
los momentos en que las fuerzas sitiadoras bombardeaban el fuerte.
Más tarde fué llevada a La Guaira y a Caracas y, por último, a Cádiz.
La tradición nos ha hecho saber que durante su largo cautiverio, la
heroica matrona se negó en absoluto a proferir palabra o queja
alguna o a hacerle ver de cualquier modo a sus carceleros la agonia
que agitaba su mente y la hacía sufrir. Naturalmente, lo que acabo
de decir no es sino un breve relato del heroismo de esta notable
figura de la guerra de Independencia de Venezuela, existiendo
multitud de pormenores relacionados con la historia de Doña Luisa
Cácerea de Arismendi que no hallan cabida en las dimensiones de
este artículo.
El clima de la isla de Margarita ha gozado de gran fama por muchos
siglos, de modo que en otros tiempos como en la actualidad la isla ha
sido un socorrido lugar de convalecencia para cuantos padecen de
fiebre. Esta circunstancia es mencionada en un gran número de
antiguas crónicas relativas a la isla. En Margarita no existen los
mosquitos denominados anofeles y estegomia, lo que explica el hecho
de que los enfermos de fiebre a.marilla y de paludismo puedan venir
a la isla sin poner en peligro la salud de sus moradores. A la isla
vienen con marcada preferencia los habitantes de Ciudad Bolívar,
situada en el Orinoco. Sin embargo, en Margarita hay escasas
comodidades para los transeúntes, impidiendo la incertidumbre de
las llegadas de los vapores el que la isla se convierta en sanatorio
nacional de los enfermos de la República.
La isla de Margarita tiene una superficie de 444 millas cuadradas
consistiendo en realidad en dos grupos de montañas unidas entre sí
por un istmo bajo y arenoso de 10 millas de largo por 70 ó 180 yardas
de ancho. Cuando se les ve a cierta distancia de norte a sur semejan
dos islas distintas. La parte oriental tiene 18 millas de largo por
creca de 14 de ancho. La parte occidental de la misma, conocida
con el nombre de Macanao y que casi se halla despoblada, tiene
12 millas de largo de este a oeste y 7 millas de ancho. La laguna
que separa las dos porciones de la isla se llama "Laguna Grande " o
"Laguna Arestinga," siendo su ancho de 10 millas y su largo de 2
millas. En algunos sitios, el istmo que une esas dos porciones tiene
una altura de 4 o 5 yardas sobre el nivel del mar, no teniendo en su
parte más angosta sino 70 yardas de ancho.
Las montañas de Margarita se componen de dos secciones, la de
Margarita propiamente dicha y la de Macanao, siendo los picos más
altos de ambas el de los Cerros de la Vega con 3,240 pies y el de
Macanao con 3,806.
44946--Bull. 1-16----4

�EL MONUMENTO NACIONAL
BANDELIER
".
11

11

ESDE el punto de vista arqueológico y etnológico, la parte
más importante de los Estados Unidos es la que se halla
comprendida en las vastas regiones que se extiende desde el
norte de los Estados de Utah y de Colorado hasta el límite
con México de los Estados de Nuevo México y Arizona. Es en esa parte
del pais donde pueden encontrarse los antiguos pueblos y las ruinas de
las viviendas comunales construidas en los riscos por los aborígenes
americanos. Bajo los auspicios de la Escuela Americana de Arqueología de la ciudad de Santa Fe, del Estado de Nuevo México, se han
practicado numerosas excavaciones con el objeto de obtener informaciones importantes acerca del género de vida, de la cultura y del desenvolvimiento de esas razas históricas, habiéndose declarado como
territorios reservados para la nación grandes superficies con el propósito
de conservar las ruinas que suministran dichas informaciones. A un.o
de los más importantes de esos territorios se le ha dado el nombre de
Monumento Nacional Bandelier, a cuyo fin dictó el Presidente de los
Estados Unidos el 11 de febrero último un decreto del cual copiamos
el primer párrafo de su preámbulo. Dice así:

D

Por cuanto algunas ruinas prehistóricas de aborígenes situadas en terrenos pertenecientes a los Estados Unidos y en el bosque nacional de' Santa Fe, Estado de Nuevo
México, son de singular interés etnológico, científico y educacional, y siéndo evidente
que los intereses de la comunidad serán favorecidos con la nacionalización de estas
reliquias de un pueblo desaparecido y con la de los terrenos que sean necesarios para
la debida protección de las mismas, constituyéndolos en Monumento Nacional;
Por tanto, yo, Woodrow Wilson, Presidente de los Estados Unidos de América,
haciendo uso de las facultades que me concede la sección segunda de la ley que con el
título de "Ley para la Conservación de las Antigüedades Americanas" dictó el Congreso el 8 de junio de 1906, decreto que en lo adelante quedarán exentas de apropiación
y uso de cualquier orden conforme a las leyes relativas a terrenos públicos con
reserv.a de los derechos adquiridos, constituyéndolas en Monumento Nacional, las
fajas de terreno que existen en el Estado de Nuevo México y que en el plano anexo a
este decreto se de3ignan con el nombre de Monumento Nacional Bandelier.

La circunstancia de que el nombre de Bandelier haya sido escogido
para este Monumento Nacional, constituye un merecido tributo
rendido a la memoria de quien como él ocupa lugar prominente
entre los hombres de ciencia más notables de los Estados Unidos y
cuyas labores llevan impreso el sello del verdadero panamericanismo.
Fué parte de la labor que realizó bajo los auspicios del Instituto
Americano de Arqueología la que lo convirtió en una de las primeras
autoridades en punto a la historia y etnología de las tribus aborígenes
que habitaron la región antes mencionada de los Estados Unidos.

Atención del Denver &amp;:;Rio Grande Railroad Co.

ANTIGUO CAMINO A LA CUMBRE
ESTADOS UN~~lslffrifrifUYÉ, NUEVO MÉXICO,
~I Monumento Nacional Bandelier com r d
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Parque de Pajarito. Una de las ruinJ
~ uan fiarte de la región conocida con el nombre de
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a mesa de la parte septentrional del Estad d a Ne o~es 1. e piedra volcánica Yestá. situada en
~~ ~ ~~~odva ge las habit~ciones situad~ e~ lo~~'fs°cos ~· p~eª~!ggo 1camino que aparece
la habitó haée ~~lo~~e encuentran las ruinas de la gran mansión comunal dee1aªtrlb~\~~1~:°:~:

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�Atención del Donver &amp; Rio Grande Railroad Co.

IIABITACIONES HECIIAS EN LOS RISCOS DE LA MESA DE PUYÉ.
En las capas más firmes de piedra volcánica cuyas paredes no eran susceptibles de derrumbarse, se ven
muchas habitaciones de esta clase. En la par;;;i perpendicular del risco se abría una pequeña puerta o abertura
de 1 a 4 pies de profundidad. La excavación se ensanchaba luego para formar un cuarto de 6 a 8 pies de
ancho por 10 a 12 de largo y de una altura tm poro más grande que la del hombre. Las piezas destnadas
a las ceremonias religiosas eran naturalmente mucho más grandes. Por el lado ¡fuera se sub!a a la.s puertas de
esas habitaciones por medio de escaleras de mano.

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Atención del Denver &amp; Rio Grande Railro&amp;d Co.

VISTAS DE LA REGIÓN DEL MONUMENTO BANDELIER .
Atención del Denver &amp; Rio Grande Railroad Co.

PAR'l'E DE LA ANTIGUA MANSION COMUNAL DE PUYÉ, NUEVO MÉXICO.
Estas mansiones comunales contenían por lo general de J,000 a 1,200 cuartos y eran de dos a cuatro pisos. Se las
construla con piedras sin tallar cubiertas de barro o de argamasa; sus techos eran de varas, ramas y cortezas
mezcladas con arcilla, y sus pisos de ladrillos de adobe apisonados y lisos.

G~t~~~:~perior¡ Raras rrmaciones ro~ueñ~ conocid~ con el nombre de "tiendas de campaña"
~~r~~::¡c¿:d1:cfo6fe Wa:J~S.:nd:1 i~J~u~::~~i :~i:~l ~~:di·:::r~ Enel.!~~~
Bandelie~sf~:g~~~!~:cos¡'eroqgll~c:1~~~t~urrasosusacomdaspreenndidtos eln el dMon~e~to Nacional
se practi b
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es a c ase e escritura sunbóhca
pintaba :n':1~~:berrailmlaentte en la superfimltasede a roca ~n cinceles primitivos Y a menudo se las
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�EL MONUMENTO NACIONAL BANDELIER.

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51

Con relación a esta parte de sus investigaciones publicó varias e
importantes monografias; pero es su "informe final acerca de las
investigaciones practicadas entre los Indios del Sudoeste de los
Estados Unidos," que se publicó en dos partes, la última en 1892 y
que abarca prácticamente todas las fases de sus investigaciones, la
que actualmente se considera quizás como el trabajo científico más
serio sobre el asunto a que está destinado.
Fué en 1892 cuando el gran financiero y filántropo Henry Villard
escogió a Bandelier como jefe de una expedición que debía dirigirse
al Ecuador, al Perú y a Bolivia con el objeto de hacer estudios
arqueológicos y recoger antigüedades de interés de la "Tierra de los
Incas." El año siguiente, cuando todavia se hallaba consagrado a
sus investigaciones, fué publicado el primer libro de Bandelier acerca
de las observaciones que habia hecho en la América del Sur. Dicho
4bro se titula "The Guilded Man" (El Dorado), " Another Picture of
the Spanish Occupancy of America," libro en el cual suministra el
resultado de las investigaciones que realizó sobre el origen de la
leyenda y de la verdadera ubicación de la leyendaria tieiTa de "El
Dorado." Permaneció en la América del Sur hasta fines de 1896,
habiendo realizado los trabajos de los dos últimos años bajo los
auspicios del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
Su notable obra titulada "The Island of Titicaca and Coati," la cual
se publicó en 1910 por la Sociedad Hispánica de América, es quizás
aquel de sus trabajos sobre antigüedades sudamericanas que más se
conoce. La pintura que hizo del carácter, de las costumbres, de las
supersticiones y de la vida en general de los indios aymará no tiene
rival como estudio etnológico; en tanto que sus definitivas investigaciones sobre la civilización de los incas le suministraron al mundo
hechos reales en vez de las descripciones fantásticas del mito y de la
tradición.
En realidad, la obra de Bandelier fué verdaderamente panamericana, siendo muy justo que su nombre se le haya dado a este gran
monumento nacional, situado en una región cuya historia está
íntimamente ligada a la de la conquista y ocupación de México por
los españoles y cuyas ruinas son anteriores, quizás en muchos siglos,
al descubrimiento de América por Colón. Cuando ocurrió su muerte
en Madrid, España, el 19 de marzo de 1914, Bandelier se ocupaba en
la redacción de una obra voluminosa que iba a ser su Magnum opus
o sea la "Historia Documentada de los Pueblos de Río Grande de
Nuevo México," cuyo primer volumen no estaba completamente
terminado cuando su última enfermedad lo separó de sus labores.
Bandelier había ido a España en unión de su esposa con el objeto de
continuar sus investigaciones en los viejos archivos de Sevilla, en
los cuales se encuentran raros y originales documentos sobre aquel
asunto; de modo que Bandelier consagró sus últimos días a la obra de
que estaba enamorado.

�YERBA MATE,
O SEA EL TÉ
,
DE LA AMERICA DEL SUR
1

RIMITIVO o civilizado, el hombre es de tal naturaleza que
necesita o se imagina que necesita que se le proporcione
periódica, regular o habitualmente algún estimulante o
narcótico que se ingenia en procurarse. Ello le ocurre donde
quiera que viva, así en las selvas africanas, en el corazón de la India,
en las orillas del Eúfrates o en las populosas capitales de Europa y
de América.
Puede una tribu africana hallarse tan atrasada en punto al desarrollo
de la inteligencia como para que los miembros de la misma no
alcancen a contar más allá del número tres; pero, así y todo, algunos
de entre ellos habrán hallado el medio de preparar con determinada
sustancia vegetal una bebida alcohólica que los torne alegres, los
excite y los embriague, casi del mismo modo como sus prójimos de
piel blanca y de mayor intelecto y cultura han llegado a descubrir la
manera de hacer el champagne y multitud de bebidas que a la par
regocijan y embriagan.
No siempre revisten el estimulante o el _!larcótico forma líquida, ya
que en ocasiones se le fuma, como sucede con el opio chino o con el
más apetecido de los herbajes, el tabaco; o hasta se le come, como
ocurre con esa dulce pasta hecha con hojas de cáñamo, llamada
bhang y que los turcos denominan hashish (cáñamo indiano) . Cualesquiera que sean la forma o el método inventados para ingerirlo
en el organismo, los efectos que aquellos producen son más o menos
semejantes, siendo la peor de las fases de todas estas intoxicantes
invenciones del hombre la de estar destinadas a crear hábitos y a
conducir invariablemente a la intemperancia. Con todo, es una
fortuna el que sean escasos los productos naturales que debidamente
preparados satisfagan ampliamente esta ansia de alegramiento o de
excitación sin que produzcan intoxicación y acarreen los perniciosos
efectos inherentes a las bebidas fuertes o a las drogas de que se ha
hecho mención.
Entre los varios estimulantes inofensivos y de efectos benéficos
que existen cuéntanse dos brebajes de origen genuinamente americano,
ya que las plantas con que se hacen son oriundas de América y que la
bebida que con las mismas se prepara fué inventada y confeccionada
por los aborígenes del continente mucho antes de que fuera descubierto
por Colón. De una de estas, o sea de cierto alimento, bebida y suave
estimulante, nos hemos ocupado ya en artículo titulado Theobroma
cacao. La otra no se conoce tan bien en el mundo, no obstante ser el

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52

1 Por

Eduardo Albes, del personal do la Unión Panamericailll.

�YERBA MATE, O SEA EL TÉ DE LA AMÉRJCA DEL SUR.

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55

brebaje preferido de cerca de 15,000,000 de habitantes de la América
del Sur. En los paises de habla española se le llama yerba mate, en el
Brasil herva matte y en el resto del mundo té paraguayo.
Aun cuando el término yerba mate sirve a la vez para señalar la
planta y la bebida, quizás sea preciso una ligera explicación del
mismo, con el fin de evitar confusiones en la lectura de este artículo.
Los indios guaraníes, que fueron los primeros en revelarles a los
españoles en el Paraguay y a los portugueses en el Brasil la existencia
de la planta y el empleo de sus hojas, la llamaban caa, la planta, esto
es, la planta por excelencia, la planta de las plantas, por decirlo así.
Oaa guazu, o sea la denominación general que se le daba, quería decir
la" grande" o la" espléndida planta." Al traducir esto literalmente,
los españoles la llamaron yerba. El mate, o sea la calabaza, se usó
junto con la voz yerba, en razón de que era en una calabaza seca
donde se colocaban las hojas tostadas para preparar la iniusión con
agua caliente. Gracias a la costumbre, el receptáculo comenzó a
emplearse en lugar del contenido, por donde las voces yerba y mate,
combinadas, llegaron a significar el nombre de la planta y la bebida
que con la piisma se prepara.
La planta, conocida botánicamente con la denominación de flex
paraguayensis, es exclusivamente sudamericana y crece silvestre én
una grande superficie dentro de la cual están comprendidos los cuatro
Estados brasileños de Paraná, Santa Catalina, Río Grande del Sur
y Matto Grosso; la región nordeste de la Argentina y la parte austral
y oriental del Paraguay. Es un árbol o arbusto cubierto siempre de
hojas, que alcanza una altura que varía entre 12 y 26 pies, muy
frondoso y bello y que de lejos semeja un naranjo. Sus hojas son de
un ·verde claro, sus flores amarillentas y menudas y sus bayas de un
rojo oscuro. Algunas variedades de la misma, sobre todo las de hoja
peiueña y de un color verde oscuro, son preferi~as a _las demás, por
cu~nto se cree que son las que producen el me1or te. El fruto se
halla adherido a las ramas por un tallo corto y contiene una pulpa
blanca en la cual se encuentran cuatro semillitas sumamente duras.
Cuando se las deja expuestas al aire durante algunos días, las
semillas de referencia se tornan tan duras que se requiere hacer uso
de un instrumento muy cortante para partirlas. Todos los esfuerzos
realizados en el espacio de muchos años para propagar l as plantas
por medio de la semilla resultaron infructuosos, dado que aquellas
no germinaban nunca. Sin embargo, los jesuitas establecidos en las
regiones productoras de mate eran hombres muy observadores y
dados a pensar. De ahi que descubrieran que en los bosques donde
crecen silvestres las plantas estas nacen de las semillas que han pasado
por el aparato digestivo de las aves que se alimentan con las bayas
de aquellas, y que se dieran cuenta de que los jugos gástricos habian
suavizado de tal modo la corteza que cubre las semillas que, al caer
estas en el suelo, la fuerza del embrión que contenían se hallaba tan

�Atención del 8r. Alfonso Guerdile. de lluenos Airea

BARBACUÁ PARA PREPARAR LA YERBA.

Lo primero que se hace con las hojas es ponerlas a secar una vez que se han recogido las ramas, lai: euales
se llevan a una barbacuá donde se tuestan las hojas.

Atención Jel Sr. Alfonso Guerdile. de Buen~

tjre,.

MÉTODO PRIMITIVO DE PULVERIZAR LAS HOJAS.

F.I antiguo método de pulverizar o macerar las hojasconsisUa en extenderlas sobre una superficie apisonada
y lisa donde se las golpeaba con un mayal. Actualmente, las hojas son reducidas a pequeftos fragmentos
y pulverizadas con ayuda de un molino de construcción primitiva que se instala temporalmente en el
campamento, o se las envla a las ciudades para ser preparadas definitivamente por medio de maquinarias
modtrnas.
RECOLECCIÓN DE MATEitEN.!LOS BOSQUES DE PARANÁ.

La manera de vivir de los yerbateros difiere apenas en los distintos palses donde se da la p lanta de
mate. Las chozas y los sacos de yerba preparada se ven tanto en el Brasil como en el Paraguay.

�58

LA UNIÓN PANAMERICANA.

desarrollado como para romper el envoltorio y germina.r fácilmente.
Los sagaces padres inventaron en el acto un método quimico con el
cual trataron las semillas para obtener artificialmente aquel resultado,
siendo así como comenzaron con éxito a fundar plantaciones de
yerba mate. Sin embargo, el método de preparar las semillas no fué
divulgado por los jesuitas, de modo que el cultivo de la yerba quedó
abandonado del todo después de la expulsión de aquéllos. Los
experimentos hechos en los últimos años han tenido, no obstante,
resultados satisfactorios, existiendo actualmente en el Estado brasileño de Paraná, lo mismo que en el Paraguay y en la Argentina,
muchas plantaciones florecientes de yerba mate.
Los comienzos de una plantación de yerba mate no son tan sencillos
y fáciles como pudiera pensarse. Cuando están pequeñas, las plantas
son más bien débiles y flexibles, necesitando en los primeros tiempos
abundante sombra. De consiguiente, la semilla se siembra ordinariamente en terreno enmontado cuya vegetación provea sombra
suficiente hasta que la planta haya crecido lo bastante como para
soportar directamente los rayos del sol. Los arbustos y árboles que
les rodean se hacen entonces desaparecer; en tanto que la planta,
ya fuerte, comienza a desarrollarse. Cuando se cultiva el mate
dándole todo el sol y e.l aire necesarios se obtiene el resultado de que
sus ramas se extiendan y de que el árbol se torne frondoso, lo que
lo pone en condiciones de producir mayor número de hojas de buena
calidad que el árbol silvestre, el cual se encuentra a menudo embarazado por la vegetación que lo rodea, teniendo que crecer mucho para
conseguir el sol y el aire necesarios, lo que logra a costa de la frondosidad de sus ramas. Algunos cultivadores tienen la costumbre de
sembrar a corta distancia de los almácigos de yerba mate semillas
de tártago, en razón de que esta última planta crece velozmente y le
suministra a las primeras la sombra deseada.
Otra de las peculiaridades de la yerba mate es su adaptabilidad al
medio en que se halla, la cual la pone en condiciones de acomodarse
al terreno y a los diversos grados de humedad. Los árboles silvestres
crecen por lo general a lo largo de las bajas orillas de los rios donde
hay exceso de humedad; pero se ha descubierto que los sometidos a
cultivo florecen de la misma manera que aquellos en terreno alto
provisto de desagüe natural o artificial, y que no necesitan de riego
artificial. La zona propia para el cultivo de la planta puede de
consiguiente extenderse considerablemente y llegar mucho más allá
del actual habitáculo natural del mismo. Como la demanda general
de la yerba mate va en aumento, el producto de las plantaciones
reemplazará indudablemente en lo futuro al de las selvas nativas,
pues una vez formadas las plantaciones, la recolección de aquel se
hace con mayor facilidad y a un costo mucho más pequeño. Mientras
tanto, el viejo sistema de la recolección, de la seca y de la maceración
de las hojas continuará prevaleciendo en la mayor parte de las

De un antiguo crabado tomado de un libroide vi&amp;jee por el Paraguay vublicado:en:Inglaterra en 1839.

MANERA DE PREPARAR LA YERBA.

Las ~~jas Y las ramss d ·1gadas so"!l a':lumadas y aun tostadas en un lugar donde se las expone a la
fuego colocado deba¡o de aquellas. El lugar dondes~ efectúa esta op?ración es llamado

~it~~!.?.11

Atenci6n del Sr. Alloruio Guerdile. de Buenos Airee.

LA BARBACUÁ Y LOS YERBATEROS.

Desf¡ués de terminada la primera operación de s,car las ramas y las hojas se llevan estas a otro sitio
amado" barbacuá," donde se practica la manipulación final de la manera indicada en el texto.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

regiones que en la actualidad satisfacen las necesidades del mundo,
sistema que puede resumirse de este modo:
Mientras un grupo de hombres se ocupa en este trabajo, otro
procede a preparar prontamente una tatacua. Consiste esta en una
pequeña superficie de unos 6 pies cuadrados, la cual es aplanada y
apisonada suficientemente hasta que quede llana y firme. En los
cuatro ángulos de la misma se fijan otros tantos postes, en tanto que
sobre la lisa superficie se amontona gran cantidad de troncos de
árboles que luego servirán de combustible. Es en este lugar donde
los trabajadores juntan en grandes pilas las hojas y los ramos delgados
del árbol para su primera tostadura JP.ediante el calor que suministra
el fuego de los troncos. Después de esta primera tostadura, las hojas
son separadas de las ramas delgadas y recogidas en grandes redee
hechas con tiras de cuero y llevadas a una barbacuá. La barbacuá
consiste en un amplio hoyo sostenido por tres caballetes, el más alto
de los cuales es el del centro. La boca de este hoyo se cubre con una
armazón hecha de un trenzado de varillas que se fija a ambos lados
del caballete central. Las hojas se extienden sobre este techo debajo
del cual se ha hecho un gran fuego. Alrededor del hoyo se colocan
unos cuantos hombres armados de largas varas con el objeto de que
eviten la ignición de las hojas. Después que las hojas han quedado
completamente tostadas, operación esta que requiere cerca de 24
horas, se apaga el fuego, se barre cuidadosamente el piso donde
estaba y se le pisa hasta dejarlo liso y firme como si fuese de piedra.
Entonces se echan las hojas tostadas en el hoyo y se les macera en un
molino rústico.
Una vez preparadas la tatacua y la barbacuá, las cuadrillas de
obreros se dirigen a los sitios donde más abundan los árboles de yerba.
Estos nacen irregularmente, de modo que a veces se encuentra uno
sólo en el espacio de varios acres, en tanto que otras veces se les encuentra en grandes grupos. Los únicos instrumentos de que se provee
el recogedor de hojas son un machete, una manea, o sea una correa
de cuero unida en sus dos extremos y que le sirve para afirmar el pie
a ambos lados del tronco que sube; y un alza, o sea una correa ancha
de cuero que descansa sobre la frente para sostener el fardo de hojas
y de ramas que luego ha de conducir sobre los hombros y la espalda,
evitando que todo el peso recargue sobre la espalda.
Para recoger las hojas, el yerbatero se trepa en el árbol y corta
todas las ramas delgadas, dejando el árbol casi desnudo de hojas.
Si se le deja tranquilo durante tres años, el árbol vuelve a echar ramas
y hojas, pudiendo recogerse de ese modo otra cosecha de aquellas.
Las ramas y las hojas se van amontonando y al terminar la tarea del
día se las transporta de la manera ya indicada hasta el lugar donde
se les tuesta y macera.
Después de maceradas las hojas, el producto es empacado debidamente para la exportación. El método que se usa en los países pro-

CAMPAMENTO DE YERBATEROS EN EL BOSQ,UE.

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depósito de yerba. La casa marcada en el ·
la que lleva el número 2 es el depósito de hfr:ab t~ron el¡ ndum~ro ldes el dep6~1to de provisionrs,
de yerba.
as Y a es1gna a con el numero 3 el depósito

DEPÓSITOS DE YERBA MATE.

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E~r1ll:
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44946--Bull.1-16--5

�62

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

ductores de yerba consiste en colocar el polvo en sacos de cuero, para
lo cual se cose medio cuero de res en forma de saco cuadrado, dejándose abierto uno de los extremos del mismo. Entonces se atan fuertemente a dos postes clavados en el suelo las dos puntas cerradas del
saco y se vacía en él el producto macerado, el cual se aprieta a medida
que esto se hace con una gi·an mr.sa de mortero hecha de un palo gruern
que lleva en su extremidad una pieza redonda de madera. Al quedar
completamente lleno se cose la boca del saco; y como quiera que por
espacio de uno o dos días se le expone al calor deÍ sol, el cuero se seca
y el fardo se hace casi tan compacto y duro como si fuese piedra.
Los sacos llenos pesan de 200 a 220 libras cada uno, y en ese estado
se hallan listos para su embarque y exportación. A los centros de
distribución y a los puertos de mar se les transporta en mulas o en
carros de bueyes.
Los métodos que acaban de bosquejarse son los que se han empleado durante algunos siglos en el Paraguay y en el sur del Brasil.
Sin embargo, en los últimos años se han introducido métodos más
modernos y adelantados para tostar, macerar y empacar el producto,
yendo constantemente en aumento el número de molinos de mate.
En el Estado brasileño de Paraná existen actualmente más de 30 moII
linos modernos de mate, a los cuales se les da el nombre de engenhos"
(ingenios), hallándose la mitad de ellos en Curityba, capital del
Estado, de donde se exportan todos los años grandes cantidades c'e
mate para la Argentina, el Uruguay, Chile, Bolivia y aun para alguno,
países europeos. El valor del mate exportado por los Estados brasileños de Paraná, Santa Catalina y Río Grande del Sur alcanza
anualmente a unos $8,727,000. En 1915 importó la Argentina del
Brasil cerca de 48,000 toneladas, y del Paraguay unas 3,500 toneladas.
Con el fin de evitar confusiones, al hablar de la yerba mate como
bebida se le llamará té paraguayo para diferenciarlo así de la planta.
Como antes se ha indicado, desde mucho antes de que los españoles
conquistaran el Paraguay y de que los portugueses ocuparan el
Brasil, fué aquella la bebida y el estimulante favoritos de los indios
guaranfos. Ellos se la hicieron conocer a los jesuítas, quienes prontamente se dieron cuenta de sus propiedades e hicieron de la recolección y de la preparación del producto una industria de importancia,
estableciendo un gran número de extensas y florecientes plantaciones
que llegaron a ser centros de las misiones que fundaron para cristianizar a los indios. Estos preparaban la bebida colocando una
pequeña cantidad do hojas pulverizadas en un envase, que por lo
común era una calabaza seca y limpia a la cual le habían arrancado
el tallo con el objeto de dejarle una abertura en su parte superior y
en la que vertían agua hirviendo o muy caliento. Después de dejarla
en infusión por pocos minutos le añadían un poco de jugo de limón o
quizás alguna sustancia dulce, con lo que la decocción quedaba en
estado de beberse. Como las pequeñas partículas de las hojas no se

EL MATE Y LA BOMBILLA.

El té se prepara en unacalabacitallamada "mat• ,, en¡
¡
y un poco de azúcar para endulzar la bebida la c~·~ua
stpbeone la yerb~ s=, el agua hiI\' ÍEDdo
1
·
n se "" por medio de un tubo de sauco O
de metal llamado" bombilla."

�64

LA UNIÓN PANAMERICANA.

asentaban en el fondo, fué necesario inventar un tubo que tuviera
en su extremo una especie de colador y con el cual pudiera sorberse el
líquido contenido en el envase. Quizás los indígenas empleaJ·on con
ese objeto un pedazo de caña o más bien el hueso superior del ala de
una grande ave, cuyo extremo cubrían con una ampoyita de fibras
entretejidas. A este utensilio dieron el nombre ele bombilla los
españoles, quienes luego lo perfeccionaron haciéndolo de metal,
teniendo dicho tubo uno de sus extremos perforado y en forma de
cuchara, que sirve a la vez para agitar y sorber el líquido.
Era costumbre entre los indios, y de ahi la razón de su existencia,
preparar tan pronto como un extraño penetraba en su campamento
o en su choza una calabaza de mate. Una vez lista la bebida, el jefe
o cabeza do familia tomaba un sorbo con la bombilla y luego le pasaba
el envase al huésped, de quien se esperaba que participase del mismo
de idéntica manera y con el mismo tubo . Luego se lo iba pasando ele
mano en mano hasta que todos los presentes hubiesen bebido, procediéndose a otro o a otros tumos hasta que se agotase el contenido.
El negarse a beber con la misma bombilla es mirado como un acto de
imperdonable descortesía y hasta como un insulto. La costumbre de
que el anfitrión tomara el primer sorbo obedeció sin duda en su origen
a la intención de hacerle ver al huésped que la infusión no estaba
envenenada y que se hallaba seguro entre las gentes que lo albergaban.
Esta costumbre se observa todavía, no sólo por los habitantes de raza
indígena, sino por los pobladores de origen europeo, conforme aparece
de la siguiente relación escrita por un viajero que hace poco recorrió
el interior del Estado brasileño de Rio Grande del Sur:
El mate es la prenda de la hospitalidad en todo el campo. Cuando por la tarde
llegaba a la posada de algún caserío, me encontraba con que el primer acto de mjs
compañeros consistía en irse a la cocina, donde constantemente había un caldero de
agua hirviendo. Todos disponen libremente de esta agua, sacando del bolsillo sus
propios utensilios y su bolsa de mate para preparar a su gusto la bebida. El ranchero,
el gaucho, el cochero, el hombre de la caballeriza, el pasajero que viaja a caballo o en
·diligencia, todos daban vueltas por la pieza bebiendo mate y cualquiera que fuese la
hora, así de día como de noche, el caldero hervía, pudiendo verse a los diversos huéspedes de las posada ocupados en prepararse el refresco.
Cuando me detenía a descansar durante un rato en alguna calla del camino, casi el
primer acto del hombre que me recibía era !ll de cargar su calabaza con mate, llenarla
con el agua hirviendo que siempre tenia a la mano, tomar un sorbo de aquella y luego
pasármela. Después que yo había probado la cocción, hacían lo mismo la dueña de la
casa y los demás miembros de la familia. El haberse negado a compartir este sincero
acto de hospitalidad habría significado una ofensa, no pudiendo menos de confesar, sin
embargo, que me era desagradable llevarme a la boca el desaseado extremo del tubo
con el cual se bebe el mate. No obstante esto, me acostumbré al mate, que he contiirnado bebiendo aun después de mi regreso de la América del Sur.

Conviene mencionar de paso la circunstancia de que la yerba mate
puede prepararse de manera más agradable. La calabaza no es en
manera alguna indispensable, como tampoco lo es la bombilla. El
mate puede hacerse en una tetera, sin que por esto deje de saber tan
bien o mejor que cualquier otro té. Los alemanes de Curityba y de
casi todo el Paraná lo preparan calentando el agua en una tetera basta

�66

LA UNIÓN PANAMERICANA.

que comience a hervir, echándole la cantidad necesaria de mate en
polvo y dejándolo hervir por un momento. Entonces vierten en la
tetera agua fría en cantidad suficiente como para detener el hervor y
para asentar las partículas de mate, casi de la misma manera como se
asientan los granitos de café cuando se ponen a hervir. Efectuado
esto, el mate se halla en condiciones de ser servido en tazas. Algunas
personas le ponen un poco de azúcar y otras Uegan basta agregarle una
pequeña cantidad de leche, pero los inveterados bebedores de mate
lo prefieren puro.
Tal es el método de preparar el té con el producto pulverizado y la
forma en que generalmente se le obtiene en los países de donde es
originario y en los relativamente escasos establecimientos de Europa
y de los Estados Unidos donde se le expende. Últimamente, algunas
progresistas casas brasileñas han ofrecido al mercado un extracto
de yerba mate endulzado con azúcar, forma esta en que se disuelve
fácilmente, tanto en agua caliente como en agua fría, produciendo
una bebida cuyas propiedades refrescantes y estimulantes son
notables.
Las virtudes de esta inofensiva y a la par vigorizadora bebida
aparecen grandemente recomendadas en los siguientes párrafos del
libro que con el título de "Por la Parte Austral de la América del
Sur " acaba de publicar el Presbítero Dr. J. A. Zahm, párrafos que se
reproducen aquí por representar la opinión de un desinteresado
viajero ventajosamente conocido como hombre de ciencia y teóiogo
eminente:
Esta clase de mate se pone en potes de hoja de lata, siendo para roí una gran sorpresa
el que todavía no se le haya introducido en los Estados Unidos. Estoy convencido
de que tan pronto como se le llegue a conocer se har.í sumamente popular. Siempre
está en condiciones de usársele y de servírsele fácilmente. Además de esto, posee
todas las propiedades del té y del café y ninguno de sus efectos deletéreos. Para las
personas débiles y de constit ución delicada es la bebida más vigorizadora que se puede
imaginar, sin que produzca consecuencias desagradables. Para los hospitales, su empleo es inapreciable, no teniendo rival como bebida temperante. Ella ha salvado a
una gran parte de los habitantes de la América del Sur de los degradantes efectos del
alcoholismo, sin que se pueda concebir auxilio más poderoso para la causa de la temperancia en nuestro país que la popularización de una bebida que ha producido resultados
tan eficaces entre millares de personas de las Repúblicas hermanas del continente
austral.
Los químicos y los médicos que han estudiado con detenimiento los efectos del
mate en el organismo humano se vuelven todo alabanzas con respecto a aquél. Ellos
lo recomiendan como tónico y como estimulante, declr..rando que está llamado a ser la
medicina favorita de los enfermos y de los convalecientes de los hospitales. Es mucho
menos excitante que el café o el té. A diferencia de estas dos bebidas, no produce
insomnio, ni trae perturbaciones cardiacas. Es el mejor sustituto conocido de las bebidas alcohólicas de cualquier clase, recomendándosele especialmente a los que padecen
de debilidad o de neurastenia.
Pero mucho más conclusivos en lo que respecta a sus propiedades que los experimentos de los químicos y de los médicos son los resultados que con su uso se han
alcanzado durante más de tres siglos en la América del Sur . En los lugares donde
se usa el mate es casi desconocida la embriaguez. Entre gentes como los gauchos
del Brasil y de la región del Río de la Plata, para quienes la carne es el principal
alimento, el mate sustituye en gran parte las legumbres y el pan. Si se le da a un

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�68

LA UNIÓN PANAMERICANA.

indio un puñado de mate, remará o trabajará todo el día sin tomar alimento. Parece
que esta sustancia disipa el hambre y le da al cuerpo tanto vigor como la coca. La
mejor prueba de sus propier\ades como tónico y sustituto de los alimentos sólidos fué
suministrada durante la guerra entre el Brasil y el Paraguay hace unos 50 años.
Entonces, según dice el General brasileño Francisco de Rocha Callado, "presencié
durante un período de 22 días el hecho de que nuestro ejército se alimentaba casi
exclusivamente del mate que se recogía en los yerbales, pues en aquella oca&amp;ón la
falta de provisiones no permitía hacer alto por mucho tiempo."

Tal es el expontáneo testimonio que acerca de la yerba mate
expresa el distinguido compañero del Coronel Roosevelt durante la
célebre expedición que en 1913 hizo éste a la América del Sur. Para
conocimiento de los especialistas en materia de alimentos que deseen
conocer algo de los componentes químicos del producto tal como se
usa en la América del Sur, no estará de más dar el siguiente cuadro
en el cual se indican los resultados del análisis del mate y se les compara con los del té negro o verde y con los del café, tale::1 como los ha
establecido el Dr. Caminhoa, profesor ele la Facultad ele Medicina de
Río de Janeiro:
[En mMsimas.]
Artículos.

'l'é verde. 1'é negro.

Calé.

Mate.

-------------------- --- --Aceite e;;encial. ............................................... .
Clorofila ......... ... ........................ .................. .
Resina ........................................................ .
Tanino ....................................................... .
Teú1a o ca!eina ...................................... . .. ...... .
Extracto y su~tancia colorante ................................ .
Fibras y celulosa .................... ............ ... ........ ... .
Ceniza ........................................................ .

7.90
22.20
22.20
178. 00
4.30
464. 00
175. 80
8.'i.60

6.00
18.H

36. 40
128. 80

4. 60
390.00
283. 20
51.40

o. 41
13.66
13. 66
16.39
2.66
270. 67
174. 83
25.61

0.01
62.00
20.69
12.28
2.50
238. 83
180. 00
38. 10

Idénticos resultados aparecen del cuadro comparativo del Dr.
Pekolt, el cual ha sido comprobado por A. Moreau de Tours, químico
analítico del Instituto Pasteur de París.
Del cuadro que antecede puede verse que el mate contiene cantidad
menor de aceite esencial que el té verde o el té negro y una mucho
menor que el café, por lo cual es menos excitante. Contiene mayor
cantidad de sustancia recinosa que el café, pero mucho menor que el
té, siendo por lo tanto más diurético que el café y rival del té en lo
que hace a propiedades estimulantes.
Según se lee en informe reciente del Sr. Maddin Summers, Cónsul
de los Estados Unidos, el precio de la yerba mate, puesta abordo, os
por término medio en Paranaguá, Brasil, de cerca ele 7 centavos por
libra, aun cuando varía un tanto por razón ele las distintas clases, de
las cuales las más finas cuestan de medio centavo a un centavo más
que las ordinarias.
Aun cuando casi del todo desconocido en los Estados Unidos, el
uso de esta bebida tiende a popularizarse en Europa, siendo los
países de dicho continente que mayores cantidades de mate importaban antes ele la guerra Alemania, Francia e Inglatena, en el orden
en que se les nombra. La circunstancia de que no sea más conocido
en los Estados Unidos, se debe indudablemente a que no se le ha
hecho ninguna propaganda sistemática con el fin ele darle a conocer
al público sus excelentes propiedades.

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PAN,, .
..
AMERICANOS .. ..
....

.,
E

día 26 del pasado mayo falleció on Londres el Sr. Don SANTIAGO PÉREZ TRIANA, uno de los diplomáticos y estadistas
más conocidos de la época actual. La noticia de su muerte
ha sido motivo de honda pena para todos aquellos que lo
conocieron intimamente o que con él cultivaron relaciones. Ella ha
sido sentida igualmente por todos los que se interesan en el estudio
de los asuntos internacionales y siguieron con interés el pensamiento
de este benemérito hijo de Colombia en el curso de su múltiple carrera,
Gracias a los muchos años que residió en Europa, el Sr. Pérez Triana
llegó a ser sumamente conocido en las capitales de aquel continente,
en tanto que en todos los países de América se lo profesaba la más
alta estimación. En verdad, él fué honrado repetidas veces por
diversos países de este hemisferio con nombramientos y comisiones
para que los representase ante Gobiernos extranjeros o en el seno de
asambleas internacionales.
Como miembro de la delegación de Colombia a la Conferencia
Panamericana de Hacendistas que se reunió en Wáshington en 1915
se distinguió por sus conmovedores y elocuentes discursos sobre la
doctrina de Monroe y sobre el panamericanismo. Cuando los delegados se alejaron de aquella capital para hacer una jira por la parte
oriental de los Estados Unidos, varios elevados funcionarios del Gobierno lo invitaron para que formase parte de la comitiva, a lo que
hubo de acceder no obstante lo delicado de su salud. Con frecuencia
llevó él la palabra a nombre de los delegados latinoamericanos en
muchas de las fiestas con que fueron obsequiados.
El Sr. Pérez Triana era considerado en los círculos internacionales
como diplomático de nota. Fué Ministro de Colombia en Londres
y en Madrid, habiendo ejercido también la representación diplomática
ele El Salvador y Nicaragua. En la Segunda Conferencia de la Paz
que se reunió en LR. Haya en 1907 se captó la estimación y el respeto
de los hombres más distinguidos que concurrieron a la histórica
asamblea, en cuya sesión de clausura llevó la palabra por designación
especial de sus colegas. También fué durante algún tiempo miembro
ele la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.
El Sr. Pérez Triana nació en Bogotá hace unos 55 años. Era hijo
del Dr. Santiago Pérez, Presidente que fué de aquella República y uno
ele sus hombres más eminentes. Recibió su primera educación en las
escuelas de su tierra natal, habiendo completado sus estudios en los
69

�70

LA

UNIÓN PANAMER.JCANA.

Estados Unidos, en Francia y principalmente en Alemania, donde
fué estudiante d~ las universidades de Bonn y Heidelberg. Era
poligloto sobresaliente y podia hablar y escribir el inglés, el francés,
el italiano y el alemán con la misma facilidad que el propio castellano.
También fué banquero y economista de nota, habiendo publicado
algw1as obras sobre quesúones financieras y fiscales. Hace algunos
años fundó en Nueva York la revis: a América y no hace mucho en
Londres la titulada Hispania. Colaboró además constantemente en
numerosas publicaciones de su pa·~ria y del extranjero. Fuera de
sus obras de finanzas, escribió varios libros de viaje, de critica poli:ica
e his .órica y de li '. eratura.
Entre las personas consagradas a los asuntos públicos de la
República Argentina, pocas son las que han alcanzado los merecimientos del Dr. EsTANISLAO S. ZEBALLOS, estadista, diplomático, jurisconsulto y hombre de letras. Posee valiosos títulos conquistados con los
servicios que ha prestado dentro y fuera de su país, siendo unánimemente reconocidas sus grandes dotes de publicista, de literato y de
hombre de ciencia.
Nació en la ciudad de Rosario el 27 de julio de 1854 y pertenece a
una familia cuyo nombre está asociado a la historia de la fundación
de dicha ciudad. A la edad de 20 años recibió el título de doctor en
derecho, habiendo comenzado desde entonces la práctica de la
abogacía, en la cual se ha distinguido considerablemente. En dos
ocasiones ha desempeñado el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, habiendo sido la primera durante la administración del
Presidente Peregrini. Al separarse del despacho de Relaciones
Exteriores fué nombrado por Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario en los Estados Unidos y en México con residencia en
Wáshington.
Poco después de su regreso a la Argentina fué sucesivamente
elegido Diputado por las Provincias de Buenos Aires y de Santa Fe y
por el Distrito Federal. Actualmente es uno de los miembros más
notables e influyentes de la Cámara de Diputados de la Argentina.
En el curso de su carrera le ha consagrado mucho tiempo a los trabajos
literarios, siendo fundador y director de la Revista de Derecho,
Historia y Letras de Buenos Aires y colaborador de las principales
publicaciones de su país. Entre sus obras más notables se cuentan
tres novelas en las cuales describe la vida de las tribus indígenas
siguiendo la manera de J. Fenimore Cooper. También ha publicado
un libro descriptivo de la República Argentina y de los diversos
viajes que ha heJho por el interior de dicha nación.
La posición que el Dr. Zeballos ocupa en los círculos jurídicos no es
inferior a la que tiene en los literarios. Es miembro de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales, en la cual desempeña la cátedra de Derecho
Internacional Privado. Ha escrito tratados muy apreciados sobre

SR. DON SANTIAGO PÉREZ TRIANA.

SR. DON EDUARDO POIRIER.

SR. DR. ESTANISL}O S. ZEilALLOS.

SR. DR. LUIS MELIÁN LAFINUR.

�72

LA U~JÓN" PA:XAM:ERICA:XA.

PERSONALIDADES COKSPJCUAS EN ASUXTOS PANAl\lERlCANOS.

73

marcas de fábrica y patentes de invención, siendo muy valiosos sus
numerosos escritos sobre las relaciones de la Argentina con los países
vecinos y sobre Derecho Internacional.
El Dr. Zeballos fué miembro de la delegación argentina a la Cuarta
Conferencia Panamrricana que se reunió en Buenos Aires en 1910 y
por algún tiempo miembro &lt;le la Corte Penmmente de Arbitraje de
La Haya. Es fundador de la Sociedad Cirntífica Argentina y del
Instituto Geográfico Argentino e individuo correspondiente ele las
Reales Academias de la Lengua y de la Historia dr Madrid, de la
Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Filadelfia y de muchas
otras corporaciones científicas y literarias.

El Sr. Poirier es miembro de diversas corporacioncs científicas.
Fué uno de los presidentes honorarios del Segundo Congreso Médico
Latinoamericano que rn 1904 se reunió en Buenos Aires; primer
,·icepresidente del Tercer Congreso Científico Latinoamericano que
se celebró en Río de Janeiro en 1905; presidente honorario del Tercer
Congreso Médico reunido en Montevideo en 1907 y secretario general
del Primer Congreso Científico Panamericano que se efectuó en Santiago de Chile en 1908. Entre los libros de que es autor pueden mencionarse los dos volúmenes titulados "Chile en 1908" y "Chile en
1910" y la aplaudida traducción española de la novela "Quo Vaclis"
del polaco Sienkiewicz.

En la galería de los panamrricanistas notables ocupa puerto prominente el Sr. Don EDUARDO PornrER, diplomático, escritor y rrudito.
El Sr. Poirier, quien por muchos mios ha siclo Ministro de Guatemala
en Chile, el Brasil y el Uruguay, ha figurado entre los propulsores de
la causa del acercamiento íntimo dr las nacionrs del hemisfrrio occidental. Hombre de variada y sólida ilustración, se ha valido con
éxito de la prensa, de la tribuna y dcl libro para fomentar el rspíritu
panamericano. Fué uno de los principales organizildores y secretario general del Primet Congreso Científico Panamericano que se
reunió en Santiago de Chile en 1908, de cuyo cuerpo rccibió demostraciones de aprecio por las labores que realizó ptua ascgurar el éxito del
mismo. Aun cuando por causa de su salud no pudo asistir al Congreso Cirntífico que recientemente se reunió en Wáshington, contribuyó por mrdio de sus extensas relaciones y de su pronrbiitl actividad a obtcner la debida representnción de Chile y ck otros países en
el cu&lt;'rpo de referencia.
El Sr. PoiTier es autor del Himno Panamericano, cl cual fué cantado
por numeroso coro en la sesión do apertura del Srgundo Congreso
Cirntífico y que tantos aplauzos mereció. Dirho himno fué traducido
al inglés por el Sr. William R. Shophercl, profesor de la UniYorsida&lt;l
de Columbia.
El Sr. Poirirr nació en Chile. donde se clrdicó a la vida pública
una vez terminados sus estudios. En 1886 fué nombrado Cónsul
de Nicaragua on Chile y dos años después Encargado dr Ncgocios de
la misma nación. También desempeñó en esa época la represrntación diplomática de El Salvador en Chile. En 1891 renW1ció estos
cargos para desempeñar las funciones ele Ministro de Chile en México.
De México se di.rigió, terminada su misión, a la América Crntral,
donde sucesivamente clescrnpeñó los cargos de Secretario General del
Gohierno de El Sahrador y de Ministro de este país en México.
Después de un viajr de estudio por Europa y América, regresó a
Chile, rn donde hasta 1901 :figuró con distinción en la política de ese
país. En 1901 fué nombrado Cónsul General drl Ecuador y de
Guatemala en Chile, ocupando desde 1903 el cargo de Enviado
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Guatemala.

Entre los hombres ele letras ele la América del Sur que han llcgado
a figurnr en primera línea en los círculos panamericanos se halla el
Dr. Luis MELlÁN LAl'lNUR, antiguo Ministro del Uruguay cn los
Estados Unidos. Además ele la reputación que goza como abogado
y literato eminente, sus compatriotas lo cuentan entre los ciudadanos
honorables o independientes que han honrado la tierra nativa con
desintcresados scrvicios prestados en cl interior y en el exterior.
Nacido en 1850, el Dr. Lafinur &lt;lió desde un principio muestras
de su capacidad como escritor y hombre ele estudio, llegando a
ocupar una posición distinguida. En Los Anales del Ateneo, publicación que di.rigió durante algunos años, publicó muchas de sus composiciones poéticas, las cuales le han hecho figurar como poeta
nacional. En numerosas ocasiones ha abandonado sus quehaccres
privados para atender al .desempeño de funciones públicas. Él ha
correspondido siempre con patriótico entusiasmo a los reclamos que
se le han hecho para servir a su país, volviendo con toda modestia
a sus trabajos favoritos una vez cumplida la misión que se le ha
encomrndaclo.
El Dr. Melián Lafinur fué miembro del Consejo Fniversitario y
profesor de dcrccho civil en la Universidad de Montcvideo. Como
presidrnte del Ateneo, del cual fué alma por algunos años, le dió
nueYo impulso a la vicia intelectual de la nación, haciendo que los
Anales de aquel cuerpo constituyeran el principal vehículo de difusión
de las producciones de los principales hombres de letras del pais.
De 1888 a 1892 fué Diputado por Montevideo, sclialándoscles a
las nuevas generaciones como modelos de pureza y de altruismo las
manifestaciones que ha dado durante su vida pública. Sus escritos
no han estado limitados al campo de la poesia y de la literatura,
sino que comprenden obras históricas y jurídicas. En 1907 fué
nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en
los Estados Unidos, cargo que ocupó hasta 1911, en que volYió al
Uruguay para continuar ejerciendo su profesión. Durante su estada
en Wáshington contrajo muchas amistades entre las personas con
quienes estuvo en contacto.

�')

ALGUNAS NOCIONES SOBRE
EL SISTEMA SOLAR
..
..

'11

U

NO de los estudios más antiguos y atrayentes que siempre
han embargado la atención de los hombres pensadores ha
sido e1 de la astronomía, o sea la ciencia relativa a la posiciún y conocimiento de los astros. Nos es del todo desconocida la época en que el hombre comenzó a estudiar y a clasificar
las estrellas visibles al ojo desnudo, pues la astronomía es una ciencia
anterior a los anales que poseemos. Esto debe ocurrírsemenos fácilmente cuando pensamos que el hombre no pudo desarrollar considerablemente su inteligencia sin interesarse de manera profunda en lo
que respecta al astro que más le concierne o sea el sol, bien así como
en el bello saté.'.ite de la tierra: la luna. La luz, el ca.1or y hasta la misma
substancia de la vida se lo debía él al grande y radioso astro que
regularmente se levanta todas las mañanas en el oriente para ir a
desaparecer por las noches en el occidente. No es por lo tanto
motivo de asombro el que dicho astro llegase a ser objeto de adoración
y de espanto o que se le mirase como deidad capaz de regir todo
cuanto interesaba el bienestar y la felicidad del hombre, ni el que
éste comenzara a estudiar sus movimientos y a tratar de conocerlo.
Una vez que se consagró al estudio del cielo, su imaginación comenzó
a vagar por las demás maravillas que en lo alto contemplaba por las
noches, dando así el primitivo culto del sol nacimiento al de los
demás cuerpos celestes. La astrolatría, o sea la adoración de los
astros, dió lugar a la astrología o sea la llamada ciencia de las estrellas,
y esta, a su vez, a la astronomía, que es la verdadera ciencia de los
astros y de los fenómenos que les conciernen.
No obstante el asombroso progreso realizado por la inteligencia
y la difusión de los conocimientos en las masas civilizadas del día,
el carácter del interés que ponen en aquella ciencia es tal que en
esta edad tan utilitaria, la astronomia es libro cerrado para la inmensa
mayoría, especialmente para los que viven en las ciudades. Al igual
de sus pensamientos y de sus deseos, la idea que tienen del ciclo
se halla circunscrita a los límites del lugar en que moran. Si alguna
vez se les enseñó algo ·relativo a esas miríadas de mundos distantes
que rodean nuestro pequeño planeta, prontamente lo echaron en
olvido; siendo escasos los que siquiera se ocupan de las maravillas que
el cielo ofrece por las noches con el objeto de llegar a conocer el
nombre de los demás mundos de nuestra esfera solar o los de las
constelaciones de estrellas que constantemente adornan la enorme
74

Atención de Tho Gujde to Nature de Arcadia. Sound Beacb. Connecticut.

Fotogra.Ha del Observatorio de Yerkee.

REPRODUCCIÓN FOTOGRÁFICA DE LAS PLEYADES.
Nebulosa del :atln nebula es el nombre con que se desil()lan ciertas neblinas luminosas que se ven en dinrsas regiones
del ci~lo y que siempr/conservan la misma posición r~latiYa con respecto a las estrellas. Cuando se las ve con el telescopio muchas- de estas manchas Q!anqu!cinas parecrn ~star compuestas de a¡ilomeramones de pequeñas estrfllss
que a'la simple vista o aun con un teles-copio no pue~en mirarse por separ~do. Sm embargo, algunas de ellas no pu~·
den verse como estr Jllas aisladas ni con el teles-co¡no más poderoso, habiéndose co~probado con el espectroscopio
que las verdaderas nebulosas poseen una constitución dis~lnta de_las de la agl!)meraci6n de estrellas. Se ha calcu·
lado que con el gran teles-copio réftector del Observatorio de L1ck, ~hfom1a, pueden verse no menos ~e 500,000
nebulosas..• La fotogralla que aqu1 se reproduce mues!Ja la nebul~ irregular que se ve en la constelac16n de las
Pleyades, llamada popularmente en algunos ps!ses Las Sietes Hermamtas.

�76

•

1

LA UNIÓN PANAMERICANA.

inmensidad que nos envuelve. Para esa clase de hombres deben
parecer asombrosos y casi increíbles los conocimientos que alcanzaron
los antiguos astrónomos, para no decir nada de los que poseen los
hombres de ciencia del dia, no obstante que los datos concernientes
a esta faz especial de la sabiduría humana son rigurosamente ciertos.
Dos mil y trescientos años antes de la era cristiana se determinaron
en China los equinoccios y los solticios por medio de la culminación
de las estrellas; en tanto que en el "Shu-Chung," colección de documentos que ya se consideraba antigua en la época de Confucio
(550-478 a. de J. C.), se sentaba que el año 2136 antes de la era
cristiana dos astrónomos fueron condenados a muerte por haber
dejado de practicar ciertos ritos relacionados con los eclipses de sol.
Dos mil años antes de la era cristiana, los chinos conocieron el ciclo
de 19 años por medio del cual armonizaban el año solar con el lunar,
en tanto que muchos siglos antes de esa fecha habían hecho observaciones de meridiano, medido el tiempo con relojes de agua y servídose de instrumentos de precisión como las esfaras armilares y los
cuadrantes. Debe decirse de paso que en épocas más recientes
se descubrió que dos instrumentos inventados en 1280, año en que
ascendió al trono Kublai Kahn, se proveyeron de grandes círculos
graduados adecuados para medir la declinación y la ascensión recta,
lo cual demuestra que los chinos se anticiparon 300 años por lo
menos al más importante de los descubrimientos de Tico Brahe.
Con todo, fué ele los babilonios de quienes recibieron los griegos sus
primeras nociones reales de astronomía. No.es posible saber el tiempo
que duraron los estudios astronómicos emprendidos en Babilonia,
pues algunas crónicas pertenecientes al reinado de Sargon de Akkad
(3,800 a. de J. C.) implican que hasta los diferentes aspectos del ciclo
habían sido observados desde hacía mucho tiempo y que algunas ele
las constelaciones descubiertas ahora por los astrónomos modernos
habían sido ya observadas y recibido un nombre. En general, las
constelaciones que los babilonios trasmitieron a los griegos habían
sido clasificadas en el orden que hoy tienen unos 2,800 afios antes
de la era cristiana.
Cuando se recuerda que estos antiguos observadores del ciclo
carecían de medios mecánicos que auxiliaran su vista, se comprende
cuán notables fueron en realidad sus conocimientos astronómicos,
Por supuesto, que si se comparan con los conocimientos que poseen
los astrónomos modernos, aquellos resultan pobres e inexactos. El
telescopio moderno, la reciente invención del espectroscopio y las
extremadamente impresi~n~2!ts p)iJ,CM fotográficas, han puesto a los
últimos en condiciones de'·,hacetde la astronomía una ciencia verdadera, que, en verdad, "es quizás la primera de las ciencias. Con el
auxilio del telescopio se han descubierto millares de estrellas antes
invisibles, ae han modificado las distancias de los espacios interestelares y se han hecho posibles los cálculos exactos. El espectroscopio
habilita al astrónomo para analizar la luz proveniente de las estrellas

Attnci6n de 1a lnstito.ci6n Carneaie de W Ashinaton

NEBULOSA ESPIRAL (MESSIEL 51) CANUM VENATICORUM.
Laste nebul!)SaS se clasifican g~eralmente de acuerdo con la !orma y aparkncia que presentan cuando se las mira con el
lescop!º· Entre las más mteresantes figuran las nebulosas espirales. Estas tienrn por lo común la forma de
una e~piral doble, cuyas dos ramas parten de puntos diametralmente opuestos;que tienrn un núcleo brillante y
r;,e g1ran alrededor de este en un :m1Smo sentido, hallándose el conjunto tachonado de manctas de condensación.
gran mayorta de las nebulosas se consideran espirales, aun cuando en realidad pocas son las que prcsrntrn esa
estructura. La nebulosa espiral que reproduce el grabado, situada en la constelación Caros Vcnatici es quizás
1a más bella de las de su clase.
•

44946--Bull. l -16--6

�78

LA UNIÓN PANAMERICANA.

y nebulosas visibles más distantes y para determinar los elementos
químicos que entran en su composición. Las impresionables placas
fotográficas le permiten levantar con precisión el mapa del cielo y
descubrir estrellas tan remotas que aun los más poderosos telescopios
no pueden descubrir.
Sin embargo, gran parte de los conocimientos relativos a las estrellas
son del dominio exclusivo de los astrónomos. Para el común de las
gentes, la astronomía es una ciencia abstrusa, basada en principios
de altas matemáticas que para ellas representan misterios incomprensibles. Cuando se les dice que el astrónomo puede predecir un
eclipse de sol o de luna que ha de efectuarse dentro de millares de
años con una precisión tal que se llevará a cabo con solo unos segundos
de diferencia de la hora indicada, comenzarán por dudarlo pero
acabarán por aceptarlo, ya que carecen de los medios de demostrar
lo contrario. Cuando oyen decir que hay hierro en el sol, hidrógeno
en muchas de las estrellas y nebulosas y calcio en otras, etc., dan
por cierto que el astrónomo sabe lo que dice y admiten que ellas lo
ignoran. Sin embargo, esas mismas gentes se ocupan del sistema
solar, principalmente cuando se sienten atraídos por la brillantez
que alcanzan por las noches Jupiter o Venus, o cuando por casualidad advierten los luminosos grupos de estrellas, por modo que para
ellas pueden ser de algún interés los siguientes datos relativos al
sistema solar.
En el sistema solar nos encontramos con el gran cuerpo central, el
Sol, alrededor del cual giran 8 grandes planetas y sus 26 lunas, los
800 pequeños planetas o asteroides descubiertos hasta ahora, los
elementos materiales de la luz zodiacal, los cometas y los meteoros.
El Sol es una estrella ordinaria. Parece muy grande, muy brillante
y muy caliente en razón de la relativa cercanía a que está de nosotros, recibiendo nosotros de él todo nuestro vigor; pero si se le compara con los millares de estrellas visibles en una noche serena, resulta
apenas una estrella cualquiera. Con todo, el Sol es un gran cuerpo.
Si fuese una concha hueca, podríamos colocar dentro de su diámetro
actual más de un millón de tierras, quedando todavía espacio vacante
entre las diversas esferas terrestres. Partiendo del Sol como centro
y dirigiéndonos hacia adelante, nos encontramos en primer término
con el pequeño planeta Mercurio, cuyo diámetro es poco más de la
tercera parte del de la tierra y que tarde 88 días en girar alrededor del
Sol; en segundo término el planeta Venus, un poco más pequeño
que la Tierra y que gira en 225 días en derredor del Sol, y en tercer
lugar la Tierra y su luna, tardando aquel un año en girar alrededor del
Sol. A una distancia igual a la mitad del camino que se recorre del Sol
a la Tierra se encuentra de esta última el planeta Marte, cuyo diámetro es un poquito más grande que la mitad de la Tierra, planeta que
posee dos pequeñas lunas y cuya revolución tarda un año y nueve
meses. Luego vienen los asteroides en número de cerca de 800, y
los cuales giran, cada uno dentro de su órbita, alrededor del Sol en

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

un periodo de tiempo que varía entre nueve meses y ocho años
siendo sus órbitas considerablemente desiguales en tamaño 1 exentri~
ciclad Y, P?sición de sus planos. En seguida encontramos el gigantesco Jup~ter, con nueve lunas y un diámetro once veces mayor que
el de la Tierra, tardando cerca de 12 años en girar alrededor del Sol.
Mucho más lejos se halla Saturno con un diámetro nueve veces
mayor que el de la Tierra, con sus dos maravillosos anillos circulares
y sus nueve lunas, todos los cuales tardan 29 años y medio en girar
alrededor del Sol. Luego sigue Urano, cuyo diámetro es cuatro
veces más grande que el de la Tierra, con cuatro lunas, que con é'l
tarda~ 84 años en girar alrededor del Sol, y, por último, el planeta
más distante, Neptuno, apenas más grande que Urano. Tiene una
luna y emplea 165 años en girar alrededor del Sol.
Cuanto a la materia de que se compone el sistema solar, debe
decirse que su distribución es de lo más curiosa. Casi toda ella se
encuentra en el Sol. Si sumásemos las masas de los grandes planetas,
de los centenares de asteroides y de los satéllites, prescindiendo de
los cometas, y si llamásemos 1 el total obtenido, la masa del Sol
sería, siguiendo esa escala, 744; es decir, que de las 745 partes de la
materia de que se compone nuestro sistema solar, 744 pertenecen al
Sol y sólo una a los cuerpos que giran en derredor suyo. En otras
palabras, 99f por ciento de la materia contenido en todo el sistema
solar se halla en el Sol y un séptimo por ciento de la misma se halla
distribuida en los cuerpos ya nombrados. Los cuatro planetas más
lejanos, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, contienen 225 veces más
materia que los cuatro más cercanos, o sea Mercurio, Venus, la Tierra
y Marte. Con todo, la Tierra es 3,000 veces más sólida que todos
los 800 asteroides combinados.
Otro aspecto notable de nuestro sistema solar es el de hallarse
completamente aislado de los demás sistemas del espacio estrellado.
La luz, que viaja a razón de cerca de 300,000 kilómetros por segundo,
emplea sólo cuatro horas y media en atravesar el espacio comprendido
entre el Sol y el planeta más distante del sistema, Saturno; mientras
que necesita cuatro años y medio para ir del Sol a la estrella más
cercana, la alpha Centauro. En otras palabras, la estrella más cercana
está 9,000 veces más distante de nuestro sistema de lo que nuestro
planeta más lejano, Neptuno, dista del Sol. Aquella necesitaría
siete años en ir del Sol a la estrella más próxima, en tanto que del Sol
a Sirio tardaría nueve años. La distancia media entre las estrellas
vecinas a la parte que ocupamos en el universo es tal que se requerirían
de seis a ocho años para que la luz fuese de una a otra. El que esas
inmensas e inconcebibles distancias separen las estrellas que vemos
tan abundantemente diseminadas por la cúpula celeste en una noche
serena, es cosa inconcebible para la mayoría de las gentes. No
obstante, esto es apenas una de las cosas sorprendentes que nos revela
la más maravillosa de las ciencias: la astronomía.

LOS
ESPECTÁCULOS ALE,,
GORICOS MODERNOS CO.M.O
FACTORES DE EDUCACIÓN .
ON el comienzo del siglo veinte se ha.presenciado en Inglaterra
y en los Estados Unidos el renacimiento de los espectáculos
alegóricos de la antigüedad clásica y de los siglos medios,
destinado a servir de enseñanza y de inspiración.
El ren~ci~iento de que hablamos y que en cierto sentido constituye
una desviamón de las costumbres que al respecto se observaban antiguame~te, se debe a Mr. Louis N. Parker, de Inglaterra, quien en
1907 hizo representar en Sherborne un espectáculo semidramático
muy interesante para celebrar un suceso histórico.
Desde entonces, muchas otras ciudades y localidades de Inglaterra
han realizado festejos semejantes bajo su dirección y en los cuales
comunidades enteras se han congregado con el propósito de honrar la
memoria de un héroe, de conmemorar acontecimientos históricos o
de darle forma y expresión a un propósito colectivo semejante, de la
manera más pomposa y solemne.
Tales espectáculos guardan muchos puntos de contacto con los
festivales de la antigua Roma, aun cuando los actuales presentan
tres rasgos característicos a los cuales atribuye primordial importancia
el creador de los mismos. Ellos son :
Primero. Que la comunidad que celebra el suceso de que se trate
sea únicamente una entidad cívica o política. El espectáculo dirigido
a impresionar limitado grupo de determinada comunidad o a satisfacer
un solo orden de intereses pertenecientes a una comunidad no halla
cabida dentro del significado que se le atribuye a las modernas
representaciones alegóricas del tipo de las de Parker.
Segundo. Detrás del aparato y del fausto debe haber una trama
dramática. Aun cuando sean de magnífico aspecto, las procesiones o
las exhibiciones teatrales al aire libre más suntuosas no son las
únicas que constituyen el género de festividades conmemorativas
en que nos ocupamos.
Tercero. E1 argumento del drama debe sacarse de la historia y de
las tradiciones de la comunidad o de la localidad para la cual va a
representarse. Puede muy bien emplearse el simbolismo, mas debe
derivarse de la historia y estar subordinado a la misma. En una
palabra, Mr. Parker alegoriza la historia y convierte el espectáculo

C

1 Por

la Sra. Mary S. de Ferguson.

81

�At-enc"íón de The American Revicw of Rcviews.

ESCENA SIMBÓLICA DEL PRÓLOGO DEL ESPECTÁCULO REPRESEN'fADO EN LA
UNIVERSIDAD DE INDIANA.
El centenario de la admisión del Estado de Indiana en el seno de la Unión Americana fué eelebrado en el
claustro de la Universidad de Bloomington con la representación de un espectáculo de carácter alegórico
e hlstórico. Todas las escenas, trajes, diálogos y caracteres del mismo, exce¡&gt;eión hecha de los destinados a producir efectos simbólicos, fueron tomados fielmente de la historia de dicho Estado. En la
escena que reproduce el grabado 'aparecen los espíritus de la Esperanza y de la Resolución dándoles la
bienvenida a los exploradores de.la región, quienes se ven avanzar en!'.\ lejanía al través de los bosques.

Atención de Tbe American Revlew oí Reviews.

EWENA DEL PRÓLOGO DEL ESPEC'L'ÁCULO REPRESENTADO EN LA UNNERSIDAD
DE INDIANA.
En esta escena aparecen los primeros exploradores, los resultes e intréJ!idos pobladores del Estado de
Indiana, tales como los puede evocar la realidad. Con los toscos vestidos de aquellos dias, avanzan al
través de los bosques en sus carretas de bueyes, siendo saludados por los espíritus de la Esperanza y de la
Resolución~ cuya fuerza los animó en la venturosa lucha que emprendieron contra los rigores y peligros
que ofrecía 1a naturaleza en medio de la cual se encontraban.

�84

LA UNIÓN PANAMERICANA,
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que lleva su nombre en drama histórico de una comunidad. En
inglés se le ha llamado "Parkerian pageant," o sea espectáculo
parqueriano.
Al definir el vocablo pageant (espectáculo, representación), la
Enciclopedia Británica dice:

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La esencia del pageant consiste en que todos los que toman parte en él son vecinos
del lugar o de la localidad; en que los trajes y accesorios que se lleven y empleen en
el mismo deben hacerse en la localidad y en que personas de todas las clases y de
todas las edades deben compartir el común entusiasmo de revivir en la forma más
impresionante la lejana historia, a menudo olvidada, y a la cual todos deben sentirse
con derecho a una parte igual y común.

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El propósito que le sirve de base a esta clase de representaciones no
es el mero lucro o la simple diversión. Es uno más profundo y
ferviente, cual es el de enriquecer la vida de una comunidad mediante
la congregación de sus miembros para una labor común destinada a
un fin común. El llamamiento que con las representaciones se hace
va dirigido al espíritu cívico o al espíritu local, al patriotismo, al amor
elemental y al orgullo que el hombre siente por su hogar y su pat!·imomo.
En su concepción del espectáculo alegórico, Mr. Parker va aún
más lejos cuando dice: "No puedo concebir semejante espectáculo
(pageant) sino como episodio de un gran acto de glorificación o de
acción de gracias."
Por lo general, los espectáculos dramáticos que ha creado forman
parte de un festival de acción de gracias y principian y acaban con
ceremonias alegóricas conmemorativas.
De ese modo pone él en correlación el f estiviµ de los griegos y de los
romanos, quienes honraron sus divinidades con grandes representaciones simbólicas y alegóricas de carácter religioso, y que con sus
juegos y su danza se deleitaron y alegraron, con el drama comunal
actual.
En la complejísima vida de la época moderna, es indudable que el
cframa comunal va dirigido con mayor empeño al alma de los pueblos
y aldeas o de las comunidades rurales donde es posible congregar todos
los intereses de las mismas y unificarlos de tal modo bajo la dirección
de un conductor competente para que cada individuo crea representar en el plan general y en la vida de la comunidad un papel
importante. Por tal manera, el interés de cada uno llega a convertirse
en el interés de todos, y recíprocamente.
En el desenvolvimiento que ha tenido el nuevo arte ha surgido un
nuevo cargo, cual es el del "maestro de espectáculos alegóricos."
Por lo general, el "maestro" es el autor del drama. Su influencia
es realmente ilimitada, dependiendo en gran parte de su personalidad
y de sus métodos de trabajo, el éxito que en cada caso alcance la
alegoría. Correspóndele revelar por cuantos medios tenga a su

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�86

LA UNIÓN PANAMERICANA,

alcance lo mejor que la comunidad puede producir. Él saca generalmente los episodios y las situaciones del hecho histórico que
mejor se preste al propósito de la alegoría, escribe el drama, le asigna
a los actores sus respectivos papeles y personalmente los ensaya e
inspira de conformidad con las dotes y habilidad de cada uno de
ellos.
Dícese que en uno de sus espectáculos, Mr. Parker estuvo en contacto personal nada menos que con 6,000 personas.
La solidaridad que semejantes festividades producen es uno de sus
principales atributos.
La música y el baile, que de continuo son accesorios importantes
de estos espectáculos, pueden ser dirigidos por otras personas que no
sea el ''maestro," pero la supervigilancia que éste ejerce se extiende
también hasta ellas.
En el espectáculo ideal de este tipo, la misma música es producto
de la comunidad.
Mr. Parker cuenta en los Estados Unidos con gran número de
adeptos de su concepción y del empleo del espectáculo alegórico.
Entre los maestros y directores del país nombrado se destaca Mr.
William Chauncey Langdon, primer presidente que fué de la Asociación Estadounidense de Espectáculos, autor de varias piezas
alegóricas y consejero de la Junta de Diversiones de la Fundación
Russell Sage.
El Estado de Indiana, que celebrará en el próximo octubre el
primer centenario de su creación, ha solicitado los buenos oficios de
Mr. Langdon para que con el carácter de "maestro" diriga el espectáculo alegórico que se celebrará en la Universidad Estadual de
Bloomington en el mes de junio, asi como las demás festividades
estaduales de la misma índole que se efectuarán en Indianapolis en
el curso de octubre. El hecho de que Mr. Langdon haya comenzado
a trabajar en Indiana en estos espectáculos desde principios de enero,
constituye una indicación del tiempo, del estudio y de los preparativos que exige su organización.
La alegoría que se representará en Bloomington en el mes de junio
al terminar el afio escolar de la universidad será una especie de
lección objetiva para las ciudades y pueblos que deseen celebrar de
esa manera el centenario del Estado. Ella se referirá al desarrollo
que ha alcanzado la instrucción en el Estado, instrucción a la cual le
sirve de foco la Universidad Estadual, la que en unión del pueblo de
Bloomington se ha ocupado directamente de su adelanto.
El Dr. Robert Withinton, profesor de inglés en la Universidad,
ha publicado un folleto sumamente útil titulado "Manual de Espectáculos Alégoricos" (Manual of Pageantry), con el solo objeto de
dar a conocer ampliamente los principios del arte en todo el Estado
de Indiana en este afio de su centenario.

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El Profesor George P. Baker, de la Universidad de Harvard, otro
"maestro" de nota en el arte y autor de algunos espectáculos alegóricos, sigue en sus lineas generales al autor inglés al definir dicho
arte como "una forma dramática libre que enseña, aunque no abstractamente, estimulando el orgullo local por las cosas del pasado,
lo cual es el mejor incentivo para las empresas futuras." El Profesor Baker no insiste, con todo, en que la alegoria deba ser únicamente
un drama comunal en el sentido de producción de una entidad cívica
o política, o una representación de la vida y de la historia de seme- ·
jante entidad. Por otra parte, él se cuida muy bien de decir que
las grandes piezas griegas que se han dado con pompa y fausto sin
igual en el estadio de la Universidad de Harvard no están comprendidas en la definición del nuevo arte porque son representadas por
artistas profesionales llamados con ese objeto. Como se ve, el escritor citado, del mismo modo que los demás cuyas ideas hemos mencionado, considera esencial el elemento comunal. La diferencia
reside en el hecho de que la comunidad de propósitos puede ser en
estas solemnidades social, profesional, religiosa, es decir, algo más
que una comunidad meramente civica.
El modo de pensar del profesor nombrado cuenta con el apoyo del
principal representante de la escuela, Mr. Percy MacKaye, para quien
los espectáculos alegóricos de esta clase constituyen una de las
bellas artes. Conforme los presentan Mr. MacKaye y su escuela,
ellos van dirigidos a impresionar en primer término, no el espiritu
civico y el patriotismo local, sino otro orden de emociones. Su propósito general es diferente del drama comunal, variando de consiguiente las reglas que gobiernan su estructura y su técnica. "Ellos
satisfacen," dice Mr. MacKaye, "uno de los instintos elementales del
arte, cual es, la afición popular por la poesia. Ellos significan poesia
para las masas."
De esta concepción del arte se deduce que su autor no establece
reglas inflexibles acerca del empleo del talento local en la composición de la música, en la representación o en las demás cosas. Cuando
se considera necesario y ventajoso, se hace uso de aquel; pero la
idea de Mr. MacKaye consiste en ofrecerle al público lo mejor que es
posible obtener, así sea producto extraño o de creación local, o una
combinación de ambos.
Además, lejos de limitarse a asuntos históricos, dice: "Todas las
fuerzas vitales modernas pueden hallar apropiada expresión simbólica en magestuosos espectáculos histriónicos que tengan por objeto
educar y divertir las clases todas del pueblo."
En el caso del espectáculo dramático de gran belleza y gracia que
ha creado y que se titula "Los Peregrinos de Canterbury," expone
con admirable realismo ante la mirada de las gentes del dia por
medio de canciones, pantomimas, procesiones y bailes la Inglaterra
de la época de Chaucer.

�MISCELÁNEA.

91

La pieza fué representada en el verano de 1909 en las universidades
de Harvard y de Y ale y en el pueblo de Gloucester, Estado de Massachusetts, por las artistas shakesperianas de la compañia de Coburn,
quienes, mediante pago, fueron traidos con tal objeto. La música de
aquella fué compuesta y arreglada del mismo modo por Mr. Walter
Damrosch, de Nueva York, cuyo acompañante actuó de director de

FotoCTBHa do Harria &amp; Ewing, Washlngt.on, D. C.

ESCENA DE LA FARSA TITULADA "SHAKESPEARE TRIUNFANTE."
El tercer centenario del fallecimiento de Shakespeare fué conmemorado en la ciudad de Wásbington con
la representación de una farsa (masque) titulada "Sh_akespear~ Triunfante." Las escenas de la pieza
fueron saca~as de cuatro de )as rnAs notables producc1one&lt;; del mmortal poeta, habiéndose efectuado la
representaf1ón.en el bosquecillo que se en~uentra al pie de la colina donde se yergue el ,n-an monumento
de Jorge_" áshington. La cuesta de )a colma formaba un anfiteatro natural desde el cual pudo presenciar
\a entusiasta y numerosa concurrencia la reproducción gráfica de las más fantásticas creaciones del bardo
mglés. El grabado reproduce la "Danza de las Hadas" del "Sueño de una Noche de Verano."

Foto,iraf!a de Bachracb, Nueva York.

ESCENA DE BAILE DE UN ESPECTÁCULO ALEGÓRICO.
El renacimiento de los espectáculos alegóricos parece haber recibido favorable acogida por parte de los
gra~des centros de ~eñanza de los Est~os Unidos. Generalmente se reproducen por tal medio dramas
clásicos _de la Grecia .Y de la Roma antiguas, dando lugar a un estudio detenido de las costumbres de
los vestidos, de las.vidas r_ de los hábitos de los antiguos. En el grabado que se reproduce puede v'erse
un gr!-)po de señontas bailando una danza griega que figuró en la reproducción de uno de los dramas
mencionados.

orquesta.
Actualmente, Mr. MacKaye se ocupa en escribir en Nueva York
un espectáculo histriónico de grandiosas proporciones para la celebración del tricentenario de Shakespeare. Diez sociedades corales
han reunido sus contingentes con el objeto de suministrar quinientas o
más voces para los cantos que aquel encierra. Los trajes y las decoraciones del mismo están haciéndose especialmente, disponiéndose complacida y entusiasta la gran ciudad a honrar con los recursos de todo
orden con que cuenta la memoria del más grande de los dramaturgos
ingleses por medio de un espectáculo alegórico.
Al escribir acerca de su arte, Mr. MacKaye citó en cierta ocasión
como ejemplos de los espectáculos alegóricos modernos su drama Los
Peregrinos de Canterbury y el espectáculo dramático que con inusitada
pompa artistica fué representado en los grandes bosques de pinos
gigantescos de California por el Bohemian Club de San Francisco.
Según dice, ellos poseen" todos los elementos constitutivos de un arte,
por cuanto representan la expresión de una comunidad de espíritu
revelada en forma dramática por artistas que están animados de un
mismo sentimiento."
El mencionado Bohemian Club está formado por 1,000 personas
escogidas de San Francisco que se distinguen en el mundo de las letras
y de la música. La pieza anual es escrita, montada y representada
dentro de este distinguido circulo y no vuelve a usársele para ningún
otro objeto. Siempre es de aspecto majestuoso por razón del sitio
en que se la representa, de carácter realista y como una " belleza que
atormenta."
Esta forma de enseñanza y de inspiración ha penetrado en varias
instituciones de educación de diversas categorías de los Estados
Unidos.
Las estudiantas de la Universidad de California representan anualmente un espectáculo alegórico, el cual es de carácter exclusivamente
local. El motivo ritual que lo inspira es el tránsito de la niñez a la
pubertad en la mujer. En esa universidad se ha llegado hasta conseguir que la música de la pieza sea compuesta por un estudiante de
la misma.
Gran número de universidades, colegios y escuelas normales han
introducido el estudio de este arte entre sus asignaturas. En ese
número figuran la ya mencionada Universidad de California, la de
Wisconsin, el Colegio de Dartmouth de New Hampshire, el Colegio

�MISCELÁNEA,

93

Normal anexo al Colegio Bernard de la ciudad de Nueva York (departamento de mujeres de la Universidad de Columbia), la Escuela
Preparatoria de Maestros de Brooklyn, la Escuela Normal del Estado
de Kansas (Emporia), y la Escuela Normal Estadual y la Escuela
Preparatoria de Maestros de Oswego del Estado de Nueva York.
El Colegio Vassar para mujeres, situado en Poughkeepsie, posee un
teatro a la intemperie en el cual se han dado varias representaciones
de grande interés y mérito. Entre ellas se cuenta el espectáculo
Atenas, representado en el pasado otoño en la ocasión de cumplirse
50 años de la fundición del colegio, y que fué hecho completamente por
las estudiantas.
Otro festival alegórico universitario de interés nada común fué el
que en 1913 se efectuó en el Halles Hall de la Universidad de Harvard
·para conmemorar el centésimo qumcuagésimo aniversario de la
inauguración de dicho anfiteatro (hall). Hizo de maestro en esa
ocasión en Profesor George P. Backer, de Harvard, habiendo colaborado en aquel diversos miembros de la universidad.
La música fué escrita especialmente por un graduado de la universidad, habiendo compuesto diversos estudiantes de la misma un
canto y un coro para dicha festividad.
Como movimiento cooperador de menores pretensiones conviene
mencionar el desarrollo e influencia del drama rural como medio
educativo y como estímulo del sentimiento patriótico, artístico y
religioso.
Uno de osos dramas, el titulado "Back to the Farm" (De Regreso
a la Granja), fué escrito por un estudiante del Colegio de Agricultura
del Estado de Minnesota. Con el objeto de representarlo se ensayó
un grupo de individuos y llegó a hacerse tan popular que se formaron
cinco compañías ¡nás para darlo en casi todas las comunidades
rurales del Estado bajo los auspicios del Departamento de Extensión
Universitaria de la Universidad del Estado.
Se ha dicho que esa pieza ha rivalizado con el Colegio de Agricultura
cuanto al sentimiento que ha despertado en las clases rurales por
obtener mejores escuelas, mejores viviendas y mejor argricultura.
En todos los tiempos, la Iglesia se ha valido de las representaciones
alegóricas para dar a comprender cosas recónditas y espirituales.
En algunos casos, esto se ha realizado con tal pompa como para
hacer famosas la época o la ocasión en que se verificaron. Uno de
los ejemplos que en el particular registra la historia es el de los
Frailes Grises de Coventry, Inglaterra, quienes anualmente atrajeron
a la ciudad enormes multitudes para que presenciasen las representariones de la fiesta de Corpus. Otro ejemplo es el de los Autos
Sacramentales de Calderón, por cuya ejecución se dice que las ciudades
españolas de Toledo, Sevilla, y Granada pagaron grandes sumas de
44946-Bull. 1-16--7

�MISCELÁNEA.

95

dinero a los actores dramáticos. En tercer lugar pueden mencionarse
los festivales de la Pasión de Oberammergau, en los cuales toda una
comunidad se reune para representar cada diez años los episodios relativos a la vida y muerte del Salvador.
En cada uno y en todos estos espectáculos existen algunos de los
elementos que constituyen el actual renacimiento.
Sólo quedan por verse los resultados que el movimiento que
presenciamos haya de producir. La rapidez con que se ha propagado ha sido fenomenal. Y a se han desarrollado algunos principios
fundamentales; en tanto que un propósito bien definido señala su
curso y su breve historia.

INVENTOS RECIENTES
Propiedad de Wolven. Poughkee1&gt;$ie, Estado de Nueva York. Atenei6n de la Srta. Editb Fahnestock.

CELEBRACIÓN DEL ANIVERSARIO DEL FUNDADOR EN EL COLEGIO DE VASSAR.
Siguiendo la tendencia actual de revivir los espectáculos alegóricos y !ns representaciones al aire libre, los
miembros de la !acuitad y las estudiantas del Colegio de Vassar celebraron el aniversario del fundador
de dicho plantel con la ejecución de piezas que demuestran el interés con que las muieres que se educan
en ese gran colegio se ocupan de la literatura española. Una de las piezas representadas fué el entremés
titulado "Los Dos IIabladores," que generalmente se le atribuye a Cervantes y que rué traducido al
inglés por dos de las estudiantas del plantel, Señoritas Fahnestock y White. El grabado reproduce la
primera escena del entremés tal como fué representada.

Propiedad de Wolvcn, Poughkeepsie, Estado de Nueva York. Aten~i6n de la. Srta. Fahn estock.

ESCENAS DE LA VIDA DE CERVANTES EN ALGER.
Una de las representaciones más interesantes y agradables efectuadas en el Colegio de Vassar en el aniversario de su fundador fué la de las "Escenas del Cautiverio de Cervantes en Alger," las cna es
fueron escritas por la seftorita Virginia Archibold, alumna de dicha institución y representadas en el
hermoso claustro de la misma. Acerca de dicha representación ha escrito alguien lo siguiente: "La pieza
fué montada con sumo cuidado y ~usto, habiéndose reproducido la atmósfera de la misma por medio
de adecuados vestidos y de hábiles toques de color. Los homenajes realizados en el palacio de
Hassan Pasha, la celosla detrás de la cual se sienta la belleza del harem, los bailes ejecutados para
deleite del rey y la encantadora música de churumbelas que le sirvió de acompañamiento, demo·
straron perfecto conocimiento de la época y del pa!s."

ti

1111 ..

(1) Nuevo aparato para cortar pasto, que no sólo corta la hierba
sino que deja el césped completamente liso. Pesa 1,000 libras y es
impulsado por un motor de gasolina que lo hace funcionar hasta en
una pendiente de 5 por ciento. El que lo maneja puede regularizar
con una palanca de que está provisto la altura a que debe cortarse el
pasto. Este invento viene a llenar una necesidad en muchos países
de América, donde debido al furor que ha despertado el juego de
golfo hay que cortar grandes extensiones de pasto para la demarcación
de las pistas.
(2) En los grandes gimnasios de los Estados Unidos se ha instalado
un nuevo aparato para el tratamiento de las afecciones nerviosas que,
3egún se dice, no sólo es muy conveniente para las personas que sufren
de los nervios sino que es un magnífico estimulante para aumentar la
circulación de la sangre y para la curación de cierta clase de parálisis
reacia a otros tratamientos. Es movido por electricidad y consiste
en una serie de tiras de cuero acolchadas que están fijas a dos columnas
que giran con rapidez. El paciente se coloca de pie en medio de estas
dos columnas que al girar hacen que las tiras le azoten el cuerpo con
la fuerza que pueda resistir, lo que le hace poner inmediatamente la
sangre en circulación. Las tiras son suficientemente anchas para
evitar que corten o lastimen la piel.
(3) Invento para medir la presión de la sangre llamado " manómetro," que ha sido perfeccionado recientemente y que es considerado
por las autoridades médicas como un invento de gran importancia.
El aparato marca la presión de la sangre en una esfera muy parecida a
la de un manómetro de vapor, estando su escala dividida en milímetros.
Su funcionamiento es relativamente muy sencillo. Como en los
últimos años se ha dedicado especial atención al examen de la presión
de la sangre, los médicos que han examinado el nuevo invento creen
que será el medio de determinar a tiempo el momento en que la presión

�96

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de la sangre no es regular, a objeto de evitar por medio de tratamiento
el endurecimiento de las arterias, que es el resultado frecuente de ello.
(4) Una maestra de escuela ha puesto en práctica un nuevo método
para enseñar las reglas fundamentales de la aritmética, el cual consiste
on un tablero que contiene varias hileras de cifras desde O hasta 144
separadas por cuadritos. Si se desea sabor el producto de dos cifras,
6 por 4, por ejemplo, se busca el número 6 en la hilera superior del
tablero y el 4 en la dol lado izquierdo, se coloca verticalmente una
regla en el cuadrito del 6 como se ve en el grabado, y otra en el del
4, siendo el resultado el que aparece en el vértice del ángulo formado
por las dos reglas, o sea 24. Si lo que se quiere es dividir 24 por 6,
se coloca una regla entre los números 6 y 24 y otra en la que pasa
por debajo de este último, siendo el resultado el que aparece en el
· extremo de afuera de la segunda regla, o sea 4.
(5) Con frecuencia se pide a los fotógrafos de periódicos que
obtengan vistas de acontecimientos nocturnos o que OCUITen en días
en que hay muy poca luz, tales como procesiones o desfiles, demostraciones públicas, etc., lo que era casi imposible hasta hace poco que se
inventó un aparato muy ingenioso para sacar instantáneas que contiene una gran cantidad de pólvora luminosa que al inflamarse cierra
automáticamente el obturador del aparato fotográfico a que está
prendido. Por medio de este sistema se pueden sacar vistas nocturnas de objetos que pasan muy rápidamente hasta con una exposición de un milésimo de segundo. El grabado muestra el aparato
fotográfico con el nuevo invento y la manera como se hace funcionar.
(6) Hasta ahora se ha dificultado la manera de saber con precisión
cuándo se han inflado debidamente los pneumáticos de un automóvil:
lo que es de suma importancia en el automovilismo, pu~s no rinden
·buen servicio cuando se les infla mucho o se les deja un poco bajos.
Para solucionar este problema se acaba de poner a la venta un nuevo
invento para inflar automáticamente los pneumáticos. Antes de
bombear el aire, el operador tiene que mover la aguja de una muestra
hasta que indique el tamaño del pneumático para suministrarle la
cantidad de aire que necesita. El nuevo aparato ha sido instalado en
el frente de muchas cocheras para automóviles, a fin de que los
automovilistas puedan hacer uso de él sin que les cueste nada.
(7) Como la maquinaria desempeña el papel más importante en la
industria carbonífera, se ha suprimido por completo el empleo de
brazos para la carga y descarga de grandes cantidades de carbón en
los puertos, como lo indica el presente grabado que representa un
aparato que descarga automáticamente el carbón de los vagones del
ferrocarril, lo deposita en un gran receptáculo y lo hace rodar luego
por una canal hasta las bodegas del buque que se desea cargar.
(8) En vista de que las cartas de copia han venido a ser muy
comunes en los negocios, se ha hecho necesario el invento de una
máquina que escriba cada carta por separado, y pueda escribir todas

�98

,,

....

,

LA UNION PANAMERICANA.

las que se necesiten en corto tiempo. Con este fin se ha inventado
una máquina de escribir denominada "perforadora, " que perfora una
tira de papel en la misma forma que las que se usan para los pianos
automáticos, la cual se coloca en un aparato que se pone detrás de
una máquina de escribir y que conecta cada tecla con una palanca,
haciéndola funcionar por medio de electricidad. Por medio de este
sistema, una sola persona puede atender a cuatro o cinco máquinas a
un tiempo, y como las cartas originales pueden disponerse de modo
que paren en cierto punto para que el dactilógrafo pueda poner el
nombre y la dirección de la persona a quien se le dirige, el aspecto
general de dichas cartas es igual al de las escritas a mano.
(9) Aparato para evitar el golpe de las cortinas de las ventanas
contra los cristales. Es una especie de gancho con un vaso neumático: cuya fuerza de succión lo mantiene adherido al lugar aun
cuando sople un fuerte viento, pues, el gancho de la cortina 10
mantiene firme.
(10) Un inventor ha logrado al fin construir un aparato para la
transmisión inalámbrica de la música, habiéndose demostrado que
esta música puede reproducirse fielmente y con todo su encanto
original por medio de este ingenioso método. El mecanismo del
instrumento no es complicado. En la estación central se coloca
generalmente un fonógrafo sin bocina al lado de un teléfono inalámbrico. En la posición ordinaria ocupada por la bocina se colocan
unas bocinas ordinarias de teléfono que se unen al aparato por medio
de un alambre. Estas bocinas están conectadas a un cable que va
a una torre aérea. En el momento en que se toco la música las
bocinas del fonógrafo la conducen por medio del alambre al teléfono
inalámbrico, que transmite las vibraciones a las antenas. Al desprenderse de estas últimas, las vibraciones llegan a las diversas estaciones
receptoras, de las cuales son transmitidas por alambre a los lugares
que se quiera. Por medio de receptores telefónicos provistos de
pequeños micrófonos que aumentan el volumen de los sonidos, se
reproducen las vibraciones y por consiguiente la música. La bocina
que se ve cerca del canapé está en uno de los extremos del alambre.
Los que oyen la música no ven ningún aparato. El aparato transmisor aparece en el pequeño grabado de abajo.
(11) Se ha perfeccionado y puesto en uso un nuevo método de
transmitir noticias de una estación central a varias oficinas editoras
&lt;le boletines de noticias en una de las ciudades principales de los
Estados Unidos. Los datos se imprimen automáticamente en largas
tiras de papel que se van enrrollando a medida que van llegando más
noticias. Las letras de los avisos son de 2 pulgadas y pueden
divisarse desde larga distancia. Pueden escribirse 750 palabras por
hora. En un caso, una de las oficinas de boletinr 3 estaba situada a
25 millas de la estación central.

1
Atención de Tbe American Maa:s.zine- oí Art.

LA MADRE.
En la actitud, en la mirada y en cada una de las lineas de 03ta hermosa concepción de Marie Danforth Page se ven e I
amor el orgullo y la devoción de la madre. El cuadro que s~ reproduce figuró en la 111 expos1c1ón anual de arte
de la 'Academia de Bellas Artes de Filadelfia, que estuvo abierta desde el 6 de lebrero hasta el 26 de marzo de este
año. La Señora Page es una de las mejores retratistas de los Estados Unid!)S, siendo muy qlebrados los r~tratos de
niños que ha hecho. Sus obras se han expuesto en Boston, Nueva York, F1ladelfia, y Wái!hinJ(tony en casi todas las
delllM ciudades de dicho pa!s. Es miembro de la Sociedad Copley de Boston y de la Un16n Internacional de Arte
y Letras de Par!s.

�Ateoci6n de The American Magazine oí Art.

EL CAZADOR DE ZORROS.
Entre los cuadros más notables que figuraron en la I ll exhibición anual de la Academia de Bellas Artes de Pensil·
vania cuéntase el que aqu( se reproduce y que se debe al pincel de Frank W. Benson, uno de los principales artistas
de los Estados Unidos y célebre por sus creaciones al aire libre. Acerca del cuadro de referencia encontramos en
'rhe American Magazine o! Art el siguiente favorable juicio: "La figura del cazador aparece hábilmente dibujads
sobre el cielo que le sirve de fondo. Ella sugiere una impresión do majestad, de soledad y de dominación. Al despuntar la aurora, se ve al través del velo de una nube una claridad amarillenta; el aire está !r!o y refrescante; el mundo
amplio y por sobre él so cierne un espiritu de aventura. El perro representa el compañerismo y sirve al mismo
tiempo para armonizar la composición."

Atención de The Outing Publishing Company.

OVEJAS SALVAJES BUSCANDO PASTO EN UNA CIUDAD.
Entre los más timidos animales salvajes de las regiones montañosas del oecidente de los Estados Unidos se cuentan
las ovejas de montaña. Por lo general, estos animales son tan astutos que a los cazadores se les hace di!iciJ acercArseles a tiro de escopeta. Sin embargo, durante el rigor del invierno sufren con !recuencia a causa de la escasez
de pasto. Algunos moradores de pueblo de Ouray en el Estado de Colorado, advirtieron hace cosa de tres años
que estos IIIl.imales se acercaban alas colinas circunvecinas en busca de mejor pasto. Las pobres criaturas despertaron la compasión de aquellos1 quienes depositaron algún heno en las afueras del pueblo, donde fué devorado por las mismas. Las autoridaoes se ocuparon en seguida del asunto, por lo que desde entonces se compra la·
alfalfa de invierno para las dichas ovejas, muchas de las cuales se han domesticado hasta el punto de habérseles
reducido a unos corrales donde se les alimenta. Cuando comienza el verano, las ovejas salvajes vuelven tan
veloces como antes a sus montañas. Con el fin de proteger a sus favoritos, los ciudadanos de Ouray han conseguido que su legislatura dicte una ley por la cual se prohibe matar las ovejas de montsña del Estado de Colorado.

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La Oficina de Estadística Rural del Gobierno argentino calcula que
&lt;le la cosecha correspondiente al año de 1915-16 podrán exportarse,
unos 6,000,000 de toneladas de cereales.--Según el informe oficial
relativo a los ferrocarriles del Estado que fué presentado al Ministro
de Obras Públicas, el 31 de diciembre de 1915 había en la República
Argentina 5,582 kilómetros de ferrocarriles pertenecientes al Estado,
y más de 28,000 kilómetros pertenecientes a particulares. De los
primeros, 5,098 kilómetros eran de vía estrecha y 484 kilómetros de
vía ancha, de los cuales, 49 kilómetros de vía angosta fueron construídos por el Estado en 1915 y 299 kilómetros de vía angosta, desde
Formosa hasta Embarcación, fueron adquiridos por el mismo el 31
de agosto de 1915.--Para conmemorar el descubrimiento de
América, la ciudad de Palos, en España-puerto de partida de Colón
en su primer viaje a América- ha abierto una avenida en la cual se
han donado terrenos a cada uno de los Gobiernos de las 21 Repúblicas
americanas para que construyan edificios conmemorativos. El 15
de marzo de 1916 se inauguró con imponentes y apropiadas ceremonias el edificio argentino, el cual es del estilo arquitectónico que
predominaba en el período colombino.- -Una expedición científica
enviada por la Sociedad Geográfica Alemana bajo la dirección del
Dr. Luis v'-itte, está efectuando en la actualidad exploraciones cer_.a
de los Lagos Viedma y Argentino, en las montañas del territorio
patagónico argentino, habiendo conseguido ya una gran colección de
muestras de la fauna y de la flora de aq_uella región.--El Gobierno
de Costa Rica ha establecido una legación en Buenos Aires servida
por un ministro plenipotenciario. --La Comisión Nacional del
Centenario ha entregado a las autoridades de Córdoba la suma de
70,000 pesos para la construcción de un edificio para la escuela Castro
Barros, que se erigirá en honor del patriota y prócer de ese nombre
que era natural de Córdoba. El edificio se construirá en un parque
situado cerca de esa ciudad y podrá alojar 300 estudiantes.- -El
Ministerio de Agricultura ha hecho importantes modificaciones a la
ley de inmigración, sometiéndolas a la aprobación del Presidente.-Debido a la escasez de carbón de piedra, se ha aumentado notablemente la actividad en los cuatro yacimientos de petróleo de la República. El quebracho, como substituto del carbón mineral, continúa teniendo buena demanda, con precios cada vez más altos.
Desde el mes de enero del corriente año hasta la fecha, se han empleado
constantemente más de 5,000 trabajadores en el corte de maderas,
103

�104

LA UNIÓN PANAMERICANA,

BOLIVIA.

debiendo advertirse que los extractos de quebracho en 1915 ocuparon
el cuarto lugar en las exportaciones argentinas, ascendiendo su valor
total a 15,873,372 pesos, suma que indica un aumento de 10,686,426
pesos respecto al año ant~rior.--Pronto se e~ta~lecerán grandes
fábricas de baldosas en vanos lugares de la Republica, con el fin de
utilizar los extensos yacimientos de arcilla, material adecuado para
la fabricación de toda clase de baldosas, azulejos y artículos de alfarería.- -La empresa de tranvías la Trasatlántica, de Buenos ~ires,
transportó en el mes de febrero del corriente año 2,203,461 pasa3eros.
Durante el citado mes, la ganancia bruta ascendió a 123,541 pesos,
de los cuales la compañía pagó a la tesorería de la ciudad por la concesión, la suma ele 3,805 pesos, o sea un 3 por ciento del total.- Según la estadística demográfica, durante el año de 191~ hubo en el
Territorio de Neuquén 1,212 nacimientos, 483 defunciones y 178
matrimonios. Teniendo en cuenta el número de habitantes, la proporción de mortalidad fué tan baja como la de cualquier otro ~erritorio o Provincia de la República.--En 1915 las pequeñas porc10nes
de terrenos margosos bajos de la Provincia de Buenos :tires, _en los
cuales se cultivaron esparragueras, rindieron una gananc1~ líqUida _d~
más de 2,000 pesos por acre.--El Museo Social .Argentmo ~ublico
recientemente un libro de 250 páginas que contiene datos lillportantes recopilados al hacer su propaganda en favor de la Ne_utralización del Tráfico Marítimo Interamericano.--La ley de accidentes
del trabajo sancionada recientemente por el Congreso N~cional,
prescribe que se hagan indemnizaciones liberal.es a lo~ traba3_adores
que sufran accidentes en el curso do sus tareas mdustnales, mientras
se hallen o estén prestando servicio a otra persona. La ley co~~rende
las personas que trabajan en las fábricas, talleres, ~stablec~ie~tos
industrialos, minas, hornos de fundición, construcción de edi:fic10s,
excavaciones, industria agrícola, etc. El patrón qu~da exento ~e
responsabilidad siempre que pueda probar que el accidente ocurrió
debido a la falta o negligencia del obrero o de un tercero.--El
Congreso Eucarístico Argentino celebrará sus sesiones en la ~i~dad de
Buenos Aires desde el 19 hasta el 21 de julio de 1916, presidido por
el Arzobispo Monseñor Espinosa, y tanto el Delegado post?lico como
todos los Obispos argentinos tomarán parte ~n.sus deliberaci~nes.- El 18 de abril del corriente año, puso en serv1c10 el Ferrocarril Central
Ar(J'entino un nuevo tren expreso entre Rosario y Retiro, compuesto
enferamente de coches construídos en los talleres que posee en la
primera de estas ciudades. El nuevo material rodante es por todos
conceptos igual al importado, habiendo sid~ fabricado po~ obre~os argentinos, con materiales del país.--En vista de la creciente 11:&gt;.portancia comercial de los puertos de la costa patagona, se han termmado
ya los preparativos para construir varios faros y boyas en todos los

lugares importantes situados a lo largo de la costa meridional.-El tráfico de carga del puerto de Buenos Aires fué, durante el primer
trimestre de 1916, como sigue: Importaciones, 19,584 vagones, o sean
439,691 toneladas, contra 21,836 vagones, o sean 520,635 toneladas
en igual período de 1915; exportaciones, 6,329 vagones, o sean 112, 779
toneladas, contra 8,046, o sean 171,534 toneladas, en 1915. Los
principales productos de exportación fueron el trigo, el maíz, la avena
y la linaza; de este último se exportaron recientemente 400,000
bushels con destino a los Estados Unidos. El carbón de piedra fué
uno de los principales productos de importación.-- El Departamento Nacional de Trabajo ha recibido un pedido de 2,250 obreros
para la explotación de los bosques del Chaco y Santiago del Estero.
El 50 por ciento del valor del pasaje corre por cuenta de los industriales o patrones, y el resto se les anticipa a los obreros para que lo
reembolsen al cobrar sus salarios. Los ferrocarriles han hecho un
pedido de 1,200 obreros para trabajos en las Provincias de Santa Fe
y Buenos Aires con un salario de 2 pesos diarios, en tanto que la
Dirección de Fondo de Caminos pide 200 braceros a quienes les pagará un sueldo que varía desde 30 hasta 33 centavos por metro.-Según el informe oficial presentado por la Oficina de Estadística y
Economía Rural del Ministerio de Agricultura, el valor de las ventas
de ganado vacuno procedente de las haciendas, fué en 1914 de 29,899,955 pesos moneda nacional, en tanto que en 1915 ascendió a
114,643,257 pesos de la misma moneda. El valor de la carne congelada, que ocupó el segundo puesto en las exportaciones argentinas,
ascendió en 1915 a 73,717,502 pe"los, o sea un aumento de 40,889,728
pesos respecto de 1914.--En Rosario, segunda ciudad dela República
en cuanto a tamaño, y que el 29 de febrero del corriente año tenía
234,885 habitantes, hubo en los meses de enero y febrero 1,401 naciinientos, 239 matrimonios y 851 defunciones. El promedio de
nacimientos por cada 1,000 habitantes fué durante el año pasado de
36.6; el de matrimonios de 6.4, y el de defunciones de 20. Durante
los meses de enero y febrero entraron al puerto de Rosario 125 buques
extranjeros y salieron 108; llegaron 1,767 pasajeros por los ferrocarriles y salieron 1,252.

f

105

Las exportaciones de mineral de estaño de Bolivia durante el año
de 1915 sobrepasaron todos los cálculos, pues según datos oficiales
ascendieron a 91,612 toneladas contra un record anterior de 67,189
toneladas efectuado en 1913. En la compra. de este producto, los

�106

LA UNIÓN PANAMERICANA.

BRASIL.

Estados Unidos han llegado a ocupar el segundo lugaT después ~e ~a
Gran Bretaña, que es el principal consumidor, p~~o todo parece md1car que desde el establecimiento d~ ,nuevas fun~1c1one~ fundadas con
capital norteamericano la producc10n del comente an? será mu?ho
mayor, llegando los Estados Unido~ a ser el consumidor más importante que ese producto ha temdo hasta ahora.~-The Wool
Company of Bolivia es el nombre de una nueva compania que se ha
organizado en los Estados Unidos para explota~ en gran escala la
industria de la lana de alpaca, habiendo establecido ya aquella. compañía oficinas en La Paz. Se calcula que en ese pi-..ís hay .rrullares
de alpacas salvages que no se esquilan, de modo que po~ medí~ de un
trabajo sistemático la compañia espera que la nueva mdustna será
muy beneficiosa porque hasta ahora no se han he?ho ma~ores esfuer~os
para sacarle utilidad a ese animal.--~! conocido escn~or argent:no
Sr. Wenceslao J. Molina acaba de publicar en Bue.nos Aires ~~i', lillportante obra sobre Bolivia, e~ fa que ha?e ver las diver_:ias. act1vid~des
comerciales e industriales de rmportrmcia de esa _Republica Y sen.ala
muchos otros datos de información general.--Para fomentar el
tráfico de carga de Bolivia por el Ferrocarril de ~ca a La Paz, así
como para halagar a los exportadores, la gerencia de esta empresa
acaba de publicar una nueva tarifa reduciendo el flete de much~s
artículos. El Tiempo de La Paz, correspondiente al 14 de abril
último, publicó una larga lista de dichos artículos y da otros detalles
relativos a los cambios que se han efectuado en los fletes.--La
Srta. María H. Oropeza, oriunda de Bolivia, obtuvo hace poco el
grado de dentista en la Universidad de ~a Pa~ ~espués de cu~tro
años de estudios, siendo la primera mu1er bolivia~a que adqmere
ese t 'tul
i o. Según la prensa boliviana' esta señonta sobresalió
·, di en
sus estudios y su tesis fué considerada tan buena que los peno cos
locales la reprodujeron íntegramente.--El cuerpo .de explora~ores
bolivianos ha efectuado últimamente grandes excursiones y ma~chas
a diferentes puntos de la República. En una de ella~ se yer?!-eron
algunos muchachos, pero los demás miembros ~e la mstituc10n se
prestaron inmediatamente a ir a buscarlos, ternendo que recorrer
una O'ran distancia bajo condiciones poco favorables, pero finalmente
logra~on encontrar a sus compañeros perdidos, algunos de los cuales
estaban tan cansados que no podían continuar la march~.--La
Sra. Dubois Chateaux d'Oex, institutora francesa que ha ~~do ~ontratada para dirigir el Liceo Normal de Niñas de La Paz, salio recientemente para Bolivia donde se la espera de ~ momento a otro con
gran ansiedad pues créese que mejorará considerabl~mente los cursos
de la institución.--El Banco de la NBció? .Boliviana de.~ª Paz
acaba de decretar un dividendo de 4.30 bolivianos por acc1?n.-El Ministro de Relaciones Exteriores de Venezu.ela. ha pedido por

conducto oficial una serie de ejemplares de las composiciones musicales más populares de Bolivia, hecho este que prueba el aprecio de
que goza de la música boliviana en otros países.

107

El valor del comercio exterior del Brasil indicó en los dos primeros
me~es de 1916 un aumento de 46,828 contos en papel en las importaciones y de 2,364 contos en las exportaciones, en comparación con
el mismo período de 1915.--Dentro de poco tiempo se construirá
en Río de Janeiro un asilo de marineros con arreglo a los mejores
modelos de su clase en Europa y América.--Durante el año fiscal
comprendido entre el 1° ele julio de 1914 y el 30 de junio de 1915, la
producción mundial de café ascendió a 17,886,000 sacos de 60 kilo
gramos, de los cuales 8,174,130, o sea aproximadamente un 46 por
ciento, fueron exportados a los Estados Unidos. De ese total
produjo el Brasil 11,867 ,000 sacos, o un 72 por ciento, 5,840,994
de los cuales fueron enviados a los Estados Unidos, lo que representa
un 45 por ciento del total de las importaciones de café hechas por
este último país. Se calcula que la próxima cosecha de café brasileño excederá a la última en cerca ele 1,000,000 de sacos. En todo
el mes de febrero se embarcaron por el puerto de Santos 851,155
sacos de café, en comparación con 712,046 en el mes de enero. El
vapor Wenbergen de la Brazilian Lloyd Company, zarpó recientemente de Río de Janeiro con rumbo a Nueva York, conduciendo
un cargamento de 96,000 sacos de café.--El Comité de Organización ha enviado invitaciones para el Quinto Congreso de Geografía
Brasileño, que se reunirá en la ciudad de Salvador, capital del Estado
de Bahía, del 7 hasta el 16 de septiembre de 1916. Se espera que
esta sesión sea más concurrida e importante que cualquiera de las
que hasta ahora ha celebrado dicho congreso.- -La nueva Escuela
de Aviación establecida por el Club Aero Brasileño fué inaugurada
recientemente con ceremonias muy apropiadas.--Fué sometido
a la aprobación de la Legislatura del Estado de Pernambuco un
proyecto de ley que crea un servicio de bosques para regularizar el
corte de maderas y conservar los bosques del Estado.-- Según un
informe publicado recientemente por el Ministerio de Agricultura, el
valor de las importaciones anuales de pescado salado y en la tas del
país asciende a más de 20,000 contos, pero se está haciendo una
activa propaganda con el fin de estimular la industria de la pesca y
el consumo de pescado de agua dulce y de agua salada en el Brasil.-- .
El buque Seguranta, de 4,000 toneladas, inauguró recientemente

�108

LA UNIÓN PANAMERICANA.

una nueva línea de vapores entre Nueva York y los puertos brasileños,
la cual se denomina Commercial South American Line.--Se calcula
que en 1916 se cosecharán en el Estado de Río Grande do Sul más
de 500,000 kilogramos de lino, en comparación con 50,000 kilogramos
que se produjeron en 1915, agregándose que el área que había cultivada en abril y mayo del corriente año era el doble de la del año
anterior.--Se ha publicado el informe del Banco del Brasil correspondiente al año de 1915, el cual demuestra que el estado de dicha
institución bancaria fué más próspero en esa año que en cualquiera
de los tres anteriores. Su estado de prosperidad se refleja en el
aumento que se advierte en las liquidaciones y saldos de sus agencias
generales en toda la República, cuyo saldo total en efectivo ascendía
el 31 de diciembre de 1915 a 17,407 contos, en comparación con 8,038
contos que habia en caja el 31 de diciembre de 1914.- ·- Después
de celebrar sesiones en Panamá, Perú y la Argentina, el Congreso
Evangélico Latinoamericano se reunió recientemente en Río de
Janeiro para continuar la discusión de importantes problemas
evangélicos.--El Gobierno del Brasil ha firmado un contrato
para la construcción del edificio de la Escuela de Medicina en Río
de Janeiro, que habrá de terminarse dentro de 22 meses, y cuyo
costo ascenderá a 2,180 contos.--Según el informe presentado por
el Director de Telégrafos, a fines de 1915 habia en el Brasil 36,705
kilómetros de líneas telegráficas con 68,315 kilómetros de alambre.
Rabia 725 oficinas de telégrafos, 6 oficinas semafóricas con servicio
telegráfico, fuera de 17 estaciones radiográficas. Se enviaron un
total de 3,589,417 telegramas interiores que contenían 64,587 ,951
palabras, y se transmitieron al extranjero 263,988 mensajes que
contenían 4,058,453 palabras. El producto en bruto de los tele!!l'amas
enviados fué el mayor que se ha registrado en la historia
b
•
del servicio, habiendo ascendido a 14,573 contos, en comparación
con 11,405 contos en 1914.--Se ha organizado en Sao Paulo un
Club Nacional para el Cultivo del Maíz que, como su nombre lo indica,
tiene por objeto estimular el cultivo de tan importante grano en el
Brasil. Estos clubs se establecerán donde quiera que residan 10
o más miembros. No es necesario pagar ninguna cuota para ser
miembro activo o cooperativo. Los miembros activos habrán de
cultivar media hectárea de maíz en conformidad con las instrucciones que reciban del Club Nacional. Como los elevados ideales
que se propone realizar la asociación han despertado grandisimo
entusiasmo, se espera que este movimiento alcance un éxito completo. La segunda Exposición Nacional de Maíz se celebrará en
la ciudad de Bello Horizonte, del 19 al 21 de julio de 1916. Los
mejores expositores obtendran premios cuyo valor excede de 300
contos, ofreciéndose tres premios por cada variedad.--Aún no se

lQg

COLOMBIA.

fª

~ado defini~ivamente la fecha de la visita que habrá de hacer a
.osd stt~dods lUBmdos una comisión que representará el comercio y la
m us. na e rasil' pero se espera que muy pronto se nombrarán

losNmiembyros que la compondrán Y se publicará la fecha de su llegada
a ueva ork.

COLOMBIA
.....

..

El valor total del comercio exterior de la República de C 1 b'
1915 a
d''
o om 1a en
d scen 1? $47,~23,526 oro, de los cuales $18,658,178 corres~¡n en a la i~porta~1ó1:1 y $29,265,348 a la exportación. En 1914
. cho valor fue el siguiente: Importaciones $20 979 229.
t
~iones, $3~,632,884; total, $55,612,113. Al 'com~ara; las' c~::a:r ;~
ambos per~odos res~lta que on 1915 hubo una diminución de $2 321 050 en
y una de $3 ,367 ,53 6 en 1as exportaciones
· ' lo
'
d las 1mportac10nes
. .
.
q~ie a ~na clumnuc1ón ele $5,688,586 on el valor total del comercio' de
&lt;.bcho ano. El saldo a favor del país fué de $10,607,170 en 1915 de
$11,653,6_55 en 1914.- -El Cónsul de Colombia en Londres ha avi[ado
a su Gobierno po_r cond~cto del Ministerio de Relaciones Exteriores
que s~ han cumph~o estrictamente todos los compromisos de la deud;
e~tenor de _Colombia y que el Comité do Tenedores de Bonos ha pub~cado un mforme on que elogia la puntualidad del G b'
l
biano --L A d .
.
o 1erno co omb.
ª c~ .~mia ~olomb1ana de Jurisprudencia ha acordado
nom ra.r una ~om1S10_n ele cmco miembros para que redacte un proyecto
de ley sobre ~sp~~ción ~e la abogacía en cumplimiento del artículo
44 de
nac10nal ' y otro de rec,lamentos
y es t a t u t os que
d la constituc1on
·
o
pue ª.n servir de base para la formación de un Colegio de Abogados en
la cap1~al ele la Rcp~blica y en cada cabecera de distrito judicial.- Esta mism~ ~cade~1a h~ no~bra&lt;lo delegados ante el Congreso Americano de ~1bliogr_af1_a, H~s~oria y Ciencias Sociales que se reunirá en
Buenos Aires e~ Julio proximo con motivo del Centenario de la jura de
la Independencia, a los Dres. Eduardo Talero y Guillermo Anciza _ _
Según datos publicados por El Correo del Cauca, la producc:ón de
tcao en el_ Departamento del Valle durante el año de 1915 fué de
,148,9~0 ki~os, v~luados en ~459,560 oro y repartidos por Provincias
como sigue. Cali, 31,000 kilos; Palmira 261900· Buga 172 250.
T 1 , 219 ,~?50 ; R o11
· 3871000 1· y Cartac,o
'
'77 500
'
e anillo,
El' per10
·,' d'ICO'
f
· ·
o 1
,
•
d u ua,
De re erenc1a dice _que el número do árboles de cacao que hay en el
epartamento asciende a 4,595,600, que debieran producir normalmen~e más de 9,000,000 de kilos, pero la producción ha disminuido
cons1de_rablemente en los 15 últimos años debido a que los cacaotales
que existen en el Valle del Cauca tienen generalmente más de 60

ª

44946-Bull. 1-16--8

�110

LA UNIÓN PANAMERICANA.

COSTA RICA,

años de sembrados, sin que nunca se hayan abonado los t~rrenos.de
las plantaciones que por ley natural han. agotado su. sa:71-a,, motivo
más que suficiente para que su producción haya disIIllllmdo
gresivamente.-- La Asamblea del Departa~ento ?el AtlíÍnt·co
dictó una ordenanza declarando fiesta del trabaJo el dia 10 de mayo
de cada año y asignando una suma para la exposición obrera que se
celebrará próximamente en la capital del Departamen~o.- -El
Gobierno Nacional sometió a la consideración de la Sociedad de
Ingenieros de Bogotá los planos y el presupuesto para la ap~rtura de
las Bocas de Ceniza (bocas del Río Magdalena) que elaboro la casa
alemana contratista. Esta pone para la obra un capital de $6,000,000
sobre el cual debe reconocerle el Gobierno un 7 por ciento anual. Una
vez terminados los trabajos, el Gobierno atenderá al desarrollo co~ercial que seguirá, ya por el nuevo puerto marit~mo de Barranqu1lla,
que será el mejor de Colombia, ya por la multitud de artículo~ que
podrían exportarse y que hoy, por el transbordo del ferrocarr1_l, no
se exportan. Las obras se principiarán tan pronto como el Gobierno
apruebe los planos y el presupuesto citados.--~l General Ramón
González Valencia, ex-Presidente de la República, acaba. de ser
nombrado Ministro Plenipotenciario de Colombia ante el Gobierno de
Venezuela.--Con motivo del tricentenario del ilustre autor del
Quijote, la municipalidad de Manizales dispuso dar el nomb~e de
Avenida Cervantes a la calle principal de esa ciudad.- -En la c1:1dad
de Ibagué, capital del Departamento del Tolima, se ha _orgamzado
una compañía con el objeto de facilitar terrenos a~ropiado~ a los
agricultores pobres, cuyos escasos recursos no les p~rm.1ten dedicarse a
su oficio 1 y que andan muchas veces sin morada fiJa, con sus esposas
é hij os.--La Época de Cartagena anuncia que en Nueva York se ha
organizado una compañia anónima bajo el nombre de The Bogotana
Packing House con un capital de $1,000,000 oro, la ~u~l _establecerá
un matadero a orillas del Río Sinú y beneficiará al prrn~1pio 10~ re~es
diarias. Los empresarios confían en que esta industna contr1bwrá
como en la Argentina al desanollo del país.--El Gobernador del
Departamento de Santander ha aprobado el contrato sobre construcción del Ferrocarril del Carare, lo que ha causado ma?n.ifica
impresión y entusiasmo en ese Departamento.- Con gran_ ~ctividad
se lleva a cabo en el Territorio del Caquetá la construcc1on de un
camino de herradura, que terminará. frente a la desembocad~~ del
Río Pescador · será paralelo al del Orteguasa y atravesará vast1snnas
regiones incultas sumamente ricas.--Próximamente s~ pondrá ~l
servicio público el Acueducto de Riohacha, obra de suma 1~portancia
para el saneamiento y adelanto de ese puerto atlá.nt1co.--~n
cumplimiento de la Ley 47 de 1914, se ha dado principio a los trabaJOS
de construcción de la Carretera de Cúcuta al Río Magdalena, en el

P:º-

111

tr~yecto comprendido entre la ciudad de Ocaña y dicha artería fluvial.
Mientras se construye el Ferrocarril de Tamalameque, esta vía
resolve:á de man.era satisfactoria, rápida y económica, los problemas
comerciales relacionados con el desarrollo de esas regiones.--En el
punto denominado Campoalegre, entre las poblaciones d~ San Francisco Y Cabal, del Departamento de Caldas, se ha inaugurado una
ma?nifica Planta de Energía Eléctrica, la cual producirá luz para
vanas de las poblaciones circunvecinas y fuerza para los diversos
establecimientos industriales de los alrededores. La maquinaria de
la empresa es de lo más moderno en su clase.--El Jefe de Estadística
del Ministerio de Agricultura elabora un plan para levantar el censo
de la industria pecuaria del país en el menor tiempo posible.- -Por
decreto presidencial de 18 de marzo último se suspendió la colonia
penal de Fundación desde el día 15 de abril próximo pasado, trasladándose los presos que había. allí a la Penitenciaría de Cartagena.

En el mensaje que el Presidente Alfredo González envió al Congreso
el 1º de mayo del corriente año, se consagra especial atención a los
problemas económicos que en la actualidad afectan al país, y se manifiesta que la&lt;, relaciones internacionales de Costa Rica son sumamente
satisfactorias. Este año se ha hecho un gran progreso en todos los
ramos de educación, habiéndose matriculado 35,713 alumnos en las
escuelas de la.República, número que indica un aumento de 3,164 en
la concurrencia respecto del año anterior. Siéntese la necesidad de
un ~úmero adecuado de maestros debidamente instruídos y, con tal
motivo, el Gobierno se propone enviar algunos de ellos al extranjero
para que estudien los métodos y elementos docentes más modernos.
En el primer año de la existencia de la escuela normal se matricularon
más de 350 alumnos de ambos sexos, y se cree que el éxito de dicha
institución es seguro. En conformidad con el decreto del 22 de
octubre de 1914, los trabajos en las calzadas y caminos públicos se
facilitaron notablemente mediante el empleo- por vez primera en la
República- de los presidiarios.- -Los ingresos del Ferrocarril del
Pacífico ascendieron en 1915 a 683,996 .82 colones, en tanto que los
egresos ascendieron a 598,318.15 colones, quedando así una ganancia
líquida de 85,678.67 colones. El producto líquido de este ferrocarril
sólo ascendió en el año de 1914 a 43,169.31 colones, en tanto que en
1913 hubo un déficit de 63,992.80 colones. La balanza del comercio
a favor de la República ascendió en 1915 a 11,812,471 colones, suma
que resulta la más alta que en muchos años se ha alcanzado. Debido

�112

LA UNIÓN PANAMERICANA.

principalmente a la crisis ocurrida en el comercio marítim~~ la renta
del Estado que en 1914 ascendió a 8,601,690.03 colones, baJO en 1915
a 6,334,445.50 colones, puesto que la may?r parte ~e dicha renta se
obtiene de los derechos de aduana sobre las 1mportac10nes, que en 1914
ascendieron a 16 240 170 colones y en 1915 bajaron a 9,631,790
colones. La deuda ;ública ascendía el 31 de diciembre de 1915 a
41 280 756 63 colones o sea un aumento de 3,753,844.35 colones
re~pecto d~ 1914, habiéndose pagado c~n pun~ualidad el interés que
devenga la misma. Hubo muy poca dif~r~ncia entre el valor. de las
exportaciones de 1915 y el de las que se hicieron en 1914: Casi todos
los productos que Costa Rica pudo expo~tar obtuvier~n buenos
precios en 1915, esperándose que las exportac1o~es mostraran en 1916
un notable aumento respecto de los años anteriores.-- El Congreso
aprobó recientemente una ley autorizando al Pre~idente para que
levante un empréstito de $500,000, para construir. un mu.elle en
Puntarenas, puerto del Pacífico donde se halla la estación termmal del
Ferrocarril del Pacífico. Se calcula que por este puerto se hace anualmente un comercio de importación y exportación que representa
12,000 toneladas, y la referida ley impone una. contribución de 5 ~olo~;s
por tonelada para atender al pago de l~s mter~ses y amortlzac10n
del empréstito. Se deja a· juicio del Presidente si ~l muella será ~01:struido por el Gobierno o por contrato.- -En vISta del gran exito
obtenido por el sistema de préstamos rurales ado~t~do p~r el Banco
Internacional el Presidente González recomendo que dicho banco
estableciera i~mediatamente una sección con un capital de 500,000
colones, para hacer préstamos hipotecarios ~ largos. plazos ~ con un
interés muy módico a los terratenientes e mdustria.les agncolas en
pequeña escala. Ningún préstamo habrá de exceder de 2,500 colones,
y la propiedad hipotecada debe valer por lo meno~, el c!oble de la
suma Oimporte del empréstito.-- El vapor Cowel salio recientem~ntc
de Puerto Limón con un cargamento de 500 toneladas de azucar
quebrado con ~estino a los mercados in~leses.- -!ia producción de
vino hecho del marafión, que en 1915 llego a 1,300 htros, en los cua~ro
primeros meses de 1916 ascendió a 13,917 litros, habiéndose :end1do
fácilmente a razón de 1.25 colones por litro. Se ha establecido una
fábrica de este vino que contribuirá mucho al desarrollo de esta
importante industria. La almendra o pepita de la fruta es tan
sabrosa como cualquiera de las nueces populares que se encuentran en
los mercados, y hace poco que se hicieron algunos embarque~ de
ensayo de esta fruta a los Estados ~Jn~dos.-,- ~n estos últimos
meses se han hecho importantes su bscripc1ones publicas con el fin de
levantar fondos para el mejoramiento del camino o calz~da que
conduce de San José a Heredia.-Se ha hecho una conces1on para
establecer una fábrica de cemento en la República, a fin de satisfacer la

CUBA.

113

creciente demanda que existe de este. producto para las obras de
construcción.- -La Fiesta del Árbol la celebrarán las escuelas
públicas y sociedades de obreros en toda la República, en conformidad
con el decreto de 25 de Mayo de 1915 que prescribe esta celebración
anual.- -Varios extranjeros y costarricenses han solicitado una
concesión para establecer una fábrica de artículos de alfarería cuyo
co3to habrá de ascender, por lo menos, a 50,000 colones. Los ensayos
que se han efectuado en los yacimientos de caolín que existen en
Costa Rica han demostrado su valor para la fabricación de parcelana
o loza y artículos de alfarería en general.

EI:valor total del comercio exterior de Cuba durante eliaño económico que terminó el 30 de junio de 1915, ascendió a $347,579,412,
es decir, a $128,132,090 por importaciones y a $219,447,322 por
exportaciones. Las cifras correspondientes al año económico anterior fueron como sigue: Importaciones, $134,068,138; exportaciones, $170,796,851, o sea un total de $304,804,989. Por lo tanto,
en el año económico de 1914-15 hubo una diminución de $5,876,048
en las importaciones, y un aumento de $48,650,471 en llJ.s exportacionc.3, o sea un aumento total de $42,774,423 en el valor del comercio
exterior.- -La prensa anuncia que el Secretario de Agricultura del
G-0bierno de Cuba en la actualidad está tomando en consideración
un proyecto que tiene por objeto establecer en la República una
fábrica de sacos para azúcar de henequén o magüey cultivado en la
isla. En el año económico de 1914-15 Cuba importó 27,~44,717
kilogramos de sacos de yute o henequén, cuyo valor ascendió a cerca
de $4,500,000, habiéndose necesitado únicamente para la zafra dr.
aquel año 17,944,196 kilogramos. En la actualidad, los sacos de
yute o henequén se importan de la India, habiéndose ca.si triplicado
su precio desde que empezó la guerra europea. Se ha descubierto en
Cuba una nueva fibra que se extrae de 1a planta denominada malva
blanca ( Urena l,abata) que se cree que pueda substituir al yute o
henequén en la fabricación de sacos para azúcar. Esta planta crece
silvestre en varias Provincias de la República, llega a tener una
altura de unos 20 pies y abunda mucho. También puede cultivarse
de manera que produzca. dos cortes anuales.-- La Secretaría de
Sanidad de la Ciudad de la Habana ha dispuesto el uso del agua del
Río Almendares para aumentar el abastecimiento de dicho líquido
procedente del Canal de Vento. Se mantendrá la más estricta
vigilancia a fin de impedir la contaminación de las aguas del Río

�114

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Almendares desinfectándolas con gas de cloro antes de que llegaren a
la tubería maestra de la ciudad.--Dícese que ha sido organizada
enla Habana la Jaruco Mining Company, con un capital de $2,000.000.
Entre otras cosas, esta compañía se propone hacer exploraciones en
busca de pozos o yacimientos de petróleo en la Provincia de la Habana,
habiendo adquirido una gran extensión de terrenos que se cree que
se hallan en la zona de petróleo o asfalto de la República.--Uno de
los grandes centrales azucareros de la parte oriental de Cuba utilizó
recientemente los servicios del Sr. N. H. Darton, geólogo de la Oficina
de Mediciones Geológicas de los Estados Unidos, para hacer investigaciones acerca de la posibilidad de cavar pozos artesianos con el fin
de obtener agua para riego durante la estación de la sequía o siempre
que se necesite. La escasez de lluvias en algunas regiones de la isla
ha interrumpido grandemente en estos últimos años la maduración
de la caña de azúcar, lo cual ha causado una pérdida de consideración
a los hacendados y agricultores.--El alcalde de la Habana ha
hecho un pedido de siete bombas automóbiles para incendios, una
de las cuales puede bombear 1,400 galones de agua por minuto.
También pidió dos carros de garfios y escaleras, junto con 7,000 pies
de manguera. Todo este equipo, que cuesta $70,000, será entregado
en la Habana dentro de cuatro meses.--En la Isla de Pinos se ha
descubierto la vainilla silvestre. Las muestras que han sido enviadas
a los químicos de Indianápolis para su análisis demostraron que las
vainas eran excelentes muestras de vainilla silvestre, que se vende a
razón de $2 la libra.--El día 7 de mayo pasado fué abierta
una escuela de obstetricia que constituye una parte del Hospital
Provincial de Santiago de Cuba, la cual está a cargo del Dr. José A.
Ortiz.--El Senado ha aprobado una ley que prescribe la pavimen·
tación de las calles de la ciudad de Cienfuegos. El Presidente Menocal
ha promulgado varias leyes por las cuales se votan las siguientes
asignaciones: $100,000 para el Acueducto de Nuevitas; $35,000 para
el Hospital de Guantánamo, y $20,000 para el Hospital de Puerto
Padre.--La Hershey Cuban Railway Company, cuyo fundador es
el Sr. Milton J. Hershey, fabricante americ¡i.no de chocolate, ha
obtenido la debida autorización del Gobierno cubano para construir
un tranvía eléctrico de Matanzas a la Habana. La citada compañía
n".rcibirá del Gobierno la suma de $6,000 por cada kilómetro de vía
que construya. La estación terminal del expresado tranvía en la
tlabana se establecerá en Casa Blanca.--La Junta de Sanidad ha
dictado una orden que exige que se haga el análisis de la sangre de
los inmigrantes jamaicainos y haitianos y, si se encontrase que contiene gérmenes palúdicos, excluirán del pais.--La Miranda Sugar
Company ha celebrado un contrato para instalar un ingenio cerca de
Palmarito, en la Provincia de Oriente.

Se le ha propuesto al Gobierno Nacional el dragado del Río Bueno
d~sde el océano hasta el Lago Rauco, o sea una extensión de 130
kilómetros. El objeto principal de la obra es hacer navegable el
rio! lo cual se cree que puede lograrse con un costo relativamente
baJo. _Est_~ notable obr~ p~oporcionaría un importante medio de
comumcac1on a un territorio donde la industria agrícola prodria
desarrollarse en gran escala.- -Reina gran entusiasmo en relación
con la ~royectada Exposición Industrial Nacional que se celebrará
en Santiago en el mes de septiembre del corriente año. Se han
hecho muchos pedidos de espacio para las exhibiciones siendo sumamente satisfactorias las contestaciones que se han ;ecibido hasta
ahora a la primera circular. Para las exhibiciones de artículos
extranjeros, s_o~re. todo p_ara la maquinaria, aparatos, herramientas
Y otro~ u!ensilios mdust~1~les, se reservará una sección muy amplia
de~ edificio ~e. la expos1e1ón. Como esta exposición se efectuará
baJo los auspicios de la Sociedad de Fomento Fabril las comunicaciones relativas a ella deberán dirigirse a la "Secretarí¡ de la Sociedad
Moned~ 75~, Santiago, Chile."-- El Congreso Chileno ha votad~
una as1gnac1ón de 33,000 pesos para los gastos iniciales de la nueva
escuela industrial que se establecerá en Valparaíso. Por ahora la
escuela ocupará un edificio donde se darán las clases del pr~er
curso, pero más adelante se obtendrá o construirá un edificio adecuado para los fines de que se trata, emprendiéndose entonces la
enseñanza completa del curso de tres años.--En el Territorio de
Magallanes, situado al sur de Chile, se descubrieron recientemente
yac~e~tos de. p_etróleo, pues, según informe del Gobernador del
Territorio al Ministro del Interior, al efectuarse una excavación O
taladro poco profundo cerca del Río Amarillo, se encontró un petróleo
~rudo espes_o y negro.--El cálculo original del presupuesto de
mgresos nac10nales correspondiente al año de 1916 ascendió a 76 075 6?0 pesos oro y 98,550,000 pesos papel moneda; pero según ~l qde
hizo luego la Comisión Mixta, la expresada suma se eleva a 81,516,000
pesos oro y 115,103,000 pesos papel moneda. De los ingresos en oro
77,740,000 p~oceden del salitre, y de los ingresos en papel 63,000,00Ó
pesos se denvan de los derechos de importación.- -El valor del
comercio de cabotaje de Punta Arenas ascendió en 1915 a 8,677,134
pesos, contra 5,505,592 pesos en 1914. Más de la mitad de este comercio de im~ortación ~e hizo por el puerto de Valparaíso, siguiendo
en orden de rrnportancia los puertos de Talcahuano y Valdivia.-Según anuncia La Unión, diario de Santiago, la casa de W. R.
115

�116

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ECUADOR.

Grace &amp; Company, establecida en la ciudad de Nueva York, ha
organizado una compafíía de navegación subsidiaria con un capital
de $5,000,000, y se propone establecer una línea de vapores quincenales que navegarán bajo la bandera americana y harán la travesía
de Nueva York a Valparaíso, por la vía del Canal de Panamá, en
18 días.- -El Sr. Carlos Castro Ruiz, ex-Subsecretario del :Ministerio de Relaciones Exteriores, ha sido nombrado cónsul general de
Chile en Nueva York y presidente de la delegación chilena a la Junta
Permanente de Jurisconsultos de Río de J aneiro encargada de la codificación del derecho internacional público y privado en América.- El Sr. José Victor Besa ha sido electo alcalde de Santiago.- -El
Congreso de Minas y Metalurgia abrió formalmente sus sesiones
en el salón de honor de la Sociedad Nacional de Minería de
Santiago el 25 de abril del corriente año, habiendo concurrido a
dicho acto el Sr. Presidente Juan Luis Sanfuentes, el ex-Presidente
Sr. Ramón Barros Luco, varios miembros del Gabinete y otros altos
funcionarios del Gobierno. Entre otros oradores, el Sr. Carlos Besa,
Presidente del Congreso, pronunció un discurso en el cual manifestó
que la producción de cobre de la República ascendió en 1915 a
46,000 toneladas, un 33 por ciento de las cuales representan el rendimiento de minas que son propiedad de chilenos que también las
explotan, en tanto que el resto procedía de minas pertenecientes a
extranjeros. En 1876 Chile produjo una cantidad máxima ele cobre,
es decir, 52,000 toneladas, que fueron extraídas de 400,000 toneladas
de mineral de cobre en bruto, que contenía un 15 por ciento de
cobre puro, contra 46,000 toneladas producidas en 1915, las cuales
fueron extraídas de 1,400,000 toneladas de minerales de cobre de
baja ley, que sólo contenían un 4 por ciento de cobre. Los trabajos
del congreso se dividen en seis secciones, como sigue: 1, minería
metálica y metalurgia; 2, salitre, borato, sales naturales, azufre y
guano; 3, carbón de piedra y petróleo; 4, geología y mineralogía;
5, legislación; y 6, instrucción minera.

estás cantidades hay que agregar las del consumo interno que se
calculan en 4,600,000 por año.--Por disposición del :Ministerio de
Instrucción Pública se creó en la Universidad Central de Quito el
curso ~~ odonto.logía, que deberá hacerse en cuatro años, previa presentac~on del d1p.loma ~e bachiller.- -El 17 de abril próximo pasado
se pusieron en c1rculac1ón los nuevos timbres fijos encarc,ados por el
Gobierno Nacional a la American Bank Note Compan; de Nueva
York. Los timbres fijos destinados a una Provincia no podrán
usarse en otra so pena de ser castigados los infractores.--En Ibarra
se constituyó una junta provincial permanente con el exclusivo objeto
de ayudar al Gobierno a la re'l.lización del ferrocarril a Esmeraldas.- -Por vitrud de un decreto del Poder Ejecutivo se acaba de
fundar la Parroquía Orozco a orillas del Rio Pastaza en la Provincia
del Pichincha.- -El Ministerio de Guerra ha ordenado la organizaci?;1 ?e clas:s de fortificación. de campaila en todos los cuerpos del
EJercito nac1onal.-- El Gobierno pidió por cable a Nueva York
1,500 barricas de cemento para las obras de construcción del ferrocarril al Curaray, lo que indica que se continúan los trabajos con la
mayor actividad.- -Con el propósito de servir de filO'una manera a
la resolución de los más urgentes problemas nacional~s fomentando
de manera eficaz los intereses de la nación, la Sociedad Jurídico Literaria de Quito ha promovido un concurso de memorias o monografías
que le sirvan de base al próximo Congreso para dictar las medidas
concernientes a la organización de la Hacienda Pública. El tema de
concurso es el siguiente: "Consideraciones sobre la Hacienda Pública
en el Ecuador- bases para la debida organización del sistema
rentístico en relación con la capacidad económica de la República."
Los trabajos deberán enviarse en sobre cerrado al presidente ele la
sociedad, llevando al pie las iniciales o el seudónimo de su autor
deberán ir escritos en máquina y presentarse antes del 1° de ac,ost~
del corriente año. La Sociedad Jurídico Literaria, por medio de un
jurado que se constituirá oportunamente, premiará las memorias O
monografías que a juicio del jurado lo merecieren, con una medalla
de oro y con un diploma de honor, como primero y segundo premios;
publicará en su revista los trabajos premiados y hará, además, ediciones especiales de ellos que obsequiará a los autores. La sociedad
se reserva el derecho de publicar en su revista el trabajo o trabajos
no premiados que se consideren importantes para el fin que se ha
propuesto al promover el concurso.- -La prensa de Quito anuncia
que el Gobierno ha resuelto gastar la suma de 20,000 sueros en la
reparación del Ferrocarril de Bahía a Quito, con el fin de establecer
el tráfico lo más pronto posible.- -El 1° de mayo último se celebró
solemnemente en toda la República la Fiesta del Trabajo, especialmente en las ciudades de Guayaquil y Quito, donde hubo gran reu-

Según datos publicados recientemente por la Dirección de Aduanas
del Ecuador, las exportaciones de cacao por todas las aduanas de la
República durante los años de 1913 a 1915, inclusive, alcanzaron un
total de 126,097,891 kilos, valuados en 61,231,754 sucres, que por
años se reparten como sigue: 1913, 41,869,235 kilos por valor de
20,524,340 sucres; 1914, 47,210,017 kilos por valor de 20&gt;769,322
sucres; y 1915, 37,018,639 kilos valuados en 19,938,092 sucres. A

117

�llS

LA UNIÓN PANAMERICANA.

EL SALVADOR.

~;r:;

nión y desfile de todos los centros sociales de obreros e indu;.~ria~es.-El concejo municipal de Bahía de Caráquez ha _emyren .~ o a
trucción de tres hornos crematorios en donde se mcmera1 ~n. to~ d 1
e
basuras de la ciudad, y al efecto ha puesto en conoclill.11end
t e aU't todos os esper· ·
público que será obligatorio llevar dianamen
. d d
l la ciudad - -Se ha constituido en Ibarra una socie ª1
d. .
1c10s e e
·
d
general de a
. t lista con el objeto de propen er a1 p~o~e~o
~:~~cia de Imbabura. Por lo pr~n~ ha pnncipi~~~):
ción de una carretera Pª:ª automoviles q~e, pa~te Guaillabamba
ciudad pase por las poblaciones de_Otavalo, ,ayam ' t· t
el
Q 'to - - El Sr. Rafael Barnga celebro un con ia o con 1
Y UI ·
.
· t d d 1
al se compromete a levantar e
Gobierno Nac10~al, en~ u 1e ;:vincia del Chimborazo durante
catastro de predios rura es en ª
·
Aguilera de3· ó
- d 1917 a 1920 inclusive.- - El Dr. Mariano
los anos
e
'
. Civil de Quito y una casa
di. a
l egado de 30 000 sucres al Ilosp1 ta1
. 1 para que 1 v enda y ponga e1 nero
lun
· · alidad' de esa capita
a _mu~cip n el fin de ue con el producto de estos establezca tres
a mt~res co les que se aarán a los artistas ecuatorianos que sobreprelganen
m1os anula
sa
e concurso de bellas artes que se celebra en Quito el 10 de
aO'osto
de cada. año.
o

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El Poder Ejecutivo aprobó las reformas! de l~: ~stat~~~s O~~l
Occidental por las cuales se aumentt t: ;:1~~e:d: emitir billetes
esterlinas, o sean 2,500,000 lpesos p a 000 000 de pesos.- -Por
1 doble de ese va or o sean , ,
.
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1 t
ia~ a por e d la Asamblea Naciona.l Legislativa se declara li~re e
reciente ley e .
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apel de imprenta que se mtro.
d d echo e nnpuesto ca1 e1 P
to o er
, . -Con el fin de que no se mterrumpa.,e1
&lt;luzca en la Rep~b~ca.
nacionales durante la estac10n
t áfi.co por las prmcipales carreteras
Min. t
r .
l p idente de la República, de acuerdo con e1
18 ro
lluviosa, e res
l
d'
1 s Estados Unidos dos o más

5

~áq~~::~;la:aªdo::ssu;o~ s~; c~rr:usep:sned:;ct::i::lipn~;t;:;:;!~u~::
· &lt;l
1 demás accesorios q
pie :ª y d:doles la solidez necesaria al estilo de las carreteras nor~eca~os,
. tención del Ejecutivo dotar al país del me3or
americanas, pues es m
. .,
ara que pueda desarrollarse lo
.t
de vías de comurucac10n p
d
facilitando la movilización de sus inmensos. pr? uc:
sis ema .
más po~bl~amblea Nacional Legislativa ha derogado el mc1so 8
~º~·~ c ro 1o del decreto legislativo de 7 de agosto. de 19fo que
e ar con
u 10 pesos anuales a los procuradores por e3ercer a prograva

119
fesión.-- La prensa de San Salvador anuncia que un empresario
mexicano va a establecer un servicio quincenal de transportes entre
el puerto salvadoreño de Acajutla y los de México, para lo cual
tiene ya listo el vapor Pinotepe de 500 toneladas de registro que
zarpará próximamente de San Francisco de California.- -Dicho
diario da también la noticia de que la American International Corporation de Nueva York ha comprado a la Royal Dutch West India
Mail Company tres grandes vapores denominados el Venezuela, el
Colombia y el' Ecuador, para establecer el servicio de navegación para
pasajeros y carga entre los puertos de la América Central y Panamá,
extendiendo luego el radio de operación de estos barcos a otros puntos
de la costa del Mar Caribe.-Se han terminado los estudios para
dotar de agua potable a Zacatecoluca con las aguas del Río Apanta
que dista 89 kilómetros de la población. Como el río está a una
altura considerable sobre la ciudad, no habrá necesidad de bombas
para hacer subir el agua, pues, según el ingeniero encargado de la
obra, la presión será de 65 metros por lo menos. Una vez aprobados
los planos por el :Ministerio de Fomento se principiará la construcción del acueducto.--El Poder Ejecutivo ha promulgado un decreto
legislativo en virtud del cual se declara carretera nacional la que
conduce de San Salvador a las poblaciones de Panchimalco y Rosario
de Mora, y de este lugar hasta empalmar con la que se dirige de
Zacatecoluca al Puerto de La Libertad.-- A solicitud del Ministerio
de Guerra, el del Instrucción Pública ha dispuesto introducir en el
reglamento de enseñanza de las escuelas primarias y secundarias la
instrucción militar para preparar a los alumnos para el servicio del
ejército. - -El Poder Ejecutivo ha notificado a todas las compañías
anónimas que funcionan en el país que tienen la obligación de enviar
semestralmente a la inspección de companías anónimas los informes
relativos a sus operaciones, inclusive los estados de ganancias y pér
dilas que contengan los dividendos declarados, y todos aquellos
datos que ésta les pida.- -Los jóvenes Francisco Morán y Francisco
Luarca, del Instituto Normal de Varone3 de San Salvador, fueron
los agraciados en los exámenes de oposición verificados por el Gobierno
Nacional para otorgar las becas ofrecidas por el Gobierno de Costa
Rica en la Escuela Normal de Heredia.-Como la apicultura ha
principiado a tomar considerable incremento en el país no obstante
los medios rudimentarios que se han empleado hasta ahora, el Sr.
Rafael Urrutia va a establecer sobre bases y con métodos científicos
modernos una colonia apícola en una de sus fincas, para lo cual
cuenta con el apoyo moral del Gobierno Salvadoreño, a objeto de
que esa industria nacional tome el auge que debe tener y llegue a
convertirse en buena fuente de recursos para la nación.- -El Sr.
Gustavo A. Ruiz, cónsul general de El Salvador en la República

�121

LA UNIÓN PANAMERICANA,

ESTADOS UNIDOS.

Argentina, ha sido nombrado delegado salvadoreño al Primer ConITeso Americano del Niño que se reunirá en Buenos Aires en el mes
de julio próximo.-Según datos publicados por El Cronista de San
Salvador, la existencia en metálico y los billetes en circulación que
tenían los principales bancos salvadoreños el 31 de diciembre de 1915
era como sigue: Banco Agrícola Comercial, 872,844 pesos plata y
1,772,626 pesos en billetes; Banco Occidental, 1,762,280.92 pesos
plata y 2,871,243 pesos en billetes; y Banco Salv:adoreño, 1,809,792.08
pesos plata en metálico y 3,259,165 pesos en billetes.-- Durante el
año de 1915 gastó el Gobierno Nacional en el ramo de instrucción
pública la suma de 998,012.33 pesos, en comparación con 957,194.88
pesos en 1914 y 882,047.48 pesos en 1913, lo que da un total de
2,837,254.82 pesos en los tres últimos años.--El Dr. Alonso Reyes
Guerra ha sido nombrado director del Instituto Central de Varones
de la Ciudad de San Salvador.

de las importaciones.--Las empresas ferroviarias que han substituido el carbón por fuerza hidroeléctrica para la locomoción han
obtenido los mejores resultados. La del Ferrocarril de San Paulo
P?r ejemplo, ~~e electrificó 450 millas de una de sus líneas que at.ra~
viesa u~a reg1on muy montañosa ha declarado que con esta mejora
econolllza anualmente más de $1,~00,000, de lo que se deduce que
dentro de pocos años todos los ferrocarriles que puedan serán movidos por dicha fuerza en vez de carbón u otro combustible. También
declara dicha compañía que debido al uso do la electricidad los
embarcadores econonúzaron 12 centavos por milla por cada 1,000
toneladas transportaclas.--La Junta Federal de Horticultura ha
dictado un nuevo reglamento concerniente a los semilleros de plantas
im~ortadas, cuyo cambio más importante es la disposición que permite
la lillportación ele semillas o cepas de países que mantienen una
insp_ección de semilleros y la de orquídeas y árboles de los que no
la tienen. Hasta ahora había que renovar las licencias todos los
años.--Las exportaciones de los Estados Unidos durante el mes de
abril último alcanzaron un promedio de $16,200,000 por día.-Según • .,datos publicados por el
Departamento de AO'ricultura
la
•
b
'
extens10n de los terrenos sembrados de algodón dura11-,te la cosecha de
1_915 fué de 32,107,000 acres que produjeron por término medio 170
libras por acre. La cosecha de algodón de 1914 pFodujo 209 libras
por acre.--El 7 de junio último fué aprobado por la Cámara de
Representantes el presupuesto diplomático y consular que asciende a
$5,000,000, pasándolo a la consideración del Senado antes de que sea
aprobado por el Presi&lt;lente.-Según datos publicados por la Oficina
de Censos, las ventas de zapatos de las 1,355 fábricas de calzado que
hay en los Estados Unidos alcanzaron en 1915 un total ele $500,000,000
lo que representa un aumento de un 13 por ciento sobre la cantidad
vendida en 1909.--Bajo los auspicios del Aero Club de América se
celebrará este año en los Estados Unidos un concurso transcontinental de aviación para la realización de un vuelo a través del continente, o sea desde Nueva York has ta San Francisco de California.
Se otorgará un primer premio de $20,000 y otros que en total suman
$100,000. También se destinará un precioso trofeo para premiar al
vencedor en un concurso nacional de aviación que se celebrará todos
los años.-Se han efectuado grandes mejoras en los principales
puertos de los Estados Unidos, tanto quo en cuatro de ellos, a saber,
Nueva York, San Francisco, Seattle y Tacoma, pueden atracar los
buques de mayor calado con cualquier clase de marea. En Boston
pueden hacerlo con marea alta. Este último puerto posee el muelle
~ás grande y costoso del mundo, pues costó $4,000,000 y tiene 1,200
pies de largo por 400 de ancho. Boston tendrá también dentro de
poco un dique seco de 1,200 pies de largo que será el más grande del
Hemisferio Occidental, pues los trabajos progresan rápidamente.--

120

Hace dos años se envió a explorar y demarcar la Tierra de Crocker
descubierta por Peary en su viaje al Polo Norte, una expedición al
mando ele Donald MacMillan, pero sus esfuerzos para localizarla han
siclo vanos, no obstante que los museos y sociedades geográficas
norteamericanos contribuyeron con $100,000 para tal fin. Como la
expedición no regresó en la época fijada se envió en su auxilio un
buque equipado con todo lo necesario, pero en vista de que_ éste fué
aprisionado por los hielos junto a las costas de Groenland1a, se ha
resuelto enviar próximamente otro con la esperanza de que no sólo
llegu e hasta donde se encuentre la expedición MacMillan, sino hasta
donde esté la primera comitiva que se envió a socorrerla.- -El
Mayor General Goethals, gobernador de la Zona del Canal, que acaba
de llegar a Wáshington 1 ha manifestado su satisfacción respecto a las
condiciones del Canal de Panamá, diciendo que es su opinión que
aunque habrá necesidad de cerrar la vía una que otra vez durante
la estación de las lluvias no se interrumpirá la navegación por más
'
.
de uno o dos días.--Según opinión de competentes norteamericanos la actual situación de los Estados Unidos que demuestra una
pro~peridad general sin precedente, prevalecerá por espacio de muchos
años después de terminada la guerra europea.--Las cosechas ~el
corriente año prometen ser abundantísimas.-Según cálculos ofic1~les, el valor de las piedras preciosas que importaron los Estados Urodos en el corriente año será de $50,000,000, suma que sobrepasa en
$4,000,000 a la más alta que ha alcanzado hasta ahora esta partida

�122

LA UNIÓN PANAMERICANA.

GUATEMALA.

En presencia de 50,000 espectadores el corredor norteamericano,
J. Eiker, batió el record mundial de la carrera de obstáculos de 120
yardas, recorriendo la distancia en 13 segundos y dos quintos.-Como los agricultores de los Estados Unidos gastan anualmente
$170,000,000 en abonos, se ha sometido a la aprobación del Congreso
un proyecto de ley que asigna la suma de $20,000,000 para el establecimiento de una planta eléctrica destinada a extraer el nitrógeno del
aire. El producto se utilizará primero que todo para suplir lanecesidades del Gobierno, pero se cree que eventualmente se podri'i
satisfacer en parte el consumo nacional de nitrato para abono.-El 12 de junio último se publicó la noticia de que un representante
del Museo de Carnegie de Pittsburgh, Pensilvania, acaba de desenterrar en el Estado de Utah, un esqueleto de dinosauro, el cual se encuentra en perfecto estado, y tiene más de 41 metros de largo, siendo
por lo tanto el más grande que se ha descubierto en los Estados
Unidos. El cuello tiene más de 20 metros de largo y los huesos de
los muslos más de 1 metro de diámetro. El nuevo ejemplar de
mamífero fósil que acaba de desenterrarse será remitido a Pittsburgh
para ser exhibido en el museo--El Director General de la Unión
Panamericana acaba de recibir una comunicación del Dr. Lanteri
Renshaw, presidente de la Comisión Ejecutiva del Primer Congreso
Americano del Niño que se celebrará en Buenos Aires del 8 al 17 de
julio próximo, participándole que las siguientes personas e instituciones de los Este,dos Unidos han aceptado la invitación: Dr. L . S.
Rowe; la Asociación de Sitios de Recreo de Filadelfia; el presidente
de la Universidad de Michigan en Ann Arbor; el Colegio Normal de la
Universidad de Columbia; el presidente de la Universidad de Clark
en Worcester ; La Sociedad Protectora de Niños de Nueva York; la
Sociedad Teosófica de Nueva Orleans; el Sr. Joseph Rauch, deLouisville· el Instituto Infantil de la Universidad de Clark en Worcester;
' Nacional de Trabajo Infantil de Nueva York; el Sr. Edward
la Junta
N. Clopper de Nueva York; el Dr. J. H. Hurty, de la Comisión de
Higiene del Estado de Indiana; y el Juez Ben B. Lindsey, de la Corte
Infantil de Denver.

año.--El presupuesto de egresos del Gobierno de Guatemala correspondiente .ªl año económico de 1916-17, tal como lo aprobó el
Congreso, asciende a 63,095,692 pesos, distribuídos como sigue:
Se~retaría de Gobernación y Justicia, 6,775,566.80; Relaciones Extenores, 3,629,667; Hacienda,4,702,132· CréditoPúblico -23139148·
F omento, 6,688,204; Guerra, 10,270,207;
'
' ' Pública,
'
'
Instrucción
7,21~,877; y otros desembolsos, 675,890.--Según reciente informe
publicado por la Secretaría de Gobernación de Guatemala, en 1915
hub~ un aumento natural en la población de la República, puesto que
el numero de nacimientos excedió en 24 000 al de defunciones es
c~ecir, en el expresado año hubo 78,000 n¡cimientos y 54,000 dcfunc~ones.--Lo~ Ferro?ar!·iles Internacionales de Centro América, que
tienen sus oficmas prmc1pales en la ciudad de Guatemala han anunciado que, desde el 1° de mayo de 1916, fué abierta al servicio público
la Est~ción del Ferrocarril de Cuerda Vieja. Esta empresa cobrará
las tarifas regulares de carga y pasajeros.--En el distrito de San
P~dro Ayampuc, de Guatemala, han sido denunciados algunos yacim~entos auríferos. Según los informes publicados en la prensa, los
romerales de muestra estraídos de estas minas contienen 400 gramos
de oro por tonelada. Los trabajos que hasta ahora se han hecho en
estas pertenencias indican la existencia de extensos yacimientos
auríferos de inmenso valor, y, en tal virtud, se están haciendo mu&lt;:has
exploraciones en las cercanías del expresado distrito.- -Un decreto
del Pod_er. Ejecutivo, fechado el 14 de abril de 1916, prescribe el
establec1ID1ento de una escuela nocturna para adultos en la población
de Santa María de Jesús, distrito de Sacatepéquez.- -En las escuelas
de varones y hembras del Departamento de Chiquimula se han
establecido cursos de inglés.-- El Sr. Presidente Manuel Estrada
Cabrera recibió últimamente en audiencia públicaJ al Sr. Gilberto
L~rios, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Nicaragua ante el Gobierno de Guatemala. El Sr. Larios fué a
Guatemala con el fin de iniciar las negociaciones relativas a la · celebración de tratados especiales para amplü•.r el tratado &lt;Yeneral de
comercio libre que existe en la actualidad entre las Repúblicas centroamericanas, según se prescribe en las recomendaciones que hizo
la Tercera Conferencia Centroamericana.- -El Sr. Presidente de la
República ha nombrado al Sr. Jesús Martínez Rosell director de la
Escuela Práctica de Varones establecida en Escuintla.- -El Gobierno
de Guatemala tomará parte en el Congreso Americano de Ciencias
Sociales que se celebrará en Tucumán, República Argentina, en el
mes de julio de 1916 y, con tal motivo, el Pre.3idente Estrada Cabrera
ha nombrado al Sr. Adolfo Esquivel de la Guardia delegado a dicha
asamblea.-- El Gobierno de Guatemala ha establecido un consulado
ad honorem en Columbia Británica y en el Territorio Occidental del

El tratado de comercio celebrado entre los representantes de los
Gobiernos de Guatemala e lt'l.lia en la ciudad de Guatemala, el 28
de febrero de 1916, fué ratificado por el Congreso de Guatemala el
21 de abril del mismo año habiendo sido debidamente promulgado
'
.
por el Presidente Manuel Estrada Cabrera, el 5 de mayo del cornente

123

�124

125

LA UNIÓN PANAMERICANA.

HONDURAS.

Canadá, habiendo nombrado al Sr. Tomás M. Taylor cónsul en dicho
lugar.--El Sr. Alfonso Sichel ha sido nombrado cónsul honorario
en París, y el Sr. Joao de Freitas Martins cónsul ~onorario en Funchal.--El Presidente de la Rcpúblici'. ha nombrado al Sr. Osear
Hahm para representar .al Gobrieno de Guatemala en el Primer
Congreso Americano del Niño que se celebrará en Buenos Aires en el
mes de julio del corriente año en conmemoración del Primer Centeµario de lu. Independencia de la Repúblic~1. Argentiua.--El Sr.
Jorge Lobos ha solicitndo de la Secretaría de Fomento autorización
para establecer una fábrica de clavos de acero en la ciudad de Guatemala.-- Las reparaciones que se han hecho en la calzada o camino
público que conduce de Sumpango a Antigua son tau importantes
que los automóbiles de la Capital Federal pueden hacer el vi¡¡,je por
dicha vía en unas cuatro horas.

piñas de
acres de extensión cerca de Ponce, la cual le acaba
de prorluc1: en un año ~a .utilidad neta de $25,000 oro, agregando
que en Haití hay una mfimdad de terrenos que si no dan mejores
resultados pueden producir fácilmente otro tanto.--El 10 de abril
último se incineraron en la forma legal en la Plaza de la Paz do
Prí?~ipe 82,791 gourdes en billetes de 1 y 2 gourdes de antiguas
enusio~es.--El_ 1° de mayo último se celebró en el Campo de Marte
de la cmdad capital, con un entusiasmo extraordinario, la Fiesta de
las Flores. El número más notable del programa del día fué el desfile
de los co~hes ador~~dos, en el que tomó parte lo más distinguido
de la. SoCiedad Haitiana, efe~tuándose luego la repartición de los
prennos a los dueños de los cmco vehículos que a juicio del público
fue~o~ los más artísticos.--Le Matin de Puerto Príncipe da la
noticia de que el 3 de mayo último llegó a ese puerto el vapor Elizabeth Weems de la Rapore~ Steamship Line, que es el primer buque
mercante de bandera americana que ha atracado en aguas haitianas
pues los que llegan allí son generalmente franceses, holandeses ~
alemanes. Con este vapor ha inaugurado dicha compañía un servicio regular de navegación entre los puertos de los Estados Unidos
y los de Haití ~ara el des~rrollo del comercio entre ambos paí.ses.-A fines de abril del cornente año fué librado al servicio público en
Le?~ane un puen!e sob;e el Río Lationne, obra que según la prensa
hai~1ana era de 1.m~e1:osa necesidad, especialmente en la época de
lluvias.--Ha prmc1p1ado a ver la luz en Puerto Príncipe un nuevo
periódico hebdomadario .intitulado "Le Constitutionnel" y dirigido
por el Sr. Léon Louhis.--Por decreto presidencial reciente se
crea en la Escuela ~mile Dubois de Puerto Príncipe un departamento
especial para señoritas que no tengan certificado de haber hecho los
estudios prima;rios aunque hayan alcanzado el límite de edad escolar.

Con el fin de aumentar la riqueza nacional y fomentar lo más
. posible el cultivo del cacao-uno do los principales productos del
país-la Secretaría de Agricultum ha pedido al extranjero una
gran cantidad de semillas de dicho fruto para repartirlas entre los
agricultores y los propietarios de cacaotales de las diversas regiones
de la República.--Con el nombre de CEuvre Patriotique se ha
organizado en Puerto Príncipe un centro literario y teatral cuyo
objeto principal será el fomento de la instrucción pública. Con tal
fin se ha afiliado i', la Liga de la Juventud Haitiam., de esa capital.-La Dirección d; la Empresa del Acueducto de Puerto Príncipe puso
en vigor una nueva tarifa para el servicio de aguas de esa capital
a partir del 1° de mayo próximo pasado.- - A principios de mayo
último cumplió su décimonono aniversario el periódico Le N ouvelliste de Puerto Príncipe que es el más antiguo que se publica en el
país.--El Gobierno Nacional va a emprender en toda forma las
obras de reparación del arsenal y el muelle de Bizoton para ponerlos
al servicio del público lo más pronto posible.--En Le Matin de
Puel'to Príncipe correspondiente al 6 de mayo próximo pasado vió
la luz un artículo sobre las frutas tropicales de más pedido en los
mercados de los Estados Unidos, el cual tiende a fomentar en Haití
el cultivo en gran escala de ciertas frutas acídulas, tales como la
naranja, la toronja, la piña, etc., que podrían producirse en grandes
cantidades y exportarse con ventajas a los mercados estadounidenses
donde obtienen los mejores precios. El autor del artículo cita el
caso de un agricultor de Puerto Rico que tiene una plantación ele

!ºº

Hace siete años que está vigente la ley que impone un derecho de
Hasta
hace poco tiempo no se echaban de ver exportaciones extraordinarias
de este metal, pero en estos últimos meses y debido al constante
aumento del valor del peso de plata en Honduras, que en la actualid_a d se cotiza a unos 50 centavos en oro, en Nueva York, las exportaCiones de esta moneda se han estimulado a tal extremo que el país
estuvo amenazado de una escasez de pesos de plata. Alarmado
con razón el Gobierno, en vista del estado del mercado monetario de
15 por ciento sobre las exportaciones de moneda de plata.

44946---Bull. l-16--9

�126

-

LA UNIÓN PANAMERICANA.

la República,· ha prohibido temporalmente las exportaciones de
moneda de plata. El aumento del valor del peso de plata hondureño
ha dado por resultado la circulación de la mayor parte de las monedas
de plata que se habían acumulado y que no circulab~n en el. país,
casi todas las cuales parece que han afluído a la Capital Nacional,
las poblaciones costeras y otros centros industriales.-- En~re las
obras públicas importantes que se han llevado a cabo con éxito en
Honduras en 1915, figura el hermoso puente de ferrocarril c~nstruído
sobre el Río Ulúa, merced al cual el Ferrocarril Interocéamco, cuya
estación terminal del Mar Caribe se halla en Puerto Cortés, puede
extenderse hasta el Golfo de Fonseca en el Pacífico, estimulando por
este medio el desarrollo industrial y comercial de una zona muy rica
y relativamente virgen de la República.--Otra obra nota?le,
aunque de distinto género, es el hermoso Teatro Manuel. Bonilla,
construido en Tegucigalpa, que, según opinión de los críticos más
competentes, es uno de los mejores modelos de arquitectura mod~rna
que en la actualidad existen en Centro América.--. La Antigua
Gold Copper Company, que explota una mina en Minas de Oro,
Departamento de Comayagua, rinde"minerales que, además del cobre
que contienen, producen oro y plata, que vale a razón de $5 por
tonelada. En estos terrenos ha instalado la referida compañía un
molino modelo Allis-Chalmers, que tiene tres trituradores y que
puede beneficiar 30 toneladas de mineral diarias, y, además, tiene
funcionando tres molinos, modelo Huntington. La New York &amp;
Honduras Rosario Mining Company ha terminado ya su nueva
planta de cianuración y ha instalad? un m~~o que tiene capacid~d
para beneficiar 250 toneladas de Illllleral diarias.--~egún anuncia
la prensa, muchos dueños de haciendas de l~ co~ta se mtere~an ~ac~a
vez más en el cultivo del tabaco y el arroz, mclinándo;,e a d1sllllllmr
el área destinada al cultivo de bananos, puesto que en los cuatro
últimos años la cosecha de esta fruta fué bastante escasa en algunas
principales regiones productoras de bananos del pa~.. Dícese qu~
el corriente año la cosecha de bananos en toda la Republica será muy
abundante, y que esta fruta está obteniend.o muy buen.os precios.
Se proyecta emplear tres vapores en el distrito de La Ceiba par~ el
transporte de bananos a Nueva Orleans.--El Sr. Manuel Agmlar
H. estudiante hondureño a quien se le concedió una beca en la
Es~uela Práctica de Agricultura de Santiago de Chile, ha terminado
con notas de sobresaliente el primer año de los cuatros que dura el
curso que exige aquella institución do~ente.- -Re~ientemente se
emplearon más de 300 obreros para termmar los traba1os en el tramo
de Río Frío del Camino de Comayagua, el cual quedrá pronto en
excelentes condiciones para el tránsito de caballos y carr~tones.El Código de Instrucción Pública de Honduras prescribe que los

MÉXICO.

127

~;est~os de las escuelas públicas que han prestado servicios como
~ _es urante 10 años consecutivos, tendrán derecho a educar sus
hiJos a cost~ del Estado. La Junta de Fomento de La Paz, Honduras, ha dispue~t? la reconstrucción del Acueducto de Guangololo,
con el fin de su~strar el abastecimiento de agua potable necesario
~ aquella poblamón.--El Dr. Ernesto Argueta ha establecido una
J~n~~ de fomento en el Departamento de Olancho, que es una de las
~v1sion~s políticas más ricas y extensas de la República, la cual
]Un.ta tiene por objeto desarrollar y explotar debidamente aquella
r~gión del país.--La nueva ley de seguros de incendio, que fué
dictada ~or el Con~reso el 27 de enero de este año, entró en vigencia
~118 ª?ril del corriente año. Esta ley prohibe el pago de seguros de
mcendi? a personas que estén sujetas a causas criminales por incendio
premed1dado~ hasta que ante los tribunales se hayan arreO'lado los
0
casos respectivos.

La. ~elaza del hen~quén. He aquí el nombre de una substancia alimenticia que se obtiene de la pulpa de las hojas del henequén
1
vez extraídas l~s fibras, la cual se usa mucho en Yucatán y 0 : :
partes de México ~orno forraje para las vacas. Esta especie de
Jara be, que se fabnca con lo que anteriormente se consideraba un
p~oducto inút~l .del bagazo del henequén verde, no sólo es un valioso
alimente nutntivo ~ara el ganado, sino un gran estimulante para
las glándulas mamarias de las vacas lecheras que mejora la calidad de
la lec~e Y aume~ta la ?antidad, habiéndose notado mediante pruebas
prácticas que dicho alimento es superior a cualquier otro forraje que
se haya usado hasta ahora en México con este fin. Empleándose el
bagazo de he~equén fresco para la extracción de la melaza, y el seco
para combustible, parece que todas las partes del agave O henequén
pueden usarn~ para fines industriales, evitándose así el desperdicio
en la el~boración. de la fibra.--El Primer Congreso Pedagógico que
se reuruó, a me~ados de mayo en Hermosillo, Estado de Sonora,
recom~ndo un si~tema de escuelas públicas más eficaz, y la mayor
extensión d~l IDismo, sobre todo en los distritos rurales de aquel
Estado. 11ien~ras el General Elías Calle fué gobernador de dicho
Estado, la Legislatura del Estado .votó una asignación de 1,000,000
de yesos en oro para fines educativos, y la instrucción pública fué
estimulada y desarrollada de tal modo que el Estado de Sonora
llegó a ser uno de los primeros de la Unión Mexicana en cuanto a

,

�128

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

progreso educacional.--La Dirección General de los Ferrocarriles del
Gobierno de México ha efectuado una rebaja de 50 por ciento en los
fletes de la. harina., el maíz, y el fríjol, con el fin de estimular el embarque de estos productos desde las haciendas de cultivo y las aldeas a
la Capital Federal y a las poblaciones del interior de la República.-La Dirección de Minas y Petróleo ha expedido una circular por virtud
de la cual desde el 1° de junio de 1916 se exigirá el pago de una contribución de inspección bimestral de 300 pesos en oro a todas las
compañías petroleras, y a los particulares interesados en dicha industria, que en la actualidad estén inscritos o que en lo sucesivo se
inscriban como tales en dicha dirección, con excepción de los que
estén exentos de dicho pago con arreglo a los términos de concesiones
o contratos anteriores. La producción de petróleo ascendió en 1915
a 35,000,000 de barriles de 42 galones cada uno, en comparación con
26,000,000 barriles en 1914. El geólogo del Estado de la Virginia
Occidental que ha hecho un detenido estudio de los pozos o yacimientos de petróleo mexicanos, calcula que las compañías mexicanas
tienen una cantidad de petróleo no explotada aún, que excede de 5
billones de barriles en el distrito de Tampico; que en las demás regiones
de la República existen yacimientos de petróleo latentes que contienen más de 8 billones de barriles y, finalmente, que en México hay
suficiente petróleo crudo para producir 1,000,000 de barriles diarios
durante un período de 40 años. En el mes de marzo y abril del
corriente año produjeron los yacimientos de petróleo de Tampico
1,383,978 y 1,262,987 barriles, respectivamente, todos los cuales,
con excepción de 70,150 barriles, eran de petróleo crudo. Según
anuncia la prensa, la Mexican Petroleum Company ha celebrado un
contrato con una compañía americana de vapores para venderle
10,000,000 de barriles de petróleo, que serán entregados mensualmente, a. partir del mes de enero de 1917 .--La Dirección General
de Telégrafos del Gobierno Mexicano informa que ya. se han termina.do las torres de las estaciones radiográficas de Vera.cruz, Acapulco
y Mérida., y que dentro de pocos días se procederá a instalar por
completo 1os apara.tos necesarios para su funcionamiento. En la
actualidad se activan mucho los trabajos en Guaymas para que,
cuanto antes, quede terminada también una estación de esa índole
en dicho lugar.--El Poder Ejecutivo ha dictado un decreto por
virtud del cual se permite la libre importación del ganado vacuno
para cría, concediéndoseles a los importadores el privilegio de
exportar igual número de gana.no vacuno mexicano, con tal que la
exportación e importación se efectúe simultáneamente.

El Poder Ejecutivo de Nicaragua ha sometido a la aprobación
del Congreso N acio~al un proyecto de ley sobre inmigración, según
el cual todo extranJero de cualquier nacionalidad que desee entrar
al país deberá poseer en efectivo por lo menos 50 córdobas (córdoba=
Sl), no per~tiéndos_ele _la entrada, en caso contrario, ya sea que
vaya en calidad de mm1grante, por motivo de comercio de transeúnte o por cualquiera otra causa. Sin perjuicio de lo' dispuesto
~on respecto a la ~gración de chinos, la expresada ley prohibe el
mgreso. a la R_epúb~1ca de árabes, turcos, sirios, armenios y gitanos de
cualqme_r nacionalidad, pero esta prohibición no comprende a los ya
est~blec1dos en el país de manera permanente, quienes pueden entrar y
sahr del país cuando lo estimen conveniente con su debido pasaporte.
Tamp~c~ serán admitidos y deben ser rechazados por las autoridades
de po~Cia de l_os puertos y fronteras de la República, los que por
• cualqmer motivo deseen entrar al país si son locos imbéciles
.
'
Ciegos
o sordomudos y los atacados de lepra, fiebre amarilla
u otra'
enfermedad grave o contagiosa, pero respecto de los primeros se hará
una _excepción s~ probaren de modo indudable que tienen bienes
propios de que vivir. A los que pretendan entrar como inmiO'rantes
~o se _le~ .permitirá la entrada si tienen algún defecto físico ;ue los
1mpos1b1hte para el trabajo o si son personas procesadas por delitos
o prófugos de cárceles o presidio. Las autoridades de los puertos
no permitirán el desembarco, aunque sea con promesa de volver al
buque, a ningún extranjero mientras no se cerciore que no se encuentra comprendido en alguno &lt;le los casos citados anteriormente,
pero sí lo permitirán a los viajeros siempre que se sometan a las
disposiciones de la ley.--En virtud de una ley que acaba de dictar
el Congreso Nacional, los artesanos y jornaleros que se ocupen en
las empresas mineras, agrícolas o industriales, no podrán ser obligados a recibir el pago de su salario en otra cO'Sa que no sea moneda
efectiva de curso legal o en la especie que hubieren convenido con
el patrón o empresario, quedando prohibida la emisión de cupones
o vales al portador por mercaderías para el pago del salario referido.
Los cupones o vales que se hubieren emitido con el expresado fin
tendrán que ser recogidos y pagados en efectivo por los empresarios
a su presentación.--La prensa nicaragüense anuncia que problemente será ley de la República una que autoriza al médico de
sanidad de la capital para expedir el certificado de los cueros que
se exportan del Departamento de Managua para los Estados Unidos
como lo dispone el Gobierno de este país, y que encarga a los jefes
129

�130

LA UNIÓN PANAMERICANA,

políticos de los demás departamentos el nombramiento de un médico
en las otras cabeceras departamentales para el fin indicado.- -El
Senado de la República aprobó el contrato del Ferrocarril del Atlántico
celebrado entre el Gobierno Nacional y la Compañía del Pacífico
enviándolo inmediatamente a la Cámara de Diputados, la cual
resolvió mandarlo imprimir en la Tipografía N acional.--El Sr.
J. F. Rodríguez·, que desempeñaba el cargo de juez civil y criminal del
Distrito de Bluefields, acaba de ser nombrado juez civil y de minas
del distrito de Pis Pis con residencia en Tunky.--El Dr. Moller,
médico encargado de la Oficina de Uncinariasis que ha establecido
la Institución Rockefeller en Managua, ha pedido a la prensa nicaragüense que ayude a la labor de exterminar los zancudos que son
la causa de esa enfermedad. Dicha oficina y las siete sucursales
que ha establecido en toda la República suministran gratuitamente
los servicios médicos y las medicinas para la curación de la enfermedad, habiendo obtenido hasta ahora excelentes resultados, como lo
demuestran los informes de la prensa que dan cuenta de que el
puerto de Corinto ha quedado ya perfectamente saneado de mosquitos
debido a los trabajos de esa oficina en cooperación con las autoridades •
médicas y municipales del lugar. De 3,487 personas que se han
examinado, en Managua, se han encontrado más de 2,000 atacadas
de uncinariasis.--La compañia denominada The Bluefields Fruit &amp;
Steamship Company, establecida en Rama, ha trasladado sus oficinas
a Providencia y en lo sucesivo reparará sus buques en Schooner Cay
en vez de en Old Bank.- -El Obispo John Taylor Hamilton, vicepresidente de la Misión Morava, visita actualmente las misiones de
esa iglesia en Nicaragua, la primera de las cuales fué establecida
en la costa oriental de la República hace unos 70 afios. El Sr.
Waldemar Richard, secretario-tesorero de la junta de Misones Moravas, acompañ.a al prelado.

PANAMÁ
.....
...
Hasta ahora todo parece indicar que este año la cosecha de café en
las inmediaciones de David será muy abundante. En esta región de
la República los cafetos florecen en mayo, y los granos ya están tan
desarrollados que se calcula que la producción de esta cosecha ascenderá a cerca de 900,000 libras, es decir, unas 400,000 libras más que
en los afios normales. Los cultivadores de café del citado clistrito
esperan vender la cosecha de este año aproximadamente en $100,000.
Este distrito se halla muy bien situado, pues puede transportar
fácilmente el producto a los mercados. El precio que obtienen los

PANAMÁ.

131

duefios de cafetales varían desde 10 hasta 15 centavos la libra, según
la calidad, uniformidad, color y apariencia del grano.--El alcalde
de la ciudad de Colón ha expedido un decreto que prohibe portar
armas de ~uego ~entro de los límites de la municipalidad, a.menos que
las autoridades municip!l.les lo autoricen especialmente.-Se ha
llamado la atención de los colonos extranjeros que hay en el Valle de
Boquette de Panamá hacia las buenas oportunidades que alii existen
para el cultivo de legumbres. Hasta ahora ha sido el café el cultivo
favorito en aquella zona de la República, pero los experimentos que
se han hecho han demostrado prácticamente que allí pueden cultivarse l~gumbres en gran abundancia y de superior calidad, fuera de
que exISte constante y creciente demanda de dichos productos todo
el año. En este valle se cultivan hermosas y excelentes coles, y las.
patatas y otras legumbres que tanto se cultivan en la parte meridional
de los Estados Unidos1 crecen lozanas y en gran abundancia en esta.
fértil región de la República de Panamá. Cuando se termine el
Ferrocarril de Boquette, se proporcionará un magnífico mercado
pa~a los cultivadores de legumbres de esta región, pudiendo así
sattsfacer ampliamente las necesidades de la ciudad de Panamá y
preparar productos para la exportación.--El 12 de octubre del
corriente año se celebrarán los juegos florales en la ciudad de Panamá,
en conmemorición del tercer centenario de la muerte de Cervantes,
autor de Don Quijote. Se adjudicarán los siguientes premios: Un
premio de primera clase de flor natural y una medalla de oro; un
segundo premio que consiste en una medalla de plata, el cual se
adjudicará al autor del mejor poema que se escriba sobre cualquier
tema, y un tercer premio de $100 al autor del mejor poema sobre
Cervantes. Todos los trabajos han de ser originales, inéditos y
escritos en lengua castellana.--La Electric Bond &amp; Share Company
está haciendo gestiones con el fin de comprar las acciones que representan las propiedades de la Corporación Panamericana en las ciudades de Panamá y Colón. En esta transacción están comprendidas
la Panama Telephone Company, la Panama Power &amp; Ice Plant, y
953 acciones del capital social de la. Planta Eléctrica. y Compafiía de
Hielo de Colón. Dícese que se ha ofrecido la suma de $1,900,000, en
efectivo, y 2,500 acciones del capital social de la corporación.--El
primer tren de pasajeros de David a Boquette, o sea una distancia de
56 millas, conduciendo al Presidente de la República y a su comitiva~
hizo el viaje redondo el 21 de abril en unas cuatro horas. En lll..
actuaiidad los trenes corren por el tramo de la vía férrea que se
extiende de David a Concepción, es decir, una distancia de 18 millas,
y de David a Pedregal, estación terminal del Pacífico de la línea
principal.--En San Louis, Estado de Misouri, Estados Unirlos de
América, se ha organizado una corporación denominada la "Silk

�132

LA UNIÓN PANAMERIOANA,

PEBÚ.

Fiber an&lt;l.!Manufacturing Co.," de la cual es Presidente el Sr. J. R. S.
Nichols, con el fin de utilizar la fibra de henequén o pita, que se saca
de una planta silvestre que abunda mucho en ciertas regiones de la
República. de Panamá. Las hamacas y otros artículos que se hacen
de esta valiosa fibra son muy fuertes y duraderos, ya que la lluvia o
la excesiva humedad les causa muy poco daño. .A.demás, esta fibra
posee condiciones que la hacen adecuada para la fabricació.n de sedn
vegetal de superior calidad. Los experimentos que se han hecho
hasta la fecha con ella han dado resultados muy satisfactorios,
habiéndose demostrado que es muy propia para la fabricación de
varias clases de géneros.

importación de 200 toneladas de azúcar. Dicha ley dispone que
cuando se introduce azúcar al país sin pagar derechos bajo orden
de esta clase, tiene que venderse al público a precios muy reducidos
que no excedan a los convenidos en la época en que se haya hecho
la petición para la libre importación.--Muy pronto se despachará
de los Estados Unidos la maquinaria para un gran frigorífero que se
establecerá próximamente en la .A.sunción. La maquinaria, que es
de lo más moderno en su clase, hará que ese establecimiento sea uno
de los frigoríferos mejor equipados y más modernos de la América
del Sur.- -El Sr. Elías Thomas fué nombrado gerente del Ferrocarril Central Paraguayo, habiendo entrado a ejercer el cargo el 9 de
abril último.- -La Sociedad Ganadera del Paraguay ha nombrado
a los Dres . .A.ssís Brasil, Carlos Prates y J. S. Paula N ogueira miembros corresponsales en el Brasil.--Los miembros del partido político
paraguayo denominado Colorado han resuelto establecer un nuevo
diario en la .A.sunción para la propaganda política, cuya dirección
han puesto a cargo del Sr. Juan O'Leary.--La prensa paraguaya
anuncia que los trabajos de construcción de la primera parte de las
obras del puerto de .A.sunción se comenzarán a principios de julio del
corriente año.- -La colonia agrícola Nueva Germania, que es una
de las más prósperas de la República, ha pedido al Gobierno nacional
que establezca en su jurisdicción una escuela pública en bien de los
niños de los colonos.

PARAGUAY
Según el mensaje que el Presidente de la República, Sr. Eduardo
Schaerer, leyó ante el Congreso Nacional el 1° de abril último, el
valor del comercio exterior del Paraguay en 1915 fué de 8,022,060
peso!:f oro (peso oro=$0.9648), de los cuales corresponden 2,405,888
pesos a las importaciones y 5,616,172 pesos a las exportaciones.-Un grupo de capitalistas paraguayos acaba de adquirir la sucursal
del Banco de España y de América en la .A.sunción para reorganizarla como institución independiente con el nombre de Banco de
España y del Paraguay. La primera serie de acciones del nuevo
banco hecha en mayo último en la .A.sunción que ascendió a 10,000,000
de pesos papel fué subscrita inmediatamente. La nueva institución
-cuenta con un capital de 20,000,000 de pesos papel moneda.--El
Gobierno paraguayo ha aceptado los planos y presupuestos para las
obras:del puerto que fueron sometidos a su aprobación por The
Construction Engineering Finance Company.--El 10 de mayo
último fueron sometidds a la aprobación del Gobierno los estatutos
de la nueva Federación de Estudiantes compuesta de los clubs de
estudiantes del Colegio Nacional y de la Universidad de la .A.sunción.--Se proyecta el establecimiento de una Escuela Nacional de
Aviación que se pondrá a cargo del conocido aviador paraguayo
Sr. Pettirossi, habiéndose dado ya los pasos preliminares para la
consecución de los fondos necesarios para este fin.- -La Sociedad
Ganadera del Paraguay ha redactado un proyecto de sanidad animal
que someterá dentro de poco a la aprobación del Congreso Nacional.--Se calcula que la nueva cosecha de arroz de la República en
el corriente año producirá un total de 1,500 toneladas métricas de
arroz sin cáscara.- -En conformidad con las disposiciones de la ley
de presupuesto, el Presidente de la República ha permitido la libre

133

Según noticias publicadas por El Bien Agrícola de Chiclayo, en
unas exacavaciones que se practicaron hace poco en el paraje Huaca
Pintada, situado entre los distritos de Túcume e Illimo, fué descubierta una ruina incaica de tal importancia que las autoridades han
dado las ordenes pertinentes a fin de que se conserv..e en el mejor estado
posible y no vaya a ser destruida imprudentemente.- -El Gobierno
Nacional ha dictado las disposiciones necesarias para la construcción
de una estación de sumergibles en un local próximo a la Escuela
Naval del Callao, lo mismo que para que se hagan las gestiones del
caso para la adquisición de un cisterna para dotar de agua a todos
los buques de la escuadra peruana.- -El Gobierno Nacional declaró
día feriado para la ciudad del Cuzco el 16 de mayo próximo pasado,
dia en que se inauguró un monumento al Comandante Ladislao Espinar, muerto gloriosamente en la guerra del Pacífico.--El 3 de mayo
último llegó a Lima la delegación financiera y comercial enviada
al Perú, Bolivia y Chile por el Gobierno norteamericano, con el fin

�134

LA UNIÓN PANAMERICANA.

REPÚBUCA DOMINICANA.

de fomentar las relaciones financieras y comerciales de los Estados
Unidos con esos países. Esta comisión va a cargo del Sr. Ernesto H.
Wands, presidente de la Sociedad .Americana Internacional de Nueva
York.--Los Dres. G. Ortega y Pimentel, Carlos Velarde y Julio
Figueroa. han sido nombrados delegados del Perú al Congreso de
Ciencias Socia.les que se reunirá en Tucumán en julio próximo con
motivo del centenario de la jura de la independencia argentina; y
el Dr. César Sánchez Aizcorbe ha recibido igual cargo para los Congresos de Bibliografía e Historia y .Americano del Niño que se celebrarán en Buenos Aires con igual motivo.--Con el fin de evitar
que los botes pescadores u otras embarcaciones se acerquen a las
islas guaneras ahuyentando las aves, lo que hace disminuir la propagación de éstas y la producción del guano, el Gobierno Nacional ha
decretado que ninguna embarcación podrá acercarse a las islas
productoras de guano a distancia menor de una milla. Las que por
cualquier motivo tuvieren que arribar a dichas islas lo harán por el
desembarcadero habilitado con tal objeto, pero tendrán que ir
provistas de una orden especial firmada por el capitán de puerto a
cuya jurisdicción pertenezca la isla a que arribaren. Las embarcaciones que conduzcan víveres, correspondencia, etc., para los guardianes de las islas deberán llevar también la orden expresada.--Por
decreto presidencial de 3 de mayo último se deroga el de 16 de octubre
de 1914, restableciéndose en consecuencia en todo su vigor el artículo
1° del supremo decreto de 23 de junio de 1897 que organiza la inspección fiscal de companías de seguros, encargándola al director del
crédito público.--El 22 de abril último se conmemoró en el Perú
el tricentenario de la muerte del eminente historiador peruano Garcilaso de la Vega, en el que-como dice la prensa de Lima-se enlazaron
dos razas gloriosas y dos familias igualmente esclarecidas, pues fueron
sus padres el noble Capitán español Carcí Lasso de la Vega y la ñusta
Isabel Chimpu Oclio, nieta de Túpac Yupanqui. En especial, las
ciudades de Lima y el Cuzco rindieron homenaje a la memoria del
célebre autor de lós Comentarios Reales. La Universidad de San
'Marcos le dedicó una sesión solemne ofrecida por el Rector Dr. Javier
Prado, en la que hizo el elogio del célebre lústoriador en un brillantísimo discurso el catedrático de lústoria, Dr. José de la Riva Agüero,
dando a conocer muchos datos ignorados. El Cuzco, donde nació
Garcilaso, celebró en su recuerdo significativas fiestas. Todos los
diarios peruanos publicaron en esa fecha artículos especiales sobre
Garcilaso, reseñando extensamente el acontecimiento.--El 2 de
mayo último, cincuentenario del combate naval librado en la misma
fecha de 1866 entre las baterías de tierra peruanas y una escuadra
española, se inauguró solemnemente en la ciudad de Cajamarc~ ~
monumento al héroe de esa gloriosa acción, Don José Gálvez, M1ms-

tro de Guerra y Marina, en esa época. Con tal motivo el Presidente
de la República obsequió con una medslla conmemorativa a los
vecinos de dicha ciudad, cuna del héroe. En el punto denominado
Chucuito, del puerto del Callao, se colocó también en esa fecha la
primera piedra de un monumento que se erigirá a inmediaciones del
lugar que ocuparon las baterías, para inmortalizar la memoria del
expresado Ministro de· Guerra y Coronel de esa época y la de sus
compañeros en la heroica jornada del 2 de mayo de 1866.--Según
datos publicados por la Junta de Vigilancia, el producto de los nuevos
impuestos durante el primer trimestre del corriente año fué de 98,674
libras pemanas, distribuído como sigue: Azúcar, 36,277; lana, 3,073;
algodón, 2,908; cueros, 2,518; minerales, 50,475; y petróleo, 3,423
libras peruanas.--Tanto los bancos como las principales casas comerciales de Lima han publicado avisos de que en lo sucesivo cerrarán
sus oficinas todos los sábados a las 12 del día.--La prensa limeña
anuncia que pronto saldrá a luz en esa capital un nuevo diario de
información política y social y comercial y de carácter absolutamente independiente, el cual se denominará El Tiempo y será dirigido por el periodista peruano Sr. P. Ruiz Bravo.

135

La prensa dominicana anuncia que próximamente se principiarán
los trabajos de construcción de un nuevo muelle de cemento armado
en el puerto de Puerto Plata. Las propuestas para el suministro de
materiales y operarios necesarios para esta obra fueron abiertas en
la oficina del Director General de Obras Públicas en la ciudad de
Santo Domingo el 8 de junio último, pero todavía no se ha publicado
el nombre del concesionario. El muelle estará dotado de todos los
elementos modernos necesarios para la carga y descarga de los buques
que arribaren al puerto.--A fines de marzo del corriente año fué
aprobado por el Congreso Nacional un contrato celebrado entre el
Poder Ejecutivo y el Sr. Hora.cío V. Vicioso, en virtud del cual se le
concede autorización a este último para construir y explotar un
tranvía eléctrico entre la ciudad de Santo Domingo y las poblaciones
de San Cristóbal y Baní, pudiendo utilizar para ello los caminos,
carreteras y puentes de propiedad nacional, reservando para el tráfico público un mínimum de anchura de 5 metros y con la obligación
permanente de reparar los desperfectos que la construcción de la vía
y el funcionamiento de los carros pueda ocasionar a los mismos. La
vía deberá tener un ancho mínimo de 84 centímetros. Tanto para

�136

LA UNIÓN PANAMERICANA.

URUGUAY.

la determinación de las calles por las cuales se hará el tráfico de. los
tranvías, como para las condiciones de seguridad y demás garantías
de buen servicio, el empresario tendrá que someterse a las disposiciones y reglamentos municipales. Las obras deberán principiarse,
a más tardar, dentro de un año.--En la sesión del Senado del día
27 de abril próximo se votó un crédito de S200,000 para la construcción de un edificio para la aduana de San Pedro de Macorís y para la
prolongación del muelle de eae mismo puerto.--La Secretaría de
Fomento y Comunicaciones libró al servicio público recientemente
9 kilómetros más de la Carretera Duarte entre Galá y Los Alcarrizos.
Con esta extensión asciende a 15 kilómetros el tramo construido a
partir del Parque Independencia de la ciudad capital.--Se ha sometido a la aprobación del Congreso Nacional un proyecto de ley en
virtud del cual se dispone que a partir del 1° de julio próximo se
destine el 20 por ciento del producto de la renta interna denominada
Impuesto sobre producción de alcoholes, Impuesto de estampillas y
venta de especies timbradas, tanto a la construcción de ferrocarriles
del Estado como a la garantía de intereses o al pago de ferrocarriles
que construyan empresas particulares paro el servicio público conforme a contratos que haga el Poder Ejecutivo y que apruebe el
Congreso Nacional. Ese 20 por ciento no podrá dedicarse bajo
ningún concepto a otro objeto que el estipulado por el proyecto de
referencia. El tanto por ciento citado se depositará mensualmente
en la casa bancaria que designe el Ejecutivo y que garantice esos
depósitos con el que ella haga de iguales cantidades en bonos del
5 por ciento de la República Dominicana o en bonos de los Esta.dos
Unidos de América.--A fines de abril último se instaló en Bayaguana una junta de ornato cuyos fines son, entre otros, el mejoramiento del camino de esa población hasta la Boca del Yabacoa, obra
de considerable valor e importancia para los intereses de esa región.
El 30 del mismo mes se reunieron también en Baja.bonito los principales hacendados de aquellos contornos, quienes organizaron allí una
junta encargada de construir una buena vía de comunicación que
una esa población con la ciudad de Puerto Plata, cuyos trabajos se
emprenderán lo más pronto posible.-Según noticias publicadas
por El Porvenir de Puerto Plata, el Senado de la República aprobó
un contrato para la construcción de un ferrocarril que partiendo de
la bahía de Manzanillo llegue hasta la ciudad de La Vega; y el Poder
Ejecutivo ha celebrado otro con el Sr. Julio Coiscou para la instalación de una vía férrea que una las ciudades de San Pedro de Macorís
y de Santo Domingo.--El periódico Ecos del Norte de Puerto Plata
dice que son halagüeñas las esperanzas que brindan las actuales
circunstancias en el mundo de los negocios y que aunque se ha
perdido una parte de las cosechas de cacao y de café por las excesivas

lluvia~, la cosecha de tabaco promete este año un éxito brillante, pues
al decrr de la gente entendida en la materia, dicha cosecha soprepasará tanto en el interior como en la costa todos los cálculos y produc~á algo más del doble de lo acostumbrado. Por otra parte, los
prec10s del tabaco han aumentado considerablemente a consecuencia
de la gran demanda que tiene para su exportación a los mercados
extranjeros, lo que permite augurar que la cosecha de este producto
compensará la baja que tendrán las de cacao y café.-Con el
nombre de Trabajo y Luz y bajo los auspicios del Club ele Artesanos
e. Industriales de S~nto Domingo, empezará a circular dentro de poco
tiempo en esa capital una nueva revista que tratará de asuntos de
interés general y de literatura.

137

Del 9 al 16 de abril del corriente año se reunió en Montevideo el
Primer Congreso M~dico Nacional del Uruguay, que fué presidido por
el Dr.. Gerar~o AJ:nzabalaga. Las deliberaciones del Congreso comprendieron d1Scus1ones, conferencias y memorias sobre los diferentes
ra~os de la medicina, habiéndose hecho recomendaciones para combatrr de manera más eficaz, el cáncer, el tifo, la tuberculosis, etc. El
Segundo.Congreso ~~dico Nacio~al se reunirá en la misma capital en
1919, baJo los ausp1c1os de la Sociedad Médica de Montevideo.--El
Ferrocarri~ }'.' Tranvía del Norte ha resuelto usar máquinas de petróleo
en su servicio de La Barra a Santa Lucía. Esta es la primera línea
férrea del Uruguay que usa aceite mineral como combustible.--La
comisión nombrada para escoger un diseño para la nueva moneda de
plata que la República del Uruguay se propone acuñar y poner en
circulación. muy pronto, ~~ aceptado el modelo presentado por
Bernabé Michelena, a cond1c1ón de que habrán de efectuarse ciertos
ca_mbios o que. el diseño sea ratificado por el Presidente de la República. Poster10rmente aprobó el Jefe Ejecutivo el diseño tal como lo
~abía presentado el Sr. Michelena.--La Fuente de Cordier, que se
maugurará el 25 de agosto del corriente año en la Plaza Independencia de Montevideo, fué construida en París. Al escultor francés
cuyo diseño fué preferido entre los numerosos modelos sometidos al
jurado calificador se le adjudicó un premio de 25,000 pesos. Esta es
una de las fuentes más artísticas y hermosas de Sud América.-Dícese que la nueva estación de ferrocarril construida en Trinidad es
la más hermosa y mejor montada que hay en la República con excepción de la de la Capital.--Dícese que pronto se erigirá en Montevideo un monumento en honor de Zabala, su fundador. Ya se han

�138.

¡I

LA UNIÓN PANAMERICANA.

VENEZUELA.

reunido unos 40,000 pesos con este fin, mediante una subscripción
popular, y se están haciendo los preparn.tivos necesarios para escoger
los planos mediante un concurso.--El Diputado Sr. Ramón T.
Sonora ha presentado un proyecto de ley que prohibe a los farmacéuticos de los hospitales nacionales o particulares vender drogas al
público, pero les permite proporcionarlas gratuitamente a los necesitados y a las instituciones de beneficencia. A los farmacéuticos
también se les prohibe vender ciertas medicinas especiales, a no ser
que las haya Tecetado un médico o que estén incluídas en la lista
libre.--El Gobierno municipal de la ciudad de Montevideo, en
cooperación con el :Ministerio de Obras Públicas e Industrias, se
propone establecer un gran matadero moderno con cámaras frigoríficas
de gran capacidad instaladas de una manera científica. Una compañía norteamericana ha sometido a la consideración del Ministerio
del Interior los planos para la construcción del citado matadero.-El 7 de abril de 1916 se abrió al público una exposición de flores
artificiales en el Hotel del Parque exhibiéndose 120 clases diferentes.
Los expositores que obtengan mayor éxito obtendrán medallas de
oro, plata y bronce1 respectivamente.--El Ministerio de Obras
Públicas ha dado instrucciones a la Oficina Hidrográfica para que
haga el reconocimiento y trazado definitivos y prepare los planos
para la utilización de la fuerza producida por las caídas del Rio
Quequay, y la construcción de una planta eléctrica.--Ha sido
presentado al Congreso Nacional un proyecto de ley que prohibe a
los particulares la introdu~ción al país &lt;le armas de los modelos usados
por el Ejército y la Armada de la nación. Dicho proyecto prescribe
la imposición de una multa de 60 pesos o prisión de 15 dias a los que
infrinjan dicha ley, autorizando al Gobierno para confiscar las armas
de esa clase que encuentre en poder de les particulares.--El Ejército de Salvación de Montevideo le ha conseguido tnbajo a cierto
númeljí) de personas en esa capital en la obra de clasificar los desechos
y basuras para extraer ele ellos el papel, el hierro viejo, muebles, etc.
El producto de la venta de estos artículos se aplica a fines de beneficencia.- -La Cámara de Diputados ha aprobado un proyecto de
ley que declara al zumo de uva exento de la contribución de sello
farmacéutico y de todas las demás contribuciones internas.

leyó ante tan alta. corporación un importante mensaje en que da
cuenta de los actos de su administración durante el año que acaba
ele terminar. .El Jefe Ejecutivo dice que su Gobierno ha tomado
especial empeño en la realización de cuanta obra redunde en provecho
del país, señaladamente en el ramo de las vías de comunicación, en
lo que no ha hecho otra cosa que continuar la ingente labor de dotar
a la República de carreteras modernas que el General Gómez ha
comenzado y llevará a feliz término como uno de los medios más
eficaces para dejar plenamente rehabilitada a Venezuela. En cuanto
a las relaciones internacionales dice el Presidente que se han mantenido cordial y dignamente como cumple a la índole caballeresca
del pueblo venezolano y a su tradicional cortesía.--Hace poco
se constituyó en Caracas una compañía anónima con el propósito
de explotar diferentes industrias nacionales, entre ellas, la fabricación de muebles valiéndose de los mismos procedimientos europeos
pero utilizando maderas del país. A este respecto dice un periódico
de esa capital que ya se han principiado a exhibir varios modelos de
muebles fabricados por dicha compañía, los cuales nada tienen que
envidiarle a los que se hacen en el extranjero, pues el hecho de ser
fabricados con maderas criollas fuera de que les da mayores condiciones de solidez y durabilidad, promete a ese producto un gran
mercado en el país. El taller y los métodos puestos en práctica por
la empresa para dar a la madera la forma peculiar de los muebles
de Viena es de lo más moderno en su clase.--El Presidente del
Estado del Zulia dictó un decreto el 1° de mayo próximo pasado
en virtud del cual se dispone todo lo concerniente a la pavimentación
y la construcción de las aceras de las principales calles ele Maracaibo,
lo que indica que esta ciudad ha entrado definitivamente en una
nueva época de florecimiento civil y administrativo, quedando
dentro de poco elevada al nivel de las otras capitales federales que,
como Valencia, San Cristobal y Barquisimeto, han sido transformadas
por sus respectivos Jefes de Estado durante el presente régimen
político. En vista del expresado decreto, el Comercio de Maracaibo,
deseoso de prestar su contingente para la realización de tan importante obra, le ha ofrecido al Jefe del Estado, como contribución
espontánea 3,050 barriles de cemento romano de 180 kilos cada
uno, valuados en más de 55,000 bolívares, de modo que la pavimentación de la ciudad se llevará a cabo en el menor tiempo posible.--El 8 de abril del corriente año se inauguró solemnemente
en la Plaza Independencia de la ciudad de Cau.cagua, un hermoso
monumento al Libertador Simón Bolívar, obra del arquitecto venezolano Luis B. Castillo, que, según la prensa venezolana, además de
su belleza artística tiene el mérito de ser la primera obra estatuaria
que se ejecuta en mármol nacional para una plaza pública.--Los

VENEZUELA
El 28 de abril próximo pasado se efectuó la apertura de las sesiones
ordinarias del Congreso Nacional en el corriente año, con cuyo motivo
el Presidente Provisional de la República, Dr. V. Márquez Bustillos,

139

�140

LA UNIÓN PANAMERICANA.

jurados del certámen de poesía y cuentos promovido por El Nuevo
Diario de Caracas para conmemorar la fecha del 1º de abril y estimular
el cultivo de las bellas letras en el país, otorgaron el premio de poesía
al Dr. J. T. Arreaza Calatrava y el de cuento a Rafael Bolívar
Coronado.--El Sr. Carlos Reyes Saldivia acaba de compilar y
editar con la aprobación del Centro Filatélico de Venezuela, un
catálogo de sellos venezolanos que es una historia file de las distintas
emisiones de estampillas que ha habido en Venezuela desde el año
de 1858 hasta nuestros días, insertando los decretos respectivos y
describiendo todos los errores, resellos y variedades que interesan
a los coleccionistas.--Se ha organizado en la ciudad de Mérida
una sociedad agrícola e industrial que se ocupará en la explotación
de fincas de café, de pasto y de caña, importación y exportación de
frutos del país, compra y molienda de trigo, etc., en gran escala, con el
propósito de darle el mayor auge posible a la agricultura y la ganadería
en el Estado de Mérida.--El Universal de Caracas da la noticia de
que a mediados de abril último zarpó del puerto de Tucacas con
destino a Nueva York, el vapor holandés Nikerie con un cargamento
de 1,200,000 kilogramos de mineral de cobre valuado en 120,000
bolívares y perteneciente al South American Copper Syndicate.-El Heraldo Industrial de Caracas anuncia que un importante grupo
de capitalistas nortamericanos ha hecho una propuesta de 8600,000
oro por las minas de cobre pertenecientes a la Compañía Anónima
Minera La Cumaragua.

J{f..PJ{f..Sl!:NTANTC.S DE LOS
~ ~ l l t ~ r...STADOS UNIDOS l:N LAS'4.~&lt;11V•
l(t.PÚBUC/\.3 LA11NO·AMI:.10CANAS -=-------

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina............. FREDERIC J. STI.MSON, Buenos Aires.
Brasil. ................ EowIN Y. 1foRGAN, Rio de Janeiro.
Chile .............. _... J. H. SHEA, Santiago. 1
México ................ HENRY P. FLETCHER, México, D. F. 1
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia ............... JOHN D. O'REAR, La Paz.
Colombia .............. THADDEUS A. THOMSON, Bogotá.
Costa Rica............. EowARD J. HALE, San José.
Cuba ................. WILLIAM E. GoNZA.LES, Habana.
Ecuador .............. CHARLES S. HARTMAN, Quito.
El Salvador........... BOAS W. LONG, San Salvador.
Guatemala ............ WILLIAM H. LEAVELL, Guatemala.
IIaitL ................. A. BArLLY-BLANCHARD, Port-au-Prince.
Honduras ............. JoHN EwINo, Tegucigalpa.
Kicaragua ............ BENJAMIN L. JEFFERSON, )Ianagua.
Panamá ............... Wn,LIAM J. PRICE, Panamá.
Paraguay .............. DANIEL F. MooNEY, Asunción.
Perú .................. BENTON 1Ic1fILLIN, Lima.
RepúblicaDominicana.W. W. RussELL, Santo Domingo.
uru,,"llay ............. ROBERT E. JEFFERY, )fontevideo.
Venezuela ............. PRESTON 1fcGooowrn, Carácas.
ENCARGADO DE NEGOCIOS

Chile ................. GEORGE T. SmrnERLIN, Santiago.
!Nombrado.

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JottN BARRBTT,
fRANCISCO

DrntcToR GENERAL.

J.YÁ.N.ES,

Suso1RECTOR.

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UNION INTERNACIONAL DE LAS REPÚBLICAS
AMERICANAS

CONSEJO DIRECTIVO DE LA
'
UN ION
P.ANAMERICANA
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BOLETÍN
DE LA

UNIÓN
PANAMERICANA

RoBE~T LANSING, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
Presidente ex offici.o .
EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina .............Señor Dr. RóMULO S. NAóN.
Oficinll de la Embajada, Windclyffe, MllllCbester, Mass.

Brasil- ................ Senhor Do1,nc10 DA GAMA,

Oficina de la Embajada, 1780 Mas,achu.setts Avenue, Washington, D. C.

México ................ (Ausente.)
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

AGOSTO

Bolivia................. Señor Don IGNACIO CALDERÓN,

Oficina de la Legación, 16\13 SLxteenth Street, Washington, D. C.

1916

Colombia .............. Señor Don JULIO BETANCOURT.*
Costa Rica ............. Señor Don MANUEL CASTRO QUESADA,
Oficina de la Legación, 1501 Si.xteenth Street, Washington, D. C.
Cuba ................... Señor Dr. C. M. DE CÉSPEDES,
Oficina de la Legación, 1529 Eighteenth Street, Washington, D. C.

Ecuador ................ SeñorDr . GONZALO S. CóRDOVA,
Oficina de la Legación, 004 Riverside Dri~e, New York, N. Y.

El Salvador ........... Señor Dr. RAFAEL ZALDIVAR,

Oficina de la Legación, 1800 Connecticut Avenue, Washington, D. C.

Guatemala ............ Señor Don JoAQUÍN MtNDEZ,
Oficinll de la Legación, 1004 K Street, Washington, D. C.

Haiti.
.................
M. Rhode
SoLONlsllllld
MÉNOB,
Oficina
de la Legación, 1429
Avenue, Washington, D. C.
Honduras .............Señor Dr. ALBERTO MEMBREÑO,
Oficina de la Legación, Bote! Gordon, Washington, D. C.

Nicaragua .. ............ Señor Don EMILlANO CawoRRO.*
Panamá...............Señor Don EusEBIO A. MoRALES,
Oficina de I a Legación, "Stoneleigh Court/' Washington, D. C.

.

Paraguay .............. Señor Dr. RECTOR VELÁZQUEZ,

01lcina de la Legación, 1678 Woolworth Building, New York, N. Y.

.

República.Dominicana.Señor Dr. A. PÉREZ PERDOMO,
Oficinll de la Legación, "The Champlain," Wssbington, D. C.

Uruguay ............. . . Señor Dr. CA.RLOS M. DE PENA,
Oficin~ de la Legación, Blue Ridge summit, Pa.

Venezuela ............ .Señor Dr. SANTOS A. Do:Mn.1c1,

Oficina dela Legación, 1406 Massachu.setts ¡\.venus, Washington, D. C.

11
\

ENCARGADOS DE NEGOCIOS

' (j

Colombia .............Señor Don RoBERTO ANcízAR,
Oficina ds la Legación, 1319 K Street, Washington, D. C.
Chile .................. Señor Don GuSTAYO Mu::-uzAGA VARELA,

(
SECCIÓN ESPAÑOLA

Oficina de la Embajada, 1424 K Street, Washington, D. C.

Nicaragua ............ Señor Dpn JoAQuiN CUADRA ZAvALA,
oficíll!I de la 1,egaclóU, "stoneleigh Court "Washington, D. C.

Perú .................Señor Don 111. DE FREYRE Y SANTANDER,
Oficina dela Legación, 1737 H Street, Washington, D. C.

DIRECCIÓN CABLEGRÁFICA• O· NORO
WASHI NGTON • D• C,, U. S. A.
FICINAESTE,
y BOLETÍ
N • • • PAU, WASHI NGTON

* Ausente.

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CALLES DIEZ y SIETE y B

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'1

Pfiginn.

Notas Panamericanas .. ................ . ...... . .. . . ... . .. .. . .............. .

El significado de la polltica panamericana-Compañia Financiera y Comercial lntercontinental-Departamento de Selvicultura Tropical de la Universidad de Yale-Índice del Bolet!n
de la Unión Panamericana.

l

!

UNIÓN

Un Metal Notable : El Tungsteno ... .. . .... · ; ··......... .. .. ............ . ....
El Puerto de Bahia Blanca, Argentina. ... .. . .... .. ..... . . . . . ......... . ... . . .
Las Catedrales del Nuevo Mundo : Ecuador. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Menhir Pre-lncásico de Tucumán, Argentina.. . ..... ... . .. .. . ..... . ..... . .
La Pitanga, Valiosa Fruta del Brasil. .... . ... .... . ... .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Observaciones Acerca de la América del Sur.. .. ..... .. . ... . ......... . .......
Palabras del Ministro de Bolivia en la Conferencia del Lago Mohonk... ... . ...
Miscelánea. ......... ....... . .................................. . . . . . . ......

153
169
177
184
189
194
:2:25
229

El salmón del Paclftco- Las morde:luras de culebras y su curación-Inventos recientes.

República Argentina... ..... .. . .. .. .. . .. . ......... . ..... . ... . ........... . . . .

244

Elecciones presi:lenciales-Censo nacional-Venta de bienes raíces-Fondo de reserva postalPresupuesto de Córdol)a-Ferrocarril Central Argentino-Caja de ahorros-Congreso Nacional
de Meiicina-Colonia agrlcola-Congreso Nacional de Ingenierla.-Congreso Americano de
Bibliograffa e Historia-Escuela de obreros-Exposición de artes-Censo pecuario-Comercio
del puerto de Buenos Aires.

Bolivia. . .... ... . ... ..... . .. . . .. ..... .. . . ..... .. ..... . . . ............ ..... .

246

Servicio internacional de trenes-Servicio de automóviles-Estación rndiotelegráfica-Exhibición nacional de e;lucación-Yacimientos petroilleros-lndustria minera-Recibimiento de
la Co!llisión Norteamericana-Pro:lucción de caña de azúcar-Delegados al Congreso Americano del Niño.

Brasil. ... . ......................................................... . ......

248

Mensaje del Presidente-Jar;Jines bot:l.nicos-Exportación de ca!&amp;--Liceo de Artes y OficiosEstado de Sergipe-:&gt;bras de agui potable en Pernambuco-Población de Río de JaneiroComercio exterior.

Colombia. ..... ...... ....... ...... .......... . ........... . ... . . . . . . . ........
,
AL BOLETiN
EClOS DE LA S U BSCRlPClON

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al año en los países
- 1,.: $1 SO oro
- • en 1 ' demás
Por la Edición Esp~o
oro amencano,
americano, al ano,
00
de la Unión Panamencan:, . •
Número suelto, 20 centavo .
.
al - en los paiaea de la
Por la Edición ln¡leaa, $2, oro am~~in~, año~~·los demás. Numero
Unión Panamericana; $2.50, oro amen
'
auelto, 25 centavoa.

si

°

·

250

Reunión del Congreso Nacional-cónsul general en Nueva York-Exportaciones de oro-Nuevo
impuesto-Exposición pecuaria-Servicio de cupones internacionales-Vales del Tesoro-Ferrocarril de Caldas-Manicomio departamental-Estación sanitaria de BuenaventuraPuerto de La Dorada-Ferrocarril del Nordeste-Oficinas telegráficas-Cambio de billetesBusto de Cervantes.

Costa Rica .. .. .. .. . .. .. .. . . ....... . ... . ..... .... ........... . . . . . . . ........ .
Funcionarios de la Corte de Ju¡ticia Centroamericana-Condiciones comerciales-Escuela de
a ;ricultura-Estujios minero3-Escuela para señoritas-Fábrica de cemento-Celebracitn
de uncantenario-Banco Internacional-Yacimientos de petróleo-Nuevo empréstito.

Cuba . .......................... .... ......... ············ ·· ······· · ··· ·· ··
E;tacione, ra1iosr.ltba,-Sanatorio de tuberculosos-Banco narional-Universidad de la
Habana-Ferrocarril Central Eléotrico--,Muelles del Estado-creación de legaciones-Ley
de re3ponsabilidad del patrón-Nümero de tsléfono3-Ediiicio de escuela-Mediciones hidrográJicas-Servioio de encomiendas postales-Nuevo impuesto.

Chile. ...... . . ..... . .... .. .......... . .. . .. . ........ . . . ...... . ......... . ....

/,

252

253

255

Fábrica de sacos-Prolucto del Ferrocarril Central-Frigorífico Bories-Sociedad ehilenaNueva revista-Escuela industrial-Nuevo consulado-Biblioteca de Santiago-Yacimirntos de mercurio-Universida:l en Valparalso-C6nsul general en Nueva York.

Ecuador.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
WASHINGTON: IM PRENTA DEL GOBIERNO: 1911

Socie:lad de Socorros Mutuos-Central de teléfonos-Estaeión radiotelegráfica-Nuevas obras
pdblicas-Escuela de Mejicina de Guayaquil-Saneamiento del Cantón Rocafuerte-Fiesta
del trabajo-Cosecha de cacao-Aniversario de la Batalla de Pichincha.
lll

257

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1

.,

1

ÍNDICE.

IV

Pflgina.

El Salvador. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

258

Co!Ilisión de limites-Exención de derechos a:luaneros-Resiembra de árboles-Carretera
nacional-Colegio de señoritas-Yina de oro-Yacimientos de petróleo-Explotación del
henequén-Estación ferroviaria-Impuesto general de exportación-Industria y comercio
de armas y explosivos.

..

Estados Unidos .... . .. ... . .. ... . ............... :._;,_·:·..·:'. ):t. ....... ... ..

260

Construcción be buques de guerra-Centro auri!ero-Remedio contra el envenenamientoPro:lucción de plomo y zinc-Oficinas de empleos públicos-Cuño de las monedas de plataXueva ruina-Pro:Iucción de petróleo-Ingresos nacionales-Pantalla de radio-Exposiciln
Internacional de Ganado-Hidroplanos de vapor.

Guatemala ... .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

262

Autorización al Presidente de la República-Acuñación de moneda-Cultivo del t rigo-Tarifa
sobre madera-EmprESa eléctrica de Guatemala-Comercio exterior-Decreto sobre importación de sacos-Nuevas sociedades anónimas-Aumento de población.

Haiti .. . . .. . .... . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

264

Xuevo gabinete-Servicio de navegación-Consejeros de Estado-Circulación de papel
moneda-Calle Abraham Lincoln en Puerto Príncipe-Enseñanza clásica y profesionalSituación comercial.

H onduras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

265

Beca-.\.rrendamiento de cocales-Telé!onos-Fábrica de .agbas...-gaséosa.~~errenos productores de cocos-Muelle y aduana en Zacate Grande-Escueíi de ágrítiufiura-Haciendas
y e,tancias-Producción de art1culos de primera necesidad-Concierto en Tegucigalpa.

México..... . ... . . .... ............. . .... . . ... ... .. ... .. ....... ........ . .. .

267

Estaciones radiográficas-Yacimientos de petróleo-Junta Americana de Misiones Extranjeras-Escuela de bibliotecarios y archiveros-Escuelas primarias para obreros-Cultivo del
algodón y el maiz-Ley del timbre-Decreto sobre facturas consulares-Escuelas en
Coahuila-Contribuciones de minas-Revalidación de patentes.

Nicaragua.... . ........ . ........................... .. . . ............. . ......

269

Rentas de aduana-Hornos de reducción-Nuevos aserraderos-Informe sobre la industria
de bananos-Escuela noct urna municipal en Bluefields-Construcción de ferrocarrilesCompañ!a colonizadora norteamericana-Ferrocarriles-Pesca de esponjas-Planta para el
procedimiento al cianuro-Viaje de misioneros.

P anamá. . . .. . . .. . . .. .... .... . ....... . . .. .. . .. . .... . . ..... .... . ... . . . .. ...

270

Colonia agr(cola norteamericana-Siembra de cacao-Manantiales calientes-Explotación de
la caoba-Comisarias de la Zona del Canal-Planta de incineración de desperdicios-Importaciones de bebidas alcohólicas.

P araguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

272

Exportación de naranjas-Estudiantes paraguayos en Montevideo-Jardín botánico y
zoológico de Trinidad-Sociedad Tipográfica del Paraguay-Mejoras en Asunción-Construcción de una penitenciaria-Estaciones radiográficas-Producción de cementoAnh'ersario de la independencia-Nuevo periódico.

Perú.. ... ........ .. .. ..... . . ....... ..... . . . . . ... .. ..... . .................

,

..

•

273

Importación y exportación de artículos do primera necesidad-Exportación de barras--Ferrocarriles-Cheques circulares-Dividendo de una compañía-Sesiones del Congreso NacionalCultivo del trigo-Condecoración a altos funcionarios del Gobierno-Elecciones municipales-Inspección de inventarios de sucesiones-Monumento al Comandante Ladislao
Espinar-Tiro escolar en los colegios-Monumento a Gardlaso de la Vega.

República Dominicana.. .............. . ............. . .. .. . ... . .. . . . . .......

275

Contrato para la impresión de leyes-Yacimientos de minerales-Vacunación municipalSucursal del Banco Real del Canadá-Nueva emisión de estampillas-Vacunación obligatoria-Tarifa para el transporte de campeche.

Uruguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Presupuesto para 1916-17-Modificación de la enseñanza secundaria y preparatoria-Reglamento consular sobre comercio exterior-Exposición anual de ganaderia-Agua potable en
Lacaze-Esr.uela nacional de pintura y escultura-Contrato para el monumento a Artigas
en Montevideo-Centenario de la fundación de la Biblioteca Nacional-Cultivo del tobaco.

Venezuela .. ... ............... . ......... ... ......... . ..................... .
Arzobispo de Caracas-Compañía de Navegación Fluvial y Costanera-Premio VargasSegundo Congreso Venezolano de Medicina-Yacimientos de carbonato de magnesiaDesmotadora de algodón-Estudiantes venezolanos en el Perú-Exportaci~n de mineral de
cobre-Inauguración de nuevas carreteras-Central azucarero del Tacarigua.

277

278

�BOLLTÍN
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VOL. XLIII.

AGOSTO. 1916.

'.ll'o. 2

EL SIGNIFICADO DE LA
POLÍTICA PANA ERICANA~

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discurso que va a leerse fué pronunciado por el Sr. W. G.
:Mc.Adoo, Ministro de Hacienda de los Estados Unidos, ante
los estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte en
el acto público de colación de grados que se efectuó en
dicho plantel el 31 de mayo próximo pasad-:&gt; :

Fot.ocrafia de la American Pboto Co.• Habana , Cuba.

EL MONUMENTO A MACEO.

El 20 de mayo (lltimo aniversario de la (echa en que la República de Cpuba enlló a Forra~~~~~::
ú
d I nacioÍ1es del mundo se mauguró solemnemente en e1 . arque aceo e

f:u~1tf: h~u;:~:: ~a~ci~~~~i~ft~~1;f1;~~~1~~~efao~~!~~!~!d~~! ~d!i51!b~~~iJ~
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tista itahano Sr Boni se destaca sobre elevado pedestal, a orna o e vanM

e~\re ¡11.5 cuales sob~esale la del Dolor, figura que, por I~ eneórgfa detsu__?!:°~poóa
:f;iCS:
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'd d Ro&lt;rn I a inauguración del monumento constltuy e1ac o '"""'
d~rdf!'srivid:res a~I Wde ~ayo.' A dicha inauguración ~istiefon el Presidente de la R_epública, los
n:;e:bros del gabinete el cuerpo diplomático, elevados ltmc1onanos cubanos y un ~

disuno confurso

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1
~:lii~~
;:J&gt;:;li::la
:il~~~n~nd:1\:-\:oiu;!~~º!!s°ile f&amp;1~~~~b~~e J~ I~ ~~~~:e:ri':í~~
los cuales desfllaron por delante del monumento.

El placer que me proporcionó la cordial invit.ación que me dirigísteis para que me
hallase presente en medio de vosotros en esta ocasión ha tenido que ser mayor porque
gracias a mi reciente viaje por la América del Sur he llegado a comprender con mayor
claridad que antes la importancia de que exist:i. una opinión pública ilustrada con
respecto a nuestras relaciones con los paises de la América Central y de la América del
Sur. Tanto vosotros como yo, de la misma manera que todo ciudadano inteligente,
debemos poseer como parte de nuestros deberes para con la patria una idea clara rle la
participación que a nuestro país le corresponde en los asuntos del continente americano.
La creciente importancia que nuestros colegas y las universidades le han asignado
al estudio de la historia, de la cultura y del desenvolvimiento económico de las
Repúblicas de la América Central y de la América del Sur es no sólo motivo de íntimo
regocijo, sino indicación de la disposición en que se encuentran nuestras corporaciones
para cumplir los deberes que tienen contraídos para con el país.
La creciente simpatía intelectual que existe entre las düerentes secciones del continente americano se manüestó elocuentemente en el reciente Congreso Científico
Panamericano que se celebró en la ciudad de Wáshington. Esa asamblea, en cuyo
seno consideraron los abanderados del pensamiento científico y político de este hemisferio los complejos problemas que se le presentan a los diversos países que lo integran,
le comunicó poderoso estímulo, como hemos tenido ocasión de comprobarlo, al mejoramiento de nuestras relaciones intelectuales y sociales.
Durante el último cuarto de siglo hemos visto renacer con fuerza en los Estados
Unidos la conciencia de la posición que hace noventa años asumió nuestro Gobierno.
Para los hombres de la presente generación, la doctrina de Monroe es una expresión
familiar, de la cual se tiene una noción más o menos cabal. Se la ha asociado y casi
todos nosotros acostumbramos asociarla a la definida actitud de nuestro Gobierno
para frustrar cualquier acto de un Estado no americano que implicita o explícitamente
estuviese dirigido a extender su régimen político o los elementos de dominación que
de hecho pudieran constituir una extensión de su régimen político a los territorios que

141

�NOTAS PANAMERICANAS.

'

~---

143

encierra este hemisferio. En nuestro sentir, es esta la faz primordial de la doctrina
de Monroe, siendo nuestro intento conservar intacta la esencia de esa doctrina. La
Europa, o, por mejor decir, el mundo no comprendido en el hemisferio americano, le
ha acordado su aquiescencia a dicho principio.
En estos 20 últimos años se ha presentado una sucesión de incidentes que con
renovado vigor le ha demostrado a nuestro pueblo la necesidad de pensar seriamente
en el significado primitivo de la doctrina de Monroe, en su significado ulterior y en
"lo que, en fin, debe constituir el fundamento de nuestras relaciones con las Repúblicas que demoran al sur de nosotros." No pretendo fatigar vuestra atención con un
estudio académico de la teoría política que precisa considerar al emprender un examen
de los diversos aspectos de la doctrina de Monroe, por cuanto mi recién~ viaje a la
América del Sur ha destruido las nociones académicas que había conc~féro acerca de
la situación de los Estados latinoamericanos en los últimos años. La riqueza y la
estabilidad de esas naciones, sus florecientes industrias y su evidente prosperidad, la
espléndida labor con que sus pensadores y reformadores han contribuído a la solución
de los problemas sociales más urgentes del mundo, la irrefutable prueba de que en la
América del Sur está surgiendo una clase media acomodada y provista de elevado
criterio cívico y que ventajosamente puede compararse con la de los demás países
del mundo, su fecunda, antigua y homogénea civilización, todo, en una palabra, me
ha impresionado profundamente para hacerme reflexionar acerca de las deducciones teóricas relativas al principio que ha guiado nuestras relaciones con la América
del Sur.
Lo que cualquier teorizante pueda decir con respecto al peligro que la doctrina de
Monroe o la riqueza o el poder de los Estados Unidos representen para la América
Latina carece ya de interés, si se considera lo que esta última significa actualmente.
Ella ha llegado a ocupar el puesto que le corresponde en los consejos del mundo; su
parecer es solicitado con empeño en estos mismos instantes por los dos bandos de
naciones comprometidas en la contienda europea; y aun cuando en 1899 se le ignoró
casi del todo al ser convocada la Primera Conferencia de La Haya, la mayoría de las
Repúblicas que la forman envió representantes suyos a la Segunda Conferencia de 1907.
Las más grandes y prósperas de entre ellas se han conquistado desde hace tiempo una
posición notable en las cuestiones del mundo, y, lo que es más importante, toda la
América del Sur ha alcanzado a poseer una individualidad y llegado a ser algo más
que una mera expresión geográfica, dando a entender con ello que posee fuerza activa
y creadora.
El mundo en general y nosotros en particular hemos llegado gradualmente a la
comprensión de este nuevo y halagador concepto de una América española y portu·
guesa compuesta de núcleos homogéneos, cada uno de los cuales posee sus rasgos
característicos y persigue ideales nacionales; pero que en conjunto laboran en favor
del desenvolvimient de un ideal común y del robustecimiento de la individualidado
sudamericana.
En no escasa medida debemos enorgullecernos de esa evolución y reclamar el
honor de haber contribuído en parte a su realización. El crítico más despiadado de
nuestra política no podrá negar que al menos suministramos la ventaja negativa de
haber frustrado toda acción contraria al establecimiento y desarrollo de las nacientes
Repúblicas. Durante el siglo diez y nueve las Repúblicas Latinas se sintieron seguras
en el goce de la libertad necesaria para obtener el medio de adaptar el Gobierno representativo a sus tradiciones y peculiaridades nacionales. Luego surgió el régimen de
las conferencias internacionales, inaugurado solemnenente en 1889 por un estadista de
verdadera visión continental. La Primera Conferencia Panamericana celebrada en
Wáshington en el invierno de 1889-1890 no fué vista desde un principio con entusiasmo
por muchos de los Estados latinoamericanos. Por razones derivadas de la política de
ese entonces, algunos de ellos se sintieron ofendidos por lo que momentáneamente
parecía ser una intrusión nuestra en el arreglo de las diferencias existentes entre

�NOTAS PANAMERICANAS.

145

aquellos; en tanto que otros vieron con sospecha llena de ansiedad la iO)portancia que
le acordó el Sr. Blaine a la parte económica de la conferencia. Pero los resultados de
esa asamblea hicieron desaparecer las sospechas, llegando las conferencias de México
y de Río Janeiro a remover en el curso del tiempo los últimos vestigios de desasociego.
La cuarta de estas conferencias, que se reunió en Buenos Aires el año de 1910, le ofreció
a los Estados Uuidos favorable oportunidad para acentuar su actitud para con las Repúblicas hermanas. "Ninguna duda podía subsistir, sentiéndome feliz al decir que nin guna duda subsiste en el mundo latinoamericano cuanto a nuestra intención de tratar
a todos los Gobiernos de América bajo un pie de igualdad y de mutua cooperación."
Para nosotros ha sido motivo de sincera complacencia el ver que ciertos Estados han
alcanzado una elevada posición económica y política, habiendo mirado con igual satisfacción y sosiego el evidente deseo del mundo latinoamericano de compartir con
nosotros en términos de igualdad las responsabilidades y la gloria de sostener los elevados principios que a todos nos han guiado al crear Gobiernos regulares en este
hemisferio.

-:::ión de La llustraci6n Argentina
ENARIO VE CERVANTES EN BUENOS
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RECUERDO DE LA CONMEMO RACIÓN DEL

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Quijote, La Sobrina, Dulcmea, Marce a, or

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Pero no satisfechos con una política honora.ble y tradicional y de la genuína s1t isfacción que nos causa la amistad de las Repúblicas americanas, deliberadamente nos
hemos entregado ahora a la tarea de expresar solemnemente ante el mundo nuestros
sentimientos. Por lo que a nosotros hace, hemos reafirmado por espacio de 90 años
el principio de que el continente americano está destinado al gobierno representativo
y a la paz internacional; habiéndonos demostrado estas generaciones que nos encontramos en condiciones de realizar algo más grande, más solemne y más sugerente.
Bajo la elevada dirección de un hombre que no sólo está dotado de la serena visión
del historiador íntimamente familiarizado con las fuerzas que le han dado forma a
nuestro desenvolvimiento, sino de un juicio ponderado que se combina con la facultad
creadora del estadista, les hemos propuesto a las demás Repúblicas de América la
celebración de un pacto relativo a la mutua garantía de la integridad de todas. No
sólamente hemos tenido en mira la integridad territorial, sino la de las instituciones y
la del espíritu nacional. La confianza propia y el propio respeto de los pueblos americanos es tan importante como un pedazo cualquiera. de su suelo. En efecto, le hemos
dicho al mundo que estas RepúblicaB se hallan espiritualmente unidas, que están consagradas al ideal de la paz y del honor internacional ; que están preparadas para obrar
juntas y sin vacilación para sostener la efectividad de ese ideal en este hemisferio y que
todas ellas han dedicado sus mejores energías a la obra de propagar y de fortalecer ese
ideal hasta que el mundo entero llegue a aceptarlo.
Otro de los aspectos de nuestras relaciones con la América Latina es el económico y
el financiero. No ha sido sino recientemente cuando los hombres de negocios de este
país han comenzado a considerar seriamente la cuestión de hallar fuera de nuestras
fronteras mercados constantes y seguros. Dentro del país poseemos casi todo un
mundo en donde emplear nuestras energías creadoras y constructoras. Pero también
hemos alcanzado una gran posición internacional y nos hemos esforzado por desempeñar dignamente un papel en la politica, en la finanza y en el comercio. Esa extensión del criterio de nuestras comunidades comerciales y financieras hicieron necesario
un estudio más sistemático de las oportunidades que se le presentaban a nuestro
comercio, no sólo en el mundo no americano, sino en toda esa porción del hemisferio
que no se halla bajo nuestra bandera. Comenzamos a buscar esas oportunidades en
la América Central y en la América del Sur, habiéndose dado nuestros hombres directores a la tarea de conquistarse un lugar en los mercados del sur. Estábamos progresando en ese sentido y de manera normal y satisfactoria cuando se presentó la
espantosa calamidad europea, en medio a cuyas sombras todos nos movemos con
aprensión. Como nosotros mismos, la América Latina quedó paralizada por un
momento, pues aquel acontecimiento trastornó sus grandes planes de adelanto y de
expansión.· También se vió privada del capital con que ordinarimente había contado
para el trabajo, se le cerraron los mercados en que vendía sus productos y le fueron
negados los medios indispensables de transporte .

�NOTAS PANAMERICANAS.

147

Fué inevit.able en tales circunst.ancias que entre la América del Norte y la América
del Sur se produjese un acercamiento que les permitiese considerar el mejor med io
de reparar el daño sufrido y de detener los efectos más desastrosos de la calamidad.
En seguimiento de los mandatos del Congreso, cúpome entonces la honra de invitar
a los principales hacendistas y comerciantes de la América Central y de la América
del Sur a reunirse con los de los Estados Unidos en la ciudad de Wáshington. Esta
memorable asamblea se efectuó hace justamente un año. Ella puso de manifiesto de
manera incontrovertible la necesidad vital de que se estableciesen mejores medios de
transporte, con el fin de que las Repúblicas americanas no permaneciesen invalidadas
en su vida mercantil. La conferencia midió con detenimiento el amplio campo de la
hacienda pública y privada con el intento de trazar las líneas generales de una política
que pudiese servirle de guía a nuootros Gobiernos y que fuese capaz de alentar y
fomentar la prosperidad y el ininterrumpido desarrollo de los distintos países. Como
resultado de sus deliberaciones y para asegurar la acción de los Gobiernos que se
hicieron representar en ella, la conferencia recomendó el establecimiento de un cuerpo
internacional que corriera con el estudio e investigación de los problemas financieros
y de los que atañen a las leyes comerciales y a los reglamentos fiscales. Esta idea fué
aprobada unánimemente, habiéndose instalado luego la Alta Comisión Internacional,
la cual se compone de tantas secciones como países y cada una de las cuales está
formada por ocho hacendistas o jurisconsultos que laboran bajo la dirección del
Ministro de Hacienda del país respectivo. Estas secciones debían reunirse de tiempo
en tiempo en asamblea general y cambiar ideas durante el intervalo de las confe·
rencias.
En ejecución de este plan se reunió en Buenos Aires el día 3 de abril último la
primera asamblea general de la comisión. Con laudable entusiasmo, las distinguidas
delegaciones de las 20 Repúblicas que estuvieron representadas en aquella se comuni·
caron diversos proyectos formulados con el objeto de modificar las distintas leyes
nacionales y nuestros sistemas comerciales y de hacienda. El programa de la conferencia era ciertamente formidable, pues comprendía trece materias distintas, algunas
de las cuales eran sumamente amplias y bastante complejas como para servir de asunto
de discusión a una conferencia. Sin embargo y a despecho de esta circunstancia, la
conferencia realizó sus labores con tal unidad de propósitos y trajo a contribución
tal caudal de experiencia, de conocimientos y de enseñanzas fecundas, que le fué
dable formular un conjunto de resoluciones destinadas a la consideración de los
Gobiernos y que está llamado a levantar una genuina onda de entusiasmo en pro de
una avanzada e ilustrada legislación comercial en las Repúblicas americanas. En
algunos casos, estas recomendaciones envuelven la apertura de una nueva vía, en
tanto que otros indican una sólida fábrica levantada sobre los cimientos que lentamente
·han venido echándose en anteriores conferencias internacionales celebradas en nuestro
continente. No abusaré de vuestra atención haciéndoos el minucioso recuento de las
diversas recomendaciones de esa asamblea, pues dentro de poco será presentado al
país por el cuerpo al cual le confió la comisión el encargo de procurar la efectiva
realización de las mismas. Quizás merezca este último hecho el que de paso le
consagremos alguna palabra, ya que revela el nuevo.espírituqueanimaa las Repúblicas de nuestro hemisferio en sus tratos recíprocos. Los fines y alcance de nuer,tras
asambleas internacionales no serán en lo adelante meros deseos, pues ahora se Je da la
preferencia al lado práctico de las cosas y se hacen esfuerzos para llevar a la práctica
las recomendaciones, por difíciles que ellas sean·y por intangibles que sean los materiales de que se dispone. La Comisión Internacional creó un cuerpo central compuesto de tres personas y encargado de realizar laa disposiciones de la conferencia.
A ese cuerpo se le ha asignado el difícil deber de coordinar y dirigir las labores de
las secciones nacionales y de mantenerse en íntimo contacto y simpatía con la política económica de los Gobiernos americanos.
El espíritu de cooperación internacional que caracteriza actualmente la política
exterior de los Estados Unidos es la consecuencia lógica de los principios y motivos

�NOTAS PANAMERICANAS.

149

que guiaron al Presidente Monroe y a sus consejeros en la formalización de la doctrina
que lleva el nombre del primero. Cuando esto ocurrió nos ocupamos en impedir que
fuesen sometidas por la fuerza las colonias insurreccionadas y que volviesen a una
situación de dependencia política. Todo ciudadano de los Estados Unidos debe
sentirse orgulloso al pensar que a su país le cupo la honra de contribuir al sostenimiento
de la independencia de las Repúblicas hermanas. La circunstancia de que estas
aseguraran su independencia en beneficio propio no disminuye el servicio que les
prestamos en momentos de peligro.
Establecida la independencia política de manera definitiva, el próximo paso realizado por las Repúblicas h ermanas en su progresivo de:,envolvimiento consistió en asegurar en más amplia escala su independencia económica y fi nanciera. Los sufrimientos que algunas de ellas han experimentado por razón de la guerra europea, indican
la importancia de ese paso en su desenvolvimiento nacional. Desde cualquier punto
de vista que se considere la situación, no deja de ser un hecho halagador el que nuestros .
intereses estén en armonía con los suyos. Profundamente interesado en su progreso
económico, financiero y social, el pueblo de los Estados Unidos está ansioso de ver que
cada una de las naciones de la América Latina emprenda un camino idéntico. El
Congreso de Hacendistas de 1915 y las recientes sesiones ele la Alta Comisión Internacional han demostrado la capacidad y la buena disposición en que se hallan los
pueblos del continente americano de auxiliarse recíprocamente en el fomento de sus
maravillosos recursos naturales. En este gran movimiento ascendente de progreso
continental, los Estados Unidos no reclaman ninguna posición privilegiada y se dan
amplia cuenta de que la verdadera misión de las tres Américas se realizará cumplidamente cuando cada uno de los países contribuya al progreso de todo el continente con
la parte que le corresponda.
Considerada de este modo la declaración de 1823, es posible ver la completa realizaci)n de los propósitos contenidos en la misma. l a doctrina que ancla asociada con
el nombre del Presidente Monroe ha llegado ahora a ser continental, no sólo en sus
fines, sino en razón del apoyo que recibe. Podemos disponernos por lo tanto a suprimir
su nombre primitivo y a mirarla como una política de las tres Américas, destinada no
sólo a conservar su independencia política sino a asegurarle gradualmente a los pueblos
que las forman esa medida de propia suficiencia económica y financiera que constituye
el lógico y necesario complemento de la independencia política. En la realización
de estos grandes fines debemos acentuar cada vez más todos los años ese espíritu de
cooperación internacional y de mutua ayuda que fué la nota dominante en la Confere ncia Panamericana de Hacendistas de 1915 y que actualmente es el santo y seña
de la política americana.
Deseo ardientemente que podáis ver todo el significado de este movimiento. Él
indica. que las tres Américas han dejado oir una nueva palabra en la política internacional y que no solamente han comenzado a ver sino que están realizando el principio
de que el bienestar de cada uno depende de la prosperidad de todos. Es vuestro
deber tanto como del mío mantener en alto e incólume este n uevo concepto de las
relaciones internacionales, pues de ese modo no solamente le prestaremos un servicio
a nuestra patria, sino al continente americano y al mundo civilizado.

ÍNDICE DEL BOLETÍN DE LA UNTÓX PANAMERICANA.

El lndice del Tomo XLII del BoLETÍ N MEXSUAL (enero a junio de
1916) está ya impreso, y listo para su distribución. La Unión Panamericana tendrá mucho gusto en suministrar ejemplares a cuantos
los soliciten del Sr. Franklin Adams, Oficial Mayor de la Unión Panamericana y Redactor del BOLETÍN.

~-

�!5,Atonci6n:do Tbo A rchitectural Record.

r.

RECIEN'l'ES OBRAS DE ESCUL'l'URA!.ESTADOUNIDENSE.
A ambos lados de la entrada lateral del edificio de los tribunales de New Haven, en el Estado de Connecticut, de'. que se ha hablado anteriormente, se encuentran las dos estutuas que
re:produce el grabado. La de la izquierda, que sostiene una brida,simboliza la Abnegación, y la de la derecha, que sostiene un espejo1 la Verdad. Las estatuas fueron talladas en mármol
gris y han sido colocadas en J'Cdestales enterizos que miden 9 pies de altura. Las figuras, Junto con el plinto, tienen 8 ples 6 pulgauas de altura.

Atención do The Architectural Rocord.

RECIENTES OBRAS DE ESCUL'l'URA ESTADOUNIDENSE.
El nuevo edificio de l os tribunales de New Ilaven en el Estado de Connecticut es una bella obra de arquitectura clá.sica. Los má.s notables adornos del edificio son c uat ro estatuas simbó·
lioas, dos de las cuales han sido colocadas a ambos lados de la entrada principal. estando las otras dos en la entrada lateral. Las estatuas que se reproducen simbolizan: la de la izquierda
el Legislador; y el Abogado la de la derecha.

�152

LA UNI ÓN PANAMERICANA.
COMPAÑÍA FINANCIERA Y COMERCIAL INTERCONTINENTAL.

Acaba de registrarse en Nueva York bajo la denominación de
Compañía FinancieTa y Comercial Intercontinental una asociación
que se propone iniciar y fomentar relaciones financieras con las
Repúblicas de la América Latina. A la cabeza de la asociación
se hallan personas muy conocidas en los círculos financieros de los
Estados Cnidos y que están muy familiarizados con las condiciones
existentes en los países con los cuales entrarán en relaciones. La
asociación se propone ayudar a los países meridionales en la solución
de los problemas financieros que se les presenten y desarrollar sus
negocios en conformidad con el plan seguido por las casas bancarias
europeas. Entre otras operaciones se ocupará en hacer anticipos
sobre cosechas y productos, colocar dinero en hipotecas, negociar
contratos y concesiones de gobiernos y tomar participación en la
explotación de minas, en empresas elétricas e hidráulicas y en la
construcción de ferrocarriles. Entre los funcionarios de la asociación a que nos referimos, la cual tiene su oficina en 63 Wall Street,
Nueva York, figuran los Srs. Frank B. Wiborg, que es su presidente,
John Adarns Di,-x, Theodore May y Sidney W. Fish.

DEPARTAMENTO DE SELVICULTURA TROPICAL EN LA UNIVERSIDAD
DE YALE.

En la Escuela de Selvicultura de la Universidad de Y ale acaba
de fundarse un departamento especial destinado a la enseñanza
de la selvicultura tropical y a investigaciones sobre la misma materia.
liaste donde es posible conocer, es la de Y ale la primera institución
científica que ha establecido un curso regular sobre esta rama de
los conocimientos. También se propone organizar expediciones
que dirijan investigaciones en las selvas de la América Central y
de la América del Sur . El campo de la selvicultura tropical está
casi in tocado; y como todo hace ver que los enormes bosques públicos de los países tropicales llegarán a ser aprovechados en breve,
ha llegado a ser una necesidad procurarles a los jóvenes los conocimientos más completos de selvicultura con el fin de que en los países
mencionados puedan colocar esa ciencia sobre sólidas bases. Según
los requisitos que actualmente se exigen en la escuela, los estudiantes
deben haber hecho por los menos tres años de estudios superiores
para llegar a ser candidatos al grado de maestro en selvicultura.
También se admiten estudiantes especiales, que no aspiren a ese
grado, con menor preparación científica. Cualesquiera otros detalles
y catálogos de este departamento pueden obtenerse de la Y ale
School of Forestry, New Haven, Connecticut.

UN METAL NOTABLE--EL
...
TUNGSTENO
--

E

NTRE los metales más raros que en los últimos años han surgido de los gabinetes de metalurgia, ninguno parece tener
valor económico más grande ni estar destinado a desempeñar
papel más importante en el progreso de la industria que el
tungsteno. Escasos fueron los que ahora 25 años oyeron hablar del
tungsteno, el cual es, no obstante, uno de los metales más valiosos e
indispensables en los días que corren.
El tungsteno fué descubierto en 1781 y producido como metal dos
años más tarde. Él se encuentra en muchos minerales; de entre los
cuales los más usados en la producción de mineral son el wolfram, o sea
un tungstato de manganeso y ele hierro; la hübnerita, o sea un tungstato-de manganeso; la fcrberita, o sea un tungstato de hierro, y la
sheelita, o sea un tungstato de calcio. En ocasiones, el wolfram, la
hübnerita y la ferberita no se distinguen fácilmente entre sí, usándose la palabra " wolfram" en sentido genérico.
Las propiedades más notables del metal llamado tungsteno son, de
acuerdo con el Sr. Frank L . Hess, de la Oficina de Mediciones Geológicas de los Estados Unidos, las que a continuación se expresan:
El tungsteno tiene una gravedad específica o densidad muy alta,
lo cual quiere decir que es un .metal muy pesado, unas dos veces y
media más pesado que el hierro, siendo su gravedad específica, que
depende del tratamiento empleado en producirlo, de 193 a 202.
El tungsteno es uno de los metales conocidos más expansivos, es
decir, que es afectado escasamente en razón del volumen por la
acción del calor o del frío.
El grado de fusión del tungsteno es singularmente eleyado, siendo
casi dos veces el del hierro. Tan elevado es su grado de fusión que,
como sienta el Sr. Hess, no puede convertírsele directamente por la
fusión en una masa, razón por la cual sólo se le obtiene en forma de
polvo metálico de los minerales que lo contienen. Por medios indirectos puede convertírsele en masas sólidas en forma de alambre cuyo
diámetro pasa de 0.0002 de pulgada (0.005 de milímetro) a piezas de
grosor proporcional que pesan 2 o 3 libras. El procedimiento que
para ello se emplea probablemente llegará a mejorarse con el fin de
que puedan hacerse piezas más gandcs en el caso de que lleguen a
alcanzar suficiente demanda.
La pureza del alambre de 0.002 de pulgada hace casi imposible que
pueda vérselo a la simple vista, puesto que se requerirían seis alambres
47902-Bull. 2-16-2

153

(

�155

UN METAL NOTABLE-EL TUNGSTENO.

semejantes dispuestos el uno al lado de los otros para alcanzar con
ellos un diámetro igual al de la más fina hebra de cabello humano.
El tungsteno resiste hasta el más alto grado los efectos de la oxidación. A este respecto difiere del hierro, el cual se toma f ácilrnente de
orín. Es realmente insoluble a la acción de los ácidos comunes,
variando su dureza de 4.5 a 8. La mejor navaja de afeitar posee una
dureza de 5 a 5.5. Como la dureza del cuaTzo es de 7, tenemos que
un tungsteno de 8 es más duro y puede en consecuencia cortar, tanto
una lámina de navaja, como un cristal de cuarzo. En flexibilidad
es superior al mejor acero en cosa ele un tercio.
La dureza de los cuerpos se mide con la llamada escala de Moho, en
la cual el talco está representado por 1, mientras que el diamante, que
es la sustancia conocida más dura, lo está por 10.
El tungsteno se mezcla fácilmente con otros metales, especialmente
con el hierro, y en parte le suministra a la aleación sus propiedades de
dureza, de elevado grado de fusión y gran flexibilidad.
El siguiente cuadro, que ha sido trazado por el Sr. C. G. Fink, y que
cita el Sr. Frank Hess, señala comparativamente algunas de las
propiedades del aluminio, del cobre, del niquel, del hierro, y del tungsteno:
Densidad1Resistencia 1 Grado
18º cen- 1por pulgada de fmión
tigrados. cuadrada.
centl' _ _
grado.

Libras.

¿~~~i
_I'.~:: :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::1
Níquel. ................................................... .
Hierro .................................................... .
Tungsteno ............................................... --J

Atcncióo dd EoginC&lt;'rina: a.nd Minina JournaJ.

LA EXPLOTACIÓ~ DEL TUNGSTENO EN EL PERÚ.
Veta de mineral en la mina La Dura, comprendida en el Distrito de Tamboras en el norte del Perú.

2. 7
8.87
8. 75
7.8
19. 6

43,000

66,000
96,000
450,000

610. 00

660
1,083
1,453

Resistencia
eléctrica
por cenllmetro
cúbico.

I

Micromos.

1,600
1
3,267

2. 62
l. 589
6.93
8.85
4. 42

El valor que se le da al hierro en la columna ele resistencia corres. pondo al acero de alto grado de tensión.
Si se toman en consideración las notables propiedades del tungsteno,
su gran capacidad de tensión, su dureza, su maleabilidad, su alto
grado de fusión, su resistencia a la oxidación y su carácter de conductor de la electricidad, no tan grande como el de la plata, del cobre
y del aluminio, pero mucho más grande que el del hierro o del niquel,
no será difícil descubrir el gran porvenir industrial y comercial que le
está reservado a dicho metal.
Si se quiere un metal que pueda convertirse en un alambre más fino
que cualquier otro, o cuya resistencia sea más grande que la del acero
más fuerte o que posea un filo más duro que el del diamante; si se
quiere un metal que no se oxide, que no se funda y que sea dos veces
mejor conductor de la electricidad que el acero, ahí está el tungsteno.
Raro es hallar reunidas todas estas propiedades en una sola sustancia,
Por lo general, basta con que posea una de ellas. Por lo deroás.

�156

:.1

..

¡\¡ ij

LA UNIÓN PANAMERICANA,

también se necesitan dos y hasta tres de esas propiedades para
determinados fines. Pero en todo lo que concierne al problema
industrial se presenta la cuestión del precio. Si la dureza fuese la
propiedad necesitada, el tungsteno podría responder a todas las
exigencias, ya que es más duro que el cuarzo y casi tanto como el
corundum; pero como sustancia rayante no se puede comparar con
los nombrados ni con otras sustancias duras cuya tonelada puede
producirse a menor costo que una libra de tungsteno. Pero si con la
dureza se combina la extraordinaria fuerza de tensión del tungsteno
en una proporción de 600,000 libras por pulgada, entonces se tendrá
un material que podrá servir para cosas que no pueden hacerse con
otro metal y cuyo empleo será muy grande no obstante su costo de
producción.
Si suponemos un instrumento cortante cuyo filo no pueda ser amellado por ningún cuerpo menos duro que el corundum o el diamante
y que no se rompa con un golpe o una torcedura capaz de romper o
destrozar el acero mejor templado, entonces se podrá decir que
poseemos un instrumento cuyas propiedades industriales son casi
ilimitadas. Su dureza, su fuerza, su resistencia a la oxidación y su
no expansibilidad hacen que el tungsteno sea muy superior al acero
para todos los usos a que ahora se destina este metal. Si fuese tan
barato como el acero lo podría suplantar del todo; pero no lo es y no
podrá serlo aun cuando llegue a ser mayor la producción del mineral
y los nuevos métodos de reducción hagan bajar el precio del tungsteno
·
a uno cifra inferior a la elevada que hoy alcanza.
Un instrumento de tungsteno puro es más duro, más fuerto y más
cortante que uno de acero y podrá cortar sustancias que el de acero
no podrá. Pero un instrumento de tungsteno puro es muy costoso,
no sólo en razón del elevado precio del metal mismo, sino también
por el elevado costo de la fabricación del instrumento. Debe recordarse que el tungsteno es casi infundible y que por ello no se puede
moldear. Es muy difícil de forjar, necesitándose de una rueda de
corundum o polvo de diamante para afilarlo. En realidad, sus mismas
propiedades de instrumento potente le dan una cualidad refractaria
que hace sumamente difícil obtener un instrumento del mismo.
La rareza de este mineral si se le compara con el mineral de hierro
y la suma dificultad de reducir y de trabajar el metal, pueden llevar a
creer de manera conclusiva que el tungsteno sólo suplantará al acero
en grado limitado, a pesar de los descubrimientos que del mineral se
hagan y de los progresos que se introduzcan en la manera de reducirlo
y de manipularlo. Pero no hay manera de suplantar el acero. En
razón de su amplia diseminación, de su abundante cantidad, de la
baratura de su producción y de las buenas cualidades que le son inherentes, el hierro es sin disputa el metal más valioso de que dispone
el hombre; fuera de que desde que éste comenzó a usarlo, el hierro ha

Atención del Enafoeerini and Minina: Journa.l.

EL CAMPAMENTO DE TAMBORAS.

Estas minas de tungsteno se hallan a una altura de cerca de 13,200 pies sobre el nivel del mar.

Atención del Ena:incerin&amp; and Minina Jouma.l.

OFlCINAS DONDE SE EFECTÚA LA CONCENTRAClÓN DE MINERALES DE TUNGSTENO
EN TAMBORAS, PERÚ.

�158

LA UNIÓN PANAMERICANA.

sido muy mejorado y puede serlo aún más. De la misma manera que
la adición que se le hace al hieiTo, que es un metal relativamente
blando, de una pequeña cantidad de carbón, convierte al acero en
metal fuerte y resistente así también la adición que se le hace al acero
de una pequeña cantidad de tungsteno lo torna más duro, más fuerte
y más útil. Pero antes de considerar la cuestión del tungsteno como
aleación del hierro, bueno es considerar además de su dureza y resistencia, lo concerniente al alto grado de fusión del tungsteno comparado
con el del acero.
Todo acto de cortar significa rozamiento, y el rozamiento engendra
calor. Las vueltas que se le dan a un rayo de rueda en un torno pueden producir calor suficiente para ablandar el temple del instrumento
cortante y hacerlo ineficaz.
Aun cuando el hierro se funde a unos 1,600° centígrados no es
necesario que el calor alcance el grado necesario para hacer desaparecer el temple del acero. Para cortar acero o hierro con un instrumento de acero es sin duda indispensable que el instrumento esté
más templado que el material que ha de cortarse. Aun así, como
el rozamiento produce calor inmediatamente, comienza el proceso del
ablandamiento del instrumento, por lo que mientras más veloz sea la
º?eración de cortar, esto es, mientras mayor sea la velocidad a que.
grre el torno, más prontamente se hará inservible el instrumento.
Antes del empleo del tungsteno se fabricaron instrumentos excelentes
para cortar metales, pero ninguno de estos puede considerarse en
propiedad como instrumentos que resisten grandes velocidades. En
efecto, fué_ menester que aun con los mejores de ellos no se empleara
g~an veloc1d~d., pues de otro modo habrían perdido su filo. A primera
vista, el nov1c10 no alc~nza a ver la importancia de la escasa o de la
grande velocidad. Cien revoluciones por minuto significan que
u~ torno, una máquina de taladrar o cualquier instrumento semejante
eJecutarán en un día con operario dado o con varios operarios cierta
c~ntidad de tra~ajo, en ta~to que 200 revoluciones por minuto signrfic~n que el mIBmo traba10 corporal y el mismo equipo harán una
cantidad dos veces mayor, representando una cantidad cinco veces
más grande 500 revoluciones.
?e _este modo llegamos a la casi notable consideración de que una
maquma de 30 _tonelad~, que necesita 12 hombres para su manejo,
puede_ ser re~uc1da ~l qumto y aun a la décima parte de su probable
capacidad, solo en vrrtud de que alguna cuchilla que pesa dos libras o
algo m~nos se calentaría demasiado si la máquina trabajase con toda
la velocidad que le es dable. Un instrumento caliente no es en sí mismo
obj_etable, pues en realidad es del todo deseable para cortar metales
ca~entes, fuera de que ningún instrumento puede conservarse frío
mientras corta metales que han sido calentados. El instrumento
.caliente no es objetable, ya que la verdadera objeción consiste en que

üN METAL NOTABLE-EL TUNGSTENO.

159

el instrumento caliente deja de ser útil por la sencilla razón de q~e el
acero se ablanda a muy bajas temperaturas. Conforme se ha ~icho
antes el punto de fusión del tung,3teno es casi el doble del del hierro,
siend~ este hecho una de las bases de la superioridad del tungsteno
sobre el acero como metal para material de instrumentos de gran
velocidad.
Una cuchilla de tungateno pondrá la máquina en capacidad _de
trabajar con toda la velocidad que puede. En efecto, él ~e pei·m1te
al fabricante construir máquinas que puedan hacer traba1os Y funciones a velocidades de que no se tenia idea cuando sólo se usaban
cuchillas de acero.
.
El campo que se le abra al empleo del tungsteno parece casi
ilimitado. Si se necesitase un tercer producto más fuerte q~~ el
acero más susceptible de tensión, ese sería el tungsteno; si se q~1s1era
algo que fuese casi dos veces más duro que el acero para nav~¡as de
afeitar sería el tungsteno; si lo que se desea es una sustancia que
conser~e una gran resistencia y una dureza adiamantina aun cuando
se le caliente al rojo blanco, también sería el tungateno; pero, Y en
esto consiste la dificultad, el tungsteno es uno de los metales más
raros razón por la cual continuará siendo costoso, fuera ~e que
sus !cismas propiedades lo hacen difícil de tratar y de manipular·
A diferencia del hierro, del cobre y del estaño, es tenaz, rebelde e
indisciplinado. Sin embargo, y no obstante que el tungstc_no no _ha
sido fundido todavía hasta reducírselo al estado fluido , la mvent1va
humana ha hallado la manera de crear metal~s que son de t~do
punto aceptables. Las tres cuartas partes de la act:iial produ_cc1ón
total de tungsteno se emplean en aleaciones con el hierro, pudiendo
pronosticarse con certeza que, aun cuand_o puede sor aumentada,
esta proporción no disminuirá. Las alea?10~es son a veces para los
no iniciados materia de curiosas contrad1cc10nes. Supongamos dos
metales que tengan respectiveamente una dureza de ~,Y de 5, cuyos
puntos de fusión sean 400º y 600° y un poder de tens10n de_ 40,000 Y
60,000 libras por pulgada, y que esos dos metales son c?~bmados en
iguales proporciones. Podría esperarse que la alea~~on o me1~cla
resultante tuviese una dureza de 4, un punto de fus10n de. 500 Y
un poder de tensión de 50,000 libras por pulgada. En realidad,_ ,la
aleación será cuanto a dureza, punto do fusión y poder de tens1on
igual a la del más resistente de los dos metales. Podría basta suceder
que cuanto a una o a muchas propiedades fuese m~yor. De es~e
modo, el cobre y el zinc mezclados producen bronce, sie~do este mas
resistente, más duro y menos fundible que el cobre y el zmc separad~mente. El cobre y el zinc producen el bronce, y el plomo Y e~ estano
el peltre; sólo que el bronce y el peltre son más duros, más resistentes
y requieren más calor que cualquiera de los metales componentes.
Podría también basta darse el caso de que aparentemente se desarrollara una nueva propiedad, como ocurre en el bronce o metal para

�160

LA UNIÓN PANAMERICANA,

campanas, que es el más resonante de los metales y que es la resultante de dos y, a menudo, de tres metales de los menos resonantes.
Cosa análoga es la que ocurre con el tungsteno y el hierro. Los
efectos del tungsteno se producen en la aleación en mayores proporciones de lo que indican el peso o las propiedades del tungsteno, no
obstante que, a diferencia de las aleaciones de bronce, de peltre y de
bronce, el acero de tungsteno no es nunca superior o siquiera igual
n.l mejor de los metales de que está compuesto. Con todo, las propiedades del tungsteno persisten en la aleación en grado superior a
las del tungsteno empleado. Para demostrar lo que antecede supondremos que el punto do fusión del tungsteno es de 3,000° centígrados
y el del hierro de 1,600° centígrados y que se toman 20 libras del
primero y 80 del último para la aleación. Un novicio podría esperar
que la fórmula (3,000X20) +(1,600 X80)-;- 100 = 1880 diese el punto
de fusión de la aleación. Nada, sin embargo, más distante de la
realidad. El verdadero punto de fusión de la aleación podría ser de
2,400° centígrados y aun mayor. Naturalmente, la demostración es
;mpuesta y hecha sólo con el intento de hacer ver el principio. En
último análisis, el proceso de las aleaciones es poco comprendido, aun
por los químicos mejor informados. La mayor parte de las nociones
que acerca de él existen es empírica, sirviendo dicha expresión para
abarcar los que sin duda son varios procesos diferentes de combinación metálica.
El venadio, el circonio, el cromo, el níquel, el titanio, el molibdeno,
el tantalio y otros metales, así como el tungsteno, se emplean para
aleaciones con el acero a fin de mejorarlo. Algunos de estos metales
son menos duros, se funden más fácilmente y tienen un poder de
tensión menor que el acero, no obstante lo cual cada uno de ellos
mejora en la aleación el acero con las nombradas propiedades. Las
buenas propiedades del tungsteno entran aparentemente y por modo
directo en el acero, de la misma manera que el azúcar en el agua,
obrando aparentemente el -venadio sobre el carbono del acero en el
sentido de aumentar los efectos benéficos del carbono, en tanto que
el tantalio y el circonio obran aparentemente como meros purificadores.
Aun cuando ciertamente no es de dudar que, conforme ocurre
actualmente, el empleo más grande que tendrá el tungsteno en lo
futuro será el de producir aleaciones con otros metales, principalmente
con el hierro, no puede haber discusión alguna respecto a que el
empleo del metal en estado más o menos puro también llegará a ser
mucho mayor. Además de los filamentos para bombillas eléctricas
que es su empleo más generalizado en la actualidad, como metal puro
el tungsteno debe extenderse a otros campos. Lo único que puede
oponerse para que llegue a competir con el acero o siquiera con el
acero de tungsteno es el costo de producción y el costo de manipulación. En los lugares en que la cuestión del costo no sea de primera
importancia, su empleo se extenderá rápidamente.

�162

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Ninguno de los metales conocidos se acerca al tungsteno cuanto a
las propiedades necesarias para la fahricación de buenos instrumentos
cortantes.
El empleo del tungsteno en la fabricación de polvos de bronce es
casi común. Estos polvos se obtienen mediante la fundición de
tungstato de potasa con estaño, usándose el compuesto coloreado que
de ese modo se produce en trabajos de decoración. El bronce de
Magenta se prepara añadiéndole óxido tungsténico al carbonato de
potasa en fusión, produciéndose con el subsiguiente tratamiento del
producto obtenido cristales de color violado. Otros bronces de los
álcalis del tungsteno se preparan por medio de la electrolisis, haciendo
fundir ácido tungsténico con carbonato metálico. También se producen bronces de tungstato de sodio de los siguientes colores: amarillo
dorado, azul, rojo y amarillo rojizo.
E~ para-tm1gstato de sodio se emplea en la industria de tegidos para
fabricar telas a prueba de incendio y como mordente para fijar el
color de ~as telas. Las sales de tungsteno se usan también como mordente para las sedas.
El óxido tungsténico se emplea en la fabricación de vidrio y de
porcelana para producir colores amarillos. El tungstato de sodio se
usa para descolorar el ácido acético .
. Uno de los importantes empleos del tungsteno como metal es el que
tiene en las numerosas aplicaciones de la electrotenia para bobinas
productoras de chispas magnéticas, para llaves conductoras, etc.,
siendo superior al platino o al platino-iridio para semejantes usos.
Como conductor del calor, el tungsteno es dos veces más poderoso que
el platino, en razón de que las piezas de contacto hechas de tungsteno
se conservan más frías. Dado su elevado punto de fusión, que es
más alto que el del platino, es un material ideal para construir tubos
para rayos de Rontgen.
Pero el empleo más importante del puro metal de tungsteno es
actuahnente el de la fabricación.de filamentos para lámparas eléctricas incandescentes.
La prin1era lámpara incandescente que se puso en el mercado y que
fué inventada por Thomas A. Edison, tenía un filamento de carbón.
Ese hilillo es el elemento indispensable de una lámpara eléctricfl,
incandescente. La fabricación de un filamento de esta clase fué el objeto más serio de los problemas que tuvo que resolver Edison, habiendo
empleado en ello tiempo considerable y practicado gran número
de experimentos. Después de haber ensayado centenares de sustancias, se fijó al fin en el bambú carbonizado, como quiera que ofrecía
la única forma de carbón de suficiente resistencia. Más tarde le fué
dable usar fibras de algodón y, por último, obtuvo los filamentos
carbónicos de algodón disuelto en una fuerte solución de clorhidrato
de zinc que producía un espeso líquido de aspecto de jarabe. Estos

UN METAL NOTABLE-EL TUNGSTENO.

163

filamentos se fabricaron mediante un procedimiento de compresión,
idéntico en principio al empleado en la confección de los macarrones.
pues se hacía pasar el material en forma semi-líquida o de pasta a
través de un orificio, tirándosele de la punta para que se convirtiern
en hebras o cintas. En el caso de los filamentos de carbón, los
boquereles de la máquina de compresión están sumergidos en iecipientes llenos de alcohol metílico. El alcohol precipita la celulosa
contenida en la hebra de algodón, dándole la forma de filamento.
Desde el primer momento en que comenzaron a fabricarse las
lámparas incandescentes, Edison y algunos otros pudieron darse
cuenta de que lo que se necesitaba era un filamento metálico. El
filamento carbónico poseía una fuerza de 3 watts por bujía. Posteriormente se puso en práctica el procedimiento metáli~o, es decir,
en el procedimiento final se sumergían los filamentos de algodóncarbón en crisoles que contenían grafito y que hacían subir la temperatura a cerca de 2,000º centígrados. Los filamentos carbónicos
metalizados tenían una fuerza de 2.5 watts por bujía. Esto constituía
un adelanto; pero, sin embargo, no era suficientemente bueno.
La primer lámpara de filamento metálico fué construida por Auer
von Welsbach, inventor de malla incasdencente para lámparas de gas.
El filamento de Welsbach estaba hecho de osmio, que es un metal
perteneciente al grupo del platino. Esto ocurrió en 1898. En la
fabricación de los filamentos de osmio se introdujeron algunas mejoras
con el empleo del procedimiento de compresión; pero estos filamentos
no llegaron a tener éxito general, siendo de añadir que el osmio es un
metal muy costoso y mucho más valioso que el oro. La primera
lámpara de filamento metálico realmente vendible fué la lámpara de
tantalio la cual fué dada a conocer en 1903. Las primeras lámparas
de esta ~lase tenían filamentos de cerca de 0.28 milímetros de diámetro; mas con las mejoras que se introdujeron para hacer más dúctil el
metal se obtuvieron filamentos de menos de 0.02 milímetros. Pero
enton~es ocurrió la dificultiad de que como los filamentos carbónicos de
suficiente longitud podían adaptarse con facilidad a las bombas comunes de vidrio dándole al filamento una o dos vueltas o curvas y
que como el tantalio tenía una resistencia eléctrica específica más baja
que el carbón, los filamentos necesitaban ser dos veces y m~dia más
largos y tener un cuarto del diámetro del filamento carbómco para
alcanzar un voltaje y un poder lumínico igual al de aquellos. Esto
obligó a colocar los filamentos en forma de zig-zag sobre soportes
llamados arañas y que hoy se ven generalmente en las lámparas de
tantalio y de tungsteno.
.
La lámpara de tantalio tenia una fuerza de 1.7, w~tts por buJía, lo
cual constituyó un adelanto en el alumbrado electnco. De .1905 a
1911 se vendieron más de 100,000,000 de lámparas de tantalho.
El éxito que tuvo la lámpara.de t·antalio estimuló los esf~erzo~ ~~e se
hicieron para emplear el tungsteno, pero la dureza y la mflexibilidad

�164

LA UNIÓN PANAMERICANA.

del metal no permitieron que se alcanzase resultado alguno. El tungsteno que al principio se produjo era sumamente frágil, aun cuando en
realidad no se produjo en modo alguno como metal sólido. La
forma en que se obtuvo fué la de un polvo que podía consolidarse más
o menos por medio de presión o de · martilleo. No obstante esto,
cuantos estaban convencidos de las grandes propiedades del tungsteno
y los experimentadores continuaron trabajando para resolver el problema de los filamentos de lámparas. Primero emplearon el método
de sustitución, semejante al de que en un principio se valió Welsbach
para convertir un alambre de platino en alambre de osmio. Welsbach le puso una capa de osnio a un alambre de platino y luego hizo
desaparecer el platino volatilizándolo. Algo más tarde se empleó el
procedimiento de la amalgamación y, con posterioridad, el de la compresión con una pasta que contenía polvo de tungsteno. Muchos
inventores se ocuparon activamente en producir filamentos por compresión, empleando algunos de ellos una sustancia protectora determinada y los demás otra semejante. También se emplearon como
sustancias protectoras la goma de azúcar, la nitrocelulosa disuelta en
gelatina, la cera de parafina y el alcanfor, requiriendo cada una de
ellas un tratamiento diferente en la fabricación del filamento. También se descubrieron algunos procedimientos para la compresión del
óxido túngstico y la pasta de tungsteno, siendo uno de los más provechosos el del tungsteno colodionado.
Aun cuando en general dieron buenos resultados, ninguno de estos
procedimientos suministró un filamento de tungsteno suficientemente
fuerte y duradero. Como todos lo sabían, lo que se necesitaba era
producir un tungsteno que pudiera tomar la forma de un alambre.
El problema consistía en producir un tungsteno maleable; pero dicho
problema parecía tan irresoluble como el de la porcelana maleable.
Mientras tanto, los filamentos de tungsteno obtenidos por compresión
habían aumentado de tal modo la fuerza de las lámparas incandescentes
que sólo requerían 125 watts por bujía.
El descubridor del método para producir tungsteno maleable es el
Dr. William D. Coolidge. El procedimiento del Dr. Coolidge fué
patentado en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos el 30 de
diciembre de 1913, habiéndose introducido la solicitud respectiva el
19 de junio de 1912. En la solicitud que presentó para obtener la
patente, el inventor dice que-

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ha podido producir con este metal refractario, quebradizo, antimalea.ble y difícil en
general de manipular un alambre resistente, fibroso y elástico y de alto grado de tensión, habiendo podido facilitar de ese modo la fabricación y mejorar la calidad de las
lámpares eléctricas incandescentes de tungsteno.

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�166

LA UNIÓN PANAMERICANA.

para soportar alt.as temperaturas. También posee el nuevo material de que se compone el alambre y que es del todo manipulado con tungsteno maleable, una gran varied.ad de aplicaciones en otras actividades mecánicas.

En resumen, el método del Dr. Cooiidge consiste en tornar el fino
polvo amarillo llamado ácido túngstico y en reducirlo por medio del
hidrógeno en un horno eléctrico a un povogris de granos más gruesos,
que viene a ser el tungsteno metálico. Este se moldea por presión,
pero sin necesidad de capa protectora, en barras de cerca de una
pulgada cuadrada por 6 pulgadas de largo. La barra se coloca nuevamente en un horno eléctrico en una atmósfera de hidrógeno y se
le calienta basta el rojo blanco. El efecto que se busca con esta
calefacción no es otro que el de compactar y fortalecer la barra, la
cual se coloca otra vez en el horno eléctrico hasta que !legue casi al
punto de fusión, dejándose on él hasta que la barra casi se convierte
en fluído. Entonces adquiero un lustre, apareciendo sus partículas
ya unidas como si constituyesen una sola masa. Con todo, la barra
se ha.tia así relativamente fuerte. Aun entonces, se quebraría si se
le dejase caer de una altura de 12 ó 15 pulgadas. Al principio sólo
se le puede conservar intacta manteniéndola sostenida. Al retirársela del horno, se somete la barra a las manipulaciones me::ánicas
necesarias para producir el tejido fibroso metálico que la convierte
en alambre. La bana se machaca a la intemperie con una máquina,
se le somete al calor y se lo vuelve a machacar, con lo cual, de cuadrada que era su forma se hace redonda. Esta machaca se prosigue
hasta que la bar;ra de seis pulgadas llegue a tener una longitud de 30
pies y su diámetro sea de veinte y cinco centésimas a tres centésimas
de pulgada. En ese estado presenta un aspecto fibroso muy característico. Entonces se le calienta hasta ponerla de un rojo brillante
y se le hace pasar sucesivamente por moldes de diamante, cada uno
de los cuales reduce su diámetro y aumenta su longitud. Mientras
se le hace pasar por los moldes tirándolos de la punta, se reduce la
temperatura. El filamento de una lámpara de 10 watts tiene un
diámetro de cerca de tres cuartos de miHmetro, siendo por lo tanto
el alambre más fino que se ha producido con este procedimiento.
Los resultados de este procedimiento suministran un alambre de
tungsteno más fuerte y más elástico que el acero, teniendo ese filamento la fuerza de 1 watt o de algo menos por bujía.
Aun cuando actualmente se fabrican por millones las lámparas de
tungsteno1 y aun cuando pronto lo serán por billones, no deja de ser
con todo cierto que es pequeña relativamente la cantidad de tungsteno
que se emplea con ese propósito. Estírnase que en 1914 se fabricaron
en los Estados Unidos más de 1001 000,000 de lámparas de tungateno,
lo que sólo representa cerca de 3 toneladas de concentrados de tungsteno. La cantidad que se emplea en una mera lámpara es tan pequeña que sólo puede pesarse en las balanzas más sensibles.

�168

LA UNIÓN PANAMERICANA,

EL PUER'l'O DE BAHÍA BLANCA, ARGENTINA.

Muchos de los empleos más importantes del tungsteno están aún
por desarrollarse; pero ese desaITollo se efectuará con mayor prontitud
si se descubren y se llevan a la práctica nuevos métodos para la
reducción de minerales. Se asegura que del procedimiento de Coolidge, que tanto éxito ha tenido en la producción de alambre, es
adecuado a la producción del tungsteno en otras formas y para otros
empleos distintos de la calefacción eléctrica. No hay duda de que
han de hacerse nuevos descubrimientos en lo que respecta a los
métodos de reducción y que a la Edad del Hierro puede muy bien
suceder la Edad del Tungsteno de Hierro.
.Antes del estallido de la guerra europea el tungsteno era relativamente un metal barato. En 1912 se vendió en los Estados Unidos
la libra de óxido de tm1gsteno en bruto ele 20 a 40 centavos y la libra
de metal de tungsteno a 75 centavos. Los precios se basan en el
tanto por ciento de trióxido de tungsteno que contiene la tonelada.
Según el Sr. Frank Hess, el precio fué a principios de 1914 de $6.50
por 1 por ciento, es decir $6.50 por 20 libras de trióxido de tungsteno,
WO; y hacia fines del mismo año de $9 por 1 por ciento.
El aumento del precio ha estimulado en todo el mundo la consecusión de minas y la producción de mineral. Según noticias publicadas por los periódicos de Bolivia, todo el mundo anda en dicho
país a caza del wolfram. Lo mismo parece ocurrir en el Perú y en
la Argentina, donde todas las semanas se hacen importantes descubrimientos. La producción de los Estados Unidos, que era muy
pequeña antes de 1900, fué en ese año de 46 toneladas de mineral,
principalmente de tungstato de calcio. La producción subió en
1910 a 1,820 toneladas. En 1911 fué de 1,139 toneladas, en 191 2 de
1,330, en 1913 de 1,537 y sólo de 990 toneladas en 1914.
El tungsteno se produce en casi todo el mundo, generalmente como
wolfram. Se le exporta de Burma, de Shan,_de la Federación de los
Estados Malayos, del Tonkín, de la India, del Japón, de Siam, de
Australia, de Nueva Zelandia, de la Isla de Billiton, de Austria, de
Inglaterra, de Francia, de Alemania, de Italia, de Portugal, de
España, de Nueva Escocia, de los Estados Unidos, de la Argentina,
de Bolivia, del Brasil y del Perú. Casi el 40 por ciento del mineral
que se obtuvo en 1905 procedía del Estado de Queensland en Australia.
Los Estados Unidos produjeron cerca de 800 toneladas, España algo
más de 400 y Bolivia unas 75 toneladas.
Cuatro años después, en 1909, los Estados Unidos ocuparon el
primer puesto en la producción de mineral de tungsteno con 1,619
toneladas en un total de 5,774 toneladas; la Argentina vino en
seguida con 900 toneladas y sucesivamente Queensland, Portugal y
Nueva Gales del Sur con 679, 609 y 431 toneladas, respectivamente.
Los principales, productores fueron en 1914 Burma y los Estados de
Shan, que si bien no comenzaron a producir sino en 1910, en 1914
tuvieron una producción de 2,055 toneladas, siguiendo los Estados

Unidos con 990, Queensland con 442, la Argentina con 43 5, Bolivia
con 320, la Federación de los Estados Malayos con 317, Nueva
Zelandia con 274, Inglaterra con 230, el Japón con 226 y el Perú
con 130 toneladas. Al conocerse los datos correspondientes a la
producción de 1915 se verá indudablemente que Bolivia, el Perú y la
Argentina han obtenido mayores cantidades. Personas bien informadas abrigan la creencia de que en lo futuro la América del Sur
y la Península de Malaya llegarán a ser los centros de la producciln
del wolfram.

169

EL PUERTO DE BAHÍA
BLANCA, ARGENTINA

E

L Sr. M. Daw Carrell, representante comercial del Banco
Nacional de la Ciudad de Nueva York, publicó en el número
de febrero de The Americas, de Nueva York, un artículo
titulado "Bahía Blanca, an Argentine Seaport Made to
Order." En dicho articulo describe el Sr. Carrcll la situación y las
ventajas naturales del puerto de Bahía Blanca y nos su winistra algunas
informaciones acerca del notable incremento que aquel ha alcanzado
y de las probabilidades con que cuenta para llegar a ser un gran
centro marítimo. En los párrafos que a continuación reproducimos
podrán verse algunos de los datos importantes que en el artículo
mencionado se ponen de relieve:
Después del puerto capitolino de Buenos Aires y de Mar del Plata, que es el gran
centro veraniego de la Argentina, Bahía Blanca es quizás uno de los lugares más
afamados de la República. Es a la vez la ciudad y el puerto más australes de la
Argentina en el litoral del Atlántico. La distancia a que se halla del ecuador es casi
la misma a que se encuentran Baltimorc, San Luis y San Francisco de California,
siendo la temperatura d e aquella ciudad muy semejante a la de las últimas. La
distancia a que está de Buenos Aires en ferrocarril es de 250 millas, hallándose situado
en el límite meridional de la Provincia de Buenos Aires. El tren principal del Ferrocarril del Sur sale de Buenos Aires a las 6.30 de la tarde, y va provisto de coches dormitorios de primera clase y de restaurant, llegando a Bahía Blanca el día siguiente a las
9 de la mañana.
La población de Bahía Blanca es de cerca de 70,000 habitantes, y aun cuando en
la Argentina existen otras ciudades que poseen el mismo número de pobladores, su
crecimiento ha sido de 300 por ciento, proporción que en su desarrollo han tenido muy
pocas de las demás ciudades. * * *
Como lo sabe todo aquel que haya estudiado geografía comercial, la República
Argentina le suministra al mundo gran parte del trigo, del maíz, de la avena, del lino,
de las carnes y de los cueros que necesita. La Argentina no posee sino un sólo litoral
siendo escasos los puertos de embarque que posee para sus productos alimenticios, los
cuales se exportan durante determinados meses del año. Los puertos a que nos referimos son los de Buenos Aires, Rosario, Santa Fe y algunos otros de menor importanci:&gt;,
47902-Bull. 2-16-3

�,.
J,

ARGENTINA.
Bahia Blanca es la ciudad y puerto de importancia más austral de la costa oriental del América del Sur. Está situada a 2ll
población de cerca de 70,000 habitantes. Babia Blanca exporta mayor cantidad de trigo y de avena que cualqnhra oln
por ciento del producto de la esquila anual de los carneros de la Argentina. En la parte anterior del grabado apal'OO!k
del grabado es la Casa Municipal

millas de ferrocarril al sur~te de Buenos Aires y en la frontera meridiona1 de la Provincia del mismo nombr~ siendo su
puerto ~e la A_mérica del Sur, siguiendo al de Buenos Aires en la exportación de lanas, pu•s por él s1 embarca casi el 30
Plaza Rlvadav1a, que en lo venidero sará el parque principal de la ciudad . El gran edificio que S! destaca en el centro

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1

1

1 11

CALLE DE NEGOCIOS DE BAHÍA BLANCA.
El hermoso edificio que aparece en primer término y hacia la izquierda es la oficina de una compañ1a
·
inglesa de seguios.

LA CALLE CJJICLANA DE J3AI. ÍA BLAKCA.
Ladvista fué lomada desde la esquina de la Calle O'IJ ig~ins. El edlficio del Banco de Londres y del Rlo
e I~ Plata es el que aparece en primer término a la izquierda. Más abajo se halla el del Banco Sudamencano de Londres.

�172

•
1
(

LA UNIÓN PANAMERICANA.

situados todos en el Río de la Plata, \y los de La Plata y Bahía Blanca, que se encuentran en la costa del Atlantico. En una distancia de 350 milla.s no se encuentra al sur
de Buenos Aires ningún puerto natural con excepción del de Bahía Blanca. Y de
Bahía Blanca hacia el sur no se presenta otro puerto que el de San Antonio en el Golfo
de San Matíll8. Al sur y al oeste de Bahía Blanca se extiende la ilimitada extensión
de la Pampa y de Río Negro, hallándose precisamente al norte de la misma el distrito
meridional de la Provincia de Buenos Aires. Sus inmensos terrenos del interior no
están tan cultivados ni. tan favorecidos por la lluvia, ni tan densamente poblados como
la parte septentrional de la Provincia de Buenos Aires o como cierta.s regiones de la
Provincia de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, ni como la Provincia de Tucumán.
Sin embargo, en esta inmensa superficie se cosechan enormes cantidades de granos y se
crían centenares de miles de carneros. Por el puerto de Bahía Blanca se embarcan
mayores cantidades de trigo y de avena que por cualquier otro puerto argentino, exportándose por esta misma vía una grandísima parte de la lana que produce la Argentina. Por Rosario y Buenos Aires sale Cll8i en su totalidad el maíz y el lino del país y
por La Plata y Buenos Aires casi toda la carne y los cueros.
No obstante las adecuadas instalaciones que se han hecho en distintos puertos
argentinos con el objeto de facilitar el embarque de sus productos, el volumen de
estos es tan grande que en cierta.s épocas del año aquellas resultan insuficientes para
evitar la congestión de carga que se va depositando en las líneas del ferrocarril y en
los muelles. * * * Durante la estación de la cosecha pueden verse amontonados
en el suelo y a lo largo de los embarcaderos millones de sacos de cereales que apenad
se encuentran protegidos por simples encerados. Entonces comienza la lucha por
transportar estos delicados productos a los puertos de embarque a fin de acomodarlos
en las bodegas de los buques que hayan de conducirlos al extranjero antes de que la
lluvia los dañe. El productor, el cargador, los ferrocarriles y el exportador se sienten
ansiosos a su turno por que salgan de sus manus antes de que se echen a perder. La
situación ha llegado a ser a veces tan si,ria que hubo que construir un ferrocarril de
Rosario, en la Provincia de Santa Fe, a Bahía Branca, con el objeto de aligerar los
puertos del Plata. Las compañías del Ferrocarril del Sur, del Ferrocarril del Pacífico y del Ferrocarril de Rosario a Puerto Belgrano han construído líneas para Bahía
Blanca, que han puesto en comunicadón con todas las regiones de la Argentina, y
gastado millones de dólares en muelles y elevadores de granos y en trabajos de dragado
y canalización en los puertos de Ingienero White, Galván y Belgrado, en razon de que
era necesario construir en Bahía Blanca sobre el Atlántico otro puerto de salida y
contribuir de ese modo a facilitar el movimiento.
El gradual desarrollo de las tierras del interior, los nuevos ferrocarriles que se
construyen o están en proyecto, los colones que llegan, el cultivo más intenso y los
tipos más recientes de elevadores de granos, son todos elementos que representan
mayores cargamentos que han de depositarse en Bahía Blanca, mayor número de
maquinarias agrícolas, mercancías y abastos que en Bahía Blanca han de recibirse
con el dinero que el productor obtiene con la venta de sus cosechas y mayores y
nuevas facilidades por parte de los bancos con el objeto de movilizar los productos
de la agricultura. * * *
La ciudad de Bahía Blanca luce actualmente como si fuese nueva. Su crecimiento
sólo comenzó hace 10 años. Sus calles son anchas y bien pavimentadas, siendo tan escasos los árboles que se ven en ellas que puede llegarse a creer que no ha habido tiempo
para que se desarrollen. Como en las demás ciudades de la República, la mayor parte
de sus edificios son de ladrillos cubiertos de una capa de cal, cuando no de cemento
armado; pero de un solo piso. Cuenta con un servicio moderno de tranvías eléctricos,
de luz y de fuerza eléctrica y de teléfonos. Es buena la instalación que tiene para
distribuir el agua, la cual es traída de 50 millll8 de distancia por un entubado desde
la Sierra de la Ventana y depositada en grandes estanques que tienen una capacidad
de 550,000 galones. En la ciudad hay un parque todavía inconcluso y, además,
espacio suficiente para abrir nuevas calles y amplias' avenidas. Se ha construído

CALLES DE BAIIÍA BLANCA ARGENTINA.

La ciudad ha sido provista de hermosas y anchas calles; pero todav!a n(? se. han p1antad'? en ellas muchos
árboles. Suscalfesestán bien pavimentados y en su mayor parte, los edific1osso1;1 ~e ladrilloso deceme.nto
armado revestidos de una capa de mezcla. Laciuda&lt;l cuenta&lt;10n un buenserv1c10 de tranv!as eléctricos
siendo excelentes su planta de fuerza y de luz eléctrica y su servicio de teléfonos Yde agua.

�Atenei6n de Tbe Azncrica.s.

EL PUERTO DE BAHÍA BLANCA.
Lo que m.ó.s llama la atención en el Puerto de Bah.la Blanca son las facilidades que posee para las operaciones de muelle.

Las compai'i!M del Ferrocarril del Sur, del Ferrocarril del Pac1Jicc y del Ferrocarril de Rosario a l'uerto Belgrano han
constrn1do 11neas para Bahía Blanca, las cuales se enlazan con las que conducen a los distintos de la Repl'.lblica, y gastado
millones de dólares en muelles, en elevadores de granos y en dragar canales para los grandes vapores transatlá.nticos
que entran a los puertos Ingeniero White, GalvAn y Belgrano. Babla Blanca le disputa al de La Plata el tercer puesto
entre los puestos argentinos.

l

r

VISTAS DE BAIIÍA BLANCA.

Grabado
superior:
· dad · o,rabado mfenor:
· · Uno de los muelles recién
construfdos
y eUnotá.de los.hoteles modernos d e 1a cm
dad de cereaieiqu u!stod~~~~:!iosdesleose elemtentos mtcesarios para facil itar el embarque de la enorme canti,rpor a por es ~ purrto.

At.encl6o de The A.me.ricas.

GRANDES ELEVADORES DE GRANO DE l3AIIÍA BLANCA, ARGENTINA.

Por Bahla Blanca se exporta la mayor parte del trigo y de la avena que produce la República. Desde el 1º de enero de
~15 hasta el mes de septiembred el mismo año, se exportaron por el mtado pu€rto 914,263 toneladas de trigo y 412,195
ne1adas de avena. Babia Blanca ocupa el segundo lugilr doSpués de Buenos Aires en el comercio de lana, exportando
anualmente casi la tercera parte de la que se recoge en el pals.

�176

LA UNIÓN PANAMERICANA,

allí un teatro municipal y una casa de ayuntanúento, los cuales pueden ser orgullo
de cualquier ciudad y constituyen un excelente modelo para los edificios públicos
que en lo adelante hayan de levantarse.

El Sr. Carrell señala la importancia de Bahía Blanca como centro
comercial por medio de un cuad.l'o comparativo de las importaciones
y exportaciones de los cinco puertos principales de la Argentina en
1912, 1913 y 1914, suministrando también notables datos estadísticos respecto a las exportaciones de granos y de lana. Su artículo
termina con la siguiente descripción de las excelentes obras del puerto:
La entrada de la bahía es ancha. Está formada por un río que desemboca en el
mar en ese paraje y que forma un canal de 1,600 pies ele anchura que está frente a la
ciudad y a Puerto Galván y cuya profundidad menor es de 38 pies cuando la marea
sube. Es un estuario natural formado por ·1a marea, espacioso y amplio en su parte
final como para recibir grandes vapores y resguardado de los temporales. Es fácil y
seguro el acceso al mismo, siendo muy bajos los derechos de remolque que se pagan
en el puerto.
El puerto tiene cuatro secciones, a saber: Puerto Militar, construído por el Gobierno
Nacional cerca de la entrada de la bahía para estación núlitar y naval; Puerto Belgrano
que ha sido construido por la Compañía. del Ferrocarril de Rosario a Puerto Belgrano
cerca del punto en donde termina la línea férrea; Puerto Ingeniero White, abierto
un poco más lejos por el Ferrocarril del Sur; y Puerto Galván, construido por la
Compañía del Ferrocarril del Pacífico, cerca de la punta de la bahía y a unas 5 núllas
de la ciudad.
El Gobierno ha construido en Puerto Militar extensos muelles, lo núsmo que talleres
de máquinas, embarcaderos y diques secos para recibir los acorazados más grandes,
ha hecho canales y dársenas para los buques y levantado amplios almacenes para
depósitos ele aprovisionamientos militares y navales, proponiéndose establecer todas
aquellas instalaciones necesarias para facilitar el movimiento de carga y de descarga.
El Puerto Ingeniero White, punto en donde ternúna el Ferrocarril del Sur, posee
un gran muelle de carga, en cuya construcción se emplearon 12,GOO toneladas de
acero y hierro. Se halla provisto de los aparatos eléctricos y automáticos más recientes
para operaciones de muelles, ocupando dicho muelle una superficie de 6,000 metros
cuadrados. También posee una dársena de anclaje y dos elevadores modernos para
granos, los cuales han sido construídos a prueba de incendio y pueden movilizar
1,500 toneladas de trigo por hora. Los muelles y los elevadores tienen grandes terrenos
para carga en los cuales hay 80,000 metros de vías auxiliares y muchos depósitos y
y alma&lt;:enes de carga
Las instalaciones de la Compañía del Ferrocan·il del Pacífico en Puerto Galván
también comprenden muelles de carga modernos, elevadores de granos y almacenes
y depósitos de mercancías. También ha.y en él un molino de trigo provisto de aparatos
para cargar los buques. En general, la maquinaria que se usa en los muelles es movida
por la electricidad, siendo aquella de última invención. En sus terrenos para la
carga tiene núlla.res de metros de vías auxiliares, las cuales ponen en comunicación
la línea principal con los principales ferrocarriles de la República. También posee
depósitos para la alfalfa empa&lt;:ada y almacenes especiales para recibir los vinos de la
Provincia de Mendoza una vez que el Ferrocarril del Pacífico ha.ya terminado la línea.
directa que construye desde esa provincia hasta Bahía Blanca.
El que se tome la molestia de visitar las obras del puerto de Bahía Blanca se quedará
con la impresión de que todas las cuidadosas instalaciones que allí se han hecho;
de que los muelles, elevadores, almacenes y terrenos para la carga, que le han costado
al Gobierno muchos millones de dólares, así como los ferrocarriles y establecimientos
mercantiles, exceden en demasía a las exigencias del puerto y de que, por lo tanto
no representan sino la. fe que se tiene en su segura y ráp.ida. transformación en una.
ciudad de considerable importancia.

LAS CATEDRALES DEL
NUEVO MUNDO ,, ,, ,, . " "
¡O

•

"

ECUADOR.
N su deseo de que se conozcan cuanto deben las joyas arquitectónicas que encierran las principales ~iudades y aun, algunos
pueblos del nuevo mundo, el BoLE_TIN DE ~A UNION PANAMERICANA está publicando una sene do art1culos sobre_ las
catedrales de América, el primero de los cuales se refie~e a MéXIco.
En la edición francesa de dicha publicación correspondiente al mes
de febrero último se insertó otro artículo relativo a las catedrales
del Ecuador, del cual extractamos
algunos párrafos con el objeto de
explicar los grabados que aquí
aparecen.
Penetramos ahora en la América
del Sur comenzando por la costa
del Océano Pacífico. El primer
país que encontramos en ella os el
Ecuador, cuyo nombre se deriva de
la línea convencional que divide el
planeta en dos hemisferios iguales.
Aun cuando uno se encuentre en
esa línea ecuatorial, la atmósfera es
allí fresca, la brisa deliciosa y el
mar inmediato a sus costas sereno
como un estanque. No hallamos
en esta región ese despliegue de
arquitectura y de escultura que
EN MADERA DE LA CATEdescubrimos en otros países. Sin MODELO
DRAL DE CUENCA, ECUADOR.
embargo, en ella existe un arzobispado y cierto número de obispados y de catedrales que luego ~e
mencionarán. La arquidiócesis de Quito cuenta por sufragáneas seis
diócesis, que son: la de Cuenca, la de Guayaquil, la de Iba~·ra, ~a de
Loja, la de Puerto Viejo y la de Riobamba. Desde 1545 fue Qmto la
sede de un obispado que 300 años más tardo, _esto es, en .1848, fué
elevado a la categoría de arzobispado. La ciudad menciona?ª se
halla a la gran altura de 8,000 metros sobre el nivel del mar, habien~o
sido destruida casi por completo en 1735. Aun cuando su extenor
carece de toda pretensión, la catedral de dicha ciudad sigue las reglas
de un estilo arquitectórúco muy generalizado en el Ecuador. No se
ven en ella delgadas flechas lanzadas a las regiones etéreas; pero la

E

177

�LA CATEDRAL DE GUAYAQUIL.

LA CATEDRAL DE PORTOVIEJO.

�LAS CATEDRALES DEL NUEVO MUNDO.

181

solidez de su construcción revela a primera vista ese aspecto imponente que los españoles les dieron a todos los monumentos que en la
época de la conquista erigieron en sus nuevos dominios de ultramar.
La forma que se adoptó en la construcción de dichos edificios los
puso más de une vez a salvo de las conmociones seismicas. Así
el estilo de referencia no fué solamente una invención de los primeros
colonos, sino una medida de precaución contra lo irremediable. Si
los edificios religiosos ocupan el primer puesto entré los monumentos
públicos del Ecuador, es porque entre el elemento civil de la época
eran esca.,as las personas que conociesen el arte de construir, en
tanto que en los claustros de los conventos habia amenudo, por nQ
d~cir siempre, uno o dos legos o religiosos que poseyernn dichos conocimientos, los cuales eran para esa época uno de los pasatiempos
más agradables. Como el estilo gótico había caído en desuetud, no
sólo en España sino en toda Europa, hubo de adoptarse el estilo
español de ese entonces, si bien modificado en gran manera por la:.-1
exigencias o condiciones del medio. Es por esta razón que en los
edificios religiosos del Ecuador se ven escasos arcos ogivales o demás
rasgos característicos de la manera gótica. Nada semejante se
advierte en la catedral de Quito. Ella posee un pórtico soberbio
y un vestíbulo de belios mármoles, siendo también de mármol las
escalinatas que conducen a él y que arrancan del ja.rdín tropical
que rodea el edificio. En el interior de la catedral se halla colocada
una placa en la cual están inscritos los nombres de los matemáticos
franceses y españoles que de 1736 a 1741 midieron el arco de meridiano
que pasa por la ciudad de Quito.
Debido a la frecuencia de las convulsiones seísmicas, casi toda la
ciudad de Guayaquil está construida de madera. La catedral de
dicha ciudad no es una excepción a esta regla, aun cuando su apariencia es verdadera.mente magnífica. No obstante que las líneas arquitectónicas de la madera no son tan imponentes como las de la piedra
tallada y las del mármol, en dicha catedral encontramos la ogiva,
el arco recortado, el frontón triangular , las torres y los campanarios
empinados que caracterizan el estilo gótico.
Cuenca, centro de cultura, fué erigida en obispado en 1786, no
transcurriendo mucho tiempo sin que en ella se construyera una
catedral que puede rivalizar ventajosamente con cualquiera de las
de la América del Sur. Esta obra monumental de cúpulas resplandecientes, de atrevidas torres, de fachada recargada ele adornos y de
espléndido portal, fué construida con mármoles traídos de las canteras de Sayausi.
El obispado de Riobamba data de 1863. La ciudad está rodeada
de montañas cuyas cimas se ven cubiertas de perpetuas nieves. La
facbada de la catedral se construyó con sillares de piedras labradas

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184

LA UNIÓN PANAMERICANA,

provenientes de los templos de la antigua ciudad. Esta parte del
edificio tiene aspecto de monasterio.
Loja fué erigida en obispado en 1863, siendo su catedral de reciente
construcción. Casi toda ella fué edificada con piedras provenientes
de la antigua ciudad del mismo nombre, fundada en 1553.
El obispado de Ibarra fué creado en 1862. En el grabado que
aquí se reproduce aparecen la catedral y el palacio episcopal, hallándose ambos edificios rodeados de árboles, de arbustos y de plantas de
flores.
El obispado de Puerto Viejo no se estableció sino en 1871, no estando
aún del todo concluí.da su catedral cuando se tomó la fotografía
que d0 ella se reproduce.
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EL MENHIR PRE-INCASICO
DE TUCUMAN, ARGENTINA
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111

1

N el sentido estricto de la palabra, los megalitos o piedras
monumentales colocadas fuera de su sitio natural que se
hallan más o menos labradas por la mano del hombre y cuya
colocación es anterior a los mismos rastros de la prehistoria
no son frecuentes en la América del Sur y por ende en la República
Argentina.
En este país es muy frecuente encontrar, desde el extremo norte
hasta toda la Patagonia, y sobre todo en esta última, grafitos y
pinturas, pero que han sido trazados sobre rocas que no han cambiado
de sitio, naturalmente lisas y donde la mano del hombre ha podido
fácilmente ejercer su fantasía.
Esta clase de piedras toscamente historiadas presentan interés
etnológico, pero difícilmente de arqueología prehistórica, pues los
pocos restos de razas indígenas que aún existen siguen teniendo esos
mismos entretenimientos.
Los megalitos de la Argentina, aunque muy diseminados y escasos,
se encuentran en los Estados del Norte de la misma y tienen sobre los
menhires similares europeos la gran superioridad de ser, no sólo
piedras cortadas en liso y paradas, sino de llevar casi siempre dibujos
profundamente esculpidos.
En el elevado valle del Ta:fi del Estado de Tucumán, que es una
verdadera altiplanicie cubierta de humus y terrenos sedimentarios con
la consiguiente falta de rocas, hay algunos menhires de los cuales es
el más imponente por su peso y tamaño el que reproducimos en el
cliché de la '.página 185 y que pesa 2 toneladas y mide 2 metros y 35
centímetros de alto.

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UN MENIIIR PREHISTÓRICO.
El Menhir a·que'se refiere el art1culodel Sr. Onelli se destaca en el cen~ro del Parque ~3dipenienc~d~T~:
cumAn, Argentina, rodeado de corpulentos pac!lrás. Pesa 1,800 kilogramos Y mt e me ros
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metros de altura.

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�186

T

LA UNIÓN PANAMERICANA.

En años pasados lo estudiaron muchos arqueólo~.os, entre los cuales
Bruch y Ambrosetti. De todos los estudios a que ha dado lugar
parece comprobado que esta piedra lafaada y transportada a terreno
tan alto por una raza ya del todo desaparecida, es casi seguramente
anterior a la civilización incásica, la que por las relaciones ele los
primeros escritores de cosas coloniales y sobre todo por la del hispanoinca Garcilaso de la Vega, puede considerarse como una época
histórico bien definida, existiendo tan sólo duda ecerca del año hasta
ci cual pueden remontarse sus orígenes.
Si es cierto, como aparece comprobado por mil detalles, que este
menhir es anterior n, la época incásica, también lo es que, aun cuando
toscos, los dibujos esculpidos en él recuerdan los que se ven en los
templos, en las casas y en los objetos del anti~uo Cuzco, pudiendo
por lo tanto tener razón Garcilaso de la Vega cuando dice que al
invadir y conquistar las tierras que después fueron de ellos por tantos
siglos, los incas mejoraban las costumbres, perfeccionaban el arte del
Gobierno, lo cual conseguían por dos motivos fundamentales, a saber:
su sistema de conquista blando y de persuasión y su acción conjunta
y de carácter fundamental, que consistía, no en un cambio radical
como el de los españoles que después los suplantaron, sino en una
especie de reforma mejoradora y que se basaba sobre lo existente.
La adoración del Sol era, a pesar de otras idolatrías menores, el credo
esencial de toda la zona de América que dominaron, conforme lo
demuestra el menhir con la vaga indicación antropomórfica de una
cara rodeada de rayos y que por cierto se halla muy deteriorada. Así
se explica cómo a los incas, con sólo declararse enviados e hijos del
Sol, les era fácil persuadir a sus súbditos como los suyos, en quienes
había arraigado firmemente ese culto. Fué con ese emblema y con
ese título como hacían ellos sus campañas conquistadoras, reservando
tan sólo para si y para los ministros de la reli;{ión la otra idea más
profunda del Pachamac "el Ser que anima el Universo" y por lo tanto
director del mismo Sol.
El día 9 de julio de este año de 1916 se cumple el primer centenario
de la declaración de Independencia de la República Argmtina, hecho
que se llevó a cabo en la ciudad de Tucumán, la que por lo tanto se
prepara a celebrar ese acontecin'.iento con grandes festejos en el
segundo semestre del año en curso. El gobernador de ese Estado
argentino, Dr. Ernesto E. Padilla, distinguido estadista que a su
consagración a las grandes ideas de progreso junta el culto por las
cosas antiguas y de la naturaleza, ha hecho trazar adentro del perímetro de la ciudad un gran parque que ha denominado "Centenario"
y en el que, con el carácter de exposición per:1~.anente, habrá una
Granja Modelo, un Jardín Botánico con la flora autóctona del Estado,
al cual se le llama "Jardín de la República," y una fábrica modernisima de la industria del azúcar, y todo eso entre jardines modernos,

COLOCACI ÓN DEL MENHIR.
G~dc¡sup~rior: El Sr. Clemente,'Onelli colocando astronómicamente eljMenhir como reloj solar. Gratimi::i infe)nor: En el grabado puede verse uno de los s'.!&lt;lulares y majestuosos pacarás ( Enterolobium
rna del parque Centenario, en el cual se ha colocado el gran megalito.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

matizados aquí y allá por árboles de muchos siglos de Yida que aún
se les llama en lengua quechua "pacará" (Enterolobium timborna
Mart.).
Como símbolo de lo más antiguo de la Provincia de Tucumán, el
funcionario nombrado ha hecho levantar en un sitio del parque el
Menhir de Tafi, cuyo transporto desde el punto en que se encontraba
hasta el parque de la ciudad, por laderas de montañas sin caminos
y cubiertas de bosques, representa una apreciable obra de esfuerzo
y de buena voluntad.
Fórmale marco al menhir en su nueva situación el fondo lejano
de las sierras del Aconquija y de cerca &lt;le los cactus gigantescos en
forma de candelabro, que constituyen la vegetación sobresaliente
del alto valle. El menhir ha sido colocado mirando al este; marcando
ahora la sombra del mismo al proyectarse sobre la-S piedras de
diferentes colores que cubren el suelo, las horas del día. Esto sugiere
la idea de que, en cierto modo, el menhir se halla consagrado de nuevo
al culto solar.
El menhir a que nos referimos, símbolo de la primera tentativa de
civilización realizada en la Provincia nombrada, ocupa, a pesar de
su tosca figura, un puesto de honor, porque viene a ser corno el 1nás
antiguo de esa larga y eGpléndida serie de servicios prestados al país
por la ciudad que mereció de los patriotas de 1816 el título de "Muy
benemérita."

LA PITANGA, VALIOSA
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FRUTA DEL BRASIL
STE es el título de un interesante artículo con que colaboraron
los Sres. A. D. Shamel y Wilson Popence, fisiólogo y explorador agrícola, respectivamente, de la Oficina de Plantas
de los Estados Unidos, en la edición del " Journal of
Heredity" de Wáshington, D. C., correspondiente al mes de abril
último. Durante un viaje que hicieron los expresados señores al
Brasil en 1913-14, con el objeto de estudiar la naranja de ombligo
en Bahía-lugar de su ori5en-encontraron dos frutas que abundan
en esa región y que les llamaron mucho la atención. Una de ellas,
ln, jaboticaba, sirvió de tema al Sr. Popence para un artículo que vió
la luz en el número de julio de 1914 de la expresada revista y al cual
se hizo referencia en el BOLETÍN MENSUAL del mes de marzo del corriente año; y la otra es la pitanga, sobre la cual trata este artículo.
Para que los que no hayan probado o no conozcan esa fruta puedan
tener una idea de sus cualidades y delicioso sabor se reproducen a
continuación algunos de los principales párrafos del expresado
artículo:

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Dícese, "escribe el Padre Tavares," que la pitanga se le salió de entre las manos a
la Katuraleza un día que ésta se hallaba retozando, convirtiéndose en el acto en un
encan to para la vista y una delicia para el paladar. Cada fruta semeja un reluciente
rubí, suspendido de un delgado pecíolo entre las frescas y verdes hojas de la pitanga,
el cual parece tentar los codiciosos ojos de los muchachos y de los pájaros, sin que se
escape a sus atractivos ni el viejo que, doblegado por el peso de los años, se sienta a
su sombra a meditar sobre la eternidad que se aproxima. Ciertamente, el Brasil no
tiene que envidiarle a Europa los cerezos que en mayo se doblegan baj_o el peso de
sus encarnados frutos; nuestras pitangas los sobrepasan en belleza y en sabor.
Estas líneas, escritas por uno de los naturalistas brasileños más competentes, prueban
la estimación que se tiene a la pitanga. en las regiones del Brasil donde florece, indicando al mismo tiempo algo de la belleza de esa fruta, poco conocida todavía en la
mayor parte de los países tropicales y subtropica.les, pero merecedora de que se le
cultive en mayor escala.

*

*

*

*

*

*

*

Entre la variedad de plantas que se cultivan en Bahia en relación con la naranja
de ombligo, pocas hay tan notables y ninguna tan atractiva como la pitanga. Eugenia
uniflora L., de la familia de las mirtáceas. Muchos de los caminos del distrito de
Cabulla y de otras regiones de Bahia donde se cultiva la naranja de ombligo lo mismo
que en las sendas que conducen a las residencias de muchos cultivadores, situadas
por lo general a cierta distancia del ca.mino, todos, decimos, están bordeados por
vallas muy hermosas y bien cuidadas de esa planta. A menudo se siembra también
la pitanga. cerca. de las casas para poder tener a mano una buena provisión de frutas
para el consumo doméstico. El cultivo general de esta planta en los naranjales de
Bahía, tanto para adorno como para la producción de frutas, sugirió su posible uso

189

�LA PITANGA, VALIOSA FRUTA DEL BRASIL.

191

para iguales fines en los distritos productores de naranja y en las regiones más cálidas
de los Estados Unidos.
La pitanga, tal como se ve generalmente, es un arbusto de gran ramaje y tupido,
pero algunas veces se le desarrolla un tronco delgado que lo convierte en un árbol
de unos 30 a 35 pies de altura. Su follaje es de color verde obscuro y brillante, siendo
sus vástagos de color rojo enrendido. La flor es de media pulgada de ancho con
cuatro pétalos blancos y un copete de estambres en el centro que despide un perfume
agradabilísimo; brola en un tallo de una pulgada de largo, siendo seguida de una fruta
roja encendida de la forma de un tomate pequeño, con bayas muy marcadas, de una
pulgada de diámetro, cáscara delgada y ele pulpa blanda y jugosa de sabor aromático
y ácido, la cual no se p1rece a ninguua fruta tropical, pero se semeja un poco a otras de
la familia de las mirtáceas. Tiene un solo hueso o semilla como la de la cereza, que
puede sacársele fácilmente.

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..\.tenci6n del Journ.tt.l oí Be:redity.

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LA PITANGA, RIVAL TROPJC.\L DE LA CEREZ.I.

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L~ pitanga es originaria del Brasil donde crece en una vasta extensión. El
Profesor J. S. Tavares dice que se encuentra en los Estados de Río de Janeiro, Paraná,
Santa Catalina y Río Grande del Sur, donde crece a las orillas de los ríos y arroyos,
o en los bordes de los bosques, pero que su cultivo es muy común en otras regiones del
país. Cabe citar aquí que en 1823 Thomas Green inscribió la pitanga como "natural
de Goa en las Indias Orientales." Goa es una pequeíía colonia portuguesa de la costa
orcidenlal de la Península Índica. Durante los primeros tiempos de la colonización
portuguesa hubo un intercambio de plantas comercüles entre esa colonia y las posesiones portuguesas de América, de lo cual resulló que el guayabo y otras plantas
americanas se esparcieron por toda la India, en tanto que el mango, la carambola
y otl"as frutas orientales fueron aclimatadas en el Brasil. Por tanto es muy probable
que la pitanga fuera introducida a Goa con otras plantas brasileñas y que Green la
lomara por indígena de es1 región. Muchas de las frutas acídulas que introdujeron
los portugueses al Brasil pueden haber provenido de Goa. por la vía de Portugal.
La palabra "pitanga," con que parece conocerse universalmente esa fruta en el
Brasil, es sin duda de origen tupí. Los ittdios tupís habitaban una gran parte del
Ilr,lSil a la época ele su descubrimiento, y los nombres que les daban a muchas plantas
indígenas del país han persistido hasta ahora, aunque en muchos casos su significado
sel bastinte obscuro. Martius dice que la 1nlabra. ''pitanga'' se deriva del verbo tupí
piter, beber, y de anga, olor o perfume. Por tanto, puede admitirse que se le &lt;lió
a esta fruta ese nombre por lo aromático de su jugo.
En otros países, el cultivo de la pitanga. es limitado. La literatura reciente no contiene nada relativo a este cultivo en Goa, pero es de presumirse que todavía existe la
pitanga en esl región. En el norte de la lndh se le cultiva en el jardín botánico de
Saharanpur, pues se le C'ita en el catálogo de la institución con el nombre de cereza del
Brasil, especificándose que en eRe dima no fructifica en abundancia. También se
cultiva en Ceilán donde, según Macmillan, se le denomina Goraka-Jambo. Según
Wilder, quien la lhtma cereza francesa, es una planta de jardín muy conocida en
Ilawaii. En francés se le denomina cerise de Cayenne (cen\za de Cayena) y el Dr.
Tl"abut dice que en Argelia se le cultivarla en mayor escala si produjera más fruto,
pues en las regiones costaneras ha demostrado ser de mucha resistencia. Otro escritor
francés, Émile Sauvage, dice que es la fruta tropical más común que se cultiva en los
alrededores de Argel; este autor le da el nombre de cerise carrée (cereza cuadrada), así
como el que le asigna Trabut. En Cuba se le ve de vez en cuando en los jardines
llamándosele cereza de Cayena. En los Estados Unidos el cultivo de la planta de
referencia se ha limitado a los Estados de Florida v Calüornia donde se desarrolla
admirablemente. En 1887 P. \V. Reasoner dijo ac~rca de la pitanga lo siguiente:
"El árbol se ve con frecuencia en el Condado de Orange y en las regiones del cenlro
de Florida, donde va adquiriendo reputación como planta frutal." En la actualidad

�193

LA PITANGA, VALIOSA FRUTA DEL BRASIL.

abunda en los jardines de la costa oriental especialmente en la vecindad de Miami,
donde la fruta ha empezado a venderse en el mercado, así como en la costa occidental
desde Fort Myers hacia el norte. Cuando la planta alcanza la edad precisa, fructifica
en abundancia dando por lo general dos cosechas al año.
En Bahía, Brasil, la pitanga se cultiva más para vallas que para cualquiera otra
cosa, pero en esta forma produce menos frutas que cuando se le deja desarrollar naturalmente. Las pitangas más grandes que vimos en Bahía, o sea las que hay en el huerto
de Coronel en los alrededores de Roma, tenían unos 15 pies de altura con troncos de 6
pulgadas· de diámetro. En la hacienda del Coronel Joao de Teive e Argollo en Agua
Comprida, cerca de Babia, vimos un magnífico ejemplar de pitanga que tenía cerca de
35 pies de altura con un tronco de 15 pulgadas de diámetro. En diciembre, que es
uno de los meses de primavera en Babia, vimos las pitangas cargadas de hermosas
frutas rojas, pero notamos que en cada arbal hay variedad de forma, t.amaño y color de
la fruta. El Dr. V. A. Argollo Ferrao con quien tenemos una deuda de gratitud por
los servicios que nos prestó durante nuestra permanencia en Bahía, nos dijo que había
notado con frecuencia esa variedad en los árboles, pero que creía posible mejorar la
calidad del fruto por medio de la cuidadosa selección. Con la siembra de semillas
de árboles que producen abundante fruto de buen tamaño y calidad pueden obtenerse
gra.ndes resultados. Esto se ha demostrado recientemente en Calüornia en el cultivo
de la fe:ijoa (Feijoa sellotmana Berg), planta que pertenece a la misma familia, las
semillas provenientes de frutas escogidas han dado resultados mucho mejores que
las que se han sembrado sin tener en cuenta la calidad y procedencia.

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CERCAS DE PIT.\.NGA A LA ORILLA DE UN CAMINO BRASILESO.

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Las pitangas de Bahía son por lo general de menos de una pulgada de diámetro,
achatadas, con bayas muy marcadas y tienen siempre un hueso de cáscara grisosa y
delgada que cuando se seca se vuelve como papel y puede pelarse fácilmente. El
tamaño de la semilla varía entre las frutas de un mismo árbol, no teniendo siempre la
misma proporción en cuanto al tamaño de la fruta. Nosotros hallamos muchas frutas
de gran tamaño que contenían semillas muy pequeñas, pero una gran cantidad de pulpa
muy blanda, jugosa y acidula.
La fruta tiene muchos usos. Como fruta de mesa es muy agradable al paladar
cuando está bien madura, aunque a algunas personas no les gusta por lo fuerte, aromático y acídulo de su sabor. La jalea de pitanga tiene un gusto especial característico,
y rivaliza con la de guayaba entre los babianos. A nosotros nos pareció que es un
producto de un valor poco común. El sorbete de pitanga es una especialidad de
Bahía, que se vende generalmente en las fondas. Es de color salmón oscuro, muy
hermoso y de delicioso sabor. También se fabrica un licor de pitanga así como jarabes
y vinos que tienen gran demanda entre los brasileños por sus propiedades medicinales
contra las afecciones estomacales y para facilitar la digestión.
Aparte de la fruta, los babianos se sirven mucho de las hojas del árbol para fines
decorativos, como puede verse por las notas de viaje que escribió uno de los autores
del presente artículo el Dia de Navidad de 1913, y que reproducimos a continuación:
"La gente adorna los carros, los animales y las casas con ramas de pitanga. Los
pisos de las habitaciones se cubren con hojas de la misma clase que cuando se pisan
despiden un aroma delicioso y refrescante."
El uso de esta planta para fines decorativos en Bahía durante la época de Navidad
es mucho mayor que el del "holly" en el Este de los Estados Unidos; en efecto,
parece que es la planta que se utiliza más para. adorno en esa región. Durante la
semana de Navidad hay vendedores de pitanga en todas las calles de la ciudad.
En los Estados Unidos se come generalmente la pitanga cuando está madura o se
convierte en jalea. Los que pueden obtenerla debieran ensayar el sorbete que puede
hacerse de ella, pero sea lo que fuere, no cabe duda de que se le irán dando a la pitanga
otros usos a medida que vaya siendo más conocida en el país.

�OBSERVACIONES ACERCA
DE LA AMÉRICA DEL SUR

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ACE cerca de dos años qu' la Unión Panamericana les d:6
a dos miembros de rn personal el encargo de estudiar las
diversas actividade3 comerciale3 de los países latinoamericanos y de presentarle un informe comprensivo
de sus observaciones. Algurios de los resultados prácticos de esas
visitas han sido expuestos en una serie de artk ulos que han ido
publicándose regularmente en las páginas del BOLETÍN MENSUAL
DE LA UNIÓN, artículos que han reproducido extensamente los
periódicos de los Estados Unidos, dándose así a conocer a gran
número de lectores el movimiento de la América Latina.
Las observaciones contenidas en los artículos del Sr. William A.
Reíd, quien estuvo viajando durante unos ocho meses por la América
del Sur, han sido escritas especialmente para los lectores &lt;le los
Estados Unidos, muchos ele los cuales tienen escasa noción de la
vida latinamericana, y se han publicado únicamente en la edición
inglesa del BOLETÍN. Pero como quiera qm muchos fun,,ionarios
y no escasas personas de la América del Sur recibieron cordialmente
y le brindaron grandes facilidades para su labor al representante
de la Unión Panamericana, se ha creído que la publicación del
siguiente resumen de sus mencionados artkulos puede ser de algún
interés. Las comparaciones y conclusiones que en esos artículos
se hacen e.,tán basadas, no sólo en las observaciones recogidas en
su reciente viaje a la América del Sur, sino en las provenientes de
diversos viajes hechos en años anteriores.
Al referirse a los progresos realizados por el Uruguay, el autor
dice:

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El viaje que se hace al través del Uruguay revela una gran actividad en cuestiones
de cría y grandes progresos agrícolas, que le hacen ver al viajero un país que po8eC
34,000,000 de rabezaz de ganado, y lo ponen en contacto con los pintorescos gauchos
encargados de ('UÍdar los rebaños. La mayor parte de las tierras del Uruguay son
de propiedad particular, las cercas de alambre han reemplazado Los linderos imaginarios, los rieles del ferrocarril se han extendido de manera regular, indicando todo que
las dificultades que se han presentado en Europa hitn producido relativamente ligera
depresión en los negocios del país.
El Uruguay posee en Fray Bentos la cocina más grande del mundo, sucediendo
que cuantos inspecciom.n las gigantescas oficinas que allí existen y en las cuales se
benefician diariamente más de 2,000 reses, no se sienten inclinados a discutir el dato
que antecede. Paisandú, Salto, Mercedes, Ribera y otros ciudades y pueblos han
mejorando y extendido recientemente sus calles. En todas ellas hay gran actividad
en las obras públicas, viéndose por todas partes los modernos automóviles en número
creciente.

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EL PROGRESO DEL URUGUAY.
Arriba: Parte de una carretera uruguaya. E l puente que aparece en el grabado está colocado sobre el
Rlo Cagancha y se asemeja mucho a los que se constn1yen en el campo. Estos puentes favorecen con·
siderablemente el empleo de los automóviles en los viajes que se hacen a las fincas del interior del pals.
Abajo: Gran concentración de los automóvilcs de Montevideo.

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en una calle cercana en vista del enorme movimiento que tiene. Los grandes almacenes de la ciudad
pueden compararse con los mejores del mundo. Cuentan con numerosas secciones que se ven frecuentadas constantemente.

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CARRETERA QUE ATRAVIESA UN BOSQUE DE L OS ANDES AUSTRALES.

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LEl'.grabado)eproduce una sección de la carretera de Bariloche, Argentina, a Puerto Montt, Chile. Entre
estos dos puntos se ha estal ecido un servicio regular de automóviles. Bariloche está situado II orillas
deI Lago Nahuel Huapi, desde donde se atraviesa esa =a de agua para tomar luego los carruajes que
11eV1111 al viajero a la estación ¡!el ferrocarril de Chile.

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UNA DE LAS NUEVAS CALLES DE LA ASUNCI ÓN PARAGUA Y.

La vista q ue s ~ r~produce es la de la parte final de la Avenida Asunción de la cap ital paraguaya. Es
r corrida por escasos automóvilrs, pues esa clase de veblculos lué introducida uo hace mucho m esta
distaute ciudad.

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ERCONSTR UCCIÓN DE UNA ANTIGUA CAL ZADA DE LAS AFUERAS DE TACNA.

Esta pequeña ciudad se baila en la árida regióu de la costa occidental de la América del Sur. El agua
que se ha traldo de los raudales de las montañas ha hecho posible el cultivo de algunas arboledas.

�204

....

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Al referirse a las observaciones que recogió en diversas regiones de
Argentina, el autor dice:

l

Me)enti sumamente atraído por las riquezas con que en materia de maderas cuenta
el Gran Chaco. El capital ha construido un ferroC'arril a través de muC'hos centenares de millas de este enorme territorio, siendo muy curioso ver cómo los colonos
han seguido la dirección del ferrocarril. Por todas partes se ven millares de trozos
de quebracho, cuyo número aumenfan sin cesar las yuntas de bueyes que arrestran
la madera. Los trozos se embarcan en los vapores que bajan el rfo hasta Buenos
Aires, donde se les exporta para los diferentes mercados del mundo. El viaje que
se hace por el sur en el Ferrocarril de Santa Fe dura dos días, pudiendo decirse que
cada estación de la línea es un gran depósito de maderas. Otro elemento de la riqueza
del Chaco es el cultivo de frutas, el cual ha alcanzado considerable desarrollo en las
inmediaciones de Resistencia. Allí se ven grandes plantaciones de naranjos y de
bananos. * * *
Uno de los empleos más prácticos que ha recibido en la América del Sur el cinematógrafo es el que le ha dado la Oficina de Inmigración de Buenos Aires. En tiempos
normales el país recibe 1,000 inmigrantes por día, los cuales son alojados durante una
semana por cuenta del Gobierno en un hotel bien equipado. Mientras los inmigranteR
permanecen en el hotel se les ofrece una serie de exhibiC'iones cinematográficas, que
no solamente les sirven de distracción, sino que les dan a conocer las actividades agrícolas del país, les suministran visiones de la inmensa pampa a donde en brave han de
ir a vivir y que de diversas maneras les procura informaciones que todo inmigrante
debe poseer.

*

*

*

*

*

*

GRAN CAMIÓN AUTOMÓVIL DEL GOBIERNO, BUENOS AIRES.
Este camión pertenece a la Oficina de Inmigración y se emplea en conducir a las distintas estacio!1es de
ferrocarril el equipaje de los inmigrantes recien llegados que se dirigen a los lugares en donde p1rnsan
residir.

*

La hora social de los grandes almacenes o bazares ha llegado a convertirse en Buenos
Aires en costumbre popular y arraigada. De las 5 a las 7 de la tarde se reunen en los
salones de té de dichos establecimientos las gentes acomodadas y de la aristocracia.
Allí se ven a las madres en compañía de las hijas, siendo de Jo más corriente que los
jóvenes sean invitados a formar parte del grupo o que, a su vez, sean ellos anfüriones
de madres y de hijas. Esos salones se llenan de pequeños grupos en los cuales la
conversación es animada, sintiéndose complacido el propio visitante extranjero de
conocer esta agradable innovación social. Estos departamentos de los almacehes son
frecuentados por excelenles parroquianos, lo cual no sólo hace popular el establecimiento, sino que trae por resultado el aumento de sus ventas.

*
*
*
*
*
*
*
Contrayéndose a la vida comercial de Chile escribo lo siguiente:

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Las obras del puerto que actualmente se llevan a cabo en San Antonio progresan
rápidamente, hallándose empleados en las mismas centenares de trabajadores. Este
nuevo puerto quedará probablemente abierto dentro de pocos meses, y &lt;'orno quiera
que está unido a Santia.¡ro por ferrocarril, es de esperarse que se desarr0lle fácilmente.
En él se ven multitud de casa.~ modernas, un nuevo hotel, un molino de trigo y una
excelente playa para baños.

*

*

*

*

*

*

*

Chuquicamata es por varios respectos una población moderna. Muchos de sus
edificios son de reciente construcción y muy adecuados al desierto en donde están
situados. En ella encontramos estaciones ferrocarrileras llenas de movimiento, almacenes, oficinas, talleres de maquinaria, grandes plantas para la reducción de sustancias
minerales, hospitales, obras de minería, terrenos para deportes y gentes y vestidos
que obligan al viajero a mirarlo todo con agradable sorpresa. A la pregunta que le
dirigimos al director en jefe de cómo había podido hacerse tanto en tan poco tiempo,
nos respondió: "Con capital ilimitado y con gente capaz."

DEPARTA.MENTO DE UN ALMACEN DE LA ASUNCIÓN, PARAGUAY.
Este gran establecimiento cuyos salones de exposición reproduce otro grabado, vende toda especie de
artlculos de cuero tanto'al por mayor como al detal. Esta casa hace la ~eliciade) hombre de la pampa
que llega a la ciudad, pues en él encuentra todos los artlculos que necesitan los gmetes Y v111Jeros.

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EXCURSIÓN A LOS ANDES.

El viajero prefiere muchas vrnes las incomodidas y las bestias de silla. a los cómodos trenes de ferrocarril.
El automóvil ha comenzado ya a deslizarse por este sendero. El paso que r¿produce el graba.do se halla
a 12,000 pies de altura, siendo dü!ci!fs aunque accesibles los caminos.

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EN EL AL'l'IPLANO DE BOLIVIA.

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carga. comienzan a funcionar en aquellos.

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D ÍAS DE GRA N ACTIVI DAD EN VALPARAiSO, CIIILE.

L os malecones del principal puerto chileno ofrMen s iempre un aspecto de considerable actividad. En el centro del grabado aparecen millares de sacos de harina l_m portados; a la
derecha infinidad de toneladas de carbón de piedra acabadas de desembarcar del extranjero y a lo lejos, a la izquierda1 se ven las grúas ocupadas en poner en tierra las diferentes
maquinarias destinadas a las Industrias chilenas. A unos centenares de metros más al norte se ve una escena distmta, pues por esa parte del puerto se embarcan en grandes
cantidades los p roductos de Cbile.

�LA MODERNIZACIÓN DE ANTOFAGASTA-t.PRrnCIPAL PUER'J'O CHILENO FARA LA
EXPORTACIÓN DE SALI'l'RE.
La creciente demanda del salitre de Chile se refleja en el movimiento mercantil de Antofagasta. TI asta
hace dos años las calles de la ciudad eran polvorirntas y las aceras se encontraban muy descuidadas;
pero actualmente se han pavimentado muchas callrs y constru1dose nuevas aceras. Acaban de intr&lt;r
ducirse ali! los autobuses para el tráfico de la ciudad. Arriba: Pavimentación de una calle. En el
centro: Dos obreros americanos levantando un bloque del pa,·imcnto por vla de prueba. A bojo: El
bloque levantado y el grupo que presenció la opnr.ción.

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MOVIMIENTO COMERCIAL DE BOLIVIA.
O~bado superior: Las compañlas que explotan las minas bolivianas han redoblado su actividad en
VJSta de la demanda creciente de los productos minerales de Bolivia. En el i¡rabado aparece tm sitio
cercano a Corocoro, en el cual se depositan los cargamentos de minerales destllllldos a la exportación.
Grabado inferior: S2eeión del puerto de Ouaqui ,que es el principal centro de exportación de Bolivia
en el Lago de Titicaca.

�214
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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Cuindo comenzó la guerra europea, la industria salitrera de Chile quedó casi paraliz:1.da., habiendo tenido que s,tfrir las más graves consecuencias millares de obreros y
sc1s fa.miliis. Pude est'.l.r dur-a.nte algunas semanas en los yacimientos de salitre,
donde me dí cuentl de que la industria del s:i.litre vuelve gradualmente a su producción
normal. Quizás no existi. actualmente ningún territorio árido del mundo donde haya
l:nás vida y actividad que en las regiones chilenas productoras de salitre. La tierl"a
es estéril y am1rillent1. El sol y la ausencia de lluvias han hecho que todo, sin
exceptuar el hombre y los animales, tome el color del suelo.

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*

*

*

Después de pasar en revista los progresos alcanzados por Bolivia,
el autor hace las siguientes observaciones:
Bolivia es siempre interesante. El último viaje que hicimos a ella lo realizamos en
el nuevo ferrocarril de Arica a La Paz, el cual es más corto pero tan pintoresco como
las otras dos líneas férreas de Antofagasta y de Mollendo. En momentos en que el
mundo se halla más o menos conmovido por la guerra europea, es natuml que la
construcción de ferrocarriles no sea activa. Sin embargo, en la parte sur de Bolivia
multitud de trabajadores estfo abriendo un camino por cerros y moñtanas con el fin
de unir los rieles de Bolivia con los de la Argentina en el Jugar denominado La Quiaca
Dentro de uno o des años, y probablemente antes, será posible ir en ferrocarril desde
Bolivia hasta la Argentina, poniendo a un lado las primitivas diligencia6 y las mulas
que todavía transportan los viajeros entre los puntos hasta donde llegan los rieles.
Con la construcción de este empalme de 125 millas quedarán unidos por riel el Pacífico
y el Atlántico desde el Puerto de Moliendo hasta cerca de Buenos Aires, excepción
hech a de las 120 millas que se recorren en vapor en el lago de Titicaca. De ese modo
contará la América del Sur con otro ferrocarril transcontinental de una extensión de
2,000 millas, el cual pasa por zonas ricas y variadas y que podr.í funcionar durante
todo el año entre los dos oC'éanos.

*

*

*

*

*

*

Uno de los pasos notables dados por el Perú en lo que se refiere al comercio es el
nuevo museo de Lima, institución recientemente inaugurada y en la cual se exhiben
los distintos productos de la industria peruana y de los demás países de la América
Latina. Aun cuando sus exhibiciones no son aún completas, las ya instaladas son
suficientes para convertir al museo en sitio de interés, principalmente para cuantos se
ocupan en el estudio de las cuestiones comerciales. El nuevo museo y los producks
que contiene ofrecen amplio tema para un extenso artkulo, p udiendo mencionarse
en tre los productos de cultivo y de fabricación local los tapetes, los muebles de madera.~
de diferentes clases, los sombreros de paja y de fieltro, los cereales y los artículos de
alfarería. Es realmente difícil poder dar cuenta de la infinidad de detalles y de la
espléndida habilidad que en sus trabajos manuales despliegan los naturales del interior
del Perú y que pueden verse en el museo. La nueva institución no se limitará a
exponer los productos peruanos, sino que traerá a sus locales los de los países vecinos,
los cuales irá aumentando de tiempo en tiempo.

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El cambio que ha sufrido Antofagasta es maravilloso. En el espacio de 18 meses se
han pavimentado unos 400,000 metros cuadrados de calles y de aceras, con lo cual ha
ganado en un 40 por ciento el aspecto de la ciudad. Dos compañias han tmnsformado
los viejos senderos en excelentes y modernas calles. Las nuevas calles y aceras han
obligado a los propietarios a mejorar las casas destinadas a almacenes y a moradaa.
Por lo demás, los viejos tranvías de mulas han desaparecido para ser reemplazados por
carros movidos por la electricidad.

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El café y el teatro al aire libre han sido siempre populares en la América Latina,
por modo que el advenimiento del cinematógrafo ha venido a aumentar los atractivos
de aquellos. La última diversión les deja a los artista6 de zarzuela un pequeño

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JULIACA, ESTACIÓN DE EMPALME DEL SUR DEL PERÚ.

Esta estación, que se halla a corta distancia del Lago de Titicaca, ha mejorado considerablemente en los
últimos años. El camino del lago a Cuzco constituye en este punto una solución de continuidad en el
ferrocarril que sube las montañas desde el puerto de Moliendo.

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CARGAMENTO DE MÁQUINAS DE ESCRIBIR LLEGANDO A LIMA, PERÚ.

Las máquinas de escribir de todas las fabricaciones tienen actualmente en la América der Sur amplio
mercado. La máquina de fabricación estadounidense ocupa ventajosamente el primer puesto, siendo
muy populares las diversas marcas de las mismas entre las casas de comercio de naturales y extranJeros.

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Foto&amp;Ta.fta d &lt;, W. V. Alford.

PANORAMA DE UN FERROCARRIL ANDINO.
Qub.A.s no exista olrn r""flón d(•I mundo que. como la n.ndino., dondt• nunca lhw"·~, ofr(':7.("a una muralla má.s at('rmdorn. de dc·soJoda gmndC:7.o.

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UNO DE LOS NUMEROSOS CINEMATÓGRAFOS DE LAS AFUERAS DE LIMA.

La capital p, ruana tiene muchos teatros hermosos en los cual€s se dan funciones de cinematógrafo. En el grabado apar€ce uno de los diversos teatrillos donde
la gente del pueblo se reune para gozar del cinematógrafo.

�AVENIDA DE OL:MEDO, GUAYAQUIL, ECUADOR.

Entre las distintas obras que comprenden la modernización del puerto principal del Ecuador figuran las
de las calles y las carreteras. La v!a más larga para automóviles es la que sigue la dirección del ferrocarril que se está construyendo entre Guayaquil y la costa de Santa Elena.

VISTAS DE UNA CALLE Y DE UNA CARRETERA COLOMBIANAS.

EN LA REPÚBLICA DE PANAMÁ.

Panamá es¡á empleando a las personas detenidas en sus penitenciarias en la construcción de carreteras
modernas. Las nuevas vias que se han construido en la parte sur de Panamá hasta las antiguas ru~as
y otros lugares mQs distantes son muy frecuentadas por los automóviles. En el grabado superior
aparece una sección de esas vlas.

Arriba: Calle de Bogotá en cuyo fondo se ve una procesión que desfila por en medio de fuerzas militares.
A.bajo: Vista de una parte de la nueva carretera de Barranquilla a Usiacuri, que al estar terminada
tendrá una longitud de 30 millas. Por esta carretera podrá.11egarse a las fuentes medicinales que existen
Pn el último de los lugares nombrados.

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CONSTRUCCIÓN DE CARRETERAS EN VENEZUELA.

Arriba: Una de las primeras rases de la construcción de la carretera de Caracas a Guatire. Abajo: En!
macadamiuición de esta carretem se han empleado modernas aplanadoras de vapor.

CONS'l'RUCCl ÓN DE CARRE'l'EHAS EN VENEZUELA.

Arriba: En la carretera del Táchiraha tenido que dársele la forma.de zigzag a variasseccio~rs de la misma,
en razón de las fuertes pendientes que se encuentran en la región que atraviesa. A.ba¡o: Una s?cc1Gn
de la carretera de Caracas a Guatire.

�224

LA UNIÓN PANAMERlCANA,

respiro, el cual les permite ensanchar su radio de acción hasta las pequeñas poblaciones
que anteriormente no podían visitar. En muchas regiones, el clima cálido hace
posible las diversiones al aire libre durante todo el año, de modo que los espectáculos
cinematográficos son muy concurridos.
Los latinos tienen la costumbre de acostarse tarde, de modo que las funciones
nocturnas rara vez empiezan antes de las 9. Entre las gentes acomodadas, la
hora de comer es a las 8, razón por la cual, aunque la función principie a las 9, son
muchos los que llegan atrasados. Cuando la función se efectúa por la tarde, el teatro
no se abre sino a eso de las 5, terminando la diversión muy temprano con el objeto
de que los concurrentes puedan llegar a sus casas a la hora de comida. Es generalmente
por las tardes cuando las señoras y los niños asisten a las diversiones sin la compañia
de los hombres de la familia, pues en los países de la América del Sur rara vez una
dama sale por la noche a la calle sin estar acompañada. Las funciones de la noche
son las máa concurridas, pues entonces toda la familia se halla libre y los que disponen
de un automóvil se apresuran a servirse de él. En uno de los mejores teatros de
cinematógrafo de Buenos Aires pudo quien esto escribe contar 200 automóviles
alineados en espera de la salida de la gente.

*

*

*

*

*

*

*

Al referirse a los almacenes de la América del Sur, el autor le
consagra grande espacio a la materia. Entre otras cosas, dice:

..

Las buenas maneras es cosa que puede observarse prontamente en los almacenes de
toda la América del Sur. Cuando un cliente entra al almacén le da siempre los
buenos días al dependiente o al propietario, siguiéndose la misma costumbre cuando
se despide. Por otra parte, cuando se ha hecho una compra, el dependiente que ha
envuelto el artículo cuidadosamente, le pone invariablemente un pequeño mango
de alambre o de madera, cosa que el parroquiano aprecia siempre. La costumbre de
que cada cual lleve a su casa las cosas que compra no es tan común como en los
Estados Unidos, pues las damas de la América del Sur van siempre acompañadas de
una criada que se encarga de llevar los pequeños paquetes, siendo los grandes distribuidos por los empleados del almacén.
En las tiendas de detal y en los grandes almacenes el número de las mujeres empleadas en vender o en ia contabilidad aumenta gradualmente, lo cual constituye una
innovación que en general le da mejor aspecto a esas casas de comercio. Sin embargo,
todavía parece existir allí una barrera entre las mujeres jóvenes y las ocupaciones que
las ponen en contacto con el público; pero como en todas partes, también en la América
del Sur se está produciendo un gran cambio en la opinión, abriéndosele nuevas vías
a la mujer en lo que respecta al trabajo.
Uno de los lugares de compra máa interesantes para el extranjero que visita la América del Sur es el mercado. Mientras más remoto sean el pueblo o la ciudad mayor es
el interés que aquel posee. En La Paz, en Caracas, en la Asunción y en otras ciudades
del interior, los naturales andan millas de millas con el objeto de concurrir al mercado
del domingo por la mañana, que es el más activo de toda la semana. Aquellos traen
al lugar donde se efectúa muchos articulos que extranjeros activos acostumbran comprar para los comerciantes europeos o de los Estados Unidos. Tapetes, ponchos,
cucharas de plata hechas a la mano, objetos de madera labrada, bastones de lindas
maderas, juguetes, cacharros de bella apariencia y de utilidad y muchos otros objetos,
podrian mencionarse entre los que allí llaman la atención. Por lo general, estos
objetos no se consiguen en grandes cantidades; pero como los compradores extranjeros se muestran cada día máa activos, es posible que las pequeñas industrias locales
leguen a desarrollarse considerablemente. Los almacenes de Europa y de los Estados
Unidos obtienen generalmente esos objetos en los países de Oriente, pero es de esperar
que la,i curiosidades suramericanas llegarán dentro de poco a importarse en mayores
cantidades que en la actualidad.

PALABRAS DEL MINISTRO
DE BOLIVIA EN LA CONFERENCIA DEL LAGO MOHONK
UIERO felicitar a los miembros de esta conferencia, y muy
especialmente a nuestros bon?adosos an:fit~ion~s. por la fe
inquebrantable en los nobles ideales de la Justicia y de la
paz que conservan aún en presencia de la conflagración
europea, que desgarra el alma de la humanidad entera. i Será?acaso estos ideales sueños y palabras vanas que desaparecen al ruglT
de los cañones monstruos y otras máquinas homicidas perfeccionadas
por la ciencia para sembrar la muerte y el dolor 1 Hemos visto
naciones enteras arrancadas de sus casas y lanzadas errantes sobre
la faz del mundo; niños y mujeres indefensas, con hambre y frío,
buscando en vano un abrigo y un pedazo de pan en medio de las
ruinas de sus hogares; el océano convertido en tumba de viajeros
inocentes; el comercio paralizado por todas partes; mercade:rías Y
correos apresados y confiscados; todas las artes de la paz subordinadas
a la conveniencia y los intereses de las naciones beligerantes, que
hacen caso omiso de los derechos claros e indisputables de los neutrales. t Podremos pensar sin horrorizarnos en los millones de
hombres de lo mejor de Europa, tronchados en vida, mutilados,
cegados, enloquecidos a la vista de los cuerpos hechos pedazos, en
medio del tronar incesante de centenares de cañones i i Podremos
concebir el derroche estupendo de la riqueza acumulada del mundo,
que billón a billón cae en el abismo de esta guerra criminal que todos
condenamos, pero por la cual nadie quiere asumir la responsabilidad i
Parece increible que semejante conflicto se desarrolle cuando todas
las naciones civilizadas sentían el orgullo de haber alcanzado el mayor
grado de fraternidad cristiana, cuando el genio del hombre ha hecho
vecinas a todas las naciones y lleva la voz humana a millares de
leguas para expresar sentimientos de ainistad y mensajes de amor a
los que nos son caros.
Si quereis comprender la causa de la gran tragedia europea de hoy,
quizás hallaremos la explicación volviendo la vista a las primeras
organizaciones políticas y el desarrollo de las naciones del viejo
mundo y tomando en consideración la influencia de ciertas falacias
fisiológicas que a veces pervierten las ideas nacionales.
Las nu~erosas hordas de los bárbaros del Norte que invadieron a
Europa ala caida del gran Imperio Romano, no solamente destruyeron

Q

225

�226

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el orden de cosas que existía entonces, cambiando por completo las
bases sociales, sino que dieron origen al sistema feudal, que por muchos
siglos envolvió la Europa en el período más negro de su historia.
El pueblo, cansado de las exacciones de los señores feudales, buscó
protección y seguridad con los reyes, ayudándoles a someter a los
caballeros de la expoliación. Pero pronto los reyes reclamaron el
derecho divino del poder, haciéndose amos absolutos de la nación y
su voluntad fué la ley. Así como el monopolista insaciable de nuestros días trata de destruir y acaparar el negocio del competidor, así
los reyes, siempre celosos de sus rivales, se empeñaban en constantes
conflictos sangrientos. La guerra fué éntonces condición normal y la
desolación y la ruina siguieron la huella de las guerras de conquista,
las religiosas, las llamadas de sucesión 1 entre rivales por un trono
vacante. En estas luchas jamás se tomaron en consideración los
derechos o la felicidad del pueblo. Se concibió entonces una entidad
imaginaria llamada El Estado y toda expoliación, toda carga que
pesaba sobre el pueblo, todo impuesto, estaba justificado por ser para
el bien del Estado. Nadie podía decir qué cosa o quién era el Estado.
Pero Luis XIV, en un momento de vanagloria, lo definió con una sola
frase: "L' état c' est moi" (Yo soy el Estado). Esta es en pocas palabras la historia de las monarquías de Europa. Más tarde se inventó
un sistema de politica internacional con el nombre de la balanza del
poder que significa ante todo y por parte de las llamadas grandes
potencias, el derecho de arreglar las cuestiones de nacionalidad 0
independencia de los países más débiles como mejor les convenga.
como sucedió, entre otros casos, con la última guerra balcánica y
la turco-rusa. Las determinaciones de esas grandes potencias por lo
general desconocen los intereses y deseos de los otros pueblos, dejando
el campo libre para nuevos conflictos.
El aumento constante de armamentos creó por su parte serias sospechas de un peligro amenazador. Uno de los grandes países convirtió toda su estructura política, toda la nación, en un campo
militar. La disciplina y la ~ubordinación militares se extendieron
hasta el círculo de la vida de familia. Maestros, profesores de las
universidades y escritores predicaban la teoría de la supremacia
nacional y su misión de dominar el mundo. Esta creencia vino a ser
convicción popular y la nación llegó a soportar de buena voluntad el
peso de un gran establecimiento militar. Esta era la situación de
los países del viejo mundo cuando la bala de un asesino hizo saltar el
polvorín, y siguió esta tragedia horrorosa, que el mundo entero
ruega por que llegue a su término.
Cuando volvemos la vista a nuestra América, es con el corazón
lleno de agradecimiento que observamos que el espíritu del panamericanismo va arraigándose cada día más y más, en la opinión pública
de las Repóblicas de este hemisferio.

)HNISTRO DE BOLIVIA EN LA CONFERENCIA DEL LAGO MOHONK.

227

Aun wando el Presidente Monroe hizo su valiente declaración,
excluyendo de la América para siempre los Gobiernos despóticos y
monárquicos de Europa, se dejó abierta la puerta a todos los hombres de buena voluntad que quisieran venir a buscar un bogar libre
y feliz. La declaración de Monroe seguirá vigente y tendrá el apoyo
de todas las Repóblicas de América, porque ésta ha sido consagrada
a la democracia en más de una batalla sangrienta y es la herencia
preciada que nos dejaron, para que la conserváramos, los héroes que
pelearon y consiguieron nuestra libertad e independencia.
Las colonias inglesas tuvieron desde el principio ventajas notables
sobre los otros pueblos del continente meridional. De3de el principio
crecieron y vivieron en la práctica del gobierno autónomo. Los
colonos que llegaron a este país fueron hombres de elevados ideales
morales y políticos, que vinieron inspirados del espiritu de libertad
religiosa e independencia en el manejo de sus asuntos. El Nuevo
Mundo, con toda la grandeza y fertilidad de su naturaleza, les brindaba un campo propio y fértil al desarrollo sin trabas de sus energías
y de su trabajo. Encontraron que los aborígenes no eran numerosos, ni estaban bastante organizados para ofrecerles resistencia
permanente. Y cuando las colonias, ya ricas y fuertes, sintieron la
mano mal aconsejada de un rey que trataba de someterlas a sufrir
cargas pesadas, protestaron y por fin alcanzaron su independencia,
preparadas de un todo para ejercer su soberanía y las obligaciones
ciudadanas de un país libre. El crecimiento y progreso de los
Estados Unidos fué maravilloso. El mundo recibió una lección
objetiva de la vigorosa influencia regeneradora y la fuerza de las
instituciones republicanas y de un Gobierno que descansa en la
voluntad del pueblo, en la libertad y la igualdad.
Si por un momento volvemos la vista a la historia de las colonias
españolas, qué diferente el cuadro! qué penoso el contraste!
Los conquistadores españoles no vinieron buscando la libertad;
estaban sedientos de oro y rapiña. México y el Perú eran ya en
aquella época países organizados y populosos y en subyugarlos no
hubo cuartel y olvidando toda clase de consideración humana, los
españoles, valientes y audaces, no dudaron en emprender la destrucción de los indios con el objeto de sujetarlos a la esclavitud más
abyecta. Nada se hizo para educarlos y todo para mantenerlos sometidos. Inspirados en las teorías de los filósofos franceses del siglo
XVIII y en la gigantesca conmoción de la Revolución francesa, y
siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos, las colonias españolas
emprendieron la obra de independizarse de sus dominadores. Por
15 años libraron las batallas más recias y sangrientas basta conseguir
la independencia; quedaron, empero, los hábitos del mando arbitrario. Entraron a la vida independiente sin preparación para desempeñar los arduos deberes de la libertad y el gobierno propio. El

�228

MISCELÁNEA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

niño no aprende a andar sin recibir muchas caídas; las revoluciones
Y_ el desorden siguieron y por muchos años las Repúblicas Latinas han
sido el blanco de la censura y el ridículo a causa de estas revoluciones.
Nunca se pensó que países formados bajo las circunstancias más
adversas pudieran a menos de verificarse un milagro, alcanzar el
grado, de estabilida~ a que han llegado otras naciones más viejas,
despues _de muchos siglos. Este período de aprendizaje va pasando y
hoy go~iernos o_rdenados dirigen los destinos de la mayor parte de las
Repúblicas Latmas, que han entrado en la vía de un verdadero progreso y desarrollo propio.
~a ~oct~ina ~anamcricana es el resultado de ese desarrollo, y la
me3or mtehgencia entre todos los países del Nuevo Mundo en lo relativo a su porvenir y prosperidad.
'
La doctrina de Momoe expresa la teoría de la exclusión del intruso
europeo de este continente; el panamericanismo significa comunidad
de las_ aspiraciones, los ideales e intereses de todas las Repúblicas de
América y respetando los derechos soberanos de cada una cultivar
. .
'
un sentimiento grande y generoso de buena voluntad y de cooperación
en la noble tarea de trabajar por la felicidad de la humanidad, la paz
y el progreso.' Panamericanismo significa robustecer y fomentar
nuestras relac10nes de comercio sobre una base de confianza y provecho mut~os; la ~~ación de las guerras internacionales por medio
de un espíritu de 1ust1cia y honradez en las relaciones mutuas.
Las di:fi.c'":tades que han producido fricción y puesto en peligro las
buenas relac10nes de nuestros países son por lo común el resultado de
actos cometidos por hombres ignorantes e irresponsables. Contribuir
a la buena causa de elevar y educar a la gran masa de indios analfabetos Y_ oprimidos para que se den cuenta de sus deberes y derechos
es, ~ rm modo de ver, una labor tan importante de cooperación panamericana, que no podría ponderar lo suficiente la urgencia de la obra
y los inmensos beneficios que trae consigo.
Si nos detenemos a pensar que desde Alaska hasta Cabo de Hornos,
a pesar de las marcadísimas diferencias de población idioma educa.,
,
'
c1on y progreso, todas las Repúblicas de esta América nuestra tan
amada, viven en paz y armonía unidas fuertemente por un ideal
común,. laborando unidas por la felicidad de nuestro pueblo y de la
humamdad en general, no podemos dejar de comprender el infinito
poder moral de esa unión.
Los Estados Unidos van a la cabeza de esta campaña y justo es
reconocer-y esto le hace honor- que lejos de proclamar la doctrina
de la supremacía de la fuerza han puesto toda la influencia de su
gran poder a favor de la paz, la justicia y la libertad.
Los cínicos que se empeñan en atribuir al poder y a la fuerza el
dominio del mundo, olvidan que jamás perdura lo que no está fundado
en el poder del amor y de la justicia. La historia nos enseña que los

229

adelantos de la civilización se deben siempre a la inspiración de la
rectitud y honradez sin los cuales jamás se hubieran podido verificar
los hechos heroicos de abnegación al deber. El más valiente es aquel
que jamás se desvía de la senda del deber. Se necesita más valor
moral y físico para mantenerse siempre en la línea recta que para
echarla de matón.
Si el panamericanismo ha de desan-ollarse y perdurar, es necesario
que sea una fuerza viva y una inspiración que lleve a todo panamericano a adherirse y a practicar los principios fundamentales sobre los
cuales descansan nuestras democracias. Los intereses panamericanos comerciales y materiales nunca son base sólida y permanente
de mejor inteligencia. Esta debe fomentarse como resultado de un
desarrollo más amplio e indestructible de nuestros ideales de justicia,
paz y libertad, como faro que guíe el rumbo de la confraternidad
americana y universal.

MISCELÁNEA

~~~~~~~

~~~~~~

EL SALMÓN DEL PACÍFICO
ALMENTE véndense millones de latas de salmón siendo
innumerables las casas y los hoteles que hacen figurar
en sus menús este nutritivo pescado, como numerosas
las maneras de prepararlo con el fin de que halague el
paladar de los epicúreos. Con todo, si se formulase una pregunta
acerca de la vida, del habitáculo y de la preparación del mismo,
escasos serían los que podrían contestarla. El agrado que aquel
produce cuando está del todo preparado frecuentemente oscurece
todo lo que concierne a los diversos factores que entran en su arreglo.
Otro tanto ocurre cuando se coloca ant e un comensal la primorosa
ensalada de salmón deliciosamente rosada en su frescura y colocada
sobre verdes hojas de lechuga, empapada de aceite y de otros aderezos
Y sazonada con el agradable perfume del apio y de los pepinos.
Extrañas y distantes son entonces las ideas concernientes a las rápidas con-ientes en que pululan por millares estos monarcas del reino
de los peces. Difícil sería asociar con este manjar tentador las
redes y los aparatos que se colocan en los rios con el objeto de
atrapar millones de estos plateados y brillantes peces. Las pesadas
maquinarias para abrir, limpiar, secar, empacar y cocer el salmón
antes de distribuirlo por todo el mundo, ciertamente no le sugerirán
aquella idea a quien alegremente saboree un pedazo del mismo y

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LOS SALMONES EN LA PARTE SUPERIOR E INFERIOR DE UNA CASCADA DE UN RÍO DE ALASKA.
La fuersa con que salta el salmón del norte df"l Pacfflco ca dlgn(P. de adm.lracldn.

La habilidad, el cuidado y la persistencia. con que (stf&gt; pez salva los obstáculos,

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PESCANDO SALMONES EN EL RÍO COLUMBIA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

Aun cuando el volumen de la prsca de salmln del Pac1flco rs todcs los años casi r egular, algunas esp-ci&lt; s del pez de r eferencia a lcanzan puiódicamrnte a ser abundantes rn
determinados rios y parajes, pudiendopredrcirse esaabundanciaconalgunos aOos de anticipaci(n. Resprcto de dos de esas variedadrs¡ la abundancia de las mismas alcanza
su cuhninacióncada cuatro años, y por lo que hace a las demii;¡, cada dos años. Esta p eriodicidad indica la edad del pez. Por ejemp o, cuando en un caso se prcsrnta una
gran ribazón de peces que ponen sus huevos en abundanciaJ en la misma región rn que esto ha ocurrido habrá. cuatro años má.s tarde gran abundancia de los mismos, o,
en otras palabras, la vida normal del pez desde que sale del nuevo hasta su muerte es de cuatro años .pudirndo srr en otros casos sólo de dos.

�232

LA UNIÓN PANAMERICANA.

que, antes que en la manera de obtener el delicioso alimento, piensa
únicamente en repetir el plato.
Sin embargo, la historia del salmón es de cautivador interés, pues
el pez de que se trata es singular entre todos los que componen los
reinos inferiores. Este pez tiene la muy conocida costumbre de ir a
poner sus huevos en agua dulce. Después de pasar en el mar cuatro
años durante los cuales crece, engorda y se torna fuerte, el salmón se
dirige a las aguas interiores e invariablemente va a depositar sus
huevos en el mismo lugar donde nació. Una vez en el agua dulce,
se abstiene de comer, aun cuando el viaje de regreso sea de centenares o de 1,000 millas, pues sólo se preocupa en remontar el río sin
cuidarse de los remolinos y los rápidos. En el lugar en que han
nacido y valiéndose de la cabeza, de las colas y de las aletas, los salmones se fabrican con inteligencia casi humana un ponedero. Entonces
comienzan a poner los huevos, siendo de 2,000 a 6,000 el número que
corresponde a cada pez. Luego ocurre uno de los misterios de la
naturaleza, el cual es uno de los sucesos más característicos y notables
de la vida del salmón del Pacifico: todos los salmones mueren después
de haber puesto los huevos, como si tal operación constituyese el
objeto de su existencia.
Según la temperatura del agua, los pecesillos empiezan a salir de los
huevos al cabo de uno o de seis meses en forma de criaturas menudas
llamadas alevinos, ·las cuales se esconden entre las piedras, donde no
comen nada, siéndoles imposible nadar. No es mucho lo que tardan
en crecer, lo cual efectúan rápidamente, para comenzar en seguida
su largo y acostumbrado viaje hacia el océano, en el cual emplean
semanas y hasta meses adando principalmente de noche y a razón
de 10 6 más millas por día. Cuando llegan a tener el tamaño de un
pez regular, se quedan viviendo en el agua salobre de las desembocaduras de los ríos, pues no pueden resistir el cambio brusco del
agua dulce al agua salada. Al llegar a sus comederos marítimos, se
convierten en peces sumamente agresivos y peleones, siendo en
lugares no distantes de la boca del río en el cual ha nacido donde el
salmón establece su habitáculo por algunos años hasta que se dispone
a cumplir la prueba final y el objetivo de su existencia.
Al desarrollarse del todo, cierto instinto lo lleva de nuevo al agua
dulce con el objeto de poner sus huevos, siendo durante el viaje que
con tal fin emprende cuando el pescador: se dispone a cogerlo, armado
al efecto de toda suerte de aparatos. Como dichos peces viajan en
grandes cardúmenes, los aparatos empleados para cogerlos son
suficientemente grandes para los lances de consideración. En
algunos lugares se emplean las jábegas o redes barrederas. Esto se
acostumbra hacer cuando se emprenden grandes pescas, ya que el
arrastre de la jábega es difícil y generalmente se lleva a cabo con el
auxilio de algunos caballos que se meten en el agua. Una vez

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4i002-Bull. 2-16--7

�MISCELÁNEA.

235

sacada las redes, unos cuantos pescadores aseguran su pesca levantando
cuanto les es posible las redes fuera del agua, mientras otros que
están debajo hacen caer los peces en embarcaciones abiertas que
tienen a la mano.
La mejor invención para pescar es la rueda, la cual se semeja a las
viejas ruedas de molino y que es movida por la corriente del río.
Ellas cogen los peces que están remontando el río y manteniéndolos
arriba con sus revoluciones, los dejan caer en un bote que está unido
·
a cada rueda.
Existe otra clase de aparato de pescar que consiste en una serie de
departamentos divididos por redes y en los cuales caen los peces en
gran número. Una vez adentro, el salmón pasa de departamento
en departmento tratando de escaparse, hasta que al fin se encuentra
preso en in gran copo que puede contener 30,000 ó 40,000 peces.
Hay cinco especies diferentes del salmón del Pacífico, las cuales
constituyen un grupo bastante parecido al salmón del Atlántico, pero
que muestran marcadas diferencias anatómicas y fisiológicas. Todas
esas especies se encuentran en la costa de California desde su límite
septentrional hasta Alaska. Con todo, el majestuoso Río Columbia
que separa por espacio de 200 millas los Estados americanos de
Oregón y de Wáshington, es el centro de la industria del salmón. Es
en ese río donde abunda la clase más grande y más apreciada de
salmones, a saber, la llamada Royal Chinook. Este pez pesa por
término medio 25 libras, cogiéndose a veces algunos de 40 y de 60
libras, sin que sea extraño pescar alguno de más de 100.
Son tantos los buenos aparatos de pesca y tan abundante es el
salmón en la región noroeste de los Estados Unidos, que la pesca y la
preparación de dicho pez han llegado a ser el eje de la prosperidad de
la región mencionada. En los 50 años que han transcurrido desde
que se empezó a envasar el salmón, se han despachado más de 85
millones de cajas, cada una de las cuales contiene 48 latas de una
libra. La cantidad de salmón fresco que se ha necesitado para esto
ha pasado de 5 billones de libras. En los últimos años se han visto
algunos cambios cuanto a la cantidad de salmón en latas, salado o
que se ha vendido fresco o congelado, pero la mayor proporción de lo
que se pesca está destinada a ser puesta en latas. El valor que ha
tenido en el mercado el salmón de los Estados americanos de la costa
del Pacífico, de la Colombia Británica y de Alaska, el cual se vende
en latas, salado, ahumado, congelado o fresco, ha sido de $28 1 000 1000.
En las diferentes ramas de la industria del salmón están empleadas
35,000 personas, siendo de $30,000,000 el capital invertido en la
misma.
En resumen, los salmones del Pacífico son no solamente los peces
Inás valiosos de los Estados Unidos, sino de todo el hemisferio
occidental, con s'ólo la excepción del arenque, que, comercialmente,
es el primer pez del mundo.

�LAS M.ORDEDURAS DE CULEBRAS Y SU CURACIÓN
OMO es sabido, en la India mueren anualmente más de 20,000
personas a consecuencia de mordeduras de culebras venenosas. La proporción de la mortalidad anual por esta misma
causa es también bastante elevada en muchos otros países
tropicales, y aunque hay varios remedios más o menos eficaces, continúan las pérdidas de vidas. El tratamiento que se ha seguido
más comúnmente en los 20 últimos años, cuando el médico ha estado
al alcance del paciente, ha sido la inyección de sueros antivenenosos.
tCómo es el veneno de las serpientes~ Es un fluido amarillento,
claro, pegajoso, sin olor ni sabor, que cuando se seca parece goma o
barniz, habiéndose demostrado que puede conservarse 20 años sin
que pierda sus propiedades venenosas.
Algunos hombres de ciencia opinan que la acción de la culebra al
inyectar su mortifero veneno es muy interesante y hasta imponente.
Los colmillos de la mayor parte de esos reptiles son tan puntiagudos
como una aguja, estando situadas las glándulas del veneno en la
cabeza precisamente debajo de los ojos. Cuando la culebra hunde
sus colmillos en algún objeto, el fluido venenoso se desliza por unos
canales hasta la raiz del colmillo de donde pasa hasta la punta por
una ranura muy diminuta donde se pone en contacto con el objeto
que la culebra ha mordido. El fluido sale de la glándula del veneno
por medio de la acción muscular.
En términos generales, el veneno de la culebra tiene dos efectos
distintos. Destruye la fibrina de la sangre de manera un tanto
misteriosa, haciéndola aparecer como diluida y haciéndola brotar por
todos los poros y arterias. Por otra parte, paraliza los nervios
afectando de tal modo el corazón que a menudo causa la muerte
inmediata.
El whiskey o cualquier otro estimulantP- alcohólico administrado
en pequeñas dosis es uno de los remedios que se usan más comunmente en estos casos, especialmente cuando no hay médico a mano,
pero no es un antidoto y cuando se da en grandes dosis contribuye
más bien a desarrollar la acción del veneno. La estricnina es un
contraveneno muy eficaz, pudiendo administrársele en dosis que
serían mortales en otras circunstancias. Una inyección hipodérmica
de 20 a 25 gotas de este alcaloide produce muy buenos resultados,
pudiendo repetirse la dosis cada 20 minutos hasta que el paciente
dé pruebas de mejoria.

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239

El contraveneno más eficaz se prepara de esta manera: Se le
inyectan a un caballo pequeñas dosis de veneno de culebra que van
aumentá,ndos~ gradualmente hasta inmunizarlo de modo que pueda
resistir una dosis que mataría a 400 caballos. En seguida se le
extrae un poco de sangre que se deja asentar, efectuado lo cual se
toma cierta parte de ella que es lo que viene a constituir el contraveneno que se usa con magníficos resultados en la India y en
muchos otros países tropicales.
El Dr. Albert Calmette, de Francia, el Dr. S. Weir Mitchell, de
Filadelfi.11,, el Dr. Vital Brazil, del Brasil, y otros muchos especialistas
han hecho detenidos experimentos que han dado por resultado el
que hoy día puedan curarse las mordeduras de culebra con poca
molestía y dolor para el paciente.
Hace pocos meses ocurrió un caso muy interesante de mordedura
de culebra en el Jardín Zoológico de Nueva York. Una culebra de
cascabel llamada "diamond-back," o sea lomo de cuadros, atacó
de repente al guarda infiriéndole una mordedura muy grave. Afor.,unadamente, cerca de allí había un médico quien prestó al paciente
los primeros auxilios pocos segundos después. Lo primero que le
hizo fué ligarle fuer~emente la muñeca y el codo, pues la herida fué
en la mano. Una hora después se le puso una inyección de suero &lt;le
Calmette, el cual se fabrica especialmente para las mordeduras de
cobra, y 24 horas después se llamó al Dr. Brazil que por casualidad
se hallaba a la sazón en Nueva York. El tratamiento que és '. e
le hizo al paciente fué muy eficaz, pues a las pocas horas se le contuvieron las náuseas y el escalofrío y a las 12 horas había disminuido
en un tercio la hinchazón del brazo y de una parte del cuerpo. El
paciente recuperó rápidamente sus facultades mentales, quedando
completamente curado poco tiempo después. Su nombre es Toomey.
Con este y otros experimentos que han hecho los médicos que se
dedican al estudio de referencia, se ha llegado a la conclusión de
que las diversas clases de suero son eficaces en cierto grado contra
las mordeduras de culebras, pero que debe usarse la cksc de suero
que corresponda a la ckse de reptil que infiere la mordedura .

�INVENTOS RECIENTES

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l. Como el Gobierno de los Estados Unidos ha g,astado considerables
sumas de dinero en la construcción de magníficos caminos a todos los
puntos de interés que hay en las montañas y en las regiones menos
pobladas del pais, los automovilistas necesitaban proveerse de ciertos
útiles que les permitiera poder prescindir de los hoteles en sus excursiones, pero se ha simplificado el asunto con el invento de un equipo,
denominándosele "Apartamento Automóvil," que pesa sólo 175 libras
y puede engancharse a cualquier automóvil y desengancharse en
menos de un cuarto de hora, como puede verse en los grabados
números la, lb y le. Mientras se viaja, el equipo va encerrado en
una como caja de coche, pero cuando llega la hora de descanso, se
sacan los muebles y utensilios que por lo general son una mesita
plegadiza, 2 6 3 sillas de doblar, una cocinita de petróleo con sus
útiles, manteles y servilletas; una cama doble; y armarios pequeños
para ropa, víveres y equipaje. La cocinita y la mesa de comer se
alumbran con candeleros de luz eléctrica producida por la batería de
acumulación. Con un equipo de esta clase se pueden hacer largas
excursiones a largas distancias sin tener que hospedarse en los
hoteles.
2. El motociclo ha venido a demostrar que es tan útil en tiempo
de guerra como de paz, pues ahora se le ha agregado un aparato que
permite utilizarlo con grandes ventajas para el aseo de hts calles,
pues hace el trabajo de cinco o seis barredores provistos de escobas
y palas. Una especie de peine curvo de acero que lleva delante el
aparato ablanda los desechos, y una escoba cilíndrica movida por el
motor del vehículo de la misma manera que las barrederas mecánicas
ordinarias deposita la basura en un receptáculo de hierro colocado
entre las dos ruedas de atrás.
3. En vista de que las motocicletas al igual que los automóviles se
descomponen con frecuencia cuando se usan constantemente, una
casa reparadora de automóviles ha adopt,ado un método muy práctico
para trasladar los vehículos dañados al taller de repar¡¡,ciones, el cual
consiste en una plataforma rodante que se engancha fácilmente a una
motocicleta como se ve en el grabado.
4. ('Amo de vidrio opaco muy sencillo que puede ajustarse fácilmente a la pantalla de los colgantes de luz eléctrica para suavizar la
luz de los bombillos ordinarios que se usan en los cuartos de dibujo
o de lectura. Esta nueva luz ha puesto en desuso las viseras verdes
que usan generalmente los que leen o dibujan de noche.
5. Un empresario de teatro de Nueva York ha hecho representar
el famoso cuento de Stevenson intitulado "La Isla del Tesoro," para
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LA UNIÓN PANAMERICANA.

lo cual tuvo que reproducir la caravela "Española" que zarpó para
el Mar Caribe en el siglo XVII, logrando producir un efecto maravilloso
por medio de un invento de lo más ingenioso, consistente en una cuna
o basado doble que daba al buque un movimiento natural, inclinándolo
hacia adelante o hacia atrás como impulsado por las olas. El movimiento del barco se regulariza por medio de los resortes y cadenas
que tiene el aparato en los extremos.
6. Máquina que puede duplicar en un momento una llave cualquiera
por complicada que sea. Todo lo que se necesita es una llave original
y entonces con modelos de llave puede fabricarse el numéro de estas
que se desee. Su manejo es muy sencillo.
7. Aparato para despepitar las cerezas. Aunque es de mecanismo
muy sencillo, le quita la pepita a la fruta sin dañarla ni exprimirle
el jugo.
8. Los dentistas norteamericanos más adelantados han encontrado
que las fotografías de rayos X les ayudan mucho a localizar ciertas
enfermedades de los dientes y de las encías. Hasta ahora se ha
hecho uso de un aparato muy voluminoso que requiere cierta habilidad
y conocimiento de parte del operador, pero como sucede que muchos
dientes aunque están calzados se dañan por dentro sin que se note
por fuera el daño, se ha inventado un aparato de rayos X que en dos
segundos saca una fotografía de los dientes, la cual puede desarrollarse e imprimirse en menos de 10 minutos.
9. Limpiador al vacío inventado especialmente para uso del
comercio. El rasgo característico del artículo es que el obrero p11ede
suspendérselo de la cintura y moverlo por todo el almacén hasta
donde alcance el alambre eléctrico que lo hace funcionar. No pesa
sino 7! libras. El polvo que absorbe lo deposita en un saco de tela.
10. Nuevo tipo de tienda que tiene suspendidas _dos camas de
metal. El armazón puede doblarse fácilmente reduciéndose a muy
poco espacio. Su peso total es de 130 libras. La ventaja de que
las camas no toquen el suelo es inapreciable.
11. El último modelo de una de las mejores marcas de automóviles
está construído de tal modo que una sola llave abre o cierra todas
las cerraduras del carro. Una sola vuelta de la llave desconecta por
completo la maquinaria para evitar que se lo roben. Cuando ;,e
cierra el mecanismo, el freno queda ajustado, se corta la corriente
eléctrica y se desconecta la bocina.

�REPÚBLICA ARGENTINA.

El Congreso Argentino ha ratificado la elección del Sr. Hipólito
Irigoyen y del Sr. Pelagio Luna, como Presidente y Vicepresidente,
respectivamente, funcionarios que tomarán posesión de sus respectivos cargos el 12 de octubre de 1916. Con arreglo a la constitución
argentina, el Presidente y Vicepresidente desempeñan sus elevados
cargos durante un período de seis años, pero ninguno de los dos puede
ser reelecto sino después de un intervalo de seis años completos.-Según las cifras que han publicado La Nación y La Prensa, del 23 de
mayo de 1916, el último censo nacional, que fué levantado el 1° de junio
de 1914, muestra que en esa fecha la ciudad de Buenos Aires tenia
1,575,814 habitantes, contra 1,415,508 el 30 de noviembre de 1912,
y contra 663,854 en 1895. El 1° de junio de 1914 babia en la República Argentina 7,885,237 habitantes, contra 3,954,911 en 1895, y
al establecer una comparación, se advierte que la población de la
capital y la de la nación se han duplicado en los 20 últimos años.
De los 7,885,237 habitantes del país, 5,527,285 son argentinos y
2,357,952 ex_tranjeros. La población de los territorios nacionales,
que en 1895 era de 103,369, en 1914 ascendia a 358,738 almas.En 1915 las ventas de bienes raíces en los diferentes Estados y Territorios de la República Argentina llegaron a un total de 5,960,534
hectáreas, valuadas en 220,184,820 pesos en papel moneda argentino,
cifras que indican un aumento de 5.07 por ciento en el área de terrenos vendidos, en comparación con las ventas que se hicieron en
1914. El mayor aumento de ventas ocurrió en las Provincias de
Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires. En los 10 años transcurridos
de 1906 a 1915, el total de ventas de bienes raices en la República
Argentina ascendió a 85,497,642 hectáreas, que fueron valuadas en
2,732,830,378 pesos en papel moneda.- -El 1° de mayo de 1916con un aumento de 11,300,551.04 pesos en oro, durante los cinco
primeros meses de 1916-el fondo de reserva postal en oro existente
en la Oficina de Conversión y en las legaciones argentinas en paises
extranjeros, ascendia a 316,756,599 pesos, o sea el fondo de reserva
en oro más grande que hasta ahora había existido en la Oficina de
Conversión Argentina, que fué establecida el 31 de octubre de 1899.
Con este fondo de reserva, el papel moneda y la moneda de niquel
y de cobre que han sido emitidas, hacen un total de 1,012,919,524.26
pesos en papel.--Según el mensaje que recientemente leyó el
Gobernador de Córdoba ante la Legislatura, la renta pública de
aquella Provincia ha venido aumentando constantemente desde
1912, es decir, de 9,698,464.62 pesos en 1914, a 9,988,261.73 pesos
en 1915. Los egresos de dicha Provincia jamás han excedido de la
244

245

suma prescrita. ~n los presupuestos.- - -Hace poco tiempo que los
100 pruneros kilometros del Ferrocarril del Central Argentino desde
Per:ano ?asta Río C~arto, fueron abiertos al servicio público.-Segun ~l mform~ publicado por _la Caja de Ahorros Postal Argentina,
que fue establec~da el 5 de abril de 1915, en un año y 25 días que
estuvo en ope~~ción hasta el 1° de mayo de 1916, el número de depositantes ascend10 a 97,044 y la suma total depositada alcanzaba a
4,541,463 pesos en papel moneda nacional. En toda la República
había. 884 sucursales en operación, y en 1915 el promedio de la suma
depositada por cada depositante era de 29.39 pesos. En 1916 el
promedio mensual depositado por cada depositante fué como sigue:
Enero, 54.81 pesos; febrero, 60.47 pesos; marzo, 65.02 pesos; y abril,
52.98 pesos.--El comité ejecutivo del Primer Congreso Nacional
de Medicina que habrá de celebrarse en Buenos Aires en septiembre
ha ~~ectuado algunos cambios de poca importancia en el programa,
hab1endose agregado algunos temas importantes que serán discutidos
en el congreso.--En la actualidad el Gobierno ar(J'entino y la Compañía Colonizadora están haciendo gestiones con el fin de establecer
una gran colonia agrícola compuesta de más de 1,000 colonos,
procedentes de los Estados Unidos, en los terrenos del Gobierno
argentino. El Ministro de Agricultura desea entregar directamente
l~s terrenos a cada colono, para evitar la especulación.--El Gobierno argentino ha asignado la suma de 2,000,000 de pesos que
l~a.brán de ser distribuidos en toda la República gastándolos en obras
utiles para conmemorar la celebración del centenario. En 1916 se
gastará sólo la mitad de la expresada asignación, reservándose el
resto hasta que se hayan terminado las obras que están en vía de
co~~trucción. El día 2 de mayo los viajeros o turistas empezaron a
utilizar el nuevo camino o calzada que conduce desde Córdoba hasta
Las Cumbres, o sea, una distancia de más de 100 kilómetros. Esta
es una de las vías o rutas más pintorescas de la República, siendo así
que en algunos lugares atraviesa las montañas de Córdoba a una
altura de 2,210 metros.--En julio se efectuará un Congreso Nacional
de Ingeniería en la ciudad de Buenos Aires, para el cual se ha prepar~do un extenso e interesante programa, que comprende la discusión de l~ construcción de caminos y vías :fluviales, y otros asuntos
que se relac10nan con la ingeniería hidráulica, agrícola y eléctrica.-E_n la actualidad hay una delegación de hombres de negocios, presidida por el Sr. James A. Farrel, presidente de la United States Steel
Corporation, que visita a la Argentina con el fin de estudiar las
a~tuales condiciones en dicho país y estimular el ensanche del comercio entre las dos Repúblicas.-Correspondiendo a las invitaciones
q~e _cortesmente ha enviado la comisión organizadora del Congreso
B1bhográfico e Histórico Americano, que habrá de celebrarse en
relación con las fiestas del centenario, todas las naciones americanas

�246

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

y España han contestado que se proponen tomar parte en dicho
congreso y cooperar en los trabajos del mismo.--Para conmemorar
las :fiestas del centenario, el J ockey Club de Buenos Aires ha regalado
a la Asociación de Beneficencia de Tucumán, la suma de 100,000
pesos para construir una Escuela de Obreros que se denominará la
Escuela del Jockey Club de Buenos Aires, la cual ocupará un sitio
frente a la Plaza de San Martín, en Tucumán.--Un sindicato norteamericano que cuenta con un capital de $2,000,000, ha solicitado
ciertas concesiones en la Provincia de Buenos Aires, con el fin de
instalar allí una gran planta o fábrica de cemento de Portland en
gran escala.--El 7 de mayo de 1916 se abrió una importante
Exposición de Artes en Córdoba. Las e~hibiciones de cuadros antiguos, tapices y alfombras de la época: colonial, fueron dignos de
especial mención.--Según el censo ohcial de ganadería, que se
publicó recientemente, de la Provincia de Buenos Aires, ésta tiene
11,336,513 cabezas de ganado vacuno; 18,528,641 cabezas de ganado
lanar; 3,371,179 caballos y 1,324,408 cerdos, cifras que muestran un
aumento de 985,278 cabezas de ganado vacuno, 851,226 caballos,
613,167 cerdos y una disminución de 16,076,151 cabezas de ganado
lanar, en comparación con el censo de 1908. El aumento en el valor,
respecto del censo de 1908, es de 674,212,755 pesos, en cuanto al
ganado vacuno, 101,667,170 pesos en los caballos, 8,713,160 en los
cerdos y 45,433,595 en el ganado lanar, o sea un aumento total de
830,027 ,170 pesos, durante los ocho últimos años, o sea desde el censo
de 1908.--El comercio exterior que se hizo por el puerto de Buenos
Aires en los cuatro primeros meses de 1916, fué como sigue: Importaciones, 24,881 cargas de carro, o sean 561,620 toneladas, contra
27,133 cargas de carro o 651,068 toneladas, durante igual periodo de
1915. Exportaciones, 7,870 cargas de carro, o 142,391 toneladas,
contra 10,739 cargas de carro, o 230,761 toneladas, en 1915.

Se ba mejorado considerablemente el servicio internacional de
trenes entre La Paz y Buenos Aires, incluso el de la diligencia que hay
que tomar para recorrer unas 125 millas del trayecto entre las dos
ciudades, de modo que hoy se hace el viaje en una semana. El tre,n
semanal que sale de La Paz el viérnes a la 1.25 p. m. liega al dia
siguiente a Uyuni a las 7.47 a. m. y a la 1.34 p.m. del mismo ~ia a
Atocha de donde se sale en diligencia el domingo a las 6 de la manana
llegando a La Quiaca el lunes a las 5 de la tarde y el tren s~le de La
Quiaca a las 7 de la mañana del martes llegando a Buenos Aires.a las
7.30 de 111, mañana del jueves. La distancia entre las dos capitales

247

BOLIVIA.

es de unas 1,.500 millas. El ministro de Obras Públicas de Bolivia
inspeccionó hace poco personalmente los trabajos del ferrocarril que
se con_struye entre Atocha y La Quiaca, resultando de su visita el que.
se activarán los trabajos de construcción de esta obra.
Próximam.ente se pondrán en servicio seis automóviles para el transporte de
pasaJeros y carga entre el punto a donde llega el ferrocarril de Oruro
a Cochab~mba Y_ este último lugar. El viaje entre los puntos de
Buen Retiro y Bmto que actualmente se hace en diligencia
demasiado despacioso patll atender debidamente al movimiento comercial,. a.sí es que la introducción de automóviles, fuera de mejorar el
servtc10, estimulará considerablemente el trá:fico.--El Gobierno
:N"acional ha in5talado una estación radio-telegráfica en el Pilcomayo,
en un punto llamado "Patino," habiéndose cruzado ya · aerogramas
entre los funcionarios de los Gobiernos de Bolivia y Paraguay. Los
de este último fueron transmitidos por la estación inalámbrica de la
Asunci~~ a la que se acaba de instalar en el Pilcomayo, la cual los
transID1t1ó a La Paz, quedando unidas las dos capitales por primera
vez por el servicio de telégrafos sin hilos.--El 1° de noviembre del
corriente año se inaugurará en La Paz una exhibición nacional de
educación, con el propósito de llamar la atención hacia los trabajos de
los estudiantes bolivianos. Las dos exhibiciones de la misma clase
que ~o celebraron anteriormente demostraron las ventajas q~e trae
consigo el estímulo a los estudiantes.--Según informes periodísticos,
la nueva compañía denominada "Comunidad P etrolífera de Santa
Cruz " de Bolivia, que obtuvo la concesión para la explotación de los
yacimientos petrolíferos del Departamento de Santa Cruz va a levantar un capital de $10,000,000 para entrar de lleno en el desarrollo de
la industria. Dicha compañía está respaldada en su mayor parte
por capital chileno, especialmente de ciertas compañías salitreras
~í es que el petróleo que produzca se consumirá en Chile y en Boli~
:ia.--Para dar una idea de la actividad que ha adquirido l a
mdustria minera en Bolivia es interesante citar los siguientes datos:
Hace dos años había sólo dos compañías que explotaban la industria
del wolfr11m y en la actualidad hay 200 entre grandes y pequeñas que
rx~lotan esta industria con gran actividad. Probablemente, los traha¡os serían más activos si hubiera disponible un servicio de vapores
c?n fletes bajos, pues en la actualidad un 7 por ciento del valor de
ciertos productos es el precio que se cobra en los buques que transportan los productos bolivianos a Europa o los Estados Unidos.-~l Presidente de Bolivia y los altos funcionarios del Gobierno recibieron muy cordialmente a los miembros de la comisión norteamericana que viajan por Sud América para corresponder la visita de los
delegados sudamericanos a los Estados Unidos con motivo de la celebración del Congreso de Hacendistas de Wáshington en 1915. En
honor de las viajeros se dieron muchos banquetes públicas y particu-

ª"

�248

BRASIL.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

lares en los cuales se cambiaron discursos muy expresivos entre los
invitados y los anfitriones.--El Ministro de Agricultura le ha dirigido a los prefectos de Sucre y de Santa Cruz una carta llamán~oles la
atención, hacia las posibilidades de la producción de cafl.a de azucaren
gran escala y pidiéndoles que ponga~ todos los medios a su a~c~nce
para fomentarla.--Bolivia estará bien representada en el p~o:xuno
Congreso Americano del Niño que se ce.lebrará en ~uenos Arr:es en
agosto próximo, pues fuera de la delegación que envrn.rá, el Gobierno,
se exihibirán los métodos que se han adoptado ~n el pais tanto pam
la enseñanza del niño como para su mej-0ramiento.

En el mensaje que el Dr. Wenceslao Braz, Presidente de la República del Brasil, envió al Co?-?;eso con fecha 3 de mayo del corriente año, se refiere a la revision del arancel de aduan.as, la P!?
mulgación del Código Civil, la reforma en el sistema de mstrucc10~
pública, la reducción de gastos en .todos l?s departamentos a~nistrativos relaciones exteriores satisfactorias y otros asuntos miportantes de su administración. El Jefe Ejecutivo elogía la compañía de vapores nacionales por el hecho ~e hab~r. atenuado, un
tanto, la crisis que ha existido en el comercio mantimo, la ~t~al se
siente aún debido a la falta de medios de transporte maritunos.
El Preside~te llama la atención hacia la cordial recepción d~ que
fué objeto el Dr. Lauro Mül~er, Ministr? de Relaciones Exter~ores,
cuando estuvo en la República Argentma, el Uruguay Y Chile, Y
también aludió al tratado de paz y amistad celebrado entre la Argentina, el Brasil y Chile. El Jefe ~e~ Ejecuti:'o s? refirió a la n~t~ble
mejora que se advierte en las condiciones samtan~s de la Repu~lica,
sobre todo en la capital, donde en 1915 la proporción de defunc10nes
fué de 22.54 por cada 1 000 habitantes. Los ingresos totales de los
ferrocarriles que en 1914 sólo llegaron a 40,867 contos en papel, en
1915 ascendieron a 41,809 contos, habiéndose reducido los egres~:
por el hecho de haberse empleado en muchas líneas el petr6le? .Y
leña como combustible, en vez del carbón mineral. El 31 de dici~robre de 1914 había 26 062 kilómetros de vías férreas en ex~lo~aci6~,
los cuales se aumenta~on en 1915 hasta 26 ,282 kilómetros, sm rncluJT
más de 12 000 kilómetros de líneas férreas que a la sazón se esta~~n
O
construye~do ni las líneas cuyas medicionec, y planos ya ~an si
aprodados. La relación que se hace respecto a la haciend~ci~
finanzas de la República, demuestra que en 1915 hubo un dé .
de 145,616 contos en papel. En 1915 el valor del comercio exterior

249

del Brasil ascendió a 1,605,630 contos en papel, es decir, 1,022,634
cont-0s en papel de exportaciones y 582,996 contos de importaciones,
suma que indica un aumento de 22 por ciento en papel, o sea 1.3
por ciento en oro, respecto de 1914. Las exportaciones de carne
congelada aumentaron de una manera considerable, siendo así que
en 1915 se exportaron 8,514 toneladas. Hubo un aumento de un
400 por ciento en las exportaciones a Noruega; de 347 por ciento
a Suecia; 326 por ciento a Dinamarca; 58 por ciento a Francia; 22
por ciento a la República Argentina y 16 por ciento a los Estados
Unidos. Hubo un aumento de 56 por ciento en las importaciones
que se hicieron de los Estados Unidos, 53 por ciento en las de Suecia
y 40 por ciento en las de la República Argentina.--El 13 de mayo
se abrieron al público-en presencia del Presidente de la República
y de otres altos funcionarios del Gobierno y del Estado-los extensos
Jardines Botánicos establecidos en Nictheroy, Estado de Río.-Desde el 1° de julio de 1915 hasta el 25 de abril de 1916, del Estado
de Sao Paulo se exportaron 10,112,141 sacos de café, de 60 kilogramos cada uno, cuyo valor ascendió a 394,373 contos. El 25 de
abril había en el puerto de Santos 1,250,000 sacos de café listos para
su embarque, y a la sazón se calculaba que en varios puntos del
interior de aquel Estado quedaban 800,000 sacos más de la cosecha
de este año.--Al nuevo Liceo de Artes y Oficios que, ·el 8 de mayo,
fu6 inaugurado en Río de Janeiro con ceremonias muy imponentes
y apropiadas, concurren 2,062 alumnos, es decir, 1,734 varones y
328 hembras.--El Estado de Pernambuco ha obtenido un empr6stito de 2,000 contos del Banco del Brasil, suma que se usará para
terminar las obras de abastecimiento de agua potable y el alcantarillado de la ciudad de Recife.--Sergipe, el Estado más Pequefl.o
del Brasil, cuya área es de 39,000 kilómetros cundrados, que tiene
'50,000 habitantes y 34 municipalidades, tiene 67 fábricas y emplea
3,846 obreros. El Estado tiene 200 ingenios azucareros y 26 refiaeria.s. En sus 380 salinas trabajan 1,186 hombres. Se han importado las mejores razas de ganado vacuno, y en 1914 en el Estado
habia 262,000 cabezas de ganado, 82,000 caballos, 49,000 m~los,
además de un gran número de cerdos y carneros. En la actualidad
se consagra especial atención al cultivo del cacao, q~e empieza a
fructificar a los cuatro años de haberse sembrado, habiendo actualmente 160,942 plantas en estado de producción. El gran éxito de
la industria agrícola en dicho Estado se debe al empleo de la maquinaria y utensilios más modernos y a los métodos científicos que
se ponen en práctica.-·El 31 de diciembre de 1915 la ciudad de
Rfo Janeiro tenía 961,822 habitantes.--El valor de las exp~rta'liOlles del Brasil durante el primer trimestre de 1915, ascendió a
267,968 contos, contra 260,891 contos durante igual período de
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�251

LA UNIÓN PANA1\1ERICANA.

COLOMBIA.

1915. Durante el primer trimestre ele 1916 el valor de las importaciones a~cendió a 163,844 contos, contra 110,289 contos en igual
período de 1915. En el primer trimestre de 191? el val~r de las
exportaciones excedió en 104,124 contos al de las importaciones.

con instrucciones de la Junta Central de Higiene salió hace poco de
B_u~naventura una comisión cientifica compuesta del director de
higiene de~ ~epartame_nto del Valle y del médico jefe y el ingeniero
de la coJIDsion de saruclad de ese puerto, con el fin de estudiar las
condiciones higiénicas de las costas ele la Bahía de Málaga, así como
las de la Isla de la Palma, donde cree la junta que podría establecerse
l~ estación sanitaria de Buenaventura, pues tiene agua dulce y está
situada a la entrada de la bahía. Según la prensa colombiana se
considera de suma importancia el clictámen de esta comisión cie~tífica.- -La Asamb~ea de~ Departamento de Caldas ha decretado que
se lleven a cabo mmediatamente las obras de mejoramiento del
Puerto de la Dor~da en el Río Magdalena, atendiéndose principalmente a las necesidades de saneamiento.-- Según datos publicados
en la prensa columbiana sobre el Ferrocarril del Nordeste, la nueva
línea ferroviaria arra:11cará del extremo septentrional de Bogotá,
p_asará por las poblaciones de Guasca, Sosquilé, Gachancipá, Tocancipá, Suesca, Villapinzón y Chocontá, en el Departamento de Cundin.am_arca; pene~rará_ luego en territorio del Departamento de Boyacá,
stgmendo en dirección a Tunja, Paipa, Duitama, Santa Rosa, Belén
y Soatá. De esta línea principal se desprenderán ramales que irán:
Uno a la región del Guavio, otro a Guateque pasando por el fértil
valle do Tensa, otro que se desprenderá de Duitama para Sogamoso
Y. por últinio, el de más importancia, que partirá ele Tunja en dirección al Carare pasando por la ciudad de Chiquinquirá. Por lo
expuesto, el ferrocarril pondrá en comunicación poblaciones que si
hoy no son de gran importancia comercial, pronto se transformarán
en verdaderos centros mercantiles que ·serán a la vez otros tantos
elementos propulsores de la riqueza nacional. Por la diversidad ele
sus climas,.la variedad de sus productos, la fecundidad excepcional ele
su suelo, la laboriosidad y sobriedad de sus habitantes, las vastas
comarcas que atravesará esta obra están llamadas a obtener un grado
colosal de progreso y desarrollo, ya que el ferrocarril pondrá la actividad de los Departamentos de Cundinamarca, Boyacá y Santander en
fácil comunicación con el desenvolvimiento mundial.- -Desde el 1º
de enero de 1914 hasta el 1° de abril próximo pasado se establecieron
en Colombia 53 nuevas oficinas telegráficas en puntos importantes de
la República.--A principios de mayo último se incineraron 15,000,000 de pesos enbi lletes viejos en la Casa de Moneda de Bogotá.- -EI°
21 de mayo último, fué solemnemente inaugurado en la Plaza de España d~ la ciudad capital, un busto del príncipe de las letras espafioles,
Don :Miguel de Cervantes y Saavedra, obra de los artistas nacionales
Ricardo Acevedo Bernal y Polidoro Cuéllar. A la fiesta concurrieron
~ ?e 3,000 personas, altos funcionarios del Gobierno y de la munictpa.lidad y los miembros del cuerpo diplomático y consular residentes
en Bogotá.

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COLOMBIA
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Por decreto de 5 de mayo próximo pasado el Poder Ejecutivo
convocó al ConO'reso Nacional a sesiones extraordinarias que comenzaron el 20 de j~nio último para la consideración de asuntos administrativos fiscales que requieren urgente atención.-- El Dr. Aurelio
Rueda Acosta, ex-Ministro &lt;le Obras Públicas, ha sido nombrado
Cónsul General de Colombia en Nuova York, en reemplazo del Sr.
Jorge Moya Vásquez.---Según datos publicados por el :Ministerio
do Hacienda, las exportaciones de oro colombiano en la década de
1905 a 1915 representan un valor total de $42,081,847.21 oro.--La
Asamblea de Cundinamarca aprobó un proyecto de ordenanza en que
se establece un gravamen de 60 centavos por cada kilo de tabaco que
se cultive en el Departamento o se introduzcit de otro, en rama o
elaborado.- -·Para celebnu el 20 de julio, aniversltrio de la inde1
pendencilt nacional, la Sociedad de Mejoras Púb~cas de :Meclc lín h~
iniciado lllllt exposición pecuaria, agrícola, do floricultura y de horticultura, que so efcctmlfá en el Circo España de esa ciudad, de ,dicha
fecha en adelante. Los Srs. Eusebio A. Jaramillo, Alberto Angel,
Manuel J . Álvarez, Ricardo Restrepo y Carlos Coro Villa forman la ·
comisión encargada de organizar el certamen pecuario y agrícola, Y
las Sras. Alicüt de Meyerheim, Amalia ele Angel y las Srtas. In~
Restrepo Vásquez y Gabricla Restrepo, la organizadora &lt;le las, e~hibicioncs ele floricultura y horticultura.--Hasta el 5 de mayo ultimo
so había emitido la suma de $1,876,879 oro en vales del tesoro, de los
cuales se habían amortizado $1,296,963, quedando, pues, en circulación $579,916.-- En desarrollo del decreto ejecutivo qu~ ~stabl~e
el servicio de cupones-respuesta internacionales, la A&lt;ln11mstrac16n
General de Correos ha dictado una resolución en la cual enumera
las agencias postales, las administraciones principales de correos Y
las subalternas de éstas que se han declarado hábiles para a~nder
en la Repúblict1 el servicio internacional expresado:--A partir del
primero de los corrientes en adelante, un 25 por mento de la re~ta
de tabaco del Departamento de Caldas se destinará a la constru~ción
del Ferrocarril de Manizales al Río Magdalena y un 10 por ci~nt~
para los municipios. La gobernación de ese Departamento ha principiado también a construir un manicomio departamental que tendré.
secciones especiales para hombres, mu1P.res y niños.--De acuerdo

�CUBA.

En la sesión que celebró la Corte de Justicia Centroamericana el
25 de mayo último, octavo aniversario de su fundación, fué electo

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presidente de la institución, por un año a contar de esa fecha, el Dr.
Don Ángel María Bocanegra, magistrado de Guatemala, y vicepresidente, el Dr. Don Daniel Gutiérrez Navas, magistrado de
Nicaragua.--La Información, periódico de San José, informa que
las condiciones comerciales de Costa Rica mejoran notablemente .
Las ciudades de Limón y Cartago han desarrollado una industria
importante con el abasto de legumbres y frutas a la Zona del Canal
y como Costa Rica produce todas las frutas y hortalizas de las zonas
templa.za y tórrida con fáciles medios de transporte no hay duda que
llegará a ser la principal fuente de abasto del canal y de los buques
que atraviesan esa vía interoceánica. Aun cuando el valor de las
exportaciones excedió al de las importaciones en varios millones de
dólares en 1915, ambos están demostrando considerable incremento
en el corriente año. Las importaciones de los Estados Unidos
aumentaron en un 3 por ciento en dicho año prometiendo mayor
aumento en el corriente. Los intereses de la deuda extranjera han
sido pagados puntualmente. En 1915 se exportaron unos 10,000,000
de racimos de banano y se aumentaron considerablemente las plantaciones de cacao. Hay en el país varias compañías mineras que
hacen grandes investigaciones con el fin de desarrollar lo más posible
la industria minera del país y aun cuando los ingresos nacionales se
han reducido debido a la guerra europea, el pais se halla actualmente
en una base financiera más firme que la que ha estado en años anteriores.--Según disposición reciente, los alumnos de la Escuela de
Agricultura. tendrán en lo sucesivo que hacer trabajos práctic~s en
relación con sus estudios, para lo cual se harán frecuentes excursiones
a las plantaciones más importantes donde los instructores les har~
demonstraciones prácticas para ayudarlos a llevar a cabo s~s ex~er1mentos con el mejor éxito po$ible.--Según informes penodistlc?s,
un sindicato de Pittsburgh acaba de enviar a Costa Rica a _v_ar1os
representantes e ingenieros expertos para que estudien las co1:d1c10nes
de la industria minera y rindan un informe detallado, especiahn:ente
todo lo relativo a los yacimientos petroHíeros que se han descubierto
recientemente, pues se propone invertir el capital necesario para su
explotación y fomentar otras explotaciones mineras.-El 1_º de
junio último fué inaugurada en San José una Escuela Profesional
para Sefi.oritas equipada con todos los elementos modernos _Pª~ª la
enseñanza de las artes y de la ciencia.--Un grupo de capitalistas
ha pedido al Gobierno una concesión para el establecimiento de una
252

253

fábrica. de ceme~t~ Portl~nd que su~la las necesidades del país, pues
durante los 10 últunos anos se han importado a la República anual~e~te un promedio _de 30,000 barriles de cemento.--Se han principiado los preparativos para la celebración del centenario de la construcción del primer plantel de enseñanza que hubo en Costa Rica
y que se lla~ó Casa ~e Enseñanza de Santo Tomás, que, según documentos oficiales, fué maugurado en el mes de diciembre de 1816.-El Con~reso ~a dictado una ley aceptando un proyecto sometido a
su c?n~iderac16n por el Presidente de la República relativo al estableclilllento de una sección hipotecaria en el Banco Internacional de
Costa Rica con un capital de 500,000 colones para operaciones de
pré~tamo de dinero a los ·agricultores a largos plazos y a un tipo bajo
de mterés. No podrán hacerse operaciones por más de 2,500 colones
Y el valor de la propiedad hipotecada deberá representar el doble del
valor ~el préstamo.--También aprobó el Congreso hace poco una
concesión otorgada por el Ejecutivo al Sr. Leo. J. Greulich para la
explotación de unos yacimientos de petróleo y una que se otorgó al
Sr. Herbert Heusten para el cultivo de 20,000 hectáreas de bananeras
en la zona denominada Astúa-Piris.--El Ministro de Hacienda ha
d~clarado que las negociaciones reln,tivas al empréstito de medio
millón de dolares destinado al control del cambio internacional celebrado con banqueros neoyorquinos han tenido un éxito completo.

Una orden reciente del Poder Ejecutivo anula todas las licencias
conce~das para instalar estaciones radiográficas en la República, con
excepción de las que están funcionando en conformidad con la
proclamación de neutralidad cubana de agosto de 1914. Este decreto
afecta las estaciones radiográficas sostenidas por universidades
observatorios 1 agrupaciones y particulares, para fines docentes o d~
otra índ~le. El Go~ierno tomó esta medida a fin de poder observar
una estricta neutralidad en el conflicto europeo.--Los Sres. Luis
Carmona y Braulio Martínez han presentado una instancia a la
Secretaría de Obras Públicas para que se les permita establecer una
nueva línea de vapores de pasajeros y carga que harán la travesía
entre Regla y la Habana, pidiendo autorización para construir
muel~es en los lugares que sean aprobados por la Secretaría de Obras
Públicas.--El General Freyre de Andrade, alcalde de la ciudad de
la Habana, ha dado la suma de $5,000 para el nuevo sanitario de
tlbe~culosos, para niños, establecido en Cojímar. Este hospital es
propiedad del Gobierno cubano, y fué abierto el 30 de junio del

�254

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LA UNIÓN PAN AMERICANA.

corriente año. Los terrenos quedan frente al mar y los alrededores
son muy pintorescos y saludables. ~ l Banco Nacion~l de0 Cub~ ~e.
dado las órdenes correspondientes paro. que desde el dm 1 . d~ Julio
de 1916 se pague el dividendo semestral de 4 por _ciento y un d1v~de?do
adicional de 1 por ciento. El Señor Secretar10 de -~bras !ublicas
ha aprobado los planos del nuevo edifici? de la adIDIIllst;ac1on_de le.
Universidad de la Habana. Según se dice, cuando este termmado
el edificio será único en su género y sumamente hermoso. E~ el
centro de los dos edificios de laboratorios habrá una extensa log1~ o
glorieta con 16 columnas coríntias Je 30 pies de altura que serv1~
de salón de honor. En el centro se colcoará una estatua del sabio
cubano José de la Luz y Caballero, fundador del sistema de educación cubano.- -El Ferrocarril Central Eléctrico de la Hab~na
ha solicitado de la Secretaría de Obras Públicas el debido per1mso
para construir líneas eléctricas de la Habana a Melena del Sur, _San
Nicolás, Batabanó y otras publaciones.- -La Secretaría _de Sa~1dad
ha recomendado al Gobierno de Cuba que haga reparaciones mmediatamente en los muelles del Estado en la ciudad de la Habana, de
manera que se evite, hasta donde sea posible, que las rata~ penetren
en ellos.- -El Senado de Cuba ha aprobn.do una ley qu~ dispone ~ue
se establezcan legaciones en China, Panamá, Sánto Domrngo Y Ha1ti,
y consulados en Charleston, Honolulú, Cantón y Y okohama.. La
jurisdicción del ministro de Cuba en Alemania se ha extendido a
Suiza, y el consulado que hay en ~yon, Francia, que hasta ahora
había sido honorario, se ha convertido en un consulado do segunda
clase.- -El Presidente Menocal ha promulgado la ley de ~esponse:·
bilidad del patrón, con arreglo a la cual habrán de pagarse rnde~~l·
zaciones, según la gravedad del accidente, al empleado o a su familia,
en caso de que el accidente le cause la muerte. L a expresada ley
exiae que los patrones aseguren a sus empleados en alguna compañía
qu: éstos acepten. En mayo del corriente año la 01ban Telephone
Company, de la Habana, tenía 21,5~2 teléfonos func10nando, cont~:
18 941 en el mismo mes del año antenor. En el mes de mayo de 19
Jo~ ingrm,os de la Compañía de Teléfonos ascendieron a $133,283, es
decir $23 384 más que durante el mismo mes de 1915.- -En la
ciud;d d~ Sagua la Grande, Provincia de Santa Clam, se construirá un nuevo edificio de escuela. El Gobierno ha aprobado los
planos y ha prometido la suma de $30,000 para llevar ~ cabo la
obra.- -El periódico The Isla of Pines Appeal an~~cia q~e :~
Gobierno de los Estados Unidos está efectuando med1c1~nes hidrls
gráficas en la costa del Sur de Cuba y en las aguas que circu~dan ue
Isla de Pinos habiéndose hecho el trazado y cálculo de trabaJOS q l
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se terminará~ dentro de unos seis años.- -El Presidente de
República recientemente firmó algunos proyectos de leyes par~ q::
se voten las siguientes asignaciones: $6,000 para que el Colegio

CHILE.

255

Abogados de la Ili!,bti.nn, celebro un Congreso N:icional; $50,000 pani.
fa construcción de un camino ele Sa.nto Domingo 11. Sitiecito; $200,000
para un camino de Santa Clara a :Manicaragua; $171,000 para la
pavimentación de la ciudad ele Matanzas y $7,000 para construir un
puente sobre ol Río Jiguaní.--El Administrador General de Correos ele Cuba le ha notificado a los administradores de correos de
toda la República que, a contar del 1° de julio del corriente año, los
paquetes de encomiendas post ales procedentes de los Estados Unidos
cuyo peso exceda de 4 libras, serán devueltos al remitente. Hasta
o.hora, como cuestión ele cortesía, se han entregado paquetes que
pesaban más de 4 libras, pero esto no se repetirá en lo sucesivo, en
estricto cumplimiento de las prescripciones del tratado vigente.- Un proyecto de ley ha sido presentado al Congreso, por el cual se
impone una contribución sobre los carteles y anuncios que no estén
escritos on el idioma español.

Hace unos 10 años que en Ll11.y-Llq, Chile, se cstahl&lt;'ció la primern, fábrica de sacos y costales. Est11. fábrica la compró recientem&lt;'nte el Sr . Luis Fumagnlli, que representa una nueva compañía, y
({ll&lt;' se propone ir a los Estados Unidos para comprar In. maquinaria
que se requiera parn montar dicha fábrica con todos los elementos
modernos. Esta compañía piensa producir sacos do henequén y otros
semej antes-do los e1rnles lrny gran demamhl. en Chilc-ü, precios más
bajos que los do los artículos importados. La fábrica do papel de
Puente Alto, establecida en Santii1..go, ha venido haciendo experimentos en la fn.bric2.ción do s:1.cos para salitre y minerales en bruto
de una. fibra veget al del p1tís, y anuncia que los resultados obtenidos
son nltamente satisfnctorios.-- En 1915 b conducción de carga y
pasajeros por el Ferrocarril Central de Chile produjo l:t suma. de
69,154,727 pe.sos, contra 64,276,321 pesos en 1913. En 1915 por esta
llnen, férrea viajaron los siguientes pasajeros : De primera clase,
2,079,784; de segunda clase, 1,049,006, y el e tercera clase, 7,025,967,
eontrn 3,301,840 de pri.mem clase, 2,047,528 de segunda clase y
9,502,932 de tercern. clase en 1913. En 1915 dicha línea condujo un
~tal de 3,677,333 toneladas de carga, contra 4,901,l 95 toneladas en
1913. En 1915 fas gastos de explotación de dicha línea ascendieron
a 63,430,448 pesos, contra 80,211,299 pesos en 1913. En 1915 el
consumo de carbón de piedra ascendió a 420,893 toneladas, contra
587,540 toneladas en 1913.--El puerto de Natales, situado en el
Territorio de Magallancs, al sur de Chile, tiene uno de los frigoríficos

�256

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ECUADOR.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

más grandes y mejor montados que hay en lq. parte meridional de Sud
América. Este establecimiento empezó a funcionar el 3 de febrero
bajo el nombre de "Frigorífico Bories," y el 18 de marzo ya había
matado y preparado para la exportación 102,918 cabezas de ganado
lanar. Este puerto ha crecido y progresado a tal extremo que el
Anglo South American Bank se propone establecer u.na sucursal
aUi.--En el mes de abril del corriente año del puerto de Mejillones
se embarcaron 548,850 sacos de salitre que contenían 52,614,715
kilogramos de dicho producto.--La Sociedad Pro-Estudiantes Chilenos en el Extranjero ha enviado al joven León Chamudes a los
Estados Unidos para que termine un curso de química industrial.-El Ministerio de Obras Públicas de Chile ha hecho investigaciones y ha presentado un informe acerca de las siete diferentes rutas
que se están tomando en consideración para construir un nuevo ferro·
carril desde Valparaíso hasta Santiago, habiendo recomendado que
se haga el reconocimiento y trazado por la vía de Maipú, Curacavi,
Zapata y Las Piedras, efectuándose un empalme o entronque en
Quilpué y El Salto, con la vía férrea que está funcionando actualmente. La ruta que se ha escogido ofrece los más leves declives y
representa la distancia más corta entre ambos lugares.--En abril
del corriente año se fundó en Santiago una revista intitulada La
Agricultura Práctica que se consagrará a la defensa de la industria
agrícola en general, estimulando, especialmente, el desarrollo de las
haciendas de cultivo, la cría de ganado y las industrias que con ellas
se relacionan.--La escuela industrial que el Gobierno se propone
establecer en Temuco representa una de la serie de escuelas industriales y agrícolas que habrán de crearse en düerentes partes del pais,
por recomendación del Ministerio de Instrucción Pública. En Aconcagua fué inaugurada recientemente una escuela práctica de agricultura, y se han tomado las medidas necesarias para fundar una escuela
ftgrícola de mujeres en esa misma Provincia.--El G_obierno de
Chile ha establecido un consulado honorario en Wellesley Hills, Estado
de Massachusetts, bajo la dirección del Sr. David Montt Garc~a.En 1915 a loe, patrocinadores de la Biblioteca Pública de Santiago se
les proporcionaron 40,416 libros de amena e instructiva lectura, estudio y consulta. En el citado año, 34,185 personas utiliza.ro~ la
biblioteca de día y 4,303 durante la noche, siendo así que ~1cha
institución se abre de noche ocho meses del año. Entre los libros
que se usaron había 32,158 publicados en español.--Las noticias
recibidas de Combarbala, Chile, indican que en varios lugares de
aquella región han sido descubiertos valiosos yacimientos de minera·
les de mercurio que contienen una alta proporción de dicho metal.Según anuncian los periódicos, el Sr. Federico Santa María, filántropo
chileno que en la actualidad reside en París, se propone establecer
una universidad en Valparaíso, su ciudad natal, y tomando coJllO

257

modelo en su construcción y dirección a las principales universidades
de los Estados Unidos.-~El Sr. Carlo Castro Ruiz nuevo Cónsul
~e~eral de. Chile en. Nueva York, tomó posesión del 'cargo el 17 de
1umo próximo pasado.

E~ l~ floreciente ciudad de Azogues se organizó recientemente u.na
asociación bajo el nombre de Sociedad Azoguefia de Socorros Mutuos
siendo s~ principal objeto el adelanto moral y el mutuo socorro d;
sus .asociados. El Sr. Agustín Garzón, de esa ciudad fué electo
pres1dent~,de
~stitución.--El día 24 de mayo pró¡imo pasado
la, C~mpanrn Nac10nal de Teléfonos de Guayaquil inauguró al servicio
publico su nueva Central de Teléfonos y suspendió definitivamente
desde esa fecha el servicio de los antiguos aparatos, reemplazándolos
por otros. ~e lo más moderno en su clase.--La prensa ecuatoriana
da la noticia de que se han comenzado los trabajos de instalación de
una estación radiotelegráfica en la Isla Puná de la. Provincia de
Guayas, los cuales se llevarán a cn.bo en el menor tiempo posible.-Según datos publicados por el Grito del Pueblo Ecuatoriano de
Guayaq~il, .en la actualidad se lleva a cabo en el país la construcción
de las siguientes obras públicas: El saneamiento y la dotación de
a~~ potable de la ciudad de Guayaquil, contratadas con la Casa
"hite de Londres j el Ferrocarril al Curaray; el Ferrocarril de Siban~be a Cuenca; el Ferrocarril de Guayaquil a la costa; el Ferrocarril de Babahoyo a Balzapampn.; el Ferrocarril de Manta a Santa
Ana, contratado con una compañía norteamericana; el Ferrocarril
de Bahía de Caráquez a Quito, contratado con una compañía francobel?a; el Ferrocarril de Puerto Bolívar a Zamora; y el Ferrocarril de
Quito a Esmeraldas, todas las cuales son de suma importancia para
el des~rrollo y progreso del país.--Con motivo &lt;lel vigésimo aniversar10 de su fundación, la Asociación Escuela de Medicina de
G~ayaquil c~lebr~ una sesión solemne la noche del 5 de mayo último,
baio la pres1dencrn. del Dr. José M. Estrada Coello. Con tal motivo
hicieron uso de la palabra sucesivamente los socios Sres. Edmu.ndo
Ver~, José García, y A. Hidalgo Nevares, quienes pusieron de relieve
los unportantes trabo.jos que ha realizado la institución en el corto
período de tiempo que tiene de establecida.--La Dirección General
de Sanidad ha nombrado una comisión compuesta de los Sres. Sófocles
Dávila y Evaristo Polo, ifil1:&gt;ectores de sanidad, para que organice
los trabajos de saneamiento del Cantón Rocafuerte de la Provincia
de Manabí. El Gobierno Nacional votó con este fin la suma de
2,000 sucres.--El día 1° de mayo último se celebró solemnemente

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�258

EL SALVADOR.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

en toda la República la Fiesta del Trabajo. En esa fecha hubo en la
ciudad capital un imponente desfile encabezado por las sociedades
Hijos del Trabajo, de Peluqueros, Carpinteros e Hijos de Vulcano,
seguidas de las escuelas y demás instituciones de obreros de la ciudad,
el cual partió del edificio de la Confederación Obrera por la Calle
Chanduy hasta la municipalidad, dirigiéndose de ahí a la Plaza de
Rocafuerte donde se desbandó después que las bandas militares
entonaron el himmo nacional. Por la noche se celebró una sec,i6n
solemne en el local de la Sociedad Hijos del Trabajo, a la que concurrieron los presidentes de todas las sociedades obreras.--Según
la última memoria presentada a la Junta General de Accionistas por
el Directorio de la Asociación de Agricultores, los 20 miembros que
componen la asociación producen la cuarta parte de la cosecha anual
de cacao del país, es decir, 208,000 quintales, representando las
acciones un total de 624,000 sucres. La memoria de referencia
recomienda que se busquen nuevos mercados al producto y se gestione
la manera de conseguir su introducción a España que fué el principal
consurniJor hasta 1866 pero que hoy se surte del cacao que se da en
sus colonias y del &lt;le Cuba y Venezuela.- -Entre los números del
programa con que la municipalidad de Quito celebró el octog~'illllo
cuarto aniversario de la Batalla de Pichincha, el 24 de mayo último,
merecen mencionarse lfl. sesión solemne para la repartición de. prenúos
a los ciudadanos que más se distinguieron durante el año por su constancia y por el mérito de su trabajo por el gusto en la ornamentación urbana; y el concurso floral en el que se exhibieron ejem~lares
de flores que llamaron mucho la atención de los floricultores nae1onales, pues esta clase de fiestas hablan muy alto de toda sociedad que
aspira al nombre de civilizada.

vista de que el descuaje que se ha hecho en los bosques, no obstante
las disposiciones de la ley agraria y ramo municipal, ha producido el
efecto de secar las fuentes y manantiales de que se proveían de agua
muchas ~oblaciones y caseríos causando por otra parte graves males
a la agncultura, el Poder Ejecutivo ha dirigido una circular a los
gobernadores políticos de la República incitándolos a que ordenen a
todos los alcaldes que del 3 al 15 de mayo del mes de mayo de cada
año, procedan por medio de los guarda-bosques a la resiembra de
árboles de condiciones adecuadas en cantidades de 50 árboles, por lo
menos, en los lugares donde existan o hayan existido manantiales o
nacimientos de ríos o riachuelos. Los dueños de terrenos tendrán
la misma obligación y tanto ellos como los alcaldes que no la cumplan
serán castigados con una multa de 10 pesos que ingresará a los fondos
muncipales.--A fines de mayo último se principiaron los trabajos
de construcción de una carretera nacional entre las ciudades de Santa
Ana y Nueva Concepción, pasando por el Río Lcmpa.-- El 14 de
mayo último f ué inaugurado en Chalchuapa, bajo los auspicios de la
municipalidad, un colegio de sefi.oritas denominado " Mercedes R. de
Meléndez."--El Sr. Don Gustavo A. Ruiz, cónsul general de El
Salvador en Buenos Aires, ha siclo nombrado delegado salvadorefi.o
a las fiestas que se celebrarán el 9 ele los corrientes con motivo del
centenario de la proclamación de la independencia argentina.--La
prensa ele San Salvador da la noticia de que en la población de El
Carmen, jurisdicción de la Unión, ha sido descubierta una mina de
oro muy rica y de gran extensión, y que se han descubierto unos yacimientos de petróleo muy valiosos en el Departamento de Morazán.--·También anuncia dicho periódico que un agricultor del
Departamento de San Miguel está sembrando un millón de matas de
kenequén en terrenos de su propiedad con el fin de explotar la indusde esta fibra en gran escala.--A mediados de mayo se dió principio a los trabajos de construcción de la estación de Zacatecoluca del
Ferrocarril Internacional en el punto llamado Zapuyo de esa ciudad.--El Poder Ejecutivo ha decretado que el impuesto general de
exportación de los productos nacionales especificados en la tarifa de
aforo&lt;; se cobre de acuerdo con lo establecido en ella, o sea por el
peso en kilogramos, siéndoles prohibido a los administradores de las
aduanas dar curso a las pólizas, facturas, conocimientos de embarque,
manifiestos de salida u otros documentos que carezcan de esta formalidad, sin perjuicio de que los exportadores, sus representantes o
&amp;gentes, anoten a la vez la equivalencia en libras, si así les conviniese
para sus operaciones. Los informes referentes al movimiento de
exportación de las aduanas que los administradores de ellas suministran a la Dirección General de Estadística, se harán siempre con la
anotación del peso en kilogramos, de acuerdo con lo que dispone el
decreto de referencia.--La Asamblea Nacional Legislativa de El

t?~

Acaba de ser nombrada la comisión que por parte de El Salvador
intervendrá en la demarcación definitiva de los límites con ln República de IIonduras. Integran esa comisión el Dr. Rafael Antonio
Orellana y los i11genieros Sres. Francisco Espinal y Pedro Fonsera.
La Comisión de Honduras está compuesta del Dr. Rómulo E. Dur6n,
en su carácter de abogado, y de los ingenieros hondureños Medard_o
Zúñiga y Luis Paz. Ambas comisiones do límites se reunirán próximamente en la población salvadoreña de Anamorós.--Por decreto
de la Asamblea Nacional Legislativa se declara libre de derechos e
O
impuestos fiscales la introducción de la corteza de quina en rajas
en polvo, el ácido sulfúrico y la quinina en bruto. Este decreto fué
sancionado por el Ejecutivo a fules de abril próximo pasado.-En

259

�260

LA UNIÓN PAN.AMERICANA.

ESTADOS UNIDOS.

Salvador considerando que no es equitativo el impuesto que establece
el artículo 23 de la ley de industria y comercio de armas Y explosivos
dictada el 16 de julio de 1914, lo ha re~ormado así: '.'Las personas
que se dediquen a la fabricación o ~omerc10 ~e armas,. piezas de armas,
municiones, máquinas o substancias explos1vas, habiendo llenado las
formalidades prescritas por la ley, pagarán anualmente en la respectiva administración de rentas el impuesto de 100 pesos por cada establecimiento principal de comercio o fabricación, y 50 pesos por .cada
establecimiento sucursal o agencia de aquellos, cuando estuvieren
situados ambos' en el mismo departamento; pero si. las sucursales o
a(J'encias se establecieren en departamentos distintos, el impuesto
s:rá de 100 pesos anuales por cada una de ellas, además del que
paguen los establecimientos principales. Si dich~ s~lCursales se
establecieren en la ciudad en donde están las casas principales, pagarán sólo 25 pesos anuales por cada una de ellas."

Las comisiones del Congreso que estudian el presup~esto na~al
han aprobado el programa de la Junta General de }.farma que dispone la construcción de 16 barcos de guerra de primera c~ase en el
término de tres años. También aumentaron a 20 el numer.o de
torpederos que se construirán en 1917, de acuerdo con el citado
programa naval.--Según cálculos oficiales, Nueva ~ ork es el
centro más rico del mundo, pues actualmente ha~ depositado en
subtesorería de esa ciudad más oro que en cualqmera otra parte de
mundo. El oro acuñado y en barras que hay almacenado en l~:
edificios se avalúa en más de $445,000,000, suma que represen
sólo una cuarta parte de la que hay en la Tesorería de los Estad~
Unidos. En lo sucesivo, el oro que se introduz~a al país se dep~:tará en los bancos y subtesorerías de las demás crndades de la ~~c h~
El oro importado de Europa, que representa la mayor proporcion, d
sido fundido en barras cuyo valor medio es de $7 ,000 a $8,000, de ca,ª
una de las cuales hay 22 pilas de 40,000 barra.a cada una.
informes recientes, en la actualidad hay depositados en los Esta.;:
Unidos cerca de $2,000,000,000 en monedas. y barras.--Se na·
hecho público el descubrimiento de un remedio contra el envene
miento con bicloruro de mercurio, noticia que ha despertado el marr
interés entre los médicos norteamericanos, pues dicese que ha dsl too
; · en varios.
· anrma
· les. El antí z6
o
experimentado con mucho e:iato
que se usa es el sulfuro de calcio inyectado mtravenalmente
de un o-rano de sulfuro por cada grano de bi.cloruro. La soluc1 ns
compo~e de un grano de sulfuro de calcio por cada onza de agua,

Ji

Ser

a.: :

261

todo lo cual se hierve y cuela antes de usarse. Después de puesta
la inyección se le hace tomar cada hora al paciente en dosis de uno
a 5 granos hasta que se acentúa la mejoría. La junta de sanidad
de una de las principales ciudades de los Estados Unidos informa
que ya se ha aplicado el tratamiento a varios pacientes con excelentes
resultados, habiéndose efectuado en muchos casos el restablecimiento
del enfermo a las 40 horas de puesta la inyección y de administrada
la medicina.--Según datos publicados recientemente por la Oficina
de Agrimensura d~ los Estados Unidos, la producción nacional de
plomo y zinc en el primer semestre del corriente afio ha sido la mayor
que se ha registrado hasta ahora en un período de seis meses. También dice el informe que la producción de oro y plata en 1915 es la
mayor que se ha registrado hasta ahora en el país. El valor del oro
producido se calcula en 101 millones de dólares y la plata en 37
' millones.--Ya funcionan en el país 77 oficinas de empleos públicos
distribuídas en 76 ciudades de 25 Estados, 30 oficinas de empleos
municipales en 28 ciudades do 16 Estados y 77 oficinas de empleos
federales repartidas en 30 Estados.--El Presidente Wilson ha
decretado que cuando se les pida a los ministros diplomáticos o a los
cónsules de los Estados Unidos que sirvan de intermediarios para el
envío de obras literarias, científicas o artísticas u otros regalos que
ciudadanos o súbditos de otros países deseen hacerle al Presidente
de los Estados Unidos, dichos funcionarios no acepten el encargo y
pongan en conocimiento del donante que el .presento debie enviarse
por conducto del representante diplomático de su Gobierno en Wáshington.--La Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos cambió el
cuño de las monedas de plata, poniendo en circulación desde el 1° de
julio último las nuevas monedas de 50, 25 y 10 centavos. Los
diseños fueron hechos por reputados grabadores, considerándoseles
más artísticos que los de las monedas que han circulado en los últimos
años.--Un arqueólogo norteamericano acaba de descubrir un
nuevo tipo de ruinas en el Parque de Mesa Verde de Nuevo México,
cuya mampostería es superior a la de las demás ruinas de esa región.
Se calcula que el edificio servía de templo y que fué construido 1300
años antes de la Era Cristiana.--El año de 1916 indicará que
la producción de petróleo de los Estados Unidos ha sido la mayor que
se ha registrado en los anales del país. Durante el primer semestre
se produjeron 140,000,000 de barriles, permitiendo todo pronosticar
que la del semestre en curso será mucho mayor.--Los ingresos del
&amp;obierno Federal en el año fiscal que terminó el 30 de junio último
ascendieron a $838,000,000, siendo los egresos de $759,000,000, lo
que arroja un superávit de $78,000,000 contra un déficit de
159,000,000 en el año fiscal anterior. El producto del impuesto
&amp;obre la renta como el de las rentas internas, sobrepasaron lo calculado_en_el presupuesto.--Un sabio de Pittsburgh, Estado de

�262

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Pensilvania, anuncia haber descubierto una pantalla de radio por
medio de la cual se espera poder hacer ver a los ciegos. El
inventor espera que con a,yuda de este aparato podrá hacer reflejar
en el cerebro por conducto de los nervios ópticos cualquier objeto
siempre que no se haya destruído por completo la retma del ojo.-A petición de la comisión encargada de la exposición internacional
de ganado que se celebrará en los Estados Unidos en la primera semana
de diciembre del corriente año, y de la Asociación de Productores de
Ganado Sborthorn, la Sociedad Rural Argentina ha designado a los
Srs. Carlos M. Duggan y Ricardo M. Pearson para que sirvan de
jurados. La Sociedad Rural Argentina a su turno ha pedido a
dicha comisión que nombre cuatro ciudadanos de los Estados Unidos
para que sirvan de jueces en la exposición que celebrará en Buenos
Aires en octubre próximo.-Ciertos experimentos que ha practicado
el Ministerio de Marina de los Estados Unidos han indicado que los ·
hidroplanos movidos a vapor pueden solucionar el problema de la
navegación aérea con motores. Ya se ha ensayado con buenos
resultados un aparato que tiene una caldera parecida a la de los
automóviles a vapor y una turbina compacta de vapor. El equipo
de vapor garantizaría la constancia de la fuerza sobre la cual basa
el aeroplano su equilibrio, y evitaría·un sinnúmero de accidentes que
ocurren a los aviadores debido a los daños de los motores.

GU.ATEl\'CALA.

263

extranj cr~ ha dado los mismos resultados del : rr
.
conoce ha.Jo los nombres de" 8.
C
_
tnºo nac10nal que se
carriles de Guatemala han pue:;;~n ;:en~ YBlanco."--.Los ferrotransporte de la madera tanto de im ~;~c1~, una nueva tarifa para el
cuyos precios en oro americano po1~tonaecl1odn co~to. de exportación,
,
a a me nea y
mili
· ·
son 1os s1gmentes: Distrito del Atlá nt'ico ·. L a madera, aserpord
a,
entero
. 5 centavos D'1 t:
'
rn.
a
o
en
t rozas, menos de un car1·0
'
t
'n
11
11
Madera aserrada O en trozas en ' ru.
. ·
~ o &lt;e r aciíico:
por tonelada. El flete de'1' t·cu, esqurnra .cantidades, 5 centavos
as rnzas que se ex t
l ,
por en por a vrn de
Puerto Barrios, desde puntos sit d
1
línea central, hasta dicho puert/ª ºe~\ oeste de Santa Maria, en la
2 ~centavos oro por tonelada.--'§crrún ~!es ele ca~To entero, es ele
electrica de Guatemala hnstº el 31 d.., 1· . memo11a de la empresa
'
e, º
·
e oc1embre d 1915
pa.ñía hr,bía instalado 29 '864 1uces de 16 bu'í e
esta com50
aparatos con un totel de 1 496 b ll l
J as Y 1 motores y
ha terminado ya los estudios ~a ~ os e e fuerz~,. Dicha empresa
central eléctric.,a en S
L . Bcmcos P~l'l.', fo mstalación de una
.
an UIS uena Viste --S rr' 1 'l ·
&lt;\.,un a u tima
memoria que la Secretarí:.&gt; de II . 1 C ·.1
la Asemblea Legisl2.ti~a ~n sus ::~~:~:/or~~~~ ~~ Público presentó a
del comercio exterior de la Repúbl'
,.nas el~ 1916, el valor
ica en 1915 ascendió 16 539
pesos oro, de los CUt\les corres onden 11 5
,
a ' ' ,062
exportaciones y 5 0
p.
. , 66,58? pesos oro a fo.s
'b. .
, 72 ,476 pesos 010 a las 1mport&lt;&gt;c10
L
pu licas dieron un totd de 85 007
,. ?es:
as rentas
sigue: Aduanas 63 815 125 93' ,7~4.li~4 pesos, cl1stnbuídos como
10
'
'
'
.
pesos' cores Y rn.mos t
,4 79, 796.33; contribuciones 6 2?4 629 26. t .lé ' f
es ancr.dos,
3,0_98,169.21; y servicio ele dor:e~s' 1 389
os y teléfonos,
ObJcto de remediar en lo
. 1 ' ' '
pcsos.--Con el
·
Repúbli
f
P?s1b e la escasez ele sn.cos de Vlltc en l
ca Y omentar ru mismo t'
1 ·
., ·
ª
de algodón para el empaque de lOOlC'~po ~ importación de talegas
Poder Ejecutivo ha reducido los der:ch!~ ~:1:as de t ca~~ o azúcr.r, el
a 2 centavos por kiloirramo --D
impor ac10n sobre éstas
,
•
e acuerdo con la me : d 1
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de. Gobernación y J ust'1c1a
. rel at1va
. a 1915 moun.
Secretarrn
,
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y agencias previo parro al fisco de 1 pu dca o est~blccer sucursi:&gt;Jes
las · .
o
a suma e un mil pe
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Gr s1gw.entes sociedades anónimas residentes en el extra~~:r:~uWes a
(}, ace &amp; Co., de South Norwalk, Estados Unidos· T
l
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..R.
~pany, de Portland, Estados Unidos.
' :~pica ra g
Nacional Prusiana, establecida en St tt' , AlComp~nrn. de Seguros
ÍA)mpañía de S
e m, emama; Frankfurter
Main Al
.e~os en General, establecida en Frankfurt sobre
.
' emama, Y Novella Cemente C~· .(Ine. ), establecida
en
Nueva York.--En 1915 hub
1
y 54,600 defunciones
o en a Republica 78,000 nacimientos
El n'
d
! o s~a un aumento de población de 24 400 alm
umero e matrnnomos h b' d d
'
as.
de 3,978.
a l os urante el mismo período fué

os/o/ra

La Asamblea N &amp;ciono.l Legislativa ha dado amplia autorización al
Presidente de la República para que, durante su receso, pueda contratar y amortizar empréstitos, establecer impuestos, reformar tP.rifas,
modificar presupuestos y dictar cuantas disposiciones estime convenien tes para el mejoramiento de la situación económica del país y para
el arreglo definitivo de la deuda pública interna, pero deberá darle
cuenta en sus próximas sesiones del uso que hiciere de la aut-0rize.ción.--Ha sido aprobado por la Asamblea Legislativa un decreto
del Ejecutivo que dispone la acuñación de 2,000,000 de pesos en
moneda de cobre de 25 y de 12! centavos.--Las zonas más importantes para el cultivo del trigo en Guatemala son las de Tecpam, P~tzum, Coma.lapa, Patzicia y Santa Cruz Balauya, donde, según J.11formes recientes, el promedio de producción por hectárea es mayor que
el de los Estados Unidos y casi el doble del de Rusia. Con el fin de
mejorar la calidad del gr~no y aumentar la producción del trig~ en
el país, se han importado semillas de los Estados Unidos, Argen~,
Alemania, Canadá y Francia, pero basta la fecha ninguna semilla

~ T

el

�HONDURAS.

El Presidente de la República ha reorganizado su Gabinete en la.
siguiente form.9.: Secretario del Interior y Obras Públicas, Sr. Constant
Vieux; de Hacienda y Comercio, Dr. Edmond Heraux; de Relaciones
Exteriores y Culto, Sr. Louis Borno; de Justicia y Agricultura, Sr.
Etienne Dorneval; y de Instrucción Pública, Sr. Arthur Franvois.-Una compañía norteamericana compró los buques 4e la flotilla haitiana que fueron vendidos por el Gobierno Nacional en subasta púbbca a mediados de mayo próximo pasado, con el propósito de destinarlos a un servicio costanero de navegación que proyecta establecer
próximamente en ese país, una vez que se terminen las reparaciones
que se les están haciendo en un astillero de los Estados Unidos.Por decreto presidencial de 17 de mayo próximo pasado se nombra
consejeros de Estado a los Sres. Auguste Scott, Pierre Hudicourt,
Antoine Franvois, Déjoie La.roche, Denis Saint-Aude, Annulysse
André, Enoch Désert, Arthur Rameau, Hannibal Price, Stéphen
.Archer, Charles Regnier, J. M. Grandoit, Jules Justin, Leo Alexis
T. Saint-Justé, Charles Sambour, Charles Annouat, Eug. Decatrel,
J. R. Chenet, Jules Bance y Auguste Roumain. Este consejo se
instaló inmediatamente en el Palacio del Senado de la República,
siendo electo Presidente el Sr. Estephen Archer y secretarios los
Srs. Leo Alexis y Arthur Brameau. El Poder Ejecutivo ha enmq·ga.do
a este consejo de la revisión general de la. Constitución de la. República, de la preparación de las leyes orgánicas de administración
pública que resulten del proyecto de reforma de la constitución, leyes
que serán sometidas luego a la aprobación de una asamblea. constituyente que convocará el Ejecutivo.--Según datos publicados por
Le Nouvelliste de Puerto Príncipe, en el pais hay actualmente en
circulación 4,381,293 gourdes en papel moneda de emisiones antiguas,·
los cuales, agregados a la suma de 3,000,000 de la última emisión, da.n
una circulación total de 7,381,293 gourdes en billetes. De la emisión
de papel moneda denominada "Nord Alexis," que fué de 10,000,000
de gourdes en billetes de 1 y 2 gourdes, se incineraron en Puerto
Príncipe el 22 de mayo próximo pasado 5,441,513 gourdes.-El
Consejo Municipal de Puerto Príncipe, considerando que la causa de
la libertad y de la justicia para todos no ha tenido en la historia un
defensor más acérrimo que Abraham Lincoln y que es deber del pafs
honrar a los ciudadanos de cualquier país que le hayan dado verdadera prueba de simpatia y defendido su causa ante la civilización Yla
humanidad proclamando la igualdad de razas y la inalienabilidad de
los derechos del hombre, ha dictado una resolución en virtud de la
cual se da el nombre de Calle Abraham Lincoln a la del Almacén del
264

•

Estado en Puerto p , .
265
1 ·
rmcipe. Asimism h
·
c~ oma.les de algunas calles de la ca . o, a cambiado los nombres
tianos que se han distinguid
d'p1tal por los de ciudadanos haide Fronts-Forts se de
. o por iversos títulos, a saber. La C 11
C
nommará Thom M .
·
a e
alles Enélus Robin. la de B t . as adiou; la de los Cuarteles
Tiremasse, Calle Justin Lh . re aña, Calle Oswald Durand. la d¿
Aubry; la "Pavée," Calle ;~:~~; ~a del Acueducto, Calle Doctor
estouches, y la de Penthievre
Calle Doctor Janvier. El p
denominará Parque Leco~te ~;qu~ del Estado cerca del cementerios~
Doctor Dehous y la del O~st: vl:/el lado su.r de la ciudad, Avenida
Fleury Bathier.- -L ~r .
cementeno se llamará Avenid
al ?
e 1, omteur de Pue ·t p , .
a
..,~ de mayo último publica el text ,r o rmmp~ correspondiente
sento a la Secretaría de H . d
o mte~ro del mforme que prede estudiar el proyecto dacienifia Y. Comercio la comisión encaraada
, f
e un camón de l
. .
b
d
os serv1C1os de correo y
telegra os.--En virtud el
último, se dispone que 1 e un ecreto presidencial de 17 de mayo
a enseñanza clási
f .
.
o sucesivo en la Escuela El' D b .
ca Y pro esional se dará en
1
det ermmado
·
01se' de. acuer do con el programa
por la Secreta" ie
, l u In
luz en Le Moniteur de Puertª/ ~ . strucción Pública, el cual vió la
próximo pasado.--Le Ma~in r:CL:e c~rresp?n~ente al 2~ de mayo
ll?gado a esa ciudad el Sr. Garrard Huer~o Pr.mc1pe anuncia que ha
rudo estudio de la situac·,
. arris, quien va a hacer un dete. .
ion comercial de H · t'
..
de1 Mimsterio de Comercio de los EstatÍ ~ r. por coill1~1ón especial
presente dicho perito co
. 1
os mdos. El mforme que
.
mercia será p bli d O
e1al
para
distribución
t
·t
u ca
como documento
Ofi
.
gra ur a con el fin d
· 1 ·
comerc10 de los Estados Uniclo
d II . , e servir os mtereses del
h 'd
s y e mt1 --El S Emil ~
a. s1 o nombrado cónsul de Haití en }.!0 b.'l
E
r. " . e 1,farcelin
1 a, stados Umdos.

El. Gob'ierno de Honduras ha conce&lt;lid
Bomlla, que se ha embarcado con d t. o ~na beca al Sr. Conraclo
el fin de estudiar en uno de los c 1 e~ mol a os Estados Unidos, con
,ftwno
· ele Fomento ha dado en
o eITT.os e e aq l ,
db .
ue pais.--El Minisna.cional que hay en el D
tarren amrnnto los cocales del Gobierno
epar amento de Tel
T · ·a
por la suma anual de
~' a rm1 ad Raudales
4 325
recientemente, por co~duct~edsos.---_:El Globierno de Honduras pagó
de 2 6'
e su consu en Nueva y k l
, 25 pesos por 100 tel' f
or , 11, suma
r.ados del puerto de Nuevae;:;~ y sus ac~sorios, que fueron embarEnrique Toledo Ló
h ·c1
co~ destmo a Honduras.--El Sr.
d b'
pez a s1 o autorizado po
l d
e 1damente promulgada p
p 'd
runa ey el Congreso1
""t b
or e res1 ente de l R 'bli
... a lecer
una fábrica de a gua gaseosa en La Ceiba,
a yepu
ca-para
~
explotarla
41902-Bull. 2-16---9

por

�266

MÉXICO.

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

un período de cinco años. El concesionario tiene derecho a importar,
en un sólo embarque, toda la maquinaria que necesite para la instalación de la expresada :fábrica.--El Gobierno ha dado en arrendamiento al Sr. Ricardo Sussman, por el término de cinco años,
los terrenos productores de cocos, situados en Puerto Sal, entre
Barra de Cuero, hacia el este, y la desembocadura del Río 1núa,
por la suma de 4,100 pesos al año.-_:El Gobierno de Honduras ha
subvencionado con la suma de 100 pesos mensuales el hotel establecido en la ciudad de Santa Rosa, Departamento de Copán, dirigido
por el Sr. Emilio Villeda R., especialmente en beneficio de los viajeros.--El Sr. H. O. Jeffries ha presentado una instancia al Gobierno de Honduras, a fin de que se le conceda permiso para establecer
un muelle, aduana y población en Zacate Grande o en cualquier
lugar adecuado que el Gobierno designe. El muelle habrá de construirse en un punto donde puedan anclar lo3 vapores de gran calado.
Si se otorga la concesión, el peticionario se propone construir un camino de 12 metros de ancho entre la isla y la tierra fuma que habrá de
usarse como carretera y tranvía. Dicha petición ba sido aprobada
por el Presidente de la República, y sólo necesita ahora la sanción
del Congreso para que sea declarada e:fecti.va.--.Al hacer comentarios acerca del propósito del Gobierno de Honduras de establecer
una escuela de agricultura en El Toncontin, La Semana Ilustrada,
de Tegucigalpa, dice que si se funda una escuela enteramente moderna y bien montada, y se dirige de una manera práctica, dicha
institución revestirá mn,s importancia y será más beneficiosa para
la República que todas las escuelas profesionales que existen en la
actualidad en el país. El desarrollo de la industria agrícola en
Honduras, junto con la construcción de ferrocarriles y caminos
públicos que conduzcan a todas las regiones del país, habrá,n de contribuir de una manera incalculable al desarrollo do los inmensos
recursos agríco1as do la nación, toda vez que entonces los productos
que no $e introducen en los mercados locales pueden ser embarcados
pronta y :fácilmente y venderse donde más se necesiten o tengan
mayor demanda, sin que sea necesario correr el riesgo de gastar
toda la ganancia en el transporte.- - En la República de Honduras
hay más de 3,658 haciendas y estancias cultivadas, que representan
un íl.rea de 167,552 manzanas, equivalentes a 117,286 hectáreas,
15,400 hectáreas de las cuales se riegan de una m:1nera adecuada.
Se cultivan principalmente las plantas que producen fibras, bananos,
ca:fé, caña de azúcar, goma, cocos y cacao.- -En 1915 el cálculo
aproximado de la producción de artículos de primera. necesidad en
la República de Honduras :fué como sigue: Maíz, 2?28,445,000
libras; maicillo, 246,551,000 libras; frijoles, 140,312,000 libras; arro~,
32,526,000 libras; café, 38,601,000 libras; bananos, 6,069,379 racimos; yuca, 810,000,000 libras; y trigo, 8,606,000 libras. Los bana-

267

nos d~ Honduras proceden principalmente del Departamento de
Atlánt1da, Y algunas pequeñas cantidades del Departamento de
Cortés_ Y !as Islas de Bahía. La zona productora de ca:fé se encuentra pnnc1p~lmente en el Departamento de Santa Bárbara, en tanto
que apro:x1madamente la nntad de la producción de maíz se cultiva
en el Departamento
' propios
·
.
.de Copán . Cas1· t odos 1os terrenos
p~ra_ el cultivo del trigo que en la actualidad se utilizan en la Republic~ _se hallan e-i:i el Departamento de Ocotepeque, en tanto que
el .~mcillo se cultiva en el Departamento de Itibucá.--El Sr.
W1~mg Spencer, en~argado de negocios del Gobierno ele los Estados
Umdos ant~, el Gob1~rno de Honduras, el 26 de mayo de 1916 di6
en ~a _Lega~10n .Americana, en Tegucigalpa, un concierto sumamente
art1stico e mteresan~e, con l~ ~yuda de la Sra. Philips Davis y del Sr.
Harry Brown. A dicha delic10sa velada concurrieron 100 personas.

Ci Según anunc~a El Demócrata, periódico que se publica en la
ud~d de México, en la actualidad el Gobierno mexicano tiene 14
estaciones radiográficas funcionando. Se usan los sistemas Telef?n~en Y Clap~-Eastham. Por ahora se están construyendo las
sigmen~es estaciones: Cuatro instalaciones De Forest, situadas,
respectivamente, en Álamos, .Acapulco, Veracruz y Mérida; una sistema. Telefunken moderno, en Tuxpam, y una estación radiográfica
?special en Baco~hibampo, Estado de Sonora. El Gobierno se propone
":1-stalar 11 estaciones en lugares importantes de la República. Func1onar~n grandes estaci01~es desde Mazatlán y Guaymas y otras más
pequen~s desde G~ad~laJara, -~~nza~illo, San Blas y otros puntos.
El _Gobierno ~onstituci?nal p1d10 recientemente cinco grandes instalaci~nes y vanas portátiles a los Estados Unidos.- -El Gobierno de
México se propone abrir y explotar yacimientos de petróleo situados
en terrenos de la nación, en las _zonas petrolíferas de Tampico, Topila
~ Panuc?, con el fin de proporc10narles combustible a los :ferrocarriles
el Gobierno. _Se calcula que los :ferrocarriles del Estado consumen
unos 6,000 barriles de petróleo diarios.--Según informes publicados
~: la pre~sa, la Pl_aza de Toros, establecida en la ciudad de Chihuaa, ha s1~~ ofrecida a la Junta .Americana de misiones extranjeras
como un sitio adecuado para el Colegio Internacional que habrá de
ser traslada~o de G~~dalajara. Las varias sectas protestantes que
~cen tra~aJos de misioneros en México han asignado como territorio
operac10nes. a la Junta .Americana de Misiones Extranjeras los
tados de Chihuahua, Sonora, la Baja California y la parte septen-

¿

�268

LA UNIÓN PANAMERICANA.

trional de Sinaloa, cuya población total asciende, aproximadamente,
a 800,000 almas.- -Un decreto reciente del Poder Ejecutivo prescribe que eu la Ciudad de México se establezca una escuela de bibliotecarios y archiveros bajo la dirección del Profesor Agustín Loera
Chávez.-- El Gobierno Constitucional ha promulgado un decrito
por el cual las personas que hayan obtenido divorcios ~u~es &lt;le haberse declarado vigente la ley de divorcio del 29 de diciembre de
1914 tienen derecho a contraer nuevas alianzas matrimoniales.--El
' Jefe y Presidente Provisional ha expedido un decreto por el
Primer
cual se dispone que, a contar desde el 1° de jimio y hasta nueva or&lt;len,
se prohibe en la República la especulación en las monedas y ~illete.s
de banco.- -La Administración de Aduana de Mazatlán ha sido elevada a la categoria de segunda clase, y el número ele empleados de
aduana ahora llega a 90.- -En abril del corriente año la municipalidad de Torreón estableció nueve escuelas primarias . para
obreros dos de las cuales dan clases nocturnas. Se están hamendo
'
los mayores
esfuerzos a fin de conseguir que en estas escuelas se
matriculen el mayor número posible de analfabetos. El curso o
clase de inglés constituyo uno de los detalles de estos esta~lecimien~s
docentes que ha resultado ser muy popular.- -El Gobierno mexicano ha tomado medidas con el fin de estimular el cultivo del algodón
y el maiz, en la parte septentrional de México, sobre todo en l~ reg~ón
lagunera de Coahuila.- -Un reciente decreto del Poder EJecut1vo
modifica la ley del timbre, para que las ventas menores &lt;le 2? pesos
en oro mexicano, o su equivalente en papel moneda, sean clasifica~as
como transacciones al por menor.- -El Poder Ejecutivo ha expedido
un decreto exigiendo que el valor expresado en las facturas co~ula.res sea en la moneda del pais en que fueron expedidas. Se autoriza
a los cónsules para cobrar un 3 por ciento del valor de la factura, pero
en ningún caso se cobrará menos del equivalent~ a 1 peso oro
nacional.- -El gobernador &lt;lel Estado de Coahuila ha dad~ las
órdenes necesarias para que so establezcan escuelas en las regiones
mineras, agrícolas e industriales do aquella comuni~ad, o sea donde
haya más de 30 niños &lt;le edad propicia para concurrir a las escuelas,
y que no hayan tenido elementos de edu~a~ión.- -U? decr~to del
Ejecutivo dispone que, a contar del 1° ele Julio del corriente ano, las
contribuciones de minas habrán de ser pagadas en moneda de oro
mexicana.- -Con el fin de distribuir, de una manera equitativa. el
algodón en rama que México ha producido, la mayor parte del cual
procede de la región lagunera, el Gobierno se propone prove~r la
cantidad suficiente a las fábricas del pais para que puedan contmuar
funcionando.- -El Gobierno Provisional ha concedido una pr6r_rog~
para la revalidación de las patentes que. fueron expedidas baJO
régimen de Huerta, hasta el 30 de septiembre de 1916.

En el primer trimestre ele 1916 los ingresos o renta de aduana de
la Repú?lica de Nicaragua ascendieron a $220,868, contra $172, 133,
durante igual p~ríodo de tiempo de 1915, o sea un aumento de $48,735
en 1916. Los mgresos, por meses, en 1916, durante el citado trimestre, fueron como sigue: Enero, $72,516; febrero, $60,248; y marzo
~8,104, en tanto que las rentas durante igual período do 1915 aseen~
dier?n a $45,?65 en enero, $59,460 en febrero, y $67,608 en marzo.-~
Se~u:1 anuncia el Bluefiel?8 American, la Eden Mining Company está
rec~biendo una gr~n cantidad de maquinaria que pidió a los Estados
Umdos, "! espera mstaiarla toda en las obras u hornos de reducción
q.ue funcionarán dentro ele posos meses. El Sr. J. L. Phillips, super~n~endente ge~eral ~e la compañía, hace poco tiempo que hizo un
vrn,J e de negoc10s a Filadelfia, y dice que en todas las secciones de la
compañía en Nicaragua se está desplegando una notable actividad
~ que la cuestió:1 d~l transporte costanero y fluvial, que hasta ahora h~
s1~lo bastante difícil, se está resolviendo mediante el aumento de medios de transporte que en la actualidad resulta posible por el hecho de
q~e en los ríos hay más profundidad durnnte la estación de las lluvias.- . - Entre los prin.cipales aserraderos que existen en la costa del
Atlántico de la República, figuran los siguientes: El aserradero de la
Cukra Company, el. aserradero de la Port Perlas Company y el gran
aserradero osta?lec1do en Sc~ooner Cay, perten~cicnte a la Compañía
Belanguer, debidamente reg1strado.-- El Gobierno ele Nicaragua ha
nombr~do al Senador J. Leopoldo Salazar para. que visite la Costa del
Alt~nt1co de la República, a fin de que haga investigaciones, oiga las
q~eJas que se le den, y presente un informe detal1ado sobre la industria. de bananos de aquella región, con el fin de establecer allí un estado
de cosas que resulte equitativo y satisfactorio tanto para los agricultores como para los compradores.-'-En el mes de junio del corriente
año enBlue~~lds se abrió al público una escuela nocturna municipal. Esta
escuela la dirige el Proíesor John Bravo, del Colegio de Cristóbal Colón,
Ycomenzó sus cursos con unos 50 alumnos de ambos sexos.- -Se()'ún
~uncían los periódicos de Managua, a principios de junio del t&gt;cornente año la Cámara de Diputados del Congreso de Nicaragua ratificó el contrato pa_ra la ?onstrucción de un ferrocarril con banqueros
de Nu~va York, lmea ferrea que se extenderá por toda la costa del
Atlántico. El contrato, ya aprobado, ha sido sometido a la consider~ción del Sonado.-- Uno. compafi.ía colonizadora de los Estados
Um~os, represe¡itada por el Sr. S. S. Wright, residente en Cedar
Rap1ds, Estado de Iowa, ha comprado una gran extensión de terrenos en el distrito de Laguna de Perlas de la costa del Altántico, los
269

�PANAMÁ.

270

271

LA UNIÓN PANAMERICANA.

cuales la compañía se propone vender a los colonos, en pequeños
lotes, a plazos convenientes y precios módicos. Los periódicos anuncian que el Sr. Emil Brautigam, residente en Bluefi.elds, ha sido nombrado representante de la compañía en la costa del Atlántico de
Nicaragua. Esta compañía ha hecho detenidas investigaciones en
varias haciendas y regiones en diferentes partes de Centro América y,
finalmente, ha escogido los terrenos que se hallan en la Costa Oriental
de la República.--Según anuncia La Voz del Atlántico, semanario
que se publica en Bluefields, la construcción del Ferrocarril de la
Laguna de Perlas que se extiende a lo largo de la Costa del Atlántico
de la República, se está activando mucho. En la actualidad hay en
operación 15 millas de esta línea, habiéndose terminado unas 40
millas de lecho de vía, las cuales están ya listas para colocar los
durmientes y rieles.--Hace poco tiempo que una razón social de
Chicago inspeccionó los lugares de la pesca de esponjas en Mosquito
Cays a una distancia de 30 millas, aproximadamente, al sudeste del
Cabo Gracias a Dios. El perito que hizo la inspección opina que en
el referido lugar no se encontraban esponjas bastante grandes ni en
suficiente cantidad para justificar su embarque, sobre todo teniendo
en cuenta el estado actual del mercado de Nueva York.--La Compañía de la Mina Concordia, situada en l.a Costa del. Atl~ntico de
Nicaragua, ha pedido a los Estados Undios la maqumaria que se
requiere para instalar una planta para el procedimiento al cianuro,
La compañía se propone continuar beneficiando los minerales que
obtiene de las vetas superficiales de dicha pertenencia minera.-El
Obi&lt;;po Hamilton, de la iglesia moroviana, acom~a~ado por el ~eve·
rendo Guido Grossmann, recientemente hizo un viaJe de mspecc1ón a
las varias misiones de la expresada secta religiosa, establecidas en la.
Costa del Atlántico de la República.

PANAMÁ
...
......
En el Valle de Trinidad, en las riberas del Lago Gatún, se ha.
establecido una colonia agrícola de 42 americanos que tienen mucha.
experiencia en la materia, quienes han constituído una sociedad
anónima, y se proponen cultivar 100,000 acres de terr~nos altos.
El Sr. L. S. Meyer, administrador de la colonia, anuncia q~e los
colonos cultivarán los terrenos con sus propias manos y que piensan
hacerse ciudadanos de Panamá. Ya se ha instalado un aserradero
en una parte de los terrenos, donde abunda mucho la madera de
construcción, el cual está funcionando en la actualidad. Por ahora.
los colonos viven en humildes chozas provisionales, pero dent:o de
poco tiempo piensan construir viviendas de carácter más sólido Y

permanente y aumentar el número ele colonos hasta 100. Se han
hecho gestiones ant~, el Gobierno ?e Panamá con el fin de explotar
una part.e de la reg10n que se extiende entre el Lago Gatún y los
Rios Indios y Cocle, por el lado del Atlántico del istmo. Los colonos
usan una lancha de motor de gasolina para los fines del transporte y
para. desarrollar o~ros plan~s.--Los datos estadísticos que ha propor~,10nado la Um·t,ed Frmt Company demuestran que dicha corporac10n en su Secc10n de Bocas, de Panamá, ha sembrado 114,921
matas de cacao, que en la última cosecha produjeron 1,841,000 mazorcas. Una parte de la finca de Changuínola, que hace algunos años
estaba. sembrada de c~c~o, empieza ahora a dar producto, y en la
actualidad cerca de Chinquí Grande se están sembrando 500 acres
tle cac~o. Dícese que d~ntro de poco tiempo se construirá y empezará
a func1?nar, en la Sección de Bocás, una planta completa para el
tratamiento del cacao por un procedimiento de desecación al vacío y
otros elementos modernos.--Los manantiales termales situados
cerca de Calobe, en las montañas de VeraO"uas por más que no son
de fácil acceso y actualmente carecen, ade~ás'. de hoteles modernos
y otras comodidades, son muy populares a causa del carácter medicinal de sus aguas, siendo así que los habitantes de las Provincias de
Veraguas, Cocle y Los Santos que padecen de reumatismo fiebres
'
'
enfermedades venéreas y cutáneas concurren constantemente a ellos.
Los manantiales calientes que hay en Chame, Provincia de Panamá
Y los de Chiriquí, también son famo&amp;os, aunque no tan concurrido~
como los de Calobe.--El Sr. Luis Martinelli, súbdito italiano, que
posee terrenos que contienen maderas de construcción y explota un
aserradero en San Lorenzo, Provincia de Vera!!Uas recientemente
vendió 12,000 pies de tozas de caoba aserradas. Los ;edidos de tozas
de caoba de Pan~má que hacen constantemente los Estados Unidos y
Europa son tan importantes que los aserraderos de la República no
han podido llenarlos con la prontitud deseada. Además de caoba
la región &lt;le San Lorenzo contiene roble, guayacán, níspero ;
cedr?.--La Asociación d.e Comercio de Panamá ha pedido al
Gobierno panameño que anule las licencias existentes para comprar
en las comisa~í~s de la Zona del Canal, y que en lo sucesivo deniegue
todas las solicitudes que se hagan para obtener esta preITogativa
fundándose en que el sistema actual da lugar a injustos favoritis~
mos.--Hace algún tiempo que la prensa de Panamá viene tratando
con calor la conveniencia de establecer, por razones sanitarias, en
la Capital nacional una planta de incineración de desperdicios.
La solución de este problema corresponde a la jurisdicción del
Congreso.--El Ejército de Salvación ha obtenido un nuevo salón
en Bocas del Toro, habiéndose levantado los fondos por medio de
subscripciones y cuotas que se han recogido a solicitud de miembros
de dicha conocida corporación en Panamá.-.'3egún un informe

�.-

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272

PERÚ.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

presentado por el Cónsul General Snyder, en 1914 el valor de las
importaciones de bebidas alcohólicas de todas clases a la República
de Panamá ascendió a $73,232, de los cuales $40,550 representaron
el vw.or del vino tinto, y $28,370 valor de whisky.

Casi todas las naranjas que importa la República Argentina proceden del Paraguay. Por ejemplo, en 1913 el Paraguay exportó a
la Argentina 145,043,000 naranjas, que fueron valuadas en 213,~37
pesos en oro argentino. En 1914 y 1915 la República Argentma
importó naranjas-principalmente del Paraguay- cuyo valor ascendió a 244,601 y 345,640 pesos en oro, respectivamente. En 1915,
además del importante transporte fluvial de naranjas del Paraguay
a Buenos Aires y a los puertos intermedios, los ferrocarriles emplearon
unos 1,000 carros para el transporte de esta deliciosa fruta a la
Argentina. La calidad y el tamafio de las naranjas del Para~uay
reunen las condiciones que se desean en los mercados argentmos,
debiendo agregarse que los terrenos de la República del Pa~aguay
producen la expresada fruta en cantidades suficientes para satisfacer
la creciente demanda del comercio de exportación, quedando una
cantidad suficiente para. el consumo doméstico.-- El Ministerio de
Relaciones Exteriores del Paraguay ha recibido un informe muy
encomiástico de la capital del Uruguay, relativo a los estudiantes
paraguayos que en la actualidad estudian en Montevideo, en el cual
se citan su diligencia, excelente conducta y el progreso que hace~
en sus estudios. Estos estudiantes fueron enviados a la. metrópoli
uruguaya para hacer estudios en las escuelas normales, de agricult~ra
y de otros ramos, de la Re~ública.- -E~ Diario de Asu~ción ~u?hcó
recientemente un extenso mforme del Director del Jardm Botanico Y
Zoológico del Gobierno del Paraguay, establecido en Trinidad, e~ las
márgenes del Río Paraguay, en las inmediaciones de la ca~ital. J?icho
informe comprende el año de 1915, durante el cual se mtrodu1eron
varias importantes mejoras en los edificios, terrenos y elementos del
jardín. En este lugar funciona una escuela de agricult~ra, donde
los alumnos se preparan para. los trabajos teóricos y prácticos en las
c,ranjas y haciendas de la República. Todos estos trabajos se llevan
: cabo bajo la acertada dirección del Dr. Fiebrig. Ya se han trazado
los planos para dotar al jardín del Río Paraguay de un puerto
suficientemente amplio para facilitar las operaciones de l~ cxpr.esade.
institu~ión,. y en la actualidad se está tomando en. cons1d~rac1ón
convemencrn de llevar a cabo esta obra.- -La Sociedad T1pográfi

!:

273

del Paraguay está redactando un folleto que contiene una historia de
· la imprenta en el paí'&gt;, desde la época en que fué instalada la primera
prensa, enumerándose-hasta donde ha sido posible- los libros y
folletos que se han publicado en el Paraguay hasta la presente fecha
y, además, contiene una lista de los establecimientos que se han
ocupado en la industria tipográfica de la República hasta el año de
1916.--La prensa de Asunción anuncia que cada vez hay mayor
confianza en las transacciones comerciales de la Capital Federal, y
que ya se echa de ver una mejora general en el estado de los negocios
en todos los ámbitos de la República. En Asunción se están construyendo muchos nuevos edificios; el Gobierno está pavimentando
las calles y los suburbios se extienden de año en año. Dícese que en
todos los ramos comerciales e industriales se hacen buenos negocios
y que el porvenir de la industria agrícola y de la ganadería jamás ha
sido más halagüeño en la República del Paraguay.--Se ha presentado un proyecto de ley al Congreso que dispone la construcción de
una penitenciaria y cárcel para mujeres que, según anuncian los
periódicos, es probable que merezca la aprobación del Congreso.-La prensa anuncia que el Presidente de la República pronto publicará un decreto para reglamentar las operaciones de las estaciones
radiográficas de la República, en tiempo de guerra.--Recientemente se embarcaron 1,300 afiojos del puerto de Trinidad con destino
e. la República Argentina.- -Los experimentos que se han hecho
con el cemento del país, en Asunción, dieron resultados sumamente
satisfactorios y demostraron que en la República del Paraguay puede
fabricarse un cemento como el de Portland, rle excelente calidad, el
cual puede venderse en el mercado a un precio más bajo que el
producto importado.- -El día 14 de mayo la República del Paraguay celebró el centésimo quinto aniversario de su independencia.-Los jefes del Partido Radical han celebrado varias reuniones en
Asunción con el fin de discutir la conveniencia de establecer un
nuevo periódico en la capital federal.

Por decreto ejecutivo de 5 de junio próximo pasado se organizó,
bajo la presidencia del Ministro de Hacienda, una comisión compuesta del alcalde de Lima, el presidente de la cámara de comercio
de la misma ciudad, el Director de Aduanas y Contribuciones, el
gerente de la Compañía Recaudadora de Impuestos, el de la Compañía Salinera del Perú, el presidente de la Confederación de Artesanos Unión Universal, el de la Asamblea de Sociedades Unidas, el

�274

REPÚBLICA DOMINICANA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de la Confederación General de Trabajadores y el Visitador de Hacienda, que actuará como secretari~, para qu~ se enc~i:gtte de proponer los medios conducentes a estunular la impo~tacion y la p~oducción nacional de los artículos de primera necesidad; de estudiar
las medidas necesarias para asegttrar la provisión de subsistencias y
de arbitrar los medios que conduzcan a obtener precios de venta
equitativos de los víveres, proponiendo al Gobierno las. providencias
que deba dictar en resguardo del consumo de los m1s11:1~s.--En
virtud de un decreto preaidencial reciente, sólo se permitirá lq. ex·
portación de barras, cementos, matas y en general de los pro~uctos
que contengan plata, cuando se hallen amparados por u~ ~ertdicado
de procedencia, expedido por el ingeniero del e_stablecuniento metalúrgico, visado por el jefe de la empresa respectiva, en el que constará la mina de donde proceden los metales, así como el lugar donde
se realizó la fundición o la lexiviación. El Gobierno se reserva el
derecho de dictar las providencias que juzgtte necesarias para comprobar la exactitud de las declaraciones.-.-La e~pr~~ del Ferro·
carril de Pimentel a Pomalca ha obtemdo autorizac10n del Gobierno mediante ciertas condiciones, para establecer el tráfico provision~l de pasajeros y de carga en la sección construída de la línea.
La velocidad máxima de los trenes será de 30 kilómetroa por hora
entre Pimentel y Chiclayo, y de 20 kilómetros entre Chiclayo Y
Pomalca.- -El Poder Ejecutivo aprobó un convenio celebrado el
22 de mayo último entre el Ministro de Hacienda y los Bancos del
Perú y Londres, Italiano, Internacional del Perú, .Popular del Perú,
Alemán Trasatlántico, y Caja de Ahorros de Lima, con~tante de
tres cláusulas en virtud del cual el Gobierno Nacional can3eará a la
par por moneda de oro, el importe de las amortizacione~ del préstamo
de 500 000 libras peruanas en cheques circulares y del impuesto de 3
por ci~nto que conforme a la ley debe~ abonar ~ichas instituciones;
y los Bancos y Caja de Ahorros de Lima se obligan a aumentar_ la
garantía en oro de la emisión de cheques circul~r?s, en la proporción
de las sumas canjeadas.- -La Compañia Adffillllstradora del Guano
ha decretado un dividendo de 25 centavos por acción, correspondiente al segundo semestre del año 1915.--Por decreto presi~encial
de 24 de mayo próximo pasado, se convoca al Congreso Nacional a
sesiones ordinarias para el 28 de julio del corriente año.-El
Gobierno Nacional ha iniciado una activa campaña para la propagación y fomento del cultivo del trigo en diversas zon~s de la República, votando con ese objeto la suma de 3,000 libras pe~anas.-- El Exmo. Sr. Don Jos_é Pardo, Presidente de la_R~pú~lica
ha sido condecorado por el Gobierno de Venezuela con la ms1gma de
busto del libertador de primera clase, y con la de segunda clas~, el
Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Don Enrique de la Riva-

1

275

Agüero.- -El Poder Ejecutivo ha decretado que se efectúen las
elecciones municipales en toda la República en el plazo determinado
por la ley, así es que se llevarán a cabo en el mes de diciembre próximo, teniendo que instalarse los nuevos concejales el 1° de enero de
1917.--El Ministerio de Hacienda ha dictado una resolución en
virtud de la cual se crea la inspección de inventarios de sucesiones
afectas por el respectivo impuesto, que según la nueva ley de herencias, ya no es del resorte de las juntas departamentales.--El Banco
del Perú y Londres ha elevado a la suma de 198,433, en oro libras
peruanas, la garantia que le corresponde por la emisión de cheques
circulares.- -El día 16 de mayo último fué inaugurado con imponentes ceremonias en la ciudad del Cuzco, un monumento al héroe
cuzqueño Comandante Ladislao Espinar, muerto en la guerra de
1879. Al acto asistieron las autoridades, las instituciones locales y
los colegios y escuelas de ambos sexos, todos los cuales marcharon
en una procesión civica que partió del Parque Espinar y terminó en
la Plaza de Armas de esa ciudad. El Gobierno Nacional declaró
feriado para el Cuzco el citado día 16 de mayo en que se inaugttró
el monumento.--El Gobierno ha decretado que se establezca el
tiro escolar en los colegios nacionales y particulares de enseñanza
media.--La prensa de Lima anuncia que el Gobierno ha recibido
noticia oficial del directorio de la Compañía Danesa de Vapores, del
establecimiento de una línea directa de vapores entre Copenhagtte
y El Callao. Los viajes serán mensuales, alternándose las vías de
Magallanes y Panamá.--El Concejo Provincial del Cuzco ha
acordado patrocinar la erección de un monumento al insigne historiaclor cuzqueño Garcilaso de la Vega en la Plaza del Regocijo, cuya
primera piedra se colocará en las próximas :fiestas de la independencia
nacional.

Por decreto ejecutivo de 10 de abril último, se aprueba un contrato
firmado el 7 del mismo mes entre el Sr. Jacinto B. Peynado, Secretario
de Justicia e Instrucción Pública, y el Sr. Jaime Sánchez, vecino de
Santo Domingo, para continuar la recopilación, impresión y publicación, por cuenta del Gobierno, de todas las leyes, resoluciones y
decretos dictados por los Poderes Legislativo y Ejecutivo de la
República, desde el día 17 de diciembre del año 1899 hasta el año 1915.
' En diciembre de 1899 se interrumpió la publicación oficial de dichas
leyes y decretos en tomos, así es que la terminación de la obra será

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

de mucha utilidad para los interesados en el progreso y adelanto del
país. Según el contrato de referencia, el Sr. Sánchez puede también
hacer imprimir por su cuenta en un solo volumen las leyes principales
que juzgue conveniente para poner a la venta.--El Sr. L. Pardo,
ciudadano danés, ha denunciado el descubrimiento de yacimientos de
minerales que contienen cobre, hierro y plata, en terrenos ubicados
en la común de San Cristóbal de la Provincia de Santo Domingo.
Los limites de la denuncia de referencia, fueron publicados en detalle
en la Gaceta Oficial de Santo Domingo de fecha 26 de abril del
corriente año. Dicha publicación da cuenta también de la denuncia
que hizo el Sr. Manuel del Monte de unos yacimientos de la misma
clase ubicados en diversos puntos de la expresada Provincia.-El Sr. Roberto L. Despradel, de Puerto Plata, obtuvo recientemente
el grado de maestro normal en los exámenes extraordinarios que se
celebraron recientemente en la Escuela Normal Teórica de la ciudad
de Santiago de los Cáballeros.--En la planta baja del Palacio
Municipal que se construye actualmente en la ciudad de Santo
Domingo se instaló el 9 de junio último una oficina de vacunación
municipal a cargo del Dr. Pedro A. de Marchena, médico de sanidad,
y de los Drs. Rodolfo y Barón Coiscou y Mario E . Mazara.-El Banco Real del Canadá, que según informes recientes, tiene un
capital pagado y fondos de reserva que ascienden a $24,992,000
y un activo total de $214,000,000, ha establecido una sucursal en la
ciudad de Santiago de los Caballeros. Fuero de las oficinas de
negocios generales, dicha sucursal ha abierto una caja de ahorros
donde se puede depo':litar desde $1 hasta la suma que se desee.-El Gobierno Nacional ha autorizado y puesto en circulación en todo
el territorio de la República una nueva emisión de estampillas consistente en 40,000,000 de estampillas de color amarillo de un cuarto
de centavo, y 50,000 color rojo de la denominación ele 1 centavo.En uso de las facultades que confiere la Ley de Sanidad vigente, la
Junta Superior del Ramo en la República ha resuelto proceder a la
vacunación de todos los habitantes del país en virtud de lo establecido
en el artículo 69 de dicha ley. La vacmlación se efectuará de
acuerdo con un plan ele defell':la contra la viruela sometido por la
junta al Poder Ejecutivo, y con las ordenanzas que serán dictadas al
efecto tan pronto como le llegue a la junta el vi.rus vacuno que
pidió al extranjero.--El día 12 de mayo último el Ferrocarril
Central Dominicano puso en vigor una nueva tarifa para el transporte
de campeche desde todos los puntos ele su línea hasta Puerto Plata.
Los fletes varían desde $6 por cada tonelada ele 1,000 kilos desde
Bajabonico que es la estación más cercana a Puerto Plata hasta.
$8.50 por igual cantidad desde Moca que es la estación más lejana
del expresado puerto.

El presupuesto general de ingresos y egresos del Gobierno del Uruguay correspondiente al año económico de 1916-17, calcula los ingresos en 29,086,428 pesos, y los egresos en 29 406 445 pesos quedan~o ~sí un défic~t de 320,017 pesos. Los egr~sos ~e compo~en de
l~s sigmentes part1~las: Po&lt;ler Legislativo, 706,812 pesos; Presidencia, .69,244; Interior, 3,277,982; Relaciones Exteriores, 511,735;
Ilacien~a, 2,~04,2;8;_ Instrucción Pública, 3,276,972; Industrias,
848,39~, ~~rns Publicas, 1,376,500; Guerra y M.arina, 5,185,549;
poder Juchcial, 3_83,712; deuda pública, 8,506,349; diversos créditos,
797 ,672; Y pensione-;, etc., 2,361,277. Las principales partidas de
renta c~lculada son las siguientes: Derechos de aduami, 12,500,000
pesos; impuestos sobre la propiedad o contribución inmobiliaria
4,160,000; e~ impuesto sobre licenci~s, 1,600,000; impuesto sobr~
el, ~lcohol, ~o~foros, cerveza, tabaco, azúcar, vinos, bebidas alcoh~_licas, ~echcmas, ganado en pie y herencias, 3,890,000, y contribucion de timbres o sellos, y otras, 7,376,428.- -El Gobierno ha presentado un proyecto de ley al Congreso para moilificar el sistema
a~t~al de ensefianza secundaria y preparatoria. La enseñanza se
d:v1de en dos perío~os .º grados, a saber, un curso general de cuatro
anos, Y uno de amp~ac1ón de dos años. En el primer período se concederá la preferencia al estudio de las ciencias naturales, idiomas
. modernos, agronomía y teneduría de libros, en tanto que en el
segundo períocl~ se consagr~rá atención a temas especiales que no
están comprendidos en el pruner período.- -El reglamento consular
so~re el comercio exterior enmendado, del Gobierno del Uruguay,
exige que en las listas &lt;le flete se exprese la clase y el nombre dél
b~que, nombre del capitán, bandera del buque, tonelaje registrado,
numero total ele tonelada~ de carga para cada puerto de la República,
n~mbre del puerto. d? salida y del puerto de destino en la República,
numero del co~ocimiento, marcas, enumeración y número ele pacas,
clase y conterudo, peso bruto o medida, según sea el caso, nombres
de los embarcadores o exportadores y coll'&gt;ignatarios, y el valor decl~rado de las mercancías en papel moneda del Uruguay, en conforInldad con los respectivos conocimientos o certificados del lugar de
donde procedan las mercancías.- -La Exposición Anual de Ganadería se abrió el 25 de agosto de 1916, bajo los auspicios de la Asociación
Rural del Uruguay. Se han tomado todas las medidas posibles a fin
de que esta exposición resulte una de las mejores de su clase que
hasta ahora se han celebrado en l a Capital Nacional. Se introducirán mejoras de carácter permanente en los terrenos de la expo277

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

sición, puesto que la expresada Asociación Rural se propone re~lizar,
en fecha cercana, otra exposición de ganaderia, pero mternac10nal,
en Montevideo.- -El Presidente de la República ha enviado un menrecomendando que se vote una asignación de 18,000
saje al ConITTeso
O
pesos para proveer de agua potable a la población de Lacaz~.-En el Congreso ha sido presentado un proyecto de ley autonzando
que se establezca una escuela nacional de pintura y escultura. En
esta escuela se darán clases, gratis, de dibujo, pintura, grabados,
escultura y arquitectura, proponiéndose mantener cursos populares
con el fin de estimular la cultura artistica. Dícese que una vez que
la escuela haya empezado a funcionar, se suspenderá la subvenció~
que en la actualidad el Gobierno concede a las escuelas de arte part1culares.- -El Gobierno del Uruguay ha celebrado un contrato con
el Sr. Ángel Zanelli, escultor italiano, para efectuar la erección de un
monumento en Montevideo, en honor del patriota uruguayo José G.
Artigas. E~te monumento será construido con aneglo a los cl~seños
presentados por el escultor en un concurso, Y_ habrá_ de te:m~arlo
dentro de tres años.--El 25 de mayo del comente ano la Biblioteca
Nacional de Montevideo celebró el primer centenario de su existencia.--La Campaña, periódico de la tarde, que se publica en la
ciudad de Artigas, aconseja el cultivo del tabaco en aquel depar~amento, cuyo suelo dícese que puede producir una rama de supenor
calidad y sabor.--En 1915 los ingresos de las obras de agua potable
de Montevideo ascendieron a .í:120,493.

El 29 de mayo próximo pasado fué electo por el Congreso Nacional
Arzobispo de Caracas y Venezuela el Pbro. Dr. Felipe R:incón G?nzález cura de San Cristóbal. Este nombramiento ha sido acogido
con ~eneral beneplácito por el pueblo venezolano.--La junta
directiva de la Compañia de Navegación Fluvial y Costanera de
Venezuela convocó a los accionistas de esa compañía a una asamblea.
general extraordinaria a mediados de mayo próximo pasado con el
objeto de obtener su aprobación para la emisión ~e bonos por valor
de 800,000 bolívares con la garantia de las propiedades de la compañia, suma que se destinará a la compra de t:es vapores para el
servicio de la empresa.--De acuerdo con lo dispuesto po~ ~a ley,
los estatutos y reglamentos, la Academia Nacional de Medi~ma de
Caracas ha declarado abierto el certamen anual correspondiente al
año de 1915 para optar el premio Vargas que consiste,e~ una medalla.
de oro y 1,000 bolívares en efectivo. Con el proposito de ofrecer

279

VENEZUELA.

mn,yores facilidades a los concurrentes, la Academia ha propuesto
tres temas diferentes, a saber: kalazar, bariberi, carates. El premio
se adjudicará al autor del trabajo más completo que se presente al
certamen sobre uno cualquiera de dichos temas.--El 30 de abril
próximo pasado principió sus trabajos la Comisión Organizadora del
Segundo Congreso Venezolano de Medicina que se celebrará en el
corriente año, pues esa fecha fué la fijada para el recibimiento de los
cuestionarios que la comisión envió a todos los médicos de la Repúblic.a el 15 de noviembre del año pasado.--La prensa venezolana
comenta con entusiasmo la noticia de que una compañía extranjera
dió comienzo a la exploración de los terrenos para la explotación de
los yacimientos de carbonato de magnesia que existen en el municipio
Lares del Estado de Mérida.--A principios d~ mayo último quedaron terminadas las obras de reparación del dique de Ciudad Bol.ívar
que, al este de la ciudad, pone valla a las aguas del Orinoco. Esta
obra pone a cubierto de futuras inundaciones la parte oriental de
la población.--Según noticias periodísticas, los Srs. Valencia y
Modiano, de Porlamar, I sla de Margarita, han pedido a Nueva York
una famosa desmotadora de algodón con el propósito de instalarla en
esa localidad para beneficiar todo el algodón que se produce en la
isla. También se proponen los empresarios establecer el cultivo del
algodón en gran escala en teITenos que han comprado en San Antonio,
a cuyo efecto perforarán algunos pozos artesianos para el riego de las
plantaciones.--El Ministerio de Instrucción Pública del Perú ha
comunicado al Gobierno de Venezuela que los jóvenes venezolanos
Guillermo Machado Morales y Rafael Figuoredo Herrera, quienc
ocupan beca&amp; en la Escuela de Ingenieros de Minas de Lima, han sido
aprobados en el quinto año de la sección de minas y que muy pronto
les será expedido el diploma de ingenieros de minas.--A mediados
de marzo último zarpó del puerto de Tucacas con destino a Nueva
York el vapor holandés Luna con un cargamento de 857,500 kilogramos &lt;le mineral de cobre valuados en 88,625 bolívares ele propiedad
de la SouthAmerican Copper Syndicate.--El Consejo de Ministros
acordó que, conforme al contrato que tiene celebrado el Sr. J. P.
Cuéllar con el Ejecutivo, sólo él o sus representantes o causahabientes
pueden exportar por las aduanas de la República el producto llamado chicle que se extrae del pendare.--En las dos primeras
semanas de mayo, el Presidente electo de la República, General Juan
Vicente Gómez, inauguró al servicio público dos magnificas carreteras;
una que, reconiendo un trayecto de 50 kilómetros, pone en comunicación directa con el centro industrial y comercial de Caracas la
extensa región productora situada al oriente, hasta Guatire; y otra
que, partiendo de Maracay y salvando una distancia de 59 kilómetros, va hasta Ocumare de la Costa, proporcionando puerto mari-

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LA UNIÓN PANAMERICANA,

timo a una extensa comarca del centro y de los llanos de Venezuela.
A este respecto, El Universal de Caracas dice que estas obras van a
cumplir una función industrial y comercial de las más extensas, si
se considera la magnitud de las producciones agricolas de las regiones
que recorren y el consiguiente activo tráfico mercantil a que van a
servir de cauce, cómodo fácil y barato.--También inauguró el
Presidente durante el período citado el central azucarero del Tacarigua, situado a oriUas del Lago de Valencia, y la nueva planta électrica
que provee de luz a la ciudad de Maracay y que da fuerza a varias
empresas fabriles de gran importancia de la localidad.--Según la
última memoria del :Ministerio de Obras Públicas, se trabaja con
gran actividad en la construcción y reparación de las siguientes
carreteras : Central del Táchira, de Caracas a La Guaira, de Caracas
a Charallave, de Villa de Cura a San Juan de los Morros y Calabozo,
de Caracas a Valencia, de Puerto Cabello a San Felipe, de Cumaná a
Cumanacoa, de Cumarebo a la Vela, de La Guaira a Macuto, en las
del Estado Carabobo, en la que conduce a la Escuela :Militar de
Caracas, en la del Distrito Monagas del Estado Guásimo, y en el
Camino del Llanoentre los E stados ·Apure y Táchira. También se
activa la construcción del cable aéreo de Carúpano y del de Valencia
a Nirgua.

C,;i;i;~~~r.~Pl{:f.S!TAN'ITS Df. LO$''ª"'".,'·""ª

I:.jTADOS UNIDOS EN LAS ~flff,;::::;:;¡¡¡,ii~
l{LPÚBUtA.3 LATINO-AMt:.10 CANAS

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS y PLENIPOTENCIARIOS

. .... .. .... · · · FREDERIC J. STIMSON, Buenos Aires.
Argentma
Brasil.. ............... Enwrn Y. MoRGAN, Rio de Janeiro.
Chile .................. J. H. SHEA, Santiago. 1
México ................ HENRY P. FLETCHER, México, D. F.1
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia............... JOHN D. O'REAR, La Paz.
Colombia..... .. ...... . THADDEUS A. THOMSON' Bogotá.
Costa Rica ............. EDWARD J. HALE, San José.
Cuba . . ... ... ....... .. \\"ILLIAM E. GoNzALES, Habana.
Ecuador .............. CHARLES S. RARTMAN, Quito.

•

El Salvador ........... BOAS W. Lmw, San Salvador .
Guatemala ...... . ..... WILLIAM H . LEA rnLL, Guatemala.
. ................. A · BAILLY-BLANCHARD, Port-au-Prince.
Haití.
Honduras. ............ JoHN Ewrno, Tegucigalpa .

.,.T.
n1caragu a ... · · · · · · · · · BENJAMIN L. JEFFERSON, Managua.
Panamá ............ ... '\ÍILLIAM J. PRICE, Panamá.
Paraguay .............. DANIEL F. )looNEY, Asunción.
Perú .................. BENTON McMILLIN, Lima.
RepúblicaDominicana. W. W. RussELL, Santo Domingo.
Uruguay .. ........... ROBERT E. JEFFERY, Montevideo.
McGoonwrn, Carácas.
, _enezue1a ....... ·· .. · . nRESTON
.1.
ENCARGADO DE NEGOC I OS

Chile . ........ ........ GEORGE T. SuMMERLIN, Santiago.
•Nombrado.

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                  <text>Publicación que divulga y difunde la cultura del libro. También contiene textos didácticos sobre los diversos procesos de trabajo en la Biblioteca Nacional de México: adquisiciones, catalogación, desarrollo de sistemas de información, preservación analógica y digital, normatividad bibliográfica, etcétera.</text>
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                <text>Boletín oficial del organismo La Unión Panamericana, institución internacional conformada por las veintiuna Repúblicas americanas. Dedicada a fomentar las relaciones intelectuales, comerciales y económicas entre esas naciones.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>I

I

UNION INTERNACIONAL DE LAS REPUBLICAS AMERICANAS

UNIÓN
PANAMERICANA
SEPTI:E;MBRE

1916

SECCIÓN ESPArfOLA

CALLES DIEZ Y SIETE Y B NOROESTE, WASHINGTON, D. C., U. S. A.
DIRECCIÓN CABLEGRÁFICA, OFICINA Y BOLETÍN • • · PAU, WASHINGTON

��,

1 N

D

1 CE.
Página.

Notas Panamericanas................ . ................ ......... ............

281

Devolución de visita al Brasil-Estatua de Bol!var para el CEntral Park de Nueva YorkNuevas actividades del antiguo Ministro Peruano Sr. Pezet-Acuerdo dictado por la
Asociación de Banqueros de Misouri-Medalla de Suficiencia General-Fallecimiento del
Sr. L. B. Porter, viajero y periodista-Interés de las damas por el Panamericanismo.

UNIÓN

Alimento de los Dioses.............. ..... .. ............ . ..................
El Descenso del Rfo Gy-Paran4.. ................................. . . .. .....
La Agricultura de la Argentina......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nuevo Rival del Yute en Cuba ............. __ ................... . ..........
El Monumento Americano mlis Antiguo de Fecha Cierta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Personalidades Conspicuas en Asuntos Panamericanos........ .. . . . . . . . . . . . . .
La Restauracilln de la Europa.. .... .................. ....... . . . . . . . . . . . . . . . . .
Miscel4nea......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PANAMERICANA

•uaoutE.cToa

293
306
315
322
328
332
337
342

Escultores de las Américas-Los Parques Nacionales de los Estados Unidos: Yello'llstonrLacapacidad para la música-El desarrollo de las fotogral1as rn plrna luz-Invrntos rrcifntcs.

Rep1iblica Argentina. .................. .... .................... .. ....... .. ..

381

Monumento de la colonia espatlola-Presupuesto de agricultura-Cosechas de trigo-Venta
de terrenos-Exposición avícola-Torre-reloj en Buenos Aires- Dique nivelador-Velada
en honor de Rubén DarlO-COncurso entre cultivadores de malz-Exposición Internacional
de Ganaderla-Exposición ganadera, agrlcola e industrial-Presupursto de instruccitn
pública- La Biblioteca Argentina-El Ferrocarril CEntral Argrntino--lnt(rcambio comercial
con Espafla-Exportación de cueros vacunos-Importación de mrrcadrrlas.

Bolivia ....................... . ....·......... ... . .. ....... . ................

383

Producción de estall.o--Exportación de minerales- Progreso de la instrucción pública-Nue,·o
Museo Mineralógico-Producción de azúcar- Nuevo libro.

Brasil.. ...... .. ....... .. ......... . ................................... . ....

385

Comercio exterior- Segunda exposición ·de frutas-Expedición cientllica-Congrrso Naciona l
de Algodón-Las fibras brasileflas-Cámara de Comercio NortElunericana-Cosecha de caféEscuela de aviación-Primer Congreso Periodístico Brasileño-Presupuesto nacional.

Colombia ..................... : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
PRECIOS DE LA SUEISCRIPCIÓN AL ;:sOLETfN

Por la Edición Español•, $1.50, oro americano, al año, en 101 países
de la Unión Panamericana; $2.00, oro americano, al año, en 101 demáa.
Niimero suelto, 20 centuoa.
Por la Edición lnrleaa, $2, oro americano, al año, en lo, pai1e1 de la
Unión Panamericana; $2.50, oro americano, al año, en los demáa. Número
aaelto, 25 centuos.

•

386

Escuela de radiotelegralla-Libro sobre la República-congreso Nacional de EstudiantcsRentas nacionales-Exposición agrtcola y pecuaria-Escuela de pintura-Almacenes de sal
marina-Nueva empresa de hilandeña-Cámara de comercio espafiola-Servicio urbano
de correos- Reapertura de la Casa de Moneda-Nuevo banco--Camtua-Estatua a Camilo
Torres-Importantes obras públicas.

Costa Rica. ... ..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

388

Exposición de productos- Uso del petróleo en los ferrocarriles- Nuevo salón en el Hospital de
San Juan de Dios- Fabricación de galletas- Trabajo forzoso en las cárceks-Inspcctor
técnico de las escuelas de Heredia-Villa Colón- Sección hipotecaria en el Banco Interna·
cional de la República-Empréstito-Sucursal del Banco Comercial de Honduras- Frrro ·
carriles.

Cuba...... . ..... . ........................................................

390

Sochté Immobile de Cuba- Oficina para empaque de frutas-Los maestros de escuEla-PrirnH
Congreso Jurtdico lnternacional-Malec6n en los suburbios de la Habana-Parque
público- Cultivo de los cactus sin espinas-Colonia de agricultores prácticos-Obras públi·
cas-Enfermedades de las plantas-Pavimentación y alcantarillado en la Habana.

Chile.. ...... . ...... . ......................................................
WASHINGTOI\I:

MPRENTA DEL GOBIERNO: 1911

Mensaje del President-Progresos de la instrucción-Deuda exterior-Comercio exteriorFerrocarriles-Maestranza central en San Bernardo-Criaderos de salmón-Nacionalización
de los yacimientos de petróleo-Hospitales de Chile-Fondos entregados al Gobiemo-Carcel modelo para mujeres-Escuela práctica de mineña en Antofagasta.
IIJ

394

�IV

ÍNDICE.
PÍlglna.

Ecuador... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

396

Presupuestos-Deuda pública-Exportaciones de cacao-Progrrsos de la instrucción-Ingrnios
azucareros-Remate de minas-El Sport Club América-Nuevo camino-Junta sanitaria
de Guayaquil-Llegada de la ComisiCn Norteamericana.

El Salvador...... ...................... . ... . ... ... ..... ... . . ......... .. ...

397

Elección de Designados- Impuesto sobre los cueros-Mercado municipal-CarreteranacionalMonedas de oro-Ferrocarriles-Servicio de vaporrs-Jmpuesto sobre las botellas vac!as de
vidrio-Gran tanque de petróleo.

Estados Unidos ............. .. ..... . ................. . . .. ·..................

399

Caminos rurales-Servicio de aeroplanos-Comercio exterior-La parálisis infantil-Construcción de vapores-Exportación de vagones-automóviles-Conferencias en Buenos Ains por
la Srta. Peck-Telescopio de reflexión-Venta de petróleo-Estudio sobre el comercio
interior.

Guatemala ..........................., ......................................

400

Comercio de frutas frescas y en conserva-Embarque de ganado vacuno-Cultirn de la malanga-Producción de azúcar-Producción de bananos-Ganado vacuno rn la Rrpúblie&amp;Número de minas.

Haiti............. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

402

Asamblea Nacional Constituyente- Sollos postales-Ferrocarriles-Caminos públicosExámenes en los colegios-Escuela Preparatoria-Revista literaria y cientlfica-Cambio de
nombres de calles-Tranvlas eléctricos.

Honduras. . ............ _... ........ . . . . . . . .. .. . . . . . . . .. . . . .. . . . . . . . . .. . . . . .

404

Industria dela carne cong,lada- Concesiones-F.scuela de agricultura- 'í iros de cambio en lrs
Estados Unidos-Fábrica de aguardiente-Nombramiento consular-Banco Ath\ntidaExportación de productos-Carreteras-Ferrocarrilrs-Ficstaen la Legación nQrteamericana.

:Ml!xico . . ... . . _..... . _............................. ... .... ... . .. ... . ......

405

Impuesto sobre bebidas alcobólicas-Molinos de malz-Socifdad coopuativa-La Escuela
Nacional de Telegrafia-Oran horno de fundición-Fabricaci(n de calzado-Exportaci{n
de petróleo-Cultivo del henequén-Nuevo arancel postal-Escuelas nprmalrs rn el Estado
de Ouanajuato.

Nicaragua.................................. . . .. . .. . . . .. .. . . .. .. .. . . . . . . . . .

407

Comercio exterior-Ferrocarriles-Banco Nacional de Nicaragua-El Arzobispado de Nicaragua-Una aclaración-El Alambique Santa Rosa-Convención nacional- Lanchas de
gasolina-Liga de juego de pelota-Minas.

Panamli....... .. . ... .. . . . .. . ..... .. . .. . . . . . ... .. ... . .. . . . . .. . . ... ... . .. . .

409

Ferrocarril de Chiriqul-Salud pública del pals-Sociedad Intelrctual Latino-AmnicanaComisión mixta agraria-Puerto J3ello.

Paraguay. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

410

Correos y telégrafos-Ferrocarrilcs-Estaci6n radiotelegráfica-Comercio extuior-Turrnos
públicos-La Granja Agrlcola de Iparacal-Obras portuatias-Cultivo del tabaco-Deuda
externa-Número de escuelas--:Donaci6n al Musco Na1iional-Escuela de radiotclrgraf!aEscuela Mil it.ar.

Perú . ... ................ . ...... .. .......................... . .... ... .. _. . .

411

Diques secos-Banco Mercantil Americano del Perú-E\ Ateneo de Lima-Convenio sobre
el azúcar-Pedidos de guano-Decreto sobre parteras-Escuela de aviación-Depósito de
materias explosivas-Pozo artesiano.

Reptlblica Dominicana................................................ .....

413

Elección de Presidente Provisional de la República-Exportaci(n de tabaco--Importacitn
de petróleo y gasolina-Honor a un ciudadano dominicano en París-Ferrocarril Central
Dominicano-Muelle y desembarcadero en Puerto Plata-Estacionrs radiográficas.

Uruguay .... . ..............................................................

414

Ferrocarril eléctrico-Nuevo director de aduanas-Banco de la República-Cosecha de trigo,
lino y avena- Decreto sobre los cueros-Tarifas para el transporte de ganado-Cultivo del
tabaco-El Canal Zabala.

Venezuela..... ...................... . ............ . ........... . ............
Viajes en automóvil-Aniversario de la batalla de carabobo-Nombramimto ministerialCurso práctico de comercio-Representantes al Congreso Americano del Niño-Rrnta ininterna-Deuda nacional interna consolidada-Traslado de restos-Campo de maniobras
del ejército-Nuevos consulados-Alumbrado eléctrico de Coro.

415

�BOLLTÍN

VOL. XLIII.

SEPTIEMBRE, 1916.

No. 3.

DEVOLUCIÓN DE VISITA AL BRASIL.

ENDIENDO a la invitación hecha por los delegados de la
Améri.ca Latina en la Conferencia Panamericana de Hacen. distas que se reunió en Wáshington en mayo de 1915, un
grupo de hombres de negocios y de funcionarios estadounidenses acaba de visitar al Brasil. Ya se han organizado comisiones
semejantes, algunas de las cuales han recorrido otros países de la
América Central y de la América del Sur. Además de la devolución
de la visita, la comisión antes mencionada fué encargada de recoger
datos para el Ministro de Hacienda de los Estados Unidos acerca de
los medios de fomentar las mutuas relaciones financieras y comerciales existentes entre dicho país y el Brasil. La comisión salió de
Nueva York en el vapor Vestris de la Lamport &amp; Holt Line el 29 de
julio último, habiendo llegado a Río de Janeiro el 15 de agosto siguiente, después de haberse detenido por breve tiempo en Barbada y

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EJ. SR. DR. HIPÓLITO IRIGOYEN,
Presidente electo de I~ República Argentina, qltien tomará posesión de sn cargo el 12 de octubre de 1916.
El J?r.. Ingoren nació en l~ mudad _de Buenos Arres hacia 1860, habiendo figurado con brillo durante
los ultunos 20 años en la vida pollt1ca de su pa!s. Es hombre de estudio habiendo desempeñado por
espacio de algunos años una de las c:Atedras de la Universidad de Buenos Aires.

.

La comisión estaba compuesta de las personas que a continuación
se mencionan:
Dr. R. P. Strong, vicepresidente de la American International Corporation y . antiguo director de la Oficina Científica de las Filipinas.
Es uno de los especialistas más notables en cuestiones de sanidad,
habiendo sido él quien luchó vigorosamente con la peste bubónica en
la Manchuria y con la :fiebre tifoidea en Servia. El Dr. Strong ha
sido consultado acerca de varios proyectos sanitarios de países
extranjeros.
Charles Lyon Chandler, comisionado de la Compañia del Southern
Railway en la América del Sur. El Sr. Chandler perteneció al servicio diplomático y consular de los Estados Unidos y al Departamento de Estado de la misma nación, siendo conocido por su entusiasmo en favor del panamericanismo.
Dr. Edward F . Stace, Presidente de la firma Stace, Burrougbs &amp;
Company, de Chicago, representantes de fábricas.
281

�282

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Federico Lage, de la firma importadora y exportadora de William
Morris Imbrie &amp; Company, de Nueva York. El Sr. Lage es brasileño
de nacimiento y miembro de la comisión permanente sobre el Brasil
nombrada por el Ministro McAdoo después de la Conferencia de
Hacendistas. El Sr. Lage reside en el Brasil.
Henry Ü Ulen, ]}residente de la Ulen Contra"Gting Comp:any de
Chi-0ago. El Sr. Ulen es uno de los principales hombres de negocios
del centro de los Estados Unidos y está interesado en algunas compañías de la América Latina.
William C. Downs, agregado comercial de la Embajada de los
Estados Unidos en Río de Janeiro, quien por resolución del Ministro
de Comercio de los Estados Unidos acompañó a los delegados mientras se encontraron en el Brasil. El Sr. Downs tuvo anteriormente
negocios en el Brasil.
Thomas W. Streeter, Vicepresidente de la Sociedad Latino-Americana, correspondiente de la American Internacional Corporation,
recientemente establecida para fomentar el comercio con la América
latina.
Albert G. Weigel, ingeniero en jefe, director de la sección extranjera
y socio de la firma Walsh &amp; Weiner Boiler Company, de Chattanooga.
W. L. Findley, antiguo abogado de varias casas comerciales de
Nueva York.
Louis R. Gray, representante en el Brasil de Arbuckle Brothers, una
de las grandes firmas que se ocupan de negocios de café en los Estados
Unidos. El Sr. Gray, que ha vivido muchos años en el Brasil, se
encuentra actualmente en Río de Janeiro.
ESTATUA DE BOLÍVAR PARA EL CENTRAL PARK DE NUEVA YORK.

El Excelentísimo Sr. Dr. Santos A. Dominici, Ministro de Venezuela, acaba de anunciar que su Gobierno ha aprobado el modelo de
la estatua ecuestre &lt;lel Libertador que ha de levantarse en el mismo
sitio del Central Park de Nueva York que ocupaba una estatua del
grande héroe y estadista y que hace afios fué retirada de su pedestal
en razón de los defectos de escultura que presentaba. La elección
del modelo se llevó a cabo por medio de un concurso en el cual tomaron
pa1·te varios escultores notables. En estas páginas se reproduce la
fotografía del modelo escogido por el Gobierno de Venezuela, la cual
hace ver que dicha estatua es de un bello modelado y podrá parangonarse con las mejores que existen en la ciudad de Nueva York. La
autora del modelo, Sra. Sally James Farnham, es considerada como
uno de los primeros escultores de los Estados Unidos. Entre las
obras que ha ejecutado y que le han merecido grandes elogios por
parte de críticos competentes, figuran varias fuentes de Baltimore,
el Monumento a los Soldados, existente en Ogdensburg, Estado de
Nueva York; otro en Bloom:field, Estado de Nueva Jersey, dos obras

MODELO DE I,AJ&lt;~ST ATUA DE BOLÍVAR PARA EL CENTRAL PARK DE NUEV}. YOR K.
El Gobierno de Venezuela acaba de escoger el modelo hecho por la Sra. Sally !ames Famham entre los
que le fueron presentados por varios escultores no~bles ~e los Estados Urudos. E~ta estatua reemplazar! la que se le erigió hace años a Bolfvar en el mismo sitio y que más tarde !ué retirada en ra1,ón de
los defectos de escult ura que presentaba.

�284

U. UNIÓN PANAMERICANA.

monumentales en Rochester, Estado de Nueva York, y los bajorelieves que ornamentan el Salón del Consejo Directivo del edificio
de la Unión Panamericana. Además, ha hecho notables bustos del
ex-Presidente Roosevelt y algunas estatuas pequeñ.as que ha exhibido
en distintas exposiciones. La Sra. Farnham, que ha estudiado con
entusiasmo la historia de la América latina, ha demostrado en la
ejecución de la estatua del Libertador la simpatía que _le inspira el
genio de Bolívar y su cabal comprensión de la personalidad de éste.
Sus bajorrelieves de la Unión Panamericana son reputados como de
los mejores trabajos de ese orden existentes en los Estados Unidos y
han sido altamente apreciados por los mejores críticos de ese país, de
Europa y de la América latina. En el edificio de la Unión Panamericana se exhibirá una réplica en bronce del modelo original. El
Honorable Sr. Cabot Ward, inspector de los parques de la ciudad de
Nueva York y Vicepresidente de la Sociedad Panamericana de los
Estados Unidos, quien ha demostrado grande interés por la colocación de una nueva estuatua del Libertador, se propone hacer lo
necesario con el fin de que la inauguración del monumento revista
los caracteres de un gran acontecimiento panamericano. El Gobierno
de Venezuela y su Ministro en W áshington son acreedores a las más
entusiastas felicitaciones por los esfuerzos que han realizado con el
objeto de que una estatua del Libertador ornamente el parque principal de la metrópoli de los Estados Unidos.
NUEVAS ACTIVIDADES DEL ANTIGUO MINISTRO PERUANO SR. PEZET.

Todas las personas que conocen las labores panamericanas del Sr.
Don Federico Alfonso Pezet, antiguo Ministro del Perú en Wáshington, se intereaarán en saber que dicho caballero ha sido nombrado
Vicepresidente de la Internations Commercial Corporation, compafiía
mercantil que acaba de formarse y que tiene su asiento principal en
Nueva York, 505 Quinta Avenida. Según el informe que ha publicado, el capital de dicha compañía es de $5,000,000, de los cuales
se había entrado en caja la mitad de los mismos para el 14 de julio
último, fecha del informe de referencia.
Reproducimos del citado informe los siguientes párrafos que
suministran algunas informaciones acerca de los fines de lacompañ.ía:
El Sr. Pezet, a.TJ.tiguo Ministro del Perú en este país, ha sido durante muchos años
uno de los aba.Ttderados de la propaganda en favor del ensanche d a los negocios y de
las relaciones comerciales y políticas d e los países de la América del Sur con los Estados
Unidos.
Los discursos que ha pronunciado por todo el país han llegado a convencer a un gran
número de banqueros, d e hombres de n egocios y de fabricantes de que el comercio
exterior les ofrece a los Estados Unidos un amplio campo de acción, no sólo en los países
de la América del Sur, sino en Rusia, España, el Oriente, Australia y África.
Un grupo de capitalistas a cuya cabeza se encuentra el Sr. Joseph Osler, Presidente
de la Fifth Avenue Bond &amp; Mortgage Compan.y, ha fundado la Internations Commercial

EL SR. DON GUSTAVO MUNIZAGA-VARELA,
Consejero de Embajada y Encargado de Negocios d e Chile en Wáshington.
Antes de ocupar el puesto que hoy desempeña, el Sr. Munizaga-Varela había adquirido considerable práct ica diplomática y consular. Comenzó su carrera pública como jefe de la Sección Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Posteriormente sirvió como Cónsul General en Buenos Aires,
Amberes y el Callao, habiendo tenido a su cargo en los seis años q ue permaneció en el lugar últimamente
nombrado los negocios diplomáticos de su pais en el Perú. El Encargado de Negocios es un abogado
distinguido.

�286

LA UNIÓN PANAMERICANA.
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Corporation con el apoyo de grandes ompresas comerciales f bancarias de Europa, el
Oriente, Australasia y la América del Sur.
La nueva compañía tomará a su cargo los negocios de exportación de la Fifth Avenue
Bond &amp; Mortgage Company, los cuafés -han aumentado considerablemente desde que
estalló la guerra europea. Ella sa aprovechará de las relaciones industriales que se
han formado en este país con muchos de los primeros fabricantes a cuyos negocios le
ha comunicado grandísimo desarrollo.
Como uno de los vicepresidentes de la compañía, el Sr. Pezet se ocupará de la
explotación de empresas extranjeras. El Sr. William Murray Seaton, de Londres,
que es otro de los vicepresidentes, tendrá a su cargo el departamento de mercancías.
Dentro de poco se nombrará otro vicepresidente y se despacharán varios de sus principales empleados con destino a los puestos extranjeros. El Sr. Osler, presidente de la
Fifth Avenue Bond &amp; Mortgage Company, es el presidente del consejo directivo y
presidente de la nueva compañía. En otros puestos de la misma se colocarán hombres
competentes en distintos ramos del comercio, debiendo trasladarse las oficinas de la
compañía a la parte baja de la ciudad al estar arreglado su nuevo local.
El volumen del comercio de exportación de los Estados Unidos con los países extranjeros aumenta cada día, siendo la creencia de los fundadores de la Internations Commercial Corporation que los arreglos que ha hecho le asegurarán gran parte de los
nuevos negocios que el estado actual del mundo proporciona.

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ACUERDO DICTADO POR LA ASOCIACIÓN DE BANQUEROS DE MISOURI.

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La Unión Panamericana ha recibidó una comunicación del Sr. W.
F. Keyser, Secretario de la Asociación de Banqueros de Misouri,
junto con la cual remite copia del siguiente acuerdo que dicha
asociación aprobó unánimemente en la Convención que celebró en
San Luis el 24 de mayo próximo pasado, después de oir el discurso
que el Director General de la Unión Panamericana pronunció ante ella
sobre el siguiente tema: "El panamericanismo y su significado para
los Estados del Centro de los Estados Unidos."
Considerando: Que la Asociación de Banqueros de Misouri aprecia
la grande importancia de la labor que realiza-la Unión Panamericana,
tanto en lo que concierne al fomento y consolidación de relaciones
internacionales más intimas entre los diferentes Gobiernos del Continente Americano, como en lo que se refiere al valor práctico que
semejante valor representa para los intereses mercantiles de los
Estados Unidos en general y de los Estados del centro de los mismos
en particular;
Acuerda: Apoyar los fines de la institución antes mencionada y
aprobar la idea de su continuación y más amplio desenvolvimiento.
En vista de que esta institución es una de las más grandes y
poderosas que existen en los Estados Unidos y que el acuerdo antes
mencionado fué dictado por exclusiva iniciativa de la asociación,
dicho acuerdo posee una significación especial que ha de ser grata
para cuantos contemplan con satisfacción el interés creciente que se
les presta en los Estados Unidos a las relaciones con las demás
Repúblicas americanas.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.
MEDALLA DE SUFICIENCIA GENERAL.

En su carácter privado, el Director General de la Unión Panamericana ofrece todos los años en el Colegio de Dartmouth, de Hanover,
Estado de Nueva Hampshire, un premio de suficiencia general. El
premio de referencia se le acuerda al alumno de la primera clase que
en concepto del cuerpo estudiantil, expresado por votación, haya
sobresalido en todaq las materias y por su buena conducta. Al hacer
la elección, los estudiantes toman en cuenta el carácter, el aprovechamiento, la destreza atlética, la popularidad personal y las cualidades generales que entran en la formación de un hombre de capacidad.

LA MEDALLA DE SUFICIENCIA GENERAL.

El alumno a quien se le acuerda el premio, reribe no solamente la copa de plata, sino una medalla que
conserva corno testim.onio constante de su c2pacidad y del aprecio en que lo tuvieron sus compañeros de
colegio. En el anverso, la medalla lleva esta inscripción "Dartrnoulh College" y en el reverso el nombre
del premiarlo, junto con r.sta inscripción: ·' .For ali round achievement" (por suficiencia general).

La designación del último amedallado despertó el interés de todo
el colegio, pues el premio contribuye a aumentar la aplicación y buen
comportamiento de las jóvenes que hacen sus estudios en aquel
instituto. El premiado recibe una medalla conmemorativa, grabándose el nombre del mismo en una gran copa de plata que se exhibe
permanentemente en el colegio. Como quiera que el premio ha
llegado a ser sumamente conocido y que su adjudicación llama la
atención tanto en la América Latina como en los Estados Unidos,
se publica el retrato del premiado, juntamente con sendos grabados
de la copa y de la medalla. El alumno favorecido con aquella distinción en el presente año es Chester A. Pudrith, de Detroit, Estado
de Michigan.

Fotogr&amp;fla de)Whitc.

CIIESTER A. PUDRITll, DEL COLEGIO DARTMOUTH, 1916, PREMIADO CON LA ME·
·
D.\LLA BARRE'l'T DE SUFICIENCIA GENERAL.

�Ateoci6n de la Oficina de Econom1a~Comerci&amp;1.

CORONA GIGANTESCA COLOCADA EN EL MONUMENTO DE WÁSHINOTON.

EL PREMIO DE SUFICIENCIA GENERAL DEL COLEGIO DARTMOUTH.

El voso de plata que el Director General de la Unió.n Panamericana regaló hace algunos. añ~s, le es
concedido al alumno de la prunera clase del colegio que ~.n concepto del cuerpo estudiantil baya
sobresalido en todas las materias y por su buena conducta. El nombre del premiado se graba
en el voso, el cual se exhibe permanentemente en el colegio.

Con el nombre de Día Conmemorativo celébrase en los Estados Unidos como fiesta nacional el 30 de mayo
con el fin de honrar la memoria de los que en los ejércitos de mar y tierra murieron en la defensa de la
Unión durante la guerra de secesión. En ese dia se adornan con flores y con banderas estadounidenses
en los cementerios nacionales y particulares del pals las tumbas de los soldados y marinos. Entre los
actos con que en Wáshington se celebró en el J?resente año el mencionado dla figuró una representación
nocturna de cinematógrafo, en la cual se exhibieron hermosas vistas de los diferentes pa1ques nacionales
y de los territorios reservados para los indígenas de los Estados Unidos. En el Monumento de Wáshmgton, que es un obelisco que mide 555 pies de altura y 55 pies cuadrados en su base, se colocó en c\icha
ocasión una enorme pantalla a la cual le servla de marco una corona de 34 pies de diámetro, hecha dehoja.s
de abeto y de rama.s de laurel. En la eminencia en donrle está situado el monumento se congregaron en
la noche mdicada millares de personas ~ue contemplaron entuslasmada.s los panoramas reproducidos
por el cinematógrafo y aclamaron con dehrio la aparición en la pantall1:1 del retr!\to de 1orge Wl\shington.

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�292

LA UNIÓN PANAMERICANA.

FALLECIMIENTO DEL SR. L.

B.

PORTER, VIAJERO

Y

PERIODISTA.

El Director General se vale de esta oportunidad para expresar la
pena que le ha proporcionado la noticia del fallecimiento del conocido
viajero, escritor y periodista de Brookline, Massachusetts, Sr. Linn
Boyd Porter. Muy interesante fué la carrera del Sr. Porter. En
los primeros años de su juventud se dedicó a diversas ocupaciones,
tras de lo cual adquirió el periódico Chronicle, de CambridO'e Massachusetts, que dirigió por espacio de trece años y que co~~irtió en
próspera empresa y en factor importante de la vida de la localidad.
Años después entró a formar parte del Boston Herald. Con el
pseudónimo de Albert Rose publicó el Sr. Porter una serie de. novelas
que alcanzaron gran popularidad y le produjeron buenos proventos
monetarios. También se dió a conocer como andarín universal.
Viajó por. casi todas las regiones de los Estados Unidos y por las principales nac10nes del mundo. En sus viajes por mar recorrió solamente
más de 100,000 millas. El Director General se encontró con el Sr.
P~rter en Euro~a, en Asia. y en América y apreció siempre el opti~msmo, la ampli~ud de ~iras y el conocimiento perfecto con que
Juzgaba a las namones latmoamericanas.
INTERÉS DE LAS DA.MAS POR EL PANAMERICANISMO.
Con alguna frecuencia ha tenido el BOLETÍN ocasión de referirse en
sus columnas al interés creciente con que las mujeres de los Estados
Unidos se ocupan del establecimiento de relaciones panamericanas
más estrechas por medio de sus clubs, de sus sociedades, de sus conferencias. Las interesantes sesiones que en los días del Segundo Congreso Cien~ífi.co Panamericano celebró la Conferencia Auxiliar de
Se~oras fué otro factor importante para poner en contacto personal e
íntID10 a las clamas de los distintos países de América. Con el objeto
de alentar !os esfuerzos que hacen las damas estadounidenses para
conocer meJor a sus hermanas de las Repúblicas Latinas se repartió
entre las delegadas a la Convención Bienal de la Federación de
Señ.oras que ~e celebr~ en Nueva York un folleto preparado al efecto.
La ~troducc16n del mismo, que fué redactada por Alice Amer Winter,
~~es1de~ta d~l ~epartamento de Literatura y Bibliotecas de Extens10n Urnversitana, comprende una serie de refereucias acerca de los
libros clásico~ f de consulta que se requieren para el estudio de las
razas y cond1c10nes ele l!JS países latinoamericanos, así como para
llegar a conocer los problemas de los mismos en sus relaciones con ·los
Estados Unidos.

ALIMENTO DE LOS DIOSES

E

N todos los países civilizados del mundo se conoce la obscura
tableta de chocolate, y donde quiera que se emplean dulces
y golosinas para satisfacer la pasión de los niños por las cosas
agradables, los bombones cubiertos de chocolate ocupan
lugar preferente. El chocolate ha llegado a ser a un tiempo en muchos
países bebida y comestible, aun cuando entre los millones de personas
que lo consumen escasos son los que saben que se obtiene del fruto
de un bello árbol tropical. Así y todo, la historia del chocolate es
bastante antigua. Dícese que fué Colón quien introdujo en Europa
el uso del brebaje, ya que el cacao es originario de las regiones tropicales de América, fuera de las cuales era desconocido antes del descubrimiento del mundo occidental. El chocolatl, conforme lo denominaban los aztecas, era el brebaje favorito del espléndido Motezuma
y de su alta servidumbre. Al menos, así nos lo dice Prescott en las
siguientes líneas:
El emperador no tomaba más brebaje que el colcolatl, una cocción de chocolate
perfumada con vainilla y otras especias, la cual se batía ha6ta que tuviera la consistencia de la miel con el fin de que se disolviera gradualmente en la boca. El brebaje,
si así puede llamársele, se servía en copa6 de oro con cucharillas del mismo metal o de
concha de carey bellamente labrada. El emperador era sumamente aficionado a esa
bebida, a juzgar por la cantidad que consumía, ya que diariamente se le preparaban
a él solo unas 50 jícaras. Otras 2,000 se preparaban para las personas de la casa real.

Quizás lo de las 50 jícaras por día sea una indicación de que el
apetito de Motezuma era anormal, pero Prescott se basa en Bernal
Díaz, el arrojado soldado historiador que acompañó a Cortez; fuera
de que cuu.lquiera que sea la opinión que el dato nos merezca, siempre
existirá el hecho de que el monarca azteca comía o bebía chocolate.
También hacían lo mismo los incas del Perú, pues Pizarro y sus
compañeros encontraron "las faldas de los montes sembradas de
maíz y de patatas, o cubiertas en su base de florecidas plantaciones
de cacao." La tradición no es, sin embargo, capaz de decirnos desde
cuándo venía empleándose el cacao en calidad de comida o de bebida
por los incas, quienes, dicho sea de paso, hacían remontar sus orígenes
a 1,000 años antes de la llegada de los españoles. Tampoco conocemos la época en que los aztecas de México se rindieron a su encanto.
Todo esto sirve para demostrar, conforme se apuntó anteriormente,
que la historia del cacao es por lo menos antigua en el Nuevo Mundo,
y no tan nueva que digamos en el Viejo, pues hace ya más de 400
años que los aventureros españoles lo trajeron consigo a España,
desde donde se esparció su uso por toda la Europa, algo lenta pero
firmemente.
I

Por Eduardo Albes, del personal de la Unión Panamericana.

51764-Bull. 3-16--2

293

�ALIMENTO DE LOS DIOSES.

Atención de IA Hacienda.

'rRONCO DE UN ÁRBOL DE CACAO BIEN
CULTIVADO.
Al igual de lo que sucede con cualquier planta que
produzca frutos, la producción del árhol de cacao
puede aumentarse con el cuidado que se le presta
al árbol. El cultivo cientlfico de dicha planta es actualmente objeto de la mayor atención, dado que sus
beneficios han quedado demostrados con la buena
calidad de las almendra.~ que por su medio se
obtienen.

J.

LAS MAZORCAS DE CACAO Y EL MACI!E'rE.

El instrumento gm~raJmente nsado paro abrir las mazorcas es el machete, el cual es un cuchillu
·
largo y afilado.

295

Pero volvamos al árbol que lo produce. Conforme se ha dicho, él
florece en la América. tropical y también en otras regiones tropicales
del mundo en las cuales ha sido introducidó. Entre los países productores, los principales son, así en cantidad como en calidad, el
Ecuador, el Brasil, la isla británica de Trinid ad, la R epública Dominicana, Venezuela, la isla de Sao Thomé y la colonia del África Occidental Británica. De las nueve especies conocidas de la planta son
únicamente la Theobroma cacao y la Theobroma pentagone las que dan
frutos de valor comercial, siendo líJ, primera de las nombradas la más
abundante e importante. De paso diremos que el nombre de Theobroma cacao le fué dado a aquella por Linneo, el más grande ele los
botánicos, en razón de las agradables cualidades del fruto, significando
"alimento de los dioses."
La planta alcanza por lo general una altura de 16 a 18 pies cuando
está bien cultivada, pero en su estado silvestre excede frecuentemente
esa altura. Sus hojas son anchas, suaves y lustrosas y de forma
elíptico-oblonga y puntiaguda. Sus flores son pequeñas y brotan
en panículas en las ramas principales y muy a menudo en el tronco
mismo. De cada panícula sólo resulta una mazorca. Al madurar,
la mazorca mide de 7 a 10 pulgadas de largo y de 3 a 4 pulgadas de
diámetro, teniendo una corteza gruesa y rugosa de color amarillo,
rojo o morado, estriada por 10 líneas longitudinales. El interior de
la mazorca está dividido en cinco largos compartimientos, cada uno
de los cuales contiene de 5 a 10 almendras, envueltas en una pulpa
blanda, sonrosada y ácida, que se come.
La zona de cultivo del árbol del cacao se extiende desde los 20°
norte hasta los 20° sur, estando comprendidos en ella terrenos que se
hallan de 100 a 2,000 pies sobre el nivel del mar. El cacao necesita
una atmósfera húmeda, una temperatura que varíe entre 70° y 90º
Fahrenheit, y un suelo firme y profundo, siéndole también necesarios
cierta cantidad de sombra y buenos d esagües. Por lo general, con
las plantas de cacao se siembran bananos y árboles de caucho, los
cuales, si por un lado las protegen del sol y de los vientos, suministran
por el otro productos valiosos. En las grandes plantaciones y según
la naturaleza del terreno, los árboles de cacao se siembran de 12 a 18
pies entre sí pudiendo caber en un acre de 300 a 200 plantas.
Los árboles nacidos de semilla comienzan generahnente a producir
al cabo de 5 ó de 6 años, llegan a su completo desarrollo a los 10 y
cuando se les cuida debidamente duran 40 ó 50 años. Como este
artículo va dirigido a la mayoría de los.lectores y no a los agricultores
de cacao, los promenores relativos al abono, a los ingertos, a la poda,
a las enfermedades del árbol, etc., se omitirán en él con el objeto
de bosquejaT ligeramente lo relativo a la recolección del fruto, a su
preparación para el morcado y a su transformación finnl en las oscuras
pastillas de chocolate.

�!;

ARBOLEDA DE CACAO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA.
El árbol del cacao alcanza generalmente cuando está bien cultivado una altura de 16 a 18 pies que es mayor
cuan10 la planta crece silvestr~. Sus h(?Jas son anchas, suaves y lustrosas y de forma ellptic0-&lt;&gt;blonga y
puntmgudas. Su zona de cultivo se extiende desde los 20° norte hasta los 20º sur estando comprendidos
en ella terrenos que se hallan de 100 a 2,000 pies sobre el nivel del mar. El cacao'necesita humedad wm
temperat ura que varie entre 20º y 30º Centlgrados, y un suelo firme y profundo siéndole tanÍbit&lt;n
necesarios cierta cantidad de sombra y buenos desagües.
'

Fotognlla de Underwood &amp; Underwood, Nueva York.

RECOGIENDO CACAO.
La recolección delas mazorcas de cacao se efect(Ia generalmente en las grandes plantaciones dos veces al año
aun cuando no existen épocas determinadas para ello, ya que frecuentemente los árboles se hallan cubiertos a un tiempo de retoños, de flores y de mazorcas maduras. Las mazorcas, que brotan tanto en el
tronco como en las ramas, se desprenden con un machete cuando se hallan a la altura de la mano, arrancándose las más al tas por medio de un instrumento especial , el cual se compone de una cuchilla bien
afilada y en forma de V que se coloca en la extremidad de una larga vara. Estos instrumentos están
construidos como para que los trabajadores prácticos puedan desprender una mazorca sin dañar las
demás y sin causarles preiudicio alguno a las ramas del árbo"I.

,

�298

LA UNIÓN PANAMERICANA.

La recolección del fruto se efectúa generalmente dos veces al año
en las grandes plantaciones, aun cuando no exist&lt;:'n épocas determinadas para ello, ya que frecuentemei1te los árboles so hallan cubiertos
a un tiempo de retoños, de flores y de mazorcas maduras. Las
mazorcas, que brotan tanto en el tronco como en las ramas, se
desprenden con un machete cuando se hallan a la altura de la mano,
arrancándose las más altas por medio de un instrumento especial, el
cual se compone de una cuchilla bien afilada y en forma de V que se
coloca en la extremidad de una larga vara. Estos instrumentos están
construídos de tal modo que los trabajadores prácticos pueden
desprender una mazorca sin dañar las demás y sin causarles perjuicio
alguno a las ramas del árbol. Coniorme van desprendiéndose, las
mazorcas se amontonan y a menudo se las deja en el suelo por uno
o dos días antes de que so proceda a abrirlas y a sacar las almendras.
Esto se hace cortando la mazorca por la mitad con un cuchillo afilado
y recogiendo con las manos las almendras. Una vez separados el
jugo ácido y la pulpa, las almendras se clasifican de acuerdo con el
tamaño y el grado de madurez, llevándoseles luego a los depósitos de
fermentación.
Estos últimos desempeñan un papel muy importante en la preparación de las almendras, la cual es bastante delicada y exige una gran
práctica. La preparación consiste en la fermentación y en la secada
de las almendras, siendo el objeto de la fermentación hacer que
aquellas queden libres de la pulpa dulce que las cubre, en provocar
cambios químicos en las mismas, en quitarles toda su acritud y
amargura y en mejorar su color y aroma.
Los depósitos de fermentación se hacen de madera, son de forma
cúbica y miden de 3 a 4 pies en cuach-o. Se les construye sobre
postes sólidos, haciéndoseles huecos en el piso para que por ellos se
escurra el líquido mucilaginoso que destilan las almendras. La
temperatura de estos locales no debe exceder de 120° F., removiéndose de tiempo en tiempo las almendras con el fin de que las que se
hallan en la superficie vayan a parar al centro y lleguen todas a
recibir el mismo calor. El tiempo que dura la fermentación varía
entre dos y ocho días, según el tamaño y la clase de las almendras.
Terminada la fermentación, las almendras se ponen a secar, ya
por la acción natural del sol, ora con ayuda de fuelles de aire caliente.
Por medio de la desecación, las almendras llegan gradualmente a ser el
artículo que se ofrece al comercio. La cáscara de la almendra adquiere
entonces un color rojizo oscuro y brillante, la parte interna se torna
de color más obscuro o de chocolate, siendo la almendra misma
bastante vana, rompiéndose en pedazos iguales. Es en ese estado
que se les vende a los exportadores, quienes por lo general, las depositan en grandes almacenes antes de ensacarlas para su exportación a
Europa o a los Estados Unidos.

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�300

LA UNIÓN PANAMERICANA.

El procedimiento ordinario de secar el cacao consiste en exponerlo
al calor del sol sobre tendales o pisos de madera. En las plantaciones en que se cosechan grandes cantidades de cacao, digamos 500
o más sacos, no es prudente atenerse únicamente al sol para la preparación del producto, de modo que los grandes cosecheros se valen de]
método de los fuelles de aire caliente. Sin embargo, la mayor parte
del cacao se seca al sol en los países productores, mediante aparatos
de diversa forma entre los cuales el más conocido es el piso de madera
cubierto de techos corredizos que protejen el fruto cuando llueve.
Lo primero que cuida el que va a secar una cantidad de cacao es
que los tablados estén completamente secos, para conseguir lo cual
se exponen al sol durante unos días antes de que el cacao húmedo sea
regado en ellos. El siguiente ·paso consiste en trasladar el cacao del
lugar en donde está fermentando a los tablados, haciéndose lo posible
por que las almendras se sequen cuanto antes, a cuyo fin se allegan
todos los brazos disponibles. La limpieza consiste en retirar todas
las almendras defectuosas o que no estén maduras, en quitarles los
tejidos que las unen cuando se hallan en la mazorca y en recoger los
pedazos de mazorca y los demás desperdicios que contengan.
Los trabajadores colocan luego sobre el tablado una capa de
almendras húmedas de 3 ó 4 pulgadas, siendo necesario este espesor
en los climas secos para impedir que el cacao se seque con demasiada
rapidez, pudiendo tenderse en los climas húmedos una capa más
delgada. Durante los dos primeros días, es deber de los trabajadores
encargados de esta operación mover el cacao constantemente, a fin
de que las almendras reciban el mismo grado de calor. El trabajador
realiza esta operación caminando descalzo en líneas rectas de un
extremo a otro del tablado, valiéndose de uno y otro pie alternativamente para formar entre ellos pequeños montones, deshaciendo cada
hombre la mitad del montón formado anteriormente para hacer uno
nuevo. Cuando esta operación se hace bien produce excelentes
resultados, pues las distintas almendras reciben de ese modo la misma
cantidad de calor. Los directores exigen la mayor limpieza, por lo
que los trabajadores se lavan frecuentemente l~s pies. Sin embargo,
la almendra que se consume no llega a estar en contacto con los pies
de los trabajadores, pues la cáscara de aquella no desaparece sino
cuando se tuesta el grano antes de dedicársele a uno de los muchos
usos que tiene.
Luego viene la operación generalmente denominada del baile. El
cacao se recoge en montones como de dos barriles cada uno que se
forman a conveniente distancia, escogiéndose para que bailen sobre
ellos hombres que sólo pesen de 112 a 130 libras. Estos hombres
pisotean o bailan descalzos como anteriormente sobre los montones,
en tanto que las mujeres y los niños que se sientan ah·ededor de los
mismos echan hacia arriba las almendras que el bailador va regando.

} 'otogra.Ua de Undel'Vl'ood &amp; Underwood, Nueva York.

RECOGED ORES DE CACAO QUE REGR ESAN DEL TRAJJAJ O.
Las grandes plantaciones del Ecuador, de Venezuela y de Trinidad se componen por lo general de cen·
tenares de acres sembrad as del prolífico árbol. El cuidado de estos, la recolección de las mazorcas, la
extracción de los almendras y su acondicionamiento, requieren el empleo de numerosos hombres y
mujeres.

�&lt;

AUMENTO DE LOS DIOSES.

FotograHa de Underwood &amp; Underwood.

PREPARACIÓN DE LA ALMENDRA.
Una vez separados el jugo ácido y la pulpa, las almendras se clasifican de acuerdo con el tamaño y
el grado de madurez llevándoseles luego a los depósitos de fermentación. Estos timen en su base
varios huecos por l&lt;IB cuales se escurre el liquido mucilaginoso que destilan las almrndras. Las
almendras permanecen durante algunos d1as en dichos depósitos a fin de que fermentm. Luego
se les saca de ellos y se les pone a secar.

303

Mientras dura la operación, debe pon~se mucha atención en el
aspecto que adquieren las almendras hasta que alcancen a tener el
color de la caoba varnizada. Entonces se deshace el montón volviéndose a secar el cacao lo más rápidamente posible. Al día siguiente
vuelven a bailarse los montones, esparciéndose el cacao en capas
delgadas sobre el tablado para que reciba sol durante cuatro o cinco
horas continuas, lo que da por resultado que secándose rápidamente
el cacao en el interior y en el exterior logra que la cáscara se torne
lustrosa.
Respecto a la fabricación del chocolate en los países productores
de cacao, diremos lo siguiente: Lo primero que se hace es tostar las
almendras en un cilindro y a fuego lento hasta que adquieran un
bello color oscuro, pero sin permitir que el fuego las carbonice o
destruya el aceite esencial que contienen. Después de tostados
los granos, la cáscara que los cubre se separan fácilmente. Las
almendras deben molerse inmediatamente después de tostadas,
pues de otro modo pierde el cacao su sabor y su aroma. La molida
se efectúa colocando los granos tostados en una piedra de cerca de l O
pies cuadrados, perfectamente labrada y lisa, usándose otra piedra
pequeña como mano de moler. De este modo se majan las almendras
hasta reducirlas al estado de pasta, facilitando la operación la grasa
que contienen y continuándose la molienda hasta que la masa esté
suave y uniforme. Cuando se desea hacer chocolate dulce se le
agrega azúcar a la masa. Cuando este no es el caso, no se le agrega
nada, procediéndose a darle a la masa la forma deseada, que generalmente es de tabletas, bollos o pastillas. En ese estado se les pone a
endurecer, lo que se obtiene en pocas hora.s cuando el tiempo está
seco, pudiendo entonces uno servirse del producto. A veces acostumbra dárselo algún sabor con vainilla, nuez moscada, cinamomo
o cualquier otra especia, mas para los verdaderos aficionados al
chocolate nada puede igualar el sabor del chocolate puro debidamente preparado, siendo para él meras adulteraciones las sustancias
que se le agreguen.
El primitivo método que acaba de describirse no se emplea en las
fábricas de los Estados Unidos y de Europa. Pero en todos los que
se observan en las mismas, por complicada y costosa que sea la
maquinaria, los principios son en el fondo idénticos. A su llegada a
las fábricas, generalmente se mezclan las almendras de distinta
clase con el fin de obtener mejores resultados, tostándoseles, machacándoselos y moliéndoseles hasta que tengan la consistencia de la
harina y se conviertan en líquido espeso y viscoso debido a la presencia de la grasa que contienen y que denominan manteca de cacao.
Hasta este punto todos los productos del cacao son casi lo mismo.
Pero si se desea preparar el producto llamado "cacao," la pasta se
coloca entre dos pedazos de tela fina y se le prensa con el fin do

�Fotografía de Underwood &amp; Underwood.

EMBARCANDO CACAO EN GUAYAQUIL, ECUADOR.
El cultivo del cacao es la industria principal del Ecuador. Entre los palses productores de dicho
fruto, el mencionado ocupó el primer puesto en 191J, año en que produjo cerca de 40,000 toneladas. En los primeros cinco meses de 1914 su producc'fón alcanzó a más de 25,000 toneladas.

�306

307

LA UNIÓN PANAMERICANA.

EL DESCENSO DEL RÍO GY-PARANÁ.

sacarle a la masa la manteca. Extraída la manteca, el "cacao"
puede secarse y reducírsele a polvo. En otras palabras, el chocolate
es el " cacao " con grasa, en tanto que el ' 'cacao" carece de ella.
Ambas preparaciones poseen propiedades estimulantes y nutritivas
las cuales se deben a la presencia en ella del alcaloide llamado teobromina, muy parecido a la cafeína, sustancia activa del café. Su
valor nutritivo y que convierte al chocolate en comida y en bebida,
se debe a los aceites e ingredientes vegetales de la almendra. En
una taza de chocolate hecha con cacao puro se encuentran todos los
factores nutritivos.
La popularidad de que goza el chocolate como comestible y bebida
aparece demostrada en las recientes estadísticas de la producción
de cacao en el mundo. Esa producción fué en 1913 de 251,582
toneladas; en 1914 de 272,678 toneladas yen 1915 de 283,328 toneladas.
En la producción de 1915, el Brasil ocupa el primer puesto con 46,264
toneladas; el Ecuador el segundo con 32,834 toneladas; la República
Dominicana el tercero con 23,389 toneladas; Trinidad el cuarto con
21,808 toneladas y Venezuela el quinto con 12,250 toneladas. Por lo
que respecta al consumo, en 1915 los Estados Unidos ocuparon el
primer puesto, Inglaterra el segundo, Alemania el tercero, Holanda
el cuarto e Francia el quinto.

ocasión de explor-ar las regiones vecinas y estudiar la vida animal en
ellas, sobre lo cual dice lo siguiente:

EL DESCENSO DEL RÍO
GY-PARANÁ " " .. .,, "
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B

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AJO este titulo vió la luz en la edición de marzo de la Revista
Geográfica de Nueva York una relación muy interesante de
Sr. Leo E. Miller, de las observaciones que hizo la sección de la
expedición científica Roosevelt-Rondón que en 1913 exploró
el Río Gy-Paraná, mientras la comitiva principal al mando de los
citados coroneles descendía y trazaba el Río T:eodoro, y otra sección
exploraba los Ríos Juruena y T:apajoz.
La comitiva de que formaba parte el Sr. Miller se separó de la
expedición principal en un punto llamado Siete de Septiembre, a unas
6 millas de las cabeceras del Río T:eodoro, continuando por tierra
hacia el noroeste hasta el Río Conmemoración, situado a corta distancia de Barón de Melga90, la estación telegráfica más distante de
es1_1, región del Brasil. Allí tuvo que demorarse unas dos semanas
hasta que llegó la piragua que el Coronel Rondón pidió del Río Madeira. Durante su permanencia en ese punto, el Sr. Miller tuvo

·-- ~.

En una de mis exploraciones por el bosque divisé una partida de monos pequeños,
muy raros, de la familia de los sakíes, que se hallaban trepados en la cima de una elevada higuera silvestre y que se diferenciaban de todos los miembros conocidos de su
clase por ser completamente negros y tener la nariz blanca. Comían tan tranquilamente que lo único que delataba
su presencia era el ruido de las
partículas de fruta que rodaban
por entre las hojas y tapizaban el
suelo. De repente se asustaron y
huyeron dando una serie de saltos
que hacían mover las copas de los
árboles como si estuvieran agitadas por un fuerte viento, lanzando un lastimero grito muy
extraño a medida que se precipitaban a esconderse. Un monito
de la misma familia que logré conseguir era tan gracioso, que mientras lo tuve en mi poder se granjeó
el cariño no sólo de los que lo veían
sino hasta del camarada más serio
y frío, pues era de lo más juguetón
y si se le acariciaba hacía las
muecas más ridículas y se reía
mucho. Otro mono muy común
en esos bosques es una especie de
ateles o mono araña, nombre que
le queda muy bien, por lo delgado,
largo y flaco de sus brazos y piernas. Es también de color negro y
se abre paso por entre las ramas al
estilo del gibon, aunque no con la
EL SR. LEO E. MILLER.
misma agilidad. A los indígenas El Sr. Mlller fué uno de los representantes del Museo Americano de Historia Natural que acompañó al Coronel Rooseles gusta mucho esta clase de movelten lacélebre Expedición Cienttfica Roosevelt-Rondón
nos, tanto para alimento como para
q_ueexploró el interior del Brasilen 1913-1914. La expedición
se dividió e11 tres partes: La primera al mando de los
domes.ticarlos, pero cualesquiera
Coloneles Roos?velt y Rondón que exploró el Rlo de la
Duda;
la segunda que descendió fos Rlos Juruena y Tapaque sean los méritos que tenga la
joz; y la tercera, de la cual forml\ parte el Sr. Milter1 que
carne, su aspecto es de lo más reexploró el Rlo Gy-Paraná. La descripción completa de
esta último parte.de la expedición escrita por el Sr. Miller,
pugnan te. Tienen la cara larga y
vió la luz en la edición de marzo de la revista que publica
la Sociedad Americana de Geografla de N ue,a York.
demacrada, con una muy marcada expresión de mclancolla en
los ojos y sobre la frente les cae un copete de pelo largo y tieso que contribuye a darles
un aspecto triste y grotesco. Un espécimen de esta familia que conseguí tenia 6 pies
2 pulgadas de largo, desde la punta de los dedos hasta la de la cola.

Los pájaros no son raros sino más bien difíciles de observar debido
a lo denso de la vegetación. Cerca del rio había unos cañaverales
muy hermosos, pero imposibles de penetrar sin la ayuda del machete.
Más allá se destacaba un bosque de gigantescos castaños, heveas y
palohachas, que enlazaban sus ramas para formar ·una especie de
pabellón de oscuro follaje, impenetrable a los ray,._0s del sol y por entre

�308

LA UNIÓN PANAMERIC.A.NA.

el cual se filtraba la lluvia lentamente; las palmas, los helechos y las
zarzas formaban una maleza tan espesa que el trabajo de peneti:arla,
por activo que sea, tiene que ser moroso. Por todas partes se oía el claro
"ju-uí-uí-ju" del pájaro dorado o cotinga silbante, como a menudo
se le llama erróneamente al campanero. Aun cuando el sonido venía
de corta distancia, no era posible dar con el melancólico cantor, que por
lo general se posa en una rama bien resguardada. Los pájaros más
pequeños viajaban en grandes bandadas, derivando sin duda algún.
beneficio de esa manera de vivir; por lo general, preceden a la bandada
unos cuantos exploradores de color oscuro, de los cuales algunos tienen
picos curvos y delgados de 4 pulgadas de largo. Van saltando silenciosa.mente de rama en rama, descendiendo suavemente o elevándose con
rapidez a medida que escudriñan las grietas de la corteza de los
árboles en busca de insectos. Poco dcsqués llegó la gran bandada
de vireos, cerrojillos, papamoscas, tángaras y picamaderos, que en
su incesante busca de alimento cubren totalmente los árboles.
Entonces principió el crujir de las ramas y la caída de las semillas y
el bosque parecía lleno de batientes alas de voces canora.3, pero a poco
se fqé disipando el ruido hasta apagarse por completo; el incansable
ejército había seguido su camino, apareciendo de repente la vanguardia de resplandecientes trogones de pecho rojo y verde plumaje
tornasolado, que después de revolotear para picar alguna fruta, se
escapó en seguida precipitadamente. Una que otra vez tuvimos
la fortuna de cazar guacos, ave grande parecida al pavo con la cual
nuestro guía brasileño nos preparaba un plato nacional llamado
canja, el cual se compone de carne de guaco cocida con arroz, que
es muy sabrosa.
Llegada al fin la piragua y organizada una tripulación de 18 hombres, la expedición no tardó en hallarse cazando aguas abajo, impulsados por la rápida corriente del río. Por los siguientes párrafos
puede juzgarse lo interesante de esa parte del viaje:
El Conmemoración, afluente principal del Gy-Paraná por el cual navegábamos, es
un rio de 300 a 1,000 pies de ancho, muy hondo, con aguas rojizas y corriente tan rápida
que los remeros no tenían que hacer uso de los remos sino en los recodos del río, donde
había que dar cierto rumbo a la embarcación. Esto era de gran ventaja para ellos,
pues llovía tanto que no veían el momento de poder resguardarse bajo cubierta. En
los intervalos que había entre las torrenciales lluvias, el sol quemaba sin compasión,
haciendo relucir los árboles de ambas orillas como si estuviesen cubiertos de joyas.
E¿ algunos lugares el bosque arrancaba desde la ribera como escarpado muro matizado
de verde; los árboles, los arbustos y las palmeras formaban una sólida muralla coronada
de musgos, lilas trepadoras y enredaderas. En otros puntos grupos de graciosas
palm!Jras se inclinaban primero sobre las aguas para luego erguirsé como majestuosas
columnas coronadas de plumas. Con frecuentes intervalos, podíamos dar una mirada
a la vida animal que se esconde detrás de la impenetrable barrera de la espesura forestal. Los monos, en particular, eran tan abundantes que a la hora de haber salido,
habíamos divisado cuatro clases distintas que representan otras tantas familias; había
ejércitos de araguatos, los machos de color negro y las hembras de color pajizo, que se

Atención de la Geographical Review.

EN EL GY-PAR.A.NA, BRASIL.
Grabado superior: B~jando e¡ rlo en una pirag[!a, tipo de embarcación muy usado en los rlos del Brasil y de
otros palses latmoamencanos. Grabado mlenor: Un campamento de caucheros en el Gy·Paraná.

51764-Bull. 3-16----3

�310

LA UNIÓN PANAMERICANA.

movían pausadamente entre las ramas, y bandadas de melindrosos monos-ardilla de
color cast.afio oscuro, cabeza gris y cara blanca, que se escabullían precipit;adamente
por entre las copas de los árboles máa bajos. Máa allá divisamos una partida de monos·
arafía. negros posados en las horquetas de las ramas máa altas, loa cuales nos contem·
plaban asombrados; y en una ocasión hicimos salir corriendo a una familia de monitos
lanudos nocturnos, de color grisáceo, que había escogido un grupo de árboles muy
copados para refugio durante el día. A gran altura atravesaban el rio enormes banda·
das de guacamayas azules y amarillas, que volaban de dos en dos y que sin duda iban
de viaje hacia algún comedero. Los martines pescadores huían precipit;adamente a
medida que avanzaba la piragua, y del fondo del bosque salía el ronco sonido del
golpe de un carpintero sobre un tronco hueco.
Esa noche llegamos a la confluencia de los ríos Conmemoración y Pimenta Bueno,
de los cuales el último tiene un gran volumen de agua y no menos de 1,000 pies de
anchura. El río que forman estos dos se conoce bajo el nombre de Gy-Paraná. Había·
moa recorrido, pues, en un día una distancia de 80 kilómetros, que de subida no se
recorren en menos de 19 días.

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Comprendiendo la importancia de obtener la buena voluntad de
las tribus salvajes de cuya existencia en los bosques circunvecinos
había tantos indicios, el Gobierno brasileño hizo construir varias
enramadas de bambú y hojas de palmera, cerca de algunos de los
senderos que más se usaban para ir desde el río hasta lo más espeso
del bosque y debajo de cada una hizo instalar bancos hechos de varas
colocadas sobre estacas. Era costumbre de los funcionarios que
subían o bajaban el río hacer escala en cada una de estas estaciones
y dejar abalorios, cuchillos y toda clase de chucherías sobre los bancos
como ofrenda de paz a los indios, pero estos se mantuvieron tan
huraños que hasta poco antes de nuestro viaje no habían tocado
ninguno de aquel los artículos. Así, pues, fueron inmensas nuestra
sorpresa y alegría cuando vimos que los objetos habí11;n sido tomados
por los indios y que ellos mismos habían dejado en cambio varios

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En esos ríos hay un sinnúmero de caimanes de unos 4 pies de largo, denominados
jacaretingas. En una ocasión hicimos que el cocinero nos preparara uno para comer,
pues nos dijeron que era un plato muy sabroso. Cocida la carne queda de color blanco
y muy tierna, pero tiene un sabor a lodo muy desagradable, por lo cual no pudimos
sino probarla. A los naturales, en cambio, les guata mucho.
Al día siguiente recorrimos una distancia de 108 kilómetros. La corriente del
Gy-Paraná no es tan fuerte como la del Conmemoración, pero cuando hace buen
tiempo, los bateleros reman todo el día, no descansando sino cortos momentos para
refrescarse. Todas las comidas se hacían abordo en una hornilla montada sobre
una caja llena de arena colocada en la proa. Los insectos no nos molestaban mucho
porque navegábamos por el centro del río que, como recibe las aguas de numerosos
afluentes de buen tamaño, va siendo cada vez más ancho. En ambaa orillas del río
notamos indicios de la existencia de indios en los alrededores. También divisamos
alguna~ enramadas construidas para pasar la noche, que tenían al frente los rastros de
una hoguera; más allá, en un punto en que las aguas se rompían suavemente contra
un banco de arena desmoronado vimos una~ estacas de caña que sobresalían entre la
corriente y que eran sin duda restos de una red; y a veces pasamos por un pequeflo
paraje que había sido desmontado para alguna plantación, pero que se había vuelto
a cubrir de exhuberante vegetación.

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�312

LA UNIÓN PANAMERICANA.

regalos como prueba de amistad, entre otros flechas de 6 pies de
largo adornadas de plumas de trogon, de tucano y de otras aves de
hermosos colores; paquetes de nueces hechos con hojas; unas cuantas
mazorcas de maíz; una cofia de plumas y un cuenco de barro. Nosotros recogimos todos esos tesoros dejando en su lugar muchos otros
regalos.
Cuando nos aproximábamos a una de las últimas estaciones,
percibimos una gritería que salía del bosque a la orilla derecha e
inmediatamente hicimos dirigir la piragua hacia ese punto. En
seguida desembarcamos, y tan pronto como ascendimos a la cima del
escarpado banco comprendimos la habilidad con que habían arreglado
los indios el plan para celebrar un entrevista con los misteriosos
extranjeros que habían invadido sus dominios. Avanzamos unas 20
yardas por una ancha vereda que conducía hasta lo más espeso del
bosque y llegamos de repente a la orilla de un riachuelo que co1Tía
por entre una oscuro socabón semejante a un túnel bajo un espeso
pabellón de ramas y hojas. Cuando mirábamos con asombro hacia la impenetrable espesura al otro lado del riachuelo, salieron del
bosque cuatro indios de color bronceado, desnudos, que gesticulaban y hablaban una extrañ.a jerigonza que no pudimos entender.
Eran bien formados, aunque no tanto como los nhambiquaras que
habíamos visto en el "chapadao." Su estatura no pasaba de 5
pies; el pelo era largo y liso y aunque parezca extrañ.o, el de dos
de ellos era de color castaño rojizo muy marcado. Sus cuerpos
estaban completamente embadurnados de azul oscuro con raros
dibujos en forma de ziszás que les daban un aspecto grotesco. No
puede imaginarse una escena más salvaje que la que formaban los
cuatro indígenas desnudos y temblorosos, que se divisaban tenuemente en el oscuro fondo de sombras y verde hasta cierto punto
parecían ser parte del paisaje y completar la impresión de naturaleza
silvestre de las inmensas selvas del interior del Brasil. Nuestro
capitán intentó vadear el río llevando en alto unos manojos de
abalorios rojos, pero en vista de que los indios se retiraron inmediatamente hacia el bosque, tuvo que devolverse.
Momentos después volvieron a aparecer principiando de nuevo a
conversar y a mover los brazos; entonces, por medio de señas
tratamos de inducirlos a que se acercaran dándoles seguridades
de nuestras pacíficas intenciones. Finalmente, después de consultar con sus compañeros uno de ellos se acercó a la orilla del río estirando las manos. Luego señaló con el dedo a uno de nuestros hombres haciéndole señas de que se quitara el vestido y llevara los
regalos, lo que hizo; el indio echó mano de los objetos que le brindó
el hombre, le dió un violento empujón y salió corriendo a reunirse
con sus compañeros. Esto se repitió varias veces. Luego no dejamos que nuestro hombre fuera más allá del centro del río donde

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�314

LA UNIÓN PANAMERICANA,

el ~u~ le daba casi hasta el cuello, donde después de varios intentos
el mdio vadeó también el río para salir a encontrarlo. Después de
est_o colocamo_s un surtido de abalorios, machetes, hachas y otros
ob3etos a l_a orilla del río de nuestro lado, y nos retiramos unos 10 ó 15
pasos ~~c1éndoles señas a los indios de que vinieran por ellos, lo
que hicieron muy lentamente demostrando mucha desconfianza.
E~tonces nos les acercamos de manera amistosa; ellos no trataron de
hUIT, pero echaban significativas miradas hacia atrás donde sin duda
había esaond~d~ alguna fuerza para protegerlos en caso de que
~ues~ros movrnue~tos les causaran sospecha. El jefe era un mozo
mteligente; la prliler cosa que hizo fué representarnos un drama
que nunca olvi~aremos. Asumiendo una postura rigida, estiró un
brazo como naciendo puntería; luego simulando el ruido de un tiro
se agarró el pecho y cayó de rodillas inclinándose poco a poco hacia
el suelo ~onde permaneció exhalando quejidos.
Inmediatamente nos dimos cuenta de la acusación: Un miembro
de su tribu había sido herido de muerte por alguno de los nuestros
probablemente por algún cauchero, y este era el motivo por el cual
habían desconfiado de nosotros. A nuestra vez les enseñamos a
manejar el machete y el hacha, lo que pareció encantarles; pero
cuando les mostramos la manera de usar los fósforos, su alegría no
tuvo límites, gritaban, bailaban, hacían toda clase de muecas y
tr_ataban de prenderle fuego a los árboles y matorrales, como monos.
Fma11:nente, ,después de que ~es ins~amos repetidas veces, el jefe dió
un grito de ordenes y aparecieron mstantáneamente tres indios más
que se unieron al grupo, lo que formaba un total de siete; los últimos
que llegaron fueron tratados también generosamente, después de lo
cual ;egresamo~ al barco, pero antes de partir les prometimos regresar
trayendoles mas machetes y sobre todo fósforos, que parece que fué
lo que más les gustó; ellos a su vez nos prometieron cubrir el banco
del cobertizo con arcos, flechas y otros de sus productos promesas
que fueron cumplidas fielmente por ambas partes.
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Co~ excepción de uno que otro rabión que hubo que atravesar
por tierra, la expedición no tuvo el menor tropiezo en su viaje de
descenso del Río Gy-Paraná, con frecuencia pasaron por campamentos
Je caucheros, algunos de los cuales proporcionan refugio por la noche
a los exploradores, llegando por fin la comitiva al Puerto de Calama
sobr~ el ~ío -Madeira, donde todos los viajeros permanecieron con el
propietano de las plantaciones de caucho hasta que un vapor fluvial
de paso para Manaos hizo escala en el puerto donde el Sr. Miller se
re~ó de nuevo con la parte principal de la expedición. El artículo
contie~e ademá~ d_atos muy interesantes sobre la fauna y la flora
~el_ paIB y ~escr1pc10~es muy v:aliosas desde el punto de vista etnolog1co de diversas tribus indígenas con quienes estuvo en contacto
la expedición.

LA AGRICULTURA DE LA
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ON este título publica la revista "The Americas" de .Nueva
York en su edición de marzo un artículo relativo al factor
primordial de la riqueza y del progreso material de la
República Argentina. Sin entrar en pesados detalles, el
artículo de referencia suministra un cuadro general de la industria
agrícola, habla de los productos que han llegado a convertirse en
especialidad del país, bosqueja los esfuerzos que se hacen por diversificar la producción, etc. Los puntos principales a que se contrae son
los siguientes:

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La Argentina es una gran nación que se dedica principalmente a la agricultura
extensiva y a otras industrias conexa¡¡ o que de ella dependen. Con el fin de obtener
la verdadera expresión de la agricultura. de la Argentina, menester es comparar dicho
país con Dinamarca, nación que también se ha dedicado exclusivamente a la agricultura. y a la industria que de ella depende y cuyo intensivo desarrollo es desconocido
de cualquier otro país del globo. Dinamarca tiene que economizar su territorio, produce en un acre mayor cantidad de productos que los demás países, empleando las
materias primas en otros productos que fabrica dentro de sus fronteras, convirtiendo el
trigo en harina y en artículos de panadería, transformando otros granos en queso,
mantequilla, huevos y carne, destilando otros productos y dándole a su producción
una forma máa valiosa antes de ofrecerla al mercado. La Argentina es todo lo contrario, pues posee enormes extensiones de terreno, produce escallas cantidades por
acre, exporta casi todos sus productos en su forma primitiva o ligeramente modificados,
siendo una tierra de grandes distancias y de agricultura. lucrativa que no se preocupa
de hacer esfuerzos de intensificación porque apenas es tiempo de comenzar a pensar en
ello.
El trigo, la avena, el maíz y el lino han constituido el único pensamiento de sus
agricultores. Estos productos son los que constituyen las cosechas que se venden de
contado, las únicas para lal! cuales están debidamente organizados los transportes y los
mercados. El agricultor argentino realiza la idea nacional y se especializa a la vez.
Hasta ahora, todo ha favorecido el cultivo extensivo de un solo producto. La tierra
se ha conservado dividida en grandes heredades. La mayor parte del cultivo se
ejecuta bajo la base comunera, sin que haya posesión real de la tierra. Lo importante
para el que se ocupa en el negocio de granos ha consistido en cosechar la mayor cantidad de trigo o de maíz posible con los menores gastos de cultivo. El cultivo del
campo por medio de máquinas y en grande escala es la idea argentina. Y la hacienda
típica no es una industria que produce cuanto necesita como sucede aun en los campos
de los Estados Unidos dedicados al cultivo extensivo. El agricultor tiene que comprar
gran parte de sus mismos alimentos. En un pais en donde el 96 por ciento de la producción consiste únicamente en productos de la agricultura y de la ganaderia, la
cria de aves no se ha hecho en escala suficiente como para proveer de huevos a las
ciudades, teniendo que comprarse millones de estos en el hemisferio septentrional a
precios que a¡¡ustarian a una dueña de casa de Nueva York. Las papas y las legumbres
en conserva figuran entre los principales artículos que se importan en la Argentina.

315

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LA AGRICULTURA DE LA ARGENTINA.

Grabado superior: Tipo de las casas de habitación de los estancieros argentinos ricos. Grabado inferior: Establos y dependencias de
una estancia argentina.

Atencíon de The Amerlcas.

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Atención do Tho Amcricaa.

ALOJAMIENTO DEL ADMINISTRADOR DE UNA ESTANCIA ARGENTINA.

Puede decirse que la .Argentina es la tierra del estanciero millonario. Los propietarios de estancias viven la mayor parte del tiempo
en las capitales europeas, quedando sus propiedades en manos de administradores que por lo general son ingleses o alemanes.

�LA AGRICULTURA DE LA ARGENTINA.

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De este modo la Argentina está llegando a ser uno de los principales proveedores de
cereales de los mercados del mundo, sin que sea dificil que en breve sea el primero de
ellos.
La Argentina posee un suelo magnífico. Probablemente no existe en ninguna otra
región del mundo un territorio tan enorme y tan llano, cubierto por capa más rica y
profunda de humus, tan desprovisto de rocas y exento de esa cantidad de cantos rodados
que se encuentran en los mejores distritos agrícolas de los Estados Unidos. Lo ordinario es allí el arado de vapor. El cultivo y la siembra no exigen el trabajo que le
consagran aquellos de nuestros agricultores que siguen el método extensivo. Todavía
son escasas laa obraa de irrigación. La época de la.cosecha es aquella en que se realizan
los mayores esfuerzos, empleándose en los primeros trabajos de recolección la maquinaria más moderna.
La Argentina se ocupa constantemente en mejorar sus industrias rurales. El territorio disponible para ellas puede extenderse enormemente, dad1 que la población va
ocupando extensiones libres y que se están ejecutando grande!) proyectos nacionales
de irrigación. La Patagonia llegará a ser uno de los grandes centros donde el mundo
se aproviaionirá de carne y de lana. El futuro ensanche de la producción de cereales
y de la ganadería se efectuará por grandes empresas.
En las viejaa regiones argentinas la agricultura cambia; y aun cuando su producción
total es sólo una octava parte de la de los Estados Unidos en los últimos años, la
Argentina exporta tres veces más que nosotros.
En la Argentina se está produciendo un gran movimiento en lo que nosotros llamamos
"organización rural." En 1914 existían en dicho país 34 socied~des agrícolas cooperativas con diferentes propósitos, entre las cuales figuran seguros, préstamos territoriales,
compras y uso cooperativos de maquinarias, compra y venta de ganados de cría.
Por espacio de 40 afios, las empresas ganaderas del 'país han aumentado sus rebaños.
El ganado vacuno, las ovejas, los caballos, los asnos y los puercos de pura sangre
registrados el año pasado en la Argentina tenían un valor de $15,000,000. Los
remates de ganado vacuno, de ovejas, chivos y aves que se exhibieron en la feria
que la Sociedad Rural Argentina celebró en Palermo durante los últimos años produjeron de $1,000,000 a $1,500,000 oro americano. Es en esta feria donde se obtienen
los precios más altos del mundo por animales finos.
Una de las cosas que más interesan en la Argentina es la cría de marranos. A principios de 1914 celebró la Sociedad Rural Argentina una sesión especial con el objeto
de fomentar esta industria. Las empresas norteamericanas de carnes en conservas
están favoreciendo este movimiento. La sociedad se ocupa igualmente en inclinar
a los agricultores a la cría de aves. En realidad, se está haciendo una activa propaganda para modificar el apego del agricultor argentino a la explotación de un solo
producto. La Argentina no seguirá comprando materias alimenticias por mucho
tiempo, salvo ciertos productos especiales que como el café, la yerba mate, etc., no
pueden cultivarse suficientemente en su suelo.
No parece probable que la Argentina tenga que preocuparse pronto de la agricultura intensiva. Aun cuando el valor de algunas tierras es crecido, la economía
de la producción parece indicar actualmente la continuación en grande escala de la
agricultura con un empleo creciente de maquinaria. Los yacimientos de petróleo
que se explotan actualmente pueden dar por resultado el que el cultivo intensivo
se haga por medio de ga60lina.
La Argentina es la tierra del estanciero millonario, pues la ganadería, la producción
de lana y la siembra se hacen en grande escala y son muchas las fortunas y rendimientos que se obtienen de dichas industrias. Las haciendas o estancias tienen por
lo general extensión, equipo y valor casi principescos. El trabajo lo hace cierta
:lase pintoresca de argentinos, en tanto que la cosecha la recogen grandes grupos de
inmigrantes que en su generalidad proceden del sur de Europa y que llegan a la
.Argentina en la primavera para regresar en el otoño argentino.

�Atención do The Americaa.

CABALLOS ARGENTINOS DE RAZA.

Los criadores argentinos han mejorando sus crfas de caballos y ganados. En los potreros del pats existen actualmente cerca de 75,000
caballos de raza y cerca de un m lll()n de caballos pesados de tiro, entre los cuales figuran percherones, clydesdales y normandos.
Se han pagado sumas fabulosas por célebres caballos ingleses de carrera, pud iendo encontrarse en la Argentina algun os de los
caballos más finos del mundo occidental.

GANADO ARGENTINO.

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mejora de sus ,¡;',años son veraaderamente sorprendentes. Entre los a n imales de raza que
all1 se encuentran figuran en primer térmmo
los toros Durham¡ a los que les siguen los de
raza Rereford, Po led Angus, Holandesa, Jersey y Flamenca. Los criadores. argentinos
han llegado a importar en el espacio de cuatro
años más de 3,000 toros, habiendo pagado en
algunos casos hasta $3,000 por un solo animal.

Atención de Tbe Ame.ricas.

�322

LA UNIÓN PANAMERICANA.

El hemisferio septentrional produce el 90 por ciento de los cerea.les del mundo.
Las cosechas de la Argentina., de Australia y de otras regiones del hemisferio austral
llegan a los mercados en la época en que los precios se mantienen firmes. El trigo
argentino comienza a exportársele por lo general en febrero, siendo muy fuertes los
embarques en abril. El maíz argentino comienza a vendérsele en junio, continuando
su abundancia hasta fines del año. .E n los últimos años llegó a venderse por término
medio el bushel de trigo argentino a un dolar menos unos centavos en todas las transacciones de exportación. El precio fué probablemente más alto el año pasado. El
maíz se ha cotizado alrededor de 54 centavos. El precio de la lana argentina ha
tenido un alza firme desde 1886, llegando de 6t centavos que valía entonces a 10 centavos en 1900, y de 15 a 17! centavos en los últimos afios.

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NUEVO RIVAL DEL YUTE
EN CUBA ,, ,. ,, ,. •. ,, •..

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AJO este titulo hace la revista The Americas, que publica el
Banco Nacional de la ciudad de Nueva York, en su edición de
mayo una interesante descripción de una yerba que parece
alentar la esperanza de llegar a ser substituto del yute. El
estado de la producción del material con que se fabrican los sacos
usados para la venta de diversos productos de primera necesidad ha
llegado a ser muy tirante, por lo que la necesidad que se ha despertado
últimamente de descubrir una fibra barata que reemplace el yute,
puede dar por resultado la creación de una nueva industria en Cuba
y en otros países tropicales donde la malva crece silvestre. En el
artículo que se reproduce a continuación se explica detalladamente
el asunto:

El saco o talega de yute es de suma importancia en el mundo comercial, pues se
usa generalmente para la distribución de media docena de productos de primera
necesidad tales como el café, el azúcar, los granos, el algodón, la lana, etc., y para el
empaque de mercaderias; y aunque para esto último es de importancia y valor secun dario en cada una de los millones de las transacciones comerciales, el importe de todo
el yute que se consume en el mundo en un año alcanza a una cifra tal que lo coloca
en un rango comercial más alto que el de algunas de las materias primas que más
oímos mencionar. La India exporta por año más de un billón de yardas de tela de
yute y más de un tercio de billón de talegas, para no citar el billón y tres cuartos de
libras del yute silvestre llamado hilaza que también exporta y que en conjunto le
produce algo así como $200,000,000. Las principales naciones comerciales compran
anualmente enormes cantidades de yute en las cantidades siguientes: Inglaterra,
unos 600,000,000 de libras; Alemania, unos $300,000,000; los Estados Unidos, cerca
de 220,000,000, en tanto que Argentina, el Brasil y otros grandes productores de materias primas compran yute en cantidades que les cuesta gran parte de la suma total
que obtienen por sus productos. Con la consecuente desorganización de los transportes la guerra europea h a hecho subir considerablemente el va'lor de los sacos de yute
en esos países exportadores, siendo el asunto de tanta importancia para ellos que la.

Atenci6n de la revista The Americae.

LA MALVA, RIVAL CUBANO DEL YUTE.
Las muestras de esta fibra, tal como se extrae por los métodos primitivos
que han improvisado los que la cultivan en Cuba, han sido examinadas
detenidamente por los fabricantes de tela de empaque de los Estados
Unidos de lo que parece que puede empleársele co11 éxito ya sea pura o
mezclada con yute, en la fabricación de s&lt;icos. Si esto resulta cierto,
Cuba ha descubierto como consecuencia de la guerra europea, una
industria nueva de suma importancia. La malva es una cizafía que
florece en casi todas las regiones de esa isla y en algunas partes de la
América Central, de México, la Florida y en ciertos lugares de Espafía.
Este grabado da una idea del largo de la fibra.

�324

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Argentina solamente está. gastando grandes sumas de las arcas naciones con el fin de
descubrir un medio que le permita prescindir del empleo del yute, pues en 1915 este
producto le costó $7,000,000 más que en el año anterior.
Esta situación ha despertado el interés de varios países tropicales y subtropicales
por el cultivo de aquellas plantas de las cuales se puedan obtener fibras parecidas al
yute. Entre estos figura Cuba que produce una planta llamada malva, especie de
cizaña que crece silvestre en muchrui partes de la isla y que se ha cultivado últimamente, por cuanto suministra una fibra que se usa ya para ciertos fines. Los fabricantes
estadounidenses de tela de empaque han examinado con gran interés las muestras
de la fibra tal como se extrae por los métodos primitivos que han improvisado los que
cultivan la. planta en Cuba, pareciendo que puede empleársele con éxito en la fabricación de sacos, ya sea pura o mezclada con yute. Si esto resulta cierto, Cuba ha
descubierto como resultado de la guerra una industria nueva de suma importancia.
De esta planta hay en Cuba como 11 especies distintas, pero se ha descubierto que
la cla-se conocida bajo el nombre de malva blanca (Waltheria americana Lin.) es la más
adecuada para la producción de fibras textiles. Esta especie crece hasta una altura
de 20 pies, pero su elevación media fluctúa entre 6 y 10 pies; su tallo tiene de media
a una y media pulgadas de diámetro, obteniéndose de su corteza una fibra que casi
posee la misma fuerza textil del yute Dacca de la India pero más fina y más parecida
al lino en el tejido. Créese que con el empleo de métodos científicos para el cultivo
y la selección de la malva se podrían obtener mejores resultados, tanto en fuerza textil
como en finura y calidad de la fibra.
La malva blanca tiene que cultivarse en buen suelo para que produzca buenos
resultados. En realidad, es una cizaña que crece silvestre en abundancia en todas
las regiones de Cuba, siendo considerada por los agricultores como planta perniciosa
que entorpece el desarrollo de toda clase de vegetación en los lugares donde ha logrado
aclimatarse y es muy difícil de exterminar. También se le encuentra en ciertas
regiones de la América Central, de México, la Florida y ha-sta en España, donde se
han hecho experimentos con ella, pero dícese que aunque algunas de estas otras
fibras son buenas, su producción por acre no da tan buenos resultados como la malva
blanca de Cuba.
Cerca de la población de Vinales, en la Provincia de Pinar del Río, se ha establecido
una fábrica para la explotación de esta fibra. La cantidad de malva blanca silvestre
que crece en el distrito de Vinales es bastante considerable, pero a fin de establecer
la industria sobre bases comerciales seguras parece que es necesario hacer arreglos
para su cultivo en grande escala de modo de localizar y normalizar el trabajo de recolección, transporte y comercio. Para cultivar la malva se siembran las semillas en
hileras y después que la planta alcanza una altura de unas pocas pulgadas se podan,
dejando 44 matas en cada yarda cuadrada. Si se siembran a más distancia se les
desarrollan demasiado los tallos y las hojas.
La semilla se recoge a mano desde el 10 de enero hasta fines de febrero, siendo su
costo actual de 5 centavos por libra, aproximadamente. Con 1,200 libras de semilla
se puede sembrar una caballería de terreno o sean 33 acres y medio. La época de
siembra es desde marzo hasta mayo, pudiendo principiarse la siega o corte tres meses
y medio después cuando las plantas han alcanzado una altura de 6 a 8 pies o más.
La corteza de las plantas tiernas contiene solamente una capa de fibra, en tanto que
las de más edad tienen a menudo hasta 8 capas. Éstas son, sin embargo, más delgadas
que la de las plantas tiernas, siendo todavía materia de estudio la determinación del
tiempo exacto que deba cultivarse la planta antes del corte para obtener los mejores

Atenci6n de la revista Tbe Americaa.

FIBRAS DE YUTE Y DE MALVA.
A lahasta
izquierda:
Manojo
malva.
el centro· Mezcla
una altura
de de
20pies
peroEn
su elevación
d" de yu te Y n,ialva. A la derecha: Fibra de yute. La malva crece
~b}:1111.énl.dose de su.~orteza ~a fibra que tiene:!d!
1J!~1~xW1~~llo t iteende die mlnedd.ia a l! pulgadas de dii metro,
= a 1no en el t e¡1do.
yu e a
1a pero mAs fina, pareciéndose

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resultados.
En un año pueden efectuarse fácilmente dos cortes sin necesidad de volver a sembrar
la planta, por lo cual créese que si se observara mayor cuidado en el corte usándose
segadoras de maíz y agavilladoras en lugar de machetes que lastiman las raíces, podrían
51764-Bull, 3--16--4

�NUEVO RIV.AL DEL YUTE EN CUBA.

Atenci6n de la revilta The Americu.

POZO NATURAL DE AGUAS TERMALES EN CUBA.
a de azufre manteniéndoseles entre el agua hasta que se
Después de cortada la mal va se sumergent los ~llosde esnaª25
itUd1as · Esta operación se llama emiamiento.
pudran, lo que generalmen e exige

At,enoi6n de la revista The Americas.

ESTANQUE PARA EL ENRIAMIENTO.
tru en tanques que se Henan de la misma solu.ción de agua,
Donde no se encuentran pozos naturales de rz~~e:
miitva para el emiamiento. Cuando e¡te termma, se pone a
azufre Ypotasa, ~ l~bcuallsólo selesg:~rpg!rgerºe1 mucilago y la corteza que le c¡ueden.
secar la fibra al aire h re. o que

~~1t!

¡,
1

327

obtenerse más cortes de una misma planta. La cosecha no puede continuarse sino
hasta fines de noviembre, pues en diciembre las plantas principian a dar semilla.
La tierra para el cultiyo de la malva blanca se labra como para los demás cultivos,
es decir, se ara y rastrilla. Esta planta se da bien en Cuba bajo cualesquiera condiciones climatológicas y dícese que las fuertes lluvias y ciclones en lugar de hacerle
daño facilitan su crecimiento y desarrollo.
·
Según el actual sistema de manipulación, después de cortados los tallos verdes se
cargan en vagones a razón de 2,500 libras por vagón, transportándoseles a cualesquiera
de las numerosas fuentes y arroyos sulfúricos que abundan en esa región, donde se les
sumerge en el agua manteniéndoseles debajo de la superficie por medio de pesos hasta
que se pudran, lo que generalmente exige de 8 a 25 días según la temperatura. El
calor, por supuesto, acelera el proceso del enriamiento.
Como en la estación seca no puede dependerse por completo de estos estanques
naturales de agua de azufre, ha habido necesidad de construir un gran tanque que se
llena de una solución parecida de agua, azufre y potasa. Si la malva se cultivara en
mayor escala habría necesidad de construir máa estanques. El estanque se coloca
cerca de una desfibradora que se instala para machacar y calentar la malva verde y
para quitarle luego la corteza. En los tanques no se deposita sino la corteza. Terminado el enriamiento, se cuelga la fibra al aixe para que se seque, lo cual le acaba de
quitar las partículas de mucílago y de corteza que le queden. Después de dos o tres
días de exposición el aire, queda lista para ser empacada y exportada. Luego se le
ata en manojos y se empaca en fardos de 400 libras cada uno.
Vinales, que actualmente es el centro de la industria de la malva, está situada a
unas 14 millas de Esperanza, que es el puerto de la costa septentrional de Cuba más
cercano a los Estados Unidos. El costo de transporte de la fibra en vagones es de $3
por tonelada, y en goletas o vapores costaneros, desde el puerto de Esperanza hasta el
de la Habana, de $2.50 por tonelada. El producto de referencia tiene muy buena
salida en la Habana, donde se le emplea en la fabricación de suelas de las alpargatas
que usan las gentes trabajadoras de Cuba.
En la actualidad una fábrica local utiliza la fibra de referencia en la fabricación de
suelas de chinelas y zapatillas y para rellenar colchones, consumiendo unas 400 toneladas de fibra por año, cantidad que aumentaría considerablemente si pudiera obtener
más. Los sacos para azúcar han adquirido un precio tan elevado que se ha hablado
de la malva para tal objeto; pero todavía no se ha organizado la industria. Para una
zafra de 3,000,000 de toneladas de azúcar se necesitan aproximadamente 21,000,000 de
sacos o talegas, o sean 60,000,000 de libras de yute, siendo por consiguiente obvia la
importancia de determinar las probabilidades de éxito que la planta puede tener en
Cuba únicamente, sin mencionar otros países. Por otra parte, no cabe duda de que
la fibra podría también utilizarse en la fabricación de cordelería. Para la fabricación
de colchones tiene un empleo considerable en su forma primitiva, o sea tal como la
producen los naturales de Cuba.

�EL MONUMENTO
AMERI,,,,
CANO MAS ANTIGUO DE
FECHA CIERTA ••• "
¡l

..

ON el título de "Una Figurina Mexicana de Piedra Nefritica,"
el Dr. W. H. Holmes ha publicado un interesante artículo
en el número de mayo de la revista Art and Archreology, de
Wáshington, D. C. La figurina descrita en dicho artículo sólo
tiene unas 6! pulgadas de alto y 3! pulgadas en su base; y, con todo,
conforme dice el Dr. Holmes, "ha llegado a considerársele como la
más interesante y preciosa de las reliquias menores de la antigüedad."
Según parece, fué desenterrada en 1903 por un peón en el distrito de
San Andrés Tuxtla, México, hallándose ahora en el Museo Nacional
de los Estados Unidos en Wáshington. La descripción de las distintas
fases de la figurina puede leerse en las líneas de que se acompañan
los grabados que ilustran este artículo. Aun cuando el dibujo y la
excelencia escultural de esta antigua reliquia son de mucho interés
por cuanto indican el estado de cultura que habían alcanzado sus
artífices, su principal valor reside en los glifos o surcos grabados en
la espalda, en los costados y en la parte anterior de la misma. El
significado cabal de estos particulares es revelado por el Dr. Holmes
de la manera siguiente:

C

El objeto en que nos ocupamos deriva su principal valor de su significado cronológico, aun cuando como indicio de un est.ado de cultura no debe pasarse por alto.
Los problemas cronológicos se cuentan entre los máa importantes que solicitan solución de parte del historiador del hombre en América. El período histórico, el periodo
de la historia escrita que generalmente se concibe, principia con el descubrimiento
de Colón, aun cuando en época tan lejana como el año 1000 se nos presenta una aislada
pá,,&lt;&gt;ina de historia escrita, cual es la fábula de los escandinavos, la que, no obstante,
carece de interés particular para los que se ocupan en el estudio de los aborigenes.
El largo período anterior a la llegada de Colón se halla iluminado por tradiciones que
les permiten a los conocimientos que poseemos acerca de la vida de aquellos penetrar
un tanto en lo desconocido. Los restos fósiles del hombre y los restos despedazados
de las obras que hicieron con sus manos, aun cuando no son muy apreciables como
anales, suministran con todo mayores luces, ya que con el estudio de los mismos el
paleontólogo y el arqueólogo resuelven lenta.mente el enigma del americano prehistórico.
Sin embargo, la historia escrit.a de América no se limita exclusivamente al sistema
de escritura del Viejo Mundo, pues en nuestra mente va surgiendo la idea de que los
primitivos americanos eran gente culta que trató de llevar a la perfección un método
capaz de darle forma permanente a su interesante historia, a su filosofía y a su poesía.
Nuestros hombres de estudio se apresuran a interpretar las diversas inscripciones
~hadas en los monumentos o incorporadas en los libros que han llegado hasta nosotros.
328

Atención do Art and Az&lt;ha,olo"y, WaahinJtton, D. C.,

EL MONUMENTO AMERICANO MÁS ANTIGUO DE FECHA CIERTA.

..,

Esta notable ligurina de jades~ encuentra en la colección arqueológica del Nttevo Museo Nacional de Wé.shin~on, D. C.
El Dr. Ilolmes la describe as!: "Es una piedra muy dura de un verde claro de una variedad de jade, temendo unas
6l pulgadas de alto y 31 pulgadas en su base. * • * La parte superior de dicha piedra representa una cabeza
humana con una calva muy pronunciada y facciones bastante marcadas, aun cuando no grabadas con toda habilidad.
La parte inferior del rostro está cubierta por una especie de máscara, que se parece a primera vista al pico de un ~ato
o de cualquier otra ave acuática, la cual lué hecha en relieve y cae sobre el pecho a manera de barba. Las mejillas
están cubiertas por un dibujo convencional en relieve que le da una expresión gen ial al rostro, colgando de las orejas
adornos discordalcs. La idea de que se trate de una sotana o de otr.i prenda de vestir suelta queda descctada cuando
se examina de cerca la figura, pues la forma de ave se acentúa más con las alas que cubren los lados de la figura y
cuyas extremidades fueron hechas en relieve para que representasen plumas. Debajo de las alas aparccrn esbozados
las piernas y los pies d el ,,ve."

�330

LA UNIÓN PANAMERICANA.

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Atencl6n de Art and Archeolo¡y,
Wáshington, D. C.

LA FECHA MAYA DE LA
FIGURINA DE TUXTLA.
Según el Sr. Morley, la lecha
CJ.Ue aparece en la parte antenor de la estatuilla consiste
en un glifo preliminar q.ue se
halla en la parte superior de
aquella yen una serie de caracteres numéricos CJ,Ue interpretados de conformidad con un
método inventado a costa de
largas y diftciles investigaciones por varios hombres
de estudio, nos hacen ver que
dicha lecha es 100 años anterior al nacimiento de Cristo.
El Sr. Morléy acaba de regresar de Guatemala, donde
ha descubierto las ruinas de
una ciudad aborigen perteneciente a la misma época de la
fururine. de Tuxtla. El Sr.
Morley encontró en Guatemala varios objetos de jade,
que con la figurine. mencionada y con los objetos de la
misma metería que se han
hallado en Alaska y otras regiones americanas, hacen ver
que las diversas variedades
de jade no son exclusive.mente
asiáticas.

Háse descubierto que estas escrituras no son meramente
pictográficas y, por lo tanto, única.mente inteligibles para
los que se ocupan en el estudio de una raza extraña y en
lo que atañe a la leyenda que refieren, sino que en parte
son fonéticas, sintiéndose inclinados los hombres de estudio a creer que todavía es posible descubrix un alfabeto
elemental.
Existe otra faz de estos elementos de estudio que ofrece
no pequeña recompensa a los que pacientemente profundizan las ocultas regiones de la historia. Los viejos
textos parecen ser en su mayor parte colecciones de fechas,
hallándose bien !leterminados los símbolos glípticos que
representan los días, los meses y los ciclos, lo que permite
leer la.fecha de las ohi:as de escultura y de las .reliquias
arquitectónicas. .De ese modo se hac.e remontara millares
de -años el esqwleto de la historia de los aborígenes. El
interés excepcional que se concentra en esta pequeña
imagen se debe a la circunstancia de que, según el Dr.
Morley, su inscripción encierra la fecha más remota que
hasta ahora se ha determinado en América, fecha que
corresponde a 100 años antes del nacimiento de Cristo en
nuestro sistema cronológico. Después de esto sigue en
orden de antigüedad la pequeña tableta o plancha de jade,
conocida con el nombre de piedra de Leyden, cuya fecha
es 160 años posterior a la de la otra.
Según las inscripciones grabadas en algunos monumentos de Guatemala y de Honduras, las antiguas ciudades del territorio meridional de los mayas alcanzaron su
mayor apogeo unos 200 ó 500 años después del nacimiento
de Cristo, en tanto que los centros más septentrionales
suministran fechas que sólo anteceden en escasos centenares de años el desembarco de Colón. Estos halagadores
descubrimientos hechos en campo tan atrayente, los está
llevando adelante el Sr. Morley, quien, bajo los liberales
auspicios del Instituto Carnegie de Wáshington, prosigue
actualmente sus investigaciones en regiones en donde
sólo se aventuran los que se hallan preparados para
soportar penalidades y hacerle frente al peligro.
La estatuilla de Tuxtla es obra de un pueblo adelantado que un tiempo ocupó la costa oriental de México.
Ya que sus glifos pertenecen al método maya antes que
al azteca, es de presumir que en remotos siglos el poderío
maya se extendió sobre el territorio del actual Estado de
Veracruz y también que muy probablemente la tribu
huasteca que ahora ocupa parte de esa región es un vestigio de la raza maya.
La fecha que aparece en la parte anterior de la est,atuilla
se reproduce en uno de los grabados. Según el Sr. Morley,
esta consiste en un glifo preliminar que se halla en la
parte superior de aquella y en una serie de caracteres numéricos que interpretados de conformidad con un método
inventado a costa de largas y difíciles investigaciones
por varios hombres de estudio, suministran la fecha antes
mencionada. · Las diversas líneas de glifos que se encuen-

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�332

LA UNIÓN PANAMERICANA.

tran en los costados y en la espalda de la imagen no han podido leerse todavía; pero
sin duda relatan los acontecimientos ocurridos en el período rememorado en la
parte anterior de la figura.
El interés principal de esta obra consiste en que fija el importante hecho de que
hace 20 siglos los aborígenes de la región de Veracruz habían llegado a un avanzado
grado de cultura que se halla caracterizado por la invención de la escritura, paso este
que marca de manera singular el tránsito de la barbarie a la civilización y que indudablemente constituye un nivel intelectual muy avanzado para un pueblo que todavía
se hallaba dentro de los confines de la edad de piedra. Es de agregar que el estado de
cultura indicado por esta obra no pudo alcanzarse en un corto período y expresa que
fué resultado del desarrollo gradual de la faz más primitiva que se conoce de la cultura
que existió en América. El tiempo comprendido entre el período de la mera cultura
de la caza y de la pezca y el de la invención de un alfabeto puede calcularse antes que
en centenares en millares de años. El exacto valor cronológico de la imagen no
podrá conocerse nunca; pero la;i indicaciones que lleva grabadas apoyan la creencia
de que la América estuvo ocupada por el hombre mucho antes de que hace más de
1,000 años comenzaran a desaparecer los hielos de la época glacial en los confines septentrionales de los Estados Unidos.

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PAN" ..
AMERICANOS ......
República del Perú se halla de duelo por el fallecimiento de
uno de sus hijos más ilustrados y distinguidos, el Sr. Dr.
[
EUGENIO LARRABURE y UNÁNUE, quien murió en Lima a la
edad de 72 años el 12 de mayo próximo pasado. Como fun·cionario del Departamento de Relaciones Exteriores en diversas
ocasiones, como Vicepresidente de la República y como representante
diplomático en varias capitales sudamericanas, el Dr. Larrabure y
Unánue llegó a ser sumamente conocido en los círculos oficiales, así
como en los científicos y literarios.
Verdadero historiador e infatigable investigador, escribió varias
obras notables acerca de la civilización incáica, consagradas principalmente al arte y a la arquitectur_a de dicho tiempo: También co~tribuyó con importantes observaciones y descubrnmentos al estudio
de la época precolombiana. La corrección y elegancia de ~u estilo
le valieron la distinción de ser elegido individuo correspondiente de
de la Real Academia Española de la Lengua.
Desde 1870 figuró activamente en la política, siendo uno de los
redactores del periódico titulado "La República" y más tarde _director del Diario Oficial. En 1878 fué nombrado Subsecretario del
Ministerio de Relaciones Exteriores, de donde fué trasJndado a Ma-

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PANAMERICANOS.

333

drid, primero en calidad de Secretario de Legación y luego en la de
Encargado de Negocios.
Fué en 1883 cuando realizó la más importante labor de su vida y
la que revela sus dotes de hombre de estado y de diplomático, entendiendo en las cuestiones de su pais con Chile. · Como Ministro de
Relaciones Exteriores de la administración presidida por el General
Iglesias sometió a la Asamblea Nacional el célebre tratado de Ancón.
En 1892 fué otra vez honrado con la cartera de Relaciones Exteriores.
Por esa época surgieron para su pais serias cuestiones limítrofes,
habiendo sido para él motivo de pesar el no haber podido darles
término durante su actuación, concluida la cual se retiró de la vida
pública para consagrarse a sus trabajos literarios. Sin embargo, en
1901 se le llamó de nuevo a desempeñar el Ministerio de Relaciones
Exteriores, habiendo sido nombrado luego Enviado Extraordinario en
el Brasil. Durante su estada en Río de J aneiro le tocó representar al
Perú en la Tercera Conferencia Panamericana, en la cual quedaron
una vez más reconocidos su saber y su exquisita elocuencia.
Amado como era de sus compatriotas, estos lo eligieron por Vicepresidente de la República, habiendo sido nombrado mientras desempeñaba ese cargo por Embajador Extraordinario en las festividades
con que la Argentina celebró en 1910 el primer centenario de la revolución de mayo.
Entre los estadistas de la América del Sur, el boliviano Don JosÉ
MANUEL PANDO occupa puesto de significación. Sus brillantes dotes
militares bien así como la progresista administración que presidió
'
.
desde 1899 hasta 1904, lo han convertido en uno de los persona1es
más sobresalientes de Bolivia. El General Pando ha prestado
importantes servicios, ya como militar, ora como hombre de ciencia.
Gracias a sus e)l:ploraciones geográficas ha podido determinarse el
curso de muchos ríos comprendidos en la red fluvial boliviana y el
descubrimiento de la desembocadura del Tambapata en el Madre de
Dios.
También le corresponde el mérito de haberle dado nombre al
Río Heath, así llamado en recuerdo de las exploraciones que llevó
a cabo el Dr. E. R. Heath.
Cuando fué Presidente de la República, el General Pando construyó
el primer ferrocarril hecho con fondos públicos, iniciando l~ construcción de una red ferrocarrilera, proyecto este que ha contmuado
realizando con entusiasmo la actual administración. Mientras estuvo
en el poder ajustó con los países vecinos varios tratados relativos al
arreglo amistoso de las cuestiones limítrofes.
El Sr. Pando nació en La Paz el 25 de diciembre de 1848. Hacía
sus estudios de medicina en la universidad de dicha capital cuando
grandes acontecimientos internos inflamaron su juvenil espíritu y

�PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PANAMERICANOS.

335

lo llevaron a abandonar las aulas y los laboratorios para dedicarse
a la tarea de la reconstrucción gubernativa del pais. Cubrióse de
gloria como jefe militar, habiendo sido elegido Senador por el Departamento de La Paz después de haber vuelto a la vida privada. Desde entonces ha tomado participación activa en la política y viajado
considerablemente por Europa y la América del Sur. Fué jefe de
la comisión designada para demarcar la frontera de Bolivia con el
Brasil. Visitó la Argentina y el Perú, en cuyos paises se dió a
conocer brillantemente como diplomático y militar. En una ocasión
deseó el Gobierno de Bolivia designarlo por Ministro en el Brasil,
pero el Sr. Pando prefirió continuar ocupándose en los trabajos de
la comisión de límites.
El Sr. Pando es miembro de varias sociedades científicas y General
del Ejército de Bolivia, habiendo tenido además la honra de recibir el
despacho de general peruano, el cual le fué acordado por el Congreso
del Perú en 1913.

EUGENIO LARRABURE Y UNÁNUE.

TITO V. LISONI.

JOSÉ MANUEL PANDO.

CHARLES RANLETT FLINT.

El Sr. Don TITo V. LrsoNr, Cónsul General de Venezuela y de
Guatemala en Chile, figura entre los funcionarios de los mencionados
países que más han laborado en favor del acercamiento íntimo de
las Repúblicas americanas. Desde hace tres lustros trabaja asiduamente en ese sentido, habiéndose distinguido principalmente por el
empeño que ha puesto en dar a conocer debidamente a Venezuela, a
los países de la América Central y a las Antillas independientes.
Muchas son las conferencias que ha dictado en el Ateneo de Santiago
y en la Sociedad Científica de Chile sobre interesantes temas de
carácter americano, pudiendo mencionarse entre aquellas las que
versan sobre la Unión Centroamericana, el Congreso Boliviano de
Caracas, Guatemala bajo la Administración de Estrada Cabrera, las
Antillas y el Canal de Panamá y Conflictos sobre nacionalidad,
ciudadanía y naturalización en la América latina.
El Sr. Lisoni ha escrito gran número de artículos sobre Venezuela
y la República Dominicana, algunos de los cuales aparecen en la obra
"Chile en 1910" de Don Eduardo Poirier y en el "Libro Internacional Sudamericano." También ha realizado una activa labor de
propaganda en favor de Guatemala y de Chile, nación esta que le ha
conferido como recompensa a sus labores la condecoración de la
Orden del Mérito. También goza de la distinción de ser el decano
del cuerpo consular residente en Santiago.
Como obrero del panamericanismo ha prestado señalados servicios,
principalmente como delegado de Venezuela, Guatemala y la Repú-.
blica Dominicana al Primer Congreso Científico Panamericano de
1908; como delegado de la República Dominicana a la Quinta Conferencia Sanitaria de las Repúblicas de América de 1911 y vicepresidente de dicha conferencia y como delegado general de la Cruz
Roja Cubana en Chile. El Sr. Lisoni es abogado de los tribunales

�336

LA UNIÓN PANAMERICANA.

chilenos; individuo correspondiente de las Academias de la Historia
de Venezuela y Colombia y de otras corporaciones científicas y literarias de la América Central, de la América del Sur y de Europa.
Entre las diversas condecoraciones que se le han conferido figuran
la del Busto del Libertador, la de la Cruz Roja de Cuba, la del Mérito
de Chile, la de la Corona de Italia y la de las Pahnas Académicas do
Francia.
'

-:v

'

Una de las figura.;; -.µiás notables en los circulos comerciales de las
Repúblicas americanas: es el Sr. CHARLES RANLETT FLINT, de ]a ciudad de Nueva York. El Sr. Flint ha adquirido una gran experiencia
como comerciante y banquero que ha sido en los Estados Unidos y
en algunos países de la América Latina, habiendo llegado a ser figura
importante en el comercio universal, merced a las grandes empresas
comerciales que ha fundado. El Sr. Flint comenzó a tener negocios
con la América del Sur desde 1871, a contar de cuyo año ha venido
esforzándose por ensanchar el tráfico entre todas las naciones del
continente. Durante el tiempo que ha llevado relaciones con los
países de la América del Sur, ha li&lt;?gado a conocer debidamente las
condiciones sociales y económicas de los mismos y a ser sumamente
estimado en los centros panamericanos.
El Sr. Flint nació en el Estado de Maine en 1850, habiendo llegado
a ser socio de la firma Gilchrist, Flint &amp; Co., cuando contaba 21
años de edad. El año siguiente entró a formar parte do la razón
social de W. R. Gro.ce &amp; Co., que tenía casas de comercio en San
Francisco, en Chile y en el Perú. Su conocimiento de los países
latinoamericanos le valieron el aprecio de los Gobiernos de dichas
naciones, habiendo sido designado Cónsul de Chile en Nueva York y
Cónsul General de Nicaragua y de Costa Rica en los Estados Unidos.
En razón de que constantemente había laborado en el sentido
de hacer más estrechas las relaciones de los Estados Unidos con la
América Latina, el nombramiento que en él se hizo de delegado a la
Primera Conferencia Internacional de las Repúblicas Americanas
se estimó muy acertado. En esa asamblea ocupó él puesto prominente, distinguiéndose en la misma como ferviente partidario de la
fundación de la Oficina Internacional que actualmente lleva el
nombre de Unión Panamericana. El Sr. Flint ha desempeñado
comisiones confidenciales de algunos Gobiernos, ha dirigido en
representación de los Inismos negociaciones secretas, hallándose en
la actualidad asociado a varias y grandes empresas industriales de
carácter nacional e internacional.

LA RESTAURACIÓN DE LA
EUROPA .. .. .. .... ,, .. ... "•..
1

UÉ ha de hacerse cuando termine la guerra europea 1
Tal es la pregunta que constantemente se hacen los
hombres pensadores. t Qué ha de hacerse para rege(
nerar y rehabilitar ese continente desgarrado y arruinado 1 Para responder estas preguntas ha escrito el
eminente pacifista austriaco Dr. Alfred H. Fried un pequeño volumen bien meditado, cuya traducción inglesa acaba de ver la luz con
el título de "The Restoration of Europe."
Según se recordará, el Dr. Fried es redactor del periódico pacifista
"Die Friedenswarte" que se publica en Zurich, habiendo sido honrado
en 1911 con el Premio Nobel. Es autor de unas sesenta obras relativas al moviiniento pacifista y fundador de la Sociedad Alemana
de la Paz, de Berlín. Como es de suponer, su última producción ha
sido escrita desde el punto de vista pacifista. De señalado interés es
el importante papel que el Dr. Fried le asigna a los Estados Unidos
en la tarea de reconstrucción y de restauración destinada a producir
un estado de paz permanente en los países que la guerra ha devastado.
No deja tampoco de ser de gran interés el hecho de que, en su concepto, la Unión Panamericana está llamada a servirle de modelo a
una Unión Paneuropea que considera esencial para semejante restauración. El objeto del libro puede suministrarlo la siguiente y breve
síntesis de los puntos a que se contrae:
En el Capítulo I, el autor considera "Las causas de la guerra,"
sosteniendo la urgencia de que después de esta catástrofe universal
los representantes de las diversas naciones deben reunirse con el
intento de estudiar los medios de evitar su repetición. Cuando se
distinguen sus causas ocultas de sus motivos inmediatos, se descubro
que la actual guerra es el lógico resultado de la especie de ''paz" que
la precedió. Aun cuando los progresos industriales y técnicos
alcanzados en la pasada centuria hicieron a las naciones dependientes
las unas de las otras y en una medida antes no soñada, no llegó a
efectuarse el ajuste político de las alteradas condiciones de las mismas.
Las relaciones más íntimas aumentaron las oportunidades para que
se produjeron rozamientos que mientras durase el estado irracional
de desorganización internacional tenían que producir la guerra.
Siendo esta inevitable, era deber de cada una de las naciones apro-

•

Q

1 "The Restoration of Europe," por el Dr. Alfred H. Fried. Traducido del alemán por Lewis Sti!es
Gannett. Nueva York, The McMillan Company, 1916. Precio, Sl.

337

�338

LA UNIÓN PANAMERICANA.

LA RESTAURACIÓN DE LA EUROPA,

vechar el momento más favorable para hacerla. La paz era realmente
un estado de latente y constante amenaza de guerra.
El Capítulo II se refiere a la "Edad de anarquía internacional."
Desde los tiempos del hombre primitivo hasta el panamericanismo,
la historia ha venido registrando el crecimiento habido en la organización de la sociedad. El paso final de la organización universal será
resultado de la asociación antes que de la fuerza. Apoyado por el
doble engaño del mercantilismo y del nacionalismo, el imperialismo
es una falsa filosofía. :m1 echa por tierra los esfuerzos que se realizan
para conseguir mercados, le da rienda suelta al espíritu nacionalista
y procura alcanzar la seguridad nacional mediante la creación de una
competencia en cuestiones de armamentos. Pero el valor de estos
últimos es sumamente relativo, pues cada una de las naciones no puede
poseer un armamento superior al de cada una de las demás. El sistema
de los armamentos ha dado necesariamente lugar al sistema de las
alianzas, forma valiosa pero parcial de asociación. La circunstancia
de que esta guerra no haya podido ser localizada es una demostración
de la interdependencia de las naciones. El pacifismo podrá llevar a la
práctica la seguridad nacional haciendo efectiva la interdependencia
de la asociación política y económica. Las Conferencias de La Haya
han tenido un comienzo significativo; mas hay que carilbiar las relaciones internacionales para que su labor llegue a ser efectiva. La
guerra ha demostrado la necesidad de que se llegue a una organización internacional más completa.
El Capitulo III trata de "Las leciones de la guerra hasta la fecha."
La guerra ha hecho ver que los armamentos son síntomas de anarquía
internacional y que no pueden asegurar la paz. Hay que destruir
la causa. Por su extrema impresionabilidad, los armamentos han
llegado a ser realmente una amenaza. El procedimiento dilatorio
para resolver las diferencias internacionales, tal como el pautado en
los tratados que negoció el ex-Secretario de Estado Bryan, puede a
menudo evitar la guerra. Pero la mera existencia de ese método sin
la voluntad de servirse de él, resulta inadecuada. Además, la guerra
ha demostrado que los esfuerzos que se hagan para humanizarla son
fútiles, por cuanto son contradictorios. La guerra pone en suspenso
la moralidad y no puede ser sometida a reglas. Esta guerra ha sido
más cruel que las anteriores, no porque los hombres hayan sido más
crueles, sino porque la superficie que ha abarcado ha sido tan vasta y
porque la lucha armada se ha efectuado en regiones sumamente civilizadas. También ha demostrado la guerra la inutilidad de la misma
como instrumento polfüco, habiendo destruido con ello la magia de
la leyenda militar. Finalmente, ella parece confirmar la profesía de
Jean Bloch, según la cual la guerra universal moderna sería tan tremenda que sólo podría terminar por agotamiento y difícilmente procuraría resultados decisivos.

El Capítulo IV considera " El tratado de paz y la paz futura."
Según el autor, esta guerra principió en realidad hace algunas décadas.
Lo que se llamó paz era guerra latente. El próximo tratado de paz
debe establecer una paz durable. Supónese que todas las naciones
están luchando por una paz permanente; pero no se quiere ver que
no puede haber paz permanente sostenida por la fuerza. La paz debe
ser de carácter cooperativo. El antiguo estado de temor y de inseguridad perpetuos, defendido únicamente por los armamentos, sería intolerable. Hay que establecer un sistema distinto. Después de la
guerra podrían celebrarse dos conferencias, una que se ocupara de la
mera cesación de las hostilidades, y la otra que se ocupara en echar
las bases de la nueva organización de la Europa. A. esta última
deberían concurrir los neutrales.
En el Capítulo V expresa el autor sus ideas acerca de los " Problemas
internacionales" relativos a la obra de reconstrucción. La organización de las naciones no debe hacerse por el constreñimiento sino
que debe descansar en el interés que cada Estado posea en la obra
de cooperación. La diplomacia secreta y su primorosa etiqueta han
caducado y tornádose peligrosas. Uno de sus más peligrosos ídolos
es el concepto de la soberanía. Es menester democratizar la diplomacia. El sistema de alianzas (equilibrio de las potencias) evitó
algunas guerras pero engendra la sospecha y la desconfianza, acrecentando de ese modo el peligro esencial de la guerra. La reducción de los armamentos y la reglamentación de la prensa patriotera
son otros de los puntos de que trata el capítulo mencionado.
El Capítulo VI, titulado " La unión cooperativa de Europa," encierra las ideas del autor con respecto a la forma de unión que deben
formar las naciones europeas con el fin de lograr su reconstrucción;
y como quiera que el paneuropeismo que propone en gran parte ha
de tener por modelo el panamericanismo del mundo occidental, no
estará de más citar sus propias palabras:

339

En el capítulo anterior vimos las condiciones sobre las cuales debe descansar la
organización de Europa. En él llamamos la atención hacia la circunstancia de 9.ue
no se debe considerar para ello una construcción artificial, sino antes bien el desenvolvimient.o de los gérmenes de organización que actualmente se tienen a la mano.
Europa debe llegar a transformarse en ese sentido de la misma manera que anteriormente se transformó en anarquía. Los antiguos elementos históricos deben combinarse, no como partes de una confederación, sino más bien como· miembros independientes de una gran nación creada con un propósito determinado. Verdad es que
la guerra es un fenómeno político; pero sería falso sentar que la organización que ha
de surgir de ella debe ser necesariamente de carácter político. Por el contrario, la
experiencia ha demostrado que las uniones políticas semejantes a nuestras alianzas
actuales conducen inevitablemente a la guerra. Si nuestro propósit.o es el de fomentar
una asociación de Estados para el aseguramient.o de los numerosos y comunes intereses
suyos que no sean de carácter político, nos encontraríamos con menor oposición que
si tratásemos de organizarlos simultáneamente de manera poHtica. Enel largo curso
de su ejecución surgiría inevitablemente en las mismas relaciones políticas una íntima

�LA UNIÓN PANAMERICANA.

340

LA RESTAURACIÓN DE LA EUROPA,

asociación sobre cuestiones económicas, técnicas, sociales e ideales. Siguiendo la
línea de menor resistencia, acabaría por a.dopt.arse una. forma. complet.a de asociación
internacional.
Si como parece ser, esta. guerra. demuestra. la impracticabilidad de las antiguas
nociones de avasalla.miento y si al mismo tiempo crece la. certeza de que, co~ su
confusión de políticas y nacionalidades, es impracticable en Europa la federación,
la idea de semejante asociación tendrá. entonces que triunfar. ~s claro que Euro~a
no se volverá. cosaca por la conquist.a ni republicana por la federación Y ~ue su porve~u
está más bien en la diagonal de estas fuerzas. Se trata. de una unión cooperativa
(Zweckverband) que promete resultados. Esta. concepción es una transacción Y
vence los obstáculos que se opondrían a la realización de cualquier otro plan.' Su nombre indica que en esa unión pueden estar mejor representa~os por la. acción cm:Ii~n
determinados intereses, sin tener los partícipes que sacrificar su mdependencia.
Los Est.ados no tendrán que ser sacrificados por ningún propósito final como sucede
en la federación política; antes bien, el propósito consistirá. en servir los Estados.
No podrán aspirar ellos en lo adelante a dirimir sus problemas por el ~étodo que
con tanta frecuencia los ha conducido a malgastar sus energías en estériles luchas;
sino que mancomunadamente, con gran: economía de esfu~rzo y de energía, .les harán
frente a sus dificultades, que la mayor parte de las veces deJará.n de serlo sencillamente
por obra de la acción común de las partes interesadas.
La Unión Cooperativa de Europa había dejado de ser aun antes de la guerra un mero
anhelo. Ella existía en gran número de pactos internacionales bilaterales Y generales
y en varias oficinas y comisiones internacionales. Muchas cuestiones relativas a transporte, comercio, derecho civil, policía, ciencia, acción social y agricultura habían
sido ya reglamentadas internacionalmente.
.
. .
Estos acuerdos internacionales, del mismo modo que las diversas actividades a que
dieron naciniiento constituyeron el principio de una administración internacional.
Pero ellos carecian,de unidad y no había centralización. Ellos habían surgido mecánicamente como consecuencia de condiciones alteradas, sin que nunca se les hubiese
dado una organización deliberada y previsora. La edad de la anarquía carecía de
fuerzas para realizar esa labor. Cuando termine la guerr~ será tiempo de d~rle desarrollo a estas instituciones y de organizarlas con el propóS1to concreto de satisfacer las
exigencias de la situación internacional. Por tal modo, la Unión Cooperativa de
Europa hallará. listos los cimientos en que ha de descansar.
.

*

*

*

*

*

*

*

La creación de semejante unión cooperativa no carece de precedentes. Tal institución ha existido por más de un cuarto de siglo en el hemisferio occidental en la
Unión Panamericana, la cual se adapta mucho mejor que la forma constitucional de
los Estados Unidos para servirle de modelo a la Unión Europea. Diez y ocho Repúblicas americanas celebraron en 1889 la primera Conferencia Panamericana, habiéndose
reunido ya cuatro veces este congreso continental. La quinta. conferencia de?ió
reunirse en noviembre de 1914; pero fué pospuesta por causa de la guerra. La Umón
Panamericana d ió margen a que se estableciera en Wáshington la oficina panamericana,
la cual es sostenida por las 21 Repúblicas. El Consejo Directivo de esta. oficina internacional se compone de los representantes diplomáticos de las Repúblicas americanas
establecidos en Wáshington y del Secretario de Estado de los Estados Unidos, que lo
preside.
Las deliberaciones y decisiones de las conferencias abarcan todo el campo de las
relaciones no políticas de las Repúblicas americanas. Se refieren a la reglamentación y prolongación de los ferrocarriles y de la navegación, a problemas arancel~rios,
a derechos de puerto, a asuntos C?nsulares, a acuñación de moneda, a pesas y medidas,
a sanidad, a los derechos de los extranjeros, a extradición y también a cuestiones de
derecho civil, patentes de invención, propiedad literaria, empresas científicas y a la
celebración de tratados de arbitraje. Se ha acometido un extenso programa para

341

vigorizar las relaciones internacionales por medio del canje de profesores y de eruditos,
de viajes, del fomento de la enseñanza de idiomas, etc. Se le ha prestado especial
a~ención al ensanche del comercio por medio del canje de informaciones, exposiciones y museos comerciales.
No es motivo de sorpresa el que, no obstante su programa puramente económico y
social, el panamericanismo se haya dejado sentir también en la vida poHtica. Algunos
años de pacífica cooperación por parte de las naciones y de sus representantes fortalecen la confianza, engendran un hábito mental que no presupone hostiles intenciones
en el vecino y que en los casos críticos refuerza la determinación de que sean decididos por consideraciones racionales. El arbitraje y la mediación han alcanzado
su más alto desarrollo en el continente americano. La unión de cooperación pacífica
hace fácil el arreglo pacífir.o de las diferencias que inevitablemente se presentan.
El panamericanismo no es solamente un modelo para Europa; también es una
amonestación. Antes de la guerra se hablaba mucho del peligro americano, nombre
que se le daba a la competencia económica. Él existe, pero bajo forma diferente.
Un continente organizado de ese modo no puede menos de adquirir fácilmente la precedencia sobre la dividida Europa. Si la desorganización que ha producido la guerra
continuase después de terminada aquella, el peligro de los Estados asociados de
América que dejan atrás a Europa será. mucho más grande. La guerra ha alterado la
posición en que América y Europa se hallaban, y no en provecho de la última.. Europa
se quedará. detrás de América por causa de su desorganización y también por su agotamiento. De aquí que sea necesario el establecimiento de una unión cooperativa, a fin
de que una Europa unida, no para el ataque sino para hacer posible la cooperación,
pueda hacerle frente a aquel continente unido.

El autor indica además el establecimiento de una oficina paneuropea
en la capital o en una de las ciudades principales de una nación
europea neutral, que ejerza amplios poderes de acuerdo con los delegados permanentes en los distintos países. También indica que
mientras las Conferencias de La Haya y la oficina de la misma ciudad
estén ocupadas en establecer las relaciones legales de las naciones,
la oficina paneuropea y las conferencias paneuropeas lleven a la
práctica la ampliación y la reglamentación de las relaciones internacionales.
En el séptimo y último capítulo, el autor trata de "El pacifismo de
ayer y de mañana," asegurando que los pacifistas sostienen que las
guerras son inevitables mientras persista la anarquía internacional.
Ellos previeron la guerra actual. Dice también que el pacifismo no
ha dejado de influir en el pensamiento cientí:.fico y popular. El futuro,
dice, está en nuestras manos, correspondiéndonos determinar si será
una regresión a la barbarie o una era de reconstrucción.

51764-Bull. 3-lG-5

�ESCULTORES DE LAS
....
AMERICAS .. ..
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ABA de celebrarse en los Estados Unidos un certamen para
la erección de un monumento a Francis Scott Key, autor
de la letra del himno nacional del país mencionado . .Las
conmovedoras circunstancias que rodearon la composición
de dicho himno constituyen una anécdota clásica de la historia de los
Estados Unidos. Hace apenas dos años que en la ciudad de Baltiroore, donde ocurrieron los sucesos que inspiraron el himno, se celebró
con suntuosas festividades el primer centenario de la creación de la
bandera y de la escritura de esa melodía nacional. Durante el ataque
que en 1814 lanzaron los ingleses contra Baltimore, Key se dirigió a
borde de un buque británico con el objeto de obtener la libertad de
un amigo hecho prisionero. Esto ocurrió poco antes de que comenzara el bombardeo de la ciudad. En vez de regresar a tierra inmediatamente después de cumplida su misión, Key tuvo que permanecer
en el buque donde se le detuvo hasta que terminase el ataque. Desde
el lugar en donde se hallaba pudo contemplar, a pesar del humo y
las tinieblas que la envolvian, la bandera que flotaba en el Fuerte
McHenry. Durante. las 25 horas que estuvo detenido como prisionero, experimentó las mayores ansiedades mientras se cañoneaba el
fuerte. Al romper el alba y al desaparecer las nieblas y el humo,
Key pudo ver entusiasmado, suspendido ya el bombardeo, que la
bandera de las estrellas y de las franjas continuaba flotando en el
fuerte al favor de la brisa. Entonces sacó del bolsillo un pedazo
de papel y bajo la inspiración del momento escribió los versos que
han llegado a convertirse en precioso tesoro.
Con el objeto de conmemorar su memoria por medio de un monumento adecuado, que será erigido en el Parque del Fuerte McHenry
de Baltimore, el Congreso de los Estados Unidos ha votado la cantidad
de $70,000 y otra de $5,000 para los demás gastos que sean necesarios.
Al concurso abierto con tal objeto concurrieron 34 de los principales
escultores estadounidenses, habiendo premiado el jurado cuatro de
los modelos que le fueron sometidos. Otros dos modelos recibieron
menciones honorificas.

A.

342

LA APOTEOSIS DEL REY SAN LUIS.

De lM 1,500 obras ~e escultura que se exhibieron en la Exposición de Se.n Luis fué esta la dnica ue se
resedrvó con el ob¡eto de colocarla de modo permanente a la entrada del museo de aquella ciudad
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FIGURA PRINCIPAL DEL MONUMENTO QUE SE LE LEVANTARÁ EN EL FUERTE MACHENRY DE BALTIMORE A
FRANCIS SCOTT KEY, AUTOR DEL HIMNO DE LOS ES'.rADOS UNIDOS.

El modelo presentado por Charles N. Nlehaus fué escogido por el jurado nombrado al efecto, hallándose consagrado actualmente el escultor a
la ejecución de la obra. El Congreso de los Estados Unidos mandó erogar para los gastos que ocasione monumento la cnntidad de
570,000. Créese que dicha obra quedará terminada dentro de tres a.tl.os.

�MISCELÁNEA.

349

El primer premio le fué adjudicado a Charles Henry Niehaus, de
Nueva York, a quien se le dió además el contrato para la erección de}
monumento en el sitio antes mencionado. La concepción del escultor
revela el mismo genio que se descubre en las numerosas obras con que
aquel ha embellecido varios edificios públicos, parques y jardines.
La nota dominante del monumento a que nos referimos es una figura
de tamaño colosal que simboliza a Francis Scott Key en el acto de
producir el himno nacional de los Estados Unidos. Su retrato en
relieve adorna la parte anterior del pedestal; las dos pirámidea
truncadas dispuestas a ambos lados de la estatua representan los
soldados y marinos de la época, en tanto que en el contorno del pedestal se registran en adecuados relieves los rasgos principales de la vida
de Scott Key.
El Sr. Niehaus es contado en el número de los primeros escultores
de los Estados Unidos. Nació en Cincinati, Ohio, e hizo sus estudios
en la escuela de dibujo de dicha ciudad, donde recibió el primer premio
en las clases de dibujo y de modelado. Esto le permitió trasladarse
a Munich con el fin de continuar sus estudios en la Academia Real de
dicha ciudad. Co~ el objeto de estudiar las esculturas antiguas, los
tesoros del período del Renacimiento y los vestigios del arte grecoromano, viajó por Italia, Francia e Inglaterra. A su regreso a la
ciudad nativa, el cual ocurrió en los días en que desapareció el Presidente Garfield, recibió el encargo de ejecutar dos estatuas del malogrado personaje, una de las cuales fué colocada en Cincinati y la otra
en la rotonda del Capitolio de Wáshington. Después de ejecutar
otros trabajos en los Estados Unidos, el escultor se dirigió a Italia, en
cuya capital abrió un estudio en el cual acometió serios estudios
artísticos. Las obras que entonces produjo le valieron grandes alabanzas y el nombramiento de miembro de la Sociedad Artística
Internacional de Roma.
Al regresar nuevamente a los Estados Unidos fijó su residencia en
Nueva York, donde ha permanecido desde 1885. De ese año a esta
parte son muchas las obras de escultura que ha producido. En la
Biblioteca del Congreso de la ciudad de Wáshington y en el grupo que
representan las principales figuras históricas, dos de las 16 estatuas
que lo constituyen son obra suya. Ellas son las de Moisés personificando la "Ley" y la de Gibbons, representando la "Historia.''
También posee la mencionada Biblioteca tres puertas de madera
tallada que fueron dibujadas por él.
En la rotonda del Capitolio de Wáshington se ven dos estatuas
suyas de Garfield y de AUen, las cuales fueron regaladas por los
Estados de Ohio y dos más que constituyen el donativo de otro de los
Estados de la Unión.
Existe en Wáshington un monumento notable por au belleza y
expresión, cual es el que le está dedicado a Hahnemann, fundador de

ESTATUA QUE OCUPA EL CENTRO DEL MONUMENTO DE HAHNEMANN EN WÁSHING·
TON, D. C.

El monumento fué erigido por los homeópatas al fundador de la escuela médica a que pertenecen. El
monumento consiste en un imponente hemiciclo de piedra convenientemente decorado. A ambos
lados del arco central aparecen esculpidas en relieve una serpiente y_ un tazón sfmbolos de Iasabidwia,
y una !Ampara y un libro, que simbolizan el estudio. En dos grandes bajoreileves de bronce dispuestos
a uno y otro lado del nicho ª,Parecen representados los cuatro grandes períodos de la vida de Hahnemann, a saber, el de sus vigiliM de estudiante, el de sus investigaciones químicas, el de su profesorado
universitario y el de su triunfo en los hospitales con su tratamiento de la fiebre tiloidea.

J

�EL PERFORADOR, FIGURA COLOSAL EN BRONCE DEL MONUMENTO DE DRAKE EN
TITUSVILLE, PENSIL VANIA.
EL RAEDOR.
Representa un gladiador griego que se sirve de una estrlgila o fB\lde~. Durante
su permanencia en Roma, el escultor ejecutó algunos trnba¡os mspirados en los
modelos de la antigüedad clásica. Aunque la mayor parte de ellos fueron
destruidos quedan tres de los mismos, siendo uno de ellos El Raedor. Esta
estatua le ha valido a su autor varios premios en diferentes exposiciones.

El Perforador es una de las poderosas concepciones de escultor. Representa una figura de admirables
mOsculos en el acto de dejar caer el martillo sobre el instrumento con que perfora la roca. Dicha figura
está llena de energla y vigor y personifica admirablemente el precursor de una industria, que fu6 lo que
se quiso expresar con la erección de este monumento.

�LA HISTORIA DEL ORO.
Dos de los grupos alegóricos del monumento escultórico que representa la Riqueza :Mineral. En el de la
Historia del Oro, consagrado a la mineralogía de los sólidos, una de las figuras que lo forman aparece
extrayendo el mmera~ en tanto que otra lo Tava en el río. El de la Historia de la Luz es deconcepción
piá&amp; sutil. En el se uestaca una figura alegórica femenina, el Genio de la Inspiración, que sostiene en
Jito. una antorcha. Una de las figuras masculinas hace taladros para extraer gas otra se halla al lado
~e u.na trípode, en tanto que una tercera estf. soplando vidrio.

SILENO,
Obra que se exhibe en el Museo de B1111alo, Estado de Nueva York.

�352

LA UNIÓN PAN AMERICAN A.

la medicina homeopática y que fué levantado en honor de aquél por
los homeópatas de los Estados Unidos. El modelo del monumento
fué hecho por el escultor Niehaus y escogido entre 42 que presentaron
varios escultores de los Estados Unidos y de Europa. La estatua de
Hahnemann es de bronce y ocupa la parte central de un hemiciclo de
piedra, a cuya b8.3e se asciende por una pequeña escalinata. El
estilo del monumento es griego y sus detalles annonizan con la concepción general del mismo. Entre las obras del escultor se cuentan
vanas estatuas de Lincoln.
El monumento que en la ciudad de Titusville, Estado de Pensilvania, le ha sido levantado a la memoria del Coronel Edwin L.
Drake, quien en 1859 perforó el primer pozo de petróleo en el Estado
de referencia, es otro ejemplo del talento y de las concepciones
artísticas de Niehaus. El núcleo de dicha obra está constituído
por un templo griego con cuatro columnas jónicas al cual le da
acceso una pequeña escalinata. En la nave del templo se levanta
la figura colosal en bronce que representa el hombre que perfora las
rocas. Las figuras que aparecen en las dos alas del templo simbolizan
el Recuerdo y el Dolor. Las alas están divididas en seis tableros en
cada uno de los cuales aparece una inscripción que refiere en parte la
vida y merecimientos de Drake. En el monumento no aparece ninguna figura que represente a Drake, pues sólo se ha tratado de evocar
con el la labor del personaje por medio de figuras artísticas suges- ·
tivas antes que por alguna personificación del mismo.
El escultor exhibió en la Exposición de Bú:ffalo dos de los grandes
grupos que forman la Fuente de la Naturaleza, con la cual ha querido
representar las Riquezas Minerales. Uno de dichos grupos es la
evocación de la Historia del Oro, en tanto que el otro es un símbolo
de la Historia de la Luz. En la Historia del Oro se ve al Genio de
las Probabilidades recordándole al mundo las ocasiones que se le
presentan; en tanto que en el de la Historia de la Luz aparece el Genio
de la Inspiración llevando una antorcha prendida con la cual señala
la fuente del saber.
Entre las demás obras de Niehaus se cuentan algunas creaciones
lústóricas que le han sugerido la vida de Jorge W áshington, estatuas
de personajes griegos, dibujos para puertas y tímpanos y diversas
labores ornamentales para la Iglesia de la Trinidad y la Corte de
Apelación de Nueva York y para otros edificios públicos.

LOS PARQUES NACIONAJ.JES
DE LOS ESTADOS UNIDOS
YELLOWSTONE.
ación que se halla a la cabeza del mundo en lo que respecta
a la actividad febril de los negocios necesita de sitios de
[
recreo tanto como de talleres, por lo que el Gobierno de los
Estados Unidos les está suministrando a los habitantes del
país lugares de esa clase que quizás no tienen rival en el mundo.
Así como las ciudades se dan cuenta de la conveniencia y de la necesidad de poseer lugares abiertos para los niños, asimismo y guiada
por fines más amplios, la nación ha estado sustrayendo de su dominio
algunos sitios majestuosos y bellos para que sean objeto de solaz.
En once de los Estados del oeste han sido sustraídos a la explotación privada y a la edificación grandes extensiones de terreno cuya
superficie varía entre centenares y millones de acres que por efecto
de leyes emanadas del Congreso se han convertido en parques destinados al provecho y solaz de las gentes. En esos sitios puede el
hombre descubrir panoramas y fenómenos que por su majestad y
grandeza son dignos de admiración constante. La revelación de la
maravillosa e:x1stencia de tan hermosas regiones les fué suministrada
a muchas personas el año último, en que millares de turistas que no
pudieron emprender su acostumbrada peregrinación a Europa se dirigieron a través del continente a la costa del Pacifico donde para esa
época constituían un incentivo las exposiciones que en aquella región
se hallaban abiertas. Encantados como estaban en la belleza de los
Alpes y del Rin y en la delicada lozanía de los valles de Francia, los
turistas mencionados sintiéronse extrañamente sorprendidos cuando
se dieron cuenta de que podían disfrutar de igual si no de mayor
satisfacción al contemplar las montañas, los ríos y los valles que el
Gobierno había reservado para ellos y para todos los demás.
De los parques nacionales de los Estados Unidos, el de Y ellowstone
es el más grande y el más notable. Tiene una superficie arbolada de
más de dos millones de acres, que en su mayor parte pertenecen al
Estado Wyoming, hallándose en los de Montana y de Idaho el resto
de los terrenos que lo constituyen. Uno de sus principales encantos
son sus surtidores, cuyo número es allí más grande que en todo el
mundo. Sus innumerables fuentes termales arrojan constantemente
columnas de vapor de agua que van a confundirse con las nubes.
En el parque se ven muchos ríos de rápida corriente y lagos de extensión considerable; sus elevadas y abundosas cataratas aumentan la
353

�UNA SECCIÓN DE LOS GIGANTESCOS SURTIDORES DEL PARQUE DE YELLOWSTONE.

2,

Estos "volcanes de agua" constituyen el grupo más importante de los millares quebay en et parque. Empiezan en ta Montatla de las Terrazas
y desciendrn por sus faldas, en un área de millas cuadradas, cubierta en su mayor parte de yacimientos calcáreos que semejan cascadas
heladas.

GRUPO DE FUENTES TERMALES DEL YELLOWSTONE.

Et parque tiene como 61000 manantiales y fuentes termales, al parecer insondables, entre los que no existe relación alguna, pues tienen diferentes
niveles, color, composic16n y temperatura, la que vartd entre 53º por 56º C.

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357

belleza de los paisajes, en tanto que la gr an cantidad de peces que
encierran sus aguas hacen que el parque se convierta en delicia del
hombre de sport. Los anchos y pedregosos cañones, los tupidos bosques, los innumerables animales salvajes y las bandadas de aves, se
juntan para hacer de él el más hermoso sitio de recreo, la escuela
ideal de verano para el estudio de la naturaleza.
La primera visión de los lagos que forman los surtidores suministra
sensaciones que nunca se olvidan, adquiriendo el observador dotado
de imaginación emociones que no había experimentado antes. En el
gran lago del lado del oeste existen más de cuarenta surtidores hasta
los cuales es posible acercarse. Algunos de ellos lanzan sus chorros
de agua en determinados espacios de segundos o de minutos, en
tanto que otros lo hacen a intervalos de horas o de días y unos cuantos
a irregulares intervalos de semanas. Toda la región bulle, silba y
genera vapor de agua. Los chorros de agua alcanzan una altura que
varía entre algunos pies y 250. Pero aun en los momentos en que
los surtidores no están en actividad, los lagos ofrecen vistas de fantástica y singular belleza. De incontables respiraderos surgen nubes
de vapor, los delgados ~roncos de los árboles, anonadados por el agua
caliente y con una capa de r esplendeciente blancura, se yerguen
como espectros en derredor de las orillas de los lagos, viéndose a cada
paso lagunas esmeraldinas o pozos de lindas coloraciones que cont rastan abiertamente con la blanca piedra que constituye el suelo.
El surtidor Constante lanza graciosos chorros de agua a una altura
de cerca de 20 pies a intervalos de un minuto, mientras que el Gigante
se derrama cada siete días. Es sin embargo el llamado el Viejo
Fiel el más irregular en su funcionamiento. En .los 40 años que
hace desde que se le conoce no ha dejado de lanzar una columna de
agua cada 65 minutos.
A 4 millas de la entrada norte del parque se encuentra la terraza
de la fuente termal llamada Mamut, la cual ha ido fomándose con los
travestinos que precipitan los manantiales calientes. Vistas desde
abajo, las resplandescientes terrazas semejan montones de hielo o
nieve. En algunos puntos, la cuesta es empinada y en otros la
bajada se halla interrumpida por una serie de terrazas de diferente
altura, cuyos frentes presentan el aspecto de un tablero.
Imponentes como son desde abajo las terrazas, la vista que se
obtiene de lo alto de las mismas es todavía más variada y hermosa.
Hacia el este se encuentra la falda del Monte Evarts; al noroeste, la
cumbre del Electric Peak aparece como un sentinela en el extremo
del parque, en tanto que allá abajo se descubren las lagunas de colores
brillantes formadas por las fuentes.
Las grandes cascadas y el gran cañón del Río Yellowstone ofrecen
una variedad de esculturas roqueñas coloreadas que difícilmente se
51764-Bull. 3-16--6

�Propiedad de J. E. Hayn""· SI. P&amp;lll.

EL CAÑÓN DEL YELLOWSTONE.

Desde el sitio llamado de la Inspiración y a unos mil pies de profundidad en 11nea vertical, el observador alcanza a ver en el r!o cubierto_ de espumas un glorioso caleidoscopio de color.

�Propiedad do H. E. Ra.yn~. St. Paul.

EL LAGO DEL SURTIDOR NORRIS EN YELLOWSTONE.

Se halla a 20 millas de las fuent es termales del Mamut y a una altura de corca de 7,500 pies. E l fondo del lago so cubre frecuentemente de algas do diforontEl'l colores que florecen sobro la superficie del
agua caliente.

L .

LA GRAN CASCADA DEL YELLOWSTONE,

Este precioso salto de agua es tan notable, aunque no tan elevado como la famosa Cascada del Yosemite; se precipita desde una a ltura de 360 pies
sobre el abismo del Gran Desfiladero.

•

�MISCELÁNEA.

363

consiguen en otra parte. Desde el sitio llamado de la Inspiración y
a unos .1,000 pies de profundidad en línea vertical, el observador
alcanza a ver en el río cubierto de espumas un glorioso caleidoscopio.
Las empinadas paredes han sido labradas po.r las heladas y por el
desgaste ocasionado por la acción del tiempo. A veces aparecen
en líneas rectas que forman multitud de ángulos, de cuyos puntos
salientes arrancan prominencias roqueñas. A veces aparecen labradas en las paredes de los farallones. Por todas partes, las agujas de
piedra se yerguen perpendicularmente como si fuesen grupos de
espirales góticas. Todo el conjunto aparece lleno de listas, de
manchas y de estratas de diversos colores y matices, desde el anaranjado más oscuro hasta el limón más suave, desde el oscuro carmesí
y los tonos apizarrados hasta el rosa más pálido, desde el negro y
las combinaciones grises hasta el blanco más puro. En sus "American Notes," Kipling describe esta vista de la manera siguiente:
Es un revuelto oleaje de colores, formado por amplias capas de carmín, esmeralda,
robalto, ocre, ambar, miel salpicada de vino de Oporto, blanco de nieve, vermellón,
anaranjado y gris perla. Los paredones no son enhiestos; pero los siglos, el agua y el
viento han labrado en ellos monstruosas cabezas de reyes, de jefes muertos, de hombres
y mujeres de otras edades. El Río Yellowstone arrastra su delgado hilo de agua de un
color de jade verde muy abajo, desde donde no llega hasta nosotros rumor alguno. El
cañón ardía como Troya y continuará ardiendo perpetuamente, pudiéndosele dar
gracias al cielo de que ni la pluma ni el pincel puedan reproducir fielmente su
€splendor:

r

• E

srr:r ·

ne:, ee 11,

2

d

·I

Propiedad de S. N. Luk.

LA PROHIBICIÓN DE CAZARLOS

NIM.ALES DE YELLOWSTONE SE DOMESTIQUEN

~\Vlifffll~f ~iMR DEL HOMBRE.

das del parque colocan grandes cantidades de heno en lugares aproEn invierno, cuando las capas de niev;¡!fO:~i:a.~Ofof:i~imales se reunen para comérselo.

Como coto de animales, el parque es igualmente notable. Desde
su creación en 1872 la caza se ha prohibido terminantemente en él,
de modo que gran número de antes, de osos, de ciervos de distintas
clases, de antílopes, de bisontes, de alces y de carneros de grandes
cuernos recorren sus llanos y montañas. En el parque hay unos
30,000 antes, y aun cuando los antílopes se han acabado en otros
lugares, aquí son abundantes. Desde hace mucho, todos estos
animales han dejado de temerle al hombre, como le ocurre a los
animales salvajes. Para ver realmente estos animales en gran
número y en sus guaridas naturales es menester internarse por un
momento en la soberbia espesura del parque. Como no se les caza ni
persigue, estos animales son tan mansos como las aves canoras
aprisionadas en una jaula. Allí vemos a los osos atravesar lentamente los senderos y manadas de ciervos alzar sus cabezas llenas de
astas por entre la maleza con el fin de observar al caminante.
Célebre como es por sus maravillosos panoramas y por los animales
que encierra, Yellowstone es igualmente notable por sus espléndidos
-ríos y su abundante pesca. Dentro de sus linderos nacen tres
-raudales, en los cuales abundan mucho las truchas de clase superior.
Además de los ríos, los lagos, sobre todo los pequeños, encierran
muchas variedades de peces. El Departamento del Interior de los
Estados Unidos, que es el que corre con la administración de los

�Propiedad de S. N. Luk.

TREINTA MIL ANTES RECORREN ESTAS SAGRADAS SOLEDADES.

Propiedad S. N. Luk.

LOS TERRENOS DEL PARQUE DE YELLÓWSTONE SE HAN CONVERTIDO EN MORADA NATURAL DE
LOS CARNEROS DE MONTAÑA DE GRANDES CUERNOS

Propiedad de Gifford.

PELÍCANOS RECIÉN NACIDOS EN LA ISLA DE LOS PELÍCANOS DEL LAGO DE YELLOWSTONE.
Los pel1canos de Yellowstone son muy grandes y de plumas muy blancas. Constituyen uno de los encantos del parque.

�Foto,uaffa do Edwnrd S. Curtia.

F.xisten en este 1ugar dos clases de blUalos que prosperan rápidamente.

REBA:i;tos DE BÚFALOS EN YELLOWSTONE.

Los búfalos salvajes proceden de unos cuantos búfalos mansos que se escaparon de los corralel' para irse a refugiar en la..~ llanuras
situadas en la parte oriental del parque.

·~

Fotoeraíla del Gco(traphicMaeazine, sacada wr Hnynee.

OSO PARDO DEL PARQUE DE YELLOWS'l'ONE.

Al ig ual de los demás animales silvestres del parque. el oso h a dejado de termerle a l hombre. En efecto, estos animales recorren el parque, olvidados casi de la presencia de la gente.

�368

LA UNIÓN PANAMERICANA.

parques nacionales, está haciendo los mayores esfuerzos para popularizar estos sitios como lugares de recreo y solaz. Las entradas de
Yellowstone se comunican con tres líneas férreas, habiéndose construído cinco hoteles en puntos convenientes por las vistas que
ofrecen y una docena de campamentos públicos. El turista puede
ver en cinco días las maravillas de Yellowstone; mas para gozar de
todo lo que encierra es mejor dos ·semanas, en tanto que un mes
constituye una temporada ideal.

LA CAPACIDAD PARA LA
,, ,,
,,
,.
,, .
,,
,,
,,
,,
MÚSICA
,, ,.
N el número de julio de The J ournal of Heredity de Wáshington,
D. C., corre publicado un interesante artículo de la Sra. Evelyn
F. Copp, competente profesora de música de Brookline,
Massachusetts. En el artículo de referencia, la autora considera la opinión de aquellos investigadores de la herencia para
quienes el don de la música es una facultad innata, hereditaria, que
rara vez se descubre en las personas de mediano desarrollo mental
y artístico. La taoría de que los músicos nacen y no se hacen
debe modificarse considerablemente según la Sra. Copp, quien se
expresa de este modo en el particular:

E

No me propongo derivar de estos hechos la conclusión de que la capacidad musical
no es una cuestión de herencia. Creo que es así; pero que todos poseen esa herencia.
Veinte años de enseñanza me llevan a creer que, aun cuando los grandes genios continúan siendo esporádicos y extraños, la verdadera capacidad para la música es mucho
más común de lo que se supone. El genio, como el crimen, no puede permanecer
oculto. No puede suprimirse por el medio; pero el talento, que a menudo es oscurecido,
puooe descubrirse y ser perfeccionado considerablemente. En efecto, parece que la
música, del mismo modo que la poesía, puede constituir un talento originario; que
así como todos los niños nacen poetas, pueden también nacer músicos y que como
verosimilmente el 99 por ci:into de la humanidad pierde toda capacidad para la poesía
durante el período de la primera infancia en razón de las condiciones artificiales de la
vida del niño moderno, asimismo pierde la gran mayoría de los niños su natural capacidad para la música por falta de la educación del oído y de la mente durante el
período en que son más impresionables. La educaeión debe venir en auxilio de la
herencia con el fin de asegurar y desarrollar los dones naturales del hombre.
Todos nacemos con oídos, los cuales se forman por medio de la audición, de la
misma manera que el ojo se forma por la vista. Con todo, son susceptibles de oir más
y mejor de lo que acostumbran. Por todas partes los llevamos; pero en realidad les
prestamos escasísima atenc ión. Dejamos que nuestros niños hablen descuidada e
incorrectamente sin que paremos mientes en ello. Dejamos el buen hablar y el
cantar bien para los oradores y los músicos de profesión, lo que es tan errado como si
se les dejase el ver bien a los poetas y artistas de profesión. Apenas comenzamos a

�370

.U

UNIÓN PANAMERICANA.

darnos cuenta de lo que es capaz el oído normal, como por ejemplo, en la capacidad
para reconocer y designar los tonos musicales. El público en general se ha acostumbrado a mirar esta habilidad como un don perteneciente por modo exclusivo al
genio y del dominio particular de los grandes músicos. El que entre a un cuarto en
donde está cantando o tocando un músico y pueda decir: "está dando el do agudo o el
sí de los barítonos," ha sido mirado hasta ahora como un prodigio. Esto no es en modo
alguno es.;}Ilcialmente cierto, pues esta facultad pueden adquirirla mediante un
aprendizaje adecuado 80 de entre 100 niños normales. Niños a quienes se ha creído
desprovistos de cápacidad musical y de los cuales eran alguuos algo sordos, han podido
llegar a dar el do mayor cada vez que se les pedía y a reconocerlo cuando lo oían cantar
después de dos meses de aprendizaje, familiarizándose igualmente con los demás
tonos. * * *
Esto indica claramente que el talento musical es mucho más abundante de lo que
se ha creído y que los casos citados de la apariFión de sorprendente capacidad en
niños cuyos padres no eran músicos, pueden servir de prueba de la herencia de las
facultades latentes. Naturalmente, hay niños· que no llegan prontamente como
otros a reconocer y a designar los tonos. También los hay que no aprenden tan fácilmente como otros a escribir español o inglés al dictado; maa, ¿será esto una razón
para que les permitamos abandonar el estudio de la lengua y para decirles que no es
posible enseñarlos? A los 10 6 12 años de edad cualquier niño normal puede aprender
a escribir correctamente al dictado 500 ó más palabras. Ahora bien, las teclas todas
del piano no son sino 88. En circunstancias adecuadas y libre la mente de la idea de
que la lectura de la música y el conocimiento de los tonos son cosaa difíciles que requieren un don especial, cualquier niño puede ver mentalmente el signo correspondiente a determinado sonido, de la misma manera que ve las palabras que se le dictan
en español o en inglés.
La adquisición de una educación musical es o debe ser relativamente fácil, no sólo
en razón de lo pequeño del vocabulario musical, que como hemos dicho no se compone
sino de 88 sonidos, sino por causa de la universalidad de sus signos. El sistema actual
de notación musical, aun cuando quizás no es perfecto, posée la ventaja de que es el
mismo en todo el mundo civilizado; de modo que aun cuando uno lo aprenda en los
Estados Unidos, los pensamientos musicales de Francia, de España, de Alemania,
de Italia o de Rusia les son igualmente accesibles. El niño aprende a leer bien y
fácilmente el inglés durante los seis primeros años de su vida escolar, esto es, de los
seis a los doce años, y de la misma manera y con la misma facilidad puede aprender
a leer bien y de corrido el lenguaje universal de la música. * * *
De consiguiente, el motivo para aprender la notación musical no debe ser sino el
de libertar al niño ofreciéndole el medio de expresar sus ideas en el papel y el placer
de leer fácil y alegremente los pensamientos de los demás, Los medios empleados
para alcanzar este resultado son muy importantes. Ellos deben cultivar en lo posible
todos los sentidos del niño. Si pudiese llegar a sentir los símbolos de la misma manera
que los ve; si pudiese verlos en forma grande y tangible, podría entonces, valiéndose
de su tacto y de su vista, colocar los símbolos de este o de.aquel modo y ver luego en el
piano lo que expresan al ser tocados los símbolos que ha arreglado.
Démosles, pues, a los niños notas de gran tamaño para que juegen con ellaa y un
pentagrama que pueda descomponerse a fin de que se familiarice con él y puede luego
reconstituirlo. Hemos inventado infinidad de juegos que despiertan alegremente
muchaa facultades de la mente, cuya ausencia inhabilitó en lo pasado a muchos niños
para la música; juegos que educan la facultad de pensar serena, coherente y prontamente en presencia de los demás; juegos que requieren rapidez de pensamiento y
de acción y que fomentan el desprendimiento, la generosidad y equilibran lo mental,
lo emocional y lo técnico. * * *
Si consideramos la música como una lengua, no tanto del inte.l~to como de esa
parte más bella, elevada y espiritual nuestra, lengua que nuestra altna necesita, y si

�372

LA UNIÓN PANAMERICANA.

entonces pensamos en todas las cosas sensibles que hacemos para adquirir otras lenguas
y empleamos esas mismas cosas en adquirir el lenguaje musical, podríamos efectuar

interesantes descubrimientos. Cuando un niño de cinco años habla una lengua es
porque ha tenido ideas que necesita expresar. Cuando se trata de m(1sica lo primero
es dejar que el niño sienta su propia música, que hable su propia música, antes de que .
se le enseñe a copiarla. No puede llegar a ser un pensador independiente si primeramente sólo se hace da él un copista. El arte de improvisar y de modular en música
es equivalente en materia-de lenguas a la facultad de poder expresar el sentido que
contiene un párrafo escrito en prosa o en verso. Es como si se tomasen seis adjetivos,
tres sustantivos, dos verbos y tres preposiciones para hacer una frase. Estos rudimentarios ejercicios de lenguaje procuran mayor o menor libertad en el arte de expresar ideas cuando al cabo se tiene alguna idea que expr.:isar. No se nos ocurre decir
en un principio que carece de toda utilidad para el niño el que se le dedique a estos
ejercicios lingüísticos en razón de que no será nunca escritor. La misma actitud
debería observarse precisamente con resp~to a la música, caso de que se le parmita
hacernos el bien que 1e es dable. Cuando tomamos una idea de un poema o de un
ensayo y la expresamos con nuestras palabras nos damos a improvisar valiéndonos
de las palabras. ¿Llegaremos algún día a hacer esto mismo en música?

*

*

*

*

*

*

*

Todo ser humano siente alguna vez · la necesidad de la música;
pero lo que necesita, no es el sustituto artificial que ha usurpado la
cosa verdadera. La música es para cada cual lo que este sea capaz
de oir, de sentir y de comprender. De consiguiente, cuando uno se
acerca al piano y ejecuta una sonata de Beethoven que no siente ni
analiza ni oye mentalmente, remeda en música al loro, lo cual es
aceptar indebidamente lo falso por lo real, cosa que no nos lleva a
ninguna parte. El hombre no es la suma total de sus palabras sino
de sus sentimientos, correspondiéndonos el no seguir copiando palabras, palabras y palabras en música a fin de poder comenzar a pensar
y a darle expresión a lo que sentimos.

EL DESARROLLO DE LAS
FOTOGRAFÍAS EN PLENA

LUZ

""

..
""

"

"'

Atención de Ja reviata Outinc.

PANORAMA DE LA NATURALEZA QUE LES SUMINISTRA BUENOS .ASUNTOS A LOS AFICIONADOS A LA FOTOGRAFÍA.

ONSTANTEMENTE se están haciendo inventos con el objeto
de facilitar el trabajo de los aficionados a la fotografía y con el
de estimular su interés en las diversas operaciones que ejecuta
desde el instante en que oprimen el botón del aparato fotográfico hasta aquella en que terminan de un todo la fotografía. Todos
recuerdan al aficionado provisto de un aparato que sale a sacar fotografías de las gentes, de los paisajes, de los objetos o de los espectá-

C

Los efectos de las aguas de~los ños se obtienen mejor desde una canoa, caso en que se requiere buen soporte para
el aparato.

\

�Atención de la revista Outina,

LAS EXPEDICIONES EN CANOA LES SUMINISTRAN A LOS AFICIONADOS A LA FOTOGRAFIA
INEFABLES PLACERES.

La canoa seguirá el curso de los rlos y el aparato fotográfico recogerá las impresiones de los tripulantes de aquella.
Todo el proceso que requiere una !otogra!ia desde que se enfoca hasta que se imprime puede realizarse actualmente a plena luz; de modo que los que toman parte en el paseo pueden regresar a sus casas con los productos
que les produjo la persecución que hicieron de los paisajes.
Atención de la reviataOutina:.

RINCÓN PINTORESCO DE UN RÍO.

Una de las condiciones primordiales para tener éxito en este arte consiste en determinar de antemano las vistas
que se van a sacar. bien as! como en procurarse con diligencia buenos asuntos para lo adelante. ¿ Qué lugar
mejor para desarrollar las fotogra!las que el sitio mismo en donde fueron sacadas?

�376

LA UNIÓN PANAMERICANA.

culos y que luego ocurre al fotógrafo profesional para que le desarrolle
e imprima sus placas. No contento con sólo oprimir el botón, aquél
arregla una pequeña cámara oscura, donde a las inciertas claridades
de la luz roja, contempla la gradual aparición de la imagen desarrollada en la placa. ¡Cuánto se complace el aficionado en desarrollar
por sí mismo sus placas y en fijarlas e imprimirlas! Todo eso constituye parte de la afición al arte, fuera de que de ese modo adquiere aquél la satisfacción de poder decir que todo lo ha hecho por
sí mismo, lo que aumenta su entusiasmo e interés.
Pero sucede que acaba de ponerse en el mercado otro invento que
saca al aficionado de su pequeña y mal ventilada cámara oscura y le
permite hacer todo su trabajo al aire libre, a plena luz y en condiciones
las más agradables. Algunos han calificado este método de "fotografía a la luz del día," la cual es sumamente agradable. En un~
palabra, trátase de un simple aparto perfeccionado que permite sacar
las placas del rollo y hacerlas pasar a un compartimiento en donde se
desarrollan a plena luz. Esta combinación de placas y de mecanismo
para desarrollarlas permite cargar la cámara y desarrollar los negativos a la luz del día, en cualquier hora, al aire libre y en el propio
lugar en que las placas fueron impresionadas por los objetos que
reproducen.
El aficionado que disponga de este invento puede emprender actualmente en bote grandes expediciones fotográficas. Los mecanismos de que se trata son livianos y resistentes, las soluciones para
desarrollar, fijar y lavar las placas están ya preparadas, ocupando
escaso lugar el equipo. Así, mientras el aficionado empuja el bote
con los remos a lo largo de sinuosos ríos, se sentirá tentado a emplear
el aparato fotográfico a gigantescos árboles que graciosamente se
inclinan sobre la corriente, a los rebaños que pastan en las vegas o
que vienen a apagar su sed a orillas del río, a soberbias puestas de
sol o a sorprendentes cascadas.
Pero el hecho en que estriba el verdadero goce de semejantes
expediciones se encuentra en que después de una hora empleada en
sacar fotografías, el remador desembolsa los escasos instrumentos que
necesita para proceder a la siguiente operación de· desarrollar y de
fijar sus negativos. Es entonces cuando llega a comprender el éxito
que ha obtenido y a gozar de su paseo.
_
Este adelanto en materia de fotografía indica que más .que nunca
el aficionado debe. estudiar lo concerniente al tiempo que debe dársele
a la exposición; pero el ·secreto para hacer buenas fotografías con los
nuevos mecanismos antes mencionados, consiste, no en alterar la
fuerza del revelador de acuerdo con cada exposición que se haga, sino
más bien en procurar que cada exposición sea aproximadamente
correcta, a fin de que la revelación mecánica ejecute lo demás.

INVENTOS RECIENTES
(1)_ Una autoridad en materia de submarinos en los Estados Unid .
ha diseñado un apara t o hidrográfico muy mgemoso
.
.
para explorar o:s
el
fondo del mar y de~~minar los !ugares donde hay peligros y obstáculos para la _navegac1on. El dISeño comprende dos submarinos de
forma especial, ~ada uno de los cuales está conectado a un buque
común P.ºr medio de ~ tubo de largo suficiente que permite hacer
·
exploraciones. hasta 75 pies de profundidad . Los submanuos
se muev:en por medio de ruedas impulsadas por un motor. Estos botes contienen unos compartimientos por entre los cuales se logra el acceso a
otros de do~de se puede bucear. Por una puerta corrediza pueden
los buzos salir o entrar a la embarcación con el fin de explorar el fondo
del mar. Un aparato especial marca en unos rollos de papel que hay
en el fondo de la ~mba_rcación la clase de fondo por donde pasan las
ruedas. Los funcionarios del barco de arriba pueden comunicarse por
teléfono c~n los que van en el de abajo. Con este ingenioso aparato se
espera meJorar lo más posible el mapa que detalla las condiciones del
fondo del mar.
(2) Siempre se ha de?1cado considerable atención al mejoramiento
de las exca~adoras de tierra, pues el pedido de máquinas de esta clase
~ tan _considerable en !os Estados Unidos que los cerebros de mayor
mvent1va se han dedicado a mejorar los modelos existentes. El
r~bado. representa una excavadora que camina, que es uno de los
ult1mos mventos en la materia. Las líneas blancas que se ven en el
centro. del grabado indican la manera como funciona la parte del
mecanismo, ~ue no se ve por fuera. Muchas máquinas de esta clase
se _mueven sm ruedas, pero no funcionan donde no se ha preparado
cuidadosamente el terreno. Cuando funciona, esta máquina descansa
~obre dos ~lataformas; pero cuando hay que moverla se eleva una de
estas, haciendosele avanzar por medio del movimiento de un álabe
en tanto q?e la otra se mueve en igual forma de modo que el aparato
avanza prnnero sobre un pie y luego sobre el otro, de lo que ha derivado su nomb_re. Su método de movilización ha tenido tanto éxito
que puede decirse que muchas de las excavadoras caminan en verdad
de un punto a _otro donde tienen que hacer el trabajo de excavación.
(3). Los fabn~ant~ de automóviles le llaman siempre la atención a
::;US clientes hacia la importancia de inflar los neumáticos h t
t
l
·, d b'
as a que
~ngan a pres10n e ida: ,rues si esto se descuida se disminuye cons1de~~bleme~te su durac10n. Con la idea de suministrar aire bajo
pres10n en diversos lugares de una ciudad, una compañía ha puesto
a la venta un motorcito eléctrico y compresor de aire combinado que
N

51764-Bull. 3-16---8

377

�MISCELÁNEA.

379

pesa sólo 13 libras y puede -equiparse de modo de usarlo sobre cualquiera clase de corriente bien sea alternada o directa. Muchas
agencias de automóviles suministran esta comodidad a sus clientes
y tienen un empleado especial encargado de vigilar los neumáticos
de los automóviles y de llamarles la atención a los dueños hacia I

necesidad·de-infiaclos·debirlrunente&gt;. , Este- servicio1-es gratuito·.
(4) Lanaturale2iaha diseñadó el ojo humano, de modo que·los rayos
luminicos que le entran enfoquen por medio del aire. Los buzos y
nadadores encuentran que cuando tiene los ojos en el agua, los objetos
son vagos debido a que los rayos que penetran en los ojos no se refractan debidamente. Para evitar esto una casa ha fabricado unos
anteojos para usar en el agua, los cuales están provistos de grandes
lentes huecas cuyas paredes exteriores son planas y las interiores
cóncavas de la misma curvatura de la córnea del ojo y entre las cuales
hay cámaras de aire comprimido. Con la ayuda de estos lentes el buzo
puede ver claramente. Los anteojos están provistos de aros neumáticos de caucho _que se ajustan fuertemente alrededor del ojo,
dejando un espacio entre el ojo y los lentes, el cual se llena de agua
fresca.
(5) Nuevo tipo de excavadora que sirve especialmente para la
excavación de trincheras. Es movido por un motor de gasolina y
se halla provisto de ruedas dentadas. El cilindro del ·centro tiene
una serie de cangilones que puede subirse o bajarse a voluntad a
medida que profundiza la excavación. Esta máquina hace en 1O
horas el trabajo de 200 hombres.
(6) El juego de golfo ha alcanzado tanta popularidad en los Estados Unidos que actualmente se juega en casi todos los Estados de
la Unión, alcanzando un total sorprendente el número de personas
que se dedican a esta clase de ejercicio. Se ha descubierto que la
fuerza especial que se ejerce sobre la parte exterior del pie que sostiene el mayor peso cuando se le va a dar el golpe a la bola, ha desarrollado una nueva clase de enfermedad del pie, pero al mismo tiempo
se ha descubierto que puede remediarse en su mayor parte, pues se
ha inventado un aparato que marca la tensión que se hace con los
pies durante todo el movimiento que se realiza para darle el golpe a la
bola, lo que le indica al jugador la postura que debe adoptar para
reducir la tensión y evitar sus mayores consecuencias.
(7) Una casa norteamericana fabricante de barriles ha descubierto
que por medio de una armazón especial que se coloca en los vagones
automóviles se pueden transportar a un tiempo 385 barriles vacíos.
Dicha casa ha comprado varios equipos de esta clase y está entregando
su producto a los clientes que viven a grandes distancias de la fábrica,
evitando con esto el gasto de transporte ferroviario y la demora
en la entrega. Con este sistema, un vagón puede contener 135 barriles
más que los que carga un vagón ordinario.

�LA UNIÓN PANAMERICANA.

380

(8) Los dueños de la gran flota de buque~ que navegan ~n los
grandes lagos del interior de los Estado~ Umdos y el Canada han
descubierto que un salvavidas muy sencillo que han pues~o en uso
ha llegado a ser más usado entre los marin~s que los cmturones
salvavidas que se usaban anteriormente. El mvento es un t~blero
salvavidas hecho de tablones de 2 pulgadas d~ espesor, 3 p~es de
ancho y 7 pies de largo, sobre los cuales hay vanas cuerdas estiradas
a lo largo de los mismos. La persona que se agarre de _un extremo
de la tabla puede mantenerse fácilmente a flote y darle unpulso con
h
1 d d'
los pies.
(9) En los últimos años se han inventa~o mue os, a~zue os e iversos tipos y clases, pero ninguno ha temdo tanto exito como el que
representa el grabado. La cuerda tiene tres anzuelos, uno en que se
pone la carnada y dos de resorte que se ajustan a un casquete de
1
madera. El tirón que da el pez al morder la carnada hace sotar
los anzuelos de resorte, los cuales bajan y lo agarran fuertemen~.
El inventor dice que ningún pez agarrado de ~sta manera pue e
escaparse.
d 1M
(10) Uno de los viajeros y exploradores más reputados e
useo
Americano de Historia Natural, ha mejorado un nuevo modelo de
aparato para sacar vistas cinematográficas que representa un adelanto
con relación a todos los que se han puesto en uso b~ta la fec~a. Está
construído de manera de facilitar al operador baJO todas circunstancias el poder tomar la vista en el menor tiempo, pues p~ede m~ntarse
.
y hacerse f unc10nar
en 30 segundos.' puede hacerse. girar horizonta
al . 1
o verticalmente; y puede sacar vist~s panorámicas .a cu qui~r
'd d Está provisto de una especie de estereoscopw por medio
.
ndo El
veloci a .
del cual puede el operador ir viendo la~ vistas que va saca
. d 1
peso del aparato se ha reducido a 30 libras. Lo~ exploradores e
useo ue andan en busca de fotografías de anunales de caza en
!frica otros países del mundo han vista que los aparatos de fotr
rafía que se han usado hasta ahora dejan mucho que desear, e
gmo do que puede decirse que este nuevo modelo
. del
. es resultado
,,
dicho a uel de que "la necesidad es la madre del mvento..
.
(11)
Gobierno de los Estados Unidos ha votado V:ªn~s millones
de dólares para el equipo del cuerpo de aviación del EJército y de la
Armada. El grabado representa uno de los modelos de aeroplanos
do tados ara el ejército. Tiene 2 motores de 100 _caballos de
af u~a~
p
dapuno , pudiendo elevarse un.piloto en él en 10 mrnutos hasta
una altura de 6,000 pies con un pasa1ero.

i

\1

En ia leyenda qus acompaña al grabado que representa el monu·
mento que erigi? la colonia española en Buenos Aires, que apareció
en la página 649 de la edición española del BOLETÍN :MENSUAL correspondiente al mes de mayo último, se dice que es obra del escultor
Arturo Dresco y que costó cerca de $90,000, lo cual es enóneo, pues
dicho monumento es obra del escultor Agustín Querol, y su costo fué
de 1,350,000 papel moneda, o sean $573,075 oro americano, lo que
hacemos constar en obsequio de los lectores del BoLETÍN.--El proyecto de presupuesto de agricultura para el año próximo asciende a la
suma de 11,276,248.20 pesos moneda nacional, en comparación con
12,299,390.80 pesos a que ascendió el del año en curso.-Según
un cuadro que presentó la Dirección de Economía Rural y Estadística al Ministerio de Agricultura, la cantidad y el valor de las
cosechas de trigo de la República durante algunos años fueron
como sigue: 1906, 2,437,675 toneladas por valor de 71,039,145
pesos en oro; 1908, 3,803,206 toneladas con un valor de 133,975,945
pesos en oro; 1910, 2,048,460 toneladas con un valor de 77,149,407
pesos en oro; 1913, 2,998,192 toneladas avaluadas en 109,855,000
pesos en oro; 1914, 1,076,703 toneladas por valor de 41 ,646,000 pesos
en oro; y 1915, 2,676,614 toneladas por valor de 142,704,000 pesos
en oro. Durante el quinquenio de 1911 a 1915 la República Argentina figura con el 4 por ciento sobre la producción universal de trigo
que fué de 106,000,000 de toneladas.--La Gaceta de Buenos Aires
anuncia que la Compañia Chile Argentina que posee más de 1,000,000
de hectáreas en ambas Repúblicas ha vendido a un sindicato norte·
americano por la suma de 9,750,000 pesos chilenos una extensión de
410,000 hectáreas de terrenos situados en San Martín de los Andes,
es decir, en el territorio argentino del Neuquén. El sindicato comprador dividirá dichos terrenos en toda su extensión para poblarlos
con 300,000 ovejas y 15,000 vacas.-Con motivo del centenario de
la independencia argentina se celebró en la ciudad de La Plata una
gran exposición avícola en la cual se exhibieron entre otras cosas
varias clases de aves uruguayas y chilenas.- · -El 24 de mayo último
al mediodía se efectuó la inauguración oficial y el acto de entrega a las
autoridades nacionales y a la municipalidad de Buenos Aires de la
Torre Reloj con que la colectividad inglesa obsequió a la República
Argentina con motivo del primer centenario de la revolución de
mayo. Al acto asistieron el Presidente de la República, los miembros
de su Gabinete, el cuerpo diplomático y consular acreditado en
Buenos Aires y los altos funcionarios del Gobierno, fuera de un
sinnúmero de representantes de todos los gremios sociales.--El
Ministerio de Obras Públicas aprobó a mediados de marzo último
un proyecto preparado por la Dirección General de Riego para la
381

�382

LA UNIÓN PANAMERICANA.

BOLIVlA.

construcción de un dique nivelador sobre el Rio Conlara destinado
al servicio de regadío en Santa Rosa, Provincia de San Luis. Esta
obra se llevará a cabo por administración.--En la noche del 21 de
mayo último se celebró en el Teatro de la Opera de Buenos Aires una
gran velada en honor del insigne poeta nicaragüense Rubén Darío,
cuyo programa comprendió, entre otras cosas, un discurso del Sr.
Jaime Freire y una conferencia de Don Leopoldo Lugones sobre
Darío y su obra. El producto de la velada se utilizará en la erección
de un monumento a Rubén Darío en Buenos Aires.--El 9 de
julio próximo pasado la Sociedad. Rural de Rosario, en col~boración
con la Escuela Nacional de Agricultura, celebró en la cm dad de
Casilda el segundo concurso entre los cultivadores de maíz del
Departamento de Caseros y de las colonias limítrofes.. Se adjudicó
un premio campeón a la mejor muestra de maíz amarillo o colorado
de los presentados por todos los representantes concurrentes y un
primer premio especial al agricultor que presentó el may?r núm~ro
de variedades de maíz y que demostró haber hecho esfuerzos notorios
en pro del cultivo perfeccionado de este cereal. El j~rado calificad~r
se componía de dos técnicos agrónomos, un cerealista y un agncultor.---Con el fin de que los ganaderos de los países vecinos
pudieran tomar parte en la gran Exposición Internacional de
Ganadería que se efectuó en Buenos Aires del 15 al 22 de agosto
próximo pasado en el local de Palermo de es.a capital, la Sociedad
Rural Argentina pidió al Ministerio de Agricultur~ que otor~ara
facilidades para la importación de los ganados destmados a d~c~o
. torneo, y al efecto se dictó un decreto por el cual ~e otorgó fr~nquicias
especiales a los reproductores uruguayos, chilenos, ?r.a!ileños y
paraguayos, destinados exclusivamente ~, la ExposicioD: Internacional citada que se efectuó en celebrac10n del centenario ~e la
independencia argentina. El Ministerio .de I_lelaciones E~teriores
comunicó inmediatamente dicho decreto e3ecut1vo a los Gobiernos de
los países interesados en la exposición.--En la ciudad .de Sa~ta
Fe también se celebró una exposición ganadera, agrícola e industrial
del 24 al 28 del corriente, bajo los auspicios de la Sociedad Rural
Argentina, en la cual se adjudicaron varios premios ~speciales, entre
los cuales figura la copa Santa Fe donada por el Gobierno de la Provincia.--El presupuesto de gasto~ de instrucción pública para el
corriente año ha sido fijado en 3,740,222 pesos moneda naciona.1.--El Poder Ejecutivo ha dictado un decreto por el cual se suspe~den
los efectos de la ley 9,480, y telegrafió inmediatamente a las legaciones
argentinas en el extranjero para que dejen de recibir depósitos de
oro. El decreto es provisional solamente y se pondrá nuevamente en
vigencia si el Gobierno lo considera. necesario.-- En el año fi~cal
de 1915 a ·1916 visitaron la Biblioteca Argentina de Buenos Aires
61,804 personas, lo que da un promedio diario de 182 pers~nas, cifra
que demuestra que la biblioteca es una de las más concurridas de la

República. El número de conferencias, veladas artísticas, etc.,
d~das por la institución durante el año ascendió a 38, lo que da una
idea de su programa de difusión de cultura.--El periódico La Capital de Rosario da cuenta de que el 18 de mayo último se cumplió el
cuadragésimo sexto aniversario de la inauguración del Ferrocarril
Central Argentino en el Rosario, acontecimiento en que participaron
las primeras personalidades del país y que dió lugar a imponentes
fiestas. En esa misma fecha de 1870, pudieron comunicarse por
medios rápidos de locomoción las Provincias de Santa Fe y Córdobe.
La concesión para construir la linea del Central Argentino fué otorgada a un ingeniero inglés, quien obtuvo con ella una legua de terreno
a cada lado de la via en toda su extensión, lo que sin duda constituyó
la base del poderío que más tarde había de alcanzar la vía, cuyas
lineas cruzan hoy por casi todo el territorio de la Argentina. Dicho
periódico dice al respecto que gracias a este camino de hierro les
industrias se han desarrollado y el comercio ha alcanzado enorme
expansión por lugares hasta entonces desiertos e inhabitables y que
por tanto dicho aniversario debe ocupar un lugar preferente entre
los mejores acontecimientos del país.-- El periódico La Unión de
Buenos Aires ha emprendido una activa campaña para fomentar el
intercambio comercial entre la República Argentina y Espafü1.-El Consejo Directivo de la Universidad de La Plata ha dictado una
nueva ordenanza relativa a la inscripción de los alumnos de la
facultad.--Desde el 1° de enero hasta el 30 de abril del corriente
año la República Argentina exportó 1,402,219 cueros vacunos, de los
cuales 1,045,402, o sean 604,305 cueros salados y 441,097 cueros secos,
se remitieron a los Estados Unidos. Así, pues, este país ha comprado
más de las dos terceras partes de todos los cueros exportados por la
Argentina.-- El Ateneo Nacional de Buenos Aires ha resuelto crear
una cátedra de bibliografía que se compondrá de cuatro partes.-Según los datos estadísticos compilados por la Sección de Explotación
del Puerto de Buenos Aires, el movimiento de importación de mercaderías en los cinco primeros meses del corriente año representa un
total de 841,735 toneladas contra 814,505 toneladas en igual período
de 1915. En cuanto a lo3 vapores y veleros de ultramar llegados al
puerto, la estadística da un total de 565 barcos entrados en los cinco
primeros meses de 1916 contra 656 en igual periodo de 1915.

..

'\

383

Los periódicos de Bolivia, al hacer comentarios acerca de la creciente actividad que se advierte en las empresas mineras del país,
refieren con satisfacción el hecho de que en estos últimos años la
República de Bolivia, del tercer puesto ha ascendido al segundo

�384

LA UNIÓN PANAMERICANA.

como país abastecedor de estaño eh el mundo, siendo así que los
Estrechos o Colonia Inglesa en la Península de Malaca es la única
región que produce mayor cantidad de estaño que Bolivia. Los
periódicos pronostican que dentro de 10 años Bolivia producirá más
estaño que cualquier otro país del universo.-- En l9s cuatro primeros meses del corriente año se exportaron 755 tonelªdas métricas
de mineral de wolframita, cantidad que representa sólo 37 toneladas
menos del total de la que fué embarcada durante el año de 1915.
Los precios que prevalecieron durante esos cuatro meses contribuyeron grandemente a que este producto rindiera una ganancia
líquida de 6,644,000 bolivianos o, aproximadamente, $3,000,000.
La mayor parte de este mineral procede de Oruro, La Paz y Potosí,
respectivamente.- -El Diario, uno de los principales periódicos de
La Paz, publicó en uno de sus últimos números una relación detallada del progreso educacional que se ha logrado en la República
en los 16 últimos años. El número de colegios y escuelas ha aumentado notablemente y los profesores y maestros-así bolivianos
como extranjeros- han sido escogidos con esmero, habiéndose hecho
grandes elogios de sus servicios. En la actualidad la perspectiva
es sumamente halagüeña, y se pronostica un progreso aún mayor
en la educación del pueblo en general.--Los viajeros que al llegar
a Bolivia no dispongan de tiempo suficiente para visitar las regiones
mineras, encontrarán en el Nuevo Museo Mineralógico, establecido
en La Paz, una maravillosa colección de minerales recogidos en
todas las regiones del país. En la actualidad se consagra mucho
tiempo y bastante dinero a la construcción de un gran museo de
productos naturales de Bolivia, y ya se ha adelantado mucho en los
trabajos de instalación de los artículos que habrán de exhibirse.-La producción de azúcar es una de las empresas que tienen un porvenir
brillante en Bolivia. Las cartas particulares que se han recibido de
Santa Cruz de la Sierra en la Unión Panamericana, contienen informes detallados relativos al cultivo de la caña de azúcar, así como
un cálculo de los gastos que se incurren al emprender en esta industria, en menor o mayor escala. Este dulce o producto se vendería con utilidad en las ciudades de Bolivia situadas en las alturas
de Los Andes, donde no se cultiva la caña de azúcar. Santa Cruz
se halla a una distancia de 546 millas hacia el este de La Paz y a una
altura conveniente para el cultivo del arroz, caña de azúcar y otros
productos agrícolas semejantes. Hasta ahora la mayor dificultad
o rémora ha sido la cuestión de medios de transporte, pero la afortunada aparición del carretón-automóvil- que ya está utilizándose
con éxito en otras partes del país- está atrayendo nuevamente la
atención hacia una región muy extensa y sumamente propicia para
el cultivo de la caña de azúcar. En la actualidad el ferrocarril más
t ercano se halla en Cochabamba, a una distancia de 275 millas. El
otro camino o vía, hasta los vapores del Río Paraguay, representa

1

BRASIL.

385

una extensión de 400 millas, que en la actualidad se andan a lomo
de mula o con yuntas de bueyes.- -Los capitalistas que estén tomando en consideración las oportunidades que ofrece Bolivia como
campo de explotación, es probable que encuentren interesante la
lectura de un nuevo libro intitulado "Historia Financiera de Bolivia," que hoy se halla de venta en La Paz. La obra de que se
trata la ha escrito el Sr. Caro, y El Diario, que se publica en La Paz,
correspondiente al 18 de mayo del corriente año, hace extensos
comentarios sobre ella.

Según datos publicados por la Oficina de Estadística Comercial
del Ministerio de Hacienda del Brasil, el valor del comercio exterior
de la República en 1915, comparado con el de 1914, fué como sigue,
en milreis oro: 1914, importaciones, 315,312,312 ;- exportaciones,
413,570,535; total, 728,882,847; 1915, importaciones, 267,452,367;
exportaciones, 470,847,402; total, 738,299,769. Reducidas estas
cifras a oro de los Estados Unidos, el valor del comercio de los dos
años fué el siguiente: 1914, importaciones, $172,223,584; exportaciones, $225,892,226; total, $398,115,810; 1915, importaciones,
$146,082,483; exportaciones, $257,176,851; total, $403,259,334. El
comercio del Brasil con los Estados Unidos en 1915 ascendió a
$154,382,096, de los cuales $46,858,165 corresponden a la importación
y $107,523,931 a la exportación.- -El 9 de julio próximo pasado se
inauguró en Rio de Janeiro la Segunda Exposición de Frutas en
conjunto con la Primera Exposición de Horticultura. Se exhibieron
diversas clases de frutas nacionales y extranjeras con el fin de
fomentar lo más posible el cultivo y el comercio de frutas en el
país.- -Una expedición científica a cargo del Director del Museo
Nacional de Río de Janeiro hizo hace poco un viaje a la Isla de
Trinidad situada en el Atlántico, a unas 600 millas de la costa del
Estado de Espíritu Santo, durante el cual se recogió una valiosa
colección de la flora y fauna de la isla, así como una infinidad de
plantas acuáticas raras.--El 1° de junio último fué inaugurado
oficialmente por el Presidente de la República en la Biblioteca
Nacional de Rio de J aneiro el Congreso Nacional de Algodón, al cual
concurrieron los principales agricultores y hombres de negocios de
diversas partes del país ya que se trataba de adoptar medidas para
fomentar y perfeccionar el cultivo del algodón y las industrias que
de él se derivan.----Según noticias de A Rua de Rio de JaneiJ.'o, la
Sociedad Nacional de Agricultura ha recibido muchas solicitudes de
datos acerca de las fibras brasileílas, lo que ha contribuido considerablemente al desarrollo de esta industria.--El Gobierno de Bahía ha

�386

LA UNIÓN PANAMERICANA.

resuelto celebrar una exposición de productos del Estado como parte
del Quinto Congreso Brasileño de Geografía que se reunirá en la
ciudad de Salvador, capital del Estado, del 7 al 16 de los corrientes.--Recientemente se organizó en Rio de Janeiro una cámara
de comercio norteamericana con el fin de fomentar el desarrollo de
relaciones más intimas de comercio y amistad entre el Brasil y los
Estados Unidos, para lo cual publicará una revista trimestr~ en
inglés y portugués.--Por decreto ejecutivo se. concede pernus? a
la Compañia Carbonera Norteamericana denommada The Berwmd
Terminal Company para establecerse en el pais. Esta compañia se
propone negociar, exportar e importar toda clase de comestibles,
minerales de oro y manganeso, etc.-Se calcula que la cosecha de
café del Brasil en el corriente año producirá 17 ,000,000 de sacos de
50 kilos cada uno. Con motivo de la guerra europea se han efectuado
diversos cambios en los mercados de ese producto, pero los Estados
Unidos continúan como el principal importador.--El Aero Club
del Brasil inauguró en Rio de Janeiro a fines de mayo último la nueva
Escuela de Aviación con cuyo motivo hubo grandes ceremonias entre
las cuales merece mención la exhibición de aviación dada por el
célebre aviador brasileño Santos Dumont y por otros expertos
aviadores.--La prensa asociada del Brasil ha hecho toda clase de
preparativos para la celebración del Primer Congreso Periodístico
Brasileilo en Rio de Janeiro el 10 de septiembre del año entrante para
celebrar el centenario de la fundación del periodismo en Brasil. En
esa asamblea se tratarán de importantes asuntos relacionados con la
historia del periodismo brasileño. También se ha tomad~ ei:i consideración un proyecto de fundación de una Escuela de Penod1smo en
Río de Janeiro para adiestrar a los jóvenes en esa carrera, la cual
será organizada en la misma forma que las mejores instituciones de
su clase en otros países.-- El proyecto de presupuesto para el año
fi.scal de 1917 presentado por el Ejecutivo al Congre~o Nacional el
5 de umio último 1 fi.ia los gastos en 97,750 contos oro (1 conto oro
= $546; conto papel= $250 aproximadamente) y 406,388 contos papel
en comparación con 84,365 contos oro y 409,850 contos papel del
presupuesto del corriente año. El aumento ~e los gastos se debe
principalmente a la decisión del Go~ierno brasileño de restable~er el
pago de los intereses de los empréstttos contratados por el Gobierno
al expirar la ley de moratoria en 1917.

COLOMBIA
....
....
Según noticias de El Espectador. de Bogotá, el Ministe~io de
Guerra acaba de fundar en esa capital una escuela de radiotelegrafía bajo la dirección del coronel mexicano José Ripolles :Miró.

COLOMBIA.

387

Con este fin se establecerán estaciones radiográficas en la Escuela
Militar y en la población de Serrezuela.-- El Gobierno Nacional,
los departamentales y municipales han mandado sacar vistas pano. rámicas de los principales paisajes y ciudades del país, con el objeto
de hacerlas publicar en un libro sobre Colombia que editará próximamente el Ministerio de Relaciones Exteriores para la propaganda
en el exterior.--La Junta Preparatoria de Delegados de las Sociedades Universitarias de Bogotá ha dirigido una nota a los rectores
de las universidades de Colombia invitándolos a hacerse representar
en un Congreso Nacional de Estudiantes que se reunirá en esa capital
el próximo 7 de agosto, con el objeto de laborar sobre puntos de
gran importancia relacionados con el progreso de la enseñanza en
el país.--En los cuatro primeros meses del año en curso, las rentas
nacionales produjeron $4,360,000 oro americano, suma que acusa
un visible aumento en comparación con el producido de iguales
períodos de los años anteriores.--La Sociedad de Agricultores de
Colombia organiza actualmente una Exposición agrícola y pecuaria
que se verificará en Bogotá el 29 de octubre próximo, en conmemoración del sacrificio del sabio patriota Francisco José de Caldas
cuyo centenario se cumple ese día.--La Sociedad de Mejoras Pú~
blicas de Medellín acaba de fundar en esa ciudad una escuela de
pin~ura, escultura y dibujo, para señoras y señoritas, a cargo de
hábiles profesores.~ El Poder Ejecutivo ha dictado un decreto por
el cual se dispone que en Buenaventura, Tumaco, Cali y Barbacoas se
establezcan almacenes de sal marina, para la que se empezará a
transportar de las costas del Atlántico. Dichos almacenes estarán
provistos de todos los elementos necesarios para la provisión de sal
a todas las poblaciones de la costa del Pacífi.co.- -La prensa de
Cúcuta, capital del Departamento Norte de Santander, anuncia que
próximamente se establecerá en esa ciudad una empresa de hilandería,
tejidos y desmotadoras de algodón, en virtud de una concesión que
acaba de hacerle el municipio a un grupo de capitalistas cucuteños.-La colonia española residente en Colombia resolvió constituir en
Bogotá una cámara de comercio, con el fin de estrechar las relaciones
mercantiles entre Colombia y España, fomentar el intercambio de
productos y tratar de conseguir que sean más frecuentes los viajes de
trasatlánticos entre ambos países.- -La Dirección General de
Correos y Telégrafos ha establecido en Bogotá el servicio urbano de
correos para la entrega de la correspondencia de modo seguro y
rápido. El cuerpo de carteros consta ahora de 52 individuos distribuídos en cuatro secciones.- -En vista de que algunos comerciantes y banqueros han solicitado la reapertura de la Casa de Moneda
y ofrecen pasta suficiente para acuñar hasta $150,000 en monedas de
oro, el gobernador de Antioquia dictó un decreto el 12 de junio
último por el cual se abre al servicio público dicha casa, de acuerdo
con las disposiciones vigentes sobre la materia.--La prensa de

�388

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Medellín anuncia que han llegado a esa ciudad los Sres. W. D. Howe
y T. T. Ramsey, representantes de la International Banking Corporation de Nueva York, quienes van a establecer allí una nueva casa
bancaria, como sucursal de la expresada institución. El nuevo banco
funcionará con capital angloamericano y, sin duda alguna, contribuirá
poderosamente a robustecer el comercio antioqueño, al que va a
inyectar buena cantidad de medio circulante, augurando ser de
resultados fecundos para la vida económica del Departamento.- Según datos suministrados al BOLETÍN por el Sr. M. M. Navarrete, de
Pasto, la Asamblea del Departamento de Nariño dictó r ecientemente
una ordenanza por la cual se asigna la suma de $200,000 oro para la
construcción de una carretera que partiendo de la ciudad de Pasto,
capital del Departamento, llegue hasta Barbacoas, importante puerto
fluvial sobre el Río Telembí, o sea una distancia de 234 kilómetros
aproximadamente; y se faculta al Gobernador del Departamento
para negociar un empréstito por dicha suma, en el país o en el extranjero, con la garantía de las rentas departamentales, para llevar a cabo
dicha obra en el menor tiempo posible.--El 11 de junio último íu é
inaugurada solemnemente en la ciudad de Popayán, una magnifica
estatua del prócer y mártir payanés Don Camilo Torres, padre de la
Patria colombiana.--El concejo municipal de Tumaco ha publicado
un aviso en los periódicos colombianos para hacer saber al público de
dentro y fuera del país, que necesita emprender urgentemente en
varias obras públicas de importancia en esa ciudad y que acepta propuestas ya sea con participación o sin ella, sobre las siguientes:
Alumbrado eléctrico, agua potable, y muelle para el fondeadero de
los buques de mayor calado. Además hace saber también que necesita pedagogos para la organización de una Escuela Superior. Las
propuestas deberán dirigirse al presidente de la municipalidad, debiendo ir acompañadas de referencias honorables

COSTA RICA
Del 15 al 17 de septiembre del corriente año se celebrará en la
ciudad de Limón una exposición de prQductos de la zona altántica
de Costa Rica, bajo los auspicios de la Junta Agricola Industrial,
con el propósito de estimular las artes, dar auge a la agricultura
y alentar a la industria. Según el programa acordado, la exhibición será un certamen en que competirán todos los productos
naturales, todas las creaciones del trabajo que constituyen la riqueza
de esa zona, para que hecha la selección de aquellos que se distingan por su calidad, usarlos en los grandes mercados de consumo.
La junta ha clasificado los productos que deberán exponerse para
la exposición así: Minerales, vegetales, animales disecados, industria

COSTA RICA.

389

agric?la, ganado, artes y oficios y obras científicas y literarias.-En vista del encarecimiento que ha alcanzado el carbón de piedra, la
empresa del F~rrocarril de Costa Rica ha resuelto usar el petróleo
como combustible para sus locomotoras-, pues con un simple gasto
de reparación estas quedarán preparad~ para usarlo. Con tal fin
la empresa ha fumado varios contratos con industriales norteamericanos para el suministro del petróleo que necesite para el manejo
de sus trenes.--A mediados de junio último la Junta de Caridad
de San José abrió al_ servicio público un nuevo departamento para
hombres en el Hospital de San Juan de Dios de esa ciudad, que
lleva por nombre " Salón Llorente." Está construido con todos los
métodos modernos de comodidad e higiene; tiene anexos dos pequeñas
salas para operaciones y curaciones y magníficos baños y excusados
para los convalecientes y tiene capacidad para 40 camas.--El 11
de junio último se organizó en San José una compañía anónima para
explotar en grande escala el negocio de minas de manganeso en el
pais, mineral del cual se exporta gran cantidad. El capital de la
nueva compañia es de 250,000 colones, que fué suscrito en su
totalidad.--También se ha organizado en San José una compañia
que explotará en gran escala la fabricación de galleta, para lo cual
establecerá una fábrica que llevará el nombre de " Gran Fábrica de
Galleta N acional."--El poder legislativo ha sancionado una
ley sometida por el Ejecutivo en virtud de la cual se introduce en
las cárceles y presidios de la República el trabajo forzoso para los
:presos. Al comentar la ley dice un periódico de San José que es
altamente moralizadora y prestará un servicio eminente a la sociedad
y al Estado.--El Señor Presidente de la República ha nombrado
al Director General de la Escuela Normal de Costa Rica, Sr. Don
Roberto Brenes Mesén, inspector técnico de las escuelas de la ciduad
de Heredia.--La Villa de Pacaca del distrito primero del Cantón
de Mora de la Provincia de San José, se denominará en lo sucesivo
Villa Colón, en virtud de una ley del Congreso Nacional de fecha
12 de junio último, ratificada por el E jecutivo el 15 del mismo
mes.--La Gaceta Oficial de Costa Rica correspondiente al 6 de
junio último publica el texto íntegro de la exposición y proyecto
de ley presentado por el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional
para la creación de una sección hipotecaria anexa al Banco Internacional de la República. El objeto princ.ipal de esta sección es el
de facilit_ar préstam~s sobre hipotecas y su ree~b~lso a largos plazos,
por medio de anualidades que comprendan los intereses y el fondo
de amortización. El interés no será mayor de 8 por ciento anual y
para la compra de bonos de los pequeños propietarios rurales se
destinarán 500,000 colonos.--El 20 de junio último fué aprobado
por el Congreso Nacional un proyecto de ley por la cual se autoriza
al Ejecutivo para renovar un empréstito que contrató recientemente
el Gobierno de Costa Rica con el Bankers Trust y el Irving National

�390

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Bank, de la ciudad de Nueva York.--La Información de San ,José
anuncia que ha-llegado a esa ciudad el banquero hondureño Don
Antonio Ch. Waiss, con el objeto de estudiar las condiciones de esa
plaza para el establecimiento de una Sucursal del Banco Comercial
de Honduras, la cualserá sin duda un elemento intermediario impor"'
tante para el fomento de las buenas relaciones comerciales que·
existen entre los dos paises.-Se ha sometido a la consideración
del Congreso Nacional un proyecto de ley que declara de utilidad
y necesidad públicas la construcción de un ferrocarril que partiendo
de la Bahía del Coco, en el Océano Pacifico, termine en la linea del
Ferrocarril del Pacifico, con un r.amal que pasando por Filadelfia
y Santa Cruz termine en Nicoya.

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5

6

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Por decreto presidencial se ha resuelto prevenir a la Société
Immobile de Cuba que se le señala un plazo de cuatro meses para
presentar los planos definitivos para la construcción de la linea
férrea de Guantánamo a Baracoa. También se le previene que se le
señala un plazo de dos años para comenzar los trabajos de construcción y cinco años para terminarlos. El Gobierno de Cuba le
concede a esta empresa una subvención de $11,000 por cada kilómetro
de linea que construya.--La Asociación de Agricultores de la
región de los Indios de la Isla de Pinos, está construyendo una
oficina para empaque de frutas. Dicha agrupación está tomando en
consideración la conveniencia de adoptar para la exportación de
frutas los cestos que tan buenos resultados han dado en Florida,
sobre todo para el transporte de toronjas y otras frutas seme-·
jantes.--El Presidente Menocal ha fumado la ley Sagaró, que
prescribe un aumento en los sueldos de los maestros de escuela
rurales de Cuba. En conformidad con esta ley, todos los años se
efectuará un desembolso adicional de más de $1,000,000 para instrucción pública. Los maestros de escuela que hasta ahora sólo
percibían de $45 a $50 mensuales, en lo sucesivo percibirán $75 y $80
mensuales.--La Junta Directiva del Colegio de Abogados de la
Habana ha acordado celebrar el Primer Congreso J'uridico Internacional en la Capital de la República desde el 27 hasta el 30 de diciembre,
inclusive, de 1916. Está tratándose de que las sesiones de apertura
y de clausura del congreso se efectúen en el magnífico Teatro Nacional
de la Habana y que sean presididas por el Presiden-te de la República.
Las sesiones técnicas y ordinarias del congreso s~ efectuarán en el
aula magna y salas de la Universidad Nacional, de la Academia de
Ciencias, del Colegio de Abogados y del Instituto Provincial.-- La
Secretaría de Obras Públicas está estudiando un proyecto presentado

1865

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LA PRODUCCIÓN DE A7.ÚCAR EN CUBA DURANTE 32 AÑOS, 1853-1884.
(Dalos recogidos por el Sr. Don Gabriel Caro!, inspector especial del Departamento de Agricullum
Comercio y Trabajo de Cuba.) •
'

�OUBA..

tóne1adas

Precios prom~aio:;

de 2240 libras:
1,0

·ººº

encentavoslihra·

2,000,000

Valor total
' 150,000 ooo.

188 S l;U.::.~.:'.16 31, 96 7

z

TJCCIO'N Dlf AZÚCAR EN CUBA DURANTE 30 A~OS, 1885-1914, y VALOl~ DE
LA l'R OD '
" LA MISMA.
·

(Datos recogidos

por el Sr. Don

.

.

t

,pecial del Departamento de Agricultura,

Ga~~e~ii1y~J:1irct:Scuba.)

:

393

por José Lurián para construir un malecón y paseo a. lo largo de la.
playa. de Mariana. (suburbio de la. Capital Nacional) semejante al
famoso malecón de la ciudad de la Habana..--En la Cámara de
Representantes ha. sido presentado un proyecto de ley pidiendo una.
asignación de $5,000 para. construir un parque público en Ba.racoa, y
solicitando, asimismo, poder importar, libre de derechos de aduana,
todo el material de construcción que sea necasario para esta.
obra.--Los experimentos que se han hecho con el cactus sin
espinas de Burbank parecen indicar que esta planta puede resolver
el problema. de la. alimentación del ganado vacuno en Cuba. durante
los cuatro meses de sequía, a saber, enero, febrero, marzo y abril,
época en que las yerbas de Paraná, Bermuda y Guinea, que tanto
abundan y que son tan nutritivas durante la estación de las lluvias,
suelen secarse a tal extremo que el ganado no las come con gusto.
El cactus sin espinas crece lozano aun en los terrenos más áridos
de Cuba, los cuales, si se utilizaran con este fin, proporciona.rían
alimento a inmensas manadas de ganado vacuno y a otros rumiantes,
a.sí como a los caballos y mulas. En la actualidad se cultiva el
cactus sin espinas en las granjas de Cuba, y cada año se utilizará
más para distribuirlo y para sembra.rlo.--La Cana.dian Land &amp;
Fruit Company ha logra.do interesar a varios colonos canadienses
en terrenos de la Isla de Pinos, en las inmediaciones de Los Indios,
donde ha establecido una colonia de agricultores prácticos. Estos
se proponen cultivar las toronjas y otras frutas tropica.les.-El Presidente de la República ha aprobado las leyes que autorizan
el desembolso de las siguientes sumas para obras públicas: $170,000
para la compra, en la ciudad de Wáshington, D. C., de un solar
y construción de un edificio para la Legación de Cuba; $150,000
para la terminación del acueducto de Santa Clara; $60,000 para
construir un camino de Limonar a Guama.caro; y $105,000 para
la construcción de un camino desde la estación de Bucanagua a La
Isabel.---Se ha obtenido la suma de $10,000 de los fondos para
erogaciones diversas del Gobierno con el fin de atender a los gastos
que ocasione el estudio de las enfermedades de las plantas en Cuba..
La. comisión que el Secretario de Agricultura del Gobierno de Cuba
ha nombrado con este fin se compone de los Sres. J. R. Johnson,
P. B. Cardin, y Dr. Mario Sánchez Roig.--Un decreto del Poder
Ejecutivo, que fué expedido el 4 de julio del corriente año, autoriza.
al Secretario de Obras Públicas para contratar la. pavimentación
y reparaciones del alcanterillado de las calles de la Habana., y para.
conservarlas en buenas condiciones en lo sucesivo.--El Dr. Arias,
Subsecretario de Agricultura del Gobierno de Cuba, ha dispuesto
que se traigan 12 olivos de España que habrán utilizarse para hacer
experimentos en el cultivo de la aceituna. en la. granja de Argramonte.
51764-Bull. 3---16------t}

�CHILE.

El Presidente de la República, Sr. Juan Luis Sanfuentes, dirigió un
interesante mensaje al Congreso Nacional al abrir sus sesiones
ordinarias el 1° de junio de 1916, en el cual menciona las principales
labores realizadas por la actual administración y se ocupa del progreso general del pais. El Jefe del Ejecutivo recomienda la pronta
ratificación del protocolo con Bolivia, que fué firmado en 1907, y
que ha estado pendiente de la acción del Congreso desde 1908. También solicita del Congreso que resuelva lo que juzgue conveniente
acerca de los planes propuestos por la Comisión Parlamentaria
relativos a colonización, y que apruebe el arreglo convenido con la
Sociedad Colonizadora Nueva Italia. El Presidente recomienda
que se establezca un Ministerio de Agricultura con el fin de estimular
el desarrollo de la industria agrícola por todos los medios posibles,
tales como obras de riego, la lucha contra las enfermedades de las
plantas, la destrucción de los insectos dañinos y la construcción de
caminos públicos y ferrocarriles que se extiendan hasta el interior de
las regiones agrícolas de la República. El Servicio Postal del pais en
1915 lo hicieron 2,032 empleados, habiéndose despachado durante el
expresado período 64,593,801 piezas de correspondencia para el
interior contra 61,387,538 piezas en 1914. En 1915 se despacharon
4,136,197 piezas de correspondencia para el extranjero contra
4,487,363 piezas en 1914, o sea una diminución de 351,166 piezas en
1915. Los ingresos postales internos ascendieron en 1915 a 3,244,695
pesos, en tanto que los ingresos por concepto de correspondencia
para el extranjero ascendieron a 575,418 pesos, o sea un total de
3,820,113 pesos, contra 3,811,706 pesos en 1914.--El Gobierno
le ha consagrado especial atención a la instrucción pública. Recientemente se estableció una escuela industrial en Temuco, y se trata de
abrir escuelas semejantes en Coquimbo, Valparaiso, Talca y Valdivia.
Las escuelas agrícolas de la República se están reorganizando con el
fin de satisfacer las crecientes necesidades de los habitantes del pais,
habiendo sido montada la Escuela Nacional de Artes y Oficios completamente a la moderna. El Presidente manifiesta que para el 31
de diciembre de 1915 la deuda. de Chile ascendia a .i:34,556,380,
.í:2,000,000 de las cuales consistian en vales de tesoreria y el resto en
bonos. El valor del comercio exterior del pais ascendió en 1915 a
475,420,775 pesos en oro chileno, distribuidos como sigue: Importaciones, 153,211,557 pesos; y exportaciones, 322,209,218 pesos. Los
ingresos procedentes de los ferrocarriles de la República ascendieron
en 1915 a 73,700,000 pesos, habiendo alcanzado los egresos a solo
63,700,000 pesos. El Ferrocarril de Arica a La Paz rindió en 1915
una ganancia liquida de 258,000 pesos. La empresa de ferrocarriles
se propone construir una maestranza central en San Bernardo. Con
394

395

est~ fin se ofreció un premio de .í:4,000 para el que presentase los
me1ores planos el cual le fué adjudicado a la Niles-Bement-Pond
Company, de Nueva York. Esta compañia se encargará de llevar a
cabo la construc?ión e in~talación de la maquinaria que la nueva
ma~stranza requiera, habiendo enviado el Gobierno a los Estados
Urudos al Sr. Jorge Beuamont, jefe de la maestranza establecida en
~oncepción, C~e, ~ara que en _unión del Sr. Rogelio Torre, inspeccione la maqurnaria y la reciba cuando esté terminada. Estos
señores piensan permanecer un año en los Estados Unidos en el
~esemp~ño de su importante misión.--Al quedar terminada la
rnstalación de los criaderos de salmón que el Gobierno de Chile tiene
en el ~fo Cantu, cerca de Temuco, comprenderán aquellos 16 estanques
especiales con una capacidad suficiente para 1,000,000 de alevinos
cada uno. La fecundación de las ovas se efectúa artificialmente
aprovechándose aproximadamente en circunstancias normales el 9Ó
por ciento de la cria. Parece que los rios de la parte austral de Chile
son los únicos de la América del Sur que se prestan para la cria del
s~ón por lo _que se cree que dentro de pocos años la República
chilena ~roducITá. salmones suficientes y exquisitos para satisfacer
sus propias necesidades y para exportar una cantidad de bastante
consideración.--La prensa chilena apoya la idea de la Naciona~izaci~n de los yacimientos de petróleo de la República, con el fin de
IIDpedir que de ellos se apoderen los capitalistas extranjeros antes de
ser. explotados. El gobernador del Territorio de Magallanes envió
reci~n~emente un extenso informe al Gobierno Nacional acerca de los
yac1ID1entos de petróleo existentes en dicho Territorio, y recomendó
que se adoptar~ un regl~m~nto de conformidad con el cual puedan
ser explotados dichos yaciIDientos en beneficio del pueblo chileno.-El dia 13 de septiembre de 1916 se efectuará en Santiago la apertura
de. un Congreso de los empleados y médicos de los hospitales de
~hil~. Según el programa, en este Congreso se discutirán los
sigu~e?-tes temas: L~ organización definitiva de la asistencia pública,
servicios de los médicos de los hospitales, servicios de enfermeros y
enfermeras, nuevas fuentes de renta para la beneficencia, reglamento
para la. constru_cción de edificios de hospitales, organización de la.
estadistica médica, administrativa y económica de los hospitales, y
pla?- d~ fomento. de los hospitales provinciales y regionales.--Los
penódicos anuncian que el Banco de Chile, el Banco Nacional y el
Banco de Espa~a, han entregado al Gobierno 30,000,000 de pesos
que serán cambiados por vales de la Tesorería, en conformidad con
la ley de empréstit~ interno. Estos fondos serán distinados al pago
de las cuentas pendientes.--El arquitecto del Ministerio de Justicia
ha dibujado los planos para la construcción de una carcel modelo
para mujeres en Santiago.--El Consejo de Ferrocarriles del
Gobierno de Chile estudia un empréstito de $30 000 000 ofrecido
por capitalistas de Filadelfia, por un periodo de ~inc~ añ~s, con la

�396

LA UNIÓN PANAMERICANA.
EL SALVADOR.

condición principal de que el Gobierno garaI\.tizará la transacción
emitiendo bonos que devengarán un interés de 6 por ciento anual,
debiendo invertirse los productos en los ferrocarriles del Estado.-El Senado aprobó el proyecto de ley que crea una Escuela Práctica
de Minería en Antofagasta y pensionados para estudiar las industria.s
químicas en los Estados Unidos y en Europa.

El proyecto de presupuesto presentado por el Ministeri~ de Hac!enda
a. la última legislatura fija las entradas para el corriente ano en
15 5361327 sucres(l sucre=$0.4867).--El total de la deuda pública
es' de 43 142 392 sucres. La antigua deuda exterior se convirtió
en los llam~dos bonos condores del Ferrocarril de Guayaquil a
Quito que ganan 4 por ciento de interés y 1 por ciento de amortización. Esta deuda ascendía en esa fecha a 722,000 sucres. La
deuda interna ascendía a 11,000,000 de sucres, de modo que las
obligaciones del país con el exterior son una mera garantia por la.
diferencia, 32,000,000, y está en forma de garantía subsidiaria ?ºn el
6 por ciento de interés y 1 por ciento de los bo?os ferrocarriJ~ros.
En el Ecuador no existe el papel i:noneda. Sus billetes son ?mitidos
por bancos que están obligados a cambiarlos por or~ a la VISta Y al
portador, a razón de 24 peniques por sucre. L~ urudad d~ moneda
de oro es el condor de igual peso y ley que la libra esterlina Y que
vale 10 sucres. Los bancos son las instituciones más prósperas
de la República, pues, por ejemplo, el Banc_o del ~cuador pa~a
una circulación de 3,000,000 de sucres en billetes tiene en caJa,
2 000 000 de sucres en oro sellado y un fondo de reserva de 1,130,000
s~cre~.--Durante el año de 1915 salieron de Bahla de Caraquez
con destino a Guayaquil 376,000 libras de cacao y_en el mes de mayo
del corriente año 175 000 libras. Las exportaciones de cacao de
Guayaquil a los Estados Unidos en 1915 ascendieron a 32,506,621
libras valuadas en $4,247,813 contra 23,099,199 libras por valo~ de
$2,605,340 en 1914.--El Ec~ador es uno de los p~~es lat~?americanos que más empeño tienen en desarrollar la ,1nstrucc1on
pública., como lo prueba el hecho de que anualmente invi?rte en este
importante ramo 2,000,000 de sucres, o sea el 12 por e1ento de su
presupuesto anual.--Los ingenios azucareros que hay actualment:e
en el pais producen anualmente unas 7,000 tonel~das de azúcar, ca~tidad que pod1a aumentarse considerablemente sm más que apropiar
nuevos terrenos, que los hay en vastas extensiones, al culti_vo. de la
caña.--El 26 de junio último fueron rematadas las sigmentes
minas petrolíferas situadas en el cantó~ de Sant_a Elena: Trans_val,
San Carlos, Matilde, Pepa, El Porvemr, San Miguel, Huancabilca,
La India Kil, Indio Guayas y Betina, cada una con 20 pertenen-

397

cias.--A principios de junio último se creó una cátedra de geografía en el Colegio Vicente Rocafuerte de la ciudad de Quito.-Según noticias de la prensa de Quito, el Sport Club América de esa
capital eligió el siguiente directorio a principios de junio del corriente año: Presidente, Sr. Alejandro Ceballos; vicepresidente, Sr.
José Sandoval; tesorero, Sr. Alfonso Álvarez, y secretario Sr. Carlos
Salazar.--La prensa de Babia anuncia que próximamente quedará
terminado y listo para el tráfico el camino de La Playa, pudiendo
establecerse el servicio de automóviles entre ese puerto y la ciudad de
Manabí. Esta obra se debe en gran parte a la iniciativa y labor del
jefe politico del cantón Sucre.--El consejo municipal de Manabi
ha votado la suma de 5,000 sucres para el saneamiento de esa ciudad,
obra en que la junta sanitaria de Guayaquil cooperará para que
se lleve a cabo lo más pronto posible y en las mejores condiciones.-Por decreto reciente del Gobierno peruano, se permite el despacho
de frutas de Guayaquil al puerto peruano de Paita .en los meses de
junio a noviembre inclusive, en cualquiera de las cubiertas de las
naves que hacen el tráfico entre Guayaquil y la costa peruana,
siempre que se envase en costales, cajones o canastos forrados en
tela formando fardos cerrados que no permitan el acceso a su interior
de zancudos y mosquitos, condición en la que permanecerán hasta
que termine en Paita la desinfección de los mismos. En los meses
de diciembre a mayo inclusive, la fruta sólo podrá ser transportada
en la cubierta superior de las naves que tienen dos cubiertas o en las
dos cubiertas superiores de las naves que tienen tres.--A fines de
junio llegó a Guayaquil la comisión norteamericana que, por cuenta
de la Fundación Rockefeller, visita los países tropicales con el fin
de estudiar la fiebre amarilla y otras enfermedades epidémicas.
La comisión va a cargo del Dr. Juan Guiteras y una vez terminadas
sus gestiones en Guayaquil regresarán a Panamá para luego dirigirse
a Venezuela y Colombia, y de allí al Amazonas por el Brasil.

La Asamblea Nacional Legislativa de El Salvador en uso de sus
facultades constitucionales ha dictado un decreto en virtud del cual
se declaran electos primero, segundo y tercer designa.dos para ejercer
la Presidencia de la República en los casos prescritos por la ley, a los
ciudadanos General José Miguel Batres, Dr. Ramón Garcia González
y Dr. Tomás Garcia Palomo, en el orden citado.--En vista de que
han cesado las causas que motivaron el acuerdo de 26 de octubre del
año próximo pasado que establece el impuesto de 7 pesos oro por
cada 100 kilogramos, peso bruto, de cueros que se exporten en cualquiera forma por las aduanas de la República, el Poder Ejecutivo

�ESTADOS UNIDOS.

398

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ha resuelto derogarlo quedando en consecuencia vigentes los impuestos de 15 pesos y 5 p~sos oro creados por decreto legislativo de 21 de
marzo de 1914 y acuerdo gubernativo de 10 de abril del mismo afio,
respectivamente.--El concejo municipal de San Salvador .ha
encargado a una junta de la vigilancia de los trabajos de construcción
del nuevo mercado municipal que se erigirá en la antigua Plazuela de
Carretas en el barrio del Centenario de esa capital. Los trabajos
se sujet¡rán a los planos elaborados por la municipalidad, los cuales,
según opinión de la prensa salvadoreña, son del más refinado. gusto
moderno.--Por decreto legislativo sancionado por el Ejecutivo, se
declara carretera nacional la calle que de San Pedro Masahuat conduce
a San Salvador pasando por San Miguel Tepezontes y Santiago Texacuangos, y la que une a San Miguel Tepezontes con Santa. Maria
Ostuma, pasando por San Emigdio y .El P_araíso de ?sorio. El
Poder Ejecutivo deberá dictar las providencias nec~sa~ias a fin de
que se lleve a la práctica la apertura al tráfico de las mdicadas carreteras.--A principios de junio próximo pasado el Banco Salvadoreño
de la capital recibió una remesa de $125,000 en monedas de oro de $5
y $10 que pidió a los Estados Unidos para _aumenta~ su re~erva de
oro y garantizar más aún los billetes que. tie1;1e e!1 circulaci.ón. El
dinero ingresó a las bóvedas de la expresada i~ti~ución ~e créd1to.-El Diario del Salvador anuncia que el 5 de JUillO próximo pasado se
principiaron los trabajos de construcción del Ferrocarr_il de Oriente,
habiéndose resuelto construir en un solo tramo los 35 kilómetros que
separan la Estación de Empa~e en Zacatecoluca, con Mo!ineros.
Las obras se activarán lo más posible para que dentro de un ano haya
llegado la linea hasta Molineros, pues cuando el tren ll~gue a este
lugar, el viaje desde San Salvador hasta ese punto, o vicev~rsa, ~e
hará en automóvil en dos horas o dos horas y cuarto. La distancia
de Molineros a la capital es de 56 kilómetros.--El Ministerio de
Hacienda y Fomento de El Salvador celebró un c~ntrato c~n la
Pacifi.c Steam N avigation Company de los Estados Urud~s,. en virtud
del cual los vapores de esta compañia que hacen el servicio entre el
puerto de Colón en el Atlántico y el de Sal~na Cruz en el Pacifi.~o
tocarán en los puertos salvadoreños y conducirán la correspon.dencia
destinada a esa República. Por ahora sólo los vapores .Aca1ut'la Y
S&lt;ilva.dor harán este servicio, pero pronto se agregará un nuevo
vapor de mayor tamaño a esta linea de navegación.-.-P.or ley
de la .Asamblea Nacional Legislativa ratificada por el EJecutivo, se
reduce a 1 centavo oro por kilo de peso bruto el impuesto de 5 centavos oro que se ha cobrado hasta ahora sobre las botellas y medi~
botellas va.cías de vidrio que se introduzcan al pais. Esta re~aJa
es sólo por el tiempo que dure la guerra ~uropea o por menos ~l se
estableciere antes en el pais alguna fábrica de botellas.--Dicha
asamblea ha decretado también que las compafiias, empresas, corporaciones, etc., que no soliciten el permiso al Ministerio de Hacienda,

399

como lo dispone el articulo 1° de la Ley de Franquicias de 23 de a ril
de 1900, para hacer pedidos de mercaderias libres de derechos aduaneros por concesiones otorgadas, incurrirán en una multa de 25 por
ciento sobre el monto de los derechos que causar1an las mercaderías
sino disfrutaran de las franquicias referidas.--El Poder Legislativo
ha concedido permiso al ciudadano salvadoreño Sr. Don Rafael Guirola
Duke para ejercer el cargo de Ministro Residente de Costa Rica ante
el Gobierno de El Salvador.--La Compafiia del Ferrocarril de
Oriente está armando para su servicio un gran tanque de petróleo
que podrá contener millón y medio de galones.

Por ley del Congreso Nacional que principió a regir el 11 de julio
próximo pasado, se asigna la suma de $85,000,000 para la construcción de caminos rurales. De esta suma se gastarán $75,000,000 en la
construcción de caminos rurales para correos con la cooperación de las
juntas departamentales del ramo en los diversos Estados de la Unión,
y $10,000,000 para caminos y veredas en los bosques nacionales. La
ley de referencia limita en un 50 por ciento del costo de la obra la
parte que deberá invertir el Gobierno Federal en la construcción de
caminos dentro de los Estados.--El Aero Club de Nueva York ha
obtenido permiso para construir en ese puerto una estación de servicio
público para hidroplanos, la cual estará dotada de flotadores, hangars,
talleres de reparación y de todo el equipo necesario. En la actualidad
hay 12 sportsmen aviadores que residen en los alrededores de la ciudad,
todos los cuales están interesados en la proyectada estación porque les
facilitará el poder ir por el aire a la ciudad todos los dias, pues aterrizarán en la estación donde dejarán sus aeroplanos en poder de mecánicos competentes que los arreglarán y tendrán listos para el vuelo de
regreso de sus dueños una vez terminadas las faenas del dia.--El
valor total del comercio exterior de los Estados Unidos en el año fiscal
. que terminó el 30 de junio último pasa de $6,500,000,000, que es el
mayor total que registra los anales de la historia comercial del pais.
Las exportaciones ascendieron a $4,345,000,000 y las importaciones a
$2,180,000,000.--La Fundación Rockefeller ha donado la suma de
$50,000 para la investigación de la causa de la parálisis infantil en la
ciudad de Nueva York y para ayudar a combatir la epidemia.--La
Oficina Federal de Navegación pronostica que la construcción de
buques mercantes de los Estados Unidos en el corriente año económico
sobrepasará al del resto del mundo. Esta es la primera vez en 50 años
que los Estados Unidos figuran a la cabeza en construcción de
buques.---Según informes periodisticos, una firma bancaria de
Filadelfia ha celebrado un contrato de empréstito con el Gobierno de
Chile por la suma de $30,000,000 que dicho Gobierno destinará a

�400

LA UNIÓN PANAMERICANA.

la construcción de ferrocarriles nacionales.--La exportación de
coches-automóviles en el año fiscal que acaba de terminar fué de más
del triple de la del año anterior, tanto en número como en valor, en
tanto que las exportaciones de vagones-automóviles aumentaron en
un 157 por ciento en el mismo periodo.--La notable conferencista,
escritora y exploradora norteamericana, Srta. Annie S. Peck, que ha
recorrido todo el Viejo y Nuevo Mundo, dió una conferencia inuy
interesante en esp~ñol sobre la ciudad de Nueva York en el salón del
edificio de La Prensa de Buenos Aires, el 31 de mayo último, ante una
selecta concurrencia de panamericanistas. La Srta. Peck ha recorrido
toda la América del Sur, es autora de los libros Search for the Apex
of America (En busca del ápice de América), The South American
Tour (Viajes por la América del Sur), y ha escrito muchos articulos
sobre sus viajes, habiendo dado hace poco una serie de conferencias
sobre asuntos latinoamericanos en el Paraguay. En la actualidad
proyecta· dar en Buenos Aires otras conferencias sobre asuntos relativos al comercio, la banca y la industria en los Estados Unidos.-Después de tres años de trabajo se ha concluido y ha quedado listo
para instalarse en el Observatorio de Carnegie en el Monte Wilson
del Estado de California, el telescopio de reflexi6n más grande del
mundo, cuyo reflector tiene 100 pulgadas de diámetro o sean 40 más
que el mayor que se ha usado hasta ahora. El lente principal de este
aparato pesa 4 toneladas y media, y el tubo está dividido en cinco
partes, cada una de las cuales tiene 11 pies de largo por 11 de diámetro.
Con ayuda de este enorme aparato los astrónomos esperan descubrir
100,000,000 de estrellas desconocidas hasta ahora.--Durante el año
de 1915 se vendieron en los Estados Unidos 281,104,104 barriles de
petróleo por valor de $179,462,890. La cantidad de petróleo crudo
vendida en dicho año fué mucho mayor que en cualquiera de los años
anteriores, o sea un 6 por ciento más que la que se vendió en 1914.
El precio medio obtenido por esta producción fué de 60 centavos por
barril.--El Congreso Nacional ha creado una subcomisión de la
Comisión de Comercio para que investigue las condiciones relativas
al comercio interior y extranjero y proponga las leyes que deban
dictarse sobre la materia, asignando para ello la suma de $24,000.
Dicha subcomisión tendrá que hacer un detenido estudio del asunto,
después de lo cual deberá rendir al Congreso un minucioso y detallado
informe en enero del año entrante.

El Secretario de Fomento de Guatemala, en su memoria correspondiente al año de 1915 manifiesta que en la República se está desarrollando una nueva e importante industria, cual es la preparación
y exportación de frutas al natural y de conservas de frutas para los

GUATEMALA.

401

Estados Unidos. En la actualidad se están explotando dos empresas
de esta clase, y todo parece indicar que pronto tomarán gran incremento, puesto que el Gobierno está resuelto a prestarle su apoyo.-En 1915 se hizo para los Estados Unidos un embarque de gana.do
vacuno, cebado de una manera espepial y como ensayo, el cual dió
resultados tan satisfactorios que es probable que muy pronto se
efectúen otros embarques semejantes, y que la crianza y ceba de
ganado vacuno para los mercados norteamericanos llegue a constituir
uno de los factores de gran importancia de dicha industria en Guatemala.--En varias partes de la República, y sobre todo en el
Departamento de Izaba! y en la costa del Pacifico, se está cultivando
un tubérculo llama.do ma.la.nga., semejante a la patata. Dicese que
este tubérculo alimenticio se cultiva con más facilidad que la patata,
que no está sujeto a tantos inconvenientes como ésta y es superior
a ella en cuanto a rendimiento, calidad y potencia alimenticia.-Guatemala. produjó en 1915 253,416 quintales de azúcar refinada,
558,193 qumtales de panela o azúcar quebrada en panes 38 391
quintales de mascabado, y 185,054 quintales de mieles. Ds;pué~ de
satisfacer todas las necesidades del consumo doméstico y de la
fabricación de alcohol, quedó un peque:ño sobrante para la exportaci6n.--En 1915 produjo la República 8,217,000 racimos de bananos,
3,217,000 de los cuales fueron exportados. Durante el mismo año la
cosecha de frijoles ascendió a 180,000 quintales¡ la de trigo rindió
270,000 quintales¡ la de arroz, 236,832 quintales; y la de patatas,
125,394 quintales. El rendimiento de otros productos agricolas de
Guatemala en el citado año fué como sigue: Habas, 21,041 quintales,
yuca, 67,810 quintales; garbanzos, 503 quintales¡ pimientos, 5,643
quintales; mani, 1,109 quintales; y cebada, 1,955 quintales.--A
fines de 1915 habia en la República de Guatemala 619,895 cabezas de
ganado va.cuno; 116,278 caballos¡ 383,124 carneros; 56,600 cabras y
102,531 cerdos. Durante el mismo año fueron exportados los
siguientes productos del pais: ·caoba, 5,530,000 pies; chicle, 6,495
quintales; goma elástica, 2,067 quintales; tabaco, 5,601 quintales;
algodón, 541 quintales¡ achiote, 60 quintales; y fibras diversas, 76,793
quintales.--En 1915 se denunciaron en la República 56 minas, es
decir, 39 en el Departamento de Chiquimula, 9 en el de Huehuetenango, 3 en el Departamento de Guatemala, 3 en Baja Vera.paz y
2 en el Departamento de Santa Rosa. Durante el citado año las
exportaciones de minerales de todas clases ascendieron a 1,001,458
libras. En 1915 se desplegó gran actividad en el laboreo de los
yacimientos de talco y mica del pais, siendo asi que el alza del precio
de estas substancias en los Estados Unidos ha estimulado considerablemente el desarrollo de este ramo de la industria minera. En 1915
las salinas denominadas "Nueve Cerros," situadas en el Departamento de Alta Verapaz, produjeron 200 quintales de sal. Durante
el referido año la mina de plata y plomo denominada San Joaquin,

�LA UNIÓN PANAMERICANA.

HAITÍ.

continuó explotándose. También continuó el laboreo en las minas
Colón en el Departamento de Huehuetenango, asi como en las que
explota la G. B. West Company. Durante el mismo a~o fueron
explotadas las minas de oro Socorro, Evelún y Elena, ub~cadas en
las inmediaciones de La Canoa, habiéndose hecho preparativos para
su laboreo en mayor escala en el transcurso de 1916. Durante el
año de referencia la Guatemala Mining &amp; Development Company,
que posee 39 minas, concretó sus trabajos principalmente a la co~servación de las obras ya realizadas en sus minas. La Franklin
Exploration Company continuó sus trabajos en los placeres de oro
ubicados en los Departamentos de Progreso y Guatemala, resrectivamente, habiéndose obtenido una cantidad de oro en pepitas,
bastante considerable que pesaban desde 1 hasta ! gramo cada una.
En un periodo de n~eve meses del año pasado, los ricos placeres
denominados Adela y San Jacinto, situados en el Departamento de
Izabal, produjeron 580 onzas de oro que fueron valuadas en $1.0,400.
De las minas de cobre y plata, Rosario, Ocates y Magdalena, ubicadas
en el Departamento de Santa Rosa, se extrajo u?a cantid~d considerable de mineral que habrá de someterse al debido tratamiento.

Nouvelliste de Puerto Príncipe anuncia que dentro de poco se emprenderán en grande los trabajos de reparación y construcción de
caminos públicos pues el Gobierno ya recibió el material que pidió a
los Estados Unidos con este objeto. Estos trabajos estarán a cargo
de la Gendarmería Nacional.--En vista del articulo 97 de la
Constitución y del artículo 15 del decreto de 26 de julio de 1893,
el Poder Ejecutivo dictó un decreto el 15 de junio último modificando
el de 27 de abril de 1903 relativo a los exámenes de paso en los liceos
y escuelas secundarios de niños y niñas. En lo sucesivo ningún alumno
podrá pasar de una clase a otra sin haber demostrado sus aptitudes
para seguir los cursos en la que va a ingresar y para poder pasar de una
clase dada a otra inmediatamente superior, el alumno tendrá que
prensentar un examen oral y escrito de las materias comprendidas
en el programa de la clase a que pertenece, el cual se celebrará en la
primera quincena del mes de julio de cada año, bajo la presidencia
y dirección del inspector de la circunscripción. La parte escrita
comprenderá una composición francesa, una de matemáticas, una
de idiomas, y para los varones, una de latín. Los temas serán
escogidos por el director de la escuela ayudado de los profesores
de la clase inmediatamente superior, quienes se encargarán de
corregir las composiciones. El examen oral comprenderá todas las
materias del programa de la clase a que pertenece el alumno. Para
ser aprobado el alumno deberá obtener una calificación media de
5 sobre 10. Los que no fueren aprobados en los exámenes de julio
podrán presentar otro en octubre durante la apertura del nuevo año
escolar.--Le Nouvelliste de Puerto Príncipe publica en su edición
correspondiente al 15 de junio próximo pasado los estatutos y el
reglamento para la admisión de alumnos adoptados por la escuela
preparatoria para el Bachillerato y los estudios de la Escuela de
Ciencias Aplicadas y Estudios Prácticos de Lenguas Vivas de esa
capital, que fué fundada recientemente en Puerto Príncipe por un
grupo de profesores de la enseñanza secundaria y superior.-A mediados de junio último vió la luz en Jérémie el primer número
de la Revista Literaria y Científica de esa ciudad que se publicará
mensualmente bajo la dirección del Sr. Walter Sansaricq; y en
Puerto Príncipe aparecerá próximamente otra revista intitulada
Le Messager de L'CEuvre, que será el órgano oficial de la Asociación
Mixta de la Obra Cristiana, de la cual es presidente el Sr. Horatius
Laventure.--Por reciente disposición del concejo municipal de
Puerto Principe, se cambia el nombre de la Calle del Centro de esa
capital por el de Calle Hamerton Killick, en honor del héroe haitiano
de ese nombre.--Según Le Matin de Puerto Principe, la Compañia
de Tranvías de esa ciudad proyecta establecer un servicio de tranvfas
eléctricos de lo más moderno que proporcione toda clase de ventajas
a los habitantes de la capital.

402

/

En cumplimiento del decreto de 5 de abril del corrie!1te ~ño r~lativo a la reforma de la Constitución Nacional, el Poder E3ecutivo d1ct6
un decreto el 23 de junio próximo pasado convocando para el 14 de
agosto próximo en la ciudad de Puerto Principe, una Asamblea
Nacional Constituyente formada por los representantes d~l pueb~o.-El Ministerio de Hacienda ha dispuesto poner en crrculació1: los
sellos postales de la emisión de 1914 que ostentan, unos la efigie de
Oreste Zamor y otros la de Tancrede Auguste, más el escudo de la
libertad, todos los cuales serán marcados con un sello especia~ por
una comisión compuesta de un representante del Banco Nacional
de la República de un delegado del Ministerio de Hacienda Y de un
magistrado de la Corte de Cuentas. En esta disposición no están
incluidos los sellos de 15 céntimos oro, quedando anulados tanto
éstos como los de la expresada emisión que no lleven el sello de la
comisión.--Según datos publicados por Le Moniteur de Puerto
Principe los ingresos de la compa.11.ía de ferrocarriles de la Sabana
de Cul de Sac en el segundo semestre de 1915 fueron de $952.29 oro
y 164,840.41 gourdes, distribuidos como sigue: Tranvias de Puerto
Príncipe, 27 ,464.65 gourdes; tranvía Bizoton-Carrefour, 48,445.27
gourdes ·1 Ferrocarril de la Sabana de Cul de Sac, $700.94 oro Y
38,955.54 gourdes; linea de Carrefour a Léogane, $160 oro Y 48,983.25
gourdes; e ingresos varios, $91.35 oro y 991.70 gourdes.--Le

\

403

�MÉXICO.

En los mataderos de la República se beneficiaron en 1915, 62,218
cabezas de ganado vacuno, 31,525 cerdos Y. ~40 carneros castrados.
La abundancia de terrenos de pasto y la facilidad con que ~ ganado
vacuno se multiplica en las zonas de cria del pais, lo conviertan en
centro adecuado para la explotación de la industria. de carne conge·
la.da., tanto para satisfacer la demanda int~rna como para la exportación.--Al Congreso se le ha pedido vanas. veces q~e haga concesiones para el establecimiento de esta industna en varias p~rtes d.e le.
República, y sobre todo en la región de la costa. del Atlántico, tributaria del Mar Caribe. Algunas de estas concesiones. aún están pendientes de la acción del Congreso y, según anuncia la prensa, es
probable que varias de ellas sean pronto resueltas favorablem~nte,
iniciándose así esta nueva industria en el pais.--E~ r~ciente
artículo de fondo dice el Pabellón Latino, importante periódico que
se publica en La Ceiba, que el Gobierno de Honduras se propone
establecer una escuela. de agricultura. en El Tocont~, lugar situado a
unos 4 kilómetros de la Capital nacional, y recoID1enda qu?, en su
oportunidad, y a medida que las necesidades del pai~ lo requieran, se
establezcan otras escuelas semejantes en la República, que deberán
ser dirigidas de tal modo que de ellas salgan agricultores ~teligentes
y prácticos que contribuyan grandemente a la_ explotación de los
cuantiosos recursos agrícolas del país, en conformidad con los m~todos
más científicos y modernos, sobre todo en lo que respecta cultivo de
cereales hortalizas, frutas y legumbres, sin abandonar por eso la
ganadería, las lecherías y otras industrias. que con ~llas se relacionan.--Según anuncia la Revista Comercial de La Ceiba, Departamento de Atlántida, la Junta de Comercio de Cortés ha no~~rado
una comisión compuesta de los Sres. Juan R. López, pr~idente;
E. Coleman, vicepresidente; y M. C. Bu.eso, secreta~o, que
habrá de conferenciar con la Junta de Comercio de La C~iba para
discutir en sentido general asuntos que revisten mutuo mter.és, Y
especialmente la cuestión de obtener mejores tipos de. cambio en
Nueva York, Nueva Orleans y en otros centros comerciales _de los
Estados Unidos.--La Fábrica. de Aguardiente Los Angeles, si~uada
a una distancia aproximadamente de 9 millas, al oeste de la ciudad
de Danli Departamento de El Paraíso, exhibió un~ muestra de su
aguardie~te de caña en la Exposición de San Francisco, P?r el cual
le fué adjudicado una medalla de oro. Esta_ finca está Situada en
una de las más fértiles regiones productores de. caña de azúcar del
país, donde podrían producirse grandes cantidades de ~aña de
azúcar, frutas, tabaco y otros productos agrícola~, ~ediante la
juiciosa inversión de capital y el emp~eo de l~ ~aqumar~a m?derna
que para ello se requiere.--El Cronista, penód1co qe 1eguc1galpa,

405

anuncia que el Sr. San,tiago Chavez ha sido nombrado cónsul de Honduras en Nueva Orleans, habiendo renunciado el Vicecónsul Céleo
Dávila.--El examen que hizo el Ministerio de Hacienda en ei
Banco Atlántida, situado en La Ceiba, demostró que el 27 de mayo
del corriente a:ño dicha institución tenia en caja 217,600 pesos en
moneda acu:ñada y una suma en billetes de banco en circulación, que
ascendia a un total de 103,000 pesos.--El vapor Tegucigalpa salió
recientemente del puerto de La Ceiba, con destino a Nueva Orleans,
llevando a bordo un cargamento de 64,824 racimos de bananos es
&lt;lecir, 25,765 de Honduras y 39,059 racimos procedentes de otros
pafses centroamericanos.--Los gastos mensuales del hospital establecido en Tegucigalpa ascienden a 600 pesos. En esta institución
pueden alojarse 100 pacientes.--Se calcula que la construcción del
camino que conduce del Lago Yojoa, y que pondrá en comunicación
a IBua y Potrerillos con el Ferrocarril Nacional, costará $300,000.-Se calcula que el valor del Ferrocarril Tela asciende a $3,000,000 en
oro americano. La empresa tiene 150 kilómetros de via, explota
100 teléfonos y posee un hospital que ha costado $200,000. El
muelle de concreto construido en Puerto Tela tiene 800 pies de
longitud.--En la noche del 4 de julio, el Sr. Willing Spencer,
encargado de negocios de los Estados Unidos, dió una ma.gnifi.ca
recepción en la Legación Americana, en Tegucigalpa, en honor del
centésimo-cuadragésimo aniversario de la independencia americana.
El Jefe del Ejecutivo autorizó cortesmente a la Banda Nacional para
que tomara parte en las . ceremonias, habiendo tocado la Star
Spangled Banner, el himno nacional de Honduras y otras piezas
escogidas. A esta agradable fiesta patriótica concurrieron el Presidente, miembros del Gabinete, altos funcionarios del Gobierno, el
Cuerpo Diplomático y Consular, y otras distinguidas personalidades.
Dicese que la recepción de que se trata fué verdaderamente espléndida.

w.

404

El Gobernador del Estado de Coa.huila ha expedido un decreto
imponiéndoles a los fabricantes de bebidas alcohólicas una contribución mensual que será de 600 a 1,600 pesos, según la importancia
del establecimiento. También les ha impuesto a los fabricantes de
vino una contribución mensual de 200 a 1,200 pesos. Los establecimientos que venden bebidas alcohólicas, vinos, pulque y cerveza
también están sujetos al pago de impuestos mensuales de 200 a 1,200
pesos.--El gobierno constitucional ha adquirido en diferentes sitios
de la Capital Federal ocho molinos de ma.!z con el fin de poder vender
al costo la harina y la masa de la cual se hacen las tortillas para las
familias que las necesitan para el consumo diario, y sobre todo para
los pobres. Cuando el Gobierno compró estos molinos adquirió

�406

LA UNIÓN PANAMERICANA.

también una cantidad de maíz para molerlo y, según anuncian los
periódicos, si lo requiriesen las necesidades del público, las autoridades
confiscarán el maíz que los particulares hayan almacenado para
especular con él.--El Gobernador de Chihuahua ha organizado en
la Capital del Estado una sociedad cooperativa para suministrar provisiones al público bajo la protección del Gobierno de aquella comunidad. La sociedad de que se trata cuenta con un capital de 200,000
pesos, suma que podrá ser aumentada cuando lo requieran los
negocios. Las oficinas principales de esta corporación se hallan en
la ciudad de Chihuahua, pero establecerá sucursales en las principales poblaciones y pertenencias mineras del Estado. Podrán
venderse acciones a los particulares; pero el Gobierno poseerá la
mayoría de ellas, adquiriendo así un interés predominante en los
negocios de la Compañía.--La Escuela Nacional de Telegrafía que
funciona en la Ciudad de México abrió el 3 de julio último sus curso!&gt;
para los alumnos de ambos sexos que reunían las condiciones reglamantarias de admisión y que poseian un certificado de haber terminado el curso de instrucción primaria que exige la ley. Los
cursos tienen una duración de dos años, y los que se gradúan en
dicho establecimiento obtendrán empleo en las oficinas de las líneas
de telegráfo del Gobierno.--El Sr. Émile S. Brus ha sido nombrado
Cónsul de México en Kansas City, Estado de Misuri, para reemplazar
al Sr. J. Dancinger, que renunció dicho cargo.--Según anuncia un
periódico de Sinaloa, la Elisa Mining Company se propone establecer
un gran horno de fundición en la estación de San Blas, bajo la dirección del Sr. Alfredo Horne. Las minas pertenecientes a esta compañía están situadas en el Distrito de Mocorito.--El Sr. Victoriano
Romero compró recientemente en los Estados Unidos la maquinaria
necesaria para la fabricación de calzado de todas clases en menor
escala, así como un motor para el funcionamiento de los demás
aparatos, todos los cuales fueron instalados en Mazatlán.--N oticias
recibidas de Guanajuato, uno de los distritos mineros más ricos de
México, anuncian que los dueños de la mina La Luz, residentes en
aquella ciudad, han descubierto una veta de mineral aurífero que
produce un kilogramo y medio de oro por tonelada.--Las exportaciones de petróleo que se llevaron a cabo en marzo del corriente
año por el puerto de Tampico, ascendieron a 1,383,978 barriles,
todos los cuales, con excepción de 98,150 barriles que se embarcaron
con destino a Rio de Janeiro, fueron enviados a los Estados Unidos
de América.-----Según anuncian los periódicos, algunos capitalistas
americanos se proponen invertir $10,000,000 en el cultivo del
henequén en el Estado de Yucatán.--El Gobierno constitucional
ha declarado vigente un nuevo arancel postal para el interior de la
República. Con arreglo a este arancel las cartas serán conducidas
a cualquiera parte de México a razón de 20 centavos por gramo o
una fracción del mismo.--La Legislatura del Estado de Coa.huila

NICARAGUA.

407

ha ~probad~ una ley por la cual se obliga a los dueños de casas en
Salt1llo, cap1t~l de dic~o Estado, a proveer de agua y alcantarillas
las casas Pª:t1culares, rmponiéndoseles una multa de consideración
a ~os que deJen de hacer!o así.--En el Estado de Guanajuato hay
seIS .escuelas normales, situadas en los distritos siguientes: Iripuato,
PénJamo, Acámbaro, Celaya, León y Guanajuato.

Según informe del Administrador General de Aduanas de Nicaragua
el valor total del c~mercio exterior de la República en 1915 ascendió~
$7,226,4~1, se decir, $3,159,220 de importaciones, y $4,567,201 de
export~:1ones. Según el mismo informe, el valor de las importaciones
ascendio en 1914 a $4,134,323, y el de las exportaciones fué de
$4,9.55,050, o sea un total de. $9,089,?73. La diminución que se
advierte ~n el valor del comercio exterior de Nicaragua en 1915, en
comparación con 1914, se debe a la guerra europea. Anteriormente
la ma;yor parte de la cosecha de café se exportaba a Alemania ;
~rancia, pero en la actualidad han cesado los embarques de este
rmportante pro.dueto a Alem~nia, en tanto que Francia compra
menos de la IDltad de la c~ntidad que compraba en tiempos norma~es.--El contrato relativo al Ferrocarril del Atlántico, que fué
ratificado por el Congr~so el 17 de junio de 1916, especifica que la obra
h_abrá de quedar terminada dentro de cuatro años, y que las medicion~s del derecho de vía o servidumbre de paso deberán comenzar en
seguida. La expresa~a ~nea se extenderá hacia el norte del Lago
Managua .. A fines de ~uruo del corriente año salieron de la capital de
la República con destmo a Momotumbo varios agrimensores con el
fin_ de escoger la ruta y efectuar los trazados y mediciones. Es
?vidente ~ue la construcción de esta vía férrea reviste grandisima
importancia ~ara la c~sta oriental del pais, y se espera que cuando la
línea haya sido terminada y esté en explotación, sobrevendrá un
not~ble aume~to en el comercio exterior e interior.--El Banco
Nacional de Nicaragua, sociedad debidamente registrada cuyo presidente es el Sr. James Brown, de la conocida casa de Brown Brothers &amp;
Company, de ~ueva York, y cuyo secretario es el Sr. Albert Strauss,
~e la razón s~mal de_J._&amp; W. Seligman &amp; Compa1:1,y, de Nueva York,
tie~e sus oficmas prmc1pales en Managua, y sucursales en Granada
L~on Y Blu~fields.--El Gobierno de México ha preguntado al d~
N ~c~ragua si el Sr: Salvador Martinez Alomia seria persona grata como
Ministro de Méxic~ ante el Gobierno de Nicaragua, habiéndosele
contestado a~mativamente.--El Arzobispado de Nicaragua en
Managu~, ha s1~0 trasladado a un edificio de dos pisos, situado frente
al Palacio N_a~iona.1. La casa donde anteriormente vivió el Obispo
la usará el Ministerio del Interior para oficinas.--En el número de la

�408

LA UNIÓN PANAMERICANA.

edición inglesa del BOLETÍN DE LA UNIÓN PAN.AMERICANA correspondiente al mes de junio de 1916, se dijo que el Dr. Moller, que tiene a
su cargo la Rockefeller Hookworm Bureau, en Managua, habia
solicitado la ayuda del público para exterminar los mosquitos, "que
se creen ser la causa de la citada enfermedad." Esta relación, que
fué tomada del número correspondiente al mes de mayo del corriente
año del semanario The American, de Bluefields, Nicaragua, es errónea.
El Dr. D.M. Molloy tiene a su cargo la Rockefeller Foundation, en
Nicaragua, y la uncinariasis no se transmite por medio de los mosquitos, sino por un parásito que penetra en el sistema, afecta la sangre,
inflama los intestinos, produce la anemia y debilita todo el cuerpo, de
tal manera que lo predispone a la tuberculosis, fiebre tifoidea, pulmonia y paludismo. En 1913 el Sr. John D. Rockefeller hizo una
donación de $100,000,000 que habrán de utilizarse para impedir y
exterminar esta y otras terribles enfermedades. Desde la expresada
fecha se han establecido laboratorios en Guatemala, Nicaragua, Costa
Rica, y Las Antillas, con el fin de evitar y cura.ra uncinariasis.-En Bluefields ha sido organizada una compañia que cuenta con un
capital de $20,000, la cual se hará cargo del Alambique Santa Rosa, que
hace varios años ha venido explotándose, y lo ensanchará, puesto que
en la actualidad no produce una cantidad de aguardiente suficiente
para satisfacer la demanda del mercado. Ya han sido pedidos a los
Estados Unidos y a Francia un aparato destilador, sistema Deroy,
de una capacidad de 1,500 litros, una caldera de 10 caballos de fuerza,
serpentines de alambique de cobre, tanques de fermentación y
depósito, compresores de aire y elementos de levadura o fermento puro,
junto con otros medios accesorios.--El 18 de junio de 1916 se
reunió en Managua una convención nacional compuesta de 332 delegados del partido denominado "Amigos del Go.bierno," y des~ó ~l
ciudadano Sr. Carlos Cuadra Pasos, como candidato a la presidencia
de la República. El término presidencial del Sr. Adolfo Diaz, ac~ual
Presidente, se vence el 31 de diciembre de 1916. Según la Constitución de Nicaragua, el periodo presidencial es de seis años.--El
Gobierno de Nicaragua ha concedido una subvención a dos lanchas de
gasolina que habrán de conducir la correspondencia ent_re Bluefi~l~s
y Greytown. --En Nicaragua se han tomado las medidas preliminares necesarias para organizar una liga de juego de pelota. Los
representantes de la junta de beneficencia de Managua, Granada y
Masaya, dueños de los terrenos de juego de pelota en es~ ciudades,
han invitado a los principales clubs de pelota de la República para que
preparen un programa de juegos que hab:án de efectuar~e. durante
todo el año. A fines de año se celebrarán Juegos por oposición entre
los dos clubs que durante las correspondientes temporadas obtengan
la mayor proporción de triunfos, y al club victorioso se le adjudicarán
medallas de oro y un premio de $200 en efectivo.--El Sr. J. Scobey,
director de La Luz an~ Los Angeles Mining Company, cuyas oficinas

PANAMÁ.

409

generales se hallan en la ciudad de Pittsburgh, Estado de Pensilvania,
inspeccionó recientemente el distrito minero de Prinsapolka y examinó
las minas. El Sr. Hawxhurst, director general de la Eden Mining
Company, llegó hace poco a la costa oriental para hacerse cargo de las
pertenencias mineras de la compañía.- -El Gobierno de Nicaragua
está reconstruyendo bajo la inspección del Sr. Ulises Miranda la
línea telegráfica que se extiende desde Bluefields hasta The Bluff.

PANAMÁ
....
El Sr. Aurelio Guardi, Secretario de Hacienda de la República de
Panamá, ha recibido propuestas para llevar a cabo el sostenimiento
y la debida explotación del Ferrocarril de Chiriquí, por un periodo
de cinco años. Hasta ahora no se han conseguido informes en
cuanto al resultado de dichas propuestas, pero dícese que se fundaban
en un depósito de $10,000, en oro de los Estados Unidos que el mejor
postor haria en el Banco Nacional de Panamá, como una garantia del
fiel cumplimiento de las condiciones estipuladas en la memoria
presentada por el Gobierno. Con arreglo a este pliego de condiciones,
a la persona o compañía que se obligue- mediante un contrato-a
mantener el ferrocarril en buenas condiciones y a explotarlo, habrá
de exigirsele que tenga un capital por lo menos de $100,000. La
Junta Directiva de la empresa habrá de componerse de las siguientes
personas: El Secretario de Hacienda del Gobierno de Panamá, el
Secretario de Fomento, el Presidente, Vicepresidente y ordenador de
pagos da la compañia explotadora, el director del Banco Nacional, y
un director que el Presidente de la República nombrará cada dos
años. La compañia explotadora tendrá que construir un hotel
moderno en Boquete, cuya construcción, mobiliario, etc., cueste por
lo menos $50,000. Para realizar o poner en práctica esta obra, la
compañia explotadora puede emitir bonos que devenguen un interés
de 7 por ciento, garantizados por el Gobierno de Panamá y redimibles
dentro de 10 años. El reglemento que redacte la compañia explotadora para la dirección del ferrocarril tendrá que ser aprobado
por el Jefe Ejecutivo. Con el loable fin de explotar debidamente la
zona a través de la cual pasará dicha línea férrea, la expresada compañia tomará las medidas que se requieran, para atraer el mayor
número posible de inmigrantes a aquella región. En el consulado
de Panamá en Nueva York se mantendrá-a costa de la compañíauna. oficina de inmigración, bajo la dirección del Secretario de
Hacienda de Panamá. Siempre que el Gobierno lo estime conveniente podrá disponer que sus ingenieros inspeccionen toda la linea.
La empresa. queda autorizada para utilizar las lineas telegráficas
nacionales en todos los asuntos que se relacionen con el funcionamiento y conservación del ferrocarril. El contrato de mantenimiento
y explotación tendrá que ser aprobado por el Presidente de la
51764---Bull. 3-16--10

�410

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Rep-ó.blica para que resulte válido.--La Revista de Instrucción Pública de Panamá ha publicado un interesante articulo en español so9re
la salud pública. del pais, escrito por ~l Dr. L. W. Ha?kett, médico
norteamericano, en el cual hace adm~rables ?omentarios ~cerca de
las condiciones sanitarias de la República, poroen~o de mamfiesto .los
grandes beneficios que sobre:vienen del s~neaIDieJ?-tO y .de la vida
metódica y morigerada, todo lo cua~ contri~uye 9: imped1r la prop~gación de las enfermedades ?ontaº1.osas y mfecc10sas y ª· exterm1narlas.--El Dr. Juan Ignacio Gafvez, de Bogotá, Coloffi:bia, fundador de la Sociedad Intelectual Latino-Americana, csta~lecida en S~ntiago, Chile, estuvo recien~Il!-ente en el Istm?, de tránsito con destmo
a las capitales de las Republic~ centroamericanas, donde se prorone
organizar sucursales de esta sociedad. A su re~eso a Pa~all!-á e Dr.
Galvez espera establecer una ~~~ursa~ de la pre~Itada asoe1aci9n en la
Ca ital nacional.--La CoID1Sion Mixta Agraria ha pronunciado un
faifo, adjudicando la suma de $24,000, en pago .de la cúspide del Cerro
Anc6n, en la Zona del Canal, ~dyacen~ a la ciudad de Panamá, que
mira hacia la Bahia y la estación termmal del Pacifico de! canal, al
Sr William Nelson y Delia Nelson de Boy, que eran due~os de los
te;renos en la época en que el Gobierno d~ los Estados Urudos llevó
a cabo la expropiación forzosa. La propiedad de que se tra~a ~01;1tiene una área de 64,000 metros cuadrados, y sus dueños al P.rmcip10
la valuaron en $320,000.--La prensa de Panamá hace a~tiva propaganda ~on el fin de que Puerto Bello sea decla¡;ada capital de la
Provincia de Colón. Si el Gobierno. dispoll:e que ~í s~ haga, se hará
el trazado de una ciudad, se construirán e~fi.c10s publicos y_ se tomarán las medidas necesarias para el sane afilento y 9-esarroll? de ~na
nueva capital provincial. Dicese que allá por el ano de. 18o0 Y J?lCO
John H. Ste_phens eligió ª· Puerto Bello como la estación termmal
septentrional del Ferrocarril de .Panamá, .pero no pudo llevar a cabo
su proyecto debido a los precio~ ex?rbitantes. que pedian por los
terrenos necesarios para construir dicha estación y, e.orno no era
posible llegar a un acuerdo satisfact.orio con los terrate~entes, el Sr.
Stephens escogió la Isla de Mall!'arullo, y Colóp. fué designado ~orno
la estación terminal del Atlántico o Mar Caribe del Ferrocarril de
Panamá.

Las oficinas de correos y telégrafo~ nacionales 1~spacharon e.n _1915
5 803 071 piezas de correspondencia y transrmtieron y recibieron
1Í4 550 telegramas que contenían 3,344,359 palabras.--Las
Iín¡a.s férreas del P~aguay tenían en abril del corriente 3?º una
extensión de 3,105 kilómetros.--Está a punto de ser a~ierta al
servicio público la esta.ci6n radiotelegráfica de Encarnación qud,
con las de Asunción y Concepción, comv~etará esta nueva red e
comunicaciones que tan importantes sern?ios le está .westando a la
República. El Departamento de Ingerueros-Seccion de Cartoafia-terminará en breve un mapa catastral y geográfico de la
iepública.--El valor del comercio e~ter~or del Paraguai en .1915
ascendió a 8 022 060 pesos en oro, distribuidos como sigue· Importaciones 2405 888 y exportaciones, 5,616,172. Las importaciones de a::.i.o~ y de a~car ascendieron en 1915 a 540,000 Y a 9,000

PERÚ

..
1

t

411

~ogra~os, respectivamente.--.Durante los dos últimos años el
Mini~t~n.o de Fomento del Gobierno del Paraguay ha médido y
subdividido 100,000 hectáreas de terrenos públicos en diferentes
regiones del pais, la mayor parte de los cuales se hallan actualmente
ocupados por colonos que se dedican a la industria agrícola. En
1915 se recibieron 653 solicitudes de personas que deseaban establecerse como colonos.--La Granja. Agrícola de Iparacai utiliza 50
hectáreas de terre?,O para experimentación, habiendo alcanzado
los productos obtemdQS en aquellos el año pasado un valor de 85,000
pesos. Esta granja se ocupa con el Banco Agrícola establecido en
Asunc~ón en la dis~ribución de semillas a los agricultores.--En la
a~,tualidad, el &lt;;}obiern? se ocupa en las obras portuarias de Concepcion, Encarnación y Villeta, así como en la construcción de puentes
sobre los Ríos Maoey y Caañabé en el camino de Paraguarí a Carapeguá.--La Oficina Revisa.dora de Tabacos recibió en 1915, 78 821
fardos de dicho producto. .El tabaco que se produc~ en el Paraguay
es de buena calidad, obteruéndose gran parte del fillsmo de seniillas
importadas de Cuba, circunstancia que explica su notable semejanza
a~ p~oducto cubano.--~n el men~aje que el Presidente Schaerer
dmgió al Congreso en abril del comente afio, ex:presa que la deuda
externa de la República ascendia el 31 de dic10mbre de 1915 a
.f:1,153,503, y a 68,227 pesos argentinos en oro sellados. En la
expresada fecha había e?- circulación en el Paraguay 115,000,000 de
pesos.--En la República habia ~n 1915, 1,046 escuelas 1&gt;rima.rias,
529 de varones y 517 de hembras. El número total de matriculados
en ellas ascendía a 74,245, es decir, 41,832 varones y 32,413 hembras.
Durante el afio citado terminaron sus estudios en la Escuela Normal
de la Capital 15 nuevos maestros. También se recibieron al fin del
año los 31 primeros maestros normales regionales de la Escuela de
Villarrica. Durante el referido año la facultad de las escuelas de
segunda ensefianza ~el país se. componía .de 51 .Personas.--Por
conduc~o de la Legación de Italia en la Capital nacional, el Gobierno
de Itaha ha hecho donación al Museo Nacional establecido en La
Asunción de un artistico cofre que contiene los restos mortales del
malogrado explorador italiano Guido Boggiani, quien tanto contribuyó al estudio de la etnografía y riquezas naturales del I,&gt;aís, asi
como a la propaganda científica, literaria y artistica del fillsmo en
el exterior.--En junio del corriente año se _graduaron los primeros
alumnos de la Escuela de Radiotelegrafistas, la cual se halla bajo la
dirección del Ministerio de Guerra y Marina y fué establecida por el
Gobierno Nacional en Para.guari con el fin de habilitar un cuerpo
adecuado de rediotelegrafistas para el servicio militar.--En abril
del corriente año se fundó en la Capital nacional una escuela militar,
en conformidad con un decreto del poder legislativo. Los cursos de
la misma tienen una duración de tres años.

La P~ruvian Corporat~o?- terminó recientemente, en Puno, Perú,
en las ~iberas del Lago Tit1caca, uno de los diques secos más grandes
que existen en la costa occidental de Sud América. Este dique fué
construido para mantener en las mejores condiciones posibles los
buques de la compañía que se ocupan en el tráfico del expresado

�412

REPÚBLICA DOMINICANA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

lago. El costo del dique seco, ascendió en números redondos a
.tll,000. Uno de los buques de la compañía, el ''Coya," hizo la
navegación de los .Puertos peruanos y bolivianos del Lago Titicaca
durante 18 años, sm habérsele limpiado los fondos, pero al cabo de
de ese tiempo fué necesario ponerle fondos enteramente nuevos.
Terminado ya el dique seco y estando listo para usarse, los buques
de la compañía, como "El Inca, que esa 700 toneladas cuando está
descargado, pueden colocarse en aque en media hora y quedar en condiciones de ser examinados de hacérseles las reparaciones en su fondo.
La Compañia Peruana tienen en la actualidad en servicio activo en el
lago una flota compuesta de los siguientes buques: "El Inca, de 1,300
toneladas de desplazamiento; el Ooya, de 800 toneladas; el Wapura,
de 200 toneladas; el Don Juan, de 1,800 toneladas, y el Desagua&lt;lo,
de 1,800 toneladas de dest&gt;lazamiento. Todos estos buques se ocupan
en la conducción de pasa1eros y carg8:~ y se enlazan con el Ferrocarril
del Sur del Perú y con el Perrocarril de Bolivia..--Algunos capitalistas de Nueva York han registrado con arreglo a las leyes del
Estado de Connecticut el Banco Mercantil Americano del Perú.
Dícese que todo el capital de esta institución bancarea pertenece al
Marcantil Bank of the Americas, que en la actualidad hace transacciones en Nicaragua, y que se propone establecer bancos independientes de cada una. de los países sud y centroamericanos en los cuales
resuelva. hacer negocios. Las oficinas principales del American
Mercantil• Bank en el Perú se establecerán en Lima. El N ational
City Bank de Nueva York ha tomado la.s medidas necesarias para
establecer una sucursal en Lima, semejante a la que tiene actualmente
en Buenos Aires.--El Ateneo de Lima ha presentado al Gobierno
un memorial solicitando la concesión de un edificio adecuado a las
necesidades de la citada asociación, la cual se propone iniciar una
labor de extensión universitaria. El Dr. Mariano H. Cornejo, eminente publicista y literato peruano, es el Presidente del Ateneo.-El Gobierno del Perú ha celebrado un convenio con los principales
fabricantes de azúcar de la República con el fin de comprar azúcar
quebrado, para venderlo a los consumidores, al precio de exportación
que tiene en el mercado al por mayor, menos los derechos de exportación. El consumo de azúcar habido en el Perú en 1915 representó
aproximadame~te un 12.5 por ~iento de la cantidad exportada.-.Durante el corriente año los agricultores perufnos han hecho pedidos
de guano que ascienden a 55,000 toneladas. A fin de suministrar la
citada cantidad, el Gobierno ha autorizado la explotación de los
yacimientos q_ue hay en las islas Chinchas, Balleta.s, Asia, Pachacamac, Punta Negra, Palominos y San Lorenzo. Con el fin de evitar
que los botes pescadores u otras embarcaciones se acerquen a la.s
islas guaneras, ahuyentando las aves, disminuyendo la propagación
de estas y la producción del guano, el Gobierno del Perú ha resuelto
que ninguna embarcación podrá acercarse a dichas islas a distancia
menor de una milla, a menos que reciban permiso especial para
ello.--Por reciente decreto del Poder Ejecutivo se ha dispuesto
que las pa.rt~ras graduadas. que tengan lice~ci~s expedidas por el
Gobierno residan en las capitales de las Provm01as a las cuales sean
destinadas; que presten servicios gratis en los hospitales del Gobierno
situados en las capitales de las Provincias, que presenten informes
acerca de los nacimientos a las debidas autoridades y que vacunen
a todos los niños que nazcan en los hospitales o que ellas asistan,
antes de dar de alta los respectivos casos.--Correspondiendo a
un ofrecimiento que ha hecho el Gobierno argentino de instruir

f

j

413

a ?i~rto _número de jóvenes peruanos en su escuela de aviación, el
1finisterio de _Guerra celebró a fines de junio próximo pasado un
concurso, ha~iéndose escogido dos ca~didatos de. 20 y 25 años de
e~ad,. respectivamente,. e~tre los oficiales de ba1a graduación del
E1ér01to, los cuales recib1rá~ la enseñanza mencionda. Una parte
del~ Isla de San Lorenzo, si~uada frente a la población del Callao,
ha sido reservada, en conformidad con un decreto del Jefe Ejecutivo
par~ depósito de materias explosivas.--La cosecha de arroz dei
Peru en_ 1916 se calcula en 450,000 sacos de 190 libras cada uno.
Es~e valioso cereal se pr.oduce en los Valles de Eten, Pascamayo,
~hiscalay~, CasJ?-ª. y Chicama.--En el balneario de La Punta,
situado a mmediaciones del Callao, se ha perforado un pozo artesiano
en el cual se ha encontra~o agua a una profundidad de 50 pies.
~a Punta, popul~ baI?eario y l~gar de reunión en el verano, está
situ~do a una distancia convemente de la Capital nacional y de
la ciudad del Callao, y se propone obtener excelente agua potable
extraída de pozos artesianos.

' Seg~ informes periodísticos, el Si:. Dr. Don Francisco H~nríguez y
Carva1al, deleg~do que fu.é a la Segund~ Conferencia de La Haya y
a la.. ~nferencia Fmanc1era Panamericana, fué electo Presidente
Provmonal de la. República Dominicana el 26 de julio próximo
pasado.--En octubre de 1915 el Gobierno francés compró cerca
de 1,000,000 de kilos de tabaco dominicano por conducto del cónsul
de ese país en París ¡&gt;agando el quintal métrico del de primera calidad a 120 franc&lt;?s, eÍ de segunda a 110 francos y a 100 francos el de
~rcera. La ca.li~ad del producto gustó tanto a dicho Gobierno que
hizo luego un pedido mayor del tabaco cosechado en el corriente año
Estas compras del Go_bi.erno fran~és Y. la demanda. que ha tenido e~
general el tabaco doIDllllcano ha ~ndu01do a los agricult_ores del país a
sembrarlo en mayor escala, dedicándole mayor atención al cultivo
y a la curación y selección de la hoja, lo que ha dado por resultado
que hoy pueda competir con el mejor que se cultiva en otros países
por su aroma y_ calidad, como lo demuestra. el hecho de que un vapor
holandés que llegó hace poco a Puerto Plata con un cargamento de
mercaderias regresó a su país de procedencia cargado únicamente
de t!},~aco. Los mercados en que tiene gran demanda. el tabaco
doill1lllc&amp;no no son sólo los de Europa y los Estados Unidos sino
también varios latinoamericanos. Hace poco estuvo en la República
Dominicana a com.Pra.r tabaco en gran cantidad el representante
de una de las _principales fábricas de cigarros y cigarrillos de Puerto
Rico, pero no logró conseguir sino muy poca cantidad debido a que el
resto estaba vendido ya o se ha.bis. despachado para'el extranjero.-A fines de junio último llegó a Puerto Plata un cargamento de 283 800
galones de petróleo y 78,250Jalones de gasolina. _procedente d~ los
abastecimiento de las poblaciones de
Estados Unidos y destinado
Monte Cristi, Santiago de los Caballeros, Puerto Plata, Sánchez
San Pedro de Macorís y Santo Domingo.--El Listín Diario d~
Santo Domingo anuncia que el Gobierno de la República de Cuba. ha
resuelto crear una lega.oi6n ante el de la República Dominicana.-El Ministerio de Instrucción Pública de Francia nombró reciente-

�414

415

LA UNIÓN PANAMERICANA.

VENEZUELA.

mente Jefe del Laboratorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Paris al Dr. Luis Manuel Betances, ciudadano dominicano,
quien desde hace años hace altos estudios de medicina en esa capital
y quien publicó hace poco en una revista médica de Francia un
articulo que por su importancia llamó la atención del cuerpo médico
de ese pais.--En juho del corriente fué librado de nuevo al tráfico
público el Ferrocarril Central Dominicano, empresa que el Gobierno
puso bajo la dirección de un hábil ingeniero y de un experto ferroviario norteamericanos. Esta importante via ferroviaria será reconstruida, equipada y explotada al estilo de las principales de su clase
en los Estados Unidos, pues es de sumo beneficio para las comarcas
que atraviesa.--El :Ministerio de Obras Públicas recibió cinco
propuestas para la construcción del muelle y desembarcadero de
Puerto Plata, otorgándole el contrato a la Leonard Construction
Company que presentó la propuesta más baja, o sea la de $115,880
por toda la obra. La propuesta más alta fué de $184,775.--La
prensa dominicana anuncia que próximamente se construirán
estaciones radiográficas de gran potencia y alcance en las poblaciones
de Manzanillo 1 Puerto Plata y Samaná.--En la ciudaa. de Santo
Domingo ha visto la luz pública un nuevo diario, redactado y dirigido
por los Srs. Lorenzo de Pradell y Arquimedes Cruz. Tratará de
asuntos de interés general.

peti~i~n he?ha por la Comisión Nacional de Fomento Rural, la
admlfllstració~ del Ferrocarril del Este del Uruguay ha resuelto
rebaJar las tarifas para el transporte del ganado de una zona a otra a
causa de la sequia.--En 1915 habfa en explotación en la República
3~5 tabacales, 89 de los cuales se hallan en el Departamento de
~ivera y 306 en el Departamento de Tacuarembó. Durante el año
citado estos establecimientos produjeron 1,065,195 kilogramos de
tabaco. El tabaco en rama ururuayo para el consumo interno le
hace una fuerte competencia al def Brasil y al del Paraguay. Si bien
es verdad que los terre~os propios para el cultivo del tabaco en el
Uruguai pueden producir una buena cantidad de dicha rama, no es
menos cier~o que hasta la fecha muy poco o nada se ha hecho con el
fin de c~ltivar el tabaco de semilla de Cuba como se ha hecho en
es~os últimos años en el Brasil, Paraguay y l¡ Argentina. El rendimient&lt;? de tab~co por. hectárea varía mucho en el Uruguay. En la
actualidad la mdustna tabacaler~ de la República apenas ha sido
deSSJ!?llada, pero en estos dos últimos años las condiciones han sido
propicias _para aumentar el cultivo de esta planta.--El Dr. Latham
Cl~rke, director del Instituto de Química Industrial de Montevideo
fue uno de los delegados al Co~greso Bibl_iográfi.co. e ~istórico que s~
celebró en Tucumán, República Argentma, en Julio del corriente
año. El expresad? Dr. Clarke representó a la Universidad de
Harvard en el referido congreso.--El Canal Za.bala, el primero q_ue
h_asta ahora se ha proyectado en la República, tiene por objeto prmcipal proveer de agua potable a la ciudad de Montevideo. Hace
unos c_uantos meses que le ~ué sometido al Senado un proyecto de ley
que dispone la prolon~ación d~ este canal, y autoriza su uso para
fines. de transporte y nego. Dicho canal tendrá 106 kilómetros de
longitud y en algunos puntos convenientes del mismo se abrirán
zan3as ramales de riego. Dícese que el sindicato de Londres encargado de llev~r a cabo la obr_a m~enta con el capital necesario para
ello, y también que la ma_9.mnaria para efectuar la escavación será
comprada en los Estados Unidos. Se calcula que el canal quedará
termmado en tres años.

La prensa anuncia que el Gobierno del Uruguay está a punto de
efectuar la compara de la red comercial del ferrocarril eléctrico de
Montevideo, que comprende las siguientes lineas: Unión y Maroñas,
Buceo y Unión, Este y Reducto, Sayago y Colón, así como el edificio
de oficinas de la compañia, situado en las calles de Rincón y Treinta
y Tres; los almacenes y estaciones, el Hotel Pocitos, los terrenos de
la emyresa en el Parque Central, y otras propiedades de menor
cuantia cuyo valor total asciende a 12,000,000 de pesos. La Empresa
Comercial está intimamente relacionada con la Montevideo Electric
United Tramway Company, de Londres~ siendo la empresa de ferrocarril urbano más grande de la Ca~it9:1 del Uruguay, y tal vez _la
segunda compañia mglesa de la Republica en cuanto a importancia,
superada únicamente por la Central Uruguayan Railway Company.
--Por decreto del Poder Ejecutivo ha sido nombrado el Sr. Enrique
F. Areco, director de aduanas del Gobierno del Uruguay, funcionario
este cuyas oficinas principales están en Montevideo.--Un reciente
decreto del Ejecutivo dispone el nombramiento del Dr. Claudio
Williman para la Presidencia del banco de la. República., y designa
para miembros de la Junta del mismo instituto al Dr. Serapio del
Castillo, al Dr. Eduardo Acevedo y al Sr. Alfredo Labadie.-- En
informe presentado al Ministerio de Industrias, la Comisión de
Fomento Rural calcula el valor de la cosecha de trigo, lino y a.vena
del Uruguay en 8,000,000 de pesos.-. El Presidente ha J&gt;romulgado
un decreto disponiendo gue los inspectores veterinarios expidan
certificados de sanidad diarios que demuestren el estado de los
cueros en los mataderos, frigoríficos y demás establecimientos donde
se beneficie ganado de cualquier clase, a fin de que aquellos sean
exportados en buenas condiciones sanitarias.--Accediendo a la

El Diario Comercial de Ciudad Bolivar da la noticia de haberse
realizado hace poco en un automóvil Ford el viaje de Caracas a
Soledad en cuatro dias, con estación en los pueblos del tránsito.
Hecho el cómputo de lo invertido realmente en recorrer el vasto
trayect.o de la metrópoli venezolana a la mencionada población
fronteriza de _la cap1t~l guay11:nesa, resulta que no se gastaron sino
50 horas. Dicho J;&gt;eriódico dice que el hecho es de altisima tra.scen9-encia en la vida _de esas regiones, pues les presenta nuevos
honzo!ltes de una act!~ud tal que apenas puede concebirse en la
actualidad, pues se facilita en sumo grado la explotación de terrenos
hoy enteramente inproductivos, abriéndose vastas comarcas a la
actividad, al trabajo sistemático y a la población que es la base de
la riqueza general.- -El 24 de junio último se celebró solemnemente
en toda la República el nonagésimo quinto aniversario de la Batalla
de Cara.bobo que aseguró la independencia de Venezuela.- -Por
renuncia aceptada al Dr. Santiago Fontiveros del cargo de Ministerio

�416

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de Fomento, el Ejecutivo nombró en su reemplazo al Dr. Manuel
Díaz Rodriguez.--Por decreto presidencial de 5 de junio último,
se ordena la emisión de 6,265,000 timbres, destinados a la recaudación
(le la renta de estampillas y al franqueo de la correspondencia que
circula por las Oficinas de Correos.--En el Colegio Pérez Bonalde
de Caracas se ha abierto un curso práctico de comercio para señoritas
a cargo de un hábil profesor venezolano.--Como representantes
de Venezuela en el Congreso Americano del Niño de Buenos Aires,
fueron designados los Drs. Marcelino Herrera y G. Arrea.za Aliaro.-Según la Memoria de Hacienda el producido de la renta interna en el
segundo semestre de 1915 fué de 11,452,980.58 bolivares, contra
19,942,415.98 bolivares en el año fiscal de 1914-15,, 16,136,845.12
en el de 1913-14 y 14,640,617 .29 bolivares en el de 1912-13.
El producto de las rentas aduanera, consular e interna en el semestre
de referencia fué de 30,656,044.53 bolivares.- -El Poder Ejecutivo
ha decretado que los titulos que se impriman de la tercera emisión
de la Deuda Nacional Interna Consolidada del 3 por ciento anual
para renovar títulos de esa deuda presentados al cambio con posterioridad al 31 de marzo de 1916, serán entregados con todos los
60 cupones de intereses que les corresponden a partir del 1° de
octubre de 1915, siempre que los interesados justifiquen que los
titulos presentados a la. renovación son procedentes de tenedores
residentes en Europa. La concesión a que se refiere dicho decreto se
extenderá hasta seis meses después de la terminación de la guerra
europea. También ha decretado el Ejecutivo que deconformidad con
lo dispuesto en el articulo 55 de la Ley de Crédito Público de 11 de
junio de 1915, se cancelen los saldos que para el año de 1915 tenian las
siguientes deudas en la cuenta de Crédito Público: Deuda Nacional
Interna Consolidada del 6 por ciento anual; titulos del 1 por ciento
mensual, octava emisión; y Deuda Nacional Interna Consolida.ble, sin
intereses.-- Por ley del Congreso Nacional se autoriza al Ejecutivo
para dictar las medidas conducentes al traslado de los restos del eminente ciudadano venezolano Coronel de Ingenieros .Agustin Codazzi,
de la Iglesia Matriz de la ciudad Valencia, donde reposan, al
Panteón Nacional de Caracas, en conformidad con lo dispuesto en el
articulo 1° del Decreto Ejecutivo de 11 de febrero de 1876. Codazzi
fué autor del mafa fisico y político, de la carta etnográfica y de la
geografia naciona de Venezuela, a.si como el fundador de la primera
colonia de inmigrantes en los valles de Aragua.--Otra ley del
Congreso Nacional de 5 de junio último, declara de utilidad pública
la construcción de varios edificios y obras de ensanche del campo de
maniobras del Ejército en terrenos adyacentes a los del Hipodromo
Nacional de Caracas, propuestos por el Ejecutivo en mensaje de 4
de junio último.-- Por resoluciones del :Ministerio de Relaciones
Exteriores se crean dos nuevos consulados de Venezuela en los Estados
Unidos: uno en Los Ángeles, California, y otro en Norfolk-Newport
News, Virginia, nombrándose para desempe1íarlos a los Sres. James M.
Sheridan y R. Baldwin Myers , respectivamente. También se crea el
viceconsulado de Venezuela en Buenos Aires, Argentina, y se nombra
al Sr. Luis Sansón y de León para desempeñarlo.-La Compañia
Anónima que se constituyó hace algún tiempo en Coro para la instalación del alumbrado eléctrico de esa población, a.cabe. de reali.zar la
obra, siendo una de las mejores de su clase en la República por la
fijeza e intensidad de la luz que se produce.--Los Srs. Carlos J.
Liévano y Ernesto Sifontes han sido nombrados jefes de las estaciones
meteorológicas de Calabozo y Ciudad Bolivar, respectivamente.

EM~AJADORES EXTRAORDINARIOS y PLENIPOTENCIARIOS

Argentma. . . . . . . ...... FREDERIC J. STrnsoN, Buenos Aires
Brasil....... . . . . . . . . . ' E DWIN \ , · MORGAN , R1'0 d e J aneuo
· .
Chile.. · · · · .. · · · · · · · · · · J · II. SHEA Santia"o I
•
o.

.

México ······ .......... IlENRY P. FLE'l'CHER, México, D. F.1
EN~l~DOS EXTRAORDINARIOS y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolina · · · · · · · · · · · · · · .JonN D. O'REAR La Pa
'
z.
Colombia ...... - ....... THADDEUS A. Tno111so:-i, Bogotá.
Costa Rica ....... -. . . . . EDWARD J. HALE, San J os(•.
Cuba..... . . . . . . . . . . . . \\' ILLIAM E. GoNzALES, Habana.
Ecuador. ............. eHARLEs S. HARTMAN, Quito.
El Salvador .... . - . . . . . BOAZ \\., LoNo, San Salvador.
. TI. LEAVELL, Guatemala.
Guatemala • • • • • • . • • • • • w11 ILLIAM_

Haití.. . • . . . . . • • • . . . ·

\ B AILLY-IlLANCHARD
.
·
, p ort -au-p rrnce.

· ,¡ ·

Ilonduras ............. J OHN Ewrn{), Tegucigalpa.
Nicara!?'Ua
.
0

• . . . . . • . . . .

BENJAMl!-1 L. JEFFERSOX1 , ;',.[a
1 1.nag-ua.

Panamá· · · · · · · · · · · · · · · \Y ILLIAM J. Pn1cE, Panamá.
Para!?'llay
o
. . . .. . . . . . . . . . DAXIEL F. 11oONEY, Asunción.
p eru' .................. BENTON MdfILLIN, Lima.

RepúblicaDominicana· w· ¡y · RUSSELL, Santo Domingo.
Uruguay ... .......... RonERT E • JEFFERY , 1,'Ion t evi.deo.
\'enezuela -.... .......• p RESTON 1IcGooowrn, Carácas.
ENCARGADO DE NEGOCIOS

Chile. ... . . . . . . . . . . . . . GEORGE T . SUMMERLIN' Santiago.
1 Xombrado.

. (l

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agricultura argentina</name>
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                    <text>·S\RGENTINA· BOLIVl5\... BR.5\SIL"' COLOMBl1\ .... COSTA-RICA

t OCTUBRE;
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BOLETÍN DE LA
~

19165

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UNIÓN INTERNACIONAL DE LAS REPÚBLICAS AMERICANAS

CONSEJO DIRECTIVO DE LA
/

UN ION

1

PANAMERICANA
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~.

BOLETÍN

~

DE LA

: '~!&gt;!IERT LANSING, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
~: 1
Presidente ex ojficio.
ILlf'V"'IIIJ'I• .:_-. ,1. :. /

UN.IÓN
PANAMERICANA

,\'."·{.~
EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS
.....

:./Argentina....•........Señor Dr. RóMuLo S. NAóN.
Oficina de la Embajada, W indclyffe, Manchester, Mass.

Brasil. . .. ............. Senhor DoMICIO DA GAMA,
Oficina de la Embajada, 1780 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.

México .... ... .... . .. .. (Ausente.)

ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia...... . ........... Señor Don IGNACIO CALDERÓN,
Oficina dela Legación, 1633 Sixteenth Street, Washington, D. C.

Colombia .............. Señor Don JULIO BETANCOURT.*
Costa. Rica ............. Señor Don MANUEL CASTRO OuESADA,
Oficina de la Legación, 1501 SL-cteenth Street, Washington, D. C.
Cuba..... . ..... ..... .. . Señor Dr. C. M. DE CÉSPEDES,

OCTUBRE

1916

Oficina de la Legación, 1529 Eighteenth Street, Washington, D. C.

Ecuador...... ... ... .... Señor Dr. GONZALO S. CóRDOVA,
Oficina de la Legación, 604 Riverside Drive, New York, N. Y.

El Salvador ....... . ... Señor Dr. RAFAEL ZALDIVAR,
Oficina de la Legación, 1800 Connecticut A venue, Washington, D. C.

Guatemala ........ ... . Señor Don JoAQUÍN M:ÉNDEZ,
Oficina de la Legación, 1604 K Street, Washington, D. C.

Haití.. ..............•. M. SoLON M:ÉNos,
Oficina de la Legación, 1429 Rhodelsland Avenue, Washington, D. C.

Honduras ............. Señor Dr. ALBERTO MEMBREÑo,
Oficina de la Legación, Hotel Gordon, Washington, D. C.

Nicaragua ... .. ........ . Señor Don EMILIANO CHAMORRO.*
Panamá .... .. ....•.... Señor Don EusEBIO A. MORALES,
Oficina dela Legación, "Stoneleigh Court," Washington, D. C.

Paraguay ... .....••..•. Señor Dr. RECTOR VELÁZQUEZ,
Olicina de la Legación, 1678 Woolworth Building, New York, N. Y.

RepúblicaDominicana.Señor Dr. A. P:ÉREz PERDOMO,
Oficina de la Legación, "The Champlain," Washington, D. C.

Uruguay .•............. Señor Dr. CARLOS M. DE PENA,
Oficina de la Legación, Blue Ridge Summit, Pa.

Venezuela .....•.... .. . Señor Dr. SANTOS A. DoM1Nrc1,
Oficina de la Legación, 1406 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.

1

ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Colombia ...•...•.. . •. Señor Don ROBERTO ANcízAR,
Oficina de la Legación, 1319 K Street, Washington, D. C.

Chile ......... . ...• .• .• Señor Don GusTAvo MuNIZAGA VARELA,
Oficina de la Embajada, 1424 K Street, Washington, D. C.

Nicaragua ............ Señor Don JOAQUÍN CUADRA ZAVALA,

SECCIÓN ESPAÑOLA

Oflcinadela Legación, "Stoneleigll Court "Washington, D. C.

Perú ........ .• . .. .... Señor Don

M. DE FREYRE YSANTANDER,

Oficina de la Legación, Raquette Lake N. Y.
• Ausente.

CALLES DIEZ y SIETE Y B NO RO ESTE, WASHI NGTO N, D. C., U. S. A.
DIRECCION CABLEGRÁFICA, OFICINA Y BOLETÍN • • · PAU, WASHINGTON

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CE.
Página.

Notas Panamericanas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

417

Movimiento universitario panamericano- Fallecimiento del Sr. Amador-Club de Almuerzos
Panamericanos de San Antonio, Toxas-Cónsul General de Colombia en Nueva YorkConferencia Auxiliar de Señoras-Un libro sobre la América Latina.

UNIÓN

El Mafz .. . . .. ....... . . . ...... . . . . . .. . . . . . ... . . . . . . .. . .. . . . ... ... . ..... . . .
El Sistema Universitario Estadounidense y los Estudiantes Latinoamericanos . .
El Ganado Cebú en el Brasil . . . .. .. . ... . . . . . .. . . . . ..... . ... .... . . . . .. .... .
Las Principales Ciudades Fabriles de los Estados Unidos..... . . . .. . ... . . . . . .
Las Viejas Iglesias de PanamA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Arte Ornamental de las Civilizaciones P recoloniales del Perú .. ... .. ... . .
MiscelAnea.. . . . . .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

429
449
468
474
477
486
493

Los bosques nacionales de los Estados Unidos-El reverso; relato de pesca de Cristóbal ColónLa caoba alricana, árbol muy Cítil para la América tropical-Inventos recientes.

.República Argentina. .... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

520

Ferrocarriles-Comercio exterjor-Explotaclón del wollram-Yacimlentos de estafio-Ex·
portación de azt1car-Importación de yerba mate--Curso de historia constitucional argentina
en los Estados Unidos-Instituto politécnico en Rosario-Muestras de agentes viajerosComhión oceanográfica argentina-Cultivo del arroz- Censo nacional-Aviadores argen·
tinos-Cultivo de patatas-Diminución de quiebras comerciales.

Bolivia .. ...... ... . .. ....... ... . . . . .... . . .. ....... : ........ ... . . ..........

522

Producción de estaño-Producción del wolfram-Nuevo libro-El costo de la vida-Ferrocarriles-Nombramientos diplomáticos-Comercio exterior-Desarrollo ffsico de la juventudAvlador boliviano.

Brasil. . .... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

524

Comercio exterior-Cátedra de estudios brasileños en la Universidad de Lisboa-Congreso In·
ternacional de Americanistas-Mensaje del Presidente del Estado de Minas Geraes-Compañia Santista de Pesca-Importación de frijoles-Exportación de maderas duras-Fábrica
de tanino- Nueva coloniaagricola-Exportación de frutas en el Estado de Rio de JaneiroExportación de goma-La carne congelada-Convención de paquetes postales-Compañia
brasileña de carnes conservadas-Primera Conferencia Nacional Pecuaria.
PRECIOS

oE

LA SUBSCRIPCIÓN AL BOLETÍN

Por la Edición Eipañol" $1. 50 oro
.
~
de la Unió11 Panamericana'. $2 00
ame~ cano, al ano, en loa países
Número suelt o, 20 centaToa.' . ' oro amen cano, al año, en loa demás.
Por la Edición Incleaa $2
.
Unión Panamericana; $2.50, ~ri':m:Jencanalo, '!c1 año, en lo, países de la
111elto, 25 centaToa.
cano, ano, tn los demaa. Número

Colombia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

525

Mensaje presidencial-Sesiones extraordinarias del Congreso-Ciudad jardín en BogotáFábrica deaceite de castor-Nombramientos ministeriales-Mejoras del puerto de GirardotLista de los miembros del Congreso-Compra de aparatos telegráficos-Rentas nacionales.

Costa Rica. . . ... .... . .. .... .. ... . . . ........ .. . . .. . . . . . ......... . .. ........ .

527

Presupuesto general-Ratificación de la convención sobre marcas de fábrica-Jubilación de
empleados-Exportación de azúcar-Cultivo del banano-Fábrica de cemento PortlandParque Bollvar en San José-Exportación de legumbres-Muelle en Puntarenas-Exportación de manganeso-Compañia de Navegación de la América Central-Venta de giros a la
vi~ta sobre Nueva York.

Cuba..... . . .......................... .. . . ... . .. . ................. . ... . .. .

528

Exportación de toronjas-Explotación de manganeso-El Hotel plaza-Asignación de dinero
para empleados-Yacimiento de mineral aurlfero en la Isla de Pinos-Inmigración-Servicio
de vapores-La Universidad de la Habana-Hospital de San Lázaro-Maquinaria de hacer
pan- Producción de azúcar-Salón de patinar- Nuevas bombas de incendio en la Habana.

Chile.... .... . . . ..................... . . . ............... ... .... . ............

WASHINGTON! IMPRENTA DEL GOB IERNO! 1816

Exposición permanente en la Sociedad de Fomento Fabril de Santiago-Congreso Dental
Panamericano-Convención para el canje de publicaciones con Bolivia-Estudio de los
servicios meteorológicos de la Argentina-Censo escolar-Los tttulos de los dentistas ex·
tranjeros-Hospltal de Niños Manuel Arriarán.
III

530

�IV

ÍNDICE.

Ecuador. . .......... . ................................. ... . ... .. .. .. ..... .

Página.

El petróleo-Ex¡:ortación de moneda-Comisión sanitaria del Instituto Roekefeller-Nuevo
hos:;ital en Guayaquil-Nuevo em¡:réstito-EI Museo Alvarado-Primer Congreso Catequ!stico del Ecuador-Ex¡:ortación de cacao.

El Salvador ...................................................... . ....... .
Contribución general sobre la renta-Carretera nacional-Agua ¡:otable en Sensunter equeTriunfos de una joven salvadoreña en Nueva York-Palacio munici¡:al de Usulután-Cultivo
del trigo-Movimiento de buques-El automovilismo-Fábrica de ¡:a¡:el y cartonerla-Explotación de la fibra de la escobilla.

'·, ll

Estados Unidos.. . ...........·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

532

533

535

Comercio exterior-Comercio con la América latina-Valor de los productos metálicos-Movimiento de vapores mercantes-Manufactura de artlculos de algodón-Agente es¡:ecial para la
América del Sur-El número de automóviles en el pals-Edificios públicos-Creación de
parques nacionales-ley federal de pré.stamos agr1colas.

Guatemala.. . .. .. ....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

536

Censo escolar y de escuelas-Invitación a los hombres de trabajo-La West ludian Oi!s Company-Ministro chileno en Guatemala-La deuda externa-Invención de una evaporadora.

Haitf. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

538

Texto del tratado con los Estados Un.idos-Reparación de las calles de Port-au-Princ&amp;--Prosupuesto-Estatua de Colón en Port-au-Prince-Flantaciones de caña-Anuario de legislación-Sección de artes y oficios en la Escuela Secundaria Especial de Varones-Tarifa para
el suministro de agua-Incineración de billetes de banco-Carreteras públicas.

Honduras... . ....... . ..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

539

Exhibición especial de productos en Nueva Orleans-ley sobre la construcción y conservación
de caminos-Oficina para la producción de copra seca-Fábrica de fósforos en Tela-Árboles
en el Territorio de Mosquitia-Acueducto de agua potable en la Paz.

MExico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

540

Mina de hierro del Cerro del Mercado-Asfalto refinado-Capital extranjero invertido-Instalación radiográfica de Chapulte¡:oo--Yacimientos de magnesita-Establecimientos de beneficencia-Billetes infalsificables-Nombramiento di¡:lomático.

Nicaragua...... . . . .. .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

542

Proyecto de arancel de aduanas-Explotación de esponjas-Servicio de ¡:asajeros y corres¡:ondencia-Liga nacional de baseball-Nueva destilerla.

PanamA.... .. . . . . .. ......... . .. . ...................... ... . ........ .. ... . .

543

Acueducto-Población de la Zona del Canal-Rectificación-Em¡:resa de colonización-Otras
públicas-Fábricas de gas en Panamá y Colón.

Paraguay .. .. ....... . . ... .. . ... . . ... . .. ........... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

545

Tratado de comercio con la Argentina-Producción de tabaco-Yacimientos c!e caolln-Prosupuesto general-Deuda exterior-Toma de posesión del Presidente y Vicepresidente de la
República-Cultivo de patatas-Ex¡:lotación de un frigoñfico-Asociación Paraguaya de
Football-Comercio exterior.

Perú. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

546

Estudio de la industria del trigo-Poro artesiano-Nombramiento di¡:lomático-Exrortaci(n
del arroz-Yacimientos de carbón de piedra-Decreto sobre sanidad pública-Nueva revista
men.sual-Catálogo del Museo Histórico-Ferrocarriles-Museo Comercial de Lima.

Reptíblica Dominicana. .. ......................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

548

Nuevo Gabinete-Nuevo servicio de va¡:ores-Rebaja de fletes-la Provincia de AzuaMinas-Nuevo semanario-la Isla Beata.

Uruguay............. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

549

Mensaje presidencial a la legislatura-Exportación de cueros vacunos-Empréstitos-Con!edoración Internacional Americana-Escasez de tela metálica-Congreso patriótico-Fiesta
nacional-Vapores estadounidenses en Montevideo-Nuevo presidente del Banco de la
República-Primer Congreso Consular.

Venezuela. ......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Presupuesto general- Ma¡:a de Venezuela-Ferrocarriles-Escuela de Ciencias Fol!ticas Simón
Bollvar-Nuevo Ministro de Fomento-Construcción de pozos artesianos-Gran Central de
la Compañla Azucarera -de Venezuela.

551

�BOLLTÍN

VOL. XLIII.

OCTUBRE, 1916.

No. 4.

MOVIMIENTO UNIVERSITARIO PANAMERICANO.

L editor del BOLETÍN acaba de recibir una carta· del·..,J?.¡;ofesor
J. H. Wigmore, presidente de la Sociedad Estadounidense de
Profesores Universitarios, en la cual le informa que dicha corporación ha creado dos comisiones con el objeto de llevar a
la práctica algunas resoluciones dictadas por el Segundo Congreso
Científico Panamericano que se reunió en Wáshington del 27 de diciembre de 1915 al 8 de enero de 1916. Acompañando la carta del
Profesor Wigmore se· recibió también un memorandum en el cual
se explica la actitud que en el particular ha tomado la asociación.
El BOLETÍN espera que los profesores de la Amériea Latina que
aprecien debidamente la importancia del estrecho acercamiento de
los principales centros de enseñanza de las Repúblicas americanas se
pondrán en comunicación con los presidentea de las comisiones mencionadas, a objeto de que puedan formularse métodos prácticos y
obtenerse ras-.tltados efectivos. El memorandu~n está concebido en
estos términos :

E

Fotografia de Barria-.Ewin.g.

EL SR. DON RAMÓN M. VALDÉS,
Presidente electo de la República de Panamá.
El Sr. Valdés era segundo designado a la Presidencia d I R , bl ·
la cual .se _efectuó el 9 de julio próximo pasado. En ~9~2 rÜ~Ed1a~~1;1atéP~. de ~u reci~n~e elección,
potenr1ar10 en los Estados Unidos. El Sr Valoés es bo d v. . !C raor lllllno Y Ministro Pleniyl durante algunos ados ba
tomado participación en la vida pública cie su pa!s ªaag:ilo °Etmrado
1 1
alcald~ de Coló!l y Diputado al Congreso Nacional de Colomhia a
~ ~ ~ Asambl~ de Panamá,
También fué M1I1JStro de Instrucción Pública abogado
lt n es e. a m ependenc1a de Panamá
en el Gabinete del Presidente Obald!a.
'
consu or del Gobierno Y Ministro de lo Interior

fl l

La Sociedad Estadounidense de Profesores Universitarios ha dictado algunas medidas con el objeto de llevar a la práctica la.s resoluciones del Segundo Congreso Científico Panamericano que se refieren a la mutua cooperaci.ín de la.s universidades y
demás institutos de enseñanza de los países de la América Latina y de los Estados
Unidos. La sociedad cree que no puede existir labor m:lS digna de su actividad y
que ha llegado la hora en que todos los institutos de enseñanza de dichos países han
de proceder mancomunada y cordialmente al fomento de lall relaciones fraternales
que existen entre los americanos de los distintos países. Aun cuando el Primer
Congreso Científico Panamericano que se celebró hace ocho años dictó resoluciones
semejantes a las anteriormente nombradas, poco o nada es lo que parece haberse hecho
en los Estados Unidos con el fin de llevarlas a la práctica. De todas suertes, no se
ha tomado ninguna acción arm5nica con relación a efe objeto.
La Sociedad Estadounidense de Profesores Universitarios cuenta con cerca de 1,500
miembros, pudiendo sólo pertenecer a ella los profesores que tengan 10 años de servicio
en un colegio o universidad de los Estados Unidos. La sociedad constituye una
especie de centro de liquidación de los grandes problemas de común importanci:l. para

417

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EL DR. LAURO MÜLLER, .MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DEL BRASIL,
Y SU HIJO LAURO.

Acompaliado de su secretario y de su hijo, el Dr. Müller visitó los Estados Un.idos en los meses de julio
y agosto. Su viaje fué motivado por razones de salud y, aunque corto, no dejaron de tributársele
durante su estada en los Estados Un.idos muchas atenciones por el elemento oficial, as! en Nueva York
como en Wáshin¡¡ton. Especialmente cordiales fueron las demostraciones que recibió de parte de
los numerosos amigos que se conquistó durante la visita oficial que h.izo al mismo pals en el verano de
1913.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

todos los colegios y universidades de dicho país. En su seno laboran i;ctualmente 17
comisiones, cuyrui funciones consisten en estudiar debidamente las cuestiones que les
han sido encomendadas y en presentar proposiciones de carácter práctico que, caso de
ser aprobadas por la sociedad, puedan ponerse por obra por cada uno de los colegios y
universidades. Dos de estas comisiones están consagradas al estudio de las resoluciones
emanadas del Segundo Congreso Científico Panamericano, cuales son: la Comisión L,
a la cual le toca estudiar el punto relativo a coparticipación con las uñiversidades
latinoamericanas para fomentar el cambio de profesores, etc., y la Comisión M, la cual
tiene a su cargo el estudio del mejor método para observar en los Estados Unidos las
distintas recomendaciones que sobre movimient,o universitario dictó el Congreso
Científico Panamericano.
El presidente de la Comisión L es el Dr. Leo S. Rowe, profesor de derecho político
de la Universidad de Pensilvania, Filadelfia, sumamente conocido en los países
latinoamericanos por la participación que ha tomado en los asuntos panamericanos.
El presidente de la Comisión Mes el Dr. J. D. M. Ford, profesor de historia y de
literatura española en la Universidad de Harvard.
Los dem..ís miembros de las comisiones se distinguen por la posición y nombradía
que han adquirido en esas materias ,lo cual es una garantía de éxito. Son los siguientes:
Comisión L: Presidente, L. S. Rowe, profesor de derecho político de la Universidad
de Filadelfia; S. l. Bayley, profesor de astronomía de la Universidad de Harvard ;
J. D. M. Ford, profesor de literatura española de la Universidad de Harvard ; J. H.
Hollander, profesor de economía política de la Universidad de Johns Hopkins; C.
C. L. Jones, profesor de ciencias políticas de la UniverJidad de Wisconsin; C. C.
Marden , profesor de literatura española de la Universidad de Johns Hopkins;
C. Plehn, profesor de economía política de la Universidad de California; E. A. Ross,
profesor de sociología de la Universidad de Wisconsin; C. A. Smith, profesor de literatura inglesa de la Universidad de Virginia; Raymond Weeks, profesor de lenguas
romances de la Universidad de Columbia; Hiram Bingham, profesor de historia de
la Universidad de Yale; G. H. Blakeslee, profesor de historia de la Universidad de
Clark; E. E. Brabdon, profesor de lenguas romances de la Universidad de Miami;
Philip M. Brown, profesor de derecho internacional de la Universidad de Princeton;
A. C. Coolidge, profesor de historia de la Universidad de Harvard; W. J. Hussey,
profesor de astronomía de la Universidad de Michigan; David Kinley, profesor de
economía política de la Universidad de Illinois; E. C. Moore, profesor de pedagogía
de la Universidad de Harvard; John Ba&amp;;est Moore, profesor de derecho internacional
de la Universidad de Columbia; A. R. Seymour, profesor de lenguas romances de la
Universidad de Illinois; G. L. Swiggett, profesor de lenguas romances de la Universidad de Tennessee; y Walter S. Tower, profesor de geografía de la Universidad
de Chicago.
Comisión M: Presidente, J. D. M. Ford, profesor de literatura española de la Universidad de Harvard; S. I. Bailey, profesor de astronomía de la Universidad de
Harvard; H. E. Bolton, profesor de historia de la Universidad de California; Percy
Bordwell, profesor de derecho intel"!lacional de la Universidad de Iowa; E. P.
Cheney, profesor de historia de la Universidad de Pensilvania; C. A. Ellwood,
profesor de sociología de la Universidad de Missouri; A. M. Espinosa, profesor de
español de la Universidad de Leland Stanford; C. R. Fish, profesor de historia de la
Universidad de Wisconsin; E. C. Hills, profesor de lenguas romances del Colegio de
Colorado; C. H. Judd, profesor de psicología de la Universidad de Chicago; J. H .
Latané, profesor de derecho internacional de la Universidad de Johns Hopkins;
F. B. Luquiens, profesor de español de la Universidad de Yale; A. P. Raggio, profesor
de español de la Universidad de Maine; L. S. Rowe, profesor de ciencias políticas
de la Universidad de Pensilvania; R. Schevill, profesor de lenguas romances de la
Universidad de California; W. R. Shepherd, profesor de historia de la Universidad

�NOTAS PANAMERICANaS.

~23

de Columbia; P. O. Ski.nner, profesor de lenguas romances del Qolegio de Dartmouth;
H . W. Tyler, profesor de matemáticas del Instituto Tecnológico de Maasachusett.s;
G. G. Wilson, profesor de derecho internacional de la Universidad de Harvard;
George H. Blakeslee, profesor de historia de la Universidad de Clark; J. P. W. Crawford, profesor de lenguas romances de la Universidad de Pensilvania; G. W. Humphrey,
profesor de español de la Universidad del Estado de Wáshington; R. H. Keniston,
profesor de la Universidad de Cornell; E. F. Langley, profesor de francés del Instituto Tecnológico de Massachusett.s; P. A. Martín, profesor de historia de la
Universidad de Leland Stanford.
Se les ruega a todos los profesores de los Estados Unidos y de la América Latina que se
interesen en los asuntos confiados a las dos comisiones, se sirvan dirigirse a los presidentes de las mismas, quienes acogerán con agrado cualesquiera indicaciones que
puedan serles de utilidad para la realización del encargo que se les ha confiado.

FALLECIMIENTO DEL SR. AMADOR.

...

En la ciudad de México murió el dia 10 de agosto de 1916 el Licdo.
Juan Neftalí Amador, quien desempeñaba el puesto de Subsecretario
de Relaciones Exteriores en el Gabinete del General Carranza. El
Sr. Amador, muerto en la flor de su edad, se distinguió desde muy
joven por su afición a los estudios científicos y juridicos. Fué
promotor :fiscal en Zacatecas y más tarde en Ciudad Juárez. Perteneció al partido de Madero y en el gobierno de este tuvo a su cargo
el estudio de los asuntos internacionales. Más tarde pasó a desempeñar el puesto de juez de distrito en Ciudad Juárez. Ocupó el puesto
de Subsecretario de Gobernación cuando el gobierno del General
Carranza funcionaba en Veracruz; tuvo a su cargo durante algún
tiempo la agencia confidencial del Gobierno Constitucionalista en
Wáshington y pasó luego a tomar posesión del alto puesto de Subsecretario de Relaciones Exteriores, en el cual se distinguió por sus
importantes labore~ donde le sorprendió lá muerte en la plenitud de
sus energías.
CLUB DE ALMUERZOS PANAMERICANOS DE SAN ANTONIO, TEXAS.

SARCÓFAGO DE MIRANDA EN EL PANTEÓN NACIONAL DE CARACAS, VENEZUELA.
La figura do! venezolam Francisco de Miranda es una de las más brillantes del continente am ·
Fué el precursor de. la ema1_1cipaci6n latinoamericana, a cuya noble causa consagró todas sus ~~~;f~·
~.!\,E&lt;&gt;!las almas!rdió tan v1~ ~orno en~ suya la llama da la libertad, si9ndo escasos los hombres do 1á
b ria qge rea aran una. llllS1ón seme¡!lllte a la que llevó a término. El peregrinó de tierra en tierra
.usca e1 ~poyo necesano para emancipar 20 pueblos que 'nadie antes que él habla aspirado a con5I wr en narnones soberanas; Y, soldado de la libertad pudo mientras maduraba su vasto desi io
itum~lia .~u 1yan1 apostolado, pelear t r fa emancipación de los Estados Unidos y en las guerrJ°de ¡{
pr'l:i~t!o ;~J~do~°'1~u~ ed:Cc8.1~ padtrida n,~tl1' va. la antorcha de la revoluciónii fué hecho
""-"', on e a 10016, hace un siglo el u de j1 io de 1816
I d o renunciado a la esperanza de descubrir sus mortales restos y obediente al culto de
N o haben
grandes hérOf-3, Venezuela IA ha I~vantado al precursor un hermoso sarcófago en el Panteón de qus róceres. Ten~das las alas, un ágUJlo mantiene entreabierta en ese sarcófago la urna que q izá.s Pdía
pueda recibir el depósito sagrado de tan Ilustres manes.
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La ciudad de San Antonio, Texas, merece ser felicitada con motivo
de haberse organizado en ella por un grupo de damas de significación el Club de Almuerzos Panamericanos, fundado con el objeto de
discutir y estudiar la historia, las tendencias y las aspiraciones de
las naciones americanas. El plan de la asociación mencionada es
original. El club tendrá 21 miembros y 2 funcionarios. Cada uno
de los miembros representa a uno de los países de la Unión Panamericana y ocupará en la mesa el sitio señalado especialmente al
país respectivo. Celebrará reuniones dos veces al mes en uno de
los principales hoteles, destinándose cada sesión a un pais distinto.
La dama que represente la nación escogida, formulará el programa

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A tenc i6n de Gráfica.

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DOS NOTABLES MONUMENTOS CUBANOS.

A la izquierda: Monumento a l Dr. Carlos Finlay, inaugurado recientemente en el patio del edificio del Departamento de Sanidad de la Habana. En la parte
superior del m onumento se destaca un busto de mármol del gran médico que rué el primero en descubrir la trasmisión de la ftebre amarilla por el m osquito
y llegó con ello a ser uno de l os grandes benefactores del¡¡ humanidad. A la derecha: Estatua del héroe cu bano General Calixto Garc!a lfilguez, Ja cual
acaba de ser Inaugurada en la Plaza de Holguln. ciudad cubana donde nació el general.

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426

UNIÓN PANAMERICANA.

de la sesión y la presidirá. La Sra. de J. C. Griswold, quien concibió
la idea de fundar dicho club, fué elegida por unanimidad de votos
Directora General del mismo. La Señora de A. C. Pancoast fué
elegida Subdirectora.
CÓNSUL GENERAL DE COLOMBIA EN NUEVA YORK.
La Unión Panamericana ha sido informada del nombramiento
recaído en el Sr. Don Aurelio Rueda A., para Cónsul General de
Columbia en la ciudad de Nueva York. El nombrado se encuentra
ya en pleno ejercicio de las funciones que se le han encomendado.
La oficina de la Unión aprovecha gustosa esta oportunidad para
formular el deseo de que las relaciones existentes entre la Unión
Panamericana y el Consulado General de Colombia continúen siendo
tan gratas como hasta ahora.
CONFERENCIA AUXILIAR DE SEÑORAS.

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1 1

El Director General de la Unión Panamericana se complace en felicitar a la Señora de Levin Swiggett por el excelente informe que
ha publicado en inglés y en español acerca de las labores de la Conferencia Auxiliar de Señoras que se efectuó en Wáshington del 28
de diciembre de 1915 al 7 de enero del presente año en conexión con
el Segundo Congreso Científico Panamericano. El Director General
felicita igualmente a la Señora de Lansing y a sus colaboradoras
de la Comisión Auxiliar de Señoras, quienes tanto contribuyeron
con sus esfuerzos al éxito alcanzado por la mencionada conferencia.
El informe de la Señora de Swiggett ha sido muy bien acogido en los
Estados Unidos y en la América Latina, estando llamado a fortalecer
los vínculos existentes entre las damas americanas y a favorecer la
reunión de otra conferencia en época propicia y cercana. Los lectores del BoLETÍN que deseen obtener un ejemplar del citado informe,
asi en español como en inglés, se servirán manifesterlo por escrito a
la oficina de la Unión, la cual se complacerá en remitírselos.

UN

LIBRO SOBRE LA AMÉRICA LATINA.

El Dr. Harry Ewing Bard, secretario de la Sociedad Panamericana
de los Estados Unidos y antiguo consultor del Ministerio de Instrucción Pública del Perú, acaba de publicar un excelente librito titulado
" South America: Study Suggestions" (La América del Sur: Indicaciones para el estudio de la misma), el cual ha sido editado por la
casa de D. C. Heath &amp; Co. Esta obra statisfará indudablemente una

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�428

LA UNIÓN PANAMERICANA.

necesidad largo tiempo sentida y será de grande utilidad para las
instituciones docentes, las bibliotecas, las sociedades y los particulares que deseen estudiar con mayor o menor amplitud los países y
las gentes de la América Latina. En la consideración que hace de
los asuntos a que se refiere su libro, el Dr. Bard ha puesto a contribución los conocimientos por él adquiridos en la América Latina y los
que provienen de una larga familiarización con las cuestiones de
orden panamericano. También ha contado con la colaboración de
los Sres. R. R. Miller, secreta.rio del Institute of Educational Travel,
y Phanor J. Eder, conocido escritor sobre temas suramericanos.
Cumple manifestar con relación al libro del Dr. Bard, que la Unión
Panamericana suministrará siempre con agrado a cuantos deseen
obtenerlos los índices bibliográficos que prepara de los libros que se
publican sobre la América Latina en general o sobre alguno de los
países que la constituyen. Se hace esta advertencia por cuanto es
de esperar que el libro del Dr. Bard contribuya a fomentar el estudio
de las naciones de la América Latina y de las gentes que las pueblan.

1

EL MAÍZ

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OR la forma de los dientes se echa de .ver que en el curso de su
evolución el hombre ha sido evidentemente un animal
omnívoro. Todavía posee él dientes incisivos y caninos, los
cuales sirven para arrancar y despedazar la carne que consume; en tanto que los molares están destinados a triturar los granos
que come en diversas formas. En realidad, el hombre no arranca
ya del hueso la carne cruda con el auxilio de los primeros, ni tritura con los últimos los granos en su estado natural; pero en el fondo
su alimento es grandemente parecido al de ahora 100,000 o más años.
Siendo actualmente como un tiempo lo fué al par carnívoro y
granívoro y habiendo continuado siendolo al través de la lenta sucesión de siglos trascurridos .desde que se hizo humano, sus dientes no
han sufrido cambio alguno de consideración, ni tampoco lo ha experimentado su apetido por causa de la modificación que en los
mismos se haya efectuado. El descubrimiento de que exponiéndolos
a la acción del fuego, los alimentos mejoraban substancialmente por
varios respectos, descubrimiento que engendró el utilísimo arte culinario, pudo haber modificado en cierto sentido su gusto; pero ello es
que aón necesita de los mismos elementos nutritivos, no obstante
el hecho de que los saboree en forma más elegante y delicada que en
los tiempos en que tenia por palacio una caverna y por arma una
clava.
Si se le despoja de la delgadísima capa de civilización que lo cubre
y se le coloca en el medio en que vivieron sus remotos antecesores, el
hombre volverá a ser por regla general el mismo animal. Su naturaleza originaria ha experimentado sólo escasos cambios. Sin duda
alguna, su cerebro se ha desarrollado de manera considerable y su
organización mental se ha perfec~ionado mucho; pero su complicada
estructura física se ha alterado muy poco. El hombre ha comprendido
que para conservar en buen estado esa estructura física y para que
toda su organización mental funcione convenientemente le son
menester alimentos diversos. Como consecuencia de esto ha descubierto de tiempo en tiempo nuevas cosas agradables al paladar, las
cuales contienen en una u otra forma los elementos químicos necesarios para reemplazar los tejidos que se desgastan por efecto de su
diaria actividad. Al igual de las nueces y de las frutas, la carne
contiene algunos de esos elementos; mas los principales alimentos de
que depende el mayor número de hombres son los granos, entre los
cuales ocupa el primer puesto el que más recientemente llegó a conocer lo que nos complacemos en llamar "mundo civilizado." Nos
referimos al maíz.

P

1 Por

Eduardo Albes, del personal de la Unión Panamericana.

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429

�Fotoara.ff.a ele Underwood &amp;: Undcrwood, Nueva York.

UN MAIZAL DE IOW A.

Los dos Estados que producen mayor cantidad de ma1z en los Estados Un:idos son los de Iowa e Illinois. En 1914 ~e sem braron de matz en Iowa 10,248,000 acres, los cuales produjeroi. una cosecha de 12,275,000 toneladas. En U lino Is se sembraron 10,346,000 acres, habiendo s ido l a cosecha de 9,457,000 ton eladas. Sin embargo, Ulinois ocupó el primer
puesto en 1915 con una producción de 11,875,000toneladas, habiendo s ido la s uperficie sembrada de 10,449,000 y 10,100,000 acres, respectivamente.

Atención del Servicio para las re.lacionce entre loe Eetadoe del De1&gt;artamento do Agricultura. estadounidense.

UN MAIZAL BIEN CUL'l.'IY.ADO.
Entre las oficinas especiales del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos figura la del Servicio para las relaciones entre los Estados. Esta oficina se ocupa en h acer
demostraciones prácticas en todo el país. Los centenares de empleados con que cuenta, todos los cuales son peri tos en agron omfa, se ocupan en la enseñanza teórica de los
métodos má.s adalantados para mejorar el suelo y para cultivar los diversos productos agrícolas, h aciéndoles ver de ese modo a los agricultores la manera de derivar de sus t ierras los mayores proventos. En el grabado anterior aparece un maizal de la región montañosa del Condado de Cullman en el Estado de Alabama, el cual rué sembrado y cultivado bajo l a dirección de uno de los peritos del Gobierno estadounidense. Produjo 2,550 k ilogramos de ma1z por acre, aun cuando la producción de l os terrenos cultivados en la
cercan!a del mismo con los métodos tradicionales es sólo de 510 kilogramos por acre. Según el informe rendido por el perito, el suelo, que era arenosoifué arado y labrado el 11
de marzo; se sembró el ma1z el 11 de mayo; dejá.ndose entre hilera e hilera una distan cia de 4 pies 4 pul gadas y una de 10 pulgadas entre los huecos. E suelo fuéremovido luego
seis veces superficialmente. Los resultados obtenidos pusi eron de manifiesto las ventajas que pueden obtenerse en terrenos r elativamente pobres con un cultivo conveniente.

�432

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Es un hecho perfectamente establecido que el maíz era desconocido
para las gentes de Eúropa, del Asia y de África antes del descubrimiento de América. Prescindiendo del testimonio de Humboldt, de
Darwin y de otros, la cuestión relativa al origen del maiz fué definitivamente resuelta por el célebre botánico suizo Alfonso de Candolle,
quien en la nueva edición que hizo en 1882 de su obra titulada
"Origen de las Plantas Cultivadas," examinó las pruebas presentadas
y confirmó la declaración que había hecho en 1855 de que "el maíz
es de origen americano y sólo fué introducido en el viejo mundo
después del descubrimiento del nuevo."
Es cuestión debatida la concerniente a la región americana de donde
es oriundo. "En la época del descubrimiento del nuevo continente,
dice de Candolle, el maíz era uno de los productos de su agricultura
desde el Valle del Plata hasta los Estados Unidos. En todas las
lenguas tenía nombre. Los aborígenes lo sembraban alrededor de
los lugares donde vivían temporalmente sin ánimo de formar poblaciones permanentes. Los montículos en donde se enterraban los
naturales de l a América del Norte anteriores a los de nuestros días,
así como las tumbas de los incas, contienen mazorcas o granos de
maíz, de la misma manera que los monumentos del antiguo Egipto
contienen granos de cebada y trigo y semillas de mijo. Una de las
diosas de México, la cual llevaba un nombre derivado de la voz con
que se designaba el maiz (cintentl, de cintli), equivalía a la Ceres de
los griegos, pues se le ofrecía el primer maíz que se recogía, del mismo
modo que a la deidad griega se le dedicaban las primicias de nuestros
cereales. En la ciudad del Cuzco, las Vírgenes del Sol ofrendaban
sacrificios de pan hecho de maíz. Nada es capaz de señalar la antigüedad y generalidad del cultivo de una planta como su íntima
relación con los ritos religiosos de los habitantes primitivos." Y más
adelante dice: "El cultivo del maíz es más antiguo que los monument&lt;&gt;s, a juzgar por las numerosas variedades que de él se encuentran
y por su diseminación p&lt;&gt;r remotas regiones."
En muchas fuentes puede obtenerse el dato de que el maíz era uno
de los productos cultivados por los antiguos peruanos y el de que con
el mismo se fabricaban alimentos y bebidas. A este respecto merece
ser traído a cuenta un pasaje de los "C&lt;&gt;mentarios Reales de los
Incas" de Garcilaso de la Vega, gran cronista peruano cuya madre
descendía de los emperadores incas y cuyo padre fué uno de los
primeros conquistadores castellanos. Dice así:
Los Frutos que el Perú tenia, de que se mantenía antes de los españoles, eran de
diversas maneras, unas que se crían sobre la Tierra y otros debajo della. De los Frutos
que se crían encima de la Tierra tiene el primer lugar el grano que los mexicanos y los
Barloventanos llaman "maíz" y los del Perú, Qara, porque es el pan que ellos tenían.
Es de dos maneras, _el uno es duro, que llaman "Muruchu;" y el otro tierno y de
mucho regalo, que llaman "Capia." Cómenlo en lugar de pan, tostado o cocido en
agua simple: La Semilla del Maiz duro es la que se ha traído a España, la del tierno
no ha llegado acá. En más Provincias se cría más tierno y delicado que en otras,

�434

LA UNIÓN PANAMERICANA.

particularmente en la que llaman "Rucana." Para sus Sacrificios solemnes, como ya
se ha dicho, hacían pan de Maíz, que llaman "&lt;;ancu," y para su comer, no de ordinario, sino de quando en quando, por vía de regalo, hacían el mismo Pan. La harina
la molían las mugeres en unas losa"8 anchas, donde echavan el grano, y encima del
traían otra losa hecha a manera de media luna, no redonda, sino algo prolongada de
tres dedos de canto. En los Cornejales de la piedra, ponían los manos, y así la traían
de canto de una parte a otra sobre el Maíz. Con esta dificultad molían su grano, y
qualquiera otra cosa que huvieren de moler, por lo qual dejaban de comer pan de
ordinario. No molían en Morteros, aunque los alcan&lt;;aron; porque en ellos se muele
a fuer&lt;;a de bra&lt;;os, por los golpes que dan; y la piedra como media Luna, con el peso
que tiene, muele lo que toma debajo. * * * También hacían Cachas, que llaman
"Api," y las comían con grandísimo regocijo, diciéndoles mil donaires, porque era
muy raras veces. La harina, porque se diga todo, la apartavan del afrecho, echándola
sobre una manta de Algodón limpia, en la q ual traían con la mano asentándola por toda
ella. La flor de la harina, como cosa tan delicada, se pega a la manta; el Afrecho como
el más grueso, se aparta della y con facilidad la quitan; y buelven a recoger en medio
de la manta la harina que estava pegada a ella; y quitada aquella, echa.van otra tanta
y así iban cerniendo toda la que havían menester; y el cerner la harina, mas era el
Pan que hacían los Españoles, que no para el que los Indios comían; porque no eran
tan regalados que los ofendiese el afrecho ni el Afrecho es tan aspero, principalmente
el Maíz tierno, que sea menester quitarlo. Cernían de la manera que hemos dicho
por falta de Ceda&lt;;os, que no llegaron allá de España mientras no huvo Trigo. Todo
lo qual ví por mis ojos, y sustenté hasta los nueve o diez Años con la &lt;;ara, que es el
Maíz, cuio Pan tiene tres nombres. ()ancu era el de los Sacrificios. Huminta el de
sus Fiestas y Regalos, Ta.uta (pronunciada la primera sílaba en el paladar) es el Pan
común. La ()ara tostada, llaman "Cancha." * * * De la harina del Maíz hacen
las Españolas los Vizcochillos y Frutas de Sartén y q ualquiera otro regalo, así para sanos
como para enfermos, para cuio medicamento, en qualquiera género.de cura que sea,
los médicos experimentados han desterrado la harina del trigo y usan de la del Maíz.
De la misma harina y Agua simple hacen el brebaje que beben, y del brebaje acedándolo, como los Indios lo saben hacer, se hace muy lindo Vinagre; de las cañas, antes
que madure el grano, se hace muy linda Miel. Porque las Cañas son dulces: las Cañas
secas y sus hojas son de mucho mantenimiento y mui agradables para las Bestias.
Algunos Indios más apasionados de la embriaguez que la demás Comunidad echan la
()ara en remojo y la tienen así hasta que echa sus raíces; entonces la muelen toda como
está y la cuecen en la misma Agua con otras cosas, y colada la guardan hasta que
se sa&lt;;ona. Hácese un brebaje fortisimo que embriaga repentinamente: llámanle
"Vinapu" y en otro Lengua.ge "Sora." Los Incas lo prohibieron por ser tan violento
para la embriaguez. Después acá me dicen que se ha buelto a usar por algunos
Viciosos. De manera que de la &lt;;ara y de sus partes sacan los provechos que hemos
dicho, sin otros muchos que han hallado para la salud por vía de Medicina, así en
bebida como en emplastos, según que en otra parte digimos.

De todo lo que antecede puede verse que mucho antes de que al
Perú arribase el hombre blanco, los indios peruanos podían preparar
pan de maíz y aguardiente de maiz, así como también que los incas
habían establecido entre sus súbditos un régimen prohibicionista.
En verdad, poco es lo que hay de nuevo bajo el sol.
Sin embargo, no fué únicamente en México y en el Perú donde el
maíz se cultivó en grande escala. En realidad, ella fué la planta
alimenticia de casi todos los indios americanos que se procuraban la
subsistencia por medio de l a agricultura. Supónese que su nombre
se deriva de la voz caribe "rnaysi" o "mahiz." Colón se encontró
con que era el principal producto alimenticio de la isla de Santo

Atenelóu del Hervicio vara 1aa relaciones entre los Estados del OeoMtamcnto de Apicultura ~t.adounideme.

CLUBS DE MAÍZ FORMADOS POR LOS NIÑOS DE LOS ESTADOS UNIDOS.

una de las labores en que se ocupa el Servicio para las relaciones entre los Estados del De:eartamento d~

Agricultura de los Estados Unidos es la de fundar en todo el Pa!s clubs de malz pa~ los h1¡os de los agricultores Los maestros de las escuelas rurales hacen que los niños de más de 10 anos se congreguen en
clubs' los directores de las granjas de experimentación su~istran el plan del club Y la ense~; los
padJs de los niños proporcionan el terreno los animales y los IIlStrumentos de labranza; los comerciantes
y banqueros de la comunidad o!recen v.remios y los periódicos de la región dan a !)Onocer los trabajos
que se emprenden. Cada uno de los niños debe preparar el suelo y sembrar y cult1,var un acre de conformidad con reglamentos que todos han de observll!'· El ~echo de que 300 6 400 niños de un cond.l!_do
Odistrito tomen parte en un concurso semejante despierta el mterés gen~!, Ue~do a conocer los runos
los mejores métodos de cultivar el m!l!z. En uno de los Estados r!!(log1ó up. ruño !!n un acre de terreno
una cosecha de unos 4 400 kilogramos de malz, cuando la pr(!ducc16n media en dicho Esta~o. es de 464
kilogramos por acre. En el grabado superior aparecen los niños de un~ de esos ~lubs rec1b1~do una
clase de agricultura, en tanto que en el de abajo puede verse uno de los niños premU1dos en medio de su

matzal.

�436

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Domingo, donde se le llamaba "mahiz," siendo suya la primera
relación que acerca de dicho grano se tuvo en Europa. Segón el
Manual de los Indios Americanos (Boletín 30), que publica la Oficina
de Etnología Americana del Instituto Smithsoniano de Wáshington,
D. C., generalmente se supone que el maíz procede de las gramíneas
americanas Euchlmna mexicana del sur de México y Euchlmna luxurians de Guatemala, siendo esta última la que más se aproxima al
maíz cultivado. Según Harshberger existen varios elementos probatorios de carácter lingüístico que deniues'tran que el maíz se introdujo
en los Estados Unidos de las tribus de México y de los caribes de las
Antillas, pudiendo únicamente conjeturarse la época de su introducción. Es evidente que ello ocurrió mucho antes de la llegada de los europeos, no sólo en razón de haber sido cultivado de atrás y extensamente
por las tribus que poblaban la superficie que abarcan los Estados Unidos, sino por el hecho de que se encuentran indicios de su cultivo en
los montículos funerarios y en las ruinas de las antiguas mansiones
comunales y en las habitaciones hechas en los ricos de las montafías,
siendo también indicio correlativo de ello el de que en la época del
descubrimiento se cultivaron diversas variedades de maíz, cuatro ·de
las cuales eran conocidas de los indios de Virginia. Jacques Cartier,
que fué el primer europeo que navegó el San Lorenzo, vió en 1534
grandes sementeras de maíz en Hochelaga., la actual Montreal, en
tanto que Champlain se encontró con que se le sembraba en todos
los lugares que recorrió desde Nueva Escocia hasta la parte superior
del Rio Ottawa. Sábese muy bien que los colonos de la Nueva Inglaterra y de Virginia obtenían de los indios grandes aprovisionamientos
de ese grano. Hennepin, Marquette, Joliette, La Salle y muchos
otros de los primeros exploradores franceses del Va.lle del Misisipi se
encontraron con que todas las tribus que visitaron desde el Río
Minnesota hasta el Golfo de México y la misma Tejas cultivaban el
maíz; ocurriendo otro tanto en las tribus existentes entre el noroeste
de México y las llanuras de Kansas cuand0 Coronado las recorrió entre
1540 y 1542. Los propios indios mandan y arikara del alto Missouri
tenían sus pequeñas siembras de maíz cuando el hombre blanco los
vió por primera vez. En resumen, según se dice en el libro de Brin ton,
"American Race," el maíz se cultivaba tanto en el norte como en el
sur de los Estados Unidos hasta el límite geográfico de su cultivo,
" proviniendo de los indios muchas de las actuales formas en que se
le consume como a1imento."
Según Fee (Souvenirs de la Guerre d'Espagne), fué en 1500 cuando
se envió de America a Sevilla el primer maíz para ser cultivado.
De España se le llevó a Francia, Italia, Turquía y a otras regiones
del oriente de Europa, lo mismo que al norte de África, desde donde
se propagó prontamente por el resto de dicho continente. Su introducción en Asia se le debió sin duda a los navegantes portugueses,
quienes lo llevaron a la India, a China, a 'Oochinchina y a algunas

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islas de oriente poco después de su ocupación por Vasco da Gama.
También es posible que se le introdujera en esa parte del mundo por
la vía de Turquía. Una vez introducido, y conocidas que fueron sus
valiosas propiedades como alimento para el hombre, su cultivo se
esparció con asombrosa rapidez, a tal punto que ha llegado a -ser el
primero de los granos cultivados en el mundo tanto desde el punto de
vista de la cantidad como desde el del valor. De acuerdo con los
cálculos de J. Burtt-Davy (véase su obra titulada "Maize-Its History, Cultivation, Handling and Uses, 1914"), la producción anual
de los principales cereales en todo el mundo es 1a. siguiente:
Toneladas.

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Avena. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51, 221, 000
Trigo ........................................... : . . . . . . . 93, 518, 000
Centeno. . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 36, 526, 000
Cebada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28, 107, 000

Según el Anuario del Departamento de Agricultura de los Estados
Unido~, publicado en 1915, la cuota de los Estados Unidos en la producción univer.sal de maíz en 1914, que fué de 98,539,114 toneladas,
a.Icanzó a 68,156,500 toneladas. En ese año, la producción de trigo
fué casi la misma, pues el rendimiento universal fué de 98,620,934
toneladas, con un valor de más de $1,755,860,000. Los cálculos concernientes a la actual producción del mundo no pueden hacerse,
debido a que no se han publicado las estadísticas oficiales de Rusia,
la India, Australia y otros países. Sin embargo, de conformidad con
las cifras que han podido obtenerse, es posible estimar sin incurrir en
exageraciones que la producción total de dicho año excedió de 107,100,100 toneladas.
Los Estados Unidos suministran las tres cuartas partes de la producción universal de maíz. El maíz es cosa tan común, tan ordinaria, tan poco interesante para la mayoría de las gentes de las
ciudades, que son muy escasos los que se dan cuenta del importante
papel que aquel desempeña en el bienestar económico del pais mencionado. A menos de que se les llame expresamente la atención
hacia el hecho, pocos serían los que entre ellos sospecharan siquiera
que la producción de maíz de los Estados Unidos vale dos veces más
que la de trigo y que la asombrosa cosecha de trigo de 1915, que fué
de 27,578,523 toneladas, con un valor de $930,302,000 y que la gran
cosecha de algodón, vendida en $602,393,000, al ser sumadas darían
un total inferior en $223,165,000 a la suma que produjo la humilde
cosecha de maíz.
Respecto a la.producción de maíz en los demás países americanos,
pocas son las estadísticas de que puede hacerse uso . Esto puede
atribuirse en mucha parte a la circunstancia de que en casi todos ellos
el maíz sólo se cultiva para satisfacer las necesidades internas. Él se
cosecha en cantidades considerables en México, en todos los países de
la América Central, en las Antillas y en las regiones tropicales de la

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Como la República Argentina se halla en el hemisferio austral, las estaciones se suceden en
ella a la inversa de lo que ocurre en Europa y los Estados Unidos. En la parte central del pals
consagrada al cultivo del ma1z se comienza a sembrar desde el 15 de setiembre hasta el 1º
de enero, haciéndose la mayor parte de la siembra entre el 1º de octubre y el 15 de diciembre.
El largo periodo de tiempo favorable a la siembra es muy ventajoso para los agricultores.
Algunosacostumbranhacer parte de la siembra en tos p rimeros d!as con el objeto de resembrar
uno o dos meses más tarde si fuese menester. El ma1z se siembra en gran parte con ayuda
de maquinarias, las cuales se importan de los Estados Unidos. El tiempo requerido para
la cosecha varia de conformidad con la clase del ma.iz sembrado, siendo por lo general de 135
a 160 d!as.

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Atención del Departameoto~de A~icultura de los 'Eatadoe: Unidos.

PELANDO MAZORCAS DE MAÍZ EN LA ARGENTINA.
La recolección de la cosecha a lcanza su periodo de mayor actividad en abril y mayo. Las mazorcas son desprendidas de los tallos y después de peladas se recojen en cestos que los trabajadores mueven de un lugar a otro mientras dura la faena. Una vez llenos, los cestos se
llevan a cierto sitio donde se pone el malz en sacos, siendo estos trasportados luego en carros
hasta la troje.

�442

' LA UNIÓN PANAMERICANA.

América del Sur, si bien no es posible suministrar datos exactos sino
de los países que en seguida se mencionan: La Argentina, que es el
gran productor de maíz de los países de la América del Sur, cosechó
en 1915 cerca de 8,625,000 toneladas: México produjo cerca de
1,530,000 toneladas; Uruguay produjo cerca de 293,373 toneladas, y
Chile cerca de 51,000 toneladas. La Argentina exporta casi el 70
por ciento de su producción anual, siendo por lo tanto un factor de
importancia en el comercio universal de ese artículo. En efecto, la
República mencionda es de las naciones del mundo la que mayor
cantidad de maíz exporta., _dependiendo en gran parte los precios que
el producto .tiene .en Europa de las buenas o malas cosechas de la
Argentina. Según se ha 'dicho anteriormente, los Estados Unidos
pró'duéen las tres cuartas pártes del maíz que se cosecha én el mundo;
pero sólo vende al extranjero menos del 2 por ciento de su producción.
Debe advertirse de paso que la Argentina no le dedica actua~ente al
cultivo del maíz sino la octava parte de las excelentes tierras que posee
para la siembra de ese grano. Si se multiplica por ocho su pro4ucción
actual, podrá verse que dentro de escasos años su producción anual
rivalizará con la de los Estados Unidos. También aumentará la
capacidad exportadora de ese país la introducción de métodos
perfeccionados para el cultivo, el almacenaje y el trasporte del grano;
pudiendo predecirse sin temor de incurrir en grave falta que, dentro
de 30 años, la Argentina dominará de manera absoluta el mercado
universal del maíz. Sus exportaciones de maíz alcanzaron en 1912
a 5,480,817 toneladas métricas. Levada hasta su máximum la producción del país, su exportación anual llegaría a ser de 36,000,000 de
toneladas. El aumento anual de los ingresos que el país derivará de
la sola producción de maíz tiene que ser enorme, siendo el agricultor
argentino suficientemente sagaz para prestarle atención al producto
que mayores ganancias deja sobre el capital y el trabajo que en él se
emplean.
Botánicamente, el maíz pertenece al grupo de las monocotiledóneas
y a la familia de las gramíneas. Nunca se le ha hallado en estado
verdaderamente silvestre; pero conforme se apuntó anteriormente,
la Euchlama, o sea la planta que más se le asemeja, es una hierba
oriunda de México. Linneo le dió el nombre botánico de Zea mays,
siendo el nombre genérico de Zea, la voz griega con que Homero
menciona el grano empleado en la alimentación de los caballos; en
tanto que el nombre específico de "mays" es la denominación original
americana con que se le introdujo en Europa. La planta del maíz
es tan conocida en toda la América que no se necesita describirla
detalladamente. En términos generales puede decirse que es una
hierba alta y monoica de tallo grueso, derecho y sólido y de hojas
más bien anchas, con aspecto de cintas. Sus flores provistas de
estambres forman en su parte superior una panoja; en tanto que las
que contienen los pistilos constituyen una espiga muy apretada

'··~

Atención del Deoartamento de Aa,icultur&amp; de loe Eetedoe Unidos.

-

TROJES ARGENTINAS.
Las trojes se construyen clavando postes en el suelo en forma circular. Luego se tienden
alambres por ta parte de afuera de tos postes para que ~ostengan los tallos de malz o tas cañas
con que se construyen tas paredes de las t ro¡es a ~ed1da que estas se. llenan. Los tallos de
matz no se sujetan por Jo regular a los alambres, smo que son sosterudos por el ma1z. L&lt;_&gt;s
sacos de matz que se traen del campo se vaclan en una caja colocada al lado del carro; ~Ja
que al estar llena se suspende por medio de un cable de alambres hasta la p~te su~mr
de ta troje, donde se Je vacta. Las trojes se cubren a veces con lona o con Jámmas de zmc;
mas por 10 general se las cubre con tallos de :m,atz o con baga~s de .otras pla~tas. El grabado
superior reproduce una troje en construcc16n y el de aba¡o vanos depósitos de esta clase
conclu1dos de un todo.

�444

LA UNIÓN PANAMERICANA.

lamada mazorca, la cual se sostiene de un corto tallo lateral y está
completamente cubierta de hojas.
Por lo que hace a su cultivo, es decir, a las condiciones de clima y
de suelo que requiere, a las diversas variedades y a los centenares de
ingertos que han producido los agrónomos, a las enfermedades a que
está sujeta y a muchos otros detalles que principalmente interesan al
especialista en maíz, todo eso se halla fuera de los limites del presente
artículo. Los lectores que se interesan en esos pormenores saben
que el cultivo del maíz ha dado margen a la publicación de muchos
obras voluminosas y de infinidad de folletos que pueden consultarse
en casi todas las bibliotecas públicas. Al lector ocasional le bastará
quizás con saber que el maíz parece ser muy sensible a las variaciones
climatológicas, las cuales constituyen el factor principal de todo lo
concerniente la extensión geográfica del cultivo de la planta. En
esas variaciones están comprendidas la temperatura, el calor del sol
la cantidad de lluvia y el tiempo necesario para el crecimiento de
aquella. También son de importancia los caracteres geográficos y la
naturaleza del suelo. Es sólo al combinarse armónicamente estos
diversos factores cuando el cultivo del maíz llega a ser productivo
desde el punto de vista comercial. Hablando en términos generales,
las condiciones más favorables son los veranos húmedos, los días
calorosos, las noches templadas y las lluvias intermitentes y relativamente copiosas con tiempo bonancible en los intervalos. La altura
es un factor muy importante, dado que influye directamente en la
duración de la estación, en la temperatura, en la precipitación de la
humedad, en la profundidad y riqueza del suelo, etc., debiendo, por
lo tanto tomársele en consideración. Humboldt habla de grandes
sementeras de maíz situadas en la altiplanicie mexicana a 8,680 pies
sobre el nivel del mar ; cultivándose con éxito el maiz en las regiones
del Lago de Titicaca fronterizas del Perú y Bolivia a una altura
de más de 12,000 pies. Por otra parte, la gran zona del maíz en los
Estados Unidos, la cual está comprendida entre los paralelos 35 y
45, se halla a una elevación que varia entre 500 y 1,500 pies. Como
planta tropical, el maíz es susceptible a la acción de las heladas en
todos los períodos de su crecimiento; pero como es anual, puede
cultivarse como cosecha de verano en climas templados y también
como forraje, no para obtener granos, aun en superficies de clima
fresco como el sur de Inglaterra. Casi el 90 por ciento del maíz que
producen los Estados Unidos se cosecha en los lugares en donde los
isotermos de julio son por término medio de 70° a 80° Fabrenheit; en
tanto que en la Argentina el maíz se cultiva a la suave temperatura
de 75° Fabrenheit durante el mes de enero.
Habiéndose tratado de la asombrosa producción de maiz y de su
existencia en casi todo el mundo, ocurre naturalmente preguntar:
i Cuál es su empleo 1 En una palabra, se usa principalmente (1) como
afunento para el hombre, cuando se le convierte en harina o se le

Atcnci6n del Depa.rtameoto del Agricultura do los Esta.dos Unidos.

ELEVADORES DE GRANOS DE LA ARGENTINA.
Entre los pa1ses del mundo que mayor cantidad de ma1z exportan la Repúbl(ca Argentina
ocupa el primer puesto. El ma!z constituye cerca del 55 del total de su comercio de exportación. Para almacenar antes de embarcarlas las grande¡¡ cosechas de tngo y de ma!z que.se
recogen en la Argentina se necesitan enormes loc!l.les de depósito. En el graba_do supenor
se ven unos cuantos elevadores de granos situados en los muelles de Buenos Aires. En el
centro aparece un elevador moderno construido últimamente e!1 el interior de la República;
y en el de abajo uno de los elevadores de granos de. El Rosano¡ en ~I cual se ven algunos
trabajadores que estan secando ma!z hú.medo removiéndolo con os pies.

57009-Bull. 4-16--3

�446

LA UNIÓN PANAMERICANA.

prepara de otro modo; (2) como bebida alcohólica; (3) para pasto
del ganado, ya entero, ya machacado o molido; (4) como materia
destinada a las artes y a las industrias, en las cuales se emplea considerablemente el grano de calidad inferior, la cáscara, la tusa y los
tallos. Al preparársele como alimento o en sus trasformaciones
industriales se obtienen igualmente de él varios productos que se usan
para alimentar animales. El valor del m_aíz como alimento aparece
del análisis químico de un grano seco y corriente. Es como sigue:
·ranto por ciento.

Proteína ............................ . . . .......................
Hidratos de carbono (almidones, azúcar, etc. ) .. ... . . ... . ........
Extractos fluidos (grasas). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ceniza ........ ,. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

12. 85
80. 12
5. 36
l. 67

Con el fin de convertir sus componentes químicos en alimentos para
el hombre, el grano se prepara de diferentes maneras. Entre las
tribus aborígenes de América, el método generalmente empleado para
ello consistía en machacar y moler el grano con el auxilio de dos
piedras, la una cóncava y fija en el suelo, y la otra redonda que se
tomaba en la mano, separándose el afrecho de la harina con la mano.
Esta harina se empleaba luego en la fabricación de pan, de tortas,
etc., más o menos de la misma manera que acostumbra hacerlo ahora
el hombre blanco. Según Prescott, los aztecas eran muy aficionados
a "confituras y pastas, en las cuales la harina de maíz y el azúcar
entraban en primer término," añadiendo que " los aztecas las preparaban con tanta habilidad y estaban tan instruidos en sus diferentes
usos como la ama de casa más competente de la Nueva Inglaterra.''
Desde los días coloniales hasta los presentes, el maíz; ha sido un
factor importante P.Tl la alimentación de los habitantes de los Estados
Unidos. Los primeros pobladores europeos se mantuvieron principalmente con mai7. después que los indios los enseñaron a cultivarlo y
a aprovecharlo. Los nuevos métodos de cultivo y los nuevos inventos
relat,ivos de la manera de molerlo no han hecho sino multiplicar las
formas en que se le consume, formas qur. se han tornado tan numerosas
y variadas que se hace imposible enumerarlas. La industrin, estadounidense se ha aprovechado del maíz parn elaborar diversos productos alimenticios, en los cuales no sólo entra el maíz, sino t.ambién
el trigo y la cebada, productos que se destinán tanto al consumo
interno como a ht exportación en grande escala.
En la fabricación de alcoholes se emple11. grandísima cantidad de
maíz. La considerable cantida&lt;l de almidón que el grano contiene lo
hace muy adecuado para ese objeto. El proceso de la fabricación
puede condensarse &lt;le este mo&lt;io: Después de limpiar -y de mar.ha.car
el grano, se le quita la cáscara y el embrión. Lo que queda se mnele
luego y se le cuece con el fin de que se disuelva el almidón. Este se
fermenta agregándole 10 por ciento de cebada malteada y de levadura
y unos 40 galones de .agua por cada ~5 kilogi:amos de maíz. El fermento qufmico de la malta cambia el almidó11 en azúcar en tanto que
los gérmenes de aquel, alimentándose de la última sustancia. rnencio-

l,

11 ; :

tía Ce Und erwood &amp; Underwood, Nueva York.

PALACIO DE MAÍZ . EN SOUTH D.AKOTA.

Aun en los Estados más septentrionales de los Estados Unidos, como los de Norte y Sur Dakota, se cultiva
con éxito el malz. En el año de 1915 se sembraron de maíz en el Estado de Sur Dakota no menos de
1.,316/ ~~Jhectáreas, habiendo sido la cosecha de 2,403,375 toneladas; o, lo que es lo mismo, de un promedio
ae l,l!W kilogramos por hectárea. En el otoño de ese año, época en que se recojióla cosecha, se afectuaron
algunas ferias agrlcolas. En la que tuvo efecto en la ciudad de San Miguel del Estado nombrado se
construyó un Palacio de Malz,cuyas decoraciones exteriores e internas se hicieron con granos, mazorcas,
tallos y hojas de maiz, combinados de la manera más artística.

�448

LA UNIÓN PANAMERICANA.

nada, precipitan el alcohol. Este es evaporado en el agua sobrante y
se condensa al pasar por un serpentín frio. El residuo que queda en
los tanques de fermentación es colado para retirar el alcohol restante
y se exprime con el fin de sacarle la mayor cantidad de dicho líquido.
En ia fahricación del whiskey Bourbon y del whiskey de puro ma.iz
se consumen anualmente en los Estados Unidos más de 750,000
toneladas de maíz; en tanto que en la Gran Bretaña se emplea casi la
misma cantidad en fa fabricación de "hiskey y de ginebra.
·
La falta de espacio no permite considerar debidamente el maíz
como alimento para animales. Las propiedades que tiene el maíz
para hacer engordar y d&lt;:trles más carne a los animales son bien
conocidas, moliéndose y empleándose con tal fin, no sólo el grano,
sino la.e; hojas, los tallos y hasta las tusas. El maíz le suministra a
la industria valiosas materias primas. Del grano de calidad inferior,
de los tallos y de las tusas se saca al:rnidón, destrina, aceite de maíz,
glicerina., azúcl:t.r, alcohol, celulosa, papel, esteras, sombreros, pipas
de tabaco, carbón, pólvori1, y varias medicinas.
Es de añadir que el valor del maíz corno alimento humano no ha
llegado a comprenderse debidamente en muchas regiones del globo,
principalmente en los países europeos, donde sólo se le tiene como
mero alimento para los animales. Muchas personas competentes
que han estudiado fa materia sostienen que el maíz es el cereal menos
costoso y el mejor cereal que el mundo produce para el hombre.
Su valor nutritivo anda a la par con el de su único pero más costoso
rival: el trigo. En obsequio de los que puedan dndar de esta afirmación, se reproduce el siguiente cuadro comparativo del valor
alimenticio del pan de trigo y del pan de ma_iz, el cual ha sido hecho
por los reputados químicos Atwater, W0od, y Dr. :Robert Hutchinson:
Pande
- - - --

- -- -- - - - - - - - - - - - ' trigo.

Agua................................. ....... .................... . ...................
IIidratos de carbono (azúcar, almidón, etc.)... ... ................. .. ................

g:~~~~::::: :: ::::::::::: ::::::::::::::::::::::::::::: ::::::: ::::::::::::::::::: ::::

ma1z.

T~4f: T~:or:

I

~~~~~:::::::::::::: ::::::::::::::::::::::::::::::: ::::::::::::::::::::::: ::: :::::

Pan de

1

ti 4'~-: 3~
1:~ ...... ·:i:5

51. 2

100. O

100. O

Puede verse de dicho cuadro que el pan de maiz es un 2 por ciento
más seco, que contiene 2 por ciento más de proteína, 1.7 por ciento
más de grasas y menos almidón que el pan de trigo. Por lo demás, las
experimentaciones que se ha.n hf'cho demuestran que el 90 por ciento
de la sustancia seca del maíz es ahsorvi&lt;la, cuando sólo se absorve
el 82 por ciento d.el pan de trigo, y que de la proteína del maíz ¡w]o
deja de absorverse un 19.2 por ciento, cuando del trigo se pierde un
20 por ciento. Si se toma en consid'3ración su baratura, el maíz es
el mejor alimento que el mundo ha conocido para el hombre y para
los anímales, debiéndoselo el mundo ai indio de América.

EL SISTE A UI'lIVERSITA
Rio ESTADOUNIDENSE -y
LOS ESTUDIANTES LATI,,
....
....
NOAMERICANOS
OMO la Unión Panamericana ha recibido diversas cartas de
estudiantes latinoamericanos que desean tener informaciones
acerca de las facilidades que brindan los colegios y univer:sidades de los Estados Unidos en lo que concierne a
requisitos de admisión, becas gratuitas, gastos anuales y otros pormenores, se ha creído conveniente publicar una breve descripción
del sistema de enseñanza de dicho país, en el cual se señalen las funciones de las escuelas secundarias, de los colegios y de las universidadesi se consignen los requisitos educacionales exigidos para la
admisión a los cursos académicos y profesionales y se suministren
informaciones relativas a diversos puntos que a los mencionados
estudiantes puedan serles de utilidad.
Este asunto ha merecido ya la atención de la Oficina de Educación
de los Estados Unidos, por modo que las informaciones que en
seguida se suministran proceden de un volumen especial que sobre
la materia ha escrito especialmente por encargo de dicha oficina el
Sr. Dr. Samuel Paul Capen, perito en cuestiones de enseñanza universitaria. El libro de referencia se ha publicado en inglés con el
título de Opportunities for Foreign Students at CoUeges and Universities in the United States (Facilidades ofrecidas a los estudiantes
extranjeros por los colegios y universidades de los Estados Unidos).
Aun cuando no hay dos Estados de la Unión que posean exactamente el mismo sistema de enseñanza, muchos soni sin embargo, los
factores que les son comunes. Por ejemplo, todos los Estados han
dictado leyes que establecen que la instrucción primaria debe correr
por cuenta de los mismos. La duración de la enseñanza primaria
es generalmente en ellos de ocho años. Por lo general, los niños
entran a la escuela a la edad de 6 ó 7 años, y salen a los 14 ó a los 15.
Con excepción de sólo tres Estados, ~n todos los demás es obligatoria
la asistencia a la escuela durante una parte o la totalidad de aquel
periodo. Las escuelas públicas de segunda enseñanza, en las cuales
duran los estudios cuatro años por lo general, son también sostenidas
por los Estados. Los estudios de la escuela de segunda enseñanza

C

449

�EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

451

están basados en los de las escuelas primarias, hallándose las primeras abiertas para todos los que hayan terminado los estudios
primarios y para los que hayan recibido una enseñanza equivalente.
Con la escuela de segunda enseñanza se realizan tres propósitos
principales. Ella le ofrece a la gran mayoría de los estudiantes que
las frecuentan cuatro años de instrucción cultural que los hace aptos
para asegurarse una existencia más inteligente y provechosa como
ciudadanos de una democracia. En segundo lugar, ella prepara
los estudiantes que han de ingresar a los institutos de mayor categoría. En tercer lugar, algunas escuelas secundarias dedicadas a
ciertos ramos de enseñanza se han ocupado recientemente en habilitar
a los alumnos para los oficios y las industrias.
En su mayor parte, los Estados sostienen escuelas normales para
la formación de maestros o una universidad estadual más o menos
grande, o ambos institutos a la vez. Las escuelas normales y algunos
departamentos de las universidades estaduales se encuentran en
relación con las escuelas públicas de segunda enseñanza de la manera
que más adelante se indica.
Al advertir principalmente las desemejanzas que presentan los
sistemas de enseñanza de los diversos Estados, el observador extranjero se siente inclinado desde lu ego a pensar que la enseñanza estadounidense se halla caracterizada por una irremediable confusión de
requisitos y de organización. Pero en realidad, las diferencias son
superficiales antes que fundamentales. En todos los Estados existen
los mismos tipos generales de institutos, asi pertenezcan o no oficialmente a aquellos. Las relaciones recíprocas existentes entre ellos
son también en esencia las mismas. Hay además algunas desemejanzas en lo que r especta al régimen de la enseñanza, principalmente
entre los institutos superiores; pero ellas no son tan grandes ni se
hallan tan generalizadas, como a menudo se cree.
Existen ciertas influencias activas que tienden a eliminar estas
desemejanzas. Entre ellas figura en primer térimno la acción de
numerosas asociaciones nacionales y seccionales formadas por profesores de las escuelas y de las universidades. Estas asociaciones se
han ocupado durante varios años en definir los valores de la enseñanza
escolar y profesional y en determinar las condiciones de aprovechamiento que deben exigirse para los grados. En aquellas r egiones de
los Estados Unidos donde está mejor organizada l a instrucción se
consideran obligatorias las recomendaciones formuladas por dichas
asociaciones y se les pone en práctica tan pronto como es posible.
Las secciones en donde Ía instrucción no se halla tan adelantada, se
esfuerzan también por conformarse a los valores o requisitos propuestos por aquellos cuerpos, realizándose en esas regiones r ápidos
progresos en el particular.
Para explicar la organización actual de l a enseñanza superior en
los Estados Unidos hay que comenzar indudablemente por la descrip-

�EL SISTEMA UNIVERSI1'ARIO ESTADOUNIDENSE.

453

ción del colegio, institución esta que no tiene equivalente en ningún
otro país.
EL COLEGIO ESTADOUNIDENSE.

ESCUELAS TECNOLÓGICAS DE LOS ESTADOS U~IDOS.
Grabado _superior, El. In~tituto Tecn?l6gico Carnegie de Pitt.sbUigh, Estado de Pensilvania, es un establecuniento uruvers1tano mdependiente. Tiene 176 profesores y 1,1~ estudiantes y una dotación de
SS,000/lOO con una renta anua! de S.530,000, siendo J)Or consiguiente el prunero de los colegios especiales de
tecno1og!a de los Estados U~idos. Grabado mfer1or: La Escuela Tecnológica de Segunda Enseñanza
de Cleveland; Estado de. Oh101 es una ,de las escuelas modernas secundarias que se ha adaptado a las
necesidades ac la comm11dad, mtroduciendo en su enseñanza cursos de carácter práctico y profesional.

Históricamente, el colegio es el más antiguo de los institutos
superiores de cultura de los Est,ados Unidos. El más antiguo de
ellos, el Colegio de Harvard, fué fundado en 1636 por los primeros
pobladores ingleses de Massachusetts. Las universidades de Cambridge y de Oxford le sirvieron de modelo. Siguiendo el ejemplo
de estos institutos, el Colegio de Harvard fué consagrado a la enseñanza de las artes liberales, dándosele en él principal importancia
al latin, al griego, a la filosofía y a las matemáticas. La mayor parte
de los que en él terminaron sus estudios se dedicaron al sacerdocio.
En realidad, lo que primero se trató de conseguir con el establecimiento del Colegio de Harvard y de otros colegios fundados durante
el primer siglo de la vida colonial de los Estados Unidos fué la formación de hombres competentes para la iglesia. Sin embargo, los fines
y el carácter del colegio cambiaron gradualmente. A las escuelas
inferiores se les asignó la enseñanza de los rudimentos de las materias
que se daban en el colegio. Al programa de estudio se le agregaron
nuevas asignaturas. El colegio perdió sus tendencias teológicas sin
llegar a convertirse en escuela de aprendizaje de otras profesione3.
Todavía se dan en él cursos de artes liberales, alterados cada vez
más por la introducción que se ha hecho de las ciencias, cursos que
habilitan a los que los siguen para alcanzar el grado de bachiller en
letras.
En el curso del siglo diez y nueve se presentaron tres cambios de
grande importancia en la situación del colegio con respecto al plan
de enseñanza superior. El primero de estos consistió en la fundación
de escuelas profesionales de derecho, teología y medicina. Aun
cuando anteriormente, conforme hasta cierto punto ocurre ahora,
los estudiantes eran admitidos en estas escuelas sin que hubiesen
obtenido previamente la enseñanza del colegio, fué creciendo la
tendencia a exigir un grado de colegio o cuando menos ciertos años
de estudio de colegio como requisito de admisión. En cierto modo, el
colegio ha llegado a ser una escuela preparatoria para los que aspiran
a seguir estudios profesionales.
El segundo cambio de que se ha hecho referencia tué el establecimiento que se llevó a cabo en el colegio de departamentos de ciencias
abstractas y aplicadas. Hacia mediados del siglo diez nueve, el
grado de bachiller en ciencias, que se le otorgaba a los que principalmente habian cursado ciencias, comenzó a ser equiparado al
antiguo grado de bachiller en letras. Gradualmente, los cursos de
ciencias llegaron a convertirse en cursos de ingeniería. Las escuelas
o departamentos de ingeniería llegaron a ser parte integrante de
muchos colegios de artes liberales.

�EL SI STEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

455

El . tercero y más importante de los cambios introducidos en el
régimen del colegio se realizó mediante el establecimiento que se
llevó a cabo en algunos colegios, de escuelas para estudiantes .que
hubiesen terminado sus estudios de colegio, a las cuales les sirvieron
de modelo las facultades de filosofía de las universidades alemanas.
Estas escuelas han surgido principalmente en los últimos 40 años,
habiendo sido realmente el primer impulso que esta tendencia recibió
la creación de la Universidad de Johns Hopkins, organizada en 1867
y abierta al público en 1876. Las escuelas de que se trata, llamadas
en inglés "graduate schools," les ofrecen a los que han terminado
sus estudios de colegio, cursos que les sirven para optar a los grados
de maestro en letras y de doctor en filos@fía y también a los grados
equivalentes de los departamentos técnicos. Dichas escuelas suministran las facilidades necesarias para realizar altos estudios literarios
y científicos y para emprender investigaciones, semejantes los unos y
las otras a los que se hacen en las principales universidades europeas.
Con el desarrollo de estas escuelas y con el cambio ocurrido en los
ideales sociales y docentes, ha coincidido la introducción de muchas
nuevas materias de enseñanza. Por ejemplo, la Universidad de
Columbia les ofrece a los que aspiran al grado de bachiller clases
de 45 materias diferentes. Esto mismo o cosa parecida ofrecen
muchos otros institutos.
LA UNIVERSIDAD PROPIAMENTE DICHA.

El colegio es el núcleo de donde han surgido las instituciones
docentes de primera categoría. .Antes del siglo diez y nueve, los
Estados Unidos no poseían universidades, en la acepción que hoy se
le da al vocablo. Con la fundación de las escuelas de teología, de
derecho y de medicina, algunas de las cuales fueron consecuencia
de los colegios existentes, los institutos estadounidenses comenzaron
a asumir una organización universitaria. La voz "universidad"
llegó a servir también para designar comunmente el instituto que se
componía de un colegio y de una o más escuelas profesionales, cada
una de las cuales funcionaba bajo la dirección de una facultad independiente. La in-fluencia alemana llegó a ser la fuerza predominante
en la alta enseñanza estadounidense durante los últimos 50 años,
habiéndose adaptado deliberadamente las universidades de los Estados Unidos al tipo alemán. El establecimiento de escuelas para
alumnos salidos de los colegios (graduate schools) marca el paso final
de esta evolución, estando representadas de ese modo las cuatro facultades tradicionales de teología, derecho, medicina y filosofía.
Pero la organización de la moderna universidad estadounidense es
más complicada que la de su modelo alemán. Ella ha añadido otras
escuelas o departamentos. En la universidad se hallan ahora comprendidas con frecuencia escuelas dentales, de varios ramos de
ingeniería, de veterinaria, de agricultura, etc. Por ejemplo, la Universidad de California posee 14 de estas escuelas o departamentos;

�"'.·,'\.·

;

EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE,

457

la de Chicago, 14¡ la de Illinois, 12; y la de Michigan, 9. A medida
que se desarrolla una nueva profesión, se crea en la universidad una
escuela especial destinada a la enseñanza de las materia.a que a dicha
profesión corresponden. De esta manera se han establecido recientemente en gran número de universidades escuelas de comercio, de
administración de negocios, de artes domésticas, de cerámica y de
periodismo. A no dudarlo, este proceso continuará desarrollándose
con la ulterior multiplicación de las prof 08:iones.
ORGANIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD MODELO.

Si se exceptúa la Universidad de Clark, el núcleo de las universidades estadounidenses es el colegio, indistintamente denominado
"Colegio de artes y ciencias," "departamento de aspirantes al grado
de bachiller" (undergraduate department); "Colegio de letras,"
"departamento de letras y ciencias," etc.; pero cualquiera que sea el
nombre que se le dé, sus fines y caracteres son en todas partes casi
los mismos. Él le ofrece a los que salen de las escuelas de segunda
enseñanza o a los que suministren pruebas de poseer una preparación
equivalente, un curso de cuatro años de estudio que por lo general
les permite recibir el grado de bachiller en letras o en ciencias o cualquier otro bachillerato. Generalmente, los estudios se hacen en
parte de acuerdo con uno o dos métodos. A todos los estudiantes se
les exige cierto número de materias, como inglés, una o dos lenguas
modernas, latín, una ciencia, historia, matemáticas. También se
organizan los cursos formando grupos de materias en los cuales se le
acuerda especial atención a una materia determinada, pudiendo
escoger cada estudiante el grupo que mejor cuadre a sus inclinaciones
personales o al propósito que persigue. En cada uno de los dos casos,
parte considerable del curso que el estudiante emprende es facultativo,
dado que puede escoger entre las materias que se enseñan en el colegio
las que sean suficientes para formar el curso necesario para obtener el
grado.
Lo que acaba de decirse puede hacerse más claro por medio de un
ejemplo concreto, tomando por modelo el Departamento de Artes y
Ciencias de la Universidad de Jorge Wáshington. El alumno que es
admitido en la universidad, sea en virtud de examen o porque presente un certificado de una escuela secundaria bien acreditada,
puede seguir un curso de cuatro años para obtener el grado de
bachiller en letras, haciendo los estudios comprendidos en uno cualquiera de los cuatro grupos de materias que a continuación se indican·
Estos grupos están combinados de tal modo que, al terminar uno cualquiera de los mismos, al aspirante al grado de bachiller se le computan
por lo menos 60 "horas." Por hora se entiende la asistencia semanal
a una clase teórica o práctica durante todo el año académico. l?or
ejemplo, al estudiante que durante un año asista a una clase (supongamos que sea la de inglés) tres veces a la semana durante los nueve

�459

EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE,

meses del curso, se le computarán tres horas al rendir su examen de

fin de año . Si en el año siguiente continúa asistiendo a la clase de
inglés tres veces a la semana, al t erminar dicho año se le computf!,rán
otras tres horas, lo que da un cómputo total ele séis-lrorns-erringiés.
Esto mismo se aplica al latín, a las lenguas modernas, a las matemáticas y demás materias.
Los cuatro grupos antes mencionados y entre los cuales puede
elegir el alumno son los siguientes:
Primero grttpo.
Homs.
Inglés . ................... . ..... .
6
Historia ........................ .
3
Latín ....... .. . . ... .... ...... .. . .
6
Otras lenguas .................. . .
9
Matemáticas ................... .
3
Psicología y lógica ..... .......... .
3
Materias facul tativas ......... . .. .
30

Tercer grupo.
Horas.
Inglés.................... . ......
3
Historia. . . .......... . ...........
3
Matemáticas....................
6
6
Lenguas modernas........... . . . . .
Psicología y lógica.. ..... .... . . . . .
3
Ciencias. . .... .. . .. ........ . .... .
9
Materias fac ultativas . ..... . . . ... .
30

Total ........... . .. . ...... .

Total... ........ ... ........

60

,Segundo gru.po.
Inglés ... ............... . ....... .
Francés . ............... .. ...... .
Alemán ........................ .
Historia .. ........... . .......... .
Matemáticas ................... .
Lenguas romances . .. ............ .
Materias facultativas ............ .

3
30

Total. .................... .

60

60

Cuarto grupo.
6 Economía política .. ... . ......... .
3 Inglés . . ................ . .... ... .
6 Historia ........ . ....... .... .... .

3
3

3
3
6
3

Matemáticas . .. . ............... .
Lenguas modernas o latín .. . .. . . .
Derecho politico ....... .. ..... . .. .
Psicología y lógica . . . ............ .
Materias facultativas ............ .

6
6
3
30

Total... . ................ ..

60

Para tornar más patente este sistema y hacer ver, no sólo cómo
se efectúa el cómputo de las horas, sino la manera. como puede distribuir el estudiante las materias en los cuatro años de estudio, se da
a continuación el programa que de acuerdo con el segundo grupo
puede formar un alumno que prefiera las ciencifl.s.
Primer año.
Horas.

Inglés (tres veces a la semana) . .. . . .............................
Historia de los Estados Unirlos (tres veces a la semana) . . ... . .....
Matemáticas (tres veces a la semana).. . ........ .. ......... ... ..
Alemán (tres veces a la semana)... . .... . .... . .... . .. . .. .. .... ..
Francés (tres veces a la semana)................................

3
3
3
3
3

Total . ... .. . .................. . ..................... . ...

15

Segundo año.
Inglés (tres veces a la semana). .. .. .............................
Historia (tres veces a la semana)... . . .. .... ... . .................
Alemán (tres veces a la semana)................................
Matemáticas (tres veces a la semana) ......... . ........... , .... .
Francés (tres veces ala semana) ......... . ................ _..,._...

3
3
3
3
3

Total...................................................

15

�460

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Tercer año.
Español (tres veces a la semana)................................
Psicología y lógica (tres veces a la semana) . .......... . ... . _. . . .
Geología (tres veces a la semana) .. ..............................
Química (tres veces a la semana)...... ... .......................
Física (tres veces a la semana). . ...... .. .......................

3
3

Total. . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

15

a
3
3

Ciwrto año.
Astronomía (tres veces a la semana). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Botánica (tres veces a la semana)..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Química (laboratorio) (tres veces a la semana) . ........ .. . . . ......
Física (tres veces ala semana)... .. ...... . .. . ..................
Derecho político (tres veces a la semana). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

3
3
3
3
3

Total..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

15

Como se vé, el inglés, las matemáticas, la psicología y la lógica y
el latín y dos lenguas modernas además del inglés figuran en todos
los cuatro grupos. El estudiante sólo tiene que hacer 30 horas en
dichas materias, en tanto que las 30 restantes las hará con estudios
de botánica, geología, química o economía política o dedicándose a
ensanchar sus conocimientos en matemáticas, ciencias, historia,
lenguas, etc., según sus gustos o inclinaciones.
La enseñanza se da en el colegio por medio de conferencias, recitaciones, discursiones, trabajos de laboratorio y varias formas de
ejercicios escri~os. En los estudios de los dos primeros años y en
las clases elementales de cualquier materia existe la tendencia a
hacerlos un tanto formalistas. Los profesores indican en los días
de clase los ejercicios que se deben hacer, por elemplo : estudiar a
fondo ciertas cuestiones correspondientes a una materia, hacer determinada experimentación de laboratorio, escribir una disertación
sobre un tema dado, o leer cierto número de páginas. En el siguiente
día de clase se examina a los alumnos sobre los trabajos que se les
han encomendado. En los últimos años del curso las exigencias son
menos formalistas, dándosele mayor liberi:ad a la iniciativa del
estudiante, cuyo aprovechamiento se juzga por medio de exámenes
periódicos.
En razón del largo período d.e tiempo que se le consagra a la enseñanza elemental y secundaria, los estudiantes del colegio estadounidense son por lo general de más años que cuantos han llegado en
los demás países al mismo grado de instrucción académica. La
edad media de los que ingresan a los colegios de los Estados Unidos
es de 18 a 19 años y la edad media para graduarse es de 22 y 23. Sin
embargo, algunos colegios les permiten a los estudiantes hacer el
curso en tres a,ños por medio de estudios extraordinarios.

57009-Bull. 4-16---4

�462

LA UNIÓN PANAMERICANA.

'.S.~'E~ ~
~.E~ ~-

J~!~i
:s&lt;

DEPARTAMENTOS PROFESIONALES DE LA UNIVERSIDAD.

En relación con el departamento para el bachillerato en letras y
ciencias, existen diversas escuelas profesionales en la universidad.
Como las antiguas profesiones de teologia, derecho y medicina
requieren mayores requisitos de admisión y generalmente se cursan
después de la terminación del curso de letras y ciencias, se hablará
en primer término de las profesiones de origen más reciente. Entre
estas se hallan comprendidas la ingenieria, la agricultura, la veterinaria, el comercio, el periodismo, la farmacia, la cirujia dental, etc.
El deparmmento o colegio de ingeniería ofrece a los que han salido
de la escuela de segunda enseñanza o a los que poseen una preparación equivalente, un curso de cuatro años para optar al grado
de bachiller en ciencias en varios ramos de ingeniería, como civil,
química, mecánica, mineralógica, metalúrgica, eléctrica, hidráulica,
arquitectónica o sanitaria. La primera parte del curso de ingeniería
está destinada particularmente a la enseñanza completa de las
matemáticas, de la física, de la química y de las ciencias que le
sirven de fundamento a la ingeniería. El primer año del curso es
frecuentemente el mismo para los estudiantes de todos los ramos de
la ingenieria. En efecto, la tendencia que actualmente prevalece
consiste en darles mayor uniformidad a los primeros años, dedicándose
el último o los dos últimos años al estudio del ramo en que se quiere
especializar.
Con toq_os los departamentos de que consta, la escuela o colegio de
ingeniería es dentro del régimen de enseñanza estadounidense un
departamento de bachillerato que guarda relación con el colegio de
artes liberales, pues recibe estudiantes que poseen la misma preparación
y les otorga a los que en él hacen estudios el grado de bachiller. Por
su espíritu y por sus tendencias es, sin embargo, una escuela profesional, pues habilita a los estudiantes para el ejercicio inmediato de la
profesión que ha de proporcionarles los medios de vivir. Este hecho
afecta de dos maneras el departa.mento de ingeniería. En primer
término, su eficacia como escuela práctica se comprueba constantemente por el éxito que alcanzan en sus labores profesionales los que
de ella han salido. Si sus métodos no se observan fielmente, sufrirá
desde luego las consecuencias del caso. Por otra parte, y como
resultado de sus obligaciones profesionales, los estudios de la escuela
de ingeniería son por lo general más concretos y prácticos que los del
colegio de artes liberales. No sólo en los grandes y bien equipados
laboratorios y en los talleres de la propia universidad, sino también
en los talleres "y fábricas y en el campo se le ofrece al futuro ingeniero la oportunidad de realizar las operaciones con que posteriormente
puede ganarse la vida.
Recientemente se ha manifestado la tendencia a ampliar el período
de preparación para la profesión de la ingeniería. Varias universidar

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�464

LA UNIÓN PANAMERICANA.

des de importancia tienen actualmente cursos de cinco y de seis años en
los diversos ramos de ingeniería. Los cursos de cinco años, que son
los comunes, comprenden tanto ciertos estudios en el departamento
de artes y ciencias destinados a ampliar el aprendizaje cultural del
estudiante, como una especialización más extensa del ramo que haya
escogido el estudiante. En algunas de las principales universidades
existen también en la actualidad cursos destinados a las bachilleres
en ciencias que aspiran a los grados de maestro en ciencias y de
doctor en ciencias.
El departamento o colegio de agricultura puede decirse que fué
establecido en 1862, año en que los Estados Unidos dictaron una ley
por ·medio de la cual se les hacían concesiones de terrenos baldíos a
los diversos Estados de la Unión para que con el precio de la venta
de los mismos se formara un fondo destinado al sostenimiento de
colegios de agricultura y de artes mecánicas. Por medio de actos
legislativos posteriores, el Gobierno Federal dispuso la erogación de
cantidades anuales para el sostenimiento de dichos institutos y para
fomentar las investigaciones y los trabajos prácticos agrícolas.
Después de la promulgación de la ley original, las llamadas "concesiones de terrenos para colegios" han llegado a ser uno de los
medios más importantes para el aprendizaje de las profesiones técnicas.
Estas concesiones hicieron posible en muchos Estados la fundación
de universidades estaduales. Algunos de estos institutos, como las
universidades de Wisconsin, Illinois, Minnesota y California, figuran
en el número de las universidades :mejor dotadas de los Estados
Unidos. A su vez, los Gobiernos de los Estados han votado considerables sumas para el sostenimiento de estos departamentos de
sus universidades, razón por la cual la agricultura y las artes mecánicas ocupan una posición ventajosa entre los estudios profesionales.
El departamento típico de agricultura les ofrece a los estudiantes
salidos de las escuelas de segunda enseñanza o a los que poseen una
preparación equivalente, un curso de agricultura de cuatro años que
los habilita para obtener el grado de bachiller en ciencias. A semejanza de los departamentos de ingeniería, los departamentos de agricultura ofrecen a menudo varias subdivisiones, las más comunes de
las cuales son las escuelas de selvicultura y de artes domésticas. Los
estudios de los diferentes cursos comprenden la enseñanza combinada de ciencias, lenguas y matemáticas con la de la técnica agrícola
y los trabajos prácticos en laboratorios, !actuarios, trojes y granjas
pertenecientes al instituto.
Otra función importante de los departamentos o colegios de agricultura consiste en hacer progresar la ciencia de la agricultura por
medio de experimentos e investigaciones. El Gobierno Federal
auxilia también esta labor con el establecimiento de estaciones experimentales de agricultura en todos los Estados, para lo cual se destina

�466

LA UNIÓN PANAMERICANA.

anualmente la cantidad de $30,000. Estas estacÍOnes experimentales
están por lo general anexas a las universidades estaduales, brindando
excelentes facilidades para investigaciones agrícolas.
El departamento o colegio de veterinaria es de creación relativamente
reciente. Algunas universidades notables y varios colegios de agricultura y de artes mecánicas poseen actualmente departamentos de
esa clase para el estudio del origen y del tratamiento de las enfermedades de los animales y de los principios sanit~rios concernientes al
ganado. Las grandes fortunas empleadas en ganado, l a dependencia
en que la indus.tria ganadera se halla con respecto a la agricultura J
la influencia que ciertas enfermedades de los animales, principalmente
~a tuberculosis, ejercen sobre la salud dela comunidad, le dan especial
importancia a la profesión de la veterinaria.
El departamento o colegio típico de veterinaria les ofrece a los
estudiantes que han terminada sus estudios en la escuela de segunda
enseñanza un curso de tres años que les permite optar al grado de
doctor en veterinaria. En él se enseñan, combinadas, varias ramas
de la ciencia médica, como la química, la anatomía y la fisiología,
y otras ramas especiales como la patología, la cirugía y la terapéutica
de los animales. En los hospitales veterinarios dependientes de la
escuela se dan lecciones de clínica, pudiendo también los alumnos
graduados dedicarse en ellos a estudios especiales de veterinaria.
El departamento o escuela de comercio constituye otra adición reciente
a los departamentos de algunas de las principales universidades de
los Estados Unidos. En este departamento encuentran los que salen
de las escuelas de segunda enseñanza un curso de cuatro años, al cabo
del cual pueden aspirar al grado de bachiller en ciencias o al de
bachiller en letras. La primera parte del curso está consagrada casi
por completo al estudio de matemáticas, inglés, ciencias naturales,
lenguas modernas extranjeras, historia y economía política. Después
de estos estudios se recibe en los dos últimos años una enseñanza
amplia de las materias que preparan directamente al estudiante para
l~ vida mercantil, tales como administración de negocios en sus
diversas fases, derecho mercantil y alta economía política..
El departamento o escuela de periodismo cuéntase también entre las
nuevas creaciones de algunas universidades. Los alumnos que salen
de las escuelas de segunda enseñanza reciben en él un curso de cuatro
años con el cual optan a uno de los grados de bachiller. La base del
c~o. se co_mpone principalmente de estudios de ciencias sociales y
de idioma mglés, con los cuales se espera familiarizar al estudiante
con el presente estado económico y social y desarrollar sus facultades
de escritor. Esta parte del curso comprende cerca de dos años,
después de los cuales viene la enseñanza técnica de los métodos del
p_eriodismo moderno. Dicha enseñanza comprende ejercicios prácticos de reportaje, de interviews y de redacción. La enseñanza que

EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

467

se da en estos departamentos se basa naturab:nente en las exigencias
del sistema periodístico de los Estados Unidos y no se amolda por
lo tanto a las necesidades de los estudiantes de aquellos países que
posean idioma distinto y diferentes costumbres en su servicio periodístico.
Los departamentos o escuelas de farmacia que existen en casi todas
las grandes universidades tienen por lo general cursos con los cuales
pueden alcanzarse los grados de graduado en farmacia, de quirnico
farmacéutico y de bachiller en ciencias; sección farmaci1_1,. Los requi:sitos de admisión en estos departamentos son casi los mismos que
se exigen en los demás departamentos de que se ha hablado. E
título de graduado en farmacia se confiere después de dos años de
estudios que consisten principalmente en botánica, química analítica
y farmacia, eatando dichos estudios adaptados a las exigencias de los
diversos requisitos que imponen los Estados en el otorgamiento de
permisos para el ejercicio de la profesión de farmacia. El curso
necesario para obtener el grado de químicp farmacéutico dura tres
años. Está consagrado especialmente a los que desean dedicarse a
los trabajos de química farmacéutica y a los análisis de drogas y de
sustancias alimenticias, En él se obtiene una enseñanza más amplia
en farmacia y se le presta mayor atención al estudio ge:µ.eral de las
ciencias y de las lenguas extranjeras. El curso de. cuatro años para
el grado de bachiller en ciencias, sección farmacia, comprende un
conjunto de estudios culturales y "de estudios de farmacia más profundos que los que hacen lps candidatos para el grado de químico
farmacéutico.
El departamento o escuela denwl que poseen 29 universidades y
colegios de los Estados Unidos les ofrece a los que salen de las escuelas
de segunda enseñanza un curso de tres años que los habilita para
recibir el grado de doctor en cirugía dental. El progra_ma comprende
en primer término el estudio de las materias que constituyen la base
de la enseñanza m~dica, a saber: anatomía, química, bacteriología,
fisiología y patología. Los estudios teóricos que en seguida se hacen
están acompañados de trabajos prácticos en todos los ramos de ·
arte dental. Las clínicas de las mejores escuelas dentales de los
Estados Unidos le proporcionan al estudiante las facilidades necesarias para que realice toda especie de trabajos prácticos en materia
de cirujía dental. Algunas escuelas dentales les ofrecen a los que ya
poseen un grado o a los que tienen alguna práctica, cursos especiales
en los cuales pueden perfeccionar sus estudios. Es de justicia llamar
la atención hacia el alto grado de adelanto que han alcanzado las
escuelas dentales de los Estados Unidos. El éxito notable que los
dentistas estadounidenses han tenido fuera de· su país se debe sin
duda en gran parte a las grandes facilidades que para la enseñanza
de dicha profesión existen en los departamentos nombrados.
[Se continuará.J

�EL GANADO CEBÚ EN EL
BRASIL

''

' '

'

' "

N uno de los últimos números de The Journal of Heredity corre
publicado un artículo del Sr. B. H. Hunnicut, director de la
Escuela de Agricultura de Laras, "Minas Geraes, Brasil, relativo a la introducción que se ha hecho en el Brasil del Bos
irulicus o cebú, el cual es un ídolo en las márgenes del Ganges, con el
objeto de cruzarlo con el ganado del país y con el que ya tiene mezcla
de otras razas. El cebú está llamándole la atención a los criadores
de las regiones cálidas del gl.9bo, en razón de la relativa inmunidad de
que goza con respecto a la llamada fiebre de Texas. Según el Sr. Hunnicut, hay muchos criadores científicos que creen que por medio del
cruzamiento del cebú con el ganado del pais puede obtenerse una
nueva variedad muy valiosa; y como quiera que en el Brasil han
venido haciéndose experimentos en tal sentido desde hace algunos
años, es de opinión que los resultados obtenidos merecen ser conocidos
en otros países.
Conforme dice el Sr. Hunnicut, el cebú es oriundo de la región indomalaya y fué domesticado muchos miles de años antes de la era
cristiana. En opinión del Sr. C. Kellar, él no es sino un Bos sundaicus
domesticado, aun cuando la mayor parte de los especialistas creen que
es resultado del cruzamiento. Dícese que el nombre de "cebú" le
fué dado por el naturalista francés Buffon, quien lo describió en su
Histoire N aturelle después de haber visto algunos ejemplares del
mismo en cierta colección de animales cuyo dueño les daba el nombre
aparentemente caprichoso de cebú, ya que tal nombre es desconocido
en la India.
Los cebús fueron introducidos en el Brasil haQe unos 40 años,
contándose entre las primeras importaciones de dicho animal las
que hizo el Sr. Acacio A. Correa de Acevedo, quien consiguió en el
J ardin Zoológico de Londres un toro y una vaca de dicha raza.
La mayor parte de los animales importados se hicieron venir de
Inglaterra, habiendo sido únicamente en los últimos años cuando se
les trajo directamente y en grandes cantidades de la India. Esta
ra:za llegó a hacerse rápidamente popular. Hace unos 20 años que
en la ciudad de Uberaba, del Estado de Minas Geraes, se ofrecieron
42 contos (cerca de $14,000) por un buen toro cebú, con la circunstancia de que su dueño se negó a venderlo aun por este preció
exagerado. La manada a que pertenecía este animal se considera
todavía como la mejor del Brasil y su propietario se ha hecho muy
rico con ella. Las mayores importaciones de cebús hechas directamente de la India ocurrieron de 1907 a 1910, período en que una sola

E

468
Atención de The Journal o! Heredity.

GANADO CEBÚ DEL BRASIL.

Grabado superior: Polonha, vaca Gujarat de pura raza, propiedad de) Sr. José Caetano "!lorges de Uberab!), :-Unas
Geraes, quien la considera como la mejor ~
de esta !)lase que se ha importado de la India. Grabado lnler1or. Toro
N~llor&amp;-Gujarat cruzado, de 2 aflos, perteneciente al mismo dueño.

�470

LA UNIÓN PANAMERICANA.

firma de Rio de J aneiro hizo venir más de 1,200 cabezas de dicho
ganado. El número de estas reses importadas en 1910 fué de 620,
habiendo disminuido desde entonces las importaciones de las mismas.
La región del Estado -de Minas Geraes conocida con el nombre de
Triángulo Minero y que se extiende desde la ciudad de Uberaba
hasta Araxa, es el centro principal de la cria del cebú en el Brazil, encontrándose en ella el mayor número de cebús de pura raza. Los
criadores d~ dicha región son los que más entusiasmo han demostrado
por este ganado cuyos mejores ejemplares se venden a altos precios.
Es probable que en todo el gran Estado brasileño se encuentren
animales con mezcla de cebú, pues en los últimos años se ha propagado
grandem.ente en su territorio el ganado indio de referencia. Aun
cuando es el de Minas Geraes el Estado donde má"8 se le cria, también
se le encuentra en los de Rio de Janeiro, Espíritu Santo, Goyaz y
Bahia, ·y en mayor cantidad en la región septentrional del Brasil.
El número de reses que existen en dicho país es de 30,000,000; siendo
grande el porcentaje de aquellas que actualmente tienen algo de cebú.
Entre las varias clases de cebús que se conocen, las únicas que han
alcanzado importancia comercial en Minas Geraes son las llamadas
"Gujarat" y"Nellore," aun cuando las denominadas "Gir" e "Hissar"
son bastante comunes. El cebú gir es el que mayor cantidad de
leche produce; pero en la industria ganadera del Brasil no es la ]eche
lo que más se tiene en cuenta. En los hatos brasileños no se opon.e
mucho cuidado en mantener separados las diversas clases de cebú,
por lo cual se mezclan libremente.
El Sr. Hunnicut refiere el viaje que en unión de los Sres. P. H.
Dosett y Wilson Poponoe, exploradores agrícolas del Departamento
de Agricultura de los Estados Unidos, hizo en enero de 1914 a los
hatos que tienen en Prathina, Minas Geraes, los hermanos Lemos,
hatos donde vieron cerca de 900 cebús de pura raza y cruzados,
teniendo estos últimos la mitad o siete octavos de cebú y el resto de
ganado criollo. Según lo que refiere dicho señor, los hermanos
Lemos consideran que el cebú es en general -muy conveniente. Los
toros de esta clase son bastante fecundos y las vacas, tanto las de
pura raza como las mezcladas, mucho más prolíficas que las de
ganado brasileño. Los cebús andan con más frecuencia reunidos
en manadas que las reses criollas, lo cual es una ventaja para el caso
de que sea necesario encorralarlos. Según vieron, los cebús recogen
gran número de garrapatas, mas no parece que estas los molesten en
modo alguno. El Sr. Hunnicut dice que no ha llegado a saber que
ningún cebú nacido en el país o importado haya tenido la fiebre que
producen las garrapatas.
En otro articulo publicado en el propio número del Journal con el
título de "El ganado del Brasil," el Sr. José María dos Reis, director
de la Granja Modelo de Uberaba, se ocupa de la introducción del
cebú en el país nombrado, reproduciendo la opinión que acerca del

�EL GANADO CEBÚ EN EL BRASIL.

473

cebú ha expresado uno de los grandes cria4,ores del Triángulo de
Minas, quien dice lo ·siguiente:
~
Como est.a. región es esencialmenre ganadera y muestros terrenos se hallan ocupados
por varias razas de ganado productor de leche que se encuentran en un est.ado de
degeneración, esperamos mejorar la situación actual por medio del cruzamiento.
Preferimos valernos para esto del cebú, porque se ha demostrado que el ganado
que result.a del cruzamiento con el mismo posee las siguientes cualidades: buen
peso, facilidad de aclimatación, fortaleza y fecundidad.
Hemos observado que los descendientes de los cebús de pura raza importados en
1889 se crían con facilidad en nuestros terrenos de pasto, aun en tiempos de sequía,
y que resisten todas las temperaturas. El toro cebú que anda suelto por el campo
produce de 60 a 70 becerros en un período de cuatro a cinco meses. Rara vez dejan
las novillas de tener sus primeros becerros a los tres años. Hemos renido una vaca
que nos dió dos bece,.-ros en un período de 10 meses y 6 días. Sus becerros son fuertes,
como todo ganado cruzado, siendo sumamente pequeña la mort.a.lidad de estos animales en comparación con la de los que antes habíamos criado aquí. El grado de
cría y la facilidad con que engordan son tales a los tres años, que los novillos se encuentran en condiciones de ser beneficiados, siendo preferidos a los de cualquiera otra
clase de ganado tanto por el que los compra en el hato como por el carnicero, quien
¡os paga siempre a mejor precio. A los cinco años, las reses cruzadas de esta clase
tienen por término medio un peso neto de 650 a 700 libras.

Ambos escritores convienen en que para muchas personas competentes del Brasil, el cebú no es un ganado conveniente. El Sr.
Hunnicut concluye su artículo de la manera siguiente: "El Dr. Elías
Antonio de Moraes nos recuerda que 'el ganado de la India es al
bovino de las demás especies cuanto a vigor y salud lo que la mula
al caballo y el chivo a la oveja." También es de opinión que el Brasil
puede dividirse en tres zonas ganaderas. La primera se encuentra
cercana a los grandes centros de consumo de ganado Holstein, Brown,·
Suizo, etc. En la segunda debe criarse ganado que se adapte especialmente a la producción de mantequilla y queso, artículos estos que
pueden transportarse fácilmente a los mercados. En la tercera zona,
situada en el interior, el mejor ganado para criar es el cebú. Esta
zona corresponde a los terrenos de pasto del occidente de los Estados
Unidos. Es allí y sólo allí donde espero ver prosperar el cebú."
"Teniendo en cuenta las observaciones recogidas, cumple decir, sin
embargo, que el cruzamiento del cebú se ha llevado a cabo hasta
ahora y en general sin la debida aten'ción. Es esto sin duda lo que
ha ocurrido en el Brasil, en tanto que, según puedo deducir, se han
recogido datos precisos acerca del cruzamiento hecho en Texas. Es
tal la importancia del problema para las regiones del sur de los
Estados Unidos infestadas de garrapatas y para todos lugares cálidos
del mundo, que no vacilo en solicitar con empeño del Departamento
de Agricultura de los Estados Unidos que envíe al Brasil varios
peritos en zootecnia para que realicen una investigación completa
del asunto. Los criadores brasileños declaran que el cebú está
mejorando con el cuidado esmerado que se le presta y con la alimentación que se le da. La ciencia debería conocer con exactitud lo que
se ha 'realizado en dicho país, estando por mi parte convencido de que
el Gobierno del Brasil sentirá placer en colaborar con el de los Estados
Unidos a fin de poner en claro lo que haya en el particular."

�PRINCIPALES CUIDADES FABRILES DE LOS ESTADOS UNIDOS.

LAS PRINCIPALES CIUDADES FABRILES DE LOS
ESTADOS UNIDOS " " """
d

L crecimiento y desarrollo alcanzados por las industrias fabriles en los Estados Unidos ha llegado a ser objeto de verdadero interés e importancia internacional. Hasta hace
unas pocas décadas, el mundo en general consideraba a la
gran República norteamericana como fuente de materias primas,
de sustancias alimenticias y como productora de artículos parcialmente elaborados. En la competencia por los mercados universales
en lo relativo a productos manufacturados, otras naciones fabriles
la miraban relativamente como de escasa importancia. Inglaterra,
Alemania, Francia, Holanda, Italia y otras naciones europeas importaban de los Estados Unidos materias primas como algodón, hierro,
lana y mil producciones minerales y vegetales que luego transformaban en otros tantos artículos que en muchos casos vendían
en el propio país en donde habían comprado la materia prima. Sin
embargo, este estado de cosas no debía prolongarse indefinidamente.
Conforme fué progresando el estado económico de los Estados Unidos,
las fábricas del país comenzaron a satisfacer gradualmente en escala
ascendente las necesidades internas, sobre todo en cierta clase de
productos, como artículos de hierro y de acero, en cuya fabricación
principió a manifestarse el genio emprendedor, habilidoso e inventivo de los estadounidenses. La naturaleza había sido en extremo
generosa para con ellos en lo que a riqueza mineral concierne. En
muchas localidades se encontró hierro de excelentes cualidades y en
vastas cantidades, cuyos veneros se hallaban a escasa distancia de
inagotables minas de carbón y de montañas de piedra de cal. A la
mano tuvieron todos los elementos necesarios para fabricar excelentes
artículos de hierro y de acero, lo que dió por resultado la creación
de la industria metalúrgica, que fué la primera en independizarse
de la extranjera.
Una vez provisto el mercado interno, sólo había un paso que dar
para que se entrara en la competencia internacional. La disposición de los estadounidenses para las invenciones mecánicas, la
coparticipación y la combinación que establecieron entre el capital y
las riquezas naturales, los inventos que realizaron para ahorrar el
trabajo humano y la abundancia y baratura de sus materias primas

E

474

475

colocaron de consumo al fabricante estadounidense de artículos de
acero y de hierro en condiciones ventajosas para hacerle frente a la
competencia extranjera. Por tal medio el fabricante estadounidense
ha llegado a ser factor de primordial importancia en la mayor parte
de los artículos de esta clase; en tanto que en algunos de los mismos,
como máquinas de escribir, herramientas de primera calidad, maquinarias agrícolas, máquinas de coser, etc., ha llegado a ser poder
dominante en los mejores mercados del mundo. En muchos otros
artículos manufacturados ha realizado también grandes progresos,
siendo por lo demás notable la diversidad de los productos que
fabrica.
En vista del predominio que ciertos productos de los Estados
Unidos han alcanzado y de la constante importancia que van teniendo
otros, el BOLETÍN ha creído conveniente publicar una serie de bosquejos de las fábricas existentes en los principa)es centros fabriles del
país que den a conocer el número de semejantes establecimientos, el
número de personas en ellos ocupadas, el capital invertido, el valor
de los materiales empleados y de los productos y lo que anualmente
pagan por concepto de jornales y salarios. La diversidad de los
artículos manufacturados es tan grande que aun cuando los datos
estadísticos suministrados los comprenden todos, sólo enumeraremos
algunos de los principales productos que le han dado especial renombre a las ciudades de los Estados Unidos.
El resumen del censo fabril de las principales ciudades de los
Estados Unidos ha sido hecho por el Sr. William M. Steuart, jefe de
la sección de estadística fabril de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio estadounidense; y aun cuando ese resumen es de
carácter preliminar y está sujeto a revisión en detalles de escasa
importancia, puede considerársele como fundamentalmente correcto,
pudiendo encontrarse en él un criterio seguro para estimar la importancia de las indu3trias fabriles reunidas de ·las ciudades a que se
refiere.
RESUMEN DE LAS INDUSTRIAS FABRILES DE SAN FRANCISCO DE
CALIFORNIA.

En los siguientes datos estadísticos no figuran los relativos a
tb.dustrias manuales y de edificación ni los concernientes a las que
les son afines, considerándose únicamente los que pertenecen a los
establecimientos fabriles propiamente dichos.
Para el 1° de julio de 1914 se estimaba la población de la ciudad
en 448,000 habitantes; el capital invertido en las fábricas alcanzaba
a $145,622,000; el capital medio de cada establecimiento era aproximademente de $62,000; el costo total de las materias empleadas era
de $97,040,000; el costo medio de las materias empleadas por cada
establecimiento era de cerca de $42,000. En el costo de las diversas

�476

LA UNIÓN PANAMERICANA.

materias que entraron en la elaboración de los productos durante el
año del censo queda incluído lo gastado en combustibles, en artículos
para las máquinas y en fuerza eléctrica y calefacción. El censo no
indica lo pagado por gastos generales como alquiler de oficinas, derechos de patentes, seguros, reparaciones ordinarias, anuncios, gastos
de viaje y rebajos por desperfectos.
El valor de todos los artículos manufacturados fué de $162,300,000,
lo que da un término medio de $69,000 por establecimiento. El
valor de los productos representa el precio a que se vendieron en las
fábricas y fué el que suministraron estas últimas, por lo que necesariamente no guarda relación con el total de las ventas anuales. El
valor creado por la fabricación y que representa la diferencia existente entre el costo de la materia prima y el valor de los artículos
manufacturados alcanzó a $62,260,000. El valor creado por la
fabricación formó el 40.2 por ciento del valor total de los productos elaborados durante el año.
En la producción de estos artículos tomaron parte 2,324 fábricas,
habiendo sido de 42,089 el número total de personas empleadas en
dichas fábricas. De ese número eran jornaleros 31,758; empleados
con sueldo 7,399, y propietarios y miembros de las firmas 2,932. Lo
gastado en jornales y sueldos alcanzó a $35,385,000.
De las 58 clases diferentes de artículos específicamente enumerados,
14 representaron en ese año un valor de más de $3,000,000 cada uno.
Por orden de valores, esos artículos fueron los siguientes: Artículos
impresos, $15,031,000; carnes conservadas, $14,661,000; maquinarias
y artículos fundidos, $8,322,000; comestibles en latas, $8,313,000;
café y especias (tostados y molidos), $7,270,000; pan y artículos de
panadería, $6,680,000; artículos de cobre, estaño y hoja de lata,
$5,852,000; buques, incluso los botes construidos, $4,950,000; artículos
de madera, $4,179,000; ropa para hombres, incluso camisas, $3,955,000
licores (los de malta únicamente), $3,950,000; cueros de diferentes
clases, $3,437,000; harina de trigo y otros productos de molino,
$3,116,000; y preparaciones alimenticias, no especificadas, $3,097,000.

LAS VIEJAS IGLESIAS DE
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PANAM.A
N el número de junio de The Architectural Record describe
brevemente el Sr. C. P. Kimball los edificios sagrados más
notables de la República de Panamá. Los dibujos que
acompañan el artículo y que el BOLETÍN reproduce en éste
número, obra también del Sr. Kimball, poseen grandísimo mérito
y contribuyen a que sea más cabal la representación que el lector
pueda hacerse de los monumentos descritos. Así como las bellezas
que andan envueltas en la vida diaria escapan a las miradas del
~ayor número hasta el momento en que el poeta las señala, también las bellezas arquitectónicas de los edificios antiguos permanecen
ocultas hasta que el artista las pone de manifiesto. Los dibujos
del Sr. Kimball son como comprobaciones de la descripción que
hace, por cuanto permiten ver las grandes líneas de la antigua arquitectura española de los siglos XVI y XVII de manera tan brillante
que consiguen impresionar hasta los más legos. El Sr. Kimball se
expresa en parle de este modo:

E

La destrucción de la antigua ciudad de Panamá por el bucanero Morgan en 1671 fué
tan completa que el Gobierno español dispuso que la nueva ciudad se construyera a ·
5 millas de la costa, habiéndose comenzado los trabajos de reconstrucción en 1672.
Poco es lo que queda de la antigua ciudad fuera de la torre y de los muros en ruina
de la catedral.
El sitio elegido fué un promontorio mucho más sano que el lugar ocupado por la
destruida ciudad y que podía defenderse con mayor facilidad. Los buques no podían
acercarse mucho a la ciudad en razón del escaso fondo del agua.
Del lado del mar se construyó una muralla provista de algunas torres, la cual se
prolongó a través de la estrecha garganta de tierra, del otro lado de la cual existía
un foso. El acces9 a la ciudad se efectuaba por un puente levadizo y una puerta.
Todavía pueden verse fragmentos de la muralla y del foso, aun cuando la ciudad
comenzó a extenderse desde hace muchos años fuera de los límites que tanto el uno
como la otra le asignaban; de tal modo que en la actualidad existen casas que se construyeron sobre la parte superior de la muralla y cuyas paredes se levantan a pico sobre
la superficie perpendicular de la misma. No es difícil que al atravesar un pasadizo
se encuentre. uno con una plazuela cercada de casas. Ante nosotros se yergue la
muralla de la vieja ciudad con las casas construídas sobre ella; mientras que en la
parte baja hallamos una terraza con casas y plantas rodeadas de barandas de hierro y
de postes con jarrones de flores .
. Como la madera contribuyó en gran parte a que el fuego destruyera la antigua
cmdad, se dispuso que todos los edificios de la nueva fuesen de piedra o de ladrillo.
De ahí que la catedral y otras iglesias de la ciudad sean de muros macizos de ladrillo
o de pie?ra con una capa de mezcla. Sus techos se cubrieron con tejas, en las cuales
han nacido con el transcurso de los años musgos y pequeñas plantas. Recientemente
han sido sustituidos muchos de esos techos de tejas con planchas de hierro acanalado.

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477

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Atenoi6n de The Arehit.ectural Record.

LA IGLESIA DE SAN JOSÉ, PANAMÁ.

485

La. catedral fué, como es de suponerse, el edificio principal de la. ciudad, ocupando
como t.a.l el puesto de honor. Su fachada mira. hacia la plaza central, sembrada. de
palmas reales y de otras plantas tropicales que alli ostent.a.n su folla.je y sus flores.
Como edificio perteneciente a. la genuina. arquitectura. española. de la. época., le
hace honor a. los viejos artistas y artesa.nos españoles que la construyeron. Educados
en la madre patria, estos artifices han dejado su huella. en los antiguos monumentos
del catolicismo en todas las antiguas colonias de España, desde México ha.st.a. el Istmo
y desde éste ha.et.a. el extremo austral del continente americano. '
La. fachada de la catedral, que está flanquea.da de dos torres, fué revestida de piedra
de un gris azula.do, estando sus demás muros de piedra y de ladrillo cubiertos con
una. capa de mezcla. En sus distintos nichos se ven imágenes de madera tallada.
Los campanarios de sus torres rematan en punta, estando cubierta la superficie
de las paredes que forman la cúspide de los mismos de conchas marinas que forman
figuras geométricaa y resplandecen bajo la lumbre del sol de los trópicos.
El viejo templo de San Felipe fué construido en 1689; y, según se dice, es la iglesia
más antigua de la ciudad. Aun cuando ha sido un tanto alterada por recientes
restauraciones, su fachada principal es muy interesante. Es de madera tallada la
imagen que se halla colocada en dicha fachada. Del lado de la calle de su patio
enclaustrado es de donde únicamente puede verse la torre de la iglesia, siendo ese
patio genuinamente español por sus plátanos, sus palmeras y sus flores y por la arquería
del claustro que le sirve de fondo.
Cerca de la plaza del mismo nombre se halla la Iglesia de San Francisco con su
ornamentada fachada y su severo y sencillo companario de la esquina. La parte
posterior de esta iglesia está construida sobre la muralla que da al mar. Extendiéndose hacia la izquierda se ve un largo edificio de dos pisos cuyos balcones miran
hacia una plazuela, en tanto que sus ventanas del fondo se abren del lado del mar.
Como el de la catedral, el frontis de la Iglesia de laa Mercedes es de piedra y se
halla flanqueado por dos torres, las cuales no terminan en punta sino que están cubiertas por bóvedas. En la esquina del edificio principal, al lado de la calle, hay una
capilla. con cúpula.; y en la esquina. opuesta una cripta.
San José es una iglesia. de una sola torre situada cerca de la Plaza Herrera. El
port.a.l de hermosas proporciones del edificio del Colegio de los Jesuítas es de 1739,
habiéndose construido de piedra. En la. época. en que se hizo el dibujo de dicho
edificio (1905), este se hallaba desentechado y en ruinas. Posteriormente se demolieron el portal y la. mayor parte de los muros del mismo.
La. vieja Iglesia de Santo Domingo, construída exclusivamente de ladrillos, ha. sido
por mucho tiempo una ruina, quedando sólo de ella los muros y los arcos. Hace
pocos años, cuando se pensó aprovechar su sitio para una casa de apartamentos, pudo
salvarse por razones sentimentales su viejo arco central, el cual existe todavía junto
con los muros.
Este viejo arco, que tiene una apertura de 37 pies y una curvatura de 7 pies y 9
pulgadas, constituye un testimonio elocuente de la maestría. de los viejos artífices
españoles del siglo décimo-séptimo. En el Istmo circula sobre su construcción la
historia de que por dos veces se vino al suelo y que edificado por tercera vez, el arquitecto se colocó debajo del arco suplicándole a Dios que coronara con éxito su obra.
Muchas de las iglesias de los pueblos son más antiguas que las de la ciudad de Panamá,
datando algunas de ellas de los primeros años de la ocupación española.
La pequeña iglesia de la isla de Toboga, la cual está situada en la aldea del mismo
nombre, figura en el número de las que se acaban de mencionar.

�EL A~RTE ORNAMENTAL DE
LAS CIVILIZACIONES PRECO LO NI AL ES DEL PERÚ

1

L estudio de las antigüedades peruanas, cuyo campo se ensancha cada dia más por obra de los descubrimientos que
con frecuencia se realivm en el Perú, va descorriendo graduahnente el denso velo que ha venido ocultando muchas de
las fases alcanzadas por la soberbia civilización que los incas y otros
pueblos indios habian creado en una gran parte de la América del
Sur. La faz artistica de la cultura incásica no ha sido estudiada hasta
ahora con todo el interés que merece, dado que los americanistas se
han detenido a considerar principalmente las antigüedades peruanas
desde el punto de vista arqueológico. Esas antigüedades revelan,
con todo, un aspecto ornamental que acrece el interés que en todos
despiertan. Siendo ya considerables las colecciones existentes de
objetos peruanos de la época precolombina, y conocid9,s com0 son en
sus grandes lineas las diferentes etapas que la civilización alcanzó en
las diversas regiones del moderno Perú, ha sido posible emprender el
estudio de las artes decorativas existentes en aquel pais antes de la
llegada de los castellanos.
Entre ]os trabajos consagrados a materia tan importante figura el
que acaba de escribir el Sr. González Gamarra, el cual le ha valido
el aplauso de personas competentes.
El autor considera los diversos objetos artisticos precolombinos
separadamente, es decir, en relación con cada una de las diversas
culturas precoloniales a que pertenecen. No pudiendo reproducir
íntegramente su excelente trabajo, condensaremos y transcribiremos
St:J.- "ffií:J)OSieión-·y las conclusiones que formula.
Oivilizaci6n chimú.-En la abundante cerámica de esta cultura se
nota claramente la tendencia plástica, casi exclusiva, de su arte.
La ornamentación pictórica es muy escasa si se compara con la
escultórica, y, sobre todo, con la textil. El decorado pictórico se
reduce a simples dibujos, muchos de ellos complicadisimos, que revelan
apreciables cualidades de observación del natural, pulcritud en el
trazado de las lineas, de irreprochable precisión en algunos y mucho
acierto en la expresión del movimiento.
Pero si la visión de la forma obtiene apreciable desarrollo, la interpretación del color es nula o se reduce a escasas manifestaciones.

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1 De Arte Peruano. Apunte., sobre el arte ornamental de las civílizacion&amp;3 precoloniales, por F. González Gamarr '.

486

�488

1

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Si se observa la omamentación pintada de su cerámica se nota que
se desarrolla casi invariablemente en un fondo blanco o amarillo de
Nápoles y que las :figuras están diseñadas con sepia, siena quemada
u ocre rojo, representando muchas veces escenas vastas y complejas,
cuyos elementos son la "linea" y la "mancha sólida." En la ornamentación de los vasos de Recuay se advierte una manera diferente,
debida acaso a la influencia de los vecinos del sur o a una genuina
orientación diversa. Una de ]as figuras que se reproducen representa una cacería, pudiendo verse en ella, junto con las cualidades
típicas de la ornamentación pictórica, muchos detalles de indumentaria, como la figura del felino, el abanico, el disco pendiente de la
nariz, etc. En algunas de sus figuras se nota la acertada expresión
del movimiento.
Al examinar la decoración plástica se nota un amplio y variado
desarrollo que recorre desde los simples dibujos hasta las figuras y
escenas de volumen y el decorado pictórico. Los temas tratados
son tan múltiples que nos llevan a contemplar con el auxilio de otros
elementos de estudio las manifestaciones de la vida civilizada de los
chimús.
Civilización del Valle de Lima.-La cerámica de esta civilización
ofrece escaso material pictórico decorativo. Las formas típicas del
estilo de Tiahuanaco se modificaron, ganando en color al ser reproducidas en esta región. En el decorado de las figuras su gama
presenta frecuentemente un amarillo casi anaranjado en el que se
desarrollan los dibujos casi siempre muy sencillos, predominando los
diseños escalonados, las lineas paralelas, estrellas, rosetones y animales pintados con ocres rojos, violetas casi laca rosa, grises plomizos y
blanco y negro.
Lo que más interesa en esta zona desde el punto de vista artístico
sin sus tejidos. Sus motivos ornamentales son tan variados y complejos como bellísimos; su gama de colores es amplia y rica y delicado
el gusto con que se produjeron tan hermosos efectos decorativos. A
e¡:¡to se añade la gran variedad de recursos técnicos de factura, que da
lugar a raras y caprichosas combinaciones.
Civilización de Nazca.- La cerámica más abundante, variada y
numerosa par~ el estudio del decorado es la que procede de la cultura
de Nazca. Los huacos nazqueños son muy vistosos y de ornamentttción típica. En ellos se observa el estilo de Ica y el de Nazca.
Mientras este último es pródigo en motivos zoomorfos, el de Ica lo es
en diseños geometriformes. En el estilo de Nazca hay dos períodos o
maneras. La gama de la primera comprende ocre rojo, blanco violeta
oscuro, amarillo de Nápoles, gris plomo, negro, azul de Prusia claro,
siendo sus motivos una máscara de felino de cuya parte superior
parten una serie de bastones que rematan en lanzas. En la segunda
manera se observa una gama más rica, figurando la máscara entre
los temas.

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

Civilización de Tiahuanaco.-La cerámica de esta cultura es sumamente escasa, como lo es el material decorativo escultórico. Su
arte puede apreciarse mejor en los ídolos monolíticos, en los altos
relieves descubiertos no hace mucho y en algunas plaquetas de
bronce. Muchos de los diseños que se hallan en el friso de la puerta
monolítica de Akkapuna se repiten en la cerámica y en los demás
artefactos de Tiahuanaco, por lo que es posible suponer que acaso
sea él como un gran libro donde se encuentran consignadas, si no
todas, por lo menos las principales concepciones ornamentales del
estilo tiahuanaquense. Sus motivos fundamentales pueden observarse en dicho friso, como son esas cabezas de cazadores; las del
felino, el círculo rodeado por paralelas onduladas y las caras antropomorfas.
Civilización inca.-Entre la cerámica de las civilizaciones mencionadas y la de tipo incáico se nota un marcado contraste, ya que el
decorado de esta es deficiente y escaso y la ornamentación pobre.
En la primera predomina la vigorosa fantasía, las motivaciones
variadas y la gama rica; en tanto que la segunda se reduce a elementos simples, geometriformes, tanto en las motivaciones pictóricas
como plásticas, en las cuales escasean las representaciones zoomorfas,
las que, cuando existen, son de marcado carácter realista, más imitativas que fantásticas.
Las formas de sus vasos son típicas e inconfundibles, tanto en el
concepto decorativo como en la disposición particular de su ornamentación, conforme se ve en algunos cántaros, platos y ánforas.
Es en los keros, vasos de madera de tipo tiahuanaquense, donde se
desarrolla admirablemente el arte pictórico decorativo de estilo
incáico. La idea ornamental fué desarrollada grabando en la madera
y llenando los espacios con materias colorantes, probablemente de
base recinosa cuya frescura y vigor son sorprendentes. En las
reducidas dimensiones de estos vasos desarrollaron sus artífices temas
de la importancia, amplitud y complejidad de una batalla, de una
fiesta religiosa, etc.
Son escasisimos los ejemplares existentes de tejidos de estilo
incáico. En el Museo Caparó Muñiz del Cuzco existen dos de estos,
uno de los cuales se supone sea un uncu, poncho o camisa del inca
o de alguna persona de sangre real. Un tejido semejante, al cual se
refiere Bandelier en su libro ''The Islands Titicaca and Koati,"
se halla actualmente en el American Museum of Natural History de
Nueva York. El decorado del primero consta de una faja central
encasillada, horizontalmente dispuesta; de una pechera angular
diagonalmente colocada en cuyo centro hay dos figuras de animales
cuadrúpedos frente a frente, en medio de los cuales un poco más
abajo, en posición paralela se han colocado dos flores (kantu). En
l a última sección inferior muestra una orla de flores de la misma

�MISCELÁNEA.

492

493

LA UNIÓN PANAMERICANA.

especie. En los espacios restantes, simétricamente dispuestos, vénse
diseños de otra flor (ñucchu); unas figuras cuadrangul ares (phuU,..
quianca, o escudo nobiliario), y finalmente un dibujo que no se sabe
si es una flor en botón o un insecto.
El estudio de la l abor artística realizada por los antiguos peruanos
da lugar a las siguientes conclusiones:
Que el arte ornamental de la civilización cbimú desenvolvió principalmente la escultura, caracterizando su orientación un pronunciado verismo;
Que la ornamentación pictórica se reduce a simples dibujos monocrómicos sin más elementos que l a "línea" y l a "mancha sólida,"
siendo digno de notarse el marcado acierto de la expr esión de movimiento;
Que la civilización del Valle de Lima desarrolló el arte textil,
llevándolo a términos sorprendentes por la amplia policromía de su
O'ama por la multiplicidad y diversidad de sus invenciones decorab
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ti vas; distinguiéndose en la "conformación" de las representac10nes
los procedimientos "geometriformes" escalonado y denticulado;
Que la civilización de Nazca ofrece en su cerámica dos estilos:
el de lea y el de Nazca. De motivaciones predominantemente " geometriformes" aquella, y "biomórficas" esta, en la cual se distinguen
dos maneras que corresponden a períodos diversos de evolución técnica y artística;
Que en los tejidos del período tiahu anaqu ense se nota en sus
diseños l a "conformación geometriforme;" así como en los posteriores
una frecuente repetición de los motivos zoomorfos de la cerámica.
Que la escasez del material tiahuanaquense obliga a estudiar su
arte ornamental en los relieves pétreos, como el célebre friso de la
Puerta del Sol en Akkapana; así como los pocos ejemplares notables
de cerámica revelan una gama sobria y un dibujo rígido, aunque con
pronunciado sentido verista, siendo sus motivaciones geometriformes,
zoomór:ficas y antropomórficas;
Que la civilización inca ofrece en su cerámica (exceptuando los
keros) una decoración escasa, de motivaciones casi exclusivamente
geometriiormes llenos de simplicidad y severa elega~cia. Su gama
reducida es pentacrómica en los casos de mayor amplitud;
Que en los keros se halla una mejor expresión de su arte ornamental
cerámica, cuyo mérito estriba, más que en la complicación frecuente
de los motivos, en la dificultad técnica que supone su factura y su
magnífico efecto decorativo, principalmente en las motivaciones
históricas amplias;
Que los textiles son muy escasos, sin duda por causas principalmente climatológicas, dificultando en consecuencia el estudio del arte
ornamental en ellos;
Y finalmente que, por hoy, el un.cu nobiliario del Museo Caparó
constituye el mejor ejemplar para este objeto.

Respecto a los caracteres generales, se notan en el dibujo un carácter marcadamente verista en tiahuanaco, cbimú e inca, e imaginativo en nazca y lima. El color es escaso en chimú, sobrio en tiahuanaco, amplio en lima, nazca e inca. Cuanto a las motivaciones, todas
estas civilizaciones ofrecen motivos geométricos, zoomorfos, antropomorfos y simbólicos. En la ornamentación inca se sintetizan hasta
llegar a las motivaciones históricas.

LOS BOSQUES NACIONALES
DE LOS ESTADOS UNIDOS
EL GRAN CAÑÓN DEL COLORADO.

ARA el que ama los paisajes y gusta de contemplar la grandiosidad de la naturaleza, pocos son los panoramas que a su
juicio puedan rivalizar con las maravillosas vistas que ofrece
el Gran Cañón del Río Colorado, sit uado en el Estado de Arizona. Para el geólogo, el Gran Cañón es un vastísimo e inagotable
campo de estudio, pues sus misterios son infinitos y dentro de sus murallas atesora vestigios de casi todas las edades geológicas conocidas.
"Mayores misterios oculta en sus profundidades que el Himalaya en
su cumbre, de modo que el Gran Cañón viene a ser, no la octava, sino
la primera maravilla," ha escrito un viajero, quien añade: " Nada
existe que pueda comparársele."
Es imposible hallar palabras con que describir aun someramente
este enorme espectáculo de la naturaleza. El que vaga por sus
bordes divisa millares de kilómetros cuadrados de pirámides y de
empinadas torres que surgen de lo hondo. A la distancia de algunos
kilómetros y casi a 3 kilómetros debajo de sus pies se descubre un delgado hilillo de plata que, según se sabe, es el gigantesco Colorado.
Este río lo forman, después de haber efectuado su confluencia, el
Grand y. el Green, en los cuales vienen a parar las aguas de una cuenca
de más de 450,000 kilómetros cuadrados. Los diversos cañones de
los ríos comprendidos en esa superficie culminan grandiosamente en
la parte norte de Arizona. Un hombre de letras que ha descrito este
paisaje tal como aparece a la hora de la puesta del sol y a la luz de
luna, dice:

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Es soberbio; pero no bello. Sus lineas son caóticas, desconcertantes; mas esperad;
las nubes y los resplandores del sol poniente, los rayos de la luna y la tormenta le
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�" Sus picos cambian ele aspecto y res,plandecen; sus murallas se tornan oscuras; sus riscos se incendian y las mesas de UI 'Pllas risibles, se cubren con las claridades opalescentes de los lagos y de los raudales de la montaña."-RAMLIN GARLAND.

�MISCELÁNEA.

497

comunicarán un esplendor que ninguna cadena de montañas podría superar. Sus
picos cambian de aspecto y resplandecen; sus murallas se tornan oscuras; sus riscos
se incendian y las mesas de 11¡;1 gris verdoso, apenas visibles, se cubren con las claridades opalescentes de los lagos y de los raudales de la montaña.

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El espectáculo infunde miedo e inspira silencio. Al principio no
es posible comprenderlo. No halla uno nada que pueda auxiliarlo en
semejante tarea, nada que el ojo humano aprisione o que la mente
pueda sondear. Es menester que transcurran algunas horas antes
de que el espíritu se adapte ligeramente al titánico espectáculo y
no llegue este a ser envuelto por las sombras, no siendo sino entonces
cuando comienza ,uno a lanzar exclamaciones de júbilo. Cuando
despunta el alba crece el asombro, pues la sensación real que produce
excede lo imaginable.
El Cañón está cire1.: ndado de románticas leyendas indígenas. Los
indios creían que era el camino del cielo. Cierta vez en que un jefe
indio lloraba la muerte de su esposa, se le apareció el dios Ta-vwoats,
y para probarle que aquélla se hallaba en una región más dichosa, le
ofreció conducirlo a una tierra desde la cual pudiera contemplar su
felicidad. Ta-vwoats construyó entonces un sendero por entre las
protectoras montañas y condujo al jefe a la tierra de promisión.
Fué de este modo como se creó el abra del Cañón del Colorado. A su
regreso, y con el fin de que el desconsolado esposo pudiese hallar el
sendero, Ta-vwoats hizo correr a lo largo de aquel un torrente mdómito y embravecido que lé dió nacimiento al Colorado.
Una de las aventuras más conmovedoras de la historia de los
exploradores d~ los Estadbs Unidos tuvo por teatro el Gran Cañón.
Por espacio de centenares de milla..'3, el Colorado y sus tributarios
forman una red de precipicios en los cuales pocos se han atrevido a
penetrar. AcercQ. del Gran Cañón, que es el más profundo y grande
de todos, circularon fábulas relativas a sus remolinos, a sus centenares
de millas de paq!)rjes subterráneos y a sus gigantescas cascadas, cuya
ensordecedora D;\úsica podía oirse en las lejanas cumbres de las
montaña3. Los lndios le temían. Los habitantes más atrevidos de
las regiones froÁterizas no osaban acercarse a él. Le estaba reservado
a un geólogo y µiaestro de escuela, a un mocho veterano de la guerra
de secesión de loa Estados Unidos llamado John Wesley Powell,
Director luego· pe la Oficina Geodésica estadounidense, la gloria de
realizar la hazaña. Esto ocurrió en 1869, año en que Powell y
nueve compañeros embarcados en cuatro botes, comprobaron que
no existían remolinos insalvables, ni pasajes subterráneos, ni caacada
alguna, Pero el viaje que realizaron fué por extremo arriesgado.
Los aventurero~ tuvieron diariamente y a cada paso que hacerle
frente a lo desconocido, lanzándose sobre agitados raudales sin sospechar siquiera a, qué rocas o a qué cascada irían a parar.
Una de las descripciones más gráficas y vigorosas que se han hecho
del Gran Cañón es la del naturalista, poeta y escritor John Burroughs.
57009-Bull, 4-16--7

�Foto,in,f!a de Gooree R. Kin&amp;,

'1loaoila de R. T. Cowlinc,

EL DESFILADERO DE JORGE; DE 350 METROS DE PROFUNDIDAD.
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En muchos
Está formado ·por rocas volcánicas. El granito se baila cubierto por una estf!1ta de PI'edra a~ernsca.
illcil esacasos
o
treparse por el granito, pero como la capa de referencia cubre una superflc1~ de mucl?,as mlllas, ~o~ templos
a no ser en aquellos sitios en donde los torrentes laterales .la han desprendido. Casi todos los I ama

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sobre esta formación geológica. En el desfiladero de gramto se encuentran las peores cascadas.

CAMPAMENTO DEL ERMITAi~O AL PIE DE UNO DE LOS EMPINADOS MONUMENTOS.

11

-:1~to que se halla en este sitio ha sido ampliado con posterioridad a la época en que se tomó esta fotograC!a, que data
!Ita~os años. Las formaciones riscosas de este tipo, las cuales se elevan a centenares de metros, son abundantes en
región.

.

�MISCELÁNEA.

501

Su grande amor por la naturaleza lo llevó a consagrar su talento
literario a describir en estilo a la vez encantador y llano las bellezas
de la misma. En un artículo que sobre el Gran Cañón escribió para
el Century Magazine figuran estos párrafos:
El que sin saber nada de geología se dirija a la inmensa región del Sudoeste (Colorado, Nuevo México y Arizona), desearla sin duda haber estudiado esa ciencia, pues
son muchos los materiales geológicos que se encuentran diseminados por toda aquella
superficie y que a voz en cuello piden que se les lea. * * * El no poder leer nada
de esto o la falta de interés por semejantes cosas equivale al viaje que se haga a Roma,
el Egipto o Jerusalén sin conocer nada de la historia de esas tierras.
Desgastes y más desgastes es lo que en el Oeste se ve con mayor proporción que
en cualquiera otra parte del mundo. Rara es la región del pais en la cual no hayan
sido alteradas por la acción lenta de la lluvia, de las heladas o del 20 millares de metros
de estratas rocalloSM!; con la sola diferencia de que en nuestro litoral del Atlántico no
está patente esa acción. En el Este, las heridas que ha sufrido la tierra están completamente cicatrizadas; al paso que en el Oeste todavía se hallan abiertas y descarnadas y manando sangre. Además de esto, hay en los paisajes del Oeste tanto
color, tan variados y frescos tintes de vida, que ello sólo basta para hacer más palmaria
su novedad, como si no hubiese habido tiempo para que se tornen pálidas o degeneren
en un gris ceniciento bajo la acción del tiempo conforme le ha ocurrido a las formaciones más antiguas de nuestro territorio. En verdad, las rocas de la región del
Sudoeste son como volúmenes de láminas en colores, no pudiendo uno darse cuenta de
todo el esplendor de los matices que encierran hasta que no se abren los libros.
De aquí que cuando se llega al Gran Cañón del Colorado y se han tenido los ojos y
la mente abiertos, se sienta uno preparado para ver cosas' sorprendentes y desusadas.
Mas no puede uno hallarse preparado para lo que está viendo, cualquiera que sea el
número de grabados que del mismo haya mirado o las descripciones que de él haya
leido.
* * * Las palabras no se asoman prontamente a nuestros labios o los gestos a
nuestro cuerpo en los momentos en que contemplamos semejante panorama. * * *
Permanecer impasibles en tales ocasiones es la cosa más fácil del mundo; y sentir
cómo surgen solemnes y fervorosas emociones es igualmente fácil y ciertamente casi
inevitable. La inmensidad del cuadro, su tranquilidad, su armoniosa, extraña y
desconocida belleza, lo mismo que el carácter monumental de sus diversos aspectos,
tienden a producir en el contemplador una actitud de silencioso asombro y de solemne
admiración.
Tres aspectos del Cañón impresionan al punto a cuantos lo visitan: su magnitud
sin igual, sus formas y sugestiones arquitectónicas y su opulencia cuanto a los efectos
del color, tal es· ese desfiladero de cerca de 2 kilómetros de profundidad, de 20 a 40
kilómetros de anchura, en donde el Niágara luciría cual un cromo que se coloca en
la pared; en donde las pirámides de Egipto apenas semejarían amplias tiendas de
campaña y en donde el edificio más grande del mundo quedaría reducido a insignificantes proporciones. En él se ven algunos]an.fiteatros y}grandiosas alas de 15 ki¡6metros de largo por 5 o 6 de anchura y 5 o 6 de profundidad; en él aparecen espacios
cerrados con aspecto de salones, de cerca de 300 metros de altura; alcobas con entrada
de 2 kilómetros de anchura; nichos de 150 metros de altura rematados por dinteles
de arcos y ápices y toscas estatuas de 50 metros de altura. Mencionaré en seguida
los rasgos y sugestiones arquitectónicas del Cañón, por cuanto ocupan lugar prominente
en cualquier descripción fiel que del mismo se intente. Hay alli altas torres truncadas,
enormes y horizontales molduras y obras que recuerdan las balaustradas de la parte
superior de una noble fachada. En uno de los inmensos salones se ven sobre una
elevada plataforma los rasgos de tres enormes sillones de 15 o más metros de altura y
delante y detrás de ellos algo que semeja otras tres sillas casi destruídas. Induda-

Propied&amp;d "d(Fred. Harvey.

LA CÉLEBRE ESCALA DE JACOB EN EL SENDERO ÁNGEL LUMINOSO.
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�EL PROFUNDO ABISMO.

REMANSO ENTRE DOS CASCADAS.

El r1o se atraviesa en el Cafión por medio de vagones suspendidos por cables de acero o con ayuda de botes, pues en él DO eJil'
puentes.

�504

LA UNIÓN PAN AMERICANA.

blemente, hay en este divino abismo una opulencia de formas arquitectónicas y
monumentales nunca soñada y jamás creada en otro lugar por las fuerzas ciegas de la
naturaleza. Estas fuerzas han eclipsado las más nobles obras arquitectónicas del
mundo. Muchas de las grandes masas labradas y ornamentadas que existen en el
Cañón han sido bautizadas muy apropiadamente con los nombres de algunos templos
célebres, como el Templo de Siva de 2 kilómetros de altura, labrado en roja piedra
caliza carbonífera, el cual es notable por sus simétricos lineamientos. Cerca de él se
hallan el Templo de Isis, el Templo de Osiris, el Templo de Buda, el Templo de Roro
y la Pirámide de Cheops. Un poco más lejos, hacia el este, se levantan el Templo de
Diva, el Templo de Brama, el Temp1o de Zoroastroy la Tumba de Odín. Realmente,
por todas partes se ven masas que semejan templos y tumbas, pagodas y pirámides,
en escala que las obras del hombre no pueden igualar. * * * Con la riqueza de
las formas corre parejas la riqueza del color. Atrévome a afirmar que nunca las coloraciones rojas o amarillas o grises o vermellonescas se han destacado de manera má8
aterradora ante la mirada que en medio al amortiguado resplandor de este Gran Cañón.
La gama de los colores va desde los tonos oscuros y sombríos de los gneiss que aparecen
en el fondo, desde los tonos amarillos oscuros de las estrataa cambrias y desde los variados tintes del rojo y del vermellón que resaltan en siete u ocho amplias franjas,
hasta los grises amarillentos de la cima.
* * * Los geólogos están de acuerdo en que este Cañón sólo data de ayer, hablando
en términos geológicos, de mediados del periodo terciario y, sin embargo, mírese lo
que ese ayer representa: un millón de años probablemente!
Las fuerzas que produjeron esta enorme obra de escavación y estas esculturas, el
aire, las lluvias, las heladas, se muestran ahora tan activas como antaño; pero su actividad parece tan dormida que casi no deja huellas. Sólo a largos intervalos se
rompe el silencio que reina en el profundo abismo con la caída de una roca o el derrumbamiento de un talud. Nosotros vimos el lugar de donde acababa de desprenderse une roca de la cima de los ricos. Con el tiempo, estas masas desaparecerán en
la forma en que se deshace la nieve.

EL REVERSO--RELATO DE
PESCA DE CRISTÓBAL
••
•
COLÓN " .
-.
i

ON este título ha publicado el Dr. C. R. Eastman un interesante artículo en el número de julio de la revista The Scientific Montbly, que edita The Science Press de New York.
En realidad, los relatos de pesca no constituyen en modo
alguno una reciente invención de los discípulos de Sir Isaac Walton,
pues el de que se trata fué referido ahora 420 años, nada menos que
por el descubridor de América. Si heID:OS de creer lo que sienta el
Dr. Eastman, este relato tiene mayor fundamento que la mayor
parte de los que se le asemejan. El escritor nombrado ha examinado
dicho relato desde el punto de vista histórico y científico, de modo
que los siguientes párrafos de su artículo pueden suministrarle al

C

Atención de Th'3 8Jientifi.a Monthht.

ANTIGUOS GRABADOS Q,UE REPRODUCEN DOS VARIEDADES DE REVERSOS.
Grabado superior: El dio:lón variedad de reverso con espín~, tal.como sparcce en el libro de Aldrovandi
titulado De Pescibus que' se publicó in lf'38. Grabado m!enor: La Remor.i, anguila, otra variedad
del reverso, tal como fa reproduce Aldrovandi en la obra citada.

�506

LA UNIÓN PA:J'.yAMERICANA.

lector la sustancia del relato y las conclusiones a que ha llegado el
investigador:
Es en verdad un notable relato de pesca, el cual impone un análisis de las primitivas
fuentes de la historia de América con el fin de comprobar su veracidad. Entre las
narraciones concernientes al segundo viaje que Colón hizo en 1494 figura un relato
de pesca de tal interés y novedad y de aparente verosimilitud, que sin duda ha de
merecer la atención de los que en el día se ocupan en el estudio de la historia y de las
ciencias naturales.
Según parece, el narrador del incidente de pesca mencionado fué el propio Colón.
Desgraciadamente, el diario de navegación llevado por el gran navegante durante su
segundo viaje ha desaparecido; mas poseemos extractos del mismo en lo que constituye
la Historia del Almirante de las Indias, escrita por su hijo Don Fernando, y en la
Ilistoria de las Indias debida a ese hombre de venerable memoria que se llamó
Bartolomé de las Casas.
También ha llegado hasta nosotros una carta escrita por un naturalist a que acompañó
a Colón en su segundo viaje, el Dr. Diego Álvarez Chanca., bien así como las informaciones trasmitidas por el mismo almirante y por los que bajo sus órdenes sirvieron y
que figuran en los escritos de Pedro Mártyr de Anglería, a. quien algunos apellidaron
el padre de la historia americana, y en las crónicas de Andrés Bemáldez, cura de los
Palacios en Andalucía. Consta que Colón puso en manos de Bemáldez, de quien
fué huésped en 1496, el diario y otros papeles. Trece de los capítulos del libro que
escribió el cura de los Palacios están consagrados a Colón y a sus descubrimientos.
Estas son, de consiguiente, las fuentes originales que han de consultarse con respecto
a los sucesos acaecidos durante ese memorable segundo viaje a las Indias Occidentales.
Por los escritos que acaban de mencionarse llegamos a saber que los españoles
tropezaron con un grupo de pescadores frente a las costas de Cuba, los cuales se ocupaban en pescar tortugas por un método enteramente distinto a los que existían en
Europa. Este consistía, en una palabra, en el empleo de un pez que los naturales
llamaban "rémora," el cual, una vez cogido y atado por el cuerpo con una cuerda,
era echado al mar para que con el disco de que ésta provisto su boca se adhiriera a
otro pez o a una tortuga, tras de lo cual se les sacaba a ambos del agua. Los historiadores han repetido con frecuencia este relato; mas parece que sólo un naturalista,
Alejandro von Humboldt, ha investigado cuidadosamente el asunto. Es por lo tanto
instructivo comparar dos o tres de las versiones que contienen las fuentes originales
con el objeto de poder interpretar con mayor fundamento los datos verdaderos que
poseemos.

El- ttttt6I' del- a-rt-íeul&amp; reproduce algunas de esas versiones, entre
ellas la que se encuentra en la biografía que Don Fernando Colón
escribió de su padre; la de Pedro Mártyr de Anglería. y algunas
referencias que Oviedo y otros cronistas le dedican al curioso pez.
De todas esas versiones reproduciremos únicamente la consignada
en el libro de Don Fernando Colón. Dice así:
Un día vieron en una de estas canales una canoa de pescadores indios, los cuales con
mucha seguridad y quietud, sin hacer movimiento alguno, esperaron la barca, que
iba hacia ellos y estando vecina, hicieron señal de que se aguardase un poco hasta
que acabasen de pescar, parecióles a los nuestros tan extraño y nuevo el modo de su
pesca, que pararon dándoles este gusto, y era de este modo: Tenían atados a la cola
algunos pececillos que llamamos reversos y estos les echavan al mar, e iban a pegarse
a los peces grandes, y en sintiendo los indios que había pegado cierta aspereza que
tienen en la cabeza y que llega hasta en medio del espinazo; tiraban del hilo, y sacaban
a uno y otro, lo cual vieron en una tortuga que pescaban, que llevaba el pez pegado

507

MISCELÁNEA.

al pescuezo, que es donde suelen regularmente envestir, para que no les puedan morder
y de este modo he visto yo pegarse a grandos tiburones. Después que los indios de
la canoa recogieron la tortuga, acabando su pesca con otros dos peces que habían
tomado antes, se llegaron a la barca prontamente para saber lo que querían los nuestros,
y habiéndolos mandado los cristianos que fueran con ellos a los navíos, lo ejecutaron,
y el almirante los recibió con mucho agasajo. * * *

Las demás versiones son semejantes a esta, variando sólo en la
descripción que en ellas se hace del reverso, atribuyéndole algunas
la propiedad que el pez tiene de pegarse a los demás a una especie
de ventosa que le cubre la boca; pero todos concuerdan en la propiedad mencionada.
Después de ocuparse de la faz histórica de la cuestión, el Dr.
Eastman continúa diciendo:
Siendo esto bastante en lo que respecta a las fuentes originales que tratan del modo
de pescar con el reverso, pasemos ahora a coruriderar su verosimilitud. Hace cosa de
un siglo que Humboldt le dió completo crédito al relato de Don Femando Colón,
llegando a conjeturar que el pez que con el fin mencionado empleaban los aborígenes
del Jardín de la Reina era probablemente el Echeneis naucrates. También recordó
que el naturalista francés Commerson había visto entre los habitantes de Mozambique
un empleo semejante de la rémora para coger tortugas; y citaba a Dampier (erróneamente, sin embargo) y al Capitán Rogers en el mismo centido. Otra fuente, cual es
el viaje del marino sueco Andrew Sparrman, nos enseña que algunos habitantes del
África cerca del Cabo de Buena Esperanza se servfan de la misma manera de la rémora
para pescar tortuga-a.

*

*

*

*

*

*

*

Al referirse a los relatos de Commerson y de algunos otros, el ictiólogo Dr. Albert
Günther pone en duda la veracidad de los mismos y manifiesta la opinión de que
aquellos parecen haberse originado de un experimento antes que de una práctica
regular. También duda el Dr. D. S. Jordan que el gran Echeneis naucrates que ha
estudiado en Cuba pueda haberse empleado realmente de la manera descrit a. Nos
tomamos la libertad de citar la opinión que este hombre de ciencia expresa en carta
particular. En parte dice:
"En el momento en que el tiburón al cual se ha pegado el Echeneis naucrates es
sacado del mar, afloja su pieza y se echa a un lado apresuradamente. No creo que
pueda tenerse fe en que sea capaz de coger una tortuga o un pez grande cualquiera, no
habiendo sabido yo nunca que se pegue a los peces pequeños. El pececito Remora
remora se pega fuertemente. He pescado grandes tiburones en medio del Pacífico con
rémoras cautivas, las cuales no los dejan escapar. El Dr. Gilbert me dice que los ha
arrancado de los tiburones y conservándolos en el acuario. * * * Pero la rémora,
que apenas tiene 16 pulgadas de largo, no pudo haberse empleado nunca para pescar,
en tanto que el Echeneis no se pega fuertemente." Supongo que el nombre de reverso
les viene a estos peces de la circunstancia de que siendo de vientres negros, parece
que nadaran invertidos. Cuando se pegan a otros peces presentan frecuentemente
esa posición.
Por otra parte, existen relatos modernos de pescas efectuadas con rémoras, como
el que publicó el Sr. Holmwood, cónsul británico que fué en Madagascar, y que corre
inserta en la página 411 de las Actas de la Sociedad Zoológica de Londres, correspondientes al año de 1884. El Dr. E. W. Gudwer, quien se ha ocupado en el estudio de
la rémora, ha recogido -muchas observaciones aparentemente fidedignas; y el Dr.
Townsend, director del Acuario de Nueva York, ha hecho experimentos prácticos
acerca de la propiedad de pegarse atribuida a estos peces. El Dr. Townsend escribe
lo siguiente:

�508

LA UNIÓN PANAMERICAKA.

"En el viaje que hicimos en el Albatro~s cogimos gran cantidad de peces de esta
clase. Al ponerlos en baldes llenos de agua salada se pegaban inmediatamente a
las paredes de aquellos con sus discos adhesivos, siendo necesario emplear mucha
fuerza para desprenderlos. Até por la cola con una cuerda resistente una rémora de
2 pies de largo, la cual se pegó contra la parte interna de un cubo de hierro galvanizado
de 2 galones de capacidad que estaba llena de agua hasta la mitad, pudiendo entonces
levantar a un tiempo el cubo, el pez y el agua sin que el pez se desprendiera ni una
pulgada. El cubo y el agua pesaban 21 libras. La rémora más grande del acuario
tiene 32 pulgadas de largo, siendo su disco cefálico de 7 pulgadas de largo por 3 de
ancho. , No tengo la menor duda de que si este pez se le pegase a una tortuga de regular
tam1ño se la podría sacar del agua sin dificultad."
Otra variedad de peces de esta clase, más poderosa que la rémora y el Echeneis,
es la Remiligia, la cual acostúmbra adherirse al cuerpo de los cetáceos y que por esta
razón ha pasado inadvertida para los ictiólogos.
Si tratásemos de llegar aI:fora a formular una opinión acerca de la veracidad del
relato primitivo del gran descubridor, sometiéndolo a los datos que arroja la información moderna, no habría s¡aficiente razón para rechazarlo como improbable ni para
considerarlo como fruto de unJi
,, imaginación ardiente.

'

LA CAOBA AFRICANA, ARBOL
MUY UTIL PARA LA AME,,
,, .
,,
RICA TROPICAL ,,
,

V

UANDO el perito en selvicultura de los Estodos Unidos es
consultado por sus colegas de la América tropical, tiene a
menudo oportunidad de darles consejo sobre los árboles más
apropiados para ser cultivados en las respectivas localidades
y de recomendarles que dediquen especial atención a la siembra y
cultivo de las variedades más conocidas y apreciadas de árboles
originarios de esas regiones, t~les como la caoba y el cedro. El
selvicultor nunca vacila en recomendar la siembra de árboles indígenas
valiosos para sombra o fines comerciales por la sencilla razón de que,
si bien es evidente que las condiciones climatológicas deben ser
favorables para el cultivo de los árboles indígenas, la empresa de
cultivar árboles de un clima totalmente diferente es por lo general
bastante aniesgada y llena de dificultades que demandan mucho
tiempo, trabajo, paciencia y dinero. No obstante, el objeto de este
artículo es inducir a los selvicultores de los Trópicos a no dedicar
toda su atención a los árboles de sus respectivos países sino a hacer
lo posible por propagar en grande escala el cultivo de algunos árboles
de maderas finas muy valiosos y procedentes de otras regiones del
mundo.
Entre las numerosas clases de árboles valiosos del África Occidental
que ahora suelen cultivarse en los jardines botánicos tropicales

C

IIOJAS, FRUTO Y FLORES DEL ÁRBOL DE CAOBA AFRICANA.
Las hojas de La caoba africana son muy parroidas a las del fresno, y sus flores son de tamaño peq u•ño y
cr !ceo en panlculas. El fruto de esta planta es una cápsula de D?,adera que contiene muchas ~emillas
o P' Pitas. Debido a la gran altura que alcanza el árbol, las semillas i:io pueden recogerse_!!lc1lmrnte,
p. ro pueden obtemrs? por int ermedio de los c6nsulfs en Senegambm. Brotan con íac1lidad y las
plantas que producen son notablfs porque están exent as de toda enfermedad.

�MISCELÁNEA.

TRONCO DE UN ÁRBOL DE CAOBA AFRICANA.
L~g!&gt;!ft~ Cfnt,Yª semgale118is) es U!l árbol o~iundo de la ragión que se extiende desde el Atlántico
no n ,1co en la parte tropical del Africa, siendo la planta más im:portante que florece
~~~ ~8;~ie~~!ef!1ó!di dielloKacontin,enteAn
. Su madera ha sido una de las principales fuentes de
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propagac1 n art cial en Trlllidad, Antillas Inglesas.

511

figura la caoba africana ( Khaya seneg,alensis), que-prome.te ser una
clase muy apropiada y productiva para jardinería y fines comerciales,
tanto en las Antillas como en el Continente latinoamericano. Dicha
planta es oriunda de la región que se extiende desde el Atlántico hasta
el Océano índico en la parte tropical del África. Este árbol es ·
quizás el más importante que florece en tan vasta extensión del
!frica. Su madera ha sido una de las principales fuentes de riqueza
de Sierra Leona, Lagos, Kamerún, Angola y de algunas regiones del
Congo. También crece en los bosques que lindan con el Río Mombo
y en los que existen a lo largo de la vía de Tanga a Masinda en el
África Oriental Alemana. Asimismo se le encuentra en la región del
Alto Nilo, especialmente en las comarcas conocidas con el nombre
de Djur y Nyassaland, pero escasea un tanto en estas últimas regiones,
las cuales están distantes de la costa, siendo en efecto mucho más
abundante en el África Occidental, donde ha sido explotada por más
de 30 años. Según las obras publicadas sobre la materia, la caoba
africana es muy común en la región de Cabo Verde y a lo largo del
Río Gambia, donde los que hablan inglés la denominan "Gambia
roahogany" (caoba de Gambia). En las colonias francesas se le
conoce con el nombre de "cail" o "cail cedro." Los naturales del
África Occidental la denominan "hie," "jallow," "dubina" y
"oganwo."
Las primeras observaciones concernientes a la distribución geográfica de este árbol fueron hechas por Guillemin y Perrottet en su
obra intitulada "Flora de Senegambia." En este libro se dice que la
caoba de Gambia figura entre los árboles más grandes y hermosos de
toda la costa de Gambia y de las regiones altas de la Península de Cabo
Verde. Abunda en el distrito de Barguy, donde forma la primera
línea de los bosques. Los franceses están sembrando este árbol en el
Senegal en escala comercial, porque produce una madera muy voliosa
que ha alcanzado una importancia de consideración en el comercio.
En términos generales, en el África Occidental no hay un árbol que
merezca mayor atención, pues si se considera lo bella y útil de su madera se ve no hay otro que pueda comparársele.
La vasta extensión donde naturalmente se produce este árbol lo
induce a uno a creer que aquella puede fácilmente ensancharse artificialmente, habiéndose efectuado ya tal propagación artificial en
Trinidad, donde la caoba africana se da con éxito, como puede verse
por los grabados que ilustran estas líneas, los cuales provienen de
fotografias sacadas en 1914, cuando los árboles tenían apenas 14 años
de sembrados. Los troncos de los árboles tenían en su base 10 pulgadas, alcanzando una altura de 40 pi.es, la cual es bastante notable
en un árbol que produce una madera tan dura y pesada. No existe
otro árbol indígena de igual valor que alcance semejantes dimensiones
en tan corto tiempo. Estos árboles alcanzan a tener naturalmente un

�MISCELÁNEA.

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3

513

tronco largo y derecho cuando se les siembra juntos, pero aun cuando
crezcan aisladamente como puede verse en los grabados, el tronco se
deserrolla de la misma manera, no saliéndole ramas sino en la copa .
Por lo general, las ramas del árbol se extienden mucho, doblegándose
aquel como una caña cuando tiene pocos años y es azotado por un
viento fuerte. Por este motivo, los vendabales raras veces lo quiebran
o sacan do raiz, aun cuando esté muy al descubierto. En su pais
nativo, esta planta alcanza enormes dimensiones. La base de su
tronco llega a tener hasta 4 pies de ancho, reduciéndose gradualmente
en los 40 ó 60 pies que tione hasta las primeras ramas. Su rápido
aesarrollo, ::m adaptabilidad a toda clase de climas y condiciones y su
derechura hacen que sea uno de los árboles de más provechosa explotación que existen en la América tropical .
Desgraciadamente, poco es lo que desde el punto de vista cientifico se sabe acerca de esto árbol cuya introducción en la América
tropical es relativamente reciente; pero lo que más interesa saber es
que el árbol crece y se desarrolla. rápidamente alcanzando un
tama:ñ.o muy adecuado para las exigencias comerciales. En condiciones favorables, el árbol de caoba africana crece por lo menos 2!
pies por afio durante sus 14 primeros años. En su tierra nativa vive
largo tiempo y a menudo alcanza una altura máxima do 150 pies.
A juzgar por el carácter de su desarrollo, el pequeño tamaño de su
copa y su largo, derecho y limpio tronco, los árboles pueden sembrarse juntos sin amontonarlos. Por consiguiente, la producción por
acre sería mucho mayor en comparación con la de la caoba española
o el cedro, los cuales tienen más bien copas grandes y en cierto
modo muy amplias. La verdadera caoba africana es uno de los
árboles más hennosos y presenta un agradable contraste con los
demás árboles tropicales. Debido a la gran altura del árbol, las
sen:rillas no pueden recogerse fácilmente, pero pueden obtenerse por
intermedio de los cónsules en Senegambi!t. Son más bien caras pero
se dan con facilidad, y las plantas que producen están exentas de
toda enfermedad.
Si el objeto de una plantación es obtener simplemente madera sin
tener en cuenta su clase y calidad, deberían sembrarse eucaliptus o
pinos de Australia (casuarina), porque ambas clases crecen más que
la caoba. africana. Pero actualmente hay y siempre habrá abundancia.
de ;madera en los Trópicos; las clases que tienen buenos precios en
los mercados extranjeros y han resistido la prueba del tiempo son
raras y se están agotando rápidamente, alcanzando precios cada dia
más altos. La madera de la caoba africana tiene mayor precio que
las demás como substituto de la verdadera caoba de la América tropical. En color y veta se parece mucho a esta última, teniendo
otras propiedades que hacen que sea de inestimable valor para la
construcción de muebles fi.noq y valiosog.
57009-Bull. 4-16--8

�INVENTOS RECIENTES
(1) Lijar y pulir objetos pesados o inmóviles es una tarea que, si se
hace a mano, requiere mucho tiempo y gran esfuerzo muscular. Se
ha inventado un pulidor y lustrador portátil para hacer el trabajo
en una fracción del tiempo que antes se empleaba en ambas operaciones. Un motor eléctrico poco voluminoso y ligero, dispuesto
sobre un pedestal adecuado, está provisto de un mango por el cual
puede llevarse con facilidad de un lugar a otro. Además, tiene un
cable largo que al ser connectado con la corriente de la luz el éctrica
más cercana, transmite la potencia necesaria.
(2) Recientemente se introdujeron eficaces mejoras en un nuevo
camión de motor, cuya caja puede voltearse y descargar 2 toneladas
de carga en 30 segundos. Sólo se requiere un hombre para hacer
funcionar la máquina de que se trata.
(3) Hace poco que se inventó un ascensor giratorio portátil que
puede utilizarse de diversas maneras. En el grabado aparece cargando barriles en un carro. El barril se coloca en la plataforma del
ascensor, el operario da vuelta a la cigüeña, levanta la plataforma
hasta la altura que se deaee, la hace oscilar y gira el barril. El
ascensor se puede ajustar de manera que amontone articulos hasta
una altura de 20 pies. La máquina no sólo hace el trabajo prontamente y sin peligro, sino que funciona con mucha economía, puesto
que un solo operario puede manejarla con facilidad.
(4) De ordinario la explotación de los placeres de oro resulta dificil
e improductiva, a menos que se pueda conseguir agua suficiente.
Hoy se emplea una máquinfl. con la cual el oro se extrae de las arenas
auríferas sin el uso de grandes cantidades de agua. Este sistems
se emplea actualmente en algunos Estados del Oeste de la Unión
Americana donde el agua sólo puede obtenerse en cantidades relativamente pequeñas. Una pala de vapor arroja la arena en la máquina.
El cascajo o arena gorda cae a un triturador y después se hace pasar
por una criba cilíndrica giratoria en la cual se echa un poco de agua
que arrastra el cascajo inútil. La arena aurifera se trata en una
escofina encorvada de la maLera usual, suministrándose el agua por
tubos de alimentación. Los residuos salen por un canal hasta un
depósito donde se les extrae el agua que se lleva a un lugar determinado, donde puede recuperarse con bombas para ser usado otra vez.
(5) Se ha perfeccionado un aparato para sujetar el receptor de los
teléfonos mientras se habla. El mecanismo de que se trata se compone de una base de metal en la que se coloca el instrumento telefónico. En la base hay un poste en el cual gira un brazo cuyo extremo se asemeja a una mano. El receptor puede ser depositado
en este mano a la altura del oido.
(6) En el Estado de California, Estados Unidos de América, se ha
inventado un coche o carro de ferro carril autómovil de forma especial,
que habrá de substituir a las locomotoras y coches de ferro carril en
el transporte de pasajeros para subir a las montañas. Es impulsado
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LA UNIÓN PANAMERICANA.

por una máquina de 60 caballos de fuerza y puede andar a razón
de 12 millas por hora. Los asientos del carro son semejantes a los
de los coches de ferrocarril y se ha hecho todo lo posible a fin de
proporcionar comodidades a los pasajeros. Un carro puede transportar a 20 pasajeros además del motorista.
(7) Una empresa de ferro carril transcontinental norteamericana
construyó hace poco un aparato para apagar los incendios que ocurran
dentro de la faja por donde corre la vía. Consta de una máquina y
ténder, unidos a un carro de tanque, que tiene una capacidad de
300 galones por minuto. El vapor para la bomba se obtiene del que
se emylc~ en La locomotora para la calefacción de los coches. En
un exp~rim~nto que se hizo recientemente, el aparato arrojó dos
chorros de agua a una distancia aproximadamente de 100 pies a
ambos lados de la vía.
(8) Hace poco se ha ofrecido al mercado un carro eléctrico para el
transporte de equipajes, etc., en las estaciones de ferrocarril. El
motor tiene la forma de una caja de hierro provista de tres ruedas, la
cual contiene las baterías de acumulación. El grabado indica el volumen de la carga que puede ser tirada o conducida por este aparato
de tracción.
(9) En las rr~iones productoras de frutas de los Estados Unidos,
una gran parte de los productos se transporta encajas de cartón hechas
de pulpa de madera, que están expuestas a desbaratarse. En la operación de asegurar firmemente estas cajas a mano se invertía mucho
tiempo, hasta que recientemente se inventó una máquina para hacer
el trabajo. Según se ve en el grabado, la máquina se compone de
secciones cada una de las cuales tiene dos prensas. Este aparato
dobla los extremos de las cajas, los pega y un sólo hombre puede
manejarlo.
(10) Se ha inventado una máquina para lavar y esterilizar vasos
para el uso de fondas y hoteles principalmente. Puede lavar y esterilizar como 1,800 vasos por hora. Los vasos, piezas de loza o de
cristal cuyo diámetro no exceda de 8 pulgadas, se colocan en una
bandeja giratoria donde se someten a l a acción de chorros de agua
que proceden de todas direcciones. Antes de ser sacados del aparato
se enjuagan con a~ua caliente de manera que se sequen rápidamente.
(11) Recientemente se ha perfeccionado una máquina de motor de
gasolina para los jardines, que puede emplearse para otros objetos.
La máquina tiene dos ruedas y se gilia lo mismo que una cultivadora.
Pueden agregársele accesorios o mecanismos de distintas clases para
el cultivo. Por medio de una banda de transmisión pued~ usarse
para hacer funcionar una bomba, un desnatador, etc. Esta máquina
es muy útil y con 1 galón de gasolina funciona cinco horas en el
campo, ó siete horas cuando se le emplea únicamente como motor.
(12) Hay una nueva máquina de romper la superficie de los
caminos asfaltados cuando hay que hacer reparaciones. Una gran
cantidad del material que se remueve o rompe puede utilizarse así
otra v-e.z para construir la nueva superficie.

�Atenci6n delM.iasouri BotanicRl Garden Bulletin.

FLORES Y FRUTOS DE LA ORQUIDEA QUE PRODUCE LA VAINILLA.
La denominación botánica de la (ínica especie de orquídea que posee real valor comercial es
111 de Vanilla pwnifolia. El fruto de esta orqu!dea es la vainilla que se consigue en el comercio
y con la cual se hace la deliciosa esencia de aquel nombre. Esta orquídea crece silvestre en
México y en la América Central, habiéndosela cultivado con éxito en los 1iltimos años en otras
regiones tropicales del mundo. Actualmente abunda mucho en las islas Seychelles, en la
Reunión y en las islas de la Sociedad. La producción anual de las islas Seychelles tiene un
valor de $250,000, en tanto que la de la Reunión es de unos $500,000. Con todo, las mejores
clases de vainilla provienen todavía de México y de la América Central.

�REPÚBLICA ARGENTINA.

Entre los países latinoamericanos, la República Ar11entina ocupa
e~ primer lugar .en cuanto al número de kilómetros de fe;rocarriles que
tiene en operación, y el noveno puesto entre los países del mundo.
En. la actualidad la. extensión total de los ferrocarriles argentinos
asciende a 36,117 kilómetro.s, y el capital total invertido en ellos
asciende a 1,342,500,000 pesos en oro.- -Durnnte el primer trimestre
de 191.6 el valor del comercio exterior de la R epública Argentina
ascend~ó a 179,633,584 pesos en oro, distribuidos como sigue: Importac~on.es, 52,491,534 pesos, y expor taciones 127,142,050 pesos.
Los prrncipales paises de los cuales se hicieron las importaciones fueron
los. siguientes: Reino Unido, 14,910,143 pesos en oro; Estados
U111dos, 14,491,389, cifras que indican un aumento de 6,982,200 pes.os, o sea un 92.9 por ciento más que en igual período de 1915; Italia, 6,036,429; Francia, 3,875,150; España; 3,395,967; y Brasil,
2,537 ,832 pesos en oro. Los principales países a los cuales se enviaron
las exportaciones fueron los siguientes: Reino Unido, 37 ,375,185
pesos en oro ; E stados Unidos, 29,728,301, cifras que indican un aumento de 4,595,982; Brasil, 5,407 ,491; Italia, 5,136,399; Países
Bajos, 4,086,354; y España, 1,742,156 pesos en oro. Entro los
artíc~ o~ exportados durante el primer trimestre dé 1916 aparecen
los s1gmentes : 15,634 cabezas de ganado vacuno, 6,490 caballos,
9~,223 toneladas de carne congelada, 3,173 toneladas de carne enfriada, 12,805 carneros congelados, 15,761 toneladas &lt;le cueros
vacunos salados y 4,207 toneladas de cueros secos, 39,741 toneladas
de lana, 2,692 toneladas de manteca de vaca, 25,656 toneladas de
extracto de quebracho, y 56,745 toneladas de rollizos de quebrncho.
Las siguientes toneladas de granos fueron exportadas: Avena,
130,554; cebada, 19,277; lino, 279,807,· maíz 455 298· tri110
.
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669,330; y harma, 27,983.- -El gobierno de la Provincia de San
Luis, en vista del gran incremento que ha tomado allí la explotación
del. " wolfram," ha resuel to, según un mensaje y proyecto de ley
enviado a la legislatura, fijar un impuesto de 30 centavos por kilogramo a esa producción. La creciente importancia y demanda de
este mineral, así como la rapidez con que sube el precio del mismo,
hacen que el precitado impuesto re&lt;,ulte una renta &lt;le consideración
para la Provincia.- -Importantes yacimientos de estafio, situados
cerca de la ciudad de Tinogasta, Provincia &lt;le Catamarca, han sido
comprados por una compañía norteamericana que se propone explotarlos en gran escala y remitir el estaño en barras a los Estados
Unidos, donde se harlí su purificación.-- Un decreto del Presidente,
fechado el 31 de mayo de 1916, prohibe la exportación de azúcar y
520

521

autor~za la .importación, libre de derechos, de 15,000,000 kilogramos
de a~ucar sm purgar o azúcar de refino.-Según los datos oficiales
publicados por el Boletín de la Dirección General de Estadística de la
Nación! en. los 10 años transcurridos ele 1902 a 1912, la República_
Argentina importó del Paraguay y del Brasil 503,000 toneladas de
yerba ma~e, valuadas en 120,000,000 de pesos en papel. E.s decir,
la Argentma compró yerba mate al Paraguay por un valor igual a la
cuarta parte &lt;le su comercio total, y al Estado de Paraná (Br asil) por
un valor igual a las dos torceras partes de su presupuesto total El
consumo o emple~ de este producto se aumenta constentemente, y si
en 1902 ca.da habitante consumía 6 kilo11ramos
en la actualidad esta.
b
'
cifra excede de 8. Esta progresión constante pmmite pronosticar
q.ue en 1922 la importación pasará de 100,000 toneladr..s, lo cual exigirá un gravamen anual de 25,000,000 de pesos sobre la fortuna de
la República. Actualmente el Gobierno hace todos los esfuerzos
posibles por estimular la industria doméstica.-- En octubre del
corriente año el Dr. Ernesto Quesada darlí un curso de historia constitucional argentina comparada con la de los Estados Unidos en la
Universidad de H arvard. Los estudiantes que concurran a dicho curso
te°:drán una extensa lista de asuntos de la cual podrán escoger sus
tesis.- -De un momento a otro el Ministerio ele Instrucción Pública
expedirá un d~creto cre~ndo, en el ~osario, un instituto politécnico cuyo
plan de estudios super10res y técrucos habr á de ser muy amplio.- Se han hecho arreglos con las autoridades de aduanas semejantes a
los que hace poco se hicieron en el Brasil, para despachar las muestras
de agente~ viajeros.' merced a los cuales las expresadas muestras pueden
a~ora ser mtroduc1das en el país libres de derechos mediante el depóslt~ de una garantía adecuada.- -En Buenos Aires fué organizada
recientemente una comisión oceanográfica argentina con el fin de
de~arrollar las industrias marítimas en general de la. Repó blica y de
estlIDula.r el estudio y conocimiento de todo lo que se relaciona con el
mar argentino, proponiéndose, además, fundar un instituto ocean ográfico en un punto adecuado del litoral oceánico y de las estaciones
biológicas.- -El Ministerio de Agricultura de la Ar11entina ha utilizado los servicios de un japonés, perito en el cultiv; del arroz y en
la actualidad distribuye grandes cantidades de excelentes semillas de
dicho cereal con el fin de estimular y perfeccionar su cultivo. Hasta
ahora los mejores resultados se han obtenido en las Provincias de
Tecumlín, Salta y Jujuy, donde se ha logrado una cosecha de 2 500 000
kilogramoc; de arroz, contra 500,000 que se obtuvieron en la'cos~cha
del año anterior. Se hizo el arreglo o contrato neceaario para moler
todo el arroz que se coseche en Tucumán y Salta, en las condiciones
más ventajosas para los agricultores, y, en tal virtud, en lo sucesivo se
aumentará grandemente el área consagrada al cultivo do dicho im-

�522

LA UNIÓN PANAMERICANA.

portante cereal.--Según el último censo nacional del 1° junio de
1914, el número de argentinos, incluso los lújos de padres extranjeros
nacidos en la República, y 33,219 extranjeros naturalizados, asciende
a 5,527,285, en tanto que el número de extranjeros ascendía a2,357,952.
Del número total de extranjeros, en la Capital Federal residían 777 ,845. Clasificados por sexos, había 2,753,214 varones argentinos y
2,774,071 hembras argentinas. De los extranjeros había 1,473,809
varones y 884,143 hembras.- -Hace poco que los famosos aviadores
argentinos Zuloagfl. y Bradley ganaron nuevos laureles para la aviación
argentina con motivo de la admirable travesía o vuelo que con todo
éxito efectuaron sobre la parte más dificil y peligrosa de Los Andes, es
decir, por el Paso de Uspallata.- -Con el loable fin de estimular el
fomento del cultivo de patatas en las Provincias de San Juan, Mendoza, y Buenos Aires, así como en los Territorios de Río Negro y
Chubut, hace poco que el Ministerio de Agricultura distribuyó semillas
de dicho importante tubérculo entre los agricultores, ofreciendo un
buen premio en efectivo por los mejores productos de cada una de las
clases de patatas en las respectivas zonas.--Según datos oficiales
publicados en el periódico La Capital, de Rosario, las sementeras,
que en 1915 llegaron a 1,048,352 hectáreas, en 1916 ascendieron a
1,343,600 hectáreas, mostrándose así un aumento de 295,248 hectáreas
en 1916. Los últimos informes que se han obtenido acerca de la
cosecha en el distrito son sumamente satisfactorios.--Durante el
primer semestre de 1916 las quiebras comerciales indican una diminución, en cuanto al pasivo, de más de un 60 por ciento, en comparación con igual período de 1915.

El Diario de La Paz publica en su edición del 22 de junio un cuadro
e&amp;taclistico de la producción de estafi.o en Bolivia durante el año de
1915, en el cual se indica la cantidad de mineral que se ha extraído &lt;le
cada uno de los distritos mineros del país. De los datos publicados
por aquel periódico aparece que Bolivia ocupa el segundo puesto en la
producción de estafio con un porcentaje de 29.97 por ciento, correspondiéndole en la mi&amp;ma 54.59 por ciento a los Estrechos y 15.44 a
Banka, Billeton, etc.--Según las informaciones que el diario de
referencia publica sobre la producción del wolfram en Bolivia durante
los primeros cuatro meses de 1914, aparece que dicha producción fué
distribuida del modo siguiente: A los Estados Unidos, 435,708 kilogramos y a la Gran Bretaña 356,803 kilogramos.- -El Sr. Don Miguel
Mercado M., abogado de Copacabana, acaba de publicar un libro
interesante con el titulo de Historia. Internacional de Bolivia. Está

BOLIVIA.

523

consagrado al estudio de las diferentes cuestiones de limites en las
cuales ha sido parte la República de Bolivia.--El Diario correspondiente al 6 de junio último trata en su sección editorial del
costo de la vida en Bolivia. Según el citado periódico, La Paz es una
de las ciudades más caras de la América del Sur, con sólo excepción
de Buenos Aires. También dice que el costo medio de la vida en La
Paz es casi el doble que en Clúle y un 30 por ciento más que en el Perú.
Entre las causas que se le asignan al fenómeno figura la carestía de lo&amp;
articulos de alimentación, diciéndose que una vez que el país se baste
a si mismo en la producción de cereales y ganados, comenzará a
hacerse más fácil la vida. Otra de las causas que se sefialan es la de
las altas tarifas de transporte, lo que quedará remediado a medida que
los ferrocarriles se internen en las regiones agrícolas del país, como
las de Cochabamba y Yungas.-- Los trabajos de construcción del
Ferrocarril a Yungas han avanzado satisfactoriamente hasta el presente. En los movimientos de tierra, ejecución de mamposterías,
construcción de alcantarillas y puentes, etc., han llegado a emplearse
más de 900 obreros diariamente. Al estar terminado, el nuevo ferrocarril constituirá una arteria comercial de suma importancia, pues
podrá transportar fácilmente a la capital de la República y demás
ciudades del altiplano los productos de uno de los principales centros
agrícolas de Bolivia. La linea llegará hasta Puerto Pando, el cual
dista 200 millas de La Paz.- -El Sr. Don Juan María de Zalles,
antiguo candidato a la Presidencia de la República, fué recibido últimamente en Lima como ministro de Bolivia, y el Sr. Don Felipe de
Osma y Pardo presentó en La Paz sus credenciales de ministro del
Perú. Ambos caballeros son diplomáticos distinguidos, por lo cual las
dos naciones han aplaudido la designación que en ellos ha recaído.-Según informaciones perioclisticas, el comercio exterior de Bolivia en
los cuatro primeros meses de 1916 fué corno sigue: Exportación,
40,178,578 bolivianos, o sea 17,291,792 bolivianos más que en igual
periodo de 1915; e importación, 8,008,604 bolivianos, o sea 1,089,289
bolivianos más que en los cuatro primeros meses de 1915.- -Para
celebrar el 91 ° aniversario de la proclamación de la República y con
el objeto de favorecer el desarrollo físico de la juventud, la Asociación
de Football de La Paz celebró varios torneos de pelota en los primeros
dias del mes de agosto último, en los cuales tomaron parte todos los
clubs nacionales por medio de equipos nombrados al efecto.--Acaba
de rendir en Buenos Aires examen de aviador el joven boliviano Juan
Mendoza, a quien le fué otorgado el correspondiente diploma.--El
Gobierno de Bolivia acaba de decretar la construcción de un ferrocarril entre Potosi y Sucre. La distancia que media entre las dos
ciudades nombradas es de unas 150 millas. El transporte de pasajeros
y de carga. entre los dos puertos ha venido haciéndose por medio de
automóviles.

�COLOMBIA.

En los cinco meses de 1916 el valor del comercio exterior del Brasil
indicó los siguientes aumentos: 83,587 con tos en papel en las irr..portaciones y 50,688 contos en las exportaciones, en comparación
con igual período de 1915.--Hace poco que en lii Facultad d_e
Letras de la Universidad de Lisboa se estableció una cátedra dedicada. exclusivamente a estudios brasileñ.os.- - Ya han comenzado a
hacerse los preparativos nece&amp;arios para celebrar el Vigésimo Congreso
Internacional de Americanistas en Rio de Janeiro, desde el 15 hasta
el 30 &lt;le j.unio de 1918.--En el mensaje que el preú&lt;lente del Estado
de Minas Geraes envió al Congreso el 18 de junio, llama la atención
hacia la notable p;·osperidad actual de dicho Estado. Una relación
detallada de la&amp; finanzas de dicho Estado, rr.uestra que, según el
presupuesto de 1915, los ingresos excedieron en 9,715 contos en papel
a los egresos. El valor de las exportaciones, que en 1914 fué de
164 756 contos en 1915 ascendió a 221,099 contos. Las exportacio~es de man¡aneso que en 1914 sólo llegaron a 246,198,000 toneladas, en 1915 ascendieron a 303,060,000 toneladas. El valor de las
exportaciones de carnél'congelada, que en 1914 &amp;ólo llegó a 1 conto,
en 1915 ascendió a 6,122 contos, y sigue aumentando de una manera
muy notable, siendo así que el valor de las exportaciones en los cuat~o
primero¡;¡ meses de 191'6 ascendió a 4,840 .contos.-.- La Compañ.1a
Santista de Pesca ha establecido una agencia en Cuntyba que posee
elementos para la refrigeración del pescado, habiéndose efect~.ado
un arreglo con las compañías de ferrocarriles a fin &lt;le que facilit~n
carros refrigeradores para el transporte del pescado.- -Una razon
social de Puerto Alegro ha enviado un cargamento de ensayo, de
3,000 sacos de frijoles, a los Estados Unidos.--Hace poco 9-ue del
Estado &lt;le Río Grande do Sul se embarcaron para la Argentma 800
carretadas de maderas de corazón y se calcula que en diferentes partes
de dicho E stado hay maderas de esta clase listas para su embarque
cuyo valor excede de 600 contos.- -La fábrica de ~anino de la
corteza y las hojas del mangle, establecida en_ ~ao Vice1?-te, cerca
de Santos ensanchó recientemente su planta y pidió concesiones más
extensas ~n las zonas productoras de mangle del Estado de Sao
Paulo.- -Hace poco que se estableció una nueva colonia agrícola
en el Estado de Matto Grosso, en terrenos del Gobierno, situados
cerca de la antigua colonia de ''Ponte Alta," que fué fundada hace
unos 10 años. Los 300 nuevos colonos cultivarán granos o cereales
en gran escala, sobre todo arroz, para cuyo cultivo aquellos te~;enos
son muy propicios.- -En los 10 últimos años la export~cion de
frutas del Estado de Rio de Janeiro se ha duplicado debido a la
gran rebaja en los tipos de flete por los vapores de la _Compañía
Royal Mail. La exportación de piñas, que en 1915 ~ólo llego a 100,000
524

525

kilogramos, en los dos primeros meses de 1916 ascendió a 400,000
kilogramos.--Las exportaciones de goma, qu&amp; en 1914 lle~aron
a 33,531 toneladas, valuadas en 113,598 contos, én 1915 ascendieron
a 35,165 toneladas, que fueron valuadas en 135f186 contos.--En
todo el año de 1915 se exportaron del Brasil. 8,513 toneladas de
carne congelada, que fueron valuadas en 6,122 contos en papel.
Un 93 por ciento &lt;le este producto fué exportado por el Puert? de
Santos, un 7 por ciento por el de Río Janeiro. Durante el pnmer
semestre de 1916 las exportaciones ascendieron a un total de 12,390
toneladas, valuadas en 9,772 contos en papel. Un 62.8 por ciento
de estas exportaciones se hicieron por el Puerto.de Santos, y ~n 37.2
por ciento por el del Rio de Janeiro. Se calcula que la cantidad de
todas las exportaciones que se hicieron en el año de 1916 deben
ascender a 40,000 ó 50,000 toneladas, cuyo valor será de 32,000 á
40,000 contos en papel. El valor de los cueros exportados, q~e en
los cuatro primeros meses de 1915 sólo llegó a 14,384 contos, en igual
período de 1916 ascendió a 25,241 contos, y se calcula que el valor
total de las exportaciones de cueros en 1916 a¡;ciende a 80,000 contos.
Puesto que el valor &lt;le las exportaciones de carne asciend~ a 40,000,
y que el de las de cueros asciende a 80,000 contos, es evidente que
el Brasil ocupa en esta industria el segundo puesto entre las naciones exportadoras.- -Hace poco que se efectuó el canje de las
ratificaciones de la convención de paquetes postales, que fué firmada
el 31 de octubre de 1914, en Rio de J aneiro, por los representantes
de los Gobiernos de la República Argentina y el Brasil. El 23 de
junio fué celebrada una convención semejante entre Chile y el Brasil.--El 20 de junio tué organizada en Río Janeiro la Compafiía
Brasilefia de Carnes Conservadas que se propone explotar el nuevo
procedimiento inventado recientemente por un brasileño, para conservar las carnes sin la refrigeración. Los experimentos que se han
hecho con el nuevo método han dado resultados sumamente satisfactorios y, como quiera que resulta mucho más económico que el
procedimiento de refrigeración, se espera que es~e hecho. le &lt;lé un
gran impulso a la industria de carnes. Y a han sido termrnados los
preparativos para celebrar la Primera Co~ferencia Nacional P~:uaria,
en Río de Janciro, del 15 al 30 de noviembre de 1916, habiendose
publicado un programa de las importantes cuestiones que habrán de
ser discutidas.

COLOMBIA
..
En el mensaje que el Presidente José Vicente Concha envió recientemente al Conareso Nacional alude a la diminución de egresos en todos
los departam:ntos administrativos, a las cordiales relaciones interna-

�526

527

LA UNIÓN PANAMERICANA.

COSTA RICA.

cionales y a otros importantes asuntos de su administración. El
comercio exterior del país aumenta constantemente, como lo demuestran la renta de aduana correspondiente a los meses de mayo y junio,
por más que la crisis en el comercio de exportación aún sea bastante
severa, debido a la falta de medios de transporte. La renta del Estado
demuestra un aumento gradual, circunstancia que hace innece1:,arios
nuevos impuestos; todas las obligaciones, a-si domésticas como exteriores, han sido puntualmente pagadas, y se han cumplido estrictamente todos los deberes de una República soberana. Tanto la
prensa de Colombia como la extranjera hacen comentarios sumamente
favorables acerca del mensaje.--En un decreto fechado el 17 de
junio de 1916, el Presidente Concha señala los asuntos que ha de
considerar de preferencia el Congreso en la,s sesiones extraordinarias.
Dichos asuntos son los siguientes: Proyecto que reforma las disposiciones legales vigentes sobre formación y discusión de los presupuestos
nacionales; proyecto que determina el orden y modo de satisfacer las
obligaciones de la nación; proyecto de ley sobre bancos; proyecto de
ley sobre acuñación y reacuñación de monedas; proyecto de ley adicional y reformatoria de la,s disposiciones vigentes sobre papel sellado
y timbre; proyecto sobre vias públicas nacionales; proyecto de ley
que provee a la continuación de la obra del Ferrocarril del Tolima y
los demás proyectos que acuerde el Gobierno.- -La municipalidad
de Bogotá se propone contratar un empréstito de $500,000 para destinarlo exclusivamente a la fundación de una ciudad jardín en un sitio
denominado "Barro Colorado," prolongar las líneas de tranvia eléctrico y embellecer completamente la capital.--En la población del
Carmen, Departamento de Santander, se ha establecido una fábrica
de aceite de castor o palmacristi en grande escala para el comercio de
exportación. Y a ha sido despachada de Puerto Colombia una remesa
de 10,000 libras, con destino a los Estados Unidos.- -El 20 de julio
del corriente año se estableció un nuevo banco en Monteria que cuenta
con un capital de $200,000.- -El Señor Presidente ha nombrado
al Sr. Luis Montoya Santamaría Ministro de Agricultura y al Dr. Suri
Salcedo Ministro de Hacienda.--La municipalidad de Barranquilla
está haciendo las gestiones necesarias para establecer un nuevo
servicio telefónico que pronto comenzará a funcionar.- -Un decreto
del Ejecutivo, fecha 13 de junio de 1916, dispone el mejoramiento del
Puerto de Girardot, en el Rio Magdalena, en conformidad con la ley
que fué aprobada en 1913. Ha sido creada una junta ad honorem,
compuesta de ciudadanos residentes en Girardot y un ingeniero perito
para inspeccionar las obras del puerto, las cuales serán pagadas por el
inspector fluvial del mismo puerto con el 20 por ciento del producto del
impuesto fluvial, que fué autorizado en 1881.- -El Diario Oficial del
23 de junio publica una lista completa de todos los Miembros del
Congreso que fueron electos para el cuatrienio de 1915-1919.-- La

municipalidad de Medellín ha lanzado un empréstito de $400,000
destinado a la construcción del acueducto de la ciudad.-- El Presidente de la República ha nombrado al Sr. Adolfo Concha Inspector
Técnico de Telégrafos y al Sr. Saturno Zapata, Oficial Primero de la
Inspección de Zona de Bogotá, para que se trasladen a los Estados
Unidos con el fin de escoger y comprar algunos aparatos telegráficos
adecuados para usarse en Colombia.--Según los datos estadísticos
recopilados por el Ministerio de Hacienda, las rentas nacionales
ascendieron en 1915 a $11_.464,908 en oro. Los Departamentos de
A.ntioquia y Cundinamarca fueron los que produjeron mayor renta,
en tanto que Huila y Cauca fueron los que produjeron la renta más
pequeña. Los Departamentos que rindieron una proporción de renta
mayor, por cabeza, fueron los siguientes: Atlántico, $3.98; Valle,
83.44; Antioquia, $3.38; y Magdalena, $3.13.

COSTA RICA
El Presidente de la República ha enviado al Congreso el presupuesto de gastos y rentas de la administración pública para el
año fiscal de 1917. En él se fijan los egresos en 8,977,460 colones
(el colón=46.53 centavo&amp; oro) y se estiman los ingresos en 7,485,000
colones. El Ejecutivo iecomienda varias medidas para hacerle frente
al déficit que el presupuesto arroja.- -El Gobierno de Costa Rica
ratificó con fecha 20 de junio último la convención sobre marcas de
fábrica y de comercio firmada en la Cuarta Conferencia Internacional Americana que se celebró en Buenos Aires el año de 1910.-Por decreto de 18 de julio último ha declarado el Congreso de Costa
Rica que tienen derecho a jubilación los telegrafistas de los telégrafos
nacionales que después de 25 años consecutivos de buen servicio
se incapacitaren para continuar en su destino. La pensión que se
les asigne a dichos funcionarios no podrá exceder de las dos terceras
partes del sueldo mensual máximo que devengaron. Los telegrafistas
que durante el año no hayan recibido corrección disciplinaria alguna,
gozarán anualmente de una vacación de 15 dias con disfrute de
sueldo completo.- -El vapor expreso Grafaxe salió hace poco de
Puerto Limón conduciendo 1,500 toneladas de azúcar y panela para
el extranjero. Las exportaciones que hace Costa Rica de estos
articulos crecen constantemente.- -Por decreto promulgado el 12
de julio próximo pasado modificó el Congreso los límites del cantón
:':~fontes de Oro," cuarto de la Provincia de Puntarenas.- -El
Congreso ha aprobado el contrato celebrado con el Sr. Herbert Noble
Houston, de Nueva York, por el cual se le venden bajo ciertas condiciones 20,000 hectáreas de terrenos propios para el cultivo del

�528

LA UNIÓN PANAMERICANA.

:anano y 1&lt;lel cacao. El contratista se compromete a organizar en
reve ~n os Estados Unidos una compañia anónima con un ca ital
en acc10nes pagadas de no menos de 6 000 000 de d ' l
--S
p
ha ap. b d 1
, ,
o ares.
e
.
ro a o e contrato celebrado con el Sr. Guillermo de la Guardia
TrnCoco par~ el establecimiento de una fábrica de cemento Portl d
en osta Rica --Com
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an
Simón Bolív .
o un_ ?menaJe a la memoria del Libertador
en la obra ;r e_n ;econ~cnn._iento de sus grandes esfuerzos hecho&amp;
. e a m ~pen encia de la América Latina el Gobierno
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que se designe
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d:~ r;_ de, ~rque Bohv~r el q~e está situado al noreste de la capital
. a epu te~ en las mmediaciones del barrio Otoga --E 1
astilleros que tiene la Pacifi.c Coast Steamsbip Navi t. . C n os
en Panam'
1 h
ga 10n ompany
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as~ e ~cen actualmente importantes reparaciones al vapor
za
áco n e . 0bJeto de dedicarlo al servicio desde Puntarenas a
Panam
., de legumbres y artículos alit" . 1odmismo que . a 1a exportac1on
men 1c10~ e Costa Rica parn la Zona del Canal.- -El Con
:a ;to~izado al Poder Ejecutivo para que construya en el p:;:~

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1

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:u~l:e an~tio Y a~ropiado p ara el atraque
OIC o.
l &amp;er abierta la obra al servicio
p; kilco, e impuesto de muellaje se cobrará a razón de 2 céntimos
; . ºlramo, en vez d~, medio céntimo, que es la actual tarifa. El
d"t~:l:º
dta:-~ien autorizado para contratar un empréstito
e O ares con el fin de que atienda con dicha suma
a 1a construcc10n del muelle.--Se están dan&lt;lo los
.
para exportar para los Estados Unidos grandes canii~:~e:e;:s:~:~
ga~eso en los vapores que de dicho país llegan a Costa Rica con
;aiga~entos de car~ón para el Ferrocarril del Paci:fico.--Se ha
oermNa o en. ?osdta Rica una sociedad que se denominará Compafiía
dcuatro
avegac1on de la Amé nea
· eentra!, 1a cual se propone habilitar
de
2 ' 000 t one1a d as para el servicio entre
vapores
e
cerca
Nueva Orle
,
El S
~ns, Pana~a y la Cost.a Centroamericana del Pacífico - ,, ecretar10 de Hacienda y .omerc10 h a anunciado
.
· .
al comerc10
D epartamento ,d ~ su carga se venden giros a vista sobre
que
en yel ·k
Nueva
.
o1 contra el cred1to comercial de $500 000
&lt;l. h
ciudad ha obtenido.
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d: b~:u::e~a:

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1.

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, m. formes, durante la estación de 1916- 17 et d . .
de 1916 hasta junio de
·
, . s o es, esde Jubo
.
Exchan
. 1917 ' me1us1ve, The I sle of Pmes Fruit Growers'
. ge se ha obligado a vender por conducto de la North Am .
er1can
F ruit Exchange de la ciudad de N
embarca para los mercados de los i::a~ York _todas las toronjas que
citada fruta habrá de ser distribuída en ;~:d~o~k elB
, Cantadá.J
os 011, acIk;a-

CUBA.

529

sonville y Nueva Orleans, o desde otros puntos que posteriormente se
elijan. Desde julio de 1914 hasta junio de 1915 se exportaron 100,585
cuévanos de toronjas de I sla de Pinos, y de julio de 191 5 a junio de
1916 se exportaron 95,672 cuévanos. El valor total de las frutas que
fueron exportadas de Isla de Pinos durante la estación de 1914-15;
incluyendo las toronjas, naranjas, limones, limas, piñas, naranjas de
"King," aguacates, mangos, naranjas tangerinas y papayas ascendió
a $255,842, contra $218,716 dur ante igual período de 1915-16. Las
legumbres, hortaliza y t ubérculos que fueron exportados de Isla de
Pino en 1914-15, consistentes en tomates, pimientos, berenjenas,
quim.bomboes, pepinos, habas, cebollas, calabazas, coles y batatas,
fueron valuados en $27,318, contra $93,900 durante igual período de
1915-16.- -En Santiago de Cuba ha sido organizada la Oriental
Manganese M:ining Company, con un capital de $20,000, con el fin de
explotar el mineral de manganeso que existe en aquella Provincia.
Las minas Sabour y Nicana, situadas cerca de Manzanillo, también
pertenecen a esta Qompañía.--Según anuncian los periódicos, el
Hotel Plaza de la Habana ha celebrado un acuerdo con el Hotel
McAlpin de Nueva York con el fin de trabajar de acuerdo y proporcionarse mutuamente el mayor número posible de clientes. Con tal
fin, durante los meses de verano el hotel de Nueva York tendrá
sirvientes de La Habana que hablen el español y el inglés con el fin de
proporcionarles todas las comodidades a los huéspedes que hablen el
español, y durante los meses de invierno el Hotel Plaza, a su vez,
llevará dependientes y sirvientes de experiencia procedentes del Hotel
McAlpin.- -De la Habana se anuncia que la junta directiva de la
Cuban American Sugar Company ha votado una asignación de
$500,000 que ser á distribuída entre sus empleados como gratificación
por los fieles y eficaces servicios que han prestado. Esta loable idea
se le ocurrió originalmente al General Menocal, Presidente de la República de Cuba, que anteriormente fué administrador general de esta
Inisma compañía. La cuantía de la gratificación que recibirá cada
empleado .dependerá de la mayor o menor extensión del tiempo
durante el cual haya prestado servicios.- -Dícese que en Santa Fe,
Isla de Pinos, ha sido descubier to un yacimiento de mineral aurífero.
Este yacimiento ha sido debidamente denunciado y ya se han hecho
trabajos de consideración con el fin de explotarlo. En las inmediaciones de Santa Fe han sido denunciadas otras m.inas.--Cada uno
de los 32,795 inmigrantes que llegaron a Cuba en 1915 trajo consigo un
promedio de $19. En este número total de ininigrantes figuraban
24,501 españoles. El número de casados ascendió a 8,905 y el de
solteros a 23,890. Había 2,275 menores de 14 años de edad y 6,319
del número total eran hembras.-- El 23 de julio del corriente año
empezó a prestar servicios el nuevo vapor de bahía Gasa Blanca, que
57009-Bull. 4-16--0

�530

LA UNIÓN PANAMERICANA.

hace la travesía de Casa Blanca a la Habana, y viceversa.--El
Presidente Menocal ha fumado un decreto por el cual otorga una
concesión a la International Telephone &amp; Telegraph Company que se
propone establecer un servicio público de teléfono entre los Estados
Unidos y Cuba, y con tal fin habrá de instalar los cables submarinos
necesarios entre ambos países.- -La Secretaría de Obras Públicas ha
recibido licitaciones o posturas para la nueva fachada que habrá de
construirse en la Universidad de La Habana, así como para el edificio
que habrá de agregarse a dicha institución docente.-- El contrato de
construcción del edificio del Hospital de San Lázaro (de lazarinos),
cuyo costo no habrá de exceder de $300,000, ha sido adjudicado al Sr.
Agustín Arana.--La Secretaría de Sanidad del Gobierno de Cuba
ha dispuesto que el 10 de julio de 1917, o antes de esa fecha se instale
una maquinaria de hacer pan en todas las panaderías de la República.- -La Punta Alegre Sugar Company, de la Provincia de Santa
Clara, la Trinidad Sugar Company y la Florida Sugar Company, todas
las cuales funcionan bajo la misma dirección, esperan producir 300,000
sacos de azúcar este año y 500,000 el año entrante.--El ministro de
Cuba en París ha llamado la atención del Gobierno cubano hacia la
posibilidad de fabricar caucho en la isla, utilizando para ello el alcohol
y las mieles, creyendo que de esta manera estas materias primas
rendirían mayor utilidad.-Según anuncia la prensa, en La Habana
habrá de establecerse un salón de patinar que será un nuevo e interesante pasatiempo.--La Cuban Distilling Company ha celebrado un
contrato para que en Boston se lleve a cabo la construcción de un
remolcador de 500 toneladas y dos grandes barcas o falúas de tanque
que la expresada compañía utilizará en su comercio entre Cuba y los
Estados Unidos.--El cuerpo de bomberos de La Habana ha pedido
a Nueva York seis bombas de incendios que puedan arrojar 2,500
galones de agua por minuto, una bomba especial que arroje 4,000
galones por minuto, dos carros de garfios y escaleras, un automóvil
que pueda conducir 20 bomberos, dos reflectores eléctricos, dos
motores para las bombas que arrojan substancias químicas y 11,000
pies de mangueras.

Aparte del torneo industrial que la Sociedad de Fomento Fabril
de Santiago organizó en el mes de septiembre, la misma institución
ha abierto en su propio local una pequeña exposición permanente
la cual puede ser visitada por el público todos los días. Entre los
fines de esta exposición figuran el de darle a conocer a los extranjeros
que constantemente visitan a Santiago el grado que ha alcanzado

CHILE.

531

en Chile el desarrollo industrial y la necesidad de informar a los comerciantes y consumidores en general acerca de las industrias establecidas
en el país. El Mercurio del 16 de julio publica la nómina de los
muestrarios destinados a la exposición que se habían recibido hast~
esa fecha.--La E scuela Dental y la Sociedad Odontológica de
Chile se han estado ocupando en la organización de un congreso
dental panamericano que se reunirá en Santiago en los primeros dias
del presente mes de octubre. La comisión organizadora de dicho
congreso la forman las siguienteq personas: Dr. Germán Valenzuela
Basterrica, presidente honorario; Sr. Alejandro Manhood, presidente;
Sr. Arturo Sierra y Sr. Luis Raveau, vicepresidentes; Sr. P edro
Labarca Hubertson, secretario general; Sr. Luis A. Azócar y Sr.
Alfredo Betteley, prosecretarios, y' Sr. Carlos S. Borton, tesorero.
El congreso se dividirá en nueve secciones que comprenden todos
los ramos del arte dental. La cuota de incorporación para los adherentes será de un libra esterlina. Los congresos dentales internacionales tuvieron su origen en el que se celebró en París en 1889. A
este si!!Uieron
lor, que se efectuaron en Chicago, París, San
Luis,
b
•
Berlín y Londres en 1893, 1900, 1904, 1909 y 1914, respect1va~ente.
En América se han celebrado dos congresos dentales panamericanos:
el primero en el Brasil en 1913 y el segundo en 1915 en San Francisco
de California con motivo de la apertura del Canal de P anamá. - Las cancillerías de Chile y de Bolivia acaban de ajustar en L a P az
una convención para el canje de publicaciones oficiales, entre las
cuales quedan comprendidos los diarios oficiales, ~as obra~ nacionales publicadas o subvencionadas por los respectivos Gobiernos!
los mapas, planos topográficos y otras obras que s~ dan a la ~ublicidad con carácter oficial.--El Gobierno de Chile ha autonzado
al Sr. C. Henriquez, director del Instituto Meteo~ológico, pa~a ~~e
se traslade a Buenos Aires con el fin de que estudie la orgaruzacion
de los Servicios Meteorológicos en la República Argentina.--La
producción de vino en Chile fué de 400,000 hectólitros en 1915, en
tanto que la de la Argentina en ese mismo año alcanzó a 482,000
hectólitros.- -El 8 de julio último se inauguró el nuevo policlínico
del Hospital de San Juan de Dios, recientemente con~:ruído en
Valparaíso.--Según el último censo escolar, la poblac10n escolar
de Iquique se compone &lt;le 5,703 niños, de los cuales 2,950 son varo~es
y 2 753 hembras. De ese número asisten a las escuelas 4,252 y deJan
de 'hacerlo 1,444, por pobreza, abandono, enfermedad, indolencia
de los padres y otras causas.-- La _rev~da de los ti~ulos de los
dentistas extranjeros graduados en mst1tutos reco~oc~dos por l_a
Universidad de Chile está sujeta en dicho país a los siguientes requisitos se()'ún re()'lamento reciente dictado por el Ministro de Instrucción,Pública: 0 • Solicitar del rector de la universidad la admisión
a examen con presentación del diploma debidamente legalizado.

i

�532

EL SALVADOR.

~A UNIÓN PANAMERICANA.

2º. Depositar en la secretarín. de la universidad la suma de $500
(el peso papel= 15 centavos oro estadounidense) por derechos de
grados universitarios; y 3°. Rendir los exámenes y ejecutar las
pruebas prácticas reglamentarias. Los dentistas de universidades no
reconocidas por la Universidad de Chile deberán además cursar el
tercer año complet') Je la Escuela Dental y depositar por derechos
de grados la suma de $1,000.--Las ganancias líquidas ele la Tarapacá
Waterworks Company durante el año de Hl15 ascendieron a 37 037
libras esterlinas, contra 38,681 libras esterlinas obtenidas en 1914.-' Con el _nombre de Hospital de Niños Manuel Arriarán se inauguró
en Santiago el día 22 de junio próximo pasado una nueva institución
de beneficencia. Los presidentes del hospital son los Sres. Germán
Riesco y Alejandrn del Río. El Presidente de la República estuvo
presente en el acto de la inauguración.

Según el hi~toriado: Velasco, desde 1700 se tiene noticia de que en
el Ecuador existe petroleo. En lo que concierne a la costa del Pacífico
la zona petrolífera de la República está situada a unos 100 kilómetro~
al suroes~e de la ciudad ~e Guayaquil, habiéndose hecho las principales
explotac10nes en una faJa de terreno muy cercana al mar. El clima
de esta reg~ón ecuatori~na es uno de los más agradables y sanos de la
cost a de dicha República. Los principales yacimientos de petróleo
se encuentran en Santa Paula y en San Raimunclo, a inmediaciones
del .Pacifico. En muchos puntos de la región mana un aceite espeso
Y viscoso. En Santa Pau!a se han excavado a la mano varios pozos
d.e 4 a 8 metros de profunchdad, de los cuales se extrae el aceite necesario para el consumo local. Al sacársele del pozo, el aceite es mezclado
con agua, la cual es separada por cierto sistema de decantación
poniéndose luego el aceite en barriles de 150 litros, para ser entregad~
al consumo.- -~~r decreto ejectivo de 13 de junio próxi-no pasado
ha quedado prohibida la exportación de moneda ecuatoriana mientras
dure la actual guerra europea, no debiendo los administradores de
aduana darle curso a ninguna póliza relacionada con esta clase de
exportación. La medida ele referencia obedece a la circunstancia ele
n_~ ser conveniente ~ara el movimiento económico del pais la exportac10n de moneda naci~nal ~e pl~ta y especialmente la fraccionaria, por
cuanto su falta ocas10narrn dificultades en las transacciones comerciales.--La comisión sanitaria que el Instituto Rockefeller ha enviado a la América del Sur para que estudie los medios de eliminar la
fiebre amarilla sólo permaneció escasos dias en el Ecuador. El Dr.
Gorgas, que preside la comisión, y los demás miembros de la misma

1

533

examinaron detenidamente las condiciones sanitarias de Guayaquil,
en cuya labor fueron debidamente ayuados por la junta de sanidad
de dicha ciudad y por la casa de J. G. White &amp; Co., constructora de
las obras de sanidad del puerto de Guayaquil. La comisión se dirigió
del "Rcuador al Perú. En el acto de despedirse la comisión, el Dr.
Becerra, director de sanidad, pronunció un conceptuoso discurso en el
cual manifestó que en Cuba, México, Panamá y el Brasil sólo queda
ele la fiebre amarilla su ingrato recuerdo y que no pasará mucho tiempo
sin que aquella sea extirpada de los demás paises tropicales de América.--La municipalidad de Guayaquil está instalando un nuevo
hospital en una de las mejores casas de la ciudad, a fin de que en él
reciban curación los enfermos del cuerpo de policía. Dicho hospital
tendrá cuatro salas, estará montado a la moderna y será servido por
un escogido personal facultativo.- -La municipalidad de Daule
gestiona un empréstito para las obras de alumbrando eléctrico y colocación de grifos contra inr.endios.-- l..e ha sido ofrecido en venta a
la municipalidad de Guayaquil el Museo Alvarado, al cual le fuecon
adjudicados dos medallas de oro en la Exposición de Panamá. El
museo mencionado se compone de una rica colección de objetos de
arte antiguo y de arqueología que podría servir de base para un gran
museo ecuatoriano.--El primer Congreso Catequístico del Ecuador
se instaló en Guayaquil en los primeros dias de junio próximo pasado.
Las materias discutidas en el Congreso 8e refieren principalmente a la
conversión y evangelización de los indigenas. La próxima reunión
del con¡,reso
se celebrará en la ciudad de Río Bamba o en otra ciudad
o
.
de la República en 1918.-- El cacao que l a Gran Bretaña compró
al Ecuador en los meses de enero y febre~·o ele este año tuvo un valor
de .t9,849 y .E3,819, respectivJ.mente.

El 19 de junio de 1916 el Congreso aprobó una ley por la cual se
impone una contribución general sobre la renta. La ley prescribe que
que toda pers~ma que tenga en El S1lvador una renta neta ~ayor de
2,000 pesos deberá p1ga.r un impue3to sobre ella. El contribuyente
deberá pJ.g.:i.r el impuesto ·por semEBtre3 vencid03, del 1º de enero al
último de febrero, y del 1º de julio al último de ago3to de cada año;
pero puede pagar antes, si así lo solicitare. Las rentas sujetas al
impuesto son las siguientes: Por la porción comprendida entre 2,000 y
3,000 pesos se pagará el 2 por ciento; por la comprendida entre 3,000
y 4,000 pesos, el 2t por ciento, y se irá aumentando un medio por
ciento por las porciones siguientes entre millar y millar, hasta 10,000
pesos. De esta última cantidad en adelante, se pagará el 6 por ciento

�534

sobre el exceso.--Un decreto de fecha reciente de la Asamblea
Nacional Legislativa declara carretera nacional la calle que de la Villa
de Santo Tomás se dirige a la de Panchimalco, de este Departamento.--El Presidente de la República ha creado una Junta de
Aguas que habrá de encargarse, de una manera especial, del servicio
de agua potable de la ciudad de Sensuntepeque.--La Señorita
salvadoreña Maria Luz Reyes obtuvo un diploma en el curso de
comercio el 16 de junio del corriente año en la Academia de Santa
Isabel, establecida cerca de la ciudad de Nueva York, habiendo
sido objeto de los mayores encomios y aplausos por su notable
aprovechamiento, inteligencia y conducta ejemplar.- -El Presidente
de la República ha aprobado los planos y reglamento presentados por
el comité reconstructor del palacio municipal de la ciudad de Usulután.--En varios números del Diario del Salvador correspondientes
al mes de julio, han aparecido interesantes artículos sobre el cultivo
del trigo en El Salvador, trabajo que muestra que en las diferentes
regiones del país existen extensas áreas de terrenos que se adaptan
admirablemente al cultivo del citado cereal, siendo así que producen
un grano de excelente calidad y en gran abundancia, según ya se ha
demostrado por medio de experimentos. El valor del trigo que El
Salvador importa anualmente asciende aproximadamente a 1,500,000
pesos, y con razón se espera que, consagrando especial atención a su
cultivo, en mayor escala, y estimulando y ayudando eficazmente a los
agricultores en sus esfuerzos por cultivarlo, llegue a producirse en la
República una cantidacl suficiente para satisfacer todas sus necesidades.- -En 1914 de los puertos del Salvador salieron 347 buques
extranjeros, contra 454 en 1915.-- En vista de la creciente popularidad del automovilismo en El Salvador (en la actualidad se usan más
de 100 magníficos automóviles), el Gobierno se propone ensanchar la
carretera nacional que conduce de Ahuachapán a Amapala, a fin de
que pueda utilizarse para automóviles.- -El 1° de agosto del
corriente año en San Salvador fué organizada una compañía que lleva
el título de La Cosmopolita, que se ocupará en la construcción de
casas cuyo costo o valor podrá ser pagado por mensualidades, con la
ventaja adicional de que la cuantía de cada mensualidad apenas
excederá del alquiler que se pague por la casa.- -El 16 de julio del
corriente año fueron abiertas al servicio público las obras de introducción de agua potable en la población de Moncagua. Estas obras
costaron $21,740.60, y con ellas se completa la instalación, pudiendo
introducirse en la citada población 80,000 litros cada 24 horas.-En las poblaciones de Gotera y San Vicente ha sido instalado el
alumbrado eléctrico.- -En la capital salvadoreña se ha constituído
la nueva razón social de J. Alex. March y Compañía que se propone
explotar una fábrica de papel y cartonería. La citada fábrica sólo
utilizará la materia prima del país en la fabricación de sus pro-

535

ESTADOS UNIDOS.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

. . lidad de Santa Ana ha solicitado autorización
duetos - -L a mumc1pa
del PodeT Ejecutivo para negociar un empréstito de 60,000 p~sos q~e
habrán de ser destinados a la instalación de un crematorio en a
ciudad.- -Es probable que · la fibra de la "es~obilla," planta qu~
abunda mucho en El Salvador, llegue a ser un importante ~r~duc~
ara la expoTtación, toda vez que los experimentos que el Ministerio
pde Agricultura hizo recientemente demostraron que la fibra de la
· · ' de pape1 y de sacos
citada planta es muy adecuada para la fa bricac1on
para la exportación de frutas, etc.

El comercio exterior de los Estados Uni&lt;l.~s durante el año fi.sca
t minó en junio próximo pasado ascendio a $6,531,542,375 ..
l~\a~r del comercio con la América Latina fué durante ese rrusmo
, d d $1 231 606 899 de los cuales corresponden $820,132,729
peno o e , , , ,
·
L Ofi ·
a las importaciones y $411,474,170 a las exportaciones.-- a cma
de Mediciones Geológicas acaba de publicar que e~ v~lor de los pro:~tls
metálicos fué en 1915 de $987,500,000, lo_ que mdica que ?:ce ~ e
nuevo en un 43 por ciento al del año anterior. La explotacio~ ~ e t
. ió en aumento durante el primer semestre de 1_916, so re o o
sigu
·, de hierro, Po
1 ro0 , zmc .y cobre; en lo concerniente a la produccion
. 1
Se ún informe proveniente del Departamento de Comercio, e n~ero
deg vapores estadounidenses despachados para puertos extr~n3eros
alcanzó a 196 en los primeros cinco ~eses de 1916. De ese numero,
91 fueron despachados para la América del Sur, 8~-~~~t
11
ia 7 para África y 6 para los mares del Sur.
egun orme
As
para
,
Is d Al d' de Nueva
Or. .
ublicado or el Secretario de la Bo a e go on
ieans en 1:s artículos de algodón fabricados por los establecirruent~s
del Sur de los Estados Unidos en el año que acaba de trans~urrir
5 pacas de algodón. La cosecha comercial de
se emp1earon 4,046 ,55
·
1
d t'
-,
f
,
d
12
938
256 pacas en ese mismo apso e iempo.
a1godon ue e , ,
.
·
Inte · h nomde Comerc10 Exterior e
. rAm1or , ~ d 1
L a Oficina Estadounidense
la
er1ca
.
ll
cabo
en
brado un agente especial para que eve a
, . e
Sur una investigación relativa al mercado de pa~el y de marmas
d .
. . Esta investigación tardará en realizarse más e un
~ imprl.Illll'. derá todos los países de la América del Sur.- -El
ano y compren
d U ·d
el
número de aut~m6viles rdegistraddoes3eOnOOloOsO~st;¡°~st~oº~/;:eva
1o d · li p óXlIDO pasa o era
, , ·
.
Yor~ ~~u;a primer puesto en la lista con 259,105, correspond1én.
b
1 de Iowa el mayor número de vehículos de esta
dole sm ero argo,
to óvil
clas~ con relación al de su población, pues tiene un a.u ID
por

~ur{;t'

:1

ª

·

�536

LA UNIÓN PANAMERICANA.

cada 13 habitantes.--El Gobierno de los Estados Unidos ha gastado en edificios públicos y en terrenos para levantarlos durante los
últimos 14 años la cantidad de $163,000,000.--El Ministro de lo
Interior ha anunciado la creación de dos nuevos parques nacionales.
El primero de ellos, que llevará el nombre de Sieur de Monts, en
honor de uno de los _.grandes exploradores francesas del siglo décimo
sexto, está situado en la isla de Mount Desert, que se halla frente
a la costa del Estado de Maine. Es este el primer parque que se ha
creado al oriente del Río Misisipí. El segundo de los nuevos parques
se encuentra en la isla de Hawaí, quedando dentro de él los tres
célebres volcanes llamados Kilauea, Mauna Loa, y Haleakala.- Varios hombres de ciencia, compañerns de Vilhajalmur Stefansson,
llegaron a N orne, Alaska, el 15 de agosto último, después de haber
pasado más de tres años en la costa septentrional del Canadá llevando
a cabo algunas investigaciones. Según informes, Stefansson quizás
no regresará hasta 1918.- -De acuerdo con lo dispuesto en la ley
federal de préstamos agrícolas que acaba de aprobar el Congreso,
el Presidente ha nombrado una comisión de cuatro personas, quienes
en la actualidad están visitando el país de un extremo a otro con
el fin de establecer bancos federales agrarios y de estudiar la mejor
manera de que los agricultores aprovechen las ventajas que les
concede la nueva ley.

En un informe presentado por la Secretaría de Instrucción Pública
al Congreso de Guatemala y que fué publicado en el periódico oficial
del 2 de junio de 1916, se expresa que el Presidente de la República,
Licdo. Manuel Estrada Cabrera, viene h aciendo los mayores esfuerzso
con el fin de estimular la instrucción pública en la República. El
citado informe demuestra que en 1915-período al cual se refierehabía en Guatemala 1,890 escuelas elementales de las siguientes
categorías: Kindergartens, 17; escuelas mixtas, 465; escuelas elementales de varones, 503; escuelas elementales de niñas, 491;
escuelas complementarias de varones, 34; escuelas complementarias
de niñas, 37; escuelas prácticas de varones, 20; escuelas prácticas de
señoritas, 6; escuelas nocturnas de obreros, 62; escuelas de artes y
oficios, 3; y escuelas rurales, 261. En el año de 1915 el número de
alumnos inscritos en estas escuelas ascendió a 65,904, contra 64,387
en 1914. Las escuelas prácticas de niñas se hallan situadas en las
siguientes ciudades : Guatemala, Quezaltenango, San Marcos, Cobán,
Tonicapán y Huehuetenango. La escuela práctica Estrada Cabrera

GUATEMALA.

537

fué establecida en la Capital Nacional el 1° de febrero de 1915, habiéndose inscrito en ella 68 alumnos. Los cursos de estudios comprenden
cuatro años. La escuela práctica de niñas fué fundada en Guatemala
en febrero de 1915 y tiene 70 alumnas. En esta escuela se dan clases
de modas, confección de sombreros, zurcido y remiendo, cocina, bordados y confección de ropa blanca, así como de lavado y apl~nchado.
Entre las escuelas especiales que funcionan en la República figuran las siguientes : El Conservatorio Nacional de Música, que ~n 1915
tenía 90 alumnos inscritos, es decir, 48 varones y 42 señoritas; la
Academia de Dibujo y Pintura, que tenía 21 alumnos; la Es~uela
Nacional de Bellas Artes, que tenía 69 alumnos; la Escuela Nac1o~al
de Comercio, que tenía 169 alumnos que se ocupaban ~n los est~d1os
del primero, segundo, tercero y cuarto año; la AcadeIDia Profes10nal,
que tiene 122 alumnos matriculados en todo el curso de c~atro ~ños;
la Escuela de Obreras, que tiene 16 alumnas; la AcadeIDia N ac~onal
de Inglés, a la cual concurren 87 alumnos; las Escuelas Profesional
de Medicina, Farmacia, Cirugía Dental y de Comadronas, que tenían
118, 19, 11, y 11 alumnos, respectivamente, y la Escuela de Derecho
y de Notariado que tenía 101 alumnos matricula?os.--En_ una entrevista publicada en el Diario de Centro América ~e la Ciudad de
Guatemala el Sr. T. N. Vail, presidente de la American Telephone
&amp; Telegraph Company, dice que la República necesita hombres de
trabajo con algún capital, pero no aventureros. Al establecer una
comparación del desarrollo de Guatemala con el ~e los _Estados del
gran Noroeste de la Unión Americ~n~, _el Sr. Vail adv:ierte que los
Estados del Noroeste carecían al prmc1p10 de ferrocarriles en tanto
que la República de Guatemala es enteramente acc~sible por !~rrocarril y por mar; que debido a este hecho, a la ad11:1uable fer_tilidad
de su suelo y la salubridad de su clima, ofrece ventaJas e~cepc1?nales
a las industrias agrícola, pecuaria, y minera, así e.orno a ?1ertas m~ustrias fabriles.--El Gobierno de Guatemala ha autorizado debidamente a la West Indian Oils Company, sociedad organizada con arreglo
a las leyes del Estado de New Jersey, y a la Mexican H ardwood Lumber Company, para que hagan negocios en el país.-_-E_l Sr. A:I~erto
Joaquin Varas ha sido nombrado Enviado Extraordmario. y :Mimstr?
Plenipotenciario de Chile en Guatemala.-Según las cifras publicadas en el Diario de Centro América, la deuda externa de Guatemala
sólo asciende a $13,700,000, es decir, a $5.20 por cabeza, resultando
así que Guatemala es el segundo país del continente que me~os debe.
El Gobierno ha tenido la satisfacción de pagar adela.ntado los mtereses
de un año de la deuda externa contraída con Inglaterra.--El Sr.
Feliciano Gárate ha inventado una evaporadora que se emplea en la
fabricación de mieles de purga y panela. Este nuevo aparato se usa
actualmente en el ingenio o finca Las Delicias.

�HONDURAS.

~? Moniteur, órgano oficial de la República de Haití publica en su
edición del 28 de j~nio próximo pasado el texto del tr¡tado celebrado
entre aquella na~10n Y los Estados Unidos con el objeto de estrechar
s?s lazos, d~ aIDistad, de remediar la situación actual de la hacien_da publi~a. de Haiti, ~e conservar el orden y la tranquilidad en el
terri~or~o haitiano Y re~lizar las medidas conducentes al desarrollo
econom1co Y la pr?speridad de Haití. Las ratificaciones de dicho
tra~ado fueron can1eadas en la ciudad de Wáshington el 3 d
últrm --s , di
.
.
e mayo
o.
. eipm ce Le Matm, contmúan progresando los traba.jos
de e~b~lleclIDlento Y ~e. rep_aración de las calles de la capital de la
Republica.--La mumc1palidad de Gonaives ha dispuesto proceder
ac_tivamente a la reparación de las calles de la ciudad y a dotar a la
IDlsm.~ de un nuevo mercado. También emprenderá en breve la construcc10n de un ~~elle._-- La suma repartida entre los diferentes
departamentos mmisteriales para atender al presupuesto de los mismos
en el mes de julio .último , alcanzó a 371 ,547.57 gourdes, o sea
$
29,687 .62 oro~ estadoumdense.--~róximamente se inaugurará una
e~tatua de Colon en la Rue du Quai de la ciudad de Port-au-Prince.
Piénsase en ~arle el _no~bre del descubridor de América a la citada
cal~~-- -V.arios capitalistas de Clúcago han constituido una comp_ama anómma con más de $2,000,000 de capital para fundar plantaciones _de cafia y construir ferrocarriles y otras obras en Haití.--El
S:. _ttienne Mathon acaba de entregar a la circulación el volumen
decrm? segund~ de~ ~trabajo ~ue viene publicando con el título de
Anuario de Leg1slac1on. E~ c1t~do volumen contiene todas las leyes
votadas
·
&lt;lis
. . por las cámaras legislativas de Haití en 1915, así com o varias
posiciones
gubernamentales
de interés general.- -H a comenza do
.
.
a. c1r?u.lar en Port-au-Prmce un nuevo diario con el nombre de Le
Qu-ot1d:i~ettal:-es redactado por el Sr. Christian Régulus.--Por
decret~ presidencial ~~ 1° de julio próximo pasado se dispuso la
fundación de una secc1on de artes y oficios que funcionará anexa a la
Esc~~la Secundari~ Especial de Varones de Port-au-Prince. La
secc10n
será .convenientemente montada y en e11a se
- áde referencia
·
ensenar carpmteria, ebaillStería, tejido, encuadernación de libros
sastrería y zapatería. Para que sean admitidos en ella los aluillllo~
deben tener 14 años por lo menos, pero no ser mayores de 18 necesitando los que estén en este último caso de permiso esp:cial del
Depart~~ent? de ~strucción.--Con fecha 1° de agosto último dictó
el S~r;1cio Hidráulico de la capital nacional una nueva tarifa para el
su~tro de agua a las casas de la ciudad.--De acuerdo con las
leyes vigentes sobre la materia, una comisión de funcionarios públicos
538

539

llevó a cabo el 2 de julio último la incineración de billetes de banco por
valor de 88,000 gourdes y el 24 del mismo mes la d~l resto de la emisión
de estampillas postales de 1914.--Una circular del Presidente de la
República ha fijado las horas de oficina de las 10 de la mañana a las 4
de la tarde.--Según información de Le Matin, pronto comenzarán
a ejecutarse los proyectos relativos a la construcción de caminos
públicos, debiéndose principiar los trabajos con las carreteras de
Port-au-Prince a Léogane y Jacmel y con la de Port-au-Prince a
Morni a Cabri y Las Caobas.--Según publica Le Nouvelliste de 12
de julio, el Presidente de Haití ha hecho los siguientes nombramientos
de conformidad con el tratado recientemente celebrado con los Estados
Unidos: Administrador de Aduanas, Sr. Momus; Consejero Financiero, Sr. Addisson T. Ruan; y Director de Obras Públicas, Sr. G.
Oberlin.

Para que los importadores locales conozcan el país y para estimular
el comercio entre)Nueva:Orleans:y~Honduras, el Dr. Mariano Vásquez,
Ministro de Relaciones Exteriores, ha ordenado &amp;e ponga en las
oficinas del Cónsul General en esa ciudad una exhibición especial
de productos de Honduras. Ella comprende toda clase de productos
del país, desde muestras de mineral aurífero y ópalos en bruto hasta
el frijol. La exhibición de referencia será de suma conveniencia
para los importadores de los Estados Unidos, los cuales tienen actualmente excelente oportunidad para entablar relaciones comerciales
con Honduras, que es uno de los países más ricos de la América
Central, con abundancia de depósitos minerales y maderas preciosas:--En la Gaceta Oficial correspondiente al 22 de junio próximo
pasjtdo corre publicado el texto de la ley que acaba de sancionar el
Congreso Nacional y por la cual se establece que todos los individuos
nacionales y los extranjeros domiciliados en la República, ele 18 años
edad en adelante, están obligados a contribuir con su peculio o trabajo
para la construcción y conservación de los caminos. Las compañías,
sucursales y agencias de negocios, compañías industriales, etc., de
cualquiera naturaleza, pagarán con aquel objeto una contribución.
No están obligados a la contribución de caminos las mujeres propietarias cuyo haber sea menor de $5,000 (peso plata=$0.3537 oro
de los Estados Unidos), las proletarias, ni los varones proletarios
mayores de 60 años o que estén imposibilitados físicamente para el trabajo. La contribución se hará eféctiva de conformidad con el capital
de los individuos y corporaciones.--En la ciudad de Cortés quedará

�540

LA UNIÓN PANAMERICANA.

ter~nada de un todo y principiará a func:onar dentro de poco una
oficrna para la producción de copra seca, obtenida de los cocos proceden.tes de las pla~taciones de la costa.--El Gobierno le ha conce~do ~l Sr. Flonán Devadí una concesión para que establezca por
el termmo de 10 añ?s en .el puerto de Tela, fábricas de fósforos, jabón
Y velas. El conces10~an~ mtroducir~ libre de derechos fiscales, por
u~a sola vez, l~ maqumana y accesorios que necesite para la instalac10n de la fá,b~1ca ;. y yor todo el tieIP.po de la concesión, los demás
elementos y ut1les mdispensables para el sostenimiento de las mismas
exceptuando las materias primas que se produzcan suficientement;
en el P~~s. La co~ce~ón podrá ser traspasada a terceros con la
ªP:º.bac1?n del Gobier~o.---Calcúlase que en el territorio de M0&amp;quitia existen más de 90,000,000 de árboles de pino; más de 45,000 000
de árboles d.e caoba y como 14,000,000 de otros árboles de bu~nas
maderas. Si se calcula el árbol de pino en 25 centavos oro, el de
caoba _e1:1 $5 ! el de los demás en 10 centavos, el valor de los de
Mosqmtia sena respectivame?-te de $22,500,000; $225,000,000 y de
$1,400,000, o lo que es lo mismo, arrojarían en conjunto un valor
to~al de $228,900,000. ~l territorio de Mosquitia tiene una superficie ,de_ cerca de ?,000 millas cuadradas, siendo el más grande de la
R~pubhca despues del ele Olancho, cuy.1 superficie es de 12,000
mili~ cuadradas. ~a población de Mosquitia es de unos 5,000
h_~bitantes.--Próximame~te comenzarán los trabajos de construcc~on del acueducto que surtirá de agua potable la ciudad de La Paz,
situada en el hermoso valle de Comayagua. Estímase en $50 000
hondureños el _valor de la obra. Terminado que sea el acued;cto
se p~ocederá a la instalación del alumbrndo eléctrico y de una fábric;
de hielo en la población de referencia.

Según noticia publicad~ por el Día de Monterey, acaba de formarse
e~ Londres una gran sociedad de fuerte capital con el objeto de explotar la gran mina de ~ierro del cerro del Mercado, que, como se
sabe, es. una de las. más. ricas del :r_nundo. El capital de la sociedad,
que. asc1ende a vanos cientos de miles de libras esterlinas, ha sido ya
cubierto to~almente. , S~ asegura que la compañía ha hecho gestiones
ante el ~~bierno ~e Mexico para º?tener la concesión necesaria para La
explotaci~n d~l ~eral en el referido cerro, añadiéndose que dentro de
poco clara prmcipio a ~os _trabajo.s preliminares, como excavaciones,
~ltos hornos y todo lo mdispensable para. la e~plotación del mineral.
Se han contratado numerosos miner03 para estos trabajos, los cuales se

MÉXICO,

541

llevarán a cabo bajo la dirección del ingeniero Eduardo Bracho, persona muy competente en las labores que se le han encomendado.-Según cálculos publicados, la cantidad de asfalto refinado extraído de
petróleo mexicano durante el año de 1915 fué la siguiente: Asfalto
para caminos y derretido, 174,854 toneladas, valoradas en $1,325,201; y alquitrán para pavimentación, 213,464 toneladas, valoradas en
$2,405,235, o sea una cantidad total de 388,318 toneladas por valor
de $3,730,436.-- El Times Annalist de Nueva York publica un
cuadro del cual aparece que el capital extranjero invertido en México
alcanza a $1,641,054,180, en el cual están representados los Estados
Unidos con $1,057,770,000; Inglaterra. con $321,302,800; Francia con
$143,446,000 y diversos países más con $118,535,380. El capital
mexicano empleado en diversas empresas s~·estima en $703,237,247,
lo que hace montar los capitales invertidos en.el país a $2,434,291,422.
Las principales inversiones de capital esta,dpunidense aparecen en la
forma siguiente: Ferrocarriles y bonos ferrocarrileros, $664,390,000;
minas, $223,000,000; bonos nacionales, $52,000,000; fundiciones,
$26,500,000; depósitos bancarios, $22,700,000; petróleo y caucho,
$15,000,000, cada uno; y fábricas diversas, $9,600,000. Los ingleses
han invertido $168,917 ,800 en ferrocarriles y en bonos ferrocarrileros;
$67,000,000 en bonos nacionales ; $43,600,000 en depósito3 bancarios
y $10,300,000 en bosques de matleras.- -La magnífica instalación
radiográfica de Chapultepec estií siendo objeto de importantes mejoras
entre las cuales se cuenta el aumento de altura de c,u torre, lo que le
permitirá que su radio de acción alcance una extensión de 2,500 kilómetros.-- En fa isla de Cedros, correspondiente al distrito norte de
la Baja California, han sido encontrados últimamente inmensos yacimientos de magnesita, material importantísimo para la fabricación de
cemento. Una empresa que representa el Licdo. Luis Gacho está
negociando con el Gobierno un contrato de concesión y empleará gran
capital en la explotación de los yacimientos mencionados. El Gobernador del Estado, Sr. Cantú, se ocupa en traer del distrito sur de
Baja California al lugar de las minas varios grupos de trabajadores
mexicanos. El primer grupo de pobladores se compuso de 220
familias y el segunclo de 116.- -El Gobierno ele México destina al
sostenimiento de los 24 establecimientos de beneficencia del Distrito
Federal 1,000,000 de pesos, que se emplean en sueldos de empleados y
gastos ele sostenimiento d e los establecimientos, etc. Actualmente
hay en ellos 6,800 personas de ambos sexos, a los cuales se les proporcionan alimento, vestido, medicinas, etc.- -Entre las escuelas
oficia.les del E 3tado de Coahuila se han distribuido en los 10 me12es
que precedieron al de agosto último 1,500 pupitres duales, sistema
estadounidense, habiéndose mandado construir cierto número de sillas
para kindergarten. El mobiliario de referencia ha sido construido en
Monterrey con maderas del país.- -A fines de julio empezaron a cir-

�542

543

PANAMÁ.
LA UNIÓN PANAMERICANA.

cular los nuevos billetes infalsificables de 1 y 2 pesos.--El Gobierno
de México ha acreditado al Sr. Don Salvador Martínez Alomín como
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante los Gobiernos
de Centro-América en misión especial.--Según noticias telegráficas
del Estado de Sonora, la mayor parte de las compañías mineras
estadounidenses existentes en esa entidad federal han reanudado sus
labores.

El Ministro de Hacienda de Nicaragua le ha pedido a la Cámara de
Diputados que nombre en cada una de las plazas mercantiles de
importancia del país una comisión encargada de redactar un proyecto
de arancel de aduanas. La comisión solicitará el parecer de los comerciantes importadores, de los comisionistas y de cuantas personas se
interesen en las cuestiones arancelarias y someterá a la Cámara de
Diputados en sus actuales sesiones el resultado de la investigación que
practicaren. En vista de la solicitud antes mencionada se han nombrado ya cuatro comisiones, las cuales funcionarán en Managua,
Granada, León y Blue:fields. La reforma del arancel está intimamente relacionada con la cuestión concerniente a los ingresos gubernamentales y por razón de los intereses contrapuestos que afecta es difícil
de llevarse a cabo. Algunos nicaragüenses bien informados opinan
que el rebajo de lo8 derechos que ahora se cobran sobre las mercancias
producirá el aumento de las recaudaciones :fiscales, por lo menos en
los puert,os de la costa del Atlántico, visto que con la rebaja de los
derechos serán mayores las importaciones.--Según el periódico
The American de Blue:fields, se han recibido noticias del Cabo Gracias
de haberse constituido una compañia para la explotación en grande
escala de esponjas en los arrecifes y bajos de la costa, compañia en la
cual están interesados muchos de los principales hombres de negocio
de la costa del Atlántico. Los resultados que hasta ahora se han
obtenido en la pesca de esponjas con el antiguo sistema de gafas han
sido tan satisfactorios que no se duda que una empresa que se sirva de
aparatos modernos alcance éxito completo en sus labores.- -La
Nicaragua Commercial &amp; Logging Company ha comenzado a hacer
todas las semanas un servicio de pasajeros y correspondencia a los
distritos mineros de Pis-Pis y Oconguas con la lancha de gasolina
La Veloz. El viaje de Prinsapolka a Tunky puede hacerse en esta
embarcación en menos de 24 horas, empleándose en el viaje de regreso
unas 14 horas. Los pasajeros de Bluefields que tomen esta via
pueden llegar al distrito minero de Pis-Pis en cerca de 60 horas. El

buque tiene capacidad para 10 pasajeros, y aunque pequeños, sus
camarotes son cómodos. El pasaje de Prinsapolka a Tunky, entre
cuyos puntos hay 240 millas, cuesta $20 y el de Tun~ a Prinsapolka
$10; pero los pasajeros tienen que proveerse de comida y de ropa d.e
cama.--La casa de A. G. Spalding &amp; Brothers, vendedores Y fabn- cantes de artículos de baseball y de otros deportes de Filadelfia, ha
ofrecido medallas de oro a los miembros del club de baseball que
ganen el campeonato de la Liga Nacional de Nicaragua en 1916.
- -La destilería Santa Rosa, de Bluefields, establecida por el Sr.
Esteban Sandino y que hace grandes negocios en Nicaragua, ~obre
todo en la costa oriental de la República, acaba de ser reorgamzada
y convertida en compañia a~ónima co.n un ~apit.~1 de $15,000. . La
fábrica mencionada, que contmuará ba30 la d1rece1on del Sr. Sandino,
se ampliará considerablemente y se la proveerá de apa:atos modernos
de destilación. La destilería mencionada no ha pedido darle hasta
ahora abasto a la demanda que tienen sus productos, de modo que su
ensanche no tiene otro objeto sino satisfacer las necesidades del co~ercio local.--El Sr. Cornelio Ferris, jr., cónsul de los Estados Urudos
en Bluefields desde hace años, ha sido traslado a Manheim, Alemania,
una de las ciudades más bellas del valle del Rin y próspero centro
industrial y minero. El Sr. Ferris fué anteriormente cónsul en La
Asunción, Paraguay, y en Port Antonio, Jamaica.

,

PANAMA
....
....
La municipalidad de Almirante está construyendo ~n acueducto
para surtir abundantemente &lt;le agua potabl~ la población.. El co~trato para la construcción de la obra se hizo con la Uruted Fruit
Company la cual se lo traspasó a los actuales constructores. Para
toma se ¿ligió un punto del arroyo de Fruitdale, el cual. dista unas
6 millas de Almirante. Después de practicados los estudios del caso
se decidió construir une represa entre los dos cerros que flanquean
el arroyo con el objeto de formar un depósito artificial del ~ual se
llevará el agua por medio de una tubería hasta unos. ~stanques sltuad~s
a 100 pies de altura sobre el nivel de la poblaci~n. Hace un ano
que principió a construirse la represa de referencia, la cual costará
junto con la tubería y dos estanques $200,000 . Calcúlase que la
represa podrá contener 5,000,000 de galones de agua Y que para
llenarla se necesitará un mes. Antes de llegar a los estanques. de
distribución, el agua pasará por un depósito donde ~e le deJar~
asentar el cual está a 250 pies sobre el nivel de la población de Almirante. 'Los estanquea de distribución situados en el ~erro que está
detrás de Almirante podrán proporcionarle todos los d1as 100 galones

�544

LA UNIÓN PANAMERICA~A.

de agua a 12,000 personas, cantidad que podrá aumentarse cuando
se juzgue conveniente con la construcción de nuevos estanques. En
las calles se colocarán cañerías maestras de 8, 6 y 4 pulgadas de
diámetro y tubo3 de tres cuarto3 de pulgada para llevar desde aquellas
el agua a las casas.--Según la investigación que de casa en casa
acab&lt;tn de pncticar b p'.)licfo, y el servicio de incendios del Canal de
Panamá, la población de la Zo·na del Canal alcanza a 31,048 almas,
de la&lt;, cuale3 son estadounidenses 14,876. En el número total
están comprendidos todos lo3 empleados del Canal de Panamá, las
personas que forman su guarnición y las muj eres y los niños que
residen en la Zona del Canal. L'.1, guarnición se compone de 7,451
hombres, siendo de 11,742 el número de los empleados civiles, de
los cuales 3,598 son ciudadano, de los Estados Unidos y 8,144 de
otras nacionalidades. En la zona hay 5,321 mujeres, de las cuales
1,886 son estadounidenses.--Tomándob del Diario de Panamá
correspondiente nl 30 de abril de 1915, se publicó en la página 771
de la edición española del BOLETÍN del mes de junio del propio año
la noticia de que la '' zona de terreno conocida con el nombre de
Zona del Canal se denominaría en lo sucesivo Canal de P anamá."
La información de referencia es errónea, pues la ley relativa al Canal
de Panamá dictada el 24 de agosto de 1912 establece que "la faja
de terreno y el terreno cubierto p'.)r agua comprendidos dentro de
10 millas y situados a una distancia de 5 mill:1,c:; a ambos lados de la
línea central de la vía del canal se dmominaría Zona del Canal."-La Comisión Mixta le acordó al Sr John J. Gibbonc: de Nueva York
la cantidad de $26,000 en pago de las 1,286.97 hectáreas de terrenos
conocidos con el nombre de Guayabal, los cuales están situados en
el distrito Pedro :Miguol-~iiraflores de la Zona del Canal, dándosele
de ese modo a cada hectárea un valor de $200.--Según el Star &amp;
Herald de Panamá, contra la empresa de colonización dirigidn. por
l t l ,:t,hmian Land Development Company, generalmente llamada
Colonia del L ago de Gatún, se libró una orclen fraudulenta. Dícese
que en dicha empresa se han invertido de $8,000 it $9,000 sin resultado
alguno. La colonia se componía de 50 personn.s que en. su m:iyor
parte la abandonaron en agosto próximo pasc.clo , regresfl,Ilclo unas
a los Estado3 Unidos, yéndose otras a solicitar ocupación en distintos
lugares y quedando desamparadas las demás en Gat(m.-- Pc.ra
atender al gasto que ocasione la construcción de obras públicas en
todo ol territorio de la República, aseo y repar ación de los puentes
y caminos, así como la conservación de los edificios nacionales, so
ha restablecido en el presupuesto de gastos de la acturJ vigencir.
la partid a de l 92,306 balboas o dólares.- - El Gobierno ha dispuesto
exonerar del pago del impuesto comercial la maquinaria y e.ccesorios
que importe la Panama &amp; Colon Gas Compa.ny para la instalación
de sus fábricas de gas en his ciudades de Panamá y Colón.

Los Sres. Manuel Gondra, representante del Gobierno del Paraguay,
y Mario Ruiz de los Llanos, representante del _Gobierno de la _Argentina celebraron el 8 de julio de 1916, en la ciudad de Asunción, un
trat~do de comercio entre la Argentina y el Paraguay, que prescribe la
libre entrada en sus respectivos territorios de productos naturales Y
fabricados procedentes de los dos países interesados. El tratado
permanecerá vigente durante 10 a_ños, en~endién_dose prorr?gado por
igual término, si alguno de los Gobiernos signatarios no marufestare al
ot o con un año de anticipación al precitado plazo, su deseo de hacerlo
1
ces~. El tratado especifica que durante los cinco primeros años de su
vigencia los siguientes artículos embar_cados de ~no a otro pais estarán
sujetos al pago de los derechos de 1mportac1ón regulares: Azúcar,
fósforos velas calzado de todas clases, artículos de talabartería,
mueble; y traj~s hechos. Vencido el citado término y sin necesidad
de gestión ulterior alguna, todos estos artículos gozarán de 19:9 franquicias que los dos Gobiernos establecen. Ambas Repúblicas se
obligan a permitir el libre tránsito por sus puertos y a _través de _sus
respectivos territorios de artículos o efectos d~ producció~ o fabricación extranjera que procedan de un tercer pa1s con destmo a una u
otra de ellas. Si cualquiera ,le las altas partes contratantes c~lebrare
una convención comercial más liberal con cualquiera otra nación, entonces los términos de la misma serán aplicable¡,¡ y obligarán_ a los
Gobiernos del Paraguay y la Argentina.- -En 1900 la producción de
tabaco en el Paraguay ascendió a 2,995,801 kilogramos; en 1905 llegó
a 3,627,327; en 1910, a 5,117,832, y en 1915 asc~ndió a 7,125,277
kilogramos.- -Los yacimientos d,e caoU~ de A.pariptTobati habrán
de ser explotados por una compañla que tiene un capit~l de 6,?00,000
de pesos argentinos. Estos yacimientos, que fueron ~nspecc1onados
recientemente por el Dr. Beder, geólogo de Buenos Aire ;, se ~alcula
que contienen unos 6,000,000 metros de caolín. Según a~~cia_n los
periódicos, la producción ha sido ya contratada con ant1~1pac16n a
fin de satisfacer las demandas de los me~cados ~rgentmos. En
Aregua existen otros yacimientos de un material seme1a~te, los cuales
también serán debidamente explotados.--El Pre&amp;idente de la
República ha promulgado decretos prorrogando el presupuesto general
hasta el 15 de agosto de 1916 y, además, prescribe que, a contar del 1°
de julio del corriente año, los derechos aduaneros, excepto los _que se
imponen a los cueros, serán pagados _en papel ~oneda al _tipo de
cambio corriente establecido por la o:fi.cma de c_ambio del Gobierno en
Asunción. - -El Partido Liberal Democrát1?0 . del Paragua! ha
comenzado a publicar en Asunción un diario mt1tulado el nacional,
57009-Bull. 4-16--10

�PERÚ.

546

547

LA UNIÓN PANAMERICANA.

órgano de dicho partido político, bajo la dirección del Dr. Eusebio
Ta~~ada.-~eg_ún ~os dat?s cstadísti_cos recopilados por el Dr.
Ceciho Báez, distmgmdo escritor y estadista paraguayo, la República
del Paraguay es una de las naciones del mundo que tiene una deuda
exterior más pequeña, puesto que en números redondos sólo asciende
a 3,0.00,000 de pesos argentinos. Según la misma auto-ridad, la producción
anual de yerba mate asciende a 20 1000 1000 kiloO'ramos
•
O
I consignando también el hecho de que anualmente se exportan 4 000 000
de cabezas de ganado vacuno y 300,000 cueros.--El 15 de a~ost~ de
1916 tomaron posesión de sus respectivos cargos en Asunción el
Presidente Manuel Franco y el Vicepresidente José P. Montero.-Unas tres cuartas partes de las 200,000 traviesas de quebracho que
anualmente recibe do Sud América la New York Quebracho Extract
Compan! proceden del Río Alto Paraguay.--El Banco Agrícola
establecido en Asunción ha recibido un importante cargamento de
pata.tas. de semilla que se propone di&amp;tribuir entro los agricultores
Los me3ores meses para sembrar este tubérculo .en ci Paraguay son
marzo! agost?.--El_Sr. José Fasardi e5 presidente de una compañía
que fue orgamzada recientemente en Asunción y que tiene un capital
d~ $2~0,000 en oro, para explotar un frigorífico en el Paraguay. El
frigorífico que hay en San Salvador, cuyos dueños residen en Alemania, ha suspendido temporalmente sus operaciones.--El Gimnasio Paraguayo, establecido en Asunción, ha reelecto presidente al
Dr. Justo P. Vera, y secretario al Sr. Alberto Méndez.--El Dr.
Bruno P. Guggiari ~a sido electo presidente de la Asociación Paraguaya.
de Football, que tiene sus oficinas principales en Asunción.--F,l
valor del comercio c?n España, que en 1905 ascendió a 249,858 pesos
en oro, en 1910 llego a 693,268 pesos, y on 1915 bajo a 182,727 pesos
en oro.

PERÚ
. El _Gobiemo del Perú, con muy buen acierto, ha conferido al
mgemoi:o agr~nomo, .sr. Mariano A. Orihuela el encargo de proteger
Y es~ud1a: la mdustna del trigo con el :fin do aumentar la producción
de dicho 1m~ortante c~real, que hasta ahorn. no ha sido suficiente para
el consumo mtomo, s1endo así que ha siclo necesario importar unas
40,000 toneladas ~nualmente. Si el cálculo se basa en el promedio
general de 1,260 ~logramos por hectárea que se obtiene en los países
produc~ores de tr~go, será necesario cultivar 40,500 hectáreas para
producir una cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de la
República, y teniendo en cuenta que en el país hay muchas zonas

adecuadas para dicho cultivo, no cabe duda que muy pronto podrá
lograrse el fin que se desea. La Bachus &amp; Johnston Bre'_Very C?mpany, que posee una de las fábricas más grandes de_la Aménca Lat~a,
ha empezado a hacer las perforaciones para el pruner poso artesiano
en Lima con el fin de proveer el volumen mayor de agua pura que en
la actualidad se necesita, a causa del constante aumento de la producción de su fábrica. La compañía espera encontrar el agua en
cantidades suficientes a una profundidad máxima de 1,500 pies.-El Dr. Felipe de Osma ha sido recibido coin:o ministro pl~n~potenciario del Gobierno del Perú ante el Gobierno de Bolivia.-Presidente ha nombrado una comisión especial que habrá de
inspeccionar la distribución d_el n.gmi para el riego del Valle Rímn.?,
y tttmbién para fijar la cantHlad de agua que, proceden.te del J_l10
RímitC, podrá utilizar cada distrito agrícola.-_-Por recomendación
de una comisión especial que fué nombrada recien~mente coi: el fin
de proponer medidas para obtener artículos de prunera nece~i~acl a
precios razonables, el Presidente ha expedi~o un decreto ~ro~biendo
por ahora la exportación del arroz p-r?ducido e1: la Repubh~a. La
Prensa, periódico de Lima, ha publicado un mteresante rnf~rme
redactado por un perito sobre los yacimientos de carbón d~ piedra.
del Perú. El citado informe demuestra que el Perú, debido a su
creciente actividad industrial, consume en la actualidad 450,000
toneladas de carbón mineral al año, 150,000 de las cuales son importadas y cuestan 1:300,000. El referido _Perito ~r~e que el Gobi~r~o
podria fácilmente explotar uno de sus prop10s yacmuentos y subs~itlllr
el carbón de piedra importado con el que podría e~traer de dichos
yacimientos con un costo mucho menor. E~ perito c~lcula que
mediante una inversión de 1:500,000, el Gobierno podr1a extraer
500 toneladas diarias o 150,000 toneladas al año, y después d~ sufragar
los gastos iniciales del primer año, los demás re~ultarían relat1va~e~te
pequeños.--El 1º de julio de 1916 de _Pres1den~e del~ ~epublica
expidió un importante decreto sobre sanidad pú~hca, exigiendo que
los médicos de cabecera avisen a la junta do sanidad tan luego com~
sospechen que existe alguna enfermedad conta~iosa dcntr~ del territorio del pais y también que se tomen las med~das necesa:1~s p~ra el
exterminio de la misma.-Dentro de poco tiempo el Ministeno de
Instrucción Pública publicará una revista mensual q~e llevará el
título de La Mujer Peruana. Cada edició~ d? dicha rev~ta cow~tará
de 1,500 ejemplares de 16 páginas, y será distrib~ída gratIB. entre tod~s
las escuelas de mujeres y mixtas de la República. L~ citada pubhcación tratará principalmente de los p~·oblemas rel~c10nados con la
instrucción práctica moderna de la mu3er.-El dnector del Museo
histórico ha entregado ya para su impresión u~a parte del catálogo
que ha formulado, el cual constará de 400 págmas y ~abr~ de contener telas incáicas, monedas, medallas, documentos lustóricos, etc.,

m

•

�URUGUAY,

548

549

LA UNIÓN PANAMERICANA.

q~e ~e exhibe~ e?- el citado m~1seo.--Según anuncia la Revista
Tecruca Ferroviaria, el Ferrocarril Central del Perú está considerado
como la vía férrea más alta del mundo, siendo así que atraviesa
Los Andes por el Túnel Galera a una elevación de 15,655 pies.- Hace poco. que un vapor peruano hizo un largo viaje por rio y por mar
desde Iqu1tos al Callao, por la vía del Canal de Panamá. recorriendo
una dis.tancia de 8,000 millas, habiendo así descrito ca;i un círculo.
De !quitos al Callao hay unas 1,000 millas.- -En conformidad con
un decreto del Jefe del Ejecutivo, han empezado a utilizarse los
14 primeros .kilómetros. del Ferrocarril de Huancayo a Ayacucho que
fueron termmados rec1entemente.- -El Museo Comercial de Lima
ha ::cogido ~nteresantes dat?s relativos a proy~ctos agrícolas, explotacion de romas, obras de riego, terrenos propios para el cultivo de
árboles gomííeros y otras empresas peruanas en las cuales pueden
hacerse, con notable utilidad, inversiones de capital extranjero.

El Dr. Franclsco Henríquez y Carvajal, Presidente Provisional de
la República, ha organizado el Gabinete del modo siguiente: Secretario
d.e Relaciones Exteriores, Sr. J. M. Cabral Báez; Secretario de Hacienda y Comercio, Lic. Francisco J. Peinado; Secretario de Justicia
e Instr~cci?n Pública, ~r. Emilio Prudhome; Secretario de Fomento y
Comumcac10nes, Sr. Elíseo Espaillat; Secretario de Agricultura e Inmigración, Sr. Eladio Sánchez; Secretario de Guerra y Marina, Gral. Miguel
Masca:6; y Secret~rio de lo Interior y Policía, Sr. Fed. Henríquez y
Carva3al.- -En vista de la falta de suficientes facilidades de tra.ns·
porte entre Cuba, por una parte, y, por la otra, la República Dominicana, Haití y Puerto Rico, la Empresa Naviera de Cuba se propone
r?stablecer el servicio que anteriormente hacia la línea Herrera y contmuar el q~~ lleva a cabo la lin~a cubana. Los vapores Santiago de
Ouba y Julian Alonso serán destmados al mencionado servicio. Los
vapore$ partirán de La Habana para Santiago de Cuba y harán escala
en los puertos dominicanos de Santo Domingo, San Pedro de Macoris,
Samaná, Sánchez, Puerto Plata, Monte Cristi y Azua de Compostela
y en los haitianos de Port-au-Prince, San Marcos y Gonaives. Uno
de l?s. buques tocará en los puertos septentrionales y el otro en los
merid10nales de ambas Repúblicas, haciendo escala en Puerto Rico
antes de regresar a Cuba.- -La Clyde Steamship Company ha
resuelto hacer una rebaja de fletes en el transporte de palo de
campeche del puerto de Santo Domingo para Nueva York. La
nueva tarifa es de $15 por tonelada de 2,240 libras.-- El 21 de julio

•

próximo pasado circuló la exquisita edición que la revista do~cana
Renacimiento la ha dedicado a la Provincia de Azula.. La edición de
referencia contiene más de 60 grabados, entre los cuales fig.uran retratos vistas panorámicas de sitios históricos, etc., y constituye un
bello ~xponente de lo que es Azua en la actualidad ~ de los gran~es
recursos con que cuenta.- -El Gobierno de la República ha concedido
a los Sres. Rafael Augusto Sánchez y Manuel del Monte titulo de pe~tenencia para explotar la mina denominada .El_Cobre, la cual es~á situada en la Común de San Cristóbal, Provmc1a de Santo D~~go.
La mencionada mina fué acusada el 9 de septiembre de 1915 Y mcierra
yacimientos de cobre en combinación con otr~s metales Y un plac~r
aurífero.--Próximamente circulará en la capital un nuevo seman~r10
intitulado La Nación que dirigirá el Diputado Sr. Luis C. del _Castillo
redactará el Sr. Coi'rrado Sánchez.--La extensión superfic1~ ~e la
Isla Beata. la cual se encuentra a 3 millas al sur del extremo meridional
de la Isla de Santo Domingo y a 7 al noreste del islote de Al~o Ve~o, es
de 41 kilómetros cuadradoq. Las partes más altas de la isla ~ienen
20 metros de elevación sobre el nivel del mar. Las aves denommadas
"boobies" han depositado en la isla gran cantidad de guano; pero su
producto más abundante es la sal qu_e se fo~ma en dos lagunas naturales una de las cuales tiene un tercio de kilómetro de superfime Y la
segu~da algo menos. En estas lagunas cuaja la sal dos o tres veces al
año. Las salinas producen mucho actualmente, aunque en año~ de
excesiva lluvia no rinden cosecha. La caza es abundante en la isla,
en la cual existen cerca de 20,000 cabras cimarronas y otros tantos
cerdos en el mismo estado. Las aguas que rodean ~a Beata ~on
abundantisimas en peces, entre los cuales figura en primer tér~mo
el delfín cuya piel es articulo de subido preci? y cuya gr~a es caris1ma
porque es la única buena para lubticar relo1es. También hay en ~lla
muchas tortugas, careyes y manaties. Lo único de q~e c~ece la 1Sla
es de aguas potables corrientes; más para los usos ordmar1os b~taria
el agua de lluvia que se recogiera en cisternas y la que se deposita en
las hondonadas de las rocas. El suelo de la isla es de roe~ calcár~a
cubierto en parte de capa vegetal, pero en su mayor extensión estéril.

y

El Poder Ejecutivo dirigió con fecha 19 de julio un mensa.je a la
legislatura nacional acompañando los sigui?nte~ nuevos pr~yec~os
para ser tratados en las sesiones extraor~~rias: Reorgaruz~c1ó~
de la asistencia pública; presupuesto mumcipal de Monte~~eo,
homenaje al patriota cubano José Marti; impuesto general muruc1pal

�550

LA UNIÓN PANAMERICANA.

para la campaña; :fiesta del trabajo; represión del proxenetismo;
levaderos municipales; muro de contensión en el Salto; prórroga
para la escrituración
de los solares municipales; prenda a&lt;Yraria
·'
•
b
construcción de bañaderos garrapaticidas; irrigación; señales de
ganado y ampliación de la sección fábrica del Instituto de Química
Industrial.--Debido a la escasez de bodegas, la casa Mantone, que
exportó este año la tercera parte de la zafra de lanas, fletó por su
cuenta el vapor uruguayo Artigas para conducir a Burdeos una
gran cantidad de cueros vacunos y de carneros.--El Congreso ha
autorizado al Poder Ejecutivo para que contrate varios empréstitos
con el Banco de la República por un período de cinco años. También
ha autorizado a los funcionarios del distrito para negociar con el
mismo banco empréstitos por dos años, siempre que el Presidente
de la República apruebe los contratos respectivos. Para este objeto
no puede el banco disponer de más de 300,000 pesos (peso uruguayo=
$1.0342).--Se ha presentado al Congreso Nacional un proyecto de
ley por el cual se faculta al Gobierno uruguayo para que invite a las
naciones del hemisferio occidental a concurrir a un congreso que
se celebrará en Montevideo en el curso del afio entrante para estudiar
y redactar las bases de una Confederación Internacional Americana
que, de acuerdo con las indicaciones del Presidente de los Estados
Unidos de América, constituya una coalición llamada a sostener la
paz.--Últimamente ha habido en la República cierta escasez de
tela metálica de diversas clases, lo que ha daao lugar a que el precio
de este articulo haya subido un 50 por ciento con relación al que
tenía antes del comienzo de la guerra europa. La mercancía de
referencia se importaba en su mayor parte de Alemania, trayéndose
ahora de los Estados Unidos .y de Inglaterra,--La Asociación
Patriótica Uruguaya le ha informado a los presidentes de todas las
instituciones nacionales del interior, directores de liceo, etc., que,
el 25
de agosto último, aniversario de la independencia del Uru!!'llay
'
b
I
se mauguraría el Congreso Patriótico, el cual dedicaría tres días al
estudio de cuestiones de alto interés patriótico y de solidaridad
nacional.- -La Cámara de Diputados aprobó recientemente las
leyes electorales de constituyentes y los proyectos de nacionalización
de los servicios portuarios y de expropiación del alcantarillado de
la ciudad y la que declara fiesta nacional el 1° de mayo, :fiesta del
trabajo, suprimiéndose la festividad religiosa de San Felipe y Santiago,
patrón de la República.- -Al puerto de Montevideo llegaron a
fines de julio último los vapores estadounidenses Hawaian y Paru,,man
con mercaderías de los Estados Unidos.--Según un proyecto de
ley que el Ejecutivo acaba de presentar al Congreso, las compaff.ías
extranjeras o nacionales constituidas para tener sus principales negocios en el pais, así como sus agencias y suc~rsales, e~tarán sujetas
a la vigilancia y fiscalización del Inspector General de Hacienda.--

551

VENEZUELA.

El Dr. Claudio Wiliman, nombrado recientemente presidente del
Banco de. la ~epública, renunció con tal motivo el cargo de rector
de la Uruvers1dad de Montevideo. En sustitución del Dr. Wiliman
fué .des~ado el Dr. Emilio Barbarona.--El Presbítero Sanguinett1, temente cura de la Merced, acaba de descubrir el lugar en
donde reposan los restos mortales de Don Bruno Mauricio de Zavala
fundador de ~ontevide~, y una de las figuras más notables y atra~
yentes del per10do colomal del Uruguay.--El Poder Ejecutivo ha
aprobado los trabajos realizados por el Primer Congr~so Consular
qu~ se reunió recientemente en Montevideo con el propósito de
revisar la ley de arancel consular uruguaya vigente.

El Congreso dictó el 19 de junio próximo pasado el presupuesto de
rentas y gastos públicos para el año económico de 1° de julio de 1916
a 30 de junio de 1917. En dicho presupuesto se calculan las rentas
del año en 44,180,000 bolívares (el bolivar=$0.193 oro estadouni?ense), en la fo:ma siguiente: Derechos de importación, 10,700,000;
impuestos especiales, 5,960,000; renta de salinas 5 500 OOO· renta de
c~garrillos, 5,500,000; renta de licores, 4,000,oÓo { re~ta de estampill~s, 3,00?,000; contribución del 30 por ciento, 3,210,000; impuesto
nacional e IIDpuesto territorial de 12! por ciento cada uno 2 675 000 y
.
' ' ' '
r01~tas d1versas, 3,635,000. Los gastos que se presuponen son los siguientes: Departamento de Relaciones Interiores, 9,236,642.50; Dep.artamento de Relaciones Exteriores, 1,129,245; Departamento de H acienda, 14,930,175.32;DepartamentodeGuerrayMarina' 9' 640 ' 345 .72·,
Departamento de Fomento, 3,036,490; Departamento de Obras
Públicas, 3,175,400; Departamento de Instrucción Pública 2 599 563
y rectificaciones del presupuesto 432,138.46.--El
Vident~
Lecuna, director de la Escuela Federal de Artes y Oficios de Caracas
ha terminado en unión del Dr. Luis Muñoz Tébar un mapa. de Vene~
zuela, el cual ha sido editado en la litografía de la mencionada escuela.
El mapa do referencia nada tiene que envidiar a los que se editan en
Europa y los E stados Unidos, contiene la nueva división territorial de
la República y en él se han corregido numerosos errores de que
adolecen los mapas anteriores ele Venezuela. En el mismo instituto
se trabaja actualmente en un atlas en grande escala de toda la República y en un mapa del Estado Zulia, el cual formará parte del atlas
mencionado.- -El Gobierno de Venezuela ha celebrado un arreglo
con la compañía del ferrocarril de Puerto Cabello a Valencia. por la
completa extinción de ·la garantía de 5 por ciento de intereses sobre

Dr. '

�552

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el capital de la empresa y por las sumas que se le debían por dicho
respecto. En cancelación de esas obligaciones la compañía recibió
del Gobierno la cantidad de !190,000 en una letra a la vista contra
Londres. La compañia convino por dicho arreglo en acordarle al
Gobierno una rebaja de 25 por ciento sobre el valor de fletes y pasajes
de la tarifa máxima del ferrocarril, tanto por carga de la propiedad
del segundo como por el transporte de empleados o de tropas nacionales.--El Gobierno Federal le ha acordado a la Escuela de Ciencias
Políticas Simón Bolívar, fundada en la ciudad de San Cristóbal, una
subvención de 240 bolívares mensuales.--El Dr. M. Diaz Rodríguez
ha sido nombrado Ministro de Fomento en sustitución del Dr. Santiago Fontiveros, quien renunció dicho cargo.--El Presidente del
Estado Falcón ha dictado un decreto por el cual se destina exclusivame.n te a la construcción de pozos artesianos el producto de la contribución del comercio para el fomento de dicho Estado.--Por la
aduana de Puerto Cabello se importaron en el mes de junio próximo
p~sado 47,294 bultos de mercancías, víveres, maderas de pino, automóviles, etc., con peso de 2,741,277 kilogramos y valor de 1,741,053 bolívares.--Últimamente fueron despachados de Cuba para La Guaira
10 tanques de 3 toneladas de peso cada uno, los cuales van destinados
al gran central que ha fundado en terrenos ribereños del Lago de
Maracaibo la Compañía .Azucarera de Venezuela, y para el cual se
embarcaron a~teriormente por el mismo puerto piezas de maquinarias
de 47 toneladas de peso en conjunto.

t
\

l{f,PI{ESENTANTE..5 Df.. LOS
i,• m,,...la.·
l:.STADOS UNIDOS 1:N LAS ~an::~
RtPÚBUCA.3 l.ATJNO-AMtJO CANAS • . &gt; ' i ~ ~

~R•u,•,,g

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina ............. FREDERIC J. STIMSON, Buenos Aires.
Brasil. ................ Enwrn V. MoRGAN, Rio de Janeiro.
Chile .................. J. H . SHEA, Santiago. 1
México ................ HENRY P. FLETCHER, México, D. F. 1
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLEN IPOTENCIARIOS

Bolivia . ............ .. JoHN D. O'REAR, La Paz.
Colombia.............. TID.nnEus A. TuoMsoN, Bogotá.
Costa Rica . ............ EnwARD J. HA.LE, San José.
Cuba ................. Wn,1IAM E. GoNZALES, Habana.
Ecuador . ............. CHARLES S. fuRTMAN, Quito.
El Salvador ........... BoAz W. LONG, San Salvador.
Guatemala ............ WU,LIAM H. LEAVELL, Guatemala.
Haití. ................. A. BAffiLY-BLANCHARD, Port-au-Prince.
Honduras ............. JoHN Ewrno, Tegucigalpa.2
Nicaragua ............ BENJAMIN L. JEFFERSON, Managua.
Panamá ............... Wn,LIAM J. PRICE, Panamá.
Paraguay .............. DANIEL F. MooNEY, Asunción.
Perú .................. BENTON McMU,LIN, Lima.
RepúblicaDominicana. W. W. RussELL, Santo Domingo.
Uruguay ............. RoBERT E. JEFFERY, Montevideo.
Venezuela ............. PRESTON McGoOD'fIN, Carácas.
ENCARGADO DE NEGOCIOS

Chile ................. GEOROE T. SUMMEl-LIN, Santiago.
1

Honduras ............. WrLLINO SPENCER, Tegucigalpa.

o

!Nombrado.

•Ausente.

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1

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>·5\RGE.NTINA• BOLIVl5\. . BR.5\SI L. . COLOMB15\ ·COSTA - RICA

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UNION INTERNACIONAL DE LAS REPÚBLICAS AMERICANAS

CONSEJ-0 DIRECTIVO
DE LA
,
UN ION

BOLETÍN

PANAMERICANA

DE LA
RoBBJrr

LANSING,

Secretario de Estado de los Estados Unidos,
Presidente ex o.lfid.o.

UNIÓN
PANAMERICANA

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

~ntina•••••.••• ••• •Señor Dr. Ró11ULO 8. NÁ.óN,

Ollclmt de la Embajlda, 1806 Coreonm Street, WasblnjtOn, D. C.

Brasil•••••••••.••••••• Senhor Do.1uc10 DA GA.11.A,

Ot\clDa de la Embajada, 17tQ Massacbusetts Avenoe, Washington, D. C.

México.•.•.••.•••••••• (Ausente.)
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

NOVIEMBRE

Bolivia .••• ••••.••• •.••. Señor Don loNACIO CALDERÓN,

OflclDa de la LepclóD, 1&amp;33 Slneenth Sueet, WashlDgtcJD, D. C.

1916

Colombia••.•.• •• ••••••Sefior Don Juuo B:nANCOUBT,
OflclDa de la LegacklD, 1319 K Btl'\!llt, WashlllgtoD, D. C.

Costa Rica••••..•• •....Señor Don 'MANuBL CASTRO O"UBBADA,
OllclDa de la Legación, 1501 Slneentb Street Wuhington, D. el.
Cuba•••••••••••••••••••Señor Dr. C. K. DB CisHDU,
OflclDa de la LegaclóD, IBAt Elghtemth Bueet, WllllliDpll, D. C.

Ecuador•••••••..•••• ••. Señor Dr. GONZALO S. Cóaoou,
Oflcllla de la LepclóD, 604 Rtnnlde Drtve, No York, N. Y.

El Salvador ••......•.. Señor Dr. RAPABL ZilDIVAB,
OflclDa de la Legaclóll, 18IO Comleclt.ioat Aveaae, WuhlDgtcln, D. C.
Guatemala •••••••.••••Seilor Don JOAQUÍN lHN»Bz,
OflclDa de la LepclóD, ll!OC K Stzeei, WuldDglciD, D. C.

Haití.. .....•.... . .....M. SoLON MiNos,
OflclDa de la LepclóD, 14211 Rbode Ialand Avenue, WashlllgtoD, D. C.
Bonduru •••.•••.....• Señor Dr. ALB&amp;JrrO Mo:BRBÑO,
OflclDa de la Legación, Hotel O«dcD, Wuhington, D. C.

Nicaragua.••...........Señor Don E.tlJJJANO CHAIIORRO.*
Panama•... . ........ .•Señor Don EuéBBIO A. MoRAL&amp;s.•
Paragua.Y······· .......Sefior Dr. HicroR VBLÁZQUBZ.*
RepúblicaDominicana.Señor Dr. A. PiRBZ PBRD0.110,
011.clDa de la Legac16D, "The CbamplalD," Wuhlngton, D. C.

Unwiay ••••. •... .•.•••Sei'ior Dr. CARLOS M.

DB

011.cliladela Legación, 1734 N Street, Washington, D. C.

PBNA,

Venezuela••••••..•• ••• Señor Dr. SANTOS A. Do.11INICJ,

OflclDa de la Legacklll, 1406 :Ma.,saebusetta Avenue, Wasbmgtclll, D. c.
ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Chile••••••••••••.•••.• Señor Don GusTAvo MuNIZAGA VAR&amp;LA,
OllclDa de la ll:mbajlda, HM K Street.__Wuhington, D. C.

N i ~ .•. .. •. •.• ..Seiior Dr. JOAQUÍN CUADRA ZAVALA,

SECCIÓN ESPAriOLA

Ollélllldela Lepcl60, "Tbe Portland,"Wasbmgtclll, D. C.

Panamá •••••••••••••• Seiior Don J. F..

LBPBVREb

OllclDa de la LepeJ0D, " ~ Couñ," Wasblngt(JD, • C.

PeroOflcllladela
..... ·········
....Seiior Don M. DB FRBYBB y SANTANDER,
Lepol{iD, 1737 H Street, Wasblngton, D. C.
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DIRECCION CABLEGRÁFICA, OFICINA y BOLETÍN • • . PAU,' WASHINGTON
• ., • • •

• Ausente.

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1 CE.
P ágina.

Un Templo Nacional... .. . .. .. ..... . . . .. ... . . . . . . . .. . .... .. . . . . . ... .. .. . ..
La Industria Fabril de la Argentina. ....... . .. .. .. . . . .... . . . . . .. .. ... . ....
El Sistema Universitario Estadounidense y los Estudiantes Latinoamericanos
(Continuación). . .... .... .... ... ... ... . .. . ........ ... ... . .. . .. . ..... .. . . .
El Pais de los Pastores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Parques Nacionales de los Estados Unidos- Yosemite. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Raras Industrias de la Am~rica Central.... .. ...... .. ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Datos Sobre la Producción Fabril de Chicago, lliinois.... ... . . . .. .. .. .. . ..
Personalidades Conspicuas en Asuntos Panamericanos. . . ... . . . . . ... . ... .. .
Miscelánea. .. ... . .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

UNIÓN

553
565
572
592
600
610
627
629
633

Don Francisco Goya y Lucientes-Un ferrocarril aéreo sobre le Niágara- Mi lucha con una
raya gigantesca-Inventos recientes.

~ UBDIREC'fOR

Bibliograffa.... .. .... .... . .... . .... ... ... ... ... .. .... . .. . . ... .. . ..... .. . . .
República Argentina... . ...... . ..... . ..... .. ........ .. .. . . . ... . ..... . ......

654
657

Comercio exterior-Primer Congreso Sudamericano de Higiene, Microbiolog1a y Potolog1aNuevo hospital-Obras portuarias-Intercambio de noticias-Fabrica de t intes-Industria
maderera-Exportación de granos-Yacimientos de aluminio-Rentas aduaneras-Ferrocarril Central Norte-Nuevas colonias-Colegio Nacional de Buenos Aires-Cultivo de la
piña-Sociedades agr1colas-Decreto sobre inmigración.

Bolivia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

659

Servicio de navegación entre Puerto Suárez y Rosario-Servicio de automóviles entre Pu~rto
Suárez y Santa Cruz-Mensaje presidencial Candidatos presidenciales-Estaciones radiotelegráficas-Servicio de teléfonos-Ferrocarril de La Paz a Yungas-Trenes directos a
Guaqui-Hospital Militar en La Paz.

Brasil.. .... .. ..... . .... . .... . .. .. ......... .. ... .. .... . .... . . . ... .. ....... .

661

Mensaje del Presidente del Estado de San Paulo-Exhibición de productos nacionalesEscuelas primarias-Fábricas de tejidos-COmisión industrial y comercial norteamericanaExposición de avicultura-Exportaciones de cacao-Rentas aduaneras-Estación radiotelegráfica-Exportación de carnes congeladas-comercio exterior del puerto de Santos.

Colombia....... . ......... . ..... . ... . .......... . ..... . .... . ....... . . . . . . . . .
PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN AL BOLETfN

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1
Por la ~ dición Eapanol~•. $$ -50, ":~
de la U niou Panamencana, 2·00• r
Número suelto, 20 centavo,.

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en los paí ses
!::ri~
!~~·' alal año
año: en los demás.

·
al año en los paíaea de la
Por la Edició~ ln¡:leoa, $2, oro amen can~, año en'los demás. Número
Unión Panamericana; $2.50, oro amen cano,
'
auelto, 25 centaT01.

663

Ministro del Tesoro-Exportaciones de oro de 1905 a 1915-Ley sobre [rigorlferos-Molinos de
arroz en Cartagena-Delegación a la República Argentina-Reorganización de la policla
nacional-Ministro en las Repúblicas del Sur-Nuevo empréstito-Protección a la industria
ganadera-Productos del Chocó-club de aviación-Población masculina-Ley sobre presupuestos.

Costa Rica. ... ... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

664

Nuevas carreteras-construcción de un muelle-Nuevo hotel en San José-Exportación de
aguas minerales-Yacimientos de petróleo-Decreto sobre la práctica de la dentisteñaNuevo mapa-Relaciones comerciales con Chile.

Cuba. . .. . .. ... . ... . ... .. ... .. .. . .... . ... . . . .. . ... . .... . ......... . ... . . . . .

666

Movimiento de inmigración-Nuevo ferryboat-Uso de las semillas del aguacate-Negociaciones mineras-Balneario en El Cayuelo- Utilidades de la Cuba Telephone Co.-Sociedad
de Pedagog1a- Logias masónicas-Informe sobre crematorios- Escuela de artes y oficios.

Chile ... . .... . .... ... .. . .... .. ................ . ............................

667

Producción de salitre-Cámara de Comercio en Antofagasta- Reglamento sobre compañ!as
extranjeras- Obras portuarias de San Antonio-Yacimientos de carbón-Negociación
minera-Rentas aduaneras-Informe sobre los ferrocarriles-Sucursal del Banco de ChileTarifa de los tranv1as de Valpara!so-Yacimientos de potasa-Consumo de carbón.

Ecuador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
WASH INGTON: IMPRENTA DEL GOBIERNO: 1918

Gastos de instrucción pública-Oficinas de correos-Oficinas de telégrafos y teléfonos-Movimiento demográfico en 1915-Gastos de saneamiento-Ferrocarril de Ambato al CurarayDatos ferroviarios.

m

669

�ÍNDICE.

IV

Pl!.glnn.

El Salvador........ ........ . . ..................................... . .......

670

Memoria de Instrucción Pública- Movimiento de la Biblioteca Nacional en 1915-Bolettn
comercial-Delegado al Congreso del Niño-Ley sobre rentas internas-Facilidades de
transporte.

Estados Unidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

671

Ley sobre trabajo en los ferrocarriles-Oficina de información para estudiantes enla Universidad
de Tulane-Aparatos para combatir la parálisis infantil-Compra de hilo de cáiíamoExportación de productos ferroviarios- Fabricación de materias colorantes-cuerpo estu·
diantil de la Academia Naval de Anápolis-Aumento del costo de la vida- Sociedades de
socorro para victimas de la guerra-Viaje de compaiíl.as musicales norteamericanas a la
Argentina-Nueva llnea de vapores a la América del Sur- Aumento de la riqueza-De·
pósitos en los bancos- Gran actividad financiera-Contrato para suministro de cobreCondiciones sanitarias de los empleados.

Guatemala ............... . ....................... :............. ...... .... ..

674

Número de cafetales-Tarifa de telégrafos y teléfonos-Utilidades del Banco de GuatemalaNuevo periódico-Secretario del Consulado de San Francisco-Centro español de Guatemala.

Hait1 ...... ................................................................

675

Compañia azucarera haitiano-americana- Saneamiento y mejoras de Puerto Pr!ncipeEgresos nacionales- Importación de productos manufacturados- Reforma administrativaOficina para el Consejero Financiero-Proyecto de una institución-Censo escolar-Entusiasmo
por el juego de pelota-Dirección del Banco de Hait1.

Honduras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

676

Presupuesto para 1916-1917-Vicepresidentes del Congreso Permanente Internacional de
la Prensa-FerrOC9.l'ril de Tela-Producción de añil-Servicio de automóviles-Tratado de
comercio con Nicaragua-Acueducto de Guangololo-Fabricación de sombreros de pajaFerrocarril de Trujillo-Proyectado Congreso de Periodistas Centroamericanos-Explotación de yacimientos de carbón-Enseñanza práctica de agricultura.

:Mexico.... . ...................................................... . . . . . . . .

678

Elecciones municipales-Elección de Diputados-Exportaciones de petróleo-Intercambio
comercial-Fomento de la agricultura- Hospitales militares-Nueva estación radiotelegüfic:1 -Construcción de ferrocarriles-Progreso del Estado de Durango-Visita a las propiedades de la Potosi Mining Company-Compañ!a harinera-Decreto sobre exportación
de [rljoles-Nueva linea telegráfica-Yacimientos de plata-Yacimiento de gas.

Nicaragua......... .............. ... .......... . ......... .. . .. ....... ... ....

679

Alumbrado para Bluefields-Descripción de las regiones mineras del pa!s-Catedrático de
enfermedades tropicales-Compra de propiedades-Escuela para hijos de mineros- Viaje
del Club de Baseball de Bluefields-Establecimiento de cocotales.

Panamlí.. .... ... ..... .. . ..... .. .... .... .... .... . ........... .. ... . ... .. .. . .

681

Sociedad Intelectual Latinoamericana- Nueva llnea telegráfica- ConstruCción de un hipódromo- Ley sobre almacenaje de explosivos- Movimiento del Canal de Panamá-Población
de la zona del canal-Condiciones sanitarias de la Zona del Canal- Fallosobre la Finca
Venado-Ferrocarriles-Juegos florales-Registro de la propiedad raíz-Excavación de pozos
artesianos.

Paraguay .............. .. ....... -... - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

682

Toma de po:,esión del Presidente y del Vicepresidente de la República-Nuevo gabineteCentro paraguayo en Buenos Aires- Banco de la República-Industria ganadera- Existencia
de quebracho-Movimiento de bienes ralees-Fabricación de extracto de quebrachoComercio exterior.

Peru . . ................ ... .. - .. -........... -·:........... .. . . . . . . .. . . .. . . .

684

Comercio exterior- Tráfico de carga en los Jerrocarrile¡¡, Rentas aduaneras- Préstamos a los
agricultores-Industria de la goma....cuJtivo del alg1)d6n-Invención de un aeroplano-Presupuesto para 1917- Producción de azúcar- Mensaíe del Presidente Pardo.

República Dominicana. ........... .. ............................. ... .......

685

Pronóstico de la zafra azucarera- PrO&lt;Jucción de tabac&lt;&gt;::--Nueva aduana de Santo DomingoVenta de cerveza y otras bebidas-Servicio de naveg~ión entre Santo Domingo y Puerto
Rico-Rentas aduaneras de Samaná.-Nucvo director del Ferrocarril Central Dominicano1
Fábrica de hielo en Santo Domingo-Nuevos puentes.

Uruguay ........................... -. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

686

Presupuesto para 1916-1917- Ferrocarril de La Tablada-Producción de trigo-IrQ.puesto
sobre herencias-Estadistica demográfica-Dragado y canalización del r!o MigueletaN úmero de electores- Derechos sobre la seda- Enseñanza industrial.

Venezuela........... ........................... .. . .................... . ...
Gran carretera occidental-Concurso poético-Nuevo Código Civil- Población de la Repúb·
lica--Cédulas hipotecarias-Pozos artesianos-Producción de azúcnr-Embellecimimito de
Maracaibo-Ferrocarriies-Construcción de- carreteras-Fiscal General de la RephblicaMedidas sanitarias en la colonia de leprosos.

•
687

�BOLLTÍN

VOL. XLIII.
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NOVIEMBRE, 1916.

NO. 5

UN TEMPLO NACIONAL

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I.RAHAM LINCOLN, ilustre emancipador de los esclavos
y Presidente que. fué de los Estados Unidos durante el
período de la Guerra de Secesión, nació en el Estado de
Kentucky, el dia 12 de febrero de 1809. Vió la luz
primera en una humilde choza. En 1816 sus padres se trasladaron
-del Estado de Kentucky al de Indiana, y con el tiempo el joven
Lincoln llegó a ser un operario en los vapores que. navegaban en los
Ríos Ohio y Misisipí; fué luego dependiente en un establecimiento y
fábrica de Nueva Salem, en el Estado de Illinois, y después administrador de correos en dicho lugar. Mientras desempeñaba este último
cargo empezó a estudiar derecho y en 1836 se recibió de abogado en
Springfield, Capital del Estado de Illinois, donde residió permanentemente hasta que fué electo Presidente de los Estados Unidos.
En 1847 fué electo Representante al Congreso, donde se distinguió
mucho por la franca y elocuente exposición de sus ideas antiesclavistas. En 1858 fué candidato para Senador de los Estados Unidos,
en oposición al Juez Stephen A. Douglas, que dos años más tarde fué
uno de sus rivales como candidato a la Presidencia. Lincoln fué
derrotado como candidato para Senador y Douglas fué electo. En
1860 Lincoln fué designado candidato a la Presidencia por el Partido
Republicano de los Estados Unidos. Entre tanto, el Partido Demócrata se había dividido en dos facciones a causa de la cuestión de la
esclavitud. La del Norte designó a Stephen A. Douglas y la del Sur
a John C. Breckinridge, del Estado de Kentucky. En esta contienda
trilateral (o más bien, cuadrilateral, puesto que hubo un cuarto candidato, de apellido Bill), Lincoln fué electo, y el 4 de marzo de 1861
tomó posesión de su elevado cargo. La Guerra de Secesión empezó
casi inmediatamente. El pueblo en general conocía al Presidente
Lincoln por el "hiende-estacas" (rail splitter) , porque en su primera
juventud se ocupó en cortar madera para sacar estacas para los toscos
cercados que en aquella época se construían. Sin duda, Lincoln
había sido un raíl splitter, "hiende-estacas," toda vez que él y su
553

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Corle8{a d e The New York Times.

ESTATUA DE LINCOLN EN HODGENVILLE, ESTADO DE KENTUCKY, ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
La Seflora de W ilson con el Presidente de los Estados Unidos colocando una corona conmemorativa en la estatua.

CHOZA EN LA CUAL NACIÓ LINCOLN. ·,
Esta humilde cabaña, donde el Presidente A.brabam Lincoln vió la luz primera, ha sido conservada y.colocada dentto de l10 templo de mármol conmemorativo. E l dinero necesario
para comprar la cabaña y sitio, y para la construcción del templo conmemorativo, se obtuvo m ediante una subs.crl~ión popular. No cabe duda ~u e muchas person as de todas
partes del mundo visitarán este hogar de Lincoln, para ver la "humilde choza que !ué la cuna de uno de los grandes varones de la humanidad.'

�Cortceta d o Tho Literary D ia:est .

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CEREMONI AS EN EL ACTO DE LA I NAUGURACIÓN DEL M ONUMENTO CONMEMORATI VO D E LINCOLN EN HODOENVILLE , ESTA DO DE
K ENTUCKY.
T&gt;ontro.,,d9,,,cat.e. m.onum on to o o ~-=a.il.v
"""""""'"'...,""'""'JA....:bn,...,,..d.,,n,w,,.n...,¡"'-"'-""",....&gt;ld,9~n~•~-....x
i ~1nn~.,.,.,,,,

RECEP CIÓN EN LA LEGACIÓN DE L OS E STADOS UNIDOS EN CARACA S, VENEZUEL A .

E l d1a de la tiesta naciona l de los E stados Unidos, el m inis tro de los E st ados U nidos en Venezuela, Sr. P reston Mc Good,vin, dió una r ecepción en la legación en Caracas, a l a cual
asistieron los miembros del cuerpo diplo mático con sus fam ilias y muchas personas distinguidas de los ctrculos oficial y social de esa cap ital.

�LA UN-IÓ.N- PAN-AMERICANA.

padre fueron exploradores en Indiana, pudiendo decirse que, en
cierto mod,o, todos los exploradores tuvieron que desmontar los
bosques y hender estacas.
En 1909, al cumplirse el primer centenario del natalicio de Lincoln,
se formó una agrupación que lleva el nombre de "Lincoln Farm
Association," con el fin de erigir un monumento conmemorativo permanente en el sitio donde nació en Kentucky el insigne estadista.
Recogiéronse los fondos y se efectuó la compra de la humildísima
cabaña alrededor de la cual habrá de construirse un hermoso templo
de mármol como digno monumento al inmortal libertador. También se asignó una suma adicional para la conservación del monumento. En 1909 el Presidente Roosevelt colocó la primera piedra
del templo. En 1911 el Presidente Taft lo inauguró, y el 16 de
septiembre de 1916 el Presidente Wilson lo recibió en representación
de los Estados Unidos como monumento nacional. A continuación
aparece un párrafo del discurso que el Presidente Roosevelt pronunció
en el acto de la colocación de la piedra fundamental.
El "hiende-estacas" que pasó su desgarbada juventud en la miseria más negra de
los paupérrimos labriegos fronterizos; que se levantó a fuerza de duros y penosos
trabajos, vivió para conducir a su pueblo al través de las ardientes llamas de una
lucha de la cual salió la nación purificada como por el fuego, renanciendo para una
vida más alta. Tras largos años de esfuerzos inquebrant.ables, de fracasos más frecuentes que las victorias, se levantó al fin hasta llegar a ser el cuadillo de la República
en los momentos en que la dirección de ésta era la labor más estupenda de los tiempos.
Llegó a conocer la grandeza, jamás el descanso; el éxito vino a su encuentro, pero no
MÍ el contento, a excepción del que se deriva de hacer bien una obra t.an penosa
como de vital importancia. Alcanzó el poder, maa no conoció ergoce de la tranquilidad. Las lineas de su frente se ahondaron; nunca, empero, empañó sus ojos el odio
o el temor. Sus huesudas espaldas se doblaban, pero sus músculos de acero jamás
flaquearon cuando llevaba como carga los destinos de su pueblo, Aquel corazón tan
grande como tierno, que rehuía causar un dolor, tuvo, sin embargo, por tarea derramar
como agua la sangre de la juventud y sentir en cada una de sus fibras todo el sufrimiento de la mujer. El desastre le entristecía, nunca le acobardó. Mientras corrían
los años de la guerra tintos de rojo, siempre se le vió cumplir con el deber que le
imponía el presente, enfrentando sin temor el futuro, alto el corazón, valiente el
alma. Entero ante el odio inconmovible, ante el desprecio, trabajaba para el pueblo,
y por el pueblo sufria. Al fin alcanzó el triunfo; y apenas comenzaba. a saborearlo
cuando salió a su encuentro el asesino y se cerraron para siempre aquellos ojos tan
bondadosos, tan pacientes, que a nada temían.

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Esta humilde choza fué la cuna de uno de los más grandes varones de la humanidad,
hombre de singular, encantador y poderoso ingenio, que de repente apareció en el
grandioso escenario de la historia de la Nación, delgado, reservado, prudente y desgarbado, pero lleno de magnetismo y majestad: un caudillo de nacimiento. * * *
Sea cual fuere el valor y la vitalidad de sus antepasados, la mera energía y rectitud
de éstos no explica donde fué que este hombre extraordinaria halló ese gran corazón
que parecía comprender a todo la humanidad en su liberal y benigna simpatía; esa
mentalidad que reposaba entronizada detrás de aquellos ojos meditabundos y melancólicos, cuya visión alcanzaba hasta un horizonte con el cual los que le rodeaban jamás

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Al aceptar el título de propiedad que se le otorgaba a la Nación,
el Presidente Wilson dijo lo que sigue:

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�Atención de la re\'i!ta Arcbitecturo and Building,

MONUMENTO CONMEMORATIVO DE FERRY EN FUT-IN-BAY, ESTADO DE OHIO.
Este monumento fué construtdo en Fut;.in-Bay, Ohio, para conmemorar la batalla del Lago Erie en que el jefe de
la escuadra estadounidense, Comodoro Oliver Hazard Ferry, ganó una victoria decisiva sobre la flota inglesa al
mando del Comodoro Robert H. Barciay, el 10 de septiembre de 1813. El obelisco, que es la figura central del
monumento, se eleva a 320 pies sobre el lago y está coronado por una gran linterna de bronce de unos 20 pies de
altura. Es de factura artlstica, siendo copia de una lámpara de altar griego.

�De la revista The Guide to Nature , con permiso de la Socieded Agassiz, de Arcadia, Sound Beacb, Connecticut.

EL GRAN NATURALISTA HELVÉTICO-ESTADOUNIDENSE LUIS AGASSIZ.
El Profesor Agassiz estableció hace 43 años en'una troje de Penikese, isla situada a la altura de la costa meridional del Estado
de Massachusetts,)acélebre escuela para el e'ltudio dP.la naturaleza que tanta influencia ha ej'll'Cido e:i la vida Intelectual
de los Estados Unidos. En ella le enseñó a sus disclpulos a estudiar los organismos de las Inmediaciones, trazando en un
amplio pizarrón las figuras de los elementos sobre que versaba su enseñanza. La labor que tan humildemente Inició ba
sido continuada por la Sociedad A~assiz, extendiéndose cada vez más ia Influencia de la misma. La sociedad cuenta en
los Estados Unidos con más de mil sucursales.

VISTA DE LA PLAZA DE SAN MARTÍN EN BUENOS AIRES.

�564

LA UNIÓN PANAMERICANA.

llegaron a soñar; aquella maravillosa imaginación que comprendía _I~ que nunca había
visto y entendía el lenguaje de los tiempos y sucesos con la fac1hdad del _qu~ _está
avezado a ello desde la cuna, o aquel natural que, en la maravillosa multiplicidad
de sus bondades, parecía ser el amigo intimo de los hombres de todas las escalas
sociales. * * *
.
Tratándose de un hombre-acaso sería más propio decir de un alma-como Lmcoln,
el medio en que se hallaba revestia muy poca importancia. Lo que él fué en toda su
vida es lo que siempre nos produce profundisima impresión y nos hace pensar hondo.
.
.
* * *
El espíritu siempre es soberano, siempre
predomma.
La conciencia de todo hombre que procura leer en el desarrollo de _los asuntos
humanos el destino de otros asi como el suyo propio, ya se_a de una ~ación o ya de
los individuos, se encuentra en uri aislamiento sagrado y terrible. _N~ie. pued~ pe~etrar tan profundo arcano. Quizás nadie pueda ayudar ~n esa soli~ia mves~1gac1~n
del alma la busca de la justicia. Aquel hijo extraordinario de la humild~ ~b~na te~1a
íntima comunión de ideas con las cosas invisibles y nació para no tc:ner i_ntrm~da!
con sus propios pensamientos, que se formaban y _desplegaban en silencio.
Lo único que puede retener el calor que da vida es el corazón qu~ late fervoro~mente. Las esperanzas de la humanidad no pueden conserv~rse viva? por medio
de meras palabras, constituciones, doctrinas de derecho y c~1go~ de liberta~. El
fin principalisimo de la democracia es transformar esaa ?onstituc1?n~s, doctrmas Y
códigos en vida y acción reales de la sociedad, en abnegación y sacr~c1os de hombres
y mujeres heroicos, dispuestos a que sus vidas sean la encarnación del derecho,
servicios y propósitos civilizadores. * * *
.
Las exi"enciaa de la democracia son tan imperiosas como amplias y generosas son
sus prerro;tivas y oportunidades. A nosotros ~os toca cumplirlas. _Ella se7á muy
grande y constituirá un luminoso faro que servirá de guia a las naciones, s1 somos
verdaderamente grandes y mantenemos muy alta esa antorcha para que por ella
podamos guiar nuestros pa.sos. No somos dignos de hallarnos aqui congr~gados, con
la frente erguida, a menos de ser real y positivame~te demócratas y s?rv1dores d~ la
humanidad, dispuestos a ofrendar hasta nuestras vidas en aras d~ la libertad, la ¡usticia y exaltación moral de la gran nación que nos alberga Y fort_i1ica.

ª!:1º

y a esta próximo a terminarse otro templo-:--aún más ~ponenteconmemorativo de Lincoln, que tendrá 200 pies ~e longitud ~or, l_OO
de ancho y que se destacará majestuoso e~ las riberas del hist~rico
Río Potómac en Wáshington. Las escalinatas de est~, mag~co
edificio tienen 400 pies de longitud, y el muro de contenc10n 187 pies
de longitud por 327 de ancho, dimens~ones que desde luego dan una
idea de las proporciones de este admirabl_e 1:13-on~ento. Yª. se han
terminado las columnas exteriores del penstilo dórico y la rutad de
las que corresponden a la parte interior. Díc~se que_esta hermosa
obra estará concluída en junio de 1917, es dec1r, un ano antes de la
fecha que se había estipulado para su terminación. Ambos monumentos conmemorativos serán conservados como verdadero.s templos nacionales. El interior de uno de ellos representa. el origen de
Lincoln, en tanto que el interior del otro representa su vida. Ostentará una estatua obra de Daniel Chester French. En las paredes
llevará grabado ~l discurso que Lincoln pronunció en Gettysburg Y la
alocución que dirigió al pueblo en el acto ~olemne de su seg~da
toma de posesión como Presidente y decoraciones murales que SlIDbolizarán algunas de las inspiradas ideas de Lincoln.

LA INDUSTRIA FABRIL DE
....
..
LA ARGENTINA
..
.. ..
1

A.

recorrer no hace mucho una de las activas calles comerciales de Buenos Aires, me sentí atraído por los escaparates
en los cuales se exhiben con arte multitud de cosas que
la [Argentina cosecha o fabrica. En otras palabras, la
Argentina exhibía en un museo provisional para delicia de las masas
sus lozas y sus mercancías, siendo indudablemente motivo de sorpresa
para la mayor parte de los que pasaban por las calles o para los que
se detenían frente a los almacenes con el fin de ver la exhibición más
detenidamente, el número de objetos que se ofrecían a sus miradas.
Semejante exhibición, particularmente en lo que respecta a los
productos naturales que se necesitan en los grandes centros fabriles,
hace que nos preguntemos por qué la Argentina no transforma en
artículos manufacturados mayor cantidad de las materias primas que
produce. Como todos saben, la nación se ha consagrado con empeño
desde hace tiempo al desarrollo de sus tierras de pastoreo y de su
agricultura. Estas soberbias industrias le han dado prosperidad y
hecho posible el que, calculada por habitante, la riqueza de la Argentina sea mayor que la de cualquiera otro pueblo. Sin embargo, son
muchas las gentes pobres que tienen que pagar allí elevados precios
por los artículos manufacturados que requiere la existencia. Si en
el país se fundaran nuevas fábricas podría reducirse el costo de la
vida y serían mayores las oportunidades de trabajo que al obrero se
le presentarían.
Por otra parte, la Argentina no se halla abundantemente provista
de dos de los grandes combustibles, el carbón y el petróleo, que hacen
mover las ruedas de las fábricas, ni tampoco se han aprovechado
suficientemente en ella las caídas de agua para la producción de
fuerza eléctrica. En muchos respetos, las ~ondiciones del país son
semejantes a las que un tiempo existieron en los estados del oeste
de la Unión Americana. El ganado y los granos abundaban en ellos,
acostumbrándose remitir a los Estados de la Nueva Inglaterra los
cueros de reses para que fuesen convertidos en pieles curt.idas y estas
en calzado, gran parte del cual era despachado finalmente para la
región de los llanos. Pero los fabricantes fueron gradualmente
convenciéndose de que en el Oeste podría fabricarse calzado, aun
cuando allí no existieran en abundancia rápidas corrientes de agua.
Desarrolláronse por tal motivo otras fuentes de fuerza motriz, cuyo
poder fué llevado en algunos casos a grandes . distancias. Si la
Argentina estuviese llamada a ser factor de primera importancia en
1

Por William A. Reid, del personal de la Unión Panamericana.

61442-Bu!I. 5-16--2

565

�PRODUCTOS DE] LAS FÁBRICAS ARGENTINAS.

Grabado superior: Vista del interior de una fábrica de carros y de otros vehlculos situada en las cercaruas
de Buenos Aires. Grabado interior: Fila de carros que salen de Buenos Aires y con los cuales se hace
la r.!Colección de la cosecha de trigo.

�568

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el mundo fabril, el desarrollo de la fuerza motriz que encierra en
estado latente tendría que tenerse presente al tratarse de fábricas.
Los acontecimientes que han venido produciéndose en el mundo
han obligado a la República a darse cuenta perfecta de sus recursos
naturales, habiendo demostrado el rápido aumento de los precios del
carbón y del petróleo la necesidad de obtener en el pais mayores cantidades de los mismos en lugar de comprarlos en el extranjero.
La Argentina conoce desde hace tiempo la riqueza de sus regiones
petrolíferas, las cuales no han sido nunca desarrolladas de acuerdo
con la capacidad que poseen. Durante mi última visita a los yacimientos de petróleo de la parte sur de la Argentina me encontré con
que en ellos habian aumentado considerablemente los trabajos de explotación, no sólo por parte del Gobierno sino por la de algunas
compañías privadas. Por esos dias, la prensa pública solicitaba con
empeño que se prosiguieran esos trabajos con mayor actividad y exponia los beneficios que le estaban reservados a la nación caso de que
pudiera extraerse el petróleo en cantidades considerables.
Los trabajos que por espacio de ocho años se han realizado en
Comodoro Rivadavia, que es una de las regiones petroliferas más
ricas del mundo, han dado por resultado que la producción actual de
la misma sea de 6,000 toneladas por mes. Esto representa solamente
una parte de lo que se necesita para el consumo argentino. Anualmente se importan 500,000 toneládas de petróleo, sin mencionar el
kerosén refinado que se recibe. Sábese también que existe petróleo
en cantidades remuneradoras en las regiones de Neuquén, Mendoza,
Salta y Jujuy. Es indudable que si estos yacimientos se explotasen
aun en menor escala que los de Comodoro Rivadavia, les comunicarian un impetu marcado a las fábricas del pais.
En los últimos años se les ha estado prestando mayor atención a
los yacimientos carboniferos, revelando los trabajos de exploración
hechos en algunas Provincias como las de Mendoza y San Juan y en
el Territorio de Neuquén, que en el país existen enormes cantidades
de carbón. En un sitio se escavó un pozo en un extenso yacimiento
de carbón, descubriéndose en otro una veta a 600 metros de profundidad.
El futuro progreso de la industria fabril en grande escala depende
considerablemente en la Argentina de la suma de capital y de energia
que se empleen en la explotación en grande de la fuerza motriz
existente en el país.
A pesar de la escasez de carbón y de petróleo qua ha habido hasta
ahora, la Argentina ha dado grandes pasos en el camino de la industria fabril. Consideremos brevemente algunos de los articulos que
produce. El agente comercial que vaya a la Argentina a vender
carros ordinarios para granjas, se sorprendería, por ejemplo, al ver
la escasa cantidad de carros extranjeros que en ella se emplean.
En vez del carro de cuatro ruedas, que tanto abunda en las granjas

�570

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de los Estados Unidos, se ve allí el carro argentino de dos grandes
ruedas. Dicho carro es tirado por seis bueyes o por cinco o seis
caballos pegados en una sola fila que son manejados por uno o dos
guias. Los carros de que se trata son fabricados en el país y parecen más apropiados para la pampa que los de cuatro ruedas, en
razón de que aun cuando las del primero se hundan hasta la mitad
en el barro o en la arena, el enorme vehículo se mueve constantemente en dirección del lugar de su destino. Créese que el carro
ordinario resultaría inadecuado allí. La Argentina fabrica un carro
que se adapta muy bien a las condiciones del lugar a que se le destina y que además goza de favor por parte de su gente. Aun los
mismos guias gauchos desdeñan el carro de cuatro ruedas. Habrá
de llegar el día en que los camiones automóviles reemplacen este
popularísimo carro.
En los molinos de viento encontramos otra muestra de los articulos
de fabricación nacional. Los molinos importados de los Estados
Unidos fueron populares durante mucho tiempo y en algunos casos
lo son todavía. Sin embargo, los molinos que se fabrican en el país
son los que actualmente se ven en la pampa y en las regiones cercanas. Con la fabricación que se está haciendo de ellos se hace
imposible la venta de los importados.
Entre los art,ículos que se fabrican en el país debemos mencionar
las láminas de hierro acanalado. E s verdad que las láminas de hierro
son importadas; pero una fábrica argentina las galvaniza y acanala,
despachándoseles posteriormente en ese estado para las estancias,
donde se les emplea en la construcción de techos, cobert,izos,. cabañas
y en muchos otros trabajos.
·
La fabricación de muebles es también otra industria argentina
que ha alcanzado grande import,ancia. En un gran hotel recientemente construido en Corrientes me sorprendí al ver que casi todos
los cuartos estaban amueblados con muebles ·del país. Los armarios,
los escútorios, las sillas, las camas, los colchones, las mesas y los
aguananiles eran hechos en la República, con excepción de algunas
piezas de metal. Muchos de esos muebles son obras ejecutadas con
arte y habilidad y sin duda alguna les hacen buena impresión a los
clientes del hot el. En otros albergues y casas privadas del país se
ven cons:antemente obras de los carpinteros nacionales.
En las modernas oficinas públicas de las ciudades argentinas son
distintas las cosas, pues ningún mueble o aparato para ahorrar tiempo
de procedencia extranjera es bastante costoso para que se le deje de
adquirir con destino a aquellos. Las oficinas de negocios se mejoran
considerablemente, en parte quizás por efecto de la sagacidad mercantil; en tanto que las casas de familia siguen sirviéndose de los
muebles del país.
Según datos recogidos durante algunos años, en la Argentina existen
más de 4,000 firmas que se ocupan en el comercio de madera, en la fa-

VISTA DEL INTERIOR DE UNA GRAN FÁBRICA ARGENTINA.
Grabado su~rior: A; la derecha se ve casi concluido uno de los carros que se usan en la pampa. Tiene
casi las m!smas dunens1ones .de un ca~ro de tranvia. Tiene dormitorio y comedor y a menudo s igue
a los traba¡adores en los traba¡os de la siega. Grabado interior: Otra sección de la misma fábrica en la
'
cual aparecen algunos productos de hierro galvanizado.

�572

LA UNIÓN PANAMERICANA.

bricación de muebles y en otras industrias de la misma índole. Estas
casas tienen un capital de $14,000,000, emplean 21,000 obreros y han
llegado en un solo año a convertir cantidades de madera valoradas
en $18,000,000 en artículos de utilidad cuyo valor parece haber sido
de $32,000,000, o sea casi el doble del costo de la madera en bruto.
En Buenos Aires y en sus alrededores, ptincipalmente, existen
fábricas de maquinarias y también fundiciones. De acuerdo con el
censo de 1910, hay allí más de 3,500 establecimientos grandes y
pequeños con un capital de $13,000,000, los cuales emplean 18,000
obreros. Uno de estos establecimientos está consagrado a la fabricación de instrumentos para la agricultura, el cual reparte un dividendo de 10 por ciento entre sus accionistas. Otro de estos establecimientos se ocupa en la construcción de puentes, pudiendo verse en
todo el país los productos que salen de él.
Al recorrer los principales almacenes de las grandes ciudades de la
Argentina, el autor de estas líneas tuvo ocasión de ver los siguientes
entre los artículos de fabricación nacional: mesas de billar, pianos,
coches, telas metálicas, dulces de todas clases, . ropas, bastones,
mosaicos para pisos, baldosas, paraguas, instrumentos de música
objetos de plata, encajes, trabajos de talabartería, escobas, felpudos,
camisas, alfombras, sombreros, calzado, obras de encuadernación,
cemento romano y multitud de otros productos manufacturados.

EL SISTEM.A UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE
Y LOS ESTUDIANTES LATINOAMERICANOS " " " "
[Continuación.]

El deparf,amento o escuela de educación es una de las instituciones
con que los Estados Unidos han contribuido al progreso de la ensefí.anza. Las escuelas normales, fundadas en un principio con el
objeto primordial de formar maestros para las escuelas primarias, han ·
existido en dicho país desde hace mucho tiempo, debiéndole su
origen a los resultados obtenidos en Europa sobre el particular.
Pero las escuelas de educación- cuyo fin no es otro que el de habilitar profesores para la.s escuelas secundarias, directores de escuela,
inspectores y superintendentes de enseñanza-son relativamente
modernas y constituyen verdaderas instituciones estadounidenses.
Su fundación fué resultado de la urgente necesidad que se sentía de

�574

LA UNIÓN PANAMERICANA.

maestros competentes y de funcionarios superiores que pudieran implantar la enseñanza pública secundaria y administrar debidamente
los establecimientos de educación. ·
:Ca escuela modeló cfe educación les ofrece a los que han terminado
sus estudios secundarios un curso de cuatro años con el cual pueden
obtener el grado de bachiller. Ese curso se compone por lo general
de tres elementos distintos: estudios de literatura y de ciencias, perfeccionamiento en una o dos materias que el alumno se proponga
luego ensefiar y aprendizaje de la teoría y de la práctica de la enseñanza. Entre las m,aterias estrictamente profesionales se les acuerda
preferente atencjón la psicología de la educación, a la historia y a
la filosofía de la educación y a la organización y dirección escolar.
Las mejores escuelas de educación les suministran actualmente a los
estudiantes los medios do observar los métodos de enseñanza y de
ejercitarse eri los mismos bajo competente dirección.
Cuanto a los antiguos institutos profesionales de teología, derecho
y medicina, sólo se hablará de los últimos con extensión por exigirle
así los fines de esta exposición. Respecto a las escuelas protestantes
de teología, bastará decir que son abiertamente sectarias, dependiendo
generalmente de alguna secta religiosa, o que, en contados casos, no
siguen ningún credo especial, razón por la cual se ocupan "de todas
las materias que .se relacionan con la teología con un espíritu tan
independiente como el que se emplea en el estudio de la filosofía, de la
historia y de la literatura clásica." Las principales escuelas protestantes de teología les ofrecen a los que han salido de los colegios de
buena nombradía o a los que demuestran poseer una preparación
semejante a la que se obtiene en esos planteles, un curso de tres años
que los habilita para recibir el grado de bachiller en teología. Dicho
curso es enteramente de carácter profesional, variando naturalmente
de acuerdo con las doctrinas teológicas de la secta que sostiene el
colegio. Los requisitos de admisión a las escuelas católicas de teología son algo más rígidos que los exigidos en las protestantes.
Por lo que respecta a las escuelas o departamentes de derecho,
pocos serán quizás los estudiantes latinoamericanos que se sientan
atraídas por ellos, en razón de que el sistema legal inglés, que es la base
del estadounidense, difiere radicalmente del sistema adoptado por los
países de la América Latina. El Estado de Luisiana es de entre los
que forman la Unión Americana, el único cuyo sistema legal está
basado en el francés y se halla por lo tanto en armonía con el de las
demás Repúblicas de América.
Sin embargo, en muchas de las principales universidades se dan
cursos superiores de jurisprudencia, derecho internacional y diplomacia con los cuales se obtienen los grados de maestro y de doctor
en derecho. Muchos estudiantes extranjeros pueden con provecho
asistir a ellos para hacer estudios especiales en distintas ramas del

·a

...

�576

LA UNIÓN PANAMERICANA.

derecho. Aun cuando los estudios de ciencias políticas y sociales no
figuran por lo general en el programa de las escuelas ,d~ derecho, los
estudiantes de dichas escuelas pueden emprenderlos facilmente en los
departamentos de filosofía y ciencia.
.
.
Los departamentos o escuelas de medicina de las umversidades d~ los
Estados Unidos han progresado considerablemente en los últunos
años. El adelanto que han tenido se deja ver principalmente _en
estos tres sentidos: ensanche de los elementos de sus laboratorios
mediante el recibimiento de grandes donaciones y de las cuantiosas
cantidades que les están asignadas, aumento de facilidades en los hospitales y requisitos más severos de admisión. . Como resultad? de
todo esto los elementos de enseñanza de que disponen las me3ores
escuelas de medicina de los Estados Unidas no tienen rival, siendo los
requisitos que exigen a sus cursantes tanto para la a~ión como
para los grados tan serios como los de las escuelas medicas de las
naciones más adelantadas.
Los departamentos de medicina de las mejores universidades exigen
como requisito de admisión que el estudiante haya hecho un curso de
cuatro años en la escuela secundaria que comprenda dos años de latín
y un curso de dos años de colegio en el.cual se le h_aya ~onsagrad_o _un
año por lo menos a la física, a la químrna y a la b10logia y adqumdo
suficientes conocimientos de alemán y de francés como para p~der
leer dichos idiomas. La escuela de medicina les ofrece a los estudi~ntes que posean esa preparación un curso de c~atro añ~s de traba3~s
de laboratorio, de instrucción didáctica y clímca relativa a la teon a
y a la práctica de la medicina con el cual pueden obtener el grado ~e
bachiller en medicina. Además de estas excelentes escuelas de:imedicina existen hospitales en los cuales estudian directa~ente los al~mnos,
al mismo tiempo que las enfermedades, los trataIDientos corr~spondientes, y en los cuales pueden trabajar co~o internos.
La Asociación Médica de los Estados Urudos ha recomendad~ que
al curso de medicina se le agregue un quinto año para que el_estudiante
actúe durante ese lapso de tiempo como interno de hospita~. . Esta
recomendación ha sido ya adoptada por muchas de las p~mc~pales
escuelas de medicina estadounidenses. Aun cuando otros. ms~itutos
de esa clase no han colocado en sus programas el año de mterna~o,
les proporcionan a los estudiantes que en ellos se gradúan los medios
de alcanzar dicha ventaja.
.
.
Uno de los últimos progresos realizados en el campo de la m~trucc1ón
médica ha sido el establecimiento de los cursos para bach~eres en
medicina y en los cuales se hacen estudios complementarios Y de
investigación. Las materias de que se componen estos cursos no han
sido organizada todavía en el sentido de que los que a ellos ~oncurren
puedan aspirar a grados académicos más elevados, excepción hecha
del de doctor en higiene pública. Este grado se les confiere a los

EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

577

doctores en medicina que durante dos años hayan estudiado los
problemas de la sanidad y dedicádose a trabajos especiales de investigación.
Los estudiantes de los países tropicales encontrarán grandísimo
interés en los excelentes cursos de medicina tropical que se dan en la
Universidad de Tulane de Nueva Orleans y en la Universidad de
Harvard.
LAS ESCUELAS DE LITERATURA Y DE CIENCIAS PARA LA LICENCIATURA Y EL DOCTORADO.

El coronamiento de la universidad estadounidense es la escuela de
literatura y de ciencias para los que han obtenido el grado de bachiller
y aspiran a los de maestro y de doctor. Organizadas en un principio
para que correspondiesen a la facuitad de filosofía de las universidades
alemanas y consagradas a la enseñanza de ciencias abstractas y de
humanidades, las escuelas de que se trata, llamadas en inglés "graduate school of arts and sciences," han ido más allá del concepto que
presidió su creación. Las escuelas de esta clase existentes en las
grandes universidades estadounidenses han centralizado toda la
enseñanza superior y todos los medios de investigación que ofrecen los
distintos departamentos universitarios. Algunas universidades, como
por ejemplo las de Harvard y Columbia, tienen facultades independientes de filosofía, de ciencias políticas y de ciencias abstractas, etc.,
pero esos institutos constituyen una excepción en el presente caso.
Por lo general, los estudiantes que han recibido el grado de bachiller
y que desean perfeccionar sus estudios en ingeniería, medicina o
farmacia, bien así como en ciencias abstractas o en humanidades, .
entr~n a la escuela de que viene tratándose.
Las escuelas de bachilleres estadounidenses tienen un doble objeto.
Crortológicamente, el primero de estos consiste en enseñarles a estudiantes debidamente preparados las fases más avanzadas y especiales
de las materias universitai:ias. Mucho más impor tante que el nombrado. es el segundo de los objetos que persiguen y que no es otro
que la obligación que se impone de aumentar la suma de los conocimientos humanos. La investigación es la esencia de estas escuelas, las cuales difieren de las escuelas meramente profesionales en
cuanto están dedicadas a la labor investigadora. Por regla general,
las escuelas de medicina y de ingeniería se ocupan principalmente en
suministrarles a los estudiantes un conjunto de conocimientos organizados y de valor profesional reconocido, formando de ese modo hombres prácticos para el ejercicio de profesiones establecidas. La
escuela de bachilleres se ocup_a en primer término en el progreso do
los conocimientos. Supónese que los maestros que en ellas enseñan
se consagran _seriamente a ampliar los límites del conocimiento y a

�EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

579

servirles de guía a los estudiantes en la prosecución de investigaciones
originales.
Es digno de mención el hecho de que las grandes instituciones ·independientes de los Estados Unidos y las mejores universidades estaduales del oeste y del centro de dicho pais hayan dado los pasos
necesarios para establecer un elevado nivel general en lo concerniente
a la instrucción superior que se da en esos departamentos . Esos
institutos han empleado grandes sumas en bibliotecas y laboratorios
y rivalizado en el empeño de conseguir para profesores a los eruditos
más notables. Como resultado de semejantes esfuerzos, han llegado
ellos a reunir los medios materiales de investigación y de estudio que
puedan existir. Muchos de los profesores estadounidenses están a la
altura de los hombres más eminentes en ciertas ramas del saber y
llegado a alcanzar nombradia internacional. Evidentemente, si se
exceptúan quizás las escuelas de medicina, ningún otro department o
de la alta enseñanza estadounidense ha alcanzado tan rápidos y
efectivos adelantos. La mayor parte de las escuelas de bachilleres
se han establecido en el trascurso de los 20 últimos años. El número
de los estudiantes de estas escuelas, que en 1893 era de 4,340, ha
llegado a ser de 13,094 en 1914.
Puede de consiguiente decirse con propiedad que los estudiantes
extranjeros hallarán en las escuelas de bachilleres de las principales
universidades estadounidenses los elementos necesarios para emprender estudios especiales y trabajos de investigación en un todo
equivalentes a los que se hacen en las facultades de filosofía y en los
institutos científicos de las universidades europeas. Los esliudiantes
mencionados solicitarán naturalmente los inst itutos que ofrezcan los
mejores elementos y posean los profesores más eminentes en el ramo
por el cual se interesan.
La escuela modelo estadounidense de bachilleres sólo admite como
estudiantes a los que poseen el grado de bachiller, recibido en un
colegio o en una universidad de reconocida reputación. Ella confiere
dos órdenes de grados, cuales son, los de maestro y doctor. P1tra
obtener el grado de maestro se requiere generalmente haber seguido
un curso que por regla general no comprende más de tres ma~erias,
una de las cuales, llamada materia mayor o principal, recibe toda la
atención del estudiante. Muchas universidades exigen también la
presentación de una tesis que contenga los resultados de alguna
investigación original.
El período minimo para la obtención del grado de doctor es comúnmente de tres años. Sin embargo, el número de años empleados y el
de los estudios que se sigan son de importancia secundaria. P ara
recibir este grado se necesita que el candidato demuestre en sus
exámenes, no sólo su dominio de una materia dada, sino que por
medio de una disertación o tesis presente una contribución al estudio

1

~

�EL SISTEMA UNIVERSITAR.JO ESTADOUNIDENSE.

581

del asunto elegido. La mayor parte de las universidades exigen la
publicación de las tesis. Los exámenes son a la vez escritos y orales.
En una palabra, los requisitos exigidos para el grado de doctor en
filosofía en una universidad de los Estados Unidos son casi del todo
parecidos a los que para el mismo grado se necesitan en las universidades alemanas.
Para concluir este breve y por extremo condensado resumen de la
organización de la universidad modelo de los Estados Unidos, quizás
sea conveniente hacer referencia de los asombrosos elementos de
trabajo con que cuentan casi todas estas instituciones. En ningún
otro país ha recibido la instrucción tantas y tan cuantiosas donaciones
de parte de hombres y de mujeres filántropos. La mayor parte de
esas donaciones han estado destinadas a las universidades. Además,
los Estados más prósperos de la Unión han votado grandes sumas
para equipar y sostener las instituciones universitarias de carácter
estadual. Algunas de las universidades más ricas reciben casi todo
cuanto necesitan para efectuar sus labores. De la magnitud de
algunas de estas instituciones puede juzgarse por el valor de sus
terrenos y edificios, según datos suministrados por el Gobierno de
los Estados Unidos. Por via de ejemplo pueden citarse los siguientes: Universidad de Illinois, $3,895,970; Universidad de Michigan,
$4,627,347; Universidad de Wisconsin, $6,444,626; Universidad de
Cornell, $7,627,347; Universidad de California, $9,865,492; Universidad deHarvard, $11,000,000; y Universidad de Chicago,.$11,698,223.
Conforme se ha indicado, estas sumas se refieren únicamente al
valor de los edificios y de los terrenos que ocupan las universidades
mencionadas, no estando incluidas en ellas los millones de dólares
que constituyen las dotaciones y demás recursos de las mismas.
REQUISITOS DE ADMISIÓN A LOS CURSOS DE BACHILLERATO.

Una de las inquietantes preguntas que asaltan la mente del estudiante extranjero que desea ingresar en las universidades de los Estados Unidos es la relativa a los requisitos de admisión que se exigen
en ellas.
Según ha venido diciéndose, la admisión a los colegios o de·
partamentos destinados a los cursos de bachillerato se halla sujeta a
la condición de haberse hecho el curso de cuatro años de escuela
secundaria o su equivalente. Como existe gran divergencia cuanto
a los cursos y requisitos de las escuelas secundarias, algunos colegios
se han puesto de acuerdo para medir por medio de "unidades" de
estudio los requisitos de admisión.
Entiéndese por una "unidad" un año de estudio de una cualquiera
de las materias que se cursan en las escuelas secundarias; y como los
alumnos de dichas escuelas están obligados a estudiar cuatro de dichas
61442-Bull. 5---16----3

�EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

583

materias en cada uno de los años del curso, la "unidad" viene de ese
modo a representar solamente la cuarta parte de un año de estudio.
Si se terminan con éxito las cuatro materias completas correspondientes a un año, al estudiante se le reconocen "cuatro unidades. "
Esto deja ver que el curso de cuatro años de una escuela secundaria
representa 16 unidades de estudio.
Para hacer ver claramente este método se ha formado el siguiente
cuadro de las materias que encierra por lo general el programa de las
escuelas secundarias de las ciudades de tamaño medio de los Estados
Unidos, cuadro que por lo tanto puede servir &lt;le modelo. Por lo
general, esas escuelas tienen varios cursos, entre los cuales puede el
estudiante escoger el que mejor cuadre a sus aspiraciones. El
estudiante que haya terminado uno cualquiera de esos cursos de
cuatro años queda en estado de pasar al colegio; pero no siempre
en condiciones de ser admitido en determinados cursos de bachillerato.
Por ejemplo, el antiguo curso clásico que se indica más adelante lo
pondrá en condiciones de entrar en la mayor parte de los colegios a
seguir el curso del bachillerato en letras o artes; al paso que uno
cualquiera de los tres cursos restantes que también se indican más
adelante le daría preparación para hacer el curso requerido para el
bachillerato en ciencias o en literatura o alguno de los grados profesionales:
l. ANTIGUO CURSO CLÁSICO.

III. CURSO DE HlSTORIA Y DE INGLÉS.

Primer año:
Primer año:
Latín, Historia antigua, Inglés, AlLatín o alemán, Historia antigua,
gebra.
Inglés, Algebra.
Segundo año:
Segundo año:
Latín, Griego, Inglés, Geometría.
Latín o alemán, Ilistoria medioeval,
Tercer año:
Inglés, Geometría.
Latín, Griego, Inglés, Física.
Teccer año:
C.uarto año:
Historia moderna, Inglés, Física,
Latín, Griego, Inglés, Materia faculDibujo.
tativa.
Cuarto año:
Ilistoria de los Estados Unidos y
II. CURSO DE LENGUAS MODERNAS.
Gobierno civil, Inglés, Materia
Primer año:
facultativa.
Alemán, Historia antigua, Inglés,
I V. CURSO CIENTÍFICO .
Algebra.
Segundo año:
Primer año:
Alemán, Historia de la Edad Med ia,
Alemán, Botánica, Inglés, Algebra.
Inglés, Geometría.
Segundo año:
Tercer año:
Alemán, Zoología, Inglés, Geometría.
Francés o español, Historia de los T ercer año:
Estados Unidos y Gobierno civil,
Física, Dibujo, Trigonometría, MaInglés, Materia facultativa.
teria facultativa.
Cuarto año:
Cuarto año:
Historia de los Estados Unirlos y
Quíinica, Dibujo, Historia de los
Gobierno civil, Inglés, Materia
Estados Unidos y Gobierno civil,
facultativa.
Materia facultativa.

�EL SISTEMA UNIVERSITARIO ESTADOUNIDENSE.

VISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVA YORK.
Grabado superior: Edificio principal de la universidad en la P \aza ~e Wáshingto!l d~ la &lt;:iudad de Nuef~
York. Grabado mfcrior: La Biblioteca Gould de la .uru~eTSJdad. E~ta _mst1t~c16n .d~ntc u~
fundada en 1831. Además dela Escuela de Letras y de C1encJaS tiene las s1gwentes. De CmncJaS A:¡&gt;hcadas; la de Wáshington Square.para ambos sexos donde se da un Clll:&gt;(! de cuatro añ~ de prepa~16n
técnica para el profesorado; do Cursos Superiores; de Derecho; de Medicma; de Comerc101 Contabilidad
y Finanzas· de Veterinaria, y Normal Superior. Su personal docente se com-pone de 43~ profesores Y
su cuerpo estudianttl asciende aproximadamente a 6,000 alumnos. Los gastos am~ales mcl~yendo 1!1
enseñanza fluctúan entre $450 y $650. Esta universidad tiene 10 bec!ls -para es~udiantes _latl!loaip.encaoos que puedan ingresar a sus cursos. Son muy notables las v~nta¡as que brmda esta mst1tuc16n a
los estudiantes de medicina para los estudios cl1n.icos en los hospitales dela ciudad, as1 como a los de
comercio y finanzas,

585

El cuadro que ·antecede indica aproximadamente los estudios que
deben hacerse en la escuela secundaria para que el estudiante pueda
ser admitido en el colegio de alguna universidad bien reputada. En
estos institutos existen dos maneras de admisión. En todo el Oeste
y el Centro de los Estados Unidos y basta cierto punto también en
el Este, los colegios aceptan certificados de admisión. Según este
sistema, para ser admitido debe el estudiante presentar un certificado
expedido por el director de la escuela a que haya asistido y que
exprese la duración y carácter de los estudios que haya hecho. Si el
certificado demuestra que los estudios requeridos para la admisión
en el colegio fueron llevados a cabo satisfactoriamente y si la reputación de la escuela que lo expide es reconocida por las autoridades del
colegio, el candidato es admitido sin necesidad de otra formalidad.
El otro sistema de admisión consiste en la presentación de exámenes.
Con el fin de sistematizar, asi los exámenes de admisión como los
estudios preparatorios que se cursan en la escuela secundaria, unos 30
institutos que practican este sistema, han formado, de concierto con
los principales colegios y escuelas secundarias, una asociación llamada
" Junta de Exámenes de Admisión en los Colegios," la cual se ocupa
de los exámenes que hayan de rendirse. El estudiante es admitido
por cualquier colegio perteneciente a la mencionada junta siempre
que rinda el examen dispuesto por la misma sobre las materias
requeridas por el colegio para la admisión. Los requisitos exigidos
por la junta son tan serios que el certificado de examen expedido por
la misma es generalmente aceptado para el ingreso en otras instituciones que no pertenezcan a ella. Sin embargo, unas cuantas universidades antiguas del Este de los Estados Unidos prefieren hacer ellas
mismas los exámenes de admisión.
Los exámenes de la junta antes mencionada comprenden casi todas
las materias exigidas para la admisión en el colegio por las principales
universidades de los Estados Unidos. La extensión de estos exámenes
se expresa ampliamente en una circular publicada por la junta,
circular que puede obtenerse del secretario de la Junta de Exámenes
de Admisión en los Colegios (College Entrance Examination Board)
cuya dirección es: Post 0 :ffice Substation 84, New York City. De
paso debe añadirse que la mayor parte de los institutos de los Estados
Unidos se ha.Han dispuestos a hacerles ciertas concesiones en lo concerniente a requisitos de admisión a los estudiantes extranj eros,
siempre que estos comprueben que poseen una preparación equivalente en otras materias distintas de las prescritas. Por ejemplo, el
estudiante latinoamericano no está obligado a poseer el mismo conocimiento de la lengua inglesa que se les exige a los de los paises donde
se habla dicha lengua. Se les pedirá un conocimiento equivalente de
su propia lengua, juntamente con las necesarias nociones de lengua
inglesa que los capacite para compr ender debidamente las conferencias

�586

LA UNIÓN PANAMERICANA.

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y lecciones; para leer los libros de texto escritos en inglés y para rendir
exámenes. En latín, griego y lenguas modernas, excepto la suya,
así como en matemáticas, historia y nociones elementales de ciertas
ciencias, e1 estudiante extranjero debe, sin embargo, poseer conocimientos equivalentes a los que se obtienen en las escuelas secundarias reconocidas de los Estados Unidos, teniendo por objeto los
exámenes la comprobación de esos puntos.

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La mayor parte de las grandes universidades de los Estados Unidos
se hallan situadas en ciudades de importancia o a inmediaciones de
las mismas. Por ejemplo, la Universidad de California está en
Berkeley, ciudad de 49,331 habitantes, la cual sólo dista 8 millas de
San Francisco, metrópoli de la costa estadounidense del Pacifico; la
Universidad de Minnesota está en Minneapolis, ciudad de 333,472
almas; la Universidad de Wisconsin se encuentra en Madison,.ciudad
de menos de 30,000 habitantes. Dentro del distrito metropolitano o
en las afueras de las grandes ciudades de Nueva York, Chicago, Filadelfia, Boston, San Luis, Baltimore, Nueva Orleans y Wáshington se
encuentran varios colegios y universidades. Las labores de ciertos
departamentos o escuelas profesionales, sobre todo los de las escuelas
de medicina, difícilmente pueden llevarse a cabo con éxito sin las facilidades que brindan las grandes ciudades. Es debido a esta circunstancia que los departamentos de medicina de las universidades de
Illinois y de Cornell se han establecido en Chicago y en Nueva York,
respectivamente.
Por otra parte, la mayoria de los pequeños colegios e institutos
profesionales se hal.lan en pueh'los de escasa importancia cuya población varía entre 1,000 y 20,000 habitantes. En muchos casos, los
fundadores de dichos planteles escogieron deliberadamente pequeñas
localidades con el fin de que los estudiantes estuviesen libres de las
tentaciones de las grandes ciudades y pudiesen llevar vida tranquila
y sana, en contacto con la naturaleza. La llamada" vida de colegio"
florece especialmente en los colegios situados en el campo. Sin
embargo, debe tenerse presente que los grandes centros de población
son también centros de arte y ofrecen ambiente propicio para el
intercambio de ideas. Las colecciones de pinturas y de esculturas,
los conciertos, los teatros, las conferencias, etc., pueden incluirse en
el número de los elementos necesarios para la educación y el mejoramiento individual.
Los gastos de los estudiantes extranjeros que asisten a los colegios
y universidades de los Estados Unidos varían considerablemente por
distintas razones. Casi todos los institutos que se sostienen por sí
mismos cobran un derecho anual de enseñanza. Este derecho rara
vez baja de $40 al año por la instrucción que se da en los colegios,

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�588

LA UNIÓN PANAMERICANA.

llegando en algunos casos a ser de $150 o de $200 anuales. La
enseñanza profesional, sobre todo la de medicina e ingenieria, es
todavía más costosa. Por ejemplo, los derechos anuales que cobra
la escuela de medicina de la Universidad de Pensilvania son de $200,
al paso que los correspondientes al curso de bachillerato en letras y
ciencias son en el mismo plantel de $150. El Instituto Tecnológico
de Massachusetts cobra $250 anuales por los cursos ordinarios y $500
por el curso de construcción y arquitectura naval.
Sin embargo, muchos institutos les ofrecen actualmente especiales
alicientes a los estudiantes de la América Latina con la concesión de
becas gratuitas o, lo que es lo mismo, con la supresión de los derechos
de enseñanza. La Unión Panamericana dirigió no ha mucho una
circular a los principales colegios y universidades de los Estados
Unidos en solicitud de informaciones sobre dichas becas y también
sobre los gastos probables de. alojamiento y manutención y otros pormenores. De los 51 institutos de los cuales se recibió contestación,
35 ofrecen becas para uno o para un número ilimitado de estudiantes
latinoamericanos. Por ejemplo, la Universidad de California del
Sur, situada en Los Ángeles, ofrece libre enseñanza en su departamento
de bachillerato a dos estudiantes de cada una de las Repúblicas latinoamericanas. Los gastos anuales de alojamiento y de manutención
en las habitaciones del instituto alcanzan a $130 por semestre para
las hembras. Probablemente, los gastos de los estudiantes varones
son más o menos los mismos. El Colegio William Jewell de Liberty,
Estado de Misouri, ·ofrece cuatro becas a cada una de las naciones
latinoamericanas, siendo en él los gastos generales anuales de $250 a
$350. El Instituto Politécnico Virginia de Blacksburg, Estado de
Virginia, ofrece libre enseñanza a cinco estudiantes de la América
Latina, estimando el alojamiento, la manutención y otros gastos
menores en $325 al año. La Universidad de Nueva York ofrece diez
becas para estudiantes latinoamericanos, estimando en $800 anuales
el alojamiento, manutención y demás gastos. Los que deseen obtener
estas becas tienen que llenar ciertos formularios en los cuales se ha
de indicar los institutos donde hayan estudiado y presentar certificados otorgados por los directores de las escuelas a que han asistido
que den a conocer el carácter de la enseñanza preparatoria que
posean, etc. El Presidente del Colegio Amherst, de Amherst, Estado
de Massachusetts, escribe lo siguiente: "De acuerdo con nuestras
prácticas ordinarias, nos será grato acordar becas a cualquier joven
de la América Latina que desee ingresar en muestro instituto, que
posea las condiciones necesarias para el estudio y necesite apoyo."
Los gastos anuales de alojamiento, manutención, etc., son de $450
para arriba. La Universidad de Harvard no concede becas especiales
a los estudiantes latinoamericanos; pero después del primer año de
estudio ofrece numerosas becas a los estudiantes necesitados y cuya.

�590

LA UNIÓN PANAMERICANA.

labor haya sido satisfactoria; al paso que la Oficina de Colocaciones
para Estudiantes les ofrece a los estudiantes necesitados los medios
de conseguir alguna ocupación temporal que les proporcione lo necesario para cubrir sus gastos. Con " coaching," es decir, dando lecciones privadas de español o de portugués a sus condiscípulos o haciendo
trabajos semejantes, podrían· muchos estudiantes de la América
Latina ayudarse en su educación. Los gastos anuales de alojamiento,·
manutención, etc., no bajan de $400 en Harvard. Esto mismo puede
decirse de la mayor parte de las otras universidades de grande importancia. En todos estos institutos docentes reina un espiritu de
coparticipación y de amistad para la gente de la América Latina.
Los gastos generales, fuera de los de enseñanza y otros derechos
escolares, varían según la situación del instituto. Por lo general,
todos los colegios y universidades situadas en comunidades rurales
o en pequeñas poblaciones poseen viviendas y comedores, lo que de
ordinario les asegura a los estudiantes manutención y alojamiento a
precios mínimos. Muchas ciudades universitarias suministran también habitaciones y comedores, como por ejemplo las universidades
de Y ale y de Pensilvania. Las viviendas están dispuestas de modo
que dos estudiantes puedan vivir en un apartamento de dos o tres
cuartos, compuesto de una sala de estudio y de uno o dos dormitorios.
Cuando el instituto no posee habitaciones, como sucede en la Universidad de Michigan y en la Universidad de Illinois, pueden encontrarse cuartos suficientes en casas de familias ·respetables. Los
gastos de alojamiento, manutención, lavado, etc., son generalmente
menores en los institutos situados en el campo que en los que se
hallan en las grandes ciudades. El minimum de estos gastos puede
calcularse prudencialmente en $25 mensuales en las poblaciones
pequeñas y en $50 mensuales en las gran.des universidades. Los
gastos ocasionales que se presentan en las ciudades, incluso los de
diversión, deben también tomarse en consideración, variando los
mismos, como es natural, según el individuo.
El-estudiante t&gt;,xtranjero que se proponga asistir durante tres o
cuatro años a una universidad de los Estados Unidos debe consagrar
en su presupuesto una partida para las vacaciones. Los colegios y
universidades de dicho pais funcionan durante nueve meses más o
menos, siendo los precios indicados para alojamiento y manutención,
únicamente para los nueve meses del año académico. En los tres
meses restantes, el estudiante tiene que hacer otros arreglos. Si el
estudiante posee los medios para hacerlo, sería conveniente que
pasase viajando en cuanto le fuese posible los meses de vacación,
visitando las diversas secciones interesantes del país, con lo que
podrá agregar a la suma de sus observaciones e informaciones, las
que les suministren las gentes y las costumbres.
Sin duda alguna, el rasgo más característico de ]as universidades
de los Estados Unidos es su democracia. Ni la riqueza, ni la.'l re-

TEATR O GRIEGO DE LA UNIVERSiDAD DE CALIFORNIA.
La Universidad de California situada en Berkeley cerca d s Fran ·
grandes instituciones docéntes del oeste de los Estados ntJ:is don~~;d. f:Iund d1ada en 1866. Es otra de las
de enseñanza secundaria y superior hay los i · t . Co .
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. e os depa~tamentos o escuelas
rCoales; _Colegio de Comercio; Colegio do Agricuft~~1&amp;ifegio á~g¡1~~~~ S?&lt;J:f'f;· Colegio d~ Ciencias Natuledgio ~e Qulmi_ca; Colegio de Odontologla; Escuela de Arquitectura· Ese e1iode idmas; ~olegio de Ingen.ieria;
pm ene~; Coleg10 do Derecho; y Colegio de F armacia Tiene
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ue a e . ucación; Escuela de Junsd_c ostudJantes extranjeros ascendla a 180 en 1914 • E'ntre las rlJº~esores Y0
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son también muy buenos. Los gastos no pasa~l~f g~:~n~,e!t~o. E I Colegio de Medicma y el fe8Dentisterla

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�592

LA UNIÓN PANAMERICANA.

laciones de familia cdn.stituyen barreras de separación entre los
varios grupos de estudiantes. Los estudiantes sobresalen o fracasan
por razón de la fuerza de su capacidad y de sus condiciones personales.
En los colegios se forman clubs y sociedades) los cuales no tienen
relación alguna con las categorias sociales. En una sociedad universitaria importante y exclusivista pueden codearse los hijos de
personas cuya fortuna y posición social sean enteramente distintas.
En realidad, la comunidad universitaria le profesa más bien culto a
la democracia, y como se halla saturada del idealismo propio de la
juventud y es más homogénea que cualquier otra comunidad, se
encuentra en condiciones de poder practicar la democracia con
dificultad relativamente escasa.
La Unión Panamericana suministrará gustosa a los que tengan
interés en ello la lista de los institutos que ofrecen becas gratuitas a
los estudiantes de la América Latina.

EL PAÍS DE LOS PASTORES
j

ON este título ha public~do el Profesor Isaiah Bowman en el
nfünero de junio de la Geograpbical Review de Nueva York
un interesante estudio ' acerca de los factores topográficos,
climatológicos y etnográficos que han determinado la distribución de la población en las reg1ones andinas del Perú. Es un problema etnológico un tanto intrincado el de que aun los pueblos de
carácter muy primitivo hayan escogido para levantar habitaciones
permanentes ciertas alturas que en algunos casos llegan a más de
17,000 pies sobre el nivel del mar, alturas donde la vegetación es
sumamente escasa y el frío intenso, cuando extensiones de terrenos
más agradables les ofrecian mayores facilidades para la subsistencia.
No obstante esta circunstancia, el Profesor Bowman presenta una
explicación clara y completa de los diversos factores que produjeron
en el Perú semejante situación, pudiendo verse a la luz de comparaciones geográficas las razones que existieron para que se produjera
esa desusada distribución de las gentes. En los párrafos que preceden dicho estudio hallamos algunas observaciones generales de interés que facilitan el estudio de los peculiares factores que constituyen
el problema de que se ha hablado. El Profesor Bowroan dice lo
siguiente:

C

Las elevadas zonas montañosas del Perú, los altos valles de las inmediaciones y
las grandes y onduladas altiplanicies que se extienden entre las unas y los otros se
hallan ocupados por una raza de pastores. En esa fria e inhospitalaria región que
está situada en la cumbre del país se encuentran las habitaciones permanentes más
elevadas del mundo (17,000 pies), los terrenos de cría más altos y el grado de adaptación

�EL PAÍS DE LOS PASTORES.

Atenci6n de Tbe Geolíf&amp;phical Review

VISTAS DEL "PAÍS DE LOS PASTORE~;"
Grabado superior: Aldea situada en la cima del t_erreno aluvial 9.ue se encuentra cerca de Lambrama. La
relación que existe entre la aldea y el terreno aluvial es caracterlst1ca de una gran }!arte de los A,ndes peruanos. ·
En la parte superior se encuentran los terrenos de pasto; abajo se hallan las me¡ores plantaciones del vaJJe,
siendo su altura de 10,600 pies. Grabado inferior:. Arriba. aparece un abrev~ero de fondo liso formado por
las nieves, el cual se halla cerca del paso de la Cordillera Vllcapampa a H,200y1es de altura.

595

más grande a una combinación de altura y de nieve. Desde aquí sólo hay que dar
un paso para ir de Groenlandia a Arcadia. Sin embargo, es en Groenlandia donde está
la gente. ¿Por qué huyen de Arcadia? Para el que viene de las tierras altas, los ,
fértiles valles situados a una altura que varía entre~ y'lf,l)UO pies se1es ahl,ó¡an1a
mansión de espíritus amigos a cuyos encantos tiene que rendirse el que habita tierras
altas. Todo convoy que trafica entre los valles y las altiplanicies transporta en forma
de frutas, coca, cacao y azúcar, cosas que deleitan los sentidos. Se creería que toda
importación de productos de los valles ha de estar seguida de una corriente de emigración de las altiplanicies hacia los valles. Por el contrario, el hombre de las altiplanicies ha permanecido fiel a sus elevados terrenos de pastoreo por un sinnúmero de
años. Hasta la época de la conquista, los puestos más avanzados de los incas hacia
el este estaban en las sierras cubiertas de hierba que terminan a unos pocos miles de
pies del limite de los bosques.
¿Hasta dónde prescindió este pueblo de la elección, del ciego prejuicio o del instinto
al adoptar esta forma de agrupación natural? ¿Dónde comenzó a dejarse sentir la
necesidad? En el amplio campo de la comparación geográfica hallamos tres respues1:as
para la mayor parte de esta clase de preguntas. Pero antes de entrar a hacer comparaciones debemos estudiar los hechos aislados sobre los cuales descansan. Estos
hechos revisten casi todos los aspectos imaginables. Su importancia varía desde el
humilde corral de piedras levantado en la ladera de una montaña hasta el valle
densa.mente poblado. Su interpretación debe solicitarse, ora en el suelo de ricas
tierras llanas, ya e_n las zonas climatéricas invariables y en la superficie escarpada de
las elevadas altiplanicies de los Trópicos. Algunos de los factores relativos al asunto
son históricos, otros son económicos; en tanto que otros se han dejado sentir por
desconocidos medios psicológicos casi imposibles de descubrir. El porqué de la
distribución del hombre sobre la tierra es uno de los problemas más complicados de
las ciencias naturales, siendo la solución de los mismos el principal problema que se
le presenta el geógrafo moderno. * * *
Al analizar los hechos concernientes a la distribución, haremos bien en comenzar
por las causas y efectos de la emigración. El hombre primitivo fué errabundo en
grado sumo. Los escasos recursos de que disponía lo obligaban con frecuencia a explorar vastos territorios. A medida que la población aumenta, la persecución de los
alimentos se hace más intensa.; motivo por el cual se produjeron repetidas emigraciones
que aumentaron los depósitos de alimentos, extendieron la variedad de los mismos y
llevaron a los exploradores a ponerse en contacto con algunos grupos vecinos. Mientras
más nos remontamos en el curso de la historia de la raza, más claro aparece el hecho de
que las migracio~es constituyen el fundamento de muchos progresos humanos. Las
expediciones hechas con el ánimo de pillar y de buscar mujeres, alimentos y animales
es uno de los rasgos persistentes de la vida de los hombres primitivos que habitan las
fronteras de regiones distintas.
El pastor de las altiplanicies y el cazador de los bosques recorren por fuerza enormes
superficies, trayendo cada cual al grupo a que pertenece noticias que confirman la
elección que ha hecho la tribu para lugar de residencia o que lo mueven a dirigirse a
otro sitio n;iás conveniente. Las supersticiones pueden dar por resultado que las
fugas se asemejen a las migraciones. Las epidemias pueden interpretarse como obra
de un espíritu maligno del cual deben huir los hombres. La guerra puede hacer que
un grupo derrotado se interne en la espesura de una selva donde la persecución dirigida
contra ella por ríos y senderos fatigue al perseguidor y reduzca su acción, limitando
con ello su poder. Pueden presentarse inundaciones que destruyan las sementeras.
Frecuentemente, la meta que persigue es ilusiva, y la tribu regresa a sus antiguos
correderos o parece por efecto de conflictos inesperados.
Tanto cuando se trata de sociedades primitivas como de aquellas que han alcanzado
un nivel elevado, las causas y resulta.dos de la migración son a menudo contradictorios.
Estos dependerán del esta.do de civilización y rle la gravedad de las circunstancias.

�EL PAÍS DE LOS PASTORES.

597

Cuando el desierto se cubre de flores, los agricultores del valle de Piura, que está situado
en la parte septentrional del Perú, se vuelven pastores y dirigen sus rebaños de
carneros y de chivqs hacia las dehesas de corta duración que encierra la gran pampa
del oeste. En años de sequía los envían hacia el este mientras el río está bajo, haciendo
su morada en una choza de juncos que construyen al lado de su sementera de caña de
azúcar y de yuca. Al venir las inundaciones son arrojados a lugares altos de los
cerros, donde poseen otra sementera y una habitación rústica. En realidad, estas
son migraciones periódicas, aun cuando por efecto de ellas el país llega a ser mejor
conocido de las generaciones que se suceden. Y cada generación suministra sus
exploradores, quienes se internan en regiones remotas donde la población es escasa o
no existe en absoluto.

Como muestra de una migración hecha a una región sumamente
inospitalaria, el Profesor Bowman refiere lo siguiente:

Atención do la Geograpbical Review.

'

DE

TERRAZAS CONSTRUÍDAS EN L\1rt~~t~f.~iritlONTA~A QUE ESTA CERCA

lo rodean se ven más tenazas que en cua¡quiera de
1
"E~~ s~e!:fe
~!r}:i~~~f:':Jofu~e rep~i;r
W~~l~~3a:·5fil
pies de altura des e las orillas de la poblac;óf' smtque
tener ,f (De "El Pals~e los Pastores," articulo
valle alberga to~a la población qui~mdatenaef
de junio de i916 de la Geograpbical Review ·)
del Profesor Isa1ab Bowman, pub ica o en

a~:~~:I~i.~1

:~rr~~::E

:~t~~i!i\;~~~~ ~

El lugar habitado más alto que existe en el mundo se halla en el Perú. Entre
Antabamba y Cotahuasi están los elevados pasos de la cordillera marítima. Nosotros
la atravesamos a 17,400 pies, hallándose 300. pies más abajo la última avanzada de los
indios pastores. El límite de la nieve se encuentra entre 17,200 y 17,600 pies. Durante los tres meses de envierno se presentan por 15s noches a frecuentes intervalos
heladas y terribles tempestades atmosféricas que obligan a los pastores a buscar refugio
con sus rabaños en las vertientes que están del otro lado o en los profundos cañones.
En los cinco campamentos que formamos en setiembre de 1911 a una altura de 16,000 y
de 17,200 pies, la temperatura mínima variaba entre 4° y 20° Fahrenheit. La pequeña
choza de paja y piedras que encontramos a 17,000 pies y que goza del honor de ser la
más alta del mundo, era por otros respectos idéntica a mil otras que existen en la misma
región. En ella vivía una familla compuesta de cinco personas. Cuando pasamos
por ella vimos sentados en el suelo hacia un ángulo del corral tres niños de mejillas
soruosadas y tan gordos como las ovejas quE¡ les rodeaban, quienes jugaban con bolas
de lana. Centenares de alpacas pastaban en las laderas y en el valle, dejando ver
claramente por sus rastros que frecuentemente se las arriaba hacia la linea de la nieve
en los valles en donde un hilo de agua hace crecer la yerba. A menos de 100 pies de
este lug-,1,r se veían otras chozas y rebaños.
En este punto se alcanzaba el limite de la altura y de los recursos. En los espacios
que existen entre los valles no crece hierba alguna. Algunos de ellos son completamente áridos y otros están cubiertos de musgos. E l lugar es sumamente elevado
hasta para la misma tola, que es el abanderado de los arbustos de la vegetación andina.
La distancia a Cotahuasi es de 75 millas y a Antabamba de 50 millas. De allí
hay que transportar la lana a lomo de mula hasta el ferrocarril, recorriéndose 250
millas para llegar a Arequipa y 200 para llegar al Cuzco. Hasta las papas y la cebada,
qu~ son importadas, vienen de los valles, después de un viaje de seis días. Naturalmente se pregunta uno por qué ha ido esta gente a vivir en los confines del mundo.
Buscó ella estas abandonadas dehesas o fué arrojada hacia ellas? ¿Viven en ese
lugar por su gusto o por necesidad?

El Profesor Bowman contesta estas preguntas en una disertación
que consta de 38 páginas, llena de diagramas explicativos y de ilustraciones.

61442-Bull. 5-16-----4

�FotoeraílA oacada Por A. C. PillobUJY.
,fl DE GRA
LA PROFUNDIDAD DE LOS PRECIPICIOS QUE RODEAN AL TRANQUILO VALLE, LA MAJESTA~:flolu~N EL

MUIDfü~ y EL ASPECTO CASI FANTÁSTICO DE LA REGIÓN EN GENERAL HACEN QUE EL VALLE NO

�PARQUES NACIONALES DE
LOS ESTADOS UNIDOS
ti

ti

YOSEMITE.
ALIFORNIA se precia de tener tres parques nacionales, a
saber, el Y osemite, el Sequoia y el General Grant. Por
allá por el año de 1864 una ley del Congreso Nacional otorgó
al Estado de California para uso del público y fines de recreo
el Valle del Y osemi te y el bosque de Mariposa, cambiándose y fij ándose los límites de estos por medio de leyes posteriores, de modo que
en la actualidad el gran Parque Nacional del Y osemite abarca una
superficie de 1,100 millas cuadradas en el centro de la parte oriental
de California, cerca de la Sierra Nevada, dentro de la cual hay paisajes
de tal belleza y variedad que hacen figurar a dicho parque entre las
maravillas del mundo. Al tratar de la belleza del Parque del Yosemite, el reputado naturalista y escritor John Muir dice que contiene:

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Las vertientes del Tuolumne y del Merced, dos de los ríos más melodiosos del
mundo; innúmeros lagos, cascadas y risueños prados de tupido césped; los bosques más
ricos; las cimas de granito más elevadas; los desfiladeros más profundos cubiertos de
estalactitas de hielo; los pavimentos cristalinos más relucientes y enormes montañas
cubiertas de nieve que elevan sus picos a 12,000 y 13,000 pies de altura, dispuestas en
abiertas filas y grupos de elípticas cimas separadas en parte por enormes destiladores y
andenes con jardines en sus resplandecientes cimas; atronantes aludes que se precip;tan por largas y níveas cuestas; cascadas que rugen y espuman en las encorvadas
y escarpadas cañadas; ventisqueros que trabajan en silencio en sus sombreados nichos,
completando pausadamente sus labores escultóricas; y lagos recién formados a sus
pies, azules y verdes, libres o llenos de bloques flotantes de hielo, como pequeños
océanos árticos, relucientes, espumosos, apasibles como estrellas.

El primer golpe de vista que se obtiene &lt;le la mayor parte de los
lugares de rara celebridad resulta por lo general inferior a lo que se
esperaba, pero esto no sucede en tratándose del Valle del Yosemite,
el lugar más frecuentado del parque, que tiene aproximadamente
unas siete millas de largo por unos tres cuartos de milla de ancho.
En el ce~tro de este valle hay una especie de pradera por donde el
Río Merced desliza sus aguas1 resguardadas a ambos lados por escarpadas montañas que ele,sn sus picos a una altura de 4,000 pies
sobre el nivel &lt;lel v1tlle. Este valle que es una simple hendedura de
las montañas de granito fué descubierto en 1851 por unos voluntarios de caballería que persiguieron a los indios hasta dentro de sus
fortalezas. Con trabajo puede describirse acertada.mente la profundidad de los precipicios que hay a cada lado del tranquilo valle,
la sublimidad de sus innúmeras cascadas, la majestad de sus muros
de granito y el aspecto casi quimérico de la región en general. Este
600

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EL VALLE DEL Y OSEMITE VISTO DESDE UN VENTISQUER O.
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de ~ado se ven a un lado las Cataratas del Yosemite. El valle del mismo nombre tiene 7 millas do largo r tres cuartos
gllardad~e ancho. En el centro de este valle hay una especie de pradera por donde el R!o Merced deslizrsus aguas resa ambos lados por escarpadas montañas que elevan sus picos a una altura de 4,000 pies sobre el nivel del valle.

61442- Bull. 5-16--5

�LAS CATARATAS DEL VERNAL EN EL PARQUE NACIONAL DEL YOSEMITE.
Con la construcción de magn1ficas carreteras de automóvil en todos los parques nacionales bajo la
inmediata diracción del Gobierno, el Tlo Sam ha facilitado al viajero el poder penetrar a la región
del Yosemite para gozar de sus grandezas y admirar la incomparable belleza de sus cimas coronadas
de nieve, de sus hermoses cataratas, de sus inmensos bosques de árboles gigantescos y recuperar las
fuerzas perdidas en la deliciosa calma de que está impregnado el inolvidable valle.

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LAS CATARATAS DEL YOSEMITE, LAS MÁS ALTAS DEL MUNDO
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valle fué en una época un tortuoso desfiladero de un río, pero fué
ahondado tan rápidamente por el Merced que los valles tributarios
quedaron suspendidos en alto a cada lado, lo que explica la enorme
altura de las cascadas.
El primero de los numerosos raudales que encuentra el viajero al
penetrar en el valle es la Cascada del Velo Nupcial, torrente de 30
pies de ancho que cae primero desde una altura de 600 pies, deslizando
luego sus aguas por entre un montón de riscos y precipitándose en
seguida en línea recta desde una altura de 300 pies. Desde los
puntos donde se divisa generalmente esta cascada parece que no
tuviese sino una sola caida, lo que hace que el efecto sea el de una
catarata de 900 pies de altura.
Las grandes cataratas del parque son las del Yosemite que tienen
una altura de 1,430 pies, o sea casi nueve veces la de las del Niágara .
El río que las forma tiene 35 pies de ancho; en la primavera y a principios del verano cuando se derrite la nieve de la Sierra, su rugido
puede oirse en todo el valle y la fuerza de las aguas al caer hace vibrar
los cristales de las ventanas a una milla de distancia. Todos los
críticos consideran esta catarata como una de las más hermosas del
mundo. Su primera caída es de 1,430 pies en linea recta, pero luego
tiene una serie de cascadas ocultas en parte que representan un total
de 675 pies, precipitándose luego las aguas verticalmente desde una
altura de 320 pies.
Desde los peñascos que rodean el valle, el paisaje es muy hermoso
e inspirador. Al pie de ellos se divisa la superficie del valle, los
verdes árboles y prados y el ondulante río, todo lo cual semeja un
rico tapiz de terciopelo sobre el cual se ha trazado una línea de plata;
aquí y allá se divisan espumosas y cristalinas aguas que se precipitan
hacia el valle, a ambos lados del cual se destacan enormes muros de
granito esculpidos por los elementos con variadas formas y figuras
fantásticas. Las empinadas cumbres de granito que se destacan en
el espacio se elevan a 2, 3, 4, 5 y hasta 6 mil pies de altura.
Más allá se divisa la comarca meridional del valle cubierta de elevadas cimas de nieve, poblada de majestuosos bosques y bañada por ·
correntosas aguas asalmonadas. Esta región contiene cascadas igualmente pintorescas, pero lo más prominente del paisaje son los remolinos de agua que se elevan hasta 50 pies de altura cuando la corriente
de las aguas tropieza con obstáculos para seguir su curso. Según
la expresión del Sr. John Muir, el Río Tuolumne que desliza sus aguas
bruscamente hacia la cabecera del Valle Hetch Hetchy se convierte
en "una mole turbulenta, alborozada, arremetedora, nívea y purpurina que se esparce sobre ondas glaciales de granit-0, sin cauce
definido, que se desliza en forma de plumas de plata, precipitándose
y espumando por entre enormes represas de roca, lanzándose al aire
en forma de remolinos, desplegando glorioso entusiasmo, agitándose

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VISTA DE LAS CATARATAS DE NEVADA CON E L CABO DE LA LIBERTAD A LA IZQUIERDA, PARQUE
NACIONAL DEL YOSEMITE.

Pocas lugares del mundo presentan un espectáculo parecido de cataratas tan altas. Las de Nevada se precipitan desde 620 pies
de altura, y algunas de las otras miden desde 300 basta 1,400 ples de elevación.

�Fotografía sacada por H. C. Tibbitta

EL VALLE DEL YOSEMITE EN INVIERNO.

La época de invierno ha venido a constituir uno de los rasgos prominentes en la vida del valle. Se han establecido hoteles
pueden alojar el sinnúmero de viajeros que acuden allí en esa é poca en que las cataratas secongelan 1os árboles se doblegan
el peso de la nieve, el verde desaparece y el sol de invierno ilumina un paisaje incomparable de co1or gris y blanco.

Fot.oKraffa sacada por H. W. Gleason.

EL HERMOSO LAGO DE ROGERS Y EL PICO DE REGLAMENTO EN LA PARTE MERIDIONAL DEJ.
VALLE DEL YOSEMITE .
Desdo los peñascos que rodean el valle, el paisaje es de lo más hermoso e inspirador. Al pie de ellos se divisa la su ~!J
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�LA UNIÓN PANAMERICANA.

610

de un lado al otro, retrocediendo, destellando y pregonando la exuberancia de la montaña."
Fuera de muchos otros atractivos que contiene el parque pueden
verse también en él grandes bosques de árboles seculares, no de los
más grandes ni de los más altos, porque éstos se hallan en el Parque
Nacional de Árboles Gigantescos de California, sino varios bosques
de árboles gigantescos que después &lt;le los anteriores son los más altos
y antiguos que existen. Dichos bosques son el de Tuolumne, el del
Merced unas pocas millas al sudoeste del primero, y el de Mariposa,
de los cuales el último es el más grande, pues contiene en su.e, dos divisiones unos 545 árboles. El del Merced tiene menos de 100 árboles
y el de Tuolumne unos 40. El árbol más notable de todos es el
Gigante pardusco (Grizzl.y Giant) del Bosque de Mariposa; tiene
cerca de 100 pies de circunferencia en la base y unos 65 pies más
arriba, elevándose a una altura de 204 pies.
El clima del parque es notable. Los veranos son cálidos y secos,
pero no en extremo; las noches son frescas y sublimemente estrelladas. En invierno las lluvias son suaves y heladas, doblegándose
los árboles bajo el peso de la nieve. El verde desaparece y el sol de
invierno ilumina un paisaje de color gris y blanco, pero los deportes
invernales que son abundantes han empezado a ser muy populares
en el valle, contribuyendo a darle mayor atractivo al mismo los
cómodos hoteles, casas de habitación y campamentos, las grandes
pesquerías y los espléndidos caminos de automóviles que hay en
toda esa comarca.

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por donde viaja 1 Sucede siempre que mientras más raros sean los
objetos más le gustan para agregarlos a su colección. Por lo general,
el turista siempre trata de obtener algún pequeño recuerdo de cada país
que ha visitado o que le traiga a la memoria su permanencia allí.
Al buscar esos recuerdos, ya sea con el fin de coleccionarlos como
curiosidades o con el de hacerse de objetos de uso práctico, de seguro
viene a la imaginación del turista el momento después de su regreso

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Por Harry O. Sandberg, del personal de la Unión Panamericana.

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Esta clase de tinaja o vasija que es de uso general en el pa!s representa. una industria nacional do importancia.. ~
fabrica de diversas formas y dimensiones. Una de las escenas más pmtorescas q.ue se ven en Guatemala, prmct
palmen te en el interior del pa!s, es la que representa el grabado. Las mñas se visten como las adultas, desempeñando también el oficio de aguadoras.

613

al hogar en que abre el baúl en presencia de su familia y amigos
íntimos y va sacando de él cosa por cosa hasta completar todos los
artículos que ha coleccionado durante su viaje y le parece oirse a sí
mismo relatando la historia de cada objeto, lo que hizo para obtenerlo, donde lo consiguió y cómo se usa en el país de donde proviene.
Cómo goza oyendo las exclamaciones de admiración y de sorpresa
de los que lo rodean. De las baratijas más pequeñas el turista consigue por lo general varios ejemplares porque es natural que sus
amigos esperen recibir algún presente al regreso. Este es uno de los
placeres de viajar, pero pocos países de este o del otro lado del Atlántico presentan mejor oportunidad que los de la América Central para
la consecución de objetos de interés, chucherías y juguetes de carácter
especial.
En casi todos esos países puede obtenerse una gran variedad de
productos que represent"an la industria nacional. Por supuesto se
fabrican en pequeña escala y en cantidad limitada, pues se destinan
únicamente para usos locales, y esto, para una pequeña parte de la
población. La fabricación en gran escala y el desarrollo industrial
no son todavía factores de suficiente importancia en esas naciones
para constituir elementos vitales de consideración económica, pero
hasta cierto punto dichos artículos de fabricación nacional representan una industria, son exponentes del talento y el genio industrial del pueblo, y revelan la habilidad y la paciencia de los fabricantes, que son a la vez sus propios vendedores.
Debido a la demanda que tienen muchos de esos artículos entre los
turistas y viajeros, los dueños de almacenes y tiendas hacen arreglos
con los " fabricantes" mediante los cuales les compran casi todo los
que producen para revenderlos con buena utilidad, pues el precio
que pagan por ellos es sumamente bajo. El "fabricante" queda
satisfecho porque esto le representa un mercado fijo y puede hacer
otras ventas en la plaza, con lo que logra aumentar sus ingresos.
Esto mantiene ocupado al pueblo en algo útil, y si se estableciera un
mercado en el exterior para la venta de la multitud de lindos objetos
que se fabrican en esos países, ello significaría el desarrollo en gran
escala de esas industrias caseras, a la par que redundaría en beneficio
de quien lo emprendiera.
Para tener una idea cabal de la variedad, la clase y el distintivo
de los productos de referencia, tiene uno que acudir al mercado principal, que en las capitales es un establecimiento de importancia y
en las demás ciudades y poblaciones concuerda con el tamaño y categoría del lugar. Pero sea grande o pequeño el mercado, es allí donde
se exponen en todo su esplendor las industrias nacionales. De todas
partes los artesanos llevan sus obras, cada una de las cuales tiene
algún distintivo especial. Barro y arcilla, seda y algodón, paja y
otras fibras, cueros y pieles, plata y piedras preciosas, son las mate-

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"GUACAL" O C.\LABAZA.
Se fabrican de todos tamaños y formas, adornándoseles muyarttsticamcnte. Por lo general,se usan como

vasijas o cestos de frutos, o como adornos, y como son muy baratos se venden fácilmente. El sonajero
que representa el grabado do arriba es hecho también de calabaza.

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rías primas que utiliza la industria nacional para la fabricación de
centenares de objetos útiles y de adornos que satisfacen las necesidades de unos y encantan y fascinan a otros .
Al pasar por Guatemala tquién no se ha detenido a admirar y
comprar los lindos "guacales" de calabaza o de coco~ Los de calabaza o totumas son los más comunes e interesantes. La mayor parte
es de color negro pintado a mano con sustancias vegetales, pero el
"guacal" ordinario es el de color negro y blanco como el que representa el grabado.
Son de todos tamaños y dimensiones desde muy chatos hasta muy
hondos, y hacen las veces de bandeja, de cuenco para frutas, de vasija,
en fin, se aplican a los mismos usos que las vasijas de vidrio o de
loza de la misma forma y tamaño. Los tallados y dibujos que ostentan, hechos a mano, son fiel testimonio de las dotes artísticas de
sus autores. Por lo general, los guacales están adornados con figuras de pajarillos y otros animales en combinación con figuras humanas
o con el escudo nacional. En todo hogar hay por lo regular diversos guacales de adorno o para fines domésticos. Como decoración,
se les cuelga en las paredes o se les coloca sobre las repisas de la misma
manera que los platos de porcelana o de cobre.
La alfarería y la cerámica en esos países son industrias que datan
de los tiempos prehistóricos, comp lo revelan las exploraciones
modernas que continuamente sacan a luz objetos de barro de forma
primitiva, pero tan bien cocidos y pintados con tanta maestría que
los siglos que llevan de estar expuestos a los elementos o enterrados
no han podido destruir o borrar los dibujos. La alfarería moderna
revela que los descendientes de los antiguos artífices no han olvidado
en lo más mínimo el arte que les legaron sus mayores, pues fabrican
objetos que llaman la atención, por el alto grado de habilidad y el
genio artístico desplegado por sus autores. El utensilio que fabrican más generalmente es la vasija para agua, de diferentes formas y
tamaños, unas sin adornos y otras artísticamente decoradas. Los
artífices de la arcilla también fabrican esos objetos en miniatura para
juguetes, no limitando su arte a ollitas y utensilios pequeños solamente, sino que también hacen patos, gallinas y otros animales de
barro cocido, los cuales por lo general son silbatos o pitos para diversión de los niños.
La fabricación de cestos de mimbre es otra industria nacional.
Se hacen de todos tamaños, formas y clases, aplicándoseles a todos
usos. Los que se destinan para adorno o para objetos de comedor
son de mimbre de colores subidos cuyas fibras están combinadas de
tal modo que les dan un aspecto brillante en que predominan el
azul, el rojo, el verde y el amarillo.
La cordelería que se fabrica con fibras del país proporciona materia
prima para otra industria nacional cuyo principal producto es la
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OBJETOS DE FANTASÍA.
Grabado superior: Brazalete de moneditas de plata. Grabado del centro: Cinturón de cuero· labrado.
Grabado inferior: Leopoldina de cerda.

�620

LA UNIÓN PANAMERICANA.

hamaca, el cual es de gran importancia comercial. En Nicaragua se
utiliza para fabricarlas una clase de cuerda muy suave y sedosa.
También se fabrican costales, sacos, alforjas, látigos, riendas y otros
artículos de equitación, en los cuales se nota la afición al colorido
por el uso de fibras de diversos colores.
Al tratar de los productos y tejidos de fibra cabe citar las cadenns
de reloj, los collares, las cadenas de abanico, etc., que se fabrican
de crin, principalmente en Honduras. Las cadenas son de eslabones
blancos, negros y grises alternados y en su confección entran anillos
redondos o cuadrados cuyo tejido exige un grado considerable de
paciencia y dedos muy hábiles. Los collares para mujeres son de
crin blanca. También se adornan de crin los arreos para caballerías.
Entre estos se distinguen las baticolas que se adornan con primorosos
dibujos de estrellas y figuras geométricas, de flecos y borlas de crin
blanca y negra, de lo más artístico. Como estas baticolas son tan
bonitas, sucede con frecuencia que no se usan sino para adorno de los
cuartos.
El cuero curtido y las pieles de tigre y de puma se aplican a distintos
usos. Como en la América Central los viajes por el interior se hacen
a caballo o en mula, cada cual tiene sus propios arreos de montar.
La afición a los objetos de fantasía es manifiesta en los objetos de
esta clase, como lo demuestra el uso del cuero labrado. Las polainas,
las alforjas, los cinturones, las pistoleras y hasta las riendas son de
cuero prensado. Los zapatos y las chinelas son de cuero con caña
de piel, usándose también la piel de tigre para adornar los arreos de
caballería.
En cuanto a vestidos y ropa de uso que llamen la atención, Guatemala tiene los más variados. Para el aficionado a obras de mano
hechas por gente que sigue sin variación los dibujos de hace 100 años
y utiliza los mejores materiales, este país presenta un campo muy
rico donde escoger, y el que va en busca de artículos de fantasía
encuentra también allí una maravillosa exhibición de objetos de
alegre colorido, adornados con dibujos que representan pajarillos,
animales, flechas, figuras geométricas y muchas combinaciones
artísticas. Pero lo más curioso de todas esas prendas de ropa es
que se prestan para algún fin decorativo completamente distinto
del que les destina el que las fabrica.
El "juipil," por ejemplo, es uno como corpiño que usan las mujeres
del país. Se hace de tela de algodón en telares de mano primitivos,
adornándose en el frente y la espalda con bordados de variadas
combinaciones y hermosos colores. Aunque no siempre se puede
decir que las combinaciones de colores armonizan, los dibujos y
bordados son atrayentes, no pareciendo que choquen los colores a
pesar de lo vivos y brillantes que son. Algo que llama la atención
respecto al juipil es que las mujeres de cada región del país tienen
marcada afición por ciertos colores y bordados, de modo que quien

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�RARAS INDUSTRIAS DE LA AMÉRICA CENTRAL.

623

conozca los diferentes gustos puede decir sin equivocación, de qué
parte de la República proviene la mujer que va ataviada de manera
tan pintoresca.
El rebozo o pañolón viene a servir de magnífico tapete o de colcha
de cama, y la faja o cinturón y otros artículos pueden utilizarse como
cortinas, tapices y en otras formas por el estilo. Las servilletitas
para platos, los manteles y las servilletas de mesa son de una tela muy
burda de algodón, pero se les adorna con filetes bordados tan delica·
damente que están de uso corriente entre la gente más alta.
El Salvador también produce telas de seda de buena calidad para
usos domésticos, que por lo general se emplean en la fabricación de
pañolones blancos, amarillos, rojos, rosados o azules. Sin embargo
no se ve allí la variedad de dibujos y bordados que caracterizan al
rebozo guatemalteco. Sólo se diferencian de los objetos de un solo
color porque se fabrican de una seda tornasolada de color rojo, azul y
gris combinados.
En las regiones montañosas de Guatemala, principalmente en
Quezaltenango que está situada a 11,000 pies de altura sobre el nivel
del mar, donde los días son frescos y las noches frías, la gente tiene
que usar ropa muy abrigada, lo que ha dado márgen a la introducción
de otra industria nacional, la fabricación de telas de lana. Estas
telas las fabrican los naturales del país en telares muy angostos
uniendo luego con cuidado las dos piezas. La tela acabada es fina.
y de tejido suave con dibujos muy artísticos. El tamaño de los
telares permite la fabricación de una pieza de t ela del tamaño de una
frazada o mant8;'de viaje, pudiendo utilizarse también para abrigo de
deporte por sus bonitos colores.
Respecto a joyería, lo que más se fabrica son adornos de plata, de
mano de obra excelente. Comprende este ramo chucherías de toda
clase, brazaletes, pendientes, anillos, prendedores y otros objetos de
fantasía, para fabricar los cuales se funden las monedas grandes de
plata pues las pequeñas se usan para adorno. Las cucharitas,
platos, saleros, mesitas, sillitas y otros objetos hechos de moneditas
de plata son muy curiosos.
En materia de juguetes, los que se fabrican en la América Central
son muy ingeniosos, y aun cuando de aspecto algo ordinario revelan
no obstante la habilidad de sus fabricantes. En las carpinterías de
las escuelas de artes y oficios se fabrican, por ejemplo, muebles
pequeños de todas clase, desde los más ordinarios hasta los más
artísticos.
Los pajarillos de cera son tal vez el mejor exponente de la habilidad
e ingenio de la obra de mano. Utilizando la cera y un pedazo de
alambre como base para la forma que se desea, los diestros dedos del
artífice centroamericano fabrican una maravillosa serie de los pajarillos
más conocidos del país, que como se imitan de manera tan fiel y se
cubren con plumas verdaderas parecen realmente vívos.

�UNA MUÑECA GUATEMALTECA.

Hay algo muy ingenioso en la fabricación de estas mufiecgg de trapo aunc:¡ue al comparárselescon las de
cera y porcelana parewan muy ordinarias. Todos los detalles de1vestido son copiados exactamente
delnaturaL

OTRO MUÑECO GUATEMALTECO.

Un cargador con su carga a la espalda. La vasija el manojo de fi~l'S!&gt; que ll~".ª en la mano Yla carga en
general dan una idea cabal de lo bien que se IIlllta el ongmal.

�DATOS SOBRE LA PRODUCIÓN FABRIL, CHICAGO, ILLINOIS.

627

En seguida viene el rey, o mejor dicho, la reina de los juguetes, la
muñeca, no la muñeca fina de cera o porcelana, ni la de celuloide o
caucho sino la ordinaria de trapo. En realidad no le cuadra el
calificativo de ordinaria porque en la imitación de los diversos tipos
nacionales, se despliega una admirable exactitud de detalle y atención
respecto a los detalles característicos más minuciosos. Las muñecas
son de trapo con las facciones bordadas, pero lo que más llama la
atención es la poaición en que se sostiene y el vestido con que está
ataviada. El corpiño, el cinturón, el rebozo, en fin, todas las prendas
de vestir llevan los colores y bordados del tipo del personaje que
representan. De ningún modo se pasan por alto los adornoa. Una
está ataviada con un collar de cuentas, otra con una cadena de
medallitas, y todas gastan zarcillos. Una lleva sobre la cabeza un
canasto de provisiones en donde sobresalen las plumas de un pollo, las
frutas o las ollas que va a vender al mercado; otra, que no quiere
cargar un cesto sobre la cabeza, lo lleva a la espalda en forma de 1ío,
imitando de este modo cada muñeca con una exactitud verdaderamente educativa los tipos y costumbres de los habitantes de las
diversas regiones del país. Igual cosa puede decirse de los muñecos,
que también ostentan diversos vestidos y colores, siendo el cargador
el tipo que más se imita. En los grabados que ilustran este articulo
pueden verse dos tipos de cargador que son característicos, el uno
llev.a su carga a la espalda y el otro está descansando. Cada uno
tiene una vasija para agua, unas ollas y otros obj etos. Un detalle
muy curioso de esa gente es que siempre al descansar colocan el
sombrero sobre la cargil., como se ve en el grabado. No es raro, pues,
que estos muñecos gusten tanto y sean tan codiciados por los niños
centroamericanos, porque en ellos encuentran la expresión &lt;le su
propia vida y de su propia gente.

DATOS SOBRE LA PRODUCCIÓN FABRIL DE CHICAGO,
""
"
ILLINOIS
" ..
""
"
ON productos manufacturados de un valor de $1,482,814,000
y con un número medio de obreros de 313 ,202, Chicago
ocupa el segundo lugar entre las ciudades fabriles ele los
Estados Unidos, correspondiéndole el primero a la de Nuevii
York. Excepción hecha de los Estados de Nueva York, Pensilvania,
Illinois, Massachuset ts y Ohio, ninguno de los Estados de la Unión
Americana tiene por año una producción fabril que iguale en valor
a la de Chicago.

C
OTRO MUÑECO DE GUATEMALA.

El cargador descansando. Un detalle muy cu_rioso y caracterlstico de las ge_ntes que se ocupan en este
oficio y que el fabricante de mufiecos no pasa por alto, es que al descansar siempre colocan el sombrero
sobre la carga.

�628

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PANAMERICANOS.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

En los datos que a continuación se insertan no se hallan comprendidos los correspondientes a las industrias manuales y de construcción de edificios, ni tampoco los que con los mismos se relacionan,
sino únicamente los de las fábricas propiamente dichas cuya producción anual excede de $500,000,000.
Para el 1° de enero del corriente año se estimaba la población de
dicha ciudad en 2,467,285 habitantes. El número de establecimientos fabriles que registra el censo de 1914 es de 10,114. Durante ese
año se gastaron en jornales $213,351,000; el costo de los materiales empleados fué de $901,658,000, y el precio de venta en las fábricas de los productos de todas las industrias, de $1,482,814,000.
El valor añadido por la fabricación a las materias primas fué consiguientemente de $581,156,000. De los 65 ramos fabriles indicados
en el resumen comparativo que acaba de publicar la Oficina del
Censo del Departamento Estadounidense de Comercio figuran 16
cuya producción anual excedió en cada caso de $15,000,000 en el
año de 1914. El siguiente cuadro contiene algunos datos relativos
a esas 16 ramas, a saber, el nombre de la industria, el número medio
de personas empleadas, la cantidad pagada por jornales y sueldos
en cada industria, el costo de los materiales empleados y el valor de
la producción de cada una de aquellas:
lndustrla.

Industria de carnes ........................
Publicaciones de imprenta ................
Fundición y artlculos paro !Abricas........
Ropa y camisas paro hombres .............
Vagones de ferrocarriles ...................
Pan y artlculos de panaderta .. .. ... ...... .
Licores de malta ..........................
Madera y artlculos de madera ... . .. . ... ..
Producto~ de hierro y acero ................
Pintura y barnices ........................
Tabaco manufacturado ....................
Jabonerías... ..............................
Dulces de diversas clases ..................
Ropa=mujeres ........................
MAqt
eléctricas y repuestos.. ...... ... .
Pieles y art!culos de cuero .................

Nftmero Nftmero Cantidad
de esta- medio de invertida Costo de los
blecltrabajamateriales.
mientos. dores. en jornales.
58
1,543
707
563
12
1,305
37
207
7
60
842
23
97
227
125
24

26,704
26,247
31,404
32,399
15,539
7,680
3,973
9,022
4,663
1,959
5,269
2,116
4,409
4,331
5,508
2,311

$16, 542, 000 $345, 522, 000
20,012,000
29,326,000
22,342,000
36,00l,OOO
19,042,000
38,440,000
13,923,000
32,389,000
5,091,000
17,418,000
3,978,000
7,599,000
6,267,000
16,813,000
4,285,000
18, 731,000
1,201,000
14,310,000
3,203,000
8,351,000
1,239,000
15,134,000
11,011,000
2,026,000
10,380,000
4,260,000
7, 152,000
3,648,000
12,512,000
1,333,000

Valor de los
productos.

$410, 709, 000
97,5Ó7,000
85,359,000
r !14,340,000
50, 931,000
34,217,000
28,933,000
28, 711,000
27,002,000
22,811,000
21,460,000
21,255,000
20,349,000
19,211,000
17,568,000
15,663,000

En esas 16 ramas fabriles, las cuales han sido dispuestas por el
orden del valor de su producción anual, puede verse el desarrollo
colosal que la industria fabril ha alcanzado en la metrópoli del dentro
de los Estados Unidos. El examen de esas cifras demuestra que la
industria de carnes ocupa el primer lugar entre todas las demás.
En efecto, el valor de los productos de carne de Chicago representa
el 27 por ciento del valor total de los productos de las demás industrias, empleándose en la fabricación de los mismos mayor número dP.
trabajadores que en cualquiera otra industria. Las publicaciones dA
imprenta ocupan el segundo lugar en el valor de la producción anual,

629

estando únicamente en este punto por encima de Chicago la ciudad
de Nueva York. Además de las 16 ramas que aparecen en el cua&lt;lro
existen otras 49 que se mencionan en el resumen publicado por la
oficina nombrada y quizás muchas otras más que figuran bajo la
denominación de "industrias diversas." La producción anual de un
gran número de estas excede de $10,000,000.

PERSONALIDADES CONSPICUAS EN ASUNTOS PAN••
•
AMERICANOS
••
ti

ti

ti

L 13 de julio último dejó de existir en Managua, Nicaragua, a
la avanzada edad de 81 años, el Sr. Dr. Adán Cárdenas,
uno de los hombres de ciencia más distinguidos de ese país.
Con motivo de su muerte la prensa nicaragüense pregonó
en términos encomiásticos los méritos que adornaban al finado.
El Dr. Cárdenas ocupó un puesto prominente en la vida pública y
sirvió a su patria en el alto cargo de Presidente y en otros destinos
de importancia. Cuando no estaba al servicio de su país, ejercía
su profesión de médico y cirujano en la cual adquirió gran prestigio
y repu.tación, sabiendo granjearse la admiración y el respeto de los
que lo conocieron tanto en una como en otra carrera. Su muerte
ha sido profundamente lamentada, no sólo en Nicaragua, sino también
en los países circunvecinos, donde era conocido y respetado por sus
prendas poco comunes de lealtad y por su vasto espíritu de confraternidad.
El Dr. Cárdenas nació en la ciudad de Rivas, Nicaragua, en 1835,
y íué enviado a estudiar a Italia cuando sólo contaba 12 años. Los
estudios que siguió en Europa culminaron con el grado de doctor en
medicina y cirugía. Al regresar a su país nativo, el éxito que tuvo
en la práctica de su profesión y sus notables aptitudes para la política
lo lanzaron a la vida pública en la cual prestó grandes servicios a
su patria, primero como Representante y Senador al Congreso
Nacional y más tarde como Ministro de Relaciones Exteriores. Su
creciente prestigio e influencia le conquistaron la Presidencia de la
República, cargo que desempeñó en los años de 1884 a 1888, distinguiéndose su administración por grandes progresos en la instrucción pública y por notables reformas en el sistema judicial.
Más tarde, el Dr. Cárdenas desempeñó con acierto y habilidad una
delicada misión de su Gobiern( ante el de la Gran Bretaña, después

E

�630

LA UNIÓN PANAMERICANA ,

de lo cual se estableció en Puntarenas, Costa Rica, donde practicó
su profesión de médico por espacio de 14 años, regresando luego a
Nicaragua. Su avanzada edad y una salud muy delicada lo privaron
de volver a tomar parte activa en la política no obstante la insistencia
de muchos para que aceptara el mando y altos puestos, pero en 1911
consintió en aceptar el cargo de Diputado a la Asamblea Constitucional, tomando parte muy activa en la redacción de la Carta Fundamental de la República.
Motivo de duelo ha sido para el gran número de sus amigos y
para los que con él cultivaban relaciones oficiales y sociales, el
fallecimiento del Sr. Don VICENTE J. DoMÍNGUEZ, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República Argentina
en la Gran Bretaña, suceso que ocurrió el 28 de junio último. Gracias
a los muchos años que estuvo en el cuerpo diplomático y a los
servicios que tanto su progenitor como su hermano, Don Florencio,
habían prestado en él, el finado Ministro llegó a ser tan conocido en
las ·capitales europeas como la había sido en las de la América del
Sur y en la de los Estados Unidos. No deja de ser interesante el
hecho de que Don Luis L. Domínguez, su padre, y Don Florencio
L. Domínguez, su hermano, hubiesen como él desempeñado las
funciones de Ministro de la Argentina en la Corte de San Jaime.
El Sr. Domínguez nació en la ciudad de Buenos Aires, donde
recibió su educación. Qomenzó a iniciarse en la carrera diplomática
desde el año de 1876 como secretario privado de los ministros de la
Argentina en el Perú, Brasil, Estados Unidos e Inglaterra. En 1891
fué nombrado Primer Secretario de la Legación de Madrid, volviendo
a los Estados Unidos como Secretario de la para entonces L :igación
establecida en Wáshington. El año siguiente fué trasladado a Paris
y en 1899 a Londres. En 1892 representó a su Gobierno en las
festividades con que se celebró en Huelva y en Sevilla el cuarto
centenario del descubrimiento de América. El Sr. Domínguez
asistió en 1911 como representante especial del Presidente de la
Argentina a la coronación del Rey Jorge V. En 1911 fué nombrado
Ministro en Londres, cargo que desempeñó hasta la época de su
muerte.
Con la muerte del Sr. DoN VALENTÍN DEL CAMPO, Director de la
Oficina General de Estadística de Chile, desaparece de la escena del
mundo un funcionario cuyas aptitudes lo colocaron entre los servidores públicos más distinguidos de ese país. El Sr. del Campo falleció
en su residencia de Santiago el 27 de junio del corri~nte año. Era tan
consagrado a sus ocupaciones que aunque estaba erifermo de gravedad
desde hacia tiempo continuó atendiendo sus asuntos oficiales casi
hasta la víspera de su muerte. Su celo e integridad, su vasto
conocimiento de la vida pública y sus aptitudes administrativas le
granjearon siempre el respeto de sus conciudadanos.

L-~~~-A
-D
- ÁN~cÁ_R_n_E_N_A_
s.~ ~ ~ ~ ~ '

VALENTÍN DEL CAMPO.

l~~~~v 1- c_E_N-TE
~ J-_n_o_illN
~ G
- U_E_z_. ~~----

GUILLERMO STEWART.

�632

LA UNIÓN PANAMERlCANA.

El Sr. del Campo sirvió a su país como Diputado al Congreso
Nacional y durante la administración del Presidente Don Jorge Montt
desempeñó una importante misión diplomática en los Estados
Unidos. A su regreso a Chile ocupó sucesivamente los cargos de
Intendente de las Provincias de O'Higgins, Cautin y Concepción.
Durante la Presidencia del Sr. Don J ermán Riesco, de 1901 a 1906,
fué nombrado intendente de la Provincia de Talca, puesto que
renunció para aceptar el de Jefe de la Oficina de Estadistica Agrícola,
asumiendo en diciembre de 1911 el de Director General del Ramo,
cargo en el que desplegó el Sr. del Campo sus grandes aptitudes de
estadista y sus vastos conocimientos logrando que el Departamento
a su cargo viniera a ser una de las fuentes más importantes de información acerca del progreso general de la nación.
El Dr. GUILLERMO STEWART falleció en la Asunción, Paraguay, el
29 de junio del corriente año. Con su muerte desaparece una figura
histórica y uno de los personajes más conocidos de esa nación. Inglés
de nacimiento, el Dr. Stewart llegó al Paraguay en 1856 y desde
entonces estuvo asociado con la vida: pública y asuntos del país.
Casi todas las personas de habla inglesa que han estado en el Paraguay
en los 50 últimos años tuvieron ocasión de conocer y tratar a tan
interesante personalidad y de obtener de ella muchos datos concernientes al país procedentes de su valioso fondo de información, acumu-:lado en largos años de residencia entre los paraguayos.
Los primeros vínculos del finado con ese país se establecieron
durante los primeros tiempos de la Administración López, y no sólo
llegó él a ser uno de los pocos que gozaron de la intimidad del dictador,
sino que hasta se dice que ejercía sobre él una influencia muy beneficiosa.
Por invitación del Gobierno paraguayo el Dr. Stewart fué al país
en 1857 a organizar el Cuerpo Médico Militar y a establecer una
escuela de medicina que principió tareas con 50 alumnos. En 1864
fué ascendido al rango de Cirujano General del Ejército y tres años
después fué nombrado Inspector General del Servicio de Sanidad
Nacional. El Dr. Stewart fué el primero que introdujo al Paraguay
los ;métodos antisépticos de Lister y fué uno de los que más contribuyeron a la organización del Primer Congreso de Medicina e Higiene
Pública. Entre sus demás obras figura la creación del registro civil,
la implantacián de la vacunación obligatoria y la organización de un
hospital que luego fué adoptado como institución pública de beneficencia. El Dr. Stewart fué también director de la Oficina Nacional
de Higiene de la Asunción e inspector de los hospitales. Gozó de la
amistad de banqueros y capitalistas por lo cual pudo ser un factor de
gran influencia para la organización de la Compañía del Ferrocarril
Central del Paraguay que luego pasó a poder del Sindicato Farquhar.

DON FRANCISCO GOYA y
....
..
LUCIENTES
....
..
....
NTRE les cuadros que figuraron en la nonagésima primera
exposición anual que celebró recientemente en Nueva York
la Academia Nacional de Pintura de los Estados Unidos
llamó mucho la atención yfué comentado con aplausos por los
conocedores del arte, un magnífico cuadro al óleo de F. Luis Mora,
intitulado "Fantasía de Goya." Representa al gran pintor español
en su vejez, sentado con una paleta en la mano. El venerable rostro
del anciano tiene una expresión soñadora, mientras que a su alrededor
se destacan las figurM principales de sus mejores creaciones. Este
cuadro es un espléndido homenaje al gran pintor español del siglo
XVIII, y despierta recuerdos de su romántica carrera y su notable
obra.
Francisco Goya y Lucientes nació en 1746 en Fuentes de Todos
cerca de Zaragoza. Como sus padres eran pobres labradores, no
pudieron darle una educación esmerada, pero la marcada afición que
tuvo desde niño por la pintura interesó a un artista español llamado
José Luzán Martinez, quien se prestó gustoso a enseñarle el arte.
Goya contaba sólo 12 años cuando recibió sus primeras lecciones de
pintura. Parece que era muy inquieto, amigo de calaveradas, porque
desde sus primeros años tuvo varios contratiempos. A la edad de
19 años fué enviado a continuar sus estudios en Madrid, pero según
dicen en esa capital también tuvo una serie de aventuras. En
Madrid vivió unos dos años, después de los cuales determinó irse a
Roma a.continuar el estudio del arte a que trataba de dedicarse; pero
como no tenía recursos para trasladarse a esa ciudad se agregó a una
cuadrilla de toreros e hizo el viaje toreando de plaza en plaza, hasta
llegar a su destino debilitado por las privaciones, enfermo y falto de
recursos.
Durante su permanencia en Italia en 1722 fué cuando produjo
su primera obra notable, ganándose el segundo premio en un concurso convocado por la Real Academia de Bellas Artes de Parma.
De nuevo, su afición a las aventuras lo obligó a abandonar precipitadamente a Roma, regresando a España en 1775, donde poco tiempo
después contrajo matrimonio con la hija del conocido pintor español
Bayeu. A su regreso a Madrid se hizo cargo de pintar unos cartones

E

61442-Bull. 5--16-7

633

�Atcnei6n de Tbo Volt&amp; Review.

DON FRANCISCO GOY A Y LUCIENTES,

Uno de los grandes pintores españoles. Nació en Fuentes de Todos, cerca
d1&gt; Zaragoza, Pon 174fi y murió en Burdeos, Francia, en 1828.

A!.enci6n de Tbe Volta Rovicw.

UNA SEÑORITA ESPAÑOLA, POR GOYA.

Atención de Tbe Volt&amp; Review.

VISTA DE ZARAGOZA, POR GOYA.

�636

LA UNIÓN PANAMERICANA.

para la fábrica de tapices de Santa Bárbara, los cuales gustaron
mucho al rey de España. De 1776 a 1780 pintó 30 cartones para
tapices por los cuales recibió $6,000. Entonces su carrera llegó al
apogeo. Por los siguientes párrafos de una biografía del artista escrita
por Adelaide B. Stillwell y publicada en la edición de julio de The
Volta Review, se puede tener una idea. del carácter del famoso aragonés:
Para el año de 1780 tenía Goya 34 de edad y a pesar de sus numerosas aventuras
había trabajado mucho, pintando multitud de cuadros y retratos, y alcanzado el
honor de ser nombrado miembro de la academia. Acababa de ser reconstruida la
Catedral de Zaragoza y se había encargado de su decoración al suegro de Goya; pero
éste halló la tarea tan pesada para una sola persona que llamó en su ayuda a su brillante
yerno Francisco. * * * Entretanto, el célebre pintor había sido presentado a la
Corte, conquistándose el favor de ésta con un magnífico retrato que hizo del rey. El
hecho de que llegara a obtener una situación independiente en la Corte se debió tanto
a su influencia personal como a la artística, y a su imponente personalidad. La Corte
de España, que por espacio de 20 años había estado demasiado oprimida por el
peso de la etiqueta, se hallaba al fin francamente fatigada tan que la reacción
se había implantado allí como lo había hecho en Inglaterra cuando la Restauración.
Goya fué bien recibido por su descaro, y entre las mujeres de noble alcurnia se conquistó marcada influencia por medio de su brillante intelectualidad. El artista puso
en juego su talento cosechando magnífica recompensa, pues llegó a ser pintor de la
Corte con el título de Excelencia, aplicable más bien a su arte que a su conducta.
A la Reina le pareció muy entretenido, ya como periódico ambulante, como cortesano
o como filósofo, así fué que en esos alegres tiempos Goya encontró una atmósfera muy
propicia para su temperamento de artista y de crítico.
Tanta ventura no estaba destinada a ser de mucha duración. Una de las mejores
amigas de Goya, la encantadora Duquesa de Alha, fué desterrada a sus propiedades
de Luca. El artista no la dejó partir sola; y como sucediera que en el viaje se rompió
la diligencia, Goya con la galantería que lo caracterizaba trató de hacer las veces de
herrero para componer el eje roto, pero el esfuerzo que hizo le produjo un resfriado que
por desgracia lo dejó completamente sordo para siempre. A consecuencia de esto el
mal humor reemplazó el buen carácter, teniendo sus más allegados que sufrir sus
accesos de cólera. Un año más tarde la Corte volvió a llamar a su pintor favorito y
este intercedió con tanto éxito por la desterrada Duquesa, que logró que se le
revocara la pena, pero élla no vivió mucho después de su regreso a la Corte, por que la
muerte la arrebató cuando estaba en el apogeo de su juventud y de su belleza.
Goya era un trabajador incansable. Entre los trabajos que le encomendó el Rey
figura una serie de frescos para la Iglesia de San Antonio de la Florida de Madrid y otros
para Zaragoza, Valencia y Toledo. Cuarenta años después de su muerte, el Gobierno
comisionó a un funcionario público para que hiciera un inventario de las obras de arte
pertenecientes al Estado y en uno los sótanos del Palacio de Madrid se encontraron
enrollados 43 lienzos de Goya que se hablan entregado al olvido.
En materia de retratos, Goya era un maestro consumado. Los que pinto están
llenos de vida sin ser exagerados, pues él desdeñaba la lisonja. Como trabajaba con
rapidez, durante su permanencia en Madrid pintó entre muchos retratos los de cuatro
soberanos de España, a saber, Carlos III, Carlos IV, Fernando VII y el Rey José.
También hizo el del Duque de Wellington, pero como este le criticara la manera de
trabajar, el artista se puso furioso y tiró a la cabeza del duque un pedazo de yeso.
No obstante, existen dos retratos al lápiz del Duque hechos por Goya, uno de los
cuales está en el Museo Británico y el otro pertenece a una colección particular. Uno
de los mejores retratos que hizo el artista aragonés es el de la encantadora andaluza,
Duquesa de Alba.

Atenci6o de Tbe Volt&amp; Review.

EL REY DE ESPA.l.~A Y LA. FAMILIA REAL.

Famoso cuadro de Francisco Goya y Lucientes.

Ateocióo de Tbo Voila Review.

LA. CORRIDA DE TOROS, POR GOYA.

�MISCELÁNEA.

639

Contando los cartones para tapices, las obras de género ·d0f,.Goya.
son num~rosas y variadas, y desde su "Entierro de la sardii:(a,"
" La maja" y "La romería de San Isidro" hasta el "Mesón del
Gallo " y el" Fusilamiento del 2 de Mayo" y el "Ataque a la Caballería
de Murat por el pueblo," todos traducen sus propios sentimientos. Su
versatilidad era notable. En sus manos, el lápiz, el pincel y el buril
eran a cual más potentes. Algunos de sus bocetos allápiz sobre corridas
de toros revelan fuerza y carácter; son de poca importancia pero de
mucho significado. Goya tenía 32 años cuando principió a pintar
sus aguas fuertes copiadas de Velázquez, cuya influencia puede
descubrirse sin embargo en sus primeras obras. Goya es tal vez más
conocido por sus frescos que por sus cuadros al óleo, pues estos
últimos tienen que buscarse en las colecciones públicas y particulares, mientra.a que los otros son conocidos y apreciados en todas las
capitales de Europa.
En 1822 Goya abandonó a España por Francia, donde después de
una corta permanencia en París pasó a Burdeos donde vivió en casa
de su amiga y protectora la Señora de Weiss, hasta su muerte el 16
de abril de 1828 a la edad de 82 años.
Al comentar la obra del insigne pintor españOl, el crítico de The
Volta Review se expresa como sigue:
Francisco Goya fué a la vez crítico, cortesano y agente decidido de la Revolución.
En su carrera, el cortesano protegió al radical, mientras ambos estaban amparados por
el artista.. De consiguiente, cuando Goya tuvo que comparecer ante el tribunal de la
Inquisición por publicar aguas fuertes peligrosas, fué protegido como artista. por el Rey,
quien compró los cuadros aun cuando en ellos se rediculizaba mucho a la Reina. Cuán
a menudo ilustr-a.ría los odiosos vicios de tiranía y de crueldad con todos los detalles
más horribles de que disponía su terrible genio, sin duda con el propósito de inculcar severas lecciones con la misma acritud con que el ácido corroe la placa de metal del
grabador. Su critica puede compararse mejor con la de Hogarth en Inglaterra, aun
cuando la de este último es como jugo de limón junto a los métodos vitriólicos de Goya.
En energía, habilidad y audacia es en esa clase de t:abajo único de su época.

UN FERROCARRIL AÉREO
.,lfi

SOBRE EL NIAGARA
L Sr. Charles W. Person ha publicado _un int.eresante artículobajo el título que antecede-en un n\Úllero reciente de
Popular Science Monthly, que contiene una descripción del nuevo ferrocarril aéreo sobre el gran rabión o
remolino del Niágara, unas 3 millas más abajo de las cataratas. Esta
admirable obra de ingenieria ha dado lugar a la pt: Llicación de algunos artículos, de los cuales el más importante p:i.ra los interesados
en los detalles de ingeniería que ofrece la obra, quizás sea la des-

E

Atenci6n de The Vola Review.

LA FANTASIA DE GOYA, POR F. LUIS MORA.

Este notable cuadro, ejecutado por F. Luis Mora, llamó mucho la atención en la ExJ)OSlción Anual de la Academia
Nacional de Pintura, en el edlflcio de Bellas Artes de Nueva York.

�MISCELÁNEA.

641

cripción publicada en el número del 20 de enero de 1915 de The
Canadian Engineer de Toronto, Canadá. El Sr. Person omite detalles
técnicos, razón por la cual el lector profano puede entender fácilmente la descripción que hace del ferrocarril. Es evidente que el
articulista tiene que haber ignorado la existencia del Ferrocarril
Aéreo del Pan de Azúcar en Río de Janeiro, porque comete un error
acerca de la longitud y seguridad del proyecto del Niágara, error
que nos t9mamos la libertad de indicar en su debido lugar en la
siguiente reproducción que en parte hacemos:
Eso de hallarse suspendido en el aire sobre el vórtice del hirviente, rápido y rugiente
remolino de las Cataratas del Niágara, en la Provincia de Ontario, a la vista no interrumpida de los maravillosos raudales, por un lado y por el otro la Cañada del Niágara,
es un sueño que los ingenieros españoles han realizado con el auxilio del capital y
patentes españolas. Hoy un ferrocarril aéreo de incomparable belleza panorámica
se extiende por encima de los raudales de un risco a otro.
La viva emoción y estremecimiento que produce la excursión por el aire sobre el
incomparable remolino, eclipsa todo cuanto el turista haya experimentado. Existe
el ferrocarril de cable que ai;ciende hasta el Wetterborn, en Suiza, pero no es comparable, desde el punto de vista de la magnitud, con la estupenda obra del Niágara.
Después, cumple citar el tranvía de San Sebastián, en España, que conduce turistas desde una estación terminal de un tranvía eléctrico a un casino situado frente
al Golfo de Vizcaya, única instalación anterior a la que se utiliza en las Cataratas
del Niágara, y perteneciente a la misma compañía. Pero debe tenerse en cuenta que
la distancia en San Sebastián sólo llega a 919 pies, en tanto que en el Niágara asciende
a 1,800 pies. Puede decirse, sin exageración, que hoy el Niá.,oara tiene el ferrocarril
aéreo más hermoso, más largo y quizas más seguro del mundo.

Al hacer la relación que antecede, el Sr. Person ha cometido un
error. En 1913 fué terminado en Río de Janeiro el Ferrocarril
Aéreo del Pan de Azúcar, construído en dos secciones, es decir,
desde Praia Vermelho hasta la cima de la famosa montaña conocida
por el Pan de Azúcar. La primera sección o tramo, que se extiende
hasta el Morro da Urca, tiene 600 metros de longitud y 220 metros
de altura, eri la extremidal del Morro da Urca, en tanto que la segunda
sección se extiende desde la cúspide del Morro da Urca hasta la cima
del Pan de Azúcar, o sea una distancia de 800 metros, y a una altura
de 400 metros sobre el nivel o pie de la montaña últimamente mencionada. Los carros, suspendidos en poderosos cables de acero, cada
uno de los cuales puede resistir un peso de 150 toneladas, corren
cada hora, debiendo advertirse que ya hace tres años que funcionan
sin haber sufrido absolutamente ningún accidente.
El Sr. Person continúa la descripción de la obra del Niágara como
sigue:
FERROCARRIL AÉREO DE LAS CATARATAS DEL NI ÁGARA.
Grabado superior: Excavación de la roca para la galena del contrapeso.
La vista más pequeña muestra los taladros en la cantera. Grabado
inferior: Prueba del cocbe del ferrocarril aéreo, sometiéndolo a un peso
tres veces mayor que el del máximo de pasajeros. El coche tiene asientos
para 24 pasajeros, y un espacio donde pueden ir de pie 21 pasajeros más.

El satisfactorio funcionamiento del ferrocarril de San Sebastián en estos seis últimos
años, durante los cuales condujo 26,000 pasajeros en una sola estación, fué lo que indujo
al Sr. Torres y Quevedo, inventor de este sistema particular, a venir al Niágara. Las
operaciones se comenzaron sin pérdida de tiempo y los trabajos empezaron el 12 de
julio de 1915. Los cables han sido debidamente instalados y en la actualidad loe
carros corren por ello.
El gran remolino se halla a unas 3 millas debajo de las cataratas, y queda casi completamente dentro del territorio canadiense. En consecuencia, las dos estaciones termi-

�MISCELÁNEA.

FERROCARRIL AÉREO DE LAS CATARATAS DEL NIÁGARA.

Grabado superior: Plataforma de desembarque en la estación de Tbompsons Point. Grabado inferior:
Salida del coche de pl\S8jeros para la excursión sobre el Remolino del Niágara.

643

nales del ferrocarril aéreo, a saber, Colt's Point y Thompson's Point, se hallan en la
Provincia de Ontario. Debido a que la línea divisoria entre el Estado de Nueva York
y la Provincia de Ontario forma un ángulo agudo, intersectado por el ferrocarril aéreo
a una distancia aproximadamente de 60 pies del vértice, la empresa se encontró
envuelta en un enredo diplomático. Después de obtener la sanción de la Provincia·
de Ontario y de la Comisión del Parque Victoria en las Cataratas del Niágara, tuvo
que conseguir, también permiso de Albany, porque el lecho de esta parte del Río
pertenece al Estado de Nueva York, y luego de Wáshington, toda vez que las aguas
pertenecen al Gobierno Federal. * * *
El costo de construcción de este primer ferrocarril de su clase en Norte América
ascendió a $60,000, sin incluir los gastos de ingenieros ni el de los carros y plataformas
de carga, los cuales fueron construidos en España. Auxiliados eficazmente por la
experiencia que ya tenían, los constructores no abrigan la menor duda en cuanto a la
posibilidad de construir una instalación semejante por $45,000.
El sistema Torres es sumamente sencillo. Se compone de seis cables conductores
paralelos, que sostienen el carro de pasajeros, y que se hallan anclados en la estación
terminal en un extremo de la línea, y en un contrapeso en el otro extremo. Los
cables en Colt's Point están firmemente sujetos en un bloque de concreto de 741
toneladas, y en Thompson's Point cada cable está seguro en un contrapeso de 10 toneladas. Los contrapesos ascienden y descienden libremente, a medida que la carga
disminuye o aumenta. De esta suerte el peso del carro no aumenta la presión que se
ejerce sobre los cables. Es decir, que una carga sobre los carros hace que los contrapesos se eleven y los carros se depriman. Es evidente que mientras mayor sea el peso
que descanse sobre los cables, más grande será la depresión. La tensión no aumenta,
sino que siempre será de 10 toneladas por cada cable. * * * En consecuencia,
la repentina rotura de un cable de la vía no sería accidente de mucha consideración,
toda vez que los otros cables resistirían perfectamente el peso del carro sin que por eso
se aumentara la tensión. Dado caso que se rompiera un cable, el carro, lleno de
pasajeros, caería hasta una corta distancia, y volvería a adquirir el equilibrio.
El carro de pasajeros es impulsado por un cable de tracción asegurado firmemente
en un contrapeso que pesa 10 toneladas, semejante a los contrapesos de los cables de
vía. Esto produce una tensión que sirve para equilibrar cualquiera depresión causada
por la elevación o el descendimiento del carro. En San Sebastián el carro sólo puede
contener 14 pasajeros, en tanto que el carro del Niágara tiene asientos para 24 y espacio
suficiente donde 21 personas máB y el conductor pueden ir de pie.
Los ingenieros han logrado determinar, con la mayor precisión, lo que le sucedería
al carro si se rompiera el cable de tracción. Como las dos estaciones terminales se
hallan casi a la misma altura sobre el nivel del río, es decir, la una a 249.5 pies y la
otra a 246.5 pies, han calculado que el carro correría hacia atrás o hacia adelante por
los cables de la vía hasta que vendría a detenerse suavemente en el punto máB bajo
de la depresión de los cables, que sería aproximadamente en el centro del espacio, o
precisamente en un punto que queda en el Estado de Nueva York. En la operación
de salvamento podría usarse un cesto ligero que pueda contener a un hombre, pendiente
de poleas que pueden arrojarse fácilmente sobre dos de los cables de vía. Este hombre
fijaría un cable de auxilio en el carro abandonado, y con tal fin instalaríase una maquina
auxiliar que podría hacer retroceder el carro hasta Thompson's Point.
Hay varios aparatos de seguridad, muy ingeniosos, entre los cuales merece citarse un
retén regulador automático que detiene el carro a una distancia de 3 pies de la estación
de concreto. Una palanca dispuesta en el carro da contra el retén regulador, e impide
que el carro avance. Las puertas del carro no pueden ser abiertas hasta que la
palanca engrana con el retén regulador.
La excursión de un extremo a otro se hace en cinco minutos. Para probar los carros
distribuyéronse sobre el piso barras de hierro que pesaban 39,019 libras, es decir, un
peso tres veces mayor que el que resiste el carro cuando conduce de 40 a 45 pasajeros.
El resultado de esta prueba fué enteramente satisfactorio.

�MI LUCHA CON UNA RAYA
,,
"
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,,
GIGANTESCA
N un número reciente de The American Museum Journal hace
el Sr. Russell J. Coles una interesante relación de su lucha
con una raya giga»tesca ( Manta birostris), que logró capturar
para el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
El comentario que prepede al artículo contiene los siguientes
detalles:

E

La raya gigantesca (Manta bird.stris) es la más grande de todas las de su clase y uno
de los mayores monstruos marinÓs. Sobre su enorme fuerza y tamaño se rel\\tan historias fabulosas, pero es probable que no mida máa de 25 pies de ancho. Este selacio
pertenece a una familia especial que se distingue entre las demáa rayas por un par de
aletas o tentáculos a ambos lados de la boca que le sirven para alimentarse y que
enrosca hacia arriba de tal modo que semejan un par de cuernos, así es que probablemente de aquí proviene el nombre de devilfish (pez diablo) que se le da en inglés.
La especie americana de raya gigantesca (Manta birostris) se encuentra en las cost.as
del Brasil, en las Antillas y en el Golfo de México. Una que otra vez puede viajar
hacia el norte hasta Nueva Jersey. También suele encontrársele en aguas mexicanas
del Pacifico en dirección hacia la América del Sur, pero allí son tan raras que no se
sabe a ciencia cierta si la raya del Pacifico es de la misma familia que la del Atlántico.
El Sr. Russell J . Coles, que ha dedicado muchos años a la pesca en lagos y ríos en las
costaa del Canadá y en las del Atlántico y el Golfo de México, ha contribuido a enriquecer considerablemente las colecciones del departamento de peces del Museo
Americano.

Los siguientes párrafos, traducidos del original, comprenden lo
más interesante de la relación, habiéndose omitido algunos detalles
en obsequio a la brevedad:
Cuando emprendí por primera vez la tarea de obtener un ejemplar de la raya
gigantesca (Manta birostris) para el Museo Americano, estaba bien al corriente de lo
que se ha escrito sobre este selacio y comprendía que debían mejorarse loa procedimientos que han hecho fracasar el resultado de otras expediciones. En consecuencia,
me dediqué a estudiar detenidamente el problema antes de lanzarme a la expedición,
dedicando preferente atención a la pesca de tiburones y rayas. Me convencí de que
tanto unos como otros continúan luchando mucho después de haber sido heridos por
el arpón o la bala, pero que la muerte es instantánea cuando se rompe la vértebra
que parte del cerebro. Yo había logrado esto con los tiburones y rayas que había
matado antes con un arpón de ballena muy afilado, pero sabía que se necesitaba un
arma mucho máa eficaz para lograr el mismo resultado con la raya gigantesca. Por
consiguiente, inventé un enorme arpón tres veces máa pesado que el de ballena y con
un filo de 4 pulgadas de ancho.
Por otra parte, es sabido que en una ocasión la manta arrastró mar afuera un buque
de 100 toneladas y en otra ocho botes amarrados en forma de balsa, teniendo la tripu·
lación en ambos casos que cortar la cuerda y dejar escapar al animal. La. maravillosa
vitalidad de este monstruo es bien conocida y se registran muchos casos en que se ha
escapa.do después de haber sido arponeado, lanceado y herido con rifle de grueso
calibre.
644

Atención de Tbe American Museum Joumal.

LA RAYA GIGANTESCA QUE MATÓ EL SR. COLES.

Grabado superior: Este dibujo, becho por el Sr. Albert Operti,da idea de una de las !~es de la caza.de la raya gigantesca. Las dimensiones tanto da! pez como'de los hombres están representadas propiamente. Siempre que trató
de salir a la superficie el pez herido encont.ró el bote ~obr~ el dorso. Cada hombre .está en su lugar y la lan,zo
está a punto de ser arrojada. Grabado inferior: Parte mlenor del cuerpo de la rayag1gantesea que media 18 pies
de un extremo a otro de sus grandes tentáculos. La cola es por lo general tan larga como el ancho del arumaf.

�647

MISCELÁNEA.

Teniendo en cuenta esto me pareció que había que inventar medios para traer la
raya más hacia la costa una vez que se le hubiera arponeadoJo_.máa posible, con cuyo
fin idee un aparato I de la misma forma de la boya que usan los balleneros, sólo que
tenía que ser bastante grande para soportar el primer tirón del pez herido. Sabiendo
que hay cierta parte del cuerpo en donde los tejidos carnosos son tan fuertes que no
permiten la extracción del arpón, hice hacer éste de 40 pies de largo solamente, con
una boya tres veces más grande que la mayor que he visto en uso para la pesca de
ballenas. * * * Llevé conmigo además varios arpones y dos boyas de repuesto,
pero nunca pensé tener que usar el arpón especial, por lo cual no tenía sino un solo
ejemplar. Para precaverme todavía más contra cualquier mal cálculo llevé en mis
dos expediciones en busca del manta al que había sido mi capitán durante 10 años,
Charlie Willis. El plan que formulamos fué que cuando yo lanzara el arpón adherido
a la boya él tenía que arrojar otro con media milla de cable. El segundo arpón
nunca se ha necesitado porque la boya detiene siempre el tirón que da el pez.
Siguiendo estos preliminares, la primera excursión que hice en busca de la manta
durante el verano de 1914, tuvo bastante éxito porque logré capturar los dos únicoe
ejemplares que se hallaron, pero como ninguno de ellos era del tamaño deseado :;
ambos eran machos, los datos científicos que proporcionaban resultaban deficientes
Por tanto resolví regresar a la costa sudoeste de la Florida con el fin de buscar una
raya hembra de 15 pies o más para el Museo Americano de Historia Natural.

Pasando por alto los preparativos del viaje y la enumeración de
los peligros con que tropiezan por lo general empresas como la de
referencia, la siguiente relación de la lucha que tuvo el Sr. Coles con
la hembra de la especie da una ligera idea de lo interesante del deporte :
Habíamos recorrido toda la costa de la Isla Cautiva y nos hallábamos como a 1
milla de la Isla Sanibel frente a Paso Ciego, cuando de súbito y sin estar prevenidos
caímos largo a largo al suelo a consecuencia de un choque terrible de la embarcación.
El barco, que navegaba a toda velocidad, había chocado con la cabeza de una raya
gigantesca que nadaba sobre la superficie dirigiéndose pausadamente hacia nosotros.
El choque fué tan violento que detuvo casi por completo el impulso del barco
levantándolo de proa como a un pie fuera del agua, pero como iba a buena velocidad
se deslizó sobre el dorso del animal en el momento en que éste levantaba en alto sus
dos enormes tentáculos suspendiéndolos sobre nuestras cabezas y lanzándonos torrentes
de agua. En seguida el monstruo azotó la superficie con los dos tentáculos con tal
fuerza que el ruido del golpe pudo haberse oldo a varias millas de distancia, repitiendo la acción a medida que yo le gritaba al maquinista que continuase el rumbo.
Cuando el barco se deslizaba por sobre el dorso del animal apareció otro manta que
le &lt;lió un golpe tan fuerte a la proa que hizo girar la embarcación invirtiendo su rumbo
casi por completo. Después hubo un momento en que los cuatro tentáculos de los
dos monstruos se levantaban sobre nosotros inundándonos de agua. El barco se
levantó primero de proa y luego de popa, oyéndose el ruido que producía el roce de
las paletas de la hélice contra uno de los tentáculos del primer monstruo. El maquinista mantuvo el buque a t.od.a máquina, pero como la hélice no golpeaba el agua,
fuimos transportados por una corta distancia sobre el ancho dorso de los dos monstruos
marinos.

*

Atención de The AmcrieAn Museum Journal.

"Ml LUCHA CON LA RAYA GIGANTESCA."

Grabaao superior: RI Sr. Coleo¡ con uno de los morutruos marinos llamados raya gigante.5ca { Manta birOltru), que
lo¡¡ró matar con un certero arponazo que rompió al animal la vértebra que parte del cerebro. Grabado del centrod:
V1Sta de una raya gi~nuisca con la boca abierta y los tentAculos estirados que le sirven para provee!S$ e
alimento. Grabado mrerior: Sacando del agua una pequef\a raya gigantesca que mató el Sr. Coles en 1914.

*

*

*

*

*

*

El barco encalló y se inundó de agua la proa, pero ya estábamos seguros de las dos
mantas que se movían aceleradamente sobre la superficie a corta distancia. En un
I Es una especia de boya llamada" drague" que resiste el tirón má.s fuerte. La que usó el Dr. Coles para
la pesca de la raya gigantesca se componta de dos tablones de 18 pulgadas de largo por 9 de ancho, clavados
fuertemente a otros dos que van colocados en ángulo recto. En el centro tenia una apertura de 3 puJgadas
cuadradas en la cual habtaencajado un palo:_pesado, atravesadoJ)Or otro que lo sostiene contra los tablones.
De un extremo delCpalo)e ata la cuerda y;del otro)e amarra el arpón.

�Atcn&lt;'i6u do Th c American Mu.soum Journal.

LA RAYA GIGANTESCA EN LA PLAYA.

Después de larga lucha con ests enorme monsuuo marinoJ se emplearon 10 horas en sacarlo a tierra. Los tentáculos que tiene a cada lado de la boca aparecen enroltaaos. E l instinto del
animal es enroscar esos tentáculos o aletas alrededor ael objeto que se le pone por delante y en muchos casos ha arrancado el ancla de un buque y lo ha arrastrado mar afuera. La
lucha con un monstruo de esta clas~ es muy peligrosa, pues con el golpe de una de sus aletas puede hundir la embarcación.

Atonci6n de Tb" American M u.&amp;eum J ournal .

MODE LO DE UNA RAYA GIGANTESCA PARA EL MUSEO AMERICANO DE HISTORIA NATURAL DE NUEVA YORK.
Después de que se llevó a tierra el monstruo marino de esta especie que mató el Sr. Coles se sacaron varios moldes de yeso de la parte inferior y s uperior del animal , los cuales se remitieron
a l Museo de Historia Natural de N ueva York en 12 partes, las cuales fueron unidas por un perito, quien hizo un modelo exacto del pez. El grabado representa al artista perfec·
clonando su trabajo.

�650

LA UNIÓN PANAMERICANA.

momento se achicó el buque, se arreglaron los arpones y cuerdas e ibamos en prosecución de los animales, cuando de pronto desaparecieron. Mirando alrededor divisé
tres ejemplares a cierta distancia, pero ninguno tenia las dimensiones que deseaba;
luego los dos primeros volvieron a aparecer, después de lo cual los divisamos muchas
·
veces pues era fácil reconocerlos porque iban siempre juntos.
Parece que las dos mantas perdieron todo temor al buque y a sus ocupantes, pues
muchas veces estuvimos a corta distancia de ellas y ambas pasaron varias veces por
debajo del barco. Como la primera era una hembra de más de 15 pies de ancho iba
a atacarla cuando divisé como a 1 milla de distancia la raya más grande que he visto.
Inmediatamente hice dirigir la embarcación hacia ella y nunca he tenido tantos
deseos de matar un animal como en aquella ocasión, porque dicho pez tenía 24 pies
exactos de ancho y no pesaba menos de 12,000 libras. Sin embargo, estaba indeciso
respecto a su sexo y la hembra era absolutamente necesaria; pero el principal inconveniente era que no podíamos remolcar tamaño monstruo con la lanchita y no había
ninguna otra embarcación a la vista.
Por más de dos horas estuvimos moviéndonos entre las seis rayas gigantescas haciendo observaciones con la esperanza de que apareciera algún otro buque que nos
ayudara a remolcar la más grande de ellas, pero como no apareció ninguno decidí
matar el primer animal con que tropezáramos.
La hembra se hallaba ora nadando bajo el agua, ora cerca de la superficie siempre
seguida del macho a corta distancia, así es que una vez que tuvimos todo listo nos
preparamos para el ataque. En un momento en que la hembra pasaba muy próxima
a la proa, dí la señal y Charlie y yo lanzamos los arpones contra el ancho dorso del
animal, el cual al sentirse herido dió un fuerte aleteo, se s'umergió y avanzó con rapidez.
Como la boya estaba sujeta al aprón levantó una enorme pluma de agua con un golpe
tan violento, que sacó la raya a la superficie haciéndola dar vueltas de lado al estilo
de una rueda. * * *
Cuando vi que la hembra herida se hallaba de nuevo en la superficie y nos embestía
a toda velocidad, solté el arpón y empuñé la lanza, viéndome obligado a hacer uso
de ella instantáneamente sin tener tiempo ni para desenredar la cuerda que tenía
amarrada al cabo. De aquí que al lanzarla se desviara un poco la punta y errara el
sitio preciso por unas cuantas pulgadas. No obstante, el golpe que dí con ambos
brazos sin soltar el mango fué tan fuerte que hundió la cabeza del animal sin romper
el borde del bote pero la parte superior de la cabeza pegó contra el fondo d~ la embarcación rompiendo el cabo de la lanza, lo que me causó un serio desperfecto en mi equipo.
Perdida la lanza, el peligro aumentó considerablemente porque la lucha tenía
que efectuarse con la antigua lanza ballenera, que tenia un cabo de 3 pies de largo,
en vez de 5 6 6 pies como las que se usan generalmente para la pesca de ballenas.
La gran boya mantuvo al pez siempre a corta distancia, pero por espacio de 22 minutos
tuvimos la lucha más peligrosa que se haya librado en el agua contra un animal marino.
La raya herida se mantuvo sumergiéndose y volviendo a salir a la superficie, pero
como estas maniobras eran seguidas de fuertes acometidas acompañadas de violentos
golpes, comprendí que el lugar más seguro para el bote era sobre el dorso del animal,
e inmediatamente procedí a poner en práctica la idea.
El agua estaba tan turbia que no podía divisarse el pez sino cuando se hallaba casi
sobre la superficie, pero como Charlie mantuvo amarrado el cabo del arpón la cuerda
indicaba la dirección en que nadaba el pez debajo de agua. El Capitán Jack dirigió
el bote con tanto acierto que ni una sola vez en más de doce intentonas logró el pez
subir a la superficie sin encontrar el bote sobre su dorso. Cada vez que subía le
atravesábamos repetidas veces con la lanza el corazón y la cabeza, como se comprobó
después de muerto, porque tenía 23 heridas. Durante toda la lucha hubo una complicación muy peligrosa e inquietante contra la cual no estábamos preparados. El
compañero de la víctima se mantuvo cerca de nosotros hasta que terminó la contienda
y en tres ocasiones casi logró volcar la embarcación haciéndola resbalar del dorso de
la hembra.

MISCELÁNEA.

651

~~almente se logró dar muerte a la enorme raya, pero hubo que
soli~;tar la ayuda de otro barco para arrastrarla hasta tierra, oper~10n para .la cual fué necesario emplear métodos especiales, pues el
flu10 Y refluJo del~ marea en esas costas no es suficiente para facilitar
la sacada de seI?eJ ante pez fuera del agua. Lo cierto es que después
de mucho traba3o_se pudo sacar a la orilla el enorme monstruo marino
Y hoy. día forma. par~e de la colección de animales marinos del Museo
Amer~c~no de Historia Natural de Nueva York, gracias a la intrepidez
y habilidad del autor de la relación.

INVENTOS RECiENTES
(1) Nuevo salvavidas provisto de lámparas eléctricas a prueba de .
agua, q~e puede encender en un momento el que lo use en caso de un
naufrag10 nocturno. Con este invento se facilitará considerablemente el salvamento de noche.
. (2) Aparato automáti?o para fricciones. Se compone de un
cmturón doble de 48 cilindros o rodillos que se ajustan al cuerpo de
tal ,modo que cuando se ponen en movimiento ejercen cierta presión
s~br~ la. parte a que se les ~plica. La presión puede aumentarse,
~smmmrse o suspenderse mstantáneamente por medio de un
mt~rruptor eléctrico, pudiendo hacer funcionar los cilindros desde la
r?~lla hasta el cuello para frotar todo el cuerpo o aplicarse la fricc10n a un solo punto. Este aparato funciona por medio de Ull
motorcito de 6 caballos de fuerza.
(3) Especie de juego de damas al aire libre que se ha puesto muy
en voga en los Estados Unidos. Se juega en un tablero de lona de 3
metros estirado sobre el suelo. Los peones se mueven por medio de
bastones de bambú.
(4) En todos los países han adoptado los automovilistas la señal de
levantar una mano cuando van a parar el automóvil, evitando de este
modo los choques, previniendo a los que vienen detrás. Por la misma
razón, cuando ll1: automovilista desea tomar hacia la izquierda O la
derech~ .s~ca hacia afuera una de las manos, para indicar a que lado
va a dirigir el vehículo. Como estas señales no pueden verse de noche
se ha inventado un mecanismo consistente en una mano hueca de celu~
loide ajustada a una lámpara eléctrica, que la ilumina por completo
de modo que puede verse perfectamente desde una cuadra de distancia
(5) Aparato muy ingenioso que se ha inventado para ensanchar el
a~ca~ce de los .dedos, y viene a llenar una gran necesidad pues muchos
piamstas tropiezan con el inconveniente de que los dedos no les alcanzan para tocar octavas. Se compone de cinco ranuras -unidas en un
extremo en forma de mano, que se mueven sobre un tablero por medio
de resorte~ que se hacen funcionar con una mano. Con este aparato
se van estirando suavemente los tendones de la mano por medio de la

�MISCELÁNEA.

653

fricción. Aunque es muy eficaz, debe usarse con la misma prudencia
que los aparatos de gimnasia para no maltratar los músculos.
(6) Invento norteamericano para dar de comer automáticamente
a las aves de corral. Los grandes avicultores del país lo han adoptado
ya por lo práctico y económico. Lo hace funcionar un reloj de ocho
días de cuerda y su mecanismo es tan perfecto que puede esparcir
cualquier clase de granos, en cualquier cantidad y a cualquier momento
en una superficie de 3 a 5 metros, varias veces al día. Todo lo que
exige es que se le mantenga lleno el recipiente del grano.
(7) Una de las principales compañías navieras que hacen el servicio
de navegación en los grandes lagos de los Estados Unidos ha adopfado
un nuevo sistema para la descarga del hierro en lingotes, consistente
en unos grandes imanes circulares que hacen las veces de grúas y
pueden descargar 2,000 toneladas de hierro a un costo total de $100.
Este mismo trabajo hecho a mano cuesta por lo menos $600.
(8) La medicina moderna hace uso de los rayos X de dos maneras:
una para sacar fotografías de las ·partes del cuerpo y otra, que es la
más usada, para examinar las lesiones internas sin sacar fotografías
El aparato que representa el grabado sirve para ambas cosas; en la
parte superior se ve la posición en que se coloca al paciente para la
fotografía y en el de abajo se ve el modo como se hace un simple
examen.
(9) Automóvil de seis ruedas que acaba de inventarse, cuya principal ventaja es que reduce considerablemente el gasto de los neumáticos. Las ruedas delanteras y las de atrás se manejan por medio
de un mecanismo especial como puede verse en el grabado.
(10) Mucho interés ha despertado un instrumento que acaba de
inventar el jefe de un departamento de educación de los Estados
Unidos que sirve para corregir la zurdería. El inventor juzga que
es de suma importancia conocer cuál de las dos manos usa más un
niño, aun cuando sea recién nacido, para enseñarle el empl eo- del
brazo que tenga el cúbito más largo, porque un 4 por ciento de la
raza humana es zurda, en tanto que el 96 por ciento hace uso de la
mano derecha. Dícese que el l por ciento de los zurdos de nacimiento se corrige con poco trabajo.
(11) Nuevo tipo de vehículo para un solo pasajero, en voga en
los Estados Unidos. Es una especie de patín grande impulsado por
un motorcito que se maneja fácilmente y puede hacerse andar a una
velocidad de 25 millas por hora. Lleva gasolina suficiente para un
recorrido de 100 millas.
(12) Después de desecar los pantanos, el mejor medio para exterminar el mosquito es el tratamiento del agua para destruir la
larva; y como el Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos ha
demostrado que el petróleo es lo que ha dado mejores resultados en
este sentido, se ha inventado una bomba especial para esta clase de
trabajo. Como es sabido, la larva no se reproduce sino en las aguas
estancadas.

�BIBLIOGRAFÍA.

La Unión;: Pa~americana le expresa el testimonio de su sincero agradecimient0 a
los autores o _editores que se han dignado enriquecer la Biblioteca de Colón con el
envío de los libros que a continuación se expresan:
La cultura juridica Y la facultad de derecho. Por Alfredo Colmo Buenos Aires,
ImpreBQres Otero &amp; Co., 1915. vi, 284 p. 12º.
·
Cárctec/rge_ntipas Y. chilen~s. Por Adolfo S. Carranza. (De la Revista Argentina
füen~h~c~~5_º\ic;, 1~~ V, Tomo X, Núm. 57 y 59). Buenos Aires, Imprenta
Tucu~án ant~ el ~entenar~o de 1916. Por Adolfo S. Carranza. (De la Revista Argent:n~h,C{~rfª\{ºt.ic:: Año V, Tomo XI, Núm. 62). Buenos Aires, Imprenta
Elecr6n d~ Presid~nte .de la R~pública. Por Adolfo S. Carranza. (De la Revista
rgentina de Ciencias Políticas, Año VI, Tomo XI Núm. 64). Buenos Aires
I mprenta de José Tragant, 1916. 32 p. 8º.
'
'
Alm~aqóbJel Argmensa~ero para el afio 1916.. El calendario y almanaque náutico de la
B ep
A.3:
en~a cdn un compendio de datos, hechos, fechas e informaciones
~;~~s ~~s, pu ca o por Vda. de M. Sundt, 1916. xvi, 324, xxxv p., illus.;
12
Fomento. ~ lad produc~i6n de fibras textiles y bolsas para cereales. Informe de la
coáfii nd e e~t~dio~. Decret? de 22 octubre de 1914. Buenos Aires Talleres
gr cos el Mllllsteno de Agricultura, 1915. 97 p. 8º.
'
Corrdsponde~cia de los. oficiales real~s de hacie.nda del Río de la Plata con los Reyes
~rERpbn\ reunir enTel Archivo de Indias de Sevilla. coordenada y publicada
º!llº 1, 1540-1596. Publicación editada por los MinisP . o eI o ey er.
teRr1oúsbdl~ RArgelac1on_es Extenores y Culto, Instrucción Pública y Hacienda de la
ep ica
entina. 1915. 4°.
Antecede.ntes de política econ6~ca en el Río de la Plata. Documentos ori inales de
1ºs Siglos xy1 al XIX seleccionados en el Archivo de Indias de Sevilla ~oordenaos Y ~mblicados por ~ob~rto Levillier. Tomo 1-2. Estudios editados or la
¡~~ulta de derecho y ciencias sociales de la Universidad de Buenos Aires;l915.
~omo ~- ~erechos, ~mpuestos y contri.buci~mes constantes aplicadas al comercio.
om)o - erechos, llllpuestos y COD;tr1b1;1ciones constantes aplicadas al comercio
(cont. . 1mpuestos menores y contr1buc10nes ocasionales. Aduanas.
Garay fundador de ~uenos A~res. Documentos referentes a las fundaciones de Santa
F~ ); Bue;11os Aires, publicados por la municipalidad de la capital federal. Admm1stración d~l Sr. In_tende.1:te pr. Arturo Gramajo. Prologados y coordinados
poillr el Dr. Ennque Rmz Gumazu. Buenos Aires, Compañía Sud-Americana de
B euis de Banco, 1915. cxx, 247 p., plates. 4º.
O veP:!to mEomdpe~~º cTausa Eddia.todegenerpescencia social. Para Domingos Jaguaribe. s.
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ra 0 ensamento, 1913. 319 p., illus. 12º.
Altruism,e contre ég?isme. Pour la paix du Brésil et xiarticulierement pour la aix
ie l Eta_t de Sam~-Paul. Par Gabriel de Toledo Piza e Almeida. Paris soaété
es Anciens Etablissements Alcan-Lévy, [1912). lxvii, 124 p. 12º. '
Memorias del Gene!al Miller al ~ervicio de la República del Perú. Escritas en Inglés
por ~r.John M~ller Y traducidas al Castellano por el General Torrijas Tomo 1-3
Santiago de Chile, Imprenta Universitaria, 1912. 3 v. 12º.
·
·
Turi~;1Jlº e; C~~i (De papudo al sur) Edi~ión ~spañola. Enero de 1915. San1ago e hi e, Soc. Imprenta y Litograf1a Uruverso. 149 p ., illus., map. 12º.
La grAandpe gud erre eu!opéenne et la neutralité du Chili. Par Alejandro Álvarez Paria
. e one, éd1teur, 1915. 315 p. 8º.
·
'
654

655

Album polÍtico. El Gobierno, el Parlamento y el Consejo de Estado en la República
de Chile (1912-1915). Editor-propiet:¡.rio: Alfredo Valderrama Pérez. Santiago
de Chile, Empresa, Zig-Zag, 1914. 420 p., illus. 4°.
Don J'osé Santiago Rodríguez Zorrilla, obispo de Santiago de Chile (1752-1832). Por
Carlos Silva Cotapos. Santiago de Chile, Imprenta de San José, 1915. iii, 431 p.
8º .
Geografía médica y patología de Colombia. Contribución al estudio de las enfermedades intertropicales. Por el Dr. Luis Cuervo Márquez. Bogotá-Nueva York,
Librería Colombiana, Camacho Roldán y Tamayo, 1915. 219 p., map. 8º.
Vidas y tiempos. Diccionario biográfico mexicano. Escrito por Antonio de la Peña
y Reyes. Tomo 1 (A-D). Habana, Imprenta y papelería "El Renacimiento,"
1915. 384 p. 8°.
La América Central ante la historia. Por Antonio Batres Jáuregui. Tomo l. Guatemala, Imprenta de Marroquín Hermanos, 1915. 180 p. 8°.
Guatemala. Folleto editado por el Consulado General de Guatemala en Barcelona
para el fomento de las relaciones comerciales entre España y la República de
Guatemala. Barcelona, Sobs. de Lopez Robert y Cía., 1915. 20 p. 4°.
Curso de historia de la América Central, para uso de los institutos y escuelas normales.
Escrito por J. Antonio Villacorta C. Guatemala, Tipografía Sánchez &amp; De Guise,
1915. 272 p. 8°.
Biografía del presbítero Don Francisco Antonio Mlrquez. Escrita para el certamen
literario abierto por el Ateneo de Honduras el 4 de abril de 1914, con ocasión de
los Juegos Florales que se celebrarán en el mes de Mayo de 1915. 7 de febrero de
1915. Tegucigalpa, Tipografía-Litografía y Fotograbado Nacionales, 1915. 28 p.
8º.
Anuario Monte Domecq. Información general del comercio, industria, profesiones
y elemento oficial de la República del Paraguay. Año 1, edición 1915. Asunción, Director-propietario Ramón Monte Domecq , 1915. 408 p., illus. 4°.
El Paraguay moderno ó sea el Paraguay estudiado del punto de vista geográfico,
agrícola, industrial, comercial y estadístico; en sus leyes. de im~uestos, Y. de
colonización; en su cultura general, que comprende la mstrucc1ón publica,
las instituciones bancarias y de beueficenci.a, el movimiento demográfico, etc.
Trabajo realizado por el Dr. Cecilio Báez, con la cooperación del Sr. Don José
Rodríguez. Asunción, Gaudencio Yubero, iniciador y editor propietario de la
obra. 1915. 416 p., map, illus. 4°.
Origen de los indios de la América. Origen y civilizaciones de los indígenas del
Perú. Por Carlos Prince. Lima, Impreso en Casa del Autor, 1915. 367 p. 8°.
Introducci6n á la lengua castellana. Por H. Marion y P. J. Des Garennes. Boston,
New York, Chicago, D. C. ~eath &amp; Co., publishers, 1902. ix, 150 p. 12º.
(Heath's modern language series.)
Spanish short stories. Edited with introduction, notes, and vocabulary. By
Elijah Clarence Hills and Louis Reinhardt. Boston, New York, Chicago, D. C.
Heath &amp; Co., publishers, 1912. xvüi, 323 p. 12º. (Heath's modern language
series.)
Doña Clarines y maf!.ana de sol. Por Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. Edited
with introduction, notes, and vocabulary. Br S. Griswold M~rler- Bosto~,
New York Chicago, D. C. Heath &amp; Co., publishers, 1909. xVI, 136 p. 12 .
(Heath's ~odern language series.)
Autobiografía de Benjam1.n Franklin con trozos esco~dos de sus obras. Con notas
críticas y modelos para la enseñanza. Traducción de M. R. Blanco-Belmonte,
vocabulario en Inglés y Español por Alfredo Elías. Boston, Nueva York,
Chicago, D. C. Heath &amp; Co., 1916. xviii, 425 p. 12°. (Clásicos literarios en
Inglés de Heath.)
La isla del tesoro. Por Roberto Luis Stevenson. Con introducción, notas críticas
y vocabulario por el Dr. Guillermo A. Sherwell. Bos~n, Nuev:a Yoi:k, C~cago,
D. C. Heath &amp; Co., editores, 1916. xx, 313 p. 12 . (Clásicos literanos en
Inglés de Heath.)
A trip to South America. Exercises in Spanish composition. By Samuel M. Waxman. Boston, New York, Chicago, D. C. Heath &amp; Co., publishers, 1916. 100
p. 12º. (Heath's modern language series.)

�656

LA UNIÓN PANAMERICANA,

América. Por Abel J. Pérez. Prólogo de José Enrique Rodó. Montevideo, Imp.
El Siglo Ilustrado, 1912. 198 p. 12º.
Esta~stica sanitaria de la fiebre. tüoidea en ~l. Uruguay y antecedentes sobre ejecución de las obras de sanealillento y prov1S1ón de agua potable en las ciudades y
villas de la campaña. Montevideo, Imprenta El Siglo Ilustrado, 1912. 78 p. 8º.
Tierra Uruguaya. Descripción geográfica de la República Oriental del Uruguay.
Por Orestes Araujo. Tomo l. Montevideo, Librería y Papelería La Nación,
1913. 310 p., illus. 8°.
El delito de hurto. Fragmentos de un curso de derecho penal. Conferencias orales.
Por José Irureta Goyena. Montevideo, Talleres gráficos A. Barreiro y Ramos,
1913. xiv, 400 p. 8°.
Garibaldi en el Uruguay. Por Setembrino E. Pereda. Tomo l. Montevideo,
Imprenta El Siglo Ilustrado, 1914. 360 p., illus. 8°.
Contribución inmobiliaria. Discursos pronunciados en la honorable cámara de
representantes de la República Oriental del Uruguay. Por el Dr. Ramón Mora
Magariños. Montevideo, Imp. y Lib. Mercurio, de Luis y Manuel Pérez, 1914.
250 p. 8°.
Biblioteca Nacional. Recopilación de leyes, reglamento, plan de catálogo metódico
y otras disposiciones y antecedentes relativos a dicha institución. Por el director,
Dr. F~lipe Villegas Zúñiga. Años 1815 á 1906. Montevideo, Talleres gráficos A.
BarreJ.ro y Ramos, 1914. 152 p. 8º.
Guia prlictica para obtener buen éxito con las aves, ordenada en la forma más útil para
el criador expositor y el avicultor industrial, el aficionado y el experto. Obra
escrita en inglés, traducida y ampliada por Pedro Bustamente. Montevideo,
Imp. El Siglo Ilustrado, 1915. 107 p., illus. 12º.
La ensefianza técnica para fines industriales en los Estados Unidos de Norte América,
el. Canadá y algunos países ell!opeos. !~forme presentado al Ministerio de Industrias. Por Alfredo Samonati. Montevideo, Impresores Peña Hermanos, 1915.
711 p., illus. 8°.
:Motivos de una ley de educaci6n común. Por Abe! J. Pérez. Montevideo, Imprenta
El Siglo Ilustrado, 1915. 198 p. 8º.
Critica hist6rica sobre el "Diario de Bucaramanga." Segunda edición aumentada y
corregida. Por Pinzón Uzcátegui. Caracas, Lit. y Tip. del Comercio, 1914.
225 p. 8°.
" Panorama." Primer aniversario, 1° diciembre 1915, Maracaibo, Venezuela. Maracaibo, Tipografía Panorama, 1916. 1 v. illus. 4º.
Resumen de la historia de Venezuela. Por Baralt y Diaz. Tomo primero. Maracaibo, Tipografía Panorama, 1915. 711, iv p., illus. 8°.
Films cubanos. Oriente y Occidente. La República será agrícola o no será. Por
Carlos Martí. Barcelona, Sociedad General de Publicaciones, 1915. 392 p. 8º.
Democracia colectivista. Lecciones de sociología sobre una nueva política a la antigua
Española calcada de la que hoy siguen los partidos más radicales. Por José Cascales Muñoz. Madrid, Sociedad Española de Librería. 102 p. 12°.
Tratado de derecho internacional público. Por el Dr. D. Simón Planas Suárez.
Volumen primero. Madrid, Hijos de Reus, editores, 1916. viii, 502 p. 8° .
Los grandes problemas nacionales. Marina mercante argentina. Por Alberto l.
Gache. Barcelona, Imprenta de Francisco Borrás, 1916. 69 p. 8°.
Los Estados Unidos. Por José Martí. Madrid, Sociedad Española de Librería.
350 p. 12°. (Biblioteca Andrés Bello.)
Parnaso Salvadorefio. Antología esmeradamente seleccionada de los mejores :poetas
de la República del Salvador. Por Salvador L. Erazo. Barcelona, Casa Editorial
Maucci. 303 p. 12°.
Parnaso Dominicano. Compilación completa de los mejores poetas de la República
de . Santo Domingo. Por Osvaldo Bazil. Barcelona, Casa Editorial Maucci.
223 p. 12°.
Descripci6n geogrliftca de la Real Audiencia de Quito que escribió Don Dionisio de
Alsedo y Herrera. The Hispanic Society of America. Madrid, Imprenta de
Fortanet, 1915. xxxv, 100 p. 4º.

El valor del comercio exterior de la República Argentina durante
el primer semestre de 1916 ascendió a 351,023,818 pesos, es decir,
importaciones, 104,966,451 pesos en oro, y exportaciones, 246,057 ,367
pesos en oro. Durante el citado período el valor de las exportaciones
excedió en 141,090,916 pesos en oro al de las importaciones, cifras
que hasta ahora sólo una han sido superadas. En el primer semestre
de 1915 hubo un aumento de 4,838,541 pesos oro en el valor de las
importaciones en comparación con igual período de 1914, en tanto que
en el valor de las exportaciones hubo una diminución de 84,428,462
pesos en oro. El aumento en las importaciones ocurrió principalmente en animales vivos, materiales textiles y sus artefactos, productos agrícolas, maderas y otras substancias leñosas y sus artefactos,
en comparación con el semestre correspondiente de 1915; _al paso que
en las exportaciones sólo hubo un aumento en la ganadería y en los productos forestales y de las minas.--El Primer Congreso Sudamericano de Higiene, Microbiología y Patología celebró sus sesiones conjuntamente con el Congreso Nacional de Medicina, que se reunirá en
Buenos Aires desde el 17 hasta el 24 de septiembre del corriente año.
'
.
Eminentes autoridades médicas discutirán sobre muchos temas importantes, tales como el cáncer, la lepra, etc.--El día 18 de julio del
corriente año fué colocada la piedra fundamental de un nuevo
hospital en La Rioja, el cual se denominará Hospital Regio?-al
Andino y según se expresa en el contrato, el costo de su construcción
ascend~rá' a 446,173 pesos. Por un decreto del ejecutivo, fecha 26 de
julio, se autoriza a la Walker Construction Company de Buenos
Aires, para que prosiga los trabajos en las obras del puerto de la
Capital Nacional. La empresa C. H. Walker y Compañía expone
su propósito de proseguir las precitadas obras por un gasto de 100,000
pesos en oro sellado, como término medio mensual.- -S~ ha eíectu~do
un convenio entre la United Press de los Estados Umdos y el importante periódico La Nación que se publica diariamente en Buenos
Aires con el fin de establecer un intercambio de noticias entre Norte
y Sud América.- -En Santa Fe ha sido establec~da una fábrica que
puede reducir a pulpa 90 toneladas de palo d~ t~i:ite c~da 24 horas,
para fabricar tintes mediante un nuev? pr?cedimiento mventado :por
un químico argentino. Toda la maqumana que hasta ahora ha sido
instalada fué hecha en la República Argentina.- -El Museo Agrícola
de la Sociedad Rural hace poco recibió de las autoridades del Gobierno
de Chaco una magnífica colección de maderas del pais para los fines
de la exhibición, y le proporcionan datos muy ~teresantes. sobre el
desarrollo de la industria maderera en la República Argentina. En
657

�658-

I:;A- 1rNIÉ&gt;N PANAMERICANA.

1915 fueron exportadas 100,213 toneladas métricas de extracto de
quebracho, valuadas en 15,873,372 pesos, cifras que muestran un
aumento de más de 10,000,000 de pesps, en comparación con 1914.
Otros productos forestales exportados en 1915 fueron valuados en
4,000,000 de pesos, 3,000,000 de pesos de los cuales representaban
el valor de rollizos de quebracho. El Gobernador de la Provincia de
Santiago del Estero, en su último mensaje, dice que en dicha Provincia hay 137 aserraderos que emplean 15,000 obreros, y según los
contratos celebrados, a los ferrocarriles se los suministrarán 1,000,000
de toneladas de madera, valuada en más de 10,000,000 de pesos. En
1915 el producto entre carbón de piedra y maderas de esta Provincia
fué valuado en 6,055,011 pesos.--En el primer semestre de 1916 se
exportaron las siguientes toneladas métricas de cereales: Trigo,
1,600,000; maiz, 1,050,000; lino, 400,000; avena, 450,000. Las
exportaciones de trigo demuestran una diminución de un 40 por ciento
contra igual período en 1915, pero mostraron un aumento de 85 por
ciento en comparación con igual período de 1914; el maíz demostró
una baja de 40 por ciento en comparación con 1915 y de un 28 por
ciento respecto de 1914; la avena sufrió una diminución de 10 por
ciento en comparación con 1915, y mostró un aumento de 30 por
ciento respecto de 1914; el lino mostró una leve diminución respecto
de 1915 y aumentó un 40 por ciento en comparació;n con 1914. En
Posadas, Territorio de Misiones, han sido descubiertos importantes
yacimientos de sulfato de aluminio, que se usa mucho para purificar
el agua, y dentro de poco tiempo habrá de instalarse una planta en
dicho lugar para la fabricación del expresado producto químico.- Durante el primer semestre de 1916 la renta de aduana del Gobierno
argentino ascendió a 62,515,627 pesos, contra 54,834,953 pesos en
igual período de 1915.- -Un reciente decreto del Poder Ejecutivo
aprueba los planos de construcción de los ferrocarriles del Estado
de la línea de prolongación del Ferrocarril Central del Norte que habrá
de unirse al Ferrocarril de La Quiaca a Tupiza, de Bolivia. Se consagra la suma de 70,917.33 pesos para la construcción de 478 metros
de vía, y sufragar la mitad del costo de construcción de un puente de
piedra a través del Río La Quiaca.--Un decreto del Poder Ejecutivo,
fecha 1° de agosto del corriente año, hace concesiones de grandes
porciones de terrenos en los Territorios de Chaco y Formosa para que
en ellos se establezcan dos colonias indias. El Gobierno argentino
suministrará semillas y utensilios de labranza, estimulando así a los
colonos en sus tareas agrícolas.--Pronto quedará terminada la
construcción del nuevo colegio nacional de Buenos Aires, y se espera
que la parte que da a la Calle Bolívar estnrá terminada para fines del
corriente año. El costo total de este edificio ascenderá aproximadamente a 2,500,000 pesos.- -El Ministerio de Agricultura ha
publicado un folleto de 90 páginas, con interesantes grabados, sobre

BOLIVIA.

659

el cultivo de la pifia en el Territorio de Misiones, donde el área de
cultivo de la expresada fruta se aumenta rápidamente.- -Según
los datos estadísticos que el Ministerio de Agricultura publicó recientemente, las sociedades mutuas y cooperativas agrícolas de la República
Argentina, cuyo número en 1914 era de 35, en 1915 ascendió a 39
sociedades, y el número de socios, que en 1914 llegó a 19,531, en 1915
ascendió a 22,351. Por más que en 1915 el aumento del número de
sociedades fué pequeño, empero ha habido un aumento de 2,820
socios, al paso que el aumento del capital de dichas sociedades excede
de 1,000,000 de pesos. Según la estadística correspondiente al mes
de junio de 1916, las operaciones del Registro Agrícola-Ganadero
han sido muy satisfactorias, siendo así que durante el citado mes
fueron inscriptos 1,122 contratos que comprenden una suma total de
11,495,093 pesos, de los cuales 5,443,442 pesos correspondieron a la
industria agrícola, 5,364,991 pesos a la ganadería y 686,660 pesos para
la compra de maquinaria agrícola. Estos empréstitos fueron distribuidos principalmente en las Provincias de Buenos Aires, Córdoba,
Mendoza, Santa Fe y Territorio de la Pampa Central.

El nuevo servicio de vapores mensual entre Puerto Suárez en
Bolivia y Rosario en la Argentina, es decir, aproximadamente una
distancia de 1,800 millas por los Ríos Paraguay y Plata, habrá de ser
sumamente beneficioso para el comercio de importación y exportación
de Bolivia por Puerto Suárez. Las mercancías que en la actualidad se
envían a Bolivia por aquel puerto tienen que ser transbordadas en Rosario, Ascunción, y con frecuencia en otros puertos; pero, merced al
nuevo servicio, sólo en Rosario será necesario efectuar un transbordo
entre Nueva York y Puerto Suárez. La razón social de Lara y Cia.,
de Santa Cruz, es la que ha fomentado esta empresa. El vapor María.
hizo el primer viaje y, además de la capacidad necesaria para la carga,
tiene camarotes para 50 pasajeros de primera clase.- -Dícese que
los Sres. Lara y Cía., también desean establecer un servicio de tracción
mecánica entre Puerto Suárez y Santa Cruz, Bolivia, o sea una
distancia de 425 millas, en relación con el servicio de vapores por la
ruta antes mencionada. El creciente aumento de producción de
minerales bolivianos y el inadecuado servicio de vapores que hay
en la Costa del Pacifico de Sud América, constituyen un factor de
importancia en relación con el nuevo medio de tra~sportE: que la
precitada razón social está ahora tomando en cons1deramón.- El 6 de agosto del corriente año el Presidente Montes leyó su mensaje
anual anto el Congreso Nacional que todos los nños se reune en esa

�660

LA UNIÓN PANAMERICANA.

fecha. El documento de que se trata revela un alentador optimismo
demostrando que Bolivia, como de costumbre, está en paz con todas
las naciones, y que en la actualidad el desarrollo comercial e industrial
del país se está llevando a cabo con mayor actividad que nunca.
La construcción de ferrocarriles se constinúa en nuevas regiones de la
República, y entre ellos habrán de construirse dos que merecen
especial mención, a saber, el de Potosí a Sucre y el de La Paz a la
región del Yungas.--Los siguientes distinguidos ciudadanos han
sido designados por el partido liberal para Presidente, y Primer y
Segundo Vicepresidentes, respectivamente: Sr. Gutiérrez Guerra,
Sr. Ismael Basquez y Sr. José L. Quinteros. Las elecciones no se
efectuarán sino de aquí a varios meses, toda vez que el término
presidencial del actual Presidente-Sr. Montes-no se vence hasta
el 6 de agosto de 1917. En conformidad con la Constitución de
Bolivia, ningún jefe del ejecutivo podrá ser reelecto hasta después de
haber transcurrido el término completo de la administración de otro
Presidente.- -De las siete estaciones radiográficas para cuya
construcción el Gobierno de Bolivia celebró un contrato hace algún
tiempo, ya han sido construidas las torres en los siguientes puntos,
donde actualmente prestMl servicios: Yacuiba, Ballivián, D'Orbigny,
Esteros de Patino y Ribaralta, en tanto que la estación cerca de
Viacha estará lista para el servicio dentro de unos cuantos meses.
Este nuevo servicio ha empezado a utilizarse, habiéndose ya efectuado
un canje de mensajes con varias Repúblicas vecinas. En Cobija,
en el Río Acre, se instalará la próxima torre, y se espera que muy
pronto habrán de comenzarse los trabajos de construcción en dicho
lugar.- -El año pasado fueron abiertas estaciones de telégrafo y
teléfono en los siguientes puntos: ·Tarapaya, Mirafl.ores, Cuatro Ojos,
Condo, Chuma, Cajuta, Chivas, Tarairí, Acasio, Carapata, Tucupaya, Sandillani, San Pedro ·de Buena Vista y Ansaldo. Se espera
que estos nuevos medios de comunicación facilitarán notablemente
las transacciones comerciales con muchos lugares del interior del
pais.--Los Sres. Chandler &amp; Company, capitalistas de Nueva York
que están interesados en el ferrocarril que ahora se está construyendo de La Paz hasta la región del Yungas, han solicitado ciertas opciones relativas a la proyectada línea que el Gobierno habrá
de construir entre Sucre y Potosi, o sea una distancia aproximadamente de 150 millas. Con el fin de evitar el transbordo de la carga
en Viacha, el Gobierno ha pedido a las compañías que explotan las
líneas férreas de Oruro a Viacha y la de Viacha a Guaqui, que hagan
los arreglos o entronques necesarios para que los pasajeros puedan
viajar hasta Guaqui, puerto boliviano del Lago Titicaca, sin cambiar
de tren. Este plan activará mucho los embarques de minerales a la
vez que ayudará a muchas compañías que en la actualidad explotan
minas en Bolivia.- -La atención especial que el Presidente consagró

BRASIL.

661

a los asuntos relacionados con la sanidad pública, cuando se dirigió
recientemente al Congreso Nacional, es probable que dé por resultado
el mejoramiento y ensanche del hospital militar establecido en La
Paz.

El 14 de julio del corriente año el Dr. Altino Arantes, Presidente
del Estado de Sao Paulo, envió un mensaje al Congreso, en el cual
le llama especialmente la atención hacia la notable prosperidad de
que goza actualmente dicho Estado. En 1915 la renta de este
último ascendió a la suma excepcional de 77 ,897 contos en papel,
es decir, 12,186 contos más que en el año anterior, resultando así
un excedente de 3,412 contos respecto de los egresos, según el presupuesto anual. El valor de las exportaciones en 1914 llegó a
476,021 contos, en 1915 ascendió a 620,775 contos. En 1915 el valor
de ias importaciones ascendió a 156,887 contos, o sea un aumento
de 21,639 contos respecto del resultado que se obtuvo en 1914.- El Instituto Comercial de Rio de Janeiro ha inaugurado una exposición de productos nacionales en la cual están representadas todas las
industrias brasileñas.--Según los datos estadísticos recopilados
por el Ministerio de Instrucción.Pública, en noviembre de 1915 ha~ía
en las escuelas primarias del Distrito Federal de Rio de Janeiro
81,278 alumnos matriculados, de los cuales 74,879 eran brasileños,
3 996 extranjeros y 2,403 cuya nacionalidad no había sido declarada.
En el total de matriculados, el número de niñas excede aproximadamente en un 20 por ciento al de niños.--Según el informe que
sobre la industria de hila.do publicó el Centro Industrial de Río de
Janeiro el 31 de diciembre de 1914 había en el Brasil 303 hilanderías
la may~r parte de algodón, con un capital de 400,000 contos, que
producían anualmente 240,000 contos y empleaban 75,000 obreros.
Se calcula que en esta industria nacional se u_tilizan a~ualmente
60,000,000 kilogramos de algodón, y en la actualidad funcionan por
lo menos 50 000 telares y 1,500,000 huesos. El Estado de San Pablo
figura a la c~beza en esta industria, siendo así que ~iene 78 h~landerías
y emplea 23,590 obreros; y Minas Geraes, que tiene 59 hilanderías
y emplea 8,084 obreros, ocupa el segundo puesto.-.-Correspondi~ndo
a la cordial invitación que durante la Conferencia de Hacendistas
Panamericanos celebrada en Wáshington del 24 al 29 de mayo de 1915
se les hizo a todos los países representados en la misma, una comisión
compuesta de hacendistas, comerciantes y fabricante_s, caracteriz~~os
de los Estados Unidos, en la actualidad está ~evolviendole la v1S1ta
al Brasil. La comisión llegó a Río de Janeiro el 15 de agosto y

�662

LA UNIÓN PANAMERICANA.

permanecerá un mes en el Brasil con el fin de visitar las principales
ciudades y estudiar las condiciones existentes en la República, con el
loable propósito de estimular relaciones más íntimas entre ambos
paises.--La Tercera Exposición Anual de Aves de Corral del Brasil,
que fué celebrada en Río de Janeiro desde el 30 del julio hasta el
6 de agosto del corriente año, alcanzó un gran éx.ito, siendo asi que
el número de aves exhibidas fué mucho mayor, habiéndose adjudicado
más premios en efectivo, copas y medallas que en cualquiera de las
exposiciones de esta clase que hasta ahora se han llevado a cabo.-En 1915 las exportaciones de cacao a los Estados Unidos procedentes
de Pará, Manaos e Itacoatiara, ascendieron a 1,209,345 kilogramos,
habiéndose exportado para Europa 3,084,092 kilogramos, cifras que
muestran un aumento considerable sobre las exportaciones de
1914.--En 1915 la renta de aduanas del Brasil llegó a un total
de 35,306 contos en oro y 76,926 contos en papel, o sea un aumento
de consideración en comparación con el año anterior.--Las sociedades comerciales de Amazonas, Mana.os y Pará-auxiliadas por las
autoridades del Estado-han contribuido con la suma necesaria
para erigir una estación radiográfica en la desembocadura del Río
Acre.--Durante el primer semestre de 1916, las expor\aciones de
carne congelada ascendieron a 12,390,495 kilogramos, valuados en
9,772 contos en papel, 4,086,306 kilogramos de los cuales-que fueron
valuados en 3,138 contos- procedieron de Río de Janeiro y 8,304,189
kilogramos, valuados en 6,634 contos, procedieron de Santos. El
importante producto de que se trata fué exportado a los siguientes
países: Italia, 4,646,512 kilogramos, valuados en 3,717; Francia,
2,470,746 kilogramos, valuados en 1,843 contos; Gran Bretaña,
2,981,583 kilogramos, que valían 2,379 contos; y los Estados Unidos,
2,291,654 kilogramos, que valían 1,833 contos.- -El comercio
exterior que se efectuó por el puerto de Santos- que es el segundo
de la República del Brasil en el orden de importancia- demostró
un notable aumento en el primer semestre de 1916, en comparación
con igual período de 1915. Es decir, el valor de las importaciones,
que en el primer semestre de 1915 fué de 68,639 contos en papel, en
igual periodo de 1916 ascendió a 100,016 contos, y el de las exportaciones, que en el primer semestre de 1915 fué de 194,902 contos, en
igual periodo de 1916 ascendió á 198,589 cóntos. El algodón, carbón
de piedra, hierro, acero, drogas y substancias químicas mostraron un
notable aumento respecto de las importaciones de estos product_os
que se hicieron en el primer semestre de 1915, en tanto que en las
exportaciones, la carne congelada ·y la goma fueron los productos que
representaron mayor aumento. Los Estados Unidos ocuparon el
primer puesto en cuanto al valor de las niercancias importadas,
siendo asi que de 14,314 con tos en el primer semestre de 1915, se elevó
a 29,949 contos en igual período de 1916.

COLOMBIA
.....
...
El Poder Ejecutivo ha nombrado Ministro del Tesoro al Sr. Dr.
Alfonso Robledo.--Según datos oficiales que acaban de publicarse, el valor de la exportación de oro en el decenio de 1905 a 1915
representa un total de $42,081, 856.21 oro, repartidos como sigue:
en barras, $19,423,570.21; en polvo, $7,129,623.47; en barras y en
polvo, $15,481,182.31; en precipitado (1915), $38,570.22; en amalgama
(1915), $2,410; y en pedazos, (1915), $6,500. El valor de estas exportaciones que en 1905 representó un total de $1,616,935.88, en 1915
se elevó a $5,453,148.27, lo que da una idea del desarrollo de la industria minera en Colombia en los 10 últimos años.--El Senado de la
República aprobó en tercer debate un proyecto de ley en virtud del
cual se autoriza el establecimiento de frigoríf eros para la exportación
de carnes en las costas del Atlántico y del Pacifico, crea institutos
bacteriológicos para la sanificación del ganado en los lugares en que
se juzgue conveniente, y se reconoce un interés de 4 por ciento
durante cuatro años sobre el capital que se invierta en edificios y
maquinaria para la explotación de tan importante industria.--La
prensa de Cartagena anuncia que los propietarios de los molinos de
harina La Heróica establecidos en esa ciudad han principiado la
construcción de enormes edificios de concreto destinados a la instalación de molinos para beneficiar el arroz sembrado por ellos en tierras
del Tolú y el Sinú. La empresa tendrá una capacidad productora
diaria de 500 sacos de arroz y su costo total, incluyendo el valor de
las fincas sembradas de arroz y de los edificios y terrenos situados a
orillas de la babia, es de $450,000 oro. Dichos molinos empezarán a
funcionar a principios del año entrante.-- Colombia nombró una
delegación compuesta de los Sres. Enrique del Castillo, Pedro Sonderéguer y un secretario, para que representara al Gobierno y pueblo
colombianos en los festejos del Centenario de la República Argentina.
- -A principios de septiembre próximo pasado llegó a Bogotá una
misión espafiola compuesta del Teniente Coronel José Agudo Pintado
y el Capitán José Osuna Pineda, que fué-eontr.a.tada por ,el Gobiemo
colombiano para que se haga cargo de la organización y dirección de la
Policía Nacional de acuerdo con el sistema más moderno sobre la
materia.- -Ha sido nombrado Ministro Residente de Colombia ante
las naciones de la América del Sur el Dr. Roberto Ancizar, actual
Secretario de la Legación colombiana en Wáshington.--El Correo
Liberal de Medellin anuncia que el Senado de la República aprobó a
mediados de agosto último un proyecto de la ley por el cual se autoriza
al Gobierno Nacional para contratar en el extranjero un empréstito
hasta por $15,000,000 oro para el saneamiento de los puertos y la
ejecución de las obras públicas que a juicio del Ejecutivo sean de
mayor importancia. También aprobó dicha corporación otro pro,

663

�664

I .A U NlÓN PANAMERICANA,

yecto de loy sobre protección a la industria ganadera en virtud del
cual se faculta al Gobierno nacional para establecer premios entre
las personas introductoras de reproductores de razas finas. Estos
premios serán hasta de un 25 por ciento del valor de los reproductores.--A fines de agosto fué de~pacbada de Quibdó, capital de
la, Intendencia del Chocó, para los Estados Unidos, una remesa de
metales preciosos y productos del choco, consistente en 8,720 castellanos de platino, 6,350 castellanos de oro, 19, 700 kilogramos de caucho
y 404 cueros vacunos.--El Diario Nacional de Bogotá anuncia que
se ha instalado en esa capital un Club Colombiano de Aviación, del
cual fué electo presidente el Sr. Pedro Jaramillo y secretario, el Sr.
Francisco Olaya Gaitán. El objeto del club es fomentar la aviación
en el país para dar principio a lo cual ha abierto una subscripción
popular con el fin de allegar fondos para la fundación de escuelas de
aviación en las principales ciudades de la República.--Según datos
estadísticos publicados por el Ministerio de Guerra, la población masculina de Colombia es de 2,393,811 y el Ejército colombiano en caso
de guerra puede elevarse a 1,248,690 hombres en la siguiente proporción: Ejército de primera linea, varones de 21 a 30 años, 434,080;
segunda linea, de 31 a 40 años, 284,023; de tercera línea, de 41 a 50
años, 291,966; y de 18 a 20 años 238,621.--El Diario Oficial correspondiente al 9 de agosto próximo pasado publica el texto íntegro de
la Ley Séptima de 1916 sobre formación, discusión y expedición de
los presupuestos nacionales, dictada por el Congreso Nacional el 5 de
agosto del corriente año.

COSTA RICA
Las mejeras introducidas en los caminos públicos y el creciente
número de automovilistas que diariamente se ven, ha dado lugar a
que se hagan favorables comentarios así en la capital como en otras
partes de la República. El nuevo camino entre San José y Virilla
se está convirtiendo en una vía muy popular. Los trabajos adelantan
de una manera muy satisfactoria y antes de mucho tiempo se agregarán muchas millas al tramo que ya está terminado.--Es probable
que el Gobierno de Costa Rica nombre a un ingeniero de los Estados
Unidos para que haga los planos y los cálculos correspondientes para
llevar a cabo la construcción de un nuevo muelle y otras obras de
puerto en Puntarenas. Los trabajos los comenzó hace uno o dos
años un ingeniero alemán, pero poco tiempo después fueron abandonados. Los estudios que se habían hecho existen en los archivos
del Ministerio de Fomento en San José y acaso se utilicen como base
de la continuación y término del proyecto.-- En San José acaba de
abrirse un nuevo hotel que se denominará Hotel Washington, el cual

COSTA lUCA.

665

proporcionará toda clase de comodidades a los turistas. Dícese que
este hotel es enteramente moderno, con agua fria y caliente, baños
completamente nuevos, cuartos bien amuebla?os y otro~ adelantos
que hasta ahora no se encontraban en la capital costarricense.- Hace poco que de Costa Rica se envió a Pan~má un nuevo artículo
de exportación, a saber, una excelente agua nuneral. Esta agua se
conoce por Santa Ana y ha tenido una acogida sumamente favorable
en Panamá y en otros países extranjeros donde se vende en gr.andes
cantidades. Al principio no se creyó que esta agua costarricense
podría competir con las conocidas aguas minerales que hace muchos
años se conocen en el mercado de las Antillas. Sin embargo, los
últimos embarques que se han hecho indican que existe una crecie~,te
demanda de esta agua especial y es probable que su ~xplotacion
llegue a revestir gran importancia desde el punto de vista comercial.--La gran demanda mundial que tiene el petróleo ha despert~do
un nuevo y creciente interés por los pozos de petróleo de Costa Rica,
y últimamente varios capitalistas y peritos en petróleo de los Estados
Unidos hicieron detenidas investigaciones con el fin de extender
todavía más sus operaciones en aquella parte de la América Central.
En relación con lo que queda expuesto hánse citado los nombres de
los Sres. Geo. W. Crawford, Jos. C. Trees, M. L. Benedum Y M. C.
Treat todos los cuales dícese que están profundamente interesados en
el de~arrollo de esta industria en los Estados Unidos.--Como en
Costa Rica no hay ningún colegio de cirugía dental, ~uchos. jóvenes
de dicho país que desean seguir esta carrera se han VIS~o obligados a
solicitar instrucción en dicha ciencia en países extran3eros an~es de
ejercer la profesión. Esta circunstancia ~a sido un. gran mconveniente para muchos jóvenes pobres pero dignos y aplica~os, Y u~a
reciente ley del Congreso permite a lo~ q~e han estado ?studiando ba30
la dirección de dentistas que han e3ercido su profesión durante un
período de 6 años o más que s~ ~ometan a e~amen, después de otros
requisitos legal es ante una Coilllsión de Den~IStas, a fin de q~e obt~ngan el diploma que necesitan.-- La conomda casa de Tre3os Y Cia.
ha publicado en San José un nuevo mapa de Cos.ta Rica.. Este mapa
muestra las últimas fronteras y, además, describe detemdamente el
país. Ha sido publicado de varios tamafíos y colores y algunas e~cuelas lo han adoptado para utilizarlo en sus cláses.--El cónsul chileno
en Mobila Estados Unidos, estuvo recientemente en San José en
relación c¿n el aumento de las relaciones comerciales entre Chile Y
Costa Rica. Ambos países poseen varios productos con los cuales
podría establecerse un intercambio muy ~entajoso Y_ parece que la
visita del citado cónsul será la primer medida encanunada ~ ob~ner
el estrechamiento de dicho comercio. El café de Costa Rica tiene
mucha demanda en Chile y se cree que los vinos chilenos podrían
venderse fácilmente en Costa Rica.
61442-Bull. 5---16----!l

�CHILE.

CUBA
Los datos estadísticos que ha publicado la Oficina de Inmigración
del Gobierno de Cuba demuestran que durante el primer semestre del
año de 1916 llegaron a la República 54,998 inmigrantes, es decir,
cerca de 12,000 más que durante todo el año de 1913. Del número
citado había 37,879 varones y 17,119 hembras. En 1911 llegaron a
Cuba 38,053 inmigrantes; en 1912, 28,296; en 1911, 43,057; en 1914,
25,911; y en 1915, 32,795, o sea un total de 178,112 desde el 1° de
enero de 1911 al 1° de enero de 1916, y de ese total había 143,554
españoles.--El nuevo vapor Joseph R. Parrott, construído en el
acreditado astillero de la Compañía Cramp, de Filadelfia, que habrá
de utilizarse en el servicio de Cayo Hueso a la Habana, fué echado
al agua el 25 de septiembre. Este buque hara su primer viaje el
próximo mes de noviembre.--El cónsul de Cuba en Marsella
anuncia que los ácidos que se hacen de las semillas del aguacate
y del mamey- frutas que se producen en gran abundancia en toda
la República-se utilizan mucho en Francia en la fabricación de
jabones de tocador.--Según anuncian los periódicos, los representantes de varias corporaciones extranjeras les están haciendo
proposiciones a algunas companías de minas de la Provincia de Pinar
del Río, con el fin de comprar pertenencias mineras. De las 2,400
minas que han sido denunciadas en esta Provincia, hay varias pertenencias nuevas que ya están listas o preparándose para ser debidamente explotadas. Las siguientes minas produjeron minerales de
cobre en julio del corriente año: Matahambre, 400 toneladas; La
Constancia, 1,300 toneladas; Asiento Viejo (tres minas), 4,000 toneladas; Cándida, 2,400 toneladas; Las Merceditas, 830 toneladas;
Buena Vista, 1,600 toneladas; y Pollac, 300 toneladas.--El Presidente de la República ha autorizado al Sr. Rafael Carranza para que
establezca un balneario en el punto conocido por El Cayuelo, en
Maria.nao, pintoresco y saludable suburbio de la Habana.-- La
Cuba. Telephone Compa.ny ha pagado ·un dividendo de 12 por ciento
sobre sus acciones de preferencia o privilegiadas, y pronto se propone
pagar también dividendo sobre sus acciones comunes. Esta compañía ha celebrado un contrato con el Banco Español y con los Sres.
Upman y Cía., de la Habana, para vender $2,500,000 de bonos que
habrán de ser emitidos en seguida. Toda la emisión de bonos ha
sido colocada en la Capital.INacional.--El 12 de agosto del c0rriente
año se tomaron las medidas preliminares en la Escuela Normal de la
Habana, con el fin de organizar una sociedad para el estudio de la
pedagogía. Se celebró una reunión a la cual concurrieron muchos
maestros y educacionistas cubanos, habiéndose nombrado una comisión para redactar el reglamento de la sociedad.-Según dice el
666

667

Dr. Sánchez Curbelo, Gran Maestro de la orden masónica de Cuba,
en la República hay 106 logias que tienen más de 10,000 miembros.
--El conocido periódico La Lucha, que se publica en la Habana,
anuncia que el Secretario de Obras Públicas del Gobierno de Cuba se
propone comisionar al ingeniero civil cubano, Sr. Esteban Duque de
Estrada, empleado en dicho departamento, para que vaya a los
Estados Unidos a hacer investigaciones y presentar un informe sobre
el equipo y funcionamiento de los hornos de incineración en alguna
de las principales ciudades de aquel país, con el fin de utilizar los
conocimientos y datos que de esta manera se obtengan para reconstruir
el horno de incineración de la Habana.--Durante el mes de septiembre de 1916 la Escuela de Artes y Oficios de la Habana estuvo abierta
para todos los matriculados. En dicho establecimiento hay clases
nocturnas y diurnas, y el curso dura tres años. Los matriculados
reciben instrucción teórica y práctica en la obra de enladrillar, carpintería, tornería, y hechura de modelos o plantillas, obra de ebanistería y tornería, mecánica en general, herrería, calderería: plomería,
etc. Además, reciben instrucción especial en las artes industriales
superiores, tales como construcción de edificios, mecánica, electricidad
y química.

~ .Durante el mes de julio la producción de salitre en Chile ascendió
a 5,312,776 quintales de 101.4 libras, contra 2,921,613 quintales en
julio de 1915. Las exportaciones del citado valioso producto aumen-

tan rápidamente, siendo así que las últimas cifras correspondientes al
año de 1916 muestran que los embarques mensuales representan casi
el duplo de los que se hicieron en igual periodo de 1915. La comisión
de presupuesto calcula que la exportación de salitre en 1917 llegará a.
52,000,000 quintales españoles. Según el cálculo que ha hecho un
ingeniero chileno, perito en la materia, las minas y yacimientos de
salitre de Chile representan un valor de 1,000,000 de pesos por cada
habitante. Un chileno inventó recientemente una máquina para la.
fabricación de cajas de madera que se utilizan para el embarque de
salitre, merced a la cual se conservarían en el país más de 50,000,000
de pesos que en la. actualidad se gastan en sacos comprados en el
extranjero. --Los hombres de negocios de Antofagasta se proponen
establecer una. cámara de comercio en dicha ciudad dentro de poco
tiempo, habiendo sido nombrada una comisión para que tome las
medidas necesarias sobre el particular.--El 13 de julio de 1916 el
Gobierno de Chile declaró vigente un nuevo reglamento para las
compafiías extranjeras en Chile, que exige a los representantes y
agentes de las mismas, que expresen por escrito todos los datos

�668

669

LA UNIÓN PANAM.l!!füCANA,

ECUADOR.

de las empresas representadas, y hace responsables personalmente
a los agentes del pago de impuestos sobre las propiedades de las
compañías que representen, dado caso que dejasen de cumplir las
estipulaciones o prescripciones del reglamento.- - El 12 de agosto del
corriente afio el Presidente de la República hizo un viaje de inspección
a las obras del Puerto de San Antonio y, según anuncian los periódicos,
quedó altamente satisfecho del notable progreso que se está efectuando
en las mismas. Ya el malecón se halla tan adelantado que resguarda
los buques que anclan en la bahía, y en la actualidad a esta última
llegan con toda regularidad los buques cargados de carbón de
piedra.--Los peritos ingenieros que el Gobierno ha nombrado para
que presenten un informe sobre los yacimient os de carbón de piedra
que hay en el Departamento de Lebu, calculan que éstos contienen
aproximadamente 5,000,000 de toneladas de carbón de piedra que
pueden explotarse, y se espera que muy pronto se tomen las medidas
necesarias para terminar el Ferrocarril de Lebu a Sauces, con el fin
de efectuar el laboreo de estas minas.--La Calama Mining Company vendió recientemente al sindicat o norteamericano denominado
Chilean Exploitation Company, por la suma de 7,100,000 pesos,
las impor tantes propiedades mineras que posee en Calama, Departamento de Antofagasta.--En los siete primeros meses de 1916, la
renta de aduanas de Chile excedió en 25,588,958 pesos en oro, a la que
se obtuvo en igual periodo de 1915.--Un libro que con el titulo de
los ferrocarriles de Chile publicó recientemente el perito ingeniero
Sr. Santiago Marin Vincufia, contiene datos muy interesantes y
recientes. Por ejemplo, el 1° de enero de 1916 en la República había
8,863 kilómetros de ferrocarriles en operación, y 206 kilómetros de
nuevas lineac; cuya construcción se lleva a cabo actualmente, como
sigue: De Pintados a Iquique, 130 kilómetros; de Pua a Traiguén,
38 kilómetros, y de Quintero a San Pedro, 38 kilómetros, o sea un
total de 5,700 kilómetros en operación, pertenecientes al Estado, y
3,163 kilómetros pertenecientes a empresas particulares. Rabia 2.45
kilómetros de vía por cada 1,000 habitantes, y 1.15 kilómetros por
cada 100 kilómetros cuadrados de territorio nacional.--El Gobierno
chileno no convertirá en oro su papel moneda hasta enero de 1919.-El Banco de Chile ha recibido posturas o licitaciones para la construcció~ del edificio de la sucursal de su banco, que pronto se llevará a
cabo en Antofagasta. El nuevo edificio de que se trata habrá de
costar más de 1,000,000 de pesos. El 1° de agosto del corriente año
los tranvías de Valparaiso rebajaron el precio de pasaje como sigue:
Coche de primera, 10 centavos, y de segunda, 5 centavos.- -Un
sindicado norteamericano ha enviado representantes a Chile con el fin
de efectuar las negociaciones necesarias para obtener el derecho de
explotar los enormes y valiosos yacimient os de sales potásicas que se
hallan en Tarapacá., superados únicamente por los yacimientos de
salitre que hay en la República. En los cuatro últimos años, es decir,

&lt;le 1912 a 1915, inclusive, el consumo total de carbón de piedra en
Chile ascendió a 9,727,761 toneladas, 4,954,803 toneladas de las cuales
fueron producida~ en el país, y 4,772,958 fueron importadas. Debido
a la falta de medios de transporte, así como a la imposibilidad de
conseguir suficiente carbón de piedra extranjero, se calcula que las
minas del país, a su promedio de 1,238,700 toneladas anuales en los
cuatro últimos años, en 1916 tendrán que producir un aumento de
950,000 toneladas para satisfacer las verdaderas necesidades do las
industrias que..,qtilizan dicho importante combustible.

El presupuesto del Gobierno del Ecuador autoriza el desembolso
de 1,250,000 sucres para los fines de la instrucción primaria en la República. En el país hay más de 1,000 escuelas elementales del
Gobierno, a las cuales han concurrido de 95,000 a 97 ,000 alumnos.
El total de la asignación votada para estos fines asciende a 363,215
sucres, 229,629 sucres de los cuales habrán de consagrarse a la Universidad de Quito, 98,904 sucres a la Universidad de Guayas y 43,682
sucres para la Universidad de Azuay. Una asignación de 809,697
sucres fué votada para los establecimientos de segun'd a enseñanza.
Además, el Gobierno mantiene 24 becas extranjeras.--En la República del Ecuador hay 194 administraciones de correos, 23 de las cuales
se hallan a lo largo de la linea del ferrocarril de Guayaquil a Quito.
El servicio postal comprende 73 rutas entre terrestres y marítimas,
cuyo sostenimiento le cuesta al Gobierno 120,000 sueros al año. En
1915 se recibieron y enviaron 7,303,262 piezas entre correspondencia
del país y extranjera, y 18,687 piezas de correspondencia fueron certificadas. Las importaciones que se hicieron por el corroo ascendieron
a 34,606 paquetes postales, es decir, 9,595 menos que en 1914, diminución que ha ocurrido a causa de la guerra europea. En 1915 la renta
derivada de la venta de sellos do correos, alquiler de apartados, etc.,
ascendió a 399,201 sucres. Del 1° de septiembre de 1912 al 31 de
diciembre de 1915, los egresos postales ascendieron a 913,143 sueros,
en tanto que los ingresos procedentes de la venta de sollos de corre9,
apartados, etc., ascendieron a un total de 1,382,659 sucres, es decir,Jqs
ingresos durante el citado período excedieron en 470,516 sucres a los
egresos.--En la República del Ecuador hay 204 entre oficinas de
t elégrafo y teléfono, en las cuales se emplean 579 personas, y en 1915
el funcionamiento y mantenimiento de los servicios de telégrafo y
teléfono ocasionó un costo de 363,960 sucres. El Presidente de la
República ha recomendado que el presupuesto para el año de ·1917
incluya una asignación de 375,000 sucres para el servicio telegráfico.
En 1915 los ingresos procedentes del funcionamiento de las líneas

�670

LA UNIÓN PANAMERICANA.

telegrá~cas ascendieron a 74,396 sucres, y los de las lineas de teléfono
ascendieron a 19,073 sucres.--En 1915, en la República hubo 67 1400
nacimientos, 492,697 defunciones y 10,193 matrimonios.--En los
cuatro años que a continuación se expresan el Gobierno del Ecuador
ha gastado las siguientes sumas para los fines sanitarios: En 1913,
296,952 sucres; 1914, 290,000; 1915, 120,000; y hasta. el mes de
agosto de 1916, 60,000 sucres, o sea un total de 766 952 sucres en el
cita.do período.--Según los datos que contiene' el mensaje del
Presidente fecha.do el 10 de agosto de 1916, en el ferrocarril de
Ambato a Curaray ya se han construido 23! kilóme-tros habiendo
l?t kilómetros listos para colocar los rieles, 21 kilómetros p¡rcialmente
nivelados y, además, las mediciones permanentes se han llevado a
cabo en el Río Pasta.za hasta el kilómetro 45. Hasta. la fecha el
desembolso que se ha efectuado en la construcción de este ferroca~ril
asciende~ 1,5~2,331 sucres .. En el ferrocarril de Guayaquil a Salinas
ya han sido nivelados 71 kilómetros. El costo de mediciones materiales, construcción, etc., asciende a 685,495 sucres. El fer;ocarril
de Baba.hoyo a. Guara.nda tiene ya 25 kilómetros nivelados y listos
. para colocar los rieles, obra. que representa un costo de 302,500 sucres.
En el Ferrocarril Transamazónico se han efectuado las mediciones
preli~ates entre Puerto Bolívar y Loj a, hasta una. distancia de
333 kilómetros, habiéndose gasta.do en estos trabajos, hast a la fecha,
la suma de 184,961 sucres. Los trabajos de construcción del ferrocarril de Bahía. de Ca.ra.quez a. Quito han llegado hasta el kilómetro 79.
En el ferrocarril de Manta. a. Santa Ana los rieles han sido coloca.dos
desde el ~lóme~ro 30 hasta el 60. Las mediciones preliminares del
ferrocarril de S1bambe a Cuenca han sido t erminadas habiéndose
nivelado 51 kilómetros y, además, se lleva a. cabo actualmente la
construcción de puentes sobre los Ríos Chanchán y Azogues. El
costo de esta línea férrea. hasta la fecha asciende a. 424,772 sucres.
•l!ilQil \iT,P&lt;&gt;

EL SALVADOR.
La Memoria de instrucción pública presentada a la consideración
del Congreso Nacional por el Dr. Francisco Martinez Suárez, Ministro
de Instrucción Pública, contiene muchos importantes informes acerca
del progreso de. la e?ucación en la República. En la actualidad hay
876 escuelas pnmanas, además de algunas instituciones y colegios de
segunda eseñanza. Se ha consagrado mucha atención a la educación
de los maestros, y el colegio normal ha dado excelentes resultados que
se reflejan en los concimientos de que hacen gala los maestors de las
dif~rentes escuel~.. Los alumnos obtienen buena enseñanza profes1o~~l en. los Sigumetes ramos: Jurisprudencia y ciencia social,
medicma, cirugía dental, qui mica y farmacia. En los cursos pri-

ESTADOS UNIDOS.

671

meramente mencionados había 84 estudiantes; de medicina había
84; y de química y farmacia 8, en tanto que había 10 estudiantes de
cirugía dental. En 1915, año al cual se refiere el informe, el Ministro
de Instrucción tuvo a su disposición para fines educativos la suma de
1,071,333 pesos.-- La Biblioteca Nacional de San Salvador durante
el último año económico tuvo 29,164 lectores. Durante ese año se
agregaron muchas obras importantes a la Biblioteca, y la Sociedad
Hispánica de Nueva York, especialmente le regaló muchas obras
interesantes. El Sr. Francisco Gavidia distinguido escritor y autoridad
literaria de 1-&amp;;}lepública, ts t.l director de la biblioteca. Este establecimiento se halla abierto de día y de noche.-- La Cámara de Comercio
de San Salvador se propone publicar un boletín en el cual aparecerán
especialmente noticias comerciales de la República. Esta nueva
publicación procurará llamar la atención del mundo entero hacia las
grandes oportunidades que ofrece para los negocios El Salvador y los
muchos productos latentes que contiene y que podrían desarrollar se
si hubiera capital suficiente para ello. Se ha anunciado públicamente
que los hombres de negocios de El Salvador creen que una vez terminada la guerra europea, habrá una gran demanda de toda clase de
materia prima, muchas de las cuales se producen en El Salvador.-En el Congreso sobre El Bienestar de Los Niños que fué celebrado
recientemente en Buenos Aires, el Sr. Gustavo A. Ruiz, delegado de el
Salvador, fué objeto de finísimas atenciones, sobre todo por la importancia que tuvieron los discursos que pronunció y memorias que leyó
sobre el estímulo de los trabajos del Congreso.- - El Diario Oficial
correspondiente al 30 de agosto, contiene el texto de la nueva ley de
impuesto sobre la renta en El Salvador. Se imponen contribuciones
sobre los honorarios profesionales, sueldos, renta de terrenos, alquiler
de casas, intereses sobre el capital, etc. El nuevo reglamento no
incluye las corporaciones o agrupaciones. Sin embargo, ser á necesario presentar a los funcionarios del Gobierno una lista de los accionistas, con expresión de las ganancias líquidas que obtiene cada .accionista.- - Bajo la inspección de la Dirección General de Cammos, se
harán estudios e investigaciones relativos a la conexión de ciertos
antiguos caminos y al mejoramiento de los mismos, construcción de
puentes y también con el fin de introducir mejoras en los medios de
transporte del país.

A petición del Presidente de la República, la Cámara de Representantes y el Senado aprobaron una importantísima ley durante los
últimos días que el Congreso permaneció en sesión. Dicha ley establece un día legal de 8 horas de trabajo para los empleados de ferroca-

�672

L A UNIÓN PANAMERICANA.

rriles que se ocupan en el tráfico entre los Estados. Exceptuáronse
los ferrocarriles que tengan menos de 100 millas de longitud y las líneas
eléctricas.--La Universidad de Tulane, de Nueva Orleans, Estado
de Louisiana, ha establecido una oficina de información para los estudiantes procedehtes de la América Latina, dirigida por el Sr. Rafael
Mallen, que habla el castellano. El Sr. Mallen estará en el muelle a la
llegada de los vapores para recibir a los estudiantes latinoamericanos
y prestarles la ayuda práctica que necesiten. En la Oficina del Sr.
Mallen hay todos los datos necesarios acerca de los colegios, universidades y escuelas de los Estados Unidos. El tendrá el mayor
gusto en dar cartas de presentación a los estudiantes que se propongan
ingresar en instituciones docentes fuera de Nueva Orleans. Los
que deseen obtener informes sobre el particular pueden dirigirse al
citado señor, al cuidado de la Universidad de Tulane.- -La ciudad
de Nueva York ha proporcionado a los diferentes hospitales aparatos
adecuados para tratar a los niños que han sido atacados de paralisis
infantil. El tratamiento, que se presta gratuíamente, se compone
principalmente de masages, el empleo de la electricidad y ejercicios
musculares. Merced a este método se impide que los niños se inutilicen permanentemente o adquieran defectos fisicos.--El Departamento de Comercio acaba de comprar una cantidad de bramante o
hilo de cáñamo suficiente para un año, que habrá de utilizarse para atar
los paquetes de correspondencia. Se trata de cerca de 700,000 millas
de cordel, es decir, una extensión suficiente para circundar la tierra 28
veces.--Los fabricantes de los Estados Unidos cuyos productos se
emplean en la construcción y funcionamiento de ferrocarriles, el año
económico de que terminó el 30 de junio de 1916 exportaron materiales cuyo valor excede de $75,000,000. Durante el año anterior el
valor de las exportaciones sólo llegó a $40,000,000 y, por lo tanto, el
amµento representa casi un ciento por ciento.- -Dúrante los dos
últimos años ha habido un aumento estupendo en la fabricación de
materias colorantes en los Estados Unidos. Se calcula que se
requieren 30,000 toneladas de tintes para satisfacer el consumo
interno, y el Dr. Norton, perito que presta servicios en el Departamento de Comercio, cree que dentro de poco tiempo la producción
nacional será suficiente para satisfitcer las necesidades del mercado
nacional.--La Academia Naval establecida en Annapolis, Estado
de Maryland, tiene ya el número de estudiantes que le es posible
admitir. El 1º de octubre del corriente año se habían matriculado
1,391, de los cuales 729 pertenecen a la clase superior y 662 a la nueva
clase.- -El Departamento de Comercio anuncia que durante el año
pasado el costo de la vida se ha aumentado aproximadamente en un 35
por ciento. Este aumento, según se explica, no se limita solamente
a los Estados Unidos, sino que es realmente mundial, debido a diferentes causas, pero principalmente a la guerra europea. Hay poca
esperanza de que ocurra una baja en esta carencia de la vida, hasta

.ll:::;'l'ADOS UNIDOS.

673

que cese el excesivo consumo de substanci~ alimenticias ª:í como el
de otras substancias.--En los Estados Umdos.hay 60 sociedades de
auxilio para los que sufren a consecuencia d~ la guerra y se.dice que la
Fundación Carnegie para la Paz Internac10nal ha contribuido con
$29,000,000 para estos fines.--Una con?cida r azó~ social de
empresarios de teatros de Nueva York anuncia que los directores de
la Teatro Nacional de Buenos Aires le han pedido que envíe a la
metrópoli del Sur varias de sus compañías dra11:1ática~. D~cha razón
social enviará en noviembre una de sus comedias mas recientes que
ha alcanzado un brillante éxito intitulada "The Girl from Brazil" (La
Muchacha del Brasil), cuyo último acto pasa en Bueno~ Aires. .La
compañia que la representará dará funciones en Santos, ~10 de J aneiro,
Montevideo y Buenos Aires, y si tiene éxito e1: su exc~rsión otras compañias de los Estados Unidos irán a la América Latma.--El 1? de
octubre comenzó a prestar servicios una nueva línea de vapores ba30 el
título The Philadelphia-South American Line. Los buques de esta compañía, que tiene un capital de $1,000,000, hará~ la travesía entre los
puertos de Filadelfia y Rio de Janeiro. Como qmera que muchos artefactos de los que se exportan a la América La~ina. se producen en las
cercanías de Filadelfia, esta nueva línea conJribmrá a que se ahorre
una suma considerable en el flete de ferrocarriles.--El Sr. Charles S.
Harolin miembro de la Federal Reserve Board, manifiesta que en los
dos últimos años la riqueza de los Estados Unidos ha aumentado
$40,000,000,000. Los depósitos en los ba~cos que antes llegaban a
$6,000,000,000 en la actualidad han ascendido a $7,000,000,?00. El
Sr. Hauilin agrega que ninguna nación del mundo ha ~o~ado Jamás de
la prosp~ridad que este país goza hoy.-- En las .d?s ultIIDas se1:1-a1:as
del mes. de septiembre se desplegó grande ~ctividad en el d1Strito
:financiero es decir en Wall Street, de la ciudad de Nueva York.
Más de u~ millón d~ acciones se negociaron diariamente, l~ cual hace
que este corto periodo sea considerado como el más act~vo que se
recuerda en la bolsa desde el año de 1896.--Se ha anunciado que el
Gobierno británico ha celebrado un contrato para.obtener 448,000,000
de libras de cobre a razón de 0.27 libra, cantidad que ~epresenta
aproximadamente la cuarta parte del producto anual.de dicho metal
en los Estados Unidos. Estas cifras representan casi el duplo de lo
que Inglaterra consumía antes de la guerra.-.-El Dr ..~angdon, de la
Universidad de Filadelfia, ha logrado traducrr Ja relac~o_n que aparece
en una placa rota de barro que en 1910 extraJO en Nipur, en el valle
del Eufrates. Esta placa data aproximadamente del año 25~ antes
d e · to y la relación se refiere al arca y la reconstrucción del
e dris
.
mun
o después del Diluvio·--La Oficina. de Minas. de los Estados
Unidos ha publicado un informe en el cual dice que la 1mportanc1a que
· te la prevención de enfermedades entre los obreros puede apre:r:e teniendo en cuenta el hecho de que el promedio de pérdid~ de
tiempo a causa de enfermedades entre 30,000,000 de obreros mas o

�674

LA UNIÓN PANAMERICANA.

menos en los Estados Unidos es de 10 dias al año. Calculando el costo
d~ l~ asistencia médica a razón de $1.00 por día y los haberes a $2.00
di~r1os, la pérdida asciende a cerca de $880,000,000. La Oficina de
Minas ha ensanchado su esfera de acción incluyendo el estudio de las
condiciones sanitarias entre los empleados de los Estados Unidos.

El Financiero,. ·periódico comercial de la Havana en el número
correspondiente' al 30 de agosto, publica una interesa~te recopilación
de datos que muestrarr el número de cafetales que hay en Guatemala
y las diferentes nacionalidades de las personas que los fomentan o
explotan. De un total de 2,079, hay 1,659 cafetales que pertenecen a
guatemaltec.os; hay 170 explotados por alemanes; 84 por españoles;
29 por. mexicanos; 21 por franceses y 16 por norteamericanos que
junto con los que explotan individuos de otros países suman un total
de 18 nacionalidades que se ocupan en el cultivo d~l café dentro de
los límites de Guatemala. Un)hino tiene un cafetal que en la última
cosech~ le produjo 15 quintales de 101 libras cada uno. El café que
se c~lt1va a una altura que va~í a desde 3,500, hasta 5,000 pies sobre
el mvel del mar, es de super10r calidad y se considera uno de los
mejores del mundo. El distrito de Guatemala conocido por Coi;ta
Cuca es el que produce más café.--Por orden del Presidente de la
República la tarifa de los mensajes telefónicos y telegráficos transmitidos por las líneas del Gobierno ha sido rebajada en todo el
pais.--El Banco de Guatemala ha publicado su informe el cual
de:i;nuestra las t:ansacciones que ha efectuado durante eÍ primer
semestre del corriente año. Esta relación honra a los directores de
dicho importante y acreditado establecimiento y debe ser iO'ualmente
satisfactoria para los -accionistas del Banco, que tiene si¡; oficinas
principal-es-enlaciudaddeGuatemala.--LaJuventudCentro-Americana es el título de una nueva publicación de la Ciudad de Guatemala
'
y será el órgano de una sociedad literaria intitulada El Renacimiento.
Esta sociedad tendrá por fin ensanchar los conocimientos de sus
miem_br~s y, además, cultivar en la juventud del pais, el deseo de
contr1bmr al desarrollo general de la nación. Entre los numerosos
temas los siguientes merecen especial mención: "La juventud sin
ideales no merece llamarse tal," "El porvenir de la patria depende
de su juventud," etc. El Sr. Don Felix Calderón Á vila ha sido
nombrado Secretario del Consulado General de Guatemala en San
Francisco de California, y el Sr. Isaac de Hart ha sido nombrado
Vice cónsul de Guatemala en la Guaira, Venezuela.--En la Ciudad
de Guatemala se ha establecido una nueva sociedad intitulada

RAI1'Í.

675

centro espafiol de Guatemala, la cual tiene por objeto desar~llar
relaciones de amistad más intimas entre los españoles que residen en
la R~p~blica. Seevit.aránestrictamente todaslas cuestiones políticas
y re~1g10sas. ~os socios activos residentes en la ciudad podrán concurrir a las sesiones, y habrá socios no residentes y socios honorarios.
En Guatemala residen muchos españoles, y esta nueva sociedad sin
duda contribuirá grandemente a renovar y conservar vivos los recuerdos de la madre patria, etc.

Un decreto del Poder Ejecutivo que fué publicado en Le Moniteur 1
órgano oficial del Gobierno de Haití, de 13 de septiembre de 1916
concede permito a la Haytian American Sugar Company, sociedad nort~
americana que tiene sus oficinas principales en la ciudad de Wilmington, Estado de Delaware, con sucursales en Port-au-Prince y Nueva
: ork,. para que desarrolle y explote, por conducto de sus agentes,
mgemos, refinerías y otras obras importantes que se relacionan con la
industria azucarera. Iguales concesiones se han hecho para el cultivo
del café, algodón, cacao, tabaco y añil. La expresada compañía tiene
un capital social autorizado de $5,000,000 compuesto de 50 000
.
'
acciones que valen $100 cada una. Según Le Nouvelliste del 9 de
septiembre, esta compañía establecerá en Haití uno de los centrales
azucareros más grandes de las Antillas y se propone comprar grandes
extensiones de terrenos para dedicarlos al cultivo de la caña de
azúcar y, además, comprará toda la caña que produzcan los hacendados en mayor escala.- -El municipio de fü capital nacional
está efectuando grandes adelantos y extensas obras de mejoras
~n Puerto Príncipe, incluso el saneamiento de la ciudad y pavimentación de las aceras. El consejo mumc1pal, con la aprobación
del Ministerio del Interior, recientemente cambió los nombres de
varias calles siendo así que en la actualidad la antigua calle Grand
ahora se llama Cristobal Colón y la calle Reunión ahora es Calle
Edmond Paul.- -En septiembre de 1916 los egresos de la administración federal fijados por el Presidente de la República ascendieron a
375,053 gourdes en papal moneda y $36,565.95 en oro americano.-En un reciente informe consular del distrito Jeremie se expresa que
las mercancías importadas que se venden allí generalmente se compran por conducto de las casas de comercio de Nueva York que
conceden un plazo de 30 días y cobran una comisión de 2 y medio por
ciento o uno por ciento al contado y que por lo general no hacen
concesión por los descuentos que conceden los fabricantes. Los importadores alli al dar órdenes al contado prefieren tratar directamente
con el fabricante, si cumplen con prontitud las órdenes que se las dan.

�676

LA UNIÓN PANAMERICANA.

~a correspondencia deberá llevarse en francés, si es posible, y de lo
contrario se prefiere el ~glés al español, idioma poco concido allí.- Le Moniteur de 9 de septiembre contiene un importante artículo del
Poder Ejecutivo relativo a la reforma administrativa que habrá de
introducirse en los diferentes Ministerios del Gobierno.--Ya se han
tomado las medidas preliminares necesarias para instalar las oficinas
del consejero financiero en el edificio que anteriormente ocupaba el
Ministerio de Obras Públicas.--The Missionary News que se publica
en Boston, dice que se están haciendo los mayores esfuezos con el fin
de establecer en Haiti una institución semejante a la de Tuskegee
Institution of Booker T. Washington, y que se han recibido ya algunas
cuotas para los fondos que habrán de reunirse con este fin.- -El censo
escolar que se empezó a levantar recientemente en algunos barrios de
la capital nacional bajo la dirección del Ministerio de Instrucción
Pública, está a pun~o de terminarse y revelará algunos hechos sumamente interesantes.--En Puerto Principe se está desplegando gran
entusiasmo por el juego de football, siendo así que con frecuencia se
llevan a cabo torneos muy reñidos en el Campo de Marte, en los cuales
toca la Banda de Marina. El 20 de septiembre se efectuó un juego
entre la marina y el tem Olímpico de la localidad. El último de los
equipos ha logrado importantes victorias.--Según la circular correspondiente al mes de agosto último que publicó The National City
Bank of Nueva York, dicha institución bancaria adquirió recientemente todos los bonos americanos y algunos extranjeros en el Banco
de Haití y en lo sucesivo administrará los asuntos de este .último.
El Banco de Haití con sus nueve sucursales es el único de la. isla y
anteriormente estaba bajo el dominio de una corporación francesa.

El presupuesto del Gobierno de Honduras correspondiente al año
económico de 1916-17, que fué declarado vigente el 1° de agosto del
corriente año, asciende a 5,476,400 pesos; es decir, 453,020 pesos
menos que el del año anterior, y consta de las siguientes partidas:
Derechos de importación, 2,250,000 pesos; derechos de exportación,
200,000 pesos; impuestos sobre bíbidas alcohólicas, 1,200;000 pesos;
e impuestos diversos, 1,826,400.--El Sr. Froilán Turcios y el Dr.
Paulino Valladares han sido nombrados vicepresidentes del Congreso Internacional de la Prensa.--La Tela Railway Company ha
terminado ya tres secciones adicionales del ferrocarril de Tela hacia
El Progreso, y en la actualidad utiliza unos 50 kilómetros pertenecientes a su linea principal.--Según las cifras oficiales que han sido
publicadas, en 1916 había 1,088 manzanas de terreno cultivado. de

HONDURAS.

677

aiíil en el distrito de Tamasca, Departamento de Intibucá, y se calcula
que en dicho año este distrito producirá 30,758 libras de añil que, a un
promedio de 4 pesos la libra, rendiría 123 ,032 pesos en ;moneda del país.
En la mayor parte de los distritos fronterizos a la República del Salvador se advierte un gran aumento en el cultivo del añil.--Un
reciente decreto concede el derecho exclusivo al Sr. Pablo Heller para ·
establecer un servicio de automóviles en algunos caminos en el Departamento de Olando, como recompensa por haberse obligado a mejorar
dichos caminos de manera que puedan usarse para automóviles.-El Congreso Nacional ha ratificado el tratado de comercio que fué
celebrado entre Honduras y Nicaragua el 27 de noviembre de 1915.
--Ya se ha recibido de los Estados Unidos la maquinaria que
faltaba para terminar el horno de incineración que hay en Teg~ci?alpa,
el cual está funcionando actualmente.--El dia 12 de 3ulio del
corriente año fué inaugurada la primera sección del acueducto de
Gu~ngololo que la junta de fomento de La Paz, Hon~uras, dispuso
que fuera reconstruida, con el fin de proveer aquella ciudad de suficiente agua potable. El acueducto ahora tendrá 6,590 metros de
longitud, divididos en cinco secciones de 970, 950, 950, 2,374 y 1,346
metros, respectivamente.--En la actualidad .se consagra mu~~a
atención en Honduras al tejido de sombreros de paJa, cuya exportac1on
se aumenta notablemente. Dicese que estos sombreros son de igual
calidad a los famosos sombreros de Panamá y del Ecuador.--La
Trujilllo Railroad Company ha recibido de los Estados Unidos los
materiales de acero para la construcción de los puentes de Chapagua
y Aguán y, además, ha recibido 8 locomotoras y 100 c~rros que
habrá.nlde utilizarse en sus vías férreas que ya están constrmdas.-El Cronista diario que se publica en Tegucigalpa, en un reciente
articul; de fondo l aconseja la celebración de un Congreso Periodístico
•
Centroamericano, idea que ha sido acogida con el mayor entusiasmo
por los demás periódicos centroamericanos.--El Gobier~o de Honduras ha hecho una concesión al Sr. Florián Davadí, por vrrtud de la
cual se le otorga derecho exclusivo-por un período d.e 25 años-para
explotar ciertos yacimientos de carbón de piedra, concesión que no habrá
de comprender más de 2,000 hectáreas de terreno situados en-Camalote,
cerca de la población de El Progreso, en el Departamento de Y oro.--:
En la actualidad se da instrucción práctica en agricultura en casi
todas las escuelas de la República, y a la estación de experime~tos
situada en El Tocontín a una distancia aproximadamente de 5 millas
de la capital nacional, a' menudo concurren ~elegaciones d~ estudiantes
a quienes se les exige que efectúen exper1IDentos prácticos.. Estos
trabajos de experimentación en los extensos terrenos del _Gobierno se
están desarrollando rápidamente, y hoy se hacen experimentos con
más de 20 clases de las principales legumbres, cereales, yerbas y
frutas, con el fin de determinar cuáles son las que mejor se adaptan

�678

LA UNIÓN PANAMERICANA.

a las necesidades y condiciones de la localidad. Además, se hacen
experimentos en el cultivo de secano. Se cree que el sistema práctico
que se ha adoptado para hacer estos trabajos será sumamente beneficioso, por cuanto habrá de contribuir a la explotación de los inmensos recursos agrícolas del país con arreglo a los métodos más
• cienti:ficos y conocidos. Estos trabajos con el tiempo comprenderán
todos los ramos de la industria agrícola, hasta que se establezca una
estación de experimentos completa y una escuela de agricultura en
debida forma.

En conformidad con un decreto expedido por el Poder Ejecutivo el
13 de junio de 1916, en septiembre se efectuaron elecciones municipales en toda la República, con excepción de la capital y de unas cuantas
municipalidades.--Un decreto del Poder Ejecutivo, de fecha 20 de
septiembre del corriente año, cambia la fecha de la elección de los
delegados a la asamblea constitucional, de manera que en vez del
15 de octubre se celebrará el 22 de octubre. La expresada asamblea
se reunirá en Querétaro el 20 de noviembre, y la primera sesión formal
se celebrará el 1° de diciembre de 1916.-- En el mes de julio del
corriente año las exportaciones de petróleo de los pozos situados cerca
de Tampico ascendieron a 2,529,314 barriles, 1,375,676 barriles de
los cuales fueron embarcados del puerto de Tampico, y 1,153,638 de
Tuxpán. Todo el petróleo enviado desde Tuxpán lo produjo la
Mexican Eagle Oíl Company. Más de 2,000,000 barriles del total de
las exportaciones que se hicieron en el citado mes de julio fueron con
destino a los Estados Unidos.-Según anuncia El Día de Monterrey,
la perspectiva en cuanto a la actividad comercial e industrial en
México es sumamente halagüeña, siendo así que se está reanudando
rápidamente el intercambio comercial entre México y el resto de la
América Latina, sobr e todo con las Repúblicas centro-americanas.-Con el loable :fin de estimular la industria agrícola en el Estado de
San Luis Potosí, el Gobernador de dicho Estado ha expedido un
decreto haciendo concesiones provisionales a los ciudadanos de
dicho Estado, de la cantidad de terrenos que cada uno pueda cultivar.- -En Colima y Aguascalientes han sido inaugurados dos nuevos
hospitares militares que están provistos de todos los elementos
modernos, y se establecerán otros en otros Estados de la República.-- En Cuernavaca, Estado de Morelos, ha sido instalada una
nueva estación radiográflca.-Según anuncia,el Departamento de
Comunicaciones, en la actualidad hay siete cherpos de ingenieros
civiles en el campo haciendo las mediciones correspondientes para la
prolongación y construcción~de ferrocarriles por parte del Gobierno.

679

NICARAGUA.

Ya han sido comenzados los trabajos en la línea que pasará por los
Estados de Yucatán, Chiapas, Tabasco y Campeche, la cual atravesará importantes distritos agrícolas. - El Gobiemo .ha ~a.do
a comprar el material rodante para reconstruir y proveer de nuevos
materiales a los ferrocarriles, habiendo comprado hace poco 30
locomotoras en los Estados Unidos.- -Los últimos informes recibidos del Estado de Durango indican que ya hay más confianza en los
negocios así como en el desarrollo del comercio. Y a se habian reanudado los trabajos en las minas, y la producción de plata es muy notable.
La Casa de Moneda de Durango está reanudando la acufiación de
moneda de plata que habrá de circular en seguida. Las condiciones
reinantes han mejorado mucho desde el punto de vista agrícola, y las
recientes elecciones municipales se llevaron a cabo de una manera
sumamente satisfactoria.--El 8 de agosto el General Jacinto B.
Treviño y miembros de su Estado Mayor, accediendo a la cortés
invitación que les hizo la Potosi Mining Company, visitaron las obras
de la expresada compañía que en la actualidad están funcionando por
completo y que emplean más dP 300 obr ros.--En Ocampo ha sido
organizada una compañía para construir un molino de harina qu··, tan
luego como sea establecido y empiece a rendir utilidad será declarado
propiedad de la municipalidad, y toda la renta que se obtenga de
dicho molino será aplicada a las escuelas municipales.-- Un reciente
decreto del Poder Ejecutivo permite la exportación de garbanzos y
frijoles por las aduanas de la República, al efectuarse el pago de los
derechos regulares.--Ya se está terminando la nueva linea telegráfica entre Moctezuma y Sahuaripa que pasa por Hermosillo, la
cual facilitará grandemente las comunicaciones entre esta importante
región del país.-Cerca de la ciudad de Guadalajara han sido
descubiertos grandes e importantes yacimientos de azogue, y se han
tomado las medidas convenientes para explotarlos sin pérdida de
tiempo.-- En agosto del corriente año fué descubierto un pozo en
los yacimientos de petróleo en Tampico que, según un cálculo moderado,
producirá 328,000 barriles cada 24 hora.s, y se considera uno de los
pozos que más producen en el mundo.
0

Las autoridades municipales de Blue:fields están tomando en consideración la cuestión de suministrar a la ciudad un buen alumbrado.
El Sr. J. C. Smith ha hecho una proposición prometiendo suministrar
por lo meno¡, 200 lámparas incandescentes.para las calles, cada una d_e
las cuales tendrá una potencia de 500 bu]Ias, por una suma determinada. Esta proposición fué sometida al dictamen de una comisión.
El actual alumbrado de la ciudad deja mucho que desear y el costo del

�680

681

LA UNIÓN PANAMERICANA.

PANAMÁ.

mismo es excesivo. Si el dictamen de la comisión nombrada es
favorable, los comerciantes y muchos particulares es probable que se
pongan de acuerdo para instalar un alumbrado eléctrico. Este hecho
proporcionará al contratista un campo todavía más amplio. Todos
los periódicos de Bluefields apoyan la proposición de un nuevo alumbrado.--El Sr. H. N. Lawder, Director General del Banco de Nicaragua, hace poco hizo un viajó de 5 días por el Rio de San Juan desde
Managu,a hasta Bl~efields. Al hablar del proyectado ferrocarril que
en el pars se denomma de la Costa del Atlántico, el Sr. Lawder expresó
una opinión muy favorable y espera que los trabajos comiencen el
~róximo año.--El conocido periódico "The American" que se pubhca en Bluefields, en su número correspondiente al 15 de septiembre
publicó una interesante descripción de ciertas regiones mineras de la
República escrita por el Sr. Alfredo W. Hooker. Tras una ausencia
de aproximadamente 20 años, el Sr. Hooker hizo el viaje por regiones
del país que ya conocía y los comentarios que hace acerca del progreso, el comercio y la industria del país en esas regiones son suma~ente interesantes. Al hablar del Eden Mining Company, el articush_sta. dice que es di!íc~ describ!r c~mplidamente lo que esos trabajos
significan para el distrito de Pis-Pis. Ellos pueden denominarse con
p~opiedad la clase de las futuras operaciones.--Los periódicos de
Nicaragua se expresan en los términos más laudatorios acerca de las
obras de un hijo de la República cuya habilidad ha sido reconocida en
muchos otros países y cuyo reciente nombramiento para el cargo de
profesor de enfermedades tropicales en la Universidad de Pennsylvania
ha sido motivo de grande satisfacción. Esta distinguida autoridad
médica es el Dr. Dámaso Rivas. Ha prestado servicios importantes
en varias comisiones de investigaciones entre las cuales merece mencionarse la expedición a Centro y Sud América con el fin de estudiar el
mal del s;ueño, el paludismo .y otras enfermedades.- -Las Bluefields
Ice &amp; Bottling Works adquirieron recientemente nuevas propiedades
y acciones y dícese que esta compañia emprenderá en otros ramos
comerciales. El Sr. Henry F. Springer es director de la empresa.- La Eden Mining Company ha establecido una escuela para los niños
~el distrito donde están situadas sus minas. Se han proporcionado
libros, muebles de escuela y mapas enteramente gratis así como uno
o más maestros, habíéndose abierto ya las clases de la escuela.-Tras una ausencia de tres meses en el interior del país, el Bluefield
Baseball Club ha regresado a su hogar. Los miembros no sólo se
ocuparon en jugar la pelota en muchas poblaciones y ciudades a lo
largo de su itimerario, desde la costa del Mar Caribe hasta del Pacífico
.
'
s~no que también llevaron a cabo torneos atléticos y además, proporcionaron algunos pasatiempos en varios lugares.--El Dr. I. J.
Kheiralla y el Sr. Knapp, llegaron recientemente a Nicaragua con el
carácter de funcionarios de un sindicato que compró ciertos terrenos

de cocos. Estos funcionarios vinieron acompañ~dos desde la Zona
del Canal de un perito del Gobierno de los Estados Unidos, Sr. O. ~Barrett, que estudiará detenidamente la empresa y le dará su conse30
provisional en cuanto a la mejor manera de establecerla sobre una base
sólida.

.,

PANAMA
El 23 de agosto último se establecí? una s~cursa.l ~e la Soc~edad
Intelectual Latinoamericana en la Capital Nacional baJo la pres1dencia del Sr. Guillermo Adreve, y fué nombrada la junta directiva correspondiente. Más de 40 eminentes personalidades en la República
de las letras concurrieron a la primera sesión que se celebró en el Conservatorio N acional.-- Hace poco que la nueva línea telegráfica
que se está construyendo entre David y la ~iudad de Panamá fué
terminada y empezó a funcionar.- -El Gobierno de Panamá celebrado un contrato con el Panama Jockey Club con el fin de construir un gran hipódromo en El Hatillo, ~erca de los terrenos de la
exposición en las inmediaciones de la ciudad de Panamá, ~l cual
costará aproximadamente $100,000.- -En la Gaceta. O~cial de
Panamá del 31 de julio de 1916 se publicó un decreto l~tando el
depósito O almacenaje de explosivos violentos y substancias combustibles en la Capital Federal, aprobando por_ completo el reglamento
que r ecienentemente publicó sobre este particular el cuerpo de bomberos.- -Durante el mes de julio del corriente año por el Canal de
Panamá pasaron 150 buques, 77 de los ~uales entraron por el ,lado del
Atlántico y 73 por el del Pacífico. Dichos buque~ pertenec1an .ª las
siguientes nacionalidades: Norteameric~nos, 28; mgleses, 7~; Japoneses, 11; peruanos, 9; holandeses, 2; chilenos, 7; noru~gos, 9, suecos,
3; mexicanos, 1; franceses, 1; daneses ~ y panamenos, 1.- . Del
número total de 6,772 americanos que viven en casas _del Gobierno
en la Zona del Canal, hay 3,747 hombres, 1,454 mu3eros y 1,571
·De los 10,925 negros de las Antillas que ocupan
casasSdel, Go-l
rnnos.
·
bierno, 5,880 son hombres, 2,188 mujeres y 2,857 ruñ_os.- - egun ~
informe oficial publicado por la Secretaría de Samdad, las_ condiciones sanitarias que prevalecen en la Zon~ del Ca~al y en las c1ud_a~~s
de Panamá y Colón son sumamente sat~sfa~torias.--La coID1s1on
mixta agraria ha pronunciado un fallo ad3udicando 8120,000 ~n pago
de la finca venado en la Zona del Canal, situada a unas. 5 ID11las de
B lb y a través del canal. Este es uno de los fallos más rmportantes
q~e ~:ta ahora ha pronunciado la citada comisión y _comprende 600
acres de los terrenos de cocos más excelentes que eXIBten a lo largo
61442- Bull. 5-16-10

�682

LA UNIÓN PANAMERICANA.

de la costa del Pacífico.- -El Congreso ha autorizado al Presidente
para celebrar un contrato con el fin de construir una línea ramal del
Ferro~a.rril de Chiriquí desde Concepción hasta Divalá, en la provincia
de Chiri~ui. La nueva vía férrea pasará por un distrito agrícola muy
product1vo.-- El 31 de agosto fué el último día señalado para presentar proposiciones literarias originales en él concurso de juegos
florales, cuya comisión organizadora ofrece valiosos premios, los cuales
se celebraron en la ciudad de Panamá el 12 de octubre último en conmemoración del tri-centésimo aniversario de la muerte de Miguel de
Cervantes Saavedra. Dícese que fueron presentadas muchas obras
por más que algunos de los temas escogidos no eran de un carácter
tan literario como se había esperado. - -El Dr. Readers, eminente
~specialista en enfermedades de la garganta, que anteriormente pertenecío al Hospital de Ancón ha sido nombrado director del Nuevo
hospital de la ciudad de Panamá.--Según los datos estadísticos
publicados por la Oficina de Registro, durante el año de 1915 la
Provincia de Panamá había registrado 70,551 hectáreas de terre~os
de labranza, y 157 hectáreas de terrenos urbanos. La Provincia de
Colón había registrado 1,258 hectáreas de terrenos de labranza y 4
hectáreas de terrenos urbanos.- -Durante el año de 1915 en la
Provincia de Los Santos fueron excavados 10 pozos artesianos cuya
profundidad variaba desde 85 hasta 420 pies, de los cuales podían
sacarse 500 galones de agua fresca cada 24 horas.- -La Gaceta
~:ficial de Panamá correspondiente al 15 de julio de 1916 publica un
importante decreto del Poder Ejecutivo reglamentando la sanidad
pública en las ciudades de Panamá y Colón.

PARAGUAY
El Presidente Sr. Manuel Franco y el Vice-presidente Sr. José P.
Montero fueron posecionados formalmente en Asunción el 15 de agosto
de 1916. El traspaso del Poder Ejecutivo es un acontecimiento
importantísimo en la historia del país y dicho acto fué celebrado con
extraordinario entusiasmo. Muchas distinguidas delegaciones vinieron en misión especial de las Repúblicas vecinas y tomaron parte en
las diferentes solemnes funciones. En relación con las ceremonias
inaugurales1 el Presidente saliente Dr. Eduardo Schaerer y el entrante
pronunciaron apropiados discursos habiendo descrito el último de
una manera breve la política que se propone adoptar durante su
administración. Uno de los muéhos detalles interesantes de la toma
de poseción fué el papel que desempeñaron los boys scouts del Paraguay en la gran parada. Según anuncia la prensa de Asunción, el
Gabinete del Dr. Franco será como sigue: Ministro del Interior, Dr.

PARAGUAY.

683

Luis A. Riart; Ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Manuel Gondra;
Ministro de Hacienda, Sr. Dr. Eligio Ayala; Ministro de Justicia e
Instrucción Pública, Dr. Félix Paiva, y Ministro de Guerra y Ma1:ina,
Dr. Ernesto Velázquez.--Los ciudadanos paraguayos que residen
en Buenos Aires han organizado una sociedad denominada El Centro
Paraguayo que tiene por objeto estrechar todaví a más los vínculos
que unen a las dos naciones y pronto inaugurará un gimnasio y sala
de exhibiciones de productos paraguayos.--El banco de la República
publicó recientemente su informe correspondiente al año que terminó
el 30 de junio acompañado de un bal~nce que indica un gran pr~du.cto
liquido y un año de prósperos negoe1os. El Ban.c~ de la Repubhca,
que fué establecido en Asunción en 19151 pagó di':1dend~s anuales a
razón de 6 por ciento.--El año pasado se desplego gran mterés e~ l a
industria ganadera del Paraguay. Una mueva compañía ha sido
organizada en Asunción, de la cual es presidente el D~. Luis P~rassoi
con el :fin de establecer un frigorí:fico .---Según anuncia la Revista de
Comercio de Asunción, en el Chaco Paraguayo abundan los bosques de
quebracho, madera que podría convertirse en extracto de queb~acho
con mucha utilidad. Dicho periódico calcula en 90 pesos en billetes
argentinos el costo de producción de una tonelada de extracto que se
vende fácilmente a razón de 240 pesos oro por tonelada. El costo de
instalación de la planta para la fabricación de dicho producto se
calcula de 450,000 a 500,000 pesos argentino~ en papel. Calculando
la producción total de la planta en 61 000 toneladas de extracto de
quebracho a un costo de 540,000 pesos en papel ~rgentino, quedaría
una ganancia liquida de 2 1800,000 en pa~el argentmo.--_La compra
y venta de bienes raíces en la Republica durante el ano de 1915
ascendió a 44,520,329 pesos en papel y 1,303,510 pesos en oro.- -En
el reciente Congreso Histórico y Bibliográfico qu_e se cele?ró en Buen~s
Aires en relación con la celebración del centenario de la mdependene1a
argentina, las exhibiciones Paraguayas f~eron obj~to de especi~l
atención tanto por su número como por su 1mportancia.- -Una solicitud ha sido pre.sentada al Congreso paraguayo por el Sr. John Pope,
representante de un sindicato norteamericano, con el :fin de establecer
una planta para fabricar extracto de quebracho en el Paraguay. En
dicha solicitud se pide la exención de toda clase de derechos de
importación sobre los materiales que sean necesarios para la co~struc. 'n de la planta.-- En 1·unio de 1916 el comercio exterior del
cio
·
· 1
Paraguay mostró un aumento co~iderable. en comparación c~n 1ir1~
periodo de 1915. Es decir, las importaciones que en el ano últimamente mencionado llegaron a 199,476 pesos en oro, en 1916
ascendieron a 359,444 pesos, y las exportacio~es que en el apo de
1915 llegaron a 487,314 pesos, en 1916 ascendieron a 491)48 ~esos
en oro. En el primer semestre de 1916 el valor de las. exporta~10nes
de la República excedió en 1,314,613 pesos oro al de las 1mportae1ones.

�REPÚBLICA DOMINICANA.

En 1915 el v:alor de! comercio exterior del Perú ascendió a .f'.17,218,616, es dec1r, l~~ cifras más altas que hasta ahora se han alcanzado, en comparac10~ con .f:13,595,720 en 1914, lo cual indica un
aumen~? de 26 por ciento. En 1915 el valor de las exportaciones
ascend10 a .f:14,123,071, contra .f:8,765,122 en 1914, cifras que mues~ran un ~umento de .f:5,357,949 en 1915. En 1915 el valor de las
importac.10nes ascen.dió a .f:3,095,544. En 1915 en valor de las
exportaci?;1es excedió al de las importaciones en .f:11,027,527, en
C?mparac10n co1;1 .f:3,937 !831 que fué el excedente de las exportac10nes so~re las i.mportaciones en 1914.- -El tráfico de carga por el
Ferrocarril de Anca a La Paz que en 1913 llegó a 37 972 toneladas y a
54,3,25, ton_eladas en 1914, en 1915 ascendió a 71,962 toneladas ...:_~egun los mformes que ha reproducido la Oficina de Cuentas los
mgreso~ de aduanas de ~a República en el primer semestre de 1916
~scendieron a 445,524 libras peruanas en comparación con 347 213
libras durante el período coITespondiente de 1915.--Un proy~cto
de ~ey presentan?º al Congreso disrone que ~e hagan préstamos a los
a_gricultores no,s?lo sobre terrenos, ~mo también sobre otras garantía-:;,
sie~do el proposito hacer empréstitos con un interés más bajo a los
agnc~ltor~s que no son dueños de t~rrenos y que den en garantía su
maqumana agricola, ganado en pie, cosechas cultivadas y otros
recursos que posean.- -. Con el fin de estimular la industria de la
goma en las ext~nsas reg10nes del P~rú que producen goma, el Presidente ha expedido un decreto reba1ando el derecho de exportación
sobr~ la goma.. La g~ma que se exporta por la región del Rio Madre
de D10s Y Sl!~ tnbutar~os y por el ruerto de Mollendo pagará derechos
de expor~acion co,mo sigue: 2 por ciento sobre_la goma cuya cotización
en Londres fluct1;a entre 25 hasta 36 P?r libra; 4 por ciento sobre
la go~a que fluctu~ entre 37 y 48 y 6 por ciento sobre la goma cotizada
a razo~ de _49 chelines y más. El derecho de exportaciones sobre las
clases mfer~ores ele goma se basa en la misma escala, con un descuento
de 30
,ciento. _Durante el año_ de 1915 las exportaciones ele goma
ele .la 1 eg10n del R10 .~adre ele D10s deD?,ostraron un aumento conside1 able en com~arac10n con las exportac10nes del año anterior, siendo
asi que por la -yrn de San Lorenzo se exportaron 320,698 kilogramos.
- - Lo~ e~perimentos que se ~an hecho en el Cultivo de algodón
en el distnto ele Lo~·eto han sido sumamente satisfactorios tanto
desde el punt? d~ vi~ta del rendimiento como de la caildad. El
a~mento de distnbución de semillas y del área de cultivo para el
ano e~trante __ prometen ,ser de importan?ia permanente para esta
nueva mdustna.--Seg~n la pr~nsa de Lima, un peruano ha inventado un aeropl~no _denommado piloto eléctrico automático, que como
s~ nombre lo md1ca, puede volar con éxito sin piloto y des~ender
siempre que lo desee, explotando las bombas y torpedos que lleva
al pone~se en contacto con la ti~rra.- -El proyectado presupuesto
del Gobierno peruano correspondiente a~ año de 1917, muestra que
los egresoEs asc~nd_erán a .f:3,412,237. Dichos egresos se distribuyen
de l a ma~er~ ~1gu~~nte : Con~eso, .f:108,~21; Ministerio d~ ~obierno,
.f:55~,?49 , Mirnsteuo 1e.Rel~c10nes E~ter10res, .f:58,667; Mirusterio de
Justicia, .f:554!554; Mimsteno de Hacienda .f:1 296 589 · Ministerio de
Guerra y Marma, .f:641,608 y Ministerio de F~me~to Í: 178 736 - Según los datos estadísticos publicados por el Minist~rio d~ Awicul-

~01:

684

685

tura, la producción de azúcar que en 1911 fué de 17~,533 tonela?as,
en 1915 ascendió a 262,841 toneladas. La.s exportaciones de azucar
que en 1911 fueron de 122, 871 toneladas valuadas en .f:1,448,990, en
1915 ascendieron, a 220,258 tonelada.s valuadas en .f:5,?77 ,869,
cifras que muestran un aumento en el valor de 4,128,879 libras en
1915 en comparación con 1911.- _-El Señor _Presidente de la Repúb;
lica Dr. José Pardo, en su reciente mensaJe al Congreso consagro
esp~cial atención al J)roblema económico que afecta el país en la
actualidad y dice que los asuntos interna?ionales. del Perú y su I?erspectiva económica son sumamente sat1sfactonos. En el pnmer
semestre de 1916 la renta del Gobierno a{3cendió a .:Bl,681,607, las
cuales se cotizan a la par, $4.8665, siendo así que el presupuesto t_otal
de egresos que ha sido calculado para el año de 1916 ascendió a
.t:3,097,029.

El diario Ecos del Norte de Puerto Plata anuncia que el 3 de agosto
próximo pasado se hizo ?argo_ de la DireccióD; General del .F~rrocarril
Central Dominicano el mgemero norte~mencano S~ .. ~ilham Van
Blarcom nombrado por el Gobierno ~ acional para ~mgrr la empresa
y proceder con premura a su reparac10~. Los traba1os de r~co~_trucción de la vía, cuyo ancho será de 3 pies 6 pulgadas, se prmcip1arán
inmediatamente incluyéndose en ellos el desvio de la cremaller,a, lo que
facilitará considerablemente el tráfico. Se calcula que la v1a ancha
se pondrá en servicio a más tardar dentro de un año_.-- A fines de
aaosto último fué inaugurada en las afueras de la ciudad, d~ Santo
Domingo una nueva fábrica de hielo montada por el Sr_. Jose Prrnent~l
con todos los adelantos modernos.- -Los empresarios del Ingemo
Porvenir han dado comienzo a la instalación de un gran puente de
hierro sobre el río Soco, próximo a su ~esembocadura, para ~l transporte de la caña de azúcar que se cultiva en el lugar deno~mado El
Jagual hasta donde llegan las líneas férreas de su proI?1edad~ El
Ingenio Santa Fé también montó o~ro puente sobre el ID1s~o no en
el lugar denominado Paso del Medio y dentro de poco tiempo _las
lineas ferroviarias de esa empresa llegarán hasta el _punto conocido
con el nombre de La Campiña. Con e~~as dos me1oras de seguro
aumentará considerablemente la producc10n. de las dos empresas ~e
referencia.- -El Cónsul de los Estados Uru~o5 en Samaná anun?ia
que la renta de aduanas de ese puerto ha temdo un aumento considerable, pues de $64,269 oro que produjo ~n _1914, alcanzó u~ total
de $81,395 oro en 1915. El producto .wmc1pal de exportación de
esas regiones es el coco, cuya pro~~ccion va aumentando en relación con la demanda que va adqumendo el fruto en_ los me~cados
extranjeros. Las primeras cifr~s que hasta ahora han sido pubhcadas
relativas a la zafra correspondien_t,e a 1916-7, dem.~estran un excedente de 8 por ciento, en comparac10n con la produ~c1on que se obtuvo
el año anterior. Este resultado representa aproximadamente un 37
por ciento mayor q~e la prod~cción que se o~tuvo en 1914-5. Est~s
datos se han obtemdo de los informes. recopilados con el mayor cuidado por los administradores de varias ~cas azucareras. Dic~se
que el distrito de Macorís en 1916-7 produJo 746,000 sacos; el d1s-

�686

LA. UNIÓN PA.NA.MERICA.NA..

trito de Santo Domingo, 245,000 sacos y el distrito de Azúa 42 000
sacos.-. - La cosecha de tabaco dominicano ha sido recogida y e~ la
actualidad el producto .~e halla en los almacenes, listo para la venta.
Se cree .que la producc1on .exced~rá de 200,000 serones, pero la falta
de ~ed1os de transporte rmpedirá el rápido embarque de grandes
canti~ades. En la actualidad el promedio de premos de flete es
aproxrmada~ente de $5 por serón, y la carga se ·conduce en buques
fletados, debiendo, agrega:rse que la mayor parte de los embarques se
hacen para los Pa1ses. Ba1os.- -Los plan~s y especificaciones para la
nueva aduana de la mudad de S~nto Dommgo pueden ser inspeccionados en Nueva York, en la Oficma de Comercio Exterior y del País
cuarto Núm. 409, en el edificio de la aduana de Nueva York. El 24
de octubre de 1916 se abrieron las propuestas o licitaciones acerca de
esta .obra en Santo Domingo.- -Los plazos que se conceden a los
que, mtroducen cerveza y otras bebidas importadas por lo general
var1~n desde ?q h~sta 60 días. Las importaciones 'se efectúan por
~e1io de coIDisiomstas, y las compras se hacen mediante los agentes
viaJeros.- . El servicio de vapores semanles entre las ciudades de
Santo Donrn:igo y Sa_n _Juan de Puerto Rico cada día es más popular
entre los. turIStas y v1a1eros y, además, presta el servicio de carga que
se necesitaba. Los vapores que en la actualidad hacen la travesía
son ~l. francés Ab-el-K&lt;:,der, el cu?a~o Santia,g? de Cuba, y el yate
domimc~no Mousquetaire. Esta ultimo hace viajes semanales entre
los precitados puertos.

El presupuesto correspondiente al año económico de 1916-17, tal
ha sido aprobado por el Congreso, comprende egresos que
~scienden a 29,521,666 pesos, habiendo sido calculada la renta o
mgresos en 29,451,428 pesos. Las principales fuentes de la renta
~alculada son las siguie_ntes: Derechos de aduana, 12,250,000 pesos;
impuestos. sobre propiedades, 4,160,000; matrículas comerciales,
1,690,000; ~mpueftº. sobre el tabaco, 1,200,000, y contribuciones sobre
la mstrucción publica1 1,21~,000, etc. ~i la suma expresada en el
pre~upuesto resu~t~se msuficiente, el Presidente está autorizado para
pe~r fond&lt;;&gt;s. adic10n~les al Congreso. El presupuesto no incluye
varios ~erv1c10s ~speciales cuyo costo se cubre mediante una renta
deterIDinada.. J?1cho .presupuesto comprende solamente los ingresos
y egresos adIDimstrativ?s y, por lo tanto, no constituye una relación
completa de todos los mgresos y egresos nacionales. El Ferrocarril
de Tab!ada fué abi~rto al servicio público el 4 de agosto de 1916. Esta
línea ferrea se extiende ~esde l::i, Estación de Sayago hasta la hacienda
de _Tablad~, o ~ea una distancia de más de 2 millas, y fué construído
baJo la dirección del Departamento de .Ingeniería del Ferrocarril
Central ?e~ Uruguay.--El cálculo que hasta ahora se ha hecho
del rendiIDiento de_ la cose?ha de trigo de 1915-16, indica un gran
ª'-!mento sobre el ano anterio~, o sea en 1914-15. Durante el primer
trrmestre de 1916 la pr?ducción ascendió a 222,283,550 kilogramos,
contra 90,269,037 en igual _período . de 1915.--El Congreso ha
aprobado una nueva ley relativa a los impuestos sobre la herencia con
arr~glo a la cual se impone una contribución a la herencia d~ los
parientes cercanos cuya cuantía es desde un 1 por ciento sobre sumas
COIJ?-O

VENEZUELA..

687

que varían desde 500 pesos hasta 2,500 pesos, y hasta 7 por cien~o
sobre sumas que excedan de 25p,ooo. ~a propo:ción sobre la her~ncia
de forasteros o extraños y parientes le1anos vana desde 11. por .ciento
sobre las sumas que exceden de 300 pesos, hasta 27 por m~n~o so~r.e
las que exceden de .2~0,oqo pesos.--La Oficin~ ~e Estadist~ca Civil
recientemente publico su mforme sobre la estad1st1ca. demogr~fi?a del
Uruguay correspondiente al año _de 1915, según la cual los nac1ID1entos
durante el citado período ascendieron a 38,046, contra 38,571 en 1914,
de los cuales 19,772 fueron varones y 18,274 hembras. D~ estos
nacimientos 9 650 ocurrieron en el Departamento de Montevideo, Y
28 396 en ei're;to de la Rep(lblica, 21,600 de padres u~uguayos, 3,012
de' padres extranjeros y 13,3:4:4 hijos,,de padres de diferentes razas.
El total de matrimonios ascendió a 5,758, contra 6,073 en 1914,
habiéndose efectuado 2 141 de ellos en el Departamento de Montevideo, y 3,617 en el r~sto de la República. Se efectua~on 4,235
enlaces O casainientos entre uruguayos, 607 entre extranJeros, 198
entro hombres uruguayos y mujeres extranjeras, y 718 ~ntre hombr~~
extranjeros y mujeres uruguayas. El total de defunc10nes ascendio
a 16,602, contra 15,350 en 1914, figura~do _e ntre ellas 13 1104 de
uruguayos, 3,411 extranjeros, y 87 de nac10nalidad desconocidaj de
todas las cuales 6,474 ocurrieron en .el Departamen~o de Montevideo
y 10,128 en el resto de la República.--Un reciente decreto ~el
Congreso dispone que dentro de un año s~ sometan a l_a aproba~10n
de dicho cuerpo legislativo los planos relativos al dra~aJe y canali~_?,ción del Río Miguelete, que C?rre a través d~ Montevide5&gt;, y tambi~n
ara la creación de una avenida en ambas riberas del r10.--.Seg~n
fas cifras publicadas oficialmente, el númer:~ total d~ votantes mscriptos en toda la República-cuya poblac1on ha sido c.alcula~a en
1,400,000-asciende a 223,020, de \os cual~s 62,1~6 han sido registrados en Montevideo. Según anuncia El Dia1 el numero tot~l de votos
echados en las recientes elecciones ascendió ~ 156,21f, cifras a las
cuales jamás se había llegado en el U_ruguay,, siendo, asi que el mayo~
número de votos en elecciones anteriores solo llego a unos 32,000 o
33,000.--Un decreto del ejecutivo, fecha ~8 de agost?, estable~e que
las telas y artículos de seda y mezcla. 4e dicho material, pagaran un
derecho de 12 por ciento, más los a~c10nale!! cor~espondientes, considerándóse de seda y mezcla los teJ1dos que, teruendo seda, conten;
gan hasta un 70 por ciento de otras fibras.- -El Co?greso .aprobo
recientemente una importante ley s?bre la ~~señanza. mdustnal, que
habrá de aumentar grandemente la ~strucc10n pr~~tica en todos !os
ámbitos del país. La expresada ley dispone la creamon de.escuela.s mdustriales de primera y segunda enseñanz~, escuelas industriales
normales y cursos diurnos y .no.cturnos gratis para .los obr~ros que
deseen perfeccionar sus conomwentos en sus r:espectryos ofic~os.. El
Presidente nombrará una jun~a d~ enseñanza m_dustrial qu~ mdic3:rá
las :materias de estudio, y l~ dirección de la ensenanza sera mspecc10nada por un inspector nacional.

Dr"~EíU~

Un decreto del Poder Ejecutivo, fecha 11 de agosto de~ corrientes
año dispone la construcción de una gran carr~tera nacional desde
Dar~cas hasta San Cristóbal, la cual se denommará Gran Carretera

�688

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Occidental de Venezuela, que atravesará los Estados de Miranda,
Aragua, Car abobo, Cojedes, Portuguesa, Zamora y Táchira. ·EI citado
decreto especifica que el Ministerio de Obras Públicas proporcionará
los fondos y llevará a cabo esta importante obra.-- Los jueces del
c~nc_urso poético q~e fué celebra.do bajo los ~uspicios de Pa_norama,
diario que se publica en Maraca1bo, para estimular el estud10 de las
bellas artes en la República, adjudicó el premio ior el mejor poema
al señor Udón Pérez, por su poema intit ulado 'Lux Victrix."-La Gaceta Oficial del 31 de agosto último contiene el texto íntegro del
nuevo código civil que fué aprobado recientemente por el Congreso
y promulgado por el Presidente. Dicho código consta de tres libros
y contiene 2,064 artículos.- -Segun los datos estadísticos publicados
por el Ministerio de Fomento, el 31 de diciembre de 1915 la población
de Venezuela a$cendía a 2,818,220 habitantes, 136,618 de los cuales
residían en el Distrito Federal. El aumento en la población durante
1915 ascendió a 12,904 almas. Estos datos estadísticos son insuficient es porque los informes recibidos del Est ado de Zulia y el Territorio Amazonas son incompletos.--Según la nueva ley que el
Congreso aprobó recientemente relativa a las cédulas hipot ecarias,
éstas serán emitidas únicamente sobre propiedades que no tengan
ningún gravamen y por un período que no habrá de exceder de
10 años. La ley explica detalladamente el pago del interés y de la
amortización.--En diferentes ciudades de Venezuela han sido
organizadas varias nuevas compañías para la excavación de pozos
artesianos, y una de las más recientes es la que se estableció en Coro,
Estado de Falcón, con un capital de 45,000 bolivares.- -Según un
cálculo publicado en El Avisador de Buenos Aires, el central perteneciente a la Venezuela Sugar Company, situado cerca del·Lago Maracaibo, producirá una zafra de 300,000 quintales de azúcar valuados en
1,500,000 pesos, moneda norteamericana. Este cálculo se ha basado
en los 2,500 cuadras de caña de azúcar que la expresada compañía
tiene en lqs campos, calculando un rendimiento de 10 por ciento de
azúcar en la nueva zafra, toda vez que en el año pasado, que fué la
primera zafra que hizo la compañía, produjo a razón de un 8 por
ciento de azúcar.- -Se están activando mucho los trabajos en la
pavimentación y construcción de las aceras de las principales calles de
la ciudad de Maracaibo, capital del Estado de Zulia. También se
están instalando canos eléctricos en la mayor parte de las líneas
urbanas.- - Por un decreto del Poder Ejecutivo, fecha 27 de julio,
una sección recientemente construída del Ferrocarril Bolívar entre
Palma Sola y San Felipe, fué abierta al servicio público.- -La propaganda relativa a los buenos caminos está siendo objeto de es_pecial
atención en la actualidad en todas las regiones de Venezuela. Uno de
los primeros caminos que será construído es el que conduce de Coro a
Maracaibo, poniendo en más íntima comunicación los dos importantes
Estados vecinos de Falcón y Zulia. Los trabajos en el camino de
Maracaibo a Bella Vista están casi terminados.- - La Gaceta Oficial
del 31 de julio último publica la ley, que fué aprobada por el Congreso,
la cual regula los derechos y funciones del Fiscal General de la
República.-- El Goberno terminó recientemente impartantes obras
de sanidad en la colonia de leprosos situada en la Isla Providencia,
Estado de Zulia, donde se están tratando más de 100 casos con aneglo
a los métodos científicos más modernos.

5~¡=~1{!?:.~P=J{~LSt:.'
NTANTI:.S DE LOS
r,.sTJ\DOS UNIDOS r..N LAS

··a.~&lt;111H~~í~
~~~~

-....·~~~ll'l.!JJ•

~·~.,.~ l{r:.PÚBUC.i\3 LATINO·AMtlUCANAS
EMBAJ ADORES EXTRAORDINARIOS y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina.• •.. ••••.••. FREDBRIC J. STDilBON, Buenos Aires.
Brasil.. ••• .• . . •••. ••• . EDWIN

v. MoRoAN, Rio de Janeiro.
1

Chile.• •• .••• ••. ••••• . . J. H. Suu, Santiago.

México•• •... ••. . •.• •.• HBNRY P. FLETCBBR, México, D. F.1
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia.· · · ·········· .JoBN D. O'REAR, La Paz.
Colombia. .. ... .. ..•..• TBADDEUB A. Tu:oKBON' Bogotá.
Cost.a Rica. ......... ..• EDWARD J . HALE, San José.
Cuba . . . .. . ... . ..•• .. •WILLlill E. GoNZALEB, Habana.
Ecuador •. . . ..• . . .. .. . CHARLES S. fuRTKAN' Quito.
El Salvador . . •.. . •. . .. BoAZ W. LoNG, San Salvador.
Guat.emala . . ........ ••WILLlill H. LBAVELL, Guat.emala.
Haití.. ·· ···· . .• •. ...• . A. BAILLY-BLANCBARD, Port-au-Prince.
. l 2
Honduras . . •.. . . .. .. .. JoBN EwINo, Teguciga pa.
Nicaragua . .. •. . . . . .. . BBNJAKIN L. JEFFBRBON, Managua.
Panamá .. ... .. ... .. .. . WILLIAK J. PRICE, Panamá.
Paraguay . ............. DANIEL F. MooNBY, Asunción.
Perú ...•.•. . . . . ... . .. . BENTON McMILLIN, Lima.
RepúblicaDominicana.W. W. RussELL, Santo Domingo.
Uruguay . .. .. .. . .. . . . RoBBRT E. JBPFERY, Mont.evideo.
Venezuela... •... ....• . PRESTON McGooDWIN' Carácas.
ENCARGADOS DE NEOOCIOS

Chile ... .. ......•. .• . •GEORGB T. Su1111BRLIN, Santiago.
Honduras . ......... •. . WtLLING SrENCER, Tegucigalpa.

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                  <text>Publicación que divulga y difunde la cultura del libro. También contiene textos didácticos sobre los diversos procesos de trabajo en la Biblioteca Nacional de México: adquisiciones, catalogación, desarrollo de sistemas de información, preservación analógica y digital, normatividad bibliográfica, etcétera.</text>
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                <text>Boletín oficial del organismo La Unión Panamericana, institución internacional conformada por las veintiuna Repúblicas americanas. Dedicada a fomentar las relaciones intelectuales, comerciales y económicas entre esas naciones.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Monumento Abraham Lincoln</name>
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                    <text>y
..

EN CIENFUEGOS, CUBA.
I

,

A
y

PA'NAM'A. •NICARAGUA• MEXICO . . HONDURAS• f\'AITI

��I

I

UNION INTERNACIONAL DE LAS REPUBLICAS AMERICANAS

CON .SEJO DIRECTIVO
DE LA
,
UN ION

BOLETÍN

PANAMERICANA

DE LA
RoBERT LANSING, Secretario de Estado de los Estados Unidos,
Presidente ex o.fficio.

UNIÓN
PANAMERICANA

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina.•.....••..•. Señor Dr. RóMULO S. NAóN,
Oficina de la Embajada, 1806 Corcoran Street, Washington, D. C.

Brasil.. .••••.•••.•.•.. Senhor DoM1c10 DA GAMA,

Oficina de la Embajada, 1780 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.

México ..........••.•.. (Ausente.)
ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

DICIEMBRE

Bolivia•.....•........•. Señor Don loNACIO CALDERÓN,
Oficina de la Legación, 1633 Sixteenth Street, Washlngton, D. C.

1916

Colombia.....•..•...•. Señor Don Ju110 BETANCOURT,
Oficina de la Legación, 1319 K Street, Washington, D. C.

Costa Rica.............. Señor Don MANUEL CASTRO OuESADA,
Oficina de la Legación, 1501 Sixteenth Street Washington, D. el.

Cuba. .............•..... Señor Dr. C.

M.

DE CÉSPEDES,

Oficina de la Legación, 1529 Elghteenth Street, Washington, D. C.

Ecuador................ Señor Dr. GONZALO S. CóRDOVA,
Oficina dela Legación, 604 Rlverslde Drlve, New York, N. Y.

El Salvador ......•.... Señor Dr. RAFAEL ZALDIVAR,

Oficina de la Legación, 1800 Connectlcut Avenue, Washington, D. C.

Gua.tema.la. .......•.... Señor Don JOAQUÍN MÉNDEZ,
Oficina de la Legación, 1604 K Street, Washington, D. C.

Haití.. ...........•....M. SOLON MÉNOS,

Oficina de la Legación, 1429 Rhode Island Avenue, W asblngton, D. C.

Honduras ....•........ Señor Dr. ALBERTO MEMBREÑO,
Oficina de la Legación, Hotel Gordon, Washington, D. C.

Pa.na.má......•........Señor Dr. BELISARIO PORRAS.
Oficina de la Legación, "Stonelelgb Court/' Washington, D. C.

Paraguay ••. . . •..••.... Señor Dr. RECTOR VELÁZQUEZ.*
Oficina de la Legación, 1678 Woolworth Building, New York City.

República. Dominicana.Señor Dr. A. PÉREZ PERDOMO,
Oficina de la Legación, "The Champlaln," Washington, D. C.

Uruguay .•............. Señor Dr. CARLOS M. DE PENA,
Oficina de la Legación, 1734 N Street, Washington, D. C.

Venezuela. .......•..•.. Señor Dr. SANTOS A. DoMINICI,

Oficina de la Legación, 1406 Massachusetts Avenue, Washington, D. C.
ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Chile •............•.•.. Señor Don GUSTAVO MuNIZAGA VARELA,
Oficina de la Embajada, 1424 K Street, Washington, D. C.

11

1

i

SECCIÓN ESPAffOLA

Nicaragua. ............ Señor Dr. JoAQUÍN CuADRA ZAvALA,
011.clna dela Legación, "The Portland "Washington, D. C.

Perú .......•...•.....• Señor Don M. DE FREYRE Y SANTANDER,
Oficina de la Legación, 1737 H Street, Washington, D. C.

CALLES , DIEZ Y SIETE Y B NOROESTE, WASHI NGTO N, D. C., U. S. A.
• Ausente.

"' º"'

'" , , , , , ,ib

DIRECCION CABLEGRÁFICA, OFICINA Y BOLETÍN •• . PAU, WASHINGTON

�D

1 CE.
l'ágina,

Desarrollo Practico de la Aviaci6n en la América del Sur.. ................. .
Antiguos Templos y Ciudades del Nuevo Mundo-Tikal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las Catedrales del Nuevo Mundo ..........................................
Cartagena. ....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Ferrocarril Eléctrico de Buenos Aires a El Tigre ............ ... .......... .
Creciente Empleo del Sistema Métrico en los Estados Unidos . ............. .
Los Fueguinos y su Fria Tierra del Fuego. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Viaje del Director General de la Uni6n Panamericana....... .. .... . . . . . . . . . . .
MiscelAnea. .. . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

UNIÓN

689
702
7.16
725
729
734
736
754
756

Veinticinco años de arquitectura estadounidense-El ganado ñata-Escultores de las Américas-Sobre los pltjaros de la América del Sur- Inventos recientes.

Bibliografla.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
B.epllblica Argentina...... .......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

788
795

Toma de posesión del Presidente de la República-Fondo de reserva-Número de quiebrasLey sobre agentes viajeros-Producción de azúcar-Convenio de arbitraje comercial-Caja
de ahorro postal-Exportac\ón de cereales-Acueducto de ParanA- Población de laProvincia
de Buenos Aires-D!a del Arbol-Mapa de la República-Movimiento de los ferrocarriles-Sociedad ornitológica-Ferrocarril eléctrico-Exposición internacional de ganader1aCompañia argentina de lámparas eléctricas-Movimiento del puerto de Buenos Aires.

Bolivia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

797

Servicio do automóviles-Comercio exterior-Explotación de maderas-Nueva llnea telegrAfica- Escuela para indios-Embellecimiento de la capital-Servicio de transportes entre
Atocha y La Quiaca.
.

Brasil. .. ............. . ............................................. . ... . ..

799

Celebra('ión de la independencia-sociedad Brasileña de Ciencias-Exportación de maderasAniversario de la fundación de la prensa-Organización del Ferrocarril Central- Congreso
Brasileño de Neurologfa-FAbrica ile papel-Club brasileño-Agricultura en el Estado de
Rlo-Nuevas propiedades del algodón-Monumento a Francisco Olycerio-Celebración de
un centenario-Cámara de comercio francesa-Empréstito para R1o Grande del Sur-Importación de ganado fino-Liga de Defensa Nacionaf- Primer Congreso de Buenos Caminos.

Colombia....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PRECIOS DE LA SUBSCRIPCIÓN AL BOLETÍN

Por la Edici6n E1paiiol•, $1.50, oro americano, al ~o, en los paí~ea
de la U ni61&gt; Panamericana; $2.00, oro amencano, al ano, en 101 dema1.
Nimero suelto, 20 centavo&amp;.
Por la Edici6n lncleaa, $2, oro americano, al año, en lo, paí1e1 de la
Unión Panamericana; $2.50, oro americano, al año. en los demás. Número
••elto, 25 cei,tavoa.

801

Cultivo del t rigo-Muelle en Morrosquillo-Producci6n de platino-Escuela de pinturaExposición en Bo~otA- Ferrocarril de AmagA-Sociedad bancaria-Sucursal bancariaHospital de Medelhn-Banco del Sinú-Calzada automoviliaria- Ferrocarril del TolimaCarretera central del Norte-Año fiscal de la hacienda nacional- Profesores belgas-Asociación de empleados del comerciO-Campo de experimentación- Fiesta de ta raza-Compañia
industrial-COmisión sanitaria estadounidense-Empréstito ferroviario-Cámara de Comercio
de Medellln- Misión militar.

Costa Rica. ........ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

803

Agentes fiscales en los Estados Unidos-Camino de Carta((O a San José-Nueva mAquina de
vapot-COnvenio de encomiendas postales con Colom b1a-Exhibición de productos costarricenses-celebración del aniversario de la independencia-Aceite de semilla de algodón.

Cuba... ........ .. .... . . . ......... .. ............ .... ............ ..........

804

Zafra azucarera de 191&amp;-16-Secretario de Sanidad-Hospital de San Lázaro-Nueva compañía
naviera-Movimiento de inmigración- Nuevos vapores-Juegos olímpicos-Nuevo ingenio
azucarero-Yacimientos de potasa-Renta aduanera-Escuela naval- Sucursales del Banco
Español- Ferrocarril del Noroeste de Pinar del Rio.

Chile................... .... . ..............................................

806

Obras _portuarias en Antofagasta-Ruta mantima interior-Minas de cobre-Adquisición de
propiedades mineras-Estudiantes chilenos en los Estados Unidos- FAbricas ile art!culos
de porcelana-Impresos sobre asuntos comerciales- Fabricación de sacos.

Ecuador............................................... . ........... . . . ....
Nuevo gabinete-Nueva fibra-Edificio del Banco de Pichincha- Empréstito ferroviarioLey sobre importación y venta del opio-Ley del trabajo-Acuñación de moneda fraccionarla-Exportación de cacao-FAbrica de tejidos-Comercio exterior-Escuelas primariasTratado de 11mites con Colombia-Recepción en la Legación de los Estados Unidos.
WA8HINGTON: IMPRENTA DEL GOBIERNO: 1118

m

808

�IV

ÍNDICE.
Página.

El Salvador . . ............ . ......... . ..... . . . . .. ...................... . ... .

809

Fechas memorables-Producción de café-Decreto sobre rentas nacionales-Servicio de va·
pores-Ini¡resos nacionales- Revista militar- E~reración de semilla de j\cama-Pedido de
maquinar1a-Polvorln nacional-Nuevo servicio elefónico.

Estados Unidos ... . ..... . ..... . ......... . ...... . .............. . ...... .. ... .

Guatemala .. . . .. ...... . ..... . ... . ............ . . . ...... . ... ... .... . .... . . . . .

1

!
1¡

Secretario del Interior-Cuerpo de f&lt;endarmes-Gran puente-Ingenio azucarero-Nuevo
bisemanario-Sociedad literaria-In orme financiero-Corte de Cuentas-Malecón de. Puerto
Prlncipe-Consejo de Estado-Censo escolar-Sociedad azucarera-Reorganización del ser·
vicio !búblico-Servicio de la Tesorerla-Créditos especiales-Ingenio central-Decreto sobre
amnis a-Presupuesto para 19lli-17.

Honduras .... . . ... . . .. .................... . .... . ................. . .... .. ...

•,

~

t

J-

•

'

'
816

Camino de Tegucigal~a a Puerto Cortés- Impuesto sobre veblculos-Acueducto de San Lorenzo-Producción e añil-Junta de Fomento de Comayagüela-Servicio de vapores.
Tarifa de giros postales-Sección del trabajo-Material ferroviario-Emisión de timbres postales-Reformas a la Constitución-Elecciones de Diputados-Academia de Estado MayorComandancias militares-Decreto sobre monedas de plata- Decreto sobre corridas de torosCongreso de periodistas-Red telefónica-Explotación de placeres aurUeros-Enorme pozo
petrollfero.

Nicaragua . . ............. . .. . ... . . .. .......... . ............. . ..............
Arancel de aduanas-Recolección de reptiles-Exportación de maderas-Compañlas minerasRenta de aduanas.

Panamli ... . ...... . .................. . ..... . ......... .. . . . . ...... . ..... . ..
Catastro de la capital-Nuevo gabinete- Catastro de la Provincia de Panamá-Edificio de
correos y telégrafos-Concurso de ciencias, artes y literatura.

Paraguay ....... . .. . .... . .......................... . ..................... .
Extinción de la langosta-Secretario presidencial- Monumento en la Asunción-Censo pe·
cuario-Exrertación de ganado-Exportación de cueros-Anuario estadlstico-Movimiento
del Banco e la República-Colonización de la zona occidental.

Perú ......................... . ....... . ...................... . .. . ... . . . . . .
Escuela Técnica de Comercio de Lima-Palacio arzobispal de Lima- Ministro de GobiernoInstrucción militar elemental-Banco Mercantil Americano-Sistema métrico decimalNuevo distrito-Diputación de la Provincia de Lima-Admiuistración del acueducto de
Lima-Nuevos va~ores-Ministro a la Ar~entina-Análisis del guano-Canalización del Rio
de Ica-Producci n de azúcar-Producción de alcohol-Pertenencias mineras-Impuesto
sobre minas.

República Dominicana ............ . ......... . ... . ........ . ....... .. ........
Aduana de Santo Domingo-Mansión presidencial-Comandancias militares-Club de lawn
tennis-Carretcra de Santiago a San José-Nuevo diario-Muelle y desembarcadero de
Puerto Plata.

Uruguay . .. . ... . .............................. . . . .. .. ............. . . . . -· · ·
Nuevo gabinete-Director General de Impuestos Internos- Exposición Internacional de
Agricultura y Ganaderla- Nuevo diario-Movimiento del puerto de Montevideo-Oficina Nacional del Trabajo-Estudios sobre profilaxis- Exención de derechos a los forrajesFuente ornamental en Montevideo-Emisión de tltulos de deuda interna-Condecoración
al Presidente de la República-Dignatarios de la Cámara Inglesa de Comercio-Primer Congreso Americano de Arquitectos.

Venezu ela . .. . . .. . ...... . ............................ . ........ . ......... .. .

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impuestos al petróleo crudo y otros aceites minerales-Movimiento demográfico-Decreto
sobre ~sea de rerlas-Director General de Correos y Telégrafos-Movimiento de pasa·
jeros- tulos e minas-Código civil-Carretera nacional-Nuevo Circo de CaracasNueva carret-0ra.

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Tarifa de teléfonos-Acueducto de Puerto Barrios-Museo de reliquias antiguas-Planta de
luz eléctrica en San Juan-Banco Americano de Guatemala-Bomba centrUuga eléctricaExposición nacional.

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810

Aniversario del descubrimiento de América-Desarrollo de la aviación-Record de automovilismo-Departamento de vehlculos licenciados-Campeonato de baseball-Estudios para
la extracci(\n del nitrógeno-Aplicación de los descubrimientos de la ciencia-Disposición
sobre importación de piedras preciosas-Disposición sobre encomiendas postales.:...COmunicacióniadiotelegrá.lica-Llneas de vapores-Mercado de pieles-Cátedra de bistoria latino·
americana-Gérmen de la par6,iisis infantil-Intercambio de profesores-Comisión médicaJurados ganaderos.

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�BOLLTÍN

VOL. XLIII.

DICIEMBRE, 1916.

NO. 6.

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DESARROLLO PRACTICO
DE LA AVIACIÓN EN LA
AMÉRICA DEL SUR •,.•
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OMO agente de destrucción y como auxiliar en la guerra, la
aviación ha alcanzado en Europa un grado bastante elevado
en su desarrollo. Como medio &lt;le destruir centenares de
hombres, mujeres y niños inocentes, los gigantescos zeppelines
alemanes han conquistado inenvidiable reputación, en tanto que en
operaciones de exploración y para matar aviadores deb~damente
adiestrados, los aparatos más pesados que el aire de todos los paises
beligerantes han demostrado su utilidad. El primer empleo de
significación que ha tenido uno de los grandes descubrimientos del
hombre, cual es la aviación, ha consistido, por lo tanto, en la destrucción de vidas humanas. Ello es un triste comentario del lento
progreso que ha realizado la humanidad en el camino que conduce de
la barbarie a la civilización.
Naturalmente, el perfeccionamiento de un invento con relación a su
utilidad se halla determinado en gran parte por las condiciones bajo
las cuales se ha llevado a cabo. Si la Europa hubiese proseguido su
curso pacífico y si el pensamiento y la energía de los diversos pueblos
se hubiesen puesto al servicio de la obra del acercamiento de los
pueblos o dirigídose en el sentido de obtener medios de comunicación
y de transporte más rápidos y fáciles entre las diferentes naciones,
no hay duda de que los zeppelines y aeroplanos se habrían dedicado a
fines más humanos y benéficos. Fué muy poco antes de la guerra
cuando logró aumentarse la velocidad, seguridad y capacidad de los
zeppelines hasta el punto de convertirlos en factor de transporte de
turistas. Para esa época, una compañía alemana llegó a ofrecer
689

�Atención do la revilta F!yin¡,

TIPOS DE LOS AEROPLANOS USADOS EN LOS ESTADOS UNIDOS.
Grabado superior: Hidroplano lanzado desde la cubierta de un buque de guerra de la armada estadounidense. Grabado del centro: Aeroplano de doble motor en el cual recorrió el Sr. Victor Carlstrom 614
millas en 8 horas y 41 minutos. Grabado inferior: Hidroplano tripulado por 16 hombres. Este
tipo de máquinas de volar es muy adecuado para la vigilancia de las costas y para operaciones de
reconocimiento.

�692

1

1

LA UNIÓN PANAMERICAN·A.

billetes para viajes de Nueva York a diversos puntos del norte de
Europa, en los cuales se pondrían a contribución hasta el Jugar del
destino vapores, zeppelines y trenes ferrocarrileros, es decir, er agua,
el aire y la tierra. Pero la guerra desbarató de la noche a la mañana
este pensamiento. Las naves aéreas de placer se convirtieron en
monstruos de destrucción y los "hombres de vuelo" se tornaron en
aves de presa. El pensamiento de Europa se ha reducido desde
entonces a inventar los medios más adecuados de matar al prójimo.
Sin embargo, todavía existe por dicha una gran porción del globo
donde los hombres de ideas, de arrojo y de iniciativa les consagran
su atención a las artes de la paz y al progreso y conservación de la
raza humana, en lugar de dedicarse a la tarea de destruirse mutuamenté. El hemisferio occidental ha conservado hasta ahora su cor. dura; por manera que las gentes que en él habitan se dedican actualmente a la tarea de acercar los factores de paz y en proporcionar los
diversos instrumentos que puedan producir el mejoramiento y la dicha
de la humanidad. En el problema de fomentar la paz y la amistad
existente entre las gentes y las naciones figuran diversos factores entre
los cuales ninguno es quizás más poderoso que el del conocimiento y
el cultivo de constantes relaciones amistosas. Tal como se está practicando en la América del Sur, la aviación es una promesa en el
sentido del fomento rápido y efectivo de dichas relaciones, de modo
que su desenvolvimiento es asunto de interés y digno de nota.
Generalmente hablando, las condiciones físicas tienen gran parte
en la facilidad con que pueden establecerse comunicaciones entre pueblos más o menos distantes. La lejanía no es, con todo, sino un
factor, que frecuentemente no es la más importante de aquellas.
Desde Nueva York hasta San Francisco, entre las cuales existe una
distancia de 3,000 millas, puede llegar una carta en rápidos trenes
postales en menos de cinco días. Mas para que una carta llegue desde
un punto del Pacífico en la América del Sur hasta una ciudad del
1nterior situada del lado oriental de los Andes se necesitan a veces
tres semanas, aun cuando la distancia que medie entre los dos puntos
mencionados no pase de 300 millas, pues entre ellos no existe ferrocarril. Sin embargo, un viajero puede atravesar la América del Sur
desde Buenos Aires hasta Valparaiso, recorriendo una distancia de 888
millas en 36 horas; en tanto que necesitaría emplear otros tantos días
para salvar la mitad de esa misma distancia en otras regiones donde
hay que atravesar selvas tropicales o montañas casi inaccesibles. La
región que ha de atravesarse se convierte de ese modo en factor determinante de la facilidad y de la rapidez de las comunicaciones cuando
sólo hay que contar para ello con los medios ordinarios. No obstante,
el único medio de comunicación completamente independiente del
carácter de la superficie del terreno es el aire. El telégrafo y el
teléfono inalámbricos han eliminado casi del todo las obstrucciones

VISTA DE NUEVA YORK T OMADA DE UN AEROPLANO.

El ml!'yor aerodromo de los E stados Unidos se encuentra en Long Island parte de la cual pertenece a
la ciudad .d~ Nueva y ork. All1 se ha establecido una escuela para la ehseñanza de la aviación y de
la compos1c1ón de los aparatos.

�DESARROLLO PRÁCTICO DE LA AVIACIÓN-AMÉRICA DEL SUR.

Atención del&amp; reviat&amp; Flying.

NUEVOS TIPOS DE IIIDROPLANOS.

Grabado superior: Uno de los nuevos hidroplanos de 300 caballos de fuerza construidos para la Armada
de los Estados Unidos. El aparato está provisto de dos máquinas 9.ue están en relación con una sola
hélice pudiendo emplearse las dos máquinas o una sola. Grabado 10ferior: Nuevo tipo de aeroplano
que 11évó una carga de 600libras durante 1 hora y 32 minutos a una altura de 12,362 pies. Estos aparatos
son costosos, siendo el precio menor de ellos de $12,000.

695

que ofrece para las comunicaciones de carácter más o menos limitado
la superficie fisica; estando llamada la aviación a eliminar semejan tes obstrucciones con el fin de que las comunicaciones lleguen a
ser ilimitadas y el transporte rápido resulte posible entre lugares que
hasta ahori:i han estado separados por barreras infranqueables.
En ninguna región importante del mundo se ha convertido la
estructura física de la tierra en factor poderoso para limitar la comunicación y el transporte como en la América del Sur, principalmente en la costa occidental de la misma, en la cual los majestuosos
Andes se yerguen entre las ciudades situadas a orillas del mar y las
que se hallan en el interior. C&lt;m arrojo y energía sin igual, la gente
ha vencido este obstáculo en distintos puntos. Los ferrocarriles más
altos, más empinados y más notables del mundo se encuentran en
dicha región, habiendo costado la construcción de los mismos en
ciertas localidades tanto como $100,000 por milla, por lo que el
enorme costo de esas empresas ha tenido necesariamente que limitar
su número. La construcción y conservación de las líneas telegráficas
han sido también materia de grandes dificultades y erogaciones.
Cuando el telégrafo inalámbrico quedó perfeccionado fué una bendición del cielo :para esos paises, siendo actualmente el uso de este medio
de comunicación mucho más común en los países de la América del
Sur que en cualquiera otra parte del mundo. Tan pronto como un
nuevo método de comunicación se hace práctico, los suramericanos se
apresuran a adoptarlo, no siendo por lo tanto motivo de sorpresa el
que actualmente hayan tomado la delantera en lo que se refiere al
empleo práctico de la aviación como medio de comunicación y de
transporte.
En el mes de marzo próximo pasado se reunió en Santiago de Chile
la Primera Conferencia de Aeronáutica Panamericana, a la cual asistieron delegados de nueve Repúblicas del continente, entre quienes se
contaban los más conocidos y hábiles aviadores de América. Como
resultado de esa conferencia se constituyó la Federación Aeronáutica Panamericana, de la cual es presidente el Sr. Don Jorge Matte
Gormaz de Chile; primer vicepresidente el Sr. Courtland F. Bishop
de Nueva York, y secretario general el Sr. Don Alberto Mascías de
la Argentina. El célebre aeronauta brasileñ.o, Sr. Don Alberto SantosDumont, uno de loa precursores de la aviación, quien también asistió
a la conferencia mencionada, fué elegido presidente honorario de la
asociación de referencia.
La índole y fines de la Federación Aeronáutica no pueden ser más
interesantes en los actuales momentos para los pueblos de las tres
Américas. En efecto, la Federación considerará todo lo relativo a
aeronáutica desde el punto de vista panamericano. La Federación
es la unión de los diversos clubs de aviación de los distintos países
americanos, realizada con el propósito de fomentar el progreso de la

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AtcnC'i6n de la revista. F1ying.

LA AVIACJÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS.

El Gobierno de los Estados Unidos gastará $13 000,000 en máquinas de volar y en globos. En el grabado
superior aparece un nuevo aeroplano de doble motor haciendo ejercicios en un nuevo aerodromo de
Nueva York. Grabado inferior, Globo cautivo donado a la Mihcia Nacional de Obio por un gran
fabricante de dicho Estado. En este último aparato se introdujeron algunas mejoras.

Atenei6n de la Aer~l Ace Weekly.

PROBANDO AEROPLANOS EN LA FÁBRICA.

Las pruebas a que son sometidos los aeroplanos destinados al ejército y a la armada de los Estados Unidos
son muy completas. Todas las fábricas de aeroplanos de los Estados Unidos someten a cuidadosa
prueba sus aparatos antes de 1:ntregarlos. En los tres grabados que aparece~ en esta J?ágina pueden
verse las pruebas a que el fabncante somete sus aparatos. El grabado supenor de la izquierda contiene la prueba de la hélice. El de la derecha muestra la prueba a que se someten las ruedas y los pneumAticos. En el grabado inferior se reproduce la prueba de las alas de un aeroplano con una carga de
13,800 libras uniformemente distribuidas.

�698

LA UNIÓN PANAMERICANA.

misma por medio del acercamiento de todos los elementos que en el
continente laboran en pro de esa causa.
Los principales fines que se propone llevar a cabo son los siguientes:
Diseminar el conocimiento de la aeronáutica por medio de publicaciones, conferencias, exhibiciones y demonstraciones prácticas; fomentar el establecimiento de escuelas para la enseñanza de pilotos;
estimular la fundación de escuelas para mecánicos de aeroplanos y
dirigibles; fomentar en el continente el establecimiento de laboratorios aerotécnicos; estimular los estudios relativos a la atmósfera
del continente; fomentar el levantamiento de cartas aeronáuticas de
los países americanos; establecer aerodomos y pared eros o lugares
apropiados para que puedan atracar las embarcaciones aéreas;
fomentar el estudio de la historia, de la teoría y de la aplicación de
la aeronáutica y procurar que su enseñanza sea adoptada por las
universidades del continente; proseguir el estudio de la navegación
aérea en todos los países. Los frutos de tan provechosa asociación
comienzan a palparse ya. La Federació realizará el 8 de febrero de
1917 en el Grand Central Palace de la ciudad de Nueva York la
primera Exposición Aeronáutica Panamericana, la cual tendrá efecto
después de las exhibiciones de automóviles y botes de motor que en
enero del mismo año se llevarán a cabo en el propio local.
El anuncio de la Exposición Aeronáutica ha causado general
entusiasmo, siendo la opinión de todos que su importancia y acogida
serán tan grandes como las de la exhibición de automóviles. La exposición se efectuará, por otra parte, bajo los auspicios del Aero
Club of America y de la American Society of Aeronautic Engineers,
lo que sin duda contribuirá a asegurarle completo éxito.
Las autoridades militares de la mayoría de los países del mundo se
disponen a enviar a ella sus representantes con el objeto de que
examinen los adelantos que la aeronáutica ha realizado en América.
Dados los extraordinarios esfuerzos que los Estados Unidos han
hecho últimamente con el fin de aumentar sus medios de defensa,
la anunciada exposición está despertando en el público en general
grandísimo entusiasmo, por lo que se espera que aquella se verá
concurrida por considerable número de personas. Además de la
exposición antedicha, precisa mencionar entre las manifestaciones
favorables a la causa de la aviación en América, que el año entrante
se efectuarán en Río de Janeiro importantes concursos de aviación,
para los cuales ha ofrecido el Aero Club of America un trofeo estimado
en $5,000, así como una cantidad igual en dinero que será adjudicada
en forma de premios a los vencedores. Después de las contiendas
de Río se efectuará en los Estados Unidos el torneo trascontinental
de aeroplanos.
Por lo que respecta a Santos-Dumont, el mundo ha contraído
para con él una gran deuda de gratitud por los atrevidos experimentos

Cortesla de la revista Flyin&amp;,

NUEVOS TIPOS DE AEROPLANOS AMERICANOS.
El Ser vicio de Aviación del Ejército de los Estados Unidos ha mandado construir d urante el mes de
octubre mAs d.e 200 aeroplanos de diversos tipos. Con los aeroplanos se forman escuadrones cada uno
de los cual~ tiene 12 aparatos. A la Escuela de Aviación que el Ejército Regular tiene ·en San Diego
de Califorwa se le entregarán 100 ae!OJ?lanos. En ~ eola, ~ueva York y Chlcago se han establecido
es~elas para la enseñanZ!l ~e la avlllC16n. Los oficiales de e¡ército están buscando otros puntos convementes para el establecuniento de escuelas semejantes.

�DESARROLLO PRÁCTICO DE LA AVIACIÓN-AMÉRICA DEL SUR.

701

que ha realizado en el campo de la navegación aérea, deuda que le
ha sido reconodida, pu es su nombre es honrado en todos los países
civilizados del mundo. No es sólo un hombre-de gran intrepidez y de
iniciativa, sino de altas miras y de poderosa acción. Actualmente
se ocupa en poner por obra grandes pianes para hacer práctica la
adopción de la aeronáutica en la América del Sur. Los frutos que
por medio de su actividad se promete alcanzar están indicados en
los siguientes párrafos de una exposición que publicó no ha mucho:
Hace 10 años dirigí por espacio de algunos segundos un imperfecto aeroplano que
inventé y en el cual recorrí menos de 50 metros, experiencia que fué anunc.iada en
todo el mundo como hazaña asombrosa. Actualmente viajo por la América del Sur
con el propósito de establecer líneas de aeroplanos entre diferentes puntos, a fin de
resolver los difíciles problemas de transporte que dificultan el desarrollo de las riquezas
de esa parte del globo.
Hasta hace pocas décadas, el mundo se hallaba asombrado con los progresos que
en la América del Norte alcanzaba el ferrocarril, pues la ram;ficación de sus líneas
unía ciudades apartadUB y facilitaba los viajes, la comunicación y el comercio.
La América del Sur sólo necesita medios rápidos de transporte para desarrollar sus
enormes riquezas naturales, las cuales permanecerían sin ellos inexplotadas.
Los aparatos de aviación, principalmente los grandes y poderosos aeroplanos que
actualmente se construyen y que seguirán construyéndose por algún tiempo, les
ofrecen a las naciones de la América del Sur la manera de utilizar ei mayor invent-0
de la época moderna para realizar con él la misma obra que el ferrocarril llevó a cabo
en la América del Norte. Dentro de poco habremos de contemplar millares de enormes
aeroplanos atravesar las regiones más difíciles e inaccesibles de la América del Sur,
comuni.cando entre sí las ciudades, impulsando los negocios y llevando la civilización
a sociedades apartadas.
Una línea aérea puede establecerse entre dos puntos que disten 100 millas el uno del
otro en espacio de tiempo insignificante si se le compara con el que requiere la construcción de una simple milla de ferrocarril. Para los habitantes de la América del Sur obligados a emplear una semana y a veces mayor tiempo en recorrer una distancia de 100
millas, parecerá cosa imposible que esa misma distancia pueda salvarse en 100 minutos. Y, sin embargo, es algo que tienen a la mano.
Los aeroplanos que se requieren para viajar y hacer operaciones de transporte por
el espacio pueden construirse en la actualidad, siendo apenas necesario adaptarlos a
estos servicios, trabajo este que sólo demanda unos cuantos meses. Pero uno vez que
es le haya dado comienzo a la obra, su desarrollo será veloz y sus resultados serán tales
que apenas pueden preverse. Quedarán resueltos difíciles probl, mas de transporte
y la nave aérea llegará a ser un factor sociológico importante.
Atenci6n de Ja revista Flyina:.

FOTOGRAFÍA NOCTURNA DE UN ZEPPELIN

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�ANTIGUOS TEMPLOS Y
CIUDADES DEL NUEVO
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N la región septentrional de la hermosa Guatemala se halla
comprendido el distrito de P etén, que es el más grande de
la República, si bien es poco lo que de él se conoce. La
región está poblada por unos 10,000 habitantes que algunos
suponen descendientes de la raza maya y que para otros no constituyen sino una rama de la dinastía quiché. Lagos pintorescos, así
como las aguas del Usumacinta, del Pasión y de otros ríos tornan
feraz su suelo. Las aguas de esta parte del país son abundantes en
peces, caimanes y tortugas, estando pobladas las márgenes de los
lagos y los de ríos de garzas, iguanas y araguatos. Desde el punto

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ocupan la parte central del gran territorio maya.

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SITUACIÓN DE LAS RUINAS DE TIKAL EN EL DEPARTAMENTO DE PETÉN
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de vista comercial, la región de Petén es conocida por su gran producción de caoba y de chicle, producto este último que se extrae
del níspero o chico zapote y se emplea en la fabricación de goma
de mascar. Petén linda por el norte con los Estados Mexicanos
de Campeche y de Tabasco¡ por el este con la Honduras británica¡
por el oeste con el E stado Mexicano de Chiapas y por el sur con los
Departamentos de Verapaz y de Izabal.
Los que se dedican al estudio de la arqueología reconocerán al
punto dentro de estos límites territoriales una gran superficie de
tesoros históricos de la antigüedad americana. En las regiones

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LA UN I ÓN PANAMERICANA.

cercanas han descubierto los hombres de ciencia notables ruinas de
antiguas ciudades mayas que revelan un grado avanzado de civilización. Estos palacios y templos han atormentado y fascinado a los
que se han dedicado a su estudio, aun cuando han resistido los
esfuerzos que se han hecho con el objeto de determinar con precisión
su origen y su historia. Lo accesible que se hallan muchos de estos
ricos territorios arqueológicos ha permitido que hayan sido visitados
por varias expedicio~es, lo que, por otra parte, ha dado lugar a que
sobre los mismos se haya escrito bastante. Pero son sumamente
escasos los informes existentes acerca de Tikal, antigua ciudad maya
de Petén, la cual se halla casi completamente aislada. Dadas las
dificultades qui existen para llegar hasta ese luga.r y las penalidades
que los trabajos de exploración suponen, el número de los que lo han
visitado y estudiado ha sido relativamente pequeño, como pequeña
es, en comparación con la que existe sobre otras ciudades antiguas,
la bibliografía que poseemos con respecto a dicho lugar. Con todo,
los escasos datos que sobre el mismo se han reunido son notablemente
interesantes e importantes como para señalar el desarrollo de esta
antigua civilización.
Hasta donde es sabido, Tikal es la más grande de las antiguas
ciudades comprendidas dentro del territorio maya, ocupando sus
ruinas una superficie de una milla cuadrada aproximadamente.
Según las escasas fechas que han podido descubrirse y descifrarse,
parece cosa cierta que, en lo que concierne a antigüedad, fué la
primera de las ciudades mayas que llegó a ser centro de arte y de
cultura. Aun cuando no h a suministrado tanto material escultórico
como otras ruinas mayas, los escasos monolitos labrados y los altares
circulares que todavía conservan sus figuras e inscripciones, indican,
sin embargo, a un tiempo mismo un período arcaico y un período de
grandeza. Créese generalmente que la ciudad estuvo habitada por
espacio de unos 400 años.
Tikal está situada en un denso matorral que se halla a cerca de 30
millas de un pueblo llamado el Remate. Este último se encuentra
en una de las extremidades del lago Patén-Itza, del mismo modo que
el pueblo insular de Flores, que en otro tiempo se llamó Tayasal. A
un día de viaje a caballo de Flores se halla La Libertad, centro de los
cortadores de caoba y asiento del Jefe politíco del Departamento de
Petén. Es desde La Libertad de donde mejor se hace el viaje a
Tikal. Aparte las dificultades que experimenta para abrirse camino
por entre el monte, el explorador tiene que sufrir especialmente por
la falta de agua. Cada gota de este líquido tiene que traerse desde
una laguna cenagosa situada a milla y media de distancia, siendo
necesario hervirla y filtrarla antes de tomarla. Es casi del todo
probable que durante los florecientes días de Tikal los antiguos
habitantes recogieran el agua en "chaltunes " o cisternas semejantes

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LA UNIÓN PANAMERICANA.

a los que en gran número existen en las ruinas de la parte septentrional de Yucatán.
El Sr. AUred P. Maudslay visitó las ruinas en 1881 y en 1882. Su
monumental labor se halla consignada en el volumen titulado "A
Glimpse of Guatemala." El Dr. Gustave Bernoulli hizo algunos
trabajos de exploración en esa parte del país cinco años antes que el
Sr. Maudsley, descubriendo varias piezas de madera tallada que les
servían de marco a las puertas de los templos. Desiré Charnay, quien
por ·espacio de cerca de un cuarto de siglo (1857-1882) recorrió y
exploró la América Central y México y publicó valiosos trabajos sobre
arqueología americana, se refiere a Maudsley en la descripción que hace
de Tikal. En épocas más recientes, Teobert Maler hizo en 1895 y en
1904 detenidos estudios en el Departamento de Petén, sobre todo en
Tikal, bajo los auspicios del Museo Peabody de Arqueología y Etnología
Americana de la Universidad de Harvard. El Sr. Maler pasó en la
región de las ruinas mayor tiempo que los demás exploradores. Otra
expedición organizada bajo los auspicios del Museo Peabody, la cual
estuvo a cargo del Sr. AUred M. Tozzer, prosiguió en 1910 las espléndidas labores de Maler. Los Señores Herbert J. Spinden y Sylvanus
G. Morley, autoridades ambos en cuestiones de arte y de arqueología
maya, hicieron un viaje a Tikal, donde obtuvieron datos importantes
sobre cuestiones determinadas. El Sr. Morley se interesó particularmente por todo lo concerniente a la fecha de los monumentos, al paso
que el Sr. Spinden estudió los cambios cronológicos que se efectuaron
en la escultura durante el período en que la ciudad estuvo poblada,
así como también el estilo de la decoración de los templos.
Como sucede en la mayor parte de las ciudades mayas, el plano de
Tikal encierra una plaza mayor y una red de calles bien trazadas que
se comunican entre sí, al propio tiempo que una, serie de edificios
aislados. El rasgo peculiar de los diversos grupos de construcciones
parece ser una plaza cuadrangular, a cada uno de cuyos lados se
levantan uno o más edificios. Son raros los edificios aislados que
no tengan relación con una plaza. La extensión de las plazas varía
considerablemente, pues desde la mayor, que pasaba de 300 pies, van
disminuyendo hasta no ser sino pequeños espacios abiertos rodeados
por monticulos de tierra de escasísima elevación. Según Maudsley,
la posición y forma de los edificios se deben a consideraciones de orden
astronómico, no habiendo ~ido construidos desde el punto de vista
de la defensa.
Los edificios de Tikal se hallan en mejor estado de conservación que
los de los demás lugares mayas, excepción hecha ·de las ruinas de la
parte septentrional de Yucatán, que conforme la creencia general
son de época posterior. Esto resulta mucho más curioso cuando se
recuerda que Tikal es probablemente la más antigua de las ciudades
mayas; que su arquitectura es excesivamente pesada y que los
arquitectos mejoraron las construcciones con el trascurso del tiempo.

EL PALACIO DE LOS CINCO PISOS.

Es la corutrucción ml\, grande de las que se encuentran en las ruin
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UNO DE LOS TEMPLOS PEQ,UE~OS DE TIKAL.

Además de los cinco grandes templos y de los edificios q eh b"tab
m\mero de pequeiíos templos construidos de confor~daJc~n

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�708

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Los edificios todos, principalmente los templos en forma de pirámides, son de sólidos y anchos muros. Los numerosos edificios destinados a viviendas se encuentran igualmente en excelente estado de conservación por lo que hace al primer piso de los mismos. El derrumbamiento de la segunda fila de cuartos ha cubierto y protegido por
lo general la parte inferior del edificio, de tal modo que los pisos bajos
se hallan tan firmes y sólidos como el día en que se les construyó.
Casi todos los edificios están construidos sobre monticulos artificiales de diversa forma. Cuando se trata de templos, el montículo
reviste la forma de una pirámide truncada. Es un hecho curioso el
que las pirámides de Tikal sean más altas y empinadas que las de los
demás antiguos centros mayas. Las caras de las pirámides tienen
graH número de gradas de piedra. El acceso a los templos se efectúa
por una sola escalinata, en lugar de hacerse por cuatro practicadas
en cada una de las caras de la pirámide, como se advierte en
Chichen-Itza.
En ningún otro lugar maya se ve tanta uniformidad y semejanza
en los planos de los grandes templos. Por regla general, comprenden
tres sa.lones, que se suceden el uno al otro. El piso de los dos salones
posteriores se halla más alto que el nivel del salón delantero. En los
edificios destinados a viviendas existe gran diversidad de planos, pues
no hay dos de ellos que sean iguales. Tienen de dos a cinco pisos
de altura, comprendiendo muchos de estos edificios más de 40 cuartos.
Quizás estuvieron ellos destinados a los sacerdotes. En estos edificios, los cuartos se ha.llan dispuestos longitudinalmente en dos hileras
colocadas a lo largo de los mismos, con uno o dos cuartos transversales
en el fondo. Los cuartos limitan a veces un patio o plaza o quizás
forman uno o más lados de un patio, estando formados los demás
por algún templo. Frecuentemente existe marcada relación entre
los edificios de vivienda y los destinados al culto.
Los muros de los templos son de mayor espesor que los de las casas
particulares, siendo el espacio que ocupan los cuartos de Tikal proporcionalmente menor que el de los muros en relación con lo observado
en otras partes. El hecho de que los principales templos y las altas
pirámides estuviesen cubiertos por una elevada techumbre habla en
favor del espesor de los muros. Por su pesada naturaleza puede
razonablemente suponerse que la estructura de los techos de Tikal
representa el primer esfuerzo que en dicho sentido hicieron los
mayas. Los muros están construídos con lajas de piedra caliza
unidas por una espesa capa de mezla y se hallan cubiertos de estucco.
Sobre la superficie de los mismos, personas hábiles en el arte de la
escritura y del dibujo practicaron gran número de inscripciones,
probablemente con pedernales puntiagudos o con los cuchillos obsidianos de la época. Como ornamentación, abundan mucho en Tikal
los marcos primorosamente labrados que se colocab.an en los din teles
de las puertas. Según se cree, los mejores dinteles de esta clase

SALÓN DE UNA DE LAS RUINAS DE TIKAL.
Los principales templos C';)ntenian por lo general tres salones. Sin embargo, los demás edificios tenlan
30 6 40 piezas en armonla con la extensión y altura de la cons trucción.

�ANTIGUOS TEMPLOS Y CIUDADES DEL NUEVO MUNDO.

GRABADOS DE LOS MONOLITOS DE TIKAL.

·
·d· 1 1 d echa monolito 3 do la misma sección. Entre los
A la izq.uierda, moradnoli~ 1 dTekla1seccs6l0 7 mpr~;e~:: g;r:b:do:dignÓs de nota. En el monoliw 3 la. figura humanda
monolitos encont os e~ 1 .ª ,
.
d
pequeñair no estando revestida la fi~ e
so~eva en uná mano en bá.culo de ceremoms Y
aparece de perfil y en ba¡o rellove; 111;5 pro¡rercionos . 6 1
8
suntuosos ornamentos. La figura Emlira oltroect1peª
al griipo 2. Probablemente hizo Juego con otro. En
en la otra una bolsa con adornos.
mon
lugar del hliculo y de la bolsa, la figura sostiene una barra rltua1.

l6r

~::teca;~~&amp;.

711

adornaron el Gran Templo IV y son quizás los que el Dr. Bernoulli
logró enviar al Museo de Basilea. El Museo Británico posee dos
fragmentos de dinteles decorados, en tanto que el Museo Peabody
se enorgullece de poseer reproducciones de gran can ti dad de los
mismos.
Según Ma.ler, la riqueza de Tikal en pw1to a estelas y aras de forma
circular no es igualada por ninguna de las ciudades en ruina que se
conocen. Alli pueden verse más de 100 estelas, teniendo casi todas
ellas su ara de forma circular. Unas cuantas de estas muestran los
magníficos trabajos de bajo-relie,e del arte de los mayas. Maler
opina que todas estas estelas estuvieron recubiertas con wia delgada
capa de estuco sobre la cual se trazaron toda clase de figuras y de
inscripciones o, que, al menos, estuvieron pintadas de rojo al igual
de las aras, y que dichos adornos desaparecieron por efecto de la
inclemencia de los años y de los elementos.
En contraposición con lo que supone la creencia general, la mayor
parte de las estelas y de las aras no están colocadas frente a los cinco
templos principales sino delante de los más pequeños, los cuales se
hallan a cierta distancia de la plaza central, y en donde sólo las
personas de distinción podían practicar los deberes del culto. De
los monumentos que hasta ahora se han estudiado, apenas 17 de los
mismos muestran obras de decorado. Según las conclusiones publicadas por Bowditch, una de las fechas descubiertas en este lugar
es la más antigua de cuantas se conocen y hace ver, primero, que
Tikal fué habitada antes que las demás ciudades y fué quizás el
centro de la civilización de la América Central; segundo, que dicha
fecha tiene 125 años más que la estela más antigua de Copán; y
tercero, que la estela que revela más habilidad en los labrados es
contemporánea del período más avanzado de la civilización o cultura
de Copán.
Basta mirar el plano que aqui se publica de las ruinas de Tikal
para descubrir que, conforme lo indica Tozzer, la ciudad se dividia
en nueve secciones, que son las siguientes:
l. La parte meridional y baja de la ciudad.
2. La acrópolis central, limitada hacia el norte por la plaza principal
y a.l sur por un arroyo.
3. La sección oriental, situada al este de la plaza principal y al
norte de un camino inclinado.
4. La plaza principal con los templos I y II.
5. La acrópolis septentrional, limitada hacia el norte por un
arroyo y hacia el sur por la plaza principal.·
6. La acrópolis meridional y el templo V, limitados hacia el norte
por el arroyo meridional y hacia el sur por el segundo arroyo.
7. La sección del suroeste, limitada hacia el norte por un arroyo
poco profundo.
8. La sección del noroeste con los templos III y IV.

�ANTIGUOS TEMPLOS Y CIUDADES DEL NUEVO MUNDO.

713

9. La ciudad septentrional, completamente separada de la parte
principal por el arroyo del norte.
Las construcciones arquitectónicas más notables de los düerentes
grupos son los cinco grandes templos con forma de pirámides que se
indican con numerales desde I hasta V. T ambién aparecen en el
plano numerosos y pequeños templos semejantes a los grandes en
cuanto a estructura y un gran número de casas de vivienda, entre las
cuales sobresale el Palacio de Cinco Pisos.
Este edificio, generalmente denominado el Palacio Sacerdotal de
Cinco Pisos, es una soberbia construcción que domina la acrópolis
central, ha.llándose limitado hacia el norte por la plaza principal y
hacia el sur por el profundo arroyo del sur. E stá aislado y se halla
en magnifico estado de conservación. En el decorado de sus diversos
salones se advierten primorosos dinteles labrados en madera, frisos
ornamentados, paredes cubiertas de estuco con dibujos grabados.
La alt ura de este palacio fué de 90 pies, conteniendo 38 salones. Según
Maler , hay que considerar este palacio como la acrópolis de Tikal,
debiendo haberse contemplado un magnifico panorama desde la terraza que conduce al gran templo V.
Los cinco grandes templos poseen una forma que presenta escasas
variaciones en lo esencial. El espacio que ocupan los muros es en
ellos siempre mayor que el de los cuartos y salones. Cuanto a la
altura de los mismos, basta decir por vía de ejemplo que la del I era
de 17. 7 metros y la de la pirámide sobre la cual está construído de
29.5 metros, lo que viene a dar una altura total de 47.2 metros.
Cerca del templo I se encuentran muchos templos menores semejantes por su estructura a los construídos sobre pirámides. Desde
este templo se obtiene una magnifica vista del templo II que está
frente a él; mientras que el III se ha.lla un tanto hacia su izquierda y
el IV algo más distante a la derecha, destacándose por sobre un mar de
verdura. A la entrada de uno de los salones de este templo aparecen
pintadas varias manos blancas de gran tamaño, rodeadas de manchas
rojas y de manos del mismo color.
P or ·regla gener9.l, la hase de estoc:; templos carece de adornoc:;, siendo
lisoc:; los muros de los mismos. La parte superior de estos consiste
en un friso sumamente ornamentado cuya figura principal es un rostro
grotesco. Uno de los lados del caballete del techo exhibe decoraciones primorosas . Cada templo tiene por lo general tres salones y
en sus puertas muestra marcos y dinteles con profusión de labrados.
El templo II, el cual ocupa el extremo occidental de la plaza, es otra
construcción pirarudal. Frente a la escalinata que conduce a la
base del templo y que arranca de la plaza, se ve un ara ~ircular sin
ninguna de las estelas que suelen acompañada. Algunos de los
marcos destinados a sostener las puertas han sido arrancados y se les
ha hecho desaparecer, sin duda alguna por los labrados que t ienen, lo
cual ha dado lugar a que la mampostería se haya hundido. Los
ESTELA 1G DE LA PARTE MERIDIONAL DE 'l'IKAL.

Este monolit.o pertenece al cuarto grupo. En él aparece tallada una figura curiosamente ataviado cuyo
cuerpo aparece de!rente y la cabeza de perfl.l. Con ambas manos sostiene un barra de forma

rara.

�ANTIGUOS TEMPLOS Y CIUDADES DEL NUEVO MUNDO.

EL ARA MAS NOTABLE DE LAS ENCONTRADAS EN 'rIKAL.

Esta ara que pertenece al altar del monolito 16 fué descubierta debajo de la tierra después de laboriosas excavaciones.
Es de ésperar que alcanzará tanta fama como ~l calendario de piedra de México. El que fuese hallado en un pequeño
patio de una sola entrada es indicación d_e su carácter sa~do. Una de l_as ~guras que en ella aparecen sostiene uo
báculo contra el pecho y en la mano izqmerda lleva el cuchillo de los sacrificios.

715

labrados de los marcos que aún quedan representan sacerdotes c'.&gt;n
ornamentos suntuosos. Sobre las lisas y blancas paredes de los
salones de este templo se descubrieron algunos grabados interesantes
hechos a cincel. También se ve en él el techo con caballete peculiar
de estos templos, el cual comprende tres secciones.
El templo III se encuentra un tanto hacia el oeste del Gran Templo
II. Este edificio no tiene sino dos salones, pudiendo advertirse que
la puerta del mismo poseí1t diez marcos ricamente labrados con
bajorrelieves, habiendo desaparecido el primero y el décimo de ellos.
Los ocho marcos que quedan son de grande imp0rtanci1t artística.
El espacio que exi3te entre los templos III y IV ostá ocupado por
tres grandes palacios. El del centro, completamente arruinado en el
día, no tuvo probablemente sino un piso, en tanto gue los otros
poseen dos pisos. Al oeste de estos edificios hay dos templos piramidales, uno detrás del otro, viéndose luego la alta terraza sobre la
cuR.l se destacR, la enorme pirámide del templo IV.
Este templo está construido de la misma manera que 1.os demás y
posee el número ordinario de salones. Los marcos de sus puertas han
desaparecido y, conforme se ha dicho, son quizás las que el Profesor
Bernoulli remitió a Basiloa. El principal adorno de los pisos del
muro es una cabeza fantástica. El caballete del techo de este templo
posee un grandísimo número de figuras y de volutas.
El templo V es igualmente un edificio sólido y no difiere de los
demás en cuanto a rasgos principales.
Las figuras labradas en las aras de Tikal muestran la mayor variedad y denotan grande independencia en punto a croación artística.
En las paredes se ven rara vez figuras fomininn.s. Los principales
habitantes de estos monumentales edificios fueron sacerdotes y sabios,
1os cuales excluyeron do sus largas meditaciones los pensamientus
regocijados y amorosos.
Los centenares de terromontes y cisternas que se encuentran hacia
la parte oriental do Tikal y el gran número de lugares de importancia
que existen en sus alrededores, hacen ver que esta ciudad le sirvió de
centro a una gran población. Conforme se ha dicho, las escasas
fechas que han podido descifrarse la colocan entre las ciudades mayas
más antiguas. Verdad es que no so conoce da.to alguno relativo al
abandono o a la destrucción de Tikal, no pudiendo probarse tampoco
que la ciudad hubiese dejado ya de existir cuando ocurrió la conquista
española. Sin embargo, puede presumirse que así fuera., pues en las
crónicas españolas relativas a la invasión y conquista del país no se
hace la más ligera mención de estas ciudades. Como los conquistadores recorrieron los bosques del país y como existe constancia de que
sus soldados anduvieron en busca de víveres por las cercanías de estas
antiguas ciudades mayas, se hace sumamente difícil creer que una
gran ciudad y centro religioso como Tikal pudiese haber sido mirado
con desdén en semejantes circunstancias.

�LAS CATEDRALES DEL
,,
,, ,,
,,
,,
,,
NUEVO .MUNDO
L tercero ele la serie de artículos que con este título ha apareci&lt;lo en la edición francesa del BOLETÍN trata de los edificios
religiosos que hay en el Perú. Los siguientes párrafos que
contienen los puntos principales del artículo, sirven también
para explicar los grabados que aquí aparecen.
El viajero que ya a la .América del Sur a estudiar las diversas fases
de la historia de ese continente, la vida de la época colonial y la que
le siguió como vida nacional de países independientes, no tarda en
descubrir que existe una línea de demarcación bien definida entre
la época en que los pueblos derivaban su inspiración artística de .
fuentes tradicionales europeas y la posterior cuando principió a
sentirse la influencia local y cuando el continente desarrolló su
criterio artístico propio, que exigió una expresión original. Esto se
aplica a las industrias que fueron transportadas allí desde Europa,
es positivo respecto a la vida social y a la educación en todas las Repúblicas del continente meridional que exponen rasgos característicos peculiarmente propios; siendo asimismo verídico en cuanto a
asuntos municipales y gubernamentales y finalmente en lo que
rCdpecta a la construcción &lt;le edificios, sohre todo en lo que se refiere
a la arquitectura de los Nlificios religiosos de las sedes diocesanas.
Como ejemplo de arquitectura religiosa de la época colonial, la
catedral do Lima ofrece una buena muestra. El pafa tiene una
arquidiócesis, la de Lima, y ocho diócesis sufragáneas, a saber, las
de Arequipa, IIuauuco, Chachapoyas, Ayaeucho, Puno, Trujillo,
Cuzco y IIuaraz.
Con relación al nombre de Lima, los de dos ilustres personajes
estarán siempre íntimamente asociados con sus anales históricos;
el de Pizarro, intrépido conquistador y fundador de la capital con el
nombre de La Ciudad de los Reyes, cuyas cenizas reposan en la catedral que él inició, y el de una joven que renunció toda clase de comodidades y placeres para ser conocida de tal modo por su piedad que en
1671 el Papa C1lemcnte IX la canonizó con el nombre de Santa Rosa de
Lima, patrona de esa ciudad capital y de toda la América meridional
católica.
Fué Pizarro quien trazó los planos para la ciudad imperial, en los
cuales quedó incluída la construcción de una. gran iglesia metropolitana, la cual no fué terminada sino hasta 1540. A petición del Rey
Carlos I de España, la sede de Lin1a f ué erigida en arquidiócesis por el

E

716

LA CATEDRAL DE LIMA, PERÚ.

E~~el/edra gr~_y,cuhanadato a ~ o es el !11As grande de los edificios religiosos espaíloles de la
e 8ur. .._.. ,ac
prinCJpal que tiene 146 metros de largo estA coronada por dos torres
cduadraddas. .La mayor parte de las colUillil8S y decoraciones arquftectóolcas de este templo son
· e or en conntio.

64905-Bull. 6--16--3

�CATEDRAL ES DEL PERÚ.
Grabado supenor: Coro y altar mayor de la catedral de Lima. Grabado inferior: La catedral del
Cuzco cur!I con~truceión data de 1536. Es de estilo renacimiento español, toda de piedra, y su
construcc16n costó enormes suma.,.

�LAS CATEDRALES DEL NUEVO MUNDO.

At.enci6o de Tbe Architeclll1'1II Record.

EL CORO DE LA CATEDRAL DEL CUZCO, PERÚ.

Está situlldo en la nave pdncipal de la catedral. La obra de tallado tiene fama de ser la mejor de la Amórica del Sur.

721

Papa Pablo III. A consecuencia de esto se determinó la reconstrucción
del edificio comenzándose los trabajos bajo los mejores auspicios.
Debido a varias interrupciones, cambios en los planos y otros motivos,
no se pudo terminar el edificio hasta 1625. Poco después de consagrada
la catedral, por orden del Virrey español se transportaron a ella los
restos mortales del gran conquistador, los cuales reposan al presente
en un sarcófago de mármol en una de las capillas.
El terremoto que redujo a ruinas la ciudad de Lima en 1746,
ocasionó serios daños a la catedral, pero éstos fueron reparados por
completo en 1758. El edificio que es todo de piedra gris, es el más
grande de los templos españoles de la América del Sur. La fachada
principal tiene 146 metros de largo y lleva dos torres cuadradas. La
mayor parte de las columnas y de las decoraciones arquitectónicas
del templo son de orden corintio. Tiene cinco naves formada cada una
por nueve bóvedas arqueadas y las dos naves laterales tienen 10
altares. El coro y los sitiales de esta catedral son de cedro y caoba
adornados con magníficos tallados. Entre los tesoros de la catedral
figuran varios cuadros magníficos, entre ellos sendas obras maestras
de Murillo y de Rembrandt.
De las catedrales del Perú, la de Arequipa es una de las más
antiguas e interesantes. Aunque esa ciudad fué erigida en obispado
desde 1557, la construcción de la catedral no se principió hasta
1612, terminándose poco tiempo después. En 1844 un incendio
destruyó casi por completo el interior y muchos de sus tesoros,
cuadros y otros objetos de valor. Veinte años se emplearon en la
reconstrucción y cuando sólo hacía cuatro años que se había terminado, el terremoto de 1868 le causó algunos daños que más tarde
fueron reparados. La fachada que da a la Plaza de Armas tiene 137
metros de largo. El edificio tiene tres portales y está sostenido por 70
columnas de orden jónico y dórico combinados que le dan un aspecto
muy sólido y espléndido. Por dentro tiene tres naves separadas por
suntuosas columnas que sostienen hermosos arcos. El altar mayor
es de mármol y el púlpito es de maéiera hermosamente tallada.
Huanaco, capital del Departamento del mismo nombre, fué constituida en obi~pado en 1865. Su población, que en un tiempo fué
muy numerosa, ha disminuido considerablemente desde el descubrimiento de los famosos yacimientos cupríferos de Cerro de Paseo,
tanto que en la actualidad sólo alcanza a unas 8,000 almas. La
catedral, que da frente a la plaza principal, es notable por la solidez
de su construcción. Tiene arcos de piedra y un campanario muy
empinado y puntiagudo que se conserva porque en esa región no han
ocurrido serias conmociones seís:micas.
El obispado de Chacha.poyas data de 1843. Su catedral es un
edificio sencillo de ladrillo, de un piso, con dos torres cuadradas que
hacen resaltar la sencillez de la fachada.

�Atención de The Arebitectural Record.

LA CATEDRAL DE AREQUIPA, PERÚ.

Esta es una de las catedrales españolas más grandes y hermosas del Perú. Su construcción data del al\o 1625. La fachada
principe,11 que tiene 137 metros de largo, da 11111 Plaza de Armas. El edificio está sostenido por 70 columnas de ordea
Jónico y aórico
comlbnados y tiene tres portales.

CATEDRALES DEL PERÚ.

Grabado superior: La catedral de Huanuco. Grabado del centro: La catedral de Ayacucho.
Inferior: La catedral de Chachllpoyas.

Grabado

�725

CARTAGENA,

Ayacucho, erigida en obispado desde 1609, ·tiene una catedral de
estilo más ]J.amativo construída de piedra volcánica de las montañas
Picota.
Puno, que fué erigida en obispado en 1861, tiene una catedral bien
construída y elegante. El espacio de la fachada comprendido entre
las dos torres está adornado con una serie de estatuas de santos
colocadas en nichos.
El obispado de Trujillo, .creado desde 1577, cuenta con una hermosa
catedral cuyos principales rasgos arquitectónicos son dos grandes
torres al frente y una cúpula en el centro del edificio. La sacristía
está decorada con hermosos cuadros. El plano general de este
edificio es parecido al de la catedral de Lima, pero en pequeño.
Cuzco, la antigua capital de los Incas, fué erigida en obispado
desde 1536. En ese mismo año se principió la construcción de su
catedral, pero por un motivo o por otro no pudo terminarse sino 90
años después. El edificio es todo de piedra, de estilo renacimiento
español y fué construído con un costo enorme. El interior lo forman
tres naves separadas por grandes columnas de piedra que sostienen
altos arcos abovedados. En la nave principal está situado el coro,
cuya obra de tallado es suntuosa; en frente de éste se levanta el
altar mayor todo cubierto de plata. Dos órganos magníficos llenan
la iglesia con sus voces los domingos y días festivos. Entre los
tesoros de más valor figura el cuadro "El Señor en la Agonía," que
según se dice es una de las obras maestras de Van Dyck. La sacristía está adornada con retratos al óleo de los papas y de todos los
obispos del Cuzco. Uno de los objetos más preciosos que posee la
catedral es una custodia adornada de perlas, diamantes, esmeraldas,
rubíes y otras piedras preciosas de mucho valor.
El obispado de Huaraz no fué creado sino hasta 1899 y desde
entonces se proyecta la construcción de una buena catedral.

CARTAGENA

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MEDIDA que el barco se va acercando al puerto colombiano
de Cartagena, la verde costa tropical c:.m las pintorescas
colinas de Turbaco en lontananza dan la bienvenida al
viajero, y mientras más se aproxima a tierra mejor se
van divisando las célebres murallas que circundan la ciudad, sólida
estructura que, como en tiempos pasados, es hoy día uno de los
atractivos del lugar.
Pocos años después de la venida de Colón al Nuevo Mundo, o,
para ser más exactos, en 1533, Pedro de Heredia fundó la colonia
que lleva actualmente el nombre de Cs.rtagena, la cual, no obstante

�VISTAS DE CARTAGENA.
Grabado superior: Vista del nuevo mercado de la ciudad .Y de. unas cuantas de las embarcaciones q~e
traen vi veres de las regiones c1rcunvecmas. Grabado mfenor: ~ntrada al. Parque del Centenario.
El monumento que se divisa en el centro es uno de los más art!sticos de la ciudad.

VISTAS DE LA PARTE COMERCIAL DE CARTAGENA.
Grabado superior: La estación ~erroviari.a de l.a cual P!lrten los trenes I!ara .el puerto de Calamar en _el
R!o Magdalen11¡,situado a 66 millas de d1Stanc1a de la cmdad. Grabado inferior: La llnea del ferrocarnl;
en el fondo se aivisa una gran refiner!a de petróleo, que es una de las nuevas industrias comerdales do
Colombia.

�728

LA UNIÓN PANAMERICANA.

numerosos sitios destructores, ha perdurado, aumentando gradualmente su importancia comercial. Situada en una ~la que c?rre
paralela y muy cerca de tierra firme, . Cartagena tiene un clima
cálido; pero lejos de la orilla, en las colinas, la 1'.8mperat~a e~ más
bien agradable, siendo alií donde se hallan las meJores residencias de
la localidad.
Desde los comienzos de la construcción del Canal de Panamá, el
movimiento comercial de Cartagena ha aumentado considerablemente acudiendo también allí multitud de viajeros de todos los
países: Muchos buques de compañías europeas, lo mismo que los
que hacen el tráfico entre los Estados Unidos y Colón, hacen siempre
escala en Cartagena.
.
La parte de la ciudad que más interesa a los extranJeros es la que
comprende las murallas. Esta suntuosa obra de albañilería en
cuya construcción se emplearon muchos años, representa la labor
de millares de obreros. En una palabra, es uno de los monumentos
antiguos mejor conservados de América. Vista desde el mar presenta un aspecto formidable, pero una vez dentro de sus puertas se
puede servir uno de los birlochos que abundan en Cartagena para
recorrerlas de un extremo a otro y examinar detenidamente aquel
admirable trabajo. Estos muros, que rodeaba~ antiguamen~e la
ciudad, la cual medía una milla de largo por media de ancho, tienen
en muchas partes de 30 a 40 pies de espesor. Las calles de Cartagena
son estrechas y están bordeadas por edificios de arquitec~ura ár~be,
de pesados muros, tejados rojos y grandes patios. La ciudad tiene
actualmente unos 28 000 habitantes; en ella se consume anualmente
gran cantidad de el~ctricidad para fines come:ciales e industrial.es,
en tanto que el ferrocarril de Calamar de 66 millas_ que la co?1~mca
con el Río Magdalena, forma una arteria de creciente movlffiien~o
para el tráfico del río con el interior. Por su puerto entr~ a Colombia
gran parte del algodón, el lino y otros géneros_, la qwn~allería, la
maquinaria, el vidrio y otros articulos que el país lillporta, siendo considerablemente mayor el valor de la exportación, como ~o demuestra
el hecho de que en uno de los últimos años ascendió a más de
$32,000,000. Este valor está representado por productos tales como
café, oro, sombreros, cau~ho, esmeraldas, tagua, etc. Por otra parte
la bahía de Cartagena, por la cual pasó el año pasado el volumen de
un comercio de más de $58,000,000, es considerada como una de
'as mejores de la costa meridional de la Amé~ca del Sur, pues
entre otras cosas está protegida por dos grandes islas y abarca una
superficie aproximada de 60 millas cuadradas.

~
1

1

EL FERROCARRIL ELÉCTRICO DE BUENOS AIRES
A EL TIGRE
..

E

L Tigre, uno de los lugares de veraneo más concurridos de las
cercanías de Buenos .Aires, acaba de quedar en rápida
comunicación con esa capital debido a la electrización de
unºferrocarril suburbano. Este lugar de recreo está situado
en el Rio de La Plata a unas 27 millas arriba de Buenos Aires, y por
espacio de años la creciente afluencia de gente de la metrópoli que
iba allí a divertirse o a pasear en botes, lo hacia en buques y en
ferrocarriles a vapor, pero a medida que fué aumentando la popularidad del lugar, se fué haciendo más necesaria cad1;t dia la mejora
de las facilidades de transporte existentes, hasta que se principió la
electrización de la linea a El Tigre, obra que se ha continuado con
pocas interrupciones no obstante la crisis porque atraviesa el
mundo. Esta linea forma parte de la red del Ferrocarril Central
Argentino.
Los 20,000 volts de fuerza eléctrica alternativa que se necesitan
para la explotación de esa vía se generan en una central eléctrica
situada al extremo de la linea en El Tigre, de donde se trasmiten
por cables subterráneos a las estaciones intermedias. Picha fuerza
se trasmite a los trenes por medio de un tercer riel.
Los trenes son del sistema múltiple, constando la unidad de un
coche automóvil de dos motores y otro ordinario. El tren ordinario
se compone de dos unidades o cuatro coches, pero puede aumentarse
a seis unidades o doce coches. Todos los coches tienen puertas en
el centro y en los extremos para que los pasajeros puedan entrar y
salir con facilidad.
Este nuevo servicio no sólo facilitará ernormemente el tráfico
entre Buenos Aires y El Tigre, sino que será de sumo beneficio para
las diversas poblaciones suburbanas por donde pasa, pues en toda la
extensión de la vía hay poblaciones y aldeas donde residen muchos
hombres de negocios de la capital. Para dar una idea del tráfico de
esa región baste decir que antiguamente corrían de 30 a 50 trenes
diarios entre los dos puntos citados. Así, pues, es indudable que con
las nuevas facilidades de transporte los lugares que atraviesa el nuevo
ferrocarril serán más concurridos que antes.
A menudo se denomina a El Tigre la "Pequeña Venecia " porqúe
su situación en la confluencia del río del mismo nombre con el ancho
729

�Atent1i6n del Mundo Arsentino.

DISTINGU IDOS INVITADOS DE LA COMPA~ÍA DEL FERROCARRIL ELÉCTRICO Q.UE ACABA DE INAUGURARSE EN BUENOS AffiES.

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EL TREN INAUGURAL EN EL TIGRE Y ALGUNOS DE LOS CON])UCTORES AGUARDANDO EL REGRESO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA y DE LA
COMITIVA Q.UE ASISTIO A LA INAUGURACLON DEL NUEVO SERVICIO.

�EL FERROCARRIL ELÉCTRICO DE BUENOS AIRES A EL TIGRE.

733

Plata, junto con el sinnúmero de islas de los alrededores, hacen de él
un lugar especial para deportes acuáticos de toda clase. Los argentinos han desarrollado esos deportes de tal modo que los concursos
que se celebran allí durante el veraneo atraen millares de aficionados.
Fuera de estos atractivos, hay lindos jardines, quintas muy artisticas
cubiertas de enredaderas, hermosos árboles, fuera de que los hoteles
y pabellones de diversiones que hay en la orilla principal del rio, están
dotados de toda clase de comodidades y pasatiempc,s.
El distinguido argentino, Dr. José A. Frías, quien formó parte de
la comitiva que recorrió la línea. del ferrocarril el día de la inauguración, pronunció con ese motivo un elocuente discurso en el cual dijo
entre otras cosas lo siguiente:

ESTACIÓN PRINCIPAL GENERADORA.
De esta estación, situ~~~i:

ndo cerca de El Tigre se distribuye la fuerza electro:\~ª:~!!:SºJt::e&lt;!.ia'
s de la nueva vla ferroviaria.

La línea que acabamas de recorrer, construída con todos los métodos de seguridad
que preceptúan la ciencia y la experiencia, colma uno de los deseos del Ferrocarril
Central Argentino que tanto se ha interesado por el desarrollo de los pintorescos suburbios del norte de Buenos Aires que justamente son la admiración de todos y que hace
más de medio siglo recibieron el impulso de la locomotora.
La hermosa región que acabamos de adm'.rar abarcada por el nuevo serv·cio, aparte
de los encantos de que ha sido dotada por la naturaleza que hacen 4e ella un sitio de
placer y de descanso, contiene también un núcleo importante de comercio, industria
y población que cuenta actualmente con un sistema moderno de transporte rápido,
cómodo y seguro. La tracción eléctrica que se adoptó como consecuencia de las
apremiantes necesidades de las poblaciones y sus alrededores, ha sido instalada con
grandes dificultades y sacrificios y a pesar de la intensa crisis mundial que atravesamos,
porque los intereses de la Nación están íntimamente ligados a los de la compañía o se
relacionan con ellos de tal manera que deben ser regidos o fomentados dentro del
regimen legal justa y sabiamente establecido del engrandecimiento público.

ESTACIÓN DE LA VICTORIA.
El iel conductor de la electricidad está protegido
Tipo de las estaciones que hay a lo )argo de la vl\e pu!aa cruzar los rieles, salvo en ciertos puntos.
por una cerca de alambre para evitar que 1a gen

UN CLUB DE REGATAS EN EL RÍO TIGRE.

64905-Bull. 6--16--4

�EMPLEO DEL SISTEMA MÉTRICO EN LOS ESTADOS UNIDOS.

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t ha llamado más la atenNO. de los datos que recient:;~n :adual que en los Estados
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ciación mencionad~ es uno de
e~~:ct~ adopción de indicaciones
del p~is de r~ferencia. Ademásincontables paquetes que despachan
métricas equivalentes para los
t despertará con respecto a
los establecimentos de víveres, segur~me~.e s con lo que sin duda
aquella la atención de los círculos ~m fia:rea 'de la escuela el sistema
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manera más fácil de darle a los articuli°9 pes¡t . as o indirectamente,
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734

735

importadora y exportadora hizo saber también hace poco que desde su regreso de un viaje a la América del Sur se hallaba convencido
de la necesidad y de la conveniencia de adaptar en su fábrica todos
los cálculos de medidas al sistema métrico.
El ejemplo que han ofrecido muchos fabricantes con la ejecución
de pedidos calculados según el sistema métrico ha resuelto el problema
que se presentaba en los talleres para la fabricación de objetos que
habían sido calculados directamente de conformidad con el sistema
métrico. Los fabricantes que por ignorancia, temor de confusión o
falta de arrojo no se muestren dispuestos a satisfacer las exigencias
del comercio exterior, deberían limitarse al comercio interno, como
acertadamente ha dicho alguien que es autoridad en la materia.
Especialmente en lo que se refiere a medidas de longitud, extensión y
volumen, el sistema métrico es una comprobación del importantísimo
empleo de esas medidas.
Con la adopción por parte de Europa, de la América Latina y de
China del sistema métrico, el aislamiento de los Estados Unidos en
lo que respecta a unidades de pesas y medidas se hace más completo.
Las medidas que se usan en los Estados Unidos para líquidos y sólidos
han llegado a ser casi únicas en el mundo, difiriendo hasta de las de
Inglaterra. La unificación en materia de pesas y medidas es tan
importante como la adopción de un sistema universal de longitud y
de hora.
Debido a su carácter internacional, el comercio y la ciencia se han
aprovechado de las ventajas del sistema métrico mucho más que los
fabricantes. De ahí que por virtud de sus perspectivas universales,
el comercio y la ciencia se conviertan en consejeros de la industria.
Como el sistema métrico ha sido ya parcialmente adoptado, la
cuestión que actualmente preocupa a los fabricantes de los Estados
Unidos es la de la extensión que haya de tener esa adopción. El sistema métrico se emplea de tal modo en la actualidad en dicho país,
que no sólo en los catálogos sino en las fábricas del mismo se usan dos
sistemas. No hay ya ningún fabricante de básculas o instrumentos
en los Estados Unidos que no los haga de conformidad con el sistema
métrico. Los diarios y las publicaciones científicas mencionan con
mayor frecuencia que en años anteriores las indicaciones métricas.
Esto se debe en gran parte a los servicios rápidos de noticias, los
cuales tienen que señalar equivalencias para la mejor comprensión
de los lectores. El cambio que se trata de llevar a la práctica es considerable; pero las últimas generaciones de los Estados Unidos han
contemplado alternaciones más radicales. El procedimiento relativo
a la fabricación de las lámparas eléctricas ha cambiado tres veces en el
trascurso de una generación; durante la vida de un hombre se ha
construido por tres veces un mismo ferrocarril, cambiando tan frecuentemente el método de producir y de trasmitir la electricidad, que se
hace difícil estar al tanto de lo que ocurre a ese respecto.

�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA
,,
TIERRA DEL FUEG0
1

/,

L archipiélago fueguino se compone de muchas islas de

E

diferente extensión que se amontonan hacia la parte sur del
Estrecho de Magallanes. La más grande de estas, que tiene
una superficie casi igual a la del Estado de Nueva York, es la
Isla Grande de Tierra del Fuego. Es en la extremidad sureste de
dicha isla, la cual está separada de la parte principal y más elevada
de la misma por el Seno del Almirantazgo, donde se halla el Monte
Sarmiento. Ella constituye la punta occidental de la Cordillera de
Darwin, que se extiende desde el Canal de J3eagle hasta el de Cockburn.
La extremidad septentrional de la isla forma las orillas del este y del
sureste del Estrecho de Magallanes, apareciendo enormes superficies
de terreno llano conforme va uno pasando por la Primera y Segunda
Angosturas a tiro de pistola de tierra.
No son, con todo, los hatos de carneros ni las demás empresas del
país las que le sirven de asunto a este bosquejo. Quien esto escribe
se ha ocupado ya de esas materias en otro número del BOLETÍN. Se
trata de una raza que va desapareciendo, que despierta sus simpatías
y que quizás merezca las de los demás.
Cuando en 1520 pasó Magallanes con su pequeña armada por el
canal que actualmente lleva su nombre, existian por lo menos tres
tribus indigenas diferentes, las cuales habitaban otras t!lJltas regiones
del archipiélago fueguino. Hacia el extremo sur, en las riberas
meridionales de la Isla Grande de Tierra del Fuego y en las cercanas
islas que se hallan del otro lado del Canal de Beagle, se encontraban
los yaganes, raza de pescadores llamada con frecuencia de los indios
navegantes. Las islas situadas al oeste del Canal de Cockburn
estaban habitadas por los alacalufes, tribu un tanto semejante a
aquella por sus caracteres físicos y por sus hábitos de vida, aun
cuando poseían una lengua diferente y menor grado de inteligencia.
La mayor parte de la Isla Grande de Tierra del Fuego, inclusive todo
el terreno llano que se encuentra en el norte y en el interior de la
misma, así como la superficie cubierta de selvas, constituían el habitáculo de los onas. Estos eran una raza de cazadores de grande
estatura, los cuales estaban emparentados, según creen algunas
autoridades en la materia, con los tehuelches de la Patagonia.
El medio fisico de una raza influye considerablemente en su desarrollo corporal y mental en el trascurso de muchos siglos. El clima,
1

736

Por Eduardo Albes, del personal de la Unión Panamericana.

Los Bos~;~s DE TIERRA DEL FUEGO.
Las
hayasque
dP se
lasasciendenlas
altas re•iones
montañol~sáde T'ierra d el Fuego son bajas, retorcidas Y copadas A
montañas
medida
parece rasi toda la vegetación, viéndose s~Jorpbo1·coless cyedriscoeneslcu
pube:5to
1er toasIdose m_usgos;
rueve. pero en las cJIDas desa.

�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

USHUAIA, ARGENTINA.

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En la costa meridional de la. Is!~ Grand~ Tierra del Fuego, bafiada ~oÍ el c3r1 BLea~l¡,
Ushuala capital del temtono argentmo y el pueblo más aust~1 e mun ~· . tus a t'
Un
se halla dividida en dos partes por la Unea lunttrofe entre Chile Y la Rep1;1bhca tge}!,t ~ a
ue se extiende en dirección sur desde un punto cercano a Punta EsptJ:1t~ 8an o, s1 ua a
~ntrada 'oriental del Estrecho de Maga\lanes, hasta el Canal B(lllgl~ Y. sfe1!e1!-dºt:: ~~f ~
arar en el Atlá.ntico El lugar en donde está construido Ushurua s1rv16 e as_1en
P lesa ue estuvo á cargo del Reverendo Thomas Bridges, siendo posteno.rmente, en
~gido\ara una colonia penal argentllll!.. Actualmente es un pueblo tranquilo Y próspero e
unos 800 habitantes, en su mayor parte pr1S1oneros.

fa

1,,6

Fotoeral!a de la Casa Jacobo Peuaer, de Buenoo Airea.

UN ASERRADERO DE TIERRA DEL FUEGO.
En Tierra del Fuego existen grandes bosques de hayas ~tárticas, 1!15 cu11les alcanzan en l~eglones bajas una altura de 50 pies y un diámetro de 2 pies. También aby.ndan las magno lsly
otros árboles que se conservan verdes todo el año, habiéndose sacado últimamente de la a
grandes cargamentos de madera.

739

la naturaleza del terreno, los recursos que brinda en punto a alimentos,
guaridas, etc., son todos factores importantes que retardan o aceleran
el desenvolvimiento de la inteligencia y modifican con frecuencia la
misma estructura del cuerpo. Tales factores deben ser tomados en
consideración cuando se entra a juzgar del estado de un pueblo cuya
evolución se ha efectuado bajo condiciones materialmente distintas
de las que presidiron el establecimiento de la civilización de las razas
asiáticas y europeas.
Si se tiene esto en cuenta, no hay por que sorprenderse que las
tribus fueguinas no hayan alcanzado sino un grado relativamente
bajo en el proceso de su evolución. Esto es especialmente cierto en
lo que se refiere a los yaganes y alacolufes. Las islas del archipiélago
en donde vivieron durante muchas generaciones no les ofrecían sino
escasos recursos, en tanto que su clima estaba ciertamente muy
distante de ser ideal. Estas islas no son en su mayor parte sino
cimas de montañas que se proyectan por sobre la superficie del mar.
En donde quiera que existió un lugar que ofreciera asilo contra
los fuertes ventarrones que allí reinan todo el tiempo, se formó generalmente una angosta playa, detrás de la cual se ven bosques de hayas
antárticas, de cierta clase de magnolia y de otras variedades de
árboles que se conservan verdes durante todo el año. Los árboles
más grandes alcanzan una altura de 50 pies y un diámetro de 2 pies;
pero esto ocurre en los lugares bajos. Conforme se ascienden las
montañas, los árboles se van haciendo más pequeños, hasta que a
unos 1,000 ó 1,500 pies los árboles y los arbustos les ceden el puesto a
los musgos. En lugares más altos que estos, aun los mismos musgos
desaparecen, estando las rocas y los farallones áridos cubiertos
únicamente de nieve.
Dícese que no obstante el frío, la humedad, el tiempo variable, las
constantes tempestades y las heladas ráfagas que vienen de las
regiones antárticas, el clima es allí sano. Se ha visto bajar el termómetro a 24 grados centígrados bajo cero en Ushuaia, pequeña capital
de la parte argentina de la Isla Grande de Tierra del Fuego; pero
semejante temperatura es excesiva y rara. La temperatura media es
probablemente en ese lugar de unos 8 grados centígrados. El frío más
intenso se siente durante las largas tempestades; pero una vez que estas
cesan el sol aparece y la nieve que se ha amontonado en los declives
del terreno comienza a fundirse. Dícese que las aguas marítimas
encerradas se congelan ocasionalmente; pero las de los numerosos
canales, senos y brazos que separan las islas están siempre heladas.
Siendo estas las condiciones físicas bajo las cuales han vivido,
debemos considerar ahora los habitantes tales como les parecieron
a los observadores europeos a quienes les ha sido dable verlos. Entre
los más eminentes de estos figura el gran naturalista inglés Darwin,
cuyo célebre viaje, efectuado a bordo del Beagle, le permitió recorrer

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De la Cua Jacobo Peueer, Buenos Airee.

EL MONTE DARWIN, TIERRA DE L FUEGO.
El Monte Darwin es uno de los grandes picos de la cadena de montañas que lleva el mismo nombre y
que se extiende en dirección sureste desde el Canal C'ockburn hasta el , ·anal Beagle, atravesando la
Isla de Tierra del Fuego. Este pico rivaliza en altura con el Monte Sarmiento, pero no es tan pinto•
resco como este.

�742

LA UNIÓN PANAMERICANA.

muchos de estos estrechos canales, uno de los cuales, que es una de
las vías marítimas más pintorescas del mundo, ha recibido el nombre
del mencionado buque. En 1832, Darwin escribió lo siguiente
acerca de los indios yaganes:
Cierto día en que nos dirigíamos a la playa en la Isla Wollaston, acostamos una
canoa en la cual iban seis fueguinos. Eran los seres más abyectos y miserables que
he contemplado. Según hemos dicho, los naturales de la costa oriental usan mantas
de guanaco y los de la occidental pieles de foca. Entre estas tribus centrales, los
hombres llevan pieles de nutria o algún fragmento de abrigo que apenas basta a
cubrirles la espalda y que sujetan al pecho por medio de cuerdas, mudándolo según
sea el viento de un lado a otro. Pero los fueguinos de la canoa estaban completamente
desnudos, encontrándose en el mismo estado una mujer bien entrada en años que
iba con ellos. Llovía muy fuerte y el agua del cielo y la del mar les chorreaban por
el cuerpo. En otro puerto no muy distante, una mujer que amamantaba un niño
se acercó otro día al costado del buque y permaneció allí por mera curiosidad en
medio a la cellisca que caía y se derretía en su seno y en la piel de su desnudo hijito.
Estas pobres creaturas habían tenido un desarrollo irregular; se embadurnaban el
rostro con pintura blanca; llevaban sucia y engrasada la piel y el cabello enmarañado,
siendo su voz discordante y sus gestos violentos. Por la noche, cinco o seis seres
humanos desnudos y escasamente protegidos del vient.o y de. la lluvia de este tempestuoso clima dormían sobre el suelo húmedo emoscados como animales. Al contemplar semejantes hombres, difícilmente puede uno llegar a creer que sean nuestros
prógimos y habiten el mismo mundo que nosotros. * * * No hay razón para
creer que los fueguinos disminuyan en número.

No es muy halagadora esta descripción de tan penetran te observador
Otros exploradores cuya
permanencia en dicha región no fué quizás más larga que la de
Darwin, han escrito relatos parecidos. Lo malo es que se informaron
imperfectamente de hechos realmente importantes. Si tuviésemos
que depender en absoluto de semejantes descripciones, indudablemente que nos formaríamos una triste opinión de esas gentes. Afortunadamente, ha habido otros hombres blancos que han podido hacer
más extensas investigaciones y que han vivido muchos años entre
esos indios, estudiando sus lenguas, hábitos, costumbres, supersticiones, etc., siendo por consiguiente a ellos a quienes debemos ocurrir
para poder darnos cuenta exacta de la·condición de los indios fueguinos.
Entre los exploradores nombrados se distingue el Revdo. Thomas
Brirlges, antiguo clérigo inglés quien dirigió la misión de Ushuaia en
1870 y posteriormente llegó a ser rico estanciero de la Isla Grande
de Tierra del Fuego. Sus hijos se ocupan todavía en la cría de ganado
lanar y vacuno en grande escala. Durante su vida, Mr. Bridges se
ocupó seriamente en estudiar las tribus indias del archipiélago,
habiendo hecho más que ningún otro por darle a conocer al mundo
su carácter, su vida y su lengua.
De las descripciones de Darwin puede inferirse correctamente que
los yaganes no eran expertos constructores de casas, ni tampoco
buenos sastres. Su modo de vivir y los recursos que la naturaleza
había puesto a su disposición no eran adecuados para que su habilidad
y constante escudriñador de la naturaleza.

De Loe Ona1, por Gallardo, Buenos Aires.

ANIMALES DE TIERRA DEL FUEGO.
Ade~ _del guanaco ~risten all! ':arias especies de animales muy valiosos por sus pieles. Entre estos
se dJStmgue la nutria, Lutra. felma (véase grabado superior), cuya piel alcanza grandes precios· y las
wrr.as que los wólogos denominan Ca.nis lupus ma.gellanicua las cuales aparecen en el grabado de
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�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

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745

llegara a desarrollarse en ese ~entido. Sus chozas estaban construidas
con maderos cubiertos de ramas y de paja, teniendo más o menos la
forma de un almiar grande. Estaban abiertos por el lado de sotaven to
cubriendo quizás las ramas las dos terceras partes de la circumferencia
de la construcción. El suelo de las chozas se hallaba cubierto con
musgos y yerbas, construyéndose la cocina en la parte descubierta.
Cuando la habitación estaba destinada a ser ocupada durante algún
tiempo, se cavaba la tierra del interior, amontonándosela contra la
pared cubierta de ramas, a fin de que formara un nuevo apoyo,
quedando el suelo liso y nivelado. Pero estos indios eran nómades,
no sirviéndose por lo tanto de habitaciones permanentes. Vivían
por le general de lepas, de mejillones y de otras conchas marinas que
encontraban en las playas, así como también del pescado que podían
obtener y de la grasa de las ballenas que de vez en cuando se baraban.
Cuando los alimentos se agotaban en alguna playa, se dirigían en
sus canoas a otras en donde aquellos abundaran y construían sus
primitivos establecimientos. No es sino al alcanzar el periodo
agrícola de su evolución cuando el hombre comienza a tener habitaciones permanentes.
Cuanto a su escaso vestido, debe decirse que él era también
resultado del medio. La naturaleza pºrotege de ordinario sus creaturas, desarrollando en ellas caracteres adecuados a las condiciones
en medio a las cuales tienen que vivir. En el caso de los yaganes,
estos protegen un tanto su espalda y la parte del cuerpo donde están
los órganos vitales con algún abrigo como las pieles de guanaco y de
foca o de cualquier otro animal, pero su mejor abrigo consistía en
una capa de grasa que se les formaba debajo de la piel del cuerpo y
mucho más gruesa de la que presentan las gentes que viven en regiones
de clima menos riguroso. Por sobre todas las cosas, los yaganes
conocían el valor de la grasa. Ellos se engrasaban todo el cuerpo
con el aceite de cualquier clase que pudieran obtener, así fuera de
ballena o de pescado o de las aves acuáticas que cazaban. Aunque
repugnante para el hombre blanco, esta capa de aceite y grasa era
su mejor abrigo. La cellisca, la lluvia o la espuma del mar se deslizaban por su grasienta piel sin afectarlos en lo más mínimo, siendo
de observar que cualquier ropa no hubiera hecho sino absorver la
humedad y resfriarlos. Antes de que se presentara el hombre blanco
con sus ropas, induciéndolos para que las adoptasen, la tuberculosis,
la pneumonía y otras afecciones pulmonares eran desconocidas de
los yaganes. Además de esto, la grasa de ballena y las gordas aves
acuáticas que cazaban con sus hondas les suministraban alimento
grasoso, o sea un alimento caliente, muy adecuado para ayudarlos a
resistir el frío.
Aun cuando descuidaran proveerse de lo que en nuestro concepto
constituye un refugio conveniente contra los elementos, no por eso

�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

74 7

dejaron de vivir y de prosperar con los que estimaron necesarios.
Esos yaganes eran verdaderos filósofos utilitaristas. No desperdiciaban sus energías en lo que reputaban superfluo para la existencia,
ocupando sus necesidades toda su atención. Las canoas eran para
éllos necesidades positivas, como también lo eran las armas y los instrumentos con que obtenían sus alimentos, habiendo sido en la
fabricación donde, no obstante las dificultades que les oponía el
medio, demostraron los yaganes un alto grado de inteligencia.
Según el escritor estadounidense Spears, "cuando el yagán construye
una canoa arranca con un instrumento de madera grandes pedazos de
corteza de los troncos más altos y lisos que encuentra, habiéndose
servido en otros días de hachas de conchas marinas para desgarrar los
árboles. Después de tener la corteza, la corta en pedazos de tal
forma que al ser cosidos los unos a los otros llegan a formar una canoa
de unos 4 pies de ancho por 3 de profundidad, muy adecuada para
navegar los mares más tempestuosos del mundo."
Algunos opinan que en punto a velocidad, seguridad, y capacidad,
la canoa de los yaganes fué superior a los mejores modelos construidos
por el hombre blanco, siendo quizás la mejor prueba de su eficiencia
el hecho de que se la empleara con éxito en la navegación de las turbulentas aguas del archipiélago fueguino.
En la fabricación de armas y de los instrumentos necesarios para
procurarse alimentos, los yaganes desplegaron grande habilidad. Uno
de esos instrumentos era un hacha de conchas marinas, hecha de una
gran concha de mejillón. Con este instrumento, el yagán derribaba
árboles, fabricaba sus arpones, le quitaba la grasa a las ballenas y se
cortaba el cabello.
Su arma favorita era el arpón, que Spears describe así:
Poseo uno cuya punta, hecha de la costilla de una ballena, tiene 25 pulgadas y cuarto
de largo. Tiene un solo gancho, a la vez afilado y resistente. Está unido al mango
de tal modo t¡ue, cuando se hería una foca, el gancho del arpón se desprendía del
mango, después de lo cual este era arrastrado de lado por la bestfa herida. Poseo otro
arpón de 21 pulgadas de largo quo sólo tiene pulgada y media en su base, pero que en
vez de un solo gancho fuerte en su base se halla provisto de 26 ganc·bitos de un lado
de la misma. Estos ganchos agarran tanto como los dientes de un tiburón y son t an
afilados como ellos. Ningún fabricante de arpones podría inventar un instrumento
que ~"arrase mejor.

Otro de sus instrumentos era un curioso cincel de madera con el
cual las mujeres sacaban lepas de las rocas a una profundidad de 6
pies, trayéndolas a la superficie con gran habilidad. También hacían
cestos de junco para recoger conchas marinas y para depositar sus
escasos efectos. Como arma de largo alcance empleaba el yagán la
honda, hecha de un pedazo de cuero crudo, al cual ataba cuerdas
de fibras torcidas que siempre terminaban en nudos caprichosos.
Según los misioneros, eran sumamente hábiles en el manejo de esta
arma, pues aquellos aseguran que con frecuencia mataban los pájaros

�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

749

al vuelo a una distancia de 200 yardas. Aun conseguian matar con
ellos los guanacos a 100 yardas de distancia. Explicase fácilmente
el hecho de que el yagán prefiriese la honda al arco y a las flechas.
La primera era más fácil de hacer; mientras que las municiones que
requeria las encontraban en las playas, no sucediendo asi con los
materiales necesarios para la construcción de las otras dos armas.
Además, pasaba la mayor parte del tiempo en su canoa, en la cual
podia conducir todos los guijarros que necesitase. Por otro lado,
los onas, tribu que habitaba las llanuras y bosques del interior, prefiría por razones semejantes el arco y las flechas. Tenian éstos a
la mano los materiales con que hacerlos, los cuales en con traban en los
ramos de los árboles.
Darwin creyó que los yaganes se desarrollaban imperfectamente.
Esto constituye otra prueba del efecto que producen en el desenvolvimiento físico de las razas tanto el medio como los hábitos de
vida. Las personas de ambos sexos pertenecientes a esta tribu exhibian una marcada desproporción entre la parte superior del cuerpo y
las extremidades. Su tronco está bien desarrollado, su cuello es corto
y grueso, sus hombros rectos y sus brazos largos y musculosos. Su
cuerpo aparece desfigurado con frecuencia por un abdomen demasiado prominente. Su parte peor son sus delgadas y torcida.a piernas.
Eran indios navegantes y pasaban la vida en sus botes o agazapados delante del fuego. Como consecuencia de esto, el desarrollo de
sus piernas se retardó por falta de ejercicio de las mismas. Por término medio, los hombres tenian 5 pies y 1 pulgada de alto, en tanto
que las mujeres rara vez pasaban de 4 pies y 8 pulgadas, debido a lo
corto de sus piernas.
Es posible que el rasgo más notable del desenvolvimiento de los
yaganes sea su lengua. Nuevamente tenemos que ocurrir a las informaciones del Reverendo Bridges en lo que respecta a estos pseudosalvajes. Después de muchos años de constante labor consiguió él
formar un léxico yagán-inglés y escribir lo que podría llamarse una
gramática yagana. Por él sabemos que estos "salvajes del más bajo
nivel," calificados por exploradores y hombres de ciencia de" crea turas
miserables y abyectas," poseían una lengua cuyo vocabulario encierra 40,000 palabras. Spears ha escrito lo siguiente: "Tenian
poetas, novelistas e historiadores. Conocían el arte de contar de la
manera más delicada esos cuentos ingeniosos cuya gracia es más bien
sugerida que expresada por las palabras de quien los concibe.
Ningún pueblo del mundo ha sido más amigo que éllos de esta clase
de cuentos, que sólo a las personas instruidas, a los literatos, les era
permitido referir. Nunca se permitian expresar palabras malsonates
delante de los demás. * * * Tenian canciones pero no música
en el sentido que las gentes civilizadas le dan a la palabra. Sus
canciones eran lo que los viajeros llaman' cantos monótonos.' Sin
64905-Bull. 6-16..........---ó

�LOS FUEGUINOS Y SU FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

De Los Onaa, por Gallardo, Buenoa Aires.

CANOA DE INDIO YAGÁN.

ech d ed zos de corteza cosidos los unos a los
Las canoas de los yaganes son h as e P
edondos Eh materia de velocidad,
otros, con sus bat~ydoldas Y 1mangasentdae¡·ap:sl¿s me¡·ores modelos construidos por el
seguridad y capac1 a no as av
ib
hombre blanco.

ª

f

I

De Loa OnH, por Gallardo, Buenos Aires.

INDIOS ONAS ENSEÑANDO UN PERRO.
n su mayor parte son cazadores.
El perro casi es una necesidad ~ara los onas, pues~dio en la cacerta del guanaco y a
1
sel~ ~nseña a recobrar lhas piezas,: 1
según se indica en el texto.
snm1mstr11rle por las noc es ca1or ,
,

!~'i:¡~¡!

751

embargo, bailaban al compás de algunos cantos, cuya letra era poética
aun cuan.do su música careciese de variadas entonaciones.'~
"En otros tiempos," dice el Reverendo Bridges, "abundaba entre
ellos la comida, siendo su vida más fácil." De ahí que el yagán
tuviese tiempo suficiente para sentarse alrededor del fuego y charlar.
Dícese que su conversación era brillante. En sus respuestas, eran
tan agudos y ocurrentes como los irlandeses y los franceses. También
poseían la costumbre de hacer juegos de palabras, abundando en las
conversaciones que sostenían cerca del fuego los reparos sarcásticos
y las observaciones cínicas.
Su Gobierno era la más sencilla forma de República, en el que la
opinión pública todo lo regía. Cuando algún miembro de la tribu
violaba un establecido precepto social, se la castigaba con el ostracismo. Eran raros entre ellos los delitos contra la propiedad, hallándose en comunidad todo cuanto poseían. En efecto, parecen haber
sido más bien socialistas avanzados. Todos los alimentos que cons.eguían los dividían por iguales partes, dividiéndose en la misma forma
cualquier presa que hiciesen, como, por ejemplo, un buque náufrago.
El matrimonio era en gran parte cuestión de compra y de venta. Los
hombres vendían a veces sus esposas, siendo las hijas vendidas
invariablemente por sus padres. Cuando un joven deseaba una
muchacha, su precio era generalmente una canoa. Los misioneros
dicen que el yagán era marido y padre atento y afectuoso, cariñoso con
las viudas y los huérfanos, generoso vecino y apasionado amante.
La falta de espacio impide consignar aquí otras costumbres raras y
supersticiones curiosas de estas gentes. Sin embargo, de cuanto
precede puede verse que, después de todo, el yagán no era una
creatura tan '' despreciable.''
Poco es lo que, relativamente, se ha escrito acerca de la otra tribu
de indios navegantes. Tanto en el físico como en sus hábitos de vida
se asemejan a los yaganes; mas parecen haber sido inferiores a éstos
en punto a lenguaje y a inteligencia. En el territorio que ocupan se
estableció en 1894 una misión católica que sin duda ha hecho algo
para civilizarlos. Su número es escaso; y como la de los yaganes, su
suerte está decidida. Vendrán unos pocos años de reducción gradual
Y por último la extinción.
La tribu más grande y poderosa de la Tierra del Fuego era la de los
onas. Conforme se ha dicho anteriormente, vivían en los bosques y
en las llanuras de la región septentrional y central de aquel tenitorio.
Eran cazadores y difirían considerablemente en su físico y en sus
hábitos de los indios navegantes. Eran más altos y mejor proporcionados que aquéllos. Como vivían en el interior no construían
canoas; pero a menudo levantaban sus campamentos corca de la
orilla del mar con el objeto de procurarse mejillones y otras conchas
marinas, así como grasa de ballena. Pero era el guanaco el que les

�LOS FUEGtrrnos Y su FRÍA TIERRA DEL FUEGO.

753

suministraba la carne con que se alimentab'an, también pieles para
vestidos y abrigos, tendones para hacer cuerdas, etc.; hallándose
éllos en menor dependencia de las cosas del mar que los yaganes.
También eran nómades y sus habitaciones temporales. Generalmente hacían un gran hueco en le terreno, alrededor del cual clavaban
algunos maderos que cubrían con ramas y pieles de guanaco por el
lado de sotavento. Los onas acostumbraban por las noches colocar
los niños de la familia en el centro de la habitación, situándose los
adultos alrededor de los mismos, mientras los perros se mezclaban
con todos para darles calor.
Los onas son de color un tanto más claro que los yaganes, siendo su
cabello negro, su rostro ovalado, sus ojos oscuros y risueños, sus
mejillas no muy prominentes, su nariz bien formada y a menudo
prominente y sus dientes regulares pero de color amarillento. Los
hombres no se dejaban crecer la barba hasta no haber alcanzado la
edad mediana." Usaban peines de huesos de ballena, artículo este de
tocador desconocían las demás tribus fueguinas. Sus cuerpos estaban
bien desarrollados por constantes ejercicios, siendo sus hombros
amplios y fuertes, sus pechos hondos, y los brazos y las piernas redondos y nervosos.
Fué la tribu de los onas la que por mayor tiempo luchó contra la
civilización. Ocupaban una región que el hombre blanco podía utilizar
para la cría de carneros, resultando de aquí que aquél tratara de civilizarlos más rápidamente. En represalia del despojo de sus tierras, los
indios se apoderaban de los carneros de los invasores; y con el objeto
de proteger su propiedad, los invasores dieron principio a una guerra
implacable. Como era natural, el rifle y el revólver vencieron el arco
y la flecha. De más de 3,000 onas que había hace cosa de 30 años,
sólo quedan unos 300 de los mismos. Los hermanos Bridges han
estado utilizando a unos cuantos de los sobrevivientes en sus estancias
de carneros, dándoles medicinas, alimentos y ropas, pero dejándolos
por otros respectos en libertad de vivir como mejor les parezca,
habiendo podido conservarse y hasta reproducirse de ese modo los
pocos afortunados en cuestión. Es posible que algunos de éllos se
conserven todavía por algún tiempo; pero todo indica que dentro de
una generación los fueguinos desaparecerán de la superficie de la
tierra. Posible es que de vez en cuando se encuentren algunos montones de conchas marinas, un arco y una flecha y algunos rudos instrumentos; viviendo el fueguino únicamente en el pasado arqueológico.

�VIA~JE DEL DIRECTOR
GENERAL DE LA UNIÓN
,.
PAN AMERICAN A • ."
11

E

,.

L 17 .de octubre ú.ltimo el Sr:, Barrett, Director ~eneral de la
Umón Panamericana, · volv10 a los Estad.os Umdos después
de una visita de seis semanas a Inglaterra y Francia. El
objeto especial de su visita fué estudiar desde el punto de
vista británico y francés el efecto que la guerra tiene hoy y podrá
tener mañana en el desarrollo económico de las Repúblicas Americanas. Desde que comenzó el conflicto europeo, la correspondencia
y la labor de la Unión Panamericana como oficina internacional de
información han reflejado su influencia. De mil maneras la gran
guerra europea ha afectado las condiciones materiales de cada una
de las Repúblicas que forman la Unión Panamericana. Sus relaciones·
íntimas desde el punto de vista económico y comercial con los países
beligerantes han venido a producir condiciones especiales en el
campo del comercio y la hacienda panamericanos y nadie puede
imaginarse el rumbo que tomará su desarrollo en el futuro, ni tampoco
cuáles hayan de ser las condiciones que cree la guerra.
Como por motivo de las exigencias del cargo el Director General
no había podido hacer uso de sus vacaciones durante el .verano
último, creyó oportuno hacer un corto viaje a Inglaterra y Francia
con el objeto de obtener cuantos informes pudiese acerca de la· influencia que podía ejercer la guerra en el progreso de las Repúblicas
Americanas. En el desempeño de la misión que se impuso fué cordialmente recibido y tratado, no solamente por los representantes
oficiales de los Gobiernos británico y francés, sino por los principales
fabricantes, banqueros, economistas y otros hombres de importancia
de aquellos países, quienes no temieron en hablar francamente
acerca de lns condiciones económicas de Inglaterra y Francia en sus
relaciones con los países transatlánticos y la influencia que podía
ejercer la guerra sobre ellas; ni tampoco sobre su desarrollo futuro,
comprendiendo que es un problema de la mayor importancia para
todos los países interesados. En todas partes notó con agrado el
interés que despierta en Europa la obra de la Unión Panamericana
y el deseo de conocer mejor el verdadero estado de las relaciones
comerciales entre las Repúblicas Latinoamericanas y los Eotados
Unidos y la mayor inversión de capitales norteamericanos en aquellos
países. No parecían sorprendidos de que la guerra hubiese sido un
factor poderoso en el desarrollo de los intereses panamericanos y en
su comercio, y demonstraron agrado al oir las seguridades que les
754

VIAJE DEL DIRECTOR GENERAL DE LA UNIÓN PANAMERlCANA.

755

daba el Direc~or General de que no hay nada en el espíritu ni en lo3
fines que persigue la Unión Panamericana que pueda ser antagónico
a l?~ países de .Europa, haciéndoles notar que las funciones de la
Umon Panamencana se semejaban mucho a las de una cámara de
comercio que nunca puede hacer la competencia a otra institución
análoga en una misma ciudad.
Tanto en Francia como en Inglaterra el Director General logró
convencerse de que en uno y otro país estaban impuestos de la necesidad de esforzarse de . cuantos modos fuese posible para conservar y
desarrollar su comerc10 con todos los países de América y que después
de la guerra no debería omitirse nada para volver a obtener el comercio
que se haya podido perder por motivo del conflicto. Se cree allí
también muy generalmente, que no obstante la pesada carga que
Europa ha tenido que soportar para obtener fondos para la guerra
toda~a habría dinero deseoso de buscar empleo en las República~
Americanas ta:11to para ~mpréstitos de Gobierno como para levantar
emp:esas particulares, siempre que con la inversión de estos fondos
se ?~ese mayor ~mpuje al comercio de aquellos países con el que les
fac~taba. el capital. Notó el deseo francamente expresado por los
func10nar10s y hombres de negocio interesados en toda la América
de cooperar con los comerciantes y funcionarios de los Estado~
Unidos. Opinan que en la América Latina hay oportunidades abundantes, no solamente para el comercio de los Estados Unidos sino
para el de Europa, y que la cooperación de todos entre sí es de~ir de
~a ~mérica Latina, los Estados Unidos, Inglaterra y Fra~cia tendría
exito.
Cupo ~ambién l.a fo.rtuna al Director Gen~ral de ser invitado por
las autoridades bntárucas y francesas para visitar el frente de batalla
en Francia. Aun cuando él no creyó tener esta oportunidad al salir
de los Estados Unidos, por no tener relación alguna con la misión
que llevaba, aceptó la cortesía que se le hacia en vista de la ocasión
e~cepcional que se le presentaba de ver el lado activo de este conflicto. Como durante la guerra de España con los Estados Unidos fué
?orrespon~~l de la prensa, la oportunidad de ver la línea de fuego le
~nteresó visitando la parte de ésta donde pelean los ejércitos francés é
mglés, yendo de Verdun al Somme. Mucho facilitó el viaje el hecho
de que e~ Sr. Barret~ tuvo el honor especial de ser acompañado por el
Sr. ~enri Ponsot, Drrector de la Oficina de la Prensa en Francia y por el
Capitán Bloch-Laroque, del Estado Mayor Francés. También fueron
a la vi~ita de las líneas francesas el capitán retirado Asher Baker, de
la Marma ?e los Estados Unidos,·James Derring, de Chicago, y M.
~a~low, Miembro del Parlamento inglés. Cuando el Sr. Barrett
V1S1tó las líne.as inglesas del Somme fué atendido especialmente por
el Coronel Wilson, Jefe de la Oficina de la Prensa Inglesa en Amiens
Y acompañado hasta la línea de fuego por el Teniente de Traffor&lt;l del
Estado Mayor del Coronel Wilson.

�756

LA UNIÓN PANAMERICANA.

Aun cuando la posición que ocupa el Sr. Barrett no le permita
expresar opiniones acerca de los ejércitos comprometidos en la guerra o
sobre las diferencias que existen entre las naciones, puede narrar lo que
vió y al hacerlo expresar la impresión profunda que le hizo la organización, el sistema y el espiritu que animaba a los ejércitos francés é
inglés. Comprendió también que es completamente imposible que
una persona, por más que lea libros, revistas y periódicos, oiga conferencias y vea cintas cinematográficas de la guerra, pueda comprender en toda su extensión la magnitud de la lucha y el poder de la-s
fuerzas que la libran, sin haber hecho una visita personal al frente
y haber visto las operaciones que se ejecutan detrás de la línea de
fuego. Todo se hace en una escala tan grande y maravillosa y con
un sistema tan admirable, que no puede sino llamar la atención cómo es
posible que una empresa tan poderosa pueda llevarse a cabo continuamente con tanto orden y tan poca confusión.
El Sr. Barrett partió para Inglaterra en el vapor americano Philadelphia el 9 de septiembre y regresó de Francia en el vapor Lafayette
de la Línea Transatlántica, que llegó a Nueva York el 16 de octubre.

e

J

VEINTICINCO AÑ"OS DE
ARQUITECTURA ESTADOUNIDENSE .. .. .. ..
ON este titulo apareció en una edición reciente de The
Architectural Record un articulo de A. D. F. Hamlin sobre
el notable progreso y adelanto de la arquitectura en los
Estados Unidos durante el último cuarto de siglo. El
autor divide el medio siglo transcurrido desde la época de la
Guerra Civil en dos periodos, tomando el año 1891 como término
de la era del primitivo renacimiento de la arquitectura moderna
estadounidense y como principio de la nueva. En su articulo
diserta acerca del despertar del arte en 1876, de la eminencia de
célebres arquitectos tales como Richardson, Hunt, Post, McKim,
Mead, White, Peabody, Stearns y otros; de la aparición de veintenas de jóvenes educados en Paris; del establecimiento de la Escuela
de Arquitectura de Columbia y de otras de la misma clase; de la
apertura de nuevos museos y escuelas de arte y del ensanche de
los ya existentes, etc., factores todos que desarrollaron una afición

C

�MISCELÁNEA.

759

al arte sin precedente, marcada por la confianza y la inexperiencia
de la juventud, menos consciente de sus deficiencias que de sus
oportunidades. No obstante, en el último cuarto de siglo se ha
perfeccionado y alterado sobremanera la arquitectura. Al presente
hay centenares de hábiles arquitectos donde sólo habia 10 en 1891,
principiando a repletarse las filas. Lo que hasta ahora se ha llevado
a cabo es mucho mayor que lo que se hizo en el cuarto de siglo anterior;
la producción media es inmensamente superior¡ las grandes obras
maestras sobrepasan indudablemente a las del período anterior; el
gusto general del público se ha refinado de manera notable, pero la
primitiva afición ha desaparecido en su mayor parte. Los requerimientos que se le exigen al arquitecto han aumentado enormemente
la complexidad de su labor, habiendo sobrepasado la lucha por la
competencia los límites ele una generosa y entusiasta emulación.
La comercialización de los grandes proyectos de construcción ha
hecho surgir nuevos y con frecuencia desconcertantes problemas de
ética y práctica profesional. Los rasgos más alentadores de la
situación se describen como sigue:
Por otra parte, el arquitecto estadounidense de los 20 últimos años ha gozado y goza
actualmente en proporción creciente de multitud de ventajas que no disfrutaron los
de épocas anteriores. Las facilidades para el estudio y los recursos docentes han
aumentado en grado sumo. El volumen de la producción literaria sobre arquitectura de que disponen las bibliotecas se ha decuplicado. La Sociedad de Bellas
Artes y Arq llltectura ha dotado a todas las regiones del país de talleres o estudios, estimulando las oportunidades para el mejoramiento del arte del dibujo y del dibujante.
El notable refinamiento del gusto público y el grado de ejecución han dado margen
a una calidad de trabajo que no se conocía hace 25 años, excepto en muy pocos centros
y esto solamente en casos excepcionales. El arquitecto moderno tiene a su disposición materiales y medios, tanto para construcción como para ornamentación que
surgieron durante el último cuarto de siglo. Los concursos han sido metodizados por
reglamentos que han reducido sobremanera los escandalosos métodos que eran de
uso corriente. La profesión de la arquitectura ha sido elevada a un nivel más alto
en la estimación pública, así como en el timbre y norma de su propia función. El
instituto estadounidense y otras corporaciones de arquitectos han desarrollado en
todo el país tal. espíritu, tal solidaridad y tal comunidad de intereses que han avanzado en armonía con la creciente intensidad de composición.

El Sr. Hamlin considera que los dos rasgos principales del progreso
arquitectónico del pais han sido el desarrollo de la construcción de
armadura de acero y la influencia de las grandes exposiciones. A
este respecto se expresa así:
La armadura de acero tuvo su verdadero origen en 1889; pero el año de 1891 la
vió aceptada como algo más que un simple experimento, así es que podemos decir
que de entonces data su adopción definitiva en .la arquit.ectara estadounidense. De
ahí que sea justo que se le considere como el cuarto de los grandes adelantos de la
estructura que le han facilitado nuevos medios a la arquitectura. La bóveda romana
hizo asequible por primera vez una inmensidad de terreno libre. La bóveda con
nervaturas, el arbotante y el contrafuerte crearon la armadura de albañilería e hicieron posible la majestuosa elevación y la ligereza aérea de la catedral de la edad
media, estab~eciendo otro nuevo estilo de arqu;tectura. La armadura metálica que
comenzó a desarrollarse hacia mediados del si~lo pasado permitió la utilización de

�LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO EN WÁSHINGTON,D. C.

EL TEMPLO MASÓNICO DE CHICAGO, ILLINOIS.

�LA UNIÓN PANAMERICANA.

762

mayor espacio y la construcción más ligera, sin lo cual no existirían nuestros grandes
salones de exposiciones, nuestras estaciones ferroviarias y nuestros arsenales. De
esto surgió otro estilo de arquitectura aunque düícilmente reconocido como tal. La
armadura de acero que es el último de los cuatro adelantos, trajo consigo mayor altura
y ligerei.a en la construcción, ha eximido la arquitectura de las pesadas paredes que
por e3pacio de años le impidieron remontarse en forma distinta de la frágil y hermosa
pero prácticamente inservible de la espiral. Todavía no hemos resuelto el problema
del procedimiento artístico ideal del rascacielos pero hemos avanzado mucho hacia
él, habiendo sido dotada nuestra arquitectura entretanto de medios y recursos enteramente nuevos.
Si la influencia que tuvo la Exposición Colombina fué menos revolucionaria que
la invención de la armadura de acero, su alcance fué, no obstante, mucho mayor. Al
acordar la adopción de una línea de cornisa uniforme y de un estilo general neoclásico
o renacimiento para el exterior de los edificios principales, los 10 arquitectos que
c:&gt;laboraron en esa notable empresa fumaron la sentencia de muerte del sobreviviente
estilo románico Richardsoniano. La "Ciudad Blanca" no fué calificada por muchos
de nuestros visitantes franceses sino como proyecto de escuela arquitectónica. (',omo
en Europa había comenzado el movimiento de protesta contra lo académico y tradicional, a los visitantes les sorprendió y desilusionó el hallamos todavía con los grillos
de servidumbre que ellos estaban tratando de romper, pero dejaron de apreciar el
hecho de que nunca habíamos estado bajo ese yugo, que e.sta era la primera vez en
nuestra historia, al menos desde el modesto experimento de Tomás Jefferson en
Charlottesville, q.1.e nuestros arquitectos habían tenido oportunidad de diseñar o
nuestras gentes de ver, un grupo monumental de edificios proyectados en conjunto;
y que era la primera vez que nuestras gentes habían visto tales edificios colocados
en un medio ambiente de jardines y anexos arquitectónicos y esc.iltóricos diseñados
para aumentar el valor del conjunto. La impresión que produjo fué extraordinaria.
La magnificencia de la escala así como la belleza intrínseca de la exposición despertaron un entusiasmo universal.

*

*

*

*

*

*

*

Las exposiciones subsiguientes de Omaha, Búffalo, Jamestown, San Luis, San
Francisco y San Diego siguieron los métodos generales de la de Chicago, dos de ellas
en mayor escala, revelando estas últimas mayores conocimientos, mayor ingenio,
mayores recursos y mayor libertad y riqueza de ejecución que su prototipo. Pero
ninguna ha ejercido como la primera una inflenc~a tan podersa sobre la arqt itectura
nacional, porque aunque cada una ha exlübido un gusto más refinado y se ha. mostrado más conocedora, le ha faltado no ob~ta.nte el efecto sensacional de un nuevo
descubrim~ento, de una obra completa.mente nueva.

Otra influencia poderosa en la historia arquitectónica del país es el
aumento de las facilidades educativas, punto que el Sr. Hamlin trata
como sigue:
La creciente influencia de la escuela francesa que había contribuido de manera
poderosa al despertar arquitectónico del octavo decenio del siglo pasado alcanzó su más
alto ~rado durante el último decenio del mismo. El número de estadounidenses que
acudió a la Ese u ala de París aumentó considerablemente, dependiendo las principales
oficinas de su regreso para el reclutamiento de dibujantes. Unos cuantos de los más
antiguos peritos dibujantes educados en París abandonaban esas oficinas para ir a
practicar independientemente. La Sociedad de Bellas Artes y Arquitectura principió
en 1894 su nota.ble campaña de enseñanza con el establecimiento de "a.teliers" Y
"concours de projets" que desde entonces se han generalizado en todo el país. El
éxito que han tenido ha sido prodi~ioso y a pesar de su tendencia a espaciarse indebidamente en ingeniosos ejercicios de dibujo y arquitectura de papel, han prestado un
gran servicio por haber amaestrado hábiles dibujantes, inculcado sanas ideas y creado
EL EDIFICIO DE WOOLWORTH EN NUEVA YORK.

�'764

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el genio artístico. Ciertamente, la calidad general del arte del dibujo y del dibujante
estadounidenses se han elevado considerablemente.
Pero el mejoramiento del arte del dibujo y del dibujante no se debe todo en manera
alguna a las labores de la Sociedad de Bellas Artes. Desde 1891 se han fundado o
-desarrollado importantes escuelas de arquitectura en las Universidades de Harvard,
Pensilvania, Siracusa, Tulane, George Wáshington en Wáshington, D. C., Wáshl.ngton en San Luis, Michigan y Minnesota; en las Escuelas Técnicas de Carnegie en
Pittsburgh, en el Instituto de Armour de Chicago, en el Politécnico de Terre Haute,
en la Universidad del Estado de Ohio, en el Instituto Técnico de Alabama y en muchos
otros; en tanto que las antiguas han sido reforzadas y ensanchadas. Cuanto a becas,
se han establecido muchas para viajes, habiéndose convertido la Academia Estadounidense de Roma en poderosa mstitución. Asimismo, se ha establecido un sinnúmero de clases nocturnas y de cursos de aplicación y las Universidades de Princet.on y
Yale han creado escuelas de arquitectura que ofrecen excelente preparación para
cursos profesionales más adelantados que hayan de hacerse en otras universidades.
La. influencia de todas esas escuelas, conservadora y académica en el fondo pero de
ninguna manera limitada o superficial, ha servido para levantar el nivel de nuestra
arquitectura y para colocarla más y más en el lugar que le corresponde como profesión
docta o como arte, profesión en la cual la ciencia y la cultura general se juntan con la
imaginación y el gusto refina.do para hacer de ella un empeño digno de hombres y
mujeres de elevadas aspiraciones.

Luego cita el Sr. Hamlin una larga lista aunque no muy completa
de modelos de arquitectura representativa estadounidense del último
cuarto de siglo, y al hablar de las exposiciones, después de enumerar
las más importantes, dice lo siguiente:
Todas ellas fueron exhibiciones escénicas de arquitectura. de plana mayor y ornamentaciones más bien que edificios permanentes, pero todas estimularon la imagina·
ción y desarrollaron los recursos decorativos de nuestros arquitectos, ejerciendo por
primera vez en nuestra historia una influencia reflE&gt;ja sobre la arquitectura de exhibición europea.

.Al tratar de los ejemplos más notables de arquitectura moderna
estadounidense, el autor se expresa así:
La Biblioteca. Pública de Boston fué terminada en 1895; la Biblioteca del Congreso
en Wáshington en 1897; y la Biblioteca Pública de Nueva York en 1912. Con el
advenimiento de William Martin Aikin al puesto de Arquitecto Inspector de la
Tesorería en 1893, principió una notable era de reforma de n.iestra arqaitectura federal
que continuó bajo su sucesor J. Knox Taylor. Los edificios de aduana, palacios de
justicia y oficinas de correos de este regimen en Nueva York, Indianá.polis, San Fran·
cisco, Cleveland, y otras ciudades; las oficinas de los Senadores y Representantes en
Wáshington y un sinnúmero de edificios federa.les de menor importancia, han elevado
nuestra arquitectura oficial de una presumida inferioridad a un alto grado de mérito
artístico. Las grandes estaciones terminales de Wáshington y Nueva York, la del
Noroeste de Chicago y otras de menor magnitud en Pittsburgb, Baltimore y otras
ciudades, nos han redimido de los gastados y deshonrosos tapaagujeros. Se han
construido grupos de edificios escolares y universitarios que sirven de envidia a los
profesores y estudiantes extranjeros. Las universidades de Leland Stanford y Berkeley en California, las de Pensilvania, Chicago, Columbia, Johns Hopkins, Princeton
y la de Wáshington en San Luis; los Colegios de Bryn Mawr, Vassar y Sweetbrier, el
de la Ciudad de Nueva York y otros más, representan un ramo de arquitectura que
no existía antes de 1891. Al mismo tiempo se ha desarrollado un nuevo estilo de
arquitectura para edificios de escuelas públicas basado sobre principios científicos Y
64005-Bull. 6-16--G

�766

LA. UNIÓN PANAMERICANA,

la expresión lógica de plano y estructura, como lo demuestran las escuelas modernas
de Nueva York, Boston, Chicago, San Luis y otras muchas ciudades. Como resultado
de largos y sistemáticos estudios de los requerimientos, cierto tipos de ed;ficios tales
como bibl;otecas públicas, oficinas, hospitalas y esc.i.elas públi.cas han sido sometidos
a un sistema de normalización dentro de límites bien definidos, es decir, se ha llegado
a un consenso respecto a ciertos de sus requerimientos y a la mejor disposición, proporción y dimensión de sus elementos fundamentales, de modo que todos los arquitectos han sacado provecho de los conocimientos de quienes di.señaron esos modelos.
Los bibliotecarios fueron los primeros que p.i.sieron en práctica dicha fórmula de
requerimientos y la arqntectura bibliotecar~a estadounidense va actualmente a la
cabeza del mundo tanto en edificios de gran tamaño como los citados y otros tan
importantes como las bibliotecas de Milwaukee, Detroit, Newark, Springfield, Providence y Manchester (Nueva Hampshire) y sus sucursales. En cualqui.er ciudad
estadounidense, la biblioteca púbiica es por lo general uno de los edificios más hermosos
de la población y una obra de mérito intrínsicamente, siendo esto igualmente cierto
en tratándose de colegios y universi.dades como Columbia, Harvard, Vassar y otra
infinidad.

EL GANADO Ñ"ATA

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ff

ff
ff

ff

ff

N uno de los últimos números de The Journal of Heredity
de Wáshington, D. C., corre publicado con el título indicado
un artículo consagrado a una raza de ganado casi extinguida. Parece que dicha raza es de origen suramericano;
y aun cuando ha dejado de poseer interés para los criadores, como
curiosidad entre las razas bovinas ha despertado la atención de los
hombres de ciencia en general y de la Asociación Genética de los
Estados Unidos en particular. Es tan poco conocida la raza de que
se trata, que se ha creído conveniente reproducir íntegramente el
artículo de referencia, así como los grabados de dos ejemplares de
dicho ganado, para lo cual se ha obtenido permiso de The Journal of
Heredity.
La. mandíbula peculiar del bulldog no es una alteración que les
corresponde únicamente a los perros sino que de tiempo en tiempo se
presenta en otros animales. Se la ha encontrado en los zorros y,
como lo indica Darwin, en una raza de ganado de la América del
Sur. En la narración que escribió de su viaje por la antigua Provincia
de la Colonia del Uruguay, dice lo siguiente:

E

En dos ocasiones vf en esta Provincia algunas reses vacunas de una raza muy curiosa
llamada ñata. Exteriormente parecen tener con las de otras razas casi la misma
relación que los bulldogs tienen con los demás perros. Su frente es pequeña y amplia Y
tienen la trompa nasal vuelta hacia arriba, en tanto que su mandíbula inferior es más
larga que la superior y presenta una. curvatura hacia arriba, por lo que sus dientes
están siempre visibles. Sus narices se encuentran muy altas y son muy abiertas y sus
ojos muy brotados. Cuando caminan llevan la cábeza baja sobre un cuello corto,
siendo sus piernas traseras más bien largas si se las compara con las delanteras. Sus
dientes pelados, sus pequeñas cabezaa y sus narices respingadas les dan el aspecto
más rodiculo que se puede imaginar.

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GANADO DE R AZA ÑATA.

~ttrad~ con~r Jl&lt;!r Dan¡in,cfYª relación sobre la misma se reproduce en el texto Si se
,Jer raza fiata, sino quizás proru~to t ~ ~~t.oosd~e~~~~~fªJ : 1 en el grabado .se v:erá que ellas no son
lzlQ /2.:':6 prod
beujo en la región uruguaya cercana al Rlo de la Plata siendo
unp!r~oorddinúnian!), Créese que esta
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1.ata raza casi

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�768

LA. UNIÓN PA.NAMERICANA.

MISCELÁNEA.

Gracias a la amabilidad de mi amigo el Capitán Sullivan, de la Marina de Guerra
británica, conseguí después de mi regreso una calavera que actualmente se encuentra
en el Colegio de Cirujanos. El Sr. Don F. Múniz, de Luján, se sirvió recogerme
todos los datos que pudo con relación a esta raza. De sus informaciones apareceque hace cosa de 80 ó 90 años eran raros y se les llevaba a Buenos Aires como una
curiosidad. Créese generalmente que la. raza surgió en el territorio que ocupan los
indios al suroeste del Plata y que llegó a ser allí la más común. Aun hoy, los animales
de esta clase que se crían en las Provinciaa cercanas al Plata ponen de manifiesto
BU origen menos civilizado, mostrándose más bravos que el ganado ordinario o abandonando las vacas su primer becerro cuando las,molestan o ven con frecuencia.
Es cosa singular, como me informa el Dr. Falconer, que el Sivaterium, o sea el gran
rumiante de la India, hoy extinguido, se halle caracterizado por una estructura casi
semejante a la anormal del fí.ata. La raza es muy pura, produciendo invariablemente
becerros ñatas un toro y una vaca ñatas. Un toro ñata y una vaca ordinaria ó viceversa dan una cría que posee un carácter intermedio; pero en la que predominan
los caracteres de la raza ñata. Según el Sr Múniz, contrariamente a lo que creen
los criadores en casos análogos, existen pruebas evidentes de que cuando se cruza
con un toro ordinario, la vaca ñata trasmite más fuertemente sus peculiaridades quecuando es un toro ñata el que se cruza con una vaca ordinaria.
Cuando el pasto es suficientemente largo, el ganado ñata come con la lengua y el
paladar como el ganado ordinario; pero durante las grandes sequías, en las cuales
perecen tantos animales, el ñata se encuentra con grandes dificultades y muere si
no se le atiende. Este se debe a que el ganado ordinario, de la misma manera que
los caballos, pueden vivir con sólo tascar con sus labios los retoños de árboles y las
cañas, lo que el ñata no puede hacer debidamente por causa de que suB lab~os no
se juntan, siendo así como perecen antes que las demás clases de ganado. Estoconstituye para mí un ejemplo notable de lo poco capaces que somos para juzgar
por los hábitos ordinarios en qué circunstancias, que sólo se presentan a largos intervalos de tiempo, es posible determinar la rareza o la extinción de una especie.

Estados Unidos al objeto de conseguir informes más detallados en
el particular. * * *
La comparación que se haga de las fotografías que se publican
con la descripción de Darwin permitirá ver la probabilidad de que
los animales fotografiados no son de pura raza ñata, sino frutos de
un primer cruzamiento de un toro ñata y de una vaca ordinaria,
pues las peculiaridades de la cabeza son mucho menos marcadas
que las que en su descripción apuntó Darwin.
La dificultad habida para encontrar en estos tiempos animales de
esa raza indica que esta se ha extinguido casi por completo. Si se
juzga por la apariencia que presentan las vacas, se echa de ver que
la raza mencionada nunca pudo llegar a ser de utilidad, fuera de que
la introducción que se ha hecho en los últimos años en el Uruguay
de reses de las mejores razas europeas, entre los cuales figuran en
primer puesto los IIereford, han elevado la calidad del ganado hasta
el punto de no haberse considerado conveniente la conservación del
ganado ñata. Si a esto se añade que las peculiaridades físicas de la
raza han contribuido a su desaparición, conforme lo indicó Darwin,
se comprenderá fácilmente que el número de aquellos haya disminuido considerablemente en el espacio de medio siglo.
La cría de ganado ha alcanzado tal altura en el Uruguay que no
es probable que en lo adelante quiera nadie criar semejante raza de
ganado para fines comerciales. Con el objeto de impedir la completa extinción de una variedad interesante valdría la pena de que
los jardines zoológicos obtuvieran algunos ejemplares de ganado
ñata. Caso de que pudieran conseguirse animales de pura raza,
ellos serían de gran interés para los hombres de ciencia, sin que la
curiosidad que llegasen a despertar en el público en general sea menor
que el que se le acuerda a las variedades de ganado ordinario que
poseen los jardines zoológicos.

Los conocimientos relativos a la raza ñata han aumentado poco
desde la época de Darwin y, hasta donde le es posible saberlo al
autor de estas líneas, no se han publicado fotografías de la misma.
De aquí que desde hace tres años The Journal of Heredity tratase
de descubrir la suerte que había corrido esta curiosa raza bovina y
de procurarse algunas fotografías de ella. A este efecto mantuvo
infructuosamente correspondencia con varios suramericanos, hasta
que un miembro de esta asociación, Don B. Lorenzo Gil de Montevideo, se interesó también en el asunto, dándose con ahinco a solicitar
datos acerca de dicha raza. Los principales periódicos de Montevideo
coadyuvaron en ese sentido reproduciendo a solicitud del Sr. Hill el
llamamiento de la Asociación Genética de los Estados Unidos, en
tanto que otro miembro de la misma, el Sr. Don Hugo A. Surrace
Cantera, inspector nacional de ganadería y agricultura, se apersonó de
la investigación. Al fin pudo él obtener las fotografías que acompañan este artículo por medio de un estanciero del distrito de Chubut.
Inmediatamente aparecieron las fotografías de referencia en \os
periódicos de mayor circulación de Montevideo, los cuales publicaron
al mismo tiempo otro llamamiento proveniente del Departamento
de Agricultura del Uruguay, en el cual se les pedía a los estancieros
que le prestaran su cooperación a la Asociación Genética de los.

769

ESCULTORES DE LAS
..
AMÉRICAS
....
UTZON BORGLU:M, que es uno de los escultores más eminentes de los Estados Unidos, ha recibido el encargo de
escul.pir un gran monumento en una elevada montaña o,
lo que es lo mismo, de convertir la roca de dicha montaña
en un monumento que conmemore dignamente la memoria de los
hombres y de las mujeres del país nombrado que durante la Guerra de
Secesión desplegaron elevados principios y genuino valor. La colina
de granito destinada a ser transformada de esa suerte se halla a 16

G

�STONE MOUNTAIN, CERCA DE ATLANTA, ESTADOS UNIDOS, EN EL CUAL LAll}tARÁ EL EMINENTEE
LA CONFEDERACivN DEL SUR Y D
En la ejecución de esta soberbia obra se emplearán ocho años. En la falda de esta montaña se labrarán millares de figurs.1de
al frente de este ejército de piedra los Generales Robert E. Loo, Stonewall Jackson Y. otros je!es notables. Las estatuas_~
la base de la montaña se construirá un templo dedicado a la Sociedad de las Hijas de la Confederación, para lo cual se perlo""•
personas que en ella tomaron parte. El grabado superior muestra un grupo de oficiales, tal como aparecerá en el monumento,
una comparación de las dimensiones del monumento con los de la Esfinge y el de las Pirámides de Egipto. En tanto que la
montaña que va a poblarse de estatuas. El grabado de la izquierda muestra la montaña al lado del edificio Woo!worth, de
de la montaña se construirán dos grandes talleres para la confección de los modelos y de los dibujos. Se montarán pode!(J68.I
se moverá un pequeño ejército de trabajadores, ingenieros y artistas.

ESCULTOR . ESTADOUNIDENSE GUTZON l}ORGLUM UN GRANDIOSO MONUMENTO CONMEMORATIVO DE
LOS JEFES DE LA .G UERRA DE SECESION.
oftciales v soldados de caballerla, de infanter1a y de artiller1a, grupos de militares, de cañones y de cabalJos, debi~ndo aparirr
estos ú!tí'.mos serán de 50 pies de altura y los rostros de las mismas podrán fácilmente r6C!)nocerse a 2 millas de dlst~ncm. n
la roca en la extensión necesaria. En ese local se depositarán todos los documentos relativo~ a la Guerra de Secesión
las
el cual será una es ecie de octava maravilla. En tamaño eclipsa él los monnm:entos conocidos. El grabado de la derec a es
primera poilla
en el interior del templo antes mencionado, la gran P1rám1de resultar1a pequeña al lado de ~!al~ de
Nueva York, el cual es el más alto del mundo. Es posible suponer tod? el trabajo_que este monumento requer • e~
maquinarias para horadar la roca y se instalarán seis ascensores para sub1r los materiales a la laida de la montaña, en 1a e

Y.;:

cabef

�772

/

LA UNIÓN PANAMERICANA.

millas de Atlanta, Estado de Georgia, siendo conocida con el nombre
de Monte Blanco. Es un empinado y perfecto bloque de piedra de
750 pies de altura por 200 de ancho, o sea dos veces más alto que las
célebres pirámides de Egipto y varias veces más amplio que ellas.
Este soberbio monumento contendrá más de 2,000 estatuas de
hombres que sirvieron en el Ejército de la Confederación. En el
centro del grupo principal :figurarán las de los renombrados Generales
Robert E. Lee, Stonewall Jackson y otros, montados a caballo y en
tren de pelea. Detrás de dicho grupo habrá otro más grande de
generales de menor renombre. Estas estatuas tendrán unos 45 pies
de altura con el fin de que sean visibles y puedan ser reconocidas a
varias millas de distancia. También habrá en él grupos de caballería, compañías de infantería y contingentes de artilleria. Las distintas figuras surgirán gradualmente de la colina en distintos relieves
a fin de que produzcan la impresión de un grande ejército en marcha
a la hora de la puesta del sol.
En la base de la colina, precisamente debajo del grupo central, pero
oculta en la selva e invisible desde los cerros cercanos, habrá un salón
de piedra, el cual le servirá de morada a la Sociedad de las Hijas de la
Confederación. La cavidad que con tal fin se hará en la colina tendrá
60 pies de ancho por 300 de largo. Frente a este salón se levantará
una imponente hilera de 11 columnas talladas en la dura roca y
sobre cada una de ellas aparecerá, circundado de una corona, el
nombre de los distintos Estados que formaron la Confederación.
En la ejecución de esta obra se emplearán ocho a:ños, estimándose
su costó en $2,000,000. Según las disposiciones que se han tomado
para llevarla a cabo, después que la legión de perforadores, mineros,
agrimensores, ingenieros, talladores y demás artesanos hayan preparado la roca, Borglum llamará a su servicio ocho de los escultores
jóvenes que ;más prometan en los Estados Unidos, quienes esbozarán
la obra. Hecho esto, el experto cincel de Borglum acabará por darle
a toda ella los últimos toques. Muchos consideran este monumento
como una octava maravilla, pues la historia no registra ningún monumento de piedra tan gigantesco.
La elección recaida en Borglum para ejecutar esta grandiosa concepción es ciertamente feliz, pues el mundo artístico ve en él al filósofo,
al poeta, al hombre de estudio, tanto como al escultor de genio. :m1 es
de esos hombres que se ;mantienen aislados. No se siente atado por
ningún convencionalismo, siendo completamente independiente. Su
mente se halla abierta de continuo a todas las convicciones, estando
siempre presentes en ella la misma fuerza, la misma sinceridad de
propósito y la misma individualidad. Su ardiente imaginación
no le permite afiliarse a ningún grupo. Todos lo fascinan y en todos
recoge preciosas flores que con suma maestria transforma en guirnaldas de belleza, en formas, en almas y en sueños.

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�MISCELÁNEA.

ESTATUAS DE BORGLUM,
Grabado superior: Tres de los apóstoles. Grupo que se halla
en la iglesia de San Juan el Divino en 111 ciudad de Nueva
York. Grabado inferior: Estatua de yeso de James Smithson, !undador del Instituto Smithsoniano de Wá.shington,
D.C.

775

Borglum cree que la esencia de la escultura es la corrección,
pudiendo advertirse el acuerdo que existe entre su manera de comprender y su imaginación. Su saber le indica el camino por el cual
se desliza retozando su imaginación como si fuese un niño. Su ansia
inagotable de saber lo ha hecho hundirse en los campos de lo recóndito. La verdad y la perfección son los objetivos que constantemente persigue. No se considera deudor de nadie, siendo a
un tiempo el mundo-entero su templo y su escenario. Sus creaciones
están llenas de emoción, de sentimiento, de vida. Indaga la relación
de las cosas y suelda de manera maestra los eslabones que las unen.
Esquivo al halago, siente que el aplauso sano es un estimulo para su
inspiración. No cree en la casualidad e insiste en que toda obra
es fruto del genio y del esfuerzo. Es completamente humano y no
apetece sino lo que conquista.
Borglum vive en los Estados Unidos, país donde vió la luz hace 49
años. El siente vivamente todos los tesoros que se esconden en las
páginas de la historia de la tierra de su nacimiento. El americanismo
es para él una especie de rebgión, pues es estadounidense hasta en
las fibras de su ser. Un sacerdote de la escuela católica en la cual
estuvo interno durante su juventud descubrió su talento y Jo puso
a dibujar santos y madonas hasta que decidió fugarse a California.
Fué asi como de niño comenzó a rebelarse contra la tradición y las
formas sin vida, prefiriendo recibir su enseñanza de las cosas animadas
que lo rodeaban. Su americanismo salió ileso en los tres años
que pasó en los talleres de París. No sintiéndose seguro de los
beneficios que había obtenido en Francia, ensanchó su inspiración
con los estudios que realizó en España. Este país le concedió más
y más a medida que fué ahondando en las vidas de grande descubridores como Colón, Pizarro, Cortés, Magallanes y otros tantos.
Botglum es hombre que se interesa en muchas cosas y que cree
de acuerdo con su filosofía que para un hombre enérgico todo tiene
interés. Aun cuando la escultura es el vehículo de que principalmente se vale para exteriorizar sus pensamientos, no deja de ha.llar
grandísimo placer en la pintura y en la agricultura y de preocuparse
por los asuntos generales y la felicidad de la comunidad. Trabaja
la niayor parte del tiempo en Borgland, granja de 300 acres situada
en Stamford, Estado de Connecticut. En el gran taller abierto que
posee en dicho lugar le da vida al barro y adora sus dioses. El
éxito que ha coronado sus esfuerzos ha sido logrado a costa de dura
labor, sufriendo penalidades y tribulaciones no obstante su absoluta
independencia de la tradición clásica.
En una exposición de obras de Borglum que se efectuó en la Biblioteca Avery de la Universidad de Columbia de Nueva York, pudo verse
una colección de cerca de 40 piezas de bronce, mármol y yeso que
comprendían gran diversidad de asuntos y entre las cuales figuraban

�MISCELÁNEA.

777

algunas de las concepciones más notables del escultor. Entre estas
últimas se contaba el grupo en bronce titulado las Yeguas de Diomedes, el cual es propiedad del Museo Metropolitano de Arte de Nueva
York y adorna la entrada principal que conduce al vestíbulo de dicho
edificio; el original de la cabeza en mármol de Lincoln, propiedad del
Gobierno de los Estados Unidos y obra que se exhibe en la Rotunda
del Capitolio de Wáshington; la cabeza de Sheridan que se encuentra
en Wáshington; el modelo en bronce de la estatua que tiene Lincoln
en Newark y las tres figuras en mármol que por la majestad y la
sublimidad del pensamiento, por el simbolismo que -representan del
amor, del afecto, de la devoción y de la piedad, se han granjeado la
admiración universal y son las estuas de la Concepción, del Asombro
de la Maternidad y de la Madre y el Hijo.
Los caballos de Borglum merecen especial atención. Son los mismos
caballos que por espacio de muchos años montó, ensogó y ensilló en
el oeste de los Estados Unidos. En las Y eguas de Diomedes, nombre
que le dió al grupo después de haberlo concluido, el escultor aprovechó
un asunto de la región nombrada. La idea que en él expresa el autor
no es otra que la de la domesticación del caballo, apareciendo en la
obra unos cuantos caballos cerreros que en su desalada carrera dirige
el hombre que con un esfuerzo de los músculos está tendido sobre el
lomo desnudo del animal que ha tomado la delantera.
El mismo insurrecto y humano espíritu con que altera el convencionalismo en los monumentos ecuestres se hace visible en su estatua
de Lincoln que se levanta a la entrada del edificio de los tribunales de
Newark, Estado de Nueva Jersey. Es una creación rara, monumental
y distinta de las falsas y artificiales actitudes de las obras de arte
destinadas al comercio. La estatua no está colocada en sitio elevado
hacia el cual haya necesidad de alzar la mirada, sino a una altura igual
a la del nivel del ojo. Representa al Presidente mártir como pudo
habérsele visto en su jardín, paseándose solo, y tal como se habría
sentado o hubiera pensado y mirado hallándose solo. La altura a
que fué colocada esta estatua constituye una originalidad; y aun
cuando en un principio fué, por causa de su rareza, desfavorablemente
juzgada por el mundo artístico, éste llegó pronto a comprenderla y
a adoptar el ejemplo.
En otro grupo titulado "He tocado la flauta y no has bailado" está
representado uno de los rasgos del sentimiento de los artistas. Él
evoca el pesar que causa la falta de comprensión de la obra artística,
habiéndolo considerado algunos como la representación de la pena
del escultor por la indebida comprensión de sus más altas concepciones.
La estatua ecuestre de Sheridan que se encuentra en Wáshington y
que le valió al artista entusiastas aplausos fué concebida con el propósito de que revelara el carácter invencible e impulsivo del General
estadounidense. Aparece éste como si se hallara reuniendo sus dis-

UN MÁRTIR.

Concepción alegórica en mármol.

NE.t&lt;ÓN.
Figurilla en bronce del emperador romano,

�MISCELÁNEA,

779

persos soldados después de la derrota sufrida durante su ausencia.
Tambien fué esta estatua colocada a escasa altura, demostrándose así
la bondad de la innovación.
En las obras en mármol que representan la Concepción, el Asombro
de la Maternidad y Madre y el Hijo se expresa una nueva nota del
arte estadounidense, de un arte ambicioso y noble. Los Estados
Unidos no serán considerados por más tiempo en materia de arte como
morada del afligido obrero, sino que merecerán para sus creaciones
un concepto más noble y gentil, como el que revelan las tres figuras
de que acaba de hacerse mención.
,,,,,.

SOBRE LOS PAJ AROS DE
LA AMÉRICA DEL SUR
N uno de los últimos números de "The American Museum
Journal" publica el Sr. George K. Cherrie una curiosa relar
ción acerca de las peculiaridades que en la manera de hacer
sus nidos y en sus hábitos presentan los pájaros de la parte
septentrional de la América del Sur. Las mañas de que se valen
algunos de dichos pájaros para conservar sus huevos a cubierto de
sus enemigos son verdaderamente sorprendentes. El Sr. Cherrie
describe gran número de casos de esta naturaleza, algunos de los
cuales aparecen en lo:, siguientes párrafos de su artículo:
"En mi larga carrera de coleccionista de elementos pertenecientes
a la historia natural, particularmente en la América del Sur, he
derivado sumo placer del estudio de la manera como los pájaros
construyen sus nidos. Además de ese placer, el estudio detenido de
los nidos, huevos y hábitos de los pájaros adultos me ha puesto en
condiciones de aprender mucho acerca de las relaciones existentes
entre las distintas especies. Como resultado de semejantes estudios,
mucho es lo que hay que conocer de la p3icología de los pájaros.
"A _propósito de esto último se me ha preguntado con frecuencia si
algunos pájaros muestran gustos que les son peculiares, diferenciándose así de otros pájaros de la misma especie; y, en ocasiones, he dado
a conocer por vía de respuesta las nociones que poseo sobre los
picudos pájaros moscas amarillos de la familia de los Rynchocyclus,
que tanto abundan en la parte central del Orinoco. Cerca del campamento que levanté en las inmediaciones de Caicara hallé muchos
nidos de estos pájaros, habiendo descubierto en una ocasión tres de
estos nidos en un radio de 50 yardas. Uno de ellos estaba hecho
casi por completo de pequeñas y delgadísimas fibras vegetales de

E

�780

LA UNIÓN PANAMERICANA.

color negro lustroso. El otro era de fibras de un oscuro gris amarillento, mientras que el tercero se componía de pajas muy finas de un
color castaño pálido. No existe la menor duda de que las negras
fibras vegetales eran tan abundantes y tan accesibles para las otras
dos parejas de pájaros como lo fueron para la primera y que de la
fibra gris pudieron disponer los que construyeron sus nidos con la de
color negro. Si no fué el gusto individual lo que indujo a los pájaros
a emplear fibras de diferente color, no sé lo que haya podido ser.
"El siguiente caso es interesante por cuanto permite ver toda la
luz que puede arrojar en lo que concierne a las relaciones existentes
entre los pájaros. De entre lo.s nidos de seis especies de sinaláxidos
que hallé, cinco eran de la forma y materiales ordinarios, de cerca de
tres cuartos de yarda de largo, y hechos de las acostumbradas ramitas
secas y espinosas, tejidas cuidadosamente en forma de cilindro y
provistos de larga entrada tubular que conduce a la cavidad del
nido, la cual ocupa la mitad inferior del cuerpo cilindral del nido.
Puede decirse que este nido tiene el aspecto de una retorta. Se le
construye por lo general a pocas pulgadas del suelo, más puede
hallársele a unas cuantas yardas del mismo. El nido propiamente
dicho está suspendido generalmente de las ramitas o del extremo de
los brazos de un árbol, en tanto que la entrada del mismo se encuentra
a lo largo de la rama principal de la cual se sostiene. Por regla
general, estos nidos espinosos no se hallan en modo alguno ocultos
en el follaje, pues los pájaros se sirven de las espinas agudas de que
están formados para defenderse; sucediendo también que el nido
propiamente dicho está ocultado por la gran cantidad de ramitas que
tiene en su parte superior. Estas ramitas se hallan dispuestas longitudinalmente como para que formen una especie de techo bardado
que pone el nido a cubierto de la lluvia, ya que este es habitado
durante el período más fuerte de la estación lluviosa.
"La cavidad del nido está revestida de hojas secas y suaves y de
fibras de madera, las cuales le sirven de base a un forro de líquenes
grises. Los nidos de las cinco especies mencionadas de sinaláxidos
pertenecían todos a este tipo general; pero el de la sexta, de cola
roja, era completamente diferente. Había estado viendo por e,apacio
de algunas semanas los nidos de estas especies y poco antes de mi
descubrimiento ví una pareja de pájaros que revoloteaban alrededor
de algo que me pareció un montón de pajas que habían sido acumuladas por el agua entre las horquetas de la parte superior de un
vástago delgado. En ese momento se hallaba 2 metros por sobre
la superficie del rio, encontrándose el vástago en un lugar que estaba
inundado y como a unos 100 metros de la orilla del rio. * * *
"Cuando lo descubrimos nos encontramos con que su interior
estaba atravesado por varios túneles. Uno de estos había sido
cerrado en una de sus extremidades con hojas y fibras vegetales,
64905-Bull. 6-16----7

�782

LA UNIÓN PANAMERICANA.

teniendo casi en la mitad una gran cavidad propia para nido. En
ella habia a manera de cubierta algunas hojas secas y fibras de
madera· v formando otra cubierta interior, la misma clase de
' w'
.
.
líquenes grises que encontramos en los nidos de las otras cinco especies
de sinaláxido,. Por fuera, el nido era apenas un montón de yerbas,
siendo el sitio escogido y los materiales empleados completamente
distintos de los que habían usado las demás especies de la misma
familia. Con todo, en el empleo de los líquenes grises como forro
interior del nido descubrimos un rasgo que les es común a todas ellas.
"Naturalmente hubimos de preguntarnos si el empleo de este
liquen gris para forro interno de la cavidad del nido era una costumbre proveniente de :tlgún remoto y común ascendiente. ·
"No existe quizás en todos los trópicos un grupo de pájaros que
recompense con mayor usura el estudio detenido de sus hábitos de
anidar como los pájaros moscas. Ciertamente no existe ningún
otro grupo que como éste ofrezca una variedad más grande en materia
de nidos. Algunas especies construyen en verdad nidos menudos,
frágiles y cubiertos de líquenes, tan menudos como los que fabrican
los pájaros moscas. Algunos los tejen dándoles formas tales que
podrían servirles de modelo a los llamados tejedores de África.
Algunos pájaros moscas construyen por otra parte nidos voluminosos
y bastos que nos recuerdan los trabajos de los grajos o de los cuer:os.
Algunos miembros del grupo son reservados, construyendo sus rudos
en los sitios más abrigados y apartados de la espesura del b0sque,
ocultándolos con montones de hojas o de cualquiera otra manera.
Pocos son los que anidan cerca del suelo; otros colocan sus nidos
muy alto en las regiones abiertas y llanas de las cuencas de lo~ gi:andes
ríos, siendo pocos los objotos que se distinguen más en el paIBaJe que
los grandes nidos de paja que los pájaros moscas de pecho amarillo
cuelgan en la copa de los pequeños árboles.
"Uno de los nidos más interesantes que he hallado en la América
del Sur es el del buco. Esta especie posee la curiosa costumbre de
socavar los nidos que ocupan las hormigas blancas de la región, los
cuales tienen lugar muy visible en muchos de los árboles de los
bosques. El buco practica por lo general la entrada de su nido en el
centro del de las hormigas blancas, pasando el tunel que hace por
casi todo el diámetro de la habitación de las hormigas para ir a
terminar en una cámara ligeramente esférica de unos 15 centímetros de diámetro, en tanto que la entrada del túnel sólo tiene
aproximadamente la mitad de esa anchura. No llevan al interior
ningún material que sirva para anidar, depositando los.huevos s~bre
los desperdicios que se·encuentran en el fondo de la cavidad de~ rudo.
Siempre ha sido para mí un misterio la manera cómo se las entienden
los pájaros para llevar a cabo sus excavaciones, dado que, a la menor
molestia que se les cause, las hormigas blancas hacen irrupción por

MISCELÁNEA.

783

millares, no pudiendo concebir cómo puede vérselas cualquier objeto
viviente al sentirse cubierto de estos dañinos insectillos. Otro problema que no he podido resolvar es el de cómo a los pájaros pichones, sobre todo a los que acaban de salir del cascarón, les es dable
sobrevivir en semejantes condiciones.
'' Casi por casualidad llegué al :fin a descubrir el nido de cierta clase
de bucos que por mucho tiempo había buscado. Un día en que
trataba de resguardarme de un aguacero repentino que me había
sorprendido en el bosque y en momentos en que procuraba cubrirme
con. las espesas ramas de un árbol bajo, oí un sonido que parecía
verur de cerca y que no era sino el piar de un pichón. Miré por
t?das part~s sin poder descubrir nada. El sonido volvió a producrrse, pareciendo estar más cerca de mí, aun cuando nada descubría.
Sin embargo, mi atención se fijó entonces en algo que tenía el aspecto
de un montoncito de leña menuda que hubiera sido reunida por un
ventarrón. Un examen más detenido de aquello me reveló que a un
lado de ese montón de palitos había una entrada y que cerca de
ella el suelo había sido limpiado por algún animal que entraba y
salía. Con un movimiento de los pies aparté los palitos y me quedé
sorprendido al hallar debajo de ellos un hueco de regular tamaño que
conducía al interior del suelo. No me figuraba quién podía ser el
ocupante de aquel, pero me procuré una vara la.rga provista de una
horque~a en su extremidad. Entonces la introduje en el hueco para
saber s1 estaba ocupado y quedé sorprendido al oir el penetrante
chillido de un pájaro como resultado de mi investigación. Después
de hacer girar la vara con la mano la saqué del hueco con un pájaro
en la extremidad de la misma, habiéndose enredado las plumas de
aquél en la pequeña horqueta de la vara. Fué una sorpresa la vista
del pájaro, la cual se hizo más grande cuando descubrí que era un
buco.
"No podría decir si la cavidad mencionada, la cual tenía 5 pies
de profundidad, fué hecha por los bucos, pues este fué el único nido
de esa especie que encontré; más ello es que si los bucos construyeron
la cavidad de su nido, sucede que la tierra extraída de aquella habia
sido conducida a cierta distancia sin que quedaran rastros de ella en
la en~ada. Sin embargo, quizás no sea esto sorprendente, pues una
especie de golondrina de la familia de los bucos construye su propia
cavidad, haciendo a veces huecos de 2 pies de profundidad en las praderas; y aun cuando una gran parte de la tierra y de la arena que se
extrae de aquel es arrastrada lejos, nunca se encuentra cerca de la entrada del hueco acumulación de dichas materias. No hay duda de que
el montón de palitos que existía a la entrada del nido del buco de pico
rojo había sido colocado allí por los mismos pájaros. Ese nido era un
magnifico ejemplo de la manera como los pájaros hacen a veces las
construcciones que les sirven tanto para ocultar sus nidos como para
protejerse a si mismos.

�784

LA UNIÓN PANAMERICANA.

"Las oropéndolas y otros pájaros que cuelgan sus nidos de las ramas
de los árboles poseen igualmente interesantes y curiosos hábitos en lo
que respecta a la manera de construir sus nidos. Existe, por ejemplo,
cierta clase de oropéndolas de pico blanco que1 según creo, construye
siempre su nido o más bien sus nidos, pues esta especie construye en
colonias, en la inmediata vecindad o en derredor de la colmena de
cierta clase de avispas. Año tras año estas colonias van aumentando
a medida que la colmena de avispas .se hace más grande; y si por
casualidad la colmena es destruída o abandonada, un año o dos después
de ocurrir esto la localidad es igualmente abandonada por las oropéndolas. Recuerdo el caso de una colonia de estos pájaros que anidaron en un lugar durante 10 años consecutivos. Al cabo de ese tiempo
corté la rama que sostenía la colmena, destruyendo con ello el avispero.
Cuando tres años más tarde visité la localidad, no había más de seis
parejas de pájaros en la colonia, la cual había coD;tado anteriormente
100 pájaros por lo menos.
"Las oropéndolas no son la única clase de pájaros que parecen
buscar protección y compañia situándose en la vecindad de las avispas.
Con mucha frecuencia he encontrado cerca de los avisperos nidos de
tángaras y hasta de pequeños pájaros moscas. Aparentemente, nunca
surge ningún malentendido entre los respectivos ocupantes de las
diferentes colonias; pero no hay duda de que si por ejemplo un mono
tratara de acercarse a los nidos de una colonia de oropéndolas, seria
prontamente ahuyentado por los insectos.
"Otro ejemplo de esta clase de protección ocurre entre los pájaros
moscas de pico chato de la familia de los Todirostrum, los cuales cuelgan con frecuencia sus nidos de las extremidades de las ramas donde
habitan las especies más dañinas de avispas. Estas los protegen sin
dada alguna de cualquier enemigo que pretenda saltar a las ramas,
habiéndome ocurrido recibir frecuentemente en las manos terribles
picaduras de los pequeños y enfurecidos habitantes de esas ramas."

INVENTOS RECIENTES
(1) Un ingenioso norteamericano ha descubierto un medio de utilizar su automóvil, no sólo como vehículo de transporte o de placer,
sino como fuerza motriz para movilizar de un punto a otro su casa
flotante. Para este fin coloca el vehículo en el compartimiento
especial que se ve en el segundo grabado, el cual está situado en la
parte posterior del barco, donde está instalado el resto de la maquinaria. El automóvil hace andar el barco a una velocidad de 6 millas
por hora, lo que indica que el sistema ha dado buenos resultados.

�786

LA UNIÓN PANAMERICANA.

(2) Muchas de las espléndidas obras de arquitectura que dieron
tanta fama a la Exposición Internacional Panamá-Pacífico de San
Francisco no sólo no han sido &lt;lcstruídas sino que se les ha destinado
a diversos usos. Por ejemplo, el edificio del Estado de Ohio fué
comprado por el Country Club de San Carlos para instalarlo en sus
terrenos situados a 33 millas de San Francisco a través de la bahía.
A pesar de que el edificio pesa más de 1,000 toneladas, se le transportó todo entero hasta el lugar de su destino sobre unos planchones
unidos en formo. do balsas sin que su estructura se dañara en lo más
mínimo.
(3) Como el aviador necesita mantener la mayor calma y sangre
fría hasta en los momentos más graves de peligro, se ha inventado un
aparato muy ingenioso para examinarle el pulso, los nervios, la respiración y la fuerza de resistencia a los que desean ingresar en la
carrera. Como parte del examen_, se dispara un tiro por detrás del
candidato para que una aguja registre en una esfera movida por un
reloj las palpitaciones del corazón. .El grabado superior representt\
la manera de examinar la resistencia de los brazos y dedos después
de ciertos ejercicios, y el inferior muestra el instrumento que se aplic1i
a los dedos para determi.Jrnr las pulsaciones.
(4) Es indudable que el agricultor le debe mucho al inventor.
Ahora se acaba de poner en uso una máquina para separar frijoles
según el tamaño, quitándoles las piedras u otros ohjetos extrañoa
que se hayan mezclado con ellos. Los frijoles negros se escogen a
mano a medida que van saliendo de la máquina, que como es movida
por electricidad, funciona con mucha rapidez.
(5) Los fotógrafos han tropezado con grandes dificultades pam
poderse acercar suficientemente a los pájaros y sacar vistas que
detallen su plumaje. Para remediar esto un funcionario del Estado
de Luisiana acaba de inventar un aparato fotográfico de gran extensión focal, con el cual se pueden sacar vistas de gran tamaño de objetos distantes. Los experimentos que se han hecho han dado excelentes resultados.
(6) Ha hecho su aparición en el mercado una máquina para cortar
árboles, que según sus inventores hace en un dia el trabajo de30
leñadores. Como la nueva sierra corta el árbol a nivel del suelo,
es muy útil para el desmonte de los bosques que se destinan para,
parques o de los lugares donde se construyen nuevos caminos.
(7) La Oficina de Ordenanza del Ministerio de Marina de los
Estados Unidos ha inventado un procedimiento para fotografiar los
proyectiles que disparan los cañones. Frente a la boca del cañón
se colocan dos alambres que forman un circuito eléctrico, que se
cierra al con tacto del proyectil, lo que a su vez hace funcionar un
obturador, haciendo estallar al mismo tiempo una fuerte carga de
carburo que suministra la luz necesaria para la fotografía. Al salir

:MISCELÁNEA.

787

el proyectil va precedido de una nube de gases encendidos que
hieren el aire con un agudo estruendo.
(8) En los Estados Unidos hay 4,500 clubs de tiro que celebran
concursos de tiro al blanco, en los cuales los blancos son unos discos de
greda, llamados pájaros, aunque no se les semejan, sino que son más
bien planchas de greda y alquitrán moldadas y cocidas. Hay varios
métodos de lanzar los pájaros de greda al aire. El que ha estado
más en voga desde hace afios, es un aparato que ha&lt;!e girar el disco
con rapidez, lanzándolo por medio de un resorte cuando se aprieta el
gatillo. El disco puede lanzarse en cualquier dirección, de modo que
para romperlo de un tiro se requiere cierta habilidad. Más de 400,000
personas practican el tiro al blanco con esa cl!l.Se de discos, una o dos
veces por año. En el concurso para el campeonato de 1916, hubo 370
competidores y en el último concurso anual el vencedor rompió 499
discos en 500 tiros. Ahora se acaba de inventar otro aparato para
lanzar los discos, el cual funciona lo mismo que un fusil, pues lanza
al aire el disco en diversas direcciones con el simple apretón de un
gatillo.
(9) Aunque los guardamontes de experiencia pueden calcular a
primera vista la altura de un árbol, sucede que cuando este es muy
alto cometen equivocaciones en los cálculos. Para evitar esto el
Servicio Forestal de los Estados Unidos ha inventado un instrumento
que funciona con gran exactitud, consistente en un pequeño aparato
de 5 pulgadas de diámetro por 1 de espesor, con ayuda del cual se
mira por entre una ranura, se fija el mecanismo y el resultado de la
altura que se desea obtener aparece en una esfera de celuloide que
tiene a un lado.
(10) El Cuerpo de Señales del Ejército de los Estados Unidos ha
inventado una cámara obscura portátil para desarrollar e imprimir
los negativos que se sacan en campaña, la cual tiene dos ventanas,
una de luz roja y la otra de blanca. El operador se tapa con una tela
que cubre uno de los lados de la cámara y que impide que penetre
la luz.
(11) Una de las principales compañías eléctricas de los Estados
Unidos instaló como parte de su exhibición en una convención que
se celebró en Atlantic City, Estado Nueva Jersey, un asta de bandera
muy original que mantiene el pabellón constantemente en movimiento por medio de una corriente de aire que pasa por entre el asta,
la cual es producida por un motor eléctrico que tiene en la base. En
la parte del asta donde se iza la bandera hay unas perforaciones por
donde se escapa el aire que le hace ondular con maravilloso efecto.
(12) Una compañia manufacturera de carros de acero ha descubierto un método de pintarlos, que fuera de ser muy rápido es de lo
más económico. El barniz se evaporiza primero después de lo cual se
pasa por una manguera que lo pulveriza por medio de aire comprimido.

•

�BIBLIOGRAFÍA.

La Unión Panamericana. les expresa el testimonio de su sincero agradecimiento a los
autores o editores que se han digna.do enriquecer la Biblioteca de Colón con el envio de
los libros que a continuación se expresan:
La mecAnica racional aplica.da a la génesis biológica y la p5!-co-fisiología hum~a y
explicativa de toda la ontología y fenomenología del uruv.erso. Por Antoruo B
Massioti. Buenos Aires, Imprenta de José Tragant, 1910. 1v, l 74, 7, 4 p. 8°.
Diccionario de argentinismos, neologismos y barb9:rismos. Con !-11l apéndice 5?bre
voces extranjeras interesantes. Por el Dr. L1sa.ndro SegoVIa. Buenos Aires,
Imprenta de Coni Hermanos, 1912. 1091 p. 8°.
San :Martin y Simón Bollvar. Glorifobia. y cochranismo póstumos. Por Dr. Juan
Estevan Guaata.vino. Buenos Aires, Juan L. Dasso &amp; Cía., 1913. 475 p. 8º.
Narraciones. Por Rafael Calza.da. Prólogo de Salvador Rueda. Buenos Aires,
Est. gráfico Robles &amp; Cía., 1914. illus., vii, 284 p. 8°.
Correspondencia de la ci~dad de ~uenos Aires con los ~eyes de Espa1!.a. Re1;1Il?,da
en el Archivo de Indias de Sevilla, coordenada y publicada por Roberto LeV11:lier.
Tomo 1, 1588-1615. Publicación edita.da por la municipalidad de Buenos Aires,
1915. xv, 471 p. 4°.
Elogio de Ameghino. Por Leopoldo Lugones. Buenos Aires, Impresores Otero &amp;
Co., 1915. 147, xxiv p. 12°.
Comentarios sobre los tratados de comercio argentinos. Por Ricardo Pilla.do. Con
una carta-prólogo del Dr. Eleodoro Lobos. Buenos Aires, Talleres gráficos del
Ministerio de Agricultura, 1915. 228 p. 8°.
L'Argentine modeme. (9haP.itres de gé?gra.phie écono~que.) Par Pierre Denis.
Publications de l'uruvemté a l'occasion du centenarre du Congr~ de Tucum:ín
de 1916. Buenos Aires, Imp. Coni Fr~res, 1916. 122 p. 8°.
Escritos y discursos del Dr. Guillermo Rawson. Buenos Aires, Biblioteca "Flench,"
1916. 329 p. )2°.
El aislamiento pactftco de América. ~ocu!Ilentación relativa a ll!- cam;pa.ña del ~useo
Social Argentino por la neutralización del tráfico marítimo mteramer1cano.
Buenos Aires, Est. gráfico "Oceana," 1916. 248 p. 8°.
Revista :Militar, ntimero extraordinario. 1816-9 de Julio-1916. Buenos Aires,
Imprenta de la Revista. Militar, 1916. mapa, 144 p. 8°.
Instrucción ctvica o libro del patriota. Escrito especialmente para las escuelas _de la
República y para el Ejército nacional. (JO• edición notablemente corregida y
aumenta.da.) La Paz, González y Medina, editores exclusivos. Por Benjamin
Guzmán C. illus., 71 p. 12°.
El asesinato del General Antonio 1osé de Sucre, :Mariscal de Ayacucho. Por Buenaventura Reina.les. La Paz, Librería, Papetería e Imprenta El Siglo Ilustrado,
1916. illus., 283, xix p. 8°.
Amor moderno. Scenas da vida paulistana. 3ª série. Para José Agudo. Sáo
Paulo, Emp. Typ. Editora O Pensamento, 1915. 235 p. 12°.
Sensa~lies e re1lex6es. Para Matheus de Albuquerque. Rio de Janeiro, Composto e
impresso nas officinas da Papelaria Uniao, 1916. 257 p. 8°.
Das conservas alimentares. (Repressao as suas. fraudes.) Para Antonio Ignacio de
Barros Ribeiro. Recife, Imprensa Industrial, 1915. 68 p . 8°.
:Mi sistema 15 minutos de trabajo al dfa para la salud. Por J . P. Muller. Revisado
por el autor y traducido especialmente al español. Santiago de Chile, Librería
Inglesa de Hume &amp; Walker. illus., 96 p. 8°.
Diario de Bitácora del Teniente Ca.mus de la Marina militar de Chile con la solución de
la clave: "América para los Ax:nericanos, ''. dedica.do l!-1 Quinto Congr~l!O de las
Repúblicas Americanas. Santiago de Chile, Emp. Zig-Zag, 1915. xn, 162 p.
8º.
788

789

Bibliografia general de Chile. Primera parte: Diccionario de autores y obras. (Biobibliografía y bibliowafía.) Por Emilio Vaisse. Precedid(! de una bibliografía
de bibliografías chilenas.. Por Ramón A. ;Lav3:l. _Tomo pnme!o (Abalos-Barros
Arana). Santiago de Chile, Imprenta Uruvers1taria., 1915. lxix, 331, x p. 8°.
Improvements for the mouth of the Magdalena ~iver. Mejora en. el Río Magdalena.
Memoria presenta.da al Segundo Congreso Científico Panamencano, en desarrollo
del Punto A, III, b, de la Sección V del programa. Por Miguel TriaJ1a. Bogotá,
Casa Editorial de Arboleda &amp; Valencia, 1915. mapa, 16 p. 4°.
Convención nacional del Partido Republicano. Resumen de sus labores en sus
sesiones ordinarias de 1915. Julio U-Agosto l. Bogotá, Arboleda &amp; Valencia,
1915. 371 p. 8°.
:Manual consular colombiano. Por José Manuel Pérez-Sarrniento. , Edita.do por
Pela.yo Quintero Atauri. Cádiz, Talleres tipográficos de Manuel Alvarez Rodríguez, 1915. 342 p. 12°.
Archivo Santander. Publicación hecha por una comisión de la Academia. de la
Historia, bajo la dirección de Don Ernesto Restrepo Tirado. Volumen VI.
Bogotá, Aguda Negra Editorial, 1915. v, 354 p. 8°.
Compendio de geogr_afia de Costa Rica. Arreglada, coi:r~gida y aumentad.a por ~l
Lic. Don FranCISco Montero Barrantes. Cuarta edición. San José, Tipograf1a
Lehma.nn (Sauter &amp; Co.), 1914. illus., 98 p. 8°.
Código de procedimien~s pen~l.e~ y leyes &lt;:omplemente;rtas. Biblioteca de derecho
vigente en Costa Rica, drngida por Lic. Don LUIB Castro Saborío. San José.
Tipografía Lehmann (Sauter &amp; So.), 1913. 199 p. 8°.
Código de comercio y otras leyes mercantiles. Biblioteca de derecho vi~ente en
Costa Rica, dirigida por el Lic. Don Luis Castro Saborío. San José, Tipografia
Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1913. 293 p. 8°.
Código :fiscal. Biblioteca de derecho yigente en Co~a Rica, dirigida por el Lic. Don
Luis Castro Saborío. San José, Tipografía Nacional, 1915. 235 p. 8°.
Código penal. Biblioteca de derecho ".Ígente en Costa Rica, dirigida por el Li.c. Don
Luis Castro Saborío. San José, Tipografía Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1914. 178

p. 8º.
Código de procedimi~ntos civile~. Biblioteca de derecho vige~te en Costa Rica,
dirigida por el Lic. Don LU18 Castro Saborío. San José, Tipografía Lehmann
(Sauter &amp; Co.), 1914. 227 p. 8°.
C6digo civil. Biblioteca de derecho vigente en Costa. Rica, dirigida no1 el Lic. Don
Luis Castro Saborío. San José, Tipografía Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1916. 328
p. 8º.
Constitución polltica de la Reptiblica de Costa Rica. Biblioteca de derecho vi~nte
en Costa Rica dirigida por el Lic. Don Luis Caatro Saborío. San José, Tipografía Lehm~ (Sauter &amp; Co.), 1913. 34 p. 8°.
Leyes orgAnicas. Biblioteca de derecho vi~ente en Costa Rica, dirigida por el Lic.
Don Luis Castro Saborío. San José, Tipografía Lehrna.nn (Sauter &amp; Co.), 1913.
190p. 8°.
Elementos de gramática castellana. Por Carlos Gagini. Tercera edición. San José,
Tipografía Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1916. 222 p. 8°.
'
La cocina costarricense. Por D. Juana R. de Aragón. Tercera edición. San José,
Tipograffa Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1914. 188 p. 8°.
Recitaciones escolares. Colección de temas nacionales. Colección forma.di!- por N.
Quesada S. Segunda edición corregida y aumenta.da. San José, Tipografía
Lehmann (Sauter &amp; Co.). xi, 129 p. 8°.
luegos escolares seguidos de las buenas costumbres escolares, la _gram~t~ca en la
escuela primaria y de como enseñe a leer a robert?. Por Zacarw Zúfilga. San
José, Tipografía Lehmann (Sauter &amp; Co.), 1915. illus., 158 p. 80 .
Higiene escolar. Por Hildeb1ando Silas Granados. San José, Tipografía Lehmann
(Sauter &amp; Co.), 1916. illus., 39 p. 12°.
Poesias. Por Nieves Xenes. Academia Nacional de Artes y Letras. Habana,
Imprenta El Siglo XX, 1915. xxii, 224 p. 8°.

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Atención de Mundo Ar¡entino, do Buonoe Aires.

CELEBRACIÓN DE LA FIESTA DEL ÁRBOL EN LA ARGENTINA.
Con el intento de arraigar en el pueblo el amor por los árboles, el Gobierno da la Argentina celebra todos
los años una belllsima fiesta en la que toman participación todos los niños de las escuelas del ¡ia!s .
flespués de lucidas procesiones y de otros actos semejantes, cada niño planta en el D1a de la Fiesta
unpequeñoárbolenel terreno que deantemanosesefíalapara tal objato. La fiesta del presenteaño
se vió prestigiada por la presencia del Presidente de la Rep11blica Dr. de la Pla2,a, y por la de varios
funcionarios de importancia. En el grabado aparece el Dr. de la Plaza rodeado de multitud de niños
de las escuelas de Buenos Aires.

�Fototrrafia de Underwood &amp; Underwood.

MONUMENTO A CERVANTES EN SAN FRANCISCO DE CALI FORNIA.
Acaba de ser inaugurado en el Golden Gate de San Francisco de Call!ornla el monumento que reproduce
este grabado y que donaron a la expresada ciudad los distinguidos españoles Don. J. C. Cellrlá.n y
Don E. 1. Molera. El monumento mencionado, que es obra del aventajado artista español Don
1. 1. Mora aparece coronado por el busto del Prfncipe de los Ingenios, y postrados de rodillas ante
él, como ;J le rindieran el debido homenaje al genio que los creó, la figura del hidalgo manchego y
la de su fiel y decidor escudero.

�F ot&lt;&gt;gra!l&amp;s de F errando y Cia.

ILUMINACIONES DE BUENOS AIRES CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO
DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA.

•

El Sr. Presidente Hipólito Irigoyen y el Sr. Vicepresidente Pelagio
Luna tomaron posesión formal de sus respectivos y elevados cargos
en Buenos Aires el 12 de octubre de 1916. En conformidad con la
constitución argentina estos altos funcionarios desempeñarán sus
cargos durante un período de seis años. El nuevo Presidente ha organizado su gabinete como sigue: Ministro del Interior, Sr. Don Ramón
Gómez; de Relaciones Exteriores, Sr. Don Carlos A. Becu ; de Hacienda, Sr. Don Domingo Salaberry; de Justicia e Instrucción Pública,
Sr. Don José Salinas; de Agricultura, Sr. Don Honorio Pueyrredón ;
de Obras Públicas, Sr. Don Pablo Torrello; de Guerra, Sr. Don Elpidio González; y de Marina, Sr. Don Federico Álvarez de Toledo.- Con el aumento de 977 ,860 pesos en oro que ocuITió en el mes de agosto
de 1916, el fondo de reserva en oro total existente en la Caja de Conversión y en las legaciones argentinas en paises extranjeros ascendía
a 316,827,643 peso¡, para el 1° de septiembre del mismo año. Contra
esta suma había 1,013,081,058 pesos moneda nacional, representados
en papel, níquel y cobre. La Caja de Conversión fué establecida el 31
de octubre de 1899, y hace poco fué trasladada al edificio que anteriormente ocupaba la Corte Suprema de Justicia a fin de disponer de todo
el espacio que exige el movimiento de moneda fiduciaria, cada día
mayor, siendo así que el fondo de reserva en oro que existe en la actualidad es el más grande que hasta ahora ha habido en dicha caja.- En el mes de·agosto último hubo en las quiebras una diminución de un
40 por ciento con relación al pasivo de las ocurridas en idéntico mes de
1915.--Según informes del Ministerio de Hacienda, el Poder Ejecutivo pedirá al Congreso que dicte una ley que disponga la expedición
de patentes únicas en todo el país a favor de los agentes viajeros. El
producto de estas patentes será distribuído entre las Provincias y
Territorios de la República, según s.u población, con arreglo al último
censo. Esta ley incluirá prácticamente todas las recomendaciones
que se hicieron en abril del corriente año en la Conferencia de Hacendistas Panamericanos de Buenos Aires. Las muestras sin valo1·
comercial podrán ser introducidas al país libres de derechos de
importación, con tal que no sean vendidas y que no permanezcan
allí más de seis Íneses.-- Debido a la merma ocuITida en la producción de azúcar, el Poder Ejecutivo se propone dictar un decreto
prorrogando los efectos del de 31 de mayo último sobre exención de
derechos aduaneros sobre el azúcar. Como resultado de las operarciones de esta zafra, la Compañía Azucarera Tucumana en su reciente
informe calcula que en 1915 la producción de azúcar vendible será de
146,000 toneladas, contra 335,400 toneladas en 1914. Según el censo
azucarero de 1915, comparado con el de 1895, el capital invertido en
esta industria, que en 1895 era de 52,417 ,984 pesos moneda nacional,
795

�796

BOLIVIA.

LA UNIÓN PANAMERICANA.

en 1915 ascendió a 164,386,103 pesos; el personal empleado, que en
1895 se componía de 28,308 individuos en 1915 ascendió a 37,008; la
potencia motora empleada, que en 1895 era de 11,294 caballos de
fuerza, en 1915 ascendió a 48,220.--El convenio de arbitra.je comercial celebrado entre las Cámaras de Comercio de la República
Argentina y de los Estados Unidos fué aprobado por la primera el 6
de septiembre último. Dicho convenio estipula que todas las controversias comerciales serán sometidas a la consideración de una comisión de arbitraje compuesta de cinco personas, dos de las cuales serán
nombradas por el Comité de los Estados Unidos, sujetas a la aprobación de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y tres por ésta, con la
aprobación de los Estados Unidos.--Según el informe publicado
por la caja de a.horro postal, desde el 5 de abril de 1915, fecha en que
empezó a funcionar, hasta el 1º de septiembre de 1916, el número
total de libretas emitidas fué de 128,970, importando el total de los
depósitos la suma de 4,573,218 pesos moneda nacional. El movimiento de las cuentas corrientes durante el mes de agosto arrojó un
total de 48,798 operaciones de depósitos y reembolsos, cifras que
muestran un promedio de 1,600 operaciones diarias. La citada caja
tiene adquiridos títulos de la deuda pública por valor de 4,758,000
pesos, en los que sólo ha invertido 4,282,000 pesos, por haberlos
comprado al tipo de 90 por ciento. El 1º de septiembre del corriente
año la caja tenía 885 agencias habilitadas en toda la República, 63
de las cuales se hallaban en la Capital Federal, 252 en la Provincia de
Buenos Aires, 132 en Santa Fe, 98 en Córdoba, 48 en Entre Ríos,
38 en Corrientes, 31 en Mendoza, 23 en Tucumán, 21 en San Luis, 17
en Salta, 17 en Catamarca, 17 en La Rioja, 15 en Santiago del Estero,
15 en San Juan, 13 en Jujuy, y 85 en los Territorios Nacionales.Según datos estadísticos oficiales, desde el 1° de enero hasta el de
septiembre de 1916, la exportación de cereales, en toneladas métricas,
fué como sigue: Trigo, 1,650,191; maíz, 1,482,187; lino, 490,534;
avena, 600,802. A principios de septiembre salieron con destino a
puertos estadounidenses varios vapores l~evando en c?njunt~ unas
10 000 toneladas de lino. En comparación con los siete primeros
m;ses de 1915, las exportaciones de bovinos congelados en igual
periodo de 1916, indican un aumento de 21.9 por ciento; carneros
congelados, 62.1 por ciento; cueros de cabra y cabrito, 68.8 por
ciento· cueros vacunos salados, 15.2 por ciento; manteca de vaca,
48.8 p~r ciento; harina de trigo, 11.2 por cie!1to; rollizos de ~~ebr~cho,
22.5 por ciento; y heno en pacas, 95 por ciento.--. E~ Ministen~ de
Obras Públicas ha aprobado el proyecto de ampliación y me3oramiento del servicio de agua a la ciudad de Paraná, Entre Ríoi:., con
un gasto de 420,315 peso:;.--Según el Boletín _de la Direcció~ ~e
Estadística1 el 31 de noviembre de 1915 la población de la Provmc1a
de Buenos Aires ascendía a 2,128,799 habitantes.- -El 3 de septiembre de 1916 fué celebrado con gran entusiasmo como Dia del
Árbol en más de 800 poblaciones y ciudades de la República. La

?

797

Sociedad Forestal Argentina mandó acuñar una medalla especial para
conmemorar la fiesta de ese día.--Según anuncia La Nación
periódico de Buenos Aires, el mapa de la República, mandado ~
imprimir en Berlín y que fué terminado hace poco, pronto se hallará
y usará en las oficinas y escuelas públicas del país.- -El informe
que el Administrador General de los ferrocarriles argentinos ha presentado al Ministro de Obras Públicas demuestra que durante el
primer semestre de 1916 los ingresos ascendieron a 8,167,786 pesos
en billete y los egresos a 7,621,235 pesos, o sea un producto o ganancia
líquida de 546,551 pesos, contra una pérdida de 1,468,889 en igual
período de 1915. El mejoramiento proviene del aumento de productos, que ascendió a 1,563,855 pesos, o sea un 23.68 por ciento má8
que el año anterior, y de la diminución de gastos que importó 451,585
pesos, lo que equivale a un 5.59 por ciento de economía sobre los gastos
de 1915, resultando así una diferencia total de 2,015,440 pesos a
favor de 1916.- -En la ciudad de La Plata se ha establecido una
sociedad ornitológica con el fin de estudiar y proteger las aves y
pájaros argentinos.- -El día 24 de agosto del corriente año el Ferrocarril Central Argentino inauguró un servicio eléctrico en sus líneas
entre Buenos Aires y El Tigre.-- La exposición internacional de
ganadería que fué celebrada en Buenos Aires desde el 15 hasta el
22 de agosto, obtuvo un éxito brillante, y fué una de las expo9iciones
más interesantes que registra la historia del país. En ella estuvieron
representadas más naciones y se adjudicaron más premios que en
cualquiera de las exposiciones anteriores. La venta del ganado que
obtuvo premios alcanzó precios tan buenos como el de las ventas
extraorqinarias que se efectuaron en la exposición del año anterior.
Uno de los rasgos más salientes de esta exposición fué la exhibición
de productos agrícolas, minerales e industriales que hizo el Museo
Agrícola de la República Argentina.- -La Compafiía Argentina de
Lámparas Eléctricas, que fué constituída recientemente, dentro de
poco tiempo espera introducir eJ;1los mercados las lámparas construídas en la Argentina.--El número de vapores y buques de vela que
entraron y salieron del puerto de Buenos Aires durante los ocho
primeros meses de 1916 indica una diminución de 133, pero muestra
un aumento de 72,303 toneladas, en comparación con igual período
de 1915.

El consejo municipal de La Paz ha autorizado al Sr. Luis Cornejo
para que explote un servicio público de automóviles en la Capital y
sus inmediaciones. Sólo se utilizarán unas cuantas máquinas por
ahora, pero se importarán automóviles a medida que aumenten los
negocios de la empresa. Las máquinas mencionadas en la licencia
64905-Bull. 6-16--8

�798

LA UNIÓN PANAMERICANA.

han sido fabricadas en los Estados Unidos.--El Diario, periódico
de La Paz, publicó con fecha 14 de septiembre un estado comparativo
del comercio de Bolivia. en el último quinquenio. Las cifras publicadas
demuestran un notable aumento en el valor del comercio. El mismo
periódico publica un resumen de las deudaB exteriores de los paises
latinoamericanos, habiendo tomado los datos de un diario francés.
La prensa en general hace comentarios sobre el progreso de las nuevas
empresas iniciadas por la Bolivia-Brasil Rubber &amp; Timber Corporation. El área mayor de una de las propiedades de la compañia se
extiende a ambos lados de la desembocadura del Río Negro y contiene aproximadamente 57,000 acres de terreno. Otra porción de los
terrenos pertenecientes a dicha corporación se halla situada frente a la
estación de Abuna, en el Ferrocarril de Madeira a Mamoré y consta
de unos 36,000 acres. Ambas porciones de terrenos son realmente
vírgenes, y la nueva compañia, que cuenta con un capital de
$1,000,000, se propone explotar primeramente la inmensa cantidad
de maderas que aquéllos contienen. Dícese que en ellos abundan,
sobre todo, las maderas de preciosas y de construcción, tales como
caoba, ébano, palo de rosa, madera de águila y una gran variedad de
plantas medicinales cuya explotación seria fácil, puesto que se hallan
cerca de los ferrocarriles o de las vías fluviales.--La compañia que
explota el servicio de ómnibus o diligencias entre Atocha y La Quiaca,
o sea una distancia aproximada de 125 millas, le ha propuesto al Señor
Ministro de Fomento substituir los vehículos de tracción animal
con carros automóviles. El referido servicio de diligencias conecta
los ferrocarriles de Bolivia con los de la República Argentina, siendo
evidente que la introducción de carros automóviles aumentaría
grandemente la rapidez del viaje entre los dos paises. El Ministerio
de Fomento ha tomado en consideración tan importante proposición.- -El 14 de septiembre fué abierta formalmente al público una
nueva línea de telégrafo entre La Paz y Guaqui, construida por el
Gobierno con el fin de ayudar a las lineas sostenidas por la empresa
ferroviaria que pone en comunicación los dos luge,res, por estar
aquéllas recargadas de trabajo.- -El Sr. DanielBedregalha establecido una escuela para indios en el Cantón Tiulumi, cerca de Chuma, en
la cual ya se han matriculado 56 estudiantes. El Señor Ministro de
Instrucción Pública de Bolivia cree que los trabajos comenzados son
tan satisfactorios que se propone suministrarle al fundador de la
escuela algunos muebles y, además, procurará estimularlo para que
pueda ensanchar los trabajos relativos a la instrucción pública en
aquella región.--El Sr. Víctor E. Sanjines, ex-Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, acaba de llegar a Nueva York con su
distinguida familia, siendo probable que permanezca algunos meses
en los Estados Unidos.-- El Sr. Juan Lagos Mármol, Enviado
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la Argentina en Bolivia,
fué recibido oficialmente por el Presidente Montes en La Paz.-

BRASIL.

799

El Sr. Horace G. Knowles, Ministro que fué de los Estados Unidos
en Bolivia, y que en la actualidad reside en La Paz, ha presentado a
las autoridades municipales un proyecto o plan con el fin de efectuar
el embellecimiento de una parte de la Capital boliviana. Dicho
proyecto sólo exige un pequeño desembolso monetario, pero se cree
que las ventajas y resultados que se obtendrían poniéndolo en práctica aumentarían notablemente no sólo el aspecto cívico de La Paz,
sino también la incomparable belleza natural de la región donde se
halla la Capital de Bolivia. Los periódicos de La Paz apoyan con el
mayor entusiasmo el citado proyecto.

El día 7 de septiembre del corriente año fué celebrado en todos los
ámbitos de la República el nonagésimo cuarto aniversario de la independencia del Brasil del régimen portugués, habiendo sido uno de las
partes más notables de dicha celebración la gran revista miutar efectuada en Rio de Janeiro, la cual fué presenciada por el Señor Presidente, los miembros de su Gabinete y un gran número de personas
distinguidas.--En el Brasil se ha establecido la Sociedad Brasilefia
de Ciencias con el fin de estimular los estudios e investigaciones científicos. Esta sociedad la preside el Dr. Henrique Moritz, y ha empezado
con 50 socios o miembros, entre los cuales figuran los hombres de
ciencias más eminentes del Brasil. El número de socios no podrá
exceder de 100, y en abril de 1917 se procederá a efectuar la elección
de los otros 50 miembros.--Según datos estadísticos oficiales, el
valor de las exportaciones de maderas brasileñas, desde 1913 hasta
fines de 1915, fué como sigue: 1913, 1,358 contos en papel; 1914, 1,204
con.tos; y 1915, 2,147 contos. En dichas exportaciones figuraron
especialmente el pino y el jacarandá. Los bosques de maderas duras
y de construcción del Brasil son casi inagotables, y con razón se
espera que esta importante industria alcance un gran desarrollo.-La Asociación de la Prensa Brasileña abrió formalmente sus nuevas
oficinas el 10 de septiembre de 1916 en el Liceo de Artes y Oficios,
situado en la Avenida de Río Branco, y en esa fecha celebró con
apropiadas ceremonias el aniversario de la fundación de la prensa
brasileña que ocurrió el 10 de septiembre de 1808, fecha en que salió
a luz por vez primera la Gaceta de Rio de Janeiro.--Un proyecto
de ley ha sido presentado a la consideración del Congreso Brasileño
autorizando al Gobierno para transformar la organización del Ferrocarril Central del Brasil, la empresa de navegación del Lloyd Brasileño
y las obras del puerto de Rio de Janeiro, en sociedades anónimas por
acciones, semejantes a la actual organización del Banco del Brasil.
Una vez efectuado este cambio, el Gobierno abrirá subscripciones en

�800

LA UNIÓN PANAMERICANA.

todos los centros :financieros del Brazil, Europa y América para
efectuar la venta de las acr.iones de estas empresas hasta el importe
de la mitad de su capital social, conservando en su poder la otra
mitad y el capital total del capital en debentures. El producto de
dicha venta será incorporado a la renta general de la República.-El Primer Congreso de Neurología. Brasilefto fué celebrado en Río de
Janeiro desde el 23 hasta el 26 de agosto de 1916. Los trabajos de
este congreso fueron divididos en tres secciones, a saber: Neurología,
psiquiatría y medicina legal, habiéndose nombrado comités especiales
para cada sección.--Según anuncia el Comercio de Paraná, de
Coritiba, pronto se establecerá una gran fábrica de papel en el Estado
de Paraná, la cual sólo empleará el pino de Paraná para la fabricación
de papel.--En la ciudad de Cincinnati, Estado de Ohio, ha sido
organizado un club brasilefto cuyos socios son brasileños que residen
en la expresada ciudad, y dicha agrupación tiene por objeto suministrar datos e informes a los hombres de negocios y fabricantes
norteamericanos acerca del Brasil y las oportunidades que dicho país
ofrece para el comercio en general.--El Dr. Nilo Pe&lt;;ianha, presidente del Estado de Río, menciona en su reciente mensaje algunos
datos muy interesantes sobre el renacimiento de la agricultura en
aquel Estado. Muchas grandes haciendas que anteriormente se
hallaban abandonadas, en la actualidad están cultivadas de caña de
azúcar, algodón, plantas textiles, tabaco y trigo. El valor total de
las exportaciones procedentes de dicho Estado ascendió en 1915 a
129,069 contos en papel.--Según anuncia el Jornal do Brasil, el
Sr. Cándido Costa, brasileño, ha descubierto propiedades maravillosas
en el algodón que se cultiva en la región del Amazonas merced a las
cuales los objetos pesados resultan insumergibles en el agua. Se han
efectuado experimentos, con el mayor éxito con pesadas cajas de
hierro envueltas por completo en 40 gramos de algodón, las cuales
flotaron con admirable facilidad. Dícese que este descubrimiento
resolverá el problema de la seguridad o salvación de la vida en el
agua, siendo así que los objetos más pesados se mantienen a flote,
con tal que estén provistos de la cantidad suficiente del precitado
algodón.- -Al Senado del Estado de Sao Paulo se le ha pedido que
vote una asignación de fondos para erigir un monumento en una de
las principales plazas ~ la ciudad de Sao Paulo con el fin de perpetuar
la memoria del eminente estadista Francisco Glycerio.- -El 19 de
agosto del corriente año fué celebrada en Rio de Janeiro·, con ceremonias muy imponentes, el centenario del nacimiento del gran
jurisconsulto y patriota Augusto Teixeira de Freitas.-- En Sao
Paulo ha sido organizado una cámara de comercio francesa con el fin
de estimular y ensanchar las relaciones comerciales francesas en
aquella región del Brasil.- -Las autoridades municipales de Rio
Grande Estado de Río Grande del Sur, han sido autorizadas para
levant~ un empréstito de 8,500 contos que devengará un interés de

COLOMBIA.

801

9 por ciento y que se ªP.licará a obras sanitarias y a la prolongación
de las obras de abastecimiento de agua.- -Recientemente fueron
importadas del Uruguay más de 50 cabezas de ganado vacuno de pura
raza Hereford para los fines de la cría en el Estado de Minas Geraes.-Dentro de poco tiempo se establecerá en Río de Janeiro una liga de defensa nacional que será presidida por el Ejecutivo de la República.-El Club de Automóvil del Brasil ha invitado a todos los Estados de
la Unión para que tomen parte en el Primer Congreso de Buenos
Caminos, que habrá de celebrarse dentro de poco tiempo en la Capital
Federal.

COLOMBIA
La industria harinera, iniciada hace poco en el Departamento de
Antioquia, ha favorecido grandemente el cultivo del trigo. En la
actualidad hay 396 plantaciones de este cereal, las cuales representan
un total de 2,625 hectáreas de terreno dedicados a este cultivo. Los
distritos de Abejorral y Sonsón son los que producen la mayor cantidad de trigo en el Departamento. Al presente hay 18 molinos
funcionando regularmente.- - El Gobierno Nacional contrató con el
Sr. Evaristo Rivas Groot la construcción de un muelle en el Golfo de
Morrosquillo., en las Bocas del Sinú, para el servicio del frigorífico
que va a establecerse allí próximamente.--Según datos publicados
por una revista de minas. estadounidense, el monto de la producción
de platino en Colombia durante los cuatro últimos años fué de 63,500
onzas, repartidas por años como sigue: 1912, 12,000 onzas; 1913,
15,000 onzas; 1914, 17,500 onzas; y 1915, 19,000 onzas. Como puede
verse por estas cifras, el aumento ha sido constante y de acuerdo
con 1os datos publicados por dicha revista sólo Rusia supera a Colombia en la producción de este valioso metal.- -La Sociedad de
Mejoras Públicas de Medellín acaba de fundar una escuela de pintura,
escultura y dibujo para señoras y señoritas.----Con el fin de dar a
conocer a ciencia cierta el estado actual de la agricultura del país y
los libros, folletos y estudios agrícolas de Colombia; para fomentar el
entusiasmo por aquella y para poder recomendar los mejores sistemas
prácticos de cultivo y las mejores especies cultivadas en el país, la
Sociedad de Agricultores de Colombia celebró una magnífica Exposición Agrícola el 27 de octubre próximo pasado, fecha solemne para
la República, pues en ella se cumplió el centenario del sacrificio del
sabio y prócer colombiano Don Francisco José de Caldas, quien
puede decirse fué el patrono de la agricultura colombiana. El Presidente y todas las autoridades de la República, la prensa nacional y
los centros agrícolas de los Departamentos prestaron su apoyo decidido para la realización y mayor éxito de aquella obra de' progreso.- -

�802

803

LA UNIÓN PANAMERICANA.

COSTA RICA.

El movimiento del Ferrocarril de Amaga. e)l 1915 fué el siguiente:
Número de pasajeros transportados durante el año, 788,329;
mercancias transportadas, 24,954,263 kilos; y equipajes, 85,283 kilos;
número de kilómetros en explotación, 36!; y producto bruto anual
por kilómetro, S3 ,617. Por el tráfico de pasajeros este ferrocarril
ocupa el segundo lugar entre los ferrocarriles de la República.- En la ciudad de Manizales, Departamento de Caldas, se ha organizado
una sociedad bancaria con $500,000 oro de capital, de la cual fué
nombrado gerente Don Manuel Mejia.- -Hace poco principió a
funcionar la sucursal del International Banking Corporation de
Nueva York en Medellin con un capital de reserva de $6,500,000
oro.---Según noticias de la prensa, se ha dado principio a la
construcción del gran Hospital de San Vicente en la ciudad de Medellin, el cual estará dotado de todos los adelantos modernos de la
higiene.- -El 20 de julio último se abrió en Montería, Departamento de Bolivar, una institución bancaria con el nombre de Banco
del Sinú, del cual han sido electos gerentes los Srs. Raul Piñeres, E. J.
Pineda y D. Espinosa. Según noticias periodisticas, la prensa
colombiana dice que hay mucho entusiasmo con el funcionamiento
de este establecimiento, pues hará inmenso bien a las ricas regiones
del Sinú.- -La Gobernación de Cundinamarca ha aprobado el presupuesto de costo de la calzada automobiliaria que se construirá entre
Bogotá y La Dorada, contrato que fué celebrado con los representantes de una respetable casa de los Estados Unidos. Dicho presupuesto asciende a la cantidad de $4,845,882 oro.- -En virtud de
la ley 1 de 1916 se autoriza al Gobierno nacional para terminar las
obras del Ferrocarril del Tolima hasta Ibagué y para contratar un
empréstito hasta por la suma de $400,000 oro para la prosecución de
los trabajos. Este empréstito se garantizará con la hipoteca de la
parte con.struida y la que se construya del ferrocarril y en último
CR$O hasta con un 2 por ciento del producto de las aduanas del Atlántico. El Gobierno administrará directamente las obrR$.-- La
ley 2 del mismo año dispone que los trabajos de la Carretera
Central del Norte los efectúe el Gobierno Nacional mediante el sistema de administración directa con el concurso de los Departamentos
de Cundinamarca, Boyacá y Santander del Norte. .Al efecto se
nombrará una comisión de ingenieros encargada de hacer los estudios
completos del trazado definitivo de la carretera según la ruta más
conveniente en las secciones por construir.- -La ley 3 del corriente
año adiciona y modifica algunas disposiciones del código fiscal y
ordena que el año fiscal de la hacienda. nacional empiece desde
el 1° de marzo de cada año civil, disponiendo el orden en que
deberá hacerse la prelación de gastos.- -La Gobernación de .Antioquia ha comisionado al General Pedro Nel Ospina para que contrate
profesores belgas de quimica, agronomía y veterinaria para la
Escuela de Agricultura de Medellin.- -El 20 de agosto último

se instaló en Cartagena la .Asociación de Empleados del Comercio
de esa ciudad bajo la presidencia del Sr. A. Lecompte. Esta institución ha organizado tres secciones especiales, a saber, de instrucción, de beneficencia y de colocación.--La Gobernación de
Antioquia ha comprado un gran lote .de terreno situado en el Distrito
de Bello, en el paraje Fontiduefio, con el fin de destinarlo a campo de
experimentación para la siembra, cultivo y producción del tabaco.- -El 12 de octubre último se celebró en Medellín la fiesta de
la raza en conmemoración del descubrimiento de América y en honor
de Cervantes.--Ha sido abierta en la Universidad de Antioquia. la
cátedra de enfermedades tropicales.--En Cúcuta se ha constituído
una compaJiia industrial con el nombre de Hilandería Santander.-A principios de septiembre llegó a Bogotá una comisión sanitaria estadounidense compuesta de los Dres. William Gorgas, quien la preside,
Henry R. Carter, Juan Guiteras, Eugene Whitmore y William D.
Wrightson, la cual visita los paises suramericanos para hacer estudios
relativos a la fiebre amarilla.--La prensa de Manizales anuncia que
la Gobernación de Caldas ha comisionado al Sr. Jaime Gutiérrez
para contratar un empréstito destinado a la construcción del ferrocarril de ese Departamento.--La Cámara de Comercio de Medellín
eligió los siguientes dignatarios: Presidente, Nicanor Restrepo R., y
vicepresidentes, Manuel M. Escobar y Enrique Mejía 0.--La Comisión de Legislación Civil del Senado de la República ha pedido a las
sociedades agrícolas y a los principales ganaderos de Bogotá y dé los
Departamentos que estudien y emitan concepto sobre las medidas
que en conjunto debe adoptar el Congreso para mejorar la industria
pecuaria y fomentar la exportación.-- La Cámara de Representantes
ha principiado a considerar un proyecto de ley por el cual se dispone
que el Gobierno obtenga de Chile por intermedio del Ministerio de
Relaciones Exteriores una misión militar formada por el Ejército
chileno.

El Sr. Mariano Guardia, Ministro de Hacienda, anunció recientemente que los Sres. Chandler y Compafiia de Nueva York, han sido
nombrados a.gentes fiscales de Costa Rica en los Estados Unidos.
Se cree que esta medida contribuirá a que se efectuén nuevas inversiones de capital en Costa Rica y, además, dicese que en la actualidad
se gestionan varias transacciones financieras fundándose para ello en
que los bancos harán negociaciones en este nuevo campo.-- El Sr.
Enrique R. Guier, gobernador de la Provincia de Cartago, está consagrando mucha atención al mejoramiento del camino que conduce de
Cartago a San José y, con tal fin, propone que ~as personas interesadas
en esta obra efectúen subscripciones particulares y que, además, se

�804

LA UNIÓN PANAMElUCANA.

obtenga alguna ayuda financiera del Tesoro público. Debe advertirse
que el aumento gradual del número de automóviles en San José y sus
cercanías hace necesaria la prolongación de caminos adecuados para
dichos vehiculos.- -El Sr. Án!!el Camacho natural de Costa Rica
.
~
'
'
ha mventado un nuevo modelo de máquina de vapor, la cual fué
sometida recientemente a prueba en el Ministerio de Fomento en
San José. Dícese que este joven ha estado tres años perfeccionando
su invento, el cual, según se dice, demuestra aJgunos evidentes mejoramientos sobre las máquinas que en la actualidad se usan. Teniendo en cuenta el hecho de que este joven no ha tenido grandes elementos de educación y que posee muy pocos conocimientos científicos, su talento mecánico resulta por eso mismo más notable. El
invento les causó favorable impresión a los funcionarios del Gobierno.- -Ha sido celebrado un convenio de encomiendas postales
e1;1tre Costa Rica y Colombia. La Gaceta de San José, correspondiente al 2 de septiembr e, publicó el reglamento que consta de 15
artículos y que ha de regir dicho convenio.- -Muchos productos de
Costa Rica se exhibirán permanentemente en Los Ángeles, Estado -de
California, de acuerdo con lo dispuesto por la Cámara de Comercio de
la expresada ciudad, que ha hecho los preparativos necesarios para
exhibir los productos de varios países latinoamericanos. El Sr. E.
Roberts, Cónsul de Costa Rica en Los Ángeles, procurará ayudar a
las autoridades, por todos medios posibles.- -Desde el 14 hasta el
17 de septiembre, inclusive, la ciudad de Puerto Limón celebró el
xcx aniversario de la independencia de Centro América e inauguración de la Junta Agrícola industrial de Limón. La ciudad estaba
artísticamente decorada y engalanada, contribuyendo las magníficas
iluminaciones eléctricas a embellecer el incomparable paisaje tropical
de los alrededores. Hubo carnaval, bailes, juegos atléticos, elevación
de globos y zeppelines, habiéndosele consagrado la debida atención a
la apertura de la exposición agrícola, organizada por la Junta Agrícola
Industrial de Limón. A dicha fiesta concurrieron muchas personas
de diferentes partes de Costa Rica y de otros países, habiendo sido
necesario suministrar un servicio de trenes especiales en el Ferrocarril del Norte, para atender a la comodidad y conveniencia de los
pasajeros.- -La República de Costa Rica consume anualmente 60,000
galones de aceite de semilla de algodón. Muchas personas prefieren
este aceite a la manteca de puerco para los fines culinarios, y por eso
aumenta gradualmente su uso.

CUBA
La prensa mundial hace comentarios sumamente favorables
acerca de la notable prosperidad actual de Cuba, debida a la extraordinaria zafra que acaba de realizar y al alto precio del azúcar,

étJBA.

805

prosperidad que desde luego se echa de ver en todas las esferas y
clases sociales del país, abrigándose fundadas esperanzas de que
continúe por muchos años. Según anuncia la prensa cubana, la
producción total de la zafra de 1915-16, ascendió a 3,207,915 toneladas de azúcar contra 2,592,667 toneladas en la zafra anterior.-El 2 de octubre de 1916, dictó el Presidente de la República un decreto nombrando secretario de sanidad al Dr. Raimundo Menocal,
para llenar la vacante ocurrida con motivo del fallecimiento del Dr.
Enrique Núñez.- -El nuevo Secretario de Sanidad anuncia que ha
elegido el Cayo de Juan Tomás, en la Bahía de Cabañas, para sede del
nuevo hospital de San Lázaro. El hospital que ya está casi terminado
en la. finca Dos Hermanos será utilizado como sanatorio para el
tratamiento de tuberculosos.--Hace poco se estableció en la Habana una nueva companía naviera denominada "The West ludies
Shipping Company," la cual se dedicará a todo lo relativo a fletamentos de buques para los puertos de Norte, Centro y Sud América.
--Debido al gran aumento de centrales azucareros y a la creciente
demanda de braceros durante el corriente año, ha habido un notable
aumento en el número de inmigrantes que han llegado a la República, y se espera que en los meses de noviembre y d~ciembre lleguen
18,000 inmigrantes de España.--El nuevo vapor Oauto, de la
Línea Ward, comenzó a prestar servicio entre los Estados Unidos y
Cuba a principios de noviembre. La expresada Compañía Ward
ha empezado ya la construcción de los vapores Niágara y Libertad,, de
16,000 toneladas cada uno.- -El Cónsul General de México en la
Habana, Sr. Antonio Hernández Ferrer, ha sido acreditado como
encargado de negocios ad interim de México en esa capital, pero continuará &lt;lesempeña.ndo el cargo de Cónsul General.--En una reciente reunión que el comité internacional de los juegos olímpicos
celebró en París, se acordó que dichos juegos se celebrarán en la
Habana en 1920, con tal que se llenen ciertos requisitos. El Presidente Menocal ha nombrado una comisión de juegos olímpicos para
que re&lt;l.acte el pliego de condiciones, garantías y planes, que se
enviará al comité internacional al aceptar la proposición.--Con el
fin de fomentar un nuevo central azucarero en la jurisdicción de Trinidad para elaborar 100,000 sacos de azúcar en cada zafra, se ha
organizado una importante compañía de hombres de negocios de la
isla, que se denominará Central Tayaba, Companía Azucarer~, de. la
cual es presidente el Sr. Gustavo G. Menocal. En la directiva
figuran algunos de las personalidades más conspicuas en la industria
azucarera del pais.--En la Provincia de Santa Clara han sido descubiertos inmensos yacimientos de potasa que, según los químicos
oficiales contienen un 12.50 por ciento de potasa pura. Muchas
'
.
muestras han llegado a contener un promedio de 20 por ciento de
potasa soluble, debiendo añadirse que los yacimientos comprenden
un área de más de 10,000 acres. Dícese, asimismo, que la calidad

�806

LA UNIÓN PANAMERICANA.

del expresado producto es tan buena como la del que se extrae de
las famosas minas de Alemania.-Según informes de la Secretaría
d_e Haciend~, el total ~e ingresos aduaneros durante el mes de septiembre últlillo ascendió a $4,700,000, o sea un aumento de $2,915,390
en. comparación con igual periodo de 1915. El total de eO'resos
del
ó
citado mes fué de $4,184,511, lo cual demuestra que los ingresos
excedieron casi en $600 ,000 a los egresos.--La Escuela Na val de
Cuba fué inaugurada con imponentes ceremonias el 10 de octubre
para conmemorar el aniversario de la gloriosa fecha del "Grito de
Yara. "--Hace poco fueron abiertas en la Habana dos nuevas
sucursales del Banco Espafl.ol, con las cuales asciende a 8 el número
de sucursales establecidas por dicha institución en esa capital.--El
día 8 de octubre el Secretario de Agricultura y los funcionarios de la
Compañía Azucarera Hispano-Cubana concurrieron a Bahía Honda,
al acto de colocación del primer clavo del nuevo Ferrocarril del
Noroeste de Pinar del Río, que será construido por dicha empresa.
La nueva línea atravesará una rica región comercial y comunicará
los puertos de la costa con los Ferrocarriles Centrales del Oeste de
la _Habana. Esta importante obra cuenta con el apoyo de capitali'3tas cubanos y españoles.

Según anuncian los:periódicos chilenos, el proyecto de ley que autoriza la construcción de nuevas obras de puerto en Antofagasta ha sido
aprobado por el Congreso Nacional, siendo probable que los trabajos empiecen muy pronto. En los dos últimos años se han construído
en eso importante puerto salitrero muchas calles nuevas, con excelente
y moderno pavimento, se han instalado obras de abastecimiento de
agua, se han introducido carros motores en substitución delos antiguos
tranvías de tracción animal, siendo muy notables la actividad y el
progreso que está desplegando la ciudad. Por lo tanto, las mejoras
que se llevarán a cabo en el puerto están en completa armonía con el
plan general de construcción y modernización de tan importante
centro comercial.--Los funcionarios del Gobierno de Chile están
consagrando mucha atención al proyecto de establecer una completa
ruta marítima interior entre Puerto Montt y el Estrecho de Magallanes, por la vía del Istmo de Ofqui. De tiempo en tiempo los ingenieros
y oficiales de la Marina han venido haciendo estudios relativos a un
canal a travé.'3 de esta lengüeta de tierra, pues se cree que el proyecto
puede llevarse a cabo. Casi en todas las estaciones del año las
tempestuosas aguas de1 sur del Pacifico han dado lugar a que una
ruta interior sea considerada muy conveniente, tanto para las empresas chilenas como para las extranjeras.--Durante la prima.vera se

CHILE.

807

nota en Chile mayor actividad en el laboreo de minas de cobre y otras
empresas que en otros meses. Por ejemplo, en septiembre una
compañía produjo más de 4,000,000 de libras de dicho metal, o sea
a razón de 48,500,000 libras al año. Según informes publicados en
los periódicos, la Chile Copper Company se propone aumentar sus
propiedades, y dentro de unos cuantos meses tendrá medios o elementos para extraer por lo menos 10,000,000 de libras de cobre
roensuales.-- Según los periódicos, la Chile Exploration Company,
Corporación de los Estados Unidos que ha efectuado un progreso tan
notable en otras obras semejantes en Chuquicamata, en Chile, ha
adquirido recientemente grandes propiedades mineras situadas cerca
de Calama. Estas nuevas pertenencias se hallan en la misma región
y utilizan el ferrocarril de Antofagasta a Bolivia para transportar
los productos al puerto de Antofagasta. Dícese que la precitada
compañía ha pagado más de $1,000,000 por las nuevas minas, que
comprenden las denominadas Rosario del Llano, Poderosa, Buena
Vista, Panizo, Carolina y Patagonia.--Durante los dos últimos años
más de 50 estudiantes procedentes de Chile se han matriculado en
escuelas y colegios de los Estados Unidos. En el número de estudiantes que vinieron el año pasado figuraban tres señoritas,, que en la
actualidad son maestras en la Universidad de Columbia, en la Escuela
Normal de Pennsylvania, y en la Escuela Winthrop de Rockhill,
Carolina del Sur, respectivamente.- -Ha sido presentado al Congreso
un proyecto de ley que asigna $40,000 para sueldos y otros gastos
de dos especialistas que estudien la posibilidad de fabricar artículos
de porcelana, hierro y esmalte en Chile. Dicho proyecto de ley
reitera el conocido hecho de que en la República hay una gran
abundancia de arcilla refractaria, mucha madera para los fines del
combustible y grandes cantidades de yacimientos de hierro. Chile
importa todos los años enormes cantidades de artículos hechos de
materias primas existentes en el país, y los que apoyan el citado
proyecto creen que ya es tiempo de que se empiece a explotar esta
clase de industria.- -La sucursal chilena del National City Bank
tendrá sus oficinas principales en Valparaíso y recibirá de buen agrado
toda clase de impresos sobre asuntos comerciales que puedan ser
útiles a los hombres de negocios de Chile. Su dirección es Apartado
1508, Valpara.íso, Clúle, Sud América.- -La prensa chilena está
con,;agrando bastante espacio a la discusión de la imporlancia que
reviste el desarrollo de la industria de pulpa de madera en la República, en cuya parte meridional existe una gran abundancia de
madera adecuada, asi como una potencia hidráulica que podría
utilizarse con ~ desembolso muy moderado. En el embarque de
salitre se emplean 30,000,000 de sacos anuales, la mayor parte de los
cuales se hacen de henequén al paso que los cereales también requieren
un gran número de sacos de esta clase. En la actualidad los sacos
de yute o henequén se importan principalmente de la India, y puestos

�808

809

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

EL SALVADOR.

en los puertos de embarque de salitre cuestan aproximadamente 9
centavos cadn. uno. Estos sacos tienen una capacidacl de 200 lib
ras.
S
l
e cree que e yute hene~uén podría substituirse con la pulpa de
madera, creándose as1 una llllportante industria nacional.

ciones ascendió a 93,000,000 de kilogramoc:,, y el de las exportaciones
fué de 95,000,000 de kilogramos. El excedente de peso de las importaciones sobre el de las exportaciones se debe al hecho de que muchas
de las importaciones son voluminosas, tales como maquinnria,
materiales de construcción, etc. El valor de las exportaciones de la
República en 1915 excedió al de las importaciones en 8,000,000 de
sucres. El Reino Unido figura a la cabeza, en cuanto al valor de las
importaciones, seguido de los Estados Unidos.- -Según un reciente
informe correspondiente a 1916, publicado por el !finistro de Instrucción Pública, en el país hay 1,114 escuelas primarias públicas, 151
escuelas municipales y 135 particulares, en las cuales se matricularon
en 1916, 97,395 alumnos.--El Congreso del Ecuador ha ratificado
el tratado de límites entre Colombia y el Ecuador, firmado en Bogotá
a principios del mes de julio de 1916.--El Encargado de Negocios
de los Estados Unidos en el Ecuador, Sr. Perry Belden, dió una recepción en la legación en Quito, a la cual asistieron el nuevo Presidente de la República, Dr. Baquerizo Moreno, el ex-Presidente General
Plaza, los miembros del cuerpo diplomático acreditado en esa capital,
los funcionarios municipales de Quito y Guayaquil y muchas altas
personalidades de la sociedad quiteña.

º,

El nuevo Pre~dente de la República, Sr. Alfredo Baquerizo
Moreno, ha orgamzado su Gabinete como sigue: Ministro del Interior
Dr. José María Ayo:~; Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. Cario~
Tobar Bo_r~oiio; Ministro de Instrucción Pública, Sr. Miguel Auge
Carbo; 1fimst_ro de Hacienda, Sr. Carlos A. Borja; Ministro de
Guerra Y J\farma, Sr_. Don José María Barona.--La "cabuya," que
es una fibra ecuatoriana extraída del magüey que abunda mucho en
~odo el país, promete llegar a ser un producto de exportación muy
rmportante por ser muy adecuada para la fabricación de sogas y
cordeles. Una compafüa de la Provincia de Manabí se propone
e~plotarla en gr~n eseala.---Según anuncia El Ecuatoriano, periód_ico de Guayaquil! m_uy pronto comenzarán los trabajos de construcción del ~uevo edific10 del Banco de Pichineha.- -La Compafl.ía del
Ferrocarril de 1~anta a Santa ha levantado un empréstito de 100 000
sucres ~ara contmuar 1os trabajos de dicha línea. Además, el Gobi;rno
ha enviatlo fondos para efectuar las reparaciones del Ferrocarril de
Bahía de Caráquez a Quito, a fin de facilitar el tráfico por toda la línea
con la mayor rapidez._- -Ha ~ido presentado al Congreso un proyecto
de ley para regular la rmportac1ón y venta del opio en la República.-El__Congreso ha aprobado la ley que prohibe a los patrones que les
ex1Jan a los obreros y empleados en general que trabajen más de ocho
horas al día durante la semana, o los domingos y otros días de fiesta,
a menos que se les dé una com~ensación adicional.--El Congreso ha
aprobad.o el decreto que autoriza al Ejecutivo para que haga acuñar
en segu~da 500,~00 sucres en moneda fraccionaria.---Según datos
estadísticos publicados por la Asociación Agrícola del Ecuador, desde
el 1º de ene.ro hasta el 1° de agosto de 1916 se recibieron en Guayaquil
5?5,~96 qumtales de caca~ p~ocedentes de Arriba, Bala.o y Machala,
distribuíd~s de la manera siguiente: Arriba, 510,439 quintales; Balao,
70,333 qumtale~, y Machal~, 14,624.-- Ya han sido comprados los
terreno~ en la ciudad de 1_{1obamba, Provincia de Chimborazo, para
constr_mr, dentro de poco tiempo, una gran fábrica de tejidos. Según
anun~ia la prensa, ?sta fábrica será construída por el dueño de otras
seme1antes que existen en la Provincia de Imbabura.-- El valor
del comercio exterior del Ecuador durante el año de 1915 ascendió a
60,000,0~0 &lt;le sucres, es decir, importaciones, 26,000,000 de sucres, y
exportamones, 34,000,000 de sucres. El peso total de las importa-

Las dos fechas históricas más importantes relacionadas con el
desarrollo comercial de El Salvador, han sido la introducción del
cultivo del café, que fué recomendada en un decreto del poder legislativo de 9 de marzo de 1847, y la apertura formal del Puerto de La
Libertad, que fué autorizada por un decreto del Gobierno de 13 de
febrero de 1833. En la actualidad hay unos 211,000 acres cultivadas
de caíé, y el valor de exportaciones de dicho producto ha ascendido a
7,907,715 pesos anuales. La cosecha actual se calcula en 750,000
quintales, 600,000 de los cuales serán exportados. Ya a estas horas
se nota un aumento en la exportación que se ha hecho por algunos
puertos, respecto de la que se efectuó el año anterior. Por ejemplo,
el puerto de Cutuco, por el cual se exportaron 50,000 sacos de café de
la última cosecha, se han embarcado 110,000 sacos de la actual. En
1915 la producción total de café ascendió a 770,073 quintales cuya
distribución, por departamentos, fué como sigue : Santa Ana, 122,880;
Ahuachapán, 81,374; Sansonate, 55,764; La Libertad, 141,744; San
Salvador, 24,801; Chalatenango, 887; Cuscatlán, 4,890; La Paz,
88,786; San Vicente, 7,530; Cabañas, 2,863; San Miguel, 48,617;
Usulután, 180,710; Morazán, 44,047; y La Unión, 110.--Ilace poco
que el Poder Ejecutivo dictó un decreto que rige la cobranza de la
renta pública, ampliando el reglamento de la ley que fué promulgada

�810

LA UNIÓN PANAMERICANA.

el 19 de junio de 1916.--El 30 de septiembre último la Línea Ward
inauguró un servicio mensual de vapores de Nueva York a San Francisco, por la vía del Canal de Panamá, con escala en A.cajutla, tanto
a la ida como a la vuelta. La Wells Fargo Express Company será el
agente de la expresada línea en El Salvador.--La renta de la
Repí1blica en el año de 1915 sufrió una diminución de 1,887,210
pesos, en comparación con la que se obtuvo en 1914. Según anuncia
la Revista Económica, en los 11 primeros meses del año económico de
1915-16, la renta de aduana sufrió una diminución de 793,286 pesos
con arreglo al cálculo del presupuesto.--El 15 de septiembre el
Presidente de la República y General en Jefe del Ejército pasó revista
a 3,000 hombres del Ejército Nacional en el Campo de Marte de San
Salvador. Por orden que el Ministerio de Instrucción Pública dictó
recientemente, se ha sido introducido la enseñanza militar en las
escuelas primarias y de segunda enseñanza de la República.- -La
semilla de la jícama, tubérculo vegetal muy común en El Salvador,
fué introducida hace poco en Honduras, donde muchos agricultores
están ahora haciendo experimentos con ella.- -La Dirección General
de Caminos, puentes y calzadas, creada recientemente, ha pedido al
extranjero la maquinaria necesaria para la construcción de carreteras.---Según anuncia el periódico La Prensa, de San Salvador,
el Presidente de la República envió un repreaentante a la fiesta
denominada "Corn Carnival" que se celebró en Portsmouth, Estado
de Ohio, Estados Unidos de América. desde el 27 hasta el 30 de
septiembre, en conformidad con la invitación que recibió del comité
encargado de ella.- -El Ministro de la Guerra ha pedido propuestas
para la construcción de un polvorín nacional, y pronto nombrará una
comisión que habrá de resolver sobre la.s que se reciban.--En la
ciudad de San Salvador se construirá, dentro de poco tiempo, un
edificio para mercado, de cemento armado, a un costo de 105,000
pesos.- -Por decreto presidencial de 13 de septiembre, se regulan
los precios del nuevo servicio de teléfono de la Capital. Esta nueva
tarifa es muy favorable para el público, puesto que muestra una
rebaja considerable en comparación con los precios que anteriormente se cobraban.

El aniversario del descubrimiento de América se celebra en 33 de los
48 Estados de los Estados Unidos como dia de fiesta nacional. En
casi todas las ciudades y pueblos de dicho pais, aun en los de aquellos
Estados que no han decretado la celebración de ese dia como fiesta
nacional, se efectúa algún acto público con el objeto de conmemorar
la fecha mencionada. Entre otras grandes ciudades del Este de los

ESTADOS UNIDOS.

811

Estados Unidos, Boston, capital del Estado de Massachusetts, ha
dispuesto celebrar en homenaje a Colón el 12 de octubre de cada año,
teniendo por costumbre invitar a los festejos que organiza para dicho
dia a un personaje de distinción con el objeto de que lleve la palabra de orden. En el presente año fué invitado especialmente en calidad de huésped y de orador el Excelentísimo Sr. Dr. Rómulo S.
Naón, Embajador de la República Argentina en los Estados Unidos.
La reunión con que terminaron los festejos del dia se efectuó en el
Symphony Hall después del banquete dado en honor del Dr.
Naón por el alcalde de la ciudad, Honorable Sr. John C. Curley, y
al cual asistieron muchas damas y caballeros de lo más distinguido de los círculos oficiales y sociales de la mencionada ciudad.--Ha visto la luz pública el proyecto para el desarrollo de la
aviación en el Ejército de los Estados Unidos, para lo cual asignó el
Congreso recientemente la suma de $13,000,000. Esta parte del Ejército constará de 296 oficiales y2,715 soldados. El alistamiento será de
cuatro años.- -En el Condado de Los Ángeles en California hay
61,137 automóviles, lo que representa un automóvil por cada 13 habitantes. Este es un record mundial en automovilismo. En todo el
Estado de California hay 189,610 automóviles y 25,000 motocicletas,
los cuales en el primer semestre del corriente año pagaron por licencias la suma de $1,993,000, que se distribuyó entre los diversos
condados para el mantenimiento de los caminos. Se calcula que el
año pasado los habitantes de dicho Estado compraron automóviles
por valor de $75,000,000.- -El Estado de Nueva York ha establecido un departamento de vehículos licenciados cuyo jefe actúa como
juez en los casos de quejas y reclamos contra los automovilistas,
método que ha dado magníficos resultados.- -Los clubs victoriosos
de las dos Ligas Nacionales de Baseball de los Estados Unidos jugaron hace poco la serie de juegos para decidir el campeonato mundial
de baseball. El club de la "American A.ssociation" que ganó este
año fué el de Boston, y el de la "N ational League" el de Brooklyn.
El campeonato se decidió al jugarse la quinta partida porque el Club
de Boston llevaba ya ganadas cuatro. La concurrencia a los cinco
juegos fué de 162,359 personas, ascendiendo el producto total a $385,590. Cada miembro del Club de Boston recibió $3,800 y cada uno del
de ·Brooklyn $2,900.- - El Profesor Parsons de la Oficina de Minas
de los Estados Unidos salió para Noruega el 5 de octubre último,
donde va a hacer un detenido estudio de los métodos de extraer el
nitrógeno del aire. El Gobierno estadounidense ha votado la suma
de $20,000,000 para el establecimiento de una fábrica de nitrato,
cuya ubicación se decidirá una vez que el Profesor Parsons haya
rendido el informe de sus estudios y observaciones.- -Las cuatro
principales sociedades de ingenieros de los Estados Unidos han
asignado la suma de $200,000 anuales para la aplicación de los nuevos
descubrimientos de la ciencia a las industrias del país, labor que

�812

GUATEMALA,

LA UNIÓN PANAMERICANA.

estará a cargo de una junta especial nombrada al efecto.--En lo
sucesivo, los diamantes, las perlas y toda clase de piedras preciosas
podrán importarse por correo de acuerdo con una disposición de la
Dirección de Correos de los Estados Unidos. Hasta ahora la mayor
parte de las importaciones se hacían por expreso a un costo de 1 por
ciento de su valor. Con importaciones para 1916 que parecen
alcanzar un valor .total de $50,000,000, el costo del expreso sería
de $50,000, en tanto que el porte de las piedras por correo sólo
representaría un total de menos de $1,000.--Por disposición del
Director General de Correos, desde el 15 de octubre último, el límite
Unidos de peso .de las encomiendas postales remitidas de los Estados
a la República de Panamá, o viceversa, ha sido de 20 libras en
vez de 11, quedando en vigor la tarifa de 12 centavos por cada libra.
Actualmente se discute el proyecto de hacer extensiva esta medida a
los demás países que forman la Unión Panamericana.--El 5 de
octubre del corriente año se estableció la comunicación radiotele·
gráfica entre los Estados Unidos y el Japón por medio de las estaciones de San Francisco de California y de Tokio, distantes entre sí
5,800 millas.--Treinta y tres líneas de vapores prestan servicio regular por el Canal de Panamá, las cuales comprenden 4 que parten del
extremo del Canal en el Atlántico para puertos de la América Central
y de la del Sur, 1 del mismo punto con destino a puertos centro y
norteamericanos, 3 que parten de la costa del Atlántico de los Estados
Unidos para puertos de la costa del Pacífico de la América del Sur,
4 que van de Europa a puertos sudamericanos del Pacífico, 4 de
Europa a la costa occidental de la América del Norte, 9 de la costa
del Atlántico de los Estados Unidos para el Japón, Sibería, China y
las Islas Filipinas; 6 de la costa del Atlántico de los Estados Unidos
para Australia y Nueva Zelandia, y 2 de Europa con destino a
Australia y Nueva Zelandia.--El nuevo mercado de pieles que
estableció el Gobierno de los Estados Unidos en San Luis, remató a
fines de septiembre del corriente año, 1,700,000 pieles por más de
$2,000,000. Según informes de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Columbia en Nueva York, el sobrante de la producción
de kerosene que los productores de aceite no han podido dedicar a
ningún uso, podría utilizarse con magníficos resultados en un nuevo
tipo de automóvil que acaba de inventarse y cuya prueba ha tenido
el mejor éxito. Dicha escuela cree que la diferencia de precio entre
los dos combustibles inducirá ·a muchos dueños de automóviles de
gasolina a adaptarlos al nuevo sistema, dado que no hay que hacerle
ningún cambio radical al motor propiamente dicho sino al sistema
de compresión. El automóvil de kerosene que se ha experimentado
ha recorrido más de 3,000 millas sin el menor accidente.- -La
Universidad de Texas tiene un curso de historia latinoamericana desde
hace algún tiempo, pero acaba ahora de ensancharlo incluyendo un
curso por correspondencia, lo que proporcionará grandes facilidades

813

a los estudia~tes de cualquier parte del mundo para el estudio de la
América Latina.--La renombrada Universidad de Johns Hopkins
de Baltimore anuncia que después de minuciosas investigaciones sus
hombres de ciencia han logrado demostrar que la parálisis infantil
que ha causado tantos estragos en varios Estados del Este de los
Estados Unidos es producida por un microbio que se inocula en
el sistema entre los alimentos no cocidos. Este descubrimiento es
de gran importancia porque algunas autoridades médicas creían que
la enfermedad se producía por infección.--Se ha celebrado un
convenio para intercambio de profesores entre la Universidad del
Estado de Wáshington, situada en Seattle, y la Universidad Nacional de Chile, a partir del año entrante. Con tal fin, el Sr. Ch~les
Munro Strong, profesor au.uliar de español en la primera urnversidad citada, y el Sr. Benjamín Oyarzun Lorca, profesor de inglés
en el Instituto Comercial de Valparaíso, que es una sucursal de la
Universidad Nacional de Santiago, cambiarán puestos durante el
período de febrero de 1917 a febrero de 1918. El primero enseñará
inglés en Chile y el segundo dará lecciones de español ~n Seattle.-.Previa autorización del Gobierno de los Estados Umdos, el Coleg10
Estadounidense de Cirujanos acaba de nombrar una comisión para
que viaje por la América Latina con el objeto de desarrollar rel_aciones
más íntimas con los médicos y cirujanos latinamericanos pomendo a
disposición de éllos las facilidades de la institución. La comisión está
compuesta de los Dres. Edward Martin, de Filadelfia; A. J. Ochsner
y Franklin H. Martín, de Chicago; Frank S. Simpson, de Pittsburgh;
y C. H . o W. J. Mayo, de Rochester, Estado de Minnesota.--L_a
Sociedad Rural Argentina invitó a los conocidos ganaderos estadounidenses Sres. C. F. Curtis, F . W. Van Natta y Robert }.filler para
que actuaran como jurados en la Exposición Anual de Ganadería que
se celebró hace algunos meses en Buenos Aires. Ahora los expertos
ganaderos Sres. Carlos M. ~uggan y Pedro T. P~~~' acaban d~ ser
invitados a desempeñar el llllsmo cargo en la Expos1cion Internacional
de Ganadería que se celebrará próximamente en Chicago.

Un reciente decreto del Jefe del Ejecutivo modifica los precios de
transmisión de mensajes telegráficos y telefónicos, como sigue: Telegramas locales que no tengan más de ocho palabras, e~critos en el
idioma español y entregados durante las horas de trabaJO regulares,
2 pesos cada uno. Se cobrará 1 peso por cada cuatra palabras
adicionales o un número menor de cuatra palabras. Los telegramas
enviados a otros países de la América Central habrán de ser paga64905--Bull. 6-16--9

�814

LA UNIÓN PANAMERICANA,

dos según la tarifa prescrita en el decreto del Ejecutivo de 15 de mayo
de 1911. Los mensajes telefónicos enviados entre puntos locales
durante las horas de servicio, deberán ser cobrados a razón de 6
pesos por cada cinco minutos de conversación.--El Gobierno
Nacional ha celebrado un contrato con el director del Ferrocarril de
Guatemala para que efectúe la instalación de un abastecimiento
suficiente de agua potable traído del Rio Escobas hasta Puerto
Barrios. Desde que ocurrió el reciente incendio en esta última
ciudad, las autoridades municipales han dispuesto lo conveniente para
enderezar y ensanchar las calles de la cuidad, instalar alcantarillados
.
paVlllentar
las vías, plantar árboles y hacer otras mejoras que'
habrán de contribuir al saneamiento y embellecimiento de la ciudad.
Estas mejoras están convirtiendo rápidamente a Puerto Barrios en
uno de los puertos más hermosos y saludables de la República.--La
Escuela de Artes y Oficios establecida en Huehuetenango ha instalado
un pequeño museo de antiguas reliquias que fueron encontradas en
las cercanías de aquel lugar y en toda la República. Es probable
que los muchachos de escuela del país inicien una colección sistemática de reliquias indígenas, impidiendo así que sean destruídas
muchas de estas interesantes y valiosas reliquias de los indígenas de
Guatemala y, además, disponiéndolas de una manera conveniente
para que puedan ser debidamente examinadas y estudiadas.--La
muncipalidad de San Juan Zacatepeque ha sido autorizada por un
decreto del Ejecutivo de fecha 25 de julio de 1916, para que utilice
en su planta de luz eléctrica y de potencia l as aguas del Río Pixcayá
con el fin de desarrollar la electricidad, en vez de usar las aguas del
Rio Pashot que han resultado inadecuadas para este fin.--La
Maxwell Motor Company ha establecido una agencia en la ciudad
de Guatemala con el fin de satisfacer prontamente la demanda que
hay de diferentes clases de automóviles Maxwell en la República de
Guatemala.--El Banco Americano de la ciudad de Guatemala, que
fué establecido en 1895, tenía el 30 de junio de 1916 un capital
pagado de 4,000,000 de pesos y un fondo de reserva de 1,700,000
pesos. El Banco Occidental de Quezaltenango, que fué establecido
en 1881, tenía el 30 de junio de 1916 un capital pagado de 1,650,000
pesos y un fondo de reserva de 10,000,000 de pesos. El Banco de
Guatemala, que fué establecido en 1895, tenía el 31 de diciembre de
1915 un capital pagado de 2,500,000 pesos y un fondo de reserva de
8,576,672 pesos.--El Sr. Félix Calderón Avila ha sido nombrado
secretario del consulado guatemalteco en la ciudad de San Francisco
de California, y el Sr. Isaac de Hart, vicecónsul de Guatemala en
La Guaira, Venezuela.--En el Parque de Minerva de la ciudad de
Guatemala se ha instalado una bomba centrifuga eléctrica americana,
que ha costado $2,305 pesos en oro.--Desde el 29 de septiembre
hasta el 5 de noviembre, inclusive, de 1916, se celebró una exposición
nacional en la ciudad de Guatemala, con el fin de mostrar el progreso

HAITÍ.

815

en el desarrollo agrícola e industrial del país. Dícese que los pro.duetos agrícolas que se exhibieron este año han sido los mejores en
la historia de las exposiciones que se han celebrado en este pais.
Se adjudicaron importantes premios a los diferentes productos agricol as, y el premio más alto fué adjudicado a la mejor exhibición de
café guatemalteco. Un comité especial de adjudicación de premios
presentó su informe antes de la clausura de la exposición.

Por renuncia que presentó el Sr. Constant Vieux del cargo de Secretario del Interior y de Obras Públicas, el Presidente de la República
nombró en su reemplazo al Sr. Sténio Vincent.--Hace poco se
organizó en Puerto Principe un cuerpo de gendarmes de caballería
destinado al servicio de la frontera. Lleva el nombre de XIX Compañía de Caballería de la Gendarmería de Haiti y antes de partir para su
destino fué revistado por el Presidente de la República en el Campo
de Marte de la capital.--Se trabaja con actividad en la construcción
de un gran puente que unirá la Avenida John Brown con la calle Poste
Marchand en Puerto Príncipe.--A principios de agosto último llegaron a Puerto Príncipe los ingenieros y demás operarios estadounidenses que van a montar el gran ingenio azucarero en la sabana de
Cul de Sac. El establecimiento será uno de los mejores de las Antillas,
siendo toda la maquinariamovida por electricidad. La linea del ferrocarril de Cul de Sac que forma parte de la explotación, será prolongada
unos 30 kilómetros o más, según lo exijan l as necesidades del transporte.--Ha principiado a publicarse en Puerto Príncipe un nuevo
bisemanario, cuyo principal objetivo es considerar la situación con calma,
analizarla sin apasionamiento y explicarla con buena intención.-Con el nombre de "Triunfo de la Juventud" acaba de organizarse en
Puerto Príncipe una sociedad literaria dirigida por un consejo administrativo, cuyo objeto principal será el desarrollo por emulación de las
facultades intelectuales y morales de los miembros que la componen.
Como presidente y vicepresidente de la instrucción figuran los Sres.
Fernand Labissiere y André Pierre-Pierre.--El Diario Oficial de
Haití publicó recientemente el informe que rindió al Ministro de
Hacienda la Delegación haitiana a la Conferencia Financiera Panamericana de Buenos Aires.--Por decreto presidencial se nombra
una comisión compuesta de los Sres. A. Moise, quien la presidirá,
Fontanes Gabriel y A. Bouchereau, para que ejerza las funciones de
Corte de Cuentas.--Le Matin de Puerto Príncipe anuncia que la
compañia encargada de la reparación de las ·calles de esa capital ha
dado principio a la construcción del malecón que se extenderá por
toda la orilla de la bahía, desde el Matadero hasta Bizotón, lo que
dotará a la capital de un magnífico paseo a la orilla del mar.--Le

�816

81~

LA UNIÓN PANAMERICANA.

HONDURAS.

Mo~teur de Puer~ Príncipe correspondiente al 2 de agosto del
corne~te año publica el texto íntegro del decreto presidencial que
orgamza el consejo de Estado y determina sus funciones. Consta de
tr~s tit~os Y 31 artíc~os.- -En conformidad con la ley de enseñanza
prun~na, la Inspección Escolar de la Circunscripción de Puerto
Príncipe _ha nombrado varias comisiones para que procedan al
levantamiento del censo de los niños de ambos sexos de 7 a 14 años
de edad, con el fin de determinar el total de la población escolar de la
República.- -Por decreto presidencial de 11 de septiembre último
se autoriza a la sociedad anónima haitiano-estadounidense (Haytia~
American Sugar Company), organizada en Wilmington, condado de
Newcastle, Estado de Delaware, para funcionar en el pais, y se
aprueban sus estatutos, los cuales fueron publicados en Le Moniteur
del 16 de septiembre del corriente año.- -A principios de septiembre
úl~~o, el Presiden~e de la República dirigió un mensaje a todos los
~tros de su Gabm~te, en que trata minuciosamente de la reorganización Y el buen func10namento do los servicios públicos.- -Visto el
acuerdo celebrado en Wáshington el 10 de julio del corriente año
entre los delegados del Gobierno Nacional y los del Banco de la
República de Haití, el Poder Ejecutivo decretó con fecha 26 de
sep~iembre, que el Servicio de la Tesorería. pase a cargo de esa institución en las condiciones establecidas en el contrato celebrado al
efecto en 1910.- -El Poder Ejecutivo ha abierto créditos especiales
hasta por la suma de 996,623.29 gourdes y $448,614.40 oro americano,
para sufragar los gastos públicos correspondientes al primer trimestre
del ejercicio de 1916 a 1917.- -Le Matin de Puerto Príncipe anuncia
que un grup_o de capitalistas de Nueva York ha hecho negociaciones
con los cultivad~re_s de caña de azúcar del norte de la República
para el estableclilllento de un ingenio central parecido al que se
mstala actualmente en la sabana de Cul de Sac, con cuyo fin ha
comprado una gran extensión de terrenos adecuados para el cultivo
de la caña, y dentro de breve tiempo dará principio a la construcción
d_e los ed~~ios necesarios.- -Por decreto presidencial de 20 de septiem~re ultimo, se con?ede plena amnistía. a todos los haitianos que
estuvieron comprometidos en la rebelión que estalló en Puerto
Príncipe el 5 de enero del corriente año.- -En virtud de un decreto
reciente del Poder Ejecutivo, se prorroga para el año fiscal de 1916
a 1917 la ley de 2 de diciembre de 1915 que fija el presupuesto para el
año económico de 1915 a 1916.

de esta carretera en las cercanías de Amapala, y según anuncian los
periódicos, el Presidente Bertrand se propone concluir esta obra
antes del fin de su administración. Hasta la fecha se han gastado
más de 100,000 pesos en este camino y se espera que para febrero de
1917 se habrán terminado los 100 primeros kilómetros entre Tegucigalpa y Comayagua. Según se expresa en un artículo publicado en
el Nuevo Tiempo, de Tegucigalpa, el Presidente desea mucho terminar durante su administración varios ferro carriles en la región de la
costa septentrional del país, asi como la conexión de la gran Isla
Zacate con Amapala, por medio de un terraplén que tenga una
superficie de concreto armado o mediante un puente colgante, sobre
el cual pueda pasar un tranvía eléctrico.-- Ha sido promulgada una
ley que impone contribuciones de 1 peso 25 centavos y 10 centavos,
respectivamente, a cada automóvil o carretón que salga del puerto de
San Lorenzo, Departamento del Valle, cargado de mercancías consignadas a cualquier lugar. Esta contribución la cobrará el tesorero
municipal de San Lorenzo, y el producto de ella se aplicará exclusivamente a la construcción de un acueducto para suministrarle agua
potable a la ciudad de San Lorenzo. El Gobierno Nacional ha preparado ya los planos, terminado el trazado y mediciones del acueducto, y ha obtenido un cálculo aproximado del costo de dicha obra.
El acueducto de Yoro es otra importante obra que está construyendo
ahora la municipalidad de su nombre en cooperación con el Gobierno
Federal. La Junta de Fomento de Yoro entregó recientemente
cerca de 61000 pesos a la Comisión encargada de la construcción del
acueducto, los cuales se aplicarán a la consumación de la expresada
obra, habiéndose ya efectuado los preparativos necesarios para levantar fondos adicionales mediante un impuesto autorizado por el
Gobierno Nacional, a fin de que este importante trabajo &amp;iga activándose con constancia hasta que quede terminado.- -El informe
presentado por el Gobernador del Depal'tamento de Itibuca demuestra
que la producción calculada de aflil durante el corriente año en el
distrito de Camasca de aquel Depa1tamento 1 ha sido valuada en
200,000 pesos. Durante estos últimos años el precio del añil ha
subido notablemente, y siempre que pueden obtenerse buenos medios
de transporte a precios módicos, la cosecha de este producto ha
demostrado ser una de las más lucrativas de la República.- -En
Camayagüela ha sido organizada la Junta de Fomento, que se propone
consagrar mucha atención al mejoramiento de los métodos agrícolas
y de cría de ganado vacuno en aquella región. Ademas, se harán los
mayores esfuerzos a fin de estimular el mejoramiento de las condiciones sanitarias de aquella localidad. El Sr. Ramón Guzmán M. es
presidente, y el Sr. Lido. Valentín Calix, Secretario de la referida
sociedad.--Según informes publicados en el Pabellón Latino, diario
que se publica en La Ceiba, la Compañía del Ferrocarril de Trujillo
(Trujillo Railroad Co.) se propone poner al servicio público por lo

Y a han sido terminados los 20 primeros kilómetros del nuevo
camino que el Gobierno Nacional está construyendo de Tegucigalpa
a Puerto Cortés. En la actualidad se está efectuando la nivelación

�818

&gt;

LA. UNION PANAMElUCANA.

meno~ un vapor mensual que, hasta nuevo aviso, hará la travesía entre
La Ceiba y Nueva Orleans. En diciembre de 1916 fué botado al a¡;ua
en el ;Lago Yojoa, el más grande de la República, el buque Lempira,
que tiene elementos para el transporte de pasajeros y carga.

Desde el 1° de octubre último principió a regir en México una
nueva. tarifa de giros postales decretada por el Ejecutivo.--Por
decreto del Gobernador del Estado de Coahuila se establece una
oficina denominada " Sección del Trabajo " dellendiente del gobierno
del Est~do, la c:1al estará .encargada de reumr, ordenar y publicar
dato.se inforJ?-ac1on~s relae10.na~os con el trabajo en todo el Estado;
servir de árbitro o mtermediario en todas las divergencias surgidas
entre obreros, sociedades obreras y capitalistas industriales siempre
y cuando que sea requerida para ello por cualquiera de las' partes o
por ambas a la vez; servir de intermediario en los contratos que
celebren obreros y capitalistas cuando alguno de ellos lo solicite.-El Dia de Monterey anuncia que ha llegado a Piedras Negras parte
~el ~ater.ial ferrocarrilero que aca.ba de comprar el Gobierno Constituci&lt;?nalist~ en los. Estados Urud?s, por ?onducto de los Sres.
Fe~erico Salinas, D~el García, Dommgo Enema y Salvador Castillo,
quienes fue~on com1S1onados para la compra de 20 locomotoras y
otros materiales ferroviarios.- -La Dirección General de Correos
informa que para el 1° de enero de 1917 será lanzada una nueva
em!sión ~e ti~b!es ~ostales que llevarán los retratos de algunos revolucionarioa distinguidos entre ellos el Sr. Francisco l. Madero y los
Gen. Don Jesús Carranza y Maclavio Herrera. Los nuevos timbres
se distinguirán especialmente por su presentación artístrca para lo
cual .se encargarán de sus grabados-, dioujos, etc., los mejores artistas
meXIcanos.- -El Encargado del Poder Ejecutivo ha dictado un
decreto adicionando el artículo 72 de la Constitución Federal de 1857
fración 12, en los siguientes términos: "Para erigirse en Colegí~
Electoral y !J.O~brar en ~asos de los artículos 80 y 81 al ciudadano que
ha de subst1tmr al Presidente de la República en sus faltas absolutas
o temporales." El mismo decreto modifica los artículos 78 80 82
83, and 84 de la Constitución en el sentido de que el P;esident~
durará cuatro años y nunca podrá ser reelecto.- -En virtud de otro
decreto ejecutivo de 19 de se¡&gt;tiembre se convocó al pueblo mexicano
a elecciones de Diputados al Congreso Constituyente que deberá
reunirse en la ciudad de Querétaro y quedar instalado en el presente
mes. Dichas elecciones fueron directas y se verificaron el domingo
22 de ~ctubre en los .términos que esta~lece la ley electoral que dictó
el Gobierno en la misma fecha. Servirá de base para la elección el
censo de 1910 y la división territorial que se hizo para las elecciones
de P,iputados y Senadores al Congreso.de .la Unión en el año de 1912,
temendose como cabecera de cada distrito electoral la misma que
enton?es fué de"lig1!-a~a con ese objet9. Los Diputados. al Congreso
Constituyente percibirán ·durante el tiempo de sus funciones la cantidad de 60 pesos diarios, teniendo además derecho a que se les abonen
los gastos de viaje tanto de ida como de regreso.-- A mediados de
octubre del corriente año presentó sus cartas credenciales ante el

:MÉXICO.

819

Presidente de Guatemala el nuevo Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario de México, Sr. Licdo. Don José Bermudez de Castro.- -El 8 de octubre último fué inaugurada por el encargado del
Poder Ejecutiv:o de la Unión la. A~ademia de Estado M.a.yor en la
Ciudad de México, acto al cual asistieron los elementos ID;1htares que
componen la guarniciól!- de ia plaza y nu.merosas personalidades. El
discurso de maugurac1ón fué pronunciado por el Pr?f. Eduardo
Páez.- -Por decreto de la Secretaría de Guerra y Marma de fecha
30 de septiembre último, se suprimen las comanda~cias militares en
toda la República.- -En vista del alza que _ha terudo la ]?lata ~n ~os
mercados extranjeros, la Secretaria de H~cienda y .Crédito Publico
acordó que a partir del 10 de octu~re últuno se reciban en pago de
los impuestos decretados en metálico, las monedas de plata de 50,
20 y 10 centavos así como las de níquel y bronce de 5, 2, y 1 centavo,
a ~azón de 90 c~ntavos oro nacional, con la limitación establecida
respecto de las monedas de 1 a .20 centavos, las que sólo tendrán poder
liberatorio hasta por la cant1dad de 20 pesos. Los pesos. fuer.t es
seguirán recibiéndose a ~a par con el or~.- -Por decreto eJecut1vo
de 7 de octubre del corriente año se prohiben en absoluto en toda la
República las corridas de toros hasta qué se restablezca el orden constit.uci_o~al en l_os diversos E~tados que la forman. Este decreto
prmcipió a regir desde esa IDISma fecha.--~l Gober1?-ador del Estado de Yucatán ha llirigido. una ~o.1:1unicació!1 al director de El
Universal de la. ciudad de México sugmendole la idea ~e llevar a .cabo
en esa capital un C~ngre~o de Peri?dista~ con el &lt;?bJeto de unificar
la tendencia revolucionaria y las orientaciones nacionales, _pues cree
q_ue daría los más ópimos frut_os .. El Univers~l a su vez ha .Pa~rocmado la idea del Gobernador mvitando a los directores de per~ódicos
tanto locales como de los Estados ¡&gt;ara que se lleve a la práctica ~se
proyecto lo más pronto posible.- -Up.a em¡&gt;resa petrol?ra estabecid.a
en Tampico acaba d,e ~btener concesión de l~ ,Secretaria de ComuIDcaciones y Obras Publicas para la construcc1on d~ una ex~nsa red
telefónica en los Estados de Veracruz y Tamauhpas, partiendo de
Las Matilla"l, punto situado en ~1 cantón de O~uluam~, Estado de
Veracruz, y terminando en la c~~dad de Ta11!p1co. Dicha empresa
establecerá el mencionado servic10 por medio de un cable aéreo
que partiendo de la región situada en la margen del Río PáJ?.uco,
en el terreno conocido por La~ Matillas ¡ atravesa.ndo por medi9 de
cable submarino el cauce del citado Río, ná !!'terminaren la~ oficmas
que oportunamente serán instaladas en la cmdad de Ta11?-p1co. Ya
se principiaron los tr:i.bajos y confor~e al contraJo respectivo la obra
deberá quedar conc.luída e~ el térmm? d~ un ano.- -_La Secretfl.ria
de Fomento concedió perIDiso por el te~mmo de tres anos, para la explotación de los placeres auríferos que existen en el lech? de los arroyos
Zapotillos y La Libertad, s~tuados en el Estado d~ Michoaca.n. Los
concesionarios están autorizados, según los térmmos del contrato,
para continuar la explotación de dichos flaceres hasta la dese!Ilbocadura de los arroyos de !eferencia _en e Océano Pacifico Y. tienen
derechos para importar, sm pagar 1~puestos, todos los útiles que
consideren necesarios para la explotación.- -El Corr~o de l!), ~arde
de Mazatlan anuncia que en los campos petróleros d~ las mmediac1ones
de Tampico acaba de brotar un pozo.que se consid~ra el de mayor
roducc1ón en el mundo, pues produ30 328,000 barrue~ en 24 hora~.
~s tal la fuerza del liquido que al b!otar arrojó los materiales y maqmnaria con que se hizo la perforación.

�821

PANAMÁ.

E_stá ya listo para ser sometido a la consideración del Congreso
Naci~mal ~l nuevo arancel de aduanas que ha sido aprobado poi los
func10nar10s de las aduanas del país y redactado en conformidad con
los datos estadísticos que se basan en las importaciones de mercancía~ sujetas a derecho que durante estos úJtimos años fueron introducidas en la ~epúblic~ por l~s principales puertos de la misma.
~l grueso de las importaci?nes rucaragüenses, en las cuales está muy
mteresado ~l pueblo de Nicar~.gua, se compone de artículos de primera necesidad, tales. como fnJoles, arroz, harina, legumbres frescas
y en lata, manteca, Jamones, cam_e de vaca salada, pescado salado
Y. e~ latas, lec_h~,. queso, mantequ~a y otros. artículos de consumo
diano que es dificil obtener en cantidades suficientes de la producción
del país para satisfacer las necesidades de sus habitantes sobre todo
en algunas iegiones de las costas del Atlántico v del Pa~í:fi.co. Con
excepción de la harina, casi todos los artículos mencionados se introducen por las aduanas de la costa del Atlántico. Sin embargo la
harina se produce en el interioi del país en cantidades suficie~tes
para satisfacer las necesidades de los habitantes de la costa del
Pacífico de la República, y los medios de transporte existentes son
tales que hacen posible embarcar y consumir dicho producto en
~quella parte de, Nicaragu_a, siendo así gue lo prefieren a la harina
import~da. Segun: anuncian los periódicos, el arancel _de. que se
trat9: ti.ene por obJeto _aumentar la renta del Gobierno sm imponer
restricciones o cargas mnecesarrns a los consumidores, cuyo mayor
número se compone de l~s clases obreras, siendo el propósito principal
acre~entar la i-enta nac10nal aumentando, hasta donde sea posiole
los 1~puestos sobre los artic~los de lujo. Cumple añadir que
refendo arancel no está termmado aún, y no cabe duda que será
redactado de manera que satisfaga equitativamente las necesidades
de la gran mayoría de los habitantes del país.- -Los Sres. C. H .
Halter y Alfred Mannheim, representantes del Museo de Historia
Natural de Nueva York, estuvieron recientemente en las cercanías de
Bluefields en busca de culebras y otros especímenes de reptiles, para
a~1;0-entar t~da~a más su gran colección. Estos señores se proponen
~s~tar los distr~~os del R~o San Juan y P ..'ÍD:sapolka, y posteriormente
v1Sitarán la region que circunda el Lago NicaraO'ua y la parte oriental de la República, donde existen varias mhl.as.--El Eric II,
vapor grande y cómodo, de carga y pasajeros, que hace la travesia
ei:tre los puertos de Nicaragua y de los Estados Unidos, hace poco
hizo escala en la Barra Colorada, en la Costa Oriental de la República,
con el fin de cargar 600,000 pies de tozas de cedro consignadas a la
razón social de George D. Emery Company, de Nueva York. Según
anuncian los periódicos, estos cedros procedieron del alto San Juan
y d_e los distritos del Lago Nicara~ua, constituyendo el mejor y más
va~oso cargamento de cedro que Jamás se ha embarcado de la costa
Onental de la República. La Belanger Incorporated Company, que
embarcó estas tozas de cedro, en octubre cargó dos goletas de 600,000
pies de cedro y caoba, a.serrados, así. como una tercera goleta que
condujo más de 600,000 pies de estas maderas. Durante el refendo

ei

820

mes la expresada compañía consignó 780 tozas de caoba a la Otis
ManufactminO' Company de Nueva Orleans.--El Sr. Herbert A.
W.atson, que ha adll}irnstrado las propiedades de la.s compa.fiías de
minas La Luz y Los Angeles, situadas en la Costa Oriental de Nicaragua, h~ renunciado su cargo y ha regresado a los Estados Unidos.-~ª Nicaraguan C~~mercial &amp; Logging Company ha acortado el
tiempo de sus servic10s de Tunky a- Prinsapolka., y viceversa.--La
di~tancia de 306 millas ahora se anda en 36 horas, o sea a razón de 8!
D?Illas por hora. Hace pocos años que se invertían por lo menos
cmco día.s en andar esa misma distancia.--La renta de aduana del
Gobierno de Nicaragua, durante el primer semestre de 1916 ascendió
a $502,919 contra $387,722 en el primer semestre del año a~terior.

PANAMÁ
.
.....
...

La Oficina de Estadística del Gobierno Nacional ha publicado
datos que demuestran que en la capital nacional hay 2 287 casas cuyo
valor asciende a $14,450,630. El alquiler anual de esta~ fincas urbanas
representa una suma gue asciende a $3,175,295, y las contribuciones que
se cobran sobre las mismas representan un total de $95,258. Además,
en la ciudad de Panamá hay 441 solares que comprenden 260 460
metros cuadrados, valuados en $1,131,125. Según el actual amill~amiento, estos solares pagan una contribución anual de $2,912. Los
r~fe:r:idos datos estadísticos demuestran, a~imismo, que en la Provmcia de Panamá hay 3,378 casas cuyo valor asciende a $14 822 775
en tanto que el alquiler anual de las mismas representa una 'surr:{a d~
$3,236,000. Sobre estas casas se cobran contribuciones anuales que
representan ha suma de $97,347.- -El Sr. Presidente Ramón M.
Valdez, cuyo períods presidencial comenzó el 1° de octubre de 1916
y vence el 1° de octubre de 1920, ha nombrado el siguiente gabinete:
Dr. ~usebio A. Morales,. Secretalio ~el Interiot y de Justicia; Sr.
Na1c1so Garay, Secretano de Relac10nes Exteriores; Sr. Aurelio
Guardia, Secretario de Hacienda; Sr. Guillermo Andreve, Secretario
de Instrucción Pública, y Sr. Antonio Anguizola, Secretalio de Fomento.--Según datos estadísticos que el Gobierno Nacional recopiló 1ecientemente1 en la Provincia de Panamá hay 251,649 hectáreas
de terrenos pertenecientes a particulares, valuados en $3,268,889, los
cuales pagan una contribución anual de $15,524. En estos terrenos
hay 15,433 cabezas de ganado vacuno y 1,341 caballos, cuyo valor
total se calcula en $419,450. Todo este ganado paga $1,287 de contribución anual.--El hermoso y cómodo edificio que el Gobierno Nacional ha reconstruido para el uso del depa1 tamento de correos y telégrafos, en la ciudad de Panamá, frente al Parque de la Catedral, fué
abierto formalmente al servicio público el 16 de septiembre, por el
Presidente de la República, en presencia de los cuerpos diplomático
y consular, altos funcionarios del Gobierno y otras personas distinguidas. La reconstrucción e inauguración de este sólido y bien montado
edificio ascendió a $1601000. Este edificio, que fué comprado 01iginalmente al Gobierno cte los Estados Unidos, ha sido reconstruido
de tal manera que no sólo aumenta grandemente su valor y mérito

�822

LA. UNIÓN PANAMERICANA.

para los fines a que se ha dedicado, sino que también se ha mejoiado
y aumentado su belleza arquitectónica.--En conmemoración del
3 de noviembre de 1903-fecha en que principió la independencia
panameña-el Instituto Nacional de Panamá cerró su concurso anual
sobre ciencias, literatura y artes, habiendo recibido para su debido
examen los tiabajos presentado&amp; por los diferentes competidores.
En los momentos en que este articulo entra en la prensa los premios
no habían sido adjudicados. Los temas de las memorias presentadai,
fueron los 8iguientes: (1) Una monografía científica sobre cualquier
tema de interés nacional; (2) un poema patriótico; (3) desarrollo de
la literatura patria; (4) un ensayo pedagógico, y (5) una composición
musical. El valor de los premios que serán adjudicadoi:s varia desde
$50 hasta $20. La Secretaría de Instrucción Pública ha nombrado
un jurado paia que examine las diferentes obras y adjudique los premios.

Por reciente decreto presidencial se nombra una Comisión Central
para la Extinción de la Langosta, la cual será presidida por el Sr.
Evaristo Acosta, gerente del Banco Agrícola, y estará radicada en
la Asuncióu.--El Sr. Don Francisco Quiñones ha sido nombrado
secretario de la Presidencia de la República.--El 22 de septiembre
último, aniversario de la batalla de Curupayty, fué inaugurado con
imponentes ceremonias en la Plaza Independencia de la Asunción un
monumento de bronce a los héroes de la guerra, cuya construcción
estuvo a cargo del Centro Estudiantil de esa capitaL--La prerua
paraguaya anuncia que se ha comprobado definitivamente la existencia de considerables yacimientos de kaolín en el país y que las muestras
de este mineral que ha hecho analizar la Cámara de Comercio han sido
calificadas de óptimas. Con este motivo aboga porque la explotación de esta industria se haga con capitales nacionales e invita a los
hombres de iniciativa a interesarse en el negocio.--Según datos
publicados por la Revista del Comercio de Asunción, en 1915 había
la siguiente existencia. de ganado en el territorio de la República:
Ganado vacuno, 5,249,043 cabezas; ovino, 600,000; caballar, 478,000;
mular, 17,000; asnal, 18,000; porcino, 61,000; y cabrío, 87,000, o sea
un total de 6,510,043 cabezas contra 3,002,428 en 1902. Entre los
países ganaderos que tienen existencia de ganado vacuno para el
mercado exterior, el Paraguay ocupa el segundo lugar con 11.8 cabezas
por kilómetro cuadrado y 5,249 bovinos por cada 1,000 habitantes.
La exportación de ganado durante el período de 1910 a 1915, inclusive,
fué de 199,151 cabezas, de las cuales 42,509 corresponden al último
año citado.--A 340,692 ascendió el total de cueros exporta.dos por
el Paraguay en los 12 meses de 1915.--La Dirección General de
Estadística acaba de publicar la primera parte del anuario de 1915 en
un volumen de 200 páginas que contiene los s~uientes capítulos:
Demografía, meteorología., comercio exterior, movimiento económico,
navegación, instrucción, correos y telégrafos, beneficencia, hacienda,
municipalidades, estadística judicial, ganadería. y otros datos de

PERÚ.

823

importancia relativos al progreso del país en el año de referencia.- Según la memoria presentada por el Directorio del Banco de la República a la asamblea de accionistas, relativa al movimiento de la
institución durante el último año fiscal, los depósitos exigibles, es
decir, caja de ahorros, cuentas corrientes acreedoras, depósitos
judiciales y tutelares y depósitos a plazo fijo, representan la cantidad
de 752,007.73 pesos oro sellado y 54,496,536.04 pesos de curso legal,
para responder a los cuales hay en caja 1,039,276.96 pesos oro sellado
y 32,183,862.63 de curso legal. Las utilidades realizadas durante el
ejercicio fenecido arrojan un total de 297,206.06 pesos oro sellado, que
fueron repartidos en la siguiente forma: 10 por ciento a Fondo de
Reserva, 29,720.61 pesos; 10 por ciento al Directorio, Junta Consultiva y otras disposiciones de los Estatutos, 26,748.55 pesos; 80 por
ciento a los accionistas.¡ a razón de 6 por ciento de dividendo, 240,000
pesos; quedando un saldo de 736.90 que pasó a nueva cuenta. Para
el próxnno ejercicio fueron electos $erente y subgerente de la institución Don Mauricio Girard y Don ..11.,dmundo Tombeur.--El Diario
de la Asunción en su edición de 23 de agosto último dice que posiblemente la actual administración acometerá la obra de colonización de
la vasta zona occidental del país, para llevar los beneficios del trabajo
y la civilización a extensas regiones casi desiertas y a tribus indígenas
sumidas aún en la barbarie. Este trabajo se encomendará probablemente al ejército nacional, dado que las colonias militares han dado
excelentes resultados en todas partes. Además hay una empresa
inglesa propietaria de grandes extensiones de terrenos en el Chaco
paraguayo, la cual tiene el proyecto de entregarlas a la explotación
agricola contando con el factor nada despreciable de la población
autotócna. Así, pues, las feraces regiones del Chaco, aptas para
todos los cultivos subtropica1es, sin contar las riquezas forestales que
contienen, pueden convertirse en mu_y poco tiemyo en emporios de
riqueza, una vez que se organice en ellas el traba.Jo y la colonización
en forma eficiente y estable.

Por ley del Congreso Nacional ratificada por el Ejecutivo, se declara
a la Escuela Técnica de Comercio de Lima, institución de utilidad
nacional, poniéndosele bajo la vigilancia inmediata de la Cámara de
Comercio de esa ciudad y subvencionándosele con cinco anualidades
de 800 libras oro sellado, pagaderas por semestres ndelantados.-- El
Poder Ejecutivo ha abierto un concurso para la presentación de provectos para las fachadas del Palacio Arzobispal de Lima de conformidad con ciertas bases y ha nombrado un jurado que tendrá a su cargo
la revisión de los proyectos y la entrega de un premio de 150 libras
peruanas al postulante cuyo proyecto sea aprobado. El edificio
tendrá tres pisos y será de estilo colonial.--Por designación del
Presidente de la República, se hizo cargo de la cartera de Gobierno el
Sr. ·Don José Manuel García Bedoya.-- La Cámara de Senadores
aprobó hace poco un proyecto de ley en virtud del cual se declara
obligatoria la instrucción militar elemental en los colegios nacionales

�824

LA UNIÓN PANAMERICANA.

y en los fiscales.--La prensa limeña anuncia que ha sido nombrado
gerente del Banco Mercantil Americano, establecido recientemente
en e_sa capital, el Sr. JuJio Laredo, y que dicha institución ha hecho
acunar ~n la Casa Nac1onal de ~oneda 50 000 libra~ oro para sus
1
transacc1_ones, entrega~do al .Gobierno, segun convemo, la mitad de
esa cantidad en camb10 de igual suma en cheques circulares.-Des~e. e_l 1° de septiembre último fué implantado en Lima por el
mumcip10 el uso d~l sistelll:ª. métrico decimal, medida que según la
prensa de esa capital, facilitará en g~an manera el comercio al
menu~eo.-- Por ley del Congreso. N ac1onal, se crea en la Provincia
de Chmcha del Departamento ~e Ica, un nuevo distrito que se denominará El C~rmen, tendrá por capital el pueblo de este nombre y limitará
por el oriente,. con la Quebrada . de la Caleta, Quebrada Grande,
Al:loque Y. Lauritambo; por el oce1dente con Cuninchincha, La Palmilla_y L1tardo, y por el norte y el sur, con la pampa de Chincha.- En v_ISta de que e\ arti~ulo 46 de la Constitución preceptúa que habrá
un m:putado propietario y un suplente por cada 30,000 habitantes o
fracción que pase de 15,000, y que según el censo practicado en 1908
la p_oblamón de la Provincia. del Cercado de Lima ascendió a 176,264
habitantes, el Co!)-greso Nacional acaba de dictar una ley en virtud
de la cual se mod~ca la de ~ d~ feb~ero _de 1863 en el sentido de que
correspondan a dicha ~rovmc1a seIS diputados propietarios y seis
s_upl~ntes.--Ha J?erecido ?alurosos aplausos de parte del público
limeno ~~e el Gobierno N amonal h3:y!1 e1;1tregado ~a administración
del ~erv1c10 de agua potable a la mumcipalidad de Luna.- -Han sido
dest,mados al co.mercio de cabotaje en la costa del Perú los vapores
naci?nales Talismán y Rímac, construídos recientBmente.- -El
Gobierno. peruan9 en su des~o de estrechar las relaciones con los
paí~es latmoameri?anos, espe_cialmente _con los limítrofes, ha resuelto
enviar representaciones espemales a varios de ellos. En consecuencia
ha nombrado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en l~
República Argentina y en la del Uruguay al Dr. Augusto Durand
y ha resuelto también el envío de un ministro ante el Gobierno del
Ecuador.- . El :feruano ~e 29 de agosto del corriente año publica
un decreto eJecutivog_ue fiJa el método de análisis del guano propuesto
por la Compañí:1 Administr~dora del Guano y recomend~do por la
Escuela de Agricultu_ra de Lima:--También publica dicho diario la
ley. del Congres? N amonal (].Ue dispone el encauzamiento del Río de lea
y dicta las medidas necesarias para la realización de tan importante
obr_a que tiende ª· dar el mayor incremento a la agricultura de las
regione~ que atraVIesa el premtado río.-- Se~ el mensaje que leyó
el ~res1de1:te Pardo an~~ el Congreso Nacional el 28 de julio del
corriente ano, la producc1on de azúcar del país en 1915 arrojó un total
de 262,840 toneladas que, comparado con el de 1914 que fué de
22~,055 tonela:daq, da un aumento de 34,785 toneladas a favor del
prrmer año citado.--La producción de alcohol en 1915 fué de
1~1121,005 litros, o s~an 7~0,050 )itro~ menos que en 1914.-- El
numero de p_ertenenc1as mineras mscritas en el Padrón de Minas
durante ~l ú~trmo año fiscal, es.decir, desde el 1° de julio de 1915 hasta
el 30 de Junio de 1916, ascendió a 2,951.--El impuesto sobre minas
produjo un total de ~1,385 libras peruanas durante el año de 1915.-Ha :pasado al estudio de la Cámara de Diputados un proyecto que
modifica la l~y de habeas corpus, aprobado hace poco por el Senado
de la República.

El 24 de octubre último fué otorgado por la Dirección General de
Obras Públicas de la República Dominicana el contrato para la construcción del edificio para la aduana de Santo Domingo, el cual será
todo de cemento armado y estará situado en la margen occi.dental
del Río Ozama. La obra deberá llevarse a cabo de acuerdo con los
planoc; levantados por dicha Dirección.-Según anuncia la prensa
dominicana, la mansión del Presidente de la República ha sido trasladada a la Calle 19 de Marzo, esquina Salomé Ureña, de la ciudad
capital.--Por reciente decreto del Poder Ejecutivo se licencian
todas las fuerzas que constituyen los Batallones Ozama y Yaque con
excepción de los jefes y pla°:as mayores, se suprimen todas las co~andancias militares y se autoriza a los gobernadores de las respectivas
Provincias a tomar posesión de los locales, muebles, armas, pertrechos,
libros, etc., de esas comandancias, mediante inventario, así como a
liquidar en unión de los Administradores de Hacienda respectivos
os haberes que se adeuden al personal de ellas, remitiendo a las,
lSecretarías de Hacienda y de Guerra una relación de la li9.uidación
para que se ordene el pago oportunamente.--El periódico Ecos
del Norte de Puerto Plata anuncia que con gran entusiasmo acaba de
fundarse en esa ciudad un Club de Lawn Tennis que cuenta ya con
un buen número de miembros activos y un selecto grupo de señoritas
de esa sociedad. Los Sres. J. B. Ariza, Jaime T. B attle y Ángel
Grisolía han sido electos presidente, vicepresi.dente y secretario, respectivamente, del nuevo centro.-- También anuncia dicho diario
que ya se principiaron los trabajos de construcción de la carretera
que unirá la ciudad de Santiago de los Caballeros con la de San José
de las Matas. La extensión de este camino es de 8 kilómetros.-Ha visto la luz pública en la ciudad de Santo Domingo un nuevo
diario intitulado El Progresista, que será el órgano del partido del
mismo nomhre.--Según noticias &lt;le Puerto Plata, hace poco Uegó
a esa ciudad el Sr. G. W. Kane, sup~rintendente de la Leonard Construction Company de los Estados Unidos, quien va a dirigir la construcción del muelle y desembarcadero de aquel puerto, que ha sido
contratada por el Gobierno Dominicano con esa compañía. Los
trabajos preliminares se principiaron a mediados de septiembre
último y deberán terminarse dentro de un año, así es que Puerto
Plata tendrá proJ?-tO un muelle a la moderna, lo que _junto con las
obras de mejoraIDiento que se llevarán a cabo en el puerto y la reconstrucción del Ferrocarril Central Dominicano contribuirán poderosamente al enc;anche y progreso de aquella ciudad.

'

El Presidente de la República ha nombrado Ministros Secretarios
de Estado en el Departamento del Interior al Dr. Julio Muró i. en el
de Relaciones Exteriores, al Dr. Baltasar Brum; en el de Hacienda,
al Dr. Martín C. Martínez; en el de)nstrucción Pública, al Dr. Emilio
825

�826

827

LA UNIÓN PANAMERICANA.

VENEZUELA.

Barbaroux;_ en el de _Industrias, al Dr. Juan J. Amézaga; en el de
Obras _Públicas al agrunensor Don Santiago Rivas; y en el de Guerra
M~rma, ~ Sr. Joaquín C. Sánchez.--El Sr. Don Felipe Suárez
~ sido designado por el Ejecutivo para desempeñar el cargo de
~irector General de Impuestos Internos.--Según noticias penodísticas, la Exposición Intern~cional de Ga~adería y Agricultura que se
celebró ~11: El Salto a m~di.a:,dos de sept10mbre próximo pasado bajo
lo~ auspic10s de la Asociac~on Agropecuaria e Hípica de esa ciudad,
fue desde t?do punto de vista el torneo más importante de cuantos
se han realizado en el Uruguay, no sólo por el mterés que despertó
entr~ los hacen~ados del país.Y .los de la ~ge?tina, por la representac10:i:i, de cabanas y establecun10ntos de significación del país, sino
tambien por el resultado total de las ventas que se efectuaron
Entre los productos que se exhibieron figuran lotes muy notables d~
reproductores que han sido objeto de las más altas distinciones en
to~o~ los torneos gai:iaderos a que han concurrido. Dicha exposición
fue ~a~gurada ofi~i~ente en nombre del Señor Presidente de la
Republica por ~l Ministro _de Industrias, Dr: Juan J. Amézaga.--El
~ía _de Montevideo. ~:uncia que en esa capital ha aparecido el nuevo
diario La Tarde, dirigido y redactado por los Sres. Agustín Smith y
Manuel M. Sánchez.-- Durante el primer semestre del corriente año
entraron al puerto de ~ontevideo 2,011 buques con un total de
3,297,851 toneladas y salieron 2,012 buques con un tonelaje total de
:3,300,212 toneladas. El número de buques entrados al puerto en
igual periodo _de.l añ? anterior fué de 2,321 y el de salidos, 2,295, lo
que da una dumnución de ~10 y_283, r~spectivamente, en contra de
191~.--Por decreto presidencial reciente se pone a la Oficina
Nac~onal del. Trabajo, adscripta hasta entonces al Ministerio de
Hac10n.da, ba30 la dependencia de~ de Industrias, y se determina que
la Oficma de Patent~s de Invención y la de Canje y Publicaciones
f~rma:án en lo s~cesivo part.e de los organismos que integran el Mirusteno de ~elac~ones Extenores. ~a Oficina de R:egistro Civil del
Estado fun~ionara e~ lo adelante ba30 la dependencia del Ministerio
de Instru~c1ón Pú~li~a.--El Poder Ejecutivo dictó un decreto el
13 de septiembre p~o.~o pasado encomendando al Dr. Miguel Becerro
de Bengoa, la comis1on de hacer estu~i?s sobre pr?filaxis en los países
europeos, _par.a que a su regreso del Vie30 Mundo informe a las autoridades samtar1as del país sobre el resultado de sus observaciones - Por d~creto residencial se exime la alfalfa, el maíz, el afrech~ y el
a!;echillo de pago de derechos de importación hasta nueva dispoc10n.--A fines de agosto del ~orriente ~o fué inaugurada en el
centro de la Plaza Independencia de la Ciudad de Montevideo una
fuente ornamental que, d~spués de ~ concurso en que participaron
notables escul~:es extran3eros y nacionales, obtuvo el pruner premio
~e la ex-Comisión del P~rque CenJ,ral a cuyo paseo se destinaba.
Es obra del esc~1i?r Cordier y, segun la prensa de esa capital, es la
?b~a de arte edilicio más _perfecta que eXISte en el país y con ella se
m~ia ~a empre~a de alta caracterización artíst1ca.--El Poder
~Jecutivo ha pedido autorización ~ Congreso Nacional para emitir
t1tulos d~ una deuda que se denommará deuda interna de conversión
6! P?r cient~ 191,6, hasta la can~idad de 13,50.o,oqo pesos, con 6!
por c10nto de mteres anual y 1 por ciento de amortización acumulativa.
El producto de este empréstito se destinará a cubrir el déficit del
presupuesto de 1915-16; a la conversión a la par de los títulos de

deuda interna de 8 por ciento de interés, denominados Vales del
Tesoro y Deuda Intenor de 1915, y a cancelar los créditos de la J~ta
Económico-Administrativa de Montevideo y de la Asistencia Pública
Nacional en favor de las rentas generales. Los vales no podrá~ ser
emitidos a un tipo medio inferior a 96 por ciento de su valor nommal,
salvo las excepciones establecidas en el artículo 4 del proyecto de
ley correspondiente. A este respecto anuncia la prensa de Montevideo que el gerente de la Sucursal del N ational City Bank de Nueva
York en esa capital ha ofrecido al Gobierno la suma de $600,000 en
Títulos de Tesorería y la cantidad total del empréstito para l~ conversión de la deuda interna, lo que da una buena idea del crédito de
que goza el Gobierno uruguayo:--El Ministro de :irrancia en ~o:ntevideo puso en manos del Presidente de la República, Dr. Felic1ano
Viera, las insignias de la Gran Cruz de la Orden de la legión de honor
que le ha conferido el Presidente de la R_epúblic!l- .!rances~.-.-La
cámara inglesa de comercio de Montevideo eligio los s1gmentcs
funcionarios para el corriente año fiscal: Presidente, Sr. C. W. Bayne;
vicepresidente, Sr. Thos. F. Lane; tesorero, Sr. C. W. Drever; y
secretario, Sr. A. B. Drayton.--Según noticia~ recibidas por. el
BOLETÍN, los Sres. Alfredo R. E. Campos y Roman Borro han sido
nombrados miembros del Comité Ejecutivo del Primer ·Oongr~so
Americano de Arquitectos que se reunirá próximamente en la cmdad de Montevideo.

h

f

Por decreto presidencial se ha dispuesto q_~e el monumento del
Libertador Simón Bolívar que el Gobierno de Venezuela ofrece a la
ciudad de Nueva York, lleve las siguentes inscripciones: En el frente,
en la p,arte superior: "Simón Bolívar: El Libertador." En la infe·
rior: ' Venezuela a la Ciudad de Nueva York." A la derecha: " Libertador de Venezuela, Nueva Granada, Ecuador y Perú, y Fundador de Bolivia." A la izquierda: "Nació en Caracas el 24 de Julio
de 1783-Murió en Santa Marta el 17 de Diciembre de 1830." Este
monumento se erigirá ei:i el Pa~gue Central de aquella ciud~d ®; el
sitio denominado "Bolívar Hill."--Por decretos del E3ecutivo
Federal y del Gober~a4or del Distrito F_ederal, se decla~ó mot~v? de
duelo oficial el fallec1ID1ento del Dr. Felipe Guevara Ro3as, Ministro
de Instrucción Pública, acaecido el 1° de septiembre próximo pasado
en la ciudad de Caracas.--Los Ministerios de Hacienda y de Fomento dictaron hace poco dos importantes resoluciones acerca de las
contribuciones que influyen en el P.recio del petróleo bruto y otros
aceites minerales. ~has se ~p.camman a abaratar el _ar~!culoÍ rebajando el derecho de rmportac1on, por una parte, y eXlmle~do o, por
otra del impuesto de consumo por razón de contratos oficiales para
su ~xplotación en el pais. Estas nuevas medidas influirán desde
lue~o en el precio comercial del combustible de petróleo y demás
aceites, reba3ánd?lo considerablemente, poni~ndolo asi al alcance 4e
empresas industnales que ora lo usan exclusivamente para producrr
fuerza motriz, ora para reemplazar en los casos fortuitos la energía
eléctrica.--En 1915 hubo en toda la República 63,133 defunciones

�828

LA UNIÓN PANAMERICANA.

y según los datos demográficos que acaba de publicar la Dirección
General de Estadística y Comunicaciones, las enfermedades que producen más de 1,000 defunciones anualmente son las siguientes, en
orden de importancia: Fiebre y caquexia palustres (paludismo),
diarrea y enteritis, disentería, tuberculosis de los pulmones, pulmonía,
tétanos infantil, enfermedades orgánicas del corazón y grandes vasos,
anquilostomosis y otros parásitos intestinales, y fiebre tifoidea. Las
que producen más de 500 defunciones por año son: Neurosis convulsivas, bronquitis aguda, tétanos (menos el puerperal), gripa, meningitis
simple, hemorragia y reblandecimiento cerebrales, senilidad y septicemia puerperal y otros accidentes del parto. El mayor número de
defunciones ocurrió en el mes de julio y el menor en febrero.--La
Gaceta Oficial de 8 de septiembre del corriente año publica el texto
íntegro del decreto reglamentario de la pesca de perlas en los mares
de la República.--El Poder Ejecutivo ha nombrado al General
Tobías Uribe Director General de Correos y Telégrafos, y al General
Pedro M. Guerra, Director General de Correos.--Durante el año
de 1915 entraron al país por todos los puertos nacionales 9,818 pasajeros. La mayor proporción de este total les corresponde a los
puertos de La Guaira, Cristóbal Colón, San Antonio y Maracaibo,
según su orden.--La Gaceta Oficial del 31 de agosto último publicó 16 leyes aprobatorias de otros tantos títulos de minas, dictadas
por el Congreso Nacional en sus pasadas sesiones. Dichas minas son
15 de oro, 1 de cobre y 1 de cromato de hierro. Este crecido número
de títulos da una idea del incremento que va teniendo el desarrollo
de la industria minera en el país.--También apareció en edición
extraordinaria de dicha Gaceta Oficial, el texto íntegro del código
civil sancionado hace poco por el Congreso N acional.--Por decreto
presidencial reciente se dispone la construcción de una carretera
nacional que se llamará Gran Carretera Occidental de Venezuela, que
partiendo de Caracas y pasando por los Estados Aragua, Carabobo,
Miranda, Cojedes, Portuguesa, Zamora y Táchira terminará en San
Cristóbal.--Hace poco se constituyó en la capital federal la
Compañia Anónima nuevo circo de Caracas, cuyo objeto es la
construcción en los terrenos que ocupaba el antiguo matadero, de un
espacioso y espléndido circo para corridas de toros, funciones ecuestres, ópera, zarzuelas, comedias, cinematógrafo, variedades y demás
espectáculos similares. El edificio será uno de los más hermosos de
la capital y el mejor y más acabado en su género. Tendrá capacidad
para 12,000 personas y estará dotado de departamentos especiales
para café concierto y restaurante, salones de baile, tiro al blanco,
etc. Los trabajos se principiaron a mediados de septiembre último.
--El presidente del Estado Zulia decretó la construcción de una
carretera entre Altagracia, ca~tal del Distrito Miranda, y Guaruguaru, pueblo limítrofe de los Estados Zulia y Falcón.

EMBAJADORES EXTRAORDINARIOS Y PLENIPOTENCIARIOS

Argentina............. FREDERIC J. STLMSON, Buenos Airee.
Brasil. ................ Enwrn V. MoRGAN, Rio de Janeiro.
Chile .................. J. H. SnEA, Santiago. 1
México ................ HENRY P. FLETCHER, México, D. F.

1

ENVIADOS EXTRAORDINARIOS Y MINISTROS PLENIPOTENCIARIOS

Bolivia ............... JoHN D. O'REAR, La Paz.
Colombia.... .......... THADDEUS A. TnoMsON, Bogotá.
Costa Rica ............. EnwARD J. HALE, San José.
Cuba ... ........... ... WILLIAM E. GoNZALES, Habana.
Ecuador .............. CHARLES S. HARTMAN, Quito.
El Salvador ........... BoAz W. LONG, San Salvador.
Guatemala ............ WILLIAM H. LEAVELL, Guatemala.
Haití.. ................ A. BAILLY·BLANCHARD, Port-au-Prince.
Honduras ............. JoHN Ewrno, Tegucigalpa.

2

Xicaragua ............ BENJAMIN L. JEFFERSON, Managua.
Panamá. ............... WILLIAM J. PRICE, Panamá.
Paraguay ........... .. . DANIEL F. MoONEY, Asunción.
Perú .................. BENTON McMILLIN, Lima.
RepúblicaDominicana.W. W. RussELL, Santo Domingo.
Uruguay ............. RoBERT E. JEFFERY, Montevideo.
Venezuela ............. PRESTON McGoonwrn, Carácaa.
ENCARGADOS DE NEGOCIOS

Chile ................. GEORGE T. SuMMERLIN, Santiago.
Honduraa ............. WxLLING SPENCER, Tegucigalpa.

o

•

•Nombrado.
404

• Ausente.

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                  <text>Publicación que divulga y difunde la cultura del libro. También contiene textos didácticos sobre los diversos procesos de trabajo en la Biblioteca Nacional de México: adquisiciones, catalogación, desarrollo de sistemas de información, preservación analógica y digital, normatividad bibliográfica, etcétera.</text>
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l

HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
N9 1
196 O

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�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Año 1
1960

�AÑO

NUM.

196 O

I

1

HU MANITAS

• ¿..,

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CE TRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

Presidente y Jefe de la Sección de Filosofía:

DR.

AousriN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:

LIC.

JUAN ANTONIO AYALA

Jefe de la Sección de Historia:
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Jefe de la Sección Editorial:
Lle.

ALFONSO RANGEL GUERRA

EDITORIAL JUS
MEXICO,

1960

�HUMANITAS

Correspondencia: Centro de Estudios
Humanisticos. - Dirección : Zaragoza
Norte 224.

-

Monterre , N. L.

EL CENTRO DE ESTIJDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
Dr.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad de Nuevo León

PRIMERA EDICIO

Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en
este Anuario corresponde exclusivamente a sus respectivos autores

EL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS de la Universidad de
Nuevo León es el nombre de una esperanza mexicana, específicamente neolonesa. Nace a la vida de relación, limpio de prejuicios,
con anhelos de verdad y con voluntad de servicio.
Vivimos en una época de crisis. La vida actual .se ve acosada
por una terrible angustia producida por la desorientación; nos toca vivir en un mundo que al parecer se desquicia. Un sistema de
ideas y formas de vida se hunde en el ocaso y no se ven alborear
nuevas estructuras, nuevos pensanlientos. El debilitamiento y la
distorsión del raciocinio caracteriza la crisis actual. La técnica, que
debiera servir al hombre para dominar la naturaleza y poder vacar en sus menesteres espirituales, le ha esclavizado. Padecemos
una crisis de intimidad. Vivimos extravertidos en lo de fuera, fugándonos de nuestro yo auténtico y aturdiéndonos con el vocerío
de los instrumentos de disipación (prensa, radio, televisión, cinematógrafo). Aunque tengamos más información que en otras épocas, hay una creciente indiferencia crítica. Al arecer ya no importa pensar y saber, sino vivir y ser eficiente. La técnica orientada en un sentido gigantesco y mercantil, es la plasmación materialista de la eficacia cuantitativa, que ha sustituído a la idea de
.salvación. Se ha perdido el sentido de universo, de verdad total,
5

�para caer en la atomización de un puñado de verdades parciales
que no se sabe cómo conciliar.
Los cultivadores de las ciencias especiales buscan al hombre donde e1 hombre no está, con instrumentos inapropiados para captar
las sutilezas de lo humano. De ahí la certera agudeza de la paradoja de Heidegger: "en ninguna época se ha sabido tanto y tan
diverso con respecto al hombre como en la nuestra. En ninguna
época se expuso el conocimiento acerca del hombre en forma más
penetrante ni más fascinante que en ésta. Ninguna época, hasta
la fecha, ha sidQ capaz de hacer accesible este saber con la rapidez y facilidad que la nuestra. Y, sin embargo, en ningún tiempo
se ha sabido menos acerca de lo que el hombre es. En ninguna época ha sido el hombre tan problemático como en la actual". (M.
Heidegger, Kant y el Problema de la Metafísica. Fondo de Cultura Económica, México 1954, p. 175). Todo esto es cierto, innegable, pero siempre queda lugar para el examen de conciencia y
para la esperanza.
La responsabilidad de un Centro de Estudios Humanísticos, con
sus diversas Secciones, ante la crisis del mundo actual, no se limita al señalamiento, más o menos lúcido, de los fundamentos de la
crisis y de las posibilidades de superarla. Estamos comprometidos
( así lo pienso yo por lo menos), a reafirmar vitalmente la verdad,
la bondad, la belleza y los demás valores eternos en lo que tienen
de imperecedero, limpiándolos de todo lastre circunstancial. El
hombre no podría vivir, si no tuviese la convicción de que sus facultades cognoscitivas lo llevan a la verdad. Sería imposible obrar
o abstenerse de obrar. Indudablemente 1a razón alcanza con certeza plena las verdades más elevadas del orden natural. Y ello es
así, porque lo que es, es lo que causa en nuestro espíritu la verdad.
Para ser plenamente escéptico habría que convertirse en vegetal.
Es claro que al afirmar la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas estamos muy lejos de caer en el error, por exceso, del racionalismo. Nuestra razón alcanza la verdad no sin dificultad y a condición de someterse a una disciplina externa a ella.
Todo el hombre está empeñado en la indagación de la verdad.
6

Y cuando se la descubre amorosamente en etsilencio de la ·medita&lt;:ión, se pega al alma' y le infunde vida interior. No es bien mostrenco, sino asunto íntimo, descubrimiento histórico con una filiación personal. El hcmbre no inventa la verdad, se acerca a ella y
la recoge con reverente humildad. Pero en este acercamiento, el
ser humano rasga la corteza de las cosas para alumbrar su secreto
íntimo. Sólo después de ser poseída, la verdad -luz y alimentopuede ser comunicada. Y es lo cierto que nacimos para la verdad,
aunque nos empeñemos algunas veces, en vivir en el error. Cuando la verdad nos posee, surge la ciencia. Los griegos daban el nombre de "aletheia" al "descubrimiento'\ a la "patencia" de las cos as. La verdad era, para ellos, una propiedad del ser real. La pre.5encia humana en el mundo posibilita -no genera- la verdad.
En este sentido, somos responsables de la verdad en cuanto develamiento y en cuanto comunicación. El amor es inseparable de la
verdad: la esclarece y la posibilita. Estamos llamados -todos, sin
excepción- a dar testimonio de la verdad. Abrirse a la verdad, y
abrirse en la verdad para los otros es cumplir la ley de nuestro
propio ser. Tenemos la certeza de que somos hombres para algo
más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Por eso me
ha parecido siempre magnífico el lema de la Universidad de Nuevo León, mi "alma mater": "Alere Flammam Veritatis". Si la administración de la verdad está confiada a la libertad humana, es
preciso alentar la flama de la verdad. Condenados como estamos
.a la muerte, debemos apresurarnos -con inquebrantable voluntad
y sin descanso-, a dar nuestro mensaje -grande o pequeño pero
siempre auténtico-, antes de pasar a aquel estadio en donde tenemos la certeza -los creyentes- de que sobran los mensajes porque todo está a la vista, en su más prístina patencia. Pero todo develamiento, todo mensaje debe estar al servicio del amor que abra.za y excede a la verdad. Otra cosa sería exhibicionismo y escándalo. Si todo hombre es un ser dialógico, la verdad tiene también,
en consecuencia, un carácter dialógico, social. Florece en el coloquio de los espíritus libres. Cada hombre tiene la posibilidad de
.enriquecer su propio campo visual con el de los otros. Cada hom7

�bre capta, sostiene y transmite la verdad de manera personal. Y
todo ello sin mengua del carácter universalmente válido y supratemporal de la verdad. Por diversas rutas: Filosofia, Ciencias Literarias, Historia y Ciencias Sociales, los miembros del Centro de
Estudios Humanísticos andamos en pos de la verdad. Sabemos que
en el ser, en la verdad, habrá siempre un fondo de misterio y, por
tanto, una inagotable fuente de sorpresa. De ahí nuestra perpetua
inquisición de la verdad. ¿Pero es que puede ser otra cosa la investigación? "Busquemos, sugiere San Agustín, como quienes van
a encontrar, y entremos como quienes aún han de buscar, pues,.
cuando el hombre ha terminado algo, entonces es cuando empieza". (De Trin., IX, c. l. ) . Búsqueda que es preciso insertar en el
momento histórico, porque el descubrimiento de la verdad -sucesivo y progresivo- se hace en el tiempo. Siempre cabe descubrir, en diversos momentos históricos, aspectos diversos de una norma universal y eternamente válida.
No basta, sin embargo, un decidido y apasionado amor por la
verdad. Las disciplinas humanísticas -la Filosofía, la Lingüística,.
la Historia, las Ciencias Sociales- exigen un dominio del instru-mental metodológico, incompatible con la facilidad del saber vulgar. Es menester que nuestros investigadores tengan un conocimiento suficiente de la metodología para estar en aptitud de recoger y estructurar todas las normas que la razón y la experiencia
dictan, a fin de llegar segura y prácticamente a los especiales objetivos de investigación que en concreto se pretenden. Ningún sis
tema ideológico por respetable que sea, podría servir a manera
de común denominador entre investigadores de muy diversa formación y procedencia. Algo hay, no obstante, que permitirá estampar, en los trabajos de nuestros colaboradores, su sello peculiar·
e inconf undiblc: el rigor metódico, el estilo cientüico. El ensayismo y los trabajos de divulgación -dignos de respeto y hasta convenientes en otras circunstancias- quedarán fuera de nuestros objetivos. Nos hermana una tarea científica, una disciplina metodológica, por encima de cualquier cosmovisión personal. No estamo
solos. Contamos con el apoyo moral y material del H. Poder Eje-•
8

cutivo del Estado de Nuevo León, del H. Patronato Universitario
y de nuestra Universidad que, en la digna persona de su Rector,
ha puesto especial empeño para fomentar, en nosotros, el esfuerzo
para la consecución de la meta propuesta. Hace aproximadamente un año, cuando el Centro de Estudios Humanisticos era a penas
una idea auroral que bullía en mi cerebro, tuve la decisión de
confiar mi proyecto al licenciado don Raúl Rangel Frías, Gobernador del Estado y universitario "ex veritate", quien me brindó,
desde el primer instante, su franco respaldo y su generosa simpatía.
Que conste, desde ahora, el público testimonio de mi gratitud. El
resto: la estructura y el funcionamiento del Centro, fue cuestión
de entusiasmo del Comité Organizador.
Séame permitido ofrecer, siquiera sea en sus líneas fundamentales, la urdimbre del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León. Trátase de un organismo universitario cuyo objeto primordial es fomentar y promover la investigación dentro de las disciplinas humanísticas. Por ser una institución de carácter estrictamente científico, queda fuera de su campo de actividades todo tipo de proselitismo político o religioso. El Centro
de Estudios Humanísticos está legalmente representado por su Presidente, pero la autoridad máxima será el Consejo General, formado por el Presidente y los Jefes de las Secciones que lo forman.
Inicialmente tenemos las siguientes Secciones: a) .-Filosofia; b) .
- Letras; c) .- Historia ; d) .-Ciencias Sociales; e) .-Editorial. Se
contará con investigadores de las siguientes categorías: a) .-Investigador Jefe de Sección; b) .-Investigador de Planta; c) .-Investigador extraordinario (becado o huésped). Además de los diveros libros que produzcan los investigadores, el Centro de Estudios
Humanísticos publicará un anuario intitulado "Humanitas", con
todos los trabajos aprobados de sus investigadores y aquellos otros
que se soliciten a escritores nacionales o extranjeros de reconocido
prestigio. La Institución tendrá como patrimonio económico, el
que se constituya por las aportaciones regulares que haga el Gobierno del Estado, el Patronato Universitario de Nuevo Le6n, la
Universidad de Nuevo León y los ingresos que obtenga de sus ac9

�tividades y publicaciones. Sin perjuicio de su fin primordial, la
investigación, el Centro realizará actividades de extensión tales
como : misiones culturales, conferencias y cursos monográficos dentro de la Institución, participación en Congresos Nacionales y extranjeros, estudios que le encomiende el Gobierno del Estado dentro de su campo propio de trabajos, etc. Los perfiles del Centro
de Estudios Humanísticos están diseñados. El programa, noblemente ambicioso, queda trazado. Pero la realización nos incumbe,
en una forma o en otra, a todos los amantes de la Universidad.
Nuestra tarea es eminentemente universitaria. Si la cultura y las
profesiones no estuviesen en un estrecho contacto con el incesante
fermento de la investigación, La Universidad se anquilosaría muy
pronto en sarmentosa rutina. Nada sería la enseñanza superior
si no tuviese hincadas sus ávidas raíces en el suelo nutricio de la
ciencia. La investigación dignifica a la Universidad y la salva de
caer en las redes de 1llla mecánica ciega. Todo puede ser penetrado, aclarado y objetivado en el viviente espíritu de La Universidad
investigadora. Partiendo de nuestra fidelidad a las mejores esencias universitarias, podemos, por el espíritu de la investigación henchir de posibilidades y de realidades a nuestra "Alma mater", que
se renovará en nosotros y en las generaciones que nos sucedan. Estamos abiertos al diálogo porque creemos que es el único medio
para expresar y comunicar a los demás la vida de la investigación
humanística. Sabemos que por el diálogo la investigación se asocia y hace solidarios los esfuerzos de los individuos que la cultivan.
Tenemos la convicción de que las humanidades son, antes que un
sistema de doctrinas, una búsqueda que replantea incesantemente los problemas, para sacar de ellos el significado y la realidad de
la vida humana. o andamos en pos de un humanismo libresco y
conceptual, 'almendrado de citas griegas y latinas, pero sin latido cordial para el hombre" ( Caba) . Queremos llegar a un saber
del hombre para el hombre. Un saper del hombre concreto, del
hombre integral que es, a la par, espíritu y carne, alma y hueso,
razón y sangre, instinto y pasión. El ser multidimensional del hombre reclama una visión comprensiva de todos sus planos. "El co10

nociiniento no es nada, escribe E .. R . Cúrtiús, si no es el entusiasmo del amor". Una atmósfera cargada de entusiasmos y esfuerzos
científicos, permea, como supuesto radical, la' existencia- de nuestro Centro de Estudios Humanísticos.
·

"El hombre -intuyó Nietzsche con penetrante agudeza- está
hecho p~a ser superado". Pero el poeta:.filósofo· germano equivo. có el camino. ·La "bestia rubia", qué soñó Ni"e~che, está de ant~mano frustrada. El estancamiento en la evolúción· biológica de la
especie humana no es mera cisualidad. La inteligencia, la razón,
la capacidad de crear instrumentos y civilizaciones ~ embotado
loo instintos, 1~ fuerza animal y la facultad de aaaptación ál ·medio.· Por eso ~e ·me ocurrió ·decir alguna vez que- el 'hombre, como
anithai· és uti animal frustrado.
:
Si la evolución del hombre s~.na det~nido
el 'ord~n fisioÍógico
y anatómico es porque continúa en el orden espiritual y moral.
Desde el momento en que surgió el lenguaje hablado, apareció una
forma de inteligencia específicamente humana. La evolución morfológica y los instintos comenzaron a perder importancia. En su lugar apareció la libertad de elegir entre la satisfacción indiscriminada de los apetitos biológicos y el cumplimiento de nuestro dinamismo espiritual ascensional. Aqui se detiene la evolución y se
inicia la revolución.

en

Estamos en la aurora de una nueva etapa. La historia de la humanidad no es, comparativamente, muy antigua. La realización de
los grandes valores por nuestros primitivos y cavernarios ancestros
debe haber resultado una seria desventaja en la lucha con la crueldad inconsciente y la brutalidad de los otros. Pero fueron estos conductores los que hicieron perdurar las más caras enseñanzas al rebaño humano.
Biológicamente, el hombre sigue siendo un animal; pero un animal disminuído, enfermo; aunque también, preciso es decirlo, correlativamente aumentado, engrandecido en su dignidad. La libertad no es sólo un privilegio; es una prueba. Podemos subir por la
escala ascendente del espíritu o podemos bajar por la vertiente de
11

�nuestra animalidad frustrada que, en definitiva, apunta hacia la
nada.
En ese trascender a las cosas, el hombre llega hasta trascender
a sí mismo, a su propia vida y a toda vida.
S6lo al servicio de un valor que la incite y la guíe, cobra la vida
contenido y plenitud. La vida es ofrenda, es misión a algo metavital. Los integrantes del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Nuevo León nos hemos entregado a una tarea. Una
misteriosa abertura de nuestro espíritu hacia el mundo de la verdad, de la bondad y de la belleza eternas se ha hecho patente en
nuestro quehacer. Y bien sabemos que fuera del cumplimiento
-aunque sea parcial, pobre, distante- de los valores supremos
-cada quien en su propio camino y estilo- no podremos llegar a
la paz íntima, a conclusión y descanso.

12

Sección Primera
FILOSOFIA

�SIGNIFICACION Y SENTIDO DE LA MUERTE

Dr. AousTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Sumario: l. Significación de la. Muertc. -2. La Vida como Preparación para la Muerte.- 3. El sentido del Morir.-4. Presentimiento y Revelación de la Mucrte.-5.
Caracteres esenciales de la. Muerte.--6. Muerte y Supervivencia. -7. La Victoria
sobre la Muerte.

ME

en esta investigaci6n1 algunas reflexiones metafísicas sobre "El Sentido de la Muerte y el Problema del
Más Allá". Trabajo desde hace algunos años, con verdadera intensidad y entusiasmo, en una "Filosofía como Propedéutica de Salvación". Y claro está, en una "Filosofía como Propedéutica
de Salvación" no podía estar ausente el tema de la muerte y del
más allá. Mi vocación, probada y definida, es filosófica. Por lealtad a esa vocación, por razones de pureza metódica y por respeto
a los dominios del teólogo&gt; a los cuales me asomo con los ojos esperanzados de un creyente, me abstendré de estudiar la muerte y
la vida perdurable a la luz del dogma. Mi propósito es bien modesto: situarme entre los angustiados hombres de este siglo para
hablarles a su inteligencia y a su corazón, hacer mías sus preocupaciones y sus zozobras, para balbucear a la luz de la razón natural, si se puede, algunas palabras de esperanza. Porque ustedes y
yo necesitamos saber por qué morirnos y por qué vivimos si hemos
de morir. ¿Cuál es la significación de la muerte? ¿Por qué ha de
ser la vida una preparación para la muerte? ¿ Qué sentido tiene
el morir? ¿Seda un presentimiento y una revelación de la muerte?
PROPONGO COMUNICAR,

15

�¿ Cuáles son en definitiva los caracteres esenciales de la muerte?
¿ En qué sentido cabe hablar de supervivencia y de victoria sobre
la muerte? Más que la cabal solución de los problemas enunciados,
quisiera trazar caminos, proponer criterios de comprensión, incitar
a una meditación directa sobre el tema. Tengo para mí, como uno
de los mejores títulos de seriedad de la filosofía actual, el de afrontar el tema de la muerte.

I
SIGNIFICACIÓN DE LA MUERTE
"Puede medirse la seriedad de una
doct rina filosófica por la consideración de que hace objeto a la muer te.
Una doctrina en la que no pueda
entrar la consideración de la muerte sin trastornar su orden )' su cuadro, es una ejercitación abstracta, no
una filoso/la".
NicoLÁs ABBAONANO.

Para la vida banal e inauténtica, el muerto es un importuno. Es
preciso deshacerse de él, de su presencia ausente, de su recuerdo.
Hay que recobrar el ritmo de la vida ordinaria, el buen tono,
olvidando la lección de una muerte. La mayoría de los hombres
pretenden poner sobre sus ojos - síntoma del envilecimiento de
la conciencia pública- una venda de indiferencia ante el drama
de un agonizante. Ya no se quiere ver en este drama de solemne grandeza un comienzo. Sólo se piensa en una aniquilación, en
un término. Los más sólo piensan en la cesación de la vida orgánica y de la vida mental individual. La mirada superficial se
posa -y sólo de paso- en la "descomposición cadavérica". Algunos tratarán, tal vez, de imaginar al moribundo evocando su
16

pasado -tan breve, después de todo- y tan lejano del momento actual. El presente es de pena, por lo que deja. El futuro -ya
tan inminente-, de preocupación. Preocupación, no sólo por
los supervivientes queridos y las obras inconclusas -siempre habrá asuntos pendientes-, sino por su propia trasvivencia, si es
religioso o creyente, o por su próximo anonadamiento, si es ateo.
El religioso se preocupa de su responsabilidad ante Dios por lo
actuado en vida. El ateo se angustia porque su ser ( "todo ser en
cuanto es --decía Espinosa- tiende a perseverar en su ser") se
perderá en su individualidad concreta y consciente.
La muerte se presenta al hombre como un desgarramiento inevitable. Su cuerpo ya no va a tener "ánima" que le anime. Hasta
ahora cuerpo y alma habían sido inseparables, hasta el grado de
ser una unidad sustancial. La escisión la presiente dolorosísima,
terrible. Las preocupaciones son aplastantes; la soledad es devoradora. "Lo que constituye la muerte -apunta Nicolás Berdiaeffes justamente que todo lazo, que todo contacto son cortados, que
la soledad es absoluta. Con la muerte, el comercio del hombre con
el mundo de los objetos llega a su fin" (págs. 115 y 116, Cinco
Meditaciones sobre la Existencia, Casa Unida de Publicaciones,
México 1948).
Mientras mi nacimiento no depende de mí -no se escoge venir
a la vida, ni se elige tiempo, lugar, raza y familia-, mi libertad
se ejercita en la muerte. No tan sólo puedo prever y preparar mi
muerte, sino que puedo optar por el suicidio. Si prosigo viviendo,
he aceptado mantener la vida que me ha sido dada. Aunque no soy
libre para implantarme o no en la existencia- estoy implantado-sí soy libre para suicidarme o seguir viviendo.
Puedo prever que mi muerte será absolutamente cierta, aunque
sus circunstancias --el "cómo" y el "cuándo"- permanezcan envueltas en la incertidumbre. Hay muertes ejemplares, es cierto, pero estas muertes nos suministran un socorro muy relativo. Porque
mi muerte, esencialmente inexperimentable mientras viva, será estrictamente personal y única. Si los que mueren volviesen para decimos cómo se presentó la prueba cómo la vencieron y cómo ha17

�bremos de portarnos nosotros en el último trance, cabría hablar
de una técnica para morir y hasta se podrían establecer cátedras
para la enseñanza de la muerte.
Lo único que está en nuestras manos es descubrir el significado
de la muerte -tránsito o aniquilación del ser personal- y tratar
de morir en consonancia con nuestra visión metafísica o religiosa del
mundo y del destino humano. La razón puede arrojar una buena
porción de luz sobre el misterio de la muerte.
Decíamos que la muerte es desgarramiento. ¿ En qué sentido?
Se trata de una separación o ruptura. Separación de nuestros seres
queridos, ruptura de alma y cuerpo. Desaparecemos visiblemente.
Sólo quedará nuestra presencia espiritual. Por eso se dice -y con
razón- que la muerte es la gran prueba del amor. "Si el amor se
ha espiritualizado, si ha pasado al plano de la amistad, --observa
R. Troisfontaines- si el hecho objetivo de estar allí y de manifestar
exteriormente su presencia -por muy preciosa que sea-, se subordina por completo o casi enteramente al hecho inobjetivable,
indescriptible de estar-con, de fundir nuestras existencias en un destino común, de ser más bien nosotros que dos yos yuxtapuestos, de
abrirnos más bien juntos al amor que encerramos en un "egoísmo
a dos", entonces el desgarramiento de la muerte, por muy agudo y
doloroso que sea, no alcanza, no roza el fondo mismo de ese amor,
de esa amistad". (Véase el estudio "La Muerte, Prueba de Amor,
Condición de la Libertad", en el volumen La Muerte, pág. 39,
Ediciones Studium de Cultura, Madrid-Buenos Aires). Entre los
cristianos no es raro encontrar esa experiencia de comunión viva
que sobrevive al fallecimiento de uno de los cónyuges.
Si ser verdaderamente libres es ser libres de las pasiones, durante
nuestra existencia mundanal somos muy poco libres. Por la libertad nos determinamos personalmente en nuestro modo de obrar y
en nuestro modo de ser. En la tierra nos vamos haciendo libres, pero no somos plenamente libres. Nosotros nos haremos a nosotros
mismos tal como queramos ser para toda la eternidad, el día de
la muerte. Por eso para los antiguos martirólogos la muerte era el
"dies natalis", el día de nacimiento auténtico. Entonces -y sólo
18

entonces- se opera el acto decisivo y supremo de "autodisposición". La fórmula platónica sobre "la vida, aprendizaje para la
muerte" significa la preparación vital para el acontecimiento único, imprevisible, ineludible e irrefragable, que dotará de un sentido definitivo a nuestro breve tránsito por la tierra.
Cada uno se escoge a sí mismo en el acto de la muerte de un modo singular, inimitable, inopinado ... Y no hay ulteriores opciones.
Seremos lo que queramos ser. Moriremos con amor, en comunión
con los otros y abiertos a Dios, o con odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros mismos. Nuestro ser adoptará
su medida: egoísmo o caridad. Es lógico suponer que los hábitos
contraídos pesarán mucho a la hora de la elección. En todo caso,
no es Dios quien rechazará al hombre, es el hombre quien rechazará el perdón de Dios. Me complace pensar que como seres contingentes estamos hechos por Dios y para Dios. Dios nos quiere.
¿ Por qué no tener confianza - una vez más y para siempre- al
morir? Pero esta confianza no es humanamente esperable sin una
vida ejercitada como preparación para la muerte.

II
LA VIDA COMO PREPARACIÓN PARA LA MUERTE

''Pasar por la muerte es pasar por la soledad absoluta,
romper con el mundo entero. La muerte es la ruptura
con la esfera entera del ser, la interrupci.6n d., todos
los lazos y de todos los contactos, el aislamiento completo. Si en el tlrmino último del misterio de la muerte,
ésta fuera todavfo compartida; si r, mantuviera todavía
el contacto con lo otro y los otros, ya no sería la muerte".
N1coLÁs BER.OlAEPP.

Yo he de morir. Es inútil que, como amador del mundo, apegado
a las vanidades de él, me ingenie, de mil maneras, apartar de mi
mente el pensamiento de la muerte, como si, huyendo del pensa19

�miento y recuerdo del hecho insoslayable, pudiera lograr evitarla.
Ahuyentando la idea del término de mi mortal carrera s6lo conseguiré ponerme en grave riesgo de morir mal.
La vida, toda vida sensata por lo menos, es una preparación para la muerte. No vamos a aguardar el trance de la muerte para
buscar el sentido y el término del destino humano.
Nuestra época es una época de distracción, de insensatez. Se
busca, a toda costa, perder de vista el hecho de la muerte. Cada
día se inventan nuevas formas para ocultar, socialmente, las muertes -desgarradoras, inquietantes, terribles- de nuestros prójimos.
Es hora de evocar -como lo hacía San Alfonso Ma. de Ligorioaquellos santos anacoretas, que huían del mundo y se retiraban a
las soledades del yermo, sin llevar consigo más que algún libro espiritual y una calavera, cuya vista les traía de continuo a la memoria el pensamiento del último trance. "Como esos descarnados
huesos -se decían- ha de ser un día mi cuerpo; y ¿ dónde estará entonces mi alma?", animándose así a tratar con todo empeño
de allegar, no bienes de esta vida, sino de aquella que nunca ha
de acabar.
Espanta la muerte en este siglo, más de lo que naturalmente
ha espantado en otros siglos, porque se presenta de improviso ante los locos gozadores que sólo han pensado en halagar sus pasiones e ir en pos de sus gustos. Se presenta en el deceso de sus familiares y amigos, en las noticias de la prensa diaria. Pero el efecto -superficial, momentáneo-- pasa pronto, debido al sistema social, hábilmente organizado, de la mala fe. No espanta en cambio
la muerte a los que menosprecian los engaños del mundo poniendo todo su afán en no amar sino a Dios. "Mostraba suma alegría
un santo solitario hallándose al fin de la vida, - nos refiere San
Alfonso Ma. de Ligorio-- y como le preguntasen por qué estaba
tan alegre, respondió: Siempre tuve ante los ojos la muerte, y por
eso, no me espanta ahora su llegada". (Pág. 82, El Camino de
la Salvación, Librería Editorial Santa Catalina, Buenos Aires
1941) . He aquí una actitud vital ante la muerte que contrasta con
las simulaciones actuales.
20

La enfermedad, la culpa y todas las situaciones-límites nos llevan a la consideración del límite y último trance de la existencia.
Cada hombre tiene una relación peculiar con su propia muerte.
El final previsible de su vida repercute en el significado de su diario vivir. No importa que no podamos vivir la muerte como hecho.
Nos basta circunscribirla en su esencia, en su significación, en su
efecto. "El viviente -ha dicho genialmente Dilthey- ve la muerte sin poder comprenderla". No se trata de la muerte de otro hombre, sino de la mía, de la de cada uno. Trátase de una certidumbre que me acompaña siempre, que está inserta en mi vida. Esta
certidumbre culminará en un proceso: el "adiós a la vida". Más
que el estar muerto, lo que nos importa destacar es el morir. Ese
morir que Fray Luis de Granada anticipara imaginativamente en
su Guía de Pecadores: "Día vendrá en que amanezcas y no anochezcas, o anochezcas y no amanezcas. Día vendrá (y no sabes
cuándo, si hoy, si mañana) en el cual tú mismo, que estás agora
leyendo esta escriptura sano y bueno de todos tus miembros y sentidos, midiendo los días de tu vida conforme a tus negocios y deseos, te has de ver en una cama con una vela en la mano, esperando el golpe de la muerte y la sentencia dada contra todo el linaje
humano, de la cual no hay apelación ni suplicación. Allí se te representará luego el apartamiento de todas las cosas, el agonía de
la muerte, el término de la vida, el horror de la sepultura, la suerte del cuerpo que vendrá a ser manjar de gusanos, y mucho más
la del ánima, que entonces está dentro del cuerpo, y de a y a dos
horas no sabes dónde estará" (págs. 22-23, Guía de Pecadores,
Editorial Difusión) . Y este día, por el carácter siempre alevoso de
la muerte, puede ser mañana. Por eso es preciso incorporar la muerte a la vida, mediante la apropiación existencial.
Aunque la muerte aparezca a primera vista como una deficiencia, puede cobrar, también, un sentido postitivo para la vida. Gracias a la muerte podemos intensificar la vida, impulsar la tarea
vital. La angustia de la muerte se supera cumpliendo fielmente la
vocación. El hombre alcanza en el saber de la muerte sus máximas
posibilidades. El despliegue de la vida cesa de ser vano, vacío, sin
21

�sentido. En el momento presente está ya contenida la muerte, como un elemento constitutivo. No se trata de un suceso exterior que
puede sobrevenir accidentalmente. Trátase de una posibilidad fundamental y fundamentante de las otras posibilidades. Por ella, la
vida humana llega, en su existir, al máximo rigor. La muerte está
en la vida como amenaza constante, como presión continua. Estamos comprometidos a aceptar y sufrir la caducidad de la auténtica
existencia. Esto significa que tenemos que salirnos y abandonar todo dominio seguro (burgués) de la existencia. Viviremos en la
incertidumbre y en el riesgo pero con la mira puesta en una existencia que se cumpla vocacionalmente, que remate - único remate
digno del afán de plenitud subsistencia!- en Dios.
El existencialismo ha hecho aparecer a la muerte "como lo absolutamente amenazador y horrible ante lo cual la vida retrocede
espantada" (Bollnow). No ha podido o no ha querido ver la importancia de la forma terminada que trasciende el cambio y la caducidad, la significación como fuerza plasmadora de la vida, en un
sentido positivo. Urge, en consecuencia, poner de manifiesto el sentido personal del morir.

Ill
EL SENTIDO DEL MORIR
" La uida que consumimos acercándonos a la muerte,
la consumimos también para httfr de ella. Somos como
hombres que estu uieran en un buque caminando en él
en direcci6n contraria a la marcha que lle11a el buque :
caminan hacia el sur mientras el terreno en que lo ha•
cen es Ueuado con ellos hacia el norte".
GEORG

So.naL.

Justamente porque voy a morir, no me pueden ser indiferentes las
diversas posibilidades que se me ofrecen en mi vida . Es preciso
que realice íntegramente la vocación de mi individualidad finita.
22

Al aceptar la muerte acepto mi finitud, defino mi personal misión
y me apasiono por ella frente al riesgo ineliminable.
La muerte es inherente a la vida. Marca su fin y configura definitivamente su trayectoria. La vivencia del envéjecimiento nos suministra la experiencia de una consumación sucesiva. Lógicamente cabe deducir la cesación final del ser que envejece. Pero esta
'
.
deducción no es una experiencia, sino una operación lógica.
La contemplación de la muerte ajena me alecciona en el sentido
de que hay miles y miles de modos en el morir. En todo caso, tenemos la convicción de que la muerte está ligada indisolublemente a
la vida humana y que llegará el día en que tengamos que morir. Y
este morir no es tan sólo consunción biológica, sino desaparición
de la posibilidad de que el espíritu tenga en el cuerpo terrenal su
escenario y su campo de expresión. La memoria del muerto no basta para hacerle existir, nuevamente, como espíritu encamado, por
más que prolongue el sentido de lo que fue su existencia. Tampoco
se puede considerar como sobrevivencia la inmersión en el nirvana.
El budismo y el estoicismo salvan al ser y a la naturaleza, que son
propiamente los que sobreviven, pero no al individuo. Aunque aumente el ser, aunque se devuelva el individuo a la naturaleza, la
persona, como tal, desaparece definitivamente. Sólo el cristianismo afirma la supervivencia personal -"vida verdadera"- después de la muerte: En esta doctrina la muerte aparece como liberadora de una vida mortal y como tránsito a una vida eterna. Desde esta perspectiva es fácil comprender el "muero porque no muero" de Santa Teresa. El hombre no es ya "el ser para la muerte"
heideggeriano, sino el ser para la vida real e inacabable. La muerte queda vencida por una vida distinta. El morir es tan sólo una
condición -ciertamente difícil y terrible- de la inmortalidad. El
moribundo -marcado con los estigmas de la muerte- se encuentra fuera de la circulación mundanal, separado del ritmo de la vida.
Su impotencia es patente. Quiere vivir y va a morir. No encuentra
apoyo firme y el mundo se le va alejando silenciosamente. Está a
solas consigo mismo. Tal vez esta soledad le anuncie la soledad de
las tumbas. Como no puede ya divertirse ni obrar exteriormente

23

�se vuelve hacia lo interior -reflexiona- para ver surgir, por última vez, su pasado: infancia, juventud, madurez, decrepitud ...
Medita sobre sus actos: los público y los secretos. Ya no es hora
de trampas. Quizá descubra "a través de la historia escrita por él
la historia escrita por Dios, -observa P. Deffine, S. J.- la bondad
constante de Dios, la bondad constante del Padre'\ (Pág. 72, "El
médico junto al moribundo,\ en el volumen La Muerte, Studium). Bajo la ceniza del pasado el agonizante advierte que no es
Dios quien le ha rechazado, sino es él quien ha rechazado a Dio ,
sus verdades, sus mandamientos, su misericordia. El perdón puede
ser el término, cuando no hay un rechazo de la invocación en un
repliegue de soberbia y desesperanza.
La muerte no viene, desde afuera, a limitar a la vida. Desde el
principio y desde dentro, la muerte está unida a la vida. Por eso
es tan falsa la popular representación de las "Parcas" que en un
determinado momento del tiempo "cortan" de una vez el hilo de
la vida.
La vida apunta a la muerte es ella misma quien la produce y
la alberga. Muy pronto comienzan los procesos de fermentación
destructivos, la pigmentación celular, especialmente en el sistema
nervioso central, que se considera como síntoma inequívoco de decrepitud. Los órganos se van modificando de modo patológico por
la edad. En este sentido, cabe decir que la muerte es un límite inmanente de la vida que configura y matiza todos sus contenido . Incluso
el ser matado violentamente supone ya la posibilidad de morir. Y
desde este punto de vista resulta indiferente que la po ibilidad se
actualice por un balazo o por una embolia cardíaca.
En su obra "Lebensanschaung -Vier metaphysiche Kapitel-"
Georg Simmel nos refiere que un amigo suyo le decía: "¡ Cuánto
mejor sería la vida si supiéramos con seguridad cuántos años no
quedan todavía ! Entonces podríamos guiamos por eso, organizar
convenientemente la vida, no sería dejar nada sin terminar, no se
empezaría nada que no pudiera terminarse, y además tendríamos
ocasión de aprovechar realmente el tiempo 1'. Pero en este caso, como bien obseiva Simmei la vida constituiría una presión insopor
24

table para la mayoría de los hombres. En lo objetivo, dejarían de
emprenderse innumerables tareas por el ~e~ho de q~e ~uy a menudo el hombre sólo acierta a lograr su maxuno rendlilllento cuando emprende más de lo que puede realizar. Y, en lo subjetivo, lo
que ocurre con respecto a la voluntad de vi~ir ':s se~ramente que
el miedo a la muerte y el desaliento ante su mevitabilidad sólo puede reducirse a proporciones tolerables gracias a la insegurida~ del
momento en que se produzca, a las proporciones que hasta cierto
punto garanticen al hombre un margen de lib':r~d interna de movimientos para gozar de la vida, el desenvolvlffilento de sus fuerzas y la productividad de la única vida que hemos experimentado.
Es mejor, en consecuencia, saber el hecho, pero ignorar su pu:1to
temporal. Así tendremos un "acicate,, y no un peligro de paralización vital.
Nuestro yo exige consumar totalmente la liberación de la contingencia de los contenidos singulares. Aspiramos y esperamos redimirnos, justificarnos, purificamos. No queremos la muerte como
término, sino la visión de Dio , la bienaventuranza. Dentro de cada
cual dormitan innumerables posibilidades de llegar a ser otro de
lo que realmente llegó a ser, ¿serán estas ilimitadas direcciones potenciales el presagio de una infinitud intensiva que se proyecta como inmortalidad?

IV
FRESE TIMIE TO y REVELACIÓN DE LA MUERTE
"Oh, Señor, da a cada uno su muerte propia, la muert,
que procede de esta vida, donde él ha conocido su amor,
su misi6n y su aflícci6n".
RAINER MARÍA RILKE.

Los animales -válgame la redundancia- mueren su propia muerte, de una manera ciega, -apacible, siempre igual. Se acuestan re25

�signadamente a la espera de la muerte. Parecen tener un presentimiento -instintivo, sensible-- de su inminente morir. Perciben el
acaecer sin inquirir sus causas. Sienten los procesos fisiológicos graduales que paralizan y de componen los órganos de su cuerpo, pero estas sensaciones no son, rigurosamente, un saber. La muerte de
los animales tiene un carácter unívoco.
En los hombres, en cambio, la muerte no tiene un sentido unívoco, sino análogo. Hay miles de modos diversos de morir. Y sin embargo, todos ellos conservan una unidad o conexión fundamental :
son modos de morir humanos.
Mientras que para los animales la muerte es un puro acaecer
natural, para los hombres la muerte es un problema, un drama
extraño y difícil. Todo animal está preparado, por su propia naturaleza, para morir perfectamente en cualquier momento. Sólo
los hombres se preparan para su muerte, toman las medidas que
juzgan adecuadas. En los más egregios ejemplares de la especie humana, la muerte ha sido esperada, presentida, madurada. Tal vez
por eso Rainer María Rilke ha designado al hombre como "aquel
que-pare-a-la muerte" ( Libro de Horas). Ciertos enfermos, y los
ancianos, sobre todo, presienten la proximidad de la muerte. Oigamos al poeta :
La vida -que se nos vay la muerte - que nos llegavan a encontrarse. ( El que juega,
gana o pierde). Dios dirá.
Lo que yo soy aquí está.
Tengo expedita la entrega.
A la muerte ¿ quién se niega?
la vida ¿ quién nos la da?
Súbitamente mi ciega
condición, humana ya,
ve: ve el filo que la siega.

26

Dios sabe si llegará
a ser cielo claro! ( Ruega
por quien de camino va).
JuAN JosÉ DoMENCHINA.

El poeta presiente que va a callarse para siempre, que va a ser
silencio. Es nuestro destino: hablar y callar. Callamos para ser,
por lo menos en parte, tierra. Es triste decir adiós. No quisiéramos
abandonar nada de nuestro existir. Y quizá nada abandonamos, s1
sabemos miramos en el ser -ya apagado- que se nos dio ardiendo, y del que quisiéramos no olvidarnos. Pero es preciso que la
muerte no nos despierte. Bien dice el poeta Domenchina:
Vivir por lo cabal es ir muriendo
a conciencia, sentirse uida y muerte.

Sabe vivir de veras quien advierte que cuando se va llegando
se está yendo. En las vivencias que rebozan vida se transparenta la
muerte. Desde el instante en que nacemos viene, con esa misma
vida, la posibilidad de morir en cualquier momento. Mi concien- ,
cía me dice: soy vida en acto y muerte en potencia. Y al anticipar
imagina tivamente mi desenlace, voy viviendo -en cierto modomi muerte. "Quién sabe -dice Eurípides-, puede que la vida sea
la muerte, y la muerte, la vida".
Me aventuro a pensar que ante la inminencia de la muerte se
opera, en el moribundo, una "metanoia" (conversión) . Tras la indiferencia mundana precedente, es lógico suponer que la proximidad de la muerte provoque una pasión de signo religioso. Con Dios
o contra Dios. No cabe término medio. La presencia de la muerte
revela, de bulto, nuestra insuficiencia radical, nuestra miseria, nuestro desamparo ontol6gico ... Y revela también - así quiero pensarlo- lo fútil, lo vano de esa adhesión a las cosas de la tierra.
En la medida en que aceptamos el dolor y la muerte, en la medida
en que aprendamos a amar por encima de la prueba, nos alzare-

27

�mos hacia el reinado del espíritu, emprenderemos la ascensión
hacia la verdadera y pura existencia.
La muerte nos revela nuestro límite absoluto y nos muestra lo
abierto, puro y simple, el espacio donde reina el Dios vivo. No se
trata simplemente del otro lado de lo finito, sino del Otro en tanto que Otro esto es de Dios y su poder creador. Lo abierto de la
muerte ha de ser concebido no en altura o en extensión, sino según la perspectiva de lo íntimo y de lo secreto. Ante la "clisgregación" o "evaporación" -mayor o menor- de nuestra personalidad pre-sentiremos una auténtica "recuperación,,.
No estamos aquí para siempre pronto estaremos en "el más
allá", en el despertar admirable y alborozado. Pero antes es precio pasar por la más brutal ruptura, por la disonancia más grande:
la muerte. A más de ruptura y clisonancia, la muerte tiene un carácter de opresión torturante de la nada. Nuestra nihilidad ontológica se expresará, como nunca antes, en el momento de 1a muerte. En nuestra conci ncia surgirá esta dramática interrogante: ¿ aniquilación o cgundo nacimiento? Plotino, que ensayó volar por encima de nue tra experiencia, refiere que en el primer momento se
tiene la impre ión de que todo desaparece, y sobreviene entonces
un miedo loco ante la pura nada. Agreguemos nosotros que será
necesario un esfuerzo verdaderamente sobrenatural para que el
hombre tenga el coraje de oponer su yo a la clisgregación y a la
nada. Mucho nos ayudará, en esta lucha, el conocimiento sereno
de los caracteres esenciales de la muerte.

V
CARACTERES

Es E

CIALES DE LA MUERTE
"La murrte en cuanto fin del 'ser
ahl' es la posibilidad más peculiar,
irref erente, ci,rta y en cuanto tal indeterminada, e irrebasable, del 'ser
ahl' " .
M . lhmwou,

El hombre es, constitutivamente, un ser inacabado con una potencialidad inexaurible. Permanecemos incompletos hasta la muerte.
Conservamos en reserva, un número ilimitado de posibilidades. Y
cuando completamos nuestra historia dejamos de ser hombres.
Propiamente no tenemos la experiencia de la muerte de otro.
i timo a su agonía, pero no a su muerte. i siquiera la desaparición la podemos experimentar claramente, porque el muerto no
desaparece verdaderamente para sus prójimos --el cadáver no es
una co a- y la existencia en común con su persona no queda rota
sin má.
Ant la muerte, como posibilidad propia de cada uno, ponemo
en juego la totalidad de nuestro ser. Morir no es, necesariamente,
perfeccionarse o agotar todas nue tras posibilidades. S trata, simplemente del cumplimiento de la posibilidad más personal e intransfcrible. No hay manera de superar esta posibilidad, ni podemos, tampoco defendemos de ella. Si somos el fundamento de nuestra muerte no cabe decir que ten mos una muerte, sino que existimos avocado a la muerte. Todas las otra posibilidades están dominadas por esta posibilidad uprema que se adueña de nosotros.
Por ella podemo forjamos una vista de conjunto de nuestra existencia como totalidad. En entera conformidad con este sentido,
la auténtica aceptación de la muerte habrá de ser una espera
(Erwarten) constante de ella, que afecta cada una de las ideas
y de la acciones del existente. Hasta aquí la interpretación ontológica d la muerte elaborada por Heidegger, expue ta por nos-

28
29

�otros con cierta libertad. Pero mientras Heidegger ve todo a la luz
de la nada, cuya revelación es la muerte que consigo 11eva, nosotros
no podemos concluir en la posible imposibilidad de sí mismo y de
toda existencia humana en general. El testimonio de Heidegger
-luminoso en muchos aspectos- no llega a plasmar en una metafísica de la muerte. Recogiendo sus agudas interpretaciones de
hechos, pero usando de la reflexión metafísica, intentaremos, más
adelante, construir una teoría de la muerte y de la supervivencia.
"En cuanto 'poder ser' -expresa Martín Heidegger- no puede el 'ser ahí&gt; rebasar la posibilidad de la muerte. La muerte es
la posibilidad de la absoluta imposibilidad del 'ser a1ú'. Asi se
desemboza la muerte como la posibilidad más peculiar, irreferente e irrebasable. En cuanto tal, es una señalada inminencia. Su posibilidad existenciaria se funda en que el 'ser ahí' es abierto esencialmente para sí mismo, y lo es en el modo del 'pre-ser-_se ,, ( El
Ser y el Tiempo, pág. 288, Fondo de Cultura Económica, MéxicoBuenos Aires, traducción de José Gaos). Del hecho de que no podemos rebasar la posibilidad de la muerte, no cabe concluir que
la muerte es la posibilidad de nuestra absoluta imposibilidad.
Entre las obras póstumas de Max Scheler, figura, en lugar prominente, el ensayo intitulado: Muerte y Supervivenda {Tod und
Fortleben), anunciado en varios pasaje de su Etica. Aunque no
terminó Scheler la obra proyectada, nos legó una serie de felices
atisbos que es preciso recoger para integrarlos en una teoría rigurosa. ''La muerte -piensa Scheler- no es simplemente prevista
como probable en virtud de una generalización de aquello que nosotros aprendemos en otros vivientes, sino porque ella (la muerte)
es un elemento evidente y necesario de toda experiencia interna
del proceso vital". (Véase Mort et Survie, p. 30, Aubier, Editions
Montaigne, París 1952). La muerte significa siempre la cesación
de un proceso, cesación que se determina desde dentro y que no
presenta analogía con ninguna desaparición en el mundo de lo inorgánico. Al atribuir a todo existente en general una forma de conciencia, Scheler le atribuye, también, la certeza intuitiva de la
muerte. Esta certeza es completamente distinta del sentimiento de
30

proximidad de la muerte, o de un presentimiento ,de nuestro fin.
Trátase de un elemento constante de toda experiencia vital, susceptible de múltiples variaciones en el interés y en la atención que
los hombres le dedican. En todo caso, la muerte acompaña a la
vida entera, a título de parte integrante de todos sus momentos.
Que nosotros no veamos a la persona después de la muerte - la
persona es invisible- no quiere decir gran cosa, puesto que ella
no puede ser objeto de una percepción sensible. "La ausencia, después de la muerte, de los fenómenos de expresión, constituye solamente una razón para admitir que yo no puedo comprender más
en lo sucesivo, a la persona; pero esta ausencia no me autoriza a
creer que esta persona no existe" (pág. 56, Mort et Survie, Aubier, Editions Montaigne, París 1952). Si existe una independencia
esencial de la persona con relación a la vida orgánica, y si hay leyes eidéticas de sus actos ( aprehender intuitivamente, pensar, sentir, amar, odiar) leyes eidéticas que son independientes de toda
vida; resulta extraño que Scheler declare, después d.e reconocer los
hechos expresados, la imposibilidad absoluta de probar la supervivencia del espíritu, limitándose a observar que la carga de la prueba -onus probandi- corresponde a quienes niegan la supervivencia.
Concluyamos apuntando los caracteres esenciales de la estructura ideo-existencial de la muerte:
a) Posibilidad, actualizada en tanto que posibilidad, que nos está siempre presente, como una amenaza cierta y delimitante.
b) Riesgo ineliminable que condiciona cualquier posibilidad determinada (por ejemplo: ser arrebatado a la familia, a los amigos
y a mí mismo en mi actual situación de espíritu encamado) que
me incita a la fidelidad conmigo mismo y a la fidelidad con Dios.
c) Término incierto. Término, porque se trata de un acontecimiento futuro y de realización cierta. Incierto, por lo que atañe a
la época de su realización.
31
n3

�d) Conclusión única y definitiva -sin posibles adiciones ni reformas- del yo-programa.
e) Desgarramiento inevitable y soledad devoradora del trance.
A más de ruptura y disonancia, la muerte tiene un carácter de
opresión torturante de la nada.

f) En la muerte nuestro ser adoptará definitivamente su medida:
moriremos con amor, en comunión con los otros y abiertos a Dios,
o con odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros
mismo . En e e sentido, la vida es preparación para la muerte.
g) La muerte es inherente a la vida. Marca su fin y configura
definitivamente u trayectoria. os revela nuestro límite absoluto
y nos muestra lo abierto, puro y simple.
h) La muerte en los hombres, no tiene un sentido unívoco, sino análogo. Hay miles de modos diver os de morir. Y sin embargo,
todos ello conservan una unidad o conexión fundamental: son modos de morir humanos. Mientras que para los animales la muerte
es un puro acaecer natural, para los hombres la muerte es un problema, un drama extraño y difícil.
i) La muerte corporal no puede afectar al espíritu. Mi persona
no está, en su propia esencia, avocada a la muerte sino a su perfección en la eternidad.
Expuestos los caracter esenciales de la muerte, conviene detenemos a examinar el problema de la supervivencia.

32

VI
MUERTE y SUPERVIVENCIA

"E1to &amp;on.stituye para todos un miste
rio: quien se &amp;onsaera 11nt11rament, a
la filoso/fa, es, no aspira m4s qu, a
p111pararu para la mu'1tt, m4s que
a morir".
PLATÓN.

"Por d eontrario, ,l alma hu mana
subsiste por si misma, es creada por
Dios en el momento que puede se,
infundida en el sujeto suficientemente dispuesto, y por su naturaleza es
incorruptible e inmortal" .
SANTO

TowÁs.

De la visión de las muertes ajenas pasamos a la previsi6n de la muerte propia, irrealizada aún, pero realizable. 1 proponemos la imagen de nuestra futura muerte se despierta en nosotros un sentimiento de cumplimiento o de aversión. En todo caso, nuestra vida se
haila inexorablemente avocada a la muerte. Pese a la preocupación y a la esperanza de prolongar todo lo posible esta existencia,
sabemos con ab oluta certeza que llegaremos al trance ya final de
la agonía. Y es justamente este tránsito agónico, este estar muriendoJ más que la misma muerte el motivo de nuestra angustia y de
nuestro sobresalto.
Con la agonía se opera una "metanoia" (conversión) . La vida
a punto de fenecer, nos evidencia la brevedad y Ja vanidad de casi
todo los goces y sufrimientos del pasado. La prometedora ilusión
de la vida terrestre, proyectada hacia el futuro, se corta de raíz.
También los que nos rodean, los descendientes y los seres más queridos, están llamados a morir. Nadie podrá escapar a la amargura
de Ja desilusión final de esta vida terrenal. La misma sociedad, que
33

�carece de un "alma colectiva", está muriendo todos los días en sus
individuos.
En tanto que el cuerpo tiende al desgaste y al agotamiento, el
espíritu -independiente del influjo directo material- asciende
siempre en vertical, "sit venia verbo". Como espíritu, el alma puede existir y obrar sola, pero no como forma vivificadora del cuerpo. Si sólo damos crédito a los sentidos y no pasamos de sus estrechos límites, con la muerte se aniquila totahnente la existencia
del hombre. Para el materialismo, que reduce al hombre a su
cuerpo, todo termina con la muerte. Y efectivamente con la muerte concluye todo el aspecto vegetativo y sensitivo de la vida humana. Pero es propio de la humana mentalidad conocer lo abstracto,
necesario y universal. El proceso que a ello conduce y la conciencia de la propia personalidad que acusa, se manifiestan como relativamente independientes del cuerpo. Ningún sentido orgánico es
capaz, tampoco, de la reflexión o autospección arúmica. También
el dinamismo universalista de la voluntad nos muestra, en lo humano, la esfera propia del espíritu.
Sin la inmortalidad o supervivencia, la vida humana temporal
no tiene sentido alguno. "Hacer al hombre asomarse en ésta a los
sublimes horizontes de lo ideal, para luego sustraérse1os definitivamente sumiéndole en el abismo de la nada o de la inconsciencia
con la muerte del cuerpo, y nivelando en el mismo siniestro destino -expresa Juan Zaragüeta- a buenos y malos, justos e injustos, es algo incomprensible con una mínima fe en la Providencia
divina". (Pág. 206, Una Introducción Moderna a la Filosofía Escolástica, publicaciones de la cátedra Francisco Suárez, Universidad de Granada, 1946). No sólo queremos vivir siempre sino "vivir más alto". ¿Será vano este afán, o estaremos avocados a una
trasvivencia interminable, sustraída a las actuales vicisitudes?
La muerte corporal no puede afectar al espíritu. La muerte del
espíritu -repugna hasta el mencionarla- es contra su propia naturaleza. Decir que no todo muere en nosotros no es afirmar que
nosotros mismos dejemos de morir y seamos inmortales. El hombre
no es sólo su alma. Por eso, precisamente, es mortal.
34

Tres actos del entendimiento humano revelan su independencia
de las condiciones naturales: 1 ) .-El concepto abstracto que representa las cosas en su misma esencia inespacial e intemporal; 2) . El juicio que une al predicado con el sujeto (piénsese en esos juicios
analíticos "a priori": absolutos e irreformables) ; 3) .-El raciocinio, paso lógico de las premisas a la conclusión. Estos actos sobre·pasan a la mirada de los sentidos, entrando de lleno, evidentemente, en el orden puramente inmaterial. Ahora bien, si las operaciones siguen al ser y le son proporcionadas, habiendo puesto de manifiesto que la actividad del entendimiento es inmaterial tenemos
que concluir que el mismo entendimiento es inmaterial o espiritual. En otras palabras: si el objeto y el acto de la inteligencia del
hombre es espiritual, esta facultad humana lo será también. Su
dependencia del cuerpo es puramente extrínseca. La inteligencia
no está contenida por el organismo, aunque se sirva de él. Es capaz
de reflexión perfecta, es decir, volver sobre sí misma, apoderándose de su operación entera. La toma de conciencia de sí -recordemos a Hegel- es un privilegio del espíritu. También lo es el
amor, la alegría y el afán de plenitud subsistencial. De la espiritualidad del alma se sigue, como corolario inmediato, su inmortalidad.
Careciendo de materia y de partes substanciales, no puede perder
su unidad individual. Santo Tomás nos enseña que después de la ·
muerte desaparecen las funciones condicionadas al cuerpo: sentidos, imaginación, experiencia sensible, memoria y pasiones. Pero se
conservan las funciones intelectuales, aunque ·polarizadas en otro
sentido. (Véase Suma contra gentiles, 1, II, Cap. LXXXI). A la
luz trabajosamente filtrada de la abstracción, sucederá una luz directa. Una vez franqueadas las barreras de este mundo, nuestra alma formará parte del mundo inteligible. Mirando hacia el interior del espíritu se reflejará en nosotros, sin mediación de lo real
que ahora nos circunda, el absoluto y los otros seres superiores. El
mundo de la materia no es más que un mundo de sombras en com paración con el mundo espiritual. Pero la filosofía nos puede decir
bien poco de las condiciones naturales del alma después de la muerte del cuerpo.
35

�VII
LA

VICTORIA SOBRE LA MUERTE
"A juzgar según las apariencias, la
prueba de hecho más fuerte, más universal, que manifiesta la de/ iciencia
inevitable de todo pensamiento humano, es la muerte".
M.

BLONDl!.L.

El acto de pensar escapa, en cierto modo, al devenir, a la degradación y a la simple duración; al inteligir esencias extratemporales
Y universales. Pensemos, por ejemplo, en la superación de la muerte, en la inmortalidad. Pero ese pensamiento no puede colmar por
sí mismo el anhelo de eternidad y el hambre de salvación, porque
no es un Absoluto. Y sin embargo, no podemos prescindir del anhelo. ¿ Cómo explicar este "déficit"?
Es en la vida temporal -válgame la expresión- donde germina la vida eterna. Por la certeza moral que tenemos de la inmortalidad, se nos hace posible -y comprensible- la muerte. Los animales no tienen anhelo de eternidad porque no tienen idea de la
muerte. Los hombres vivimos una vida biológica que se cansa y
se acaba, como la de cualquier animal. Pero además existimos con
una existencia espiritual que se proyecta más allá del límite físico,
del con-fin biológico. La muerte aprieta nuestro existir y nos urge·
a realizar nuestra tarea, pero no puede impedirnos que actuemos
para ser con un sentido de perennidad. Por una parte, la perspectiva de la muerte se nos presenta como la última oportunidad para
ratificar o anular una vida; por otra, esta hora suprema se nos
ofrece como un último peligro de desesperación y de terror final.
Como espíritu encarnado -y a causa precisamente de su existencia espiritual- el hombre no puede ni quiere morirse. El cansancio del cuerpo no trae aparejado el cansancio del espíritu. Sabe
que ha de morir porque se sabe --saboreándose- a muerte corpo-

ral. Pero sabe también que lo que de inmortal hay en él no puede
ser alcanzado por la muerte biológica. La misma muerte nos induce, en ocasiones, a reforzar nuestra convicción de inmortales en
el espíritu. Aun así, quisiéramos retardar la hora suprema, alejar
a la muerte, para cumplir dignamente la propia vocación y para
hacer más méritos. No deseamos presentamos ante Dios con las
manos vacías. Hacemos proyectos con ánimo de victoria sobre la
muerte. Nuestros hijos y nuestras obras llevarán algo nuestro. No
podemos resignamos a dejar de ser después de haber sido, después
de haber probado la existencia. La nada pre-natal no llega a preocupamos por la sencilla razón de que antes no habíamos probado el ser.
Vivimos --si vivimos auténticamente- en la antesala del más
allá. Este estado de espera nos hace vivir la idea de la muerte propia y ajena. Y es claro que el estar en presencia de la muerte equivale, para un teísta, al estar en presencia de Dios. De ahí que la
presencia de la muerte tenga ese carácter terrible que inspira temor. La superación gowsa por la esperanza de un más allá en que
vivamos plenamente, no hace desaparecer, por completo, el temor
a la hora suprema. Aun los más grandes santos han temido el momento de morir, con todos los peligros que le son inherentes.
Todo hombre que se enfrenta a la muerte con el ánimo de vencerla debe pensar, por lo pronto, que va a morir su propia muerte, su muerte personalísima, única, intransferible. No se trata de
un accidente impersonal que me acaece por coincidencia, sino de
una muerte que no podría ser de nadie más porque me pertenece
como me pertenece mi destino. Una vida que se vive como preparación para la muerte no se siente sorprendida por la llegada de:
la muerte, que ya esperaba de un modo familiar. Se pasará el.
trance en la soledad humana propia del agonizante, pero habrá una.
compañía moral del expirante con su Dios y con sus seres queridos. Sabe, como hombre preparado para la muerte, que muere noporque esté enfermo -mera resultante- sino porque vive. "Desde que naciste -advierte Séneca- eres llevado a la muerte''. La.
vida nos huye y la muerte nos persigue. ¿Por qué no aceptarla en-

36

3'1

�tonces resignadamente? Ante ella se acaba nuestro poder. Nada
pueden contra la muerte nuestro pensamiento y nuestra acción. Y
sin embargo hay un medio de vencerla: haciéndola nuestra, voluntariamente nuestra ... No se trata de una intrusa, sino de una realidad humana que nos configura. Después de ella quedaremos libres de las angustias, miserias y peligros de esta vida. ¿Dónde está
la victoria de la muerte, cuando un San Juan de la Cruz nos trastoca radicalmente el sentido de esta vida que no es verdadera vida?
Esta vida que yo vivo
es privaci6n de vivir
y así, es continuo morir
hasta que viva cont.igo.
Oye, mi Dios, lo que digo:
que esta vida no la quiero
que muero porque no muero.

tiempo y más allá del espacio pensarnos en una vida per-durable
que nos representamos o imaginamos imperfectamente. El anhelo
natural de una vida feliz, incrustado en lo más profundo de la conciencia, imprime ruta y sentido a esta "menos-vida" que marc~a,
en su afán de "más-vida" al descubrimiento en lo alto de un Dios
personal.
El pensamiento del premio y del castigo -coronación del sentimiento íntimo de nuestra libertad- fundamenta, moralmente hablando la certeza en el más allá. Si existe un Dios personal y om' -justiciero supremo de la vida moral- tiene que haber
nisciente
una correspondencia, en la allendidad, entre servicio y felicidad
eterna. La verdadera totalidad del hombre no reside en un cuerpo que se marchita; radica en ese fundamento anímico con su núcleo inmortal.

Estamos a la espera de un más allá presentido. Vivimos, mientras tanto, en tensión por la "allendidad" definitiva. Abiertos a lo
imprevisible, sentimos hambre de salvación. Aunque ocupados en
menesteres particulares, nuestras tareas concretas no absorben la
totalidad de nuestra existencia, manteniéndonos en disponibilidad
con relación al fondo de la realidad "abarcante" y "religante".
Nuestra confianza está fundada en la verdad. Pero, ¿ qué es lo que
esperamos? Por de pronto esperamos seguir siendo, no dejar de
ser, y ... ¿ algo más? Sí, esperamos siempre, mientras vivamos, ser
algo más. Esperamos en nuestro "status viatoris", una perfección,
una plenitud, de la cual carecemos por ahora. Somos, pero no somos plenamente. Somos seres hacia la salvación, no somos seres
salvados. Saboreamos tiempos de aproximación a la plenitud o
tiempos de fracasos. Coesperamos porque convivimos. Bien dice
Gabriel Marcel, en fórmula feliz "Yo espero en Ti para nosotros".
Esperarnos con los otros y para un nos-otros que incluye los otros. Y
esperarnos "en" y "con" el universo. La espera es nuestra prueba.
El "más allá" de nuestra espera no está en el espacio y el tiempo. Por eso, justamente, le denominamos "más allá,,. Más allá del
38

39

�HEGEL Y EL PROBLEMA DE LA SUBJETIVIDAD

Dr. CHRISTIAN BRUNET
Universidad de Nuevo León

LA CONCEPCIÓN DE LAS RELACIONES del hombre con la realidad que
lo rodea ha seguido una evolución que presenta un dibujo bastante curioso. En su origen toda explicación es antropomórfica, es decir, que tiende a concebir todos los seres como vinculados entre sí
por relaciones de tipo humano. Cuando Hesíodo aborda la primera cosmogonía griega, saca los principios de su explicación de la
psicología y de los afectos del hombre: hubo la Noche, luego el
Error y la Discordia. Con los Orficos, Fane~ o Eros engendra la
Némesis, luego la desposa y de su unión nacen Uranos y Gaia. Se
concibe la sucesión de los hechos a la vez como una procreación
camal y un engendramiento moral, al evocar cada uno de los dioses
fuerzas sentimentales, Eros, el amor; N émesis, los celos, etc. Las
relaciones intra e intersubjetivas servían de patrón según el cual
se representaba toda relación. Empédocles utiliza todavía el amor
y el odio como principios de explicación física. En otros términos
la subjetividad tendía a invadir toda realidad. Fue mérito de los
Milesios haber inaugurado una era objetiva, en la cual a 1-0s hechos
de la realidad exterior no les serán atribuídas sino causas observadas en el seno de esta misma realidad.
Pero la realidad exterior debía vengarse de la atribución de las
estructuras subjetivas que le fue hecha durante tanto tiempo. Los
pensadores llegaron rápidamente a tratar de la subjetividad según
las estructuras del mundo exterior. Los principios que, en la cien41

�-cía naciente de los objetos habían demostrado su eficacia se aplicaron al conocimiento de sí, swnergiendo los problemas metafísicos del "yo" en insolubles dilemas. Se quiso "ser objetivo", aun
cuando se trataba de una realidad que no se aprehendía sino como
"subjetividad". Lo que es sujeto y no puede ser concebido sino
como tal, se volvió el "objeto" de las investigaciones de biólogos,
psicólogos, sociólogos, metafísicos que fracasaron, parcialmente
cuando menos, por esta razón mayor que, si las estructuras intrasubjetivas tuvieron que estar apartadas del dato exterior para permitir el desarrollo de las ciencias, es igualmente depurando la subjetividad del "cosismo" y de la exterioridad que se hará posible el
desenvolvimiento de la metafísica. Y nadie más que Hegel ha cooperado a esta reinstauración de la subjetividad.
Con él la subjetividad abandonada por la filosofía desde los Milesios cobra al fin derecho de ciudadanía. No es simplemente un
tema de estudio entre otros, entre los problemas de Dios y los de
la naturaleza. Es la forma misma de toda investigación filosófica.
Ella ha reemplazado como absoluto a la vieja substancia. Más aún,
al hacer del sujeto lo verdadero y lo absoluto, Hegel irá hasta un
pan-subjetivismo. Después de filosofías sin filósofos, es decir, sin
lugar para el filósofo como subjetividad, henos aquí frente a un
.sistema en el que la filosofía y el filósofo son una y sola cosa. Este
filósofo, claro está, Hegel lo considera en su existencia, en la medida en la que ésta es racional, dialéctica. Todas las ambigüedades son construidas de modo que la Razón apa1·ezca un poco artificialmente como el optimismo reconciliador y expresaremos acerca
de ello algunas reservas. Pero hay una presencia de la conciencia
tal como la experimento en mi existencia que debemos subrayar en
primer lugar.
Primero Hegel destaca el carácter irreductible de la subjetividad que reside en su interioridad y su historicidad. Este carácter
a su vez implica la dialéctica como método, un método no exterior
ni ·anterior al estudio mismo, un método que es el movimiento, la
esencia y el tema mismo de este estudio. El filósofo está sometido a
la dialéctica porque él es dialéctica y el ser es dialéctica. Es el mo42

vimiento de su propio concepto que se pierde para volverse a encontrar. Es historia, es decir, proyectado fucrc1 de sí en un desgarramiento motor de su perpetuo afán de reconciliarse consigo mismo.
Este afán, esta búsqueda debe forzosamente modelarse sobre esta
proyección, debe aceptar el perderse en la altcrida~ para que, en
esta negación de sí, pueda surgir el otro como cammo que regresa a sí. Es la razón por la cual Hegel repudia el método de los matemáticos como inaplicable a la filosofía, el "Geometrismo" de Spinoza, e-0n quien, en tantos otros respectos, se descubre afinidades.
En matemáticas el "devenir" de la reflexión no es objeto de la re~
flexión misma; le es exterior. La filosofía también conoce una reflexión exterior cuando se interesa en el ser-ahí, tanto tiempo como, puro en-sí este ser-ahí no ha sido asumido por el dinamismode la conciencia, no ha remitido la conciencia a sí, permanece "el
otro" pura y simplemente. Pero la filosofía conoce también una reflexión interior, es decir una reflexión constituyente de su objeto
mismo. En las proposiciones filosóficas, la demostración debe coincidir con el movimiento del contenido. La objetividad, la exterioridad no son más que momentos que remiten a su propio sobrepasarse.
Volveremos a considerar los supuestos idealistas de la dialéctica
hegeliana como método. Nos basta por lo pronto señalar este elemento positivo importante: la filosofía deja con Hegel de pretender aplicar a la metafísica el método que triunfa en la ciencia. Descubre que la exterioridad del mundo objetivo que pertenece al científico no debe caracterizar mi visión del ser tal como se revela en
el desenvolvimiento interior de mi subjetividad. Hegel definirá la
filosofía como ciencia, pero sin mentar con ello que deba usar ru
el mismo método ni los mismos postulados. Quiere solamente que
la filosofía alcance el mismo rigor, la misma precisión, pero este rigor y esta precisión no le vendrán de cuadros fijos y definidos en
su inmutabilidad, cajones de clasificación de los objetos. La aplicación de estas categorías objetivas rígidas a un ser cuyo Absoluto es el ser sujeto, no puede sino, paradójicamente, finalizar en
43

�la imprecisión de la que se queja Bergson al principio de l'Etre
et le M ouvant.
Necesita la filosofía de un método modelado sobre el desenvolvimiento interior de la conciencia como sujeto y, por lo tanto, capaz de revelar su esencia. Las matemáticas consideran lo abstracto,
lo inesencial, nos dice Hegel, es decir, lo que no tiene esencia. Eso
se evidencia tan pronto como se las aplica a una descripción del
tiempo que Hegel, anunciando a Bergson, considera ya no como
objetivización espacializada, receptáculo vacío, sino como lo efectivamente real, el concepto mismo del ser-ahí "pura inquietud de
la vida y proceso de absoluta distinción".
La meta de la filosofía, como la de las ciencias, será el aprehender la verdad, pero ya no como una substancia que se descubre al
apartar los accidentes que la esconden y la revelan a la vez, sino
como sujeto cuyo "ser sí mismo" se toma en "ser otro" en su esfuerzo mismo de ser "para sí", para congregar finalmente todos
sus momentos en el concepto en que será a la vez en sí y para sí.
No hay accidentes que se puedan oponer a una substancia de tal
modo que aparezcan como neglegibles. "El sujeto como absoluto,
escribe Hegel, es resultado, es decir, que es al final lo que es en
verdad" 1 • Es un polo el "connatus" de Leibniz, pero reversible,
ya no solamente como una fuerza que se actualizaría en su trabajo sino también que resume y actualiza este trabajo mismo.
Me proyecto fuera de mí para pensar, actuar, sentir, pero mi
verdad es mi subjetividad como resultado de mis pensamientos,
de mis actos y de mis sentimientos. Nada es accidental en el sentido de que la substancia permanecería no profundamente afectada por ello, pero nada es esencial en el sentido de inmóvil entidad definible: todo es momento de un Absoluto que asume estos
momentos. La verdad no es la substancia clásica igual a sí-misma :
"Es el devenir de sí-mismo, el círculo que presupone y tiene en el
1

Fenomenología del Esplritu; traducción al francés de Jean Hyppolite, Aubier, Edit.

p. 17.

44

principio su propio fin como su meta y que no es efecti:~e~te
real sino mediante su actualización desarrollada y su propio fm -•
El Universo de la división bi-partita ha estallado. Demasiados
"residuos" deben permanecer fuera de esta perfecta colección piramidal de géneros y especies. La filosofía clásica había preferido
ignorar estos residuos, aun cuando u_no_ de ellos. era _el hombre, ~
filósofo mismo. Él es la vida, el movlfillento, la mqmetud de la filosofía y ésta es a su vez la esperanza del filósofo que se rehusa a
reconocer que todo es lo mejor en el mejor de los mundos porque
se ha asignado un lugar estable, una clase, una especie entre otras,
porque se hizo de él un objeto entre los otros objetos. Se pe:cata
que lejos de definirse en una relación externa con esos obJe~os,
son los objetos los que se definen en relación con él. Él está mov1do
por una fuerza que es su existencia misma y que invade, con su
presencia indispensable y su mediación, toda categorialidad. Hegel
es este momento de la historia del filósofo. Él reprueba la "cosificación" que ha sido el vicio más entrañable de la psicología experimental o racional. "Ella -la psicología- encuentra entonces
muchas facultades, inclinaciones y pasiones diversas; y porque en
la enumeración de tal cosecha de facultades, el recuerdo de la unidad de la conciencia de sí no se deja sumergir, la psicología debe
al menos llegar hasta el asombrarse de que en el espíritu, como dentro de una bolsa, puedan estar juntas, cohabitar tantas cosas contingentes y heterogéneas unas a las otras, y eso tanto más que estas
cosas no se revelan como cosas inertes y muertas sino como procesos inquietos e inestables" 8 •
A esta imposible fusión de los heterogéneos, Hegel agrega la no
menos difícil unión de la particularidad objetiva con la universalidad del espíritu que las filosofías espiritualistas intentan salvaguardar por la invención de un "alma", "forma" que no logra después
sin tropiezos entrar en composición con su materia, o una s~bstancia en acto primero que no puede pasar a actos segundos smo negándose a sí misma.
9

' Fenomtnología dtl Espíritu, tomo I, p. 18.
Fenomenología del Espíritu, tomo 1, p. 253.

1

45

�Al hacer del hombre un "objeto" del conocimiento observable
y clasificable, el filósofo ha olvidado que todo objeto es correlativo
a un sujeto y que este sujeto es precisamente esta conciencia "objetivizante" y cuando se ha opuesto el sujeto al objeto, se lo ha hecho por la definición de dos entidades en cuya inmovilidad desaparece precisamente su relación activa que los constituye. "Las
expresiones: unidad del su jeto y del objeto. . . presentan el inconveniente que los términos de objeto y de sujeto, etc., designan lo que
son fuera de su unidad" 4 • Definir consiste aquí en fijar en dos lo
que no se intuye sino en la unidad, en predicar a estos dos términos
separados, atributos específicos que se apresuran en perder tan
pronto como se restablece su unidad concreta. De ahí se sigue la
imposibilidad de una ciencia objetiva del yo por una parte y de
una cosmología por otra.
Hegel cree encontrar la razón de esta importante laguna de la
filosofía tradicional en la identidad positiva según la cual concibieron el ser. Un todo, lleno, positivo, en el que se alojan sin implicar negatividad, como elementos igualmente positivos de este todo, todas las realidades, inclusive los cuerpos y las almas, tal es el
panorama que Hegel rehusa. La subjetividad no puede surgir sino
por un pensamiento que daría su lugar a esta presencia que es desprendimiento del ser en-s~ es decir, negación. El movimiento, rompe-cabezas de la filosofía antigua y medieval y principalmente este movimiento consciente de sí que es la historia, no puede caber
en una concepción del mundo como lleno e idéntico a sí. Sin la
conciencia como otro, presente y exterior, no hay movimiento, no
hay sino la división pura y abstracta del espacio y del tiempo según
la matemática que acarrea las insolubles wioe,aí de Zenón. Hyppolite apunta en una nota de su bella traducción de la Fenomenología del Espíritu que "para Hegel, la esencia de la operación es precisamente la negatividad para con el ser" 5 • Esta negatividad no
aparece a la conciencia inmediata que Hegel llama conciencia "observante". Pero se revela a la conciencia reflexiva, operante. Lo

que explica que la psicología que se sitúa al nivel de la conciencia
observante haya considerado su objeto como pura positividad,
que se le haya escapado la negatividad y con ella la esencia misma
de la subjetividad. Es por el acto reflexivo en el que me constituyo
como conciencia de mí, por el que me aparezco como espectador de
un "yo" que debe arrojar de mí-mismo, negar de mí. mismo, transformar en otro.
Con Hegel se afirma el carácter irreductible de la subjetividad.
Va a revelarse en una fenomenología en la cual el devenir de la
reflexión constituye el objeto mismo, en lugar de serle exterior como en las matemáticas. Después del primer momento que consiste
en mirar a los seres (conciencia observante) viene el segundo en
el cual mi mirar a estos seres está a su vez aprehendido en tanto que
constitutivo de estos seres y constitutivo de mí. La objetividad concebida como exterioridad es pues un momento que se
sobrepasa cuando el movimiento de la reflexión, o dialéctica, está
reconocido como esencia, es decir, como el momento en el que el
sujeto y e1 objeto no son sino una misma cosa. Estamos ahí en uno
de esos pasos hacia el límite predilecto de Hegel, el momento en
que las paralelas se juntan. Es embriagador para el espíritu, pero
¿ es acaso muy convincente? ¿ Llegamos a reconciliarnos con el
mundo y con nosotros mismos? La oposición de la interioridad y de
la exterioridad y la ambigüedad de la existencia y del ser-ahí ¿son
momentos del Absoluto, o el Absoluto mismo? En otros términos,
la presencia, la distancia, el rehuso de la identidad, la negación
que me constituyen como sujeto ¿son provisionales o debo acaso
aceptar el vaivén incesante y sin esperanza que, de la macicez compacta del ser-ahí, me hace rebotar hacia la claridad inconsistente
de mi presencia pura del mundo? Tal es la pregunta a la que intentaremos contestar con Hegel o en contra de él, después de haber
acompañado al filósofo alemán en la danza que hacen, antes de
acoplarse, el objeto y la subjetividad.

' Fenomeno/ogla del Esplritu, tomo I, p. 35.
• Fenomenología del Espíritu, tomo I, p. 252.

46

47
u4

�Lo Concreto y lo Universal.

Todo esfuerzo del pensamiento es una tensión hacia lo Universal.
Hegel subraya este carácter esencial de toda reflexión. Esta universalidad, la tradición aristotélico-escolástica pretendía alcanzarla
cuando el intelecto activo, haciendo abstracción de los aspectos individuales y concretos, secundarios y accidentales, desprendía de
ellos la esencia. Lo universal coincide entonce3 con lo general y, correlativamente, lo concreto con lo particular. Hegel acepta esta
confusión como una hipótesis de traba jo necesaria en un cierto
momento de la dialéctica: "El principio de la Cultura (proceso
de liberación de la inmediatez de la vida substancial) debe siempre
hacerse por la adquisición del conocimiento de los principios fundamentales y de los puntos de vista universales; primero debe hacerse solamente elevándose por sus propios esfuerzos al pensamiento
de la cosa en general" 6 •
Lo que no impide a Hegel notar que la pérdida de lo concreto
que acarrea este procedimiento del espíritu es una frustración incompatible con la exigencia del Absoluto que mueve el pensamiento. "Lo Absoluto, escribe él, no debe estar concebido sino sentido
e intuído; no su concepto sino su sentimiento y su intención deben
tener la palabra y expresarse". 7 Hegel, claro está, se pronuncia
contra el romanticismo que ha impregnado su juventud; pero, si
no está dispuesto a sacrificar el rigor del concepto a las divagaciones sentimentales de los individuos, no deja de conservar la exigencia de particularidad y acierta Benedetto Croce cuando escribe "El
prólogo de la Fenomenología ha sido definido como el 'adiós de Hegel al romanticismo'; pero la verdad es que el romanticismo fue
salvado por la filosofía, gracias a aquella separación. Sólo un romántico que hubiese superado, en cierto sentido el romanticismo,
podía obtener de éste, el fruto filosófico". 8 Si Hegel rehusa con has-:
tante frecuencia la intuición, es porque la palabra le llega, cargada de sentimentalismo, de imprecisión, de morbosa aceptación de
• Fenomenologla del Esp!ritu. Tomo 1, p. 7.
' Fenome,iología del Espíritu. Tomo I, p. 2.
• ÜRocE, Lo vivo y lo muerto de la Filosofía de Hegel. Ed. Imán, p. 49.

las deficiencias de nuestro espíritu. Es la intuición, tomada en este
sentido, a la que él fustiga con las palabras siguientes: "Pero como
hay una extensión vacía, hay una vacía profundidad; como hay
una extensión de la substancia que se difunde en multiplicidad finita, sin fuerza para congregar y detener esa multiplicidad, hay
también una intensidad sin contenido que, comportándose como
fuerza pura sin expansión, coincide con la superficialidad". 9 Es
muy interesante notar las semejanzas que constata Hegel entre esa
intuición sentimental que no tiene otro contenido fuera de su intensidad emotiva y la substancia a la que se accede después de una
abstracción que ha vaciado la substancia del ser mismo.
La intuición, como momento del conocimiento es una cosa muy
distinta. Es el acto de ver, claro y concreto, que determina la adhesión a una evidencia. Lo único que requiere Hegel, es que esta
intuición trascienda en el concepto; pero, fiel en eso a la tradición
kantiana, Hegel rechaza el concepto que no nutre intuición alguna
y que, como tal, no es más que una forma vacía. No hay que aceptar pagar lo universal con el abandono de lo concreto, so pena de
no alcanzar sino un formulismo puro. El "Begriff" hegeliano no
es, como el concepto escolástico, el resultado de una actividad abstrayente del intelecto. Al menos Hegel no se conforma con eso. Regresa a menudo a este tema; las matemáticas, para las que él no
siente una particular ternura, "consideran lo abstracto, es decir
lo inesencial". Lejos de revelarme la esencia, la abstracción me
hace desembocar en lo que no tiene ni puede tener esencia. No
hace otra cosa que remitir, según el proceso dialéctico, a todo aquello que ha negado, es decir, a todo lo concreto.
Todo eso explica que Hegel asume todo el contexto afectivo con
el cual se manifiesta "in concreto" un individuo. Le concede un
sentido positivo, una fuerza motriz en la accesión a lo Universal
que no negará este concreto sino para volver a asumirlo. "Con la
existencia singular, el más allá está al mismo tiempo opuesto en la
conciencia, aunque sea solamente como en la intuición espacial, al
• Fenomenología del Espíritu. Tomo I , p. 11.

48

49
.r

�lado de lo limitado. La conciencia soporta pues esta violencia que
viene de ella misma, violencia por la cual ella echa a perder para
sí misma toda satisfacción limitada. En el sentimiento de esta violencia, la angustia puede retroceder ante la verdad, aspirar y tender a conservar aquello cuya pérdida amenaza. Pero esta angustia no puede aplacarse: en vano quiere fijarse en una inercia sin
pensamiento y su inquietud turba esta inercia; en vano e aferra a
una cierta forma de sentimentalismo que asegura que todo es bueno en su especie; esta seguridad sufre tanta violencia por parte de
la razón que no encuentra algo bueno precisamente en tanto que
es una especie". 1 º El descansar del espíritu en el estatismo formal
de las categorías abstractas es ilusorio pues no se obtiene sino por
el acto violento de una conciencia que secreta un cierto sentimentalismo alrededor de estas categorías-tabús para escapar a su apremiante angustia. He ahí un Hegel que Heidegger ciertamente no
desmentiría.
Pero ¿ qué es pues este concreto fuera del cual el concepto no es
más que forma vacía e inútil? Nos encontramos aquí frente a una
de las nociones-límites tan típicas de Hegel, esas nociones que no
se alcanzan sino eliminando todo lo que no es su esencia y que, hecha esta reducción, se encuentra no tener otra realidad sino aquello mismo que ha sido eliminado para llegar a ellas y a lo cual remiten. Primero Hegel nos llama la atención sobre la errónea interpretación clásica de lo concreto concebido como equivalente de
sensorial por oposición a lo abstracto que vendría a ser lo racional.
Hegel nos informa paradójicamente que el conocimiento sensible
de los objetos no es el saber inmediato del ser, sino la abstracción.
El dizque conocimiento inmediato de un objeto es, por el contrario, el resultado de una doble mediación, la de la cosa en frente
de la cual el "yo" se pone como otro, la del "yo" mismo que extrae
la cosa del ser puro y total al constituírla como objeto. Mediación,
separación, abstracción son ahí casi sinónimos. Por el hecho que
10

50

Fenomenología del Espíritu. Tomo I, p. 71.

hay un "yo" "en medio" del ser, este ser se separa en objetos que
se vuelven así ab-stractos. El verde de este abrigo no surge como
tal sino porque un sentido específico ( la vista) lo ha separado de
ciertas determinaciones (la calidad táctil de la tela, su forma, uso,
etc.) de los que, de hecho, no está separado. En lugar de desintegrar como lo hace la sensación, hay que integrar todos los elementos
para tener un auténtico conocimiento concreto y esta "integrar'
es el concepto. La dificultad es que esta integración es un paso
hasta el infinito, pues si el verde, para ser concreto, debe reunirse
con la textura de la tela, la forma del abrigo, etc., para que surja
el abrigo como concreto; éste a su vez, en tanto que su entidad le
viene también de una mediación que lo ha separado de su contexto
(sus causas, sus efectos, todo lo que ha precedido, lo acompaña y
lo seguirá, todo con lo que tiene relaciones en el espacio y en el
tiempo ) es también una abstracción. Así son abstractas todas las
determinaciones para con lo que determinan, y lo que es concreto en un momento de la dialética es una abstracción en el momento siguiente. Así, en el infinito y lo absoluto, no es concreto sino el
"todo", el ser. Pero este ser total no puede ser logrado sino vaciándolo de toda determinación, haciendo de él una abstracción pura.
·No llegamos a este último resultado de la reducción sino para
tener que descender de nuevo con Hegel en la lógica, hacia todo
lo que tuvimos que sobrepasar para llegar ahí, hasta volver a encontrar el verde del abrigo, pues el ser puro se halla como equivalente de la nada absoluta. De este "verde" hacia el cual nos encaminara esta dialéctica descendente, rebotamos de nuevo hacia la
determinación, la esencia, la cosa, el ser-ahí, el ser puro en un ascenso en espiral. Lo que singulariza es lo que es universal puesto que
este carácter de ser singular, cada objeto lo tiene en común con
todos los objetos, pero esta singularidad no es verdaderamente. concreta sino en la comunidad de todo lo que es . . . en y por la cual
desaparece esta singularidad misma. "Cuando yo digo: lo individual, este individuo, aquí, ahora) todas estas frases son universalidades. . . Igualmente, cuando digo: Yo, entiendo por tal el individuo
51

�constituido por mí que excluye a todos los demás; pero cada individuo es también este mismo yo que excluye a todos los demás"_ u
De ahí resulta que hablar de sujeto concreto en un contexto hege~ano es muy equívoco. A veces se tratará del "yo" singular y
existente, del "para-sí" de Sartre o del "Dasein" de Heidegger
cuando Hegel lo quiera oponer a la forma vacía "animal racional"
de la psicología clásica. Otras veces por el contrario, sujeto tendrá
que entenderse de la totalidad del "en-sí para-sí" del que los individuos no son más que momentos que esta totalidad resume.
Así vemos a veces la dialéctica del sujeto cargada con toda la
afectividad del "yo,, singular; pero esta afectividad se encontrará
°:ega~a en el concepto: "En muchos casos, al describir la experiencia que hace la conciencia, Hegel describe una manera de existir, una visión del mundo particular, pero, difiere de la filosofía
existencial en el no atenerse en esta existencia; ve en ella un momento que, en su sobrepasarse, permite alcanzar un saber absoluto" . 12 Dejamos para más tarde el examen cic esta pretensión hegeliana. No~emos simplemente, por lo pronto, la dificultad que
tendremos siempre en mente al estudiar la subjetividad en Hegel:
no deberemos sorprendemos de que encontremos negado en un momento de la dialéctica eso mismo que se había afirmado en el momento a~terior. Será también menester no perder de vista que el
andar rrusino de la dialéctica resume en una afirmación sintética
todo lo que niega como momentos que apuntan hada su propio
sobrepasarse. Pero ¿resume verdaderamente? ¿Lo que está negado
se vuelve a encontrar efectivamente en el momento sintético de la
~ialéctica? ¿ Está el ser puro repleto de las determinaciones que han
sido negadas p__ara acceder hasta él? Ahí creemos tener que oponernos a Hegel. Este ser puro no es nada; Hegel mismo hace de esta
paradójica equivalencia el punto de partida de su Lógica. Contienen t~n poco las determinaciones que han suprimido, que será necesario todo el trabajo dialéctico de la Lógica para volverlas a encontrar. Igualmente la subjetividad, en el momento supremo de la
u Enciclopedia, Buenos Aires, p. 32.
u Hyppolite - Traducción de la Fenomenologla del Espíritu , ·ota I página 15.

52

dialéctica, donde llega a coincidir con la objetividad, no resume
los caracteres singulares gracias a los cuales ella tomó conciencia
de sí misma. Mi subjetividad, tal como la experimento en la angustia, no tiene parte en la reconciliación que, en el éter del concepto,
le ha preparado Hegel. También se podría decir que la abstracción
"animal racional" remite a toda la extensión del concepto y que,
dentro de esta extensión, estoy yo con mi singularidad, lo que no
impide que "animal racional" como especie no deja de ser la negación de las singularidades. Hegel nos muestra lo concreto y lo abstracto afirmando y negándose recíprocamente a lo largo del camino que va del "verde-de-este-abrigo" al ser puro. Le concederemos
que, en ninguna de las etapas, encontrarnos ni el abstracto puro ni el
concreto absoluto, que la ambigüedad no parece borrarse sino para
reaparecer. Pero lo que no admitiremos es que el término último
los fundamenta. El ser puro, lejos de unir el abstracto y el concreto, lejos de resumirlos, los niega a ambos, por esta sencilla razón:
que el ser puro de Hegel no es nada: la nada pura. Si lo abstracto
es una forma sin contenido, el Ser puro ni siquiera es abstracto
pues es una nada de forma al mismo tiempo que una nada de contenido alguno. No es tampoco concreto puesto que no surge como
concepto sino de la negación de todo aquello que lo particulariza.
Nos rehusaremos a admitir que haya jamás reconciliación alguna
entre los opuestos: Ser y nada, concreto y abstracto, concepto y realidad, sujeto y objeto se manifiestan en una ambigüedad que los
constituye y esta ambigüedad es definitiva. Suprimirla en una hipotética síntesis no es reconciliar los opuestos, es negar a ambos y
esta negación misma sigue siendo la mediación de un sujeto que,
por este hecho mismo, se sitúa frente a su propia negación y reconstituye así la ambigüedad ineludible. Hegel ha vislumbrado que una
metafísica en la que la subjetividad es un absoluto no puede escapar a la positividad de la negación que no es ya simplemente el
µ11 º" de la ontología clásica. Lo que tal vez no ha visto Hegel) es
que el origen de esta negación es precisamente el sujeto en su presencia constitutiva del objeto y que esta presencia, esta no-identidad es tan definitiva corno la negación misma. El Ser puro no es
53

�la pura Nada sino por un acto que no es el del Ser mismo sino el
de F. G. W. Hegel, que no ha sobrepasado la ambigüedad, sino
que permanece constituído por un conflicto que no resolverá otra
reconciliación que la de la muerte: pues Hegel ha muerto.
La Subjetividad en las conductas del yo singular.

Hay, en la base de la concepción hegeliana de la subjetividad,
una experiencia primordial que había escapado a Descartes. El
"cogito" cartesiano se afirma a partir de su no-identificación con
el mundo del que se separa al ponerlo entre paréntesis en la duda.
Pero después de este violento relámpago de la trascendencia, volvemos a caer en las obscuridades de la inmanencia cuando Descartes pasa del "cogito" a la afirmación de una "res cogitans". Nada
menos apegado a la experiencia que tenemos de la subjetividad en
nuestras vivencias. El sujeto no solamente se opone al mundo y
surge frente a él, sino que, además, surge frente a sí mismo, un
«si-mismo" con el cual no puede identificarse, sin que le sea dado
tampoco separarse, ni liberarse. El "yo" como mirada, como presencia en el instante se opone al "yo" como corriente de conciencia;
no surge como sujeto, sino con la condición de arrancarse de símismo como historia: resulta una dolorosa partición definitiva,
pues la subjetividad en mí no se volvería a juntar con lo objetivo,
no se identificará con él sino negándose, destruyendo a la vez como conciencia y como historia; el "yo" se volvería entonces el "no
yo". Hegel ha sacado de esta experiencia las debidas conclusiones.
Ha subrayado esta inadaptación del yo como conciencia al "yo",
como substancia que finaliza en la inadaptación de la substancia
a ella misma, al constituírse surge la substancia como sujeto, en un
"renversement" muy hegeliano; el sujeto surge como tal por el acto en el que se niega como sujeto para ponerse como objeto. En
otros términos la subjetividad se voltea en contra de sí misma en un
desgarrar en el centro mismo del "yo". Pero este objeto, espíritu de
mi espíritu, no se conoce a su vez sino restableciendo su imbjetividad, al suprimirse como objeto. Partiendo del sujeto, el "yo" se
54

aliena en la objetividad para regresar luego a la subjetividad como conciencia de sí, es decir sujeto-objeto.
• Esta dialéctica del "yo", nos avisa Hegel, es paralela a la dialéctica de la cosa: a este "aquí" y a este "ahora" corresponde este
"yo"-aquí, este "yo"-ahora. Si el "yo" se pone, oponiéndose al mundo, 1o "su-pone" también. El "yo" se emaiza en el "aquí" y en el
instante y, como tal, desaparece en el "allá" y en el instante siguiente. Y sin embargo compruebo una continuidad del "yo" que
ya no es ni el yo-aquí ni el yo-allá, o, más exactamente que los
envuelve todos. Henos aquí ante el problema que Aristóteles creía
resolver con la noción de substancia y Kant por la conciencia de sí
que perdura a través de los juicios. El "yo allá" se opone al "yo
aquí", lo niega pero remite a él y el "yo" trascendental, tal como
resulta de estos juegos de va y ven, niega a su vez todos estos "yo"
aquí y "allá" que asume como síntesis. Es siempre en la última etapa de la dialéctica hegeliana donde todo se echa a perder. Pues si
como sujeto, estoy constituído como trascendencia a mis propios
momentos que corresponden a los momentos de la cosa, no es cierto que esta subjetividad como emerger puro pueda regresar a los
"yo"-esto o aquello sin negarse otra vez en tanto que subjetividad.
Ella cambiaría entonces su trascendencia por una inmanencia en
la que se perdería sin que, de modo alguno, se realice la síntesis de
esta trascendencia y de esta inmanencia. Para volver a constituírse
como subjetividad tendría entonces que empezar de nuevo el proceso de negación que la dejaría exactamente en el mismo punto
que antes, es decir, igualmente no-idéntica a los momentos frente
y más allá de los cuales ella se afirma. Vana es la esperanza de
aprender algo acerca de la subjetividad "realizándola" en objeto;
es su esencia misma el escapar a toda objetividad: rehuye siempre
d en-sí y siempre se encuentra a distancia, inasequible a ella misma. Concordamos con Hegel cuando, en los primeros momentos
de la dialéctica él escribe: "Para nosotros, el devenir de este objeto mediante el movimiento de la conciencia es de tal naturaleza
que la conciencia misma está implicada en este devenir y que la
reflexión es la misma de ambos lados o una sola reflexión. Pero
55

�la conciencia en este movlilllento tenía solamente por objeto la
esencia objetiva y no la conciencia como tal; así, para ella, el resultado debe estar colocado dentro de un significado objetivo; y
la conciencia debe ponerse una vez más como alejándose de lo
"devenido", de tal suerte que este "devenido" como objeto se vuelva esencia para ella". 13 No se puede expresar más concisa y claramente: 1.-el pertenecer de la conciencia como corriente, a la
exterioridad, al devenir objetivo, 2.-su emergir como presencia
que se opera, "alejándose de lo devenido" (notemos que Hegel usa
un pasado, pues el objeto conocido, aun si se trata de la conciencia como historia, es siempre un pasado, un "devenido"), 3.-lo
que esta presencia hace cognoscible, lo que posee la esencia es precisamente lo que la conciencia no es, aquello de lo que "se aleja'\
este "devenido como objetivo". Aquí el Hegel de la dialéctica tiene razón contra el Hegel del conc~pto que no logrará ni hacer "entrar" el "devenido objetivo" dentro de la conciencia ( que no tiene
"dentro") ni a submergir la conciencia en su propia historia, al
transformar como por arte de magia este "devenido" (pasado) en
un "devenir" (presente) .
Hay, en efecto, un cierto sentido en el que es cierto decir quelas cosas como otras son también como "yo", del mismo modo que
mi cuerpo y mi corriente de conciencia son a la vez como cosas y
como "yo", puesto que las cosas se definen como "lo otro" ante un
"yo" que también es "lo otro" : estas cosas y este "yo ' son igualmente sí y otros, es decir, idénticas. Es cierto también que el acto
de distinguir supone la in-distinción inmediata. Pero el acto por el
cual yo recorto mi "yo" objetivo en el "continuum" del ser con el
cual Hegel lo identifica no sin razón, es absolutamente distinto del
acto por el que el sujeto se opone a lo "devenido". El primer acto.
es, en efecto, una mediación que, como tal, requiere un sujeto.
El segundo es inmediato y absoluto, primordial y por ende apodíctico, como lo mostró Husserl con el "cogito" trascendental. Mirar
al fondo de las cosas, Hegel lo dice hermosamente, es finalmente
" Fenomenología del Espíritu.. Tomo I, p. 110.

56

mirar al fondo de sí. Pero, en el fondo de sí, se encontrará todo
salvo la mirada misma en su actualidad. En el fondo de s~ hay
precisamente 1a opacidad de la cosa.
Vimos cómo para Hegel, el "yo" simple es la "esencia negativa',,
de sus momentos. Esta negación lo hace aparecer a sí mismo como
"falto de", no en el sentido escolástico de "limitado" sino en el de
vacío, llanamente, tensión hacia, fundamento de todas las conductas
volitivas y afectivas. Es la dialéctica del deseo. La conciencia surge corno deseo en el acto mismo por el que se pone como sujeto
en el desprenderse del mundo que se presenta entonces como "lo
otro", lo que la conciencia no es. "Así la conciencia de sí es segura
de sí-misma, solamente por la supresión de este Otro que se presenta a ella como vida independiente; ella es deseo". 14 El segundo
paso de la dialéctica pretende ser la supresión de esta independencia del otro en su posesión en que. la conciencia se afirma, se vuelve conciencia de sí, certidumbre para sí misma. "Percatada de la
nulidad de este Otro, ella pone para sí esta nulidad como verdad
propia, anonada el objeto independiente y se da por ello la certeza de sí-misma". 1 G Pero en esta certeza de sí, la conciencia se halla como condicionada por el otro, por el objeto, es decir, por aquello de que ella es la negación y he allí de nuevo reconstruida la
independencia del objeto ... y la conciencia como deseo. En lapo
sesión, el objeto independiente se había desvanecido pero la conciencia también se suprimió como distancia. En otros términos, el
poseedor fue poseído. Al beber este vaso de agua, lo he suprimido
enfrente de mí pero al suprimir mi sed, me perdí como distancia
y presencia al vaso de agua; estuve alineado por el otro al alinearlo. Me he vuelto "agua en proceso de aniquilarse". Cuando se ha
consumido ese anonadamiento, mi sed quedó suprimida, no satisfecha. Pues la satisfacción hubiera sido que yo hubiese podido poseer esta agua como "otro", independiente de mí, poseer s:n ser
poseído; pero no alcancé a negar la independencia del objeto sino
haciéndome objeto a mí mismo. Todos los desarrollos que a este.
" Fenomenología del Esplritu. Tomo I, p. 139.
Tomo I, p. 154.

u Fenomenologla del Espiritu.

57

�respecto encontramos en el Ser y la Nada de Sartre están contenidos virtualmente en esta frase de Hegel: ccLa figura distinta) solamente viva) suprime ella también su propia independencia ~ el
proceso de la vida, pero con la supresión de su diferencia, deJa de
ser lo que era".16
El fracaso de este doble momento del deseo desemboca en el
tercero) lo que, de parte de Hegel, no nos sorprende. La satisfacción que no fue alcanzada en la exterioridad de un objeto en el que
la conciencia perdía su subjetividad va a buscarse en la posesión
de un objeto tal que no amenace esta subjetividad, es decir, otra
subjetividad. "La conciencia de sí logra su satisfacción solamente
en otra conciencia de sí" .17 Es decir, que al frustrado deseo del
otro en cuanto otro, va a substituirse el deseo del otro como ccsí".
Esta operación va a efectuarse según el habitual proceso dialéctico de ida y vuelta de la negación : 1.-Al buscarse en el otro, la
conciencia se pierde como sí: se ha vuelto "el otro" pero este otro
ya no es otro, puesto que la conciencia dejó de emergir de él para
"mediarlo": se ha vuelto sí, 2.-al suprimir este otro que ya no
es otro sino sí, la conciencia regresa a sí misma librándose al mismo tiempo que devuelve al otro su libertad. No hay mejor ilustración de este "va y ven" que los análisis sartrianos acerca de la imposibilidad del amor que se podría resumir en una fórmula trivial,
cargándola de todo su sentido: el amante se pierde en el amado,
se entrega a él para poseerse a sí mismo al poseer a otro, pero, por
ser imposible dicha posesión, se entrega en balde, pues permanece
otro para el otro que también permanece otro para él: no se en-cuentran sino en la inmanencia de sus objetividades. Después de
haberse suprimido a sí mismo al hundirse en el otro, el resentimiento impulsará al amante a suprimir el amado para volver a entrar
en posesión de sí-mismo; pero la negación del otro finaliza en lo
mismo que la entrega de sí: en la autosupresión.
o hay posesión de sí como conciencia m antes del amor, ni
después, ni en él ni fuera. "La conciencia debe emprender la su" Fenomenologia del Esp!ritu. Tomo I, p. 154.
" Fenomenología del Espíritu. Tomo 1, p. 153.

58

presión de la otra esencia independiente para adquirir así la certeza de sí-misma como esencia; emprende así el suprimirse a sí
misma, pues este 'otro' es ella misma". 18 Hice del otro una cosa
para adueñarme, enseñorearme de él, y es corno cosa que me veo
en él: El esclavo, como lo dice Hegel, es esclavo mediatamente, es
decir, por el intermedio de la cosa. El amo domina inmediatamente toda la "coseidad" y, mediatamente, al esclavo mismo ya dominado por la cosa. Pero el esclavo es también la mediación para llegar a la cosa. La dialéctica del deseo encuentra la resolución de
su ambigüedad en la dialéctica siguiente del Amo y del Esclavo:
pero ésta, a su vez, no se resuelve en ella-misma sino en la siguiente en que Amo y Esclavo se oponen en una sola y misma "conciencia infeliz".
La Conciencia infeliz deberá a su vez trascenderse y resolverse
en un plano superior de la dialéctica hasta que la dialéctica toda
encuentre su anti-tesis en la no-dialéctica. La dialéctica del deseo es un callejón sin salida, la del otro considerado como amo o
esclavo también lo es. Que Hegel fuerce el primer callejón para
desembocar en el segundo y éste en otro y así sucesivamente, no
sirve para nada puesto que en fin de cuentas el último desemboca
en este ser puro-pura nada, en que mi reconciliación conmigo mismo, con el mundo, los otros y el ser, será la muerte. La dialéctica
del deseo se termina con su ambigüedad misma, con la supresión
del deseo que es esencialmente no-satisfacción. Mi relación con el
otro se cierra también sobre sí misma. No poseo ni el "yo" ni la
cosa, ni el "yo" en la cosa, ni "el otro", ni la cosa en el otro, ni el
"yo" en el otro. El rostro del amo que refleja el esclavo es un rostro de esclavo y la dialéctica se invierte, como lo nota Hegel. Pero
se invierte en el mismo punto para volver a empezar el mismo "va
y ven" dentro de la misma situación. Nada está salvado ni sobrepasado. Podré encontrar en mis ambigüedades interiores de conciencia infeliz la misma tensión "diadica" sin que las anteriores se
encuentren resueltas, contenidas o sobrepasadas. La conciencia infe11

Fe11om11nologia del Espíritu. Tomo 1, p. 156.

59

�liz es definitiva; como la dialéctica del amo y del esclavo es definitiva ; como también lo es la dialéctica del deseo, tan definitiva como la
conciencia misma. Aun si, como Hegel, forz6 los datos hasta identificar finalmente esta conciencia subjetiva con la objetividad, no
habré resuelto ni sobrepasado nada: no habré suprimido la ambigüedad sino negando abstractamente sus términos.
Todos los análisis hegelianos son valiosos porque revelan la subjetividad ahogada en las categorías de las filosofías tradicionales.
Vemos con el filósofo alemán, al sujeto surgir y revelarse como ambigüedad. Pero lamentamos que después de esta vida larga y fecunda la subjetividad acabe por hundirse en el c9ncepto como
después de la vida breve y esbozada que le confirió Descartes, se
.sumergi6 en la substancia. No hay unión ni reconciliación de mi
-conciencia con el mundo. Y si esta reconciliación debería operarse
en el Espíritu, no sería mi espíritu, mi conciencia, no sería mi reconciliación y, por ende, en cuanto "yo", único sujeto que experimento, permanezco irreconciliado con lo que deseo, con lo que
amo y finalmente conmigo mismo, pues la conciencia infeliz no es
una etapa transitoria que superan y resuelven las anteriores sino
la conciencia de esas como insuperables.
La desgracia de la conciencia es el saber que no puedo ni poseer,
ni amar, ni hallarme a mí mismo y que, sin embargo, no puedo
superar ni el deseo, ni al otro ni a nú mismo como duración. El
vaso de agua permanece frente a mi sed; me veo siempre detestable objeto en la claridad inaccesible de la mirada del ser amado
y sigo pasando, fluyendo bajo mi mirada impotente. Mientras viva, todo seguirá así. Y o sé, claro está que como lo dice Hegel,
mi libertad es absoluta y que puedo suprimirme: "Es solamente
por el riesgo de su vida por lo que conserva uno la libertad y comprueba que la esencia de la conciencia de sí no es el ser". 19 Pero
¿ de qué riesgo se trata? No es una elección; es acrobacia al borde
del abismo. Correr el riesgo de morir es también correr el de vivir.
Si no hay esperanza del lado de la vida, tampoco hay del lado de
11

60

Fenomenología del Espíritu. Tomo I, p. 159.

la muerte; pues la muerte, como lo dice Hegel, "es la negación natural de esta misma conciencia, la negación sin la independencia".
No hay paz en la nada: no hay más que la nada.
Desde este abismo la conciencia puede gritar hacia las alturas:
"De profundis clamavi ad te, Domine". Pero la filosofía es impotente para asegurarnos que Alguien oiga este grito y le conteste.
Si existiese, no sería en todo caso el Concepto, el Espíritu hegeliano que no es una contestación sino un desierto donde mi voz se
pierde. Es vano el forzar mi conciencia a partir de un Espíritu en
el que ella se desintegra como individualidad si dicho Espíritu no
es capaz de desempeñar el papel salvador por el cual lo llamé. Es
comprensible el que la angustia me empuje a veces a buscar la
reconciliación aun al precio de la claridad o de la evidencia; pero
estamos doblemente engañados si la balsa que nos hemos fabricado es incapaz de llevarnos. Aquél hacia quien grita el creyente
tiene cuando menos el mérito de ser trascendente "altissuni donurn
Dei" amén de inmanente: "intimior meo mihi", más íntimo en mí
que yo mismo, dice San Agustín. El Espíritu de Hegel no es ni el
uno ni el otro. No trasciente la historia puesto que se constituye
en ella y no nos es inmanente puesto que su pureza supone nuestra negación como momento. Es un Moloch inasequible. No atrae
el movimiento como la causa final de Aristóteles; resume más bien
su esencia negativa : "La cosa no se agota en su fin sino en su actualizarse; el resultado no es el todo efectivamente real, lo es solamente con su u devenir". El resultado desnudo es el cadáver que
la tendencia ha dejado detrás de sí". ¿Qué nos dice Hegel de este Espíritu? Primero que es sujeto, lo que evoca inmediatamente
los desarrollos que acabamos de resumir: conflicto, presencia, distancia, negación, angustia. Pero no; él es sujeto en el término de la
dialéctica, es decir, cuando el sujeto ha sido paradójicamente liberado de lo que constituía su subjetividad ... sin dejar de ser sujeto. El Espíritu es el saber de sí como Espíritu; es decir, que debe ser
objeto p~ra sí-mismo y al mismo tiempo objeto suprimido y reflejado en sí, pues este objeto es también para sí: volverse otro
para sí-mismo, es decir, objeto de su propio sí y suprimir luego este
61

�ser-otro al reconocerlo como ser-sí. Hegel ha prolongado hasta el
Infinito su asimptota y acaba de decimos qu: "eso"_ se junta al
infinito. Quisiéramos creerle; pero para eso sena preciso haber estado convencido que cada etapa de la dialéctica es verdadera~ente
una síntesis resume y resuelve verdaderamente la etapa antenm Y
hemos vistd que no hay tal síntesis. o es legítimo aquí el prolongar las aristas hasta la cúspide de una pirámide ~ara asistir ahí,
maravillados, a la convergencia de todo lo que diverge, por esta
sencilla razón de que no hay pirámide y, por ende, ~arecem~ de
un "sentido'' en el cual deberíamos prolongar. Ademas, aun s1 tuviéramos que conceder algún crédito a ese paradójico sujeto qu
tan brillantemente se torna objeto de su propio sí y suprime luego
este ser- otro al reconocerlo como sí, a la vez mirada, espejo e imagen, todo eso dentro de una acrobática unida~, no estaríamos_ en
lo más mínimo interesados puesto que expenmentamos precISamente nuestra subjetividad como la imposibilidad radical de tal
acrobacia. Es una filosofía de pájaros para peces.
Y l· cuándo veremos realizado este "cogitamus' , esta unión "per.
fecta" esta fusión de los "yo" en el "nosotros" en el cual se marufiesta ~l Espíritu? "Cuando una conciencia de sí es objeto, el objeto
es también 'yo' como 'objeto'. Así para nosotros ya está prese~te ~l
concepto del espíritu; lo que vendrá más tarde para la. conc1encta
es la experiencia de lo que es el espíritu es~a substancia ~~~oluta
que, en la perfecta libertad e independencia de su opo 1c10?, es
decir de las conciencias de sí diversas siendo para sí, constituye
'
su unidad
un Yo que es un osotros y un Nesotros que es un y'
o .!lO
¡ Qué hermoso cuadro! Por desgracia las realidades fundidas al fuego de este lirismo son mucho más resistentes de lo que la frase de
Hegel lo deja suponer. Pues, en fin, ¿ cuándo surge el Nosotros?
Su primera aparición se efectúa en la inmediatez circunstancial.
Varios "Yo" reunidos por el azar en un autobús o una sala de espectáculos entrañan un cierto tipo de unidad, absolutamente extrínseca, comparable a la de piedras en un montón: lo que une
'°
62

Fenomeno/ogfa del Espíritu. Tomo I, p. 156.

los elementos es un factor espacial, consecuencia a su vez de decisiones individuales sin que estas decisiones se unifiquen. Es evidente que este "nosotros" no es el que interesa aquí a Hegel. El "nosotros" puede presentar un tipo de unidad puramente objetiva; a
éste nos referimos al decir "nosotros hombres", "nosotras mujeres",
"nosotros médicos", etc. El principio de unificación es entonces
una clase de objetos a la que "pertenecemos" en la medida precisamente en la que no emergemos como sujetos. No hay nada ahí que
pueda reconciliar subjetividades que no surgieron todavía.
El "nosotros,, no presupone el "yo" como subjetividad sino cuando la libertad está de por medio, es decir en la relación del "yo"
con el "tú". Existe entonces el "no otros" pero como limite jamás
alcanzado; quiere ser a la vez la posesión recíproca de dos libertades sin que cada una deje de hallarse como libertad. El amor como resolución de la dialéctica del amo y del esclavo es un fracaso.
Jean Hyppolite nota a este respecto que el mismo Hegel quien consideraba, en sus obras de juventud, al amor, como "este milagro
por el cual lo que es dos se welve uno, sin finalizar sin embargo, en
la supresión completa de la dualidad. . . lo que realiza la esencia
de la vida manteniendo la diferencia en la unión'\ 21 tuvo que
abandonar las ilusiones hacia las cuales lo empujaba su lirismo romántico, para insistir, por el contrario, "sobre el carácter trágico
de la separación, la fuerza, la paciencia y el trabajo de lo negativo". El "nosotros" que enfoca Hegel ahora no es aquél que abandona a los fantasmas del fervor romántico. O más bien, su fervor
romántico lo lleva más allá. El "milagro" que empezó por ver en
el amor, lo ve ahora en el Espíritu, sin perder nada de su lirismo
que lo empuja siempre a creer a los milagros que se unen, más milagrosamente aún, con la Raz6n, puesto que "todo lo que es racional es real". Pero leamos cuidadosamente el párrafo aludido.
El Espíritu se presenta como algo que la conciencia experimenta
fuera de todos los datos sensibles puesto que Hegel agrega: "de
ahí, ella (la conciencia) se encamina fuera de la apariencia colott

Fenomenologla del Esplrilu. Tomo I, p. 158.

63

�reada del 'más acá' sensible" .22 ¿ Qué es pues esta :xp~r~encia no
sensible del Espíritu? ¿No sería acaso u~a de estas mtuic1on~ que
Hegel mismo condenaba en la Introduccz6n a la Fenom~nologza 1el
Espíritu, burlándose de aquellos que pretend_en, ~om~ el ,en.~~ JUventud que "el Absoluto no debe ser concebido sino mtmdo. • Pero sig~mos nuestra lectura: el nombre at:ibuído al E~pír1tu es
"substancia absoluta". En un contexto hegeliano substancia se
ne a presencia. Así lo hemos visto oponer el "yo" como ~ubstancia
al "yo" como conciencia. El Espíritu como Abs~luto_ sena pues _la
substancia que se ha vuelto conciencia o la conc1enc1a, substancia.
Aristóteles O Descartes tenían al menos el mérito de darse el Pensamiento como substancia desde un principio, pero cuando, con justa razón, se ha empezado por afirmar que los dos términos no tienen finalmente otra realidad que su oposición misma que los constituye, no se les puede luego unir por malabarismo o por neces~d~d
de creer en los milagros. Es evidente que situado en el Espmtu
puro al que el "Yo" no tiene acceso sino al negarse como tal, el
"milagro" está mejor colocado que en el amor donde queda amenazado por la experiencia de todos los amantes habidos y por haber. Si en efecto, para comprobar esta "substancia absoluta" en el
"nosotros" debemos conocer el acuerdo de las conciencias de sí diversas y siendo para sí, tenemos poca probabilidad de llegar jamás
a ello, pues si me pongo al balcón para verme pasa~ en_ la calle, p~
dré tal vez asistir al desfile de los fantasmas de mi-m1Smo que m1
presencia en la ventana ha desprendido de mi subjetividad, pero
siendo esta subjetividad misma esencialmente esta ventana, no tengo esperanza alguna de verla pasar debajo del balcón. Abajo en la
calle se forman y se deshacen los "nosotros", los de la especie bípeda
"
"
1
d
0 el de los enamorados entrelazados, to os estos nosotros en os
que los conflictos cunden. Pero mi mirada de~de la ve~t.ana permanece sola, como las miradas de todos aquellos que ad1vmo pegados
a los cristales. No hay nada más opaco al mirar que otro mirar. No

º??-

n Fenomenologta del Espiritu. Tomo l, p. 154.

64

hay nada más incompatible con el vacío que el vacío: "Tienen un
sonido, mas voz no, un nombre y no hay persona alguna". 28

Objetividad e historia.
El sujeto en lo que lo constituye como tal no puede considerarse,
acabamos de verlo, como un ser intra-histórico. Lo que es historia es el objeto, es decir el ser en su relación con una subjetividad.
Es muy evidente que en la medida en la que dicho objeto está constituído como relación, su historicidad depende del otro término de
esta relación: la presencia en la historia. El sujeto, como conciencia, es conciencia de esto y luego de aquello gracias a una doble
relación: primero, lo que establece la conciencia frente a esto y aqueUo; luego, lo que opone el "aquello" al "esto". Como conciencia
pura, es decir, para tomar a nuestra cuenta la expresión de Valery, como "rehusar indefinido de ser lo que sea" el sujeto escapa a
la historia, se constituye por este escapar mismo. Pero, por otra
parte como conciencia del "esto" y de "aquello", se inserta en la
historia. Es lo que mentamos al decir que la ambigüedad no es
historia, pero sí la historia ambigua. En un cierto sentido tiene
razón Bergson de hacer de la duración la dimensión característica
de la conciencia fuera de la cual no hay sino el "tota simul". Como
duración soy para mí y como duración las cosas son, no en ellas
mismas, sino también para mí. Este yo, preferiríamos decir este
"me", usando un acusativo de objeto, y estas cosas son duración
para y por un "yo" que constituye esta duración al escaparse de
ellas. Él es quien hace el "ahora", el "antes" y el "después" porque no es ni este "antes" ni este "después". . . sin dejar de serlo
en una cierta forma, pues este "yo" es "conciencia de ... " y no
tiene realidad captable fuera de lo de que es conciencia, es decir,
el objeto, la historia. De esta intencionalidad de la que los escol~sticos mostraron la positividad, Hegel iba a evidenciar la negatividad. La conciencia se da "como una relación al Otro, objeto,
., PAUL CLAUDEL,

Magnifical . Gallimard, p. 77 .

65

�mundo o naturaleza". 24 ¿Qué es este Otro enfrente de mi conciencia a la vez como condicionado y condición?
Este Otro es devenir sin que podamos afirmar que el "hic et
nunc" le pertenezca en tanto que ente, sino en tanto precisamente
que Otro, por un yo como presencia que enuncia cada "aqui'~ y cada
"ahora". El ahora de la cosa es una apercepción que descansa en
la negación del momento precedente y en la amenaza de su propia negación.
Igual cosa sucede aparentemente con el "aquí" y el "allá" y esta consideración puede llevamos a una solución simple del problema del objeto: los objetos no tienen otros contornos y, por consiguiente, otra definición que aquellos que les impone la concie~cia en su libre recorte del tiempo y del espacio; en la homogeneidad absoluta del ser, recorto elementos que surgen así en heterogéneos y los agrupo en "cosas". Esta teoría puede. s~ducir a primera vista, pues suprime ]a ambigüedad en benef1c10 de la conciencia así soberana; no resiste sin embargo a un examen más detenido. La permanencia de las cosas, la repetición de sus relaciones que llamamos leyes; su resistencia a mi conciencia que puede
hacer variar los ángulos y los puntos de vista sin poder acabar con
este ser-ahí, son la piedra de toque de este optimismo; no puedo
hacer del mundo lo que se me antoja. Mi lirismo visual puede
transformar en rostro la fachada de esta casa ; pero solamente en
el arte puedo mantener esta asimilación y ganar mi apuesta contra la realidad. Fuera del arte un rostro es un rostro, una casa es
una casa y un árbol, un árbol. Todas estas entidades tienen demasiada solidez para ser pura y sencillamente mi acto. Y no basta
hacer un llamado a la costumbre (Hume) para dar cuenta de
esta solidez de los elementos que no se quieren considerar sino co~
mo el resultado de un recorte, que se conciba este recorte como racional o gratuito. Pues tendríamos después que explicar la costumbre misma.
Concederemos pues la razón a Hegel cuando señala que la igual-

dad del objeto consigo mismo persiste fuera de nuestra aprehensión y que, por consiguiente, la certidumbre de la percepción está
del lado del objeto. Pero Hegel nota inmediatamente que las cualidades simultáneas y exclusivas una de la otra contradicen la unidad del objeto. Deja de haber un árbol cuando mi conciencia opone, como dos cosas tan reales como el árbol mismo, este verde, que
ya no es el-verde-de-las hojas del árbol, sino este verde, a este azul
que dejó por su lado de ser el azul-del-cielo. Será necesario para
restituir al árbol su unidad que el yo declare que este verde era su
acto, que, en la realidad no hay este verde, sino el verde-de-lashojas-del árbol.
El yo, para usar la terminología hegeliana "se responsabiliza" de
estas cualidades para salvaguardar la unidad del objeto. Parece
decir: ccdispensen, este desorden es mi culpa, pero lo voy a reparar; volveré a poner las cosas en su lugar,,. Ponerlas en su lugar
significa procurar que su simple unidad que es relación a sí, surja
como cualidad distinta por oposición al otro. Pues, por una parte
la cosa es un "uno" y las diversas propiedades que parecen serlo
de la cosa, amenazan esta unidad, quieren en cierta forma escapar de ella para constituirse a sí mismas en unidad. Por otra parte
sin estas propiedades no hubiera la cosa sino lo "Uno" de la cosa
igual a todas las cosas (ver el diálogo Parménides de Platón). "Es
por su determinabilidad que la cosa es exclusiva. Las cosas mismas son pues determinadas en sí y para sí; tienen propiedades por
las que se distinguen de las demás,, .26 Pero el círculo vicioso se
vuelve a cerrar, pues estas propiedades no son sino para nosotros:
"Esta cosa es solamente de hecho blanca ante nuestros ojos, insípida también sobre nuestra lengua y también cúbica para nuestro
tocar,, .26 Por una parte la cosa resiste y se presenta como lo que
es en sí y por otra sus dos características: unidad y propiedades
son por rrú y para mí.
·
Después de haber seguido en las páginas anteriores a Hegel en
su dialéctica de la subjetividad, adivinamos a dónde nos va a lleFenomenología del Espíritu, p. 100.
,. Fenomenología del Espíritu, p. 104.

16
14

H.,,ppolite, p. 25.

67

�var. El Otro, es decir lo que no es la cosa, la no-cosa, ha sido necesario para que la cosa regrese a sí como unidad cuando sus propiedades han sido "responsabilizadas" por el yo. Pero estos "no-la
cosa" también son cosas o, en otros términos, lo Otro es también
en la cosa. La última realidad es el ser-otro que las otras cosas ...
que también son otnµ, etc. El fenómeno no remite a un en-sí escondido, una substancia que fundamentaría su unidad. Esta unidad
la confiere al fenómeno su contrario y este contrario no es un nofenómeno sino fenómeno de cualidades contrarias. El fenómeno no
es el opuesto a un absoluto sino lo opuesto a un opuesto.
Reconciliar la cosa con ella misma; suprimir su alineación no
puede ni afirmarla a ella sola, pues perdería la unidad que lo otro
le confiere, ni negar el en-sí de sus propiedades, lo que equivaldría
a identificarla con lo que sea. No es en sí y por-sí "sino ligada a
la totalidad del Ser, un 'processus' de relación en la cual ella desaparece como cosa independiente" .27 Aquí se cierra el círculo por
segunda vez, ya no esta vez como cosa frente a la otra cosa. No nos
sorprende que Hegel haga así de la cosa como independiente una
abstracción y no le atribuye realidad concreta sino en y por el
Todo. Pero no hemos adelantado: ¿Cómo este Todo se hace "cosas"? Al regreso el panorama hegeliano es diferente del de la ida.
En la ida, es decir, partiendo del conocimiento sensible, la certidumbre estaba toda del lado del objeto. Al regreso, es decir, partiendo del todo como concepto, la certidumbre se encuentra del
lado del sujeto lo que se articula con la reconciliación del sujeto
tal como la hemos considerado en el anterior capítulo. Al regreso
el en-sí del objeto es una ilusión y el objeto no tiene realidad fuera
del hecho de ser conocido. "Su verdad está en el objeto en tanto
que objeto mío o en el apuntar mío; es porque yo tengo un saber
de él". 28 Es ahora la mediación de mi subjetividad la que va a
agrupar los fenómenos en cosas. Las esencias particulares y también las generales no son más que abstracciones, "momentos de la
Fenomenología del Espíritu, p . 106.
,. Fenomllnologia del Esplritu, p. 85.

conciencia de sí que preceden su regreso a si". 29 Aquí la dialéctica
del objeto desemboca en la del sujeto. Como siempre Hegel, consciente de los dos polos de la ambigüedad, quiere a toda costa sobreponerse a ella dialécticamente, cosa a la que nos rehusamos
por las razones que hemos enunciado en la parte de este trabajo
acerca de la dialéctica de la subjetividad y cuya repetición nos
ahorraremos aquí. Habremos más o menos co~iderado cuanto nos
interesa aquí cuando hayamos especulado sobre un tipo de objeto
especial que, por ser exterior no deja de condicionar singularmente la subjetividad: mi cuerpo.
Es evidente que el simple hecho de decir mi cuerpo no nos sitúa precisamente dentro de una perspectiva hegeliana. Mi cuerpo,
para Hegel no es, como concreto, sino en la medida en la que remite
a todos los cuerpos. Es sin embargo, como mío, como mi cuerpo
tiene un sentido y solamente como tal nos puede revelar algo
acerca de la "corporeidad,,. Tradicionalmente la línea de demarcación entre lo que en el hombre es interioridad y lo que es exterior, ha sido situada entre el cuerpo y el alma, de las que se hizo
dos fuerzas opuestas, representando la primera la inmanencia, lo
perecedero, lo extraño, la cárcel, hasta la tumba &lt;1wµa ªTJµa; la
otra la trascendencia, la incorruptibilidad, la forma, la libertad.
Si en este dualismo se disolviese la ambigüedad, cada uno de los
dos términos estaría exento de ella. Ahora bien, las cosas no son
así. El cuerpo en tanto que mi cuerpo es ambiguo.
Es interioridad, inherente a mi subjetividad, en la medida misma en la que es precisamente un accidente acontecido a mi cuerpo lo que constituirá mi muerte. Y, por otra parte, me es exterior
cuando establezco para con él una relación posesiva que hace de
él un objeto entre todos los otros objetos que yo tengo, puedo o
quiero tener. Mi cuerpo es obstáculo cuando lo considero como
ligado al ce aquí" y al "ahora", pero no puedo concebir que mi liberación del aquí y del ahora se efectúe sin mi cuerpo. Al decir de
Unamuno, no estoy interesado en pagar mi liberación al costo de

tr

68

11

Fenomenologia d11l Espíritu, p. 145.

69

�rñi desencamación, pues soy un ente corporal. Mi cuerpo es inmanencia, pero también él es lo que da un sentido a la tr~cendencia que, a causa de mi cuerpo, viene a ser mi trascendencia.
Hegel mantiene al principio la línea de demarcación donde el
dualismo tradicional la había colocado; opone el dinamismo de la
conciencia al cuerpo, regresando así a la clásica oposición del cuerpo y del alma: "Es en sí mismo (en el hombre) que surge pues
la oposición, oposición que consiste en ser de una dobl~- manera;
en ser el movimiento de la conciencia, y en ser el ente h JO de una
realidad efectiva fenomenal".ªº Pero de nuevo, la maquinaria dialéctica se echa a andar y la oposición cae al interior mismo de los
dos términos anteriormente opuestos como simples y surge entonces la ambigüedad del cuerpo. El cuerpo que, en lo que precede,
se presentaba como un "dado", como "el carácter originario de esta individualidad, aquello que ella misma no ha hecho", se ofrece ahora, con sus rasgos: "]a figura como expresión de la actualización original del individuo ahí puesta por el mismo, es decir los
rasgos, realidad efectiva libre de lo interior y que es algo completamente otro que este interior".
Al cuerpo como dato o dado se opone el cuerpo como hecho, escogido, ser-ahí de mi destino, de un destino que puede no estar del
todo realizado, pero que se da en espectáculo a los otros, les traduce exteriormente una interioridad a la que no tenían acceso.
Por mi cuerpo soy vulnerable hasta lo más profundo de mí mismo. Ya no es la exterioridad pura y simple, sino el ser-ahí de mi
interioridad. Esta "cierta" interioridad en mi cuerpo es exterioridad en relación con la conciencia reflexiva, pero basta para hacer
al cuerpo ambiguo: es la interioridad al exterior, expuesta: "En
este interior. que, en su exteriorización, permanece un interior, el
ser reflexivo del individuo, fuera de su realidad efectiva, está pues
observado". 31 El cráneo deja de ser un dato anatómico para volverse el ser-ahí del espíritu.
Sabemos que Hegel salvará esta ambigüedad por una dialéctica
'°
11

70

Fenomenología del Espfritu, p. 257.
Fenomenolog/a. del Espíritu, p. 263.

en la que no lo seguiremos; pues, como creemos haberlo establecido con bastante firmeza, una ambigüedad no sucede a otra si·no que se encuentra implicada e intrincada en la otra. No concederemos a Hegel que "la individualidad abandona este ser-reflejado en sí que se expuso por los rasgos".ª 2 No abandono nada ni
,quiero nada abandonar y es falso que mi obrar salve y sobrepase la
ambigüedad de mi cuerpo. La dialéctica, de cierta fecundidad como historia de la cultura, lejos de ser, como muchos lo consideran, el hallazgo de Hegel, es más bien el residuo de su pensar, un
.sistematizar que tiende a borrar la hondura y lo matizado de sus
geniales intuiciones. De gran interés documental la tentativa hegeliana de asumir todas las teorías que lo han precedido, para hacer de ello, al negarlas, los momentos dialécticos de su propio sistema, como acabamos de verlo con la noción tradicional de cuerpo y alma de la que parte. Pero una cosa es la historia de sus intentos de solución de un problema y otra cosa la problemática misma. Distinguir esta problemática de las concepciones sucesivas que
ha suscitado, es finalmente rehusar el idealismo dialéctico de Hegel.

•
Nuestro rechazo de la síntesis como momento dialéctico y del
idealismo como coincidencia de la problemática con su colaboración cultural, no nos ha impedido recoger los rasgos característicos
de la subjetividad frente al objeto, tales como Hegel los puso en
evidencia. Que las ambigüedades fundamentales permanezcan, no
nos impide conceder a Hegel que la conciencia que el hombre toma de ellas es histórica y también le concederemos que esta historia es un progreso, no en el sentido científico de conquistas de
:soluciones, sino de cada vez mayor integración e interioridad de
la problemática. Para concluir nos queda reunir los principales caracteres de la subjetividad tales como, a través de Hegel, se nos
fueron revelando: 1.-La subjetividad surge como negación. El
yo se vuelve lo que es: "Mediación entre su propio devenir otro y

ª

Fenomenologla del Esplritu, p. 264.

71

�sí mismo" mediación que no es posible sino "porque el sujeto en
'
.
cuanto tal es la pura negatividad". Su acto negador que lo constltuye como sujeto es doble: negación de la diversidad indiferente,
de la objetividad como totalidad para extraer de ella las cosas como conocidas; negación de su propia diferenciación en el acto de
hacerse otro (me hago ser esta mesa al conocerla) . Prolongaremos a Hegel en este sentido al decir, un poco en el sentido de ~artre que no solamente el sujeto es negatividad sino que es el ongen
mi;mo de 1a negación y no el ser como lo apunta el primer capítulo de la Lógica. 2.-Su negatividad frente al ser constituye al
sujeto como libertad, no en el sentido tradicional de "libre albedrío" que se liga a una escala de valores, ni tampoco en el sentido
pragmático del "poder hacer". El su jeto es libertad porque no
puede ser determinado por lo que le es ajeno y que, siendo negación, todo le es ajeno. "Puesto que el pensar reflexivo es mi actividad propia, las cosas pueden ser consideradas desde este punto de
vista, como el producto de mi espíritu, en tanto que sujeto pensate, en tanto que "yo" en su estado de universalidad simple y reflexiva y de libertad". 33 Esta libertad constituye. mi ser-en-el-mundo
como ambiguo, libre e influenciado, dominando las circunstancias
y dominado por ellas: "el individuo, o bien deja pasar sin turbarlo
el curso de la realidad efectiva que lo influencia, o bien lo interrumpe y lo trastorna. Pero entonces la necesidad psicológica se
vuelve una frase tan vacía que es absolutamente imposible que lo
que debe haber tenido esta influencia, hubiera también podido
no haberla tenido". 34 Tan influenciado como esté, tan orientado
como se presente el curso de mi conciencia, es como posibilidad
de rehusar todo eso como me hallo a mí mismo. Soy mi posibilidad
de escogerme otro: ahí está la esencia de mi subjetividad, aun si nada de ello debe transparecer en la realidad objetiva de mi ser-ahí.

ª Enciclopedia, p. 33.
.. Fenomenología del Espíritu, p. 256.

72

JULES LEQUIER, UN PRECURSOR DE LA
AUTONOMÍA FILOSÓFICA

Lic.

CoNsUELO BoTELLO

T.

EL SIGLO xrx RECIBE como herencia de los siglos anteriores, dos manifestaciones: lo que podríamos llamar propiamente la filosofía
europea y la atmósfera cultural de la ilustración.
Entre los ingleses nos encontrábamos con este idealismo: bien
sea como algo formal, como la simple traducción general del ser
al ser para otro, en el ser percibido como instintos, impulsos, hábitos, etc., como fuerzas ciegas y determinadas: el retorno a la
conciencia de sí, que se manifiesta a su vez como cosa natural. El
escepticismo de Hume hace que todo lo general se disuelva en los
hábitos y en los instintos: ese escepticismo es, dicho de otro modo,
una simple yuxtaposición del mundo de los fenómenos.
La filosofía francesa es más viva, más dinámica, más ingeniosa.
Es el concepto absoluto que se vuelve contra todo el reino de las
representaciones existentes y los pensamientos fijos, que destmye
todo lo fijo y se atribuye La conciencia de la libertad pura. Esta
actividad idealista tiene como base la certeza que lo que es, lo que
vale en sí, es toda la esencia de la conciencia en sí, de que ni los
conceptos del bien y del mal, ni los que se refieren al poder y la
riqueza, ni las representaciones fijas de la fe en Dios, de que todo
esto no es una verdad que sea en sí y que exista fuera de la conciencia de sí.
Ahora bien, hay que ver ahora cómo es la esencia para esta con73

�,ciencia de sí que se concibe absolutamente. Primeramente, este
concepto se fija como el movimiento puramente negativo del concepto; lo positivo, lo simple o la esencia cae fuera de este movimiento. No se le deja ninguna distinción ningún contenido, pues
todo contenido determinado se pierde en aquella negatividad. Esta esencia vacía es para nosotros, en general, el pensamiento puro,
Jo que los franceses llaman el ser supremo, o se representa objetivamente como algo que es, como algo que aparece frente a la conciencia, como la materia. Por tanto en cuanto materia, en cuanto
objetividad vacía, la esencia absoluta se halla determinada por el
concepto, que destruye todo contenido y toda determinación y tiene solamente como objeto suyo, este algo general.
Vemos manifestarse libremente el llamado materialismo y ateísmo, como resultado necesario de la pura conciencia en s~ comprensiva. De una parte en este movimiento negativo naufraga to•da determinación que se representa al espíritu más allá de ]a conciencia de sí. Sólo queda en pie la esencia presente y real, pues la
,conciencia de sí solo reconoce aJ en sí como algo que existe para
ella como conciencia de sí, en la que ella se sabe por tanto, real:
la materia como aquello en que puede ensancharse y realizarse en
la pluralidad, la naturaleza.
En la filosofía de la Ilustración, lo predominante es el aspecto negativo que se manifiesta en el carácter del sentimiento de la más
profunda rebelión contra los poderes vigentes que representan una
esencia extraña para la conciencia de sí, la cual trata de ser sin
aquello en que no se encuentra a sí misma. El ateísmo francés, el
materialismo y el intelectualismo de los franceses ha destruído todos los pre juicios y triunfado sobre las premisas y valideces de concepto de lo positivo en la religión y socializado en los hábitos, en
las costumbres, en las opiniones, en las determinaciones jurídicas
y morales y en las instituciones civiles.
Le Systeme de la Nature (El Materialismo), es el libro principal
de un alemán, el barón de Hollbach, escrito en París, ciudad que
-era el centro de todos aquellos filósofos. Montcsquieu, D'Alembert,
Rousseau, vivieron durante algún tiempo en el círculo de HoUbach,
74

y aunque todos ellos se rebelaban contra lo existente tenían entre
ellos diferencias bastante acusadas.
"El Universo sólo nos revela una infinita acumulación de materia y movimiento, una cadena ininterrumpida de causas y efectos,.
de cuyas causas algunas afectan directamente nuestros sentidos,
mientras que otras nos son desconocidas ya que los efectos que de
ellas percibimos se hallan demasiado alejados de sus causas. Las
diversas cualidades de aquellas materias, sus múltiples combinaciones y, los efectos que son resultado de todo ello, constituyen para nosotros, las esencias. De la diversidad de esas esencias surgen
los diferentes órdenes, géneros y sistemas que las cosas asumen y
cuya suma global forma ese gran todo al que damos el nombre de
naturaleza,,.
Otro libro fundamental y muy cuestionable e el titulado De la
NatureJ que tiene por autor a Robinct. Habla de la naturaleza como lo único que conocemos de Dios y del germen como lo que causa
y es causado. Llama germen a la forma simple de suyo, a la forma
substancial, al concepto.
El resultado de la filosofía francesa reside en que se esfuerza por
mantener una unidad general pero no abstracta, sino concreta. Ya
Robinet establece una vivacidad orgánica general y un modo uniforme de nacimiento: da a este algo concreto el nombre de naturaleza, sobre la que coloca a Dios, pero como lo incognoscible; todos los predicados que de El se proclaman encerraban algo inadecuado. Hay que reconocer que nos encontramos con grandes representaciones de la unidad concreta contrapuestas a las determinaciones metafísicas abstractas del entendimiento, por ejemplo la
de la fecundidad de la naturaleza.
Pero por otra parte, el momento fundamental con que nos encontramos en estos filósofos es el de que lo que debe ser válido tiene que tener presente y de que el hombre ha de entregarse a ello
con todo su conocimiento, de tal modo que declare la guerra a
toda autoridad extraña del Estado, o de la Iglesia y en particular
al pensamiento abstracto, que no tiene en nosotros sentido presente alguno. Las dos determinaciones de toda filosofía son: la con-

75-

�creción de la idea y la presencia del espíritu en ella; mi contenido debe ser a la par, un contenido concreto y presente.
Por eso en el lado teórico de su filosofía, los franceses avanzan
hacia el materialismo o el naturalismo, ya que la necesidad del entendimiento, como del pensamiento abstracto que obliga a sacar
de un principio afirmado, las consecuencias más desastrosas, los
empuja a establecer un principio como lo último, pero un principio que, al mismo tiempo, tenga presente y se halle muy cerca de
la experiencia. Por eso acaban tomando la sensación y la materia
como lo único verdadero, como aquello a que se reduce en última
instancia, todo pensamiento y todo lo ético, viendo en esto una simple modificación de las sensaciones. Por eso las unidades puestas
de manifiesto por los franceses tenían que acabar siendo unilaterales. De esta unilateralidad forma parte la contraposición entre
sentir y pensar o, si se quiere, la identidad de ambos, de tal modo
que lo segundo no se conciba sino como un resultado de lo primero,
aunque sin llegar a unificar especulativamente en Dios esta contraposición, como hacía Spinoza y Malebranche. Esta reducción de
todo pensamiento a sensación, como en ciertos respectos veíamos
que ocurría en Locke, se convierte ahora en una teoría muy extendida. Robinet llega también a esta contraposición y se atiene a la
tesis de que el espíritu y el cuerpo son indivisos y de que el modo
de la unidad es inexplicable. Montesquieu en su libro L'Esprit des
Lois contempla a los pueblos desde el grandioso punto de vista
que consiste en considerar como una totalidad su constitución política, su religión, en una palabra, todo lo que se encuentra dentro
del Estado.
En Rousseau lo vemos aparecer en el campo de la voluntad, de
lo práctico, de lo jurídico. Rousseau afirma la legitimidad de la
voluntad y afirma que el hombre se halla dotado de una voluntad
libre en cuanto que "la libertad es lo cualitativo del hombre; renunciar a su voluntad equivaldría a renunciar a su condición humana. Cuando el hombre renuncia a ser libre, renuncia, por tanto, a los derechos del hombre e incluso a los deberes". "El problema
fundamental --dice Rousseau- consiste en encontrar una forma
76

de vinculación que ampare y defienda al mismo tiempo que todo
el poder común, la persona y la propiedad de todos y cada uno
de los miembros de la comunidad y en la que cada cual, al incorporarse a ella, no obedezca a nadie sino a sí mismo, permaneciendo
por tanto, tan libre como antes. La solución de este problema la
ofrece el contrato social". Esta es según Rousseau la vinculación
en la que cada cual entra voluntariamente.
Sin embargo hay una tergiversación acerca de la voluntad general que comienza desde el momento en que el concepto de la libertad no debe ser interpretado en el sentido de la arbitrariedad
fortuita de cada cual, sino en el sentido de la voluntad racional,
de la voluntad en sí y para sí. La voluntad general debe ser, la
voluntad racional, aunque no se tenga conciencia de ello. El principio de la libertad se manifiesta en Rousseau e infunde esta fuerza infinita al hombre, que se concibe a sí mismo como infinito. Es
el punto de transición a la filosofía kantiana, la cual toma como
base, desde el punto de vista teórico, este principio; el conocimiento ha llegado a su libertad y al contenido concreto que se encerraba en su conciencia.
Por cierto que ya se ha observado cómo Kant, resulta en el fondo una especie de discípulo vergonzante, por decir así, de Juan
Jacobo Rousseau. La pretendida sentimentalidad y el aparente recurso a los sentimientos en los escritos del pensador ginebrino, ocultan y a muy poca profundidad un pensamiento más riguroso que
el que en apariencia se diría que congela a Voltaire. Este ironista
casi despiadado resulta tras un análisis cuidadoso, verdaderamente
sensible y menos frío que Rousseau. Tanto en la una corno en la
otra direcciones filosóficas francesas alcanza a encontrarse el problema que se plantea Jules Lequier; el mismo derrumbe de la revolución parece poner por acto, en obra viva e .informada por las
teorías, la decisión de entonces. El hombre iba dejando en planos
secundarios sus convicciones dogmáticas; la predestinación agustiniana había sido impropiamente explotada en la rebeldía luterana. Los avances y las demostraciones científicas, secreteaban de
modo que iban colocando al hombre si no en la convicción de vi77

�vir y de consistir en un proceso tan necesar~o y det:r~nado comp
la caída de los cuerpos, sí alejaron las actitudes bas1cas de la _f~.
Si hasta la centuria décimosexta se recurría al cimiento dogmático
de la religión, ha tenido que reconocerse que con la ~odemidacl
surge un fanatismo diferente: se le conoce como fanatismo de la
c1enc1a.
El pensador renacentista pudo en sus límites, separa~ co~. su
vuelta al clasicismo recuperado, lo religioso frente a lo c1entíf1co.
Lequier se aproxima inusitadamente a nuestros puntos actuales de
reconocimiento ponderado, de cuanto respecta ~ las anterior~dades
de la modernidad· no sería correcto como lo hizo el Cartes10, suprimir todo lo ant~rior. El mismo Descartes ofrece la eviden~ia de
su formación, no sólo escolástica, sino incluso adelantada se~ las
enseñanzas de la Compañía de Jesús. En su temporada LeqUter ya
opera y medita con la lección liquidada de las. se~araciones renacentistas pero simultáneamente con el reconoc~ent~ de que ~os
valores se habían cambiado de sitio de preferenc1a : s1 antes quiso
dictaminarse religiosamente en filosofía o en medicina, Lequier se
siente perplejo de que pretenda decidirse filosófica o científicamente en cuanto compete a la religión.
.
Con lo anterior se ha obtenido en líneas generales, las perspectivas del modo de pensar y de estudiar sus problemas, pecu_lia~es a
Lequier. Se lo ha visto en la colocación histórica de cart~s1arusmo
filtrado con Malebranche, Leibnitz, Hume y Berkeley, Spmoza Y la
crítica kantiana, hasta no reconocer que el tema de saber algo en
fa tal determinación o la nota de libertad de la persona humana
' conocimiento, constituy~n ~~rte de_ la r1?-ea
ante el problema del
divisoria, tanto en un pensamiento correcto c1enüftco o filos6f1co;
cuanto en el ámbito de la actitud religiosa.
No se trata de que Lequier regrese a cuestiones de imposici,ón
dogmática; nada menos próximo que eso ~uede id~tificarse e~
su obra· casi todo lo contrario, pues con una mformac10n y un cwdado q~e asombra en lo teológico a los comentaristas de s~ _obra,
Lequier emplaza a los tratadistas religiosos y ~e respo~ab_iliza de
los términos y extremos del problema que avIZOra. Nmgun d~g78

mático intenta críticas ni descubre problemas: cree, admite y nada más. Lequier se pone con toda entereza ante la posibilidad de
conocer pero en la humana y limpia inquietud de pensarse a sí
propio, preso en la forzosidad o libre y posibilitado como persona
o ser en sí y para sí.
La libertad humana.- En cualquier perspectiva en la que se enfoque el concepto de libertad resalta su equivocidad: para Rousseau por ejemplo, resultaba tan completo y radical el ser-libre del
hombre, que todos saben que su pacto social, supuso, tan completa
libertad como para poder renunciar y delegar su ejercicio en la
personalidad autoritaria; muy a pesar de que acaso el único libro
serio y digno de Ortega y Gasset, el repaso que hace Gaos sobre
la predicción en la obra del maestro español, tiene que competir
verdaderamente con ocurrencias del todo superficiales, aquel criterio citado de Rousseau resultaria sencillamente escandaloso, inhumano y desorbitado para don José Ortega y Gasset; ser libre para
este memorable maestro español, era más fundamental que para
Rousseau; tan básica es así la libertad humana que no se la puede
renunciar, se es humanamente libre para todo menos para dejar
de ser libre. La palmaria contradicción del contratismo social iluminista es uno de los descubrimientos más acertados de Ortega;
casi nadie lo ha señalado. Aquí en Monterrey, en ocasión del estudio de los valores del Padre Suárez, se tocó el punto. Lo examinado entonces, es lo que trata aquí de conectarse con esa aspiración
constante de Lequier que era la de considerarse libre y por ello
capaz de aspirar al conocimiento o reconocerse apodícticamente
dado como un / actum y dentro de limitaciones que aminoran la libertad; conocer resultaría para el pensador francés algo tan necesario como una trayectoria luminosa. Urge que se distinga entre
esa forzosidad de la fenoménica que señala como nomotesis Heinrich Rickert y la imposición inalterable de lo que vale. Justamente, de esta parecida diferenciación parte y se ramifica lo que quiero considerar como la axiotropía humana. Se es libre de seguir o
no la exigencia de lo valioso; pero se obedezca o no el valor más
digno, éste sigue necesaria y forzosamente valiendo. Por el estilo,
79
a6

�se ha movido la problemática de la libertad entre los dos extremos
que se han señalado : o se nos tiene libres en todo, para y de todo,
o se nos adocena y determina sin ningún margen de responsabilidad; por supuesto, personalmente aquí se proclama y se acepta
la mesurada tesis de Ortega ya comentada.
Véase alguna de las secuelas predominantes entre los extremismos apuntados para poder situar con rigor tanto histórico como
filosófico el tratamiento de Lequier.
La citación a la que se ha recurrido, del maestro Ortega y Gasset
en la pág. 13 de sus Obras; 3a. Ed. Madrid, 1943, reza: "¿Cómo no se ha advertido que la paradójica condición del hombre
radica en que no puede ser lo que quiere, sino lo que tiene necesariamente que ser, y al mismo tiempo puede no aceptar esa necesidad, eludirla, defraudarla? ¿ Cómo subsiste la ceguera, la incomprensión para lo que significa ser libre? Porque en primer lugar, sólo es libre el que no tiene más remedio que serlo. Una libertad de que pudiéramos exoneramos como de un título oficial
no sería constitutiva de nuestro ser. Pero el hombre es libre, quiera o no, ya que, quiera o no, está forzado a cada instante a decidir lo que va a ser. Pero, en segundo lugar, la libertad no puede
consistir en elegir entre posibilidades equivalentes, es decir, que
ellas, las posibilidades, sean también libres. No; la libertad adquiere su propio carácter cuando se es libre frente a algo necesario; es la capacidad de no aceptar una necesidad".
El Dr. Manuel Cabrera Maciá, analizó conceptos próximos a
los manejados aquí, hace 7 años. Ofrecía entre el 25 y 29 de agosto, en 1952, un repaso veraniego del Escepticismo. Para la lectura final de aquel interesante cursillo, tras el repertorio de los
tropoi clásicos, se los aproximó a concepciones modernas: el antiguo se detenía ; eludía predicar nada. En su fondo, di jo el conferenciante, al exponer la doctrina dubitativa, se cayó en el no ser
de quien se abstenía. ~ensaba cautelosa y negativamente. No quería preocuparse; buscaba la calma ataráctica. En tanto que el
Cartesio, en seguida de su duda, proclama su ser. Epilogó el Dr.
80

Cabrera sus disertaciones, con el señalamiento de cómo la tesis
cartesiana, implica libertad, y alineación la escéptica antigua. Forzosamente el meditativo pirrónico, aceptaba ignorar su s~r y toda otra realidad. Admitía su pensamiento; cambiaba y vaciló entre contingencias. No era, meditó nada más. Le parecía necesario
que así fuese. No así Descartes; por vacilar y quedar en suspenso,
se alcanza; es y se indica libre, no ajeno a su pensamiento. Se delimita como res cogitans, propia, suya; capaz de determinarse ante lo claro y distinto. Así consta la visión primerísima de Descartes, más que ante algo ente, en libre posesión del valente Verdad.
Bien puede distinguirse en lo ya anotado aquí, que la conceptuación filosófica de la libertad en su relación con la posibilidad
del conocimiento, toca los extremos de la radicalidad; ya positiva,
ya negativa. Una rigurosa tentativa de dirimir esa problemática,
tan solamente en Ortega se ha encontrado, para informar este estudio. José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía, artículo
relativo, al medir la docena de columnas que dedica a libertad,
hace que comparezca Ortega; Jules Lequier, concentra para Ferrater los antecedentes del problema: ser libre se requiere a priori
de p_osibilitar el conocimiento. Por semejante planteo de Lequier,
la disputación entre determinismo y libertad como inherentes al
hombre, pasa de la simple problemática parcial a la integrativa de
lo real. Darse o no, ponerse o no la libertad humana condiciona
cualquier metafísica, toda ontología. No se requiere demasiada
agudeza ni erudición abrumadora, para presentir las tesis existencialistas y existenciaristas más actuales. En la 2a. parte de su Philosophie Karl Jaspers determina cómo lo anterior, limitaba la libertad al arbitrio; y en nuestras fechas el deber exige dignificar a
quien elige, no sólo la elección. Por el estilo se lee en el estudio
sobre San Agustín de Hipona ante la Belleza, en el número 10 de
la Rev. Universidad, de la de Nuevo León, " ... elección ... dilección. . . predilección ... " La gradación no puede darse más en
homología de las constelaciones valiosas. El existente decide · su
li??rtad es lo que importa y perfila lo importante en preferen;ias;
dinme su ser en previsión de valores. Resulta en tal argumento,
81

�que tampoco ser axiotrópico puede quedar en nota baldía. Ordenación a valentes y libertad, valen a su vez en la consideración de
lo humano. No son agregaciones de matices. Indican substantividad básica, configuración requisitiva del ser humano, de su darse
o ponerse; de conocer o de admitir que ignora, de su ipseitas y autenticidad. Otros supuestos o postulados, adulteran cuanto se dice
admitir; deforman al cognoscente requerido para cualquier ap6fansis.
Medina Echevarría trata en su Psicología Social "mentifacturas',, como ilustraciones del hacer humano. No se trata de la traída y llevada "cultura objetiva". Es la hechura decisiva del hombre. Habría, aquí~ un término como los que J. David García Bacca
dictamina al traducir a Martín Heidegger " ... que diría en palabras una de esas máquinas remachadoras que clavara para siempre de un golpe una máquina de piezas elaboradas con la más fina técnica de precisión". (Holderlin y la Esencia de la Poesía,
Esencia del Fundamento. Arbol, Ed. Séneca, Méx. 1944) ; el Prof.
F. Uribe sugiere "existentifactura"; él mismo ha escrito cómo para José Gaos, la meditación heideggeriana parece de palabras. No
hay que confundir; la captura de un término, de la "palabrita" como dijo en alguna ocasión Recansés Siches, no constituye filosofía.
Lo que con lo anterior que citábamos de Heidegger, se quiere
significar es lo que Ortega estableció: El existente debe hacerse
libre. Lección suprema en tomo al asunto, la ofrece el Evangelio
con "la Verdad os hará libres". Se transluce un círculo vicioso,
ya que el valor lógico de la Verdad, se da o pone en el conocimiento; contrariamente, el valor existencial de la libertad quedaría condicionado, en su cumplimiento, por la previa posesión del lógico
de la Verdad. El sofisma es nada más que aparente; pues la Verdad evangélica no es la limitada y relativa al alcance del conocimiento habitual; éste queda al descubierto en la arrogancia positivista "saber para prever a fin de poder". o se trata de la Verdad sin preposición. Sería el mero saber factible, no el agible de
los escolásticos clásicos. Tampoco se alude al "saber de Salvación"
que la Verdad evangélica indica. Por todo ello, la opresión en
82

Lequier, que acaso, lo encaminó a la demencia para sus días últimos..se derrun:ibó como Nietzsche y como antes, Rousseau; pero
Leqm;r lo hab1a pre entido. Quería compaginar la posibilidad de
saber en el ejercicio pleno de su libertad. Desde un principio sus
apuntes exhumados técnicamente por Charles Renouvier y por
Jean Grenier, vueltos a estudiar por L. Dugas y actualizados por
Jean Whal, osan una especie de apuesta del estilo de la de Pascal.
1?duso a cost_a d~ su razón quiso saber y lograrlo libremente. AproXIIna su meditación al renacimiento escolástico y, lógicamente, a
la controversia en tomo a Otto Liebmann y a su "volvamos a
Kant". Era la contrapartida del V ae mihi si non thomistiza vero
en la expresión de Jacques Maritain; de donde puede juzgarse eÍ
sabor de inmediata actualidad en las opiniones de Lequier. Y pronto, en 1956, va a hacer ya un siglo que, a los tres años de su muerte Charles Renouvier ordenó La Rccherce d'une Premiere V erité.
Fragmentes posthumes, mismos que reeditó hace 35 años, L. Dugas. Más se precisa, si cabe, el problema con la publicación llevada al cabo por Jean Grenier, de La Liberté apenas 15 años antes de ahora y el trabajo monográfico de Jean Whal de hace 10
~os. ~sa. "primera verdad,, hay que admitirlo, encamina ya a la
filoso/za sin supuestos. La misma célebre disquisición kantiana entre la razón pura y la práctica, la clásica aporía entre el orden
teor~tico y el práctico, se desata en las conclusiones de Lequier.
La libertad humana, en libre actuación establecida, no se constriñe a c~eencia. Recuérdese la amable fenomenología de Ideas y
Creencias en Ortega y Gasset. La libertad según la examina Le~uier, denota opción por la cuenta y riesgo del sujeto compromet1do en el acto de conocer. Ese existente es lo que llama Jaspers
~lector y ~ecisor. Comprometerse así, el existente, hay que ins1stJ.r, nada nene que ver con psicologismos ya superados como el
del liberum arbitrium para actuar o abstenerse. Admitirse libre en
~ trance de poder conocer ya significa actuación, opción y decisiva postura, compromiso y co-implicación. Se está en la textura
de la realidad.

e!

Por nuestras antevísperas y a 3 decenios de Lequier, Henri Berg83

�son analiza su "libertad profunda 11 o íntima. Repercute en esto
días en J ean Paul Sartre quien condena la noción de libertad si
dependiera de fundamento trascendente, no humano. Ferrater condena estos extremos con una alusión a Ensimismamiento y Alteración de Ortega, y curiosamente toca la plenitud óntica en alternativa a la alteridad; pero para nada roza lo subsistente en o por la
libertad que conoce. Estamos en las fechas últimas y libres con el
mundo; se cuenta también con la óptica axioética de Emile Boutroux. En protesta frente a Wienn y el pretenso neopositivismo, los
estratos de la realidad van escalonándose; se impone el valor por
esos dictámenes; aun cuando se les suele tomar de otra manera,
aquí se sostiene que el hecho de invocarlos para establecer ordenamientos en lo real, inciden ahí mismo. Su aplicación criterion6mica para organizar la realidad, lleva a Boutroux al aniquilamiento de la contingencia. De modo que el deber ser ínsito en todo atributo de valor, se diferencia de cualquier tipo de forzosidad. En
tanto ésta disminuye, en tanto el valor priva, la contingencia decrece. Recaséns Siches hablaba de esta inafectabilidad del valor:
mientras más elevado, más requiere la libertad para cumplirse.
Se ve también acerca de Santo Tomás de Aquino y de su estética,
lo concreto en proporción a los planos de ser en necesaria determinación; y lo valioso generalizado y afecto de contingencia ante
la meditación. Se sabe también, la proximidad doctrinal de Boutroux, como introductor a la religión, con el "reino de los fines" de
ascendencia kantiana. En ambos se juega la libertad; para Kant
hay que purificar libremente la motivación del acto; para Boutroux, tan sólo en la síntesis o renovación que supere lo necesario,
en la libre contingencia, se opera la concreta existencia responsable. Es el eco tardío del kantismo que, tras el mostrenco imperativo
categórico, _posibilita la norma práctica y presagia la necesidad de
autofines en la convivencia éticamente valiosa, en la juridicidad
integrada del ce reino de los fines". Igual que Kant al exigir lo ex~
perimentado y requisitar lo puramente pensado, cuando ha de
transigir con la libertad; así Boutroux dictamina que la ciencia de
lo necesario, no capacita para deslindar la autonomía moral Su
84

metafísica apunta hacia allá pero tampoco satisface el desideratum.
La vieja invasión liminar de provincias divisorias, entre normación
religiosa, posibilidad de conocer y libertad para adoptar la una o
para alcanzar lo otro, perdura después de tres cuartos de centuria, transcurridos desde los estudios de Boutroux.
Jules Lachelier, con Maine de Biran, con Félix Ravaisson-Molien, el mismo Boutroux e inclusive Henri Bergson, se presentan
positivo-espiritualistas. Lachelier critica y objeta la validez cognoscitiva del proceso inductivo. Como Kant al aceptar realidades
referidas a la categoría de fin, más que a la de causación antecedente necesario, da cabida a la finalidad pero "no como afirmación arbitraria destinada a salvar la libertad de la persona" (Ferrater).
Pero Lachelier claramente en su discusión, tanto como sus contemporáneos y sus sucesores se aproxima y discute el problema derivado de Lequier, la libertad personal en relación con el conocimiento y las nociones de lo forwsamente determinado. Los orígenes remotos de un planteo semejante constan según ya se ha dicho aquí en disputaciones de precisión e intereses teológicos. Todavía la colocación del saber histórico en nuestras fechas y en las
inmediatas anteriores remontan hacia las más nobles fuentes del
providencialismo agustiniano; de ahí que entre los antecedentes
bien determinados y estudiados para la colocación doctrinal del
pensamiento de Lequier, haya que dejar constancia del problema
teológico de la infalible presciencia divina. Y no se olvide que entre más de alguno de los tratadistas, teólogos oficiales o no, suele
confundirse ese aparente conflicto entre la omnisapiencia divina
frente a la libre disposición de la libertad humana; también es
comprobable que se interfieren las nociones de libertad y voluntad.
Llega la problemática al grado de tener que reconocer que la primacía de los análisis psicológicos iniciada con Sócrates, es, lo que
por la línea de Platón y la desembocadura de Plotino y de San
Agustín, los tratamientos de Santo Tomás y decisiones cartesianas;
al dar esa conciencia trascendente ya repasada en Jaspers y Sartre, permitió en las controversias frente al empiricismo y al escep85

�ticismo ingleses, una diferenciación ya aceptable de voluntad y de
libertad. Es algo similar a lo que puede encontrarse en la página
103 de La Libertad de Lequier, donde su visión teológica-filosófica distingue la presciencia de la providencia divina. Se ve también en la opinión de Grerúer que Lequier en esas cuestiones se
inclinaba al scotismo más que al tomismo. En Boecio por ejemplo,
en su hermosa Consolación de la Filosofía, maneja admirablemente la conceptuación de eterrúdad y nos dice de ello: conocer con
certidumbre absoluta lo porvenir convierte eso verúdero en presente ya. La eternidad simultánea para Severino Boecio, que es
su hermosa posición al simultanear todo lo que en la sucesión temporal aparece como anterior, presente o futuro, enseña la eternidad sin sucesión. El previo examen necesario a las meditaciones de
Lequier sobre esos temas, con las directrices del scotismo parecería no limitar precisamente, pero sí re-ubicar la omnipotencia divina a favor de la libertad humana. Aquí no es admisible la conclusión de Grenier respecto a que estos dictámenes de Jules Lequier, limiten o determinen la reconocida omnipotencia del Ser Supremo. Suele decirse palmariamente, sin corrección teológica ni
filosófica que "ni la voluntad divina alteraría la humana ... " Tal
argumento estaría bien para el ámbito pirrónico pero no para el
que nosotros estamos viendo. Ya no vale para el clima católico en
el que Lequier enuncia su problemática. Continuar una disputación así, equivaldría al desdén por los exámenes psicológicos y al
más grave menosprecio de la doctrina de la gracia en los dones y
carismas. Es precepto ascético de lo más clásico, la posible supresión de la propia voluntad, en plegaria de instrumentar, la voluntad divina. La perspectiva en la que Lequier se coloca en la página 104 de su texto dicho, descuida que aunque aparte Creador y
creatura, ésta en el caso de la humana, consiste y debe consistir en
un proceso de salvación. La gracia nos acorre, el orden eterno e
intemporal está al alcance del hombre. Se es a imagen y semejanz~ del Creador.
Lequier no quiere, rechaza, quedarse con la más mínima dubitación respecto a que es libre, dueño de sí. Tal certeza le arma para
86

la consecución del conocimiento que busca, pero no advierte, ni
alcanza a advertir o no lo quiere superficialmente, que ya se encontraba firme y seguro sobre su inicial opción. Había decidido,
eligió y prefería su libertad; lo des~pera sospechar el que pueda
ser una lábil ilusión. Teme a las cuestiones determinadas. A eso
le parecería condescender, de admitir sin examen la predestinación, la omniesciencia y lógicamente a su parecer, predeterminación y predeterminismo. La cuestión como se ha tratado de articular aquí, parece claro que no compromete la auténtica autarquía humana. El propio episodio de Lequier lo está mostrando según y como se lo trata. Algo similar ocurre con la pretendida antinomia de no considerar a Dios "antecedente necesario" (pág.
112); no es que Lequier en su antelación sufra o no la imposición
divina, la disputa se refiere a la forma doctrinal de considerar lo
supremo y a la facticia de ejercitar la libertad de pensamiento.
En esos pasajes Lequier, bien a pesar de ciertas irorúas, de cómo se
transparece su información teológica, sorprende al modernizar las
clásicas disputas, con toda la dignidad humana más actual y más
vigente. La clásica tentativa de tratar el ser y su cambio, el ser en
acto o en potencia, cae necesariamente en el estudio de Lequier.
Si en el acto puro, sin nada en potencia, todo resulta por ello, inmutable y eterno, la realidad posible como creada, tampoco pasaría hacia el acto; pues ese devenir estaría ya dado en la presciencia y omnisciencia. Se ve claro el proceso de inversión de la
&lt;loctrina de Boecio; para éste, la certeza de cuanto ha de advenir,
-cristaliza la eternidad. En la objeción de Lequier la inmutabilidad y presciencia detiene lo real dado.
Se transparece ya la durée réel de Henri Bergson. Otra ponen,cia existencialista acudió a un pastiche similar de Sartre. El paso
fluvial se detenía y el ser empaté se presentaba. Es la resonancia
de la detención estática que objeta Bergson; es el mismo empeño
de Lequier de sentirse flúido y libre, en contraste con la permanencia eterna; de ahí las cuatro peculiaridades escolásticas que
ffi la página 117 predica de Dios: ambivalencia, amplitud y omnipresencia, de donde sucesión de partes y por ello, dos criterios de
87

�exi tencia humana. Lequier objeta la duplicidad de la consideración, sigue a Duns Scoto; en tanto en cuanto que realmente la
creatura se refiere a Dios y racionalmente Dios a su crea tura; por
esa racionalidad se da el logos, el Verbo. Da con este motivo L quier una especie de réplica calcada de la que Aristóteles hizo a
la hip6stasis ideísta de Plat6n: de caber la ~oble manera de conocer a Dios en la eternidad, y de ser en el tiempo las creaturas lo
creado existiría dos veces, se hipostasiaría. (p. 126). Aquí en Monterrey se han dado discusiones mucho meno formadas par~ consecuentar, si se quiere tiempo y eternidad; inclusive se medio b~lbuce la eternidad sucesiva. Todo ello importa, en tanto que e dictamine la libertad de conocer o la forzosidad inevitable. Y a lo
tomistas habían establecido según lo recuerda y lo organiza en su
Ensayo de Clasificaci6n de las Doctrinas Fil~sófi~as, Charles ~e
nouvier, que una sucesión infinita es contradictoria; de donde, mfiere el tomismo, lo divino no admite sucesión.

E

UNCI.ADOS Y SOLUCIONES DE LEQUIER

Bien a pesar de todo lo contrario, la actitud adoptada por Lequier, en el tratamiento de su problema compagina d~l todo con la
que tomaría cualquier cat6lico ortodoxo. Hay que interponer la
advertencia que muy a tiempo ofrecía Oswaldo Robles en su Propedéutica Filos6fica: se ha confundido peligrosamente filosofía católica con filosofía medieval; habría en nuestro caso que ofrecer
similarmente alguno distingos entre el católico ortodoxo y el
verdadero fil6sofo católico. o hay precisamente urgencia de hacerlo y ello porque sin confundir ni lesionar las co~otaciones y
denotaciones de lo uno y de lo otro, todo pensador seno cuenta radicalmente primero, con un sub uelo de convicciones axiomáticas.
Recuérdese una vez más el riguroso estudio de la cuesti6n en Ideas
y Creencias de Don José Ortega y Gasset. Al tr~ducir El Di~c~rso
del Método del Cartesio, el Dr. Manuel Garc1a Morente ms1Steen algo similar, "el hombre no puede vivir sin creencias,,; estén

éstas o no articuladas en la integralidad de un dogma con fuente
de revelación válidas o disputables; organice o no ese dogma o esa
revelación una conducta comunitaria en la forma clásica del culto; y otra personal con el rango de moralidad, el dato palmario s
que todos nos nutrimos en un almacén de creencias. Está comprobado que Jules Lequier fue un creyente y católico; su santo temor
de creatura ante Dios se encuentra palpable y palpitante en todo
cuanto meditó. Y como filtrado de cuanto en este estudio se ha
visto, lo mismo Lequier que otro cat6lico observante aunque no
se puede llamar perfecto cuenta por ese temor y temblor con la hetero-refercncia a su gesto fervoro o. Se vive en la gracia de Dios;
tal vez no se frecuente la comunión, no se esté ante la Gracia, pero
una causal y suprema nos sostiene en vilo. orno , nos reconocemos
creaturas demuestra en Lo Santo, Otto Rudolf.
Tras lo inalterable de la eternidad divina Lequier estudia las
concesiones de la gracia en lo que técnicamente se designa como
possibilia. Entre ellos, algunos pasarían a ser, y otros no; la antinomia de estos últimos suscita las inquietudes de Lequier; no acaba de admitir filosóficamente una predestinación rígida que no le
permita contar con su libertad para conocer. Traído de San Agustín, en cita de Campanella, Lequier repite que la gracia se otorga
para la salvación de todos; dificilmcnte se puede ser más cat61ico,
pero recuérdese que el drama del liberum arbitrium desde San
Agustín y el neoplatonismo, puede viciar el destino. Por la posibilidad ( no eventual) de que el arbitrio en su libertad, transtruequey desvíe la naturaleza otorgada por la gracia, tanto voluntad como libertad se deficientan. No es, como se lee en la página 146
( cap. de la gracia) que ésta se vuelva ineficaz; aqui no hay para
qué argumentar católicamente, basta con conservarse consecuentefilo óficamente: a la gracia se le define "socorro divino", ¿ podría
haberlo ineficaz? De modo que esa disquisición no lo es pero podría parecer desesperada. En el siguiente capítulo sobre la voluntad divina, Lequier cuenta con Juan Benigno Bossuet, el elocuente
obispo de Meaux; se apoya Lequier en uno de los conceptos meno
examinados filosóficamente, el de la voluntad divina. Cuando el
89-

88

�Redentor alecciona para hacer nuestras peticiones con "fíat voluntas tua" evidencia la operación y efectividad de lo que se está
impetr~do. na solución del conflicto, de admiw:5elo. entre lo humano y lo divino, sería la de Lequier: la deternunac1ó~ suprer:ia
lo es en acto, y la humana cuenta con residuos en potencia. La misma gracia no nos podría violentar como libres y autónomos; pero
1a solicitación de la gracia, lógicamente funda la de la vol':1°tad
divina. Por ello Lequier, se revuelve en el argumento y duplica el
modo de ser libre. Admite como en la oración del Redentor para
ceumplimiento máximo del valor, el de aceptar_ la d~posición divina; la voluntad última, en una palabra, la gracia. Tomese en cuenta que no quiere desdibujarse gracia en voluntad suprema; es más,
se puede decir que se subsume una en la otra. La forma_ d~ comunión de la creatura con su Creador reconoce como Clffilento la
_gracia original. La misma voluntad que se sup~ca -~n la plc~aria,
recurre a la gracia que nos concede esa comurucac1on. Lequicr lo
determina cuando pone el informe agustiniano, señala la correcta
o incorrecta aplicación del arbitrio libre; así coinciden e interfuncionan presciencia divina y libre decisión humana (pág. 150).
En aprovechamiento de las enseñanzas clásicas, Lequier ofrece
un diálogo como los usuales en el Renacimiento; y queda de poco
antes, el de Berkeley entre el amante del saber y el materialista.
En el de Lequier vemos que enfrenta a un réprobo, vuelto a la buena senda y como teólogo, con un extranjero o gentil honrado. Ha-ce pensar en el Proceso a Jesús sólo que con cuidada disciplina; el
experimento con el niño se asemeja en todo al de Sócrates en busca de la reminiscencia. Se ha dicho que en el examen del azar matemático Lequier se aproxima al quietismo molinista; bastaría primero, con determinar la conceptuación de contingencia, y en seguida con examinar no teológica, sino filosóficamente-~ ,abandono
y la resignación ante las decisiones suprem~s. 1;Jna v~1on somera
aproxima inesperadamente lo que en apanenc1a sena azaroso o
-contingente a la pretendida forzosidad del orden creado. La ecua-ción de Heisenberg parecería inferida para defensa de la absoluta presciencia divina. Por el otro aspecto, conviene anotar que ya
'90

un abandono y resignación decisivos, implican y piden la plena libertad de haberlos optado. . . A este respecto hay que notar el
dato ciertamente curioso de que la discusión más próxima a la justicia en el caso del quietismo no la ofreció ningún teólogo y los hubo ilustres entre sus contraventores; tampoco un filósofo preocupado por la determinación libre del destino de cada quien, el que
desata la disputación sobre la doctrina de Miguel de Molinos; sino,
que se nos ha ofrecido el reporte de Karl Vossler, en su celebérrimo tratado de La Soledad en la Literatura Española. La mixtura
de cuestiones teológicas con filosóficas es ~claramente palpable en
el episodio del quietismo; por ello cabe con todo derecho y autenticidad, la admisión razonada de los actos "verdaderamente libres" y del todo conocidos en la eternidad por la omnisciencia. La
parte exclusivamente filosófica en la página 158 queda estrictamente "la voluntad de Dios no opera como la voluntad humana, sino
que puede querer los contradictorios ... "; e inclusive en la página
161, al prolongarse en Duns Scoto la polémica tomista, se rebate el
"que Dios produce las creaturas por la sola necesidad de su naturaleza"; pues ello equivaldría a un panteísmo en el que la libertad
disminuiría en beneficio del determinismo. Se ve la contingencia no
para hacer dependiente al Creador, sino para libertar a la creatura.
La conceptuación de voluntad y noluntad libres, indica intencionalidad hacia las cosas; en éstas radica la contingencia del querer
divino, la forzosidad, no en la voluntad ni en la noluntad. Tampoco acepta del todo Lequier el que libertad y presciencia se reduzcan a síntesis de contradictorios. En el comentario que le sugiere
a Grenier, el problema de la predestinación tal como Lequier lo
recoge en las Sagradas Escrituras, no se alcanza a separar con el
rigor que sería de desear, lo filosófico de lo teológico. Las dudas y
preocupaciones que Lequier tuvo que dirimir con tal motivo, lo
predispusieron a influjos tan claros como el que se le nota directo
de Lammennais, como puede comprobárselo en su exposición dialogada entre un nuevo Abel y un nuevo Caín: se pone en operación dialéctica la manera como el autor piensa que Dios concede
la libertad a sus creaturas; no las constriñe en un predestino, aun91

�,que necesariamente la omnisciencia la presepa_ o preconozca. ~
-esa altura, Lequier adelanta sus primeros pasos mc~uso ~n un_ Iexico que en nuestra actualidad circula en e_l ambiente filosófico.
El investigador de la libertad, declara, confiesa, Y lo _que es más
filosófico e importante, evidencia el misterio. La p~opia 1:~tura ,Y
comprensión de Gabriel Marcel para ofrecer la ilustraoon mas
clara y reconocible, se ilumina y esclarece de pronto con el antecedente de Lequier.
.
Se ha dicho con bastante exactitud, que el caso de Leqmer n~
-es el de un filósofo de enseñanzas, con el sentido de que no es limitadamente un profesor de filosofía; también en esto el autor estudiado ofrece el dibujo de nuestra actualidad; por supuesto que
importa la filosofía, y por ello se estudia en su sist~má_tica y con
sus problemas; pero lo que se arriesgaba en la meditación de Lequier y en la nuestra de más de treinta años a la fecha,_ es el hombre mismo que piensa. Las resoluciones a las que Leq~:~ se apr&lt;:
xima derraman el ensayo de una filosofía, de una pos1c1on doctrinal más O menos válida y aceptable; en cambio se refieren a la
creatura concreta que busca las soluciones.
Resulta por demás curioso el hecho de que el. esco~asticisr~o le,queriano consistía en reconocerse conforme al mfluJO de F1chte.
Para evaluarse en toda su trascendencia ese dato, se puede traer a
mano el recuerdo de la disputa del Dr. Sánchez Villaseñor; el
idealismo que quiso imputar este ilustre miembro S. J., a Don José Ortega y Gasset lo argumentaba en el anteced~nte _de_ Fichte.
Probablemente el de Lequier no ofrezca dudas m obJec1ones, el
caso de Ortega sí resulta por demás opinable; pues ya se ha visto
-en estas páginas la posición orteguiana ante la libertad, no puede
ser menos .idealista ni en el sentido metafísico, ni en el gnoseol6gico.
.
.
El escolasticismo de Lequier le permite maneJar la actualidad
y ta potencia; la presciencia infa~ble y. absoluta de Di~, dice acto puro, nada en potencia. La mISma imagen Y_ semeJanz; d~ su
Creador el hombre que tanto inquieta a Leqwer es autarqUicO;
para de~ostrarlo lucha Lequier; pero es también creatura, no ac-

to puro; potencialmente se apoya en esa autonomía y su libertad

es actual, pero para realizaciones posibles. Por eso no hay aporía
ni teológica, ni filosófica entre omnisciencia ni predestinación frente a la libertad y subsecuente posibilidad de conocer.
Hay una tesis entre los comentarios a Lequier, en la que se sienta . la coparticipación en la durabilidad humana al lado de una
eternidad no conforme a Boecio, tomista como plena actualidad,
sin transcurso. Adviértase en la forma en que ya antes se hizo aquí
que tanto presente como pretérito y futuro quedan en la predicación de quando. En estricto rigor no es factible tratar la esencia,
omnipotencia ni presencia divinas como insertables en el cuadro
de los predicables del ser. Este cuadro alude por el ser conocido,
pensado ( ens cogitatio). Un tratamiento del Creador puede comprobárselo en cualquier teólogo serio: Báñez, Santo Tomás, Duns,
Scoto, Suárez, etc., se refieren eo ipso al ens a se, alcanzar. Se trata del ser en tanto que ser, más que del ser conocido. Así su revelación graciosa nos ofrece misterios. Lequier vivió toda entereza filosófica, con ejemplar fervor; Marcel lo vuelve a encontrar y cada
creyente perturbado por teologías a medias o por pseudofilosofías,
tiene ante sí esas rutas; y no perdedizas como las de Heidegger sino posibles y practicables como las de Lequier. Así ha fundamentado este recatado pensador, la autonomía filosófica; así dio el
ejemplo áe respeto y abstención frente a los dictámenes teológicos,
que sin facultad, no se pueden poner a discusión por algún quidam;
son campos diversos de la investigación; en deslindarlos y proceder de acuerdo con esa precisión establecida funda Lequier la autonomía filosófica.
Discute, no puede negárselo, el determinismo de tipo leibnitziano: el más adecuado de los posibles universos, no es aceptable como inferencia de una razón que lo determine así. Muy a pesar de
haber querido rechazar a Christian Wolff y a Gottfried Leibnitz
Kant hereda del primero esa "razón legisladora,,. Para Lequier la
libertad personal implica el acto creador que se dirige a los fines
supremos de la creatura; esa libertad es "espontaneidad creatriz".
93

�La posterior secuencia en la evolución del mismo apellido de Henri
Bcrgson, ya s repasó en estas páginas.
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EXISTENCIALISMO Y PSICOANALISIS

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L. Duc"s ; Pensles. Revue Blcue. París, 1920. Rcv. Universidad de la Univ. de N •

Le6n, No. 10.

TÚ GoNZÁLEZ

desarrollar es el producto de algunas
lecturas y reflexiones sobre las relaciones que al parecer existen
entre la Psicoterapia analítica y la o las llamadas filosofías existenciales.
Me ha parecido conveniente para la exposición dividir este trabajo en algunos breves subtítulos que serán: 1.-El Existencialismo, 2.-El Psicoanálisis, 3.-Comparación entre el Existencialismo y el Psicoanálisis, y finalmente procuraré hacer algunas Con-

EL TEMA QUE ME PROPO GO

clusiones.
EL EXISTE CIALISMO

Con este nombre se conocen y señalan diferentes teorías y sus
aplicaciones al arte, la literatura y aún a la práctica terapéutica;
por muy diversas y antagónicas (si se quiere) que sean estas teorias tienen algo en común, que es lo que ha hecho que se las conozca bajo esta den-0minaci6n.
95
94

a7

�EJ primero más importante de. lo usos que. se h~ce ?cel té~mino "Existencialismo" es el refenrse a una filosof1a: La filosofía de la existencia'&gt;, para algunos parece evidente que debe
hablar e de exi tencialismo y no en singular, dado que son muy
diversa la doctrinas de que se trata. Antes de definir el existenciali mo, sería conveniente recordar que se han escrito libros profundo y ex.ten os para explicar ¿qué es la Filo ofía? Por esta razón nosotros no concretar mos a dar algunas ideas que puedan
aclarar el concepto:
La Filo ofía e el producto de la reflexión humana. Parece conveniente a mucho el definirla como el producto o el resultado de
e ta labor más bien que por u contenido ideológico (por demás
muy variable) . de ahí que se diga, filosofía e el producto o el
resultado del filosofar que e la acción y del r,ujeto que es el hombre, el filó ofo. Esta labor que es el filosofar tiene por fin conocer
la verdad sobre el ser del mundo y del hombre que es el filósofo.
Existe un1 filo ofar ingenuo o espontáneo al que se pueden referir
las situaciones en las cuales, el hombre se pregunta: ¿ Qué significa el mundo? ¿ Qué sentido tiene la vida? ¿ Qué significa para
mí esta ida que vivo? etc., por lo que se ha dicho "el hombre
e un animal que hace metafísica con la misma facilidad con que
respira". Pero cuando se hace una reflexión seria, con rigor metodológico elementos de juicio, etc., es cuando se dice con propiedad que se hace filosofía. Pues bien, el filo ofar existencialista
es un filosofar que tiene su punto de partida en el hombre que
es filósofo, mejor dicho es una reflexión que se dirige antes que
nada al ser del hombre que es el filósofo. Por este motivo se ha
dicho: que el existencialismo es un antropocentrismo, un ubjetivismo, un p icologismo, un egocentrismo, "una metafísica desde
el hombre» (Finlay on), "el existencialismo es un humanismo'
(Sartre), para algunos esta corriente de pensamiento no es una
filo ofía sino una Antropología.
La Metafísica o filosofía prima, ha sido entendida de diversas
maneras, pero tradicionalmente se refería este término a la "cien96

cia del ser en cuanto ser y de los atributos que tiene en cuanto
a tal' (Ari tótelcs), esto hacía la Ontología como producto de
abstracción de las esencias y en oposición con los fenómenos (lo
que aparece) . Así fundamentalmente la Metafísica es la abstracción con desprendimiento de toda materia de toda cualidad sensible del ser, sea por separación real o ideal. Para el existencialismo, en el problema del ser lo que realmente es primordial es
la existencia y respecto a las esencias se comportan de diferente
modo los diversos filó ofos existencialistas, llegando algunos a negar o uprimir la esencias, ]as naturalezas. etc. Para el existencialismo lo importante es el ser concreto, individual, presente y
las abstracciones limitan y mutilan la realidad, de aquí su nombre de Existencialismo que se refiere a esta su posición respecto
al "Ser" y al binomio "Esencia - Exi tencia . Por esta razón,
la de referir e al "Ser" en su perfección última al "existente', algunos opinan que el problema del "Ser" en la filosofía existencial
no puede er tratado en una Ontología sino que es una "Ontica".
Orígenes del Existencialismo: Se ha pretendido por algunos
remontar el origen del pen amiento existencialista a la "Biblia \
otro a los antiguos libros sagrados de la India; también se ha invocado el pensar subjetivo de San Agustín, pero en realidad no
es muy debatido este a unto y los principales representantes de
este movimiento o corriente espiritual de nuestra época invocan el
nombre de Soren Kierkegaard ( 1813-1855) este filó ofo danés del
siglo pa ado, que en su tiempo pasó casi de apercibido, pero cuyo
pensamiento ha ido cobrando gran actualidad y es quizá la influencia intelectual más fuerte en la Europa órdica de nuestros
días. Sin embargo es digno de mención el hecho de que Marcel,
uno de lo más notables representantes de ta escuela, desarrolló
idea afines en una época en la que aún no conocía la obra de
Kierkegaard.
Aunque el problema de la existencia humana sea tan antiguo
como el hombre y la subjetividad humana, para Kierkegaard tiene sus orígenes en Sócrates, "mi tarea es socrática" decía, este pen97

�sador subjetivo y trágico que se debatía en la angustia de la cual
nos ha dejado magníficas descripciones y análisis, era un enfermo
de la mente. Si es verdad que siempre la obra del pensador &lt;:5tá
ligada a su vida, en ningún caso es esto más evidente qu~ en Kierkegaard, al grado de decirse que es imposible ~rof~diz.ar en su
filosofía sin conocer su vida, y viceversa, que es JIJ1pos1ble conocer
su vida sin su filosofía. Respecto de sí mism~ Kierkegaard de~ía,
que su melancolía era hereditaria. Magnussen interpreta la vida
de Kierkegaard a través de su deformidad física, no ~an falta~o
interpretaciones psicoanalíticas que la explican por la 1mpotenc~a
sexual Künzli de la escuela de Jung, lo explica por un complejo
de Edipo y la fijación a la madre por una identificación _d~ la
naturaleza con la madre, y del espíritu, con el padre p1 t1Sta
(severamente puritano) y de la tensión entre ésto ; para Hjalmar
Helweg, p iquiatra danés y autor de una patografía sobre Kierkegaard, éste pertenece al tipo depresivo de la psicosi maníacodepresiva; para Igor Ca ruso "el estado de Kierkegaard estaba recubierto considerablemente (en el sentido de una p icogenesis neurótica) por los resultados de su evolución histórica particularmente de su educación tan contraria al buen sentido&gt;'. En urna nos
parece (sin que esto agote el tema), que la melancolía de Kierkegaard tenía muy probablemente su base constitucional agra ada
de factores psicogenéticos, principalmente de su educación, en Jo
que estamos de acuerdo con Regís Jolivet uno de los grandes conocedores de la vida y la obra del filósofo. Las profunda reflexiones de Kierkegaard sobre su enfennedad han hecho decir a
lgor Caruso: " ... tenemos derecho a preguntar si son los p icoanalistas modernos, o si más bien es Kierkegaard quien penetró más
profundamente la esencia misma de la melancolía, quien captó
con más seguridad su significado". 1
El pensamiento de Kierkegaard en la Europa del iglo pasado
tiene el valor de una justa y sana protesta de la libertad rontra el
sistema de Hegel. En verdad el genio de Hegel dominaba el panorama intelectual de Europa, quizá como ningún otro filó ofo lo
haya hecho. Dentro de su sistema que fue el idealismo lógico, que
98

e califica como un " Ionismo Idealista·, que es también un Panteísmo, no había lugar para lo concreto, para lo individual, para
Jo ubjetivo, no había en este sistema regido por la "Idea", "del
e píritu qu se objetiva", lugar para la "Libertad", el mundo de
la abstracción mutilaba al ser humano. Este sentimiento debemos
con iderarlo como una de las grandes motivaciones del pensamiento de Ki rkegaard; el hombre no es una ab tracción, el filósofo
danés e rebela rontra esta tiranía y en su exceso se coloca en el
xtremo opuesto, en lugar del pensamiento ab tracto que trata de
comprender lo concreto, "él" pensador subjetivo, trata de comprcnd concretamente lo abstracto.
1

S ha dicho, y con mucha razón, que hay también un existencialismo de Hegel; que hay mucha diferencia del Hegel del Sistema
Cristalizado de 1827 al Hegel de la Fenomenología del Espíritu
( 1807 ) y que puede decirse que el pensamiento existencialista, como el marxista tien n sus raíces en Hegel, lo que es una vez más
rendir tributo al indisputado "Genio" de Hegel. Cf. M. MerleauPonty 2 y de ,, aelhen , 3 p ro esto, no parece, no invalida la justa
opo ici6n de Kierkegaard al "Sistema" idealista de Hegel).
Además de Kierkegaard se menciona a Husserl con su fenomenología como fuente u origen del moderno pensamiento existencial· al respecto artre ha dicho ( L'imaginaire) : "La aparición de
las Ideen fue el gran acontecimiento de la filosofía de la anteguerra (1914-18 ) "tanto como a la filosofía, ese libro está llama&lt;fo a re olucionar la psicología". Detengámonos un momento a considerar to:
Edmund Husserl (1859-1938 ) fue un notable filósofo y de él
e ha dicho que es el p n ador más profundo y original de Ja
primera mitad del siglo. La parte más importante de su obra se
ncuentra en sus Investigaciones Lógfras, pero a lo que debe
u popularidad y su gran difusión en el mundo actual es más bien
a la invención del "Método Fenomenológico". Husserl es un penador esencialista y como tal nada tiene que ver con el existencialismo al que explícitamente desaprobó, pero como creador del
método fenomenológico, se coloca realmente en el origen del exis99

�tencialismo. Algunos opinan que los existencial~os no son si~o
fenomenologías existenciales, que la fenomenolog1a del esencialista que era se ha vuelto existencialista, y para los que ven en
el ~stencialismo un psicologismo, esto es, y nada más, una f enomenología de la existencia.
Cuando se habla de Husserl y del "método f nomenológico" es
necesario referirse a Franz Brentano ( 1838-1917) quien fue su
maestro y de quién tomó algunas idea a las que dio genial desarrollo, primero y más importante de los concepto , que ~usserl
toma de Brentano, quien a su vez lo toma de los Escolásticos, lo
que no remonta hasta Aristóteles es el de la "int~ncionalida~ de
la conciencia"· la conciencia es, dice Brentano, 1empre cone1encia de algo, y 1esa conciencia, no nos dice nada de la realidad de
ese algo de que es conciencia; de esta manera Bren ta~~ se opone
a los idealistas y formula un método que llama emp1nsmo, pero
que no hay que confundirlo con el s nsualismo, pues de lo qu
trata
de encontrar las e.senda detrás de lo fenómeno ; claramente se separa o diferencia también, del reali ~o ing~uo, así
que, si su método es un "Empiri mo'.', habría que d1:erenc1arlo del
de Locke y relacionarlo con el de Anstóteles. Este metodo de Brentano depurado y perfeccionado por H~erl con tituye el Método
Fenomenol6gico, en el que se di tinguen dos etapas, el de la ~educción eidética, o Fenomenología eidética y el de la reducción
trascendental o Fenomenología Trascendental; a í como en el
pensamiento de Husserl se -distinguen dos etapa , en su F~nomenología se distinguen do cosas,_ su ~étodo que en la ~ctu~lidad
ampliamente usado tanto en filo ofía co~o en las c1enc1~s naturales y sociales y que para muchos constituye el mayor mulo de
gloria del Maestro de Friburgo (véase arriba Sartre)_, y su Metafísica, que parece conveniente llamarla un eokantismo y en la
cual parece no haber tenido continuadores.
El Método Fenomenológico, consiste fundamentalmente en realizar la "Epojé" Fenomenológica y esto significa el colocar la realidad entre paréntesis, n ponerla "fuera de juego", en ab tenerse de emitir juicio de existencia real, como es propio de la actitud
100

~genua; para ello hay que tener en cuenta primero la intencionalidad de la co~ci;°c~a y acercars_e a "la cosas mismas", dejando
de lado toda hipot 1S preconcebida y toda teoría científica obre
el hecho ~ue s_e desee e tudiar · para Husserl lo dado originalmente
en la conc1en:1a es el Fenómeno (del griego "fainetaf') lo que aparece, y el obJeto de la Fenomenología es intuir las esencias inteli_gibles de ,las cosas dada originalmente en Ja conciencia ( es decir 1-0s fenom_eno ) ; para realizar esta intuición esencial (W enschau), cons1d ra ncce ario como ya dijimos la reducción a los
fenómenos, a lo dado originalmente en la conciencia. La reducción eidética (del griego eidós) que nos permite la intuición de
las ideas (del eidó ) e hace al abstenemo de emitir juicios d
realidad On~ca r~ pecto al hecho de que se trata o en general,
de toda la existencia del mundo; a este respecto dice Husserl: "Si
a~í lo ,~ago como,, soy ple~amente libre de hacerlo, no por ello
niego este mundo como s1 yo fuera un sofista, ni dudo de su exis~~ncia, como ~i Y? fuera un. escéptico, ino que practico la epojé
f~om~nológica que me a.erra completamente todo jucio sobre
existcna.as en el espacio y en el tiempo".• El método fenomenológico, no es emp~ico ni deductivo, trata de mostrar lo dado y
e~clarecerlo; e? cierta forma es descriptivo y trata de intuir el
e1dós, la esencia pura en lo fenómenos. Posteriormente Husserl
hace la reducción trascendental por medio de la cual se "purifican" "los f cnómeno psicológicos de lo que les presta realidad y
por ende los inserta en el ' mundo,, "real" 6 ; por medio de esta
reducción la r a1idad "puesta entre paréntesis ' queda como correlato_ de la c~nci ncia pu_~a, y por este camino la realidad deja
d ser independiente para ÍlJarse en la polaridad de conciencia dada por ~l sujeto puro y el sujeto a su vez se haya como correlato de
este -0bJeto al que tá remitido intencionalmente. De este modo
se dice que la filosofía de Husserl desemboca en un eokantismo.
En los orígenes del Existencialismo hay que anotar también
la Escuela Vitalista de la que en cierto sentido el Exi tencialismo no parece sino una continuación; así parecen evidentes las in101

�fluencias de Nieusche, de Bergson, Dilthey y Blondel. Los principales representantes de la Escuela Existencialis~ son: Karl
Jaspers, Martín Heidegger, Jean Paul Sartre, Gabnel Mar~el se
cita también a: Unamuno, Louis Lavelle, Peter Wust, al filósofo
ruso Berdiaeff y algunos más. ( ota: tal parece que la obra del
notable pensador alemán Martin Heidegger, p0sterior a la publicación de Sein und Zeit (El ser y el tiempo) aparecida en 1927,
hace muy difícil el clasificarlo como filósofo existencialista. Sin embargo la Analítica Existencial desarrollada en esta obra El Ser Y
el Tiempo obligan a considerarlo como un filósofo de la existencia).

Características Generales Comunes, a los diversos existencialismos: La Filosofía existencial a lo dijimos, es una metafísica desde el hombre es un "antropocentrismo', má aún es un "egocentrismo"; por lo mismo que el ser del filósofo está implicado no
puede ser una meditación fría, sino que siendo como es el ser del
ujeto puesto en la balanza, si soy yo el que tiene que salvarse o
perderse, esta reflexión está cargada de afectivida~ de, ahí ~a atmó f era en que se desen uelve por lo general la filo of1a exi tencial de ahí la preocupación (sorge), el cuidado ( ouci), la angustia existencial; la subjetividad de la meditación reviste en muchos casos como punto de partida una vivencia existencial difícil
de precisar o definir: la fragilidad del ser, la :ontigencia, el, desamparo ontológico del ser en el mundo, en Kierkegaard sena la
tristeza, para Sartre "la áusea ', para Heidegger "La Angustia
del Ser-para-la-muerte''. Otra de las características generales es
ocuparse de la "Existencia" sin que les importen grandemente las
esencia , en particular se ocupan de la existencia del hombre, a
la que distinguen de las demás existencias y a la que llaman con
·
. ' (S er-ahí) ,
términos
espeo"ales: "Y o" , " ser-para-mi,,. , "D asem
Existenz (Existente), etc.
Junto con el subjetivismo que el punto de partida implica, se
puede colocar, el que la verdad, así no más, "la verdad", no interesa, lo que se busca dicen los existencialistas es "la verdad para
mi", la verdad hay que vivirla, hay que incorporarla al propio
102

ser; rechazan todos los existencialistas la suficiencia de la razón, son
.anti-intelectualistas, el contacto con la realidad tiene que ir más
allá de la razón, debe ser un contacto vital; rechazan también la
distinción entre sujeto y objeto de conocimiento. Consecuencia de
esta actitud contraria al racionalismo, puede considerarse el valorar más la acción que el pensamiento, es preciso ir a la acción,
realizar e. El hombre se encuentra a sí mismo en la acción y también es ésta en la que encuentra la realidad; el hombre se crea
libremente en la acción, el hombre se hace a sí mismo en la acción; el hombre e eHge, al decidirse; realiza una posibilidad de
ser por la que se realiza a sí mismo, siendo su elección, etc., etc.
De ahí el imperativo para la acción, el "realízate" de Sartre. A
este respecto ha dicho Tristán D'Athayde, que la sentencia de
Goethe, Im Anfang war die Tat (en principio era la acción),
a la inversa de la filo ofía del logos y del Evangelio de San Juan,
encuentra en Sartre lo que jamás hubiera pen ado encontrar...
Por esta lú1ea de pensarnient-0 se comprende, que el presente en
que se vive, en que se existe, sea muy importante, su valor es muy
upcrior al pasado y al futuro; la "Existencia" es una presencia,
e un estar hic et nunc ( aquí y ahora), el instante es copia e imagen de la eternidad, en el que por la acción nos elegimos y nos
creamos para la eternidad, en el instante presente, podemos actuar realizando valores y obedecemos al imperativo de vivir nuestra verdad creándola para la eternidad. Si es cierto que podernos
modificar . el pasado esto sólo lo podemos hacer en el presente y
,en él elegimos nuestro futuro. En el acto de exi tir, el hombre
es libre para elegirse, el hombre es su "Libertad", de ahí la responsabilidad en que se vive, esto ha hecho decir a un comentarista
&lt;le la actitud exi tencialista: "ellos, lo existencialistas, toman la
vida muy en serio, tal parece, como si vivieran sobre un volcán '.
De la importancia que tiene lo concreto, en el ser del hombre,
e puede juzgar por él que: "existir es un estar en situación, el
hombre es su situación, el hombre es un ser arrojado, echado en
el mundo entre los otros. Existir es un estar aquí y ahora en el
mundo (su mundo), entre los hombres, por eso el existencialista,
103

�aunque su pensamiento es un subjetivismo, no se cierra en sí mismo; la existencia es una co-existencia, es el Mit-dasein de Heidegger, la Comunión con el mundo, la Comunicación de Jaspers. La
Filosofía es un saber comunicativo, además, ante la contingencia
de ser-en-el-mundo, (In-dcr-Welt-sein) con una Historia la de
la humanidad y la del propio pais, etc. el hombre tiene la libertad y la responsabilidad de asumir la historia, tiene la libertad
de su actitud. Así, existir es un estar, aquí y ahora, en u mundo
con su historia en su situación entre los otros y realizarse libremente y con responsabilidad, aswniendo la contingencia y eligiéndose al realizar valores en el Con-ser, en el Co-existir.
El movimiento existencialista se puede considerar en u conjunto, orientado por aquella línea del pensamiento europeo que
va de nuevo hacia la metafísica, pero aquí se encuentran diferencias importantes: así Heidegger trata de construír una Ontología General (su problema es ocuparse del Ser), y su Analítica Existencial desarrollada en la parte publicada de Sein und Zeit no
es sino un paso previo, es más, y según esto, él no es existencialista; sin embargo para muchos la obra más importante de Heidegger es El Ser y el Tiempo y además no aparece claro, cómo
los ulteriores desarrollos metafísicos de este autor, enlazarían o
quedarían en continuación de esta Analítica Existencial que tanto renombre le diera. Sartre, quien para muchos no es sino un discípulo de Heidegger, pretende elaborar una Ontología
F enomenol6gica, su método como el de su maestro es una fenomenología muy rigurosa. Jaspers y Marcel por su parte y cada
cada uno de ellos por su rumbo, permanecen dentro del análisis
existencial fenomenológico, pero también hacen metafísica, aunque no pretendan edificar una ontología, ni su método sea tan riguroso. Hay otro autores, como Maurice Merleau-Ponty y Simone de Beauvoir (del grupo de Sartre), que quedan dentro de la
Analítica Existencial, o como algunos la han llamado "P icología
Existencial", y aquí podemos colocar a F. J. J. Buytendijk, quien
parece influenciado por Heidegger, Kierkegaard, y Merleau-Ponty:
a este mismo tipo de análisis existencial, que llevado a los casos.
104

concretos constituye el Psicoanálisis de Sartre, y que inspirado
más bien por Heidegger y con anterioridad había creado L. Binswanger con el nombre de "Daseinsanalyse", se lo ha llamado Antropología Fenomenológica, Antropología Filosófica, o simplemente "Antropología", esta antropología que, según Binswanger,
no es ni psicología ni filosofía, que no se puede acomodar al rango de las ciencias experimentales de un lado ni a las especulativas y cuyo privilegio le viene de su objeto "el ser humano", en
suma que este conocimiento, fundamental por relación a todo otro
conocimiento se sitúa en el cruzamiento, axial de la existencia concreta y de las condiciones ontológicas, que la hacen posible y que
la limitan. Finalmente, aquí se puede citar que algunos autores,
permaneciendo en el terreno de la Literatura como Albert Camus,
desarrollan una brillante analítica exi tencial.
Para terminar esta breve caracterizaci6n a lo que es común a
los diversos existencialismos, nos parece oportuno señalar, que el
existencialismo trata de llevar al hombre a su perfección, de otra
manera, que es una vía, un camino estrecho para que el hombre
realice más completamente su existencia en la acción, con conciencia de su libertad y de su responsabilidad de elegirse creando valores, con conciencia de su limitación, y de la limitación de la razón
para obtener estos objetivos, de tal manera que el existencialismo
llama a la afectividad y a la emotividad del hombre. El existencialismo apela a la razón del hombre pero también aquella Logique du coeur de que hablaba Pascal, por ello así como por
valorar el Arte y la Poesía, más que el ejercicio de la razón, se
puede decir que el existencialismo, se asemeja a aquella manera
de concebir la Filosofía que como en San Buenaventura fue
calificada de Mística, se puede añadir a estos rasgos, el sentido
del misterio y las vivencias fundamentales incomunicables que se
encuentran en el punto de partida de las meditaciones existenciales. Se puede agrandar la analogía incluyendo aquellas escuelas
de espiritualismo de Oriente como el Budismo, el Yoga, el Taoísmo,
etc., de las que se separa por La Mística de la Acción, característica del pensamiento occidental.
105

�Características Especiales:
SoRE Kn:RKEGAARD ( 1813-1855): Su posición es decididamente
teísta su existencialismo es un hacerse cristiano, un cristianismo vivido; para Kierkegaard el cristianismo debe vivirse o no es nada,
su religión era el Luteranismo, en la que fue educado, de la que
se separó, para olver d pués a ella, y dada su singular manera
de entender la religión, ponerse en conflicto con las autoridades
eclesi' ricas, y morir sin el consuelo oficial de su religión ( excomulgado) . Su fe era irracional, y para él todo aquello que tratara
de hacerla racional iba contra la verdad misma del cristianismo.
Hacía tesis suya la sentencia atribuida a Tertuliano Credo quia
absurdum, con todo rigor, y pensaba que cuando su fe no hacía
este esfuerzo, este salto hacia lo irracional no era su cristianismo
auténtico ni vivido. u melancolía la vivía como angustia, esta
angustia era el vértigo de la libertad, la po ibilidad antes que la
posibilidad, la angustia ante la nada, que es la libertad; la angustia del pecado, de la culpa; de su angustia procedía su desesperación, y de ahí también arrancaba toda su meditación, como el
vértigo de la nada para asentar la temporalidad, la historicidad y
la recuperación; el existir tenía tres modos: el estético, el ético y
el religioso. La angustia reviste para él también las tres modalidades, predicaba la desesperación de lo finito, para ganar la infinitud, pero asentaba que por la desesperación de lo infinito se
pierde el hombre. Su e.xistencialismo no lo concebía como una
filosofía y menos que nada como una filosofía que pudiera enseñarse; era una pasión de la interioridad, un buscar su verdad subjeti a, sólo los conocimientos éticos y ético-religiosos, que estuvieran esencialmente relacionados a la existencia eran conocimiento
esenciales, éstos eran los conocimientos de w1a interioridad vuelta
sobre si misma en busca de una verdad supra-subjetiva, estos conocimientos eran en muchos aspectos algo incomunicable que solamente podía vivirse. Finalmente el Instante era algo muy importante para Kierkegaard, copia e imagen de la eternidad.
Karl Jaspers ( 1883) . En los principios de su carrera, fue

psiquiatra y su paso por este campo nos dejó el fruto de su Psicopatología General, obra en mucho aspectos notable. Su existencialismo es el que parece más compacto y coherente y el que más
se asemeja a lo que pudiéramos llamar un sistema. Casi todo lo
que se dijo al hablar de las características comunes puede aplicarse al existencialismo de Jaspers; como dijimos entonces, no intenta hacer una Ontología de la Exi tencia; es más, niega qu
ésta sea posible, no habiendo pensamiento sino general y no habiendo existente sino individual. No cree que esta Teoría general
de la existencia es factible permanece dentro de la fenomenología existencial y sus análisis p icológicos tienen por objeto hacer más intensamente presente la existencia posible, a esto lo llama el esclarecimiento de la existencia. La Busca del ser se desarrolla en el ámbito de lo abarcable, de lo asible, ahí, se reconocen
tres niveles del ser: el ser objeto (Dasein) el existente ( Existentz),
y la Tra cendencia; a estos dos últimos se los conoce en lenguaje
mítico, como "alma" y "Dio '; en la realidad cósmica se dan cuatro esferas: materia, vida, alma y espiritu; para cada una de las
cuales hay una verdad. La Libertad es lo primordial en el esclarecimiento de la existencia ( Existenzerhllung), pero esta libertad no
resulta de una deliberación racional, es una elección que yo hago
de mí mismo, como siendo libre sin justificación, por el hecho
~~o de mi libertad ( es como el vértigo de Kierkegaard, la pos1b~dad antes de la posibilidad) . En la Decisión yo experimento
la libertad por la cual yo no decido solamente alguna cosa sino
a mí-mismo en ella ( la libertad) . Es impo ible establecer una
separación entre la elección y yo. (Aquí es notable la no distinción entre sujeto y objeto, ya que el Existente es lo que nunca
puede er obj to ) . De la Libertad se engendra la culpa, la culpa
primordial originada de mi decisión es inevitable, es la Existencia misma. La Existencia se halla en el hacer -en la acción , tropezamos con ella en las 'tuaciones en las situaciones límite (muerte, enfermedad lucha, culpa, etc.) la historicidad, la libertad y
en la comunicación. El mundo es una ruina, la existencia jamás
se realiza, y en consecuencia viene el fraca o, que es inevitable y
107

106

�en el fracaso auténtico (no en el falso) , se da la lectura de cifras
de la Trascendencia. A este respecto se ha dicho que Jaspers hace
la apología del fracaso. Conceptos de Jaspers son tambi~ el de la
fragilidad del ser, del desamparo ontológico y el muy mteres~te
de la Comunicación, la cual es una lucha amorosa entre dos eXIStencias y en la cual se encuentra la trascendencia. En este sentido
de la comunicación así como por la idea del misterio, se encuentra
mucha similitud entre las ideas de Jaspers y Marcel.
Por la lectura de las cifras de la Trascendencia, y a través
de su filosofía, parece que Jaspers, que en ocasiones menciona a
Dios al referirse a la Trascendencia, elabora una especie de Teología laica.
MARTÍN HEIDEGGER ( 1889) . Es un pensador original Y
muy vigoroso, su obra más conocida, El Ser y el Tiempo (hay traducción española), no está concluída y en la primer~ parte que
apareció en 1927, hace con un método muy riguroso el Anális~s
de la Existencia. Fue colaborador y discípulo de Husserl en Fnburgo, después catedrático en Marburgo, para pasar, antes de retirarse, a ejercer la cátedra de Friburgo. El problema al cual se
encara Heidegger es el "sentido del ser,,, pero considera necesario como conocimiento fundamental o busca de fundamento, haccr' el análisis de la existencia, para lo cual, ya lo hemos dicho,
utiliza muy rigurosamente el método fenomenológico. Así pues si
en la primera mitad del Ser y el Tiempo, traza una teoría sobre
la estructura de la existencia humana, en la segunda mitad (no
aparecida), iba a elaborar una Ontología Fenomenológica Universal a partir de la hermenéutica de la existencia, sin embargo y
aunque esta obra quede inconclusa, Heidegger, ha publicado toda una serie de trabajos que si bien no quedan en línea directa con
El Ser y el Tiempo, sí son obras dedicadas a los problemas tradicionales de la Metafísica y de la Ontología. 6 Aquí nos ocuparemos muy brevemente de la Analítica existencial de este autor:
la Existencia, se caracteriza por ser siempre la de uno, el fundamento de este modo de ser es: "ser en el mundo". El mundo es un
Co-mundo, su ser en un con-ser (ser-con-otros), una coexistencia;
108

en el mundo de los objetos se dan dos modos de ser, la "amanualidad,,, y el simple hallarse; el comportamiento por lo que respecta
a los objetos es la procuración, por lo que respecta a las otras
existencias es la solicitud. A la Existencia le corresponde: el cuidado ( Sorge), o la comprensión del ser, que a su vez tiene tres
modos: La derelicción (facticidad, echada, el ser abyecto, o arrojado en el mundo), el proyecto del mundo y el hablar. En la base
del Dasein (ser-ahí) está la angustia del ser arrojado en el mundo
como un proyecto en el cual descubro la posibilidad de mi imposibilidad, mi posibilidad de no ser. El ser de la existencia es Ser-para
la-muerte. Por esta angustia la Existencia busca refugio en el mundo del ser impersonal (Dasman), ser inauténtico; por la conciencia
y la resolución se puede rescatar la existencia del "Sé", de la existencia inauténtica, y avanzar hacia la culpa genuina, que es la lealtad de la existencia para consigo misma, que es la libertad para la
muerte. El sentido del cuidado (Sorge), es la temporalidad, esta es
esencialmente extática (lo fuera de sí). El futuro, el pasado y el
presente son éxtasis de la temporalidad, el tiempo primordial es
el futuro, pero como la existencia es Ser-para-la-muerte, el futuro
se nos revela como finito y el tiempo primordial es finito. La existencia se extiende al temporalizarse, a este extenderse lo denomina Heidegger "acaecer". Del descubrimiento de la estructura de
este acaecer viene la comprensión de la historicidad. La índole
(Wesen) de la Existencia es el trascender, la naturaleza humana
se determina primero como Dasein (ser-ahí); lugar de la patencia del ser del ente reunido en totalidad, es decir la existencia es
trascendida por el mundo, y en segundo término corno Existenz,
es decir corno el ente que sale de sí o se expone, para "insistir,,
o estar en lo interior del ser, es decir, la existencia trasciende el
mundo; en la angustia se nos da la trascendencia de la nada que
hace posible la posibilidad, de la nada es que surge la totalidad
del ente, es la que nos revela la libertad que es el fundamento del
fundamento. La existencia se constituye a sí misma, como proyecto
en el trascender, el trascender es la libertad, la existencia es libertad.
109

�El hombre, caracterizado como Dasein, pues, es el lugar en que
aflora la patencia del ente; determinado como Existenz, es el que
indica la presencia de lo que se presenta en la manifestada verdad del ente, aunque sustrayéndose o reteniéndose en su propia
verdad. "En resumidas cuentas -sostiene Heidegger- sólo somos y somos únicamente mientras mostramos lo que se sustrae.
Este mostrar constituye nuestra esencia. El hombre, como ser que
indica hacia allí, es el Indicador". 7 El hombre es pues un signo,
es un signo del ser y Heidegger recuerda el verso de Holderlin,
"somos un signo indescifrado". Para terminar diremos que el existencialismo de Heidegger es ateo, que su filosofía es anti-cristiana,
aunque según su propio decir, su filosofía no niega a Dios.
GABRIEL MARCEL ( 1889) . Es el iniciador del existencialismo francés. Educado fuera de toda religión se convierte al catolicismo y recibe el bautismo a la edad de 40 años ( 1929) . Su existencialismo es fundamentalmente religioso y teísta, católico. Partidario en su período inicial del idealismo eokantiano. Por una
superación llegó a sobrepasarlo en dirección de un realismo radical. Su método es la fenomenología, la que sin embargo no
guarda muy rigurosamente. Buscador del ser más allá de lo fenomenológico. Tratando de llegar a una verdadera Ontología y
Metafísica es a pesar de esto un existenciafüta y está de acuerdo
con los principios fundamentales que distinguen a éstos. Dentro
de su filosofía se encuentran tratados en forma diseminada grandes temas alrededor de los cuales gira su pensamiento. Entre ellos
tenemos: primero, la exigencia del ser concreto "exigencia ontológica", hambre de realidad, por ella se plantea la pregunta: ¿ qué
es el ser?, pero en esta pregunta está implicado mi ser mismo, por
ello, esta pregunta ha de responderse en la esfera del misterio, es
anterior a toda problemática de lo ob-jec-tum, es anterior a la
distinción entre sujeto y objeto y para responderla adecuadamente es preciso el recogimiento (recueillement). En él es un sondeo
de las capas más íntimas de mi conocimiento, se responde por medio de un existencial indemostrable "yo soy". P-0r esto la metafísica
es una reflexión enfilada al misterio y la filosofía una metacrítica
110

orientada hacia una metaproblemática. De esta experiencia existencial, reconocible pero indemostrable, nace el segundo tema de
la filosofía de Marcel: que es una tensión vital entre el Yo y el
ser en el cual y por el cual somos. Este tema es El diálogo con
el Ser. La filosofía no puede ser sino la explotación de una experiencia, el Yo que participa en el diálogo es sólo el yo integral,
el yo encamado, enraizado en el mundo por los tentáculos d 1
cuerpo. Así para Marce! es: "el Ser encamado referencia central
de la reflexión metafísica". La filosofía que nace de esta tensión
entre el Yo y las profundidades del ser es la filo ofía concreta
cuyo método es trascender lo fenomenológico puro, para llegar
a la raíz ontológica, y esta tensión es una tensión amorosa, cuyo
modo fundamental debe ser el encuentro con otro. sí llegamos al
tercer tema de la filosofía de Marcel: la Comunión, el contacto
con el mundo lugar de traición, la respuesta del Tú contingente
con el cual vivimos en sociedad y el encuentro con el Tú absoluto
y trascendente, que nos cimenta en el Ser y que en definitiva apoya todo lo real. (Para Bochenski La filosofía Actual: la filosofía
de Marcel parece consistir, casi exclusivamente, en formulaciones
diversas de un principio único - La superación de la Dualidad y
la oposición) .
JEAN PAUL SARTRE ( 1905) . Muy popular a través de su
obra literaria, Sartre discípulo de Heidegger y como este último
muy influenciado por Kierkegaard, de quien ambos han tomado
su problemática, utiliza con todo rigor el método fenomenológico,
pensador agudo, frío y original. Sartre se separa fundamentalmente de Heidegger y da un desarrollo propio a los problemas, e intenta dar soluciones originales a éstos. Su existencialismo es un
existencialismo ateo, racionalista y congruente consigo mismo. En
su obra filosófica más importante El Ser y la nada, desarrolla Sartre, a partir de Heidegger (de cuyas citas en alemán está llena su
obra), su tesis del nihilismo creador. A partir de las meditaciones
de Kierkegaard sobre la angustia y la culpa, de la posibilidad
antes de la posibilidad y de la meditación de Heidegger sobre la
posibilidad de mi imposibilidad, que lo lleva a decir que la exis-

111
R8

�tencia es lll1 Ser-para-la-muerte, Sartre dice que la conc!encia es
la negación concreta, la puesta en duda ( mise en ques~on), del
ser por el ser mismo, una pura negació~ q~~ hace surgrr el_ presente, el pasado y el futuro, la temporalizac1on que es la. exist~cia mi ser no es Ser-para-la-muerte, la muerte no es rn1 pos1b1lid;d sino mi imposibilidad, así la muerte es "la imposibilidad de
mi posibilidad''. Así la nada hace surgir la _libertad, . que no es
libertad para la muerte, mi libertad que es rm ser, es libertad para mi imposibilidad; es decir, es libertad para la nada. Las regiones del Ser son tres: el Ser-en-sí, el Ser-para-sí, Y el Serpara-sí, y el Ser-para-otro. El En-sí, que es el ~undo de las. cos~s
sin conciencia tiene más realidad que el Para-si que es conc1enc1a
y negación, pero el para-si, lleva c~nsi~o el En-sí, ~~e es ~ pasado. Quiere e to decir que la conciencia es negac10n, ~s S1empre
conciencia de haber sido, lo que no puede no haber sido, d: lo
que no es, como es conciencia de lo que pued~ ser_ que no ha sido,
que no es, que es nada (el futuro), la conciencia que ~tá condenada a llevar el En-sí de su pasado. Esto le produce nauseas Y
le da ganas de vomitar; mi cuerpo es el que me permite existir i
el para-sí tiene necesidad de un cuerpo que es_ el que me. permite la perspectiva sobre el mundo, por es? miro y soy __mirado
por los otros, cuando yo me avergüenzo de rm el me averguenzo es
el para-sí, y el mí es la mirada de los otros, éste es el S~r-?ara-otro,
y en la mirada del otro que me hace ser lo que soy, esta fi~rada la
mirada de Dios, porque el otro que me mira y me hace obJ~to, me
fija con su mirada en lo que soy, pero yo a mi vez pu~do rmrarl? Y
hacer de él un objeto. Dios es la mirada que me mira y a qwen
yo no puedo mirar; el hombre no quisiera ser el objeto ~e nadie es decir, un para-sí, que no fuese para-otro, esto es decir que
el hombre juega a ser Dios, que el hombre quisiera ser D~os.
Este sería un En-sí-para-sí, en esta forma el hombre es la pasión
de ser Dios, y para ello quisiera aún en ocasiones abdicar de su
libertad pero ello no es posible y el hombre es una pasión inútil.
El hombre es un ser sexuado y es a través del sexo que el Para-sí,
quiere llegar al otro, y dominarlo en la posesión, como u.na li112

bertad que posee a otra libertad, pero aquí es donde el para-sí
se descubre para-otro, que también es una libertad; por medio
de brillantes análisis fenomenológicos de la vida sexual normal y
patológica y con ayuda de estos conceptos del para-sí y del paraotro nos e..'&lt;plica Sartre el sadismo, el masoquismo y todas las relaciones sexuales. El hombre que es conciencia de algo, es el Parasí, está siempre fuera de él, es tu1a eterna inquietud, es tu1a existencia a la que no precede ninguna esencia, y a la que el cuerpo
proporciona la instrumentalización de las cosas del mundo y una
perspectiva, desde la que se trasciende sin límite, y que aunque
quisiera abdicar de su libertad, no puede hacerlo, es un condenado a la libertad, es el hombre del mito de Sísifo de Camus, es el
hombre de "Pirrus y Cineas" de Simone de Beauvoir (los dos discípulos de Sartre). A esta "conciencia testigo'' del para-sí, se opone Merleau-Ponty con su "conciencia comprometida" (la conscience engagée) sin la cual el hombre sería, realmente una pasión inútil. Para este último, Merleau-Ponty, el hombre en situación no es una pura conciencia testigo, sino una conciencia comprometida con los otros, la existencia se experimenta no sólo como
siendo fuera de sí sino como siendo con; si el .-:uerpo se nos impone
como lll1 hecho, nuestro cuerpo es el medio general de tener un mundo. "Vivo no para morir sino para siempre; y del mismo modo, no
para mí sino con los otros". 8 También para Binswanger esta posición de Sartre es equivocada y el Dasein, es Ser-en-el-mundo,
más-allá-del-mundo, en la existencia como-nosotros, en el hallazgo del otro que en su encuentro me hace ser yo mismo, en el encuentro amoroso con tu1 Tú, que es siempre un encuentro creador; la antropología de F. J. J. Buytendijk también critica como
Alphonse de Waelhens, 0 -1° esta postura de Sartre. Finalmente
diremos que Sartre rechaza toda actitud seria como inauténtica,
y propone un amoralismo o, al decir de algunos, lll1 inmoralismo y
una antiteología que lo ha hecho escandaloso.

113

�EL PsrcoAN Áus1s

Al hablar del psicoanálisis viene necesariamente a nuestra mente el nombre de Sigmund Freud su genial descubridor, cuyo nombre queda indisolublemente ligado al método de su invención Y
al estudio del inconsciente que hizo posible .. Su nombre pasará,
a la historia de la medicina&gt; de la psiquiatría, de las disciplinas
psicológicas y a la historia general de las ciencias ligado n~cesariamente al método de su creación. El problema del Inconsciente,
su investigación, era un problema al que concurrían por distintas
vías los esfuerzos y el pensamiento de notables investigadores, su
des~ubrimiento estaba en el aire (es usual decirlo) &gt; el ambiente
estaba preparado para recibirlo por las actividades de: filósofos,
médicos, charlatanes&gt; y también por el influjo de los literatos.
Orígenes del Psicoanálisis: Entre los precursores_ ~e ~reud :e
menciona a Leibnitz, a Kant (como autor de la distmc1ón fenomeno-noúmeno), a Shelling, Hegel y Shopenhauer con su obra _El
Mundo como Voluntad y Representación; a los filósofos del mconsciente: Carl Gustav Carus y Edouard von Hartman. Muy importante aparece la figura de Federico Nietzsche y la ~el liter~to
ruso Dostoyevsky. En la práctica terapéutica es necesano mencionar a Mesmer, the Christian Science, el marqués de Puysegur&gt;
Braid ( el hipnotismo), Charcot, Liebault&gt; Bemheim (la sugestión) Dubois (la persuasión), Babinski, Emile Coue _(la autosugestión); finalmente es preciso recordar el nombre de _Pierre Janet~
cuyos estudios sobre la histeria y las neurosis obses1v~s _son casi
confluentes si no directamente anteriores al descubnm1ento de
Freud. 11 Mas estaba reservado a Freud hacer el descubrimiento
que habría de revolucionar la Psiquiatría y la Medicina. Muy conocida es la historia de cómo en colaboración con el Dr. J oseph
Breuer y utilizando entonces el hipnotismo&gt; crea un método terapéutico llamado ccmétodo catártico", que operaba con los conceptos de "trauma" y "abreacción" (reacción retardada); después
de abandonar el hipnotismo y en sus principios en colaboración con
Breuer inicia los trabajos que lo conducirán&gt; después de la de-

fección de éste, ya solo al descubrimiento del método psicoanalítico
( 1893-1895). A los anteriores conceptos de 1rauma y abreacción,
había agregado Freud el de supresión, o rechazo al inconsciente y
la importancia de la sexualidad, que como tendencia rechazada,
era la causa de la neurosis, tal aparecía a sus investigaciones clínicas, que la tendencia fundamental del hombre era el instinto
sexual; con esto había aparecido la piedra de escándalo de la
Teoría de las Neurosis de Freud. En este momento ya había elaborado el maestro de Viena&gt; una teoría del Inconsciente, una Teoría de las Neurosis, un Método de exploración del Inconsciente,
que a su vez era un método terapéutico y había esbozado su teoría
de los instintos. La oposición de la medicina académica y la psicología también académica se sumó al prejuicio de la sociedad burguesa de la Europa de la era Victoriana; Freud luchó contra los
prejuicios, dando muestras de un valor y una terquedad ejemplares, en un principio solo&gt; después rodeado de colaboradores; en
torno a esta lucha se constituyó el llamado "Movimiento Psicoanalítico", cuya historia no vamos a recordar sino en algunos de los
hechos más importantes que han contribuído a que el psicoanálisis sea lo que es. En el año de 1900 se publicó La interpretación
de los Sueños (Traumdeutung), al decir de muchos, la obra maestra del genio creador de Freud; poco después, los discípulos y
colaboradores se empiezan a agrupar en tomo de él&gt; unos personalmente y otros a través de sus escritos; los partidarios de Freud
son cada día más, entre los primeros discípulos de Freud se contaba Alfred Adler; también fue de importancia la contribución&gt;
que como ayuda o impulso del exterior recibiera el movimiento
psicoanalítico, con la aplicación de los conceptos y teorías de Freud,
a los enfermos psicóticos en los trabajos hechos en colaboración, .
por el entonces muy notable psiquiatra E. Bleuler y su discípulo
C. G. Jung, con esta colaboración, o mejor dicho, con la aplicación a los enfennos esquizofrénicos, de las teorías de Freud y con
la elaboración de la "Prueba de las asociaciones condicionadas,,,
el psicoanálisis recibía una comprobación desde otro campo, ganaba mucho en aceptación científica; la escuela de Zurich, le da115

114

�ba el espaldarazo. Entre las influencias intelectuales que obraron
sobre Freud se menciona principalmente a Shopenhauer, Y muy
probableme~te a Nietzsche. Freud era un materialista convencido, y esto influyó notablemente en la ~abor~ción de_su Teoría de
los Instintos; por otra parte estaba baJo la influencia ~el ~volucionismo Darwinista y era un positivista afecto al racionalismo;
durante la primera década del siglo, Freud ela6?ró su teorí~ de
los instintos, abandonó la tesis del trauma infantil y descubno su
famoso complejo de Edipo. Aquí y desde las primera~ co~~,cciones teóricas de Freud se ven mezclarse, conceptos de msp1rac1on
biológica (fisiológica), con conceptos de origen educativo, de ~piración más bien sociológica; esta última, ha pa~e~i~o a los cnticos modernos la más deficiente. En 1909 Freud v1s1to los Estados
Unidos en compañía de su discípulo J~~, a invi~ción ~~ Sta~ey
Hall de la Clark University y el mov1m1ento ps1coanaht1co tiene
seguidores entusiastas en toda Europa y en América_; la lista de lo~
discípulos de Freud es en verdad muy grande, menc10naremos aqlll
solamente algunos de los más conocidos: Adler, K. Abraham, Ferenczi, Jung, Fenichel, Brill, Flournoy, Reich, Frink Jellife, Otto
Rank, Maeder, Melanie Klein, Silberer Fromm, Alexander, Badouin Odier, etc., etc. Se ha hecho notar, que una de las característi~as del movimiento psicoanalítico, fue el recibir colaboraciones del exterior, que lo hicieron progresar y lograron introducir las.
ideas de Freud en todos los campos al grado de darle una popularidad en ocasiones realmente indeseable.
El movimiento psicoanaJitico surcó desde su juventud la separación y disidencia de algunos de sus miembros, el primero de ellos
fue Adler, quien a causa de la no importanci~ para _Freu_d de l~s
impulsos del "ego", y a lo que consideraba la mtrans1genc1a y unilateralidad de Freud, se separa y funda una escuela a la que llama
"La psicología individual". Esto sucedió en 1'911 y dos años más
tarde se producía la herejía de Jung, éste que había fundado "La
Sociedad Internacional de Psicoanálisis" y que en 1911 había sido
nombrado presidente de este Instituto, y que para muchos era el
discípuló predilecto de Freud y el llamado a sucederle en la direc116

ción del movimiento, tuvo que separarse y fundó una escuela, a
la que denominó de "Psicología Analítica" o todavía mejor de
"Psicología Profunda", o de "Psicología Compleja"; según muchos,
fue muy de lamentarse que tan valiosos elementos no continuasen
en el seno del movimiento, y hubiera sido mucho mejor que permanecieran en él, siempre y cuando se diera lugar a sus colaboraciones. En 1'920, la aparición de la obra de Freud 1vfás allá del
Principio del Placer (Jenseits des Lustprinzips) enmendaba la primitiva teoría de los instintos y hacía justicia a la concepción de
Adler sin mencionarlo. Posteriormente se realizaron las separaciones de Stekel, de Reich, de Otto Rank, la de Schulz-Henckle; se
produjeron las variantes de Alexander, la separación de Karen
Homey, la de Erich Fromm, y la de Melanie Klein (para nomencionar sino las más conocidas) .
Para hacer un poco más metódica la exposición, me referiré primero a las concepciones de Freud, y diré luego algunas palabras
sobre las diferencias que se encuentran en otras escuelas disidentes.
El Psicoanálisis según Freud (y la escuela que lo sigue sin modificaciones fundamentales -llamada también por algunos ortodoxa-) : Psicoanálisis y freudismo, no son la misma cosa, dice
Roland Dalbiez, quien insiste en la necesidad de hacer esta distinción, pero aun ésta se le hace insuficiente y considera finalmente en la obra de Freud tres aspectos principales: una Metodología, una Psicología y una Filosofía. Las trataremos por separado.
La Metodología Psicoanalítica: El método psicoanalítico es el
que se hace acreedor del término de psicoanálisis, a él es al que se
debe aplicar propiamente y strictu sensu el nombre propuesto
por Freud; consiste fundamentalmente en escuchar las asociaciones libres de los sujetos y en la observación cuidadosa y pasiva de
la conducta mientras éstos hablan ( en ocasiones, si se trata de algún enfermo, la charla será en relación de sus síntomas, puede
hactrse alrededor de los actos fallidos, de los actos sintomáticos,
de los sueños pero siempre que estos temas surjan espontáneamente del sujeto). "La metodología es ( dice Dalbiez) la parte esencial de la obra de Freud. El verdadero título de gloria del maestro
117

�de Viena es la creaci6n de un procedimiento de cxploraci6n del
inconsciente". l método ha podido s r llevado, con algunas modificaciones a la interpretación de los delirios y otras produccion patológicas. Al conjunto de las asociaciones del sujeto y de su
comportamiento expre ión fi onómica, gesticulaciones, etc., se
aplica la hermenéutica de acuerdo con las doctrinas y po tulados
d Freud; aquí se hace n c aria la distinción entre contenido aparente y contenido latente, o mejor dicho, entre contenido manifiesto y contenido latente, que forma la base de la estructura de
la "Int rpr tación d los Sueños", los que son según la opinión de
Freud la "vía regia" para la exploración del inconsciente. En 1
método cabe distinguir: primero, el método terapéutico ( el p-icoanálisis fue creado como método terapéutico de las neurosis) ; segundo, el método de investigación clínica ( que en algunos caso
puede ser usado para establee r un diagnóstico) y tercero, como
método de exploración del inconsciente, de sujeto sanos y enfermos ( que e el que mayor univer alidad le concede y le da mayor alcance científico). El método, siguió una evolución histórica,
de acuerdo con las teorías que lo inspiraban y lo que se entendía
como objetos o fines de la terapia psicoanalítica. Aquí no encontramo con concepto como: su pre ión, reprcsi6n, censura, resistencia tendencia, impulso (Tricbe), transferencia, mecanismo de
defen a formación reactiva. Modificaciones importantes se siguieron a las contribuciones de W. Reich con su Análi.sis del Carácter,
y de Anna Freud con su obra El Y o y los mecanismos de Defensa;
estas modificacione hicieron evolucionar principalmente el manejo de las re istencias y de la transferencia y estas modificacione
son las que nos parecen más importantes a la metodología freu&lt;liana. Se puede mencionar que Freud dio un conjunto de reglas
técnicas: la pa ividad del p icoanalista, el paciente permanecerá
aco tado en un diván no se tendrá con él ninguna otra relación
que la trictamentc profesional, no se tomarán notas, etc.; toda
ellas han sufrido y sufren modificaciones que la flexibilidad de
la práctica exige, y que la evolución de lo conceptos doctrinarios permite o aconseja. os parece oportuno mencionar el con-

scjo de Freud elevado a condición rigurosa, por sus seguidores, de
realizar el análisis didáctico· se po tula que para la correcta aplicación del método sea menester o cuando menos muy conveniente
el que el psicoanalista haya ido a su vez p icoanalizado; por
nu tra parte aunque comprendemo que en principio, el método n sí de ninguna manera supone la nec ·idad de este análisis
didáctico
tamos de acuerdo con la mayoría de los conocedores,
pensamo que realmente e la mejor manera d aprender a utilizar el p icoanálisi , aunque no absolutamente indispen abl · para
terminar esta cuestión nos permitimos citar ]a opinión del Dr. l.
Caruso: 'Ciertamente el haber pa ado el análi is no es una garantía de nueva forma de existencia y n-0 es una 'consagración&gt;.
Por e o hace daño a la idea de la necesidad del análisis didáctico
el aire que e dan algunos analista que miran por encima del
hombro a lo cno analizados' y forman una especie de masonería
analítica . 1 2
Como . a lo hemos dicho
a nuestra opinión, el método p icoanalítico la parte más valiosa de la obra de Freud sin embargo
no parece conveniente agregar, que el método ha sufrido modificaciones y adiciones importantes por parte de los discípulos y de alguno grupos di identes. Respecto a los resultados terapéuticos del
método p icoanalítico, no podemos ser muy optimistas; algunos
de lo pacientes curan de us neurosis, y otro no; las opiniones
de algunos p icoanali tas autorizados on bastante desalentadoras.
De la interpretación de los datos de una estadística hecha por el
R. P., ~ight, se desprende que el éxito definido de la terapia
p 1coanalíoca alcanza algo menos que el 50% de los pacientes
que, en principio, le son tributarios. 13 A este respecto K. Jaspers
expresa de la iguiente manera: "La eficacia terapéutica del
p ·coanálisis es cuestionable. Sabemo que todos lo procedimiento p ·coterapéutico en manos de personalidades eficientes tienen
éxito a tra és de lo iglos. Comprobamo que los procedimientos
p icoanaliticos triunfan y fraca an lo mismo que otros métodos,_ª
La Psicología en la obra de Freud (M ta-p icología) : en el
:fundamento de la teoría psicoanalítica se encuentra el concepto

D:·

119

118

�de "conflicto psíquico"; este conflicto entre el consciente Y el inconsciente, es explicado de una manera dinámica; l~s fuerzas del
inconsciente luchando contra la personalidad consciente del enfermo neurótico, producían los síntomas y en consecuencia eran
causantes del trastorno, y así aparece el concepto de "dinamismo
psíquico"; el psiquismo era dividido esquem~tic~ente ent:e consciente e inconsciente; en el umbral del ps1qU1smo consciente se
encontraba el preconsciente; el inconsciente se piensa en los comienzos del psicoanálisis como formado por el material rechazado de la conciencia, lo reprimido, y vien~ a agregarse el concepto de represión; la fuerza psíquica principal, de donde tomaban su energía todas las otras era el instinto sexual y así se formó ·
el concepto de la "libido" energía psíquica por excelencia; en este
caso tenemos que la libido, para Freud significaba el instinto, o
mejor, la energía del instinto sexual, considerado este último término de sexual en un sentido muy amplio, e indudablemente mucho más amplio que lo que se entiende en términos científicos Y
en el uso vulgar de la palabra. Para Waelder se debería entender
por este concepto de la ,:libido", lo que los escritores patrísticos
llamaban "camalis concupiscentia". A partir de la realidad clínica y por su interpretación elabora Freud su complejo de Edipo;
aquí a los conceptos tomados de la mecánica física se ~un:ia~ los
de la coerción educativa y aparecen los conceptos de Pnnc1p10 de
realidad y Principio del placer; se considera a la libido como invistiendo algunas determinadas regiones y funciones orgánicas Y
como una energía susceptible de valoraciones cuantitativas, se estudia la evolución genética de la libido y queda elaborada la primera teoría de los instintos de Freud ( 1910) . Esta primera teoría
de los instintos consideraba como ya dijimos como energía psíquica única a la libido, la cual investía diversas funciones orgánicas~
durante el desarrollo del niño, éstas marcaban las etapas de la
evolución libidinal, y eran: la etapa bucal (oral), la etapa anal&gt;
la etapa genital (fálica) ; de aquí nació el concepto del niño co~o
un perverso polimorfo. Al final, en la etapa fálica se formaba el
complejo de Edipo y con su resolución (entre los 5-6 años) la
120

tendencias instintivas entraban en un período de latencia, pai-a
hacer su irrupción en la vida en la época de la pubertad, ya en
su forma adulta. A partir de la energía de la libido que procedía
del primitivo "Id" (ello) y por las exigencias que la realidad
planteaba al niño, se formaba el "egon (yo) o personalidad consciente; con la solución del conflicto de Edipo -(amor a la madre
y celos y rivalidad con el padre) aparecía el "super ego" (superyo) instancia moral que se formaba, cuando el niño introyectaba
(asimilaba, haciéndola parte de su personalidad) la imagen de
los padi-es y sus prohibiciones. En esta primc:ra teoría de los instintos, Freud consideraba todo el psi9uismo como extrayendo su
energía de la libido y hacía que esta energía formase toda la personalidad. Por esta razón fue considerada esta teoría como un
pansexualismo; en realidad Freud había mencionado algunas ocasiones algunas tendencias del yo o instintos del yo pero no les
concedía ninguna importancia pues no consideraba que el "yo"
pudiera tener algo incon ciente. En 1920 y con la publicación
de su obra Más allá del principio del placer, se inicia una nueva
concepción que se ha llamado La Segunda T eoría de los Instintos; en ella, hace figurar Freud, al lado de un instinto de la vida
(Eros), cuya energía le provenía principalmente de la antigua
libido, un instinto de la destrucción, instinto de la muerte, cuya
energía le provenía de la agresión; esta evolución en la teoría de
los instintos se considera en parte influenciac;la por la tremenda
experiencia que significó la guerra de 1914-18, y para explicar
los problemas que planteaban algunos enfermos chocados por los
traumatismos de la guerra, así como los que planteaba el problema dd sado-masoquismo. Tenemos pues la estructura del aparato psíquico: el inconsciente, el preconsciente, el consciente por
una parte, el "Id" primitivo (ello), el "ego" (yo) y el "super
ego" (super yo) ; la evolución de la libido con sus etapas: oral,
sádico-anal, fálica; los aspectos de la afectividad por lo que respecta al objeto: narcisismo, introyección, proyección y objetivación, o conducta objetal. A esto podemos agregar la genética evolutiva de las tendencias destructivas (algolágnicas) y las fases de
121

�transición que entre las distintas etapas de evolución libidinal consideran algunos autores como la fase sádico-oral, etc. Se pueden
mencionar también, los conceptos de fijación de la libido y el de
regresión. Toda la genética evolutiva se hace en la teoría freudiana en tomo del "Complejo de Edipo" y es a su alrededor que
se forma la personalidad infantil, y es de su correcta solución que
depende el futuro del niño. En las primitivas concepciones de
Freud el inconsciente era calificado como: reprimido, activo, bestial, infantil, alógico y sexual; con la posterior evolución de la
teoría, parece que estas caracterizaciones corresponden mejor al
&lt;'Id" (ello) que no a todo el inconsciente; en la interpretación
de los sueños considera los mecanismos siguientes: condensación,
desplazamiento, dramatización, simbolización, elaboración secundaria. Estos mismos mecanismos presiden la formación de los síntomas neuróticos condicionados por la fijación de la libido y la
regresión (o i!nvolución). Con la contribución de Anna Freud
la psicología del "yo", cobra más importancia que en los trabajos de Freud; también el aporte de W. Reich va en ese sentido; para Anna Freud los mecanismos de defensa del "yo" son:
represión, regresión, formación reactiva, ai:slamiento, anulación,
introyección, proyección, vuelta contra sí mismo, transformación
en lo contrario y sublimación o desplazamiento del objeto instintivo. La Sublimación es un concepto muy importante en la metapsicología freudiana; por él se entiende el desplazamiento de
una cierta cantidad de libido de su objeto instintivo, que bajo
1a presión de las normas educativas se aplica a un fin más noble
o de utilidad social. Freud y en su seguimiento K. Abraham elaboraron una caracterología basada principalmente en las etapas de evolución libidinal y en el concepto de fijación. Así habría un carácter oral, uno anal y uno genital; la caracterología
encuentra un desarrollo mucho más avanzado en la obra de W.
Reich y con ello y el análisis del carácter como ya lo dijimos
se da más importancia a la psicología del "yo". En realidad cuanto se ha dicho hasta aquí pertenece a la psicología normal. Como se comprende fácilmente, el camino seguido por Freud fue

a _la inversa del que hemos recorrido, y él, del estudio de las
ps1coneurosis y de otros enfermos mentales, indujo las condiciones normale,s _del funcionamiento psíquico; a este respecto se le ha
hecho la ~ntica de hacer una generalización indebida y que trata de aplicar a los psiquismos normales los datos extraídos de su
experiencia clínica con individuos enfermos.
La labor del psicoanálisis en el campo de la psicopatología es
en?~~; de ella ~aremos aquí una brevísima enumeración: de los
pru:mti~os trabajos sobre la histeria, y las neurosis obsesivas, las
a~hcac1ones ~echas por la Escuela de Zurich a los esquizofrérncos, las teonas sobre la angustia: la primera la consideraba co- '
mo producida po~ la falta de satisfacción sexual y estaba de
acuerdo_ con su primera teoría de los instintos; la segunda consecuencia de la correspondiente teoría de los instintos la considera como signo de alarma del "Yo" y en consecuencia con ella
elabora Anna Freud sus conceptos de mecanismos de defensa deI
"Y
. h su caracterolog1a.
' Su teoría general de las neuro. o" Y Re1c
sis, s~ clasificación en neurosis actuales y psiconeurosis, su teoría
e~pecial ~e las neurosis: psiconeurosis de conversión, psiconeuros1s obsesivas. En_ la parte central de la construcción, se encont:~ba _e~ ~ompleJo de Edipo, la teoría de los instintos, la fijac10n. hb1dm_al, la regresión y los mecanismos de las formaciones.
del mc?nsc1ente ya mencionadas. En sus primeras concepciones,
Fre_ud
con su muy discutido concepto del "niño perverso
po~orfo , as;°~aba que la neurosis era la negación de una perversm~ i este ultuno postulado fue abandonado en elaboraciones:
posteriores, Y la teoría psicoanalítica ha sido llevada al estudio
de las perve~siones (y en ocasiones a su tratamiento). También
deben mencionarse como investigaciones psicopatológicas las de
Abraham sobre la melancolía, las de Freud, Ferenczi, Frink sobre la paranoia, las de Reich en la esquizofrenia, Rosen Hill
etc., etc. También en este campo quedan las concepcion~ mo:
dernas_ de la medicina psicosomática y el de las llamadas órgano~e~osis: S~b_re la_ valoración de la metapsicología como adquis1c10n científica du-emos que es una parte de la obra de Freud

J~;º

�que ha sufrido muchas modificaciones y que necesariamente está
sujeta a revisiones, que en este campo se han producido las principales diferencias y disidencias en el movimiento psicoanalítico;
a este respecto nos parece oportuno recordar aquí el concepto
creado por Leuler de Pensamiento Drefstico: función inferior del
psiquismo humano que en realidad no es pensamiento sino Wla
expresión sin contenido conceptual y sin sentido de relación lógica ( sueños, delirios, alucinaciones), a los que se puede aplicar la hermenéutica psicoanalítica, pero de cuyo resultado es imposible obtener W1a interpretación con calidad de certeza lógica.
Es por esto, en nuestra opinión, que es muy difícil, si no es imposible construir una teoría firme y racional sobre esta materia;
en apoyo a esto podemos mencionar al Dr. Madouin que dice: "el
psicoanálisis es, antes que nada, una técnica experimental y concreta y sus especulaciones metapsicológicas se quedan en hipótesis . .. " 16 Uno de los conceptos más discutidos de Freud es el
de sublimación; se dice es imposible explicar una cosa por una
causa inferi-0r a ella, también se critica mucho el origen de las ideas
morales a partir del "super yo" inconsciente. A propósito de la
segunda teoría de los instintos de Freud en la que hace figurar
al lado del instinto de la vida un instinto de la muerte o de
la destrucción ( que ha sido llamado por Weil "destrudo", y que
.
"A nk ,,,
.algunos h an 11 ama do con 1a palab ra gnega
na e - en relación con las neurosis anancásticas- probablemente) . Dice Dalbiez, que para Freud como para el viejo Heráclito, la investigación filos6fica termina en una contradicción irreductible: el "Eros"
y el "Tanathós".
La Filosofía en la obra de Freud: Según su propia confesión,
Freud no tenía aptitudes ni afición por la filosofía; podemos conceder que estaba en lo cierto y que era sincero, cuando apegándose a la realidad clínica afirmaba que su intención no era ha-cer filosofía ni metafísica. Las influencias intelectuales que dejaron huella en su pensamiento son: el determinismo materialista,
el evolucionismo darwinista, el positivismo y el racionalismo (se
:sospecha la influencia de Shopenhauer, de Nietzche y probable-

mente la de Kant) . La filosofía de Freud fue una filosofía hecha contra sus deseos, una filosofía inconsciente; ella se encuentra
impregnando casi todas sus tesis metapsicológicas y desparramada a lo largo de sus obras, principalmente de aquellas en las que
se ocupa de problemas culturales. El método y la teoría psicoanalítica han sido llevados y llamados a explicar: el arte, la ciencia, la moral, la religión, la literatura, la pedagogía, la criminología, la política, la antropología, la sociología, etc. Para no citar
ino algunas de las obras de Freud en las que éste es llevado a
exp~~ar estos problemas recordaré: Totem y Tabú, Moisés y la
R eligión Monoteísta, El malestar de la Civilización, El Porvenir
de una ilusión. Aquí se le ha criticado a Freud diciendo que de
un método terapéutico que era el psicoanálisis, lo ha transformado en ·una "v.isión del mundo", "cosmovisión" ( en alemán
"Wdtanschauung") , le que evidentemente es hacer filosofía; sr
dice además que al llevar los conocim1entos de la psicopatología,
a explicar cosas de tan distinta índole es cometer el sofisma de
"metábasis"; que cuando Freud se pregunta: ¿qué es el hombre?,
¿qué es el arte?, ¿qué es la moral?, etc., hace filosofía quiéralo
o no. En algunas de estas obras que hemos citado, comete Freud
errores notables que la antropología, la sociología y la arqueología contemporáneas han corregido destruyendo las generalizaciones y construcciones arbitrarias de Freud. Además utiliza conceptos filosóficos, como el alma colectiva, que en la actualidad
están completamente desechados. Jacques Maritain dice: "toda
la filosofía freudiana descansa sobre un prejuicio: la negación
violenta de la espiritualidad y de la libertad". 10 Ante el problema del conocimiento, asienta Dalbiez, Freud se muestra incierto
siendo su tesis en ocasiones un empirismo y en otras un racionalismo dentista; como se sabe estas dos tesi~ son inasimilables y
desarrolladas sistemáticamente llevarían a una contradicción que
anula el sistema larvado de Freud. En opinión del mismo autor
(Dalbiez), quizá debamos considerar al pensamiento psicoanalítico y al movimiento freudiano como el legítimo heredero de la
liquidación del kantismo en el pensamiento europeo moderno, y
125

124

�q~~

agrega: "la investigación psicoanalítica no explica aquello que
es filosófico en la filosofía, ni aquello que es artístico en el arte,
científico en la ciencia, moral en la moral, religioso en la religión.
La especificidad de los valores espirituales escapa al instrumento
de investigación creado por Freud ... " "La obra de Freud es el
análisis más profundo que la historia haya conocido, de aquello
,, 11 p
.
d'
que en el hombre no es lo más humano .
ara termmar iremos
que para algunos pensadores el lema que puso a su obra Trau~deutung'' (la interpretación de los sueños), aquel verso de V 1rgilio: Flectere si nequeo superos Acheronta movebo ( Aeneis, Liber
VII, v. 312), deberia ser el lema de toda la obra de Freud.

VARIANTES PRINCIPALES: DISIDENTES DEL MOVIMIENTO
PSICOANALÍTICO

Al/red Adler: (1870-1937). Ya en 1907, había publicado Adler
un trabajo sobre Las minusvalías orgánicas y su repercución psíquica que denotaba una orientación distinta de la de Freud, pero
no fue sino hasta 1911 cuando se separó y fundó su escuela de "la
psicología individual". A partir de su trabajo mencionado elabora
Adler sus conceptos de: Sentimiento de inferioridad, superación
de la inferioridad, complejo de inferioridad, complejo de superioridad, sentimiento de comunidad, etc. La personalidad de Adler está en consonancia con su obra, y se establece así una relación, que
en el caso de Freud, para sorpresa de muchos, no se ha podido establecer, pues este último era una persona de costumbres ordenadas
y de vida de hogar correcta, que elaboró una teoría francamente
escandalosa. La obra de Adler es la de un observador profundo;
su psicología, para la que es fundamental la libertad y la responsabilidad, es una psicología del Yo, al que veía como causante de las
neurosis, a las que interpreta principalmente desde el punto de vista de la finalidad que se propone el individuo (lo que Freud llama
la ganancia de la enfermedad) y no desde el punto causal determinista; su investigación se encamina a encontrar el estilo de vida

se ha hecho el sujeto, y su método terapéutico se propone modificar este estilo de vida; con vista al "Sentimiento de Comunidad", al_ cual considera fundamental para la cultura, su terapéutica
es. esencialmente educativa y a este respecto ha dicho Jung: "que
m1en~ras Freud era el sabio investigador e interpretador, Adler es
esencialmente educador'&gt;. La psicagogía, educación de las tendencias neuróticas es la contribución de Adler y que todas las escuelas
~ode1:13-s de psicoterapia incorporan a su acervo. Respecto a la
filosofia, debemos recordar que en ocasiones Adler reconocía que
hacía metafísica, si bien pretendía ejercerla como un saber positivo.
Karl G_ustav Jung (1875). En el año de 1912 publicó Jung
un trabaJO con el título Transformaciones y símbolos de la libido
(Wandlungen und Symbole der Libido) en el que aparece la causa
de la separación de Freud que habría de tener lugar un año más
tarde. Jung no aceptaba el concepto de la "libido", tal cual lo predicaba ~reud; para él este concepto no era exacto, no lo consideraba
como mstinto sexual, sino como algo que si pudiera tener un equivalente sería
~lan vital" de Bergson, o la energía psiquica
total, que pudiera mterpretarse como tensión entre contrarios. La
mentalidad de Jung como la de Freud, ha mostrado ser extraordinariamente prolífica; no mencionaremos aquí sino dos de las
obras de Jung más conocidas: El Y o y el inconsciente y los
Tipos Psicológicos ( 1920). La escuela que fundó J ung la 'namó:
"Psicología Analítica", y Ja •procuraré caracterizar a grandes rasgos: E~ ~u princ~pio y a partir de su concepción de los símbolos y
de la bb1do, llego pronto Jung a su concepto de: inconsciente individual e inconsciente colectivo, con lo que se marca la diferencia
en la estructura del aparato psíquico; después viene a sumarse a
estas ~eren~ias la Tipología; los tipos psicológicos de Jung se diferencian pnmero por la actitud fundamental, extraversión o introversión; después vienen las funciones de las que se cortsideran
4: e~ pensar y el sentir, el percibir y el intuir; concibe que estas
funcmnes son opuestas por pares, se matiza la tipología con el conce~to ~e funciones, diferenciada y auxiliar, funciones mezcladas
y t1pos unpuros. En función del concepto del símbolo y del comple-

:'el

127
126

�jo ( este último creado por Blculer y aportació~ d~ la escuela de
Zurich), se concibe la estructura del aparato ps1qmco de una manera dilerente : primero, consciente e inconsciente, después? en el
consciente se considera la persona y el Yo (ego) ; en el mconsciente el personal y el colectivo; en el inconsciente personal, la sombra principalmente; en el colectivo, el ánima, el ánimus, Y el. conjunto de los Arquetipos; la función del símbolo Y el cm~pleJO en
el proceso de individuación, en relación con los. Arquetipos Y _el
inconsciente colectivo, que concurren a la formación del Un_o-!m~mo ( Selbst), que en su conjunto constituyen la idea de la din~ca evolutiva de la personalidad, y que se confirman con la función
prospectiva de los sueños (idea esta última, c~mpartida por Adler,
Maeder y Silberer), el concepto que los suenos no se pueden explicar, exclusivamente como la realización
un ~e~eo Y que deben interpretarse, tanto desde el punto ,de vista o~Jehvo,
del
subjetivo ( tanto como todas las &lt;lemas producc10nes dr~istlca~)
el concepto de la transferencia y su manejo en la terapia; baJo
esta doctrina diferente, hacen que la hermenéutica analítica de
Jung sea muy diferente de la freudiana, a esto puede agregarse,
que el método de las asociaciones es diferente,. r:or ~a par~e centrado temáticamente y por la otra con la paruc1paCion acuva del
analista, y que la técnica misma comporta modificaciones importantes, se recurre a la escritura y al dibujo ( y en general es más
flexible) . 18 La Terapia debe entenderse en c_ua
~!anos: 1o.-,
de acción catártica, 2o.-la acción de consc1enoac1on y el analisis de la transferencia, 3o.-la acción educadora o mejor autoeducadora y 4o.-La metamorfosis, el recentramiento de la personalidad la maduración o la metanoia. Estos planos deben entenderse co~o escalones de eficiencia y nunca debe olvidarse que el
análisis es el encuentro de dos personalidades y que las dos participan tctivamente en el proc~so. Jung es un gran co~ocedor de
las mitologías, es un admirador del Taoísmo, del Budismo Y del
Yoga; ha estudiado la alquimia, y del estudio de estas escuelas
espirituales de Oriente ha extraído muchos conceptos que usualmente maneja (sobre estas materias ha publicado buen número

?e

co~?

U:º

128

de obras) . Con respecto a las ideas filosóficas de Jung poco puede
decirse excepto, que quizá participa del prejuicio anti.metafísico •
de Freud, pero reivindica para la psicología el estudiar problemas
metafísicos cuando los encuentra como vivencias en los sujetos. Es
más cauto que Freud en llevar el psicoanálisis más allá de su terreno en falsas generalizaciones. Su modo de concebir el proceso
de individuación recuerda la Gnosis de los primeros siglos del cristianismo, sus estudios sobre la alquimia lo llevan a encontrar semejanza entre ésta y La terapia concebida como proceso de individuación; estas semejanzas es posible que provengan tanto como
con la herejía gnóstica de fuentes comunes en el misticismo de
Oriente.
Nuevas Disi,dendas: Se citan la separación de Stekel, Reich,
Shulz-Henckle, las variantes de Bjerre, Maeder, Silberer, la variante de Ferenczi, con sus dos etapas, la de terapia activa y de
relajación, la importante concepción de Otto Rank, acerca del
trauma de nacimiento, a propósito de la situación analítica, y acerca de la personalidad. Las modificaciones de la escuela de Chicago
de Alexander y French, con la mayor flexibilidad de la Terapia,
y su modo de entender la situación analítica. Las Terapias de
Grupo, que son aplicaciones y modificaciones de las técnicas ( aquí
se mencionan las concepciones de El Prico-drama de Moreno).
La Escuela Neo-Freudiana: que tuvo sus orígenes en Estados Unidos, bajo el influjo de la Antropología Cultural y cuyos
representantes más notables han sido: H. S. Sullivan; muy original en sus concepciones, desarrolló una especie de fenomenología
behaviorista con el nombre de Relaciones interpersonales, que
ha tenido gran difusión en los Estados Unidos; su muerte dejó su
sistema sin elaboración final; rechaza el complejo de Eclipo, y la
teoría de la libido; en su lugar coloca en la base de la psicodinamia los deseos de "Gratificación" y el sentimiento de seguridad,
o "Deseo de aseguramiento '; concede gran importancia a los factores culturales en la formación de la personalidad, estudia preferentemente la crisis de la pubertad, y es muy importante su con129

�cepto de inadvertencia selectiva y de disociación o de formación
par atáxica.
• K. Horney: Influenciada por Sullivan y por From, publicó antes que ellos sus concepciones en una obra titulada La personalidad
neurótica de nuestros tiempos; tant-0 como sus maestros, rechaza
el concepto de libido y da al complejo de ~dipo un significado
n-0 sexual, concede gran importancia a los factores culturales y su
concepto de tendencias neuróticas (neurotic trends), es muy importante, y recuerda el concepto del estilo de vida de Adler.
Erich From: Actualmente en México, ha fundado una escuela
propia (Frommiana), y ha construído un sistema en el q~e: los
factores culturales, las relaciones interpersonales, el determmisrno
biológico, y el determinismo económico (con aplicación de los conceptos sociológicos y de movimientos de masas), se mezclan y tratan de ser armonizados por medio de una filosofía humanista
inspirada por el panteísmo de Spinoza y que sería una especie de
"Existencialismo hedonista". Incluye From una Caracterología,
bastante más completa que la freudiana.
Para terminar esta breve descripción del movimiento psicoanalítico, queremos decir que la escuela de Freud no nos parece
la más bien orientada y que a nuestro juicio lo mejor es la actitud ecléctica como lo aconseja el Dr. Ch. Badouin.

COMPARACIÓN ENTRE EL EXISTENCIALISMO Y EL PSICOANÁLISIS:

(Relaciones entre el existencialismo y psicoanálisis)
Por el lado del existencialismo, tenemos que además de ser una
filosofía, es una Antropología; así Jaspers, desde sus principios utilizó la fenomenología, para hacer sus análisis del existente, y los
aplicó a los problemas de la psicopatología; por su parte, Binswanger, discípulo y amigo que fue de Freu&lt;l se separó de éste para
dedicarse a sus estuclios de Fenomenología, y fue así como creó
su análisis existencial (Daseinanalyse) inspirándose en la analítica
existencial de Heidegger; desde sus principios esta forma de aná130

lisis, está dedicada al estudio de los pacientes mentales, y a su
tratamiento; Sartre en Francia ha dado las bases y ha creado lo
que él llama el psicoanálisis existencialista, por el que trata de poner
en claro la elección original (el proyecto-original de ser), y sus anáJisis fenomenológicos de la vida sexual normal y patológica han arrojado mucha luz sobre estos problemas; Sartre mismo en su obra La
imaginación,, hace un profundo estudio de psicología existencial; sus
discípulos, como Si.mane de Beauvoir, en su obra El segundo sexo
hace un estudio de psicología existencial, vale decir antropología,
muy brillante; las obras de Merleau-Ponty, dedicadas a la Antropología, como La estructura del Comportamiento, La Fenomenología de la percepción; las obras de Buytendijk: ·El Dolor,
La Mujer; las obras propiamente psiquiátricas de Binswanger; las
concepciones de Víctor von Weizakcr, con su medicina antropológica; la obra del notable psicoterapeuta Igor Caruso, del Círculo vienés de Psicología Profunda; los esfuerzos del Dr. Victor Frankl
por crear una "logoterapia, de inspiración existencialista; la labor
del Dr. Ramón Sarró, de Barcelona y de sus colaboradores que
ya en el Congreso de Psiquiatría Internacional efectuado en París en 1950, propugnaron por integrar la obra valiosa de Freud
con las adquisiciones de la Fenomenología y que culminaron, cuando el año de 1958 tuvo lugar en Barcelona e1 IV Congreso Inter.nacional de Psicoterapia (de 1 al 7 de Sept.) y que tuvo por tema
"Psicoterapia y Análisis Existencial" en el cual, se presentaron
notables trabajos: como el del mismo Dr. Sarró (Presidente del
Congreso) "La Interpretación del mito de Edipo en Freud y en
Heideggerº, y el de el Dr. Minkowski "El encuentro y el diálogo'',
las aportaciones del filósofo Martín Buber, etc. Sírvame esta larga enumeración ya que no puede ser otra cosa, para asentar el
hecho, de que si bien, el Existencialismo tiene su origen en la especulación o en la meditación subjetiva, si ha salido de las aulas
filosóficas, de aquí se ha dirigido hacia la comprensión del hombre, y del hombre enfermo de la mente y trata de constituir una
psicoterapia que fundada en una concepción más justa o más correcta del ser humano, le permita a éste mejor resolver sus pro131

�blemas y gozar de una vida más plena, en la completa realización
de su existencia.
Por el lado del psicoanálisis tenemos: que esta doctrina nacida a
la cabecera de los enfermos, y tratando de resolver los ~roblemas de
los psiconeur6ticos, en un principio ha c_onstituído un~ lillagen total
del hombre sano y enfermo, ha producido una doctnna, de la per:
sonalidad total, es decir, ha producido una Anu-opologia~ de_ aqm
ha salido y ha llegado a todos los campos, al arte, _la, c1enc1a, _la
religión, la sociología, la filosofia, etc. y que ha constitUido propiamente una Cosmovisión, (Weltanschauung) ~ que es lo que ha venido a ser el movimiento psicoanalítico. Se ha dicho que t~da
acción médica O curativa implica necesariamente una concepc16n
del hombre· si esto es verdad, cuando se trata a un enfermo de
alguna afec~ión corporal, lo es con mucha más evidencia cuand~
la acción terapéutica se dirige a un enfermo ,~e la m~nte. ~ 1
a nosotros nos parece de toda evidencia que toda pS1coterap1a
implica una concepción del hombre", es decir una Antropología,
este conocimiento fundamental por lo que respecta a todo conocimiento de que hablaba Binswanger. Freud trabaja con una ~cmcepción del hombre basada en el determinismo causal;. y~ _vimos
al hablar de su filosofía, que ésta descansa sobre el pre3mc10 que
niega al hombre la libertad y la espiritualidad; tenemos ~ue en
cambio la psicología de Adler considera fundamental la libertad
y la responsabilidad del hombre, (siendo esto natural al_ ser, ~a
primera una psicología de los instintos y la segunda una ps1cologia
del yo) . Por otro lado la psicología ~el Yo, que desarr~Ua Anna
Freud y la Caracterología_ d~ W. R~1ch, e~. parte ~Lend~n la
primitiva postura del movmuento ps1coanaht1co ;_ 1~ ps1cologia de
Jung parece no ser ni tan resueltam~nte dete~mm1sta como la de
Freud , ni conceder tanta importancia a la libertad Y la respon.
sabilidad como lo hace Adler. La unilateralidad de los sistemas
de Freud y de Adler es en opinión de la Dra. C. Thompson la que,
al permitir un esquema simple y de fácil aplicación a los caso.
concretos es causa de la extraordinaria difusión que ambos alcanzaron; es~e problema es el que trata de remediar el Dr. Víctor E.
132

Frankl al crear su cclogoterapia,,, de inspiración existencialista. 111
En la práctica misma de la psicoterapia, ya lo decía Freud, hay
ocasiones en las cuales el terapeuta tiene necesidad de actuar como maestro, como confesor, como portador de una visión más
amplia del mundo ( esto es decir, como filósofo); como se comprende fácilmente, en estos casos la acción del terapeuta tiene que
dirigirse y apelar también a su libertad. En ocasiones ( dice Frankl)
es indudable que los enfermos en el curso del análisis, colocan ante el analista problemas filosóficos importantes ante los cuales no
es posible responder si no se tiene una preparación especial. La
psicoterapia clásica al tratar de responder estas cuestiones en la
práctica, ha utilizado el racionalismo y la explicación determinista biológica para resolver problemas de índole netamente filosófica. La Escuela cultural del psicoanálisis, vale decir Antropológica, neo-freudiana, o Frornmiana, que en la actualidad este movimiento parece centrarse alrededor de Fromm, trata de resolver
el problema apelando a la Sociología, la antropología cultural y
la economía política, formando un sistema híbrido, pero el cual
no encara el verdadero aspecto filosófico del problema. "Hasta
ahora (dice el Dr. Igor Caruso), la psicoterapia ha sido con harta frecuencia híbrida. Muchas veces ha intentado sustituir lo ontológico y existencial por lo racional y biológico". 20 Pasando ahora a afrontar el movimiento psicoanalítico y el movimiento existencialista, como corrientes intelectuales o sistemas de pensamientos,
podemos decir que en ellos encontramos notables similitudes y
grandes diferencias: Primero, ambas doctrinas son fundamentalmente sistemas en los que el hombre es el punto central, por tanto pueden llamarse humanismos o antropocentrismos y confluyen
con otras corrientes intelectuales modernas a la comprensión del
hombre como totalidad. Defienden una postura que hace resaltar
lo irracional en el hombre, en cierto sentido puede considerárselos como antirracionalismos, por su clara orientación vitalista pueden ser llamados vitalismos (si bien es cierto que el existencialismo se diferencia claramente de la escuela vitalista), usando este
término en el sentido de la defensa de la vida y los intereses vi.133

�tales en contra de aquel absolutismo de la razón que había llevado a Hegel a decir: "Todo lo real es racional y todo lo racional
es real"; ambos movimientos reciben la influencia de ietzsche y
a travé de él la de Shopenhauer y ya en los tiempos contemporáneos la de Bergson y de Blondel. Por otra parte ambo sistemas
son ubjetivistas; ya que, como se sabe: el psicoanálisis no usa
prueba , sino que se basa o se demuestra por medio de experiencias internas de la verdad de sus interpretaciones de las que, como
ya dijimos, nunca puede obtenerse un resultado con calidad, de
certeza lógica; es preciso experimentar uno mismo la verdad de
la interpretación y basta ahí se puede llegar. Por su parte "El
existencialismo no prueba, en el entido corriente de la palabra,
los dato en qu se apoya. La prueba es lo que produce la universalidad y no
más que un recurso de la objetividad. El existencialismo prueba sus datos elementales por la resonancia que ellos
producen en la alma dado que las vivencias existenciales profundas on innegabl ". 21
Tanto el existencialismo como el p icoanálisis quieren llevar al
hombre a un vivir más pleno, más completo, más productivo y en
ocasiones, puede decirse también, más feliz. Así tenemos que esto sistemas son: humanismo , antropocentri~mos, antirracionalismos, italismos, subjetivismos, que tratan de llevar al hombre a
una comprensión total o al menos má íntegra de su ser, que pretenden llevarlo a la perfección y a la felicidad. Se diferencian
fundamentalmente en que para el existencialismo el hombre es
libertad y responsabilidad y para el psicoanálisis el hombre está
determinado causalmente por su ser biológico. Además puede agregarse como diferencia que el existencialismo concede muy poca
importancia a lo que se llama interioridad, ya que el hombre vive afuera, es pro-yecto; y el psicoanáli is concede mucha importancia a la interioridad (pero aquí hay muchas diferencias de
escuelas). También se pueden diferenciar entre lo que entienden
las diferentes escuela existencialistas por la perfección del hombre y lo que entienden las escuelas psicoanalistas. Para Freud la
perfección se busca a través de un hedonismo materialista. Para

Adler esto se busca en el sentimiento de comunidad, lo que se ha
llamado la oblatividad social; para Jung una especie de maduración interior; para Fromm en un hedonismo materialista, que comporta los sentimientos de oblatividad social, productividad y amor
al prójimo.
CONCLUSIONES :

El movimiento existencialista, nacido de la reflexión filosófica ,
e ha constituido como una antropología, que se coloca como saber
Fundan~e de todo conocimiento experimental y concreto y que ha
promo ido el que cada día las ciencias del hombre sean más bien
. .
'
'
c1enc1a humanas. Esto obliga a todo aquel que trata con seres humanos, a no perder de vista la perspectiva antropológica. El médico en particular debe ir hacia aquella comprensión: analógicosimbólica o empático-existencial de sus enfermos que le permita
saber de ello no exclusivamente de sus padecimientos; si esto es
nece. ario al médico lo es con mucha mayor razón para el p iquiatra y el psicoterapeuta. La Antropología Fenomenológica se ha
mostrado irreductibl a todo otro saber, dice el Dr. Minkowski, 22
importa conservarla, pero esto no puede dispensarnos de buscar
los dato objetivos y los conocimientos que la ciencia médica, p iquiátrica o psicológica, nos proporcionan, pero nuestra actitud ha
de ser como de va-i-ven, como el reflejo de las olas, de los datos de
la ciencia positi a, a la perspectiva antropológica.
En conclu ión, importa al psicoterapeuta el conocimiento de la
per pecti a antropológica; es necesario que el psicoterapeuta sepa
con qué concepció~ del hombre está trabajando, es decir, el esclarecimiento de su visión antropológica, para que no haga escamoteos metafísico y filo ofía inconsciente.
En ocasiones quizá será necesario realizar en la psicoterapia,
&lt;lespu~, o en lugar de la analítica causal, la "logoterapia", como
aconseJa Frankl, o la Síntesis Existencial que preconiza Igor Ca135

134

�ruso, para terminar la psicoterapia (hecha primero, como analítica causal de desenmascaramiento) .

Brouwer, Buenos Aires, 1948. Versión Castellana de HAvoÉs MEnR, págs. 362363.
18. C. G. Ju No, Les Probltmts de la Psychotherapie moderne. "La Semaine des
Hospitaux de Paris". 28 -Année No. 39- 26 Mai 1952, (traduit par le Da.

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y tl Marxismo de Hegel.
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al libro de M. MERLEAU·PONTY La Estructura del Comportamiento, traducido de
la 3a. Edición por ENRIQUE ALONSO. Librería Hachctte, S. A., págs 7 a 18.
Bue.nos Aires, 1953.
4. E. HussERL, Ideas relativas a una f1momimologla pura y a una filoso/la /cnomenol6gica, traducida del alemán por JosÉ GAos. Fondo de Cultura Económica, Méx.icoBuenos Aires. Primera Edic. en español, pág. 73.
5. E. HusSERL, op. cit., pig. JO.
6. Nota: un sucinto y documentado trabajo sobre el problema metafísico en Heidegger
se encuentra en: EMILIO ESTrú, El Problema M etaf lsico en las últimas obras d11
Heidegger, estudio prefunjnar que se encuentra en la obra Introducci6n a la Metafisica de M&gt;.RTJN HEIDEGGER, traducci6n de E. Esn6. Editorial Nova. Buenos Aires.
1956, págs. 7 a 33.
7. EMILIO EsT1Ú, op. cit., pág 31.
8. M.-.uruCJ?; MERLEAo-PoNTY, op. cit., (E,c.ist. y Mane.), pág. 20.
9. F. J. J. BuYTENDJJK, La Mujer. Naturaleza-Apariencia-Existtmcia. Traducción
del alemán por FERNA-NDO VE.LA. Revista de Occidente, Madrid, 1955, pág. 46 .
JO. ALPHONSE DE WAELKENS, ob. &amp;it., pág. 20.
11. Nota: una documentada relación de la historia del descubrimiento y la investiga•
ción del Inconsciente se encuentra en: JEAN-C. F1LLOUX, El Tnconscient11, Salval
Editores, S. A. Barcelona Madrid-Buenos Aires, Colecci6n Surco impreso en
España. la. edición en español, 1953. Traduc. de J-E. CtRLOT.
12. Iaoa A. CAR uso, Análisis Pslquico y Síntesis Existencial, traduc. del :ilemán por
PEDRO MesEGUER, S. J. Editorial Herder, Barcelona, 1954, pág. 220.
13. DR. Osw11,Loo Ronu:s, Freud a Distancia, Jus, México, 1955, pág. 166.
!4. KAR.L JASPERS, La razón y sus tnemigos en 11uutl'o tiempo, traduc. del alemán
de LucÍA PmssEK PREBlSCH, Biblioteca de Filosofla, Editorial Sudamericana, 1953,
pág. 24.
15. Da. B.ADOUJN, en un artículo: "Reflex. sóbre la discc.". En el libro: Ptcado,
Can/esión, Psicoanálisis. Desclée de Brouwer. 1956. Gráficas González, Madrid.
pág. 136.
16. JACQUEs MAR1TA!N, Cuatro Ensayos sobu el esplritu en su condici6n carnal. T~aduc.
de EocENIO S. MELO. Ediciones Dcsclée de Brouwer, Buenos Aires, 1944 pág. 51.
17. RoLAND DALJllEZ, El MI todo Psicoanalitico y la Doctrina Freudiana. De!clée de

136

Econ6mica, México-Buenos Aires, traduc. del alemán por CARLOS Sn.vA, Méxiro,
1950, pig. 13.
20. Icoa CAauso, Psicoterapia y Valores Existenciales, op. cit., ( l), pág. 105.
21. JuAN Lu1s SEOUNDo, S. J., Existencialismo, Filoso/la y Poesla, Espasa-Calpe Mexicana, S. A. México, 1948, pág. 49.
22. EuoENE M!NKOWSKI, articulo Psychiatrie et Philosophie, en la Revista: Medicine
de France, Número 99, MCMLIX, Oliver Perrin, Editeur París, págs. 3 a 9.

137

�LA NACIONALIDAD MEXICANA
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ
Universidad de Nuevo León

INTRODUCCIÓN

Es DE OBSERVARSE que en nuestro medio -por lamentable omisión- el estudio de la nacionalidad mexicana no ha sido atendido,
ni suficiente ni adecuadamente, pese a que ya es una exigencia natural, atendiendo a los altos niveles de progreso que nuestro país
ha alcanzado en múltiples aspectos.
Hácese necesario reconocer, no obstante,. los atisbos, los trabajos
meritorios y aun los estudios de valor innegable que han sido elaborados en tomo a este tema -ciertamente escasos- , sólo que
sus autores han hecho, más que un estudio específico, un comentario a la Ley de Nacionalidad y Naturalización, como así es dable
verlo en las publicaciones relativas, las que, si bien son de utilidad
práctica, no resuelven las grandes interrogaciones que la nacionalidad formula.
Debemos, también, aclarar que no pretendemos que estos breves apuntamientos constituyan la última palabra sobre un tema
de tan significativa importancia, o que esté dirigido a la elaboración de una posible filosofía de la nacionalidad mexicana - lo
que será objeto de trabajos futuros-, en la actitud de que nos
habla Antonio Gómez Robledo, de "buscar el 'ser' debajo de las
apariencias". 1
' Idea y Experiencia de América,

A N TOi-10 GÓMFZ ROBLEDO,

p. 11.

139

�Por ahora, nuestra modesta aportación y deseo van dirigidos
a los estudiosos y amantes de lo mexicano, si atendemos a que un
gran número de nuestros intelectuales -a. q~ienes c~rres~o~dededican sus inteligencias y esfuerzos a obJet1vos de mteres md~dable en todos los campos del saber, pero lamentablemente omiten, pese a la cercanía a nosotros mismos, _eJ tema vital de ~uestra nacionalidad, para que aquellos con meJores luces y capacidad
promuevan y realicen su investigación y estudio, contribuyendo
así a alcanzar su verdadero conocimiento.
De su conocimiento y comprensión dependen grandes posibilidades en lo porvenir, no para los fines de un exaltado y negativo
nacionalismo, sino para la unión, fortalecimiento y elevación de
la familia mexicana.
La nacionalidad mexicana, constituye, a no dudarlo, un tema
complejo y apasionante y como tal, difícil de en;e~derse ~l. ~rimer
impulso, cuya génesis y evolución ha tenido múluples vic1S1tudes
y en no pocos aspectos, una incomprensión e indiferencia que han
obstaculizado el penetrar en su contenido. De aquí, la necesidad
de adoptar una actitud ponderada par~ tocar los diversos aspe~tos que el tema encierra, como, por eJemplo, ante la presenc1~
de las corrientes del Indigenismo y del Hispanismo, que en posiciones ideológicas opuestas y sin la debida mesura, han contribuído a crear el problema interpretativo, atribuyéndose para sí
las glorias de los grandes hechos, así como la que pueda corresponder a los diversos personajes que -~parecen e_n la _escena de
nuestra historia y contribuyendo tamb1en a la existencia de prejuicios.

.a) Nación y nacionalidad.
La nacionalidad -como predicado de nación- es una realidad ontológica que fundamentalmente tiene dos aspectos: el sociológico y el jurídico. Los tratadistas la aceptan unifo~~~ente como "un lazo o vínculo político y jurídico que une al md1viduo con
el Estado", sólo que esta cuasi definición no nos explica el rico

contenido que la misma encierra, por lo que hemos creído conveniente citar a las más autorizadas opiniones en relación con
e1 tema que nos ocupa, con objeto de facilitar -posteriormentela comprensión de la nacionalidad mexicana.
Recaséns Siches estima que "la Nación, elemento básico de la
nacionalidad en el sentido en que hoy empleamos esta palabra,
es una formación social moderna. Aunque el hombre es conocido
desde antiguo, hasta entrada la Edad Moderna, no se formó ninguna estructura nacional en el sentido que hoy damos a esa expresión. Pero, en cambio, antes de que se formaran las modernas
nacionalidades, encontrarnos comunidades, las cuales desempeñaron un papel parecido al que hoy corresponde a la Nación en los
pueblos adelantados, y las cuales, aunque con características diferentes venían en el fondo, a significar algo parecido a lo que la
Nación hubo de significar después; así, por ejemplo, la tribu, las
confederaciones de tribus, la ciudad-estado de la Antigüedad clásica, etc." 2
Sin embargo, ya el Derecho Romano distinguía entre la "natio"
(grupo sociológicamente formado) y el "populus", o sea la agrupación organizada por el Derecho. Tales conceptos han tenido su
evolución natural a través de la historia.
Dice Max Weber que "es difícil dar una definición ~voca de
nación, que cubra todas las realidades empíricas a que suele aplicarse este nombre. Observa, asimismo, que hay una gran indecisión
en cuanto al empleo de la palabra. Pero, P9r otra parte, ocurre
que por debajo de todas las variedades sociales designadas como
Naciones y aún de las diferencias de sentido de ese vocablo se
'
destaca indudablemente siempre un significado común: "la posición de ciertos grupos humanos de un sentimiento específico de
solidaridad interna frente a otros grupos humanos". 3
Observa Agustín Basave Fernández del Valle, que la "voz nación proviene de una raíz latina y brota en el mundo culto, de una
~ REcASÉNS S1cHES,
' MAX WEBER,

Tratado dt Sociolog!a, p. 451.
Economla y Socieda.d, t. IV. Fondo de Cultura Económicll, p. 454.

141
140

�Universidad medieval para designar un grupo de estudiant · de
origen &lt;:omún".
Mancini -cronológicamente uno de los primeros teóricos de
la nacionalidad-, sostuvo que la ación es "una sociedad natural
de hombres, creada por la unidad de territorio, de costumbres
y de idioma, formada por una comunidad de vida y de conciencia social". En su opinión correspondía a las naciones y no a los
Estados -constituídos frecuentemente por el fraude y la violencia- la prerrogativa de ser elevadas a sujetos de derecho internacional. Los diversos factores que contribuyen a formar las naciones, fueron reducidas por Mancini a los siguientes:
a) Naturales ( territorio, raza, idioma).
b) Históricos ( tradiciones, costumbres, religión, leyes) .
e) Sicológicos ( la conciencia nacional) .
Con frecuencia se emplean las palabras nación y pueblo como
·inónimas.
Conviene distinguirlas en beneficio de la claridad científica.
Por nación se entiende un conjunto de hombres que, hablando la
misma lengua, se acomodan a las mismas costumbres y se hallan
dotados de las mismas cualidades morales, que los diferencian de
otros grupos de igual naturaleza. Estamos, pues, frente a un concepto sociológico. El pueblo, en cambio, es un concepto político.
Significa un conglomerado humano unido por un vínculo de sociedad para ayudarse mutuamente en orden a un fin político. Podría deducir e que una nación se halla destinada a constituir un
olo Estado formando una unidad indivisible; mas la deducción no
sería exacta por cuanto ia historia antigua y la historia contemporánea registran de consuno, naciones fragmentada en cliveros Estados.
Tampoco cabe confundir la nación -aclara- con la raza. E te último concepto entra dentro del ámbito psicobiológico. En
una misma raza se suelen dar diversas naciones con u os y gusto
antitéticos, o por lo menos, desemejante . Baste citar, por ejem142

plo, la disparidad existente entre el carácter soñador e idealista
del alemán y el carácter práctico y activo del inglé , pese a su
común cepa germánica.
Un pueblo es una nación en cuanto es uno frente a otros, "otro"
en lo universal. El concepto sociológico de la Nación como singularidad de existencia histórica reposa sobre pivotes de la cohesión e individualidad del grupo social que le constituye como
apto para darse un orden político-autónomo.
Renán desecha las teorías naturalistas de la nacionalidad porque pronto se da cuenta que la raza, la sangre, el territorio y el idioma no bastan a explicar los contenidos trascendentales de la nacionalidad. "Una ación -dice el filó ofo francé - es un plebiscito cotidiano,,. ¿ Sobre qué objeto recae ese acto espiritual
colectivo de adhesión?, para Renán no puede ser otro que el pretérito, la historia nacional, "un pa ado de glorias y de remordimientos".
Para el filósofo José Ortega y Gasset, la ación es: "primero
un proyecto de convivencia total en una empresa común; segundo,
la adhesión de los hombres a ese proyecto incitativo" .
Manuel García Morente señala los errores fundamentales de
estas dos tesis y propone a su vez una nueva que superaría a las
anteriores. La adhesión plebiscitaria al pasado no tendría eficacia ni virtualidad histórica, viva y ·activa - sería un mero romanticismo contemplativo---, si no fuera completada por la adhesión
a un proyecto de ulterior vida común. Ma · por otra parte un
proyecto cualquiera de futuro no va a recibir, por el solo hecho
de ser proyecto futuro, la adhesión plebiscitaria d los nacionales, si no tiene "cierto modo de ser". En real.i dad la nación no es,
pues, el acto de adherir, sino a lo que nos adherimos. Por encima de la pluralidad de instantes en el tiempo, hay algo que liga pasado, presente y futuro, en una unidad de ser, en una homogeneidad de esencia. Ahora bien, e a homogeneidad no tien
realmente más que un nombre: estilo. na nación es un estilo;
un estilo de vida colectiva. Y estilo es e a rúbrica de nuestro más
íntimo y auténtico ser moral; en el fondo de cada estilo indivi143
RIO

�dual está latente y actuante un e tilo colectivo. He aquí entonces
la nación.
o es un mero azar el hecho de que exista una idea española
de ación, i se pien a que España ha sido en la historia el primer
tado nacional. E ta idea española de "nación", tiene una
erie de expre iones entre las que seleccionaremos unas cuantas.
o nos detendremos a examinar las definiciones de los erudito
del iglo de Oro - ebrija, Covarrubias y Alonso de Placenciani la teorías de las diferencias nacionales de Gracián, de Saavedra y de Feijóo, porque desgraciadamente no disponemos del espacio requerido.
La doctrina católica de la solidaridad le sirve a Donoso Cortés para construir su concepto de ación. "El principio de la
identidad nacional -dice Donoso- no ignifica nada o significa que hay comunidad de mérito, y demérito, de glorias y desastres, de talentos y aptitudes entre las generaciones pasadas y
las presentes, entre las presentes y las futuras". Hay un destino
histórico nacional del cual respondemos por solidaridad en lo
tres tiempos.
n ilu trc contemporáneo, en una fórmula feliz, breve y contundente, di jo hace unos pocos años: una nación es "una unidad
de de tino en lo universal". Frente a la di gregación del particularismo naturalismo se afirma la sub tancia del pasado y el porvenir alentado en una empresa. La nación no es un contrato rescindible, sino una función irrevocable, pero que como entidad
histórica necesita un continuo derramar de simiente en los surcos
del destino nacional"."E conveniente citar por último, dentro de la diversas corrientes del pensamiento moderno sobre nuestro tema la doctrina francesa, la que ha venido tratando ampliamente la llamada así por
dicha escuela, T oría de la acionalidad y que considera a la ación como "un fenómeno espiritual", en la expresión de su má
connotado positor Hauriou.
• BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE ,
ousTfN, Teoría del Estado. Fundamentos de
Filosofia Polltica. Editorial Jus. México, 1955 pp. 75 y sigts.

144

Con objeto de obtener una má clara idea de nacionalidad,
conviene, pues, señalar con precisión a ambos conceptos: nación
y nacionalidad.
La nación tiene un conjunto de atributo a los que se les identifica erróneamente, al tratar de definír ele tales son --como inmediato - : el aspecto geográfico, la angre, el lenguaje, la cultura
aún el E tado como su expre ión jurídica el que neceariamente
di tinto de la nación.
Rccas 'ns Siches afirma que es necesario advertir que el contenido de la nación muchí imo má rico que el de Estado ... , "ya
que no
po ible enumerar la funciones de la nación, porque
la ación es una comunidad total o upraf uncional. En cambio
perf ctamente posible enumerar con toda pr cisión las funcione del E tado las cuale están definidas por el Derecho". 0
Por su parte J. T. Delo, uno de los má destacado tratadistas
en el tema qu no ocupa hablando de la relaciones entre la
nación y el Estado, expon un "principio dr armonía ' en la siguiente forma:
La relaciones entre la ación y el Estado --o, en términos
más enerales y exacto entre el orden político y el de nacionalidad-, plantean uno de lo problemas e enciales que nuestra
civilización tendrá que re ol er. i nu tros análisis sociológico
han roo trado que era impo ible identificar los dos órdenes, rectificando a í un error común en lo nacionalismos nacidos en el
siglo XIX, dejan ver por otra parte que hay entre ello una conexión ncce aria. El principio de esta conexión e el derecho. De
lo derechos del hombre brotan, de manera por lo demá diferente
lo Derechos del Ciudadano y los Derechos del Nacional. Ahora
bien -pro igue- la protección del der cho
una razón de er
dcl E tado.
La di tinción de la funciones del Estado y de la Nación sumini tra la regla teórica de sus relaciones. El Estado es el protector
• lbid, p. 461.

145

�de la vida privada de los individuos y de lo grupos; d taca lo
valores jurídicos y les da una expresión po itiva.
Si La Nacionalidad es para el Hombre un Patrimonio de valor,
si el cuadro nacional le suministra el medio que lo estabiliza y lo
educa, el Estado aparece como el garante de las instituciones
nacionales que sirven eficazmente la causa del hombre y de la
cultura.
El nacionalismo individuali ta y el nacionalismo totalitario, por
vías enteramente diferentes llegan a re ultado análogo obre un
punto: La Identificación de la Nación y del Estado.
¿ Cómo podría escapar al ambiente filosófico del siglo X III
la concepción de la nación? Sufrió más aún los efectos de esa
filosofía, que es más política que étnica, y que ve en la nación
la substancia in tema del Estado. 'La Soberanía reside esencialmente en la Nación", pero la soberanía es un poder de querer;
la voluntad nacional es la oberanía, y us atributo como los d
toda voluntad, son la libertad y la autonomía. La ación tá
personificada, por lo menos verbalmente, la oberanía que po e
es una propiedad subjetiva y una fuentr. de derecho. La influencia de Rou eau se añade a las influ ncias anteriores. . . Como
no hay derecho in sujeto se dota al conjunto de los ignatarios
del contrato social, titular del derecho subjetivo d soberanía de
la personalidad jurídica: esto es la Nación. El "yo común", la
"Voluntad General" de Rous eau, quedan así vaciado en el molde de la personalidad moral, y e llega al principio de la soberanía
nacional. . . según el cual la obcranía en el E tado s como un
derecho subjetivo perteneciente a una per ona jurídica: La Nación". 6
Ahora bi n, la multiplicidad de concepto relativo a la nación,
tratando de explicar su contenido, tanto inmediato, como tr ~
cendental, es muy significativo. Ciertamente que podríamo conformamos con la definición proporcionada por la Sociología, ya
que para los fines de nuestro estudio, ésta resulta uficientement
• J. T . DELOS,
146

La Nación; V. II, p. 21.

válida y es indi pen able para lo mismos tomar un punto de partida para tratar lo relativo a la nacionalidad.
Aunque no e el problema de la nación el que constituy la
meta central de nuestro trabajo, creemo conveniente señalar los
aspecto sociológico , jurídicos y políticos, que encierra dicho término en sus diver as interpretaciones, las que han evolucionado
n el tiempo y en los diversos conjuntos humanos que proceden de
dj tinto origen o de circunstancias que permitieron su nacimiento
y volución.
Si, como hemo visto diversos autores hablan de la nación inglesa, o bien de la e pañola, singularizándolas, esto revela que estas
agrupaciones nacional tienen características que las hacen di tintas una de otras si bien, éstas -sociológicamente hablandopodemo con id radas como generales y con tantes. Conviene, sin
embargo, el que nos hayamos detenido a analizar aspectos varios
i tomamos en cuenta la estrecha relación que hay de nación a
nacionalidad, estimando que con lo expuesto por los tratadi tas citados, ha quedado debidamente aclarado, in extenso, lo relativo
a la nación.

b) La Nacionalidad.
De la observación de los elementos que componen a la nación
e llega a conclu iones que nos aproximan más al concepto de
nacionalidad, lo que nos permite adentramos en esa compleja r alidad.
imo que la agrupación humana concebida como nación encierra el mento que considcramo como generales y constantes en su
formación y existencia. Esa agrupación -con las excepciones naturales- está contenida en un territorio, geográficamente determinado. Esto no significa que el elemento geográfico determine a
una nación, como así lo expresa Ortega y Gasset, cuando no habla del "mistici mo geográfico de las fronteras naturales", quien
so tiene que "la naturalidad" de las fronteras es meramente relati a. Depende de los medios económicos y bélicos de la época.
147

�"Considerando a la ubicación geográfica como un medio material para asegurar la unidad' . 7
Es cierto que las fronteras e diluyen, si analizamos, por ejemplo, un mapa anterior a las dos guerras mundiales y· lo confrontamos con uno actual; pero no lo es menos que la nación, en a
otra de sus constantes generales, no e concibe in un territorio
que la encuadre.
Para los sociólogos la influencia de lo telúrico e important en
muchos aspectos sobre los habitantes de un lugar determinado.
En tal sentido lo confirma la autorizada opinión de Reca éns iches, cuando dice: "Por otra parte, los ra gos completos del paiaje, unos articulados con los otro tienen en ocasiones ef ctos obre el carácter de sus habitantes dan a ésta peculiar matic ; y,
así pu den en alguno casos -no en todos ni siempre- convertire en un factor del sentimiento nacional. Claro que la influencia
de estos factores se produce con mayor medida sobre la formación
del sentimiento regional o comarcal". 8
Con razón Ruara Parella ha escrito que "cualquier pérdida de
territorio por pequeña que ea y toda intromisión de otra nación
dentro del propio suelo nacional son sentidas como amputación del
alma". 9
Actualmente no e acepta el concepto de la raza como determinante de una nacionalidad.
"El antropólogo y penador norteamericano
hley Montagu
-citado por Recaséns Siches- observa que la idea común de raza
representa uno de los errores más peligrosos de nuc tro tiempos
y uno de los más trágicos en sus consecuencias. Casi todo el mundo
parece dar por supuesto que abe lo que la palabra "raza ignifica,
y que la ciencia desde hace mucho tiempo probó la existencia de
diferencias fí icas y p íquicas muy importantes, entre las llamadas razas. Ni lo uno ni lo otro es verdad.
Al examinar esta cuestión de cerca, e advierte que no
fácil
' Lurs R11cAsÉNs Srce11s, Tratado de Sociologfo, p. 456.
• Lurs R11CAsÉNs S1ca11s, Tratado d, Sociologln, p. 457.

• Idem, 456.

148

cla ificar la humanidad en razas rigurosamente diferenciadas, y
muchísimo menos atribuir diferentes capacidades mentales a las
variedades llamada razas. La cuestión de la superioridad de una
determinada raza sobre las demás no ha ido nunca examinada
científicamente, ni mucho menos ha sido probada jamás.
En el lenguaje común se uele confundir lo que más o meno
vagamente se apunta como caracteres raciales físicos ( color de la
piel, forma del cráneo, clase de cabello etc.) con el concepto de
pueblo (los latinos los germanos, los chino , etc.) que no denota
un producto de la naturaleza, sino una configuración cultural moldeada por la historia". 10
Sin embargo, cabe notar que aunque el concepto de raza no es
definiti o, sí constituye un elemento que debe ser considerado en
la apreciación de la nacionalidad. Lejos de no otro está el falso
concepto de la "pureza" de angre que ha servido de bandera a
políticos con prop6 itos inconfesables. La sangre que se tran mit
de generación en generación, constituye a no dudarlo, un elemento
de importancia.
Finalmente, Recaséns Siches, advierte qu "con muchísima frecuencia e incurre en la crasa equivocación de confundir el concepto de raza --que, por otra parte, se ha visto que ha fracasado
desde el punto de vista científico con el del pueblo o nación. El
pueblo y la nación son realidades sociológicas, formadas en la hi toria ... la nación constituye un especial grupo social determinado
por múltiples factores- ca i todos ellos humanos, históricos entre los cuales acaso el principal sea la conciencia de una especial
solidaridad activa, ya que ni sigui ra se puede definir la nación
por la lengua, ni por la cultura solamente. Pero aquí importa destacar el hecho de que las llamadas nacionalidades europea ( españoles, italianos, frances s, ingleses, alemanes, suecos, daneses, noruegos, polacos rusos, etc.) y americana ( estadounidense , mexicanos, guatemalteco , colombiano , brasileño , argentinos, etc. ) , no
representan de ninguna manera, en ah oluto, ni grupo ni subgrupos raciales en el sentido (relativo) antropológico.
• Ibid., pág. 287.

149

�"Los conceptos importantes para la Sociología son lo de: pueblo
nación círculo cultural '. 11
Estimamo que con la anterior exposición, necesaria para los propósitos de nu tro tema se ha logrado obtener una panorámica
ha tante ilu trativa obre la nación en la que se observan sus
principale elementos y característica .
Para lo fin de nuestro estudio tomaremo -por er la más
adecuada a nue tro juicio- la d finición que no proporciona
Mancini sobre la nación: " na ociedad natural de hombres a
quienc la unidad de territorio de origen de costumbres y de
lenguaje llevan a la comunidad de vida y de conciencia sociales".
Definición ésta -que alvo ligera varientes- se conserva en las
demá al presente, como en la que nos ofrece Jacques Maury, al
decir que la nación "es un conjunto de individuos que tienen un
alma Co ro y que desean seguir una suerte colectiva común,,. 12
Ahora bien, a todo miembro de esa agrupación social por razones de u propia supervivencia, así como de organización el
Der cho les ha otor ado una ituación jurídica determinada, que
e distinta para otro individuo que, por diversas circunstancias
no reúnen lo atributo
tablecidos para calificarlos como tales,
d donde nace un " tatus" , que el Derecho establece como la nacionalidad.
E dabl advertir por tanto, que la nacionalidad es: a) un
vínculo; b) una categoría i c) un patrimonio de valor y d) una
condición jurídica.
ínculo, en cuanto relaciona y une al indi iduo con una agrupación, ya sea en lo jurídico o en lo político; categoría, porque
el miembro es, dentro de esa agrupación nacional di tinto del que
no pertenece a ella en los término que la ley objetiva lo condiciona; es un patrimonio de valor, ya que el indi iduo-miembro participa y disfruta del goce ya por herencia -ya por transmisión- de un todo o conjunto de bienes de muy variada naturaleza
espiritual y material, los que se han venido formando y desarro-" lbid., pá.g. 287.
" Lic. EDUAJIDO TIUOUEROS, La Nacionalidad Mexicana. p. 23 .

liando en el transcurso histórico y, finalmente: repetimo , el derecho crea un "status' que otorga y confiere personalidad jurídica
n la adecuación de derechos y obljgaciones, como se ob erva en
lo ordenamiento constitucionale de los Estados. 18
E po iblc pue , tra ladar -con la naturales modificacion los elementos de nación a los de nacionalidad, si bien, siendo ésta
un predicado de aquélla resume y expre a una calidad especial
una categoría di tinta.
Por lo que respecta a Ja exactitud del concepto que afirma que
la nacionalidad e un vínculo político y jurídico que une al inclividuo con el Estado, vemos que, al meno , objetivamente e aceptable. Sin embargo, estimamo que sí es necesario estudiar la naturaleza y la compo oción propias de La nacionalidad en sus elemento , lo que ya hemo señalado con anterioridad, ya que eso
lemento hacen pcn:ni ibl la po 'bilidad de obtener resultados
muy valio o para el conocimiento verdadero del " er ' nacional.
El E tado -para el lo ro de sus propio fines itales- necesita
proteger la sustancia humana de que está compu to no solamente
desde el punto de vista de su propia supervivencia, sino en atención también a lo fines tra cendentales que le han ido encomendado , como por ejemplo el más importante de todos: el Bien
Común.
, _Cabe ~or~~ar la pregunta: ¿cómo e verifica ese vínculo pohoco y 1und1co que un al individuo con el E tado? Pod mos
decir que es una relación recíproca. El E tado necesita crear
determinar y prote er la calidad específica n que reconoce, o
bien otorg la nacionalidad en uso de lo derechos derivado de
su soberanía interna.
Reconoce y crea cuando é ta ( la nacionalidad) se origina por
un hecho, como lo es el nacimiento del individuo en el eno del
grupo social; o bien por la determinación en que considera la
~ngre de su progenitores; o bien por ambo , que es el i tema
mixto que e observa en nuestro país, por ejemplo, el "jus soli" y
'" En México, la Constituci6n Polltica de los E tados
parte r Jativa aJ capitulo "De los Mexicanos ... "

nidos Mexicanos, en su

151
150

�el "jus sanguini '. La otorga el E tado, cuando -en el upuesto
jurídico-- se satisfacen determinados requisitos legales, como acontece en el caso de la naturalización.
En el primer ca o, el individuo, queda r conocido e inve tido y,
por tanto, su per onalidad nacional, ti ne plenitud en el ámbito
jurídico y político de una agrupación nacional (E tado), a dif rencia del no-nacional o extranjero, cuya participación en la vida
estatal, jurídica y política, está limitada a círculos restringido
como uceae en las acti idadcs política entre otras, tal y como
se observa en las diver a lcgi lacion del mundo.
c) La N adonalidad Mexicana.
El tema de nu tra nacionalidad, como es natural puede ser
tomado de de diver os ángulo .
desemejanza de otro Estado
que la han utilizado para fines de política demagógica y de qu
a su sombra han tejido utiles, aunque no IPuy sólidas teorías la
ou tra reclama su estudio por razones vitales, ya que ha sido y
es una realidad su de conocimiento.
La objetivización jurídica de Ja nacionalidad mexicana encuentra su consagración en nu tro Derecho aspecto que no coosideramo en este capítulo ya ci.ue lo fue brevemente tratado en el anterior, aunqu sin desconocer que constituye su fuente inmediata
-al meno en lo jurídico-, i bien, ésta resultaría insuficiente para la completa explanación de su cont nido, por lo que hemo
creído con eniente hacer primero un análi is sociológico, principalmente, para u·atar de comprender u totalidad o al meno
aproximarnos a ella.
Hemos tomado al azar la opinión de dos di tintos pensadores,
que, aunque no han profundizado en el tema, lo han tocado, siendo posible considerarlas como la expresión de un sentir mexicano
en gen ral. ólo en cuanto a e aspecto -como expresiónque las tomamo , ya que verificar su certeza en lo que pueda referir e a otro ordenes, como los históricos o sociológicos, por ejemplo, nos alejaría de nuestro propósito.

La primera de estas opinion

afirma que: "México es todavía
un semillero de naciones en el sentido sociológico de la palabra,
aunque ellas aparezcan formando un sólo E tado". 14 La egunda,
de actualidad reciente, nos dice ... '' que los tiempo van carnbiendo. Nos hemos convencido de que el concepto de "nación"
seguirá siendo entre nosotros un valor que ira en el vacío mientras nos empeñamo en dividimo , habida cuenta de que la nacionalidad es vinculación de ideales e intereses comune ". 10
En realidad, el concepto, no digamos vulgar, del « er,, del mexicano, como tal, e capa a los propios mexicanos, si atendemos a
un cúmulo de causas, ya sean circunstanciales o hi tóricas, no olamente por lo que atañe a nuestras clase intelectuales, que sólo
en casos de notoria singularidad han tratado alguno a pecto del
mexicano como por ejemplo, de nuestro Llamado "complejo de
inferioridad' y de otras característica más o menos acertadas, sino
a todas las capas sociales que integran a la nación, por razone
que on fáciles de advertir. La elocuencia de nuestra historia de
'
nuestra verdadera historia, es significativa y aleccionadora.
Pese al esfuerzo de algunos pensadores -en la época actual
sobresale el maestro Sarnuel Ramos-, sin embargo, no no han
dicho en qué consiste e e "ser", esa compleja composición; no
tanto por la dificultad de su aprehen ión -en el caso supuesto
de que pudiera definír ele-, sino más bien, por la ostensible
indiferencia y "escapismo ' que nuestra intelectualidad ha mo trado a los grandes temas de lo mexicano.
Los "pensadores patriotas'\ a que se refiere el filó ofo norteamericano, Patrick Romanell en su obra 16 -pocos, ciertamente¡ se han ocupado de "contemplar el universo desde el punto de
vista mexicano" lo han hecho más por imperativos políticos, que
filosóficos o de otra índole.
El Doctor Mora -José Luis María Mora-, que indudable,. JosÉ CASTILLO ToRRE, CITADO POR. ScBAR.UIAN EN M,xico, Tierra de Volcanes,.

p. 12.
"

FERNANDO DIEZ DE UaoANIVIA ;

La Unidad Nacional.

Novedades. 30 de julio-

de 1959.
11

PATRICK RoMANBLL;

Making of Muican Mind, pág. 25.

153,

152

�mente fue el más notable, no solamente de su tiempo, se ve a~ectado, en su obra desgraciadamente, por la m~reas _de las co~ne~tes
políticas, si bien constituye la primera y_mas valiosa contnbuc16n
-a la causa de la mexicanidad. Igual actitud puede ser o~~ervada
en lo que se refiere a los llamados ideólogos de la_ Revoluoon -en
la época contemporánea-, los maestros Antonio Caso y el _recientemente desaparecido, José Vasconcelos, sobre todo _en ~ste
último, para quien el "leit motiv" o nervio motor, lo constituyo la
política preponderantemente.
. .
.
En parte es posible encontrar una ~plicac1~n a estas actitudes,
en primer término, por las circunstancias accidentadas del desenvolvimiento de nuestra nacionalidad, así como por su profundo
contenido, la que no puede estar apoyada en la traruit_oriedad de
los sacudimientos o cambios sociales, que si bien han deJado honda
huella en nuestra evolución, hay otros elementos, tanto en los aspectos humanos como en los espirituales, ~ue desde an~es, º. sea
desde el principio, han servido para dar ongen a la nac1onal1dad
mexicana.
Es por ello que la responsabilidad históric~ de al~os prohombres que figuran en los archivos de ~u_estra ~ida política, es ~a~e,
porque ante la responsabilidad poht1ca, ciertamente tra~S1to~a,
-sobre todo en México-- les quedaba, al menos, la obhgacion
moral de fortalecer la obra, que otros más dignos en el uso del po-der, habían realizado para bien de la nación.
Ahora bien, al no ser posible -en realidad, ha~lar de un~ ~ase
común, tanto espiritual, como material, que ~e:mita _la partiopaci6n de todos los miembros del grupo en ese vivir nacional, resulta,
_ pues, que se desconoce, no solamente el co~cepto de n_uestra nacionalidad, sino su contenido mismo, ~parecu~ndo el p~ero balbuceante, pese a que se le invoca con 1rreflex1va frecuen~1a, s?bre
todo en el aspecto político. Por lo que al hablar de la nac1omu~dad
mexicana, una vez que ya se ha analizado lo ref ere~te a su pnmer
.aspecto, veamos lo relativo a su condición de mexicana. .
Ser mexicano, es pertenecer a una comunidad que encierra. en
.sí, elementos, notas y características, tanto de naturaleza matenal,
154

como espiritual, que así la constituyen y que la distinguen de otras
nacionalidades. ¿Bastaría acaso con decir que un individuo es mexicano -en su plenitud- por el hecho biológico de haber nacido
en México?, como así nos lo explica el precepto legal que consagra
nuestro derecho y que mencionábamos al iniciar este capítulo.
Para el filósofo norteamericano, ya citado, la situación es colocar al mexicano en posición de "contemplar el universo desde un
punto de vista mexicano,,= s6lo que habría que ubicar "ese punto
de vista mexicano", conocerlo, o para mayor precisión, formular la
pregunta: ¿ qué es lo mexicano?, lo que constituye la radicación del
problema.
Cuando hablábamos con anterioridad de una base común o bien
de una conciencia nacional, esto sería suponer que se contaba de
antemano con una conciencia común del "ser" del mexicano, que
es lo que reclama nuestra atención.
Tener, por tanto, una conciencia nacional, supone sentir, saber
y comprender, lo relativo a una personalidad propia y, por lo mismo, distinta a otras -como individualidad y como nación- no
solamente por el hecho físico del nacimiento, sino por la participación y convivencia en un todo generador de valores y de vivencias de carácter fundamentalmente espiritual en el presente,
las que, a su vez, provienen de un pasado que encierra la tradición
histórica en todos los órdenes, como lo son: el jurídico, el social
mismo, el económico, el religioso, el lingüístico, etc., y con una
proyección lógica de futuro. La naturaleza de México, pues, como nación, refleja su propia personalidad, su "ser", en el que, si
bien es posible encontrar características más o menos generales
-de tipo sociológico- revela su indudable individualidad.
Establecido Jo anterior, pasaremos al estudio concreto que haga posible un conocimiento de nuestra nacionalidad, siguiendo un
criterio de acuerdo con los elementos que la forman.
Hemos dicho en anterior ocasión, que la fundamentación de la
nacionalidad con propósitos de índole solamente política, distorsiona la realidad sociológica de una nacionalidad, ya que cualquiera metavaloración de sus elementos resulta insubstancial y de155

�magógica. La encilla elocuencia de la historia e impone sobre el
mito o las "obra '' de e critorcs oportuni ta , que atribuyen a sus
nacione "destino ' de dominación mundial o ueñan en quiméricas epop yas, que, a la postr , resultan menguadas triquiñuelas
para de pojar a pueblos débiles.
uestra historia es dolorosa, porque es la lucha de un pueblo
n la forja de sí mismo, contra adver idades de dentro y de fuera
pero que no e encuentra animada de "misiones" extraterrenas o
extraterritoriales, tan caras a dictadores.
olviendo a nuestro tema, e de oh ervarse que en el estudio
de los elementos que integran a la nacionalidad podemo encontrar un denominador constante que singulariza su contenido:
la comunidad. Comunidad en lo espiritual y en lo material.
Por lo que, en nu tro concepto, si aplicamo la idea de comunidad a la realidad ocio-histórica de México, ¿ hasta qué punto
es de observarse esa comunidad en lo diver os órdenes o instituciones de nuestro er nacional que nos permita determinar la nacionalidad mexicana? Creemos que es en la hi toria de nuestras
Constituciones en donde
po ible encontrar la contestación.
certadamentc apunta el constitucionali ta, Lle. Felipe de Jesús
Tena Ramírcz que "nuestras Constituciones on el complejo más
íntimo que tiene México''.
Separando - para los fines a estudio- la naturaleza jurídica
de toda obra con tituciorial, nos intere a, como ya hemos dicho
en forma preponderante, el contenido . ociológico que indudablemente opera n la mi ma, atendiendo a que en tal sentido la Constitución Política es la realización de un "querer see', la cristalización d ideales, a piracione y anhelo , o bien, el triunfo de una
doctrina que una nación adopta con iderándola adecuada para
un momento histórico determinado. A su vez el Lic. Jesús Ruiz
de Chá ez, refiriéndose a este punto, ha escrito recientemente:
" na política in facciones sin ismo ideológicos que fragmenten
nuestra mexicanidad en sectores opuestos, tal es el espíritu de
nuestras Constituciones, de nuestra vida cívica y de nuestro estilo
de con iveneia nacional".

Es, en efecto, en las Constituciones de nuestro país en donde
e puede abrevar y juzgar, desde su altura -aplicando el elemento fundamental de comunidad y no olvidando lo que el poder político igrufica- hasta qué punto hemo realizado nuestra
nacionalidad, por lo que es conveniente asomar e para el caso
y aunque ello sea someramente, por ejemplo, en lo a pectos históricos y sociológicos que nos presenta la Constitución Politica de
1857, indudablemente una de las más importantes en la hi toria
Constitucional de México, sin que nuestra actitud se interprete
como un examen crítico, o bien, el ' remontar e en el río tumultuoso de los acontecimientos político '.
Resulta, por demás, interesante, conocer ciertos pa ajes en la
formación y discusión de dicha Carta Magna, lo que nos permiten oh ervar el juego de fuenas sociale y política , para percatamos de que su participación revela una comunidad, no una totalidad política, dentro del proce o gestorio de nuestra nacionalidad.
Consecuentemente, habría que analizar las corrient ideológicas
o doctrinales, ya que éstas son las que animan a la obra Constitucional.
En la Memoria de la Academia Nacional de Historia y Geografía, corre pondiente al Boletín número 4, aparecen unas "Consideraciones de carácter histórico sobre la Constitución de 1857 '
por el Académico, Lic. Desiderio Graue y Díaz González, quien
eñala: " í, i bien casi todos los historiadores imparciale están de acuerdo en que el Constituyente de 1856 reunió a los más
destacados miembros de la pequeña burguesía liberal (aquí aparece la corriente doctrinal política), que como clase dirigente y
dominante ( en el poder) se estimaban como los auténticos representantes del pueblo ( comunidad no totalidad), alguno escritore , como Percyra, niegan la legalidad de tales nombramiento, a virtud de la imposición que hacen al si tema de elección ya
citado. Otro como Molina Enríqu z, entusia ta panegirista de todo lo índigena, afirman que el Congreso estuvo muy distante de ser
electo realmente por el pueblo. Molina ostiene, que cada Con157

156

�gre o ha venido a ser una junta de las personalidades más notables del Partido que convoca y que éste de 1856, no era sino el
Congreso del elemento mestizo, muy débilmente contrapesado por
contadísimas unidades del elemento criollo ( aspecto étnico), tesis
que comparte Arrangoiz cuando irónicamente explicaba que esa
era la manera mexicana de legalizar un movimiento. Pero quizá
el juicio más extremista, lo emite Bulnes, pues dice que en el
Congreso no había, más que por excepción, propietarios territoriales, no había industriales, ni comerciante , ni representantes de
asociaciones obreras; en realidad, afirma, representaba a la burocracia, a la literatura y al apostolado político, a intereses políticos
más que sociales, abstractos y de ningún modo económicos. Justo
Sierra, asienta que si bien legalmente el Congreso era la representación oficial de la Nación, la realidad era otra, pues la Nación
rural no votaba; la urbana e industrial obedecía la consigna de
sus capataces o se abstenía también y el partido conservador tampoco fue a los comicios, por todo lo cual la nueva asamblea, sostiene Don Justo, representaba en realidad una minoría, no sólo
de los ciudadanos capaces de tener interés en los asuntos políticos.
sino de la opinión, y la opinión del grupo pensante se dividía entre los moderados, los militares y los clérigos, pues las nuevas
generaciones eran por lo general apasionadas de la Reforma y como ellas los veteranos del federalimo puro, formaban la parte
más activa de la sociedad, ésta fue la que formó el Congreso. Pero
Don Justo termina confesando que el Congreso répresentó "una
selección, como todas las grandes asambleas revolucionarias; era
una minoría como todas las asambleas reformistas; era un conjunto
de confesores de la nueva fe como todos los concilios llamados a
definir dogmas, si son eclesiásticos, o a definir ideales, si son laicos.
Por ello, no obstante todas las circunstancias y las críticas anteriormente expuestas, puede asegurarse que el Congreso Constituyente
de 1856, sí representaba con bastante fidelidad la opinión pública
de aquella época. Por eso podemos afirmar, con Garcia Granados: "que la fuerza del pueblo mexicano, que algunas veces duerme, pero que no muere sino con el pueblo, que entra en mayor

o en menor activida~ según las circunstancias, fue 1a que en un
~omento ~e. ,exaltación patriótica y liberal derrocó en Ayutla al
urano Y eli?w en 1856, sus representantes a un Congreso destina~º a consutuír a la Nación conforme a los principios democráticos".
Los antecedentes necesarios de la Constitución de 185 7 se remontan, .co~o es lógico, hasta la aparición de los primeros eventos constituc1onales, comprendidos a partir de la Independencia
los que, por su naturaleza y circunstancias históricas en que fue~
ron_ elaborados Y realizados, necesitan su investigación y estudio
aplicando el concepto de comunidad a cada uno de ellos par~
obt;ner las etapas de gestación de la nacionalidad mexican~, destacando~e, en ma~era especial, la influencia de las ideas, que c~mo la li,beral, deJa huella profunda en las instituciones políticas
como as1 veremos.
'
Inex~~~ablemente, el doctor Mora (José María Luis), nos da
una oplillon que es necesario atender de la situación relativa a la
Nueva Espa~a, .c,uando dice: "desde que apareció por segunda
vez la _Gonstzt~:.on Española en México, a mediados de 1820, se
en_ipezo a perc1 Ir en esta República, entonces Colonia, un sentirr:zento ~ago de cambios sociales, el cual no tardó en hacer prosélitos,
. . ,mas
, por
. moda y espíritu de novedad ( ;&gt;)
. , que por una conviccion mtlilla de sus ventajas que no se podían conocer, de sus
r:5ultados q~e. t~mpoco se podían apreciar. Este sentimiento déb~l en su prmc1p10, comenzó a ser contrariado por una resistencia
bien ~oderosa de aquella época, que combinada con otras causas
produjo la Inde?e~dencia .. Efectuada ésta, nada se omitió para
c?ntener el movmuento social y la tendencia a los cambios políticos que empezaba a ser más viva, pero que no salía todavía de
la esfera de un deseo" (México y sus Revoluciones. Librería de
Rosa. París, 183 7) .
•
La explicación al criterio sustentado por el doctor Mora no
Ia proporciona_
.
'
s
e1 L'
. 1c. ~anue~ Ramírez Arriaga, quien en documenta~o estudio dice: RecoJamos la valiosa aunque somera observac1on de Mora: 'Desde que apareció por segunda vez en 1820
159

158

all

�la Constitución de Cádiz, e comenzó a sentir en México un sentimiento vago de cambios sociales.. .' n
.
Don Gregorio Torres Quintero, en su biografía de Mora, se mterroua: · es po ible que ideas tan radicales como las de Mora naº' en e:México y se propagaran baJo
• el d om1mo
. . espano
- !?U
cieran
. y se
contesta: "Bueno es recordar, para responder a esta pregunta,
que las cortes españolas o sea el Congreso ~pañol habi~ expedido en 1812, una Constitución que era eminentemente l~beral
y la cual se mandó observar en la Nueva España. Pues bien, a
la sombra de aquella Constitución y en 1813, nació en México un
Partido que se llamó Escocés y que tenia por objeto sostener los
principios liberales de dicha Constitución relativos al sistema representativo y a las reformas del clero".
.
Mas ninguno, ni :Mora ni Torres Quintero, explican en plerutud la influencia de la Constitución Española de 1812 para gestar la reforma en México.
No sólo sentimiento vago de reformas sociales emana de la Constitución de 12 como quiere Mora, ni únicamente los principios
,
del sistema representativo y de la reforma de la clerecia, como
pretende Torres Quintero, ino la mayor y mejor parte de_ la reforma en México y desde luego, el ideario, la Marcha Política del
Progreso de Mora.
.
.
Para terminar, c;Iebemos confesar qu el estudio apasionante de nuestra nacionalidad, no puede delimitarse en la brevedad
de estos apuntamientos, renovando nuestro deseo de que mej&lt;r
res plumas se ocupen de ella y se logre elaborar una Teoría de .
la Nacionalidad Mexicana que satisfaga debidamente dos fundamentales cue tiones:
En qué con iste y cómo es.
)

160

SANTO TOMAS DE AQUINO
Y EL PENSAMIENTO
DE NUESTRO TIEMPO

Lic. MA UEL ME DOZA S.
Irutituto TeCDol6gico y de E1tudi01 Superioru
de Monterrey
l. Su

VIDA

de Santo Tomás de Aquino el año de
124-5 en el momento que bien pudiera señalarse como fecha d
su nacimiento a la vida de abio y a la vocación de santo.
E de todos conocida la historia sucedida entonces.
ecuestrado por indicaciones de u propia madre, que se oponía a que vi tiera el hábito de lo, hermano predicadores, Tomás
d Aquino fue pri ionero un año en J palacio de su familia. Ahí
fue donde tuvo que decidir, probablemente, el destino de su vida,
re i tiendo toda da de tentaciones que se tramaron en su contra.
Ve.int años tenía el hermano Tomás cuando hubo de defender, en Ja cárcel su hábito dominicano y su vocación intelectual
e inicia entonces en la filosofía, escribiendo para sus antiguos
condi cipulos de la Facultad de Arte de Nápoles dos obras d
Lógica intituladas Las Proposiciones Modales y Las Falacias. Tal
fue u primer paso en el camino de la sabiduría.
Ma 1 camino de la santidad tuvo que empezarlo también con
una prueba cruel y dura por venir de quienes venía: los propios
hermano cuenta su biógrafo, Je llevaron a su prisión "a una joEMPEZARE 10s LA HISTORIA

161

�ven y hermosa niña aderezada con todos los encantos de la galantería".
Se apoderó Tomás de un tizón encendido, puso a la niña en fuga y trazó sobre la puerta, con ceniza del tizón, una señal de la
cruz. Desde entonces fue liberado, por especial gracia divina, de
toda tentación corporal.
Ahora bien, lo que hace más maravilloso aún tal milagro, no
ólo es la liberación de las pasiones o más bien el dominio sobre
ellas, sino el haberle mi teriosamente donado, con la viril madurez
de un hombre que no necesitó la dolorosa enseñanza de la experiencia, un alma sencilla con la inocencia de un niño. El confeor que lo auxilió en sus últimos momento pudo decir: " cabo
de escuchar la confesión de un niño de 5 año ".
El itinerario espiritual de Tomás, séptimo hijo de los condes
de Aquino, nacido a fines de 1225 en el palacio de Rocca~eca,
cerca de Nápoles, podría decirse precisamente que comienza hacia esos 5 años de edad, cuando sus padres lo dejan en el monasterio de Montecasino al amoroso cuidado de su tío Sinibaldo abad
de ese convento benedictino, en el que permanece hasta entrado
los 15 años.
Por azares políticos de su familia, es enviado después a la Facultad de Artes de ápoles, donde conoce y trata con intimidad
a los dominicos que acababan de abrir una escuela pública de
Teología. En ese lugar encuentra el feliz término y fin de u itinerario: se encuentra a sí mismo.
Contra la voluntad de su madre y hermanos -su padre el conde Landulfo de Aquino había ya muerto--, Tomá recibe el hábito de lo religio os dominicos, siendo que todos lo querían ver
como abad ben dictino en sucesión de su tío Sinibaldo. Toma el
hábito, pue , de Santo Domingo en 1244, y es el año siguiente cuando lo hallamos en la prisión de su palacio de Rocca eca.
Escapado de ahí, se dirige a París y termina su noviciado en el
convento de Saint Jacques, donde enseñaba por entone el teólogo
Alberto Magno. Lo toma a su cargo este ilustre maestro y el "Buey

mudo,,, como lo apodan sus condiscípulo , va pronto a dejar oír
us mugidos por todo el orbe, como profetiza su maestro.

2. Su

TIEMPO

El convento de Saint Jacques, anexo a la ya famosa Universidad
de París, se hallaba situado en las montañas de Santa Genoveva,
un lugar propicio para la meditación y el estudio. En ese mismo
lugar, donde Tomás se hace teólogo, empieza u enseñanza de las
sagradas escrituras una ez que recibe el cargo de "bachiller bíblico". Dos años después, con el título de "bachiller sentenciario"
inicia sus comentarios a las entencias de escritores y padres de
la Iglesia. Finalmente, en 1256, a los 31 años de edad -4 antes
de los requerido para ser maestro universitario- recibe del canciller Heimerico de la Iglesia de otre Dame, y en nombre del
Papa, su "Licentia Docendi,, o Licencia de enseñar Teología en
la Universidad.
En su libro El doctor angélico el tomista Jacques Maritain obseiva cómo lo términos de "Licenciado", "Ma tro'' o "Doctor'
en Teología, no nos e ocan ahora sino un título cualquiera, como
tantos otros "honores de papel", o si acaso -pero esto para los
pueblos de cierta frivolidad decorativa en la vida cultural-, algo semejante a una figura con birrete el día de "graduación".
Somos incapaces realmente de ~ber, en nuestro tiempo sin
alores, lo que era y lo que valía en verdad para la Edad Media, el teólogo y el maestro.
El prestigio de un Tomás de Aquino o un Alberto Magno, a
los cuales dos su enemigo común el averroísta iger de Brabante
llamó "praecipui viri in philosophia", o sea los más esclarecidos
hombres de filosofía -ahora diríamos "nombres"-, no era sólo
fama de nombre, sino verdadero alor de autoridad.
No tenemos en la conciencia moderna la facultad de estimar el
valor de la autoridad moral o intelectual: ninguna doctrina tiene ya validez para nosotros por la sola autoridad de quien la en163

162

�seña, y con frecuencia menospreciamos neciamente una autoridad
moral y aun le cerramos la conciencia. De reos en lo moral pasamos gratis a jueces y aun, con ignorante audacia, criticamos sin
considerar ni menos conocer a fondo, el criterio y doctrina de un
verdadero juez intelectual. Pensemos, para esto último, en cualquier caso de censura o condena de alguna obra o autor modernos por parte de la Iglesia. Nos preguntamos: ¿Tiene ella la
suficiente autoridad intelectual para dictar tal sentencia?
La ingenua Edad Media tenía fe ciega en la Iglesia como urna
autoridad espiritual. Pero -hay que tenerlo bien presente-, si
crey6 ingenuamente en la Iglesia, nunca la Edad Media que conocemos creyó el Dogma ingenuamente. Siempre fue ' te apasionadamente discutido, aunque también, es cierto, fue siempre creído. En todo caso, el más hondo drama del hombre medieval fu
la inevitablemente doble necesidad de comprender racionalmente
y creer, por encima de la razón, para vivirlo ínt ro, el dogma
revelado.
Ahora podemos entender en Santo Tomás el porqué de sus dudas y vacilaciones en aceptar la delicada responsabilidad de un
cargo de maestro de teología. Iba a ser depositario de la misión
de engendrar sabiduría divina en la inteligencia de sus oyentes. Fray Tomás ruega a Dios llorando, dice Maritain, le conceda
los dones indispensables para ejercer el oficio de maestro, y eleva
su oración diciendo: "Señor, sálvame, pues la verdad d aparece
de entre los hijos de los hombres". En la tesis de su "Principium"
o lección inaugural de su magisterio avalado ya con la "Licentia
Pontificia Docendi" en la Universidad de París, no deja, a través
de las siguientes palabras, el principio que deb u tentar todo
magisterio :
"La verdad, dice, la comunica Dios por su propia virtud,
como riega El por sí mismo los campo . A El se debe atribuir el
fruto de los espíritus como se le atribuyen a El los fmto de las
montañas". Y así, desde la cátedra de la Universidad de Parí! ,
el maestro en Teología Tomás de Aquino empieza a difundir, con

proyección universal, más aún, con vigor sobrenatural, la luz que
efecúvamente puede iluminar en todo tiempo las inteligencias.

3. Su onRA:

UNA REVOLuc16

Hemos visto al santo y al teólogo; pero Tomás de Aquino no
sólo tiene, y cumple, la misión de edificar con el ejemplo de su
vida e iluminar el mundo ( católico y cri tiano) con la doctrina revelada. Santo Tomás es -desde luego- un hombre y un filósofo.
Tomás de Aquino es -con toda la palabra- un hombre; un
verdadero hombre de su tiempo que tiene que enfrentarse a sus
circunstancias y tiene que luchar a contracorriente en muchas ocasiones. No es hombre de su época por haber vivido en el convento, que
la vida más "medieval ', diríamos; ni por haber
escrito en latín, que es el lenguaje de su siglo; ni aun por haber
compuesto Summas de Teología, de acuerdo con su época.
No se puede estar absolutamente de acuerdo con la época que
le toca a uno vivir, si es que se quieren ver realmente los propio
problemas. Santo Tomás es de su tiempo porque no fue un conformista ni menos tampoco un conservador. Fue un renovador
espiritual, fue el creador, me atrevo a decirlo, de una revolución
intelectual en el espíritu de la Edad Media. Revolucionó la tra•
dición que había recibido, esto es, el pensamiento católico.
Pero voy a seguir el criterio de un notable tomista moderno, el
Padre Manser de la Orden de los Predicadores. Dice en su libro
La esencia del tomismo: "La síntesis tomista es para muchos piedra de tropiezo, pues creen que compromete incluso la divina revelación que, como fuente de la Verdad ab oluta, no necesita dt
ningún determinado sistema filo 6fico de origen hwnano,,.
Santo Tomá hace lo contrario: escoge un istema filosófico,
y de origen pagano. ¿Por qué lo hizo? ¿ Y por qué escogió pr cisamente el de Aristóteles?
La tradición escolástica era agustiniano-platónica. fundamentalmente. "¡ Cuántas veces, continúa el padre Manser se proclamó
165

164

�a Platón, en la antigüedad e incluso en los tiempos modernos, el
precursor del Cristianismo !"
Ir no solamente contra un filósofo como Platón, que en todo
caso era pagano, sino contra los seguidores literales de la tradición
patrística eminentemente agustiniana, contra el propio San Agustín en lo que tomó de Platón y de Plotino, pero sobre todo, incorporar en pleno siglo XIIl la filo ofía pagana de Aristóteles al
pensamiento cristiano, ¿no es de verdad Revolución? Revolución,
í, contra el divino Platón y el místico Plotino, intocables "precursores" del cristianismo; revolución que provoca, al parecer de
su tiempo, una "ruptura entre la escolástica y lo padres de la
Iglesia", pero sobre todo he dicho revolución, y aún para nosotro
porque ni en el siglo XIII ni aun ahora se puede saber cómo Santo Tomás logró hacer cristiano al pagano Aristóteles.
Si ahora el padre Manser puede ya decir con tranquila conciencia: "Ari tóteles es más cristiano que cualquiera otro filósofo
del paganismo", él mismo nos hace recordar las repetidas prohibiciones de este pensador por parte de la Iglesia del siglo XIII.
Bástenos esto para imaginar lo que tuvo que luchar Santo Tomás
para sostener su pensamiento. Por esta lucha que fue de verdadera re olución Tomás de Aquino es hombre de su tiempo.
Sólo quiero ahora, muy de paso, tocar otro punto igualmente
contra el común parecer, en relación con esos tiempos de la Edad
Media. Me voy a permitir calificarla también como época de verdadera revolución espiritual, pese a que se la pueda colocar cómodamente frente al Renacimiento como la noche frente al amanee r de la cultura moderna, y aún llegar a considerarla como
una noche de tinieblas, sm luz del cielo ni luz del hombre ...
En su discutida obra Una nueva edad media, el escritor ruso
Nicolás Berdiaeff hace esta observación: "no es el pensamiento de
la antigüedad, sino en el de los padres y doctores de la Iglesia el
verdadero movimiento de vanguardia en la Edad Media. En cambio, en la época del Renacimiento, la única novedad e el retorno a la Antigüedad".
En efecto, el Renacimiento vuelve a tomar de la antigüedad

principios muertos, cánones y modelo por largo tiempo olvidados,
obras que fueron vivas hacía más de 15 siglos; y hace renacer
todo en una nueva cultura.
La Edad Media no tiene que revivir principios antiguo , no
necesita recurrir a ninguna otra cultura de ningún tiempo ni de
otro espíritu para crear su propio modo de vivir. Es una edad ...
¿por qué se le llama medi'a?, por su plena juventud. Es juventud
cristiana que no necesita vigorizarse de lo pagano, que vive su fe
íntima y en ella trasciende los límites de su tiempo, los límites del
tiempo.
"En realidad, Ja civilización medieval era ya un renacimiento
apunta el mismo Berdiaeff una lucha contra la barbarie y sus tiniebla que habían sobrevivido a la caída de la civilización antigua. El cristianismo había sido esa luz medie al".
Ma dejemo esta época media en que vi e Tomás de Aquino,
para er ya el 'gnificado y valor de su obra.
4. LA

TRADICIÓ

ESCOLÁSTICA

En Tomás de Aquino culmina la tradición del pensamiento
íntegramente católico: cristianismo que se ha hecho ya doctrina
universal y que ha sintetizado en un todo orgánica y jerárquicamente, las relaciones y el orden entre los 3 términos de toda cosmovisión religiosa : Dio , el hombre, el mundo.
Mas si la sabiduría del aquinatense sintetiza la suma del saber
cristiano, su pensamiento no constituye ni una totalidad puramente lógica (pues tiene el sistema tomista dos aberturas: se abre
a _la unidad de la fe, y se rompe a la pluralidad infinita de lo real),
ru tampoco es de una unicidad puramente teológica, puesto que
el tomismo es también filosofía.
En cuanto unión pues de ambos saberes, teológico o de fe, y
filo 6fico o de razón, el tomismo termina desde una cúspide la
tradición del pensamiento cristiano que hemos llamado escolástica.
167

166

�En la historia dd pensamiento filosófico, la corriente escolástica se nos presenta como un movimiento constante del pensar
cristiano hacia la cada vez mejor comprensión de lo que tenga d
racionalmente inteligible (no de "racional, pues
supra-racional") la Verdad de la Revelaci6n.
Por otra parte, dada la finalidad docente de la Teología o doctrina del dogma que la autoridad de la Iglesia debe enseñar a los
fieles, y la subordinación al mi mo fin de la no doctrinal ni dogmática pero sí tradicional forma de encauzar dentro del píritu del
cristianismo la razón filosofante, la misma filosofía colá tica
en su propia estructura y método tuvo que organizarse de modo
a poder enseñarse fácilmente en las escuelas. De ahí su denominación de escolástica.
El hi toriador de la Filo ofía Nicolás Abagnano contrapone la
escolástica a la filosofía griega -de la que tom6 us principiosdiciendo que es una filo ofía aplicada a la enseñanza y formación
de clérigos, mientras la griega es pura y libre investigación. Le
niega, pues, a la escolástica, desde sus orígenes basta d último de
sus filó ofo , la libertad y obligación de encontrar verdades nueva
y la ncarga s6lo de una mera intelección de verdades viejas,
previamente anunciadas y supuestas (ya que no explicadas) en la
tradición teológica. No en ano los propios escolásticos la han
llamado a golpe martillo, la "sierva de la teología''.
¿Será esta una calificada e imparcial presentación de la filosofía escolástica?
Tratemos de entrar un poco en su espíritu.
n historiador escolástico, Thonnard, agustino de religión y
tomista de convicciones, la define como "un movimiento doctrinal
que llega a su apogeo en la edad media occidental o latina y que
comprende una teolo 'a y una filo ofía . Distingue, pues, en buena escolástica y a diferencia de Abagnano, los do campo del
saber cristiano: el teol6gico y el filo 6fico. La sitúa luego históricamente entre los siglo VII al XIII (para Abagnano empieza
a mediados del siglo IX) encuentra en una diversidad enorme
de escuelas y pensadores, 3 caracteres comunes: lo. el método y

el lenguaje: Por lo que hace a éste, se la escribe tradicionalmente
en latín, y en los seminarios aun ahora e discuten sus problemas
en te mismo idioma; mas por lo que ve al método, que denomina
Thonnard dialéctico intelectivo, acepta -con Abagnano- que s
ordena siempre a la enseñanza y no a la investigación.-20. carácter: Asimila en su seno la tradición, pero no religiosa, sin&lt;&gt;
filosófica grecolatina. En esto difiere del primer historiador que,.
al no distinguir teología de filo ofía, supedita ésta última a la tradición doctrinal dd cristianismo.-30. La sumisión a la / e ( no a
la teología) : Este último es el carácter distintivo y el factor deunidad de la escolástica en su historia. Sin embargo, agrega, sólo
paulatinamente se fue precisando la distinción entre el saber natural y el de origen sobrenatural hasta llegar, en el siglo XIII, a formarse y constituirse definitivamente una filosofía escolástica, independiente como ciencia racional, que se subordina a la Fe libremente. En tal respecto, termina, tiene a honor ser llamada "ancilla Theologiae", expresión que traduce sencillamente como "filosofía cristiana" y no como algunos más papistas que d Papa, qu
la designan "esclava de la Teología'&gt;, confundiendo, a mi ver, Fe
con Teología (las raíces y el árbol) y é. ta casi siempre de manual, y resbalando luego de teología a teólogos, de teólogos a profesores de teología (que no doctores y ma tros como los medievales) y llegando aun a veinteañeros tudiantes que, en el lenguaje del seminario, se designan con el algo ampuloso nombre de
"teólogos". Y así, claro que sería muy digno y muy cómodo tener
por esclava a esa señora que a eces se subleva con el orgulloso
nombre de filosofía.
Mas detengamo la crítica y tratemo mejor de entender el pensamiento filo 6fico de Tomás de Aquino adentrándonos, en lo
posible, hasta donde podamos palpar el alma misma de su istema-

169

168

�5. Los

PRINCIP1OS DEL TOMISMO

Se han escrito bibliotecas inagotables, no sólo comentarios ni
conferencias de unas páginas, en el estudio de Sant? : omás. ~ntonces, sólo queda preguntarnos lo siguiente: ¿Que idea radical
0 principio de su pensamiento podría exponerse en unas cuantas
palabras? Lo diré de una vez. Creo yo que el principio de toda la
sabiduría tomista está en esto: el ORDEN. Y escojo precisamente
tal principio, de ascendencia greco-aristotélica, por dos rawnes:
lo., porque al asentar la sabiduría cr~tian,a sobre el plano de lo
sobrenatural arranca de cuajo la sab1duna pagana del hombre
natural y cr~a un orden jerárquico que trasciende lo puramente
racional y lo puramente humano; 2o, porque desde ~se pl~no, no
-sólo han de ser compatibles, sino necesarias, re~oluc1ones. mtelectuales como la del genio del orden, que es Tomas de Aqumo.
"Lo propio del sabio es ordenar", dice repetidamente, y este
principio de ordenamiento jerárquico des~e lo sobrenatu:al, podemos verlo en la obra íntegra de nuestro filósofo. No consideraremos) desde luego, su teología, pues en ésta no hay un orden humano
-como esencial e íntima estructura de la verdad. Sólo veremos su
pensamiento filosófico, que sí obedece perfectamente a un ordenamiento de la razón lógica.
.
Lo ideal sería seguir, por un lado, el proceso histonco subJetivo
de su evolución intelectual, y por otro, encontrar, e? l_a estruc~a
de su sistema la línea lógica de su pensamiento obJet1vo. ReqUJere tal cosa u; estudio y facultades fuera de mí y de la brevedad de
nuestro tiempo. Me conformaré con señalar algunos puntos.
Vimos cómo parecen ser sus primeras pre~cupaciones relativas
a la Lógica, pues de ella tratan las dos pnmeras obras que escribe, a los 20 años, en su prisión de Roccasseca. Luego p~a, de
golpe, a la Ontología, pues_ e~ 1252 c~mpo~e su famoso opusculo
De Ente et Essentia. Continua con Filosof1a de la Naturaleza en
su obra De Principiis Naturae, de 1255. Ento~ces, '! _d~spués de
éstos que pudieran considerarse ensayos ~los6hcos, 1mc1a lo que
,constituye sin duda su definitiva y más nnportante tarea crea•

1

•

•

dora de filosofía, pese a las apariencias: la tarea de comentarista.
Principia, en 1257, con un comentario a la obra De Hebdomadibus
de Boecio, y después emprende, desde 1261, su obra filosófica fundamental, los Comentarios a Aristóteles. Expone y explica una
veintena de obras de este fil6sofo que le traduce directamente deI
griego al latín el filólogo Guillermo de Moerbeke. Comprenden
estudios y tratados de Física ( es decir, Filosofía de la Naturaleza,
mal llamada a veces "Cosmología"), Metafísica, Psicología, Etica, Lógica y ciencias en general.
Al margen de esta obra, capital, hay también una obra menor,
por así decirlo: 5 estudios de filosofía jurídica, política y social,
y más de 20 libros de las muy medievales ''cuestiones quodlibetales" y "cuestiones disputadas".
Visto en general el conjunto de su obra filosófica, ¿ cuál podría
ser el orden lógico y jerárquico que halláramos en su sistema?
Nos encontramos a la ciencia lógica como un preámbulo de la
verdadera filosofía, de la filosofía en el más estricto sentido de
la palabra, esto es, la Filosofía Primera o Metafísica. La metafísica, para Aristóteles, tiene como objeto inicial el ser que existe
en sí mismo, es decir, la sustancia. Tal objeto la hace identificarse con la Ontología. Concluye la metafísica en el Ser Primero, que no sólo existe en sí, sino por sí, corno Causa Incausada.
Santo Tomás, completando el pensamiento griego con la idea cristiana de Creación, agrega al Ser Incausado el atributo de Causa
final creadora de causas eficientes. En esto, la metafísica es Teología.
Y precisamente en la Metafísica o Filosofía Primera se asientan los primeros principios ordenadores del sistema aristotélico tomista. Se nos dan en las dos nociones más elementales que podemos
formarnos del Ser. Tales son: el acto y la potencia.
El padre Manser, ya citado antes, dice en su obra La esencia.
del Tomismo, (pág. 61) : "Tres diversas concepciones del Ser marcan en toda la historia de la filosofía tres líneas evolutivas diversas: puro devenir sin ser, ser sin devenir y ser y devenir".
El viejo problema del total devenir que planteó Heráclito y el
171

170

�&lt;lel puro ser que contrapuso Parménides Aristóteles los resuelve
en un Ser que Deviene, mediante esto dos coprincipios ontológicos de Acto y de Potencia.
Tales principios le bastarían realmente a toda filosofía. Pero
hay más. El citado padre Manser llega a la siguiente tesis (pág.
65) : "Una filosofía cristiana, una íntesis cristianamente lógica
( el traductor dice científica) tiene que apoyarse en la doctrina
aristotélica del acto y la potencia en orden a la Revelación".
En eguida es cuando declara a Aristóteles como ya habíamos
mencionado, el filó ofo más cristiano de todos lo paganos.
En realidad, la sabiduría cristiana del filósofo Tomás de Aquino encuentra para estos principios ontológicos de la filosofía aristotélica, no sólo la luz natural de la razón metafísica sino la luz
sobrenatural de la fe teológica.
La fe de la teología revelada, ocupa, por consiguiente, el primer lugar en el ordenamiento jerárquico de la abiduría tomi ta;
abajo hállase la metafísica, pero ésta, y con raíces propias, sustenta las demás ramas de toda la filosofía. Veamo
t orden en
un breve delineamiento: El acto y la potencia descienden de la
metat ica y se convi rten, para la filo ofía de la Naturaleza en
1os principios del devenir que son la Forma (acto) y la Materia
(potencia) y dan lugar a las famo as 4 causas (formal material
eficiente y final); para la Psicología se hacen alma (acto) y fa-cultad del alma (potencias) ; en el campo de la política, aber
por encia tel ológico, el acto es el bien común o causa final que
debe mover y atraer a sí todas las potencias o capacidades de acción libre de lo ciudadanos; y en la moral, ciencia también de
fines ontológicos, cau al , el acto se hace energía virtuosa; la
potencia, mera ind terminación o disponibilidad de la naturaleza
humana para el bien o para el mal.
Ahora bien, Santo Tomás expone y comenta los diez libros de
la Moral que Aristóteles dedicó a ic6maco, pero de ellos no toma ninguna idea encial al contenido del bien o del mal. En
efecto, los conceptos de Virtud, Vicio, Pecado, Arrepentimiento,
etcétera, pertenecen a categorías radicalmente cristiana y no ad-

quieren pleno sentido sino en la Caridad y en la Gracia, mundo
sobrenatural desconocido para el pensamiento griego.
Lo que sí toma de la pagana, pero perfectamente bien equilibrada moral aristotélica, son elementos formales como lo es la
medida o norma prudencial de los actos humanos, a saber, el

término medio.
En resumen, si su precursor an Agustín cristianiza las ideas
morales o teológicas del pagano Platón, Santo Tomás no hace
cristiano a Aristóteles a travé de su moral, sino a través de su
L6gi,ca. Bautiza la Lógica, es decir, la razón aristotélica, y sus
aguas lustrale llegan hasta la Metafísica.
60. EL

PE SAMIENTO DE NUESTRO TIEMPO

Al enfrentar la filo ofía d Tomás de Aquino y el pensamiento
actual, no debemos tomar al primero como un arma de polémica,
sino más bien como una inteligencia con quien, a través de su
obra, se pueda dialogar obre los problemas que se plantean a la
conciencia intelectual de nuestro tiempo.
En tal supuesto, quizá sea posible un buen entendimiento con
el más univer al e inteligible de los pensadores escolásticos, si encontramos los principios }' los problemas de nuestro pensar filosófico y, además la esencia lógica o al menos las más evidentes
cancterística del aber científico actual.
Esto, desde luego no equivale a un intento de "modernizar"
el pensamiento tomista ni, por el contrario, a enmarcar tampoco
dentro de las categorías de tal doctrina los muy libres concepto
d~ pensamiento contemporáneo.
Distinguirlos y comprenderlos objeti amente, en buena e colástica, y buscar la propia verdad, en el buen sentido del filosofar
actual, ha de ser, creo yo, la condición previa del diálogo.
Y i se expuso ya lo elementalmente esencial del pensamiento
filos6fico del aquinatense, falta, pues, buscar esto propio en el
pensar de nuestros filósofos.
173

172

�Porque sí hay filósofos ahora, a qué dudarlo, pero lo qu no
exi te -para desgracia o ventura de expositores y creador de filosofia-, es algo que pudiera llamar e verdaderamente una filosofía contemporánea.
E tamos viviendo todavía del pensamiento moderno, colgando
ya débilmente de una d garrada metafísica idealista, pero sin
alir aún d sus consecuencia . La filo ofía moderna está perfectamente definida en su contenido y delimitada ya en la historia,
porque es algo que terminó su obra. Los fil6 ofo contemporáneos, en cambio, no han creado una verdadera filosofía que quede para la historia, no porque su obra e té sin terminar, ino fundamentalmente por lo siguiente: porque no han creado Metafísica.
Veamos, entonces, la ciencia. Ella e , ahora como ante , un
producto de la historia, es decir, una renovación continua a veces
destructora del saber precedente, y una búsqueda constante de
resultados futuros.
En nuestro tiempo, la matemáticas e han convertido en instrumento universal de creación y fundamentación del saber cientifico, al dotar a la ciencia de estructura lógica y lenguaje propios
de igno y valores con encionalmente autónomos, y obre todo
de libertad racional para fundamentarse a í misma. Con ello
no sólo le dieron una cohesión lógica indestructible, sino (esto
u pecado óntico) la hicieron independiente y libre de la antigua
"realidad' que quiere ser conocida como es,, y no "como e piense".
ista, por otra parte, la tan desme urada desproporción de conocimiento entre la empobrecida reflexión de la filosofía y el aber in límites de la ciencia, no le han quedado a la primera sino
do actitudes po ibles: o enfrentarse a la ciencia para su crítica
sobre todo para su fundamentación, o renunciar a todo punto
de semejanza con ella y aun salirse del campo del conocimiento
en que domina el rigor lógico.
Como paradoja de la primera actitud, mientra el filo ofar contemporáneo e caracteriza por su reacción antipositivista (pues
el po itivismo ha sido el último reducto de la ciencia que luchó
174

contra 'lo metafísico 1 ) , 1 conocimiento científico es el que busca ahora la metafisica ( verdadera ciencia de los principios), al
buscar su propia fundamentación. Tal es el camino de la razón
lógica seguido principalmente por neocríticos como Renouvier,
atorp, el propio Dilthey, idealistas como Gentile y Benedetto
Croce, o filó ofos de la ciencia como Meyerson, Russel y "\Vhitchead.
La cgunda actitud, de los que buscan lo caminos de la metafísica fuera de la razón como facultad de conocimiento, e oponen a la ciencia ignorante de existencias y alores humanos. Estos, y no sólo la ciencia, son lo que nec itan un principio de justificación. Por la vía del espíritu e busca, pues la justificación
del hombre y de u .aber científico y filosófico, y se llega en última instancia al apoyo de la realidad ab oluta del espíritu ( e piritualismo) , la validez del arte ( idealismo estético) , o la propia
conciencia del ser humano (fenomenología y existcnciali mo) etc.
De todas estas tendencias es el existenciali mo en sus múltiples
manifestaciones, el que más se acerca a la metafísica por sus intentos de llegar a la raíz misma del er y del saber.
Ahora bien, sólo puede iniciarse -desde la metafí ica- una
filosofía nue a si e tiene plena y radical conciencia de problema.
nue os. Esto deberán originar e en el e píritu de filó ofo que no
solamente tengan conciencia hi tórica o por a í decir padezcan
intelectualmente los problemas de su tiempo, sino obre todo, busquen en el origen de tos problema un punto de apoyo, un algo
último que sostenga y dé entido y alidez tanto al trabajo intelectual creador de ciencia y filo ofía como a lo objeto y ujeto d
estos dos saberes.
La metafísica, pues, debe darno un algo tra cendcnte a lo penado y al pensante a las co as pen adas qu son y dejan de ser,
y al hombre pensante qu existe y que muere.
Toda filo ofía debe nacer, pero no morir, en el tiempo, como el
hombre mismo. Y i en algo no ha mu rto la filo ofía tomista es
en u metafísica. Pero hemos dicho que hay que llegar a ella de de
los propios problemas. Y los problema que con toda deci ión
17!&gt;
ul2

�plantean a la conciencia r.le nuestro tiempo, son de dos clases: de
índole económico-política, en el plano objetivo de las relaciones
humanas, y de carácter existencial en lo íntimo de la conciencia
subjetiva.
Ninguno de estos problemas son de esencia filosófica, debe reconocerse. La filosofía sabe que se le escapan, pero también se sabe
responsable de ellos porque el abuso que hizo de la razón, por decirlo en términos extremos, dio origen por igual a un racionalismo
de la materia (marxismo) y a un irracionalismo del espíritu ( existencialismo) .
Tal situación no fue, claro, vivida ni presentida siquiera por
Tomás de Aquino. Tampoco se planteó problema alguno con verdadera conciencia histórica, inexistente todavía. Por eso, en lo más
contingente que hay para el pensamiento, como son los problemas
políticos, Santo Tomás escribió para todo tiempo. Tal vemos en
sus comentarios a la Política de Aristóteles y en sus breves escritos
sobre materia política, como De Rege et Regno (intitulado también De R egi,mine Principum o El gobierno de los Príncipes y De
R e Pi.mine Judaeorurn, El gobierno de los judíos) obras en que, a
pesar de ser puramente de ocasión ( el primero solicitado para Hugo II de Lusignan, rey de Chipre y el segundo pedido por la Duquesa de Brabante) sostiene el fundamento jurídico de toda autoridad, por encima de condiciones históricas y, del mismo modo, el
castigo de la usura junto con el respeto absoluto a la libertad de
conciencia, respecto a los judíos y todo hombre, "porque creer es
privileg10 de la voluntad libre y ésta no puede obligarse por la
fuerza".
En rigor de justicia, Santo Tomás no tiene filosofía política. Los
creadores del pensamiento político tomista han sido discípulos y
seguidores. En el siglo de oro español, por ejemplo, un Francisco
de Vitoria, con su obra De la Potestad Civil y sobre todo De Indis, que nos concierne directamente; y el tomista por espíritu de
contradicción, Francisco Suárez, con su obra De Legibus, principalmente. En la actualidad, un Jacques Maritain o un Charles de
Konninck hacen filosofía social y política a la luz del tomismo.
176

Yo creo, sin embargo, que el tomismo mariteniano es un poco
forzado en política al querer reducir a este campo conceptos morales o metafísicos de Santo Tomás sobre Bien Común, Libertad,
Autoridad, etc., etc.; en cambio, sí me parece auténticamente tomista la posición de De K onninck que toma las situaciones sociopolíticas como datos de experiencia contingente y de ahí se eleva
a la metafísica. Así como Santo Tomás habl6 del origen de la
autoridad en ocasión de problemas de un gobernante de su tiempo, el tomista Charles De Konninck aclara ahora que el origen
del problema social contemporáneo no está en las relaciones de la
persona con la sociedad ( círculo vicioso, ya que la sociedad es
personas), sino en las relaciones de persona y sociedad con su sustancian te Bien Común, con Dios, fin último de personas y sociedades. La desgracia de esta tesis metafísica es que algunos la han
convertido en tesis política ( concretamente, en España) .
Mas el problema social o econ6mico-político no se "resuelve"
ideológicamente. La propia ideología marxista, único sistema de
metafísica social ( el ser económico social es la "sustancia primera"
para el marxismo), ha muerto filosóficamente. La dialéctica marxista no tiene ya la fuerza racional de la Idea hegeliana, sino la
mística de la venganza o justicia por mano propia alimentada por
el hambre y sostenida por el mito (ya no idea) de la fatal destrucción de la "sociedad capitalista". De ahí su peligro, nada intelectual.
Mas el que no está liquidado intelectualmente, sino que, de crisis d~ la postguerra en Europa ha pasado a jnquietud universal
de la conciencia, es el existencialismo, preñado también de fuerzas negativas.
Ahora bien, si pocos han sido los filósofos políticos del tomismo,
son numerosos los pensadores católicos que han querido conciliar
la doctrina del ser inteligible de Santo Tomás y el angustiado ser
del existencialismo.
No he de tratar de este último, pues no se puede decir nada con
verdad de lo que "no es objeto de conocimiento,,; sólo se puede
177

�pensar o no pensar existencialmente, ser o no ser 'sujeto de la
.
. . ,,
propia conciencia .
.
Sólo puedo señalar que la condición existencial previa al pensamiento es ésta: no hallar qué hacer con la existencia.
Desesperación angustia fastidio de ser, qué más da lo que
aflore a la conciencia la más tremenda amenaza del fondo de
nuestro ser: la nada. Surgir de la nada ... ser para la muerte; o
ser para la nada; ser nada. Entonces, ¿para qué ser?
adie sabe nada, en firme, de sí mismo. adíe puede dar razón de su existencia. El origen y el fin, en el misterio. La razón
no responde a ¿para qué existimos?
Estamos hartos de razones abstractas y fastidiados de idealismos e ideologías. Hay sed de realidad en la conciencia.
Existencialismo y marxismo ( enemigos "realistas" del idealista Hegel) se ocupan con egoísmo de la "realidad humana", pero
sólo para despojarla de esencia o de ser espiritual y reducirla a
pura "historia".
Necesitamos un pensamiento plenamente realista.
Que se finque en algo más firme que la trama dialéctica de
la historia, y en algo más radical que la última negación de la nada. Que aliente al ser sin negar con razones la nada; que trascienda el tiempo sin prescindir de él.
Tomás de Aquino es, ante todo, un realista que busca realidades trascendentes. Pero estas realidades, que encuentra como teólogo y como hombre religioso ¿ se nos dan también en su "filosofía pura"?
El aquinatense es auténticamente realista, no sólo por u actitud religiosa de creencia en realidades que escapan a la razón
porque la superan, sino que es realista filosóficamente por u aceptación humilde del ser, de la existencia, de la realidad, como algo
que se impone a la razón, prime~amente a _trav~s de_ la experiencia sen ible, y como algo último, fmal, en la mtehgenc1a de lo trascendente. Más aún, si queremos entender a Santo Tomás desde
nuestro tiempo, podremos ver que su pensamiento es el único que
se trasciende realmente a sí mi mo, ya que, negándose al afirmar
178

lo real, se hace otro ( ser existente) sin dejar de ser lo que es ( pena.miento).
Se ha dicho que tal metafísica no es realista, sino más bien es
una filosofia optimista del ser. Es, dicen, una "metafísica de elogios al ser". El ser es bueno, es verdadero, es bello, es todo. Mas
tal crítica es incapaz de entender cómo tales "elogios'' no se dirigen a todo ser sino en reconocimiento al Primer Ser que "vio que
todo lo que había hecho era bueno", a pesar y por encima de
todos los males y miserias que son negaciones de ser.
Tampoco ve esta crítica que el ser y sus trascendentales (la
Verdad, el Bien, la Belleza... ) no se nos presentan a nosotros, dentro del tomismo, sino en su ínfima condición de sustancia finita,
individual, contingente, en sí solamente capaz de un mínimo de
ser, y por ende de un mínimo de verdad, de un mínimo de bien
y de un mínimo de belleza.
No. El realismo de Santo Tomás está indemne al optimismo o
a] pesimismo. Es un sólido y auténtico realismo trascendente.
Lo que se necesita, creo yo, es un radicalmente nuevo enfoque
de la metafísica tomista: un enfoque desde el tiempo, desde la
conciencia, desde la angustia de existir en cuerpo mortal, desde
la inseguridad del instante.
E1 Instante, indicio o patencia de lo intemporal en el tiempo,
creo que podría ser el principio de la aventura metafísica. No me
atrevería a considerar verdadero punto de apoyo a tal comienzo
tan inasible e inestable. Sin embargo, es tan cierto como el presente, tan definitivo como el nacimiento y la muerte, tan trascendente como el último "momento del que depende la eternidad".
¿ Es una filosofía para pensarse o para vivirse?
Es una filosofía para trascenderse a sí misma. Y no sólo hacia
una pura especulación teológica ( pues en este sentido toda filosofía cristiana y no sólo el tomismo, trascienden la "filosofía pura"),
ni tampoco en un mero realismo natural metafísico, sino como la
trascendió en su existencia el propio Santo Tomás, que, para morir -no antes, pues habría sido falso--, quiso destruir su obra,
179

�y en su santidad demostró ésta su verdad existencial:.

"8;~ apren-

dido infinitamente más en Cristo que en todos los libros .
Una filosofía existencial de proyección esencial tomista: Un salto
a lo objetivo. Tal debió dar, como filósofo, Soren Kierkegaard, ~r~ador del existencialismo. Ello hubiera sido la verdadera Y uru~
salvación intelectual, no la que buscó (intelec~almente) en ~-último de sus tres estadios, el religioso. Estos debieron ser: Estetico,
Etico-Filosófico y Religioso. Llegar al último, pero no con la razón sino con la libertad y con la gracia.
La tarea filosófica de la inteligencia termina en lo objetivo,
y... nada más.

FILOSOFIA DE LA COORDINACION

Dr. JosÉ

VASCONCELOS

PREÁMBULO
BIBLIOGRAFIA

B. Aires, 194,2.
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de Sto. Toma.s de Aquino, B.
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MAATIN GRABMANN, La vida espiritual

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Aires,

Historia de la Filoso/fa, tJ. 11 Y III.
A. A., Prlcis d'Histoire de la Philosophie, Bllgica, 1946.

N.

A.8BAONANO

F.

J. TnoNN~,

1945.

EL SILENCIO ES AL SONIDO lo que la luz blanca al color. De la luz
natural salen todos los colores cada vez que opera el sortilegio del
prisma. Del silencio emergen sones cada ocasión en que los seres
o las cosas se mueven y chocan. De la entraña del silencio arrancan gritos de angustia, o acentos de dicha y esperanza, los seres
vivos, siempre que se agitan y actúan.
En vez de la nada del sonido, su negación, el silencio, es la matriz de todos los clamores. Sin silencio no habría notas así como
no habría colores si no existiese la luz. Y así como la luz es armonía y fusión de todos los colores, el silencio es armonía y cohesión de todos los sonidos. Se equivocaron los pitagóricos al afirmar que la música de las esferas suena; la música perfecta es silencio; tal y como el color se disuelve en la armonía que es luz.
La armonía cabal es silencio.
No hay en la suma de los colores o en la síntesis aplacadora de
los sonidos, que es el silencio, ningún resabio de la unificación de
tipo abstracto, de identificación. Las notas, los tonos diversos, lo
sonidos diferenciados no se reducen, corno si fueran casos particulares de un mismo género a una sola esencia que seria el sonido.
Entre sí y dentro de sus conjuntos, las notas y los colores son individuaciones; no es posible traducirlas unas a otras, m s1qwera
181

180

�conc ptualmente; para de arrollo de color o sonido es indispensable que ub ista cada uno la nota y el color, fieles a sí mismos.
Las imágenes rápidas que u a el cinematógrafo on invariables,
de otra manera no engendrarían la traslación que, por continua
y di er a, es creadora de algo que simula vida: el movimiento
gráfico ignificativo nace de una concurrencia de heterogéneos,
no de la suma de sus partes. El orden que sin embargo liga colores y notas es muy distinto de un común denominador cualquiera. Si los colores no se conservasen auténticos, no engendrarían la mara illa de la luz; si las notas no Po eye en estructura vibratoria im ariable, su entrecruzamiento armonioso no engendraría la ventura del silencio. Se trata, pues, de fu ión y unión de
tipo no di cur ivo sino armónico, no analítico, sintético: no aditivo sino heterogéneo y coherente.

LAS FORMAS ESPECmCADAS DEL CONOCER COMO ACCIÓN

Formas elementales y específicas del conocimiento, se nos manilie tan en la actividad de todo lo que nos rodea. Examinemo·
la manera como se desenvuelve el movimiento en los seres vivos.
La primera condición del movimiento creador es el ritmo. En él
hallamo un modo de la acción y también un modo del conocimiento. Analicemos la marcha del hombre: consiste de dos impul iones desemejantes que producen avance corpóreo. Adelánta e el pie izquierdo y le sigue el pie derecho; los dos impulsos
heterogéneos se resuelven en la unidad que llamamos un paso.
os hallamos frente a una contradicción palmaria de la matemática que nos dice que uno y uno son nec ariamente dos; en el paso
humano uno y uno combinado nos dan uno, un paso. Y i observamo un caballo que trota, veremos que la acción acompasada de
cuatro pata engendra un salto; de suerte que el concurso de cuatro elemento dinámicos heterogéneos nos da una unidad que es
el salto. ¿Quién podrá negar, entonces, que cuatro ya no es aquí
igual a cuatro? ¿ Qué haremos ante la e idencia desconcertante

de que cuatro es igual a uno? Lo cierto es que nos hallamos ante
un modo sui gencris de conocimiento.
Po tulemos en consecuencia una ley propia de la constitución
de vivir, el ser, a diferencia de la sola extensión g ométrica; uno
y uno si son difer ntes en calidad como lo izquierdo y lo derecho,
no dan dos, sino una unidad nueva que engloba ambos y genera
acción. no más uno, más uno, más uno, o sean cuatro unos, diferentes en calidad pero concurrentes en un prop6 ito vivo, vuelven a dar uno; pero un uno de género superior, vital, activo.

¿Cuáles son las consecuencias filosóficas de estas verdade evidentes como las de la matemática, sin embargo totalmente diferentes en sus resultados? En eguida veremos que para explicarlas se hace necesario un cambio radical de los métodos usuales
de la filosofía.

LA

COORDINACIÓN

El problema de la unificación de lo heterogéneos lo vengo tratando desde hace año . En mi Estética, publicada por el 1937
apunté la olución que sigue y es la base de lo que hoy Uamo:
Filosofía E tética o Filosofía de la Coordinación. Consiste la so1ución en afirmar que, elementos que no pueden, ni deben reducirse al denominador común que suponen la abstracción y la
lógica, se pueden manejar, sin embargo, ordenadamente, gracias
a las formas que conocemos con los nombres de: ritmo, melodíai
armonía y contrapunto. Postulo, en seguida, que el ejercicio de
tales formas estéticas obedece a un sistema de acción que titulo:
apriori estético, por analogía con el apriori mental clásico. Pero
señalando que el apriori estético nos lleva a un modo de pensar
por concierto o concurrencia de intenciones y significaciones, diferente del método abstracto propio del di cur o.
Por este mismo camino, llegué a la tesis que aparece en mi
L6gi.ca Orgánica,, publicada hace unos catorce años, en la cual
183

182

�afirmo que pensar, para el hombre moderno, ya no es reducir lo
particular a lo general, sino que: pensar es coordinar conjuntos.
n ejemplo ya expuesto en mi Lógica Orgánica, define la po:sición que adoptamos.
Al decir hombre, no consumamos hoy la operación di cur iva
clásica: "hombre, caso particular del género humanidad' ; no
referimos el indi iduo a su género ino que pcnsamo en el hombre como cuerpo vivo racional o n el hombre como miembro de
la sociedad, o en el hombre como er de destino, un alma; o como
el hombre, compuesto biológico, cuyo caracteres nos darán la fíica y la química, etc. En resumen en torno al hombre vamo
deslindando una cric de círculos o zonas de realidad, uj ta cada
una a ley propias: la ley de la física, la ley de la química, de
la lógica, de la moral de la literatura. El pensar, entone , opera ligando zonas de experiencia, conjuntos de conocimi nto: el
de la física, l de la química, etc. Tomado separadamente, cada
uno de ei to conjuntos es homogéneo en cuanto a las ley de u
acción; ob ervado dentro de la totalidad hombre es heterogéneo.
No pueden ser reducido uno a otros, los distintos conjuntos; no
los podemos unir por medio de implificaciones, como la de la
aritmética o la abstracción. Mentalmente, los unificamo , pero
no por relaciones ónticas o lógicas sino por la cone.xión que entre í revelan, de hecho. En efecto, el existir físico no se pued
explicar, sino mediante las leyes de la fí ica y la química; a u vez
la biología obedece a leyes diversa aunque no independientes de
las físico-químicas. En seguida para juzuar al hombre consciente, entran en juego las determinaciones del espíritu tales como
la lógica, la poesía, la religión. Todo esto nos obliga a reconocer
un Todo que no es caos, sino orden estricto, pero no orden lógico
abstracto. ¿ Se trata de un orden de armonía y proporción movido en último extremo por Eros? Probablemente, pero to como meta final. En la realidad que nosotros percibimo, la ley de[
conjunto nace de las relaciones de hecho de los conjunto parciales: la física en sus relaciones con la química y éstas con la biología, etc., etc. La ley de la integración última es la que consuma

la meta de la acción. La unidad de tipo abstracto matemático,
resulta todavía más inepta cuando pasando de lo corpóreo a istimos a las operaciones propias del espíritu; son éstas de tipo compren ivo, int grador, como la actividad que da vida a los conjuntos. El pensamiento de esta suerte se identifica con el funcionamiento de lo heterogéneo . La ínt is filosófico-estética, en
consecuencia, se halla en el polo opuesto de la operación desintegrante, separativa e inerte que es necesario ejecutar para entender por análisis. El pensamiento coordina, emparentando los movimientos, buscando en ello la armonía y la meta de la acción
combinada que crea el conjunto. Y en cada conjunto se revela
un existir renovado, que deja intacta la individualidad de cada
una de las partes y éstas, por concurrencia, engendran todo parciales que las superan y les dan finalidad. En forma simplificada
podemos observar la naturaleza de la coordinación, la coherencia
en el caso del contrapunto musical. Sin despersonalizar las notas
las voces el contrapunto engendra con ellas una composición, un
ignificado, un mensaje rudimentario o alto. La filosofía tiend
a descifrar la compo ición del Universo para expresarla en contrapunto de Sabiduría.
Consideremos el enigma del Todo concebido como un contrapunto de contenido universal. Todo así, no es "la abstracción de
las partes", según la vieja definición. No es tampoco la suma
de las partes. El todo es más que sus partes. Un todo es el conjunto de las partes y el resultado de la interacción de partes que
son cada una, elementos internos activos. Alcanzamos de esta suerte
la percepción directa d~ conjuntos dinámicos, vivos. Un todo
congruente, como los que se dan en la existencia, es un sistema
animado que a.ñade intención y propósito al ser de las partes. Por
su combinación las partes logran lo que no podrían consumar por
i solas. De suerte que en el todo se enriquecen las partes. Asi,
por ejemplo, la sociedad enriquece las potencialidades de su individuos. En cada todo orgánico, las relaciones complejas de las
partes, concurren al propósito que es inherente a cuanto existe.
El hombre es un todo complejo que rebasa el concepto de la uni185

184

�dad abstracta. Secciones enteras de su persona quedan fuera del
discurso. Tampoco lo abarca la sensación; la sensación nos revela
una potencialidad del ser. Sin embargo, el hombre no es dispersión; en su esencia opera un instrumento dedicado específicamente
a la labor de unificación por integración y coordinación; ese instrumento es la conciencia. La conciencia recibe en su seno el
reflejo de las cosas y los seres y s.us relaciones: lo ordena todo según las determinaciones de cada género de existencias y le da
sentido hacia lo absoluto. La conciencia, insertada en el devenir
universal, lo aclara, mediante el conocimiento, lo enriquece y orienta por la intervención de su voluntad. El Universo por su parte
es pluralidad que se unifica en tomo de la conciencia divina, y
en ella encuentra integración y sostén. De esta suerte Dios es la
conciencia del mundo. Pero la conciencia tanto en el hombre como en Dios, es más que discurso y sensación: es coordinación que
mantiene un existir asentado en la armonía e impelido por el
amor.
Reconocemos, en consecuencia, un todo que no es caos, sino
orden estricto, pero no orden lógico abstracto sino orden existencial de armonía y proporción, como el de los colores o los sonidos,
pero inmensamente más vario. Tan completo que sólo podemos
unificarlo por armonía de afinidad en cuanto al fin último. Y no
hay otra manera de concebirlo que por coherencia y coordinación. El centro vivo de todas las coordinaciones es el Creador del
Universo. En él se opera un tipo de unificación que deja intacta.
la individualidad, la personalidad de cada una de las partes del
conjunto, así se trate de un conjunto tan vasto como el propio
Universo.
El hombre es el módulo que recibe en su seno al Cosmos y lo
transfigura en dirección de lo absoluto, al mismo tiempo que en
su conciencia descubre el germen que le dará ciudadanía en el
Universo de lo Invisible. Por su parte, Dios unifica con su persona, su conciencia, el Universo que es su creación.

UNIDAD y VERDAD

El problema de la unidad guarda estrecha relación con el problema de la verdad, pero la verdad supone diversas maneras de
unificación.
Como postulado inicial podemos aceptar la tesis clásica que define la verdad, como acuerdo de pensamiento y realidad, cosa y
concepto, mundo y conciencia. La verdad como correspondencia rigurosa de idea y realidad es una consecuencia de la Teoría
de las Ideas y en seguida del logicismo, el conceptualismo que
acaba por desentenderse de las cosas y de la vida. La teoría platónica de las ideas no suponía identidad entre idea y cosa ni sólo postulaba ideas. Quería que la idea fuese un modelo al cuaT
la realidad aspira sin alcanzarlo. En este sentido el platonismo·
es fecundo: deja de serlo cuando se acepta como Hegel que el
"ser es la idea"; ser es en todo caso una coordinación de elementos que poseen concreción y propósito.
El desarrollo escolástico, fundado en la teoría aristotélica de
forma y materia, condujo a la definición: que la verdad es "adequatio :ei et intellectus"; en realidad esta doctrina sólo puede aplicarse ngurosamente al conocimiento como idea. Sólo puede haber identidad entre mi idea del triángulo y la definición del triángulo; nunca hallaremos identidad entre la idea del triángulo y
los triángulos que pueden manifestarse en la naturaleza. Desde
que nos hallamos en el terreno de los hechos, las verdades abstractas, las verdades de razón se aplican a los hechos, pero sólo relativamente. Recuérdese a Poincaré y su insistencia sobre la imposible identificación de las ecuaciones matemáticas c-on los fenómenos que estudia la ciencia. En ellos siempre hay mucho que
escapa a la matemática. Eso que escapa, la calidad, es lo que intentamos captar en la filosofía de la coordinación. En la doctrina de la correspondencia, la verdad se define como acuerdo de
realidad con idea. Pero queda fuera el capítulo de la interrelación, interacción de los hechos entre sí y de éstos con las ideas
Y las representaciones que ellos mismos engendran. Además, con-

186

187

�tra lo que supone el intelectualismo, entre los hechos hay acciones
-y reacciones. que no dependen de exigencias conceptuales, por ejemplo: cualquier fenómeno físico; al revés de los conceptos que sólo
.admiten relaciones lógicas. Aparecen así dos mundos diferenciados por las leyes de su existencia y desarrollo. El mundo conceptual se desenvuelve dialécticamente. El mundo de los hechos se
desarrolla genéticamente (conforme la razón suficiente de Leibnitz) o según la casualidad, o la finalidad. Estos dos desarrollos
han dado origen a las dos lógicas hasta hoy deslindadas: la deductiva y la inductiva. Y nosotros, en nuestra doctrina de la coordinación buscamos las leyes de un tercer desarrollo, o sea, el que
,combina los heterogéneos sin sumarlos o reducirlos a denominador
común, sin simplicarlos en busca de unidades abstractas que no
corresponden a lo que realmente existe o sucede. Sin encerrarnos
en la simple observación de lo que ocurre de facto, pretendemos
nosotros consumar una síntesis de heterogéneos dentro de la cual
hallen cabida: la verdad dialéctica, la verdad experimental y un
nuevo tipo de síntesis, el propio de la conciencia que pone en ejercicio la plenitud de sus facultades. Esta operación conscienteJ
llámese intuición o como se quiera, sirve para que nos demos
cuenta del movimiento creador que opera en cada punto del Universo. Esta operación coordinadora obedece a lo que llamamos
un orden estético. En él se integra la pluralidad a fin de que podamos pensarla, sin falsificarla en abstracciones, sino tal cual es:
diversa, activa y coordinada. No hay otra manera de entender
1a realidad. No es legítimo identificar idea con realidad. Las cosas no nos llegan a la conciencia del mismo modo que las ideas,
ni con parecida certeza. Las conocemos por experiencia, que se
nos manifiesta como representación siempre variable, por estar
'Subordinada a los cambios de sensación y memoria, sin embargo,
sujetas a leyes. Las leyes propias de las cosas, ya sean causales,
ya estadísticas, no son nece arias como lo son las de los conceptos,
lo que prueba que en el Universo no hay necesidad sino divina y
-creadora espontaneidad, al revés de la verdad formal que acaba
188

identificando el hecho con la abstracción, reemplazando así la' realidad viva, con el mundo inerte de los entes. Mirase entonces patente el error de explicar la realidad por caminos unilaterales, ya
sea el del discurso, ya sea el de la sensación. Ni siquiera coinciden
ambos entre sí, aparte de que no abarcan todo lo que llega a la
conciencia. El todo complejo que es el hombre, no encuentra su
unidad ni por medio de la mente lógica y su principio de identidad, ni por la vía de la sensación y su provisionalidad. El hombre deriva unidad y certeza de su conciencia que es la madre del
conocer y también inserción de lo fijo de los principios, los aprioris en la corriente misteriosa del devenir.
Consecuencia de lo dicho hasta ahora y lo que vendrá después
es que po tulamos una filosofía sin entes propiamente sin metafí ica. No reconocemos encima ni abajo porque todo es divino en
su origen y proporcionado conforme a su situación, dentro de una
existencia que abarca todos los lugares en la infinidad del tiempo.
Filosofía de hechos pensado~, según la manera en que los hechos
aparecen, se desarrollan y cumplen. Lograremos así una filosoüa del vivir real y concreto, sin .conceptualismos deformadores.
Constantemente, filosofía ha estado equivaliendo a destrucción y
exclusión; se u prime al individuo, para pensar en el universal:
se maneja el concepto y se deja la realidad "entre paréntesis".
uestra filosofía u a el universal para mejor determinar al individuo, lo aprovecha como instrumento estructural, indispensable para plasmar como ser de existencia, pero en vez de darle la espalda
a la realidad entra en ella confiada en que ha de hallarle significación y armonía.
La verdad es como el diamante : sus caras dirigidas a planos
distintos recogen la claridad de todos los rumbos, para lograr brillo y firmeza. Lo que ólo en un plano se desenvuelve es pobre y
por fortuna falso.
La causa de la estrechez de ciertas filosofías contemporáneas
procede de la limitación que impuso Descartes a la noción del ser.
Aun de de el punto de vista de la visión, la conciencia es poliédrica. Po tuló Descartes pensamiento y extensión y nada más, con
189

�lo que divorció la filosofía de la vida que es lo ~ o que divorciarla del ser. El poeta percibe la unidad de las cien facetas del
diamante y lo infinito de los factores que en el Universo concurren a la armonía. Y la armonía es la estructura del todo de la
existencia. El filósofo poeta ordena la pluralidad sin menoscabo
de sus partes, siguiéndolas en su funcionamiento. significativ~ ,Y
creador. De allí que el verdadero poeta atine meJor que el filosofo idealista en la tarea de lograr una concepción coherente de
la vida. Y sólo es filósofo en grande quien alcanza una visión
universal de tipo poético cuya norma no es el discurso. sino el
orden creador que se desenvuelve según las formas del ntmo, la
melodía y la armonía.

EL PROCESO DE LA COORDINACIÓN

La doctrina de la coordinación encuentra sus orígenes más remotos en el hecho de que la conciencia en su despertar no atiende a una sola cosa, ni siquiera a varias c?sa,; aisladas Y ~articularizadas , sino a todas las cosas, sus relaciones, sus conex10nes.. El
primer esfuerzo mental es el de com~aración ent~e el yo que_ p1e~sa y los objetos externos que son diferentes a el. ~a conc1enc1a
los reconoce como diferentes, pero nunca como aJenos a nuestro yo; la convicción de que podemos actuar sobre las cosa~, aprovecharlas, clirigirnos a ellas o defendernos de ellas y eludirlas es
tan elemental en el pensar, como la visión misma y la representación que nos particulariza cada objeto. Todo_ conocimiento. v_a
acompañado de un significado atribuído al obJeto, ya ~e. ~hrudad ya de repulsión y diferencia. El próximo saldo del JUICIO es
el que reconoce la interacción de las cosas entre sí, ya no con relación directa a nuestra persona. De esta suerte, en todo pensar
aparte del elemento del "cognoscere" primitivo que _viene de a~~rrar, apoderarse de algo, aparece también un sentido de pos1b1lidad en cuanto al uso o la relación que podemos establecer con
lo percibido. Aparece también la noci6n de las relaciones entre
190

las cosas mismas. En cada caso, pensamos, siempre dentro de un
sistema. Averiguar el engrane y el operar del sistema es tan necesario como deslindar sus elementos. Conocemos por síntesis antes que por análisis. La operación de la síntesis consiste en una
coordinación, para tal o cual fin, de los datos captados por la conciencia. El análisis que descompone esos datos es fecundo cuando
sirve para formular mejor la síntesis. Un pensamiento que se conforma con el análisis, no es un pensamiento filosófico. La síntesis
es la operación capital del filósofo. El desarrollo de la síntesis
aprovecha los principios de la razón. El principio de identidad,
trasunto de la permanencia de nuestro yo consciente, nos lleva
a distinguir las cosas para referirlas en seguida al yo permanente
que se supone idéntico a sí mismo. Pero como todo lo que existe
cambia, incluso nuestra propia individualidad, la filosofía eleática
no es otra cosa que un escape hacia la ficción de la identidad. Y
para conquistar certeza1 la identidad tiene que refugiarse en la
simpleza del A es A y no B, principio que es válido sólo para las
creaciones mentales que son las ideas, nunca para las cosas y los
seres que poseen existencia real. La identificación que postula la
mente lógica no corresponde rigurosamente a la realidad, porque
no hay en la naturaleza dos seres, dos estructuras, dos organismos
exactamente iguales. La identidad es una ficción necesaria al intelecto, contraria a la naturaleza y también al espíritu que por
doquiera plasma según la heterogeneidad. Y si no hay identidad
rigurosa entre los objetos concretos, menos aún, la hallamos en
los sujetos del pensamiento. La identidad en cada sujeto, sirve
para sostenerlo en la afirmación de su unicidad, singularidad: soy
yo diferente a todo lo demás de la existencia y no hay otro igual
a mí exactamente; y no pueden consumarse en mí sino identidades de concepto. El único que soy, es e1 testimonio de la infinita
variedad, de seres análogos, que ni quieren ni pueden resolverse
en abstracciones como las esencias, o los entes de los metafísicos.
Fuera del conceptualismo, el principio de identidad tiene que
transformarse en experiencia del yo frente al tú, del yo frente a
la pluralidad.
191
Hl3

�SUMAR ES IDENTIFICAR, PERO NO ES UNIFICAR

El concepto define la cosa, le otorga figura asequible al espíritu, pero el mal está en que pronto se olvida el residuo de significado que no marca el concepto. Este mal de origen viene de
la tendencia matemática de reducir las cosas a común denominador. Esta operación sirve para sumarlas; a la filosofía no le importan las sumas; quiere enterarse del mundo como es, en su constitución íntima, sus leyes, su orden peculiar, su armonía y su afán
que se expresa en odio y amor. Las sumas nos dan identidades
que ya sólo interesan dentro de la cantidad. En su operación final de las ecuaciones, la matemática, según lo ha demostrado ampliamente Brunswick, no hace otra cosa que formular identidades. El tipo de unidad que la filosofía debe alcanzar es muy distinto y se parece más que a la matemática, a las unidades de sentido que da el lenguaje; a las unidades como armonía que engendran los sonidos en la música y los colores en la luz.
Los conceptos se unifican por abstracción que elige ciertos caracteres para construir un género y elimina otros que a menudo son
esenciales. Los individuos, los seres, se unifican por vía de relación
congruente, puesto que no es legítimo prescindir de uno solo de
ellos. Para el pensar estético, cada cosa y aún cada propiedad
de las cosas ha de mantenerse individualizada y única. De otra
manera el conjunto a que cada cosa pertenece no podrá funcionar según capacidades y jerarquías. Se trata de un frmcionamiento que no es posible expresar con ecuaciones. Para la filosofía de
la coordinación, la identidad de cada ser y cada cosa es única e
indisoluble. Con respecto de todo lo que existe, igual a sí mismo
diferente cada uno de los demás. Se advierte, en seguida, la diferencia radical que separa este tipo de identidad: persona, una
en lo vario, y la identidad abstracta que suprime lo vario y su
derecho a persistir ante la conciencia. La abstracción iguala los
unos que son por esencia inigualables. El principio de identidad
afirma que A es igual a A. Esto es un postulado aplicable sólo a
las abstracciones. En el mundo real, cada A es A y no es idéntica
192

a ninguna otra A, menos a una B cualquiera. Cada ser es único
en su contextura, en su función y en su destino. Y, sin embargo,
podemos pensar juntos, sin esfuerzo alguno, a todos los seres; los
pensamos siguiendo con la imaginación el ejercicio regulado y
ordenado de sus concreciones y sus interpendencias. El secreto de
este pensar se manifiesta en la experiencia ordinaria y en la experiencia científica. Para organizar la experiencia, hemos menester
de las formas mentales, las categorías, pero como instrumentos,
de conformación y de medida. Se sale de la experiencia y se cae
en el error conceptualista, cuando convertimos formas, conceptos,
categorías, en fetiches o ídolos del conocer; entes falsos, porque la
creación, consiste de una variedad de criaturas ligadas por sus actividades y sus propósitos. De esta suerte el principio de identidad, caracteriza a la criatura, pero sólo la afinidad y la armonía
nos permiten concebirlas a todas en la realidad de su vivir. Y en
él cada cosa es lo que es y no lo contrario. Al revés del que diga
que todo es uno y lo mismo.
Tomemos un ejemplo: 2 más 2 igual a 4; esto es cierto sólo
cuando sumamos los entes que son cada número. En el momento
en que manejamos cosas, la situación cambia radicalmente. Aparte de la identificación que supone el decir: dos manzanas y dos
manzanas son cuatro manzanas, sabemos que la chispa y la pólvora pueden sumarse diciendo que son dos cosas. Pero en seguida
advertimos la futilidad de reducir chispa y pólvora al género cosas. Nos consta que el efecto de combinar chispa y pólvora es la
explosión. Ni el proceso ni el resultado tienen que ver con la suma. Elementos heterogéneos, dispares, al reunirse, producen efectos inesperados que podrán ser objeto de medidas expresadas en
fórrnulas, pero que no deben su origen a la combinación formal,
matemática, sino a las cualidades heterogéneas, de la pólvora y
la chispa, o del rojo con amarillo, que producen efecto agradable.
Tampoco se puede sumar rojo con amarillo; para expresar la
liga abstracta y numérica de los dos heterogéneos rojo y amarillo, decimos que son dos colores; pero el artista no se conforma
con la obvia definición genérica; ya se sabe que son colores; lo
193

�que le preocupa es la cualidad que hace fecunda la ~o~binación
de los colores. Reducir uno al otro, según el procedrrmento abstracto, es imposible sin prescindir de las cualidades de ambos:
combinándolos de hecho se nos da la novedad de que engendran
el naranjado, etc. Exponer los colores, oponerlos,
lograr efe~tos de armonía, es la tarea propia del artista. LeJOS de reduc~r
un elemento a otro, el artista se apega a sus diferen~ias; el roJO
ha de seguir rojo y el amarino, amarillo. Pensamos as1, el mundo
enriquecido de la realidad y dejamos de lado el mundo empobrecedor de la abstracción.

Pª:ª

FILOSOflA COMO SIMPLlFICACIÓN Y FILOSOFÍA
COMO ARQUITECTURA

La filosofía comienza con un esfuerzo de reducción de la pluralidad a la unidad. Encontrar un elemento al cual pudiesen s~r
asimilados todos los cuerpos, todas las apariencias, fue la ambición de los primitivos filósofos. Tales creyó haber resuelto el. pr~blema cuando afirmó su tesis de los cuatro elementos constitutlvos de la creación que creyó poder reducir a uno solo afirmando:
"todo es tierra". Después de Tales, Anaxímenes modifica la ~lución cuando afirma que "todo es aire", y más tarde Heráclito
asentaba: "todo es fuego". Y si de los físicos pasamos a los ~leatas,
veremos que la tendencia es la misma : encontrar una ~dad a
la cual pueda referirse todo lo existente, ~odo lo c~mb1ante. Al
advertir que los hechos cambian pero la idea subsiste, surge ~l
idealismo que no es otra cosa que el mismo esfuerzo de reducir
lo plural a lo uno; en este caso, la idea _representa un uno d~ apariencia inmutable. En este uno, la idea inmutable, se fundara todo
el idealismo sin advertir el mal de origen que consiste en reem'
.
plazar las cosas reales o seres vivos con un ~te que n~ ,nene otra
virtud que su ficticia inmutabilidad. La idea del tnangulo no
cambia, pero un Universo compuesto de triángulos abstractos, de
ideas inmutables, es un Universo falso que sin embargo es capaz

de un desarrollo natural, desarrollo científico que es el de las
conexiones lógicas entre los conceptos. A base de conceptos fijos
y de relaciones lógicas se ha construído una filosofía ya milenaria, sumamente ingeniosa y que divierte a determinados espíritus
teóricos, pero que no corresponde ni a la realidad del Universo
externo ni al misterio de la conciencia humana y sus destinos. El
descubrimiento pitagórico del número como esencia de los seres
y su consecuencia obligada de que las relaciones numéricas, la
matemática, explicarían el proceso del mundo real, debe ser visto como otro ensayo fallido. Desde hace tiempo sostenemos que
la fecundidad del descubrimiento pitagórico no está en el número
que se desenvuelve según sumas y restas infecundas, en ecuaciones obvias, sino en haber hallado que todos los movimientos de la
creación obedecen a un ritmo cuyas leyes no son matemáticas,
aunque a veces sean susceptibles de determinación matemática.
A través de la historia de la filosofía ha subsistido la división entre realidad plural por un lado y por el otro nuestra mente, cuyas
normas no son adaptables rigurosamente al Universo externo. Propiamente ni siquiera nuestra conciencia puede ser subordinada a
las leyes de la lógica o a las leyes del cálculo matemático. Y es
porque en la creación se nos manifiestan series de procesos. Cada uno de estos procesos obedece a ley propia, y el afán de unificar en el sentido de reducir un proceso al otro, de identificar un
elemento con otro elemento, ha sido siempre y seguirá siendo un
afán bastardo. La filosofía no busca unificar lo heterogéneo, no
es una aritmética que para sumar precisa reducir las cantidades
a un común denominador. La filosofía es un ejercicio que comprende algo más que la cantidad. Sólo la cantidad es reductible
a términos matemáticos v a términos lógicos, no así la calidad. Y
tanto el mundo exterior, como la conciencia del hombre, están
hechos con elementos y variantes de cualidad.
El error fundamental de los filósofos ha sido en consecuencia
desentenderse de la calidad que no se somete a sus esquemas o
reducir la calidad a cantidad para damos sistemas de pensamiento en los que la realidad, la vida misma parecen sacrificadas, subor195

194

�dinadas a esquemas de cantidad y de lógica. De ahí la insuficiencia de la filosofía a través de su historia, porque la conciencia
del hombre no se resignará nunca a prescindir de la cualidad.
En la cualidad encontramos no sólo la esencia de cada existencia,
sino la ley de su determinación y de su desarrollo. De aquí también la antítesis que ha perdurado entre el temperamento del filósofo, por regla general del teórico, que se satisface con abstracciones, y el temperamento del artista que exige comprender sin
destruir, comprender en su integridad un Universo que posee más
contenido que el que cabe dentro de los casilleros de los filósofos.
Hay en la filosofía figuras excelsas como la de Platón, que reconocían la necesidad de una filosofía de cualidades, una filosofía
de concierto y no de exclusiones. Por desgracia lo único que de
su obra pudieron entender la mayor parte de sus continuadores,
fue la teoría de las ideas; teoría que en Platón no pasa de ser una
hipótesis agradable, nunca una explicación de conjunto.
Pero hay además en la filosofía una figura poco recordada y
que hoy se nos aparece como precursor y maestro de esta filosofía
que llamamos "de la coordinación". Se trata del único filósofo
antiguo que se rehusó a explicar el mundo convirtiendo lo blanco
en negro y viceversa, sino que procuró hallar el elemento superior, una ley o un orden, dentro del cual se expliquen lo blanco
y lo negro, sin dejar de ser negro y blanco. En suma, abordó la
pluralidad sin reducirla a falsas unidades sino en su directo y vivo
esplendor. No pretendió reducir el color al sonido ni lo humano
a lo sub-humano o lo divino, sino encontrar la conexión no sólo
inteligible sino sensible y estética que otorga su sitio y aprovecha
para las finalidades superiores de la existencia cada una de las
criaturas del Universo.
El antecesor a que nos referíamos, antecesor de esta "filosofía
de la coordinación", es nada menos que Empédocles.

196

EMPÉDOCLES .

El gran predecesor de los que hoy postulamos la filosofía como
coor&lt;linación, es Empédocles. El habló, el primero, de que, es la
combinación de los elementos el secreto del ser. Dijo también
Empédocles: "no intentes reducir la calidad". Una filosofía de
calidades es la nuestra, en oposición a las filosofías abstractas que,
para generalizar, prescinden de las calidades y los caracteres que
singularizan los seres.
La matemática no discurre si previamente no reducen las cosas, los predicados, a un común denominador. Pero la filosofía,
integración cabal en cantidad y calidad, personalidad y destino,
tiene que concebir los seres en su integridad; para ello se atiene
a las relaciones de la armonía o la desarmonía. A la filosofía no
le importan las sumas, quiere enterarse del mundo tal cual es en
su integración cabal, de estructura y sustancia, en su realidad de
seres que poseen caracteres irreductibles a otros. No hay entre
estos seres común denominador posible, como no sea el de la existencia.
La idea de fijeza implícita en el uno abstracto, sedujo a las
mentes más preclaras, que imaginaron haber resuelto el jeroglífico filosófico, sin advertir que al desarrollar ideas fijas, sólo ideas,
al hacer platonismo incompleto, condenaban a la filosofía al divorcio de realidad y concepto: vida y ficción.
Desde entonces, la filosofía será juego de conceptos, desligados
de los seres; fantasmagoría de entes sin posesión del ser; pesadilla
de estructuras que flotan en el vacío y son declaradas eternas, pero
a cambio de quitarles lo que es esencial en el ser: la potencia que
lo hace cambiante, progresivo, real, jocundo y fecundo. Frente a
esta inexplicable falsificación, el artista se ha quedado perplejo
Y su obra ha sido tanto más fecunda cuanto más se ha apartado
de una filosofía que como tal filosofía es falsa.
La v~rdad, entonces, es armonía de pensamiento y realidad. Tengo sobre la mesa dos peras y dos manzanas, y pretendo informar de
ello en lenguaje genérico: diré entonces que están allí cuatro obje197

�tos, cuatro fruta . En este momento dejo de ser filó ofo, si por filosofía e entiende sabiduría de conjunto específico, conocimiento
de la multitud de las coas conforme al orden que las hace existir.
Al decir cuatro cosas, confieso el fraca o de la razón, el fraca o de
la abstracción. o quiero hablar de cuatro coas; mi erdadero
deseo traducir al lenguaje la placentera realidad de las do manzanas de tamaño de igual, de color peculiar, la dos peras de lustro a corteza apetecible. Tanta preciosas particularidades que se
contienen en cada cosa tengo que sacrificarla para decir: "cuatro objeto ' . Si e to es hablar filo óficamente, hay que renunciar
a la filo ofía y in embargo, esta ha ido la filo ofía : un i tema
de qucmatizaciones, fal ificaciones de la realidad. Sostengo que
el modo de expre ión del artista, que pinta las manzana , según el
consejo de Empédocles " in sacrificar la cualidad' reproduciendo en imágenes la cualidad, es más filo ófico que el del intelectuali ta que lo reduce todo a entes y número . El lenguaje de imágenes
e sobrepone cuando interviene el artista al lenguaje de las ideas
abstractas y con ello la expresión se perfecciona e complementa.
Afirmo que el filó ofo ha de ser el intérprete de todas las expreione , la conceptual, la pictórica, la mu ical, la expresión entimental, deri ada de las conexiones de la cosa o el er con nuestra
vida. Para lograr esta suprema síntesis no basta la razón; hacen
falta los aparato vario de que dispone la conciencia para conocer: aparato que quizá se reducen a las tres categorías: a priori
mental racional, apriori ético constituído por juicios de valor,
apnon tético que responde a las forma estética esp cíficas:
ritmo melodía, contrapunto. El contrapunto, ya lo hemo dicho,
el silogismo de la estética pero no equivale al silogismo, no puede ser reducido a ilogismo , pues es como la realidad, armonización de lo diverso.
Para que tornen a colaborar filó ofos y poeta , e men ter recordar que, en definitiva, la función del pensamiento es ordenar;
pero no sólo se ordena por géneros y especies, lo que da "un ordenarwento conceptual" ; e piensa ordenando conforme las afini198

dades y relaciones que las co as mi mas y los sere manifiestan egún su constitución interna y us relaciones recíprocas.
De donde resulta que ta filo ofía estética que postulo, lejo
de ser confusa, aclara la confusión. Expr a la co a n sí el elei:nento irreductible a razón. El irracional que otro filós~fo deJ~n umer~~do en tiniebla, no otros lo dcslindamo egún categorias espec1f1cas, la categorías de la estética. El orden de la belleza se construye en nuestro istema serrún el ritmo la melodía.
~a a~moní_a y u finalidad. La finalidad se revela juzgando con la
mtehgenc1a y con la ética y la estética. e alcanza a í la finalidad
absoluta que
Ero , divino amor que se organiza en formas de
armonía dicho a y eterna.

F

CTOR DE

CooRDINACIÓN

¿ Cuál es el tipo de unidad que alcanza nuestra filo ofía? Una
~idad no m~temática, una unidad compleja pero activa y organizada, la urudad qu da a nu tro vivir la conciencia. La unidad
que se encuentra en la acción en vez de la unidad de lo inerte.
Hay en la conciencia una raíz de ord n obrenatural. En ella lo
natural es participación, no es origen. La conciencia e un comp_uesto trino y uno de pa ado, presente y futuro; memoria aten~ón Y previsión; al mismo tiempo, quietud y movimiento'; a un
tiempo, noción de cambio y certidumbre de fijeza. E te contrae?tido original es la causa de todas las perplejidades del pcnsa~ento y to~as ellas e aclaran según la coordinación, que no permite. concebir pasado, presente y futuro en unidad de conciencia.
La Vlda es acción pero en las tres etapa del verbo, pretérito pre~nte Y futuro; un caso más de las determinacion s trinitarias que
ngen a todo lo creado.
La Trinidad
el primer sistema impar y conforme a él se
construye. todo lo que tiene existencia. Por o la verdad, toda verdad es trma no una; por eso también la verdad es coordinación
no identificación ni abstracción.
'
199

�Si reducirnos la cambiante fijeza de la conciencia a su elemento fijo, haremos idealismo y llegaremos a la absurda conclusión
hegeliana de que "el ser es la idea"; si nos quedamos con el cambio, caeremos en el escepticismo de Heráclito que declara imposible la verdad. Pero si hacemos filosofía de la coordinación que
respeta cada factor y le busca el proceso concurrente, advertiremos que el cambio tiene su estructura y su ley. Lo mismo en los
cambios físicos que en el psicológico fluír de la existencia, los momentos del cambio canalizan según normas eternas ya de razón,
o de experiencia moral o de belleza. El ser se manifiesta en la
combinación, la armonización de elementos dispares. El ser se
desenvuelve alternando irreductibles como: el cambio y la fijeza,
la idea y el movimjento; la imagen y su armonía. Las imágenes
expresan la realidad mejor que las ideas. Las ideas mantienen entre sí la conexión que les da la lógica; las imágenes para hacer
sentido deben acomodar el Universo al orden de la conciencia.
No se rigen las imágenes por las asociaciones mentales que imaginaba Hume, sino por imitación y paralelismo de la acción de
. los cuerpos que simbolizan; las imágenes que responden a los cuerpos físicos, se gobiernan mejor por las leyes de la física que por
la asociación de las imágenes en la memoria. La vida y sus estampas mentales obedecen en definitiva a las leyes de la biología y así
sucesivamente, el Universo es un sistema de zonas diferentes que
actúan una sobre otra y sin reducirse una a la otra. El conjunto
actúa según armonia y proporción orientadas a un fin. La realización del fin último requiere que cada quien ejercite su función
propia, cumpliendo así su destino. El Cosmos no está presidido
por el Uno abstracto de Parménides. Lo rige la persona Divina
que en la plenitud de su existencia se nos revela según la Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo; el Creador, el Redentor y
el Verbo perenne que es sostén de los mundos. 1
El Personalismo.
Un gran refuerzo para mis propias reflexiones, vine a encontrarlo en los últimosaños en la filosofía norteamericana llamada del Personalismo. Las conclusiones de esta escuela son de hecho las mismas que nosotros alcanzamos por caminos independientes. Tanto el personalismo como nuestra propia filosoüa estética, son doctrinas.
' NOTA.

200

EL RITMO TRINO, CONDICIÓN DEL SER

Parti~do de doctrinas como las del cuanta de los físicos, he
?retendi~~ generalizar, afirmando que toda creación supone la
m~ervenc1on, de cuerpos y elementos heterogéneos, impares, disímiles. El numero y la proporción de los elementos que integran
la luz no es homogéneo, es irregular, impar, como el puñado del
sembrador o el '~o~tón de monedas,, que el pródigo regala sin
contar.. Con esto últuno basta para nuestra tesis estética; no es:
necesano ~esarrollar fórmulas matemáticas que, por otra parte,
no hacen smo expresar en el lenguaje del cálculo el hecho de la
heter~~eneidad de los componentes de todo acto c~eador. La antigua f~s1ca_ del p~ralelismo y equivalencia de fuerza y materia, en
co1?bmac10nes ,Sln fin, como origen de lo que existe, supone una
calidad ho_mogenea en la fuer.za y la materia, y se presta a desarroll?s cartes1a_nos de pura extensión. En cambio, hoy sabemos que
m la matena homogénea ni la fuerza como género se encuentran
en la realidad. Propiamente no hay fuerza y materia como elementos separados. Lo único que existe es una familia de seres hech~s de átomos, células, organismos, conciencias. Desde su origen
el atomo es una estructura -protones y electrones en acción recíproca, específica-, cuerpo heterogéneo, como el nuestro dentro
del cua~ opera un principio de alma que llamamos electricidad &lt;&gt;
magnetismo Y_ que es invisible al sentido, sin embargo, indispensab~e para_ exphc,ar el fenómeno. No existen, pues, cuerpos sólidos,.
ru espacios vac1os; todo pasa en el continuo espacio tiempo que·
no ~udo sospechar Kant. Desde el comienzo, la existencia es una.
acción, ~e factores en perpetua interacción dispar. Lo abstracto y
lo genenco care~en d~'~istencia real y no pasan de ser, para muchos, una especie de idola menti''. Comienza la tarea construcque toman en cuenta el desarrollo de las teorias científicas experimental
.
podrd_los pensadores científicos como Whitehead y los intérpretes de laesf.'1S1?canentado9'
E
. . como punto de partida 1
nueva &gt;
li lllgton , .Halda ne, e t c., y toman d o a Le1brutz
~uóperan el determinismo positivista y alcanzan verdades qu:s

C:\t~q~

gi

n.

Je::~:
201.

�tora, en el átomo moderno, comparable a la mónada ~e Leibnitz,
estructura dotada de interna actividad de desarrollo, clif erente del
todo del átomo homogéneo de Demócrito.
.
y según lo tengo expuesto en mi Lógica Orgáni~a, si de la física
pasamos a la química, nos encontramos con ~ sIS~ema co~sn:uctivo natural, perfectamente análogo a las combmaciones atorrucas
hechas de protón, electrón y ión. Los componentes de todas las
~ustancias son impares, heterogéneos, de otro modo no hay cre~ción; ejemplo, H 20, el agua, ChNa la sal, cte., et~. En cambio
H2
H2 produce suma que es aumento de cantidad, no crea-

+

ción de un cuerpo nuevo.
.
En vez de la antigua catálisis que era una palabra para designar un enigma, el químico de hoy estudia h acción de element~s
eléctricos llamados iones que son factor o resultado de la _com.~1nación pero que no aparecen si los elementos de la combmac10n
dejan de ser impares y heterogéneos.
.
También en físico-química, adoptamos, desde hace t1e1:°?º' el
principio revolucionario que reforma la química de Lavo1S1er: ~a
segunda ley de la termodinámica. La segunda ley ~e la termodmamica nos enseña que la energía ni es homogénea ru se conse_r~a_- La
energía cambia de calidad por el fenómeno de la ~r,ev~rs1bilidad
. 0 también, en vez de conservarse 1dent1ca
y por eso nusm
.
. se de.
grada, al pasar de la creación al reposo, del trab~Jo a la merc1a.
Los seres de la física entonces se nos presentan unpares, heterogéneos en su composición y sujetos a la calidad en su desarrollo.
Un paso adelante y tenemos la operación de la célula viva. D~ ~lla
están hecho3 todos los seres vivos. Y a desde nuestra Me,taf1S1c~,
publicada en 1929, señalamos el carácter_ s~gular de ~a _celula viva y la contradicción que hace del d_eter~urusmo ~atenahsta, puesto que lo viola al ejecutar actos fmahstas. Recientemente Euge. D Ors en s~ libro: Secreto- de la Filosofía, señala el caso de la
mo
'
. D
. (
d
teoría de la evolución como uno en que ru ar~n Y po emos
añadir, ni Spencer), se dieron cuenta de que mmaban, ~chaban
abajo el determinismo mecanicista en que, ~an~o Darwm como
Spencer, siguieron creyendo pese a su evoluc1omsmo. Los evolu202

cionistas Darwin, Goethc, dice Eugenio D'Ors "introdujeron en
las ciencias naturales un estilo de música, en otro términos un
estilo de historia y arrebataron la condición de estabilidad a nuestra visión del mundo, atacando por su base la validez del principio de contradicción. ¿ Cómo se pudo compaginar la evolución
con el mecanicismo, teóricamente dominante entonces?, constituye una de esas anomalías en que vemos caer a veces el espíritu
colectivo. Darwin no se dio cuenta de que rompía la rígida racionalidad en la explicación mecánica del Univer o. Pero antes que él
Leibnitz sí comprendió que su racionalismo no encajaba en el dinamismo de su monadología, por eso descubrió el cálculo diferencial que hace que la distinción del número 2 y el número 3 sea
presentada como una distinción entre el negro y el gris porque la
ha e de tal concepción se halla en la continuidad. Tenemos en
Leibnitz todo un capítulo de saber emancipado de las leyes lógicas
que gobiernan toda la ciencia". Se nos muestra Eugenio D'Ors
en esta obra suya, que es el mejor libro de filosofía publicado en
España en más de un siglo como un pensador emparentado con
el personalismo, según tiene que hacerlo a la fecha quien no hace
lo que Husserl: taparse los ojos para no mirar lo concreto y los
oídos para mantenerse sordo al rumor del Cosmos que es canto
de vida. Por eso después no encuentra entre sus entes un sitio para
el ser que posee acción y pasión.
Desde que en el seno de lo biológico aparece el organismo, hallamos en éste la oposición creadora propia de ciertos heterogéneos_
No es fecunda la acción del ser vivo sin el ritmo concurrente de la
izquierda y la derecha. Sin el mecanismo heterogéneo, pero concurrente del lado izquierdo y el lado derecho, el hombre sería un
robot. Sin la acción dispar de macho y hembra la cadena de la
vida se rompería. En la vida opera el principio de la trinidad
igual que en la química. La condición de la heterogeneidad concurrente la encontramos en el Universo, desde la lucha y concierto
del protón y el electrón en el átomo y pasando por la célula viva,
hasta la Teología que enseña ser Dios, Trino y Uno, y no sólo uno
o sólo tres. Y nos sorprende el hallazgo de que la Trinidad, que
203

�es misterio de la fe y contrasentido lógico, resulta necesaria para
1a lógica de la coordinación que no maneja unidades de tipo -~atemático, sino factores, de calidad irreductible. En lo matematJ.co
·se es uno o se es tres, pero el método de la coordinación nos en·seña que el ser no existe ni en el uno ni en el tres, sino en la combinación de ambos, desde los hijos de la biología que proceden de
la disparidad hembra y macho, hasta la naturaleza divina. Toda
Tealidad se nos revela entonces construída según factores heterogéneos que para existir han tenido que consumar combinaciones
de carácter impar.
Y la última verdad, milagro de los milagros, es que, dado el
,orden genético y no dialéctico de toda existencia, Dios es la ,Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Quedando resuelto as1, de
golpe, un problema que es insoluble para el racionalismo dial~ctico. La razón racional no me permite concebir lo uno como trmo
y viceversa; pero la razón como coordinación encuentr_a obvio
,que toda unidad viva sea un resultado de la concurrencia de lo
&lt;lispar, según armonía que se va resolviend-0 en amor.

'204

LA OBJETIVIDAD INTRAVITAL DE LOS VALORES

Dr. Lms

RECASÉNS

SrcHEs

Universidad Nacional Aut6noma de Mlxico

LA FILOSOFÍA FENOMENOLÓGICA de los valores de Max Scheler y
Nicolai Hartmann tuvo razón en las críticas que dirigió contra el
subjetivismo axiológico, al poner en evidencia que los valores -sobre todo los de rango superior- no constituyen ni una expresión
de lo que es agradable a un sujeto, ni tampoco la proyección de
lo que un sujeto desea.
Ahora bien, si la objetividad de los valores significa que éstos
no son meramente subjetivos, es decir, si significa tan sólo que no
consisten en el resultado de mecanismos psíquicos, entonces, debemos declararnos en favor de la objetividad en el dicho sentido.
Pero sucede que Scheler y Hartmann tendieron a sostener una especie de objetividad ideal abstracta de los valores, tendieron a
desarrollar lo que un famoso filósofo de nuestro tiempo (Heidegger) llamó, graciosa e irónicamente, una "astronomía de los valores". Esta concepción tiene el peligro de llevar a una especie de
"utopía y ucronía" de los valores. Yo no me digo que Scheler y
Hartmann cayeran en tal "utopía y ucronía'\ pues por el contrario
relacionaron los valores, al menos en cuanto a su "deber hacer" con
las realidades de la vida humana, tanto individual como socialhistórica. Sin embargo, esa tendencia a la utopía y a la ucronía
está, por lo menos latente, en aquella filosofía fenomenológica.
Frente a esa tendencia a considerar los valores como puras esencias ideales, en un remoto firmamento, considero que es necesa205

�rio introducir algunas puntualizaciones
algunas rectificaciones.
Debemos entender que los valore son objetivos, en el sentido de
que no son meras emanaciones d l ujeto en el entido de que no
on 1 yes ni hecho ca uales de naturaleza psicológica. Pero la objetividad de lo valor se da dentro del marco de la vida humana.
Es decir se trata de una objetividad intra- ital. Son objeti o
porque no son producidos por el sujeto. El sujeto lo encuentra
ante sí como objeto, como objeto con lo cuales tropieza al igual
que tropieza con todos los demás objeto · como objeto de carácter ideal a cuya validez tiene que asentir tanto si le gusta como
i no le gu ta, tanto si le conviene como si no le conviene, tanto
i fa orecen sus d eo como si lo contrarían. Ahora bien esta
objetividad
tal dentro de la vida humana, para el hombre.
Me e toy refiriendo a la vida humana en el ntido de la filoofía de Jo é Ortega y Gasset, es decir del humani mo tra cendental. Mi vida no oy yo, ni es el mundo. Mi vida es la co- istencia
inseparable inescindible entre el ujeto los objetos, entre el yo
y su mundo. Cierto que lo objetos dependen en alguna manera
del sujeto -este es el legado que obre ive perennement del
idealismo a p ar d que debamo considerar al ideali mo en u
conjunto como periclitado--; sin que tal dependencia signifique
ni mucho menos, la forzosidad de que el sujeto deforme lo objeto . Pero, en todo caso, yo no soy una de tantas co a que en el
mundo haya· yo oy, por lo meno la coa testigo de todas la demás. Pero si bien es verdad que los objetos dependen de mí en alguna manera, es igualmente verdad que o dependo de lo objeto ,
pues si no hubiera objetos qu pensar que cli frutar que tolerar o
sufrir que desear o detestar, con los cuales ocuparme o no sería,
yo no existiría, pues tal hipótesis convertiría a mi yo en un total
vacío en nada. El dato radical, punto de partida de la filo offa
no es ningún objeto ni tampoco mi subjetividad: por el contrario
es el hallarme a mí mismo en el mundo ocupándome de él. o ha
prioridad ni en favor del sujeto ni en favor de lo objetos: me encuentro a mí mismo y el mundo en que estoy simultáneamente,
in eparablemente. Mi ida es la realidad raclical primaria, la cual
206

e_ una realidad dual. Mi vida consiste en la recíproca articulac16n entre el yo y su mundo, entre el sujeto y lo objeto . Todo
cuanto es - r al, ideal pr ente, latente, mundanal o en cl más
allá::- por de pro~to _I~ es en mi vida, como dato o como preocupac10n. E to no s1~1ca que lo objetos no tengan una realidad
trascendente a mi vida. Muchos de ellos pueden tenerla la ticn n s guramente. Pero tal r alidad no es algo autoevidente; es
ª!go a lo que tenemo que llegar por medio intelectuales, gracias a los cuales la podremos justificar. E to e lo que no sucede ~ambién con la exi tencia de Dios. Lo que trato de eñalar
aqw es que todo cuanto e lo es por de pronto como un objeto
de mi vida.
unque el ideali mo haya ido superado se con erva como r~ad f~rme que mi conciencia constituy el centro oporte y t amomo de todas las demá realidad . La conciencia es ineluclib~e- y necesariamente el centro nato del universo; puesto que la
v1s16n o concepción de é te se articula en una persp ctiva que
converge de. modo forzoso en mi pupila mental que lo contempla.
La p_er pectlva cr ada por la inclividualidad e ineludible y nece ~na; Y yo -y a í cada uno-- no puedo referirme ino a mi
universo. El mundo aparece necesariamente como un correlato
del yo ~~mo mi mundo. Y i desaparezco , o conmigo desapare~e. tamb1en el mundo mi mundo. Pero
que mi mundo e el
umco que p~r,a mí existe. e dirá tal ,·ez, ingenuamente, que el
mundo egmra para lo demás despué que yo haya de aparecid~; pero en e ta cxpr ión, que a primera vi ta puede parecer
di c~e:a se encubre una gran superchería; pues el mundo que
segurra es el de lo demá , pero como quien habla o yo, resulta
que~ de apa~ec~r yo desaparece el único mW1do aJ cual puedo yo
rc~ennne a~tenticamente. Por otra parte, adviérta e que los de~as para m1 son una parte del mundo es decir de mi mundo; y
51 este mundo mío desaparece con él e an también todo su
ingredientes, entre lo cuales figuran lo dcmá ( cada cual con su
r~ pe~ti o mundo ) . e dirá tal ez, que o puedo por con trucción mtelectual llegar a concluir que el mundo
algo en sí in207
Hl4

�dependientemente de mí - por lo menos hasta cierto punto
yo admito desde luego que esta afirmación es correct~;. pero ella
es una teoría verdadera que he fabricado o que he admitido, Y, por
tanto, una parte de mi mundo. Cierto que es verdad la afiimación
de un mundo ajeno a mí. Pero esto no es un dato, sino que es una
teoría · teoría verdadera, mas no de primera evidencia, sino resultado de' una construcción intelectual; la cual es un ingrediente de mi
mundo. Todo eso en nada se opone a la tesis de la inmortalidad porque todo eso se refiere exclusivamente a esta vida mía, aquí, terrena
y en este mundo, el cual es correlato del yo, es decir, uno ~e los
ingredientes de mi vida; pero no se refiere a nada más: ru por
tanto se opone de ninguna manera a una vida ultraterrena.
Cierto que la metafísica de la vida no es subjetivismo ni idealismo como tampoco es realismo. o es subjetivismo ni idealismo,
porque precisamente descubre que la vida es c~existe~cia del yo
y de los objetos. Mi vida requiere de estos dos mgred1entes esenciales: el mundo y yo somos como gemelos inseparables. Pero los
objetos del mundo, lo mismo que yo, se dan en la ~;alidad d~ mi
vida, que es la realidad indubitable, y que es tamb1en la realidad
que sustenta y condiciona todas las demás realidades. No es realismo ingenuo, porque reconoce en el sujeto el papel de ser por
lo menos el testigo de todo lo demás.
Los valores son peculiares objetos ideales, que tienen ciertamente una validez análoga a la que corresponde a otras ideas;
pero, a diferencia de éstas, poseen ~demás algo esgecial ~ue podríamos llamar vocación de ser realizados, pretens1on de imperar
sobre el mundo y encarnar en él a través de la acción del hombre.
Cierto que la e encía de los valores es independiente d~ esa
realización, es decir, un valor vale no porq~e se haya realiza~o,
sino a pesar de u no realización. Por eso se_ ~ce que la~ categonas
ser y valor son independientes. Pero tamb1en es notorio q_ue ~~ta
independencia no significa indiferencia frente a su no r:;fuac10n,
antes bien en el sentido de los valores late la pretens10n de ser
cumplidos.' Cuando los valores que se refieren a una determinada
realidad no son cumplidos o encarnados en ésta, ocurre que tal
208

realidad, sin dejar de ser la realidad que sea, parece como injustificada, como algo que ciertamente es, pero que no debiera ser.
Y, asimismo, los valores no realizados tienen una dimensión que
consiste en una manera de tendencia o dirección ideal de afirmarse en la realidad. Su sentido consiste en querer ser cumplidos,
en determinar normas para el comportamiento. Naturalmente que
cuando hablo de "tendencia'\ de "querer", de "vocación", empleo estas palabras como expresiones metafóricas, para denotar
el especial sentido de los valoTes, y no en las acepciones rigurosas
de esos vocablos (como poder efectivo, o como impulso real).
Paréceme conveniente adherirme a unas certeras aclaraciones
ofrecidas por Risieri Frondizi sobre la controversia entre subjetivismo, en la teoría de los valores, a saber : la posibilidad de que no
todos los valores tienen una índole semejante en lo que se refiere
a la objetividad o subjetividad. Es muy verosirnil que en los valores más bajos, los que se refieren al agrado o desagrado, por ejemplo, del paladar predomine lo subjetivo. Pero "este predominio
se perderá si saltamos a 110 más alto en la escala axiológica: a los
valores éticos, por ejemplo". Por otra parte, añade Frondizi que,
aun cuando tendamos preponderantemente a la tesis objetivista,
al menos para los valores de rango superior, no es posible separar
por entero, en términos absolutos, el valor y la valoración, bien
que el valor no se pueda reducir a la valoración.
La filosofía de los valores, especialmente la de la escuela de
Scheler y de Hartmann, ha representado una de las más resonantes conquistas del pensamiento contemporáneo. Pero también es
fuerza reconocer que, desde hace unos cuatro o cinco lustros, ha
entrado en una peregrina situación. La teoría fenomenológica de
los valores, al producirse en la obra de Scheler, alcanzó enorme
influjo en toda el área filosófica de nuestra época; y fue considerada como uno de los más certeros y fecundos descubrimientos de
la meditación contemporánea, sobre todo en los países de la Europa Continental y de lberoamérica. En cambio, la filosofía fenomenológica objetivista de los valores, apenas encontró reconocimiento en las regiones de lengua inglesa, pues en éstas han pre209

�. . .
ha ya habido también
dominado las doctrinas sub1eov1stas, aunqu~
1 G E Moore
pensadores próximos al objetivismo, por eJemp o, . .
'
M" h ll Robert S Hartmann, etc.
E. T. itc e '
.
..
d l humanismo trascendental -soCon algunas marofestac1ones e
Gasset- ha sucedido resbre todo con la metafísica de Ort~ga y Primera~ente, de 1920 a
1 res algo muy curioso.
pecto d e los va o
,
anas a vuelo con gran entu1925, Ortega_y Gas~e\~cho/asd:~f valores de :Max Scheler, cosiasmo anunciando a oso ia . t del pensamiento del siglo XX;
ás grandes conqws as
'd d
mo una d e 1,as m
.ó haber d eJa
. do a.un lado , casi como olv1 a a,
pero despues, pareci
.
ue Ortega y Gasset no se
1
esa axiología. Ahora bien, o ~aro es q l ro ósito de lograr una
enfrentó críticamente con la misma _con e p p
. dir de ella
.,
s li itó sencillamente a prescm
superac1on de ella. e . m .
d' , os que a desviar de ella
l
apariencia-, maro
-por o menos en
h
t . t años estaban en el cenia atención. Los temas que ac; remf a on sustituídos por otros
• t contemporaneo uer
tro del pensamien
ero sin ue desarrollase
en el pensamiento _de ~rtega iloG:sse~a~ de que ~os antes hubo
una suficiente exphcacrnn de e . ' ~
11 fil sofía de los
. .
róximamente el influJO de aque a o
de vivir muy P
. . t
orno urgente tarea, para el
valores. Queda,
c~ns1gwfen e, cel revisar la filosofía de los
• t del mmediato uturo,
.
.
d
pensanuen o
.
b e cuál pueda ser su s1tuac16n en las ocvalores y determinar so r
. as del humanismo trascendental.
. . .
tnn
. todo lo que en la axiología obJet1vista feAunque _uno aprecie
de fértil conquista, uno percibe hoy
nomenol6g1ca de Sc~e~er ~y. l
dejó a espalda sin aclarar-

°

.

?ºr

en elyla algund ~serinste:f:=~:s iat:Xci:g:raciones y la unilateralidad
las.
se a v1
en que Scheler incur~ió.
ino de la realidad fenoménica
La separación radical entre ~ r~ n punto de vista metódico,
y el reino del valor puede. se~' es e u
ede constituir una
.
d gran rendimiento; pero no pu
.
necesana Y e
.d da como una prunera y
última palabra, no p_uede, ser con~ eradecir en una Metafísica.
radical base en una filosoha gener '_es
'ódi
de la distinSin desdeñar las fructíferas perspe,covas met ca;ano más proción entre realidad y valor, debenamos, en un p

fundo, planteamos el problema de vincular de nuevo esos dos reinos, para explicarnos cómo el uno está destinado al otro, y encontrar un principio más radical en el que ambos quedasen articulados. Es decir, en un plano de diferenciación formal resulta correcto distinguir entre realidad fenoménica y valor; pero, de otra
parte, aunque desde ese punto de vista de caracterización formal
se presenten el ser y el valor como independientes, es necesario
reconocer que entre ambos se da una relación que podríamos llamar de recíproca vocación pues pertenece a la esencia misma
de los valores una pretensión de ser realizados, de ser cumplidos
en determinados hechos; y, correspondientemente, de otra parte,
hay realidades en las cuales deben ser encamados unos ciertos
valores -y no otros-, hasta el punto de que cuando no ocurra
así, esas realidades nos resultan injustificadas a pesar de ser reales,
es decir, son, pero no debi'eran ser. Esto es, hay unos valores para
ser cumplidos en determinadas realidades; y hay unas realidades
en las cuales deben cumplirse unos determinados valores. Y todo ésto supone que entre los dos reinos se da una conexión, una
vinculación, que no fue suficientemente estudiada en la filosofía
de los valores de Max Scheler. Cierto que éste vio y expuso muy
bien esa recíproca vocación entre los valores y las realidades correspondientes donde ésos deban ser cumplidos; pero no aoometió debidamente el análisis del problema que tal recíproca vocación plantea.
Este tema, el del nexo de recíproca vocación entre los valores
y la realidad, se relaciona con la cuestión más general sobre el
punto de inserción de la teoría de los valores en el sistema de una
filosofía general. Se trata de la pregunta: ¿ dónde están o dónde
ponemos los valores? Esta pregunta puede ser entendida de dos
maneras. Según una de ellas, entendida como pregunta sobre una
siruación en el espacio, su significado sería estúpido, porque siendo
los valores ideas inespaciales e intemporales, carece de sentido interrogar por dónde estén. Pero esta pregunta puede formularse
con una significación diferente: atribuyendo a ese dónde el sentido de cuál sea el puesto de los valores dentro de una concepción filosófica, en relación con las demás partes de la Filosofía y,
211

210

�por tanto en relación con lo demás objetos de otra índ~l~ que
en el niver o hay. Tal problema no fue enfocado suficientemente en las obras de cheler y de Hartmann. A mi entender,
cabe plantearlo y orientarlo certeramente, bu cando el punto ~e
inserción de los valore en la realidad fundamental que es la existencia o vida humana.
Ademá querría advertir algo qu puede tener excepcional alcance n esa revisión de la filo ofía f enomenol6gica de los valores.
Cuando s d scubrió la categoría del valor como una categoría
distinta de la del ser real de la naturaleza experimentaron lo
filó ofos el entusia mo que tiene el explorador al poner por vez
primera su planta en tierra antes inc6rnita y ubrayaron que la
categoría "valor"
tan primaria y radical como la categoría " er
real ' y que no deriva de ésta. La filosofía fenomenológica de los
valores insi tió mucho en ese carácter que el valor tiene de constituir una categoría tan primaria como la categoría "ser real"
y, por tanto, independientemente de ésta. Ahora bien yo creo
que esa filo ofía de lo valores ha entrado en crisi , porque erá
preciso dar e cuenta de qu en lugar de constituir lo que pretendió en un principio e decir un nuevo capítulo del tratado sobre los objeto ideales, se tran formará en algo má importante y
radical, a aber, n un elemento condicionante de la !fetafísica
general. Porque seguramente e tamo en trance de damos cuenta
de que la categoría valor no e tan primaria como la categoría ser,
sino que es más primaria que é ta --si me
admitida tal expresión. Seguram nte -a la luz del humanismo tra cendental ( filosofía de la ida)- reconoceremos que puesto que las coas se
presentan para el hombre en una función servicial y pu to que
las cosas son ingredientes de la ida del hombre, elementos en su
ida y para su vida, y puesto que la vida humana está constituida
por una serie de actos de preferir, que suponen juicios de valor,
resultará que lo estimativo condiciona toda las demás maneras de
ser; en urna, condiciona el Universo entero con todas sus zonas y
categorías.
Lo valores no son esencia parecida a la ideas platónicas. Por
212

el contrario lo valor

están esencialmente r ferido y vinculados
a la vida humana: tienen entido en la vida humana y para ella.
Este reconocimiento m&lt;' 11 va a modificar la t is objctivista de
Scheler-Hartmann. Tienen razón to dos filósofos al refutar la
tesi puramente ubjetivi -ta psicologista de que lo valores sean
tan ólo proyeccion d l a ado o del d co, emanacione de meros
mecani mos p íquico al reaccionar ant las co a del mundo. En
. ~ entido, to , en el entido de que no son merament ubJet.Ivos pued decir e que son objetivo . Pero debemo entender
e ta objeti idad como una objetividad inmanente a la vida huma~a, como_ una objetividad intravital, porque nada es para mí, ni
tI~n~ sentido para mí fuera del marco de mi vida; ent ndiendo que
n:u VIda la realidad primaria dual que consiste en la coexi tencia
in, c~dible en!re, ~ o y mi mundo mundo en el cual figuran
~ultiples y vanadísima clases de objeto inclu o Dio --cuya Realidad Absoluta aunque tra cienda de mi vida- obtiene t timonio
en mi vida. Todo cuanto es, lo
en el marco de mi vida. Así
c?mo el mundo de la naturaleza no es algo en absoluto, independiente del yo porque sólo podemos apuntar al mundo que conocerno, tal y como lo conocemos o tal y como lo pr entimos, tal
Y como hallamos de él alguno vestigios en nuestra vida, como
correlato, o como contorno, o como preocupación, o como esperanza del yo asimismo los valores lo hallarno como una serie
de calidade que figuran en nuestra vida y de lo cuales nos ocupamo . ~ierto que el mundo con todas sus múltiples y varias clases de obJ:tos no es una producción del propio yo sino que por
el co?,trano, se da ante el yo como un conjunto de objetos. Así
tamb1~n suce?e que los vaJores no on pura proyección de la p ¡_
que, smo objeto cualidade , que la mente halla ante si. Pero
esta objet~vidad es una objetividad dentro de la vida humana, y
para la vida del hombre, referida a esta vida en general, y arfemás también a las situaci.ones particulares de la vida. El alor
~ tal, no porque el sujeto le otorgue e ta calidad mediante y en
virtud de su agrado, deseo o interés. Pero el valor tiene entido
en el contexto de la vida humana. Tiene razón Ri ieri Frondizi
213

�al sostener que no se puede separar radicalmente, por entero, el valor de la valoración. El valor es valor para el hombre que es
quien valora.
.,
Desde hace tiempo he venido llamando la atenc1on _sobre esta
tesis de la objetividad intra-vital de los valores, es dectr, que los
valores tienen validez objetiva, sentido justificado dentro ~e la
existencia del hombre y para ella. Creo ahora que esta tesis debo completarla con algunas de las directrices, señaladas. certera:
mente por Risieri Frondizi, las cual_es se ~~nan reswmr Y acle
más articular con mi propio pensanuento, d1c1endo que los valores
se dan objetivamente no sólo dentro del ~arco '! del con:exto de
la vida humana, con sentido referido a es~a, s~~o ademas en el
contexto de "situaciones concretas". Cada situacmn concreta comprende la conjugación de ingredientes subjetivo~ y componentes
objetivos. Por mi parte, añadiría yo que nada uene ~e r~ro .~ue
esto sea así, porque nuestra vida es siempre una relación mescm-

dible entre el yo y su mundo.
Todos los objetos que hallo, presentes o latentes, los hallo en
mi mundo, como parte o como componentes ?e. mi vida, Y con
sentido dentro de ésta y para ésta. El reconoclllllento de que todo cuanto se da ante mí se da en mi vida no niega que algunos
objetos, por ejemplo, Dios, los fenómenos de la naturaleza, e~~-,
tengan una realidad más allá de mi vida, y posiblemente tamb1en
un sentido. Mas aunque sea así, resultará siempre que yo encuentro todos los objetos como ingredientes de mi ~ida, como ~echos
ante mí, como presentimientos, como preocup_a~10nes, como incentivos para tareas, como facilidades, como dificultades, com? esperanzas. y admitiendo incluso que yo pued~ llegar a averiguar
algo sobre la realidad y el sentido que los obJetos que se ~an ~
mi mundo tengan más allá de éste, en el mundo, esto lo avenguare
y lo entenderé desde la perspectiva de mi propia vida, y nunca con
total independencia de ella. Los valores su~erior~ ~iertamente
no dependen de mi querencia, tienen una validez ~bJebva, que yo
no determino. Pero su sentido está ligado a la vida humana en
general, y además vinculado a las situaciones particulares de ésta.

Podríamos expresar esto diciendo que su objetividad intravital,
significa que Dios los piensa como válidos; pero como válidos para la existencia del hombre, y no como entes abstractos.
Los valores tienen una entidad o consistencia más allá de nuestra mente. Pero no debemos embalarnos más allá de estos límites
y pensar que hay una especie de reinos de ideas de carácter platónico, una especie de firmamento axiol6gico, donde los valores
estén en sí y para sí, con independencia de la vida humana. Que
los valores sean objetivos quiere decir simplemente que no son
creados por la subjetividad del hombre, pero no que sean independientes de la humana existencia.
Cabrla decir que los valores, los cuales. se funden en ideas objetivas, adquieran sentido en la relación con el sujeto, es decir, en
el contexto de su vida. Por tanto, el sentido de los valores, y las
demandas normativas que de ellos fluyen tienen que estar en necesaria relación con la estructura de las funciones de la vida humana en general, y con las concreciones particulares de éstas en
cada situación.
Así, los valores son ingredientes de la vida humana. Son objetivos, esto es, no dimanan del sujeto. Pero se dan en la relación
:ntre el sujeto y su mundo. En ese mundo del sujeto figuran ohJetos de las más variadas índoles: naturaleza, sociedad, cultura,
Y también ideas, entre las cuales se dan los valores. Entonces resulta que los valores cobran sentido para el hombre en relación
co~ ,los otros componentes .del mundo o circunstancia, y en la re1ac10n de éstos con los suJetos humanos en una determinada situación.
Nuestra vida se halla encajada y apoyada en un contorno en
realidades, entre las cuales, además del mundo en tomo y d¡ mi
cuerpo, figuran los mecanismos psicológicos, con todo lo cual realizo mis quehaceres. Pero mis quehaceres son referidos intencionalmente a un reino de ideas axiológicas, esto es, a unas esencias del
valor, las cuales no tienen realidad, sino validez objetiva. Mi vida
limita a un lado con la psicología y a través de ella con la biología
Y con el mundo; y, por otro lado, confina con los valores, que son
215

214

�los que dan sentido a la estructura y a ~~ ~nc~ón estimati~a que
mi vida es. Y mi vida es enlace y fus1on mtima de realidad Y
valor a la vez: reino de funciones con sentido. Mi vida es tarea,
quehacer, urgencia de vivir entre las cosas y ~~n ellas, ! a 1~ vez
de ir determinándose a sí misma en una suces1on de estimac10nes.
Mi vida es, pues, la articulación de realidad y valor; y es, al propio tiempo, la realidad profunda y radical en la que se dan todos
los demás seres (los reales como los ideales) pues a todos los encuentro formando parte de mi vida y como ingredientes de ella.
El fundamento de los valores es objetivo. Esto quiere decir que
su sentido es objetivo, pero es objetivo para el hombre que siente
la necesidad de valorar en cada situación de su vida; por lo tanto, ese su sentido objetivo está conectado en alguna medida con
la realidad en la cual se produce la valorización, con la realidad humana en la cual se suscita la valorización según certeramente señala Frondizi. Al fin y al cabo, también Max Scheler intuyó esto
certeramente, cuando dijo que en la misma materia o contenido
de los valores hay como una flecha de dirección hacia el hombre,
la cual parece decir a éste "yo (valor) soy para ti"; así c?mo,
a la inversa, en la persona humana hay, a modo de nec~dad,
una aspiración hacia los valores, en cada persona una especie de
constelación fáctica que clama por una correspondencia en el mundo de los valores.
Así pues, la vía correcta sería la de señalar que los valores tienen una objetividad relacional en el contexto de la vida humana,
de la vida humana en general, y, además, en el contexto particular
de cada una de sus situaciones concretas. Por lo tanto, se trata
de una objetividad pluri-relacional.
Y si queremos dar un fundamento teológico a los valores -lo
cual probablemente sea indispensable para una Axiología completa- entonces habríamos de decir que Dios recono_~e los valores
como válidos para la vida del hombre, y en conex1on con cada
una de las situaciones concretas de ésta, por lo tanto los reconoce
como válidos en su pluri-relacionalidad dentro de la humana existencia.
216

LA FILOSOFÍA DE LOS VALORES EN LA HISTORIA Y
EN LA FILOSOFÍA ALEMANA ACTUAL

Dr. FRITZ

JoACHIM

V0N RINTELEN

Universidad de Maguncia

SóLo DESDE HACE CINCUENTA AÑos se puede hablar propiamente
de una filosofía de los valores. Se ocupa, sin embargo, de cuestiones que surgieron ya en el comienzo de todo filosofar. Fundamentahnente investiga el sentido de la existencia humana o, en
general, del ser del mundo, pero con la variante particular de
remitirnos a un sentido valioso cuya realización se autojustifique
y pueda por tanto constituírse en meta de un esfuerzo inconscioconsciente. Se trata, pues, no de un mero dato lleno de sentido,
demostrable y libre de contradicción lógica. sino de la plenificación de una significación valiosa variable según los casos y a la
que se opone lo anti valioso (Wertwidrige). Indudablemente se
contraponen muchas teorías axiológicas y de ahí que se justifique
el empeño hodierno para procurar una visión unitaria mediante
el repliegue al fenómeno valioso inmediatamente dado. Así vemos
cómo, en las consideraciones histórico-culturales, las "tomas de
posición" (Stellungnahme) axiológicas constituyen el gome de las
distintas imágenes del mundo (W eltbilder). "El mundo se vuelve siempre hacia los inventores de valores nuevos", dijo Nietzsche.
Queda sin embargo por decidir la cuestión fundamental: si los
valores de la existencia (Daseins) son invenciones o meros descubrimientos o redescubrimientos de referencias fundamentales
supratemporales que se anuncian siempre con ropaje distinto.
217

�A

TIGÜEDAD, MEDIEVO, EDAD MoDERNA

Ya en la antigüedad podemos considerar la probl~áti~a axiológica, en cuanto que Platón no limita, la idea ~el bien ( ayafJo,v)
, .
.
e lo estima µeyuno'II µaOr¡µa, el supremo
al aspecto etico, 100 qu
,
objeto de conocimiento. Determina todo ente ordenandolo y configurándolo, perteneciendo, en cuar;to id:ª' a l~ esfera de~ v~l~r
superior del ser propiamente taJ ( o.,,,wi; O'&gt;'). S1 en un prrnc1p10
Platón acentuó lo útil y lo agradable más que lo buen~, más tarde
pasó al reconocimiento del bien por sí mismo (Gorgias, 500_ a) .
Su consideración del mundo está traspasada por un dualismo
axiológico claro por cuanto el mundo superior e invariab~e d~l ser
propiamente tal, de las ideas, se enfrenta ~o~o _m~del~ mf enor y
fugaz en el que sólo es posible hablar de debiles rrrutac1ones y participaciones. La valiosidad más elevada hay que buscarla,_ en lo
, · sentir
· gn·ego , es la medida de
. ·
(8eio,.,) que , en el autentico
d !VlllO
.
, .
,
todo (µi'E'eo,.,). En Aristóteles, de acuerdo con su s1stemauca_ m~s
racional, el bien se halla estrechamente ~nculad~ co? la finalidad y se constituye en meta de todo deverur y aspiración. Su re. una eud aunoma,
·
, la f eliCl"dad del obrar moral.
ladón trae consigo
.
Se persigue el fin porque su cumplimiento incluye, tanto. un b1en
, cuan t o un "bien para algo". El tránsito de lo posible
en s1,
. . a lo
actual característico de su ontología, representa un movuruento
hacia 'grados de perfección axiológica. Todo ente puede entender e, de acuerdo con su forma esencial, co~o un grado de perfección siempre distinto, ya se trate de esenc1~s conc_retas º. ~e zonas ontológicas ( inorgánica, org~nica, psíqmca, ét1co-espm~ual)
rdinadas en la relación a una Jerarquía ascendente. En Dios se
~:º1a suma plenitud de toda posibilidad, siendo a la vez, en cu~to
.
o·almente perfecto. Es por ello pura enteleqwa,
fm supremo, esen
.
As' I
esto es: absoluta esencialidad y actualidad a un _uempo;
i, a
antigüedad conoce ya las diferencias de valor y 1erarqma ~e las
zonas ontológicas. La suprema perfectibilidad de nu~tra ~ ten.
h lla en el dominio ético-espiritual. Tal cons1derac1ón es
c1asea
.
d
dualística por cuanto la esfera espiritual e imperecedera se es218

taca claramente de la sensitividad inferior y muy variable. Lo
que acontece de una manera más acentuada en Platón con su
teoría de los dos mundos, en Aristóteles, por .el contrario, con su
vinculación concreta del principio espiritual de ordenación de la
e encialidad eterna con la ensitividad accidental y fortuita.
Las líneas de evolución del Medievo, platónico-agustiniana primero y aristotélica después empalman con estas ideas. Pero mientras en la antigüedad ser y valor no se hallan todavía separados,
el aspecto axiológico va a tener ahora u propia ignificación e
importancia. En Agustín encontramos una versión de la existencia que la interpreta como un ordo bonorum, bajo cuyo aspecto
puede concebirse la totalidad de los entes. La metafísica onto162"ica se convierte en metafísica axiológica. Todo lo que posee
un elemento entitativo es, en cuanto creado por Dios, bueno. Quidquid est bonum est ( de era relig. XI, n. 21). La divinidad misma
representa el valor de todos los valores, el bonum omnis boni ( de
trin. VIII c. 3, n. 4). Frente a ella los distintos grados de perfección (gradibus ordinata universitas) significan como un volverse ascendente hacia Dios al que corresponde una jerarquía de
lo amable. Las mismas ideas se encuentran, en forma parecida►
en Tomás de Aquino con una inclinación más fuerte a Aristóteles.
Bueno es lo que todos apetecen (bonum, quod omnia appetunt),
de modo que logren su íntima finalidad. Todo este diseño es entendido como una imitatio Dei deficiens. Así ser y valor se comprenden en el sentido de la clásica doctrina de los trascendentales.
Omne ens, in quantum est ens, est bonum (S. th. I, 5 a. 1 y 3).
En la Edad Moderna se produce una fuerte variación. La nueva física intenta determinar la realidad según puntos de vista
cuantitativos y libres de toda alorización, excluyendo toda conideración finalista. La cuestión axiológica e separa por completo de toda referencia al ser y se convierte en una relación al sujeto procuradora de la felicidad humana. Es lo que vale para el
empirismo inglés que, en definitiva, conduce al eudaimonismo social de un Bentham ( m. 1832). Bentham considera el placer
(pleasure) como bueno y "la mayor felicidad del mayor núme219

�ro" constituye el principio directivo de su ética y de su filosofía
social. El utilitarisIIl'O de los racionalistas se destaca como aspecto
axiol6gico de modo particular en Spinoza: bonum nobis esse utile
( Eth. III). El bien se logra en la inclinaci6n ( cupiditas) del sujeto anímico, dirigido por la raz6n y en la utilidad. Leibniz, en
cambio, considera el valor como un grado de perfección en el
desarrollo siempre individual e íntimo de las mónadas.
La palabra "valor" se emplea por vez primera en sentido filosófico unívoco en Kant. Con Kant nos hallamos transportados
al plano del ser inteligible, del pw-o espíritu. Existe una profundización e interiorización de lo valioso que escapa por completo
a la utilidad y a los bienes felicitarios externos que sólo pueden
ser bienes relativos. Sólo la persona posee en su dignidad un valor incondicionado. La prosecución del imperativo categórico formal es algo bueno en sí. "Nada hay en el mundo ... que pueda
ser tenido por bueno sin restricción salvo la buena voluntad" ( Gdl.
zur Met. der Sitten I) . Y en definitiva podríamos hablar también
del ideal de un bien originariamente supremo tal como se nos
ofrece en la idea de Dios (Reine Vemunft, 62, 842).

Las rnodernas teorías axiológicas
El fundador propiamente tal de la moderna filosofía de los valores es Hermann Lotze ( 1817-1881). Empalmando con la teoría
kantiana de las ideas cree poder mostrar los valores en un valer
( Gel ten) llevando a cabo una separación estricta del mundo del
ser concreto frente al de nuestros valores en cuanto mundo del deber ser, de la visión nocturnal frente a la visión diurna. Los valores
se convierten en una objetividad espiritual, de modo supraindividual, con validez pero que sólo se aguanta merced a su referencia
a un ser espiritual. Es singular cómo su concepción axiológica, no
muy unitaria, comprende cuatro momentos que posteriormente
han ido configurándose de modo especial en las principales corrientes axiológicas del pasado más inmediato y de la actualidad:
1) Los valores están siempre vinculados con el placer ( cf. más aba220

jo la derivación psicológica) ; 2) se apoyan empero en valideces
ideales ( Gelterngen cf. neokantismo) ; 3) tienen su dominio objetivo y un contenido propios ( cf. la fenomenología axiológica); 4) procuran una elevación de la personalidad con impronta individual
(parentesco con un realismo axiológico). Es preciso esbozar estas
cuatro direcciones fundamentales. Tras ellas se alzan siempre las
tres cuestiones siguientes : ¿ puede derivarse lo valioso exclusivamente de la relación subjetiva, a la vivencia psicológica?, ¿o, por
el contrario, debemos atribuir a lo valioso un dominio propio general y objetivo ya sea formal o con contenido?, ¿ o, sólo puede
concebírsele vinculándole a una realidad individualmente configurada?

l. El esclarecimiento psicológico del valor, tal como se ensa-yó al comienzo del siglo X,X, iguala los valores con el valorar.
La apetencia (Lust ) de los valores es ya el valor. No se codicia
algo porque tenga un valor independiente del apetito. Es más
bien éste el que determina que algo sea codiciado como valioso. Hay que derivar lo bueno de la afectividad reflexiva. Se puede interrogar, sin embargo, si, con ello, no se hace depender el
carácter valioso, por completo, de la concepción y estructura psicosubjetiva del individuo o de una época. De hecho esta posición
fundamental ha conducido, así en el historicismo filosófico, a la
relativización de los juicios de valor. La apetibilidad de una cosa,
su satisfacción de la necesidad es para Ehrenfels el valor (System
der Werth. I, 10, 53, 116. 18-97). Esta apetencia es cela representación fundante de una relativa procuración de felicidad". En
cuanto se extiende a los valores, debo decir: "El valor es una
relación entre sujeto y objeto que expresa la apetencia efectiva
del objeto por parte del sujeto1' ( 165). Para Meinong existe ya
una fuerte tendencia en el objeto mismo, en cuanto el valor significa la apropiación de un objeto, a polarizar hacia sí mi sentimiento axiológico (Werth. 257. 1932). En el valorar, por vez
primera y sobre la base de su fuerza motivadora, se constituye algo en valor. En esta posición resulta difícil distinguir la "Psico221

�logía del valorar" de una "axiología filosófica". ~l act~ ~s_mo
de la valoración constituye el fenómeno del contemdo axiologico.
Posteriormente sin embargo, Meinong pasará de la fundamentación purament~ "psicológica" de los valores a otra más objetivista.
Lo "objetivo" (das "Ojektiv'.') se no~ P?~á a~~re,~er_ a~or~ ~orno lo "deseable" (Desideratlv) y "dignificante ( D1grutat1v ) ·
También Doring ("Valor como provocación del sentimiento ~e
placer") y Kreibig ( "cualidad placentera"). ~ert~ec~. a esta _dirección. Lo decisivo de ~emejante concepc10n ax.10log1ca estnba
en que lo valioso se constituye merced a una rati~ic~ción psíquico~
subjetiva, no como un aspecto valioso dado y obJet1vo.
2. Completamente distinta es la fundamentación de_ la fi~osofía
de los valores neokantiana. Para ella los valores son ex1genc1as del
deber puramente espirituales de un dominio propio, !rre~l~ de validez incondicional, independientes de los actos ps1colog1cos. El
valor se convierte en ( Geltung) validez noética, ideal. "En sentido filosófico valor quiere decir que algo posee validez" (B.
Bauch Idee 160 y sgts. 1926). De este modo la Escuela de Baden
( Windelband, Rickert, Bauch) representará la validez axiol6gica
apriorística de lo verdadero, lo bueno, lo bello y aun lo santo. Según Windelband, deben interpretarse como postulados de . una
"conciencia normativa" para la que "valores absolutos son Justo
los valores". Su sistema axiológico de validez general es suprahistórico y objetivo, rechazando enérgicamente toda sub]etivaci?~ _Y
relativización (Einleitung 255. 1923). El comportamiento dmg1do normativamente resulta ser entonces una efectuación de valores aun cuando procure "la oscura potencia de lo antivalioso" •
Para Rickert "interpretar el sentido de la vida -significa-: traer
a la conciencia los valores que le presten sentido" (Syst. 1, 142.
1921 ) . "Lo que sea el valor en sí no puede definirse estrictamente".
Es uno de los conceptos últimos e inderivables que tan sólo podemos "circunscribir". Los valores valen, esto es, tienen validez objetiva irreal a diferencia dd "ente real", y lograble sólo a partir del
"deber trascendental" (transzendentes Sallen). En el sujeto trascendental ganaremos conciencia de la "jerarquía axiológica" for-

mal ( 354) . Su mostración necesitará siempre ser completada; por
ello no puede hablarse sino de un "sistema abierto". De todos modos lo primario en este caso es su carácter obligatorio ( Sollenscharackter), del que nos apropiamos interiormente en una "conciencia en general" ("Bewusstsein überhaupt") y que nos muestra
luego lo que debemos reconocer como valor. Su fundamentación
estriba, pues, en su validez formal-trascendental, no en la mostración de esencias-fenómenos de contenido cualitativo. Una razón
más para que se exija la incondicionalidad del "reino de los valores", que defenderá a la filosofía del peligro de caer de la lluvia
del psicologismo en el canal del historicismo" ( 321 ) .
3. La fenomenología axiológi-ca por el contrario pretende lograr valores de contenido cualitativo no a partir de un acto psicológico o de deducciones formales-apriorísticas, sino inmediatamente, a partir de un acto espiritual intencional del sentimiento, al
modo de una intuición esencial (Wesensschau). Max Scheler fue,
por lo pronto, su heraldo, en cuanto que para él los valores son
cualidades objetivas, irreductibles, independientes, esto es, "materiales'\ "auténticas y verdaderas cualidades&gt;\ cual "objetos ideales" (Formalismus in der Ethik, 10 y sgts. 2a. edición, 1921). Se
lograrán en un apriori axiológico, en una evidencia axiológica
conforme al "primado del amor" ( 64) . Sobre esta base desarrolló Scheler una "ética material de los valores" (Materiale Wertethik) . Scheler admite también una evidencia preferencial intuitiva, de carácter no deductivo, mostrativa de una jerarquía axiológica incluso ya en el plano de los valores vitales ( 87). La relatividad depende sólo de nuestros modos subjetivos de valoración,
determinadas acaso por una ceguera axiológica. En el plano de
lo humano se dan valores personales, en la realidad ontológica,
por el contrario, sólo se dan valores de las cosas ( Güterwerte) .
En cuanto a la realidad individual queda "entre paréntesis" desde
el punto de vista filosófico ya que en nuestro caso sólo nos ocupamos con el conocimiento axiológico general.
Nicolai Hartmann se apropió, en general y en sus grandes lí223

222
nlS

�neas, esta posición. Habla de un "ser en sí i?eal". de los _v~ores,
al modo de un "reino de los valores con consistencia propia concebido casi platónicamente (Eth. 136, 146. 1926). Es imposible
determinar, por modo de definición, por qué algo es un 'bien".
"La exigencia se pierde en el infinito" ( 11 O) . Los valores son
esencialidades materiales y generales, cuya vivencia puede logra~se merced a un sentir axiológico intencional ( 109). Una relat:vización subjetivista no les alcanza. Solamen~e en ~a ,~tencia
(Dasein) se "anclan" los valores. La cat?g?nas axiologtcas son
de especie distinta de las categorías ontolog1cas. Justamente por
ello se da un conflicto entre valor y realidad. Además, los valores
inferiores de las cosas han de ser los más fuertes de manera que
la relación axiológica según la fuerza no es la misma que la relación axiológica según la elevación (Werthohe) que ella presupone, en absoluto, también, una jerarquía (~48-251, 543) •. Pero la inconsideración de la pregunta por lo valioso en la reahd~d
concreta en la misma existencia, a la vista de los fenómenos axiológicos ;olamente generales mostrados hasta ahora, des~i,erta ~l
deseo de responder la cuestión axiológica en una relac1on mas
estrecha con la realidad concreta.
4. Tal es el ensayo que acomete el realismo axiológico. Con la
palabra realismo no hay que entender, por lo d~más, qu_e los valores son "cosas" sino que lo valioso no debe denvarse m establecerse a partir de una relación o referencia a la subjetivid~~ (t~oría
psicológica), que no es tampoco una mera abstracc10~ 1de~l
(Neokantismo) o un fenómeno al simple modo de una v1~e~cia
intencional (Fenomenoloo-ía). Más bien llegamos al estableclffilento de exigencias axiológicas obligante al ver cómo puede realizarse en actos concretos entitativos o en configuraciones ontológicas lo que, justificado en sí, es valioso y susceptible, conforme a
su propia ley interna, de desarrollo o despliegue: Pues se trata de
la vida concreta en el ser mismo, no de abstracciones conceptuales
y generales.
Como precursores del realismo axiológico podrían considerarse

H. Münsterberg cuya filosofía de los valores está estructurada
voluntarísticamente siendo rica en datos. En la realización de la
v?luntad hay un valor objetivo que sin embargo remonta el prop1~ ~cto de la voluntad. (Philos. d. Werte 70, 115. 2.A. 1921) y
Wzllzam Stern, con su filosofía de la persona ("Yo creo en los valores objetivos" .. "Hay valores". Persona y cosas III, 34. 1924).
En el pleno sentido de la palabra, el realismo axiológico se halla
representado por F. ]. von Rintelen y S. Behn habiendo destacado
el último más bien el aspecto pedagógico.
. Cara~te~i~emos ahora en unas palabras nuestra propia concepción axiol?gica. Valor, entendido como valor real (Realwert), es
un ~ontemdo de significación cualitativa y concreta, susceptible de
r~alizarse en distintos grados de elevación (Steigerung) y perfecc1ón en cuanto meta de una aspiración consciente o inconsciente
Y que, ~n vir~d de su contenido interno (valor propio-Eigenwert)
puede mcardinarse en una ordenación más amplia (valor de re1aci6n-Relationswert).
Los contenidos generales destacables podrían entenderse como
valores fundamentales o formas axiológicas, como valores impersonales según la plenitud cualitativa existencial de los entes en
general y como valores personales en el sentido de una exigencia
Y de una tarea normativa respecto a la persona actuante. La pers~na puede lograr un valor ideal ( Wertideal) en distintas profrmdidades, al modo de estrella polar. Tenemos que distinguir el aspe~to., ~ntológico que fi ~a los hechos, leyes y órdenes del aspecto
axiologico cuyos contemdos pueden colmarse en grados distintos
tales,_ por ejemplo, la cualidad de lo bello, de los grados de per~
sonahdad, del desarrollo de la vida. La realización concreta del
v~or real gana, empero, su configuración individual en el ser
mismo.
La valorización (Bewertung) se logra sobre la base de una toma de posición anímico espiritual. La indudable variación histórica de las valoraciones (Wertungen) no tiene por qué incluír
necesariamente una relatividad. Considerándolo más de cerca po225

224

�LITERATURA

demos notar que los valores fundamentales (Grundwerte order
Werúormen) generales y supratemporales son su ceptibles de distintas improntas según la gama de variación ( ariationsbreite)
que a cada cual le corre ponde en la historia. sí, por ejemplo,
el valor fundamental del amor se cumplió históricamente en el
antiguo Eros, en la Caritas fraterna, en el amor humanitario y
ocial, iempre en profundidad variable (Tiefendimension). Sin
embargo los valores no podrían nunca lograr una realización absoluta en un pacio finito. De ahí su tendencia a apuntar hacia lllla
trascendencia. E te realismo axiológico pretende, pues, remontar
la interpretación subjetivo-psicológica y el formalismo y poner la
multiplicidad de las esencias-fenómeno generales de la vivencia
axiológica intencional en relación concreta e inmediata con cada
realización determinante, de modo individual, del grado de valor.
Conforme a la medida de la ordenación de planos de la existencia, puede hablarse de una ordenación jerárquica de los cumplirruentos axiológicos de sentido. En todo contenido axiológico e
da un momento estático y otro dinámico. Estático es el sentido
esencial en las diferentes realizaciones, dinámica la tendencia a
la realización en el grado má alto posible de inten idad, que re-

C. H. v. EHJU:NFELS, Sistema d, las teorías axiol6 ic (
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d, una t,orla p,dag6gica d, los fines 1930 -F
va ores como f.un1~m,nto
d,l ¡,robltma filosófico d, los valores &lt;'1931?' l •
VON. RlNTELEN, La s1gnif1cac-i6n
nis 11 ( 1930) El pensamiento
. 1 .
' ª m.111!1° bempo tn Philosophia P,ren-J. fussxN,' Filoso/la. d, los v'::o:,~g,ti°9;;/l desarrollo espiritual en Europa ( 1932) .

!-

clama nuestro e fuerzo.
La moderna filosofía existencial y la ontología fundamental de
Heidegger -citémosle para concluír- rechaza violentamente la
aplicación de la palabra valor al ser y a lo entes. La razón es
porque Heidegger habla solamente de un "valor-para" ( "Wertzu") en el sentido de una valoración utilitaria subjetiva y relativa.
Precisamente él quiere remontar esta subjetividad. Su exigencia,
empero, de que el hombre ha de alzarse de la inautenticidad a la autenticidad, de la cotidianidad a la existencia en cuanto transcendencia, traiciona una instancia axiológica, aunque no lo declare.

227
226

�EL SUICIDIO METAFÍSICO

Dr.

MicHELE F. ScTACCA
Universidad de Génova

EL SUICIDIO "METAFÍSICO" manifiesta la exigencia, compleja y
profunda, de querer ser el Todo con la muerte voluntaria, dada
la imposibilidad de serlo aceptando la vida en todas sus dimensiones. Aunque esta forma de suicidio, como las demás, tiene toda
una gama de actitudes, cada una corresponde a posiciones diversas
del mismo problema. Dos de ellas nos parecen fundamentales:
a) Ser el Todo con la práctica perfecta y heroica de la virtud
( posición ética); b) O con la negación de lo humano, condición
para actuar lo absoluto de la libertad, como absoluto del hombre
"nada más que hombre" ( posición ontológica).
La posición ética del suicidio metafísico tiene ya un nombre
consagrado por la tradición filosófica y literaria: el suicidio estoico, que involucra el problema de la libertad en sus raíces metafísicas. La distinción de los estoicos entre "las cosas en nuestro
poder" y aquellas que no lo están, interesa también a la muerte:
no está en nuestro poder la muerte natural o la separación del
alma del cuerpo, pero está en nuestro poder la muerte voluntaria, para e_vitar la del alma consistente en la destrucción de la
virtud. El suicidio no es una necesidad inevitable para el que vive
según la virtud ( esto es, el que sabe evitar la muerte espiritual),
pero se vuelve un deber ineludible cuando la elección está entre
el vivir no según la virtud, y el morir voluntariamente para no
perecer espirituahnente. La muerte natural, aquella que no está

229

�en nuestro poder, pertenece a las cosas "indiferentes" : interesa
a la naturaleza física y no a la ética; la otra, la espiritual, interesa
a la esencialidad misma del hombre, en cuanto, como dice Séneca, han mu rto aquellos que no ejercitan más la virtud. Esta
muerte se evita quitándost&gt; voluntariamente la vida, anticipando
la muerte o las paración del alma y del cuerpo, es decir, escogiendo
la muerte física, que, de cosa fuera de nue tro poder e indiferente,
deviene así acto de libertad, ejercicio de poder y por eso ya no
indiferente, sino acción libre: libre responsable, racional.
Hay un punto de contacto entre la posición toica y la epicúrea:
la muerte natural no nos interesa (cuando ella viene nosotros ya
no somos) y por eso nos debe ser indiferente, también porque
-agregan los estoicos- está entre las co as fuera de nuestro poder, esto es, que no dependen de nosotro , no seleccionadas y
queridas. Por otra parte1 es esencial al existir según la virtud,
despreciar todo lo que no depende de nuestra voluntad; luego,
también la muerte. Ejercitarse en este desprecio e conquistar la
sabiduría de ser libres juzgadores ( árbitro ) del vivir o morir, según el comando de la razón. Sólo así el hecho empírico de la
muerte natural deviene "un permanente y consciente poder morir,,,
listo para ser actuado cada vez que el "destino", que nos ha puesto
en una determinada condición, pide a la razón misma que ordene
la ejecución. Aquí no se trata para nada de aceptar el destino del
hombre ( la muerte) transformándolo así en un acto de libertad
( como interpreta algún fil6sofo contemporáneo, que, bajo la apariencia de descubrir profundidad inéditas en el pensamiento
griego, en realidad demu tra entender muy poco de ta materia); sino de conquistar la libertad interior, de cometer el suicidio cuando e presenta, en determinadas circunstancias, una necesidad moral, para lo cual el acto exterior del suicidio mismo se
welve un hecho secundario, y olamente el medio nec ario para
la realización de un fin que no es la muerte querida y actuada.
Aquí el acto de proporcionarse la muerte no es él mismo afirmación de la libertad, sino la liberación de ella desde la clavitud o
desde una esclavitud, dada por una particular circunstancia. En
230

este segu~1do caso, además que vía liberatíonis es también
quedó dicho, vía libertatis. Pertenece a este, segund
od'comdo
0 m
entender
el
·
'di
·
ob e
• •
SUIC1 o estoico, la muerte de Catón (no q .
vivir a la t
· .6 d
were so reermma~1 .º e las libertades republicanas) Lucrecia
(
se
rehusa
a
sobrevivir al ultraje de su virginid a d) , .n.wua
A _ n_ I (
ge la
escomuerte ant~ que vivir pri ionero de los romanos)' etc. Toobed,~c;n al imperativo de la razón como lo ha formulado
. n~ca: tu no debes vivir bajo la necesidad, r ue no ha
ti ninguna necesidad d · · ,, 1 y
po q
Y para
1
e v1v1r .
no la hay, en cuanto la vida y
a muerte no son cosas en nuestro poder y por eso . dif
h ta
d
,
,
m erentes
as .cuan o la razon, según las circunstancias nos exige vivir
o monr, esto es, no ordena poder actuar librem~te aquel "poder

:~s

, También la muerte de Sócrates en la int
.
.
el sentido de rechazar 1 · ·
..
erpretación CJtoica, es voluntaria en
e VJvrr como fugitivo fuera d
•
muerte escogida voluntariamente p"b . . e su patna, como es estoica. cada
~- no so rCVJvir a un 51'tua '6
la cual ae lesiona la libertad .. ·í
ª
CJ n degradante; en
1
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.
· ru es a muerte de Bruto c
"alm
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en 1os infaustos días" {Leopard')
• uya
a vml" rehusa
1 Y contra el lado adverso af
el
•• .
1
su vo untad de victoria: sobre 1:i balanza del "d .
irma por
swCJdio
tud", lanza Ja protesta extrema de su cad&amp;ver cstmo", que ha humillado la "virsu muerte tenga un futuro
. ' en la desesperada esperanza de que
toicos", en este sentido tocio;i~ eso. c~~stítuya u~a victoria de la virtud. Son "es,
•
s SWCJwos que 11guen a una d
ru·
eJemp1o, el de los alem.lnes, después de 1
.
e~ta m tar, por
mos alemanes, japoneses, etc., durante Y des;u~~~ ~~~ mundial y de los misse ha realizado siempre el suicidio to'
tuna guerra. En estos limites
Y es fuerza que exista siempre. Es
de. q_u~ lo teorizara (la "Stoa")
de la vida, porque se aburre de re
el swcidio del que sale del teatro
tarle, o deja de darle satisfacciones p(senta~ su tape} o porque ella deja de gusnota estoica es dada solamente por el
;1e:p
~ caso de Petronio). Aquí la
aer libres de vivir o de morir según el .mp e. e o e encontrarse en el estado de
. .
,
1mpeno de la raz6n . pero la
reh usar VJvtr
en la esclavitud (~rdida d la .
•
.
causa no es el
aburrimiento Y el cansancio de continuar ~ .¿_7d, etc.)_, llDO
bien es el
estético. Aparte de esto, el suicidio de ti VI • s la vem~n esto_1ca del suicidio
en la conciencia humana y es
..
I;&gt;O e~to1co es una mstanc1a siempre viva
to ser voluntario y racional,
ts~a~c;;a éuca: l autonomía d,:l hombre en cuan,
la otra, de manera ue él
Y. a a muerte, senor de la una y de
rencia frente a la m!rte na::::fªc obedecer libremente -en la adquirida indifede la razón que juzga un bien qui:a:
no depende. ~e ~- a la orden
con au libertad y a la cual no e
ah!
ben _u~a condit16n no concordante
s razon e so rev1VJr En est
muerte y proporcionársela sin pasi6n Y en la absol ta . . .
.e caso, aceptar la
plem nte racional, necesario a la autonomia de la u :düe~cia, es un acto aimbcrtad frente a la vida y a la muerte. 1Cuánto eKr;. ~ misma confonn~ a la lisolada y compleja, hecha de desC3J&gt;eraci6 di.u ulad ptJCJsmo en. e ta aab1durfa detacadal
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ª en la racionalidad m&amp;s des-

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231

�vivir" o "poder morir", de los cuales nosotros mismos nos hicimos
libres jueces.
Pero la posición ética del suicidio estoico adquiere la plenitud
de su sentido metafísico en aquello que se entiende como "vía liberationis". Quiere el hombre estar colocado frente a lo absoluto
de la perfección, al ideal que, no sólo normativo o concepto límite,
debe ser realizado a fin de que sea el Todo. 2 Vivir cuando no se
puede ser virtuoso a la manera de Dios, es la caída, el pecado,
la derrilección. La exigencia de la razón es incondicionada: si no
puede ser el Todo, si no puedes liberarte de tus debilidades, libérate de la vida. Bajo este aspecto, el suicidio se presenta como
una necesidad inserta en la sabiduría estoica como tal, y por eso,
como la denuncia y la confirma su fracaso, esto es, la imposibilidad
de ser sabios, o si se quiere, de la no racionalidad de una parecida
sabiduría que, como no razonable, es insensata. El estoicismo se
niega a sí mismo. Estas afirmaciones merecen ser aclaradas y
profundizadas.
El estoico, como hemos dicho, se proporciona la muerte corporal (cosa indiferente ya que vivir no es necesario) para huír de la
muerte espiritualJ esto es, cuando no pudiendo ejercitar la virtud, no
quiere ser presa de las pasiones y del mal. Pero, ¿ cuándo puede
ejercer la virtud de modo absolutamente libre, perfectamente racional y liberado de toda esclavitud? Evidentemente nunca. Él
sabe que cualquier ocasión humana está condicionada, puede ser
más o menos virtuosa, pero nunca jamás puede ser la virtud plena
en la plenitud de la libertad absolutamente incondicionada. De
aquí el imperativo: "abstente", esto es, refúgiate en ti mismo, en
la pura "ataraxia", en el no-querer nada, en el querer el no-querer.
"Y tú, por tu parte, no querrás ser ni capitán de ejército, ni presidente de concejo, ni cónsul, sino libre: y para esto hay un solo
• Usando la terminología kantiana, podemos decir que el suicidio como "via li,
bertatis" es un imperativo hipotético "si te encuentras en estas condiciones (si las
libertades republicanas están oprimidas, si caes prisionero del enemigo, etc.) tú no
debes sobrevivir, debes quitarte la vida"; aquello como "vía liberationis" es el imperativo categórico "tú debes quitarte la vida, dada la imposibilidad invencible y
siempre actual de realizar en el mundo la salvación o el cumplimiento de tus fines".

232

camino, que es el de no cuidarse de las cosas que no están en nuestro poder" .. Este consejo de Epicteto (que también contiene una
profunda_ vrrtud}, d~ ser ~ólo libre, simplemente significa: "tú puedes ser libre, solo s1 qweres la pura libertad indetennm· ad tu
.
" E
a,
~ismo quere~ • s la libertad vacía, plena solamente de la angus~a de su vac10, de la potencia estéril de su complacida impotencia. '.En nu~tro ~o~~r" quedan solamente 1a libertad sin ejercicio
)'. la vutud. ~m ~os1bilida~ de actuación, en cuanto cada una, acto
libre Y acc10n virtuosa, ruegan necesariamente lo absoluto de la libertad Y_la perfección de la virtud. No hay tránsito de la libertad
al acto libre,
1a virtud a la acción virtuosa; de la "ataraxia"
1
Y de la a~ste~: on a la esclavitud y al pecado. Por consiguiente~
la d:termma~1on se pone en términos de este "aut aut": 0 la angustia de la libertad cerrada y suspendida en el vacío de sí misma
?la mue~te ~s?iritual. Pero una libertad prisionera de su absoluta
mdetermmac~on tampoco es libre (cualquier cosa quiere, quiere el
~al) , un sab10 que no ~~ede ejercer la virtud no es sabio y una
virtud que no puede cal1f1car una acción no es virtud. Esta no es
la ~ara~oja: sino "lo absurdo" del estoicismo. El estoico por necesida? _mtnnseca de su misma posición, está condenado a la muerte espmtual;. pero dado que la muerte natural le es indiferente y
q_u~ es prefen ble a la otra, está necesariamente condenado al suicidio. Pero de este modo el suicidio estoico pierde todo sentido y
valo~ moral. Por ~a.,rarte, el estoicismo es una especie de protestantismo de la antiguedad (cada acción humana es pecaminosa
porque el pecado ha hecho sierva a la libertad) y por ]a otra, fal~,ando el ~ogm~ de la _obra reparadora de 1a Gracia Divina, es un
pelage~smo ante lztteram (el hombre tiene el poder de salvarse por s1 solo), esto es, la contradicción de una libertad absolutamente esclava ( el hombre no puede ser nunca perfectamente virtuoso)_ Y al mismo tiempo absolutamente libre como posibilidad•
es decrr, la contradicción del "hombre que quiere ser Dios".
'
. Epicteto, en efecto, aconseja todavía gobernarse durante toda la
vida como en un banquete: si 1a comida se detiene frente a nosotros, tomarla moderadamente; si pasa lejos, no retenerla; si no

d:,

233

�llega, esperar igual que para todas las demás cosas. _Si a~ haccmo ,
seremos digno "de entamos a la die tra de los ~1os. . P~ro la
virtud de la templanza y de la moderación, que es mdiferenc1a para todas la coas que no e tán en nuestro poder, no es la ver~adera
sabiduría ni la plenitud de la libertad: tomar con moderación las
cosa del' mundo es, iemprc debilidad, y también caída: no basta
al sabio sentarse a la mesa con lo dio e . "Si tú no toca lo que
te será pue to delante y no lo tomas en cuenta, tu e:ás dign~ no
sólo de sentarte con los dio es a la comida sino también de remar
con ello ". El ideal del hombre es volver e dio y reinar, como un
Dios. ¿ Cómo? Absteniéndose de tomar también moderadamente,
esto es con la renuncia total, condición nec aria para ser el Todo;
y según el consejo arriba citado, en el n~ comer, en_ el rehusar también la migajas del banquete de la vida, es decir, en 1 ~~ndenarse al suicidio, dado que la alternativa es: o la muerte f1S1ca o
la espiritual, que debe evitar e a cualquier costo. Por otra parte,
para vivir 'en estado conforme a 1~ nat~raleza", _es nece ar~o antes
&lt;:umplir cualquier acción ( es todavia Ep1cteto qmen aconseja) ~ue
nosotro conozcamos la esencia y las circun tancias de la acción
misma, de manera que todo sea racional, previsto y conocido, Y nada conferido a lo imprevisto y a lo ignoto. En otras palabra , se
requiere conocer el orden del uní ~rso, la necesida~ rac~onal que
lo gobierna, es decir toda~ía ser Dios. En_ efect~, si pudies~ p~everse todas las consecuencia de una de nus acciones ( tambien mfima) y conocer cómo ella se inserta en el orden universal, in c~nfiar nada a lo impre isto y de manera que nada pe~anezc~ ignorado, conoceáa el orden universal mi mo, la nec ida~ rac1o~al
del cosmos, esto es, todavía po e ría el conocimiento _Propio de Dio ,
sería Dio mismo. Pero esto es imposible; en cualqw:r caso la tr~d del alma estaría en grave peligro; también, para viVIr
qu ilida
f"º
"en estado conforme a la naturaleza", no hay que quedarse iJOS
en este estado, abstenerse de toda acción. E to es: renunc~ar a er
virtuosos en cuanto, en cada circunstancia, ninguna acción p~ede ser perfectamente conforme a la virtud. La libertad Y la vrrtud misma experimentan así la angustia de "ser nada" por no po-

der er Dio. Por otra parte, también nece ariamente, durante
n~&lt;:5tra v~da, contaminarse y sufrir la muerte espiritual, el suiadio, se unpone como una necesidad, no como la muerte libre
sino_ como aquella necesaria, sin otra posibilidad de elección: con~
cluS1ón ab ~da d~ ~a ab _urda libertad. La vida en cualquier
caso, co~tam~a e rmpid remar con los dioses; pues el suicidio es
la nece .~dad mel~cta_bl;
hombre, el destino adherido a u querer ser una pasión mutil . El estoico, el sabio del "vive según la
razón', es el enemigo encarnizado de toda las pasiones, es el "insensato,, el que se forja la "pasión,, inútil de ser dios. 8 Adversario
de cada fanatismo y héroe de la indiferencia, es el fanático de la
autonomía racional, de la auto uficiencia de la voluntad de la
divinizac_ión del ho~bre. El uicidio no es el acto libre po/ el cual
se es árbitro de la vida y de la muerte, sino la consecuencia ineluctable de este fanatismo.

?~

Tal posición ética del suicidio metafísico ( que, como tentación
es _una ~o ibilidad inherente a la existencia) obedece a profunda~
exigencias ontológicas, que, distintas de las reacciones psicológicas, van a aclararse y recuperarse obre un plan distinto. Antes
que todo, la exigencia del Absoluto de realizarse a través de la
perfecta virtud. Todo equívoco es aquí, en cierto sentido "errante'
' caminar'
pero " errante ,, es lo que, cargado de una verdad, la hace
fuera de dirección: 1a verdad que basta situar otra vez en la buena
vía. El estoicismo ( y las posiciones análogas) son la tentativa de
satisfacer la exigencia del Absoluto y el fin último del hombre
con la sola ética (no moral) que se pone como religión; pero en
el momento más alto y omnicomprensivo coincide con la racionalidad pura y absoluta. En otras palabras el hombre se cumple
Y se salva solo. El suicidio ( aunque no efectuado, lo que es secundario) se vuelve una necesidad invencible, el acto inmanente a
esta po ición, como lo único que comporta el rechazo total de
1

6tesc c6mo la exigencia estoica, en sus aspectos negativos y positivos está hoy
viva, ":tual, no solamente en algunos existencialistas, sino en muchos factores del
J)CnJamlcnto moderno y contemporáneo, y en algunas manifestaciones de la cultura
europea.
•

234
235

�todo aquello que no es esencial a nuestra perfección, la medicina
radical a la caída ine itable en la debilidades y en la muerte
espiritual la afirmación suprema de la libertad de la vida, nuestro poder juzgarnos árbitros de nosotro mismos, no otro mismo
en el acto de salvarno en la renunciación indiferente a todo, y
en el sacrificio a la dirección de la razón. El que cree que el
hombre se cumple y se alva solo, metafísicamente es iempre uicida, aunque se muera de muerte natural, es mártir al contrario,
aunque nadie lo mate, quien cree que solamente Dio puede cumplirlo y alvarlo y toda la vida di pone a este cumplimiento, d de
lo Alto de la existencia.
o obstante en la po ición estoica, la
exigencia ontológica de la alvaci6n y del cumplimiento, má allá
y a costa de la vida
vivísima y percntoria,4 también es transferida del plano religioso al puramente racional, e convierte de
exigencia del Ab oluto en voluntad de er como lo Ah oluto mismo.
En efecto, otra co a es decir que el hombre, como aquel que participa del er, tiene una pr encia de lo divino que ontológicamente lo empuja a elevarse hasta Dios, quien olo puede cumplirlo y al arlo ( aquí el momento moral-racional tiene u cumplimiento en lo religio o) otra co a es decir que la uprema posibilidad del hombre, a co ta de todo, es el ser el mismo Dios o
también volverse parecido a Él con sus olas fuerzas o, de toda
maneras, cumplir e y alvarse por í mismo, ea también por el
uicidio. Pero queda válida la exigencia ontológica de cumplimiento y de sal ación en lo b oluto y no en el mundo natural e
histórico.
LA Pos1c16

O

TOLÓGIC'\

Diversa de la po ici6n ética del uicidio metafísico ( aunque la
incluya y tenga con ella puntos de contacto) es la posición onto• Ella está presente también en la forma más alta del suicidio CJtéti~ (fijada
etemamente en el ápice de la imagen de la verdad y de la belleza}, y, también aql.Ú,
recuperada más allá del plano p•icol6gico.

236

l6gica, la cual no obedece a exigencia de cumplimiento y salvación ( er como Dios o parecido a Él) pero de "absolutización"
del hombre y de la libertad ( inmanencia del hombre en sí mismo)
en la . forma negativa del tra cender lo humano • E ta pos1c1on
· · ' es
coDSCJcnte ha ta cuando el hombre queda obre u plano y tiende
~- lo q~e. ~ "h,~ano' tender y actuar, la auto uficiencia es su
impoSJbilidad msuperable e ineliminable de "más allá,, trascendente (como lo en lo toico ) : no podemos permanecer hombres, po~ cuanto p rfecto y ser parecido a Dio . También ordena hwr de todas la determinaciones de la voluntad en cuanto
fatalm~te limitativa del ab oluto de la libertad,
parcial
Y relativas pero in la peranza de actuar con más allá de
la muerte, el ideal perseguido y in una finalidad de toda maneras J&gt;? itiv~. El s~cidio metafí ico de tipo estoico es dictado por
~1?enc1a d:, evitar la muerte espiritual, y por el ideal de er
~0s1tlvamen~e. . parecido a Dios o común a la plenitud de sí
Dllsm?; el . wc1dio metafísico de tipo ontológico está ugerido por
la exi.genc1a de er lo bsoluto negativo no pudiendo er lo pottJvo_. er la ada, hacer tabla ra a de la existencia condenada
a lo fmito y en lo finito. Por no poder ser lo que quiere ser no quiere ser lo que puede y debe ser: o pudiendo s r lo Ab oluto no
debo_ er ni si~uie.r:i, relativo a mi humanidad. De aquí la aboluta mdetermmac1~n de la voluntad como afirmación negativa de
lo Absoluto de la libertad, y la consiguiente tentación del uicidio
p~ra huír a aqu~~ ,caída queriendo en cualquier modo algo. También en esta po 1c1on hay una afirmación, ea también negativa
d~ I_a tra cendencia del er y del valor; en efecto, ello admite im~
phc1tamente que lo Ah oluto trasciende toda determinación. La
reducción a cero de lo límites determinante ate tigua, en el fondo, un momento mí tico, en el entido que pone "el más allá,, de
cada determinación, la plenitud y lo ab oluto del er, que quiere
captar negativamente y afirmar en el ab oluto negativo de la libertad, que es precisamente el suicidio.
En la po ici6n ontológica del uicidio metafísico se actúa verdaderamente 1 vértigo de la libertad, cegada (no "enamorada")

tod;

!~

237

�del propio poder: ella quiere probar que no teme nada, que no
ama nada, que no quiere nada, con excepción de la propia "absolutez", de ser disponible sólo para sí misma al punto que pueda
decidir su muerte cuando le parezca y plazca. Es la libertad de
Kirillov, del hombre que vive como conciencia siempre actual del
suicidio (en este sentido, como el estoico, es árbitro de la vida y
de la muerte), siempre listo al acto para probar el terrible poder
de medir lo que al hombre es posible, esto es, "volverse Dios". Pocos se han matado por una razón; Kirillov se mata "sin una razón, solamente para afirmar la propia libertad", para darse gratuitamente el atributo de la divinidad, la "libertad" misma, para
mostrar su "nueva terrible libertad". Pero en el "ateo" Kirillov
( ex-seminarista y creyente en Dios, "peor que un cura" como teme Stepanovik) hay una instancia religiosa: la mentira no excluyó tampoco a Cristo, "el hombre que fue todo lo que de más
alto ha sido sobre la tierra", el "milagro" de las leyes de la
naturaleza; también "Él fue constreñido a vivir en el medio de
la mentira y a morir por la mentira'', esto es, para un Dios, un
paraíso, una resurrección, que nunca han existido. Si también Cristo ha sido engañado, el universo no es sino mentira, "fuerza diabólica". ¿Por qué vivir entonces? Kirillov "llega a ser Dios", no
porque Dios exista y él quiera ser semejante a Él, sino porque es
verdad que Dios mismo es mentira, porque ha muerto. Se vuelve Dios para negar que El exista y no morir, como Cristo, por
la mentira: es suicida porque es un engaño el martirio; se proporciona la muerte desafiando todo y aceptándola por una engañosa ilusión. Es ateo porque no puede ser creyente, pero por eso
mismo reconoce que, si Dios no fuese mentira, el martirio sería
la única auténtica voluntad escogida por el hombre. Al contrario,
si Dios ha muerto, al hombre mismo no queda sino matarse. Pero
matarse es el terrible poder de la libertad, esto es, volverse "un
Dios por fuerza". Por eso Kirillov es "infeliz'': está "constreñidoª afirmar" su libre albedrío y con este acto hacerse un Dios. Para
demostrar que Él es mentira debe mentirse a sí mismo, esto es,.
probar que el hombre es una verdad solamente si Dios es verdad.
238

Estamos lejos del tipo estoico del suicidio metafísico: no se trata de ser parecidos a Dios, sino de demostrar la mentira en su
existencia, probar por el suicidio que El no existe y así afirmar
al mismo tiempo que, solamente si ha muerto, el hombre puede
ser el trágico heredero condenado a afirmar el poder absoluto y
terrible de su libertad, el osar todo ... como un Dios. El suicidio
es la afirmación apodíctica (basta mi sola presencia) que desmiente la mentira de Dios y pone en su lugar la del hombre, dado que no puede ser verdad su martirio.
La dialéctica de Kirillov es alucinante y desesperada: todo en
el mundo es mentira y el mismo Cristo, milagro de la naturaleza,
ha caído en el engaño y se ha hecho matar para testimonio de
Dios, esto es, de la mentira misma; entonces, no vale la pena vivir. Pero valdría la pena que Dios no fuese mentira, porque en
tal caso, todo sería verdad y se explicaría. Y entonces, para ,cdemostrar" que Dios no existe y nada es verdad (para librar de esta
mentira a cuantos la creen todavía), y todo es sin verdad, Kirillov escoge la muerte libertadora; propi2 de esta elección,
que prueba el terrible poder de la libertad, lo "constriñe\' a hacerse Dios, "por fuerza ''. Vale decir, por una parte, el suicidio es
realizado para demostrar que Dios es mentira, y por la otra, en
el momento que la libertad afirma su poder absoluto de osario
todo, el hombre se hace Dios, él mismo mentira, lo que constituye
toda su verdad negativa, en cuanto es la negación de la mentira
de la existencia de Dios. Si él afirma el poder absoluto de la
libertad, si escoge la tentación del suicidio, por el hecho que puede hacerse Dios, demuestra que Dios mismo es mentira y es verdad su no-existencia. Con este acto, sin embargo, no descubre su
verdad humana, en cuanto no puede demostrar que Dios es mentira sin "constreñirse" a sí mismo a ser mentira, esto es, hacerse
Dios mismo por fuerza, cediendo a la coacción del terrible poder
de su libertad. Cristo, haciéndose dar muerte, ha confirmado la
mentira de la existencia de Dios; Kirillov, obedeciendo al "constreñimiento" del suicidio para afirmar el terrible poder de la libertad, demuestra que Dios mismo es mentira, pero puede hacer239
Hl6

�lo haciéndose Dios, es decir, la mentira de sí mismo en cuanto
hombre. También su terrible libertad se ahoga en la inmensa mentira que son la vida, esta "fuerza diabólica", Dios y el hombre y
nuestro planeta. Cristo y Kirillov: el martirio por la fidelidad
total a la fe total en la verdad total; el suicidio por desesperación
absoluta con Dios y toda su mentira por probar que es justamente así.
Pero el hombre está obligado, por el suicidio metafísico, a transformarse en la mentira de sí mismo, porque la existencia de Dios
no es una verdad. Si Él existiera, no sería necesario demostrar que
no existe, transformándose él mismo en dios, por el terrible poder
de la libertad esto es, no estaría obligado a una "absolutez" que
lo niega como hombre. En el fondo, la libertad le impone transformarse en mentira porque no tiene alguna esperanza en la verdad. Y entonces, por un lado, se deja tentar por el tremendo vértigo de lo Absoluto de la libertad misma, con el fin de liberarse
para siempre la humanidad de la colo al mentira de Dios; por
otro, acepta transformarse él mismo en mentira, "hombre, nada
más que hombre", en la desesperada tentativa, eligiendo el suicidio, de ser el "mártir" de lo imposible. Kirillov es el hombre que,
no pudiendo ser mártir de la Verdad porque Dios no existe, tiene
tal sed de Dios mismo que, como el enamorado desilusionado, se
hace uicida para demostrar a cuantos todavía creen en eso, que
Él es una mentira. De otro lado, para dar a su vida y a su muerte
una razón, aunque sea absurda, precisamente la de ser en alguna
manera "el heredero de Dios", se quita la vida por lo que no puede ser y en el fondo no quiere ser y está obligado a tratar de ser
sólo porque Dios, la Verdad, no es y todo es mentira.
Kirillov es el superhombre de Niet.1.sche "ante litteram'', es la
esencia trágica del "titani mo" de la humanidad de hoy en día,
distinto de lo griego: no es la fuerza bruta que se lanza contra el
Olimpo, sino la libertad que quiere volverse divina para probar
que Dios es mentira, sin lograr afirmarse a sí misma como heredera de Dios mismo; no le queda más que el terrible poder de
darse la muerte. No es 1a libertad que quiere igualarse a Dios
240

ser parecida a Él, sino la que, constatado que Él es mentira y
ha ccmuerto", se atreve al imposible conociendo bien que es imposible. y todo es inútil. Así afirma su positividad en la aceptación
consciente de osar sin esperanza. No se puede negar a Dios y pasar la práctica en el archivo; habiéndolo negado es necesario aceptar las consecuencias que el acto comporta. heredar el cielo, imponerse la misión "nueva,, del hombre nada más que hombre,
del hombre que se vuelve Dios. El primer acto de esta misión es
radical, se resuelve desde cero: el suicidio, como lo que da al hombre mismo el primer atributo divino, la libertad absoluta, incondicionalmente señora de sí misma. Esto demuestra que Dios es
mentira y al mismo tiempo, se atreve a querer todavía la verdad, aunque sepa que todo es sin verdad, Cristo es el mártir de la
fe y de la esperanza; Kirillov es el suicida por desesperación, el
que no pudiendo creer en la verdad de Dios, rechaza la mentira
de su existencia, pero confirma que sólo Él es la verdad en el acto
mismo que acepta ser la mentira de sí mismo, el hombre nada más
que hombre. La dialéctica del absurdo de Kirillov implica la
dialéctica de la verdad, en la cual él no cree, pero para la cual se
atreve lo mismo, aunque conociendo que ella es imposible. Kirillov, el príncipe Nicolás, lván Karamasov, Brand, Zaratustra,
Sigfrido, etc., son los hombres de la grandiosa trágica epopeya de
todos los que osan el imposible. Son la verdad en la mentira: saben que su querer ser nada más que hombres es mentira, pero saben que es fatal aceptarla porque sólo aceptándola hasta el fondo, muriendo para la verdad que no es, actúan la sola posibilidad
de dar un sentido a su desesperación, de calificar su existencia y
rebelarse, sea también sin esperanza, a la mentira universal, que
comprende también la de ellos.
Por otra parte, la elección se impone: ser "Peer Gint", que es
solamente su instinto espontáneo (y por eso sin libertad), es "como
es,,, "feliz,,, y "tierno" como un corderito, que se dobla a las canciones de Solveig; o ser Brand, el "deber ser" más allá de lo humano, libertad autónoma de la sociedad y de Dios que impone a
Inés beber todo el cáliz del dolor, al hijo la muerte y a la madre
0

241

�el rehusamiento del consuelo religioso en la lucha "por el hombre,
el heredero del cielo", en la batalla desesperada de hacer del
hombre mismo el constructor de Dios. Brand sube desde el
"abismo hacia las supremas alturas", se queda "a cualquier precio" contra todo lo que se esconde detrás de la "vil palabra"
hur:iana, inderribable en la lucha, en la tempestad, en la acción,
en el nombre del tremendo Dios que es su voluntad de osar, en
la encrucijada entre el todo y la nada, allá arriba sangrando sobre la roca y la nieve, solo, listo al sacrificio supremo, decidido
a escoger la muerte. La avalancha Jo envuelve y sofoca sus últimas
palabras: "Contéstame, Dios, en el momento de la muerte: ¿no
basta el quantum satis de la voluntad humana, para conseguir una
brizna de salvación?" "No basta", grita una voz entre el relampaguear de los rayos: "El es Deus charitatis''.
Zaratustra es el símbolo del Hombre que se consuma para una
finalidad imposible, frente a algo que lo trasciende, lo "desconocido''.
Él busca el fin trágico, el suicidio, fuego de atracción para los
discípulos, testimonio ejemplar. El superhombre, el hombre que
no es nada más que hombre, es todavía una encamación del Absoluto. En la inmensidad del "todo es inútil y vano", del "todo es
igual a lo que ha sido y será,,, el hombre inserta el absurdo de su
voluntad : sobrepasarse a sí mismo, ir más allá de la vida, tentar
la posibilidad de una "libertad nueva". La resolución es desesperada porque sabe querer el absurdo, pero es justamente esta absurda voluntad de sobrepasar el humano insignificante ( de ser "por
encima" del hombre) que confiere valor a la existencia: sólo reduciendo la humanidad a su negación, el hombre puede calificarse
a sí mismo. Es ésta el "alma nueva" del "hombre nuevo", que se
atreve al imposible, sabe que su destino es la insignificancia en la
universal insignificancia de las fuerzas cósmicas, que la vida es
mentira y a pesar de eso se atreve, desafía al destino mismo, se
califica en este acto de rebeldía, héroe que para rehusar la mentira escoge el imposible más allá de lo humano sin sentido, mera
"representación" que esconde la verdadera "tragedia". El super242

hombre es el caballero que, entre la muerte y el diablo ( en una
como agua fuerte de Durero), con su perro y su caballo, procede
en su fatal camino serenamente, lanzado a la desgracia, pero decidido a avanzar igualmente, a hacer de la fatalidad del destino
la potencia de su voluntad, la libre lección de su muerte para lo
imposible. "Estaba sin esperanza y quería la verdad". Dialéctica
que gira en el vacío sobre sí misma, pero el círculo empieza y se
cierra siempre en el signo de lo Absoluto, negación y afirmación
de él, al mismo tiempo rechazado y aceptado.
En el mártir la fe indestructible está unida a una indestructible esperanza: él reza ardientemente a fin de que la una y la otra
nunca se le pierdan. En el suicidio metafísico ( en las formas consideradas por nosotros) está una fe sin esperanza y sin objeto. En
Kirillov hay, como en Brand y Zaratustra: cada uno de ellos tiene una fe potente de apóstol y de profeta, que aceptaría el martirio si Dios existiera. Son ricos, desbordantes de fe, quemados por
su ateísmo que les priva del objeto sobre el cual hacerla recaer;
ni pueden dirigir al mundo lo que puede ser satisfecho sólo por
Dios. Desde aquí su radical negación de todo significado y valor
a lo que es natural y hum~no ( a la ciencia y a la historia) , el querer pasar más allá de la naturaleza y del hombre, su polémica
contra el orden constituído, la sociedad, la mora~ etc. 5
"Muerto Dios", nada -ni ciencia, ni historia ni infinitos universos-- pueden satisfacer la fe que el hombre tenía puesta en Él.
No queda sino intentar el imposible, matar la infinita heredad
que aplasta. En ellos la plegaria del creyente, que suplica a Dios
a fin de que Él venga a conservar la fe y la esperanza, se transforma en la tremenda plegaria de tener la terrible fuerza de mudar la fe que mueve las montañas y ya sin objeto, en una desesperación metafísica otro tanto potente, porque sólo ella puede darles
' Desde este punto de vista su ate!smo, como iremos a ver, es antitético a aquel
del "humanismo absoluto" y es la negaci6n del historicismo de Hegel y del hegelismo, los cuales indican al hombre como objeto de su fe en el hombre mismo, la
humanidad futura: le ofrecen la solución "antropol6gica" del problema de Dios. En
este sentido también Kierkegaard se alinea con Dostoiewski, Ibsen, Nietzsche, Una,.
muno, etc.

243

�la absurda férrea voluntad de osar contra el destino, de ir adelante
sin esperanza, de querer lo imposible. o es el titánico o sat~co
desafío a Dios en una voluntad de soberbia sin amor (Lucifer)•
Es más bien o~a cosa: pronunciada la blasfemia de su negación,
es el desafío a la insignificancia de un mundo privado de Dios,
la protesta contra el ateísmo, que, diciendo que "Dios es una mentira", en la pretensión de "liberar" al hombre por ella, hace de él
y del todo "farsa diabólica". Si se necesita toda la fe para creer
en Cristo, a pesar de todo, y también si en el mundo pr~alecen
el mal y la mentira, se necesita toda la fe de la de esperación para desafiar al destino, sabiendo que es invencible en su ceguera
inmutable. No es el suicidio "satánico ' de quien odia el bien y lo
contrapone al mal (Smerdiakoff, en cierto sentido), q~e. es una
forma distinta del suicidio metafísico. Es verdad que Kirillov calificándose con el absoluto de la libertad "se vuelve" Dios, pero
está obligado a eso propiamente porque ~íos ~ o no ~te.
En el suicidio satánico, en cambio, no se ruega a Dios: se afrrma
y no se le reconoce, se le rechaza, se rebela la creatura que se
"contra-pone". Satanás no es ateo: afirma a _Dios y se 1~ pone
en contra: quiere tener, negativamente, la nnsma potencra que
El tiene positivamente. Dios es Amor y él quiere ser la "creatura,
sin amor"· El es el Bien y él quiere ser el Mal; El es la Verdad y
'
.
él quiere ser la Mentira, etc. Es la pura soberbia que_ ~uiere ~er
el opuesto Todo negativo, no pudiendo ser el Todo pos1bvo; qwere ser todo lo que no es el Ser.
En el momento en el cual maduraba la crisis de la conciencia religiosa europea "los ateos" suicidas, de los cuales estamos hab!ando, representan el rompimiento con otro ateísmo, aquél de ongen
o de inspiraci6n hegeliana, el cual afirma que la "muerte" del
Dio tra cendente representaba un grado superior de conciencia
en la historia del hombre, y precisamente la conciencia de que el
problema de Dios es problema del hombre, de aquello que él mismo se construye a través del proce o histórico, para el cual el "mito ' de Dios mismo se ha transformado en la realidad racional del
Hombre cual será, una vez liberado de la "alienación" religio a.

Este ateísmo pone la naturaleza, la historia, el hombre, en y para
sí mismas como la solución verdadera del problema teológico, cambia el eterno con el devenir. El otro ateísmo se revela contra esta
mentira de querer traer de la conclusión negativa (Dios no existe)
consecuencias positivas: el Hombre en el mundo es el futuro de
Dios, es el absoluto positivo de la libertad en la naturaleza y en
la historia. Contra el engaño de colgar sobre el pecho de la Nada
el 1 trero con una inscripción sobre el "Ser'', y de querer esconder la desolación con el entusiasmo "humanístico"; contra la vileza de crearse voluntariamente la ilusión de que la existencia,
ahora que se ha descubierto que Dios es mentira, ha conquistado
su verdadero y último significado, prote ta el ateo suicida y provoca la ruptura con el mundo y con la historia, ya sin sentido y
sin alguna uraz6n de ser". Por esto él se extraña del mundo mismo, donde todo es mentira, niega todo valor a la ciencia y a la
historia misma y se dispone, armado del tremendo valor de la
desesperación, a aceptar la muerte voluntaria como Ja liberadora
de la vanalidad del "vivere et necesse", para ser Dios, por lo
menos por un instante, lo que, substrayéndose al futuro como escribe Michel Stoedter, fija en sí mismo, sólo present~ toda la
existencia, hace del tiempo un solo punto, donde eIJa ~e recoge
"en .el, r,uerto " y h ace "11 ama " de sí misma quemando en la "pers1:13s1on de 1a muerte libre toda la "retórica" de la vida, cuyo
vmo, todo, ha sido vertido con el "asesinato" de Dios. No es la
búsqueda de la muerte para hacer cesar toda necesidad con la
n~~ación del yo (esto es, adherirse todavía a la vida que se ma~esta ,,con el libertars~ por ella) sino la afirmación del yo mismo,
~ alla de toda necesidad, comprendida la de vivir (todo men~a_) • Es la catástrofe al límite de los límites del hombre, que se
ilusiona de rescatamos a todos con 1a muerte libre, con un calvario, sin otra meta que no sea la muerte misma y la Nada. Por
también la audacia de osar lo imposible no se salva en la positlv1dad y se ahoga en su misma negatividad, careciendo de un real
"más allá" del hombre, del mundo y de la historia. Pero permanece

~st?

244

245

�válido el rompimiento con el historici mo, con lo_s mitos de la ciencia de la historia y del progreso, del hombre-D10s.
' este punto la desesperada soledad del " olo" -solo en. la
mentira de Dios y en la del mundo- que cu_lmim: en la trágica
epopeya del suicidio metafísico, e hunde en _el la aspera_ dulzura
· finito deseo de caer siempre má abaJo
d el m
. . en el abtSmo d
la "vuelta , al líquido cao primitivo (sentumentos estos que s_e
encuentran, por ejemplo, en el joven W ~rther y en Ana Karemna) empujado por el ansia de confundir e con lo elementos de
la n'aturaleza: disolver e en el aire, en el agua, en, el !uego, en la
tierra sentidos en toda ·u potencia de fuerzas cosrrucas necesarias así como lo sintieron los filósofos griego antes de 6crates
y c~n todo el sentido trágico del que quiere anular~- en lo elementos que no conocen luz de conciencia y responsabilidad ~e ohmtad. Sentido pánico de la naturaleza, don de nuestra vida a
la tierra madre, que está ahí esperando beber nuestra ~ngre,
que da vida a una incomprensible existencia. Es el atr~ctJ.vo del
viaje de regreso in regre o, del desierto, de la montana, de la
estepa, de la pampa, la atracción "homérica", de la. naturaleza
potente en su insignificante grandeza, en la cual es tiempo d_esde siempre que el hombre anule su propia ~xistencia. Es el vér~go
de la libertad que no le interesa nada er libre, y anula el senado
dionisíaco de í misma en el baile eterno de los elementos.
Traducción de:

GIANCARLO VON NAOHER

BERGSO E M:ÉXICO: UN TRIBUTO
A JOSt VASCO CELOS

Dr.

PATRICK ROMA ELL
Universidad de Texas

CoN A TERIORIDAD A LA REvoLuc16 MExic A de 1910, México era, pese a todo los intento y propó ito , una colonia cultural de Europa, no obstante el progre o alcanzado por su independencia política de España, un iglo antes. Con la Revolución, México nació como entidad cultural "per se".
En contraste con la bandera ostensiblemente anti-nacionali ta
de la Revolución Rusa de 1917 la Revolución de México en 1910,
fue abiertamente nacionalista en su orientación general. La Reolución Mexicana, a principio del siglo XX, no solamente llegó a obrepasar a la Guerra de Independencia de principios del
siglo XIX, propugnando por una recuperación política y económica de México, ino que dentro de la búsqueda de una plataforma política, llega también a completar la conquista hispana,
de comienzos del siglo XVI, si consideramo a í su esfuerzo intelectual y cultural, en el descubrimiento de México mismo. E te
descubrimiento de México -en su aspecto ideológico-- realizado por los propios mexicano, se refleja en forma má precisa en
eso pensadores que han interpretado la Revolución en términos
que giran en tomo al concepto-pivote de la mexi.canidad.

Así, si queremos comprender qué es lo que hay de nuevo obre
el México antiguo, es necesario acudir en última instancia, a sus
filósofo más representativo . ¿ Cuál es el motivo de esta actitud?
246

247

�Porque aun en el caso de que no quisiéramos aceptar -in _tota:la opinión del eminente historiador médico, Henry E. S1genst,
cuando afirma que "los filósofos son los más poderosos hacedores de la historia", 1 por lo menos, es necesario admitir que éstos
son sus más persuasivos "rehacedores". De la misma manera que
no podríamos comprender a los Estados Unidos de ~érica sin
los pensadores del Iluminismo, así también, no es posible hacerlo
con los Estados Unidos Mexicanos, sin considerar a los pensadores
de la Revolución. Ahora bien, de todos los "pensadores patriotas"
de la Revolución Mexicana, el más grande ha sido, sin lugar a
duda , el recientemente desaparecido, José Vasconcelos ( 1882.
1959). Para comprender su contribución intelectual, en su propio
contexto, es necesario echar una breve mirada al desarrollo general de la filosofía en México, durante los últimos cincuenta años.
La filosofía mexicana contemporánea se puede dividir, en términos generales, en dos períodos: 1) El Bergsoniano ( de 191 O a
1925) y 2) el Orteguiano (a partir de 1925). Cada uno de estos
períodos encuentra sus últimas raíces, en una forma o ~- otra, en
la Revolución Mexicana de 1910. Tal y como tuve ocas1on de señalarlo en reciente conferencia sobre este tema, en la Universidad
de Indiana, la Revolución procrea la idea de la mexicanidad Y
esto trae, como consecuencia, la germinación, en el transcurso del
tierp.po, de la idea de una filosofía mexi~a. Al co~~~o d;l
período bergsoniano, el acercamiento a la idea de ~a , filos?ffa
mexicana" se realiza primordialmente sólo como filosofia, mientras que ~ el segundo, u orteguiano, este a~ercamiento ~acia la
misma idea se da primeramente, como mexicano. La razon para
establecer ~ta diferencia entre las dos etapas en la nacionalización del pensamiento mexicano puede no parecer muy obvia; mas,
sin embargo, antes de esto, no es posible encontrar una filosofía
mexicana auténtica del todo, ya que naturalmente, debió haber
sido primero filosofía, como tal.
Ahora bien, de acuerdo con Samuel Ramos, el filósofo español,
José Ortega y Gasset ciertamente ayudó a la presente generación
intelectual en México, a encontrar "la justificación epistemol6-

gica de una filosofía nacional" 2 pero fue, sobre todo, el filósofo·
francés, Henri Bergson, quien ayudó a la generación mexicana
la anterior a la Revolución, para encontrar la justificación meto~
dológica de la filosofía misma, lo que distingue a la filosofía en
México, desde su curso inicial, a partir de 1910, es precisamenteuna tenaz búsqueda para lograr autonomía. Mientras una gran
porción de esa filosofía dependía de las llamadas "Filosofías Madres" europeas para su inspiración, la filosofía mexicana contemP?ránea, no se preocupará ya más en ser tutelada por patrones;
aJenos, ya se trate de la Iglesia, del Estado o de la Industria. Ya
que el alcance histórico de este ensayo se limita al período ini-cial bergsoniano de la filosofía mexicana contemporánea, · cómo
~ía especificarse el que la filosofía en México pudiese ~dquinr su autonomía en el terreno de la investigación? Esto nos lleva
directamente a la contraparte filosófica, en 1910, la insurrección
en contra del positivismo en México, parangonable con el famos01
Grito de Dolores, de 1810.
La primera manifestación pública organizada de la insurrección mexicana en contra del positivismo, data de una serie deconferencias auspiciadas por una sociedad de jóvenes intelectua
les, llamada "El Ateneo de la Juventud", fundada el 28 de octubre de 1906, ~ la ciudad de México. En conmemoración del primer Centenario de la Independencia Mexicana el Ateneo pro-gramó seis conferencias públicas que tuvieron lugar en la Facultad
de Derecho, de la Universidad de México, durante los meses deagost_o y se~tiembre de 1910. Estas conferencias fueron impresas:
el ffilsmo ano, en forma de panfleto. En la introducción de las.
mismas, leemos que el propósito de esta serie de conferencias fue
"estu~ar, la personalidad y los trabajos de los pensadores hispano-amencanos, de los hombres de letras,,. ª Sin embargo, el motivo,
real que estaba en el fondo de las conferencias del Ateneo era
crear un ferviente interés para que se extendieran en todo el' territorio mexicano, los ideales hispano-americanos, de tal manera,
que el pueblo mexicano pudiera encontrar un modo legítimo de
expresarse a sí mismo, y por ello, sentirse espiritualmente dentro

�de un hogar común. De las eis per onalidades ~spanoamericana que habrían de servir de tema en las conferencias, suste~tadas
por los propios miembros del Ateneo, cuatro fueron . m~cano
(Manuel Jo é Othón, José Joaquín Femández de Lizard1, Sor
otros dos fueron,
Juana Inés de la Cruz y Gabino Barreda),J lo, Enr'
R dó de
Eugenio M. de Ho to , de Puerto Rico y ose
1que o ,
Uruguay. Los jó enes conferencistas incluyeron a las para ~ntonce e entuales celebridades del 1éxico nuevo, como Antoruo ~aso Alfonso Reyes y Jo é Va concelos ( el egundo de los -~enc101 "B · mín del Ateneo" es hoy el único superv1v1ente),
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na os e
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D •
l "S6
así como a Pedro Henríquez Ureña, de anto ommgo, e
crates" del grupo.
Aunque los esfuerzos sub iguientes del Ateneo en el ~ampo. de
la educación para lo adulto , no tuvieron el impa~to mmed1ato
en el despertar de México, su miembro habían avizorado -podemo afirmar en forma retrospectiva- que •u búsqu.eda pa~a una
independencia intelectual constituiría, en el plan~ .1d oló~co , lo
que la Revolución Mexicana de 1910 es en lo político. M3: ~un
de las sei conferencia 2.uspiciada por el Ateneo en el ultuno
la que llegó a acercarse má a ex.temar el desverano d e 1910,
b'
· d
contento general hacia la ideología positi,vi .ta que ha 1a. rema o
en México por dos generaciones fue la últlfila, pronunciada por
V asconcelos con el título de ' Don Gabino Barreda Y las Ideas
Contemporánea ". Invirtiendo los concepto a Comte por la restauración del valor en tocio su "sentido poético" del ho~bre y
tomando al principal discípulo mexicano de Comte Gabmo. B~rreda, para culparlo de no haber e percatado de q~e los prmc1.
· tífco son "mera hipótesis" Vasconcelos mvocó en u
p1os c1enp i_
é Camot Clausius Lord Kelvin y a Bergson, ceapoyo a ornear
,
d l fl
trevida exposición con palabra en contra e a 1 od
rran o su a
'
f' . D'
M ' ·co •
sofía oficial del régimen decadente de Por mo , 1az .en
exi ,
"El Positivismo de Comte y pencer nunca podna satisfacer nues-

.

.

,,

.

tras a pirac1ones .
.
Esta última conferencia de la serie, la que fue dicha por asconcelos n la tarde fatídica del 12 de diciembre de 1910 (o ea
250

tres día antes de la fecha de la conmemoración de la Independencia de México, y casi en la víspera de la Revolución misma),
expresó en forma clara el espíritu que animaba a la nueva generación del Centenario a la que pertenecía y que hemo bautizado
como la Declaración Mexicana de la Independencia Filo ófica.
pe ar de los po ibJe-- desacuerdo que podamos tener con el
recientemente desaparecido a concelos debido a su cambio de
pensamiento en sentido con rvador, no hay duda de que el primer asconcelo , con su Grito del Ateneo en contra del Positivismo llegó a er en 191 O el Padre Hidalgo de la Filosofía Mexicana.
Si Comte y pencer ( así como us discípulo mexicano , Gabino Barr da y Ju to Sierra, respectivamente), nunca pudieron satisfacer las a piraciones de los Ateneí ta ¿qué filósofos lo hubieran logrado? Para obtener una contestación, tomamo la versión
que obre este punto da Henríquez reña: "Hemos sentido la
opre ión intelectual junto con la opresión política y económica,
que ya una gran mayoría del país ha advertido de in.mecliato. Vimo que la filo ofía oficial era demasiado sistemática &lt;lema iado•
definitiva como para no estar equivocada. o lanzamo entonces a la lectura de todo lo filó ofo para quien el positivismo
era condenado como inútil partiendo de Platón -que fue nuestro má grande maestro---, hasta Kant y chopenhauer. Llegamo a considerar aun a iet7.Sche seriamente. ¡ Imagínense eso!
Descubrimos a Berg on Boutroux Jame y Croce". 5
Incidentalmente, el e ctitor dominicano no pecifica en el paaje anteriormente citado, una influencia peculiar en Va concelo
durante esa época
presamente, la de Plotino y la del misticismo hindú. Pero de toda las fuentes de inspiración que se encontraban en el fondo de la in urrección mexicana en contra del positivi mo la sub ecuente evidencia lo conduce a uno a la conclusión de que el que más influencia ejerci6 fue Henri Bergson. Claramente aparece esto si t'xaminamo la obra de Caso y de Vasconcelo 1o dos más grandes fil6sofo del Ateneo y de la generaci6n del Centenario. De hecho, en su tributo a la memoria de
251

�:B r on en 1941 Vasconcelo admite claramente, que en la prim ra etapa de su propio pensamiento fue "sin duda bergsonian~ ',
otorgándole al filósofo francé su reconocimiento por haber sido
"el más importante animador filo 6fico de nu tra era". 0
El porqué de la profunda influencia que B~rg on ejercier~, e~
México en la primera década del presente siglo, no es d1ñcil
imaginárselo.
í como el gran filósofo francés. ha~í~ elaborado
a principio de iglo, una nítida doctrina de la m~~!6n en Una
introducción a la M etaff.sica ( 1903) , qu se convrrtlo en un arma para combatir al po itivismo fundado por su propio pai ano,
Augusto Comte, y desarrollada post riorrnente, a travé de
lineamientos evolucionistas de Darwin establecidos por el po 1t1vista ingl' Herbert pencer; Caso y Vasconcelo , después, en el
mi mo iglo, invocarán en su oportunidad al intuicionismo bergsoniano con objeto de atacar a Comte, así como a sus discípulo
mexicanos. Tampoco es difícil explicarse por qué la reacci6n en
contra del positivismo en México durante el siglo XIX haya sido
más violenta, que la de su predecesor en Francia.
El positivi mo n México no fue simplemente ~ produc:º. de
especulación de gabinete -ya que toda especulación metafis1ca
por definición po itivista, resulta inconveniente o inadecuada-.
¡ En cambio, el positivismo mexicano era un arma de propaganda del Presidente Díaz, "el tirano honesto,,! y esto era tan verdadero que fu nec aria una revolución entera para acudir e
tanto el arma como al tirano. Ahora bien, dado el apoyo político
que e le otorgó en México al po itivismo, aproximadamente de
lo años de 1867 a 1910, ¿es posible dudar el por qué lo jóvenes
Ca o y Va concelo , e hayan vuelto hacia Berg on para obtener
una ayuda en la restauración y rehabilitaci6n de la filosofía especulativa?
Dejando a los políticos a un lado, lo que en realidad cuenta filosóficamente es lo siguiente: aunque Ca o y a concelo permanecieron hasta el fin, como di cípulos de Bergson no fueron imples imitador o expo itor
uyos en México. La erdad
que
.ambos desarrollaron el pensamiento her oniano en dos aspectos

!~s

252

distintos. Mientra Caso desarroll6 un "dualismo ético" derivado del . dualismo científico iguiendo una de Ja i::orri:ntes del
p~anuento ber oniano, Va concelo igue a su vez un "monismo
d prend de la corri nte del, momsmo
·
, . estético". que
~tico _que le_ mcluye. o
necesario agregar que esta pronunc,1ad~ diferencia entre los dos berg oniano mexicanos indica por
1 ?11Slllª la ª°?bigüedad de B rgson en u propia posición filo. 6fica, como a 1 podrá advertirse fácilmente en su última y más
un~rtante_?bra, Las _dos fuentes de la Al[oral y de la Religi.ón.
La ~estabilidad del 1 tema bergsoniano en filo ofía se debe al
conflicto de dos corrientes que operan en su pensami oto. Por
~a part , ~orno un duali ta en biología, Bergson asum la dualid~d. del origen de la materia y de la vida, cuando e tablece qu
la vida no puede s r resuelta en hecho físico y químicos, opera
en la forma de una cau a especial, agr gada a lo que ordinar-ia~ente ll~a~os materia". 7 Pero en otro aspecto, como un místico en ~ lig1on, se encuentra lógicamente forzado a interpr tar
1~ ~~ten~ Y la vida como "asp ctos complementarios de la creación • m_ embargo, la ·oluci6n para tratar de hacer justicia a
amba corrientes -la dualística y la moní tica-, es -cunosa·
ment~-. el confundir el dualismo con una teoría de doble aspecto
metaf1S1co -lo que constituye el dilema de Bergson.
_Para ob ervar cómo . Caso y asconcelos difieren de Bergson,
.asi co_mo entre ello nusmos, es necesario hacer una breve comparación _de us respecti as obras. Principiaremos con un análi ·
comparativo de Caso y Bergson.
~torif o Caso, _quie~ acostumbraba impartir su enseñanza de
_ociologia Y de Filosofia con elocuencia consumada en la Univerd~d de Méx!co,_ se sentí_a satisfecho de emplear su dualismo berg~ruan_o, en te~nos. sociológico , en vez de utilizarlo en término
b1ol?g!co o p icol6g1cos. Haciendo una distinción polarizadora
r~numscente de Heinrich Rickert, escribió: "La cultura, está lógicamente, opuesta a la naturaleza". 9 E ta polaridad entre la
naturaleza y la cultura e interpreta en form3. ontológica recibiendo una elaboración d de el punto de vista de un neo-vitalismo,

253

�como así se encuentra en su obra principal La existencia como
economía como desinterés y como caridad, la que apareció primeramen~e en 1916 bajo un título más breve y con un subtítulo
de Ensayo sobre la esencia del cristianismo. La tesis central de
la obra consiste en que solamente a través del "amor" (en el sentido paulino de caridad), el hombre puede llegar a obten e: un~
"victoria mística" 10 sobre la vida. Explotando para sus propias finalidades, el punto de vista bergsoniano en La Evolución Creadora, en el sentido de que cada organismo persigue "solamente
su propia conveniencia" y "va por aquello que dem~da ~l. m~nor esfuerzo" 11 Caso concluye que la vida, sub specze utzlitatis,
es esencialme~te un negocio egoísta. De aquí que el completo significado moral de la proposición, general: "La cultura está opuesta, lógicamente a la naturaleza", sea: "El amor está opuesto, ló-

gi,camente, a la vida".

.

Caso no ha necesitado emplear tantas palabras para decir lo
anterior, pero eso es lo que substancialmente pers~~~e en_ s~ libro. Podemos preguntarnos: ¿ Cómo esta cosmovision cristiana,
la que no solamente asume un conflicto entre la vida y el amor,
sino que llega a constituir la mayor "antinomia" de la ética Y de
la religión, pueda ser comparada con la posición de Bergson?
Debemos hacer notar que Bergson confiesa en su último testamento, Las dos fuentes de la Moral y de la Religión ( 1932) , que
sus conclusiones místicas "completan naturalmente, aunque no
necesariamente, aquello contenido en nuestro libro anterior, 12 La
Evolución Creadora" ( 1907), su obra maestra.
Ahora bien, el punto importante en la confesión berg~oniana, es
la distinción implicada entre un natural y un necesario complemento de su posición filosófica. Esto es significativo, ya que nos
lleva a la cuestión de ver cómo Caso presta su propia contribución al Bergsonismo en México.
El ensayo de Caso sobre la existencia ( 1a. edición, en 1916;
2a. en 1919 y la 3a. en 1934) es importante, no solamente en
las dos primeras ediciones, anticipando el "cabal misticismo", 1 ~
proclamado en la obra de Bergson, de 1932. En virtud de haber254

se colocado de esta manera, nos demuestra también, que el discípulo mexicano había advertido años antes que su maestro francés, las conclusiones místicas de Las dos fuentes de la Moralidad
y de la Religión, las que no necesariamente completan aquellas
alcanzadas en La Evolución Creadora. Porque lógicamente, tanto "el ímpetu de amor" y el "ímpetu de vida", resultan incongruentes, después de todo y a pesar de lo afirmado por Bergson.
De hecho, el trabajo de Caso es más consistente en esta materia,
con una ética de amor, que las "Dos Fuentes" mismas de Bergson, en las que se escribió que "toda moralidad sea por presión
o por aspiración, es, en esencia, biológica". 14 ¿ Por qué es esto
así? Porque en contraste con el biologismo metafísico de Bergson,
el meollo en la filosofía de la conducta en Caso, estriba en que
toda moralidad genuina, es en esencia, antibiológica, ya que lo biológico para él llega a ser idéntico con el egoísmo. Consecuentemente1 si la vida no llega a ser algo de que podamos vanagloriarnos, no debemos hacer una virtud moral de una necesidad biológica. En pocas palabras, ¡ abajo con Ja Regla de Acero del élan
vital! ¡ La Cruz de Jesús simboliza la Regla de Diamante de la
Etica!
Para resumir la relación de Caso con Bergson, así como su contribución al bergsonismo en México, podemos decir que mientras
Bergson nos muestra lo que es debido en la vida, Caso nos indica
lo que hay de equivocado en ella. Como Bergson, Caso es un neovitalista, pero siendo característicamente mexicano, es un neovitalista, con un toque trágico. La oda de Caso es en desprecio,
no en aprecio de la vida. Ahora bien, aparte de las dificultades
semánticas que producen términos tales como "vida" y "amor",
el mensaje de Caso es de la más grande significación espiritual,
especialmente en tiempos como los nuestros, cuando vemos que
lo que se está haciendo son precipitados preparativos para una
simple supervivencia en un mundo mecanicista que tal vez no pueda proporcionar ni siquiera medios de vida para una simple almeja,
menos aún para el hombre mismo.
En lo que respecta a la contribución de Vasconcelos al bergso255
el7

�n · mo en México permíta eno lanzar un vi tazo a la forma en
qu difier de Ca o. La nota má di tintiva de identificación del
· tema va conceliano de filo ofía, el "moni. mo tet.Ico bastaría
para di tinguirlo repetimo , del dualismo Cristiano o ético de Cao. E te ello característico provi ne originalmente del título de
un pequeño libro, publicado en 1918, El Monismo Estético, que
un preludio de su si tema. El libro a' !Jamado, conteni ndo
1 si t ma mismo, fu precedido en otra da e de anticipo , como
u obra titulada Pitágoras (1916) seguido de tres compacto volúmen , Tratado de Metafísica (1929) Etica (1932) y Estética
( 1936). E ta trilogía de Moni mo estético fue completada por
la Lógica Orgánica ( 1945) y la Todología ( 1952). uficientemente irónica la Todología intentó er la culminación mí tica del
i tema y de hecho, constituy el último testamento del autor pero como su título su iere ( con perdón de lo lingüísticos puri tas )
un verdadero "potpourri", tratando de manera puramente esp culativa, toda da de co a terrena y... ¡ cel tes también!
Debe tomarse nota que el primer quema de a concelo que
contiene u punto de vi ta aparecido en u en ayo obr Pitágoras,
ale n el mi mo año - 1916- en el que aparece la primera edición de la principal obra de Ca o, cuyo título original fue: La
Existencia como Economía y como Caridad. Sin embargo es encillo advertir d de el principi-0 que aunque ambo tratadi ta
ob ervan el mundo d de una per pectiva piritual
a concelo
la interpreta en u totalidad n término estéticos má qu éticos.
El punto importante que e nece ario mantener en la mente acerca de a concelo y de Ca o tanto como en la relación d ambo
con B rg on s que mientra Caso anticipa en cierta forma la
conclu ion mística de é te en Las dos Fuentes, a concelo no
610 anticipa ino qu la actualiza, trabajándola y pr entándola , virtualmente, en un nuevo i tema de filo ofía. Para preci ar nu tro a erto en te punto
a concelo fu un cerebro
mucho más creador que Ca o aunque por ningún conc pto tan
cuidado o como lo fue Ca o en u formación e colar.
El hecho de que \ a cancelo no hava recibido aún el reconoci256

miento f!lo ófico que e merece en México - para no mencionar
otro P~• olamcnte prueba la fatalidad consagrada por el
pro erbio d que el profeta no recib honor en u propia tierra. Ha de de luego, e ·cepcion a e ta indebida negligencia
a concelo el filó ofo. iü in embargo i yo pudiera
a entura_rme a ~er por ahora,.~ prof ta, predigo que llegará por
pr-0p10s mén~o a er ~n filosofo cono ido algún día que su
o~~a crá exammada senamente en terreno.
trictamente filo~fico tal y como en cualquier forma, deb rá ser. Cuando e e
día Jlegue u · tema de Moni mo E tético cuyo acento mi mo
n 1~ coordinac~ón_ de elemento hetero éneo . e un insinuante
rcfle10 ~ 1 mestiza7e cultural de íéxico mi mo erá visto en sus
prof&gt;?rc1ones verdadera y erá considerado como producto má
g numo de_la mexicanidad de la 'Filo ofía Mexicana', que todo lo sueno de u~a 'Raza Cósmica , que toda la e pecula~ione qu . antoJan extravagant en e o do trabajo, qu
Junto c?ns~tuyen la propaganda de a concclo el político: La
Raza Cosmzca (1925) elndología (1927). D ntro de lo quepodamo P~ ar del moni mo e tético como sistema tiene al
meno la virtud de er una filo ofía, y no olamente una obr; de
propaganda xhibida como Filo ofía Mrxicana .
.

~!viendo, in má circunloquio a la consideración de la orial1dad de a concelo con re pecto a Bergson hay por lo meno tres a pecto , en lo cuale
asconcelo el discípulo igue
~l, maestro Y de ta manera o de otra llega m' cerca que el
filo ofo fran~és a la acariciada meta del "compl to mistici mo
qu ambo ttenen n común.
En primer lugar, a concelo remuey la corrient dual' tica
~ l~. metafísica berg oniana, in i tiendo a tra, é de u sistema
fil?sofi~o en un riguro o "monismo xistencial d energía có .
Junto .ª un "mo~o. jerarquizado" y di ver ificado -la
t ª ~;na, l~ VIda Y la con~1enc1a son concebida como tre diferen_rcvul tones de la nusma energía e d cir no como tr
ub _
10
tanc1a
dif
rentes
•
b
d
b
la
. .,
.
m em argo, e e acrregar e para completar

:tea .

expo ic1on que de pué del regr o de Va cancelo a la Igle257

�sia Católica, ya en sus últimos años, reintrodujo la corriente dualística de la religión tradicional a su pensamiento. Esto aparece
así en plenitud en un escrito preparado para el XII Congreso Internacional de Filosofía, en Venecia, el que vio la luz un poco
antes de su muerte. En dicho escrito, que tal vez haya sido el
último que publicara, Vasconcelos sencillamente declara que Dios,
el Creador, es el único ser "quien no es energía". 17
En segundo lugar, parte de la originalidad de Vasconcelos con
respecto a Bergson, descansa en que desintelectualiza el último
concepto inicial de la intuición como "simpatía intelectual", haciéndolo "super-intelectual": pathos o emoción.
Al verificarlo así, Vasconcelos anticipa la variada "extensión"
de la intuición más allá del límite filosófico que Bergson estableciera en Las dos Fuentes, desde convicciones místicas. Pero aún
así, persiste una diferencia entre los dos pensadores. En tanto que
el maestro francés diferencia la "intuición mística" 18 de otras variedades y tiene algunos escrúpulos acerca de su formalidad cognoscitiva, el discípulo mexicano en su andar a través de la mística
en metodología, llega a tanto, que insiste en que todas las intuiciones, en el fondo, son místicas, esto es, "supraintelectuales". Para Vasconcelos, no hay diferencia, con excepción del nombre, entre el catnino del profeta y del santo, en un aspecto; y el camino
del poeta y del filósofo, en el otro; tanto como cada uno de ellos,
en su propia manera, revela la res significans, hacia el órgano especial del hombre de "emoción estética". Esto nos lleva hasta el
corazón mismo del Monismo Estético, como sistema filosófico, y
de lo que es único, sobre esto, su denominada metodología estética
o "Lógica Orgánica".
La más característica y novedosa cuestión acerca del Monismo ·
Estético, como sistema de filosofía, es que el autor deliberada y
audazmente, le asigna primacía a la imaginación, como una forma de conocer, en una época en que, prácticamente, todo mundo
jura y se inclina por el método de la ciencia. Para apreciar la
contribución de Vasconcelos y no tomarla, así como así, no debemos olvidar que -salvando algunas notorias excepciones- la
258

imagi~ación ha sido metodológicamente sospechosa, por largo,
largo tiempo, en la historia del pensamiento occidental, con el resultado neto de que esto, a semejanza de la pobre Cenicienta ha
sido obligada a jugar un papel secundario frente a sus má; favorecidos rivales: la razón y la voluntad. Con los cambios del
siglo, sin embargo, el status de la imaginación ha cambiado cons~de:~ble?1ente. Testimonjo de lo anterior, lo es, por ejemplo, la
s1~1cat1va ~~~a hecha por Croce y por Bergson a ese propósito,
a~1 como la vis10n de Montague, en el sentido de que la imaginación creadora es el más próximo acercamiento a los caminos del
"Ser primordial,,. 10 Más aún, a últimas fechas, la voz de la imag~a~i~n comienza a ser escuchada hasta en los propios centros
CLentificos, como así nos lo ilustra, en reciente contribución, la
pluma de Edmund W. Sinnott, un distinguido botánico norteamericano.20 A pesar de t-0do, para nuestro conocimiento, ningún
pensador ha hecho tan fuerte advocación a la lógica significación
de la imaginación como V asconcelos -por lo menos, desde la época del preñado presentimiento de Schelline- de que el arte es el
organon de la filosofía.
~
De _s~guro, ~orno en el caso de Bergson-, Vasconcelos puede
ser cnticado fac1lmente por haber tomado fü método favorito de
imagina,ción, ~em~siado :::eriamente y por no haber optado por
otras mas sobnas v1as de conocer, suficientemente serias. Tal crítica
del romanticismo, en lógica, es sin duda alguna, pertinente, pero no
debemos desdeñar el otro lado del cuadro. Dicho esto, podríamos
colocar las más elevadas contribuciones de Vasconcelos, en relación
a Bergson, como sigue: mientras Bergson enseña a nuestro mundo
contemporáneo qué es lo equivocado en la ciencia, Vasconcelos en~eña qué es lo debido en el arte. La diferencia entre los dos mensaJes, es naturalmente, de énfasis, pero en materia de filosofía tales
diferencias de acento, producen todas las diferencias en la teoría.
El Monismo Estético representa un desarrollo más elevado del
pensamiento bergsoniano, en el sentido de que hace explícito, lo
que es solamente implícito en la defensa de Bergson a la metafísica
.
'
en un mundo dominado por la ciencia, es decir, que la metafísica
259

�uede verdaderamente sub tanciar su fines in opo ici6n_ a l~s _con~e tos de la ciencia siempre y cuando opere con las mtU1c1ones
co~cretas del arú ta. Extendiendo la t i de Be:g on en el ensayo
lási contenido en La Risa ( 1900) ' en el sentido de que el arte
21 y aclarando el
c co
-¿ d ·
lleva "cara a cara con la rea1t a mi ma
' .
,
:~icado de la intuición berg oniana que es.' estét:J.ca en c~~cter'' a cancelo llega a la implicativa conclus16n de que 1,a uruca
forma de la comprensión completa de 1~ co ,:! e a tr~ves de la
"intuición estética o 'pensamiento estét1co" -- ¿Por que? Porque
1
s iendo actualmente ' heterogéneas olamcnte pue~en ser
c:~o~~didas por un modo de pcn amiento qu~ ea apro~iado a
ella ~ el modo que en ambla con la circunstanc1_a ~ prectSamente el ;en amiento estético, producto de la i1:1~gmac16n creado:ad
Si to
a í, entonce tanto la verdad metah ica como la verd
artística coinciden.
De acuerdo con nuestro autor mexican?, la_ dificult~d fundam~tal con el rawnamiento di cursivo u ordinario - el tl~o. deduc~:
de ensarniento usado exclusivamente en las matematicas pu '
rado menor, en la ciencia naturale -. e aquel que reduce
Ío "h~terogénco· a lo homogéneo , lo parttcula~· a _lo general, lo
E ta reducción de lo cualitativo a los camconcre t o a lo abstracto ·
· f
·'
po de lo cuantitativo, in duda e mu útil para la m ormac1on
científica pero la ciencia no es ~abiduría. in em~argo, en 1,u~ar
de admitir cándidamente la limitaciones de u ~e~odo analiu~o
. a1·sta
( asconcelo le llama abstracciomstas), reacc10lo rac1on
1
l
.
nan como 1a zo1 ra de la fa' bula con idcrando no maduras a a
qu e se encuentran fuera de u alcance. En otr palabra ~
uva
.
· t
en s1
r ultando ba tante irónico por cierto e1 pen ami n o
,
.
más complejo d Jo que lo racionali. ta creen. ¿~n que
:~od cansa la uper.ioridad d l pensar estético obre el upo or.· :&gt; En u fuerza d,. 'coordinación ' ic ponde .asconcelos.
d.ma110.
.
.
E t poder para coordinar a toda la área del conocm:uento sm
reducirla a un último y común denominador,
la prop1 da~ ~,eculiar de la ima inación humana. ontrariamcnte a la op~on
popular, la imaginación del hombre no es una facultad arbitra-

J

260

ria" ya que la mente humana ademá de e tar conformada en
conjunto de cat goría , como a í lo e tablece Kant 'e tá también
condicionada con forma especiale de compren ión, aplicable a lo
fenómeno e tético ", d nominado~, ritmo, melodía y armonía'. :i:i
E ta 'trinidad tética ' -ritmo melodía y armonía- constituye,
por cierto el Apriori Estético va conceliano d cubrimiento que
él proclama 'en gran parte" como u o. :H Ahora bien cualquiera
que pueda er nue tra opinión de ta variedad mexicana de Tra cendentali mo
tético hay al o de alentador e instructi o acerca
de u intento para fcctuar por medio de la imaginación, una concordancia d la razón con la emoción e pecialmente cuando hemo
llamado así ' cognocitivi ta ' y emoti i ta ' en to día a aquellos que los eparan innece a1'iamente. En ta forma
asconcelo
obrepa a a B rg on en I a pecto egundo o m todológico.
a conceJo lleva el mistici mo má.
allá que Berg on no olamente porque
más compl to moni ta
en metafísica y má completo intuicionista en metodología ino
porque tambJén
un místico más completo en filosofía práctica.
Esto provoca má aún la cu tión crucial y delicada relativa al
contenido mismo del misticismo, a í como a la definición del ideal
místico.

En tercero y último lugar,

De acuerdo con Bcrgson, el último fin del mi ticismo es el
establecimiento de un contacto, consecuentemente de una parcial
coincidencia con el esfuerzo cr ador, que en sí mi ma manifiesta la
ida. E te esfuerzo e de Dios i no es Dio mismo.
concibe al
gran místico como un er individual, capaz de tra cend r la limitacion impue tas a la e peci por su naturaleza material, si bien
continuando
tendiendo la acción divina. Tal e nue tra defini20
ción'. E ta la definición de Bergson, de un completo rnistíci mo
y de un gran místico pero no la de a concelo . Por el contrarío,
para lo ojo de nue tro filó ofo mexicano el último objeti o del
mistic· mo no e buscar una "identidad o coincidencia parcial o
total, ino una 'armonía de la criatura y el Cr ador. 26 En una palabra mi ticismo no es panteí mo. Má aún, en realidad el gran
místico, para a concclo , ería esa pcr~ona cepcfrmal, la cual
261

�obtiene éxito no solamente "triunfando sobre la materia", como
Bergson lo precisa, sino que triunfa trascendiendo _las_ limitaciones
de la vida misma, esto es, triunfando sobre la v1talidad. De los
dos puntos de vista expuestos, ¿cuál revela la más grande penetraci6n en el problema que se ha planteado?
Si un no-místico, como yo mismo, pudiera aún hablar acerca de
algo que ha sido admitido como inefable, sospecho que el ~un~o
de vista de Vasconcelos está más relacionado con la expenenc1a
mística en sí misma, que el sostenido por Bergson, el que aparece
un tanto demasiado sensible y demasiado secular, para adaptarse
a la peculiar lógica de la situación. En este respecto l~ c~~cepción
bergsoniana del ideal místico es tal, que su modelo ~d1v1d~al se
mantiene tan ocupado con los negocios divinos, que no tiene tiempo
para detenerse a escuchar la voz de Dios.
Bergson identifica el misticismo total, con el misticismo de la
Cristianidad, pero su interpretaci6n humanística de este último,
sería prontamente combatida por los propios místicos cns:1~os.
De acuerdo con Vasconcelos -quien habla por ellos-, la última
meta de la mística, la que constituye la "ciencia suprema,,, es
obtenible solamente a través de la "operación sobrenatural" de la
gracia, esto es, a través de la Gracia de Dios, no a través de cualquier esfuerzo del hombre. 28
En relación con esto, a Bergson puede justificársele un tanto en
su insistente actitud sobre "el completo misticismo es la acción" 29
y no mera contemplación. Sin embargo, temo que se encuentra en
un camino equivocado, cuando insiste al mismo tiempo, que la
marca distintiva de un misticismo completo, es su fe "en la eficiencia de la acción humana" 30 y de esto concluye que su fe es lo
que hace superior al misticismo de la Cristianidad de las otras
formas históricas de misticismo. Pero su conclusi6n acerca de la
superioridad del misticismo cristiano, aunque cierta, está basada
en una dudosa concepción de que el místico cristiano efectivamente cree en la eficacia de la acción humana. No, Vasconcelos afirmaría que lo que completa al misticismo cristiano, "misticismo
activo", es su completa fe en la eficacia de la acción divina, no
262

de la acción humana. En otro aspecto, ¿qué es lo que distinguiría
al misticismo cristiano del humanismo ético? Además el autor mexicano piensa que "hay una profunda diferencia entre lo religioso
y lo ético" y lo ético alcanza en su sistema filosófico un "rango
secundario". 31 Si bien la esencia de la religión reside en "saber
cómo perdonar", la esencia de la moralidad descansa en saber
cómo dar y tomar -siendo simplemente la justicia una cuestión de
cálculo, materia de cheques y balances. 32
Para recapitular, el más interesante aspecto del Monismo Estético, cuando se ha comparado con la filosofía de Bergson, es que
ésta culmina en el misticismo por el camino de la experiencia
artística, en vez del de la experiencia moral. Si bi~ cualesquiera
diferencias que hubiera entre Bergson y Vasconcelos, en el pensar
filosófico, son debidas en última instancia, al hecho de que en el
primero, el misticismo final se deriva de cuestiones éticas y en último, de cuestiones estéticas.
Tal ha sido el caso. Se sigue de las precedentes consideraciones
que un místico estético, como Vasconcelos, quien aproximó su
oído a la música de las esferas y, como resultado, fue apto, para
ser más receptivo, a la voz de Dios; es un místico mejor en teoría
-aunque no necesariamente un mejor moralista- que un místico
ético como Bergson, para quien la principal preocupación fue el
mejoramiento o "la conquista del mundo". 8 ª Aunque el mismo
Bergson estaba convencido de que la mística cristiana ejemplifica
en la historia, lo que él llamó el misticismo completo, parece que
tuvo bastante del aura de los profetas judíos, en sus antecedentes
culturales, así como en su propia alma, para adoptar un totalizador misticismo cristiano.
En cualquier forma, independientemente de quien pueda tener
razón sobre la esencia del misticismo, Vasconcelos apoyándose en
Schopenhauer y en contra de Bergson, afirma que la meta última
de la vida humana, "es trascender la vida" y no "crearla". 84 En
forma breve, podemos decir que, como su compatriota, Antonio
Caso, fue un radical pesimista acerca de la vida.
Con estos breves comentarios sobre el misticismo, cerraremos
263

�este resumen de la influencia de Bergson en México. De las tre
principales contribuciones de la filosofía mexicana contemporánea: - ( 1 ) desarrollo del bergsonismo, ( 2) desarrollo de la idea
de una filosofía nacional, y (3) desarrollo de un sentimiento trágico de la vida- nuestro estudio se ha limitado a discutir la primera contribución, la cual es, hasta ahora, la más importante que
se ha hecho en México hasta el presente. El bergsonismo mexicano, el que nació con la Revolución, como una reacción en contra del positivismo, se desarrolla después de 191 O, en dos direcciones, cada una correspondiendo a una corriente del pensamiento
bergsoniano.
En la primera parte de nuestro tributo, hecho en memoria de
Vasconcelos, tratamos de demostrar, en forma sumaria y por motivos de contraste, que Antonio Caso representa una versión más
consistente, en México, de Bergson el dualista, en la que desarrolló
un declarado dualismo cristiano.
En la segunda, el intento ha sido hecho para demostrar, con
cierto detalle, que José Vasconcelos representa una versión más
consistente en México, de Bergson, el Místico, en la que, a su vez,
desarrolló un abierto misticismo católico. Ya habíamos mencionado el hecho de que, en 1941, el año en que Bergson murió, Vasconcelos rindió un gran tributo al maestro francés, en su artículo
"Bergson en México", publicado en la principal revista filosófica
de México, Filosofía y Letras. 86 De aquí en adelante, el año de
1959 será recordado siempre, en los anales de La filosofía occidental, tanto por el centenario del nacimiento de Henri Bergson, como porque en dicho año, su más grande discípulo en la América
Latina, José Vasconcelos, de México, murió.

REFERENCIAS

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4. Ibid., p. 164.
5. Quoted in ALFONSO REYEs, Pasado inmediato y otros ensayos {México, El Colegio de México, 1941 ), p. 4 7.
6. JosÉ VAsCONCELOS, "Bergson en México", Filosofia y L etras, tomo I, No. 2
(1941), p. 239.
7. HENRI BEROSON, The Two Sources of Morality and Religio n (New York, Holt,
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8. Ibid., p. 245.
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Alba, 1936), p. 160.
10. [bid., La existencia como economía, como desinterés y como caridad (2nd. ed.,
México, México Moderno, 1919), p. 128.

11. liENRI BERGSON, Creative Evolution (New York, Holt, 1911), p. 129.
12. [bid., Th e Two Sources of Morality a11d Religion, p. 245.
13. Ibid., p. 210.
14. !bid., p. 91.
15. PATRICK RoMANELL, Making of the Mexican Mind. (Lincoln, University of Nebraska Press, 1952), pp. 95-138; La formación de la mentalidad mexicana (México,
El Colegio de México, 1954) , pp. 109, 159; "ll Monismo Estetico di José Vasconcelos", Rivista di Filosofía, vol. XLIV, No. 2 (1953), pp. 137-157. Also,
Da. AousTÍN BASAVE FER, ÁNDEZ DEL VALLE, La Filosofía de José Vasconcelos (Madrid, Cultura Hispánica, 1958).
16. JosÉ VAscoNCELos, La revulsión de la energía (México, 1924 ), pp. 1-22.
17. !bid., "El hombre y la diversidad de la naturaleza", Revista Mexicana de Filoso/la, Año, I, No. 2 ( 1958 ), p. 6.

18.

HENRI

19.

WILLIAM

p. 25.
20.

Traducción del
Lic. ALBERTO GARcÍA GóMEZ

21.

22.
23.

24.
25.
26.

264

BERGSON, The Two Sources of Morality and R,i/igion, pp. 244-245.
P. MoNTAGUE, Great Visions of Philosophy (La Salle, Open Court, 1950),

W. StNNOTT, "Man's Uniquc Distinction", Main Gurrents in Modern
Thought, Vol. 14, No. 5 ( 1958 ), pp. 99-106.
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JosÉ VAscoNCELos, Todología (México, Botas, 1952), pp. 55 y 156.
!bid., p. 193 Als, "The Aesthetic Development of Creation", in Papers and Abstracts
of the Second lnter-American Congress of Philosophy ( ew York, Columbia University Press, 1947), p. 124.
Ibid. Estética (3a. ed., México, Botas, 1945), pp. 215 y 641.
IiENRI BEROSON, The Two Sources of Morality and Religion, p. 209.
JosÉ VASCONCELos, Todologia, p . 73.
Eo.MUND

265

�27. IIENRI BERGSON, The Two Sources o/ Morality and Religion, p. 246.
28. JosÉ VASCONCELOS, Todología, p. 244.
. .
29. HENRI BERGSON, The Two Sources of Morality and Rel1gton, P· 215.
-30. lbid., p. 214.
31. JosÉ VAsCONCELOS, Todologla, p. 164.
.32.
33
34:
.35.

lbid., p. 165.

z· ·

229

IIENRI BERosoN The Two Sources o/ Morality and Re igton, p.
·
JosÉ VASCONCE~os, Tratado de metafísica (México, México Joven, 1929 ), p. 2 5 ·
Tomo I, No. 2 ( 1941), pp. 239-253.

º

EL REALISMO AXIOLóGICO EN LA FILOSOFÍA
TOMISTA
Dr.

0CTAVIO
ICOLÁS DERIST
Universidad C a t ó 1 i e a Argentina
"Santa María de los Buenos Aires"

l. La ubicaci.ón del ser del hombre, entre Dios y el ser material,
determina el problema de su perfeccionamiento en su diversas dimensiones: teorética, práctica; y técnico-artística.-Por su espíritu
el hombre está ubicado entre el Acto Puro de Dios y los seres materiales. Tal situación óntica del hombre determina el modo de

su obrar; dentro del cual ocupa especial lugar la actividad axiológica, tanto en su aspecto de aprehensi6n o estimación de los valores como en el de su elección o realización práctica de los mismos.
En la cima del Acto está Dios, quien es, por eso mismo, omniperfección en suma simplicidad. Su Esencia y su Existencia, y
su Actividad y su Objeto cuasi especificante, están identificados
en el único y simplicísimo Acto. La Actividad de Dios -Intelección y Volición- es tan necesaria como su Existir, como que está con El identificada. Y como el objeto cuasi especificante de
tal actividad no puede ser sino esa misma Existencia o Actividad,
síguese que el Conocimiento y Amor que Dios tiene de sí sean tan
necesarios como su Existir. Todo en Dios es necesario respecto a
su Ser y Actividad. Su libertad sólo es respecto a los objetos finitos, los cuales únicamente pueden ser y existir fuera de El. Dios
es la necesidad por la plenitud del Acto, por la realización total
de todo Ser.
'266

267

�infinita di tancia están lo . ere finitos que en cuanto a su
esencia son por participación necesaria de la Esencia e Inteligencia divinas, y en cuanto a u existencia llegan a ser por participación contingente, por libre elección de la Voluntad divina.
De eso ere uno on mateúal y otro
pirituale . Lo primeros -scre inorgánico , ivi ntes eg tale
animales- e tán
uj tos a un determini mo ab oluto: mecánico, químico, biológico
e instintivo. La actividad de esto ere
tá ujeta a necesidad,
preci amente porque tá om tida a la determinación material.
La limitación o no er de la materia coarta la actividad de esto
seres y los determina de man ra necesaria por una única dirección.
trata de una necesidad inversa a la de Di-o : no por
riqueza, por plenitud de toda determinación y perfección, ino de
una necesidad por pobreza, en que el obrar no po ee in.o un solo
modo de actuar determinado por el er material.
El hombre
un r finito y material , en cuanto tal, ujeto al
determinismo causal; pero por u espíritu alcanza un doble señorío de su er y actividad: por su conciencia, por la cual lo posee
inmaterial y objetivamente, y por su libertad, por la cual es dueña
de lo mi mo : no e tá determinada a un preciso acto, como la
actividad material ni tampoco a toda perfección o Infinito cto
como la ctividad Di ina, sino entre ambos : está en po esión de
lo múltipl y diverso actos po ible , en poder de elección de cada uno de ello o de u omisión, bien que deba optar iempre por
uno finito limitado y no pueda realizar todos a la ez.
E ta doble po esión de J, por la conciencia y la libertad -hij
de su espíritu- hace que el hombre, a dilerencia de lo demá
eres que lo rodean po ea el problema de la elecci6n de u er y
de u vida la elección d u de tino. Con u conciencia y libertad
el hombre puede realizar o de truir u perfeccionamiento.
diferencia de lo demás ere material que on
tán determinados en u acti idad por leyes necesaria , que la encauzan de un
modo preciso, dentro del cual cumplen su de tino in saberlo ni
proponérselo, ólo el hombre se hace consciente y libremente en
cuanto eli e lo fines y medio para acrecentar o empobrecer con

su actividad su propio er u tancial permanente. Unicamcnte el
h~mbre
dueño de su d tino de La claboraci6n del perfecciona~iento d~ su er porque es dueño de u actividad por la concienºª. Y la libertad d u e píritu. Por ejemplo el tudio la poe ~ón de 1~ crdad actúa y enriquece a la inteligencia, así como
la ignorancia y el error la empobrecen.
El espíritu o la per ona humana por u inteligencia des-cubre el
ser d;
cosas y de sí mi mo a través de sus manife tac iones feno1:11erncas concreta . El ser en cuanto tal oculto a lo eres materiales, aún al conocimiento sensible, e de-vela a la .inteligencia.
De aquí que ólo el espíritu o la persona esté ordenado hacia el
ser, en dos direcciones opuesta pero correlativas: hacia la trascendencia_-al er ~~e no es lla-. y a la inmanencia -al propio
ser-, esta en pose mu del ser obJeúvo y ubjetivo: e un u jeto
~u~, al contacto y pose ión intencional del er trascendente u obJetJ.vo, cobra c?nciencia o pos "ón intencional de u ser objetivo:
es un er .c?n~c1 ntemente frente al objeto. Y como el er tra cendente es ilimitado y en u tramo supremo e imparticipado e el
Ser a-se o divino, el hombre
un er en po ión de su e; • ordenado por su inteligencia a posesionar e intencional u objeti\'amente de todo ser o verdad tra cendente.
. En esa orientación esencial del e píritu al er o erdad infimt~ -t_ra cende~te e ~manente- por vía intelectiva o especul~nva, uen_c su raiz la libertad del espíritu por vía voliti a o práctica. Prec1 amente porque la inteligencia pone al espfritu frente
a todo ser o verdad al er o erdad en ' -trascendente o in~ente- la voluntad la pone frente a todo bien - tra cendente
0 mmanente- al bien en si o felicidad, porque el bien no es ino
el ser ~ cuan:º ~pet_ec~b] .
porque la oluntad e tá hecha para_ el bien en 4 m lnmtes y en definitiva. para el Bien Infinito
D10s
· elig nc1a
· lo tá para el er o verdad in
, . - as'1 como L
a mt
~te !' en definiti a para la erdad Divina-, frente a cualqmer bie~ finito -o al Bien Infinito. finita o imperfectamente
apreh_~dido- pued quererlo, en cuanto participa de su objeto
espeoficante, el bien· pero puede no quer rlo, en cuanto no es l

!ª

269
268

�bien. Unicamente ante el bien en sí como tal, la voluntad no puede elegir, pues cuando elige siempre. e~g.e un bien en ~uanto participa del bien en sí -su objeto espec,,f~cante necesano-- o ~nte
el Bien Infinito perfectamente aprehendido -el caso de los bienaventurados que ven claramente a Dios- en cuanto la voluntad
no puede elegir ya entre varios bienes finitos, pues se .encuentra
ante el Bien que realiza plena y eminentemente todo bien.
Por su espíritu finito, el hombre aparece, pues, abierto en una
doble dimensión: al ser trascendente, 1) que debe a~rehender
como es, como verdad, por vía teorética o contemplativa de ~
inteligencia, y 2) al ser, que debe realizar. o adquirir -hacer existir- como bien por vía práctica de su libertad. Y esta consecución del bien puede realizarse a) ya en el propio obrar _Y ser humano: por la actividad moral, b) ya en ~as cosas ext~nor_es a su
propia actividad lib~e, para hacerlas servu ~ su ~~opio b~~ humano: actividad técnico-artística. Por su dimens.zon teoretica de
la inteligencia, el hombre está o~dena~~ a la, v~rdad, a la V ~rdad
Infinita en definitiva; por su dimension practico-moral, _está
denado al bien, al Bien Infinito en definitiva; y por su dime~si_on
técnico-artística, está ordenado a la belleza, a la Belleza I nfmita,
en definitiva, y a la utilidad de los medios. Mas Verda~, Bondad
y Belleza, en buena metafísica, se identifican y no son smo el Ser
-el Ser Infinito, en última instancia-.
Por todas sus dimensiones o aberturas a la trascendencia del
ser, el hombre aparece como un ser finito, pe:º. conscien~e Y libre y ordenado esencialmente al Ser o Bien Infiruto, en qUJen ~cuentra su perfección y felicidad, vale decir, como un ser esencialmente religioso. El hombre no es Dios, pero está he~h~ para poseer a Dios formal o expresamente -por el conocmuento Y el
amor- y para encontrar la perfección de su ser únicamente en
esa posesión plena del Ser trascendente divino.
Mientras Dios está en posesión de Sí por su Conocimiento Y
Amor infinitos, identificados con su Ser, y los seres finitos materiales están encerrados en sí mismos y en el ámbito finito de su
propia actividad sujeta a necesidad, sin sospechar siquiera el mun-

?~-

270

do del ser y menos el del Ser divino -el mundo de la verdad, bien
y belleza-; sólo el hombre se encuentra en posesión consciente
de sí, de su ser finito, y consciente de su ordenación y necesidad
de franquear la inmanencia de su ser finito en busca de la trascendencia del ser trascendente y, en última instancia, del Ser infinito.
Tal la situación singular y única en que el hombre se encuentra,
colocado entre Dios y los seres materiales, a causa de su finitud,
por una parte, que lo distingue de Dios, y de su espiritualidad, por
otra, que lo distingue de los seres materiales, y, que, al hacerlo
-sólo a él entre todos éstos- dueño de su ser inmanente y del
ser trascendente por la conciencia e inteligencia y la libertad, lo
ponen en trance de tener que elegir y decidir de su propio obrar
y ser y de su propio destino y de los medios para realizarlo, de
tener que acabar de hacerse de acuerdo a las exigencias de su
propia naturaleza y de su correlativo propio Bien o Fin al que
~tá ordenado, si quiere labrar la perfección de su propio ser y
vida.

2. Doble problema del perfeccionamiento humano: teorético o
de dilucidación del fin y de los medios, y práctico o de realización
de éstos para alcanzar aquél. El problema del perfeccionamiento
humano supone, pues, dos términos: uno a quo: el hombre tal
cual es, dado por su naturaleza, una unidad sustancial finita de
materia y espíritu a la vez; y otro ad quem: el Bien o Fin trascendente supremo, al que el hombre está esencialmente destinado
Y que debe alcanzar para lograr su propia perfección inmanente
o actualización de su ser.
El ~ombre por su espíritu, por su inteligencia se ve abocado,
en primer lugar, al problema de de-velar el camino que conduce
a su ser y actividad a su perfección, des-cubriendo su auténtico
ser inmanente -punto de partida- y su Bien o Fin trascendente para el que está esencial y definitivamente hecho -punto de
llegada- y las exigencias que éste impone a aquél para su consecución; y, en segundo lugar, y siempre bajo la dirección de la
inteligencia, está abocado al problema de la decisión de su volun271
n18

�tad, de realizar tales exigencias, de hacer pasar el deber ser al ser,
a fin d lograr perfeccionar la propia actividad y, mediante ella,
el propfo ser humano.
E por u finitud que l hombre puede perfeccionarse; y e por
u espiritualidad -inteligencia, conciencia y libertad- que el
hombre debe hac rlo. E la conjunción de amba notas en el hombre quien d termina el problema de su perfeccionamiento por parte d l propio hombre especialmente en su aspecto moral o trictamente humano.
3.
nidad jerárquica de las diferentes partes de la actividad
y ser humanos y de sus correspondientes bienes. Por u inteligencia
el hombre ha de de- elar primeramente la naturaleza de su propio er.
través de u actividad múltiple y di ersa y a la vez jerárquica.mente unificada r ordenada, en definitiva, a su actividad
piritual pecífica ha de llegar a conocer u ser también múltiple y unitario. A u vez la naturaleza humana e manifiesta ordenada por u actividad y er e pecífico al er tra cendente y
en definitiva al er divino, como a u Fin o Bien último en cuya
po esión encuentra su propia perfección o plenitud ontológica inmanente.
En verdad la naturaleza de un ser y su fin o bien específico son
correlativo : en el orden real la naturaleza es tal} ha ido hecha
a í por su divino utor en vista y para tal determinado fin; y
en el orden del conocimiento, como el fin responde a la naturaleza cual acto o perfección suya por el fin podemo descubrir la
naturaleza de un er.
Ahora bien, la naturaleza humana, dentro de u unidad jerárquica, po ee varios grados en su actividad, que denotan los grado
de su er. De abajo arriba serían: un plano de actividad y ser
material otro d vida y ser egetativo inconsciente, otro de vida
y er p icolólrico- ensiti o-conscient y finalmente otro de vida
piritual el cual e tá abierto y centrado en el ser -verdad, bien
y belleza- tra cendente. Cada uno de tos grado irve y está
ometido al inmediato uperior.
El hombre, pue para perfeccionar u er debe procurarse el
272

bfen corr~ponclientc a cada una de estas zona . Y, como ésta estan ~rgánicamente ordenada
jerárquicamente subordinadas entre SJ no de otra uerte lo bien correlativo a cada uno de eso
grado del ser y actividad humano han de ubordinar e entre sí.
4. La cultura .º hu~nanismo como obra de perfeccionamiento
humano en_ su tnn~ dimensi6n técnico-artística, práctico-moral ,,
contemplativa, con1ugándose en la religiosa. Tal perfeccionamiento humano en los diferentes a pectos de la actividad y er del
hornbr~ Y de la co as a él subordinada , constituye la cultura o el
humanismo.. Para. que la cultura ea auténtica
d ecir,
. un genw.
f
no p~r eccionamtento humano -humanismo ,, cultura expresan
lo ~o,. apuntando aquél al fieri y ésta al factum esse del perfecc1onarmento humano- ha de realizar e de un modo jerárquico, confluyendo toda ella al bien del er }' acti idad
íf'
m d' t 1 d . . . ,
espec 1co
e 1an e a a qws~c1on del er - erdad bien , belleza- trascendente, que culmina en el er divino.
Tal ~rg~ación aun de lo aspecto inferior . que conduce al
perfecc1o~arruento o cultura humana, en u raíz primera, es fruto exclusivo del espíritu.
En efecto, tal perfeccionamiento u ordenamiento del hombre
l~s cos~ a él subordi~adas, que es la cultura o humanismo,
dealiza radicalm?nte med1ante el perfeccionamiento jerárquico or~ado de la nusma actividad espiritual. Esta se ordena iempre
a ser, al ser trascendente e inmanente: ya a u aprehens', t l
cual e
. 'd d .
.
ion a
.
s -activt a intelectiva o teorética- ya a su modifica~~~~ª:ª q~e s~ como debe ser -actividad volitiva o práctica.
. . mteligenc1a el hombre se enriquece con la verdad del ser
º?Jet~vo o trascendente y el propio ser subjetivo o inmanente -con~encia-. Por ella tiende a de-velar el misterio del ser a captar
a v~r?ad de la co as, tal cual es: y ésta es la actividad por eso
:eoretica o co~templativa. Por la voluntad tiende ya a :nodifica;
o s:res exteriores a u propia actividad, de acuerdo a las exigencias
nas en ,del .s r de las. co as por transformar para hacerla bue51 m15~as a fm de hacerlas ervir mejor al bien del homb
re -tal el f m del hacer técnico-artístico-, ya a modificar su

:e

s:

273

�propia actividad libre de acuerdo a las exigencias de su fin o bien
y hacerla así buena en cuanto humana -tal el fin del obrar moral.
Toda la actividad práctica o de modificación de las cosas para
el logro de su fin o bien de las cosas mismas, en el hacer técnicoartístico: la utili.dad y la belleza, respectivamente, o del bien del
propio hombre como tal, en el obrar moral: la bondad de la acción y de la conducta humana, se ordena a la actividad contemplativa o teorética, de aprehensión o posesión de la verdad. Se
trata, en efecto de a) una actividad técnico-artística, cuyos bienes: la utilidad de los medios y la expresión de la belleza son para
el bien del hombre; y b) de una actividad moral, que e dirige a
perfeccionar o lograr el bien del hombre como tal, es decir, a
ordenarlo a la po esión de su Fin o Bien definitivo. Ahora bien,
por su naturaleza la voluntad tiende o se dirige a la conquista
de un bien no poseído o .te goza en su posesión; pero por sí misma nunca es aprehensiva del bien. La voluntad perfecciona al
hombre conduciéndolo hacia el bien ordenándolo de un modo
permanente hacia él mediante la repetición de actos que forjan
los hábitos o virtudes morales; pero la posesión o acto aprehensivo mismo del bien, en el plano espiritual se logra por la contemplación o asimilación del ser o bien, como verdad, por vía intelectiva.
De aquí que a ) todo perfeccionamiento del hacer técnico artístico -autónomo en sí mismo, constituído como está tanto en
su aspecto de regulación teórica como de realización práctica, a
partir de su propio bien, del que se derivan sus exigencias regulativa , al que ha de someterse la acción se ordene y subordine
al bien del obrar moral; y b ) éste a u vez -constituído a partir
de su propio bien, del que se derivan sus exigencias normativas y
de la actividad estrictamente práctica a ellas subordinada- se
ordene jerárquicamente al Bien o Fin trascendente y divino supremo del hombre, cuya po esión se alcanza formalmente por la
actividad intelectiva. tilidad de los medios y belleza, bondad y
verdad --que en su cima ~on lo mismo que el ser, el er de Dios274

son _los bi~nes o valores jerárquicamente subordinados o del erf ccc1onarruento humano: del humanismo o cultura
p
y co~o quiera que esta Belleza, Bondad y V erd~d trascendent constituyen el Fin ?.Bien supremo de la actividad y la natural~ h~~nas -la utilidad de la técnica es sólo de los mediosse
con el ser' &gt;. en su cto Puro def.lill·u· vo, con el Ser
d identifican
D.
e rns, tod~ la obra de perfeccionamiento humano -la cultura
o
cobra entido, en últ1·ma ms· tanc1a,
. como una
b , el humanismo
.
usq~eda mcesant~ ~ plena de Dios y se constituye, en su tramo
supenor como actividad religi.osa.
5. La cultura_ es tarea del espíritu en su vida terrena: perten~ce al homo vtator. Esta obra de perfeccionamiento del humarus~? o cultura, que en -u raíz es siempre espiritual fruto de la
~ctlv1dad de la inte_ligencia y de la voluntad libre, e~ha mano de
mstrumentos matenales --comenzando por el propio cuerpo hu~an~ para su elaboración, principalmente en sus realizaciones
mfenores de la técnica y del arte, donde su concurso es esencial
mente
necesario. Pero aún en tales zona , donde tod a su realiza-.6
c1 ,n es
.
. enteramente material' no es obra del hum amsmo
o cul :~a smo en cuant? está organizada y dirigida por el espíritu, quien
eJa, por eso su IIDpronta en ella.
P~r ot_ra parte todo este perfeccionamiento humano no tiene
sentido _smo por el ser, como que no es sino un acrecentamiento
ontol6ITTco. d~ se~ finito del hombre en sus diversos aspectos, de
un ~odo Jerarqlll~am~te orgánico y tendiente, en suprema inst~cia? a la actualtzacz6n ontol6gica de la vida intelectual -inteligencia y voluntad- por la posesión del Ser (Bellrza Bondad
Verdad) tra cendente infinito de Dios.
'
Y

Y_ c~~o quiera que tal posesión plenamente actualizante del
er infinito po~ parte del hombre no se puede realizar en la vida
terrcn~ _-precisamente por las condicione materiales de su vi~ª espmtual- ha de realizarse más allá de la muerte en la vida
inmortal.
'

De_ aquí. qu,e la_ obra del humanismo O cultura en sus tre dimenciones Jerarqwcamentc ubordinadas: del hacer, ob rar y con275

�templar -es decir, de la técnica y del arte, de la, ~1.oral Y de _las
ciencias y de la filosofía- sean una tarea del es?mtu en su vida
temporal y pertenezcan esencialmente al homo viator.
6. La cultura se realiza por la adquisición de los bienes tras_cendentes, jerárquicamente subordinad?s, que responden a la triple dimensión del espíritu, y que constituyen l~s valore~. Entre el
hombre inicialmente dado al comienzo de su mda del tiempo y el
hombre totalmente actualizado en s.u vida y ser específico espiritual por la posesión cabal del Ser -Verdad, Bondad y Belleza-.
de Dios en la vida inmortal, más allá de la muerte, logra sentido y e' estructura la obra de perfeccionamiento específicamente
hwnano, realizado por el espíritu -inteligencia y voluntad- del
hombre, como cultura o humanismo de todos los aspectos del ser
y actividad hwnanos, aun de los materiales y de las cosas _exteriores al hombre en cuanto a él subordinados de un modo Jerárquicamente ordenado, m &lt;liante la conquista o realización de lo
bienes correspondientes a cada uno de esos aspectos del hombre
y de una manera correlati a y jerárquicamente ordenada.
Tales bienes trascendente , por cuya realización o conquista
logra perfeccionarse en uno u otro aspecto de su ser - iempre
de un modo orgánico dentro de la unidad de su naturaleza ~uya
cima dominante es el espíritu- con tituyen los valores o bienes
intermedios entre el ser del hombre y su Fin divino definitivo de
su ser y de su vida.
Y es así como el problema del perfeccionamiento humano o,
lo que es lo mismo, de su humanismo o cultura, da origen e implica el problema de los bienes o valores.

7. Los valores son los bienes que el hombre ha de realizar para
su perfeccionamiento esencial o individual en dirección a su perfección plena inmanente por la posesión de su Bien trascendente
definitivo. Ahora bien, el bien es lo mismo que el ser en cuanto
apetecible, en cuanto responde a una necesidad del apetito o, en
otros término , en cuanto e un acto capaz de perfeccionar al
a petente.

276

En los seres materiales, ha ta el animal inclusive, la actividad
está ordenada de un modo necesario por leyes mecánicas, químicas, biológicas e instintivas, a su bien propio, que es siempre un
bien finito y material. En cambio, ya dijimo cómo por su ser y

vida espirituales, por su inteligencia y voluntad el hombre ha
de des-cubrir su verdadero bien -de cada una de las zonas de
su er dentro de la unidad del todo- y realizarlo libremente.
~~ora bien, a diferencia de los demás eres materiales, por u
espmtu el hombre está esencialmente hecho para el Bien infinito, para Dios. Por u vida espiritual específica, por su vida intelectiva,
hom.b.re está hecho esencialmente para la verdad; y
por su vida volitiva para el bien; pero no para esta o aquella verdad y bien, sino para la verdad y bien en sí, que sólo la Verdad
y Bien infinitos pueden cohnar. Sólo en la po esión de este Bien
infinit? tr~scendent: la actividad especifica del hombre logra u
actual1zac16n plena mmanente de sí y, por ella, la de toda su actividad inferior a ella subordinada.
La norma de perfeccionamiento humano o de discernimiento del
verdadero bien no es otra más que la exigencia de ese Bien o Fin
supremo, ejercida sobre la conducta hwnana: para alcanzar ese
Bien_ definitivo, que le confiere la perfección de su actividad y
ser mmanente, el hombre debe realizar tal o cual acción. ale
decir, que la conqui ta del Bien infinito trascendente con el consiguiente bien pleno inmanente, exige de parte del hombre su
ordenamiento permanente a El por una serie de realizaciones o
co~quis~as_ del bien, que a la vez que lo van perfeccionando en
s~ mtenondad humana lo van disponiendo a la posesión de aquel
Bien.

?

Y corno 1 hombre es una unidad orgánica de múltiples a p eto , tal exigencia del Fin o Bien específico incide en todo los plano de la actividad y del ser del hombre dentro de la ubordinación de cada uno de ellos al inmediato superior, terminando en
e~ u?remo de todo ellos que e el espiritual especifico; vale decir, lillplica la realización o conquista de los diversos biene correspondientes a estos plano o aspectos de la vida y del ser huma277

�no o, en otros término , la conquista o realización de los valores,
también jerárquicamente ordenado entre sí.
Los valores, pue , son los bienes intermedios trascendentes, que
la consecución del Bien divino impone al hombre para con eguir
su propio perfeccionamiento humano en las múltiples facetas de
su ser, orgánicamente unidas en dirección a la posesión de Aquél.
Y supuesto que la naturaleza humana ha ido hecha por Dios,
e encialmente ordenada a aquel Bien divino, los valores son los
bienes que todavía no existen, pero que el hombre, por la intcrención de su actividad libre, ha de hacer existir o realizar para
su perfeccionamiento.
Los valores no son sino bienes, bienes intermedio ubicados entre el ser del hombre tal cual es y de su ser tal cual debe llegar a
ser por la po esión de su Bien divino, y, como tales, son o se constitu en en sí mismo , pero siempre con relación a algún a pecto
del hombre que lo apetece, y al que aquél actualiza o perf ecciona; son bienes que aún no exi ten pero que el hombre puede y,
a las veces debe hacer exi tir, debe realizar en sí mismo o en otras
persona y aún en las cosas exteriores para perfeccionar su propio er en dirección a su perfección definitiva por la posesión de
su Bien supremo.
Debemos distinguir, pue , entre bien realizado -lo que la Filo ofía contemporánea llama 'bienes'' o "seres portadores de valore ' - y el bien aún no realizado, pero que puede o debe ser
realizado por el hombre para su perfeccionamiento inmediato o
mediato -por ejemplo por el bien logrado en la cosa exteriores- y que es lo que esta misma Filo ofía llama e trictamente
"valores". Por consiguiente, el alor es siempre un bien; pero no
todo bien
valor. El valor es aquel bien, que responde a una indigencia del hombre, a una falta o limitación de su er bajo cualquiera de us aspectos, ya en el de su propia esencia -y en tal
ca o y por eso mismo es siempre valor para todos los hombr ya en el de su situación o circunstancias sociales e indi iduales
concretas en que se encuentra -y en tal caso el valor sólo vale
para los hombres que están en tal situación.
278

B. Aunque constituídos por relación al sujeto, los valores son
siempre en sí mismos absolutos. El valor es un bien, en í mismo
~bsoluto, como ser_ que es -una esencia que existe o puede cxistlr o d be se~ r~alizada para el logro de un bien-; pero que no

llega a consntwrse en valor formalmente tal, ino en cuanto responde a una apetencia eisencial o del hombre en í o del hombre individual o de tal hombre determinado. ale decir que el
b~en en sí mismo ab oluto y tra cendente y, como tal, indepen~1ente de toda apreciación subjetiva, no e constituye ni se estima c~mo valor,_, ino por una referencia o relación al sujeto. Por
~ta mI ma relac1on _es_ ab oluta e independiente de toda apreciación puramente subJetiva o desprovi ta de fundamento real. En
verdad, según observa Santo Tomás todo bien es tal por respecto,,al ap~tente, es decir al ujeto -"bien es lo que todos apetecen , repite una y otra vez el Santo Doctor en pos de Aristóteles- al que es capaz de perfeccionar o acrecentar en su ser
en
de sus aspectos. Pero puede ser que un bien, que lo es
en 1 mISmo a saber, apetecible para alguno sujeto, no lo sea
para. otros, al m~os en determinadas circunstancias. Para poner
un eJemplo sencillo, el agua, que es un bien portador de valor
p~ra un sediento bajo su aspecto de saci.ar la sed, deja de serlo
hic et nun_c para qui~ no tenga ed. Cuando responde al apetit~ o necesidad del suJeto, el bien ejerce su acción y atracción de
bien Y se co~tituye_ en valor: El valor no , pues el ser u objeto
~ cuanto ob7eto~ smo el obJeto en su a pecto de bien o apetibilidad _para el su7eto, y en cuanto aún no alcanzado, ya porque
no exISte, ya porque aún no ha logrado ser po eído.
Est~ no quiere deci_r ta~poco que lo valores can o dependan
exclus1 amente del SU.Jeto m de su situación a saber que sean puramente relativos -tal como lo proclama la moral existenci.alista de la situación. El valor e constituye de un modo ab oluto co~o algo en í como una esencia adecuada 1 o relacionado ;orno
bien con el hombre, a en algun-0 de sus a pecto
enciales ya

ª!~º

: Cfr. ÜSWALDO RoBLES, Propedlulica filosófica, 3a. cdic. pp. 238 y sgts. 1 p 0 .
rrua, féxico, 1952.

279

�en algún aspecto individual concreto o, en otIOs términos, el valor no depende del sujeto sino que es trascendente e independiente de él, aunque desde la trascendencia su carácter de valor -como de bien que es- se constituye siempre por relación al sujeto.
9. Carácter real y trascendente de los valores. El valor, pues,
está esencialmente constituído como bien o ser apetecible o capaz de ser amado. No se puede, por consiguiente, escindir entre
ser y valor, como pretende la Filosofía contemporánea; la AxioIogía no es independiente de la Metafísica, como no lo es ninguna disciplina filosófica. El valor es tal en cuanto bien o ser apetecible, en cuanto ser o esencia real, que aún no tiene existencia
en acto, pero sí en potencia, y que además puede ser y, a las veces, debe o exige ser a la voluntad libre del hombre, a través de
su inteligencia. Es verdad que el valor, como valor aún no existe o no es poseído, pero ello no implica que no sea y que toda su
consistencia óntica le venga de que pueda o debe existir. No es
real o ser en acto, pero sí real o ser en potencia : una esencia real,
aun antes de existir; más aún, es un ser que no sólo puede ser
absolutamente -ser posi,ble- sino ser que debe ser, ser posible
que actúa a través de la inteligencia, sobre la libertad humana,
como exigencia -o conveniencia en algunos casos- de su realización.
También es verdad que el valor -como el bien del ser, que
es en definitiva- no se presenta formalmente como valor sino
en la persona humana, vale decir, que no de-vela su ser de valor
o bien sino en la inteligencia, y no desarrolla sus exigencias o deber ser sino sobre la volW1tad libre, desde la misma inteligencia.
Pero ello tampoco quiere decir, como ligeramente afirman a veces ciertos axiólogos fenomenológicos o existencialistas contemporáneos, que el valor no sea ni valga realmente en sí mismo, sino
únicamente en y por la persona, como si el valor lograse constitución -y no sólo de-velación o presentación y ejercer su presión o exigencia de realización- únicamente por la actividad de
la persona y como un fruto suyo y, por ende, de carácter meramente subjetivo. Trascendentes a los fenómenos empíricos y ubi280

cados en el plano inmaterial del ser, los valores y bienes son visibles únicamente a los ojos del conocimiento intelectivo o espiritual, y no son realizables sino mediante el obrar también espiritual de la voluntad libre, vale decir, no son aprehensibles ni
realizables sino por el espíritu ( Cfr. N. 15, donde se da razón última de la realidad de los valores).
10. Diversidad y jerarquía de los valores. Ya dijimos antes cómo en la actividad y ser humanos hay diversos aspectos o planos
subordinados entre sí: en primer lugar el puramente vital inconsciente, luego el consciente de la vida de los sentidos externos e
internos, por encima de éste el de la vida espiritual y, ya dentro
de ésta, primero el del obrar técnico-artístico, segundo el del obrar
moral, en tercer lugar el de la vida intelectiva o contemplativa
y, agrupando todas las direcciones del espíritu, el de la vida religiosa.
Ahora bien, atendiendo a estos diversos planos y a la importancia que éstos tienen en sí mismos y en relación con la vida espiritual, sobre todo en sus dimensiones supremas: moral, contemplativa y religiosa, los valores o bienes intermedios, que hemos
ubicado entre el ser y vida del hombre como son en sus diversos
grados, y el ser y vida del hombre como deben llegar a ser por la
posesión del Bien divino trascendente, se presentan constituídos
en un orden jerárquico: 1 ) en primer lugar los valores hedónicos:
los bienes que nos causan dolor o placer, 2) los valores útiles o
técnicos, 3) los valores vitales: salud, bienestar, etc., 4) los valores estéticos, 5) los valores morales, tales como la justicia, la templanza, etc., 6) los valores intelectuales de la verdad científica
Y filosófica y 7) los valores religiosos, como el perdón de Dios, etc.
Conviene advertir que esta escala de valores puede variar de
acuerdo a la relación con el sujeto, a que antes aludimos (n. 8),
Y a la necesidad de la realización de un determinado valor para
la consecución de los valores supremos. Es decir, que esta escala
no se establece atendiendo únicamente a los aspectos humanos
abstractamente sino de un modo concreto, en su grado de nece281

�sidad o conveniencia para el bien del hombre, esencial e individualmente considerado.
Debemos notar, en segundo lugar, que en oposición a cada valor se presenta si~mpre el desvalor o valor negativo, como privación de bien o ser, es decir, como el mal o falta de actualización
correspondiente a cada aspecto de la vida humana; y que impone al hombre la correlativa exigencia o conveniencia, según los
casos, de su destrucción para el logro del valor positivo contrario.
Los valores técnicos y artísticos se refieren a las cosas, son el
bien de las cosas mismas, aunque siempre en relación o en cuanto sirven a los bienes o valores de los diferentes aspectos del ser
humano. En cambio, los va10res hedónicos, vitales, morales, intelectuales y religiosos se relacionan directamente con el propio
hombre, del cual son bienes. Son la perfección real que actualiza
una potencia o falta de ser; y, según sea ésta -material o espiTitual- será también aquélla.

11.-La actividad axiológica es siempre tarea del espíritu. Tales valores o bienes por realizar son materiales o espirituales de
acuerdo a los aspectos materiales -de los objetos exteriores o
del propio cuerpo del hombre- o espirituales -de la inteligencia, de la voluntad o de los sentimientos humanos- por perfeccionar.
Lo que conviene subrayar aquí, dada la finalidad misma de este
trabajo, es el sentido ontológico con que esta jerarquía se constituye: los valores se ubican, según su jerarquía ontológica, es decir,
según sea mayor o menor el acto o perfección que su realización
trae aparejada para el sujeto. Pero la apreciación y la decisión
libre que realizan tales valores, aun los materiales, pertenecen
siempre al plano espiritual. Sólo la persona finita, el ser espiritual finito en busca de su suprema perfección, que no ha llegado
a actualizar plenamente su ser finito, ordenado al Ser infinito,
a la posesión de la Verdad y Bien de Dios, es capaz de des-cubrir
el valor y aprehenderlo en cuanto tal, y sólo él es capaz de realizarlo consciente y libremente: con deliberada y libre elección
y decisión.

. Los valores o bienes del hombre pueden ser materiales o espintuales, de las cosas o del hombre, pero la actividad axiológica, en
su doble aspecto de aprehensión y decisión de realización es según dijimos siempre tarea del espíritu.
'
Si en los seres mat~riales -sobre todo en los animales, princiP_~lmente en ~os supenores- se observa la búsqueda y la realizac~o? de los bienes que convienen al sujeto -ya específica ya in~vidualm~;e considerado- ello no es fruto ni de aprehensión
m de elecc1on valorativa~ formalmente tal, por parte de los mismos seres ~ue_ dan signos evidentes de no poseer inteligencia ni
voluntad libre m de acceso consiguiente a los objetos inmateriales
como tales- sino de la Inteligencia y Voluntad divinas, que han
ordenado a esos seres a sus respectivos bienes o valores, mediante
las leyes que de un modo necesario gobiernan su actividad; la
c~al, por eso, c~ando es sacada de la órbita natural de tales leyes,
pierde la segundad de la dirección hacia su verdadero bien. Así
la defensa instintiva que obra con tanta firmeza en el ámbito d;
los enemigos naturales de una especie, no actúa de la misma manera frente a los enemigos artificiales creados por el hombre.

. 12: La ª!r~hensión de los valores o juicio estimativo y la realizacz6n practica de los mismos. a) Aprehensi6n intelectiva de los
valo~e!. El ~alar, real y trascendente a la persona humana, no se
manifiesta m logra, pues, fuera de tal sino en la persona humana
en el es~Íritu, según ya dijimos; el cual no lo aprehende sino po;
~eferenc1a a un aspecto del hombre o de las cosas relacionadas con
este, en cuanto contribuyen al bien del mismo.
~l. valor, b~en trascendente como es, necesita sin embargo del
espmt~,. en pnmer lugar para de-velarse como tal. El conocimiento espmtual de la inteligencia es el único que puede aprehenderlo. En la luz d~ su_ último Fin, en cuya posesión el espíritu finito
log:a la actuahzac16n o perfección de su actividad y de su ser
la m t ~ lige~cia
· d es-cubre las exi?encias para su consecución. Ta-'
1
es exige~cias son los valores o bienes, ya necesarios ya convenientes ~segun los casos- para actualizar unitaria y armónicamente
los diversos aspectos del propio ser, como otros tantos bienes que

282
283

�disponen al hombre al pleno logro de u definitivo Bien, más allá
de la vida terrena. Los valores aparecen ante el espíritu como
bienes trascendentes! que deben realizar e o conseguirse para actualizar o perfeccionar el propio ser del hombre. Se formulan,
por eso, en juicios prácticos estimativos. Ahora bien ólo el conocimiento espiritual es capaz de penetrar )' de-velar, a través de
los objetos fenoménicos !os objetos inmateriales como on el ser
o el bien o fin -identificado con aquél- formalmente tal, y la
relación de medio a fin o de fines o bienes intermedios a Fin último, en que se constituyen lo valore . Los entidos perciben los
seres que son bienes o valores, medios o fines, pero sin des-cubrirlos ni verlos bajo su formalidad de tales.
Todos los valores se presentan como estimables con cierta exigencia de realización, bien que no todos imponen su realización
al sujeto que lo aprehende. Ello depende de lo dicho; no todos
los bienes son siempre bienes para un determinado individuo, es
decir, no todos los bienes son iempre valores. Ello depende de que
tal sujeto necesite de ellos para su propia sati facción. Si no son
bienes para él, el sujeto los aprehende como valore en relación
&lt;:on otro sujetos y, en tal sentido, son en sí mismo valores, pero
no valores para él. Además lo valore responden, como bienes, a
diversos aspectos perfeccionables del hombre que éste no siempre
está obligado a realizar, vale decir, que la noción de valor es mu-cho más amplia que la de valor moral, como es natural: sólo lo
valores morales encierran el deber ser o exigencias de realización
propiamente tales. Tal exigencia de realización o deber ser del
alor moral puede provenir de constituir él un bien esencial al
hombre y entonces es siempre moralmente coactivo u obligatorio
de realización para todo hombre; o de constituir un bien para un
hombre en su situación concreta -verbigracia, en su condición
de hijo, de funcionario, etc.- y entonces puede no obligar a todos,
como es el caso de los que no están en tal situación. Lo cual no
quiere decir que el valor dependa y sea puramente relativo a la
situación, y que no tenga un valor absoluto para los hombres en
:284

tal situación y no sea, como tal, por consiguiente, independiente
y trascendente a ello .
En todo caso sólo el bien o valor moral es quien se presenta
con esta imposición u obligación de realización, con esta nota de
deber ser. Lo demás valores, por ejemplo, los hedónicos, estéticos, 1científicos, etc., pueden asumir también tal carácter en
cuanto son a la vez alares morales o caen bajo la órbita de las
exigencias o imposiciones de un valor moral, en cuanto su realización es necesaria no sólo para el logro del bien del valor mismo, por ejemplo 1a bellez.a en una obra de arte, sino también en
el perfeccionamiento del hombre en cuanto tal -bien moral-,
por ejemplo, la realización de una obra de arte puede ser necearía para cumplir una obligación moral como un contrato o
una promesa.
Fuera de tales casos, los demás valores, más que encerrar una
exigencia de realización, ejercen una atracción sobre el sujeto
despiertan en éste ya implemente una estima o amor, ya una
invitación a su realización para lograr, mediante ella, un determinado bien o perfección ya en el propio sujeto ya en otros o en
las cosas mismas.
De todos modos, ya como deber ser u obligación, ya como atracción, todos los alares son tales en cuanto estimables, en cuanto su
consecución o realización es un acto o perfección del hombre -o
de las cosas en subordinación a éste- y, como tales, colocados
en la noción del bien y, por ende, constituyendo el término o fin
de una actividad práctica de estima o de realización; y, por eso,
e tán siempre formulados por juicios prácticos, estimativos o normativos: son un acto o perfección que responde a una necesidad
o ausencia de la cosas o del sujeto, y su consecución o realización
exige tales determinadas acciones, que la inteligencia formula en
dichos juicios.
b) Realizaci.ón volitiva de los valores. El valor toma fuerza de
tal, pues, en la inteligencia, en el juicio práctico estimativo. Pero la inteligencia únicamente aprehende el valor o formula sus
exigencias prácticas o de realización. Pero para realizar efectiva285

�mente el valor, para hacerlo pasar de sus exigencias o de su atracción de realización a la realidad, de su deber ser a su ser en acto
o realizado, es menester la intervenci6n de la voluntad libre. Precisamente el valor ej ere e esta fuerza, ya como exigencia ya como
atracción, para su realización, porque el espíritu no se agota en
la contemplación intelectiva del bien ni en la formulación del
juicio práctico de sus exigencias para alcanzarlo, sino que ~demás
es voluntad libre, capaz de elección y decisión, fuerza realizadora
del bien y, por eso mismo, del valor.
A través de la inteligencia, del juicio estimativo práctico, en
que se instaura, el valor logra desarrollar su fuerza de obligaci~n
-si es moral- o de atracción o de amor, si es de otra especie
-o ambas cosas a la vez, sobre la voluntad. Esta está obligada a
realizarlo o se siente atraída a él, por lo menos, a amarlo, desde
su presencia intelectiva, desde donde ejerce su fue~a d_e valor.
El valor como ta~ es siempre un llamad&lt;&gt; a la reabzac16n o al
amor. y' la respuesta la da la voluntad libre, quien con su decisi,_ón
elige el valor y le da realidad, lo hace pasar del estado de bien
realizable a bien realizado y cuando es moral, de deber ser a ser,
o por lo menos de bien amable a bien amado.
Cuando se trata de valores o bienes realizables en los seres materiales o en el ser y actividad material del hombre, la voluntad
decide libremente su realización -raíz espiritual que está en toda realización del valor o bien en cuanto tal- pero ésta no se
lleva a cabo sin la intervención de las facultades corpóreas del
hombre incluso de los objetos exteriores a éstas subordinados,
como ;tros tantos instrumentos materiales sometidos y dirigidos
por la voluntad.
Pero ésta tampoco puede dirigir tales actividades interiores sino a través de la mteligencia: la fuerza estrictamente práctica
o realizadora de la voluntad libre toma forma o dirección precisa
a través de la elección de un juicio normativo o práctico de la
inteligencia, al que da eficacia de acció~ haciéndolo_ f:';ácticam_ente práctico o conductor de su acto rrusmo de decis1on, precisamente por la irrupción de su actividad libre. Vale decir, que la
286

inteligencia y la voluntad se conjugan en el juicio prácticamente
práctico: juicio de acción por la inteligencia que da forma a la
fuerza realizadora de la voluntad que se encauza por ella; y práctico o realizador por la voluntad libre, que da fuerza de decisión
y acción a la forma normativa del juicio de la inteligencia. tbis
Este juicio práctico, de inteligencia y voluntad íntimamente unidos
como forma y materia, respectivamente, mueve las demás facultades y fuerza materiales a la realización de los bienes o valores
en la materia.
Pero cuando se trata de valores puramente espirituales, tales
como la verdad de la ciencia o de la Filosofía, o el bien de la
propia oluntad 1 la elección y realización de tales bienes se efectúa y termina con la sola decisión de este juicio práctico de inteligencia y voluntad conjugadas. Aun lo valores de la actividad
puramente teorética; la verdad, descubierta por la actividad intelectiva en la tarea científica o filosófica, tampoco se logran realizar sino mediante la actividad práctica de la voluntad y de la
inteligencia -unidas en el juicio práctico- que deciden realizar
la actividad teorética para la consecución de la verdad, como bien
o valor de la inteligencia.

13.-Fundamento ontológico supremo de la Axiología.- A la
luz de lo expuesto se ve cómo la Axiologia posee un sentido profundamente realista, sentido último ontológico de los valores. Supone, en efecto, por un extremo, un er espiritual finito o imperfecto, que debe acrecentarse o perfeccionarse en su er mediante
el desarrollo de su actividad por la adquisición del valor o bien
trascendente, y, por otra parte, la perfección total de este mismo
er por la actualización plena de su actividad especifica o espiritual, alcanzada en la posesión aciante de la Verdad, bondad y
Belleza del Ser Infinito, último Fin trascendente de la vida del
hombre. Entre esto dos extremos, que son el terminus a quo y el
terminus ad quern del perfeccionamiento humano, se ubica el hu'bis Cfr. ÜCTAvtO , •. Dr;RIST, Los Fundamentos Metafúicos del Orden Moral, 29 ed.
c. X, Instituto "Luis Vives" de Filosofía, Madrid, 1951 .

287

�manismo o cultura como obra de perfeccionamiento humano, que
a su vez tiene entido por los bienes o valores trascendentes los
cuales son tales como participación finita del Bien infinito, cuya
realización o con ecución por parte del hombre acrecientan su P.erf ección y lo aproximan y di ponen de este modo a la con ecuc16n
de aquel supremo Bien Divino.

Lo valor , pues n definitiva son bienes fini~o~ y, co~o ~a~es,
esencias reales realizables, tra cendentes a la actividad axiolog1ca
de la persona humana, que los aprehende y pu~de y debe ~uando son morales- realizarlo para conseguir u bien o perfección ontológica inmanente, a las eces mediante el bien logrado . en las
cosas material por la actividad técnico-artística sometldas a
aquel bien del hombre.

14.- La doble participación de los valores: lógica y real.-~ora bien lo valor
e constituyen tales, son bienes en sí mismos
re pect~ al hombre, por participación del Bien Infinito.
Toda participación upone un er o bien en í, que es tal por sí
mismo o esencialmente y, como tal, imparticipado, y otro que es
ser o bien en una determinada y finita medida, por comunicación
cau al del primero.

Ahora bien, hay do tipo de participación 1) una lógica y 2)
otra real. 2
1) La primera se refiere a las perfecciones o bienes_ esencialmente imperfectos o predicamentales. e trata de perfecciones que formalmente o como tales encierran imperfección y que, por ende,
no pueden existir por í mismas, imp.articipad~e.nte y en ~rado
infinito. Porque todo er que
o ex.i te por 1 m1 mo es Dio , _Y
por eso mismo, es a fortiori la Exi t:ncia o ~to Puro y, cons1gui ntemente, infinito u Omniperfecc1ón. Por ejemplo, no pue_de
exi tir el cuerpo en í infinito; pue el cuerpo en tal estado deJaría de ser cuerpo; ni iquiera puede existir como esencia uni er al,
• Cfr.

OCTAYJO ~ . Du1s1.

Los dos tipos de participación lógica y real, en la Revino

d, Filosofía, Instituto "Luis Vives" de Filosofía, enero-marzo de 1958, pp. 43 Y sgs.,
Madrid.

pues sería una y múltiple a la vez, ya que e identifica en sus notas
esencial con cada uno de los individuo .
Y sin embargo, concebimos los eres y bien finitos como par-tie ser o esencia en sí: verbigracia a Juan o Pedro
participando de la esencia de hombre, como si ésta fuese una esencia sub istente. La verdad que tal esencia es un concepto universal ab tracto, que sólo · real en su contenido -hombre en sus
notas de animal racional-, en el ca o, pero no en el modo universal de encia en sí, tal cual se la concibe. Los individuo humano, como Juan Antonio etc., se conciben como siendo hombres
por participación de la esencia humana en sí, que no existe realmente como tal bien que us notas constitutiva -tomada por
abstracción de los eres concretos individuales- son reale y fundamentan esta atribución de las mi ma a cada individuo real.

cipando de

2) La egunda participación, la real, se refiere a las perfecciones o bienes esencialmente perfectos o que en su concepto no encierran imperfección, aunque se encuentren realizada imperfectament . Tales perfecciones no son sino el ser y su propiedades,
llamada trascendentales por la Filosofía clásica ---concepto que
nada tiene que ver con el kantismo, sino que significa el no estar
encerrado en lo concepto predicamentales- con él identificados: la unidad, bondad y verdad, que en sus grados perfectamente
inmateriales o pirituales implican correlativamente la voluntad
y la inteligencia, y en u grado máximo de Acto Puro se identifica.
Por u misma noción tales perfecciones pu den exi tir realmente
en grado imparticipado y, como tal, infinito; má todavía deben
existir en te grado, ya que la existencia de tal perfecciones en
grado finito denota que ésta no son sino que tienen tal perfección
recibida o participada y que por ende, su existencia implica en
última instancia ontológica, la existencia de esa perfección en sí.
(Tal
la demo tración, que ustancialmente está en todos los
argumentos de la exi tencia del er imparticipado, o ea, de Dio ) .
Y como quiera que unidad, verdad y bondad -y lo correlativos

288

289

�de estos dos últimos, inteligencia y voluntad, implicados en ellos
en los grados espirituales, e identificados con ellos en el Acto puro
de Dios- y belleza se identifican con el ser, todas las perfecciones
reales, es decir, la realidad en sus múltiples aspectos, se constituye por participación casual del Ser o Bien en sí, es decir, del Ser
o Bien divino.
15.-La realidad última de los valores a la luz de la doble participación: real y lógi,ca. A la luz de la doctrina expuesta de la
participación, los valores se presentan como bienes determinados,
que son tales por participación del bien en sí; y a la vez, como esencias en sí -universales y abstractas- por participación de las
cuales, son tales las acciones o bienes concretos. Por ejemplo, la
salud y la fortaleza se presentan como valores. Son realmente tales por participación del Bien en sí, desde que son bienes determinados, es decir, esencias que reciben o participan en una determinada medida del bien.
Pero a la vez, los valores se presentan como esencias en sí -la
salud, la fortaleza, etc.- por participación de las cuales son saludables y fuertes las acciones de los hombres que se ajustan a sus
exigencias.
Ahora bien, en el primer caso o, mejor, bajo el primer aspecto,
los valores son por participación real: son eJencias reales, constituídas por participación del Bien en St imparticipado y que no es
sino la Existencia divina. Estas esencias no existen en sí mismas, pero
son reales en cuanto esencias, en cuanto pueden existir concreta o
individualmente, en una palabra, son esencias posibles, las cuales
son reales, porque pueden Ilegar a existir, a diferencia de la nada,
que no sólo no existe sino que no puede llegar a existir.
En cambio, en el segundo caso o, mejor, bajo el segundo aspecto, concebidos como esencias en sí universales, los valores son
conceptos abstractos y, como tales, no existen. Las acciones concretas se conciben saludables o fuertes, en el ejemplo aducido, por
participación de la salud y de la fortaleza en sí o abstracta. Ahora
bien, tal participación no es real, sino lógica; es la participación

290

d: un individuo que recibe de las notas esenciales de un concepto,
bien que las notas atribuídas a este individuo real -las de salud
o fortaleza, en el ejemplo-- sean reales, y no lo sean en su modo
universal de existir en el concepto.
Esta doble participación del valor: una real, por la cual él se
constituye en un bien determinado por participación real del Bien
en Sí divino; y otra lógi,ca -aunque fundamentada en la realidad
, l
'
segun o e~puest?-. por cual el mismo se concibe constituyendo
u_n~ es~~cia en si imparttcipa_da de un bien determinado, por participacion de la cual se conciben sean buenas en categoría valiosa
las acciones concretas que la realizan.
Precisamente la confusión de estas dos participaciones ha engendrado
el error de que los valores son "esencias idealesn, es de.
c1r, no reales, escindidas del ser o, en otros términos, de la independencia entre ser y valer.

!ª.

El valor en sus notas constitutivas es real y se establece como
un bien determinado, por la acción causal ejemplar del Bien en
Sí,. q~e lo ha~e participante de su Perfección o Bien en la precisa
Y f1mta esencia capaz de ser realizada o existir por la acción causal
eficiente y final del propio Bien en Sí o de la persona humana.
Esta esencia valiosa, constituída por participación necesaria real
ejemplar de la divina Esencia o Bien en S~ aunque no existe, es
real, como son reales todas las esencias posibles o modos finitos
capaces de existir.
En cambio, concebido como una esencia universal abstracta de
bien o valor, por la cual valen las accione;; determinadas de los
hombres o las cosas materiales, el valor únicamente es real en sus
notas constitutivas - las notas que constituyen la salud o la fortaleza en el ejemplo-- pero no es real el modo universal como se
lo concibe, pues no existe ni puede existir de ese modo universal
la salud o la fortaleza; así como son reales las notas de hombre
-animal racional- pero no el hombre concebido como esencia
universal, de la cual participan los hombres individuales.
Según se atienda a la primera o segunda participación o, en
otros términos, a sus notas reales constitutivas, o al modo universal
291

�como se las concibe, el valor es real, o, por el contrario, una esencia abstracta y como tal no es real, pues no puede existir de ese
modo.
En síntesis, tomado en su realidad participada el valor es un
bien real, una esencia real, una esencia posible realizable por la
actividad espiritual de la persona humana; pero tomada como
esencia imparticipada de un bien determinado, concebido universal y abstractamente, por participación de la cual son buenas
las acciones y seres concretos, no es real en cuanto tal, aunque se
fundamente en la realidad, en cuanto sus notas constitutivas han
sido tomadas de la realidad individual concreta por abstracción
de sus notas individuantes.

LA ACCIÓN EN LA METAFÍSICA PRESENCIAL
FILOSOFÍA DEL HACER

Dr.

PEDRO CABA
Madrid

PRE-OCUPACIÓN Y ACTITUD: LA ACCIÓN Y EL HACER

EL ESPÍRITU ES ACCIÓN. La existencia del hombre es un "siendo"
'
esto es, acción. Pero acción es algo más y algo previo a la actividad
y al movimiento y a toda realización: es lo que hace que el hombre
se cumpla como "ser quien". Ya dejé dicho en otra parte: El espíritu ama la acción y odia el movimiento. Y dije algunas cosas
más que ahora interesa recordar, pero que yo no recordaré, sino
que ampliaré en lo necesario para ir a donde voy.
En la acción se integra y cumple el hombre como respuesta y
como pregunta. La presencia del hombre en el mundo, como
pre-esencia, viene de un "pre" fundamental, y se pone en el mundo como una dis-posición previa y prima para la acción: la actitud. El hombre es un pre-ocupado fundamental. Antes de toda
ocupación, aparece pre-ocupado por lo divino. En esa pre-ocupación se da el asombro y el temor originarios, con la adhesión
o ligación de la fe primordial. Pero una vez vuelto al mundo, orientado a él, en cuanto el hombre empieza a presenciar, empieza
también su existir y con el existir, su acción, su "siendo". Y lo
primero es la actitud presencial que es acto y acción, aunque
no todavía actividad. De la actitud mana el sentido existencial que
292

293

�se hace intencionalidad y cuidado con sus formas primeras: intención, atención, admiración y mirada. El cuidado da paso a la ocupación con sus formas primarias: contemplar, pensar, originar, amar,
creer, esperar, recordar, proyectar; y al "hacer", con las suyas: hablar, obrar, operar, ejecutar, realizar, consumar. El morir no es
un hacer porque es él el que obra, y nosotros somos pasivos para
la muerte, la cual nos hace morir; no somos nosotros los que la
hacemos. La muerte nos ocurre, nos sobreviene, casi como el futurante del vivir. Nuestro vivir labra nuestra muerte, es irse muriendo,
pero "nuestro vivir'' no somos nosotros, ni podemos disponer de
él. Vivir no es una actitud, como no es acción ni ocupación, ni
preocupación, ni sentido existencial; vivir es un hecho, no un acto
ni una suma de actos. El vivir es un dato con que nos encontramos
y con el que tenemos que contar para existir y realizamos como
seres-quién. No hacemos nuestra vida sino nuestra existencia. Nos
dan la vida, pero no el existir. No consumamos nuestro morir; pero tampoco él nos consuma, sino que nos consume. Lo que nos consuma es nuestra inmortalidad. En la acción nos consumamos o
realizamos como espíritu. En el hacer nos consumamos como hombres. Y si somos fieles a la vocación existencial, en el hacer nos
autentificamos y plenificamos. Para ello, el hacer se nos vuelve
"obrar", es decir, un dejar en el mundo alguna obra hecha. El
hacer avanza hacia el obrar según estos grados: juego y jugueteo,
deporte, quehacer, trabajo y poetizar; este último es la forma más
alta de obrar. Para el obrar, hay una dis-posición: la aptitud,
una especie de agilidad prevista, una ad-aptación de la intencionalidad a la realidad objetiva de las cosas. El sentido existencial
se hace afán o cuidado, en que la intencionalidad, de espaldas a
la perplejidad primera, se vuelve mirar, admirar y atender. Y
de ahl la autoconciencia y la búsqueda, y con ésta, la pregunta,
y con el preguntar, el saber, el conocer, comprender, entender,
ignorar consciente, etc. El pensar es acción ( como amar, esperar, recordar) y una forma de la acción es cuidar o curar ( procurar es un cuidar más anhelante y tenso) . La acción se hace
intencionalidad, y la intencionalidad, se hace pensar y cuidado.

El cuidado es acción, pero no es todavía hacer, sino algo antes
que hacer, un pre-hacer y en cierto modo, un sub-hacer. En e]
cuidado ya está la respuesta que es el existir y también la pregunta a punto de formularse. El responder existencial no es propiamente un hacer, sino "un hacer como-que se-hace": un qué-hacer
esto es, un hacer sin fin, sin tensión y sin obra hecha, pero un hacer
de mucho cuidado. El pensar es un "que-hacer".
A mitad del camino entre el pensar como acción y el hacer como obrar, está el cuidado, que es atención a cosas y personas.
Poner atención en algo es poner mucho cuidado en ello. La intención es in-tensión; y es ad-tender en el cuidado. La intenci6n
es intensión, intensidad; una manifestación del hombre como ser
.intensivo. La atención es ya un "tender a ... ", un extenderse una
f?rma de ir al mu~do de las cosas, al orbe de lo extenso. El'espíritu _como presencia y como sentido es intensivo, y por eso, es intencional. La intencionalidad no cuenta con campos, cosas ni
áreas de proyección ; brota en sí misma, como disposición d~ la
actitud para la acción, y en sí misma se cumple, la atención -el
cuidado- ya tiende a las cosas del mundo.
Por. ,último, son formas disminuidas del hacer; el pensar que
es a~c1on, pero ya que-haciendo; el jugar y aun el deporte, son
manifestaciones del sub-hacer, y no son obrar, porque no dejan
una obra hecha. Tam~ién son formas del hacer, en diverso grado, el éxtasis, la contemplación, la admiración y el ocio. Pero
no son formas disminuídas de la acción, sino del hacer. En cambio, el _aburrimiento existencial y sus formas más conocidas (intempen: metafísica, vacío sentimental~ apatía, indiferencia, in~petenc1a, desgana, ~rialdad afectiva, etc.) son formas degeneratI~as del hacer y casi tendencia a la parálisis existencial, por pérdida del sentido y de la acción.
No es posible -ni aconsejabl~ tratar aquí todas las formas
de la acción a que acabo de aludir de un modo nervioso y apretado. To_das ~llas serán e~tucliadas en libros venideros, pues toda una ftlosof1a del tr~baJo brota ahí. Digamos solamente, por

294
295

�ahora, aquello que conviene al desarrollo intencional de este momento.

PRE-HACER Y PRE-OCUPACIÓN

hay pre-acd6n en el hombre porque ya su pre encia es _acción desde el "pre", exi tir, pre enciar, son ya formas de la acción.
y antes de presenciar y existir, no hay en el hombre nada. Pero
si 00 hay pre-acción, sí hay, en el hombre, pre-hacer, que no es un
'hacer" anterior, sino un antes del hacer. Antes del hacer es la
acción, y a acción constituye un pre-h~cer. El que pre-hace,
no hace todavía algo, ino que, en u acción, pre-para, pro-ye_cta
0 pro-grama lo que va a hacer. El vero pre-hacer es, prcsenoar,
no presentarse que es aparecer ante otros como esp ctaculo Y preentación
presenciar lanzar desde í, desde el "pre,, la pro'
'
Pero es claro que ese "1 anza r ,, y
yecci6n de la propia presencia.
e e "desde sí" son modos de decir nada más, pues antes de "hacer' algo desde sí, hay presencia en el hombre.
No hay en el hombre pre-acd6n, pero hay pre-ocupación. Ocupar es ya un ''hacer" y antes de hacer y o~upar, el hombre se
pre-ocupa", se ocupa presencialmente a _í InJ mo; se autopresencia. Ocupar es presenciar y autopresenc1arse es pre-ocupar~e .. El
hombre e un ser fundamentalmente pre-ocupado por lo d1vmo►
y preocupador y preocupante de las cosa del mundo. Y también
ocupado de ella, con ellas en ellas y por ellas. Para existir el
hombre ha de ocuparse de co as, pero, nótese bien, ocuparla , Y
ocupar-se de ellas, preocuparse. Ahí nace el cuidado o la cura
heideggerianos. Y a la vez el hombre está ocupado por ~as co as.
Estas, con su especialidad, su exten ión, su coseidad: tienden a
ocuparle. Y si el hombre no se autentifica, si no se libra y salva
de la ocupación de las co as éstas le llenan le inundan, le aneaan,
le hacen perderse entre ellas. Y le enredan y entre-tienen, y no
e realiza con plenitud según la ocación existencial hacia su autenticidad. Por eso el hombre, para er quien debe ser, ha de so0

smd

meter las cosas, sobre-ser a ellas, juzgarlas, so-juzgarlas y ponerlas
a su servicio. Más que ocuparse y pre-ocuparse de ellas, ocuparlas, tomarla , conquistarlas y disponer e a en-red-arlas, esto es, saberlas, ponerlas en conexiones intencionales y manejarlas hacer
algo con ellas. Pero para ello ha de poner e antes, a distancia~
pre-parar, pro-yectar, pre-hacer en suma. En cambio, de las personas ha de pre-ocupar e, dejarse ocupar de ella porque su existir es ca-existir y u presenciar, co-pr senciar. Y más que entretenerse con las per onas y en-red-arse, ha de comprometerse y solidarizar e con ellas para responder en conjunto para con-testar.
Y en vez de un aber de ellas, tendrá abiduría y amor y caridad.
El hombre no olamente hace, sino que pre-hace. Es el único
ser vivo que puede y debe prometer, comprometer, adelantar, proponer, proyectar. Induso todo Jo que hace, es realizado con vistas
a otro hacer ulterior, y los fines del hombre no son ino medio
para otros fines, ha ta llegar al último y verdadero fin que es su
muerte de hombr , su realización existencia. El hombr es un
animal que pace futuros, que se alimenta de lo que no es de lo
que no ha y todavía, pero no por e o se alimenta de la nada, sino
de sí mismo en proyección o proyecto, pues los futuro del hombre son siempre más o meno enérgico y claros proyecto, programas, propósitos, promesas. Lo futurante, lo que puede sobrevenir
sin previsión ni proyecto por su parte, no cae dentro de los futuro
existenciales del hombre. Pero aun hay algo antes de proyectar
proponer, etc., y es la inquietud de la acción, verdadero pre-hacer,
cuya más inminente ejecución resulta un ante-proyecto. "Tener
inquietudes'' por algo es di poner e, pre-disponerse a ese algo. El
existir, antes que hacer es pre-hacer, acción, una disposición al
hacer.

QuÉ-HACER Y HACER-QUÉ

Y a1 disponerse a hacer, surge, como anteproyecto el hacer-qué
o qué-hacer, que no debe ser confundido con el "quehacer", sin

296

297

�,
'
uave modulación del ir haciendo, ~ues
acento en el que ' como
. t entrehaciendo y entrcteruenin acabarmen o,
h
e trata de .un acer
s
. t'rr en efecto , es quehacer co• · y es que exis
do el propio existir.
l
'6 la cual busca aplicar e y
día . t
. able de a acc1 n
roo melo
m enrun
1 co as. El primer hacer no es un
enredars en un hacer con as
, l cual empieza en ante.
, hacer o hacer-que, e
quehacer sino un que1 h b e se elige a sí mi roo, lo que
proyecto. Dice Ortega que e
r . mo' ha que hacerlo y
me parece de acertado, pue e SlbffilS dirige y se propone es
.
, al cual el hom re se
,
ch
el pnmer hacer-que
,
ele .do porque no esta he o.
el " í mismo., que no puede aunn:~:ho ~haceres-qué" del hombre
y añade Ortega que entre los
1 suyo E te "acertar , pa'bl
·
que acertar con e
·
que on pos1 es nene
" , .
,, dado y hecho. Pero e1
ferir
e
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. , ,,
i hubiera vario s1 IIUSh bla de "e1ecc1on ' como s
1
ca o es que a
.
á en "r olverse certero entre o
mos". y dice que el acierto es\
hacer" de modo que el
que se puede hacer por lo que Aay q,~:acer' acertado en la elecli b'en e frustra.
ese
• • --d'
1que no se e ge 1 ,
,
h
, . "El acierto en el v1v1r
dón, le llama Ortega que acer : 'd con su hacer ,. y ahi se
'h
quehacer como a
ce-- es lograr que su
" eh e " con el "qué-hacer o a, 'd tif1cando el qu ac r
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tes de cumplir ese proy
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h
elaborar ese proyecto v1t ' y
, O tega
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1 "quehacer" de cada VI a,
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el " ,,, como contem o Y
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l
del proyecto rrusm .
" . dum" e nos anuncia en a voel "hacer" existencial, el f~c1en
,
cto y de ese quehacer
.
·a1 orno enttdo de ese proye
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caci6n existenc1 ' c
. . Sobra decir que ese sentl o
· tir nuestro exisur.
•
en que va a consis
.
t al existir mismo, rno que
y esa meta no se no.s dan previadi~den e e vamos siendo y exi tien. entando a me
qu
los vamos. expenm
desde la persona, pero la persona es
do. Exisumo' quehacemo_ .
lo ue va quedando hecho del
lo que hacemos con el existtr Y
q

¡°~,

ª

"existiendo'.
s existir co-e.~tir, en acLa misión, la co-.~i6n del hho~~r~:se. y e~e "haciéndo e" es
. , gerundiva de ir siendo y ac1en
c1on
298

un quehac r por su ininterrumpible continuidad melódica, y su
hacer-qué
en verdad, un 'hacer-quién' , e to
un hacer la propia persona que su tancia el existir, pero una ustancía que, a la vez,
resuJta y origina. Me sorprende que Ortega no viera la distinción
entr el "quehacer y el 'hacer-qué", porqu creo recordar que ya
en su epílogo al libro de ictoria de Ocampo De Francesca a Beatriz, caract rizaba el quehacer como un hacer sin fin. Pero ahí
está ju tamente la difer ncia con el hacer-qué: el "quehaceru
interminable y ago de finalidad; el "hacer qué" es siempre un
hacer al o concreto y determinado y es un hacer que pide término
o acabamiento. El "quehacer" no tiene fin no ya u ando este vocablo como acabamiento o término, ino tampoco como fin télico
o finalidad. En cambio, el "hacer-qué" tiene finalidad concreta
exige acabamiento. Por eso el "quehacer" no aspira a dejar una
obra hecha red.onda y terminada pero el "hacer-qué" sí. El "hacerqué ' es operosidad, trabajo· el "quehacer" es un entr tenerse, un
en-redarse en co as o persona .
u contraposición marca la diferencia encialí irna entre el hacer humano f eminal el varonil. El hacer más profundo y genuino de la mujer e un "quehacer': amar, cuidar, atender, dar
fluidez a u exi tir entreteniéndole entre las co as y las per ona
del hogar (habla faenas, cuidados) con labor que no termina
nunca ni deja una obra acabada. El hacer del ar6n es el trabajo,
la técnica el pensamiento la guerra, que aspiran a dejar una obra
terminada. Por eso, mientras el hacer varonil e llama "trabajo"
el de la mujer toma la forma erundiva del "haciendo' y se llama
"hacendo idad . El quehacer e enlaza existencialmente con la
quietud con la esp ra y 1a peranza el "hacer-qué,, con el trabajo la conquista y la a entura.
n buen varón siempre tiene
qué hacer; la mujer siempre quehace. Enredándo e en la labor,
haciendo y d haciendo para no terminar nunca. Penélope hace
y quehace en u paciente p ra. Por algo el encaje de bolillo
la labor d punto el repasar prendas y el cuidar, son los más profundos hacere femeninos que e traman de su mejor quehacer:
amar .
299

�Pero más allá de lo
o humano , y pr cindiéndol ahora,
digamos que el existir es tanto un quehacer como un hacer-qué,
porque la obra que ha de terminar y redondear es la per ona pero esta obra no queda hecha ha ta que el hombre acaba de ser
hasta que termina; pero quien la termina y hace es la persona.
Esta, más que el principio,
el fin y la finalidad pero está tramada de fines la per ona como su principio. El fin del existir es
la persona pero es la persona la que hace el existir, haciéndo
ella misma y desde ella. La persona tá más allá del tiempo;
el exi tires temporal, Jo que temporaliza a la per ona, pues el existir
la per ona temporalizándo e, pero no hay existir que no
ea desde una persona, no hecha sino haciéndo e, en el "faciendum" per onal del existir de cada uno. Hay pues un igno diver o y aun contrapuesto entre el quehacer y el hacer-qué, de tal
manera que mientras el primero e fluído e interminable, el segundo
cuántico discontinuo, con intervalo de pensar en acción y de obra terminada. En el quehacer se evita el pensar fuera
de lo que se está haciendo; en el "hacer-qué, e aparta el hacedor
para pensar, y piensa, para hacer y terminar y hacer otra cosa
no hacer siempre la mi ma, como en el quehacer. El "qué" del
hacer-qué da talidad y calidad ontológicas, no al hacer, sino a
aquello que, luego, al término del hacer, ha de resultar hecho,
esto , una obra, un " r-qué" nuevo, con u talidad, u calidad,
us cualidades y u modalidad. En el hacer-qué ha de campear
un e tilo alguna originalidad y personalidad, pero eso no ocurre
en el quehacer siempre borroso y como repetido y ciego. El "hacerqué exige algún aber y alguna técnica o saber-hacer. En el
quehacer ( cuidar hijo , atender la casa repasar la ropa, cantar
o hablar sin interés) no se exigen técnicas ni saberes, pero sí un
ahorco, una gu tación y regustación en lo que se está quehaciendo,
con inagotable, incansable hacendosidad. El "que" del quehacer
no tiene acento ni supone acusada personalidad en el quehacedor,
pues el hacer del quehacer, en cuanto a aspiración a una obra redonda y terminada, es más bien un uh-hacer o sub-obrar, y está
tramado de inercia y repeticion próximas al automatismo. Pa-

rece que la personalidad del que está quchaciendo se tenuifica y
re uelve en el quehacer mismo. Pero a la vez, el gozo del quehacer
está en que se enreda y engrana en lo que está quehaciendo. No
es la espera de algo, sino el esperanzamiento en el propio hacedor.
Penélope haciendo, rehaciendo de día lo que deshizo en la noche
es el ímbolo del quehacer femenino, y también de la e peranza,
no de la pera ávida y anhelante que es propia del cazador. Mientra el rematar una obra viene a interrumpir el gozo del hacer
porque, quizá más que goza en el hacer, hay placer en acabar
el quehacer
un engolosinamiento en lo que e está quehaciendo. Así podemos comprender cómo el acabar, el rematar una obra
el sentido profundo del trabajo, no sólo no es un amor al hacer
sino que es afán que o curamente e enlaza con el irnpul o de destrucción con el gozo de deshacer. Para sostener e en el quehacer,
Penélope des-hace; para desentender e, para deshacerse del hacer,
el arquitecto el artesano, acaban su obra.

SUB-HACER, SOBRE-HACER Y OMITIR

La tendencia secreta a no acabar es propia del hacer feminal,
pero también hay un hacer aronil procra tinante (de "procrastinare , aplazar o dilatar el acabamiento). Ambo parecen constituir un sub-hacer o cua i-hacer. Pero no es lo mismo el quehacer
de la mujer que e enreda y entretiene, con voluntad de obra,
que el procrastinar del arti ta en que hay oluntad de obra y aun
de perfección en ella. El procra tinar del arti ta es dedicación;
el quehacer f eminal puede serlo y entonces toma la forma más
alta del sobre-hacer, pero también puede ser mero entretenimiento
banal, in pera ni esperanza. La dedicación como orientación
honda y decisi\'a de una existencia a una obra es común a las madres y a Jo artistas y poetas. También parece dedicación análoga la del científico, pero en verdad el científico no busca realizar una obra, sino muchas, y alta cuánticamente de una a otra.
Todas las obra de un arti ta tienen de común un e tilo un modo

300
301

�de hacer; la de un científico, a lo más, tienen de común un modo
de pensar. El científico om te, dedica toda u obra a su pensamiento; el arti ta, la madre, el poeta, dedican todo su pen amiento y su existencia a su obra. quí prevalece la obra, no ya obre
el pensar sino aún obre el existir. En el científico, la obra es como un instrumento del pensamiento; al meno , una oca i6n de
manifestar e y cumplir e. Por e o es menos creador, menos materno que el hacer del poeta y del arti ta.
o se confunda el quehacer del po ta de ia madre, verdadero
obr -hacer en dedicación, con el enredar, el entretenerse y el charlataneo, de quien no ha encontrado el centro de gravedad de su
xi tencia, la satisfacción a u entido ocacional; por ejemplo,
en el varón desfondado o la mujer olterona, ambos sin ocupación
profunda, in pera ni e peranza ni confianza en í mismo , en
los que el hacer o quehacer es puro relleno de un existir vacío.
Amar fundar, poetizar maternizar on forma del obre-hacer y
la dedicación; no lo on el ersificar, el verbificar, el enredar y
el charlatanear. También puede constituir un sobre-hacer la investigación científica o filo 6fica cuando e vi ten de poe ía, y e
traman de afán creador dedicación. P ro el mero hacer técnico
o científico, l inv tigar el razonar, el afán de sistema o de teoría sin creación
trabajo más un hacer que un quehacer, y menos, un obre-hacer, pues el técnico el científico entonces, part n
a de lo que buscan quieren encontrar mientras el poeta el
artista y el filó ofo de raza la madre, nunca saben lo que quieren
ni a dónde van. Y in aber lo que quieren hacer, lo están haciendo. in duda el arte y la po ía tienen fines télico pero a piran ecretamentc a no tener fin ni término, como la maternidad.
·mgún verdadero artista o poeta desea rematar; es profundamente quebacedor, procrastinante, exi tencia en dedicación exclusiva.
Todo artista todo poeta se siente autor de obras incompletas. n
ello los apuntes bocetos y obras iniciada on iempre más, y mucho más importantes que las obra acabada y cumplidas. El taller
del artista y el gabinete del poeta on siempre pai ajes de ueños
maternale poblado de feto y muñones.
inguna gran obra de
302

ningún gran artista está realmente acabada en la intenc1·6 d
to p
h
- .
n e au-

, r. ero ay suen~ intensos vividos de obra que no e cumplir~. y no se cumplirán porque e trata de un per-hacer, un "perf icere y. busca lo qu no puede lograr: la perfección última.

En el Juego y en el deporte no hay trabajo, pero tampoco hay
sobre-hacer. Falta el su ño y el propó ito de
b
Nº 1 ·
.
una o ra como meta. . 1 e Juego ni el deporte tienen fin ni fines; son inacabables
atélico . Se trata de formas del sub-hacer y más q
I
f '
·ó · l
·
ue a per ec~ n m a obra terminada, buscan la di tracción. Pero hay otra
Iormas d&lt;:1 sub-hacer que no on la del juego ni el deporte y que
~s aproxun~ a la omisión, al ab1-tenerse. Ya no es dis-tracción
smo re-!racc~on y abs-traerse de toda obra y de todo hacer. E ~
hacer-sin obJet? más que un no-hacer, ni un omitir en rigor. Tal
es el enfaenarru_ento para o curecer y casi desaparecer en el hacer,
~ el apresura!111en~o en el obrar para borrar la propia conciencia
e que ~ esta haciendo, y acabar lo que no ~e hace ni en el fondo, se qwere hacer. Hay por último un hacer desganado y sin imp~s, en q~e el hacedor va remolcado por las circunstancias.
n cambio, puede hablar e de un sobre-hacer que apenas hace
nada, pero que hace que otros hagan. Tal es el manda I.
.
el
· S
r, e mspuar,
sugerir. on formas de hacer que brotan de la presencia pura
del hombre ante otros hombres, inyectándoles sentido de la acción
:C. has~ vo,l,untad y propósitos de hacer y sobre-hacer. Hay un
unpenurn varonil que sin hacer aparentemente nada hace que
otros hombres, por influjo de su pre encia imperial, ha~an ejecuten y sobr_ehagan. y hay formas de "imperium' feminal por el
~ue _la ~UJer descubre su capacidad de hacer in hacer. Tal
la
~ prr~c16n de la mujer musa de la mujer amada y la sugestión
~~~t~d para su {b)~erir. La inspiración sopla de arriba; la su~
g
influye por abaJO. En cualquier caso sin mandar ni hacer
:~da ~ace~ y hace en forma de mandar ~directo. El quehace;
Hi~tona sólo no presenta varone que gesticulan, pero tras
tona está la sugestión, la inspiración de la mujer que actúa
como u motor inmóvil rigiéndola con clirección y riendas invisi-

la¿

303
H20

�bles. Y más alto, por encima de todo hacer humano y de todo
sobrehacer, está el misterioso sobre-hacer de lo Divino.

AcAECIVIDAD Y ACTIVIDAD

Hay actos y hay hechos. La actividad, el hacer del hombre, remite al acto, que es su fruto, no al hecho, el cual es siempre natural. No hay actos naturales, realizados por eres de la naturaleza. Tampoco hay hechos realizado por el hombre e piritual_ y
libre, sino actos.
o hay en español palabras adecuadas para distinguir debidamente estos matices. Y tengo que recurrir a forzar
el significado de los ocablos "acto' y "hecho", aun sabiendo que
el "acto" es forma del ''agere ' y el "hech o' o "fecho" d el "facere", que no designan respectivamente con exactitud lo q~~ q~:ro decir. Quizá pudiera permitírseme usar frente a la actlVIdad" o generación d acto , la "acaecividad" o realización de a~aeceres o acontecimiento , dando a este último término lo que tiene
de azarosa impersonalidad. Lo que acaece sin mí, o lo que me
acaece, no es acto porque no es mío ni es fruto de mi acción. Es
más bien hecho o acontecimiento, aunque tenga causas bien determinadas y conocidas, pues tienen causa, pero no ~~tor. Y_o
crezco o digiero pero el crecer o el digerir, no los ongmo espiritualmente yo; no soy el autor sino la causa, cuando más de ello:;
son en suma hechos y no actos. Los hechos que acaecen en mi,
per~ no son míos en cuanto a la ori~~c~ón, ~e s~n ablativos, :~cunstanciales, ad enticios. Todo 011 v1vu b1ológ1co no es acc1on
ni es mi hacer o actividad, sino mi acaecividad. Puedo contrariar
alguno de sus hechos, por ejemplo, la visión de mis oj~s la contracción de mis brazos, y puedo mandar hacer que m1 OJO vea Y
mi brazo se extienda, pero sólo soy autor del sobrehacer o mandato para ello.
El hacer humano propiamente dicho, no s6lo es hacer un "qué",
o mandar hacerlo, o sugerirlo, ino también es indispensable que
sea actuado o mandado actuar por un "quién", por "alguien" -y

º.

304

no "algo"- que alumbrado poéticamente por Ja presencia actúa
y aspira a dejar una obra hecha, y en cuanto puede, bien hecha.
La noci6n de "bien", vinculándose al hacer, anuncia a alguien
que re ponde en el doble sentido de respuesta y re ponsabilidad,
pues imprim a lo que hace una tonalidad ética que ningún animal ni ser inerte da a sus hechos. El hombre no s6lo tiene que
hacer en el mundo, sino también hacer alao que e como su respue ta, y hacerlo bien, porque marca su re pon abilidad, pues lo
no bien hecho se le revuelve y le irve de acusación.
El hombre en su hacer es autor en la doble acepción de respuesta y de responsabilidad en lo que hace. Autor (de "augere' ) quiere decir adición, el que aumenta o incrementa, en do significado : por su respue ta e.xi tencial creadora que trae al mundo algo
nuevo, no usado hasta él, y por la respon abilidad que contrae o
trae-consigo si deja de hacer lo que debe. Se ve que trae consigo
una intención poética o creadora y una deuda metafísica inicial;
en suma, trae un ímpetu una presencia, pero también una falta,
una ausencia, un déficit ontológico (menestero idad, necesidad de
ayuda para poder ser) y un deber de ser. Haciendo co as, haciendo lo que debe, hace bien y e cumple en u vocación y su misión.
La ontología del hombre es de talidad y calidad éticas y por eso
la ética brota de la metafísica del hombre. La primera forma ontológica del hombre es la de deber, ser en deuda; y el primer deber,
d de er, precisamente el que cada cual debe ser. Y así la llamada
"moral como contenido" brota de Ja estructura ontológica del hombre, que es, me parece, lo que dicen Zubiri y Aranguren. Todo
acto humano e poético de algún modo y en algún grado, y pone,
gracias a su presencia de hombre, una luz exi tencial obre las
co as del mundo. La misma persona que cada uno resulta ser,
en su existir es fruto de la acci6n creadora de esa per ona. Se
asombrará algún lector de tal "círculo vicioso" o contradicci6n en
eso términos, pues -podrá decir- si la per ona es fruto de la
acción existencial, no puede ser la autora de esa acción. Sin embargo, todo Jo circular es así, a la vez semilla y fruto, generador
Y consecuencia. Y así es todo lo que se autoengendra: el círculo,
305

�el pensamiento, la vida pues la e~illa da el, fruto y el _fruto, _Ia
semilla conservando u homogeneidad. Y asi es la acción exis'
.
tencial, en la que el fin es el principio y el principio lo es ~a~~
al fin. El acto humano funda us fines, sacándolo de su pnnc1p10
como acción· el fin de la volición está a la vez, al principio y en
'
. . .
la meta, y en lo fin principian otro fine , y en el pnn_c1p10 ~
ve que tán latiendo fin . El autor :11 us ac~os s~ engc a 1
mimo como principio merced a los fmes que el m.t.smo funda.
El autor , como tal' se autogenera y aca todo de sí mismo.
. El
autor no obedece uno mandatos que le vienen de fuera mo que
su autoría tá en qu todo nace de él. Lo que hacen el animal,
el astro o la piedra no es propiamente un hacer,. ino un de~arse
hacer. Su mover e ignifica exactamente ser movidos. La nusma
energía que incansablemente mue e y se mueve lo hace porque
está forzada a ello, movida a e11o. Lo propio de las cosas no es
un "hacer,, en la acepción que le vengo dando a este vocablo,
sino un "agere' un "operari", o mejor, un "efectuar", un ~ealizar
como efecto. Sólo el hombre tiene aptitud para mover Slil moverse; y esa aptitud es la acción: cuando piensa, ama, ~royecta
recuerda. Si, por la acción de su voluntad mueve m~culos. Y
hueso
e movimiento es efecto de la acción y no la acoón mrs'
. .
ma. Quien causa eso movirmento
es un " autor,, , no una " causa ,, .
Lo más que podría decirse es que hay un "hacer11 activo de persona y un "hacer" pasivo de co as.
Pero insisto en que en rigor las co a no hacen nada, sino que
en ella obrevicne, acontece el "hacer" como un hecho.
o es
acción ni actividad la uya, ino aca cividad, acontecividad. Las
cosas sirven a la acción y entran en la activida~ del hombre gracias a la fuerza poética con que éste actúa sobre ellas. Pero el
actuar mismo, la actividad no es propio de las cosas ino del hombre. En las cosas hay movimiento no acción.

306

EL

SOBRE-HACER DE LA DEDICAOIÓ

Y LA PERFECCIÓ

Todo 'hacer,, del hombre con autenticidad es "acto ' y es poético; si no, resulta sólo "hecho , extraño a su autoría. El hacer
es pasivo en los seres inertes, porque lo que hacen está previsto,
pre-hecho en sus leyes, como tá previsto lo que hacen lo animales en su instintos específicos o gencrale . ingún ser natural
deja de hacer Jo que tiene que hacer cuando llega el momento,
la conjunción del mandato con la circunstancia favorable o la
instancia propicia. Sólo en el hombre el verbo "hacer ' e poético, lo que le configura como poeta y como er extra-natural, preter-natural y sobre-natural. Ha ta el omitir mismo, el no-hacer
y aun el des-hacer exigen del hombre actitud y acción poética y
nada natural. Decir que no, a la aturaleza es disponet e a hacer
poesf.a, erigir e en actitud de autor, sobre-poniéndose al si tema
de Jas causas que rigen en el mundo natural. Lo seres natural
(animales, vegetales, inertes) obedeciendo a lo natural cumplen,
viven no responden, pero se dejan er lo que son.
o n ccsitan
hacer nada nuevo para elfo no nec itan csforzar e en er, ino
dejarse hacer. Cuando decimos que la piedra cae o 1 perro come no decimo que la pi dra "hace" el caer ni el perro ' hace"
el comer sino que uno y otro cumplen un 'hacer', la orden de
un "hacer" que l viene impue to. Algo o alguien hace y prehace o sobre-hac por Uo , pues les manda, les inspira, les hace
er. u perfección e pecífica está en su pecie que
la que se
la comunica. Todo lo eres naturale pueden ser p rfectos según
su especi . Pero tampoco la pecie manda o sobre-hace por í
mi ma, en virtud de una aptitud poética o autora, ino que alguien
está detrá o obre la especie y le comunica el poder de es hacer
Y comunicar a lo seres de su jurisdicción natural.
Sólo el hombre poetiza y autoriza en el mundo y frente a lo natural, hasta cuando no e lo propone. 610 el hombre "hace' y perhace y obre-hace y e per-fecciona, pues todo lo que va haciendo le sirve para irse haciendo, y no ólo su hacer
propio o auténtico, sino que en ese hacer se va apropiando de lo que hace,
307

�lo va incorporando sustantivamente a su ser, y en ese per-bacer
se per-fecciona. Siempre hacemos según lo que profundamente
somos, y siempre resultamos ser aquello que vamos haciendo, siempre que el "hacer" sea acción y no un mero ejecutar automático
y sin autoría. Pero hasta cuando lo hacemos no nos es propio, terminamos por apropiárnoslo, si hacemos intervenir en ello la autenticidad, el ímpetu poético de la presencia y el sentido.
Las co as no hacen, pero a imilándolas, ordenándolas, mandándolas, el hombre las hace concurrir a su "hacer"; y ellas van concretándose, con-creciendo en su contacto, en el uso, en el manejo,
en el conocer y aber del hombre. Por eso, porque el hombre
las necesita para su "hacer", las ocupa y se pre-ocupa de ellas.
Si las co as no se dan, sino que son dadas, y por eso son datos,
menos podrán dedicarse al hombre, pues ya sabemos que el dedicarse es un sobre-hacer poético. Las cosas sólo quedan dedicadas
cuando la sometemos y ordenamos, pero ellas no se dedican por
sí mismas. Sobre el "hacer" y el "dedicar", Ortega dej6 dicho cosas bellas y hondas, aunque insuficientes. Por ejemplo: "El hombre no es sino lo que él se hace. En cada instante, queramos o no,
tenemos que decidir lo que vamos a hacer en el iguiente. Al hacer algo, lo que verdaderamente hacemos es nue tra vida mi ma,
puesto que la hacemos consistir en e a ocupación" ( O. C. VI,
348). Y en otra parte: "Al animal no sólo le es dada la vida,
sino también el repertorio invariable de su conducta. Sin intervención suya, los instinto le dan ya resucito lo que va a hacer y
e itar. Por eso, no puede decirse del animal que se ocupa en esto
o en lo otro ' (Dos prólogos, pág. 17). Pero antes de tas últimas
palabras, dijo: ' lo más acti o que un hombre puede hacer es
no hacer simplemente algo, sino dedicarse a hacerlo. Los demás
sere vivientes viven in más. Al hombre, en cambio, no le dado
dejarse, sin más, vivir; antes bien, tiene que dedicarse a vivir; es
decir, entregar deliberadamente y bajo u intransferible responabilidad, u vida, o partes de ella, a determinadas ocupaciones.
La dedicación
el privilegio y el tormento de nuestra especie".
otemos que nos dice ahí que la dedicación es lo "más activo",
308

una intensificación del "hacer,, al

hace o sobre-hace o per fe . ' go que per-hacemos y nos per- cczona.
¿ Qué es la dedicación :&gt; Por de

quiera, sino un obre-ha~er o er:::nto, no ~ un "hacer" cualcapaces de hacer por sí menos ~dr~e~_ediy s1 ~as _cos~ n~ son
no se dan, sino que son dadas m
, car.. s1 a s1 rrusmas
lo má 'ser dedicadas. Qmen dede;:~s podran.dedicar-se, sino todo
dador, jardinero de i' y d 1
y se dedzca es el hombre, cuie as cosa del m d
como artificiales. El hombre es el ra
~n o tanto naturales
hacedor y poeta por e o
. ~ l n _dedicador, puesto que es
. .
d e u ontología. El "ded· por ,,pnui-. egio' por un a Jey pnvatJva
1atJno tuvo m
.
icare
nificado de voto O promesa, de un "h
,,
uy pronto el sigagraci6n. Vino a ser entre l l . acer sagrado, de una convotio"
1b
os aunos lo que ésto llamaron "d
pa a ra emparentada con "de »
ene forma verbal como la t·
l , us y que en español no tie1ene en atin ( "devovere ,, ) • En p - 1
la "d
•, ,,
evoc1on suena como un d di .
.
·
ano ,
"hacer" máximo del d d"
a e cac16n mten ificada, como el
e 1car. Pero el mism "f
,,
.
vo también acepción reJi i
.,
o acere laono tu"haccr" máximo. En 1 E glosa, 3acep_c1on de consagración como
fa,_;.,....,. "tul
a g oga a. dice una vez Virgili'o. "Q
-.-u,., v1
a pro frugibus".
•
uum

E que el verbo "hacer,' tá
f
brc al de ser o "exi t; ..n al d cfhrobundamente unido en el hom_._. '
e a er"
b
Lo
bre hace con autenticidad lo h
.
y sa er.
que el hom.
a o tiene y lo es 1
va siendo, es que Jo hac
l h
.
y o que el hombre
forma de aber Lo
~ yalo ª. o be.ne. y lo tiene al menos en
·
arnm es m hacen ni b
· •
eso son, pero no existen. El hombre al
a en ru tienen. Por
sabe, pues 1as sabe hacer El p .
b hacer las cosas ya Jas
, .
·
nmer sa er del h b
.
y autenuco sabor brota con eJ
. .
o~ re, su propio
do y sabiendo li~a a las cosa
que es ~ "hacer". Hacienen un co-hacer social
' y s~ religa con lo hombres

::t:i

hacer ante Dios, con-~g:r~o~~~::~7;~ar
~ ~eligión o cose vuelve primero fe un " el·
,,
.
existir del hombre
,
' ,
r 1gere con lo d · ·
un 'religare" con los hombres
lid . ivmo y luego se hace
dicación al hombre. d
'6 , enDs? andad y con-testación. De.
, evoc1 n a 10
d ·d'
smo que las d dica al hombre .
. o s~ e ica a las cosas,
rru mo a Dios, aprovechando la

EÍ

309

�respectividad de las cosas al hombre, y su texto de seres creados
por Dios. Ligadas las cosas al hombre por el hacer, el haber y
el saber, éstas quedan per-hechas, per-feccionadas en su función
ontológica respecto a él. No sól&lt;? las cosas en su relación con el
hombre se concretan y con-crecen, sino que se perfeccionan en su
ser-qué. Pero el per-hacer y el sobre-hacer toman su carga intensificada y su sentido del hombre y no de las cosas. En el "perficere'' del hombre sobre las cosas no son las cosas las que, en rigor, se perfeccionan, sino el hombre. Al dedicarlas a él, el hombre
se perfecciona, y con la perfección del hombre se perfeccionan también las cosas.
Todo hacer auténtico de autor, no solamente es un bien-hacer
sino también un hacer bien, pues siendo auténtico ese hacer constituye un per-hacer, y en él el hombre se perfecciona, y la perfección de cada uno se manifiesta como un bien ontológico del
hombre para sí y para los demás. Es que el bien humano es de
esencia comunitaria, como lo es la ca-presencia y el espíritu. Toda moral es comulgada o, al menos, colectiva y de índole social.
La ética, en singular, tiende a convertirse en costumbres, en plural, pues la llamada vocacional en cada hombre está orientada
hacia los demás hombres y sólo con ellos y en su respectividad
se cumple. La moral nunca podrá ser relativa, en la acepción
de que hay una para cada uno, pero siempre será funcional y respectiva. De alú, no la individualidad de sus principios sino su
universalidad, pues ésta se toma de la universalidad de todo lo
espiritual. De donde resulta la historicidad de la moral y de las
costumbres, haciendo que éstas varíen en sus postulados, pero no
en sus principios. La historicidad no es opuesta o contradictoria
a lo universal, sino el modo humano de realizarse lo universal,
no en abstracto, sino en concreto, en el hacer del hombre que va
haciendo, con-crecer las cosas.
Todo bien-hacer supone hacer el bien, proyectarlo presencialmente en el mundo. El primer bien que el hombre proyecta es
su presencia misma, que es también el primer valor porque es lo
que hace que las cosas se presenten a él en respectividad y puedan
310

valer. El bien que proyecta el hombre, como la presencia con que
ilumina las cosas del mundo, no son sino reflejo de Dios, algo así
como su eco luminoso y presencial. De ahí en el hombre su aspiración al fin último del que tiene la entreconciencia de haberlo
quedado atrás, pero también la sobreconcicncia de poderlo reencontrar hacia adelante, en su acción existencial si es auténtica
y sincera. El hombre en ~u autenticidad experimenta que de lejos
le viene la luz de una Presencia de que su presencia está tejida.
Y todo lo que se relaciona con esa Presencia le sabe a bien y por
eso la rastrea en sus haceres entre las cosas. El bien que el hombre da (y no sólo el bien que alcanza), le brota de su bien hacer
que, al proyectarlo en el mundo, se convierte en un hacer bien.
Y en ese hacer bien y bien hacer se van perfeccionando tanto
el hombre como las cosas que junto a él concrecen.
Creo que de ahí arranca el principio escolástico de que el hombre actúa siempre bajo la razón de bien, aunque esté ejecutando
el mal, pues si. el hombre busca hacerse en su autenticidad y el
mal es la negación de esa autenticidad no tiene sentido que busque el mal como mal para recrearse en él. Puede hacer el mal,
pero no quererlo. Cuanto el hombre hace sinceramente como autor es en sí, bueno, porque busca crear, fundar su propio ser, y
fundarlo según los dictados del espíritu que en él va a cumplirse
como persona. Si lo que el hombre hace resulta malo, es que no
obró sinceramente ni buscó su propia autenticidad en acción de
autor. Todo lo que cumple los dictados e imperativos del espíritu
es bueno. No se trata de que el hombre intente en su conducta
ética realizar el espíritu ( convirtiéndole en "res,,), ni de ef ectuarlo (haciéndole un "efecto"), que eso significa des-conocer al
espíritu, sino que se trata de asegurarle el mando, la primacía sobre el mundo de lo natural, y por eso el hacer es un sobre-hacer,
un per-hacer que perfecciona. Todo aquello que disminuye el influjo y predominio del espíritu, o lo retarda, o lo contraría, es malo. Hay mal en el mundo porque hay hombres inauténticas e infieles a su más profunda vocación. La autenticidad favorece siem311

�pre los designios del espíritu y con la verdad existencial siembra
el bien.
Por eso, la persona se perfecciona siempre con el hacer auténtico o bien hacer. El mal no es auténtico; nos suena a extraño, a
in-debido sin que nos lo enseñen. Ni el salvaje ni el anaHabeto
obran mal si obran con autenticidad. Hallamos el mal cuando
echamos de menos el bien y notamos nuestra insinceridad o nuestra falsificación existencial. Tiene el hombre necesidad metafísica
y por eso nota el mal donde se le presenta, y se le presenta como
algo negativo. Por eso, porque el hombre no es perfecto y necesita serlo sin poderlo ser, es perfectible. De ahí su profunda necesidad metafísica de hacer y hacerse. Se experimenta como necesse, y haciéndose, se perfecciona. El hacer del hombre no brota
del ser, como brota en el animal, sino del no-ser de su existir. Su
"siendo" es su "faciendum". Nunca acaba su perfección porque
sus fines no son término y acabamiento &lt;le la acción, sino medios
para otros fines más altos. El fin se perfecciona haciéndose medio. En cambio el medio se deteriora y pervierte haciéndose fin.
Sacando unos fines de otros, el hacer es quehacer, es acepción de
sobrehacer, per-fectibilidad. Al través de sus fines se va cumpliendo. Esos fines son sus posibilidades, no abstractas sino existenciales.
Por eso, financiamos nuestros fines prorrogándolos. Fundamos nuestras posibilidades en nuestros fines, no porque nos los apropiemos
sino porque como las posibilidades, esos fines, nos son propios.

HACER y HABER

Hay en el genio de la lengua española -y de otros idiomastal ímpetu poético, que le lleva a dar forma verbal, acción verbal, a nombres y hechos, a veces inertes que, por sí solos, no son
capaces de "hacer" nada. Basta tomar un nombre o su tema radical y añadirle el sufijo "cer", quizá aféresis de "hacer", para
que el hombre, el hecho aquél, tome acción y se haga verbo. Y
así decimos "frute-cer"., "enrique-c.er'', "anoche-cer''. Notemos
312

que atribuimos un "hacer" a lo que no es capaz de ningún "hacer", y que cuando son verbos que llevan en sí su propio 'hacer"
no necesitamos atribuírselo ni ponerle enclíticamente ningún "cer".
Construir, saltar, hablar, correr, no lo llevan porque no lo necesitan. Es sólo cuando de un nombre que no es acción, queremos
volverlo un verbo. La poética del hombre le lleva hasta fundar,
atribuir o inventar un "hacer" en lo que no "hace". Esos verbos
que formamos haciéndoles terminar en "cer", indican cierta impersonalidad, in-subjetividad en el "hacer", un "acae-cer" o "aconte-cer", un mero ocurrir (ob-currir), tomando el "currere" del
"correr" impersonal del tiempo.
Notemos que también decimos "fructi-ficar", "elasi-ficar",
"noti-ficar", "cosi-ficar", pero siempre en lenguaje intencionadamente culto y para aludir siempre a un hacer de hombre, con
ímpetu de acción y fundación. N-0 puede ser más que un hombre
el que "clasifica", "cosifica", "notifica", "fructifica". Indebidamente decimos que el árbol fructifica, en vez de frutece. Y cuando decimos que el hombre se enriquece o empobrece no va dicho en forma activa, sino en pasiva. Es algo que acontece o acaece
al hombre. Sobreviene u ocurre la pobreza, el enriquecimiento, el
fruto. Es un matiz muy fino de nuestra lengua, lograr un "hacer"
sin sujeto que haga. Por eso atribuimos también el "hacer" a seres y fenómenos que no pueden ser sujetos activos. Pero entonces
impersonalizados, desubjetivamos el verbo. Y así decimos: hace
tiempo, hace frío, que equivalen a "frie-cer", "tempore-cer". Notamos de este modo que el "hacer" no es acto, sino más hecho
que nunca, pues son aconteceres naturales que ya encontramos
como tales hechos. Y esos hechos ahí acontecidos sin esperar el
hacer del hombre, tienen el aspecto de lo que "hay". Cuando decimos ªhace calor" o "hace buen tiempo", lo que venimos a decir
es que ''hay buen tiempo" o "hay calor", porque han acontecido
o sobrevenido. En los nombres que queremos verbalizar ponemos
un "cer", para indicar el acontecer impersonal de su "hacer". En
los acontecimientos ya hechos, sin sujeto, el "hacer" lo convierte
en "hay,, , forma 1mperson
.
ald
' cuan. el"ha b er"T
. am b''
1en, a1 reves,
313

�do lo que hay no me conviene, no me importa, no me interesa, en
la forma unipersonal e impersonal de estos verbos, usamos, en
su lugar, el verbo "hacer' y decimos por ejemplo: "esto no me
hace", no me peta.
Hacer es siempre incrementar poéticamente el mundo, poner en
e'l a Igo nuevo. El reciproco
'
d e1 ver bo "h acer" es "tener " o "habcr" ,
tomar posesión de lo que "hay►', de lo hecho y actuado. Y así el vocablo "ocupación" tiene doble sentido: el de "ocupar" activamente,
tomar posesión, y el de ocupar-se sobre-activamente, como sobrehacer atender cuidar. Lo que hay, es previo a lo que es, por lo
menos es la indeterminación previa al ser-qué de cada cosa. Pero
todo lo que acontece y ocurre, todo lo acontecido y hecho, ahí está, lo ha)', Lo que hay, ha acontecido u ocurrido sin "hacer" de
hombre, de un modo impersonal o in-subjetivo. Pero el hombre
entra a saco y tala en lo que hay y va fundando seres-qué, es decir, lo que hay lo va ocupando, habiéndolo o teniéndolo, se va apoderando de ello, esto es, le va quitando su poder difuso y confuso
y le va dando su propio poder de hombre. Y así va ligando lo que
hay, a su ser existencial. Lo que hay, como tal, el hombre ni lo
ha, ni lo tiene, ni lo hace, pero a medida que del "hay" va haciendo ontología de seres-qué lo va habiendo, o teniendo, se va
apoderando, posesionando al ritmo del ir haciendo. Todo hacer·
es ir fnndando e ir habiendo. Al hombre que hace las cosas bien,
le llamamos "hábil" de haber, pero significando "hacer''; también le llamamos "apto", de "apiscor'\ derivado del antiguo "apere", coger, apropin:r, apoderarse, de modo que "apto" quiere decir apropiado, pronto a apoderarse de las cosas. Poseemos y habemos lo que hacemos, en sentido profundo, para apropiarlo, volverlo existencialmente propio. El imperativo antiguo de "haber"
es "habe", y en mi pueblo natal de Extremadura se dice imperativamente "¡ habe !" con el significado de "haz sitio", como si fuera un "hacer" rderido a un "hay" en el espacio. Y es que el
"siendo" existencial del hombre, le hace haber o tener aquello
que va incorporando a su ser o existir.
Pero si lo que el hombre hace (y aún no hace, pero acaece o

acontece) queda hecho y constituido en ser-qué, y si ya el exis~ rnism~ ~ un "faciendum", resultará que el "hacer" no es prev10 al existir del hombre, pero sí es anterior al "ser-qué" de las
cosas, pues a las cosas sólo la presencia del hombre les hace "serqué". Su entidad u onticidad, su condición óntica se la da Dios
pero u "ser-qué" respectivo solamente se constituye con la pre-'
sencial. ~umana,, pues solamente el hombre les hace ser-qué en
respectiv1dad a el. Para ser cada cosa lo que es, necesita un "hacer" de hombre, por lo m nos una presencia, un presenciar, que
es también un "hacer" primero.
Pero si el h~cer del hombre es anterior al ser-qué de las cosas,
pues ya el pnmer hacer sobre eUas el presenciarlas es hacerlas
ser, Y es haberlas o tenerlas, un apoderarse y apropiarse de ellas
todo existir de hombre, por su parte, si no es previo al hace;
(puesto que es un "haciendo" y un "haciéndose") y sí es, por
lo menos, previo al ser-qué de las cosas. Y ese existir es más que
un "hacer", un "sobrehacer", pues por ejemplo, querer hacer algo, resulta siempre anterior al hacerlo. Y hasta cabe que queramos hacer lo que no podemos hacer. Y no podemos hacerlo no por
falta de querer., sino porque no tenemos poder para hacerlo. Pero
en cambio, tenemos poder pani querer hacerlo, pues la voluntad
es poder o fuerza, y no mera posibilidad abstraída desde el homb_re a las cosas y los acontecimientos. Y por eso, porque podemos
siempre querer hacer, aunque no podemos hacerlo, ese "poder
hacer' del querer es ya un pre-hacer o sobre-hacer, y no un mero
Y simple hacer. En el "pre" de la presencia se fundan, pues el
poder, el haber y el hacer del existir. Y al margen de todos esos
verbos, el saber.
Lo que se hace, se hace porque se puede, pero no siempre lo
que se puede hacer, se hace. i la posibilidad es la potencia o
poder, ni lo posible es lo fácil ni lo factible. Fácil o hacible, es lo
que puede ser hecho, lo acontecible u ocurrible. Factible es lo que
alguien, un hombre, puede hacer, instituyéndolo en acto y no en
hecho. Es posible, en abstracto, lo que no es fácil ni factible sino
acontecible. Pero en el hombre el poder mismo puede ser fruto
315

314

�de un acto, del querer como potencia. Es lo que llamamos "hacer un poder", porque hay posibilidades, y el "hay", en sí mismo,
es una inmensa posibilidad, pero quien hace o saca posibilidades
del "hay'' es el hombre. Y las saca según sus poderes o potencias
existenciales. El hombre no es sólo un posible, un ser lleno de posibilidades que le han sobrevenido y que las halla en él, sin haberlas hecho, sino que es máxima potencia o poder que no sólo
hace o sobrehace cosas, sino que "hace también los posibles" y
aún los imposibles para actuar y mandar en el mundo. Tiene poder y lo da, y funda posibilidades que no hay antes de darlas él.
Cuando decimos que el hombre se a-podera de cosas, no decimos
que quite a éstas su poder o posibilidad, sino que les da u otorga
poderes y posibilidades que ellas no tienen: los del hombre como
existencia poética. El hombre, al querer, "hace los posibles". Y si
el hombre, a veces, quiere hacer más de lo que puede hacer, es
porque su querer es un sobre-hacer, que empieza por f~dar su
propio querer y su mismo existir como ir siendo y haciendo y
pudiendo y habiendo y sabiendo. Su existir se trama de "queriendos'\ de proyectos y futuros, de lo que no es y acaso de lo
que nunca llegará a ser.
Las cosas se prestan ofertivamente a ser-qué para que el hombre pueda existir. Cuanto el hombre hace (una silla, rezar, consolar, pensar), y hasta lo que es hecho sin su actividad intencional revierte sobre el hombre y modifica, le influye en su "siendo"
'
.
y su modo de ser. Pero esa "ofertividad" de las cosas no _es actividad ni intencionalidad. Lo que ellas hacen, les sobreviene; lo
efectúan, lo ejecutan, lo realizan, dejándose ser lo que son y la
presencia les hace ser. Hasta cuando son causas y hacen efectos,
se dejan instituir en causas; ellas no deciden serlo. Toda cosa como "hecho'' pide una determinación y una causa extraña a ella.
Si el acto brota del presenciar, y el presenciar es ya un acto, el
"hecho" brota con el después del suceso y la posterioridad a una
causa. Y una vez constituido el "hecho" queda muerto como "sido", sin que haga nada para seguir siendo. En cambio, el acto,
sigue siendo y actuando y nunca llega a pasado completo y aca316

hado. Por eso la Historia se integra de actos y no sólo de "hechos"; Y no es puro pasado, sino pasado actual, presenciado o
presente, con virtualidad de acción todavía. Mientras los hechos
naturales del pasado (catástrofes, epidemias, accidentes futurantes, etc.), no son históricos y han dejado ya de ser, son totalmente "sido", la invención de la imprenta, el paso del Rubicón las
di~cusio~es de Trento, no han pasado del todo y siguen reson~do
existenc1alm~nte .en los hombres. Y si algún hecho natural es reputad~ com~ histónco ~ P?rque lo revestimos de la historicidad que
en s1 no tiene. El naclllllento de Platón o de Goethe es un hecho
natural que ellos mismos, y nosotros después, hemos dotado de historicidad como si fueran actos.
Y ahora una cuestión importante para 1a historia de la filosofía: ¿ qué relación tiene la noción del acto y la potencia aristotélicos con estas acepciones del poder y el acto que vengo dando
en estas páginas?

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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ÜLIVER WARNER, Joseph Conrad (London, Longman's, Green and Co., 1951).

464

Sección Tercera
HISTORIA

�ALGUNAS CARACTERISTICAS DE LOS POBLADORES
DE NUEVO LEON, EN EL SIGLO XVII
ISRAEL CAVAZOS GARZA

El poblador de la parte septentrional de la Nueva España tiene
características particulares, en relación al de otras regiones del
interior. El medio geográfico y diversas circunstancias especiales
contribuyen a ello.
El norte no ofrece atractivo alguno a los criollos o peninsulares
residentes en el interior de la Nueva España. Traspasar la frontera chichimeca, significa renunciar a las comodidades de que disfrutan. Se impone, con todo, el espíritu de aventura, y el hombre
blanco se int&lt;;rna en estas soledades.
La entrada de Alberto del Canto ( 15 77) primero, y la de Carvajal y de la Cueva ( 1581 ) después, marcan el principio de la
población del noreste.
El cronista Alonso de León es crudo al analizar la causa de este
entusiasmo: " ...hacían entradas -dice-, sacaban gente, que se
vendían bien, cebo con que acudían más soldados, que llovidos
aventureros". 1
En la antigua ciudad de León (Cerralvo), llega a haber hasta
doscientos hombres. Las prohibiciones oficiales tendientes a contener este exceso, traen como consecuencia la despoblación.
La tercera etapa de población ( 1596) acaudillada por Diego
1

ALONSO DE LEóx, Historia de Nueuo León. .. Librería de Ch. Bouret. México,
1909, págs. 75 y 76.

467

\

�de Montemayor, hereda este pernicioso "entretenimiento", que ha
de convertirse después en el sistema de las encomiendas, que reciben
aquí el nombre de congregas. El cultivo de la tierra y el descubrimiento de algunos yacimientos minerales, suavizan un tanto esta
situación.
Los primeros pobladores, ante el enigma de lo desconocido,
echan a volar la fantasía y forjan las famosas Siete Ciudades, la
Gran Quivi!a o la Fuente de la Eterna Juventud. Los colonizadores del Nuevo Reino de León acarician también la posibilidad
de descubrir algún día el cerro de la Plata, " ...incógnito a los
que hoy viven, . .. es hacia el norte". 2 Se organizan dos jornadas, una en 1644, otra en 48, al mando de Juan de Zavala; pero
los temibles alazapas impiden siempre llegar al maravilloso cerro
de la Plata, que sólo existe en la imaginación;
Arriba en 1626 el gobernador Martín de Zavala. Todo cambia
a partir de entonces. Hombre activo y diligente, han pasado apenas diez días de su llegada y ya dispone la repoblación de la ciudad de León, el 4 de septiembre, con el nombre de villa de San
Gregorio de Cerralvo. Se observa un inusitado movimiento minero. En el Archivo Municipal de Monterrey se conserva por lo
menos un centenar de registros de vetas, en un término menor de
diez años. El propio gobernador Zavala se establece en Cerralvo,
a fin de vigilar este auge, del que depende, en gran parte, la estabilidad, tan difícil, de los pobladores.
El buscador de metales es terco. Penetra a lugares increíbles
en pos de vetas argentíferas.
~n este tipo de pobladores se encuentran personajes interesantes. Juan Alonso Lobo Guerrero entra con más de diez mil pesos de avíos de minas, ropa y otras cosas adherentes de sacar plata; sin los ganados mayores, esclavos, etc.
Andrés de Arauna, "con buena ynventiva, yngenio y artificio", 3
• /bid., p. 84.
' MS., Registro de Invento. Archivo Municipal de Monterrey (Se citará en lo sucesivo: AMM.) Leg. 2, Exp. 11, fol. 39, 14 de mayo de 1636.

468

crea en 1636 un molino que simplifica el beneficio de la plata,
acabado con arte y absolutamente original.
En Diego de Ayala, criollo del Nuevo Reino de León tenemos
uno de los ejemplos más claros de las actividades mine;as. Veamos lo que dice al solicitar ~n 1666 cierta merced:
". • .truje a esta villa maesos de carpintería, herreros albañiles
con sus oficiales; y para avío y fomento de dicha haci;nda y labor de; minas metí cien yeguas, ochenta caballos mansos y sesenta bestias mulares de carga y silla; con más cien cabezas de ganado mayor, sesenta vacas y cuarenta novillos y toros, y doscientas
cabezas de ganado cabrío y ovejuno; con cuatrocientas fanegas
de maíz y trigo, y veinte arrobas de tabaco; una parada de fuelles alcribís, dos paradas de cañones, guijo y tejuelo y veinte lía-··
chas Y siete barras de hierro, una azuela, sierra, escoplos, barrenas,
~on ot~as herramientas y pertrechos necesarios; con lo cual y mi
mdustna y ?uen agasajo, por medio de intérpretes, ... se redujeron a e~ta villa todos los más indios chichimecos de naciones aguanas Y lzsguegues, con todas sus familias de hijos y mujeres..." 4
, ~uran~e el auge m~ero de Boca de Leones (Villaldama), en la
ultima decada del xvn, acuden otros individuos interesantes. Antonio López de Villegas entra en 1696 procedente de San Luis
Potosí, "con una cuadrilla de mineros de tierra afuera, que se compondrá de más de trescientas personas". Con ellas funda haciendas de beneficio en dicho lugar y en el real de las Sabinas esta
última "una de las mejores que hay en todo el reino" -dice. 5
El adelanto relativo de la minería, trae consigo el movimiento
comercial. El madrileño Juan de Espíndola es de los primeros
en entrar periódicamente con su tren de carretas. Trae a vender
efe~tos que van desde el chocolate de Soconusco y prendas de la
Chi~a, ha~ta esclavos e implementos de minería. Se le guardan
cons1deraci~nes ~or el beneficio que reporta a esta provincia, y
goza preemmencias de vecino.
En igual caso está Francisco de Iribe y Vergara. Entra y sale
: MS., Vista de ojos.. . AMM, Civil, Leg. 6A, Exp. 11, fol. 35; 15 de dic. de 1666.
MS., Encomienda AMM, Civil, Leg. 3, Exp. 4, fol. 41, 11 de enero de 1700.

469

�cada año con mercaderías. No es vecino, pero se casa aquí con
una hija de Blas de la Garza y hasta llega a ser electo alcalde ordinario y teniente de gobernador; acudiendo, además, a las jornadas contra los indios.
Monterrey va creciendo. Al finalizar el siglo cuenta con poco
más de mil vecinos, y ya se ven gentes de oficio: carpinteros, espaderos, barberos, ensambladores, sastres, etc. Aunque los hay también de estancia ilegal y "sin oficio ni beneficio", como todos los
paniaguados y parientes, que viven a expensas de los señores, o
como Francisco Arenas, natural de Osuna, quien declara en 1635
que él vino en la flota de Tierra Firme, y que en ella "vino por
llovido y que no trujo licencia". 6
Ganaderos y pastores
De tiempo de Zavala data el incremento de población hacia el
sur del Nuevo Reino, antes infranqueable. Fray José de San Gabriel entra en 1626, desde el convento de Charcas, y establece la
misión de San José de Río Blanco, hoy Zaragoza, N. L. Viene
luego fray Juan Caballero, procedente del mismo convento, y funda la de Santa María del Río Blanco, hoy Aramberri. Estas poblaciones son mantenidas después por el capitán Fernando Sánchez de Zamora, sobrino del gobernador.
Es muy conocida la referencia de la entrada de Antonio Leal,
vecino de Huichapan. Atraído por la fertilidad de los pastos y la
abundancia de tierras salitrosas, introduce, en 1635, sus haciendas
de ovejas. El gobernador, a partir de entonces, merceda grandes
extensiones de tierra a criadores de ganado menor de San Luis
Potosí, Zacatecas, Querétaro y México. Hacendados hay que
traen a pastar hasta 60,000 ovejas. Al tiempo de las trasquilas
estos ganados vuelven a sus lugares de origen.
El auge ganadero es verdaderamente prodigioso. A fines del

,
'

xvii, pasa del medio millón el número de cabezas de ganado menor que entran a pastar, de las provincias del interior.
Casi toda la nobleza criolla tiene aquí sus latifundios, en los
siglos _xvii y xviii. Los marqueses del Castillo de Aysa, de San
Francisco y de Buenavista; los condes del Álamo, de Penalva y de
la Canal, etc., poseen dilatadas posesiones. Algunos pasan aquí
grandes temporadas. El conde de Penalva llega a ser gobernador
del Nuevo Reino. Otros jamás conocen sus bienes. Todos tienen
sus mayor?omos y administradores, y los cascos o casas grandes
de las haciendas, se van rodeando cada vez de chozas y viviendas
de pastores.
Aunque el beneficio económico del Nuevo Reino de León por
este c~ncepto es nulo, los derechos de 1ana y pieles se pagan en
la capital de la Nueva España, o en los lugares de procedencia de
los pastores. El único beneficio que recibe, es el de esta población
rural de mayor~omos y pastores, trashumantes al principio, pero
que llegan por fm a tomar asiento definitivo.
A principios del siglo xviii, la ganadería ha llegado a su mayor a~g;. El gobernador Barbadillo hace un cómputo y resulta
u? n_iillon de ~abezas. El hecho llama la atención del gobierno
virremal. El o_i?or Francisc~ Picado Pacheco propone al rey, en
1717, la ereccion de un obispado. El millón de ovejas procrea
300,000 cabezas al año. De éstas, 30,000 corresponden al diezmo
Y su va!or asciende a 15,000 pesos. Igual suma producen la lana
Y las pieles. Con 30,000 pesos anuales, de sólo este ramo de ing_resos, bien puede sostenerse una institución piadosa tan necesaria, por lo apartado de los obispados de Guadalajara y Michoa7
cán. El _obisp~do de Monterrey no es creado sin embargo, hasta
sesenta anos mas tarde. Los productos del Nuevo Reino de León
siguen siendo centralizados por el virreinato, sin provecho alguno
para Monterrey, cuyos templos y edificios públicos son por ello
los del más pobre villorrio.
'
'
La cría de ganados mayores~ reses y caballada, da origen a otro
: MS. Proposición del oidor don Juan Picado Pacheco.. . Arch. Gral. de Ja Nación

• Declaración AMM, Causas, Vol. 1, Exp. 16, fol. 4, 11 de sept. de 1635.

470

Mex. Reales Cédulas, Vol. 43, Exp. 24, fol. 31, 31 de mayo de 1717.

'

471

�tipo de poblador, estudiado por Chevalier admirablemente: el
hombre de a caballo. 8 El hombre recio y valeroso, que sabe soportar largas jornadas de camino en las campañas de guerra. El
hábil jinete que luce su habilidad y gallardía en los rodeos, que
· desde muy a principios del xvii se observan en estas regiones. El
hombre de a caballo, que ha de decidir más tarde batallas y
combates en los días de Ayuda y de Reforma, la Intervención
Francesa y la Revolución Mexicana.

Hidalguía
Entre la masa general de mineros · y pastores, soldados y mercaderes, se nota cierta clase social de hidalgos auténticos, de gente noble que se ufana de su origen y que, en habiendo ocasión,
lo manifiesta.
Ser de los primeros pobladores ya otorga, de suyo, cierta categoría. El Título 100 de las Ordenanzas de Nueva,s Poblaciones,
dadas en Segovia por Felipe II el 13 de julio de 1573, establece:
"A los que se obligasen a hacer la dicha poblazón y la hubiesen
poblado e cumplido con su asiento, por honrar sus personas y descendientes y que de ellos, como de primeros pobladores, quede
memoria loable, les hacemos hijosdalgo de solar conocido a ellos
y a sus descendientes legítimos, para que, en el pueblo que poblaren y en otras cualesquier partes de las Indias, sean hijosdalgo
y personas nobles, de linaje y solar conocido, y por tales sean habidos y tenidos, gocen de todas las honras y preeminencias, y puedan hacer todas las cosas que todos los hombres hijosdalgo y caballeros de los reinos de Castilla, según fueros, leyes y costumbres
de España, y puedan y deban gozar".
Los descendientes inmediatos reclaman con frecuencia estos privilegios, y hacen alusión constante a los servicios prestados por
sus mayores. El que llega más tarde y se casa con hija de pobladores y conquistadores, pasa, de facto, a disfrutar las mismas pre8

FRAN«;o1s CHEVALIER, La Formaci6n de los Grandes Latifundios en México.
México, 1956. Cap. III.

472

eminencias. En las peticiones de mercedes que hemos manejado,
es argumento que se encuentra en abundancia.
Las tierras y aguas, o las encomiendas de indios, se piden:
" ...por ser persona de toda calidad y buena sangre, y cargado de
muchas y honradas obligaciones"; (Sebastián Flores de Abrego) . 9
O, " ...para el sustento de mi persona y lustre della"; (Bernardo
García de Sepúlveda). 10 O, " ...para mantenerme con Ía decencia que a mis obligaciones es forzosa"; (Manuel García de las
Rivas) . 11 O, " ...para mantener la calidad de mi persona con la
decencia que pide mi conocida nobleza" (José de Benavides). 12
De este grupo selecto, salen aquellos que han de desempeñar las
comisiones o empleos honoríficos; los que forman las cofradías y
hermandades, y los que ejercen los cargos de república.

SEÑORES "FEUDALES"

Otra clase social es aquella a cuya hidalguía se unen el poder
y el dinero. Señores de un carácter semifeudal, que logran señorear en vastas extensiones de tierra y que se rodean de multitud
de sirvientes, esclavos, parientes, criados y paniaguados, logrando
ejercer cierto influjo patriarcal en la vida política y social del
Nuevo Reino.
Bernabé de las Casas, por ejemplo, puebla sobre el cañón de
las Salinas, infestado por los temibles cuanaales. En las dos primeras décadas del xvii, crea un latifundio que, partiendo de las
inmediaciones de Monterrey, alcanza a llegar a los límites actuales
de Coahuila. Está casado con doña María Navarro. Su hija mayor, doña María de las Casas, contrae nupcias con el noble cordobés Juan Alonso Lobo Guerrero y recibe en dote la importante
hacienda de San Francisco de las Cañas, que habrá de convertir• MS. Merced de Tierras. AMM, Civil, 1706, Leg. 6, Exp. 3, Fol. 23, 29 de Nov.
de 1700.
"' Merced, lbid, Leg. 3A, Exp. 48, Fol. 16V, 12 de Nov. de 1640.
11
Merced, lbid, 1703, Exp. 12, fol. 151, 25 de enero de 1705.
" Merced, lbid, 1706, Leg. 6B, Exp. 13, fol. 93, 27 de abril de 1707.

473

�se, al correr de los años, en la villa de Mina. Otro de sus yernos,
Diego de Villarreal, entra en 1608, procedente de San Miguel el
Grande. Está casado con doña Beatriz de las Casas, y puebla otra
estancia minera que da origen al actual municipio de Abasolo. Doña Juliana de las Casas, esposa de Diego Fernández, tiene su hacienda de beneficio de metales en la que habrá de ser después villa del Carmen.
Es Bernabé de las Casas uno de los vecinos más poderosos del
reino. Protege a numerosas gentes que le rodean, y es señor que
se hace acompañar ordinariamente de regular número de pajes
y criados.
José de Treviño, avecindado en 1604, es quizá el hombre más
acaudalado que asienta vecindad en el Nuevo Reino de León.
Viene con familia noble y numerosa, y considerable número de
esclavos y sirvientes. Trae, además, diez carretas y dos mil vacas;
así como gran cantidad de implementos agrícolas. 13
Bias de la Garza puebla en 1607 la estancia de San Francisco.
Bajo su protección viven sus padres y los dc- su esposa, así como
sus hermanos y cuñados y las esposas y los hijos de éstos. Tiene
casa fuerte o torreón, a fin de protegerse en las incursiones de los
bárbaros, y para servir de frontera o defensa a la ciudad. De su
propio peculio mantiene, durante cuarenta años, un cuerpo de
doce hombres, con sus armas, caballos y bastimentas; " ... para
salir a la hora que fuese menester". 14
Organiza campañas de pacificación, "con gran gasto de carne
y caballada", y puede enviar quince hombres en auxilio de doña
Isabel de Urdiñola, por el asalto de los indios al puesto de Parras;
y pacificar también el de Mapimí, su lugar natal. Envía mensajeros a los indios de la región, y a base de granjerías "de sayal,
frazadas, pisiete y otras dádivas", logra atraerlos. Provee, sin interés alguno, de herramientas a los mineros pobres. "Soy -dice en 1653- uno de los vecinos que mayor lustre y aumento ha
Mercedes a Joseph de Treviño, ! bid, civil, Leg. 4, Exp. 23, 5 de abril de 1604.
Merced a José Eugenio de la Garza Falcón, ! bid, 1706, Leg. 6B, Exp. 13, fol.
111; 25 de junio de 1707.
u

11

474

dado a este reino, pues en él hoy tengo once hijas y hijos casados
y que viven de por sí, con sus casas, de que proceden más de
treinta y seis ñetos y ñetas, que aumentan el crecimiento de esta
ciudad y reino sin cinco doncellas que tengo para dar estado". 15
Femán Blas Pérez, poblador del norte del reino, hacia Lampazos, ayuda al rey con trescientos caballos,16 y sostiene a su costa,
cada vez que se ofrece, pequeños ejércitos de veinte o más hombres.
Juan Alvarez de Godoy: entra a la fundación de la villa de Cadereyta con cinco españoles casados y setenta y cinco indios naboríos de diversas edades, y negros esclavos. 17
Remando de Mendiola, "hombre rico y poderoso", viene también "con intención de perpetuarse en la tierra". Trae 30,000 ovejas, cuadrilla de carros, numerosos esclavos y muchos adherentes
para fundar minas.
"Y viendo el gobernador ( Zavala) poblador de tanta consecuencia, y que entró con tanto aparato y prevención; en consideración a lo mucho que a su sombra se podían fomentar otros
vecinos, y el acrecentamiento que se seguiría a este reino por la
numerosa familia que metió, que fueron más de cincuenta personas, le dio facultad para que escogiese el puesto más de su agrado, a la otra banda del río de la Pesquería, donde edificó casa
opulenta y molino de fundición de cuatro hornos".18
Luis de Zúñiga Almaraz, viene también ( 1638 ) con su numerosa familia y parientes, y trae "quinientas vacas y 16,000 ovejas
y 500 yeguas de vientre, y cuarenta indios naboríos, con sus hijos
y mujeres", y funda, además de sus haciendas de labor, un obraje
de telas para el avío de éstas. 19
Sebastián de Villegas, fundador, después, de Linares, mantiene
la campaña permanente contra los indios de Tamaulipas, "con
,.
"
"
'"
,.

Encomienda. ! bid, Vol. 8, Exp. 20, fol. 18 ; 10 de marzo de 1634.
Merced de Tierras a José Pérez. !bid, 1703, Exp. 12, fol. 129, 28 de julio de 1704.
M erced de tierras. !b id, Lcg. 3A, Exp. 42, fol. 3, 16 de abril de 1635.
MS. Litis sobre tierras. !bid, Leg. 8, Exp. 10, fol. 9, 18 de Feb. de 1690.
MS. Merced de tierras. !bid, Leg. 2, Exp. 13A, fol. 5, 16 de abril de 1635.

475

�prevención de soldados a mi costa -dice- y más de ciento cincuen. d as d e oveJas.
. 20
ta caballos", protegiendo 1as h acien
Carlos Cantú Francisco Báez de Treviño, Juan Esteban de Ballesteros y otros ~uchos vecinos pudientes, organizan también_ cuerpos hasta de treinta hombres; y, sin costo alguno de la real hacienda,
verifican campañas de pacificación que se prolongan por tres o
cuatro meses.

SOLDADOS

Fue siempre el Nuevo Reino de León "tierra de guerra viva";
esto es, de lucha continua contra el salvaje. Las campañas son ininterrumpidas en toda la región. Las hay que duran hasta oc?o
y diez años, manteniéndose "a sangre y fuego", hasta lograr qmetud relativa.
Los lapsos de paz son brevísimos. Lorenzo Díaz expresa en un
escrito de 1636: " ... agora por estarlo pacificados y quietos (los
.
,,..21
indios), dan lugar a que 110s ocupemos en la 1ab~r d.e 1a tierra
Hay que acudir también en auxilio de la provmc~a
Coahmla, y que participar en las expediciones de descubrimiento y pacificación.
El niño aprende la doctrina cristiana con los franciscanos, Y
apenas si recibe los más rudimentarios conocimientos de lect~ra
y escritura. Vicente de Treviño es maestrescuela por muchos anos
en la segunda mitad del xvii, pero ha de dejar su noble labor frecuentemente, a fin de acudir a las campañas que constantemente
se organizan.
.
No hay aquí centros de estudios superiores. Ya e~ las postn~erías del siglo se ve que algunas familias logran en~iar a sus hiJ~S
a cursar la carrera eclesiástica a México, GuadalaJara o San Miguel el Grande.
Apenas puede un niño empuñar el arcabuz, y ya participa en

?e

combates y asonadas. Juan Martín de Lerma participa en la defensa de su casa, "siendo muy muchacho". 22
Juan de León y Pedro Botello de Morales, son soldados desde
los quince años. Juan Bautista de Ruiz, asiste al primer encuentro
con los indios cuando tiene catorce. José González de Quintanilla, refiere que él ha combatido desde los trece años. Nicolás de
la Serna ha cumplido apenas doce años y ya sale a las campañas; y José de la Mota, Francisco de la Garza, Diego de Villarreal y Antonio García de Sepúlveda, asientan haber concurrido
a éstas, "desde que tuve uso de razón". 23
Puede decirse que no hay un solo vecino, en el siglo xvii, que
no haya tenido vida militar. Aquel que por su posición social o
por sus enfermedades no lo puede hacer, proporciona un segundo
que lo haga, o brinda ayuda de otro género.
Y se ejerce la milicia por servir al rey "como buen soldado y
fiel vasallo suyo". La real hacienda apenas si sostiene los escasos
presidios (destacamentos militares), de Cerralvo y Cadereyta, de
quince o veinte hombres cada uno. Los demás vecinos, hacen
siempre las campañas "a mi costa y mención, y con mis armas y
caballos". El constante ejercicio de las armas, llega a darles basta experiencia en el conocimiento de la tierra y de las costumbres
de los indios.
"Los soldados ( del Nuevo Reino de León) -dice el Cronista
Anónimo (Juan Bautista Chapa) - no saben volver la espalda al
24
riesgo". El Lic. Francisco de Barbadillo Vitoria, en carta dirigida al virrey Duque de Linares, esto ya en 1712, dice, refiriéndose a los servicios del capitán Juan Guerra Cañamar: "Sus acciones no tienen más desgracia que no haber .sucedido en Flandes".
Hay tipos cuya trayectoria militar tiene antecedentes muy interesantes. Juan Esteban de Ballesteros es mosquetero más de cuatro años en la Armada de Barlovento, y cabo, poco después, en la
22

MS. Declaración. Ibid, Causas, Vol. 9, Exp. 122, fol. 6V, 17 de Oct. de 1657.
MS. Merced de tierras. Ibid, Civil, 1706, Leg. 6B, Exp. 13, fol. 91, 27 de abril
de 1707.
" Historia de Nuevo León, p. 313.
21

,. MS. Merced de tierras. [bid, Leg. 80, Exp. 52, fol. 5, lo. de Feb. de 1699.
1
•
MS. Información. ]bid, Leg. 3A, Exp. 47, fol. 14,_ 12 de Dic. de 1645.

476

477

�Escuadra de Guzmanes. Combate a los piratas de Lorencillo en
Campeche; pica la peste en la Armada y queda enfermo en Veracruz, en 1684. Viene luego a Coahuila y participa en las campañas contra los tobosos. Como alférez real y reformado, combate a los coaruamas y, hecho capitán de arcabuceros de a caballo, pelea contra los janambres. Se casa en el Nuevo Reino y aquí
permanece como labrador y encomendero y criador de ganados
mayores y menores, ocupando, además, diversos cargos de república.25
Vecinos hay que han asistido a más de 30 jornadas peligrosas,
o que, "en servicio de ambas majestades" (Dios y el rey) han
consagrado veinte, treinta y cinco y hasta cincuenta años de su vida.
Una de las épocas más brillantes en la historia militar del Nuevo Reino de León, es la de las célebres expediciones a Texas, hechas por el general Alonso de León, en el último tercio del xvii;
unas a proteger a los misioneros, otras a combatir a los franceses
que se habían posesionado de aquellas costas.
Sólo los años y el agotamiento físico dan quietud al reinero, que
vuelve a labrar la tierra. Gaspar de Treviño, ya viejo, en 1705,
nos dice: "El ejercicio militar es rigoroso (sic) y precisamente,
con el tiempo, por golpes, lluvias, nieve y otros contratiempos,
aminoran las fuerzas y descomponen la salud y robustez de la naturaleza"; ( y pide por ello nuevas mercedes al gobierno). 20
A otros soldados se les ve decir en sus escritos: " ... me hallo
viejo y cargado de obligaciones" (Tomás Pérez); o, " ... me hallo cargado de años y sin poder trabajar, por lo quebrado que
me han dejado la salud la continuación de las campañas" (Mateo de León) .
El problema de las incursiones de los salvajes, continúa durante todo el siglo xviii, y se proyecta hasta el xix. En los días de Ayuda y la Reforma, lipanes y comanches, son el azote constante de
los pueblos fronterizos. Juan Zuazua, en el norte, y Mariano Es-

cobedo, en el sur, forjan combatiéndolos, su pericia militar. Zaragoza y Quiroga, Treviño, Garza Ayala y muchos otros, inician
su vida de soldados en estas campañas.
Muchas otras observaciones podrían hacerse en torno a los pobladores del noreste de México, y que explicarían el carácter y
la idiosincrasia del norteño de nuestros días.

"' 'MS. Merced de tierras, AMM., Civil, 1703, Exp. 12, fol. 149; 5 de enero de 1705.
"' MS. Merced de tierras. !bid, 1703, Exp. 4, fol. 56, 30 de mayo de 1703.

478

479

H31

�POR QUE SE VINO A VIVIR A MONTERREY
EL DR. DON JOSE ELEUTERIO GONZALEZ
CARLOS PÉREZ-MALDONAOO

TREs HAN SIDO LAS BIOGRAFÍAS que se han escrito del sabio filántropo Dr. don José Eleuterio González: las dos primeras por uno
de sus más queridos discípulos: don Hermenegildo Dávila, y la
otra por el Sr. Lic. don Santiago Roe!.
La primera edición del Sr. Dávila se publicó en el año de 1869,
dedicándola a su maestro, y en su ofrecimiento le decía: "Que siquiera sirvan mis líneas para que otro escriba de una manera
brillante sobre la vida de usted, que ciertamente puede servir de
modelo al que se proponga ser benéfico, virtuoso, sabio y filósofo;
al que se proponga alcanzar por medio de la ciencia, un cariño profundo de sus conciudadanos y un laurel que conserve su nombre".
En aquel tiempo don Hermcnegildo Dávila no era más que un
humilde estudiante del Colegio Civil.
En 1888, poco tiempo después del fallecimiento del Benemérito
Doctor, el mismo don Hermenegildo, ya entonces abogado, continuó aquel estudio biográfico de su maestro y en el mismo año
dio a la publicidad su obra completa, tan interesante y bien documentada, dedicándola al Sr. Manuel González, hijo del General del mismo nombre.
Por último, en el año de 1938, con motivo del quincuagésimo
aniversario de la muerte del Dr. González, el Sr. Dr. don Amado
Femández, acucioso historiador de grata memoria, y el que esto
481

�escribe, lanzaron una iniciativa proponiendo que los restos del Benemérito y su monumento, fueran trasladados al nuevo Hospital
Civil "José Eleuterio González" que estaba ya próximo a terminarse en el extremo poniente de la Avenida Madero.
La iniciativa tuvo magnífica aceptación y bien pronto se constituyó una Comisión para que se encargara de la organización de
los diversos homenajes que deberían de rendirse a la memoria de
tan insigne sabio.
Uno de los acuerdos que se tomaron, fue el de auspiciar la publicación de unos "Apuntes Biográficos" que el referido Sr. Lic.
Roel había preparado, debido a que la obra del Lic. Dávila se
encontraba completamente agotada desde hacía muchos años.
Todos los datos y relaciones contenidas en estas biografías son
de mucho interés e importancia, pues nos dan a conocer en todos
sus detalles la vida ejemplar del hombre civil más grande que ha
pisado tierra neoleonesa.
En los archivos de mi familia existen documentos muy interesantes : unos pertenecieron al mismo doctor González y otros a
su hermano político, el Sr. Lic. don Félix Pérez-Maldonado, Diputado al Congreso de la Unión por el Estado de Jalisco, de 1849
a 1851, y quien posteriormente cambió su residencia a Monterrey. Estos documentos, como he dicho, contienen datos muy interesantes relacionados con la vida y actividades del ilustre Doctor. Además, incidentalmente cayeron en mis manos unos artículos publicados en el año de 1913 en el periódico local La Ley, los
cuales seguramente se dieron a conocer en ocasión al centenario
del nacimiento del Dr. González.
No me ha sido posible hasta ahora saber quién recopiló estos
datos que había escrito el ilustre Doctor en 1884, pues la serie de
recortes de dicho periódico no está completa y, en consecuencia,
falta el final con el nombre del recopilador y comentarista. El
único dato que trae es que aquellas notas fueron dedicadas al Dr.
don Juan de Dios Treviño.
De estos papeles se deduce que el Benemérito Doctor vino a

Monterrey en fecha anterior al 18 de diciembre de 1833 que es la
señalada por sus biógrafos. Además, su accidentada venida no había sido previamente planeada, pues mediaron diversos acontecimientos dignos de relatarse y que puede decirse que son casi desconocidos, pues es la creencia del que esto escribe que solamente
fueron publicados en el mencionado periódico, cuya circulación
era muy limitada.
Pero veamos lo que el mismo doctor González nos dice en relación a este asunto:
"Estudié latinidad y retórica en el Colegio Seminario de Guadalajara, mi patria, y no queriendo seguir la carrera eclesiástica,
dejé el Colegio Seminario y pasé a estudiar filosofía al Instituto
Literario, que era la antigua Universidad, y allí mismo seguí estudiando medicina.
"En el mes de enero de 1830 estudiaba fisiología y a ·la vez era
practicante en el Hospital de San Juan de Dios, cuando la Providencia quiso (ella encadena siempre los acontecimientos humanos
con amor y suma sabiduría) que llegara a ese lugar, a donde se
acogen las humanas dolencias, un joven sacerdote originario de
esta ciudad,1 muy enfermo, víctima de incurable mal. Se llamaba
Fray Gabriel María Jiménez, hombre de severísima moralidad,
muy inteligente y dado al estudio y a la predicación.
"El Padre Jiménez, Franciscano, estaba destinado a las misiones de California, pero debido a la enfermedad que padecía, no
pudo ir al lugar de su destino". Para esto, el Dr. R. Bustamante
había dejado al joven estudiante de medicina, un tratamiento por
escrito para atender a aquel religioso y, en esta forma, le fue tomando particular estimación y cariño.
"Yo conocí -continúa- la amistad que me había inclinado a
él, porque sentía verdadera pesadumbre al considerar que aquel
hombre tan bueno y que tan útil podría ser, había de morir dentro de muy poco tiempo.
"El Padre Jiménez había tomado la determinación de cambiarse a San Luis Potosí, creyendo que sería más benigna la tempera1

Se refiere a Monterrey.

483
482

�tura para sus dolencias. Sólo siento ( me decía el Padre) irme
sin compañía tal vez a morir sin que nadie me vea; yo me llamaría dichoso si tú te fueras conmigo, pues tú has estudiado bien mi
enfermedad, la has visto tratar y has aprendido el método que en
mí ha seguido el Doctor Bustamante. Tú, para enseñarme a tener
paciencia rrie has leído el libro de Job, y para alentar mi esperanza
los salmos de David; tu me has aliviado mis padecimientos en
cuanto has podido. ¿ Qué más podría yo desear en la condición
en que me encuentro, sino es tener un amigo que me asistiera con
caridad y endulzara mis últimos instantes? Mira, en San Luis
podrías muy bien seguir tu carrera. Y o tengo allí muy buenos
amigos, sobre todo los médicos del Hospital son muy buenos y
muy amigos míos; son también los catedráticos; con ellos te recomendaré y te aseguro que conseguiré en aquel hospital un destino
con un regular sueldo".
Ante aquellas súplicas y, dados los sentimientos humanitarios
del Doctor González, era imposible negarse a los deseos del religioso. Por otra parte ( y esto sí lo relatan sus biógrafos), como residía en la casa de su hermano político que ya he dicho era el
Sr. Lic. don Félix Pérez-Maldonado, quien estaba casado con su
única hermana mayor, doña Josefa González, y tenían numerosa
familia, su extremada delicadeza, al no poder contribuír a los
gastos domésticos, fue otro de los motivos que decidieron al joven
estudiante de medicina a tomar la resolución de acompañar a
Fray Gabriel. Para ésto había consultado previamente con el Prior
del Hospital, Fray José Guerrero, quien aprobó la decisión del
sabio, y así salieron de Guadalajara el día 29 de Septiembre, llegando a San Luis Potosí el 6 de octubre de 1830. Para entonces
nuestro biografiado contaba solamente diecisiete años de edad.
El trayecto que separa la Perla de Occidente de San Luis, lo
hicieron a caballo, y ya podemos imaginarnos las penalidades de
Fray Gabriel durante aquel largo y pesado viaje, y la solicitud de
su compañero para atenderlo en tan precario estado de salud.
Una vez en San Luis Potosí, visitó a los Doctores don Pablo de
Cuadriello y a don Pascual Aranda, del Hospital de San Juan de
484

Dios y, sin tropiezo alguno ni mayores dificultades, continuó el estudio de su carrera, y es fama que se acarreó tales simpatías, que
para fines de aquel mismo mes de octubre fue designado Practicante Segundo del referido Hospital, con veinte pesos de sueldo
que le fijara el Secretario de Gobierno, don Eusebio Salazar.
Por desgracia los males que aquejaban al Padre Jiménez se
recrudecieron en San Luis, pero ésto no era motivo para que él
descuidara sus obligaciones ministeriales, principalmente como
orador sagrado. Tratando de aliviar en parte sus dolencias, decidió venir a Monterrey a pasar los meses de Diciembre y Enero.
El joven González, fiel a su obligación y no queriendo separarse
del predicador, logró le dieran una licencia de tres meses, y así
fue como llegaron a Monterrey a fines de Noviembre de 1830,
permaneciendo en esta ciudad hasta principios de Febrero, pues
Fray Gabriel, a pesar de haberse sentido mejor en este clima, se
empeñó en ir a predicar la Cuaresma siguiente a San Luis y, por
lo mismo, nuestros viajeros llegaron a esta última ciudad, de regreso, el 12 de Febrero de 1831.
Por el mes de Julio de 1833 sobrevino el cólera morbus, y todo
el tiempo de la epidemia lo pasaron allá. "El Padre Jiménez se entregó de lleno al cuidado de los coléricos, diciendo que los que
estaban buenos exponían más que él al atender a los apestados;
"ellos exponen -decía- la salud y la vida, mientras que yo sólo
la vida, pues la salud no la tengo". Era de verlo montado en la
burra que le daba la leche con que se alimentaba, recorriendo
las calles de San Luis y lugares circunvecinos. Tanta abnegación
y caridad las respetó la enfermedad".
"Ya que Dios no quiso que muriera del cólera -decía- claro
es que quiere que yo muera de consunción. Me voy a Monterrey; es
el temperamento que más me conviene; yo no quería ir a morir
allá para ahorrarle a mi pobre madre el disgusto de verme morir,
pero bien pensado ésto, considero que más pena le daría que yo
muriera lejos de ella, y que yendo allá le quedará el consuelo de
haberme dado los últimos cuidados, e ir cuando ella quiera encomendarme a Dios sobre mi mismo sepulcro. Conque, hazme este
485

�último servicio -le decía a su compañero-- ya que me has servido tanto: acompáñame a Monterrey para que allá entierres mis
huesos".
Y en esta forma emprendieron de nuevo el viaje a nuestra ciudad, llegando el día 12 de Noviembre de 1833. ~l comentarista
refiere "que la noche de ese día acaeció el curioso fenómeno atmosférico, o meteoro luminoso llamado 'lluvia de estrellas', pero
en tan grande abundancia como no se había visto cosa igual. Llamó la atención a todos, ignorantes y entendidos, y suscitó los más
curiosos comentarios".
Fray Gabriel había traído cartas de algunos religiosos de San
Luis Potosí, recomendando al joven González, dirigidas al Sr. Obispo de esta Diócesis, Excmo. y Rvmo. Sr. Dr. don Fray José María
de Jesús Belaunzarán y Ureña, y en una visita que hizo este ilustre
prelado al Padre Jiménez, le dijo: "Dígame Vuestra Paternidad,
¿este es el niño médico de quien tanto me hablan en sus cartas
Fray Matías Gómez y Fray Cayetano Salazar?". "Sí, Ilustrísimo
Señor" -le contestó el Padre-. "Mucho me alegro --dijo el prelado-- de que se hayan venido entre nosotros, yo haré por usted
cuanto pueda y e~pero en Dios que se ha de hallar bien en Monterrey".
Para entonces el humanitario y caritativo joven no traía más
título que el certificado que le extendió el Profesor en Cirugía! don
Pablo de Cuadriello, Director del Hospital Nacional de San Luis
Potosí, en el cual hacía constar que había practicado cirugía por
diez y siete meses bajo su dirección en aquel hospital, "en cuyo
tiempo desempeñó con exactitud y aprovechamiento todos los oficios que se le encomendaron". Este certificado tiene fecha lo. de
Noviembre de 1833.
El recopilador y comentarista de los rasgos biográficos que vengo apuntando, refiere que a los pocos días de haber llegado el
joven González a Monterrey, fue a visitar el Hospital de Nuestra
Señora del Rosario, y que ya no encontró al médico guineo que
hallara en su primera estancia en esta ciudad. "Ya el negrito Reyes -así le llamaban- había sido sustituído por un boticario de
486

nombre Ignacio Zendejas, de Guanajuato. Empezó desde luego
a practicar la medicina y cirugía, siendo el primer caso que se le
presentó, la amputación de una mano, determinación tomada en
contra del dictamen del boticario Zendejas, pero el éxito dio la
razón al joven cirujano, y al infeliz paciente le salvó la vida".
El lo. de Mayo de 1834, por disposición del Señor Obispo Belaunzarán, nuestro biografiado quedó encargado de la dirección
del referido hospital.
"Entre tanto nuestro Padre Jiménez se desmejoraba cada día
-sigue diciendo el Doctor- y, sin embargo, todavía así predicó
la cuaresma de 1834. El último sermón que predicó fue el de San
Juan Nepomuceno, en la fiesta que le hacía el Lic. Juan Arizpe".
"Llegó el 28 de Febrero de 1835: comprendió que le llegaba su
última hora: la veía llegar con toda tranquilidad y toda calma:
hablaba de ella como de un paseo que fuera a dar por su gusto;
hizo le cantaran el Credo y, a los pocos momentos después murió.
El primero de Marzo amaneció tendido y al día siguiente me fui
a vivir al Hospital".
"Tal fue el hombre que trajo al sabio filántropo -dice nuestro
comentarista- tal fue el instrumento de que Dios se valió para
traer aquí a un hombre que tanto había de contribuír para el bien de
esta porción de nuestra querida Patria. Al Doctor González, pues,
lo trajo la amistad; lo arrastró la compasión, y preso lo tenía la
ternura de esos dos corazones que tan bien se ent"endieron y unieron".
Estas fueron las causas que determinaron la venida del sabio a
Monterrey, y ahora veamos los verdaderos motivos por los cuales
decidió quedarse aquí y que él mismo nos lo dice: "Desde que
yo vine a Monterrey compré una Constitución para estudiarla.
Yo ya había visto la Constitución de Jalisco, la de San Luis, la
General de la Nación dada en el año de 1824, y la de la Monarquía Española publicada en 1812 ... " "En Nuevo León -me decía yo-- el que no es patriota, el embustero, el injusto y el egoísta,
pueden ser acusados y perseguidos por infractores a la Constitución. Además, aquí puede uno aprender y enseñar cuanto quiera,
487

�sin más restricción que la de que lo que se aprende o enseña sea
cosa honesta; este país es, pues, un verdadero paraíso".
Por lo tanto, lo que retuvo al Benemérito en esta tierra, fue una
sabia legislación.
Los demás aspectos de la luminosa vida del Dr. don José Eleuterio González como historiador, humanitario, educador y filántropo son ya conocidos y están muy bien descritos en las biografías citadas al principio, y termino con las frases que dijera don
Guillermo Prieto al referirse a nuestro Benemérito: "Es un luminar para la ciencia, para la juventud un tesoro, para la humanidad doliente un tierno y generoso consuelo, y para Monterrey
un justo título de orgullo".

VOCABLOS DE LA LENGUA QUINIGUA DE LOS INDIOS
BORRADOS DEL NORESTE DE MEXICO
A la memoria de mi padre.
EUGENIO DEL HOYO

l. JUSTIFICACIÓN
EN EL CURSO DE UNA INVESTIGACIÓN realizada en el Archivo Municipal de la ciudad de Monterrey en busca de documentos sobre
encomiendas y esclavitud de indios en el Nuevo Reino de León,
tuve oportunidad de recoger una gran cantidad de vocablos -no
menos de tres mil- de las lenguas habladas por las bandas nómadas del noreste de México. Todas estas lenguas se habían extinguido ya a fines del siglo XVIII y no queda de ellas más rastro
que las palabras por mí recogidas en documentos de los siglos
XVII y XVIII. Se trata, pues, de lenguas verdaderamente "muertas". En algunos de esos documentos tuve la fortuna de encontrar
la tradución a nuestra lengua española de algunos de esos vocablos.
Frente a esta riqueza de material lingüístico, en su mayor parte
inédito, no pude menos que sentirme emocionado y, lo confieso,
no pude tampoco resistir la tentación de organizarlo e intentar su
análisis. Confieso también que enfrentarme con semejante problema, ha sido un acto temerario, ignorando, como ignoro, los
principios elementales de ia lingüística; por eso, si se me pregunta
cual fue el método que seguí, tendré que responder, no sin cierta
vergüenza, que el método lo fuí inventando a To largo del trabajo;
488

489

�método que con toda sencillez, someto a la crítica de los especialistas.
No pretendo ofrecer mi trabajo como algo cuajado y definitivo,
ni creo que los resultados de mi análisis sean en todo satisfactorios
y, tal vez, nunca hubiera tenido el atrevimiento de publicarlo si no
hubiese contado con los consejos valiosísimos y el estímulo cordial
de un notable lingüista, el Dr. Mauricio Swadesh y, más tarde,
con la crítica inteligente y autorizada de la Sra. María Teresa F.
de Miranda, reconocida autoridad en estas disciplinas. A ambos
quiero expresar mi gratitud y manifestarles que sin su ayuda y estímulo no hubiese tenido valor de dar a luz este fruto de mi audacia.'
Considerando, además, que el problema lingüístico y etnográfico del noreste de México no ha sido resuelto, ya que todo lo que
se ha dicho no pasa de ser hipótesis y conjetura, creo que cualquiera aportación, por humilde que sea, será bien recibida y servirá
de estímulo para ulteriores estudios que vengan a esclarecer punto
tan oscuro y harán posible llenar ese lunar vacío de datos - terra
ignota- que existe aun en el mapa etnográfico y lingüístico de
América.
Uno de mis proyectos, el más ambicioso, es trazar ese "Mapa
lingüístico y etnográfico del noreste de México" y hace ya algún
tiempo que vengo colectando y organizando material con
.objeto; mi trabajo está muy avanzado y, ahora, como un ant1c1po,
ofrezco a los especialistas este intento de vocabulario de la lengua
"quin1gua" o "borrada" que hablaron las bandas nómadas del
noroeste de Tamaulipas y la parte oriental de Nuevo León.

es:

II. Los BoRRADos
En el extenso ámbito geográfico de aridamérica habitaron, hasta principios del siglo XIX, multitud de pequeñas bandas nómadas de cazadores-recolectores, belicosos, desnudos, hambrientos,
crueles y que vivían en un horizonte cultural comparable, si es
490

que son lícitas tales comparaciones, con el paleolítico del Viejo
Mundo. Los españoles, siguiendo en ésto a los aztecas, los llamaron con el nombre genérico de "chichimecas", que en la lengua náhuatl viene a decir "de linaje de perros", como traduce don Wigberto Jiménez Moreno. Al avanzar hacia el norte la conquista española, se fueron conociendo los diferentes grupos indígenas y,
por razones obvias, hubo necesidad de diferenciarlos, no bastando
ya el término genérico de "chichimecas": de algunos de estos grupos se pudo averiguar el nombre que a sí mismos se daban en su
lengua : otros se conocieron por los nombres con que los llamaron
los mexicanos y tlaxcaltecas que acompañaron siempre a los españoles en este formidable avance hacia el norte y que, en ciertos
casos, era la traducción, a lengua náhuatl, del nombre que ellos
se daban en su propia lengua y, por último, muchos fueron bautizados caprichosamente por los españoles, traduciendo a nuestro
idioma, algunas veces, la palabra aborigen y, otras, las más, apodándolos simplemente. En este último caso están los grupos nómadas del noreste, donde los españoles encontraron muy generalizada la costumbre de pintarse o tatuarse el rostro y el cuerpo con
gran diversidad de rayas y dibujos. Y como observaran que todos
los componentes de una misma banda o ranchería se pintaban o
tatuaban de la misma manera y que las pinturas o tatuajes variaban de unos grupos a otros, de ello tomaron base para diferenciarlos: Llamaron "pintos" a los que se pintaban el rostro y el cuerpo
con rayas muy anchas y separadas; "rayados" a aquellos que.
usando también rayas anchas, estas no lo eran tanto como en los
"pintos" y que, además, formaban figuras muy diferentes a las de
éstos; dieron el pintoresco nombre de "aculibrinados" a los que
se pintaban rayas ondeadas o en culebrilla y "blancos" o "blanquillos" a los que no acostumbraban pintarse ni tatuarse y que
eran los menos. Los "barreteados" eran aquellos que tenían el rostro
y el cuerpo cubiertos de finos tatuajes en forma de rayas muy finas
y paralelas. En otro grupo podríamos considerar a los "pelones",
que eran todos aquellos que acostumbraban raparse parcialmente el cráneo en formas por demás variadas y pintorescas; los
491

�había de "corona de fraile", que traían completamente rapada la
"calota", dejando largos mechones al rededor; otros llevaban una
especie de cresta que terminaba hacia atrás en una larga y bien
cuidada cabellera, rapándose ambos lados de la cabeza; los había
que sólo conservaban un largo mechón sobre el frontal, atado
como cimera en lo alto de la frente; en fin, había 'pelones' de muy
diversas hechuras y maneras.
Para pintarse usaban tierras de muy diversos colores, principalmente en la rica gama de los ocres; el empleo del almagre estaba
muy extendido, lo mismo que el del "tezcatete" -yeso o alabastro
calcina~os-; usaban mucho de un color azul que no he logrado
averiguar, hasta ahora, de dónde lo obtenían; el color negro lo
sacaban del carbón vegetal mezclado con sebo de venado y, algunos grupos cercanos a las costas del Golfo, empleaban el chapopote. Las tierras y carbones, finamente molidos, se aplicaban al
cuerpo untándolo previamente de sebo de venado, que era lo más
frecuente, o de agua, saliva, sumo de tuna u otros sumos o pegamentos vegetales y hasta algún otro líquido menos limpio; sospechamos que utilizaron también para pintarse la cochinilla del
nopal. El color se aplicaba cuidadosamente con el dedo o con finos
pinceles. Los "barreteados" obtenían sus tatuajes abriéndose las
carnes con peinecillos hechos de dientes de ratón sujetos a una
pieza de madera mediante un fuerte pegamento que obtenían
mezclando la baba podrida de ciertas viznagas con ceniza de zacate, este pegamento en lengua náhuatl se llamaba "chaute" o
"chautla". Dentro de las heridas introducían fino polvo de carbón
para obtener cicatrices realzadas y de color azul oscuro.
Para ilustrar esta nota que he formado a base de datos de archivo, pondré aquí tres citas de tres notables cronistas que escribieron en tres siglos diferentes. Son ellos Gonzalo de las Casas, autor de La Guerra de los Chichimecas, el capitán Alonso de León
quien en su Relación y Discursos nos ha dejado el más completo
y valioso estudio sobre los indios del Nuevo Reino y Fray José de
Arlegui cronista de la Provincia Franciscana de Jalisco. Dice Gonzalo de las Casas: " ... para que mejor se conozcan (los que ha492

cen la guerra a los españoles) doy unas señas que son las muchas
rayas y pinturas de la cara, que estos tales afirman los que lo saben que son de la laguna grande o de los confines de la florida
o de la tierra donde anduvo el gobernador Francisco Vázquez Co~
ronado ... " y en otro lugar nos dice: " ... usan mucho invixarse
que es, untarse de colores con almagre colorado y otros minerales'
dellos n~gros y amarillos y casi de todas colores. Su luto es tresquilarse y tiznarse de negro, y tráenlo por algun tiempo, y para quitárselo, hazen fiesta y convidan sus amigos y acompañados van a
labarse. : . " Gonzalo de las Casas escribió su obra por el año de
1570. Oigamos ahora lo que nos dice el capitán Alonso de León.
agudo observador y profundo conocedor de los indios nómadas deÍ
noreste: " .. .píntanse las caras, en general cada nación con diferentes rayas, y otros todo el cuerpo, a la larga, atravesadas, derechas las rayas, u ondeadas, cual suele estar la tirela (una clase
d~ tela) ; No, ~/fieren las indias de ellos, en las rayas muy poco,
m en lo demas . Y, en otro lugar, nos entrega esta magnífica nota
sobre 1os " pe1ones" : " ... a1gunos tienen,
·
de la coronilla a la frente, pelado y rayado, que nacen las rayas de las narices: llámanlos
calvos o pelones; y esta parte pelada, unas naciones la tienen más
ancha que otras, pero todas muy lisa, de arte que, apenas apunta
el vello, cuando lo quitan, que parece según está aquella parte,
que el artificio ha convertido en naturaleza y que no podrá nacer cabello; más nace, si lo dejan". D. Alonso de León escribía
estas palabras por el año de 1648. Oigamos, por fin, lo que nos
dice el Padre Arlegui un siglo más tarde, su crónica fue editada
el año de 1737: "Para distinguirse éstas (las naciones del Nuevo
Reino de León) entre sí, usan unas señales o rayas que se hacen
en el cuerpo y en las caras, para lo cual luego que nacen sus hijos, con rústicos, aunque afilados pedernales, les rajan sus rostros
Y pechos, y poniendo carbón molido sobre las recién (sic,) heridas, como lo negro se reconcentra, quedan para siempre estampadas". "yo he visto varias veces, cuando salían en la Vizcaya a
recibirme visitando la Provincia, a los indios envijados de esta
forma, y aseguro que son unos espectáculos tan diformes, que
493

�pueden retratar al vivo a los demonios, porque como son adustos,
me~br~dos y denegridos, pintados de colores pálidos y adustos,
con unagenes tan feas y horribles, causan pavor a los que los miran, y aun las bestias mulares tiemblan y se espantan con su vista, y lo p.eor es que juzgan que se les infunde el valor y ponzoña
de los arumales que llevan pintados en sus cuerpos, y así procuran que sean de los más feroces. Estas y otras figuras sacan en
sus batallas, indignas que se refieran ... "El traje y gala con
que salen a batallas es también digno de risa, porque buscan barros de diferentes colores, de que hay abundancia en estas tierras
,
'
y emb arrandose con ellas sus adustos cuerpos, se pintan en ellos
sierpes, víboras, sapos y otros inmundos animales, poniéndose en
las cabezas plumas de varias aves y colores, y esta es la mejor
gala y el mejor adorno para sus ojos".
Dentro de este criterio de clasificación, se llamaron "borrados"
a los indios que se pintaban el rostro y el cuerpo con rayas "menudas", es decir, rayas muy finas, paralelas y muy próximas unas
a otras; la palabra "borrados" tal vez se refiera a que la multitud
y proximidad de las rayas les "borraba" las facciones. De los documentos consultados se desprende que los "borrados" eran más
dóciles y un poco menos belicosos que sus vecinos guachichiles y
alazapas y, por lo tanto, fueron víctimas predilectas de los cazadores de esclavos y encomenderos; en algunos documentos la palabra "borrado" parece ser sinónimo de indio no belicoso.

III.

AREA GEOGRÁFICA

El área habitada por los "borrados" no he podido fija.r ia aún
en forma detallada; pero, tentativamente, y por lo mismo, sin la
precisión deseada, puedo decir que los "borrados" se extendían por
una faja de terreno orientada sensiblemente NNE-SSW, entre la
Sierra Madre Oriental y Tamaulipa la Nueva (Sierra de San Carlos), limitada al norte por el Río Bravo y al sur por el Río del
Pilón Grande; aunque pensamos que entre el Río Grande y las
494

rancherías de "borrados", se interponían bandas de indios "pelones"; y en el sur, al establecerse las Misiones del Río Blanco, se
incorporaron a ellas, junto con los "vocalos'' y "negritos", algunas bandas de "borrados" que, huyendo de las encomiendas del
Nuevo Reino de León, habían emigrado de su antiguo habitat en
la Región del Pilón Chico ( Montemorelos) . Esta zona, según datos tomados del magnífico trabajo del Ing. D. Isidro Vizcaya Canales: "Agricultura en Nuevo León", corresponde al "pied de
mont", con altitudes entre 200 a 300 metros sobre el nivel del
mar, con temperatura media anual superior a los 22º C., y con clima BShw en la clasificación de Koeppen, o sea clima caliente y
árido con la mayor precipitación pluvial en verano, con una vegetación constituida principalmente por arbustos espinosos con extensiones cubiertas de hierbas y zacate, que, antes de la introducción de los ganados de ovejas, en el siglo XVII, ha de haber
cubierto casi toda la zona. A pesar de su carácter semi-desértico,
la zona está irrigada por numerosos ríos y arroyos de márgenes arboladas, principalmente de sabinos, y que forman ciénagas de
abundantes lampazos, carrizos y tulares. Para cerrar esta breve nota de localización geográfica, pondré aquí algunos de los lugares
que aparecen en los documentos como habitat de los "borrados"
y que son fácilmente localizables: Salinas de San Lorenzo, Valle
de las Salinas, Río San Lorenzo, Valle de Apamona, Río del Pilón
Chico, Río del Pilón Grande, Sierra de Tamaulipa la Vieja, Río
de San Juan, Valle de los Canainas, Agualeguas o Gualeguas.
IV.

EL PROBLEMA LINGÜÍSTICO

Me parece que uno de los datos más importantes que se obtuvo
de esta investigación de archivo, es que los diferentes grupos formados atendiendo a sus pinturas o tatuajes: Borrados, pintos, rayados, pelones, etc., corresponden a diversos grupos lingüísticos.
De los documentos consultados se desprende que los "rayados" eran
de lengua cuachichil, los "pintos" hablaban la lengua alazapa,
495

�los "borrados" la lengua quinigua, etc. Mi ignorancia en la lingüística me impide saber si estas diferentes lenguas podrán reducirse dentro de un solo grupo; pero el carácter general de los
vocablos de los diversos grupos, me lleva a pensar que se trata, no
de simples diferencias dialectales, sino de lenguas diferentes.
Que el problema de clasificación de las lenguas del noreste de
México no ha sido resuelto, se puede constatar sencillamente siguiendo en forma cronológica, las opiniones más autorizadas.
En 1864, en su Geografía de las Lenguas y Carta Etnográfica
de México, D. Manuel Orozco y Berra, partiendo de un dato geográfico por carecer de datos lingüísticos, incluyó nuestra zona en
la familia Tamaulipeca. Al año siguiente ( 1865) D. Francisco
Pimentel en su Cuadro Descriptivo y Comparativo de las Lenguas
Indígenas de México, optó por dejar en blanco la zona. En 1888
D. Antonio García Cubas en el Atlas Pintoresco, siguiendo a
Orozco y Berra, los llama Tamaulipecos. En 1908 D. Nicolás León
en Familias Lingüísticas de México, los incluye en la Familia
Athapascana. Cyrus Thomas y John R. Swanton en Indian Languages of M exico, etc., en 1911, vuelven a llamarlos Tamaulipecos. En 1920 Walter Lehmann deja en blanco la zona. En 1924
Paul Rivet vuelve a llamarlos Tamaulipecos. En 1926 Walter
Schmidt los incluye en el grupo Hoka. En 1929 Edward Sapir
señala dentro de la zona a las familias Tamaulipeca y Janambreña. En 1934 Alfred Kroeber en Uto Aztecan Languages of Mexico los incluye en el grupo Atapascano. En 1938 Trager-WolfMcQuown dividen la zona en Tamaulipeco y Janambre. En 1937
Miguel Othón de Mendizábal y Wigberto Jiménez Moreno en
Distribución Prehispánica de las Lenguas Indígenas de México
insisten en llamarlos Tamaulipecos por la misma y única razón
geográfica que tuvo para hacerlo Orozco y Berra en 1864. En
193'9 J. Alden Mason en The Natives Languages of Middle America, los incluye en la familia Hokana. Por último, Mauricio
Swadesh en 1959 en Mapas de clasificación lingüística de México
y las Américas los clasifica dentro del grupo macro-yuma, subgrupo cuahuilteco-karankawa.
496

Del examen de la lista de arriba, encontramos que ia mayor
parte de los autores incluyen a los "borrados" en la familia Tamaulipeca siguiendo a Orozco y Berra; pero oigamos lo que él
dice respecto a esa denominación: "El resto de las tribus (del
noreste) tenían habla peculiar, que tal vez se diferenciaría más
o menos en algunas comarcas, cosa que no podemos asegurar careciendo de datos; tampoco sabemos cómo se llamaría, mas para
poderlo distinguir le decimos Tamaulipeco. Otros de los autores
mencionados incluyen a los "borrados" en la Familia Athapascana;
juzgo que se trata de un error de carácter cronológico, ya que
los Apaches, que pertenecen a esa familia, incursionaron a través del territorio de nuestro estudio, desde el siglo XVIII, pero
sin tener nada que ver, desde el punto de vista lingüístico, con
los antiguos habitantes de la zona. Por último, algunos autores los
incluyen en la Familia Hokana. Oigamos lo que nos dice John
R. Swanton en Linguistic Material from the tribes of Southern
Texas and Northeastern Mexico, comentando un trabajo de Sapir:
"Professor Sapir has also suggested a much wider connection
for the old south and central Texan tangues, aligning them
as he does with the great Hokan famili of the Pacific coast.
This contention has still to be placed beyond reasonable doubt,
but there are certain considerations which lend considerable
color to the idea. W e note that, north of M exico, there are
two regions of high linguistic complexity. The better known
area is, of course, California and Oregon, but the lands about
the northwestern angle of the Gulf of M exico exhibit a similar condition, yet one which has been obscured to some extent
by the fragmentary charecter of the material from this
section. lt is not only that we have a number of small linguistic
stocks but that there is evidence of very considerable divergence among the dialects of those stocks. Now, between the
Pacific and Gulf areas are, or rather were, two great f amilies,
one of which, the Athapascan, appears to have intruded itself
497

�from the north at a relatively late period while the other,
the Uto~Aztecan, seems to have moved in a northsouth direction one way or the other considerably earlier. M ay it not
be that the aboriginal Californians and south Texas represented remnants o/ carlier waves, aplit in two by these later comers and driven west and east respectively?". Opinión que
en 1959 sigue sosteniendo Swadesh en Mapas de clasificación
lingüística de México y las Américas, al incluirlos en el grupo que él llama macroyuma.

Una de las razones que me movieron a publicar, sin la depuración crítica necesaria, este material lingüístico, fue el deseo de
ponerlo cuanto antes en manos de los especialistas, con la esperanza de que este apasionante problema pueda ser resuelto.
1
1

v.

EL MATERIAL

El material lingüístico que aquí publicamos fue recogido, casi
en su totalidad, de documentos inéditos que se guardan en el riquísimo Archivo Municipal de la ciudad de Monterrey, y muy
especialmente del Ramo Civil, habiendo examinado sistemáticamente ciento cuarenta y cinco volúmenes que van desde 1596 a
1799, recogiendo cuidadosamente los vocablos indígenas en ellos
contenidos.
Los documentos que proporcionaron material más abundante
y valioso fueron las solicitudes y mercedes de encomiendas de indios, las ipformaciones testimoniales en las muchas y diversas guerras que los españoles sostuvieron contra los aborígenes y, en forma muy especial, por la calidad de los datos, los pleitos sostenidos por los encomenderos sobre la propiedad de rancherías de
indios.
El trabajo con este material presenta una serie de problemas
de gran dificultad e interés.
498

El primero, para mí sin solución posible, es mi desconocimiento de los métodos de la lingüística. Por eso deseo entregar cuanto
antes mi material, clasificado y situado geográficamente, a los especialistas para que trabajen con él, _seguramente con gran fruto.
Pero, además de este primero y grave problema, que no intenté
resolver, quiero señalar otro tipo de problemas que se han presentado en esta investigación.
En primer lugar, quienes redactaron los documentos no conocían la lengua ni tenían la menor noción de la fonética y transcribían los vocablos muy a su manera y así se encuentran variantes que mucho desconciertan.
La fuente principal fueron las solicitudes de encomiendas y los
pleitos sobre indios. En las primeras se exigía el nombre de la
ranchería, su significado y el lugar donde residían y era frecuente que los intérpretes diesen el lugar de residencia como significado del nombre. En otros casos el nombre de la ranchería era
muy largo y complicado y el solicitante tomaba sólo una parte
de él dando el significado del todo. En los pleitos sobre indios se
encuentran informaciones testimoniales que muchas veces aclaran algunos de estos problemas; pero, que en ocasiones los complican, ya que cada una de las partes del litigio da diferente nombre a la ranchería o, para el mismo nombre ofrecen diferentes
significados y, caso muy frecuente, los informantes, intérpretes o
testigos, eran indios aleccionados y amenazados por el encomendero. En otras ocasiones hay confusión acerca del grupo a que
pertenecen: así se habla de "alazapas-borrados", o de "borrados
que llaman pelones", o la ranchería, que en un documento aparece como de "borrados", otro la señala como de "alazapas", etc.
Otras veces se dice: tal nombre que en nuestra lengua castellana
quiere decir tal, "o la significación que resultare porque no se
pudo averiguar bien por ser tan bozales dichos indios" y, ¿cuantas veces no se inventaría un significado para cubrir el trámite
legal?
499

�Sin embargo, creo yo que un cuidadoso estudio de los vocablos
y de diferentes grupos con ellos formados, puede conducir a resultados bastante satisfactorios. A este grupo de vocablos de la
lengua "quinigua" de los indios "borrados" con significado en español, que ahora ofrezco a los estudiosos, he aplicado la crítica
más rigurosa así como el análisis paleográfico más cuidadoso.
VOCABLOS DE LA LENGUA GUINIGUA DE LOS INDIOS BORRADOS
11

Abasusiniguara
aguariguanapao
aguariguanaguapao
aguecapan quedejeños
aguispisguaras
aguiquegua
agustiguaras
ammgurra
amachuchiniguara
amalcuaperco
amacualperco
amapanamas
amaquiapinimen
amaugtiguara
ambara y guimo
amiguara
amiguas
amoquamaray
amosisiniguaras
a¡npapa caene amiguas
amapapanauco
anagmane
anagua
anaguíguas
anaiguigas
aniguaras
anipigua
500

tierra colorada.
loma espinosa.
loma espinosa.
come mezquite y nopal.
carrizal.
carrizo que está en el agua.
cerrito puntiagudo.
cerrito agujereado.
tierra colorada.
gusanos revolcados en el zoquete.
gusanos revolcados en el zoquete.
pescado grande.
patos que andan en el agua ¿borrados?
tierra blanca.
peñasco blanco.
aletas de pescado - pescado que abre las cola y
las aletas para nadar.
pescado ?
gente que come puerco.
tierra colorada.
que se untan con almagre y comen pescado ¿borrados?
coje narices.
chaparro espinoso que da frijol colorado amargoso.
anacuas ?
un arbolito espinoso que da una frutilla.
arbolillo espinoso que da una frutilla.
flechas.
vara de flecha.

anipiguaque
anicapanes
aquispisguaras
arichimamoica
airiñiguara

ariscapanes
aútecapaguame

ayanguara
ayeriguara
ayesiguara
ayirañiguaras
ayrañiguara

ayundiguiguara
ayuniguile
ayuniguira
bayaguaniguara
bayagueras
bayamiguara
boiguaras
cachupiniguara
caguarañiguara
caguiamiguara

caguijamiguara
caguiraniguaras
caguirañiguara
caguiyacana
caguiyamiguara
caiguara
caijuaniguaras
canaina
canapanama
canaraguayo

varas de flecha.
comedores de gavilanes.
carrizal.
comedores de gavilanes.
monte de álamos u otros árboles de junto al agua,
porque eran naturales de un montecillo de éstos
árboles junto a una ciénaga.
comedores de gavilanes.
pájaros que andan en el agua o en la orilla del
río - pájaros que viven en la orilla de un río
donde hay muchos árboles que llaman sabinos
y en el plan hace una piedra resbalosa.
monte sin espinas.
mucha gente.
mucha gente.
monte grande.
gente que vive en un gran llano en una ciénaga
junto a un montecillo y que no sabe de que
árboles es el montecillo ...
cerro agujereado.
agujero donde hacen mezcal.
cerro agujereado - agujero donde hacen mezcal.
que viven en unas barranquitas.
pies de venado.
gentes que viven en barrancas pequeñas.
pie de venado.
tierra blanca.
liebre de las orejas grandes - orejas de liebre.
gente que vive junto a unos sabinos - agua entre
sabinos - un sabino grande, beben en un ojito
de agua y viven en unas salinillas.
que viven junto a unos sabinos.
pajaritos pintillos ?
orejas de liebre ?
sabino grande - sabino grande donde beben agua.
sabino grande - sabinos grandes de muchas raíces.
mucha gente ?
cabecita de conejo.
carrizo que está en el agua.
comedores de gavilanes ?
caracoles.

501

�canaynas
capanamas
carama
caramaperiguancananaréchecanano
caramapama
caramapinguan
caramariguanes
caramaperiguancamanichicanano
caruncapanos
cayuiguara
cguiacana
cothoayaguala
cotoayala
cotoguayagua
cotoyaguala
cuidajos
cunpanama
cunpanamoquiniapin
guarastiguara
guarauctigua
guareytigua
guareytigua puniapatama
guaripa
guayatiguara
guimo aiauco
irapaguines
maapiguara
macatiguire
manigua
mapi
mapique
mapiniguara
maupanama
milantiguas
minaguaguapo
miñaguapa
macoápanamas

502

carrizo que está en el agua.
come cochinos ?
perro
perros que entran por una cueva y salen a otra perros que entran por una boca y salen por otra.
come perros.
¿ ... ?
¿ .. .?
perros que entran por una cueva y salen por otra.
perros que comen pescado.
mucha ge~te.
sabino grande donde beben agua.
árboles grandes que tienen pastle.
árboles grandes que tienen pastle.
pastle o heno.
árboles grandes que tienen pastle
chupa tabaco.
come conejos.
come conejos y gente de la frente grande.
agua limpia.
agua blanca.
agua clara del río.
agua clara del río y tule ancho.
¿ .. . ?
que viven en la orilla del río.
peñasco blanco.
espina de nopal.
mezcal del que tiene espinas por los bordes.
río que lleva fuerza.
estero (significado muy dudoso)
¿ .. . ?
¿ . . .?
¿ . .. ?
come venados.
come tunas.
chaparro espinoso que da un frijol colorado espinoso.
fri jolillo.
come cochinos ?

opaguiguara
paacarañiguaras
pacacnomo
pacacnomo
panamiguara

pantiguara
pantiguaras
passa-guaniguara
patiporas
pelicaguaro
pioguani conpagua
pioguara coapagua
pixaguaniguaras
punia patama
quedejeños
quiáguechamqueguexosmapi
quiapanama
quidajos
quídeclapos.samalpa
quereas
quiniapin
quitamocapanama
quitamoquapanamas
saractigua
saratiguacaramanigua
upahuiguaras
xinipiguara
yminiguaras
ypantiguaras
ysmacurapemue

ciénaga de mucho tular - "que por vivir en una
ciénaga de mucho tular se llaman así".
agua que llueve.
que viven junto al agua bañándose empinados que viven en el cerro de las chorreras.
cara lavada.
agujero donde se entran las liebres y ratones, que
van de huída, y allí cavan y les pr:enden fuego
y los sacan de allí.
tierra colorada.
untados de almagre - que viven junto a una cueva o mina que de ella sacan almagre.
están pintados como chapules.
tierra amarilla o parda.
piedras coloradas:
tacopates.
tacopates.
unos peñascos altos y al pie de ellos hay unos charcos de agua que no corren.
tule ancho.
nopales ?
sapos unos y otros berrendos.
comedores de sapos ?
chupa tabaco.
come chapotes y bebe en la orilla del agua.
hombres de la frente grande.
que come muchos javalines.
come javalines - come puercos.
que viven en un estero hondo en que hay zacate
cortador y en él habitan muchas palomas.
estero donde habitan palomas.
ciénaga o carrizal.
matorrales chiquitos.
cerrito.
tierra colorada.
pajaritos colorados copetones.

503

�ANALISIS DE LOS VOCABLOS DE LA LENGUA GUINIGUA DE
LOS INDIOS BORRADOS
abasusiniguara
aba-susini-guara
aguariguanaguapao
agu-ari-guanaguapao
aguariguanapao
agu-?-guanapao
aguecapan quedejeños
agueca-p-an-quedejeños
aguispisguaras
agui-s-pi-s-guaras
aguiquegua
agui-que-gua
agustiguaras
agu-s-ti-guaras
airiñiguara
ai-riñi-guara
aiuniguira
aiu-ni-guira
amachuchiniguara
ama-chuchini-guara
amalcuaperco
ama-1-cua-perco
amacualperco
ama-cua-1-perco
amapanama
ama-p-anama
amaquiapinimen
amaugtiguara
ama-ug-ti-guara
amabara y guimo
amiguara
ami-guara
amiguas
ami-gua
amoquamaray
504

tierra colorada.
tierra-colorado-gente.
loma espinosa.
cerro-?-espinoso.
loma espinosa.
cerro-?-espinoso.
come mezquite y nopal.
mezquite-quien-come-tunas?
carrizal.
carrizo-?-vara-?-gente.
carrizo que está en el agua.
carrizo-está?-agua.
cerrito puntiagudo ?
cerro-limpio-que está-gente.
monte de álamos u otros árboles - junto al agua.
cerro-álamo?? ?-gente.
cerrito agujereado ?
cerro-chico-gente.
tierra colorada.
tierra-colorado-gente.
gusanos revolcados en el zoquete.
tierra-?-agua-gusano.
gusanos revolcados en el zoquete.
tierra agua-?-gusano.
pescado grande.
pescado-quien-come.
patos que andan en el agua ¿borrados?
tierra blanca.
tierra-blanco-que es-gente.
peñasco blanco.
aletas de pescado - pescado que abre la cola y
las aletas para nadar.
pescado-gen te.
pescados.
pescado-gente.
gente que come puerco.

amoqua-ma-r-ay
amossissiniguara
amo-ssissini-guara
ampapacaeneamiguas
am-pa-pa-caene-amigua
amapapanauco
ana-gmane
ana-gmane
anagua
ana-gua
anaguíguas
ana-guí-gua
anaiguigas
ana-i-gui-ga
anicapanes
anica-p-anes
aniguaras
ani-guaras
anipigua
ani-pi-gua
ani-pi-gua-que
anipiguaque
arichimamoica
arichi-ma-moica
ariscapanes
arisca-p-anes
aútecapaguame

javalí-come-?-mucho?
tierra colorada.
tierra-colorado-gente.
que se untan con almagre y comen pescado.
tierra-muy parda-?-pescado-gente.
coje narices.
chaparro espinoso que da frijol colorado amargoso.
arbusto-frijolillo - colorín.
frutilla comestible.
arbusto-frutilla comestible - anacua.
un arbolito que da una frutilla.
arbusto-?-gente?
arbolillo espinoso que da una frutilla.
arbusto-?-?-?
comedores de gavilanes.
gavilán-quien-come.
flechas.
flecha-gente.
vara de flecha.
flecha-vara-gente.
flecha-vara-gente-que hace??
varas de flecha.
comedores de gavilanes.
gavilán-come-?
comedores de gavilanes.
gavilán-quien-come.
pájaros que andan en el agua o en la orilla del

río.
ayanguara
ay-an-guara
ayeriguara
aye-ri-guara
ayesiguara
a ye-si-guara
ayirañiguara
ayi-rañi-guara
ayrañiguara
ay-rañi-guara
ayuniguile

monte sin espinas.
cerro-desnudo-gente.
mucha gente.
muchos-que son??-gente.
mucha gente.
muchos-que son??-gente
monte grande.
cerro-grande-gente.
gente que vive en un gran llano en una ciénaga
junto a un montecillo.
cerro-grande-gente.
agujero donde hacen mezcal.
505

�ayu-ni-guile
ayu-n (d) i-gui-le
ayuniguira
ayu-ni-guira
ayu-n (d) i-gui-ra
a yundiguiguara
ayu-ndi-gui-guara
ayu-ndi-gui-guara
bayaguaniguara
baya-gua-ni-guara
bayagueras
baya-guera
bayamiguara
baya-mi-guara
boiguaras
boi-guaras
cachupiniguara
cachupini-guara
caguarañiguara
cagua-rañi-guara
cagua-rañi-guara
caguijamiguara
cagui-ja-mi-guara
caguirañiguara
cagui ?-rañi-guara
caguiyacana
cagui-ya-ca-na
caguiraniguaras
cagui-rani-guaras
caguiamiguara
cagui-ami-guara
cagui-a-mi-guara
cagui-yamiguara
cagui-ya-mi-guara
caiguara
cai-guara
caijuaniguara
cai-juan-ni-guara
canaraguayo
canama

506

'I

cerro-chico-?
cerro-agujero ?-muchos-?
cerro agujereado - agujero donde hacen mezcal.
cerro-chico-gente?
cerro-agujero ?-muchos-?
cerro agujereado.
cerro-agujero ?-muchos-gente.
cerro-chico-?-gente.
que viven en unas barranquitas.
barranca-agua-chico-gente.
pies de venado ?
barranca-gente ?
gentes que viven en unas barrancas pequeñas.
barranca-chico-gente.
pie de venado.
pie de venado?-gente.
tierra blanca.
tierra blanca-gente - tizate - tiza.
liebre de las orejas grandes - orejas de liebre.
liebre ?-grande-gente.
oreja?-grande-gente.
que viven junto a unos sabinos.
sabino-grande-pocos ?-gente.
orejas de liebre ?
sabino?-grande-gente?
sabino grande donde beben agua.
sabino-grande-agua- (bebe?).
pajaritos pintillos ?
sabino-grande-gente ?
gente que vive junto a unos sabinos.
sabino-pescado ?-gente.
sabino-?-chico-gente.
sabino grande - sabinos grandes de muchas raíces.
sabino-grande-pocos ?-gente.
mucha gente.
cabeza ?-gente.
cabecita de conejo.
cabeza-conejo-chico-gente.
caracoles ¿borrados?
carrizo que está en el agua ¿ borrados?

canapanama
cana-p-anama
canaynas
capanamas ?
ca-p-anamas
carama
caramapama
carama-p-ama
caramapinguan
carama-pinguan
caramariguanes
carama-riguanes
caramaperiguancananaréchecanano
carama - periguan canana - réche-ca nano
caruncapanos
carun-ca-p-ano
cayuiguara
ca-yui-guara
' .
cgmacana
cguia-ca-na
cothoayaguala
cotho-a-ya-guala
cotoayala
coto-a-ya-la
cotoguayagua
coto-gua-ya-gua
cotoyaguala
cotoya-gua-la
cuidajos
cui-d-ajo
cunpanama
cun-p-anama
cunpanamoquiniapin
cun-p-anamo-quiniapin
guarastiguara
guara-s-ti-guara
guarauctiguara

comedores de gavilanes ?
gavilán ?-quien-come.
carrizo que está en el agua ¿ borrados?
come cochinos.
?-quien-come.
perro-?
come perro.
perro-quien-come.
¿ ... ?
perro-?
¿ ... ?
perro-?
perros que entran por una cueva y salen a otra.

perro-entra?-cueva-sale ?-cueva.
perro que come pescado.
perro-pescado-quien-come ?
mucha gente.
agua? o pescado?-mucho-gente.
sabino grande donde beben agua.
sabino-agua-bebe.
árboles grandes que tienen pastle.
pastle-grande-árbol?
árboles grandes que tienen pastle.
pastle-grande-?
pastle.
pastle- agua ?-grande-gente?
árboles grandes que tienen pastle.
pastle-grande-gente?
chupa tabaco.
chupa-tabaco.
come conejos.
conejo-quien-come.
come conejos y gente de la frente grande.
conejo-quien-come-gente de la frente grande.
agua limpia.
agua-limpia-que es-gente.
agua blanca.

507

�'I

guara-uc-ti-guara
guareytigua
guar-ey-ti-gua
guayatiguara
gua-ya-ti-guara
guimoaiauco
guimo-aia-uc-o
irapaguines
maapiguara
maapi-guara
macatiguire
ma-ca-ti-gui-re
manigua
ma-ni-gua
maupanama
mau-p-anama
milantiguas
mmaguaguapo
mina-guaguapo
miñaguapa
miña-guapa
mocoápanamas
mocoá-p-anamas
opaguiguara
opa-gui-guara
paac
paacarañiguara
paac-a-rañi-guara
pacacnomo

pac-ac-nomo
panamiguara
pantiguara
pan-ti-guara
panti-guara
pantiguaras
patiporas

508

agua-blanca-que es-gente.
agua clara del río.
agua-claro-que es-gente.
que viven en la orilla del río.
agua-grande-que es-gepte.
peñasco blanco.
?-cerro-blanco-?
espina de nopal {borrados?
mezcal que tiene espinas por los bordes.
mezcal-gente.
río que lleva fuerza.
fuerte-agua-que es-mucho-?
estero?
?-?-agua.
come venados.
venado-quien-come.
come tunas { borrados?
chaparro espinoso que da un frijol colorado espinoso (sic).
fri jolillo-espinoso.
frijolillo - colorín.
frijolillo-espina.
come cochinos.
cochino-quien-come.
ciénaga de mucho tular.
tule-grande o mucho-gente.
agua que llueve.
agua que llueve.
agua que llueve-?-mucho-gente.
que viven junto al agua bañándose empinados que viven en el cerro de las chorreras - cara
lavada.
agua que cae-?-?
agujero donde se entran las liebres y ratones que
van de huída, y allí cavan y les prenden fuego.
tierra colorada.
colorado-que es-gente.
almagre-gente.
untados de almagre - que viven junto a una cueva o mina que de ella sacan almagre.
tierra amarilla o parda.
·

pa-ti-poras
pelicaguaro
pioguani conpagua
pi-o-gua-ni-conpagua
pioguara coapagua
pi-o-guara
pixaguaniguaras
pixa-gua-ni-guaras
pi-xa-gua-ni-guaras
punia patama
quedejeños
queguexosmapi
quiáguechamqueguejosmapi
quiapanama
quiá-p-anama
quidajos
quid-ajos
quídeclapossamalpaquereas
quiniapin
qui-niapin
quispisguaras
(a) qui-s-pi-s-guara
quitamocapanama
qui-t-amoca-p-anama
qui-t-amoqua-panamas
qui-t-amoqua-panamas
saractigua
sarac-ti-gua
saratiguacaramanigua
sarac-ti-gua-caramamani-gua
upahuiguaras
upa-hui-guaras
xinipiguara

almagre-?
piedras coloradas.
tacopates - palo de que hacen barretas o catanas.
vara-?agua?-chico- ¿ ... ?
tacopates - bastones arrojadizos o catanas.
vara-?-agua? o gente? ¿ ... ?
unos peñascos altos y al pie de ellos hay unos charcos de agua que no corre.
peñasco?? ?-agua-chico-gente.
vara-carrizo ??-agua-chico-gente (¿gente que vive
entre los carricitos ?) .
tule ancho.
nopales.
berrendos ???
sapos unos y otros berrendos (mapi ¿ come sapos?
sapos ?-quien-come.
chupa tabaco.
chupa-tabaco.

sapo?).

come chapotes y bebe en la orilla del agua.
hombres de la frente grande.
grande-frente?
carrizal.
carrizo-?-vara-?-gen te.
que comen muchos javalines.
muchos-?-javalines-quien-come.
come javalines -

come puercos.

muchos-?-javalines-quien-come.
que viven en un estero hondo en que hay zacate
cortador y en él habitan muchas palomas.
hondo???-que es-agua.
estero donde habitan palomas.
hondo ???-que es-agua-perro????-estero.
ciénaga o carrizal.
tule-mucho-gente.
matorrales chiquitos.
509

�xi-ni-pi-guara
yminiguaras
ymi-ni-guara
ypantiguara
y-pa-n-ti-guara
ysmacurapemue

carrizo-chico-vara-gente.
cerrito.
cerro-chico-gente.
tierra colorada.
?-tierra colorada-que es-gente.
pajaritos colorados copetones dos?

chivos? ¿borra-

VOCABULARIO DE LA LENGUA GUINIGUA DE LOS INDIOS
BORRADOS DE NUEVO LEON

aba
agu
aguari
agueca
agui
ai
aiu

ajo
aJU

am
ama
ama
amapapanauco
amaquiapinimen
ambara y guimo
ami
ami

amo
amo
amoca
amoqu
amoqua
an
an
an
ana
anagua
anaguígas

tierra.
cerro.
loma.
mezquite.
carrizo.
cerro.
cerro.
tabaco.
tabaco.
tierra.
tierra.
pescado.
coje narices.
patos que andan en el agua.
peñasco blanco.
pescado.
cochino? pamoranos.
tierra.
pescado.
javalí.
puerco.
javalí.
desnudo-que es ?? pamoranos.
come.
come.
arbusto.
anacua?
arbolito espinoso que da una frutilla.

anagmane
anaiguígas
anama
anamo
anana
anano
ane
aru

anica
ano
aparcum
apino
aqui
anguanaguapao
anguanapao
arichi
arisca
aútecapaguame
ay
ay

aye-ri
aye-si
ayi
ayu

axi-te
baya
boi
ca
ca
ca
cachupini
cacomarpa
cacumarpan
cad
cagua
cagua
cagua
cagui
cagui
cagui

frijoli!lo - colorín.
arbolito espinoso que da una frutilla.
come.
come.
cueva.
cueva.
come.
flecha.
gavilán?
come.
un palo de que hacen barretas o catanas - tacopates pamoranos.
que se amarran colas de venado.
carnzo.
????-espinoso (muy?).
????-espinoso.
gavilán.
gavilán.
pájaros que andan en el agua o en la orilla del río.
cerro.
mucho.
muchos.
muchos.
cerro.
cerro.
carrizo.
barranca.
pie de venado.
agua.
cochino????
pescado.
tierra blanca?
cardenales (pájaros) pamoranos.
cardenales (pájaros) pamoranos.
chupa.
que les gustan sur de Texas.
liebre?
orejas??
liebre???
orejas???
sabino.

511

510

�1

i

cai
cana
canama
canana
canano
canaraguayo
canayna
carama
carama
carama
carán
carún
cgma
chuán
chuchini
coapagua
conpagua
cotho
coto
eran
cua
cuid
cun
( e) clapo
ey
eyti
gmane
gua
gua
guala
guapa
guara
guara
guanaguapao
guanapao
guera
gui
guira
hui
512

cabeza.
gavilán??
carrizo que está en el agua.
cueva.
cueva.
caracoles.
carrizo que está en el agua.
coyote pamoranos.
perro.
perro.
perro sur de Texas.
perro.
sabino.
conejo alazapas.
colorado.
tacopates - barreta - catana - coa??
tacopates - barreta - catana - coa??
pastle.
pastle.
perro pamoranos.
agua.
chupa.
conejo.
chapotes.
claro?
que es claro.
frijolillo - colorín.
gente.
agua.
árbol???
espina?
gente.
agua.
muy? espinoso.
espinoso.
gente.
muy o mucho o grande.
gente?
muchos.

irapaguines

ja
juan
ma
ma

maapi
macati
maguacata
mau
ffil

palo ;urojadizo
palo arrojadizo

milantiguas
mma
miñaguaguapo
miñaguapa
mocoá
na
na
ndi
n (d) i
Ill

niapin
ña
ñejau
ñexo

opa
p
p
pa
paac
paac
pac
pachale
pan
panamiguara

panti
pau-xi-an
pelica
pelicaguaro
perco

espina de nopal.
grande?
conejo
come
fuerte?
mezcal.
que es fuerte.
semilla comestible del ébano.
venado.
chico.
come tunas.
fri jolillo.
fri jolillo (espinoso) .
fri jolillo (espina?) - colorín.
javalí - cerdo.
bebe??
frijol??
agujero??
chico?
chico o poco.
frente?
frijol??
chupa pintos.
chupa pintos.
tule
quien (relativo) .
quien (relativo) pamoranos.
amarillo, colorado o pardo (almagre) .
agua que llueve sur de Texas.
agua que llueve.
agua que llueve.
nopal podrido ¿ ... ?
amarillo, colorado o pardo (almagre) .
agujero donde se entran las liebres y ratones que
van de huída y allí cavan y les prenden fuego
y los sacan.
tierra colorada (almagre) , amarilla o parda.
barriga-carrizo-come?? Coahuila.
piedras coloradas.
piedras coloradas-gente.
gusano.
513

�periguan
pi
pixa
punía patama
que
que
quedejeños
queguexos-mapi
qui
quiá
quiáguechamqueguexosmapi
quiapanama
quid
quídeclapo
quianapin
qui-t
rani
rañi
réche

ri
riñi
s
sti
sarac
Sl

s-pis
s-pi-s
ssamalpaquereas
ssissini
sti
ta

tati
ti
uc
ucti
ug
ugti
upa
xi
ya

514

entra????
vara.
peñasco??? (pi-xi - vara de carrizo ?) .
tule ancho.
que hace????
está ???
nopales.
berrendos?? (berrendos?-mezcal).
mucho.
sapo??

ya
yati
ymi
ysmacurapemue
yui

corre???
que es corriente ( del verbo correr) .
cerro.
pajaritos colorados copetones - chivos {borrados?
muchos.

sapos unos y otros berrendos.
come sapos???
chupa.
come chapotes (quid-eclapo) - chupa chapotes.
gente de la frente grande.
muchos-?
grande.
grande-mucho.
sale???
que son????
álamo???? (rañi - grande ?) .
limpio.
que es limpio.
hondo?
que son???
varas ( montón de varas ?) .
matorral?
que beben agua en la orilla del agua.
colorado.
que es limpio.
gordo.
que es gordo.
que es o que está.
blanco.
que es blanco.
blanco.
que es blanco.
tule.
carrizo.
grande.

515

�LA CONSPIRACION DEL PADRE ARENAS
JORGE FERNANDO lTURRIBARRÍA

Con este nombre ha pasado a la historia, con más sentido convencional que histórico, la primera coalición intentada contra el
estado mexicano desde la consumación de nuestra Independencia,
para restaurar el régimen de la Colonia.
Por haber sido descubierta la conspiración en una época de
gran efervescencia política -la lucha entre las logias masónicas
por la conquista del poder público- los historiadores contemporáneos a los sucesos los han expuesto con cierto deliberado propósito de introducir elementos de confusión. Esta tendencia ha
influído en su esclarecimiento, demorándolo en el ya bien largo
período de cerca de siglo y medio que va transcurrido desde 1827
a la fecha.
Resulta curioso advertir cómo de la confrontación de estos sucesos a través de las versiones encontradas de sus expositores, según el partido a que hayan pertenecido y en ocasiones pasando
como por entre un aro de fuego, prefieren mantenerse en discreta reserva, desde el ángulo neutro de enfoque, dejando a la obra
del tiempo su decantación.
La razón no puede ser otra, si bien se medita en este desistimiento, que el escrúpulo bien explicable de precaver la pluma ante
el peligro de incurrir en juicios ligeros, porque se llegó a observar
que del debate histórico podrían surgir serias imputaciones casi
igualmente atribuibles a los representantes de los dos bandos irreconciliables, dado el clima de exaltación, de virulencia política
517

�y de pasión en que se descorre y baja el telón de este drama nacional salpicado de sangre.
La conspiración adquirió perfiles de escándalo nacional, tanto
en su aspecto de conjura contra la soberanía nacional, como en
sus consecuencias probables, en la secuela procesal y en su trágico
y precipitado desenlace.
Los sucesos principian en 1827. Estaba aún fresca la sangre
de Iturbide y reciente la permanencia de las tropas españolas en
la fortaleza de San Juan de Ulúa, bajo el sucesivo mando de los
generales realistas Dávila, Lemaur y Copinger, hasta la capitulación de este último, el 15 de septiembre de 1825. Cuba era la
avanzada de España sobre las costas mexicanas en el afán de retener su dominio sobre la liberta Colonia, cuya independencia política negábase a reconocer Fernando VII.
Descubierta la conjura en término tan próx,imo de aquellos
acontecimientos, la excitación se justificaba, incluso contra los españoles iturbidistas, militares o civiles, señalados como candidatos a la expulsión.
En los diversos procesos que fueron\ incoados con motivo de la
conjura figuraron cuatro generales: Gregorio Arana, Miguel Negrete, José Antonio Echávarri e Ignacio Mora; seis frailes: J oaquín Arenas, Francisco Martínez, Rafael Torres, Manuel Hidalgo, Diego de San José y Margarito Morán; cinco funcionarios públicos: el general Vicente Filisola, el coronel José Antonio Fado,
José María Bocanegra, don José María Tornel y don Francisco
Molinos del Campo. De estos dos últimos, e1 primero era diputado por Veracruz y Secretario Particular del Presidente Victoria,
y el último, gobernador del Distrito Federal. Además cinco civiles, y tres militares retirados.
De estos procesos, uno tuvo lugar en la ciudad de México y los
otros dos en las de Puebla y Oaxaca, respectivamente. Como resultado de las sentencias dictadas, fueron fusilados el general Gregorio Arana, veterano español del extinto ejército realista; los
eclesiásticos Arenas, Martínez, Torres e Hidalgo; los civiles David, Zaleta, López de Castro, Prado y Puebla, y los militares Cam518

pos, González y Ortet. La pena de destierro, tras larga prisión,
aplicóse a los generales Negrete y Echávarri. Más tarde fueron
fusilados en la Ciudad de Oaxaca Fray Diego de San José y Fray
Margarito Morán, según el historiador Olavarría y Ferrari.
Todos los diversos incidentes de la conjura causaron honda conmoción y suscitaron encontrados comentarios entre los secuaces de
los partidos yorquino y escocés, cuando la política era dirigida
por las logias masónicas. Era presidente de la República el general Guadalupe Victoria y vice-presidente el general Nicolás Bravo, ambos antiguos y ameritados insurgentes, pero divididos y enemistados por la obra de las mismas logias. Victoria militaba en el
rito yorquino; Bravo acaudillaba la facción del escocés.
Desde las ejecuciones de religiosos ocurridas en la lucha de Independencia, éstos son los primeros frailes y clérigos que en México van al patíbulo.
La conjura, sus consecuencias y epílogo eran interpretados en
diverso modo, según la militancia política de sus comentaristas.
Los yorquinos, que ocupaban los puestos clave del régimen, ponderaron la gravedad de un atentado inaudito contra la soberanía
nacional, y se empeñaron en probar, aunque con no muy legales
recursos y valiéndose de estratagemas indignas, que los conjurados
actuaban como agentes de los borbonistas, tramaban la muerte
de la república y el restablecimiento del dominio español. Aseguraban, y esto sí parece bien probado en autos, que para estos
planes había negociaciones con Fernando VII a través de la capitanía general de Cuba. Se relacionaba este intento con el que
había sido liquidado en 1824, en Padilla, encomendado al exEmperador Iturbide.
En cambio, para los escoceses -en cuyo grupo militaban varios
de los conjurados-, ex-realistas despechados por la Independencia, la conspiración sólo era un pretexto urdido por los yorquinos
para desplazarlos de los cargos civiles y militares y propiciar así su
expulsión del país. Señalaban al general Manuel Gómez Pedraza,
a la sazón Ministro de la Guerra, como el autor intelectual de la
maniobra.
519

�Por otra parte, la verdadera opinión pública del país, la ajena
a las pasiones políticas, aturdida por tan opuestas versiones, sólo
presenció espectante sus episodios sin llegar a formarse juicio del
drama.
Confusa y alarmada veía, por una parte, la necesidad de precaver al país contra cualquier intento de reconquista, y por la
otra, los graves males derivados de la multiplicación de las sociedades secretas, y se anonadaba al meditar que, ya fuese en manos
de yorquinos o de escoceses, la dirección del país se desviaba por
cauces ajenos a los intereses nacionales.
El descontento público causado por varias irregularidades en
los juicios de los generales Arana, Negrete y Echávarri llegó a la
representación nacional, y un grupo de senadores exigió responsabilidades al Ministro de la Guerra. Se hicieron apreciaciones desfavorables de los funcionarios judiciales que actuaron en el proceso, se declaró que obraban por estricta consigna y se precisaron
detalles reveladores de que., actuaban con parcialidad.
En sus Me morías don José María Bocanegra, en prenda de que la
conspiración del padre Arenas no fue estratagema de partido o producto de fantasía, inserta una gacetilla que apareció en el número
249 del Diario de La Habana, correspondiente al martes 6 de
septiembre de 1831. En dicha nota se condena la Independencia
de México, tildándola de absurda y torpe, se asegura que la Nueva España siempre fue devota de "su amado monarca Femando
VII", pues desde 1808 hasta 1821 "se celebraron tratados reducidos a que fuera a reinar en México un príncipe de la augusta
Casa de Borbón". Esto no fue posible, se aseguraba, porque España estaba oprimida, y los peninsulares tuvieron que desistir de
sus proyectos en favor de la reconquista. Prosigue la gacetilla con
esta afirmación que corrobora la presunción de que existían planes siniestros contra la república: "Mas no por eso suspendieron
un momento sus tentativas dirigidas a restablecer el gobierno legítimo de un rey, y más de una vez estuvieron a punto de conseguirlo durante los años de 24 y 26, si no les hubieran faltado los
520

auxilios ofrecidos, cuya falta costó la vida a muchos buenos españoles, que expiraron en los patíbulos".
La existencia de la conjura se confirma con la siguiente exposición del arzobispo de México, Dr. Manuel Posada y Garduño,
diocesano durante los sucesos de la conspiración: "En mi último
viaje a Nueva Orleáns el año de 1834, supe algunos pormenores
por haber tenido oportunidad y haber visto el informe que hizo a
la Corte de Madrid el comisionado regfo · sobre la revolución conocida entre nosotros por del padre Arenas: advirtiendo que este comisionado regio fue D. Eugenio de Aviraneta, residente
siempre en el Estado de V eracruz. El informe fue copiado horas
antes de darse a la vela el buque en que iba. Que la división y
complicación de las ideas y opiniones de los mexicanos, principalmente entre los dos ritos masónicos de la República, fue el medio
entre otros, el más eficaz de que se valió el comisionado. Y hablando con el religioso franciscano fray Rafael Torres, que fue
en la revolución el discípulo del presbítero don Manuel Hidalgo,
de Puebla, le ratificó lisa y llanamente su cooperación, siendo presente el Sr. magistrado de la Suprema Corte de Justicia D. José
Domínguez Manzo; asegurando, por fin, dicho padre Torres, que
sus conocimientos en el plan y combinaciones para llevarlo a efecto, no eran tales que le asegurasen y le diesen una instrucción
exacta, ni mucho menos completa de cuando se obraba, y de los
enlaces y ramificaciones que existían; pero se aseguraba (decía
el padre Torres) que él hacía por su parte lo que le correspondía
como a un agente subalterno que reconocía, obedecía y obsequiaba órdenes superiores".1
Para descargo de su conciencia, el general José María Torne!,
que tal directamente participó en la celada puesta al padre Arenas, reprodujo la anterior exposición del arzobispo de México en
su Reseña histórica (p. 113), seguida de interesantes consideraciones acerca de la verdadera identidad de Aviraneta y de la secreta comisión que trajo a México.
Antecedentes de la conspiración del Padre Arenas, y como ac' Publícala Bocanegra en sus Memorias.

521

�titud de represalia, puede considerarse en el caso la conducta del
general Victoria, al promover oficialmente el apoyo militar de México en favor de la conjura descubierta en Cuba para independizar la Isla de España. En efecto, para formalizar el descabellado proyecto, el presidente Victoria presentó una iniciativa al Senado el 8 de octubre de 1825, que fue desechada lógicamente porque carecíamos de barcos para emprender esta aventura, y porque tendría que considerarse la actitud de México como poco
amistosa de parte de los Estados Unidos, pues bien conocido era
su empeño de impedir que la colonia antillana quedara bajo el
radio de influencia de otro país que no fuera precisamente nuestro vecino del norte.
Entremos en materia: el día 25 de enero de 1827 debía estallar simultáneamente en México, Puebla, Tehuantepec, Acapulco,
Durango, Cuernavaca y Tampico, la conjura militar contra el gobierno de la República, encaminada a restaurar el dominio español, con el apoyo de Fernando VII.
Parece haber sido uno de los principales conjurados el general
español retirado Gregorio Arana. Fue capturado el 4 de febrero
del mismo año, y ejecutado en Mixcalco, el 5 de enero de 1828.
El agente más activo de la conjura fue, sin duda, el fraile dominico Francisco Martínez, que se dio a conocer entre los comprometidos con el título de Comisfonado regio, bajo el nombre de
Juan Clímaco Vásquez, aunque usó indistintamente los de Manuel Cervantes, Rómulo Porter, Luis García y Benito Sánchez.
Español por nacimiento y realista intransigente, tan pronto como,
en 1821, fue consumada la Independencia, salió del país por iniciativa propia. Fuése a La Habana, en donde aprovechó todas
las oportunidades a su alcance para conspirar contra la autonomía de México, ponderando lo fácil que resultaría a España reivindicar la perdida colonia. Esperó el resultado de la ocupación
de S. Juan de Ulúa por las fuerzas españolas y cuando el general
Copinger capituló en septiembre de 1825, lejos de desistir aquél
de sus proyectos, logró interesar al gobierno español para que se
reemprendiera la reconquista con medios más eficaces. "México
522

-decía- no anhelaba otra cosa que ver restablecido el régimen
español".
Impresionado el gobierno español, en buena parte, por la dialéctica persuasiva de Fray Martínez, accedió a ensayar otros planes, y después de algunas consultas con el gobernador de Cuba,
se dieron instrucciones al capitán Eugenio de Aviraneta. Hombre
capaz de todas las audacias, Aviraneta había llegado a Veracruz
desde 1825, probablemente en combinación con la expedición
española a Ulúa de ese año, para agitar a la población del puerto en favor de la reconquista.
Aquí se impone una digresión. ¿ Quién era Aviraneta? Este
hombre que impresiona por sus perfiles novelescos tuvo una vida
agitada y extraordinariamente pintoresca. Hecho a todos los peligros, metía las narices y también el sable y los puños donde quiera que se conspiraba contra algo. Intervino en infinidad de complots, conjuras, escaramuzas, asaltos, fugas, comisiones arriesgadas,
rescate de prisioneros, etc., etc. Se jugó la vida en España, Francia y México, y siempre resultó más o menos bien librado.
Aviraneta nació en Madrid, el 13 de noviembre de 1792. Era
de origen vasco, aunque tenía sangre francesa por su padre, que
venía de los normandos. Aprendió el francés en Irún, en casa de
su tío Fermín Esteban Ibargoyen. Allí se hizo masón escocés, y
así comenzó a relacionarse con algunos republicanos franceses y
emigrados españoles en tiempos de Carlos IV. En Irún fundó una
sociedad secreta llamada "El Aventino", de la que fue presidente,
con 27 afiliadas. Con motivo de la invasión napoleónica en España se enroló en las famosas guerrillas del célebre cura de Villoviado Jerónimo Merino, contra quien años más tarde peleó. En
este grupo de franco-tiradores realizó hazañas que revelan gran
audacia y valor personal. En esta misma época estuvo a las órdenes del notable guerrillero Juan Martín, "El Empecinado".
Concluida la guerra de invasión, de 1814 a 1820, Aviraneta viajó por distintos países, y al retornar a España tomó partido en la
conspiración de Richart. Fue a Francia, y comisionado por las
logias conspiró para apoderarse de Valladolid, lo que no tuvo lu523

�gar por la sublevación del coronel del Riego y la proclamación
de la Constitución de Cádiz. Tuvo relaciones con los carbonarios
de París, y en dicha ciudad hizo su presentación en el Gran Oriente del rito masónico escocés. En la Venta Carbonaría conoció a
Cugnet de Montarlot fundador de las sociedades secretas de Francia y se hizo correligionario de los grupos franceses que pretendían
organizar una legión francesa en Zaragoza y otra inglesa en Galicia, para defender la Constitución gaditana después de su abrogación por Fernando VIL
Estuvo del lado de los constitucionales con "El Empecinado"
y contra los realistas. Es objeto de pintorescas aventuras, cae preso de los realistas en 1823, se escapa y va a Tánger; de allí pasa
a Gibraltar, donde se embarca para Alejandría con la ayuda económica del tío Alzate e Ibargoyen, que vivía en México y que le
envía 5,000 pesetas por conducto de los banqueros Benolié y Cía.
En el Cairo es nombrado jefe de escuadrón, se aburre y marcha
a Grecia, en donde se hace gran amigo de Lord Byron y, siendo
huésped suyo, le asiste en su muerte. De Grecia parte a Marsella,
y de allí a Burdeos, en donde se encuentra con el tío "indiano",
que lo convence de ir con él México. Este encuentro no parece
casual, sino parte de la combinación tramada para que se sitúe
en Veracruz, en su plan de apoyar las operaciones militares de la
expedición enviada a Ulúa.
Para disfrazar sus intenéiones, compró Ibargoyen en Burdeos
un cargamento de mercancía, con destino al referido puerto mexicano: sedería francesa y cajas de vino de Burdeos, y Champagne.
Asociados tío y sobrino, llegan al embarcadero del Río Alvarado a fines de abril de 1825. En Veracruz la dragonea de comerciante, embozado en un oficio por el que no tenía la menor vocación, y luego se une a los masones escoceses, enemigos del gobierno de don Guadalupe Victoria y se mete a redactor de El
Veracruzano Libre, órgano presuntivamente fundado por él para enfrentarlo a las publicaciones de los yorquinos El Sol y El
Mercurio. No parece casual que hubiera en Alvarado una imprenta nueva y empacada, tan a la mano, recién traída de los
524

Estados Unidos, con destino a un periódico que se iba a fundar
y no se fundó. El encargado de ella era un español emigrado de
La Habana, don Tiburcio Campe, "insigne impresor y antiguo
periodista que me debía muchos favores por géneros que le había prestado para venderlos en aquel puerto". 2
El decreto de expulsión de los españoles ( 20 de diciembre de
1827) lo obligó a salir anticipadamente rumbo a Nueva Orleáns,
en compañía del Padre Diego Miguel de Bringas, ameritado en
la evangelización-de una parte de Texas y muy conocido en aquella provincia; . de varios frailes y de un grupo numeroso de connacionales suyos. Tan pronto como llega, se relaciona con un acaudalado español, comerciante y naviero de Nueva York, de apellido Fernández, conocido en los Estados Unidos por "Peter Armony", y busca contacto con la colonia española de Nueva Orleáns.
Sin pérdida de tiempo, el Padre Bringas empezó a conspirar en
la organización de una incursión a México, que penetraría a Tamaulipas por el puerto de Matamoros. Se planeó reclutar 150
hombres, comprar 500 rifles, 1,000 puntas de lanza y 1,000 sillas
de montar, con sus arneses, fletando para su transporte un vapor
y dos corbetas de guerra. Aviraneta dice en sus Memorias que
rumores de una próxima guerra entre México y los Estados Unidos, por el asunto de Texas y la existencia de buques de guerra (?)
mexicanos en la bahía de San Bernardo hicieron fracasar la incursión.
Finalmente Peter Armony retiraba su compañía porque no quería arriesgar sus intereses y reputación, y todo el plan se desarticuló.
Entonces se decidieron Aviraneta y sus secuaces a que se redactara una Memoria dirigida al rey de España, enumerando ·en
ella los sacrificios que se hacían por la reconquista de México, · y
se convino en que la llevarían Aviraneta, el Padre Bririgas, un tal
Irigoyen y ocho misioneros de los colegios de Querétaro y Orizaba; El 28 de febrero de 1828 embarcaron, y luego de llegar a La
• EUGENIO DE Av1RAN ETA E IBARGOYEN. Mis memorias íntimas ( 1825-1?29). Don
Luis GARCÍA P1MENTEL. Prólogo de D. Luis GoNzÁLEZ OBREGÓN. México, 1906.

525

�Habana visitaron al gobernador y al capitán general Vives, dándole cuenta de su Comisión. Ponderaron a éste lo fácil que sería
intentar la reconquista, lograron convencerlo, y Aviraneta redactó,
para interiorizarlo de la situación, una Memoria sobre el estado
actual del reyno de México, y el modo de pacificarlo.
Vives, impresionado por los informes, resolvió organizar la expedición de reconquista. Pensó confiar su dirección al brigadier
Antonio de la Oliva; pero, teniendo que dar cuenta al general
de Marina Angel Laborde, para la habilitación de los barcos,
éste, por viejas rivalidades con aquél, se negó, alegando que se lo
prohibía la Ordenanza. Escribió Laborde a Madrid y secretamente obtuvo que el mando de la expedición se confiara al general Barradas, hombre impulsivo, cruel y al mismo tiempo indeciso, sin el valor ni las condiciones requeridas para tamaña
empresa. Bien conocido es el fin de la desastrosa aventura.
Fracasada la expedición, Aviraneta volvió a La Habana, en
donde vivió de su pluma, escribiendo en los diarios, hasta que fue
llamado a España para participar en la conspiración liberal de
don Francisco Espoz y Mina, en lo que ya no tuvo oportunidad,
por la derrota de los liberales. Así continúan sus aventuras llenas
de lances y episodios pintorescos. Ingresa al partido de los carlistas; después, reniega del aspirante al trono español y se torna
a la sucesión de Fernando VII, combate a "El Empecinado",
entra en una conspiración para secuestrar a don Carlos, en Azcoitia; en 1837 fue comisionado por el ministro de la Gobernación
para marchar a Francia e introducir la discordia en la facción
carlista, y al año siguiente emprende la misma encomienda y logra, por fin, que se firmen los convenios de Vergara, que restituyen la paz en España y acaban con el aspirantismo de don Carlos y con la prolongada guerra intestina.
Aviraneta casó el 4 de noviembre de 1852, y hasta en este episodio de su vida es desconcertante: actuaba en Madrid una compañía de Opera y en ella una cantante, Josefina de Esperamons,
de 26 años, tan mala como diva y actriz que exasperó al público
y fue víctima de una silba tremenda. Lloraba desesperada en su
526

camerino porque el empresario le había rescindido el contrato.
Aviraneta, que era espectador en el teatro, sin conocerla, fue a
buscarla. No se le ocurrió cosa mejor para consolarla que ofrecerle matrimonio. Naturalmente, ella aceptó, y Aviraneta se dejó
poner la coyunda.
Volviendo al punto de nuestro relato, es ya oportuno aclarar que
la desaprensiva alusión con que Aviraneta se refiere en sus Memorias al caso del padre Arenas, parece demostrar que, o no tuvo
participación en ella, o, por no comprometer al gobierno español,
prefirió omitir cualquiera referencia personal.
Sólo dice: "No contentos los yorquinos con abatir de este modo
a los escoceses, urdieron una diabólica trama para envolver en ella
a los generales Bravo, Marqués de Vivanco, al Obispo de Puebla,
a varios senadores, al alto clero, a los regulares y a todos los españoles en gener'al. Representaron la ridícula farsa del padre Arenas,
frayle inmoral que se prostituyó a los yorquinos, denunciando a los
generales Negrete, Echávarri, Arana y a los demás españoles, dando por positiva la existencia de una horrorosa conspiración, con
un comisionado regio al frente, que suponía debía estallar a favor
del gobierno español, para destruir la república y la independencia Mexicana. 3
Sin embargo, en la hoja de servicios de Aviraneta, hay un hito
que se puede seguir, pese a su laconismo: "Por la guerra de América -dice-, con arreglo a la Real orden de 30 de abril y sus
aclaraciones del 23 y 24 de Octubre de 1835; duración, dos años,
un mes y quince días". 4 Estos dos años, un mes y quince días, ¿ a
qué período de tiempo se refieren? No, desde luego, a los cuatro
meses y medio transcurridos desde la llegada al puerto de Alvarado -fines de abril de 1825- hasta la capitulación de Ulúa, el
15 de septiembre de ese año; tampoco a los tres meses, de julio a
septiembre de 1829, que duró la expedición de Barradas, desde su
salida de La Habana hasta los convenios de Pueblo Viejo. Indudablemente comprende un período más largo que abarca ocho meses
ª Ob. cit., pág. 251.
' Pío BAROJA. Aviraneta o la vida de un conspirador. (Apéndice colecci6n Crisol).

527

1134

�de 1825, desde fines de abril o principios de mayo, fecha, la primera, de su llegada al puerto de Alvarado; más los doce meses del
año de 1826, que presuntivamente dedicó a preparar la conjura,
y cinco meses y medio del siguiente de 1827, hasta mediados de
junio, en que, anticipándose al decreto de expulsión de los españoles, se embarcó para Nueva Orleans, como ya se dijo. La suma
de estos períodos de tiempo coincide con el lapso de la hoja de servicios de Aviraneta, en que éste aparece comisionado en la guerra
de América.

•
El programa proselitista de la conjura ajustábase en su organización a la técnica de las sociedades secretas. Cada comprometido
debía conquistar a otro, y así sucesivamente. El seductor y el seducido se conocerían convencionalmente como "maestro" y "discípulo", respectivamente, cuidando del incógnito, para garantizar la
discreción necesaria. Parece que sólo Aviraneta, fray Martínez y
el padre Arenas conocían los hilos de la conjura.
Parece ser también que el primer paso de los conspiradores para
contaminar al ejército, fue catequizar al general de brigada en retiro don Gregario Arana, conocido en el plan bajo el pseudónimo
de Jerónimo Gangoiti. 5
Otro de los cabecillas importantes fue Jacinto Pérez Uride, que
actuaba con el nombre supuesto de Manuel David, y fingíase comerciante. Fue "discípulo" del general Arana y, a su vez, "maestro" de Fr. Rafael Torres. Este religioso franciscano vivía en su
convento de la ciudad de Puebla y pasaba amparado por el nombre de José Cisneros.
Seguían después, en orden de importancia, el presbítero Manuel
Hidalgo, Manuel Segura, Juan Bautista Zuleta (conocido indistintamente por Antonio Miró, Juan Arnés del Portal y "El Niño de
Dávila"). Ramón López de Castro, Benvenuto López, Santiago
Prado, Policarpo Puebla, el subteniente Juan Ortet, el teniente
• Tenía un primo: Miguel Gangoiti, que aparece como su encubridor y cómplice.

528

Juan González y el coronel Miguel Campos, los tres últimos militares retirados.
De todos los conjurados y cómplices los únicos que se libraron
del patíbulo fueron el propio Aviraneta, Manuel Vega, Miguel
Ibáñez y Francisco Caride. Aviraneta se escapó, inexplicablemente, hasta de figurar en el proceso. Es verdad que Fr. Martínez, el único que conocía su verdadera identidad, no lo denunció, pero resulta increíble que la policía militar del gobierno del general Victoria no hubiese sospechado de su conducta.
Vega, Ibáñez y Caride se salvaron de la muerte, el primero, por
que sólo sirvió de amanuense para copiar el plan, "obrando maquinalmente y para ganar algún dinero", el segundo, porque sólo
sirvió de conducto para entregar el plan a Manuel David, de manos de Policarpo Puebla, a fin de propagarlo en Cholula, y el tercero, por ser único cargo en contra suya el de haber mandado llamar
al propio David, su dependiente, por encargo del presbítero Hidalgo.
La primera víctima fue Segura, fusilado el 7 de abril de 1827.
El padre Arenas fue ejecutado el 2 de junio, cerca de Chapultepec,
a la vera del puente de Tacubaya; el general Arana, el 5 de enero de
1828; Fr. Francisco Martínez, el 29 de Marzo del mismo año, en
la plazuela de Mixcalco; los otros: Manuel David (o Jacinto Pérez Uridi), fray Rafael Torres, el presbítero Hidalgo, Zuleta, López de Castro, Prado, González, Ortet y Puebla fueron pasados
por las armas en la ciudad de Puebla, donde radicó su causa y se
les sentenció, en los primeros días del mes de septiembre de 1829.
En Oaxaca la conspiración estuvo encabezada por el fraile franciscano Margarita Morán y por el carmelita Domingo de San José. El foco se hallaba en J amiltepec, de la Costa Chica. Descubiertos, fueron enviados a la capital del Estado y detenidos en el convento de Santo Domingo, de conformidad con los privilegios
eclesiásticos. Morán logró seducir a su custodio, que le proporcionó
un traje de arriero, con el que se fugó la noche del 19 de agosto de
1827. Tan pronto como se halló libre, fue al cuartel del Batallón
Activo de Tehuantepec a soliviantar a la tropa, al grito de "Viva
529

�España". Avisado el comandante de las armas, llegó al cuartel en
los momentos en que el fraile arengaba a los soldados, y así pudo
escuchar los detalles de la frustrada revuelta y reaprehender al
audaz clérigo.
Ambos frailes fueron ejecutados a principios de enero de 1828
frente a las tapias del convento de Betlemitas, en la propia ciudad
de Oaxaca.
Los generales Pedro Celestino Negrete y José Antonio Echávarri fueron arrestados como sospechosos de colusión en la conjura,
por las declaraciones de los detenidos en Puebla. Se les condujo
en reclusión muy severa a puntos distantes y diferentes: Cueinavaca, Lerma, Tacubaya, Atzcapotzalco, y posteriormente fueron
confinados en el edificio de la antigua Inquisición, en la capital
del país.
El 16 de junio de 1828 se inició el Consejo de Guerra de Negrete y concluyó. . . ¡ al día siguiente! Al ser requerido para designar
defensor, dijo con sorna: "Nombro a los editores del Correo de la
Federación" que lo habían llenado de insultos. Lo hizo después
en la persona del coronel Cirilo Gómez Anaya, que actuó con imparcialidad. Ambos, Negrete y Echávarri resuitaron absueltos contra el paracer de los yorquinos, que se reunieron en la casa de don
José María Bocanegra para maniobrar en favor de su condena.
Como no lo consiguieron, enderezaron sus gestiones a obtener, como sucedió, que se los desterrara. A Negrete se le dio pasaporte
para salir del país, con la condición de que lo hiciera por Acapulco; después se le permitió el destierro por Veracruz. Echávarri
murió en los Estados Unidos, después de larga enfermedad y agobiado por la miseria. Fue atendido en sus últimos momentos por
la viuda de don Agustín de Iturbide, "que con la magnanimidad
de una princesa le socorrió en su dolencia". 6 Negrete permaneció
desterrado varios años en Burdeos, y más tarde fue reincorporado
al ejército con su grado.
La saña contra ambos militares se atribuye al general Manuel
Gómez Pedraza que, aunque no era yorquino, trataba de formar
• ÜLAVARRÍA Y

530

FERRARI.

Episodios Históricos M exicanos. Tomo 11-ps. 339-40.

un nuevo partido y creía poder tener en Negrete y Echávarri dos
fuertes opositores.
¿ Cómo buscó seducir el padre Arenas al general Mora, comandante de la guarnición de México? Oigamos las declaraciones de
éste al fiscal de la causa, el entonces coronel José Antonio Facio,
de funesta recordación: "Después de haberle escuchado sin contradecirlo, me mostró el plan que llevaba consigo, él constaba de
dieciocho artículos. El primero era relativo al grito que debía pronunciarse, y era el de '¡ Viva España, viva la religión de
Jesucristo!' Los otros, no podré afirmar su enumeración, pero
comprendían el arresto del E. S. D. Vicente Guerrero, el del E. S.
Bravo (D. Nicolás), por consideración a la generosidad que usó
con los prisioneros (realistas) en otro tiempo. Que las rentas de la
nación continuaran en la forma en que están, igualmente que los
que las manejan y demás empleados. Que se repondrían a todos
los europeos en sus respectivos empleos. Que a los cónsules y comisionados extranjeros no se les incomodaría ni se moverían hasta
nueva disposición, entrando en esta providencia los que con el carácter de comerciantes existen en el territorio".
"Seguidamente le pregunté -continúa el general Mora- que
era necesario saber con qué clase de gente se contaba para semejante operación; qué caudales y qué seguridades; me dijo entonces
que había un comisionado regio cerca ,:le la capital, el cual estaba
completamente autorizado por el rey (de España) para conceder
amnistías, gracias, etc. : que si yo me decidía ya en este caso me
aclararía toda duda y vería la cosa en su verdadero punto de vista.
Que al hacerlo quedaba bien secreto, que nadie llegaría a presumirlo, y que desde luego me pondría en comunicación directa con
aquella persona. Que se contaba con todos los cabildos eclesiásticos,
con los mismos eclesiásticos particulares, con todos los pueblos, y
últimamente con el comandante general de Puebla, con su obispo
y demás personas de influjo".
"Visto todo -añade el declarante-· le dije que el asunto era
delicadísimo, y que era preciso me concediese algún tiempo para
pensar resolverme, a lo que dijo que era ejecutiva mi contestación
531

�por no dar ya tiempo la ejecución proyectada, pues debía darse
el grito el día sábado 20, o bien mañana. En tal aprieto, le dije
volviese hoy para darle mi última contestación: se fue en ello,
asegurándome antes que, si como esperaba, no revelaba el secreto
que me había confiado, nada tenía que temer, porque estaba bien
segura mi persona; pero que si, por el contrario, hacía uso de
ello, éLpodría.ir a un patíbulo y algún otro; que por eso no dejaría de hacerse la revolución y yo sería asesinado. En efecto, se fue
y en seguida pasé a dar cuenta al E. S. presidente, quien impuesto
de lo ocurrido me ordenó tomase la providencia de hacerle reiterar su exposición en forma, y que pudiese ser oída y entendida de
las personas que se nombrasen al efecto. Con este antecedente dispuse que a las cuatro de la mañana se hallase en mi citada casa
el señor diputado D. José Maria Tomel, el señor senador D. Francisco Molinos del Campo y el teniente coronel D. Ignacio de la
Garza Falcón, nombrados por S. E., y además, dos de mis ayudantes, D. Joaquín Muñoz y D. Francisco Ruíz Femándéz a los cuales
los coloqué en una pieza inmediata para que pudiesen imponerse
de lo que deseaba".
•
"Colocados allí -prosigue-, llegó la hora citada, y sin falta
se presentó el referido padre Arenas, a quien con modo le hice
volviera a reproducir lo principal de su comisión, logrando vaciara
todo el objeto de su misión, y que a tiempo de que yo, formalizando
ya, le reprendiese su infame proceder, saliesen y reprendiesen los
ocultos a este padre, como en efecto se verificó. A presencia de
ellos volvió a ratificar en todo lo que había dicho, asegurándonos
que si lo conducía al patíbulo, iba contento porque moría por la
fé de Jesucristo".
·
"Entonces lo conduje hasta el arresto en que se halla, y de allí
se tomaron las más providencias de que tengo dado a V. S. conocimiento en el otro (oficio) mío, fecho hoy, al que le acompañaba
las pistolas, puñal y papel~s que se le encontraron en la celda".
El proceso del padre Arenas adolece de muchas irregularidades -menos, desde luego, que el del infortunado general Arana
y más que los de los otros comprometidos-, lo que despierta la

sospecha de que hubo consignas para mover la maquinaria de
la judicatura militar. El padre Arenas propuso varias veces delatar a los demás conjurados, a condición de serle concedida la
gracia de la vida y de protegerlo de las posibles represalias de sus
correligionarios. Mas se rechazó la primera oferta, y sucesivamente fueron denegadas las siguientes, por considerarse "que nada
faltaba por descubrir".
Su delator, el general Mora, siguió al frente de la guarnición
de la Plaza de México, a pesar de su notoria intervención oficial
en el proceso del Padre Arenas como funcionario del fuero de
guerra, influyendo decisivamente con su asesoría para el rechazo
de sus peticiones; lo que dio pábulo a la versión de haberse deveras comprometido en la conjura y de ahora estar temeroso de
ser, a su vez, delatado por el preso. Más tarde éste pidió al presidente Victoria, por escrito, la expedición de una amnistía general en favor de todos los comprometidos: "Si no se concede
-advirtió- yo voy al suplicio y no declaro lo que sé, y quedará
un germen en la República difícil de a pagar ... " En acuerdo de
7 de marzo, el presidente comunicó la determinación de su negativa. Viendo el Padre Arenas inminente el desenlace, el 2 de
abril ofreció revelar, a cambio de su vida, quién era el sujeto de
primera jerarquía que le encomendó entregar el plan general de
la conspiración al general Mora, bajo la garantía de que había
más de veintemil hombres alistados en las diversas provincias. Esta vez también negó el asesor, y el general Mora ratificó la denegación.
Marchando el proceso a su fin, al serle solicitado al prelado
provincial la degradación eclesiástica del reo para que pudiera
ejecutarse en él la sentencia de muerte, y volviendo aquél la oración por pasiva, reclamó al tribunal la irregularidad del proceso,
preferentemente la de que el general Mora "no ha podido ejercer
las funciones de comandante general y juez de la causa, por haber
sido propiamente el que denunció al Padre Arenas, y haber servido de testigo en el proceso, en donde aparece su declaración".
Más tarde, se formalizó este incidente de incompetencia judicial
533

532

�del general Mora, con intervención del cabildo de la Iglesia Metropolitana. Terció, entonces, el ministerio de Justicia, pidiendo al
obispo de Puebla, don Manuel Ignacio Campillo que, en defecto
del arzobispo de México proveyera a la degradación, pero también se negó por motivos que se omiten en el proceso, aunque se
admitió por buena la excusa.
Entonces, se pensó recurrir al obispo de Oaxaca, don Manuel
Isidoro Pérez; sin embargo, después se desistió por motivos de distancia, aunque habríase obtenido el mismo resultado. Mas Pérez,
con excelente olfato, temeroso de verse compelido, pidió licencia
ilimitada a Roma y, mientras le era proveída, discurrió emprender una larga visita pastoral por la sierra oaxaqueña, donde no
le alcanzaran las comunicaciones del gobierno. A su regreso, puso
de por medio el océano, y se fue a radicar a Guadalajara, España, su tierra natal. Renuente a regresar, fue compelido por el
Papa Gregorio XVI, a instancias del Arzobispo de México, para
reasumir la jefatura de su abandonada diócesis. Optó por la dimisión irrevocable, que suscribió el 27 de diciembre de 1831.7
Resuelto -aunque extra juri- el moroso problema de competencia, para que la excepción opuesta no se tradujera en demora -lo que supone espíritu de festinación-, le fue notificada
la sentencia de muerte al Padre Arenas. Se previno a la escolta
que el reo no saliera "al patíbulo con el hábito, sino que a las cuatro de la mañana del día de la ejecución se le quitará y se le pondrán botas, pantalón, levita y corbata, negro todo, y un lienzo
de la misma color que cubra la corona, sin taparle el rostro ... "
" ... y que se le ponga en el pecho una tarjeta que diga: Por
traidor a la nación, con letras muy perceptibles, y permanecerá
con ella el tiempo que quede expuesto el cadáver".
Estos hechos ocurrieron en la madrugada del 2 de junio de
1827. En el camino al cadalso, cuando la escolta pasaba por el
bosque de Chapultepec, Arenas pidió vehementemente que se detuviera el coche que le conducía, porque quería hacer una importante revelación a cambio de su vida. Aunque al principio el
' EuTIMIO

534

PÉREZ,

El episcopado oaxaqueño, págs. 95-96.

jefe de la escolta, teniente Francisco Mejía, se negó a transmitir
la petición al fiscal, lo hizo después. Mientras tanto, se entabló
allí un patético diálogo entre reo y custodio, del que resultó -si
la transcr~pción es exacta- que realmente el Padre Arenas ignoraba los hilos de la conspiración y hasta la identidad del comisionado regio, aunque sí sabía que la cabeza visible de la conjura
era el fraile dominico, Francisco Martínez; de todo lo que resultaba ser Arenas sólo responsable del delito de encubrimiento, e
inocente el general Mora. Según esta misma declaración, el dominico había fraguado la conjura en su parroquia de Chimalapa,
Oaxaca. Los veintemil hombres aludidos en el proceso referíanse a
supuestos adictos en Colima y Durango, a los peones de las haciendas del español Gabriel del Yermo -de triste memoria-, más la
guarnición de Perote, que se reputaba por dispuesta a la sublevación, según los propagandistas del movimiento. Del general Arana
dijo que había sido personalmente seducido por el fraile, y que por
eso, cuando él le trató el punto mostrándole el pl_an, respondió
que ya lo conocía. En cambio, de la responsabilidad de los generales Negrete y Echávarri, dijo desconocerla en absoluto.
Después de suscrita esta declaración por el reo, el fiscal y el
secretario, bajo el testimonio de los oficiales de la escolta, continuó ésta su marcha con el reo al lugar del suplicio por el rumbo
de Tacubaya. Desahuciado Arenas y visiblemente desesperado por
no haber logrado siquiera un aplazamiento, mientras el coche se
iba alejando de la zona urbana, bien amanecido como estaba y
con algún tránsito de población madrugadora, gritó con acento
de profunda convicción: "¡ Todo lo que he dicho es mentira, es
mentira!" Repetido con voz trémula y angustiada, alarmó a la
escolta y al piquete de la ejecución que, a pie unos, y otros a caballo, custodiaban el coche, porque la gente deteníase y comenzaba a formar corrillos. Pero la inquietud de los guardianes subió
de punto cuando el preso comenzó a arengar a las gentes para
que combatieran sin descanso a las logias masónicas, enemigas
de la religión y de México. ¿ Fue éste su recurso póstumo para
535

�escapar, si el pueblo, llegando a contender con los soldados le
propiciaba la ocasión de perderse por aquellos arrabales o entre
la arboleda del cercano bosque? 8
El 15 de marzo de 1827, en Ayolotepec, Miahuatlán, del Estado de Oaxaca, a varias leguas de su parroquia de Chimalapa cayó en poder de sus aprehensores el fraile dominico Francisco Martínez. Conducido a México, le fue destinada por prisión una pieza
del Palacio Nacional, inusitado lugar de cautiverio que hace suponer que tratábase de un preso de importancia excepcional o
que iba a ser interrogado por altos funcionarios públicos. Podrían
ser ambas cosas, pues no se excluyen. Aunque, al declarar fray
Martínez se mantuvo en una cerrada negativa, luego, y contrastando con su discreta actitud, procedió con visible imprudencia
en su comportamiento con el teniente José María Velasco, su defensor de oficio, pues tan pronto como lo visitó éste en su calabozo del Palacio Nacional, para el desempeño de su oficio, trató
de catequizarlo en favor de la conjura. Le hizo tentadoras ofertas y, aparentemente admitidas por el mílite, el preso le expidió
despacho de "Teniente Coronel efectivo del Primer Escuadrón de
la Fe". 9 El teniente Velasco era un joven de 31 años, de buen
parecer, muy valiente y reservado, pero de pésimos antecedentes.
• La historia del Padre Arenas, fraile dieguino descalzo, es de lo más aventurera,
proteica y turbia. Cuando, antes de la consumación de la Independencia, fue capellán de las compañías presidiales de Chihuahua y trató de asesinar al obispo de Durango, el Marqués de Castañiza, bajo cuya jurisdicción se hallaba, fue enviado a
México y procesado por intento de homicidio con vías de hecho. Purgado su castigo,
fue a Durango durante el Imperio y allí se dedicó al comercio "en compañía de la
modista baronesa que hizo los trajes imperiales para la coronación de Iturbide". Comprometido desde allí para participar en la conjura, se trasladó a la capital del país
y estableció "una fábrica de moneda falsa, disimulada con el nombre de fábrica de jabón,
cerca de la Capilla de la "Candelarita". ZAt.1Acots. Historia de México. T. II; c,

XII, pág. 626.

• He aquí el texto del curioso despacho, según textualmente aparece en el proceso:
"Juan Clímaco Velasco, comisionado regio, inventor del proyecto, primer miembro
de la causa y director de sus operaciones, etc. . . En atención a los méritos y servicios
de D. José María Velasco, hechos a la causa, he tenido por justo el concederle el
empleo de teniente coronel efectivo del primer escuadrón de la Fé, y en uso de las
facultades a mi concedidas por el Rey de las Españas e Indias, que Dios guarde. -En
México, a las sombras de un calabozo y a los veinte días del mes de mayo de mil
ochocientos veintisiete.-Juan Clímaco Velasco.-Valga por sello mi firma secreta".

Años después apareció complicado con el robo y asesinato del
coronel español Lorenzo Guardamino. V elasco fingió aceptar con
fervor de convencido el grado que Martínez le extendió; y tan
pronto como tuvo aquel documento en sus manos lo entregó a la
comandancia militar, pero ante el preso siguió fingiendo sus simpatías por la causa de la conjura, interesado en conocer algunos
detalles comprometedores para revelarlos al gobierno. Por estas
circunstancias debe suponerse que Velasco haya sido especialmente escogido por su falta de escrúpulos, para jugar tan bajo papel.
Ante la lectura de este documento se tienen que suponer dos
cosas: o el Padre Martínez estaba loco o, conociéndose perdido
y fracasada la causa tomó actitudes ostensibles de autor y cabeza
de la conspiración sólo para ocultar y salvar a don Eugenio Aviraneta, cuya verdadera identidad debía mantenerse en el más impenetrable secreto, a fin de garantizar el éxito de la comisión.
El 12 de marzo de 1828 fue consignado llanamente el reo y
entregado a la jurisdicción militar, después de su degradación
real. Agotada la averiguación, fue declarado convicto y confeso
del delito de traición a la patria y sentenciado a ser fusilado por
la espalda. Esta sentencia fue cumplida a las once de la mañana
del 29, en la plazuela de Mixcalco, frente a las tropas formadas.
El cadáver estuvo expuesto al público, y al día siguiente fue recogido por los religiosos de la Orden de Santo Domingo y enterrado, en secreto, en la capilla de las Animas de su iglesia.
Igual que lo hizo el Padre Arenas, al caminar al patíbulo fray
Martínez exhortó a los curiosos y circunstantes a que detestaran
de las sociedades secretas, e hizo el vaticinio de que serían la
ruina de México.
En cuanto al infortunado general Gregorio Arana, basta un vistazo a su proceso para convencemos de la iniquidad que se usó
con él y de la increíble festinación con que se le llevó al suplicio.
Según algunos historiadores como don Carlos María Bustamante -insospechables de conservatismo- la pena de muerte a que
se le condenó fue un asesinato legal. Don Lorenzo de Zavala
opinó en su epílogo en el cadalso, que no merecía, fue "un ase537

536

�sinato político", y que toca al licenciado Bocanegra, asesor de la
causa, "justificarse ante la posteridad de este hecho tan grave".
Por otra parte, el fiscal de la causa paladinamente advierte en
la parte conducente de sus conclusiones que ha procedido a pedir la última pena para el reo con base en catorce indicios y presunciones, pues "si es cierto -dice- que la prueba de indicios y
presunciones no lo es legalmente, sino suplemento de ella; pero en
los crímenes de tanta gravedad como el de lesa nación, en los que
el principal objeto es ocultar la materia de que se trata, para realizar los planes sobre seguro, los indicios y presunciones bastan por
ser el único modo que la ley tiene para evitar el trastorno del
gobierno y precaver las ruinas de la nación ... " " ... y como en
el 'caso, reunidos los catorce indicios de que hablé, precisan a que
el entendimiento crea que Arana es reo de los dos delitos porque
se le ha procesado, es necesario convenir en que efectivamente
lo es . .. "
El galimatías jurídico a que condujo al fiscal la falta de elementos para configurar los delitos atribuidos al general Arana,
evidencian que tuvo que proceder por consigna, y que esta consigna venía de las más altas esferas de la política.
Don Enrique Olavarría y Ferrari afirma haber tenido en sus
manos, para hacer un estracto, un manuscrito que don Carlos
María Bustamante pasó al padre de aquél, conteniendo una versión memorizada del historiador oaxaqueño sobre la conspiradón
del Padre Arenas, para que Olavarría padre la revisara y dijera
si faltaba algo en ella. La parte conducente del manuscrito, relativa al proceso del general Arana, dice: "No me ocuparé en
hablar de su causa, porque su defensa corre impresa y da la más
completa idea de la injusticia con que fue inmolado. La dureza
de sus jueces no se limitó a este general, extendiose a su defen. sor, que por haber llenado su deber y explicádose con la libertad
que para tales casos garantizan las leyes, fue condenado por la
comandancia general a sufrir un arresto de seis meses. Este hombre de bien -prosigue Bustamante- fue el capitán D. José María Antepara, de claro talento y de feliz disposición para la poesía".
538

Conviene aclarar, para conocer el mar de fondo de este proceso, que operaba en contra del general Arana la inquina del
partido yorquino, porque dicho militar estaba afiliado al escocés,
y los contrarios no podían olvidar que el general José Manuel
Montaño, correligionario del acusado, se había pronunciado en
octubre de 1826, pidiendo el exterminio de todas las sociedades
secretas, la renovación del gabinete del presidente Victoria -golpe dirigido contra el general Gómez Pedraza y don Miguel Ramos Arizpe, ministros de la Guerra y de Justicia, respectivamente- y la expulsión del funesto Joel R. Poinsset, enviado plenipotenciario de los Estados Unidos, cuya verdadera misión era dividir a México promoviendo y patrocinando la fundación de logias masónicas, germen de discordia que desangró al país hasta
madurarlo para la guerra de Texas y la invasión norteamericana
del 47.
En efecto, la vindicta pública exigía razonablemente la depuración del equipo humano coludido con los intereses políticos del
partido entronizado en el poder para llevar a un hombre al suplicio sólo por simples presunciones. En realidad, los escoceses sólo se anticipaban a pedir lo que más tarde harían los propios
yorquinos, nulificando la elección presidencial de Gómez Pedraza, y luego, en desquite, harían a su turno los mismos escoceses, al declarar a su sucesor, el general Vicente Guerrero, "imposibilitado para gobernar", sin antes declararlo fuera de la ley,
para luego hacerlo víctima de una abominable celada, llevándolo
al cadalso después de una farsa de proceso, con irregularidades
iguales o parecidas al que sufrió el del general Arana.
Convertido en lamentable instrumento de Poinsset, el gobierno
del general Victoria no fue capaz de ver adelante, siempre ofuscado por las pasiones de partido; ni menos lo que fuere de reparar -como, en cambio, sí lo hizo Alamán- en que el enemigo
eficaz y peligroso ya no era España, sino los Estados Unidos.
En la misma memorizada versión de don Carlos María Bustamante se puede leer el relato de los últimos momentos del general Arana, víctima expiatoria de la discordia de los partidos,
539

�al que primero se le calumnió y luego se le llevó al cadalso: "Marchó al suplicio con serenidad, y no se le notó la menor turbación,
excepto en el instante en que le quitaron el uniforme y la banda
de general, mostrando con esto que era un oficial pundonoroso y
caballero. Pidió agua, porque dijo que se le abrasaban las. entrañas, pidió también que no se le fusilara por la espalda, pero se
negó a concedérselo el fiscal, que hasta ese punto llevó su saña.
Luego que cayó muerto lo rodearon muchos espectadores, y una
malvada mujer pisó su sangre y dijo que tenía a honra el hacerlo por ser la sangre de un traidor: a imitación de esta harpía,
algunos arrojaron piedras sobre el cadáver ... "
Los sucesos relacionados con la conjuración del Padre Arenas,
probados históricamente como tentativa de España para reivindicar su perdida colonia carecen, en sí, de cualquiera significación que no sea la de un nuevo intento fallido, que pronto habría
de repetirse, en 1829, con la fracasada expedición de Barradas en
Tampico; pero el suceso nos ofrece valiosos elementos de información para penetrar en el corrompido ambiente político infestado
por la lucha de facciones y enardecido por la pasión, en una época
que influyó decisivamente en el futuro de la patria; porque es
indudable que los hechos ocurridos entonces propiciaron, en gran
parte, el ambiente favorable para que los Estados Unidos actuaran en el desarrollo de su política de absorción, que culminó con
la mutilación territorial impuesta a México en la jornada del 4 7.
Del relato anterior, se desprenden las conclusiones siguientes:
1a. En 1826 España intentó promover una insurrección en México, para reincorporarlo a su dominio, después de la capitulación de la fortaleza de S. Juan de Ulúa.
2a. La fundación de sociedades secretas fue arma política de
dos facciones irreconciliables, dirigida a la conquista del poder;
pero, en el fondo, sirvió de eficaz instrumento a la táctica norteamericana de absorción del territorio nacional.
3a. Prohijada por ese clima de antagonismo, existió la llama-

da conspiración del Padre Arenas; aunque torpemente concebida y desde su inicio condenada al fracaso.
4a. En el supuesto caso de que los expedicionarios españoles
hubieran triunfado, esto de nada les habría valido, porque los Estados Unidos terminarían por expulsarlos del país en corto o largo plaro, con tropas filibusteras o de voluntarios, como lo hiw
después en Cuba; pero entonces el vecino país habría hallado una
excelente oportunidad para fundar en México un protectorado, a
pretexto de la Doctrina Monroe, y modificar nuestra línea divisoria territorial hasta donde les hubiere placido.
Sa. Las pasiones del partido impidieron ver al régimen del general Victoria, que no radicaba ya en España, sino en los Estados
Unidos, como lo proclamó don Lucas Alamán, el futuro peligro.
6a. El gobierno nacional sabía que la conspiración era ya un
movimiento definitivamente abortado, sin peligro para la soberanía del país; pero lo presentó a la opinión pública con todo
el aparato teatral que necesitaba entonces su partido para dar la
impresión contraria, capitalizando así los resultados en favor d~
la corriente política que pedía la exclusión de los españoles de
los cargos públicos y creaba el clima propicio a su próxima expulsión.
7a. Condicionados los procesos a esta finalidad política de facción, fue preciso que el régimen forzara los débiles cargos contra
el general Arana, víctima propiciatoria por su condición de soldado del viejo orden, llevándolo con preconcebida intención al
suplicio.
8a. El plan llamado de Montaña señaló oportunamente al gobierno del general Victoria sus más visibles y graves errores, y
fue saludable advertencia, que se perdió en la algazara de los
odios de partido.
9a. Se advierte un táctico consenso en los historiadores -incluso en los menos sospechosos de conservatismo-- al estimar que
541

540

�la condena del general Arana asume las características de un
típico asesinato político.
10a. A la concurrencia de un conjunto de fines inconfesables
y de intereses discutibles, que parecen concitarse contra México
en una época en que pudo haber alcanzado envidiable prosperidad, y a la participación que tuvieron en este drama ameritados próceres de la Independencia Nacional, puede atribuirse la
actitud piadosa con que nuestros historiadores han vuelto esta
dolorosa página de la vida nacional, página que casi han dejado
intacta, aunque no invulnerable a la crítica histórica y a la censura moral.

Sección Cuarta

NOTICIAS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

542

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�PROBLEMAS BIBLIOGRAFICOS EN LA OBRA DE
JUAN RAMON JIMENEZ

( 1900-1916)
Mi obra es como el mar, cuando me
muera será el mar quieto para mi.

J.

R.

J.

Lic. JuAN ANTONIO AYALA
Centro de Estudios Humanísticos. Monterrey, N. L.

LA OBRA DE JUAN RAMÓN J1MÉNEZ, concebida como una totalidad en constante desarrollo y en función de una alta idea poética, presenta una serie de problemas bibliográficos que, en cualquien otro caso, serían insuperables. J. R. J . fue siempre un hombre
meticuloso en todo lo que se refería al cuidado de sus archivos,
comparación de sus distintos originales y registro de la correspondencia recibida y despachada. Afortunadamente, la mayor parte
de estos documentos ·se hallan depositados en dos instituciones que
ofrecen máximas garantías de conservación y ordenación; son éstas, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, en Washington, y la Sala Zenobia y Juan Ramón de la
Universidad de Puerto Rico. Parte de los documentos de J.R.J.,
anteriores a 1936, guardados celosamente en su casa de Madrid,
se perdió cuando fue asaltada al finalizar la guerra civil en 1939.

•
321

�. 1·iogra, fico que pueden presentar
d
,
L dif . ultades de orden b1b
as
1c R
.
.
1m
t
de
estos
os
cap1los textos d e J • ·J ·, Provienen, prmc1pa en e,
tulos:
d
oemas que fueron incorporados
a) Poemas o fragment?s e p
f eron rehechos en nuevas
a poemas o libros posteriores o que u
ediciones.
.
nunca fueron publicadas, cuyo texto
b) Obras anunciadas que
tre los originales de su archivo.
o proyecto de texto se encuentra en
textuales nos servimos de
Para la exposición de estos problemas N
Vida y Obra de
d G · la Palau de emes,
la excelente obra e ra:ie.
, 1· ' z (Bibhoteca R om •ca Hispánica' Estudios
Juan Ramon imen_e
M d 'd 1957) documento de
'
·
31 Ed'torial Gredos, a ri ,
y .Ensayos,
' el1 mas
, competo
1 h asª
t el presente- cuyas afir•
primera
mano
'a
de
los
casos
en
el
test1.
, b d s en 1a mayon
'
mac1ones estan asa ª '
•
Juan Ramón.
monio directo proporcionado por el mismo

Sarcasmo (recordados fragmentariamente por el poeta en los últimos años de su vida) .
Muerte del Genio, escrito a la muerte de Emilio Castelar e inspirado en la crónica que Rubén Darío publicara, con el mismo
motivo, en La Nación de Buenos Aires. Este poema plantea uno
de los primeros problemas textuales en la obra de J.R.J. Lo recordó, más tarde, corregido, para su obra Destino, inédita, y anunciada por él, de viva voz, en España y América a partir de 1936.
Nocturnos, bajo la influencia de Manuel Reina.

aru'

•
Al as de Violeta con un atrio de FranEn el año 1900 apa~ece m
. d Rubén Darío ambas en
.
V'll
Ninfeas con atno e
'
. .,
cisco 1 aespesa y
d 1 b a anterior a la pubhcac10n
la Tipografía Moderna. o a a º. r.
.
de estos dos libros de J.R.J. es la s1~1ente.
Un oema en prosa titulado Anden.
.
p
imitan
el
estilo
de
Bécquer,
publicados
en el
Unos versos, que
· 'd'
ºllano El Programa.
Peno
1co sevi
. S lt
L Quincena El
br d
n Ho;as ue as, a
'
Poemas sueltos pu ica os e ,
S ·na y en el Diario y H ePorvenir, El Correo de Andalucza, en ev1

T

raldo de Huelva.
C
E ' uez
.
d
R
l'
de
Castro
y
Manuel
urros
nnq .
Traducc10nes e osa ia
.
· m adrileño Vida Nueva.
Nocturno en el semanario
.
. . 1 de
.,
Vida Nueva de cmco ongma es
Traducciones, tamb1en en l R
d
nii A migo el Orador
El Minero Poder de ecuer o,
Ibsen: .
.
·
. N' he Triste
y p,
a;aro
y Pa;·arero.
.
R evolucionario, _oc
d d Ibsen: Dichoso, La Guardilla,
Poemas anarqmstas al mo o e

A

•
En 1899, J.R.J. preparaba un tomo de poesía que pensaba titular Nubes, libro que no llegó a aparecer y sobre el cual no volvió a insistir ni a dar ninguna referencia. Sin embargo, muchos
de los poemas destinados a este volumen iban a ser incorporados
a obras posteriores tales como Almas de Violeta ( 1900) [Salvadoras, ¡Solo!, El cementerio de los niños, Tristeza Primaveral, Silencio, Remembranzas] y Ninfeas ( 1900) [Paisaje del Corazón,
Las Amantes del Miserable, La Canción de los Besos, Sarcástica,
A urea].
El proyecto de Nubes se desdobló en dos libros que aparecieron en 1900, Almas de Violetas y Ninfeas; la distribución del material estuvo a cargo de Villaespesa, en Madrid. ¿ Quedaría fuera
de selección algún poema y habrá sido aprovechado por J.R.J.
en alguna de sus obras posteriores? No existe referencia alguna.
De Ninfeas incorporó, después, a sus "Antolojías", R ecuerdos y
Paisajes del Corazón.
Tanto en Ninfeas como en Almas de Violetas, J.R.J. comienza ya a anunciar otras obras, modalidad que tomaría arraigo a
través de su larga vida. Esto mismo anuncia a Rubén Darío por
carta. Una de estas obras era Besos de Oro, también prometía El
Poema de las Canciones, Rosa de Sangre (prosa), Siempreviva,
Laureles Rosas, Rubíes (prosa ), obras que nunca aparecieron. Tuvo el proyecto de publicar, además, un libro con el título de Pe-

322
323

�numbra, en el cual pensaba incluir lo mejor de Nin/eas y Almas
de Violetas, con nuevas correcciones. Penumbra pasó a ser Anunciación. Nunca se dio como libro, pero en las "antolojías" juanrramonianas que aparecieron mucho después, selecciones de sus
dos primeros libros -pero sólo selecciones- aparecieron bajo el
título de Anunciación (Graciela Palau de N., ver cap. viii).

•
Rimas ( 1902), escrita en el Sanatorio de Castel d'Andorte, marca el momento en que J.R.J. comienza a incorporar a su obra
poemas corregidos, pertenecientes a su obra anterior y es de aquí
en adelante cuando se plantean los verdaderos problemas bibliográficos. Dejamos la palabra a Graciela Palau de Nemes:
"En Rimas hay trece poemas y cuatro cantares de una estrofa
cada uno, que ya se habían publicado en Almas de Violetas y
Ninfeas. De Ninfeas sólo recoge tres poemas. Solamente cuatro
poemas y los cantares aparecen intactos, es decir, si exceptuamos
los cambios en la puntuación que se observan en todos los mencionados, cambios muy a propósito, puesto que Juan Ramón, al
depurar el estilo, depura la forma, haciendo desaparecer las mayúsculas caprichosas, los excesivos puntos suspensivos y de exclamación e interrogación. Las dedicatorias ya no son 'para', a lo
modernista, sino 'a'. Algunos títulos, especialmente los modernistas, desaparecen. Los poemas Nívea, Azul, N egra, Elegíaca, Paisajes del Corazón, se quedan sin nombres. El poema antes titulado 'Salvadoras' en Almas de Violetas, se convierte en 'A mis penas', y algunas dedicatorias, sin duda las que fueron producto del
capricho de Villaespesa, también desaparecen, incluyendo la dedicatoria al mismo Villaespesa en el poema El Cementerio de loJ
Niños".
Besos de Oro, otra de las obras proyectadas por J.R.J. desapareció, cuando su mismo autor la destruyó en los momentos de
crisis psicológica por que pasó a raíz de la muerte repentina de
su padre, por "considerarlo demasiado profano". No hay referen324

cias posteriores a esta obra Ni si ui
. . .
vechara parte del material.
~ era el mdicio de que aproTristes.
para mcorporarlo a Rimas o Arias
En 1904 publica Jardines Le ·a
b
.
tancia en el Sanatorio del R J. nos, o ra escnta durante su esrro en Mad 'd E
osano y en la casa del doctor Sima'
n · n esta obra anun i d l;b
publicados, Penumbra [Ninfeas S c a os , I :ºs que no fueron
genuos] y Rimas de Somb
p'. º?etos romanticos, Romances in. .
ra [ aisa3es de la 'd
·
timI~nto, Paisajes del Corazón, 1901-1902] v~a, P~1!11avera ~ ,senJardines Lejanos otra obra
. ambien anuncio en
mánticas. [Palabras ro , _en prOosa que se titularía Palabras Romanticas. tras palab
, .
palabras románticas] 1906.
ras romanticas. Otras

•
Una de las épocas más fructíferas en la ob d
prendida entre 1905 y 1911 t
.
ra e J.R.J. es la com' ranscurnda en el reti d
M
guer natal. Veamos qué dificulta
. . , .
ro e su oobras escritas y no publ' d
des bi~hograficas presentan las
B .
'
ica as, en esta epoca
ªJº el título general de Olvidanz
..
I, Elegías Puras Madrid T'
f' asd {anunciado en "Elegías",
.
' ipogra ia e la Re . t d Ar .
1908 ) ' pensaba publi car tres tomos titul d . Lvis ª e• chivos'
Rosas de Septiembre y V ers A 'd a os. as Ho;as Verdes,
el primero es decir L H _os V ccz entales; solamente apareció
'
, as o;as erdes (01 'd
I
Verdes, 1906. Madrid T'
f'
v1_ anzas ' Las Hojas
En
.
' ipogra Ia de la Revista de Archivos)

lo Ext;a~oH~ea~;e:d:s, el ~?~~a h_a~ía publicado una Balada .de
P. de N q
g p~recio rev1v1da" en su obra de 1933 (G
·, P· 147) • Graciela Palau nos
•
·
y creemos oportuna su trans . . ,
proporc10na ambos textos
cnpc10n como eJ·
IO d 1
.
tes a que sometía J R J
emp
e as vanan. • • sus textos fruto ·d
d
ración poética orgánica que
1'
, ev1 ente e una maduse pro ongo durante toda su vida:
1909

La arboleda entreabría su fronda
melanc6licamente· Alla', al f m,
'

1933
El verdor descolgaba su fronda
de rocío amarillo. Allá, al fin,

325

�era un cuento de oro la honda
vaguedad del doliente jardín.

era un oro de elíxir la honda
transparencia del tierno jardín.

Me habéis dicho: Senderos extraños...
. 1
Yo: Senderos extraños . .. por D zos.
yo no llevo senderos extraños,
es que marcho delante de vos.

Tú dijiste: Cendero jejtraño!
Yo: Senderos estraños . .. ¡ jú! ¡ jú!
- ¡ Que tú lleba cendero jejtraño!
-Es que soy de otra calle que tú.

Era el valle de otoño. Un castillo
viejo hablaba de ensueño y de amor.
El romántico ocaso amarillo
le ponía los muros en flor.

Era el monte de otoño. Un castillo
alto hablaba de blancos de amor.
El ocaso con luna amarillo
le volvía las torres en flor.

Me habéis dicho: Senderos extraños...
. 1
Yo: Senderos extraños . .. por D zos.
yo no llevo senderos extraños
es que marcho delante de vos.

Usted dice: ¡ Senderus estrañus!
Yo: Senderos estraños. . . ¡ bé! i bé!
-¡Qué usted lleva senderus estrañus!
-Es que .soy de otra costa que usté.

Por el río celeste un navío
iba, abierto de velas, al mar.
Abandono, nostalgia, humo . .. Al río
se le oia, en la tarde, llorar . . .

Amarillo, increíble, un navío
de cristal iba opaco a la mar.
De llevarlo en sus ondas, al río
se le oía reír y llorar.

Me habéis dicho: Senderos extraños...

Me habéis dicho: ¡Sendeross estra[ñoss!
. I
Yo: Senderos estraños. . . ¡ por Dzos.
-¡Qué voss lleva sendeross estra[ñoss!
-Es que soy de otra nube que vos.

.

1

Yo: Senderos extraños . .. por D zos.
yo no llevo senderos extraños
Es que marcho delante de vos.

A esta época de. Moguer -una de las más fecundas de J:R}- Y
de las más trascendentales para su poesía- pertenecen las s1gmentes obras publicadas :
Elegías de 1908 a 1910
(Elegías I, Elegías Puras, 19?8)
(Elegías II, Elegías Intermedias, 1909)
(Elegías III, Elegías Lamentables, 1910)
La Soledad Sonora, 1908 (Publicada en 1911)
Poemas Mágicos y Dolientes, 1909 (Publicada en 1911)
Melancolía, 1910-1911 (Publicada en 1912)
·
Laberinto, 1910-1911 (Publicada en 1913)
326

Pero quedaron inéditas y solamente anunciadas las siguientes
obras:
Arte Menor, 1909 (Anunciada en Elegías Lamentables, 1910)
Esto, de 1908 a 1911.
Poemas Agrestes, 1910-1911 (Anunciada en Elegías Lamentables, 1910)
Poemas Impersonales, 1911 (Anunciada en La Soledad Sonora, 1911)
Historias, de 1909 a 1912.

Las obras que siguen fueron anunciadas conjuntamente en Melancolía en 1'912 y también quedaron inéditas:
Libros de Amor, empezado en 1911.
El Dolor Solitario, 1911-1912.
Domingos, 1911-1912.
El Silencio de Oro, 1911-1912.
La Frente Pensativa, 1911-1912.
A esta época pertenecen, también, cierto número de obras en
prosa que solamente fueron anunciadas. Aunque la bibliografía
de las obras en prosa de J.R.J. no es objeto de estudio, damos a
continuación los nombres de las mismas a título informativo:
Comentario Sentimental ( 1903-1908) (Anunciada en Elegías
Puras, 1908) .
Ideas Líricas, 1907-1908, anunciada en la misma obra anterior.
Paisajes Líricos, 1907-1908, en la misma.
Ideas Líricas [Ideas Líricas, Acotaciones, Notas] 1907-1908
(Anunciada en Elegías Lamentables, 1910)
Paisajes Líricos [Paisajes Líricos, Paisajes sensuales, Esquisses]
1907-1908 (Anunciada en Elegías Lamentables, 1910).
Recuerdos, 1911 (Anunciada en Melancolía, 1912)
Insomnio, sin fecha de redacción.
Pensamientos, 1912 (Anunciada en Melancolía, 1912)

•
De 1911 a 1916, J.R.J. vivió en Madrid, alojado, casi permanentemente, en la Residencia de Estudiantes. Son estos tiempos
327

�de plenitud, de soledad y de aislamiento, de profunda introspección y de logros poéticos definidos y definitivos. Ha encontrado,
después del sacudimiento de la profunda tragedia familiar y de
la pérdida casi total de sus haberes paternos, un equilibrio propicio para la creación. J.R.J. desarrolla, además, una labor editorial de grandes alcances; se encargó de las publicaciones de la
Residencia; intervino como director literario de la casa Calleja,
edita los hoy tesoros bibliográficos de los Jardinillos. El ambiente recoleto y laborioso de la Residencia de Estudiantes y el paisaje circundante influyen hondamente en su obra. A esta época
pertenece La Colina de los Chopos (anunciada en Estío, 1916),
cuyos fragmentos aparecieron en Unidad (8 números de 12 hojas sueltas cada uno, dentro de una cubierta marcada con el número, la firma de J.R.J. y la fecha, 1925, Madrid, León Sánchez
Cuesta, librero) y en Revista de Occidente ( 1923, Año 1, No. 11,
agosto; Colina del Alto Chopo, págs. 137-160).
Brevemente indicaremos las obras anunciadas y no publicadas
que pertenecen a esta época. Intencionalmente dejamos de lado
el estudio de los poemas o fragmentos de poemas que J.R.J. aprovechó para su obra posterior, así como el estudio detallado de las
variantes estilísticas, puesto que no entran dentro de los propósitos de este modesto trabajo.
Bonanza, 1912 (Anunciada en Melancolía, 1912)
Pureza, 1912, (Anunciada en Laberinto, 1912)
Unidad, 1912-1913 (Anunciada en Laberinto)
Primeras Poesías, 1898-1902 (Anunciada en Estío, 1916) y dos
obras más sin fecha de redacción: Apartamiento (Anunciada en
Estío) y En la Rama del Verde Limón, anunciada en España
( 1920, octubre 9, En la rama del verde limón).
Pensamientos, 1912 (Anunciada en Melancolía, 1912).
Odas libres, sin fecha de redacción y anunciada en Laberinto,
1913.
Prosa Primera, sin fecha de redacción y anunciada en Estío,
1906.
Poemas en Prosa, 1913-1920 (Anunciada en Estío).
328

Elegía a la muerte de un hombre, sin fecha de redacción y Las
Flores de Moguer, ambas anunciadas también en Estío.

•
E~ 1916, matrimonio, viaje a los Estados Unidos y nueva residencia ~ Madrid, se inaugura una nueva época en la poesía de
J.R.J., epoca_ que se suele alargar hasta 1923. No nos ocupamos
en este t:a~a~o de la producción inédita y de la incorporación de
la º?ra medita a la obra publicada, por falta de información
precisa Y ~or la carencia que tenemos de bibliografía de primera
mano. Guillermo de Torre ha hecho un balance total de la
obra de J. .R. J. Y totaliza 83 obras inéditas anunciadas. Aquí
he~os querido esclarecer
cuáles son las que corresponden a 1a
,.
t
Pnmera ~ ap~ ~oeti,c~ de nuestro autor. Un segundo paso en
este estu~io bibhogr~fico sería deslindar hasta qué punto J.R.J.
ªP:º:echo los i:natenales de su obra inédita en las obras editadas;
que import~ncia concedía él a estos materiales en reposo· cuál
fue la sucesiva elaboración a que fueron sometidos para s~r incorpo~ados. ~ la obra definitiva y, finalmente, hasta qué punto
e~tas m?ec~s~on~s, estos anuncios frustrados marcan épocas O penodos ~I~icativos en la vida y en la obra de Juan Ramón. No
nos resistimos a transcribir aquí la opinión de Guillermo de T0 _
rre, ~n torno a este o estos problemas de orden bibliográfico y
poetico planteados en la obra de J.R.J. "¿Existirían verdadera~ente es:os libros como tales?, ¿podremos conocerlos ahora? O
l'.no pasanan de proyectos, bosquejos, páginas sueltas, anuladas luego o pasadas a otros libros inéditos? Por lo demás su fac di
lí'
.
,
un a
nea, s~ asiduidad de escritor fueron patentes para todos los que
le conocimos.
Y o recuerdo -lo he contado otra vez- cómo du_
.
.
rante rru primera visita hace bastantes años en Madrid siendo
yo muchacho, mi vista se detuvo ante un gran rimero de cajas
de papel que se apilaban en el suelo, cobrando casi la talla hu?1~n~. Juan Ramón me explicó: "Son los originales de mis libros
meditos; trabajo en ellos diariamente". Más adelante, y en el
329

�mismo estudio, Guillermo de Torre se plantea el problema de
cómo hubieran sido las obras completas de J.R.J. -mejor dicho,
La Obra, tal como él la concebía- y su proyección para el estudio bibliográfico de las mismas: "La misma variación de títulos -dice- y ordenaciones que experimentó esa serie revela
su perplejidad. Primero habría de comprender dos volúmenes de
mil quinientas páginas cada uno, según anunciaba la Editorial
Losada desde 1942; luego se extendían a catorce; finalmente se
reducían a nueve y a la postre, sensiblemente, a cero. La indecisión y la confusión se agravaban por otro detalle nuevo: y es
que el autor proyectó, durante algún tiempo, agrupar sus obras
completas en diversas formas y series: una por géneros, otra por
épocas, otra mezclando cronología y temas. . . lo que hubiera hecho aún quizás más inextricable su laberinto bibliográfico. El
título conjunto que imaginaba - Destino-- se volvía adversamente contra él, sin que el poeta lograra sobreponerse a intermitentes achaques de salud, y sobre todo, a desánimos, rigores o perplejidades más continuos en su vida y, al cabo, más aniquiladores".

•
Queda, por tanto, abierto el problema fundamental de la Obra
de J. R. J. : el problema del laberinto bibliográfico, cuyo deslinde
es necesario, desde cualquier punto de vista, para poder penetrar
en el estudio estilístico integral del gran poeta moderno de lengua
española. No se trata de menudencias bibliográficas o de un tema
interesante para una tesis de estadística literaria. Se trata de reconstruir orgánicamente toda la obra de J. R. J. para poder seguir, paso a paso, el desarrollo de tenias. motivos, a través de una
difícil cronología: la temporal y la emocional. Sobre la curva que
nos da esta clase de estudio se podrán ir colocando coherentemente
todos los demás estudios, parciales o totales, que nos lleven al verdadero

J. R. J.

ALGUNAS INTERPRETACIONES
NOVELISTICAS DE LA BOLSA

Dr. MYRON I. LICHTBLAU
Universidad de Syracuse

EN LA LITERATURA COMPARADA sucede
h
traspasa los límites de un ,
. lmuc as veces que un tema
pa1s particu ar para entreg
.
pretaciones más universales El
, . d
arse a mternar algunas novelas de . ·. pro~os1to e este estudio es examide la bolsa d l
d~stmtos pa1ses que versan sobre la fiebre
1900 U y e os ncgoc10s que prevalecía durante los años 1865. n tema de esta magn ·t d
de la vida rnism
,
1 u '. que posee el vigor y el espíritu
Narcis Oller pu:Ú:1n;:t!u~;;~eia~~~;nl la literatura. El catalán
bre d' or i . Emilio Zol
bl' ,
as tres partes de La feleídas, L'Árgent 2. el mª?u ico_ en 1891 una de sus novelas más
,
ismo ano 1891 a
., L b l
argentino José María Mi , .
' ,
' ~arec10 a o sa a del
la luz The Pit 4 obra
y un: fecada mas ~arde, 1903, se sacó a

/º'

:!;:~~:

Como se nota, l~s fechas~ost:es :b~:t::;n;;:~aon~e F:0
' La edición que siempre citamos en
b .
.
La.,eb_re d'or ~Barcelona, Editorial Selec~,st;9:;)_ªJº es la siguiente:
Citamos siempre la siguiente edición.
completes, vol. 18 (París, 1928).
.

EMILE

z
OLA,

NARCIS ÜLLER,

,

L Argent, ed. Les Oeuvres

• La edición que citamos es· JosÉ M ,
.
Argentinos, vol. XXI (Buenos Ái
Ed" _ARIA MIRO, La bolsa, Biblioteca de Clásicos
,
res,
1c1ones Estrada 1946)
FRANK NoRRIS, The Pit A Sto
f e .
'
.
York, 1934). The Pit forma' la seg rydo
h1cago, ed. de The Modern Library (New
.
un a parte de una trilo '
b
1 •
yect6 Norm. La primera obra d
.
g1a so re e trigo que pro1903. Por desgracia Norris m ~- esta serd
1c, Octopus, apareció en 1901; The Piten
,
uno antes e escribi'r ¡
r·
e vo1umen mal, que él iba a
11amar The Wolf.

331
330

�muy estrechamente; y la otra obra, por las más claras señas literarias cae también dentro del grupo, aunque apareció unos diez
'
.
años después. Y esta correspondencia va más allá de la pura comcidencia; antes bien procede de ciertas condiciones literarias y sociales como veremos en las páginas que siguen. No deseamos pre'
.
sentar aquí un estudio general de cada obra, pues tal comentario
puede encontrarse en numerosos ensayos de literatura. Tenemos por
objeto indicar los puntos de semejanza de las cuatro novelas, sobre
todo en cuanto a la concepción básica que rige las obras, las influencias literarias ejercidas sobre ellas, y la expresión novelística
de la contextura social y económica.
Aunque en el período 1865-1900 cada uno de los países t_ratados aquí representaba distintos niveles de desarrollo, todos disfrutaron de un gran auge de expansión material. Cuando se verifica
la acción de L' Argent, 1865-1870, reinaba Napoleón III sobre una
nación vigorosa que rebosaba de actividad económica. La famosa
Bourse de París, foco de la vida financiera de la nación, ejerció
también una influencia marcada sobre las operaciones monetarias
de toda Europa. En la Argentina, el empuje económico y social
se concentró principalmente en Buenos Aires, que se transformó
en una gran metrópoli y fijó aún más definitivamente que antes
la dicotomía entre la capital y las otras provincias del interior. El
puerto de Barcelona, retratado tan bien en La febre d'or, es el centro industrial y comercial de la región de Cataluña y hasta de toda
España. La ciudad adquirió gran importancia mercantil hacia
fines del siglo pasado, que es el período que forma el fondo del
drama conmovedor que se despliega en la obra de Oller. Finalmente, notamos que la novela de Norris lleva el subtítulo de A
Story of Chicago, aquella ciudad enorme y heterogénea que parece tender mil dedos hacia los rincones más remotos del país, enlazándose íntimamente con los asuntos más esenciales y diversos
de la nación. La gran producción de trigo y maíz en los estados
centrales desempeñó un papel fundamental en el progreso económico y la riqueza agrícola de los Estados Unidos; y la ciudad de
332

~hicago sirvi~ ( y todavía sirve) de centro comercial y eje financiero de esta importante región.
Presentamos en los párrafos que siguen el núcleo de cada obra
a fin _de observar los puntos comunes a todas, así como los elemen~
tos divergentes. La tumultuosa carrera financiera del protagonista
Saccard constituye la base de L'Argent. Cuando la novela comien~ s~~emos que Saccard ha perdido una inmensa fortuna; pero,
mtrepido y arrogante, se determina a renovar sus actividades se~ro de :ecobrar el prestigio que antes tenía en la Bolsa. Con'este
fm con~i~e una g:an empresa, La Banque Universelle, que goza
de un exit~ form_i?able por algún tiempo, debido en parte a la
astuta mampulacion ?e las acciones del Banco. Mas, por causa
de. una tremenda baJa en el precio de estas acciones, el Banco
qmebra y Saccard se halla arruinado por completo. Además está
sentenciado a cinco años de presidio por ciertas irregularidades en
la administración del Banco, pero un fallo subsecuente del tribunal_ le permite salir de Francia. Lo que sigue, a modo de epílogo,
reviste mucha importancia dentro de la armazón filosófica de la
obra: Saccard no abandona sus operaciones bursátiles, aunque
ésta es la segunda derrota que sufre. No puede rendirse porque
una fuerza natural superior a su propio ser se lo impide. De manera
~ue lo encontramos después en Holanda, dedicado de nuevo a van~s empresas financieras con la misma energía y confianza en sí
nus~o Y con la esperanza de regresar algún día a su patria para
contmuar allí sus actividades.

La acció~ central de T he Pit versa sobre la especulación en trigo
e~ The Chicago Board of Trade. El protagonista Curtís Jawdin,
pmtado con mucho acierto novelístico, es una figura imponente
furt
·
d e carácter, que considera la Bolsa no tanto como'
e e Y vigoroso
un_medio de enriquecerse, sino como un instrumento de poder de
sausfaccion
., personal. Especulador sagaz y egoísta, logra acaparar
'
el mercado del trigo, pero por fin lo pierde todo por causa de un
aumento inesperado en la producción de este grano en los estados
de Kansas, Nebraska, Iowa, y otros. Es decir, Jadwin, el terrible
acaparador, hace subir tanto el precio del trigo que los agricul333

�'dad mucho mayor de la que se acostumtores siembran una canti,
d r to y no puede hacer fren1
to que este se pasa e is
.
bra, hasta ta pun
S ard capitalista parisiense, y Jadwm,
te a la tremenda oferta. a~c 'd 1
·sma estirpe· los dos sa.
provienen e a mi
'
,
capitalista americano,
1
d 1 e'xito para sentir despues
t
orada e gozo e
'
·
borean por una emp
L
Norris logra demostrar muy bien
los dolores de la derro~a. ~ que
rticular la superabundancia
en The Pites que el tngo mismo, en pda Jadwin y no tanto el eleble del fracaso e
,
del grano, es responsa .
. 'd des bursátiles de sus antamento humano, es dec1r, las activ1 a
gonistas.
.
un abo ado escrupuloso y conEn La bolsa el protagorusta es
d . g llevar por el frenesí de
. . .,
d O L ·s Glow que se eJa
cienzudo llama
UI
'
d
as de dinero que mvirtio
la Bolsa y acaba por perder graln. es sumPara el autor la Bolsa es
as especu aovas.
' .
en numerosas e~pres
. r
fastuoso de Buenos Aires, y la
símbolo del med10 maten~ i~ta Je tantas vidas anteriormente patragedia del Dr. Glow es tlpica
11 época se convierten en torcíficas y bien ordenadas ~ue enpaq_ul; ~ em
"deciso Glow no tiee ero usi amme
,
1. • f'
bellinos de de mo man i . , . d Saccard o J adwin. Lo que
ne el carácter dominante y energic? e
y bien- son las conse.
y en esto acierta mu
. .
1
Miró qmere reve ar 1 que se arrojan precipitacuencias fatales que puedan pasar a os
r de la Bolsa.
1
&lt;lamente a remo mo
. orosa y dinámica de las
,
· d da la menos vig
·
.
La febre d or es, sm u '
f"
la fuerza e intensidad
,
lo que se re iere a
.
novelas tratadas aqm por
1
. . to fogoso del mundo h.
época
y
e
movim1en
1
con ~ue se pmtan a
ra de Oller el alcance épico y arrebatananc1ero. Faltan e~ la ob
1 d
brumador de las otras novedor de la Bolsa, el 1IDpetu y e dp; er do en la representación de
las del grupo. En el retr~to e dpelno b'i·ente Oller procede con
·
1 pintura e am
'
los personaJes Y en ª
f eo-o verbal que los otros
ás calma y menos u o
más reserva, con m
ramento artístico no posee
.
ace que su tempe
.
.
novelistas; pues par.
N . 1 brío juvenil de Miró, lll 1a
la exuberancia emocional de orns, _et de Febre d'or es Gil Foix,
.
d z la El protagorus a
energía v10lenta e o .
Gl
de repente se embrolla en
mo el Dr
ow, que
.
il l
hombre sene o co
l.
011 r nos hace percibir muy bien
la red de la Bolsa de Barce ona.
e

,ª

el cambio radical entre los miembros de 1a familia Foix. Vemos
cómo la ambición desenfrenada y el éxito monetario del marido
convierten un hogar Heno de felicidad y armonía en una casa discorde y aun hostil. Las razones fundamentales que impulsan al marido a sus actividades especulativas --el deseo de alarde y buen
tono, el ansia de una vida presuntuosa, el afán por el dinero-son en sumo grado desagradables a su esposa, que se rebela contra
el medio ostentoso y hueco en que se ve obligada a vivir. Explica
Oller, con referencia a la desunión de la familia y al descontento
de la esposa :

... mentre que a casa En Foix tot eren presses, angúnies i
mals humors: el papa pensant dia i nit en el negoci; la mama
vivint amb l'anima pendent d'un fil, sempre temerosa que es
perdés el que s'havia guanyat, amb més set d'or que el papa
mateix, amargant-li la vida les despeses i aquelles diversions
de que, pel dir de la gent, no es podia prescindir. r:' On eren,
dones, els avantatges de la riquesa? . .. No, no: ella estava desenganyada, desenganyada d' quella societat perversa, mentidera, hipocrita, en la qual no hi havia amor, ni amistat, ni altra cosa que interes i egoisme fastigos i vil. 11
E1 movimiento naturalista iniciado por Zola pronto cundió por
toda Europa y el Nuevo Mundo. Hacia fines del siglo diez y nueve
sería difícil encontrar una literatura que se librara por entero de
los principios y la técnica de esta corriente naturalista. Las novelas consideradas aquí muestran muy daramente la influencia del
maestro francés. El tema mismo -el ánimo de adquirir lucro, la
bolsa como una fuerza indomable, la codicia, la entrega de la voluntad por la pasión del dinero- se presta muy bien a una interpretación naturalista, en 1a cual el credo del determinismo aplasta
sin piedad la vida de hombres ambiciosos y egoístas. L'Argent es
una de las últimas novelas de la famosa serie Rougon-Macquart;
en otras obras de este grupo la mina, la tierra, la fábrica, ei am• La febr, d'or, p. 194.

334
335
R22

�biente pobre, la herencia deficiente, representan la fuer~ vital
que impulsa y domina a los hombres. En L'A-rgen: la mala ~~~uencia del dinero logra arrastrar a los hombres hacia la perd1cion.
El naturalismo en la ficción argentina llegó con las novelas_de
Eugenio Cambaceres, publicadas entre los años 1882 y 1887, siendo la más notable la obra titulada Sin rumbo ( 1885). Por estos
6
años también otros autores hispanoamericanos reflejaron en sus
' ciertas' tendencias naturalistas; pero los escritores
.
novelas
argentinos -Cambaceres, Juan Antonio Argerich, Manuel T . Podestá,
Francisco A. Sicardi- fueron los que mostraron mejor la aplicación a la novela de los principios zolescos. El desarrollo de la ficción naturalista en la Argentina corresponde cronológicamente al
auge del realismo de los años 1880-1900. Coe~stían los dos movimientos. Mientras salían las novelas naturalistas de Cambaceres
y Sicardi, por ejemplo, aparecían al mismo tiempo las obras netamente realistas de Lucio V. López, Paul Groussac, y Carlos M.
Ocantos. Las novelas realistas y naturalistas surgieron en la Argentina durante una época importantísima, una época de gran p~ogreso económico y social que a~~nció una n_ación próspera. Y_ sena.
La vida del país cambió muchísllllo a medida que las actividades
comerciales y financieras aumentaron grandemente. Algunas señas bien evidentes de este aumento eran la furia de la Bolsa, la
fundación de bancos, sociedades anónimas y otras organi~ciones
comerciales y la construcción de lujosos edificios y un buen sisten:a
de ferrocarriles. Pero ya por el año de 1889 la estructura economica de la nación comenzó a debilitarse y el año siguiente se
derribó por completo. Esta vigorosa actividad económic~ que condujo a tal prosperidad y a la crisis financiera poco ~';pues, proporcionó materia muy apropiada para una presentac10n novelesca e
impulsó a varios escritores a tratar el tema. De las cinc? novelas
argentinas 7 publicadas sobre este tema, La bolsa es la mas famosa

y la mejor. En primer término es una obra sólidamente realista
que pinta con mucha destreza novelística una época de transformación. Sin estar concebida cabalmente en la matriz del naturalismo, ~a bol~~ tiene unos rasgos naturalistas, siendo el principal
la mamfestacion de la doctrina del determinismo en el retrato del
protagonista.
La influencia naturalista en la ficción norteamericana se nota
principalment~ en las obras de Stephen Crane, Frank Norris, y
Theodore Dre1ser. Por desgracia, Crane y Norris murieron en la
flor de la edad-Crane en 1900 a los veinte y nueve años Norris
en 1902 a los treinta y dos años. 8 Con la muerte de estos dos 'novelistas,, el des~rrollo
la novela naturalista quedó truncado y le
toco a Dre1ser contmuar el movimiento, desenvolverlo, y llevarlo
a su máxima expresión literaria. Pero a pesar de una carrera prem~t~rai:iente terminada, Norris dejó un grupo de novelas de gran
mento, que revelan plenamente la influencia de Zola en su form~ción Y expresión novelísticas. En The Pit, la fuerza vital del
trigo, que se extiende todopoderoso a través de las llanuras, entrampa a los hombres en la lucha por la riqueza potencial que el
grano representa. El trigo no obedece a las leyes humanas ni hace
caso de los caprichos de los hombres en sus operaciones de bolsa.
En el sigui:~te párrafo, nótese cómo Norris hace figurar la doctrina determm1sta del · naturalismo en las actividades especulativas
de Jadwin:

d:

• • • Why, the Wheat had grown itself; demand and supply,
these were the two great laws the Wheat obeyed. Almost blasphemous in his effrontery, he had tampered with these laws,

t

.;i.guientes: SEGUNDO I. V1LLAFAÑE, Horas de fiebre ( 1891) · CARLOS M ÜCANTOS
u, lto ( 1891 ); ALBERTO DEL SOLAR, Contra la marea ( 1894) · PEDRO G · MoRANTE'
C randezas ( 1896).
'
·
'
1

• Nos referimos, por ejemplo, a MERCEDES CABELLO DE CARBONERA, ~eru~na, autora
de Blanca Sol (1889); a FEDERICO GAMBOA, mexicano, autor de Apar1enc1as (1892) ,
Suprema Ley (1896), Metamorfosis ( 1899 ) y Sant~ (1903); a CARLOS REYLE5,
uruguayo, que escribió Beba ( 1894) y La raza de Cam ( 1900) · . . .
.
son
, Además de La Bolsa, las otras novelas que versan sobre la crms fmanc1era

336

~bservamos que JosÉ MAR.ÍA MIRÓ (1867-1896) también murió muy joven a
1os vemte y nueve a - d d d L
, •
'
nos e e a . a bolsa es la uruca novela que publicó pero basta

~E revelar su talento novelístico, desgraciadamente cortado por la mu~rte.

(l 0 )tre las otras novelas de NoRRIS figuran: McTeag1¡e (1899), The Octopus
9 1
, Y Vandouer and the Brute ( escrito en 1894 y publicado en 1914).

337

�d had roused a Titan. He had laid his puny human grasp
:;on Creation and the very earth herself, the gre~t m~t~e~
[' the touch of the cobweb that the human insec a
~;:~nghad stirred at last in her sleep and sent he~ omni~otenc~
~ g through the grooves of the world,
to find an crus
movin
10
the distruber of her appointed courses.
En el desarrollo de la novela realista catalana, la pri~era fi~~
, .
N , Oller ( 1846-1930)' autor de vanas obras
ra de mento es arcis
•
· d de Barcelona
que reflejan fielmente el mundo compl~~o y ~g1t~
1 retrato
a fines del siglo pasado. Por la captac1on ps1cologi~ y e
1
.
L
febre
d'or
figura
entre
bien logrado de algunos persona1es, a
1 h os
e ·, París ,a Zola yb"da os. erlibros más valiosos de Oller. onoc10 en
ulGoncourt Parece que Zola y Oller habia conce 1 o s1m
manos
·
b 1 bolsa Cuantánea pero independientemente sus novelas so re a ,
.
1
do Zola anunció su proyecto al público, Olle: temia qule set e
, publicar su nove a an es
acusara de plagiario, y por eso se apresuro ª.
t de La febre
de que apareciera la obra de Zola. La pnmera par e 1
do
.
1890 un año antes que L'Argent; e segun
d'or sahó a luz en
' .
y 1893 respectivamente.
1 en y el tercero aparecieron en 1891
vo um
1 l'b de Miró La febre d' or es fundamentalmente
Igual que e 1 _ro
1·' o en la cual se revela la influencia
novela de vigoroso rea 1sm ,
una
. .
1 filosofía determinista que reconaturalista principalmente por ª
d d minador
la obra Pero aun aquí la fuerza de la Bolsa, e1 po er o
.
rre
.
bl
d
1
.
za
no
se
ponen
de
mamd 1 dinero la pasión inexora e e a nque '
,
_e
'
.
ener ,a e intensidad que notamos en L Argent y
fiesto c_on la misma
~ en La febre d' or el aspecto físico de
The Pit. Tampoco sentimos
do1
.
.
1
hormigueo
constante,
os
corre
la Borsa catalana, e1 mtenor, e
F 1 1 des
eculadores y otros que prueban fortuna. a tan as
r~ y. esp . orosas del mundo financiero, la rivalidad y la lucha,
~:t~::::c:!es variables; antes bien Oller prefiere retratar esce-

?

,. Th, Pit, p. 358.
ll
( 1879); L'escanya
u O
las de ÜLLER son las siguientes: La Pape ona
tras nove
.
• ( 1905)
pobres ( 1884) ; La bogerla ( 1899) ; Pilar Pnm
.

338

nas domésticas entre la familia Foix, aquel hogar que sufre tantos
trastornos a consecuencia de la pasión inmoderada del marido.
Sería conveniente a continuación precisar más los puntos de contacto en la concepción e ideología básicas de las cuatro novelas.
En cada una la bolsa y la fiebre del oro por fin vencen al protagonista, desempeñando así el papel de un monstruo que trae el
desastre consigo a cada paso. Bien que los novelistas hacen hincapié en la muy probable influencia negativa y en el poder destructivo de esa pasión, al mismo tiempo no pueden menos de reconocer que esta misma fuerza dañina es beneficiosa y forma la
base de nuestra economía. Análoga a esta dualidad implícita en
la naturaleza de la Bolsa, encontramos una especie de dicotomía
en el carácter de los protagonistas. Es decir, las cualidades agresivas, arrogantes, y egoístas que manifiestan continuamente en sus
negocios se truecan en rasgos de sumisión y humildad cuando se
trata de asuntos de otra índole. Y a este respecto es interesante
notar una circunstancia paralela en The Pit y L' Argent. Jadwin
dirige los domingos una escuela religiosa y también contribuye
al apoyo de un hospital para niños, a donde pueden ir los alumnos de esta escuela en caso de necesidad. Saccard, por su parte,
tiene interés en una institución de caridad llamada L'Oeuvre du
Travail, y llega a ser director. En los dos casos es evidente la intención del novelista: presentar un aspecto más benigno en el conjunto emocional de estos hombres para contrastar con los rasgos de
impasibilidad y dureza.
Los cuatro protagonistas caen víctimas de su propia codicia y
de la implacable fuerza de las circunstancias que los rodean. Y
en los cuatro casos la derrota no sólo es material y económica, sino también emocional y hasta mental. Todos sufren en alguna
forma un desorden o perturbación de la razón. La novela argentina termina trágicamente con la completa demencia del Dr. Glow,
que percibe en su desvarío un monstruo espantoso que profiere
las palabras fatales: "Soy la bolsa". 12 Foix, en La febre d'or,
también pierde la razón al hallarse arruinado en la Bolsa y des11

La bolsa, p. 280.

339

�honrado ante su familia. Esta última condición constituye tal vez
su mayor infortunio, particularmente en vista de la felicidad doméstica que antes prevalecía y el gran respeto y admiración que
le brindaba su familia. Ya que el enfoque novelístico de Oller se
basa en gran medida en escenas de familia, es natural que el desequilibrio mental de Foix se manifieste en la conducta extraña
que exhibe en su propia casa. Veamos este párrafo:
-No ho sabem pas. Mai no es traba bé. Passa nits enteres
sense dormir; no pot pair el que menja; tot ['enfada, tot el
posa furiós; la memoria li falta, el cap se li'n va; agafa manies
estranyes com la d' ara, que fa vuit dies que no el podem
arrencar del quarto, i allí menja, i allí dorm, i allí es migra
a les fosques, sense escoltar els nostres precs in els consells
dels metges, i fent-nos consumir a tots. Res! n'ha passades
tant es, po bre papa'f. ... 13

En The Pit la lucha constante y vigorosa sostenida por Jadwin
para acaparar el ·mercado del trigo casi le hace perder la salud física y hasta mental. Sufre toda clase de trastornos -paroxismo,
histerismo, vértigo, alucinaciones, espasmos. Igual que el monstruo
que representa la Bolsa en la imaginación del Dr. Glow, el trigo
mismo es el que llega a atormentarlo. "For a thousand, a million,
forty million voices were shouting in cadence: Wheat-wheatwheat, wheat-wheat-wheat". 14 Pero a pesar de su turbación Jadwin nunca deja de ser un personaje casi nietzschiano, atrevido y
orgulloso aun cuando percibe su derrumbe final. En una de las
últimas escenas, que retrata magníficamente esta derrota; presenciamos todo el desequilibrio de Jadwin (que después recobra la
salud gracias a la solicitud de su esposa Laura) :
And then, under the str,ess and violence of the hour, something snapped in his brain. The murk behind his eyes had been
u La febre d'or, pp.
" The Pit, p. 308.

suddenly pierced by a white flash. The strange qualms and
tiny nervous paroxysms of the last few months all at once
culminated in sorne indefinite indefinable crisis and the
'
.
'
wheels and cogs of all activities save one lapsed away and
ceased. Only one function of the complicated machine
persisted; but it moved with a rapidity of vibration that
seemed to be tearing the tissues of being to shreds, while its
rhythm beat out the old and terrible cadence:
"Wheat-wheat-wheat, wheat-wheat-wheat". 15

, C~da novela ;efleja a su modo ciertos elementos sociales y eco~
nomicos del pa1s tratado. Notamos numerosas referencias a importantes aco~tecimientos y problemas nacionales que de algún
se relacionan con las operaciones de Bolsa y con la vida
cotidiana de los personajes. Por eso las novelas son valiosos doc~mentos social~s. Al tratar el tema de la Bolsa y la pasión del
dmero, l~s ~ovehstas hacen resaltar una época entera, todo el drama economico y personal que ocurre diariamente en nombre del
progreso Y la satisfacción de los anhelos individuales. En La bolsa
observamos qu: una filosofía materialista y positivista se apodera
de .la gran capital de Buenos Aires, haciendo que los valores más
estimables Y duraderos cedan paso al culto de la ostentación la
a~e~tación Y la hipocresía. Percibimos también cómo fueron' recibidos los_ m~Ilares de inmigrantes de España, Italia, Francia, que
~an co~tnbmdo tanto al desarrollo del país, pero a la vez han
sido obJeto de odio y resentimiento por parte de una minoría intolerante y necia. En The Pit sentimos los azares y vicisitudes de
l~ ,carrera de Jadwin no sólo como una lucha personal, sino tambien .~esd~ un punto de vista más amplio y significativo, en su
r:lacion d1recta con el pulso económico de la nación, con el vaiven de.l mundo financiero y con los mercados nacionales y hasta
ternac10nales. El alza y baja de las cotizaciones diarias, los caprichos Y enredos de los corredores, los acontecimientos mundiales
que influyen en la compra y venta de las acciones: toda esta acti-

mo?~

in-

496-497.
" lbid., p. 3 76.

34-0

341

�·vidad significa para Jadwin pasos sucesivos hacia la realización
de sus proyectos o hacia la derrota financiera y el fracaso de sus
sueños y ambiciones. Mas para millones de personas en los Estados Unidos y aun en el extranjero, tales fluctuaciones de la
Bolsa tienen un significado mucho más grave y profundo; pueden
presagiar una amplia cosecha o una escasez de trigo, la prosperidad económica o la ruina total, tiempos propicios o una temporada de privación.
El cuadro contemporáneo de Francia ( 1864-1867) se vincula
en L'Argent con la narración de la carrera bancaria de Saccard.
Notamos, por ejemplo, las siguientes referencias: el asunto mexicano y la tragedia de Maximiliano y Carlota; la formación de
varias asociaciones a favor de la clase obrera, como para contrapesar el poder creciente de los capitalistas; la construcción de muchas obras públicas, la cual disminuyó los fondos de la tesorería;
la doctrina de un pequeño grupo de socialistas y comunistas, representado por la figura de Segisµiond; la apertura del canal de
Suez, que dio estímulo a los intereses bancarios de Saccard; y L'
Exposition Universelle, inaugurada en París en 1867 con toda gala
y festividad.
La presencia de los judíos en las múltiples transacciones bancarias y bursátiles se hace sentir de algún modo u otro en las novelas tratadas aquí. Principalmente en los grandes centros cosmopolitas, esta raza hebrea ha figurado importantemente en asuntos
financieros y económicos; y debido al prejuicio arraigado que remonta de la antigüedad, sus actividades han sido objeto de censura y difamación. Los actos fraudulentos y ruines de unos pocos
judíos en operaciones comerciales han sido aplicados injustamente
a una raza entera, engendrando así hondos sentimientos de odio
y recelo. En L'Argent, por ejemplo, figuran varios judíos que desempeñan un papel principal en el fervor financiero de la época
y que tienen una relación directa con las actividades d~ Saccard.
Gundermann, hombre altivo y muy respetado, enemigo implacable de Saccard, se niega rotundamente a ayudarle en sus empresas
y profetiza maliciosamente la quiebra de la Banque Universelle

para vengarse de s~s pr~pi,a~ pérdidas en la Bolsa. Otra figura,
~usch, es de las mas ant1pat1cas y odiosas. Es usurero y chantajista soez que negocia en acciones y bonos depreciados. Se ocupa
en 1~ compra de deudas y luego se vale de toda clase de bajos
med10s para .cobrarlas. De ideología enteramente opuesta es su
hermano Seg1smond, defensor ardiente del Marxismo que vive
apartado de la .lucha cotidiana del mundo de negocios. Acerca
de otro pers~naJe secundario, llamado Nathansohn, un antiguo
profesor profiere estas palabras sucintas: "Mais il
·
1·
·¡
· •f" 16 . ,
arnvera, m,
ca~ i est JUI . Por ultimo, todo el rencor y mala voluntad, el
odio Y sospecha, se funden en el protagonista Saccard que
·
d
1 · d'
,
consiera a os JU ios como una raza sin país, como parásitos que aprovechan el fruto de la labor de otras naciones.
E~ ~a ~olsa no figura directamente en la acción ningún perS(?naJe Jud10, pero sí hay referencias muy extensas y vehementes
al ~arácter Yacti:id~des de esta raza. Como Saccard en L'Argent,
qmen lanza la diatriba contra los judíos es el protagonista de la
~
L·ru
.
. r~,. ms ow: ~~e ofrece el mismo razonamiento espurio para
17
~UStlÍic~r su ~~eJmc1~. , Afirma él, revelando así toda su propia
msegun~ad: (Lo~ Jud1os) ya son dueños de los europeos, y si
se empenan, lo seran de los nuestros, completando así la conquista del mundo". 18
N.orr~s prefiere no señalar de una manera especial el papel de
l?s JU~IOs, aunque la participación de ellos en las transacciones
f~anc1eras de The Chicago Board of Trade debió de ser vigorosa
e .importante. Sólo de paso incluye a los judíos en la narración.
;igur~n muy brevemente en la acción un joven hebreo llamao Hirsh, uno de tantos corredores de ]a Bolsa y otro llamado
Grossman, a qmen
· nad.1e hace caso en las operaciones
'
de Bolsa a
P:sar de su presencia constante. Y Norris no hace comentario de
runguna m
' d o1e, m· s1qmera
· ·
por boca de los personajes; de manera

---,. L'Argent, p. 27.

1T V'
.
eanse pp. 94-95 de L'Argent y pp. 120-125 de La bolsa para esta comparación
mteresante.
,. La bolsa, p. 2 l.

343
342

�, · mas,
' entre otros
· · advertidos sin mas
que estos judíos pasan casi i~ d
Í Bolsa ruFinalmente,
en la
centenares de hombres asocia ols c?,n pªasaJ· er~ a los judíos en la
h sólo una a us1on
novela cata1ana ay
El , fo en que ocurre esta refevida. medrca~tilb. del !::;:l~;a~lgun!ª;~:ancieros de quitarles el porenc1a escn e e
. d' 19
der a unos banqueros JU ios. 1 d . ción que sea Bolsa, Bours
P;ra concl~~~:~!:Ja:;:. ~st~ i~:ituci6n econ~mic_~, por su
se, orsa, o
.
. ha encendido la imagmac1on de un
tremenda fuerza e mfluenc~a,
, animándoles a crear
grupo de novelistas de pnmeral_categ_ona,De la novela de Zola
1
alidad 1terana.
cuatro novelas d e a ta e
errar la filosofía implícita
citamos estas palabras que parecen ene
.
en las cuatro obras:

M D. ' au-dessus de tant de boue remuée, au-dessus
on ieu. .
,
, d
t ette abominable soufde tant de victimes ecrasees, e tou e c
, -t-il
"t
,
l'humanité
chaque
pas
en
avant,
n
france que cou e a
, ·y a de
as un but obscur et lointain, quelque chose de superieur, .
p
d ·uste de définitif, auquel nous allons sans le. savoir
bon,
1 gon
, fl e le coeur de l'obstiné besoin de vwre et
et qui.enous
d'espérer? 20

.. La febre d'or, p. 190.
"' L'Argent, p. 428.

344

ALEJO CARPENTIER: REALISMO MAGICO

Dr. FERNANDO ALEGRÍA
University of California, Berkeley, Cal.

DEBO CONFESAR que, hasta hace muy poco tiempo, el nombre de
Alejo Carpentier entrañaba para mí un recuerdo brumoso de ciertas intensas búsquedas literarias durante mis años universitarios
en Chile. Allá por 1934 o 1935 llegó hasta nosotros su novela
Ecue-Yamba-O, historia afrocubana y, momentáneamente, nos
deslumbró. A semejanza de un ventarrón de apasionantes corrientes folklóricas, con algo de emoción popular y casi, casi revolucionaria, su obra venía arrasando con todo lo cursi y lo falso de una
pseudo-tradición cubana imitada del castañuelismo andaluz y mantenida torpemente por críticos que, confundiendo la literatura con
el couplet, aún consideraban al negro como un personaje de La
cabaña del Tío T om y no como una herida en el costado mismo
de la sociedad cubana. Naturalmente, aun en esos años, nos dimos cuenta de que Carpentier narraba sus cosas con cierta perspectiva de erudito que no garantizaba la autenticidad de su mundo -con algo del despego de los blancos-negros de la pseudo poesía folklórica uruguaya o de los rumbistas de Puerto Rico- pero
su experimento conmovía e inquietaba, avanzando como un tractor que abría caminos en montes, selvas, plantaciones y suburbios
donde la novela cubana rara vez había osado asomarse. Lo exótico
de Ecue-Yamba-O, lo primitivo mezclado a lo social y engalanado con una atrayente imaginería creacionista, nos sedujo. En aquella época mi generación leía el Cocktail negro de Claude MacKay
345

�y El Emperador ]ones de Eugene O'Neill; no acabábamos aún
de descubrir el jazz en todas sus acepciones y variantes geográficas, pero lo seguíamos desde New Orleans a Chicago y lo buscábamos ya en el Harlem afrohispano.
Sin pasar más allá de esta impresión literaria -presintiendo
acaso, pero sin distinguir con claridad aquello de estético-social
que bullía en Ecue-Yamba-O y que más tarde iba a expandirse
y profundizarse en audaces interpretaciones de la mitología tropical-americana- Carpentier se nos apareció entonces como un
pionero, ligeramente extraño y un tanto descastado en su propia
patria.
No volví a leer nada suyo hasta 1958. Requerido por un editor
hube de ponerme al día en su obra. Leí Los pasos perdidos: la
primera página con asombro, las siguientes, hasta el comienzo del
viaje a América, con desgano y, tal vez, con antipatía; desde allí
hasta el final con la emoción profunda e inolvidable de haber descubierto para mí una obra de genio, y digo "descubierto" porque no vine a saber sino después de concluir la lectura que el libro había alcanzado un éxito sorprendente en Francia, Inglaterra
y los Estados Unidos. Busqué sus otros relatos y la impresión se
afianzó: me pareció increíble que durante años de teorizar sobre
la decadencia del super-regionalismo descriptivo de la novela americana y sobre el advenimiento de una nueva forma de novelar
hecha de realidades esenciales, de universal comunión en el drama social y filosófico del hombre moderno, concebida en la actividad portentosa, a veces subterránea, a veces sobrenatural, de
la vieja mitología india, negra y blanca de nuestros pueblos, no
hubiese yo sabido del trabajo admirable de este cubano, de sus
creaciones seguras, de su maravilloso poder para dar forma a la
intuición más quintaesenciada en rápidas, firmes y espléndidas
estructuras de un estilo barroco sólo comparable en la literatura
hispanoamericana contemporánea al de Miguel Angel Asturias, en
la prosa, y al de Pablo Neruda, en el verso.
Le he seguido ahora la pista con mayor cuidado. Sé de su vida
346

a tr~vés de_ ,un ensayo de su compatriota Salvador Bueno.1 Carpentier
nacio en La Habana en 1904, hiJ'o d e un arqwtecto
.
fran,
ces :, de. ~a ;11sa,. p_r~fesora de idiomas e inclinada "hacia las letra~ . Nmo aun, VIaJO ~or Francia, Austria, Bélgica y Rusia. Despues de _ha_ce,r sus estudios secundarios en el Liceo Janson de Sailly
se especializo en teoría musical y arquitectura. Regresó a La Habana co~ el pro~ósito de obtener allí un grado universitario, pero
no ~ardo en partir una vez más a Francia. La música le atrae especi~lmente, tanto en su aspecto creativo como histórico.2 Carpent~e~ lu~h~ po_r, generar un movimiento autóctono que supere la
meca~ic~ imitac1on del vanguardismo europeo. Escribe cuatro "escenanos para obras del compositor Amadeo Roldán. L
b
bara b (1928)
. a re amm a
' ballet en dos actos; El milagro de Anaquillé
( 1929)' Mata-c~ngre jo y Azúcar, poemas coreográficos.
. ~n 19~7, a raIZ de su participación en actividades políticas antidic:atonales, Carpentier fue encarcelado. En la prisión escribió
~l _pnmer borra~or de su novela Ecue-Yamba-O, editada en Mand en 1933. ~ibre de persecuciones, viajó nuevamente a Europa
en 1~28: Francia le atrae irresistiblemente y le da base a su formacio~ intelectual hast~ el punto de que en Cuba no falta quién
le ,~ons1dere un desarraigado, pero, como dice Bueno :
... este desarraigado encontrará sus fuentes nutricias en una
:~~a de cultu:as: lo euro?eo occidental, lo hispánico y lo africano
areª- mezcla_ ~1ca de sus circunstancias ambientales. En la casa hog na los dialogos y los libros traerán ecos de aquellas viejas culturas europeas, lo bretón y lo eslavo en conjunción fructífera. Afue;:~ en la calle, en la ciudad, entre los amigos que surgen, entre
es g:ntes que pasan y conversan, va alimentándose con lo colonial
I panol con el trasplante africano que, a fin de cuentas, forman
a esencial cubanía". (Op. cit., p. 157 ) .
B En París se dedica a la radio-difusión colaborando con Louis
arrault, Artaud, Desnos y otras figuras destacadas del ambiente

r

1

C/. La
,·
La H a bana, 1957. El ensayo se titula "Alejo Carpentier
novelista
a letra
till como t ~sigo,
n
ano
y
umversal",
pp. 153-1 79.
'
1
Carpentier es autor de La Música e C b Méxi
su valor histórico y crítico.
" u a,
co, 1946, obra consagrada por

347

�artístico francés. Le atrae el cinematógrafo también; escribe el texto y prepara el montaje y la sincronización de una película documental titulada Le Vaudou. 3
En 1944 publica un relato breve Viaje a la semilla. Visita Haití
en compañía del actor francés Louis Jouvet, y producto de este
viaje es su novela El reino de este mundo, editada en México en
1949. Se radica, por fin, en Caracas donde desempeña un cargo
en una empresa publicitaria.
Allí escribe Los pasos perdidos, publicada en México en 1953,
que, traducida al francés., recibe el "Prix du Me.illeiur Li.vre
Etranger" en 1956, y cuya traducción al inglés fue elogiosamente
acogida por la crítica de los Estados Unidos y lleva ya seis o más
ediciones en Inglaterra. Ultimamente, Carpcntier ha publicado
una novela corta, El acoso (Buenos Aires, 195 7) y Guerra del tiempo ( México, 1958), volumen este último que incluye El acoso y
los cuentos El camino de Santiago, Viaje a la Semilla y Semejante a la noche. Tiene en preparación otra novela titulada El
siglo de las luces.

•
Se advierte en la obra de Carpentier cierto desarrollo evolutivo relativamente fácil de identificar. Desde Ecue-Yamba-O hasta
El acoso muévese en una búsqueda -vertical y horizontal- de las
raíces mitológicas americanas para enfrentarlas en un afán de
comprender los signos secretos que dividen su facultad creadora
y su conciencia social. Fundamentahnente, le obsesiona la idea de
traspasar los límites del tiempo, de superarlos y conseguir una síntesis histórica monumental en que el hombre cambia de circunstancia pero no de esencia y, en el fondo, repite una eterna fábula
cuyo diseño es posible captar y fijar en la obra de arte. En el terreno literario su evolución va desde el exotismo científico de
• El héroe de Los pasos perdidos realiza una obra cinematográfica semejante, e/. pp.
34-35. Nuestras citas son de la primera edición de esta novela: México, 1953.

348

..

Ecue-Yamba-O hasta la abstracción neosimbolista de El acoso.
Examinemos los detalles del proceso.
Ecue-Yamba-O es una novela semi-documental sobre el mundo
mágico primitivo de un sector de la población negra en Cuba. Parte importante juegan en ella los ritos religiosos, las ceremonias de
iniciación, las fórmulas de encantamiento, el substrato ñáñigo de
gentes que viven en una etapa de representación colectiva, prelógica y mística, en el medio mismo de una civilización moderna.
Refiriéndose al aspecto científico de la novela afirma Salvador
Bueno:
"Aparentemente la obra posee carácter documental. Quiere revelar los m_isterios de la religiones afrocubanas. Por eso el texto
literario está acompañado por fotografías de símbolos ñáñigos, de
objetos rituales, tambores y oraciones. Lo folklórico predomina en
esta obra, cuyas últimas páginas acogen un necesario glosario de
términos afrocubanos. Sin embargo, nota esencial en esta novela
resulta la estilización de la vida cubana que en ella aparece. Las
costumbres, el lenguaje, el escenario físico y humano están artísticamente elaborados" (!bid., p. 163).
Producto característico de la tradición africana que mantienen
viva sus antepasados, Menegildo Cué, el héroe, representa en su
pasión y muerte el destino de su raza. Menegildo va de la exaltación a la derrota, del juego aspaventoso de puñales, sones y guitarras, al abismo iluminado de los mitos que consagra desangrándose. El sexo, la violencia, la oración mágica, le preparan para
el martirologio. Enamorado de Longina, una negra que vive amancebada con un haitiano, busca febril y en celo la ocasión del combate con su rival. Le asesina a puñaladas y va _a parar a la cárcel.
"Serían las cinco de la tarde cuando la pareja de la guardia rural
arrest~ a Menegildo. No se le acusaba -por casualidad- de hacer propaganda comunista ni de atentar contra la seguridad del
Estado. Era sencillamente que el haitiano Napoleón había sido
hallado en una cuneta de la carretera, casi desangrado, con un
muslo abierto por una cuchillada ... "

¿Menegildo acusado de comunista? Menegildo ha visto cómo
349

�una empresa yanqui usurpa las tierras de los campesinos cubanos,
incluso las de su padre. El negro pierde sus plantaciones de caña
de azúcar ante el poder ilimitado de la compañía que avanza con
su aparatoso material técnico de último modelo. Los abuelos recibieron cierta compensación a cambio de las tierras; sus descendientes, en cambio, pasaron a ser peones, y, muy pronto, esclavos.
Menegilda ve el robo de que es víctima su padre y presiente, a
su vez, que su propio hijo, a quien no llega a conocer, habrá de
heredar la esclavitud no escrita que es su patrimonio, perpetuando así en una cadena interminable de menegildas la dominación
extranjera sobre los despojos de la riqueza nacional.
"¿Acaso valía menos un negro que un americano? Por lo menos los negros no chivaban a nadie ni andaban robando tierras a
los guajiros, obligándolos a vendérselas en tres pesetas. ¿ Los americanos? ¡ Sanamanbiche ! Ante ellos llegaba a tener un verdadero orgullo de su vida primitiva, llena de pequeñas complicaciones y de argucias mágicas que los hombres del norte no conocerían
nunca.
" ... ¿ de qué había servido la Guerra de Independencia, que
tanto mentaban los oradores políticos, si continuamente era uno
desalojado por esos hijos de la gran perra ... ? ¡ Era tan sabido que,
al fin y al cabo, sólo los yanquis, ambos del Central, lograban beneficiarse con las magras ganancias de aquellas zafras ruinosas!
"Y los trabajadores y campesinos cubanos, explotados por el
ingenio yanqui, vencidos por la importación de braceros a bajo
costo, engañados por todo el mundo, traicionados por las autoridades, reventando de miseria, comían -cuando comían- lo que
podía cosecharse en los zureos horizontales que fecundaban las
paredes de la bodega".
Carpentier no rehuye el conflicto económico y social. Lo examina con franqueza y responde con agresividad, sin caer en los
excesos de la literatura propagandística. La injusticia social es
un ingrediente más de la rutina sangrienta en que se consume Menegilda. De la política va, sin transición, al rito ñáñigo y en el
frenesí de estas corrientes que le turban con visiones místicas, pri350

si~nero ~e fuerzas ancestrales que, sin el color ni el prestigio del
mito antiguo, se revuelven hoy en la alcantarilla del suburbio ba.
'
JO la luz infecta de viejos faroles, al ritmo de húmedos tambores
y en una bruma de licor barato, Menegilda cae con la yugular cortada de un tajo durante una riña a muerte entre los iniciados del
"Sexteto de Física Popular" y los del "Alma Tropical"...
A su espalda quedan los consorcios llenándose de dinero; se
es~onden en las sombras de sus mansiones suntuosas los agiotistas
criollos; los negros rezan, cantan y procrean en la tierra colorada
Y verde; mueren en la miseria de los bohíos; mientras en el conventillo de la ciudad persiste la rumba eterna. El sacrificio de
mujeres poseídas y apuñaleadas, de terroristas traicionados, de lustrabotas de sabia perversión, de presidiarios hermafroditas, todos
entregándose orgiásticamente a un dios negro y a un demonio blanco que insisten en su demanda de sangre secreta y derrotada.
Como una sombra lujuriosa y tierna, de suaves relieves, fuerte
e~ su primitiva pasión y en su silencio, la.imagen de la negra Longma parece acaparar el único símbolo amable en la historia: de
algún modo se presiente que, acaso, en la amplitud de su entrega
Y en el heroísmo, tenacidad y vigor escondido de su fe en Menegildo, hay una esencia de la tierra que rehusa reconocer la dest~ucción impuesta desde afuera y se afirma, se aprieta en su propia entraña y, con irresistible energía, suelta una semilla nueva
Y victoriosa. Esta mujer-sombra en cuya presencia se atisba solamente un mensaje, se tornará espléndido tipo de mujer-símbolo
en Los pasos perdidos.
_J~~n Marinello considerando a Carpentier "tan ansioso de primitivismos como esclavo de refinamientos" le censuró su falta de
definición política en Ecue-Yamba-O.
"Ni nuestro negro ni nuestro pueblo --dijo Marinello-- enseñan
su estatura en Ecue-Yamba-O. Menegilda, sin perder su perfil
~udo comunicamos su gran pena de hombre sitiado, y los guaJiras del 'San Lucio' la angustia de su desahucio. La novela,
351
u23

�a pesar de sus logradísimas bellezas, queda en libro de episodios,
pudiendo haber sido libro de esencias". 4
Marinello se refiere, con marcado rigor, a una condición marginal que, aún en los más apasionados instantes del relato, mantiene Carpentier: condición de observador técnico y erudito, artesano ingenioso que sabe combinar con refinado instinto las especies agridulces del mundo afrocubano, que pinta con sangre, que
suelta olores sexuales y humos de iniciación ñáñiga a intervalos
artísticamente medidos, y que ordena sus mitos en poses de inequívoco orden surrealista para tomarles la trascendental instantánea: Tan gráfico es su mundo de locuras vegetales, tanta realidad adquieren sus ornamentos barrocos de yeso, mármol y esmeralda, que de pronto Carpentier se nos aparece como un prodigioso meteur ·en scene, como un docto y genial decorador interior y exterior. La verdad que en Ecue-Yamba-O no se refiere
aún al camino de su propia reintegración en la patria, ni a sus
aventuras por encima del tiempo en busca de los mitos que revelándole el derrotero circular entre la selva y la civilización unirán las mitades de su personalidad creadora. Tal será el mensaje
de El rei~o de este mundo y Los pq,sos perdidos. Por el momento
recorrió la patria negra goloso de hallarle el sentido a las visiones
de su infancia, acumuladas y absorbidas, sin llegar a comprenderlas. Fotografió sus pesadillas, documentó sus presentimientos,
le dio orden y sentido a . sus simpatías; no se identificó con ese
mundo porque no era del todo suyo. Le tocaba íntimamente, hasta pudo comprometerle, pero no cambiarle en un sentido de salvación o perdición definitivas.

•
El reino de este mundo es una fabulosa novela de aventuras ba-

sada en episodios verídicos de la historia de Haití. El propósito
de Carpentier ,en este relato es demostrar que el mundo fantástico de la poesía maldita, dt la tradición gótica inglesa, del surrea• Cf. Literatura hispanoizmerican~, México, 1937, p. 175.

352

lismo negro -uso la palabra tanto en su sentido literal, como en
su sentido de literatura esotérica- · es una realidad en América.
En el prólogo declara Carpentier:
"Esto se me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme en contacto cotidiano con algo que
podríamos llamar lo real maravilloso. Pisaba yo una tierra donde
millares de hombres ansiosos de libertad creyeron en los poderes
lic~ntrópicos de Mackandal, a punto de que esa. fe colectiva produjera un milagro el día de su ejecución. Conocía ya la historia
prodigiosa de Bouckman, el iniciado jamaiquino. Había estado
en la Ciudadela La Ferriere, obra sin antecedentes arquitectónicos, únicamente anunciada por las Prisiones Imaginarias del Piranese. Había respirado la atmósfera creada por Henri Christophe,
monarca de increíbles empeños, mucho más sorprendente que todos los reyes crueles inventados por los surrealistas, muy afectos
a tiranías imaginarias, aunque no padecidas. A cada paso hallaba
lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esa presencia y
~igencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití,
smo patrimonio de la América ent_era, donde todavía no se ha
terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas
de hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente Y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la
Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa,
hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza
como la coronela Juana de Azurduy...
"Y es que, por la virginidad del paisaje, por la formación, por
la ontología, por la presencia fáustica del indio y del negro, por
la revelación que constituyó su reciente descubrimiento, por los
fecundos mestizajes que propició, América está muy lejos de ha-·
ber agotado su caudal de mitologías.

"Sin habérmelo propuesto de modo sistemático, el texto que sigue ha respondido a este orden de preocupaciones. En él se narra una sucesión de hechos extraordinarios, ocurridos en la isla
353

�de Santo Domingo, en determinada época que no alcanza el lapso
de una vida humana, dejándose que lo maravilloso fluya libremente de una realidad estrictamente seguida en todos sus detalles" (pp. 12-16).
El realismo mágico de Carpentier se afirma, entonces, en una
autenticidad que es, a la vez, ideológica y material. Esto que, a
primera vista, puede parecer inofensivo, encierra -como se verá más tarde en Los pasos perdidos -una profunda escisión en un
complejo cultural que ha comprometido hasta ahora a la expresión artística americana.
Carpentier escribe, como los cronistas españoles de la Conquista, para un público europeo. Le domina la obsesión de probar
a gentes que subsisten ya de la quinta esencia del artificio, que
en América existe un depósito activo de fuerzas mitológicas -a
veces dormidas bajo una capa de occidentalismo superficial- cuyo funcionamiento, en el terreno del arte, da realidad a todo un
sistema de símbolos que la cultura europea no concibe sino en un
plano estático, abstracto. Lo que en la tradición surrealista es caos
organizado, en su obra es un caos natural e irracional; el artificio
es realidad, lo exótico se convierte en primitivismo auténtico.
De la utopía europea le interesa a Carpentier particularmente
el pseudo-primitivismo romántico francés. Juzgado a la ligera, el
novelista cubano pudiera impresionar como un hombre culto, un
occidental atraído por lo exótico americano, un creador que, antes
de producir su fábula, procede a estudiarla con minuciosidad de arqueólogo. Desde este punto de vista, su obra pudiera aparecer como
una idealización del mundo mitológico americano. Las referencias a Atala y a Paul et Virginie son frecuentes en El reino de este
mundo y Los pasos perdidos. La idea básica de esta última novela
-el hombre corrompido por la supercivilización, que descubre en
la selva su verdadero ser y el idílico ambiente para crear su obra
maestra, que nace a una vida sana, pura, primitiva, cristalizando
su vitalidad creadora en el arte y en una pasión rústica y terrenalmente sensual- descrita así, superficialmente, podría identificarse como un rebrote del enciclopedismo romántico francés. Sus
354

lectores europeos -la Sitwell le ha llamado "uno de los más grandes escritores de nuestra época"- es posible que buscaran en sus
obras la gota de elíxir bárbaro que Montaigne y Voltaire gustaron
en La Araucana, siguiendo fascinados el proceso de un segundo
descubrimiento de América, de una América en que se preserva
y exalta la civilización mitológica para proveer de renovada sangre los restos exangües de una cultura hastiada de sí misma. Contra el artificio venenoso, he aquí el mito en carne y hueso. El
mensaje de Carpentier se reduciría a una admonición dirigida
contra los surrealistas: Dejad los trucos de salón, venid a vivir la
realidad delirante de la América mágica, venid a s~ergiros en
la nueva leyenda negra salvadora.
Todo esto queda corto, sin embargo, porque hay algo más que
considerar, algo de importancia fundamental: Carpentier pertenece, en cuerpo y alma, a este organismo mitológico en que funciona su obra literaria. Pronto dará testimonio de esta dependencia esencial de su genio creativo y de la aventura en que intenta
definir su concepción del arte y de la vida por encima de los límites del tiempo: ese testimonio y esa aventura constituyen la
médula de Los pasos perdidos. Carpentier no está solo en la empresa. El mismo año en que aparece El reino de este mundo se
publica en Buenos Aires Hombres de maíz de Miguel Angel Asturias. Ambos, Carpentier y Asturias, regresan desde Europa, una
Europa erudita e investigadora, al mundo totémico, mágico, barroco y tropical de ciertas zonas de América. Ambos estudiaron
la red mitológica en que iban a penetrar -no del todo despojados
de artificio y de retórica- para buscarse el alma en un activo
ritual nahualístico, aderezado con exorcismos y revoluciones. Ambos vienen con crujidos de pergaminos y diplomas a comprobar
la realidad de una visión entrevista en salas de conferencias francesas.
En el realismo mágico de Carpentier y Asturias no se encierra
idealización alguna de origen romántico: por el contrario, ese realismo vive de una constatación de hechos históricos que se tornan
leyendas en la imaginación del pueblo y actúan, luego, como mitos
355

�desde una subconsciencia colectiva. Este fondo etnológico y social de su creación artística la marca distintivamente y la diferencia del realismo mágico de un poeta como Jorge Carrera Andrade, por ejemplo, cuya poesía florece a ras de tierra sin tocar
las corrientes subterráneas del pasado americano. Más cerca de
la concepción de Carpentier y Asturias se halla el realismo afrocubano de Nicolás Guillén, aunque éste rehusa perderse en la
eternidad mitológica afirmado, como está, a un ritmo de modernas circunstancias que poco afectan al criterio trascendentalista
de aquéllos. La magia de Carpentier y Asturias puede ser genuina experiencia metafísica, es decir, compromiso personal no sólo
en el reino de éste sino también del otro mundo.
Sin el auto de fe anti-retórico del prólogo, El reino de este mundo podría considerarse como una pequeña obra maestra de literatura gótica, una floración surrealista cargada de elementos negros,
rica de ornamentación onírica, lujuriosa en su densidad vegetal
y en la sangrienta tonalidad de su sensualismo. Pero, como se ha
dicho, cada personaje, cada episodio -la época, el ambiente, el paisaje-- todo posee una realidad histórica esencial. El arte -¿podría decirse el truco?- consiste en la disposición de los elementos
y en el enfoque con que ellos son presentados al lector. Así por
ejemplo, de la escena inicial nos queda la imagen de un escaparate de peluquería donde se exhiben cabezas de cera rizadas y
de una vidriera adjunta donde un carnicero expone cabezas de animales degollados. En una escena pletórica de sugerencias el novelista destaca deliberadamente esas cabezas y logra el efecto de extravagancia deseado. Seleccionando los episodios, presentando a
sus personajes -Mackandal, Ouckman, Henri Christophe, Paulina
Bonaparte-- en un momento culminante de sus increíbles aventuras~ ordenando_los objetos y el paisaje desde un ángulo que agudiza
la mcongruenc1a y el absurdo poético, la historia adquiere en manos de Carpentier un aire de locura, un frenesí de pesadillesco movimiento, una riqueza de asociaciones que tan pronto tocan a los
sentidos como al intelecto.
El mundo de violencia, de tiranía sangrienta, de violaciones, ase356

sinatos, que es la isla descrita por Carpentier, emerge esquemático,
directo, alucinante. Vive en un lenguaje de símbolos tan vibrantes, aún en su escueta dureza y en la suspensión del tiempo en que
el autor los fija a través de luces y sombras, que el relato se desprende espontáneamente de la historia y nos queda mirando con
todas las caras de su múltiple realidad. Tal acto de simbolismo en
el corazón de la historia de América no tiene, que yo sepa, sino un
antecedente: El matadero de Esteban Echevarría y, tal vez, un
paralelo: El señor Presidente de Asturias.

•
Los pasos perdidos es la más alta expresión de lo que tradicionalmente se ha llamado la novela artística en Hispanoamérica. La
corriente preciosista del modernismo con su búsqueda de lo exótico
Y fantástico, la reactualización del indigenismo americano en su
complejo acoplamiento con el espíritu español renacentista, ideas
Y formas de literatura que sobreviven al romanticismo y a la tradición dariana, se armonizan en la obra de Carpentier y, cobrando la luminosidad de una alegoría vaciada en perfecto marco estético, adquieren también la hondura y la trascendencia de una
aventura del espíritu que atañe directamente al hombre contemporáneo.
El héroe de Carpentier es un hombre consumido en el vacío
espiritual y la espantosa presión que genera la decadencia del mundo moderno. Su rutina consiste en mantener la eficiencia de la
angustia, en dar sólida respetabilidad al cinismo, en embellecer
la mentira y la simulación, en coronar la podredumbre colectiva
e individual con un halo de serena superioridad burguesa. En el
fondo, los hilos que sostienen su representación están a punto de
cortarse, la angustia es ya desesperación, el vacío es casi locura.
Postergando el desenlace va de la cama de su esposa a la cama
de su querida deteniéndose en el trayecto para reponer fuerzas en
~ bar. Su esposa desempeña a conciencia el papel de la ruina
disfrazada de próspera respetabilidad. Durante la semana actúa
357

�como actriz principal de un drama cuya acción sucede en el sur
de los Estados Unidos. El domingo celebra el rito sexual con su
esposo. La querida, dedicada a la astrología y otras ciencias afines,
es la exquisita simuladora del espíritu y sostiene el calor sensual
de su cuerpo con arreglos de luces, música, cuadros y varios aspectos de decoración interior.
A punto de sucumbir definitivamente, el héroe parte a un lugar
de las selvas americanas -el Orinoco, según la explicación del
epílogo de la historia- con el propósito de descubrir unos instrumentos musicales primitivos que le servirán para probar su tesis
sobre el origen de la música. Le acompaña su querida. Primero la
ciudad hispanoamericana, donde presencian una sangrienta revolución, y luego la selva actúan como un ácido que al entrar en contacto con la humanidad cansada de la pareja produce una reacción súbita. Se acentúa la "muerte en vida de ella": sin el decorado interior, expuesta a la luz implacable del trópico, se deshace como maniquí de cera, se sueltan los nudos de su carne, se
afloja la sensualidad y acaba, arrastrándose, impotente, consumida por la fiebre palúdica, rechazada por el hombre y por la
mujer -asedia también a la campesina con la tentación de la
lujuria- oúscando refugio en la guarida original de sus barrios
existencialistas.
El hombre, en cambio, rompe la campana de vacío que le apresa en la decadencia y emerge al mundo que llevaba ancestralmente pulsando en su sangre. He aquí el camino de su salvación.
Enmurallado entre dos culturas -una que va en la sangre y otra
en los libros-, enmudecido por años de simulación y honorable
inconsciencia en medio de una fosa común donde sólo el instinto
le guardó con vida, comienza a reconocer paulatinamente su lugar
de origen, a comprender su razón de vida, a buscar la final reintegración. Fúgase de la indecente esterilidad del artista nativo
pegado a una cultura extranjera como caracol que absorbe la coloración de máscara de las disonancias y abstracciones, resuelto a
parodiar una decadencia que le queda grande. Descubre, en cambio, entre sombras primitivas, la expresión de harpistas, flautistas
358

y bongoceros que le abren la huella hacia una zona del mundo
americano donde ha de captar la verídica imagen de sí mismo,
transfigurada en los espejos de la selva.
Refiriéndose a su propia obra en una entrevista con Salvador
Bueno, Carpentier ha dicho:
"En ese libro el argumento sólo tiene una función de elemento
estructural, de factor de unidad. En Los pasos perdidos domina
una idea: la de una evasión posible en el tiempo.
"Ante mis preguntas - añade Bueno-- aclaraba Carpentier:
"En dicha novela una crisis de conciencia, padecida por el persona je central que habla en primera persona, le hace encontrar
un modo de evasión que le conduce más allá de todo lo imaginable.
"Y a ¿ dónde conduce esa evasión? -le pregunté.
"Una vez hallada la suprema independencia ante el Tiempo,
ante la Epoca, el protagonista habrá de hallar, dentro de la misma
lograda evasión, las razones que le harán desandar lo andado, regresando al punto de partida". 5
Y en una carta dirigida al mismo crítico cubano, Carpentier
puntualiza aún más:
"Todo esto responde a mi preocupación actual por universalizar el escenario americano, por abrirlo, ampliarlo, extenderlo.. .
Ahora hay que orientarse hacia un concepto más ecuménico de lo
americano" (!bid., pp. 178-179).
Su peregrinaje en la selva es extraña parábola. Como en la
famosa novela de José Eustasio Rivera, La vorági.ne 6, el descubrimiento de la selva se realiza en un viaje del héroe, hombre de
la ciudad, que camina apremiado por intensas emociones de índole sensual y estética, hacia una meta líricamente presentida.
' Citado por Bueno, op. cit. p. 17 3.
1
Carpentier -por intermedio de su personaje central- hace una curiosa referencia
a una "novela sudamericana" que muy bien pudiera ser La vorágine de Rivera:
"Tengo en mi maleta una novela famosa, de un escritor suramericano, en que se precisan los nombres de animales, de árboles, refiriéndose leyendas indígenas, sucedidos antiguos, y todo lo necesario para dar un giro de veracidad a mi relato". (Los pasos perdidos,
p. 293).

359

�Arturo Cova y el héroe anónimo de Carpentier son fugitivos de
una decadencia; ambos llevan, como una categoría kantiana, la
concepción artística en blanco para encajar en ella el mundo primitivo que desconocen pero que les arrastra con un poder sobrenatural. Ambos se acompañan de una mujer que representa lo
que, subconscientemente, anhelan destruír. Las mujeres y ellos
revelan su índole más secreta en el contacto con la presencia mitológica de la naturaleza y con seres de brutal fascinación que la
selva usa diabólicamente para perderles. Mas, no ha de confundirse el móvil fundamental de una y otra obra. La selva de Rivera
está vista a través del vocabulario preciosista del modernismo romántico y de la conciencia social surgida en la crisis del capitalismo que siguió a la primera guerra europea. La selva de Carpentier, sin constituir una idealización literaria, como la de Hudson,
por ejemplo, es un mundo mitológico interpretado por encima
de la historia y descrito en un lenguaje pleno de símbolos de ascendencia surrealista pero de base concreta, contemporánea, autóctona. Ambos novelistas, el colombiano y el cubano, expresan
la mitología tropical americana, en el mismo sentido en que la
expresan también Miguel Angel Asturias y E ugene O 'N eill -éste en su drama The Emperor Jones-; pero la raíz románticosocial de Rivera se convierte en raíz romántico-esteticista en la
obra de Carpentier.
En Los pasos perdidos el héroe marcha con un Adelantado, un
fraile y una mujer, como el colonizador español de antaño. Al
igual que en la Conquista, hay quien busca el oro, quién la Fuente de la Juventud, quien funda misiones y quien las puebla. Pero
también va con ellos un griego que lee La Odisea. La verdad es
que, mientras en un plano la expedición repite la hazaña de la
Conquista -en pleno siglo XX- y descubre el secreto de la cópula fabulosa de dos culturas, en otro plano, de más honda proyección, el héroe duplica la aventura de Ulises y la visión de cada soñador que buscara en nuestro continente la Tierra Prometida, llámese El Dorado, La ciudad de los Césares, Cíbola o Santa Mónica de los Venados. Encuentra él la fuente de la felicidad,

pero, bajo el implacable ojo de Dios, la abandona, creyendo q~e
ha de regresar, sin advertir que abandonándola, aunque sea ehmeramente ha renunciado a ella, pues ella no puede durar sino el
instante milagroso de la posesión.
Las dos aventuras nos apasionan. Participamos en la fundación de la ciudad en la selva, quisiéramos quedamos con el héroe
y establecer nuestro rancho en la aldea que crece poco a poco,
querríamos advertirle su error cuando sube al avión de l_os exploradores que vienen a rescatarle. Más tarde --cuando al igual que
el héroe de Lost H orizons, la famosa novela de James Hiltonlucha por regresar, merodea por los caminos de la selva, a lo largo de las corrientes del Orinoco, arriesgándolo todo por encontrar
el paso secreto en la maraña y el sendero que ha de llevarle a la
ciudad escondida, nos conmueve el fervor dramático de su hazaña
y sufrimos con él los efectos de la tremenda decepción.
En otro plano, el de la aventura espiritual, Carpentier también
procede con genuina emoción y acabado arte. El proceso del
descubrimiento del mundo que lleva en su ancestro es auténtico
en toda su complejidad. El lenguaje es el primer obstáculo grave. Las páginas iniciales de su relato, escritas en un idioma en
que los ornamentos verbales no consiguen ocultar un cierto balbuceo gramatical, contienen frases como éstas:
"Supe que allí vivía el nuevo Presidente de la República y que,
por muy pocos días, me había faltado de asistir a los festejos populares ... " (p. 52).
"Mouche se antojó de un hipocambo" (p. 54).
"No quedaba una revista, una novela policíaca, una lectura distrayente... " (p. 68 ) .
"Quien hubiera abierto una puerta, de súbito, habría promovido fugas de insectos todavía inhábiles en correr sobre maderas"
(p. 70).
El mismo Carpentier constata sus momentos de extravagancia
sintáctica: "He aquí, pues, el idioma que hablé en mi infancia;
el idioma en que aprendí a leer y a solfear; el idioma enmohecido

360
361

�en mi mente por el poco uso, dejado de lado como herramienta
inútil, en país donde de poco pudiera servirme" (p. 53).
Muy luego, sin embargo, la gramática y sus pequeñas trampas
desaparecen como barca vieja en la tumultuosa corriente del barroco americano y dejamos de notar las incongruencias y los errores, no nos damos cuenta ya cuando un vocablo es inventado, traducido del francés o desenterrado de las arcas espléndidas del
español clásico. El idioma de Carpentier se levanta como una
catedral en la selva, se asienta o vuela, se ilumina o se ensombrece,
se enjoya hasta cegarnos, se retuerce o se estiliza, resuena en infinitas cadencias, estalla en colores, o se afirma en pátina de pintura antigua. Es, al fin, instrumento mágico.
Mariano Picón Salas, impresionado por el lenguaje de El reino
de este mundo, ha dicho:
"Sólo con algunos de los mejores esperpentos de Valle Inclán
se podría comparar en la prosa hispánica de nuestro tiempo el
casi escorzado estilo plástico en que está escrito. Un estilo que a
fuerza de maestría da alternativamente no sólo el color o las medias tintas, sino hasta ofrece -cuando es necesario- ese lujo de
los maestros que se llama el garabato. Un estilo que cuando lo
necesita, puede formar su propia perfección".7
No es el idioma de Carpentier una acumulación de sonidos soplados en cuerno sonoro y hueco, al modo del preciosismo verbal
de comienzos de siglo que se ha denominado tradicionalmente tropi.calismo. Lo " tropical" en el lenguaje es como un crecimiento
vegetativo que aparece en la superficie de las palabras: una mancha
de hongos, o una apretada formación de corolas de pasajera estabilidad; es una impostación de la voz y una traducción del gesto
en vocablos. En la obra de Carpentier no observamos esta invasión
vegetal en la estructura del lenguaje. El frenesí de sus extensas y
minuciosas descripciones es racional; en el fondo, encierra un dominio de la exaltación; es, en una palabra, estilo.
No es difícil notar en su obra concomitancias de peso con la
• Citado por Bueno, pp. 169-170.

362

obra de otro eminente escritor barroco: Miguel Angel Asturias.
Carpentier parece seguir a Asturias cuando intenta sugerir la
transición de un ser desde su condición humana a su condición de
mito. Por ejemplo, dice Carpentier en Los Pasos perdidos:
"Ya aparecían junto al hogar, llamados por Montsalvatje, los
curanderos que cerraban heridas recitando el ensalmo de Bogotá,
la Reina gigante Cicañocohora, los hombres anfibios que iban a
dormir al fondo de los lagos, y los que se alimentaban con el solo
olor de las flores. Ya aceptábamos a los Perrillos Carbunclos que
llevaban una piedra resplandeciente entre los ojos, a la hidra
vista por la gente de Federmann, a la Piedra Bezar, de prodigiosas
virtudes, hallada en las entrañas de los venados, a los tatunachas,
bajo cuyas orejas podían cobijarse hasta cinco personas, o aquellos otros salvajes que tenían las piernas rematadas por pezuñas
de avestruz ... "
"Las Amawnas habían existido: eran las mujeres de los varones muertos por los caribes, en su misteriosa migración hacia el
Imperio del Maíz. De la selva en los Mayas surgían escalinatas,
atracaderos, monumentos, templos llenos de pinturas portentosas,
que representaban ritos de sacerdotes-peces y de sacerdotes-langostas ... " (pp. 174-175).
Este lenguaje en que se evidencia la intención de trascendentalizar por medio de palabras símbolos es común en cierta zona
de la novela hispanoamericana contemporánea: lo emplean Agustín Yáñez, Manuel Rojas, Eduardo Mallea, entre otros; escritores afanados en crear síntesis poderosas y profundas, amalgamas
de hombres y ambientes, de visiones que superan lo circunstancial
y cotidiano. En esta ambición lingüística -a menudo desorbitada, no pocas veces grandilocuente, o pesada o árida, siempre difícil- no ha de verse un signo de lo que suele llamarse "tropicalismo" con obvio desdén. Si "tropicalismo" es desatarse, el estilo
a que me refiero es unificador; si "tropicalismo" es cubrir el vacío con densa parodia de frenesí lírico, el estilo de Carpentier,
Asturias y los otros novelistas nombrados, es desnudar la honda
veta espiritual para definirla en una rígida estructura poética.
363

�No obstante, la palabra "tropiéalismo" bien entendida debiera
ser en este caso tan válida como la palabra "barroco", al menos
en cuanto se refiere al estilo de Carpentier y Asturias. Pues la
savia con que crean sus obras el cubano y el guatemalteco es autóctona. Su estilo, en verdad neobarroco, representa la adaptación de una forma artística europea a la idiosincracia nativa de
América, para ser más exactos, de una América tropical. Acaso
se hace indispensable intentar una redefinición de lo tropical y
a la luz de la obra literaria de Carpentier y Asturias reivindicar
ese concepto rescatándolo del venenoso aire en que flota actualmente para conferirle una significación positiva, digna y trascendente.
Quienes hablan de "tropicalismo" político para referirse a las
revoluciones en miniatura tan características de Centro América,
en realidad se refieren a un tipo de irresponsabilidad individual y
colectiva que no es ajena al resto del mundo hispánico; así como
quienes hablan de "tropicalismo" cuando aluden a una sensualidad fácil y pueril, o cuando censuran una exuberancia en las costumbres, en el modo de vestir, o de hablar, una falta de reserva,
un entusiasmo inconsecuente, en verdad parecen disfrazar el temor de reconocer una actitud mestiza en los llamados pueblos
"blancos" de Sudamérica cargándosela a quienes la llevan accidentalmente más a flor de piel.
Consideremos como legítimo el uso del vocablo tropical para
designar la variedad del barroco que constituye el estilo de Carpentier. Tropicalismo en su obra -como en la de Asturias- sería el nombre para una expresión artística en que el fondo mágico de las culturas primitivas de América se funde con la belleza formal de la tradición barroca europea en un espléndido intento de interpretar el espíritu y la realidad ambiente del hombre del Caribe y de la América Central en la época contemporánea.
Ningún otro estilo sirve para tamaña empresa: ni las viejas
normas costumbristas, ni el seco y rudo regionalismo, ni el impresionismo modernista. Se · necesita un instrumento para crear mitos o para rescatarlos del pasado pre-colombino, para hacer vi364

vir al hombre y al paisaje en la unidad esencial que exige la
creación artística moderna, para llevar la voz de la América indígena al intelectualismo cansado de la Europa-de hoy. Eso mismo que hace a Carpentier "extraño", y a Asturias "difícil" en la
literatura hispanoamericana, eso que les distancia de la crítica
oficial, es precisamente aquello que les comunica con lo más genuino en el pensamiento estético de proyección universal. No de
otro modo pueden interpretarse los elogios de Paul Valéry sobre
las Leyendas de Guatemala de Asturias y los de Edith Sitwell
acerca de las novelas de Carpentier.
En el plano lingüístico Carpentier despierta misteriosas resonancias que pronto invaden el mundo de las sensaciones y del intelecto. De las palabras suéltanse substancias que tocan al héroe
y le alteran. A medida que se interna en la selva va perdiendo un
alma y le va saliendo otra; como culebra que cambia la piel. Le
vemos avanzar por las Tierras del Caballo:
"Al penetrar en un pueblo donde mucho se habla de coleadas
y manganas, advertí que habíamos llegado a las Tierras del Caballo.
Era, ante todo, ese olor a pista de circo? a sudor de ijares, que
por tanto tiempo anduvo por el mundo, pregonando la cultura
con el relincho. Era ese martilleo de sonido mate que me anunció la proximidad del herrero, aún atareado sobre sus yunques y
fuelles, pintado en sombra, con su mandil de cuero, ante las llamas de la fragua. Era el bullir de la herradura al rojo apagada
en el agua fría, y la canción que ritmaba la hincada del corcel
con zapatos nuevos, aún temeroso de resbalar sobre la,s piedras,
y los encabritamientos y resabios, logrados a brida, ante la joven
asomada a su ventana, luciendo una cinta en el pelo. Con el caballo había reaparecido la talabartería, perfumada de cueros, fresca de cordobanes, con sus operarios atareados bajo colgaduras de
cinchas, estribos vaqueros, arciones de guadamecí y cabezad_as para domingos con tachuelas de plata en la frontolera. En las Tierras del Caballo parecía que el hombre Juera más hombre. Volvía a ser dueño de técnicas milenarias que ponían sus manos en
trato -directo con el hierro y el pellejo, le enseñaban ,las artes de
365

�la doma y la monta, desarrollando destrezas físicas de qué alardear en días de fiesta, frente a las mujeres admiradas de quien
tanto sabía apretar con las piernas, de quien tanto sabía hacer
con los brazos. Renacían los juegos machos de amansar al garañón relinchante y colear y derribar al toro, la bestia solar, haciendo rodar su arrogancia por el polvo. Una misteriosa solidaridad
se establecía entre el animal de testículos bien colgados, que penetraba sus hembras más hondamente que ningún otro, y el hombre, que tenía por símbolo de universal coraje aquello que los escultores de estatuas ecuestres tenían que modelar y fundir en bronce, o tallar en mármol, para que el corcel de buen ver respondiera por el héroe sobre él montado, dando buena sombra a los
enamorados que se daban cita en los parques municipales. Gran
reunión de hombres había en las casas de muchos caballos cabeceando en los soportales; pero donde un solo caballo aguardaba
en la noche, medio oculto entre las malezas, debía el amo haberse
quitado las espuelas para entrar más quedo en la casa donde le
aguardaba una sombra. Me resultaba interesante observar ahora
que, luego de haber sido la máxima fortuna del hombre en Europa, su máquina de guerra, su vehículo, su mensajero, el pedestal
de sus próceres, el adorno de sus metopas y arcos de triunfo, el
caballo alargaba en América su grande historia, pues sólo en el
Nuevo Mundo seguía ·desempeñando cabalmente y en enorme escala sus oficios seculares" ( pp. 139-141 ) .
Vemos cómo el héroe invade las Tierras del Perro (pp. 147148) ; presenciamos con algo de estupefacción la lenta y penetrante atadura de dos mundos -ahora, no el español y el indio del
siglo XV, sino el europeo y el nativo del siglo XX- cruzados
ambos por signos mágicos y cabalísticos: a veces científicos, psicológicos y filosóficos, a veces religiosos y sexuales. Uno de ellos,
el de la decadencia europea, persigue al otro con voracidad sensual. Le ha descubierto a la distancia, le imita poniéndose sus máscaras ritualísticas sobre sus facciones de ser rubio y diurno. En
instantes de paroxismo estético le ha dedicado un culto mezclando
con extravagancia el oriente y el occidente, la magia, la supers366

tición y la máquina teatral. De ese culto quedan máscaras negroides colgadas en departamentos de lujo a las orillas del Sena•
quedan cerámicas, cueros, maderas y ópalos en tiendas de moda'
quedan acordes de piano, soplidos de saxofón y exabruptos d~
tambores en pequeñas boites tenebrosas.

Los pasos perdidos conducen al héroe de Carpentier a descub~ir la verdad detrás de esta parodia y en sus palabras recobra
vida aquello que feneció en hábiles pero· artificiales conatos de
arte primitivo y en aproximaciones automáticas del surrealismo.
Lo _q~e pudo ser un cuadro surrealista colgado en una exposición
parisiense, es aquí un paisaje de intachable realidad:
"Cumplido el propósito, con magistral manejo del timón y una
que otra peña sorteada a la pértiga, me hallé aquel mediodía en
una prodigiosa ciudad en ruinas. Eran largas calles desiertas de
casas deshabitadas, con las puertas podridas, reducidas a las j~mbas o al cabestril_lo, _cuyos tejados musgosos se hundían a veces por
el mero ~entro, s1gmendo la rotura de una viga maestra, roída por
los comeJenes, ennegrecida de escarzos. Quedaba la columnata de
u~ soportal car~ando con los restos de una cornisa rota por las
raices d~ una higuera. Había escaleras sin principio ni fin, como
suspendidas en el vacío y balcones ajemizados, colgados de un
marco de ventana abierto sobre el cielo. Las matas de campanas
blancas ponían ligereza de cortinas en la vastedad de los salones
que aún conservaban sus baldosas rajadas, y eran oros viejos de
aromos, encarnado de flores de Pascuas en los rincones oscuros
Y cact~s de brazos en candelero que temblaban en los corredores:
e~ _el eJe de las corrientes de aire, como alzados por manos de inV1S1ble~ servidores. Había hongos en los umbrales y cardones en
l~s chimeneas. Los árboles trepaban a lo largo de los paredones
~mc~ndo garfios en las hendeduras de la mampostería, y de un~
igleSia quemada quedaban algunos contrafuertes y archivoltas y
u~, arco monumental, presto a desplomarse, en cuyo tímpano divis~banse aún, en borroso relieve, las figuras de un concierto celestial, con ángeles que tocaban el bajón, la tiorba, el órgano de
tecla, la viola y las maracas. Esto último me dejó tan admirado
367

�que quise regresar al barco en busca de lápiz y papel, para revelar al Curador, por medio de algunos croquis, esta rara referencia organográfica. Pero en ese instante sonaron tambores y agudas flautas y varios diablos aparecieron en una esquina de la
plaza, dirigiéndose a una mísera Iglesia, de yeso y ladrillo, situada
frente a la catedral incendiada" (pp. 141-142).
·
En Francia se ha soñado una América y un Africa surrealistas,
como Chateaubriand soñó una América romántica. La Atala coronada de plumas y quetzales ha tenido su contraparte en una
Atala nocturnal, totémica, cuajada en diamantes o seca en planicies de sol mexicano, abierta y herida por el cúmulo de símbolos fálicos que los poetas-etnólogos le disparan en medio de apasionados trances. Carpentier reconoce la engañosa dualidad, y
por intermedio de un personaje, alude a ese veneno de la pueril
idealización, o del símbolo superimpuesto que pudiera desvirtuar
la autenticidad de la aventura del héroe. Porque este héroe, aunque movido aparentemente por una vieja utopía romántica, aunque en momentos de laxitud sexual confunda el claro de la selva
con la selva misma y crea ver en la mujer que le sigue, le cocina,
le refocila y le ampara, una especie de alegoría telúrica, algo así
como un tambor de guerra de espaldas-, pronto es sacudido por
el impacto de las realidades elementales. Tan pronto se aleja de
la ciudad escondida, su Atala se acopla con otro colono, pues,
según lo expresa el griego de la novela :
"Ella no Penélope. Mujer joven, fuerte, hermosa, necesita marido. Ella no Penélope. Naturaleza mujer aquí necesita varón ... "
(p. 331).
Los camiQos a la ciudad escondida se cierran y cuando vuelvan
a abrirse a nada conducen, pues el héroe, aunque vence al tiempo, no descubre el secreto de su propia liberación interior, sino
recursos exteriores, avances, señales, ayudas de inconclusa índole.
Descubre, sí, el camino de un resignado regreso al viejo mundo.

•

Como ya se ha dicho, con el título de Guerra del tiempo Carpentier ha reunido en 1958 tres relatos breves -El camino de
Santiago, Viaje a la Semilla y Semejante a la noche- y su
novela corta: El acoso. 8 Carpentier experimenta en estas obras
con una idea que parece haberle obsesionado largamente: la de
romper los márgenes artificialmente sólidos del tiempo y de integrar el pasado, el presente y el porvenir en una duración, a la
vez, estable y voluble, cuyo eje puede ser una persona, un acontecimiento o una vida íntegra. Que esta idea no es del todo original, no hace falta decir; antecedentes de Carpentier son a este
respecto: la comedia romántica de John Balderston, Berkeley
Square, y la novela lírica de Virginia Wolf, Orlando. Como al
golpe del dedo cambian los planos de un kaleidoscopio, las historias de Carpentier van situándose caprichosamente más allá de
las unidades convencionales del tiempo hasta establecer en su movilidad, a través de "años" y aún de "siglos", un armonioso fluir
en que se identifica con alucinante claridad la raíz del destino
humano.
Un instante supremo de crisis en Semejante a la noche fija la
suerte del hombre ante la inminencia de la guerra y la voluntad
de vivir. El soldado griego que observa la carga del barco en que
partirá a Troya y acercándose al pueblo para despedirse de sus padres se convierte, sin transición, en Adelantado que marcha a
América y, durante su entrevista con la novia, se transforma en colono que emigra hacia el Golfo de México, para -concluir nuevamente como soldado griego en la caída moral y la vergüenza de -la
impotencia, ese soldado es el hombre, desde el comienzo de la
historia, en trance de muerte, carcomido por el ácido que, debajo de la aventura heroica, va pelando, capa tras capa, la soledad, el
vacío, la derrota y el cinismo trágico de quienes le manejan en la
sombra y se aprestan a cortar los hilos que le suspenden en el abismo.
1

"El camino de Santiago" se basa en una frase tomada del libro de Carpentier La música en Cuba: "En 1557 La Habana no contaba con más músico que un Juan de Amberes que tocaba el tambor cuando había un navío a la vista . . ."
"Viaje a la semilla" se public6 previamente en La Habana en 1944 y fue incluído en la
Antologia del cuento cubano de S. Bueno.

368
369

�El peregrino que va a Santiago de Compostela -El camino de
Santiago- es un hombre que vive, en la experiencia de un semejante, aquello que debió experimentar él mismo más tarde. Lo
que ha de suceder después está ya vivido en éste y otros relatos
de Carpentier. He aquí la intriga básica y el sorprendente efecto
de su fabular. Luchando contra el tiempo, ingeniándose para desarmarlo como reloj, pieza a pieza, y rearmarlo como un reloj que
marcha al revés o da saltos de siglos, en Viaj.e a la semilla Carpentier cuenta la vida de su personaje al revés. Parte de una casa
que desmantelan y, como en una película cuya acción retrocede
gracias a un truco del proyector, la casa se reconstruye, vuelve
el héroe a habitaría, se rejuvenece, alcanza una vez más la adolescencia, la infancia, se ve junto a su ·madre, luego penetra en
ella, se instala en su vientre y termina en la obscuridad uterina
reintegrado a la semilla original.
El acoso es una síntesis de estos experimentos con la noción del
tiempo y una aplicación perfecta de las teorías de Carpentier a
la técnica de la narración literaria. No conozco en la literatura
americana una demostración tan maestra de virtuosismo técnico
como la que ofrece el cubano en esta extraña novela. El equilibrio entre los diversos episodios que se van acumulando como una
carga dramática en tomo a los personajes es el resultado de una
tensión que Carpentier mantiene hasta el último instante de la
historia. Todo en este drama del terrorista acosado por sus verdugos parece depender de una voluntad diabólica que va dejando
caer los minutos como granos de un reloj de arena y con cada uno
aproxima la ejecución fatídica. Los episodios, las palabras, los
gestos, van buscando el lugar que les corresponde en el puzzle hasta que, al integrarse en la imagen final, se ha producido el desenlace y la historia entera se ilumina en toda su genial complejidad.
El substrato ético del drama está, como en las alegorías de Kafka,
acumulado en la atmósfera del relato, intenso como un presentimiento o como un eco de algo que aún está por decirse. Nada
tiene sentido por sí mismo -ni aun en la perfección clásica del
detalle -sino en la concatenación última y total donde los signi370

ficados ocultos se definen, donde el tiempo -detenido un instante, mejor dicho 46 minutos, duración de la Sinfonía Heroica de
Beethoven, durante cuya ejecución ocurre el drama- reasume su
marcha circular, incitándonos a recomenzar la lectura de la historia, asimilándonos nosotros mismos a ese transcurrir que refleja el paso de la vida.
El esquema del relato -si lo organizamos cronológicamente y
en abstracto-- es de una sencillez engañosa: se inicia la Sinfonía
Heroica de Beethoven en una sala de conciertos; llega un individuo a la carrera, echa un billete entre las rejas de la taquilla, y
entra al teatro; dos hombres le siguen, y sin perderle de vista, se
instalan en una fila trasera. El boletero, que no logra identificar
a quien le ha dado ese billete sin esperar el cambio, sale durante
la ejecución de la Sinfonía en busca de una mujer. Esta le revela
que el billete es falso; regresa al teatro, escucha los últimos momentos del concierto. Termina la música. Aplausos. Sale el público.
Los dos hombres que llegaran atrasados se dirigen a un palco donde se esconde el del billete y le acribillan a balazos. Compare el
lector este esquema con la organización que le da a los hechos
Carpentier. ¡ La sorpresa será mayúscula! Carpentier narra la historia en un monólogo interior continuado de los dos personajes
centrales: el terrorista perseguido y el boletero de la sala de conciertos. Desde adentro de ellos va surgiendo la tela de araña en
que se mueven los asesinos, la vieja negra del Mirador, Estrella,
la prostituta, los revolucionarios, los espías. Un mundo de portentosa intensidad dramática emana del condenado a muerte, le sale como sangre, un hilillo primero, una mancha y el desborde postrero. Hechos verídicos de la historia moderna de Cuba -el complot del cementerio para asesinar a las autoridades, el fusilamiento del delator- se entrelazan con la crónica pesadillesca de los
terrores del acosado, con los pormenores de su encierro muriéndose
de hambre, y la fuga a través de las calles de la ciudad. Los mundos de ambos personajes centrales se tocan a cada instante en hechos de apariencia insignificante pero preñados de fatalismo, se
tocan hasta confundirse, pero no esencialmente, sino como dos
371

�•
círculos concéntricos que, flotando, se traspasan para separarse
luego.
.
En esta novela en que Carpentier -como O'Flaherty en The
Informer- revela en la crisis de un hombre, perseguido por la
jauría de terroristas que traicionó, la desnuda y brutal soledad
básica de la condición humana, culmina su genio de narrador. Su
obra anterior no supera a esta novela en perfección artística y emoción genuina. Las técnicas ~odernas del relato, el contrapunto, el
f lash-backJ el monólogo interior y la asociación libre de ideas, están
utilizadas con dominio admirable. Su tradicional exuberancia barroca viene medida y domeñada por un frío y calculador poder
de discernimiento estético. Nada falta aquí ni nada sobra. El lenguaje no se desprende de la obra como ornamentación postiza,
por el contrario, se ciñe a ella, se le junta y la integra como carne
al hueso, revela con dolor la médula y deja vibrando en su parquedad ecos que van a perseguirnos, insistentes, punzantes, como
el recuerdo del desamparo sangriento del acosado.

VIRGILIO EN MEXICO

Dr. JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA
1
AQUEL A QUIEN TEODORO HAECKER llamó padre de Occidente,
encarnación de Roma y aima naturalmente cristiana, vive en México desde su incorporación a la cultura occidental, cuando el
nombre y la poesía del Mantuano florece ya en los primeros colegios de enseñanza superior de los misioneros, y en los albores
mismos de la Imprenta y de la Universidad.
Don Manuel Toussaint soñó con la aventura de ir siguiendo, a
través de cuatro siglos, la presencia del Cantor de Eneas. Tal como otros consagraron sus empeños en rastrear las huellas de Horacio o de Ovidio en México, como en el caso de Gabriel Méndez
Plancarte, sin que olvidemos a Ovidio en su paso por las letras
españolas, de Antonio Alatorre; y, entre otras muestras, El Quijote en México de Julián Amo, San Juan de la Cruz en México
de Alfonso Méndez Plancarte, Manzoni en México de Federico
Escobedo.
De los clásicos latinos, ninguno como Horacio ha interesado al
espíritu mexicano. Quizá por su sentido del -equilibrio, por su "tono menor", por su incidencia en el tema de la muerte, o simplemente por el deslumbramiento de su arte bruñido y puro.
Ningún otro clásico latino, después de Horacio, ha interesado

373

�más a México como Virgilio. Habrá de adjudicarse a Ovidio el
tercer lugar.
Alguna vez pensé, escaso de tiempo y más de fuerza, evocar el
mensaje del Mantuano en labios mexicanos, Pero hoy, entre dudoso y resignado, confío a los afortunados este manojo de notas,
que indudablemente pueden duplicarse y multiplicarse, con el deseo de que el sueño de Toussaint disipe sus sombras: Virgilio en
México. Noble y ardua tarea de crítica y erudición que bien vale
por el cántico y por el eco.
Haecker ha didi"o: "Todo aquel que ha comenzado a amarlo,
nunca deja ese amor".

Acaso el trabajo más ingrato y sagaz de ese futuro ensayo sobre
Virgilio en México, consista en desentrañar, sin fáciles condescendencias de "fuentistas", tal como se ríe de ellos Dámaso Alonso,
las verdaderas reminiscencias y los influjos ciertos de la poesía
del Mantuano en la lírica de México.

2

He aquí un esquema provisional que señala las diversas vertientes de la inundación virgiliana :

De nuestros intérpretes de Virgilio, sólo José Rafael Larrañaga
lo ha vertido íntegramente. Aunque Beristáin, Manuel de Olaguíbel, Pimentel y Sosa elogiaron la obra en demasía, es en realidad
una versión mediocre en romance endecasílabo, "menos que mediana", a juicio de Menéndez y Pelayo; pero que tiene "el mérito
relativo", tal como puntualiza Gabriel Méndez Plancarte, de haber sido la primera versión completa de Virgilio hecha en México
y en América.
La Eneida y las Bucólicas han atraído más a los traductores que
las Geórgicas. Y, entre todos ellos, emergen Pagaza y Casasús como los mejores. Pero nadie aventaja a Francisco Xavier Alegre y
al cantor de los Murmurios de la selva, en el acercamiento al alma
virgiliana.
Sólo Góngora y el Mantuano han despertado, entre nosotros,
aquel donoso juego de ingenio y erudición a un tiempo, que fueron
los "centones". Por lo menos enumeramos siete reales, incluyendo la
versión latina de la Ilíada, de Alegre, cuyo defecto, si lo es, consiste en ser excesivamente virgiliana, "o más bien, llena de centones
de Virgilio" (M. y Pelayo). Habría que añadir el centón futurible
de Bruno Larrañaga que suscitó una violenta escaramuza entre el

posible autor y sus opositores; como para consignarse en breve
placa conmemorativa.

3

l. Traducción de Obras Completas: José Rafael Larrañaga.

II. Traducciones parciales de la Eneida:
Fermín de la Puente y Apezechea (Libro IV),
José María Roa Bárcena ( dos fragmentos del L. II),
Pagaza (Libros I, II, III, IV y VI).

111. Traducción de todas las Bucólicas: Casasús, Pagaza y Tirso
Sáenz.
IV. Traducción de algunas Bucólicas:
la. Agustín de Castro.
4a. José Sebastián Segura.
5a. Concha Urquiza.
8a. Diego José Abad, Ambrosio Ramírez (?), Alfredo
Placencia.
10a. Alegre.
V. Traducción de las Geórgicas:
De los cuatro libros, Pagaza.
De cinco pasajes, Roa Bárcena.
VI. Traductores cuya obra se desconoce: Pbro. Trejo; Pbro. Vi-

374
375

�cente Torija; Abad (gran parte de cada libro de la Eneida);
Femando de Córdova y Bocanegra.
VII. Traducción de poemas menores (apócrifos) :
el poema Hortulus, vertido por Francisco de P. Guzmán
y Vigil.

VIII. Imitadores en verso latino: Alegre, Landívar, Santa Cruz.
IX. Centones virgilianos:
Bernardo Ceinos de Río Frío,
José López Avilés,
Certamen de Zacatecas (con cuatro minúsculos centones),
Alegre ( en su Ilíada latina),
Bruno Larrañaga.
X. Estudios y ensayos sobre Virgilio, y sus traductores e imitadores.

XI. Poemas dedicados a Virgilio : (Pagaza, Blengio, Martínez
Dolz, etc.) .
XII. Menciones, reminiscencias, influjos. Especialmente en la
poesía.
XIII. Ediciones mexicanas de Virgilio.

Tradujo gran parte de cada libro de Eneida (Fabri); varias
églogas (Beristáin). Lo único ciertamente conocido es la versión
de la Bucólica VIII. De la cual existen dos lecciones: la de Alza te (Cfr. Joaquín Antonio Peñalosa. Diego José Abad, poeta castellano. San Luis Potosí, "Estilo", núm. 34. Abril-Junio, 1955, pp.
111-116 y 137-142); y la del MS. de Austin (Cfr. Joaquín Antonio Peñalosa. Dos poemas mexicanos del XVIII. "Estilo", núm. 43.
San Luis Potosí, Julio-Septiembre, 1957, p. 174).

2. Academia de Letrán.
"Salían a relucir en ella nombres· antiguos: Horado y Virgilio,
Herrera o Fray Luis" ( Carlos González Peña. Historia de la Literatura Mexicana. México, Eclit. Cultura y Polis. 1940, p. 154).

3. Alegre, Francisco Xavier ( 1729-1788) . .
Su hermosa égloga Nyssus, vertida al españ_ol por Pagaza,-- su
épica Alejandríada y su versión latina de la Ilíada homérica, son
obras de inspiración reconocidarnente virgiliana. Versión de la
Égloga X (Cfr. J. A. Peñalosa. Dos poemas mexicanos de XVIII,
ib., pp. 173-179).

4. Al~arez, José.
"Dante y Virgilio", en Ábside, XX-4, México, 1956, pp. 43437. (Artículo en que discute la afirmación de Aurelio Espinosa
Pólit: Virgilio es más cristiano que Dante). .

4

En orden alfabético transcribimos este medio centenar de fichas, siempre en fecunda posibilidad de aumento. Pero aún así,
en su esbozo y congelada brevedad de bibliografía, recogen el sonido de aquella dulce avena que cantó, bajo el almo Sol de Roma,
a los pastores, a los labriegos y a los caudillos y cuyos ecos vienen
resonando desde hace cuatro siglos, en este México de geórgicas
-"patria, tu superficie es el maíz"- y de eneidas no siempre felices.

l. Abad, Diego José (1727-1779).
376

5. Anónimo.
El conocido soneto del siglo XVI, Viene de España por el mar
salobre, vv. 7 y 8.

6. Balbuena, Bernardo de ( 1568-1627).
Según el propio autor, el Siglo de Oro en las Selvas de Erífile
es "una agradable y rigurosa imitación del estilo pastoril de Teócri~o, Virgilio y Sannazaro". (Véanse M. Menéndez y Pelayo,
Origenes de la novela. Buenos Aires, Ed. Glen., t. IV, p. 59; y
José Rojas Garcidueñas, Bernardo de Balbuena. La vida y la obra.
México, Instituto de investigaciones estéticas, U.N.A.M., 1958,
pp. 89-113).
377

�7. Blengio, Joaquín ( 1834-1901).
A Virgilio, soneto. Sonetos del Dr. Joaquín Blengio. México,
Oficina Tip. de la Secretaría de Fomento 1897, (p. 127).
8. Campos, Rubén M. ( 1876-1945).
Epígrafe de Virgilio en su poema A Gutiérrez Nájera, del libro
La Flauta de Pan.
9. Cardoso, Joaquín.
Virgilio, Pollión y Mecenas. Ensayo en "Homenaje de México
al poeta Virgilio, en el Segundo Milenario de su nacimiento".
México, 1931, pp. 457-486.
10. Casasús, Joaquín D. ( 1858-1916) .
"Las Bucólicas de Publio Virgilio Marón, traducidas por..."
México, 1903. En Musa antigua (2a. ed., México, 1911), tiene
pulcros poemas inspirados en palabras de los "príncipes de la Musa Latina: Virgilio, Horacio, Catulo, Ovidio, Tibulo" (pp. 71137).
11. Castro, Agustín de ( 1728-1 790) .
En exámetros castellanos tradujo la Égloga l. Sus obras quedaron inéditas en Italia y se consideran irreparablemente perdidas.
12. Ceinos de Río Frío, Dr. Bernardo.
Centonicum Virgilianum, México, 1688. Cantó en 300 exámetros del Mantuano, la Aparición de Guadalupe. "Amenísimo
poema... , Virgilio coronado de rosas americanas" (Eguiara) .
13. Certamen de Zacatecas por las nupcias de D. Luis I (Estatua de la Paz. México, 1727, ff. 73-80). Son cuatro minúsculos
centones virgilianos. (Cfr. Alfonso Méndez Plancarte, Poetas Novohispanos. Segundo Siglo, parte segunda. Biblioteca del Estudiante Universitario, núm. 54, U .N.A.M., México, 1945, p. XVIII).
14. Colegio de San Idelfonso (1583), de la Compañía de J esús.
En cuya imprenta, regenteada por Antonio Ricardo, se publicaron, entre otras obras de texto para uso de los alumnos, las Églogas
de Virgilio.

15. Córdoba y Bocanegra, Femando de (1565-1589).
"Sobresalía, ya a los catorce años, con espontáneas versiones de
Homero, Horacio y Virgilio" (Alfonso Méndez Plancarte, Poetas
Novohispanos. Primer siglo, ib., México, 1942, p. XXV).
16. Dávalos, Balbino ( 1866-1951 ) .
El ensayo Joaquín Arcadio Pag.aza. El hombre y el poeta, en Ábside, III-3. México, 1939, pp. 8-29. El ensayo La rima en la antigua
poesía clásica romana. (Discursos Académicos, A-femorias de la
Academia Mexicana de la Lengua. Tomo X. México, Edit. Jus,
1954, pp. 246-268). En el poemario Las Ofrendas, título del poema
lncipe parve puer (3a. ed., Madrid, Tip. de la Revista de Archivos,
1909, p. 131).
17. Delgado, Juan B. ( 1868-1929).
En varios poemas, especialmente en el libro Bajo el haya de
Títiro, 1920.
18. Díaz Mirón, Salvador ( 1853-1928).
Alusión a la "égloga virgiliana" en su poema Beatus ille. En
Oda mínima, recuerdo de la Égloga I, v. 60: "primero Jove y
en seguida el arte". El título de dos poemas: Date filia (Eneida,
VI, v. 883) y Venit Hesperus (Égloga X, v. 77).
19. Elguero, José (1856-1932).
Virgilio le inspira tres hermosos sonetos: Polión ( alusión a la ·
Égl~ga IV, interpretada en sentido mesiánico); Galatea (paráfrasis de la Égloga III, vv. 64-64) ; y Laocoonte ( inspirado en la
Eneida, Lib. II, v. 201 y sigs.). Los dos primeros sonetos en Algunos versos. Morelia. Tip. de Francisco Antúnez, 1906, pp. 22 y 23.
El tercero en Senilias poéticas. La Habana, 1920, p. 130.
20. Escobedo, Federico (Tamiro Miceneo) ( 1874-1949) .
Del huerto virgiliano, en su libro Flores del huerto clásico y joyas literarias desconocidas. Traducciones y comentarios. México,
E_dit. Lumen, 1932, pp. 28-42. La sombra de Virgilio, poema origmal y su traducción latina, Visio Virgiliana en el libro Aromas
de leyenda, Puebla, 1931, pp. 79-87; y en el folleto La sombra de
379

378

�Virgilio, "canto bilingüe latino y español". Teziutlán, Negociación Impresora, 1930. Poesías, Puebla, 1903 (reminiscencias en
las págs. 8 y 36). Geórgicas Mexicanas (Rusticatio Mexicana)
Versión Métrica . .. México, Secretaría de Educación Pública, 1925.
En torno a Landívar, folleto s.p.i., 1934.

21. Fernández de Lizardi, José Joaquín ( 1776-1827).
En el Periquillo Sarniento, ofrece traducido un texto brevísimo
de la Eneida (Ed. Ramón Sopena, Barcelona, p. 84).
22. Garibay K., Angel M. ( 1892).
Virgilio romántico. (Son 16 sonetos: "finas vetas románticas que
corren bajo la marmórea blancura del más puro de los clásicos
latinos") Ábside, II1-2. México, 1939, pp. 13-22.

23. González Martínez, Enrique ( 1871-1952).
De sus estudios latinos, confiesa: "Al terminar nuestro segundo año, leíamos a libro abierto. . . cualquier canto de la Eneida,
las Églogas y las Geórgicas del Mantuano"; pero "la dulzura virgiliana pasó siempre inadvertida para nosotros". . . ( El hombre
del buho. México, Cuadernos Americanos, 1944, pp. 57-59).
24. Gutiérrez Dávila, Julián (muerto en 1749).
En su Historia Mythologica, poema inédito que dio a conocer
Alfonso Méndez .Plancarte ( Ábside, V-5, México, 1941, pp. 306319), un recuerdo lejano de la Égloga IV: "De Cristo profetiza que
vendría ... "
25. Guzmán, Francisco de Paula (1844-1884).
El huertecillo. Poema atribuído a Virgilio. (En las Memorias
de la Academia Mexicana, tomo II. México, Imprenta de Francisco Díaz de León, 1883, p. 356).
26. Herrasti, Francisco de P. ( 1879-1930).
"Virgilio: su mundo, su obra y sus ideas, con notas críticas sobre
los principales lugares disputados del texto de la Eneida". (En
Homenaje de México ... , loe. cit., pp. 11-330). Discurso (ib., pp.
331-62). Discurso (ib., pp. 363-84).
380

27. Homenaje de México al poeta Virgilio, en el Segundo Milenario de su nacimiento. México, 1931. Contiene:
El C. Presidente de la República y el homenaje de México a Virgilio, trabajos de Francisco de P. Herrastí, Alfonso Reyes, Mariano
Silva y Aceves, Pietro d'Argent, Joaquín Cardoso, Tirso Sáenz,
Félix Martínez Dolz.
28. Landívar, Rafael (1731-1793).
Rusticatio Mexicana: "uno de los más excelentes poemas que en
la latinidad moderna pueden encontrarse" (M. y Pelayo).
29. Larrañaga, Bruno (muerto en 1804).
Proyectó componer una M argileida; poema en elogio de Fray
Antonio Margil de Jesús, hecho con versos de Virgilio, por lo cual
se llamaría también Eneida Apostólica, que luego traduciría a verso castellano. El prospecto se publicó en 1788 o en 1789. Alzate
lo criticó en su Gaceta de literatura (25 de julio de 1789). Larrañaga se defendió en una "Apología por la Margileida y su prospecto" (México, 1789). Parece que las censuras de la Gaceta lograron impedir la realización del poema. (Antología del Centenario. la. parte, vol. 2o., México, 1910, pp. 852-53).
30. Larrañaga, Joseph Rafael.
"Traducción de las obras del Príncipe de los Poetas Latinos, P.
Virgilio Marón a verso castellano. Dividida en quatro tomos: Tomo l. Que contiene las Églogas y Geórgicas. Por D. Joseph Raphael Larrañaga. Con las licencias necesarias. En México, en la
oficina de los herederos del Lic. D. Joseph de Jáuregui. Calle de
S. Bernardo. Año de '1787". Los otros tres tomos contienen la traducción de la Eneida ( cuatro libros en cada tomo) ; el II y III, impresos en el mismo año de 1787, y el IV en 1788 y 89.
31. López Avilés, Pbro. Br. José.
Poeticum Viridarium, 1669 ( centón virgiliano).
32. López Velarde, Rafael (1888-1921).
"Una notable semejanza que presentan la estrofa inicial de la
Suave Patria con la estrofa inicial de la Eneida... : antiguo can381

�tor lírico que emprende un canto épico". . . (José Lui~. Mar!m.ez,
en su artículo "Examen de R.L.P.", en la revista El hz70 prodigo.
México, junio de 1946, pp. 135-36).
33. Martínez Dolz, Félix.
Dos poesías (a Virgilio). En Homenaje de México ... (ib., pp.

563-572).
34. Menéndez y Pelayo, Marcelino (1856-1912).
Lugares donde alude a traductores o imitadores mexicanos de
Virgilio. Se cita la "Edición Nacional de las Obras de M.M. _Y P.",
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madnd.
a) Historia de la Poesía Hispanoamericana, t. l. Madri,d, 1948,
Balbuena (p. 51); Río Frío (p. 65); Abad (p. 82); Jose Rafael
Larrañaga (pp. 92-93) ; Bruno Larrañaga (p. 94) ; Agustín de
Castro ( p. 8 7 ) , Landívar ( p. 180) .
b) Bibliografía Hispano-Latina Clásica. Madrid, 1952 José Rafael Lárrañaga (t. VIII, pp. 206 y 378; tomo IX, p. 207) ; Roa
Bárcena (t. VIII, p. 359; IX, pp. 147-49); Abad (IX, p. 25);
Balbuena (IX, 125-26); Blengio (IX, 175-76); Guzmán (IX,
177) ; Alegre ( IX, 179-181 ) , Segura ( IX, 225).
c) Biblioteca de Traductores Españoles. Madrid, 1952. Alegre (p. 64).
35. Nervo, Amado ( 1870-1919).
"Pasó los primeros años de su adolescencia. . . traduciendo a
Horacio y a Virgilio" (Perfecto Méndez Padilla).
36. Ochoa, Anastasio de ( 1783-1833).
"Docto en bailes, pero ignorante en letras, hasta el punto de
creer autor de la Eneida al Venusino" (Gabriel Méndez Plancarte
Horacio en México, México, Edit. U.N.A.M., 1956, p. 87). Véanse sus Poesías de un Mexicano, Nueva York, 1828, II, p. 117.
3 7. Othón, Manuel José ( 1858-1906) .
De Virgilio tiene "la afición al campo, el don de lágrimas Y
el profundo clamor humano que resuella bajo el campanilleo de

los versos" (Alfonso Reyes, Los poemas rústicos de M. José Othón.
Obras completas de M.J.O. Edición de Jesús Zavala. México,
Edit. Nueva Espafia, 1945, p. 1060). Virgilianos: el epígrafe de
Poemas Rústicos, tomado de la Égloga IX; la flauta que heredó
de Teócrito, en el poema A Clearco Meonio; "el haya de Títiro
florida", del poema Procul negotiis; los versos que estropea Don
Sixto en el cuento El Pastor Corydón son de la Égloga 11.
38. Pagaza, Joaquín Arcadio ( Clearco Meonio). ( 1839-1918).
a) Influjo virgiliano en varias poesías originales. Passim.
b) En Murmurios de la selva (México, 1883), versión parafrástica de las diez églogas (pp. 3- 78).
c) Algunas trovas últimas ( México, 1893) . Amplio fragmento del Libro IV de la Eneida (pp. 73-94).
d) Virgilio (Jalapa, 1907). Versión parafrástica de todas las
Geórgicas. Eneida: Libros I, 11, IV y VI. Nueva interpretación,
esta vez literal, de las Églogas II y IV.
e) Obras Completas de Publio Virgilio Marón, tomo I, Jalapa,
1913. Contiene la versión literal de las diez Églogas, de los cuatro
libros de las Geórgicas y de los tres primeros libros de la Eneida.
f) Epistolario de Joaquín Arcadio Pagaza (en prensa). Introducción, transcripción y notas de Joaquín Antonio Peñalosa.
39. Peña, Rafael Angel de la (1837-1906).
Discurso sobre la enseñanza de humanidades y especialmente
de la lengua latina (Memorias de la Academia Mexicana de la
Lengua, tomo IV. México, 1895, pp. 309-311 ) .
40. Placencia, Alfredo (1873-1930).
Versión de la Égloga VIII (fragmento). En Estilo, núm. 43,
San Luis Potosí, julio-septiembre de 1957, (pp. 169-172).
41. Puente y Apezechea, Ferrnín de la ( 1821-1875).
Versión del Libro IV de la Eneida.

382
383

H25

�1¡

42. Ramírez, Ambrosio ( 1856-1913).
En sus mss. hay un cuaderno dedicado a Virgilio; dos fragmentos de versiones 'inéditas y una versión de la Égloga VIII, sin fecha ni firma, publicada en el periódico El aldeano, de Saltillo,
bajo la dirección del Pbro. Marcelino T. Guzmán. Me inclino
a creer que la versión es de Ramírez. (Cfr. J. A. Peñalosa, Ambrosio Ramírez, traductor de H oracio. San Luis Potosí. Universidad Autónoma Potosina, 1954, p. 39).
43. Reyes, Alfonso (1889-1959).
"Discurso por Virgilio" (en Homenaje a Virgilio ... , loe. cit.,
pp. 385-41 O) . Véanse algunos de sus ·poemas del libro Huellas
--de su "edad pastoral"- "con sus lamentaciones bucólicas que
recuerdan a Virgilio y a André Chénier" (Antonio Castro Leal,
La poesía mexicana moderna, en Memorias de la Academia mexicana de la lengua, tomo XIV. México. Edit. Jus, 1956, p. 219).
44. Roa_Bárcena, José María (1827-1908) .
Versiones de cinco pasajes de las Geórgicas y dos de la Eneida
en sus Ultimas poesías líricas (México, Imprenta de l. Escalante.
1888, pp. 173-192).
45. Ruiz de Alarcón, Juan (1581-1639).
Lector de Virgilio en su juventud, según todos sus biógrafos.
Recuerda a Virgilio como cantor de Dido en La Verdad Sospechosa (Acto 111, escena 3a.).
46. Sáenz Tirso.
"Bucólicas de Publio Virgilio Marón, traducidas en versos castellanos por..." (En Homenaje de México ... , loe. cit., pp. 487561).
47. Santa Cruz, Modesto (1787?-1877).
Brevis descriptio vesperis verni quodam in vico reipublicae mexicanae, anno 1850. Poema latino, de inspiración virgiliana, traducido por Manuel José Othón en su poema Tarde Campestre
y por Ambrosio Ramírez en el poema Reinando primavera. (Joa384

~uín Antoni~ Peñal~sa, Modesto Santa Cruz. Un juguete de la
literatura latino-mexicana. Ábside, XX-3 México 1956 pp 251282).
·
'
'
' .
48. Segura, José Sebastián ( 181 7-1889) .
Églo_~a IV, vertida en exámetros castellanos. Poesías de José
Sebastian Segura. París, Dannamette, 1844, pp. 246-249.
49. Silva y Aceves, Mariano ( 1886-193 7) .
. "Virgilio y su poeta mexicano" (Homenaje de México ... Loe.
cit., pp. 411-446) .
50. Torija, Vicente Pbro.
Natural del Obispado de Puebla. Versión métrica de Virgilio
" cuyo, manuscrito
. fue llevado a España para imprimirse". (Alfon-'
so M?ndez Pla~carte, Poetas novohispanos. Segundo Siglo. Parte primera. Bibl. del Est. Univ., núm. 43. México 1944 p
XXVIII).
'
' .
51. Toussaint, Manuel ( 1890-1955).
Pagaza, traductor -de Virgilio ( Ábside, 111-3. México, 1939,
pp. 38-50).
52. Trejo, Pbro.
"Se sabe que el Pbro. Trejo puso a Virgilio en verso español".
(Alfonso Reyes, Letras de la Nueva España. México Colección
Tierra Firme del Fondo de Cultura Económica, 1948: p. 87) .
53. Urbina, Luis G. (1861-1934).
Su poema Fascinación, de Los últimos pájaros, Madrid. 1924,
pp. 31-34 ("Qué dirás tú, Virgilio pensativo" ... ).
54. U rquiza, Concha (1910-1945) .
"Parece haber sido su predilecto". Versión de la Égloga V con
bastante libertad. (Obras. Edición y prólogo de Gabriel Méndez
Pl~ncarte. México, "bajo el signo de Ábside", 1946, pp. 78-86).
Ep1grafe para el soneto "Cándida fui, mi Dios". Tomado de la
Eneida. Lib. IV. vv. 691-92 (ib., p. 40). Recuerdo de la clásica
385

�tempestad virgiliana, Eneida, L. l., v. 81 y sig~. (ib., p. 255) • Recuerdo de la Eneida, L. VIII, w. 485-488 (1b., p. XXVII).

55 Vigil, José María ( 1829-1909).
Paráfrasis de Hortulus.
56. Vasconcelos, José ( 1881-1959).
.
.
"De mí, sé decir que las Églogas me duermen y la Ene1da me mdigna" ( Estética, 1935, p. 689) .

EL INSTITUTO DE LITERATURA IBEROAMERICANA

Dr. Juuo J1MÉNEZ RUEDA
Universidad Nacional Autónoma de México

HAcIA FINES DEL AÑo de 1937, el catedrático de literatura ibero-

americana en la Universidad de California en Los Angeles, don
Manuel Pedro González, se dirigió a mí, para proponerme la organización de un Congreso de Literatura Iberoamericana. La situación era propicia. Muchas son las cátedras de esta materia que
se dan en los Estados Unidos. La posibilidad de que concurriesen a él los profesores de la especialidad era indudable y el éxito,
para la comprensión del espíritv de nuestras letras muy factible.
Así, pues, acepté la propuesta de don Manuel Pedro González
para organizar el congreso que proponía y aunque· la Universidad de México no se encontraba preparada para la reunión de
una asamblea semejante, por su pobreza e inquietud, encontré cálida acogida en el Rector de la Institución, don Luis Chico Goerne. Se creó un comité organizador, se giraron las invitaciones y
el día 15 de agosto de 1938 se reunían en el Paraninfo de la Universidad, los delegados de los Estados Unidos e Iberoamérica. Presidió la sesión el Dr. Gustavo Baz, Rector, por entonces, de nuestra Universidad. Asistía don Antonio Caso, Director de la Facultad de Filosofía y Letras, y con la concurrencia de los delegados,
de miembros de los gobiernos de Hispanoamérica, de sus Universidades, Colegios e Institutos se dio principio a la Asamblea
que había de durar hasta el veintidós de agosto del mismo año.
Estaban representados los siguientes países : Alemania, Argenti386
387

�na, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Checoeslovaquia, Chile, China, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala,
Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay y el Uruguay.
De México estuvieron presentes en algunas de las sesiones D. Antonio Caso, don Enrique González Martínez, don Mariano Azuela, don Federico Gamboa, don Alfonso Reyes, don Carlos González Peña y don José Rubén Romero. Fueron Vicepresidentes de
la Asamblea Torres Rioseco, E. K. Mapes, John Englekirk, José
Balseiro, Roberto Brenes Mesen, William Berriem, Manuel Pedro González. Actuó en la Secretaría Francisco Monterde con la
cooperación de Rafael Heliodoro Valle, Julio Torri, Raúl Cordero Amador, Enrique González Rojo, Agustín Yáñez, Alfredo
Maillefert y Fulgencio Vargas. Entre los delegados se destacaban
los nombres del cubano Medardo Vitier, de los norteamericanos
Sturgis Elleavitt, John Crow, Emest Moore, Ana Oursler, Samuel
M. Waxman; de la española Jesusa Alfau de Solalinde, del colombiano Carlos García Frada, de la portorriqueña Concha Meléndez. La Secretaría de Educación nombró a los profesores José
-Calvo, Raymundo Sánchez y Ermilo Abreu Gómez. La Comisión
de Cooperación Intelectual a don Luis Sánchez Pontón L6pez.
En la sesión inaugural di la bienvenida a los congresistas y hablaron a nombre de los delegados de los Estados Unidos el Profesor Leavitt y de los Hispanoamericanos don Arturo Torres Rioseco. En cuatro sesiones se leyeron los temas señalados para la
Asamblea y que constan en la Memoria publicada por el Congreso en el año de 1939, con las conclusiones aprobadas en el
mismo que constan en el Acta General de la misma asamblea.
Una nueva reunión de catedráticos de literatura Iberoamericana se celebró en la ciudad de México en los últimos días del mes
de agosto y los primeros del mes de septiembre de 1953, a invitación de la Universidad Nacional de México, para cerrar el cuarto centenario de la fundación de la misma entidad de enseñanza,
que se había iniciado en 1951. Fue inaugurada por el Rector
Nabor Carrillo el 31 de agosto y clausurada en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, el 5 de septiembre del mismo año de 1953. Es388

ta asamblea estaba dedicada especialmente a Hidalgo D'

6
J , M ,
, 1az M.1r n y ose arti a los que se dedicaron sendas asambleas del
Congreso.
~. este con?reso concurrieron entre los muy importantes catedraticos
de Literatura
H.
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e , ispanoam:nca emando Alegría, Enrique Anderson lmbert,
Jose A: Balseiro, Juan José Arrom, Antonio Castro Leal John
Englekirk,
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G , . lbáñez, Sara de lbáñez, Andrés Iduart e,' Sturgis eavitt, erommo Mallo, María del Carmen M.11' Cl
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i an, emena iaz e vando, Luis Monguió, Francisco Monterde R E
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389

�Consejo de Sociedades de Investigación y de la Universidad de
Carolina del Norte. Pedro Salinas de la Fundación del Amo, Dorothy Schons de la Universidad de Texas, James Swain de la Asociación de Lenguas Modernas de América, Arturo Torres Rioseco
de la Universidad de California, Leavitt O. Wrigth de la Universidad de Oregon y Manuel Pedro González de la Universidad
de California en Los Angeles. Las asambleas se desenvolvieron
normalmente mediante la lectura y discusión de los trabajos en
ella presentados y que se publicaron en la Memoria del segundo
congreso, impresa en la Universidad de California, de Berkeley y
de Los Angeles en el año de 1941. Fuera de ellas, hubo visitas a
la biblioteca y al Museo de Arte Huntington de Pasadena, a los
Colegios Claremont de Padua Bilis, un Concierto en el Hollywood
Bowl, bajo la dirección de José Iturbi; y una recepción y un banquete en la Universidad de California del Sur con palabras de
su presidente Rufus B. Von Kleimsmit, y respuesta del profesor Heras y yo; un concierto de órgano en la Universidad de
California y un banquete de despedida en el Riviera Country Club,
de Palisades, ofrecido por la Universidad de California a los delegados.
Todo habría sido magnífico, a no ser por la violenta división
que se dejó sentir desde el mismo día de la inauguración de los
trabajos del congreso. Un grupo de delegados hispanoamericanos
la emprendió contra el presidente del Congreso don Manuel Pedro González por cuestiones de dominio. Hube de asumir la presidencia, mostrar cierta energía, atenuar todas las exaltaciones,
encauzar debidamente la Asamblea, que parecía barco agitado
por violenta tempestad y llevarlo a puerto sin problemas mayores. Así se cumplió con el programa del Congreso y se hizo el
anuncio de la reunión del próximo en la Universidad de Tulane
bajo la presidencia del delegado J. R. Englekirk que traía la invitación de la Universidad de ese lugar para la reunión del mismo.
Tentado estuve de considerar que el congreso convocado para
Nueva Orleáns iba a suspenderse por la guerra. No fue así. "El
veinte de diciembre de 1942 empezaron a llegar al histórico ho390

tel St. Charles de Nueva Orleáns los delegados al Tercer Congreso Internacional de Catedráticos de Literatura Iberoamericana.
Venían de todos los puntos de América. De Argentina, María
Rosa Oliver; de Venezuela, Mariano Picón Salas; de Cuba, Esperanza Figueroa, Juan Clemente Zamora, Raimundo Lazo, J.
González y Contreras; de México, Julio Jiménez Rueda, y Francisco Monterde. Había delegados del Brasil, de Centro América,
del Perú, de Chile y de Colombia, de muchas universidades y
centros Norteamericanos. Anunciaron su presencia, pero nunca
llegaron por imprevistas causas, Federico de Onís, Alfonso Reyes,
Germán Arciniegas, Gilberto Freyre, Méndez Pereyra, Ariel García. Allí estaban algunos miembros fundadores del Instituto, "de
la vieja guardia": John Englekirk, Sturgis Leavitt, Doroty Schons,
E. K. Mapes, William Berrien, Carlos García Prada, Ernest Moore,
Alfred Coester; y había otros que por primera vez se acercaban
a nosotros; César Barja, Rex Crawford, Henry Holmes, Concha
Romero, Henry Seidel Camby, Otis Green, Alberto Rembao. A
pesar de la guerra, de las grandes distancias, de la intensidad de
nuestro momento histórico, el Congreso ya era una realidad -decía Torres Rioseco- en el Prefacio a la Memoria de este congreso publicada en 1944. El tema de los trabajos presentados en él
giraba en torno a El Mundo en busca de su expresión y estaba dedicado al aniversario cuatrocientos cincuenta del Descubrimiento
de América. Patrocinaba la Universidad de Tulane y en ella fueron las sesiones de la misma asamblea. En la sesión inaugural
habló el gobernador del estado de Louisiana, el señor Jesse L. Carne, concejal del Ayuntamiento de Nueva Orleáns; el señor Rufus
C. Harris, Presidente de la Universidad de Tulane y el profesor
Englekirk, presidente del Instituto Internacional de Literatura.
Contestaron los profesores Alfred Coester de la Universidad de
Stanford, y Mariano Picón S41as. Presentaron trabajos en las sesiones del congreso, entre otros, los profesores Federico de Onís,
Baldomero .Sanín C~po, Hermenegildo Corbato, Gerónimo Mallo,
Alberto Zun Felde, Antonio Aita, Raúl Silva Castro, José Carrera
391

�Andrade, Torres Rioseco, Carlos García Prada, Alfred Coester,
Gastón Figueira.
Estar en Nueva Orleáns es ya un privilegio para el espíritu latino. Es la ciudad de los Estados Unidos que conserva con mayor
integridad el espíritu de Francia. Su barrio francés, es un recuerdo del siglo XVIII de la vieja capital. Hay una casa que estuvo
reservada a la visita de Napoleón. Al pasar por sus callej_as se respira un poco el aire de las ciudades francesas del otro lado del
Atlántico. El Antoine tiene todas las características de una fonda francesa. Así pues, vivir en este ambiente fue un regalo para
los congresistas.
El cuarto congreso se realizó en la ciudad de La Habana a partir del día 11 de abril para terminar el día 16 del mismo mes del
año de 1949. La Asamblea se había pospuesto por causa de la
guerra, que ya nos afligía en la reunión de Nueva Orleáns.
Entre tanto habían sucedido acontecimientos de importancia,
como la renuncia d~l Presidente del Instituto don Arturo Torres Rioseco, causada por la falta de cooperación de los demás
miembros para seguir desempeñando el cargo. Asumió la dirección del Instituto el profesor cubano Raimundo Lazo. Se constituyó después una comisión organizadora del cuarto en la que estaban incluídas personalidades muy destacadas de la vida intelectual de la Isla, por ejemplo: don José Chacón y Calvo, don
Jorge Mañach, don Juan J. Remos, don Eligio de la Fuente, don
Félix Lizaso, don Francisco !chazo, don Ernesto Fernández Arrondo, don Felipe lchardo Moya, don José Russinyol, don Rafael
Marquina, don Ciro Espinosa. Eran Secretarios doña Anita Arroyo de Hernández, don Salvador Bueno y doña Dolores Martí de
Cid. Concurrieron muy importantes personalidades de la vida internacional de Norteamérica e Hispanoamérica y algunos profesores españoles que enseñaban en los Estados Unidos. De la memoria de esa reunión tomamos los siguientes nombres entre los más
destacados de la asamblea: Fernando Ortiz, Andrés Iduarte, Américo Castro, Néstor Carbonen, Alfonso Escudero, José M. Balseiro, Octavio Méndez Pereyra, Andrés Eloy Blanco, Francisco
392

Ichaso, José María Chacón y Calvo, Raimundo Lida, Miguel Angel Carbonell, Antonio Sánchez de Bustamante, Antonio Castro
Leal, Arturo Arnáiz y Freg, José Luis Martínez, José M. Carbonell, José Antonio Portuondo, Francisco Monterde, Elías Entralgo, Raúl Roa, Roberto Agramonte, Mariano Picón Salas, John
Englekirk, Francisco Aguilera, Gastón Figueira, Flavio Herrera,
Emilio Ruiz de Leuschsenning. Materia principal de esta reunión
fue el proyecto "de una biblioteca general que recoja lo representativo de la producción literaria de los pueblos iberoamericanos",
iniciativa presentada por el profesor Raimundo Lazo, en los congresos de Los Angeles y NtJeva Orleáns, quedó definitivamente
aprobada por esta reunión de La Habana. Se insistió además en
la organización de una filial del Instituto en cada uno de los pueblos iberoamericanos.
Hubo incidentes importantes en la reunión que pudieron convertirse en tempestad que hiciera factible el naufragio de la Asamblea. Fueron fácilmente superados y los congresistas gozaron de la
hospitalidad inigualable de una capital como la habanera, acogedora, simpática, plena de interés. Hubo festejos agradabilísimos
como el cocktail organizado en honor de los delegados en la casapalacio de los condes de Bayona en la Plaza de la Catedral, como
la excursión al Instituto Politécnico de Ceiba del Agua, como el
acto organizado por el Ministerio de Educación en honor de don
Enrique José Varona en el Hemiciclo del Ministerio de Educación y como el Homenaje, al mismo gran hombre de letras cubano, organizado por el Historiador de la ciudad en la casa-palacio
de los condes de Lombillo en la Plaza de la Catedral, y el acto organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad.
Como el banquete de clausura del Congreso en el Hotel Nacional
en el que hablaron el Dr. Raimundo Lazo, don Jorge Mañach,
don Andrés Eloy Blanco. En la sesión inaugural lo había hecho
don Rómulo Gallegos, y el miembro de la delegación cubana don
Juan J. Remos. La sesión final del congreso fue transmitida por
la Universidad del Aire, teniéndose en consideración que inconta393

�ble número de personas no habían tenido oportunidad de escuchar las ideas expresadas por los concurrentes a la Asamblea y en
Radiocentro fueron transmitidas las palabras de varios delegados
al Congreso. Habló el Dr. Lazo, presidente de la Asamblea, don
Antonio Castro Leal, don Américo Castro, don Mariano Picón
Salas y el que esto escribe. Quedó aprobada como sede de la próxima reunión la ciudad de Albuquerque en el Estado de Nuevo
México en los Estados Unidos gracias a la invitación traída al
Congreso por el profesor don Alberto R. López, de esa entidad
educativa tan importante de los Estados Unidos.
La reunión de este congreso estuvo dedicada a La Novela Iberoamericana, su pasado, su presente y su porvenir. Se presentaron
muy interesantes estudios en la Asamblea que se reunió en la ciudad de Albuquerque en el mes de agosto de 1951. Así Enrique Anderson Imbert presentó un importante estudio sobre la Novela
Histórica en el siglo XIX, Alfredo Roggiano, sobre el M odernismo y la novela en la América hispana, Ciro Alegría sobre algunas Notas sobre el personaje en la novela hispanoamericana, Fernando Alegría con Una clasificación de la novela hispanoamericana, José Antonio Portuondo sobre El rasgo predominante en la
novela hispanoamericana, Luis Monguió sobre algunas R ef lexiones sobre el aspecto de la novela hispanoamericana actual, José
A. Balseiro, sobre una R evisión de H ernández Catá, Arturo Torres Rioseco sobre la Definición de don Segundo Londres, Federico de Onís, acerca de Tomás Carrasquilla, precursor de la novela americana moderna, don José Enrique Etcheverri acerca de
la Historia, nacimiento y tradición de la novela de Eduardo Acevedalices, Benjamín Mather Woodbridge Jr., sobre Lo que sobra
de Alencar, Arnold Chapman acerca de la Perspectiva de la novela en la ciudad de Chile y el que esto escribe el Influjo de Quevedo y de Torres de Villarreal en el M éxico Virreinal.
La finalidad de ~te congreso radicó en el interés que se tuvo
en presentar un amplio panorama de la novela en Hispanoamérica. Arturo Torres Rioseco, dijo a este respecto en su memoria

del congreso: "La novela hispanoamericana entra en un período
de madurez. Quienes nos dedicamos a la crítica literaria o ejercemos cátedra universitaria tenemos el deber de analizarla, explicarla y orientarla. Los autores de los presentes ensayos saben que
esta es una tarea de gran responsabilidad y al desempeñar dignamente su cometido se hacen acreedores al agradecimiento de todo el mundo". Los profesores de la Universidad de Nuevo México, Albert R. López y Marshall R. Nason, organizadores del
Congreso, trabajaron con gran actividad e interés en el desarrollo
del mismo. Los congresistas agradecieron cumplidamente al Presidente de la Universidad de Nuevo México, Thomas L. Popefoy,
las múltiples atenciones recibidas.
El sexto Congreso se realizó en la ciudad de México con motivo
de las conmemoraciones de la Universidad, que conmemoraba el
cuarto centenario de su fundación y se habla de él en páginas anteriores. En 1955 se reunió el congreso en la ciudad de San Francisco California, bajo los auspicios de la Universidad de California, en los días 29, 30 y 31 de agosto de 1955. Era presidente de
la instalación don Luis Monguió, catedrático del colegio Mills establecido en Oakland. El tema central de la Asamblea fue "La cultura iberoamericana vista a través de su literatura". Participaron en
él, entre otros profesores muy distinguidos de las Universidades de
los Estados Unidos, Hispanoamérica y el Brasil, por ejemplo Enrique Anderson Imbert, Francisco Monterde, Max Henríquez
Ureña, Alfredo Roggiano, Jack H. Paucher, Leo Kirchenbaum,
Erico Verissimo. Presentó un trabajo sobre El México de Gutiérrez N ájera. La reunión fue agradable como todas las de esta
Asamblea.
El octavo y noveno congresos se han realizado sin mi asistencia,
en las ciudades de Puerto Rico y Nueva York. La situación del
Instituto se ha afirmado en ellas, el radio de acción de sus funciones se ha ampliado considerablemente. La actividad de Balseiro en una de las reuniones, la de Andrés Iduarte en la otra
han asegurado el éxito de la Institución. Los que concurrimos

394

395

�al nacimiento de esta central de trabajo en el México de hace'
tantos años, nos alegramos de ello porque, en definitiva, un poco
del espíritu de la América nuestra anima las creaciones de los
que en la institución participan. Nuestra voz se deja escuchar
en las reuniones en que actúa gente de otros idiomas. Es un
mensaje que se recibe, siempre con cariño, a veces con entusiasmo.
LOS INFIERNOS HELENICOS

t

Dr. ALFONSO REYES
Presidente de la Academia Mexicana de la Lengua

1. El estudio de la vida futura entre los gnegos y cuanto los
teólogos han llamado "escatología" obliga a algunas explicaciones previas respecto a las nociones ético-religiosas.
Desde muy pronto se nota la tendencia a combinar las imágenes de lo subterráneo y lo infernal. La muerte parece un retorno
al seno de la tierra y es muy comprensible que las deidades de la
muerte asuman un aspecto siniestro. Por otra parte, el anhelo
humano exige una compensación a las penalidades terrestres, y
de algún modo quiere asegurarse una suerte de inmortalidad y
una futura salvación. Pero la necesidad de otorgar a las almas
premios y castigos, concepto de la justicia distributiva en el "ultramundo", no aparece de una sola vez. Se fue esclareciendo poco a poco merced a las promesas de los Misterios (Deméter,
Cora, Dioniso) , a las doctrinas de las sectas místicas (orfismo,
pitagorismo en uno de sus aspectos) y a las prédicas de los poetas
y filósofos dotados de genio religioso (Píndaro, Platón). Al fin se
llegó a unos como bocetos de los que más tarde serán el Infierno
y el Cielo de los medievales. No puede decirse que estos lugares
correspondan exacta y distintamente a los lugares míticos de los
griegos. Hubo siempre una indecisión de fronteras y algo como
una falta de enfoque.
2. Aunque los tres sitios tienden a confundirse un tanto, hay
396

397

�que distinguir entre el Tártaro, cuya región menos profunda es
el Erebo, las Islas Bienaventuradas (Campos Elíseos o Elíseo) y
la Casa de Hades o Casa de los Muertos.
El Tártaro corresponde al régimen hesiódico, a la etapa vetusta. Es una noción prehelénica que se incorpora en la mentalidad griega a modo de proemio, de asepsia previa para_ poder
instaurar el orden olímpico; es una cárcel para los antiguos dioses derrotados. La imaginación homérica presta al Tártaro un
vestíbulo de bronce y lo cierra con puertas de hierro. O el Tártaro
está en las honduras de la Tierra, o en algún abismo muy lejano.
Pero de repente aparece como un anexo de la Casa de Hades,
una suerte de crujía penitenciaria. Según Homero, se encuentra
situado en un punto que dista de la Tierra cuar:ito ésta dista del
Cielo; sin embargo, en otro pasaje, lo confunde un poco con la
Casa de Hades, pues hace que Odiseo encuentre aquí, al lado de
los espectros comunes, a algunos reclusos del Tártaro. No esperemos, pues, una repartición muy estricta de los penados. Tampoco
una descripción muy precisa de estos lugares fantásticos; si, para
Homero, el Tártaro es una región sin luz y sin aire, para Hesíodo
es una región tempestuosa.
En principio, el Tártaro no está destinado al castigo sobrenatural de los hombres, sino de los personajes míticos que han agraviado a los dioses. La mente helénica no se conformó con encerrar
allí a los Titanes en categoría de poderes ya destronados, sino que
dibujó con nuevos toques la figura de algunos, atribuyéndoles determinadas ofensas particulares. Así sucede con Titio, Tántalo,
Sísifo, Ixión. También Tifeo y los Aloades purgan su condena
en el Tártaro, y ya sabemos que Prometeo, pecador aparte, mereció también un castigo excepcional, un infierno ad hoc en el
Cáucaso.
3. El gigante Titio habitó, en vida, la isla de Eubea, donde
alguna vez lo visitó "el rubio Radamantis", futuro juez de los infiernos. Titio pretendió adueñarse de la diosa Latona, y los hijos
de ésta, Apolo y Artemisa, le dieron muerte, pues así acostumbra398

ban vengar siempre los agravios de la familia. Ahora, derribado
en el suelo, el cuerpo de Titio cubría no menos de nueve yugadas.
Como a Prometeo, dos buitres le devoraban el hígado, entendido
entonces centro de la concupiscencia. El castigo era adecuado a
su falta.
4. Tántalo, un riquísimo rey de Lidia, padre de Pélope y de
Niobe, antecesor de Agamenón y de Orestes, a quienes transmite
la maldición de su raza, es generalmente acusado de haber servido a los dioses, para probar su sabiduría, la carne de su propio hijo. Los dioses se percataron al instante, salvo Deméter, quien
distraída con el dolor de haber perdido el rastro de su hija Cora,
devoró descuidadamente el hombro de Pélope. Devuelto a la vida
por Zeus, Pélope llevó en adelante un hombro de marfil, y su
padre Tántalo fue precipitado en el abismo infernal.
(Algún delito muy parecido se atribuye a Licaón, rey de Arcadia e hijo de Pelasgo, cuya piedad lo movió a fundar el culto de
Zeus Liceo o Licayo, pero cuya locura lo arrastró a sacrificar a
Zeus sus cincuenta hijos, una de las causas del Diluvio griego
en ciertas versiones ).
El delito de Tántalo se cuenta también de otras maneras: a)
Se dice que se robó el néctar y la ambrosía de los dioses para
brindarlo a sus amigos; b) que reclamó para sí la inmortalidad
o algún otro privilegio divino; e) que divulgó ciertos secretos celestes; d) que encubrió a Pandáreo y no quiso revelar a Hermes
dónde había ocultado aquél los bienes que sustrajo del sagrario
de Zeus, y especialmente un perro de oro; e) que fue él, y no Zeus
ni los dioses por orden de éste, quien robó a Ganimedes, el hijo
de Tros, fábula tardía que no explicaría su castigo, puesto que
Zeus aprovechó este rapto y convirtió a Ganimedes en copero de
sus festines olímpicos; f) que, adelantándose a ciertos filósofos,
declaró que el Sol no era un dios, sino una masa incandescente,
versión igualmente tardía.
Su castigo -que en alguna tradición de última hora se reduce
a haber sido aplastado, como un Gigante, bajo el monte Sipilo399
H26

�es proverbialmente conocido como una tortura constante de hambre y sed. Sumergido hasta el cuello en un pozo de agua, el agua
huye de su boca cuando quiere beber un trago. Sobre su cabeza,
los árboles suspenden sus frutos; pero, si llega a alargar la mano,
un viento aleja las ramas y las pone fuera de su alcance.
5. Sísifo, legendario rey de Corinto, fue famoso por su ingenio
y su astucia. Se explica que una tradición tardía quiera hacerlo
padre de Odiseo, quitando su lugar legítimo a Laertes, pues Sísifo pertenece a la misma casta de los maestros en ardides que el
sutil personaje homérico ha bautizado con su nombre. Autólico,
abuelo materno de Odiseo e hijo de Hermes -dios que es, en mucho, un verdadero patrono de los ladrones-, había recibi_do de
éste el don de hacer invisibles los objetos que hurtaba, o bien de
mudarlos de aspecto. Un día robó las reses de sus vecinos y, desde
luego, las transformó hasta hacerlas incognoscibles. Pero Sísifo
pudo rescatar las suyas fácilmente, gracias a cierta marca secreta
que les había hecho bajo las pezuñas.
Si, por una parte, Sísifo arranca del tema del Ladrón Simpático,
por otra se relaciona con el tema del Diablo Burlado. Por haber
delatado sus amoríos con Egnia, Zeus ordenó a la Muerte que
cargara con aquel indiscreto. Pero Sísifo logró encadenar a la
Muerte. Libertada por Ares, la Muerte intentó un nuevo ataque.
Sísifo, ya agonizante, tuvo tiempo de recomendar a su esposa, la
Pléyade Mérope, que abandonara su cuerpo sin sepultura. Ante
tan impía transgresión, Hades no podía darle cabida entre los
muertos, y otra vez lo mandó a la tierra para que castigara la negligencia de Mérope. Sísifo volvió, en efecto, pero nunca se cuidó
de castigar a su esposa, y murió de viejo, habiéndose reído de los
dioses a su sabor. Sin duda se dejó llevar de su ingenio y no midió
las consecuencias. Por lo cual lo encontramos ahora, en el Tártaro,
obligado a encaramar incesantemente una pesadísima roca hasta
una eminencia. En llegando a la cima, la roca rueda otra vez
barranca abajo, y Sísifo vuelve a la faena.
Este castigo se ha prestado a interpretaciones. Ya se lo ve como
400

alegoría de los vanos esfuerzos para contener los embates de las
olas contra las peñas del istmo de Corinto; ya se lo refiere a ciertas
imágenes artísticas que representan a Sísifo acarreando piedras
para edificar la muralla del Acrocorinto.
6. Finalmente, Ixión, un nativo de Tesalia, era esposo de Día,
hija de Eioneo. Cuando éste, según la antigua costumbre, fue a
cobrar el precio de su hija, lxión lo precipitó en un pozo de carbón ardiente. Zeus, sin embargo, le concedió purificarse del crimen. lxión le pagó con la ingratitud, pues osó poner los ojos en
Hera. Ixión, creyendo poseer a Hera, engendró en la nube la raza
salvaje de los Centauros, cuyo primer ejemplar, Quirón, había
sido hijo de Cronos y de Filira. Ixión recibió por castigo el girar
eternamente, atado a una rueda.
7. En los ejemplares anteriores, al lado de las torturas físicas
hay una tortura moral que podemos reducir a la decepción de
los empeños frustrados o imposibles, a la repetición incesante de
un acto inútil. Esto nos recuerda a otros penitentes: a las Danaides, obligadas a llenar un tonel sin fondo, y a su contrafigura humorística, Ocnos el. Soguero, el que trenza pacientemente una
cuerda, mientras por el otro cabo su asno se la va comiendo. Pero
este Ocnos más bien es personaje folklórico (motivo semejante a
la tela que Penélope teje de día y desteje de noche ), aunque la
tremenda sistematización de los mitólogos lo haga pasar después
por un pecador castigado.
8. Por supuesto que los distintos autores mandan al Tártaro a
quien les place, con la misma libertad que Dante usó en su Infierno. No falta quien nos pinte allí a Teseo y a Pirítoo sujetos mágicamente en sendas sillas, por haber intentado rescatar a Cora.
Pero la historia se dulcifica explicando que el castigo de Teseo
fue pasajero; y la veneración de los atenienses por su héroe nacional los lleva a decir que Teseo se ofreció como víctima voluntaria, sea para salvar a su compañero Pirítoo o bien para compartir su muerte.
401

�9. Según Virgilio, también está enclaustrado en el Tártaro cierto hijo de Eolo, es decir, hermano de Sísifo, que se llamaba Salmoneo. Fue padre de Tiro, reina amada por Posidón, y, en consecuencia, fue antecesor del héroe minio Jasón, capitán de los
Argonautas. El rey Salmoneo parece haber sido originariamente
un mago, un evocador del rayo y la lluvia: aquello, para amedrentar al enemigo; esto, para el provecho de su tierra. Y si imitaba
el trueno de Zeus con el estrépito de su carro de bronce, y las centellas de Zeus arrojando teas encendidas, tal vez no lo hacía para
emular al dios, sino en la función misma de su oficio. Zeus lo
fulminó con una descarga, lo que prueba que murió cumpliendo
satisfactoriamente su deber, puesto que, efectivamente, provocó
y atrajo el meteoro. Homero lo trata todavía con respeto. Pero
luego se lo hizo pasar por un desorbitado cuyas extralimitaciones
tuvo que castigar el cielo. Vestigio de antiguas hechicerías y de la
profesión de mago que nunca prosperó en Grecia -pues los evocadores de lluvias, en tiempos históricos, tenían siempre buen
cuidado de implorar la voluntad de Zeus, convirtiendo así en sentido religioso lo que antes pudo ser una acción de magia directa-, sin duda Salmoneo proviene de una tradición muy remota,
y la radicación de su fábula en tierras septentrionales y extremadas acusa ya el contagio de la barbarie prehelénica. Conviene recordar, además, que la fulminación por el rayo se entendió más
de una vez como una consagración divina.

10. Nos hemos asomado al Tártaro. Asomémonos ahora a la
segunda mansión de ultratumba: el Elíseo o Campos Elíseos, especie de paraíso minoico que los griegos identificaron con sus islas Bienaventuradas. Frente al espantable Tártaro y a la penumbrosa mansión de Hades, el Elíseo es un lugar placentero. Lo gobierna Radamantis, solo o en compañía de Cronos. Allí son trasplantados en cuerpo y alma ciertos mortales amados de los dioses,
como Menelao, para gozar de una dicha imperecedera. No es todavía un lugar de premios, sino de favores divinos, aunque ha de
llegar a serlo. Los griegos acaban por enviar al Elíseo, como si
402

dijéramos de propia autoridad, y también a consecuencia de la
evoluc!ón, e_n las i?eas ético-religiosas, a sus héroes predilectos,
ora m1tolog1cos (D10medes, Aquiles), ora históricos (los tiranicidas, con:io H~rmodio y Aristogitón, etc.). Podemos decir que si
Hades nge directamente la Casa de los Muertos e interviene en
los negocios del Tártaro, el Elíseo escapa prácticamente a su poderío.
Píndaro describe el Elíseo como lugar acariciado por las brisas
oceánicas, poblado de aúreas flores, terrestres y acuáticas, prados
aromosos y opulentos trigales. Los bienaventurados, ceñida la frente de guirnaldas, llevan la existencia propia de los caballeros helénicos, entregados a los deportes y a las artes. En los altares de
los dioses, arden inciensos que dan a la región un olor balsámico.
Y, ?esde luego, los bienaventurados no necesitan trabajar, pues
la tierra les da el sustento espontáneo: añoranza de la Edad de
Oro. Cronos, ya destronado, se llevó consigo sus normas al reino
subsidiario que Zeus dejó bajo su guarda.

11. Llegamos a la tercera región, la Casa de los Muertos, su
verdadera morada, el refugio para las almas ordinarias el recinto
,
'
sub terraneo de Hades, que bien podemos imaginar como situado
entre la Tierra y el Tártaro.
La entrada al reino de las sombras se halla, según tradiciones
locales, en el Tenaro (Esparta). Pero la tradición homérica lo envía al país caliginoso y septentrional de los cimerios (que tampoes la Cimeria o Crimea histórica), allende el Océano, en un sit10 donde crecen los sauces y álamos sacros de Perséfone, junto
a las Puertas del Sol y a la Mansión de los Sueños, más allá de las
Rocas Blancas, en la confluencia de dos grandes ríos interiores.
~llí, en la Pradera de Asfódelos, los espectros, tristes y atenuadas
imágenes de los vivientes, arrastran un remedo de existencia mil
veces peor que el aniquilamiento.

c?

12. Una descripción sintética de la morada de las sombras, combinando a Homero y a otros autores, nos permite imaginarla como
un territorio inferior, separado del resto del mundo por alguno de
403

�los cinco ríos infernales: Estix (la Horripilante), Aqueronte (el
Funesto), Periflégeto o Flégeto (el Ardiente, el de la pira fúnebre),
Cocito (el Gimiente) y Leteo (el del Olvido). Algunos de estos
nombres se aplicaron a ríos reales, lo que crea muchas confusiones.
Estix era también un río de Arcadia; L~teo (el Olvido) y Mnem6sine (la Memoria) también eran unas fuentes que brotaban en la
caverna oracular de Trofonio (Lebadea, Beocia), y cuyas aguas
hacían olvidarlo todo, salvo las 6rdenes que dictaba el oráculo;
Mnem6sine -así bautizado por los griegos- fue asimismo un río
de Galicia (España) . El Aqueronte es río aquí, lago allá, y en
otras partes, simple pantano.

13. La frontera del otro mundo suele situarse en el Aqueronte
mítico, y más generalmente, en la Estix. El barquero que transporta a las almas es Caronte. (¿dios de los muertos entre los etruscos?), a quien hay que pagar un 6bolo por sus servicios. El 6bolo _
o los 6bolos para los gastos del viaje se ponían en la boca de los difuntos (a menos que sea una chuscada de Arist6fanes). Las puertas
están guardadas por el Cancerbero, al que es fuerza echarle, para
que se distraiga y permita la entrada, la torta de harina y miel que
solía depositarse en las tumbas. Virgilio todavía complica el tránsito, pues habla de una zona intermediaria, un Limbo entre el Elíseo y el Tártaro, destinado a los que mueren antes de su hora, a
los niños, a los suicidas o a los caídos en combate. Pero, para llegar al definitivo aposento de los muertos, era indispensable que
el cadáver hubiera sido ritualmente inhumado o, durante la época
de las invasiones y guerras heroicas, debidamente incinerado.
14. La existencia de las sombras no pasaba de ser una continuada lamentaci6n, un llorar y suspirar por la vida. Se comprende
que la imaginaci6n gri,ega haya reaccionado contra tan doliente
perspectiva, y se haya inclinado hacia las tradiciones más edificantes del Elíseo prehelénico, hacia las promesas de los Misterios
y las esperanzas místicas del orfismo y el pitagorismo. Aunque la
fábula posterior sitúa en el Elíseo al héroe Aquiles, mientras éste
-como en Homero habita el reino de Hades- no hace más que
404

echar de menos la tierra, y declara que preferiría mil veces ser
el último esclavo entre los vivientes a seguir de príncipe entre los
muertos. Por este camino, Grecia hubiera podido llegar prematuramente al descreimiento completo. Y así cuando, siglos después,
el materialista Lucrecio oponga a esta imagen pavorosa y a los
miedos de la superstici6n la idea de la disoluci6n absoluta, puede
decirse que, en verdad, más que una amenaza ofrece un consuelo.

15. Los muertos, en principio, conservan en la mansi6n de Hades el estado que ocuparon en vida: príncipe el príncipe, rico el rico,
pobre el pobre, esclavo el esclavo. Y así, aunque gradualmente se
perfila la figura de unos Jueces de los Muertos, que reparten premios y castigos de acuerdo con la conducta anterior de cada uno,
puede creerse que, en el origen, los grandes monarcas, por ejemplo
Minos, sencillamente siguen administrando justicia i:-ntre sus súbditos y resolviendo sus posibles querellas como lo hacía en vida.

16. Pues, en efecto, habrá un juicio y habrá tormentos para
las almas condenadas. Hades ejerce sobre todo ello una autoridad
superior, pero sólo excepcionalmente se ocupa en persona de los
castigos. Los verdaderos jueces son Minos, Eaco y Radamantis,
cuyas funciones se han distribuído de muy diversos modos. Platón
las h~, s!stematizado de manera ingeniosa: Radamantis juzga a
los as1at1cos, Eaco, a los europeos, y Minos decide en caso de empate.
17. La ejecución misma de las penas queda a cargo de la Quimera y, sobre todo, de las Erinies. Estas diosas, a quienes en la
fábula hesiódica vemos nacer de la sangre de Cronos que goteaba
sobre la tierra, son mitos de origen muy oscuro. Se las representa
con cabelleras de serpientes, teas encendidas y látigos en la mano.
Aunque llenas de fiereza, más bien son hermosas, en contraste con
los diablos etruscos o medievales. Habitan el reino inferior, y sin
duda.viajan entre el Tártaro y la mansión de Hades, pero vienen
también al mundo para cumplir su misión terrestre. Los romanos
las llamaron Furias, o por su oficio o porque las relacionaron con
Furina, una deidad harto nebulosa.
405

�a) Las Erinies, por sus funciones, muestran algún vago pare~tesco original con Deméter y los demás poderes terrestres,_ depositarios de la venganza. No sólo castigan a los muertos, smo que
persiguen a los delincuentes en este mundo, los de~medran hasta
convertirlos en sombras, los precipitan en la mansión de Hades,
y todavía allí los torturan. No califican el delito, no distinguen
entre el dolo y la culpa sin intención: están aún en los albores de
la conciencia moral. Sin embargo, representan ya un segundo paso
en la evolución de los sentimientos penales, puesto que no castigan
ya a los clanes y a las familias, sino sólo a los individuos, .ªu,n~ue
todavía las inspira y mueve la ética del clan. En la era preh!stonca,
los agravios exteriores, entre uno y otro clan, se resolvian por
el desquite o la venganza de sangre. Pero ¿ qué hacer con
agravios entre individuos del propio clan, cuya sangre no debia derramarse? Había que segregar del grupo a los delincuentes, dejarlos
morir de hambre o algún recurso parecido, y entonces entraban en
acción las Erinies. Además de que su castigo era eterno, pues
continuaba más allá de la tumba.

!ºs

b) Su remota relación con los poderes terrestres confiere también a las Erinies cierto carácter de divinidades agrícolas, rasgo
mitológico el más generalizado y constante, en virtud del cual
suele confundírselas con otros espíritus más benévolos, como las
Euménides. Siempre andan en compañía de otras deidades, cuyo
nombre con frecuencia usurpan para poder merecer algún culto.
A veces se mezclan con las Arpías, genio3 del viento, sin duda porque el espectro de los difuntos, psique o alma, s: confunde_ ~on el
soplo, el resuello. Se las emparienta con las Mamas -rel~ci~n con
las Ménades, las mujeres enloquecidas en el culto orgiastico de
Dióniso-, porque enfurecen a sus víctimas y las llevan a la enajenación.
e) Se ha querido ver en ellas los espectros mismos de los muer~
tos que vuelven a vengar sus agravios. Pero es más lícito considerarlas como espíritus incorporados de la maldición, que ellas se
encargan de cumplir ciegamente, sin atenuantes ni excepciones

y que, como un movimiento de relojería, una vez que se ha echado a andar no podría ya detenerse.
d) Les incumbe remediar toda violación de las normas naturales, y así, se encargan de privar cuanto antes del habla a Janto,
el caballo de Aquiles, a quien Hera ha permitido excepcionalmente dirigir a su amo algunas palabras. Y Heráclito, especulando
por su cuenta, decía que, si el Sol perdiera su camino, las Erinies
se encargarían de imponérselo.
e) De modo especial, vengan los agravios de los hijos o los hermanos menores contra los padres o los mayores, y acaso también
escuchan las quejas de los mendigos desairados y de cuantos merecen compasión. Y todavía más especialmente, castigan los crímenes entre gente de la misma sangre. No se ocupan de Clitemnestra, aunque ésta asesinó a su esposo: pero sí atormentan, sin
querer atender razones, a Orestes, porque él, en desquite, dio muerte a su madre Clitemnestra.

18. Las Erinies son personajes predilectos de la literatura, como puede verse en la leyenda de Orestes, que tanto ayuda para
entender la función punitiva a que estas diosas se consagran:
a) A su regreso de Troya, Agamenón muere a manos de su esposa Clitemnestra y de Egisto. Orestes, el único hijo varón, sobre
quien recae el derecho de la familia, venga a Agamenón dando
la muerte a Clitemnestra. Homero y Sófocles, fieles a la jurídica de
los aqueos, lo hallan justo, tanto más cuanto que Orestes ha obrado por consejo de Apolo. La tradición esquiliana, que ignora estas sutilezas, lo somete pura y sencillamente a la persecución de
las Erinies, puesto que ha derramado la sangre materna. Orestes
sólo podrá ser absuelto por el Areópago ateniense, al que se someten los mismos dioses. Las Erinies acusan a Orestes y lo defiende
el mismo Apolo. Los jueces están divididos, y decide el pleito el
voto de calidad de Atenea, que favorece al vengador de su padre.
Para aplacar a las Erinies, Atenea instituye en el Atica un culto
en honor de tales diosas disimulando su terrible nombre bajo el

406
407

�de Euménides o "Diosas Benévolas". Los soci6logos investigan
aquí el paso del vetusto matriarcado al nuevo respeto patriarcal.

b) Según otra fábula, Orestes no resulta absuelto por tribunal
alguno, sino que, para alcanzar el perd6n, debe antes puri~icarse
de alguna suerte, parece que por diligencia de Apolo, el dios de
las purificaciones, y mediante la aspersi6n ritual de sangre de cerdo, episodio que sitúa en Megalópolis (Arcadia) donde se adoraba juntamente a las Erinies y a las Gracias.
·
e) Eurípides -postura sintética- somete a Orestes a una absolución condicional. Su liberaci6n definitiva será el resultado de
una penitencia: deberá emprender un viaje expiatorio a Táuride
(Crimea) , y allí rescatar la efigie de la diosa Artemis, que era
hasta entonces objeto de una adoración bárbara y sanguinaria en
aquellas tierras distantes. Recobrada la efigie, se instituye en Hale
(Atica) el culto de la Artemis Taurópolos, donde un rasguño en
la garganta d~l fiel conserva el recuerdo de los antiguos sacrificios humanos.

d) Pausanias nos da una versión más cruda: para mitigar la
ira de las Erinies, Orestes tiene que morderse un dedo y entregarles la porción de sangre que _le reclaman. Las Erinies, de negras
que eran, se emblanquecen al instante y perdonan.

e) Los racionalistas -y Eurípides el primero-- dan a entend~r
que las Erinies no son más que una figura mítica del remordimiento.
19. Este paseo por los infiernos helénicos nos ha permitido
apreciar las últimas proyecciones del dominio de Hades, y el contraste entre las visiones desesperadas y las visiones placenteras de
ultratumba· donde comenzaron a elaborarse, de modo inconexo y
'
.
vacilante, las ideas que el cristianismo medieval dejó en herencia
a los modernos.

LA NOVELA EXPERIMENTAL Y LA REPUBLICA
COMPRENSIVA DE HISPANOAMERICA:
Estudio analítico y comparativo de Nostromo, Le Dictateur,
Tirano Banderas y El señor Presidente.

Dr. SEYMOUR MENTON
University of Kansas

LA REPÚBLICA COMPRENSIVA de Hispanoamérica fue un tema ideal
para los novelistas del primer tercio del siglo veinte que se destacaron por sus innovaciones radicales. Balzac y Zola, con una
forma narrativa tradicional del siglo diecinueve, habían necesitado veinte volúmenes o más para componer sus enormes cuadros
de las distintas capas de la sociedad francesa. Conrad, Miomandre, Valle-Inclán y Asturias, todos novelistas del siglo veinte, se
adelantaron mucho a sus precursores franceses. Por medio de diversos métodos experimentales, fueron capaces de describir no sólo
cierta capa de la sociedad de cierto país en cierto período de la
historia sino la sociedad entera de toda Hispanoamérica abarcando un período de tiempo indeterminado.
La Guerra de 1898 y las subsiguientes operaciones imperialistas de los poderes mundiales habían resucitado interés en esta región cuya agitación constante vista desde afuera parecía incomprensiblemente ridícula. Debido a las muchas semejanzas entre las
diecinueve repúblicas hispanoamericanas, los novelistas decidieron fundirlas en un solo país imaginario que representara a todos.
Para lograr su propósito, Joseph Conrad crea en Nostromo

408
409

�( 1904) un país imaginario que contiene detalles g~ográfic~s, históricos y raciales de muchos países diferentes. Franc1s de M1oma~dre en Le dictateur ( 1926) se limita más claramente a ~ P~IS
imaginario de Centroamérica, pero logra un efe~to panoramico
convirtiendo una pintura en la realidad. En Tirano B~nderas
(1926), Ramón del Valle-Inclán, al igual_ que_ ~nrad, mte~ta
abarcar toda Hispanoamérica con su país imagmano, p~ro. principalmente por medio de una combinación de las p~cuhan~ades
. .., t" cas de los varios países. De los cuatro novelistas, Miguel
lmgu1s
1
)
, ·
des
Angel Asturias en El Señor Presidente ( 1946 es e1 un_1co que
cribe una época particular de un país verdadero. Sm .embargo,
este país llega a ser representativo porque el au~~~ evita el uso
de nombres locales y lo transforma todo en una V1s1on del mundo
infernal.

•
Sin duda la presentación más panorámica se encu:~tra en Nostromo de Joseph Conrad. Con el fin de crear su ~ac1on compre,n. a el autor hizo un esfuerzo especial por entreteJer la geograf1a,
::v historia la economía y la gente de varios países. En una carta
a Cunnigham Graham, el mismo Conrad afirma que "Costag~ana is meant for a S. American state in general; thence the nuxture of customs and expressions". i El nombre Costaguana es ~a
.
N"icaragua y Argentina
combinación telescópica de C osta R ica,
,
Co~
No obstante geográficamente Costaguana se parece mas a
lombia. Aun'que la llaman la República Occidental,_ en con~raste
1 Banda Oriental (el Uruguay)' Costaguana tiene el litoral
con a
Et por
Caribe de Santa Marta al otro lado de las montan~s. s o,
supuesto, sólo se puede aplicar a Colombia. En ca~b10.' hay otr~s
factores geográficos que dan la impresión de un pa1s situado mas
al sur. La pequeña bahía de Esmeraldas, el nombre verdadero
de un puerto en el Ecuador, y la gran lla~ura cos~anera de Sulaco dominada por los picos cubiertos de rueve sugieren tanto al
1

G. ]EAN AuBRY, ]oseph Conrad, Life and Letters ( London, 1927), p. 338.

Ecuador como al Perú. Se evoca a la Argentina con la mención
de estancias y Entre-Montes, probable variación de Entrerríos.
Pensamos en México al notar el Camino Real, los nopales, la Alameda y la gran estatua ecuestre de Carlos IV. La nieve en la meseta donde está situada la mina y el viento frío del páramo enfocan a Bolivia. El conjunto de productos: caña de azúcar, maíz,
caucho, pescado, plata, bananos, yerba mate y pimienta, también
contribuye a la impresión mixta.
El mismo efecto panorámico se busca racialmente. Si la Costaguana de Conrad es una República Occidental, entonces sus indios nos hacen pensar en el Ecuador y el Perú. Esto se confirma
cuando el autor habla de los indios que viven en obscuras aldeas
y de los mineros que llevan ponchos blancos con una franja verde
y blancos sombreros de paja terminados en punta con cordón verde y trencilla. Montan burritos, tocan guitarras pequeñas y llaman "Taita" al administrador de la mina. La impresión peruanoecuatoriana también se refuerza por las "unknown Indian tribes
in the great forests of the far interior, where the great rivers have
2
their sources". No obstante, aun en su presentación de los indios
de Costaguana, Conrad insiste en desconcertar a sus lectores con
alusiones a otros países. En una ocasión dice que las niñas se vis3
ten como yucatecas. En una descripción del mercado, la presencia del mate da la impresión de los países rioplatenses. "Indian
women squatting on mats, cooked food in black earthen pots, and
boiled the water for the maté gourds". 4 Conforme a la composición racial del Ecuador y del Perú conviven los pescadores negros
y mulatos, los chulos 6 pobres y las muchachas chinas. En cambio,
el papel importante de los italianos Nostromo y Giorgio Viola y
el gran número de trabajadores italianos que incluso han formado
sus propias aldeas hacen que en definitiva el lector piense en la
Argentina durante toda la novela.
La gran variedad de clases sociales también ayuda a crear la
'JosEPH CoNRAD, Nostromo (New York: Random House, 1951), p. 346.

• /bid., p. 26.
' lbid., p. 136.
' Ibid., p. 107.

410
411

�nación comprensiva. Los peones y los descendientes de las antiguas familias españolas, dueñas de grandes haciendas, se identifican con el Perú. Los vaqueros de los grandes llanos del sur evocan a Venezuela. La posada dirigida por un ex-torero mexicano
ensancha la perspectiva. Para reflejar la situación exacta de la
mayoría de los países hispanoamericanos, Conrad indica que los
indios, negros, cholos, mulatos e inmigrantes italianos tienen muy
poco o nada que decir en la política. Costaguana es gobernada
por los ricos terratenientes españoles, l~ colonia. europea y ~os
ubicuos hombres de negocios norteamericanos. Sm duda la mfluencia más importante en Costaguana la ejerce el gran empresario de San Francisco, California: Mr. Holroyd. Convencido de
la grandeza de los Estados Unidos y empapado ?el. proselitismo protestante, Mr. Ho1royd se sienta en su escntono ~n San
Francisco y dedica veinte minutos al mes para determmar el
futuro de Costaguana. El hecho de que este hombre tan poderoso aparezca muy rara vez en la novela no es casual. La r:lación de Holroyd con la República Occidental se debe a que financió la rehabilitación de la mina de plata San Tomé que dirige Charles Gould, un inglés de tercera o cua:ta generació~, cuya
vida está dedicada por completo a su trabaJO con exclusion de
todo lo demás. Aun Emilia, su esposa, a quien él ama sinceramente, se siente abandonada a causa de la mina. Otros extranjeros de importancia en Costaguana son el capitán Mitchell, que
es un oficial de la compañía de vapores y la voz principal en la
narración de toda la novela; el ingeniero anónimo del ferrocarril;
el dilettante cosmopolita Martín Decoud; el cínico doctor Monygham; y el tragicómico Hirsch, un judío-alemán de Esmeraldas.º
Los propios hispanoamericanos constituyen un grupo verdaderamente representativo. Don Vicente. Ribiera, el dict~dor ~enévolo, es el caudillo cobarde del partido Blanco, que mmediatamente sugiere al Uruguay. José Avellanos es el "distinguished Spanish-American of the old school, a true Hidalgo ... " 7 Viejo esta• lbid., p. 252.
• lbid., p. 534.

412

dista ! poeta, ha pasado muchísimo tiempo escribiendo Fifty Y ears
of Misrule, una evaluación histórica de la dictadura de Guzmán
Bento. Su hija Antonia, tan distinguida como su padre, lo ayuda
constantemente. En contraste a esta familia noble se encuentran
los hermanos Montero. El general Montero, antiguamente un oscuro capitán de ejército, junta a sus fuerzas con las de los blancos
~ristocrátic~s y llega a ser ministro de guerra. Conrad le atribuye
the atrocious grotesqueness of sorne military ido! of Aztec
conception and European bedecking, awaiting the homage of
8
worsh'ippers. " A su hermano, que encabeza la revuelta contra
Ribiera, los amigos de Gould lo llaman "this criminal, this sha9
meless Indio." Se dice también que los Montero tienen unas
cuantas gotas de sangre negra. De los dos sacerdotes en la nov~Ia, el pad:e Román es el más típico. Como clérigo de la comum~ad de mmeros, s~ tarea consiste en mantener a sus feligreses
resignados a su destmo en la tierra y esperanzados en una vida
mejor después de la muerte. El padre Corbelan, vicario mayor
de la Catedral, es el tipo de sacerdote violento, fanático, belicoso,
como aquellos de las epopeyas medievales. Su vida está dedicada
a la "restitution of the confiscated church property." 10 El padre
Corbelan es responsable por alistar en la defensa de Sulaco a Hernández, el bandido tipo Robin Hood que es tan común en la historia de la mayor parte de los países hispanoamericanos.
El único personaje principal de todo el libro que no tiene un
valor representativo es el protagonista Nostromo, un italiano fuerte y silencioso, montado a caballo, cubierto hasta el cuello con un
poncho, o algunas veces vestido con un sarape de colores llamativos y un sombrero gris con cordones de seda y adornos de borlas.
Aunque el tít~lo de la novela es el nombre por el cual se le conoce, Y la mayoría de los críticos interpretan este libro analizando su carácter y el de los otros personajes individualizados, el propósito más fundamental de Conrad en esta obra paree~ ser no
' lbid., p. 135.
' lbid., p. 211.
,. lbid., p. 208.

413

�tanto la descripción de varios personajes importantes como la
creación de un enorme cuadro que captara la esencia de toda
Hispanoamérica. Esta interpretación quizá desmienta algo la acusación de Joseph Warren Beach de que el libro no satisface porque
"no one character or group of characters holds the center of the
stage long enough for us to grow comfortably intereste,d .in him
or it." 11 De todos los críticos, Tillyard parece ser el uruco que
ha dado con la clave de la novela. Se da cuenta del plan compren12
.
·' de 1a geograf'a
sivo de Conrad, pero se limita a una d1scus1on
i •,
Ben Kimpel y T. C. Duncan Eaves estudiaron tanto la geog~a~ia
como la historia de Costaguana pero por desconocer el proposito
de Conrad, se dejan desconcertar por lo que consideran anomalías.13 Respecto a la geografía de su nación ficticia, el mismo Conrad confirma su construcción muy cuidadosa. "There was not. a
single brick, stone, or grain of sand of its soil. I had not placed m
position with my own hands." 14
Además de conseguir un efecto panorámico con la ge?~rafía Y
la población, Conrad se distingue aún más en la presenta~1on .comprensiva de la historia. En términos muy gen:rales, la h1~to~1a de
cualquier país hispanoamericano puede divi?irse en lo~ s1gmentes
períodos cronológicos: precolombin?; conqms~a, y. colorua; guerras
de la independencia; anarquía; y dictadores tiramcos que resultan
de la lucha entre centralistas y federalistas por una parte, y entre
liberales y conservadores por otra; dictadores absolutos en la .última parte del siglo diecinueve que dependen mucho del cap1~al
extranjero para el progreso material; y movimientos revolucionarios del siglo veinte. Conrad no se refiere solamente a las condiciones generales de cada período, sino que también .alud.e ~e. vez
en cuando con exactitud a acontecimientos o persona1es histoncos.
n JosEPH WARREN BEACH, The Twentieh-Century Novel, Studies in Technique
(New York: Century Co., 1932), p. 364.
.
12
E. M. W. Tn.LYARD, The Epic St rain in the English No vel (London : Chatto
and Windus, 1958) , Appendix B.
.
.
u BEN KIMPEL and T. C. DuNCAN EAVES, The Geography and H1story in Nostramo M odern Philology ( Chicago, U. of Chicago Press, Aug. '58), pp. 45-54.
,; JosEPH CoNRAD, A Personal Record (New York, Doublcday, 1929) , p. 100.

La mina ~e plata ·es el recurso que usa Conrad repetidas veces
para resucitar el pasado. La colonia se :evoca por una mención de
tod~,s las tribus indios que perecieron en los primeros años de ope~ac~on de la mma. En el mismo trozo lamenta la situación de los
mdws que no ha cambiado aun después de las guerras de la independencia.

?e

The heavy stone-work of bridges and churches left by the
conquerors proclaimed the disregard of human labor the
tribute labor of vanished nations. The power of kin¡ and
church "'_'ªS gone, but at the sight of sorne heavy ruinous pile
overtoppmg
a knoll the low mud walls of a village, Don
Pefe would mterrupt the tale of his campaigns to exclaim:
~oor Costaguana ! Before it was everything for the padres,
not~g f~r the people; and now it is everything for these great
pohticos m Sta. Marta, for negroes and thieves." 15

:rom

El período colonial de Sulaco se identifica con el del Perú cuando la señora Gould dice orgullosamente al presidente del consejo
fer:oviario qu~ "the highest ecclesiastical court for two viceroyalt1es sat here m the olden time." 16
. La transición a las guerras de la independencia se realiza mediante una descripción de la Asamblea Provincial en los edificios
municipales de Sulaco "with its portraits of the Liberator~ on
the walls and- an old flag of Cortez." 17 La mención de Cortés
naturalmente enfoca a México. Esta visión se precisa más adelante
con la descripción de un monumento para reemplazar la estatua
ecuestre de Carlos IV, el cual a pesar de algunas diferencias tiene
~ pare~ido con el famoso "Angelito" de la ciudad de México.
There 1s sorne talk of replacing it by a marble shaft commemorative of separation with angels of peace at the four corners and
a bronze Justice holding an .even balance, ali gilt, on the top." 18
,. CoNRAD, Nostramo, p. 99.
" !bid., p . 39.
" !bid., p. 150.
11
Ibid., p. 539.

414
415
H27

�Conrad, teniendo siempre presente su plan de crear una nación
comprensiva, dirige la atención del lector a Venezuela con datos
de poca trascendencia sobre el abuelo de Charles Gould que había luchado en la legión inglesa bajo Bolívar, y sobre don Pepe
que fue un antiguo soldado de Páez, uno de los mejores generales
de Bolívar y el primer dictador de Venezuela.
En muchos países de Hispanoamérica, la independencia fue seguida de un conflicto sangriento entre los partidarios de un sistema de gobierno federal y los que favorecían un gobierno fuertemente centralizado. Esta lucha fue encarnizada especialmente en
México, en la América Central y en la Argentina. En N ostromo
se recuerda este conflicto histórico cuando sabemos que don Pepe
fue admitido en uno de los clubes aristocráticos de Sulaco debido
a antiguos servicios prestados a la ya difunta causa de la Federación. Uno de los tíos de Gould había sido presidente del Estado
de Sulaco en los días de la Federación. La existencia de una verdadera Federación hace pensar en la Federadón Centroamericana
que duró unos quince años antes de ser despedazada por los intereses antagónicos de los estados individuales. En Centroamérica,
el fin de la Federación trajo por consecuencia el desorden y la
aparición de dictadores tiránicos como el guatemalteco Rafael Carrera. En la Costaguana de Conrad, Guzmán Bento se convirtió
en el "Citizen Savior of the Country". Un general unionista bárbaro, Guzmán Bento fue "Perpetua! President" durante quince
~
. das de 1os "horn.d anstocra
.
t s, " 10 1os "Suanos
y arraso' 1as h ac1en
laco oligarchs." 20 Uno de sus subalternos más importantes fue el
arzobispo que él mismo había nombrado y que hizo torturar de
una manera diabólica al doctor Monygham. Conrad da cierto tono auténtico a este dictador imaginario al referirse a sucesos históricos del mismo período en otros países. Así sabemos que el general Barrios, personaje ficticio, había luchado al lado de Juárez
contra los franceses en México y que el hijo de Viola se había alistado en la marina de Montevideo bajo Garibaldi para luchar con" /bid., p. 153.
" /bid., p. 52.

416

tra el dictador Rosas. Después de la muetre de Guzmán Bento
sucedió un agitado período de pronunciamientos durante el cual
pandillas grote.scas y asesinas se burlaban de los gobiernos y jugaban a revoluc10nes. En esta época los mineros asesinaron a sus
patrones ingleses_y la mina fue confiscada por el gobierno y luego
abandonada.
Del caos de los primeros dos tercios de siglo diecinueve surgió
un grupo de dictadores positivistas. El régimen de Porfirio Díaz
en México equivale a la Inglaterra victoriana, la Francia de la
Tercera República, la Alemania de Bismarck, la Rusia de Nicolás
II Y la España de Alfonso XII. En Nostramo la mina constituye
una, vez más el punto de partida. Fue la mina San Tomé que
pago los gastos de la última revolución que llevó al poder a Vicente Ribiera, el primer civil que había llegado a la presidencia.
Era un "scrupulous constitutionalist" 21 que había recibido un
doctorado de la Universidad de Córdoba, una alusión obvia a la
Argentina. El lema de este dictador benévolo era "order peace
•
'
'
progress " 22 que se mantuvieron
en parte por el reclutamiento
?bligatorio. El progreso se basó en la inversión de capital extranJero; se consiguieron préstamos de Europa; se construyó el primer
ferrocarril y la mina empezó a prosperar nuevamente debido en
e~p:~ial a Mr. Holroyd. Otra vez Conrad mezcla la historia y la
ficc1on cuando Holroyd compara su inversión a los comienzos de
las salitreras de Atacama en Chile.
La mayor parte de la verdadera acción de Nostromo ocurre
durante la revolución contra el gobierno de Ribiera. Las causas
fundamentales están "rooted in the political immaturity of the
people, in the indolence of the upper classes and the mental dark23
ness of the lower." Sin embargo, la revolución encabezada por
el general Montero tiene un verdadero carácter popular y en algunos aspectos anticipa la Revolución Mexicana de 191 O. "Mean" lbid., p . 156.
" lbid., p. 151.
.. lbid., p. 431.

417

�time the ignorant were beginning to murmur that the Ribierist
reforms meant simply the taking away of the land from the
people~ Sorne of it was to be given to foreigners who made the
railway; the greater part was to go to the padres." 24 El pueblo
amotinado grita "¡ Viva la libertad! Down with Feudalism!. ..
Down with the Goths and Paralytics." 25 La revuelta militar de
Montero se hace en nombre del honor nacional contra los explotadores europeos. Su éxito deja horrorizado a Conrad. Cuando
describe la entrada victoriosa del ejército de Montero a Sulaco,
hace hincapié en el carácter inculto y abigarrado de los soldados a la vez que continúa esforzándose por captar el efecto pa, .
noram1co.
And first carne straggling in through the land gate the armed mob, of all colors, complexions, types, and states of raggedness, calling them selves the Sulaco National Guard, and
. commanded by Señor Camacho.
Through the middle of the street, streamed, like a torrent
of rubbish. ' a mass of straw hats, ponchos, gunbarrels, with an
enormous green and yellow falg flapping in their midst, in a
cloud of dust, to the furious beating of drums. The spectators
recoiled against the walls of the houses, shounting their vivas!
Behind the rabble could be seen the lances of the cavalry, the
"army" of Pedro Montero. He advanced between Señores
Fuentes and Camacho, at the head of his Llaneros, who had
accomplished the feat of crossing the paramos of the Higuerota in a snow-storm. The rode four abreast, mounted on confiscated Campo horses, dad in the heterogeneous stock of roadside stores the had looted hurriedly in thcir rapid ride through
the northem part of the province; for Pedro Montero had
been in a great hurry to occupy Sulaco. The handkerchiefs
knotted loosely around their hare throats are glaringly new,
" !bid., p. 216.
'" Ibid., p. 252. El término "godos" se aplicaba de una manera despreciativa a los
partidarios de España en las guerras de independencia en Sudamérica.
' · ·•

418

and all the righ sleeves of their cotton shirts had been cut off
close ~o the shoulder for greater freedom in throwing the lazo.
Emac1ated gray-beards rode by the side of lean, dark youths,
marked by ~ll the hardships of campaigning, with strips of
raw beef twmed round the crowns of their hats and huge iron
spurs fastened to heir naked heels. Those that in the passes of
the mountain had lost their lances had provided themselves
with the goads used by the Campo cattlemenslender shafts of
plam fully ten feet long, with a lot of loose rings jingling under
the iron-shod point. They were armed with knifes and revolvers. A haggard fearlessness characterized the expression
of all these sun-blacked countenances; they glared clown
haughtil~ with their s.corched eyes at the crowd, or, blinking
upward msolently, pomt_ed out to each other sorne particular
head. among the women at the windows. When they had ridden mto the Plaza and caught signt of the equestrian statue
of the king dazzlingly white in the sunshine, towering enormous and motionless above the surges of the _crowd with its
eternal gesture of saluting, a murmur of surprise ran through
their ranks. "What ist that saint int the big hat?" they asked
each other. 26
El triunfo de Montero dura poco. A Decoud se le ocurre la
idea de declarar la independencia de Sulaco para conservar el
poder de la oligarquía. Al igual que Conrad, desprecia las masas. "After one Montero there would be another, the lawlessness
of a populace of all colors and races, barbarism, irremediable
tyranny. As the great Liberator Bolívar had said in the bitterness
of his spirit, 'America is ungovernable. Those who worked for
her independence have ploughed the sea.'" 27 El plan de De~oud
tiene éxito a pesar de su propia muerte. Una vez más intervienen
los directores de la mina. Charles Gould dice, "1 shall write to
Holroyd that the San Tomé mine is big enough to take in hand
" !bid., pp. 427-428.
,, lb.id., p. 206.

.....
419

�the making of a new state. It'll please him. It'll reconcile him to
the new risk." 28 Por supuesto que la nueva república de Sulaco
es reconocida inmediatamente por los Estados Unidos y no tarda
en llegar una invasión protestante organizada por Holroyd.
Aun con el regreso al poder de los ribieristas, Conrad no vaticina una paz duradera. La señora Gould "saw the San Tomé mountain hanging over the Campo, over the whole land, fea red,
hated, wealthy, more soulless than any tyrant, more ready to crush
innumerable lives in the expansion of its greatness." 29
El cardenal-arzobispo de Sulaco censura amargamente los intereses extranjeros. "Let them beware, then, lest the people, prevented from their aspirations, should rise and clajm their share
of the wealth and their share of the power." 30 El doctor Monygham anticipa no sólo el descontento sino también las revoluciones que causará.
"Mrs. Gould, the time approaches when all that the Gould
Concession stands far shall weigh as heavily upan the people
as the barbarism, cruelty, and misrule of a few years back."
"How can you say that, Dr. Monygham?" she cried out, as
if hurt in the most sensitive place of her soul.
"I can sav, what is true," the doctor insisted obstinately.
"It'll weigh as heavily and provoke resentment, bloodshed,
and vengeance, because the men have grown different." 31
La visión profética de Conrad ya se ha cumplido en varios de
los países hispanoamericanos. El descontento continúa hoy día y
continuará en el futuro. Irving Howe 32 hace una comparación
un poco forzada con la situación en Cuba:
Guzmán Bento - Machado; Vicente Ribiera - Grau San
Martín; el general Montero - Batista. La reciente revolución po•
'" !bid., p. 423.
" !bid., p. 583.
,. !bid., p. 569.
81
!bid., p. 571.
u 1Rv1NG

420

HowE, Politics and the Novel (New York: Horiwn Press, 1957), p. 105.

pular de Fidel Castro también se podría atribuir a la profecía de
Conrad.
La realización del vaticinio de Conrad concuerda con la mezcla de realidad y fantasía que predomina en todas las páginas de
Nostramo. Aunque Conrad menciona muchos lugares, personas y
sucesos particulares, hay un leve velo de fantasía que envuelve todo_ el libro. El turista contemporáneo que oye contar al capitán
Mitchell gran parte de la historia "would listen like a tired child
33
to a f~iry tal;·." Martin Decoud que se deja arrastrar por el
torbellino pohtico a causa de su amor por Antonia, aún puede
contemplar la situación de vez en cuando desde el punto de vista
?el cí_nico parisiense. "Imagine an atmosphere of opera-bouffe
lil which all_ the comic business of stage statesmen, brigands, etc.,
• ~te., all their farcic~l stealing, intriguing, and stabbings is done
~ dead earnest. It Is screamingly funny; the blood flows all the
time, an~ the actors believe themselves to be influencing the fate
of the umv~rse. ~f course, government in general, any government
anywhere, IS a thing of exquisite comicality to a discerning mind •
but really we Spanish-Americans overstep the bounds." 34
'
El sabor fantástico se debe en gran parte a la técnica narrativa. Se vislumbra un cuadro total de Hispanoamérica casi de la
misma manera con que se arma un rompecabezas. Las escenas
dram~tic~s, lentas e ~ntensas, alternan con los cambios rápidos y
panoramicos de una epoca a otra. La narración va alternando entre el _autor: el capitán Mitchell y a veces Decoud. Conrad presenta mgemosamente a sus lectores los puntos de vista relativos
no sólo de éstos sino también del doctor Monygham, de los señores Gould y de Nostramo. No obstante, más que nada es la cronología de la novela que da la impresión de un país fantástico.
El narrador principal, el capitán Joseph Mitchell, cuenta la maY_ºr parte de la historia a un turista anónimo que parece tan cautivo como el invitado a la boda en The Rime of the Ancient M ariner. La identidad del Sulaco de la historia del capitán Mitchell
11

CoNRAD, Nostromo, p. 544.
"' !bid., p. 168.

421

�con la nación independiente y próspera del presente novelístico. no
se aclara hasta la tercera y última parte del libro. La partida del
turista coincide con el fin de la historia. "And the cockswain's
voice at the door announcing that the gig was ready, closed the
cycle." 35 Durant; la narración de Mitchell hay dos fechas b~sicas.
Empieza hablando de lo que sucedió el día en. que el presi?ente
Ribiera regresó a Sulaco, pero antes de termmar esta sene de
acontecimientos, vuelve atrás otros dieciocho meses hasta e_l día
de la inauguración del ferrocarril. Este retroceso se anuncia en
el párrafo inicial del capítulo quinto de la primera parte. "In
this way only was the power of the local authorities vindicated
among the great body of stronglimbed forcigners who dug the
earth, blasted the rocks, drove the engines for the 'progressive and
patriotic undertaking.' In these very words eighteen months before •
the Excellentissimo Señor don Vincente Ribiera, the dictator of Costaguana, had described the National Central Railway in his _great
speech at the tuming of the first sod." 36 El resto de la_ ~nmera
parte se compone de una serie de retrocesos que se ongman el
día en que llegó el ferrocarril a Sulaco y revelan el pasado del
doctor Monygham y de los Gould. El capitán Mitchell, obsesionado por la importancia histórica de los personajes y de los sucesos que maneja, se detiene para describir detalladamente dos
ocasiones especiales: cuando la señora Gould festejó a los tr~s
hombres de San Francisco y cuando se recibió en Sulaco la primera partida de plata de la mina San Tom_é para ~mbarcarla
a San Francisco durante el reinado del despiadado tirano Guzmán Bento. Así es que estas dos ocasiones constituyen retrocesos
dentro de un retroceso que a su vez forma parte de otro retroceso.
El capitán Mitchell tarda más de cien pá_ginas en_ t:rminar ,de
contar lo que sucedió ese día en que el presidente Ribiera llego a
Sulaco para celebrar la fundación del primer. ferro~a~ril del p~ís.
Sin embargo, no olvida que su punto de partida ongmal fue dieci~cho meses más tarde. En el párraf~ final de la primera parte
.. lbid., p. 547.
• lbid., p. 37.

422

vuelve a dirigir la atención del lector a la fuga del presidente Ribie:a m~entras que al mismo tiempo, de una manera vaga y misteriosa, mtroduce el tema final del libro: el robo del tesoro perpetrado por Nostromo y sus consecuencias.
Next time when the "Hope of honest men" was to come
that way, a year and a half later, it was unofficially, over
the mountain tracks, fleeing after a defeat on a lame mule,
to be only just saved by Nostromo from an ingnominious death
at the hands of a mob. It was a very different event, of which
Captain Mitchell used to say:
"It was history - history, sir! And that fellow of mine,
Nostromo, you know, was right in it. Absolutely making history, sir."
But this event, creditable to Nostromo, was to lead inmediately to another, which could not be classed either as "history" or as "a mistake" in Captain Mitchell's phraseology.
He had another word for it.
"Sir, he used to say, afterwards, that was no mistake. It
was a fatality. A misfortune, pure and simple, sir. And that
poor fellow of mine was rigth in it - right in the middle of
it ! A fatality, if ever there was one - and to my mind he
has never been the same man since." 37
Casi toda la segunda parte se compone de los sucesos dramáticos que ocurrieron en Sulaco durante la revuelta de Montero.
Algunos de éstos los revela Decoud en una larga carta a su hermana en París. Terminada la carta, la narración pasa sutilmente
a manos de Conrad que acaba la segunda parte con una gran
descripción emocionante del escape con el tesoro realizado por
Nostromo y Decoud.
L_a t~rcera paÍt~ empieza con otra escena retrospectiva para
poner al lector al día con las actividades de la gente en Sulaco
mientras Decoud y Nostromo se llevaban el tesoro. La acción gira
1.

" lbid., pp. 144-145.

423

�alrededor del hogar de Giorgio Viola, el Albergo d'Italia, donde
entran y salen los varios personajes distintos, ~~luso Decoud_ Y
Nostromo. El punto de vista que alterna entre d1stmtos persona1es
por más de cien páginas produce una confusión cronológica que
Conrad resuelve resumiendo las actividades del día. "The sun of
Pedrito's entry into Sulaco, the last sun of Señor Hirsch's life, the
first of Decoud's solitude on the Great Isabel, passed over the Al. Una on 1ts
. way to t h e west"
bergo d'Itaha
. 38
El capitán Mitchell vuelve a aparecer después de una larga
ausencia para narrar lo que sucedió al día siguiente. Si_n embar~o,
se interrumpe varias veces para servir de guía ~l tu~1s:a. cautivo
en un paseo por la ciudad salpicado de comentarios h1ston~os. Esto continúa hasta la partida del turista y entonces el propio Conrad termina la historia alternando un estilo lento e intensamente
dramático con una presentació_g panorámica cuyo propósito es de
atar los cabos sueltos.
En Nostramo, que ya se ha establecido como su obra maestra,
Conrad presenta tanto una variedad de personajes interesantes como un amplio cuadro de Hispanoamérica. El análisis realista de la
geografía, población e historia de cada país en pa~ti?ular.sól~ está
deformado en cuanto a su combinación en el pa1s 1magmano de
Costaguana. A pesar de los numerosos detalles realistas, :l efec:o
total es quimérico debido a la actitud de Decoud y del tunsta_ anonimo, al "chronological looping method" 39 y a la_ ten?enc1a ?e
cambiar de narrador. La evaluación exacta de la h1stona de Hispanoamérica sorprende aún más si se tiene en cuenta que Con~a.d
conoció esta parte del mundo veinticinco años ant~s, de escnb~r
Nostramo. A los diez y siete años de edad Conrad saho de Poloma
e ingresó en las filas de la marina francesa. "In 1876-_77 he ~as
on the Saint-Antaine in the Gulf of Mexico, egaged m runnmg
arms to a revolution, and in the latter year was part owner of
the Tremolina, running arms to the Spanish coast." 40 Las únicas
" lbid., p . 524.
" JosEPH WARREN BEACH, op. cit., p. 364.
'° CoNRAD, Nostramo, Prologue, p . XL.

424

otras fuentes conocidas de Conrad fueron su amigo gaucho escocés Robert Cunningham Graham que había escrito sobre la región rioplatense y el libro Seven Eventful Years in Paraguay de
G. F. Masterman. 41

•
En tanto que el interés de Conrad en Hispanoamérica se manifiesta literariamente sólo en Nostramo, el cuento "Gaspar Ruiz"
y el personaje Pedro en Victory, a Francis de Miomandre, autor
francés de Le dictateur ( 1926), le ha fascinado en forma más
constante tanto España como Hispanoamérica. L'enfant prodigue
et son pere ( 1924) está dedicado al crítico y cuentista peruano
Ventura García Calderón. L e jeu de l'Amour et de la danse
( 1922 ) tiene un epígrafe en español. El pretendiente de la heroína
es un mexicano que finge ser descendiente de Guatimozín; y el
protagonista masculino hace un viaje a San Sebastián en el norte
de España. En Ces petits messieurs ( 1921 ) , uno de los personajes
principales es la millonaria brasileña Madame de Santa-Trinidad.
Además de sus libros originales, Miomandre se ha distinguido sobre todo por sus traducciones de las obras &lt;Teniales
de Unamunol
b
Horacio Quiroga, Enrique Rodríguez Larreta, Teresa de la Parra, Luis Alberto Sánchez y Machado de Assís. No hace más 'que
unos seis años que Miomandre publicó una traducción de L eyendas de Guatemala de Miguel Angel Asturias. 42 De todas sus obras
originales la más interesante es L e dictateur, una novelita de unas
setenta páginas cuyo propósito, al igual que Nostromo, es la creación de una nación hispanoamericana con rasgos típicos de varios países verdaderos. Publicada en L es oeuvres libres, esta obra
está totalmente de~conocida entre los críticos de la literatura fran" lvo VIDAN, "One Source of Conrad's Nostramo", Reuiew of English Studies ( London, Oxford U. Press, July '56), pp. 287-293.
" MIGUEL ANGEL ASTURIAS, Ugendes du Guatémala ( Paris: Gallimard, 1953),
traducidas por Francis de Miomandre.

425

�cesa. Ni está incluida en las bibliografías de Hugo Thieme y de sus
sucesores Dreher y Rolli, Drevet y D. W. Alden. 0
El panorama de Miomandre es de alcance mucho más limitado
que el de Conrad. Aunque incluye muchos representantes de la sociedad hispanoamericana y de los distintos grupos raciales, limita su
ubicación geográfica a lo que probablemente es Nicaragua y repara en los acontecimientos históricos de sólo un breve período
del siglo veinte. En realidad, Miomandre no intenta disfrazar mucho a Nicaragua. Cambia su nombre por V eraguas, sin duda para
evocar el ducado colonial de Veragua que incluía toda la costa
atlántica desde Gracias a Dios en Honduras, hasta Colombia. También cambia la capital Managua a Santa Granada (Granada es la
tercera ciudad en importancia de Nicaragua) y la siguiente descripción no se podría aplicar a ningún otro país: "c'est ce petit pays
d'Amérique, entre les deux Oceans, tout plein d'oiseaux de couleur,
de grands lacs, de volcans, de mines d'or. La capitale, Santa Granada n'est pas une ville considérable, mais elle est si attrayante, avec
ses maisons en bois sculpté, des fleurs autour des fontaines ... " 44 El
contraste entre las costas del Atlántico y del Pacífico es otro acierto geográfico. "-Le rivage atlantique est un peu sacrifié. C'est
de l'autre coté que la nature nous a préparé un Paradis. 11 faut
traverser la Cordillere." 45
En tanto que la geografía de Veraguas es más bien precisa, la
composición racial del país traspasa las fronteras de Nicaragua.
La convivencia de indios, negros, mulatos y blancos en la costa
del Atlántico da la impresión de un país comprensivo. "Des Ne.. Huco THIEME, Bibliographie de la littérature franfaise de 1800 a 1930 (Paris,
Librairie Droz, 1933).
S. DREHER and M. RoLLI, Bibliographie de la littérature franfaise, 1930-1939
( Geneve, Librairie Droz, 1948).
MARGUÉRITE L. DREVET, Bibliographie de la littérature franfaise, 1940-1949
( Geneve, Librairie Droz, 1954).
D. W. ALDEN ET AL., Bibliography of Critica/ and Biographical References for the
Study of Contemporary French Literature (New York: Stechert-Hafner, 1949-1958).
" FRANCIS DE MioMANDRE, Le dictateur, en Les oeuvres libres (París: Artheme
Fayard et Cie., 1926), vol. LXVI,-p. 122.
"lbid., p. 137.

gres, des lndiens, des Blancs parcheminés se hataient, qui sait
vers quelles besognes?" 46 La única otra mención de los negros
se encuentra en una breve descripción de un velorio. "Des Noirs,
impregnés d'une tristesse solennelle dansaient, chantaient, veillaient leurs morts, avec des airs affairés d'insectes, et je ne sais quelle
joie mystérieuse d'esclaves enfin seuls." 47 Los indios, como grupo,
reciben mucha más atención. Se habla acerca "des lndiens couleur
de terre cuite qui offrent des fruits extraordinaires, au coin des
48
rues." También están presentes los indios un tanto románticos
que todavía vagan por las selvas como antes de la llegada de los
blancos. "11 y a, dans les forets, des lndiens qui sont demeurés
pareils a leurs ancetres d'avant Colomb, tout couverts de plumes,
comme des faisans dorés ... " 49 Pero el tipo de verdadero indio
mesoamericano se capta en un hermoso párrafo que hace hincapié en su inmovilidad sobrenatural. "Des Indiens, blottis dans
leurs ponchos comme dans des cahutes, accroupis, faisaient cercle
autour de quelque sorciere, et chantaient, leur Dieu seul savait
quoi. De tres vieilles choses si tristes qu'on avait envie de mourir.
Surnaturellement immobiles, on ne pouvait s'imaginer que sortlt
d'eux cette complainte étrange. On efit plutot dit qu'elle tombait
du ciel sur eux, les accablant, les ensevelissant comme une nei11
ge." º El único indio individualizado es Arnobio, el viejo criado
de Calixte, a quien se le representa como "muet, fidele et farouche comme un chien danois." 5 t
Con los grupos pintorescos de indios que adornan el fondo, hay
en efecto muy pocos personajes particularizados que intervienen
en la novela. Entre éstos, los protagonistas en Veraguas, Calixte
Tonnancour y Régine Nyoscatus, son los invasores franceses que
conquistan el país y se casan en la Catedral de Santa Granada.
La acaudalada Régine salió de París porque su madrastra intenta'"Idem.
" lbid., p.
• lbid., p.
• lbid., p .
• lbid., p.
11
lbid., p.

163.
122.
124.
164.
163.

426
427

�ha casarla con el propósito de librarse de ella. Régine es una ambiciosa intrigante que sueña con el poder. En cambio, Calixte,
aunque en realidad es responsable por el éxito de la invasión, se
opone a la guerra con el país vecino de Magdalena. Se espanta
ante la falta de sentimientos humanitarios que demuestran Régine
y Burubudge, un viejo inventor por quien había trabajado en París. Burubudge ahora está encantado ideando armas destructivas
en Veraguas. En cuanto Calixte encuentra la pluma mágica buscada con avidez por tanto tiempo, renuncia a la soberanía de Veraguas, repudia a su mujer y regresa a Europa. Entretanto, Régine termina la conquista de Magdalena ayudada por el poeta nacional Ismael Pascuas Barquillo con quien ella luego se casa en la Catedral de Gracias a Dios. Sin embargo, a su regreso a Santa Granada, los dos son acusados de traición y no tardan en hallarse en la
cárcel. Régine regresa a Francia después que su padre paga un
rescate de tres millones de francos.
La "atmosphere of opera-bouffe" observada por Decoud en Costaguana prevalece en Veraguas. Ismael Pascuas Barquillo, el poeta nacional, finge ser gran patriota, pero cuando se da cuenta que
el triunfo de los invasores es seguro, no vacila en desertar del gobierno. Sirve a los invasores distribuyendo mensajes por medio
de sus queridas palomas mensajeras, las cuales incitan a los veraguanos a aceptar a esta pura Virgen rubia (Régine) que ha surgido del mar.
Después de su apoteosis en Gracias a Dios, Ismael pasa tres
años en la cárcel, los tres años que dura la presidencia de Leonidas
Ejarque. Este se venga lindamente del poeta sirviéndole. en un
plato cada domingo una de sus mimadas palomas mensaJeras.
Ejarque mismo es un traidor acomodaticio. Antes de ser presidente, había sido Ministro de guerra de Calixte y antes de eso,
el general a cargo de las tropas federales que hicieron fren~e a la
invasión extranjera. El autor lo pone en solfa cuando EJarque
realiza una maniobra que ha venido soñando desde que estaba en
la escuela militar: un ataque de sorpresa a la retaguardia del enemigo. Desgraciadamente para él, no cuenta con la valentía, la in428

geniosidad y la fuerza inspiradora de Calixte que salva la situación
de los invasores.
En ese entonces, el jefe oficial de la invasión era Macario Crespo Colorado, un ex-presidente derrocado de Veraguas, que había
pasado mucho tiempo en París. Lo menosprecia el presidente Cristóbal de Saldaña porque es mulato. Después de avanzar hasta las
montañas que dominan a la capital, Crespo se enferma de una
fiebre tropical. No hay duda que fue en forma irónica que Miomandre comparó la situación de Crespo a la de Moisés en el umbral de la Tierra Prometida. "ttendu sur une civiere· au bord du
plateau, il passait la ses journées, affaibli et mélancholique, tel
Moise sur le seuil de la Terre Promise." 52 Cuando Saldaña trata
de sembrar la discordia entre Calixte y Macario, éste, en un rasgo
decididamente heroico se mata de un tiro para asegurar el éxito
de la invasión.
El ambiente de "opera-bouffe" en Veraguas se capta más que
en ninguna otra parte en las magníficas fiestas que se dan en la casa
colonial de Mme. de Miraflores. Se celebran bailes de etiqueta incluso durante las revoluciones y los conspiradores acostumbran bailar antes de empezar sus revueltas hacia las dos de la mañana. Las
conspiraciones se atribuyen indirectamente a las mujeres encinta.
-11 y a encore, la-has, des balcons a grille bombés, derriere
laquelle les jeunes fille écoutent les sérénades. Elles les écoutent trois, quatre, cinq ans. Et puis, elles épousent l'homme
qui leur a fait tous ces jolis vers et canté ces douces chansons.
-Et apres?
-Apres, hélas ! elles grossissent. Alors, leur mari, ne sachant
plus que faire, pour avoir un préteste a sortir le soir se met a
conspirer. 53
Aunque predomina el tono burlesco en V eraguas, ha y alguna
que otra alusión a acontecimientos históricos que producen un
.. Ibid., p. 152.
" lbid., pp. 123-124.

429

�efecto épico : la bienvenida preparada para C~te y Ré?ine como encarnaciones de San Jorge y de un San Miguel fememno sabe
a la recepción de Cortés como Quetzalcoad. Ya se han notado ~as
breves alusiones a los indios pre-colombinos y a la casa colorual
de Mme. de Miraflores. También a Bolívar, lo menciona el p~esidente Saldaña cuando queda pasmado al informarse que los mvasores no han usado el ferrocarril. "Ces mendiants se croient done
'
en temps de Bolivar,
ou d'Ann.b
i al?. . . . " 54
.
Sin embargo, Miomandre no intenta reconstrwr el. pasado ~e
su país. Se esfuerza más por captar la esenci_a de la Hispa~oamerica del siglo veinte y lo consigue por medio de una ca1:catura
de la trágica realidad política. Calixte asume el mand? d~ ,dictador
con buenas intenciones.. Hasta quiso leer la constltucion, pero
·
, Personne n ' y comprend nen.
· " 55 P r onto
" ... on m'en a dissuade.
se contagia de la filosofía aletargada del país. Abandona su programa de reformas: en caso de sanear el puerto de Chiriquitos
(Chiriquí es el nombre de una bahía en el Atlántico, de un golfo
en el Pacífico y de un río, todos los cuales se encuentran en Panamá), sólo traería por consecuencia la ocupación de_ dicho puerto por los poderes europeos; si lim~iara de mosquitos la cos~
atlántica, sería solamente para que infectaran la costa del Pacifico; ¿ ampliar la red de caminos? Sólo daría pábulo a la presencia de automóviles mal olientes. Total, el poder supremo de
Calixte degenera en la inercia. El dictador se queja de que todos
gobiernan menos él. Su único derecho es conducir a la muerte a los
pobres en una guerra contra sus vecinos, guerra que ap~?vecha
el ministro de guerra Ejarque para recuperar su reputac1on. La
guerra misma empieza de una manera ridícula. Una mañana, las
dos vanguardias se encuentran cara a cara en la frontera. ~os soldados de Magdalena, desmoralizados ante los flamantes uniformes
de sus adversarios, huyen en desbandada mientras los veraguanos
los siguen de cerca. La única alusión al imperialismo de los Estados
Unidos se hace cuando Saldaña se ve obligado a salir de Magda.. !bid., p. 147.
'" !bid., p. 160.

430

lena. "Cristóbal de Saldaña, prié par les habitants de cette ville
infortunée de leur épargner la vue de sa personne malencontreuse,
remonta vers le Nord proposer a une nation plus évoluée ses talents
diplomatiques." 56
Como si los personajes y las peripecias no fueran suficientemente fantásticos de por sí, Miomandre traslada al lector por completo al plano de la fantasía al hacer surgir toda la nación de
Veraguas de una pantalla pintada en París por una niña enferma.
Desde los comienzos del libro, los acontecimientos que preceden a
la presentación de la pantalla dan la impresión de un mundo imaginario. Calixte Tonnancour, el futuro dictador, es invitado a la
tertulia del famoso multimillonario Luc-Evariste Nyoscatus por
Florent Bernaz, quien le es totalmente desconocido. Los propios
nombres de los personajes contribuyen a este ambiente de fantasía.
Calixte va después a un restaurant italiano donde escucha disimuladamente una conversación entré la madrastra de Régine y
su amante. Al mirar en un espejo ve cómo apetecen a la madrastra
un adolescente, un senador, un artista ¡ y una acróbata! Al entrar
en el departamento de Florent, Calixte conoce a J acinte, la hermana enferma de su nuevo amigo, la cual, como la heroína de
Glass M enagerie de Tennessee Williams, ha creado su propio mundo imaginario para olvidarse de su situación trágica. Entre las
pantallas que pinta hay una de la república de Veraguas que
para ella verdaderamente existe. Después de una serie de sucesos
extraños, Calixte parte a la conquista de Veraguas con Régine y
Jacinte le pide que le busque una pluma del ala izquierda del
outoutau. La pluma atrae la buena suerte. Durante la invasión
de V eraguas, Calixte sueña que toda la expedición es un sueño y
que si cayera rodando de la peña, se despertaría en París.
Después de los primeros triunfos de los invasores, los dos mundos
de Le dictateur se convierten en uno por el mismo recurso que
utilizó Conrad en Nostromo. Calixte reemplaza al autor en la narración y prosigue con la historia en sus cartas a Florent. Tanto el
capítulo cuarto como el séptimo empiezan en medio de una carta.
.. !bid., p. 183.

431
H28

�El capítulo noveno, que es el último del libro, empieza en París
en medio de una conversación entre Florent y Calixte después que
éste ha regresado a París con la extraña pluma que le consiguió
Amobio, su criado indio. Jacinte se había curado milagrosamente
el mismo día en que Amobio dio la pluma a Calixte. En las últimas páginas de la novela, el autor se sirve de una escena retrospectiva para explicar la suerte de los otros personajes. El libro
termina con una moraleja que recuerda algo a L'oise,au bleu de
Maeterlinck. "Aucune de ces choses désastreuses n'arrive a ceux
qui sous l'influence benigne de la plume d'outoutaou, au lieu de
saisir la vie a pleines mains, se contentent de la regarder peinte
sur des écrans. La, personne ne peut venir, sous prétexte de gloire,
de fortune, ni d'aventure, leur enlever le plaisir de la voir, douce,
lointaine, brillante, magique." 57
La última palabra del libro, "magique", es un término excelente
para caracterizar el concepto que tiene Miomandre de las repúblicas hipanoamericanas. Menos detallado y menos complejo que
Nostramo y careciendo de personajes de carne y hueso, Le dictateur es, no obstante, una caricatura preciosa. Tal cual el polaco
Conrad, el francés Miomandre interpreta los trágicos sucesos de
la América como una farsa fantástica. Aunque Hispanoamérica
en algunos aspectos quedaba casi igualmente remota y fantástica
para el español Valle-Inclán, su novela Tirano Banderas luce un
tono grotesco que concuerda más con el horror de la realidad.

•
A diferencia de Nostramo y Le dictateur, Tirano Banderas
tiene como eje al dictador. Aunque Guzmán Bento y Vicente
Ribiera en Nostramo y Calixte Tonnancour en Le dictateur desempeñan papeles importantes, no constituyen más que uno de los
varios elementos que componen el panorama. Valle-Inclán concibe su historia como una Sinfonía del Trópico, en la cual los
actores se reducen a títeres. Por eso, se dan muy P?cos antece•

1

!bid., p. 184.

dentes de los protagonistas. Están en escena durante los tres días
~ue dura la novela y todo lo que sabemos acerca de ellos lo avengu~mos po~ sus propias acciones y palabras. Los diversos person~J constituyen un censo de la dictadura típica de Hispanoa~enca aunque tal vez sean más propios de México que de cualqmer otro país. Valle-Inclán visitó a México en 1890 y t amb'1en
'
Io uti·¡·izo, como escenario para Sonata de estío.

:s

El verdadero nombre del dictador no es Tirano Banderas sino
San~~s. Banderas. Este último nombre describe la misión divinopatnot1ca que se han atribuído todos los dictadores hispanoamericanos desde Agustín de Iturbide hasta Rafael L. Trujillo. Una
pe~fecta red de espionaje ha creado el terror en todo el país. Cual~m~r persona acusada de oposición al dictador es echada sin prel~mares a la cárcel donde se le deja podrir en vida, 0 bien se
tira de cebo a los tiburones. Se hacen ejecuciones en masa. Durante toda la novela, el dictador mantiene una actitud impasible.
Sólo muestra sentimientos humanos poco antes de su derrota final
cuando da de puñaladas a su propia hija idiota de veinte años
para evitar que caiga en manos de sus enemigos. Aunque el autor logra crear una extensa vista panorámica de un país mixto
la trama principal se limita a una revolución en contra de Ti~
rano Banderas, en la cual están comprometidos de una manera
u ot~a todos los protagonistas. Lo que hace que la revolución sea
tan 1m~o~tante es que muchos de los episodios dependen de un
suceso nd1culo: el coronel Domiciano de la Gándara quebró algunos _cascos _al pasar precipitadamente por el puesto de refrescos
de dona_ Lup1ta._ Al-·apremiar a ésta para que presente los cargos
por es~nto, el dictador demuestra cómo es capaz de agarrarse de
cualqmer pretexto para eliminar a un antiguo camarada. A causa de los cascos quebrados, el hijo de doña Rosa Pintado es encarcelado; el prostíbulo de Cucarachita la Taracena es clausur~do; por poco se rompen las relaciones con España; y el licenciado Nacho Veguillas cae en desgracia. Todo esto sucede porque el Coronel se entera de la orden de prenderlo por medio de
Nacho Veguillas con quien se encuentra en el prostíbulo y se es-

432
433

�capa por una ventana en el cuarto de un estudiante desconocido
que resulta ser hijo de doña Rosa Pintado.
El jefe espiritual de la revolución es don Roque Cepeda, un
idealista puro que es encarcelado por Santos Banderas a causa
de sus discursos revolucionarios. Sin embargo, el verdadero jefe
de la revolución es Filomeno Cuevas, un hacendado criollo que
defiende su derecho de dirigir el ejército pese a las protestas del
científico coronel Domiciano de la Gándara. Este llega al rancho
de Filomeno después de escapar de la capital con la ayuda del
indio Zacarías San José.
Zacarías, apodado el Cruzado por una cicatriz que tiene en la
cara, está decidido a luchar contra el dictador y contra los españoles que fueron responsables del encarcelamiento de su mujer y
de la muerte consiguiente de su hijito abandonado a los cerdos
hambrientos. Como un recuerdo grotesco de su tragedia, lleva consigo el saco que contiene los huesos de su hijo.
Al igual que en Nostramo y Le dictateur, los extranjeros tienen papeles importantes en Tirano Banderas. Teniendo en cuenta la nacionalidad y el orgullo de Valle-Inclán, es natural que los
españoles constituyan el grupo de más importancia, aunque hay
que notar que bajo ningún aspecto los presenta en forma favorable. Celestino Galindo, representante de la colonia española, se
opone rotundamente a los ideales de la revolución. El ministro de
España es una figura de lo más ridículo desde su nombre hasta
sus vicios. Mariano Isabel Cristino Queralt y Roca de T ogores,
Barón de Benicarlés y Maestrante de Ronda es morfinómano, homosexual y sodomita. Quintín Pereda, dueño cruel de una casa
de empeños, y Melquíades, su sobrino taimado, son otras contribuciones nefandas que aporta España al Nuevo Mundo. El norteamericano también es un tipo despreciable. Mister Contum, cuyo nombre simboliza su codicia, es un aventurero en busca de minas. El autor caricaturiza asimismo a los representantes de Gran
Bretaña, Francia, Brasil, Ecuador, Alemania, Uruguay y Japón.
Puesto que Valle-Inclán no se interesa por el pasado de sus personajes, tampoco se interesa por la historia de su país imaginario.
434

~ólo le preocupan los sucesos contemporáneos. Aunque siempre
tiene presen~e el obj~t~ de crear una nación comprensiva, parece
depend~; mas de Mexico para los episodios relacionados con la
revoluc1on: La alusión a los científicos, aunque Valle-Inclán deforma su nnport~ncia ~stórica, y la oposición de los españoles a
la r~f~rma, agraria sugieren la última década de la dictadura de
Porfirio Diaz_ en México y la Revolución de 191 O. Los planes de
batalla de Filomeno Cuevas también recuerdan a México. Este
e~pera mover las tropas a la Ciudadela (famosa en la historia mexicana p~r. el papel que tuvo en el asesinato del presidente Mad~ro), afiliarse a la revolución e incendiar un convento. En la
carcel de S~nta Mónica, que se parece mucho a la prisión verdadera en la isla de San Juan de Ulúa en la bahía de V eracruz, el
~octor Atle _( el Dr.1tl es el seudónimo de Gerardo Murillo, artist~ Y_cuent_IS_ta mexicano muy conocido) toma apuntes mientras
los md1os pns1oner?s hablan de la revolución. El nombre del jefe
local, Doroteo Ro3as, puede ser también un esfuerzo consciente
para evocar la imagen de Pancho Villa, cuyo verdadero nombre
fue Doroteo Arango.
"-Pues de a~uélla, yo aún andaba incorporado a la partida
de Dor?teo Ro3as. Un servicio perro, sin soltar el fusil, siempre mo3ados. Y el día más negro fue el siete de julio: íbamos
atravesando un pantano, cuando empezó la balacera de los
federales: no los habíamos visto porque tiraban al resguardo
de los huizaches que hay a una mano y otra, y no más salimos
de aquel pantano por la Gracia Bendita. Desde que salimos,
les contestamos con fuego muy duro, y nos tiroteamos un chico
rato, Y ~tra ve~, jala y jala y jala, por aquellos llanos que no
se les mrraba fm. . . Y un solazo que hacía arder las arenas
Y ahí vamos jala y jala y jala. Escapábamos a paso de coyote
embarrándonos en la tierra, y los federales nos venían detrás'.
Y no más zumbaban las balas. Y nosotros jala y jala y jala ...
-Y jala y jala y jala. Todo el día caminamos al trote
hasta que al meterse el sol divisamos un ranchito quemado:
435

�y corrimos para agazaparnos. Pero no pudo ser. Tamb~én
nos echaron, y fuimos más adelante y nos agarramos al hocico
de una noria. Y ahí está otra vez la balacera, pero fuerte Y
tupida como granizo. Y aquí caía una bala, y allá caía otra,
y empezó a hervir la tierra. Los federales teman ganas de ,acabarnos, y nos baleaban muy fuerte, y al poco rato no mas s:
oía el esquitero, y el esquitero y esquitero, como ~uando ~1
vieja me tostaba el maíz. El compañero que estab~ Junto a m1,
no más me hacía para un lado y para otro: Moa.vado que le
dije: no las atores, manís, porque es peor. Hasta que le dieron
un diablazo en la maceta, y allí se quedó mirando a las estrellas. Y fuimos al amanecer al pie de una sierra, donde no
•
había ni agua ni maíz, ni cosa mnguna
que comer . . . " 58 ·
El ~inistro del Ecuador resume la actitud del cuerpo diplomático respecto a Ía revolución.
"-Nuestra América sigue siendo, desgraciadamente, una
Colonia Europea... Pero el Gobierno de Santa Fe, en esta
ocasión, posiblemente no se dejará coaccionar: sabe que el
ideario de los revolucionarios está en pugna con los monopolios de las Compañías. Tirano Banderas no morirá de cornada diplomática. Se unen para sostenerlo los egoí_smos del
criollaje, dueño de la tierra, y las finanzas. extran~era~. El
Gobierno, llegado el caso, podría neg~r la~ mde~~c10nes,
seguro de que los radicalismos revoluc1onanos en mngun momento merecerán el apoyo de las Cancillerías. Cierto que la
emancipación del indio debemos enfocarla como un hecho
fatal. -No es cuerdo cerrar los ojos a esa realidad. Pero
reconocer la fatalidad de un hecho, no apareja su inminencia.
Fatal es la muerte, y toda nuestra vida se construye en un
esfuerzo para alejarla. El Cuerpo Diplomátic~ ~ctúa raz_onablemente, defendiendo la existencia de los VIeJos orgarus08

RAMÓN DEL VALLE-INCLÁN,

pp. 137-138.

Tirano Banderas (Buenos Aires, Espasa Calpe, 1945),

mos políticos que declinan. Nosotros somos las muletas de
esos valetudinarios crónicos, valetudinarios como aquellos éticos antiguos, que no acaban de morirse". 59
A pesar de que los episodios revolucionarios deben sus orígenes
a México, Valle-Inclán ni aun aquí pierde de vista su objeto primordial, que es la creación de un país comprensivo de Hispanoamérica. Uno de los. discursos revolucionarios del licenciado Sánchez Ocaña tiene reminiscencias del Perú. - "Redención del Indio: Comunismo precolombiano. Marsellesa del mar Pacífico.
Fraternidad de las razas amarillas". 60
Del mismo modo que Conrad en Nostromo, Valle-Inclán a propósito incluye elementos raciales y geográficos de toda Hispanoamérica. La diferencia está en que Valle-Inclán no quiere crear
un país tan preciso como la Costaguana de Conrad. En efecto,·.
nunca se le da un nombre al país de Tirano Banderas, y pocas veces se describe geográficamente. Solamente se conoce el nombre
de. la capital, Santa Fe de Tierra Firme. Aunque su nombre recuerda a Santa Fe de Bogotá, su situación. en el océano Pacífico,
la diferencia de la capital colombiana.
"Santa Fe de Tierra Firme - arenales, pitas, manglares,
chumberas- en las cartas antiguas, Punta de las Serpientes.
Sobre una loma, entre granados y palmas, mirando al vasto
mar y al sol poniente, encendía los azulejos de sus redondas
cúpulas coloniales San Martín de los Mostenses. En el campanario sin campanas levantaba el brillo de su bayoneta uncentinela. San Martín de los Mostenses, aquel desmantelado convento de donde una lejana revolución había expulsado a los
frailes, era, por mudanzas del tiempo, Cuartel del Presidente
Don Santos· Banderas - Tirano Banderas". 61
"' lbid., p. 172.
lbid., p. 48.
" Ibid., p. 15.
00

436
437

�Varios detalles orientan al lector hacia el Perú pero las pampas 62 estancieros 63 y Santos Vega 64 sólo se podrían aplicar a la
Ar~entina. La coexistencia de minas, petróleo y caucho también
sugieren al Perú como así mismo las frecuentes alusiones a los
soles como la unidad monetaria. En cambio, los soles algunas
veces se reemplazan por bolivianos y bolívares, las unidades monetarias de Bolivia y Venezuela respectivamente. La mayor parte
de la población del país parece estar compuesta de indios y cholos
aunque también hay negros, mulatos, chinos y criollos. De éstos,
casi todos son españoles a quienes a menudo se les aplica con desprecio el término mexicano de gachupines.
Si Valle-Inclán penetra menos en el pasado y da menos detalles geográficos que Conrad, su cuadro no es por eso menos completo ya que dispone del recurso valioso de la lengua española.
Aunque cada uno de los diez y nueve países hispanoamericanos
habla más o menos el mismo idioma, cada uno tiene ciertas peculiaridades. Más que nada, Valle-Inclán se atiene a estas diferencias lingüísticas para crear su nación comprensiva. El uso exagerado del diminutivo -ito es netamente mexicano mientras que
el empleo de vos en vez de tú nunca se oye en México (a excepción de Chiapas) y en cambio, es muy típico de la mayoría de los
países centroamericanos, de la Argentina, del ~rugu~y. y de p~rtes de Colombia, Venezuela, el Ecuador, el Peru, Bohv1a y Chile.
Unos pocos ejemplos bastarán para mostrar cómo Valle-Inclán
insiste en juntar de un modo artificial localismos de varios países, tanto en sus propias descripciones como en el habla de sus
personajes: "El Coronelito tumbado en la hamaca, rasguea la
güitarra y hace bailar a los chamacos. Dos mucamas cobrizas..." 65
- "Mi jefecito, en estas bolucas somos baqueanos". 66 -"¡Nos ve.. !bid., p. 12.
.. !bid., p. 21.
" !bid., p. 103.
•• Jdem: "chamacos" es netamente mexicano mientras que "mucama" se usa en la
Argentina, Chile, el Uruguay y el Perú.
,.
''baqueanos,, en
"' ]bid., p. 9. "Jcfecito" y "bolucas" hacen pensar en M ex1co;
la Argentina.

438

mos! Compadrito, cuídame vos del ruano". 67 "¡ Estas ferias son
las bacanales del cholo y del roto!" 6 S
Además de los personajes titerescos y la fusión descomunal de
ele~entos de geografía, población y lenguaje, la construcción expenment~l de Vall_e-Inclán también da un aspecto fantástico a
todo el hbro. A diferencia de Conrad, Valle-Inclán se limita a
~n narrador, el propio autor. Sin embargo, la mayor parte del
l~bro se compone de diálogos cortos, técnica que también caractenza los Esperpentos del mismo Valle-Inclán. Lo que más se destaca de la construcción de Tirano Banderas es su cubismo. Aunque la acción de la n-Ovela ocurre dentro de unos dos días este
co:to período de tie?1Pº ª?arca todo el siglo diez y nueve' y la
pnmera parte del siglo vemte mediante unos anacronismos hechos a propósito. El autor nos dice que Santos Banderas había
luchado co~t.ra los españoles en el Perú (c. 1824) ; Emilio Cast~l~r es mm1stro en España ( 1873-1874); predominan el positi:i_smo materialista y los científicos (c. 1880) ; el petróleo es co~IClado por_ los Estados Unidos (c. 1900) ; y la revolución agrana es sugenda ~~r la Rev~l~ción Mexicana de 191 O. Apenas si
hay una progresion cronologica. A veces, el autor se siente obligado a record_arnos que todavía es el Día de los Santos, porque
~ay tanta acción que es difícil pensar que todo sucede al mismo
tie~po. Las citas siguientes señalan los aspectos geométricos del
cubismo como también su concepto del tiempo.
"Los gendarmes comenzaban a repartir sablazos. Cachizas
de ~~roles, gritos, manos en alto, caras ensangrentadas. Con~l~i,on de·_luces· apagándose. Rotura de la pista en ángulos.
VIS1on cubista del Circo Harris. 69
El tiempo parece haber prolongado todas las acciones, suspensas absurdamente en el ápice de un instante, estupefac.,. !bid., p. 112: "nos vemos" y "compadrito" evocan a México: "cuídame vos"
y "ruano" a Colombia.

.. /bid., P· 174: "cholo" se aplica a Bolivia, al Ecuador y al Perú• mientras q
"roto" pertenece indiscutiblemente a Chile.
'
ue
•• !bid., p. 46.

439

�. t a1·izadas, nítidas, inverosímiles como sucede bajo la
tas cns
,
.h
10
influencia de la man uana.
.
la luz trianguSentíanse alejados en una orilla r;;1~~ª:0~demo y cubista
lada del calabozo realzaba en un mo u

f
1
la;:~~!::c~ei;,~::, ;~~::•~e la escalera,
71

bajbo la asrfai.:
· que proyecta
ña destellante de luces, ante e1 espeJ.º
d ,, 2 a a
guras con una geometría oblicua y disparata a . 7

1

!::

1
La celebració? ,dt:1 Día de ~: ~~n¿~: ~: tit~:e:t~::::
&lt;leras contrasta irorucamente c
1 descuartizamiento de su cabién se celebra en su honor, con e
,
dáver y su distribución a los cuatro rincones del pais. . ,
te
.
. •
El cubismo se manifiesta
asimismo
en la construccion marga, .
novela Mientras que N ostromo a veces se reca
matica de la
.
.
Le dictateur es en realidad una
con su cronología retrospectiva y
..
1·
de una
,
•
0 y parisienses se igan
novelita cu~o_s _capitu_los am;;~c;;; tiene una construcción bien
manera art1f1cial, Tirano
. u· 'a el escrutinio del
f
te reforzada que res1s n .
equil~brada Y, uer~emen El rólogo y el epílogo son presentacioarqmtecto mas exigente.
P
1 ·' desde los pundo de 1a revo uc1on
nes paralelas del a~pecto arma eldes de Tirano Banderas. La
tos de vista respectivos de los reb
yt todos los episodios que
parte principal de la noveld qu\.ir~:~~d~a en siete partes, cada
preceddenl al colmesbaestteá ::~:iv~di:a en tres libros, excepto la cuaruna e as cua
.
· t
ta parte piedra angular de la novela, que tiene s~e e.
1 ,
Le dzctateur
meTirano' Banderas comparte con N ost r~mo YDeb1ºdo
a que eValle.
1 1 · ºón comprensiva.
todo expenme~ta y a v1~alle-Inclán es Valle-Inclán, no tiene el
lnclán es espanol y a ~ue
,.
e tienen el polaco Conrad
.
tO de Hrpanoamenca qu
.
mismo concep
:,
•
ºbilºd d de Le dzctateur
y elmismo
~rancésque
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¼::t;;:~.

•• Jbid., p. 73.
/bid., p. 139.
,. Jbid., p. 160.
11

440

multitud de figurillas grotescas que viven posesas de un miedo constante frente a un dictador caprichoso que pretende gobernar en
nombre de la religión y del patriotismo. Aunque la tragedia de esta
nación mixta a veces se sobrepone a la impasibilidad del autor,
el lector no puede menos de sentir que Valle-Inclán se aprovecha
del tema principalmente para lucir su ingeniosidad. Aun cuando el lector puede apreciar intelectualmente la experimentación
del novelista, no logra identificarse con los personajes.

•
El guatemalteco Miguel Angel Asturias, aunque se inspiró en
Tirano Banderas, consigue crear un mundo más auténtico al limitar su visión sobrenatural a un solo país durante una dictadura
determinada. A pesar de que el nombre de Guatemala no se menciona en El Señor Presidente, eI título se refiere sin duda alguna
al dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera ( 1898-1920).
Muchos de los episodios que cuenta Asturias pueden encontrarse
en Ecce Pericles, una biografía bien documentada del mismo dictador por Rafael Arévalo Martínez. La mención de la bataIIa de
Verdún ( 1916) confirma cronológicamente el intento del autor.
La acción se desenvuelve principalmente en 1a ciudad de Guatemala, pero también hay escenas en Puerto Barrios y en un pueblo
provinciano cerca de la frontera con El Salvador, posiblemente
Asunción Mita, aunque el autor nunca menciona sus nombres.
En esta novela, Asturias no se interesa demasiado en los problemas raciales de su país. Se supone que los capitalinos son mestizos. El problema indio, cuya solución es una de las finalidades
de la revolución, sólo se hace presente mientras el general Canales huye por una remota región del país. En tanto que Asturias
a sabiendas evita toda mención de Guatemala y hace todo lo
posible por desarraigar la novela de su país, el dialecto hablado,
en especial por algunas personas de la clase baja, no podría ser
sino guatemalteco. La edición Losada de 1952 tiene un glosario
que incluye guatemaltequismos como bolo (borracho), cauta ( en441

�gaño), cuque (soldado), chamarra (frazada), chirís (niño),
chumpipe (pavo), castilla (lengua castellana), estar de goma (malestar que sigue a la borrachera), hacer campaña (favorecer),
ishtos (indios), muchá (muchachos), pisto (dinero), chucho (perro), torcidura (desgracia), traído (novio), zope (zopilote).
Puesto que Miguel Angel Asturias describe un solo período en
la historia de un solo país, su obra es una presentación más lógica y más poderosa de la dictadura típica de Hispanoamérica.
El protagonista no es el dictador sino la dictadura. Aunque se
siente la sombra del señor Presidente a través de todo el libro, en
realidad lo vemos muy poco. Su poca participación directa en el
sistema que él ha creado lo rodea de un misterio sobrenatural y
al mismo tiempo, comprueba que la dictadura, una vez iniciada,
corre por su propia cuenta sin la intervención personal del dictador. Es decir, que si el señor Presidente no fuera Manuel Estrada
Cabrera, sería otro quien ejercería el mismo despotismo.
En todos los distintos aspectos de la dictadura, predomina una
emoción: el terror. Toda la novela está empapada del terror que
determina la conducta de todos los personajes, desde los mendigos
desgraciados hasta el tan exaltado Presidente. El Auditor de guerra
aterra a los mendigos torturándolos hasta que confirman su denuncia falsa contra el general Eusebio Canales y el licenciado Miguel
Carvajal por el asesinato del coronel José Parrales Sonriente. Fedina
Rodas, al oír el llanto de su criatura hambrienta, ya no puede resistir más y le admite al Auditor que Lucio Vásquez, el amigo de su
marido, fue cómplice de Miguel Cara de Angel en el rapto de Camila, la hija del general Canales. Todo, pero absolutamente todo lo
que ocurre en todas partes del país llega a los oídos del dictador. Los
espías hasta se espían unos a otros para conseguir favores que
otorga el señor Presidente. Este terror no se limita a los pobres.
Por miedo a los espías omnipresentes, don Juan Canales, ayudado
por su esposa Judith, niega a su propio hermano, el general Eusebio Canales, el falsamente denunciado, y no quiere admitir en su
casa a su propia sobrina. Hasta telefonea a otros dos hermanos,
Juan Antonio y Luis, para advertirles que no deben recibir en su
442

casa a Camila. El licenciado Abel Ca .
.
cio aturdido y preso de t
p rva}al asiste a su propio juierror. resenciando s
·
por co-asesino del coronel p
u propia condena
1
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e1 senor Presidente está jugando con 'l
cue~ a e que
mosca. Sin embargo, el terror en en~racom,o una arana con una
dictador se contagia del terror u! él h mas terror "( el mismo
de guardias día y noche. Sólo ~llos ba formad?. Vive rodeado
casas de campo va a p
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.
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1
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1 p
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.
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1
traba a un prisionero político
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' s:gu1 o e muJeres que limpiaban
doctor Barreño 1 ~ con los panuelos empapados en llanto".1ª Al
tal se moría la ;en;:ª:tret° f&gt;?rque desc~brió que en el hospide sulfato de sodio que lose º;toma~; aguJereado por una dosis
presos cuyos diálogos aparecenr:e : ; icos le recetaban. Hay dos
al reforzamiento de la est t
E z en cuando para contribuir
,
ruc ura. sos dos presos se destacan ,
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rumos y os conocemos
1
.
no1• . ,
El sacristán es un homfu.:r in::i;; :i~n ~u~/cupan en la sociedad.
gracia de quitarle al cancel de su igl:;1 icante ~ue tuvo la despleaños de_ la madre del dictador. Sui c:;~::~1oe:º~~e e~ ~umes ~~ estudiante. Puesto que el autor nunca nos ofrece ca a o~o
cac1on del encarcelamiento del estudiante
1 . una_ explide
q.ue el d'icta dor considera que el solo hecho 'decrea a impresión
titu
.
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ye un crlffien. El estudiante llega a ser el portavoz del auto:
TI

MIGUEL ANGEL ASTU

RIAS,

El

senor
- Prendente
.
(Buenos Aires, Losada, 1952 )' p. 70.
443

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C
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el mismo bote de lata para a1arpes
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b . 1 1 excremento. ara
como para su ir es e
.,
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de un prostíbulo.
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t en la nove a, no
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·
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·
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.
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1
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1 . , d 1 del pa1s y man a
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h" t
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enviado a as mg on.
.
T más siendo el mayor Far an
to, 1a desilusión de Miguel se mtensi ica

el que administra el castigo diabólico. Ese mismo mayor Farfán fue
prevenido por Cara de Angel contra el señor Presidente, quien lo
tenía vigilado por los discursos revolucionarios que lanzaba al emborracharse.

Al parecer, el dictador prefiere la tortura mental a la física, por
sus efectos mayores. La carta anónima se usa como instrumento
para hacer dudar a la gente de su propia familia. Una descripción larga pero falsa de la boda de Camila y Cara de Angel se
publica en los periódicos y tiene el efecto previsto por el señor
Presidente. Mientras que come, el general Canales, que encabeza
las fuerzas revolucionarias, lee que su gran enemigo apadrinó la
boda de su hija Camila y Cara de Angel, conocido por todos como el favorito del señor Presidente. Sin emitir ni un sonido, muere. Pero esta desesperanza del general Canales, aunque lo mata,
no se compara con la muerte de Cara de Angel. Ni la brutalidad
ingrata del mayor Farfán; ni la vuelta por tren a Guatemala; ni
la oscuridad eterna de su calabozo inmundo puede anonadar a
Miguel. A pesar de todo, lo sostiene el recuerdo de su esposa Camila. El autor llega a crear el colmo de la desesperanza cuando
otro preso, Vich, se insinúa en la amistad de Miguel para mentirle después que Carnila ha llegado a ser la amante predilecta
del señor Presidente. Por este servicio rendido al gobierno, Vich
recibe ochenta y siete pesos y el permiso de salir para Vladivostok.
La oscuridad de la prisión se hace más sombría por el contraste
con el brillo falso que rodea al señor Presidente. Las injusticias
perpetradas contra los seres inocentes y la brutalidad de los que
abusan de su poder se destacan aún más por algunas alusiones
periódicas a las extensas preparaciones para celebrar el fracaso del
atentado contra 1a vida del dictador. Durante la ceremonia pública, al dictador lo exaltan de una manera ridícula. En la cantina,
llamada el Tus-Tep, Cara de Angel mira un retrato del dictador,
de joven, con ferrocarriles en los hombros de charreteras y un angelito en actitud de colocarle en 1a cabeza una corona de laurel.
Recordando las pretensiones culturales de Estrada Cabrera - hizo
construir templos de Minerva por toda la república para celebrar
445

�- su cump1eanos

Asturias le da al poeta'doficial un lugar de honor
d d' d 1 señor Pres1 ente.
en el banquete e ica o a. d h" anoamericano, casi siempre
Por tiránico que sea el dicta or isp
f .do de la constitu. 'f.
ndo con un respeto mg1
.
trata de JUStl icar su ma
1 . d' la insistencia del d1ctación. El mismo título_ de la nove; ~e:~:ente, tiene que adminisdor en llamarse presidente.
p
anencia en el cargo. La
·
e autorizan su perro
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trar las elecciones qu
1 e y sus discursotes sena
.
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d
bienestar epen e
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venciendo e que su
1 dictadura sigue penetran o
sidente, el terror engendrad~ po~ a dos los ciudadanos desde el
en todos los aspectos de la vida e to

?ºm

más humilde hasta el más elev~do.
f
por hacer sobresalir
. 1 An el Asturias se es uerza
.
Aunque Migue
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bases de ese gobierno.
1
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la tiranía de 1a icta u '
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e los Estados Umdos y
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ia permc10sa qu
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v·
sus grandes empresas
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dicado tres novelas enteras al te1954) W eek-end en Guatemala
fuerte ( 1950)' El papa verde ( El selor Presi.dente no contenga
( 1956). Por eso, sorprende que L . da del licenciado Carva· , a1 r especto. ,a .vm
más que una a1us10n
e eloo-ia a su man·do
de pésame anoruma qu
0 •
jal recibe una carta
"uno de los muchos han1
por haber matado al coron(el ~::)ª ~~nen reducida, apoyados en
didos con galones que la nac ,
e" 1,
.
orquena y sangr ·
el oro norteamencan~, ª P .
Iglesia y el Señor Pre1
Sin indicar una alianza directa entre 1ª función de la religión
.
. . con amargura a
, .
sidente, Astunas critica
El A d'tor de Guerra, patolog1caen la sociedad guatemalteca. , tu ª1 el órgano en la iglesia de
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1 h t O poder mas, oc
mente crue as ª n
d · de asistir a la pnmera
d 1 C men y nunca e1a
.
Nuestra Senora e ar
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Camila Jud1th CanaD
, de rec azar a
,
.
misa de la manana. espues
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ra rezar
un
les se dirige a la ig es1a pa
, d
con el verdadero candor e
de la extremaunción contr~stan o o d 1 como un "refugio de
.
. de Camila. Descnbe la cate ra
mocenc1a

i

" 1 bid., p. 238.

446

mendigos y basurero de gente sin religión". 75 Su cinismo hasta es
capaz de transformar el nombre Jesucristo en Jesupisto en boca
del Mosco. Sin embargo, este juego de palabras procede de la boca del Mosco, lo que indica que Asturias no está atacando la religión en general sino la forma corrompida que ha asumido en
Hispanoamérica. El mismo Mosco, ciego y sin piernas, llega a
transformarse en una especie de Cristo, cuando lo cuelgan de los
dedos y lo vapulean brutalmente -pero a pesar de todo, muere
afirmando la verdad: que el coronel Parrales fue asesinado por
el idiota Pelele. Su integridad se aprecia aún más si se pone en
contraste con la actitud del Auditor de Guerra, quien, además de
todas las barbaridades que comete, se vale de su oficio para ganar dinero. Por diez mil pesos vende la prisionera Fedina Rodas
a la Niña Chon, dueña de un prostíbulo, y después acude a mil
trampas para no devolverle el dinero cuando Fedina se enferma
gravemente.
Mientras que el Auditor y los otros amigos del dictador explotan el país sin compasión, los pobres maestros ni siquiera reciben
sus sueldos. Asturias describe a los amigos del primer mandatario
como "propietarios de casas --cuarenta casas, cincuenta casas-,
prestamistas de dinero al nueve, nueve y medio y diez por ciento
mensual, funcionarios con siete y ocho empleos públicos, explotadores de concesiones, montepíos, títulos profesionales, casas de
juego, patios de gallos, indios, fábricas de aguardiente, prostíbulos,
tabernas y periódicos subvencionados". 76 Al mismo tiempo los profesores venden a medio precio los recibos de sus sueldos todavía
no pagados.
El terror, las injusticias y los abusos de la dictadura hispanoamericana no se limitan a la capital. El señor Pre.sidente recibe informes
de sus espías colocados estratégicamente por todo el país. Cuando
el General Canales llega a un pueblo cerca de la frontera, pronto se
entera de que el cacique local y el médico están sirviéndose de los
mismos medios que el jefe supremo para explotar a la gente. El po" lbid., p. 299.
" lbid., p. 20.

447
H29

�der del cacique se extiende al campo donde la víctima es el indio. En solamente dos páginas, el indio que le sirve de guía al
general Canales presenta en su propio dialecto una serie de desgracias que le han acaecido personalmente, pero que son casi
exactamente iguales a esas que ocurren con frecuencia en las muy
conocidas novelas indigenistas del siglo veinte de México, Guatemala y los países andinos. El cacique le manda al indio que le
"ofrezca" el uso de sus mulas para cargar leña. Le quitan las mulas y lo echan en la cárcel incomunicato. Cuando protesta, lo
apalean tanto que tienen que llevarlo al hospital. Al reponerse y
al salir del hospital, el indio sabe que sus dos hijos están presos
y que no los soltarán hasta que él le pague al cacique tres mil
pesos. Va a la capital y consigue los tres mil pesos hipotecando su
terreno. Aunque le da el dinero al cacique, sus hijos son mandados de reclutas al ejército. Uno de ellos muere vigilando la frontera; el otro se pone zapatos y abandona la cultura de sus padres.
La esposa del indio muere de paludismo. Para el colmo, descubre que el documento que firmó en la capital no fue una hipoteca
sino una venta de su terreno a un extranjero. Privado de su tierra y de su familia, el indio se ha hecho bandolero, sin considerarse ladrón. La historia del indio, más la narración de lo que han
sufrido tres hermanas pobres a causa de la avaricia de un médico
refuerzan las propias experiencias del general Canales con el dictador. Ya no puede contenerse. Se lanza a la revolución con el
fin de derribar todo ese sistema malévolo.
"Y volvió el puño -platos, cubiertos y vasos tintineaban-,
abriendo y cerrando los dedos como para estrangular no sólo
a aquel bandido con título, sino a todo un sistema social que
le traía de vergüenza en vergüenza. Por eso -pensaba- se
les promete a los humildes el reino de los cielos -jesucristerías- , para que aguanten a todos esos pícaros. ¡ Pues no!
¡ Basta ya de Reino de Camelos! Yo juro hacer la revolución
completa, total, de abajo arriba y de arriba abajo; el pueblo
debe alzarse contra tanto zángano, vividores con título, hara448

ganes que estarían mejor trabajando la tierra. Todos tienen
que demoler algo; demoler, demoler. . . Que no quede Dios
ni títere con cabeza..." 77
Aun cuando también hay revoluciones sociales en Nostramo de
Conrad y en Tirano Banderas de Valle-Inclán, los objetivos no
se expresan tan claramente como en El señor Presidente. El programa definitivo de la revolución indica algunos abusos que no
se habían mencionado antes: una reforma agraria; división justa
de las aguas; eliminar el castigo del cepo; creación de cooperativas agrícolas para importar maquinaria, buenas semillas, animales de sangre pura, abonos y técnicos; mejores y más baratos medios de transporte; facilidades para llevar las cosechas a los mercados; entregar los periódicos a personas electas por el pueblo, las
cuales se sentirán responsables .a sus electores; abolir las escuelas
particulares; fijar impuestos proporcionales; rebajar los precios de
las medicinas; eliminar el exceso de médicos y abogados; libertad
de cultos, inclusive el derecho de los indios de adorar sus dioses
y reconstruir sus templos.
La revolución del general Canales fracasa porque él muere. De
este modo, el autor promulga su idea de que la verdadera revolución no debe provenir de los militares. Sólo así se explica la
importancia que Asturias le concede al estudiante anónimo. En
el epílogo, éste sale de la prisión. Su casa está situada al final
de una calle sin salida y su madre, todavía confiando en el poder de las oraciones, ruega por las almas benditas que sufren en
el santo purgatorio. Sin embargo, el hecho de que el estudiante
siga viviendo representa una pequeña esperanza para el futuro.
En efecto, las revoluciones guatemaltecas de 1920 y de 1944, lo
mismo que varias otras revoluciones hispanoamericanas, han sido
realizadas en gran parte por los estudiantes.
El señor Presidente tiene en común con Nostramo, Le dictateur
Y Tirano Banderas la finalidad de describir una república de Hisrr

!bid., p. 202.

449

�panoamérica. Asturias, sin embargo, ataca el problema desde un
ángulo distinto. Mientras que Conrad, Miomandre y Valle-Inclán
crean países comprensivos artificiales, Asturias describe la situación en un país verdadero, Guatemala. El mismo efecto panorámico que logra Conrad con una mezcla geográfica e histórica;
que logra Miomandre con una mezcla más limitada y la fantasía
de la pantalla de seda que consigue Valle-Inclán principalmente por medio de un lenguaje mixto - este mismo efecto se consigue en El señor Presidente por medio de la transformación del
mundo verdadero en un mundo dantesco.
A través de todo el libro, el autor lo presenta todo como un infierno-purgatorio. El párrafo inicial es una presentación onomatopéyica del doblar de las campanas en medio de las sombras. El
nombre---de Luzbel tiene que referirse al señor Presidente, príncipe de las tinieblas.
" .. . ¡ Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre !
Como zumbido de oído persistía el rumor de las campanas a
la oración, maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra
en la luz. ¡ Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre ! ¡ Alumbra, alumbra, lumbre de alumbre.. . , alumbre.. . ,
alumbra . . . , alumbra, lumbre de alumbre... , alumbra,
alumbre..." 78
Conforme con los retratos consagrados de Lucifer, el señor Presidente viste rigurosamente de luto. Su vestido, sus zapatos, su
sombrero y su corbata son negros. Se asocia no sólo con el Lucifer
cristiano sino también con Tohil, el dios maya del fuego. El capítulo "El baile de Tohil" presenta una visión del baile durante
el cual se ofrecen a T ohil sacrificios humanos en cambio por el
fuego. Los efectos onomatopéyicos de los tambores indios y la alusión al purgatorio refuerzan la impresión de oscuridad y terror
de la primera página y al mismo tiempo atestiguan la coexistencia del paganismo y el catolicismo en Guatemala.
18

450

Ibid., p. 9.

"¡ Estoy contento! -dijo Tohil. ¡ Re-tún-tún ! ·1Re-tún-tún !
. 1a tierra.
·
'
retumbo, baJO
.
-¡ Estoy contento! Sobre hombres cazadores de hombres
puedo asentar mi gobierno. No habrá ni verdadera muerte ni
verdadera vida. ¡ Que se me baile la jícara!
Y ~ada cazador-guerrero tomó una jícara, sin despegársela
del aliento que le repellaba la cara, al compás del tún, del retumbo y el tún de los tumbos y el tún de las turnas, que le bailaban los ojos a Tohil." 79
Mientras que el nombre Lucifer indica que el señor Presidente
es todavía el dueño todopoderoso de la luz el nombre Satán se
aplica ge?eralmente a Miguel Cara de An¡el como el ángel caído. Su mismo nombre basta para revelar el intento del ·autor pero
se refuerza con la repetición de la frase "era bello y malo como
Satán".ªº Al final del libro, Cara de Angel baja literalmente a
las entrañas de la tierra cuando lo encierran en el calabozo más
oscuro Y más profundo de toda la prisión. Aunque Asturias trata
de deshumanizar a sus personajes, su propio conocimiento del
mundo que describe no se lo permite. Varios personajes revelan
de vez en cuando emociones humanas muy sinceras y Miguel Cara de Angel.hasta se transforma durante la novela. En la primera
p~rte, es el más servil de todos los aduladores. Sin embargo, lo redime su amor por Camila. N ótense las alusiones religiosas. Cuando Camila se siente rechazada por todos sus tíos, Cara de Angel
llora por primera vez desde la muerte de su madre. Más tarde,
cuando Camila está gravemente enferma, Cara de Angel espera
salvarle la vida haciendo buenas obras, intercede a favor de una
mujer que pregunta por su hijo en la puerta del cuartel y aun
se arriesga la vida para decirle al mayor Farfán que es persona
non grata con el señor Presidente. Cara de Angel se asombra tanto de su propia conducta que apenas puede creerlo. "Al marcharse el mayor, Cara de Angel se tocó para saber si era el mismo que
,. Ibid., p. 272.
lbid., pp. 41 y 254.

'°

451

�,
. dO hacia la muerte, el que ahora, ante el
a tantos habia empuja
b a un hombre hacia la
azul infrangible de la marrana, empuja a
N

•

81

vida".
•
1 mundo infernal, Cristo tiene
Mientras que Lucifer dommaf e d en Pelele el idiota, vaga
• h ·bl ente Trans orma o
que suf nr orn em
· .
d·lla Un zopilote 1e
por la ciudad co~o si estuv~era en u:a ;:::e~ aquellos lanzamuerde en el labio y sus gntos, que b" d de "erre erre ere" a
. d se van cam ian o
'
dos por un perro h en o,
J
c les' niega
a su
"·1I-N-R-Idiota !" s2 El episodio en_ qu~ , uan 1 an_a dio de Pedro
brina se mspiro en e episo
propio hermano y a su so
d J an Canales se llama Judith,
esús
mientras
que
la
esposa
e u
· · 'n la muerte de
YJ
.
1 a la heroína bi'bl"ica que causa por su traicio
.
igua
1 No sólo los protagonistas sino todos los personajes conun genera . .
. , . f al Abundan los diablitos representribuyen a la impresion m ern · .
· 1 -"fantas1Os mendigos las prostitutas, los centme as
,
tados por
'
,, 83
y los policías antropofagos.
mas envueltos en ponchos a rayas . , en algunas esce,
,
, hay otros cuya actuacion
Ademas de esos, aun
,
otesco de las regiones subnas particulares aumenta el lcal_racte_r dgr Carvaj· al el abogado del
,
E el proceso de icencia o
'
terraneas. n
hi .
cuello largo. El cartero
gobierno tiene una cabeza c qmta y ~ lle es un hombre bajo
borracho que va tirando las cartas por .ª ca
de mientras
,
1 uniforme le viene muy gran
y cabezudo, asi es que e
El tamaño físico también es
1 gorra resulta muy pequena.
· ,

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::::~:iante en la present~cit del ti,tirit~

::::.!~: !:;'

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1

y su mujer grandota do_na enj,amon.
interludio humode que todos lo~ personaJes sos~ titemr~a;gf~ec:l ~tiritero no vuelve
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la pnmera parte. m e
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• •, de la destrucc10n e
a a arecer hasta el epílogo don e su VlSl~n
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1
.
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tiene
una
gran
importancia
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to a a cm
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de la muerLa relación de los procesos biológicos e 1a vi ª, y
E t los
te también añade a lo grotesco del mundo subterraneo. n re 1
mendigos torturados por e1 Au ditor de Guerra se encuentra a
•• !bid., p. 185.
.. !bid., p. 22.
u !bid., p. 13.

452

sordomuda encinta. Fedina Rodas, después que la torturan con
el llanto de su criatura hambrienta, abraza el cadáver y, completamente anonadada, lo tiene escondido entre los pechos hasta que
unas horas después se lo arrancan. Gracias a la teoría grotesca
de los injertos, propagada por el profesor de inglés, Camila se
escapa de la muerte casándose con Cara de Angel.
Para crear el ambiente del purgatorio-infierno, Asturias está
muy aficionado al uso de las pesadillas. La más horrenda es la de
Genaro Rodas quien se siente perseguido por un ojo de vidrio.
Los ruidos le proporcionan a los personajes demoníacos una sinfonía análoga. Durante el rapto de Camila, la Chabelona, su cría~
da, es empujada contra la cómoda. Se le enreda el pelo en el agarrador de la gaveta que contiene todos los cubiertos de la familia. Al caerse la gaveta, se produce una explosión plateada que
retumba por toda la casa. En la misma escena, los ladrones golpean el teclado del piano a la vez que saquean la casa. La novela
comienza con el doblar de las campanas. Las explosiones ensordecedoras producidas por el primer bombo interrumpen la celebración del Señor residente: El capítulo "Toquidos" es una pieza
musical elaborada sobre el tema repetido de los toquidos. A pesar del estruendo, las puertas que permitirían a Camila una salida del infierno quedan cerradas. La única respuesta a su desesperación son los ladridos del perro. Una parte de otro capítulo
comienza y termina con los gritos destemplados de un perico.
Los efectos auditivos son crescendos de lo que podría llamarse
Ja composición musical de toda la novela. Esta composición se
basa en monólogos sinfónicos, hablados y pensados a la vez, por
Cara de Angel en cuatro ocasiones distintas; por Camila en dos
ocasiones; y en una ocasión, por Pelele, el general Canales, la Chabelona, don Juan Canales, Fedina Rodas y la señora de Carvajal. Estos largos movimientos sinfónicos se contrastan con los cortos diálogos esticomíticos presentados por el sacristán, el estudiante y el licenciado Carvajal mientras que sufren en la oscuridad
de su prisión. Un ejemplo exagerado de ese artificio se observa
en la escena de la cantina.
453

�N

,

;&gt;

Los senores. . . ¿ que toman. . ..
-Cerveza...
- Para rm,' no; para mi,' " wh'isk ey" ...
-Y para mí coñac...
-Entonces son.. .
-Una cerveza.. .
-Un "whiskey" y un coñac...
-¡ Y unas boquitas!
-Entonces son una cerveza, un "whiskey", un "coñá" y unas
bocas...
-¡ Y a mí. .. go que me coma el chucho! -se oyó la voz
de Cara de Angel, que volvía abrochándose la bragueta con
cierta prisa.
-¿Qué va a tomar?
-Cualquier cosa; tráeme una chibola...
-¡Ah! pues... entonces son una cerveza, un "whiskeyn,
un "coñá" y una chibola. 84
La luz, lo mismo que los sonidos, desempeña un papel muy
importante en la creación del purgatorio-infierno. A través de toda la novela, la mayor parte de la acción transcurre en la oscuridad o de la noche o de los calabozos. La palabra lumbre y otras
palabras derivadas de la misma raíz se usan muchísimo para dar
énfasis a la inmensidad de la oscuridad. Muchos capítulos terminan con el amanecer. Muchas veces la luz o la sombra tiene un
sentido simbólico bastante claro. El único capítulo inundado de
luz se llama "Luz para ciegos" y presenta una bella escena amorosa completamente platónica entre Camila y Cara de Angel bajo
un sol brillante. ¡ Qué contraste con la vela que se apaga cuando
esas dos personas salen para buscar ayuda de los hermanos Canales! "La fondera salió con la candela que ardía ante la Virgen
.. lbid., p. 263.

454

p~ra s~guirles _lo~ primeros pasos. El viento se la apagó. La llamita hizo movnmento de· santiguada".s5
En sus contra~tes chiaroscuros, Asturias se preocupa mucho por
la marc?a d.el tiempo. Durante algunas pesadillas, el movimiento
del reloJ es mexorable, mientras que en otras ocasiones el tiempo
parece pararse: "se llevó el reloj de pulsera al oído para saber si
estaba andando".sª La eternidad de su mundo se
1·
b• . ,
.
rea iza con una
com maci~n de tiempo parado y tiempo acelerado. La primera
parte del libro transcurre el 21, 22 y 23 de abril. La portada de
la segunda parte lleva las fechas 24 25 26 y 27 d b ·1 p
d · I
•,
' '
e a n . ara re~cir a ac_cion de una gran variedad de gente en unos cuantos
días, Astuna~ ~resenta una serie de capítulos que no siguen el
o~den ~ronologico. El bosquejo siguiente de la primera parte indi~a como algunos capítulos representan un retroceso cronológico
mientras que otros ocurren simultáneamente.
TIEMPO CRONOLOGICO _ _ _ _ _ _

c

I

II

A

p
I
T

-----

III

IV

V

u
L

VI

VII

VIII

IX

o
s

X
XI

En contraste con el tiempo muy limitado de la .
d
primera y sea partes, la portada de la tercera parte lleva las palab
semanas me
s1 E
ras
____'_ ses, anos. . .
n 1a prisión, el guardia chino pa-

F

N

"

.. lbid., p. 128.
.. lbid., p. 46 .
" lbid., p. 205.

455

�sa "de siglo en siglo". 88 Para la viuda del licenciado Carvajal.
mientras que hace antesala para hablar con el señor Presidente,
.
, eterno" .s9
"el tiempo
se 1e hacia
La idea del tiempo inmóvil y eterno a la vez es una característica del cubismo, que en la década entre 1920 y 1930, cuando Asturias comenzó a escribir esta novela, estaba muy de moda entre
los vanguardistas tanto en la pintura como en 1~ literatura. Otro
rasgo cubista es la multiplicidad de puntos_ d: vist~. En un retrato de Picasso, vemos a la persona desde distmtos angulos. En El
señor Presidente la narración se proyecta en la pantalla alternando entre el ~unto de vista de unos diez personajes. Conrad
había -usado el cambio de punto de vista en Nostramo ya en 1904,
pero no lo hizo con la precisión matemática, ca_racterísti~a del cubismo de Asturias. Por medio del concepto cubista del tiempo, los
capítulos se entrelazan estrechamente. La estru_ctu~a de ~oda _la
novela en general se refuerza con alusiones a episod10s o situaciones anteriores. En el capítulo veinte, Genaro Rodas recuerda la
mirada de Pelele cuando lo asesinaron en el capítulo nueve. El
proceso del licenciado Carvajal en el capítu~o veint~ueve dep_ende del asesinato del coronel Parrales en el pnmer capitulo. La importancia del cartero en el capítulo cuarenta explica en parte la
escena del cartero borracho del capítulo dieciocho. La trama básica de toda la novela se repasa en el capítulo treinta y nueve
- hay cuarenta y un capítulos en el libro- mediante una conversación inconsecuente entre el mayor Farfán y Genaro Rodas en
el tren que los lleva de vuelta a la capital después de que los dos
han colaborado en la paliza regalada a Cara de Angel. Genaro
divaga aludiendo a su amistad con Lucio Vásquez, a la muerte
de su niño y a la desgracia de su mujer Fedina en el prostíbulo
de Chon, a la complicidad de Vásquez en el escape ~el general
Canales y el rapto de Camila y por fin, a la importa?;ia del TusT ep. Además de la estructura trenzada, la construc~ion de la novela se refuerza y se hace más rítmica con el paralelismo entre las

dos primeras partes. El equilibrio entre los personajes y los episodios da un sentido de orden a ese mundo caótico. Sin embargo, se
van introduciendo nuevos temas que mantienen el movimiento dinámico del libro sin romper su estructura.
Dentro del concepto cubista del arte, no sólo la obra entera sino
también cada parte debe constituirse en una unidad precisamente
forjada. En El señor Presidente, cada capítulo es una unidad artística en sí. A menudo, el capítulo se encierra en un marco cronológico, comenzando durante la noche y terminando con el amanecer. Varios capítulos se refuerzan internamente con la repetición sinfónica del mismo leit motif. El capítulo dieciséis, que presenta a Fedina Rodas martirizada en la prisión se hace mucho
'
más eficaz con tres alusiones muy bien colocadas a la fiesta presidencial que seguía afuera en todo su esplendor. La pesadilla de
Genaro Rodas en el capítulo nueve se interrumpe repetidas veces
con la pregunta de su mujer, "-Genaro: ¿qué te pasa?" 90 El
trágico calabozo del capítulo veintiocho se reviste de patetismo
con los ruegos constantes del licenciado Carvajal: "¡ Hablen, sigan hablando, sigan hablando!" 91
Aunque la mayor parte de los capítulos constan de una sola
escena, los que tienen dos o más no pierden su unidad. Dentro del
capítulo quinto, la transición entre la casa del doctor Barreño y
el palacio presidencial se logra con el anuncio "-¡ Ya está servida 1a comi'da.,,, 92 que se ap1·ica a ambas escl'.:nas en exactamente
el mismo instante. El capítulo diez incluye un monólogo sinfónico
del general Canales igual que una carta, dirigida al dictador por
uno de sus espías, que describe las actividades recientes del general. El rapto de Camila se presenta en tres escenas distintas que
abarcan en un solo capítulo los tres puntos de vista de Lucio Vásquez, Camila y Cara de Angel. El capítulo siguiente comienza con
un retroceso cronológico por medio del cual Camila recuerda su
niñez mirando un álbum de fotografías de sus familiares. Este re00

18

!bid., p . 218.
.. !bid., p. 278.

456

/bid., pp. 61 y 62.
•• !bid., pp. 208, 209, 211, 212.
" !bid., p. 36.

457

�troceso está en una posición anómala que al parecer, interrumpe
sin razón el relato del rapto que se completa al final del capítulo.
El capítulo parece estar compuesto de dos escenas independientes
sin más nexo que Camila, protagonista de las dos. Sólo más adelante se reconoce la importancia del retroceso en la construcción
de la novela, en los capítulos quince y dieciocho, que señalan la
ingratitud egoísta de los tíos. A pesar de la esmerada construcción del libro, en ninguna parte parece demasiado obvia. El
sentido fresco y espontáneo se mantiene por la variedad entre capítulos. Uno de los capítulos más originales del libro consta de
dieciséis informes de distintos espías, los cuales se presentan al
lector sin introducción, transición ni conclusión y unidos por
el personaje del señor Presidente, el destinatario, y por alusiones
a casi todos los personajes ya conocidos.
Además de armar una estructura poligonal reforzada por contrafuertes horizontales, verticales y diagonales, Asturias se sirve
de varios artificios estilísticos para crear su panorama infernal.
Como sus compatriotas Antonio José de Irisarri, José Milla y Rafael Arévalo Martínez, tiene un gran sentido lingüístico. Está muy
aficionado a la repetición rápida de frases breves, palabras y aun
sílabas, no tanto para estrechar la construcción del capítulo o del
libro como para crear efectos acústicos propios del mundo subterráneo. El doctor Barreño, al explicar sus desgracias al secretario presidencial, se sirve de la muletilla "yo le diré" 93 once veces
dentro de página y media, lo que contribuye a acentuar la frustración patética de ese hombre. El idiota Pelele, huyendo locamente por la ciudad, ve pasar puertas y ventanas. "A sus costados
pasaban puertas y puertas y puertas y ventanas y puertas y ventanas".94 Su risa idiota se recalca repitiendo la primera sílaba de
la palabra carcajada. "El idiota se despertaba riendo, parecía que
a él también le daba risa su pena, hambre, corazón y lágrimas
saltándole en los dientes, mientras los pordioseros arrebataban del
aire la car-car-car-car-carcajada, del aire, del aire. . . la car" Ibid., pp. 32 y 33.
"' Ibid., p. 21.

car-car-car-carcajada "05 E 1
. .
de Cara de Angel hac·i·a· ·1
n Asa descripción del viaje en tren
a costa
turia
l d
. .
para efectos acústicos vfaual 'd. , . s se va e e la repetición
.
'
es, mam1cos y aun d
•
la semejanza
entre cada ver
d,
e presagio en
Y ca aver.

"Cara de Angel aband ,
1 b
to de j.unto Segu1'a l t· ono a ~a eza en el respaldo del asien.
a ierra baja pl
r
.
de la costa con los Oj·os
d'd d' an~, ca iente, malterable
•,
fusa de ir en el tren dper i . os e sueno y la sensac1on
conatrás del tren cada ve'z e ,no ir, en el tren, de irse quedando
'
mas atras del tren '
,
más atrás del tren ma's t , del
' mas atras del tren,
'
ª ras , tren' cada vez mas
,
,
cada vez más atrás cada
atras,
,
vez mas atrás
'
,
cada ver cada vez cad
d
, mas Y mas cada vez,
,
a ver ca a vez
d
cada ver cada vez cada
, ca a ver cada vez,
ver. .." 9o
'
ver cada ver cada ver cada ver cada .
Para describir a un hombre m d'
telones a la paredes Ast .
e. iocre que está pegando car'
unas combma la
· ·,
medio con la enumeración d
.
re~et~cion del adverbio
..
e una sene de adjeti
", .
.
dijo
un medio bajito med' . .
.
vos. i 8i1enc10!',
dio loco med'
'
i~ viejo, medio calvo, medio sano me'
10 ronco, medio s .
d'
'
preso " 01 L
.,
ucw, exten iendo un cartelón im...
a enumerac1on se em lea
descripción precisa y detall d
p
no tanto para darnos una
.
ª
ª
como para recalcar l
d'
D e 1a rrusma
manera, Astunas
. 1ogra una .
o me 10cre.
•,
tones de basura enumerand
impresion total de mondividuales "C b.
d
o en orden calculado los artículos in.
u ierto e oapele
raguas, alas de sombrero; d s,. cueros, trapos, esqueletos de pafragmentos de porcelana Caj~aspdaja, tra~tos de peltre agujereados,
,
e carton pastas d l'b
. .
rotos, zapatos de lenguas aba 'II d
'
e 1 ros, vidrios
huevo, algodones, sobras de :¿m .; as al sol, cuellos, cáscaras de
do".98 La brevedad del
mi. as.' .. , el Pelele seguía soñana parte principal de la oración y su colo.. lbid., p. 11.
" Ibid., p. 277.
" lbid., p. 265.
• lbid., p. 25.

458

459

�cación al final ayudan a hacer .mo1vidable el cuadro de montones

~,P~.:

de basura oprimiendo al trapo humano. . t mm·ables e indican
• d
1 b as parecen m er
A veces, estas sene~
r ex lotada con tanto éxito por Jaun cultivo de la asoc1ac10~. I re bp anera J·ugando con deriva· se d1v1erte so rem
A
mes J oyce. stunas
El .
puede consistir en sena1ar
.
1 ·
palabra.
Juego
, .
c1ones de a nnsma
1 . "l'g·co
ilógico relog1co, recontra1
0
1 go elaborar a •
, • '
·
una pa1ab ra Y ue
, . ,, . 09 "luego luegmto, re. 1 1, ·
equetecontra1og1co ,
'
b
lógico, ilolo o og1co, r
formas de la misma pa1a ra
•to" 100 El contraste entre dos
d B • mm' y su
1
uegm .
, . en e1 caso e enJa
·
humonst1co
constituye un
. 1e m
. trigan las etimologías falsas:
· motivo
, A Asturias
V
esposa enJamon.
. t "102 Se divierte enorme,
• , " 101
"murga de mugnen os .
'l b
ho, bon
Y
b
transformando
las
s1
a as.
mente despedazando las pa1a ras y
, usted es. • · Les corté su conversación. Perdonen...
-Dec1an
-¡De... !
-¡Sí. .. !
-·,Han.. •!
•
•
103
Los tres hablaron al mismo tiempo.
mediante errores hechos a propóLos nombres se transforman
b de Lucio Vásquez a Sucio
mbia el nom re
sito. La Masacuata ca .
condición sucia tanto en
. d.
su disausto
por su
O
Bascas para m icar
•
te a Jesucristo en
1 físico El Mosco conv1er
lo moral como en o
. 1·d d de la Iglesia. Asturias observa
•
· ndicar la vena 1 a
~
J esupISto para Jrto 104 tienen
•
1as mis
. mas letras. Este anagrama no
que rapto Y Pa
. t mbién nos prepara para e1 ma.
de palabras smo a
hi ·
sólo es un Juego
d An 1 v el nacimiento de su JO.
.
. d Camila y Cara e
ge .
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. L . V, squez y Genaro Rodas, por
Hasta los mismos personaJes uc10 a
,. !bid.,
100 Jbid.,
101 !bid.,
'" !bid.,
,,. Jbid.,
'"' !bid.,

460

p.
p.
p.
p.
p.
p.

58.
93.
53.

27.
108.
44.

incultos que sean, juegan a la poesía rimando alternativamente
"importa, torta, corta, aborta". 105
Como ya se ha notado, la conciencia lingüística es una característica netamente guatemalteca. Más en consonancia con la literatura mundial de esa época está la experimentación de Asturias con símiles y metáforas novedosos. Los símiles que siguen
dan forma, color, sustancia, movimiento y significado especial al
objeto comparado: " ... la voz se perdía como sangre chorreada
en el oído del infeliz"; 106 " ••• carcajada se le endureció en la
boca, como el yeso que emplean los dentistas''; 1 º1 "en el mar entraban los ríos como bigotes de gato en taza de leche". 108 Las metáforas que siguen atestiguan la imaginación original del autor lo
mismo que su conciencia lingüística. En " ... el silencio ordeñaba
el eco espeso de los pasos", 109 la frecuencia de la ese produce el
efecto de silencio mientras que la palabra espeso refuerza al uso
distinto de ordeñaba. El uso de la doble metáfora de fuego y agua
no es tan atrevido pero vale la pena notarlo como buen ejemplo
del sentido humorístico de Asturias. "Los vivas de la Lengua de
vaca se perdieron en un incendio de vítores que un mar de aplausos fue apagando". 11º

•
La experimentación que emplea Asturias en esta obra lo sitúa
dentro del movimiento vanguardista de los 1920. Aunque no se
publicó El señor Presidente hasta 1946, fue escrita principalmente
en esa década de la postguerra en Guatemala así como en París.
Seguramente fue entonces que Asturias llegó a conocer Tirano
Banderas ( 1926) . El parecido entre los dos libros salta a la vista.
La trama, el concepto cubista del tiempo y los personajes esperpen,.. Ibid.,
00
!bid.,
'°' !bid.,
,,. lbid.,
00
'
lbid.,
JlO ]bid.,
'

pp. 50, 51.
p. 78.
p. 54.
p. 281.
p. 48.
p. 103.

461

�tescos son casi iguales en las dos novelas. No obstante, El señor Presidente es un estudio más vasto, más sensible y más auténtico de la
dictadura típica de Hispanoamérica. Mientras que Valle-Inclán se
preocupa más por su destreza en manejar las peculiaridades lingüísticas, a través de la obra de Asturias transluce el dolor sincero
que siente el autor al describir las condiciones increíblemente infernales de su patria, y, en efecto, de toda Hispanoamérica. Precisamente ahí se descuella Asturias por encima de sus colegas europeos. Un español, un francés, o un polaco observaron pero no
sintieron la vida trágica de Hispanoamérica. Aunque Valle-Inclán se esfuerza por crear un país de elementos geográficos, raciales y lingüísticos de distintos países hispanoamericanos, la cualidad de títeres de sus personajes le quita fuerza a la novela. El
autor da a entender que considera este mundo una farsa grotesca
en la cual actúa gente de condición desesperadamente inferior.
Francis de Miomandre también considera los chanchullos de la
política hispanoamericana como una farsa, pero en vez de parecerle grotescos, le fascinan de una manera deliciosa. Miomandre
no se esfuerza tanto como los otros autores por crear con precisión
absoluta una república representativa de toda Hispanoamérica.
Queda claro que se limita más bien a Nicaragua y a Honduras
pero las envuelve en un aire de fantasía tropical para darles valor
simbólico. A Miomandre se le pueden perdonar la falta de profundidad y la construcción poco precisa de su novelita teniendo
en cuenta la ingenuidad encantadora de la niña enferma que crea
en una pantalla de seda el país imaginario que más tarde se convierte en realidad. De las cuatro obras, Nostromo es sin duda la
más profunda. A diferencia de los otros autores, Conrad crea personajes individualizados que piensan, sienten y están sujetos a cambios. Al describir las condiciones anárquicas en Hispanoamérica,
Conrad es en verdad el único que busca una explicación histórica.
Por su método extraño de entrelazar escenas retrospectivas, nos
presenta una impresión histórica bastante completa desde los tiempos de la conquista hasta el presente. Sin embargo, su punto de
vista es siempre el de un extranjero. Casi ninguno de los prota462·

gonistas es natural de Costaguana A pes d 1
.
·
d H'
·
ar e os vastos conoci:1:~~:s d el . ispan~~mérica que Conrad indudablemente poseía,
a a impres10n de no ser completamente auténtica
como en los casos de Valle-Inclán d M'
d
porque,
·
•
.
Y e 10man re, es un extranjero que examma a Hispanoamérica como
trucción complicada d l l'b
. espectador. La consd
.
e 1 ro, aunque es Importante por su nove ad, desconcierta un poco por su falta d l 'd d
.. .
L
e c an a y eqmlibno
os cuatro autores de este estudio tenían l .
,. .
la treació~ de una república típica de Hispan;a=::: !r::s1:~~
~~sªdexpenm~~tal. Como se esforzaban por encontrar nuevos moe explre~10n, a veces su experimentación llega a ser excesiva
L a crono ogia enredada d C
d
.
M'
e onra , la fantasía soñolienta de
wmandre, el lenguaje híbrido de Valle-Inclán 1 .
.
mológ'
d A
•
Y os Juegos et11~os e stunas son todos algo exagerados. Sin embar o el
contemdo de las novelas es bastante am 110
·
g '
Atxperimenta ·, c d
P
para absorber esa
c1on. a a uno de los autores realiza su propósito e~ol po; mucho q~e se parezcan las cuatro repúblicas, cada un~ ~e\ e a a personalidad y la nacionalidad de su creador T . d
en cue~ta los ~uatro ,ángulos distintos, el lector no sól~ s/::t:r:
de las mnovac10nes tecnicas en el arte de novelar del s·gl
.
sin
b·,
1 o vemte
~ ~ue talm ien llega a una comprensión multiforme de Hispano'
amenca, a cual hasta hoy día sigue siendo un .
' d 1
emgma para la
mayona e os espectadores extranjeros.

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464

Sección Tercera
HISTORIA

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>la condena del general Arana asume las características de un
típico asesinato político.
10a. A la concurrencia de un conjunto de fines inconfesables
y de intereses discutibles, que parecen concitarse contra México
en una época en que pudo haber alcanzado envidiable prosperidad, y a la participación que tuvieron en este drama ameritados próceres de la Independencia Nacional, puede atribuirse la
actitud piadosa con que nuestros historiadores han vuelto esta
dolorosa página de la vida nacional, página que casi han dejado
intacta, aunque no invulnerable a la crítica histórica y a la censura moral.

Sección Cuarta

NOTICIAS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

542

�CHARLES Du Bos: Qué es la Literatura. Ed. Troquel, Col. Diálogos del Presente. Buenos Aires, 1955.
En este libro se recogen las conferencias que Charles Du Bos
dictó el año de 1938 en Colegio Saint Mary, Notre Dame, de
Indiana, único texto que este escritor francés escribió en lengua
inglesa.
La literatura y el alma, la literatura y la luz, la literatura y
la belleza y la literatura y el verbo, son los temas de estas cuatro
conferencias, en las cuales la pregunta fundamental es ¿qué es
la literatura?
Para saber qué es la literatura, dice Du Bos, tenemos que saber
primero qué es la vida. Sin responder a esta pregunta, nunca podremos conocer la esencia de la literatura. Y por este camino se
interna hacia la solución de ese interrogante fundamental, ayudándose para ello de un texto del poeta inglés John Keats, correspondiente a su carta-diario dirigida a George y Georgina
Keats. El poeta inglés llama a la vida el valle donde se forman
las almas; esta creación se cumple gracias a tres nobles elementos que actúan entre sí y que son el intelecto, el corazón humano
en tanto que distinto del intelecto y el mundo o espacio donde se
realiza la interacción de intelecto y corazón humano a fin de formar el alma. Entonces, si la vida es esa formación de las almas,
"si la vida definida por Keats es la esencia de la vida", la literatura no es sino esa misma vida que toma conciencia de sí misma, expresada en su plenitud por el hombre de genio.
Vida y literatura están, así, estrechamente unidas, y son interdependientes. Sin la vida, la literatura no tendría sentido, y sin la
545

�literatura ¿qué sería la vida?, se pregunta Du Bos, sin respondemos, dejando abierta esta interrogación para hacer más notoria su importancia. No ya la vida entendida como ese "valle donde se forman las almas", sino la vida del individuo.
Charles Du Bos sigue completando la visión de la literatura,
enfrentándola al problema del tiempo. En realidad, concebida ya
la literatura como la expresión de la vida, cm-no la expresión de
esa vida que toma conciencia de sí misma, llegamos directamente
a considerar que la literatura, en cierta forma, se libera del tiempo, es decir, que es inmortal, inmortalidad "que sólo se detiene
en el umbral de la inmortalidad más allá de la cual comienza la
vida eterna".
Todos los ensayistas que tocan el problema de la literatura, que
tratan de abarcar su profundo sentido, se ocupan no sólo del creador, del escritor, sino también de este otro personaje cuya importancia tiene quizá la misma medida que la del primero. Para
Du Bos, no se puede ser lector si no se está en condición de crear,
es decir, la lectura requiere una acción positiva que permita re•
cibir la obra realizada antes por el escritor. Afirma la existencia
de una lectura creadora, "con los mismos títulos que la escritura".
Y si el escritor crea lo que el lector va a recrear, estamos ya ante
la segunda definición de la literatura que nos propone Du Bos:
la literatura es el lugar de encuentro de dos almas.
En las páginas de este libro se recoge todo el amor que Charles
Du Bos prodigó a la literatura, a la investigación literaria y al
noble ejercicio de escribir, al cual dedicó toda su vida. Páginas
de verdadero escritor, donde él mismo va delineando su retrato,
su vida y su obra literaria, de escritor francés que amó la literatura y la lengua inglesa tanto como la lengua y la literatura de
su país.
Al final se recogen juicios de Frarn;ois Mauriac, Gabriel Marcel, Jacques Madaule y Albert Beguin, sobre el escritor desaparecido.
A. R. G.

CESARE PAVESE, El Oficio de Poeta. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires, 195 7.
Veinte ensayos de Cesare Pavese se reúnen en este volumen, todos ellos relativos a la poesía, la cultura, o el oficio de escritor.
Aun cuando algunos parecen orientados hacia problemas ajenos,
puede encontrarse en todos una secreta unidad que los acerca y
familiariza.
Sin embargo, es necesario señalar que algunos de estos escritos
guardan un mensaje donde se recoge el pensamiento más profundo, el más esencial del autor, mientras que otros responden a
situaciones momentáneas o meramente circunstanciales, como entrevistas o comentarios radiofónicos. Cesare Pavese se nos presenta
en este libro bajo el aspecto que, por lo general, los lectores desconocen del escritor. No se ofrece la obra literaria, sino los caminos por los cuales se llega a ella; o bien, se profundiza en el fenómeno de la creación poética, del mito, de las corrientes literarias. Es siempre interesante conocer las observaciones que sobre
estos problemas nos presenta el novelista, poeta o dramaturgo, porque éstos calan en dirección distinta y estratos también diferentes, del crítico literario, que situado desde la otra orilla se permite juicios y comentarios sobre la labor creadora, los cuales muchas veces no logran acertar y se nos aparecen como un trabajo
frío y alejado del auténtico problema. En realidad, muchos son
los escritores que dejan, junto a la obra de creación, las notas y
juicios sobre su propio trabajo y en general sobre el fenómeno de
la creación literaria. Holderlin, Flaubert, Valery, Gide, Virginia
Woolf, Eliot, Proust, serían quizá los más representativos, pero
no los únicos. Cesare Pavese se agrega a esta línea de escritorescríticos, y los ensayos reunidos bajo el título El oficio de poeta
lo colocan entre uno de los principales escritores contemporáneos
preocupados por esclarecer y entender el fenómeno de la creación
poética.
El autor de Lavorare stanca, Feriad'Agosto, Dialoghi con Leuco,
547

546

�Una Obra de
afirma que las palabras fueron hechas para el hombre y no el
hombre para ellas. En un hombre de letras, o mejor dicho de palabras, como lo es todo escritor, esta afirmación es como una dec!aración de principios, y a la vez, respuesta a todos aquellos que
sienten desaparecer la fuerza del lenguaje, o que sienten que los
envuelve la decadencia de las letras. Las palabras fueron hechas
para _el hombre, ~ no el hombre para ellas. Sin embargo, suele
ocurnr lo contrario, y no es difícil comprobarlo cuando los catálogos editoriales nos inundan de obras inútiles, vacías de contenido Y de lenguaje. Las palabras son para aquellos que saben
dominarlas y, auténticos creadores, van forjando con ellas el lenguaje de su tiempo. El verdadero novelista, el auténtico poeta,
es el hombre a quien fueron hechas las palabras. Con ellas y sólo
c?~ ellas, crean los universos que ya llevan consigo y que se mamfiestan por medio de la palabra. "Las palabras --dice Paveseson tiernas cosas, intratables y vivas, pero hechas para el hombre
Y_ no el hombre para ellas. Todos sentimos que vivimos en un
tiempo en que se hace necesario volver a llevar las palabras a la
sóli~a Y desnuda limpieza de cuando el hombre las creaba para
s~rvirse de ellas. Y nos sucede que, precisamente por ello, porque
sirven ~l hombre, las nuevas palabras nos conmueven y aferran
como nmguna de las voces más pomposas del mundo que muere,
nos _conmueven como una plegaria o un boletín de guerra". En
realidad, desde la creación de la palabra nace la necesidad de
de~olverle esa limpieza original que hace perder el uso. El objeto
senal~~o, el momento en que se pronuncian, la ocasión en que
s~ ut1,l,1zan, b~stan a veces para devolver su "sólida y desnuda limpieza . El mismo Pavese lo logró -quizá sin saberlo-- cuando
es~ribió _una nota a sus amigos en la primera página d¡ su libro
Dzaloghi con Leuco, la noche que se suicidó en un cuarto de un
hotel de Turín, en 1950.

A. R. G.

ALAIN

Guv sobre los Filósofos Españoles de Ayer

y de Hoy.
Equidistante de la incondicional loa y de la -ciega diatriba.
Alain Guy, doctor en letras y profesor en la Universidad de Toulouse, ha escrito, con plenitud de simpatía, una obra decisiva para
el conocimiento de la filosofía española: L es philosophes espagnols
d'hier et d'aujourd'hui (Privat, Editeur, Toulouse, 1956). En
1943 presentó su tesis doctoral sobre "El pensamiento de Fray
Luis de León". Desde entonces, el hispanista galo, no ha cesado
de contribuir a "la reapertura espiritual del camino francés de
Compostela, es decir, a la comprensión siempre creciente entre
filósofos franceses y españoles" (Opus cit., pág. 24, vol I ). ¡ Nobles palabras de un espíritu abierto y fraternal, que contrasta con
la miopía "chauvinista" y con el pseudo cosmopolitismo de algunos otros autores franceses que han pretendido borrar a España
del mapa filosófico!
Conocí a Alain Guy en el Congreso Internacional de Filosofía
que tuvo lugar en Venecia, durante el mes de septiembre de 1958.
Me llamaron la atención su sencillez, su afabilidad, su mesura, su
cortesía. . . Después he leído, con íntima complacencia y con vivo interés, los dos volúmenes -Epoques et auteurs y Textes
choisis- de la obra Les philosophes espagnols d'hier et d'aujourd'
hui, que le consagran como el más destacado conocedor de la filosofía española entre los hispanistas franceses. Con máxima imparcialidad, con penetrante simpatía, con admirable capacidad
de síntesis, Alain Guy ha estudiado un total de 51 filósofos, de
los cuales 36 pertenecen al siglo XX. Escolásticos y agnósticos, liberales y conservadores. Todas las familias espirituales de España se encuentran representadas, con irreprochable objetividad, en
la obra del hispanista galo. Ontología y fenomenología, logística y
psicofisiología son recogidas por Alain Guy con el mismo respeto
y con el mismo cuidado metódico. Tras de precisar el elemento
nacional de una filosofía, dirige sus pasos hacia lo hispánico en
549

548

�la filosofía hispánica. España ha llevado a la filosofía su alma y
con ella la insistencia en temas que le son especialmente caros.
"Un pueblo que ha profundizado en la exploración de la Divinidad, sólo por eso quedaría más definido que otro que tenga
en su haber el ir perturbando todas las grandes nociones filosóficas", ha dicho con toda razón Joaquín Iriarte, S. J. (pág. 50,
Menéndez Pelayo y la Filosofía Española, Editorial Razón y Fe).
Más allá de los odios nacionales y de las guerras, del aislamiento geográfico y de la leyenda negra, el Prof. Guy ha sabido ver
los trazos constantes de la filosofía española: la influencia oriental en todos sus sectores -Islam y judaísmo- el interés insoslayable por la ética y la casuística, la tradición de médicos y filósofos, la referencia latente a los problemas religiosos (aun en los
filósofos más escépticos), la huella indeleble recibida del catolicismo por esa democracia frayluna, como la denominó Menéndez
y Pelayo, el estilo frecuentemente estético de las especulaciones
más sutiles, la orientación hacia la filosofía germánica después de
Sanz del Río. Señala además, el autor esa perpetua oscilación
de los filósofos iberos entre el orden y el progreso, entre la tradición y la heterodoxia. Si es cierto que España es el país de la
autoridad y del anarquismo a la vez, no lo es menos que algunos
de sus más grandes maestros -Fray Luis de León, Feijóo o Zubiri- realizan un raro equilibrio de serenidad y de libertad.
La obra de Alain Guy, dirigida a todos, servirá especialmente
a los estudiantes franceses que se afanan por perfeccionar su cultura y por des~ubrir a España. Se empieza por trazar la biografía
del filósofo en cuestión, se continúa por presentar la bibliografía
y se termina por estudiar la doctrina. El libro tiene, fundamentalmente, un carácter expositivo más que crítico. Apenas si en contadas ocasiones se apuntan tímidamente algunas observaciones críticas. En el primer tomo de la obra, subtitulado Epocas y Autores,
se ofrece, en apretado resumen, la filosofía española: en la Edad
Media (Raimundo Lulio, Raimundo de Sebonde) ; en el Siglo
de Oro (Francisco de Vitoria, Juan Luis Vives, Hernán Pérez
de Oliva, Fray Luis de León, Juan Huarte, Miguel Sabuco, Juan
550

de Mariana y Francisco Suárez); en el siglo XVIII (Benito
Feijóo y Andrés Piquer); en el siglo XIX (Jaime Balmes, Julián
Sanz del Río y Javier Llorens y Barba) ; en la generación del 98
(Ramón Turro, Miguel de Unamuno, Juan Domínguez Berrueta);
en la generación anterior a 1914 (Tomás Carreras y Artau, Eugenio D'Ors, José Ortega y Gasset, Juan Zaragüeta, Manuel García Morente, Gregorio Marañón, Francisco Mirabent, Pedro Font
y Puig), en la generación de la primera guerra mundial (Joaquín Carreras y Artau, Joaquín Xirau, Xavier Zubiri, José Gaos:
José Germain, Juan _David García Bacca, Manuel Granell, María Zambrano, Ramón Ceñal, Eduardo Nícol), en la promoción
surgida entre las dos guerras (Juan José López Ibor, José María
Sánchez de Muniain, José Ignacio Alcorta de Echevarría, Jaime
Bofill, Juan Roig Gironella, Leopoldo Eulogio Palacios, José Ferrater Mora, Julián Marías, Adolfo Muñoz Alonso, José Todolí,
Angel González Alvarez), y en los jóvenes (Miguel Cruz Hemández, Antonio Millán Puelles, Miguel Sánchez Mazas, Jorge Pérez
Ballester). Cierra el primer tomo con una conclusión: los filósofos
españoles se rehusan a esquivar los temas esenciales de la inquietud humana. Lo que presta un vivo interés a sus soluciones, extremamente diversas, es su propósito de asediar el enigma del absoluto y del destino. "Qu'est-ce que tout cela qui n'est pas eternel?"
En el segundo tomo, Alain Guy nos presenta una antología de 72
textos filosóficos españoles de ayer y de hoy, todos ellos -excepto
cuatro que están en catalán- escritos en castellano y escogidos
por su valor expresivo -desbordante y proteico del genio ibero.
Aunque toda antología se preste a la consabida crítica de que
"ni son todos los que están ni están todos los que son", nosotros
no diremos quienes sobran, pero sí apuntaremos quienes faltan:
Luis Recaséns Siches y Pedro Caba, para no citar sino a los dos
más ilustres autores omitidos.
El libro de Guy marca un comienzo. Asistimos a un movimiento auroral, surgido en Francia por obra de este inteligente y esforzado profesor, preñado de esperanza. Alain Guy, que tiene escuela y estilo, nos vuelve -o mejor nos devuelve- a la realidad
551

�filosófica española en su armazón medular. Esta es la mejor alabanza que le podemos hacer los hispanolocuentes.
A. B. F. del V.

La Lógica de EusEBIO

CASTRO.

El Dr. Eusebio Castro, Catedrático de Lógica en la Universidad Nacional Autónoma de México y Secretario Fundador de la
Sociedad Mexicana de Filosofía, acaba de publicar este año, en
Xalapa, Veracruz, la segunda edición de su texto de Lógica. La
modesta publicación -casi franciscana por su aspecto- recoge,
en síntesis armoniosa, la "estructura y básica vertebración ideal''
de la Lógica. Se prescinde de lo accesorio y se pone especial empeño en ofrecer un breviario que falte lo menos posible a la claridad y al · orden.
El estudio de la Lógica y de la Gramática han sido postergados, hoy en día, para echarse en brazos de un psicologismo unilateral y ramplón y de una charlatanería pseudopedagógica verdaderamente pavorosa. Maestros y alumnos carecen, por lo general, de una elemental formación lógica. La crisis reviste excepcional gravedad. Todo un sector del pensamiento contemporáneo
pretende brindamos una filosofía del absurdo. Lo cierto es que
no se acaba de precisar las palabras, de definir, de concluir. La
desconfianza, la ambigüedad, la indecisión y la ausencia de un
claro y riguroso sistema doctrinario han presidido, hasta ahora,
la marcha de muchos pensadores.
La Lógica de Eusebio Castro, contiene, en 89 páginas, la exposición apretada y lúcida de las partes fundamentales que supone
un tratado sobre esta materia. Sorprende la riqueza de sugerencias y relaciones. El libro es una auténtica iniciación en Lógica
formal, Metodología y Crítica. El autor sabe aprovechar, admirablemente, sus meditaciones personales y su experiencia en cá552

tedra, para ofrecer a los estudiantes y a los estudiosos no especializados, un seguro y útil compendio. Escrita a la altura de nuestro tiempo, la obra es un magnífico puente entre la Lógica tradicional y la Lógica contemporánea.
"La lógica -expresa el Dr. Castro-- estudia al pensamiento y
las condiciones que hacen posible el conocimiento progresivo en
orden a la verdad" (pág. 7). Trátase de aclarar y fijar conceptos,
y por las leyes y relaciones asegurar un dinamismo y un progreso en
el conocimiento. Todo pensamiento tiene, como características, las
siguientes: a) Idealidad; b) Significatividad; c) Intencionalidad.
Sujeto que piensa, actividad del pensar, (temporalidad, imágenes,
sensaciones ... ) , pensamiento en cuanto tal, objeto del pensamiento y expresión del mismo, son condiciones reales del pensamiento
que nos sirven para mejor comprenderlo y separarlo de lo que no
es él.
Después de exponer los principios lógicos, supremos (principio
de identidad, principio de contradicción, principio de tercero excluído, principio de razón suficiente), el autor define y clasifica los
conceptos con todas sus relaciones. Los lectores podrán comprender, fácilmente, el Arbol de Porfirio, las diez categorías de Aristóteles y los conceptos unívocos y análogos. La definición y la división, con sus reglas, son expuestas en cuatro concisas páginas.
El juicio -conexión enunciativa de conceptos- es la estructura
lógica fundamental que Eusebio Castro examina en sus elementos
(sujeto, predicado y cópula) , en su expresión o ropaje gramatical
(la proposición), y en su clasificación. El estudio termina con las
cuatro maneras fundamentales de predicación: cualidad, cantidad, relación y modalidad.
Inferir o concluír -y ahora estamos ya en la tercera forma del
pensamiento: el raciocinio-- es la operación lógica por la cual,
de uno o varios juicios dados se deriva otro llamado conclusión.
Las formas de inferencia -mediata, por analogía y estadísticason objeto de especial examen. No obstante, echamos de menos la
definición y la ejemplificación de algunas inferencias inmediatas:
la equipolencia, la subaltemación, la consecuencia modal y el cam553

�bio de relación. El Dr. Castro se limita a enumerarlas, excusándose de exponerlas, porque cree que presentan menor utilidad que
la oposición, la conversión y la contraposición. Aunque así fuere,
pensamos nosotros que hubiese convenido su inclusión expresa en
el texto, en beneficio de la materia misma y de los estudiantes.
El silogismo, con sus principios y reglas, con sus figuras y modos, es eficazmente puesto al alcance de cualquier lector no especializado. A ello contribuyen las gráficas y los ejemplos. También
se determinan los silogismos irregulares (entinema, epiquerema,
polisilogismo y sorites), los silogismos compuestos (hipotético, disyuntivo y dilema) y la argumentación sofística (sofisma, ignorancia del asunto, petición de principio, círculo vicioso, sofisma de
deducción). A la inducción -tan fecunda para la ciencia moderna- le está dedicada uh capítulo especial. En él encontramos todas las condiciones y garantías para que el análisis de los hechos
nos conduzcan a la formulación de las leyes. Las inferencias por
analogía y la estadística han contribuído, asimismo, al adelanto
científico de nuestros días.
La Metodología, aunque estudiada en dos breves capítulos, está expuesta en toda la rica complejidad de su problemática y de
su temática. Primero se define lo que se entiende por método;
después se dice lo que es el análisis y lo que es la síntesis; luego
se exponen las cuatro reglas de Descartes y la problemática y método de la filosofía; concluyéndose por dar las nociones de Lógica
de la matemática, Lógica de las ciencias naturales, Lógica de las
ciencias del espíritu y Lógica de la integración. Ciencia -en su
concepto funcionai y causal-, hipótesis, ley, axioma, demostración y teoría son conceptos definidos por Castro en términos nítidos y precisos.
Hubiera sido deseable que el Dr. Eusebio Castro le dedicase
mayor atención a la criteriología. En la próxima edición de su
"Lógica", puede mejorar, notablemente, este capítulo que maneja
problemas de una importancia tan grande como el de la verdad
-criterios y actitudes-, el del realismo e id~alismo, etc. No le
será difícil, tampoco, mejorar algunos ejemplos y extender algu-

nas explicaciones. La extensa exposición del existencialismo positivo de Abbagnano, en un compendio de lógica, nos parece que
está fuera de sitio.
El texto de Eusebio Castro constituye una encomiable aportación a la didáctica filosófica de México y es una sugestiva incitación para ahondar en los problemas lógicos. Nos complace felicitar
al filósofo ex veritate y al amigo ex corde.
A. B. F. del V.

RicARDO CovARRUBIAS, Las Calles de Monterrey. (Tomo 11) Tip.
Garza y Jiménez. Monterrey, 1958. 418 pp. ( de los dos tomos).
La aparición de un libro en Monterrey marca un acontecimiento de los más destacados en los anales de la vida cultural nuevoleonesa. Ha llegado a nuestras manos el tomo segundo de Las Calles
de Monterrey, por don Ricardo Covarrubias; esperado con verdadero interés, no sólo por quienes cultivamos estudios del pasado
regional, sino por todos aquellos que aprecian en todo lo que vale
la calidad bibliográfica del tomo primero.
Vinculado a la vida cultural de Nuevo León, don Ricardo Covarrubias, jalisciense distinguido residente en Monterrey hace más
de cuatro lustros, conoce nuestro Estado mejor que muchos nuevoleoneses.
Hurtando tiempo a sus múltiples e importantes actividades diarias, nos dio en 1947 el primer volumen de Las Calles de Monterrey. Publicó luego un eruditísimo estudio sobre Los 65 Gobernantes del México Independiente, y ahora nos ofrece el tomo segundo, a que nos referimos.
Siguiendo un orden alfabético, que facilita el manejo de la obra,
asienta el señor Covarrubias el origen de cada una de las calles de
la ciudad; pero, más todavía, analiza el porqué de cada nombre,
con excelentes estudios biográficos e históricos de los personajes o
555

554

�acontecimientos que lo motivaron. Ello imprime a la obra un carácter de diccionario histórico biográfico de indiscutible utilidad.
A los datos sobre distinguidos personajes de renombre universal
o nacional, se suman los de muchos nuevoleoneses, cuyo conocimiento es difícil obtener en otras obras. La aportación del señor
Covarrubias en este sentido, es, por lo mismo, apreciabilísima. Conocedor profundo de la historia de México, de que es catedrático
en la Universidad de Nuevo León, e investigador erudito de las
fuentes primarias, le hemos visto en los archivos parroquiales y
oficiales, consultando con paciencia y maestría los documentos,
hasta obtener el dato preciso.
En el campo de las actividades históricas, ha descollado el señor
Covarrubias merecidamente. Es secretario de la Academia de
Ciencias Históricas de Monterrey y miembro activo de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Su generoso
gesto de desprendimiento al donar a la Biblioteca Universitaria
Alfonso Reyes la suya valiosísima integrada por cinco mil volúmenes, habla muy alto de su sentido de la cultura y de su identificación con nuestro Estado.
l. C. G.

JosÉ P. SALDAÑA, Episodios de Ayer. Sistemas y Servicios Técnicos,
Monterrey, 1959. 229 pp.
A la ya interesante bibliografía de don José P. Saldaña: Estampas Antiguas de Monterrey ( 1942) ; Historia y Tradiciones de
Monterrey (1945); Episodios Históricos (1948), y La Novela de
Juan Luis ( 1951 ) , ha venido a sumarse, con beneplácito de quienes nos interesamos por las cosas del pasado, su nuevo libro: Episodios de Ayer.
En estilo clarísimo y preciso, a la vez que ameno, se ocupa el
autor de cinco episodios históricos, todos de carácter regional; con

excepción del primero: "Carranza, Tlaxcalantongo y la Imposición", que tiene interés nacional, porque incluye sucesos de la vida
política de Nuevo León.
Actor de los acontecimientos que relata, ofrece el señor Saldaña
en su capítulo primero, un panorama fiel de la situación nacional
que sucedió al triunfo de la Revolución Constitucionalista; así como los incidentes de las campañas presidenciales de Obregón, Pablo
González y Lic. Bonilla. Como diputado al Congreso federal y
comisionado para realizar la campaña de este último en Nuevo
León, deja perfectamente establecida la actitud civilista de Carranza, calificada de imposicionismo por los contrincantes de
Bonilla.
Sección interesantísima del libro (pp. 40 a 143), la constituye
la inclusión de la apasionante polémica que hace nueve años suscitó la tesis del arquitecto Joaquín A. Mora, en tomo al sitio en
que se fundó Monterrey. La participación de historiadores como
el propio señor Saldaña, Carlos Pérez-Maldonado, Timoteo L.
Hemández y Vito Alessio Robles, quienes refutaron a Mora; y la
del licenciado Santiago Roel, señor, que secundó al arquitecto, hacen verdaderamente valiosos los artículos sobre tema tan discutido
y que, en opinión de Saldaña, quedó indeciso.
Viene luego un capítulo dedicado a "La Calle Juan Ignacio Ramón", lo inicia con un magnífico antecedente de la ampliación y
prolongación de diversas calles citadinas. Estas páginas son de
fuerte sabor tradicional. Los nombres de las antiguas calles del Nogal (Juárez), del Angel (Guerrero), del Aguacate (Allende), etc.,
reviven al Monterrey que se ha ido para siempre. Su objeto es el
de establecer comparación del costo (2,000 pesos) que en 1861
iría a tener la ya entonces proyectada prolongación de Juan Ignacio Ramón, con el fabuloso de las obras actuales. Inserta documentos interesantes y cierra con una muy bien lograda semblanza de
Ramón, héroe de la Independencia, fusilado en Chihuahua.
Sigue a éste un magnífico trabajo sobre el "Consejo de Guerra
al General Pablo González". Toda la trama de este proceso sensacional, cobra vida en la pluma del señor Saldaña. Acusadores,
557

556

�defensores y acusado, son plasmados en párrafos de precisión fotográfica. Esta parte del libro liga perfectamente con la primera,
de la muerte de Carranza.
Y, finalmente, otro tema muy regional: "Los Puentes del Santa
Catarina". Da cuenta de los primeros que tuvo el río y de su desaparición. Dedica catorce páginas a describir, con todo su dramatismo, la trágica avenida de 1909; y las diecisiete páginas restantes, a las obras de canalización y construcción de los cinco
puentes actuales.
Labor encomiable la del señor Saldaña, realizada con el esfuerzo que supone la importancia del cargo que ocupa.
Con sus Episodios de Ayer, reafirma su calidad de "Cronista de
Monterrey", que le reconocemos y admiramos.

l. C. G.

558

INDICE DE MATERIAS

�Página

El Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo Le6n,

por el Dr.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE . . . . . . . . . .

SECCIÓN

I

5

PRIMERA

FILOSOFIA

(A) INVESTIGADORES LOCALES

Dr.
Dr.

Significaci6n y Sentido
de la Muerte .......... . ....... . ....... . ................. .

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:

CHRISTIAN BRuNET:

Hegel y el Problema de la Subjetividad .. ..

T.: fules Lequier, Un Precursor de la Auto, F'l
nomia
i oso'f.ica .......................................... .

15
41

Lic. CoNSUELo BoTELLO

Dr.

73

La Nacionalidad Mexicana ......... .

95
139

Santo Tomás de Aquino y el Pensamiento
de nuestro Tiempo .......... . .................... . ........ .

161

MIGUEL ANGEL CANTÚ GoNZÁLEZ:

Lic. ALBERTO GARCJA GÓMEZ:

Existencialismo y Psicoanálisis

Lic. MANUEL MENDOZA S.:

(B) COLABORADORES FORÁNEOS

r

Dr.
Dr.
Dr.
Dr.
Dr.

JosÉ VASCONCELOS:

Filosofía de la Coordinaci6n . . . . . . . . . . . .

Luis RECASÉNS S1cHES:

La Objetividad Intravital de los Valores

La Filosofía de los valores en la
Historia y en la Filosofía Alemana actual . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

181
205

FRITZ JoACHIM VON RINTELEN:

El Suicidio Metafísico . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

217
229

Bergson en México: Un Tributo a José Vasconcelos . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

247

MrcHELE

F.

ScIAcCA:

PATRICK RoMANELL:

561

�Página

Página

El Realismo Axiológico en la Filosofía
Tomista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 267
PEDRO CABA: La acción en la Metafísica presencial, FILOSOFIA
DEL HACER . . .. .. .. .. .. .. .. . .. .. . .. . .. . . .. .. . .. . .. . .. . .
293

Dr. OcTAVIO NICOLÁS DERISI:

Dr.

Vocablos de la Lengua Quinigua de los
indios Borrados del noreste de México . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 489

Prof. EUGENIO DEL Hovo:

(B) COLABORADORES

JoRGE FERNANDO lTuRRIBARRÍA:
SECCIÓN

La Conspiración del Padre Arenas

517

SEGUNDA
SECCIÓN

LETRAS
NOTICIAS

(A)

FORÁNEOS

Y

CUARTA

RESE~AS

BIBLIOGRAFICAS

INVESTIGADORES LOCALES

Problemas Bibliográficos en la obra de
Juan Ramón Jiménez ( 1900-1916) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 321

Lic. JUAN ANTONIO AYALA:

(A) INVESTIGADORES

Charles Du Bos: Qué es la Literatura
Cesare Pavese: El Oficio de Poeta . . . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Una Obra de Alain Guy
sobre los Filósofos Españoles de Ayer y de Hoy . . . . . . . . . . . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: La "Lógica" de Eusebio
Castro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
ISRAEL CAVAZOS GARZA: Ricardo Covarrubias: Las Calles de Monterrey
ISRAEL CAVAZOS GARZA: José P. Saldaña: Episodios de Ayer . . . . . .
ALFONSO RANGEL GuERRA:

ALFONSO RANGEL GuERRA:
(B) COLABORADORES FORÁNEOS

Algunas Interpretaciones Novelísticas de
la Bolsa . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .
Dr. FERNANDO ALEGRÍA: Alejo Carpentier: REALISMO MAGICO . .
Dr. JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA: Virgilio en México . . . . . . . . . . . .
Dr. Juuo J1MÉNEZ RuEDA: El Instituto de Literatura Iberoamericana
Dr. ALFONSO REYES: Los Infiernos Helénicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. SEYMOUR MENTON: La novela experimental y la República comprensiva de Hispanoamérica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . .

Dr. MYRON I. L1cHTBLAU:

SECCIÓN

331
345
373
387
397

LOCALES

545
547
549

552
555
556

409

TERCERA

HISTORIA

(A) INVESTIGADORES LOCALES

Algunas Características de los pobladores de Nuevo León, en el Siglo XVII . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 467
CARLOS PÉREZ-MALDONADO: Por qué se vino a vivir a Monterrey el
Dr. don José Eleuterio González ......... ~... . . . . . . . . . . . . . . .. 481

Prof. IsRAEL CAVAZOS GARZA:

563

562

�Acab6se de imprrmir el d!a 8
de febrero de I 960, en los
Talleres de la Editorial J us,
S. A. Plaza de Abasolo 14,
Col. Guerrero, México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos; Editorial Jus</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Charles Du Bos</name>
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        <name>Oficio de poeta</name>
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        <name>Ricardo Covaburrias</name>
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                    <text>HUMANIT AS
--¡ANUAIIO :DEL CENTRO DE F.STUDIOS HUMANISnOOS

,
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
N'2

19 6 1

�.........,..

�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMAN!STICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

N' 2

Año II
196 1

�N U M. 2

196 1

A~ O I I

HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANfSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
Presidente y Jefe de la Sección de Filosofía:

DR.

AGUSTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:
Lic. JuAN ANTONIO AvALA

Jefe de la Sección de Historia:
PROF.

IsR~EL CAvAzos GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Je/ e de la Sección Editorial:

LIC. ALFONSO RANGEL

GUERRA

EDITORIAL JUS
MEXICO, 1961

�HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios
Humanbticoa. - Dirección: Zaragoza
Norte 244. -

Monterrey,

N.

L.

I

DICE

SECCIÓN

PRIMERA EDICION

PRIMERA

FILOSOFIA

Marzo de 1961.-1,000 ejemplares.
(A)

Dr. AousTÍN

INVESTIGADORES

LocALEs

Filosofía y Filosofar
Lic. CONSUELO BoTELLO: lAs Categorías . . . • .. . • . . . . . . . . . . . . . • . . .
Lic. LulS RABAsA: La Filosofía de la Materia en un Tomista Contemporáneo . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. RoBERT S. 8.ARTMAN: Lo Analftico y lo Sintltico como Categorías
Metodológicas . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . • . . . . . . .
BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:

(B)

Derech01 Reservados

©

por el Centro de Estudios Humanisticos de la U.N.L.

La retponsabilidad derivada de los estudiot contenidos en este
Anuario corresponde cxcluaivamente a 1us mpectivot autores

13

43
55
99

CoLABORADORES foRÁNEOS

Dr. ANTONIO GóMEZ Roeuoo: Introducción a la Política .Aristotélica
Dr. Luow10 ScHAJOW1cz: El Hombre y sus Veneraciones . . . . . . . . . • .
Dr. ALBERTO CATURELLI: Breve Ensayo sobre el Ser . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. PEDRO CABA: Soledad en el Hombre . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . .
Dr. Ivo HoLLHUBER: Rez,alorización de la Filosofía y Jurisprudencia
amenazadas de desquiciamie11to en sus conceptos básicos . . • . . . . .
Dr. PATRICK Ro11ANELL: Fe contra Ciencia: una Resolución al Conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . • • . . . . . . . .

129
145
163
191
217

239

7

�SECCIÓN
SF.CCIÓN

CIENCIAS SOCIALES

LETRAS
(A)

(A)

Jr..'\'ESTICADORES LocAU:S

Lic.

( B)

Dr.

(B)

JOAQUÍN ANTONIO PESALOsA:

325
343
355

SECClÓN

389
401
419

TF, RCERA

HISTORIA
J::-,'VESTIOAOORES

Loc:ALES

lsRAEL CAvAZOS GARZA: La Obra Franciscana en Nuevo Le6n . . . . • . . 437
JosÉ P. SALDAÑA: Don Martln de Zavala • .. . .. . .. .. .. . .. .. .. .. . . . . 453
To1a1Ás Mnr-.DlR1CHAOA Cu'llVA: Médicos)' Hospitales en r.l Nuevo Reino
de Lt611 . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . • . . . . . . . • . . . . . . . . . . . 471

Dr.

Los Comienzos de la Colonizaci6n Española en el
Nur.vo J.I undo • . • • . • . • . • • . • . • • . • . • . • • . . • • . . . . . . . . . . . . . . . . . 495
Abog. RoooLPO Ruz MB?-:ÉNDEZ: La Patria Lejana . . • . . • • . . . . . . . . . • 509
XAVlRR TA,.ERA ALPARO: El Pesimümo Mexicano a la Mitad del siglo
.YJX .. . . •.... ... ............. . ... . . . ... . .. . . . ••..•.. . .••. 517
SIL\'JO Ü.\'ALA:

549
577

601
617

Qul:'-:TA

NOTICIAS Y RESE~AS

..

BIBI..IOGRAFICAS

SALINAS QulROOA: Co11greso de Sociología Política, 643.JoACHIM ,·oN R1!&gt;o'TELF.N: Encur.ntro entre Orirnte )' Occidente,

GENARO

ANGEL

(A)

COLABORADORES FORÁNEOS

371

MA:-:UEL MENDOZA

SECCIÓN

De la Guerra )' de la Par. . . . . . . . . . . . . 527

Dr. Luis RECASÉ!'~s-S1cnEs: La Finalidad en el Derecho . • . . • . . . . . .
Lic. DESIDBRIO GRAUE: La Justicia Distributiva • •.. .. , . . . . • . . . . . . . .
Dr. W1L1JAM M. W1NNIE: 1A tene11cia de la tierra en la Cuenca del
Bajo Paptiloapan ... .... , • • . . • • . . . . . . ..• . . . . . . . . . . • . . . . . • . . .
Prof. Dr. C. A. CANNEOIET.ER: Sociocracia. Un medio para mejorar la
vida de la comunidad . . . . . • . • . . • . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

COLABORADORES FORÁNEOS

Hernando I&gt;ominguez Camargo, Primogénito de G6ngora . • • • . . . . . . • . • • . . . . . . • . . . • . . . . . . • • . • • •
Dr. Suo10 F.ERNÁNDEZ: El Mal Amor . .. . ... .. .. . .... .... . •• , . . .
ERNESTO MEJÍA SÁNCllEZ: !.A Vida en la Obra de Alfonso Re,·es . . • . • .
PORFIRIO l\ÍARTÍNEZ PEÑA.LOZA: Ignacio Mariscal, Traductor de Poesía
Francesa . • . . . . . . • • . . . . . . . . . • • . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . .
Dr. MYRON J. LrcHTBLAU: Temar 'Y Tlcnica en los Cuentos de Bduardo J.1allea . . . • . • • . • . . ... • • • • • • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • . •
Gt:ORGE. J. Eoat:ac: Un Estudio de Don Manuel del Pr.z, una Creaci6n
Literaria Galdosiana . . • • • . • . • . • • . • . . • • • • • • • • . • . . . ... . . . . . . . .
Dr. CHRISTOPH Eren: E11sayo de Topología Uteraria . . • . . . . . . . . . . .

JN\'ESTIGAOORES LocAt.ES

Lic. ALBERTO GARCÍA G6MEZ:

El Problema de los Géneros Literarios . . . . 259
ALFONSO RANG&amp;L GuERRA: !.A Poesía de Bias de Otero . • • . . . . . . 269
Luis AsTEY V.: El Mito Acadio de Zu y Dos Documentos Afines 299

Lic. JuAN ANTONIO AVALA:
Lic.

CUARTA

SECUNDA

S.,:-.c,rnz: Comentario a José Gaos,

FRIT"L

645.-

669.-Mrcu&amp;L

CA.."ITÚ: "Vida )' sentido", por Luis Abad Carretero, 673.-JUAN

Handbook of 1.atin American Studies, No. 21, 681.juAN ANTOl\'lO AYALA: Crítica literaria, por Manuel Gutiérrez Nájera
(Obras, 1), 682.- AcusTÍN BAsAVB Fotz. DEL VALLE: Rclncion~s de la
filosofía, por Francisco Romt'ro, 683.- AousTÍN BASA\"E FnEz. DEL VALLE: Tratado general de filosofía del derecho, por Luis Recaséns Siches,
685.-ALFONSO RANGEL GUERRA: Estructura de la lírica modr.ma, por
Hugo Friedrich, 687 .-ALFosso RA:-:GEL G1JERRA: / orge Luis Borges,
un ensayo de interpretación, por Rafael Gutiérrez Girardot, 690.-ALBERTO GARCÍA GóMEZ: Derecho lnternacio11al Público, por César Sepúlveda,
691.-lsRAEL CAvAzos GARZA: Apellidos de Nuevo León. Guerra . .Apellido materno de Fray Semando, por Tomás Mendirichaga Cueva, 692.IsRAEL CAvAZOS GARZA: El Benemlrito Educador Nucvoleonés Profesor Dn. Serafín Peña. Datos biográficos, por Plinio D. Ord6ñez, 693.

ANTONIO AYALA:

9
8

�Sección Primera

FILOSOFIA

�FILOSOF1A Y FILOSOFAR

DR.

-

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Oentro de Estudios Humanísticos
de la Universidad de Nuevo Le6n
Sumario: l. Esencia de la Filosofía y Raíz del Filosofar.-2. Fundamento y Sentido del
Filosofar.-3. ¿ Qué signüica ser Filósofo?-4. La Filosofía como Forma de Vida.-

5. ¿Para qué sirve 1a Filosofía?--6. Filosofar para mejor vivir.-7. Filosofia como
compromiso.-8. Hacia una Filosofía Existencial, no Existencialista.-9. La Filosofía prepara para la Salvaci6n.-10. La Filosofía al servicio del Hombre -Philosophia ancilla vitae.-1 l. El Hombre al servicio de Dios.-12. Abertura de la Filosofía a la Salvaci6n.

l.

EsENClA DE LA FILOSOFÍA v RAíz DEL FILOSOFAR

una definición de la filosofía en la que todos los filósofos
estén de acuerdo, es lo cierto que todas las filosofías pretenden dar una explicaci6n fundamental de la realidad entera. Por debajo de las pugnas de la historia, los filósofos han perseguido siempre un mismo objetivo: la sabiduría
humana. La tradicional definición de la filosofía como conocimiento cientiAUNQUE No EXISTE

fico de las cosas por las jJrimeras causas, en cuattto éstas conciernen al orden
natural, recoge la fundamental coincidencia genérica de todos los sistemas, a
saber: que la filosofía pertenece a un orden cognoscitivo -no afectivo- y
que pretende saber decir las últimas razones de realidad universal.
Es preciso, sin embargo, no dejarnos llevar por un optimismo racionalista.
La filosofía pretende llegar a una integral comprensión de la realidad total,
pero una cosa es el intento y otn, muy diferente, la realización. Nunca llegaremos a conocer, exhaustivamente, el orden nahrraL Nos topamos, al final de
cuentas, con el misterio, con la franja nebulosa. . . El último acto de la razón
-como lo advirtió Pascal- es reconocer que la razón tiene límites. Cabe
agregar, no obstante, que como no se pueden establecer "a priori" estos límites, siempre es posilile, en la práctica, el progreso indefinido del filosofar.

,

13

�Algo le falta a la clásica y tradicional definición de filosofía. Autores muy
próximos a la filosofía aristotélica }' medieval han hecho notar que esa definición, aunque cierta, es incomplela. En efecto, échase de menos el aspecto de
"sabiduría yjtal de los últimos problemas humanos" que tiene la filosofía. Si
suprimimos el carácter de síntesis superior y ,·ita] de los conocimientos del
hombre, nuestra disciplina pierde todo su valor íntimo y c..xistencial. Una filosofía que no esté al servicio del existir -dicho sea con absoluta sincerida&lt;lno nos interesa.
En español, la palabra "filosofía" l designa la suprema ciencia natural puramente humana, Fruto, esta designación, de la concepción greco-latina que
e1mc nosotros c;ícmpre ha estado presente. Etimológicamente la voz filosofía
-formada por dos palabras griegas ''philo" y "sophia"- significa amor o
tendencia a la sabiduría. Ni ignorancia infrahumana, ni sabiduría divina. Trátase de un saber natural y propiamente humano, de una justa medida de la
potencia intelectual del hombre. Al hombre sólo le es posible conseguir una
docta ignorancia ( bien distinta, por cierto, · de la ignorancia del palurdo) .
"Así pues -apunta Nicolis de Cusa-, a ningún hombre, por más estudioso
que sea, le sobrevendrá nada más perfecto en la doctrina que saberse doctísi mo en la ignorancia misma la cual es propia de él. Y tanto más docto será
cualquiera cuanto más se sepa ignorante". 2 Desgraciadamente esta &lt;locta íg-

.

' Aunque tradicionalmente se nos había venido diciendo que se debe a Pitágoras
la invención del vocablo "filosofía", lo cierto parece ser que fue Hrráclito quien por primera ,·ez crnple6 el tC:·rmino "filósofo". "Es n('c,·sario - dice Heráclito- que los filósofos sean buenos investigadores de muchas cosas" (Fragmentos 35, Diels). Herodoto
usa el verbo "filosofar" al atribuir a Creso -quien se dirige a Salón- las ,iguiemes
palabras: "he oído que, por el placer de la especulación, has recorrido, filosofando,
muclios países' (Hist. I, 30). Tucididt's hace e.'Cpresar a Pericles: "Amamos lo bello
i:on medida'', ''filosofamos sin molicie" (Guena del Pel., II, 40). Eutidemo, según
apunta Xcnofonte, ~r cree "muy adelantado en filosofía" (Mcm. IV, II, 23). En todas
estas frasc.1 de escritores clásicos se advierte un concepto de íilosoffa como afán de
conocer fas cosas todas, como "cultivo intelectual''.
Cicerón y Di6grnc5 Laerdo son los principa les promotores de In venerable tradición
c¡uc atribuye a Pitágoras la inn·nción del término "íilosofía" (Véase del primero "Tusc
V., c. 3, n. 7-9"', y drl segundo "Declaror. Philosoph. vitis, [eclic. DidotJ 1, B, c. J.
n. B"), Conocemos de sobra el bello relato y no es el caso de volverlo a reproducir. Pero cabe apuntar que la anfrdota reco¡:r, admirablt'mrnte, el carácter de búsqueda desinteresada -pragmáticamente hablando--, noble. contrmplativa y amorosa que ha
tenido i;icmpre la actitud filosófica. Parcrr ser, s1•gún el testimonio de los mejores historiadores de la filosofia, que un pitagórico llamado .Heráclides Póntico atribuyó a Pitágora.s -por el fervor que le profesaba- lo que era propio de la modestia socrática )'
fl aprendió cuando concurrfa a la escuda platónica. De esta opinión participan Kurg,
Ritter y Preller, Jaeger.
: NmoLÁs DE CUSA, La Docta Ignorancia, pág. 25. Editorial Aguilar, 1957 .

H

norancia, de pura cepa socrática ha sido amplificada hasta el extremo por el
"problematicismo filos6fico,, y por la "dialéctica del no-saber". Bástenos dec_ir que el hombre, aunque nunca llegue a poseer la abidmía en plenitud,
siempre tenderá hacia ella y de ella recibir::í reflejos y orientaciones. Ese poder
zaumúsico que nos Jleva al propósito de lograr ese anhelado sabrr de la uniYersalidad de lo universal, es in-eprimible e inoC11ltable. Antes que otra cosa,
la filosofía es una realidad vital, un hecho histórico. Filosofamos porque sentimos, como ley imperiosa de nuestra mente. b necesidad de buscar afanosamente la Ycrdad, para hacerla sustancia propia (''ampkxus veritatis"). Tengo la certeza de que antes de haber sido b filo~ofía una auténtica realidad
dentro de mi espíritu, ha estado ahí: como algo existente -en libros, cátedras, sociedades y congresos- fuera de mí. .hfanifestación 1 sí se quiere, social,
externa, visible e impositiva de su existencia; pero no por ello menos contundente. Y esta manifestación objetiva, histórica, me enseña por de pronto, c¡ue
no estoy frente a un cuerpo de verdades acabado, concluido. A modo de
"Geiser" incontemble brota de mí propio ser e] af:in de investigar la verdad
arribando hasta el ser de las cosas, hasta la comprensión cabal del Gnivcrso.
Me importa poner en claro el qué de las cosas y el qué de mí mismo. Es mi
propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a filosofar. Por
mi propia cuenta y riesgo personal ando en pos de verdades comprometedoras.
No se trata de \'erdades como las de la Botánica o la Mineralogía. Se trata &lt;le
un imprcuin"dibú- menesta de ubicación )' de autoposesión. Y en ese menester me juego a mi mismo de manera integral, porque en la búsqueda y descubrimiento de la verdad me identifico con la ülosofía. No ocurre cosa semejante con ninguna otra ciencia. Todo auténtico filósofo forja una filosofía y
la encarna. Pero esta filosofía no es una simple abstracción: es 1a vida, en su
sentido radical, henchida de significación.

Las hipótesis del hombre de ciencia -falsas o verdaderas- no alteran la
vida del científico. Otra cosa ocurre con el filósofo. Su vida queda radicalmente afectada por el hecho de que admita o rechace la existencia de Dios; por
el hecho de que encuentre un sentido y un fin del mundo o porque cree que
el Universo es el resultado de ciegas combinaciones mednicas; por la conclusión de que el bien sea una realidad o una ilusión ... ''Hay en la filosofía
-observa Michcle Federico Sciacca- una esencia de totalidad, profundamente metafísica y hasta diría religiosa, que falta en la ciencia".ª Las diversas filosofías determinan cosmovisiones fundamentalmente diferentes. Ya por el
hecho de que estemos insertos, em·iados o puestos en un mundo dentro del
' M1cHP.LE FtDER!Co SCIAcCA,

La Filosofia y ti Concepto d, fa Fi!osa/ía, pág. 21.

Ecliciones Troquel, Buenos Aires, 1955.

15

...

�cual hemos de hacer nuestro quehacer -- faena vocacional- y ante el cual
hemos de ser responsables, estamos comprometidos. Pero este compromiso
vital se vuelve lúcidamente consciente -y por ello mismo apremiante- con
la filosofía. Asumimos, al filosofar, el riesgo y la responsabilidad. Puedo equivocar mi ruta y debo responder de mi vida. Mi conciencia histórica me soli' dariza con las generaciones pasadas y me señala mi responsabilidad ante las
generaciones futuras. Con mi conducta me juego mi vida y, en parte, la vida
de otros. No puedo ser espectador. Tengo que ser actor. Actor que actúa en
una vida que es conflicto, desazón. Y mis acciones -para que no sean simples agitaciones- tienen que estar precedidas de contemplaciones.
Necesito cultivar la reflexión filosófica para saber ver, saber pensar, saber
sentir, saber amar, saber decir, actuar y vivir. "La mayor miseria del hombre -afirma Etienne Lamy- no es la pobreza ni la enfermedad ni la muerte, sino ignorar por qué nace, sufre y muere". En este sentido, el saber filosófico -integral, armónico y coherente- reviste para el hombre una importancia extraordinaria e insustituible. No puedo quedarme en la superficie de
las cosas. No quiero detenerme sino hasta llegar a la causa primera, al origen
y razón de las cosas. Siento el imperativo de acercarme a la esencia, a la estructura óntica de los objetos y escrutar su fondo invisible, subyacente, ontológico.
Pero no basta apuntar la necesidad de cultivar la reflexión filosófica, como un imprescindible menester de ubicación y de autoposesión; menester es
inquirir por el fundamento y por el sentido del filosofar.

2. FuNDAMENTO v

SENTIDO

DEL FrLosoFAR

¿ PoR QUÉ CULTIVAN LOS HOMBRES LA FCLOSOFÍA? ¿Qué es lo que les impulsa

a ir tras este tipo de saber?
Aristóteles inicia su Metafísica apuntando lo que considera como la raíz
humana del filosofar: "Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de
saber. El placer que nos causan las percepciones de nuestros sentidos son una
prueba de esta verdad. Nos agradan por sí mismas, independientemente de
su utilidad, sobre todo las de la vista". Pero cabría aún preguntarle a Aristóteles: ¿por qué todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber? Porque no basta indicar un hecho: la sed de saber, se precisa explicarlo, hasta
donde sea posible.
Nuestra condición de seres contingentes es, en una gran medida, incertidumbre sustancial. Inseguridad y riesgo son notas inseparables a la vida hu-

mana. Nuestras adquisiciones, fruto de laboriosas faenas intelectuales son
.
.
'
~e~pre ~r_e,canas. T_en~mos que pensar -y pensar bien- para poder subs1s_t1r. Qu1s1eramos e ~ la incertidumbre y el riesgo. Y si no podemos elimmarlos del todo, aspiramos, por lo menos, a guardar el equilibrio. Tenemos
que elegir y decidir, a cada momento, la direcci6n de nuestra vida. "El hom~re ~ ha perdido muchas veces y a lo largo de la historia: más aún, es constitutivo del hombre, a diferencia de todos los demás seres, ser capaz de perd.~rse en la s:lva del existir, dentro de sí mismo, y, gracias a esa otra sensacion de perdrmento -observa José Ortega y Gasset-, reobrar enérgicamente
p~r~ volver. a encont~arse. La capacidad y desazón de sentirse perdido es su
tragico destino y su ilustre privilegio". c1 Pero la filosofía no es tan sólo una
técnica vital para salvarse del naufragio. Más allá de los menesteres temporales Y el "Eros" de seguridad y certidumbre, se da el "Eros" filosófico. El hombre se extraña de la realidad circundante y de su propia realidad. En ese instante ya no cuenta con las cosas usándolas, gozándolas o temiéndolas, sino que
se pone frente a ellas, se sitúa fuera, extra1iado de los objetos y se pregunta
con asombro por esas cosas próximas y cotidianas que ahora, por primera vez,
se le ap~re_cen como problemas. ¿ Qué es esto? ¿Porqué es? ¿Para qué es? Estas
caractensticas preguntas suponen una actitud que Zubiri ha denominado teoré~ica por oposición a la actitud mítica. Surge en Grecia, un buen día, por
prrmera vez en la historia, y desde entonces el mundo ya no ha dejado de hablar de filosofía. Así, pues, la Filosofía es, en mucha parte, hija del asombro.
El que tiene v~r~, sino. para comprenderla -explicándola causal y teleológicamente-- y v1V1rla meJor. Pero la filosofía no puede quedar reducida a una
medit~ción sob_re la vida o sobre la historia. No se trata tan sólo de inquirir
la r3:2on de IIl1 ser en el mundo, sino de investigar, también, el significado
propio del mundo en que tengo que vivir. No me basta saber cuál es la más
ínt~a ,co.ntextura d~l espíritu humano, aspiro a desentrañar el significado y
el f m ~ltnno ~el .W:Uverso. Esto quiere decir, en otros términos, que anhelo
descubnr el pnne1p10 absoluto de la vida univcr5al y el fundamento de los
valores espirituales.

Estando en soledad, y en el mundo, me encuentro a mí mismo sintiendo fa
tensión entre mi desamparo ontológico y mi afán de plenitud subsistencial.
Filosofo porque aspiro a la plenitud subsistencia! y porque quiero protegerme
contra mi desamparo ontológico. Pero como toda plenitud lograda es siempre relativa y está amenazada por el desamparo, prosigo filosofando siempre,
en mi "status uiatoris", hasta llegar a la muerte.
• JosÉ ORTEGA Y GASSl!.T, El Hombre
dente, Madrid, 1957.

)1

la gente, pág. 61. Editorial Revista de Occi-

17

16

H. 2

�cp me inapde a COllOCel' filol6fnmente. De aJú la batima y profunda hu,.
....... de la fiba&amp;a. Por el hecho mismo de - raci,na~ DO puedo reDllilciar a .la IOluá6n del problema IObre el sipificado de mi vida ain re.QIIDCW' a
i. . . . vida bmnana. A nadie le puede• mdiflftllte el problema de 111
dllitiQo penonal. A todos nos importa llber de dónde 'fflmllOI; a dónde vam. Por . , ha dicho Sciacca que "el problema de i.. 6bafta 1e identifica_,
~ COll el problema de Ja vida apiritual del hombre. La filoeofla es atJa0,lmentr. humana, inchuo cuando el objeto de 111 invesdgaci6n DO es el homln y 1111 problemas. Una flboffa que DO sea profunctizaci6n en la vida espiritüal DO es fibofia tino ejercicio J6gico vano y vado".• Ydosofamos IObre la
vida, DO para apartarnos de ella O disolvemot en temas fih6ficot literatu-

~ afanel le 1le\'IA a la filmoftat
Qu6 . . de hemble • el fi161ofo? ¿ ~
.
WlñlRf m6a de• iNlc;a, m clefinitM, tnl de ID peaquaa? Conviene el8
'
l~
tignfficeci4n del fillilo(o.

tlD•dame#e, 1a - - -

'

s. eQri mMJnCA

na Fn.6so,o?

ACCB&gt;EMTAL11BNT1 Por el mero hecho de existir
EL PltOSOFAa NO AOONTBCB
producto del ribofar.
humana~ acontece la fibaffa comotodo
tro ser os convertimos en
fibol
lo hacemos con
nues
•
01aQdo
amoe,
t6 una voz española entre 1IOl0trol.
altaws entitatiw de las COIII, como apun
.....1:-"IJ. se racatan del
,,.....1-- al hombre las cosas salen a la luz de lo ~M.116..,.... y
•
adtica
Ul'III.IM
la
templaci6n requiere una continua
olvido. Pero la libertad en con .
inmmpatible -en el filósofo,
del pensamiP.Dto Y del 6zgano cordial, q~ es
de poder o se realiza el

~

rialoJ.
~ ea fib6fico es un vehemente amor de participar con el meollo de

= :n

nuestra penona en lo esencial de todos les entes posibles. Esta puticipad6n
le reaJia en el hombre ntlno, con la totalidad de sus facultades espirituales

mperiorea. Filoaofa el hombn: entero que quiere llegar a una unión inmediata entre su 1er y ef ser de lo esencial. El conocimiento filoa6fico se hace potil,le por el desposeimiento 11D01010 de la penona que, bauniJIIDdo su )'O y
avtc,dnmiaáncbe, llega, sin ánimo concupj,cente, al ser y al valor de los ob;... Entnga a la pura esencia eterna que DO se podria dar sin la primaria
coavir.ci6n evidente de que la 11nada no •t", o, dicho de otra manera: algo u
~•• La "obviedad" del ser no impide el uombro al fil6aofo ante el
hecho de que en general aJgo es. ¿Por qué hay ente y DO más bien nada?, prepta Heidegger. ¿Por q~ IOIDOI y no DO-IOIDCII?, preguntamos por nuestra
parte. El camino de acceso a todo lo contingentemente existente, que sigue la
fibafta, ae encuentra en el orden y en la jemqufa que guardan e9CJI exiatentel con el Ser Absoluto y su esencia.

por lo menoe-:- con el af~
una ~ n doloroaa del
anhelo IOCJ'ittc:o de ~Jarle ºdad especulativa no hay sabiduria humana
alma hacia la ventad. Sin esta castila
• estitica que le quiera; una dispopoaible, aunque exista toda la ~P cenaa
.
inquiriendo problemas,
sici6n filoll6fica está siempre admirando, pel'Cibitndo, ·dos. A esta disposici61l
inc6gnitas, arcanos que al vulgo le pasan ~t6di incompatible con
de inocente e inquieto niño se debe aunar un ngor me co
la facilidad y 1igeraa del ~6n~ ~ d o coherente y arm6nica, que rePara alcanzar una concepa
. tas propo'rciones, se requieie la filolofia.
le
-'-todos los __.¡aliSfflRI a sus JUI
d
uzca
w.-7
1 bitu adquiera SU temp y IU a,¡p;y se requiere, tambim~0
~co nunca se ha edificado ninguna
si6n interna. Sobre el
1 Prof August Brunner- influye
cultura suJ&gt;ffl?r·. "El ~o~~ qu~ se agitan en el mundo, sin
con sus conocmuentos en
achasccio
de ello Muchas posibilidades han
1 tales mu
veces
·
eli
que se p e ~ os
das de la IOCiedad porque primero fueron •
quedado para nempre descarta
ámbi de la filoeofía". •
• ~entes de los
tos
minadas como ID1y•""":.
ma curiosidad nos lleva hacia un saber puro,
Una especie de exqumta Y fi
balumba abigarrada y multiforme de
com remivo simplificacb. Toda esa
tal
reducine a
p todo ' universal hacinami~to de sucesos puede;
vez, la realidad
cosas,
~ . . suprasensibles. No me basta saber c6mo es
-sí.
UDOI pocos prmapaos .
.
.
la met6dicamente en su puro ser-en
.. _:. ___ , para mí· aspU'O a mvestigar
·
•
....:.. la
uwve&amp;-.i
,
definida
el saber; es D1I propa ese.Mi entidad humana aparece
por

:;m~

• Pam. Auovn BaV1'1ND, ltl,llrio llilos6füo,
drid. 1952.

18

pq.

17. Bcli10ria1 1laz6n y Fe, Ma•

•

Ya 1e habrá advertido que la fdasofia es, para ella misma, el primero de
IUI problemas. Caso único entre las ciencias de un problematismo que revierte 10bre la propia esencia de la ciencia filoe6f1CL Sólo la fiJoeoffa puede establecer Jo que ea filoaofta. Lo que no quiere decir, claro está, que la fibof1a
deba comertine en una pura indagaci6n filológico-etimol6gca. Qumse indicar, únicamente, que comenzamos a filoeofar cuando el pensar pretende
lituane mú allá de todo supuesto en general, aunque resultase ioaicanable
la ablOhda independencia de todo supuesto. Con 1111 propiol medios, la filo.
IOffa c:lelfflDina 1U objeto, 1US fines y 5UI DJ&amp;odos; detennina Jo que quiere
¡irtpntar y lo que quiere responder. "Acuo pueda designarse al filóeofo -&lt;JI,.
sena Simmel- diciendo que es el hombre que posee el órgano apropiado pa' VJc,m a Fanmco ScuccA, Hillorila ü lc Filoioffa, P',. 12. Luia Mirade, editor.

19

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1

�Elaborando los datos de su experiencia, todo hombre digno de tal nombre
se construye una visión del mundo y de la vida. En esta constnicci6n, vibran•
te de vida interior, no se puede prescindir del sentimiento del "yo", de la
dignidad de la persona, aunque la \'erdad deba cimentarse sobre lo absoluto, independientemente de las contingentes fluctuaciones de cada hombre.
La visión del mundo y de la vida, que es una teoría sintética de la realidad, no puede ofrecérnosla ninguna ciencia particular. Más allá de las
relaciones que studia 1a matemática ; de los fenómenos estudiados por la física, la química, la biología, etc.; más allá de número y de figura,; de mo\·imientos y de condensacione energéticas1 ambicionamos penetrar ontológica
e intensi\'amente en la realidad, para obtener una explicación del significado
de la e.xistencia.
El significado de la existencia humana no se puede desentrañar sin partir de la libertad creadora vivida desde dentro. Jamás comprcndcrt'mos el
significado de la existencia humana estudiando desde fuera -y sólo desde
fuera- los datos humanos. Me encuentro a mí mismo más allá del despliegue
del objeto y más allá del repliegue egoísta. Para alcanzanne tengo que vivirme, en una ex-periencia original, como una creatura que sintiendo su insuficiencia radical se afana, no obstante, por salvarse, por llegar a la plenitud
subsistencia!. En este afán me sobrepaso, me trasciendo para remontarme
hasta el ámbito del Ser Absoluto. Sobrepaso el flujo del devenir y me entrego libremente al Ser que no deviene. Entrega que me compromete a mantener mi promesa y mi palabra. Fidelidad personal y creadora qu • se guarda en
medio de una comunión ontológica. Es en el libre despliegue de mis march:is
y contramarchas donde sorprendo el sentido de mi ser. Porque me importa, en
definiliva, conocer la vida, conocer mi vida, su .sentido o sinrazón. Y no hay
otro modo de poseerla que por la conquista o reconquista de cada momento.
Toda teoría ~ una tentativa de acercamiento, una exhortación para 1a verdadera vida. La verdad misma la tengo que obtener como fruto o regusto de mi
esperanza o de mi angustia, de mi íe o de mi desesperación, de mi e.xperiencia
ontológica, en suma.
rge estrechar los lazos entre la filosofía y la vida. o basta contemplar
esencias estáticas, es preciso examinar el surgir y el caminar de la libertad en
todos sus pasos. Cada hombre tiene la tarea fundamental de. hallar el sentido del ser en concreto, de su ser. Lo cual no quiere decir, por supuesto, que
no se deba jam:ís disertar más allá de la experiencia concreta, como lo pretende cierto existencialismo. Quiéresc afomar, únicamente, la necesidad de
experimentar aquello de que se habla, siempre que se pueda, y de dar, a clicha
experiencia, una expresión concreta. Esto significa, en otras palabras, vivir la
verdad. Pero sería lamentable sacrificar 1a estructura racional y la solidez

22

obj~~iva en ~r~. de los análisis subjetivos y de la atm6sfera e.xistencial. Evocaoon dY def· 1mc16n
son indispensables para la vida del espíritu . Q ue d arse en
•
puras., escnpo~~es Y postular la inexistencia de lo indescriptible es negar la
reflc."&lt;lon metafts1ca y es cercenar al espírin1 humano su parte más bl
E , .
.
no e.
. 1 mmimo requendo para participar en la~ prerrogativas humanas es decir,_ par~ fonna~ _parte de la humanidad, con iste en ser animal espi:itual, 0
~CJor aun: espmtu t.ncar,nado. Este mínimo nada prejuzga sobre lo que seré
d)O o sobre lo que
. . serás tu. Partiendo del dato inic1'aJ --esp'm't u encarnadoesenvucl\'o nu hbre espontaneidad, generadora de mi peculiar actitud. Pued~ y d~~ escoger_ la manera de realizar mi espíritu encarnado. oy señor de
~~ decmon por DtOS o contra Dios. Depende de mi libertad iluminar mi vis1~~ del mun~ y d: ~a vicia teniendo cuenta de Dios. 'o quiero parodiar la
div~na autarqwa, engiéndome en principio suficiente de mí mismo. Soy parte mtegrantc del panorama que contemplo. Tengo que dar mi testimonio.
de la existencia trae aparejado un consecuente modo d
..
N Un aber
d · • •
e ex1st1r.
o .e pue e \'IVIr sm ~aber cómo es bueno vivir. Esforzarnos por realizar ·n
plenitud n~estra vocación y conducirnos de acuerdo con el saber obtenido es
~e~/el/116sofo autén~co. • o basta tener una filosofía, menester es vivi~la.
.a 1 oso ta no es tan solo un saber, sino también - v acaso m"-s
e ·1 1 .
,
.u
un entu1asmo. ¿ ua es e sen ttdo de este entusiasmo? ¿ Para qué sir\'e la filosofía?

5. ¿PARA

QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA?

HAs:A Ali.º~. SE NO HA ,.ENIDO DICIENDO, con notable insistencia, ue la fi.
losof1a ~s mutil. i Entendámonos! La filosofía es inútil en cuanto su ~ctividad
e~ esencialmente es~ec~lativa y no pragmática. En este sentido, habría que de. 'é
dcu- quef todas
d las c1enc1as especulativas son inútiles · Algunos filo's of os, smt1
n-

lao~i:u:cl~~;, e; 1~ p~e ~,ás noble de ~u ser han creído preciso ad\'ertir que
.
e a J oso ia para la \'Ida puramente pragmática no es en
ngorJ una .\:erdadera acusación. Si el supremo valor fuese la utilidad h .b ,
que dcscalif1car a esta noble di ciplina. Pero si resulta que lo útil no , a na
valor a~soluto, sino subordinado, porque sirve para algo y se com :see un
un medio natural~c~te inferior a su fin, podría ocurrir que el pr=~did:o:~
proche se nos conv1rt1cse en el mejor elogio de la filosofía.
'nHay cosas
' que
• • valen
• por .sí mismas. En este caso I eJ hcehO de que no sean
u i es no s1gn1f1ca, sm más, que carezcan de valor Se dice con
"~ ~tilidad n? debe ser atribuída a Dios, pues 5~ ser no ' ; un
mngun ente, smo que todo ente se ordena al Ser Supremo como a su últ~o y

m~:, :

23

�definitivo fin". (Millán Puelles) . De modo similar, la filosofía no queda desvirtuada por el hecho de que no es útil para la vida práctica. Aristóteles supo
ver con toda claridad, que hay un saber que tiene en sí mismo la cau~a de
su apelibílidad. Por eso consideró a la metafísica como una "ciencia libre"•
Ahora bien una cosa es que la filosofía no tenga un propósito práctico Y otra
cosa muy diferente es que carezca de finalidad. "En ese esencial sentido, la
finalidad úJtima del saber filosófico es, 'objetivamente' considerada, la Verdad real, el mismo Ser, que en la absoluta sabiduría es poseído sin residuo alguno -afirma Antonio Millán Puelles- y sin necesidad de búsqueda o tendencia de ninguna especie y, desde el punto de vista 'subjetivo', la máxima
integración: humanamente posible, de nuestro propio ser, que por hallarse en
una esencial y constitutiva tensión a la verdad, necesita de ésta para ser plenamente".ª Somos constitutivamente indigentes. Y no se trata solamente de
indigencia física, sino también de indigencia espiritual. Necesitamos de la filosofía para llenar nuestro interno · vacío. Más allá de la utilidad de ciertas
cosas para la vida práctica) sentimos una e,ágencia de saber radical y último.
o podemos ni queremos quedarnos en los simples fenómenos y en determinados sectores de entes. Hay en el hombre un insoslayable afán de romper las
cadenas que nos atan a lo sensible. El máximo recurso natural para remed_iar
esta constitutiva indigencia, es la filosofía. Gracias a ella aclaramos el sentido
total de nuestro quehacer vital, trascendiendo el plano sensible y material. ¿No
es acaso dignificar la razón y la vida, este trascender el suceso y la anécdota?
Una visión incoherente y fragmentaria no podrá, jamás, aquietar nuestras
ansias de saber integral del hombre, del uniYerso y de Dios.
Por ese ensanche del mundo mental, por esa maravillosa ampliación del yo,
por esa elevación del espíritu a un plano superior, solían decir los antiguos:
"Feliz quien pudo conocer las causas de las cosas''.
Todos tos movimientos históricos suponen una filosofía. Los hechos sociales en el tiempo no son sino pensamientos actuados. Para guiar a los hombres, para orientar los destinos personales, se requiere una fuerza ~ect_ora. En
los problemas humanos más serios y definitivos no se puede prescmdir de la
filosofía.
Para conducirme y moverme hacia mi destino, tengo la obligación de conocerme a mí mismo. Sólo así podré saber qué puesto me corresponde ocupar entre mis prójimos. En ese sentido cabe de~i~ que el problema, f~losófico
central y trascendental es el problema antropologico. ¿ Cuál es J_a ultuna _explicación del sentido y de la esencia del ser humano y de su Vlda? Precisa' ANTONIO MIT.LÁN PUELLES,

nes Rialp, S. A.

24

mente al considerar nuestra propia realidad tropezamos, al buscarle una explicación última, con la existencia de un ente fundamental y fundamentante: Dios. En esta forma, el itinerario parece ser éste: del hombre, esencialmente abierto a las cosas y a sus semejantes, a la comunicación con el mundo
y con Dios. Un conocer vital que nos lleva al ser es algo más que una pura
especulación: es un conocer comunicativo. "La posibilidad de una felicidad
humana pcrfecta y el modo de conseguirla -apunta Ismael Quiles- es el
problema supremo y central que nos urge irresistiblemente a filosofar y en torno a él brotan y se resuelven todos los demás problemas". 9 Y echando mano
de una comparación del orden teológico sobrenatural (la redención y la revelación), el mismo autor se atreve a decir "que la filosofía debe cumplir en
el orden natural lo que la revelación y la gracia en el orden sobrenatural"
(Ibidem). Al conocer me hago otro, no real, sino idealmente. En efecto, si
conozco el orden del universo con sus causas, ya no estoy enteramente aislado,' ya no soy mi pura y única realidad: soy yo más la representación esencial intencional. Por el contacto espiritual me siento atraído por el deseo natural, irresistible y misterioso que me lleva inexorablemente hacia el ser pleno.
Toda síntesis vital del universo presupone la ex-periencia de nuestro existir
participado.
El amante del saber último destina una parte sumamente importante de
su vida a la búsqueda de la verdad. Si no pone en esa búsqueda todo el peso
de la vivencia de su existir participado, se quedará en un frío conocer a distancia. A lo más, llegará a un contacto esencial en virtud del cual, según Santo Tomás, por el conocimiento Jo conocido se une al conocedor por su imagen intencional. Pero ya por su misma etimología, la palabra: filósofo nos está indicando que por el amor, lo amado -la sabiduría- se une realmente al
amante en cierto modo. Una respuesta puramente cognoscitiva es suficiente
para resolver el problema total de nuestra vida. Aunque nos orientamos siempre en dirección a la verdad, debemos utilizar el orden existencial en la búsqueda de la razón pura. Tal es, por lo menos, nuestra concepción existencial
-no existencialista- de la filosofía. Es preciso que dotemos a nuestras viv_enc~ de un sentido racional, por mínimo que sea, para que nuestras expcn:~c1as perso~les tengan un valor objetivo y universal. Tenemos que transmitir no tan solo nuestros contactos existenciales, sino también las esencias
de los seres. Nuestra actividad cognoscente pretende captar la esencia real
de los seres, no un reino rígido y vacío de "quididades" despojadas de su ser
actual. Porque, en última instancia, la existencia del hombre está avocada a
complementarse en el contacto existencial amoroso. No es la vida para Ja

Fundamentos de Filoso/la, pág. 32, Tomo I. Edicio' ISMAEL QurLEs, Filosofar )' Vivir, pág. 59. Espasa Calpe Mexicana,

s.

A.

25

�filosofía, sino la filosofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando. En otros términos: mientras que la vida es para la filosofía, relativamente; la filosofía es para la vida, absolutamente.

6.

FILOSOFAR PARA MEJOR VCVIR

EN TANTO QUE LOS CONOCIMIBNTOS de las ciencias particulares influyen sobre las condiciones de la existencia humana, la filosofía influye sobre la vida
misma del hombre. El que se consagra a los estudios filos6ficos dota a su espíritu de aquella libertad tan necesaria para emprender los vuelos lejanos.
Al dejar atrás prejuicios y costumbres, se abre un ámbito de posibilidades hasta entonces no sospechadas. Es como si rompiese el cascarón de un mundo cerrado, preciso, definido; un mundo de opiniones hechas, que fueron elaboradas sin la participación personal. En lugar de un panorama limitado que nos
mantenía como cautivos de caverna (recordemos el mito platónico), se abre
ahora el Universo en su totalidad. Rotas las tiránicas ataduras de la vida inauténtica --el cese dice", "se habla", "se hace", "se acostumbra"- el espíritu
cobra agilidad y termina por penetrarse de la grandiosidad y serenidad del
objeto contemplado.
"Filosofar -decía Sócrates- es aprender a morir, pero al aprender a morir, el sabio aprende también a mejor vivir". Vivimos mejores a medida que,
impulsados por el asombro y la duda, vamos eliminando fantasmas y espejismos. Y tras esta labor preliminar, la ccarmonía viviente''. Una armonía que
no es tan sólo orden formal, abstracto, sino concreción de cosas reales con sentido último.
La filosofía no es un deporte. Esto podrá ser sofística, pero nunca filosofía.
Los problemas son estímulos, no torturas. A toda problemática debe corresponder una sistemática de respuestas. Al quehacer -faena intelectual- sigue la recompensa: liberación filosófica. "Llamemos fil6sofo -propone Eugenio D'Ors- a quien vive la eternidad del momento: filósofo, a quien vive
la universalidad del lugar. Para alcanzar este vivir, filosofamos. Para tener
derecho a entrar en él, problemati7.amos". 1º Una manera de hablar, claro
está, pero con sentido. Es evidente que aún avizorando la eternidad en el
momento, seguimos viviendo en el tiempo; aún trascendiendo mentalmente
el lugar, estamos en él. Queda en nosotros, no obstante, una cierta vivencia
que nos puso en contacto con objetos inespaciales e intemporales.
10

EuoBNIO

celona, 1947.

D'Oas, El S,creto de la Filosofía, pág. 74. Editorial Iberia, S. A. Bar-

La filosofía es imprescindible e inevitable. Los que aplazan la verdadera
aventura filosófica, viven, sin saberlo, con una filosofía miserablemente anémica. Pero lo que resulta imposible es desentenderse, en absoluto, del filosofar.
Porque en todos sus aspectos, humildes o elevados, la existencia del hombre
es la búsqueda de la verdad. Sabemos que sin la verdad -humanamente hablando- no hay verdadera vida ni vida verdadera.
Todos esos afanes humanos por la ciencia, por el poder, por el placer y
hasta por Dios, serian ininteligibles sin la consideración de un ser desamparado, indigente, insuficiente, que busca un completainiento esencial, una estabilidad que le falta. Si buscamos algo es que no somos ese algo y no lo poseemos. Pero la búsqueda no se quiere por la búsqueda misma, sino por el encuentro. No podemos, en consecuencia, consolidamos en la búsqueda. Aunque reconozcamos nuestros límites y trabajemos dentro de ellos, andamos en pos de
adquisiciones. Somos posibilidades porque antes somos entes anhelantes de
perfección. Justamente por ese carácter de incompletud y de limitación que

nos condiciona, nos vemos estimulados y comprometidos a filosofar. No se
trata de oficio de filósofos, sino de condición de hombres. Sólo el desconocim:enlo de nuestra finitud nos mantendría fuera del compromiso de filosofar.
U na vez conocida y sentida -cosa por lo demás insoslayable- la finitud nos
espolea, de un modo o de otro, a superarle. El hombre no puede aceptar nunca, a ningún precio, la contingencia. Por eso no cesa de buscar y de invocar
un absoluto que le salve, en cierto modo, de su contingencia. Y bien podría-

mos decir que esta búsqueda y esta invocación constituyen su humanidad misma.
No se elimina lo absoluto exaltando la gratuidad de la pura contingencia.
Sin saberlo, se está elevando lo absurdo --en este caso- a la categoría de absoluto. Por lo demás, mi experiencia existentiva me descubre que ese absoluto no puede ser yo mismo, ni su semejante, ni mucho menos una cosa o
un mundo de cosas. No basta decir que lo otro, lo trascendente -término equívoco- es lo que me complementa. Vinculado como estoy al planeta o a los
planetas ( en caso de que por los viajes interplanetarios conquistemos nuevos
mundos) no puedo dejar de experimentar mi radical impotencia y mi esencial servidumbre. Estoy dominado por las leyes de la naturaleza. Mi cuerpo
mismo -que es el campo o escenario de expresión de mi espíritu- me circunscribe, me empequeñece y me aplasta. Por mi condición encamada, el
mundo me domina materialmente. Pero dominio no quiere decir superación.
Al darme cuenta de mi dependencia de un ser que no me supera, surge en
mí el afán de independizarme de alguna manera. Se abre entonces el camino
de la trascendencia. Por auténtica exigencia emprendo la búsqueda de un
término satisfactorio. La tierra, que me abraza y que me liga con todos los

26

27

�\;vientes, no me brinda una satisfacción saturadora. Tras de haberme investido por todo lo que me rodea, se opera en mí un profundo e integral sentido
de finitud. Pero esta finitud -consubstancial a la existencia- no puede convertirse en norma de la existencia. Me realizaré como ser finito -porque otra
cosa no cabe-, pero no puedo ni quiero tener en lo finito mi último término.
Mi bt'1squeda tiende siempre más allá de la finitud. Mi desamparo ontológico
me insta a luchar por un completamiento, por un estado de ser que me falta.
En f'.ste sentido, mi debilidad se transfomia en fuerza.
Realizamos integra/merite 11uestra 11aturale:a finita cuando, tratando de
ser hombres hasta el fondo, nos percatamos de que el hombre -como advirtió Nietzsche- está hecho para ser superado. Apasionándonos rn nuestra tarea de filoso{ ar para mejor vivir como hombres, encontramos nue.stra unidad
fundamental de str, ,•, en esa unidad, lo que funda, lo {undante el ente
fundamental )' fundame11ta11te.
Hny un compromiso fundamental -compromiso con el ser por el cual me
pregunto- que surge desde nuestra total humanidad concreta y que nos
autoriza a considerar la filosofía como compromiso.

7.

FILOSOFÍA COMO COMPROMISO

hay que superarlo en tal
fonna que las conquistas alcanzadas no e pierdan de nuevo. Una de estas
conquistas -insuficientemente dcsarTOllada: por cierto-- es la consideración
de la filosofía como compromiso.
El Diccionario de la Real Academia Española (Décimoctava edición) define la palabra compromiso (del latín compromissum) como "obligación contraída, palabra dada, fe empeñada" (4a. acepción). Tratemos de precisar UD
poco más. En sentido pasivo, el término designa el hecho de que una ~rsona
se halle insertada en un sistema del que depende. Por el solo hecho de haber
nacido, nos encontramos ya, sin haberlo solicitado (pasividad), comprometidos, alistados en el mundo. En sentido activo, la palabra expresa el acto
mismo por el cual uno se adscribe, se alista ingresando en un estado o condición en el que deberá permanecer. Es el caso de eletrir libremente: ponerse
a di po ici6n de una compañía. del ejército, de un particular o de una institución. Ambas acepciones se fundan en la filo ofía existencial. Desde el momento en que hemos nacido y estamos en el mundo (acepción pasiva), tenemos que actuar y tenemos que ser responsables (acepción activa}. No cabe
permanecer neutrales. Incluso el intento de no comprometer.¡e: es una forma de compromiso. La fidelidad a un primer compromiso trae aparejada muAUNQUE SEA PRECISO SUPERAR EL EXISTENCIALISMO,

28

chas vece~, nuevos compromisos. Como la existencia, el compromiso es una
puerta ab1~rta. •: ro se pueden precisar los límites de un acto -dice Simone
de Beauvo1r en Le sang des autres'- pues lo que se está en camino de hacer es al~o que no puede preverse". Ya por vivir en el mundo e.,;tamos alistados en él, aunque no hubiésemos querido ali. tamos.
. La ~ande,.a de Sócrates reside no en haber dado pruebas de la inmortalidad, ~mo en habcrsc apa ionado y haber;e comprometido por ella. Hubiera po?ido escapar al prOCNio. No había rn ello nada de deshonro~o. Pero no
lo q1~1s0. Su muerte _era la con~ecucncia rigurosa ele )a fil05ofía como compromiso que fue su vida. Por última vez, Sócrates dio con su muerte una suprema lección pública.
'
'
Cuando despertamos a la conciencia estamos va en pleno ,·iaje. De ahí el
''est~i_nos embarcados" del "horno viator". ru~tra contingencia y nue.~tra
íraathdad nos producen, en entrecruzamiento continuo, angustia v Yértiao.
El pro~lcma de 1~ sal~ación adquiere, por nuestra situ~ción origin;l rnis;a,
un caracter de pnmac1a sobre cualquier otro problema.
. 1'.~ existencia está desbordándose constantemente. porque no puede existir sm desbordarse. Me desposeo, por el entusiasmo, para donarme a personas. proy_ec~os Y obra_s._ Y sin embargo. siento, incesantemente, la necesidad de
un, recogim1cnto purificador. Hasta aquí los principales axiomas de una filosofia como compromiso, obtenidos por \'Ía fenomenol6gica.

N?s place recor~ar q~e al~nas voces ilustres han reconocido ya la misión
~ned1ad~ra de la filosof1a existencial, "la única que no describe un mundo
irremediablemente separado de la religión". 11
De
.J:..
'6 n alls-·
T mí sé •decir que aun habiéndome formado en la clas'ica WJCCc1
totc 1co-tom1sta he rentido el inaplazable imperativo de retornar apasionad .
mente sobre mi libertad para sorprender en el despliegue de mis march:s
Y contramarchas el sentido de mi ser. Quisiera insertar en la VJ·da
·
·
'd
•
, en mi
propia v1 a, mI pensamiento. Para ello, el método más humano es aquel
que lo~ra dar a la experie~~ia una expresión concreta. Hay que experimentar -s~empre que sea posible- aquello que se teoriza. Estando avocados a
la plcmtud subsistencia), nos toca escoger de qué manera será esta pi n·t d
H
·
r ser "dios_ sin Dios", proclamándose ateos.• forjándose
e1u.
~y qmencs e
un
0
Dios_ a su ta~ano _Y hay qu¡enrs se deciden por llenar de amor su afán de
plemtud subs1stenciaJ para ·ser dios con Dios". "Elección -re ¡ Jl
T. 'sf
•
ca ca ,oger
. 101 ontai~es-- ~ue no es nunca definitiva antes de la hora de Ja muerte,
) a que. la mcen1dumbrc, la semi-adhesión, las contramarchas traiciones y
conversiones son cosas de todos los momentos durante el tiempo de nue~tra

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GILSON.

L'uisl,nce. Gallimard, 1946.

29

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A'l1IQVB tal &amp;!i

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�. lar agudeza- que "toda vida es siem. plo ha observado -con parttcu
. tencia humana hay siempre un
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e en toda em
tal
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vida y más que Vl
; qu
traseendencia horizon , un
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esta trascendencia es una pura
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más allá. No basta
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.
· que están 11empre
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. traspasándose es preciso advertir
correr de la vida en pos de mstanoasy vive
•
1
COnstatar que el hombre se traspasa. .
su término. Sin una nonna, sm un
uene d . se welve uunte
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que este ...,.Rnasarse
.. -.,,
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encia.
.

fin sin un valor, el movum
la l'bertad marcha ha~ia la sal1
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El ímpetu de trascen encua, •m
, ltimo 'Y verdadero sentido.
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ueremos vivir en vano. Nuestra e~_., _,J
No queremos aniquilarnos, no q d
permanente y rotunda afsr~a.
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,nación del ser ante la nada.
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.dad porque nuestra constl.
roblema e msegun
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La vida humana es nesgo, p
r lo pronto, de equivocar e sen
. fi ºtud nos pone en •el trance, tepoesta .msegun"dad, tenemos que pensar
tuttva Ull
be
de nuestra vida. Ante este ~esgo_ ;,
colgada de la teoría. Queremos !-a d r
tenemos que actuar. La' pram
tra vida integral. No se trata e
y ntido último de nuestra acción y de nues de nde del actuar y el a_ctuar
el se ·osa curiosidad. Sabemos que nuestro serd ~na integración de vida y
una
oc1
precisamente, se a
depende del saber. Por eso,

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teoría.
.
ue la filosofía no es hi'Jª 50lamente
Platón y Aristóteles no supieron vei: q . de orden ético. Un cuerpo de
d 1 nanmbro sino también de una ex1gene1_a ,.;a particular o cualquier otra
e .......
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l "d ,.,..d,á ser cien...
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verdades despegado d~ a vi a rv
in lariza y nos diferenoa e , ~
Cosa 11110 no filosofía. El filosofar nos s gude las profundidades del espin• ,.~
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otros,
aunque con conc~ptos, po rque
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filosofía no es una edificaet"6n arb"tra
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cial positiva. Habrá que ver, claro es ,
dre de nuestra filosofía existen
pedéutica de salvación.
ma
modo conaeto que asume la filosofía como pro

9. LA Fn.osoriA

PUPARA PARA LA SALVACIÓN

SIN EL 11A11oa INTELLEcTtJALis", sin el "quaerere veritatem" no se alcanza la
auténtica fiJosofla. Al filosofar no me limito a ejercer una tarea intelectual
confiando en el mundo de la raz6n raciocinante, sino que me comprometo en
mi conducta y en el sentido de mi vida, me sacrifico por la verdad vislumbrada. Debo asumir todas las consecuencias de las verdades descubiertas, renunciando, de antemano, a burguesas posiciones de seguridad y comodidad. Si la
filosofía no vibra en una forma intensamente personal, formando cuerpo con
mi vida, no me guiará nunca hasta los umbrales de Dios. Aunque mi ser vaya
pa.wido, algo queda cuando entreveo, en penumbra, la inefable eternidad.
En el tiempo, mi espíritu da testimonio de la verdad que le mueve, así como
-en palabras de Aristóteles- la bandera mueve a los ejércitos en marcha.
No puedo amar la verdad sin tender hacia ella, sobrepasando límites, dudas y dolores. Una suprema Verdad alumbra las diversas verdades, siempre
que se las ponga bajo su luz. A esa "sabiduría deseada por si misma y por
amor al saber" tiendo con todas las fuerzas de mi ser. Suprautilidad que s6Jo
busca una Verdad, que ya no sirve para nada más. Es ella, en sí y por sí, la
que ilumina y salva. Sin este apoyo no podría la humanidad peregrinar en el
tiempo. Cuando todo parece irreal y absurdo, los hombres le piden a la filo10fía los principios y causas de la realidad entera, aquella que es y no aparece. Ha quedado atrás lo empírico y sensible. Ahora importa toda la realidad,
no s6lo un aspecto de ella. Y le importa al hombre íntegro: raz6n, voluntad,
sensibilidad, corazón. Todo supuesto debe discutirse. Las ciencias matemáticas y experimentales parten de presupuestos necesarios que no pueden justificar. Sólo la filosofüt se pone en cuesti6n a sí misma. Por más que no consiga
e%plicitar totalmente la verdad, la búsqueda filos6f ica es, más que problema,
e%igencia de solución. En el intento de solventar los problemas llegamos a dilucidar algunos de los infinitos aspectos de la verdad. Aún asi no podemos renunciar a la universalidad y a la ultimidad. Estamos comprometidos a la búsqueda "ex veritate". Cada verdad conquistada es una nueva norma reguladora para mi pensamiento y para mi acción. Hay una exigencia de remover todos los obstáculos que impidan el abrazo con las verdades. La posuión de estas verdades parciales me llena, si no niego mi humanidad, de bentficios mo-

raús.

El último grado de la filosofía no es la posesión de Dios sino la abertura
a Dios, como apunta Blondel. Trátase de una ascensión, no de una asunción.
Por esta ascensión la filosofía, como bien lo comprendió San Agustín, prepara
para la salvación. Pero la salvación, propiamente dicha, no la otorga la filo-

sofla.
32

33

H. 3

�avaora Ja Vt:tverdad del • preciwoen~ en
'
.•
)a ...... --:_.a_ y la guta. Es en esta
dad que ~ . .
fundamentales. Estamol en el orden espnJa que alumbra sus ~
llevados a un plano superior, a
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de la realidacl entera, la filod1a

un orden suprasemible;
.
Michele p _ Sciaet:a-- es informati"Mientraa el saber aentlfaco - ~
. el saber filoe6fico es formavo: la ciencia satisface una cun011dad mtelecw:~ necesidad total del homti.vo y terriblemente comp~:,=uede no ser fil6sofoa: jmpncible
bre total Se puede no ser cien
• tífica _,..i. correrse o no; la avenla 6boffa. La aventura aen
..--,
• • la
suatraerDOI a
•
•
todo hombre que no quiera supnnur
tuar fi1016fü:a es obligatona pa_ra
funda. El hombre está naturalapeJaciór, e.encial de su humamdadl. •más ?rode la filosofía, vale decir a diarometido a recorrer e itmerano
eda
mente comp
a colocane en el momento esencial de la b~u •CICIIJogar con la v ~
• wsici6 especulativa, 1a mtranmgenaa del
cial De ahí la '!leriedad'. de ~ ~
D
el carácter anúburgu&amp; de
616aofo".u De abl, también, añadiríamos nosotros,
la fiJoloffa

• más las verdades de otros filósofos.
no acepta, an
' hacerlas suyas, para que sean
•
-~....t... y repensarlas para
•
Tiene que rea.,~._...,__,._ ob' .
En este sentido cabe decir que yo K1f
penonales sin dejar ~e ser )Ct1Val.ue mi fiJoeofia se encuentra, verdadera-como filósofo- 1111 mosoria, porq
• • ridad no es njnguna cár. . .oridad humana. Pero esta mterto
mente, en nu mten
hacia Dios. Más aún, Dios, como expresa
i IÍno un aposento con ventanas
.
.
ce.,
.
•
que nu propo ser.
el Hiponense, es más ínbmO a IDl serla ed haber sin el "ordo amoris". La
Sabidurla lenamentc humana no pu e
1t1dJutip
•
un amor int,Uectualis, una ¡,,o,,w
filosofía, como ciencia d,l espfritu, ,s • • --'--fesional, sino vocación
,J
·-''ó
Para
ello
DO hay OÍIOO m NUQ. pro
ca "' -aci n.
personal que toca la vida entera.
existencia humana. Rectitud, paz
La especulaci6n filosófica co~orma 1a
• de sabidurla universal que
espiritual y prudencia ayu~
~:
Aunque 1a voluntad sea ines, a la V'2, una forma confi
. sin embargo a la quietud espiritual.
quietud acuciante Y constan~,.
do cobro ~nciencia de mi situación
Llego a una relativa paz espmdo
Universo pero puedo, no obstante,
en el Universo. Estoy ordena enrde
. •c1a,' sino que ordeno tambiál,
•
O s6lo o eno 1111 vi
ord do
considerarme
ena r.
.
d la realidad que me Cll'CUJl·
.....:...:- es c:oeparte la vida de algunos scmcJantes, dentro e
en
,
rd
os recíprocamente, parque CADa.u
da. Estamos ordenados Y nos O enam Es
religados dentro de un con• • r
n,artiripar
en la riela de los otros. tamos
XJStlr,
--

Todo auténtico filmofo

=ira,c7

vir

r - Piloso"·
t. 1Uosof'4, pi¡. 49. Edicionea
• Mlcll&amp;UI F. SclACCA, L.11
, - 7 ,1 CoM1,to "
Troquel. Buenoe Aires, 1935.

junto c:oa 1eatido, en eJ que cxmcrecemos interiormente, J)OÜndonos whmta~ en prmencia de lo que Gabriel M'.anlel denomjna "inteoci6n veati-

•• ~

La reJ.aci6n espacio-temporal me sitúa en el mundo. Ahora bien, en mi
mástir imerto se me muestra una realidad que está por debajo de mi espiri.
tia --naturaleza- y otra realidad que está IObre mf mismo: trucendencla.
Dentro de estas franjas o capas ónticas transcurre mi itinerario vital Y en
eete itinerario vital pongo la filolofía al servicio de mi E de hombre.

10. LA Fn.oaom AL Savrmo DBL HoJDU

-Pl&amp;ilosoJ,laia aneilla uituLA PJLOaoPÍA, AL JrIH COSA BUIWfA, está, en última imtancia, como todo lo
que es humano, al servicio de la vida, a cliaposici6n del hombre. Trátue de un
llber para vivir. Necesito conocer, tener una certidumbre radical, formarme
una cosmovisión. o hay manera de vivir humanamente en la tierra sin comtr:uine una "idea del mundo", sin conocer la situación y la circunstancia. Vivir aquf ahora significa entrar en re1aci6n con el contorno y tener conciencia de la q,oca. Pero no se vive solamente para el "aqw"' y para el "ahora".
Por su comunión con la verdad, el hombre se evade de la cárcel espacio-

Cempotal.

A menudo se olvida que el fllósofo es, antes que sujeto cognoscente, 1Ujeto
existente. Y como existente no puede dejar de traducir, en la filoeofia, el
leJltido de IU existencia.
• No se trata tan s61o de elaborar una filosofía de o
• • Ja existencia humana, sino de que Ja filosofía misma sea existenclaJ,
convirtiénd011e en un modo de vida auténtica. Filosofar es abrazane a la verdad o no es filosofar.
Al hombre le interesa, ante todo, una doctrina sobre el sentido de 1U existencia y de su destino. Por eso la filosofía resulta un saber interesante en grado sumo. ¿Cómo no va a ser interesante, comprometedor- un saber que
almijue todos los aspectos del hombre y de la existencia humana? Sin la expea iencia de este existir en toda su plenitud, no cabe ninguna sabiduría. En
e.te lelltido, bien puede decine que la filosofía es la "racionalin1ci6n total de
11 experiencia humana". (Bogliolo).
Fiboffa y vida no están, ni pueden estar, escindidas. Si la filosofla es la
ferma más alta de la experiencia humana totalmente racionalizada, ftloeo&amp;a '/ vida aon una misma cosa. La vida -temible, racional, afectiva- s6lo
ClObra significaci6n tratando de explicarla. uestra propia existencia peno.

�nal no se puede comprender sin relacionarla con la existencia del mundo y
de todas las demás cosas. Es preciso llegar hasta donde se pueda en la pretensión de racionalizar la realidad entera. Sin la potencia luminosa del conocimiento jamás nos elevaríamos por encima del universo y nunca nos liberariamos de las estrechas ataduras del ''hic et nunc,,. "En el plano puramente
natural, si hay una vida digna de ser vivida -ha podido decir Luis Bogliolo-ésta es cabalmente la del filósofo. • . Filosofía es vida, más aún, plenitud de
vida (en el orden natural)".u La investigación de la verdad no sólo está fundada sobre la naturaleza misma del hombre, sino que tiene un claro sentido
escatológico. En las indagaciones filos6ficas me va mi ser de hombre en toda
su concreci6n. Quedan asi -y no de otra manera- legitimados los proble-

mas filosóficos.
La filosofia -tarea estrictamente personal aunque hecha con los otros y
para los otros- pone en juego el destino concreto del hombre. Lo finito y
contingente, en su apertura hacia el mundo y hacia los demás, tiene, como actitud humana, su "logos" propio. La filosofía como doctrina, es medio y no
fin. Medio para que el hombre se integre y se comprenda mejor. Medio -en
el orden natural- para la salvaci6n.
El ser del hombre como problema de sí mismo no es pura indetenninaci6n
real. Lo sería si sólo posibilidad fuese. Pero una posibilidad que no descanse
en un acto y que no se inserte dentro de límites determinados es un absurdo. No
tengo posibilidad de ser águila. perro o ángel. Y esto por una sencilla razón:
tengo una naturaleza humana que no puedo eludir. Aunque el repertorio de
posibilidades humanas sea muy extenso, no puede rebasar el cuadro que corresponde a la naturaleza de animal espiritual. Renuevo mis decisiones constantemente porque soy un ser esencialmente inacabado-que no concluye sino
con la muerte. Cabe, no obstante, reconocerse en una posibilidad privilegiada: la vocación. Por la vocación realiw mi unidad y cumplo mi ser. Este
cumplimiento del ser que le confiere sentido, es el destino.
Voy más allá de mí mismo. Esto quiere decir, en otras palabras, que marcho hacia mi destino. "Lo propio del fil6sofo que merece este nombre -ha
dicho espléndidamente Nicolás Berdiaeff- es el amor del más allá; el fil6sofo busca más allá del mundo lo que trasciende a éste, y no se podrá sentir satisfecho con un conocimiento que lo retiene aquí abajo. Incumbe a la filosofía atravesar las murallas del universo empirico, que nos limita y nos oprime
por todas partes, para entrar en el universo inteligible, en el mundo trascen•
dente; y aún yo pienso que es el desafecto hacia lo que nos rodea, el disgusto
14

36

de la vida empírica, lo que engendra el amor a la metal' . " ia Mi .
constante trascender a sí misma De
• .
mea .
Vlda es un
de dolor.
·
ahí Ja mqwetud Y una cierta conciencia
En Ja soledad experimentamos nuestra s. laridad
.
dad, nuestra originalid d p
. .mgu
, nuestra rrreversibilidad, es doloroso.
nos erop:;:: sen~ento de originalidad, en la soleextraño y het~co las
las
ha
personas que y en el mundo nos resultan diferent dist ,
cosas .Y
tamos, entonces, )a necesidad de conviven .
es, . antes. Experimenpiramos a ser oidos a ser mirados
CJa, la ?ostalgia de comunión. As.
'
, a ser comprendidos y a ser
d E
nos nura y nos oye el que nos
d
ama os. 1que
también miram ' ,.......
compren e y nos ama es un tú al que nosotros
05 Y º~ comprendemos y amamos Sob
dad por el amor. Ontológicamente la soledad la .
.repasamos la soJede Dios, de Dios como su 'eto
,
. es expres16n de la nostalgia
éL (Cf. Martín Buber: I~ u:dn:urmo obJeto, de Dios como tú y no como

Tod;

En la conquista de si mismo, el hombre echa
.
cubrir Y comprender su idea el designio d Di mano de la ftlosoria para destar del hombre -como ha' dich Be¿ os con mpecto a él. Por eso traineludible. La filosofía está al o . . d I fho es ya tratar de Dios. Esto es
lo veremos ahora está al serv· ~d c1Dio. e
mbre. Cierto. Pero el hombre
,
~o e ~
'

11

LA

EL HOMBRE AL SERVICIO DE

Oros

VIDA, CON SUS ILIMITADAS POSmILIDADES INlrlANE

ma su propio sentido y finalidad C

,

.

. NTEs, no tiene en sí mis-

rece que la vida existe no ,.;mpl . uanto mas lo pienso, más evidente me pa.
~• emente para .ser vi "d
¡
nno para ser ofrecida. Estamos aquí ara v· . v, a,
o quena Goethe,
y en plenitud; pero eUo es posible s61po
,J;vir nuestra :1da en autenticidad
··
.
mewante una m1s'6
• ·6 d
1 n .• mm
v1c10. La vida es ofrenda meta ·Vl'tal, donaa.6n.
n e serNacemos
· y ps1qwcamente
, ·
, . f'mea
destinados a cumplir un destino . ..
personalisuno, único. Si nos negásemos a realiza
pnvatJvo,
estaría irremisiblemente falsead T
I r nuestra tarea, nuestra vida
.
.
ª· enemos e deber de realizar 1 b
CJonal unplícita en nuestra estru t
a o ra vocatal'' que cada
d
c u~a personal. Al cumplir el "programa viuno e nosotros esene1ahnente som h b
.
tro deber concreto de hombres
hab
os, .ª remos cumplido nuesen nuestro "status viatoris".
y
remos conseguido la felicidad relativa

'º"'.º

Por contener, de alguna manera , todo e1 uruverso,
•
el hombre ...,
A" un "Mºmor
• N1coús BUDJAEPP• c,·n co M I d"1tac,on,s
.
sobr, J &amp; ·
•
de Publicaciones. M6áco, 1948.
a ut,nc1a, pág. 13. Casa Unida

L\ltS BoouoLO, La Filoso/fa Antigua, i&gt;'g. 8. Editorial Düusi6n.

37

�Mundui". AsimiJamol lo quimico y poseemos las fuerzas afectivas y sensibles
de lo animal. Pero todo lo sub,,humano -procelOS qwmicos, pasiones, impul1011 e instintos- se halla sometido al imperio de lo humano: inteligencia y
voluntad. Por el cuerpo contenemos el orden qubnico y bio16gico; por el esptritu asimilamos, en cierto modo, el universo entero. Lo sub-humano y lo
social existen para el hombre, no el hombre para lo sub-humano y para la
IIOCÍedad, La penona rompe con la naturaleza, le dice "no,. y busca trascenderla. "Todas las cosas inferiores existen para el hombre, pero a existe
para Dios, que es su autoperfecci6n", han dicho los escolásticos. Utilizar los
dones de Dios -vocación- para cumplir nuestro programa de ofrenda, para realizar nuestra misi6n personal, es servir a Dios, glorificándole, y es lograr la autoperfecci6n. Nuestra vida no es otra cosa que la historia del empleo de nuestra libertad y la respuesta a nuestra doble vocaci6n "de usar por
una parte la materia como canal para lo espiritual, y de perfeccionar por otra
la personalidad -expresa Fulton J. Sheen- mediante la progresiva asimilaci6n a la Vida Eterna, a la Verdad Eterna, y a la Voluntad Eterna, que es

Dios".1•
En la Prima Secundu de la Suma Teológica, Santo Tomás estudia al hombre, tal como existe bist6ricamente describiendo una serie de tensiones: la
atracción de la riqueza, del poder, del placer, contra la atracción de Dios. Fulton J. Sheen ha llamado la atenci6n de los tomistas para que tomen esta descripción aquiniana del hombre frustrado, como punto de partida para establecer contacto con la mente moderna. "La secci6n se abre con una descripción de las tensiones existentes dentro del hombre, cada una de las cuales está producida por el intento de satisfacer )os impulsos infinitos dentro de las
limitaciones de lo finito. El hombre se frustra por carecer de propósito general para su vida, pues sólo tiene múltiples deseos; 11 por la persecución de
la popularidad como esencia de la felicidad; 11 por hacer de la adquisición
del poder, sea econ6mico o politico, el fin de su vida; 1• por hacer converger todas las actividades humanM en la expresi6n de lo subhumano y Jo erótico. (Esta es una de las principales fuentes de frustraci6n -comenta Sheenpues opone el cuerpo y el alma) .20 También se frustra el hombre por tomar
como objeto de su vida la búsqueda de la verdad, negando, al mismo tiempo, su
•

FULTON

11

SANTO

J.

AQUINO, S11m.

• bm., J.fi, p. 2, r. 3, ad. 3.

• bm., I-11, p. 2, r. 4.
• IBD&gt;., 1-ll, p. 2, 4-5.

S8

Emec:~.
T,ol., 1-11, p. 1, r. 5, 3.

SnBN, Piloso/fa d, la R,ligi611, pág. 338.

TollÁs o&amp;

existencia O SU carácter absoluto l l e
,ltq. po, s,pa,tmf ~ su más &amp;&amp;timatu1ndo ,l hombre s, sef,ara de Dios eon• • "" Dios, d hombr, no
_,. eo~tenura. Porque está voeado a pe,S
.
se ""'u4 smo superándose.
uperane, conmste en tener puesta la ·
~ • las ciencias, los amores humanos :ra ~ el servicio de Dios. La filomstrumento de unión del hombre con
aCC10nes: todo puede tornane en
libera de nosotros nusmos.
•
En El
Elos. S6Jo
. Dios -sup-....
•...... b'ien- nos
IOl110S felices. Pero
.
Ypor • olvidándonos de nosotros •
es precuo buscar el Bien
la ~ Ji •
mmnos,
dad nos repliega sobre
D090tros •
' no
,e adad, porque la feliciencon--mumos Y sólo donándonos1 perdi.t....1
ueu&amp;-.
QJUODOS, nos

Di

IV

La vida es una prueba la
eb
insatisfacci6n del present: no ~:drl~e 7ncer el obstáculo por Dios. Sin la
gamos, por la insatisf'acc1'6n sob
os a esperanza de lo eterno. Al reple
,
re nuestra · t · ·da
mos el sentido de nuestros limites
m enon d profunda, dcscubriacto captamos la exi
• de
Y palpamos nuestra finitud. En ese •
· •.
gencia
trascendemos. N
. •
mumo
es mutd. Por esta inquietud de lo i
ues~ mqwetud humana no
buscando el valor. La inman . gnoto -uno e inmutable--- marchamos
,...;_
1 1 •
e11CJa reclama la trasce d
. la mquietud
•
--e- a p erutud que cobne N
n encia;
·de
· uestro ser integro
•
p1 •una complementación desde
.ba
-pensamiento y acci6ndencia es limitar la fiJosofla
~m . ~r esta apertura a la trascento
acci6n, es decir, hace~
~ impulso .in~mito del pensamienla plenitud. Nuestro afán infinito
. uestra misena nos insta a buscar
•
.
nos mueve a busca ]
,
•
tº· La ex1Stencia
de Dios no
r ª existenca del infinici6n silogística, sino la concl:~¡: ~~ultado extrínseco de una argumentabrota del dinamismo mismo d la
nseca -como apuntó Blondel- que
de Dios, que precisamente de~ pemen~ y de la ~da en las cuales vive la idea
Nuestro desti fina
nsauuento obtiene su positiva certeza.
•
•
no
1 no está en esta tierra Es
.
purificao6n y rescate La filosofl
· ta Ylda de prueba es milicia,
blema de la salvaci6~ del homb:. no puede cerrarse, en consecuencia, al pro-

y'ª.

:,_me:':

12.

ABERTURA DE LA

FILOSOPÍA

A LA SALVACIÓN

AUNQUE ESENCIALMENTE PINITO 1 h
b
la parucipación
·.
, e om re
de esa trasce
10

s·

nito•

.asp:...
. ...... ª J0 trascendente e infimana auténtica, ni modo de comprender
ndente inf1D1tud, no hay reamación h
la
uproblema del ser implica el problema de
estructura de nuestra vida. El
Tomemos por ahora, como punto de n~estro ser, d~ n~estro destino.
partida, la conc1enc1a· Somos r·mitos.
.
11
1

JtJD.,

I-II, p. 5, r. 8

39

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se a la rehg1ón, s1 es que
lla d 1 filosofla está la amorosa y con ialir su mi ión trascendente. iás a . e a
~a entrega creyente a la gracia de Dios.

LAS CATEGORlAS
Lle. Co.•:,,u:ELo Bonu.o T.
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey

LA QUE DESDE HACE MÁS de veinte siglos, se ha convenido en reconocer como
la primordial entre las partes del Organon aristotélico, ha dado ocasión a los
malentendidos menos lógicos y filosóficos: para los principios del siglo, tras
el forcejeo de Nietzsche, siguió manejándose la conceptuación de los valores.
Hubo atrevimientos tan poco informados como los que trataban de convertir los
problemas axiológicos en algo como rcviviscencia de la problemática y disputa
en torno de los universales. Tales erróneas visiones llegaban a extenderse incluso a las categorias.

Dado que la lista de predicables no es constante ni en las obras del propio
fundador de la lógica, quiso prolongarse esa incertidumbre a los cinco términos de Porfirio. La reyerta sobre los nombres, su universalidad y realidad
se contaminó con las indecisiones de la tabla categorial. El c.xceso llegó a su
cúspide cuando se hizo equivalente la imprecisión entre categorías propuestas
o admitidas; elemento definitotios como uni\'ersaks o como simples dtnominaciones y la realidad de los \'alores.

I NTRODliCCfÓN
Problemas y disquisiciones como los arriba apuntados han sido no solamente frecuentes sino incluso recurrentes, persistentes e insistentes en el trayecto del
pensamiento filosófico. Martín Heidegger explica que ante lo desconectado
que se deteriora en su nihilidad, el ser ausente insiste, presenta una falta de
pertenencia o impertinencia. Este hallazgo violento con lo que se ausenta como articulado con lo demás, puede tomarse como lo que Heidegger opina
42

43

�que presenta un problema; ya aquí definíamos casi de esa manera el problema: "seiíalamiento o advertencia de una suspensión en la continuidad de
lo real".
El hecho de que el vacilante catálogo de las categorías aristotélicas haya
persi tido como inquietud dialéctica y se haya conf un elido con las dificult~des que presentan las cinco voces de Porfirio e insistentemente, dar realidad extrínseca al ser de los rnlores; haya querido seguirse considerando como la misma problemática de predicables y de categorías, no indica que
e hayan confundido atributo. irreductibles del s r, con dimensiones de la
definición lógica, ni que "' haya confundido a ninguno de ambos con la
realidad de lo \'alioso. Aunque hay personas que í han caído en la equivocación, pues no falta quien pretenda que el propio, el accidente, especie o
género del ratio entis, pueda equipararse al lugar o a la acción, relación o
modalidad. Hay quienes no distinguen. Kierkegaard se entristecía por eso,
defendía las distinciones socr.íticas. Una de las causaciones más visibl de
la angustia y la desesperación del filósofo dané ! como lo documenta él mismo. se daba en la homotesis, hábilmente convertida en heterotesis y ambas forzadas en las síntesis.
Incluso en nuestros días, se ha propuesto una modificación más a la lista categorial: tras las atribucion mAs o menos clá icas se ha colocado el
valor. He aquí un ca.so de indistinción patente, que es del mismo jaez de
las denunciadas por Kierkegaard. Para fin de equipar correcta, si no completamente a quienes nos ocupamos en el manejo de estas cuestionrs. se
ha proyectado substanciar el presente ensayo. Por lo pronto, va a tratar
de se"uir e el \'estigio a partir de los orígenes señalado·; tal \'CZ, al fin! llegue
a encontrarse que la carencia de precisión en tas conceptuaciones no se
implanta como aquí se ha registrado en · el antecedente de las categorías.
Quizá en la prosecución del estudio llegue a e clarece1.e que tampoco fue
en la polémic.a de los universales en tomo a los cinco \'Ocablos de Po1firio,
cuando se ge~tó la confusión de lo rnlioso con lo predicabl o con lo definitorio. Pero nada es prudente anticipar por ahora.
Esa eidética ausencia de todo cuanto antecede a la comideración radical d algoJ ese apartar todo entre corchetes, para fin de intentar acercarse a la e encialidad pura de ese algo que se estudia 1 todo lo que se estudia,
y nada más que eso, lo hemos aprendido y repetido, que es el ejercicio metódico de la fenomenología. La b11scendencia de lo objetivado en e ta inve ·tigación en tanto que separado de lo demás e inmanente al ego que Jo
considera, es el inmediato programa a cumplir. Po trriores ensayo han de
tratar las cinco dimensiones de la definición y la realidad de las constela-

ciones valiosas; entonces, concluso o cerrado, el periplo dialéctico podrá
juzgarse y dictaminarse i compete al valor incardinarse a las categorías; si
lo que ingresa en la definición atribuye al ser como us predicables, si lo que
\'ale, define, y otros extremos similares.

FUNCIONES CATECORL&lt;\LES

La manera de considerar para fin de conocel' al Ser, pide una organización de aspectos, lo mismo en el fundador de la doctrina, como en comentadore suros tan ilustres como ir David Ros o S:ünt Hilaire, etc, Por lo
pronto lo que no se sostiene o es! de lo que no pueda indicarse sustancia,
no permite que se diga nada seguro a su r pecto.
Aquello a lo que se alud cuando se hace refercncia a algo! puede er
una forma relacional con otros objetos; por ello de las realidad, admitidas como u tancias puede predicarse la relación y eJ modo de esa relación.
Lógicamente e predir.an ser y relaciones entre ellos; aparte de cómo se
articulan las reaijdades en la modalidad de los sustanti\'os, es posible decir
su inserción cronotópica. El tiempo y el espacio ya no funcionan como
otros eres ubstante. y por ende pueden señalar relaciones entre sustancias; pero tiempo y espacio señalables en los ser , no son ni .se relacionan
ellos mismos como las sustancias. En este intersticio dialéctico es donde s
ha insertado la estética trascendental de Kant, pues las referencias cronotópicas en la crítica trascendental, se precisan en formas puras de intuír;
lo íntimo, dado en la sucesión, ordena el tiempo; é te, es la pura formalidad
de lo,dado en la conciencia cognoscente. Hacia afuera, el espacio formaliza
también en manera pura lo que se da en imultaneidad, la pure1.a formal
del espacio, lo e de cómo se intuye lo trascendente.

De de Alistótele lo cuantificable y la cualidad del ser indican otra pareja ele pr 'dicacionc · posibles. La cantidad dice comparación, así como en la
relación y en el modo aparecen otros seres, para dictaminar cantidad o cualidad~se requiere, no únicamente de otras ustancia,; aparte de la e tudiada,
pues de algo se dice más o menos, con e ta o con aquella cualidad ademi,;
de confrontarse con algo má.'!, por el instrumento de mensura, por el criterio de calificación. En rigor, lo que es indicable del ser no se articula en
polaridades, sino que procede de los análisis y exámenes clá ico de parejas de contrarios. El cuadro de predicamentos en Platón, desborda inicialmente las paridades pre-socráticas; ~-a en el marco aristotélico, la compaginación tiempo.;espacio o la cuantitativo-cualitativa pueden parecer por los

44
45

�tratamientos muy posteriores, resonancia o perduración de los apareamientos, pero no lo es en verdad. Similarmente se articulan acción con pasión,
po ición con relación o con estado. Queda algo, muy diluido de lo anterior,
pero son puntos de consideración ya renovados.
Para aproximar el problema a las conceptuaciones actuales: convendría
pensar en los diagramas de Frederick Lamson Whitney, lo que es ofrecer
un ejemplo a mano. Da o trata de dar la representación de procesos abstractivos hacia la generalización; o inversamente, el regreso de atribuciones hacia el objeto concreto en el que ~e inicia o en el que termina alguna
indagación.
El equipo categorial describió clásicamente su trayectoria con directrices de ese tipo, pues se buscaba la concentración o el esclarecimiento de negocios. Encima de lo substancial, iba la dialéctica señalando: pudo indicarse quantum y quale; predicarse ubi a par que quando: keisthai que determine o sea consecuencia de échein o bien ambas e.xpresión de prós tí. Lo
que tal vez no resulte simple y regulannente posible, es que to puesto en
estudio actúe ( poiein) y que soporte o reciba, cuando menos el propio acto; esta pasión se da o revierte, al mismo sujeto actuante, en el caso del cambio o movimiento inmanente. Ambas categorías apuntan a una posíblc disyuntiva: o bien, lo estudiado es móvil o cambiante o bien es movido o cambiado pasivamente. O se actúa o se recibe una acción pasivamente; dett'rminarse a gente y paciente simultáneos, es la definición de la vida. Por esto,
entre otros factores, los predicables porfirianos para instrum!!nlar una definici6n, se aproximan a la función categoiial, puesto que decir de algo tanto su sustentáculo cuanto sus relaciones, situación, estado, úempo, lugar,
cualidad, cantidad, actos y susceptibilidades de someterse a acciones aparte,
alcam.a a dejar entrever una delimitación o definición, pero no es lo mismo
ni puede tenerse por igual.
Es aquí donde la función categorial empieza a enunciar una problemática peculiar de lo declarable de la realidad. Para unas direcciones, lo declarable depende, necesariamente, de la realidad de la cual se lo predica; en
otros términos, cualquier lógica ba de sustentarse y serlo de los seres a los
que enfoca¡ como ilustración tenemos lo siguiente; de Vasconcelos se ha
dicho que yerra al postular una l~ca para el ser y otra para los valores:
pero no se le puede censurar si sabemos que el conjunto categorial rc[leja
las requisiciones de la realidad a la cual corresponde; por consideraciones
paralelas, tampoco puede condenarse y darse por periclitado otro marco
categorial, pues incluso Kant o Platón tuvieron no únicamente el evidente
derecho, sino necesariamente la urgencia de e~tipular su instrumental de

predicamentos en atención a los que su estudio señalaba que pudo decirse
sobre sus temas de indagación.

. A ~~tos de \'Ís~ como los apuntados se les ha llamado relati\'istas 0
histonCJStas por qwenes extreman u pretendida consideración en tomarlos
en máxima _ah ~~cción.' Se parte en tales excesos lógicos de algo que no vale como axiomutico, sino que se quiere hacer aceptar sin ex{lmcncs y esto
no es correcto; tampoco lo sería en el caso de las catcaorías acogerse a la
perenni~ad de su ~ensamiento. Tal ,·cz puedan señala;c pe~.mentes y es~bles ciertas cuestiones, pero hay que establecer bien que se trata de cuesuones, no de soluciones; la dificultad e manifiesta, justamente, en el dato
de haberse intentado absolverla. Para unos, el problema se desata o resuelve en un sentido; para otros a partir de otros supuestos o desde otra
perspccti\'a, puede resol\'erse mejor en di,·ersa dirección. El relativismo histo~i~ista no_ es n~~sariamente un escepticismo enmascarado. Menos puede
~1girse la inamovilidad en lógica y menos aún en cuanto concierne al enJambre categorial; señalar, que para el heredero de la academia, los contrarios presocráticos pitagorizados por Platón, no bastan para indagar lo declarable del_ ser, n~ ~lega
querer que cada quien, por el solo argumento de cambio de v1S16n histonca, cuente con autoridad para cambiar lo que
~e ha creído no variable. Las categorías no son parámetros: no derraman
l~ consideració_n ~oncreta_ del algo al que dirigen sus posibilidades de orgaruzar el conocmuento; m en nuestros días tan saturados de contaminación
matemática de la lógica, a nadie se le ha ocurrido decir, o tratar de sosten~r que lo atribuíble al ser sea paramétrico o trascendente al ser de que se
dice. T~ce~?entales del ~er, se entienden cumplimientos valiosos, previos
a la realizacton concreta, inclusos en un ejemplar concreto. Aquí descansa
nu~stra tarea d~ precisar con rigor la separación del dominio del ser, de
regiones de ~alidades no entes; trascienden a los seres los valores en que
h~n de mamfc.starse: asj la predicación o apófansis, es cpifanía o descubrinuento de lo que el ser cs.

~~t:1

Lo atribw'ble es un campo de consideraciones, otro lo es el de definir y
otro el de reconocer al ser; esto no es ninguna inno\·ación O aventura de
originalidad, es la enseñanza precisamente comparable en lo clásico. r0 f uncion~ la inclusi~n de valores tomados como atributos, porque lo que vale
trasciende la cnudad; reflejos en ella lo delimitan bien. El valor queda apar-

1:ªL

te, ~up~ ~tra_ zona de 1~
~ lo mismo que separar una abstracción. )'a
en eJercic10 final tras elimmaoón de contingencias articulares, bien a virtud de una fenomenología ante algo concreto, apartarla en su esencia: se
toma a priori de atribuciones.

47

46

�,._, a ~ e l ~ • imfatlat.ia de lal ~ ~
cl'9icot; p&amp;IINN lla el 19Jr de UD ejerdt;io que puéde ,-atine -ea aui fb..

.... Ha venido .....,_ 11M -,ecie ele tr■dici6a pata el Ira•
•~mie,t,- ele _....
~
la &amp;bofia, pueden nnmir•
.. aatecedentm flltabJecidGI La COIIIUll- ele limitar Ju refaeacia aclu~ &amp; 14&gt;4 linderol de ~ c:aeapo, . . aceptable e inc1ulo de rigor me'6dito, .¡ b preaupueitCI teor6tica hubinll quedada lmtante acJareddel
e indi!CIWñh, Ya luM:e JÚf de una CBlfflllia qae wine Jilrindaie batalla en
torno • p,NalPÍeQ~ al pateeer ~ Hay quienes dec:idea
bk JU p,áerencia par la prd)lemitica del coacdmimlo, aata que aceptar
el plan• de cuestiGall -,ecto al ser.. IWwiD de Jlaea del saber y del ser.
Otros ~ cc,aveaaer cde que la materia no menee a,eptme como buamemo pua Ir» eaundadot 6b6ficoa Olvidan átel que el sistema de eama. _ _ . .las . . . _ empienn por ez:4meaes de Ja C8Ula material.
DacuW. lat p,lemitt.as paeeoloptat o meeafwta, ,ue una epistxmolo,.
gla tanda 4e Dudo lin o b j e t a ~ ; que. una ontologia amewa
rwna, si
ac:-.spama y ae éDtNVera cen la ~ opoabma de la pro,
blnM&amp;ica de Jal noclones.
Batudill ~ Ju directrices eltlblecidu por el cuerpo de catmgodas, indica ~ sin rígida para recbmr UD ca"1ogo ni aectammo para aceptar O
proponer ot,:e, y comida-ando nada máa la lfflli6a y compulsa de lo que
~ predicane váJidameote es de primon:lial urgencia fibM",ca. Lo mismo que Ortega prota1a porque "a cualquier coa se Je Dama aben edpti•" aqul • quiere aeriammte vetar el que se welva sobre discusiones para
c:uyo rigor no ae establecen ,epa.- dignos de ser convalidadoa. Ni Jaa catepias ~ ni Ju plat6nicas, ni lu parejas de opueatol IOCrátm, la
tetralc&gt;gia kantiana lÜ ninpnaa otras categoñas, han c,terido ni podido presentane u ofrecene fib6ficamente COQ&gt; prontuarios de relOluciones hechas. La telia aqu1 reza: "cualelquier categoría, dáaic:u, arcaicas, critic:istat
o de cualquier otra edad o ambición que se supongan, no valen ni pretenden
dol -

-,e•

•

=·

"° •

valer como mapas o rutas para llegar a ninguna concJusibi". Las categ9lfas
se postulan aqul como esquemas generales para el ennncladn y formuJaci6n
de los ~emaa filmóficos. De haber pretendido aJguial que laa categorlas
trajesen ya ia aue, 111 resoluciones necesarias a toda dificultad para declarar o predicarse el ser, 1a l6gica tendrla solamente el aspecto de un recetario, todo lo tradicional, respetable y acreditado que se quiera, pero estitico
., dgicio.
El conjunto de predicamentos, que Aristóteles analiza en au clásico tratado, no funciona como aos caminos trillados para e11cu11bat ning6i'1 resultado fijo; 10D como las categodaa propuestas por Kant, poaibifidades, um que

ele ~ • -~

diflankedll, medb para dercaidai 1 ..,.., •
-..i....:•
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.L.
- - . - ......... o--.- epw► Cilp,r á ..We ., ..
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Y onenca 1B1111tra1 _ . . al Mr111miew de
,-.-tic:a. Taicu dtilCII , efirimtea para ..... ...........tabet
eatructurar b pmlihnaa, 1e quedan en la mrnaad6a -.&amp;...:.....1 mo eltl'IICtura tecdtica;
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..,.__, • - - m.
rieoL la .,,,,.
~ ~ - - - - de . . . . cimiataa ...
u ca1epria)el, aguen .anpmbmdo ClalDO - - • - - fi.
~ bacía el -=ubrimiento de lo ñTelOluto o de Jo.paca da-. Pocldl
~ que k depurui6a de UD cuerpo eatqorial paiporciG11a nlCÚ\Q
~ para el hallaago de loe probJem.a peculiem -en cada . . . ; _
~lee6ficL Enf~ el miao materialismo O el do,Jiemo potada lcto O
- . - OCra propcrci6n fiJcw6fica; dilcutible, sin aDlel establecer CGIIÍCllllle.
qu6 pw6aahlea ,__. tratane la c:uesticm) corre el pe11gro que ..,. WIIID
a _menudo en ~ supediciaJea, de que le ignore balta la pml,lnNtira
IIIIIIDa que ha ~ tratane. Ali las categodu pueden mliar makprier
teaao de estudio llelDpl"e y riameate cuando te la ordene en
denda a la agenda de lo que ae está iavatigando.
-,..
tntF:::1111 ti...i.....:- U.:-

~c:on--

Noarons

Al n:sultado del proceso
••
Jó1 extaeua debe •
~ ae llega por un camino, uno de cu• • ,
aaempre Y necesanamente ter Jo que ae conoce. En la
antinoo,,a de que algo lea Y de que su conocimiento entregue O permita
• 111 ser, ea en donde ae implanta la escalinata cat-...... ¡.
acceao
se
con •
•
-e-- . ,.......... no encontrar•
nmguna certeza prevsa. Lu modernas reduc:cionea fenomenol6gicaa
estipulan ese modelo de detención; va a elaborarse una --..:""'
tre lo que le estudia y quien Jo estudia.
- r - - total •

-·..a.

=

a Ja distinción misma entM el objeto y el sujeto te han de tener
ta; nada ~ IUJ&gt;Ollet, nada le acepta; ni te piensa ni recuerda, ni ~
previa neutralidad representa las vlsperas de la omnitud deJ ente fi •
tillo ante el ademán de H
~ Las --1
•
•
up...--.-.
RUUCCIODel IOD CUt la 41t1tt,11,nsio •
t,lu de Santo Tcmw. Se toma ,.,..;..:~
..t.. .,,. .
.nm•
r----.,. ante
como un umpJe U.U a la
Qminata del conocimiento. Se elabora la ignorancia de aaber ai
ello es
0 ~• Y c:aao de poder aceptar au austanc::iá tal va pueda ~ .
decir
aJao efe IU poaici6n
O cuantificarlo 0 c:alifº
•
•
acarJo o mentar au ser en el'
~ o au coJocaci6n en el espacio. El aJgo inicial a partir del cual llega
• llacer factible que algo ae liga como predicamento ha d
1'-.que pn,dnmina,
,
e aapaar por aor

1!-8

-.v

41

JI..

�&amp;a ...., • 1efeteDIÍM o de •erio■e a III qae, la .., snaltrpt di
B lf gg+ esti hecienlD refenmcia • 4lface ea la \leni6n modMN cW a.
..- - - ~ Hilr41Mt . . . . rpae • -1arm q\lts DO le miuce la
lilfa,a aiDguaai ,cuaddada e abemen,U a la .-1 sa predique o dictamme •
pu,p6lbo de problemM O dificultades l.fdllMlo del m!"Vimiento1 puel le
apunt6 ya que ae coneci•criento o saber: ., puede taminele de muera abDf¡¡élite:; lo que funda,..,.*NKNDlf: detu:nina y orienta a GJanto puede•·
. . - ea apUo .-e 1e
atUllíu y de conocer, Si de algo puede,...
temi9 que abala, ~ que del - O de Ja temUaa 'ID eatudio, DO del
CDDCM:imieate que • dmge hacia el 1er e hacia lo que 1e estudia.
C,on lo anterior el tma:miento O: funrionalipnp categorial pcnaite UD pa_, mú moderno .., ,actual: anta le baWa estahleéido que cada pemacJor o
que cada ~ JAe&amp;enta - muy Jegitimol moGYOI, IU peculiar lógica, ~
estatuir una cierta dotati6n de pn,dicpneatoL JgualmeDte se argummta que
en ~ de poaibilidadet para IUIWltU' el COD, in•iento, e\'idencian 1111
edpna en las polaridades de contrarioa o iUpUel1m praocrátimL Coa am•
has piemim se postuló el primer upectg de la praente tesil: ello es, que
opuestol o contrarios, categorlas cla\W:as, thminos de Poñuio, t6trada categorial de Kant o cualquiera otra tentativa de enunciar Jo que se admite
por conocido, nunca pretendieron nla oomo re,oluciones ya hechas e indisputadas. Ante esta manera de articular datos para el enunciado y planteo ~ la problemática de c:cmncer, queda en este apartado la dirección de
una meta&amp;ic:a o concepto del
y del alcance de su posible noci6n. En
otras ~ras, cuaíquier pertrecho categoria1 recoooce e indica el antecedente de una metaffska. Tampoco esta ~ v a de la conceptuación del
ser de la ontoloJla o actitud teor&amp;ica ante el objeto en general del cual pretende conocene la ralidad, ofrece ninguna conclusi6n ya definitiva. Baste
con recordar al sei\or Dr. ltep Jolivet de la Universidad Cat6lica de Lyon
cuando en el volumen de la "Metaph,sique" de su Cours d, Plailosophie1
instruye en la comideraci6n de que para Santo Tomú de Aquino no d acertado el pensar que deja de tratar el probléma critico del conocimiento. Sanamente concluye el Dr. Jolivet que para el doctor de Aquino no pudo haber tal problema dada la metafkica que atiene.
De manera que en concordancia con un cierto modo de aceptar y de acc:eder al ser y a su realidad, en obediencia a la ontologta y que determina b
objetos en estudio, se erige el repertorio categorial. 1 Ontologla ni L6gica
para Ja tentativa de edificar el conocitniento son más que eso, ni lo han sido
en ninguU Epoca; compnibese en el ca.o que se desee: Vociferan muy poco fibMicaniente quienes tachen al estoicismo con su reduc::ci6n a un simple
relativismo edptico por lo tanto. Cada tapio del pemamiento., ha emayado

trata•

ser

!O

~ ~ meta&amp;ica

le

. . - . ~ Ne• • • ni 1e tacba'1o
aapliado ~ _aqeuw c:1111p,
~
del pememiento se Jo -.:- de
Jaecbo, m intentado • .._
'ftca,;I
'
......_ '
tala
o COJl aumenma o cambioa,
rqmc. aurge enmendada,
'-~f&amp;Ud"~ a~·AmuldQeamente
~ da el una Oacot.....r..
-...s:- eo ----=.L, u del nuevo
ffMICiJivo. lato quien: 11!' algo ,oá.scuadro• ~ para IU tratenrieato
-- ,, ~ per;o del liaaje platónico:
dialática; aunque lül ch¡.
~ requieren 1.IDOI uteJwlioa
que b J)'d&gt;lanu 4e .Ja
ll1!D ~ ~ esw L - - - ! - amceptuales J&gt;ll1I su tratanüenco a1 .....
J.,.n
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IIC.H4IWICJIW O eatiJe de
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:"'~. al típo de estudio que se decide a ~ fWie.Jll Ja ret1tidad ,e acle,.
~ y cauexioaes CQ )a fenomenologia • "; ~ o suspensión •

!:,

q:·::

la

de H ~ están leiiaJando un ti

de
. ~ ' Ja .reducción en
4PFenq: al de Sanco Tomás o al ~ue ~ u e Je emprende en
b demás que bu bu-cado el
. .
emprendfa. Todos tres
(JJJe ah1 está (Du Sein) de las~~' lo bulcan ciertamente, •
1111...,f,. ....,a,.___
mterreJanonea y co ·
~7Tr7"'" --,s-a,¡;;; solamente que el ademán
. omonea de ~to
~ . ~ t e Y resuena pero no se
. ~Jósico en qw; se c:oloc:a
CD UD Kant.
repite ,qrvilmente en UD Cartaio O

'°"°

ENJUJCLUUINTO DE LAS NOCION.18

De manera que el anterior recorrido .
nuestros días penniten la
c¡were seiialat con la n......:.i.r....
fla
' urgencia de que
odo
,....._ que
baya de emprender un reconocimi en t
aquello en que Ja fd090.._ que decirse o clise...:.
ento, en_ todo cuanto fib6facameute
~
'"" se comete un pe'i-- d
.
6
r - n necesaria en el campo de lo
"6•~ ~do ai no hay la
deba '1acene esa comideraci6
que se estudia; 11 el utilaje de cómo
~
b'atando. Esta conclusi6: :t=~~~oeóficamente a lo que se
o para hacer referencia a la met6diw ~ al compendio que sigue
que aparte todo lo demás se
'd
ca ,enomenologfa: hlm Huaerl
Qiíe 9e trate exbaUJti
consa ere y se vea lo que quiere estu..1! __ _
vamente eso que se estudia
•
WiUIC.
Olro tema. adá que falte nada
.._._
con exclUSJ6n total de todo
tietaffsica
'
que :,uun: en lo que se está •
.
u ontologfa latente en la
t •
IDVestigando. La
el Jmlgrama que 1e propone para la
uaci6n f~ógica explica
• ontol6gicas o esferas de la realidad
. La CODSJderaci6n de regioodaidta y unidimemi--.,, . .
ª partir del tiempo como ''realidad
~-'UU&amp;I , mdica, como ..a-.L. 1
.
~ una continuidad
-...,,u1.1t o llleDta Heidegger el
1etal pueda decine. La oqu:! : : : de. desp~ lo que de aJso en
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51

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�LA FILOSOFIA DE LA MATERIA EN UN TOMISTA
CONTEMPORANEO
Po, el Lic. LUIS Ril.uA
Mmco,D. F.

Sw SIEIIPRE GRATO VOLVER nuevamente la mirada a una obra de Filosofia
de la que, en otra oc:asi6n, se obtuvieron orientación y solaz. En una época
como la actual, que exige justificadamente el contacto directo con las fuentes, es, no obstante, de utilidad intelectual y pedagógica el examen de las
buenas síntesis realizadas por hombres que pasaron largos años en el estudio
de esas fuentes, y cuya labor es facilitar el camino a los demás. Tal examen
me parece más necesario en nuestro medio católico extra clerical, que, debido a la pobreza de elementos de investigación y a la prisa inevitable, conoce la tradición filosófica, en gran parte mediante las síntesis de que hablamos, como las de Maritain, Garrigou-Lagrange, Gilson, etc.

GRAN SINTETIZADOR

es, sin duda, Gallus M. Manser en su obra fundamental¡ admirables resultan el número y la importancia de los textos aristotélicos, tomistas y de otros
autores que nos da y explica, ya sea transcritos o meramente mencionados;
esto puede ya ser, para el estudioso que quiera verificar esas fuentes, un
principio de sólida erudición. Además, el libro en referencia posee lo que
pudiéramos llamar "estilo jur(dico": me refiero a la sistemática división de
las materias en párrafos y subpárrafos; la cuidadosa exclusión, por razones
de claridad, de puntos que no pertenecen fonnalmente a lo que se está resolviendo, dijéramos, a la "litis planteada"; el minucioso examen de las
pruebas, las conclusiones contenidas en sentencias breves y concatenadas unas
con otras. Dicho estilo juridico en una obra filos6fica tiene ventajas eviden-

55

�.

. tlli

edagógico : en una época como la
tes desde los puntos de v1st~ cien leo y Pb. .. dad es realmente confortante
di
' y a a am 1gue ,
nuestra, afecta a la spersion .
taf' . de la seguridad jurídica.
l equivalente me is1co
una obra que procura e
d
t . como cierto desviado radicalis·
Claro que también se prod~cen esven a1asl,lecto'" el cual, ante un libro tan
· nsctentemente en e
•,
mo que se engendra meo . , .
1 d l p Manser tiende a veces
d t
'
1und1co como e e ·
coherente_ y rotun o, ~n fl sóficas de otras escuelas, o simplemente aque•
a despreciar las aportaoones ~o. ende así a "sobreseer''' sin análisis de fondo,
llos temas no plantead~s en él~\endenc~ del autor. No puede negarse que
las cuestiones hetero?ene~ a
. al estilo . urídico dentro del campo filo. se concede demasiada influencia
J
.
.
:6fico, el resultado es la esterilidad, por homogeneidad excesiva.

TOMISTA RIGUROSO

,
l
gunda edición alemana, Y en
anser en su pro1ogo a a se
se declara G • M • M
otras partes de la obra:

.
.
ha ocasionado numerosos re,, ... mi profesi6n de tomr.s~o ng:ro:;r;;ndido Me ha sorprendido, en
proches. Esto es lo que mas m,e a t d d i~poner a nadie ninguna
.
l
porque nunca te tra a o e
primer ugar,
.
.
.
ue únicamente he recla·. . 'n respecto al tomismo estricto, . sino q
obligacio
.
,, ( i 6)
' l derecho a seguir el tomismo riguroso,... p g. .
ma do para mi e
.
p nsar de otro modo; pero re"N osotros no condenamos a nadte por e
.
o
a
defender
la
posici6n
tomista"
(pág. 559).
clamamos el derech
.
·
trata con generosidad al gran
De acuerdo con las declaraciones antenores,
.
adversario de la época barroca:

propio de un gran pensador, ya
"De una manera muy clara, como es
. . .
" á&lt;T 337)
. 'b , los papeles de ambos principios... (p o•
•
d
Suárez istrt uyo
.
del Doctor Eximio
.
en otros lugares, prof iere acerca
Aunque es cierto que,
él . . .
ui.zá excesivamente severos. La
l
enos repite acerca de ' JU1c1os q
. .
é
o por o m
.
art . esto le comunica vivo mter s,
cL M ser es polémica, en gran P e'
.
obra e an
.
.
b
limita grandemente sus honzontes
'lid d al mismo tiempo, sm em argo,
11
agi a i
.
d de el lector quiere nuevos desarro os,
cti . con frecuencia, on
y perspe. ~as,
.
d . terés se encuentra solamente con la respuesta
donde adivina cuesttones e m
'

cortante a los contrarios, los P. P. Lorenz Fuescher, y Stufler, ambos de la
Compañía de Jesús.
De cualquier modo, el libro en referencia contiene asuntos, soluciones y
planteos que interesan por igual a todos los grupos o escuelas que reclaman
la autenticidad tomista. Elijamos en relación con la Filosofía de la Materia,
algunas de tales cuestiones, mas antes de empezar, conviene aclarar que Manser es un

NOTABLE HISTORIADOR

Causa admiración el que persona de tan briliantes cualidades filosóficas,
haya sido, profesionalmente, con toda modestia, sólo un historiador de la
Filosofía; mas probablemente de esa modestia procedan los méritos filos6ficos del P. Manser:

"El haberme dedicado durante cuatro decenios al estudio de la historia
de la filosofía ... " (pág. 136).
"Después de tanto como hace que nos ocupamos de la historia de la filosofía . .. " (pág. 638).
La mayoría de los capítulos del libro de Manser ofrece, antes de la exposición sistemática, una síntesis histórica, la cual se refiere principalmente a
la filosofía medieval, tanto escolástica como no escolástica; dichos resúmenes
históricos ofrecen la peculiaridad notable consistente en estudiar y acentuar
aquello de común que tienen las diferentes escuelas, tendencias o filósofos,
al lado de la consideración de sus peculiaridades: así pueden apreciarse las
líneas generales de la filosofía medieval; los estudios históricos del P. Manser,
a la vez que variados según la variedad de hechos y de hombres, resultan
unificadores, diríamos más bien "concéntricos"; y pueden servir de complemento a otros trabajos históricos, por lo demás meritísimos, como el de Maurice de Wulf, en los que también se examinan las mencionadas comunidad
y diferencias, pero sin subrayar tan decididamente la primera.
En confirmación de lo anterior, vemos que nuestro autor, en varios capítulos, expone con gran precisión los puntos comunes entre los representantes de la corriente agustiniano-arábiga en el siglo XIII (a menudo franciscanos) y Tomás de Aquino; para sorpresa de algunos, dichos puntos de
convergencia, son más de los esperados. Así, el Doctor Común sale perfec-

57
56

�tamente situado en su época, no aislado sino en diálogo con sus contemporáneos; pero al mismo tiempo, esto resalta de modo singular su originalidad
como

UN INNOVADOR EN EL SIGLO

XIII.

Un innovador de gran mérito fue Tomás de Aquino, no un simple innovador;
a decir del riguroso Manser, "sólo el que logra resultados nuevos y verdaderos en el método o en el contenido doctrinal, o en ambos terrenos a la
vez, s6lo ése trabaja bajo el signo del progreso y tiene mérito. indiscutible"
(pág. 189). Que reuni6 tales características el pensa.dor napolitan~, se encarga de probarlo nuestro autor, en los capítuloi1 históricos de su libro.
Como los auténticos innovadores, Tomás tuvo que luchar en contra de
una "derecha" intelectual:

" .. .el mlrito principal de Sto. Tomás en el siglo XIII ,, en los t~mpos posteriores fue la creación de una nueva orientación doctrinal,
opuesta a las tesis agustiniano-arábigas . .. " (pág. 191).
"El origen de la ciencia había sido reducida por toda la tradici~n agustiniana sin excluir a Alberto Magno, en último término, tamb1in a un
1
influjo de Dios inmediato y actualmente iluminante (illuminatio divina),
al cual se atribuía el conocimiento de Dios, del alma )' de las supremas ideas )' principios demostrativos trascendentales. Tomás mismo vaciló aún en el Comentario a las Sentencias .. . Pero despuis, ya en In
Boethium de Trinitate, en los Comentarios y en las dos Sumas, alcanza
la claridad, rechaza las ideas innatas de Platón, la doctrina ilum~nacionista de los árabes con sus intellectus agens separatus ,,, ..• mega
toda iluminación divina actual, substituylndola por la abstracción aristotilica para todos los conocimientos naturales sobre Dios y sobre el
mundo".
"Esta innovación filosófica ocasionó al A.quinate, como es notorio, amargas enemi.stades, según confirma más tarde Juan Peckhman" (p_ág. !50).
Pero tambiin se uio obligado Tomás a luchar contra una inevitable
"izquierda'':
"Ful una lucha verdaderamente heroica la que sostuvo Tomás contra
la doble verdad del averroísmo latino, contra el cual escribió en 1270
su obra "De unitate intellectus contra Averroístas" (pág. 148).
58

Y como acaece generalmente a los innovadores, hubo de sufrir el ser confundido o contado entre los representantes de doctrinas disolventes, después
de haberse esforzado contra éstas:

"Pero el mero intento de condenar a Tomás junto con Sigerio tuvo que
ser para el Doctor Angélico, que había acaudillado la dura lucha en
de/ ensa de la ortodoxia contra el averroísmo, sumamente doloroso"
(pág. 255).
En el fondo de la innovación de Tomás, se halla la siguiente afirmación:

"Todo conocimiento espiritual y natural en este mundo, es abstraído
del phantasma, tanto el cósmico como el anímico y el divino. Las cuatro
Quaestione.s de la Summa theologiae 1 84, 85, 87 y 88 contienen las
tesis monumentales de su nueva teoría del conocimiento y, precisamente al tratar del conocimiento de las substancias espirituales, declara sin
limitaciones: "nihil intelligit nisi convertendo ad phantasmata" (pág.
194).
Y tal tesis es sostenida en parcial conformidad, en diálogo con los grandes
representantes de la corriente agustiniano-arábiga, pero al mismo tiempo
en oposici6n a ésta; débese lo anterior a que dicha tendencia admitía ya, en
los siglos XII y XIII, a la abstracción como fuente de nuestros conocimientos intelectuales acerca del mundo corpóreo; pero acudía aún a la iluminaci6n divina actual como origen de los conocimientos relativos al mundo espiritual. En cambio, Tomás da todo su valor a la abstracción, pues la acepta como fuente de todos nuestros conocimientos intelectuales en el orden natural, tanto de los referentes al mundo sensible, como al alma, como a los
principios trascendentales, como a Dios (págs. 175 a 178).
Que la abstracción a partir de los datos de la experiencia sen ible tenga
tanta importancia como origen del conocimiento natural, encuentra la siguiente causa:
"Y la razón más profunda de estos hechos está en la unión, aquí en la
tierra, del alma espiritual con el cuerpo, del mundo espiritual con el mundo
sensible, en cuya virtud el entendimiento humano, unido con el cuerpo, tiene como su objeto propio la esencia de la cosa sensible".

"Así tiene validez el principio: 'Nihil sine phantasmate intelligit anima'
en el pleno sentido de la expred6n1 incluso para ti conocimiento de la.s
substancias espirituales; y con gran profundidad dice el Aquinate acer-

59

�t:OUdff• ~--......,,_ .-,,..,,,

ma
'I Toatá.r ,.;,.
- lo ialn¡,,6" • J,ri,uiJio, • olro . . . •
N, ""' ,,.,
., Nr'-úr...,. ealos au, ü .,,,._ de ""4ia, qw •~tnuo a"' fU Toú, n 1- Ed44 M,ñ,, Z. fflÍfflla Un ,J;l ~
(PW. IN, 195 y 111).

c.. ..

Puede parecer parad6jia, a b ultraespiritual; mu coa la afinnaci6n
Clllllilate en~ de IN-datot aenilJlei, )Gr mee&amp;, de la aliatracd4n efectuadii por el . . . . . . . ..., , . . . 18ck, DUelbo ccnr.fmiento intelectual
natural, 1e tillllp wve ftlllr al papo eapkitu lnrmancn
"El u,m,,, Aamao u tlfflllnln n .ra ,Sl1Uia uu u,UW imilMi6,s
al _,_. _,,,_ dúmto: , ~ ,-.,w,- arililUo 6nni,,ü
ifu:r,1111",.,.. '•¡,,usio ,,.,_ Nritál. Tonu&amp; lo,.,_, Am10 11 utorio, n 11 ,.,,,, d, k lu 4ioiu 4', lo1
~ D,
,,,. ,,,.,,,. üs¡,lal totlo ,, ,rotlnu, tú la uf,r• • 1t, ~ ul
.,••. • (p6g. 201).

""""'"°' ,

"lw/lldo • t. orip,oli4ad ,u Sto. Tona,&amp; lo Jnuo, eomo II nolorio, ,.
,I lup, ü la ltu dioiu ü los /Jlalñi&amp;os 'I dp#i,,iaos. D, 111• ,,._,,,.
tlu¡,ltUó lo4o .Z ¡,,o6lnu, ü lo nf,r• ü Z. utioitlatl ol ortún túl
#1 •• • » (i-g. 201).
Rfl)JeCtD a la originalidacl de Sto. Tomú en la 1lelia de que ae trata:

"Lo eútlll M fJU WÑ lup C fflG láltu:i6ft t a ~ 'J tul•
Jnd, th ta ¡,,olngtuh 1-elaa, tomo lo 1&amp;úo ,l Apinat,. Es iüudabü
'1'" Tonú, -,los lfflkS u J. Loeu, coflJiü,6 la ·~~
áiea ftlftl6 ,, lotlo, lo, ~ , Ularalis. Y ,s,o, ,n o,asiei6,a .Z ~ . • filor,ü,,,o, al uoplaloainno, • S. Jpsdn 'I " los
h"6u, • ~ Máptl, t1 loa 1t, ueo1'sti&amp;11 contnnJ,ortirwc &amp;oa n&amp;
koria 41 la ñffliu&amp;i6a tlioiu; . .. "' (pág. 195).

,nn1,,,

'°"'°

At.erca de la c:ueati6n de
Ja tesis:

qua fue

el primero, en la Edad Media, que

La aperienda ..... eaiDo fuente • Duestlal aJIICIC:ñHienb naturales.
Muy bien, pero c!CUútal w.:a no ha Gdo in~etado l!ltlD, a6ft dentro del
ampo de la llcoHltica, en ua atidb muy limitado, lelÚ e1 CUII, de cier• ~ • alJllralcb, le deivan otros, mu ya sin la necesidad del
wuno o welta a la aperienda lenlibleP Hay aquf, probat,tenimte, una aproJrin,1f'i61 a Kant, "que, ti bien pone e1 principio de nueatto aer en la apedmci-, no deriva ele ella todos b cxm,v:lmieatm" (P'g. 195).
Pará evitar dicha limitad6n, Manm- insiste, en primer lugar, en un contieto permanente de la inteligmcia, antes y clelpu&amp; de la abltncd6n con
la singular sensible:
,
• ... ,l nuntlimlnlo, n cualo qu, ut4 aitlo con ,l aur¡,o, coaou
todo lo qu, conoc, JH,rtürulo tl,l mundo snuibl,, ül 11tat.nn,,. Por
·~ e°"'1'ma ñtmJJ,, ,, conoeiminto rmw,rsal, "" lu, stlCJUlo ,u lo
..,.i.,, IIWOlffllnÜ n lo -,,,la,, ffl lo cul la ISIJIÑ tlhslrtdJa s,
nctintTa conernaan1, ~Jltllla: 'N1&amp;1su u, ad lu,e quotl inlellec''" Ula ial1lligol n•n owclum JJ,o¡,,i,,,n quotl convma.t II ad 1Aa'4rtul11, vi slfcalnu, naluraa •JÜolr1al,,n ül pa,tieulari 1mt,nu,n' •

(pág. 314).

In .aegundo lupr, nuestro autor explica expresamente que las ideas no
~ ~ o. nacen de ~ primara idea (idea del ente en común) y de otru
ideas pnmanas; mú bien, cada idea ae engendra, por medio de
abltracci6n, de u.na nueva experiencia temible:

1111a

nueva

IOltUVO

"'1Tuo Sto. Tomh n la &amp;lllll M,dü, aluuoru n III korfal No lo
ú. Htula o/aora no u 11n t1¡,o,ttulo fmUbtu. &amp;IISO la Historia ltu
t1po,t, un t&amp;. ..flbmo Mapa no tn,,,ü m &amp;ofUÚlndo como tol. Tampoco Ab,lardo ni Juan ,u Salisbury. • • qai,n lule, d, medüulor ntr,
Pldm 'I ..ftúldulu. Como ntds t,n, JMr• S. Buuvnt1ua, ,l conoAfflinto tnsib# u P.t1 ll, ¡,oslalado gnllúo tl, los primeros p,inciJus. Pna a ufnuo, ü 14 ilurninaddn tlivÍffll. . . El mismo Aristót,l,s

"Esto nos a,,,. ü la "'4fflD al ulffl"Dllo cone,,INl ül u, n la ¡,lvralidatl de los cone,p,os. No como si 14 Jllu,tdülatl tl, las ül,c flacint1

*" "''

U la
lfU coman, /JtW todtu la, Uf'MI itl,111 U&amp;n, tomo la
iüa tl,l nt,, ü la cbdraeción. 'I sMo II NU ü la 111/lffineia ,Uúa
m •aidtu ti dlterfflinado, conc,1to1 reai.s. Aqtd no uy n ,l cristo1.U,.
IN, ningúa c¡,,io,is,,,o. Pno todas las dnná, itl,as, 1t1eatlas de la 11tlf•
~ u son sino ~ nw /JrÑÍ'IIUU ül ,,... cotfffllVU, . .. •
(p6g. 318).

�La derivación de la experiencia o conocimitnto sensible) se afirma tambim de los supremos principios demostrativos:

"Ambos, Aristóteles y Sto. Tomás, ponen de relieve con la misma energía que los primeros principios no pueden ser demostrados. Puesto que
toda demostración se basa en ellos 'Y los supone, ellos mismos son indemostrables porque son más claros que toda prueba que pueda deducirse de ellos. Proceden del conocimiento sensible; . .. en aquellos pasajes
en que Sto. Tomás y Aristóteles hablan de una inducción como fundamento de los primeros principios, no pueden, en modo alguno, referirse
a la inducción como procedimünto dr.mostratiuo, contrariamente a lo
que algunos escolásticos afirman . .. Pero esta inducción aristotélica, como observa muy bien Heinrich Maier, no• tiene nada que ver con la
inducción como procedimiento demostrativo. No es sino la abstracción
( simplex Abstractio) de una idea a base del phantasma o imagen común contrastada por la experiencia" (págs. 379 y 380).
"El hombre, tal como efectivamente es, tiene que tratar de fundamenta, los primeros pri7ici pios que, por ser los J1rimeros, no puede basar
en otros principios en el mundo del acontecer singular y efectivo . .• En
donde tiene que asentar los primeros principios, )' de donde tiene que
partir, es lo e/ectii:o, es la realidad. Con rsto se er1rnc11tra Aristóteles
... en el mismo terreno en que hoy se apoyan las modernas ciencias
naturales. Esto fue también lo que dio a su posición . . , aquel carácter r.minentemente inductivo -hablamos aquí de inducción en sentido
lato- que conservó su filosofía y que situó al Estagirita en todas sus
e.speculaciones. incluso las más profundas, en el terreno de la experiencia y de los hechos experimentales como punto de partida'' (pág. 37~).
Y con gran precisi6n, se aclara que los primeros principios

''dependen, ciertamente, unos de otros, y todos, en definitiva, dtl principio de contradicción; pero no son derivables utios de otros. (Tesis de
Liberatore, S. l., y Sanseverino)" (pág. 389).
En consecuencia con lo expuesto y en relación con las primeras ideas, rechizase que las demostraciones científicas se deriven de los primeros principios; en cfecto, Manser explica el carácter común de dichos principios, en
su relación con todas las demostraciones, rechazando en fonna vehemente
cualquier apriorismo:

62

"No son comunes 1n el sentido de que todo s1 demuestre por ellos solos,
pues por los primeros principios solos no se demuestra nada en absoluto.
Son comunes., en cuanto que son necesarios para toda prueba" (pág. 353).
. ~ interesan~e la aplicación de la doctrina anterior, al dehatidísimo princ1p10 de causalidad; ante todo, el origen de los conceptos de causa y de efecto en la experiencia sensible:

"Los. conceptos de causa y efecto no son, ciertamente, los primeros que
~~uiere el ho_mbre: Suponen las ideas del ente, del no ente, de la oposmón, de la identidad )' los supremos principios ontol6gicos. Pero no
son derivables de estas ideas 'Y principios, porque, como observa Sto.
Tomás, contienen un nuevo elemento, diverso del ser en cuanto tal: el
del ser devenido. P-or tanto, únicamentt pueden ser extraídos del devenir ( motus), .. . Si esto es así, la abstracción de las ide.as 'causa' y 'efecto' de sus correspondientes imágenes fantasmáticas . .. " (págs. 382 y
383).

Además, la negativa a admitir que el principio de causalidad se derive
de . 1?5 principios trascendentes de contradicción, de identidad y de raz6n
suf1c1ente:
. "~l principio de causalidad supone estos otros como más altos y, por consiguiente depende de ellos como de normas criteriológicas aunque no es
1
derivado de ellosº (pág. 359).
Manser detalla así la aseveración anterior:

"La_

de~vación del principio de causalidad directamente del principio
de identidad, t~ como _lo _han intentado Riehl y Windelband, tenia que.
acabar ... no solo suprimiendo la causalidad, sino llevando al monismo.
S~e~a~t, Messer y Arthur Schntider han tratado de derivar nue.stro principio directamente del principio de razón suficiente. Tampoco ellos se
libran de la petitio principii. El razonamiento siguiente: El principio
de razón suficiente es seguro e intername11te necesario; ahora bien, la
causa es la razón suficiente del efecto; luego el principio de causalidad
es también seguro y necesario, supone precisamente lo que hay que proba~: que só~o _l~ causa es la razón suficiente del efecto ... (Que los
pnmeros pnncapios no son derivable.s unos de otros) se aplica eminent~mente al principio de causalidad C01l relación a los principios .superiores a il. Estos si refieren al ente indiferenciado como tal; aquél, al
devenir, que es menos universal: 'Esse autem universalius est quam

63

�moveri'. ,cómo la, tk poder )IO derivar del ente indifereneiado el 'devenir', lo 'plural', si lo uno no tiene, euneialmtnte, nada que ver con
lo otro?: '&amp;se causatum non 1st tU ,atione entis simpliciter' 'Y 'non intrat in definitionem entis'. Otra cosa es la dependencia. Potencialmente, también el ente indiferenciado está contenido en el ente como tal,
puesto que siempre IS ent,. Por tanto, todo principio supone, a su vez,
otro superior y, en último término, el de contradicción . .. " (págs. 388
y 389).
La importancia de la innovación de Sto. Tomás referente al origen del saber, es especialmente subrayada:

"La experiencia sensible es la única fu,nt, de todos los conocimientos
naturales. La importancia de esta innovación en el siglo XIII sólo podrá
subestimarla quien olvide que significó una revolución de toda la teoría del conocimiento ,., que las innovaciones en este terreno trazan surcos en toda la coneepción natural del universo. Con esto fue Tomás, ..•
el primero en fijar claramente los limites entre la filoso/Ea y la teología;
y el primero que dio a la filosofía su propio campo 'Y su autonomía"
(pág. 205).
C.on la innovación, el mundo corp6reo ocupa definitivamente, en la filo10fta, el puesto de importancia que le corresponde, dado que el hombre es
un espíritu encamado:

"Con el principio de que la experiencia sensible es la única fuente 'Y el
único fundamento sólido de todo conocimiento natural, recibió la filosofía en general una nueva base. Este principio trajo consigo una
transformación de la psicología y de la teologia natural, orientadas antes en sentido platónico, en el sentido de que Dios 'Y el alma fueron
desplazados a la región de los objetos del conocimiento meramente indirectos. Con la teoría de la abstracción partiendo de las imágenes fantasmáticas como única fuente de todos los conocimientos espirituales,
volvieron a formar un todo armónico la metafisica y la filosofia natural,
que habían sido disociadas por el sincretismo de los árabes".
"Si la época moderna se hubiera mantenido fiel a esta directriz, dificilmente tendríamos que lamenta, la ruptura entre metafísica y ética, metafísica y ciencias iurídicas, filoso/la y ciencias naturales".
"Pero lo m4s importante de esta innovación estaba seguramente en
que con ella el mundo sensible recibia una nueva valoración científica,

64

opuesta al espiritualismo platónie
ia .
nientos años atrás" (pág. 206). º• que ven imperando desde. mil quiVemos asi que con su inn aci6
corp6reo Sto T ~
el ov
n, con su nueva valoración del mundo
tal mod • 'dad. o
es
precursor de una modernidad equilibrada Q
erru
no se haya realizado '
· ue
los historiadores asi c
1 la . aun, es tema que corresponde tratar a
estudioso de la
f~mo e re bvo a las cawas de semejante desgracia. al
oso aa corresponde señalar q
ha
.
'
minada evolución doctrinal
.ue, pues
acaeado ya deter.
.
' y se han sucedido determinadas luchas hist6-

fil

ncas, no es posible actualmente preconizar el materialismo
.
sus formas; pero tampoco un es . .t lismo
en ninguna de
sensible No podemos cae
descamado, desasido del mundo
1pm ua
pone, d~ un platonismo qr en aultentación, más frecuente de lo que se suue res ta contrario a los . t
d l
hoy; no nos es lícito involucionar hacia un
. m ~reses e hombre de
ante la complejidad del mundo mod
prearutotelismo que sería inútil
La.
emo.
mnovación de Sto. Tomás nos lleva a la ,. .
.
origina nuestras experiencias
'bl
d . .on11derac16n de aquello que
tramos así en
sensJ es, es ear, el individuo corpóreo i en-

UN

SECTOR DESESTIMADO DEL TOMISMO.

Manser empieza una de las partes , ·
para la mente moderna.
mas mteresantes de su libro, sobre todo

,

"Y ahora unas palabras sobre un

f
del tomismo. el individual;•
t a~ ,~~o(, pero muy desestimado sector
.
...mo omutci pág. 455).

Parece ser, en efecto que a
d la ín
Tomás, numerosos tomi;tas han dpesar e
d~le del pensamiento de Sto.
o al . d d l
esenvuelto un ststema bastante desarrai d0
eJa O e o que existe en eJ
d
ga
corpóreos. no obstante la tend ~udn loMmaterial, esto es, de los indi\-iduos
'
encra e
aestro muchos disci u]
ven en una filosofia semeJ· ante a la la , .
'
P os se mue..
p tomca, y por tanto muy de espaldas
al

empinSmo.

'

Ante todo, nuestro autor afirma que ha dif
.
.
dental, entre cada individuo· y t
, y eren°:1 s~b~tancal, no sólo accia la misma especie:
' es o, aun entre los mdiVIduos que pertenecen

" . . . la
. dºiversa participación substancial de una
pedfica por los individuos es. • .
misma naturaleza esuna realidad innegable. Con esto que-

65

�tÜ Pedro '1, ¡,o, ea,do, la
substaneialffllnll tl, diu,rsa p,,t,c-

" ••• •l alma 11piritual del hombre u emula ¡,o, Dios ,on esta ordnaaeih substancial a un cuer¡,o detmninado" (pág. 458).

ción qw: la d, p • d' •·nción accidental d, la ¡,,,ficción" (pág. 456),
mista, no ,n 1usa mera

"Nuevamnu, es Tomás ••• quun nos enuña que las formas individuales,
y consiguuntmunte, tambih las almas, son dwersas según la ordenacióa
o llllapt4'ión, substlUUÜJlnunu div.,sas, a ,st, o a aquel cuerpo" (pág.
458).

.
rlfflOJ

dem qw

a "'""'

ü P,d,o '1 ,l cvn¡,o

"'!'"'"""' intliuida: ~ ,::,: ::nsist, el verdadero individualismo 10•

u.,

.
• •,;catlamnl, nueslra conc,¡,ción de la di" .. . podríamos considerar ¡wn,.
. s tl, los individuos de
sidad --'ección concf'ttafflfflll sahstanciall
. ••
ver
)' r•1 .
d l ,J ctrina del tomismo J,ritmhvo .. .
.
esJ,ec&amp;e como parte e a "º
. . . d d'
una ,msmo
individualizaáa en cada individuo e asSegún Tomás, la formo esld
•
. uinlem,nt, la naturaltzo
tinto modo, ~menld~ !b";'';;,,:,:;::01 d, ver" {pág. 460) •
d, la coso ,e'"'"ma ,
,
.
. de la diferencia flsica o nummca que se da entre
y subraya la unportanaa
individuo e individuo:
. .
.
l " substmacial mismo, entone,s
"Si
la indavadualidad comprende e ,
iadiuidualizaao 'Y sn
•••
• • ,1· ·t1 al en cuanto tal po, esto,
la substancao an wi u
dd
su ¡,,opio ser 'Y, por condistinto de todos los dmuís, !111 ',. •
das
las demás porque la
1
. .
¡,,olrin ¡,,,ficción1 istínlo "' 0
'
d'
nguu:nte, su
rhob á entr, dos individuos uno &amp;•
perfección sigue_ al s,~. Entonc:.,no . r física o numlricamente s11bs-

µs¡; ,,
°"':'

fn111cia es,Ucífua, sano una
tancial" (pág. 457).

a erencao

.
. m
. diV1.dual con el principio de causalidad:
Relaciona la diferencia

b. l • ,f idualidod preguntamos nosotros, sin
"¿Cómo se ha de canee a, ª. an_ a~ 1
, Cómo se podrán explicar
toque la substancia del md1v1duo. • • • é
.
d las
que
• •
'ncihin de causalidad, las pe,feccaones e
entonces, san violar el Jm r- .
_.J_ • , . iduo sin referirlas
_1..-.
totalmente dwersos en c'""' an w
,
focultades amma&amp;OS
. ..
de p f ión individualmente dia almas 1 naturalezas 1nd1v1duoles 'Y
e, "'
versa?" (pág. 457).
· diVl·duo tomista, al hombre:
Muy interesante es la aplicación del m

"Todo hombre es fisico-substancial,n,nte una ¡,a,fICI·paci6n de la naturaleza humana total,n,nte particular "/ distinta" (pág. 458).
li .
la doctrina tomista acerca de las
En especial, es fecunda en ap caaones
.
las almas hudiferencias substanciales y de las semejanzas emtentes entre

manas:
66

"Multilrulo igitur animarum ... cons,quilar quidem diversitakm formarum secundum substantiam, quia alia est substantia lulius animae ,1
illius, nontamen ista diversitas p,ocedit ex diversitate p,incipiorum essentialium ipsiw animae . •. sed est secundum diversam conm1Mnsurationem
animanma ad co,pora; hatc enim anima est commensurata huic corporti
et non illi illa autem alii, et sic de omnibw11 (Contra Gent, II, 81),
(pág. 459).
Se habrá notado que esta doctrina tiene conexión intima con la tesis tomista referente a la unión del alma y el cuerpo, en el hombre: porque las
almas, como formas substanciales, se adaptan o unen diversamente a cuerpos
substancialmente divenos, hay düerencia flllica, numérica, entre las mismas

almas.
Y como se dijo, dicha doctrina tiene fecundas aplicaciones. Nuestro autor

recuerda dos, enseñadas por Sto. Tomás:

"De aquí tambiln el principio tomista: 'Cuanto mejo, esté dispuesto o
constituido el cu,po, tanlo más excelente será el alma", y aquel otro
principio, según el cual los niños se asemejan a los padres incluso en
lo que se refiere al alma" (pág. 459).
Pero tales aplicaciones serán realmente fecundas si el individualismo tomista se pone en contacto con los logros de la Psicología Moderna, como
son los hallazgos de la experimentación psicológica, el psicoanálisis, la psicoJogfa profunda, etc.; en vez de encastillar al individualismo tomista como te-

sis puramente ontológica, sin ninguna capacidad de orientación, de ayuda a
las ciencias naturales.
Por otra parte, cabe recordar que las posiciones tomistas relativas a la
unión del alma y del cuarpo, y a las düerencias substanciales entre los individuos de la especie humana, nunca han sido del todo gratas a los ultraespiritualistas. Nuestro inolvidable don Antonio Caso que, según confesión
propia, profesaba el espirih1aliamo francés {exagerado), reclw6 la doctrina

67

�=-

de la uni6n del alma y del cuerpo, prea:;;n,rnerate porel comiderada
pGIÍtMIIDO
al materialiDot quilá IU memorable hacha contra
explique e.e extrañamiento:
•

,logia
'"'-~, n n 'E--,o ,ol,n ,l CurJ&gt;o 1 ,1 Alu, .ofr1e1
f como
.,.,..:~..:
..._.
UUT- '•
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0,,laeú, eOfl Glpaol fil6so OS yw,Htww.-,
d, ,.
IOtnUlo, J1I COfl&amp; ualnwnu uta similitud P,6fflflll al ,,,._ .
,amo Hnhm SJJnen. ¡Punt L ,_ lueión aristotlÍua de Santo To._..:_,:_
la qru Ms o/)tlrla '" "' so
.J~.,,.o, ,s
•
• ~1El All'M "I ,l CUlrJ&gt;O, Enwyo '"
-~- ,, (Antomo Cuo. uv.vav a
-L1-. 1'.I!..!-.-- "'VeJJIU,J º º º
Aako¡olop
Filos6fúa, por el Dr• Oswa1do ROU&amp;Ct' .rA,IIUUUla

,,ns

mas", Mmc:o, D. F.).
.

liclci6 del individua&amp;srno tomista, a la di-

Mamer hace una especial • ~ •

fere:ncia aexual:
.
• ividualimao tomista p,ayc,tarfa luz u¡,,"Nuestro int11J,r1t~ tlel and
fnninislti' (pág. 461).
eial sob,1 ,l tan diutuido p,oblflna

.
En re1aci6n con CiertOI
caracteres individuales derivados del sexo, nuestro
autor hace la ~ siguiente:
•
1.
•
111, 1110 incluso tratándose d, los
J&gt;osibl,
nasta
C11t1O r,
• :-1,1 l4
,_
fJl(WMICIUU
,.,.,,¡
•
.,.
eon
lo
"'"
a
cada
and-uo
• • • 'ndivitluant6S '1 u eomr-a·•...
¡mrutJMs •
~
. la • divülualtntnt, común. Pero no ,s
,s ,ulusivamnalt pro ,:,O·. &amp;isu.
,n 1,,..,c. ,omo la ,stal,ilülatl tl, lo
•nw,rsal ni, J&gt;or ,oupunu, nn t#t:lr-••1
es¡,,dfit:o" (pág. 462).

«r _

~-&amp;..:.1:,1_,1

,s

•
lo universal·, es decir,
. h·-•..... encontralDOI: pnmero,
O sea, en 1a especie
•
• dividuales, que varían
d los caracteres exclusvamente m
la naturaleza; segun o,
1 • dividualmente común, los caracteres .code persona a penona; y tercero, o m
ºerto grado de estabilidad, la cual
que poseen a
individ
Y
munes a muchos
uos,
___!.._., En la tercera categoría se
no
a la estabilidad perfecta de lo uwvQlléll,
llega caracteristicas derivadas del sexo.
baDan las
• • lo individual común, a lo universal; en e~ proSanto Tomú nunca
uimil6 . ci6n
•vat..J-'- a constituir a la muJef en
dicha ¡umxuJa
eqw una
cual
blema que se trata,
varón
efecto rechaza defmitivamente
•
una especie distinta, inferior aJ
• ; en Ja ..,;_:,1..,1 femenina:
• postura helenizante, en relaci6n con
'"15,._
qwer
..
.
al 01 atipas ,scritortj mmanos
"Conlra ,l J,latonismo anhpo "I 1""
,_
• i. iaw,Jtlad
rin
ToMás
cdribu,n
a "' muJff
insJ,i,ados ,n 11, Agus
'1
• "' (pig 461) -a
uneial ,on ,l var6n: 'id,m s,eundum s,-eum
.
•

68

Y, junto tarnbim con Amelio Apstfn, subraya Jaa deaigualdada luhatancialm filie 1e deben a la dv•tidacl de mm, y que CDlrapmdea a lo "individual cam6n":
"Sia em1H,,,p, aaios atriln,yn&amp; al Nr6n fflGJOT apd,m u 11¡,l,ilu.
iC6'tio ••J&gt;liear ,11o1 .dquf • a¡,lieo '""'1tffllnt1 ,l ¡,rinei,;o: •1.,a utu,alaa común s, mulli¡lliea ú aewrtlo ecm los /JriruiJ,io1 iadivülrumttl. En virtud tÜ sw Jniruipios i1Ulividuat11, que son flsit:ame,au leeulia,,s " 1'I mujn n cuanto tal, la mujn IS 1minnumn1, pasiva, al
eoatrtlrio del /unnl,r,, que IS oetivo. Con esto eoneu,,da la füiologúi'
(pág• .f62).
Ea cierto que en este punto, hay algunas supervivencias gm:om&gt;manu en
Sto. Tomú, como cuando dice que 1a mujer es un var6n fnutrado y defectuoeo.
La rudeza de tal expresión nos muestra al Santo Doctor como hombre de
su tiempo; no obstante la revaJoraci6n del mundo corpóreo efectuada
por el mismo Sto. Tomú, es tanta Ja fuerza del a,quetipo platónico en la
Edad Media, que se explica la tentación de ver en la mujer casi una subeapecie, frente a la humanidad plena del var6n. Le pua a Sto. Toma aJgo
al( como a Ju obras de b pintores primitivoa, que no acaban de liberane
de la tutela m.antina.

Los caracteres individuales comunes, pm:isamente por no aer universales,
por no poseer abtoluta estabilidad, no deben ser considerados inmóviles, en
la inmutabilidad de Ju eeenciu; deben lel' estudiados en sus realmciones
hiatórico-eapaciales, Ju cuales 10n variables, relativamente. Y asl, el tomismo
contemporáneo no puede considerar la "pasividad" y "menor agudeza de
eapfritu" femeninas, como univenales, inmutables; debe mú bien, y con gran
provecbo para Ju cienciu y para Ja pedagogfa, awcane a las realizaciones
a&amp;:tuales del mundo femenino, convencerse de que existe ya una cultura feaaenina; darse cuenta de que, si la mujer era pasiva, inerte, en muchas com,
esto ae debla senciJlamente a que no se Je babia dado oportunidad de desarrollar su cultura; de que hoy Ja mujer es activa y determinante en variados aspectos del acontecer histórico. Lo importante es pues, interpretar a
un fil6aofo, como Sto. Tomás, no según la letra de ciertos textos, sino de
acuerdo con su orientaci6n general.

Por 6ltimo, el individualismo tomista es valorado por Manser, en consonancia con la revaloraci6n tomista deJ mundo corpóreo:
"No intentamos ,shoza, aqul un &amp;ffadro, ni .siquiera ap,o~matlo, d, ,.
importancia d,l individualismo tomista. Ptua eUo undrlamos que ,,...

69

�ternos por todos los campos del saber teórico-práctico, como psicología,
medicina, moral, fuiología, sociología, pedagogía, etc.,. • • Tampoco
subestimamos la influencia de lo especifico. Es, en todo individuo humano, fundamental y normativo. Pero lo específico desempeña siempre su papel en una especial participación individual de la naturaleza
específica, que en este hombre y en el otro es substancial-físicamente distinta, y por tanto, más o menos ptTfecta".
•
"Quien no considere al indiuiduo humano como un pequeño mundo en
si, como una substancia individual distinta de todo otro hombre, que
es el resultado de este cuerpo y de esta alma, los cuales constituyen esta
naturaleza individual con este grado físico del ser, con estas disposiciones anímico-corporales, con todo aquello que mediante la generación
trajo o no trajo consigo en ti nacimiento o lo trajo mutilado, no podrá,
a nuestro parecer, ;uzgar .siquiera con algún acierto las aptitudes peculiares, ni las pasiones ni las actividades del individuo humano".

"La importancia que esto tiene en el campo de la educación, o para iuzgar la responsabilidad en el tribunal de la penitencia o ante ti foro civil, es incalculable. A Dios sólo está reservado el juicio absolutamente
exacto sobre esto. A nosotros este pensamiento debe hacernos, por lo
menos, cautos y prudentes, 'Y en cierto modo justos, al juzgar a otros"
(págs. 460 y 461).
Para apreciar mejor el alcance de la filosofía tomista en lo referente al
individuo corpóreo, precisa hablar acerca de

UNO DE LOS SEIS GRANDES TEMAS DE LA METAFÍSICA ÜCCIDENTAL.

Así califica Hans Heimsoeth, en conocido libro, al debatido principio de
individuaci6n. Ya se sabe que en este asunto se han introducido numerosas
confusiones, que Manser procura salvar en su capítulo relativo, quizá el más
original y uno de los más meditados de toda la obra.
Distingue rigurosamente entre la individuación, y el principio de la misma;
precisamente la confusión de ambos ha dado lugar a que se juzgue de extraña y superficial, la solución tomista. La individuación abarca todo el individuo, se halla en el individuo; mientras que el principio de individuación,
en los seres corpóreos, es la "causa" de la individuación, o sea, aquello de lo
que se produce la individuación.

70

a_n~

Ya se vi~
que el individuo corpóreo se distingue substancialmente de
t~o o~ md1vtduo: así sea éste, de la misma especie; por individuo se enttende, la substanc.ta completa singular,.:

"?~ esta mane,~, el_ individuo expresa una indivisibilidad y una exclusavi!ad extrao_rdi~~nas. Podemos caracterizar esto en las palabras siguuntes:_ un andwi~uo, en primer lugar no está en otro (non in alío)
-excl~sión del accidente; en segundo término, no puede predicarse de
otro, m gen~rica ni específicamente =exclusión de las substanciae secundae o universales ( non de alio); en tercer lugar, no puede ser parte
con ~tr~ (non cum afio) =exclusión de las substancias parciales. Es por
con.ngu_iente, ,un _iodo completo en si. Esto es lo que quiere expresar en
~ ~entido mas riguroso la definición del Aquinate, cuando dice: 'El individuo es en sí indistinto., pero distinto de todo /o demás '" (pág. 757).
En el individuo corpóreo así entendido

'

"la individuación es el "ser este algo" (hoc al:qu:d)
·
• • mismo,
es dea,·
aquello que constituye formalmente la unidad interna y la conclusió;
externa ... " (pág. 757).
Pero, como ya se dijo,

"la individuación se distingue.. . del principio de individuación. Este
es la causa de aquélla" (pág. 75 7).
Para encontrar cuál es el pnnCip10 de individuación, veamos cómo
produce el individuo material.
se

"Tanto la corrupción de un individuo como /a generación de otro son
procesos naturales largo tiempo preparados, en los cuales las más d' •
lt
·
.
wersas
a eracton.ts, externas e internas} cualitatiuas y cuantitativas van d b ·¡·_
t d 1·f1·
'
ez,
.ªn e in . ~Jo de la forma sobre la materia actuada po, ella, y relaJando la umon de ambas partes constitutivas, hasta que, como dice Sto.
~omás, poco a poc~ i' no sin el influjo de la naturaleza como causa eficiente, van produciendo
en la materia prima una disposición para un
.
b
nuevo ser su stancial, un nuevo individuo, que luego surge actualment~, cuando la causa eficiente hace que pase al acto la materia totalmente
dispuesta y proporcionada. Todo esto está de acuerdo con el proceso

°

71

�c.-.

- - · ,w .,,,., ",. ~ ' . , , . , . "' ,, ,_..,,, ...
.,,;,;;.r
7&amp;7).
• del indivicluo la rab O CIIUD de la indivicluaci6n,
Ea el pn,c:elO gmeratiVO
'
•
:-.a:..u.- DO
de
diltiDci6n aubltancial rellplCIO de cualquier otro -"-"':" •
Olá¡
IU
&amp;ta,cmnprendeloqaeelpioptompaedt btllane • la forma, palldD que - : . . am bien debe 'ellCODtrar·
dividuo time ea com6a can 1IOCb b de su ....,........ '
•
decirlo cm Dlliyor- precisi6n, en la cmposicilm de la
ie en Ja ~ Y para
Dicha .a:...-:..:A.. es lo que 11e denomma
.

materia para iDt1par UD nuevo ter,
-.,._.-;,.J
"materia determinaU' 0 "materia Ugnata", y en ella • ~ .----·
indmduala del nuevo •• como, por ejemplo, en las
mente b caracterel
__._
la - . . : A n • bailan en germueria proporckmadat por .. ..-- para &amp;""---,
inclividuala del nuevo llom&amp;ze.
men,
b l'allP
. . . de L..l!..!..1..-..:.c... la "mataia signata", DO el
l)e fllte modo, el pnnclJIIO
IIIUIYM&amp;---,

•A.~up•6.T~.i,n-,-••dirlMWi6ra•lo,.,.,_,..
orthraui6ra .. , tlu,Olit:i6a ... U
fl'I, ,,__,. lor 1't fontM, ~ • irtlioitluo
/IMIOI eotUÍdl IR UN

la...,.,..~

""""°

n d 'I

, . . , . lat;ia , -• .,,.., ' ,..,,.....,, (piig, 776) ..

"Esta disposi&amp;id,a tia a la """'"" Jlri,na,.. . 6ajo 1I influjo di la a.
lúriilua eomo ,_,. ~ , , na ÚlmnlflllU orutuil:i6a a ,,,, Ífl•
dividuo Ülmninado, qu, tondGrá d, ulc fo""" 1 tú ,sta malmo 1#•
tul; m4s aá, lslG tlisposit:i6,a, ISia ordnaeüñ, tÜ la fflGlma lll 11""10
individuo,
d, la tltlllwa llfftUilda Ultlral" r,ei1n, ñlm;,,
segdn la atúnuula disJ&gt;osiddn iÜ la rrudnia, uivintlo 'J mllfWJlllo, uu
na,va / ~ (pág. 768).

IS'"''º

Que la "materia signata" ea una materia actual, basta cierto grado, 11e confirma al ver que ella contiene el accidente fundamental de la cantidad:

la "materia prima puramente potencial":

"Pr,eistUMflU /IO'f1'1 la """'"" Jninua ·~ si ("''""""" Jloln&amp;Ñl) u
1 ""1&amp;fftU ~ 1 i,ulifnnuiaa,. no ,U,dl, ,,. e1UIIIU&gt; ,al,
di lo i,ulivülualffln,1 tlifnmeüulo. D, qad la fr"'""_I• J."'·
6ri&amp; üelaroáón. rnalma non quomodolib,, a&amp;&amp;I/Jl4 ,st pnncipaum
utl ~um maUria sigutd1' (p6p. 765 Y 766 ).

:,.ro,:

:wül:Gtionis,

•
atizada
El principio de individuación no ~ tampoc»s una matena ya actu
en el individuo:
•

l.!-

11UM11

INI.Í-,a

la rali

fflÚmO

"Sato Tonuú tom¡,,natlió mu, cnen qu, "I~·· r--·
IUII~~ -~ lo individual que ti,n, ,l supposilum (individuo),"' algo_"'
n
fll ,z ,lnnir ,l, la

_,vuo
intJivüluol,
,.o,•• no

., ...

.. . ...

eOfJlltnÚI UM p8'ítíO lffl"ípaí. ~or ISO, •
•
•
tonsü:1110 ,ua la mat,ria (sipala) eomo algo taeOfflUftl&amp;abll, ~
,,•
• •pso ,n qu, # G,,--

tomo la p,i,nna ,ali, ,l J1nrM' ~
• ,,¡, p,idiru""'1fflll la in&amp;omuai&amp;alnliatl: ""'°"'141 · · · n,e.uono
:",. Jlrinci¡,iam us, ineo,nuai&amp;abilis' " (P'g. 7M) ·
úni&amp;Gfflfflll

Ali,

la "ma • .;cnu11hll" ea una entidad o realidad adualinda, en relaci6n
tena --edetenninad grado puesto que con-

~ ~ ~~:~~~ de lo q':ie ,m. el nuevo indivi1

uene y potencial,
. en relación
. con el nuevo individuo que procederá de ella:
duo;

"El Jnintipio ti, intlivülua&amp;i6n eonsist, '" una üt_nmi~ ~~
ei6a ... di,. unia ¡,,iMa, 14 euol, '"'"""• eonsliCU)'I al ifulioitluo

(p6g. 766).

72

"La. Natu,al;,a /wl/Jllr• 'I 1/aMa ctUlo indü,i"1,o """' a. qw ,zista,
m,tlumt, la ,,,,,,,, dis,osieión ti, la mldlria ¡ni,,u,, qu, ¡,,ni ,, ,,,,.
,-a al inditiiduo fularo ,oa .sa ,,,.,.,.. d,lmniiuula (,ipalG), oriÜ•
ntlda de sv,o • pa,us ~ s , dllmninatlas 'I sahntmcWu, '1 a la
eul sigue, tomo aecid,ns ¡,,o¡,,ium, una ll1tmninada 1#tnui6n upa.
eial-,,,,,¡,o,al (clffllil.od), qru .1,rá utaiablnunu distima, ,no siem¡,,,
'lml" (pág. 7lK&gt;).

No ea pue., la cantidad actual del individuo realizado, lo que acompaña
al principio de inclividuaci6n, lino la cantidad prevista en Ja dispoaici6n de
la materia:

11,eu:,

"Sto. Tomtls
toda aehuleih 'I ser indivülrumt,s di la calidad,
a la mattria, tomo rali d, la misma. Con A.risl6uks pon, tÜ reU.111 la
imJ&gt;onbilúlatl d, fUI los auidmlu Utm &amp;asa d, una su6stat:ia, 'I qu,
t,1eisamnu J&gt;or ,so, no .ron las dim,nsiones upaeial,, rmdJJio á, intlivúluaeidn, sino la matnia mimur, ,,. la eul 'J4I ,sttln prevista, aqwUa,
dimnsious: 'p,, dinunsionu ••• P,lint,ll,etas in materia'. St, afirma
Seo. Tomás, de aeu,rdo con lo 9111 arriba dijimos, aquellas dimensio,w
1staba ,a p,,vistas na la matnia misma, ant,s ti, qu, la mat,ria pos,y,ra la forma. Est, 1s, segtín Sto. Tonw, ,l snatido de la fórmula: La
mauria quanlitat, signala es ,1 principio d, inditnduad6n" (pág. 775).
Ali pues, la cantidad contenida en la materia lignata, ea actual en sí müma (determinada extensi6n espacio-temporal, que ea "&amp;a") ; pero potencial,

7!

�.,,lurffa \Wll el ~W,W.. , ..1111 .,. . . . . ~ p a l

• •• - ~ ltfl Wilüw

qae•wWI:

landol,

11•

tu,• n, on, ,a¡,,,u ~ - .,,._. ~
,, tlitle,so 1M, ~ , ,n ,I J,lao ti, a t:aM «IIUlitfdiN" (1»1

ro'•" ..,,.,,,

"• • •• 4ifnneia tl,l irulioitluo 11Jñ,ilwal, u, n ,l eorpó,10 un d,wni,
111, •tw,r. Totlo Ido in&amp;11 qw ,l rineiJio d. i ~ n lo1 ,;.
res upirilual,s '1 ,n lo, ,:o,Jf',,os no t,uü r""""1u ,. ,l minno s,nlitlo" (p6g. 159).

11eJit&gt;int)

_,,.,, ,-r rinto, mu_.. 1:oarlilallil11, ¡,o,qwlo . . ..,.,._

..._, et piM;¡,iD de indivWAwi6D • la causa c1e la jndivicti,r.Vm, CI aqae&amp;t de lo qt,111 e . . . . l a ~ La fmet
Q10fmi6a d e ~ ba hocbo ~ la "materia lignala".
J..a ~ _.... . . . tode el individuo; 111 comidend6n le leJidal,,a con -.o et. b ~ • naturales que debe ew■pobar la flbofla:
Oollio • •

•u,.,,_ --, úla tlf

"La
"1p iuimtlul,

,u und,,; t,no

,s

nu,vana,au .,.. r,tlliatl~ CU0 ..,, 1jne1 n&amp;

,...n .,.,.,, "°""'

4 ,._

tldirñ4all ..,~ lo 'l'" ll tnit•

me ~ u. Bllo u ffldNDilloso. Pm,, aünu&amp;, IIOI itw&amp;a
cómo ll fÍfl I'~
l, .-ro11ia II rinitr• ,l iatlioifto, 'I s6lo •

*

778).

9W: toü IUNfOflM

Mflaitlotl. Ido eomunie• la ~ • La fomul' (p6g. 771).
)llamer- imiate

en que Ja indhiiduaci6D, la indmclualidad, comprende tanto
la materia, tDDO la forma, como b ar.cidenta del individuo:

,,..,_~•La,.,,,..

"S,pa Sto. Torus, Z.
y, ,utliat, la
fonu • IOd4 la uneitJ, ,, ~• ,-, 4 lotltas w troJMtltUUs ,s/Jfflfua
ül ifulividuo".
"Ptuao qu, la ma,,ria ifuliaitluim • lo forma 'Y a toda la 11meia •••
.,,ata '4ffllnln Ita ~uli"44 4 W rop,'4üs ,s~ef/ius eulilaliNS
d1l individuo,. • . 'I 1#,lieo, atl,,ús, las P,o/n,tlatl11 pu,amenu irulividul,s, dpict11 , más o fflfflOS tllahlas, las '1Ullls ltlfflbiln u origina n
1l ,meei#io tÜ intlwuluo&amp;i6n, o ua, n Ita tlit,ersa dis,Osieión (¡,,,,a &amp;da
úuliwluo) tl, la malina, 111 ,l momnto d, la glfllt'tU:Wn" (P'g. 7,72).
De este modo, la intem,pei6n acerca del principio de individuación, 1e
relaciona con el hecho de que cada individuo se engendra mediante un devenir distinto, en el origen del cual 1e halla la "materia IÍgllata"; ~ t e
el milterio y las IOlllhru -objeto de la imatigaci6n de las cirncias, l0bre
todo, de las bio16gicat-, 1e acumnJao ea ate trúmto de la materia determioacla, al individuo actualizado.

74

"ÁtJWDo tl, lo eul lu, tl1onülo ,l ,f,clo. ,a e1UUllo O ,. ,n intnno
11 la causo nud~ qu sinap,, u poln&amp;ial (m~ao tl,l
futuro). Jx,rqw ,s J,ineipio 4,urmiMble" {P'g. 367•) •

indioül.;

"fl'Í«' "" ...., ,,,._,,,, ISld • "' ""

~ ~ • WM . , . , , . , . _ . , ~ 1 1 ~ , a uno

•

• Oon Jo an~ habremos comprendido ya, que el principio de iodividuaci6n 1e relaaona con Ja caua material de b leffll corp6reoa:

mwls ü ll, La ~ - - (p6g. ,-,).
•i. ,.w tú l o ~ ISl4 n lo úlmrliuda tlismhueitñ&amp; '1 ,Jis.
¡,o,ian (jHNilio) ,.,,,_,,_ tl1 t._,,,¡,,.,. flli.nno, Id nui, /JIUS·
to

a i. .... e,-,, -, ... tliditadda _,.

• ~ ~- ~ ~ liguienta acJancima. La PfflUJltB, ¿cuál fl el pinde individuaciéo de b mes corp6reoa?, ha sido &amp;ecuentemmte cmliderada como cuente en abioluto de aentido y de oecaidad:
~

tk snwdo lnue• ,n las mimurs
di la indivitluei6n" (p6g. 755).

"· • • t:tfl"IU

t:OStlS ,..,..,.,

uu

&amp;OUI

¿A ~ 1e debe tan extrema poaici6n ideoJ6gica? 11 P. Mwer mq,1ia
eaa opini6n como un remltado de Ja no aceptaci6a de la taia de la materia
prima wa•atinda como entidad meramente potencial Pero de uoa lectura
cuidadClla del elaborado estudio del propio Mawr IObre el tema, aparece
- explicaci6n mú .,.,,;na: 1e mmidera falta de sentido la bu11ca de una
- - de Ja individuaci6n de las coas corp6ras, porque 1e engloba indebidameftte en el uunto, la imiati,pci6n ativa a tocia, Jas camas del individuo
tanto las emfmecu, es decir, eficiente y fioa1, c:amo las intrbecas, 0 ~
formal y material Ante uoa interrogaci6n tan amplia, que se quiere l'elOMt
con un 10Jo elemento, es exp&amp;cable la cBebre, pen, descomolaclora respuesta:
" ... 'La sub.dlmeia nudnial, ,,.,
""' .á mirma IS si•-•'-'
,._...., •••
tüJad IS, ,,,, Á mi.mua, SU JmnalÍO tl1 iruJiuiduaaóf&amp;' n
754) •

,,...A,_.;_
. , ~... , lfl•
("''t-1§•

734

y

75

�Pero si se precisa el punto excluyendo de él las causas extrínsecas; si dentro del terreno exclusivo de las causas intrínsecas o constitutivas, se formula
la interrogante, y no en el sentido de ¿ qué es lo que distingue a un individuo
de todos los demás? ( ya se vio que la individualidad abarca a todo el ser
corpóreo); sino precisamente en el sentido de ¿cuál es el origen de aquello
que distingue ... ?; se verá con alguna mayor claridad la adecuación de la
respuesta: la materia sellada, detenninada, que contiene actualmente los gérmenes del individuo, y que está en potencia para devenir ese individuo.
Claro está que para la producción del individuo, se necesitará el concurso
de las causas eficientes, finales, formales, ejemplares, etc. ; pero todas ellas no
harán sino actualizar los elementos que se contienen en el principio de individuación; se ve así, que tal principio debe buscarse en el orden de la causa
material, y como resultado de la observación natw·al consistente en que cada
individuo corpóreo es el efecto de una evolución, de un devenir diferente.

LA SOCIEDAD HUMANA.

En primer lugar, la sociedad humana no es, de ningún modo, un individuo, una substancia, una persona. Los únicos individuos existentes en ella, son
los integrantes, los hombres. Esta importante verdad nos conduce a que

"La moderna discusión acerca de si la comunidad es una substancia o
un accidente ontológico, o si no es nada real, sólo puede, a riuestro juicio, recibir una solución acertada si se admite que es algo real, formalmente un accidente ontológico, es decir, una relación predicamental, .. ."
(pág. 331).

Y esta solución depende íntimamente del hecho consistente en que los individuos humanos son personas, o sea, máximamente individuos:

As.í, el problema de la causa de la individuación de las substancias materiales aparece del todo alejado del tema referente al principio de la individuación de los seres espirituales, o, con más precisión, puramente espirituales: en ellos, el repetido principio sólo es la "razón", pero no una "causa" de
la individualidad. Y esto, como es claro, debido a que los seres espirituales
no son engendrados, no provienen de un devenir, de una materia pre-existente.
Así lo estableci6 Sto. Tomás al rechazar definitivamente toda composición de
materia y forma en los espiritus creados, y al separar claramente los principios
de individuación de los seres espirituales, y de los corpóreos (págs. 761 y 762).
Por último, debe indicarse que la doctrina del principio de individuación
está desvinculada de la oscurísima noción de materia prima puramente potencial. Es cierto que el P. Manser realiza un gran csfuerw por consen1ar
dicho concepto; pero del mismo desarrollo de su notable capítulo relativo al
principio de individuación, se sigue que éste se halla en una materia prima
actualizada hasta cierto punto, y potencial respecto al individuo futuro. Así,
la tesis tomista del principio o causa de la individuación, de hecho se C)I.J&gt;lica
unida a un hilemorfismo moderado, que ha prescindido ya de las nociones
consistentes en una materia prima sin determinación ni perfección ninguna,
y la fonna substancial que comunica al compuesto toda perfección, toda actualidad.
Inmediatamente a continuación de la individualidad y de la raíz de ésta,
conviene ver las aplicaciones que Manser hace de los principios estudiados,
el tema de

76

" .. . la unidad en lo mucho, que es la esencia de la comunidad, no tiene
nada que ver con la substancia; es decir, aquella unidad no puede consistir en algo substancial. Esto salta a la vista si consideramos que los
hombres singulares que constituyen la multitud de los miembros de la
unión son personas, es decir, seres subsistentes que poseen el grado absolutamente mds alto de la incomunicabilidad. Por tanto, aquella unidad
en lo mucho pertenece al orde11 del accidente" (pág. 791).
Ahora bien, parece que en el mundo moderno no "salta a la vista" el que
la sociedad humana no sea una substancia. Descartemos desde luego a los
totalitarismos, de izquierda y de derecha, cuyo interés primordial es afirmar
la insignificancia de la persona, divinizando lo colectivo. Pensemos también
en los numerosos "institucionalismos" (no se dice instituciones) de todo tipo:
pedagógicos, políticos, económicos, etc.; se trata de corrientes de pensamiento
diferentes y aun contrarias a los modelos totalitarios, pero que, restando importancia aJ hombre y a sus facultades, que son el fundamento de la relación

social, la otorgan excesiva a la relación en sí misma, como si fuera una substancia, como si fuera algo idéntico al absoluto personal.
Nuestro autor insiste, y e&gt;i.-plica:

"Así pues, la unidad de comunidad pertenece al orden predicamental
del accidente . .. la unidad de comunidad es evidentemente una unidad
de orden y, por tanto, de relación; porque la comunidad existe cuando
muchos hombres cooperan ordenadamente a un mismo fin" (pág. 792).

n

�De su lectura, y no obstante cierta terminología obscura que emplea en
varios lugares señalados, se desprende que hay notables excusas de q~e pu~den valerse los institucionalistas. El individualismo político y econórruco, reinante durante largo tiempo, produjo como reacción supuesto el orden natural
de las cosas humanas, una irresistible atracción por la definición de lo colectivo como substancia. Por otra parte, piénsese en la semántica del concepto de
''accidente": de su riquísimo significado medieval, ha decaído a ser sinónimo
de lo transitorio de lo inimportante, de lo inesperado; paralelo a esa evolución, está el c~mprobado hecho de que la filosofía moderna ha olvidado _e~
gran manera el estudio de los accidentes reales, concretos, de las cosas visibles en aras del gusto por lo abstracto.
És muy probable que, de no ser por el individualismo político-económico,
cuyas consecuencias heredamos, y por la degradación del concepto de accidente, anexa a la tendencia hacia lo abstracto, los institucionalistas, o "substancialistas", como los llama Manser, aceptarían sin dificultades el punto de
vista según el cual, la sociedad pertenece al orden del accidente real, del
accidente predicarnental, pues en efecto, es un conjunto de relaciones reales,
en las que se efectúa la célebre ''unidad de orden":

"todo nos hablo aquí de orden: partis ad partem, y partium ad totum,
y por eso todo consiste en una unidad de relaciones de muchos al mismo
fin, al bonum. Así pues, la 'unidad' de la comunidad pertenece formalmente a la categoría de la 'relatio'" (pág. 792).

la atención a la relación social substancial, dan a la sociología un aire de
metafísica que, a ojos de muchos, aumenta su prestigio como ciencia. En
realidad, esto es una distracción, una desnaturalización. En lugar de un
farragoso estudio de la sociedad-persona o de la relación substancial, debe
haber una breve consideración acerca de la disposici6n social del hombre,
y luego pasarse a las ciencias .sociales concretas. Estas sí interesan, pues en
efecto, estudian las relaciones especiales fundadas en los accidentes reales de
la naturaleza humana. La inclinación a hacer metafísica fuera de lugar ha
tronchado quizá, varias notables vocaciones de juristas, pedagogos, y sobre
todo de economistas, a quienes ha reducido a una vaga sociología, a un saber
inútil de generalidades.
En el orden práctico: dejemos a un lado nuevamente los totalitarismos.
Pero fijémonos en todas las formas de institucionalismo, de socialismo, que
acaban siempre por olvidar que la única substancia, la única peI"SOna, es el
hombre:

" ... los individuos humanos son en cuanto a su naturaleza sinaular
..
J
substancialmente distintos en grado eminente, y, por tanlo, aptos para
constituir una multitud de portadores sociales personales en la comunidad humana. Esto levanta un baluarte contra todo monismo, y al
mismo tiempo un dique contra toda nivelación y falsa unificación social
y, especialmente, pedagógica" (pág. 788).

Las consecuencias de las ideas sobre la sociedad-persona y la relación
No existe, pues, razón para dar lugar a una intrusa: la relación social
substancial, la sociedad-persona, que en realidad, pertenece al orden de lo
quimérico. Pero se podría decir: la discusión en torno a la naturaleza ~e la
sociedad, ¿ no es una discusión bizantina? De ningún modo, dado el caracter
eminentemente orientador de toda filosofía.
Las consecuencias provenientes de considerar a la sociedad como una substancia, o por lo menos como una "relación substancial", pueden e~:ontrai:se
en el campo especulativo: la conocida tendencia a aislar la relac1on social
de sus fundamentos, que se hallan, como es natural, en los hombres, )' a verla,
por consiguiente, como un absoluto, como una r~lidad en s~ Esto ha d~do
lugar a una sociología que busca la pureza metódica: el estudio de la relación
social como tal; y que en su excesivo empeño, olvida los fundamentos humanos de dicha relaci6n. Por querer llegar a una ''relación social" químicamente pura y capaz de justificar la autonomía de la sociología, se deja en
la penumbra lo que efectivamente interesa.
No cabe duda de que la consideración de la sociedad como substancia, y
78

social substancial serán siempre, en el orden práctico, los fenómenos de "masüicación", de .inconsideración a las originalidades que cada hombre encierra,
como preciosos dones del Creador. Toda política, toda economía, toda pedagogía, deben orientarse a la comprensión de los accidentes reales que se
hallan, con variedad magnífica, en los &amp;.-ersos hombres. Que todas ellas
deben ser moderadas, gradualistas, respetuosamente pragmáticas, lo recuerda Manser, no sin elegancia, al final de su capítulo acerca de la fe y la
ciencia:

"En la solución científica de este problema dificil y espinosisimo, avanzó
(Tomás) guiado por un gran pensamiento que Aristóteles había tomado
como norma de toda su filosofía y especialmente de su doctrina del
•estado: Las cosas y los hombres, que son diversos, sólo pueden llegar
a formar unidad y constituir armonía conservando su diversidad y sus
propiedades" (pág. 163).
79

�Volvemos así, al individuo corpóreo. En vez de una metafísica desplazada,
la sociología y las ciencias sociales han de interesarse por los elementos materiales que se hallan en los individuos humanos, y de los que dependen en
gran parte el origen y las características de las comunidades:

" ... la distinci6n de innumerables comunidades. . . depende en último
tétmino de la naturaleza humana específica o individual como ser sensible racional, tal como se desarrolla bajo el influjo del clima, de la
generaci6n, de la herencia, de la alimentaci6n, de los usos y costumbres, y de la tradición. Incluso las más diversas especies de profesiones
y posiciones sociales recibirian tal ve.z aclaraciones extraordinariamente
interesantes a la luz del poderoso influjo de los principios de individuaci6n . .. " (pág. 794).
Hemos visto ya el lugar que ocupa la experiencia sensible en la teoría tomista del conocimiento, así como la importancia especialísima del individuo corpóreo en la metafísica del Doctor Angélico, tal como lo subraya el P. Manser,
con lapidarias expresiones. Veamos ahora la trascendencia de dichos temas,
en tres asuntos de notable interés. Ante todo, en

LAs PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE Dms

Man.ser empieza su capítulo "La Subida basta Dios", con una declaración
acerca de la naturaleza de la metafísica, que excluye a la vez el empirismo
y una metafísica encerrada en sí misma, sin raíces ni proyecciones en los hechos,
transformada en una auténtica "ontología":

"Ni los hechos solos ni los principios metafísicos solos crean la ciencia,
sino la recta y feliz uni6n de unos y otros. Esta era ya la idea fundamental de la teoría aristotélica de la ciencia. Esta es también la divisa
y lema del tomismo, con lo cual combate dos extremos en la teoría de la
ciencia, el empirismo y el apriorismo" (pág. 394).
Y aplica la declaración anterior al proceso demostrativo de la teología
natural:

"Se eleua ha.sta Dios, causa primera, apoyándose en determinadas' realidades sensibles, por medio de principios internamente necesarios, pero
conocidos por la experiencia sensible" (pág. 935).

80

Las pruebas de la existencia de Dios son genuinamente, a posteriori; en efecto, parten siempre de hechos y cosas del mundo corpóreo:

"Tod~ ve:dadero conocimiento natu_ral de Dios tiene que partir, en primer termtno, del mundo real y efectivo de los sentidos" (pág. 395).
"Unicamente conclusiones de lo real a lo real, sacadas del mundo rea/sensible, permiten obtener pruebas verdaderas y convincentes de [a existencia de Dios. Este es el sentido que dio Tomás a su tesis, valientemente defendida contra todos los adversarios de su tiempo: Dios, en el
orden natural de esta vida, sólo puede ser conocido partiendo del mundo
ui.rible" (pág. 397).
El principio capital de la teoría tomista del conocimiento relativo a la
- .
.
'
expenenc1a sensible como fuente de todos nuestros conocimientos naturales
posee amplia aplicación en la teología natural:
'

"El principio 'Nihil sine phantasmate intelligit anima' se aplica también al conocimiento de Dios. Tomás lo dice expresamente: 'Deus naturali cognitione cognoscitur per phantasmattt" (pág. 396).
Manser acentúa el carácter empírico de Ja base o punto de partida de las
pruebas de la existencia de Dios:

"Así pues, Tomás de Aquino, en lo que se refiere al punto de partida
para las pruebas de Dios, es, al contrario del platonismo eminentemente
'.
'
empmco, con su lema: Todos los conocimientos naturales, incluso los
más altos y divinos, tienen como fuente la experiencia sensible" (pág.
398).

Ese carácter empírico que buscó Tomás en el punto de partida de sus céle~res cinco vías, hizo que, desechara otra clase de pruebas, o bien, las sometJ.era a modificaciones en el sentido del empirismo:

"Sabido es cómo, o bien dejó respetuosamente a un lado las pruebas
plat6nico-agustinianas de la existencia de Dios, o bien las sometió a una
transformación empírica, para ascender, partiendo de lo efectiuamente dado y devenido, es decir, de lo potencial, por caminos diversos, pero
estrechamente unidos entre sí, hasta lo absolutamente necesario, 110 devenido y actual. . . la nueva orientación de la teoría del conocimiento
81

H. 6

�. d 1 P • ologfa 'Y de la teologia natutrajo ~~~go una transf;~7;;1ó~at:ni:o, :: el sentido de que Dios )' el
ral, dmgtdas antes en s l p 'ó de los objetos del conocimiento mealma fueron desplazados a a regt n
,amente indirectos" (págs. 20S Y 206 ) ·
f
ción en el sentido del empirismo debe efectua~, ~ ManLa
trans orma
ser, en relación con la prueba ...1deol'ogica" de la existencia de Dios:

· · · fuerza
"La llamada prueba ideológica s6lo tiene, a nuestro 1uic10,
d . ddeciser
. wando se me
. lU)t. en la 'cuarta vía'. Pero entonces
tJa e
swa
ideológica'' (pág. 403) •

''ª

. e1 carácter limitado y concreto de las
Resulta muy interesante estudiar
cinco vías tomistas:

. d las cinco vfas es extraordinariamente sencilla,
"La fundamenta~16n . e cual uiera )' por tanto, prudente, porque
fácilmente accesible para
q.
'. de Dios pocos puntos vulnt:raf
,
1 dversarios de la existencia
los .supremos principios m~tafísic'ols, sinp los cudael~s ;su!;~
¡
·
ías tomistas so o su one.n
posible toda prueba, as_ aneo v
cedimiento del Aqui, . realidades )' relaciones reales. Todo el pro
.
fmeo,
..
b.
d I y en esto eminate es extraordinariamente pontwo, ~o r10 y pru en;• / lados n;cesita
nentemente moderno. Acaso se~ T,:'m~ el que menos os u
para probar la existencia de Dios (pag. 423).

:1::~e:Ue;~ :e

~=e~:~: :

.
,
La limitación o concre~ión de las
lugar, a su punto de partida, o sea, a , .
a los que se aplican los principios metafis1cos, para

refiere pues en primer
seres d:l mundo corpóreo
1 enso hasta Dios:
e ase

. T ornas, no se apoya
una
"Supuestos los principios melatí szcos,
. l ni en
de éste
.
. , • e te en hechos part1cu ares
•
sola le)' del mundo físico, sino umcam n ·.
d
ov1·do-· ha'll
'd
dice· to o es m
,
.,,
Hay efectivamente, cosas _mov1 :o di;:. todo. ha devenido-; hay, efecefectivamente, cosas d~vemdtas --hay efe~tivamente grados del ser; por
.
,,. cosas contingen es,
,
d __,,
twamen "'
.
T l
• mpre su manera de proce er
consiguiente, hay un ser pnmero. a es sie
(pág. 412).

causalidad final; en realidad, la última vía, al igual que las cuatro anteriores
se desarrolla en el campo de la causalidad eficiente, mucho más accesible
para la inteligencia humana; sólo que el punto de partida es el hecho de
que existen cosas no inteligentes, y ordenadas: a este hecho se aplica la causalidad eficiente.

" •.. Y a.si procede también en la quinta y más antig1ta prueba de Dios,
la llamada teleológica. No dice: todo en este mundo es bueno }' está
convenientemente ordenado. Ni puede tampoco decirlo. Porque, mientras no se suponga la existencia de Dios, hay muchas cosas que son
casuales y a las que no se puede considerar ni como convenientemente
ordenadas, ni como buenas. Lo que el Aquiriate dice e,i su qui11ta via,
es lo siguiente: Hay en la naturalera cosas que, aunque no tienen entendimiento, desarrollan su actividad ordenadamente, porque obran siempre, o a lo menos las más de las veces, en orden a lo que para ellas
es mejor ... 11 (pág. 412).
En el mismo Tomás se da una evolución ideol6gica, en lo referente a la
quinta vía; en efecto, en la obra posterior encontramos una transformación,
en el sentido del empirismo, del punto de partida, que en la obra anterior
había sido considerado con menor atención a los hechos concretos:

"En la Suma Contra Ge11tes (1, 13) habla sacado aún Tomás la prueba
teleológica o fisico-teo/ógica, de la ordenación total de la naturaleza
hacia su fin. E11 la Suma Teológica ya 110 se apoya •. . más que en
la naturaleza desprovista de conocimiento. La mayoría de los tomistas modernos pre/ieren la primera fórmula. Sin embargo, la seeunda es
ciertamente de mayor efecto . .. Acaso la segunda fórmula ua también
más profunda" (pág. 413).
Colocar los principios: Todo está ordenado a un fin, o bien, todo ser
actúa por el bien, como base de la quinta vía, es cometer una petición de
principio, pues dichas proposiciones, aunque verdaderas, suponen ya demostrada la existencia de Dios; en el orden de la adquisición de nuestros conocimientos, son posteriores a la proposición: Dios existe.
"Sin suponer previamente la existencia de Dios y su prouidencia, y esto

. . .,
modo notable en la quinta vía; por lo demás,
Tal lurutac1on aparece de , . ,.
h recibido induce a error, pues
la denominación ' prueba teleol~ca 'd:nV:elve en ~l difícil terreno de la
hace suponer que la demostraci6n se

82

es precisamente lo que se trata de demostrar aquí, reJulta falso el principio: Omnia sunt ad bonum. Toda crealura monstruosa, ,, hay bastantes, es una protesta contra tal principio. Son monstruosas porque no

83

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•• ,_..,.,....,.,_... •...i,••ª
,....,_.,,,,__..,,.,,.,..&amp;'Otl--,.....,,,...,,,

af riW' de ellas; pero e1 nadtado es :que • 111
•
- , ,.,_... a b aaqw de b _.__.:... cllllnaturalia, • las hace
Jlllr&amp; caavaacer:
- - - , Y • 1111 reata efectividad

' .,,,,..,. Q,tai,11, • ,. tr_,,.,;. , ,.,,.. tú Dio, -1 lslO
,s ltt f111 • .,.. • ~ .qtd-, lo mui,ú,1 net,anntl ortlna•
tlo, .,. más qa, Tomás "J qu, A.pstm" (¡,Ag. 426}.
"E• lo N.iuroluo "Y ,. nu oh,as uut, lo ,anual, qv, sdlo a la luz
su~ ü lo l'ºuitl,náa dwiu --f1" aqul 1cm,oeo fnUá6 tlaru ,or
saipult1- r,cib, ,l s,llo ,u la orúuaóa fiul. Por
,z
J1'ifleiJ1io: 'Natura aOJi agil fnmrli no hlfll, mimt,as no u d1mrustr1
k uislneia tú Dios, valúl,z univ,rsaL Por ,so Arin6teus lo formul6
muelo más p,ofun4ament, ,n estas JHlll,lmu: Dios '1 la ru,lurallza nada
laen n vano. Y
qv, Tomás apliea ,su ,rineif,io -lo eul
sve,tú ""' up,dal f,,eunuia,. el Coru,o Gnt,1-, su,oru ,a dimos•
wtllla la e:cistneüJ d, Dios" (pág. 426).

,onsipú,.,,,

sinnr•

"La ,r,eaei6a en aua Tonú
has ,u lo nístneia'2- . poe,ü ,. la "'"""'1uih tÜ nu
.
tk Dios, aeaso tam,a,o 1aa,a sido .
flrw~ ollllt'Nlla /I01 los IOfllistal' (P'g. 412).
sann,,, nfi-

Parece

le

84

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"Por med',o ae
.., snvestigaeionu
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ezaetas d tallad
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'J lft ,l mi&amp;ro,osmos, la CÍffleia Aa ~ 1
•

~ maero,osmos
laatlo '1 profundizado ,onsüu,,..
'1 tkl que s, ,onelu,e la , ~ 1del qu, se basa aqul •pmento,
1 "" Eas o se, inmutabl, J&gt;or
114turaltza".
bltmente el /undtmunto ,mJñrie

aneo

Parece, pues, que los tomistas poaterioff.s, olvidando un tanto la orientaci6n emplrica del Maestro, han substituido a veces la modesta, pero efectiva
blle o punto de partida de las pruebas, por aJgo más pmencioeo: en lugar
de estos y aquellos hechos concretoa del mundo aemibk:, afirmaciones acerca
de la totalidad del cosmoa. Quizá la ru6n de esta tendencia tea el deleo de
una pofundizarión de las pruebas; te quiere, probablemente, una "ontolo-

adernA• que algunos

« ,cruU u, por tanto, la im,Ortaneia ,u la •
•
lo al arpmenlo de la existencia d
.
""'"" motlnna ,on ruJJleeosmosJ"
, Dios tomado de la mutabilidad del

refiere al resultado

"{Cuál ,s ,ara TOIMS ,l áai&amp;o ,m,lttulo inmttlitdo d, las
ofas
ddÑasl TOIIMb n, /)lftll&gt;Msnos la f,anqu,zo, ,l más ,nod,sto ,ntr,
todos los tomislas "I, ,o, ,onsipitnt1, tambün el más sabio. En todas
oqullas oeasious en qtU 1:t ,,ofesso tnub• i. emtffl&amp;ia tú Dios,
o,-,a n,m,r, • •• solo olljdivo: umostrar la ~ de un m
~ • •• l1IJ G 111 qt,I RO u¡,e,ul1 tU ninpa otro)' tl1l qtu todos
los tÜffl4S tl,,nden. Eso ,s todo. Lo denw: lo simpliadatl u Dios,
sa 11rf1eei6n 'Y bondad absolutas, su infinitud, no son mds qu ,oaelanon,s tUl ns a s, y, por ,oasipi,nu, lo .fl&amp;po,&amp;n, Ntltla d, saltos ,n
Tomds. Los eiaeo vúu, a las qu, la ,osteritlatl Ita daaitlo todo lo imogiaabll, lo tl,muutran ,laramentl" (pág. 415).

1er

de J01

rUIO

"Ni t&amp;M soJ. u las ,nubas d, Dios tulueid41 ¡,o, Santo Tonu&amp; u baso
111 t. fiaolidtul uniwrsal d, la naturaleza ,mmo. Y utlie, o no sn
&amp;Ñ,OJI """' .,,,,, lo4o fiulitl.,f' (p6g. 425}.

• aegundo lugar, la limitaci6n de lat viu tomiat•
;m,ectiato olJteDido por ... mismas:

rmi);. inmectia

•
tomndetu han sido cfemasiado entusiutu
tos
las pruebas clálicas
In cambio, una verdadera
liaci6n
.
tnlciones un efectiw
• ~
de la bue empirica de las demol. d e ~ Tomás, es l ~ t o d~ las ~ acorde con la orientación
Sobre las demostraciones~
~ mol~)e Plo XII, en dúcuno
demu, de 22 de noviembre d e ~ de Di01 a la luz de las ciencias mo.apetto

111

sob,,

C'4mo puede verse, no hay aqu1 la
.
por una "ontologización" de las ruet!reocupaa6n por una profundiuci6o
lu mismas. más b.
p
' Jo cual resulta desnaturalizado de'
'
ien, una llamada de atmció
r
fibofta debe siempre tomar
n respecto del hecho de que la
f.ae le desarrolla. En el casoen cuenteta ~ datos cientlficos de )a q&gt;oca en
YÍu clúicas, puntos de
. presen. ' dichos datos servirán para dar a las
Por lo demás, tales
CODOCJdos ~ el hombre de ciencia moderno.
e
arranque llgllen estando
de acuerdo con el
___, comun, con loa conocimi~tos
.
gue- fueron antes la base de las generales y no aentíficos sobre eJ cosmos,
a la limitación a la
•
pruebas. y tal acuerdo es posible
.
L-L,
modestia de los puntos de partida d
graClal
lftll,;OOI concretos nada más, nunca
e Santo Tomás:
J Qlvidadu por e) avaoc.e . tífi leyes generales que hubieran sido superadas

_,.u_ .

p=

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Por
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otra parte Mamer ·..:-..1: __
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ffbwwca el auténtia,
llllelltol naturales acerca de Dios aJ

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loa ~ •J»u ólra p,1tdnu, 1 ~ • ,u 011,
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lato, /Jór lo mnos mis wl,, la llmaidad ul mundo, ul4 tlnlro ,ü
lo J»sihW' (pág. 643).

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a,&amp;.; que, por • el principio de todas Ju ~ ea ella misma
. . . . . .; ., que, por elO mismo, ClnJ0e de toda forma, de toda determina-

º .PFfecci6a. .

• Asl ,-,,, t,,rirOfllfl&amp;Ú .m tlou, -e pro~ ,ü lo mauric Jrimo-:tistlrfa ft16 Wnu ""'11i/,1llotlo er,.,.;,,. tl, tlfffftlo ,on "" P,o/ios
pán&amp;i¡,ios,
eompktGlllflll# '1 " no,
eon su cl•á,x,, ~9mo
~ o pgo '1 tl""1islli' (p6g. 639).

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MM n,;,1t,,· ,._,_, ..,.., •¡,,imn,., -..iomdl, t. dH,-.,

u 1o,
89

�anlipoJ griegos, ~• ,rincipio mds profundo ,ra ~ Plat6n 'Y .Arist6~,,:
lu, la materia prima 1u,no-M&amp;1saria. Fallaba /JrlCUMMnt, la creatw

(pág. 649).
En tercer lugar, puntualmente debido a la ausencia de Ja creaci6n en _el
penaarni~to peripa~tico, los posteriores aristotélicos, aun ya en la época cnstiana, atribuyeron a los espíritus creados la composición de materia y forma:

"Por eso algunos atribu)"ron tambUn a las creaturas es~rituales, un~
composición de materia 'Y fo,ma, para explicar más f.úilmente su ongen11 (pág. 665).

d:

¿ Cuáles 10n los progresos que encontramoS en Santo Tomás, respecto
Aristóteles, en el problema de la creación? Ante todo, apoyado en la tra~1ción que, en Filosofía, se remonta a Filón de Alejandría, 1~ .ª_ta creabo,
como una coruecuencia que se deriva lógicamente de los pnnap10s del Es-

tagirita.
".Arist6teles se muestra inconsecuente en el desarrollo de la doctrina del
acto 'Y la potencia; de otro modo, hubiera llegado l6gicamente a la
creatio. Tomás se la atribuyó. En este sentido podrla afirmarse con
mucha razón: Tomás, con la creatio, explicó el cosmos más aristotélicament, que .Aristóteles mismo con su materia. Esto es, seguramente,
lo que mejor pone a salvo el honor del Aquinate" (pág. 650).
Claro está que Tomás cometió un error de critica, pues atribuyó el pensamiento de la creación al propio Aristóteles, según se acaba de indicar.

"Según él, la doctrina de la creaci6n se halla conscientemente contenida
en Aristótelts" (pág. 637).
Este error es explicable, en la Edad Media. En nuestros días, es de capital
importancia conocer lo que cada quien pensó y dijo efectivamente, ya que
vivimos en una ~poca de depuración y contacto directo con las fuentes. Pero
la indicada actitud de Santo Tomás que mejora a su antecesor, uno de los
mejores ejemplos de interpretación guiada por el sentido general nw que por
la letra de un fil6sofo, tiene de cualquier modo mayor valor que las aportaciones que pertenecen sólo al campo de la filología o de la.crítica textual: se
trata, en efecto, de una aportación en el terreno de la sabiduría. Es intere-

~ J e i n ~ esto, ya que en nuestro tiempo se corre el peligro de subs-

sabidurla por conocimientos filológiCCJS O históricol.
Además, Santo Tomás declar6 que la creaci6n ex nihilo es verdad de ruón:

titUir la

"{Q,~I valor atribuy6 Tomás a sus argumentos racionales en pro de la
creación. de t~das las cosas por Dios? {Concedió a estas pruebas purafilosóf~cas una / iurza apodlctica? De esto no se puede dudar
nquu~a.. ~uren I conozca la terminologla del .A.quinate sabrá qué es lo
que ngnifie~ su necesse est'. Pues bien: esta expresión la emplea siempre qru quure sacar la conclusión de sus pruebas ereaeionistas. Po, lo
demás, 'Y" en su Comentario a las Sentencias declar6 formalmente: 'Res¡,ondeo quod creationem esse non tantum fides ten,t, sed ,tiam ratio
demonstrat'" (pág. 666).

'?'"~'

Tal declaración fue hecha por Tomás, con peculiar originalidad, frente
a 1US contemporáneos:

"Con esto v~ Tomás mucho más leja~ que Maimónides y Alberto Mag•
no, que habian negado la demostrabilidad de la creación" (pág. 666).

"Los tres dºuerepan en puntos esenciales y, cosa notable, la sima entre
maestro Y discípulo es la mayor. Propiamente Alberto y Tomás s6lo
están de acuerdo en de/ender la creación temporal como artículo de
fe 1 declarar la 'creatio eterna' de ..4ristóteles filosóficamente indemos•
trable y teológicamente herltica. Entre los tres, sólo To más considera
la 'cre~ti~ ~" ~ihilo' como rigurosamente demostrable en filosofía. . . es
muy significativo que ni Alberto Magno ni Maimónides, que sin embargo eran cerebros poderosos, consideraran la creación de la nada como filosóficamente demostrable. Esto da a entender, una vez más la
enorme dificultad del problema, la cual ya pusimos de re~ve al tr~a,
de Aristóteles'' (pág. 661).
Acorde con sus principios, Sto. Tomás subraya el carácter libre de la
creación:

"La creación del mu~do, o bien es libre, o no es en absoluto ... pocos
elementos de la doctnna de la creación acentuó el Aquinate con tanta
fue_rza, como la libertad de la actividad creadora de Dios; por lo demas, completam_ente de acuerdo con la revelación y con el gran Aurelio
Agustín. La tesis es formulada con exactitud y rigor: 'dicendum quod

91
90

�absque omni dubio tendendum est quod Deus ex libero arbitrio suae
uoluntatis creaturas in esse produxit, nulla naturali necessilate'" (pág.
673).

"Por pura y desinteresada bondad, pudo Dios ponerse a sí mismo como
fin de la creaci6n, para comunicar su bondad a las cosas otorgándoles
el ser. Por esta razón profundísima es Dios el gran 'liberal', porque da
sin provecho propio, sólo por bondad; 'ipse solus est maxime liberalis,
quia non agit propter suam utilitatem, sed solum propter suam bonitatem"' (pág. 672).
Que la consideración de la libertad de la actividad creadora de Dios sea
el áureo punto de inserción del terna cristiano en la filosofía, es cosa que
interesa sobremanera. Aquí baste sólo decir que la afirmación de esa libertad aleja al pensamiento de Sto. Tomás del intelectualismo, en el cual, por
lo demás, muchos lo suponen inscrito.

"Para un intelectualista consectlfnte, es absolutamente lógico substituir
el acto divino libre y externo ºde la creación, por una actividad divina
eterna y de necesidad óntica. E igualmente l6gica ha sido siempre para
él, la negación de la libertad humana. . . de aquí la actitud rígida, dura
y orgullosa del intelectualismo, que impide todo progreso" (pág. 216).
Sto. Tomás liga estrechamente con la libertad divina, la cuestión de
eternidad o temporalidad del mundo: al ser la creación un efecto de la
bertad divina, dicha cuestión se emerge en los designios inescrutables
Dios, para la sola razón. Pero la revelación nos enseña la temporalidad
la creación.

la

lide
de

"De la tesis de la creación libre, es decir, producida por el conocimiento
y la libre uoluntad saca después Tomás una serie de conclusiones ...
Siempre que Tomás trata de la demostrabílidad de la eternidad o la
temporalidad del mundo, la reduce a esta razón fundamental: La creación es obra de la libre uoluntad divina, que para nosotros es inescrutable. La temporalidad de la creación nos ha sido revelada. Por lo
demás, apoyados en la mera raz6n sólo sabemos que Dios se quiere a
sí mismo por necesidad, pero a todo lo demás libremente" (pág. 674}.
Así, la temporalidad del mundo pertenece al conjunto de verdades reveladas:

92

"En cambio, no considera (Tomás), como filosóficamente demostrable
ni la necesidad de la creación temporal, ni la posibilidad o imposibili~
dad de una creación eterna, en lo cual se enfrenta nuevamente, en parte, .
con Alberto, y en parte, con Maimónides" (pág. 661).
De -~te modo, ~~- Tomás concluye la creatio ex nihilo, de los principios
metaflSlcos de Aristoteles, Ja considera verdad de razón; además, ve como
caracterís~ica esencial de la acción creadora divina, su libertad; y por otra
parte, atribuye a la revelación Ja tesis de la temporalidad del mundo.
De acuerdo con toda esta doctrina, Tomás no consideró necesaria la composición de materia y forma en las creaturas espirituales, para explicar el
ori~en
éstas. Si~ embargo, en su pensamiento subsiste la materia prima
penpatchca, es decir, puramente potencial, sin ninguna perfección o deter~ción, en la composición de las cosas corpóreas. Pero tal materia prima
be~e como presupuestos: la creencia en que la generación es el único origen
posible de las cosas, la ausencia de la creatio, la concepción de un mundo
necesario y eterno. Faltantes tales supuestos, la materia prima peripatética,
puramente potencial, resulta inexplicable e innecesaria. y los mismos supuestos faltan en el sistema de Tomás. ¿No es, pues, ya hora de desechar
esa materia, y de quedarnos con un hilemorfismo moderado, como sostiene
A. Krempel?:

?~

"En el hilemorfismo auténtico, la materia, puesto que se encuentra actualizaáa en un cuerpo existente, no es materia, potencia substancial,
en relación con u1z cuerpo anterior -como tal,
ha cumplido su papel- ni materia, potencia, en relaci6n con la forma presente --esto sería oluidar su actualización sobrevenida-; puede sólo llamarse justamente materia, potencia, en relaci6n con fu turas formas posibles, 'formarum educidibilium'. Las ciencias no tendrán ya que formular réplicas a un hilemorfismo así estructurado, y las incoherencias comprobadas
en la concepci6n habitual de éste, se hallarán ausentes. En el siglo XIII,
el maestro desech6 la materia aristotélica del concepto de los ángeles;
¿la desecharemos ahora del de los cuerpos?" (A. Krempel: La Doctrine
de la Relation chez Saint Thomas. París, Libraire Philosophique J. Vrin,
1952, pág. 607).

''ª

1:'s cierto que el P. Manser trata de conservar la materia prima como
enadad meramente potencial; pero de su propia, elaborada doctrina, expuesta
sobre todo en los capítulos referentes a la creación y al principio de indivi93

�....

d. . . ..... -

lir•elille ...... la pelleDI I b ._

.... a

1lll

~

. . . . . . . . . - - - , . . . ,-,;., '°8te . , , . " "

- · . . . . (P'g. 601) •
No_ - - ~ pMece que Mamer

~ labre

LA l)lftD(m6J, oánn

Ju el ~ 1•pectm, del P. Mamer, ac6oiwo d ~ ciel ~
real de la fllDOIII efisdne:i6i\ ent.ontramm .._ :ÜltemaD&amp;e refereneaa a la
~ de b grandes lnmcisc:w. c:ontempor6neoa de Sto. Tomás; en esta
opm6n, i'elálta perítctamen~ la gran distancia que hay entre Ju c1os ~
tinciones: "e9eDCia-esil1encia", "materia,torma•, y ademó, el carácter J6gico
&amp; la primera, tanto cuando 1e refiere a Dios, como a 1u ~turas:
"Coa lou 16~ afinu .dt,jaú,o (tl, Hol.1) tJN la unüúul ll,1 'qwo
;st ., •quod ,st
lamna 9fU ta ü ma1ma ., forma, 'Y tP.U lo
uu J,odrla Jralu:a,s, ü lo otro, Jnus ,I 'qwo 1st' 'Y 'quo4 ,sf n una
.,_. forma o fMlma at4a ~ niilos tle ffl4Mra más lnlilu gu '4 m.tn y la fama, qu ,4lo eo,win,n ,n ~ tneno. Pr•dsawnll ¡,o, uo putln ,r.&amp;as, ,l • • ül otro, ,mntras qu lti
ffllllfflti flltfl&amp;ta IS lá f""'1Ui¡ S III forma IS l4 fflllUria • • •. ~O ~,0siei.6,a no II a ku d, 1%'1aios, 11% aliil eo,no lo eomposiei6a fúit4 ü
fll4Uria 'I fonna n ,l 'supposilam' fwo. Adenuls, como nuestra comJolia6• ll fflffil/úi&amp;d '/ /O'f rn,4io U 1lla
M U. flrotl.un ffl• ~
.róltdó la eo111 ffllhrnlt Albmo 'I :&amp;jtnuho le Üftomiun eor,a¡,osidó~
's,n,ul.,. rtltiorutrl, 111 oposi&amp;i6,, • la eorulilru:ióa 'fúiea ül 'sul,O•
lum'"' (p6g. 596).

,s u

na

la

DO

ha seguido, en

dietinci6u tan debatida, esta laea

IU

'°""• 'ila

documentadísimo

general, y que no ha

apn,w,chado sufidentanente Ju opiniones que cita, de Alejandro de Hales
y Al&gt;erto Magno; es seguro que nuestro autor aproxima cL,nu;acto la distinci6o, a la diwm distinci6n, CIOIIDOMp:a, de materia y forma; qum tal
aproximaci6n haya conducido a los escolúticoe tomistas a ínoonsecuencia, de
tipo u:ltranalista, en Ju cuales la -.ncia y la existencia de las creaturu,
aon tratadas como si fueran Ja materia y la forma de las mismas.
Intereante es tambiái, desde el punto de vista bist6rico, la referencia de
Mame, al origen de Já célebre c:ompoaid6n, aunque niega o pone en duda
qüe "Jo¡ puntea de 8pofO ( de &amp;ta) procedan del verdadero esplritu del neoplatonit,M", reeonoce 1as poderosas fuentes neoplát6nicu del discutido tema:

"Acaso no falt, quien 11 ,n,añ, d, que n la historia úl thstmollo ü
lo tlismuióa r,al no C011&amp;11Ú#nos luga u¡,,eial ol Mo¡,latonismo, o
p,sar d1 qu, los g,o,uJ,s ,scolástieos del siglo XIII, inelwo Tom41 d•
Aquino, op,laron a rtizontnnüntos neoplat6nicos para fundamn,ta, la
ell,b,, distinei6,i. No Mgamos qtu ,n cimas obras ruoplatdnieas Jnu·
túm 111&amp;ontrars1 J,unlos aisltulos ,n qui apoya, nu,stra nestih" (P'g.
586).

Además, enamtnmo1 la referencia a la opinimi de Alberto Magno, la cual
ae poduce en el mino leDtido que la anterior:

Mamer explica la influencia del neoplatonismo en la distinci6n, por inftltraciones aristotBicu; de cualquier modo, como puede verse en otras partes
de la obra que ae estudia, es muy artificiosa y arbitraria la separación radical entre eJ neoplatonismo, y eJ aristotelkmo posterior; para Mamer, IOD
naturales Jas infiltraciones aristotBicu en el neoplatonismo.

eonodda distitu:ión d• 'qt&amp;Od esf 'Y 'ff'O uf la lltmua 1'114 'compositio u,untlum rlllion,m', oponihdola a la 'eom~si,io •cu_ntlum
r,,n'. Por lo demás, isla distiaeión la eneont,amos tombiJn ,,. Alejaaáro
a, Haul' (pág. 605).

•En la t,ru,a, 1scrula (n,oJllatóaieo), la otnauas,, ,on Proclo (410485) o la eabeza, se desarrolló ya una potk,osa infiltración aristoúliea
n ,l a,opllltonismo, la eul laall6 aJr,swn ,n Monlio Bo6eio, y, ,n
/Jllrll, tambih, ,n ,l ellnr, Iibn d, Causil' (pág. 587).

Dichas opiniones siguen la Hnea general que el mismo P. Manser traza en
capltulo:

Tlpiea manera de hablar afi6ada al esplritu neoplatónico, y que, por Jo
....., es muy IOCOl'rida por el ultrarrealmno de nuestros días, es la siguiente:

"N1Ullra diniiui6ra, lmn ntnllida, "° 4J ,n motlo alpno una tlislau:in ..,,, ,.ruü, 1 •Ñln&amp;ia eomo 'r,s qudam' o, como- Sárn

"Por ,so ,stas i111,ligmcias creadas son, ,amo die, ,l Líber d, Casi,,
ilirniudas M&amp;ia abajo, ¡,,,o limüaáas l,aeia orrib11, po,q,u, po, uno

« ••• ola

IU

9t

95

�parte, han recibiáo 1I ur de arriba, mientras qiu, por otra, su ser no
está sometido hacia abajo al límite de ninguna maJeria ... Finalmente,
la esencia en las substancias corporales. También lstas tienen ser recibido 'Y, por tanto, son limitadas. Á esto se añade que m esencia está
sumergida en una maJeria determinada. Por consiguiente, son limitadas
hada arriba 'Y hacia abajo" (pág. 615).

Se comprende que, con este lenguaje, los interlocutores puedan responder:
"Amigo, ¿dónde has visto tú jamás una existencia sin esencia, o una
esencia sin existencia?" (pág. 608).
Claro que Manser niega la legitimidad de la interrogante, y la atribuye
a una excesiva fantasía; pero no deja de haber cierta sospecha de que se ha
usado en forma ultrarrealista el conjunto de nociones "esencia-existencia";
"quo est y quod est"; o sea, de que se trata al ser, a la existencia, de la
misma manera que se trata a la forma de los individuos corpóreos.
Tal es por lo menos, la idea de un ilustre tomista contemporáneo, L. B.
Geiger, que nos dice:

"Avicena, por una intuición genial, habla aplicado al ser la dialéctica
clásica del neoplatonismo. Trató el 'esse' como antes de él se habla tratado la vida, el conocimiento, y en general, todas las esencias específicas
o genéricas. El 'esse', elemento uniforme en todos los seres, llegó a ser,
en él, ti análogo de la forma, semejante en todos los individuos de una
misma especie, o en todas las especies de un mismo género, . . Procediendo asi, se subf'aya vigorostmUnte la diferencia que separa el Ser
primero de los seres por participación. Pera se compromete el a.bsol1llo
alcance de la acción creadora del primero sobre los segundos". (L. B.
ÜEIGER, O. P.: La Participation dans la Philosophie de Saint Thomas
d'.Aquin, 2a. edición, Paris, Libr. Pbil. de J. Vrin, 1953).
A través de este estudio puede apreciarse la importancia capital de la
consideración del mundo corpóreo en el tomismo, tal como lo presenta un
notable comentador contemporáneo; en efecto, los individuos corpóreos se
encuentran en la génesis de nuestro conocimiento natural, y ellos constituyen
el universo material, sin que se pueda acudir a ninguna otra clase de substancias, fuera de ellos. El predominante lugar del individuo corpóreo en el
pensamiento de Santo Tomás, se revela en las disquisiciones relativas a la
sociedad humana, a las pruebas de la existencia de Dios, a la creación del

mundo, q_u~ f~eron repas~das en las páginas anteriores; por Jo demás, la
famosa distmri6n, cuya unportancia disminuye en nuestros días p

L-L--

•

,

arece

wwcr pro~OVJdo un ~e~do esfuerzo filosófico, pero mal dirigido precisa-

mente debido a una mcollS.lderación de la filosofía de la materia.
_La innov~ci?n tomista fue suscitada no tanto por el contacto con los escntos de Aristoteles, como se dice en fonna demasiado académica sino m,
por la necesidad imperiosa de encontrar lugar y sentido para los c~nocimie:
tos ~el mundo. material ya obtenidos o por lo menos vislumbrados. En eJ
sentido de esa innovación, y no apegada a la letra del tomismo, debió desarrollarse la escolástica renacentista y barroca, cuando multitud de nuevos
datos º?tenidos ?el, ~undo corpór':° rodeaba a los sabios de esa época; mas
por accidentes h1stoncos fatales, dicha escolástica tomó más y más Ja fonna
de la ::ontolo~a" desarticulada de las ciencias naturales, dejando as! de ser
~etaf1S1ca; truen_tras tanto, de los datos científicos se ocupaban mentes ve~•das del p!atorusmo o de medios caracterizados por un pensamiento filosóf1co anárquico. Como dice Etienne Gilson:

"• .. en estos últimos años del siglo XVI y este comienzo del XV IJ
cuando los descubrimientos
de la ciencia romlJ,.n
en todos los dom,·n·ws,'
.
.
y~ J
tantas ese~c1as su"!ar,amente construidas por un pensamiento que las
hab~ considerado imprudentemente como idénticas a /as cosas. Mal delendida po~ meta/fsicos que la habían esterilizado con la esperan.za de
ha~erla mas pura, la ontología de la esencia se perdió entonces en la
r~ma de esencias de la que, inconsideradamente~ se había vuelto solidaSe reprochó la esterilidad de un método, que hubiera podido servtrle, s~lo que fec~ndado por la existencia; así, la metaflsica podrla
haber sido la co11se.1era Y guía de un siglo tan valientemente lanzado a
la conquista dr. un unfr.erso reJ,lr.to de realidades imprevirtas". ( ETIENNE
GILso:-:: L'Etre et l'Esm1ce. París, Librailic Philosophique J y·
, 154) .
' . nn.
pag.

".ª·

:e

i Esterilidad del pensamiento con el objeto de hacerlo más puro! Ciertamente no fue esta la intención de la restauración de León XIII c
1
.
, uyo a canee ~o ha s1d~ co~prendido sino hasta después de la mitad del siglo XX.
La actitud reacaonana, temerosa de que los descubrimientos del mund
_
O ma
t ria! oclif
e
m
1qucn o empañen las líneas impecables de la arquitectura torrústa
es extraña a Tomás, que nos dcj6 una doctrina abierta y progresiva.
se encuentra en lo~ documentos oficiales de la Iglesia; véase, si n~, uno de
los ~ ca:-actedst1_cos, la Humani Generis, de Pío XII; en sus referencias
a la filoso{ ia, mantiene una orientación conservadora, y en el bien entendido

tampoc;

96

97

H.1

�de que lo conservador abarca también lo progresista. Esta actitud es muy
diferente de la actitud reaccionaria, con la que frecuentemente . e le conf undc · y si muchos han querido ver o han interpretado en dicho doc~mento
una tendencia reaccionaria, reve1an probablemente una lectura a medias del
7aº~rientación conservadora-progresista de S. S. Pío XII manifiéstase e~
muchos de sus numerosos escritos y alocuciones¡ derivado de ella es. el siguiente texto, que muy bien puede aplicarse al progre ·o en lo_s tra~aJos de
índole filosófica, a menudo atacados sin justicia si se. muestran investigadores
de las realidades proporcionadas por el mundo moderno:
"Y ten{!ati presrnte todos los hijos de la Iglesia q~e los conatos de esos
valitntts operarios de la viña del Señor, deben 1u~garlos no sólo con
justicia y ecuanimidad, sino también con suma caridad, ,, deben .t,jtar
mu,, lejos de ese poco prudente espíritu que juzga que hay que :echaz~r
todo lo nuevo por 11ueuo, o tenerlo a lo ,rumos, por .sospechoso . (Enc1clica .Divino afflante. S piritu, de Pío xu).

La no,edad filosófica. ¡ Es muy difícil referirse a ella sin que muchas personas impidan todo acceso a ella, con la mención de la conoci?a verda~
relativa a que no es posible adoptar sucesiva o simult.foeamcnte,_ sLstcmas filosóficos contradictorios! Pero aquí no se trata de esta \'erdad, .mo de otra,
que es no menos ,·crdadera: la de que toda doctrina filosófica, ~: se_r, obra
de hombres, es susceptible de crecimiento, de progreso, por asumla~ton de
nuc,·os elementos, por corrección de los ya asimilados, o por adaptaciones a
las necesidades de una época.
.
..
Quizá bastantes tomistas, en mayor o menor grado. se han unpennea~11izado a las consecuencias de esta íiltima verdad; puede ser que las csplénd1das
lineas arquitectónicas del sistema hayan sido demasiado tentadoras: pero
precio pagado por ello, ha sido grande: ya en la época de la Humani Ge~ms,
se reconoce que muchos temas filosóficos son planteados fuera de~ _toIDJsmo,
con indiferencia respecto de él. La perspectiva puede ser la esterilidad, por
exceso de homogeneidad. Se impone, pues, revivir la orientación del innovador del siglo XIII, aun con el sacrificio de la perfección si~~~ática, pues
é ta no deja de ser un instnunento; y diríamos, aun con sacnficio de la seguridad filosófica.

:1

98

LO AN'ALfTICO Y LO SI TÉTICO COMO CATEGORIAS
METODOLóGICAS

Dr. RoBERl'

.

l-~RTMA:--1

Centro de Estudios Filosóficos de la
Universidad Aut6noma de México

EN UNA DISCUSIÓN RECIENTE, en torno a los juicios anaüticos y intéticos ha
sido manifiesta la ausencia del nombre de Kant, exceptuando ocasionales observaciones desdeñosas. Pero, después de todo, él inició la discusión (dejando
a un lado la consideración de las triviales observaciones de algunos de sus
predecesores). A pesar, pues, de nuestra avanzada penetración lógica, puede
haber todavía algo en Kant que constituya, quizá, un aporte a la discusión.

Arnold S. Kaufman: en un artícu]o reciente/ sostuvo que e1 dualismo de
lo analítico y lo sintético, lejos de ser insostenible, tal como creen Morton
G. Wlúte,2 Quine,• y otros,' tiene importancia, aunque en una esfera distinta de la discutida por \\'hite y Quine, a saber, en la del uso potencial,
más bien que actual, del lenguaje. La distinción, kantiana, de acuerdo con
Kaufman, sirve "como estimulo de claridad": juega "un importante papel
' ''The Anal y tic and thc Synthcúc: A Tena ble 'Dua.wm' ", Pl,ilosophical Rtvitu.11
julio de l 953; págs. 421 sigs.
1

MoRTON G. WHITE, ..The Analytic and the Synthetic: An Untenable Dualiun",
en John Dtwry: Philosoph,, of Science and Preedom, cd. S. Hook, 1'.ew York, 1950;
págs. 31 7 sigs.
1

W. V. Qu1:,;&amp;, "Two Dogmas of Empiricimi", Philosophical Rtuitw, enero de 1951;

pág1. 20 sigs.

• Para una visión general de esta literatura, v~se Au:- GBW.ll\TH, "The Distinction
betwccn Analytic and Synthetic Truth", Journal o/ Philosoph&gt;•, 2 de julio de 1953¡
pág. 397. V6ue tambifo KoNRAD Mt1.Rc-W00Au, "Kants Lehre vom analytischcn
Urteil'', Theoria, 1951 ¡ págs. 140 aigs. Hay un resumen en ing16 de este articulo en
Philosophical Quarterly, julio de 1953; pág. 263. El presente erua)·o, en cierto respecto, llega a concJusiones similares a fas de MA.ac-WooAu.

99

�en la investigación", esto es, "el de fijar los significados y lograr, por ende,
la claridad del discurso". "Es sólo cuando hemos fijado los significados que
podemos comenzar a determinar el carácter de cliversas aseveraciones". "Sólo
cuando poseemos los significados podemos manejarlos, reemplazarlos, por
ejemplo, con sinónimos, tal como propone Quine. Pero, se pregunta Kaufman
'¿ cómo podernos estar seguros de que los significados de las expresiones son
estables, claros y unívocos?' " ¿Acaso no puede ocurrir que el mismo material que deseamos manejar, se nos escurra de entre los dedos, cuando estemos intentando moldear una expresión sinónima, de modo que al final no
conozcamos ni que es exactamente sinónima la expresión, ni qué significa
ella misma? Kaufman llega a la conclusión de que, en Ia medida que la
clistinción entre lo analítico y lo sintético sirve para fijar significados, las consideraciones de White y Quine, por lo que toca a significados fijos, no vienen
al caso, y que Kant está en lo correcto después de todo. "La distinción entre
lo analítico y lo sintético funciona como medio de obtener formulaciones más
claras. Elaboramos sentencias analíticas o sintéticas, fijando los significados
de las expresiones componentes. Por ende, parece muy razonable explicar la
distinción manteniendo que las sentencias analíticas son verdaderas en virtud de sus significados, en tanto que los juicios sintéticos son verdaderos o
falsos en virtud de los hechos pertinentes".
Me propongo mostrar, en lo que sigue, que Kant ha bosquejado claramente el proceso metodol6gico centro del que lo analítico y lo sintético juegan
su papel distintivo. Esto significa, con todo, que la presente controversia está
basada en una mala interpretación de un aspecto, por lo menos, de la distinción kantiana. Lo analítico y lo sintético son, para él, en parte por lo menos,
categorías metodológicas, categorías para esclarecer el pensamiento. Su función consiste en fijar significados y no en entender o analizar significados fijos;
remiten al proceso dinámico de esclarecer el pensamiento no al material estático asentado por el pensamiento. En este respecto, la distinción kantiana no
puede exponerse con los términos de la lógica moderna, debido a la simple
razón de que esta clistinción forma parte de una lógica enteramente clistinta,
a sabe,, la lógica de Kant. Dentro de ésta, la distinción si no es clara, por
lo menos es definida. Lo analítico y lo sintético son, precisamente, las cate~
gorías determinables de un proceso de clarificación. Este proceso mismo, aunque no fue plenamente elaborado por Kant, está sin embargo, lo suficientemente bosquejado. Es un preciso y definido proceso de pensamiento, que
conduce desde la descripción de un estado de cosas a la definición de un
concepto. La distinción entre los juicios sintéticos y analíticos constituye el
medio mismo de llevar a cabo este proceso.

100

I
Es imperativo, por lo que toca a nuestro tema, distinguir entre la doctrina
de Kant acerca de los juicios analíticos y sintéticos y su doctrina acerca de
los método: analítico y sintético. Históricamente, la primera ha surgido de
la segunda. ª Una ve~ que h_ubo establecido la primera abandonó Ja última,
exceptuando referencias ocasionales en sus escritos críticos. Los métodos tenían relativa ~ca importancia para su filosofía critica, y puede sostenerse
que por tal razon no los desarrolló en detalle. Pero es cierto que desarrol! o,
•
di
e~ tan poca me da como la anterior -lógicamente por lo menos- su doctnna acer~~ de los juicios analíticos y sintéticos, y que, en la filosofí~ critica,
e~ ~6lo uulizada como trampolín para saltar a sus investigaciones epistemologicas. Por otra parte, es igualmente cierto que, a lo largo de su carrera
docent~, de 1755 a 1800~ enseñó los métodos en su curso de lógica. Estuvieron,
pues, 51empre ante sus OJOS.
La tarea principal de la lógica -nos dice- consiste en "esclarecer distintame~te los ,conceptos". 5 Concordemente, establece lo que puede denominarse
una Jerarqwa de claridad. "El primer peldaño hacia la perfección d
_
t
• .
e nues
ro c~nocumento, de acuerdo con la cualidad, es su claridad. Un segundo
peld~no, Y un ~do más elevado de claridad, es la distintividad. La última
c~~siste en la el andad ~e. los atributos". 6 El primer peldaño hacia la "perfeccion de nuestro .conocuruento" consiste en la claridad del concepto, eI segundo en la clandad _de los. atributos que contiene.7 Lo primero, la claridad
del concepto es, al IDismo t1empo, claridad de la cosa concebida en el concept?. Todo . conocimiento de cosas se realiza mediante conceptos, esto es,
mediante atributos.

"El conocimiento humano, por el lado del entendimiento es discursivo
est,0 es, se lleva a cabo por medio de ideas que hacen de lo que es co~
mun_ a muchr:-5 cosas la base del conocimiento y, en consecuencia, por
med~o de atr~butos en cuan.to tales. Por ende, conocemos cosas sólo por
medio de atrzbut~s.. Un atributo es lo que en una cosa constituye parte
de nuestro conoc1m1ento de ella, o lo que es lo mismo, una concepción
•a Cf V 'h'
. • a, mger, Commenlar ru Kants Kritik de, reinen Vernunft I págs 272 · .
412 s1gs.
' '
•
sigs. ,

• Logik, Introducción, sec. VIII, "La perfecci6n lógica del conocimie t d
d
con la calidad".
.
no e acuer o
• !bid.

' Cf. MAAc-WooAu, op. cit., pág. 148.

101

�lfl,Ñl, n la nudida qu, u t:otlÁIÚrtMlo ,o,no HU del coaot:iminlo
cnt:1JH:ih ittlnu. Tocb nuestros conceptos, por c:omiguiente,
IOD ~ y todo pematffmt.o DO es ime concepci6n por medio, de

u•

,,._.¡ íanto ele una ce., mú vigoao y efectivo r.rl'.10 El proc:eao de - .
por c:omiguiente, CDDMitu,e el ~ ewmdal de la l6gica, co•allodo del pmam..io dementa~ tanto como del pensamientn mtem6tico.

•-ato&gt;

atributol".•

u

"}asto eomo Z. Doarina los Elnnnios Ldfieos disetit, los IÜmnlos
, «nulü:iona de la t,nf,mó,. ül t:onocimintto, asl la Doarina Gnnal
tkl M,totlo, n euato t:on.r1Üu'1' 14 up,ula p,,,14 de Z. lógi&amp;a, tli,..
""' la forma de la &amp;Uneia ,,. 11n,ral o la man,ra n que lo m'lliple
tUl enot:iminto s, t:ombiu n
sist,m,a. La doctrina úl mllodo
u ocupa d, la rnanna ,n q,u oleazamos la ;,rf,et:i/m d,l ,:o,aoei..
mÍlnto. Una d, las condit:iorus lógi&amp;as más ,s,nciahs para la p,r/1t:t:i6,,, del eonoeimifflto eoJWta en su tluposi&amp;ión distinta, cabal "I sistnaáli&amp;a dentro del conjunto d, uu eüneia. La domiu d,l mJtodo,
por consigui,nt,, debe oeu¡,ars, prina«ament,
los 11111:lios qu, pro,n...,,,n la ¡,,,f,cci6n del eonoeifJUffllo»."

La pdmtu aoncepdcSn de una cosa es r,laliNm,,u, clara; pues, a menoe
~ aea dara en cierto grado no Rrá la c:encepci6n de una cosa mú bien
qqe de otra; pero no e:s lo suficieotanente clara como para ofrecer todos b
atributos de la coa La claridad 61tima éle b atributo&amp;, primero 161o concebida de modo vago, es Ja distineión del concepto. Llevarla a cabo constituye,
J"'fCülllDellt. "la tarea de la ~ " "La cuati6n, pues, es ¿de q~ manera ()a 14gica] distingue [los conceptoaJ?"
lant establece dos m&amp;odos altematiws de aclarecer conceptos. Hay la distil)QÓD lül1IEtica y la analític~ que 1e caracterian por las dos alternativas siguientes: "l,.a,:,r un distinto ,oneejJlo y formar y lu,ur dimn,o un ,one1p,o".

"''"'"°

ªC"""'1o fonno lffl
distinto, p,inápio ¡,o, las J,ams 'J paso
u át11S al lodo. Afl'i to"""'4 no lwJ alrihulos; sMo los ohlngo po,
slnlm, D, esu ¡,,ouúr malltieo r1sulta, ¡,u,, esa. tlislind6a ma,ma
qw nasmulaa n 11,rdad mi eone,pto, g,at:ias a lo q,u s, k dad,
,oma alribato (n la Üdaiei6a puro o ,mfllriea). Este p,oe,d,r sialllieo ,aro la t:i.i/i&amp;adón de coaeeplos II utilizo en las matnnáti&amp;as y en
l. filoso/fa natural. . . Por otra f&gt;aru, euarulo /aago disli,ato un eont:11&gt;to, n.lo,u;,s, /J(1r ~ g,at:ias al nuro a4lisis ,ao cr,e, 111 absoluto mi
eonot:iminto, por lo qu, toea al eoraunülo. Est, eontnido J,nmanece
igual,· sólo eambia la forma, m la medida qu, ap,mdo mejor a di.stingü o a 11,0110&amp;111 eon más claridad de eon&amp;int:ia, lo qu, ,a está
t:01&amp;lnulo n 1I ene,Jllo datlo. Justo como, grat:ias a la mera iú,mina.eión tú ua mapa, no II u "l''C" na.da mds, asl, g,at:ias a la mera ilumiaae:ión de un eoncejllo dtulo, m,dianl, ,l análisis de sus atributos,
no u nsaelaa en lo más mlnimo di&amp;ho eoneepto". •
Por ende, el pmc:,dirniento analltico constituye el objeto 6nico de la 16gica. "El procedimiento analttico que produce distinci6n, del que 6nicamente
ha de ocupane la l6gica milma, es la primera y principal condición para
aclarecer nuestro conocimiento. Pues, mientras más distinto es nuestro co• Lo,a. I«. di.
• 11,id.

lO'l

1"'

u

Batos medios son la &amp;posi&amp;ión y la D,fini&amp;ión -en cuanto medioa para
cJarificar los conceptos.
"La distillt:ión tl, los t:O'IIOCimientos y su eombinat:i6n dentro de un lodo
sislemátit:o upc,ul,n ti, la dislint:ión de los eonee¡,tos, por lo qu, toca
• la vez a l&lt;&gt; que está t:Dm1't1Jundido en ellos 'Y bajo ellos. La eoneindo
dis#irata d, lo comprehendido uJ,etul, d, su exposici6n 'Y definici6n • la
cown&amp;ia distinta u su extenli6n üp,,uJ, de su t:lasi/i&amp;a.t:i6ra lógie~. u

Kant se ocupa primero de la defioici6n. La defmici6n es el resultado del
pmceso de clarificar el concepto. ''Una definici6n es un concepto suficientemente distinto y preciso ( ,onuptus rli adaequatus in núnimis tmnúais, ,om/lktl detmniaatus)".11 Es, en otras palabras, el concepto deletreado comple~ t e determinado en un mínimo de términos. ''La definici6n sola es el
concepto lógicamente completo".1t
Las definiciones son o sintéticas o analíticas. Las primeras son definiciones
de conceptoa "hechos" o inventacb, las segundas 10n Ju de c:oncepto1 dados. UDOI y otros conceptos -hechos o dacb- pueden hacme o darse
a priori o a ;ostenori. La úntesis de Jos conceptos hechos es o 1:1;osi&amp;ión

•nu.
Lofii, púra. 96, 9i.
• Lo¡ii, parr. 98.
• Lo,;k, parr. 99.
11

N

llti4•

�• ~ o ~ La plUIOa. Ja · - de coaceplol . . .
--. que dade a un ...,.. tmplticio -.,ae
cte • pn,pieda• .._ , - medio de la iatuidcSn, la 6ltiina a k . . _ de CODceptalarbitrariamente inwntados, como b de la J1U1tem,tica. La primeia no puede mmca conducir a la definición, la 6ltima es lo mim, que la defimción
aint6tica. ~ que la lfntesis de conceptos emplricoa no es a!bitraria, sino
empúica, y en cuanto tal, no puede nunca ser completa (pues lianpre pueden clacubrine, m la aperiencia, nueva pmpiedades del concepto), 1m
conc:eptoa emplrkol, por COD1iguiente, no pueden ser de6nidos" ,u Las definiciona sintéticas empbicu IIOD, p.1a, impoiibjes. Loe concepto. arbitraria•
mente inventados, por otra parte, no t6lo ¡nutlffl ser definidos, lino que su
declaraci6n es ya definici6n. Estoe conceptos no anteceden a la defmición.
Y Ja clefinici6n, por endt, DO crmtituye clarificaci6n; pe10 ambas, Ja declara·
c:i6n y la clasificaci6n surgen jmo coa • ilefiaú:i6,,, ~ - de6niciones
pueden tambi&amp; denominane declaraciona, puesto que por su intermedio le
declara el pensamiento propio o 1e patentiza lo que se entiende con una
palabra. Esto es Jo que ocum en Ja, mataúticai'.~
Los conceptos dadoa, por otra parte, aean dados a prio,i, como el concepto
de sustancia, o a postmori, como el concepto de agua, "s6lo pueden definine
mediante el aú.lisis Pues b conceptos dados s6Jo pueden distinguir,P ar.'11MUlo nutlÚJttfnnU ffU fwo¡,i,ediuh~. 1' En otras palabras, el procedimiento,
por medio del que puede dJstmguine un concepto dado, consiste en atender
auceaivamente a todas las propiedades conttm'das en el concepto y primero
ll61o vagamente concebidas en a, en disponedu una a una - f t cuanto predicados de juido1 y, finalmente en lffflX'ionar las que IOD mú esenciales,
• a fin de iacJuirlas en Ja def'uúci6n. "Si lodas las propiedades de un concepto
dado se eacJarecen, entonces, el concepto ae hace comJ,kttlfflfflte distinto.
Si además, no contiene demuiadat II es también predio, y aurge, por tanto,
la definición del concepto. Pero, J)tlellto que no 1e puede estar seguro, en
mud de ninguna prueba, de que todas Jaa propiedades de un concepto dado
hayan aido agotadas por el análisis, todas Jaa deliniclones analfticas deben
c:oDlidmane camo iaciertaa".u
As(, pues, las definiciones empfricu úWicas 10n imposibles y Ju defini.

mu ., u

• Loiil,

parr. 102.

• Lo,a. pur.

103.
• Lotik, pur. 104. El aubrayado ee m1o.
• Bato a, contiene a6lo atributos "coordinados" y no "subordinadoe". to. primeros
11111 atributoe inmediatoa ele la COI&amp;, b 6ltimol e.tú mediatizados por otroa atributos.
Cf. Marc-Wogau,
pq. 148.
parr. 104.

• 1.o,u.

o,. ,;,.,

GIIIIDfJj: naltieu ÍDllgwa La 6aica dale de c1efinicionn, que, a la va, •
......... predsu , . . - , ...... de6aidoa.. lintaicaa cmstructmll.
Lllf ddPioona lfllllftica ICSlo pueden • aJ)lmimadas. Y a estu defiaicio• apnuimadaa Kant Ju Dama a¡,o,i,;;ou, y üsmpt:iorws. "No tocb b
GallUplDi pueden o deben definine. Se ~ 1m embargo, apmximac:iones a
.la; Wmiei6n de dertoa coaceptos. &amp;tas aon, en parte, expoeic:.ioaa y en
parti, ~ - La exposición de un concepto --lrmte a la exposici6n
ele: Ju iatuiciona-- comiste en la repreaenlldóa sucesiva de 1111 propiedades,
a medida que 1e van encontrando gracias al análiaii'.ao La exp&lt;llici6n, en
cuanto aproximación a la definición de ~ t o a dados, puede c:omiderane
como parle de la definición de talea conceptos, o como una fue de ella, li
por definición 1e entiende el proceso que lleva al esclarecimiento completo

del concepto.

posibl, eompl6ta, ,l aa4li&amp;is 'J pusto qtU
1111us ,u fUI II U11ga un a4luis completo o ,ufiniffón II ub, tne,
smo incom¡;uto o ,zposi&amp;idn, ,al ,zposkión en CU411to d,finieióa parcial,
"hesto qru no

J1IUlu coruitl,ra,s, como una ,,¡,,,serdatiión 11ndadera y útil d,l con•
e,p,4. La d,{init:ión "'l"i ,s sólo la üü, ú ••• lnf•ceión lógica a qu,
d16emos as.JJi,,WU,11
La definición, pues, de los conceptos dados, es una meta a la que

1101

qroximamos aaint6ticamente.

Hasta ahora noa hemos ocupado del concepto, Ja exposición y la defmi•
c:i6n. Nos queda la delcripci6n. "La deacripci6n ea posible sólo por Jo que
toca a conceptos emphicamente dados. No tiene reglas y sólo contiene ma•
teriales para la definición". Es, pues, Ja conjunción más o menos al tuntún,
de las diversas propiedades de una casa, dispueatas sin ningún orden particu.
lar, que precede a la exposición. Es una exposición, pero imprecisa u todavía,
no "medida".11 El coocepto DO ha todavía, u1 como asl, marcado los lindeNI del ámbito de propiedades de las cosas que reclama como suyo. Pero
esto Rgnifica o que el concepto DO ha aido todavia aplicado o que se inicia
11M apJicaci6n. La descripción corresponde a las primarias repaentaciones
~ de la coaa.. Recoge, sin regla alguna, el material en bruto, a
partir del que ha de efectuarse, primero, la exposición y, luego, la definición.
La jerarquía, pues, de cJarificaci6n de Jos conceptos emphicamente dados,
• Lofk,

parr. 105.

• 11,id,

• Lop. parr.

105.

• Lop, Introduc:ci6n,

10.

11 ÑmP,1

1ee.

VDI.

�esto es, de los conceptos de Jas cosas empíricamente dadas, comprende en
orden ascendente, la descripción, la exposición y la definición. Kant
no .nos
.
dice en detalle c6mo se suscita la descripción a partir de la pnmera unpresión de la cosa, c6mo surge la exposición de la descripción y c6mo la
definición de la exposición. Nos ofrece, con todo, "Reglas para la producción de definiciones"." &amp;tas son: 1) buscar proposiciones verdaderas, esto
es, proposiciones verdaderas acerca de la cosa que ha de definirse; 2) buscar proposiciones cuyos predicados no den por supuesto ya el concepto de
la cosa; 3) conjugar un cierto número de estos predicados y ~pararlos con
el concepto de la cosa, para ver si le son ad~ados, es dear, c_ompletar Y
precisar el concepto, y 4) ver que ninguna propiedad esté conteruda en otra
o subordinada a ella.
Estas son reglas para seleccionar, en las exposiciones, esos p~cados que
finalmente han de admitirse en la definición. La regla más unportante es
la tercera, que establece como requisito que de la totalidad de los juicios
analíticos, a que da origen la exposición, a18:'"1os sean conj~8:'~os y c~parados con el concepto de la cosa. Si los predicados de estos Jwetos convienen
al concepto ~ue a estas alturas debe estar lo suficientemente esclarecido
como para ser comparado con un sub-conjunto del conjunto total de sus predicados analíticos- entonces, estos predicados, suponiendo que se hayan
cumplido las otras ~ condiciones, pueden admitine dentro de la definición.
Pero las reglas no nos dicen nada acerca del papel del concepto en la
descripción. Por el contrario -nos dice Kant-,. la descripción no ti~e en
absoluto reglas. Esto plantea una serie de cuesbones. ¿Cómo es postble la
descripción sin regla alguna en absoluto, dado que es descripción de algo
por lo menos? Esto supone, al parecer, que por lo menos vale la regla de
que hay que describir una cierta clase de impresiones, una cierta cosa. A~emás •cómo puede ser una "descripción", a saber, de un concepto, por unp ~ que sea, si no hay regla en absoluto? Esto significaría que tampoco
hay concepto. Parece que debemos decir que la descripci6n tiene una regla
por lo menos: describir por lo menos cierta .~riencia, así sea muy_ ~ª·
La experiencia, así sea muy vaga, debe constitwr la regla de la descnpoon.
Pues, hay tanto orden, por lo menos en una descripción, como para str la
descripción de algo. La cuestión, pues, es sólo la de saber si ha de ~
esta experiencia, en cuanto regla, concepto, incipiente. Si se le denomma
concepto entonces los juicios que efectúan la descripción serian todos analíticos; pues sus predicados estarían contenidos en cs~e vago concepto. Con
todo, su contenido está todavía enteramente indetenmnado y, por ende, to,. Logik, parr. 109.

do lo que se experimenta está contenido en él Si, por otra parte, no llamamos concepto e.sta primera regla, en razón de que semejante regla de la
descripción se refiere únicamente a una apariencia general, pero no ofrece
regla alguna para IUI propiedades -se refiere sin regla a] con junto de todas
Jas propiedades de algo que aparece en la intuición-, entonces, todos los
juicios descriptivos son sintéticos.

Es dudoso, por supuesto, que pueda haber un concepto si es que nada se
ha determinado acerca de su contenido. Puede sostenerse que los juicios,
sobre una cosa así concebida, deben ser todos sintéticos. Pues si ninguna regla se ha establecido aún, por lo que toca a lo que ha de estar contenido
en el concepto -o no puede establecerse en absoluto-,25 los juicios acerca
de eso no pueden posiblemente ser analíticos. Por otra parte, como hemos
visto, pueden llamarse analíticos por esta misma razón, si la regla vaga se
denomina concepto. E incluso si no, pueden, con todo, calificarse de analíticos los juicios descriptivos, no en relación al concepto, sino a la regla
vaga, aun cuando sea la experiencia misma.
Sólo cuando llegamos a la exposición se resuelve el difema y se esclarece
cuáles son los predicados que están contenidos en el concepto y cuáles no.
Pero no es, una vez más, claro, mediante qué alquimia intelectual se esclarece eso. Esos predicados que son analíticos son alineados por la exposición, en sucesivos juicios, para inspeccionar su conveniencia de servir en
la definición. Entre ellos se selecciona el conjunto final que forma la definición, en cuanto conjunto mínimo de predicados que, a la vez, completan
y precisan el concepto. La definición combina estos predicados con el concepto de la cosa, no a la manera de un juicio -en cuanto a predicados
de un sujeto- sino en su manera propia, en cuanto definiens de un definündum. Sea cual fuere el proceso en detalle -y es nuestra tarea sacarlo
a luz-, es obvio por lo que dice Kant, que consiste en un movimiento del
pensamiento que va de la experiencia de una cosa a su definición.
Basta con lo dicho sobre el proceso de esclarecimiento, en cuanto determinaci6n del contenido de los conceptos. Kant se vuelve ahora al proceso
de clasificación, como determinación de la extensión de los conceptos, a su
Einteilung más bien que a su T eilung (o análisis). 2• Esta puede ser o una
clasificación de conceptos individualmente o de conceptos colectivamente, esto
es, combinados en métodos. En la clasüicación de métodos encontramos que una
clase especialmente -el método analítico y el sintético- se refiere a la clasificación de conceptos complejos o simples. El método analítico principia por
• Cf. lo que dice Moorc acerca del concepto "bueno".

• Logilr., pan. 110.

106

107

�101 conceptos indefuudoe de complejidades dadas y los fragmenta en principios simples
¡wiaei¡,iatis ad /nfflciJña"); el mitodo sintético empieza
por los principios simples y construye sus consecuencias simples. El método
analitico va de lo complejo a Jo simple y el sintético de lo simple a lo complejo. "El primero puede también llamane r,gresivo, el último ¡,,ogmivo".17
Estos n-.étodos no son examinados con mayor amplitud en la Lógica; pero
se sujetan a discusión en varios sitios de los escritos pre-aiticos y críticos
de Kant, que se refieren a la distinción entre matemáticas y filosofia. 11 En
ningún sitio examina expllcitamente Kant tampoco la relación entre la doctrina de los métodos analltico y sintético, por una parte, y la doctrina de
los juicios analítico y sintético, por la otra. En ninguna parte, dicho en
otras palabras, muestra explícitamente c6mo la sucesi6n de juicios conduce
de la descripción a la definición, pasando por la exposición. Seguiremos
pues, en primer término, su tratamiento del método en algunos de los otros
escritos, principalmente en la Crítica, y veremos después c6mo la doctrina
del juicio analítico concuerda con la del método analítico. De este modo estaremos capacitados para responder algunas de nuestras cuestiones.

r'"

11
En los escritos pre-críticos y críticos, la Analítica del Método -como llamaremos la doctrina de los métodos analítico y sintético- no se establece
en su forma pura, como en la Lógica, sino que se usa para hacer patentes
los rasgos distintivos de la matemática y la filosofia. El rasgo distintivo de
la matemática es su proceder científico. Ernpieu por las definiciones simples
de conceptos arbitrariamente inventados. El rasgo distintivo de la filosofía

es su proceder analítico. Empieza por Jos conceptos complejos de entidades
dadas o a priori o a posteriori. Por ende, el método sintético, que en la
Lógica sólo está combinado con Ja construcción y la simplicidad, en los otros
escritos se combina también con la definición -como si s6lo las definiciones
pudieran ser puntos de partida del método sintético y no los conceptos simples también, según es posible en la "exposición de intµiciones'' de la Lógica.
Por otra parte, .se dice que el método anaJítico tiene su punto de partida
en los conceptos complejos -como si no lo pudiera tener también en las
definiciones complejas. Debemos, por consiguiente, si queremos desenredar
los métodos analítico y sintético de la explicaci6n kantiana de los procedimientos de la matemática y la filosofía, separar los dos hilos entretejidos,
n ]bid., parr. 117. Cf. P,ol11om1na, parr. 5, nota.
• Este tema se trata muy brevemente en la Lo1iA:, Introducción, aec. III.

108

ámplicidad Y complejidad, por un lado, y definición y concepto, por el otro,
y comparar los resultados con la explicación dada en la Lógica. Discutiremos primero la relación entre la simplicidad y la complejidad y después la
de la definición y el concepto.

a} Kant discute los dos métodos, primero, en una Investigación acerca
de la evidencia de los JmnaJ,ios de la teologia natural '1 de la moral (1764),
Y posteriormente en ''La doctrina trascendental del método" en la Critica,
que corresponde a la doctrina general del método en la Lógica. La diferencia entre el método analítico y el sintético consiste, como en la Lógica, en
que el método analítico empieza por una complejidad de datos y el método sintético por un simple dato. Este dato se da por medio de una defj.
nición en aquellas ciencias que inventan sus propios datos, como la matemática. Kant limita el método a la matemática· pero también la ciencia
natural, e incluso su filosofía, puede construirse a partir de elementos simples -no ne~ente definiciones, sino incluso conceptos, "conceptos
empíricos simples", corno se les llama en la Lógica, conceptos de elementos
de naturaleza considerada simple- y pueden oombinarse hasta formar estructuras más elevadas. Podemos incluso partir de tales elementos indefinidos y sólo vagamente concebidos, y desarrollar sus rasgos más característicos
en sus relaciones recíprocas con otros elementos. Puede haber, pues, un
método simético que no parta de definiciones, sino de conceptos. Por otra
parte, puede haber un método analüico que parta de definiciones complejas
más bien que de conceptos, y cuyo desarroUo constituye el análisis de estas
definiciones. Este método, además, es aplicable tanto a la matemática como
a las ciencias." Pero no importa qué método analítico o sintético usemos,
el definicional o el conceptual, el método sintético construye lo complejo de
lo simple y el analítico lleva lo complejo hasta lo simple. En ningún caso
determina el método la clase de proposiciones que usemos en él. 0 hemos
de usar a lo largo del método analítico proposiciones analíticas, o a lo largo
del sintético proposiciones sintéticas. La Analítica del Juicio -&lt;:orno podemos llamar la doctrina de los juicios sintéticos y analíticos- y la Analítica
Metódica son dos cosas diferentes. A la Analítica del Juicio compete únicamente la estructura conceptual de la proposición o juicio de que se trate,ªº
pero no la de su contexto. Por consiguiente, tanto en el método analítico
como en el sintético podemos utilizar juicios sintéticos o analíticos. En el
método analítico podemos usar juicios sintéticos, como en el análisis mate• Vaihinger, op. cit., pigs. 417 aip.
• Una proposición, para Kant, es un juicio clarüicado. Vwe Logilc, parr. 30.

109

�mtico,n 'I en el acodo an-'tico juicial anaHticoa, tales como "el todo es
mayor que cualquiera de 1111 parta".11
b) Diferaite de estos aspectos ~ " y "regresivol" de loa cb - .
toc:b, a el aspecto que se ocupa expraammte de la reJaci6n entre el concepto Y Ja definic:i6n. &amp;ta relación, una va aislada, aparece, en b escritos
mearioaados, con el mismo aesgo que en el procao de esclarecimiento en (a
Lógi&amp;a. La combinaci6n con b pn,r«lírnMmtoe de Ja matemática y la filo.
aofia obrcurece este hecho l6Jo si no recordamCII claramente que por defini-

ción en matemáticas, Kant entiende defmici6n sin~ y, por definicl6n
en fibof11., de6nici6n analítica, y que la definición sintética, en las matemiticaa, sirve cano punto de /Jflrlúlo del pmadirniento matemático, mientras que la defmici6n analftica, en la filoaofia, sirve corno punto de llegada
del J)ION'dírniento filoa6fico, En el último, con la defmíción se da a entender
aiempn! el concepto analizado en 1U1 elementos. En la rnsttemática ernpelllDOI con la ctefinici6n, en la filosofla D01 empeñamos por conseguirla.aa
La matemática -dice Kant en el primer parágrafo de la lnvestigaci6ncomígue su definición ~cameme, pero la filoaoffa analíticamente. En la
matemática. "el concepto no ea dado nunca antes de la defmici6n, más bien,
ae ~ de ella. Un cono, no importa que más pueda ser, se engendra
en la matemitica mectiante Ja concepción arbitraria de la rotación de un
tmngulo rectángulo alrededor de uno de sus ladas mayores"." En fdosofia
el asunto es muy düerente. "Aquf el concepto de una cosa está ya dado, pero
determinado oblcura o insuficientemente. Tengo que analizarlo,11 comparar las propiedades aisladas, tanto entre st como con el concepto mismo,
y explicitar y precisar este pensamiento abstracto".11

Este es el mismo proce10 que se describe en la Lógica; 11 el proceso de
esclarecimiento de un concepto. El concepto está dado porque la cosa está
dada y representa nuestro primer vago conocimiento de ella. A fm de conocer con distinción la cosa, desmiembro su concepto y veo lo que está con• Prot.1omn•. pan-. .5, nota, y Vaihinger, loe. tit.
• Prot.1onutN, pan-. 2.
• Kritili 4n raJtn V•raHft, A 727.
11 lfflffMra•.Z Kcral', Wnb, ed. Cauirer, II, pq. 176.
• Kant ma el tirmino zntli4ima ("desmembrar").
• 16úl.
• Puede IOltenene que la formuJaci6n en la lransfiiaeih precede a la de la I..6fie•
con veinte ai01 ---et ae acepta la fecha que atribuye Erdmann a la compolici6n de la
Upe- 1 a 111 publicacidn con cuarenta aiol. Por otra parte, cuando apareci6 la
I11wsti,cei6ra. Kant habla Jddo ya la Ufi~• durante nueve añot -dos veces ,,, 011nwn.

tenido en a.. "Debemos atender a esta idea en toda clue de relaciones a
fin de descubrir sus caracterlsticu mediante eJ análisis, conectar propie-:lades
diíerentes abstraldas a fin de ver si forman un concepto consistente y tienen
cohermcia, y de ver si una no incluye en parte a la otra".• Los elementos
del concepto, las propiedades en B contenidas, se despliegan, por asl decirlo,
ante mi y lás más importantes las reúno para formar la definición. Para
decirlo con Ewing, en su comentarlo de este pasaje, "no conocemui, al principiar la defmíci6n, pero esta necesidad no nm impide demostrar con certea
muchas propiedades del concepto, y cuando lo hemos hecho podemos llegar
dpidamente a la definición, pues esta es la suma total de las propiedades

[del ~r.40 A fm de determinar estas propiedades, tengo primero que
reunirlas, o lo que es lo mismo, que diferenciarlas del concepto. Sólo entonces puedo deslindar los lfmites conceptuales de la cosa, esto es, definirla.
Como Kant sienta en la Critica, la definición es la consumaci6n y distinción
del concepto antecedente, es la "comumaci6n y precisi6n de la determinaci6n del concepto. . . la enumeración completa de todas esas [propiedades)
que constituyen el concepto completo".61 Definir "significa s6lo presentar el
concepto completo original de una cosa, dentro de los lfmites de su concepto de ellas",ª donde, como Kant nos advierte en una nota, "consumaci6n
significa claridad y sufü:iencia de las caracterlsticu; con llmit•s se da a
entender la preclsi6n mostrada por el hecho de que no hay más que estas
caracteristicas que pertenezcan al concepto completo; con original se da a
entender que la determinación de dichos lfmites no se deriva de nada düenmte y que, por consiguiente, no ha menester de prueba alguna; pues, si la
requiriera, esto descalificaría la explicación supuesta de que está a la cabeza
de todos b juicios por lo que toca a un objeto particular". Reconocemos
que los primeros dos requisitos son los ya discutidos en la Lógica. Consumación y precisión 10n Jo que le da distinción al concepto. Por originalidad
Kant entiende aquí la originalidad de un concepto inventado, cuya def'mici6n no tiene que derivarse de ninguna otra fuente, sino que es dada al par
que el concepto mismo. Entiende, en otras palabras, la originalidad de las
definiciones sintéticas. Chn todo, hay tambim lo que puede llamarse ori• En algunos caa, por supuesto, tal desmembramiento conceptual se da al wúaono
con el cleanembramiento real de la cosa, tal como la ditecci6n de un animal O una
planta, el aúlisit qulmico de una substancia o el desmantelamiento de una máquina.
• Uradmuelau111 ibn dü D1Ullieltl:1il tl,r Gruradsitz, dn natilrlieli,n Tla,olop
and d,r Moral, Kont's W,rk,, ll, pq. 177.
• Eroi111, Knt's Tr,atm111t of Ccusolily, 1924; pág. 30.
• A 241.
• A 726

110
111

�·111,GJjlllliiMlit.iiNllillllticalda•

fYl¡f:I ·• ~ -

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..,. .,.,.__,.,,, " ia6ddaa ~ J &lt;lén la cWinid6n. Ja COI&amp; •
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coanr.N:..O de _,_ ""'- ~ . - fllú die ••ninadas par el ,...
'9f• del ~ mNDtraa que la natúralía nal de • coa eatari,. detenai.._ par 1íido Jo CfUe peRenec:e a lll mtalcia.
fin Gé cl,,'i liftülaf, par
ejimplo; 1- eaencfa l6gica de UD 8uerp, IIO W.eeftlmlOI fellDir todol M
' - ea la mturalera. Tom lo que tena.u qua hat. es dmgir nuestra aten-

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esenciales efe 1U comapto.

, . . la esencia l6gica DO aino el comepto fnndvamtal original • IDdol
b pnteffcadol IIICNam de Ja --...
Pot twigirüdad ..... ~ p u e s , ~ f a ~ 16gb. La
cWinfci6D ariaHtiea e1 la cea en CUdto objeto de nuestro pmwaneieilto. Una
va que tmemos • defiaici6IJt, toao DUellN pePMUStuo acerca de la ooa
ptae&amp; eomenar con 41a. D b'-te del eoacepto- a Ja de6aici6n puede conJiderane, ~ .,_, • lllpfdl&gt; de la reJaci6n entre la experiencia y el p
"'1Ífnte. -y • "Ja u.e .. teereto enlelO de. . . lá ~ , tal
aaso decia Xaac en aa f--. carta dirigida a Hem en 1772. Auncpae a.
10lti6 el pablana de un IISOdi, epiatend6gia, am bien que 16gioo, puede
· dedne 11le tq;c:IP'Mlltie esta nlaci6n está reprew,otada por el pn,ce90 de
~ que 1e refiere unto a lo dado • ;iori como • /»si~
y • enlaza. La ..,.n,ilidad ele ana aolución, pcr medie de aa ,eparaci6a,
• l6ja ea Ja iarpwibilicW de una definició,,I aa•l'tiea - de datea dacb
• t,ollmori o d J1,iori. LP pomñdad y, por 1Upue,to, lo obvio de una IDlud6a, por medial de au C'IJIÑ&gt;iDaci6n a ttawa de IQ sint&amp;ico ,. lffori. 1e nfleja
en lo obvia. de .la tWinid6a tintética. La isnpoañilidad de .,... definid6sa
analkica ae desprende de la impüiliclad de reunir dalDI emphicoa en un
mterDa ooneeptual. l,.a def,iúción sin~ DO ent.ieffa tal dificultad. F,.n Ja
mmmftica, b cooceptm 1 las ddiniciones no tienen c¡ue acomodaae al
objeto dado; IOD creacioaa libres de Ja mente. As(, no es necearia una tranaid6A de Ja ~ al pensamiento o vic:evena. El pensamieQto es por
lo que pdnc:ipiamol y en. lo que nos quedamos: el dominio de b "concep1lol ll'bitnriamente ilmmtadm'',•• aun cuando est6 difmnlnada en verdad,
• lntroducc:i6n, acc. VllL
• I&amp;ül.
• A 729.

dall de. ,_.,. . par la , -.. • .tio -,Héa" • la mllnNca
. _ - - - . Alpd II t a+n ...., Joa pri11Cipct1 di • fflllidad dada,
.._ ,..,..,. . . . . . . . . . . . . . de - bate - - - y tupllelta;

.-.~de)chm,_1Dnal;lasdefiniciones[mela&amp;ieaa)deheades-

'°"

mnsigwm~*

manera
facciones; m explicacioaes lino
En aenticlo estricto, por
CIGllel . . iDlj..... • mec-ffaica. t)aa ftll6n a, f aqu( Je hace UD aiadido importame a la .m6n drec:ida ea la U.,11, que nwa l't'-iemot mar
...., cuando Ul8IDOI fa paWn empJrica, de ~ • definida en el milcdblr aJgo definid"; de

~ ubitrariaa"."

otra

mo ll'!lltido.

"No a s,g,,ro auw fW u.,,,_ f1MfU1o ¡,. /#Ñlm,, qw 4no1o w
7 lc tnÍ.nu "1SO, 11 W&amp;eJ , -. . . . . M '/ ti Hnl ano, et&amp;rlldaÚAetU• ..td, n el eorae,,,o tú oro, olpi,a ,-., ,n,a,, IIMm4s ü ni ,._
so, -,~ _.tllnlültul, l4flllbUa,.
4. ""aamun, ,, "' ,.,,,.,,._
MI, f8 lato fU otro /HUd,, "" OU, IIO .fflbff -.Ja IÚ Ita /JrO/Üddd.
Ulilutaeo, t:N""1 ' ~ " ' s6lo n r. mHitla n qw linln ,l
/Jr""'"° Ú uen tlislin,os; los IIUNf osbmoeiofles tus/Jlaza AffltU
F,O/llNilfül ,, IIÑdd 0,141, 'I, /,or nlÚ, aune• SOR lo1 limita d1 r,n
&amp;Oflel/llo. Y., /JM SUlf#Slo, {d q8" '1o/JÓSUO "il sm,i,la ,l qru s, definim, ua «&gt;IIUJ,lo ,mplriso tal. /IOr ,j,,n/Jlo, como d tl,l apal Ctuatdo Wlaao.r ül agu 'Y de sus ¡,,oti4dad11, no nos
lo qua
11 ¡,i,,._ &amp;DI&amp; lfl ¡,alalno agua, W flll /JIUMU)I d III IZP,rinr,fllaciót&amp;.
La JHll,,l,,a, eoa las po&amp;a eora&amp;tmstieas qru 16 ""jrmtamos d,b1 ,o,,_
sül,rars,, m4s Jlro~nt,, eomo uno nura designad6a ,.:, como •n
eo,u;,110 tl, i. eoso; la sup,,,,tc d,finieió,¡ no ,s ruult, m4.r qru uu
tl1ttrffÚfa4t;iÓft d, le ,al41,,tl'.fe

"º'"'-

"""'"'°' •

Esta palabra pertenece a Ja experiencia. S6lo si inwnto al par que la pa1-a su objeto, 1eDgo realmente un concepto y puedo -,.,,., como en Ju
matemAticu.

"""°

"Ua eo,u1p,o qru )'O ~ inv,,ua,Jo,
simip,, tl,fini,lo; pu.1,
qru no na, ,s
m gradas a la natrmll,14 tl,l lftlendiminto ,.¡
n la •~p,ri,naa; sino '1111 u lo qru lo la, /11,lu, m- d11ibn"""1nenu

)'41

"""º

túbo sabn lo qu A. p,,t,ndido JMns4r al usa/o. . . Con.s,cunu,,,,,.:
la mat1m4tiea es la rínit:• cinda qu, ndnro definidon,s. Prus

t,,

• A 713.
• lwia¡, 01. di., P4 30.
• A 728 a, nota 38.

112
113

B.I

�el objeto que piensa lo exhibe a priori en la intuición, y este objeto no
puede ciertamente contener ni más ni menos que el concepto; pues mediante la de{inición es dado el concepto del objeto, y dado originalmente, esto es, sin que sea ntcesario derillar la dc!finición de nin,0 una
otra fuente".411
Dicho en pocas palabras1 al igual que en la Lógica, sólo los conceptos inventados pueden definirse. Los conceptos dados, sean dados a posteriori, como
los conceptos de las cosas empíricas, o a priori, como los de las categorías, "no
pueden definirse en absoluto, sino sólo explidtarse". 60 Con los con~eptos
dados a posteriori, como hemos visto en la Lógica, no puedo estar seguro
nunca de haber examinado todas las caracteristicas de la cosa. Con los conceptos dados a p,iori

"no puedo estar seguro nunca de que la representación clara de un concepto, que en cuanto dado puede aún ser confuso, haya sido /levada a
cabo por completo, a menos de que sepa que es adecuada a su objeto.
Pero, puesto que su concepto puede, en cuanto dado, incluir muchas
representaciones obswras, que pasamos por alto en nurstro análisis, aunque estemos constantemente haciendo uso de ellas tn nut'.stra aplicati6n del concepto, la perfección del aná/iJis de mi concepto es siempre
dudosa~ y una multitud de ejemplos conuenientes basta sólo para hacer
probable la perfección, nunca para hacerla apodícticam nte cierta". 51
Por esa razón, Kant prefiere el término exposició11 al de definiciónJ "en
cuanto es un concepto más inmune, que la crítica puede aceptar como si fuera
hasta cierto punto válido, aunque conservando aún la duda acerca de la
perfección del análisi ". 52 Con todo, no necesitamos, por esta razón, "ser tan
rigurosos en nuestras condiciones, como para rehu ar por completo a las
explicaciones filosófica el honorable título de definición'\ 68 si sólo recordamos que las "dl'finiciones filo. óficas no son nunca sino exposiciones de conceptos dados, [mientras que] las definiciones matemáticas son construcciones
de conceptos, originalmente edificados por la mente, y que mientras las primeras pueden obtenerse por medio del análisis (que nunca es apodícticamcnte cierto), las últimas se producen sintéticamente. En tanto que las defini• A 729 sig.
• A 727 sig.
11 A 728 sig.
ª A 729.
11 A 730.

ciones matemáticas forman, por ende, sus conceptos, éstos son únicamente
explicados en las definiciones filosóficas."
De todo esto se concluye, y aclara el punto que nos interesa, que la definición en filosofía siempre se desprende, y constituye la elaboraci6n, de conceptos vagos y con{usos.

"Puesto que las definiciones [de la filosofía] son análisis de conceptos
dados, supo11en la presencia previa de los conceptos, au11quc en estado
confuso, y la exposición incompleta debe precede, a la completa. Consecuentemente, podemos inferir bastante de unas pocas caracterhticas,
deriuadas de un análisis incompleto, sin haber alcanzado todavía la exposición completa, esto es, la definición. Dicho brevemente, la definición, con toda su precisión )' claridad, debe, en filosofía, venir más bien
al fill que al principio de nuestras inquisiciones. En matemáticas, por
otra parte, 110 tenemos ning1,n concepto previo a la definició,i, mediante
la que rs dado rn primer término el concepto mismo. Por esta razón,
la ciencia matemática puede )' debe siempre comenzar con la defi-

nición". 36

Las matemáticas y la filosofía, pu , son analizadas por Kant en cuanto
ejemplos de métodos sintéticos y analíticos. Los últimos, a su vez, constituyen espccificacion~ del método general de esclarecimiento. Pasaremos ahora de la Analítica del Método a la Analltica del Juicio y examinaremos el papel
que los juicios analíticos y sintéticos juegan en el proceso de esclarecimiento.

III
~s claro por la explicaci6n de Kant que la drf inicióri de una cosa empírica
Sigue el co11ccpto de tal cosa, como resultado de un proceso de esclarecimiento. Lo que no es muy claro, o por lo menos no ha sido subrayado Jo bastante
claro, es que el juicio analítico, como tal, constituye un peldaño de este proceso. Cada análisis de un juicio es un paso, en el esclarecimiento de un concepto, que lleva hacia la definición. El juicio analítico no es una tautología; el sujeto y el predicado no son idénticos, sino diferentes. Por ende,
ocurre una moci6n de pensamiento u en el juicio analítico. Aunque, como
.. lbid,

ª A 730 sig.
.. Esta moción no es ni psicológica ni epistemológica, sino lógica; pero lógica en eJ

114

115

�KaJll...,.

wua.t1u..., el juicio- mlltieo • •Jlliliu ~ ~ • el
WidplO de la COI&amp; y DO . . . . . de - - - - mdm COllOCU'HenlD. ._,..
,_ el ClClDCCplO J mueatra 1o que t6lo ellaba Wip1IMl'te c:oacebk1o en 61.
In este smtWo, meJf.Wiuo mú bien que cuantitatiw, a,,.,.,.. e m6t bim
-puesto que hablamos de un "aumento" cualitativo-, m,jo,a ~ ~
cimiento. Gracias al juicio analltico le produce UD avance del CODO&lt;'!DHeDto,
aunque no en autidad, sino m cueJidad Kant, reoordemol, al negar el
aumento" del CCJP;- ini,nto, 1J1&amp; la analogia de una luz que cae IObre un
mapa para dec:inlDI que )a luz DO añade nada al mapa. Pero ~
puede • reputado tan realista como para c:omiderar al coiepto independiente en la misma medida, del que lo conoce, como el mapa del que lo ve.
Por ei. contrario, a cierto que babrfa pe,•o,, li lo hubieran empujado a
hacerlo, que la apmd6n y la definici6n del mncepto mejoran el concepto
mismo, baci&amp;Mdo)o UD "mejor" eaacepto, de tal modo que baya ~ cono:ptl)" clespuá del proceso que antes.
Sea lo que fuere, a claro, con tedo, que el juicio analltico tepelellta un
dinamUrno del permrni"Jto y DO el drculo atitico de la ~ Hay
dos clases de identidad en el juicio kantiano analltim: "o.•• explki1a (,z.
~ ) o DO explki1a (ifn/llitil4). In el primer CUO, Jas propmicioar, ~)kicu IOll ~ - " No lo 10D ea el aegundo cuo. Pues, Jas "propoli·
c:ioae, tmlOl6p-.al ea6il virtua1meote vadat, incoDlec:uenta; IOll ~
1'11 e in&lt;atiles. T6mele por ejemplo la J&gt;10P01ici6n el l&amp;omlw, 11 tu,,nbr,. ~
DO aabemol del hombre lino que el hombre, DO llbemos nada IDÚ de Q •
Oc:une difenntemente con Ju propmicioar, de identidad impHcita. "Lu pro.•
de identidad ifn,aa,., por otra parte, DO IOD ni incomecuentes
~ - - &amp;c1arecen el _,¡icadn. que 1e encuentra sin clewrollar (imm uallll,UI-....,._.
,AJ'
• )» •
"""
¡,lú:iUJ en el concepto del sujeto, median~ su dt:sarroUo (111,,u:"'!" • . n111t
b "juicios aoal1ticos explicitan en el predicado lo que esti 16lo unplic:ito en
el concepto del sujeto".•
Este pn,ceso de dmrroDo del c:om:eJ)tO, que tiene lugar dentro de cada
juicio analítico, 1e pasa a menudo par alto cuando 1e explica la analiticidad
de un juicio y. especiaboeate, cuando 1e confunde el 1110 moderno de la
11

leDddo kantiano, no ea el de la l6gica modenla. Qutn, lo&amp;. ril., comiden que 1a
DOCÍ6D kantiana del contenidc, conceptual el "metaf6rica" ., que DO tiene cabida eo la
l6pca. Acm:a del II\IDIO eatao, mae J. J&amp;iouau, A T,,tiúu of Por,,w Lo¡i&amp;, ll,
pqa. 1111ip. Tambim M.uc-WOGAV, oj. ril., pq&amp;. 146 sip.

• Lop, parr. 37.
• 11,u.

•nu.
• H.

116

J.

PATON,

Kan,', 11•,.jh,ne of

&amp;,,,;.,.,., 1, ¡,Ag. 85.

l,d In mo el bntiaáo.• 11 &amp;fllia • c:up soln el hecho de que el pretll,iil;t:tiltl DdntWO tD el mncepto deJ aujeto, pero DG IIJbre el beche igual~ efe que ate estar conteniclll significa que el coacepco del
lliJífli&gt; llltá lin ~ en esa medida y que la declarad6n del predicado
..., - - mismo gmdo, . . claro y distinto el coacepto; de que el - • ,e láiele a un mothniento de6nido del pmsarniemo que va de la vague.
M a Ja claridacl Kant nunca deja de mencionar este punto cwmdo discute
t11 JIDCii, analftico. "Loa juicb aoallticos no expnsan nada en el predicado
amo Jo ~ ya ha sido realmm~ pensado en el conc:epto del sujeto, . . .;
11: ta 4istinla,,unt, o eon la ffll.SIU plenitud de concieocia" • que tengo del
CG.ampU, tlapá de que he hecho el juicio. En el juicio, "el predicado B
(lfdmec:e al concepto A, como algo que está (encubiertamente) 11 contenido
m este coocepto •.• • [Estos juicioa1 en cuanto no agregan nadas mrdiante el
pnclicado, al concepto del sujeto, sino que meramente lo fragmentan en e101
~ .:omtitutivot que han desde siempre sido pensados en B, anqa
,,,,,¡tutmUnú, pueden también dencmrioane explicativos"." Y ata explica.
ci6n; aunque -como dice Kant- es "pensada por medio de la identidad"
~ a, cm todoJ una identidad tauto16gica o explicita, sino UDS
implfcita.

identidad

Hay, pua, UDS ctirec:ci6o definida del pensamiento, un procao por el que
eaclance conceptos y .loa distingue nw y mú. El mitodo de este procao a
el ~ Ysu ~ t o el juicio analltico. El an4tisil, en la medida que
~ la tarea principal de la l6gica, coostituye la principal actividad de
JIUeltra ru6n. "Una gran parte, la mayor qwzú, de la tarea de nuestra
1116n ~ en el ~ de b ~ que ya tenemos de b objetos.
Bite mlisis ~ ~ - una COD11derable masa de c:nnocimieoto, que,
aunque no sea amo explicaci6o o elucidación de lo que ya ha sido pensado
••~el mo moderno, el concepto mino no a a menudo tomado en cuenta. Cf. la

":9'-6a de S. &amp;ruBblO, .d Jlotlna Irmo,ulioa lo Lop, 1948; p6p. 439 sip. Tam-

llim B. llv11au., Priruillu of Ma/umatu.,, Ñ, 65.

• ~ - - ~ • parr. 2: El ~yacio a mio. CoUTUUT, y tru B Ja.ouUN,
IN. "'·• ca1ific:a ate inf&amp;111 particular de plic:o16gic:o. Pero Kant aclara que a l6gico
l'D Jllicol6sico, ~ 16gica Hu la ei,,rda a priori '• w IIJ•s u,uarilu ,l,I ~ l o •• :
~ no •1 ~l•lúJMn_nct•, ,sto 11, romo •l nt•ruliminlo ,UJUO, tl• u••rtlo eon ,na,;,¡;o,
(Jmol6,i&amp;os), siao o6j,tioamnu, ,110 ••• eomo tl,6, ,..,.,., a
•u,tlo eo11 lriaaJios a priori" (Lop, Introducción, Sec. 1). Lu reglu del ,;.__
miento 10D Ju de loe conceptos, pero "aJao se da antes que una idea 1e tome concepto"
No IOc:a a la l6pca mOl1rar c6mo surgen lu ldeu, pero ú ccSmo surgen los ~
e Ju .ideu". (Lop, lntroducci6n, aec:. V).
• "Venteckta Weise" (de un modo oculto).
• A 6 lig. El subrayado a mio.

""~°'

117

�•

tDUeltl'Ol

~ a aea de modo confUIO, es,

llia embatgo,

esamtd•

-..par 1o mePOI ea ie1acil,n a su bma- COJIIO un IWl!YO C011U1:iosie•• ¡dfv»,JD".11 El eaclarocimiento, pues, para Kant, es asunto de la forma de pensamiento, y por tal motivo el procelO de edarecimieafD a l6gico f llO tpstanológiCO ni P'Í(Ol6gico. E1te procedimiento formal de la ru6n el peli•
greao, puesto que la m6n "puede iDtmducir en él sumepticiamente sin per•

. . . . de lo que hace, ueveraáona de un orden enteramente distinto"; sin
embargo, es indispemable para el progreso del pemamiento. El pensamiento

ae aclarece a sí mismo mediante el aniJiais,
El análisis es posible t6lo par medio del juicio. Ali, en última instancia,
,1 juiM u ,l in.sm&amp;m,nlo eon qa, ,l ~ o II esdarece a sf mismo.
r.ta doctrina la estahhri4 Kant deade una época tan temprana como 1762;
wiD1e añaa anta de la Crfrie4. En La falsa sutileza d, las cvatro figuras siJo.
p,ieas, umatra que todo pensar es un juzgar o un inferir, y que ambas
actividades detemñnan el eoncepto por IUI atributos, esto es, lo analizan Un
concepto puede determinane por completo, sólo si se determinan totlos sus
atril,utos, DO a1gunol de ellos -DO meramente SU especie, sino tambibl SU
pnero. La especie es el atnouto del concepto, el gbiero el atributo de la
especie. De este modo, detfflninar UD concepto por completo significa determinarlo mediante el atributo de su atributo. Determinar UD concepto por
medio de 111 atributo es juzgM, detmDinario mediante el atributo de su atributo es inferir. Toda inferencia. por tanto, es un juicio mediato. Su principio es la regla"º" notu ,,i ip¡iw nota. Todo pensamiento verdadero es
de cata indole aalUica. Es un pensamiento natural simple, coP&gt;O "este cuerpo en cuanto cosa extensa es divisible", ims bien que la triple división artificial de este pensamiento en un silogilmo sintético: "Todo lo que es exteDIO
es c)ivisible, este cuerpo es extemO, luego este cuerpo es divisible". Esta división triple dispone un pensamiento como si estuviera formada de piezas movibles, como las de un juego de ajedrez, y produce la errada sutilem de las
cuatro figuras silopticas. La silogistica entera debe descartane y "el coloso
de pies de barro, cuya cabeza se pierde en las nubes de la antigüedad, debe
.J---.: "
Lo que es aquí importante para nosotros es el papel del juicio analítico
en la clasificaci6n del pensamiento, y la diferencia entre el juicio, como poder
del entendimiento, y la inferencia, como poder de la raz6n, aun cuando entendimiento y ru6n GO sean sino aspectos de uno y el mismo poder de conocimiento. La 16gica tradicional, dice Kant, se equivoca al ocuparse antes del
concepto distinto y C01Dpleto que de las inferencias y juicios racionales, puesto

UQU\Uf9e •

161a b 6ltimol ,__ poaibJe el

~ r.dman

m,•~

aiotbirameute j •. pnmem: ~- ~ a no que b cmjdcias J radocinioa pn,d
UICIOI y fflCIC)CffllCJI, IIDO PW bia que los

poceac,~•:=n.=

~ mediOI en el
c:ona,ptol. Soa, en otns pala- - , dia:utirá
to que cb años ~
ue
en ~ contexto, en la J,ao,mgodór,. «n:. como
q un concepto distinto es s6lo posible median
pues; pnmero,
fflllPl4fo sólo nwtiante el raciocinio" .. T
te el l'"'W y un concepto
111:UeDCia de esdancimientos. S . .
enemos aqul una vez más una
.a concepto haya de distinguirseu pnmer puo es el siguiente: ,.A fin de
bulo de la cosa, Y esto es un . .' - ~ reconocer clarameate aJ¡o como : .
OlfllPO me
JWClO.
fm de tener un concepto di¡ • del
butos. '
represento claramente la impenetrabilidad
tinto
Ahora bien, esta represeuw:i6n no co . . como uno de sus atricuerpo es impenetnble".M Esta úl.
~ SIDO en el pensamiento un
del juicio. Este juicio es un medio
expresión es Ja declaraci6n formal
obiervane que est • • •
ctclarecer el concepto "Aquf ..1-L'Jtw:IO no ,s ,l coaetJ1'o d:' •
•
•
w:111:
,,
'JIU s, r,aliu; Jnus la idea d l
í.mruo manno, sino ,l #to J,ot
,lim,ua"... El puo final ~ a cosa q,u surge desp,ús th este ado ,s
raciocinio. Despuá de que el
en completar d concepto por medio del
•
ede
concepto 1e ha distinguido'
•
ClOI, pu
completarse por medio de inferencias. "
~r medio de juiooncepto co~eto es s6Jo posible JDNiiante el . ':'.fácil mostrar que un
en comecuenaa. que un COllN'nto distm'
raaocuuo. • • Podemos dectt
de
• ••
--r
to es el que esclarece
'
• ::" JUICIO y un concepto completo que se distingu se
por medio
IUO • Aunque juicio y rv_iodnio se dan en di{,
e ~ medio del raciocia saber, en el entendimien
erentes niveles de conocimi
entendimiento es el pod todey razón, son básicamente el mismo poder~el
Juzgar inmediatam
•
juzgar mediatamente." er
ente, la ru.ón el poder de

.-:~v,

W:

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lugar, asf ,,._A
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tar,unte en ttumto atribut d
paeid • qru reconoce algo inmtdiao e una cosa, se em"'·a
Y"- 1am1,:1
I d Jlara rico• _Dú false/u SJiufindigbil tln .
. .
Cumer,
ll, pqa. 63 IÍp.
.,.., ,,Uogutael&amp;n Figarna. Kanl's W,rk,, ed.

• lbül.
• /bid. El subrayado es mio.
•
ctia En la lógica, Kant muettra los Vmtaatlss l&amp;lfs
ta Y loa Y ma.nftsehllss, como loa d la ~
u como lol de la inf'erencia lame. . . _ ea• la ...,.
....a.. N,
e
inferencia
ilau _.,.
m'bien lilogl,tica. Loa 6JtÍDlcl eatin
0 •• nota
~ ae dice, ae de1prencle de la •
'
.que en el Dimana ú omai
•lil.u ... " •tl. ,il., pq. 65.
pnmera (pur. 44 11p.; 56 IÍp.; 63). Cf•

rn

.r..';:::

• A 6.

119
118

�atrihuto para cone1bir, JnUS, la cosa po~
nocn, ,,. est,
otro
a.ri ,;'tambUn ,viá,nt, qa, el ,ntendi•
medio de un a,nbtdo remoto),
.1: ... ·-•ament, 'Y ,l pod,r
l podn d, conocer GN•""
miento '1 la r~6.n~ esto es, , . u " f,uultades diferentes. .Ambas conde hace, rae10cimos, no constít y, nd •
mos mediatamenú razosisttn en el poder de juzgar; p,ro, cua o puga
. f,nmos
. )"·'º
namos (in
.

°''!""'º'

. .
tributos de las cosas por medio de juicios pre·
Este proceso de exhibir los a
de toda deflDl'.ción se dan muchos
. . . d la
''Antes
'
cede a la definiaón e ~a)canzar la definición, uno se reprede estos Uuicios], en la medida que, para
. ediatamente se reconoce
todO lo que de una vez e mm
trib
senta como a utos
, • • •
raciocinio aunque en la Jnvesla cosa" .11 Kant entiende aqw J~CIOI y no
def'. • '6 Sin embar~ .
también el úlumo precede ª la
1D1C1 n.
hg~n parece que .
de
. dos juicios analíticos. Muestran el
ambos son postenormente nomina
. . . tural de la
go,
,.
l del pensamiento, frente al smtéuco moa
~ter ~u;;° natu: ui el mismo proceso, del que veinte años d~~
16gica antigua. v_em aq
tal ...05 buscamos alcanzar la deflDldirá que "por medio de a l ~ de es Jllllªmenos y probablemente ambos
oi' n El pnmero por o
,
ci6n de los concept •
~ en La falsa sutileza, son, por conpasos del pensamiento, tal como se L6 .
llama exposición. Dado que
siguiente, idénticos con lo que en ~ degi~:t, en esta temprana fecha, por
.
'bl saber qué es lo que entien
·
es unposi e
d . .ón 00 tenemos probablemente JUSaná}isis y qué ~tamente
la descripción y el segundo
tificación para dear que el pruner ~
darse argumentos en favor de esta
en la exposición, aunque, tal vez, pudieran

J&gt;?r escni:~ en

interpretación. la obra de Kant establece el hecho de que el juicio ~ En todo caso,
esclarecim'ento aun cuando Kant rrusmo
tico forma parte del ~étodo de análisis ~~ un poco más el concepto,
nunca saca esta conclusión. Cadaaná1:.:. ha llevado a tal punto la clarifica~!-- •--nte todos los
~
n
• ·,
hasta que ~
ed ser formulado ya como defimcion.
.
mo para que pu a
c16n del concepto co
.
la Analítica Met6dica. Es como
Cada juicio ~tico _constituye un ~ee:ciarecimiento. Lleva adelante el
si fuera una diferenc1al en el proceso}
di entre la identidad implícita y
do infinitesima que me a
proceso en ese ~
redicad La Analítica del Juicio muestra en pe0·
explícita del su1eto Y el P

queño, ºmicrológicamente",H lo que la Analltica Met6dica muestra de modo
amplio, ''macrológicamente": la transición de la experiencia de una cosa a su
definü:i6n, pasando por su concepto.

IV
Así, al insertar la Analítica del Juicio en la Analítica del Método, encontramos la relación característica entre el juicio analítico y la experiencia, por
una parte, y entre este mismo y la definición. En la primera relación -la
de abstracción-, encontramos que el acto mismo de abstraer se lleva a cabo
por medio de juicios, de rodear, por así decirlo, o encerrar, la cosa mediante
juicios. "Kant parece decir. . . que el acto de abstracción o análisis por el
que formamos un concepto es un juicio, y si concebir es esencialmente pensar
en abstracción lo que es común a una pluralidad de instancias posibles, .su
aseveración parece ser verdadera". 70 Puede decirse que la identificación del
pensar con el juzgar constituye el descubrimiento fundamental que capacitó
a Kant para escribir la C,Etica de la Razón Pura y resolver el "secreto de la
metafísica". Como nos dice en los Proltgómenos,1' después de haber descartado las categorías de Aristóteles -en cuanto representan "s6lo una miserable lista de nombres sin explicación ni regla alguna sobre su uso", "una
rapsodia que procede sin ningún principio",7 1- "a fin de descubrir tal principio busqué un acto del entendimiento, que comprehendiera todo el resto y se
distinguiera s6lo por varias modificaciones o frases, el reducir la multiplicidad de representaciones a la unidad del pensamiento en general. Encontré
que este acto del entendimiento consiste en el juicio". Esto ocurrió en 1762,
veinte años antes de la publicación de la Crítica. En la Critica se repite y
esclarece el principio. "Podemos reducir todos los actos del entendimiento a
juicios, y el entendimiento puede representarse, por tanto, como la facultad
de juzgar. Pues, como se estableció más arriba, el entendimiento es una facultad del pensamiento. Pensamiento es conocimiento por medio de conceptos.
Pero los conceptos son predicados de juicios posibles, relacionados con alguna
representación de un objeto todavía no determinado". 78
" Logik, Introducción. scc. VI in fme.

" L4 /alsa ndilmi • · • loe. "'·

Entwicklvrtgsg11•
-'g 270· KvNo F11c11aa, lmma111ul ~ant:
n Vaihinger, o,. •• r ·
' .
lt. l860· págs. 160 11gs.
eltilelt, •u Syslnn tl,r kritiscltn Plttloso, i,,
'
n 11,i~-: pág. 65. eil

º'·

PATON,
eit., pq. 250.
" Parr. 39.
" Con "rapsodia" Kant da a entender una mera acumulación de material cognoscitivo, ain plan ni siJtema, sin gozar de los beneficios de una Ar,ltit,kloniJ:.
n A 69.
11

" Prol,¡om,na, parr. 2, aec. 3.

121
120

�Asi para decirlo con Paton, "la objeción obvia. . . de que el acto de concebir 'es un acto düerente del acto de juzgar se refuta ... co~ aseverar que
es como predicados de posibles juicios que l~. conceptos se _relaciona~ c~n alguna idea (en último término, con una intu1c16n de un objeto todav1a indeterminada). Afirma, por supuesto, que un concepto es un ,concepto sólo p~rquc
contienr. bajo él otras ideas (intuiciones, en últim~ t~ino), por m_edio de
las que puede relacionarse con los objetos. Esto implica que hay solo co~cepto en cuanto predicado de un juicio posible" _.u . P~cs, como hen~o.s. \'lS·
to todos los conceptos son atributo , y todo conocnrucnto es conocnrucnto
d~ cosas mediante atributos. El concepto de una cosa es, pues, el concepto
de todos los otros conceptos que, como predicados, se refieren a esa cosa.
El concepto ''metal" por ejemplo, se refiere a una cosa si comprehende todos
.
los otros predicados 'por los que tal cosa es ~noc1da,
v.~·•. "_cuerp~" , " ~o" ,
etc. de tal modo que el concepto es el predicado de un 1u1c10 poSible: Una
X q' ue conozco a través de los predicados que juntos constituyen el concepto
'
'metal',
lo pienso a través de los conceptos 'cuerpo,' ' pesado,' etc. " 8° Kant
.
sienta la tesis de un modo más simple, haciendo uso del concepto predicado
·
" me tal" .
"cuerpo", mis bien que del concepto sujeto

"El concepto de cuerpo significa algo, por ejemplo 'metal', que puede
conocr.rse por medio de ese concepto. Es, por consiguiente, un concepto
sólo en uirtud de que comprehende otras representaciones, med_iante las
que puede relacionarse con los objetos. Es, por ende~ el predicado un
,
l
p , ,, s1
juicio posible, v.gr.: todo meta es un cuer o .
Decir que }os conceptos son predicados de juicios posibles ~cerca ~e una
cosa todavía no determinada, puede significar, pues, que el obJeto. esta e~t~ramente indeterminado. Pero, también puede ignific.ar que el objeto, originalmente dctcnninado debe determinarse todavía más. Supóngase que el
primer juicio determinante relaciona los concep_tos " cuerpo" Y ". me tal": I nd.atamente se evoca la serie entera de predicados que constituyen Juntos
IDCI
'dd'"
la cosa que es un cuerpo metálico, y se hacen posibles una multltu e JUICIOS
subsecuentes que determinan la cosa con mayor detalle .. ~ste proceso s6lo
se detiene con Ja determinación completa del concepto ongmal, esto es, con
· ·'
As'1, en la detenninaci6n original del objeto completamente
su def .m1c1on.
indeterminado, tenemos la posibilidad de juicios que versen sobre todo, esto
"

•
si

122

op. cit., pág. 251.
cr. PATOS, ibid., Nota.
A 69.

PATON,

es, sobre todo lo que escojamos para hablar de él ~ para hacerlo objeto de
nuestro pensamiento. Seleccionam('S este objeto de la matriz de la experiencia•. Esta de~nninació~ original de una cosa, en cuanto objeto de un juicio
po51ble, co~t1tuye el pnmer paso en la dirección que lleva de la experiencia
a1 pensamiento. Es el origen del esclarecimiento o su origt'nal a saber la
"clan'dad" •82 El segundo paso consiste en la selección de predicados en ' un
conjunto
de juicios
y sin ninguna regla; la "descripción" kantiana.
desde
•
• •
•
1
su pnncipio mismo, pensar es juzgar; ''decir que los conceptos son esencialmente predicados de juicios posibles, equivale a decir que concebir es realmente, juzgar".83 La posterior evocación de juicios adiciona/es que determi~an más toda~ía. la ~sa y le agregan todos us otros predicados 1 y, al mismo
tiempo, la ~ehm1tac10n de la totalidad de predicados por la regla del concepto, constituye el tercer paso -la exposición-, que eventualmente conduce al cuarto Y último pasoi a la definición. La definición es la destilación de
los predicados esenciales de la cosa a partir del "material en bnito" de los
juicios que pueden hacerse sobre ella. Es el resultado final del proceso que
~o~~uce, a partir ~e. 1~ selección de la cosa, en cuanto sujeto de posibles
JWC10s hasta Ja def101c16n, pasando por la desc1ipción y la exposición. Debemos ahora e."aminar con más detalle este proceso.

&amp;í

~a definición es el resultado de un número de juicios, cuyos predicados son
p_nmero, pensa_dos vagamente en el concepto de una cosa y que se van explicitando a ~~dida q~e el_ proceso de ju1..gar avanza. Estos juicios pueden llamarse anal1acos o smtéucos sólo cuando el concepto de la cosa esté lo bastante determinado como para decir que contiene o no estos predicados. Los
primeros juicios -descriptivos-, por tanto, no pueden llamar.;e ni analíticos
ni sintéticos, en el sentido conceptual, porque todavía no tenemos un concepto lo bastante determinado. Pero tan pronto como se acumula mediante
la descripción el suficiente "material en bruto" -para decirlo una vez más
con ~os. términos kantianos- para determinar el concepto, la función del entend1m1ento puede comenzar y poner orden en la conjunción indiscriminada
de predicados. A partir de este punto, todo juicio incluido dentro d este
orden con un predic~do que también esté incluido en él, esto es un predicado que esté contemdo en el concepto ordenante, es un juicio analítico
t~~o juicio no incluido a.sí es un juicio sintético. Los juicios analíticos y ~~
teticos, pues, son fases de uno y el mismo proceso, a saber, el esclarecimiento
de ~n concepto em~íricamcnte dado. Estos juicios son determinaciones progresivas de las propiedades de la cosa; primero, prcconceptualmente, de las
'" Cf. M.-.ac-WooAu, op. cit., pág. 148. Cf. más arriba noia 7.
a PATON, op cit., pág. 251.

123

�~~.-elproce.,de---,
apoaici6n, pao fumon ~ ~
mntmdas en el concepto exlim&amp;icas en el m,el de la definiei6n. ---definido.-.. Una coaa, pues, sube
plicado, pero ao lo est'8 ya en ~ ~asl decirlo, como un globo, anodel nivel empíricc, al de la defiairi6n, ~
6ltimo término -en 1a
:..-,1...
la borda el lastre de lol predicadoa, en
r-- por
• tEticol.
dáhrici'-- bmec:elllrioa, esto es, •sm ..!...!.J-.J IOD relatma a b niveles de la
analitiddad y la ~
Ali, pues, la
• • el 6mero miuimo de predicadOI es ana•
Anal1tiea. &amp;u el ni~ ~ la
~ el nivel expositivo o conceptual
Htico y el m4:xirno lintétioo. La

"/: el d111:ripli. J o empiria, es timiJar a Ja que media ean el Diwil ele la de&amp;aia6a '/ el «icpoliafto. Lo que 110 • ~erheate analftico • CGaclptual,.
mente ~ esto er. ll8pÚb,. Ptn lo que es anphic:o puede Dimane
"analkico" C1011 -,ecto a l a ~ "anal&amp;ico 4 ,o,urio,í11• La delcripc:;i6n es Ja CIOll,iuJ,lci6a, aáa no ~ , "lia nglai', de 1M awtichtdea
de la coaa DN!l'ameDte pen:ibida, peso todavfa no ~
11 Coa todo,
atas cualidades forman parte e la expe,iesk:ia de Ja CON, en el senddo JDe.
ramente empfrico y DO en el sentido ~ de la Crfáe.. y, por ende, DO
caneen por &amp;omJJno d, '"11gUU regla. PI.B en tal CUO DO fonnañan parte
de la aperlencia tk '"" cose. Más bien. JJl"Lamos J1amarJas empmcameate
analftic:u; anallticu en el tenticlo descriptivo. La expaiencia misma, m
cuanto aperienc:ia de esta COia, sirve CC11110 regla de la descripci6n. La fS•
poaiei6n ligue a a eo,u1JN;ióa de la coaa, e impone una ngla a Ju cualidades dacriptivas, que convierte qunas de eJlu en anaHticu ~
-,• todas aquellll, a llber, que caen bajo la regla, y convierte otras en sint&amp;ic:u. Lu prilllfl'U esth ahora "coatenidu", como en un molde, en el
concepto, que Jaa ...a:iene juntu, que Ju "concibe" literalmente babJando.
Laa que caen fuera de la ftg)a u /aae,,a CODCephaahnente lintétieu o ,,,,_.
U&amp;ffl emphkank:Dte analiticaa.
En cuanto re pn&gt;ligue el proceao de esclarecimiento en el nivel expositivo
ae establece uaa relaci6n caracteristica entre Jos juicioa analiticos y ~ :
1l númno d, p,id/,s anol#ieos 11'4 na p,oi,o,ciót, co,a la igno,aneia ü la &amp;ose
'Y ,l núnuro ,u juieios simlticos 1stá n Jlropo,eión, con el conoci,nü,a,o u
la cose. Pues el procao de esclarecimiento, que 1e ha iniciado c:on la IU!Cci6n del contenido original del concepto, continúa ahora c:on el refimrniento
y la aelecci6n de los p,edicados que lerán finalmente usad01 en la de6nici6n.
Mientras DIÚ temprano le (M UD juicio en eJ proceso más Yago lerá el concepto de III sujeto y mú predicados c:ontendrá este concepto. Por tanto;
el mayor número ,POlible de ,iuiciOI aon anallticos y el menor sin~ En
tanto que mientras mú tarde ae ~ un juicio en el proc:ao 1e hará más definido el concepto y contendrá menos predicados. Por tanto, el menor número
posible de juicios son anallticos y el mayor sintiticoa. ~ en el nivel expositivo, tan pronto como se iDic:ia el procero de eeclarecimiento, el n6men, de
juicb ~ está en propon:ión din,cta con el conocimiento del coac:epto, justo como el número de juicioa aoalhicoa está en proporci6n directa c:on

peadol" es • ~ una wz que .e coaoce
• Por esta ra6n, v. gr., "b cuerpol IODateDIL Huta este punto, "1ol Cuerp0I IOD
la defioiri6a de "cuerpo" en cuanto CIDlaanalltica, liendo "peadol" un .preclicado expelldal" puede bien ~ . como • defimdo de "cuerpo" para decidir que la
poaitho.
pao no la pmda.
cr:: "6o11
a un

• La frontera entre la percepc:icSn y la concepci6o es dificil de trazar. Un ejemplo
dpico de cleacripci6n es de 1m camentaritta ndiof6nico, clipmoa, de un juep de
foot6al. Aquf tenemos experieada en támino. del juicio, CUJOI predicad01 estú todoe
"can:eaiclos" ea la experiencia.
• a. MAac-WOOAu, .,. ril., pAp. 149 lip.

.._•,.,... . . . ajea, c1e un: mn- ' • • • ,e•ac •ta~. aebaamMMido;_...ilJlonlm.,...
ÍliptO 'f: deiipMi, euliMh b juicic,Imentol da la ~ 10D ~
__. iatfí• .,._ ellal, e n ~
.__,a,¡ de" la CCJM real, .tllO
•
propaiVIII, 110 de Jat eu8
ta1e1, 1011 O anaJl..
aaam -....:..-.a.. 'Clldmm de A «IDlllpto, y, • auantO ~ ae infie.
de i. a-vr.
· · · eoaeeptuahnenlis -IIIIIYIUQllt--~
daos•,....._..~ .partir de ~ ckla iU6a; Pinalmente, a trav&amp;
rm lllbleíc,_..JIIIDOI gradll, .
definici6n dlinito por x-t, son
del cu6dnaple plOC8ID de prc,clucdáí de la - - - - de modo dktinto
ºdt . . predicadoa • - que - puede pemalle - - - y t,uitaa
_, es, el mfohno conjuato de pzeclc:adolLa
61tima
muchos me--.--,
•
1a definici6q.
•
• 1
ti cai,epto, Bstm ~ L
l . - muchol mis predicadoa llff 0S
1M!I predicadoa que Ja exposaa,m, en Jaque - 1
en este nivel t&amp;1o es a6n
qua DO puede pema!le la ClOIIII, timplemente
~ lignifica precisamente
. . . . . . conocida. La
indefinido~ mientras que el c:om°" n6mero de pmBcadas ~. .~ definido, de predicados. De

1:'

~

~

r"lim~

cWiniciml

c:hniento definido ~ - \BI 11el nivel de la
es difaente -~ aniaqm • sigue que el ~ en o ,iedada que en un nivel expositivo IOD
lilia en un ami apoutiw. i.. P~
hacen, en el nwel de Ja
.......t.- wntmidas en el conceptO, se
el nivel
anallticas, porque calilll
.
.
id.as en la drfiaici6n. En
de6nid6n, ..,....,; ~ no esda wntea
dimriou,e basta el mlaPno; la cte.
ele la c1eñnici6n el coate11iclo ,w
,,¡ tulMquatus ;. minimis ,.,_
finici6n -com&amp; teCClldamol ~
1Jluchos predicadoa de 1a
• · Por ende, eDtM la apos,c,6a Y - - - la cea es cono....,.
de hecho- se dejan caer. Una va que
. v...:.....
cma -Ja mayada,
clefinicla y se ha detmoinado su esencia ~
cida por de6nici6n, esto es, ~ ,
acas en el nwel c:onceptual de 1a
- - : - 1• .1.. IIObrantea, que eran anaH
_,__:-:-.... se hacen

cx::'°

::Cm6n
_.i:

defi::.

mea;;.-:,::::~"~",

124

125

�cuando le define el concepto, le
• del concepto. Ymahnente,
•
• ~ticos así como
la ~ . de predicados aue)iticxw y el mb,mo de 11D
alean~ el m n~mo
. el máximo de eonnclrnieuto.
el mtmrno de ,gnoraDQ&amp; y
• téti no es lo mismo que lo que
Pero ~ que en ~ nivel co=n~;: el :wl de la ~ 6 n , todo
es sintético en el nivel de la
. ..
• úA!
y esto significa todo lo
·c1o
la defm,ción es smu::uco,
• '6n
que no está coutem en
ha .do admitido en la defima ,
que ha estado contenido en
en ~ concepto. Pues us~te
que es casi todo lo que ha
.
1 definición. Lo que es smtébeo,
s6lo se admite un par de ~ ~ ~ lo que es analítico en el nivel
••
Pues
el . l de la definición es cas,
pues, en mve
• tético en el nivel exp011t1vo.
·uw. Pero también
todo lo que es sm
le
la pnm·era con•
expou
. admitido en el concepto, no curnp con
eso, no habiendo s,do
d.J:_: '6 Con todo, lo que es .sintético en•el
admitido en la cuwCl n.
dici6n para ser
.
"analítico" en el nivel desc.np..
lo - - - que lo qu, es
ba'
nivel exposttM&gt; no es_ ~
.
es sólo lo que no cae JO
.:...... Pues lo que es mntético en el mvel ~ .
la descripa'ón.
,n...
.
mold
r asi decir IDlpreso en
•

eso

===te!::

la regla del concepto, baJO ~
e'0ue tamb~ descriptivamente anaü~co
Sin embargo, lo que cae baJO la regp ,.,...itianii-nte toda cualidad empirica
la regla. or - - - - o - '
antes de que le aplicara
. .
. tomar en cuenta si se hace o no anaes analítica en el nivel descriptivo, sm

=:u

lítica una vez que se aplica el concepto. . .vamente analítico, o empirico,
Puede parecer ahora que lo q~e.
sintético, con exccpci6n de los
es lo mismo que lo que es defimao
la misma excepción- ser
def. •cionales · pues parece -con
nnNlll predicados
m,
'
•
• ~.t.tico Pero no es el caso, una
,,--conceptualmente es analíuco o smu:: .
'
--lir~dos
todo lo que
•ció
la definición se han creado I'' vez más. Porque, entre ~ expos1_ n y . de n,dicados conceptuales, y éstos
adici.onales, mediante la inferenaa ª part,r . .p
percib' das. por ende
1
las cualidades origina]mente
'
'
00 han formado parte de
,.
• • te, lo que es definicional.
u'vamente
anallucos.
Por
comigwen
no son descnp
iri
mente sintético es más que lo que es
analíticos y sintéticos dcfidistin · entre los l''"'"""ªuua
Debemos, pues,
. gwr
tualmente analíticos y sintéticos y los prenicionalmente, los predicados ~~p
,.
Los primeros son los que
.
. tivamente analíucos o empmcos.
e
dicados dcscnp •
la definición de su sujeto, los segundos los qu
están O no contemdos en
'ción de su sujeto y los terceros
están o no contenidos en el
~~:scnpci6n de la cosa ~'biela.
son todos los que están contem_cad
, ·cos· pues la percepción Siempre
Hay una infinidad de tales predi os empm H' una infinidad de predicaede descubrir más cualidades en una ~ ay inf' .dad de cualidades
pu
. • .
a parur de una im
dos conceptualmente Sllltébcos, pues, . . aun ue rimero indefinido, para
píricas, se selecciona un número ÍIDlto,
q p la substracci6n de un
formar parte del contenido de un concepto, Y

~il'C:-

co~::oe:

:Ur1o
126

número finito de un infinito no cambia su infinitud. Hay, pues, mucbi~
indefmidamente muchos -pero no infinitamente mucho&amp;- predicados aalllicos en el nivel expositivo. Este carácter indefinido mediante la regla del
concepto, 1e va progresivamente reduciendo hasta que prácticamente, aunque
no estricta o lógicamente hablando, se agota el concepto. En este Jentido,
el concepto "agrupa" ciertas propiedades comunes de lo múltiple de la percepción, aun cuando quede rodeado por 1U1 halo de vaguedad. in embargo,
Kant no pretende negarle a la exposición el honorable título de definición.
Hay muy pocos predicados definicioualmente analíticos -sólo los contenidos
en el d1/irriens- y una infmidad de predicados def"micionalmente sin~ticos;
más, por supuesto, que los predicados empíricos que hay. Asf, el número de
predicados "analíticos" disminuye desde la infmitud en la analiticidad desaiptiva hasta la finitud definida en la analiticidad defmicionaJ, pasando
por la finitud indefmida en la analiticidad expositiva. En la dcfmici6n, para
repetirlo, hay un mínimo de predicados analíticos y un máximo de predicados sintéticos -más, corno hemos visto, que en el nivel empírico. No sólo,
pues una cosa sube del plano de la percepci6n a la estratósfera de la defmici6n, tirando por la borda el lastre de la percepción, sino que también expele el que produce durante la ascensión. Parte de la carga original sirve, por
así decirlo, como combUSb"ble para la caldera de la ra7.6n. Aunque se expcie
como escape en el proceso, le da un empujón adicional al ascenso.
Resumiendo, podemos decir que la Analf tica del Método es la ciencia de
alcanzar definiciones, y la Analítica del Juicio un instrumento de esta ciencia.
La defmici6n es el concepto plenamente diferenciado. No s6lo es definida,
al def"mir los limites del concepto, sino también finita, en cuanto posee un
cierto número mínimo de predicados distintos y discretos, y final, al constituir
el producto último del proceso analítico. Este proceso es un proceso selectivo: primero se selecciona el sujeto, luego un conjunto de juicios analíticos
de entre una infinidad de juicios empíricos y finalmente un conjunto mínimo de juicios analíticos del conjunto máximo origina) de dichos juicios."
Los juicios analíticos son los medios de "aproximarse a la definición del concepto" y de esclarecer, por ende, el pensamiento. Pero son también, por detenninar originalmente el concepto de una cosa empírica, la condición del
pensamiento abstractivo en general. Pensar, en este sentido, es juzgar.
Aunque este principio constituye el punto de partida para la soluci6n kantiana del problema -la relación entre la cosa y su reprcsentaci6n-, no lo
resolvi6 con los términos de su lógica, sino en términos de epistemología,
" En esta formulaci6n, nuestro resultado es independiente de la intttpretaci6n de

loa juicloa empiricoc en cuanto "analítico, " 1osuriori".

127

�..

-~-,

•
- ~ -• deluca..___...:...-..1_._1 de ,_
_.. JUICIOI
el - .
mediante la traducci6n U111m1111;11uu 1a conm6n ~ el llljetO Y ria
---.c.. en esquemas. T ~ ~ la mente humana, mú bien que
..-.. -=-~,....._.,a
·..:-anacticado, de loa jWCICII
~ r-- ~ dr cfimrinuir las propaawuanalb616gic:amente, por medio del pr L---'- hubiera debido concentrane en
~-....:to• A fin
de ua1i:a,
• •
~-L!~- la
lticas que bemOl ggua
•
en la del JWC10;
uculUU • • del M&amp;odo mú bien que
• teticidad, en dependenla
. distinci6n entre la analiticidacl y la 11D •
t:nmicl6o de la
relatividad de la
ubiera tenido que deaibir la
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.
en táminol de atm • fuDci6n de la
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Por - de mvemg&amp;CL
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analtico y lo aintético en cuanto

~

~!"'""":::,..
~~

INTR.ODUCCION A LA POLITICA ARISTOnLJCA

':f,_ ;::m....:..~

Dr. ANTomo G611zz RoBLBDo
Embajador de M&amp;ico en BruiJ
en Jo posible, la fibof(a de las cosas humanas"
dice Aristóteles, al final de la ttica, que se propone luego escribir, como en
efecio Jo hizo, los discunos que agrupados en los ocho libros que nos lcg6
la tradición, conocemos hoy con eJ nombre de Polltica.
Desde entonces, y siguiendo e) camino abierto por quien, más que otro
hombre alguno, ha señoreado e) pensamiento occidental, toda teoría de la
conducta humana suele rematar en una teoría del Estado. EJ por qué de
esta necesaria prolongación es patente de suyo, habida cuenta simplemente
de la naturaleza socia) del hombre, pero la vinculaci6n entre ttica y Polltica
era para un griego algo mucho más íntimo de Jo que lo es hoy para nosotros; algo que prácticamente rayaba en la identidad. De no ser así ¿cómo
se explicarla el que Aristóteles nos diga -y esta vez no en e) fin, sino en e)
principio de Ja ttica- que la investigación de la conducta humana en general es de la competencia de la ciencia política, "más que todas arqui"PARA

LLBYAll A su TÉRMINO,

tectónica"?

Por qué era todo esto as1 para un griego, y por qu~ no Jo es ya para
nosotros, es Jo primero de que debemos cobrar conciencia en una introducción destinada no por cierto a suplir Ja lectura del texto mismo, pero si a
iluminar ciertoa supuestos suyos, hut6ricos y filos6fiCXJS, en que no se repara
habitualmente, y cuya mostración contribuirá, por ello mismo, a la mejor
inteligencia del texto original.

.
Cf· MAac-WOOA'U,
" Vio esto ocuionalmente.

º'·

tdl., plg. 150.

128
129

�.

EL

BOIDU y LA CIUDAI&gt;

m

tomar

'niez.
litefalrnente, sin cortes m•,..1-,,,.
~ m
.
Puea lo pnmero de todo
.
la consabida de6aici611 que en estos li•
da de lo moclemo con lo anuguo, •
es el viviente, o más precisabroa da ~ del
dada con fJtricto apego ª
mente aún, el animal
co.
..,.,,1.. •
diferencia específica, Y hay
b c:.6nones de la l6gic:a, por gáJero yavXUDO y

:::re,:~J:d6n

que tomarla tal cual
. •
.entes términos con ~ ex•
~---'- IOCÍal
A •..:.-...t..._,_ DO le faltaban en su idioma sufici
lVIII~
•
•
temeate la 11&amp;\w-..presar la tOciabilidad en ~ ~ ~ tenido ea mente apenas
del homb~ sin ~terior ~ruxión, más de una vez, en otras obras myas,
-__., De eaos t&amp;minol
hechoque tienen tamb'•~
"- al igual que el
• se mve
• de· naJea
al tratar de los animales ~
• Pero lo privativo del hombre DO
hombre, una ~ ~ 0 ~ la convivencia con sus semejantes
es el aPJHritus socutatu, aa IUl más,
L=-tóricamente condicionada e
de
.aci6n tan concreta, tan •1111
• •
en. esa forma
-,a
. la Ciudad antigua. El hombre es el \IMellte
irreversible, que fue la Polis,
•
ella pertenece; ni más ni
aensitivo, el animal que vive en la audad y a

menos.

deberán considerarse como
•
ser entonces que no
•
. da
La consecuenaa ~
rnbnoslos así- que no viven esta vida ou •
hombres las antropoides -Da . de retroceder ante esta conclusi6n. Su otra
daoa. y Arist6teles está muy leJOS
•
dios para poder estar
,
.da de
hay que ser una bestia o un
frase tan conoa
que
la también al pie de la letra. y n6teae
fuera de la ciudad hay que tomar de sociabilidad por lo que ciertas besbien, una vez más, que no es J&gt;?r falta ---=-' del Olimpo están excluidos de
dioses todos, en la vida tan ~
'
tias, y los
las
• clones vigentes entre las unas
la ciudad sino simplemente porque
asooa
_.tivamente les ata•
• wauu-,
..1:-=-•- por los caracteres
que · -r-y los otros' aon biea
la 'udad. forma de vida en
·
ñen, de esta forma de vi"da tan única que es• a
lo primero, ex•
·
tanto la razón como la coacci6n, y que, por
·
al
que
. •
lo segundo, a los que IOD supenores
cluyemtemenen
a 101 entes infenores, Y por

hombre.

. ·-----la dificultad no ha hecho SIDO
..,. _..., más
Con todo esto, un embarg ',..:
b'en evidente para il mismo, de que
· te. Ante el dato emp111co, 1
.. -:..1_..1_
aprenuan
G • estaban agrupados en COJDUWWIUQ
todos las demás pueblos fuera de recaa,
di Aristóteles nedistintas de la ciudad helénic:a, ¿c6mo era posibdle qlasue ~udaerades mismas había
, Más ún, y dentro e au
'
garles la condición humana.
ª .
''partes" de la ciudad -una
numeroeos "elementos'' que nob'
la Política- como eran los
y otra cosa se contraponen ien
•

O

era:~:

130

1ibriep y jornaleros aaa1ariac1oe, b metecoa y pm:iecos, etc., para no hablar de b esclavos. Pues si DO formaban parte de la ciudad ¿ qui claae de
IIOn,hra eran, ai el hombre es por esencia el nriembn, de la ciudad, el animal político? La apoda tiene fkil salida, pero a condición de tomarse Ja
molestia de recurrir a uno o doa Jugares, harto exploradOI por lo demás, de
.. metafísica aristotBica.
En una fibofla tan por entero dominada por el acto y la finalidad, la
eléíM:ia de cada cosa se toma no tanto por su principio como por su fin;
no por su origen, sino por su acabamiento; DO por aquello de que es capaz,
sino por Ja capacidad cumplida. Si la sierra no corta, no será sierra, asf la
haya hecho el mejor artffice del mejor material y le baya dado la fonna má
IOl'pl'eD.dente. Por esto aon, en Ariat6teles, tbminos equivalentes estos de
eaeacia, naturaJeza y entelequia, porque las cosas aon lo que son cuando han
llegado a su fin, cuando están en poeesi6n de ll, que es cabalmente lo que
quiere decir entelequia. Desde f.Sta peupa,1iva, el hombre DO es un proyecto,
lino una realización. La existencia humana, en otras palabras, es plena y
consumada existencia, en todas las direcciones, ontológicas y axiol6gicas, a que
está abierta.
Ahora bien, es sólo en la aociedad polftica (en la ciudad antigua o en el
r.tado moderno) donde puede el hombre desarrollar plenamente todas sus
wtualidades; el medio insustituible donde pueden tener actualidad todas las
virtudes, asl intelectuales como morales, que tan prolijamente nos han sido
cfacritas en la ttica. La sociedad familiar DO basta ni para la tutela eficaz del
derecho, ni para la promoci6n de la cultura en todos sus aspectos.
A esta necesidad de una IOCiedad más amplia que la familiar no escapa
ni la misma actividad teorética, por inmanente y solitario que pueda ser
su acto final. Los estoicos podrán haber pensado de otro modo; pero para
Platón y Aristóteles la fiboffa es fruto de la dial~tica, y &amp;ta es diálogo
por defmici6n. Como Jo he dicho en otro lugar, y por exclusivo que pueda
• su círculo, el filósofo no es un anacoreta, sino un cenobita, seg6n la vida
que lleva y la concepción que de B se tiene en la qx,ca clásica de la fi.

boffa.

Por todo esto, en suma, entra el Estado como ingrediente esencial de la
constitución humana. Por esto tambi&amp;, puede Aristóteles definir aJ hombre ya como el animal polftico, ya como el "animal dotado de ru6n" (logos),
porque la raz6n no se actuaJiza plenamente, ni como raz6n práctica ni como
ra6n teórica, sino en la sociedad política. Una razón es potencia tiene más
de DO ente que de ente, si es verdad, con arreglo a esta filosoffa, que el ser
sin ulterior califjcación es el ser en acto: "Em simpliciter dictum significat

actu ese".

131

�EL

PROBLEMA DE LA ESCLAVITUD

Paucis humanum uiuit genus: esta sentencia cruel, pero desgraciadamente cierta
en el acontecer histórico, es aplicable especialmente a la ciudad antigua.
Pocos, muy pocos, son los que de ella forman parte en sentido estricto; apenas los que pueden llevar una de las dos únicas vidas verdaderamente valiosas ( y tanto mejor si entrambas), que son la vida política, de participación
activa en los negocios de la ciudad, y 1a vida filosófica. De la segunda no
hay que decir que recláma el más completo ocio, en el sentido, por supuesto,
que los antiguos dieron a este término: ocio y no ociosidad, vida intensa
del espíritu. Pero la vida política misma, distribuida en un número incontable de magistraturas, absorbe por entero la jornada del ciudadano, y no
puede llevarla, por ende, quien ha de trabajar en un oficio cualquiera para
ganarse el pan. Otros, pues, deben trabajar para el ciudadano, desde los
que conservan su libertad y tienen en muchas ciudades una ciudadanía restringida (campesinos y obreros en general) hasta los que son, jurídkamente
hablando, simples cosas. "Servile caput mullum ius habet", como dirá después el derecho romano.
Esta cuestión de la esclaYitud es aquí naturalmente la piedra de escándalo;
y al abordarla viene muy a cuento, como pocas veces, la consabida sentencia
de Spinoza: "Neque lugere neque irasci, sed intelligere".
Decir que Aristóteles defendió 1a institución servil porque la encontró como
tal, como una institución vigente en su época, no es dar ninguna razón, ni
siquiera justificar a Aristóteles (que es lo que menos hace al caso), porque
justamente lo propio del filósofo y del educador es adelantarse a su época y
censurar sus vicios. También era en Grecia el homosexualismo una práctica
común y corriente, lo que no obsta para que Aristóteles lo condene con toda
energía.
La explicación está para mí (y siento mucho si lo que voy a decir no
suena bien a ciertos oídos) en que la igualdad entre todos los hombres, por
más que sea un dato natural en cuanto que se sustenta en la pura naturaleza humana, no lo es en el sentido de su patencia o mostración inmediata.
Si lo fuera no se explicaría ni el error de Aristóteles, ni el mismo en que
todavía inc~rría, tantos siglos después, su ilustre traductor latino, Juan Ginés
de Sepúlveda, mucho menos excusable por cierto.
Trátase, a lo que siempre he creído, de una de esas verdades de suyo naturales, pero que no hemos logrado intuir plenamente sin el concurso de
la Revelación; a tal punto es nuestra inteligencia ante la verdad como lo
es, en la insuperable comparación de Aristóteles, el ojo de la lechuza ante la

132

luz. del sol. Sólo ~ando se sabe por una parte que Dios creó al hombre a
~u _llllagen Y seme1anza, Y por la otra que Cristo derramó su sangre por el
ultuno de los hombres, sólo entonces el hombre en general es cosa sagrada
para el ho~re: horno res sacra lwmini. Lo que pasa luego es que con el
correr del ltemp~ estas verdades, de tan innegable fundamento religioso, acaba~ por se~ulanzarse, y se ve entonces como e,·idente lo que en realidad
eS ta muy Je3os de serlo. Y esta conquista de la mente humana ha sido en este
caso_ tan lenta, tan desesperantemente lenta, que la desaparición de la esclavitud ~ .cosa, corno quien dice, de ayer: todavía en 1885 había esclavos
en el Brasil.

~i hay hombres que han nacido para mandar -viene a decir, en suma,
Anstót:les- Y otros a s~ vez que han nacido para obedecer, por no ser
aptos smo para los trabaJos corporales, lo mejor para unos y otros será regular lega~ente esta situación. Pero en lo que hay que hacer énfasis es en
~ue este titulo ~1. m~do llamado despótico, el que tiene el señor sobre el
siervo, p~ede re1vmdicarlo apenas el hombre de consumada virtud (án..twsunovoa,o_s-) Y no otro alguno. Lo que de todo esto resuJta en conclusión
es q~~ Anstóteles, si bien justifica la esclavitud, subordina s~ licitud a tale~
reqwsitos, que en la práctica será bien difícil llenarlos.
. An~logas consideraciones podrían hacerse en lo tocante a la evidente desestnnac1ón que del trabajo corporal hay en estos filo'sofos s·
•
.
.
1 para nosotros
tJ..eDe h~y un subido valor, es por haberlo practicado Cristo y la familia de
que
fo_~r parte, o también por ser el trabajo, desde la expulsión del
Parais~, expiac_1on del pecado; pero de atenernos al puro dato natural, una
v~z _mas, es evidente que en nada contribuye el trabajo manual al ennoblecmuento del espíritu, antes lo envilece cuando es excesivo.

:wso

En lo que, en cambio, es imposible dar la razón a Aristóteles aun dentro de una cosmovisión acristiana y acreacionista, es en la condición jurídica
del esclav~ como artículo de propiedad. Que un hombre deba estar bajo la
dependenCJa de otro, y en la hipótesis siempre del gran desnivel intelectual
Y moral entre_ ambos~ es comprensible; pero ya no lo es que se trate como
una cosa a qmen exhibe, con toda evidencia, facultades de autodeterminación
En esto su~umbió Aristóteles a los prejuicios de su tiempo; a la idea de qu~
no era posible ni_ la ec~nomfa, ni menos aún la cultura superior, sino sobre
la base del tra?ªJº serv_1l._ Lo extraño es que en pleno siglo XIX, en la era
d~ ~a. econolllJa maqu1ruzada, pensaran lo mismo los grandes señores de
~1rgm1a y los fazendeiros del Brasil.
La verdad es que estamos frente a un problema no resuelto aún en todos
sus as~~tos; .el problema de cómo será posible vivir íntegramente la vida
del espmtu, sm adocenarse uno mismo, el escritor o el artista, 0 sin explotar

133

�• debla haber lido 1a aóluá6n: contadas horas
el trabajo ajeno. La nw¡uina llltiífédm III necmiclades Y nada más, poder

de trabajo para que una ~ • • te1ectuaL Que el rauitado ha sido todo
vac:ar el resto del ~ al ~ m wrlo. Pu6 ya tal ftZ la Epoca de
lo mntrario, basta ~ los
el capitalista, tan IOIDhda y laceinmisericolde explotaci6n del
• por •
Pero aUll en el supuesto de
rante por lo menos como la eda~
legislaci6n del trabajo
que todo esto baya sido ~ •
~ no han producido sino esa
abundancia de bienes f.COD-IIIIJ
el norte' la mayor
eufemlsticament que CJb1m,amos en

º!::
U:~te

'1
1

11

l

cultura -Uam&amp;nosla ad
• teles habría seguramente provocado
americano medio, y que en Platón ~surgir de nuevo, pero IObre bues huun nuevo caloddo. ~ puedan de humanidad como lo fueron aquéllos,
manas Y cristianas, t1pOI mperiores
.... hemos resuelto ah.
CSCGIII que._

11

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LAS

SOCIBDADBS INTl&amp;IODlA8

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134

1
1

1

=~•

!:e~

de la esclavitud, ha sido con
he extendido un poco en
en el CU&gt; más hiriente, esta
el deliberado P~~to de ~ lector
claro estA) que _nos deja
vivencia de-~lica,
hibridilmoIObre
(para
cuando
la
contrastamos con la &amp;u:a.
todo
la PoUti&amp;a UJlKVl,II;
•
o me.or dicho anticuadas, que baya en esta
Pqr muchas ~ anuguas, deJ
rendente acbaaJidad, de una
última, la impresi6n general es re ~ ~ d o hasta hoy dentro del
_ _ ..u1 .. ~ inmarcesible. El ~
ague tru6 Arist6teles; y cuando alvirtudes dianoiticas y éticas que le
.
cardicuadro
tañan las cuatro virtudes cardinales -tan
gunas fuesen •caducas,
~
la .l.: cristiana- para confumar esta
• totBica como en ,i:;uca
••
naJes en la ética ans
p lima en cambio, alternan intwaones ge1
A _ ; ....u.n. Cuando pesarnos ll la O
•
•
lítica con errores
-.,... • •
tre hasta hoy la aenaa po
niales de cuya explicitaci6n se nu
es éste sin embargo -y afortutremendos como el que acabamos de ver. N~ el que resulta de la mezcla
nadamente- el hibridismo DW frecum~ . de directrices perdurables en
te con lo traJmtono,
•
d
continua de lo permanen
tural5 de la ciudad anllg\la, e
la teoría del Estado con ~ t o s estruc el lector actual llega a ser irriella nada más, y con UD detallaPDO que para
la distribución de
.
los
los que encontramos sobre
. .
tante. PaaaJes y capitu como • .,.. el trazado de las calles, las vanaao•
~-...!L- de los VJeD-,
las aguas, la onen1K1UU
toral (virtuosismo puro, como 1e verá en
'bles de una ley elec
nea reales Y poll
uisiéramos echarlo por la borda.
el texto), todo esto Y algo más q
1...- - En obras como la Política
Lo quisi&amp;aznos, pero DO es bien que lo - e - •

Si

ariRotBica, como en tantas otras, DO el posible ailJar qufmic:amente la pnge
del mineral precioec,, lino que hay que embnc:har todo ello de una va, y
w:ncer mueltamente Ja lfflllri6n de malestar, como ha dicho Julwi Ma..
riu, que deja Ja primera lectura. S6Jo despuá de esta experiencia habrá una
llhniJaclcSa vital del contenido eterno; aparte de que mucbu vece, lo transitorio no sólo enriquece el conocimimto hilt6rico, sino que puede ofrecer
una eme&amp;anza ptnnanente.
.Estas refleziones las considero especia!meate aplicables en el estudio de
las aociedada intermedias que Arist6teles dice existir entre el hombre y el Estado. Por mucho que el hombre Ra el animal poJítico, en eJ sentido que
queda explicado, es también miembro de una serie de eocirdades menores,
aunque coordinadas por el supremo poder político, como lo son la familia,
el linaje, la fratrla, Ja tribu y el municipio. De estas IOCiedades unas subsisten,
otras han desaparecido, y otras a su vez, han aparecido en los tiempoe modernos, como la aaociación profesional o aindical.
El linaje (glnos), Ja fratria y la tribu deaaparecieron al faltarles la bue
religiosa que las sustentaba, como lo ha demostrado admirablemente Fustel
de Coulanges, y que no era otra cosa que el tener en común ciertos dioses
o aemidioaes, antepasados del grupo las más veces. El glnos griego, el más
fuerte de estos grupos, era, en suma, la gnas romana, ténnino que no es más
familiar, por más que ya no podamos traducirlo sino aproximativamente.
La familia y el municipio, en cambio, han superado victoriosamente Ja
prueba del tiempo, porque aJ contrario de aquellos otros grupos, obedecen
ellos a UD instinto y afinidad natural. De la familia salta a la vista; pero del
municipio no es tampoco dificil percibirlo, con sólo que tomemos este tttmino como lo tomamos aquí, no en sentido jurídico o administrativo, lino
para denotar simplemente una comunidad natural más amplia que la familia. Es la comunidad que siente y vive todo aquel que ha tenido la felicidad de nacer y pasar aus primerus años fuera de la capital de su país,
y que puede luego contar, para su vida entera, con UD tesoro intimo de vi.
wncias y valoraciones, con una originalidad espiritual, que no Je habría dado
jamás el convencionalismo y la superficialidad de la urbe. Por algo ha podido Mauriac resumir el secreto de su fuerza creadora en esta simple frase:
"Tengo provincia".
Cualquiera que aea &amp;U número, transitorias unas, otras ¡&gt;ermanenta, estas
IOciédades intermedias entre el individuo y el &amp;tado desempeñan un papel
de primera importancia en la formaci6n espiritual del hombre y en el bienestar general de Ja comunidad polltica, y no es menester que Jo declaremos
más, por acr cosa tan obvia. Pero sí hay algo de que debemos guardamos
aJ leer los rapa.tivos textos aristotélicos, que es el leerlos con anteojos mo135

�.
"do erigir a estas comunidades pardernos, como si Aristóteles hubiera quelnE ad al modo como vemos hoy,
mos frente a st o,
1
ciales en reductos aut6no
. .
familia el sindicato Y e
1
.dental y cnst1ana, a
'
1
los pueblos de cu tura occi
. d la
dad que este desventurado ana,
ás le10s e
ver
municipio. Nada estana m
desvanecerlo de una vez
.
y \·ale la pena detenernos un poco en
crorusmo;

Por toda .
d' ·,la
d. "d d de la n,,rsona hum ana ("lo más perfecto en toda
La eminente 1gm. a
r ~ás)
el derecho que de esta con 1c1on
naturaleza"' como dice S~n.to To .d ' yf
al Estado para ciertos actos
d mimo reserva o rente
,
b",
dimana de tener un • o ·
d
d
t
una ver a na ural , de nuevo aquí tam icn,
individuales o comumtanos, es .
.
de la Revelación. Su funh "d asequible sm e1 recurso
pero que no nos a s1 o
1 d u·no eterno de esta persona; e1
• .
de ser otro que e es
'd
&lt;lamento umco no pue
. h . Dios y en cuyo recom o
·
abierto un cammo acia
'
tener ella dtrectamentc
.
d'
, y esta autonomía de la per•
.
t . nterf enr na ie mas.
..
no puede, endentemen e, i
.
la sociedad famlhar que
1
onsecuenc1a natura , a
.
sona se extiende luego, por e
..
capaces de hacer operatl\'a
·
t
s
h110s
no
sean
·
el padre representa m1en ras 5u
su propia autononúa personal.
.
1 ni sombra de todo esto.
.
•
por el contrano, no 1ay
.
En la ciudad anugua,
T.'. d
. cosa q11e e le parezca ru
.
d 1 h b e frente al D!!ta 0 , ru
No hay derechos e om r
Platón y Aristóteles discuten
1
derechos .de la familia o d~ otrodgru~6 adg;:eº·ser asunto de la familia o de
.
¡0 M la e ucac1 n
.. . d
largamente, por e1emp
. ¡, ente des.de el punto de ,·ista de la ef1etenc1a e ucah
la ciudad, pero s1mp cm
l
ase por la cabe1.a que el d rcc o
nin!!Ún momento es P
di
tiva, y no porque en
.,
.
preferente (paramount). como ce
del padre de familia en esta material es H mano La Ciudad-Estado de 13
. U · , J de Dercc 10s u
·
. •
la Dcclarac16n m\ersa
,
l"d
l'· ación del Estado totahtano,
. ..
la mas cump 1 a rea 12
•
•
ant1guedad es, en suma,
1 Crit611 sería suficiente para despejar
Y la prosopopera de las Leyes, en e
,
t Conwncido como está
,
d'
ucdar a este respec o.
toda duda que aun pu iera. q S6 tes la acata voluntariamente, porque no
de la injusticia de la sentencia, c~al'd
poner a la autoridad suprema
derecho ,·a i o que o
.
tiene verdaderamente un
l h
'bido todo y no es criatura
.
.
1 d 1 ciudad. De ella o a rec1
.
,
e mcontrastab e e a
.
d lla quiera con o sm razon,
,
d be r ello monr cuan o e
,
..
de nadie ma5, y . e po
Abraham no titubea en inmolar a su h1Jo, en
con la misma l6g1ca con que . .
.
·, d 1 mandamiento di\,no.
•
¡E
CJccuc1on e
d .
hombre es antcnor a s1
.
od
1
olemos ec1r que e
.
. 16
Del mismo m O que 10Y , .
d
t . no hay cuc tión) 1 ~mo axio .
,
'lo gencnca ( e es O
•
d 1
tado1 con pmnac1a no so
.
con plena conciencia e o
•
t ¡0 contrano. Y
aica Aristóteles dice exactamen e
·.
la familia y a cada uno
o· '
• d d
r naturaleza antcnor a ,
,
que dice: "La c1u a es po
1 («pvott) y no por origen (yt11tott),
de nosotros" ( 1253 a 19). Por natur~ e~. ue él mismo ha establecido en la
en perfecta conformidad con el pnnc1pto q

136

Flsica: "Lo que es posterior por origen es anterior por naturaleza" (8, 7, 26
a 14). Y lo ilustra luego con sus ejemplos favoritos del todo y la parte (que
no puede ser parte sino en función del todo), y de la mano y el cuerpo,
desprendida del cual no puede la mano llamarse tal sino en sentido equívoco. Lógica irreprochable sin duda aJguna, pero sobre la base de que el
hombre es de tocio en todo, sin la menor reserva personal y proyectada a un
futuro trascendente, parte y miembro de la ciudad.

EcoNOMÍA Y SOCIEDAD

Con estas y otras limitaciones inherentes a su \'ÍSión del mundo, Aristóteles dijo cosas excelentes de estas comunidades menores, tanto como de la
mayor. Con oca~i6n de tratar de la familia, y así como de paso, dejó fundada la economía política, por más que él la concibió como economía doméstica -digámoslo así pleonásticamente, ya que economía (olxo,,oµía)
hace de suyo referencia a la casa. Pero los principios fundamentales son los
mismos; el descubrimiento, por ejemplo) del doble valor de las cosas: de
uso y de cambio, que en estas págimls está con perfecta nitidez. No fue tampoco Adam Smith, sino Aristóteles quien dio a la economía el otro nombre
de ciencia de la riqueza o crrmatística (xe11µaTt&lt;nt1&lt;~) con que todavía se
la designa. Aristóteles resulta de este modo haber sido el fundador de las
tres ciencias prácticas humanas, que son la ética, la economía y la política.
A propósito de la econonúa podrían hacerse observaciones análogas a las
precedentes en cuanto a lo anticuado de ciertas concepciones, sólo que esta
vez -en mi sincera conticción por lo menos- con positivo acento axiológico
en favor de Aristóteles. Si Ja economía política no pudo progre ar de otro
modo que divorciándose de la moral y haciendo del trabajo humano una
mercancía, sin otra consideración que la ley de la oferta y la demanda, lo deploramos muchísimo; pero la ética, como perteneciente a un orden axinl6gico superior, no puede e\'Ídenlemcnte derogar sus noTTOas para satisfacer el impulso
de realización de valores inferiores. Anticuada, muy anticuada podrá Yrrse hoy
la reprobaci6n absoluta que pronuncia Ari tóteles del préstamo con interés,
pero no hay modo de cohonestar esta percepción adiciona] del acreedor, el
cual no tiene otro derecho que a la de\'olución del dinero prestado, un dinero que por su condición misma es incapaz de producir futuro alguno.
Aristóteles es definitivamente, y en parte quizá por su c.'Caltado aristocratismo espiritual, el antípoda más cumplido del homo oeconomicus. En su
Stira da cabjda inclusive a la vida hedonfatica como una posible forma de

137

�vida, aunque inferior, entre otras, porque el placer ea de cualquier modo
un bim para el cuerpo, pero la otra vida, la de lucro, el k 1,er,¡,,a:rwr,x~,
Ja tuvo aiempre por contraria a la naturaleza humana Y de acuerdo -~
esta estimativa, la ecoooaúa que traza en la Poatica es una economla limitada la adqúici6n c:omen:io de los bienes necesarios, de loe que bastan
a
ID
y
•
d • ación "..~ de expanm6n o omm. • de. .cr
para una vida auto&amp;uficien••
-, sin ....-las
cándalo y antigualla ciertamente para los economistas _al lm'1CIO
•
grandes plutocracias mundiales, pero que todavia en l o s ~ ~ Umdos recomendaba Jeffenon en su polémica contra Hamilton, ~ d . ~ la
nueva economía que ha dado a unos tanta riqueza y al resto tanta infe~.
Todos tos defectos, en suma, que podamos encontrar asf en Ja ~
instancia, de la éttca
como en la política aristotBica, provienen, en 6ltima
__ 1!_.-:.1.
misma• de este ideal de la blokagatlaia para cuya ~ n , en unos pocos
privil~os que serian como la flor de la especie, ~ dudó Aristóteles en
sacrificar tantas existencias oscuras. Pero w ello nusmo, la ~~ Y Ja
polltica están permeadas de ética y colocadas h:'jo tu ~~dad mcondicionada No hay nmSn de Estado, en el sentido maqwavélico de la ex•1....
pueda reivindicar una legalidad específica frente a la norma
prest""&gt; que
'6n,
dila
moral. Dentro de su estrecho ámbito, en territorio, en poblaci . en . taci6n cordial y )mmana, el Eatado aristotélico no tiene otro cometido m o~
justificaci6n que la de 1er el agente más eficaz de la virtud h ~ al ~
poner las condiciones dentro de las cuaJes cada ciudadano podrá vivu la vida
mejor (Se•n~ fll~), la más bella y la más nob~. ~ , como es debido las alteraciones consiguientes a nuestra concepaón criltiaDa del mundo,
' la misión del Estado continúa siendo radicalmente la misma que le
pero
.
intima la Política aristotélica. Desde entonces qwere
ser el Estado, 11. no
ha podido serlo, la "comunidad autosuficiente para Ja vida perfecta"•

IDZALYUALJDAD

El expediente más id6neo que encontraron los griegos para la reamaci6n ~e
tan alto destino es lo que desde entonces, y como si fuera la cosa más obvia,
llamamQS una constitución política. No es desde luego el único, pues ante
todo están, como decla Platón, ''Dios y la suerte", en lo ~ ~ cosas como la buena índole del pueblo en cuestión, la favorable disposición del territorio y todo lo demú que es impasible prever lmmanamcnte. Hay con todo,
de ordinario, un amplio margen dejado a la ruón humana para trazar un
ordenamiento (-ráf~) que consiste fundamentalmente, desde entonces hasta

hoy, en Ja organizacl6n del poder polftico: si exclusivo o compartido, y entre
cuáles órganos o funciones, y la provisión en cada -ca10 de sus respectivos
titulares.
El problema polltico fundamental, en consecuencia, es encontrar la mejor
constitucl6n. Sólo que lo mejor, como dice Arist6teles, puede entenderse lo
mejor en absoluto, "según nuestros deseos", o lo mejor "en lo posible", dentro de circunstancias dadas y a las cuales debemos :Ajustar nuestros esquemas
de gobierno. &amp;te doble tratamiento del problema es bien visible en la Polltiea, por más que naturalmente ciertas providencias de la constitución mejor en absoluto puedan ser aplicables, con la necesaria discreción, dentro
de Ja constitución mejor posr'ble, y viceversa.

e.amo buen disclpulo de Platón, Aristóteles ha configurado muy de propósito su proyecto de constitución perfecta en loa dos últimos libros de la
edición que aquf usamos, y de los cuales el segundo está obviamente incompleto. De todo este discuno la educaci6n ocupa prácticamente la mitad,
porque el &amp;taclo perfecto es ante todo esto: educación (paideia), enderezada a que cada ciudadano viva a su vez la vida perfecta, la consumada
síntesis vital entre vida activa y vida contemplativa. Resuenan de nuevo
aquí los grandes temas del libro X de la 8tica Nicomaqrua, sólo que amplificados y orquestados en el más dilatado escenario de la comunidad política
y sus relaciones con el exterior. Pues así como para cada individuo su acto
vital supremo es Ja contemplación, y su bien más precioso la sabiduría, para
el Estado también no son la guerra ni el imperio sobre los demás Estados sus
últimos objetivos, sino la paz, pues si hacemos la guerra es por causa de la
paz: tletfflt~ xáe,,,, Frase que debería estar en el vestíbulo de las Naciones Unidas, y el nombre de Aristóteles en el principio de toda filosofía de
la paz.
La constitución perfecta no es, por tanto, posible sino entre ciudadanos de
virtud perfecta a su vez, en lo intelectuaJ y en Jo moral, entre hombres que
pueden decirse simultáneamente con la misma plenitud de sentido, sabios
y buenos: "omnibus enim virtutibus instructos et ornatos tune sapientes, tune
viros bonos dicimus" según comentaba Cicerón.
De acuerdo con estos presupuestos, y en un régimen en que la coacción
tiene, por hipótesis, un lugar mínimo, la constitución a él acomodada es de
todas la menos rígida, la más indiferente a los esquemas preconcebidos de
monarquía, aristocracia y democracia. Aristóteles admite sin dificultad que
todo el poder político pueda en la república ideal concentrarse en un solo
individuo, pero con la condici6n precisa de que "su virtud exceda a la de
todos los demás juntos" ( 1288 a 17) • Caso meramente hipotético, como salta

138
139

�a la vista, pues si se diera no cabría sino esta alternativa: o atribuir a semejante hombre el gobierno absoluto, o aplicarle el ostracismo.
Despidámonos de una vez de este sueño de la "personalidad carismática",
así no sea sino para no correr el peligro de que este dictado pueda aplicarse
de nuevo, como hasta hace muy poco, a verdaderos monstruos. Pero no lo
hagamos sin dejar consignado el valor permanente de estas páginas finales
de la Política, las más bellas sin duda, consagradas a la educación. Es graduada y completa: primero el cuerpo¡ después las potencias irracionales, y
la razón por último. Como lo ha dicho Lotze, atiende, más que al enciclope•
dwno indigesto de la educación moderna, al desarrollo de los hábitos; no
enseña tanto cosas, como a saber pensar y sentir, esta educación que remata
en filosofía y música. Es cultura cabal del lagos y del ethos, y no tanto con
vistas a sus productos históricos, a las obras del espíritu objetivo, como al
desarrollo armónico de la espontaneidad vital en sus diversas proyecciones
axiol6gicas.
En su "segunda navegación", por tanto, Aristóteles emprende la Ín\'estigación del régimen político más viable, más susceptible de modificación según
las circunstancias. La justicia y el bien público mantienen todos sus fueros,
pero al lado de estos requerimientos aparece el otro de la seguridad (aatpált,a) del Estado { 1319 b 39). En una de sus más apasionantes aporías, la
filosofía del derecho está aún e forzándose en hallar la conciliación -o la
eventual subsunción- entre estos dos valores comunitarios: seguridad y justicia, pero lo cierto es que también nosotros, en nuestra "segunda navegación"
subsiguiente a la egunda gueJTa mundial, hemos debido darle a la seguridad,
en la nueva Organización internacional, un papel de primera importancia.
La modernidad de Ai-istóteles es así patente sobre todo en estos libros de la
Politica (IV, V y VI ele la edición que seguimos) de mayor pragmatismo.
Por ellos solamente, si Jos otros se hubiesen perdido, habría sido Aristóteles el
fundador de la ciencia política tal como ho)· la entendemos. Proyectos ideales
había ya en Platón, sobre todo el grandioso proyecto de la República, pero
decididamente irrealizables, inclusive el esquema aparentemente más realista
de las Lrycs. Pero la ciencia política es algo más que esto: no un traslado
de nuestros sueños, sino un acopio paciente de todos los datos empíricos; una
filosofía y patología de la sociedad política; una técnica segura de construcción. En todos estos aspectos es maestro insuperable Aristóteles, quien llegó
a compilar no menos de 158 constituciones antes de proponer la que estima
como la "mejor posible". que es una mezcla de oligarquía y democracia, y a
la que a falta de otro nombre, bautizó con el nombre genérico de república
o régimen constitucional ( politeia). No sólo la virtud, sino la riqueza y el
número entendió que debían entrar como elementos constitutivos de la ciudad

en or:cten a establecer lo que es más apremiante que la perfección, o sea la
segundad. A este designio conspira asimismo el asombroso libro V consagrado al estudio de las revoluciones -la patología política pudiéramos decirlibro de pasajes tan desconcertante que han dado pie a que
impute ~
Aristóteles un maquiavelismo avant la lettre, pero que se explican, sea cual
fuere su justificación, por esta obsc ión de seguridad que hostigaba al Filósofo cuando veía zozobrar todo en tomo suyo: la ciudad helénica por un lado
y el fugaz imperio alejandrino por el otro.
Dentro de este contexto histórico bar que leer estos libros centrales de la

Política, en consonancia con los dos últimos consagrados a la constitución
ideal, y de acuerdo con la personalidad de Aristóteles, tan enamorado de los
arquetipos como devoto de la realidad.

SECUE CIA TEXTUAL E IDEOLÓGJCA

En conexión con lo anterior, no podriamos tenninar esta Introducción sin
decir dos palabras sobre el problema de la respectiva colocación que debe
darse, en toda edición moderna de la Poütica, a los tres libros que tratan de
la constitución mejor posible (IV, V y VI de la actual edición) y a los otros
dos (VII y VIII) que tienen que ver con la constitución mejor en absoluto.
~o hay editor o reeditar de Aristóteles que pueda hoy excusarse de pronunciarse sobre esta cuestión, que a primera vista parece meramente filol&amp;ica
0
de crítica textual, pero bajo la cual late algo de mayor fondo.
'
Desde Ne¼man y Süsemihl por lo menos se pens6 que debía alterarse este
º:den se~n estaba en la edición bekkeriana -la primera de las grandes t&gt;diciones crib.ca.s-,, por muchas razones que sería aquí largo reproducir pero
t~a ellas de carácter filológico, como por ejemplo, la de que el final del
hbro 111 parece entroncarse más naturalmente con el principio del libro VII
el cual, en consecuencia, junto con el VIII debían pasar a figurar como
Y V, corriéndose hacia el final los que .Bekker había dispuesto con aquella
numeración. Otros cditorl's, en cambio prefirieron seguir con el orden tradicional. Desde el punto de vista filosófico el problema no tenía mavor importancia, pues tanto da que trate uno primero del Estado posible ~ luego
del Estado ideal, o a la in\'ersa, y todo podría haber quedado aquí si no
hubiera sido por Jaeger, que vino a alborotarlo tódo.

IV

De haber vi\'ido hasta hoy Augusto Comte eguramcnte que no habría
tcn1d~ Jaeger un partidario más adicto. Su Aristóteles es, en efecto según Jo
he dicho en otl'o lugar, la más cumplida encarnación de la ley de los tres

14-0

Hl

�estado&amp;, a tal punto que no deja en ocasiones de ser un tanto caricaturesca
esta pintura del Filósofo que en sus últimos años, en pleno estado positivo,
está bien olvidado de Dios y del ens qua ,ns para entregarse apasionadamente
al estudio de la realidad sensible, sobre todo de la .x,logía. Todo esto ha sido
ya desde hace largo tiempo contradicho y superado, y no es el momento de
volver sobre ello. Bástenos con aludir brevemente a la incidencia de esta interpretación en el texto de la Polítiea.
Del mismo modo que, según Jaeger, la Etica primitiva (Urethik) y que
serla la Etica Eudemia, habria sido cancelada por la Etica posterior, que
sería la veni6n nicomaquea, tendríamos aquí también la Urpolitik de la constitución ideal, sucedida y cancelada por la Polítiea de la constitución factible, cuyos libros_, de consiguiente, deben pasar después de los que tratan de
aquella otra Donde lo que verdaderamente está en juego, como es fácil
verlo, no es el problema de la colocación de unos libros, sino el prop6sito de
hacer de Aristóteles (del último, claro está, pues el primero sería apenas el
discípulo aún no emancipado de Platón), el fundador del positivismo ético y
jurídico.
De nuestra parte hemos seguido en esta traducción la ordenación tradicional por varias razones que saltan a la vista: porque resulta más cómodo, ya
que la numeración bekkeriana de los parágrafos no ha sido modificada ni
por los que han alterado la serie de los libros, y es asi muy fácil compulsar
luego el pasaje que se desee; porque el mismo orden lo ha seguido la edición
Loeb, que a falta de la Budé (donde no ha aparecido aún la Política) hemos
adoptado, y porque concurrentemente con todo ello, no hemos llegado en México a la madurez filol6gica necesaria para poder hacer por nosotros mismos
una edición critica -ni llegaremos jamás ahora sobre todo que el griego y el
latín han pasado a ser entre nosotros materias optativas.
Pero aun dado caso que pudiéramos hacerlo, la verdad es que desde el
punto de vista de la comprensión filosófica -el único que en definitiva nos
interesa aqui- es indiferente que un autor de ciencia polltica trate primero
de la constitución ideal y después de la que es histórica y sociol6gicamente
posible, o que invierta este orden. Reconocemos de buen grado que hay
fuertes ramnes para suponer que Aristóteles pudo haber escrito los libros
que se leerán aqui al final antes que algunos de los intermedios, pero en fin
de cuenw, todos son de él, todos tienen un contenido valioso según sea la
perspectiva que se adopte y no hay, por último, contradicción entre los unos

pecto en el que Aristóteles se ha mostrad sob
"deal la
o
re todo creador p
es, Repúblú:a es hasta hoy el paradigma •
· ara retratos
~prendió muy bien que los hombres no
. msu~Je; pero Aris_t6teies
rudamente Ja dominaci"ón d
se resignarán Jamás a tolerar mdefi.
e unos cuantos · 1
sólo ha sido patente en una . tui' '6
! sunp emente porque para ellos tan
,
m a n estnctamente , · la
Por esto buscó Aristóteles otro , .
DllSbca, Idea del Bien.
compartirlo simul•~--regunen en que pueda sucederse el mando
.....~ente, entre las dos clases
'
o mejor aún, formar una clase medi d
opuestas de ricos y pobres,
.
a, e escasa fortuna, pe
•d
denaa
económica, sobre la ual
ro con m epen.
.
c
pesaran las mayores
nsab"lidad
ticas. De este modo planteó el roblema, ,
respo
1
es políla lucha de clases, y lo resolvi¿ con la ª"?1 DO ~cito en nuestros días, de
encontrado no aboli d la
.
m~Jor soluCJ6n que hasta hoy se ha
. '
en
propiedad pnvada, pero
d
.
distribuCJón
de la riqueza entre los ciudadan
_procuran o. una Justa
mente, de DO incorporar a la masa . d ~ Cometió el error, indudableecon6micamente productiva, pero lac~du
sectores enteros de población
1 ea centra]
· b"
menos lo que hemos querido hac
,
es mo Jetable. Es por lo
tuto privilegiado del capital ru· laerdi~ntadpaises donde no aceptamos ni el estac ura del prol tana'd
Con todas sus un'perf •
o.
ecc1ones y anacronismos u e
tar, Y que en buena parte lo
tan sól
q e no hemos tratado de oculvital, la Política aristotélica consotm_n, . do desde nuestra presente situación
ua sien o un lib d · • .
y lo es por igual en su doble
.
. .
r~. e inspiración perenne,
.
vertiente. ideales pohnc05 · . .
ticas. Dentro de su estrecho ámbito
.
e instituciones poüse nos describe no es una enb'dad ~ y personal, el Estado que aquí
.
orgamzada para la . erra
ru para la conquista de nuevos territorios
J•
gu
por la guerra,
riqueza, sino un agente para la perf "6 º. e mcremento desmesurado de la
.
ecc1 n mtelectual y
al d 1 •
en 1a paz, la Justicia y la sab'd
,
Es
mor
e Ciudadano
1 una.
•
en tod
"d
LeVIatán de los tiempos mod
En ', . os senti os, el antípoda del
ernos
su mbma
- 'da •
taci6n rotunda y armoniosa,
las
Yceru urudad, en su limia aquellas esculturas tan
~ras de arte de la misma época,
les -y con la .....;...... ~
'edad
e espmtu que las anima, de las cua
•
- u c a propi
podria habe J di h
·
lica- dijo el divino poeta:
r o c o de la ciudad aristoté1

°

asemé.

refuJgen::/1

Spiritus ~ntus alit, totamque infusa pe, artw
Mens agitat molem, et magno se corpore miscet.

y los otros.
Esta debe ser, me parece, la última impresión que ha de dejamos esta lectura. Como lo ha dicho muy bien Newman ( I, 485), la Politiea es a la vez
la pintura del Estado ideal y el manual del polltico; y es en este segundo as-

142

,

143

�EL HOMBRE Y SUS VENERACIONES
Dr. Luow10 ScmJowicz
ProieJOr de la Univenidad de Pueno Rico

El señor cuyo oráculo 1114 ,. D,lfos
no afirma ni oealta sino deja wr.

Hwcuro
••. o, mu.sic li1t1,d so de1/ly tlaat
il is not li,ard at ali, bul you ar, tia,
mu.sic wltil, tia, musie lasts.
T. S. EuOT

la palabra que nace del silencio, tal como el Día
y el Eter, en la cosmogonía hesi6dica1 han nacido de la Noche. El mythos
es la palabra que narra una hierofanía; lo narrado suscita en el que escucha
una serie de imágenes que hacen resplandecer el horizonte de su mundo espiritual.
EL MYTHOS Es LA PALABRA,

El relato mítico tiene funciones catárticas en cuanto le es dado restituir al
hombre la inocencia de su visi6n. Delante de sus ojos maravillados comienzan las cosas a fulgurar de nuevo como en el primer día del universo despertado a la luz de la palabra. Pero la imagen mítica no identifica simplemente objetos y sucesos ya conocidos sino que es, ante todo, imago imaginanda,
en un sentido que el uso corriente del término imaginaci6n s6lo tiende a oscurecer. Gracias al mythos puede el hombre incorporar a su mente la forma de
las cosas y entender su significado. El mythos le ha enseñado a ver de un
modo humano. ¡ Cuánta razón no tuvo Goethe al afirmar que "cada nuevo
objeto, bien mirado, abre en nosotros un nuevo órgano"! En estas palabras
se hace patente su profunda convicción de la indisolubilidad del nexo entre
sujeto y objeto, o sea, entre el alma y las imágenes.
El mythos no expresa meramente lo "visto", es decir, el testimonio de una

145

H.10

�U:ofarua puada, sino que nos invita a la entrevilión l&amp;ie d '""'' de lo dmno
o, por lo menos, a la intuición de sus vestigioe en un mundo dsliviniado.
Lo mltico, lejos de aer producto de la imaginación, es un fundamento y 111
fuerza motriz. La "sustancia" c.6müca, asimilada por el /aomo divirunu en la
proto-visión mttica, se ha transformado en "sustancia" humana, esto es, en el
órgano al que ahora incumbe ''ver" las cosas y apropiarse de su aentido.
Concebir el ahna como espejo de imágenes equivale a decir que la reten•
ci6n misma de impresiones sensoriales, y su integración a unidades de aentido mú complejas. es constitutiva de la vida animica superior. Tal vez
convenga represcntane esta relación descomponiéndola en dos movimientos
complementarios: el ahna se "imagina" las cosas o, lo que es igual. las descubre y las in-forma a sí misma, mientras que las cosas "acuden" al ahna
para reflejarse en ella. Este "deseo" de las cosas de convertirse en parte del
hombre, para "ap:ender a hablar" de él y a través de él, ha sido intuido por
N'ietz&amp;che de un modo singular: "Y todas las cosas acuden con caricias afanosas para encontrar lugar en tu discuno y sonríen, halagadoras, pues quieren volar llevadas por ti. En alas de cada simbolo tú welas hacia la verdad.
Para ti se abren, por sí solos, todos los tesoros de la palabra; todo ser se
convierte en slmbolo, todo devenir quiere aprender de ti a bablaf'.
Es significativo que N'aetl.'IChe baya repetido este párrafo de su Za,atustra
en Ecce Hamo para explicitar, en esta última obra, su idea de la inspiración.
Le parece dudoso que alguno de sus contemporáneos tenga todavia una clara
noc:i6n de esta experiencia a la que antaño se comideraba como fundamento
de la creación poética. Evidentemente no le bastaba a Nietzsche, el anuncia•
dor del eterno retomo, reclamar del Cielo nada más que "l'euphorie, et le
moyen de s'en servit' (Val&amp;y). Pues ¿de d6nde proviene esta euforia sino
de una visión de figuras divinas, por mucho que Zaratustra afirme: "muertos
están Dios y todos los di011CS"? Creer en la inspiración implica reconocer tácitamente la presencia de los dioses o de las musas a quienes el poeta se siente
vinculado en virtud de un mandato ineludible. Quun dice inspiración dice
mythos. Un poema no es otra cosa que la celebración de un rito nuevo, o sea,
l.a res/111.esta crtadora a una solicitación divina.
uestros hábitos mentales, que se remontan a la tradición racionalista y
voluntarista de la metafisica occidental, tienden a obnubilar la comprensión
de las realidades míticas. Todavía estamos inclinados a considerarlas como
ficciones o como rudimentarias interpretaciones de los procesos c6smicos y
humanos por una mentalidad pre-lógica. Ni siquiera solemos exceptuar de
una tal "explicación" genético-causal de los fenómenos míticos las grandiosas
concepciones de la religión griega, o sea, las más importantes imágenes directrices -uilbillUr- de nuestra propia cultura. Pero cualquiet intento de

146

bip,-e1eiar el órgano receptor de- 1_,__
•
anollido independientemente de •..._, como •. ~ pudiera haberte desabedecieado a una fonefion ftlft/alric para prod~ dapuá &amp; 1U antojo,
pebmsióa de reducir lo, mitCI a meras• en el .llelltido de Beap,o., cualquier
efe ~ el hecho mismo de la i l u ~ del alma en-~ de tratar
Ja expenencia de Jo divino ili · · .
del mundo, coincidente con
d. la viswn; .....1....:- ,.;__,:~~~on san_ la nud no emtirla el organo mismo

=

----tua.i- loUUUlllu.l en un ,-.,,.
1 • •
de un gradual
- , , - evo uaomsmo -que parte
del. mythos a la luminosa
de ~ tinieblas abismática,
bívcarnente suJ'Mllftt1,.¡,._ · tomá .
' no deJa de ser una actitud
11D
nea de nuestra é
-•- íen6menas r-•--,
mítico-religiosos Ja
•
poca, cuya ceguera ante
llamada de Jas cosas. Estas
_hace igualmente imeosible a Ja silenc:io,a
sólo perden su opacidad . el
~ a su espacio espiritual Mas
. 11 hombre logra in~da en que una des-ahnada civiti:rac: esp~o ~a ~tándoee en la
izúgenes, se está expandiendo. Poc:m han com
técnico-~ustrial, hostil a las
un Nietzsche, los ef_.- d Jad
prendido, con la lucidez de
homb
......,,. eso ores de una . laci6
re. Al desintegrarse el mundo de las E mve
? del paisaje y• del
10nnas nos mega la .:.....
111 bendición.
.a.&amp;•• moma
..L1

a:a IUpllelto

a1::U: :1

"Dü Wüste wichst Wih dnn, de, Wüst1n birat"
(El rusurto crece . A-\1 d
I
• •
• 1 J e aque que alb1rgue tn sí desiertos!J
,1_

•

•

Mientras el mythos es viuido n ha
O
externo e interno del hombre.
Y ~Jeta ~~n en el mundo
con-sol.atio del alma. Pues los dioses presencia d~ lo divmo es la verdadera
a menudo senderos nos señalan , que son de1an ver las cosas, nos indican
tareas nos
•
•.:_,
humano. Es cierto ' ue
d'
'
penruten vwumbrar el destino
mo: yo soy el
,~n rdadios, entre ~Iros dioses, no puede decir de sí mis,.
,
"'
ve
y la VJda. pero tal
la perspectiva del politeísta
~ (un vez. cabe considerarlo, en
, como un cammo
mo una verdad {=un modo d
cammo de salvación), colas cosas) y 00
.da
termi nada forma de vida) E e ver
J
mo una VJ (=una de•
· n e contexto del E
lio
tiene, desde luego, el significado de .da
vange ' la palabra vida
VJ
eterna.
Es 1, •
1oto
que mythna
. d afirmar
.
....., aJ evocar las 601,,..,. d 1 di
• -no sm eJar de estimular nuevas
,:,-- e os oses, responde
del hombre que -••n Kant fundamcnpreguntu- a las tres cuestiones básicas
.t,I,
•
, -""?,-•
,
tan las t
disci linas
r•Yffca specialis (Cosmología, Psicologfa y Teol ~
P . de la rruta{Q,ul puedo sabtr? ¡Qui debo hacer'
ogra). A las interrogaciones:
DOI contesta el dios mostrándonos ~ y ¡Qu~ me. ~stá permitido esptrar?,
campo de acci6n (=su vida) taJ campo e V1S16n (=su verdad), un
tima no independiente,
.
.
y,
vez., una meta
d
por cierto de Ja W 1
:-,----- ora, esta úJ.
'
t twah,Jaeu und úbensform (la

La

caro!

-~. . .

147

�verdad c6smica y la fonna de vida) que él está en~do: Mas ~ carácter paradigmático del dios no estriba en su perfecc16n ética, ~ un
preconcebido dogma moral sino en la prcsentificaci6n (V e~gegenwartigung)
de una determinada esfera del existir, condensada en su figura. ~l m!thos
ofrece al hombre un repertorio de imágenes esclarecedoras de s1tuac1ones
típicas y de actitudes ligadas a éstas; ~r medio de sus gestos cultuales
responde el hombre a la hierofania instauradora de su mundo; del mythos
emergen, pues, solicitaciones de ejemplaridad a las que el hombre debe sus

primarias iniciativas espirituales.
El alma no puede vivir sin imágenes so pena de dejar -~e str -alma.. ~lla
no es sólo su receptáculo sino su ''refugio", es decir, el Sitio donde lo d1vmo
se interna para que el ente se revele como cosmos, o sea, como orden,. belleza plenitud de sentido. El mythos es, por lo tanto, la palabra que registra
la ~agen de lo divino tal como ésta .surge del contacto entre Dios Y el ~lma.
Un tal contacto "precede", onto16gicamente hablando, a la _separac16n Y
oposición entre ambos. Ya nos hemos referido a 1~ horn°?~e1~d entre lo
..visto" y el órgano de la visi6n. Aplicando este mismo prmc1p10 a la c~esti6n teológica envuelta, cabe recordar la célebre frase "platónica" de Plotino
que ha sido incorporada por Goethe a la poesía occidental:

War nicht das Auge sonnenhaft,
Wie konnten wir das Licht erblicken?
Lebt nicht in uns des Goetles eigne Kraft,
Wie konnt uns Góttliches entzúcken?
(Si el ojo no fuera de esencia solar
¿cómo podríamos percibir la luz?
Si en nosotros no alentara la propia fuerza del dios
¿cómo podria extasiarnos lo divino?)
Sin embargo, el impacto de lo divino en nuestro interior, o la fuerza de
irradiación de las imágenes míticas que lo han moldeado, no son algo objetivable a los fines de una explicación analítica. De poco nos sirve hablar
de Dios como "causa" de nuestra fascinación o de la visión de figuras divinas como su efecto. i Dios ni los dioses están sujetos a nuestras categorías
lógicas O demostrables desde el punto de vista de una interpretación científica del mundo. Una de las más sugestivas fórmulas de Gabriel Marcel
-contenida en su Journal Metaphysique- se refiere precisamente a lo precario de cada teología que considera la deidad como mero objeto del conocimiento humano: "Des qu'on parle de Dieu ce n'est plus de Dieu que l'on

parle". (Tan pronto se habla de Dios, ya no es de Dios de lo que se habla).
Hay un íntimo nexo entre esa sentencia de Marce) y Ja conocida exclamación de Federico Schiller: "Spricht die Seele, so spricht -¡ ach!- schon die
Su/e nicht mehr". (Cuando habla el alma, ¡ ay! ya no es el alma la que
está hablando) . La analogía de ambas afirmaciones no estriba simplemente
en su fonna de expresión sino en la idea de que hay momentos de máxima
intensidad en los que las exteriorizaciones verbales, o más concretamente, la
prosa de tales expresiones, rompe el contacto con lo maravilloso, aquel contacto del cual han surgido los mitos y, como "respuesta" a ellos, los actos
cultuales. De Dios no se puede hablar (como si fuera un objeto) y el alma
se desvanece en el instante mismo en que trata de servirse de palabras. El
alma sólo puede mirar o cantar, sobrecogida por su visión de lo divino o de
las figuras divinas. Poco importa, a este respecto, si adoptamos como lema
alma naturaliter c/1ristiana o alma naturaliter dionysiaca. El mismo ~ ietzsche
estuvo consciente de lo insatisfactorio de la expresión no-poética como velúculo de un mensaje "religioso". Se reprochó, no sin cierta razón: "sie
hiitle singen so/len, diese Seele" {"debería habcr cantado, esta alma"), frase
que fue repetida por Stephan George en un poema destinado a evocar el
rostro espiritual del último "discípulo" de Dionysos.1
Hemos dicho que el mythos es la palabra que nace del silencio y podemos
ahora afiadir que este silencio representa la esfera sagrada dentro de la cual
el alma ) la divinidad se funden y se separan. El mythos, pues, rinde testimonio de ambas, o sea, de su mutua interpretación, lo cual excluye la posibilidad de considerarlo psicológicamente como una visión subjetiva, como una
especie de "alucinación" del hombre arcaico. Es cierto que la existencia de
lo divino no puede ser demostrada, ni tampoco la del alma. Pero ninguna
razón metodológica se opone al intento de mostrar las imágenes directrices
de una comunidad que se han condensado en sus mitos. Una tal mostración
a~~~ se logr~rá si~ la previa renuncia a 'todos los prejuicios teol6gicos, soc10Jogicos y ps1col6gicos que suelen interponerse entre las cosas que deben
dar resplandor de í mismas y su teoría, entendida esta palabra en su sentido
prístino como re-vista de una percepción sensorial o re-flexión de lo contemplado. El moderno horno theoricus, desde luego, cree poder apresar las cosas
1
STE.PAN Gtoaot, Der siebent, Ring (Gode.sberg, 1949), pp. 12-13. V~ase cJ final
del poema titulado Nitlzsche:

Und Wtnn die str,ng, und ¡,qalte stim,
Dann wie ein loblied tónt in blau, nacht
Und h,11, /lut • so klaet:
hiittt singen
Nichl rtd,n soll,n diese neue sttl,!

su

148

149

•

�•

en las mallas de 11.11 telaraiías conceptualea sin dane cuenta de que una •
nica de reducx:ilm, aplicada a configuraciones espirituales, equivale a .,,..
,,duaü, ad abnmlum.
Ya Jen6fanea había prevenido contra la pretemión de un saber de lo divino, basado no en lo ''visto" originariamente sino en lo visto a través de
loa anteojos de la opinión, o sea, a través ele) filtro de una interpretaci6n
Jftliminar de lo dado. Al forzar las OOl8I dentro del lecho de Procusto
de nuestras explicaciones habituales seguimos siendo los sierwl de una tramci6n que s6lo ha logrado alejamos, cada vez más, de los fenómenos ~
ligiosos.

Jaaás

na&amp;ió ni uená varón alpao
qtu conoua tu vista cierta lo que ,o digo
sob,e los dious '1 sobr1 las cosas todas;
¡,o,qu,, aunque aciert, a declarar las cosas
de la más p,,f,cta manera. ll, ,n verdad, nada sab, de vista.
Todas las cosas ya por el contrario
con Opinión están prendidas.2

La versión de este pasaje se debe a Garcla Bacca quien, interpretando a
Jenófanes a la luz de la fenomenologia de Husserl y de Heidegger, atiene,
en 111 comentario, que el pensador griego contrapone aquí "el opinar o conocer opinativo" al genuino saber, es decir, "al sab,r de vista. al saber eidéticament'!". García Bacca define el saber eidético como un conocer las com
"poniéndolas como objetos, como lo otro: comprendiéndolas, mas sin ser
comprendido por ellas''. Pero la reducción de todas las cosas a meros objetos
es precisamente el pecado original de la tradición racionalista que, dicho sea
de paso, parece iniciarse en la teología con el propio Jenófanes. El hecho
de que exista un inauténtico entretejimiento mutuo entre hombres y cosas
no implica que nuestro distanciamiento de ellas, en virtud de su objetivación
como entes fácticos, sujetos a nuestra razón calcuJadora, nos "libere" del
conocer opinativo en el terreno de las realidades mitioo-religiosas. Todo lo
contrario parece ser el caso. Sólo es provechoso en esta esfera un método que
trata de reconducimos a las cosas, respetándolas en su "Eigenstindigktit (:=su
estar erguidas por sí mismas, su autonomia) en vez de imponerles los esquemas de nuestro saber de dominio que impiden el que ellas mismas lleguen
Los ~11oe14lico1, I (Mmco, 1945), p. 6. Lu dol 6ltimaa líneas aubrayadaa por
DOIOUOI. En una edición posterior: 1,-,,,u,dos filos6(üos 41 los ,mocr4tieoi ( Caracas,
s

Uoiv. Central de Venezuela), 1111tituye G.uclA 8AécA Ja 6ltima palabra del pasaje
citado, "prendidas" por "aprendidas", modifü:aci6n que no afecta el sentido de la frue.

150

Nfi-- .

a patentizar IU esencia. I y ll• Jas "COIia" IOD &amp;:--• di •
eUu una sola actitud, Ja que Schopenba
VIDII cabe frente a
contacto con obras de arte, que B
uer noa recoauenda para entrar en
en cuya presencia debemos
~ con aquelb grandes leiiores
Pero ¿no estará la palabesperar ~temente que DOI dirijan la palabra.
terminada
ra que b dioaes everth•abnente nos dirigm de.
por nuestro oído peculiar? y ¿no será la figura divina
•
que nos es sugerida por nuestro modo de
una unagen
ella un intento de ideali:ar seres
. ver humano? ¿No se refleja en
hemos aludido a la actitud r a c i o n = j ~~ , ~ humanos? _Ya
a menudo el siguiente pasaje,
el
, e quten ae suele atar
cenMnnes religi·
en
que repocba a las tradicionales conr-osas su antropomorfismo:
Mas los mortal,s piensan
qru, cual •llos, los dious s, engendraron
que los dios,s, cual ellos ooz y traza "
Pero si bwy,s '1 leones •
u
manos luvi,ran
Y el pinta, con ,llas

:Uül

os poseen.

"~ace, las obras qau los hombres hacen ( pudieran)
c. allos a caballos, bu'78s a buryes
pintaran parecidas i--',.,nes
d•.. los d'wses;
"-t.
Y darian a cuerpos tk dious fomuu tales
que las de ellos cobraran semejanza.•

ª

---• La dificultad de
w-"' ut
.

1111a

das

tal aprehemi6n

de las c:oaa ya ha lido intuida por Goethe:

w.. di, '"' ~nt,su
r -'-L
rau oo, tl,n Aug,ra di, lil1t.

s,1&amp;111J1rs1, voa aU,ml

' HU Mil úa A•

,,.,. n

la

s, ,,.,

Hay que reconocer la no vigencia de nuestroa día •
•
penaar -ambiguo, pero riguroeo- inh
ttngos lósicce en lo que atañe aJ
loa griegos. Vwe Wu.ULM LUTIIU erente. aJ mytboe y a la poaía oricinaria de
p. 62: "La
. '6
.
, W1ltnsicht •"" Gnst•sllbn (Gott:n- 19
escw n CODIClente de sujeto ob.
del
· - - . 54)'
enfrenta (G,gnutand), que para nototro.' 1 ~eto,
)'O 1 de aquello con que ae
puede entrar en juego en la in•-ta...:L- •~-011 modern01, resulta lobreeotendida, no
eú•-·
-..... wun uc mundo h~rico En ,.
•
----• opumas para IIOIOtrol, se ac,b¡,
en
.
·
que: medida estas
del U10 de algunos verbo,
el
epon Y coinciden en Homero cabe inferirlo
•
en
que se refleja un peculiar estad
•
101 ámbitos
del 111jeto Y del objeto, entre lo .
.
. o de Ouctuaci6n entre
y el acontecer pasivo".
mterior Y lo atenor, entre el hacer activo

' Véase obra citada: Los Pr,socrálieos I
,11socr,1icos, pp. 35-'.36. En ata edición, ' PP: 3-4, o Frapinto, filos6f"os ti, lo1
"bu~ o leones" Y, en la linea penúl~~~tituye ''bu,?'es Y leona" por
aiadido, entre parmtcsis, la palabra ••tl'
. por "ideas . N010trot hem01
, a.,a para DleJOI' comprmli6n cid 'texto.

151

�1.• &amp;PI.="tf. i .ilJI. -·
i~.
i
. 1 i ,,.}Jt-t
t·~rt\ltj.t t1t1!'l:J1,¡it~l'ltli~j•t
··
l ~ l ti }! ;;11:1 11.¡t
.. •• •. :;4 t r ¡i ,.,l ,i&lt;~.1mf
a, .
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. . .1•. ....... r ·I

.· : : ·. ~

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-

�última instancia,
• del ente cucunstante se debe, en ...-.1... la per·
cual toda captación
____1_..:-.1.. Algo ha de serme -ts•-,
'd
veneraci6n
~
•
nferir
tentl 0
a una suerte de
•.
todos mis esfuenoa de co
un
.
. de-·
......,, condiaona• • de lo -&amp;•- - - L . -·" me impu]aa, envtvenaa
~ ....aif,V
l't'"'
a mi vida. Si me falta la expen~ individual o colectiva? ¿Por qu~ no
tonces, a la búsqueda de una
artificiales :i i no tengo veneraaones
· descemo a los parail0I
•
timiento del fin
opto por un . undo El nihilümo no es sólo el pre-sen ~-1;,1.,. del sense desintegra ID1 m
•
la c:onciencia de la . - de uestra cultura sino, antes que ~
decir en un no-mundo. ¿ Des. n las cosas en un mundo desdivinizado, es
'más alto "standard,, de
tido de
l 'bilismo con el logro de un
. - de un
aparecerá, acaso, e 01
.
_ por la máscara nsuena
.
vida? 1Qué ingenuo seria deJane ~ .,.,u;,1,. semblante del bastio m• •
tras la que se oculta
a-cr6dulo optmusmO
bilizador!

~..1
UCI

. ledeur ce monstre delieat,
T• le connau,
' umblable-, mon frertr
Hypocrite lectnr -ffl01I
ele
más acentuada en las capas acoLa lelll8Ción de vacío espiritual su ser . facilidades de acceso a los
modadas de la sociedad que entre la ~te
grandes masas no deja
culturales. Elevar el nivel econ6nudoco e nflttJt.temOS de la problema~
tedb'· aun cuan nos r--d algunas
de ser una demanda ape . ...,
carácter deshusnaniuor e
ticidad del "p1og1eso" -~~ Y del poránea. Pero por inútil que sea la
"bendiciones" de la civilización ~ntem ...! • ..,. el verdadero problema de~
• nado,, m
atención que se preste a las "arcunstan~
lí.:co y no' puede ser "soluao
• 'tual DO es po u
hombre como ser ~1?
'onada política cultural.
.
. uiera por la me)OI' mtena
rque nos señala como tanq
d
1:'"""''" la f6rmula de Ortega, po
le nfiere sin em•
He llama o pe&amp;&amp;&amp;•rofano al que se
co
'
rea básica del hombre ~~l ppolígrafo español,_ ~ "~~ :
bargo el aura de una
. sus responsabilidades DDWncas,
deber' que impone al homb~ de
de un pathos aipto-religi~, que
sirve de una terJninologia, unpregna or- el contenido de su mensaJe. He
n
"ironizar'' -sin quererlo su aut la 'tud cr--&amp;tica que se desega"salvar'
ª
· .t.n.. rt,. de actJ• nr,im1ntando
va..---' " ·
mi circunstaDCJa; 'ar-" a que. ard
e
.
ella nos induce a segwr r-a---:
podido conrende de esta máxima,
tal historicismo ret6nco ha
. .
P
.
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se
debe
el
hecho
de
que
1.:
....
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La
excesiva
publiadad
cunstanaa
. de los_,_ ....,yua--cos.
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"'6- oficial

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llffllJOIIII-,
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L,ctor " •t CT ..
BAwal.Ald, L,s fu•rJ ti•

154

mal (Au Lecteur).

que ae da a una teorfa parece ser indicio de su carácter apologético.ideol6gico.
La burocn.ti7.ación del saber -cuyo carácter provisional siempre ha sido
reconocido por Ja mente cientffica- entraña un proceso de dopiatizaci6n
que degrada a la fibofia; lo u oficial" suele ser lo falso por antonomasia
Pero el caso Ortega ilustra por añadidura, la caducidad de todos los intentes de hipotecar el ·porvenir de la filoeoffa pracribiéndole un determinado
punto de partida. La relativización de la verdad por Ja circunstancla relativiza, automáticamente, cada afirmación IObre la fonosidad del impacto de
lo circunstancial en nuestro pensamiento. Lo que ha sido postulado como
"deber" cae, de este modo, de su propio pedestal. Mi preocupación profana
no puede ser legitimada por otra preocupación profana. Si lo "verdadero"
se identifica con lo que nos conviene o Jo que nos "salvaº hemos de continuar interrogándonos cuáles son los IUJ)uestos de nuestro propio deseo de
salvación que, a su vez, nos remiten a los supuestos de estos supuestos y asi
in infinitum. El historicismo orteguiano es un callejón sin salida. Frente a ~]
debe levantarse la profunda verdad contenida en la célebre frase de Ranke:
"Cada ~poca está en una relaci6n inmediata con Dios". Cuando en una f~
de la cultura ya no hay un contacto originario con lo divino, cabe decir que
ella pierde su carácter de ~poca en el sentido de Ranke.
El concepto de Dios mismo puede ser identificado con el concepto de
"época", tal como Jo ilustra Nietzsche en el aforismo 639 de La Voluntad
de poder. "La única p0SJbilidad de prestar un 1e11tido al concepto de Dios
sería ésta: Dios, entendido no como fuerza im~lentc sino como estado máximo, como una lpoca". En un pasaje posterior del aforismo mencionado
se advierte el nexo entre esta postulaci6n de un Dios de la plenitud, hacia
el cual nos encaminamos si queremos hacer época, y una nueva apropiación
de la idea del mundo en penpectiva dionisíaca. "Lo único que está demostrado es que el mundo no tiende a un estado duradero. Por consiguiente, hay
que imaginar su estado de altura partiendo del supuesto de que no es un
estado de equihl&gt;rio ... 11 Podemos añadir, explicitando la relaci6n entre Dios
y el mundo en Niemche: La enunciada "muerte de Dios", si es algo más
que la muerte de detenninadas concepciones de Ja divinidad, entraña la
desaparición del "mundo" como dimensi6n espiritua~ dentro de Ja cual los
fenómenos cobran su sentido. Sin la vislumbre de esta dimensión nuestro
propio ser se toma absurdo. O, dicho de otro modo, Ja "muerte de Dios,. es
Ja angustiosa toma de conciencia de que no existimos de veras.
Rimbaud ha dado a esta zozobra del Tántalo moderno su expresi6n def~nitiva: "La vraie vie est absente. Nous ne sommes pas au monde".
Sin veneraciones no puede haber la ''verdadera vida.., o sea, un genuino
ser-en-el mundo. Además, conviene recordar que existen constelaciones que
155

�podrian acomejamos la siguiente modificación de la fónnula orteguiana:
si no me salvo tÜ mi circunstancia he de hundirme, puesto que, a la 1árga,
la circunstancia me "tragará". Mejor el exilio, con sus experiencias amargas
que, sin embargo, no afectan forzosamente la integridad del pensador, que
la claudicaci6n, justificada pose faetum, de un "haber hecho lo mejor dentro de lo posible". Desde luego, Ortega mismo no ha querido hacer la apologia de las actitudes acomodaticias: su ethos es activista -revolucionario,
si se quiere, dentro de la "circunstancia española"- pero consustancial con
una metaillica voluntarista, no iluminada por una visi6n poética del universo, generadora de. auténticas veneraciones. Sólo el hombre político puede
aceptar sin reservas la fórmula orteguiana. Nuestra penpectiva, en cambio,
es la siguiente: La historia del espíritu occidental suele ser la historia de las
rebeldías contra la circunstancia, no meramente en el sentido de una lucha
contra circunstancias adversas -o sea, aquellas que se oponen a la tarea
creadora del hombre-- sino en el sentido más profundo de una subveni6n
contra la continuidad de una tradición que ha traicionado las iniciativas
básicas de nuestra cultura. El espíritu trata de liberarse de la rutina de sus
interpretaciones de la realidad hist6rica ~ recuperar las veneraciones originarias, fundamentantes de la existencia. Sólo muy pocos han comprendido,
hasta ahora, el profundo sentido y la actualidad de la palabra profética de
Holderlin: "Lleno de méñtos, pero poéticamente habita el hombre en la
tierra". Esta palabra es profética porque anuncia un modo de existir en el
cual el verdadero destino del hombre se hace diáfano, es decir, ella señala
precisamente aquella originaria postura vital a la que trata de sustraerse el
moderno homo faber, esencialmente nómada, cegado por sus éxitos en el
dominio de la naturaleza. Vivir poéticamente no es huír al reino de las
ilusiones sino que significa tener valor de defender las imágenes de lo divino
y de lo humano, en virtud de las cuales nuestra vida se espiritualiza. Lo
poético no estriba en la evasión de lo real sino en el pleno reconocimiento
de la finitud de la existencia. Precisamente por sabernos finitos tenemos que
dejam01 guiar por nuestras veneraciones e instalarlas en el centro de nuestro ser. Vivir Jtrosaicamente es vivir como si no hubiera la muerte, es dar la
espalda al misterio, es emprender la fuga ante la inminencia del destino.1
1 Sólo 100 auténticos el amor a la tierra y la W,lt(,ommiebú (=religiosidad humana)
del hombre que acepta de buen grado el carácter finito de la emteneia. lhcw., par·
tiendo ·del supuesto de la identidad entre el espíritu y el tiempo ("G.isl isl Z1it"),
afirma la no-espiritualidad de actitudes humanas en lu que se evidencia el rechazo
del devenir y, por lo tanto, de la transitoriedad de nuestra emtcncia. Véuc F,11om1JWe
logi, d,s G,isi,s (Somdi,la, W,ri:1 11; Stuttprt, 1958), p. 34: "La vida del espíritu
no es la vida que recela la muerte y se preaerva pura de la devaataci6n, aino aquella

156

Vwir
prosaicamente a c1e·Jane arrastrar por sus daeos
•
mstante de la aatisfacción de ellos, el mal .
Y querer detener el
creador, el instante de la caída en lo "''1 __mstante que_~ el tiempo
fmo para triunfar en Fausto
.. -t5.. cuyo advenmuento espera MeQuien
DO acepta Ja
•
•
muerte no acepta la transi
•
la tier,a.
La imagen mítica de Gea,
ormaaón, que es la ley d•
y "devora., a sus hiJ·01
la madre fecunda y cruel que "pare"
•
para re-generarse peri6di
tivo de abatimiento para el &amp;.-.L_
camente, no ha de ser moestá nn
· diendo un secreto homena.
uuwon::. Todo nnr.ani__,.
las
-·o--, por ser transitorio

=

:1o~

intrgrándo,e al ritmo ,,,.,:,,,· del
awlom de la ~ :
por sus veneraciones, puede el hombre y perecer, ~lo reJuvene.
la tUTTa. La poesía ,.. ----=-'morar -poéticamente- en
-, '-"'-'IU4WlCDte un don
d
•
ses Y un don de st mismo of .do '
. ' un on reab1do por los dio.
.
,
rea
a
los
dioses
Vi·
~
·
dar Y rec1b1r (o "acoger'') tal
es s-Lo.
d .
como da y
ºbe· ("IVtr ,....,..ticamente
,,
illl.1':r
e dioses y hombres. Sin una a·erta . . ~
acoge ) la Tierra, madre
•
mtuia6n de aq lla
wuveno que, según Heráclito
ue armonía oculta del
vida demasiado opaca y d , . ~pera a la armonfa visible, queda nuestra
emama o menesterosa
ramos como habitantes de la tierra Qui .
para que podamos considea lo sumo, su "huésped.,
•.t.rdid.
en ignora la realidad de lo divino es
, un w
o hu..
,

U?d so la?g du dies nicht hast.
Dieses Stnb und We,de
Bist du nu, ein trilber
Auf der dunkeln E,de.

Gast

(Y mientras ignores esto
t Ir
I
es e muere y lkga a ser"
no eres más que un sórdido hrdsped
en la sombría tierra).

En el Strib und Werdel (. m
11
periencia de una metamorl . 1 u~i:e y ega a ser!) condensa Goethe su ex.
M
om esptntual a la que debe
"6di
. as este proceso transformador s6lo ued
su ~n ca renovación.
aas a la dinámica de las . ,
.P ~ mantenerse vivo y constante gra.
En la medida
. en que las unagenes
directrices
que Pilotean nuestra conducta.
imág
.
-y viceversa. ("La mélancholi en~ palidecen va debilitándose nuestro favor
André Gide en Le
.
e n est que de la f erveur retombée" ha dicho
, .
s nourntoures ter,estres) La ºda .
'
up1da porque carece de incitaciones
1 . , vi. sm mythos se torna inpara a autentica re-creación del espmtu.
,.
que soporta la muerte y ,e mantiene rn ella"

en las Co11f1r,n,ias d, ]111e).

. (La f6nnula "G,ist ist Zeit" se encuentra

157

�Sólo mis veneraciones pueden hacerme asumir el riesgo del Strib und Werde!
Quien reniega del mythos reniega de la vida misma aunque lo haga en nombre de la vida y con la intención de liberarla de imágeMs petrificadas. La
''ideología" suele ser un pobre sucedáneo de la religión.• El doctrinario moderno parece haber heredado el fanatismo del homo religiosus de la tradición judeo-cristiana, pero no su espiritualidad, ni tampoco la de un Karl
Marx, cuyos poetas favoritos eran Esquilo, hakespeare y Goethe. La pasión
que la retórica pseudo-marxista o nacionalista despierta en las grandes masas es totalmente distinta de aquel estremecimiento ante lo inmenso o, como
hoy se suele decir, ante lo luminoso, del cual Goethe afirmó que es la mejor parte de lo humano. ("Das baudern ist der Menschheit bestes Teil").
La pervivencia de esperanzas mesiánicas o de elementos escatológicos en
ciertas utopías sociales no debe inducimos a confundir los genuinos mitos
religiosos con ficciones políticas, o sea, "leyendas" fabricadas para fines de
proselitismo. Quien pretende que también la religión ha sido "fabricada'\
por ejemplo, por una casta sacerdotal, ávida del poder, olvida que la institución de tal casta ya presupone una previa teofanía, o sea, una revelación
a la que se remonta el orden sagrado establecido en una comunidad. ¿Cómo
podría haberse originado un sacerdocio sino a base de una patentización
de lo sacro en determinados seres humanos? ¿ Y cómo reconoció el hombre
arcaico el carácter sagrado de éstos si no tenía ya la experiencia de lo divino? "Al comiem:o está siempre el dios", o sea, una súbita iluminación de
aquellos a quienes él "aparece".' Su entrar en apariencia coincide con una
cosmofanía, en cuanto un "mundo" s6lo llega a constituirse a partir del descubrimiento de un centro espiritual, y .con una antropofanía, e.n cuanto la
comunicación con el prójimo se realiza básicamente, en función de un diálogo con lo divino.
A Tales se le atribuye haber llamado al cosmos lo más bello, lo más excelente (,cáll,ai-«w), por ser la hechura del dios (no,11µa.8tov), y en boca de su "Protágoras" pone Platón el relato del origen de la comunidad
humana gracias a la intervención de Zeus, que envía a los mortales las diosas
Aidos y Dike, cuya presencia hace posible que emerja un 1'Ó&lt;lµo~ nóJ.tc.&gt;~.
• A este respecto cabe recordar unas palabras de UNAIIUNO que se refieren a la preponderancia de lo ideológico en nuestra época, o aea, a la ideocracia imperante:
"¡ Libertad! ¡ Libertad! Y donde la idcocracia impere jamú habrá verdadera liber·
tad, sino libertad ante la ley, que es la idea entronizada, la minna para todos, la facul•
tad lógica de poder hacer o no hacer algo". Ensayos, I: La id,ocra,ia, p. 250 (Madrid, 1951).

• Vú.se WALna F. Orro, Dionysos. Mylhos vnd Kulhu (Frankfurt am Main,

1933), p. 30.

158

Por haber "visto" al dios ti
.
oculta lo cósmico y lo h ~ ~- el hombre órganos a los que se les destambién el habla,
decir, la
despertar
le faltaría
de las cosas y de edificar un ''m d ,,
explamar simb6licamente su visión
•
un
en
medida
~mute descubrir y retener conexiones de
.
. en que su lenguaje le
nifestar estados afectivos o de se . ..i_ sen~do. S1 sólo se tratara de ma.
rvirse ue señales para l
rdi
reacaones colectivas en cualquier situación bas
a coo ~i~n de
sonoros- de que disponen los animal , p tarían los gestos -murucos y
Darstellungsfunktion (Bühler) d 1 1 es_- ero al hombre es privativo la
decir la posibilidad d
e enguaJe, su función de representación
'
e retener contenidos de su
. .
' es
dolos de las situaciones vitales d las
expenenca, desvinculán.
.
e
que emergen para
•1
genes disponibles, en palabras. Con éstas
'
convertir os en imásea para fines de la "orientac'6
l podemos re-presentar la realidad
·
. ,.
n en e mundo" del " 1____ • •
'
extstencaa o de la interpretación de las "cif '
escun:cun1ento de la
tareas básicas de) hombre segun' J p·¡ f' ras de la Trascendencia", las
,
a , oso ia de Jas
M al .
re-presentar las cosas tiene que
d
-~rs. as · unpulso de
cia n
.
prece er su percepc1on Las
U
h
osotros, es deru, se presentan ellas mismas . . , .
cosas egan ala palabra encarna el senttºd d J
' cliaendonos su nombre. En
o e a cosa y sólO
. d
de este sentido podemos sep
en virtu de la aprehensión
palabras, cual linternas en laararnochuenad cl~l de. otra con la que colinda. Las
·¡·
e si encio nos
d
ti "ª' lo visto. ¿ Nos será lícito
.
'
ayu an a ver y a idennuestras afirmaciones son en el ~ preguntando -puesto que casi todas
~ma de estas linternas? ¿ p~\:Ía~:~- de dónde procede la luz
senan lo que son -prolongaciones de nucstr ~ de que ~ palabras no
ras del mundo- sin la fuerza l , . d la os organos sensoriales, formado, •
wruruca e palabra pn' · · ·
cosmogoruco del mythos? Pu • ,
,
nugema, sm el poder
,
es
sena un mundo
d .
pod na ser percibida por un ser eque
. • d
cuya mun arudad no
11wruna O por la palabra?
La respuesta nos la da de un mod . .
(Fragmento 124). "Co '
o mclirecto, una sentencia de Heráclito
·
mo un montón de estiér l nf
do, es el mundo más bello". Lo ual .
~ ' co usamente amontona.
e
qua.ere decir- el
d .
perspectiva resulta ser in-m d La
. ,·
mun o v1sto en cierta
un º·
aprehensaon d
bell
orden,_ o sea, del factor constitutivo de su munda .
e su
eza y de su
más bien, de los dioses qu . .
rudad, depende del hombre 0
sentido del ente. Este se re:e~nspliran al behom~re a descubrir la totalidad
, ª que sa mirar co
bl adura armoniosa de tod
1
' mo cosmos, como ensamos sus e ementos Saber ·
mythos, es decir., la palabra que nos ab · 1 • nurar Y saber entender el
misma realidad. El mythos nombra 1 ~ os OJOS, son dos aspectos de una
dedor de los clioses llegan
. • os oses Y traza su órbita, pues airea 11ummarse las res
ti
dentro de las cuales Je toca a I hombre realizarse
. pee vas, esferas
de existencia
.
del mythos fundamentante del orden "revelad " a s1 rrus~o. El "olvido"
0 , Y de la Jerarquía que le

ea

;~u~ia::

~e sus_ "ojos"

°

d:

159

�un orden artificial
loa
de
:n~~
Pero misma necesidad que
.
haciéndolas aparecer

.
•
c:onaponcle, conduce a la
1 'timarlo por medio de 'mitos"
egl

'

la

ya

intentos

~

ta el hombre de justificar IUI usurpaaones,basta
punto está
de gestos arquedpicoe, demuestra • · •q la conciencia

expenmeai
l'epCliciones

como
l "recuerdo" de la vmlad onganana,
enraizado en su alma e
orden • esto trata de apoyarse, aunde un orden natural en el que cada
. ~pu La posibilidad de construir
(
_1..:ccándolo
y adaptándolo
d~
. como su f---..1---to
la efecque _
,
dea .IUI
lencia,
tiene
IIIIUUUQI
ficciones, legi~oras d e = ~ abridoras del mundo.
tividad de las imágenes
'
tando
rebafios se encuentra en
Hesiodo apacen
sus
'
1
Las musas con as que
'
chas mentiras que se asemeul
e saben contar mu
el Helicón, no le _oc ~ - "pero tambibl cuando nos place, sabeilln a las afumaaones
'
. .
los ~ • segun' el repro,El hech0 de que as,m1smo
..--,
•
mos decir la verdad"•
,,
debe inducimos aJ error de 1den00
• .....__L_ "mienten en demasia
• •
La
che de • ~ ,
. lemente su modus dtfu:rens.
tificar la poesla con la ficción que es,. SUD~ (H"lchrun) pero precisamente
palabra es "el más peligroso de los bienes) .: obra, ~ ente en cuanto tal
· la de "desocu tar, en
lo es por su tarea propia
•-1-) El au~ntico poeta invierte, pues,
·
·
En la
y guardarlo en su verdad" (Hei""""5"'ª
la 'tada
sentencia de Heráclito.
·-~--:.l.
la que alude
Cl
nf
la tramfWlllilUUn a
d · se convierte lo co usamenvisi6n ~tica se restablece el mundo, es _car,
_, .. en belleza. Del
rord pleno de sentido, en anno.....,
te amontonado en un
en
La palabra, purificada por el poeta,
montón de esti&amp;col ~ un COSIDOI, dinámica de lo sagrado se está aprespurifica al hombre. Qwen recu~ la noche c6smica -la Weltnacht de
d
el retorno de los di09CS. La
tan o para se disipa
.. ante la w. lumbre de una nueva aurora.
HolderlinN ch einmal sti es eun Morgen, Gotter.
W~ . dnho'- llar alltin snd Ursrung.
11' une
-·
li t
D . ·w lt steht auf mit euch, und Anfang g nz
ae e
M: ..r
an alltn BruchsttUn unser,s ~,,ngens . ..
dioses'.
(. Que sea una vez más vuestra ma~ana:
Sólo vosotros sois ongen.
N'osotros ' e1a1n'mos
r
·
·
l inicio
El mundo surge con vosotros, resplandeciendo e
en todos los pliegues dt nuestro fracasar . .. )

.
Mana
,
l últimos de un fragmento de Rainer
Estos cuatro venos son os
nPllf'traci6n y de un modo
Rilke. io Raras veces se ha expresado, con mayor r--¡, Gottli,lt•m (Gottingen, 1955 &gt;• P· 21.
• Citado por K.uI. KzuNYJ en Umia•~ mleun dieux, 11 faut frapper lea dieux de
"ll ne faut point attaquer lea autra, nuua

más concleo, la esencia del mytboa y su lignir.cado para la existencia humana
A la luz de tales paJabru, evocadora, ~to de los dioses corno del mundo
que con ellos emerge, se comprende bien la e.sepda catártica de toda genuina
poesía, en cuanto ella logra hacer fulgurar los orígenes, sugiriéndonos la posibilidad ~ trasmutarlos en un nuevo comienzo. Una elegía -pues el citado
p.lS&amp;je tiene carácter elqíaco- no ea scSlo lamento sobre la fragilidad de Jo
bello y la fugacidad de la presencia divina sino, ante todo, conjuro de las
figuras que se han ido, o sea, f6nnula de CDCantamienfo por medio de la
cual el poeta fija la imagen de aqu~Uos a quienes pertenete su amor y su
veneraci6n. La efcctividad de un tal Procedimiento ''mágico" depende de la
fascinación que puedan ejercer las palabras para "atraer" a los ausentes o -en
el plano subjetivo- para hacemos \'el' que lo que ha sido es todavía, si bien
se está ocultando a los seres olvidaciims e impuros. Mnemosyne, la memoria, es la madre de las musas, y mientras el poeta recuerde de veras una teof anía ~ . le es licito vislumbrar el advenimiento de una nueva mañana
divina. Tal vez, en el futuro, una mejor comprensión del tiempo nos hará
más receptivos para la identificación de los dioses con los orlgenes, familia117.ándonos, igualmente, con el ~ento mítico del eterno retomo, ese
núcleo de la fil010fía nieasc;heana
Los versos del fragmento de Rilke que hemos citado están precedidos por
un ~je en el cual el poeta alude a repetidos advenimientos de los dioses,
idea que parece justificar la esperanza en un re-nacimiento espiritual del
mundo en el porvenir. &amp; notable la fuerza intuitiva que ha permitido a Rilke
dar a su representación de una teofanfa futura todo el sabor de una concreta
experiencia, como lo atestiguan las imágenes de estos dioses,
.. . Sclúafer in den Dingen,
die Atiter aufstelm, die sicla and den Brunnen,
die wi, vermuten, Hals und A.ntlitz wasc/aen
und dú ihr A.usgeruhtstin leicht l,inzutun
zu dem, was voU scl,tint, unserm vollen Ltben.
( ... [los diomJ durmientes en las cosas,
que se levantan risueños, para lavars, en las fuentes
que entrevemos, el cuello :Y el rostro
y que añaden, levemente, su se, reposado
a lo que parece lleno, nuestra vida llena).
l'ennemi. Mau, d'abord il faut done lea decouvrir. Leura vúitablea dieux, lea hommea
lea ~chent avec 10i.n". T•l Q.••l (París, l!HI}, p. 38.

160
161

H. 11

�Incumbe, pues, al poeta que vive en los tiempos tardíos, alejados de los
dimes; preservar el recuerdo divino, asumiendo ast el papel que Novalis le
babia asignado, el de un mldieo trascendental. La imaginación es, para Novalis, el supremo bien y la poesla la ffgenuina realidad absoluta,.. En es~
última afirmación ve el núcleo de su filosofta, condensando su tesis en la
fórmula: "cuanto más poltico, tanto md.s v,rdatlero". ¿Romanticismo? ¿Pensamiento antiplat6nico? ¿Imcionalismo? Con tales etiquetas a61o nos cerramos el acceso a la comprensión de la palabra creadora. Donde se hace patente la genialidad sobran las clasificaciones. Quien pretende ver en el poeta
nada mAs que el hijo de su Epoca -o de una corriente espiritual que la
caracteriza- no entiende ni el mensaje del poeta ni la fisonomla de su
tiempo. El alborear de la conciencia del fundamento mítico de la cultura
no es "producto" de ninguna q,oca sino anamnesis, rememoración de un saber sepultado. Las veneraciones no son una "circunstancia" del hombre como
las ideologfas entre las cuales él hace su elección para canaliur sus rebeldías
y racionalizar sus conformismos, Las veneraciones son nuestras posibilidade.s
de trascendencia y, por lo tanto, el secreto móvil de nuestra autorrealizaci6n.
Pero tal vez no siempre sabemos nosotros mismos, a ciencia cierta, qué nombre hemos de dar a nuestros dioses, y tal vez un secreto pudor nos impide
confesar nuestras veneraciones. Para protegerlas, o por avergonzarnos de ser
"entusiastas", estamos a menudo renegando de ellas, aun en los momentos
de nuestra soledad, al dialogar con la sombra de nuestro prójimo. ¿ Acaso
tmaemos al ataque del prójimo a nuestras veneraciones? ¿Es el prójimo -y
basta el más allegado a nosotros un potencial enemigo de nuestros dioses?
Paul Valéry dice, en uno de sus más penetrantes aforismos, titulado Cach,
ton dieu:

No se debe atacar a los otros sino a sus dioses.
Hay que abatir los dioses del enemigo. Pero, ante
todo, u preciso descubrirlos. A sus verdaderos
du,ses los hombres los esconden con cuidado.

162

BREVE ENSAYO SOBRE EL SER
Dr. Ausuro OAnnw.u
Univenicfad de C6rdoba (Arseutina)

I
LA, RELACIÓN ONTOLÓGICA ORIGINARIA

El estudio de indeterminación.
ff.w UNA EXPERIENCIA PRIMERA d J
tal experiencia
por la cual e) ser se hace patente. y
se pone edeyomanifi
que hay entes. y haberlo descub'
testo cuando decimos simplemente
se patentu.a e) ser. Vayamos p ier¡o es ya haber descubierto el yo en el cual
este dato inicial nos basta. Porq: si~:amente: e\ evidente que hay entes. y
entes. Algo que es dado como
. algo_ no podemos dudar es de que hay
po Ja cual
una inmediata p
.
.r .
puedo decir que hay entes
. 1 resenc1a a mi conciencia y
c1enc1a. Es decir que 1
ha
Y sm a cual no habría tampoco
1
e ser fe ce conscient
·
eones patente como dado-ahí y nada más.
e ~n rm conciencia para la cual
me lo haga dese b . s·
, o sea, sm previo. "razo
.
"
.
•
• u nr. lDlplemente, está ahí
. nanuento
que
eta, nu conciencia interior al ser I
.
. . El ser mtenor a mi concient •
• ntenor a uu c • .
se pa entiza y emerge aunque no es
. o~ctenoa en cuanto en f'lla
conciencia interior al
la conctenoa la creadora del
. la
ser en cuanto nada
al
ser,
Lu--o puedo hac
escapa
ámbito del ser
-" '
er una nueva distinc · ,
·
cia, es decir, aquello que se h hech ion: aquell~ de que tengo concienser y
ª 0 patente a nu conaenaa
· •
' por eso, que existen entes ~
es que hay
ha
· orque cuando digo
Y entes, esta evidencia es posible en cuanto ha
que es. evidente que
Lo que es. O sea que lo pnm'e
y una presencta que exist,
d •
ramente patente no es . 1
•
e nu contorno sino la interior ¡,,ese . ti, l
sunp emente los entes
o, mejor aún, la existencia de I ncu, e, •sn que hace evidentes a los entes
os entes. St nos fiJ"amos b"ten, esta patencia

º"'""'"""
·-o---

163

��aire participan del calor o, mejor aún, que están calientes o que son calientes;
también podrlamos decir que el hielo es frlo; pero esta misma afirmación ll0S
descubre que rectamente hablando debiéramos decir que el agua o el aire
tienen o están calientes y que el hielo tiene el frío, ya que los primeros no son
el calor y el segundo no es el frio. Lo tienen pero no lo son. Asimismo, los
términos mutuamente implicados e inseparables por eso mismo de la relaci6n
ontológica originaria, tienen el ser o están en el ser; por eso podemos decir
que son, siempre que tengamos presente que el acto primario por el cual se
escinde el ser en ser sujeto-ser objeto no hace más que descubrir el ser que
está en el yo y en el obiectum. Si así no fuese no podríamos ya dar un solo
paso más porque si yo no tengo el ser, no participo del ser verdaderamente,
sino que me lo he dado a mí mismo o me identifico con todo el ser; si lo primero, caigo en el absurdo de haber sido antes de ser para poder darme el
ser a nú mismo; si lo segundo, si me identifico con todo el ser, desaparece la
relaci6n sujeto-objeto absorbida completamente en el sujeto al modo del Yo
trascendental de Fichte. No queda más salida que sostener que el ser del s,r
sujeto 'Y el ser del ser objeio es ser participado. Esta afirmaci6n welve insostem"ble una actitud f ilos6fica que intente edificar una ontología a partir de una
mera y exclusiva descripción fenomenol6gica del existente humano sin la apertura a la relación ontológica oñginaria que implica, es claro, una salida f11era
del mismo existenie como tal; pues desde el momento en que surge el ser
sujeto ya se trasciende en el objeto con el que entra en relaci6n necesaria;
negar esto es, hasta cierto punto, no ser fiel a las últimas exigencias de la
descripci6n fenomenol6gica; si el ser en bruto, lo fáctico, no ei otra cosa que
el ser-ahí del propio humano existente sin posibilidad alguna para la escisi6n del pleno del ser en la relaci6n originaria, resulta imposible la salida
fuera del sujeto; en realidad, ni siquiera debiera surgir el sujeto como tal
y el existencialismo, para ser verdaderamente fiel a sí mismo, debiera perma-

de carácter tsfnntual
..
porque ad . .
. .
soy por evidencia inmediata. yqwnr conaenaa de ser equivale a abn que
observemos que yo no soy porq:e es1!'ns': puede sei: puesto en duda. Pero
por~ue soy; sin esta primera pate ,:ted q_ue soy, uno lo contrario: pienso
a IDl ser como ob'iectum. Resulta naa
así . e IDl ser no podria pensar ru. ponerlo
~ ~m? '? el idealismo, por un lado unposibl~ deducir l~ existencia del penong,nana n el acto rv
""r el c'""
··-' me conozco
, y también resulta imposible la rie'--·.i
&amp;aelun
entonces la alteridad resultaría im 'ble como ser no fu.era espiritual porq,u
en el pleno indistinto del ser en b potn L 'Y deberia quedar siempre inmerso
· absolutas. Prim
ru 0 • uego' puedo dcar
· que tengo
evi'denaas
d
.
·
era,
tengo
conciencia
d
ya 01
da,
~ sunultáneamente tengo conciencia del
e ser 'Y, por eso, del ser;
y,Sl sé que hay ser, este saber que se si e d pens~r. Además, si sé que soy
aun no me dice nada del f dame
gu e la pnmera relación ontol~
h........
un
nto de esta ·
• .
~-,
...... 50, es necesario dar una
respuesta• po 1 IDl concienaa de ser·, sm' emuna respuesta W\ no podría
·
r o pronto, y esto eqw'vaJ
' ,..._
tener la pat · d
e ya a
por el que es todo lo que es, según se d"
enaa e ser si no .--ruirti.a'para del ser
puedo encerrarme en el mmanentJsmo
.
.
antes; .entonces es claro que no
matIJO 'alis
to
en
el
cual
des-cubro
el
d
en
• .
ser escubro siJn l , ta smo que, desde cl momenmteligible: el del pensar L '
u táneamente un orden eidético
.
. uego, el orden ontoló .
o
recen simultáneamente "' en tl .
,guo Y el orden eidltico apa
.
.,,
mismo acto d
•
su propio ser. Como se ve,
"d
e aparecer tl sujeto trascund
es evi entemente
,
•
cree que entre sujeto y obieto ha
, erronea la opinión común que
· li .
J
Y un vac10 una laci6 ,
.de '":P
cación y de trascendencia porq ei' . re
n fna; la relación es
lmplica en sí mismo al objeto y al . ue . SUJeto autodescubierto como ser
~el ser trasciende el propio ser ,y lo
bempo, el acto de descubrimient~
c1a Esto equivale a adoptar una acbtud
~ yecta aun
.
. allende su propia CXJstenal de la fenomenología heid
rian
~eJ~te en el punto de partida
clausura.
egge a pero mmediatamente suna
... .i
de su
r---..ora

UU:º

necer mudo.

Conciencia dt ur 'Y orden eidético.
Sin la conciencia, es decir, sin el acto del espíritu por el cual me descubro
como ser y descubro el ser en el mismo acto, todo es como si nada; si existe
un estadio preobjetivo, en tanto aún no se ha puesto la relación ontol6gica
originaria, el ser mudo, como si nada, y nada puedo decir de él. Pero cuando
lo que hay se me hace patente, al menos el primer grado del conocer que
es la simple sensaci6n, se abre el camino del ascenso al ser y, por él, el camino
para la edificación de una ontología. Esta relaci6n ontológica originaria es

166

II
RELACIÓN ORJOINAJUA y CONTINGENCIA

Lo preobjttwo, el ser inteligible y el "resto".
La relación
0 - : : - - , como acto del esp' •
la • ontológica oriuin:ari,.
mente idea del ser; porque la o . .
.
tntu, produce simultánea.de ser oposición es implicaci6n de pos¡c16n suJeto jeto, por el hecho mismo
uno en otro y esta re)aci.6n, cuando se efcc.

167

�Pero como es natural, el ser
se ba del-cubierto el ser.
'
brir con mi capa·
t6a, ,a supone queel ser abloluto sino el ser que puedo d~ las profundidadescubierto no es
hnada. 0 .ea, que uaue
.dad infinita de conocer nunca co . ti'vo emerge una fina arista a la que
Cl
• •
• del ser en bruto o preob)C!
llamo el ser-int1ligibl1 que
des~ u e s t r a idea del ser; tal uadeslo quela naturaleza de nuestro_ espíco•• -,.• · 'amás adec O ª
b' tiVO se
predicamos de todo jwao J
1 al el pleno del ser preo Je
.
bierto en el mismo acto por e cu
tonces, esta idea de ser
ntu, descu
'eto-ser objeto. Indudablemente en
l todo del ser;
etcinde en ser SUJ d
b' rto del ser preobjetivo, no agota a
1 todo del

relativa a lo es-cu ie
• conmensurable con e
qu~ es del ser en este sentido, es realmente m esente a nuestro intelecto que
la idea ue el ~r inteligible es nada más que lo ~tino-Pnte intelecto no puede
ser porq
-"1)•
la ._,...,1,a de
1........,10 por nuestro
lo des-cubre; y lo que es V&amp;•....
Esto es lo que consti~ye
u "6"'...
•
agotar todo lo dado, el ser en total.mínima franja de la realidad y debe aban
......... inte1:-cia que capta una .
hace -ible el filosofar ya que
DU=u..
"E&gt;.....
tambiEn lo úmco que
r-•
fí
pQ&lt;lría
donar el resto, pero es
'6 rioinaria el todo del ser, la filoso iadono dice
• escubriéramos en la relaa n o.
odo Por eso, cuan se
SI d
la b•',cnueda por haberlo encon~do t 1 . -•stente debiera aclaomenzar
-i
•
obJeto e ser ...,,..
'
b'
c
la Metafísica nene por
el todo del ser; de iera
con raz6n
ser existente del que se
es es el pleno del ser sino
rane que
-de la Onto,"6... 00
•
laci6n
ue el ens communt
íritu en su misma re
aclararse q
mima franja que descubre el esp
eda decirlo todo (como
s6lo aquella -~ . . d ahí que la idea del ser no pu
.do del océatógica Ongmana, e
end mostrarnos el conten1
onto drla Lavelle) que es como pret er 11 do a otra concluS1'6n ·unporsosten
cda1 L go hemos ega
1
medio de un d
. ue '
. teligt'ble y el ser total, o, o que
no por .
nsurabilidad entre el ser m
.
tante: ~ m ~ otabilidad del ser por el espíritu.
es lo JD1sm&lt;&gt;, la mag

=

El

"I)"

bah~:

como idea.

,, es elaboración abstraelos "manua1es
del
que
hablan
· ·mtuición del
El concepto de ser
. . nto del ser . sin la previa
.
por eso posterior al descubnnue . le 1 ~ concepto alguno, no ya
tiva y,
~
. . ·a no sería posib e
la tradición
ser en la relación ongman
to ·Tiene entonces razón
,
solamente del ser, sino ningún cc:cep -~to sino idea de ser? Creo que s1,
stiniana que sostiene que no y con tracción que nos conducirla al ~nagtl
trata no de un proceso de abs
h
posible toda abstraccaón
porque se
. . :.t del ser qu~ ace
-'---". de una ,ntancwn
labo dos por la é&amp;&amp;nU
....
cepto de ser, SlilO
trabaº " con conceptos e ra
t
•
Las
ciencias
"
Jan
el
que
no
se
trata
aqu
postenor.
la • tuición del ser; aro ·
ci6n; la ontología parte de
m. solamente de la intuición del ser que es
de la intuición del absoluto Ser, nno

ser

168

Jo que adviene en Jo que he llamado relad6n ontoJ6gica originaria. Hay siempre un "plus'», un "más al1'" deJ ser mismo dCICUbierto en la intuición originaria y este ser descubierto en la relatio primera es siempre inconmensurable
con el todo del ser. Luego, si el concepto es e) ténnino de la abstracción y la
idea es el directo resultado de la intuición ( ,elatio), el ser des-cubierto no es
concepto sino idea, la 6nica idea, "matriz de todos los conceptos" (como dice
Sciacca) porque entonces solamente hay conceptos nunca el concepto de los
seres particulares y no el concepto de ser, sino la idea de) .ser. Esto nos da
razón de la pluralidad y de Ja unidad de todo lo que hay.
Intentemos seguir adelante con nuestro análisis: si la idea del ser que
corresponde a Jo descubierto de él no sacia sino que por e) contrario, apenas
indica una estrecha franja de realidad, ¿qué valor tienen los conceptos y por
Jo tanto los juicios ya que no hay juicios sin la predicaci6n del ser? Es claro
que los conceptos solamente tendrán un valor relativo, jamás absoluto y quien
procure filosofar por medio de los puros conceptos pensando que ~tos le
''niostrarán" la realidad toda, procurará algo realmente imposible y su ''filosoíia" será pseudofilosofía desplegada tn una especie de juego de conceptos
y f6rmulas vadas. EJ mismo concepto, si tenemos en cuenta lo dicho sobre la
escisión del pleno deJ ser en la relación originaria, se mueve en el plano de)
ser inteligible; apenas nos dará una imagen geométrica y clara. . . ¿ de qué?
Del ser inteligible. Pero dejará en la penumbra todo el resto situado más
allá del alcance del conocimiento conceptual, sin querer con esto invalidar el
mismo conocimiento conceptual sino determinar sus modestos limites que son
los límites de la endeble inteligencia humana. En cierto modo, podemos decir
que Jos conceptos tienen una doble faz aparentemente contradictoria: por un
lado apenas si nos dicen algo de Jo que hay (he aquí su miseria}; y, por
otro, nos ponen en e) rastro de Jo que hay por aquello mínimo que nos
muestran (he aquí su riqueza ontológica).
Si dejamos por el momento este paréntesis acerca del valor de los conceptos,
es necesario volver de nuevo a la relación ontológica originaria: cuando descubro el ser y e) pensar, ya que no hay pensar sin ser, es evidente que si hay
ser es porque hay algo que 1xist1; en realidad es esto lo que descubro: que
hay entes, o mejor: que existen entes, o que existe, el 1ss1 y lo que es. Y es
realmente absurdo decir que no hay esencia de lo que existe sino que es Ja
misma existencia Ja que se proyecta en todos )os instantes porque, entonces,
como ya se ha dicho con raz6n, Ja existencia se "esencializa"; y también resulta absurdo sostener que s6lo hay esencias porque .uf nos moveríamos en
la pura posi'bilidad, no en el orden real; una mera esencia como tal es siempre concebida de modo que en su misma razón no entra la existencia; pero
eso solamente en e) orden lógico. Y si no podemos pasar del orden lógico al

J69

�~ Mell9"" _. aille 'I •

•1 ~

nada..,..
turm haJ _,.,
L-.,, mando - • nlaci6n - .
J• •

no hay eaa:d,lismo . ~

_,_.del••

~ qnaria el• , e ~ como o ~
IAe
W ~ CD el primer acto de Ja reJadla indllJI eD á mismo Ja .,.._
cia y a aistmda ~ una tbl la .tra. Da ..SO que cuando teap
)a intuid6n de • un aer y en ella la delar, al JDIDGI de IU1leA vaga per•

•¡

dbo que ate• delcubicrto, que IIIO p

et, o; en otrM palabraa, que nada
pedda existir ai no Í\lt;ra
y que iatuyo algo poique • (de Jo amtrario
nada podrla delcubrir) ; a, ~ ol •
la rew:i6':a originaria de - - - 'f eleDCia DO COQIO ~ COIU adbmdaf exbbaler:ameo~ _sino
comtitutivaJ de lo JDilmo que clelcubro; el - - ~ DO • la -..cía
ni a la eixistencia; el aer ~ • ~ cam y. amlw I01l uoa ac&gt;la:
el aer. Pero hay mM: bemol didlo ~ que tc. llfrminns de la
, ~ originaria por la que dacubro el ,er y lo pongo~~• ..,.
el aer y que por ao poitea,,. decir que ,oa; pero DOI cuidN001 bien de no
decir ~ 1011 el ter; o aea que b táJnim1 .de Ja relama implicaclol en el

•ibierto -

- participan del -· el - clmcubMwto .., el - y nada mú. &amp;to lipiñca llaber dacubi.erto algo iaaportante: que ate aer dCICubierto en la rela·
ci6Ja originaria DO a Jwr Á 'f ai DO a por ll DO me queda IIÚII mida que _.
t11Det su '°"~ ,.&amp;111; pero, al millllo tiempo, raalta ya impolible
eneerramc» en UD oe•i......., üaoluto porque li este• delcubierto
no es por ll debean bl1lcar fwr• U II la ru6a de • millDa continpncia.
En realidad, desde el momento que tengo CCD iencla del aer eD la relaci6n
originaria, ya trllCiendo el mismo • delcubierto porque me wo obligado a
reconot1'r (en el mismo acto) que al no aer por sl (pues tiene el 1et y no
es el 1et) su ru6n de • te litúa en UD allende sl mismo. Y me sit6a en plena
trucmdrncia Veamos entonces Ju cc,m con mayor dt"tmirniento.

~~--,
.........
w,e1~.AD••.-1a._::;.~••milma~:
_=:,

el llel' y DO ~ - "w'• lal&amp;IUIIQB.J&amp; epa,:• JnPIO de Jat COIia "tena"
que • a r qqe QM' encuentro ~ l a e l aer e la eeisa. es tlors en tanto
.
en r4'-o odgi •
• yo DO 19'1 mi ••mi• e, IOWmeate lni4o
MOi, me es "cladc,,,¡ y
entraña ma,ons dificukades.
•·
que ato es evidente y no
.,,._. ~ queda . .~:_-;:-0 ~
ti mi lel' et clonado,
DO ~ a J)lltente Pl\l'O IÍ, por Jo JDerJOa.
~ t e CUf.\ enridacf misma
adviene f!O.IIIO ym-.iaeeco•
.
radka1 apertura. Y eno no me
IL!
• • de
• "f"
, ffllp' w,t,0 Ollml6gic,.... L-....:......1 L...L.
.nmapo DU lel' es ,__:..,..:___._ .
•
._,,. ca 1--uuato
L ... .1--1...
_ . . . . , . . . . . . . _ mi RI' Dll8DO• en •
UIIM: pateDtc - - el Q'JO!Qeato de Ja nlalio
• • .'
- ~ y•
estar ......, y DO puede DO NrJo
ongmana. BI hambre el este
Ali m MUist• n _,, amo tll
~ ~ Ja ~ origilaaria.
Je adviene esta apertwa "luego"
• ~ "' ,,.
A mi aer no
ES
apertura. In modo
, por
de III descubrimiento; mi •
IOluto Principio de .
alguno ~ m11nuar que el ., minno clel al,..
•
IDt - y del lel' lea- anmediatamente daa bierto •
~~ ofrecer UDI ..prueba" de IU
......1. ~ , m tampoco
uauua tratado de IDOltrar algo mucho mú , . - para~ adelante;
~tal: que nuestro ter y, por B, el ter de
pem Jlr•IIIO J fundadical al Abaoluto Ser. Nada mú.
todo lo que hay, u apertura racticabnente abierto al Aheoluto ~ que enloDcal, eate mino atar raen tal CMO toda -·•·
, ~ t a toda prueba Y a&lt;m la exige. Pero
•
,,.....,. que qtuieQ praentane
válida .

C.O

ci:

aa

=

_e-,,1?•
mtenda~

4:e

se,.

~ la relaci6n

ontol6p-a originaria en la que ~ la ~ 111 ~
IDl lel' y del lel' J III apertura aJ ámbito del M-oluto ~tmger,Ga de
Contado con la rllituióa.

m
la. AJIIOl,U'IO ftlNQIPIO

DecidiclammteJ por tratane huta cierto
vada la distancia) con la p,lici6n de :
de un encueatro interno (111expougo aqu( mi medí~
~ de1 pn,bJema de Dioe,
to
al
IObre el peDlllmento del fil6d
rno p,oblmu, th DiosJ en Nlllw. Hid Dio 2a.
o -ruua- (E,a
drid, 1951). fJ Jectm, apontúeamen~
Ju~ ~, P. 329-361, Madaarrolb que hap por mi
•
erencm y a1'les 10n io.
malentendido ...L....I
propia ClleDfa. ,. tambiáa evidente que L ... _
wutamente a Zubiri •
IUID
"prueba" de Dios y menoa a6n b
quaene, ven en III pwam.:nto una
constitutivo fonnaJ de la natura'aaqudi~ ~ que la "funcfamentalidad" es el
YJDa. La meditaclón de Zubiri' ae atúa
••

-«-•

verá

La re1aci6n originaria, acto en el cual el ser elCinde en mjeto-objeto y escisi6n que ,s ese mismo acto, D01 ha pua.t.Q en evidencia la ,MV,rl niJailitlad

"""''º

omol6gie• tÜ
s,r, dacubierto ea la awocoacimc:ia en la cual dacubro ümuldneameate el ser de todo lo que hay. Y 11G1 hace patente, al mismo
170

t11

tcrA me ft'lllite • un-Alleade •
. _ 1111&amp; ,,,., mu que, po,
• dacubiato m Ja ~ ~ ~ y el • de• enta. &amp; decir, 11Pf11tm
• Aqwllo fJII ¡,o., 1M
D01coiorauee 1!' ~ ,ü .,._

171

�..:.__..:.t.. -:.a. la
d, detde esa 111.UIIUUu, : . •
en un estrato pn!V10 a ~
una relaci6n ontol6gica ongmana
-a.... o 'le trata aqul, cvauen
,
•
la
fundamental
.t"......,._.
llamado al inicio del fi1010far) mno de mera y "
(como hemos
. el sujeto y "además las cosas,
comprobación de un hecho: no es que existaabierto las cosu"· de ahí que la
• ~' . en estarviene al hombre
ª
' si mismo y el
"sino que ser sujeto •conm
desde
existencia de un mundo extenor le ad
.
del hombre; a es
.
..-rh-•
y
esto
es
el
ser
mmno
sujeto pone su mmna ar-_,.-,
Ent
las cosas no son un "-~-.a·
llJuaul•
·
nada
serla.
onces
"con" las cosas y 11D Cl0laS
tal Asl tammm respecto de
do" sino un necmarium del ser humano como "~~-.c._,,. de
hay Dios.
•viciad de las cosas Y aulallU
'
Dios, se parte de la sustantl
dice Zubiri "la pom'bilidad filos6fica del
&amp;to es tambifu un fallo supuesto Y, • la ~ ó n humana dentro de la
n:--' consistirá en descubnr
,, Cuál
problema de .&amp;n\119
•
dicho está ,a planteada • ¿
CUal esa cuestión ha de plantearse, meJor
'
tra "implantado" en
1 hombre 1e encuen
es esta dimensi6n? Por lo pronto, e
el sentido de ser un ser que conla existencia y existe ya como persona en lado se ncuentra enviado a la
,
realizarse" y, por otro
.•
•
•
siste en 'tener que
~ ,, "esto que le IDlpone la exu. tencia o "la existencia le está en
ª y
lo cual "el hombre se
em
• Is4
'vir• esto es algo en
tencia es lo que le ampu
vt
'
ff'"co sino que es apoyo
. .
hacene,, • no es un apoyo ... ,
apoya para exutír, para
'
en la existencia; el lo que nos
el sentido "de que el lo que l)OS apoya
eda más nn111'bilidad que
en
mismos y no qu
r~
hace ser"; esta fuerza no es.~~~ de
'hay' también lo que hace que
•
. .:..1--:- de que adcwu
cosas,
·
t esta·
la misma e .
· h• porque prevuunen e,
"estamos obligados a exu....
'.
algo
baya"; y, entonces,
hace . tir". pero as{ nos vmculamos con
mos religados a lo que nos
~ ,
hace u,». de modo que eo
..51. que p,evunrunte, nos
,
•
que no es extrlmeco no ,, . '
,, enimos de., ; y así la religac16n n01
la religación no ''vamos a s~o ~u: ~ existencia humana. Esta existen~
hace patente la ''fundamentalidad. e li d en cuanto la religación zub1"
'ad " smo re ga a
no está simplemente arroJ ~
.
. . así el hombre "consiste en
• . d la misma existencia, Y
riana es constltutlva e 1aro
••.. ª; como el estar abierto a las cosas nos
ligi6 " . e
que reli
religaci6n o re
n , es
.
ue 'ha , cosas, así también el estar
•
descubre, en este su estar abierto, q re1· Y lo que constituye la raíz funda'hay' lo que 1ga,
igados
gado nos descubre que
Di
mo "aquello a que estamos rel
'te '"•estoes
osco
.
•
mental de la eXJS IlC1a ,
patente entonces, no es Daos preasa•
. en tero"., lo que nos es
-1:n&lt;1r'6
en nuestro ser
d.:-'-"''· d modo que la •""6
....1 n nos
·
Z bi · llama "ta ~'"' , e
mente sino lo que u n
, tala
1.1 constitutivamente; así Dios
'
d 'dad nos UlS
en e&amp;
abre el ámbito de la ei
y
trib to serla la fundamentalidad,
untlamentale cuyo a u
.
liga
el
f
aparece como · · ens estar ya haba'endo descu
. bierto a Dios en nuestra re •
por la cual, ~tu' es
'
• •
eso "el hombre consiste en estar
.
li d estar en Dios' por ,
ci6n; yasi estar re ga o,
. d z biri desde el comienzo qwen
. . do de Dios" · Como deda, malentien e a u
vm1en

•

prueba a

tementeT

elbs

ª

172

piense que esto •ifica una ".intuición" de la entidad misma de Dios, o que
Dios se tranaforma en aJgo subjetivo; la cosa ea anterior y mú simple: ''Lo
que de Dios haya en el hombre es tan a6Jo la religación en que somos abiertos
a ti, y en esta religación se nos patentm Dios". Esta simple patentización
que acontece en la fundamentalidad religante, cuando queremos elevarla a
concepto y darle justificaci6n ontológica, '"entonces, y 161o entonces .. , es
cuando nos vemos forzados a intentar una demostración discursiva de la existencia y de los atributos entitativos y operativos de Dios. Tal demostración
no sería jamás el descubrimiento 'primario' de Dios". O sea que Zubiri no
trata de Dios, sino del p,obkma de Dios. En este sentido, basta lo dicho para
hacer patente que "la existencia que se siente desligada es una existencia
atea, una existencia que no ha llegado al fondo de s{ misma"; tal es la suficiencia de la persona, la que, en cierto modo, "se implanta en s{ misma en su
vida, y la vida adquiere carácter absolutamente absoluto" porque se autofundamenta, lo que es propiamente, la "rebeJdfa de la vida" o "endiosamiento de la vida" que consiste no tanto en la negación de Dios sino en que
"el soberbio afirma que él es Dios"; pero esto mismo no es posible sin Dios
~ues el ateismo solamente es posible en eJ ámbito de la deidad y, entonces,
n el holbbre es religado, "su sentirse desligado es ya estar religado".
a) Claro que surge aqui, vininado desde adentro deJ pensamiento zubiriano,
una diferencia: el ser como ser abierto a lo Absoluto (de Jo que babi~ en
el párrafo anterior) depende en su mismo aparecer como tal, deJ punto de
arranque que no es otro que el autodescubrimiento por eJ cual el pleno del
eer en bruto (lo preobjetivo) se escinde en sujeto-objeto dentro del ser; o sea
que la relatio originaria toma como punto de partida la autoconciencia que
no es (como para el maestro español) "un retorno desde las cosas hacia s(
mismo" sino un descubrir las cosas en sf mismo, es decir, desde la radical patencia de mi ser en cuyo acto descubro el ser; o, como decía antes, la conciencia de ser es conciencia del ser. b) "Lo que de Dios haya en el hombre
es tan s6lo la religación en que somos abiertos a ti, y en esta religaci6n se
nos patentiza Dios", dice Zubiri; esto nos pone en evidencia que el ser deJ
hombre en cuyo autodescubrimiento se nos descubre el ser, consiste en a¡,n.
tura; fijémonos que no se trata de que el ser del hombre "se abra" al Absoluto Ser que Je hace ser; es mucho más que eso: no es el hombre ni es el ser
de todo ente el que "se abre" o "se dispone" al Ser Absoluto, sino que existir,
ser un ser, es S61 apertMra, estar abierto. En este sentido "está" el Absoluto
en este ser que soy y e:n todo ente, pero no "es" evidente; de ti no tengo ni
siquiera esta simple patenda de que habla Zubiri, sino sólo la apertura ...
e) Y si este ser que soy y el ser de todo ente (que es de "Jo que hay" diría
Zubiri) consiste en radical apertura, toda prueba parte de este hecho f unJ73

�""sibilidad ontológica
. d
1 b ne. el ser apertura es la rv
simplemente o su po '
R 1_..:,in (asunto que deJO e
tid de toda eve de toda prueba, 'Y en otro sen º! .
pertura radical sino en clausura
• 1
no cons1st1era en a
d
y
lado por ahora) i s1 e ser
.
éste que lleva al absur o: o
ed , más camino que
inmanentista, no qu ana
1 sentido de que me doy el ser o me
mismo soy el que hace que haya en e
"implanto" en el ser.

damental

O

Dios, Supremo Principio.
.
a mi conciencia no es por s~ es puesto,
Si el ser inmediatamente descubierto
t pone en la existencia sino que
•
• • 1 algo no se au O
ad ·
arroJ· ado en la existenCia ' e
11 l acto de ser puesto no le viene
·
puesto
en
e
a,
e
f
d
es puesto en ella; Y 51 es
.
d .
de otro le adviene uera e . su
. d tro· y s1 le a vtene
'
, .
no
d e sí mismo smo
e o '
d
.• :. no está en s1 mismo Sl
· a razón e exis ...
misma entidad; luego, su nusm .. ,
esta nueva relación que vamos
, ·
FiJemonos que
.
d
en algo distinto de s1 mismo. .
,.
va incluida en el mismo acto e
descubriendo también resulta ev1~en~1mda )' e hablo desde el comienzo porque
e qu
·
e
descubrimiento de l ser en 1a conciencia
r uesto en la existencia. El cammo qu
le es necesario dar la razón de su se p
'd . Si el ser descubierto no es
.
bastante conoc1
d ·
acabamos de descubnr
es ya
1
esto en la existencia le a vtene
.d te que e ser pu
, .
por sí, admitimos como ~Vl en. ues bien; si yo no soy el creador de ID1 ~
de Otro ser realmente existente' p
. .
la existencia la actualidad
.
f
en
existir y es
d
010 mi esencia no puede consis ir .
1 que descubro en el acto e
,
oda
c1a · esto es o
•·
de mi esencia y de t
otra esen '
(
l mismo) de la relación ongi. 'd con el acto es e
,
eda
autoconciencia que com~1 e.
(
descubro nada que sea por s1) qu
.
•
por
rru
mismo
Y
no
• · d e la absoluta
nana; y s1 no soy
, .
fundamento del existir,
.

°·

planteado el problema del ultim?

de ser de mí y de toda contingencia.

trascendencia, de la a~lu:rar:o~cmostración del Ser Absoluto q'.,e hace
Q ueda abierto el cammo p
. .
te que pone la esencia en la
d . d 1 s premo partlapan
que haya cosas, es ec1r, e u
t que tomo conciencia de ser un ser,
.· tencia. En efecto, desde el momen o
, 't
tablece un nexo causal
d
11
nuestro
espm
u
es
f' .
seg ún los pasos de este esarro o,
1 • nn&lt;tible retroceder inde mil
sí pues resu ta 1mr-.
entre el ser descubierto y_e ser por tro ser contingente sin detener la s:ne_ ~n
damente de un ser contingente a o d od lo que hay Supremo PrinC1p10
d , ismoy et o
,
.
un Absoluto Ser, razón e ~ ~l me es imposible formular juicio alguno ru
iluminante en tanto que sm e

e.xis

descubrir el ser.

El ateísmo, filosóf icamnite in-fundado.

Vistas así las cosas, el ateísmo resulta filos6ficamente injustificable, pues
para evitar el acceso a Dios, Principio Absoluto, hubiera sido necesario que
la relaci6n onto16gica originaria nunca hubiese tenido lugar, o, Jo que es lo
mismo, el descubrimiento del ser a mi conciencia hace ineludible el problema del supremo fundamento o razón de ser de 1a existencia, porque cuando
se escinde el pleno del ser en bruto en sujeto-objeto, ya el sujeto se trasciende
y si se trasciende reconoce que el ser ob-iectum no tiene la existencia por
sí sino por otro. De modo que el ateísmo resulta filosóficamente absurdo e
infundado; principalmente in-fundado porque, para sostenerlo, sería necesario negar la trascendencia del sujeto en el obiectum lo que equivaldría a
cerrarse absolutamente en el sujeto y, con eso, condenarse a pennanccer mudo. El ser, por el hecho mismo de aparecer, remite siempre al Absoluto Principio de si mismo; es esa misma remisión. Entonces, el descubrimiento del ser
que implica de inmediato la relaci6n sujeto-objeto, me religa desde ese momento al Absoluto Ser por el que hay todo lo que existe; y por este camino
veo que la especu1aci6n metafísica, desde su misma raíz, implica su apertura
final al orden de la religi6n. Pero sobre eso, nada más quiero decir por ahora.

IV
CONTINGENCIA, CREATIO, TIEMPO

El ser como permanente posibilidad del no-ser.
Esta remisi6n al Absoluto Principio de sí mismo en que consiste el ser del
hombre, me ha descubierto simultáneamente, según vimos, su nihilidad ontológica que es, precisamente, su radical contingencia. El ser descubierto en 1a
relaci6n originaria por la cual emergen el ser sujeto y eJ ser objeto, se mueve,
es, en la finísima arista de su cuasi nada, de su pennanente posibilidad de
no-ser porque simultáneamente descubre que este ser que soy en realidad
no lo ·soy sino que "lo tengo"; entonces se me ha hecho patente que mi ser
consiste en pennanente posi'bilidad de ser nada; no es que a mi ser ( y a todo
ser) le advenga desde fuera esta posibilidad extrema sino que precisamente
en eso, consiste mi ser; mi ser es permanente posibilidad de no-ser; si vemos

las cosas con detenimiento observaremos que todavía hay más que esto; porque este ser que soy -hemos dicho ya muchas veces- es sólo "tenido" y
174

175

�.
~ de modo erahlilo. º hay otra
si es uí es evidente que 1111 aer me
.
. ser· si "1'/ mi ser y me
posibilidad: porque o tengo el ser O IOf~ m a
mi mismo&gt; lo que
identifico con 61, en10Deel .Y causa Y
recibido dado ~Pi'®·
raulta absurdo; si teng9 _el sertkcr:=
un recipien~ que ha re&amp;o es lo que soy: ¿Quiere
le adviene el ser? aturalmente que
cibido el ser? ¿Que yo soy~~ a lo ~ - ' L - l ser enlODCeS ya aería o ten"'"mente
~ e
..1:....:-....:.L..
no, porque 11. ¡~ " un ·--r·
deque
haberlo
recibido;, luego no hay WJH,AUWU11
dria el ser previamente al acto .
ha
'piente del a· simplemente
entre recipiente Y iecibido. Es decir&gt;.~ teyy ~ porque ,no hay nada
'JO so, se, 11,ibidoa pero no hay ~ l comprebemi6n, es claro entonces
que no sea recibido. Aunque no.~ e
palabraa, lo absolutamente regue mi ~ ~ en puro
aoy, don puro y por ~' pereibido (sm reapiente alguno} , .. nos e áe es el uclao; no intento
manente posibilidad de no-ser. Fi~
qu
en el hecho evidente
aqu¡ una afirmación que no esté fmneinente ~ hay es 10lamente "tey fundamental, de que hay ser y de q~ ::mcadón o aniquilación del ser
nido". Luego, se nos hace patente que
..-nu1111Hlui posibilidad.
de ser lo recibido puro- es una r - -_ppr el solo hecho
• •ente vado. simplemente hay r,ada.
Retirado lo n:cibido (el ser) 00 hay reapi
,
te .1-te al ser·
,
posibilidad más o menos presen m::u
o se trata entonces de ~
Si la posibilidad no existiera más, sencillael mismo ser es esa posibilidad.
distinción entre el ser Y su
mente el ser no serla., no hacemos entonces
. 'daduna
posibilidad de no ser; el ser ,s esa posibili ·

de

! ;8°aoy

"~!°;.e:,:

E:t nihilo omne ens fit.
.d te en la relación originaria en la
Esta gratuidad del ser que se hace evt en . ...,._ esenciales· a) que si
ha hecho patentes vanas •
que descubro el ser, me
. .
., existe lo que hace que haya
ilidad'
d bierto en mi conaencaa no es por ..,
este ser CllCU
•
todo ser comiste ...n posib
entes que es el Ser .Abseluto¡ b). que ID1 ser yrecibido. Estas t¡m conclusiones
de no-ser; , ) qu.e todo aer ooauste _en p~ .
•
nuestro desarrollo:
"conclusiones más radacales
. en .,.-..
......:1.ili.
no&amp; Ulll,~an a
recibid • proeegwmos
eso es, conmte

porque es claro que ai el ser ts lo
~-~ porel.,_
- • ~ - ~ de 61. ¿ En qu6
·
DO-ICI' p,ovw...
--Dde
dad de no ser, este mumo
.
, el cual todo ente en cuanto ensentido? No ya en el sentido beidegenano .egun --Lrenada la nada. No· por, el cual todo ente auu
en
'
te se hace de la nada y~ segun "
., en la existencia y por otro lado, hemos
que resulta claro que a yo ltJY _puesto
mismo "tener'' la existencia me
IDOltrado en el capitulo antmor que este
necesario que
.
• de ---s
.A. ,.uel que es el Ser Absoluto Y
remite a la real existenaa
176

pone a b entet m el ser, entonces 1e hace emfftte que si hay entes (que
comisten en la misma posibilidad de no-aer) 1011 por un acto creativo de Aquel
que b pone en el aer. o hay otra posibilidad. Este ser "tenido", Jo que
hay, proriene entonce¡ de Ja nada, pero protienc por el único medio que
puede provenir: Por creación y de la nada. La nada es antecedente y de
ella surgen los enms que tienen el ser; de Ja nada emergen los entes que
consisten en pura )&gt;OIÍbilidad de volver a la nada antecedente. Entre la
pura nada y el puro ser absoluto, existen loa aeres suspendidos de un d&amp;il
hilo que puede ser "cortado" en cualquier momento. Moverse, desarroUane,
proyectane !IObre este delgadfsimo hilo, tal es Ja condición esencial de los
seres. La creatio no es ast un escándalo. Al contrario, la nihilidad ontol6gica
de loa seres me remite a ella necesariamente. Y entonces el ser des-cubierto,
además de consistir en perm&amp;nente posibilidad de no-ser, además de consistir
en lo J)Ul'amente recibido, consiste na u, creado y advengo así a la conciencia
de creatura.
Se, creado, sn tnnpo,al.
Por tanto, Aquel que pone a los entes en el ser no puede ser un simple
t&amp;mino despenonaliado como el Acto puro aristotBicx, situado inevitablemente en la línea de un naturalismo consecuente; aquí se trata necesariamente
de UD Primer Principio Personal que es el participante, el que hace ser a
todo lo que "hay", o el que pone el "es" en lo que "hay".
Retrocedamos UD poco: Lo puramente recibido que es simultáneamente
plena posibilidad de no-ser, po, eso mismo, es ,Permanente e ineliminable proyección y desarrollo. Es decir, es temporalidad. F.s claro que entonces el ser
descubierto a la conciencia en la relatio originaria, se me presente como
siendo tiempo. Y volvemos a lo mismo: no se trata de que este ser des-cubieno esté en el tiempo, o ~ inmerso en el tiempo, o existe con el tiempo; se
trata de afirmar algo más simple y más profundo: este ser des-&lt;ubierto es t~mpo él mismo; no se "distingue" el tiempo del ser (desde este punto de vista) :
el ser des-cubierto se praenta como siendo tiempo; luego, se trata más bien
de hablar del ,., temporal que somos y que es todo Jo que hay a excepción
de Aquel que es por sf y no se pro-yecta ni desarrolla; por tanto, ser poli.
bilidad de no-ser, ser lo puramente recibido, • creado, implica ser tiempo;
que es lo mismo que decir que ser tiempo implica ser creado, recibido, contingente. No porque el ser descubierto sea todas estas determinaciones yux.
tapuestas. ES constitutivamente todo eso.

EJ •

temporal, el tiempo, supone entonces la nada antecedente y si Ja

177

H. 12

�•
que•
•
en ue hubo ter que es lo nusmo
1
·
+i..nnn ,s de.de el mstante
q
el
....
,s tilmpo. y 11
NU-pone, e - - r ha tiempo porque
ha .:-po de.de que Y
•~-) .J_.J_ el momento
decir que Y
UC1UC
hubo ter ( este ser des-cubierto en la ~te debi&amp;amoa hablar de aer
de la creatio, hubo tiempo ya que,
Diol) loa términos "ser" y
ral 'endo inseparables (por
JO
tempo 11
•
simu}wieamente
con el ser·, hubo ser .cuanel
"tiempo". Luego, hubo tiempo serta del todo exacto decir que se hilo
do hubo tiempo; o sea que no
'enda el "con" como lo entendía San
salvo que se enti
el .
mundo con tiempo,
. ul
·dad absoluta.
Agustín en el sentido de lllll tanei
--L

l,lg&amp;I

•

•

•

' ' ". . ."

:::m;

S tiempo eternidad.
er,
'
.
es constitutivo del
•
con
la
creación;
el
tiempo
da ue
El ·
entonces conuenza
da más cerca de la na q
.
mixtura de ser Y de arista
na ' de la mera post"b'lidad de
mismouempo
ser contingente,
1
d 1 ser desarrollándose siempre en la fielma ·enzo del ser creado; de modo
e
,
•
miell7.0 que es conu
.
como vereno-ser. Ha terudo un co
read y por lo tanto del bempo,
.,
que no hay un "antes~' del ser e ''do ués". El tiempo no tiene un ''antes
mos que no hay propwnente un esp al) s6lo hay El que no se proyec~
del tiempo (del ser tempor
, ·
es decir,
porque fuera
.
. . t El que Es por s1 nusmo,
. se desarrolla, el inmóvil y pamapan e, "tiene" el ser sino que es su ser,
m
temidad. El Ser eterno que no
ibilidad de no-ser porque es
la pura e
. . distancia de la pura poll
.
esanne así
que se sitúa a infimta
"antes" (si se me pernute expr
El Necesario y Eterno. ~ t_a,nto, . decuado) del tiempo (del ser tempo,
'dad del lenguaJe siempre ma
Presencia pura. Pero esto
por neces1
.
d . es el Instante, o 1a
la conral) es la eterrudad, es ear,
. . El tiempo se hace patente ~.
.
tras
consecuenaas
·
tndimeDS10implica entonces o
.runediatamente se muestra como
f
)
.
d
bre
el
ser
e
1
.
(
do
presente,
uturo
cienaa que es-cu
ll de instantes sucesivos pasa '
• •
1
nal· es decir, como desarro o
"6 alguna \'CZ no hubo pasado; e UlS'
· hubo creaci n,
· de un
Pero es evidente que si
ue es el primero; luego, a partir .
tante primero no tiene pasado porq
to puro futuro-presente, conuenza
·
pasad
puro
pro-yec
.
instante sin
o, el tiempo nene
. , sus ms
. tantes no "conti" nuos" '
pnmer
1 desarrollo del tiempo; pero
.
• tentes. esto se me hace pae
.
_,vos
y
no-coexis
'
. o-ob'Jeto
. no "10ldados", smo suc.-el ser en bruto se escinde
en suJet
es decir,
U
tente deade el momento en que
mciente la duración, el desarro o
hace simultáneamente co
.
vienen siemdentro del ser Yse
asl los tres instantes del bempo
que
. . e1
del ser temporal; aparecen
rdadero instante por obra de la memona.
"-.J cine" a un solo Y ve
.
~ t e que ~
pre a n::uu
ta el uempo: como r·--ás
.
b---=L1e.
porque por m
presente. As1 es como se me presen
la vez como mapre
CIWUI ,
curre (si puede decirse) Y ª

178

que redujae el puado y el futuro con el afán~ captar el instante J)l'Clente,
jamás esta reducción deJ pasado y del futuro llegaría a Ja determinación del
pmente; en realidad, si se lograra "aislar" el presente, ya no sería un ins.
tante (presente) del tiempoJ pues es inconcebible un momento del tiempo
como momento inmóvil Si ahora vemos las cosas desde un punto de vista
absoluto, parece que el tiempo no es otra cosa que el mismo desarrollo dt
loe instantes que la memoria enlaza en el presente de mi conciencia; pero,
a la vez, los instantes denominados ''pasado" y "futuro", no son pro)&gt;Wllente
pasados y futuros si los consideramos desde eJ punto de vista de Aquel que
pone a las cosas en el ser. Porque así, los instantes (según Jo he desarrollado
en otras dos obras aunque en diversa direcc:i6n) son siempre "presentes" que
se despliegan en el "ámbito" de la eternidad. Con esto no quiero decir que
la eternidad simplemente esté "antes" y "después" del tiempo, o que la
eternidad es la misma prolongación de la línea del tiempo; nada de eso: la
eternidad infinitamente trasciende al tiempo, pero eJ tiempo necearlamente
existe en su ámbito; más aún: los instantes del tiempo se "contienen" o
"comprenden" en la eternidad. Esto debe ser bien entendido: el instante
presente a mi conciencia es, según dijimos, inespacial, inaprehensible, por más
que redujéramos pasado y futuro; en rigor, es incaptable. Si Jo fuera (captable) , ya no sería tiempo. Sin embargo, el instante presente se comporta
como cierta "ranura" que rpe pone en el rastro de la eternidad. Si vemos así
las cosas, entonces los instantes del tiempo se comportan siempre como "momentos" de la eternidad o, si se quitre, como 'puntos" en los cuales se
reata.a la participación del Ser y del ser creado. Esta "línea" de inserción
es la implicación de eternidad y tiempo; en los instantes del tiempo (siempre
presente) se inserta la eternidad; de modo que no hay tiempo sin eternidad.
La eternidad es la misma posibilidad ontológica del tiempo y su último fundamento; el presente me pone no ante la eternidad, sino ante la evidencia de
su existencia, sin la cual, no habría tiempo, ni ser creado, es decir, tampoco
Ja primera patencia del ser des-cubierto en la relación originaria habría tenido lugar. El tiempo implica la eternidad. Aunque decir esto no significa
que la eternidad y el tiempo sean conmensurables. El tiempo no se separa de
la eternidad, pero la eternidad Je es inconmensurable. Empero, el instante
posibilita la única trascendencia real; la trascendencia hacia arriba, hacia
fuera del tiempo, po, el presente. Porque no hay verdadera "trascendencia"
en el mero pro-yectane del existente hacia adelante, horizontalmente por as(
decir (pseudo trascendencia pues el término está así impropiamente utilizado);
emplear en ese sentido la palabra "trascendencia" es conferirle un sentido
equívoco.
Si el tiempo es la tenue línea en la cual se inserta la eternidad en Jo

179

�determina la participación misma,
es evidente que no andamos errados si decimos que el tiempo es la pani&amp;i,aeión móvil de la eternidad. Naturalmente que no hablo (estoy a infinita

creado (es la imerci6n misma)

y la linea

distancia) del tiempo cósmico y naturalístico que no interesa aqu1 directamente, sino del tiempo metafüico. Aún más: este ser arrojado, lo puramente
recibido, lo gratuito, pura posibilidad de no-ser, ser creado en fin, temporal,
implica en cada instante suyo, al Instante Absoluto de la eternidad. El punto
de inserción de la eternidad en el tiempo, es entonces el mismo en el cual
1e constituye el ser contingente, escala por la que logro descubrir la existencia del Ser Absoluto. Además, téngase presente que cuando decimos "inserci6n de la eternidad 'en' el tiempo", lo decimos asi por una necesidad de
expresamos de alguna manera; pero debe tenerse presente que no se trata
de concebir el "en" (en el tiempo) como si el tiempo fuese un recipiente
''previo" a la inserción; el tiempo es esa misma participación y nada ow;
es esta mltem puntual en que consiste el ser creado.

ximo ins~te (presente futuro) hacia el cual Ja
. .
Prospecd~; de modo que existiría asl un
~ieoaa eziste en perenne,
de atracción de Ja conciencia en la
P~muuo del futuro como foco
que se descubre el delgado hilo de Jaque
se
particimide. el tiempo•, es d-:..
- , en Ja
en los instantes sucesivos O
pación de la presencia -L.--J
•
9Ca, desde el
e&amp;anu uta
!":11 bruto"se escinde en sujeto-objeto por el
~ 'l!:e el pleno deJ ser
aparece el ser pero el ·
extrañamiento de mi con"_.,_.¡,.
• el
,
nusmo aparecer del
.
-·--,
mt ecto, polarira a Ja t talidad
. ser a la mnwliata •.:.:.e_ del
.
o
de la existen . h
'
"a&amp;UIJ
pectivo. Entonces et tiempo
cia umana en sentido p-.
'
no es una "
"alºda
•..,...
meJante y se encuentra a infº1ruta
. distancia
.
espac1
J d disociada" o .. ,_
d
.
~o
se1
J6gi
co: "El tiempo, si no es ·
si
~. ti~po meramente cosmoel ser a mi intelecto pero unagenel. no parue1paci6n originaria des-cub
.
'
,en
mwno to
re
mscguridad entre el abismo de la nada ac , me hace patente mi radical
· que es constante "oscilación" Y el, .otro abºwno de la eternidad,
eq uillb no
ser y nada, delgadísimo hil
metaf1SJca. Tal es el ser descubi
•
la "-~=•--!
o en el que se p~..
. en el vértigo
erto.
Vil\..lü&amp;UÓn".
--, .... .,,., Y existe,
de

::x»~to

Intuición del presente 'Y oscilación nutafísi&amp;a.
Luego, este ser que descubro desde el momento en que se constituye la
relación originaria, se me presenta ya no sólo como "tenido", como radicalmente contingente como temporalidad, sino lugar de injerto de la eternidad,
en fm, como siendo una mixtura de nada y de ser en cuyo delgado filo va
participándose la eterna Presencia. Perenne posibilidad de ser nada, es simultáneamente, perenne presencia de la eternidad. Y cuando la intuición
( cont14itu.s) del instante presente, del único instante en que esta presencia del
ser se da, instante que es, constitutivamente, participación de la eternidad.
Presente del presente, es decir, actual visión de lo que es presente a mi conciencia. No es posible otra cosa. Porque lo que aún no es, es decir, el futuro,
para que sea, debe ser presente, es decir, este instante que puedo intuir en
un inapreheDS1ole momento; de ahí que, cuando hablo de futuro, ''pongo"
el futuro en el presente, presente del futuro, es decir, "convierto" al futuro
al presente de mi conciencia donde descubro el ser. Lo mismo si hablo del
pasado: El pasado se hace presente, se "convierte" al presente de mi conciencia, presente del pasado o presencia del pasado. Ast, el tiempo se conexiona, se despliega y desarrolla en tres presentes, especies del absoluto
presente; aún hay más: la conciencia, es verdad, convierte al pasado y al
futuro al instante presente, lugar del injerto entre eternidad y tiempo; pero
el pasado es ya pasado y la conciencia, desde el instante en el cual se produce el contuitw del instante presente, ya, en cierto modo, "está" en el pro-

180

V
Dw.:ÉC'ncA

DESCENDENTE

La"vue¡,,
ta al proto-ser.
Aún podemos ahondar en un sentido
~o que el acto de descubnnJ'e:car consecuencias en otro. Si hemdisttnto del ser preobjetivo
ue
to del ser me arranca del pleno
~~u~e el luJ~ del ser) : e1
~ deve~o (por la YÓf/f1~ que
inteligible se ocultará
teligible, 51empre más aUá del
un resto de cuya
.
ser
no es captable por ninguna forma
prescn~. tengo conciencia pero que
que esta realidad oculta Iarosc
de conocuruento conceptual. D.irf
' c
ura, escapa toda
amas
veremos escapa también a todos los mediosa
con~ptuali:mci6n y, como
aun por caminos no-racionales p
que han mtentado los filósofos
recomponer eJ camino reco "d ara captarlo. En efecto, si ahora intentamos
desd
.
moperoalain
d.
~ la previa indistinción del ser en bru versa, es. ~• progresu, no
contingente inteligencia (luJ~ del
_to al descubnnuento del ser a mi
volver hacia el fundamento o hacia selr), smo desde este ser ya des-cubierto
e resto que de·
.
~par, el resultado no será ya tan claro
. Jamos necesanamente es-

~~

se;: .

S1 este ser inteligible no es el T d

. , pero nos deJará laludables enseñanzas.
o o smo la fina arista que del todo podem~
181

�wr ctm. claridad, este 11U11110 todo subyacente permanece má al1i de nuestro
alcance; no es que 101tengamos que una coaa es el ser descubierto en la relaci6n originaria y otra cosa distinta sea el todo o ser-total; lo que decimos
es que el 1er de1CUbierto es una deJgadísima irlsta del ser-total; o, si se
quiere, lo que de si mismo nos deja entrever el ser-total despu&amp; de la escili6n de sí mismo en sujeto-objeto. Naturalmente que la vla de los conceptos
no nos aervirá de mucho si intentamOI acercamos a él; y si logramos descubrir un camino, desde este momento debemos afirmar que siempre sera
insuficiente de acuerdo a lo que he dicho antes sobre la inconmensurabilidad
del ser con el esplritu o en otras palabras, la inagotabilidad del ser en todos
101 sentidos. P.a cierto que plffl:C que en la experiencia común logramos
cierto conocimiento concreto de aquellas personas con las cuales convivimos
y que supera en riqueza, en contenido, al conocimiento de los puros y universales conceptol; un conocimiento en cierta manera tram-16gico, no anti16gico ti se permite la expresión, sino situado en un allende las formas rlgidas de la lógica. En este sentido, no parece contradictorio ni il6gico admitir
la existencia de un conocimiento por con-vivencia con el otro; claro que este
conocimiento es hasta cierto punto intransferible desde el ·momento que
depende de una experiencia tan personal, por otra parte nunca agotada y
siempre renovada; pero el hecho queda en pie. Existe un conocimiento por
con-vivencia que, si bien ya no participa de la universalidad y comunicabilidad absolutas de lo conceptual, me pone en contacto con un mundo claroscuro
o me permite sumergirme hasta cierto punto en el secreto ser del ..otro,,.
Entonces, para el filósofo que tiene el hábito de la constante y nunca abandonada visualiz.aci6n progresiva del ser, no resulta dificil reconocer que más
allá del ser inteligible logrado luego de la relación ontológica originaria, es
posible, por esta aecreta pero concreta y palpitante con-l'ivencia con el ser,
ver como en penumbras e irse enriqueciendo con ello, un más allá del ser
inteligible, penetrar en aquel resto incaptable siempre por el concepto; reitero que esta con-vivencia con el ser valdrá 10lamente para el filóeofo, pero
esto no invalida lo que quiero poner de manifiesto y que no es otra cosa que
esta manifestación plena del ser total, más allá del ser mismo descubierto.

Retroceso 1 descenso.
Demos a esto otra forma; a pesar de alguna repetición, volvamos sobre
nuestros pasos: Se trata de la patencia de que más allá del ser inteligible
hay un ''plus., inagotable con el que intento coincidir en este descenso hacia
las profundidades; en este sentido, el Ser-total se comporta como sin fondo,
182

es un
,.,_ esto no es necesario U
• verdadero a-himno. -,n
la
•.
IOIUaDa en el sentido de que los
egar a posici6n bergúmbolos o puntos de t.:..conceptos quedarian reducidos a mer01
.. que me colocarfan
d
•
1os conceptos entonces.,,..,serian
si
•
• no entro smo fuera del !le!';
bles para el con • .
empre insufiaentes y absolutamente ·
,
ocmuento filosófico• no " - msen,¡.
blemente verdadero que el inconm ,
an;g""":'os a tanto; pero es indudaa la total captación por el co
ensurablle quid de cada cosa huye siempre
venali7.abl l
ncepto, e que apenas "abstrae" d
e; uego, por una verdad
"vu
e ella lo uninoce únicamente (es el caso del era_ . elta" a la cosa conoce, pero cocieptos derivados de la idea de serr:;;:aento ~ntíf":° que se vale de con.
universalizar. Sin embargo este co . . o que SJgue Siendo lo que es posible
ºgnifi
,
Doeuniento es real válid
11
1car es que es inagotable. misérrimo
.
Y
o. Lo que deseo
Todo del ser con el que tendría
' mínimo, en comparación con el
ÍmJJOSl'ble) pero único modo absol:e ~ en plena "coincidencia,, (cosa
absolutamente simple. Sin embargo es de ..
~e dentro,, el Todo del ser,
descendente) en el proto-ser . ib~ posib e cierta penetración (dial«tica
~te i~table y que depen~el ~ : conceptos, pene~ón natural,
o~dad e ingenuidad del f i l ~ C personal compronuso Ydecisión,
llOCJonaJ de este hombre en parti ~ uando más allá del conocimiento
de Jo que de ~I puedo ~
(que es en definitiva conocimient
sim-patía
.,_l le
) , por una a veces •~.
. o
.
con e ,
conmco más profundam
.... 5.. convivencia y
nucnto de él es intransfen'blemente mfo peroeninfite, .es claro que mi conocico..,.,.:
...:ento nOCJonaJ
•
,
m1tamente más neo
· que el
---...&amp;U
• IDJ'entras
·
,
'
que
el
con
·
·
11hía, en cierto modo "desde f
,.
ocuruento conceptualizante se
· ·
·
· con él J
conocmuento
"desde
d'
,, . uera ' por la con-vivencaa
.
entro
mterno
d
• cid .
caa personal . , .
,
, e coan encia con él E ta ogro . un
nqwsuna en contenido
·
· s expenentransportado al interior del otro me ~ : ~ ? l ~ en conceptos me ha
él es y que tiene de absolutamen' te , .
o comad1r con él, con esto que
.
uruco y por
d •
mo, en esta dialéctica que va "hacia
, ,,
eso, e mexpresable. Asimismás abajo y más allá del
d
~tras y "hacia abajo" (descendente)
hace
ser es-cubierto en la lació
. .
'
patente la presencia del Ser total
re
n ongmaria, se me
'bl
•
•
como
un
a-b
·
En
posa e aerta penetraci6n s6I has .
ISIDO.
este a-bisrno es
zar la personal e intranst: 'b;
ta _etert~ punto, hasta donde logra alean.
en e con-vivencia con el ser érmino .
terminable como por una línea) de la dial' .
, t
(Jamás deen la escisión del pleno de Jo puramen fá ~tlca descendente que comienza
~ del ser inteligible (donde dese: ctico, se baña luego en las claras
eidético) y termina por hundine
re el orden onto16gico y el orden
proto-!lel'.
en las claroscuraa aguas del a-bismo del

'vr

183

�Des-cubrimos asi el ser, pero el hecho mismo del descubrimiento, el minno

Que nada se sabe.

.
) Partimos de lo dado,
del
triple consecuencia: 4
• d
ual uando tomo concienoa e ser,
'
b to· b) el c
e
.
pleno indistinto del ser.en ru , . do de ~ mismo el ser descubierto o mse escinde en sujeto-obJeto, em~~.
la presencia del ser-total
ser mteligible reconozco
él
el .
teligible y e) en nusmo
claroscura con-vivencia con ·
al que solamente puedo
término de toda ontología, desTodo esto nos pone de
.
q arduo más düícil, aún no sabemos
'
ntraremos plena razón al
Pués de haber recorrido el caDUDO más
·
nada sabemos Y enco
·
d
casi nada por no ecll' que
efecto el ser descubierto
, f
rtugués Porque, en
,
•
quod nihil scitur del filoso O po
·
nciencia de la presencia de1
. . •
nos hace tomar co
dad
en la relación onginana que
·na entidad su poque , y
mismo nos revela su me7.qw
'
lu o
ser-total, por eso
d renacerá con más ardor y, eg
nuestra sed de filósofos apenas ap~a a,
n mayor imperio y' cuando
. •=---=, de1 ser' volvera a renacer
co
sed d
de una visuaiuAYon
.
. con el ser la
e verrsonal con-vivencia
'
d
descubrimos el, secreto e una pe
d
· nn!t.ible adecuación entre
ún intentan o una im,--á
dad o sea de ser, ser mayor a .
.
I ndable océano el del ser que,
'
1 ual estoy 1DSCnpto. nso
.
pob
mi yo y el ser en e c
. e nos vuelve patente nuestra radical
_reza
cuando se ha hecho conscient ' .
dical humildad en el filosofar. Si las
que exige del filósofo una también ra .
dejáramos encandilar por la
cosas fueran siempre como d~ben
originaria. el filósofo, como
débil lucecita del ser des-cubierto en
el santo, seria e1 más humilde de los hombres.
Luego tenemos ya una

ac~:~e::e~

ser,: :laci™:n
VI

acto, me pone ante el orden ontoJ6gico y ante el orden eidético; porque, en
efecto, el sujeto, en el acto de la autoconsciencla (conciencia de ser) se Iras,

ciende en el objeto; el sujeto es siempre trascendencia de sí mismo; el acto
de conciencia de ser, para que sea, es acto espiritual pues si permaneciera
en clausura materialista, jamás saldria de si mismo, la alteridad sería imposible y si la alteridad fuese imposible no sería posible filosofar. Sólo silencio
mudo. Luego, el acto de autoconsciencia, que es eminentemente intelectual,
es lo primero: Tu qui vis te nosse, seis esse teJ ~cio. Unde Seis? -Nescio;
no sé como sé que existo, porque este primer acto de saber que soy es anterior a todo otro; no sé de dónde lo sé; simplemente sé que lo sé; tengo la
autoconsciencia; sí que existo; pero es evidente que si sé que existo, el saber, en este caso el entender que soy, supone e implica aquello de lo cual tengo conciencia: el ser. San Agwtín descubrió que el mismo entender (acto
primero, autoconsciencia de ser, conciencia del ser) implica no solamente el
"existir'' sino el "vivir"; porque, evidentemente, el acto de conciencia es
acto de vida que no tiene lugar sin el vivir y el existir. Pero aqu( las cosas se
presentan distintas: En efecto, se trata ahora de una dialéctica no descendente sino ascendente por un camino de implicancia mutua y hacia am'ba.
La autoconsciencia por la cual aparece la dualidad sujeto-objeto (dentro del
ser) es acto de vida y supone el existir; pero no se trata, por cierto, de una
marcha progresiva, es decir, de varios descubrimientos sucesivos; es en el
mismo acto primario en el que se me hace patente todo lo que este primer
acto implica; no hay tres sucesivos actos, uno de autoconsciencia, otro del
vivir y otro respecto del existir. Hay un solo acto en el cual se implican los
otros grados del ser des-cubierto.
Implicación y recapitulación metafísicas.

DIAJ.ÉcrtCA ASCENDENTE

Autoconsciencia y grados del se.¡.

...,,.. Se ha dicho que hay un estadio
nuestros p.....,...
·
espíritu. a esta presencia
.
brimiento del ser por e1
'
.
•
anterior, previo, al descu
revia a la dualidad su1eto-obJeto,
muda le hemos llamado ser en bruto, .P . del ser acto en el cual el ser
do tomo conaencia
'
ad
dualidad que aparece cuan
, vimos el primer mismo acto, •

Nuevamente volvamos

50bre

se escinde; pero. ~rvcm:r q~

=

:1

que
yo implica un estadio ~reviene a la conciencia de
.
salirse con la intervención del su1eto.
objetivo del que solamente puede
184

Pero tampoco hay un descender desde el entender al existir; al contrario,
se trata de una recapitulaci6n de todo el ser des-cubierto. Primero, el acto
de conciencia de ser (y del ser) y en él (siendo él mismo) el del vivir y el
existir y aquel "plus" inconmensurable; pero intentar una penetración en el
"plus" inconmensurable (proto-ser) seria intentar un descenso hacia las insondables profundidades del ser en las que puedo lograr cierta coincidencia
(siempre insuficiente) por con-vivencia con él. Pero aquí no se trata ya de
esta dialéctica descendente, sino de la dialéctica ascendente que tiene el mismo punto de partida pero diversa dirección. El existir y el vivir se implican
en el acto de autoconsciencia (entender) y este mismo acto de autocons.
185

�••W.-

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• • • ,. iemieieit pt, • ··•-•1••-·· radilll 11i1r1Wed
n , - - cp . .
; U -• e_ . . . . . . .que • .Z ~•
comtilP¡IQWlneote ftlll, • .ll • :oElo'
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4,,u el hambre - -

. .¡)¡t;. .&amp;IIÑ~ . . - . • .,. • -

• m6I rica naliiad oato16jca pmque • .
• . 4P_ ) y delde :ella pcxie,,
+ed. -. {- la __. ¡-6a cmtol6p:a o.c11111~_.:...,.......1_ el••

hacene OIIO, mane un _,,,.,,., e&amp;teaiot O mnfio y IClbre todo, UD aputane pcinien..lo al fnmte aqQello de que me aparto,• _ . , . en el tenticlo
del mUmo ,e en IU • otro o ajeno. lntence,, • e,idmte que el deacabtimimto del ,.,. Ífllrfffufnil,'4 hace apncer la eonciencla de a( o autoeon,.,
ámela , que eata ~ por ledo, supone aquello de que ea con,.

.... .,.........

...................

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• -'-

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el• Oomo•-..--.rrn,.

el hombn, T•..,-- IIUIIV
'
- _ . . , hasta el Ser Ablaluto. ~ - --'- 4-..ftw4 ""'""' "' ......
..:.-1• ..:A. fÜ INO M ,, .,.._, ,,.. ......
,_.J_ .l-1
B • .u rua,---..
lo paúundo y CIICUl'O del Tuuu 'UQ
ltdo In. Si pretende luep bucear ~ de __.,, iiao una pendH!Ple de
..., ,_ por deJinte~
fin.
clmce,wn de la que
..,.-

- - ,-...,

T.-

w

~:=:i
Vil

AUTOOOKIC'JBMCL\ y u, MJl6N ClOM BI. TÚ

CmúÍlnt:Íd ,1¡

Á -,

eontilada 4,l 14.

• ) es decir 8 _. pclibDita mi propia
Ye R que 111'1 (es el punto d e - ~ '
~ ,o porque el • precede
coocimda de aer o, lo que es igual. . que ~-v . - ... ftdo (como c1irfa
ha _ . . sin iér porque no ua, r - .
al pensar; no Y . r .
. b el ser. Chao que esto reqUllft
Boecio) ; el pensar
en si ~ - indistinto a lo F•objmvo y
algunal preciíiones: Pramero, le
en el instante que tengo
aer tl,s-euhierlo al lel" que ae ha hecho-~-- perspectivas porque si
• •
Pues bien, esto ¡um; n...,,.._
Cl)DClel)r-la de un yo.-...:.1. de todo nuestro ID,r,m
-·•ta que el vn
DO
_ P:11\U
,le retoma al punto de i - a rimario· dmw estará decir que
es deducido de nada Y es lo
alguno que el punto
afinnar que lo primitivo el el yo-~ 1181" : ha dicbe ya que lo primero
de partida sea ablolutamente aubjetiVO pues Q, todo Jo que hay; el dato
que me es patente es este • ~ 111'1 Y, con implica el sum ea dado ob'iwi-.n terta el Sum., "Iº eogtto; Y el .,,, jetoque •
l'tP her·-__ .JI_ m1Mtn por el IU nmmo,• por otra ....
r--&gt;
jetivamente, DO ~ , no r - .. sólo
en elle momento de
.J::.1.- que el IUjeto en tanto que sujeto
aparec:e
.-:...1.
lllOI uu.1111
el que el ser en bruto 1e ~
la intuici6n del .sum que ea el momento en
eles-cubrimiento
ahondar en esta afumaci6n de que el
•
Bueno, ~ ~drJcubrimiento o emeni6n de la existmcia. Pen&gt; quiero
del JUflt IDlp
• d
tido por ahora. En efecto, cuando
bacaio nameate en un decerannaJ&gt; ren

*'?'

abllol~~.!, . .

186

..a.lo; .... abo otm ajeao
a lo ._ ._, .,.,. 4e ll llüllDO- e indato 1a,,m. de 111 . . _ ti paoe a
" lllimlo cama objem; par .,, fiJodar ~ • ua, primw ..,......_
- . . . . -,Jedad C' eMwfiemiento . . . . lo qui' .......... ha,; •

ciencia, d111191, pero a la vez que supone fllto ffn,ziea la entecacia del ~ .
del otro ,.,,, O del otro ,0 y, COll B, del 1H110lro1 hnnedvatamente prteellte a
)a conciencia de sf; Jk)lque cuando digo "Soy )'O el que acá etcrihiendd',
ea Mdente que con esto lignifico limuldneamente que no es otro quien escribe lino 'Jli múmo; entonces le hace patente que cuando mtuyo mi )'O, cuando
clelCúlim que l"'J (•go swm) y que porque .,, ¡,inaso (n,o eogilo} 1fs:ubro
lllllbi6n la edstee-ia del otro y de b otl'CI ,o; en otras palabras, aer yo, la
amocomciencia, implica el 1er del otro ,yo: la conciencia de sf implica la
crwiencia del otro hasta el punto que tanto mái poeibJe nos m el conocimiento del otn&gt; cuanto más prog.e.e en IUCeSMll actoe el teto primen, de la

autocomriencia.

Una 4obl, lrasendnuia.
Ali como al principio, 1e habJ6 de una tnucendencia del sujeto en el objeto
cuando 1e establece la relación ontológica originaria, ahora hablamos de una
trucendencia del ,yo al t4 descubierto en el mismo acto de autoconscienc:ia.
Porque no es lo MUmo decir (aunque la raíz aea la misma) que nu tradendo
en el objeto, hacia Jo que existe, que decir que me trasciendo hacia el fd;
no es lo mismo el ob-iemm que el tai. En efecto, al filoeofar, al hacerme cargo
de que hay entm y entrar en relad6n c:oposcltiva con eRos, justamente por.
que me hago extraño a elb, estce entes, aunque entre ellos me encuentre
,o mismo (como objeto), siempre 1e camportarán para mi t.o111o Jo que ton:
como objdos y el sujeto, el )'O autommcieute, pennanecerá tiempre en atado
de extrafiamiento, siendo alünum respecto del todo aunque aimultineamente
inscripto en el tedo. La scJledad DO haJri litio superada lino que, por el contrario, esta 11&gt;Jedad del filÓIDÍO pu.- frente a Jo que ~ como ob-iectum,
se had cada vez mú puente. &amp;to es lo que Berdiaeff llama el mundo objetivado que es el mundo del 110-,,0 y IObre lo que vale la pena niflmonar

187

�nuevamente (como es mi intención). Entonces, la 1C&gt;ledad únicamente puede
ser superada por UD otro que no sea precisamente objeto sino por UD otro
suj6to1 es decir, por otro yo que es el tú. Por lo tanto a partir de la relaci6n
ontol6gica originaria, la actividad del sujeto autoconsciente se polariza en dos
sentidos: hacia el mundo de lo absolutamente objetivo frente al que se encuentra en estado de extrañamiento, de M&gt;ledad, y hacia el mundo del tú
(sujeto, no-objeto), o sea, hacia el mundo de lo no-objetivado. Pero esta
segunda instancia es simultánea con la que he descrito antes. Por eso, las
filosof1as que niegan toda trascendencia al mundo del tú, deben cerrarse en
una absoluta clausura o deben edificar una pobre filosofía para la cual el
mundo es un conjunto de objetos sin otro sentido que el muy relativo de las
leyes naturales (como es el caso de las filosofías naturalista.,) . Una filosofía
que sea fiel al análisis del mismo inicio del filosofar, debe postular una apertura trascendental hacia el tú cuya presencia está ya dada en ,l mismo acto
de la autoconsciencia. Y en esta afirmación está ya puesta la base para la
edifü:aci6n no s61o de una ontología sino de una antropología filosófica. Por
ahora bástame dejar bien determinado que la soledad es rota por esa esencial y trascendental apertura del yo al tú. Esto mismo implica: 1o.) El descubrimiento del yo, del sum1 2o.) el del ob-iectum frente al cual está solo el
sujeto y, 3o.) el del tú solicitado desde su misma raíz por el )'O autoconsciente.
Por tanto, b.Jy UD movimiento de doble trascendencia: hacia el objeto y hacia
el tú. Soledad y no-soledad, miseria y plenitud, extrañamiento y unión, alineación e identificación, todo imbricado en la primera instancia del filosofar.

que el ser descubierto en la relación o . . .
.
no tiene
.t
•
ngmana se trasciende en el mismo acto
,---,en ai nusmo su razón de
.
existencia del Absoluto pri.....: . d I
ser Y, por ese cmnmo, se indica la
º"""p10 e ser que es Di09
al
.
comporta como eJ Tú supremo
da
person , así, D1os se
que
razón de ser de mi t d ·
mental a fundirme con el tú próximo y od
.
en enaa funda.
primero de la relación ontológica ori~~ o lo dicho está presente en el acto
nnm.,..

La tenderuia a la transfusión.

Claro es que puedo considerar al tú como UD simple objeto de conocimiento y desde ese instante ya no es más tú sino objeto, ya no es posible
una comunión con él ( ni cowunicación esencial), ya se ha alejado de mi
infinitamente y vuelvo a mi soledad y a la fría trascendencia hacia el objeto
como objeto; hablo de soledad no de desolación pues la desolación adviene
cuando hay un "rechazo" del otro; el tú entonces es otro )'O y hacia él queda
abierta mi tendencia fundamental nacida en el instante en que el sum aparece
a mi conciencia; y esta tendencia fundamental trans-fundinne en el tú,
único medio de no quedar en soledad, de no ser ya absolutamente uno y ni
siquiera ser un )'O frente a otro yo "en recíproca presencia" como quiere Buber,
sino dejar de ser 'Y" para ser tú, es el amor al prójimo con el que me "fundo"
y entonces ha desaparecido la soledad; y si nos fijamos bien, cuando se dice

188
189

�SOLEDAD EN EL HOMBRE 1
Dr. PE.Dilo C!.BA
Madrid, España

m,

"D,sd, qu, ur¡ hombr, nvnca
h, s,ntido mtis sociabl, qu, ,stando
,n sol,dad''.
CBZSTUTON

La soledad de Dios y la del hombre.
Lo UN1co ES SoLo, pero no está solo; quien está solo, aunque esté poblado por dentro y acompañado por fuera, es el hombre. Ser solo no es
estar solo; y ello, no meramente porque "ser" nunca coincide con "estar''
para la metafísica, sino también porque estar o caer en soledad es un modo
defectivo de ser. Hay la soledad que se es, la que se tiene y aquella en que se
está. El hombre tiene soledad y está en ella, pero no es soledad. Ser sólo, es
propio de lo Unico, y el hombre, es, nada más, relativamente único, es decir,
tiene la soledad de lo singular y excluyente: el hombre es singular en cada
persona, y como tal singular, es único, pero en relación a lo que no lo es.
Lo absolutamente Unico es lo absolutamente Solo, con la indecible soledad
de su plenitud. Estar solo implica incompletud e imperfección. Se está solo
de alguien o con alguien. El estado de soledad se da siempre con referencia
a alguien -no a algo. Pero hay un estado inferior que no es propiamente
de soledad, en que se alude a la falta de algo; es el aislamiento qut&gt; nos sirve
para indicar también que algo está solo.
Cabe pues, por extensión, hablar dentro del estado de soledad, de un "aislamiento", como estado propio de las cosas rotas de nexos reales o circuidas
1

Fragmento del libro en preparaci6n La filoso/La pm,ncial d,l hombre.

191

�.
. p
aislamiento no es propiamente estado de
de vacío y de mtempene. ero ese 1 " el "estar aislado" que, en ambos
.
• el "estar so o Y
soledad. Tienen de comun
.
falta de alguien y en el segundo,
hay defecto o falta, pero, en el pnmer casoledadJ
es f-.-te a los de~ hombres. Si
. nta su so
.....
·
experune
de algo. El hombre
.
delinear su soledad, el hombre smno hubiera más hombres ante qwenes
tampoco sería hombre. Y no
lar sería único y no estaría solo. Pero ~ que
, Di
r ue las besgu
.
d ia Aristóteles sino que sena os, po q
.
sería una bestia co~o ~
solas d~e fuera y nada más que para q~en
tías no están solas, sino aisladas,
tá lleno de sí y lo plenifica todo sorb1énlas ve. El que es solo, lo es porque es
d
t es lo Unico y Absoluto
. 'd d D' por ser el Fun amen °,
.,
dolo en su Umci ª · ios,
tá l · y como "aislado pero,
Jedad Para nosotros es eJOS
o Desligado. Es la So
..
resencia Llena el Universo con su Prepara El todo está en su ámbito y su p
Soiedad pero no está Solo. Toda
sencia Unica y con su Soledad, porque es '6
'distinta en toda criatura,
,
El
El está con acepc1 n muy
'
criatura esta en , pero
.
las
;,ladas· a las personas, so1ai;,
d
resenaa a
cosas a....
•
dejando, a pesar e s~ ·td relativa se siente estar solo entre la muchedumEl hombre, por su uruci . Se siente ser con ellos y ent~e ellas, y estar solo
bre de hombres Yese
de "con"
cosas ese "entre,, y ese "en", nos dicen ya que el homen e1 mundo. Y
,
bre no es soledad, sino que está solo.
Soledad, comunidad )' comunicación.
.
uede esta, solo o no estarlo, sino que .su
El hombre no es un animal que P . •
d
l d d Está solo con los
,.
te y constitutivo es e so e ª ·
estado metafwco permanen
d 1
de ellos. Hay en el trasfondo
t ' solo de ellos o e a gunos
.
od
hombres y a veces es a ·
' •
'dad básica y original con t os
que denunaa comuru
de cada uno, un resueno
. d 1 íritu en todos ellos. y es esa comuh mb
acias a la presenaa e esp
.
, cá
los o ~' gr
'ble exige la comunicación. Pero mas -~
nidad radical la que ~ ~ ?hombre está solo. Su soledad está teJ1da
y más allá de toda c?murucaci n, e nidad es solitaria. Tiene soledad, y tiene
de hebras de comunidad. Su co1?u
entretiene personalmente. y de su
'dad y
ambas se sostiene y se
.
od
comuru . . co~
'
munidad solitaria urde lo que es previo a t a
soledad comumtana, y de su co
l
. tencionalidad expresiva. Por
. .,
. gularidad persona y su m
"ó
comumcae1on; su sm
.
11
la expresión y por la expresi n,
. nalidad . larísima, ega a
,
h
esta intencio
smgu
ultad de actitudes y aptitudes mue o
a la comunicación que es producto y ~6
o se agota en la comunicación;
•
La expresi n nunca
.
más profundas y genuinas.
.
y •
rsa en toda comurudO que no se comumca.
Vlceve '
tá
queda mucho expresa
•
la . •dad la soledad del que se es
caci6n queda por lo menos indemne rrumu '
comunicando.
Pero además el hombre está dualmente solo, que ya es buena paradoja.

Estar solo es encontrarse (en-contra[r]-se), topar con el "sí mismo" como contrario, como uno y como otro. Se encuentra a sí mismo siendo uno y siendo
otro, es decir, se encuentra con su dualidad a solas, o está solo con su dualidad.
Es la soledad de su unidad dual. Por eso el hombre se expresa para sí mismo,
y no sólo para los demás. Y por eso, el hombre al pensar, habla consigo
mismo, desde la doble ribera de su dualidad. Y por eso, en fin, el pensar
humano es "diánoia", diálogo, conversaci6n y conversión; conversación consigo mismo, con el "otro" que integra el "sí mismo" (pasando alternativa
e incfjstintamente el uno a ser otro, y el otro a ser uno); y conversi6n en el
"si mismo", en la unidad de uno y otro. Es, no dualidad convertible en unidad (como en el caso de las reunidades), sino unidad convertible en dualidad conversable, tomando a su propio yo, bien como uno, bien como otro.
El pensar humano es dia16gico, porque el hombre es unidad dual, y soledad
conversadora y expresiva. Y por expresiva y conversadora es comunicativa.
Por la intencionalidad expresiva, y por la unidad dual de su constitución el
hombre va intencionalmente dirigido, desde la comunión o comunidad, a la
comunicación. El hombre, pues, no hala en estado de soledad expresiva y
comunicativa. Soledad y comunidad son los dos principios e.~stenciales del
hombre. Venirnos de una homogeniedad biol6gica con nuestros padres y
ascendientes, y de una comunidad con otros hombres en un pasado que a
nosotros, personalmente, no nos ha pasado y nos es "pretérito"; y nos encontramos al empezar a existir, en un ámbito de ca-presencia humana, que nos
imparte su comunión. Pero a medida que avanzamos en nuestra existencia,
sobre todo en la medida en que ésta es auténtica y sincera, nos en.roledamos,
vamos encapsulando un núcleo cada vez más rico de intimidad solitaria, por
incompartible. Nuestra autoconciencia se va quedando sola y se va engolosinando consigo misma. No renunciamos a esas fonnas de comunidad, ni
tampoco a nuestra e:xpresi6n hacia los demás y a nuestra comunicación con
ellos, pero cada vez es mayor y más rico ese núcleo de intimidad, que se
enriquece de hilar y devanar al huso del propio corazón, aquellas formas
de comunidad. En profundidad la autoconciencia siempre está sola, aunque
en ella resuenen como en una caracola, voces y mensajes innumerables de
otras soledades. Es "el abismo de la propia conciencia" a que se refiere San
Agustín (In págs. 76-18) en una ocasi6n. Dice también en un senn6n: "Den.
tro de la conciencia hay gran soledad~ al través de la cual no pasa la mirada
de ningún hombre ni siquiera la propia mirada" (Senn. 47-J 4-23) . Llegamos
a ser ~los con nosotros mismos, pero hallamos nuestra soledad ante y entre
otras presencias; somos solos en nosotros mismos, y solo de otros y solo con
y entre otros. La soledad en nuestra historia personal es la historia personal
de nuestra soledad que vamos labrando sin saberlo del todo. La vamos tran-

192
193

lf.13

�zando con nuestras esperanzas, con nuestras ilusiones, nuestr01 recuerdos y
nuestros fracasos y frustraciones, con la historia toda de nuestro existir..
Solidad, inlimidaJ y se&amp;relo personal.
Por ese estado de soledad, el hombre se ensimisma, pero también se altera,
se otroriza u otrifiea, que no sé cómo decirlo para significar lo que quiero.
La unidad dual se constituye en "sí mismo", y en si mismo, entre s1, y con-sigo,
el hombre se autentifica y halla su soledad. Y en esa soledad en que se
ensirnisrna, cada persona excava su intimidad, el cuenco o la cueva de su
intimidad, porque la logra por ahondamiento, y porque en ella dobla su
voz haciéndose eco y diálogo. Por eso, nada más el hombre tiene y es intimidad. Los demás seres no tienen interioridad, aunque puedan tener un
"dentro,, meramente fwco. Intimo es superlativo de interno o interior, y la
persona, nada más, es sustantivamente interioridad superlativa, intimidad.
Sólo en la intimidad, asomándonos a la de cada persona, podemos conocerla.
A las cosas hay que desacercarlas, verlas objeti-.-amente y a cierta distancia.
A las personas hay que verlas desalejadas, prójimas, y además por dentro, en
su intimidad entenderlas. Pero además a las cosas hay que verlas en conjunto, en conexiones, para saber bien de ellas. A las personas hay que verlas,
en su singularidad haciéndolas sonar, oyéndolas en su tono, su acento, su
sonido personal, haciéndolas per-sonar. Lo que las personaliza o singulariza
no es lo que las individualiza, como ya sabemos. Se penonalii.an o singularizan por su sonido, su temple, su estilo, su acento, algo que s6lo podemos
entender con el vocablo " ingularidad" o "irrepetibilidad", que es lo que los
distingue y separa existencial y espirituahnente.
Lo que singularidad e irrepetibilidad, es desde fuera, quiere decir, para la
intimidad de cada uno, su soledad radical, su ámbito secreto. Si secreto
(de "secemere.. ) quiere decir "separado", lo que más separa a los hombres,
es su soledad, su persona profunda, su ser secreto y hasta "clandestino".
Cada uno es secreto y separado, porque él se distingue y separa, y porque
los demás, frente a ~1, se le separan y distinguen. Y cada soledad personal,
es secreta y basta clandestina, eliminando de esta palabra lo que pueda
traemos de grupo humano, de "clan", y quedándonos con lo que dice en su
etimología de "claro", a escondidas, algo que se oculta, de la misma raíz de
"clamare" y "claros", lo que es claro y manifiesto. El que "clama" siempre
lo hace d,sd, dentro aunque hacia fuera. Desde su soledad íntima el hombre clama, llama, a los demás. El varón "claro" y el "pre-claro" es el varón
pro-clamado o afamado. Y no nos extrañe este doble signo de lo clandestino

194

en la 101edad del hombre, porque &amp;te en su
• .
se está re-velando es decir la
comumcaci6n y en su ,.,,_;.c.
di
.
'
, a vez que se
1
-r-......,.n
noce, _sm dejar algo sin decir, y haciendo a )a ta_ ~ ~ manifestando. Nadie
dicho en Jo que dice. y nadi
vtaJar, sm embargo, ese "-..1--.n
mente de expresársenos y de decirnos
e se oculta tanto Y ta n bºien que deje '""6v
totalh~a no es que sea equívoca, en :
_de lo ~ue quiere. Toda expresión
caaones, sino que hace esquina d
'dpa6n ~ógica de ser doble de signifi1nuncia
Jed .
e senb os CX15tenciales
eJ
una so ad mcompartible e inacc ºbJ 1
' y a la vez que derecato de la mujer: un retraerse hacia esa .e, a está recatando. y eso es
la atención, desde allí dentro
Jo intimo a la vez que Uama (clama
' para ser buscada Y conocida la que se recata.)

':z

Soledad y compañia.
Por eso la soledad h
bie~ soledad de aquél, ~ ! p : : º n : fsoledad, ~ soledad de compañía;
pañía que nos sobra y que po b
alta, o bien soledad con la co
ti •
'
1
r so ramos po
msen Dllento de soledad. L
.,
' r atar demás, nos intensif el
cansan y se fo
a comparua como la soledad
Jea
• rman en y de la comunidad h
, por lo tanto, des.
se engolosma con su soledad
umana. El hombre en simis ad
h
que es también un
1f
•
m o
umana, pues ahondando, excavando en . . e~o arse con la comunidad
al fondo común donde los demás h b su mtunidad, a solas consigo llega
se halla en soledad de otros ya
r::a,m res ~enan en comunidad. El ue
por la ausencia de esos otros
en su nusma soledad que ésta se
rehuye esa com _,
.
el que halJa su soledad
se ha
d parua, pero no la comunidad rad· al
en la compañía,
separa o de otros de la
.,
ic con lo humano El
otros
la
'
comparua de otro
•
que
1
, por ausencia de otros h'I1
s y e que se siente sol d
En
, an su soledad en
o e
•
un caso, el hombre se queda solo
secreto, por separado.
eta de los que se han ido la
l ' porque queda sin otros y es la a
el caso d 1
, que e hace ca
'
usene que está solo con o
er o estar en soledad. p
su soledad
.
tros, no es que se quede 1 .
ero en
.
Prectsamente porque no se
d
so o, smo que siente
matiz muy importante de claridad e :
a solo. Digo esto para poner un
nes que sobre la soledad nos ha d _n d escasas y orientadoras exploracioy /a gente, que la soledad d I h b eJa o Ortega, quien dice en El ho b
( , .
e om re es un .. edarse .
m re
pagma 72). Pero el que se siente J
qu
sin,', un "quedarse solo"
de ese otro, no solamente JlO se
: o ~on otro y por la compañía enojosa
está !IOlo, y aún hay un "estar ~~~. a, ru tampoco se "queda sin" sino ue
"10ledad sin" s·
o que no es ni una "soledad , " . q
. "
' mo un estar a solas consigo
. .
con m una
sm_ es punzante y dolorosa, de intempe . ' ~ n t e . La "soledad
muna soledad de Jo femina} de Jo r n~ y esamparo. Es la típica y ge
1 emenmo human
•
o, ya que en la mujei•

1

~

195

�hay una lat,ralidad radical y metafísica, que le hace sentirse lado o flanco
de otro a humano, y por eso, al quedarse "soltera y sola" sin ser costado de
otro, un oreo frio y seco de intemperies le reseca el sentido espiritual, salván-

dose casi siempre, por la orientación hacia otros seres (sobrinos, padres ancla•
nos, cuidado de enfermos, etc.) que la fertilizan en un sentimiento sucedáneo
de recuperación de la unidad de la pareja por el amor. Esa "soledad sin"
es la soledad de la falta de patrocinios, pero que es experimentado como falla
o carencia metafisica en el existir profundo.
La "soledad con" es sofocante y angustiosa, se experimenta como arropamiento, como un quedar enterrado y encerrado, oLturado en las vías de acceso
y de comunicación hacia los demás. Es la que experimenta el hombre superior ante lo inferior humano que le anega y le sofoca quitándole, o amena7.ándole quitar su libertad y su singularidad. Y por eso, busca evadirse hacia
dentro de sí, hacia esa soledad suya que le da el sentimiento de una fresca
y tónica liberación interior. La soledad "ensimismada", o por ensimisma·
miento, es experimentada como .soledad íntima, profunda, y a la vez, libre,
abierta¡ es soledad goi.osa, serena, con último pensamiento de serenidad de
alturas, sin desolaciones de intemperie ni sofocamiento de multitudes. Tal es
el solitario que se mira y se escucha sin excesivos análisis y escarbamientos
viciosos, sin inculpaciones, pero sin exculpaciones o inocencias demasiado regaladas o gratuitas. Cuando la soledad ensimismada (que es un estado felicitarlo) se engolosina y envicia se llega al solipsismo, hasta ese paladeo de
sí, que nos hace incomunicables. La soledad entonces es un estado pasional
que puede llegar a las formas graves del que enferma de tanta soledad ensimismada. La "soledad con" es experimentada como soledad sin aislamiento
alguno: más bien deseando ese aislamiento real porque no se tiene •..
En cambio, la "soledad sin", en medio de su intemperie y de la total desprotecci6n y apoyo, hace sentine al soledado ( no podemos llamarle "solita•
rio") con aislamiento real y fracaso metafísico. Pero el ensimismado, aunque
no necesita aislarse para estar a solas consigo, y logra su estado lo mismo en
medio de la muchedumbre que en el más caliente y crespo diálogo, anhela
ese aislamiento para facilitar el diálogo consigo mismo. En la ".soledad sin",
al soledado le quedan solo. Si a uno le quedan solo y complacido, no le quedan en "soledad sin" sino que le dejan estar solo. En la "soledad con" quiere
él quedarse solo, y lo logra. En el ensimismamiento, no es que se quede o no
10101 es que está solo y a solas consigo. El meramente "aislado" halla la "soledad sin" o el ensimismamiento; o puede no hallar uno ni otro. El var6n
como la mujer pueden llegar al ensimismamiento, pero es indudable que
siendo la mujer metafísicamente ser-en-otro y para-otro, su ensimismamiento
es casi siempre falso. El varón gusta más de la soledad ensimismada porque

196

~ ~ t_ramado de últimas soledades. Muchas
está eIWm1smado, y en verdad en tod
. veces creemos, que alguien
La
•
,
a su evocaa6 está
mu,er, sobre todo, cuando está abso
n
en otros y con otros.
o con el amado. Siemp. . rta, suele estar con Dios con el ru,o·
•
•.. se irn-n-muma e t
T
'
Je y el místico se ensumsma·
•
n 'º·
ambién el santo y el mon
.
noparecene . . d
tos -:n Dios o engolfados en oraciones
murusma os cuando están absor~cular. Asi el poeta se ensimisma por todos
hombres o por algunos en
mtnante, y el artista en las visiones e~ ~ evasiones líricas de su poema geranbcpadas de sus criaturas de arte.

°

!os

Nuestra muerte 'Y nuestra soledad.
El hombre no nace en soledad radical.
resumen; a la vez su expiación
. . ha de ~ria. Su soledad es su
en su existir, como viajero de suy psu g!ona. ~ medida que el hombre avanza
· ·
•
rop10 camino un
•
Prop10
mgeruero, se va encontrando más I N,
cammo de que él fue el
se nos aparten o se nos va
so o. o solamente porque los demás
yan, porque han llegado
nas, o porque se nos han muerto
otras generaciones humanuestros desenganos
- y fracasos y nuestro
nuestros
deudos•
f,
, y no so1amente porque
del resto humano, sino tambi,
no crepuscular nos vayan aislando
honda, más viva, y más
en porque nuestra soledad es cada vez - . ! "da
nuestra. La soledad
.
u¡¡q¡
c1 d, como el existir tod h
la bbertad como la ' li
0, ay que labrarla , como
··
h
'
,e ttodad de cada uno. Cada cuaJ tien
y acerla propia según la autenestar solo. En unos es somera
e su soledad, su grado y su estilo de
se queda a so1as con' Dios con Y
· y honda, Hay quien
mescasa;
cha f en otros
. ' nea
mad o, a so las consigo mismo
' ha .u d frecuenaa' y qwen
· se queda ensimisno sabe ni puede estar a solas'
~un~a su solitariedad, y hay quien
to: el hombre no nace c
I muno ngor de soledad humana. R .
.
on una 50 edad radical
ep1qwera empieza encontrándose a s1, m. mo· ·
hallada en si ' porque ru. SI•
.
15
l
a os padres a los he
' prunero halla a los otros h b
.'
rmanos, a otros niños S
om res:
uno a medida que va labrando su pe
. u soledad ha de hacerla cada
El hombre na
.
rsona Y su autenticidad.
ce en comurudad, en comunidad . .
en comunidad presencial con tod I h
b1ol6gica con los padres y
·
os os ombres y desd
'
expenmenta pre-orientado diri" "d
.
.
e esa comunidad se
1
•
gi O Y abierto hac" 1
'
os que ha de contar para hacerse l
.
Ja os demás hombres, con
d
· •
e propio ser o · ti y
e su existtr, va labrando su soledad
exu r.
con la experiencia
dad, su denuedo y su riqueza gan dape~nal. . Cada uno, según su autentici.
ª existencialmente, alcanza un nivel un
grad 0 Y un esblo
personalísim d
0
1 d ,
e estar solo De 1
.
,
con os emas, vamos a la com . "6
.
a comunidad presencial
umcac1
n
con
II
y
con 1os demás, después de haber libado
e os.
de la comunicación
•
en sw perso nas, vo1vemos cargados

conc:: ~-

197

�cltJmUlllllexi••··••.nldm~.. _,_,,.........

ala vas, c:cm,•miwiu y IOHtariM, Quiál,o no_.,.,. bien a Séaeca, ' -

-~•lo

parece pdlfuodo aa ~ ..,
DÜlp lltGico. No
- puec:e pdundo • chr Sálew ~ - - - - - fuk. minor hamo
..... Cada 11e1 que eatuwi . - b hPalnl ~ DlfQII hombte. Tal vea
alude,-coa OIP,Do de Clltoim y de lllm oeeideaal. a que mien~ . _ lll"f
• ~ le coata¡iaba de )a inferioridMI . . . . ~ Pero
li • hubiera acelQdo &amp; ellol
y sahitluria y con aabiduria de amor,
at par que hubiera elevado el nivel de ea bombra, a mismo se hubiera enri•

me

c:o,i....,

quecido de comunidad humana, y· por tanto, de 10Jedad. Si quilo decir ~
el contacto de los hombres le cargaba el&amp;:tricamente de "pasiones" (que
tanto hom&gt;dzaban al sabio estoico), es que SmeQ se muestra ~ pobre y no
profundo; pues ¿para ~ la soledad sino para depuramos? ¿y para q~ esa
~ 6 n aino para volvemos más honda y ~ t e hombres? Si
'1: vóMa JDellOI hombre • IU IOleded, la culpa DO es ele los 1Joml:nei, sino de
~ mismo, que no sabia perfumar su soledad del aroma piuencial de
otro. l1o1n1&gt;m. No todos los hóiribres son aptos para alcanzar el mismo grado
de ensímivnarnw.ito solitario. Los hay que mueren de inanición y hambre
dé ióltaañdad y compañia, y los hay que mueren electrocutados en Ju torliielítal de su propia soledad, y los hay que mueren de intemperie y írlo, por
no ballar la s o ~ que lea falta. Hay quien se aburre en el aislamiento
y baf quiéii te enriquece en el a,slarniento porque en B halla acceso a sus
IIOledades mú gustosas, tntlmas y personales.
El hombre nace desamparado pero sin soledad. Ha de labrada. Precisa
dar b primeros pasos con auxilio y el apoyo de los otros hombres. Entre
elb y con ellos ha de ir redondeando IU propia penonalidad, pulimdCJJa
CXJmO un canto rodado se pule con otros cantos arrastrados por el mismo rlo.
El nifio tiene horror, no a la 1101edad que no conoce hasta muy avamada la
juventud, sino horror al aialarnientl). Siente un dulce tropismo hacia la colectividad y las comunidades humanas. Se siente, al principio, un poco ,n su
rnadr, como su yo mú seguro. El niño, sin los demú, no serla ni hombre,
porque no alcamada ningún grado ""1nanarnente digno de soledad. El niño
"mimadtr se ahila y quirái ae frustra y fenece, por abincane enviciado en la
comunidad familiar, sin alcanzar las formas mú ricas y hondas de la soledad penona1. Bl niño 4fmhnacW' ne te mfuena en ser penona sola y aislada.
El hombre, hasta que no alcanza la madurez, no acierta a pasear un poco
orgu)loilunente su aoledad entre los demú heaiblel. Ya el adolmceilte, sobre
todo varón, acostumbra a presumir de su ~tidad y de su riqueza interior, conveocido de que ello es signo de alta calidad humana.

arffflOI~ en nuestra aoJedad. D01 ~ ttmtNe een Daeltn)
•
1 ~tico • eJ cual, J)Ol' aer cada va JDenCll "siendo". parece
"roJific:aadd'. y DOI ~ ele lel' wituio que D01 ~ por~ Dal pance que DO Jo hemcJa eJalaoraa, O CDlltlnaidcl c:omcimte y y ~
tariamente, y )a gnm ~ a Cj\111 aún ui, D O ~
obra
GGNCiente y voluntaria, DGI resulta )a IIIÚ autáwea ~ yDUeltfa
cp. et ueatro
•
Y
esa soledad
dJ!dsi.wD
• ,PrmllO y 8UCltra peaitancia, IKII ,cendra y_ depura, DOf da eJ
J ndial ~ mirm". En esa soledad acai.mo,, 1, a la va, uaN.
sa, Y aabamoe /JOr '"· &amp;a toleclad es la que 0evaaQ
muette para rendida a Dios, en el ~ último.
ª Diueatra
La vejez quihtndonos eompafiía l a da IOledad, nuestra pn,pia Jedad.
Nos vamos quedando, uo aislados sino solos, ,...
so
tra ro . hiltoria
.
'
- a - peMlaAlente con nuap pia
urdiendo la cual bemol labrado n~tra J)mQDa IDlitaria.
Decía Tagore que "no revela al hombre 111 propia historia sino
hace
luchando a traVQ de ella". Pero luchando a travá de ella, labraCV:
y ep SU 101edad final halla IU principio y en esa IOledad de nrinri •
,:..
se ~ lle P.lml'Pc&lt;I ,.,_.,,. •
El . .
r·--,PIO y ..-,
-·r·-- ...,._, quaen es. VlCJO sabe de la vida y de la muerte
porque Jabe a muerte y sabe a vida, en esquina final de soledad. A ~
guc avan1JUD01 en la vejez nos sentirnos más ~ l e s en
.
uestraa líneaa em~es
. •---=-• están - trazadas Y ,_.; tennº nuestro
~
..1-.:-L1...
•
,.,,.
madas y no aon
V,WY&amp;AU,IQI, m rompibles, ni flexibles, como Jas aristas rl ·c1as d
rác~ cada vez -.t- •
•
P
e nuestro ca, •
u,... mvariable y mineral. Es Ja IOledad que nos
Jidifi
DO la veiez que nos emoleda. Todos nos notan
•
IO
ica y
lel' poco u...:__
-L
ya terminados de ser, con un
P ~ , Y 1a1uyen eJ diálogo con D0IOtros
mente rnoldeabl y
.
porque nos ven escasaDO
•
es.
D&lt;JSOtros IDJSIDoS no desearnos ese diálogo, porque ya
necesitamos a los demás para labrar nuestro ser. y reculamos hacia D"-tra soledad engolosm
· ad
•
Y en esa soledad últimaos, nn ·saberlo, por la muerte que OOI mira y L..-LL...
~rirnera
•
•
' sentunos de nuevo la llamada, pero no la llamada
p
• y existencial, la Darnada a ser quien debemos ser, sino la llamada
a monr o responder de Jo que hemos cumplido respecto de la llamad
••
3 pn
mera. Y ahora ante lo irrevocable
' cargados de un pasado que se nos que ·a
y DOS duele, ~ llega eJ frlo de lo eterno que nos espera, con serenidad
~
rmcor. Al rnonr qnedirnos definitivamente solos como di' 11.C--- y un
ffUt/antos sm loa ..1.-..l- d •
I-..;.
JO ~'""' pero al
UQDU, Y
eJar a IUI demás sin nmotros quedarnoa
tltnulo --mientras t1par4anaos la. llamada última de loe ~
'::
dad, Ja que hemoa efe rendir como raumen de cuentas.
nuestra

babene'i:

"'°" ''

-..1...

:Jedad

La apraa final es que, cuando al final de nuestra vida, nos encontramos

198

199

�Modos 'Y grados de soledad.

.

. . lo mismo que. el . adverbio,
, solo sohtano,
,
' .
mbre y el sustantJvo ll"""I,
-o '
1 d'etivo del mJSmo no
,
, la ni
....&lt;..o~, solamente, o e a J • '6 derivan del sustantivo ,jµcwa~, u •
,,,..,.,
una bab1tac1 n,
,·
Todos
algo pasado, una pausa,
d d lo físico-matemat1co.
dad como si concibieran la soledad brotan o be b'tar También la "solitudo"
,
permanecer, a 1 .
vocablos se enlazan con µno,,
rbo
edar y permanecer, pues es
esos
h
te con los ve s qu
nl
n
latina se vincula estrec amen
li . ) pero ésta a su vez se e aza co
palabra venida de ''solus", (solo, sosó::o Sin duda el modo primero de lo
" 11 " suelo y "sollus" entero, 1 •
•
Todas esas voces aluden
so um
,
.
1 "sólido" y enterizo.
solo y escindido o separado en ola " lit de" estoica tiene un acento existenecer Pero
so u
.
a un estar o pennan
·
n los vocablos equivalentes gnegos.
cial humano que no se halla e
od
. ario de estar solo,
firme el m o pnm
y por ser en la base lo entero Y_ la'. lan'dad que por serlo da un
•
.
me1or
tnsu
'
1
1 s6 '
o " llus"
, entero, se f nn6 "sollum"' sue o y
en o lido, es el aislamiento
.
Del
0
Primer modo de aislamiento.
"sol" 10' ais·lado y único relativo. El ante. dosde so,
. , ,,
" l'dus" todos ellos onun
el ,
'to "svarjas', o "surJas
so 1
.
ce
al' sol y en sanscn
"
cedente está en el védico sur ' ' 1 . l do separado y sólido. De so'
. "'
siempre con la acepci'6n primera de o .ais ad "solus",
solo, vino "so1emn~
.
6
"
l
r"
o
acostumbrar.
,
y
e
exiolum tt suelo denv so e
e presentan en sus con
'
'
1
teLascosass
1
"solus annus"' cada ano so amen .
'1dad. Pero al acercarse e
o
.
ble· en su cose
nes y en su colección innume~a 'sólida unidad, aislada. O pierden nexos
hombre, cada una prese~ta su ~erlen continuidad en el tiempo, o 1~ _dos
en su correlación espacial, o p
aisl
insularizarse, cobrar un mmuno
.
al'
han
de
a
rse,fl .
osas Para individu JZaJ'Se,
•
c
.
litud les VJene
a 1as cosas' de modo re e10,
de solitud. Pero, ya se ve, esta so
' 1 dad y su solitud. y a la vez, es la
tr ellas su so e
del hombre que pasea en e
las
sus relaciones y nexos nuevos,
cosas
b la e da a
Presencia del hom re
qu
.
cosas dándoles a la vez,
1 h mbre presenta 1as
no naturales. Resulta que e o
l
ecta su dualidad. Las presenta
. es. en suma, es proy
.. "
aislamiento y conexion ' hace de cada "una", otra, y de cada otra, una .
como unas y como otras, y
i~separado. Para ello se acerca
. t
conocerJ4ll, por
d
Quiere saberlas en conJun o y
. 'd d a la datividad y ofertividad e
. · las. A la respecllVl ª ' d ·1ndolas y so-l,v,ant
· · ándolicitarlas a so-l,catar
a
'
d so-licitándolas, se- uci
"
las cosas, el hombre respon e .
.
las solicitarlas, hacerlas nolos launos era piropear '
las. Conocer cosas para
") f undarlas hacerlas ser. Que por
é · d "noscere Y ec
'
d
vías" ( "novi" es pret nto e
. .ornas "amar" y "conocer"' dan o
algo se 1'dentif'ic6 siempre en todos los idi

. .

En gn·PCro el ad1et1vo µo,,a~,

a éstr un sentido amoroso, y al amar un ímpetu conocitivo. Conocer cosas
es hacerlas "J6litas" o frecuentes.•

Se ve por esta breve historia que el modo más arcaico de "soledad" es la
"solidez", la condici6n de cuerpo sólido. Al solidificarse la materia apunta la
primera manifestación de individuación y de "soledad", en forma de insuJaridad y "aislamiento". El gas, por ser expansivo, no es "sólido" ni "aislado".
También el liquido se derrama y desmelena. Con la solidez, la materia toma
la primera figuraci6n unitaria. Y con los seres vivos aparecen los "individuos"
propiamente dichos, no porque sean individuados por la materia, sino porque
la materia es "aislada", configurada, individuada por un principio superior
e interno a la materia, que es la vida. La forma bruta y primaria que es la
"solidez" ha avanzado hasta hacerse "individualidad''. Pero nada más todavía. Ningún animal tiene soledad ni está solo. Tienen todos aislamiento y están indularizados e indiuidualizados enérgicamente. Y todos buscan más o
menos pareja, acompañamiento o compañía, para defenderse, para acoplarse,
para comer en común el pasto.
"Compañía" alude a compartir el pan y podemos por extensión del concepto aplicar la noción a los que comparten el pasto o la comida. Todo individuo busca compañía. La solidez del mineral sólo busca su individuación
configurada, y se hace com-pacto. Lo sólido quiere ser sólo unidad. Wentras
lo gaseoso es naturalmente alocado y multitudinario, lo líquido, como lo femenino, ansía recogerse, pero no sabe ni puede y queda soñando vasos y recipientes en qué tomar unidad y forma. Lo sólido es cortado, aristado y como
viril. La materia no aparece claramente individuada hasta que se solidifica.
Cuando llega el ser vivo, no es ya la solidez ( y todo ser vivo es sólido; no
hay ser vivo totalmente üquido o gaseoso) sino la insularidad, la individualidad lo que le distingue. Y la individualidad busca la compañía, la reunión
(que no es reunidad precisamente) y surge la colonia, la manada, la bandada,
la horda, el rebaño. Pero la compañía, o colección, o grey, no es comunidad,
porque ésta ni es reunión, ni es reunidad, ni es homogeneidad de especie,
sino por lo menos, comunidad de fines y de sentido, como en la integración
* (Y "frequens'' quizás deriva de "fricare", restregar. La soledad de cada hombre
es insólita, no sólida o acostwnbrada. Cada persona es un "as", con peso y valor propio, Entre los romanos el as como peso y como moneda era la unidad. AJ heredero se
le llamaba ''ex-asse", poseedor de todos los bienes o heredero universal Quizás "asinus", asno, se ha originado del griego "as-onos" ( "&amp;,,~"
burro), por ser animal
no gregario y que anda solo, lo mismo que el "/Ah,o;", entre los griegos designaba
a un animal salvaje y solitario. Y como eJ jabalí en francés: "sanglier'' ..• El hombre
es un "as" porque es ser solitario, que como la moneda romana lleva el rostro doble
de Jano. En la soledad, como en la expresión, es uno y et otro, ain dejar de Jet
único o a.).

=

200
201

�•

..l.-

•

cqan1a,a - . a,evrri«W de b miemtnl ~•~ ya .. ~ ~
dad próxima a lo IOlilario. la lo 'Wtario", Ja. IOlidmidid por cootdiaaaón
funeiolllll, por sinagia y por aiatelia,

Petv ni eaa amtmidad t1 pmpia y 'Wft eta b gtüpal aiilmalrs, ni ~ e
Dimane en ptlopiedM "didarklad" a la -mominaci6a de -6rpilol 1Y ~
bral en b organií,Ma. &amp;ia OOIIRlllidád abi e1 un ~ eomoaa, ~
de lo .,.&lt;m, y ne de la "C?ólllUDi6ai' cano es la comunidad en el espiritu.
m "lelidüidacl" deJoa otpeiM•:WW, DO • ~ 6, 6rgailol Y células
~ . . . , - . . bien ta ·"""""· que e,áge )a unidad total La vet,.
aolidaridid exige indmduol que se aoJidaricen; como la vetdaclera
comunidad implica alguna c:omuni6n, 1 no unor datoi o hecboa comllMI.
Por ao la compaiUa bumau, parte de la cc,presencia que es comunidad en
et espMtu, y aspira a la «mjugacl6n de aoledides aunque no lo logra. S61o
hay léledad en los tera capam de cóinuni6'n y de reapomabilidad. BI homld ao ., aepara 11i datingue ~ por la irktmdualidad, CC11bb loa
animales, lino por la penonalidad; y &amp;ta imp1lca soledad.. He hablado de
'taoledad UJA", aludiéndo al que dti con otro, y no quiere dtai'lo. Y se
liinte 18lo fftJDte a ese otro. Pero hay tan,N&amp;, una dedad compartida Y
ICIIO conjugada y úr.iica con la ele otro, hasta formar quim .una sola ~Jedad. Til oeurre m a1gma ca101 -ele pareja amona en casr total ~
conjugada. Surge aaS lo que YamG1 a Bamat "soledad conjunta o colectiva",
que es la áUtátio. y mú riéa forma de soHdaridad. Y li por la soledad, el
bambre • ~ leJ&gt;8I&amp; y acaso 11e- opone a otros hombres, dando lugar
a- lo que 11: llama .!.,.;,lidacf'. en la que entran impullDI de unión Y desunión, de solidaridad y de insolidaridad tambim) bay muchos niveles Y grades
de ''soledades colectiYU". Son esas formas de solidaridad IIOCial en que se
akannn colectmdades por amor, por compasión, por c:onsuelo, por egoismo,
y hasta por odio a terceros t&amp;minos.

.;i.a

Solürul~ sol1dumbr1, 1nsOÜIUlfllVnlo,
Hay "soledades de dos en compañia" y hay compaiñaa soportadas por dos
y más de dos penonas. Y estas compañiaa 91&gt;pOrtadas inducen 10ledad doloroa, mientras las compañiaa conjugadas •nifitan -basta donde es posible
en lo humano-- dos o mú 10ledadel, en una IDla goaosa. Y aolitaria. Y enlODcel hay comunión y vera comunidad. Ahondando el hombre en su soledad, baila 1U comunidad' su comunión, con los hombres. Ahondando en la
comunidad y en la compañia conjugada, haDa su propia soledad. Hay pues
dos formas de "soledad con", la que 90p0rta compañta ajena no gra'-, Y la

202

flU&amp;:•--. oa-.

compaifa m ... IDla, ..._ Mleclad, Haym111
fGrma Vllliadaa de or.cnp¡ñfat Hay didalidad que w cb anledwta pero
c,tra

7
por una o JJOCII dime
~ IÍll Jlegu a la eoaj11pcih totaL
o 16Jo paseamos nuestra IOledad por entre Ju CG11ii y b 1H1inbtes
que tambi&amp;. dade ~ prelfflridkw el puo de otras tOledades, a 1át cuales YID dirigidi, emiaioae, radiada, desde Ja nuestra, ~ando truncado eJ
anhelo de una J)Olible conjugdn. Y bay "ClMlplifas que, por profüncla.
mente afinet a la nuestra, o -por 9llCJI pr6anaa en el amot pero e IJe&amp;ai'
a la conjugaci6n; pertmbaa en alg6n modo y en aJg6n
Düt!Btra toJedad. Ad, an~ lluestrol hijas amigos lndliiol, prmentes y m tilendo no
podeaa meditar bien ni nuniar nuestR&gt; eniiinimnamiento mHtario.
lo
impide IU prelellCia mama. Y 1in embarto, por el amor, por eJ doJor por

ano

grado

fb

.Jedad

eJ pelign, o pc)I' el consuele, podemos formar con elfos numra
colectiva. En cambio, efttle- de9tonocicb p!W!Dtei y DO en silelidc►. tino en'
fragor de voces (por ejemplo en un especticuJo, en un café) ~ meditar adentramos en nuestra IO!edad, acaao mejor que si ~ aisJadoe Y en silencio. Algo a como ai de la IOledad delpilfarrada y no aprovechada por elb, ~jihamos la nuestra. Y hay, en fin, una fonna de soledad, en que, ama dándole el alamiento, no mta alguna forma presencial
efe CIOIDpaÑa, JDÚ bien Ja evoca, )' efe l!IIII eornpafi(¡ evocada le alimenta.
&amp; el cuo dtl 8Uleldle porque fl mismo 1e fue a estar 10lo y no 1e limitó a
ftUIÚlr I01o. Pero no es que ahora, en la soledad, 1e lienta "solo Jtf" aqu8
de quien se ausentó, sino que puebla 111 dedad de mudw penonaa auaente1
Y acaso no BQlellta, por no ser amocidu Tal es el caso del monje que 1e
va a sus 10ledada o a au •Jedad pan poblane de ecos homa1J01 de prese&amp;;
cías de Mmbres, y evocarlas y rezar por ellas. A esta fonna ; ;soledad pobla~ de rumores y vocea y praencias Je llamo "soledumbre". A la forma
anterior, aquella en que JlOI sentimos más solos cuanto más es la muched~bre desconocida q~ nos rodea, le llamo "ensnledamiento", pues el solitario 1e forra de mulutud para blindarse o acolchonar su propia 11&gt;ledad.
Y cuando, estando entre hombres próximos (hij01, hermanes, amigos) no podemos ahondamos en 101edad porque la presencia de ellos nos lo impide
hablaremos de "solitud", o 10ledad que ~ que fuera com~
Y conjugada, Y no lo logramos. La 10ledumbre ea la forma frecuente de ao!~~d del veraneante, del emigrante, del que se irradió para descansar_ La
aolitud" y el emoledamiento IOD modos de aolitariedad del hombre en
~ de la vida social. Al estar ''aolo con" y al estar "solo sin", hay que
añadir esta otra forma de la '1solitud" que ea un estar ''lolo n,r,/'. . . Es
soledad ain aislamiento. Como hay muchedumbre, hay tambiái soledumbre
o 10ledad con aislamiento pero con multitud de preaencm evocadas. El po~

20S

�opuesto a la muchedumbre es el aislamiento. El polo opuesto a la comunidad
es la soledad cuya fonna más alta es la solitariedad o en-simismamiento. Al
que se ensoleda, se le llama solitario; al que se halla en soledumbre, debemos llamarle soletudinario.
Colectividad o sociedad no es comunidad o comunión. Hay comunidades
étnicas, familiares, religiosas. Pero mientras la compañía, la colectividad y la
muchedumbre parecen exigir un espacio común a todos los miembros, aunque haya distancias reales importantes, la verdadera comunidad, y, sobre
todo, la comunión, tienen sentido inespacial y todos los que se hallan en
comunión, aunque distantes entre sí, se hallan presentes y comulgan como
una misma soledad, no conjugada, pero sí compartid~ Es la solidaridad espiritual o vera comunidad presencial humana. Todo lo espiritual liga y
coliga a los hombres entre sí. Por eso es comunión la cultura toda, y hay
comunión en la historia humana de todos los hombres. Pero debemos distinguir esto: que mientras la religión, el arte, la poesía, el amor, son formas de comunión espiritual, la ciencia la política, la guerra, el negocio no
son más que manifestaciones de lo social, de las colectividades humanas y
sus individuos. La socialidad no alcanza a la soledad, a la persona profunda.
La comunidad como comunión afecta profundamente al hombre basta tocar
en su soledad radical. Pero debemos distinguir la solidaridad de los hombres
por su origen y su solidaridad por el espíritu. Aquélla debemos llamarla "comunidad"; a ésta, "comunión". La tradición, el arte, el amor, la poesía, es
solidaridad comunitaria o comunión. Las asociaciones y colectividades no
son comunidad, aunque sí formas solidarias de hombres. La familia es comunidad y es comunión. La Iglesia es comunión y no es comunidad. El estado
ni es comunidad ni es comunión, sino forma societaria. La comunidad es un
hecho; la comunión es un acto, y aún mejor, acción continua de militante.
Lo social es una situación, tiene algo de hecho y algo de acto. En las sociedades, hay afiliados, asociados, compañeros, colegas. En las comunidades fa.
miliares hay padres, hermanos cofrades. En la comunión, hay unidad de
comunión.

Mismidad, soledad " silencio.
Tanto en "solus", como en "sollus" y en "sollum", los filólogos hallan una
radical primera y originaria: "se" o "si", que subsisten en el "se'', el "ip-se"
y hasta en el "sum" verbal de los latinos. Y también en el "self" inglés y el
"sebs" alemán, como en variadas formas de las lenguas neolatinas. En español tenemos no sólo el "se" y el "sí mismo", sino el "ensimismamiento" y el

verbo «ensimis
" E
dados a las ro.::sed~ \l~aque Españ~ es pue_blo. "solitario" y de hombres
de la soledad en la LiteratU:a ~ns~ento solitanos. Cuando Vossler habla
percibe los ricos matices de t panoda, dya apunta a esta idea, aunque no
es e mo o e ser homb
li ·
español. En España hasta el hombre d
'6 .
re s~ tano que es el
e acci n t1ende a ensunismars S
trega a la acci6n para electrizarse en su s l d d
,
e. e en.
gesto del español en la guerra c
Joe
no para hwr de ella. EJ
•
, orno en a oraoon e l "d
,b .
la fiesta de toros es "quedars
l " Afº
' n a \1 a pu lica o en
e so o .
innar su pe
l"d d, "h
amo" es, para el español "qued
l " E
rso~~ ' a
acerse el
de Guzmán como Teresa' d J ~se solo . . n plena acc1on, tanto Domingo
e esus o gnac10 d Lo 1
.
solitarios. Don QuiJ'ote y S ,
d
e yoª se sienten solos y
egismun o son seres a sol
.
.
bres ensimismados tanto como F
L . d L , as consigo nusmo, hom'
ray uis e eon y S J
d
Lo
que profundamente captan el Greco z b á
an uan e Ja Cruz.
Y ur ar n y los grand ·
•
ros espanoles es la soledad d 1 h b
_
es unagmee oro re espanol la
a1
senta como soledumbre «
!d d
'
cu unas veces se pre' o so e a sonora" otr
"
y muchas como "solitud" H
d
'
as como en-soledamiento"
· asta on Juan se cnsimism
d•
ialoga consigo mismo. El llamado individualis
~ no pocas veces y
solitariedad. y los propios conquistad
.
mo espanol no es más que
.
ores se van por esos mu d
" 1
es dec1r,
a pasear su soledad
n os a so ear'',
La soledad española suele pr: a tscmbrar nue~as áreas y zonas de soledades.
·
.
en arse como soledad sono "
u
,
misma en la acoón •• soledad ensimtsma
- .
da.
ra Y ena de s1

ª.:

Pero el ensimismamiento no es la . 'd
.
.
tirse igual a otro lo cual es lo , murm ad o idem-tidad, como un sen'
mas opuesto al ensimism ·
poco es un yo doblado o reflejo sobre sí u
amiento; pero tamque es el "sí mismo" en que 1 h b ' n doble yo que se asoma a sí, sino
e om re a solas co 5·
cha oyéndose últimos .........0.,es .
.
d
n igo se ensancha y escu• ....., • mannos e Jo etc
t
•
1
sangre. Ensimismado, el hombre go
I dad rno. ras_ os olea1es de su
za su so e
en s1lenc10 p
1 d más
aunque no esté en silencio para s' s· ., d
ara os e
'
•
1.
muen ose a sí mis
CI
ya vio Brentano el "sí mism ,.
.
.
mo.
aro que, como
diendo hacia los demás pero o por ser_ mtenc1onal, está siempre trascenyo go que mcluso "trasciende" hacia el "otro"
q uc va en el " , . , "
s1 nusmo no como "otro " .
'
en cada uno El "s' '.
"
yo ' smo como el "yo" que es otro
1 IDJSmo
•
es "uno" m ·
"!ch" (Yo) y "sehs" 1g
¡
tsmo. Los alemanes distinguen
a o as como "el Yo" u y
.
no sea el mío, un Yo abstract
.
' n o, cualqwer yo aunque
", . "
o e impersonal que vale par t d
s1 rwsmo . y todo él es un "se"
" ,,,
a o os; es un
y dese
'da
P ero en español tenemos una expreO . , SI . en tercera
«
onoc1
peno na.
"
"
s1on mversa Uno quisiera"
ese uno que se presenta como I .
h . .
. . . en que
eJano y asta tmpersonal
.
yo, y no un yo cualquiera sino u
•
,. d
, es precisamente
"
'
yo zrusmo esde m{ yo E . .
es enyoizarse"
· DSJllllílmarse ahora
, .
' no ponerse un y o como un vestido .
umco que es cada uno.
' smo meterse en eJ yo

di

204

205

�y en sentido
y ese en,immnarn~to, esa soledad, no son. prec1•samente,
•
mismo
como
. silenciaeos. El er-siwiununiP.Dto es diálogo consago eda j . y
metafisico,
.
el amente O el que qui
eJos,
en la solitud es evocación y diálogo con
En la máxima for-

ul • licación de voces Y """""'
corno en la soledumbre es ro bp 1 • •vnarniento hay silencio físico, pero
Jedad en e en.irn•
'
.
roa' en la verdadera
so ·
' es el ensnmSJDa
. . do habla con su meJOr voz y
.
.._,,
no hay silenao meuuwco~ ~ Por ser el hombre el &lt;mico animal que hasu palabra más ho~ y limpia.lla 1 único que urde silencios expresivos, el
bla, es también el úruco ~e ca , etamb'é
el hombre el único animal
I n es
·
· · tenaonales. Y
que emite stlen~ m
también entiende silencios. . . Po~ eso,
que entiende somdos Y palabras, pero
. .
da y no por eso deJa de
hablar
su soledad ensumsma ,
puede el hombre
en
Jedad ensimismada canta, y canta su
· El andaluz en su so
.
hablar en silenao.
. • para' sí nusmo,
como et
" 1
,, pero canta en si1enao,
.
soledad, canta por so eares ' ledad gune y el nústico en la suya, ante Dios,
orante apesadumbrado, en su so
od' diálogo en la soledad, es silen•d0 todo canle, t o
od
habla ... Pero t o geuu ,
•1 c·o s6lo lo oye y entiende el pro• Su palabra es sien
l'
.
eioso para los deinas.
· y hablar al solitano,
.
1 demás oír cantar, gemir
pio solitano. Podemos os
! ,L
del solitario la ove él solo. La
. de
lo que OlDlOS. a voz
·
varó ·
pero es ruido
espuma
..
.emplo no la entiende el
n ru
soledad de la madre o de la DOVUlEn, por be! la ;.u¡,.r no entiende la soledad
manantio
cam 10
,el
1 ,•
la oye en su evisuno
.·
s6lo alcanza a compartirlos por
y el silencio del fil6sofo Y el guerrero, Y
ribera humana. La soledad es
amor, llegando a esa soledad desde la otra
los demás.
sil .
enCIO para
edad de nuestros pensamientos, un poco
Pero salimos a veces de las so~ esLa soledad como el silencio son p,osucios y aturdidos de ~oces y pal
al fondo de la soledad hay que usar
'-•ndos y no extensos nt altos•• Para legar led d en medio de la multitud
, ..
sil .
tenores. El enso a o
'cal
una escala de enc1os ex
funda
o el aislamiento es vero .
suprime la multitud. La soledad es pro
dcomd' tanaas'. el solitario a fuerterior a fuerza e 15
~
sile ·
El aislado logra un
nao ex h
algodonar a las cosas con silencio nuesza de profundidad. y llegamos asta la 1
pesar de sus ruidos y sus
. .
tremecedor en
se va a
tro. Hay un ~leno? es
b'
n que el silencio es físico y real, lo
rumores. En el dCS1erto, en cam io, etra soledad que como dice San Juan
.
ue es sonora nues
,
'
.
sentunos sonoro, porq
, .
liada" El hombre pone una uunensa
.. 1 esmo que mUS1ca ca
•
.
de la Cruz 1es do m·1 ncios en las cosasJ hasta parecer que les pone su propia
gama y esca a e S1 e . .
contero laci6n de una obra de arte, y
soledad. Ponemos un silencio en _la
p
el .SillO silencio que el
.
li . "
la orac16n, que no son
JilJ
un "sile11C10 redegioso
en
liada
I
silencio
de
la
casa abandonada, o
la noche estre
,oe
desi
del
erto o ·d
d I ave que acaba de cant"'"
... · · • Pero es que tampoco
el del árbol domu 0 , 0 e
. 'nal
acecha el del monje que ora, el
es el mismo silencio el del cmm
que
'

ras.

206

de la madre que contempla arrobada y el del poeta que está concibiendo
la obra futura. Tamp,co es igual el silencio del varón que el de la mujer.
Y es que hay un "sí mismo" varonil y un "sí mismo" fcminal, correspondiendo a dos formas profundas y decisivas de experimentar la soledad. La
"solitud" es profundamente vivida por la mujer de buena feminidad. Ansía
ella que .su soledad existencial, una soledad genuina propia de au "latera.Ji.
dad" metafísica, de au condición de costado de flaco de otro, sea compar.
tida, más aún, sea absorbida en la soledad del varón que la existencializa
y al que Uega sorbida en amor. También hay en la buena feminidad una
soledumbre no conocida de varones: esa soledad de la mujer, novia enamorada, que aún no es madre, y siente sin embargo, las cuevas de su corawn
resonante de voces de hijos que aún no han nacido ni siquiera ha concebido.
A esta "soledumbre" genuinamente femenina, se aproxima intencionalmente
otra "soledumbre": la del poeta, la del artista, que en sus silencios guarda
a muchas voces de criaturas de arte no nacidas, y que acaso nunca nacerán.
La soledad de la mujer "soltera" (es decir, "sola" o "solitaria") no es Ja
misma que la del varón ºsoltero", pues el varón, aun casado, aun unido en
amor, aun reunido en compañías, siempre experimenta una soledad que es
la fonna radical de su yo, y que suena a "unicidad". La !IOledad feminal
es "soledad de" var6n; la soledad del varón es "soledad sin" mujer. Todo
esto más allá del hecho, ya no discutido por nadie, de que en cada ejemplar
humano hay ingredientes de diverso grado y nivel, así varoniles como feminales. La mujer ha de salir y ansia salir de su soledad hacia el varón y por
el varón alcanzar, sin conjugar, la otra soledad de su hijo. El varón ha de
hacer entrar, ansía hacer entrar en su soledad, otra soledad de mujer que le
complete. La mujer halla su autenticidad, su "sí mismo" en otro: en el
var6n, en el padre, en el hermano, en el hijo, sobre todo. El varón halla su
autenticidad, su "sí mismo'' en su propia conciencia e."OStencial, en la que
sin embargo, oye la llamada o petici6n de otra soledad de mu jcr que venga
a enriquecer la suya. Los varones que más atraen a la mujer son los solitarios, los señoriales y autosuficientes, precisamente porque su propia soledad
de mujer le trae desolación y congoja m('tafísicas. En cambio, las mujeres
que atraen más al var6n solitario y enérgico en su verticalidad, son las recatadas, las hilanderas de su propia soledumbre, las que sueñan en su distancia muchedumbre de voces y hambre de conjugar soledades en donaciones
últimas al varón. Pero como la compasi6n no da ni quita profundamente soledad, nadie, ni varón ni mujer, quieren sustituir el amor por la compasión.
La compasión es algo externo y nada decisivo y hondo. No nos molesta ser
compadecidos en alguna situación de hecho, pero nadie quiere ser compadecido por lo que él, en su profunda soledad, es. El amor de varón a mujer

207

�y viceversa no es mera solidaridad o comparua o asociaci6n, sino conjugación de soledades últimas, hasta donde pueden lograrlo con su amor. Pero
en ese afán de conjugaciones esenciales, el varón sorbe y la mujer anhela
ser sorbida en otra soledad existencial: Notemos que en la física del amor,
el sorbido es el varón y la absorbente la mujer.
Me importa mucho decir aquí que, en relación con una metafísica de la
soledad (y aparte de una metafísica de la maternidad que intentaré en otra
parte lejana) lo más decisivo para Ja mujer no es el hijo, sino el varón que
la enamora. La soledad existencial del hijo nunca será catada ni compartida
(mucho menos conjugada) por la madre, sino por otra mujer que llegará
vestida de novia. La madre con su ternura y sus cuidados nunca llegará al
centro persona] de] hijo, allí donde arde perenne y votivamente la lámpara
de la soledad existencial del hijo. Por su parte, la soledad profunda de la
madre sólo ha sido o podido ser compartida y aun conjugada por el varón
que la hizo madre en amor. A la soledad del varón llega la mujer para
liberarse de la suya, que experimentaba como honda congoja porque no le
daba el "sí mismo" que ella buscaba. Ese "sí mismo" sólo puede encontrarlo
en el varón. No olvidemos que la mujer existencialmente, es un "ser-en-otro"
y un "ser-para-otro"; el varón es propiamente, si lo es con autenticidad, un
ser en sí mismo. El "autós" del varón, su autenticidad está en sí; el "aut6s"
de la mujer, su autenticidad, es buscada en otro.

Soledades colectivas y soledades complejas.
Llamamos solas a las cosas cuando están aisladas entre sí o faltas de la
atención y de la solicitud humana. En el primer caso se quedan sin nexos
o relaciones. En e1 segundo se quedan sin el cuidado y la atención del hombre. Pero en ninguno de ]os dos casos puede hablarse de soledad. Las cosas
son incapaces de soledad. Y los animales también son cosas. Sólo el hombre experimenta la soledad pegada a la raíz y al tallo de su existir. La
soledad es toma de conciencia de sí, un quedarse consigo a solas. Una soledad no advertida por el solitario no es soledad propiamente dicha. La
soledad empieza en la toma de conciencia de sí mismo. Y para eso hay que
tener "sí mismo" que es lo que no tienen las cosas. Y como las cosas no
tienen soledad, tampoco la dan. . . A veces nos ocurre que a la vista de
determinados objetos (muebles, juguetes, recuerdos) nos sentimos más solos.
Pero no son las cosas las que nos inyectan soledad, sino las que subrayan
la ausencia de alguien, y de ese alguien, sí, estamos solos. Nunca puede el
hombre estar solo de cosas, pero sí solo entre cosas y a la vista de ellas. La

208

"soledad sin» com " 1 dad d ,,
.
o so e
e es siempre soledad de al .
y n~ ~e cosa. Los japoneses designan a la "soledad d." gu1en, de persona
lancolica, con el vocablo "J k ,,
, .
e , a la soledad mea u ' pero ese tenmno vale t b. ,
se va, y para el que está lejos poblándose el alma d ~m ien p~a el que
soledumbre. Lo que no signifi
e as ausenaas en la
ca nunca esa palabra es "sol dad d "
b
u o jetos. OrteO"a
que nos ha dicb
h
e
e cosas
0
o mue as veces que la 'd "
.
mente soledad, radical soledad" nos dice ta . ,
VI a es esencia].
en medio de los hombres y d 1 .
mb1en que el hombre es solitario
e as cosas· "Est' ¡
esas cosas están los otros seres h
. ,
a so o con ellas, y como entre
,
umanos, esta solo con ellos" y - d
pues: "desde ese fondo de soledad d' l
. . ana e poco dcsra ica que es sin rem di
.
emergemos constantemente en
.
e o nuestra vtda,
. también segun' h
un ansia no meno
d' 1 d
D1ce
•
,
.
· s ra ica e compañía".
'
emos visto mas arriba que soled d
"
de". Pero si es
también af' d
_, '
ª d es quedarse
solo
an e compan1a ·de q ,
.,
solo el hombre?
' C:
ue O e qwen se queda
Se queda .solo de, co11 y entre hombres S
, .
lamente hay soledad de ho b
T
· u texto último es soledad. y som res. ampoco hay soled d
D'
rucidad no es soledad N' ha
1 h ombre soledad d n·en 10s, pues su
·
i
Y
en
e
el hombre se pierde de sí El h b
e 10s, salvo cuando
·
·
om re está. solo de homb
Dws.
Más bien está inundado d Él
.
res, pero no solo de
· más solo se siente d
e
Y nurado' observad 0 , asJsh
· 'do de Dios.
Qwen
,
, e, con Y entre hombres más
.
y mas presente y solo está ante n·
.
presente tiene a Dios,
h b
10s ... la soledad da el
taf' .
om re. Por ella el hombre toma
. .,
peso me lSlCo de]
.
su
gravitac1on
hacia
arrib
U
levita sobre sí mismo y· asciend h . D'
ªi por e a flota,
,
,
e ac1a tos En ella t
.
.
s1 y de su libertad porque en 11
•
.'
oma conc1enc1a de
• •
'
e a se siente liberado
nd
sumsmada y buscada. y ese qued
« l
' cua o es soledad enarse so o con" n
·
d
compañía molesta que se b.
h
, o quiere ecir en una
.
a Jura y re uye para qued
1
.
smo un estar en compañía de . t
11
.
arse so o o ansiar estarlo,
ridad, y experimentar la " Jedo rdos, yl a ~ os ligado con vínculos de solidaso a co ecttva" q
1
solo con los demás (en otra acep . ,
l ' ue .es a a vez, un sentirse
l . 'd
c1on que a antenor)
.
ectivt ad solidaria estar "sola d ,,
, Y un sentir esa comismo la soledad colectiva de / otr~s soledades colectivas o no. No es lo
familia que ha buscado
a pare1a amorosa, o de Ja soledad de una
gozosamente Ja ocasión d
d
.
sola, o la soledad de la c
'd d d
.
e que ar colectivamente
omun1 a
e mon1es q
d ,
resto de los hombres vi
' ue ª emas de aislada del
' ven una so1edad comunita .
l
queda sola de) padre en orf d d
, na, que a familia que se
'
an ª que acentua do!
D el mismo modo se da
la "soledad I . "
orosamente la soledad.
de un puebl0
.
Jefe o conductor el que le dab .co, ect1va
.
que pierde al
.
'
ª
qUtzas 1a umdad de e
·,
cuac1dad y la admiración colecti
L
.
omumon, por Ja sereligiosa ¡ d'd
, "
de ., • Pero esta otra colectividad hva.'rf a comurudad
.,
a u l a esta .sola
ue ana, deb1eramos dec ·
tá "
.
para dar el acento debido a 1 ~
d
ir que es
sola sm",
a orma e soledad experimentada El
•
que se

u.

ª

209

ll.14

�• que
1
.
acaso no se queda so1o, sino
va lejos de aquél a quien am! yl edc~,º:::1 de ~uien se aleja; por ejemplo,
se va a estar solo, y a estar so o e
rimenta no la "soledad de" sino la
el emigrante. Pero el que se queda, expe edad
carencia una orfandad
, una
'
"soledad sin" del que se va, u na manqu

que no .se da en el otro.
más soledad en el hombre. Cada uno poHay pues, soledades Y no nada
.
has soledades aunque sea
'
además tiene mue
•
.
1d d
see diverso modo de so e ª , Y
'
"A · soledades voy de nus
. 1 La l trilla de G6ngora
mIS
'
.
única su soledad radica ·
e
da h bre campos y regiones solí,.
certera Hay en ca
om
. da
soledades vengo , es
. ·
ledad 1 madre que queda vm con
.
modos diversos de so
· ª
tanos, zonas - Y
•
1a soledad colectiva y apretada Y sosólo expenmenta
niños pequenos, no
.
bién a la vez, la otra soledad para
lita ria con todos los huérfanos,..
~pecto de su marido. Se siente
ella sola, la "soledad de" o la so e
;n . da y además experimenta la
con la doble soledad de huérfana y e ~~ 'ne1 mismo modo la mujer
soledad solitaria y colectiva con todos s~ JOS.ama se siente
de aquel
.
un varón a quien no
,
.
que contrae nupcias con
uien detesta. Un monje puede senbr
que la enainora, y sola con aquel a q_d d
a la vez la "soledad de" su
la soledad colectiva de toda su comuru a l,edy, d pobla&lt;hl de ecos de muchos
.
b', la soledumbre o so a
.
madre leJana y tam ien
d 'U..
es no solamente .soledad, smo
.
está oran o. lliSya, pu ,
,l
hombres por qwenes
, .
d soledad y fonnas de soledad mu •
también "soledades", formas mu1t1p1es e

SI~º~:'. ,.

sol;

tiple o compleja.
.
habla d soledad de cosas aunque
.
h
propiamente
n
·
He dicho que no ªYi
h fonnas de soledad comp1eJa
con ellas pero ay
sí hay soledad entre cosas Y
'
solos de cosas u objetos que
d · · l rror de que estamos ·
en que se suele a m1tir e e
. d
t'erra O el paisaje lejanos
•
l en la nosta1gia e Ia 1
nos faltan; por _e1emp..o,.
,, 1 . na) 0 el recuerdo melancólico de he("saudade" galaica Y soidade usita
asos no se iente
'd p
ti ndo que en esos c
chos pasados de nuestra v1
ero en a:.ación de las costumbres, del habla
soledad de o por las cosas, smoDlal se~
modo la melancolía del pasado
e mismo
,
t ,.neos
b
y de los hom res co erra
·
. .
· damos contiene más sole•
y acontecumentos recor
,
que se fue, y cuyas cosas
.
rsona que antes fuimos con acento
dad de personas y soledad de la propia pe .
1 " udade'' suena la
•
•
.
.
05 En la nostalgia Y en ª sa
y timbre que ya no tenem .
,
. dora la ''soledad de" qmen ÍUllllOS
''soledad de" otro; en la ~elan~lia ~d\OCda E '1a soledad honda del hombre
la misma mtens1 a . n
)
y ya no somos con"
,,, como co la es la espuma y la e.xpresi6n popular
andaluz (de que la solea
a1 . p d la t1·erra leJ·ana, sino que hay solc" d d ,, 0 hay nost gia e
no hay sau a e , n
.
ñida de "desengaños" estoicos del mundad evocadora Y melancblica, muy te
h
d llamar "soledad de"
d ,
funda que emos e
do; y hasta otra soleda ~as pro
ha en el hombre vera "soledad de"
. ... He dicho más arriba que no Y
D1os

°,

ª:

210

'

Di01, pues toda persona individual, en lo hondo de sí, tiene, quiera o no,
presente a Dios, se siente en presencia de ti. Pero así como se habla de una
tú-solación que, significando en verdad esa pérdida del suelo o el paisaje,
la experimenta el hombre como soledad moral y metafísica; y así como la
"saudade" parece pérdida del paisaje, experiencia de un arrancamiento como vegetal, cuando es más bien desgarramiento de la compañía de otros
hombres, así también puede. hablarse de una "soledad de" Dios, aun siendo
en verdad soledad frente a otros hombres, y componiéndose de desolación
moral (desasimiento del estoico) y de soledad consigo mismo.
El andaluz se siente, distinto y vertical frente al paisaje en que se forma;
no se siente sumido en él botánicamente como el galaico. Por eso, el andaluz
lejos de su tierra, no es nostálgico de ella, y más parece que todo el estilo
del ser de Andalucía va con él y no le queda lejos. El galaico-lusitano siente
una mutilación o manquedad, lejos de su paisaje. El andaluz no porque
el.paisaje, la geografía, es él. Y al revés; el paisaje físico de Andalucía no
tiene "carácter'', ni estilo sin el hombre andaluz; el paisaje galaico-lusitano
tiene personalidad" -valga la expresión- sin sus habitantes. No tiene digo,
el andaluz nostalgia de tierra, pero tiene una profunda melancolía dolorida
y lírica de su propio pasado que continuamente evoca. Y tiene una rica ' melancolía de rey destronado'', una profunda e inefable nostalgia de lo di\ino
que le hace sentir eso que llamamos ahora "soledad de" Dios. No es, claro,
que le falte la presencia de Dios, sino que "echa de menos" no tenerle más
consigo. Las tendencias místicas del solitario andaluz es un ansia de quedarse a solas con Él. Su máxima aspiración es ''hablar a Dios de Tú", es
decir, dialogar a solas con tl, como un gran amigo, el andaluz huye ascéticamente de las cosas para quedarse con Dios. De ahí, su sobriedad y su
frugalidad. Como es profundamente dual, su sensualismo le arrastra no pocas veces, y luego le carga de culpas que aumentan su ascetismo. Entre el
ascetismo y la sensualidad, el alma andaluza labra su soledad. De ahí también el habitual saludo andaluz: "Quedarse con Diol', "Vaya usted con
Dios". Sin duda porque sentirse sin su presencia es forma trágica de vida en
Andalucía. En todo místico se busca una "soledad con" Dios. Es el "¿qué
quieres que haga, Señor?", de San Pablo en Damasco. Un gran amigo mío
anda}~ de gran reciedumbre ascética, me ha contado que se sinti6 curado
de su enfermedad cuando un día dijo en su oración: "Pero ¿ qué va a jasé
conmigo, Señor? ¿ Vas a consentir que me muera tan pronto?" El andaluz
tiene soledad ontológica existencial de ensimismado, porque está lleno de
la soledad de sí. Por eso, canta melancólico, pero con gozo lírico de treno,
sus "soleares". No necesita mucho de los otros hombres porque vive un poco
absorto en sí mismo, absorbido en la escucha de sus voces más remotas. Está

211

�.
"
padre" le trata de "usted"' para
siempre lejos de los o~; al ~ el :'daluz tiene fama de ser individ~afumar la propia distancia. Por ras de arte, todo sobre un fondo esto1_co,
lista, rebelde y gran creador de :ado" que le hace propender a la oraa6n
piente y sentencioso de "deseng
f
y cumplen en el secreto
u la
'tencia. Los votos penitenciales se o recen
ya
pem
.
mú riguroso.
pero no secretos banales, smo
dal
·
ve
cargada
de
secretos,
• ~ue deEl alma an uza VI •
esticulación y la exterion'dad ' ~
trascendentales; de monJe, La g
rico mundo intenor msospe.
ardan
recatan muchas veces un
l a quien
nunaar, gu
Y
• discordancia de que aque
chado De ahí la frecuente Y sorprestVa
,
. ,da
se mete en un
.
.
todos un día se swa ' O
temamos por festivo Y abierto ª
'
. paladeando su soledad Y
1
po
largas
vacaaones
convento, o se pasa en e . cam Semana Santa es una inmensa multitud de
sus soledades. Una procesión de
ula y rinde sobrecogida ante una
li tarios. &amp; una muchedumbre que se anedad d 1 .da en una "saeta". En
so
. .
ta su sol
o on
d
voz anónima y solitana que "can taor" no dice su secreto, sino que lo alu ~
la misma copla cantada, el ~
una soledad. De ahí el sentido casi
él La "soleá" es la grao metáfora de ,
manif tane se esconde goa .
En 11a mas que
es
.
. , tico de algunas coplas.
e '
chan en comumón
erugma
nales. Los que escu
,
losamente un mundo de seeretOI ~
la }edad del cantador, sino la
hallan alUSIODCS a
SO
•
llrica de solitarios, ~
ues soledad compartida o soledad colecuva
voz de la suya propia. o es_, p '
edi de la multitud, y de sus
de un grupo. El aodaluz se "ensoleda" en m o
aislamientos, hace "soledumbre"
A todos no.s han cantado
tn una noche de juerga
cosaJ que nos han pasado

ha dicho Manuel Machado.
de "soledades" son: Góngora, Bécquer, AntoGrandes poetas de soledad y
b', lo fue Manuel de Falla.
Ramó Jiménez y taro ien
.
nio Machado y Juan . 'ent: de soled~ en ellos y en Quevedo.º Fray L~,
Si comparamos el sentmu
.
, . ·1 ocasional o circunstancial,
, lnmos es. . • mas cavi y
1· é
hallaremos que la de estos u
.
la d
uéllos. Juan Ramón im •
én ·
ontol6g1ca que
e aq
al " tro"
menos honda, aut uca y
dualidad profunda, aludiendo
o
_
___;.
muchas
veces
su
•
led
d
Bécquer
se
nez, que ~,.•.....,
. ,.
.ardinero de su propia so a .
que le acompañaba, fue un f a ~ J led d de los muertos. y Antonio Maestremecia considerando la últuna so a
chado dejó dicho esto:

212

º"

Dialogo con el l&amp;oml,r, que sump,e conmigo.
Quün habla solo, 1.spera laablar con Dio.s un dla.

Pero en la saudade el hombre galaico experimenta otro sentimiento de soledad, su ensimismamiento no es total; se ensimisma con loe otros, cantando en
un orfeón o entregándose con ellos al gom del desleimiento multitudinario.
eccsitan todos por Jo menos la presencia del paisaje o su tremenda nostalgia de él. Lejos de la tierra, los galaicos sienten la intemperie que les hace
arracimane en "lar" o en colonia. Pero esto nos indica que no es vera "soledumbre", pues no les basta sentirse aislados para poblarse de los denw
hombres, sino que precisan unirse físicamente a ellos. Ni soledumbre, ni ontológico ensimismamiento, sino una soledad colectiva y pánida, solidaria del
paisaje y solidaria de otros hombres. La soledad del alma gallega está resonada y llena de vientos forestales y númenes telúricos, pero también de la música de) habla nativa, del rumor de sus tradiciones, de sus canciones y de
los hombres gallegos. Los andaluces en Andalucía parecen un archipiBago
de solitarios. Los gallegos lejos de Galicia, una multitud en soledad colectiva.
Aburrimiento y soledad.

Una forma de soledad compleja es eJ aburrimiento. Ningún buen solitario
se aburre nunca, pues el aburrimiento no es fruto de soledad, sino falta
del gusto de la soledad. El hombre galaico experimenta su "saudade" y su
"morriña" cuando está lejos de su país. Pero eso no es aburrimiento, pues
las nostalgias duelen, pero no aburren. El gallego teme a esa soledad de distancia geográfica que puede Uegar a matarle, a hacerle morir, pero nadie se
muere de aburrimiento¡ porque el aburrimiento no mata, hay quien re mata
por aburrimiento. La morriña, la nostalgia del gallego es tristeza existencial
por de-.solación, por pérdida del suelo materno. El desolado necesita con-so/ación, y por eso el gallego se arrima a otros hombres a que Je den el perfume
consolador de la patria lejana, que es más bien una "materia"... Pero el
solitario andaluz cultiva su soledad, la canta, la llora y la mima. Y como
otros hombres "acarician" sus ilusiones, o "abrigan" sus esperanzas, el andaluz "abriga" y "acaricia" su soledad. Pero no hay en él de-solaciones, pérdida
del suelo o del paisaje, pues el paisaje lo lleva dentro, y no es geográfico,
sino humano y personalísimo. En su indescifrabie soledad ontol6gica no espera otro consuelo que el del ensimismamiento, el de la propia soledad como
compañía. Pero por eso no hay aburrimiento profundo en el andaluz.
En el aburrimiento profundo en el vacío existencia~ no hay enérgico anhelo

213

�..,.....,. afúa pr«uDtClo
:1li ~ em&amp;iendal bls-

de.._
. . .fine, pm;¡ue: aburrido pn6aDdo
dala ccmpa6'a
..:- • llillDlfle drwutirFPII
tle coa,ola~ m
tia.y . . . . . . .

e

DO

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• •meDiOI ffl-flP,,fl1, y exiltif
"cfe'ado de )a mano de Dios". L1qa .
Pido como el desesperado es un • J • fuerzas baltantes para matane; ~
' deaeol aqp&lt;m ele monr, m
•
una IOleclad que matar.
tane am
• No baDa en • mumo
bablar6 del
plemeDte 1B dejada -SPGJV.
tiene fuena1 para bacs. Ya
flota
~~~l
abunimiento
en IUDl,lUII w: ~ en un libro a ello destinado.

sin.,....._.,

Sole4llll ül ,Oda.

~=

L ....... L...... ele mmna, .utenticidad.
y al
losde
de rua s IIUIIIIJII-.;
_..__
J!I .,.... •
al fanb!ar de ·---:-fundar o
poetas, al artilta
- i . . El poeta para poemar, para
.
puebloe r al colomzador de &amp;~• • humanidad, de su rica hombda, enn.
erar, aeeesita echar mano de su recaa

~

t\lltd6t tlel C!OGtlctO coa W

deaú h:tm!ireL Neeeaita de e&amp;. paa mdu-

. _ o impirane ' - - - fmpetu. • peeta aaefia &amp; las ~ ..
lliinmtapordet,ucWqicu6a,.bmiraywdeideabajo,deacleJaunn.,
Wdad de la ralc:a en commñdad, • cala catMb!DLiilkt d tampJejo ..,_
.., mterior, 1a IDrbe e1 caru6a, e1 •• e1 llber, e1 sufrir, e1 a1ie1ar , Jea
eatne la -,re con que elabora Ja 1&amp;ya de poeta.

y im embaz¡o, el poeta - IOlo, infinitamente aolo, y necesita ])Ira qaien es, una inmensa y da&amp;1iea mledad, una d!dad IDIMáaaJ, en com.u6 con b hombres tocio,, de b que • _ . . ftaDdo est6 - - e1b,
y mU él1' entre ellos cuanto mú ae aisla, pues ae reviene dé émoWaqlien'tt,
entre Ja multitud, y de IOJedumbre en el aislamiento. No es hámln auperiot porque sea un ICibie..flombte lino porque es total hombn: a IOlu, y en
Ja soledumbre como en el emoledemiento habla la wz de muchos, y hábla
111 voz con mú autenticidad de Ja que elOI hombres DlÍIIIIOI repte,e■&gt;blcb
por el poeta, aabrfan lograr. Por ao es "originar' porque origina, porque comparta Ja uDivenaJicfad de Jes odgenes bnwnanoa, lra,mdob a ..,.,,. om..
lia4 oiN. Su originalidad d,i tnlitario • de bombte macbedumbrizado.

La mledad ensimianada es ya una utiflul, una disposición para la acci6n.
La actitud ea el hombre autáatico es ya, a la vez, acto y posibilidad, poder
o potencia ••• Porque el hombre no scSJo inventa sus actos, sino tambiái 1U1
poábilidacfa y potencias, a partir del contingente o c:audaJ, de la aptitud y

Ju aptitudes, que Dios ha dado a cada uno. No todos tenemos Ju mismas
aptitudes, y por ello, no todos podemos fundar en nuestro eldstir las mismas
J)Olibilicfades. Para encontrar en nosotro, Jas aptitudes penona1ea hay que
esforzane en Ja autentiftcaci6n, pues Ja autenticidad es la búaqueda y rutreo de aqueJJu aptitudes, y IU -hallazgo 1101 dará la medida de nuestras posibilidades. La acd6n autáitica y mstencial en el hombre, origina su, actos
y sus potencias, Oyendo nuestra vocación existenciaJ, iniciamoa nuestra autenticidad con el rastreo de nuestra, aptitudes. La actitud primera es la de ensimismarnos para encontrar nuestras •Ptilrufu radicaJea.
Y una forma primaria de la autenticidad, de la 11&gt;ledad l!llJSÍrnísmada, es
Ja "IÍDceridad", voz que quiere lignificar pureza en el decir o pensu-, pua
• form6 en Jatfn de los \IOCabb griegos m y ,,-,, decir o anunciar. Ea
lincen, el que autentifica su IOledad, al que 1e ensimiana reuniendo su "uno"
y su "otro" en el ''al mismo" aut6ntico. Sinc:erane es purifjcaz,e, depurane,
trabajar ed el propio dabn,ce huta llepr más all6 de la ccatra que depo-

214

215

�lita en noeotroa lo social y lo inautáltico. la el fondo de la ainceridad, estA
la libertad creadora de á mismo, la acci6n fundadora en que DOI libera•
mos o hacemol libia. Pero está la libmall, no la espontauültul irresponsable.
Nadie confunda la sinceridad metafnica con aa fonna de la espontaneidad
IDCial que llarnamoa "la franquea", aunque es aquella sinceridad la que no1
abre o franquea, venciendo obsw:ub, para buscar a Jm otrol y ponemos en
comunicacl6n con ellos, despu&amp; de haber carboneado, tomado combustible
emtencial, en la primera comunidad ClOn ellos, c1e la que bi1amol nuestra
soledad. La sinceridad ontológica y solitaria está mú allá de vocablos, mas~ fónnulas de convivencia, impull0I y pasiones, En ella suena la libertad. Pero la sinceridad DO origina la libertad, sino que a6lo el que hace
bri0101 esfuerzos liberadores, ae pone en actitud de ser sincero, Y a6lo con
sinceridad auténtica podemos ser originales, teneJDOI que serlo, porque abre-

vamos entonces en la más auténtica singularidad nuestra.
Pero es difícil ser sinceros- 5610 lo son los rigurosamente auténticos, los
capaces de emoledane y ensimiwane, bajando basta las fuentes de si mismo. Metafísicamente sincero no lo es cualquiera; hace falta, para ello, mu•
cho denuedo y rigor en el reconocimiento de sí. Y reconocerse no es irse,
abrine y franquearse, sino encerrane en intimidad, a solas, ensimismarse y
entonces, palparse e inspeccionarse, ,econoceru, basta oine los últimos manantíos de la soledad. La sinceridad es el instrumento y el camino; la libertad como autenticidad, la meta. Las ''franquezas,. sociales suelen ser, no sólo
falta de sinceridad, sino carencia de autodominio, de autocrltica y de capa·
cidad y de aptitudes libertadoras de sí mismo, El hombre espontáneo de
muchas "franque7.35" es víctima e instrumento de esas mismas franquezas,
y por lo tanto no es libre. La verdadera sinceridad nos abre a franquezas,
pero para nosotros mismos, cerrándonos el paso a franquezas para con los
demás, para quienes más bien nos sentimos llenos de respeto, porque contamos de antemano con su aptitud para obtener la libertad suya.
El denuedo del varón, su "arrojo" espontáneo, su tendencia centrífuga, le
lleva muchas franq&amp;Uzas. Su virtud social es la franqueza, la apertura espon•
tánea ante el mundo. Pero sólo es auténtico el var6n que reúne en unidad
su dualidad profunda; y entonces, la franque1.a se hace sinceridad, unidad
de su dualidad, partiendo de esa dualidad, pues la vera sinceridad es un
decir profundo, un diálogo consigo mismo. Sólo quien habla consigo y a
solas, puede llamarse y ser sincero, Pero por eso mismo, la mujer, que es un
str en otro 1 para otro, ser humano que halla su "si mismo" fuera de ella, en
el varón, no es sincera hasta que halla la unidad amorosa de la pareja. La
mujer sólo es sincera cuando babia el lenguaje del amor. Allí se purifica y
alli encuentra su habla más profunda.
216

11,~g:~FtA
y JURI PRUDENCIA
AMIENTO EN SUS

REVALORIZACIO DE
AMENAZADAS DE

eONCEPTOS BÁSICOS

Dr. Ivo

HOU.JIUBER

Salzburg (Austria)

dencia actual y dándonos cuenta
HACEREs
urgentes
del ~
unportan
, . de la fibofla y 1· urispruestas disciplinas en el umbral de es
~ o papel de cada una de
época moderna, hace ya algunos
era a t ~ (~ue siguió a la llamada
de caer en el prejuicio de la "inutilidad'~ el 11glo vemte)' corremos el riesgo
"pragmatismo" de la jurisprudencia.
a secas de la filosofía y del gratuito
EMPAPÁNDONOS EN LOS QUE

1US:.

El_ hombre moderno, que mide todo
..
conaencia de su fm ha d . d
~ su utilidad y que ha perdido la
El hombre moderno 'nunca esvia
su lavida, anonadándola ontol6gicamente.
ha te o•do
voco de los "/ideismos 'Y c:~nt'f' ~
menor duda del fundamento equí•
.., 1 lt'OJ
que procede l---..l!
tices multicolores del inmanen~ d
_n ~.iewatamente de los ma.
, el materialismo d 1 L:_ •
pragmatismo o del relatiu:--..
' e nutoncismo del
.
........
IV'
y nunca ha latido
'
actitudes una impresión más
_
. en el fondo de todas sus
~ue la ciencia moderna ha d = y ~ mumo tiempo más gratuita de
f~osofia y jurisprudencia clásicas, a ~alida. de los conceptos básicos de la
lidad, libertad J.usti..:... domi .
' entre otros, los de causalidad, rea
'

....,

mo, etc.

-

I
Huelga repetir 1a propaganda seud . tíf
que la moderna fwca cuántica ha o-aen ica sobre la supuesta puñalada
asestado a la causalidad, que la ciencia
217

�• • de la micla&amp;ica. Sabemal --, ,_.
esto
en el damimo
ha .i-.-.L. al - ...- , la causalidacl está muy -=JOI
si es menester aubrayarlo con toda eaergia- que •
. • de detenni• •
determinilmo de modo que nmguna Cl'IIII
de aer l&amp;IIÓDJ!M de . • :-...¿. una crisis ele la propia cau11tidad Aunnilmo, dentro de la aeocaa, 111UJ™- • •
importa el _,1,. del deterJid d imnnrt,. cierto detenn•JUIDIO, DO
&amp;&amp;que la cauaa
r- ~
. de Brogli distinguía la causalidad fuerte
rniniano rlgido, ~ ~ue ya ~ ~ t " ) de la noci6n de causalidad.
'f babl6 de una ampliaci6n (un ~ p
• l6lo el mú ripio grado
Por tanto, quien niega el ~ total,. megatoda causalidad, La negade detcrminmno, lo cual no qmere decir que
no constituye la menor
ci6n de una de 1111 formas particularel de
d las
·
•
el • • • 6loa6fic:o de canalidad que es una e
objeción sena ~tra pnnapsod--.1... de b datos de Jos aenticb, sino de
realidades metaftsicaa que DO ..~
•
.venales.1
las leyes ontol6gic:as wu. dane cuenta de la enorme diferencia. que hay entre
y hay nw: es ~ •
cómo son las coras rules y por la cual
la tt,pistlffl4" 6ntieo que ~~ propia y la ewneio motúrna que invesel
ser real expresaba tener
el muuuu.
---~- Por tanto bacerD0l nuestra la
.i.... c6iDo ocurren las COIII en
~ .
Zubiri. "Es completamente accesorio entonces alegar, para
afirmaci6n -'-1-.i
de
• &amp;itol w:
:.1_ la ft..!- - - ~ - los
, ...... IIIUQCllJA, • • La cuesti6n es mucho
molver eJ l .. _ _ _ ,
limita al orbe de la ffaica, sino que ae agiganta,
mis grave, porque no se
obrtulrlUlo ,1 sn mino tlel homhr.".'
"
,1_;,...,. dos
.
.6n
"fenllmeno" y "cou en á no ---6...
Tomando en CODStderaci que
• dos modos de aer de una misma
"a»ai' distintas, una en st y otra en mi, SJDO s61o la distinción entre estos dos
COI&amp; y que lo que ~ .hombre produc:eraz6nes
tan"rea1idacr donde los griegos dijemodos de ter,• Zubiri puso con toda
"ousia''
ron
•
hallamos en lo mAs mtimo de los problemas ontológicos que
Con esto D0I
implicaciones.
clebenM&gt;I deslindar de 1111 comspondientes
1 '6 El
. pueden servir de guia para una so ua n.
ubiri
Loa datos que nos dio Z
•
la cimcia moderna
momniento para la "episteme" fue estado del m6vil ., para
sucesión de
•
Para .....~n.. fue un modo de ser y para &amp;ta es la
es fund6n.
-s- .
toda""-..--•" fue esenaalrnente un modo
estados distintos. Para la1 gnegos

:lidad

--r-

a

a.

LoUII DI Baoous,

A• tl1U tlu ,nn1141W lúnius

:!:

u

141

,,ine,,

(Revue de

IUtapbaique et de Morale, 52·! 947:•.: 2 2!:_&gt;¡hdricl. 1951, pp. 82, 282, 286 a.
XAVllll Zu.m, N•t•rt"6u-Hislorua,, ,,
• •
~- ,_ raouru fwa nblie•
s.
J
El latldmmtUlfflO .. ..
•
JUAN 1lom GaONa.LA, • •,
•
n.mli4tul (Penamiento, Madrid, 1955,
ltu ti, ,.
filos6fie•
'
,
pp. 47-76).
• Cf. XAYIU Zuuu, l. c. P. 98.
• Cf. XAvma Znar, 1. c. p. 87.

,_,,,iutlo • ,..

218

aocw•

u

de• de la cea que la JICll!e "f la aa fue cama, fue "aitfa". Toda aturalaa fue una lun.ia:mentaci6a camal de aw, mientru que para la ciencia
moderna la naturalm es un tiltema. de 1eyea. Surge la diferencia entre COIDIOI
y mundo: mundo es estructura objeciva de fflll6menol; CD111101 ordenaci6n real
de realidades. formar parte del C0111101 es aildt, mientras para la ciencia
ltZ es simplemente aoontecer. Swp tamba la difamciá entre la naturaleza
en d lelltido de la nacuraleza de las COIU y entre la naturaleza en el sentido
de la fisica: ul el principio de indetaminacl6n y la flsica cuántica no aon
necesariamente una renuncia a Ja idea de ca.., tino 16lo una renuncia
a la idea de la causaJidad fflica interpretada como c:letenninnmo rigido. Y
111118 la diferencia entre Ja caualidad como relaci6n ontol6gica que quiere
concebir el origen del ser de las cosu y entre la causalidad flsica que en
vez de ocupane deJ origen de las cosu no es una aitiok,gía, sino simplemente
IJIUI. dioámica que 1e ocupa s6lo de Ja medida de las variaciones de las cosas
y no de esa, rnisrnas COIIU. Zubiri habla de una "heroica renuncia" que engendró la física moderna y que constituye una auto-restricción que la hao
renunciar a explicar el origen de todo movimiento y por tanto a la idea de la
causalidad como relaci6n ontol6gica.'
Además debemoa destacar d hecho de que la causalidad constituye s61o
uno de las relaciones originales, entre las cuaJes la más inferior es Ja causalidad. rnientru las superiores son "ftmdam,ntalúJllll'• y "¡,articipaci6n• haciendo nuestra la distinción de ffBHOITENBBRO que será de gran tralcendencia
para la ftloso&amp;a de mañana •
Por otra parte la bien conocida relaci6n entre energía y masa (K=Mc')
fundamento de la energía nuclear, no D0I automa a suponer que la materia se transforme sin más oi más en energ(a o viceversa, sino más bien nos
demuestra que no es absolutamente necesario poaeer la propiedad de inercia
y de gravitación para que cualquier coea pueda Uamane material, sino que
puede existir también una especie de materia sin esos caracteres.•
Estas exposiciones nos preparan para entrar en el problmaa d, la cwncia
a secas y vencer aJ cientismo que constituye uno de los engendros más persistentes de nuestro siglo.
MJCmLE FEDERICO Sc!Aoc:A en su Filosofla# hoy nos ofrece un acceso sucinto
al problema en cuestión:

• a. XAYIU Znw, l. c., pp. 69-99 y 241-294.
• Cf. H.ura-Eouw, HaNOST&amp;NBUO,
(Pustet) pp. 24-50.

Sm """

Urspiqli~l,uit, Salzbu,g 1958.

• Cf. Ivo H&amp;.i.avna, L'itdt,rai6u ua. Na•r• , tl,ll'Uomo, Comunicaci6n hecha al XII Conpao lntmw:ionai de Filodla, Venecia-Padon, 1958 publicada en
lu Actas del Congrao IUIOdicho en 1960.

219

�Del mismo modo que fue infundado el deducir de la ciencia cartesianonewtoniana-positivista una filosofía materialista, es _también. infundado_ ded~cir hoy día de la ciencia einsteiniano-planckiana-heisen-be~an~ una filosof 1a
espiritualista, porque .ninguna ciencia puede fundar una filosofia y no pu~e
resolver ningún problema filosófico. El cientismo es extremadamente dogmatico: supone que la ciencia es toda la verdad y que no hay verdad ~ue no sea
científica; supone además, que toda verdad sólo puede ser convencional ~rque la verdad de la ciencia es convencional1 y que por tant? _la pretendida
verdad absoluta de la metafísica no es otra cosa que una poS1c16n pasada de
moda y anticuada, sin percatarse de la contra~cció~ intrí~: ac~pta ~mo
absoluto y definitivo el principio del convenoonalis~ y mega ~u!~neamente que toda verdad sea convencional porque admite como .def~mbvo y
absoluto el principio del convencionalismo de la ver~ad. _El .c~ennsmo extiende arbitrariamente el convencionalismo a las doctnnas filoso{1cas Y ~etafísicas como si la razón científica )' la razón metafísica fuesen una rrusma
co~{. F. SclAccA desenmascaró el neopositivismo l6gico como "/i.ricismo" Y
"nueva barbarie cicntista" y lo hiw con toda razón:
Fue el "Círculo de Viena" el que oponiéndose a la filosofía sistemática
y a toda tendencia metafísica desempeñó el papel de "una c~adrilla_ de.
to de tendencia anúmetafísica y por tanto autor del pensamiento c1entíf1co
(F. FRANK). Esa subespecie del neopositivismo se presentó al principio ~o_mo
una cruzada contra la filosofía y la metafísica y tomó como modelo a la f is1ca,
afirmando que sólo tiene sentido lo que es mensurable y que carece d~ sentido todo lo que no lo es. Los neopositivistas no se contentan con deCJr que
el saber científico debe liberarse de los residuos metafísicos y que desde el
punto de vista científico-físico las afirm~cio~cs metaf~cas no pueden er
valoradas en su significación e importancia, sino que anaden de su ~ a
que las afirmaciones metafísicas no tienen sentido desde el punt_o ~: v1~ta
científico y, por tanto, no tienen sentido a secas puesto que_ saber s1gnif1~~1vo
es sólo el saber científico, que por su parte se halla reduc~do al saber f1~1~0,
que es mensurable y verificable y -como última consecuencia- las proposmones metafísicas son ilógicas y carecen de sentido. Por tanto, las reglas del
lenguaje para ser rigurosas, deberían ser puramente f ~nnalcs y tautológicas.
ScIAcCA compara a los neopositivistas de Viena y Ch1cago que desde hace
casj treinta años colaboran en sentido antitético a la filosofía )' formu1an

~sa!:

1

cr.

La generación del Círculo de Viena no se ha extinguido con Schlick
Neurath, Carnap, Reichenbach y Wittgenstein. Sobrevive en Viena co;
ERNST TOPITSCH, sobrevive en Inglaterra con A. I. AYER y sobrevive en
Argentina con RAYMUNDO PARDO.

En su libro Origen :Y muerte de la metafisica O ERNsT TOPITSCH continúa
las ideas de Max Weber, Hans Kelsen, Emite Durkheim Vilfrcdo Pareto y
Ha~ GomP«:rz. Las cosas y los acontecimientos de la vida cotidiana -según
Top1tsch- sirven como representaciones-modelos para interpretar el mundo.
Así nace a menudo una concepción del mundo "intencional" y aparentemente completa que es formada por la idea-guía de nuestro querer y hacer.
En esta concepción del mundo se haJla radicada al menos una parte esencial
de la filosofía tradicional y de su metafísica y moral. La filosofía, que sospechaba las dificultades intrínsecas de la concepción del mundo "intencional".
no quería abandonarla, y no osaba mirar cara a cara el hecho brutal de qu~
eJ acontecer del mundo no se regula según nuestros postulados morales. Topitsch habla por tanto de un "positivismo heroico" encarnado p.e. por Max
Weber. ~a filosofía no acabó con la interpretación mítica del mundo, pero
quedaba mstalada en ella. La teología cristiana -seguirnos siempre a Topitsch- también se sirvió, las más de las veces, de las idelogías "intencionales" concibiendo al mundo como creado por un acto de voluntad metódica
Y como regido por la voluntad del cosmocrator divino. La concepción de que
el mundo, según la "lex aetema", constituye una magna estructura jerárquicamente graduada, y de que la aspiración al cumplimiento de un orden objetivo equivale al derecho natural, es para Topitsch un punto culminante de
la concepción del mundo "intencional" cuya crítica considera él la tarea
principal de su libro. Afinna que las normas y los valores se deducirían sólo
aparentemente de la naturaleza, pero que de hecho estarían ya presupuestas
en el momento de la constitución del concepto de la misma naturaleza. Adoptando esa conclusión de círculo vicioso, típico para el derecho natural, Santo
Tomás habría substituido a la naturaleza por los valores cristianos, abrazados
ya con anticipación como tales, para deducirlos después de esa misma natu• C(. EaNsT ToPlTSCH, Vom Urspr11ng 11nd End, de, Metaphysik, Viena (Springcr)

MICHUE FWERICO ScIACCA,

La Filosofía, Oggi, dos tomos, Milano, 1958. (C

Marzorati).
• Cf. M. F. ScrAcCA, El problema d, la cunci4 en Filosofía, oggi, t. U, pp. 173-277
y sobre tocio p. 194.

220

con sus análisis de) lenguaje proposiciones filosóficas sin sentido, a un equipo
de bárbaros que, con las manos en la cuerda, sacan de un pozo vado un
cubo; pero sin sacar jamás una sola gota de agua.

l~L

,

Cf. tambifo la ponencia del autor que enfoca el mismo problema desde el punto de
vista contrario: lvo H&lt;&gt;LLB UBER, é Eutanasia o R1111rrección de la M tta/isica? ( Revista de la Universidad de Nuevo Lc6n, Mayo, 1959).

221

�El propio Karl Marx sigue -según Topiuch- el esquema inten~ona~ en cuanto oomidera la forma perfecta de la norma como ya con~
''poteociabnente" en el ser imperfecto y no desarrollado, con lo cual ague
estrictamente los rumbos del derecho natural clásico.
El linaje de lois impugnadores y criticos de la llamada visión del mundo
intencional, para Topitsch, comienza con Tucídides que ~ deshecho la il~sión de un fondo metafísico de la historia; sigue con David Hume, Ludwig
Feuerbach que hizo ver al hombre como la "ilusión" de Dios, y le him ~ucirle a su propia imagen reflejada, conociendo así su _propio ser como Di?' j
y continuó hasta Vilfredo Parcto, Hans Kelsen y Heinnch Gomperz, sus sabios
predilectos; en lo que se refiere a H. Kelsen que, según él, habría desenmascarado las argumentaciones falaces en la filosofía tradicional del derecho
y de la moral, remitimos al lector a nuestra crítica hecha en el Congreso Internacional de Sociología en Nüremberg en 1958.11 Heinrich Gomperz es considerado como el más profundo pensador que ha entrevisto la estructura de
la concepción intencional del mundo y diagnosticado la raíz de las situacioDC!
prácticas de la vida en las fonnas del pensar, estimadas erróneamente como de
carácter te6rico puro. Los llamados "problemas eternos" que constituyen la
parte principal de la filosofía tradicional, para Topitsch no son más que tautologías u otras tantas "fórmulas vacías" (Leerformeln) Y_ siendo hueras ~ueden llamarse con cualquier contenido emp1ri00 o normauva. El. pensanu«:11to -siempre según Topitsch- de que no hay un orden n~~bvo supenor
a los diferentes ideales jurídicos y sistemas del derecho positivo, destruye la
fuerza motivante de la idea del derecho natural y de las otras fórmulas
vacías O conclusiones tautológicas del pensamiento metafísico, no obstante su
extraordinaria eficacia psicol6gica y utilidad pedagógico-politica.
El pensador más sobresaliente de Inglaterra, influid~ _por el Circu~o . de
Viena, es A. I. A\'ER.11 Según él, las proposiciones metaflSlcas no son m stmplemente analíticas, ni verificables en la experiencia sensible, por tanto no
son falsas ni verdaderas, sino sólo sin sentido. Ayer desecha como problema
que no tiene ningún fundamento en la experiencia, la hipótesis metafi:ica de
una realidad fuera de la percepción y reduce, con Hume, la causalidad a
una relación entre fenómenos, a saber grupos de "sense-data", sin acordarse
de la diferencia muy enmarcada entre la causalidad concebida en el sentido
ra1eza.10

• Cf. EaNST ToPJTsca, 1. c., p. 204.
. .
u Cf. Ivo HoLLBUJIU, Yns .n, R,oision tl,s Grantlu Notioas So,wlog1~11.1S: l1J
R,,,0 ,,s ti• Droit ,t ti, la Sonologi,, (Actas del XVIII Congre,o Internacional de
Sociolog{a en Nünmberg en 1958).
• Cf. A. I. Ana, únpa11, Trulla ntl
tirieal l:nowl,tlg,, 1940.

222

.

Lo,a,,

•
1956 y Tlu fountlahon of tl&amp;c

lffl•

em~tico Y la concebida en el sentido metaffsico. Para Ayer prevalece la
lelDÚltica sobre la hermenéutica. La idea clave para su teoria behaviourística
~ la creencia de que el signo o señal tiende a evocar e) mismo comportamiento
Juntamente con el objeto que es señalado.
A éste hemos objetado, con ocasión del XII C.Ongreso Internacional de Filosofía en Venecia en 1958, diciendo que Ayer enfoca una sola dimensión del
lenguaje descuidando las demás y principalmente la que corresponde al llamado "Sinnraum" (dimensión del sentido) del lenguaje.11
. En Argen~ hace pocos años, en los ambientes científicos him sensaaón una especie de Renacimiento del neopositivismo que tuvo su centro en
el ~lo ~el profesor RAvMuNDo PARDO. Entre sus escritos se destacan sus
vanos estudios sobre los llamados "integrantes racionales". i. Pardo llama "in~ t e racional" a todo aquello que cae bajo la experiencia apercepto-percep~va de una mente. Empleando las palabras "racional" y "razón" en un
~bdo que na~ tiene que ver con el clásico, llama raz6n al conjunto de los
°:1tegrantes r~ao~les. Los datos de los sentidos, el concepto de ser, de espac!o de ~ ~CDS1ones, de cuanta, de principio 16gico, de símbolo, de lingüística, ~e inf1D1to, etc., son integrantes racionales. Pardo afirma el carácter
evolutivo de la razón, la no inmutabilidad de todo int-nte la
"dad d
•
-o·--• Y no neceSl
, • e t~o mtegrante. Su filosofía, partiendo del enlace que el empirismo
filosófico ~ene con el emp~ clásico de S. Mili, trata de probar el carácter evoluuvo de la razón misma, y no sólo en la esfera te6rica, sino también
en la social y religiosa.
Siendo diferentes los diferentes matices del neonnaitivismo ti
bstant cieno .
r-, enen, no o
e,. . nunadores comunes: reconocen la sensaci6n como sola fuente de
conocnmento, de modo que todo aquello que no es mensurable o verificable
en la experiencia sensible, no existe; reducen la filosofía al solo esclarecer de
los conceptos Y proposiciones cientüicas por medio de un análisis lógico, mien~ que el ~I~ fundamento de la lógica misma sería la pura convenci6n; extienden el ÍWClSIDO Y el naturalismo a la psicología, a la moral y al derecho,
de modo que del _hombre no quedan nada más que los datos sensibles y algunas re~Ias gramaticales carentes de verdad. Haciendo nuestra la genial visión
de ~n!unto qu~ nos ofrece M. F. SctACCA en su critica aniquiladora del neop0SJtiV1SID.o, creunos q~e no era exagerado el recelo de que hoy día se trata
de destruir total y radicabnente toda filosofía metafísica con las armas •
astutas de la lógica, diluída en análisis de palabras, privadas de su sen:d:
. • Cf. Ivo Houau•~•• Acta, del XII Congreao Internacional de Filolofia, ~lica en
m~él hecha en Venecia el dia 16 de aeptiembre de 1958.
Cf. ~YIUJNl)C) PAJtJ&gt;O, Ermqo sol,r, los int,grant,s raeionaus Buenos Aires, 1949
'I D,l ongm a la Es,n,ia tl,l Conocimi1r1to, Bueno, Aire,, 1954. '
'

223

�onto16gico. .Reduciendo la fiaofla, )a moral, la psicología y el derecho a
M&gt;b becboe fisic:ol o blo-fllicoe, b infatuadol prestigitadora de un Josicll,.
mo ilógico no 1'Cahan dt conocer que, haciendo de la fUica la ~-modelo
y de su lenguaje el único sbnbolo significativo, aniquilan toda filoaofia y
naufrapn en la nada.
Abrazando la doctrina neopositivista es ridículo sufrir la aluc:inación de que
el Occidente aea un importante contrapeao frente al marxitmo soviético.
No hay gran diferencia entre lm fundamentos de la cooc:epci6n del ~u_ndo
postulado por el mencionado neopositivismo y lm_ de la ideo~ ~ stalinista: ambos confiesan el mismo ateismo, el mumo naturalismo Y la JDJSma elirnioaci6n de los vestigios espirituales del ser que c11Jmina en el hombre.
Y hay más: el neopositivismo euro-americano es sustentado por el pragmatismo euro-americano, por la psicologia marxista y además por la filosofía de
moda que constituye el existencialismo ateo de nuestros cHas: .
El pragmatismo americano que culmina en JoHN Dzwg: limita ~ sabemos- la función de la inteligencia a la transfonnaa6n de la realidad,
negando las eeencias y loa principim inmutables de la ?8turaleza del ~re.
Puede considerarse como la forma americana del marxumo, constata Sciacca,
y remite a la simpada de que fue objeto Dewey por algunos partidarios teóricos y prácticos del marxismo. Los Estados Unidos de &amp;n&amp;ica, no obstante
su antimarxismo político y econ6mico, continúan considerando a Dewey como
su fu61ofo oficial y como una de sus glorias nacionales.11
El ckte,minismo psfquieo tÚ Sro11uND Fuuo y de su escuela, asienta que
cada hecho páquico comciente está ineludiblemente condicionado y causado
por un hecho púquico inconsciente, sin conceder un minimo. margen •. la
libertad humana. Por eso Luigi Stefanini con toda ramn eqwpar6 el pncoanálisis-onodoxo al ma,xismo psicológico y se extraña de que las burguesías
idolatran el freudismo y simultáneamente levanten trincheras contra el marxismo, sin percatarse de que el marxismo ya inunda y sumerge, con mil canales subterráneos a la misma cultura que deberla constituir el dique moral de
'
su resistencia.11 El autor ha combatido el freudismo -hace ya unos veinte
años- con todo el empuje de un joven ftl6sofo de la cultura y moralista.u
El existeneialismo aleo de nuestros dias es quizás el desemboque más evi-

.

Cf. M. F.

Sc1AcCA1 Filosofía, 01,i, t. l., pp. 62-63.
" .
LulOI 5TBPAN1JCI, Pnsoa.tismo Soeüh (Roma, •. a., ed. Uruvenale Studium.. ), pp. 105-114.
1,'ld
n a. lvo HOI.LBUBD, D.s M,ns,hmlnltl als
M,m,h '" • ·."'
(G,_a,rus ,iur uu¡orial ~ilosollust:Mt&amp; .Auh,o,C101ik), Muna~ 1941, (E. R.emhanlt), pp. 171-174; tomando en comidcraci6n algunu tnbu ~w:u de ese periodo,
el autor raponde t6lo de la JegUDda edición (MS, 1946) ele 111 libro.
11

11

a.

ª"'""""' "·~

dente de • filomfla modema en d absurdo y el a rcoaido comiguiente
tiene 111 ruJminaci6n ea la "-11-,.,__,_ de u.~.. H

.,

----..-

¿9111UUtllJDBOGa

y

y en la

la'Jlt&gt;lo~ de JBAN PAUL 8.wu. (M.F. 5crAooA). Hamzoaa deshaciendo
su propia Pfl&gt;lllfM de ofrecer una ontoJap, hasta hoy no ha dado a6n una
ontologfa en cuanto su "ontologia,, CDDiema y termina con el análisis i
~LSgico de la existencia humana, lin que pgeda escribir IObre una
ffsica: DO hay ontologla, porque el rer es -..a... en el comi
•
l6lo
la N:-.1- ....
-&amp;enzo, y no es,
• es . ilUil, .a ocio el ser para Heideger es el "ser-en-el-muado" de la
~ h ~ (del Duein) Y r.omo "ler-en-el-mundo" (finitud, mun..
dan1~, lealporalidad) es la nada del ser. No queda mú que delcribir
ser fmtto, que es Ja aistenc:ia, en su abrurda a'fflltura de la Nada a la Nad":,
El ser es•..aencerrado en el mundo y el mundo•, fuera del ""--..!~•
hay
.l.lilllCUI DO
H
aer. ª~Q excluye la creaci6n, negando con eao la oilteeria de Db
creador, y a pesar de todo hace nacer "onme ens eir nibiJo" afirmando
tuit.amente
a.:...c..._:_ -L- . ...1.
•
'
gra. • una - ~ iWIIWQII: el ns Viene de la ada sin que un Dior cree
ex nihilo. A este modo de proceder llama Sciacca ya DO fibofia, sino al-

=

e,

quimia.••

J. P. &amp;aTU tamba califa de "ontologia" a su -........:..1:--.
f1e1a d inmedia
el
- - - , pero con~
to que_ ser DO tiene ru6n, ni causa ni necesidad. Su ser es
':°tendido como materia pura, es un dato ininteligible e inefable; su aer "•I'
1111 1111 ~~~ que iea. Su materialiatno, que coincide con el de Feuerbacb,
Y su. derivación con el de Freud, es análogo al de Marx, que igualmente
considera .la conciencia como epifenómeno de la materia, si bien para Sartre
la ilusión de hacene Dios para el hombre se concretiza en el hacerse bertia.
El hombre que DO es, pero re hace, no puede hacene Dios
n.: __
absurdo Pi
• n:.....
, porque .LIIUll es
Uci
• ero, sm ....,_, Jaa cosas no andan mejor: todo es absurdo, todo es
to Y no obetante el hombre es una "pasión inútil". El Existencialismo de
Sartre que repraenta el inrpanentismo más riguroso y coherente aunq
tuito
•
•
,
ue graen sus ~ Y gratuito en sus comecuencias, es mucho menos ambi.
~ que el d_e Heidegger, en tanto que ~J mismo confiesa que su existencialismo DO es uno eJ esfuerzo por acar todas las C:Onsecuenciu ~ una posición
•~ coherente.u _En ~ ' dice Sciacca, todo es lastre, útil para llenar eeo
vaao que es la exutencia y la libertad, a la cual estamor condenados. :ro
No obstante la aparente contradicci6n entre el marxismo que declara la
• Cl. M. F.. b ~ , 1ilosofi4, o¡fi, c. l., pp. 431, 436, 437. Cf. ademú IIOclo el
capítulo El Lislndalismo, l ll., pp. 247-485.
'
•
Ju.N
PAuL
SArru,
L
'
,
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~
111 811 Aamrn:-. D...:. 1.... .,, L' •
Ñlilffl
'
_.,_, • ..... ;:nv,
IJtidnl. . • • ut ,U ••Ir, citos, t•'•11 1ffort joa, lirn totdu 1,1 ,oas19 .,,,,11
lllro11 athl, ,olalrnt,.
,...,-

,r.,., . . . _

• Cl. M. F. Scwic:.l, l. c., L L, p. 485.

224

225

IL 15

�libertad del hombre una ficción y el existencialismo, que en Heidegger la
afirma como algo que existe para el hombre angustiado y acongojado que en
el fondo de la Nada elige su propio ser, y que en Sartre la afirma tan desesperadamente que identifica al hombre con su libertad, que lo hace ser hombre, nos percatamos desde un punto de vista más profundo de que la libertad del hombre es igualmente aniquilada: el hombre no tiene, pero es la
libertad, que es negación del "en-sí", a saber el hombre como libertad no
tiene una esencia definida: su esencia es la libertad que es ausencia de una
esencia y como tal la esencia del hombre es pura posibilidad, de modo que el
hombre en cada momento se hace y es aquello que se hace inventando en cada
instante a sí mismo sin que su elección tenga una ra7.6n, de forma que su
libertad llega a ser absurda y el hombre, condenado a la libertad, ya no sabe
qué hacer con esa absurda dádiva que agrava la "pasión inútil" de la enfermedad del ser. Miramos de frente una "libertad" que equivale en su "sin•
sentido" a la que algunos microfísicos atribuyen a los supuestos electrones "a.
causales".
Necesitamos recordar los altos quilates de la ontología clásica, cuyo concepto de "libre albedrio" sirvió de trinchera eficaz contra los múltiples asaltos
de los siglos pasados que trataron de destronar la auténtica libertad, y que
~nea jada en la Teodicea- respondía a tantos males del mundo que, por agudos que fuesen, eran muy inferiores a la excelsitud y a la sublimidad de la
libertad del hombre creado por Dios según Su imagen.
Por otra parte, necesitamos recordar también que debemos evitar igualmente una deificación de la libertad humana, que se constituya juez de lo
bueno y lo malo. Tal orgullo hizo a N1cou.1 HARTMANN e.xigir que una voluntad libre en sumo grado fuese una voluntad ni buena ni mala, sino moralmente indiferente, en tanto que una persona totalmente determinada por
los principios éticos, por eso mismo no es ya moralmente buena, porque no es
libre. 11 Una ideología análoga hizo a N. Hartmann escindir la religi6n de
la moral.
Con mayor razón JAIME BALMES tenia conciencia de los limites de la libertad humana cuando dijo: "la libertad lejos de ser una perfección, es un defecto, que nace de la debilidad del conocimiento del ser que la posee" .11
Con todo eso, no quitamos a N. Hartmann el mérito de haber llevado adelante la crítica de los conceptos de la libertad con su ontología de las capas
o estratos del ser, con lo que reveló que el error del psicologismo y naturalismo ético no es su determinación causal, sino el monismo de esa determiEthik, 2 ed. 1935, pp. 627-628.
BAun:s, Filoso/la Fundam,ntal, París, 1851, t. 11, pp. 551-552.

" NtCOLAI HARTKANN,
11

226

Cí.

jAJMI!

nación, mientras que la libertad
. al menos dos ti
d d
.
de tal modo que una dete · necesita
•,
. .
pos e etemunaci6n
J'lDUlaClon supenor lDlporte
•
'
a sus determinantes inferiores. 18
su propia determinación
En 1a cnbca
• • actual del concepto de la libertad
nente la Ántropologla Filosófica del sab' al mát desempena un papel emiBER.G i, que ha destronado el fenómeno ; 1e 1 ~Ns:ED~ARD HENGSTEN•
más modesto.
e ª e eccion asignandole un asiento
La libertad __,.,,, H
--c-n engstenberg- está implicad
·
•
tn pro o en contra de la "Sa hl' hL . ,,
.
a tn la ineludible decisión
debe
.
c ic ir.eit (denvado de
h
conf undll'Se con la mera objetividad
sac e= cosa)' que no
la Sachlichkeit Hengstenbergana ha d , ~. ~ r de que la presupone. En
.,
Y, a em~ la "entreg ,, 1
alma en la relae1on.
La "Sachli hk . ,.
'
a ' e poner toda su
b.
c e1t es aquel háb"
o Jeto por eJ objeto en si, sin atender a
tilida ato que se dirige a un
al traducir "Sachlichkeit" por "ob' . "dads~ u
d.º Por tanto, titubeamos
. . .
Jettvi
a secas
f .
Jetividad-ascendiente".
' pre enmos traducir: "ob-

.:odas

los hombres nos encontramos
.
.
C1dU110s inexcusablemente en pro o
en S1tuac1ones en las que debemos deen contra de la " 0b' · 'd
Al hombre no cabe refu ·
.•
1et1v1 ad-ascendiente"
,
giarse en 1o utilitario
d
·
rehuir el decidirse en realidad
ha
. . Y cuan a pesar de eso cree
'
ya se
decidido contr la d · ·
val e a un hábito contrario a la "ob' .: 'd d
. a
eC1S1ón, que equiJeuva
El háb'
bre que corresponde a la "ob • u· 'dad a -ascendiente"
.
·
1to del hom1e VI
-ascendiente" ed
concordancia de aspiración con el sentido la ese ~u e ser concebido como
un deseo de penetrar en lo más íntim d y . ncia del ser, entrañada con
0 eJ senudo del objeto o del hecho que
nos ocurre.

°

Su~rando la unilateralidad del intelectualismo
.
.
luntansmo, Hengstenberg basa la d . '6
y al mlSillo tiempo la de vodeterminada del ser humano .
ecislaa n del hombre, no en una facultad
totalid
' smo en
persona h
·
ad que ejerce Ja libertad E . d
umana nusma, como una
..
• n vista e que la " b" • 'd
y tamb1cn su contrario a sabe la "U
o 1et1v1 ad-ascendiente''
dente" deshaciendo y c'ontra . r d
lansach~ic~eit" (= "inobjetividad-decanan o a
auténa " b' . 'd
presupone por su propia existencia la
. . . ca o JebVJ ad-ascendiente")
de decisión está implicada por
. ~ibdidad de sus contrarios, la libertad
una mtnnseca necesidad de los fenómenos misu.. Cf
Cf. N1co1.A1 HA1tTI1ANN,l. c.,

p.597
•

. HANs-EouAJU&gt; H&amp;NOSTEN.BERo,

prt (Kohlhammer),

1957.

Philosophist:lte

.
Anthropolog11, Stoccarda Stutt-

EL MISMO, S,in und U,sprünglichbit, Munich-Salz
.
EL MISMO, Aportación Crütiana
I F
burg-Colorua, (Pwtet}, 1958.
n. ••_
.
a enomenologia
o b· C
•
&amp;UO\Jamencana Internacional 1958
8
en r u atho/1cus, Revi,ta
• Cf H E
'
' D. • t. II, pp. 480-511.
• . • •• lliNGSttNURo, Philosophisch, A.nthro I .
Aportac1ón C,utiana o la F,n m I ,.
Po og11, p. 9 u., y p. 204 u y
0 · ••o og1a, pp. 480 y 503.
·

ª

227

�la ~
H _ _.__ no habla de libertad de la voluntad,
• sino
d lade"ob~bvidadmos. ~".._..._&amp;
al
el orden· el hábito e
.,de la ~ o obstante, p,ev ece •
•. ttas el hábito de la "inobjeascendiente" funda la jerarquía de
Toda moral tstá basada
tividad-decadente" origina la anarquaa e

~bi:S,::tos.

lo •
sobre la onto g,a.
• d .. b. tiva" mencionada a la actitu dwmEl hombre que pasa de la ~titu oh?
Lo hace, sólo, porque quiere.
ob . tiva" no lo hace por motivos Je
Je
'
•
taf' ·
el hombre se deaºd e, obedeciendo o desDesde un punto de vista me meo,
1 de las cosas. y -elevando
rd
hay en la natura eza
· . .
,,
obedeciendo, al o en que
. .
1 hombre se decide "obJehvamcnte
esa pmpectiva hasta al p~ religioso-- e deciendo al creador de esa natura''inob.etivamente" obedeciendo o desobe
o
J
Di
·
saber
a
os. . . del existencialismo y a la psico
· Jogizaet
• '6n
raleza mmna, a
Al irracionalismo de la decisión
. t ta reducirlas mecánicamente a
.
de la :rv-nnna que m en
de todas las acoones
r-- '
ne la "no-motivación" . Y la espon_ _ _ 1 ,. Hengstenberg opo
b .,
motivos "fenomcruues ,
d un comienzo absoluto, a nentaneidad de la persona humana• que es capaz
.éndosee en concordancia con él• La
dose al orden interior del obJeto _Y poru alizada por la persona, es anterior
.
, (d • '6n nrPVJa) actu
da
''Vorentsche1dung'
casi r··· ' d
. terio de la penona que ca
a todos los motivos y revela un rasgo e1 JDJS

J~.

hombre constituye.
"tivismo polifacético de nueslin
oponiéndolas al ncoposi
h
Siguiendo esas eas, Y
h
.
mata la persona del omretendido umamsmn
tros días, que no obstante su p
1 , clásica y de sus a menudo muy
erca de la onto ogta
.
al
bre, nos hallamos muy c
"oh'-: "dad interior" que venaeron
.
gnadores de una
J,;;uVl
Ju
desconoados propu
.
. .dad es un problmia cuya !O •
.
tándose de que la mtenon
, . , .d
iomaDPJlbsmo perca_
. .
misma Huelga subrayar que el mas mtrep1 o
ción trasciende a la anteno~dad .
. J • 1 pasado fue Antonio Ros»INl
• tel1CJPnaa en e sig O
talia
propugnador de esta m -e. ,
, .
rtante pensador de la I
. •
lo es el quizas mas unpo
y en el en que VMJDOS,
..,
de nuestros días, Michele Federico SclACCA.·

II

· revocable ele
•
1 neonMitivismo, con su pretens1·6n lf
• valor
·e·
No oh,demos que. e
r, al d
•nio de ¡0 no-c1cot1 1co
orru
absoluto, y con su .destierro de la ontologia
. ScuCCA, L'iathiorilJ objtttiot, Milano, (Bocea ), 1952.
• Cf. Michele Fedenco

y por tanto de lo arbitrario, llevó también el hábito anti-metaf'isico hasta sus

últimas consecuencias en el urreno jurldico.
La Uamada "teoría pura del derecho" de IIANs KELSEN trat6 de hacer
comprender el derecho tal cual es, sin querer probarlo como justo, o consideró prejuicio el jtugarlo a la sola luz de su injusticia. Se puso más bien
a buscar el derecho efectivo y pos:ible1 y no el derecho justo. Juzgó el derecho autónomo frente a la moral e incluyó a la coacción como factor constitutivo del concepto de derecho; de Jo contrario seria rebasada la esfera de
Jo jurídico. Las normas del derecho, muy lejos de ser imperativas constituirían
proposiciones hipotéticas de modo que, hasta la injusticia, no se comprendería
como una negación de la justicia, sino más bien como una condición específica del mismo derecho. Y aún más: las normas del derecho no entran en
vigor en virtud de su contenido; no se podría imaginar ningún comportamiento humano que, como ta~ fuese incompatible con Ja aprobación jurídica.
Kelsen hizo coincidir al derecho con el Estado. Para él hay un orden de
coacción social ("Zwangsordnung,,) idéntico al orden del derecho. El orden
jurídico se llama Estado desde el momento en que contiene en sí un cierto
grado de centralización. Es muy significativa la breve ponencia de Kelsen
Dios )' Ertado: dando gran importancia a Feuerbach y Freud, el autor abra7.6
eJ agnosticismo y el materialismo de una época pasada de moda y entrevió un
Dios idéntico al orden del mundo personificado, que sería propio del pensamiento primitivo, mientras que la noción de Estado no sería más que el derecho personificado, suponiendo que el uno y el otro no existen sino en la
medida en que son •objetos de la creencia. Kelsen no se percató que él mismo
fue \Íctima de un "fideísmo científico".n

Igualmente el neopositivismo y sus matices modernos confunden la autoridad con el simple poder, y estiman que la fuena es la fuente del derecho
y de la autoridad. Se niega el derecho; se identifica la foena y el derecho, con el fm de absorber el derecho en la fuerza, y se opone la fuer.za al
derecho con el fin de aplastar al derecho bajo el peso de la fuerza. El mito
de la fuerza no es tan moderno como parece: desde Trasímaco hasta Nietzsche
los eslabones de la cadena de los defensores de la primacía de la fuerza ante
el derecho no se han interrumpido.

Poco a poco va despertándose la inteligencia de que los principios ontológicos y los valores de lo justo fonnan también el eje de la filosofía del derecho. Necesitase ttvalorar el derecho natural que otorga estabilidad a los valo'" Cí. ffANa Kusu,, Gott 11nd Staa1, Logos, t. XI, 1922-1923, Tubinp, 1923, p.
261 e lvo HOLLBtrau, Vtrs mn, R1cüioa dts Gr11ndts Notio•s Sociologiqttes •. •, (AclOI del XVIII Congreso lmt-rnacional de Socio)C)gfa en Niircmbcr¡ ni 1958.

228
229

�.,
leza misma del hombre. En tal pers~ctiv~,
res repomendoles en la natura
rb'
'ed d y la fuerza, sino en la mteli,
.
f da en la a 1tran ª
.
la autondad ya no se un
l
. d danos La autoridad, leJos de ser
.
.
de todos os c1u a
•
b
genc1a, siempre mayor
el poder de hacer y hacer o rar
'li · d la voluntad, resulta ser
un acto utl tario e
.
• d I Bien Común.2'
rdo con las exigencias e
d
a los demás e acue
lid d de los fines existenciales del
.
.
rd trazado en la rea a
El derecho es un o er
. ., n de los fines existencia.
al
conforma a la rea1izac10
. d
hombre. La rrusma mor .se
.l.- conformes con su realida
h
a que a su vez esu.ui
1
les de la natura eza uman ,
f dado en el ser.
. 1 deber-ser aparece un
.
D
intrínseca. e nue\o e
.
b El Derecho Natural H cons1~,-~
su importante o ra
d
JoAHANNES ,v.u:.:,SNER en
.
. 1 " del hombre que no son de or en
'
. .
d 1 "f es e.X1stenc1a es
dera el concepto
. , 1co de todo auténtico Jusnatu.
.e . os
, mmo el concepto-nuc
subJ'eti\'o smo obJetl'liO, co
d f'1nes entre otros: la auto'
• 1 'd
n este cosmos e
,
ralismo. Pueden ser me m os e
. 't I la generación y educación de
conservación en sentido corpóreo y ~p~ uasoc,·1al el proirreso cultural y cien. e , la Comumcac1on
,
b
od
los hijos, el Bien om~ y .
el reconocimiento del Creador. p emos
tífico, el propio perfeco~n!~~ent; yplenitud subsistencia!'' que nos hace '\:enencajar en este esbozo e . ~ an ed
t
desamparo ontológico y aspirar
.
1
t1m1ento e nues ro
,,
cer la angustia y e sen
los hombres que somos una
'
.
h . l absoluto. a nosotros
a subir la escala acta o
.
.dad" como lo expresó muy b1cn uno
d nada y de etenu
,
al
misteriosa am gama e
clias· Ac;usTÍN BAsAVE FERNAN·
de los más profundos pensadores de nuestros
.
V

ªº

od
envenenados ya en sus entrad J gobernantes m cmos,
l á
La mayor_ p~e -~ os 1 'd l 'as jurídico-positivistas, abrazan e 1:1 .s
ñas por la mf1ltrac1on de as 1 eo ogi
lit' es un arte que busca umque la po ica
¡
grosero Maquiave l.umo, declarando
.
.
Con tal que contribuyan a
.
.
la consJderao 6n mora 1.
1
camente el éxito, aJeno a
,
ceptan hasta las corrupte as
. l
id d orno mera econom1a. a
bien público cons era O c
·1 ·c·os de la llamada d,p o,
1'd
cenauados en os vt i
•
Y las tropelías de los t eres_, en
º od m ndo y no busca sino endiosar
- ara sobornar a t o u
,
d
macia, que se las apana P
. . . d los inocentes. Huelga ar
..
que sea en perJu1c10 e
..
ef
sus propios ben 1c1os: aun
. .
a la matanza que h1c1etros que sobrevtvunos
eJºemplos a hombres como noso
d' 1
a la miseria indecible que
.
de dos guerras mun 1a es Y
ron los instigadores

DEZ DEL

ALLE.

p N cesidad de ,sdar,ce, ' l eonc,r"t o J11 Auditoria
.
,. Cf Esa1Q1JE D. Aun.IDA, O. ., t
~
d la esencia d11 la autondad, po. ·
D LOADO nctrca II
A
en la hora pment, y HoNORIO E
• ' 1 de Filosofía en Bruselas en 1953,
ctos.,
.
al
XI
Congreso
Intcmac1ona
nenCJas hechas
t lx, P 177 51 • y p. 164
.
•

• Cf.

JouA.'iNES

as.
h
d (T"rolia)
Viena-Innsbruck, 1950,
,
MusNu., Das Naturrec t, 2a. e .

p. 36 y passim.,
,
DEL VALLE, Filoso/La del Hombre, Mbico-Buenos
" Cf. AousTIN BASAVE Fl.RNAN_oEz
114
Aires (Fondo de Cultura Económica) 1957. p.
.

230

originaron los "cruzados" farisaicos de la post-guerra, que lograron expulsar
a millones de hombres inocentes, y uncir el nombre de la pacüicaci6n al carro
de su calculadora 11e.xpcdiency''.
La amoralidad de la civilización moderna ha hecho insensibles las conciencias de las multitudes. Estamos acostumbrados a considerar la política
como un arte que produce resultados valioso , aunque algunas veces mediante
actos de suma imperfección y hasta abominables.
Necesitamos deshacernos de la falsa idea que vinieron inculcándonos desde
nuestra juventud y que desquició el concepto básico de la "política" y la unió
férreamente a los de "utilidad" y de "arte".

Al revés: una idea clara de) fenómeno politice, sólo se adquiere si se distinguen bien dos aspectos muy diferentes de lo operable, a saber, el arle de lo
factible y la prudencia de Jo agible; tarea que resolvió genialmente LEOPOLDO
EuL0010 PAucros con su laureada obra /.,a Prudencia Política.at
Haremos nuestra la quinta esencia de su doctrina: todo acto humano que
se ejerce sobre una materia exterior, es Lo factible, mientras lo anible es todo
acto humano considerado en sí mismo y como posición interior del sujeto.
A los actos humanos, prescindiendo de que sean buenos o malos moralmente,
se les llama factibles, y, considerados bajo su aspecto moral se les llama agibles. A lo factible corresponde el arte: y a lo agible la pnidencia. El arte
sirve para hacer cosas perfectas, pero no hace perfecto al que las hace. El
arte y también la ciencia son compatibles con almas de malhechores y ladrones. Bajo este punto de vista, la prudencia política no es un arte, sino la virtud de lo agible.a:
Contra lo que opina el neopositivismo maquiavélico, la política es una
realidad moral. Es la virtud, que ajusta y amolda la ley moral universal a
todos Jos casos que puedan presentarse y coincide con los actos humanos especificados por el bien común de la sociedad civil. Tomando además en consideración que el "bonum commune,, es un ''bonum morale" y no un "bonum
phpicum'' y que las ordenaciones positivas al bien común son concreciones
de la ley moral1u nos hallamo~ en una posición antípoda a la del neopositivismo kelseniano y hemos recuperado la sabiduría nunca envejecida del
Derecho Natural tan denigrado por una gran parte de nuestros estadistas y
diplomáticos.
Añadimos que en modo análogo la diplomacia, lejos de ser un arle y no
ajeno a la mendacidad, astucia o impostura internacional, es mucho más la
11

Cf. L!OPOL.DO EuL0010 PALAcros, la Prud,ncia PoUtica, 2a. ed., Madrid (Instituto de Estudios Políticos), 1946.
ª Cf. ib., pp. 77-85.

• Cf. L.

PALACIOS,

1. c., pp. 26 y 110.

231

�. la disciplina de las relaciones interirtutl que tiende a aligerar y balta~ .Je Naei6n • Naei6n que podrlamol
v
un tlmcho natu,.. "
nacionales. Urge crear
~ Todoli) ·84
llamar Derecho de Gentes (J
. . " 1 "onM"t11nmno" y al "doc11.,..,.,denc:ialismo
a
r· - - - ºdeal Y lo
L Palacios contrapone su t'·..
•
•6 armónica de lo 1
. • . o" comparándolo con ''la conJunad ni .. stntesis de Don Quijote y
u,nansm '
el escu ero, lii
real, el ensamblaje del caballero
• Y
Sancho". y atin6 en lo esencial.
vez más en la Nada Y
• • tesCO ¿no damos una
Pero, con el desengaño q~JO ia\;:_,,,,, moderno?
la falta de sentido del exist~
VALU!, nos hizo vislumbrar
en

B.uAVE flllNÁNDEZ DEL

Qui-

En absoluto. Ao_usTÍN
de Don Quijote, vuelto a ser Alonso
muy bien otro sentido de_ la mu~de los valores ontológicos y morales, n ~

·ano que guiado por la Jerarqwa

•

tura1 del fracaso. La renuncia

J
,
• • .;,.;~6n anu-na
•
sea
lleg6 a la desesperación· an----r-:
Se renuncia al egocentnsm0,
tiene un sentido de donaci6n, de entrega.
al teocentrismo. Sólo los oidos
O
de orden particular nacional, para entregarse ontológico, que se transforma
dos oyen el contrapunto. del d ~ Utico-diplomático "estima su

aguzaafán de plenitud subsistencial. El QuiJllaote-poede servir como medio para
en
__ .J:..:1_
que e pu
. ..
• ·da sólo en la JDCWUA en
. lan
la verdad y la JUSUaa
propia
vi
que consiste en unp tar
·
la rcalmci6n
de su 1'd-ft'
.....,
sobre la tierra" (lvan Turguenef) ·"
tambi~n el entender la virtud
Añadimos de la cosecha de M. F. SclAOCA, de tranSformar las llamadas
rlo ,. a saber, de ser capaz
"de vencer a Wate o , . . verdaderas.so
"derrotasº de la vida en victonas

encía 1ilosof14 d,l D.,,cho tl,
111 pon
Jod Tooou
en
" Cf. La propuesta que L:IIUAI
•
de Filolofta),
Bruselas, l 953, L IX,
. . PP·
G,rsus (Actos del XI Congreso I n ~ de individuo a individuo, d~ ~
107-112: hay dos tipos _d~ derecho Ese miamo derecho de naci6n .ª ~~n, ae 1lama
'edad. El derecho posaavo a !leC8I~--' de individuo a indiV1duo se
IIOCl
El derechotura1
na1ua¡
.
d erecho internacional pu'bli
co.
de Nación a Nación,
¿por qui no lla·
,. El derecho na
"d --L- natural a aecu .
en:l,;IIU
I . (Colo "Derecho de Gentea?"
V
Filoso/14 d,1 Q11ijot,, M neo
Cf AausrlH &amp;un F1u1ÁNDIZ Df.L ~ • Cf tambi~n el eco en loa rumbos
lección.Austral), 1959,
59, _111h,,ifl75~:
ForsehHt, t. XIII, 1959,
la Alemarua: Zntse t , •
científicos de
V Rintelen).
pp. 640-643. (reseña de F. J. .

m-:

J!·

=llh¿&amp;I"

Ill

Hasta ahora hemos asistido a Ja transformación de algunos conceptos básicos de la filosofla y jurisprudencia debido a una desvalorización premeditada,
proveniente de los ambientes neopositivísticoe, mecanfstic01 y utilitarios de la
época moderna, y mostrado 1a gratitud ontológica de tal procedimiento.
Necesitamos, sin embargo, tomar en consideración que tambibi puede
dane el hecho contrario: los conceptos quedan casi immm'-8 e inmutables,
pero Jas "rd' que los sustenta cambian casi completamente sin que se Jo
advierta. Según nuestro parecer, eso sucedió con los conceptos básicos de Ja
g,u"ª
y de Ja p,opitdad o, con,más precisión, con los del "bellum justum"
y del "dominium••.
Aparecen invariables las condiciones del "bellum justum", a saber: l,gitíma
auctoritas, iwta causa, recta int111tio y debil,u modus. Nadie las contradice,
permanecieron inmutables durante los aiglos. Y, sin embargo, con todo eso,
algo se mudó de ropa: el ''belJum» mismo. No fue un cambio repentino; las
núces del cambio laa descubrió ya el fundador del Derecho de Gentes Franciseo de Vitoria (t 1546} que opinaba que ninguna guena era justa si
ocasionaba al Estado más males que bienes, por numerosos que sean los
demás tltuloa y razones para justificar su oonveniencia.ª7
Cuatro siglos más tarde, nos esforzamos en balde por reconocer en la guerra de nuestros días, sea perpetrada con armas atómicas o no, e] "bellum"
de nuestros antepasados. Frente al ensanchamiento universal, la crueldad
inaudita, la incalculabilidad ( ¡ armas secretas!} , la paridad de los civiles con
los soldados y de los. edificios particulares con los blancos militares para los
ataques a~reos y la imprevistoilidad del éxito que casi iguala a los venceccdores y los vencidos; en cuanto atañe a los sufrimientos y daños que se
padecen, se plantea el problema de si una guerra que corresponda a los
requerimientos clásicos del "bellum justum,, pueda realizarse en el futuro
de algún modo o es irrealizable, a secas, por sus razones intríosccas.

· En vista de eso, uno de los más eximios juristas, el cardenal Ottaviani en
Ja tercera edición de sus "lnstitutiones Juris Publici EccJesiastici", 1947, escribi6 un capítulo intitulado "Bellum omnino intr,dictndum" en que conviene
que "non datur amplius iustum bcllum quod Statui aggredi liceat ad repe• Cf. Fray PllANCISCO DE VITORIA, D, /JOI. ,iu. 13 y FRANctscus STaATIIANN, K,u,
und Chri.st,11tum h,at,, Trevería, 1950, p. 126 y A TONro Tauvo,. SBIUlA, Los Fuadawuntos d,l D"""º (llargoa esenciales del Derecho PoUtico y de Gentea en Franc:uco

de Vitoria).

• Milano (Manorati), 1957.

232

233

�tendum iul

IIUUID"

y enseña: ,,.,_ ngo aqum

b,Utan irulien, líe..

w-

Por otra parte, estas argumentaciones por muy vá1idu que sean, DO ponen UD i:mtrumento ablolulD eD ... IIIIDOI de .. p,ri6wral a ultram:a, particlaricll de una pu de cementerio, como lo hace -1umbrar la alocuc:i6n
de Navidad de 1956 de1 Pontifice Mhbno de la Cristiandad. Plo XD, pauta
sublime para tocias los pacificadores. A pesar de todo, no declara ilk:ita una
guerra defensiva contra injultm ataques cm tal de que todo esfueno para
conjurarla baya resultaclo vano y la eaperama ele UD &amp;ito favonble apa•
aeriamente fundada 11
•u,. f"11Ú1Sf114
Euro~: ,l f"""""'° ü la ,ro,;atlad p,i,Hultl' pregona en su 6ttima obra L4 Pro,UÜll, 1959, ANTOIIIO PnPIAA llOIIRloua
que poco antes babia ganado, con IU libro Mhotlos' Critmol ti, ,. Socioel premio del bien c:oaocido lmtituto Luigi Stu.no de
lloma, y habla hecho una ~ túl tlomiaiotlalrismo que parece • una
revoluci6n copemicana en la doctrina econ6mim-tocial: el "dominium", la
propiedad entendida aegún la pauta del Derecho Romano como la "plena
in re potestas'1 que confiere al propietario dueño de un "jus utendi, fruendi
et abutenm•, va perdiendo III pCllici6o nuclear en el universo de la eéODOIIÚ8,
que aeg6n Perpiiia Rocldguez "ae comprencle mucho mejor colocando ea
el centro de la cuesti6n, no el hecho doariníral bruto, sino el derecho humano,
o más ampliamente, la norma social, alrededor de la ~ y dependienclo de
ella, giran todas las imtitucionel pammoniala, ioclulo la propiedad".fA
Perpiña Rodriguez anda por todl&amp; parta en busca, no de un "deber ser",
sino de un ~ socio16gico, y cree tener suficientes ruones que prueban

iaca

"'°"'

'°"" ~•a,

• a.

AJ.Apamua 0rrAVWCI, Iufiltdious J•ris Mlia But.situliei. (Bclitio Tertia,
1)pia Polys)ottia Vaticuis MDCCCCXLVII), to. J, PP. 146-155, d. aclemú IUI argumemacionea lipientel: "Haec oamia ••• ottendunt hoclie in bello prendo nunquam
haberi poae iDu condidona supra memoratu. faMflu,,rmu redderent itadanl et
luilal ....... Pm-ro, addeDdum est, ..... dari impuam poaee ,.,,,,. .,,_,..
"1IIMI. quae toa malomm, caediam, deluuctionum ac moralñam relipmrmDque zerum C'ffflionis, c&amp;UIIDl eae valeat propotieoatam".
tambiáa CoanovAKI, 11 Sloll•
,ifi&amp;aor,, 11.oma, 1939, p. 490 a.: "Bi,osna avere il corragio di rivedae la nouva
pratica della guerra; perche le condizioni della teo1ogia per la guena silllta non li

a.

verificaao quui mai".
• Cf. L'O"'"'°'°'' Romao, 24-25 diciembre de 1956, p. S: "'l'manifesto che neDe
praenti c:ircottame pul, ftrificani in una Nuione il cuo, in cui, rilultado vano ogni
IÍOl'IIO per IOCODgiurarla, la perra, per difendeni dfic:acemente e con aperama di
morevole 1uccao de inpuld attacdü, aoo puta-ebbe eaere comiderata illecita".
• Cf. ANTONIO PuPIRA llaDalova, ,,. Pro~ (Uu
Dommocnlrismo )", Madrid, (Illltituto "Balmel" de Sodologla), 1959, p. 97.

ª""" ,.,

234

IIDa DM•wi6a radical
6ltimca
.:..a-.
que afecta el canceptu ele "pmpimad" duralde b
-.-. ea el IIIIJIJleDto de la pnbliaacSn clel
•
Marx y Federico Engu, el ffllllll •
aw,,fiesto de Cados
cial, mientras
msmo era áecttvameute UD fantatma .,.
que en nuestros dfaa el cormmiemo U..J.
efectiva ea contra~
la propiedad privada
--5v a 111' una realidad
r--vu a
que
- L!IU nombre- continúa volariándoee en un
--11 -=n guardando
que es muy significativa: CCl1oamaoe la •fantaasna. Valga uaa analosfa
a un núcleo unificado de úboles·
etiqueta eoaceptual de "bolque"
diez mil imol el
•
• cuando ae queman o se talan cuatro o
aún más
bosque ague ,ubs.ilfiendo: •pero IÍ llepn a desaparecer
seda
~ queda a6lo alguna me,.qmna cantidad de loa miam
absurdo RgUU' hablando de UD ....___.,, a. 1-...1 - , '
Rodríguez llel'fa ablurdo
.
--s-- · •&amp;&amp;uauuaute, opma Perpiña
de "plena in re
~ habJaodo de propiedad en eJ 1e11tido estricto
CClllltitutivas. El ~ - ~ de. haberle quitado todas IUS funriooes

úbo:

ante IUI OJOI, entre otim, al :........"J:..es muy preferible a 1a del
• ~wwwv de nueaalquiler en IU
•
~ que DO puede
tamhiln "dueño" de UD • • ,
• ~ cua • no es simultánr.amente
cierna, un gran buque o ~ :
IIDD•PO ante IUI ojal, una fábrica moecononúa industrial
moderna Y está conwocido de que 1a
tegoria de ~c o n ~ y no puede ya aer "manejable" coa la car-vi--- ru ...- .
cuando le le objeta
la
•
ser un derecho en principio pleno total,
que
propaedad, por
contenido conceptual en "actual" y
no tendría por qu6 cambiar su
y que ae pueda hablar al
dy que butarla que fuese latente o virtual
"
menos e un aeñorio formal y -L...... ....._ le
que desfaguran las cmas, poniendo en los co
~' ~
~ue no responden a ninguna realidad • • nceptos ~ - puras ideas
0 sea, incurriendo en un
idealismo' inadmisib"
• 1e"u
En contra, la objetiva,
•
tesis d 1 dominioc:e
.
hecho precedería al derecho leña falsa,
e
ntnsmo, que el
condici6n de hecho del • '
. en tanto que el dominio trae 111
mtema normativo· ex ·
· f
Con todo eso ~ -- &amp;...1.c-...•
JUl'e ontur actum.
.
.
erpma VW&amp;lt§l.l'-6 DO trata de hacer el papel d
dor, amo qwere contentane con aer observador
.
e ráormay afirmar que "la ...--,-._._.,
nrnm...:a...i DO )'8 COIDO derecho
penpcu
de
hechos
(
, ___ ,,__ sociales,
•
mo hecho real (como .,__ .:...., ) ha
.
como,--), 1111o c:oUV111111auna
cambiado de naturaleza" u
Prueba además que los "jura in re aliena" tan llenoa de ~tices
.
zan, de hecho, las facultades dominicales.
paraliDeclarando que la propiedad clásica, en el aentido estricto
••
no es de derecho natural y afiirmando la • ......,,,.ilidad
de dODUDIO,
'
un,..,...,
de facto de tal JDStitu• •
tros días cuya posici6n
encontrar UD hogar de

ª

a. i6 .• pp.

73 y 113.
Al'fTONIO haPIAA llomiovaz, 1

cr. .,,
•• a
. •.• p.

ia2

.

. c., PP. ioa Y 102.

�•

ción en nuestra q,oca de industrialización, continúa Perpiña Rodrlguez, corre el riesgo de ser juzgado como oponente del catolicismo social, lo cual
niega B, subrayando que los Papas, con mantener el principio general de
la propiedad, no evidenciaron para« todos los casos su necesidad o su justicia
de hecho y "que ni para Santo Tomás, ni para Le6n XIII, ni para la
Patrlstica, la propiedad privada es de derecho natural primario. Todo lo
más, encaja en el Derecho natural secundario, que no responde a los primeros e inmutables principios de la ley de Dios"." Para Santo Tomás, el
derecho de propiedad no consistía "en ,l jus utendi ,t abutendi de los romanos, sino en el ius procurandi et dispensondi, que es cosa muy distinta".
"¿ Por qué seguir -se pregunta Perpiña Rodrlguez- llamando propiedad
a ese mezquino derecho que 'permite' el Doctor Angélico?'' A su juicio "lo
que Santo Tomás considera como permitido por el Derecho natural no tiene
nada que ver con· Jo que en los litigios sociales contemporáneos y en las
polémicas ideol6gicas se discute como derecho de propiedad privada". La
conclusión final se formula de forma revolucionaria: "para la Iglesia, la propiedad privada (estrictamente entendida como institución patrimonial plena
y central) no es de Derecho natural positiva o permisivamente, sino negativamente: es contraria al Derecho natural y a la ley de Dios. Lo que sí es
de Derecho natural {y de Derecho natural primario, Í0\1ariable e inalterable)
es la suficiencia económica de bienes econ6micos" .45
Recuerda también la conclusión radical y revolucionaria del Padre Sousbngh,, para el cual la propiedad privada puede quedar como mera etapa
de transición en el camino hacia una economía colectiva general, como "comwúdad positiva de bienes", y la menos radical del Padre Krasinshi."
El problema que planteamos, es, si, y en caso afirmativo, en qué grado,
el fino crítico del dominiocentrismo fue él mismo victima de un "idolum
fori" o si hemos sido víctimas todos los que continuamos defendiendo la
posibilidad de realizar también, de hecho, en la vida social, al menos asintóticamente, el principio de la propiedad privada, o si -otra posibilidadel problema es reductible a una mera equivocación lingüística que nos hace
seguir colocando la etiqueta envejecida ''propiedad priva.da" a un hecho
"toto coelo" diferente del principio mencionado, presos quizás como estamos
de una nostalgia romántica que iba arrastrándonos hacia el abismo de una
"acedia" escondida en lo más profundo de nuestra alma.
Planteado así el problema, es muy difícil resolverlo de un golpe. Necesitamos dar realce al querer común, a saber, salvaguardar una es/era per.. Cf. ib., p. 224.
• Cf. il,., pp. 226 y 227.
• Cf. ib., pp. 224-225.

236

sonal del homb,, y asegurarle
alcance
~ Y su iniciativa privada :fesional. ~nal que abrace ~ ~ fa.
El hogar es base fundamental d, la J milia
toda ruón ensena Pcrpaña:
condición sine qua non del privatismo"ªH
y su respeto e inviolabilidad es
Pero, alucinado por algunos .
b·
mo puede y hay consumo
les h~os que hacen vislumbrar "c6-

pri~eg_a

ella"" y alucinado por las tambié:~n~~ Y . ~ ~ comunista con
la más y más industriafuada
. -&amp;...,les posabilidades de insertar en
derechos de crédito y .........,,.M~edad moderna un verdadero imperio de
,.... ..... u:ues que hacen más ef
el
•• •
1111Nu,I
.... ...., riu:tus" y no el de "domini'um" perp1na
. _ o ,.,i..;__ •caz
pnvtlegio del
'6
c1 n de abandonar un p . . .
'
""""~uez sucumbe a la tenta. . .
nnetpao que, en la economía d
.
no a mdaVJduos, sino a personas h
. .
e Estados que ngen
mo continúa siendo fundamenta]
~ .Similarmente fundamental, cocrofísica moderna, no obstante la ~•p•o. de causali~ad hasta en la miCuántica.
evoluaón Copermcana de la Fisica

e~:

Por mucho que estimemos a los sabi al
quienes reconocemos como unos verdados ~es ~lan~k y Heisenberg, a
nuestro siglo atómico con•:eros 'Copérrucos en el umbral de
.
,
uuuamos no obstante ab
d
.
causalidad, aun después de saber
ias a
~ 0 el pnncipio de
que no obedecen a la fonna de 1 -gracusalid d su geruo- que hay dominios
·
ª ca
a "fuerte" , a saber, el detcnnirusmo,
el cual por tanto para esa esf:
11
En modo análogo
cho
era egó a ser destronado.
reconocemos tambiin~::,u a o:e ~mos a Perpiña Rodríguez a quien
copemicano entre los soci6lnan. d
or muy sagaz de alcance quizás
ab
.
-e-.. e nuestros días,
.
.
. razando el pnncipio de propiedad aun d
és contmuamos igualmente
ruo del gran madrileñoha , . espu de saber -gracias al ge,
que Y ambientes sociol6 ·
la
ª. ,orma de la proniedad
"f
,,
gicos que no obedecen
r
uerte ' a saber la del d ..
,n re potestas", incluyendo el "¡'
t d'
'
omuuo de la "plena
1
esfiera de nuestra socied d daus u en a et. abut en d'"
, e cual por tanto en la
a ca vez más md trializad
a ser destronado también.
w
a llegó análogamente
Por tanto, es contraria a la Iglesia no a la
.
.
pero sí el uso egoista y antisocial _,,.
y
prop~~ pnvada como tal,
gui,, afirmaron las en , li R
JUS nempe prop,ietatu ab tius usu distincic cas erum Novarum Q d
.
pasa por alto la estricta obligaci6n de "dis ~c"ua ~a~esamo Anno- que
del pr6jimo evitando con eso las inh
)_&gt;'
crutianamente en favor
como "jus abutendi". Queda
umaru~ades funestas de la propiedad
.
derecho --&lt;¡ue Perpiña Rodrí una controvema que afecta a la esenaa
del
guez no puede concluir ton un dictamen de
" Cf. ib., p. 203.
• Cf. ib., p. 20f.

237

�•
estará pobibido Damar "propiedad"
orden termino16po- a ea el futuro
b ffsicos conal c:k,minio criraPUDffltwi\ "abJaDdado"1 puesto que ~-nd d "
"dB&gt;il" de
-icn..Jment., "ab..._ LI y
tin6an
Jlamando "cama" a la causa ..,.
la microflsica y la fisica cumtica.
.....rn- que
haber esboado, en ata breve ponencia, aJgunol ,-.-menoa
Eapelamol
problemas imbmacb en ella- harán al
-lejos de molw:r ~ loa
al enfoque de la inteligibilidad jn.
vialumbnr nuevos borilDntes, favorables
• búicu ftl096fico-políticotdmeca de la "conceptualización" de las eaenc,u
la traña 6Dtica del

mbi6n

juridicas y a la

penetraci::.más Yi:"c1ei:::~ ~ Ju últimas in-

FE OONTRA CIENCIA: UNA RE&amp;&gt;LUCION AL CONFLICTO

hombre que es te6tropa,_
• ":..
11-... siempre a ter no más que
vestigaciones de la cienCJa
que --alas Jlnu1llimas de la mna/&amp;ieG.

~,w....

Dr. PATRtClt ROIWW.L
Uaivenidad de Tma

INTRODUOCJÓN

Los PJLÓ80POS UTÁN ACOSTUKIIIW&gt;OS, de acuerdo y en memoria de su pensador modelo, Sócrates, a manejar la dücusión de un concepto por la defini.
ci6n de sus términos. Usualmente, esto es hecho como un procedimiento
rutinario en el cuno de una aclaración lelllántica. Aunque el punto a disC111i6n es: ¿ IOD la fe y la ciencia reconciliables?, conviene recordar que este
tema ha sido objeto de intensa controversia en el mundo modemo, a tal
punto, que ya no es una cuestión puramente rutinaria, sino una necesidad,
aclarar convenientemente, basta 111 principio mismo, a q~ se refieren los
términos especfficamente en la cuestión planteada.
Dentro del contexto del problema en disputa, a partir del Renacimiento
y de la Reforma, el támino "fe", 1e refiere a la fe religiosa (para distinguirlo de la asi llamada fe ci~tifica); el término ºciencia", se refiere a las
ciencias raata,aks {para distinguirlo de las düciplinas formales y normativas),
y finalmente, el término "r,,cxmciliabJe", está referido a la lógiea compatibili&lt;lad de la fe y de Ja ciencia, como especies de verdades (para distinguirlas
de su compatibilidad paicol6gica, como especies de necesidades). Tomando
en consideración Jo anterior, nuestra cuestión puede restablccene en una
forma ya más completa, de la sigujente manera: 11¿ La fe religiosa y la ciencia natural, 1011 reconciliables en el plan cognoecitivo?"
Aunque esto es obvio para Duestros aof"ISticacb cootemporáneas, requiérae, no obstante, el replanteamiento hecho con anterioridad para prevenir
cualquier confusión posible del tema a estudio.
Por lo que, sin una delimitación aproximada de los táminoa incluidos, por
lo menos, resultada dificil afocar nuestra discusi6n en lo que es intentado

239

�. , histórica "planteada" hacia la reconciliabilidad ~e la fe y
por la .cuesnon
. ' entre e llas d e una armonia cognos.
sea la relacion
de la c1enoa; esto es, ya
d
tan obvio se debe a que la
..
Más aún 1 que esto no pue a ser
'
. •.
c1t.1va o no.
, •
,
ífi
, 0 de naturaleza .filosoftca.
cuestión en si misma no es teolog1ca o c1ent ca, sm
fil ,f
U . d las formas más realistas de señalar un problema oso ,1.co, es
de debatibilidad
en
li na 1 le r eba de la de ba tih'l'd
1 1 a d · El may·or grado
·
,
l
ap car e a P u I
·a
f'l
'f'
Tan
es
esto
as1
que
a
:ruar contem o I oso 1co.
,

un concepto, reve a su m-,
d
def'ru'da como el área de
•
da como un conce:pto, pu.e e ser
.1
filosofía considera
. d ;i filósofo en

la debatibilidad en general. Esto im~lica_ que 1\::r:: ~:o~~~ los a$pectos
el debate histórico, entre la fe y la CJenc1a, CollSI. d
. t . tomar en cuenta
.
·t
en un solo punto e vis a,
.
'
laterales; esto es, e~tar s111:use
'd
1 s dos partidos involucrados
los respectivos puntos de vista sosteru os por o
en el problema.

I

.
d
erspectiva menos desviada en el deComo un paso hacta ~l logr~ e_ una pel pensamiento moderno. occidental,
b te de la fe "versus ' la c1enc1a, en
.
1
a
. una mll'a
. da breve a la expresión medieval del prob ema, como
echaremos
fue formulado dentro de la tradici6n cristiana.

.

.

.

El análisis histórico a seguir es aplicable también, ~utatzs muta=~o: ::
.
.
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oque' por desgraoa,
estas son
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la adi · ,
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tr ClOD Cfw=-·
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ra nosotros los que vivimos
. a~ pa
sea
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cualqwera que
.
, "d encuesta del antecedente intelectual,
como punto de partida, aun u~' rap1 a ,
.
. a luz de lo que se
en general, del debate en cuesbon, debera arroJar algun . . . , .
rimer
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1:

término.
·
En contraste con el pensamiento moderno, no existe
co nflicto entre
. . la fe
Y la ciencia para el pensador medieval, o, poniéndolo en el lengua):, pr~.
as1,
Pio de los escolásticos mismos,
en tre la fe y la razón . Esto acontec10
c n lo que
. • medieval, en contra 1cc1on o
l " ón" para ]a c1enoa
porque a raz
,
. .
d
ta I método de establecer
,. azón" significa para la c1enc1a moderna, eno e
b
r dad
dio de una correcta argumentación, tomando como ase un
ver
es pdor m_e . . . de autoridad establecidos y aceptados, y finaln;iente,

a· .,

conjunto

e prmCJp1os

l

d d

.
por lo que respecta
a la f e, no por el método de establece!' a ver a

argu-

yendo adecuadamente de Ja obseivación y de la experiencia, así como de
principios ya dados.
En una palabra, la concepción medieval de la razón es un puro raciocinar
por deducción; esto es, sin el beneficio de la observación y del control de
1a cxperienci~. Consecuentemente, así como la razón en la ciencia medioeval,
servía de guía a Ja fe, fue bastante sencillo para los teólogos-fil6sofos de ese
período, dem,ostrar la armonía de ambas.
Varios intentos para armonizar la fe y la razón aparecieron en el escenario
de las etapas de la Edad Media, pero el compromiso tonri~ta fue el único
que en la tradición cristiana habría de triunfar hasta el fin. Santo Tomás de
Aquino, arguyó con lógica formal impecable, en el siglo XIII, que desde
que la falsedad, por sí misma, es contraria a la verdad, es imposible para
las verdades de la fe, ser contrarias a las verdades de la razón. De aquí en
adelante., la fe y la razón no pueden estar en .conflicto, por pura definición.
Diferenciando ¾,crudamente la teología revelada, de la teología racional, pero al mismo tiempo poniendo las dos áreas de inquisición sobrepuestas, Santo Tomás procede a efectuar una concordancia de la fe y de la razón, mediante el sistema de mantenerlas apartadas en la primera área y manejándolas,
ya jlmtas, en la segunda.

En un aspecto, justifica su defensa de la verdad "natural'', considerando
que desde que los dos dominios&gt; el de la fe y el de la razón&gt; se _n:iterfieren uno a
otro, hay algunas verdades teológicas (por ejemplo, la existencia de Dios),
las cuales pueden ser probadas por la razón humana, independientemente
de la revelación divina. En el otro aspecto, justifica su defensa de la verdad
"revelada", tomando en cuenta que, si bien 1as verdades no pueden ir en
contra de 1a razón, algunas (como la de 1a T11nidad), pueden ir más allá
de ella. En relación c.on este punto, podría agregarse gue Santo Tomás en
oposición a aquellos nústicos de su época que empequeñecieron a la razón
humana, insistió en que el hombre debería explotar su "razón natural", en
la medida de sus posibilidades, debiendo apelar a la fe solamente cuando
fuese así necesario.
Su consejo metodológico para todos los hombres se podría expresar parafraseando las palabras de Jesús en la siguiente forma: "¡ Dad a la razón las
cosas que son de la razón y a la fe las cosas que son de la fe!" Todo lo
cual refléjase en Santo Tomás, que a semejanza de su maestro en filosofía, Aristóteles, tuvo un pensamient-o sumamente onlenado en medio de un mundo
agitado y tempestuoso. De hecho, ¡ el ya católico Aristóteles suena más como
una gran profesor de teología, que como un gran Santo de Dios!
De cómo el papel desempeñado por la razón cambió gradualmente -por
vía de la ciencia moderna- de sirvienta de 1a fe, a sirvienta del hecho, es

240

241

H.16

�sin embargo.,
una larga historia, frecuentemente repetl•da, par~ ser relatada;
da
hacer
de ella
na tendencia marca
a
ha sido expuesta usualmente, con u 1 , ara la nueva ciencia, o bien coun punto de apoyo, ya como un_a apoSogia p que esto es un tanto inevitamo una apología para la fe anngu~ u~ngo, realidad. En un aspecto, si
ble, pero, desafortu~~~amente, notalme:teo d~ulzura y de luz, tampoco lo
la historia de Ja religion no «:5 to .
d
rdar los penosos episodios
. d la · · 51 hubiésemos e reco
es la histona e cie?~
mo la condenación de la astronomía de
en la historia de la religion, tales co . R
partir de J616 a 1728,
, • h ha
Ja Iglesia Católica omana, a
Copcrruco, . ec por
tam
podremos o 1VI'dar 1os asi' mi!mo penosos acontea. fuer
sinceros,
poco
• . tal
como la teoría flojista de la
. tde
cumen
os de la historia de la ciencia, .. e5
.,
, · anterior a Lavo1S1er.
combusnon,
en
qwnuca,
. . al difi ltad que hiciera típicos los estudios del
I 'd talm te la pnnc1p
1cu
. .,
nc1 en.
en • t I s como la H.utorta
. del Conflicto entre la Religwn
XIX
. •y
pasado
siglo
.,
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a
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U
H'
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.
de
la
Lucha
entre
la
Ciencia
. .
J hn W Drapcr y na is oria
la Ciencia, por O
• ••
Andrew D White, consistió en que sus au'Y la Teología en la Cmtia~dad, de historiad~res: no importa cuán competores no fuesen muy precisos com~ .
ha
,
pod.d ser como darwiruanos.
tentes yan
1. o
t toda la historia humana debena ser
Como en las pinturas de Rembran ,'
.
a la naturaleza finita del
laro
como as1 conVJene
compuesta en ~ . -ose~ d sabrido es que el cambio verüic.ado en los
hombre. Más aun. el
~ e
-•=-.! con el advenimiento de la
d la razon el que se TeiUU.O
,
•
maestros, en pro e
.
•
. como tampoco puras perdidas
ciencia moderna, no traJo solamente ganac.ias
no podríamos hacer inteod
Dicho de otra manera,
para el hombre m emo..
1
r de los. avances científicos e.xpreligiblc el crecimiento relabvo a os pe ~gros
.
. tíficos en el tiempo presente.
sados por los propios cien
. d
to alcanzado por la ciencia moEs indudable que desde el aven:a~a o pun d 1 todo estéril. A pesar de
1 ·encía medieval fue estenl, pero no e
d
erna,la aEdad
a
. , a lgun' conocimiento profundo acerca
todo,
de la Fe, nos proporciono
d 1 destino humano y nada más que esto.
e
. .
1 fil f' medieval fue pobre en
Usando una_ distinci6~ a~s~ruan~n ~e s::~:eza, en sabiduría religiosa
scientia, pero nea en ~a¡n~ntra. ra1ªr
encuentra íntimamente conectada en
d
breza en CJencia natu , se
· ·1 d
y e ch
su po
. • cnstiana
. .
del Universo puede ser asmu a a
la concepc.ton
de
el he o difqueltad a la Í1s1ca
, . teo16gica d e Aristóteles' en la que cada cosa
.
sin mayor icu ' . .
difícilmente a la física mecánica de G~leo,
obedece a un propos1_to, pero
d La síntesis tomista pudo llevar JUD•
da
sunplemente suce e.
1
en la que ca cosa
.
aJ 1"nf·iemo• haciendo de ambos os
t al Cielo como
tos, adecuadamen_te, tan o .
. cómo en el mundo puede llegar a ser
símbolos de la vida buena, pero, 1' d 'ta en el lenguaje matemático de
armonizado el paraíso con la natura eza escn

los cartesianos del siglo XVII, o bien de los newtonianos del siglo XVIII,
para no hablar de la naturaleza "roja de diente y garra" de los danvinianos del siglo XIX? No hay duda entonces, de que "el conflicto entre la religión y la ciencia", es un problema moderno.
C.On objeto de comprender en forma más clara d por qué la filosofía moderna dirige su atención hacia el conflicto de la fe y de la ciencia y por qué
la filosofía medieval no lo hizo así, sería necesario indicar, primordialmente
sus tradiciones intelectuales dominantes. En tanto que el pensamiento medie\•al oper6 primariamente en dos campos de saber, en armonía mutua: la
filosofía griega y Ja fe religiosa, el pensamiento moderno lucha esencialmente
en dos campos de conocimiento, en conflicto mutuo: la fe religiosa y la cien.
cia natural. Si es evidente que el pensamiento medieval trabajó con un par
de conmensurables, el propósito del saber, que fue la meta común de Aristóteles y de Santo Tomás, debería ser e\'idente, en forma igu~l que el pensamiento moderno trabaja con un par de inconmesurables. Aun cuando hay
dos especies de saber en armonía mutua, una puede ser mejor o peor que la
otra· pero cuando hay dos especies de conocimiento e11 co11/licto mutuo, si
uno de ellos es \'erdadero~ el otro debe .ser falso, de acuerdo con el principio
de contradicción. He aquí la inevitabilidad del conflicto moderno entre la

fey~cien~

·

Seguramente, es cierto que Descartes y Newton trataron en el siglo XVIII
de reconciliar sus nuevos axiomas de füica matemática con los antiguos axiomas de la fe religiosa, si bien su intento hubo de fracasar, como así es dable
advertirlo de plano en los trabajos de sus menos conservadores y más consistentes discípulos. ¿ En qué forma puede ser descrita la naturaleza a semejanza de una gran maquinaria -la que en todos sus aspectos resulta pálidapara que pudi&lt;'ra ser annonizada con el firmamento del Salmista que nos
muestra la mano de la obra divina?
Atendiendo a este cuadro puramente mecánico de la naturaleza, no constituye una sorpresa el que los modernos materialistas condenen a la religi6n
tradicional, como así acontece, ya sea con Espinoza, el que la llam6 "el refugio de la ignorancia", o con Marx, que la consideró un simple refugio:
"El opio del pueblo... Bajo estas circunstancias, ninguna otra salida era posible.

Si nuestro análisis histórico es correcto, la única forma sensible de avocamos al problema es indagar y captar la raíz del mismo. Esto nos llevará
a la conclusi6n ya dicha, de que el conflicto en sí mismo, se origina, en virtud
de una premisa falsa, a saber: que la ciencia natural constituye un campo
de conocimiento y la fe religiosa, otro. Si bien la filosofía medieval cometi6
el error de considerar a la fe y a la ciencia como dos aspectos del saber, la

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acerca e su es n .
d 1 d
"conflicto cienúfico religioso ,
forma de disponer y de usar e mo erno f rma de conocer y restaurándole
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la fe como una O
•
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ser aparente: escartan. o a . , A !ando a "la fe común de la hu~arusu valor, como un medio de vida. ~ a relacionar religi6n y ciencia, en
dad" el positivista alcanza, seguramen e,
d
:.... dor moral común. Si
,
stituyen un enom.....
.
términos que, por lo menos, con l
te al precio de sacrificar su divembien lo maneja de este modo, es ~ am~nrtamcnte- la lógica de la situación
dad. En pocas palabras -paradóJICO c1e d 'ntact~ las diferencias de la fe
. .,
la cual ambas guar en 1
. d
exige una pos1c1on en
•a de hecho su diversida •
.
·
f po puedan reso1ver, }
'
Y de la ciencia y al mwno iem
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. nes históricas precedentes, ya
.
• todas las cons1 erac10
Con obJeto de resumir
.
tomistas el que sacrifica la conse trate del pun~o ~e vista de
antl:C:e su div~rsidad; o bien, el nuevo
tinuidad de la ciencia y de la _e, a ~o
h cer en un sentido opuesto así
·· ·
que s1 lo llene que a alternativa
Punto de vista posttlVlSla,
.
·
edia como tercera
·
.
lo hará, necesitamos una v1a m
•
con Dewey el que la fe religiosa
Admitiendo, de acuerdo con San~~ana Y.
.. ir siguiendo la
, .
ara a miamos a vivir me1or· vamos a argu .
sea lo optimo P f Y r ·osa nene
.
b' ,
a función teorética, que nos
tam 1en un
. .
la
secuela de que
e re igi
.
·n embargo no queremos s1gmfi.
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n lo antenor SI
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ayuda a conocer meJor. o
. . ' t n el sentido ordinario -conof te de conocmuen o, e
•
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b'
l senb'do nortearnencano de
'ón) 1en en e
( 'nf
cimiento de hech~. 1 o~ao ~ ás importante sentido griego o sea, el
"aber-como'' (pencia)- smo en
m

:os

conocimiento de los valores . (saber)cdi.. , 1 1 que subordina la ciencia natu•
1 pensamiento m e,a' e
.
Contranamente a
.
1 ensamiento moderno, que lo venral a la fe religiosa y contrana~~ente, a Pd ás que la fe y la ciencia son
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al vés arguiremos a cm ,
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fica esenoa ente . re ' bo d' d
na en relación con la otra. mcoordinada.,;, más bien que su r mafl~s, uf -ciencia en el mundo moderno,
'ón total al con teto e
'
.
pero nuestra proyecc~ . '6
d" ·onal entre el saber y conocimiento, pero
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la distmc1 n tra ic1
.
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estaraalidad
asa oconsutu1ra
en . . . una reh abT
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en re
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En la vida coudiana, d1stmguunos e .
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·
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cuestiones de h o &gt; ser sa
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necesaria garantía para converll no constituye una
mado en esto o ague o,
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.
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penosamente se mam iesta as1 e
.ón . El horno sapiens, no es solamente
Era de la Ciencia, no L'S una excepc1 . ,'
.
1
l .
tuosa taxonom1a de Lmneo.
el horno sciens de áal irreslperelación ent1c la fe y la ciencia, es preguntarse qué
El preguntar cu es a

246

relación hay entre el saber y el conocimiento. Para ser precisos desde que
la ciencia es coextensiva con el dominio total del conocimiento (en el sentido ordinario) y desde que la fe es coextensiva con s61o una parte del dominio del saber (habiendo otras variedades del saber, tales como la filosofía
y la poesía}, se sigue que el preguntar cómo la fe y la ciencia están relacionadás una a la otra, es preguntarse qué relación hay entre una parte del
saber y la totalidad del conocimiento. Ahora bien, para contestar la cuestión de cómo la fe y la ciencia son reconciliables, es preciso determinar la
relación existente entre dos términos distintos: saber religioso y conocimiento
científico, y para determinar tal relación, a su vez, es necesario subsumir
cada una de ellas a su género común, que es cognoscitivo. Lo anterior, nos
lleva directamente hacia el campo de la lógica comparativa.
La lógica (en el sentido amplio), es el estudio sistemático de lo que sabemos y de cómo conocemos. La lógica comparativa trata sobre las similitudes
y diferencias en nuestros objetos y métodos de conocimiento. Como así lo he
afinnado en alguna otra parte,1 el objeto principal de los credos religiosos
difiere en "status'' proposicional de los sujetos materiales de las ciencias naturales. Desde que las creencias religiosas, pese a las apariencias que pudiera
haber en contrario, pertenecen a una subclase especial de juicios certeros o
absurdos de valor, más que a la clase general de juicios verdaderos o falsos,
de hecho, se concluye que las proposiciones religiosas son para ser jU?.gadas,
no como verdaderas o falsas (en sentido fáctico), sino como certeras o absurdas. Ilustrando lo anterior, es evidente que la proposición cristiana: "Todos
los hombres son pecadores", no puede ser valorizada en la misma fonna en
que lo hace la proposición zoológica: ..Todos los hombres son animales''.
Establecido someramente esto, mi tesis es en el sentido de que las así llamadas
\'erdadcs eternas de la religion, son "verdades especiales", en el sentido exclusivo de valor. Mas esto engendra un serio problema de car-.ícter semántico, que es necesario aclarar antes de poder esperar resolver el moderno conflicto existente entre la fe y la ciencia.
La palabra verdad ha sido utifü.ada en varios sentidos y sería menos equí.
voca, ciertamente, si abandonásemos la expresión ••verdad religiosa" y Ja
llamásemos por su nombre apropiado, que es el de saber religioso. En cualquier forma, saber en el contexto religioso, significa pensar sabiamente acerca
de las cosas últimas, pero ¿ cuál es el verbo inglés, exacto, que pudiera transmitir este modo de pensar? Por desgracia, no hay un verbo en el uso común
1

PATJUCK RoMANELL, La Significancia CoKnoscitiva d, la R,ligi6n, la Nu,va D,.
mocrada, vol XL, ·o. 3 (Julio de 1960), pp. 20-28.

247

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~ . ➔ ~ cieatf&amp;o
. . . . . ~.,.._,._

Jo fuera~,

reliai6n, Ja CODtlllpii1t, de .. leed6n, tanada ele la hiatoria • la cienda;

~
lIII
. .materia
Ja ~
utuicla, e
tanto par

· !"·-_,- pir~a
~
4'-.·
.~
■ Jesi6a-,

�mh&gt;do c:aractaútico, que a la fe. Al poner el acento en la fe, come ,,
iftllo40 de la retigi6n, no olvido el hecho de que loa mú de DOIOtrOI, por
lo mmo1 en el mundo occidental, y eaprialn,ente a prcastantes, identifican
a la fe, coa el objeto principal de la materia, es decir, con b artk:uJos espedfioos de la fe o ~
Pen&gt; este no a argumento en contra de nuestro áfuia en la fe como • ·
tocio, porque si nos contamo1 uno a uno, la ma,aña de DOIOtRJI una wa
más, no pondñamol a la par tampoco la eiencia con su m6todo, sino con 111
eaped&amp;:a materia primardiaL
En otro aspecto, la mayoria no está del todo equivocada en este punto, ya
que no debemol olvidar que la materia y el wtodo, van juntOII en toda ate1ti6n.
esto se
que la materia detennina, en última instancia, cuáús
mitDdos IOll apropiados para ello y cuáJt.s no lo IOD. i bien nuestra cuesti6n original en el fondo es la siguiente: ¿IOD las conduPmw re6gimM conciliables con las conclusiones c:ientWc:as y ea el m6todo de valorizar lo prect.dente cmnpanñle, a largo pluo, con el m6todo de valorizar esto último?
Bito D01 lleva al meollo de nuestro ensa,o.
•
En nuestra opini6n, la más reveladora idea eobre el objeto de la fe religiosa, 1101 viene del capitulo XI, de la Eplltola a los Hebreos. Aunque esta
!pistola permanece anónima y se ha disputado delde b tiempos nw antiguos acerca de la identificaci6n de su autor, be tomado la tradición que la
atribuye a San Pablo. Pollolemente, el lector recordad que los tres ptimeros
vmfculos del inspirado capitulo, están relacionadas a la fe, como una vta
de comprensi6n; los venlculos restantes, nos proporcionan ejemplos, tomados
del Viejo Testamento, de lo que puede realizarse a trav&amp; de su poder. Es,
a no dudarlo, el famoso primer verso del capítulo, el que es fundamental
para nuestro tema: "La fe es la substancia de las cosas por las que esperamos, la evidencia de las cosu no vistas" (Eplstola de b HebmJs: 11: 1).
Naturalmente, como es de esperarse, este pasaje paulino ha sido acertado
y erróneamente interpretado, en variadas formas; la mis seria incomprensión
del mismo es aquella que acepta la defmici6n de la fe, en la primera parte

d•

del teXto, como substancialmente pura, pero en cambio, rechaza el aspecto
de la fe, en la segunda parte, tomando como base que ésta "no es evidencia
del todo" .4 Esta presunción descama en la equivocada idea de que las dos
partes del texto expresan, no obstante, diferentes conceptos acerca de la fe.
A su vez, esta misma presunción, 1e apoya en un erróneo entendimiento del
thmino "substancia". De acuerdo con el diccionario Webster, la palabra
• JosN lhaxA1'I lt.ANDALL, Ja., ,so• lo1 Dof'UI lüli¡ioso, Copo,eili#ol ,

W.s1, Jovrul of PAUoio,A7, "1. LI (1945), p. 159.

250

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"bue" "fmvl
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• como • empleada ea el ~ .:-:n, . •mmto o "•Jhsttncixi6n" (en. el aentido
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'
uye que las dos parta del ~ aon 10Ja.
-.-.,- WMWtol para CZpR!lal' la •
idea
laa de la fe, de su ~ Y del obi.M ~
acerca de la aatura. ..,..._,
....••1:..- ' "IUbatancaa"
•
, - - proplO de IU estudio Como
pasaJe
y "-.!.l-.-!_n
••
en• el
1_...._
~YRICIK;I&amp; J IOQ términos --..L..
1C1UC1, para el ~ de la fe uf "las
1§..._, eqwvaCOIII no vistas" son f-- ....0::_1_
C0IIS por las que esperamos" y "las
breve, la fe al •menos·-~-•-aparaiamateriade~-.1:_
para San
GM.uwv. En forma
es la subltanciaci6n de las COIU ~ en la Ep(stola a b Hebrw 11 : 1,
C01a1 no vistas. ,..____
que 1e espera, o la evidencia de Ju
""-'UIICIWCDtemente no podemos
texto Y rechazar la - . todo '
aceptar 16.lo una parte del
VW•• 0
0 nada.

ª

:-e~

F.a por demú mteraante
·
el obaervar que, la defi uci6o
tola a los Hebreos, por impli'..-....=..t
n
de fe, en la Ep&amp;wauun, DOI conduce a ,1:...:-.:- -' •
1
01 upettOI evidentes de la ~ n
de
• • ~ - 111tidameote
como la evidencia de Jas
.Y
la CleDC1a. Si definimos a la fe
nida como Ja evidencia de7; no ~ entonces la c:iencla podría ser defiugra el decir .•,... ,....
cosas uutas. En la ciencia -como ast lo conpo,...... - ver es creer· en la -1:..:6
tener fe. Pero li tal a el
'
·-e• a, el tener esperanza, es
las ,1,..
caso, ¿por q~ hemos de crear un conflicto
...,.,, como a.si Jo encontramos en el undo
entre
debe de bUICane desde el ·
.m
moderno? La contestación
humana. La -1:..:-t
punto del ongen dual de la religión en la vida
f
-~n nace, no solamente por el intento del hombre
.
acer su anhelo de tSflhanza, sino tarobii11
•
.
para satis1 gemuDa de IU mtento para satisfacer a SU mmanri,. de ...:.J -L.--Clr•Kfllmw-1 Estas dos 'taJes
•
1e contraponen una con otra,
•
VJ
Dttelldades del hombre
internas de la religión, así : ; :ore conflies
e~ responsable de las tensiones
la ciencia. Para .
os
ctos eventuales de ésta con
IDCJOf esto permftase
-L-•
Teot....(a p .. ,:.. a
•
'
nos ~ una o....~- L - - - la
-a- a--, por via de il..uouauuD.
·--=..t
:r-- ~ a
n.&amp;

De acuerdo con la definición de fe en el
Hebreos, los objetos de la fe, 10D las '..
capitulo XI, de Ja Eplatola a los
vistas", o sea, que éstas son ideales enc:oa;: ~.., o biea, "las cosu no
con el rato de la Teología paulina los ob .contenido. Aunque, de acuerdo
espirituales sino do
--L
jetos de la fe no son esp,ranzas
'
gmas IIUUrenaturaJes. Esta di
'
fe, expresa un cambio radical de 'tud
erenaa en los objetos de la
ramos el capitulo XI de la E ICb
por parte de San Pablo, si compaci6n .1:.:..;da los ' •
pisto~ con el X, en Ja que hay una exhorta"""-&amp;•
seguidores de Cnsto para "abrazar rá .
beos, la profesión de nuestra fe" (Hebreos 10. 23) De pidamente y sin titucaptar el cambio altamente significa .
• ·
hecho, aún podrlase
en la actitud hacia la fe, en el
·
capitulo XI, 11· comparamos el citadobVo
primer
• .
proPJO
refleja este cambio de horizonte?
veno con el últuno. Pero, ¿qui

ª

251

�esto nOeja la grm puadDja de u,da reJigi6n. V'IIIO él
pn,bkma, ~ reptti.tmola que la religi6n el 11B intenta del
boníbie para adifacer c:lol necesidades antit&amp;im: 111 necelidad de aperan-,
• indmduala -lo que siempre mmiehe un elemento de rielgc&gt;= y 111
oec:rsidad de una garantfa c&amp;mica, que Jo asegure a ú mismo en contra del
riesgo. T6mme la creencia cristiana de la inmortalidad penona1, y se comprender', prontamente, cómo el choque, perfecbUDfflte natural de la espetanza y el dogma, consideradas como necesidacles h,ummu, e1 el ~
de las contradicciones intemaa dentro de la propia religi6n. La esperama
c:onatituye el principio de incertidumbre en la re1igi6n, el dogma e1 el principio de su infalibilidad. Más espedfiramea~ el cambio de actitud hacia
la fe, en la Teologia Paulina, agudamente iáleja la diferencia entre Pablo,
como Santo y de Pablo, como A'6stol. Pablo, el Santo, en una Eptstola
(Hebreos 11:1), nos ofrece un memaje de esperanza; pm&gt; Pablo, el Ap61tol,
en otra Eplstola (1 Tunoteo 6:12), lo tramforma en un grito de combate,
para la predicaci6n del Evangelio de Cristo y la evangemaci6n del mundo:
"¡ Pelead por la buena batalla de la fe!" PJ primer Pablo, babia de la fe
como una forma de substanciar las CQIII ,s~aus; el segundo, babia de ella
eomo una forma de justificar las cosas por las que se ba combatido. Por
una parte, la fe de San Pablo, como Santo, establece ,Osibilitúul (como es:presada a traws de la esperanza)' la categorfa básica de un credo religiollo;
la fe de Pablo, el Ap6sto) por otra parte, crea emülumln, (como expraada
a traws del dogma), IU categoría básica.
En mi modo de ver, el alma de San Pablo debi6 aentine profundamente
atormentada entre b bienes en conílicto, inherentes a las dos actitudes acerca de la fe: una, dirigiéndole hacia un credo basado en esperanzas e ideales
--precarios, pero dinámicos; la otra, por su parte, yendo hacia una creencia
basada en temores y dogmas -BegUl'3, pero estática. En forma clara, Pablo
de Tano, es una de las figuras mis grandes y trágicas que haya habido en la
historia de la H1unanidad y la tragedia de la Cristiandad,~ en el fondo, su
trágica vida, eicrita con profundoa caractera No e1 necesario agregar que
por trágico, no quiero decir patitico, sino dramático. No hay nada que nos
muew. a compasión en la carrera de un pu Santo, o bien de una gran
religión. Y en el extremo de que una religi6n particular lleva, en su 11eDO,
las dos mismas actitudes de conflicto hacia la fe; una satisfaciendo a la necesidad humana de aperamaa y la otra, dando igual satisfacción a la necesidad
de aseguramiento; en ae exbemo, tamb~, la tragedia de la fe Cristiana es
la tragedia de todas y cada una de las fes religiow.
Una vez exlu'bido el conflicto interno dentro de la propia religión, nos
encontramos, finalmente, dispuestos a sugerir la 10luci6n pertinente para el
Bwle.ttilldímlte,

252

mnflido aten,o ele Ja ..... , de la ~ confJicto
bemol
d e l ~ modenao. Para O"DNltar la aaeai6n: " quela fe
~
111COJN;tlwbleaP", tan mnciameme
cND
y la qeDQa
religiosa Y Ja c:iwia natQraJ 1011 camo DOI ~ ~ c&amp;remo. que la fe
prendida C'GIIO Ja wa
~tibies, 11, ., solaanu ,i la fe es cometes del bomb,e. , . : ' : •~naar Ju mú elevada. eaperanzu o posibilida-!1.-.
Gtra idea de la fe, fe como Ja forma de ••...u:_
_,., para - dogm11 IObreaaturaJes
JlaWUQlalulo,m4ti&amp;o de todo eáuen:o • , fflDDI que va en contra del cadcter
PJIOI y Ju hip6tesia ciaidficas~ En Otnl palabna: b dopws nli•
no Jnmún mezcJane, pero 1aa _ _
1__
•.........,_ y - hedlOI aentfr.......
.&lt;.1..:___
~lignifica qM Ja fQci6o ~ en IUS WUIIIU QIIIII, 8 /o Jnutln. &amp;to
rec..:~ ~ la fe, ecao eJ mblo de Qbtew, el llber
""5~ DO llega a DI la llfflenta de la •
'
•
ele eJJa. Je más, IU funci6n la
~ Dl tampoco un IUbstitutc,
fico
es de complementar al conocimiento ..:_.1.
con
la
mú
1nmnl"Hlmn!II per
cti
~
•
.
- - r - • ... ~ptil; va que 1101 sea dada dentro del
tiDo c:6aaico Y.humano.
Sin la cienci
la ,e
r es ,._
•
•
~
para b u_!.,_ dearaJes del c:cmoc:mueato
• Ja cienci • r
-ww .... natu-L-- La -1-.-!.L•
~ 11D 1e, carece efe 8 1k:anca itJQJDOI del
NUCI",
· ~ -ea el pJan
••
una relaci6n de dot formas . . 1 : . . - ~ ,m_tre la fe Y . l a ~ es
U&amp;YrnlM u.: ent.eadarnaento las
mentan una a la otra, en aus ........ a: ... •
'
que se c:omplehumana • .¡ i
, -....... c:arnmos de acceso a Ja c:ognici6n
• . ' ~ fica esto que, muhwmente, superan 1111 limitaciones
posibilidad de esta r,/,J&amp;ióa COlll/wme~ entre la • .
Negar la
religioea. es JDOárar estrechez de pennmiento,
aenaa natural Y la fe
Debo amfesar que la solución ttclm
entre la retigi6n y la ..u-¡11
pro~ para el conflicto moderno
aparece demasaado buena
.
Para que DO pueda __---,
...(. __ de
haber • .
como para ser aerta.
--~
no
JUltipreclado algunas
•
permftaseme -aunque tea hlffemebtecuestiones,
a6n imloluto lncalirindolo,
agregar que el probJema permanece
por Jo menos, en tres im
.
nano -para empezar por lo ob.
~ - - - portantes aspectos: ,rt•
VIO-, -U1IIIJOII que la ciencia
Ja
DO son necesanamente rivales en funció de Ja
•
Y fe,
- complementana.
n,
• mmna
forma.....en
que su rela...ción,
__de la ona a la ---,
.....
En otras
,...___ ·
YQUUJtnunos es que abf no hay un conOicto
.
,.........., lo que
saber, como tal Sin
.
~ entre la verdad y el
conflicto
embargo, Jo anterior no mgnifica que no pueda existir
entre los alegatos espectficoa de la • .
contraparte religiosa,
cienaa, por UD lado Y b de la
•.
por el otro. La cuestión de que si la fe la • .
r,eon~ús~ ~ ~•rnente a la poPl&gt;iJidad ele
•~ • CleDCla IOD
pensamiento reJigioeo y el
. •
.
reconciliaci6n entn: el
1:--:L
conocmuento aendfico y no a 111 actual
•
IQK;lOII en cuaJaquiera referencia
·
reconaes por natural
tbmino
m particular. El adjetivo "reconciliable"
.;.,...:r.-..
~ un
que connota posibilidad Y no un t&amp;mino
•
'""6---t.... n,ce.sidad. Además, no hav una -•..;dad
que
.
.
.,
--·
-tomada de la · ~
de la lltuacióo-de que en ......
a....:- ·
-a..-tuua tiempo o lugar, en puúcular, tanto

-•=-=--

l;¡J

' ---DCIO

253

�los partidarios de ]a religión, como los cientificistas, individualmente considerados, actualmente, pudiesen dedicarse por entero a atender sus propios
negocios, en lugar de enlazarse en polémicas unos con los otros. Tenemos demasiada evidencia de su haber en el pasado, para ser muy optimistas del
futuro. En una palabra: aquí, como en cualquiera otra parte, lo que es verdadero en lógica, no es necesariamente verdadero en historia. Segundo: el que
las creencias religiosas son para ser juzgadas como sabias o absurdas, más aún
que como verdaderas o falsas, no implica el que tengamos a nuestra disposición
un criterio automático para determinar cuáles son sabias y cuáles son absurdas.
Pienso que debernos ser sencillos, del todo, acerca del problema de la prueba,
en materia de fe y no ceder a la tentación de compensar en demasía, afirmando con un toque patético de bravura, que el entendimiento religioso es superior al cient-ífico, en todos sentidos, como así ha ocurrido con demasiada frecuencia en el transcurso de los siglos, en pensadoTes que debieron conocer
mejor el problema. Citemos un ejemplo bastante ilustrativo, tomado de la
moderna filosofia: Kant, estuvo en lo cierto al sostener que las creencias de
la fe son superiores a la ciencia, en profundidad de significación; pero se
equivocó al pensar que éstas son superiores a ella en lo que respecta a la
certeza de la prueba. Pese a lo que los filósofos y teólogos tengan que decir
sobre este tema, las materias de la fe son más debatibles que las cuestiones
de facto. Si colocásemos, tanto a la matemática como a la religi6n, en su
puridad, en los dos límites de Jo continuum, de la cognoscitividad humana,
mientras más nos acercásemos al límite de lo matemático, tend.ria.mos mayor
certeza de prueba y a una mayor aproximación del límite religioso, tendóamos menos. Aunque, si bien, las fes tienen un soporte más directo en nuestro bien que la pobreza y nimiedad de los hechos y de las figuras o símbolos,
las creencias religiosas ~on menos susceptibles de probar que las leyes de pro~
habilidad en la ciencia, solamente, que éstas a su vez, son menos, que las
abstractas proposiciones de las matemáticas. Este estado metodológico de cuestiones, constituye el elemento trágico, en nuestra vida intelectual y sobre ello,
no hay nada que podamos hacer, excepto el comprenderlo y tratar de sacar
el mejor provecho.

Tercero: el aspecto final, en el que aún tenemos el problema de ajustar
los postulados de la fe y de la ciencia, nos vuelve a lo inicial, a la parte
histórica de nuestra discusión, en la que llamamos la atención sobre el hecho
de que el conflicto original entre la fe y la ciencia, en el mundo moderno,
se basaba en la incompatibilidad de los dos conjuntos de conocimientos. En
significativo contraste, su versión contemporánea, se apoya en la incompatibilidad de dos conjuntos de valores. Ahora bien, seguramente, en lo anterior,
no puede darse ningún conflicto -en teoría- de valores, entre la verdad y

s·

l h
bel saber;_ pero i sí puede haber multitud de ellos en la práctica t
re med1oeval sufri,
h b
· 1 e omesto podría también orefpo~ a lerh puesto toda su simpatía del lado de la fe,
enrse a ombre de nuestr dí
h
.
totalmente hacia el lado de 1 . • U
. o_s ~' por aberse mclinado
.
.
a crenc1a.
na md1cac1ón reciente de 1
~~r, nos viene_ de ,u.na zona inesperada. Ponderando el luaar de la fe od::0
e esquema científico de las cos
d
. .~
'
ciencia hi
11
as'. uno e nuestros d1stmguidos hombres de
' zo orgu osamente anunciar su matrimonio d " 1
.
Ciencia y el Evangelio de Crist ., 5
d
e e Evangelio de la
0 , en uno e nuestros
a ·
Tal anuncio, debió, indudablemente d
. . magazmes populares.
devotas personas
.
e ser una noticia confortante para esas
en nuestro mundo nebuloso y que son las mas'
.
encontrar un
·
b'
ansiosas en
camino a 1erto para el estado de conf . ,
Pero, haciendo a un lado la observación de la . . ~100 en, q u: nos hallamos.
"
Ji ,, d
oenc1a, en s1 rrusma no es un
evange o ' el todo; sospecho firmemente que el
. d
'.
,¡
,
.
anuncia o matnmo ·
so o un smtoma del divorcio actual d 1 . .
ruo, es
temporánea.
e a ciencia y Ia fe, en 1a sociedad conPara mostrar cuán
f, f
..
pro e icamente San Francisco se antici ,
l
..
espmtuaI que priva en la actualidad
d
po a a cnsis
te
1
, a pesar e encontrarse a gran distancfa
mpora , como lo son los principios del siglo XIII t
.
una notable cita suya, que dice. "S
d
',. enrunamos empleando
y ciencia para conocer todas I .
upone ' que tene.is la suficiente sutileza
as cosas· que os e
trá' f . . .
todos los lenguajes, así como tambié '
el
ncon is amihanzados con
lo demás' . ,
.
. n con
curso de las estrellas y de todo
1 'nf ' eque poseéis para sentiros orgullosos de esto? Un sol d
.
e l ierno, sabe más que todos los hombres de la tierra
o. emoruo en
hay una cosa de Ja cual el esp' ·tu
li
.
, puestos Juntos. Pero
.
in
ma gno es mcapaz y
d ,
tituye un timbre de 1 ·
, que a emas, consg ona para el hombre: 'Ser creyente en Dios' " e p
no es argumento en contra de nuestr 'nf .
. ero este
0 e asis en la fe co
•
' d
que si nos contamos uno a uno la m
, d
mo meto o, por,
,
ayona
e
nosotros
una
,
pondriamos a la par tam oco 1 . .
vez mas, no
materia primordial.
p
a c1enaa con su método, sino con su específica

• WARRBN WEAVER.,

p. 33.

A S&amp;ientist Po d
F .h
n ers tul , Saturday Reuiew, January 3, 1959,

• Citada en la obra de JoBN u ____ A n.
M' d
.. ~ N "-"NDALL Ja Th M k'
m , Boston, lioughton Mifílin (1926), pp. 100-lÓt. .,
e a mg of the Modern

254
255

�</text>
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                    <text>y puede llegar por este camino a establecer las ·relaciones que reúnen no sola-

mente esos aspectos diversos, sino también las ciencias particulares que los estudian. Todas, aunque a menudo se contradicen, tienen por objeto al hombre;
pero s6lo la ciencia literaria es capaz de integrarlas confiriéndoles su natural
jerarquía.
Le es prácticamente imposible al investigador reunir todos los conocimientos que exige una ciencia literaria completa. Puede sin embargo desearse que
todos aquellos que se ocupan de literatura tomen conciencia del problema. Se
vería entonces instaurarse una estrecha colaboración entre los diversos sectores de esta ciencia. Psicocrítica, estructuralismo, estilística, etc., son destinados a completarse, y en la medida en la que cada uno tenga conciencia de los
medios y límites de su propio método, sabrá reconocer el valor y lo bien fundado de los sectores vecinos. Del lado de las ciencias naturales, funciona una
colaboración semejante desde hace tiempo. Al conocimiento del mundo exterior se agregaría entonces un conocimiento equivalente del ser humano, y el
abismo que separa todavía a las ciencias naturales de las ciencias humanas
terminaría por reducirse.
Pero la voz siempre única del poeta ¿no correría el riesgo de ser ahogada
bajo tanta ciencia? ¿ Quién, no obstante, se preocupa por ésta en las aulas de
nuestras universidades? O bien ¿ en cuál de las innumerables obras, de día en
día más eruditas, suena todavía ese famoso canto? Es precisamente por no
haberle reservado su verdadero lugar por lo que la ciencia, con todo lo que
ha emprendido hasta hoy, lo desconoce. Mientras que cada uno de los especialistas pretenda a la exclusividad de su método, no puede sino ignorar lo
que por fuerza ha de escapársele: El canto siempre singular del poeta. Sólo
una ciencia honrada y consciente tanto de sus medios como de sus limites, podrá garantizar el respeto para todo aquello que siempre la superará, permitien~
do finalmente percibir ese canto en la pureza de su brote, después de haber
vuelto transparente todo lo que lo empañaba.

434

Sección Tercera

HISTORIA

�LA OBRA FRANCISCANA EN NUEVO LEóN

lsRAEL CAvAZos GARZA
Univenidad de Nuew Le6n

'TODAS LAS VECES que a westra majestad he escrito he dicho a vuestra alteza el aparejo que hay en algunos de los naturales de estas partes para se convertir a nuestra santa fe católica, y he enviado a suplicar a vuestra cesárea
majestad, para ello, mandase proveer de personas religiosas de buena vida y
ejemplo. Y porque hasta agora han venido muy pocos o cuasi ninguno y es
cierto que hay grandísimo fruto, lo tomo a traer a la memoria de vuestra alteza y le suplico Jo mande proveer con toda brevedad" .1
El párrafo anterior, corresponde a la cuarta carta que Hemán Cortés dirigió a Carlos V, con fecha 15 de octubre de 1524. Es indudable que, obedeciendo a una de ''todas las veces que a vuestra majestad he escrito", hayan )legado, en mayo de ese mismo año de 1524, los doce primeros religiosos que, trayendo como superior a Fr. Martín de Valencia, iniciaron la conquista espiritual de México. Hubo algunos precursores, seglares o de la misma orden; pero a estos doce pertenece el haberla emprendido en fonna sistemática.
Pronto el territorio de la Nueva España se ve surcado por su huella, y en
los lugares más increíbles se percibe el influjo de su obra, El norte, sin embargo, permanece inculto, y es hasta el descubrimiento de Zacatecas cuando
vienen. Y es entonces cuando -como comenta Jiménez Moreno "renace ...
aquel celo evangélico que historió Mendieta y comenzaba así la grandiosa
epopeya de la colonizaci6n deJ norte, en la que, al lado de los grandes capitanes (Ibarra, del Río, Urdiñola y Oñate) actuaron infatigables los frailes, y se
consolidó la obra definitivamente con la venida y asiento de los tlaxcaltecas".•
1
ar. llic.w,, RouRT. La Coq•ista Espiritual 41 Mimo. Ed.
xico, 1947; p. 88.

Jus,

Ed. Poli,, M6-

• Jr11É.Ngz MouNo, W1011uTO. EsluditJs d, Historio Coloraiol. INAH, Máico,
1958; cap. IX, "Lo. Origencs de la Provincia Francilcana de Zacateca.. , p. 135.

437

�Fr. Pedro de Espinareda es el primero en emprender la conquista espiri•
tu.al del norte. Fundador y guardián del convento de Nombre de Dios, primero, y de Zacatecas después, hace, desde allí -hacia 1567- las primeras
entradas a lo que hoy es Coahuila. Fundada Saltillo, otro religioso insigne, Fr.
Lorenzo de Gaviria, logra fundar convento en esta villa, en 1582. Asolado por
los bárbaros, se ve precisado a retirarse a las minas de Topia. En el mismo
año Fr. Esteban del Castillo ha fundado el convento de Sta María de las
Charcas, que tan importante ha de ser en la historia de la evangelización de
Nuevo León. El arribo a Saltillo de las familias tla.xcaltecas, hace posíble la
fundación de otro convento en el pueblo de San Esteban, en 1591. Con ellos
ha venido Fr. Juan Terrones.3
Veinte frailes, por lo menos, han regado con su sangre los desiertos del norte, para cuando llegan los primeros a Coahuila.
Alberto del Canto, fundador de Saltillo, hace expediciones al noreste. En
diciembre de 1577 funda, junto a los ojos de Santa Lucía, una población con
este nombre. ¿ Vienen franciscanos con él? Fr. José Arlegui, cronista franciscano de la Provincia de Zacatecas, señala como f1mdadores del convento de
Monterrey a Fr. Andrés de Le6n, Fr. Diego de Aracaya y Fr. Antonio de Zalduendo.4 Alonso de Le6n, nuestro exacto crorústa, no los menciona. Asegura,
en cambio, que es el clérigo Cebrián de Acevedo quien pide, en 1600, religio.sos de an Francisco. Tres años más tarde -añade- "se libr6 mandamiento a
los oficiales reales de Zacatecas para que diesen limosna a Fr. Lorenzo González, el viejo y Fr. Martín Altamirano. Fueron los primeros de esta conversión" -afirma-.'

En una junta a que convoca Diego de Montemayor, para acordar el aviso
que ha de darse al virrey de la fundación de Monterrey ( 1600) , se encuentra
presente Fr. Cristóbal de Espinosa, guardián del convento de Saltillo.8
El erudito Jiménez Moreno asienta que el convento de Monterrey se fund6
en 1603, "pero parece existía desde 1602".i
Los padres González y Altamirano, se internan a lugares peligrosos. Fr. Martín Altamirano, quien ha entrado descalzo y a pie, "despuebla de indios los
1 Auss10 RoBLES, VITo. Coahuila y Tuas ,n la Epoca Colonial, Ed. Cultura,
Máico, 1938, pp. 126 a
' Aau:our, FR. JosÉ. Crónica d, la Proviiicia d, N. S. P. S. Francisco de Zacatecas.
Reimp. por Cumplido, México, 1851 1 p. 126.
• LEÓN, ALoNso DE, un autor anónimo (JUAN BAUTISTA CHAPA) y el Gral Fu.NU,oo SÁNcHEZ DE ZAMORA. Historia de Nu,vo León ... Documentos Inéditos o muy
raros para la Historia de México. Ch. Bouret, Mbcico, 1909, t. XXV, p. 101.
• Le6N, op. cit., p. 100.
' Jno1ÉNU MokENO, op. cit., p. 146.

438

campos y llena de cristianos los pueblos".ª Un mal día en 1606, es muerto en
unión de tres nahuatlatos que le acompañan. Arlegui sitúa el suceso en el lugar llamado La Silla. La graútud confunde el sitio y erige un sencillo monumento a la falda del cerro de este nombre. Don Vito Alessio Robles aclara que
el martirio de este celoso lego, tiene lugar en Coahuila.ª
Anda por ahí el dato de que para esos años se habían empadronado aquí
35,000 indios bautizados; cifra increíble e inaceptable.
El convento de Monterrey sirve de sepulcro al fundador de la ciudad. Al
entrar el gobernador Martín de Zavala, en 1626, es aún guardián Fr. Lorenw
GonzJlez. El edilicio tiene entonces ''Santisimo, pila, cementerio, torre fuerte
y buenas campanas", 1° En él se refugian los vecinos de los asaltos de los indios. En el albazo del temible Huajuco, también los religiosos participan en la
defensa.
Hasta la erección canónica de la parroquia ( 1624) tienen a su cargo la administración espiritual de indios y españoles. En su calidad de doctrineros,
emprenden los frailes largas caminatas. Visitan las estancias de los encomenderos, donde imparten la enseñanza y administran los sacramentos. Estas actividades tienen que hacerlas a campo abierto o en chozas miserables, Fr. Juan
de Salas pugna, en 1656, porque los encomenderos construyan enramadas o
capillas decorosas. 11

Las misiones de Río Blanco

Toca a la misma provincia franciscana de Zacatecas, emprender la evangelizaci6n del N. R. de León, por el sur. Del mismo modo que los religiosos de
Monterrey recorren los alrededores, los de Sta. Ma. de las Charcas lo hacen
en aquella regi6n. Fr. Lorenzo Cantú, su guardián, acude a doctrinar a los
indios de Matehuala. Advierte entre éstos algunos extraños. Los acaricia y les
regala "cosillas menudas". Son indios negritos bozalos, emparentados con
aquéllos; pero habitan a dos días de distancia. Con un puñado de granos de
arena, dan a entender al padre la multitud de los suyos. Fr. Lorenzo decide ir
con ellos. Llega, en 1626, a un valle maravilloso al que llama San José. De
las rocas brota un torrente espumoso que da origen a un río abundante, que
• ARL!OUI, op. cit., p. 228.
• Aussto RoBLES, op. t:it., p. 168.
"' GoNZÁLEZ, J. Eu;UTERIO. Apunt,s para la Historia Eclesiástica... (d,l) Obispado de Linar,s ... Tip. Relig. de J. Chávez, Monterrey, 1877, p. 20.
u MS. Archivo Municipal de Monterrey. (En las notas siguientes AMM). Ramo
Civil, 1658, vol. 8, Exp. 34.

439

�"bautiza" con el nombre de río Blanco. Los indios le rodean, y "en señal de
amor y obedecimiento le besan el hábito". Vuelve a Charcas Fr. Cantú, a
traer ornamentos, y, aunque les ofrece volver, no lo logra. 12
Cinco años después, en 1631, entra el padre Valverde. No sabemos su nombre. Y, poco más tarde; en 1633, proba.})lemente, Fr. Jerónimo Pangua. De
este religioso Arlegui nos da noticias muy buenas. Vizcaíno de origen, estudia
en Bilbao y pasa al convento de Vitoria. Viene en misión a la Nueva España,
en Zacatecas, ''Trata a todos con singular blandura y mansedumbre"; menos
a sí mismo. Aprende cinco dialectos indígenas. Ello le hace ser querido y
respetado entre los bárbaros. Interviene en sus luchas intestinas y les quita
las armas. Es fundador de algunos conventos en la Nueva Vizcaya. Alterna
las actividades evangélicas con las profanas y descubre el riquísimo mineral
de Cuencamé. Por su dominio de la lengua cuachichila es destinado a Charcas. El mineral está en decadencia y protege a los pocos vecinos que quedan.
Ora por ellos y tiene una revelación. Cavan a media legua, frente al rostro
de Nuestra Señora de Charcas, como les indica, y encuentran vetas inagotables. Días después fallece, y el vecindario cuenta de él cosas prodigiosas.13
Después de Fr. Pangua viene a Río Blanco Fr. Juan García. Se siente
impotente ante tanto que hay por hacer. Se halla a la sazón (1648) en visita
pastoral el Ilmo. D. Fr. Juan Ruiz Colmenero, obispo de Guadalajara. Van
a verle a Matehuala tres de los caciques principales. El prelado resuelve
pasar a esta región. Le acompañan Fr. García y Fr. Juan Caballero, procw-ador de 1a Provincia.
Recorren caminos jamás andados. Hacen numerosos bautizos y confirmaciones. Los capitanes indios, de 70, 90 y 100 años, se casan. Faculta a Fr.
García para la administración, y le ordena hacer un jaca.Ji "en conveniente
forma y decencia", para que sirva de iglesia. Como han llegado al lugar el
2 de agosto, es puesto bajo la advocación de Santa María de los Angeles
de Río Blanco. 14
En 13 de junio de 1650, el obispo escribe a Fr. García, avisándole tener
cédula real ordenando la confirmación, de acuerdo con la Real Audiencia.
Surge, sin embargo un conflicto. El 29 de marzo del mismo año de 48,
habían entrado Fr. Francisco Villaseñor y Fr. Luis de la Parra, de la Custodia de Río Verde, llamando San Cristóbal a San José. Por largos años ha
de haber diferencias entre unos y otros.
" LEÓN, op. eit., cap. XLII {escrito por SÁNcH.&amp;z DE ZAMORA).
11 ARLEGlJI, op. eít,, pp. 306 SS.
1t Visita del Ilmo. Sr. Colmenero, Obispo de la Nueva Ga/icia, a las Conversiones
de Matehuala y Rfo Blanco. P1m.i:o FELICIANO VELÁZQUEZ, Colecci611 de Documantos
para la Historia de San Luis Potosí. Imp. del Editor, t. IV, 1899, pp. 366 a 378.

440

La nueva conversión es puesta al cuidado de un religioso celosísimo: Fr.
José de San Gabriel, "lego de vida ejemplar'' -tlice el cronista Fernando
Sánchez de Zamora. ¡ Y vaya que si era ejemplar su vida! Héla aquí, en
esbozo imperlecto.
Vasco también, como Fr. Pangua, se llama en el siglo Gabriel de Herregoitia. Joven y pleno de ambiciones viene a la Nueva España. Lleva una
vida licenciosa, y, por lo mismo, ninguno de sus paisanos le tiende la mano.
Aventurero y andariego, llega a Mazapil, entonces en auge minero. Hay
carencia de trabajadores en las minas, y se recurre a la violencia para tenerlos. De Zacatecas y San Luis los traen a la fuerza, a modo de leva. Después de la dura jornada, son cautivos en oscuras cavernas. Gabriel de Herregoitia tiene este oficio abominable. Ha de eludir a diario la real justicia.
Enfermo de gravedad, durante una cuaresma confiesa a un religioso "con
copiosas lágrimas". Al borde de la muerte, recupera la salud. Va a Zacatecas y, ante el asombro de quienes conocen su crueldad, toma el hábito de
San Francisco. Su nueva vida, de penitencia y mortificación, llega a ser edificante. "En la humillación de su espíritu, en la sumisión de su voz, en la
modestia de sus ojos, en lo consumido de sus carnes, en lo lloroso de sus
mejillas y en la amarillez de su rostro, traía dibujada al vivo -dice Arlegw- Ja imagen del pecador arrepentido". El mismo cronista le compara
con San Pablo: "Vutud heroica en lo que había sido monstruosidad".
Quienes antes le odiaban, han llegado a venerarle. Sus compañeros le
encuentran en oración constante. Aseguran, además, haberle visto padecer
"violentos raptos y levantarse en el aire". Reclama los oficios que otros
desdeñan, y a todos sirve con semblante alegre. Flagela su cuerpo con punzantes disciplinas, de tal modo "que deja la tierra regada con su sangre".
Bajo el tosco sayal, a _raíz de las carnes, trae siempre burdas cadenas y cilicios.
Sus ayunos son continuos y viernes y sábados los pasa a pan y agua. Duerme
sólo dos horas y le parece holgazanería. Una sola ambición alimenta: dar
la vida evangelizando.15
Al fin le es concedido pasar a San José de Río Blanco, con Fr. Juan Caballero. Catequiza y doctrina innumerables indios. Como ellos, se alimenta
de hierbas y raíces del campo. El gobernador Zavala les socorre con frecuentes limosnas. No salen ellos a pedirlas, porque, ausentarse, significa el
atraso de su obra. Por otra parte, "a veces gastan más en el viaje que lo
que recojen".
La misión progresa. Ha venido a poblarla un hombre generoso: Fernando
Sánchez de Zamora. Militar valiente, podríamos llamarle misionero seglar.
11

Alu.:&amp;om, op. cit., cap. XII, pp. 322 a 327.

441

�Al principio se siente tentado de irse. La gente se halla en el estado más
primitivo y anda completamente desnuda, cosa por él nunca vista, Decide
quedarse y ha de ser, hasta su muerte, el protector más eficaz.
En 1660, la misi6n se establece definitivamente en Santa María, punto
estratégico para nuevas conversiones. Allí construyen "iglesia de terrado,
fuerte y muy linda, y celda de lo mismo". Y, "pareciéndoles que era ocio•
ciclad estar s6lo conservando lo que se tenía obrado", entran a fines de enero
de 66, a los llanos de San Antonio. Allí fundan San Antonio de los Llanos
(Hidalgo, Tamps.). Por llegar el 2 de febrero, llaman al río Purificación.
Avanzan, al año siguiente entre los janambres, y fundan San Bemardino. 18
Fr. José de San Gabriel se vuelve a San Antonio. Le ayuda Fr. Salvador
de Barragán. Es éste un fraile compasivo con los enfermos. Enseña pacien•
temente a los niños. Estos le procuran mucho, porque les guarda mendrugos
de pan en las mangas. A veces los azota, "pero es con amor, para que asistan
con puntualidad a la misa y doctrina".
En 1670, es nombrado primer presidente de San Antonio Fr. Antonio de
Velasco. Tanto incrcrnenta la misión, que "parece pueblo antiguo". Separa
las familias en barrios. Hace que construyan de adobe. Los obliga a barrer
y a dormir en tapextes o camas altas. Recorre a caballo las milpas, cccomo
solícito mayordomo"; y s6lo se interna a los montes, en busca de los que
huyen. A su muerte ( 1677), los indios le lloran a grito. Va Sánchez de
Zamora a consolarlos y se pone a llorar con ellos. 11
La maldad de un español provoca la rebelión de los _janambres (1673),
y el gobernador Azcárraga dispone despoblar. Zamora le pide quedarse en
Santa María. Envía a los indios un papel con una cruz y Fr. Caballero su
capilla, y, por medios suaves, los someten. Un año antes, había muerto Fr.
Gabriel. Fr. Caballero muri6 en 77.
Santa María de los Angeles, es, de las misiones de Nuevo León, la en que
más perdura la Orden. Erigida en parroquia el 19 de junio de 1868, todavía
en 62 vemos en ella a uno de los últimos franciscanos, Fr. Guadalupe Lo.
melí. Por desgracia su archivo ha desaparecido. En uno de sus poquísi•
mos libros, hemos visto el A.uto de Visita del Ilmo. Martínez de Tejada
( 17 53) . Entre otras cosas dispone que si el misionero sale a los pueblos en
cuaresma o a celebrar, "se le ha de dar 4 reales para comida y 4 para cenar,
si fuere hora11 ; y si a confesar, se le de, del común del pueblo, "una gallina
asada o cocida y tortillas, y lo mismo para cenar. Y si fuese a hacienda
o rancho, el dueño está obligado a darle chocolate, o de comer o de cenar", 18

op. cit., p. 355.

11

LEÓN,

11

/bid.
MS. Libro d, Bulas, 1753; fols. 119 a 125. Archivo Parroquial de Aramberri,.N. L.

u

442

Cerralvo y Cadereyta
Don Mart'm de Zavala entra a Monterrey el 8 de agosto de 1626. En su

Capitulacióri con Felipe IV y que presenta al Ayuntamiento de Monterrey,
aparece la cláusula primera, en que se compromete a fundar dos villas. Y
en la cláusula segunda se lee: "ltem. Os obligáis a que proveeréis las dichas
poblaciones de religiosos de la Orden de San Francisco y otros sacerdotes
que pareciere a dicho mi virrey y sean necesarios para la doctrina, conserva•
ción y enseñanza de los indios y administración de los Santos Sacramentos;
porque esto ha de ser a vuestro cargo y por vuestra cuenta" .19
El 4 de septiembre de ese mismo año funda la villa del Sr. San Gregario
de Cerralvo. El convento, sin embargo, es establecido años después. Arlegui
da como fundación: 1630. Añade que tiene dos religiosos, uno con colación
para administrar españoles. Es puesto bajo la advocación de Nuestra Señora
de la Concepción. La geografía es entonces alarmante. El mismo Arlegui
asienta que "por parte de esta villa o presidio es el término del Nuevo
Mundo, porque solamente dista del Golfo Mexicano 20 leguas". En 1632,
Fr. Francisco de Ribera escribe allí su erudito "parecer' sobre la guerra
justa contra los indios, y se lamenta de que en dicha villa no haya libros.io
La otra villa fundada por Zavala es la de San Juan Bautista de Cadereyta.
(22 de febrero de 1638). El P. Provincial de Zacatecas nombra, con fecha
lo. de junio de 1640 como primer presidente del convento a Fr. Francisco
Lavado; "religioso de prendas, virtud y lelras,,. El 12 de agosto del mismo
año toma posesión y elige para iglesia y convento la cuadra norte de la plaza.
Ya Fr. Diego de Arag6n, guardián del convento de Monterrey, había tomado
posesi6n de este predio. Había levantado una cruz y puesto el convento bajo
la advocación de San Lorenzo Mártir.
Diez años despu6, 28 de febrero de 1650, es nombrado cura doctrinero
Fr. José Cortinas, previo examen de sinodales en el idioma mexicano. En el
acto de posesión, efectuado el 21 de marzo, Fr. Agustín Ponce "le tomó de
la mano, le entró por las puertas de la iglesia, las cuales abrió y cerró; y tocó
una campanilla e hizo oración, con otras señales de posesión.
Cuando, en 1654, el Lic. Bemabé Isassi,
terrey, pretende tomar posesión como cura
bildo protesta; alega los dieciocho años de
despoblar la villa, si los retiran. Interviene

cura y juez eclesiástico de Mon•
beneficiado de Cadereyta, el ca•
labor franciscana y amenaza con
Zavala y ordena que "no se per•

" MS. Del Cabildo de Cader,')lta Vs. el Lic. Bernabé de Jsassi. AMM. Ramo Civil,
1654, vol. 7, Exp. 16.
ª LEÓN, op. cit., p. 273.

443

�turbe el derecho de los religiosos ... mientras se define por letrado".21 Los
franciscanos se quedan. En 1719 se les da la propiedad, con colación canónica, y en 1737 administran todavía a las naciones de rayados, dispersas en
labores, haciendas y rancherías.
Conviene referimos al primer presidente de Cadereyta, Fr. Francisco Lavado. Alonso de Le6n dice que "mision6 en la Florida, Vizcaya y N. México (y que) en la sierra de Huazamota destruyó ídolos". Estando en la
misión de San Francisco de Jos Conchos, hacia 1645, los indios se rebelan.
Fr. Tomás Zigarrán y el P. Lavado quedan sitiados. AIU les encuentran al
día siguiente; al primero con cinco flechas en el coraz.ón y a Fr. Lavado con
catorce, desde los pechos hasta las rodillas. Ambos tienen la cabeza machacada con piedras. El convento y celd;u han sido quemados, "sin quedar un
pedazo de lienzo con que cubrir el rostro difunto". 11

Otras misiones
Vaga por el sur de Nuevo León una tribu inquieta. Ha dado muerte a
Nicolás de Vázquez y capturado a Agustina de Escobedo, su mujer, y a sus
hijos. Salen fuer7.a5 de Monterrey a su castigo ( 1655) y logran someterla. u
El gobernador apadrina e] bautizo de su capitán y le llama Martín Hualahuís.
Por esos años, 1664 probablemente, establece con ellos una nueva misión:
la de San Cristóbal de los Hualahuises. Al ,isitarla el gobernador, marqués
de San Miguel de Aguayo, en 1685, encuentra en ella !'iglesia pequeña techada de jacal",2' atendida por Fr. Juan de Menchaca. Repoblada con
tJaxcaltecas en 1715, tiene el carácter de pueblo y misi6n.
En 1662, los franciscanos fundan la misión de Santa Teresa del AlamiJlo
próxima a Cerralvo. El gobernador Zavala, la impulsa más que todas. Hay'
en ella "iglesia comenzada, de tres varas de alto y celdas bastantes, y todo
está en fonna de convento". Cuenta, además, con troje, jacal, dos galeras
y 49 ranchos de indios. En el año 65 la habitan sólo 80 indios, pero, en
tiempo de cosechas, pasan de 200. Fr. Nicolás Gago, su doctrinero y el protector José Barbosa son activos, y la misión produce mucho. En 1664 se
levantan 300 fanegas de maíz y 240 de trigo. Tiene la misión, como todas
las demás, sus implementos agrícolas: 71 bueyes, 12 rejas, aperos y acequia
caudato a.
11

MS. Not.1 19, ibid,

n SARA11A, ATANASIO.

Los Muion,roJ MuertoJ ,n el Nort, d, la Nu,ua España. Ed.

Botaa, MExico, 1943, p. 97.

ª

CAvAzos GAuA, lsRAJtL.

" GONZÁLBZ,

op. cit., p. 45.

Mariano Escobedo. lmp, Ríos, Monterrey, 1949, p. 5.

Diariamente, al ponerse el sol, manda el religioso tocar la campana, "a
cuyo tañido acuden todos los indios, indias, muchachos y muchachas ... Y se
hincan de rodillas delante de la iglesia ..• y les enseña a rei.ar las cuatro
oraciones, que rezan con mucha devoción; y, acabado, le besan la mano
con muy gran reverencia".15
A la muerte de Zavala, Santa Teresa del Alamillo tiende a despoblarse.
Los indios se han disgregado. Otros, más dóciles, están en poder de los
encomenderos. Fr. José de Arcocha, comisario visitador, denuncia, entre
éstos, a Antonio de Palacios. Los tiene "a título de compra", y por más de nueve
años "los ha tenido a su servicio valiéndose de su sudor y trabajo, sin vestirlos ni darles estipendio alguno ... " Clama el fraile con energía porque los
restituya al pueblo, y que de aquí salgan a servir s61o mediante pago. 28
Esta despoblación da origen a otra misión: la de San Nicolás de Guale~s. Se encuentra de visita el Ilmo. don Juan de Santiago de León y Garav1to y dispone su fundación en 1675. Fr. Diego de Vázquez la mantiene
con celo admirable por más de medio siglo. El culto a Nuestra Señora de
Agualeguas (la Purísima Concepción), le da gran fama. Despoblada por
largos años es convertida en pueblo de españoles, en 1772; pero sigue administrada por franciscanos.U
La obra de la Provincia de Zacatecas ensancha sus limites. Al norte de
la misión de Río Blanco, es fundada, en 1678, la conversión del señor don
Pablo de los Labradores (Galeana) , con indios cuachichiles. Esta prevalece
hasta 1714. Se ha transformado también en pueblo de españoles, y le ha
sido asignado un cura secular en propiedad.
La Provincia de Querétaro

Al emprenderse nuevos avances de la conquista civil hacia el norte, el
fervor evangelizador cobra el vigor de los primeros tiempos.
El norte de Coahuila es impulsado por un neolegionense insigne: el general Alonso de León. La orden franciscana tiene allí campo propicio para
sus tareas apostólicas. Del convento de la Santa Cruz de Querétaro parte
la nueva cruzada hacia estos rumbos. Fr. Juan de Larios es el alma de esta
u MS. Visita a la Misi6n d, Sta. Tema, por el Cap. Nicolás L6pu. Pritlo, comisionado por ,z gobernador Le6n d, Alza: 23 dt mayo dt 1664. AMM, Civil, 1665; Leg.
5, Exp. 38.
" MS. Causa Civil Vs. Antonio d, Palacios. AMM, Civil, 1676, vol. 13, Exp. 13.
tT CAl&gt;ENA, PaOTASIO, Reuña Hi.Jl6rica, Social, Eeon6mica )' Gtogrdfica dtl Munieipio d, Agual~guaJ. Monlerrt)', 1942.

444
445

�empreaa, y pronto esta región se ve poblada de misionee. Todas son paupérrimas. Viven de la herencia que les dejó el 18Jlto de .Asia. Alguna wz, para
recibir a un prelado, saJe el má.c anciano de b frailes, ''sin más ornamento
que una estola al cuello y una auz de can'ÍIO en sus manos".11
El Nuevo Reino de León~ también el fruto de los padres de Querétaro. Los tlaxcaltecas han fundado en 1686 el puebJo de San Miguel de
Aguayo (Bustamante). A elloa se debe la colonizaci6n del norte de Nuevo
León, antes impene~le. El lugar está al cuidado de un religioso franciscano.
En 1698 viene Fr. Francisco Hidalgo, acompañado de otro fraile muy
activo: Fr. Diego de Salazar. Salen al norte y se detienen en el ojo de
agua de San Diego. El 12 de noviembre funda Fr. Salar.ar la misión de
Nuestra Señora de los Dolora de la Punta de los Lampazos, con indios tlajahuichcs y tlaxcaltecas. Fr. Salazar "es el puesto avamado de la civilización en estos lugares, y el primer llelDbrador y cultivador de la fecunda
lelDilla .. ·"
Es la de Lampazos una de las misiones más importantes. Su iglesia y
convento, actualmente en ruinas y en el abandono más lamentable, debiera
conservarse como monumento a la evangelización. Ya existe para 1727. El
visitador Fr. Miguel Sevillano de Paredes informa: "se ha hecho una iglesia
muy linda, una saaistía muy clara y decente, un bautisterio muy bueno. Hase
hecho el convento, con un claustro, tres celdas, una oficina, portería ... " etc.80
Usan los frailes, al principio, el catecismo del Padre Castaño. Luego lo
sustituyen por el de Ripalda. Lo enseñan mañana y tlrde, "con la claridad posible y t&amp;minos a la suma rustiquez de estos indios, que son los más
bozales de esta presidencia". T1ene el mismo sistema de comunidad que las
demás misiones. Matan dos reses cada quince días. El misionero reparte
de acuerdo con las familias. Lo mismo se hace con las semillas. Siembran
también sandias, calabazas y melones, pero éstos no se dan más que a los
asiduos a la doctrina. El rey asigna al misionero cierta cantidad anual. Es,
de hecho, un bur6crata; el más digno de todos. Si toma algo del común,
tiene que pagarlo. El síndico vende a los indios sayal, palmilla, paño, bayeta,
rejas, tabaco, pita, rosarios, avalorios, etc. Al religioso le trae también, cuando lo pide, chocolate, jabón, piloncillo y sal Todo se adquiere con el valor
• AJ.a■sro Roaus, op. eil., p. 267.
DilCUnO pronunciado en Lamparoa, el 12 de noviembre
de 1945 (in&amp;lito).
• Visiia d, Fr. Mi¡u,l S,rnllano d, Par,d,s, Comisario Visitador d, las Mision,s
lid Rlo Grand, tl,l Nort,. LaoPOLDO NAaANJO, LA11P.uo1. Sm hombres. Su tiempo.
Su obru. Pr61o¡o de E. ZuTVCB&amp;. Tallem J. Cant6 Leal, Monterrey, 19,., pp.
S9 a 42.
• ZuTVCHB, EaNBSTO.

446

del mm aembrado. A veces se levantan huta 600 fanepa. Si aobra, se
les vmde a los aoldadoa presidiala; no por dinero, sino por telaa, para vestir
a b indios. El establrr:imieato de praidioa o destacamentos militares, auD.
lia mucho al misionero. Está en la obligac:i6n de los soldados protegerlo, e
imtruir a loa indios en lo temporal.11
Dura la misión de Lampuoa casi medio aiglo. La colonización de Tamaulipaa, trae como consecuencia la desbandada de los bárbaros hacia el norte.
Estos asuelan la misión, y el virrey acuerda la f undac:i6n de una villa de
españoles. El 2 de diciembre de 1746, .Fr. Juan Salvador de Amaya, último
misionero de Lampazos, hace entrega del templo y del archivo al Br. Rodrigo
Flores de Valdés, cura de Boca de Leones.11 En 1752 Bernardo de Posada
ha concluido las tareas preliminam de fundaci6n de la villa de San Juan
Bautista de la Punta de los Lampams.

Diez años antes de la fundaci6n de la misión de Lampazos, o sea a fines
de 1687, habla entrado por primera vez Fr. Francisco Hidalgo, en compafifa
de Fr. Francisco Esteves. Con 40 indiof alazapas fundan, a inmediaciones
del pueblo de San Miguel de Aguayo, la misión de Boca de Leones. Permanecen en ella hasta 1691. El descubrimiento de los minerales da origen
a la fundación del Real y Minas de San Pedro de Boca de los Leones, y la
misi6n desaparece.
Esta fundación coincide con Ju expediciones de colonimci6n de Texas. A
la acción militar se une la tarea evangelizadora de aquella provincia. Fr.
Damián Mazanet, primero y Fr. Antonio Margil de Jesús, después, son 101
religioeos más destacados en esta obra. El nombre del padre Margil está
estrechamente vinculado al de Boca de Leones. Su vida es muy conocida.
Nace en Valencia en 1657. Sigue los pasos del "poverello" de Asís, y viste
su hábito a los 16 años. El Nuevo Mundo es el campo propicio para sus
propósitos. Las playas veracruzanas sienten su planta el 6 de junio de 1683,
al desembarcar con el grupo que preside el V. padre Fr. Antonio Linaz.
Hacen a pie el trayecto a Querétaro, asiento del Colegio de Propaganda
Fide. Su huella ha de quedar marcada a todo lo largo de nuestro territorio.
Heraldo de la fe, anuncia su entrada a cada pueblo con el cántico del
Alabado. Yucatán, Belice y Tabasco escuchan su palabra. Tres años es
guardián de Guatemala, donde funda el Colegio de su Orden. Andariego
eterno, se interna en Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Vuelve a la Nueva
España. Funda en Zacatecas el Colegio de Guadalupe, en 1706. Hace una
entrada a Nayarit. Atraído por el Norte encamina hacia acá sus pasos.
• [l,itl.

• Lihro d, Baatinnos, No. 2; fol. 56. Archiw Parroquia] de LamJ&gt;Ui01, N. L

447

�Ejemplo vivo de humildad, irradia siempre santa alegría. Se vuelve niño
para aprender de éstos los difíciles dialectos de innumerables tribus indígenas. A su paso por San Juan del Río, clava su báculo en el huerto. La piedad
popular afirma que de él han brotado suaves renuevos de oloroso limonero.
Como el Santo de Asís, reprende a las aves que causan daños a los campesinos, y éstas le obedecen. A los beneficios de su palabra, une los de su
mano taumaturga. Flagela su cuerpo con duros cilicios. Ayuda a los indios
a labrar Ja tierra. Emprende largas jornadas. Las selvas y el desierto le
ven pasar con su hábito deshecho, zurcido con espinas.
Es preciso llevar al norte las verdades eternas. Viene a Coahuila en 1713.
La vieja calle Real de Monterrey, siente su planta bendita. Va hasta el
valle del Pilón y a la recién fundada villa de Linares. Predica en Hualahuises, y una cueva del Valle de Huajuco le sirve de templo improvisado
para celebrar el santo sacrificio. Lleva siempre consigo un crucifijo del padre
Linaz y toca con él la imagen del Cristo de la Expiración, del pueblo de
Guadalupe. Va a Cadereyta. Pasa a Santiago de las Sabinas. Funda la misión de Nuestra Señora de Guadalupe, junto al río Salado; y se detiene algún
tiempo en Boca de Leones, en 1715, a remediar los males que ocasiona la
fiebre de riquezas.
Su meta es Texas. Muchos de sus compañeros han pasado ya, llevando
la luz del Evangelio. Los vecinos de Boca de Leones socorren con largueza
a estos peregrinos de la fe. A trueque de ello, fortalecen la suya. Prosigue
el padre Margil su marcha infatigable por los áridos desiertos texanos. Su
celo apostólico le lleva desde las misiones cercanas al río Grande, hasta las

más septentrionales, en los límites con la Louisiana. Vuelve a Zacatecas en
1721. Ocupa la guardianía del Colegio, y, en uno de sus viajes a México,
le sorprende la muerte el 6 de agosto de 1726; a los 69 años de su vida;
53 de religioso y 43 de constante labor evangelizadora. Ha muerto en olor
de santidad. El virrey asiste a sus funerales. Promuévese el proceso de canonización, y la Iglesia le ha declarado Venerable. En Boca de Leones, además
de fundar la primera escuela, ha erigido un Hospicio, albergue de los misioneros que pasan a Texas. 83

Tiempos tormentosos
La obra franciscana recibe un descalabro mortal, en la segunda mitad del
siglo xvm. El obispo Camacho y Avila, durante su visita pastoral de 1712,
dispone la secularización de las misiones y curatos.
Esta medida, que el doctor Gonzále.z califica de impolítica, tiene consecuencias funestas. Las misiones se despueblan; las odiosas congregas weJ.
ven a estar en su apogeo, y el Nuevo Reino de León se convierte en un
verdadero caos. 3'
Algunos ayuntamientos indígenas van a pie a México, a presentar al virrey
sus quejas. · Lo mismo hacen muchos franciscanos, y el problema cobra proporciones alarmantes. El gobierno del duque de Linares convoca a una junta
de guerra y hacienda, y resuelve enviar, con facultades omnímodas, a uno
de sus ministros más prudentes: el Lic. Francisco de Barbadillo Vitoria.
Llega, procede con energía implacable; decreta la abolici~n de las congregas, y emprende la pacificación de los indios, por los medios ~ás suaves.
Encuentra la oposición más abierta entre los encomenderos. Aqw se sustenta la tesis de que "los indios sólo por miedo se sujetarán al rey, al trabajo,
a la cristiandad y la religión, y no de otra suerte". 85 "Me dan más guerra
los españoles que los indios, afirma Barbadillo en carta al virrey. Los reli•
giosos han dejado sus templos, pero no su actividad. Remontados en las serranías conviven con los indios. "Muchos días pasaron entre los bárbaros -dice
Arlegui- sin más abrigo a la inclemencia del tiempo que el descubierto
cielo; si tal cual vez se acogían a las aberturas de algún peñasco o tronco".
Fr. Juan de Loza.da y Fr. Tomás del Páramo están entre éstos. 36
Auxiliado por el capitán Juan Guerra Cañamar, cuyas hazañas "no tienen
más desgracia que no haber sucedido en Flandes", sube Barbadillo a la sierra
con los misioneros y logran bajar a los indiós. Se afirma que éstos pasan de
5,000. Repuebla las misiones y establece dos nuevas: las de Purificación y
Concepción, en la ribera del Pilón; y funda la de Guadalupe, al oriente .de
Monterrey, el 4 de enero de 1715, poniéndola al cuidado de Fr. Sebasttán
de Torres.
Durante su estancia en Nuevo León, interviene en la fundación de San Felipe de Linares. En esta villa es establecido también un convento del que es
primer presidente Fr. Juan de Lozada.
Purificación y Concepción, desaparecen hacia la consumación de la Inde-

op. cit., p. 65.
MS. Represenlaci&amp;n que hac,n loJ vecinos de esta ciudad ( dt Monterrey) contra
el Alcalde de Corte. AMM, Protocolos, 1715, Exp. s/n.
• ARLEGUl, op. cit., p. 110.
" GoNzÁLEZ,

Fr. Margil de Jesús, Apóstol de América. Ed. Ant. Lib.
Robredo de Porrúa e hijos, México, 1941.
• Ríos, EouARDO ENRIQUE,

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448
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�guardián de Querétaro, Oaxaca y Guanajuato, y el mismo que libra a esta
ciudad de la orden de degüello dada por Calleja.
El tema sobre la obra franciscana en Nuevo León, da material para un
libro precioso, que espera desde hace mucho una pluma capaz e inteligente. Con excepción de Santa Teresa del Alamillo, existen, transformados
en villas o ciudades, todas las misiones y conversiones fundadas por ellos
en Nuevo León.
Ningún elogio nuestro sería adecuado a exaltar su obra. Recurro, por lo
mismo, al que les tributa el maestro Jiménez Moreno:
"Asombran, sin duda, los éxitos de este puñado de héroes que, impelidos
por "la fe que mueve montañas••, a través del calor y la sequía, y en medio
de la soledad y la zozobra, allí donde los nómadas extintos por su inadaptación a la vida urbana no hay otra imagen que la que hoy sugieren los palmitos
de enhiesto penacho -que semejan bandadas de cuachichiles apostados en
los páramos- hicieron surgir algunas de las más opulentas ciudades en el
Norte Incógnit-o" ..»

DON MARTlN DE ZAVALA
Jos:É P. SALOAÑA
Monterrey, N. L.

MERECE DON MARTÍN DE ZAvALA muchos calificativos laudatorios. Con parquedad en las alabanzas puede decirse de él, que fue valiente, desintere!ado,
enérgico y al mismo tiempo, prudente. Cualidades que ya quisieran para s.í muchos gobernantes destacados.
.
Correspondió a don Martín gobernar al Nuevo Reyno de León, en circunstancias por demás difíciles. Apenas habían transcurrido treinta años de la fundación de Monterrey, y bien poco, o nada, se había organizado.
Muerto don Diego de Montemayor, el poder quedó en manos de Tenientes
de Gobernador que, aunque de méritos propios, ni tenían los elementos necesarios para organizar el gobierno, ni las condiciones e intranquilidad constante permitían desarrollar trabajos constructivos.
Vino don Martín a sentar las primeras bases de lo que fuera, andando el
tiempo, el Poder Público de Nuevo Le6n .

•
Quién era don Martín

Para cuando llegó a Monterrey tenía ya su historia.
Hijo de don Agustín de Zavala, rico minero de Zacatecas, tuvo oportunidad de significarse en puestos de importancia al servicio del Virreynato.

• ]IMÉNEZ MORENO,

452

op, cit., p. l 50.

Pero antes, digamos algo de don Agustín. El Virrey, don Diego Femández
de Córdoba, Marqués de Guadalcazar, en 1613 design6 Gobernador del Nuevo Reyno de Le6n a don Agustín, tomando en cuenta sus grandes recursos
económicos y su bien ganada fama de hombre prudente y emprendedor; pero demasiado ocupado en sus negocios mineros, en las sierras de Zacatecas, no

453

�tuvo oportunidad jamás de venir a encauzar los trabajos del gobierno en esta
Provincia, ejerciendo el poder por medio de personas de su confianza, con el
carácter de Tenientes de Gobernador, como don Diego Rodríguez, don Cristóbal de Irrureta, y don Alonso Lucas, el bueno. Aun cuando don Agustín se
esforzaba por dar impulso a los asuntos del Nuevo Reyno de León, no pudo
realizar obra alguna perdurable, a pesar de haber empleado en ello buena
parte de sus caudales.

•
La Capitulaci6n
Volviendo a don Martín, lo encontramos en el otoño de 1625 como estudiante
en la Universidad de Salamanca, España; en donde hizo formal solicitud al

Rey Felipe IV para explorar, pacificar y colonizar el territorio del Nuevo Reyno de León, casi abandonado en virtud de que el Gobernador, don Agustín
de Zavala, no podía atender, en debida forma su ministerio, por radicar en
Zacatecas y dificultarse mucho los medios de comunicación.
Obedecía esta determinación, particularmente, a las instancias que don
Agustín había hecho cerca de su hijo, don Martín, para que asumiera la responsabilidad de tan delicada encomienda.
La empresa era ardua y grande la responsabilidad; pero don Martín era
hombre de acción y resuelto a afrontar todas las dificultades que se presentaran, sabía que haría honor a su nombre.
En extenso documento se hizo constar la capitulación, con la misma extensión de terreno, que comprendía la otorgada a don Luis de Carvajal y de la
Cueva: 200 leguas de longitud por 200 de latitud.
Como base de la gubernatura se hacen constar los siguientes requisitos:
"1.- Primeramente vos el dicho D. Martín de Zavala os obligáis a que dentro de cuatro años, que han de contarse desde el día en que os hiciereis a la
Vela en uno de los Puertos de San Lucas de Barrameda o Cádiz para ir a la
Nueva España, poblaréis en el Nuevo Reyno de León dos Villas, en la parte y
lugar que os señalare mi Virrey de la Nueva España, que la una tenga cuarenta vecinos y la otra veinte, todos casados.
··2.-Item os obligáis a que proveeréis las dichas poblazones de religiosos
de la orden de San Francisco y de otros sacerdotes, los que parecieren al dicho
mi Virrey ser necesarios para la doctrina, conservación y enseñanza de los in-

454

dios, y administración de los Santos Sacramentos, porque esto ha de ser a
vuestro cargo y por vuestra cuenta.

"3.-0s obligáis que meteréis todo el ganado mayor y menor que al dicho

mi Virrey pareciere ser necesario y para el sustento de la gente

y cultivar

la

tierra y doscientas cincuenta rejas de arar.

"4.-Y así mismo os obligáis que meteréis cien arcabuces de rastrillo con
sus municiones y las demás armas para defensa y seguridad de aquella frontera.

"5.-Y porque cumpliréis lo susodicho os ofrecéis que luego que llegaredeis
a la Nueva España daréis fianzas legas, llanas y abonadas a contento de mi
Virrey y Audiencia que reside en la ciudad de Mé.xico hasta en cantidad de
ocho mil ducados, lo que guardaréis y cumpliréis lo que por este asiento sois
obligado, so pena de pagar con los ocho mil ducados dichos para nuestra cámara y fisco.

"6.-Y porque el dicho asiento y capitulación, he mandado tomar con vos
con presupuesto que de ejecutarse, ha de resultar el ser Nuestro Señor servido y mi renta y l?atrimonio real acrecentado para que de ello no se siga inconveniente alguno, luego que lleguéis a Nueva España y antes de comenzar la
dicha poblazón y pacificación, habéis de ser obligado a representar ante el dicho mi Virrey, al cual mando que en lo que no tuviere inconveniente considerable ordene que se ejecute y en lo que le tuviere le suspenda hasta darme
aviso de ello con su parecer, para que visto se provea lo que convenga.

"7.-Y para que con más comodidad, voluntad y ánimo vuestro y de la
gen te que con vos fuere se pueda hacer y haga la dicha poblazón y pacifica~
ción, y que os podáis sustentar en aquella tierra os hago y ofrezco hacer merced de las cosas siguientes.
"8.- Primeramente os mando dar título de Gobernador y capitán General
del Nuevo Reyno de León incluyéndose en él todo lo que hoy tiene el dicho
vuestro padre y lo demás que le tocare, poblaréis y pacificaréis en lo que no
estuviere incorporado y adjudicado por mis Virreyes o Audiencias a otros gobiernos, con que no pasen vuestros límites y jurisdicción de doscientas leguas
de latitud y otras tantas de longitud, por todos los días de vuestra vida y después por la de vuestro hijo o heredero vuestro, el que vos nombraredeis, con
dos mil pesos de minas de a cuatrocientos y cincuenta maravedís de salario en
cada año, los cuales habréis de cobrar en los frutos de la misma tierra, y no
los habiendo, no he de ser obligado a mandaros pagar cosa alguna del dicho
salario"
455

�•
Por este orden se puntualizaban todos Jos derechos y obligaciones del señor
Gobernador y Capitán General, siendo más éstas que aquéllos; pues el Rey se
reservaba cuanto significaba hegemonía sobre los terrenos, gentes y cosas que
le pertenecían a la Corona.
Se habla en la capitulación del reparto de indios, guardándose las ordenanzas que a ellos se refieren ¡ de las concesiones de tierras para la agricultura; del
trabajo de las minas; de la ministración de la justicia; y una vez cumplidos los
compromisos por don Martín, con testimonio del Virrey y de la Audiencia de
Guadalajara, dice el Rey, "os haré merced de un hábito de Santiago", dignidad de un alto aprecio en aquellos tiempos,

•
La capitulación quedó firmada el día 3 de abril de 1625.
Se detuvo don Martín en México el tiempo indispensable pa¡a acreditar su
nombramiento, recibir las instrucciones del Virrey, Marqués de Cerralvo, y
alistar a algunos hombres de experiencia en la conquista de nuevas tierras, así
como proveerse de elementos de labran7..a, animales, vestuario y comestibles.
Entre tanto, en la ciudad de Nuestra Señora de Monterrey, con la noticia
de que se aproximaba el nuevo Gobernador, se había cobrado confianza. Los
espíritus, agobiados por tantas calamidades, reaccionaron y todos los habitantes, bien pocos por cierto, se dispusieron a recibir dignamente a don Martín.

El día 2 de agosto de 1626 celebró sesión solemne el Ayuntamiento, con la
asistencia de Fr. Lorenzo González, guardián del Convento de San Francisco,
capitán Alonso Lucas, el Bueno, Justicia Mayor, capitanes Bernabé de las Casas y Gonzalo Fernández de Castro, Alcaldes Ordinarios, capitán Josef de Treviño, Alcalde de la Santa Hermandad, y los Regidores; Fernán Blas Pérez,
Juan Buentello, Francisco Martínez Guajardo y Pedro Romero, con asistencia
del Secretario del Cabildo, Pedro Monsón.
Levantada el acta de rigor se hizo constar que durante más de cuarenta
años se han proveído ayuntamientos para el gobierno de la ciudad con dificultades inmensas aJ grado de que "ha ya tres años que se ha continuado, 1a dicha guerra sin cesar un punto, haciéndose tan notables daños, robos, e incendios que nos han puesto en el extremo de haber de comer de limosna" ...
Se hace constar que no obstante tan crítica situación se ha mantenido la
obediencia al Rey, se ha procurado no abandonar los campos, y cuidar de más

de doce mil cabezas de ganado mayor y menor, después de pei:derse cantidad
semejante por la rapiña de los indios.
. . .
.
Por último se toman los acuerdos necesarios para recib1r dignamente a qwen
se considera salvador de la provincia.

•
Llegada de Zavala

En la alborada del 24 de agosto de 1626 se hicieron los aprestos para el recibimiento. La calle Real, hoy de Hidalgo, fue adornada con banderolas, flores y ramas verdes. Las autoridades civiles y eclesiásticas, encabezaron la manifestación formada por todos los españoles residentes aquí, así como por
centenares de indios amigos.
A la altura de San Jerónimo fue encontrado don Martín de Zavala, prorrumpiendo todos en vivas al Rey de España, al Virrey y a1 festejado don Martín· hechas las presentaciones de rigor se emprendió la marcha al centro de
la ;,oblación, en donde se habían arreglado algunos estrados para el esparcimiento del pueblo.
.
Ese mismo día don Martín dio a conocer al Ayuntamiento y clero los documentos que lo acreditaban como Gobernador y Capitán General de la Provincia, disponiendo que se les diera lectura públicamente para que se le tuviese con la autoridad de que venía investido.
Se levantó un acta de todo ello para enviarla al Virrey, como comprobante de que la Autoridad se había restablecido en el Nuevo Reyno de León.
Principiaba una nueva etapa, que habría de prolongarse ~r _largo tiempo,
y que serviría para asentar con mayor firmeza las bases consbtuhvas de Nuevo
León.

•
Primeras disposiciones
Sin pérdida de tiempo Zavala procedió a poner en práctica sus planes de
gobierno.
.
R ·6 los indios predicándoles, como le fue posible, sus deseos de buen
euru a
• b di
·
entendimiento, de respeto a sus derechos y pidiéndoles en cambio o e enc1a
a sus mandatos y disposición para las prácticas religiosas.
A los españoles les hizo entrega de útiles de labranza y semillas para la

456

457

�•

siembra, así como de ganado, proveyéndolos también de ropa y de objetos necesarios para el bogar.
Tuvo especial cuidado de estimular los trabajos de las minas, distribuyendo
barras, fuelles y otras herramientas. Exploró el cerro de las Mitras y visitó toA
dos aquellos lugares en donde se trabajaban minas.

•
Fundación de Cerraluo
Despachados los asuntos de mayor urgencia sali6 rumbo a la ciudad de
León, fundada por don Luis de Carvajal, con el propósito de dar cumplimiento a su compromiso de constituir una de las dos poblaciones a que se había
obligado.
Por varios años León había estado abandonada debido a los constantes ataques de los indios. Un año ante., del arribo de Zavala, don Gregario Salduendo y Evia, con varias familias de españoles, se había radicado en aquel lugar,
con el fin de trabajar las minas de San Gregario.
Reconocida la autoridad de Zavala por los vecinos de León, ordenó éste se
hiciese un censo de habitantes, levantándose un acta, con fecha 4 de septiembre de 1626, en la que se estipula la fundación de la Villa de San Gregario de
Cerralvo, nombre adoptado en honor del Virrey, don-Rodrigo Pacheco y Osario, Marqués de Cerralvo.
Con fecha lo. de noviembre del mismo año, compareció ante el Virrey, el
Lle. Fortino del Portillo, presentando el acta mencionada~ la que fue confirmada en todas sus partes, autorizándose, a nombre del Rey, el uso de tierras
y aguas en la forma y cantidad señaladas por Zavala.
A pesar de los esfuerzos de Zavala, la Villa repoblada no adquirió auge
digno de tomarse en cuenta. Pocos eran los vecinos, pobres las minas y escasas las siembras. Ni siquiera logró formar el Ayuntamiento; pues se carecía
de los suficientes individuos capacitados para tales dignidades.
Sin embargo Zavala le tenía cariño al lugar y Je dedicaba tanta atención
como a Monterrey.

•

458

Alzamiento de los indios
No había logrado el Gobernador Zavala afianzar los trabajos de las minas
en León, cuando la guerra de los indios puso a todos sobre las armas.
Hacía tiempo que el descontento era incontenible. Subía a medida que los
encomenderos aumentaban su mal trato y ambici6n. Las llamadas congregas,
que no eran sino crueles redadas esclavizantes, adquirían cada vez mayor fuerza y en la misma proporción aumentaba el odio de los indios hacia los españoles.
Los trabajos en la mina se interrumpieron para atender las necesidades de
la guerra. A don Martín le ayudaban eficazmente el capitán Alonso de Treviño y el sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda, quienes a su conocimiento del terreno, unían su pericia militar y su valor a toda prueba.
Pero no era cosa sencilla. Apenas se derrotaba a una partida de nativos
cuando ya estaba en acción otra y otra. Así transcurrieron cerca de diez años,
sin que cosa de mérito alguno pudiera hacerse en el devastado y dolorido
territorio del Nuevo Reyno de León.
Sólo la paciencia, el celo y la abnegaci6n sin línútes de los sacerdotes Franciscanos, ponía en aquellos tiempos de odios la luz de la piedad y del amor.
A pesar de la guerra sin cuartel entre indios y españoles, a pesar de los peligros que significaba predicar a los salvajes, los frailes se aventuraban en largas expediciones sin más armas que la cruz y el catecismo.
Y en esa cruzada algunos perdieron la vida como Fray Martín de Altamira,
muerto a flechazos por los mismos indios a quienes pretendía llevar la luz del
entendimiento.

Guerra y trabajo
Sin desmayar en su labor don Martín seguía trabajando para poblar el territorio a su cuidado. Dio en merced grandes extensiones de terreno, con la
obligación de que fueran cultivados, Jo mismo en Santa Catarina, que en Pesquería Chica, Salinas y Cerral\1-o .
A don Antonio Leal y a dos hermanos de él, ganaderos de empuje, les dio
en propiedad amplísimos terrenos para sembrar y apacentar a miles de ovejas que trajeron a estas regiones, animados por los magníficos pastos salitrosos
que aquí encontraron.
459

�Los empeños de Zavala por lograr la paz: en el territorio a su cuidado no
daban resultado alguno. La guerra continuaba sin cesar.
En tan desesperada situación el Ayuntamiento de Nuestra Señora de Monterrey, el Justicia Mayor y el Regimiento de la ciudad, enviaron a Zavala, con

~~ha 2~ ~e ~yo de 1632, un ofi~io conteniendo ~spetuoso, pero enérgico
requenrruento , para que emprendiera general batida contra los indios por
los "notables y crecidos daños" que venían haciendo.
Recibió el comunicado_Zavala encontrándose en Cerralvo y considerando
que el "requerimiento" implicaba una gran responsabilidad, por más que es.
taba convencido de la irreductibilidad de los indios, resolvió consultar el caso con el gobierno religioso de la provincia, así como con varios teólogos residentes en San Luis Potosí, enviándoles al efecto copias del "requerimiento".
Las contestaciones coincidían en que, no pennitiendo los indios con su actitud combativa el "servicio de Dios" y en cambio "menospreciaban la santa
fe recibida Y arrancaban las cruces puestas por los españoles" debía comba~eles con energía, cuidando de que las mujeres y los niños no recibieran perjui-

cios.

Para fundar es~ conclusiones los frailes citaban la autoridad de Teólogos,
Reyes y Papas, haciendo largas disertaciones.
En poder de Zavala las autorizadas y eruditas opiniones, emprendió fonnal
campañ~ :ontra los indios, sin perder por ello las cualidades de prudencia y
magnanumdad que Je eran propias.

•

don Alonso de León, uno de los hombres mejor preparados, militar e intelectualmente, que por aquella época se avecindó en Monterrey.
Don Alonso de León sitv:iendo al Gobernador Zavala, puso su espada a su
servicio, sin restricciones, y su pluma, ágil y verídica, y gracias a él contamos
con una crónica de los sucesos acaecidos en el Nuevo Reyno de Le6n, desde
la llegada de Carvajal y de la Cueva hasta el rulo de 1649. Crónica que sitve
de cimiento a nuestra historia.

Terribles inundaciones

A mediados del año de 1636, cuando se esperaba una era de trabajo por
haber terminado la guerra entre indios y españoles, cayeron prolongados aguaceros durante varios días, produciendo inundaciones terribles, tanto en Monterrey como en Cerralvo. En una y otra parte se derrumbaron todas las casas.
. .
Las pérdidas materiales fueron muy grandes, al grado de que en la JUnsdicción de Monterrey más de siete mil cabezas de ganado menor fueron arrastradas por las corrientes,
A pesar de los trastornos enormes que significaba la catástrofe, Zavala no
desmayó y sacando fuerzas de flaqueza animó a los desalentados y ayud6 a toda la población con cuantos elementos tenía a su disposición, procediendo desde luego a reconstruir las ciudades arruinadas.

Larga fue la contienda; pero al fin pudo establecer condiciones propicias
al desarrollo de la agricultura, la ganadería y la minería.

•
Obras de administraci6n
Empeñosamente Zavala procuraba que la paz se tradujera en bienes para
el país, preocupándose por que los españoles dieran trato humano a los indios
y pudieran éstos llevar una vida quieta y satisfactoria.
El tiempo que le de~aban sus atenciones directas con los colonos y los indios,
lo ~pleaba en orgaruzar la administración pública. Dispuso que se arreglara ~w~adosament.e el archivo, ya mermado por los incendios provocados por
los tndms, y gracias a tales preocupaciones se logró que muchos importantes
documentos existan todavía.
Para tal fin tuvo Zavala la suerte de contar con la cooperación del capitán

46()

•
Fundaci6n de Cadereyta
Un poco tarde se dispuso Zavala a cumplir con una de las cláusulas de su
capitulación, fundando la segunda Villa.
,
Encontrándose delicado de salud comisionó para el efecto a don LuJS de Zúñiga y Alrnaraz, y al Escribano de su Majestad, don Alonso Gutiérrez de Pimentel, para que demarcaran la extensión de la nueva Villa, los sola~es destinados a la plaza, iglesia y edificios municipales, así como las posesiones correspondientes a los primeros colonos.
Hechos todos los preparativos del caso, el día 12 de marzo del año de 1637,
se llevó a cabo la fundación legal de la Villa de San Juan Bautista de Cadereyta, en honor del entonces Virrey, don Lope Diez de Annendáris, Marqués
de Cadereyta, Para el caso Zavala rehusó que la dicha Villa llevase su nombre como reiteradamente lo propusieron sus capitanes.

'

461

�La ceremonia de fundación fue solemne. Reunidos los futuros colonos, representantes del Gober~or ZavaJa, y una compañía de soldados, fue paseado por e~ lugar e1 Pendon de España, se hicieron nutridas descargas de arcabuz, s~ d10 lectura al acta de fundación, y en medio de la alegría general, se
repartte~on los solares para iglesia, casas reales, plaza pública y después para
los particulares.

Al recibir Zavala el informe respectivo sintió gran alivio; pues en esta forma cumplía uno de sus más importantes compromisos.
DeJignación de Ayuntamiento en Cadereyta
Ap_e~as restableci_do Zavala de sus dolencias fue a la nueva Vill:ii con el
proposit? de examinar por propia vista cuanto se habfa hecho y disponer lo
que d~~la llevarse ~ cabo para el mejor logro de sus propósitos.
Ratificó las posesiones otorgadas a los vecinos; "demarcó el terreno para Ja

pl~, la iglesia Y_ las casas reales, ordenando que ha de quedar inclusa en el
t~rmmo d~ esta di.~ª ciud~d, viniéndose encaminado al rancho donde el capitan D. Lws d~ Zun~ga le bene, y de allí distando siempre jguaJmente tres leguas de esta rucha cmdad hasta las Aldas de la Silla, y por Ja .Boca del Portero grande que va hacia la Boca del Colmillo, todo lo que alcanza de distancia
de esta dicha ciudad hasta la boca que llaman de rucho Colmillo de suerte
que se ~ntienda que lo que de dicha boca hubiere hacia la Villa de 'cadereyta,
que está fundada en el Valle de San Juan, se entienda caer en su término y jurisilicción."
Para el fin de señalar limites precisos fue comisionado el Lic. Juan López
de Sigüenza, Teniente de Gobernador y abogado de la Real Audiencia de 1a
Ciudad de México, quien, acompañado de don Bartolomé García Regidor de
Mon~errey, y del capitán don Blas de la Garza, Procurador Gene:.u de la misma cmdad, se transladaron a los lugares citados por Zavala y construyeron las
mohoneras respectivas, haciendo constar todo ello en las actas de rigor.

•
Primer Ayuntamiento de Cerralvo
, Por este mismo ti~mpo se dio forma legal a la autoridad de Cerralvo, desig,
nandose el Ayuntam1ento, que se integró en la sigwente forma: Primer Alcald,e Ordinario, el sargento mayor Jacinto García Sepúlveda; Regidor, el capitan Pedro Buentello de Morales; Procurador General, don Francisco Pérez de

462

Escamilla; Alguacil, el alférez don Diego de Villarreal; Escribano de Cabildo,
don Diego Caro de Vivanco; y Secretario de Gobernaci6n, don Juan de AbregoDisfrutándose ya de una paz relativa, suficiente para intensificar el trabajo
en las minas y las cementeras, el Ayuntamiento pudo influir en el ánimo de los
pobladores para que sin descanso laboraran reporuendo e~ tiempo P:rdido durante el largo periodo de guerra, y así fue como en poco bempo volvió la prosperidad a este lejano Reyno.

TiempoJ de auge
Pronto cambió la faz de la situación. La ganadería se extendió, tanto en ganado menor, como n1ayor, incluso caballos y mulas. La agricultura tuvo éxitos
importantes; pues se satisficieron las necesidades locales y hasta pudo enviarse algo fuera. También la minería tuvo su auge,
Los comerciantes de otros lugares vinieron a operar vendiendo telas de Castilla y aún de China, vinos, perfumes y toda clase de baratijas, comprando en
cambio los productos de la región.
Ya los designios de Zavala se estaban cumpliendo. Mucho había sufrido;
pero el destino no quería dejarlo en paz, más y más dificultades habrían de
poner a prueba su indómito carácter, su capacidad de gobernante y su no
desmentida fe.

•
Versiones falsas que ocasionan trastornos
Por el año de 1643 dos individuos, acosados por la necesidad o por la ambición, y conocedores de las debilidades humana~i prop~Iar~n la intencionada
versión de que en la villa abandonada de Almadeo hab1a mmas de plata muy
neas.
Hasta el Gobernador de la Nueva Vizcaya, don Luis de Valdés, llegaron los
rumores, y sin pérdida de tiempo, considerando la región dentro d~ su territorio nombró al capitán Mateo de Arredondo, Alcalde Mayor y capitán a Guerra' de Almadén, con órdenes de repoblarla y trabajar las minas.
Noticias de todo ello llegaron a don Martín quien, ya por el celo de cuidar
lo que consideraba suyo, o porque le moviera el ánimo la versión de 1~ ~cas
minas, nombró al capitán Diego de Villarreal, Alcalde Mayor y capitán a
Guerra, también de Almadén.

463

�En cumplitniento de las órdenes recibidas el capitán Villarreal, con regular
fuerza, se presentó en Almadén aprehendiendo a Arredondo y dándose a conocer como legítima autoridad. Sabedor de que fuerzas del Gobernador de la
Nueva Vizcaya se acercaban, envió correo a Zavala pidiéndole refuerzos. fo.
mediatamente salió en auxilio de Villarreal el capitán Alonso de León comandando una compañía bien armada.
'

No habiendo resultado cierta la proximidad de fuerzas de la Nueva Vizcaya, el capitán _de León regresó a Monterrey, trayendo prisionero al capitán
Arredondo, qwen fue puesto en libertad por órdenes de Zavala.
A pesar de que la versión sobre las ricas minas de Almadén resultó falsa
se empeñó Zavala en su repuebla y partió para aquel lugar, levantando
acta con f~:ha 14 de_ abril de 1644, en la que se hace constar que en amparo
de l~ ~os~~on y pro~1edad que sus antecesor~ adquirieron de la villa, para su
reed1f1caoon ha designado persona que la administre, siendo ella el Lic. Mar-

ur:

tín Abad de Uría, clérigo presbítero, al Padre Fray Tomás de Contreras de la
Orden de San Francisco, para el gobierno espiritual, señalando los límites en
forma tal que colinden con el Saltillo, Monterrey, Patos y Mapimí y Boca de
Leones.

. A la actit~d de Zavala _contestó el Gobernador de la Nueva Vizcaya, que.
J~~~ose al Vtrre'.' y _éste dispuso que la provincia quedase en tercería a dispostc1on de la Audiencia de Guadalajara
Principió el papeleo; pero entre tanto Zavala continuó ejerciendo actos de
dominio sobre la villa en disputa
Prudentemente la Audiencia de Guadalajara alargó el procedimiento y las
cosas siguieron en la misma situación, sin que se tengan noticias de si alguna
vez emitió su fallo.
El cronista, capitán Alonso de León, protagonista en esta aventura, deja el
amargor del desencanto en los siguientes renglones de su crónica: "Y es cosa
d~ notar que dos hombres pobres tuviesen tanto ardid, que sustentasen casi
seis años un embuste que bastó a poner dos reinos en armas y otros dos en
consultas, para el remedio del daño que podía acaecer, en que se causaron de
daños más de veinte mil pesos, sin la pérdida del tiempo; y porque su gloriosa
memoria quede a los venideros, para escarmiento, pongo aquí sus nombres, que
son: Alonso Guerrero y Pedro López Zurita".

•
464

Nuevas inundaciones
Las dificultades de uno o de otro orden nunca faltaban a Zavala, _sin que
pudieran doblegar su entereza. En septiembre de 1644 nu:vamente ~ m~ndaron las poblaciones de Monterrey y de Cerralvo, derrumbandose vanas fmcas,
perdiéndose algunas cosechas y muchas cabezas de ganado menor.
En cambio la minería cobró auge, tanto en Salinas como en Cerralvo, así
que, con la ayuda personal de Zavala pudieron compensarse los perjuicios ocasionados por las inundaciones.
.
A Jo anterior había que agregar las enfermedades de Zavala que lo ~posibilitaban casi por completo para andar, haciendo muchas de sus exc~ones
en litera; pero su indomable carácter no le permitía estar en su casa mientras
urgencias del servicio requerían su presencia en algún lugar.

•
Expedición a T ampico

A principos de 1645 pensó Zavala en ponerse en_ comunicación co~ los colonos de Tampico, y para el efecto comisionó al capitán Al~nso de Leon. .
Se organizó la expedición con 25 soldados montados y. bien arm~dos; treinta mulas cargadas de harina; suficiente impedimenta; arneros expenmentados;
municiones pólvora y bastimento para largo tiempo.
Dieciséis'dias fueron suficientes para salvar la distancia de Cerralvo a Tampico. Se hizo a los expedicionarios magnífica recepción, encabezada por el
Gobernador, los alcaldes y autoridades eclesiásticas.
Cambió el capitán de León la harina y plata que llevaba por telas, pescado,
vinos, aceite y otros artículos escasos en los dominios de Zavala. Mu: complacidos quedal'on los comerciantes de Taro.pico y no m~nos las ~~tondades, ~e
manera que trataron sobre la conveniencia de regulanzar las visitas comerciales procurando establecer un efectivo intercambio de productos de uno a otro
lugar.
Después de algunas peripecias, propias de los tiempos, regresó e_I, capitán de
León a Cerralvo, siendo recibido con señaladas muestras de regoc1J0, tanto de
parte de Zavala como de toda la población.
.
Con tales antecedentes llamó poderosamente la atención que al orgamzarse
en abril del mismo año de 1645 nueva expedición, fuese despojado del mando el capitán de León y aprehendido.
.
, . .
Poco duró la extraña situación; pues Zavala, hombre reflexivo y Jt1St1C1ero,

465

H.30

�investig6 detenidamente la denuncia que había recibido sobre la conducta del
capitán de Le6n, y descubriendo que todo se debía a intrigas le ratificó su
confianza.

Nuevo Reyno de Le6n sino promesas que jamás se cumplieron. Continuó la
situaclón como siempre a cargo exclusivo de Zavala.

•

•
Embajada a la Corle de España

Visita del Obispo de Guadalajara
Un suceso de resonancia fue la visita que hiw a todas las poblaciones del
Nuevo Reyno de León, el Obispo de Guadalajara don Juan Ruiz de Comenero. Llegó primeramente a Monterrey a mediados del año de 1648, enterándose de la situación que guardaban colonos e indios y disponiendo se aminorara el rigor con que los encomenderos trataban a los esclavos, origen de tantos males que se sufrían. Así mismo promovió la construcción de la Iglesia
Parroquial, bautizó a numerosos indios y estimuló a los colonos para que continuasen laborando por el engrandecimiento de la región.
Duró un año aproximadamente la visita del Obispo sin que pudiera apreciarse mejoría alguna en cuanto a la cruenta lucha entre españoles e indios.
Con pequeños intervalos la guerra no cesaba a pesar de los escarmientos terribles impuestos por los españoles, que muchas veces significaban el exterminio
de rancherías.

•
Embajada a México
Habiendo agotado Zavala su hacienda, pues había empleado más de quinientos mil pesos, en servicio de la provincia, pens6 en mandar una embajada al Virrey para que se le explicara circunstanciadamente cuanto significaba
su gobierno, y la necesidad de una ayuda inmediata.
Para el desempeño de esta delicada comisión designó al capitán don Alonso
de León, quien salió a la ciudad de México a principios de 1649.
Con toda clase de datos y documentos el capitán de León inform6 al Virrey de la labor hecha por Zavala durante 23 años de gobierno, lo que había
invertido de su peculio particular, las fatigas que había pasado, los peligros
constantes en que se encontraba, y el deseo de recibir ayuda de hombres y de
dinero para continuar la obra.
El capitán de León fue recibido con toda clase de atenciones y no trajo al

466

Pasaron siete años más de fatigosa \'ida, y considerando Zavala que insistir
r.on el Virrey sobre la ayuda que necesitaba su dominio no era más que perder
el tiempo, dispuso que la nueva embajada fuese directamente al Rey de España.
Nuevamente la comisión recayó en el capitán de León, por ser el más preparado, por su conocimiento de la provincia, de los merecimientos de Zavala,
y además, por poseer la cultura necesaria para el fiel desempeño de tan delicada comisión.
Resuelto el viaje procedió el capitán de León a redactar, de acuerdo con
1.avala, un Memorial que debería ser puesto en manos del Rey Felipe IV. De
acuerdo en los puntos principales se expresaba que Zavala había cumplido en
todas sus partes la capitulación y aún se había excedido, ya que en lugar de
dos pueblos había fundado seis; que durante 28 años de gobierno no había
real&gt;ido un solo centavo de los veinte mil pesos que cada año debía invertir
el Reyno en ,el dominio de la provincia, y además tenía gastados como quinientos mil pesos del "grueso caudal de su padre y del corto suyo"; que se le había
ofrecido el hábito de Santiago y dos mil pesos de renta, sin que se le hubiese
cumplido; y pedía, a cambio de cuanto había dado, que se le hiciese merced
del hábito de Santiago, que se le otorgara el privilegio de añadir en un cuartel de sus annas, un le6n rampante de oro, para significar la conquista del
Reyno, que se le permitiera una escolta personal de cuatro soldados pagados
por el Rey, y por último solicitaba mercedes diversas para los capitanes que
le venían ayudando en su empresa.

•
Alonso de León en la Corte
Vencidas las dificultades propias de la época, el capitán de Le6n llegó a Madrid, siendo muy bien recibido por la Corte.

Logró llegar pronto a presencia del Rey haciendo entrega del memorial que

llevaba, y además, expuso verbalmente cuanto consideró de orden en e] desmipeño fiel de

IU

comiai6n.

�Presentó además copia deJ diario que se llevaba en la provincia con la relación de los acontecimientos de mayor significación, y con muy interesantes
anotaciones sobre el clima de la tierra, flora y fauna, así como sobre los habitantes autóctonos, ríos, montañas, bosques, frecuencia de las lluvias, riquezas
naturales, y en fin, aparecía una descripción minuciosa de cuanto pudiera interesar a la curiosidad de quienes estaban lejos de imaginar lo que hubiese
por acá.
Magnífica impresión causó al Rey y a la Corte el informe del capitán de
León, disponiéndose desde luego el estudio de todos los problemas con la fi.
nalidad de resolverlos de conformidad.

•
Triunfo de Zavala
Pasados los trámites de rigor se embarcó el capitán de León en Cádiz de regreso a su provincia, y no obstante las molestias de seria enfermedad que padecía dio feliz término a la encomienda.
Informó a Zavala de todo, con la satisfacción de quien ve cumplidos los deseos tanto tiempo acariciados. Por fin se atendían las justas peticiones del abnegado gobernador.

nada pidió para él ni para sus hijos, no obstante los grandes méritos que para ello tenía.
La vida del capitán de León fue de constante fatiga y su enfermedad se
manifestó cuando efectuaba una expedición a las salinas de San Lorenzo.
Quedó paralitico y poco después expiró.

•
Muerte de Zavala
Tres años después de la muerte del capitán de León lo siguió don Martín
de Zavala, quien dejó de existir el 8 de agosto de 1664.
Durante 38 años había gobernado esta provincia, correspondiéndole la época más difícil. No omitió esfuerzo alguno para dejar cimentado lo que habría
de ser con el tiempo uno de los Estados más progresistas de la Nueva España.
Es preciso abonar a su memoria el desinterés con que dedicó toda su vida a
esta labor y el amor que tuvo a "su tierra" como él la llamaba.
Quede constancia de todo ello con la admiración que merece quien entrega vida y hacienda por el bienestar de la comunidad.

Se autorizó el pago de los sueldos de Zavala con· cargo a 1a Real Caja de
San Luis Potosí, de donde poco tiempo después se le entregaron más de cien
mil pesos. Por cuanto al hábito de Santiago se corrieron los trámites para que
se Je enviara, y por cuanto a las demás peticiones, resueltas de conformidad,
se ordenó que el Virrey de la Nueva España, procediera a cumplimentarlas,
dando cuenta oportuna a la Corona.
Todo cuanto obtuvo Zavala lo empleó en servicio de Ja provincia; pues para él nada quería, ya que su mayor satisfacción radicaba en ver prosperar la
tierra que consideraba como propia .

•
Muerte del Capitán de León
En el año de 1661 muri6 el capitán Alonso de León, causando el suceso gran
consternaci6n. Para Zavala fue rudo el golpe; pues tenía en de León al mejor
de sus capitanes, por su valentía, desinterés y lealtad. Se recordaba que habiendo estado en la Corte de España tratando los problemas de la provincia,

468

469

�MtDICOS Y HOSPITALES EN EL NUEVO REINO DE LEÓN
TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Sociedad Nuevoleoncsa de Historia, Geografia y Estadistica

SUMARIO: l. Antonio Marchena, primer cirujano de Nuevo León.-lI. ¿ Otro médico
en Cerralvo?-111. Juíln Femández, Matlas de Silva y Diego Gonzálc.z, "personas que
curan".-IV. Una "providencia" desconocida.-V. Dos maestros de cirugía a mediados del siglo XVII.-VI. Los nombres de otros facultativos.-VII. Fray Antonio de la
Vera y Gálvez.- VIII. El primer hospital de Nuevo León.-IX. El Hospital de
Pobres de Nuestra Señora del Rosario.
APENDICES: "Providencia" del Capitán Lucas el Bueno Justicia Mayor y Capitán
a Guerra del Nuevo Reino de Le6n. Año 1626. Informe médico del maestro de cirugía Juan Martínez de Frw. Afio de 1640.

El Archivo del Ayuntamiento de Monterrey, del que ha dicho con razón el
historiador doctor Silvio Zavala que "es, efectivamente, de valor singular ... '?
se fue integrando a partir de los últimos años del siglo XVI. En él se encuentran, entre varios miles de documentos, muchas noticias desconocidas sobre los
primeros médicos y hospitales que existieron en el Nuevo Reino de León. Ahora ven la luz en este breve ensayo, haciendo notar que en su mayor parte estas
noticias proceden del Ramo de Causas Criminales.

J.

ANTONIO MARCHENA PRIMER CIRUJANO DE NUEVO LEÓN

El cirujano Antonio Marchena es el primero de quien tenemos testimonio
fehaciente que practicó su noble oficio en el actual Estado de Nuevo León.
Hacia las dos de la tarde del 14 de septiembre de 1626 el Gobernador Mar1 Un tuoro de cultura regiomontana, en el perj6dico El Por111nir de Monterrey, del
sábado 8 de febrero de 1941.

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�tín de Zavala recibió en la villa de Cerralvo, por entonces "cabecera de la Gobernación del Nuevo Reino de León", la noticia de que habían tenido un
duelo en aquella población el capitán Martín de Aranda y el soldado Alonso
de Ifüguez, del que había salido peligrosamente herido el citado capitán.

El gobernador' Zavala inició enseguida la causa criminal en contra de los
dos enardecidos contendientes, quienes "con poco temor de Dios Nuestro Señor y en menosprecio de la Real Justicia -como dice la cabeza del proceso,
habían salido a reñir y habían tenido cuchilladas". Además ordenó el Gobernador que se tomara la confesión al capitán Aranda y que "declare el maestro de cirugía que le ha cw-ado la gravedad y peligro de las heridas".
Para cumplir con Jo anterior, el abogado de la Audiencia de México licenciado Juan Ru:iz, quien también era "asesor de la guerra"' del gobernador Zavala, y el Escribano Juan de Abrego se presentaron en la casa de uno de los
más prominentes vecinos de Cerralvo, el capitán Juan de Taranco Vallejo,
en donde se asistía al herido. Ahí encontraron al capitán Martín de Aranda
acostado en una cama y, a su lado, curándole las lesiones, al cirujano Antonio Marchena.
El capitán Aranda declaró con bastante dificultad, pues tenía una herida
en el cuello, que unos ocho días antes, pasando frente al soldado Alonso de
Iñiguez y "pareciéndole" que no se había quitado el sombrero en su presencia, le había reclamado. Había surgido la disputa y, "en esta razón, habían
tenido palabras de pesadwnbre". Agregaba el declarante que '"hoy ( 14 de
septiembre), después de mediodía, se habían encontrado y metieron mano el
uno y otro a las espadas, y riñendo como hombres de bien le habían herido
(el soldado Iñiguez) de un golpe en dos partes que eran: a un lado de la
barba y en la olla por el gaznate a un lado. Y asimismo había sacado de la
dicha pesadumbre una herida pequeña en el dedo de en medio de la mano
izquierda ... " Finalizaba su confesión el capitán Aranda diciendo, en un ras•
go de hidalguía tan común en la época, que·"no tiene que pedir ni hacer querella contra el dicho Alonso Iñiguez porque, como tiene dicho, riñeron honradamente . .. "
En seguida, el licenciado Juan Ruiz hizo comparecer ante sí al maestro de
cirugía Antonio Marchena, quien declar6 brevemente acerca de la situación
y el peligro de las heridas. Su declaración, íntegra, la insertamos en seguida;
es un lacónico parte médico, el más antiguo que conocemos. 2

' Este breve expediente de tres folios se encuentra en el Ramo de Causas Criminales,
volumen 1, años 1620-1635, del Archivo Municipal de Monterrey con el siguiente titulo: "Contra Alonso d, Iñigu,:c por haber r,ñido con Martín de .A.randa y dddol, cuchilladas".

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El Parte Médico
"Y preguntado declare las heridas que tiene el dicho Capitán y si le curó y
1626 L para la dicha averiguación hizo parecer ante sí (el licenciado Juan
Ruiz, abogado de la Real Audiencia de México) a Antonio Marcbena, cirujano que curó al dicho capitán Martín de Aranda de las dichas heridas. Y
se le recibi6 juramento y lo hizo por Dios Nuestro Señor y por la señal de la
Cruz en debida forma.
"Y preguntado declare las heridas que tiene el dicho Capitán y si le curó y
el riesgo de ellas y, ajustando la declaración, dijo que curó una estocada a
un lado de la olla ( en el cuello), penetrante, la cual le parece de riesgo y un
rasguño en el dedo (de enmedio) de la mano izquierda y otro en la barba.
Y esta es la verdad so cargo del juramento que ha hecho y lo firmó de su
nombre".
DoN MARTÍN DE ZAvALA

ANTONIO MARCHENA

Veinte años después, el 14 de marzo de 1646, el citado Juan de Abrego actuaba como Escribano de Gobernación, Justicia y Guerra del Nuevo Reino de
León, declaró en Monterrey que en una desastrosa inundación ocurrida poco
antes en la villa de Cerralvo, se había desplomado la casa donde se guardaba el archivo, perdiéndose los libros de Gobierno y otros valiosos documentos. Quizá en esa ocasión, o en alguna otra calamidad de las que ha
sufrido la antigua villa de San Grcgorio de Cerralvo, se perdieron para siempre los documentos que podrían dar alguna luz sobre la personalidad del
cirujano Antonio Marchena, quien seguramente vino a estas tierras acompañando al ilustre gobernador Martín de Zavala1 cuando éste entró a mediados del año 1626.

II. ¿Ono

MÉDICO EN

CERRALvo?

En un juicio promovido a fines del mismo año 1626 en Cerralvo por Rodrigo de Aldana contra el capitán Gonzalo Fernández de Castro, quizá se
alude al mencionado Antonio Marchena1 en la declaración de un testigo. Aunque también puede ser otro médico.
En efecto, el capitán Lucas García declara en los primeros dias de enero de
1627 que el c~pitán Diego Rodríguez, "luego que vino de la ciudad de México, quedando en la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, le señaló y
dio al dicho Rodrigo de Aldana todos los indios que por suyos tenía de la na-

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�ción tepehuana. Y esto en remuneraci6n de haber ido el dicho Rodrigo de Aldana de esta dicha villa a la dicha ciudad de México con él y haberle sustentado en la enfermedad que tuvo en ella. Y hoy, actualmente, lo está haciendo
(así dice, pagando las medicinas y médico que le cura •.. ,, en la villa de Cerralvo.1

mo español Juan de Zavala, lesionado de un machetam "por entre las costillas del lado izquierdo''. Diego González, por último, siendo el encargado de
la cárcel de Monterrey en 1636, cur6 en esta ciudad a un negro, herido de
una puñalada que "fue de mucho peligro,,.

IV.

111.

JUAN FERNÁNDEZ,

MAriAs

"PERSONAS ~UE Cl.1llAN,,

El historiador liberal licenciado Santiago Roel ( 1885-1957), afirma que
"puede considerarse (el franciscano andaluz Fray Antonio de la Vera y Gálvez) como el primer médico práctico que hubo en esta Provincia''.' Este religioso fue traído por el Obispo Verger al Nuevo Reino de Le6n a fines del siglo XVIII, asistiendo con gran celo a las víctimas de la terrible peste de viruelas que asoló esta región en 1798, pero no fue, como hemos visto, el primero que practic6 la medicina en estas tierras.
Aún más. Existen documentos en el Archivo Municipal de esta ciudad que
prueban que, desde la primera mitad del siglo XVII, había en el Nuevo Reino de Le6n médicos prácticos. Eran individu011 que sin tener los grados académicos de maestro de cirugía o doctor en medicina, realizaban con todo éxito
complicadas curaciones. Los nombres de algunos de ellos aparecen en tres expedientes del Ramo de Causas Criminales, y como ejemplo, los citamos en seguida:
l. Juan Femández, en 1629.
2. Juan Fernández y Matfas de Silva, en 1629.
3. Diego González, en 1636...
El primero, quien fue Procurador General de Monterrey en 1624, 1627 y
1628, curo en mano de 1629 en la hacienda de la Magdalena del valle de las
Salinas al sevillano Matías de Silva, herido de una puñalada por debajo del
omóplato. En ab~ de ese año, en la misma hacienda de la Magdalena, Juan
Fernández o Heinández y Matías de Silva atendieron y sanaron al mayordo• Ramo Civil. Volumen 2. Afios 1596-1630. Expedientes 22 a 41. Folio 5. Archivo del Ayuntamiento de Monterrey.
•

• Nrur,o L.6n. A.junus mst6ricos. En la primera edición (Monterrey, 1938) no aparece el dato; aegunda edici6n, tomo 1, pqina 70; tercera, pAgina 60; cuarta quinta y aexta ediciones, pqina 58.
'

474

UNA "PROVIDENCIA" DESCONOCIDA

DE SILVA y DIEGO ÜONZÁLEZ,

En general, se puede decir que los conquistadores y pobladores del Nuevo
Reino de Le6n sabían curar y se les debe considerar también como médicos
prácticos. El benemérito capitán Pedro Botello de Morales, natural de la villa de Valverde en Extremadura, de quien proceden casi todas las familias
que hoy llevan los apellidos Botello y Buentello, entr6 al actual Estado de Nuevo Le6n en 1620 y vino de las minas de San Luis Potosí. En 1647 declaro en
la villa de Cetralvo lo siguiente: ce •••• y en este tiempo le dieron al dicho indio
Cebrianillo las viruelas. Yo, vistole huérfano, le metf en mi casa y le bauticé,
siendo su padrino. Y le curl el dicho mal de que Dios fue servido que sanara,
y lo doctriné y enseñé la doctrina cristiana, criándolo como a hijo ... " 1 En el
Archivo Municipal abundan estas declaraciones.
Un caso más antiguo, ocurrido a principios del siglo XVII, nos relata el
Cronista Alonso de León. En 1604 o 1605 el conquistador y poblador Domingo Manuel cura a un indio, quien poco después, en pago, lo asesina. El
texto del Cronista, aunque algo confuso, es de gran valor y lleno de sinceridad: "En el puesto que llaman de Camacho, abajo de la labor que es hoy
de Santa Catalina (o Santa Catarina), estaba poblado Pedro Iñigo, primer
Alcalde Ordinario de Monterrey, y los indios le mataron ain causa.
"Algunos d1as después, donde hoy es la labor de Juan Cavuos, la tenla
Domingo Manuel; allí le mataron lastimosamente sus indios en esta forma:
hablan éstos llevado una manada de yeguas; salieron Domingo Manuel Y
Juan P&amp;ez de los Ríos siguiéndolos y, alcanzándolos, hicieron (en) ellos
gran destrozo, matando (a) uDOII y trayendo (a) otros, y haciéndolos huir
a todos. Volvieron las yeguas y después el capitanejo de la ranchcrla con
seis u ocho heridas, quejándose que los habían ido a maltratar -como si no
hubieran dado causa para ello.
"D. Iñigo Manuel (asi dice) le decla que aquel hombre que babia ido
con él era malo, que no tuvieren pena, que él lo curaría; replicó el indio:
si tú no lo llevaras, no fuera él Al fm, cur6lo, y ya que estaba convaleciente,
• Ramo Civil. Volumen 6. Afiol 1640-1650. Espedientes 25 a 51. Afio 1647, Legajo
3. N6mero 36. Folio 61 vuelta. Mmno Archivo.

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�le pagó el trabajo con venir un día a horas de comer, él y otros dos; pusiéronse en la puertecilla, y al tiempo que el pobre le iba a dar una tortilla al
herido, le dio o~o con una macana en el brazo, que se lo amorteció. Cogiéronlo entonces sm defensa, desnudáronlo y pusiéronle una soga en el pescuezo
Y flecháronlo y colgaron de un hoyo grande de que habían sacado tierra~
robaron y destrozaron todo lo que había. 6
'
Sin embargo, el documento oficial más antiguo que he encontrado referente a este tema inédito hasta ahora, es una "providencia" expedida en 1 Monterrey el 16 ~e abril de 1626 por el capitán Alonso Lucas el Bueno, Justicia
Mayor y capitán a guerra "de este dicho Reino y sus Privincias por Su Majestad". En este curioso documento se condenaba a la persona que de ahí
en adelante arrojara de su casa, estancia o hacienda a sus indios enfermos
a perder para siempre el derecho que tuviera sobre ellos, "sin que le valga .. :
merced que tenga ni haya tenido de ningún Gobernador ni persona que la
haya hecho, aunque sea de Su Majestad, pues no permite que se use mal
de el~• • •" Se . h~e notar que los indios, "viéndose así desamparados, buscan quién de m1Sencordia cure sus enfermedades, como algunas personas lo
~ ~echo Y hacen ... " 7 Estas personas eran, en otras palabras, médicos
pracbcos.

v.

Dos

MAESTROS DE CIRUGÍA A MEDIADOS DEL SIGLO

XVII

Los nombres de dos maestros de cirugía que se ejercitaron aquí, a mediados del siglo XVII, en el noble arte quirúrgico, aparecen en los tomos tercero Y cuarto del citado Ramo de Causas Criminales; fueron ellos Juan Martínez de Frías y Juan de Munguía.

1. El nombre del primero se encuentra en un voluminoso expediente de
cuarenta y seis folios. Fue levantado a raíz del asalto a la hacienda de San
Diego, del capitán Hemando de Mendiola, en el valle de las Salinas; consumado por los feroces indios alazapas la noche del sábado 18 de agosto de
1640. Sangriento capítulo de la rebelión alazapa que, a mediados del siglo
XVII, según el Cronista Alonso de León, "dio harto cuidado, gasto y tiempo
• Relaci&amp;n del citado Cronista, publicada en 1909 por Gl!.NAllO GARCÍA en el tomo
XXV de los Documentos inéditos o muy raros para la Historia dt México, páginas 102
y 103.

' Ramo Civil. Volumen 1. Años 1596-1630. Expediente 1 a 21. Áulos del Cap.
Alonso Lucas el Bueno, Justicia Mayor de Monurrey. Número JO. Folio 11.

para el castigo" y acabó con "mucha cantidad de bueyes, vacas y caballada
sin número".ª
El cerco de los ala.zapas a dicha hacienda, dice el mismo Cronista, duró
tres horas de esa memorable noche, distinguiéndose por su bravura una
hijastra del capitán Mendiola llamada Antonia de Palacios, quien ante el
intento de los asaltantes de quemar la vivienda "con una asta, a un lado de
la puerta, desbarataba la lumbre y echaba fuera la materia que ponían".
No anduvo menos arriesgado el septuagenario capitán Mendiola. AJ volver de la hacienda de Santa Clara de su amigo el capitán AJonso de Treviño, acompañado de un mulato de su seivicio, encontró su casa sitiada por
los temibles alazapas y echando pie a tierra se arrojó, decidido, a romper el
bloqueo. Tras violento combate recibió un flechazo en la cabeza que lo
derribó, no sin antes haber degollado a un indio de tremendo golpe dado
"con los últimos tercios de la espada".
Después de un rato cesaba la resistencia. Varios cuerpos yacían irunóviJes y los naturales se alejaban creyendo que habían aniquilado a los defensores, pero un negro siervo del capitán Mendiola, habiendo salido milagrosamente ileso de la refriega, corría a galope por el llano a pedir socorro
a las haciendas vecinas de los capitanes Pablo Sánchez y AJonso de Treviño,
a donde llegó "casi sin resuelld' en la madrugada del domingo 19, según
cuenta un testigo.
Organizose de inmediato el auxilio en la hacienda de Santa Clara, a tres
leguas de la de San Diego, hacia donde salieron a las seis de la mañana,
alertas y bien armados, el citado Alonso de Treviño, Gabriel Aguado, Juan
de Bermeo y el cirujano Juan Martínez de Frías, a quienes acompañaban
tres individuos cuyos nombres no se mencionan en el expediente consultado.
El maestro de cirugía practicó las primeras curaciones a los heridos. Unos
días después, el 23 de agosto de 1640, el Justicia Mayor y Capitán a Guerra
de la ciudad de Monterrey y su jurisdicción, Gonzalo Fernández de Castro,
llegaba al frente de un destacamento compuesto de veinte soldados y cuarenta indios amigos a la hacienda de Santa Clara para iniciar las averiguaciones.
A la mañana siguiente, día 24, cinco testigos declararon exactamente sobre
el hecho ocurrido. EJ último de ellos era el cirujano Martínez de Frías.
Fue interrogado por el Justicia Mayor Fernández de Castro acerca de "las
heridas que tienen los susodichos y en qué partes y si son de riesgo o no";
su declaración equivale a un interesante informe médico, que aparece al final
de este trabajo como apéndice.
• Obra citada, páginas 157 y 158.

476

477

�2. En la ciudad de Monterrey, en junio de 1644, el cirujano Juan de Munguía, "maestro de su arte", dio fe de la herida causada a Bartolomé González, "vezino desta dicha ciudad, hombre tan quieto y querido de todos",
a quien "le dieron una estocada por los gaznates, peligrosa, de que le sali6
copia de sangre". González fue lesionado en una esquina de las Casas Reales, ahora Palacio Municipal, cuando intervino en un duelo para poner paz
entre Francisco Sánchez de la Barrera, Escribano del Cabildo regiomontano,
y los hennanos Andrés y Juan Serrano; el primero de éstos era ayudante de
Sargento Mayor por nombramiento del Gobernador Martin de Zavala.
El maestro de cirugía, ante el juez, ' le desat6 las vendas y paños con que
la tiene (la herida) cubierta y ligada. Y está como dedo y medio abajo
de la quijada del lado izquierdo, más a la parte de adentro del tragadero
que a la de afuera .. . " Acerca de la herida eI cirujano Munguia declar6
"que por haberle metido tienta juzga ser penetrante y que puede correr
riesgo y que mediante a haberle hecho tres curas y juzga que por lo que
ha demostrado no afluyó sangre adentro y no tiene estado de peligro ... "
Agregada al proceso se halla una carta del cirujano dirigida al juez de
la causa capitán Martín de Aldape, Justicia Mayor y Capitán a Guerra de
la ciudad de Monterrey y su jurisdicción, donde afirma Munguía que está
"de concierto asentado con el señor Gobernador (Martín de Zavala) y algunos vecinos de la ,illa de Cerralvo por barbero y los demás curas y sangrías
que son necesarios en la dicha villa ... " Añade que Bartolomé Goniález,
el herido a quien cuidó días antes, "san6 de la dicha herida quedando sin
riesgo de ella ... ", por cuya asistencia exigía más de cincuenta pesos de
honorarios. El juez condenó a .las partes a pagar treinta pesos al cirujano.
Un año después, en noviembre de 1645, Juan de Munguia cura a Pedro
de Medina, criado del Alférez Vicente de Vozmecliano, herido en una riña
callejera que tuvo por escenario la villa de Cerralvo. l:l maestro de cirugía
fue citado para que "declare la calidad de la herida", siendo muy breve su
respuesta: "una herida de puñalada que tiene en las espaldas al lado izquierdo, la cual al parecer no es penetrante. Y en ella le dio dos puntos; no sabe
quién se la dio y puede ser de riesgo ... " Sin embargoJ Munguía era un
hábil facultativo, como los otros que ya mencionamos, y aunque el herido
"tenia cortado cuero y carne", ocho días después se asentó en el proceso que
Medina "está sano y fuera de riesgo y levantado .. . '' 9 Como se ve, los infor' Lo relativo a Martinez de Frlu se halla en un expediente de cuarenta y aeia foliot
del Ramo de Causas CriminalCJ, volumen 3, años 1639-1641, año 1640; el parte mMico en los folios 14 vuelta y 15. Todo lo referente a Munguía se encuentra en el citado
llamo de Causas Criminalet, volumen 4, año 1644, número 41, folios 2 y 12; adenw
en el afio 1645, número 48, folio 4 vuelta.

478

mes médicos son tan escuetos, tan concisos, que nada nos dicen sobre el tra•
tamiento quirúrgico seguido por el médico.
A mediados del siglo XVII, en algunos juicios criminales contra indios,
aparece Juan de Munguía como "defensor general de los naturales en todo
este Reino". En 1656 Munguía era vecino de Cerralvo y tenía título de
Sargento; dijo ser de 46 años de edad Por último, a fines de enero de 1682,
en una partida de matrimonio del Archivo Parroquial de la Catedral de Monterrey, figura como testigo un Juan de Munguia; quizá no sea el maestro
de cirugia, sino un hijo o nieto suyo.
En fm, en otras ocasiones y debido a la falta de un médico, eran las propias autoridades de los valles muy distantes de la ciudad de Monterrey o
de la "illa de Cerralvo, quienes daban fe de las heridas. Podríamos citar
muchos casos.
Por cierto, el Cronista criollo Alonso de León, en su famosa Relaci6n, describe los estragos causados por una peste de viruelas que, a mediados del
siglo XVII, prácticamente diezm6 la población: "El año de cuarenta y seis
{1646), por noviembre, entró de fuera un mancebo, hijo de un vecino de
esta villa (de Cadereyta), convaleciente de las viruelas que había tenido en
la Nueva España; apestó la villa y todo el Reino, de manera que en todo el
año de cuarenta y siete, murieron más de quinientas personas de todos géneros y edades, españoles e indios; era compasión y lástima ver tantas muertes que cas.i quien enterrara o llevara a las iglesias no había. De algunos
que, heridos del mal, se fueron a sus tierras, cundié, en ellas, que despobl~
rancherías enteras; duró hasta los principios de cuarenta y ocho, que punfic6 Dios los aires ... " 10 No conocemos la actuación de algún médico en
el transcurso de esta epidemia.
VJ, Los

NOMBRES DE OTROS FACULTATIVOS

Dispersos, entre miles de documentos del Ramo de Protocolos de Instrumentos Públicos, se encuentran otros nombres desconocidos. En la segunda
mitad del siglo X'VII Melchor de los Reyes: originan~. de la ~illa Y, ~al de
San Miguel, valle de la Magdalena, en la ueva Galic1a, e hiJo !~tuno_ de
Melchor de los Reyes y Catalina Ponce, vecinos que fueron de dicha villa,
declara en una cláusula de su testamento, fechado en Monterrey el 17 de
agosto de 1672: "ltem, mando se le den al Alférez Agustín de la Vera,
• Obra citada, pigina 148.

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�cirujano que me ha asistido y está asistiendo a mi cura poniendo los medicamentos, diez y ocho pesos de mis bienes". u
Diez años después seguramente que no habfa en todo el Nuevo Reino de
Le6n un buen facultativo, ya que el 28 de noviembre de 1682, "a causa de
grave enfenncdad y estar oleado y sacramentado el señor Gobernador de este
Reino (don Juan de Echeverría), como es público y notorio, hizo ausencia
a curane a la villa del Saltillo •.. " 11 Otras noticias sobre la enfermedad
y fallecimiento del Gobernador Echeverría se encuentran en el mismo expediente, folios 30 vuelta y 33, y en las páginas 288 y 289 de la Historia del
Nuevo Reino de León, desde 1650 hasta 1690, por un Autor Anónimo, que
lo fue el capitán genovés Juan Bautista Chapa, identificado en 1953 por el
historiador don Israel Cavuos Garza.
A fmes del mismo siglo aparece otro médico: Juan Antonio García "el
cirujano", quien es mencionado dos veces en el testamento de Pedro de
Salas, vecino de Monterrey, fechado en esta ciudad el 10 de julio de 1698.11
El 30 de marzo de 1745, ante el Gobernador don Pedro de Barrio Junco
y Espriella, otorg6 testamento en Monterrey el francés Pedro de Fee, "ziru.
xano", originario de los Estados del Duque de Lorena, aunque en la partida de su casamiento dice: "natural de la ciudad de Turena en el Reino
de Francia", e hijo legitimo de Pedro de Fee y Ana Piturel. Este facultativo contrajo matrimonio aquí, en la iglesia parroquial, el 11 de febrero de
1720 con Gertrudis Rodríguez de Montemayor, de antigua familia del valle
del Guajuco. En el citado testamento declara que con su oficio de cirujano
"he mantenido mi familia". Muri6 en esta ciudad a principios de abril
de 1745.H
Sabido es que el primer Obispo del Nuevo Reino de Le6n Fray Antonio
de Jesús Sacedón falleció en una celda del Conyento de San Francisco de
Monterrey a fines de diciembre de 1779. Pues bien, en una carta dirigida
desde Saltillo el 16 de enero de 1780 por el confesor de este santo Obispo a
Manuel Silvestre del Conde, vecino de San Luis Potosí, Je dice: " ... en dicha
ciudad (de Monterrey) no hay ningún perito (en Medicina), y aunque Su
Ilustrwma traía en su. compañía un buen facultativo, qued6se éste algo
indispuesto en esta villa (del Saltillo) al tiempo de nuestra partida¡ cuando acordé llamarlo para su asistencia, ya dicho médico había muerto".11 Sin
u

Protocolo d1 Instrum,ntos P4bücos. Volumen 3. Añ01 1650-1680. Folio 192, v.

u Protocolo d, Instrumtntos Públicos. Volumen 4. Años 1681-1690, Folio 25, v.
11

Protocolo d, lnstrum,ntos Pibücos. Volumen 6. Años 1695-1699. Folio 110.

Volumen 14. Años 1743-1747. Folio 186, v.
Da. JosÉ Euvna10 GoNzÁuz. Obras Com¡l,tas. Monterrey, 1885. Tomo 11. Pá-

embargo, en las diligencias practicadas por el Gobernador Coronel Melchor

Vidal de Lorca y Villena, a raíz del fallecimiento de este prelado, se menciona al m&amp;fico Joaquín Burguete, "cirujano aprobado y examinado que
traía en su compañía el mismo ilustrisimo y Reverendísimo Señor". Burguete fue quien declaro, bajo juramento, que el Obispo Saced6n "efectiva
y realmente es difunto".19
Años después aparece el nombre de otro "médico": José Antonio de la
Paz, "inteligente en la cirugía", quien dio fe de la herida qu~ tenía un
maestro zapatero, lesionado en riña el 26 de julio de 1785 por cierto maestro de sastre "en los confines de la Calle Real", hoy avenida Morelos; un
testigo dijo que "advirtió que tan ebrio estaba el uno como el otro". El
facultativo declaro que la herida, "aunque tiene dos dedos poco más de
hondo y pulgar y medio de boca abajo de la tetilla izquierda, según su experiencia no es de peligro ... " Al final de la declaración se asentó que "no
firm6 el cirujano porque dijo no saber ... " 17
El tercer Obispo del Nuevo Reino de Le6n Dr. don Andrés Amb~o de
Llanos y Valdés, quien hizo fundación en el año de 1793 del _Hospital de
Pobres de Nuestra Señora del Rosario, trajo al médico José Vicente de la
Peña y al boticario Francisco García, "ambos gachupines", según el doctor
González. El doctor Peña se hizo cargo del hospital, pero no fue "el segundo médico que hubo aquí", como dice el licenciado Roel.19
Por último en unos apuntes manuscritos del doctor José Eleuterio Gonzále7., propiedad del industrial regiomontano don Jesús Guzmán, figuran 1~
nombres de otros facultativos. El citado autor menciona a un lego franC1Scano, Fray Benito de Austria, quien vino a Monte~ a p~ncipi~ del siglo
XIX y "se fue antes del año de 1820". Y agrega: En el mmno tlempo que
vi ía aquí Fray Benito, hubo otro leguito médico llam~d~ Fray Bias; no sé
cuándo se fue". En 1803 residía en Monterrey el c1ru1ano de las tropas
veteranas Francisco Alenis. En 1814, "que vino el general Arredondo a establecer aquí la Comandancia General, trajo de cinijano de la tropa a un
don Fulano Pagés y de practicantes a don Francisco Arjona Y, d~n José María Reyes. Todos los citados antes eran españoles men~s el ul~o que era
negro guineo". Sin embargo, en el libro 8-9 de casarmentos, folio 148, del
• Protocolo d, Jnstrum,ntos Públicos. Volumen 19. Años 1780-1785. Folios 110 Y

vu~lta.
11

Protocolo d, Instrum,ntos Públicos. Volumen 19. Años 1780-1785. Folios 306 Y

u Protocolo d1 lnstrum,nto, Pl,bücos.

vuelta.

»

11 Nu,oo L,6n. Apvnt,s hist6ricos. Segunda edición (Monterrey, 1944), tomo 1, pigina
70; tercera edición, pigina 61 ¡ cuarta, quinta y sexta ediciones, página 59.

gina 300.

480

481

H. 31

�Archivo Parroquial de Catedral, aparece la partida de matrimonio de Reyes,
donde está registrado como indio "natural de la ciudad de Veracruz".
En los mismos apuntes manuscritos dice el doctor González lo siguiente:
"Antes del establecimiento del Obispado de Linares ( en el año 177 7) no
he hallado noticia alguna en los archivos de que en Monterrey o en otro
punto del Estado hubiera algún médico": Ya hemos visto que antes de
esa fecha se habían ejercitado aqw en el noble arte quirúrgico Antonio
Marchena, Juan Martínez de Frías, Juan de Mungu1a y otros que, en realidad, eran muy hábiles médicos empíricos.

VII. FRAY ANTONIO

DE LA

VERA

y ÜÁLVEZ

Por Jo anteriormente expuesto podemos afirmar que no fue este religioso el "primer facultativo en Medicina, de que se ha recogido el nombre,
que haya ejercitado esa ciencia en Monterrey ... ", 19 como dice el historiador David Alberto Cossío ( 1883-1939), pero sí dejaremos asentado que es
una de las más relevantes figuras de nuestra historia regional. Los dos autores citados, Roe) y Cossío, seguramente tomaron del historiador y doctor
José Eleuterio González ( 1813-1888) esta noticia inexacta, En efecto, el
doctor González dice en sus apuntes manuscritos: "Con el ~eñor Verger,
segundo Obispo, vino en el año de 1783 en calidad de médico de cámara,
Fray Antonio de la Vera y Gálvez. Este es el primer médico de que hay
noticia auténtica; vivió en Monterrey hasta fines del siglo, y se fue a su
Colegio de San Fernando. Era lego franciscano".
Fray Antonio era español, nativo de la villa de Palma del Río, en la Andalucía Baja, Obispado de Córdoba, según declara .•él mismo, "en donde se
crió y estuvo hasta el día lo. de enero de 1770, que se embarcó para esta
Nueva España en compañía del Ilmo. y Rvmo. Sr. Dr. Fray Rafael José
Verger (segundo Obispo del Nuevo Reino de León), quien venía de Comisario de una misión de cincuenta religiosos para el Apostólico Colegio de
San Fernando de México, a donde llegaron a mediados de abril del mismo
año. Y el día 30 de junio tomó el santo hábito y profesó de religioso laico
por el mes de octubre de 1771. Tiene de edad cuarenta años y desde que
entró en la Religión lo ha ocupado la Obediencia en la asistencia y curación de los enfermos, cuya facultad y ejercicio tiene hasta el presente ... "
Agregó el padre Fray Antonio que, "habiendo salido de la ciudad de México el d:ía 29 de julio de 1783, en compañía de dicho señor Ilustrísimo, de
u

482

Historia de Nuevo L16n. Monterrey, 1925, tomo III, págína 263.

su médico de cámara, llegaron a la villa del Saltillo, primer lugar de su
Obispado, el día 17 de octubre del mismo año y estuvieron hasta el 19 de
diciembre que detenninó pasar a esta capital (Monterrey) ... '' 20
Fray Antonio tenía casi quince años de residir en Monterrey cuando, a
principios de 1798, recibió una carta de su Superior, el P. Guardián del
Colegio de San Fernando de México, ordenándole que volviese. El Ayuntamiento reinero promovió una información para conseguir que se quedara
aqui. Coincidió con estos hechos la aparición en el Nuevo Reino de la
peste de viruelas.
¿En qué se había ocupado hasta entonces Fray Antonio? Un testigo de
la época responde: "en curar toda suerte de enfermedades acontecidas a
estos habitantes". Otro testigo dijo que "de público es manifiesto en esta
ciudad que desde que entró en ella el dicho Hermano Fray Antonio (en diciembre de 1783) se ha ejercitado en curar todas cuantas enfermedades
se han ofrecido, pues aunque a los principios se excusaba, pero advirtiendo
el Ilustrisimo señor Obispo que varios ocurrían a preguntarle, y muchos
pobres, y que no había otro facultativo, le permitió él que curara y que
saliera fuera de su palacio siempre que lo llamaran, ya fuera de día o por
la noche, como así lo hacía ... " Por boca del mismo testigo llega hasta nosotros una valiosa noticia: una vez al año el Obispo Verger mandaba comprar medicinas en San Luis Potosí, llegando "se ponían las medicinas en un
cuarto separado que se destinó para Botica ... " en donde se surtía a los
pobres sin costo alguno, "aunque tuvieran con qué poder costear los medicamentos". A la muerte de este Obispo, ocurrida en julio de 1790, Fray
Antonio se fue a vivir al Convento de San Francisco, donde hoy está el
Círculo Mercantil Mutualista. Poco después volvió a su Colegio de San
Femando de la ciudad de México, pero el tercer Obispo del Nuevo Reino
de León, Dr. don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés lo trajo a Monterrey
a fines de 1792, "no obstante que traía médico y boticario para el hospital".
En efecto, este prelado trajo en su compañía al doctor José Vicente de la
Peña, quien quedó al frente del Hospital Real fundado en esta ciudad en
1793 por el citado Obispo. El doctor Peña se fue luego a Saltillo quedando
encargado del hospital Fray Antonio.

Es prácticamente imposible transcribir en este breve ensayo todas las noticias que contiene el grueso e interesante expediente "movido por el Ilustre
Cabildo de esta Ciudad" para lograr que el hermano lego Fray Antonio se
• Ramo Civil. Volumen 147. Año 1791 Expedientes 21 a 32. Testimonio de las
diligencias practicadas . .. sobre el paraje donde se podrá poner la capital d, est, Obispado ..• .-Folios 22 y 22 vuelta.

483

�quedara definitivamente en Monterrey. Por lo tanto, dejaremos que hablen
algunos de los que conocieron a este var6n ejemplar. Manuel Antorúo de la
Rigada e Inda, Regidor Honorario y Procurado1 General del Ayuntamiento
regiomontano, dirigiéndose al Alcalde Ordinario más antiguo, que lo era
José Joaquín Canales, en carta fechada el 3 de marzo de 1798 le dice: "Su
celda es como un pequeño Seminario donde diariamente enseña a muchos
rúños pobres la doctrina cristiana, leer, escribir, contar y sobre todo el santo
temor de Dios". Otro vecino distinguido añade: "es constante, y que todos
lo ven, que en su celda tiene muchos niños pobres a quienes enseña a leer
y escribir, educándolos en cristiandad y hasta instruyéndolos en el canto por
la inteligencia que tiene el dicho Hermano Fray Antorúo". El citado Regidor Honorario, en un breve interrogatorio sobre la conducta de Fray Antonio, pregunta al P. Guardián del Convento de San Francisco de Monterrey Fray Francisco Máynez, si es cierto y le consta que "en su celda siempre hay una porción de muchachos pobres a quienes sin interés alguno les
enseña la doctrina cristiana, leer, escribir y contar y a algunos el canto llano
y tocar el clave (o clavicordio) ... " Por último, Fray José Frayre, Comisario de Terciarios, dijo entre otras cosas: "jamás se verifica que salga de
su celda si no es a ejercer su ministerio de curar a los enfermos, empleando lo restante del tiempo en enseñar a muchos niños pobres la doctrina
cristiana y primeras letras con el mayor tesón y cuidado y a algunos música
y canto llano. Y también he oído decir que se debe a su curiosidad la ins-trucción de los primeros músicos de esta Santa Iglesia ... " 21
El programa pedagógico de Fray Antonio no podía ser mejor, puesto que
estaba fundado en las materias tradicionales de la enseñanza primaria. Sin
embargo, no faltaron envidiosos que hicieron lleg:.v su protesta hasta el Real
Tribunal del Protomedicato, con sede en la ciudad de México, alegando
que ejercía la medicina sin título. A esto respondió un testigo: "es cierto
que no es facultativo de profesi6n, como él mismo lo tiene confesado repetidas veces, pero con la experiencia de quince años que cumplirá en diciembre del presente, que se ha ejercitado en curar en esta ciudad todo género
de enfermedades, tiene acreditados sus aciertos siendo temeridad el asegurar
lo contrario contra la misma experiencia. Que a no ser así considera el que
declara que es hacer agravio al señor Gobernador de esta Provincia, a los
Alcaldes Ordinarios de esta ciudad y aún al Ilustrísimo señor Obispo y su
,. Todo lo relativo a Fray Antonio y la epidemia está contenido en tres fuentes:
1) Ramo Civil. Volumen 161. Año 1798. Expedientes 1 a 7. Número 7.
2) Ramo Civil Volumen 162. Año 1798. Expedientes 8 a 20. Número 11.
3) Actas del Ayuntamiento. Años 1795 a 1813, Año 1798.

Venerable Cabildo, sujetos todos de instrucci6n y que saben muy bien la
atención que se merece la humanidad ... "
La terrible peste de viruelas se asom6 a Monterrey a principios de 1798.
Repetidamente se asienta el hecho de que, a fines del siglo XVIII, aqtÚ
sólo había un médico: el P. Fray Antorúo de la Vera y Gálvez. Así, en una
brillante exposición para prevenir la epidemia, los vecinos Pedro Manuel
de Llano y Manuel Antonio de la Rigada e Inda dicen al Ayuntamiento el
18 de enero de ese año, que Fray Antonio es el "único facultativo que tenemos en esta ciudad,,.
Pedro de Herrera y Leyva, hermano del Gobernador, en carta fechada el
22 de mayo y dirigida al mismo Ayuntamiento se refiere a nuestro personaje
cuando trata de "el médico único que tiene la ciudad".
La ciudad se dividió en veintid6s cuarteles o barrios, cada uno a cargo
de uno o dos vecinos antiguos y distinguidos, entre quienes se encontraban
el capitán navarro Manuel de Sada, natural de la villa de Santa Fe de Caparroso y fundador de su apellido en Nuevo Le6n; Andrés de Ayarzagoitia,
también genearca de su apellido y originario de Durango en el Señorío de
Vizcaya; Forilán de Mier, ilustre reinero hermano de Fray Servando y José
Joaquín Canales, Pedro de Elizondo, Fernando de Uribe, José Joaquín de
Ugartechea y otros conocidos caballeros. Había un capellán para uno o
dos barrios.
Durante esta epidemia se abrió a extramuros de Monterrey, el 6 de abril
de 1798, un Hospital Provisional de Viruelas que se clausuró el 9 de agosto de dicho año. Fue administrado por Pedro de Herrera y Leyva teniendo
a su cufiada la Gobernadora Josefa Krickdale y a una junta de señoras en
la dirección de las salas de mujeres contagiadas. Fray Antonio, como hemos
visto, dirigía el hospital fundado cinco años antes por el Obispo De Llanos
y Valdés, del que luego trataremos. El Gobernador Teniente Coronel Simón
de Herrera y Leyva y el Ayuntamiento regiomontano insistieron en la permanencia en esta ciudad del hermano lego, a quien dieron también la direcci6n del hospital de virolentos. En la ingente documentación aparecen
noticias tan curiosas como ésta: aunque los dos hospitales tenían buenos botiquines, había que surtirlos frecuentemente "en la Botica del P. Fray Antonio", instalada seguramente en el Convento de San Francisco. No está
claro si el Hospital Provisional de Viruelas se instaló en el edificio que
después fue del Colegio Civil, hoy sede central de la Universidad, o en la
antigua Ciudadela.
Con sorpresa notamos que cuatro folios del libro de actas del Ayuntamiento que abarca los años 1795 a 1813, que quizá contenían datos muy
importantes sobre esta epidemia, fueron arrancados con navaja.

485

484

�En acta de 21 de mayo se asienta que desde el día 6 de abril anterior se
presentaron los dos primeros casos de viruela en un barrio a extramuros de
la ciudad. Eran dos muchachos pobres que inmediatamente se internaron
en el Hospital Provisional. Fray Antonio, "advirtiendo que eran las viruelas
de buena especie, dispuso con acuerdo del señor Gobernador se inoculase un
hermano y hennana de uno de los referidos enfermos, de edad de seis a siete
años, con el fin de que estos dos inoculados se sacasen puses o materias para
seguir esta operación con todos los que quisiesen adoptarla ... 11 En la misma
acta de Cabildo se dice que "deseoso el señor Gobernador de dar ejemplo
y animando a los demás vecinos a que abrazasen una operación tan benéfica, que les era desconocida, resolvió que se inoculasen inmediatamente sus
dos hijos e hija y toda la familia de su casa ... " Luego, el 25 de abril, hicieron lo mismo los vecinos más prominentes y sus familias, siendo secundados
por todo el vecindario reinero.

Así fue como se atacó el peligro: por medio de un procedimiento de preservación contra las viruelas llamado de "inoculación", anterior a la introducción de la vacuna en México. Las estadísticas demuestran que este procedimiento tuvo un éxito completo como veremos más adelante. (Hasta 1804
el doctor Francisco Javier de Balmis, comisionado por el Rey Carlos IV
implantó en la Nueva España el uso de la vacuna descubierta a fines deÍ
siglo XVIII por el médico inglés Eduardo Jenner).
Ya controlada la epidemia, en acta del 9 de septiembre el Cabildo regiomontano hace mención a "el incesante trabajo que ha tenido (Fray Antonio)
en la asistencia diaria de clicho hospital, y a los vecinos en particular en sus
propias casas, todo lo cual ha hecho voluntariamente y lleno de caridad y
amor y con tan buen éxito como se demostrará al fin de esta razón ... ", añacliendo que este religioso lego "de nadie toma «.itipendio por curarle". En
efecto, seguidamente, en acta de Cabildo del 12 de septiembre se anotó una
interesante estadística: fueron inoculados 2,100 personas, muriendo solamente 11 j padecieron las viruelas naturales 466, de las cuales murieron 32. Entraron en el Hospital Provisional, inoculadas, 101 personas y fallecieron únicamente 2, y con viruelas naturales 80 de las cuales murieron 6.
fray Antonio de la Vera y Gálvez fue autor de un Método de curación
,, asistencia de viruelentos, escrito a instancias del Muy Ilustre Cabildo de
Monterrey, que desgraciadamente no conocemos. Esta instrucción fue repartida a los jefes de cuartel o barrio. Al margen, en acta del Ayuntamiento
fechada el 17 de enero de 1?98, dice una nota: " ... se archivó el ejemplar.
También dio (Fray Antonio) la minuta de medicinas".
La deuda que tiene Monterrey con el humilde lego franciscano se puede
deducir del párrafo siguiente, tomado de una carta dirigida el 4 de octubre

486

por Pedro de Herrera y Leyva al Muy Ilustre Cabildo reinero. Le ~ce:
''Debo recomendar a Vuestra Señoría el gran mérito contraído en dicho
hospital (de contagiosos) por el Hermano Fray Anto~o de. la V~a Y_Gálvez,
que asistió a los pobres con el mayor amor, celo y cand~d sm estipendio ~guno, por lo que se hace digno hasta de que se le recolll.lende al ExcelenttSimo
Señor Virrey, pues ha conservado la vida de tantos vasallos,.. Y agrega:
''También debo recomendar a Vuestra Señoría al practicante don José de
Lamadrid y a la mayordoma doña Josefa de Ayala, que por un corto salario
asistieron con la mayor caridad a tantos pobres".
Hay estadísticas muy interesantes de todo el Nuevo Reíno de León, que
incluyen noticias muy curiosas. Por ejemplo, Vicente Vedia y Pinto, Teniente del real de San Carlos de Vallecillo, inserta en su inf01me la nota
siguiente: "Dos de los tres inoculados que fallecieron tengo noticia de haber
causado su muerte el mojarse las manos poco después de ser inoculados".
En Ja villa de Cadereyta, de 1,540 personas que padecieron las viruelas naturales, murieron 164; allí fueron inoculadas 277 y entre éstas no hubo falle:cimientos. En la villa de Cerralvo y su jurisdicción sólo se inocularon 2,
que luego sanaron, pero de 1,453 gentes que tuvieron viruelas naturales murieron 77. En Linares no se practicó la inoculación y de 1,012 personas que
contrajeron las viruelas se registraron 78 decesos.

VIII.

EL PRIMER HOSPITAL DE NUEVO LEÓN

El ya citado historiador licenciado Santiago Roel afirma en su obra Nuevo
León. Apuntes hist6ricos, que el Hospital de Nuestra Señora del Rosario,
fundado en esta ciudad en 1793 por el tercer Obispo del Nuevo Reino de
León doctor Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés, fue el primero que existió, aunque no aclara si en la ciudad o en todo el Reino.
El dato, asentado invariablemente en las cuatro primeras ediciones de la
obra, es inexacto. 22
El día 10 de diciembre de 1651 se presentó Diego de Ayala, prominente
vecino de la ciudad de Monterrey, en la villa de San Juan Bautista de Cadereyta y le pidi6 al capitán Alonso de León, Justicia Mayor y Capitán a
Guerra en ella, que se sirviera darle copia de una antigua merced que poseía
11 Primera edici6n, tomo I, página 69 ¡ segunda, tomo I, página 72; tercera, página 63 y
cuarta, página 61. En la quinta edici6n, publicada en 1954, y posteriores e1 citado autor
ya no incurre en error, debido a un trabajo de rectificación que publiqué en el número 137
del semanario Vida Uni1msita,ia (noviembre 4 de 1953).

487

�y que, "por estar maltratada, muy vieja y que las letras se iban consumiendo",

había el peligro de que se perdiera. El Justicia Mayor accedió a la petición en vista del estado del documento, ordenando a Juan de Abrego, Secretario de Gobernación, Justicia y Guerra, que se sacara en seguida la
copia o testimonio de la merced.
El documento consistía en una merced de ocho caballerías de tierra, otorgada por el Gobernador Diego de Montemayor medio siglo antes, el 5 de
junio de 1600, en la ciudad de Monterrey a favor del conquistador Juan
López. El original, que como hemos visto se encontraba muy deteriorado
en 1651, seguramente ya no existe, pero la copia o testimonio mandado sacar
por Diego de Ayala en la villa de Cadereyta se encuentra actualmente en
el segundo volumen del Ramo Civil del Archivo del Ayuntamiento regiomontano. De él hemos tomado un corto pá1Tafo que prueba la existencia
de un hospital en Monterrey, ciento noventa y tres años antes que el citado
por el historiador Roel.
¿Quién era Juan L6pez? Este viejo conquistador declara en su testamento, fechado en Monterrey el 8 de noviembre de 1634, ser originario de la
ciudad de México e hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López, "vecinos
que fueron de la dicha ciudad". Estuvo casado con Magdalena de Avila,
ya difunta, y fueron sus hijos legítimos Juana, casada con Juan de Montalvo, Melchora, esposa de Leonardo de Mendoza, y Bemabé López.
Desconocemos las primeras actividades de Juan López. Lo cierto es que
ya venía en la famosa y malograda ex-pedición del portugués Carvajal y de
la Cueva, cuando este valeroso capitán se internó en lo que hoy es el Estado
de Nuevo León a fines de 1580 o principios de 1581. Lo dice él mismo en
la merced que comentamos, al afirmar que se le habían dado algunas tierras desde "la primera vez que se vino a poblar''.. Y lo expresa más claramente Bernabé López, único hijo varón del conquistador, al declarar en
1635 que su padre, quien ya había fallecido para entonces, fue "persona de
las primeras que entraron en la población de dicha ciudad ( de Monterrey
o villa de San Luis), que entró con el primer Gobernador de ella, Carvajal ... "
Ocho o nueve años después, al hacer Diego de Montemayor la nueva
fundación el 20 de septiembre de 1596, con el título de Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, aparece Juan López como uno de
los testigos que firman el acta levantada en tan memorable ocasión.
Al conquistador López, por sus grandes méritos y servicios a Su Majestad,
se le concedieron las mercedes que solicitó. En la petición de ocho caballerlas de tierra que hizo en Monterrey el 5 de junio de 1600, y que es el
motivo de este comentario, decía: " ...parezco ante Vuestra Señoría (el Go-

bemador Diego de Montemayor) en la fonna que más a mi de~c~o. conven a y digo que yo tengo necesidad de un solar para casa de mt v1V1e~da
g l en-alo y es desde donde está la cruz que está frontero del hospital
e1 cua s
.
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,,
hacia el río (hasta) donde alcanzare desde la acequia para arn a.,.·
Monterrey no tenía aún cuatro años de fundada, pero ya contaba_ con un
hospital en el año 1600. Casi dos siglos después el de Nuestra _Senora d~l
Rosario abrirla sus puertas. El convento franciscano de e_sta cmdad se~.ia
el Cronista P. José de Arlegu1, aunque el mf dado hasta 1603 serrún
un
' 0
•
"
• tía des
signe historiador Wigberto Jiménez Moreno dice que parece ex1s
•
de 1602".23
Por los años de 1600 a 1605 el Obispo de Guadalajara don ~on~ de la
Mota y Escobar recorrió en una visita pastoral la extensa d1oces1S. a . :u
cargo. En ella estaba incluido el Nuevo Reino de Leó~ y, en su Descnpcwn
Geográfica de los Reinos de Nueva Galicia, Nueva Vizcaya_ Y Nuevo L_e6n,
al referirse a nuestra ciudad, escribió que era "un lugarcito de espanoles
de hasta veinte vecinos escasos, que llaman la villa de Monterr:y ... " ~l
santo Obispo añade: "Los vecinos son sumamente pobres qu~ ~un no _nenen casas de adobes, sino de palizadas embarradas; sus granJenas connenzan a ser algunas labores de maíz y trigo que hasta ahora no son de consideración".
.
,
Unos años después el misionero cannelita andaluz Fray A_ntoruo _Vazquez
de Espinosa, en su obra Compendio y De.scripci6n de las Indias ~ccident~les,
t b l siguiente: ''Doce }eguas adelante (de la villa del Salt1llo) esta el
ano a a .o d Santa Lucía que se va al presente descubriendo y poblando;
nuevo remo e
,
_
hay en él una villa (Monterrey) con treinta vecinos espanoles Y un ~onvento de San Francisco. La tierra es de gran recreo, de buen temple, ,º~ne
un río abundante de pescado regalado Y es camino para el Nuevo Mexico,
aunque no se ha descubierto".
Estas dos "Descripciones", escritas por la época en que se _l: otorgó la me_rced de ocho caballerías de tiena a Juan López, nos dan notlCla de los humildes orígenes de esta ciudad. Sin embargo, no debe sorprend emos que en
aquella incipiente población ya hubiera un hospital, pues bien sabem~s que
con la conquista espiritual y material de estas tierras asoladas por los nomadas
entró también la civilzación.

11

Estudios de Historia Colonial. MWco, 1958, página 146.

489
488

�IX.

EL HOSPITAL DE POBRES DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Dice el doctor González en su Colecci6n de Noticias y Documentos para
la Historia del Estado de Nuevo Leó,i (Monterrey, 1867), que el licenciado
Fermín de Sacia, cura del Sagrario de la Catedral de Monterrey, le contó
en cierta ocasión que el segundo Obispo del Nuevo Reino de León doctor
Rafael José Verger había dado "muchas disposiciones acerca de la erección
de la Catedral, del Colegio Seminario y del Hospital de Pobres, cuyas cosas
no llegó a ver cumplidas por haberle sorprendido la muerte en su palacio de
la loma de Vera el año de 1790".24
En efecto, fue el tercer Obispo doctor Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés quien abdó el 15 de agosto de 1793 1 "bajo el patrocinio de María Santísima del Rosario,,, el proyectado hospital. La institución se estableció
desde ese día, "en que se celebra la gloriosa Asunción a los cielos de la Soberana Reina de los Angeles, la Santísima Virgen Nuestra Madre y Señora",
en la antigua residencia del Gobernador Ignacio Usel y Guimbarda, para
cuyo fin había sido comprada. Esta mansión, que hoy está en el más completo abandono, la conocemos con el nombre de Casa del Campesino y se
encuentra en la esquina sureste de las calles de Abasolo y Mina. 35
En el inventario de los bienes que dejó dicho Gobernador, aparece una
interesante descripción de aquella residencia que fue asiento del hospital
por espacio de sesenta años. Según la reseña, el vasto edificio de sillar, cal y
canto y laja tenía un remate de dos varas de a1to (1.68 m. aproximadamente)
y lo coronaban ciento sesenta almenas de barro de colores en el frente y
noventa y ocho almenas en el resto. La puerta principal, "de clavazón grande, cerraje de hierro y postigos", daba acceso a •un amplio zaguán desde el
cual se podían contar veinticuatro o veinticinco habitaciones. Más adelante,
en medio del extenso patio, había una noria con su brocal, marco y carrillo.
Cuatrocientas ochenta y cinco vigas de buena madera sostenían los techos
y eran los pisos de ladrillo, excepto en la cocina, trascocina, caballeriza, cochera y carpintería. Veinte grandes ventanas ''voladoras de bolillo de madera de mezquite, nuevas ... ", doce pequeñas de pino y seis medianas con
vidrieras, dábanle un aire señorial a la antigua residencia del Gobernador
Ignacio Usel y Guimbarda. Aclara el documento, por último, que era "el
fondo en circuito de dicha casa de doscientas cincuenta y tres varas (algo
Obra citada, página 107.
PbEz MALDONADO. Docum,ntos Hist6ricos á, Nu,vo L,6n. Monterrey,
1947, tomo l. Página 135.

más de 212 metros) en lo labrado por una parte y otras tantas por la
otra ... ,, 26
Al Hospital del Rosario se le llamó también Hospital Real Provisional,
por estarse construyendo el Hospital Nuevo, que sería el definitivo y que por
cierto nunca se terminó, en donde fue el Colegio Civil y ahora se encuentra
la sede central de la Universidad. Así aparece en el plano de Monterrey levantado por el arquitecto francés Juan Crouset en 1798 y publicado por
primera vez por el historiador, ingeniero y general Vito Alessio Robles en
su obra Monterrey e11 la historia y en la leyenda (México, 1936).
Hace unos afias encontré casualmente once libros de administración -seis
del hospital y cinco de su botica- en un viejo armario abandonado del templo del Roble de esta ciudad. De su consulta se deduce que en este nosocomio debieron prestar sus servicios muchos médicos, a través de más de
medio siglo de existencia. Pero lamentablemente, los libros donde aparecen citados algunos facultativos corresponden a épocas recientes. Como esto
excede los límites de nuestro ensayo, solamente los nombraremos: el médico
más antiguo que se menciona es José Cornelio· de la Vara, quien se retiró
por enfermedad el 29 de agosto de 1825, siendo sustituido, interinamente, al
siguiente día por José María Morales, aprobado en el cargo el 11 de septiembre siguiente. Durante todo el año 1827 ocupó el honroso cargo de médico
cirujano del Hospital de Pobres el cordobés Francisco José Arjona, dejándolo
el 27 de septiembre de 1828. Este mismo día entró en su lugar el doctor
italiano Pascual Costanza, contratado en la ciudad de México por los representantes federales de Nuevo León y a instancias del Gobernador del Estado
Joaquín García para que fundara la cátedra de Medicina en dicho hospital.
Sustentó la cátedra por espacio de dos años y al fin presentó "seis de sus discípulos en examen público", dice el doctor José Eleutcrio González. En realidad, aquí está en embrión la futura Escuela de Medicina.
El doctor Costanza renunció, yéndose a vivir a Pesquería Grande, hoy
Villa de García. En 1832 ocupaba el cargo de médico cirujano del hospital
el veracruzano José María de los Reyes, quien lo dejó el 7 de enero de ese
año. Al día siguiente entró Agustín de Aresti1 traído de la ciudad de México por el sexto Obispo Belaunzarán, pero sólo estuvo veinticuatro días;
renunció el 31 de enero. Fue sustituido por el doctor Santiago Cullinam,
quien apenas duró doce días y medio. Al siguiente, 14 de febrero de 1832, el
mencionado obispo reunió las plazas de médico y boticario en el boticario
del hospital José Cristóbal Garfias, quien también había venido con el mis-

14

" CARLOS

490

11 Protocolo dt Inst,umtntos Públicos. Volumen 17. Años 1771-1773. Folios 378
\'Uelta, 3 79, 39 l y siguiente,,

491

�mo prelado. El 22 de junio entró como médico interino del Hospital de Pobres un farmacéutico de Guanajuato, Ignacio Zendejas. Casi dos años después, el lo. de mayo de 1834, entregó al joven José Eleuterio González la dirección del nosocomio que había de manejar durante diez y nueve años hasta
su extinción. Este benemérito doctor, quien fundó alú mismo la cátedra
de Farmacia en 1835 y la de Anatomía en 1842, afirma que la benéfica
institución cerró sus puertas definitivamente en el año 1853.

•
Roe! asienta que el hospital ''desapareció por la época de la Invasión Americana" 27 y Pérez-Maldonado dice que "fue clausurado en 1855" / 8 pero el
doctor José Eleuterio González, su último director, aclara: "el Gobierno
Eclesiástico, por falta de fondos, extinguió el Hospital de Nuestra Señora del
Rosario a principios del año de 1853". 29 Poco tiempo después se instaló en
aquella noble mansión el "Colegio de Niñas" a cargo de las Hermanas de la
Caridad de San Vicente de Paúl, que fueron expulsadas de nuestra patria a
fines de 1874 y principios de 1875 por inicuo decreto del Presidente Sebastián
Lerdo de Tejada. El Obispo Montes de Oca sostuvo de s~ peculio un nuevo
colegio de niñas que tenía como directora a "la benemérita Lupita Treviño",
como la llama con justicia Alfonso Junco, quien fue designada por el propio Obispo en 1881 para ocupar el cargo, según José P. Saldaña. 30 En 1887,
por gestiones del décimo Obispo y primer Arzobispo doctor Jacinto López y
Romo, ocupó la finca el ilustre "Colegio de San José" de las Hermanas de
la Caridad del Verbo Encarnado. "Cayó sobre nuestros días -dice Alfonso
Junco-- la vergüenza de su despojo, y la entrega.a no sé que oficial destino". 31
Hoy se conoce la antigua residencia del gobernador Ignacio Usel y Guimbarda con el triste nombre de Casa del Agrarista o del Campesino.

APENDICE 1
Providencia del Capitán Alonso Lucas el Bueno, Justicia Mayor y Capitán a Guerra
del Nuevo Reino de León. Año 1626.*

"En la ciudad de Nuestra Señora de Monterrey del Nuevo Reino de León, en diez
y seis días del mes de abril de mil y seiscientos y veinte y seis años, el capitán Alonso
Lucas el Bueno, Justicia Mayor y Capitán a Guerra de este dicho Reino y sua Provincias por su Majestad, dijo: Que a su noticia ha venido que en este Reino suele
suceder y puede que estando algunos indios e indias sirviendo a los vecinos, así en sus
caw como en sus estancia! y haciendas y estándolo, se dejan servir de ellos todo el
tiempo que tienen salud los dichos indios o indias para poderlo hacer, y sí en algunos
aciertan a tener alguna enfermedad de fonna que no estén con agilidad para continuar el dicho servicio, ha sucedido y sucede que los desamparan y echan de sus
casas y, viéndose asl desamparados, buscan quién de misericordia cure sus enfermedades, como algunas personas lo han hecho y hacen. Y curados se procura luego el
derecho que se tiene a los dichos indios para volverse a servir de ellos, cosa contra
razón y justicia, pues s6lo los quieren en salud, siempre siendo sujetos a enfermedades.
Y el que se quisiere servir de los dichos indios e indias esté obligado a curarlos, por
tanto para que esto tenga el remedio conveniente y nadie se atreva a desampararlos,
asi enfennos como sanos, ordeno y mando en nombre de Su Majestad que cualquiera
penona que se sirviera de alguno y en la enfermedad que tuviere le despidiere para
que otro le cure, que en tal caso haya perdido cualquier derecho o acción que a él
tuviere, así de encomienda y merced como el de otra cualquiera manera y sólo le tenga
aquella persona o personas en cuya casa hubiere sido curado y recibido salud y no
otro ninguno y este tal solamente le pueda pedir o sacar de poder de cualquiera persona, sin que le valga para ello merced que tenga ni haya tenido de ningún Gobernador ni persona que la haya hecho, aunque sea de Su Majestad, pues no permite que
se use mal de ellas; puea el dia que le dejó de curar y despidió de su casa sin misericordia no sólo perderá el derecho pero es delito por donde merece ser castigado. Y
desde luego en el dicho nombre ( de Su Majestad) les desiste y aparta de cualquier
derecho que a los dichos indios tuvieren el que incurriere en lo susodicho y se le da y
concede al que los curare, como dicho es una y muchas veces. Y esto mando y firmo
y que se pregone públicamente a la puerta de la iglesia para que venga a noticia de
todos".
ALONSO LUCAS EL BUENO

Por su mandado
PEDRO MONZÓN

Escribano de paz y guerra

DR. JosÉ ELEUTERIO GoNZÁLEZ. A.puntes biográficos. Monterrey, 1938. Página 7.
" El Obispado. Monturey, 1947. Página 150.
11

• Apuntes manuscritos ya citados, en poder de don JesÚJ Guzmán.
• Estampas Antiguas de Monterrey. Monterrey, 1942. Página 212.
st Sotanas de Mljico. México, 1955. Página 141.

492

• Ramo Civil, volumen l, años 1596-1630, expedientes 1 a 21, Autos del Capitán
Alonso Lucas el Bueno, Justicia Mayor de Monterrey, folio 11. Archivo del Ayunta•
miento de Monterrey.

493

�APENDICE 2
Informe m&amp;lico del

maeatro

de c:inigfa Juan Martfnez de Fria,. Año 1640.•

"En la hacienda (de Santa Clara) del capitán Alomo de Treviño, de beneficio de
•car plata en Cite valle de las Salinu, en veinte y cuatro dfaa del mea de agoato de
mil ICÚcientot y cuarenta añ01, el dicho Julticia Mayor (capitán Gonzalo Ferúndez
de Cutro) para la justificaci6n de esta causa mand6 parecer ante af a Juan Martines
de Frias, maatro de cirugta, para que como peraona que como tal cirujano ha curado
a b dkh01 capitán Hernando de MenclioJa, Juan (esú cquiwcado, a Francitco) M~dez de Cancio '/ Jo, demú heridos, y actualmente los e,ti curando, debajo de juramento que para ello haga en forma baatante, d ~ las heridu que tienen los IUIOdich01 y en qul panes y IÍ aon de riesgo o no.
''Y estando presente dijo que juraba a Di01 y a una Cruz de decir verdad de lo que
aabe y conforme a su ciencia y experiencia ae le alcanzare.
''Y aaf dijo que el ábado puado, que se contaron diez y ocho de ate preaente mes
(esú equivocado, fue el domingo 19), como a las ICis de la mañana, catando cate declarante en esta dicha hacienda (de Santa Clara) en compaiifa del capitán A1oruo de
Treviño, le dijo el dicho capitán re lirvieae de ir con B y otroa compañel'OI a la hacienda (de San Diego) del capitán Hemando de Mendiola, que esd como (a) trea
leguas de esta hacienda, para que curara al dicho Mendiola, FranciJco M~ndez de Cancio y otros heridos que lo estaban de fleclwos que los indios les hablan dado la noche
antes (ábado 18 de agosto de 164-0), según habla tenido avi10. Y• que este declarante fue luego al punto con el dicho Capitán y llegó a la hacienda del dicho Mendiola
y en ella hall6 herido al SUJOdicho con un flechazo atraveado en la sien izquierda, que
fue milagro no morir, y aunque le tiraron otros flechazot por la defensa de la cota no
Je hirieron, de que csti hoy mejor mediante las curas que te le han hecho. Y a Francisco Mmdez de Cancio con tres heridas: la una en la mejilla derecha y otra herida en
la ceja izquierda y otra en los lomos, todas penetrantes, que hoy están sin ri~o mediante loa medicamentos hechos. Y a Juana, india ladina, con una herida y flechuo en
la ceja dCJ'l!cha que le pas6 hasta d oido, muy pen~e, y que 1e le qued6 el pedernal adentro y csti hoy muy mala de ella. Y a un negro llamado Manuel, esclavo del
dicho Mendiola, con un flechazo en la mano dCJ'l!Cha de que esti hoy mejor. Y asimismo a un mulato esclavo del dicho Mendiola, llamado Juanillo, le halJ6 y cur6 tres heridas: la una en el lado derecho por el lomo, que lo pasó de banda a banda, y otra herida en la espaldilla izquierda, que le entró mú de tres dedos, y otra herida en la
mano izquierda, toda, de muy gran riesgo. Y hoy, Dios mediante, y las curas que le, ha
hecho e hizo deade que los vio, están ya todos con mejorla. Y que cato es la verdad y
lo que con su ciencia alcanza para el juramento que hecho tiene y aaf lo declara y firma de ,u nombre con el dicho Juaticia Mayor, de que doy fe".
GONZALO fUNÁNDIZ DI C,UTllO

JUAN MAJtTfNIZ DI

FafAs

LOS COMIENZOS DE LA COLO IZACióN ESPAROLA EN EL

NUEVO MUNDO
DR.

ILVIO ZA.V.ALA

U. N. E. S. C. O. Delepci6n Permanente de Mmco, Paris

CaJsroBAL CoLÓN puede verse c6mo los antecedentes
l. EN LA CAIUWlA DB
d 1 · ·
rtugueses por el
mediterráneos se enlazan con la experiencia e os VUlJCS po Yáñ p:--L
• andaluces como los hermanos . ez mzun,
Atlántico, y con la de mannos
.
Al efectuane la unión de las coronas de Arag6n y Casti.!la ~ªJº el ;:nado
de los Reyes Católicos (1469}, se incorporó a la monarqwa hispana
1
. y comerao
• de los aragone9e5 y catalanes enI ta1·
e
práctica de navegación
tffl'áneo desarrollada sobre todo en los tratos con la Perúnsula
~ y
•
'
de Andaluda comerciaban con los del Levante ~ o ,
Sidlia. Loa
puertos
otros
sostenían relaciones con las .ISias Ba1cares, las costas de Afnca
y~y
. La
dici6n marítima y los recursos forestales de los
y las islas Cananas.
tra
.
·
facilitaron otros coneblos del norte de España, en particular de V1Ztaya,
· ·6n
pu
llo de centros mercantiles como Burgos (la orgaruzaci
tactos y el desarro
.
.
rtancia en la historia del comercio de lanas,
de su consulado, que tiene unpo
da d C tilla babia
data de 1494) y Bilbao (Consulado de 1511): ~ arma
e . asd f co..
en la edad media en algunos episodios de la contten a ran_
~articipado
rtaci6n de la lana contribuyó al fomento de la navegaa~n
mglesa.
La
expo
.
bios entre .el comemo
hacia Flandes e Inglaterra. Hubo tamb1ºén mtercam
hanseáti
el de la Península. Todo esto explica por qué un remo con cenco
y
•
tro en una meseta •mtenor,
como el castellano' pudo f ~ destacadamente
•
•
1
en el comienzo de la expaiw6n ultramanna.

!:.

Doy f, d, ,llo
FuNcrsco Mbo1z DI CANcro

ücribano de Gobernación

• Causu criminales, volumen 3, años 1639-1641, año 1640, folio 14 vuelta y 15 Archivo del Ayuntamiento de Monterrey.

494

. Cuwo FsaNÁNDllZ Duao, Armada Es,a' Ea inútil comultar a es~
lilla d, A,a1611 Madrid, llivadeneyra, 1896,
lola, ,¡11,¡1 la uni6n d, los mnos d, asM clri~d 1926 2 'voh.). J. FrNOT, EtutÚ lais(h
edici6n, llivadeneyra, a
'
'
M
A
2 vola. ay otra
naJ,
I la Flaad11 ,1 rEs1agn1 au oy,n 11,
sv, l,s
eomm,r
Emlir, i• tia, 01" World au
Paria, 1899,
ll. r1'4lúms
B. MaunrAN,
Tia, R~&amp;SI o , S"anüla
,,

respect

lorit••

"'1",,.

495

�Desde el siglo XIV comienza a manifestarse el interés castellano por las
islas Canarias. A principios del siglo XV había amparado el rey de Castilla
una expedici6n de normandos con destino al archipiélago. Rivalizaron portugueses y españoles en su ocupación, y quedó finalmente en manos de éstos,
primero por medio de concesiones señoriales, y después como posesión de
la corona. En las expediciones a las islas Canarias participaron con sus recursos algunos señores de la nobleza, soldados, mercaderes (algunos de ellos
genoveses) y el tesoro real.
Desde la península y las islas Canarias partieron e.xpediciones con destino
a las costas de Africa.:

2. En la empresa de Col6n que condujo al descubrimiento de América, y
en otras que se organizaron posteriormente para explorar las nuevas rutas y
conquistar los territorios ultramarinos, la corona participó en los gastos; sin
embargo, el costo de la mayoría de las expediciones recayó sobre los particuthe New, New York, 1918-1934, 3 vols. J. G. Ku.lN, The Mesta, ..4 Study in Spanüh
Economic History, Cambridge, Mass., 1920. Ctt. Vr.RLINOEN, "The Ri~c of Spanish
Trade in the Middle Age", Economi, Hütori,al Revi~w, X (Londres, 1940), 44 y ss.
R. S. SMITH, Th11 Spanish Guild Mtrchan.t . .A. History of the Consulado, 1250.-1700,
Nurham, N. C., 1940. E. !BARRA y G. Roo.RÍouEZ, "L03 precedentes de la Casa de
Contratación de Sevilla", Revista dt Indias, II, 3 (Madrid, 1941) , 85-97; 4, 5-54;
5, 5-38. J. PIERNAS HtraTADO, La Casa de la Contratación d, liu Indias, Madrid,
1907. R. CAR.ANDE, Carlos V y sus banqu11ros, Madrid, 1943, cap. XI. Entre otros
aspectos {p. 243) señala la importancia que tuvo Vizcaya en el ramo de las construcciones navales por contar con robledales y mineral de hierro y tradición marinera
( carrera de Tcrranova, en busca de ballenas y b3calao, carrera de Flandes para conducir lana, relaciones con Inglaterra y Francia). FLORENTINO Pwz EuBID, El .Almirantazgo de Castilla hasla las Capitulacíonts de Santa Fe, Sevilla, 1944. }AI:w!. V1cENS
VTVEs, "Precedentes Mediterráneos del Virreinato Colombino", Anuario de Estudios
Americanos (Sevilla, 1948), 571-614. Juwo GoNZÁLEz, "Origen de la Marina Real
de Castilla", Re11Üta de Archivos, Bibliotecas y Museos, 54 (Madrid, 1948). R. KoNETZRE, El imperio español, orlg1111s y fundamentos, Madrid, 1946. Los estudios de
Earl J. Hamilton que cito en mi Programa, p. 67. ANTONIO BALLESTEROS, La Marina
Cántabra y Juan de la Cosa, Santander, Diputación Provincial, 1954. C. V1ÑAs Y
MEv, "La Economía Marítima de Castilla en el Atlántico durante la Baja Edad Media", en X Congreso lnte111azionale di Sci,mze Storiche. Roma. Florencia, 19551 VII,
231-235. JuAN Pwz DE TunELA BUENO, "Castilla ante los comienzos de la oolonizaci6n de las Incfüu", Revista de Indias XV. 59 (Madrid, enero-marzo, 1955), 11-88.
Del mismo, Las armadas de Indias y los orlgenes de la polltica de colonfraci&amp;n, Madrid,
Instituto Gonzalo Fernández de 0,.-:iedo, 1956. H. SANCHO, Historia del Puerto de
Santa Maria, Cádiz, 1943.
1 Vfase FLORENTINO Pruz Eu.BID, Los descubrimientos e11 tl Atlántico y la rfoalilidad castellano-portuguesa hasta el tratado de Tordesillas, Sevilla, 1948. (Publicaciones
de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos de Sevilla).

496

lares. A veces eran señores de España los que aventuraban sus recursos bajo
la esperanza de multiplicarlos en las Indias Occidentales, como ocurre con
D. Pedro de Mendoza que había hecho su fortuna en el saco de Roma y la
invierte en el Río de la Plata, y con el adelantado D. Alonso de Lugo que
deja su posición en las Canarias para pasar a la Nueva Granada. Los caudillos que habían reunido su riqueza en el Nuevo Mundo costearon usualmente otras expediciones, según se ve en los ejemplos de Hemán Cortés, Pedro
de Alvarado 1 Diego de Almagro, Sebastián Benalcázar, entre otros. Los funcionarios encargados de administrar las primeras posesiones españolas, los
soldados que deseaban mejorar de estado1 los mercaderes, pusieron en común sus recursos para armar jornadas por mar y tierra. 3 En todas estas empresas, el premio obtenido por los conquistadores y pobladores no provino
del tesoro europeo de la monarquía sino de las riquezas halladas en las tierras de América y del trabajo de los nativos. La ambición de los exploradores giraba en torno del oro1 la plata, las perlas, las esmeraldas, ya que las buscadas especias del oriente no aparecían. Los esclavos indios constituyeron otro
de los renglones de riqueza en los comienzos de la conquista. Entre las mercedes estables e importantes figuraban las de índole señorial: marquesados,
encomiendas. Y las grandes concesiones de tierras -haciendas, estancias-en donde quedaron adscritos sirvientes indios.

La corona, que recibía a poco costo el beneficio político y económico de
la incorporación de los nuevos reinos ganados por sus vasallos, reconocía la
obligación de otorgarles mercedes para el aprovechamiento de los recursos
naturales y humanos de las Indias Occidentales; pero los religiosos señalaban
a los reyes el deber de conciencia de evangelizar y amparar a los indios. La
copiosa legislación de Indias ensaya un equilibrio difícil entre los intereses
de la Igle ia, la corona, los colonos y los nativos. Por una parte. los españoles de América y sus descendientes son considerados como la guardia cristia•
na que asegura la posesi6n de los nue,·os reinos y permite evangelizarlos. Por
otra, la corona mira con recelo la posibilidad de que surja en las tierras distantes una poderosa nobleza independiente, que oprima a los nativos y sea
desleal al lejano monarca. Los religiosos procuran valerse, en ocasiones, de
los señores españoles, y en otras, del monarca y sus funcionarios, para ade•
lantar la catequesis de los indígenas; o bien aspiran a crear una comunidad
misionera de religiosos e indios con ninguna o escasa ingerencia secular.
En las cr6nica1 de FnNÁNnEZ D&amp; Ovn:no, B:ERNAL Dw, L6uz DE G6K.A1l.A. y
muchos otros quedaron constancias del sistema de costas privadas. El primero notaba
que: "Casi nunca sus majestades ponen su hacienda y dinero en estos nuevos descubrimientos, excepto papel y palabras buenas". Cit. y estudio por R. CA.a.A.r.'DE, Carlos V
)' rus banqu~ros . .. , 1943, pp. 304-305, 332.
1

497

H. 32

�El oro, la plata y los productos de América permiten hacer envíos impor•
tantes a la metrópoli, hay asimismo capitales coloniales que se invierten en
la minería, en la construcción y el ornato de las ciudades, en el comercio
interior o exterior. En Europa, esos tesoros contribuyen a provocar la revolución de }oi; precios y atraen el interés de banqueros y comerciantes de
otros países (las casas geno\'e~as, las alemanas de los Fugger y los Welser).
La corona regula el comercio transatlántico sin excluir de él los intereses de
los particulares. La fortalei.a de la posición política y religiosa de España en
Jas contiendas europeas depende, en buena parte, de las riquezas que recibe
de las posesiones americanas.• El ataque a las comunicaciones y posesiones
ultramarinas por las naciones rivales extiende el campo de la lucha europea

al mundo colonial.
Los impulsos terrenos que llevan a los capitanes, soldados, mercaderes, labradores y artesanos a las Indias son de aventura, ascenso social y afán de
riqueza.
Los caballeros e hidalgos emplean sus personas y bienes en la conquista por
sen-ir a Dios, al Rey, y obtener honra y provecho1 "que pocas veces caben
en un saco", según el agudo comentario del cronista Gómara. Después de la
guerra desean señorear y fundar linajes, como en la edad media europea.
No obtienen todo el poder y la riqueza a que aspiran, pero sí crean ·una sociedad jerarquizada en la que ocupan un lugar privilegiado. 5
Hay pasajeros que embarcan con anhelos más llanos, como los labradores
que quieren dejar a sus hijos en "tierra libre y real'', es decir, emanciparlos
de la servidumbre de los señores de España.
Hombres de oficios "mecánicos" (a diferencra de los liberales de la tradición aristotélica) también se dirigen al Nuevo Mundo desde los primeros
tiempos; el trasplante aviva en ellos el impulso de ascender socialmenle, Y a
• Hay muchos testimonios de época que revelan la conciencia que se tenía de esta
situación. Por ejemplo, se lee en el MunorÍill, informe y manifiesto.• . , de Fray Bu!.NAVENTUV. DE SAUNAS v CÓRDOBA (O.F.M.), impmo en Ma~id en 1645 o _46:
"La 'ueva España y el Perú son dos pechos donde Roma, Castilla, Nápoles, Milán,
Flandes, Alemania, La China, cte., y las demás provincw del mundo, se surten de su
sangré convertida en leche de Oro y Plata". Cf. R.H.A,, 40, p. 439.
.. á
.
• Oecla birn de ello9 Gutiérrcz de Santa Clara (1,200) que ~ s se presnan t~~r
una lama en mano, y una adarga ante pechos, peleando conLra infieles y en scrnc10
de Dios y de su Magcstad, que no traer un arado en las manos, labrando los campos,
porque 00 estarán hechos ni habituados a ello". Cit. con comentarios por G. FRIEO~R'.cr,
op. cit., J, 527. La Historia de BERNAL DíAz es rica. en ejem_plos sobre e~ desuno
de los conquistadores al término de la guerra, y no olV1da a quienes rcnunctan a los
bienes y concluyen su1 dfas como ermitaños o religiosos mendicantes..

498

menudo no quieren continuar desempeñando el trabajo artesanal. Repetidas leyes mandan a las autoridades que los constriñan a ejercer sus oficios.
La emigración posterior a la del agitado período de la conquista ha de
acomodarse a una sociedad colonial ya establecida; adelante veremos que.
se ad\iertcn cambio:c; considerables en los móviles y en la condición de estos
cmígrantcs, sobre todo en el siglo XVIII.
El espíritu de cruzada )' evangelización se proyecta sobre América como
una prolongación de la lucha secular que se había librado en la Península
contra el Islam. Los primeros conquistadores de Canarias y de América suelen
considerarse a sí mismos como soldados de la cristiandad que amplían el do•
minio de la fe frente a los enemigos de ella o que ayudan a ganar las almas
de los infieles no contaminados por la secta de Mahoma.º
Las relaciones entre cristianos e infieles habían merecido una atención particular durante e1 medievo. La seriedad de la amenaza sarracena, las cruzadas, las disertadon&lt;'s sobre la sumision de infieles en los tratados teológicos,
canónicos y jurídicos, así lo revelan. Con mayor razón esto ocurría en la
Península Ibérica, que era zona de contacto de la cristiandad con el Islam.
El adoctrinamiento y la esclavitud de los canarios fueron objeto de largas
controversias; la distinción entre infieles mahometanos y otros solamente
idólatras comenzó a ganar ascendiente. En lo que toca al Nuevo Mundo se
disputaría si los indios podían ser sometidos por vía de guerra o sólo por el
convencimiento apostólico, si eran racionales o bárbaros, si debían ser gobernados como libres o dependientes. Las ordenanzas de de~cubrimientos y
poblaciones iban registrando los cambios que se operaban en la ideología de
la conquista, la cual evolucionaba hacia metas de pacificación y tutela de los
naturales.
Las bulas papales encomendaban a la corona la evangelización de los hombres recientemente hallados. Cuando sobre"icne la csrisión re(jgiosa de la
• LÓPEZ DE GóMARA escribe, a mediados del siglo XVI, con su habitual conci5ión:
"Dos cosas notaremos aquí: una, que con tan poco cauda] se hayan acrecentado las
rentas de la Corona Real de Castilla, en tanto como mlen las Indias· otra, que eu
acabándo!c la conquista de lo! moros, que había durado más de ochocientos años se
comenzó la de los indios para que siempre peleasen lm españoles con los infieles y enemigos de la Santa Fe de Jesucristo" (cd. Vcdia, p. 166). Las Casas censuraba la
''ceguedad'' de los conquistadores y de sus defensores que no percibían la incongruencia que entrañaba el usar vias de armas para difuncfu la doctrina cristiana de paz.
Este es un aspecto en el que la interpretaci6n de G. FRIEDERICI, op. cit., II, 12, no
parece haber captado bien el espíritu de la época: "es war dahcr eine geschick.te
Taktik ... " Ci~rto prejuicio religioso, unido a la inclinación a descubrir astucia o hipocrcsla en el planteamiento de la conquista, impide ver la dualidad existencial que
surge en esta ocnión, romo en tantas otras de la historia.

499

�cristiandad europea en el período de la Reforma, la conversión de la grey
indígena es vista como una compensación a los quebrantos que sufre el catolicismo en el Viejo Mundo. Y los ojos de los misioneros católicos se fijan
también en las poblaciones de Asia como un atractivo campo de ampliación de sus actividades. Las órdenes religiosas (franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios) y la Compañía de Jesús contribuyen activamente a la difusión ultramarina del catolicismo. El clero secular atiende a las necesidades de conciencia de la población de origen europeo y también incluye paulatinamente dentro de su jurisdicción a la población indígena convertida por
los misioneros. La propagación de la fe cuenta con el apoyo político y económico de la monarquía, interesada en mantener la unidad religiosa en sus
dominios.
Desde el punto de vista político, la empresa americana despierta las ambiciones nobiliarias de la población europea que sojuzga a la indígena. De otra
parte, a pesar de la distancia y la dificultad de administrar las nuevas posesiones, se hace presente la tendencia que ya impera en la metrópoli hacia Ja
constitución de la monarquía absoluta. En virtud de la lealtad que el va~
sallo debe a su señor, aun los reinos ganados a costa de los particulares pasan a incorporarse a la corona. Los conquistadores quieren predominar en
la nueva sociedad y ven con recelo el arribo de los funcionarios reales con sm
criados) que vienen a quitarles la autoridad y las riquezas que han ganado
con la espada&gt; a su "costa y minción". El siglo XVI americano registra conflictos entre los conquistadores y el poder real, y entre unos y otros conquistadores, a veces con la intensidad que alcanzan las guerras civiles del Perú. De la contienda entre los señores y la realeza sale triunfante esta última)
no había. ocurrido en la metrópoli, y una poocrosa burocracia -de capa y espada y de letrados- tennina por administrar el estado y sus rentas .en nombre del rey.
Como institución de rrugambre vecinal existe el municipio en las Indias
españolas, que acompaña a las primeras penetraciones y fundaciones de poblaciones por los conquistadores. Como en la reconquista peninsular, que sirve de antecedente y preparación a la conquista indiana, las labores de la
guerra, del señorío sobre los indígenas y de la fundación de las primeras poblaciones, están estrechamente enla.1.adas. Las capitulaciones y ordenanzas de
lo~ descubrimientos contienen disposiciones sobre la población. Llegó a existir bastante uniformidad en la planta rectangular de las ciudades españolas
del Nuevo Mundo, así como en la composición y el funcionamiento de los
municipios de un extremo a otro del dilatado imperio.
El mito, la credulidad y la curiosidad contribuyen a excitar la imaginación
de quienes se lanzan a descubrir y explorar las tierras nuevas.

500

Los trabajos de los cartógrafos, las descripciones de viajes y provincias, el
estudio de las plantas, los relatos sobre descubrimientos de minerales, las primeras crónicas, revelan el asombro que embarga a los españoles ante los "secretos" del Nuevo Mundo, Nuevas epidemias y nuevos remedios atraen la
atención médica.
Un conjunto de conocimientos físicos, botánicos, zoológicos, etnográficos,
contribuye a modificar la visión europea del mundo. Las obras españolas son
leídas y traducidas en otros países. Y, desde fines del siglo XV, comienza a
fonnarse una cartografía y una literatura general en Europa acerca de las
cosas, los hombres y los acontecimientos del Nuevo Mundo.
En la historiografía se refleja la oposición que existe entre el interés de los
conquistadores y pobladores y la doctrina de los religiosos que critican la
guerra y la explotación de los nativos. Al tomar parte los extranjeros en la
polémica de la conquista, se convierte ésta en una honda preocupación española. Los defensores y los opositores de la leyenda negra crean una literatura abundante que acompaña habitualmente a la crónica de la expansión
en el Nuevo Mundo.

3. Los viajes de Colón conceden a España una ventaja considerable en la
ocupación del Nuevo Mundo. Los europeos comienzan a habituarse al clima tropical y a los alimentos nativos en las islas Antillas¡ ellas sirven asimismo
de asiento para propagar los primeros ganados venidos de Europa. Unas veces directamente desde la Península, otras con apoyo en el archipiélago o en
puntos del continente, se organizan expediciones que llevan a cabo la exploración y la ocupación gradual de la tierra.
Toca a los españoles ser los primeros europeos que avistan el Pacifico a
la altura de Panamá ( 1513) ; este hallar.go influye considerablemente en la
ocupación española de las costas occidentales de América.
Desde las Antillas se lleva a cabo el descubrimiento de las costas de Florida, Yucatán y el este de México. Los españoles procuran asegurar estas
posesiones que, junto con las islas, les dan el dominio de una importante región alrededor del Golfo de México, que es la puerta de entrada o clave septentrional del imperio. México, a partir de Ja consumación de su conquista
en 1521, se convierte, a su vez, en centro de irradiación de ex'J)Cdiciones que
se dirigen a Guatemala, Honduras, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, Nuevo
México, Texas, California, Filipinas.
En los primeros años habían llevado a cabo los españoles la ocupaci6n de
las costas de Venezuela y Nueva Granada. Por breve tiempo actuaron los
alemanes en la primera de esas provincias, por concesión que hizo Carlos V
a sus banqueros, los Welser ( 1528-1546) ¡ pero quedó después en manos ~501

�pañolas como las demás provincias del imperio. En la meseta bogotana se
encontraron dos e.~pediciones que venían de las costas del Atlántico ( las de
Federman y Jiménez de Quesada), con una que llegaba del lado del Pacífico
(la de Benalcázar, 1539).
Desde Panamá había embarcado hacia el sur del Pacífico una corriente
de conquistadores españoles que! a través de varias etapas y ramificaciones,
llevó a cabo la ocupación de Perú ( 1533), Quito, Alto Perú, Chile y el norte
e interior de la actual Argentina.
Los españoles exploraron el curso de los grandes ríos sudamericanos; el
Magdalena, el Orinoco, el Amazonas, el Plata.
El estrecho que une al Atlántico con el Pacífico fue descubierto por Magallanes (1520) t'Stando al servicio dr España, c·n su famoso viaje de circumnavegación que termina Elcano (I 522) .
La penetraci6n por el Río de la Plata conduce a la malograda primera
fundación de Buenos Aires ( 1536) y, aguas arriba del Paraná al asiento en
el Paraguay ( 153 7) ; con la segunda fundación de Buenos Aires ( l 580), se
abre a esta colonización la puerta de la tierra hacia el Atlántico. Algunas veces por mar y habitualmente por la ruta terrestre se mantienen comunicaciones entre Buenos Aires y Chile. La ruta maritima poi· el Cabo de Hornos
fue ganando preferencia desde el siglo XVII sobre la del Estrecho de Magallanes, dadas las dificultades que ésta solía ofrecer a la navegación. Una lar- ·
ga vía terres1re unía a Buenos Aires, a través de Tucumán, con el Alto Perú.
Esta intensa acti\'idad descubridora y conquistadora, que es llevada a cabo fundamentalmente en el siglo XVI, permite a los españoles crear un vasto imperio alrededor del Golfo de México y el Caribe, con apoyo en las
islas mayores de Antillas y cl Istmo de Panamá; incluye asimismo )as costas del Pacífico desde el extremo septentrional explorado a partir de Nueva
España hasta el austral de Chile; y grandes extensiones continuas de tierra,
continentales en México, América Central, Venezuela, Nueva Granada, Quito. Perú, Alto Perú) Chile1 Tucumán y Paraguay hasta la desembocadura del
Rfo de la Plata. Las conexiones a través del Pacífico con el oriente quedaron
aseguradas merced a la concepción de las islas Filipinas ( 1564).
La rapidez y la extensi6n fueron salientes en la formación de este imperio.;
Aunque la bibliografla sobre la expansión española queda registrada en 1aJ contribucione.i; de Picón Salas y Zavala al Programa, conviene recordar aquí las presentaciones
sintéticas debidas a CARLOS PERE'iRA, Las huellas de los conquistadores, Madrid, 1942,
y La obra de E1paña ,n A,n¿,i,a, Madrid, 1920. F. A. Kr.RitPATRlCK, Tht Spanish
Conquisladors, Londres, 1946 (hay traducción al español).
1

502

Como se vería más tarde, 10$ puntos débiles consistieron en el vacío que
quedaba al norte y que comenzaron a colonizar en el siglo XVII los franceses, suecos1 holandeses e ingleses, con amenaza para el sistema defensivo y
las fronteras del imperio español; en la falta de ocupación de islas menores
de las Antillas que tentaron a otros colonizadores europeos y en la pérdida de
algunas débilmente pobladas, como la de Jamaica conquistada por los ingleses ( 1655), y la parte occidental de Santo Domingo ocupada por los franceses ( 1697); en la insuficiente defensa de trechos de costas continentales, como se observa en Honduras Británica y Mosquitos; y en el reparto de las
Guayanas entre franceses, holandeses e ingleses. En medio de las posesiones
españolas de Sudamérica qued6 enclavado .el extenso núcleo lusitano del
Brasil.
Habiendo ganado el imperio hispanoamericano la primacía y la extensión
que lo distinguieron, era comprensible que su tarea posterior fuera sobre todo
defensiva.
Sufrió pérdidas y amenazas de consideración en Florida, Luisiana, Honduras, las islas antillanas ya mencionadas y Curazao y Trinidad, la margen oriental del Río de la Plata, las Malvinas, Nootka, sin olvidar la captura temporal
de La Habana y Manila por los ingleses en 1762.
Pero a pesar de la distancia, de las guerras europeas y rivalidades coloniales, y del decaimiento de la metrópoli española al finalizar el siglo XVII,
ésta logró conservar sus principales islas y posesiones del continente. Todavía
apoyó en el siglo XVIII movimientos de expansión y consolidación en Alta
California, Texas, el Nuevo Santander, el Orinoco, Montevideo y el sur de
Chile.
Los territorios de la colonización sirvieron de base a las naciones hispanoamericanas sin pasar a depender de otras manos metropolitanas europeas, no
obstante los ataques que persistieron hasta el fin del período colonial, como
lo atestiguan las invasiones inglesas en el Río de la Plata en la primera década del siglo XIX.
4. Las expediciones españolas que Uevaron a cabo la conquista y penetración de América se compusieron de algunas centenas de hombres entre caballeros y peones; rara vez sobrepasaron el millar de hombres. Estaban regidas
por una disciplina militar que concedía a los capitanes facultades de justicia,
que a menudo ejercieron con rigor. El prestigio personal era un factor poderoso y surgieron banderías y rebeliones antes de que el poder monárquico
llegara a prevalecer. Los caracteres de los conquistadores, sus penalidades, sus
hazañas y excesos han quedado descritos, en ocasiones con maestría, en las
cr6nicas de la época.
Habitualmente mediaron capitulaciones o pactos entre la corona y los

503

�caudillos de las conquistas¡ se aplicaron también normas jurldicaa y económicas consuetudinarias. Los intereses particulares que intervinieron en la organización de las expediciones, asi como )os premios o ~ que se otorgaron a los conquistadores, dejaron huellas en Ja estructura jerárquica de
la sociedad indiana.

Los religiosos procuraron Ja propagación del cristianismo desde los prime.
ros tiempos. Mientras se ventilaba la frondosa polémica teológica y jurídica
sobre Ja conquista y eJ apostolado, ellos precedieron, acompañaron o siguieron a los soldados, mediaron en el trato con los indios, fundaron misiones
entre tribus gentiles y sustentaron comarcas limítrofes. La organización eclesiástica de las provincias y los vínculos de la Iglesia con e) Estado contribuyeron a dar mayor cohesión y uniformidad a) imperio, aunque no faltaron
las particularidades regionales, explicables en esta nueva y dilatada cristiandad.

Además de los soldados y de )01 religiosos, figuraron los oficiales reales, encargados de administrar las rentas de la corona, en Ja primera penetración
española del Nuevo Mundo. La presencia de funcionarios reales de gobierno,
justicia y fisco respondfan aJ prop6sito de administrar tan vastos territorios
desde la lejana corte europea.
Entre )os participantes de las expediciones que tuvieron ocupaciones especiales se encontraban los pilotos, )os marineros, los curanderos y los artesanos
(carpinteros, herreros, sastres) .
El examen de las recreaciones y de la imaginación de los conquistadores
-libros de caballeria, romances, juglares, bufones, naipes, cañas- ayuda a
comprender la atmósfera de estas empresas de penetración.
En el pequeño mundo de cada expedi~n se hallaban representados, en
forma embrionaria, casi todos los elementos que contribuirlan a integrar las
futuras sociedades indianas.

Los instrumentos de la conquista fueron la carabela, el bergantín, el caballo, el perro. Junto a los cuerpos militares avamaron las manadas de
puercos y eJ ganado que se destinaba aJ consumo y a la reproducción. Las
armas incluyeron espadas, lanzas, ballestas, arcabuces, tiros de artillería, armaduras de hierro.
El indio servía voluntaria o forzosamente a la penetración y a) establecimiento de los europeos en calidad de aliado, auxiliar y proveedor.
Los hijos de los primeros conquistadores, ya criollos, ya mestizos, tuvieron
ocasión de participar en expediciones y fundaciones que siguieron a la primera
penetración europea, y en el mantenimiento de las fronteras.•
• Ea lo que ocurre en la, fundacionet llevadas a cabo desde A.unción del Paraguay.

La expami6n de la conquista estuvo a-ociada a Jaa formas de la vida seño-

rial. ya que vastas poblaciones nativas quedaron JOJDetidas a un corto número
de conquiitadores. Los pretendientes que a-e«tiaban a los gobernantes en 101icitud de mercedes hubieron de engancbane en nuevas expediciones, en las que
e,peraban obtener para sí preeminencias econ6micaa y sociales semejantes a
Ju logradas por los primeros conquistadores.
Por tratarse de empresas guerreras, no tomaron parte en ellas habitualmente las mujeres españolas, aunque su temprana presencia es indudable en
algunos casos.• A medida que la conquista condujo a Ja fundación de poblaciones, aument6 e) número de familias que llegaban de &amp;paña; además, de
Jaa islas y de las primeras posesiones establecidas en el continente partieron
algunos movimientos de población con destino a otras provincias de ~rica.
F.t corto el lapso que media entre las conquistas y el arribo de pobladores
que no habían tomado parte en )os encuentros; esto contribuye a diversificar la naciente sociedad. En ella se advierte un ajuste dificil entre los conquistadon:s, los pobladores, los descendientes de unos y otros, los funcionarios reales y sus criados, y los emigrantes de varia condición que continúan
am'bando de Europa, a más de la presencia de indios y negros, y de los mesmos y mulatos que nacen de los cruces con la población de origen europeo.
En las regiones pobladas por indios sedentarios, Ja conquista y el asiento
teiioria) de los españoles pudieron realizane en un plam relativamente breve.
Mas quedaron otras tierras habitadas por nómadas donde la penetración fue
lenta y el avance tomó caracteres de hostilidad fronteriza, como en eJ norte
de México, en la zona oriental del Perú, en eJ sur de Chile, en Ja pampa rio-

platense.
Las últimas empresas de expansión de la colonización hispánica se llevaron a cabo en el siglo XVIII y comieDZo! del XIX, para asegurar fronteras,
El lerVicio en las fronteras de aüle y el ll1o de la Plata ofrece otros ejemploa. El
Diario de Aguirre, 1783-98, en Anaus d, la Bibliot1e11, VII (Buenos Aires, 1911 ),
p. 183, le6ala en fecha tan avanzada que: "Fuera de la Tropa veterana mantiene el
ley un cuerpo de 500 hombret con el nombre de Blandengues. Tod01 1111 individuoa
11111 hijos de la tierra; excelentes ginetet de poca düciplina y que mú ae acomodan
a la lan2a, bolas y 1am, que al fuego. .. El destino principal de esta sente ea la
c1lltodia de la frontera". V&amp;le el estudio de lloaaaTo M.uPANI, El ""''º tl, Blnüap,s, Buen01 Aires, 1933.
• V&amp;.e C. FaaNÁHDu Duao, "La mujer española en Indias", en MlfMlic d, le
R,.Z Aeunnü, tl, la Hinoñ., XII (Madrid, 1910), 157-195; en Bokúr&amp; tl1 la R,al
AetuÜmit, tl1 la Hinoria, XLI (Madrid, 1902), 437-444 y en R,r,ina tl, Dnieho,
Himric 7 L,tTas, año IV, t. XIII (Bueaoa Aira, 1902), 165-182. Tambim es de
hueria a este rapecto el ettudio de W. L. Scauaz, Tlüs N,111 World. Tia, Cmluanoa
of Lctia Amni&amp;a, New York, 1954, cap. VIII, pp. 276-332.

504

505

�redondear posesiones, poblar tierras hostiles o amenazadas por rivales europeos. Estas expediciones ya no tuvieron la misma fisonomía que las de las
centurias anteriores; el interés estatal era más visible en ellas. En relación con
las cuestiones de límites es de señalar la presencia de comisiones demarcadoras y de personas instruidas que realizaron trabajos apreciables (Az.ara, Pichardo).
5. No obstante el carácter miJitar de las primeras expediciones de ocupación de América por los espafioles, no faltó el aspecto de emigración y
colonización. 10
Desde el comienzo de la colonización española se tomaron medidas para
que los pasajeros a Indias quedasen registrados en la Casa de Contratación.
No siempre se aplicaron rigurosamente estas disposiciones, pero se conservan
muchas de las listas que han permitido observar que los emigrantes provienen de varias provincias españolas, que pasan gentes de diversas clases y
oficios, que se inscriben famiJias y no sólo hombres solteros. En fin, que
existe una corriente pobladora que sigue de cerca a los primeros conquistadores de las tierras de América.
El propósito de convertir a los reinos de Indias en colonias de población
se encuentra bien definido en las leyes españolas del siglo XVI. Estas ordenan la construcción de casas de piedra y la concesión a los vecinos de mercedes de solares y tierras, obligan a los maridos a enviar a buscar a sus mujeres a España, requieren el matrimonio de los encomenderos y mueven a los
pretendientes de mercedes a mencionar en las relaciones de méritos y servicios a sus hijos e hijas necesitados de socorro para casarse. Las autoridades
intentan regular el movimiento de la pobtación de unas regiones a otras,
como ocurre cuando se despueblan visiblemente las islas al difundirse el rumor
de las riquezas halladas en tierras del continente.
El envío de labradores y artesanos, semillas1 aperos y ganados, tiene por
objeto facilitar la vida de los nuevos centros de población. También es importante la presencia de mineros, arrieros, comerciantes y otros agentes de
las actividades propias de la civilización europea.
Aunque dentro de algunas reservas, se ha estimado que la población cristiana y morisca del reino de Castilla, hacia 1541, era de 6.271,665 habitan10

Tenía vigorosos antecedentes en el movimiento de repoblación de la Península
que se desarrolla a medida que avarua la frontera cristiana frente a la islámica. Buen
planteamiento de ello y de las repercusiones en el Nuevo Mundo se encuentra en C.
SÁNCHEZ ALBORNOZ, España y el Islam, Buenos Aires, 1943. Véase tambifo la obra:
La reconqui.rla española y la repoblación del país. Zaragoza, 1951. (C. S. J. C. Instituto de Estudios Pirenaicos y Escuela de Estudios Medievales).

506

tes. Agregando Canarias, Cataluña, Valencia, Navarra y Aragón, llegaría a
7.414,970. 11 Entre 1509-1558 se encuentra un registro mínimo de 20,047 pasa-

jeros a Inclias. 12
López de Velasco menciona en 1574 la existencia de 32,000 casas de vecinos en 200 pueblos de españoles fundados en los varios reinos de Indias. Esto
parece arrojar una cifra de población europea, o descendiente de ella, de
unas 160,000 personas. Era el núcleo europeo de colonización más numeroso en el siglo XVI en todo el continente.
Al fin de la época colonial, la población blanca hispanoamericana sería
de tres millones y medio de habitantes.
Siempre fue motivo de preocupación en las leyes españolas de indias la
pureza de religión de los pasajeros. En general la emigración qued6 restringida legalmente a los españoles que tenían a orgullo considerarse como cristianos viejos por "los cuatro costados". Se preocupaba impedir, aunque sin
lograrlo completamente, el paso de judíos, moriscos, gitanos y herejes. Las
persecuciones contra judaizantes fueron intensas. Algunos extranjeros católicos, por ejemplo irlandeses, vivieron en los reinos indianos, mas no en número considerable1 y esto contribuía a hispanizarlos. La desconfianza hacia
el extranjero, que se confundía con la que se profesa al hereje, es un reflejo de las contiendas del catolicismo europeo, de los ataques al imperio
y del relativo aislamiento en que solían vivir las poblaciones coloniales. Pero
hubo excepciones en casos de visitantes o emigrantes individuales, en algunos
puertos y comarcas que practicaban el contrabando (Buenos Aires, v. g.)
y en ciertos períodos en que la propia corte española recibía con mayor
favor las influencias exteriores (misiones de mineros alemanes bajo Carlos III,
visitas de La Condamine, Humboldt, por ejemplo).
No hay que olvidar que la conquista y primera población de Hispanoamérica fue obra, sob1-e todo, del siglo XVI. Cuando la vida urbana y provincial se estabiliza, se ven llegar nuevas corrientes de ~gración española.
Estos pobladores se suman al grupo colonial antiguo, pero no corresponden
por su género de vida al tipo del conquistador. Los establecimientos de
comercio de Lima y México, por ejemplo, reclutan sus empleados entre esos
emigrantes. En el siglo XVIII hay emigración de colonos canarios a regiones que, por intereses políticos, se querían consolidar (v.g. Texas, Venezuela,
u

R.

CARANOE,

Carlos V. . . ( 1943), p. 42.

Esta materia viene siendo estudiada y revisada por J. FRIEOE. Véase por ejemplo,
"Algunas observaciones sobre la realidad de la emigración española a América en la
primera mitad del siglo XVI", Revi.rta de Indias, XII, 49 (Madrid, ·1952), 467-496.
11

507

�Montevi,deo) ; u es un movimiento semejante al de los grupos de azorianos

que envia la corona de Portugal al Brasil.
L~ oposición entre el español europeo y el español criollo o americano
surgtó pront?, y tuvo grandes repercusiones en la vida religiosa y en la civil.
La poblacion blanca se mezcló en diversos grados con la india, dando origen a la población mestiza.
En regio~es de mano de obra negra hizo su aparición el mulato, y había
una población de color emancipada junto a la que permanecía en estado de
esclavitud.

LA PATRIA LEJANA

. ~as mezclas en el nivel popular entre las varias razones produjeron Ja apanc1on de cast:1-5 que hacían más compleja aún la composición de Ia sociedad.
La presencia de sangleyes y tagalos dio un matiz oriental al mes~: ·
F'li .
.
uZaJe en
1 pmas; lo propio ocurre en casos individuales en Hispanoamérica como
resultado de la introducción de inmigrantes por la vía del galeón de Manila.

Abog.

RoDOLFO

Ruz

MENÉNDEZ

Uni.versidad de Yucatán

podríamos decir su esencia o su síntesis, que es una
realidad viva para todos nosotros y que está siempre presente en nuestras
mentes y en nuestros corazones. Pero el detalle, sus aspectos más peculiares
que caracterizan algunas de sus regiones distantes, escapa generalmente a nuestra comprensión y constituye esa Patria lejana, confusa, vaga y contradictoria
donde nuestro amor filial fallece por falta de adecuada información, ya que,
para amar, es preciso conocer primero. Yucatán es quizá el prototipo de
esa Patria lejana, cuya verdad es sólo patrimonio de los peninsulares y difusa
idea, cargada de conceptos más o menos erróneos, para todos los demás mexicanos.
HAY ALGO DE LA PATRIA,

í

u Cf. FRANrusco MoRALEs PADRÓN, "El de.,plazamiento a las Indias desde Canarias"
El Museo. Canario,
~
·'
. XI, 33-36 (1950), 1-24. "Colonias canarias en Indias", 11nuano
d Es d
t
tu 10s A.mencanos, Sevilla, 1951, VIIT, 399-441.

508

V amos pues a tratar, en breves líneas, de que los esfumados perfiles de
ese rincón de México se recorten para mostrarnos su realidad.
La península yucateca, dedo pulgar de México que apunta al Norte y se
contrapone al índice de la Baja California, ha venido emergiendo del mar
desde los más remotos tiempos. Su suelo plano, calcáreo, sin ríos y poblado
de monte bajo, allí donde la mano del hombre no ha dejado su fruto, simula
un gigantesco espejo que devuelve a lo alto la luz del sol. La tierra drl
Mayab es una tierra luminosa, de un cielo de intenso azul que contrasta a
veces con las nubes blancas que, en caprichosas formas, se desplazan con
majestuosa lentitud. La naturaleza la ha dotado de tres encantos: sus playas
de arena blanquísima y de tranquilo mar, sus cenotes o grutas escondidos en
las profundidades del suelo, por donde corre el agua dulce de las filtraciones pluviales y sus noches, siempre frescas por la proximidad del mar y que,
por su transparencia y luminosidad permiten ver las estrellas como si se estuviera en el interior de un maravilloso y gigantesco planetario.
La península entera está sembrada por todas partes de los vestigios de la

509

�esplendorosa civilización maya. Basta abrir un camino para que vuelvan a
la luz interesantes piezas de cerámica, idolillos, osamentas de los antiguos
pobladores o bien edificaciones enteras de una piedra tan blanca, como s6lo
se ve en Yucatán, siempre ricamente labrada.
Los mayas se llamaron a sí mismos Los escogidos (de ma=no y ya=muchos)
y en cierta forma lo justificaron como los griegos entre los pueblos de la Antigüedad. Grandes matemáticos, astrónomos y constructores estupendos pasman hoy día al turista con las ruinas de las que fueron sus ciudades: Chichén
ltzá, Uxmal, Kabá, SayiJ, Lahná, Tulum y tantas otras menos afamadas, por
ser poco conocidas debido a su acceso difícil.
Colón en su tercer viaje trabó contacto con los mayas al encontrar una
canoa indígena que hacia eJ comercio con el sur. Unos náufragos, Gerónimo
de Aguilar y Gonzalo Guerrero, fueron los primeros blancos que llegaron a
sus tierras. Las expediciones de Francisco Hemández de C6rdova, Juan de
Grijalva y luego la de Cortés salieron de Cuba y recorrieron las costas de
Yucatán en ruta hacia el Imperio fabuloso de los Aztecas. Hemán Cortrs
derribó los primeros ídolos en Cozumel para plantar la Cruz y recogió al
náufrago Ger6nimo de Aguilar, que le fuera tan útil por sus informaciones
y como intérprete, gracias a que la Malinche hablaba la lengua maya que
Aguilar había pacientemente aprendido durante su convivencia con los nativos.
Uno de los capitanes 9e Cortés, don Francisco de Montejo, auxiliado por
su hijo del mismo nombre y por su sobrino, intentó la conquista de Yucatán
que logró al fin tras largos años de tanteos y de luchas.
Los falsos indigenistas que achacan a España el crimen de haber destruido
la cultura azteca se quedan sin argument~_por lo que a la maya respecta.
En efecto, a la llegada de los españoles, la decadencia total del pueblo maya
era evidente y sus grandes ciudades se encontraban ya en completa ruina y
abandono. Por otra parte, en esta tierra sedimentaria marina, ni el oro, ni
la plata, ni las piedras preciosas, pudieron tentar la codicia de los conquistadores.
La ciudad de Mérida, fundada por Montejo el Mozo el 6 de enero de
15421 fue un regalo de Reyes hecho al viejo Mayab por la potente raza
nueva que ahora lo poseía. Las formidables ruinas mayas de la antigua Th6
o Ixcansih6, asiento de la nueva ciudad, hicieron recordar a los españoles
las construcciones romanas de su Mérida y, el nombre evocado, desde luego
se impuso a la hora del bautizo.
Los trescie~tos años de la Colonia transcuqieron lentos y fecundos no obstante Ja pobreza de la tierra que mal oculta la laja, la roca, a pocos centímetros de la superficie del suelo y donde, apenas si algunos cultivos, como
el del maíz y el del algodón, daban escaso sustento a la población, algunas

510

veces víctima del hambre y de la miseria más espantosa. (El henequén aún
no se había convertido en el oro verde, que enriqueció a unos cuantos hacendados y políticos) .
Llegaron los franciscanos, levantaron sus conventos y evangelizaron al indio.
Vinieron más tarde los jesuitas y fundaron su colegio del que ha derivado,
al través de diversas metamorfosis, la actual Universidad de Yucatán engendrada por José Vasconcelos, cuando hacía milagros desde la Secretarla de
Educación Pública.
Diego de Landa, Gaspar Antonio Xiu, Cogolludo, Lizama, entre otros,
se esforzaron por conservar la historia de la península. Landa, tan discutido, escribió la Relación de las cosas de Yucatán, fuente insustituible para el
estudio de los mayas, a manera de reparación por el Auto de Fe de Mani
que no le perdonan quienes no pueden comprender que, para Landa, era
más importante la salvación de las alnw de los indios, que todos los tesoros
de la historia o de la arqueología convertidos por la ignorancia en objetos
de culto idolátrico.
Gobernadores excelentes, como don Lucas de Gálve-z, que hizo tanto por
Yucatán como el Segundo Conde de Revillagigedo por la Nueva España,
o como el Mariscal de. Campo don Antonio Figueroa y Silva que batió victoriosamente a los ingleses en Belice, dejaron huella profunda y su memoria
es todavía venerada por el pueblo.
La fachada de la Casa de Montejo, de estilo plateresco, la sobria Catedral
románica de Mérida, empezada y terminada en el siglo XVI, el monumental convento franciscano de bamal, las murallas y fuertes de Campeche, asi
como numerosos edificios eclesiásticos y civiles son muestra del legado material de la Colonia. Una nueva raza, una nueva cultura, un nuevo idioma y
una nueva religión constituyen el legado espiritual.
¿Fue la Capitanía General de Yucatán parte integrante de la Nueva España? Mucho se ha dicho al respecto en pro y en contra. No puede negarlle que la conquista de la región se hizo con recursos propios y según capitulaciones especiales celebradas con el Rey, quien designaba directamente a la
máfflna autoridad de la Colonia, ni la dependencia en lo judicial, en un
principio, de la Audiencia de Guatemala; pero tampoco puede negarse la
posterior sujeción a la Audiencia de la Nue\'a España, ni la prepondcración
que iban tomando los Virreyes en los asuntos de la península.
La independencia de Yucatán se realizó en forma pacífica y democrática,
cosa verdaderamente rara en nuestros turbulentos pueblos de América. El
último Gobernador y Capitán Genera"1 don Juan Ma. Echéverry, convocó
a las fuerzas vivas del país, en Cabildo abierto, y les propuso estas tres alternativas: seguir sujetos a :España, o bien ser libres y constituir una pequeña nación
511

�o unirse a México, que fue la decisión irrevocable adoptada por el pueblo
entero de Yucatán. Este bello ejemplo de civismo y de amor patrio no se
conmemora nunca y ni siquiera se menciona en los textos de historia para
fomentar la unión de todos los mexicanos. En cambio, en muchos de ellos,
por no decir en todos, se exhibe a los yucatecos, haciéndolos aparecer como
traidores, únicamente porque en 1841 y en 1846 defendieron el Régimen
Federal, tan esencial y verdadero para Yucatán cuanto falso y artificioso
para otras regiones del pais. Entonces la península se separó de México,
constituyéndose en República independiente, en tanto volviera a regir el Pacto
Federal que todos los mexicanos habían jurado obedecer. La propia bandera
del Estado, confeccionada para aquella ocasión, tenía los mismos colores del
Pabellón Nacional en distribución diversa: una franja verde vertical, adornada con cinco estrellas blancas y tres franjas horizontales, blanca la de en
medio y rojas las de los extremos. De todo esto ha surgido la leyenda denigrante del separatismo y toda suerte de burlas hirientes que dividen y crean
rencores.
La guerra de Castas, lucha del indio salvaje contra la civilización blanca,
atizada por intereses extraños, estuvo a punto de borrar todo vestigio de
cultura, devolviendo a la barbarie la península entera. Poblaciones importantes fueron tomadas y saqueadas y hubo enorme merma de la población
hispánica, que constituye precisamente el fermento civilizador. Esta guerra
cruel, cuyas consecuencias aún se stÚren, se prolongó por más de cincuenta
años, aunque con grandes sacrificios se logró rechazar a los rebeldes a las
selvas de Quintana Roo, desde el primer lustro de lucha. La habilidad
diplomática de don Justo Sierra O'Reilly,.padre del ilustre maestro campechano, supo enfrentar los intereses de las dos grandes potencias anglosajonas y salvar a Yucatán de la dominación extranjera y al país entero de que.dar aislado de los pueblos hermanos del sur.
El Imperio dejó a Yucatán el recuerdo, un tanto melancólico, de la visita
de la Emperatriz Carlota, cuyo retrato conservan todavía con amor algunas
antiguas familias. Poco antes, Yucatán había sufrido su primera desmembración al surgir el Estado de Campeche. Más tarde, a principios de siglo, se
crearía el Territorio de Quintana Roo dejando al Estado de Yucatán reducido a una mínima extensión dentro de la Península y con las tierras más
pobres y más reacias al cultivo. Sin embargo, el desastre económico quedó
aplazado de momenro, ante la aparición de la industria henequenera, que
constituyó la riqueza de Yucatán por casi medio siglo.
Tres grandes figuras simbolizan la presencia del pueblo yucateco en los
destinos de la patria durante el siglo XIX: Andrés Quintana Roo, el coronel
Crisóstomo Cano y Cano y el jurista Manuel 0rescencio Rejón.

512

Quintana Roo combatió con su pluma y con su talento por la independencia del país. Vicepresidente del Congreso de Chilpancingo, reunido por
Morelos, encarna, en cierta medida, el espíritu de libertad anhelada por todos.
Cano y Cano, glorioso defensor de Chapultepec contra el invasor Yankce,
ofrendó su vida a la patria para dejar siquiera a salvo el honor de la nación.
Poco antes, en Cerro Gordo, había vencido en un encuentro, cuerpo a cuerpo,
al teniente Ulises S. Grant.
·
Rejón, creador del Juicio de Amparo, institución legal netamente mexicana, que supera en su técnica y en sus efectos protectores al famoso Habeas
Corpus anglosajón, ha puesto en manos de cada ciudadano la mejor arma
para defender sus garantías individuales, sentando en el banquillo de los acusados a cualquier autoridad del país que las viole.
La industria del henequén surgió gracias al esfuerzo y al genio creador del
pueblo yucateco. La maquinaria indispensable para transformar la penca en
fibra. dorada y resistente, fue tocia de invención local. Las grandes haciendas
henequeneras comenzaron a fonnarse, cada una con su propia planta desfibradora, movida primitivamente a vapor. El monocultivo se impuso con éxitoi ya que el agave vive a maravilla sobre la pelada roca y pronto, su verde
forma, constituyó el paisaje característico de la vieja tierra del Mayab, iluminado a trechos por el rojo flamboyán, y enmarcado en el recuadro de las albarradas, con la silenciosa figura del indio, vestido de albo traje, moviéndose
entre las filas apretadas de pencas, que semejan agudas lanzas que apuntan
al cielo. La riqueza afluyó a unas cuantas familias, cuyos hijos se educaban en
Europa y que conocían Paris antes de haber visto la ciudad de México.
Acaba de conmemorarse el cincuentenario de los sangrientos sucesos de
Valladolid, Yucatán, que ·fuera el primer brote de nuestra Revolución Social,
aplastado por la dictadura con celeridad de rayo .
Deshecho al fin el régimen decrépito, el oro del Estado, entrado a espuertas por causa de la Gran Guerra, voló rápido hacia la hambrienta loba,
que todo lo devora, incluso a sus propios hijos. Se creó el ejido, a costa del
latifundio y se pensó que el indio había sido emancipado. Pero el henequén
es un cultivo singular: desde que el vástago es trasplantado definitivamente,
hasta que pueda cortarse la primera penca, para transformarla en fibra, pasan siete años, durante los cuales es preciso limpiar de yerbas constantemente las hileras interminables, para evitar que perjudiquen a la planta. El tren
de raspa representa siempre fuerte inversión y el costo de su mantenimiento
es elevado. Esto explica, en parte, los graves problemas planteados por la reforma agraria, que fraccionó las haciendas, pero dejó en manos del antiguo
propietario el equipo industrial. Y así el indio ha pasado de la Encomienda a

513

�la tutela del amo y de ésta al anónimo patronato de Henequeneros de Yucatán y luego del Banco Ejidal.
Pronto el henequén dejó de ser patrimonio exclusivo de los peninsulares y
su cultivo se extendió al Africa, a Sumatra, al Brasil, donde los salarios son
bajísimos y por ende el costo de la producción mínimo. La industria yucateca, manejada por la burocracia, ha tenido que competir en condiciones desfavorables, con las empresas comerciales extranjeras y, al producirse el colapso económico, ha venido la miseria que busca en vano su puerta de escape en la industria cordelera, el turismo, la cría de aves, la apicultura o
en alguna otra labor.
Durante siglos la Península vivió aislada y distante por causa de la Geografía y esa ininterrumpida endogamia, combinada con la falta de contactos
e intercambios ajenos, ha creado ese clima tan peculiar que la ha convertido
en "el país que no se parece a otro".
La fiebre amarilla, endémica en la región hasta principios de siglo, era
mortal, casi con seguridad absoluta, para el foráneo, lo que fue barrera formidable contra toda penetración.

'
Hasta hace muy poco el único medio de comunicación
que tuvo Yucatán
con el resto del país fue al través de la vía marítima, sujeta a las inclemencias del Golfo. Actualmente el avión sitúa a Mérida a sólo dos horas de la
ciudad de México y el ferrocarril y la carretera, hechos ya realidad, simulan
venas y arterias gigantescas que traen y llevan la sangre que ha de vivificar
a este extenuado miembro.
Generalmente se califica a la Península Jlamándola con la ambigua designación de "el sureste de México11 • Pero muchos, sin duda, quedarán sorprendidos al comprobar en el mapa que Mérida se encuentra situada más al norte que la propia capital de la República. Y, como ésta, habrá otras sorpresas
para el mexicano que, con afán de conocer su propia patria, se llegue a la
Península y la recorra.
El yucateco es trabajador y exquisitamente amable con el foráneo, pero
carece de espíritu gregario y ésta ha sido la mayor de sus debilidades. Pacifico por naturaleza y culto por el estudio, es también limpio en su cuerpo y ordenado en sus costumbres. No bay que olvidar que Yucatán tiene el más bajo índice de criminalidad en la República y que sus campos son tan seguros
como sus ciudades.
Puede decirse que todos los habitantes de Yucatán no duermen en cama,
sino en elaborada hamaca de hilo inglés, las gentes de posibles, o de mecate
o de cáñamo, los humildes. El yucateco ama su hamaca que le da un dulce y
fresco sueño y no puede explicarse que, en zonas tan calientes como las de

514

Veracruz, por ejemplo, sea necesario tenderse sobre un colchón a echar sudor por todos los poros del cuerpo.
Quien contemple desde una altura el panorama de la ciudad de Mérida,
quedará pasmado ante el impresionante número de veletas o molinos de aire; veinticinco o treinta mil, que semejan e.xtraordinario y apretado bosque.
La razón de su presencia debe avergonzarnos a todos, porque cada uno de
dichos artefactos mecánicos parece decirnos que, en esta región de México
civilizada y culta, no hay agua potable y es preciso utilizar para el aseo aguas
contaminadas que se extraen de los pozos de cada predio, no muy profundos,
porque la ciudad se eleva a sólo ocho metros sobre el nivel del mar. Se bebe
agua de lluvia que hay que hervir primero, colectada de las azoteas en aljibes subterráneos o en depósitos metálicos o de mampostería. Y así como no
existe agua potable en las poblaciones de la Península, tampoco existe un
sistema de cloacas o alcantarillas que recojan las aguas negras, por lo que
también cada predio debe tener su sumidero o fosa séptica cuyas filtraciones
contaminan el agua de los pozos. La Comisión del Agua Potable de Mérida
lucha desesperadamente por solucionar cuanto antes estos dos graves problemas, causa de elevada mortalidad infantil entre los humildes y peligro constante para el viajero no advertido.
El español que se habla en Yucatán ha sufrido una doble influencia por
parte de la lengua maya: una en el aspecto semántico y otra en el fonético.
Ese hablar pujado que caracteriza al peninsular inculto y que lo hace objeto
de burlas, se debe precisamente al influjo de la lengua maya. El hombre de
la altiplanicie tiene también su acento, lo mismo que el de la costa, que se
come las letras de las palabras.
•Mérida, la limpia y la blanca, con sus doscientos mil habitantes, ya no es
más la quinta ciudad de la República, ni Yucatán el emporio de riqueza que
antes fuera.
Esta Patria lejana que ha prnducido poetas de fama y hombres egregios
por su .saber y por su tes6n en luchas constantes contra un medio adverso, que
creó sus propios ferrocarriles, editó su enciclopedia y que en otro tiempo supiera defender valientemente sus libertades, trata ahora de mantenerse a la
altura de su tradición cultural y de consen·ar la dignidad en medio de su
pobreza. La nación debe hacerle llegar su impulso vital, para que se recobre
de sus quebrantos y brindarle la comprensión y afecto que cualquier parte
de México se merece.

515

�EL PESIMISMO MEXICANO A LA MITAD DEL SIGLO XIX
XAVIER TAVERA .Al.FARO

Univenidad de Veracruz

Mwco

los treinta primeros años de su vida independiente y ya el desaliento cunde por todas partes. Ha de afirmarse que
M&amp;ico es una naci6n "que ha Uegado de la infancia a la decrepitud sin haber
disfrutado más que un vislumbre de la lozanía de la edad juvenil". 1 Aquel
país que pudo haber sido grandioso, faro de ejemplo y virtudes en el Nuevo
Mundo, llega a la segunda mitad del siglo XIX, a juicio de algunos contemporáneos, como el más oprobioso de los pueblos. Respaldado, como lo estaba,
por un pasado de gloria y opulencia; por una tradici6n de optimismo que arranca desde los días de la conquista y se acrecienta con el orgulloso siglo XVIII 2
y los escritos del celebrado viajero Humboldt,ª habría de producir una amarga decepci6n el hecho de que apenas alcanzada la independencia el país
cayera en un estado de anarquía casi completo, se viera envuelto en guerras
externas y por último, a consecuencia de la emprendida con los Estados Unidos, perdiera más de la mitad de su territorio original Terrible golpe debe
haber sido para aqueUa sociedad envanecida el despertarse un día para asistir al Santo Sacrificio de la Misa y ver ondear en las astas de los edificios públicos de la "opulenta y grandiosa" ciudad de México la bandera de las hamu y estrellas. Y más terrible aún si tomamos en cuenta el rancio engreimiento de los mejicanos, heredado del tradicional orgullo novohiipano, que
los había Uevado a creerse otrora la "joya más preciada de la corona de España" y el pueblo elegido por Dios para grandes y maravillosas empresas, a
APINAs s1

HA

SOBREPASADO

ALAIIÁN, LuCA.s, Historia d, Mlxico, M6üco, ]111, 19♦2. 5 vob. V. 834.
Vid. GoNzÁuz Y GoNzÁLu, Luis, "El Optimismo Nacionalista Como un Factor
de la Independencia de México" en Estudios de Historiog,afla d, la Nu,aa Es,aña.
1

1

M&amp;ico, El Colegio de México, 1949.
1

Vid.

HUMBOLDT, AllJANDlto DE,

Ensayo Polltico soln, ,I R,ino d, la Nu,aa Es-

,Cia. Máico, Robredo, 194-1, 4 vob.

517

�gra~o tal de haber permitido, en su Infinita G~andeza, que su madre se apareciese en el Tepeyac y su imagen santa quedara grabada indeleblemente en
la tilma del indio Juan Diego en diciembre de 1531.
México que "al separarse de la Madre Patria, se presentaba con grandes elementos para figurar en el mundo y llamar la atención de los pueblos civilizados" ' era, al principiar la segunda mitad del siglo pasado, un país condenado ~ desaparecer como consecuencia de los graves errores cometidos por los
mexicanos en esos primeros treinta años de vida independiente. Por eso se
diría que entre "los cargos que nos hace el mundo y que nos hará también la
historia, el más severo de todos es la facilidad que hemos tenido para ser
grandes y felices, sin aquel esfuerzo extraordinario que necesitan los hombres
cuando encuentran una naturaleza pobre y estéril, o una situación tal que
presenta obstáculos insuperables". 6 En cambio, en tanto que México iba por
un callejón sin salida, la nación vecina en el norte había florecido a tal grado, que en el "corto período que lleva de emancipada se halla al tanto del
país más adelantado de Europa. Todo el país está cruzado de ferrocarriles y
canales, Ja actividad comercial de las ciudades asombra, el movimiento industrial es grande, y los capitales en continua acción".ª

¿ Qué es pues lo que ha ocurrido en México? ¿ Por qué razón ha caído tan
bajo el nombre y el prestigio de la nación? Las respuestas que se dan son múltiples, y todas ellas son, desde luego, la consecuencia de un diagnóstico que
lleva a cabo el mexicano del medio siglo. También, debemos decirlo, el diagnóstico varía no sólo en relación con las ideas fundamentales que sustentan
los autores, sino en relación con la preparación intelectual de los mismos. Podemos anticiparnos y afirmar que si revisamos las ideas que entonces se expusieron y los remedios sugeridos se podrán reunir en dos grandes grupos :
uno que considera que todo está perdido; otro que entrevé aún luces de esperanza. Podrá, a simple vista, parecernos extraña esta discrepancia de opiniones bijas de una misma época, pero no debemos perder de vista que el
mexicano de entonces -tal vez como el de hoy-, atravesaba por una grave
crisis que ha de intentar resolver en el período conocido como la Reforma.
La crisis no era nueva, es decir no era reciente, la crisis está planteada en
la historia mexicana desde la época de la lucha emprendida para obtener la
emancipación política, y, a medida que transcurre el tiempo sin que se resuelva tendrá que ir tomando un cariz de verdadera gravedad. Es por ello
que la vida en México durante los primeros cuarenta años de vida indepen• CUEVAS, Luis G., Porvenir de México, México,
CmwAs, Lurs, G., op. cit. 13.
' El Siglo XIX, agosto 11, 1849.

Jus,

1954. 11.

diente -como toda vida en crisis--- es dual en su raíz misma. Por un lado es
persistencia del pasado colonial o, dicho con mayor rigor, supen-ivencia. Por
otro es germinación oscura de vida nueva.
Un grupo de mexicanos, así como mttltiples aspectos de la vida económica,
social y política de México están profundamente enraizados en el pasado
colonial; en tanto que otro grupo y algunas formas de vida se oponen a ese
pasado.
A la mitad del siglo XIX los dos más típicos representantes de la primera actitud a la que nos acabamos de referir son: don Lucas Alamán y don
Luis Gonzaga Cuevas. Uno y otro coinciden en cuanto que piensan, y así
lo e,.-ponen, que después de treinta años de vida independiente el país está
condenado a desaparecer, a menos que un verdadero milagro venga a salvar
a México en las tinieblas en las que se halla. Empero el tono que uno y otro
emplean para decir tal cosa es diferente. Más elegíaco y apasionado en don
Lucas que en don Luis, en quien se observa un mejor estado de ánimo o un
mayor equilibrio en sus juicios.
El tono de Al amán, desgarrador y doloroso, nos recuerda el de los profetas
judíos de los días de cautiverio en Babilonia; y aunque doloroso es también
el tono de CuevasJ no llega a los e.xtremos de Alamán.
La imagen que Alamán nos da del medio siglo no puede ser más desesperante:

Méjico como nac,01i ha perdido desde que se hizo independiente:
más de la mitad de su territorio; una deuda extranjera de 52 millones;
la nacional debiera estar muy disminuida ci&gt;n los muchos negocios en
que se han dado créditos como dinero; las rentas reducidas a la mitad y
el ejército a la nada . .. 7
Pero este cuadro trazado así por don Lucas se amplía mucho más cuando
nos dice:

Al ver en tan pocos años esta pérdida inmensa de territorio; esta ruina de la hacienda, dejando tras sí una deuda gravos!sima; este aniquilamiento de u11 ejército florido y valiente, sin que hayan quedado medios
de defensa; y sobre todo, esta completa extinción del espíritu público,
que ha hecho desaparecer toda idea de carácter nacional: no hallando
en Méjico mejicanos ... parece que habrá razón para reconocer con

1

518

: Auw, LucAS, op. cit. V, 877.

519

�el gran Bolívar que la independencia se ha comprado a costa de todos
los bienes que la América disfrutaba ...
Pero don Lucas no se detiene en estas reflexiones sino que se plantea uno de
los problemas característicos de aquella crisis. "Estos funestos resultados -dice- han dado motivo para discutir, si 1a independencia ha sido un bien o
un mal y si debió o no promoverse ... ,, 11
Imaginémonos la impresión que en un lector común y corriente de aquellos días habrán producido estas líneas. Pensemos un poco en la desesperación, en la angustia que sufrieran algunos de aquellos lectores que fueron
testigos de la entrada del Ejército trigarantc a la ciudad de Méx.icoJ que temblaron de espanto en cada uno de los motines o asonadas ocurridos, que perdieron sus deudos o fortunas en alguna de las revoluciones pasadas y que un
dfa oyeron la atronadora fusilería del ejército Jankee. ¡ Cuánto dolor! Por
todo esto, en la República Mexicana se había pasado ''de unas ideas excesivas de riqueza y poder a un abatimiento igualmente infundado". 9 Y aquel
pueblo del que se había dicho que su "clima, territorio, situación geográfica,
supremacía entre todos los esta.dos hispanoamericanos, y una comunicaci6n
por ambos mares, que podía ser activa y extenderse rápidamente, anunciaban su independencia como un acontecimiento de grandes consecuencias pa•
ra el comercio, la industria y la política", 10 a la mitad del siglo no le quedaba ya "nada que esperar".u
Se seguía creyendo en la leyenda de la gran potencialidad económica de
México, se seguía pensando en que México era un país de "prosperidad"J no
en balde pesaba una leyenda trisecular; México seguía siendo aun en Alamán
y Cuevas, como en tantos otros contemporáneos suyos, el legendario cuerno
de la abundancia, pero, en cambio, ya no se creía en el mexicano.
Aquellas virtudes que todavía en 1821 adornaban a la sociedad mexicana,
que aun cuando "'se resentía de todos los defectos de la educación que había recibido. . . hacía notar tan bien los rasgos de lo bueno y noble que habían impreso en ella el carácter y las virtudes de los españoles",12 habían
desaparecido para dejar en su lugar tan sólo vicios y gérmenes de disoluci6n. Por eso, aunque México era sin duda un "país de prosperidad, porque
sw elementos naturales" se la proporcionarían, no lo era "para las razas que
ahora lo habitan'', pues parecía destinado, decía Alamán,
• Al.AMÁN, LuCAs, op. cit. V, 834.
• ALA»ÁN, LuCAs, op. cit. 876.
11 CUEVAS, Luis G., op. cit. 11.
11 AL.uú.N, Luc:As, op. cit. V, 876.
" Cu11vAs, Luis G., op. cit. V, 14.

520

... a que los pueblos que se han establecido en él en diversas y remotas épocas, desaparezcan de su superficie dejando apenas memoria
de su existencia; asf como la naci611 que construyó los edificios del Palenque '1 los demás que se adivinan en la península de Yucatán, quedó destruida sin que se sepa cuál fue ni c6mo desapareció; asi como
los toltecas perecieron a manos de las tribus bárbaras venidas del Nor~
te, no quedando de ellas más recuerdo que ·sus pirámides de Cliolula
y Teotihuacán; y así como por último, los antiguos mejicanos cayeron
bajo el poder de los españoles, ganando itlfinito el país con este cambio
de dominio, pero quedando abatidos sus antiguos dueños; así tam•
bién los actuale.s habitantes quedarán arruinados y sin obtener siquiera
la compasi611 que aquéllos merecieron, se podrá aplicar a la nación mrjicana de nuestros días, lo que un célebre poeta latino dijo de uno de
los más famosos personajes de la historia romana STAT MAGNJ NO.
MINIS UMBRA ... JJ
¡ Qué tremenda condenación para los mexicanos! Y, llevando a sus extremos
las conclusiones a las que invita A1amán a sus lectores, éstos no podrán, lógicamente, sino pensar que lo que encerraba este vaticinio, esta temible profecía
era que el pueblo que gozaría de los bienes que la Providencia había puesto
en el antiguo territorio de la Nueva España serla, tarde o temprano, pero inminentemente, la nación que mediante la anexión ya había empezado a usufructuarlos. Sólo un milagro podría evitar semejante catástrofe, por ello Alamán, invocando a DiosJ ha de exclamar:

¡Quiera el Todopoderoso, en cuya ma110 está la roerte de las naciones, y que por caminos ocultos a nuestros ojos las abate o las ensalza,
según los designios de su Providencia, dispensar a la nuestra la protección con que tanta.s veces se ha dignado preservarla de los peligros a
que ha estado exp,wta!"
E.xiste pues, todavía, una posibilidad de salvación para esta desdichada nación. Hay una hendidura, un resquicio por el que se filtra la luz que anuncia
no ser todo tinieblas. Todavía, en última instancia, está el Todopoderoso que
puede, "según los designios de su Providencia", dispensar a México una ve-.l
más, quizá la última, la protección necesaria para salir del caos. Pero no es
sólo la Providencia quien debe intervenir, es también el hombre, el hombre de
u ALA11Á111, LuCAs,

op. cit. V, 878-879

" lb.

521

�México, el que con su voluntad pueda dar el primer impulso que saque al
país de la situación en la que se encuentra. Pues aunque los hombres "propendemos a disculparnos con sucesos que nos parecen conformes al orden establecido por la Providencia. . . no advertimos que el poder que hemos te•
nido para evitarlos, y la libertad de que gozamos para elegir siempre entre
el bien y el mal, nos hacen responsables de aquello mismo que juzgamos sujeto a consecuencias desastrosas e infalibles". 15 Por esto, aunque en el último
momento tenemos que esperar los ocultos designios de la Providencia, el hombre, nosotros, podemos actuar y elegir, como ya lo ha dejado establecido la
doctrina agustiniana, entre el bien y el mal. Así pues, si es la Providencia
quien en definitiva decide, el hombre puede también elegir, escoger entre uno u
otro de los dos grandes caminos que se ofrecen a los hijos de Eva en este "Valle
de Lágrimas". De aquí se sigue que si en los primeros treinta años de vida independiente mexicana el mexicano ha caído en el error que ha conducido a su patria al caos, es él el responsable del caos y de las desgracias en las que se encuentra hundida la en otro tiempo más próspera y bella región de América.
Así vistas las cosas, todas esas desgracias que se ciern.en sobre el pueblo
que otrora fuera el más dichoso de la América, tiénen su origen en los errores cometidos por los mexicanos después de haber obtenido su independencia.
Las asonadas, motines, revueltas, golpes de mano, cuartelazos, etc., que han
sumido al país en la anarquía, la miseria y el oprobio; la guerra con los Estados Unidos de Norteamérica y la concomitante pérdida de enormes riquezas, no son sino la consecuencia lógica del error en el que ha vivido México
desde la consumación de su independencia; y, en el plano metafísico, el justo castigo que el Todopoderoso inflige a la nación mexicana por haberle vuelto
la espalda, pues los mexicanos

Hemos vivido treinta años haciendo una constante oposici6n a la verdad, no alimentando nuestras espera111:as sino con las ilusiones que siempre no, hace farmar el delirio de los partidos, reduciendo las mejoras y
progresos a vanas palabras y a teorías que no satis/acen ninguna de las
necesidades públicas . .. "
A todo esto se debía, afirmaba Cuevas, la inestabilidad de las administraciones públicas, que sólo había servido para presentar un espectáculo bochornoso de confusi6n, desconcierto y anarquía, con el que fue insostenible el
"buen nombre de la nación", y con el cual el país no pudo llegar a consti-

tuirse "convenientemente". Y así, con todos estos extravíos políticos vinieron
los sociales, pues

... una vez desconcertados los gobiernos y paralizados los resortes de
la ley y del orden, la sociedad debía conmoverse, y la masa proletaria
buscar en la propiedad, en las clases productivas y en los rangos más
o menos elevados, todos los goces que ha podido vislumbrar en las ofertas con que se ha estado adulando a lo que se llama pueblo, sin defi11irlo y sin conocerlo.'1
Pero no sólo estos hechos provocan el desquiciamiento social, sino que "para acabar de extinguir todo buen sentimiento", y apoyando el desorden político y social se echó mano de la indiferencia en materias religiosas con lo
que se privó al pueblo de la benéfica influencia consoladora que siempre "ha
tenido la religión" al conservar "lo que es digno de veneración", haciendo,
desde luego, que sean "más augustas las funciones de la autoridad civil". De
tal manera que al dejar de derramarse por todas partes la palabra de Dios,
cesaron de germinar las "semillas de la virtud", desapareciendo con ellas los
"bienes inmensos de la caridad evangélica" .18
Todas estas desgracias fueron un signo inequívoco&gt; una "señal segura" del
"aumento de riqueza y prosperidad territorial de los Estados U nidos", como
quedó comprobado con la guerra invasora.
Todas estas desgracias no podrán tener remedio en México, nos dirá don
Luis, establézcase el gobierno que se establezca, ya que la "inquietud, la discordia y la desconfianza" son funestas y causan la ruina de cualquier gobierno, pues mientras subsista la falta de equilibrio "entre la libertad y el orden,
vanas serán todas las reformas y todos los cambios que pudieran emprender•
se, y no podrán remediarse ni con grandes ingenios, ni con grandes proyectos, ni con grandes ejércitos, sino con una moral sana que zanje los cimientos de la gloria de un pueblo sobrio y virtuoso". Todo lo demás, diría Cuevas,
no es sino "buscar la felicidad en aquello que la contradice" ,1n
Y Cuevas, como Alamán, está seguro del inevitable fin del páis si éste
persiste en sus mismos errores, si los mexicanos, empeñados en oponerse siste•
máticamente a la verdad, continúan con la espalda vuelta a su tradición. Cada día, cada minuto que transcurre se abrevia la vida de México como nación, como país independiente. Lo que presencian don Lucas y don Luis es
la agonía de u.na luz que se apaga para no encenderse más.
" CuEvAs,

1.0

CuEvAs,

"' CUEVAS,

522

Lurs G., op. cit. 13.
Luis G., op. cit. 1.

Luis G., op. cit. 5.

" lb.
11

CUEVAS,

Lms G., op. cit. 7.

523

�En ese paralelismo que ofrecen los pensamientos de Alamán y Cuevas, advertimos una nota de gran similitud; la desesperanza, el pesimismo del medio siglo. Uno y otro han de preguntarse llenos de zozobra e inquietud, si el
mexicano es o no capaz de autogobernarse, si, como se preguntaba Alamán,
no hubiera resultado mejor permanecer atados a la corona de España. Estos
dos homb!'cs estaban seguros, como Bolívar lo estuvo en su momento, de que
toda la empresa de la independencia era como haber arado en el mar.
Este pueblo ha perdido la luz, está condenado a perder su nacionalidad e
independencia, desaparecerá de la superficie de la tierra, como desaparecieron los antiguos pobladores, sin dejar más huella que la de la ignominia
y la indignidad. Sólo hay una esperanza, que el Todopoderoso, en su infinita Misericordia, se apiade de esta desdichada nación; que el mexicano recapacite sobre sus errores y vuelva sus ojos hacia atrás. Pero el mexicano no parece entender. ¿ Qué hacer entonces?
Alamún y Cuevas dejan planteada la pregunta: "¿ qué será de mi patria?
¿ Cuál será mi suerte y la de mis hijos?" .2~ No son ellos, desde luego, los que
darán la clave para resolver el tremebundo problema. Ellos tan sólo hacen
el diagnóstico y los posibles pronósticos, y aunque, podemos decirlo, insinúan
la terapéutica, no se atreven a formularla abierta y francamente.
Si el mexicano es incapaz de autogobernarse, como con hartura lo han probado esos treinta años, y si resulta inminente la pérdida de la nacionalidad
e independencia ¿cuál es el remedio? Y el remedio, dentro de esta corriente
de pesimismo nacional, lo ofrecen el padre Miranda, Almonte, Hidalgo y
todos los intervencionistas mexicanos: un gobernante ell..1:ranjero, mas no el
sometimiento al extranjero.
Entre estos pesimistas mexicanos del medio siglo y los inventores del segundo .Imperio Mexicano no hay más que un paso y breve. Estos pesimista~
representan muy señaladamente una de las dos corrientes en contradicción,
en perpetuo choque y pugna que le dan a la primera mitad del siglo XIX
mexicano, ese aspecto de crisis permanente. El pesimismo de estos hombres
no es sino el fiel reflejo del anhelo de persistir en el pasado colonial en vías
de liquidarse.

= CuEvAs,

524

Luis G., op. cit. 6.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�DE LA GUERRA Y DE LA PAZ
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMn

Univenidad de Nuevo León
Sobre las tumbas 11ciJn abi,rtas s,
tantan siempre nueoas cancion,s ••• 1

PREFACIO

EL TÍTULO DE NUESTRO TRABAJO no es nuevo: como fácilmente se comprende hay obras meritísimas que lo llevan; sólo que el tema infortunadamente,
pertenece, más que a un autor determinado, al hombre de todos los tiempos.
El problema de la guerra y de la paz, considerado bajo su necesaria dualidad,
es, en el primero de los casos, una cuesti6n que data de los orígenes mismos
del hombre, ya que la violencia y la fuerza han determinado la solución de
la mayoría de todos sus conflictos, como así lo dicen las páginas de su propia historia. De su lectura es posible observar, también, la siempre creciente
evolución y perfeccionamiento de los medios empleados por el hombre para
producir muerte y destrucción; los que van desde los más primitivos hasta
los de nuestros días, en que la imaginación no concibe del todo su terrífico
poder de aniquilamiento. En realidad, el problema de la guerra y de la paz
debe constreñirse a la primera, ya que, si consideramos Ja paz como "el
esplendor del orden", o bien, en la definición Agustiniana: "Pax Est Ordinata
Concordia"; la paz es la concordia en el orden y por el orden, ya que el
orden engendra la paz, 2 ésta, por sí misma, jam~ ha sido problema. Sí lo es,
en cambio, su obtención y más aún su conseivaci6n, por lo que será pertinente referirse al problema especifico de la guerra.
1

Doctor AausrlN BAsAVE FERNÁ:m&gt;zz DEL

VALLE,

Filosofía dtl Hombrt. Fondo

de Cultura Econ6mica, p. 100.
1

Citada por

ALPREP

Vuoaoss, D1r1eho lnt,rnacional Público, p. 16.

527

�Las circunstancias sociales y políticas, así como el notable adelanto científico alcanzado por el hombre, lo han colocado en paradójica, cuanto grave
situación: en un aspecto, casi ha llegado al completo dominio de la materia,
al menos en el descubrimiento y dominio de fuerzas que permanecían ignotas y, en otro --el más trágico-, en un estado de evidente postración moral y espiritual que parece conducirlo hacia su propio fin.
Con la conquista material y la posesión de una nueva técnica bélica,
ciertamente el hombre ha alcanzado niveles de poderío como jamás pudo
soñarlos en ninguna otra etapa de su historia. A desemejanza de otras empresas acometidas por él en el pasado, como por ejemplo, las Cruzadas de
la Edad Media, que desembocaron a principios del siglo XVI en las guerras
de religión. Fue el hecho cumbre que dominó la política europea. Las relaciones entre los Estados estaban alentadas por motivaciones religiosas. Así
la religión llegó a ser l'elan de la vida intemacional,8 así lo expresa el
propio título de la célebre obra de Pedro Dubois (1250-1323): Recuperatione
Terrae Sanctae (1305). Hoy, para desgracia de la humanidad, el hombre
emprende otra clase de empresa, como la sombría de cavar su propia sepultura, en un mundo revuelto, impregnado de problemas y dificultades, por lo
que podría preguntarse en el caso de la probable verificación de una guerra
¿ cuál seria el ideal o los fines que animarían al hombre a llevar a cabo
tan macabra tarea?
Frente a ese porvenir incierto y aterrador, resulta interesante escuchar la
voz de un tratadista que alejado de filosofías enfermizas o de simple existencialismo abstruso, deja oír su mensaje de hondura y de vivificante actitud.
"En estos mezquinos tiempos -nos dice el doctor Agustín Basave Fernández del Valle- de agitación sin sentido, en que la locura de las ambiciones
terrestres esclaviza a los más de los hombres, he podido, con la ayuda de Dios,
guardar lealtad a mi vocación filosófica. No vivimos en épocas propicias para
filosofar y, sin embargo, nuestro mundo requiere -hoy más que nuncade la filosofía. El adelanto técnico, se ha utilizado para devorar al hombre
en los campos de la economía y de la guerra, porque el pensamiento ha
perdido el contenido moral que lo arraigaba a la comunidad. Echemos una
ojeada al ámbito del espfritu humano y nos sentiremos conmovidos por su
desesperación y su angustia provocadas por el maravilloso avance de una
ciencia sin brújula, que, hace ya un siglo, cava el alma del hombre hasta
dejarla sin contenido. . . En el vacío y en la ausencia de convicciones en que
vivimos ha sentido el hombre, por fortuna, horror a ese vacío, ya retoma
1

FRANCISCO SuÁRU,

Espasa Calpc, p. 18.

528

Guerra, folervenci6n y Paz Internacional. Colecci6n Austral.

con su cansancio y su melancolía letal a regiones donde "súbitamente, con
la gracia intacta de una casta virgen, emerge a sotavento el acantilado de
la divinidad ... " '
"La actuación hlstórica -prosigue el autor citado, en otra parte de su
obra- parece desarrollarse sobre campos malclitos. La humanidad ha vivido empleando constante e inevitablemente, maniobras y procedimientos cliplomáticos de mera apariencia y de positivo engaño. Desde la primera dinastía egipcia hasta nuestros días, la historia nos muestra el predominio total
de la mentira y de la astucia en toda política fuerte y el consiguiente aforismo de que "el fin justifica los medios". No ha sido la moral el fundamento
de las políticas nacionales; ha sido la guerra, de todos contra todos y la desconfianza ilimitada de las multitudes del dogma de los Estados".~
La gravísima experiencia que tendrá que arrostrar el hombre en el caso
de que se decida a llevar a cabo una guerra, la que sería totalmente distinta
de cuantas haya realizado en épocas anteriores, supone un hecho nuevo y
trascendental, ya que el mundo presente ha entrado a n~evas condiciones
sociol6gicas, lo que entraña circunstancias extrañas. Tal es el caos de ]a
iniciaci6n a la Era Nuclear, lo que indudablemente exige una revisión total
'
s1 no es que una verdadera revolución en todos los órdenes de la vida humana
con la natural adaptación del Derecho de la Guerra (Jus in bello). ¿ Cómo'
se aplicarla, por ejemplo, el tradicional principio axiomático del empleo de
la fuerza, en legítima defensa, conferido por la ley natural y que no es
solamente un derecho inclividual, sino estatal, en el evento de realizarse
una guerra, cuando este principio, ha llegado a consagrarse nada menos que
en el artículo 51 de la Carta de las Naciones unidas? 9 Rudolf Pannwitz,
en estudio reciente, ha dicho: "El hombre s6lo abandonará lo orgánico e hist?rico, heredado en forma de cuerpo, alma y espíritu, que constituye su mejor
riqueza y su mejor valor, por una situación superior· de carácter asimilable
general, pero nunca por conquistas técnicas o mecánicas. Si se Je habla
de una Era Atómica, contestará: "Yo sigo viviendo en la era del hombre
Y deseo y espero que mis hijos, mis nietos y todos mis descendientes, no c.omprendan nunca que se haya querido vivir en otra era que no sea la del
hombre, ni crean que ello haya sido posible".1
Ciertamente ninguna descripción podría acercarse a esa realidad, que es

.

º"·

ril., p. 24.
O¡,. cit., p. 270.
• "A s1, ,e expuca
,: que el ar tí culo 51 de la Carta de la ONU califique la legítima
' DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE,

1

defensa" ("right of self-dcfense") de "derecho inmanente" ( "inhercnt rightº "droit
")
,
nature1 . . . ALFRBD VERDROSS,
cit., p. 35.
' Runou• PANN'WTTz. La Múi6n de Europa. Revista Humboldt, p. 2, n. l.

º"·

529

n. 34

�la guerra moderna, porque sus consecuencias, magnas en lo material, en lo
espiritual resultarán indescriptibles. ¿ Cómo hacerlo con el dolor de una
madre que pierde al hijo en el combate? De los escombros, la mano del
hombre reedifica, ¿pero cómo rehacer las heridas del alma?
Este Preludio del Apocalipsis -que sería, como ha sido- el empleo de las
armas nucleares, es bastante signuicativo como para que el hombre reflexione hondamente en el contenido del término PAZ y permita que su símbolo
se pasee perennemente sobre la faz del mundo; si bien, el olvido y el desdén
por parte de éste, hacia los principios religiosos, filosóficos, jurídicos y poüticos, que por siglos han venido informando a las instituciones que le han
permitido sobrevivir, ha producido la situación anómala de su dominio material y de su pauperismo espiritual, habida cuenta del saldo incalculable de
los millones de vidas humanas cegadas por el odio fratricida.
Quincy Adams, en su Estudio sobre la Guerra, nos habla de que en un
período que va qe los años de 1840 a 1941, hubo doscientas sentent_a y ocho
guerras, a razón de tres, cada cinco años, sin considerar los conflictos que
hubieron de registrarse posteriormente, los que fueron extinguidos, sin que
llegaran a convertirse en conflagraciones mundiales, como en el caso de la
guerra de Corea.
No está por demás, escuchar ahora la voz de un psicólogo: se trata del
doctor Antonio Prado Vértiz, quien en reciente publicación diarística ha
establecido que actualmente se observa "una angustia que se manifiesta por
una intensa inquietud y por una constante tensión en el individuo. Es una
enfermedad psíquica que muy pocos Mmbres, quizá ninguno, haya dejado
de sentir alguna vez, ya que, por desgracia, vivimos en un mundo lleno de
agresiones, de egoísmo y de odio".
A su vez, el internacionalista A. F. Feller, no deja tampoco de señalar
que "bajo la capa uniforme de una aparente unidad de la civilización industrial, yacen ancestrales intereses, costumbres y pasiones que dividen a los
pueblos y tienden a perpetuar todos sus co,nflictos, a la vez que éstos se
han ido haciendo más complejos por las nuevas ideologías surgidas a causa
de ciertas circunstancias y por adquisiciones de poder con que antes no se
contaba. A la vez que el progreso material ha ido avanzando, han ido profundizándose, en determinados casos, las diferencias de idioma, religión, aspiraciones, tradición económica, siendo precisamente estos factores los que
hacen más difícil alcanzar la colaboración internacional que conseguir cierta cooperación dentro del ámbito nacional". 8
Sin caer en un pesimismo exacerbado no obstante, no es un misterio, y
• A. H.

530

FELLER,

Las Naciones Unidas y la Comunidad Universal, p. 13.

s~ una ventaj~ el reconocimiento de que el mundo ha llegado a ser demasiado ~omp1eJo y, por tanto, duícil de encontrar la o las causas que han
dete~mado el momento angustioso histórico que nos ha tocado vivir, ya que
la vanedad de factores que han intervenido en su culminación son de diversa
cuanto múl~ple natural~. Tomando esto en consideración, y para los fi.
nes ~e estu~1~, hemos estunado conveniente hacer un agrupamiento temático,
p~endo basicamente del hombre, en la siguiente fonna: 1) de lo moral ind1V1dual; 2) de lo moral nacional; y 3) de Jo moral internacional, siendo
de observarse, desde luego la concurrencia y determinación de estos factores
a lo que parece inevitable: la guerra.

1. DE

LO MORAL INDIVIDUAL

La guerra no es un hecho cuya causalidad sea extraña al hombre· si el homb~- está en. conflicto con sus semejantes es que ya de por sí el h;mbre es un
v~eJO c~nflicto, que vive en perpetua tensión dialéctica y de su insuficienCJa radical, que al tratar de colmar, ya de facto, origina las guerras, que
tal es el estado actual del hombre. Resultaría, por tanto, sin fundamento,
el tratar de establecer una teoría de la guerra sin la base previa de una
filosofía del hombre. Este nuevo aspecto del humanismo --como una necesidad- empieza ya a delinearse en obras como la que escogimos y que explica
con bastante profundidad, el problema del hombre moderno: tal es la Filosofí;
del Hombre, del Dr. Agustín Basave Femández del Valle. Otros autores
también se ocupan del tema, si bien no lo explican en su totalidad debido
a la complicada existencia del hombre mismo, que actualmente es ei "horno
faber".
_Rudolf Pannwitz -por su parte- al referirse al punto central del hombre
afuma: "La Idea Europea" se formula en cuatro palabras: la primacía deÍ
hombr~. Es. decir que todo lo que se piensa y se hace no puede proceder prunordialmente de las cosas, sino que parte del hombre y se dirige al
ho~brc, para lo cual debe tenerse en cuenta que este hombre no es un
su¡eto romántico o moderno, sino un ser que ha de responder ante si mismo
~e un mundo objetivo. La primacía del hombre tampoco es un programa,
smo m~s. bien una trayectoria firme para toda su conducta. Esta trayectoria
servira d_e punto de partida para reconquistar el valor interior y la segundad extenor, a pesar de estar hoy más amenazado que nunca. Nada de
e~to es irrealizable, ni ha de pagarse por ello un precio exagerado. El individuo ha de saber evaluar lo que se debe a sí mismo y estar convencido de
que todo lo que consigue, incluso lo más insignificante o inseguro, tiene un

I?

531

�valor. Con ello no se alude al individuo, a la Nación, al Estado, ni .ª la
Humanidad, sino a todos y cada uno, tal y como lo expresa el pensarruento
de Nietzsche: a todos y a ninguno. En todo caso, no se trata de la colectividad, ni de un indh,iduo aislado, sino del tipo representativo, determinado
por la historia, que se abrirá paso en la época que se ª;'ecina. No es una P_:r·
sona particular "existencial" de hoy, ni tampoco un ideal de pas~do manana. La responsabilidad que habrá de asumir equivale a una reacción contra
las fuerzas temporales".º
Sin embargo, no es ciertamente simple la magnitud que enc~erra el t~tar
de conocer al hombre, el que resulta complejo e incomprensible, espeoalmente el de nuestros días, ya que todo el peso de su propia historia parece
agobiarle y su vista no alcanza a penetrar en la muralla de los ..becer~os de
oro" que son los dio es modernos. En los negocios de este mundo, a Juzgar
por el aforismo de Protágoras -rectamente interpretado- de que "el hombre es la medida de todas las cosa.,;, de las que existenJ por la manera como
lo son· de las que no existen, por la manera como no son", precísase el tratar
1
de ace rcamos a él para comprender, hasta donde ello sea permisible, el gran
"porqué" explicativo del período crítico actual.
Hay un pasaje en la obra Guerra y Paz, de León Tolstoy, y ~ue cit~do p~r
el escritor Edmund Walsh., S. J., nos muestra a no muy leJana d1stanc1a
temporal del hombre contemporáneo --consi~erand? las nat~ales ~alvedades circunstanciales- a otro que no guarda diferencias de cons1derac1ón con
éste. "Tolstoy pinta un espécimen de cuerpo entero en el Príncipe Andrew
Volkonsky, el escéptico orgulloso frío refina.do. Yaciendo herido en el campo de Austerlitz, el príncipe contempla el cielo y medita: "Ese cielo ~tan te,
tan alto tan alto, allá arriba, eterno. . . Ah, si pudiera decir, 'Dios, apiádate
de mí'. 'Pero, ¿a quién he de decírselo? ¿Al Poder Indefinido que es inaccesible y a quien ni siquiera puedo definir con palabras; al Gran Todo de la
Gran Nada, o es el Dios que está contenido en este encanto que me ha
dado María.- .. ? Nada es cierto excepto la Nulidad de todo lo que puedo
concebir y la majestad de algo que no alcanzo a comprender''.10
Pero si el hombre actual no se diferencia, en lo materialista e irreligioso,
•cuál debe ser el criterio que podamos utilizar para obtener un resultado
~ás O menos aproximado de ese hombre complejo que parece ir irreflexivamente a una nueva catástrofe bélica? Acaso, ¿habrá que esperar la llegada de un hombre nuevo y superior, o bien conformarse con los residuos del
mismo que queden después de haberse consumado una guerra atómica o hidróLa Misión en Europa, op. cil., No. 1, p. 3.
A. WALSH, S. J., Imp,rio Total, p. 56.

• RuDoLF PANNWITZ,
11

532

EoHUND

gena? Tal es el probable dilema que pesa sobre la humanidad, pese a cualquier optimista actitud, que sobreestimc esta realidad no deseable.
El doctor Agustín Basave Fernández del Valle, en la decisiva aportación
que ha hecho al pensamiento filosófico moderno, en su obra La Filosofía del
Hombre -ya mencionada- la que nos ha servido de guía, nos presenta ideas
que nos permiten, desde nuevos ángulos, acercarnos a ese hombre de quien en
realidad poco conocemos. Conveniente es aclarar, que para los propósitos del
tema de estudio, no es indispensable hacer un análisis exhaustivo sobre el
hombre mismo, objeto de la filosofía del hombre o Antroposofía Metafísica,
como así le domina nuestro autor, ya que, en síntesis, es la especie humana
quien determinará o eludirá la verificación del drama futuro en el caso de
una guen-a, la que nos sirve de fundamento en el somero análisis interpretativo que verificamos.
Aclarado lo anterior, y con ejemplos ilustratiyos, hemos creído oportuno
citar lo que el doctor Basave Fernández del Valle, intitula las "Visiones de
la Historia" que nos han brindado diversos pueblos, a través de la Historia,
desde sus albores, citando en primer término la "Visión Hebrea de La Historia", la que nos muestra interesantes aspectos que nos permiten asomarnos
a ese mundo complejo que el hombre trata de interpretar, ya desde el punto
de vista de un grupo social.
"Los hebreos -escribe el autor citado- concibieron la historia como un
tocio. Los acontecimientos históricos eran un camino hacia una meta y tenían
el sentido de una lucha por una decisión definitiva. Esta meta -centro de
gravedad de su vida espiritual- no era el destino individual del hombre, sino el destino del pueblo elegido. El reino de Dios lo esperaban realizar aquí
en la Tierra. Esta idea no era simplemente mundana o secular, sino religiosa,
teocrática. El reino nacional israelita ardientemente soñado, les impidió reconocer la cruz ofrecida por el Mesías ... " 11
En relación con la posición adoptada por los griegos, en su visión de la historia, nuestro autor dice: "Para los griegos y romanos, el orden histórico era,
pese al reconocimiento de cambios temporales, de una regularidad periódica
inviolable. El último significado de la historia estuvo ausente en la especulación grecorromana.
"La constancia y la inmutabilidad pervivían poi debajo del crecimiento y de

la decadencia. Si alguien les hubiese hablado de una filosofía de la historia,
griegos y romanos tal vez hubieran sonreído pensando en una contradicción
en los términos" .12
" Dr. AousrlN B.-.s.-.va
11
Opus cit., p. 219.

FERNÁNOEZ DEL VALLE,

op. cit., p. 216.

533

�El genio griego se esforzó sin descanso --0bserva Joseph Bemhard- en
eliminar el antagonismo "esencia-evolución" (Dios-Historia), y, aun cuando
no tuvo éxito en la solución lógica, no fueron vanos sus trabajos, porque la
lucha en tomo de ella dio otros frutos muy sazonados que fueron de gran
importancia para la vida religiosa y moral y hasta para el progreso científico.
Los dioses -ex1&gt;resa Jenófanes- nos enseñan a los mortales de buenas a
primeras todo lo que pueden aprender. Dejan que ellos vayan conociendo lo
mejor poco a poco, valiéndose de la investigación personal; Dios, que es único y que, en cuanto a la forma y al pensamiento no tiene semejante entre los
pobres mortales, es todo ojos, todo oídos, todo espíiitu, es un ser que pennanece invariablemente, porque no es decoroso en El, el continuo moverse de
un lugar para otro.
Aristóteles, agudo observador de los entes concretos y de la evolución de
la naturaleza del hombre, vio la tendencia finalista del cosmos. Un motor divino que no es movido y mueve no por impulsión sino por atracción es la
causa primera de la realidad escalonada, en la cual Eros arrastra todas las
cosas hacia los confines de sus perfecciones. Pese a los esfuerzos del mundo
fenoménico por llegar a Dios; resulta a la postre, que la divinidad es inaccesible y que el mundo se queda en una evolución constante. Aunque Aristóteles no haya construído una filosofía de la historia, nos legó un con junto de
conceptos que pueden servir de base para la edificación de un sistema. Válganos como ejemplos, su doctrina del acto y de la potencia, y su definición
del movimiento.
Sin negar el valor de las enseñanzas de-la historia - juicios de pronóstico
útiles para la vida humana-, los griegos no llegaron a sentir por la historia
el aprecio que tenían por otras disciplinas. ¿ Razones? Es que la historia no
es un saber demostrativo. La historia no puede ser ciencia". 13
En la proyección histórica que nos ofrece el autor de mérito y para los
fines de estudio propuestos, destácase, por lo trascendental de su contenido,
el capítulo relativo a la ''Visión Cristiana de la Historia", cuando escribe:
"La Visión Cristiana de la Historia converge hacia un hecho central: la llegada de Cristo". La figura histórica de Jesucristo es "la síntesis de la aproximación entre el ser y el evolucionar, entre Dios y la Historia". El tiempo anterior a la llegada del Mesías tiene el sentido de una preparación y de una
espera. La historia posterior a la muerte del Salvador cobra signiíicado por
la dirección religiosa que asume la Iglesia fundada por Jesucristo. Esta fuerza dirigente de los destinos humanos hace inteligible el sentido de la historia. Nos guía hacia un "obrar cual corresponde al que se halla en presencia
u DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE,

534

op. cit., p. 221.

de Dios". Con San Agustín, los cristianos vemos en la historia el espectáculo
de la educación del hombre por Dios, pel'o también la tragedia de la limitación por el hombre de la voluntad salvífica del Ser supremo. No se trata ya
de ningún movimiento circular ni de ningún proceso continuado y perenne.
Todo lo que acontece en los tiempos -ritmo y sucesión- es presencia constante de la eterna sabiduría de Dios. En este valle de lágrimas se busca la
felicidad y no se la encuentra, porque "no hay más que pecado y corrupción,
amor falso y apostasía", dice Bernhard. En el escenario de la tierra están en
lucha los dos campamentos existentes. Pero vendrá el día de la separación
entre uno y otro campamento. Nuestro Creador y Redentor será, también,
el Juez de los acontecimientos históricos.
Pendientes del Juicio Final, los hombres tenemos, mientras tanto, un módulo, un sentido y un objetivo en nuestra vida: la instauración del reino de
Dios. Aunque tenemos asegurada la victoria final de nuestra causa, como
soldados del reino debemos conocer "la confusi6n caótica de este mundo"
que contrasta con la "tranquilidad serena del otro ... " "El verdadero universalismo de la humanidad -agrega- aparece con la venida de Cristo.
Sin la conciencia religiosa y universal del cristianismo se cae en el particularismo de la religión de los pueblos, de los Estados, de las razas. Sabemos que
Dios se revela adaptándose a nuestras facultades: per modem recipientis,
como diría un escolástico. Pero lo sobrenatural, aun tomándose vida del hombre y uno de los factores esenciales del proceso histórico, sigue siendo divino
por su naturaleza sobrenatul'al. Verdad eta historia, por eso, no la hay sin el
cristianismo. Todo lo anterior no es sino preparación para el gran hecho de
la redención. Los cambios, las oscilaciones históricas, representan las alternativas de aceptación y de repulsión de lo divino que desciende a nosotros
y en nosotros se incorpora.
"La Historia es una búsqueda de las huellas de Dios. En el zigzagueante

vivir de los hombres sólo cabe buscar la línea recta de Dios ... " u
Al señalar la trascendencia de la presencia del cristianismo, no hacemos sino corroborar la comprensión de este hecho por parte de los más brillantes
expositores y tratadistas, que en todos los tiempos se han ocupado del tema.
Así -en nuestros ellas- ha dicho el escritor Edmund Walsh, S. J.: "Con
toda seguridad el nacimiento de Cristo señaló una de esas encrucijadas en
la historia, al introducir, como introdujo, una profunda transformación espiritual y cultural en el antiguo mundo del paganismo. Su advenimiento hasta llegó a dividir el calendario en dos épocas del tiempo reconocibles. El hom-

bre emergi6 de la masa de la humanidad indistinguible como una personali,. Op. cit., p. 227.

535

�dad investida de una dignidad individual desconocida para las priuílegiadas
castas paganas de las civilizaciones precristianas, a pesar de que Platón y
Aristóteles habían llegado al margen de la revelación. Era el punto en que
cambiaba de curso la historia espiritual de la raza, era la fusión de lo completo con lo incompleto que reconciliaba la libertad del hombre con la soberanía del Omnipotente".15
En el breve repaso hecho a estas "Visiones Históricas", se observa cómo
la humanidad, tomando las más importantes manifestaciones de diversos pueblos, naciones o Estados ~ olvidar su evolución y las consecuencias históricas inherentes a los mismos- ha tratado de encontrar el camino, esencialmente con la ayuda singular del cristianismo, para alcanzar su propia dignificación y elevación, así como para hacer permisible )a coexistencia con los
demás hombres, al tenor de aquellas palabras profundas de la moral cristiana, que, por desgracia el hombre actual, no quiere ya oír ni comprender:
"Amarás a tu pr6jimo como a ti mismo", considerando que el hombre
desconocía la idea de una fraternidad, basada en el amor y en la caridad, a
contrario sensu del concepto romano, que concebía al "extranjero" como a
un "enemigo". Mas a pesar de lo sublime que encierra el contenido de la religión cristiana, no sólo para "otra vida", sino para la presente, el hombre al
pretender ignorarla, desdeñarla u olvidarla, ha obtenido como consecuencia, la trágica e.xperiencia del pasado y en lo referente a lo venidero, al menos, no ha podido impedir o frenar, las circunstancias que con diabólico dinamismo convergen a originar un posible conflicto bélico. Es también de
mencionarse que otros caminos -fuera del religioso- han resultado ineficaces, para prevenir tales conflictos, es el caso de instituciones jurídicas de carácter internacional, como la Liga de Naciones, y actualmente, la Organización de las Naciones Unidas, las que, en el caso de la primera, pese a la nobleza de sus prop6sitos, fue incapaz de detener la verificación de la Primera
Guerra Mundial, y en lo que respecta a la segunda, justo es reconocer sus
esfuerzos en la prevención y mediación de problemas que hubieran constituido el principio del fin, pero cuya propia existencia ha tenido grandes peligros.
A pesar de lo dicho por Jaspers, en el sentido de que ''el hombre es más
de lo que se sabe de él'\ es posible localizarlo -en planos sociológicos- desde su nacimiento, desde los tres círculos fundamentales de su existir: la familia, la sociedad, la nación o el Estado.
En lo relativo a la familia, cuya importancia como institución fundamental, es evidente, los tratadistas, sociólogos, así como autoridades eclesiásticas
,. EDKUND WALSB,

536

S.

J.,

Imperio Total, p. 39.

y civiles, convienen en señalar que su naturaleza ha perdido sus virtudes mo-

rales fundamentales, debido a poderosos factores disolventes que la han venido debilitando. La situación ética, religiosa, social y jurídica, que guarda
la familia moderna, es un reflejo natural de los factores de descomposición
que operan en el mundo moderno, con la ayuda de formidables y decisivos
medios inmediatos de difusión de lo inmoral, de lo intrascendente y de lo
vulgar, creando mentalidades enfermas, al hacer hipócritas panegíricos del
mal, en vez de estimular las virtudes morales y cívicas. La televisión, el radio, el cinematógrafo y la proliferación de "obras", de contenido morboso,
así como la infiltración de costumbres perniciosas, han contribuido también
a formar el medio ambiente del hombre moderno. El mecanicismo -otro
agudo problema actual- ha precipitado al hombre en dos corrientes: al
desplazamiento y a convertido en sólo una parte de la gran maquinaria, que
son las colmenas humanas, sujetas a un ritmo temporal inflexible, en el que
las "cosas" del espíritu han sido desplazadas, ya que el "ocio" -tomado en
su más alta y noble significación- de otros tiempos, que permitía el cultivo
del intelecto, se ha convertido en una "cultura prefabricada", insubstancial y
folletinesca.
La educación, necesariamente ha recibido el impacto de las corrientes de
pensamiento que políticos oportunistas han querido revestir de pseudo-filosóficas, lográndose así una serie de conocimientos truncos, apegados, no a la
objetividad cienúfica y pedagógica deseable, sino a una proyección del educando a la supervivencia inmediata y mediocre actual. Al generafuar, cabe hacer la distinción natural, de que la institución fa,;niliar tiene sus peculiaridades de nación a nación. La familia, sobre todo en Iberoamérica, difiere en condiciones y en situación ética, así como religiosa y sociológica, de la familia europea, presentando una mayor cohesión y consistencia, aferrándose, pese a los
elementos perturbadores .y disolventes, a la tradición histócica ancestral, propia de los pueblos de esta estirpe hispánica.
"Nuestro tiempo es de neurosis -nos dice Agustín Basave-, sus más agudos intérpretes reflejan el enojo y el desencanto de vivir. Los europeos, sobre
todo, encaman la crisis actual. Las generaciones de la postguerra padecen deseos de placeres raros y complicados que la vida no da, anhelos de nuevas emociones, tristezas de la carne, afanes inútiles y dolorosamente paradojales de
querer espiritualizar las sensaciones más fisiológicas.
"Todas las épocas fatigadas de culturas fetichescas son pródigas en angustias y tormentos que hoy nos parecen nuestros. Una nueva Roma viciosa y fatal aparece en los modernos escenarios de los Sartre y de los Camus. Las más
de las voces poéticas contemporáneas son voc5 cansadas, voces que no se sos-

537

�tienen. Sus imágenes -de tan rara belleza- acusan pereza intelectual de expresi6n ... " 16
En nuestros días, el viejo ideal de muchos pensadores, de que América y
Europa constituyan, junto con las demás entidades humanas, un solo conglomerado, no es ya una quimera, sino una realidad, gracias a los modernos y
\'eloces medios de acercamiento. Bien lo ha dicho -al referirse a ese ideal, el
estritor Lewis Munford, así como a la trascendencia de la conquista de América, al escribir: "La conquista de América fue en sí misma el acto que permitió a la humanidad, por primera vez, ponerse en contacto y reconocerse como
una unidad común, como la 'HUMANITAS' soñada por los fil6sof os estoicos.
La que antes se llamaba la raza humana era tan sólo una metáfora europea,
pues para los europeos no entraba en sus cálculos la mayoría de las otras razas. El mundo ya no sería un desordenado conjunto de retazos, de paisajes y de
ciudades, que terminaba repentinamente a pocas millas de distancia.,. . El
globo en sí, sería el símbolo de una unidad en continua integración y evoJuci6n" .17

Mas si la situación del hombre europeo, a través de la amarga experiencia
que hubiera de sufrir con la última guerra, es desalentadora, es grato obser-

quizás también de consolidar el germen del que habrá de salir el hombre de

mañana ... " is

Mas si en el círculo de la familia el hombre ha sentido el impacto de la inmoralidad reinante, en lo social su reflejo no es menor. No viene al caso tocar el tema de la sociabilidad del hombre que ha sido ya ampliamente estudiado desde todo tiempo. "Por su desamparo ontológico y por su afán de plenitud es el hombre -ha dicho Agustín Basave- un ser esencialmente social.
Su situación indefensa e inerme frente al resto de los animales, y sobre todo, el
sentimiento religioso de plenitud substancial que brnta de su naturalez.a y se
confirma en la elevada revelación del cristianismo, patentizan de una manera
clara que el ser humano no sólo es apto para la vida social sino que está conformado y dotado para ella". 19
Pero el animal político, de Aristóteles, al congregarse, ya en sociedad, lejos
de pretender el alcanzar el "Bien Común", vive en una que sigue los lineamientos de relajamiento que priva en el medio ambiente, en general observándose
el avance de instituciones, tanto de tipo social, como asistencial, que van minando la fundamentación familiar para ceder ante el avance estatista tutelar.

var cómo dentro de los residuos de desilusión y amargura, el espiritu del hombre europeo, emerge, para proyectarse en el futuro.
Así, el escritor Rudolf Pannwitz, que ya hemos citado, dice: "¿Puede hablarse de la misión de Europa, cuando ésta no ofrece sino una imagen desgarrada y turbia, en vez de representar un conjunto histórico enérgico y consciente de su cometido? Sin embargo, Eur~pa existe como parte inalienable
del mundo, portadora de la historia de nuestro universo, y hay europeos percatados de su responsabilidad. Para éstos Europa vive y tiene una misión que, no
sólo es política, sino que lleva en sí el espíritu heredado de una civilización antigua. Este solo hecho permite a Europa sobresalir y la hace digna de ocupar
un lugar preeminente en el mundo.
''Las misiones de Europa -prosigue este autor- son infinitas, pero se condensan en una sola. Es indudable que Europa únicamente puede contar consigo misma y extraer sus fuerzas de su pz:opio seno, ya que no existe ninguna
construcción externa sólida, si no se regenera interiormente. Europa está todavía ofuscada con su historia, pero sigue unida a sus raíces y es capaz de comprender el presente como si ya fuese el pasado, de enlazar el principio con el
fin, de integrar al hombre eterno dentro de los limites del hombre de hoy y
" Da.
n

538

AousTÍN BAsAVE FeRNÁNDEZ DEL VALLE,

op. cit., p. 167.

Citado por el DR. JosÉ A. MoRA, Discurso Washington 1956. Discurso.

2.

DE LO MORAL NACIONAL

LA NACIÓN, coMo UN TIPO sociológico diferente por sus características, nos ofrece una masa coherente, psicológicamente afín, en su origen y en su comunidad,
con grandes elementos de constitución que hacen, en su realidad, individualidades nacionales. Las nacionalidades, que hablando propiamente, no tienen una
larga vida, ya que a partir de 1830 a 1832, se desarrolla el principio de las
mismas, tiene, sin embargo, este hecho -el de su creación- una gran trascendencia, para la configuración de las diversas nacionalidades, que habrían
de multiplicarse prolíficamente. "De hecho, el principio de las nacionalidades
-en la opinión del tratadista Verdross- transformó completamente el mapa de Europa surgido del Congreso de Viena. En 1830-32 se reconoció a Grecia como Estado Nacional, nacido de un movimiento nacional de liberación.
La oleada nacional triunfó también en Italia y en Alemania, conduciendo a
la implantación del reino de Italia (1861) y del Reich alemán (1861), así como a la secesión de Noruega, antes incorporada a Suecia ( 1905). También los
pueblos cristianos de los Balcanes, y Albania lograron, tras duras luchas, la
independencia nacional (1878-1913). Los mismos Estados Pontificios, de veu RUDOLF PANNW!TZ,

Misi6n de Europa, op. cit., p. 2.

" Op. cit., p. 203.

539

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�sus semejantes a través de veloces y poderosos medios. La distancia, que mantuvo a muchos pueblos a vivir en un ritmo distinto de civilización y de cultura
actualmente, casi ha sido eliminada. Tales medios han estrechado a los pue~
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tal, que la convivencia internacional es cada día más intensa.
?onsecu_enc1a de lo anterior es la multiplicación de instituciones y organismos
mternacmnales, que agrupan a diversos Estados, en ambos lados de los mares.

&amp;:ªªº

Están lejanos los días en que el hombre iba, armado caballero, acompañado
de su escudero, por los caminos de Dios para "desfacer entuertos y rescatar viudas"; agrupado en grandes porciones estatales ha llegado a esa etapa -agudamente señalada por Agustín Basave- de los "dos campamentos existentes"
q_ue se aprestan a singular combate. En nuestros días, Jas banderas de las na~
cwn:s se agrupan en la magna síntesis que son la Democracia y el Comunismo:
dos ideas y dos doctrinas.
Necesítase, sin embargo, lanzar una mirada retrospectiva que nos permita obt~er un concepto más claro del mundo actual, advirtiendo la presencia -a traves de sus obras- de eminentes pensadores quienes señalaron derroteros luminosos a los hombres, sin importarles, su color o su credo.
En el campo del Derecho Internacional -fundamento jurídico en que descans_a_ 1a verdadera convivencia de los pueblos- destácase --entre otros- por
la mudez de su ~ensamiento y por el profundo contenido de sus enseñanzas y
como creador mismo de esta ciencia del Derecho, Francisco de Vitoria (18401546). La auto_riza~a pluma de José M. Gallegos RocafuJI, nos permite acercarnos a. ~e. fraile _smgular, cuando escribió: °'En esta época, 1526-lj40, la RoIJ_1ª pon~1c1a ha sido saqueada, Francisco I,-llecho prisionero, Barbarroja, vencido, Viena, defendida y los príncipes alemanes, derrotados. Ya Cortés h b'
· do M'exico
• y los Pizarro el Perú .
a 1a
conqUISta
. "En esa época también explica teología en su cátedra de prima de la Universidad de Salamanca, Francisco de Vitoria. Comentaba de ordinario nominalmente, por la disciplina universitaria vigente, Las Sentencias de Pedro Lombardo; en l~ realidad, por afán de sinceridad científica, la Suma T eol6gica de Sant~ ;ornas; ~r~, pues, por ~rofesión un teólogo. Pero era también un español, que
:viv1~ la c?tidiana angusua de su pueblo, poniendo en ella todo el fervor de su
:ntehgencia, como su peculiar y propia contribución de sangre a la causa espanola. Era costumbre entonces que de vez en cuando los maestros más famo~os ~icieran disertaciones o conferencias ante su facultad O ante toda Ja
Umvers1dad sobre puntos especiales, más o menos relacionados con el curso
gen~ral de sus enseñanzas. El P. Vitoria aprovechó la oportunidad, cuando Je
toco su turno, para analizar una vez, el 19 de julio de 1539, la licitud de la
guerra que estaba haciendo el Emperador; otra, el lo. de enero de 1539, la de

542

la conquista de las tierras de América. En otra nación o en otro tiempo, hubiera parecido punible desacato esta osadía con que un catedrático de Teología se
exponía a desaprobar la politica y conducta de su rey, pero en España imperaba entonces una democrática libertad, de cuyo uso y elevación son buena
prueba e~tas Refecciones del Padre Vitoria. Escandalizaron a los regalistas y
basta es muy probable que algún letrado ambicioso denunciara al Emperador
como e...:cesiva o imprudente la libertad que se tomaba el Padre Vitoria. En este
mismo año de 1539 escribió Carlos V al Prior de San Esteban, que era el convento en que residían los profesores dominicanos de la Universidad, mandándole hacer una información sobre lo que hubieran enseñado sobre 'el derecho
que nos tenemos a las Indias, islas y tierra firme del mar Océano', y que se
les prohibía 'de nuestra parte y vuestra que agora ni en tiempo alguno. sin expresa licencia nuestra, no traten, ni prediquen ni disputen de lo susodicho, ni
hagan imprimir escritura alguna tocante a e11o porque de Jo contrario yo me
tendré por muy deservido y lo mandaré poner como la calidad del negocio lo
requiere'. Pondría sobre su cabeza el buen Prior la carta de Carlos V prometiendo darle eficaz y sincero cumplimiento; pero ello no fue óbice para que
copias y apuntes de las conferencias del Padre Vitoria siguieran circulando entre profesores y alumnos, y de ellos pasaran a letrados y nobles, los cuales acaudillados por el condestable de Castilla Don Pedro Fernández de Velasco. se negaron en las Cortes, apoyándose en la doctrina del Padre Vitoria, a dar al Emperador los subsidios que pedía para seguir luchando con Francisco I de Francia. El Emperador no destituyó al fraile, sino que quiso ponerse a su altura y
fue a sentarse, como un alumno más, en los bancos de su aula, cuando el azar
de sus viajes le llevó a Salamanca.
"No em·aneció -prosigue- este triunfo al Padre Vitoria, como tampoco lo
hubiera arredrado la persecución y la destitución. ¿ Acaso no sabía él que su
voz era la de la conciencia española? ¿ Qué poder de este mundo podría imponerle silencio? Haciéndola oír cumplía su función de intelectual, e1 deber de su
magisterio, como el labrador cumple el suyo abriendo el surco o el menestral machacando el hierro. ¡ Tanto peor para el príncipe si no le agradaba su doctrina!, aún en la enormidad de la guerra, conocer y cumplir la
voluntad de Dios. Quiere Dios por ley natural y por ley de gracia que el
hombre ame al hombre: por encima o por debajo de las leyes positivas que
han separado a los pueblos, está la comunidad natural de todos los hombres,
cimentada en el hecho de que todos tienen la misma naturaleza, y fortificada y desarrollada por la redención universal de Cristo. Este español de la España imperial no se deja desvanecer por las glorias patrias: Carlos V tiene
el imperio más vasto que jamás hubo en el mundo, pero aún es más amplia la humanidad y el español no puede olvidar que él es ante todo ciuda-

543

�dano del mundo. En la Roma imperial había sostenido el cordobés Séneca
que él no se encenaba en las fronteras del imperio, porque quería estar jun.
to a todos los hombres para ayudar a todos; en la Salamanca del gran iJD.
perlo españo~ este fraile traspasa también las fronteras .imperiales y reconoce
una sociedad humana de la que se derivan derechos y obligaciones para todos los hombres. Como nace de la naturaleza, es anterior a toda 1ey y subsiste siempre, aunque no tenga un 6rgano político que la exprese .•.
"Rehuye, pues, el padre Vitoria el camino fácil, abierto en la Edad Media
y tan grato a Dante, de admitir una monarquía univenal, que estableciera
la paz y la concordia entre todos los hombres. Ha de haberlas entre ellos
sin duda alguna, pero no impuesta desde fuera por la coacción de la Jey,
sino que ha de brotar desde dentro por un imperativo de la conciencia. La
innovación de Vitoria, Jo que le sitúa ya fuera d&lt;' la Edad Media y en plena
modernidad, es que le ha quebrado aquel orden medieval, fundamentalmente divino y no humano, en que naturaleza, sociedad y gloria estaban
por sí mismas escalonadas como tres aspectos o etapas distintas de la acción
de Dios fuera de sí mismo: como el orden está ya hecho, la funci6n del hombre es simplemente acomodarse a él. Al perder su vigencia esta idea, Vitoria
acude a la de la conciencia, guiado por la cual el hombre tiene que hacer
un orden en la naturaleza y en la sociedad, con la conciencia y con la Jey.
La ley no suplanta a la conciencia, que ha de mantener su imperio lo mismo
dentro del derecho positivo, dando validez en el fuero interno a sus disposiciones, como oponiéndose a él cuando conculque abiertamente la justicia.
No es el Emperador el Señor del orbe, 9ue aunque lo fuera no dominaría
a la conciencia del hombre, que en este mundo recoge la voz de Dios y a
Dios ha de comprender en el otro, de lo bueno o malo que haya hecho. En
nombre de Dios y de la conciencia, como te6logo, por lo tanto, y no como
político, habla el padre Vitoria de la guerra. La hacen los militares, la declaran y la dirigen los juristas y gobernantes, pero aquéllos y éstos tienen una
conciencia, que les impone la obligación de proceder con justicia, no ya tan
sólo en la manera de hacerla sino hasta en la misma idea que de ella se
formen. Si no tienen en cuenta más que las disposiciones del derecho positivo no llegarán jamás a su entraña más vital, porque esos hombres que guerreando matan y mueren son todos hijos de Dios y llevan en ellos, como
prueba de su filiación, la luz divina de la conciencia. Le viene, pues, su
fuena -tal vez, también su debilidad- a la doctrina del padre Vitoria de
su amplia visión del hombre, que no le permite encontrarlo, como si le contuviera por completo, dentro de la categoría de súbdito de un rey o ciudadano
de un imperio: el hombre es ante todo hombre y, como tal, hay que reconocerle unos derechos y unos deberes, cuya raíz última está en Dios que lo creó

y lo redimió. Fiel a esta idea, el padre Vitoria basa toda 111 teoría tanto del
ancho politico como del derecho internacional en la conciencia del hombre.
.Reconóce pueblos y naciones con penonalidad propia, de la que emanan
derechos y deberes: admite y se somete a un bien común, que está por encima
del interés y del provecho de los particulares· pero rechaza la razón de Estado
o cualquiera otra forma de endiosamiento del poder público, que le autorice
a imponer trasnormas de justicia que las válidas para el individuo.,.. Vasta
la guerra, con este criterio, mucho más la guerra entre pueblos cristianos,
es una monstruosa aberración o como dice el padre Vitoria con felicísimo
acierto, un escándalo, que es, según los te61ogos, la ocasión o causa del pe-

cado ... " n

La idea de comunidad internacional, debida a Vitoria, entre otras pode!OIU razones, ha nacido como consecuencia tambim de la guerra. Sobre
todo, la intensidad y duración de la primera guerra mundial, "impulsó poderoeamente los esfuerzos encaminados a promover la organización de la comunidad internacional, para evitar a5Í o matar en germen, nuevas guerras.
Esta idea penetró en las cancillerías cuando el Papa Benedicto XV y el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wi/son, la hubieron adoptado'\ nos
dice AHred Verdross, si bien resultaría prolijo hacer la historia de la evolución de las instituciones de carácter internacional hasta nuestros días, no es
posible soslayar la importancia que ha tenido la constitución de la Sociedad
de Naciones, como antecedente de la Organización de las Nacio~ Unidas.
La moral es un elemento fundamental en que descansan las relaciones de
los diversos Estados que integran la comunidad internacional. El internacionalista mencionado anterionnente establece: "Dentro de las normas sociales
suele establecerse una distinción entre las normas de la moral (concretamaite de la moral social), del derecho y de los llamados usos sociales o reglas
de la cortesía. También en la vida internacional encontramos estos tres grupos de normas, y aunque el derecho internacional sea el más importante,
rigen a su lado normas de moral internacional y de cortes[a internacional.
La obligatoriedad de la moral para los Estados fue expresamente reconocida
por la resolución de la 37 Conferencia Interparlamentaria, celebrada del 6
al 11 de septiembre de 1948, cuyo artículo lo. establece que 'las relaciones
entre los Estados se rigen por los mismos principios de moral que las relaciones entre los individuos'. Un ejemplo más antiguo de norma moral internacional consiste, por ejempló, en el deber de auxiliar a otros pueblos en caso
de escasez, como ya señaló Vattel'9. Agregando: "Si por un lado la moral
social existe junto al Derecho Internacional, por otro ciertas normas suyas
• ]od M.

GALUOOS ROCAPULL,

El Hombr, y ,l MtAndo d, los T,6logos Españous

544
545

�van unidas al Derecho internacional por el hecho de que éste haga referencia a ellas. Por ejemplo, la Carta de la ONU reconoce la moral internacional
al prescribir, en su preámbulo, en el artículo lo., párrafo lo., y el artículo
2o., párrafo 3o., que en la soluci6n de los litigios que surjan entre los miembros se tendrán en cuenta, no sólo los principios del derecho, sino también
la justicia".24
Sin embargo, la idea de que la moral, sirve de base al Derecho internacional, es evidente en el curso de las mismas relaciones interestatales. "Esta necesaria conexión -escribe el tratadista Verdross- con la moral se da también
con el Derecho Internacional. Incluso cabe afinnar que dicho vínculo se
manifiesta aquí con mayor claridad que en el derecho interno, toda vez que
éste suele aplicar toda una serie de órganos hasta que el 6rgano límite entre
en función, mientras que el acervo de que dispone el Derecho Internacional
es mucho más reducido. En el viejo Derecho Internacional, 110 organizado,
la fórmula del precepto jurfdico es pura y simplemente ésta: si el Estado A
no se atiene en su conducta a lo que el DI establece, el Estado B, por él perjuiciado, puede (no: debe) reaccionar recurriendo a sanciones (represalias,
guerra). En esta fórmula, sólo queda sancionado el comportamiento del Estado A; en cambio, el deber del Estado B de aplicar la sanción únicamente
si ha sido antes víctima de una infracción del DI, se funda en la norma
moral de la buena fe, carente de sanción". En este sentido, ya Bynkershoe
subrayó que el DI se funda en la fuena fe: "Pacta privatorum tuetor jus
civile, pacta Principum bono fides. Hanc si tollis, mutua inter Principes
commercia. . . quin et tollis ipsum jus gen!ium". Si hacemos abstracción de
este principio moral, el DI cae por su base. 25
Ahora el mundo -para finalizar nuestro breve estudio- se encara a dos
realidades: comunismo y capitalismo. Esto, brevemente dicho, es, sin embargo, la síntesis de dos mundos que con distinta ideología, se encuentran ya
en dos barricadas. Se habla del mundo occidental y del oriental. Dos ideologías, con dos sistemas diametralmente opuestos de contenido filos6fico, cuyas
divergencias tan opuestas y marcadas han separado a la humanidad en dos áreas.
11
En 1927 una delegaci6n de trabajadores norteamericanos visitó al señor
Stalin en Moscú -nos dice el escritor Walsh, ya citado- e intercambi6 con
él puntos de vista sobre la posibilidad de emprender una cooperación real
con Rusia Comunista. Durante la entrevista Stalin expuso con franqueza
la futura sinuosidad de la política soviética, añadiendo una profecía dirigida
a los Estados Unidos. ' ... Así, en el curso del próximo desarrollo de la Red• los Siglos d, Oro. Editorial Stylo, M~xico, pp. 27-30.
" ALFHD VUDRoss, op. cit., p. 25.
• Op. cit., p. 25.

wlución Internacional', predijo 'se formarán dos centros en una escala mundial .. . La lucha entre esos dos centros por la posesión de la economía mundial
decidirá el destino del capitalismo y el comunismo en el mundo entero' ". 21
Si "la guerra sólo puede ser un medio para la paz'' -en la concepción
Agustiniana- la humanidad ha tenido ya su experiencia amarga ya que
los conflictos bélicos en que el hombre ha luchado no fueron por el restablecimiento de algún orden de justicia, sino para frenar ambiciones de poder
y de dominio; no lo fueron tampoco inspiradas en alguna doctrina que llevara alguna fónnula o doctrina de paz y alivio a la propia humanidad: el
egoismo, la soberbia, la incomprensión, fueron los principales móviles, que
sumados a otros inconfesables, armaron la mano del moderno Caín en contra
de su hermano. Mientras la humanidad no aprenda a comprender y a practicar una moral inspirada en Aquel que dej6 como preciada herencia las
palabras: j PAZ EN LA TIERRA A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD! todos
los esfuerzos por impedir la guerra serán inútiles, como inútiles han resultado
los intentos para prevenirla o evitarla.
¡ El día que el hombre tenga paz en su corazón, tendrá paz en el mundo!

11

E. A. WALsH, S. /., lmp,rio Total, p. 157.

546
547

�LA FINALIDAD EN EL DERECHO
Dr. Luis REcAsÉNs SICHES
Universidad Nacional Autónoma
de México
1. La finalidad en la vida humana, en términos generale.,.-2. La finalidad
en lo jur!dico.-3. La finalidad en la Teoría General del Derecho.-4. La finalidad
en la Estimativa Jurídica.-5. La finalidad en la ciencia dogmático-técnica del
Derecho y en la práctica jurídica.

St1xAR10:

l. U

FINALIDAD EN LA VIDA HUMANA, EN TÉRMINOS GENERALES

Los PUROS fen6menos de la naturaleza, contemplados exclusivamente desde
el punto de vista de su realidad, constituyen una experiencia de hechos ante
nosotros, pero carentes de toda significación. Por ejemplo, la percepción de
un color nos da intuitivamente la apariencia de ese color. Un color es algo
ante nosotros, que vernos, pero que no tiene un sentido, que no está dotado
de una significación. La caída de una piedra constituye otra experiencia sensible. Frente a ese fenómeno ante nosotros, podemos preguntamos por su
dependencia de otros fenómenos, esto es, por sus relaciones de causalidad (causas y efectos), pero no podernos preguntarnos qué signüicación o sentido
tenga, sencillamente porque no lo tiene, como puro fenómeno natural, al
menos para nosotros. Los hechos y los objetos de la naturaleza constituyen
exclusivamente experiencias sensibles, pero no son cosas «inteligibles", no
tienen significaci6n, no "expresan" nada.
Frente a los objetos de las ciencias de la Naturaleza (Física, Biologia, etc.),
éstas tratan de averiguar las relaciones constantes entre los fenómenos, es decir,
las causas y efectos de éstos.

Hay, por el contrario, en el mundo muchas otras cosas, las cuales, además
de sus componentes sensibles, cuando los tengan -no siempre los tienen como

549

�sucede con las ideas puras-, poseen otra dimensión, que es esencial a ellas,
la dimensión de sentido o significación, por ejemplo: ideas, palabras, gestos,
muecas, exclamaciones, pensamientos, estados sentimentales, apetitos, deseos,
propósitos, acciones, costumbres, libros, estatuas, cuadros, artefactos, etc. Salvo
las ideas puras -abstraídas de toda forma verbal hasta donde esto sea posible,
si es que lo sea-, todas las demás cosas mencionadas, y un sin fin de otras
de análogo jaez, además de sus componentes sensibles, tienen la dimensión
esencial de constituir expresiones de algo que es inteligible, comprensible, translúcido para nuestra conciencia, de algo que nos es homogéneo. "La palabra que oímos no es más que un ruido; una sacudida material del aire.
Sin embargo, no pretende absorber nuestra atención sobre esto que ella es,
sobre ella misma como sonido, sino, al contrario, nos invita a que reparemos en ella tan sólo lo preciso para que la entendamos. Mas lo que se entiende de la palabra no es un sonido (fenómeno de la naturaleza) que sólo se
oye; lo que se entiende es el sentido o significación que ella expresa, que ella
representa" (Ortega y Gasset) .
El reino de los objetos o hechos esencialmente dotados de sentido es muchísimo más extenso y variado, que el campo de conductas en las que el
sujeto de ellas pone un sentido intencional.
Así, por ejemplo, la expresión de la cara, de la mirada, ciertos gestos o
muecas emocionales, los semblantes, los complejos (en la acepción del psicoanálisis), los hábitos, los resentimientos inconscientes, caen bajo el concepto
de "obrar humano" con sentido.
Es error dar por supuesto, que sentido.o significación sea equivalente a un
pensamiento de finalidad, a una posición de fines y utilización de medios.
Cierto que muchos obrares humanos, y entre ellos muchos obrares sociales
-la mayor parte de ellos-, constituyen acciones enderezadas a la realización
de fines. Esas conductas son las que tienen mayor importancia. Pero no son
los únicos obrares humanos con sentido o significación. Hay otros obrares
con sentido y significación, llenos de sentido, los cuales sin embargo no representan una acción dirigida al cumplimiento de fines, sino que constituyen
reacciones sentimentales o estados anímicos frente a determinadas situaciones -por ejemplo, un movimiento de odio o de resentimiento; la expresión
de un alborozo sin finalidad concreta, como ciertas danzas; una reacción de
miedo ante un peligro, real o imaginario; etc.-; la comunicación simplemente por sentir la necesidad de comunicarse con el prójimo, aun cuando
ya sepamos que él sabe lo que vamos a decirle; la conducta de resentimiento
motivada por complejos o factores inconscientes; etc.
Cierto que las leyes de la naturaleza (física y biológica) tienen que influir sobre lo humano, ya que el hombre está en la naturaleza y participa de

550

ella; pero 110 explican su/icíentemente lo humano, porque el hombre es
algo diferente de la naturaleza. El hombre participa en la naturaleza, pero
a la vez está por encima de ella. Su conducta tiene sentido o significación,
está inspirada en finalidades, y se orienta por estimaciones, es decir, por referencias a juicios de valor. El hombre tiene historia, por virtud de su capaci~
dad para aprovechar las experiencias propias, y las de sus semejantes, pretéritos y contemporáneos. Así, pues, ninguna ciencia pura de la naturaleza,
puede, consiguientemente, entender los hechos humanos en su auténtico ser.
Claro que además de los sentidos, en los hechos humanos hay también
causas y efectos. Pero sucede que incluso las conexiones causales están interferidas por la acción psicológica que mana del sentido significación de la conducta humana. Hay una diferencia esencial, dice Maclver, desde el punto
de vista de la causación, entre un papel que corre impulsado por el viento,
y un hombre c¡ue corre perseguido por una multitud. El papel no conoce
el miedo, ni el viento conoce el odio. En cambio, sin el odio de la multitud
perseguidora y el miedo del hombre perseguido, ni éste correría ni la multitud lo perseguiría. Si tratamos de reducir el miedo a sus concomitantes corporales, entonces lo que sucede es que hemos reemplazado la realidad miedo
por esos concomitantes corporales, con lo cual ha desaparecido precisamente lo
esencial del hecho que queríamos estudiar. Cuando se trata de conocer hechos
que tienen una raíz interna, psíquica, es necesario estudiarlos a la IU2 de esa
raíz. De lo contrario no podemos conocerlo adecuadamente, sino solamente
lograr un conocimiento de factores antecedentes, concomitantes, o subsecuentes, el cual nada nos dirá sobre la realidad específica de aquellos hechos; es
decir, conseguiríamos sólo un conocimiento de los factores biológicos y físicos,
pero ninguna idea sobre el hecho /zumo.no, en cuanto tal.
Mientras que el hombre frente a los objetos y fenómenos de la naturaleza
se halla frente a algo externo y extraño a él, en cambio, el sujeto frente a los
hechos humanos -propios y ajenos- y frente a los resultados objetivizados
de éstos, es decir, frente a las obras efectuadas por las acciones humanas, se
encuentra con algo que le es homogéneo, afín, frente a algo que es c:i:presión
de vida humana.
En efecto, es característica de la vida humana que ella, sus acciones y sus
obras, pueden ser entendidas o comprendidas.
Lo inteligible o comprensible no es solamente el reino de los hechos humanos . Lo son también las ideas puras: las leyes lógicas, las conexiones matemáticas, los valores, etc. Esto último ha sido bien sabido desde que la filosofía fue iniciada en la Grecia antigua. Lo que se ha empezado a descubrir desde fines del siglo XIX, y se ha ido analizando cada vez con más
rigor, es que el logos no se agota en la lógica y la matemática, en la razón

551

�pura de tipo geométrico, sino que tiene otras provincias, entre ellas el logos
de lo humano. Por eso, Jo humano -p.e., una acción heroica o un simple
ademán de entusiasmo, el Quijote o una interjección de disgusto-, es inteligible, es comprensible, porque es logos, aunque se trata de un logos diferente de la razón matemática. Se trata de sentidos humanos, de sentidos
vitales, de estructuras de vida humana, entre cuyos elementos se dan conexiones de significaciones referidas al sujeto, al mundo concreto en que él está,
a la relación del sujeto con éste, a su modo de reaccionar frente a éste,
a la relación del sujeto con sus semejantes, a la relación del sujeto con su propio pasado y con el pasado de los demás y de los que fueron en otro tiempo.
Ahora bien, puesto que esas estructuras entre los componentes de un hecho
humano resultan comprensibles, podemos decir que presentan conexiones congruentes, o, lo que es lo mismo, se puede decir que hay un lagos de lo
humano. Cuando conozco todos los antecedentes y todos los componentes
de una determinada situación humana, puedo entender la conducta del sujeto o de los su jetos implicados en tal situación, como algo lógico desde el
punto de vista humano, como algo "razonable". Lógico no quiere decir aquí
racional en el sentido de la razón matemática, sino sencillamente "comprensible", "'inteligible", ccrazonable".
Dentro del campo de la conducta hu.mana hay una inmensa parte de ésta
que tiene una estructura finalista, que consiste en proponerse algo y poner
en acci6n aquellas actividades que conducen a la obtención de la meta o del
resultado propuesto. Se trata de lo que puede llamarse hacer humano.
El hacer humano, como tal, no consiste..en la actividad de sus procesos fis.iológicos, ni tampoco en la de sus mecanismos psíquicos ( de imaginación, pensamiento, percepción, emoción, voluntad, etc.). Tanto esos mecanismos psíquicos, como los resortes corporales, son meros instrumentos con los cuales
el hombre efectúa sus haceres. La esencia del hacer, de todos los humanos haceres, no está en los instrumentos anímicos y fisiológicos que intervienen en la actividad, sino en la decisión del mjeto, en su determinación, en
un puro querer, previo al mismo mecanismo volitivo. Ese puro querer, esa
determinación radical y primera, pone en funcionamiento los mecanismos, ]as
actividades de que el hombre dispone (su imaginación, su voluntad, sus brazos,
etc.). Tanto es asi -que no se confunda el hacer humano con sus medios
o instrumentos-, que decimos: ponerme a razonar, ponerme a imaginar, ponerme a andar, etc. Lo que radicalmente procede de mí es el ponerme a hacer
todas esas cosas, y no esas cosas (el razonamiento, la imaginación, el andar1
etcétera) que son mecanismos, actividades, instrumentos. La vida radica en
la decisión mía.
Ahora bien la estructura del hacer consiste en que se quiere hacer lo que se

552

hace, por algo (por un motivo, que es una urgencia, un afán) y para algo
(con una finalidad, que es el resultado de la actividad, esto es, la obra) . Así
pues, la vida humana, es decir, lo que el hombre hace, se califica por tener
un por qué (motivo) y un para qué (finalidad), lo cual constituye un sentido, un poseer sentido.
Conviene huir de una interpretaci6n harto simplista de la estructura teleológica o finalista del humano hacer, que fue corriente en el pensamiento del
siglo pasado. Según ese pensamiento, que debemos desechar -por insuficiente-, se entendía la finalidad como inve1siót1 mental de la causalidad: se pensaba que el fin era el efecto deseado, que se anticipaba mentalmente: y el
medio era la causa, que se buscaba como adecuada para producir el fin (efecto) apetecido. Yo no diré que esto sea inexacto; pero sí que es insuficiente,
porque en tal explicación no aparece la auténtica raíz humana del proceso
teleológico o finalista. Por deba jo y antes de ese esquema de anticipación
intelectual del proceso causal, hay una específica raíz humana, un motivo,
un pernliar por qué (que en ese caso no significa causa) que consiste en que
el hombre siente una urgencia, una pem.uia, Wl vacío, un haber menester,
que le invita a buscar, a imaginar algo, con lo cual puede colmar esa apetencia. Esto es lo que constituye el por qué inicial del hacer, verbigracia, el
hombre siente miedo de los animales salvajes, y esto le incita a buscar, a imaginar algo que remedie esta penuria: una cabaña. El por qué de lo que va
a hacer consiste en la penuria que trata de colmar. Ya ha imaginado que
construyendo una casa satisfará esa urgencia.. Pues bien, la casa imaginada,
propuesta, constituye el para qué o finalidad de su hacer. Y determinado
esto, buscará las actividades (fuerza de brazos, por ejemplo, etc.) y los materiales (piedras, etc.), para construir su cabaña. Esas actividades, empleadas
sobre esos materiales, constituyen los medios para llegar al fin propuesto
(constituyen las causas eficientes cuyo efecto será la finalidad deseada). Ahora bien, nótese que el esquema fin-medio (causalidad invertida mentalmente:
efecto-causa) sólo entra en escena después de haber producido el hecho pura
y típicamente humano anterior: el motivo (por qué) y el fin al servicio de
éste (para qué) . Sólo después de esto es puesto el fin como tal y se buscan
los medios para producirlo efectivamente, para realizarlo. De suerte que
resulta que el esquema medio-fin, se apoya y queda inserto en un supuesto
más radical que consiste en la conexión motivo-fin.
En lo humano hay naturaleza: hay cuerpo y hay alma; pero la esencia
propiamente humana no es nada de eso, sino la d~cisión de ponerse a utilizar los mecanismos y elementos que le ofrece el mundo, respondiendo a la
necesidad que le estimula para hacer lo que se propone con fin. Era habitual desde Aristóteles contestar la pregunta ¿ por qué hace el hombre algo?,

553

�mostrando la existencia de los mecanismos en cuya posesi6n se halla y que le
sirven para ello. Así, a la pregunta ¿por qué habla el hombre? solla responderse diciendo que lo hace porque tiene un aparato vocal para ello. A la
pregunta ¿ por qué vive el hombre en sociedad?, se respondía: porque tiene
el instinto de la sociabilidad. Pero tales respuestas distan mucho de acercarse a la verdad, o al menos quedan a gran distancia de la auténtica e.xplicación. Poseemos a veces trebejos que no utilizamos, capacidades que no
ponemos en práctica, sencillamente porque no sentimos la necesidad de emplear ni aquellos utensilios ni esas aptitudes. En cambio, cuando sentimos un
vacío, una oquedad en nuestra existencia y hemos imaginado algo con lo que
pudiéramos calmar esa penuria, nos lanzamos a un quehacer congruente, tanto si tenemos a nuestra disposición un mecanismo adecuado como si no disponemos de él. En este último caso, cuando no poseeemos un aparato adecuado, fabricamos el que nos sea posible hacer, o echamos mano de otro,
aunque no resulte tan apto. El hombre no habla porque tenga instrumento
vocal, sino porque siente la necesidad de hacerlo. Y si es mudo, entonces
acude a otros medios de comunicación; por ejemplo, señas. El hombre no
realiza actos sociales porque tengan la aptitud para ello, sino porque siente
la ineludible urgencia de la sociedad.
De todo lo dicho se desprende otra de las características esenciales de la
vida humana, a saber: que cualquiera de sus haceres necesita justificarse, ea
decir, que constituye un problema. Vivir es ocuparse en algo "para" algo.
En primer lugar, tengo que decidirme entre las varias posibilidades -pocas
o muchas, por lo menos dos- que me ofrece la circunstancia en la que estoy
alojado. No tengo por fuerza que hacer esto concreto y nada más, sino que
puedo hacer una cosa u otra. Claro que esas posibilidades son limitadas en
número; si fueran ilimitadas no serían posibilidades concretas, sino pura indeterminación; y en un mundo de absoluta indeterminación no cabe decidirse
por nada. Para que haya decisión tiene que haber, a la vez, limitación y
holgura. El mundo vital es constitutivamente circunstancia, algo cerrado y,
a la vez, abierto, es decir, con hueco interior donde moverse.
Para decidirse por una de las varias posibilidades que se ofrecen es preciso elegir; y para elegir es necesario preferir, es necesario un acto de preferencia a favor de esta posibilidad, sobre todas las demás. Pero una preferencia sólo es posible en virtud de una estimación, es decir, en virtud de
que se valore esta posibilidad y de que se le estime más que todas las otras.
En suma, para decidir es preciso elegir; para elegir es necesario preferir;
y para preferir es ineludible que sepamos estimar o valorar.
Así pues, el proceso finalista empieza con un motivo, con la conciencia de
una necesidad insatisfecha. Luego la imaginación se lanza a pensar algo

554

con lo cual se pudiese satisfacer esa necesidad, pensamiento en el cual va
ya impücita una valoración.
Cuando se decide por algo imaginado que aún no existe o que si existe
no esté ahí a su mano, entonces el hombre, con esto, se propone un fin (un
resultado o efecto todavía no producido), concibe un propósito. Seguidamente, también con su imaginación busca qué clase de actividades que, en
combinación con cosas u objetos de los cuales ya dispone, habrán de producir el fin propuesto (el efecto apetecido), es decir, buscar los medios (causas)
conducentes al logro de la meta, operación en la cual intervienen también
juicios de valor sobre la adecuación de los medios pensados, sobre su oportunidad, sobre su bondad, y sobre su eficacia.
Todo esto aplicado a la acción social finalista que se emprenda por una
0 varias personas, lleva a lo que hoy en día se llama formulaci6n de una
politica, o de un proyecto de conducta.
Considero que la formulación y ejecución de una política ordinariamente
consta de cuatro elementos: a) la determinación de los valores en que la
acci6n se debe orientar; b) el estudio a fondo y minucioso de la realidad concreta con la que uno se enfrenta, y sobre y con la cual se tiene que trabajar;
e) el escoger ya concretamente los propósitos o fines determinados que se
trata de alcanzar en esa realidad concreta; y d) la selección de los medios
mejores, mejores tanto desde el punto de vista ético, como en el aspecto práctico de eficacia, para conseguir el cumplimiento de los fines o propósitos
que se escogió.

2. LA

FINALIDAD EN LO

JUJÚDICO

La finalidad es la creadora del Derecho, dijo Thering como lema de uno
de sus grandes libros que lleva por título precisamente El fin en el Derecho.
A esto se debe añadir otra observaci6n: en la estructura finalista, el Derecho
(se entiende, el Derecho positivo, obra humana) pertenece al concepto del
medio, con el cual los hombres tratan de realizar algunos fines, algunos resultados o efectos en cuya obtención están interesados.
El Derecho positivo es siempre una obra circunstancial, es decir, que el
Derecho positivo no puede ser jamás un conjunto de verdades, o un conjunto de aproximación a unas verdades, sino que, por el contrario, el Derecho
positivo es un conjunto de instrumentos fabricados por los hombres para producir determinados efectos en la realidad social, precisamente los efectos que
,e reputan justos, 'Y útiles para el bien común de una determinada situación
social. Las normas del Derecho positivo son las respuestas que el legislador,

555

�la sociedad (por vía consuetudinaria), o el juez dan para satisfacer determinadas necesidades sociales, para resolver ciertos problemas o conflictos de la
convivencia y cooperacíón humanas, tal y como éstos se presenta~ en un lugar y en un tiempo determinados inspirándose para ello en Jas valoraciones
que es~im~ correctas._ Con estas normas positivas, sus autores se proponen
la reahzac1on de un fm o resultado, cuyo cumplimiento representa el modo
que se entendió como el más valioso en una circunstancia, para satisfacer
aquellas necesidades o para resolver aquellos conflictos. Además, las normas
jurídico-positivas contienen los medios que se estiman adecuados y eficaces
para la realización de aquellos fines.
Claro que mediante el Derecho, al igual que mediante otros productos
culturales, los hombres tratan de llevar a cumplimiento ualores los cuales
tienen una validez ideal. La cultura, por lo tanto, trasciende el'área de 1~
actividades humanas que la producen, para conectarse con valores ideales.
Sin embargo, aunque la cultura posea una dimensión que trasciende las
realidades particulares en que se gesta, la cultura surge por el estímulo de
necesidades que los hombres sienten y con el propósito de satisfacer tales necesidades. Además, la cultw-a se desenvuelve como un conjunto de funciones
de la vida humana; y tienen su sentido primordial dentro de la existencia del
hombre y para éste. La cultura es algo que el hombre hace en su vida; y que
lo hace ~o por accídent~ ni por casualidad, sino porque le viene suscitado por
l~s necesidades de su vida. Con el lenguaje, el conocimiento, el arte, la técruca, el D_erecho, etc., los _hombres satisfacen o tratan de satisfacer urgencias
que expenmentan en su vida. Claro quejo que le viene impuesto es el tener
que hace1lo, en tanto que funciones de su vida; pero no el modo concreto 0
singular de hacerlo en cada caso, ni lo particular que haga en cada caso. EJ ·
hombre en su vida desenvuelve siempre las mismas funciones, pero las desenvuelve .si~pre de diferente manera, o, dicho con otras palabras, las desenvuelve h1stórtcame11te, esto es, de modo vario y cambiante.
Ahora bien, aun _habiendo reconocido que las obras de la cultura ( ciencia,
arte, Derecho, técruca, etc.), apuntan esencialmente a la realizaci6n de los
valores, ellas no son en sí mismas valores puros, sino que son obras del hombre, mediante las cuales éste trata de satisfacer necesidades de su vida bien
que dirigiéndose por criterios de validez trascendente.
'
~6tese que ~ bien en términos de generalización podemos hablar de tipos
vanos de necesidades humanas -por ejemplo, las que motivan el hacer conocimiento, el elaborar Derecho, etc.-1 en la realidad, todas las necesidades
senti.das por los hombres son concretas, nacen en una cierta situación, se
manifiestan en condiciones particulares, tienen a su alcance medios determinados, etc. O, expresado en otros términos: todas las necesidades de los hom-

556

bres, y consecuentemente las actividades y obras que éstos producen para
colmarlas, son hist6ricas. Por lo tanto, esas acfrddades y esas obras, aunque
orientadas hacia valores objetivos, están condicionadas por la situación histórica singular de la cual surgieron y a la cual se dedican. Así pues, las ciencias de la cultura tratan de obras humanas (Tfcnica, Derecho: Arte, Lenguaje, etc.), que fueron elaboradas por unas gentes bajo la incitación de determinadas necesidades sentidas en un cierto tiempo, y en una situaci6n hist6rica concreta. Esas obras humanas representan la consecución de una finalidad
con la cual dichas gentes intentaron satisfacer aquellas necesidades: y esas
obras fueron llevadas a cabo utilizando ciertos medios que se estúnaron como adecuados y eficaces para la producción de tales obras. Toda obra cultural (por ejemplo, una ley o un reglamento) tiene una significación circunstancial, es decir, ha nacido en una situación histórica y vital concreta, para
obtener mediante los efectos que produzcan la satisfacción de unas necesidades humanas también concretas. Cierto que las obras culturales pueden y deben inspirarse en valores objetivos; pero aquí no se está hablando de ideas
puras de valor, sino de otra cosa: de obras humanas en las cuales se trata de
satisfacer unas urgencias humanas con referencia a unos valores. No ~e trata de valores ideales, sino de realizaciones humanas que apuntan hacia unos
valores. Por eso todos los objetos culturales son circunstanciales, esto es, fueron creados por el estímulo de una determinada circunstancia, para ser vividos o aplicados en esa circunstancia. Tienen ciertamente sentido, significación. Pero tal sentido o significación no es una idea pura con validez necesaria, sino que es un sentido humano, una significación referida a un determinado problema en la existencia de unos hombres.
El hombre experimenta no sólo el dolor de la inseguridad frente a la naturaleza, sino que también se plantea análogo problema respecto de los demás
hombres; y siente la urgencia de saber a qué atenerse en relación con los
demás: de saber cómo se comportarán ellos con él y qué es lo que él debe y
puede hacer frente a ellos; y precisa no sólo saber a qué atenerse sobre lo que
debe ocurrir, sino también saber que esto ocurrirá necesariamente; esto es,
precisa de certeza sobre las relaciones sociales, pero además de la seguridad
de que la regla se cumplirá, de que estará poderosamente garantizada. Necesita saber qué es lo que ocurrirá con el ganado que apacentaba o con el
árbol que cultivaba, cuando esté durmiendo o se ausente; qué es lo que le
pasará a su compañera, cuando él no se halle a su lado; en suma, tiene la
necesidad de saber qué podrán hacer los demás respecto de él, y qué es lo
que él puede hacer respecto de los demás; y no sólo esto, sino que también
precisa tener la seguridad de que esto será cumplido forzosamente, garantizado, defendido de modo eficaz. El derecho surge precisamente como ms-

557

�tancia detenninadora de aquello a lo cual el hombre tiene que atenerse en
sus relaciones con los demás -certeza-; pero no sólo certeza teorética (saber lo que se debe hacer), sino también certeza práctica, es decir, seguridad:
saber que esto tendrá forzosamente que ocurrir, porque será impuesto por la
fuerza, si es preciso, inexorablemente. El Derecho no es puro dictamen, mera
máxima, sino norma cierta y de cumplimiento seguro (de imposición inexorable), norma garantizada por el máximo poder social, por el Estado, a cuyo
imperio no se podrá escapar.
Desde luego que con la certeza y la seguridad no basta, pues la certeza y
la seguridad deben darse en normas justas; pero certeza y seguridad constituyen el sentido formal de la función del Derecho.
Los valores superiores que deben inspirar al Derecho se refieren a los fi.
nes que mediante él deben ser cumplidos; y claro es que un ordenamiento
jurídico no estará justificado, no será justo, sino en la medida en que cumpla los valores que deben servirle de orientación. Pero lo jurídico del Derecho
no radica en esos valores, sino en la forma de su realización a través de él. O
dicho con otras palabras: lo jurídico no es un fin, sino un especial medio
puesto al servicio de la realización de fines varios. Hay fines sociales que en
principio bien pudieran ser perseguidos por medios ajenos a lo jurídico: educación, apostolado, propaganda, iniciativa individual, organización social, etc.
Ahora bien, cuando a una colectividad le interesa asegurar de la manera más
firme la realización de determinados fines, entonces los recoge en normas jurídicas, esto es, impone su cumplimiento de manera inexorable, por ejecución forzosa. Así, siempre la función det Derecho es seguridad, aseguración;
lo mismo en un régimen tradicionalista que en un régimen revolucionario,
pues, tanto en un caso como en otro, se trata de asegurar la realización eficaz.
Lo que acabo de e&gt;..-poner no implica de ninguna manera la indiferencia
de los fines. En modo alguno. Desde el punto de vista de la valoración, de la
Estimativa Jurídica, se debería distinguir entre fines malos y fines buenos; y
aun no todos los fines buenos podrán ser perseguidos jurídicamente, pues hay
muchos valores -por ejemplo, los morales puros- cuya realización no es
lícito promover mediante el Derecho, ni tiene sentido que así se pretenda.
De suerte que en la Estimativa Jurídica (esto es, en la Teoría de la valoración jurídica, de los ideales de· Derecho) se determinarán las directrices que
deben orientar al Derecho, los criterios para su perfeccionamiento y para su
reelaboración progresiva; se esclarecerá cuáles son los supremos valores que
deben ser plasmados en el Derecho y se establecerá qué es lo que puede justificadamente entrar en el contenido del Derecho y qué es lo que no puede lícitamente constituir objeto de normas jurídicas (por ejemplo, el pensamien•

558

to religioso y e] científico, frente al cual el Derecho no debe sino garantizat
su libertad, pero de ninguna manera regularlo taxativamente; por ejemplo,
tampoco la pura moralidad, que en modo alguno puede ser impuesta por el
Derecho, etc.)
Aquí lo que importa es mostrar cJaramente que la juridicidad, lo jurídico,
no es e:,...'Presión de determinados fines, sino sólo de una especial manera o
forma de realizaci6n de fines sociales. Ahora bie~ claro es que a la luz de la
Estimativa no será indiferente el problema de cuáles sean los fines sociales
que puedan y deban ser perseguidos jurídicamente, ya que no todos los fines
sociales podrán lícitamente ingresar en el mundo del Derecho; y, en cambio,
los hay que deberán necesariamente ser objeto de regulación jurídica; mientras que respecto a otros muchos, según las circunstancias, será conveniente o será no conveniente que se articulen jurídicamente.
Lo que importa aquí es, como se indico ya, mostrar una serie de fines cuya consecución puede intentarse por varios medios. La regulación jurídica es
uno de esos medios, pero no el único. De sue1te que lo jurídico no consiste
en este o en aquel contenido, sino en la forma de normaci6n impositiva e
inexorable que pueden adoptar los más diversos contenidos sociales. Así, por
ejemplo, la tarea social de socorro o ayuda a los necesitados ha sido muchas veces confiada a la libre iniciativa de la generosidad individual; .otra~ veces, a puras organizaciones sociales ( no oficiales) de beneficencia ; pero cuando la colectividad ( representada en su supremo órgano, en el Estado)
ha considerado como de todo punto necesario el asegurar la plenaria realizaci6n de este fin, entonces ha convertido la asistencia social en una institución jurídica, la ha sujetado a normas de imposición inexorable (para los
funcionarios que se encargan de ella y para quier.es deben forzosamente aportar una contribución) . Así también la función de la enseñanza ha sido confiada en algunas épocas a la iniciativa particular, a instituciones sociales libres; pero cuando el Estado ha estimado que la colectividad precisa que se
asegure en forma irrefragable el cumplimiento de dicha tarea, y que ésta se
efectúe sobre determinadas bases (por ejemplo, sobre la base del fundamentalísimo principio de la libertad de pensamiento, etc.), entonces ha organizado
jurídicamente la función pedagógica, Así también, ha habido épocas en las
cuales se ha estimado que el bienestar de las gentes era asunto que éstas debían realizar en virtud de la acción individual y de la acción espontánea de
los entes sociales libres, pero que de ningún modo era tarea del Estado, y que
al Estado no le competía nada más que garantizar la libertad y la justa aplicación de ella; y de tal suerte, en alguna manifestación del liberalismo del
siglo XIX se decía que al gobierno no se le ha de pedir que haga la felicidad
de los ciudadanos (que es asunto propio de ellos), sino tan sólo que sea justo

559

�y respete la libertad. Pero, en cambio, después se abre camino en la sociedad
la convicción (que ya en otros tiempos existiera también) de que al Estado
compete también la misión de realizar en la mayor cuantía posible el bien
general de sus miembros, y que, por tanto, debe intervenir en lá regulación
de la economía y en la realización de una serie de finalidades de bienestar,
porque es preciso asegurar el cumplimiento de dichas tareas, las cuales entonces quedan jurificadas, es decir, pasan a ser enmarcadas en normas jurídicas. Así también obsérvese que, en otros tiempos, se consideró que era necesario para la sociedad asegurar impositivamente la vida religiosa (lo cual
es un máximo error y una monstruosa aberración, pues la religión sólo puede
fundarse en la libre adhesión, en la sincera convicción) o también una doctrina científica (lo cual es tan equivocado como lo anterior, y es, además,
una estolidez), y se convirtió tales funciones en algo jurídico, se las sometió
a una regulación perceptiva, taxativa, mediante normas de Derecho. Pero,
en cambio, cuando se abre paso un sentido humano, la hberación de la conciencia -sin la cual no puede haber auténtica cultura- se sustrae al imperio del Estado) esto es, al imperio de una regulación jurídica, el contenido de
la conciencia religiosa y el del pensamiento teórico; y1 entonces, lo que importa es asegurar la libertad de conciencia y de pensamiento1 Y1 a tal fin, se
impone i¡iexorablemente a todos, a los funcionarios y a los particulares, el

pleno respeto a la inviolabilidad de la persona.
Adviértese, pues, cómo lo esencialmente jurídico no está en el contenido de
las normas, sino en la especial forma de imperio inexorable, pues es lo que ca1-a.cteriza al Derecho. El mismo contenido de una norma jurídica puede ser
contenido de una regla del trato social o de una máxima técnica, o de un
consejo. Si fuera cualquiera de estas cosas y nada más, la norma seguiría diciendo lo mismo, pero no sei;ía Derecho. Lo que una norma jurídica tiene de
jurídica no es lo que dice1 sino la manera como lo ordena: impositiuamente,

de tipos contrarios, tales como el anhelo de cambia, la aspiración de mejora
y progreso.
En efecto, sucede que si bien por una parte el Derecho sirve a un propósito de certeza y seguridad. por otra parte sirve también a las necesidades
suscitadas por el cambio social y por los deseos de progreso. Así pues, el Derecho, por una partei pretende ser estable, mas por otra parte no puede permanecer invariable, sino que, por el contrario, debe ir cambiando al compás
de las nuevas circunstancias y necesidades sociales. La seguridad perfecta
equivaidrla a la absoluta inmovilidad de la sociedad. El cambio constante
sin ningún elemento y formas estables1 haría imposible la vida social.
'
Para comprender y explicar el proceso social de fonnación y de desenvolvimiento del Derecho, es preciso tener a la vista dos aspectos: el hecho de
que los hombres al producir Derecho tratan de dar certeza y seguridad a
determinadas relaciones interhumanas; y el hecho de que, a pesar de que el
orden jurídico tiene una funci6n estabilizadora de determinadas relaciones socíales, sin embargo, no puede substraerse a las necesidades de modificación
suscitadas por el cambio social, por el nacimiento de nuevas necesidades, por
la transfonnaci6n de antiguos menesteres, y por la aparición de nuevas circunstancias.
La finalidad en el campo de lo jurídico y en el estudio del Derecho se manifiesta en tres aspectos, o a tres niveles diferentes, a saber: a) en Ja esencia
de lo jurídico, y, por tanto en la Teoría fundamental a general del Derecho;
b) en la Estimativa o axiología jurídica; y c) en las normas jw·ídico-positi~as, Y, consiguientemente, en la ciencia dogmático-técnica del Derecho positivo y en la práctica juódica.

3.

LA FINALIDAD EN LA ESENCIA DE LO JURIDlCO Y EN LA TEORÍA ~UNDAl\lENTAL

DEL DERECHO,

con pretensión de mando inexorable.
No debe entenderse esta función de certeza y seguridad en términos absolutos. Por el contrario, hay que pensarla sólo con un alcance limitado Y
relativo. Esto es así por las siguientes razones:
lo. Aunque los hombres elaboran el Derecho positivo movidos por el deseo de obtener alguna certeza y seguridad en determinadas relaciones socíales, lo que les importa no es cualquier certeza y seguridad, sino precisamente
certeza y seguridad en lo que entienden como pautas de justicia.
2o. Aunque el deseo de seguridad es uno de los afanes fundamentales de
la vida humana, no es el único de éstos, sino que coexiste con otros deseos

560

EL CONCEPTO UNIVERSAL de lo jurídico, o sea de la esencia del Derecho no
puede contener ninguna determinación concreta, pues entonces no sería el
concepto universal del Derecho, sino que sería el concepto de un determinado Derecho ( antiguo o moderno; civil o penal; justo o in justo; etc.) Por esa
razón, el concepto universal, o de la esencia, de lo jurídico, debe ser formal,
esto es no debe albergar dentro de sí ninguna especificación particular, ninguna detenninaci6n concreta. Ha de ser una noción universal, dentro de la
que quepan todas las manifestaciones de lo jurídico. El concepto universal
del Derecho debe abarcar dentro de sí todos los Derechos que en el mundo
han sido, todos los que son y todos los que puedan ser. Este concepto debe

561

11. 36

�damos la esencia de lo jurídico, pura y simplemente, dejando a un lado todos los calificativos específicos e individuales que correspondan a manifestaciones jurídicas de diversas clases. Debe ser un concepto que sirva lo mismo
para el Derecho civil que para el penal, el procesal, el constitucional, etc.;
que sea igualmente aplicable al ordenamiento e instituciones de un pueblo
primitivo y al Derecho complicado de un Estado civilizado de Occidente; valedero tanto para el antiguo como para el medieval, el moderno y el contemporáneo. Y por tanto, también, que comprenda igualmente las normas jurídicas justas como las normas juridicas injustas.
La pertenencia de una obra humana al campo jurldico no se decide por
la consecución efectiva de justicia que haya logrado encarnar, sino por la
posesión de una serie de caracteres formales, que son los que determinan o
constituyen la esencia de lo jurídico.
No se crea que al incluir en la determinación de la esencia de lo jurídico
sus finalidades funcionales, con eso se ha mutilado la universalidad del concepto. Algunas escuelas contemporáneas de Filosofía del Derecho habían sostenido que dentro del concepto universal de lo juridico no podía entrar ninguna idea de finalidad, pues se decía que de incluir una idea de finalidad,
como quiera que los fines son siempre particulares propios de una determinada comunidad o momento, o propios de una doctrina valorativa, resultaría que ya no obtendríamos un concepto absolutamente universal, sino tan
sólo el concepto de determinados ordenamientos históricos, o de determinado criterio estimativo; y, entonces, ese.concepto ya no podría aplicarse a todos los Derechos que en el mundo han sido, son y serán. Pero este argumen•
to en nada afecta a la doctrina que yo e.xpongo. Efectivamente: la inclusión
de la referencia a un fin concreto invalidaría la universalidad del conet'pto,
su pretendida esencialidad; pero aquí yo no incluyo ninguna idea de fin concreto, sino unas ideas de finalidades funcionales, las cuales son por entero
formales, plenamente universales. Lo que varía, en la historia y en las diversas doctrinas filosóficas y políticas, son los fines asegurados; pero, en cambio, hay finalidades funcionales constantes. Variará el contenido de esas fina•
lidades en cada sistema de Derecho positivo; pero las funciones son perma-

nentes a fuer de esenciales.
Entre las notas formales y esenciales del Derecho figuran varias dimensiones de finalidad funcional, que no restan de ninguna manera universalidad
al concepto esencial, porque pertenecen a todo Derecho, a todas las manifestaciones de lo jurídico. Tales notas o dimensiones de finalidad funcional
son las siguientes:

562

1. La re/erencia intencional a valores, la mención intencional de la justicia.
Todo Derecho es un propósito de Derecho justo. Tal propósito podrá resultar logrado, más o menos logrado, o fracasado. La idea de la justicia (y de
los demás valores por ésta implicados) no pertenece al contenido del concepto universal de lo juridico. Pero, en cambio, la referencia intencional a la
justicia (y a los demás valores por ésta supuestos) es una de las notas form:ales de todo Derecho, y, por ende, del concepto universal o esencial de
lo jurídico.

2. La función de seguridad y de certeza en determinadas relaciones sociales, en el cumplimiento de aquellos fines que los miembros de la sociedad de
un determinado lugar y un cierto tiempo consideran de indispensable realización. La seguridad puede establecerse respecto de los contenidos más dispares -como nos muestra la Historia del Derecho-; pero dondequiera que
haya Derecho reconocemos éste por constituir una función aseguradora de
que una determinada conducta, independientemente de la voluntad hostil
que pueda hallar, será impuesta y realizada, y de que los comportamientos
contrarios serán hechos efectivamente imposibles.
3. La función de resolver los con/lictos de intereses.
Hay competencia y conflictos entre los intereses de los varios seres humanos. En este sentido se entiende por interés la demanda o deseo que los seres
humanos tratan de satisfacer, bien individualmente, o bien a través de grupos y asociaciones, en sus relaciones con los demás, puesto que la satisfacción
de todos los intereses de todos los seres humanos no es posible, por eso hay
competencia entre los hombres en cuanto a sus varios intereses concurrentes;
Y esa competencia da origen muy a menudo a conflictos.
En principio no hay más que dos procedimientos para zanjar los conflictos
de intereses: o bien la fuerza -triunfo de' quien sea más fuerte, por su vigor
muscular, o por las armas que tenga, o por su astucia-, o bien una regulación objetiva (es decir, que no derive de ninguna de las partes de conflicto, sino de una instancia imparcial, y que sea impuesta a ellas por un igual),
la cual sea obedecida por los antagonistas.
Las normas jurídicas positivas representan precisamente la adopción del
segundo tipo de procedimiento para resolver los conflictos de intereses, es
decir, el camino de una regulación objetiva que se imponga por igual a las
partes en oposici6n, con el fin de evitar que sea la fuerza la que decida tales
conflictos.
Veamos de qué modo opera el Derecho positivo, para zanjar los conflictos

563

�de intereses entre los individuos o entre los grupos. E1 Derecho positivo obra
de la siguiente manera:

que llegaría tan lejos como llegase la influencia efectiva que ejerciera en
cada momento sobre sus súbditos. La existencia de ese poder no organizado

A) Clasifica los intereses opuestos en dos categorías: intereses que merecen protección e intereses que no merecen protección. B) Establece una es-

y s_u alcan~e en cada momento dependerían exclusivamente de cuál fuese
la influencia que de hecho ejerciese en cada instante sobre la conducta de
las gentes, p~r e~c~a de las cuales tratase.de imperar. El alcance de tal poder no estar¡,a limitado nada más que por los limites de su propia fuerza,
llegaría en cada instante hasta donde llegase esa fuerza¡ en ocasiones serí;
tal ":ez abrumad~r, y carecería de límites; otras veces, cuando fallase total 0
parcialmente su influencia,
afectiva o llegaría a no existir en aquel momento,
,
1
d
o. su, .a canee ven ria a ser muy corto cuando fallara en parte . La orgamzac1on
· ·,

pecie de tabla jerárquica en la que determina, respecto a los intereses que merecen protección, cuáles intereses deben tener prioridad o preferencia sobre
otros intereses, y los esquemas de posible armonización o compromiso entre
intereses parcialmente opuestos. C) Define los límites dentro de los cuales
esos intereses deben ser reconocidos y protegidos, mediante preceptos jurídicos
que sean aplicados congruentemente en caso de que tales preceptos no sean
espontáneamente cumplidos por sus sujetos. D) Establece y estructura una
serie de órganos o funcionarios para: a) Declarar normas que sirvan como
criterio para resolver los conflictos de intereses (poder ejecutivo y administra•
tivo) ; y b) dictar nonnas individualizadas -sentencias y resoluciones- en
las que se apliquen las reglas generales (poder jurisdiccional).

J~dica del poder ~ota a éste de una mayor estabilidad, de una mayor regulandad; ~ero al. IllliIDO tie~po limita el alcance de ese poder, porque tal alcance
· ·
. está defirudo,
. determmado
.
' deslindado por el Derecho, y, cons1gu1entemente, no puede rr más le1os de lo establecido en el Derecho, en tanto quiera
~rmanecer como poder juríwco y no quiera intentar ser un poder arbitra-

no.

4.

La función de organizar el poder político.
El Derecho, para zanjar los conflictos de intereses, necesita no solamente
un criterio para resolver tales conflictos, sino que además necesita estar apo•
yado por el poder social que quiere ser más fuerte que todos los demás pode•
res sociales, es decir, por el poder político, o sea por el Estado, Ahora bien,
el Derecho satisface también la necesidad de organizar este poder político,
esto es, el poder del Estado. El Derecho precisamente organiza la serie de ór•
ganas competentes que hablan y actüan en su nombre. Ahora bien, si por
una parte el Derecho positivo vigente es realmente tal Derecho positivo vigente de un modo efectivo, porque y en tanto lo apoya el poder del Estado,
por otra parte acontece también que el poder del Estado está organizado y
ungido por el Derecho, o, rucho con otras palabras, el Derecho es uno de
los ingredientes más importantes del poder del Estado. En efecto, el poder
del Estado se apoya sobre una serie de hechos sociales; es poder estatal, pre•
cisamente porque es el resultado de los poderes sociales más fuertes; pero, a
su vez, el Derecho da al poder del Estado su organización,

5. La función de legitimar el poder político.
El Derecho no sólo organiza el poder político, además lo legitima.

6. La función de limitar el poder político.
La organización del poder por medio del Derecho implica una limitación
de ese poder. En efecto, un poder no organizado, no sometido a determina•
das formas, no especificado en una serie de competencias, sería un poder

564

4. U

FINALIDAD EN LA ESTIMATIVA JURÍDICA

Para que .determinado resultado) efecto sea establecido como finalidad debe. cumplir
· 'tos: pnmero,
·
.. dos requw
que eso aparezca como valioso. es' deClf, _todo tm debe justificarse por un juicio positivo de valor; y, segundo) que,
habida cuenta de la realidad humana en la cual se trata de cumplir aquel valor, el_ fin ~ropuesto resulte adecuado a dicha realidad a la luz de una correcta estimativa.

Per0 aqm' 1O que precrsa
· ante todo es darse cuenta de que toda finalidad se basa sobre una estimación, trata de justificarse a la luz de un J'uicio
de valor.

_El ~roblema de los fines en Estimativa jurídica presenta las sigwentes implicac1ones.
Por una parte, preguntarse por Jos fines últimos del Derecho es decir por

1os.f~es a los que el Derecho trata de servir como medio de realización
'
' impo51tiva inexorable, equivale a preguntarse por los valores que deben orlen~ al Derecho. A título de mero ejemplo, pues el presente artículo está de~cado a la finalidad en el Derecho en términos generales y no a la indagación sobre los valores jurídicos, cabría dar a esa pregunta la siguiente respue~ta: 1) El Derecho debe cumplir siempre una finalidad de certeza y seguridad en aquellas relaciones y situaciones sociales reputadas por las gentes
de una detenruna
. d a socie
· d a d como de aseguramiento deseable. 2) El Dere-

565

�cho debe ser el medio de realización de la justicia y de los valores por ésta
implicados o supuestos, como son, por ejemplo, la dignidad de la persona individual, los derechos básicos de libertad del individuo, los derechos de paridad, no sólo ante la ley sino también en cuanto a las oportunidades, los derechos democráticos, la proporcionalidad en las relaciones económicas -salario justo, renta justa, precio justo, distribución justa, etc.-. 3) El Derecho debe servir como instrumento para el bie11estar general~ como instrumento de cooperación, en la medida en que no se interfiera con las libertades
fundamentales del individuo, para aque11as empresas cuya realización esté
más allá de las posibilidades de los individuos o de los grupos sociales particulares.
Pero, una vez sentadas las directrices generales sobre los fines del Derecho,
-por ejemplo, en los términos generales de una estimativa o A.xi.ología humanista, como lo he apuntado en el párrafo precedente ( es decir, considerando que el hombre -al igual que todas las instituciones- no ha sido hecho para servir al Estado, sino, al contrario, que el Estado ha sido hecho para servir al hombre)-, entonces además habrá de plantearse el problema de
los fines respecto de cada institución y de cada norma jurídica particulares.
Hay algo que precisa no perder de vista, a saber: el carácter circunstancial
de todo Derecho positivo.
Uno de estos puntos es el siguiente: las normas jurídicas no son, no pueden pretender ser, no pueden ser, proposiciones con intención científica, de
las cuales quepa predicar los calificativos de verdaderas o falsas. Las normas
jurídicas son actos de voluntad, y son instrumentos creadog- por la acción, es
decir: utensilios para producir en la vida social, de una determinada sociedad en una cierta situación, unos especiales efectos, a saber: los efectos que
el legislador considera que son los más justos en la medida de lo posible.
El Derecho positivo es siempre, por esencial y necesariamente, una obra
circunstancial, en un doble sentido o dimensión, y en la acepción filosófica
estricta de esta palabra. Las normas jurídicas son gestadas y elaboradas bajo el estímulo de unas ciertas necesidades sentidas en una sociedad y en una
época determinadas, es decir, al conjunto de las urgencias de una cierta circunstancia social. Pero esto no es todo, pues hay una segunda dimensión circunstancial; esas normas jurídicas que se configuran bajo la presión de una
circunstancia social están destinadas a remodelar o estructurar dicha circunstancia social, es decir, están pensadas para producir en esa realidad social
precisamente unos determinados resultados, y no otros.
El reino de lo humano no es una especie de celeste imperio de valores puros, es el conjunto de esfuerzos realizados por las gentes en el curso de su
historia para plasmar concretamente en la vida las exigencias de aquellos va-

566

l~res. Los _valores puros -por ejemplo, la idea plenaria y perfecta de justiCla- son ideas; pero, en cambio, las elaboraciones de Derecho positivo llevadas a cabo por los pueblos en su desenvolvimjento histórico, son obras hu~anas _que surgie~on al conjuro de una urgencia, de una necesidad, de una
1IDpres1ón de sentirse menesteroso ante un problema que la naturaleza no nos
~ resuelto de modo automático por vía de instinto, como le ocurre al animal,
~mo que ha _de s:r enfocado y resuelto por cuenta propia por los hombres, baJO su exclUSJvo nesgo y responsabilidad. Para ello, el hombre hace uso de sus
facultades imaginativas, con las cuales busca algo que, 0 bien no existe todavía, o si existe no, está ~í al alcance de la mano, mediante lo cual se pueda
colmar aquel vac10, satlsfacer aquella urgencia, cubrir aquella necesidad.
Este pr~blema de _los fines puede ser considerado desde otro punto de vista, entendiendo los fmes a los que el Derecho debe servir como intereses dignos de la ~rotección jurídica, en los términos en que Roscoe Pound expone
esta matena.
A esos efectos, Pound define un interés corno "una demanda O un deseo
que _los_ seres humanos, o bien individualmente, o bien a través de grupos 0
asoc1ac1ones .... trat~, de satisfacer¡ demanda o deseo1 que tiene que ser
tomado en coDS.Jderac10n por la ordenación de las relaciones hwnanas y de la
conducta humana".
Surgen conflictos ¡&gt;0rque hay mutua competencia entre los individuos y
sus grupos.
Nótese que el Derecho no crea esos intereses. Los encuentra ante sí clamando por pro_te~ción y por seguridad. El Derecho clasifica esos interese~, y presta reconocuruento a un determinado número de ellos, mayor O menor. Dete~ina los límite~ dentro de los cuales el Derecho se esforzará en proteger
los mtereses seleccionados por él; delimita la esfera de validez de unos intereses frente a la esfera de validez de otros, así como también la prioridad de
unos sob_re otros. Estas tareas requieren un pleno conocimiento (sociológico)
de eso~ intereses, así como también requieren ideas claras sobre las pautas
valorabvas, para determinar cuáles deben ser los intereses protegidos en qué
medida, y de qué manera.
'
La noción de interés implica la nota de demanda, de pretensión, de deseo.
Por lo tanto, no debe confundirse esa noción de interés con la noción de interés dada por los economistas, la cual implica tan sólo el hecho de una ventaja o de un beneficio.
~o~viene advertir que la tarea del orden jurídico, consistente en reconocer,
delllllltar y proteger eficazmente los intereses reconocidos en la medida en
que lo estén, no puede considerarse nunca como definitivamente terminada.
Los intereses no reconocidos siguen ejerciendo constantemente una presión

567

�para obtener mañana el reconocimiento que ayer no consiguieron. Los intereses que fueron reconocidos sólo parcialmente se esfuerzan por ampliar el
ámbito de su protección. Viejos intereses en el pretérito, aJ cambiar las circunstancias parecen perder volumen e intensidad, o perder título razonable
para ser protegidos. Al correr de los días surgen nuevos intereses, aparecen
nuevas demandas presionando al legislador, y a los jueces. Al transfonnarse
las realidades sociales, quedan a Yeces modificadas las relaciones entre los diversos intereses concurrentes; y esa modificación afecta a las consecuencias
que se siguen de aplicar los criterios estimativos o pautas axiológicas. Por otra
partei ocurre frecuentemente que la solución dada por el legislador o por los
jueces a determinados tipos de conflictos, al ser llevada a la práctica, se muestra produciendo resultados contrarios a los que se quería, o resulta simplemente ineficaz, lo cual plantea tanto al legislador como a _los tribunales el problema de rectificar !os criterios que antes establecieron.
El legislador y también el juez se hallan ante el conflicto entre las fuerzas que desean conservar lo que llaman el Ol'den social --el cual suele ser
una especie de cuadro idealizado del orden del pretérito-, y las fuerzas que
pugnan por establecer un nuevo orden social, más de acuerdo con las necesidades del presente y con las tareas a cumplir en el próximo futuro. Se trata,
en suma, del conflicto que ya había estudiado Ihcring: el conJlicto entre los
que luchan por la perpetuación del Derecho que fue, y los que luchan por
la implantación de un nuevo orden jurídico que estiman debe de ser; entre
los que luchan por el Derecho de ayer y los que luchan por el Derecho de
mañana.

5. LA

FINALlllAD EN LA CIENCIA OOGMÁTICO-TÉ.CNICA

DEL

DERECHO

V EN LA PRÁCTICA JURÍDICA

Las normas del Derecho positivo, las leyes, los reglamentos, etc., pretenden
ser sólo instrumentos para la acción, y, además, son instrumentos ocasionales,
circunstanciales, cuya validez y alcance depende de las urgencias o necesidades de la situación. Por haber olvidado esto los juristas del siglo XIX
tomaron los artículos de los códigos como si fueran verdades definitivas y
enchu.faron en esos artículos el mecanismo del silogismo y empezaron a sacar
consecuencias ilimitadamente. Además, se pusieron a elaborar edificaciones
doctrinales sobre la base de los artículos del códjgo, y comparando una serie de artículos con otros, buscando ajuste, construían el perlil y consiguientemente el concepto de las diversas instituciones: la compraventa, la hipoteca, la representación política, etc. Ahora bien, esos conceptosJ que en el
568

fondo trataban de ser tan sólo medios fáciles para aprehender, para captar
el sentido de unas obras humanas, fueron fodebidame11te absolutizados. Una
vez que .se había construido el concepto de una institución&gt; por ejemplo, el
de la hipoteca, se olvidaba, incluso los artículos del código, y se aplicaba
a ese concepto de hipoteca el proceso del silogismo para sacar consecuencias no sólo de los artículos del código, sino de ese concepto establecido por
los juristas teóricos. Olvidaban que esos conceptos eran, como se ha dicho
atinadamente por algunos jurisconsultos alemanes de la jurisprudencia de
intereses, y norteamericanos de la jurisprudencia sociológica, sólo etiquetas
clasificatorias para una buena ordenación en el conocimiento jurídico; pero
no idtas con validez esencial en st y por sí. Por eso los contenidos de las
normas jurídicas no pueden ser tratados como verdades mediante el instrumento de la lógica de lo racional. Por eso hay copiosísima e..xperiencia de
cómo, en una enorme multitud de casos, el empleo de la lógica tradicional
en la interpretación del Derecho conduce a tremendos desaguisados e incluso
a injusticias monstruosas. El aspecto funcionaJ y práctico del Derecho no
siempre ha sido tomado en la debida consideración. La falta de atención
dedicada a esa función práclica del Derecho, en algunas épocas, se debe a que
cuando el Derecho se sistematiza partiendo de principios y normas generales
cobra un aspecto de organización lógica alejada de la realidad. La forma
imperativa de mandato y de prohibición, las e.xpresiones htal cosa será así,
y de esta manera ... " despiertan casi necesadamente la pregunta: ¿ Por
qué?" Esto es lo que sucede cuando contemplamos una sentencia o una resolución individualizada. Pero, en cambio, cuando las reglas de Derecho aparecen generalizadas bajo el aspecto de ideas o de funciones jurídicas, entonces
se ha solidado atender más a su valor lógico que a su utilidad práctica.
Otro de los errores consiste en suponer que deba considerarse un orden
jurídico positivo como emanación deductiva de una idea o de un plan,
olvidando que el hec:ho de que las ideas se articulen compuestas de tal o
cual modo no depende de exigencias lógicas, sino que depende precisamente del hecho de que en el modo como se presentan puedan satisfacer las necesidades de la vida social. Y acontece frecuentemente que el libre desenvolvimiento lógico de muchas máximas jurídicas tiene que ser suspendido
o contrariado, precisamente para satisfacer de modo adecuado las necesidades que la vida social plantea.
Ningún código, ninguna compilación, ni ninguna ley, de una época o
de un pueblo cualquiera, podrán ser suficientemente comprendidos sin el
conocimiento de las condiciones sociales efectivas de ese pueblo y de esa
época. Sólo por \'Írtud de este conocimiento podemos explicarnos la existencia de esas normas de Derecho y comprender su significación.

569

�1

'

El Derecho, tal y como ha llegado hasta nosotros en sus fonnas legislati.
vas, viene a ser como el diseño de una máquina. Ahora bien -observa
Ihering-, una explicación cabal de esa máquina, así como una crítica de la
misma, no podemos obtenerlas por la mera contemplación de aquel dibujo,
sino solamente por la observación de cómo Ja máquina funciona de hecho.
Al verla en acción, nos damos cuenta de la gran importancia que tiene un
resorte que nos había pasado inadvertido; y entonces caemos en la cuenta
de que una rueda que parecía de importancia principal se muestra como
inútil. El motivo de la existencia de la institución y de su forma se halla en
el fin que se propone lograr, relacionado con las necesidades de una época
determinada. Así pues, en las características de una cierta situación social
concreta y en las necesidades que broten de las mismas, todo lo cual cambia en el transcurso del tiempo, se halla la razón por la que una cierta institución ha sido menester, y la razón por la cual otra institución se ha convertido en superflua o contraproducente.
Es necesario tener en cuenta, observa lhering, que los conceptos abstractos y generales no han constituido el punto de partida en la elaboración del
Derecho positivo. Por el contrario, las más de las veces, la creación de Derecho ha tenido a la vista determinadas situaciones reales; ha concebido
como fin ciertos resultados para tales situaciones; y ha buscado los medios
eficaces para realizar tal propósito. S6lo después de todo eso es cuando se
forman conceptos generales para la mejor ordenaci6n y el mejor manejo de
1a materia jurídica. Ahora bien, tales conceptos abstractos y generales no son
los padres, sino que son más bien los hijos del razonamiento que presidió
la creación de Derecho.
En contra de la idea que preside la jurisprudencia conceptualista, de que
hay un mundo de conceptos propios, con contenido determinado, elaborado
a priori y sin contradicciones, mundo en el cual podría encontrarse la regla
suprema para el ordenamiento jurídico, Ihering sostiene que los contenidos
de las normas juridicas son de índole alógica.
El criterio o medida que sirva para juzgar el Derecho 110 es un criterio
absoluto de verdad --dice Ihering- sino que es un criterio relativo de finalídat!. De esto se sigue que el contenido del Derecho no solamente puede
ser, sino que debe ser, infinitamente vario. Y aquí lberíng repite casi en la
misma forma un argumento que había sido ya desenvuelto por el P. Francisco
Suárez, S. I. en su tratado De legibus. Este argumento consiste en observar
que así como el médico no prescribe la misma medicina a todos los enfer•
mos, sino que ajusta su receta a la condición concreta de cada paciente, así
tampoco el Derecho puede hacer siempre y en todos los lugares la misma
570

regulación, sino que, por el contrario, debe adaptarse a la situación concreta del pueblo cuya vida trate de nonnar, tomar en cuenta su grado de
civilización, y sobre todo atender a las necesidades de la época.
Eso es lo que debe ser; pero además esto es lo que más o menos de hecho
ocurre, pues no podría suceder de otra manera.
Según la Escuela alemana de la Jurisprudencia de Intereses el fin último
y el sentido esencial de toda legislación consisten en regular de modo adecuado las relaciones interhumanas. El legislador trata de llevar a cabo este
propósito, por medio de la delimitación de las varias esferas de intereses
protegidos. Realiza esta delimitación, valorando los diferentes intereses opuestos, a la luz de la idea del bien común. El juez debe guiarse, más que por
las palabras del legislador, por las estimaciones que inspiraron a éste. Las
palabras y los conceptos empleados por el legislador son tan sólo medios
para llevar a cumplimiento los resultados que manan de aquellos juicios de
valor o estimaciones.
Mientras que las escuelas tradicionales del siglo XIX concedían ma.'llma
importancia a los conceptos generales, como base de las normas jurídicas,
por el contrario la "Jurisprudencia de Intereses" subraya especialmente el
análisis de los varios intereses en juego o en conflicto en los problemas jurídicos. Al juez no le compete crear libremente un nuevo orden juridico, sino
tan sólo colaborar, dentro del orden jurídico vigente, a la realizaci6n de
los ideales e11 que positivamente se inspira éste.
Las escuelas jurídicas predominantes en el siglo XIX sostenían la tesis de
que la función del juez debe consistir en conocer las normas jurídicas y en
subsumir bajo éstas los hechos pertinentes, siguiendo en tal proceso las
reglas de una operación lógica. Según aquellas escuelas, el juez tenía que
aplicar el Derecho de acuerdo con los principios de la lógica cognoscitiva.
En caso de lagunas, el juez debia llenarlas por el procedimiento de interpretar "conceptos". Puesto que se suponía que las normas jurídicas vigentes eran
deducciones de un concepto fundamental, se consideraba que un conocimiento
a fondo de éste suministraóa las nuevas reglas que fuesen necesarias. Este
era el método llamado de la "construcción'', un método que operaba con
fórmulas. Tal método consistía en destilar primeramente un concepto derivándolo de las normas jurídicas existentes, y en deducir después nuevas reglas
de ese concepto.
Tal método no manejaba los conceptos generales clasificatorios como meras
condensaciones, sino como entidades independientes que existiesen por sí mismas, como cuerpos jurídicos con forma definida, análogos a los cuerpos naturales. Cada concepto tenía que ser determinado exactamente en cuanto a su
estructura. El jurista debía tratar muy en serio 1a autonomía de los con571

�cuatro partes. La primera, a su vez dividida, contiene inicialmente veinticinco

sonetos y después diecinueve poemas varios.
Estos veinticinco sonetos casi podría decirse que forman un cuerpo aparte
en la poesía de Blas de Otero, y no creemos equivocarnos a] pensar que la
misma intención del poeta los ha reunido. Los catorce versos de cada uno
abrazan, con un lenguaje rudo y a veces delicado, la honda emoción humana
del hombre frente a Dios, a su Dios, que sabe suyo pero que sin embargo nunca ve ni escucha. En altibajos, idas y venidas, ascensos y descensos sin fin,
se pasea aquí como enjaulada la angustia del hombre que se siente solo,
rodeado de injusticia y de silencio de Dios.5
La ~oledad surge frecuentemente en la poesía española y ya Karl Vossler
estudió el tema en un libro valioso. 6 Siguiendo sus pasos encontramos que no
puede hablarse de soledad, en singular, sino más bien de las soledades, distintas y variadas, que en diferentes épocas aparecen en la poesía españo]a.
Aquella soledad del humanista solitario, que "aplica al mundo la medida de
su elevado yo", o esta otra soledad sosegada que "se convierte en una especie
de estilo", nada tienen que ver con la soledad en los romances o con la que
nos ofrece Góngora envuelta en su lengua je barroco. Estas soledades que van
surgiendo en la poesía española se identifican con las actitudes de la época,
conforme a concepciones circunstanciales que van modelando tipos fielmente
recogidos por la poesía, gran depósito de las íntimas vibraciones del espíritu
humano.
La soledad de Blas de Otero, es otra, más trágica y por. eso, creemos, más
humana. Para entenderla habría que ubkar al poeta en el tiempo y en un
pedazo de tierra que se llama España. Es la soledad del que sufre s:u condición humana sujeta y limitada, incapaz de romper las ataduras que Jo condenan a no ver más que lo que compone su propia circunstancia lústórica
inmoclificada. Por este camino, el poeta se identifica con el hombre moderno
falto de asideros, lanzado, ubicado involuntariamente en una existencia c1ue
el tiempo extermina lentamente, acercándose desde ahora a Jo que llama "]a
inmensa mayoría". Por el otro camino, se enfrenta a su propia realidad nacional, como se enfrentaron Machado y Unamuno en una época que resulta
• Para DÁMASO ALoNso: "Si la poesía no es religiosa, no es ~esía. Toda poesía
( dircctísimamente o im;lirccwjmamente) busca a Dios". ( Ob. cit. p. 333 ) . Y Max Aub,
refiriéndose a los nuevos poetas, entre ellos a Bias de OterQ, dice: " ... ¿ qué entienden
por Dios estos poetas bla-sfemos?, ¿contra quién se rebelan?, ¿a quién piden cuentas?
A la Nada. A la Nada que equiparan a Dios". (Una nueva poes!a. española t950-1955),
p. 62. Imprenta Universitaria., México, 1957.
• KARL VossLn, La. pHda dt la soledad en España. Traducci6n de Ramón de la
Sema y Espir,a. Ed. Lo1ada, Buenos Aim, 1946.

272

clave para comprender mejor la conclici6n de España. Peto antes de llegar
a estos dos grandes puertos de su poesía (pueblo y España) , encontramos
a Blas de Otero enfrentándose a Dios en los veinticinco sonetos arriba seiíalados. Esta lucha, en la que vencido cae para levantarse de nuevo y seguir
su monólogo interminable, aunque pueda tener antecedentes en la poesía e~
pañolaJ alcanza con Blas de Otero una fuerza taJ y un clima tan señoreado
por la angustia, que no vacilamos al afirmar la posici6n solitaria de este
poeta fieramente humano, cuyos poemas, como él mismo se encarga de decírnoslo:

... Muerden la mano
de quien la ¡,a.sa por su hiuJiente lomo.

•
El primer soneto se titula La Tierra. Recinto del hombre, Jugar hennoso
hecho de tierra y mar, de fuego y sombra pura, la tierra, girasol, poma madura, es sólo el camp0 de batalla donde se sufre el golpe de las manos de
Dios. Pues.tos sobre la tierra, los. hombres sucumben silenciosamentt, y Otero
termina su poema con un llamado que recuerda la voz de Whitman:
Pero viene un mal tJiento, un golpe frfo
de las manos de Dios, y nos derriba.
Y el hombre, gue era un árbol, ya es un río.
Un río echado, sin rumor, vacío,
mientras la Tierra sigue a la deriva,
roh Capitán, oh Capitán, Dior mío!
La tierra no es lugar de reposo. Sorda ante la angustia y la soledad del
hombre, gira su inmensidad sin que el llanto humano la desvíe. Si en el primer soneto Blas de Otero nos habla de la condición del hombre, sujeta a las
manos de Dios, ahora se pregunta el porqué del nacer y del morir. Todavía
sin subir la voz, desde su quieta soledad, demanda unas respuestas que aligeren el peso ( Pero sé que se muere si se nace / y se nace, t por qué? ¡ por
quién que quiso?). El silencio que lo rodea es también respuesta y así comprende que el vivir y el morir están más allá del hombre, fronteras de lo
ajeno que le dejan amuralfo.do, vivo y mortal. Los tres últimos versos de este
segundo soneto nos ofrecen la imagen definitiva que campea en la poesía de
Otero:

273

n. 11

�en que se emite la legislación; que el juez en los casos concretos sometidos
a sus conocimientos se halla frente a conflictos singulares o particulares de intereses, sobre los cuales debe decidir con un espíritu igual o análogo al que
tuvo el legislador cuando dictó las normas generales; que en caso de que no
haya ley que hubiese contemplado en términos generales tal tipo de conflicto, debe el juez realizar en términos concretos y singulares respecto del pleito
sometido a su jwisdicción las mismas operaciones ( sociológicas y estimativas)
que incumben al legislador; que, consiguientemente en todo caso, el juez
debe proceder a un estudio sociológico de los factores implicados en el litigio, y debe también aclarar el criterio axiológico válido, conjugando su sentido genérico con el sentido singular del problema concreto; y que la observancia de esos métodos representa wia ruta no sólo diferente, sino también en
ocasiones contraria, a la vía tradicional de la lógica deductiva.
En principio todo eso ha sido visto de modo muy certero por las dos escuelas referidas, y también por otras análogas. Sin embargo, aquellos ilustres
autores, de quienes desde luego he aprendido mucho, no lograron llegar al
verdadero meollo de la cuestión, no consiguieron explicar suficientemente
por qué la lógica tradicional falla tantas y tantas veces como instrumentos
de interpretación jurídica; ni llegaron tampoco a precisar con rigor los límites del empleo de la lógica tradicional; ni descubrieron cuál es la índole auténtica de los tipos de razonamiento que proponen como métodos de interpretación correcta.
La lógica tradicional, sobre todo en sus ulteriores desenvolvimientos modernos y especialmente en los del siglo XX, constituye nrt instrumento indispensable para conocer y comprender la esencia del Derecho, para aprehender
y entender el a priori formal del Derecho, o sea las formas universales y necesarias de lo jurídico.
La lógica tradicional además debe ser usada por el jurista dentro de límites perfectamente delimitados y circunscritos, en ]a medida en que tenga que
irúerir consecuencias necesarias de aquellas formas a priori, por ejemplo, no
puede habei· un derecho subjetivo sin un deber jurídico correlativo. El jurista debe servirse de la lógica tradicional también cuando se trate de sacar
consecuencias de la identidad de dos situaciones: tendrá entonces necesariamente que regirse por el principio de identidad y no contradicción. Tiene
que emplear asimismo la lógica tradicional cuando haya de proceder a la
mensura material o a la cuantificación de realidades físicas o de expresiones
de tipo matemático, verbigracia: cuando tenga que medir la extensión de un
predio o cuando tenga que contar cabezas de ganado o de dinero. Pero el
razonamiento jurídico de contenido deberá, en cambio, regirse no por la lógica
tradicional, sino por la lógica de lo humano.

574

Son los puntos de vista y jerarquías de carácter estimativo las directrices
básicas sobre las cuales se desenvuelve la lógica de lo humano. Y a esas
directrices básicas se añaden las apreciaciones sobre la congruencia y la eficacia de los medios para lograr ciertos fines, así como las enseñanzas que
sobre este punto se desprenden de las experiencias de la razón vital y de la
razón histórica, esto es, de las experiencias vividas por los hombres individual
y colectivamente.
La lógica tradicional no le sirve al jurista para comprender e interpretar
de modo justo los contenidos de las disposiciones jurídicas; no le sirve para
crear la norma individualizada de la sentencia judicial o decisión administrativa; pero tampoco le sirve al legislador para su tarea de sentar reglas
generales.
Para esos menesteres, que tratan con los contenidos de las normas jurídicas, sea para elaborar esos contenidos en términos generales mediante la legislación, sea para interpretar las leyes en relación con los casos concretos y singulares, sea para elaborar normas individualizadas, es necesario ejercitar el
logos de lo humano, la l6gica de lo razonable, y de la razón vital e histórica.
El logos de lo humano, la lógica de lo razonable, no aconseja ni aconsejará nwica al juez que salte por encima del orden jurídico establecido, que
desconozca las normas formalmente válidas y que sean aplicables al caso
planteado. De ninguna manera. Nada de eso en absoluto. Lo que el lagos
de lo humano o lógica de lo razonable enseñara mejor al jurista es a conocer auténticamente cuál es el orden jurídico positivo, qué es lo que el orden
jurídico positivo quiere respecto de una determinada situación; así como le
enseñará también cuál es la función, aunque limitada, importantísima, que
le corresponde al órgano jwisdiccional en la elaboración de ese orden jurídico positivo, a saber en la elaboración de las normas individualizadas o concretas de la sentencia y de la resolución administrativa. Le enseñará a interpretar mejor, diríamos en términos metafóricos, la auténtica voluntad del
orden jurídico positivo en referencia con cada uno de los casos concretos o
singulares sometidos a su conocimiento.
Así pues, hoy se ha conseguido demostrar cuán erróneo era aquel mito de
algunos juristas, especialmente del siglo XIX -aunque algunos del XX reincidieran en este dislate- de suponer que la jurisprudencia maneja conceptos
tan exactos como los de la matemática.
Cierto que hay conceptos puros en la Ciencia del Derecho: los conceptos
esenciales a priori --concepto del Derecho, nociones básicas de deber jurídico, derecho subjetivo, relación jurídica, supuesto, consecuencia, persona,
etc.-, conceptos formales que pueden y deben ser tratados por métodos de la
lógica de lo racional.

575

�Pero, en cambio, los conceptos establecidos y manejados por los c.ontenidos
del Derecho positivo son históricos, empíricos, de finalidad concreta, cargados
de doble circunstancialidad. En primer Jugar esos conceptos cobran una dirección inicia! de sentido en el conrexto de la frase de la norma; pero cobran
su sentido pleno en cada caso particular en el contexto de la situación real
a la que se refieren instrumentos de acción para conseguir la realización de
determinados resultados, a saber, de los resultados que constituyen el fin de
la norma jurídica en cuestión, la cual es sólo un medio para el cumplimiento
de tales metas. Por eso, hay que entender siempre la norma jurídica como
un utensilio práctico cuyo sentido se orienta en cada ca.so a la realización del
propósito en que se inspiró.

LA JUSTICIA DISTRIBUTIVA

Lic.

DEsIDERJO ÜRAUE

Nos PROPONEMOS HACER EL ANÁLISIS de la justicia distributiva siguiendo para
ello los lineamientos que de su estudio nos marca Santo Tomás de Aquino:
quien la examina principalmente en sus Comentarios a Aristóteles, en la Suma,
en las Eticas y en las Políticas.
Hace Santo Toinás grandes elogios de esta que denomina virtud y la
señala como la del jefe, e indica que su papel es preponderante en todo juicio
y que es superior a la conmutativa. A pesar de los elogíos de que la adorna,
no le da el lugar de preferencia, sino que trata más extensamente de la
conmutativa, lo que le atribuyen sus comentaristas al hecho de que el Santo
vivió en la Edad Media, en la cual vi.o florecer una sociedad de base contractual. En efecto, para los hombres del medioevo la esencia de dicho régimen era el lazo o liga contractual ya que toda la vida feudal giraba sobre
una dependencia contractual. En ella no se ve la relación del todo con las
partes; del Jefe con los nuembros de la sociedad, sino la relación del señor
feudal con cierto y determinado individuo. El siervo así ligado, presta homenaje a su señor no en carácter de miembro de la comunidad, sino como un
contratante, obligándose a determinadas prestaciones para obtener de él ayuda
y protección. Se trata, pues, de relaciones de justicia conmutativa, no distributiva. En este cuadro contractual vivió Santo Tomás y naturalmente, tenía
que estar influenciado por él, convencido incluso de la preeminencia de la
justicia conmutativa e insistiendo en ella en su obra.
La justicia es un "habitus" (cualidad, disposición, habituación, afecto, inclinación) según el cual se da a cada uno su derecho para una perpetua
Yconstante voluntad. El derecho es por tanto el objeto de la justicia. Corresponde a la noción de justicia establecer una relación entre su sujeto y
otra persona. Su sujeto lejano es el hombre (ya sea la comunidad o el particular); su sujeto próximo lo es la voluntad. La justicia se divide en jus576

577

lL 37

�ticia legal o social y en justicia particular según la relación qu: se con~de~e.:
relación con otro considerado socialmente, o con otro constderado md~vidualmente. Dicho en otra forma: dar a la comunidad lo que le es debido
es practicar la justicia social; dárselo a una persona privada es p~cticar justicia particular. La materia de la justicia particular son las acciones Y las
cosas exteriores: "la compra, la venta y todas las acciones de ese género. Por
este motivo la justicia y sus ramas tienen como materia propia las acciones externas". Son estas acciones y estas cosas "consideradas bajo un ángulo
objetivo especial, es decir, en tanto que por ellas se pone a un hombre en
relación con otro".
A causa de este contenido, el "justo medio" (medium) de la justicia será
diferente del justo medio de las otras virtudes morales. Pu:sto que su materia es una acción exterior, que por sí misma o por la reahdad que emplea,
implica una proporción a otro, el justo m~dio de la justicia c~nsistirá en
una igualdad de proporción de la cosa extenor con el otro.' ~ª. 1~alda~1 es
realmente el medio entre el más y el menos; por ello la JUSttcia tiene un
justo medio real" (Mcdium rei). La forma de la justicia es 1~ igualda~·.,
El acto principal de la justicia es el juicio, el fallo, la sentencia, la decmon,
la detemrinación de lo que es justo y su definición.
Sin embargo, la justicia no se realiza si no cumple su cometido prop~o que
es el dar a cada uno lo que le pertenece. La justicia como hemos visto se
divide en social y particular. Esta última consjdera a las personas privadas,
Jai; que tienen con la sociedad relaciones análogas a las que ~:enen las _partes con un todo· ahora bien toda parte tiene una doble relac1on: en pnmer
'
1
•
lugar aquella relación de parte a parte, a la cual corresponde en la ~oaedad la relación del individuo con el individuo. Es este orden de relaciones
que controla la justicia conmutativa que tiene por objeto los múltiples intercambios entre dos personas; en segundo lugar, la relación del todo con
sus partes, a la cual corresponde aquella relación ?e la sociedad con c~da
uno de sus miembros. Este segundo orden de relaciones pertenece a la JUS·
ticia distributiva, que es la encargada de repartir p_roporcion~en~e. el ~i~
común de la sociedad entre sus miembros. Si se obJeta que la JUSllcia distn·
butiva es una justicia particular, se puede responder diciendo que está "en
relación con otro", que es por tanto el término "a otro" (ad qu_em), el que
hay que tener en consideración y este término es una persona pnvada.
La justicia distributiva es definida por San Juan de Santo To~ás, de la
siguiente forma: "Es una especie de la justicia estricta. y ~~rtlcular, que
impone a aquél que distribuye los bienes comunes, la obhgac1on de hacerlo
proporcionalmente a la dignidad y a los méritos de cada ~o". El padre J.
T. Delos, nos dice: ''La justicia distributiva asegura al paracular una parte

578

del bien común, distribuida proporcionalmente a su valor como miembro del
cuerpo social y al rango que ocupa en la sociedad".
Existen dos especies de Justicia. El derecho mismo es diferente en una
y en otra especie. En efecto, la función de la justicia es dar a cada uno
lo que se le debe, lo que le corresponde, y lo que a cada uno corresponde
no es lo mismo en la justicia distributiva que en la conmutativa, por tanto los
dos difieren en especie. En efecto: una cosa puede pertenecer a un hombre en dos fonnas: o bieni simplemente porque la posee a nombre propio,
o bien y en cierto modo porque le pertenece en tanto que la misma pertenece
al todo, del cual él es una parte. Lo que pertenece a1 todo) pertenece en cierta
forma a las partes. Por tanto, la naturaleza misma de la deuda de la justicia
varía, y por tanto las virtudes tendrán que ser también diferentes. A pesar
de ser diferentes, esta diversidad no las diferencia al grado que no puedan
ambas completarse, fonnando dos partes subjetivas de la justicia particular,
la que reglamenta la atribución de las cosas externas a las personas privadas.

Ambas justicias establecen de modo diferente la igualdad y por ello cabe
también distinguirlas. Cayetano fija con precisión lo que es una en relación
con la otra y lo que ambas son en relación con la justicia particular, diciendo: · "La justicia conmutativa es una especie especial.ísima. La justicia distributiva es otra especie especialísima y por la misma razón, ya que realiza
su forma de igualdad particular fonnalmente diferente de la igualdad conmutativa". El sujeto pr6ximo de la distributiva es la voluntad, lo mismo
que el de la justicia en general. Su sujeto lejano, es la persona a quien
incumbe la distribución de los bienes comunes, es aquél que administra esos
bienes; es el jefe del Estado, de la ciudad, pero también puede ser una persona privada: jefe de un grnpo social, o un padre de familia o el administrador de una sociedad comercial o industrial. La justicia distributiva puede
Y debe ser practicada en toda comunidad, agrupación o sociedad formada
por la voluntad de los contratantes. Si la virtud de la justicia reside en el
jefe de la comunidad, los que están sujetos a su autoridad también deben
practicarla "mostrándose satisfechos si la repartición es justa". Se practica
la distributiva aceptando una distribución justa, pero existe, por el contrario, el derecho de rebelarse para obtener lo que no se ha recibido) pues ello
está de acuerdo con el bien absoluto, sin doblez, "simpliciter''. Como hemos
dicho el objeto de la distributiva es el derecho, sin embargo este derecho
no es el mismo en una que en otra según explicamos.
Si ambas, distributiva y conmutativa son diferentes por su objeto, también
lo son por su forma. La forma general de la justicia es la igualdad, en la
que runbas se unifican, pero en la distributiva esta igualdad se establece
según una proporción geométrica, mientras que en la conmutativa se esta579

�blece por una proporc1on aritmética. Ambas realizan el justo medio real,
pero de modo distinto. Por esta razón la llamada ley de la reciprocidad (contrapasum) no tiene lugar en la distributiva, ya que no se trata de una igualdad proporcional de cosa a cosa, o de una acción a una reacción, sino de una
cosa a una persona.

Sin embargo, aunque difieran en su forma, ambas justicias tienen la misma
materia o sujeto lejano: cosas, personas y trabajos, ya que "las cosas pueden

ser ya sea sustraídas de un conjunto común para ser distribuidas a personas
privadas, ya sea intercambiadas de una a otra o también puede emtir un
cierto intercambio de trabajos penosos". Por el contrario, la materia pr6xima, el uso de estas cosas exteriores, es diversa en ambas justicias: la distributiva reglamenta la repartición en tanto que la conmutativa reglamenta
los intercambios. Ambas realizan el acto final de la justicia: dar a cada
uno lo que es suyo, lo que le pertenece, pero cada una lo hace a su modo.
Con las consideraciones anteriores es posible distinguir la justicia distributiva
de la conmutativa y de la social
Pasamos ahora a examinar las características muy especiales de la distributiva para resolver las objeciones que se le han hecho en el sentido de
que no es una verdadera justicia. Estimamos que si hallamos que en ella
se realizan plenamente los postulados, las cualidades esenciales de la justicia, podremos afirmar que la conmutativa sí es una verdadera justicia.
La unanimidad sobre el concepto de justicia es casi perfecta entre los
filósofos antiguos y en lo que respecta a los teólogos, tanto antiguos como
modernos, también existe unanimidad al respecto, pero ·para nuestro fin debemos entresacar de esas opiniones aquellas que nos parecen más adecuadas
para fijar primero los atributos esenciales de ella y para aplicar después esos
atributos a la distributiva.
Santo Tomás de Aquino nos dice: "la noción de la justicia consiste en
esto: dar a otro lo que le pertenece según la igualdad" (Ratio vero justitiae
consistit in boc quod alteriter datur quod ei debetur secundum aequalitatem:
Ila, Ilae, Q. LXXX). Consiguientemente, las virtudes encauzadas, dirigidas, encaminadas, al prójimo, a "otro" que sean deficientes en lo que respecta a la igualdad, es decir, en lo que respecta a lo que a ese otro le es
debido, le pertenece, no son más que partes potenciales de la justicia.
De la distributiva se ha dicho que no está encaminada, dirigida, encauzada
a otro, es decir, a otra persona distinta realmente de su sujeto; que su objeto
es un derecho moral y no un derecho estricto, y por último que su igualdad
geométrica no es una verdadera igualdad.
Aunque parezca que esta discusión puramente teórica no tiene ninguna

580

conclusión práctica, podemos afirmar lo contrario si consideramos su importancia desde un punto de vista de aplicación social.
En efecto, si la sociedad, la comunidad, la familia, los grupos sociales
(obreros, campesinos, comerciantes, etc.) no pueden ser verdaderos sujetos
de derecho, caeríamos en un individualismo absoluto; si por otro lado el
derecho de la distributiva no es un verdadero y estricto derecho y sólo se le
considera como un derecho moral, el ciudadano no puede tener ningún recurso contra los abusos, contra las cargas, e incluso contra las exacciones
del Estado; si por último, la igualdad de proporción que establece la distributiva no es una verdadera igualdad, deberíamos admitir el igualitarismo
revolucionario y juzgar a todos los hombres iguales, no ya por su naturaleza,
-5ino en toda otra forma, cualesquiera que sean sus valores intelectuales o
morales, o los servicios que presten a la sociedad o el rango que ocupen, la
influencia que ejerzan o sus méritos propios, es decir, en última instancia
si la distributiva no es una verdadera justicia caerían por su base todos
aquellos valores que sostienen actualmente a las sociedades civilizadas y cuJtas,
y deberíamos admitir la desaparición de los regímenes democráticos y liberales
que prohijan dichos valores, que los protegen y defienden contra las agresiones de ideologías extrañas y de regímenes totalitarios, ya se llamen éstos
fascistas o comunistas.
Trataremos pues de demostrar que la justicia distributiva es una verdadera justicia, pues reúne las tres cualidades que a la misma le hemos atri~
buido: que está encaminada, dirigida, encaU2ada al prójimo, al "otro"; que
su derecho es un derecho estricto y finalmente que establece una verdadera
igualdad.

1.

LA

JUSTICIA DISTRIBUTIVA ESTÁ ENOAMrNADA
AL PRÓJIMO, AL

"oTRo"

Aunque muchos autores modernos enumeran las tres notas características
de la justicia, sin embargo, no admiten que la distributiva las posea todas.
Prümner, afirma que la distributiva no establece una verdadera igualdad y
lo mismo opina Billuart. Vermeersch, nos da una definición precisa: "Las
cualidades propias de toda justida, dice, son: l. Que esté en relación con
otro, con el prójimo, es decir, que satisfaga el derecho que reside en otro
en tanto que es una persona cüstinta; 2. Que cumpla su cometido, es decir,
que_ baga lo que debe hacer; 3. Que cubra su deuda según la igualdad, es
decir, que dé tanto como debe de dar,,, Otros autores como los de la Escuela de Malines: Waí!elaert, Pottier, e1 padre Cathrein, consideran única-

581

�mente a la conmutativa como justicia propiamente dicha, y a las demás las
llaman justicias por analogía, diciendo que la legal y la distributiva no están
encauzadas a "un otro,, perfectamente distinto. El padre Merkelbach, juzga
sin embargo, con Santo Tomás, que hay que reconocer en estas virtudes la
verdadera noción de justicia: la sociedad es, según él, una persona moral
distinta de las personas privadas que son sus miembros. (B. H. Merkelbach.
O. P. Summa Theologia Moralis, II, página 256). Tanquerey, por su paite,
afirma, que según el Cardenal Lugo y otros teólogos, solamente la conmutativa realiza la noción perfecta de la justicia. Sólo ella está perfectamente
encauzada a otro, pues existe entre dos términos iguales e independientes
uno del otro; sólo ella cumple con la igualdad aritmética y sólo ella obliga
a la restitución, y agrega, que la justicia social que reglamenta las relaciones
de la sociedad y de sus miembros, se refiere a términos que no son ni distintos ni independientes, es decir, rehusa a la distributiva la cualidad de estar
perfectamente encauzada al prójimo, pues reglamenta las relaciones entre la
sociedad y sus miembros. Podemos convenir con Tanquerey que para que
la justicia distributiva esté perfectamente encauzada a otro, debe existir en
términos iguales e independientes. Puesto que a la justicia le corresponde
rectificar los actos humanos, debe de ser practicada por seres capaces de obrar
por sí nrismos. Santo Tomás llama justicia metafórica a aquella que establece la igualdad entre los varios principios del alma humana y hace notar
que esa no es la distributiva. Las acciones emanan de la persona y del todo,
por tanto la justicia propiamente dicha requiere la diversidad de los sujetos.
J. Delos, explica esto con una frase afortunada: "La justicia estricta no se
aplica más que entre los seres que pueden recluirse en la torre de marfil de
la personalidad" (J. T. Delos: La sociedad i11ternacional y los principios de
derecho). Examinemos si en la distributiva encontramos la aludida diversidad de sujetos. Si la justicia rectifica los actos humanos, los sujetos de
que trata, no pueden ser otros que personas humanas físicas, pero también
personas morales. Las acciones las realizan las personas y los conjuntos o
"todos"; concluimos que los sujetos (término a quo y término ad quem de
la justicia) pueden ser personas morales, comunidades, grupos sociales e individuos. Santo Tomás a este respecto expresa: "La justicia tiene por fin
reglamentar nuestras relaciones con el prójimo, y ello se realiza en dos
formas: sea con el prójimo considerado individualmente, sea con el prójimo
considerado socialmente" (Santo Tomás: lla. IIae. Q.: "Justitia. . . ordinat
hominem in comparatione ad alium; quod quidem potest esse dupliciter: uno
modo ad alium singulariter consideratum; alio modo ad alium in com.muni").
Es así que tanto la distributiva, como la justicia social, se refieren a s\ljetos
reales; en la justicia social el término a quo es el individuo y el término ad

582

quem es la sociedad; en la justicia distributiva es a la inversa. Sin embargo,
lo que nos interesa analizar no es el término ad quem que especifica el movimiento, sino el térmnio a quo, o sea el sujeto en el cual reside el derecho
(la persona privada en la justicia distributi\'a) y no el sujeto en el cual radica
la obligación de la impartición de ella. La definición de justicia se refiere
al primero, o sea al a quo, ya que está encauzada al prójimo.

Pero no son bastantes dos sujetos, ya que hemos hablado de que la justicia propiamente dicha requiere la diversidad de los sujetos, según lo expr~a
Santo Tomás. (Justitia ergo propria dicta requirit diversitatem suppositorum)
y lo comenta Juan de Santo Tomás explicando que: "La justicia verdadera
y estricta debe ser encauzada aJ prójimo, a otro, como sujeto distinto, distinto no sólo físicamente sino moralmente, de modo que no pueda estimarse
que el uno sea moralmente algo del otro, como el hijo es algo del padre" (Juan
de Santo Tomás, Cursus Teolog. VIII. Q. I. d. 2. art. 2: ''Vera et rigorosa
justicia exigit quod sit ad alterum tamquam ad distinctum suppositum: nec
solum quasi physice distinctum, sed quasi moraliter: ita quod secundum moralem aestimationem non reputatur unum tanquam aliquid alterius, sicut
filius est aliq uid patris") . Esta definición se refitre a un artículo en el cual
Santo Tomás se pregunta si es necesario distinguir el derecho del padre del
derecho del patrón. La palabra "prójimo" puede entenderse en dos formas:
por una parte lo que es absolutamente otro y completamente distinto, como
lo son dos hombres independientes uno del otro, pero sometidos al jefe de
la sociedad; entre ellos se establece el derecho absoluto; por otra parte, "el
otro", el prójimo, no es otro absolutamente sino que, por así decirlo, forma
parte de aquel con quien está en relación, como sucede en el caso del hijo
respecto del padre, o como en la antigüedad podía establecerse en la relación
entre el esclavo y el dueño, o entre el siervo y el señor feudal en la época medieval.
Esta diferencia entre los dos prójimos, la resume Santo Tomás en la si_guiente forma: "porque entre un padre y su hijo, la relación no es aquella
que se establece entre un ser cualqui'era y otro, ni por consiguiente su derecho
es absoluto, sino relativo, es decir paternal, de manera semejante entre el
señor y su esclavo y por la nrisma razón, aquí existe un derecho especial de
dominación", No podrá habér por tanto verdadera justicia distributiva en
la familia, entre el jefe de ella que es el padre y el hijo que es un miembro
de la misma; realmente no son dos personas absolutamente distintas como se
desprende de lo anteriormente e.'\.'J)Uesto. Es decir, en cierto sentido no puede haber justicia propiamente dicha entre un padre y su hijo, porque ellos forman una unidad. Es como si alguien se diera a sí mismo algo que le pertenece, alli no habría derecho. Si pues, no existe entre el padre y el hijo un de-

583

�recho absoluto sino relativo, esta relatividad, aunque debilite la noción del
derecho, más bien aumenta la noción de la obligación y de la virtud natural. Se puede admitir por tanto que la justicia distributiva practicada en la
sociedad familiar no es una justicia perfecta, ya que no está perfectamente
encauzada, dirigida a un otro absolutamente ajeno, pero la observación es
igualmente válida a la justicia social y a la conmutativa en las relaciones del
padre y del hijo. Sin embargo entre padre e hijo como personas humanas, se
establece una relación de. justicia. Es decir, ambos están bajo el dominio de
un derecho absoluto al ser considerados, por ejemplo, como ciudadanas, no ya
como miembros de la misma familia. Por todo ello concluímos que en la familia,
la distributiva como toda otra justicia, no puede alcanzar la noción perfecta
puesto que se establece entre personas que no son completamente distintas.
El mismo razonamiento no se puede seguir en el caso de marido y mujer, entre
los cuales se dan otros aspectos en los que no podemos extendemos por ahora.
No solamente la distributiva está encaminada al prójimo en la sociedad fa.
miliar, como hemos dejado e&gt;..1)uesto, sino también en la sociedad política
en la que se establece entre dos ténninos absolutamente distintos: sociedad
de una parte y ciudadano por la otra. En efectoi la sociedad es una persona
moral y constituye un todo: puede ser sujeto de derechos y de obligaciones
como cualquier ser humano. Por otra parte cada uno de sus miembros es una
persona física, y ya hemos visto que el hombre puede estar relacionado a otro
en dos formas: sea a otro considerado individualmente, sea a otro considerado socialmente. La sociedad y el ciudadano son por tanto dos sujetos susceptibles de tener una telación de justicia distributiva. L'a sociedad es un todo
moral incapaz de existir' sin los ciudadanos, es el producto de su asociación y
no constituye un todo físico, pero no posee la unidad real y distinta de una
persona moral. El ciudadano no se puede comparar al hijo frente al padre:
el ciudadano está unido a la sociedad por un lazo de dependencia moral, social, que en nada altera su personalidad distinta de ella. Vemos pues que
existen dos personas distintas, de un lado la sociedad, de otro el ciudadano.
Santo Tomás dice a este respecto: "Omnes aliae diversitates personarum quae
sunt in civitate, habent immecliatam relationem ad comunitatem civitatis, et
ad principem ipsius; et ideo ad eos est justum secundum perfectam rationem
justitiae". (Ha. llae. Q. LVII. Art. 4. ad. 3). Por tantoJ como hemos dicho,
en la sociedad política, la justicia distributiva se establece entre dos términos
completamente diferentes, absolutamente distintos.
En la sociedad internacional puede también establecerse una justicia distributiva entre personas distintas. En ella cada estado aparece desde luego constituído como un todo, como una persona moral, es decir representa cada uno
el término ad quem, ;i quien debe ordenarse, atribuirse, la distributiva. La

584

teoría del derecho internacional presupone que es dicho derecho esencial y
e."&lt;clusivamente el de los Estados, los cuales son personas morales, soberanas
y sometidas al imperio del derecho, en tanto que por su libre consentimiento
estén conformes en reconocerlo como obligatorio. La persona moral es pues
completamente independiente y el término ad quem de la distributiva se realiza plenamente. La soberanía es el poder más completo que se puede imaginar. Esta noción de soberanía aplicada a una voluntad humana -dice el
autor M. Politis-, significa el derecho que tiene de no determinarse jamás
sino por sí misma. Por las consideraciones anteriores se puede decir que el
derecho se aplica a la comunidad política en todo rigor de justicia y lo mismo se puede decir en teoría de la sociedad internacional que existiendo de
derecho tiene una justicia distributiva internacional que reglamenta las relaciones de la sociedad humana con cada uno de los Estados.
Podemos, pues, concluir a la primera pregunta, que realmente la justicia distributiva está encaminada al prójimo y por ello contiene la primera cualidad
para ser una justicia perfecta.

2. EL

DERECHO DE LA DISTRIBUTIVA

ES UN VERDADERO, ESTRICTO
DERECHO:

REcoaoEMOs QUE LA NOCIÓN de justicia consiste en dar a otro lo que le pertenece según la igualdad, y habrá justicia real, estricta, si lo que le pertenece es
legal.
Santo Tomás en la Cuestión LVII (de jure) de la Ila. Ilae. Tesis, estudia el
derecho, objeto de la justicia, el debitum. En las respuestas a las objeciones
del artículo lOo. habla de los sentidos derivados; en los artículos 2 y 3 se refiere al derecho natural, al derecho positivo, al derecho de gentes, pero no se
refiere al derecho activo o a la facultad moral; es hasta el artículo 11 de la
misma Cuestión que hace la siguiente alusión: "Se dice que una cosa pertenece propiamente a determinada persona, cuando le pertenece o le es debida, según una igualdad de proporción. Es por eJJo que el acto propio de la
justicia consiste en dar a cada uno lo que le es propio, lo que le pertenece, lo
suyo". (Hoc autem dicitur esse suum unicuique personae quod ei secundurn
proportionis aequalitatem debetur; et ideo propri us actus j ustitiac nihil aliud
est quam reddere unicuique quod suum est). Santo Tomás no habla de derecho estricto, ni de derecho real y personal. Sin embargo, en su estudio
bre las partes potenciales de la justicia, dice: "Para una virtud que se refiere al prójimo, hay dos maneras de alejarse de la verdadera noción de justicia:

so-

585

�faltando a la igualdad perfecta o no observando la estricta no~ión del der,echo. El debilitamiento de la noción del derecho puede ser considerado seg~
la distinción existente entre el derecho moral y el derecho legal. Por ello Anstóteles en el libro VIII de las Éticas, Capítulo 13, indica los dos aspectos
del de;echo como sigue: "el derecho legal es aquel que se e~tá oblig~do _observar en virtud de la Ley, y este derecho es el objeto propio de la JUStlCla ~ue
es la virtud principal. El derecho moral es debido a causa de las converuenc·as de la virtud". Después enumera las partes potenciales de la justicia, cuyo
1
• d, 1ª. ~
.
objeto es lo debido moral: "La verdad, la gratitud, la liberaltda
tad". Por tanto, vemos que aun cuando Santo Tomás no haya hecho disttn~o
especial entre "lo debido moral" y "lo debido legal", se refiere en este estudio
de la justicia y de sus partes subjetivas, a un solo "debido" y ~ un solo d:recho ''el legal". Asimismo, al no colocar entre las partes poten':ales de la_ JUS·
ticia (es decir aquellas virtudes que no tienen toda la ~ten~ d~ la_ v1~ud
principal, que no realizan su definición perfecta) a la J_us~cia. clistnbuuva,
podemos concluir que él considera que el derecho de la d1stnbut1va no es un
derecho moral, sino un derecho legal.
Otros textos tomistas aclaran el punto que estudiamos: cuando el Doctor
Angélico examina la cuestión de la preferencia de las personas, que constituye el pecado opuesto a la justicia distributiva, dis~gue dos modos de dar:
uno proviene de la justicia por la cual se da a algwen lo que es _suyo, lo que
se le debe de dar, y es ahí que se puede encontrar la pref:rencia a las personas (es decir, dar a una más de lo que le corresponde, mas de lo que s: le
debe dar) ; el otro acto proviene de la liberalidad en la cual ~e da gratuitamente a una persona lo que no se le debe. Siendo la preferencia de la~ personas el polo opuesto a la justicia distributiva, es por ello que esta vutud se
opone a la liberalidad y sobre todo es su derecho el que se compara al derecho de esta parte potencial. La liberalidad tiene por objeto un derecho m~ral
y al oponerse al derecho de la justicia distributiva, el derecho de ésta tiene
que ser un derecho legal.
Otro tex'to tomista apoya estas conclusiones: En el comentario a la E~ístola a los romanos dice: "La preferencia de las personas se opone a ~ JUS·
ticia. Se comete también en las cosas que son dadas porque s~n deb1d~ Y
ello concierne a la justicia, pues no es en virtud de una deuda, smo gratuitamente, que Dios llama a los pecadores a la penitencia". Aunque aquí no aparezca para nada la palabra legal es fácil c~m~r,ender ~ue se trata de establecer
que Dios no tiene para con nosotros obligac10n estncta.
.
.
.
La distributiva como noci6n de derecho, se opone a la hberal1dad regida
por el derecho moral; por tanto la distributiva tiene por objeto el •derecho

.ª

legal.

586

Comentando a Santo Tomás, nos dice Cayetar.o: ''Puesto que la preferencia de las personas es un pecado en tanto que se opone a la justicia y ya que
la justicia no se ocupa más que del derecho, de ahí que la preferencia de las
personas no se comente en los dones gratuitos. . . dando dinero gratuitamente, en tiempo y lugar inoportunos y por motivos injustificados, yo peco contra la liberalidad aunque no haga mal a nadie". En lo que se refiere a las
partes potenciales de la Justicia, Juan de Santo Tomás nos proporciona más
detalles. Dice: "En verdad tratan de realizar la noción de la justicia, ya sea
dando lo que es debido, sea siguiendo la regla de la igualdad, pero no lo
consiguen, pues no observan, ni el derecho rigw·oso ni la igualdad perfecta;
la justicia en efecto, tiene por objeto propio dar lo que es debido según la
igualdad. De ahí se sigue que la justicia rigurosa y propiamente dicha es
aquella que considera el derecho riguroso y propiamente dicho y establece la
igualdad. Se tiene la costumbre de llamar también riguroso, al derecho legal, porque es él, el que está establecido y es 'debido' en virtud de la ley
o de la adecuación misma de la cosa".
Parece pues establecido que el derecho de la justicia distributiva es un
derecho legal. Toda argumentación nos lleva al derecho, objeto de la justicia, a lo debido, al débitum, pero el derecho, lo que es debido a alguien, y el
derecho moral son correlativos. Diremos pues que lo que se debe y el derecho de Ja justicia son un deber y un derecho legales.
Santo Tomás en la Cuestión LXI de la Summa, nos dice: "La justicia distributiva y la justicia conmutativa no se distinguen únicamente por su objeto,
uno y múltiple, sino también por la naturaleza misma de la deuda que les
concierne: deber a alguien un bien común es diferente de deberle un bien
que Je es propio". Este párrafo que ha dado margen a multitud de comentarios, es analizado por Juan de Santo Tomás quien establece: "El autor indica
la diferencia de la deuda y del deber en una y otra justicia. El derecho o la
deuda de la distributiva concierne a un bien común que se reparte entre los
particulares, no como precio de un trabajo, o de un objeto, sino como una
recompensa o como obligación de dar según la dignidad, el mérito y la aptitud de cada uno en esta función, y teniendo en cuenta a los otros que deben
de participar también en la distributiva de esos bienes ... el derecho de la distributiva es un derecho fundado en la dignidad y aptitud a los bienes comunes que deben distribuirse según una proporción así establecida".
Según esto, la ley del bien común distribuído es el fundamento de la distributiva. Recordaremos que en ella el término a qua, aquel a quien incumbe
el deber, la obligación, es la comunidad o el jefe que la representa; y el término ad quem es aquel en quien reside el derecho, la facultad mora] de exigir
algo, es el miembro de la comunidad. Ahora bien, frente a estos dos térmi-

587

�nos debemos preguntarnos: ¿Cuál es el fundamento de la obligación de la
comunidad y cuál es el fundamento del derecho en el sujeto? y ¿ cuál es la
naturaleza de esta obligaci6n y cuál es la naturaleza de este derecho?

viduales, se Je llama justo medio racional; si se establece por comparación de
una cosa a otra, o bien por la proporci6n de una cosa a una persona que no
sea el sujeto, es e! justo medio real (medium rei)".

Es Juan de Santo Tomás quien responde: "La justicia distributiva se refiere a un derecho y a un deber fundados no sobre una cosa recibida o dada
por otro, sino sobre la razón natural del bien común". Esta es la respuesta a
nuestra primera pregunta, puesto que como fundamento tanto del derecho
como de la obligación da la razón natural del bien común. Respecto de la
segunda, nos dice: "Bástale a la justicia establecerse entre dos personas diferentes como entre dos extremos. En cuanto a !a razón y fundamento de este derecho o de esta deuda, no es necesario que residan en una persona o
causa del derecho de otra, por cuya razón esta última obligue a la primera
Es como hemos dicho, una condición de la justicia conn,,utatíva y no de
la distributiva, en la cual toda obligación nace de la exigencia del bien
común, En efecto, la obligación nace de la exigencia del bien común,
pero esta misma exigencia incluye la obligación de dar a tal o cual persona
en razón de su situación en sociedad. Ya que la justicia distributiva está encauzada a otro, es necesario que la obligación sea considerada en el término ad
quem. En la justicia conmutativa, el derecho se funda en la persona, que es
el sujeto de este derecho en la distributiva. Es un derecho estricto también,
pero diferente de aquel que reside en el término ad quem de la conmutativa.
Este último es un derecho real o un dominium. En el caso de la distributiva
el miembro de la comunidad es el sujeto de un derecho personal. Por todo ello
se puede contestar a la segunda pregunta planteada, -diciendo qu.e el deber,
o lo debido, es un deber legal; el derecho de la distributiva es un jus ad remJ
derecho persona! que confiere una acci6n personal a1 sujeto que lo posee.

Este segundo caso es el de la justicia, su materia es la operación externa
"que por sí misma o por la realidad que emplea, implica una proporción dada con otro. Ahora bien, la igualdad contiene realmente el medio entre el
más Y el menos. El punto medio de la justicia es por tanto real u objetivo''
(unde justitia habet medium rei).

Habiendo así analizado dos de los presupuestos que habíamos tenido en
consideración para catalogar a la distributiva como una verdadera justicia:
el que esté encaminada a otro y el que su derecho sea un estricto y verdadero derecho, réstanos ahora analizar la última cualidad de la justicia, la igualdad; que dé a cada uno lo que es suyo y si encontramos que la distributiva
cumple con ella, podremos afirmar que en efecto se trata de una verdadera
justicia.
La igualdad se puede definir como el justo medio de la justicia. Nos serviremos de la exposición que del justo medio hace Silvius, para empezar el
análisis de la igualdad. Este autor dice: "El medio es lo que se encuentra
entre dos extremos, y en las realidades morales los extremos son el más y el
menos entre el exceso y la carencia; el justo medio de la virtud es el bien
que mantiene a igual distancia del exceso y de la privación. Si es sólo la
razón la que fija este justo medio, teniendo en cuenta determinaciones indi-

588

. S~. emb~go, este justo. medio real es diferente para las dos partes de la
JUsbc1a debido a las relac10ncs que cada una de ellas considera. En efecto
la justicia conmutativa, regula Ias relaciones de una parte del todo co~
otra parte del mismo todo, de un miembro de la sociedad con otro miembro
de ella, mientras que la distributiva norma las relaciones de la sociedad, del
todo, con sus miembros y distribuye además proporcionalmente los bienes comunes. Por tanto Ja primera, la conmutativa, establece la igualdad de una
cosa con otra, es decir, que según ella, una persona que depende del bien
ajeno, deberá re.stihlir de él, tanto como detente más de lo que de él le pertenece. No_ sucede lo mismo respecto de la distributiva: Ella obliga a una
persona privada a dar una parte de los bienes comunes en tanto que lo que
pertenece al todo se debe a otra persona y esta deuda hacia la otra persona
es tanto más grande cuanto que dicha persona tenga un lugar más elevado ·
de más consideración en la sociedad. Por ello a este respecto dice Santo T~
más: 11Es por lo que, en la justicia distributiva, el justo medio no se determina por una igualdad de cosa a cosa, sino según una proporci6n de las cosas a
las personas; de tal modo que si una persona es superior a otra lo que a
élla se le dé, debe de sobrepasar lo que es dado a la otra". (Sa~to Tomás
Q. LXI. Art. 2: "Et ideo in justitia distributiva non accipitur medium secundum aequalitatem reí ad rem, sed secundum proportionem rerum ad perso~as, ut scilicet sicut una persona excedit aliam, ita etiam res quae datur
uru personae excedat rem quae datur alii").
Las dos partes subjetivas de la justicia observan el justo medio objetivo. Una
Y otra toman en consideración la cosa debida, pero para la conmutativa el
cumplimiento de este justo medio objetivo se hacf' según la igualdad absoluta,
en tanto que para la distributiva se hace según la igualdad de proporción. Santo Tomás nos lo define así: (Q. LXIII. Art. 1). "La igualdad de la justicia
distributiva consiste en atribuir bienes düerentes a las diversas personas proporcionalmente a su dignidad".
La justicia distributiva establece por tanto el justo medio según la diferente dignidad de las personas consideradas. Pero cabría preguntarnos ¿ acaso la
conmutativa no opera de la misma manera? La conmutativa considera tam-

589

�bién las personas, por ejemplo al imponer las penas: se castiga más severamente a aquel que golpea o lesiona a un gobernante, que a aquel que golpea a un simple ciudadano. Esto es cierto, pero lo que sucede es que en las
acciones y en las pasiones la condici6n de la persona sujeto de ellas influye
sobre el valor cuantitativo de la cosa considerada objetivamente. Es en efecto más grave injuria golpear al Rey que a uno de sus súbditos, nos dice Santo Tomás (IIae. Q. LXI. Art. 2.) Pero no sucede igualmente en las otras
situaciones de la conmutativa, por ejemplo: si se compra un caballo, no se
pagará más por el hecho de comprarlo a un noble que si se compra a un campesino, pues la calidad del vendedor no influye sobre el valor del animal
que se compra. Es decir que mientras que la justicia distributiva considera la
dignidad de la persona por sí misma, la conmutativa sólo toma en cuenta
dicha dignidad si influye sobre el valor de la cosa.
Comentando a Santo Tomás sobre este particular, el autor Cayetano expresa: "Estas dos partes de la justicia difieren en lo siguiente: para establecer
su forma de igualdad, la conmutativa no toma en cuenta la condición de la
persona sino que basándose tanto sobre el valor que tiene la cosa cuanto en
el hecho de la persona y en otras conjeturas, tiende a hacer equivalente cosa con cosa; la distributiva por el contrario, al fijar su forma de igualdad,
considera las condiciones de las personas como medida de la igualdad de
las cosas". (Iguala en efecto una cosa a otra porque dichas cosas tienen entre
ellas la misma relación que tal persona con tal otra) . Cayetano. (Comentario
a S. Tomás. Ua. IIae. LXI. Art. 2). La justicia conmutativa considera la
dignidad de Ja persona para establecer la materia· de la igualdad, es decir,
para fijar la cantidad de la cosa; la distributiva considera la dignidad de la
persona para fijar la forma de la igualdad. Si la justicia conmutativa, a veces se basa en la dignidad de la persona para determinar la materia de la
igualdad, la justicia distributiva que considera a la igualdad para establecer
la forma, no tiene en cuenta para nada la calidad de la cosa. En la justicia
distributiva no tiene lugar la reciprocidad (contrapassum) que involucra compensación igual de la reacción a la acción que la ha precedido. La distributiva en efecto, no establece la igualdad proporcional de una cosa a otra cosa,
o de una acción a una reacción, sino establece la igualdad de las cosas con
las personas. (Santo Tomás: Ila. IIae. Q. LXI. Art. 4). Es más, en la distributiva, se descuida a tal punto la igualdad entre las cosas que sobre este
particular observa justamente Domingo Soto: "Aunque los ciudadanos no
hubieran aportado nada al Estado, sino sólo su honestidad, se daría a cada
uno según sus méritos ... sin comparar las cosas entre ellas" (DoMrNoo SoTO:
De Justitia et Jure, III. Q. V. Art. 4).
Debemos tener en cuenta que la justicia distributiva distribuirá según su

590

propia función, y en virtud de esta proporción tanto las de los bienes las
ventajas, como también las cargas, las obligaciones, las desventajas, )as pérdid

as.

Si por un momento abandonamos· el aspecto teórico del problema y Jo trasladamos al terreno de _la práct.i~a ~ lo _analizamos en su expresión jurídica podemos ve~ cómo funciona la d1stnbut1va en algunas instituciones. Por ejemp~o, estud1e~os el, contra~o de so1~iedad y enfoquemos hacia él lo expuesto:
Biliuart defme as1 la ~c1edad: el acuerdo tenido entre dos O varias per~nas
pon~r sus bienes -~n común, en vista de un uso O de una ganan.
c1a comun, segun la proporc10n de sus aportaciones". Ruggiero la define como: "La :15ociación de dos o más personas que ponen en común una O varias
cosas, capitales o ~réditos ~ la propia actividad personal, tiene por objeto obtener un~ ganancia, constltuyendo ésta la finalidad y el contenido del contrato social. Responde tal contrato a Ja insuficiencia de las fuerzas individuales para ejercer 1~ industria o el comercio y para el mejor disfrute de una
cosa~ de un pa~unoni?; por ello quien carece de capitales y sólo posee una
cnergia. de trabaJo_ o viceversa, se asocia a otros que completan los medios
econ?rruc_os,. reparttendo con éstos las ganancias O pérdidas de la empresa".
Plaruol sigwen~o a Aubry y Rau dice: "La sociedad es un contrato por el
cual do_s o vanas personas convienen en fonnar un fondo común, mediante
apo~ac1ones de cada una de ellas, con el fin de dividir los beneficios que
pudieran resultar". De la sociedad mercantil, Rafael Rojina Villegas al habla_r de las obligaciones y de Ios derechos de los socios dice: "Una tercera relaoón de los socios para con la sociedad se establece al determinar los derechos Y utilidades que deban conesponderies. Los socios son libres para estable~r el po~centaje, d~ distr~bución de las utilidades y la forma en que deberan repartlr las perdi~; sm e_mbargo esta libertad no es absoluta; no puede pactarse q~e ~etemunad~ socio o socios perciban las utilidades y que otros
reporte~ las perdidas; la sociedad que se constituya en estos términos se reputa leonina Y ~~nsecuentemente nula; fuera de esta prohibición, sí existe libertad .para f11ar la fonna de distribución de utilidades o pérdidas sujeta a
detenrunado porcentaje o proporción, ya que cuando no exista disposición alguna en la escritura cons~tuti~a para regular este punto, entonces la ley suple la voluntad de los socios fiJando reglas de equidad de los industriales. Se
establ:c_e como p~er pri~cipio1 que a falta de convenio la distribución de
las ~tilidades sera proporcional al valor de las aportaciones; en el mismo
sentido: la obligación de reportar las pérdidas estará de acuerdo con el va-

Pa.:a

lor de _las_ a~ortacion~~; también se establece que cuando sólo haya pacto

para. distnbw.r ~as utilidades, ese mismo criterio se aplicará para fijar las
pérdidas, es deor, la misma proporción convenida para las utilidades se en-

591

�tiende para las pbclidaa, aún cuando no se haya expresado convenio en
te último sentido". (RAFAEL ROJtNA Vil.LEGAS: D11echo Civil. Contra
Tomo l. pág. 482 y 483. Editorial Jus, M~co.). El tratadista francés
Thaler (Traiu d, Droil Commercial. pág. 158 y siguientes), hablando de 1IOCiedad mercantil expresa sus ventaju: " .•. le resultat avantageux que
nera le contrat lerVÍra a la fois l'interet de tous les adherents. Entre les
il y a confraternité, dissaient les Romains. Tous pour un, un pour tous.
interet, saos doute, peut se trouver en conflit par rapport au mode de répall!
tition du bénefice, oú a certaines clauses de nature accesoire. Mais daos l'ea..
Rmble, la réussite de la societé dépend d'un ensemble d'acoords et d'
marche d'explotation aux quels les sociétaires visent para una neme ~
Ceux-ci savent que le bien de chacun d'eux est solidaire de celui de tous".
seguida al analizar la legislación francesa nos refiere el articulo 1832 del
Código Civil francés que dice: "La societé est un contrat par Je quel deux Olli
plusieun pel'IOnnes conveniennent de mettre quelque chose en commun, •
la vue de partager la bénéficc qui pourra en résulter''. Nuestro c.6digo Cid.:
de 18M tom6 esta disposición y expres6 en su articulo 2219: "Se llama ac,..
ciedad el contrato en virtud del cual los que pueden &lt;lisponer libremente de
IUS bienes o industria, ponen en común con otra u otras penonas esos bi
o industrias, o los unos y la otra juntamente, con el fin de dividir entre si el
dominio de los bienes y las ganancias y pérdidas que se obtengan, o s61o llJ
ganancias y pérdidas... El artículo 2276 del mismo Código de 1884, fija la
manera general de repartir las ganancias y las ~rdidas en la siguiente forma:
"La parte de los socios en las ganancias o pérdidas será proporcional a sut
cuotas, si no hubiere estipulación en contrario; si sólo se hubiere pactado la
parte de cada uno en las ganancias, será igual la de las pérdidas y viceversa•.
Nuestro Código Civil en vigor no reprodujo la disposición del de 1884, pues
1uprimi6 parte del mismo al establecer en su artículo 2688 : "Por el contra,
to de sociedad los socios se obligan mutuamente a combinar sus recW'IOI o
sus esfuerzos para la realización de un fin común, de carácter prepondCl'allttemente econ6mico, pero que no constituya una especulación comercial" J
como la misma definici6n se refiere a sociedades civiles diferenciándolas de
las comerciales a que se refiere el Código de Comercio y la Ley General de
Sociedades, ya no repite el artículo del Código de 1884, relativo a la repetici6n de los beneficios y de las pérdidas, sin embargo, establece un princ:i,.
pio de justicia distributiva en su artículo 2693 en el que establece que "para
el caso de sociedades constituídas para un objeto ilícito, despu6s de papdas las deudas sociales, conforme a la ley, a los socios se les reembolsará lo
que hubieren llevado a la sociedad" y además en su artículo 2697 dada Ja
naturaleza puramente civil de la sociedad a que el mismó ordenamiento •

ie&amp;re, estatuye que ''No puede cstipuJanc que a los socios capitalistas se
)a restituya su aporte con una cantidad adicional, haya o no ganancias".
Par Jo demás no es necesario insistir IObre la noción de sociedad y su relación
can la distributiva, pues la misma ya se encontraba perfectamente delineada
en el derecho romano el cual establecia que una sociedad "Es un contrato
ele derecho de gentes, nominado, de buena fe y signalagmático o bilateral, por
el cual se obligan las partes a divicline con igualdad proporcional la ganancia o p&amp;dida de una cosa o negociación honesta". (Dg. Lib. 17. Tit 2; Cod.
Lib. 4. Tit 37).
Si examinamos el derecho sucesorio también encontramos en él disposicio111!!1 donde la distributiva ejerce su influencia pues en general el heredero sopertará las cargas de la sucesión proporcionalmente a la parte que reciba o
que deba recibir. El Código Civil para el Distrito y Territorios Federales de
1884, en su artículo 3434 refiri~ndose en especia) a los legados decla: "Si toda Ja herencia se distribuyere en legados, se prorratearán las deudas y gravámenes de ella entre todos los partícipes a proporción de sus cuotas, a no ser
que el testador hubiere dispuesto otra cosa". Nuestro Código Civil vigente para el Distrito y Territorios Federales, en su artículo 1411 reproduce literalmente la anterior disposición, y agrega en su artículo 1420 que es copia literal del artículo 3357 del Código de 1884: "Si el legatario a quien se impuso
aJg6n gravamen no recibe todo el legado1 se reducirá la carga proporcionalmente, y si sufre evicción, podrá repetir lo que baya pagado". En materia
del pago del impuesto que se causa sobre herencias y legados el principio de
la distributiva, para el pago de dicho impuesto, se ajusta totalmente a los
)JOltulados, pues el pago está proporcionado a lo que cada heredero o legatario recibe.

En el caso de las sociedades anónimas se establece con claridad el mismo
sistema de la distributiva ya que en ellas, el derecho esencial de todo asociado es el derecho de participar en cierta medida determinada por la ley, en los
beneficios y en el manejo y control del negocio social. Esta repartición de
beneficios, de pérdidas y de autoridad tiene como correlativo el reparto de
b riesgos, y es propiamente dicho una de las características específicas del
mntrato social. Por fin, en el Estado, cada ciudadano deberá recibir los beneficios comunes según su dignidad, pero también según ella deberá cubrir
lu cargas y las obligaciones.
Insistiremos sobre este tema al final de este ensayo y por ello no nos extendemoa más sobre el mismo.
Después de haber bosquejado la noci6n de la igualdad de proporción, de~ estudiar c6mo funciona, cuál es su mecanismo, cómo establece las re-

592
593

H. SIi

�laciones proporcionales entre las personas, y por fin las relaciones de ellas con
los bienes a distribuir.
Ya hemos dicho que la distributiva funciona con una igualdad geométrica;
ésta consiste en que tanto cuanto una persona sobrepase a otra en dignidad,
la ventaja que a ella se le atribuye debe sobrepasar a la que se otorgue a la
otra, en tanto y cuanto la sobrepasa en dignidad. No se trata pues de una
proporción arjtmética como en la conmutativa, en la cual yo devuelvo diez
pesos porque recibí die-.t: pesos, proporción en la que no hay más que dos términos.
En la proporción geométrica no hay dos términos sino cuatro: seis es a
cuatro lo que tres es a dos. En esta relación no encontramos una igualdad
cuantitativa, sino una igualdad proporcional. Seis es más que cuatro en la
misma proporción que tres es más que dos, pero la diferencia es igual solamente en proporción y no en cantidad. En efecto, seis sobrepasa a cuatro en
dos unidades, tres sobrepasa a dos en una unidad. (lla. I!ae. Q. LXI. Art.
2. Corp. Santo Tomás).
Si aplicamos esto a la distribución de los bienes entre las personas, tendremos lo siguiente: Sea "A:' un término, por ejemplo, cien pesos; Sea "B" otro
término, por ejemplo, cincuenta pesos; sea "C", por ejemplo, una persona,
Gabriel, que ha trabajado dos días, y por último, sea "D" otra persona, por
ejemplo Ignacio, que ha trabajado un día. Ahora bien, lo que "N' es a "B",
"C" lo es a "D", pues de ambas partes se encuentra la proporción de dos a
uno; por tanto lo que "A" es a "C", "B" lo es a "D", es decir lo que son
cien pesos para Gabriel que trabajó dos días, •10 son cincuenta pesos para
Ignacio que trabajó un día. (Comentarios a las Éticas. LV., 1, 5.)
Esta proporción establecida entre "A" y "C" y entre "B" y"D" se encuentra en el total "A" más "B" para uc" más '"D". Esto quiere decir que la pro•
porción: cien pesos son para Gabriel que ha trabajado dos días, lo que cincuenta pesos son para Ignacio que ha trabajado un día, se vuelve a encontrar en el total ciento cincuenta pesos y tres días. Supongamos ahora que se
trata de una negociación que ha distríbtúdo ciento cincuenta pesos según el
trabajo desarrollado por sus empleados: Gabriel que ha trabajado dos días
recibirá cien pesos, Ignacio que ha trabajado sólo un día reCJbirá cincuenta
pesos. Esta es la forma de establecer proporcionahnente el justo meruo de las
distribuciones a que se refiere 1a justicia distributiva.

Para explicar esta proporción, Juan de Santo Tomás da como ejemplo al
padre de familia que mstribuye ropa a sus hijos: no dará la misma ropa a
todos ellos, sino que a los pequeños les dará ropa pequeña y a los grandes,
ropa grande, según la talla de c.ada uno de ellos, y el mismo autor recuerda
a aquel rey al cual se refiere Cristo en los Evangelios, que da dinero a sus

594

criados, a uno cinco talentos, a otro dos, y al tercero sólo uno, pero reparte

a cada uno según su capacidad. Es decir, distribuye igual en proporción mas
no igual en cantidad.
Hay que considerar también en la distribución la relación de los que reciben con los objet~s que reciben. Comentando al Doctor Angélico, Juan de
Santo Tomás arroJa luz sobre este particular: "El problema -dice-, que se
pla~tea en la justicia distributiva no es aquel de la igualdad que tiene que
realizane entre lo que alguien recibe y lo que alguien le obsequia sino en
fijar 'lo debido', según la condición de las personas" (Ila. lilas. Q. LXI. Art.

ªª·

4.. 2:). ("In. distribu~va enim justitia non attenditur aequalitas ejus quod
qws acc1p1t ad id quod 1pse impendit, sed ad id quod alius accipit secundum
utriusque personae modum").

La distributiva no considera la igualdad de lo que se da y de lo que se recibe, sino la proporción de la persona tanto respecto del objeto que a ella se
le atribuye cuanto respecto de los demás beneficiados con la distribución:
"Ut sicut illae suo modo, et pro sua proportione rccipiunt, illa et iste pro suo
modo, ut compara.to ad alias" (Juan de Santo Tomás, III. Q. -'CXI, Disp. 6.
Art 4. pág. 542). Hay por tanto, dos puntos que considerar en la distributiva : la relación de la persona con lo que ella recibe y su proporción con los
demás partícipes en la distribución. El primer punto lo trata Santo Tomás en
las f:ticas, si invertimos los términos en los cuales se expresa y decimos: Gab~el que ha trabaj~do dos días es a Ignacio, que ha trabajado un día, lo que
cien pesos son a cmcuenta pesos; es decir, aquí establecemos la proporción
de las personas entre sí, pero la proporción: Gabriel es a cien pesos, Jo que
Ignacio es a cincuenta pesos, considera la relación de la persona con lo que
ella recibe.
Juan de Santo Tomás hace el análisis de estos dos elementos en la siguiente
forma: ''He aquí en qué términos Santo Tomás exige que se tome en cuenta
la proporción de un beneficiario en comparación con los demás: es necesario que cada uno reciba según su medida y su proporción y que de esta forma la justicia rustributiva considere los respectivos derechos de las diversas
personas en una distribución, de modo que una reciba tanto como lo exijan
sus aptitudes, no en igualdad con otra, sino según sus respectivas proporciones".
Hasta aqui hemos analizado el primer punto. Pero la justicia distributiva
considera asimismo la proporción de la persona que recibe con la cosa
atribuída, de manera de darle lo que le es proporcional. El que distribuye
deberá tener presente ante todo, que aquel a quien se dé, tenga las aptitudes
requeridas y sea digno de lo que recibe, de la recompensa que se le dé, o bien
que reúna los requisitos necesarios para soportar la carga u obligación que

595

�se le imponga. Si en la atribuci6n de un bien 1e toman en cuenta ci'rcwld
ciaa, condiciones, que no se refieren a la causa por la cual el que
bien es digno de recibirlo, seria faltar a Ja distributiva, sería preciaa:IDllli
cometer Ja preferencia de las personas, que es lo opuesto a Ja virtud de
justicia distributiva. Atn'buir un bien a una persona sin que dicho biea.
corresponda por ru6n de su dignidad, es precisamente pecar contra la
tributiva, es dar preferencia a las personas, y por ello la virtud de la ·
butiva debe considerar IIOhre todo las condiciones que enttan en juego y
porcionaJmente a la recompensa o don que se va a distribuir, y no
tener en cuenta aquellas circunstancias que sirven de comparación con
demás sujetos llamados a participar en la distribución.
Juan de Santo Tomás se plantea el problema de si la justicia distribu
para ser una verdadera justicia, debe referirse forzosamente a varias
nas y a sus respectivos derechos. Responde recordando que la imperl
que se ha atribuido a la distributiva, es el hecho de estar ligada por si •
y como virtud y en su forma a las varias personas a quienes distribuye, es
cir, que la distributiva ''proprie et per se", no considera la proporción
una persona a la cosa que a ella le es asignada, sino la proporción en
paración a otra persona que participa también en la distribución. Añade
la distributiva observa la proporción geométrica, proporci6n de dos o
penonas respecto de una cosa. iega la imperfecci6n a que bacemo1
rencia diciendo: "Esta imperfección como otras, no forma parte de la
ci6n formal e intrimeca de la justicia distributiva, 'secundum se'" y
ye: "La noci6n de Ja justicia distributiva no incl..ye la división efectiva
un beneficio social según las proporciones de varias personas, sino que
realizane aun cuando no exista más que una persona". La proporción
tre las personas es un elemento esencial y el mismo autor lo indica, según
demos apreciar, aunque no expllcitamente, pero la proporción de cada
110na a las cosas o a la cosa por distribuir, también es un elemento
Prueba de ello es el caso de que aunque existan varios candidatos para
ticipar en la distribución, &amp;ta puede no llegar a efectuarse si ninguno el&amp;
chos candidatos es digno de recibir.
De lo expuesto 1e puede concluir que la justicia distributiva establece
verdadera igualdad, aunque distinta de la que establece la conmutativa.
ce Santo Tomás: ''La fonna general de la justicia es la igua]dad, tanto
la justicia distributiva como para la justicia conmutativa, pero en la p ·
se establece según una proporcionalidad geométrica mientras que en )a
gunda se establece según una proporcionalidad aritmética". &amp;to indica
existen dos formas diferentes de justicia, pero ello no presupone que una
inferior a la otra. Hay autores como Billuart que dicen que el justo
596

r

¡¡¡bjetivo DO es igual entre las dot
ob, .
,paJdad absoluta, en la otra es
iJeUVU de la ~Ulticia: en una es la
liendo :.......,_ tocl
igualdad de proporaón. A ello ae objeta
OI Jos hombres no hay que comiderar difemJciaa
• ellos, pero II eato es_ cierto, aunque todos seamos iguala
en~ haber y habrá 11empre desiguaklades individuales por naturaleza,
Jll'lllflDtel aquel que distribuya los bienes comunes Este ~ debed tener
~ puar desapercibido. Ya León XIII en III Enclclica R no puede dem: "Cualesquiera que sean 1aa ••• des
,,.,,. Novarum,
iaanas de gobierno habrá .
Yicwtu
por 1aa cuales atraviesan 1aa
de coodi •
. '
llallpre entre b ciudadanos estas daiguaJdadea
IUl Jas cuales una sociedad DO puede ni existir ni ftll■~

-e-:-

--i.:../'::ua

'lllUU'óQIMMI •

,

~ la'

Para IOI católicos y los cristianos en
• por naturaleza sino también
;.....~ los hombres DO s6lo son iguatocb
son - &amp; - - dentro de la fraternidad . .
hermanos en Jesucristo y dentro de dicha 1-._:.a_.a
C!'lltiana,
en ~enta desigualdades y se procura hacerlas u-.uuu.: .e. rehusa tener
~ 11 ello se realizara,
la verdadera igualdad
~ , reinada enton...-a
.
' la númerica y cuantitativa. Ha
como Sertillanges que respecto de ata confraternidad ....:..:..-- ali y
• que no es un igualiºtarismo •
.
.........,. ardeJan
.
.
, m que Cristo
sea un Partido: "La .
de Dios; la igualdad frente al destino último y la igualdad igualdad
• ahí~nace,
todo eso no implica de .
fo
.
.
moral que
pa niveladora"; "admitimos dice lanmgunaigualdadrma, dice Sertillanges, la uto.1..:-...
1.a-..1
'
,
mora'
-&amp;IMIAUIU funcional y repudiamos la
. ., pero mantenemos la
•

.

.
estrecha vutud mmercial la cual
rcdUClr la sublime noción de justicia".
a
El IDIIIDO Santo Tomás dice· "La · • .
.
~... u_.a (igualdad
. . . . Justicia mantiene este género de des·~
cuantitativa e igualdad de
.
te que el desorden y la conf '6
establ propora6n), pues no penniUSI n se
ea:an mezclando todas las
líbU con º~· La justicia conserva así a todos los seres
, sus
~
como Jo reqwere Y lo exige la naturalei. de cada
,.
segun
espeaea,

qUW:C

m

~-

• establece el
-...r_autor J. T.. Delos indica c6mo la distribº utiVa

rden la
- . • en la 80C1edad.· "La J'ustt'cua
. wauwutiva
.a:~L . se • ira
o
y ar&amp;.igualdades sociales, para substituir al i ali . msp _paso a paso en las
1 de la igualdad h
.
.gu tarismo la idea de proporción
.
~ que permte baJO las desigualdades IOCiaJes,
a cada audadano condiciones de vida plenamente h
y para
cuales tenga derecho en t~rminos de justicia distribu .
~ ' en
llltura1 de las
,.
tiva a la 1gualdad
personas.
Según lo analizado, la justicia distributiva establece
dad, igualdad d
.
una verdadera igua]. . e propom6n basada tanto en la proporci6n entre las
811 que participan en la distribución como en la proporción de
penoaspecto de los bienes distribuidos. Esta dobJe proporc1º6n se establece
esas penonas
según

:utizar

597

�la dignidad de las penonu, dignidad estimada de diveno modo según

grupos sociales.
"
•
El mismo autor J. T. Delos dice a este respecto: Ea J1eD1pre por a
maci6n que se precisarán las deudas del cuerpo social respecto de cada ciudadano". Se discutirá largamente antes de ponerse de acu~o sobre el mon~

de los derechos sociales de los ciudadanos de cada clase IOClal; pero estas ctis.
alimentarán muchas luchas po11ticas y reivindicaciones . antes de • que
C1Jll0DeS
se llegue a determinar la justicia; "pero la dificultad de apreaar ~ utua,.
ci6n de hecho y apreciar las relaciones de derecho que ella ~ aparejada ••
.....,.¡.. 1 de la justicia distributiva". Experimentan esta dü¡¡¡es un problema ~
.
c:ultad tanto acreedores como deudores en la justicia conmutativa Y •~ aneglo O acuerdo IIObre la valorización de un daño o de una deuda, no es siempre
ni tan rápido ni menos tempestuoso que las lu~ q~e se ven en ~ cl~ se,.
ciaJes: para ellas también la evaluaci6n, valoruación y determmación
derecho no se hacen a menudo sino por aproximaci6n.
Respecto de los actos propios de la justicia distributiva, se puede decir ~
mo aftnna Faidherbe, cuya obra so~ la justicia ~butiva nos ha ~~
de gula en este estudio, que es superior ª. la conmuta~va, pues ea la JUStlC1l
por excelencia, ya que atribuye a los pamculatt$ los bienes comunes, ya que
concierne a las relaciones de los superiores con los inferiores, porque ademú,
es la virtud del jefe, tanto en lo particular COIDQ en el Estado, y porque et
la justicia divina o sea la justicia propia de Dios.
. .•
•
Juzgar es el acto más importante, más excelso de la Just1aa, ~ det~
nar lo que es justo, es el acto que restablece la_ igual~d, es ~1én -el eJer
ciclo de la funci6n judicial que es la prerrogauva de la soberama, Y es pre,,
cisamente la virtud opuesta a la negaci6n de la justicia, Y opuesta a la pieferencia a las personas, que consiste en darles aquello que no les pertenece.
a lo que no tienen derecho.
..
El juez ast, el intérprete de la justicia, el que la debe encauzar al ~r6J
administrándola con equidad; el juez tiene por lo tanto el ~apel nusmo ~
distribuidor y practica la justicia constantemente, pero tamb~_n Y desgraciadamente ello sucede a menudo, puede viciarla, puede subvertirla y con ello
la aniquila. El juez la practica tanto cuando hace respetar el derecho del
• J como cuando hace respetar y valer el derecho del Estado.
parbcu ar,
. . . distrib . debe
con,
Por todos sus caracteres y atributos, la 3ust1cia
unva
ser
siderada como la guardiana del orden social establecid~,
tal de que •
orden haya sido establecido teniendo en cuenta los pnna~1os Y las no~
moralts y atribuyendo a cada uno, por un lado las ventaJas, los beneficial
y por el otro lado, las cargas, las obligaciones que merece ~ am!&gt;°5 ~
por su situación, su rango en la sociedad, pues de no ser au, la distributlVI

~º?

598

lejal de ser una virtud conservadora de los valores sociales» le1'á la principal
)JIIIIIIOtOra del prograo y de las reformas IOciales, ya que tendrá que adecuar
la Jálidad IOcial al ideal de justicia. Por ello, el estudio a fondo y el análisis

de la justicia distributiva compete tanto al estudioso del derecho como al
abogado propiamente dicho y sobre todo al estadista.
Por último, la justicia distnoutiva como carácter propio, lleva implícita la
obligación de la restituci6n cuando ha sido mal aplicada.

NOI parece oportuno tener en cuenta también, como lo hace J. T. Delos,
que la justicia distributiva, salvo cuos excepcionales, .no consiste en repartir
aun proporcionalmente una realidad homogénea y cuantificada, como una
IUIDa de dinero o una porción de tierra, o bien los actos o los servicios en
masa. Es necesario pensar siempre que su verdadero objeto es dar a cada
une su parte del bien común, es asegurar a cada uno su parte de seguridad,
ele orden, pero también establecer la vigencia de un estatuto jurídico y social,
de condiciones económicas, intelectuales y morales favorables a su desarrollo.
Todas estas condiciones le son debidas a cada uno en justicia y por ella le
pertenece, pero son bien distintas de una cantidad especifica que debiera repartine entre ellos.
Ya desde 1892, León XIII en la Encíclica Rerum Novarum recordaba
que: " ... Entre los graves y numerosos deberes de los gobiernos que quieren
pmveer como es conveniente el bien público, el que domina a todos, consiste
en cuidar por igual todas las clases de ciudadanos, observando rigurosamente
Jas leyes de la llamada justicia distributiva".
Tal desiderátum ya ha sido puesto en práctica en algunos países. En Francia, los dirigentes del movimiento social católico en una de sus más ~lebres
manifestaciones, la declaraci6n de los derechos de la familia, de diciembre
de 1920 y también en el C6digo Social de Malines, publicado en 1927 por
la Unión Internacional de Estudios Sociales, afirmaban: "La familia tiene
cleftcho, en el seno de la sociedad civil, a la justicia distributiva. Los impuesb, las cargas, las tarifas, las subvenciones, las pension~ de invalidez, deben
• atablecidas, no s6lo en funci6n del individuo, sino también en función
de la familia" y expresaba: ''En tanto que el bien común lo permite, la justicia distributiva demanda que el impuesto sea proporcional".
Refleja as{ la justicia distributiva su importancia en variad1simos aspectos
de la vida social, tanto en la moralidad de las disposiciones testamentarias,
en Ja legialaci6n sobre el trabajo, en la legislaci6n sobre asistencia y prevención
IOCial, en los seguros sociales, en la repartici6n de las riquezas nacionales y
en el' UIO de los recursos nacionales en beneficio de los ciudadanos, así como
ea la imposici6n de los impuestos y en el voto del sufragio.
Los principios que la rigen, han inspirado las reformas sociales y agrarias

599

�en todos los paí~es, incluyendo las de México, y toda la legislación del trabajo que en nuestro país se de1iva del artículo 123 Constitucional, así como
las más recientes reformas al Estatuto Burocrático y su inclusión en la Carta Magna.
La justicia distributiva es además el principio organizador de toda una
rama de las ciencias jurídicas: nos referimos al derecho administrativo que
asegura la ejecución de los servicios p(1blicos, así como la repartición equitativa de los impuestos y íinaJmente, las instituciones del Seguro Social y de
beneficencia. Sin embargo, no debemos olvidar que la justicia distributiva
está ella misma gobernada por el bien común y subordinada a la justicia legal
y social. La justicia legal coloca al hombre, al ciudadano, en estado suficiente de satisfacer las necesidades y los derechos de los demás1 pero si lo
hace de una manera inmediata en relación con el bien común, también lo
realiza de una manera mediata en relación con el bien individual. Por ello,
afirmamos que el bien común es el que debe ser asegurado ante todo.
La justicia distributiva no s61o tiene importancia dentro del ámbito particular del Estado, sino que presenta también repercusiones en el orden internacional, en las relacione~ entre los Estados y entre los individuos pertenecientes a diferentes Estados.
En efecto, J. T. Delos, a este respecto afirma: "No es esta forma de justicia la que nos da cuenta de la naturaleza propia del derecho internacional.
Este derecho internacional reposa esencialmente sobre las dos formas de justicia que suponen la existencia de la sociedad y que no pueden nacer sino
en el seno del cuerpo social: la justicia social internacional y la justicia distributi\'a internacional". Las dos especies de justicia social que acabamos
de enumerar, constituyen el fundamento del derecho y de la justicia naturales, que forman la base del derecho internacional. Los órganos encargados
de aplicar la distributiva en el orden internacional son los tribunales internacionales, que en los momentos de agitaci6n poütica internacional, ejercen
su función a cada momento y que hoy día toman un incremento cada \'ez
mayor con la conciencia de que los conflictos deben resolverse no por el uso
de las armas, sino por el imperio de la justicia.
La índole monográfica del presente ensayo, no nos permite, desgraciadamente, extendernos en más consideraciones, pero un rápido vistazo a las
numerosísímas cuestiones sociales en las que interviene la justicia distributiva
y de otras en las que por su propia naturaleza debiera intervenir, así como
las pretensiones que tiene la justicia distributiva de dirigir algunas ramas de
las ciencias jurídicas, son aspectos todos que abren a nuestros ojos un campo
de acción muy amplio para que otros mejor preparados los estudien y traten
de obtener los beneficios sociales por los que claman los desvalidos.

600

LA TENENCIA DE LA TIERRA EN LA CUENCA
DEL BAJO PAPALOAPAN

Dr.

Wn.LIAM

M.

W1NNIE

Facultad de Economía de la
Universidad de Nuevo León

de toda comunidad agrícola,
dos fen6mcnos íntimamente relacionados entre sí destacan sobre todos los
demás, en sus implicaciones para el bienestar del hombre común. Tales fen6menos son, la naturaleza de los derechos de propiedad sobre la tierra ( tenencia de la tierra) y la distribución de las propiedades entre la población rural
(extensión de las propiedades). Este artículo se consagra al estudio del primero de estos dos aspectos en la organizaci6n social rural de los pobladores
de la Cuenca del Bajo Papaloapan, en los Estados de Vcracruz y Oa."&lt;llca,
ENTRE LAS CARACTERÍSTICAS soc10-EcoN6MtCAs

México.
Los sistemas actuales de tenencia de la tierra en la Cuenca del Bajo Papaloapan. son el producto de la incompleta fusión de los sistemas agrarios,
tanto indígenas como españoles. Por espacio de cuatro .siglos, el sistema indígena de la propiedad comunal y el usufructo privado de la tierra dedicada
a la ¾«ncultura de subsistencia, han coexistido con el sistema español de la
propiedad privada de la tierra, que en la mayoría de los casos se dedica a la
ganaderfa extensiva. Ambos sistemas se han influenciado mutuamente: la
práctica principal adoptada es de origen español, y más aún romano, de
acuerdo con la cual se permite a los pequeños agricultores utilizar una porción
de terreno dentro de una gran hacienda para la producción de sus cosechas de subsistencia; pero al mismo tiempo, estos pequeños agricultores deben
encontrarse disponibles para trabajar como jornaleros en la hacienda. En
el último medio siglo, y principalmente en los últimos 25 años, la situación
se ha complicado más aún, por el programa de reforma agraria de la Revolución. Todo ello ha dado como resultado, la formaci6n de un gran número
de ejidos en todas las partes que componen la Cuenca del Bajo Papa!oapan,

601

H. 39

�y en muchos lugares ha conducido a su retorno a algo que debe ser muy
similar al sistema precolombino de la tenencia de la tierra.

de apropiaci6n, para hacer una distribuci6n equitativa de la riqueza
pública y para cuidar de JU conservaci6n. Con este objeto, se dictarán
las medidtli necesa;ias para el desarrollo de la pequeña propiedad agrícola en explotaci6n; para la creaci6n de nuevos centros de población
agrícola con las tierras y aguas que les sean indispensables; para el fomento de la agricultura, y para evitar la destrucción de los elementos
naturales )' los daños que la propiedad pueda sufrir en perjuicio de la
sociedad. Los núcleos de población que carezcan de tierras y agua, o no
las tengan en cantidad suficiente para las necesidades de su población,
tendrán derecho a que se les dote de ellas, tomándolas de las propiedades inmediatas, respetando siempre la pequeña propiedad agrícola en
explotación".

Las bases legales de la tenencia de la tierra.'
La propiedad de la tierra en México, tiene su base jurídica en la Constitución Política de 1917. Esencialmente, la tierra se posee sin especiales
limitaciones; pero ciertos derechos -además de los que son usuales en la América Inglesa- han sido reservados a la Nación. Sólo la superficie y sus accesiones, pueden ser objeto de apropiación privada. Al igual que en muchos
otros países, el gobierno retiene los derechos de tributación y de dominio eminente; pero el concepto de utilidad pública, base de este último, se interpreta
en fonna más amplia de lo que es común en otras partes, y la expropiación
es un procedimiento más administrativo que judicial. Entre otras cosas, la
concentración de demasiada extensión de tierra, en manos de una sola persona, se considera motivo de expropiación. Es de notarse, además1 que la
explotación de la tierra se ha convertido en un elemento importante para
decidir los derechos del propietario en algunos casos. El artículo 27, de la
Constitución de 1917, expresa, en la parte en que más concierne a la tenencia
de la tierra, lo que sigue:
"La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional corresponde originalmente a la nación, la
cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los
particulares, corutitu,•endo la pro piedad privada.
"Las expropiaciones sólo podrán hacerse por causa de utilidad pública
mediante indcm11izaci6n.
"La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés p,íblico, así como el
de regular el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles
E~te tema ha sido considerado con profundidad en ,•arios estudios, entre otros:
L. WHETTI.IN, Rural México (Chícago. University of Chica1to Press, 1948)
)' Evtea N. Stm&gt;SON, The Ejido: Mexico's Way Out (Chapel Hil1. U~versity o{ No~
Carolina Press, 1937). El desenvolvimiento de la tenencia de la tierra en Mwco
ha.Ha la Revolución se ha resumido con notable claridad por GEOJtGB M. McBlllDB,
e.n Lo.nd S&gt;1st1ms of M,xico (New York: American Gcographical Society, Reseai:ch
Seriea No. 12, 1923). JosÉ M. ÜTS CAPDEQUÍ, El R'gimen d1 la tierra en la A.mine,
Española durante sl p,rlodo colonial. {Ciudad Trujillo, R. D.: Editorial Montalvo,
1946), es un estudio sint~tico de este aspecto en los sistemas de la tierra en las colonias, hasta su independencia.
1

NATHAN

602

Este artículo establece la estructura legal para la dotación de tierras a los
ejidos y para la obtenci6n de tales tierras de las grandes haciendas cercanas.
Los procedimientos vigentes para la dotación y expropiación de las tierras
citadas, se reglamentan en el Código Agrario. 2 Grupos de 20 o más personas, elegibles, pueden integrar un ejido y recibir tierras, de acuerdo con
esta ley.• Para tener derecho a recibir tierra en un ejido, el individuo debe
ser mexicano por nacimiento, varón1 mayor de 16 años, si es soltero, o de
cualquier edad, si es casado; o mujer de quien dependa una familia, sea
casada o no; debe haber vivido en el ejido del que se pretende formar parte,
por lo menos desde seis meses antes de que se formule la solicitud, a menos
que forme parte de un grupo de individuos que, viviendo en lugares clislintos, formarían un nuevo ejido, si se concecliese la dotación. No se debe poseer
una extensión de terreno equivalente a la que se recibirá en el ejido ( usualmente 20 hectáreas en la Cuenca del Bajo Papa loapan), y es necesario trabajar personalmente la tierra, como ocupación habitual. Ni se debe tampoco
poseer bienes de industria, cuyo valor alcance los 2,500 pesos, ni bienes agrícolas cuyo valor exceda de 5,000 pesos. Los peones y otros trabajadores en
las haciendas se incluyen especfücamente entre los capacitados para recibir
tierras.•
De este modo, el trabajador agrícola carente de tierra y el pequeño agricultor con una muy pequeña propiedad, pueden participar de los beneficios
de una concesión ejidal.
Al mismo tiempo, en el Código Agrario y en el artículo de la Constitución
Lt'jts y c6digos d, M,xico: C6digo .dgra.ri&lt;&gt; (M6:ico: EditoriaJ Porrúa, 1955),
"Código Agrario de los Estados Unidos Mexicanos", págs. 7-124.
1 lbid., articules 46-47 y 50-52.
' lbid., articulo! 54 y 56.
1

603

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��de los "obreros" en el censo de población, y b) a la práctica de anotar las
tierras de propiedad colectiva como una sola explotación, en vez de hacerlo
como las varias explotaciones que son en la realidad en la mayor parte de
los casos, en los censos agrícolas. De este modo, muchos directores agrícolas
que trabajan en tierras no ejidales poseídas en común se anotan en los censos
mencionados, en último término, como "otras" personas ocupadas en las ex•
plotaciones de cinco o más hectáreas. Tanto de la observación directa en el
campo como del análisis de los censos agrícolas y de población, aparece que
'
,
el promedio de trabajadores agrícolas por director, es más alto en las areas
de agricultura comercial, particulannente en las de monocultivo de azúcar.
Posiblemente, hasta la mitad de los que son jefes de familia y que viven en
tales áreas, sobre la base de un ciclo anual, son primordial o exclusivamente
trabajadores agrícolas. Además de estos trabajadores permanentes, varios mi•
les de trabajadores estacionales son importados de la altiplanicie y muchos
más vienen ae otras partes de la Cuenca cada año para trabaJar en la za1ra
azucarera. Un movimiento similar de trabajadores estacionales ocurre hacia
las zonas piñeras durante los meses de verano, cuando la cosecha empieza a
ser recolectada.
Fuera de aru, el número de jefes de familia que laboran f undamentalmente como trabajadores agrícolas sea con probabilidad relativamente pequeño.
La mayor parte de los hombres que laboran como trabajadores, son tam•
bién directores en grado apreciable. Posiblemente la mitad o aún más de
los jefes de familias rurales en las re~ones de agricultura de subsistencia y
ganadería pueden ser clasificados apropiadamente _en un grupo que abare_"
aquellas personas que son directores agrícolas en alguna parte de sus actJvidades y trabajadores agrícolas en otra. Sólo una parte de los ejidatarios
y otros agricultores que explotan las tierras que de hecho se poseen en común
pueden ser adecuadamente considerados como siendo primordialmente direc•
torcs agrícolas. La mayoría, si no es que la totalidad, de los propietarios-directores de pequeñas explotaciones pueden incluirse en esta última clasificación.

c) comunidades no ejidales. 18 De los tres, únicamente los ejidos se reconocen como diferentes de las propiedades individuales en los censos agrícolas;
los otros parecen haber sido tratados como unidades agrícolas singulares,
clasificando a quienes las explotan en la categoría residual de "otras per•
sanas ocupadas en el predio". La explotación en todos los casos típicamente
se lleva a cabo en forma individual. En la práctica, los condueñazgos y las
comunidades no ejidales, son esencialmente la misma cosa desde el punto de
vista de su explotación. Difieren de los ejidos en la naturaleza de los derechos del miembro individuo de la comunidad sobre el terreno que él explota
directamente.

Ejidos.
En la Cuenca del Bajo Papaloapan, en conjunto, había unos 500 ejidos en
1950, con un total de 28,000 ejidatarios, de los cuales 26,000 poseían tierra
en los ejidos.1' Así, alrededor de dos quintos de todos los jefes de familia
son ejidatarios. En conjunto, los 500 ejidos tenían 4,900 kilómetros cuadrados de tierra, de los que aproximadamente la mitad se clasificaban como
de labor. 18 Esta superficie era más o menos una cuarta parte de toda la
tierra registrada en los censos agrícolas, e incluye casi tres quintos de la
tierra de labor registrada en la región.
Estos datos tienen significación principalmente como un índice de la importancia del programa de la reforma agraria, puesto que en la práctica, los
ejidos no son homogéneos con respecto a la tenencia real de la explotación
individual. En la maror parte de ellos, la tierra cultivable ha sido dividida
entre los ejidatarios individuales en parcelas de hasta 20 hectáreas de superficie, pennaneciendo como de propiedad común los pastizales y los bosques.
En estos casos, los derechos del ejidatario en su parcela no difieren significativamente de los de los propietarios privados en cuanto concierne al usufruc11

Formas de te11e11cia colectiva.
Las formas de tenencia de la tierra en las que los derechos de propiedad
se otorgan a la comunidad, y no al individuo o a la familia, s~n muy comunes en la Cuenca del Bajo Papaloapan. Desde el punto de vista legal, tales
posesiones pueden dividirse en tres grupos:
a) ejidos, b) condueñazgos o tieuas de propiedad común de los. herederos de algún ancestro común, que fuese el único dueño de la propiedad, Y
608

Dit LA PEÑA, ob. cit., págs. 135-140.

" Los datos sobre el número de ejidos, con toda probabilidad, son los únicos, de
los censos agrícolas, que se pueden tomar al pie de la letra. Los relativos a la cantidad de tierra perteneciente a los ejidos, son casi exactos; pero también existe la
posibilidad de que el número de ejidatarios se haya exagerado en demasía. GUITERAS
(ob. cit., pág. 47) informa que el Ejido Jaltipan, según el censo, tenia 600 ejidatarios,
cuando en realidad tenía únicamente 135.
11
La clase de "tierr.u de labor", está sujeta a dudas aún f!layores, con respecto
a au contenido, en la Cuenca del Bajo Papaloapan, que en México, en general. En
la Cuenca, este concepto aparece acercarse más a la tierra laborable o tierra cultivable,
que a tierra de labor, en el sentido de tierra de bajo cultivo, en un tiempo determinado,
o tierra de bajo cultivo, la mayor parte de los años.

609

�to, pero no puede legalmente vender ni enajenar de ningún otro modo la
tierra. 19 Además, las parcelas individuales no pueden subdividirse por herencia o por otros medios. 20
En algunos ejidos la tierra no se halla formalmente dividida entre los
ejidatarios. Aquí, y probablemente en muchos otros ejidos donde la tierra
ha sido parcelada en teoría, el individuo puede cultivar su labor en cualquier pedazo de tierra que todavía no se encuentra en explotación. En algunos ejidos los originales ejidatarios trabajan en sus parcelas individuales,
mientras sus hijos adultos y otros miembros nuevos del ejido cultivan sus
labores en las indivisas áreas boscosas.in En otras palabras, el sistema es
esencialmente el mismo que prevalece en las tierras colectivas no ejidales,
y de hecho parece coexistir con él en alguna medida. Guiteras anota que en
el área de Acayucan, los ejidatarios trabajan a menudo tierras no ejidales,
debido a la mejor calidad de las tierras de propiedad privada, a la tendencia
de continuar utilizando tierras que ellos mismos trabajaron antes de la dotación ejidal, y a prácticas inequitativas dentro del ejido. 22

Otras formas de tenencia colectivas.
En muchas localidades de la Cuenca del Bajo Papaloapan no está muy
desarrollado el concepto de la propiedad privada. Los miembros individuales de la comunidad pueden cultivar sus labores en cualesquiera de las
tierras comunales que no estén siendo utilizadas por otros miembros. En
Sayula, y posiblemente en otras comunidades, una vez que alguien ha desmontado un campo determinado parece tener prioridad, pero no derecho exclusivo, a su uso para cosechas subsiguientes. Lo anterior subsiste aunque se
abandone temporalmente el terreno para dejarlo "descansar" por algunos
años. 23 Los derechos individuales son tan informales que un observador hubo
de anotar: "en la práctica no existen los derechos de propiedad sobre la
" Sin embargo, en Chacaltianguis muchos de los ejidatarios que ya no explotan
sus parcelas, las han vendido. Citado por FERNANDO CÁMARA BARBAOHANO, Chacaltianguis: Comunidad rural ,n la ribera del Papaloapan. (México, Gobierno del Estado de Ver:acruz, 1952), pág. 39. Además, algunos de los ejidatarios que han per•
manecido, a si mismos se consideran ya en la condición de pequeños propietarios.
(Ibid., pág. 72).
20 Este arreglo está previsto en las leyes de la reforma agraria. Hay que tener pre•
sente, sin embargo, que consideramos los arreglos de hecho y no los de derecho, en
relación a la tenencia de la tierra, si bien ambos son iguales en muchos casos.
n CÁM.AllA, ob. cit., pág. 39.
= GmTEaAS, ob. cit., pág. 48.
ea ]bid., pág. 41.

610

tierra, desde que nadie tiene limite, tanto en lo que respecta a la cantidad,
como a la localización de la tierra que pueda cultivar". 24
Sayula es la comunidad más grande de las que todavía tienen una cantidad sustancial de tierra comunal no ejidal. Los sayuleños han tenido siempre tierra suficiente para sus necesidades, y casi toda la gente cultiva sus
labores en las tierras comunales o en tierra propiedad de sus amigos o vecinos. Son más los que cultivan tierras comunales que los que siembran en
tierras privadas. 2 ª
Este sistema de tenencia de la tierra es probablemente muy similar al que
prevaleció en las sociedades precolombinas de la regi6n. Hoy queda limitado a áreas en las que la agricultura se orienta a la producción de cultivos
alimenticios para el consumo directo. En la práctica, es idéntico al sistema
que se encuentra en muchos ejidos, con la única diferencia de que en este
último la comunidad ha llenado las formalidades necesarias para hacer que
las tierras que Je pertenecían de hecho se le reconozcan en derecho bajo las
leyes de la reforma agraria. Es imposible determinar la proporción de agricultores o de tierra agrícola de la Cuenca del Bajo Papaloapan a quienes se
aplica este sistema de tenencia; lo único que puede decirse es que tal proporción debe ser grande por todas las partes del área en que la agricultura de
subsistencia, ya sea sola o en combinación con la ganadería (esta última,
en propiedades privadas explotadas sobre bases individuales), es la base de
la economía.

LA

TENENCJA DE LA TIERRA EN LAS PROPIEDADES
PRIVADAS EXPLOTADAS INDIVIDUALMENTE

Propietarios-directores.
El manejo directo por el propietario es, por mucho, la forma más común
de tenencia de la tierra en las propiedades particulares explotadas individualmente, en la Cuenca del Bajo Papaloapan. Tanto en las propiedades
grandes como en las pequeñas, es lo más común que el propietario dirija
personalmente la empresa agrícola. Donde la tierra cultivable de un ejido
ha sido parcelada entre sus miembros y cada persona cultiva únicamente su
14 JUAN B. Fmaao, ALFONSO MARQ.UEZ L. y ALFREDO ÜRTIZ D1! ZÁRATE, "Informe
agrícola económico de la Zona Norte de Acayucan, Ver.", manuscrito inédito .e n los
archivos de la Dirección de Economía, Comisión del Papaloapan, Ciudad Alemán,
Veracruz, 1949.
20

Gu1TEAAs, ob. cit., págs. 37-38.

611

�I

propia parcela, los ejidatarios son muy semejantes en muchos aspectos a los
pequeños propietarios que eJ.'Plotan directamente sus tierras.

Administradores _y mayordomos.
La direcci6n de las explotaciones agrícolas a través de administradores o
mayordomos se advierte en todos los municipios y es muy común en algunos
de ellos . Este rasgo se asocia con la existencia de explotaciones que son
en promedio más grandes que las dirigidas por sus propietarios. De las 5,000
explotaciones privadas de cinco hectáreas o más anotadas cm el Censo AgrícolaGanadero de 1950, cerca de una cuarta parte eran dirigidas por administradores, mientras un poco menos de las tres cuartas partes eran dirigidas
por sus propietarios. Aproximadamente la mitad de los directores anotados
eran administradores en siete municipios: Acula, Angel R. Cabada, Chacaltianguis, Tlacojalpan, Tesechoacán, Tenejapa de Mata y Playa Vicente. La
dirección por un administrador no parece estar íntimamente relacionado con
el grado de comercialización de la agricultura; este hecho ocurre en algunos
casos en haciendas comerciales y en otros en propiedades de prestigio; muchas de estas últimas se dedican a la ganadería.

Otros tipos de directores.
Otros tipos de directores alcanzan hasta el d~ez por ciento del número,
total solamente en cuatro municipios. En Chacaltianguis y Tesechoacán, propietarios y administradores alcanzaron el 85 y 82 por ciento de los directores
agrícolas anotados, respectivamente. En Hueyapan de Ocampo y en el ExDistrito de Choapan, Oaxaca, sólo alcanzaron un tercio del total. Sin embargo, en estos dos últimos casos el número total de directores agrícolas anotado es pequeño. En Hueyapan de Ocampo, los arrendatarios manejaron
25 de las 43 explotaciones registradas. En Choapan, 41 de las 63 propiedades registradas, de más de cinco hectáreas, eran dirigidas por personas
que fueron clasificadas en la categoría residual, la mayor parte de las cuales eran indudablemente lideres de comunidades, reportando _la propiedad
común de éstas.
Desgraciadamente, los censos agrícolas no aclaran algunos de los arreglos
de tenencia más importantes encontrados en el campo. Una práctica que
parece estar muy generalizada aún en las zonas de agricultura comercial es
el "préstamo de tierras". Bajo este sistema, una familia sin tierra recibe
"en préstamo" hasta una o aún dos hectáreas de tierra de propiedad pri-

612

vada para la producción de cosechas de subsistencia; muy comúnmente el
propietario recibe también permiso para construir una vivienda en cualquier
otra parte de la tierra del dueño, sin pagar por estos privilegios nada en efectivo, bienes o trabajo. Cuando el propietario necesita trabajadores, sin embargo, se espera que el prestatario trabaje para él por un salario que no sea
ni mayor ni menor que el \igente en la regi6n. En áreas en las que la ganadería es importante, tales préstamos se hacen comúnmente por un período
de dos años, al final del cual se espera que el prestatario siembre pastos en
la tierra que ha estado utilizando, o que al menos lo deje para que crezcan
pastos naturales. En este caso parece ser que trabaja s6lo en raras ocasiones, si es que lo hace, para el propietario, a menos que acontezca que tenga
el carácter de empleado regular de la explotaci6n. 24
lntimamente relacionado con el sistema de préstamo de tierras se encuentra el sistema de colonos, tan común en muchas partes de la América Latina. 2;
Ambos son tan similares gue el sistema de prestar tierras puede considerarse
s6lo como una variante local de aquel modelo más común. 28 La principal
diferencia reside en el hecho de que la relación es un poco más formal en el
caso del colono. Muy a menudo las casas de los colonos, más comúnmente
conocidos como peones acasillados en México, se agrupan alrededor de la
del propietario o administrador, formando una ranchería. Desde el punto de
vista del propietario de la tierra, los colonos son trabajadores residentes permanentes, pero tienen derecho de cultivar una milpa, por su propia cuenta,
de comtruir una vivienda y de tener unas pocas cabezas de ganado, todo
ello en las tierras del dueño, como parte de su remuneración. Parecen tener
menor libertad de elección en sus propias labores agrícolas que los beneficiarios del sistema de "préstamo", y probablemente invierten más tiempo
• Este sistema, en la forma en que se describe para lai; regiones dedicadas principalmente a la ganadería, es probablemente, menos común en la Cuenca, que en el
norte de Veracruz, en donde el prestamista cultiva la tierra sólo un año y tiene,
además, la obligación de sembrar semillas de zacate, al mismo tiempo que siembra
maíz. DE LA P1tÑA, ob. cit., pág. 149. En los huizachales y en otras tierras parecidas,
de la Cuenca, el prestamista explota la tierra durante dos años y, en muchos casos,
ni siquiera siembra zacate despu~ de levantar su última cosecha.
tt

Ver ScnuLMAN, "Toe Colonos System ... ", ob. cit., y "A proposed Schema ... ",

ob. cit.
• El sistema de prestar tierras, con toda posibilidad, se desarrolló tomando como
modelo el siJtema de colonos, como uno de los cambios producidos por la Reforma
Agraria. De LA PEÑA (!bid., pág. 149), advierte que, antes de la Revolución, los
campesinos trabajaban por cuenta del dueño, un día a la semana sin remuneraci6n,
a cambio del usufructo de estas tierras. En la actualidad, el sistema más liberal que
se observa, tal vez se produjo por el hecho de que los campesinos pueden obtener tierras, tanto bajo la Ley de Tierras Ociosas, como en los ejidos.

613

�trabajando para el propietario. Probablemente debiera consíderárseles trabajadores agrícolas, mientras que los "prestatariosº debieran clasificarse más
lógicamente en la categoría de trabajador en parte y director en parte. Desde
el pUDto de vista del "prestatario" o colono, ambos sistemas son muy similares a él de tenencia comunal de la tierra examinado antes. En Sayula,
el préstamo de tierras existió juntamente con el sistema de propiedad colectiva por algún tiempo, pero recientemente se ha cambiado a un sistema de
renta convencional.
El arrendamiento
probablemente mucho más común de lo que aparece
en los censos agrícolas, en la Cuenca del ~ajo Papaloapan. Gran parte de la
producción de piña en las regiones de Loma Bonita e Isla se hace en tierras
rentadas; en Isla, aun los ganaderos propietarios de gTandes haciendas toman
tierras en arrendamiento para el propósito mencionado de producir piñas.io
Los indios de las tierras altas rentan tierra para sus cosechas cerca de Palmar, en la parte baja del municipio de Zongolica. El arrendamiento de tierras de pastos parece estar generalizado. En la ex-Hacienda de Nopalpan,
muchos campesinos rentan cien o doscientas hectáreas y cultivan una pequeña fracción, dedicando el resto a pastizales. M:ís a menudo, las tierras ganaderas se rentan sobre la base del número de cabezas que en ellas pastan~
dependiendo la cuantía de la renta de la calidad de los pastos, y de si el
terreno se encuentra cercado o no. 31 Muchos de los ejidos rentan parte de
sus tierras de pastos a personas ajenas, práctica que no se indica en modo
alguno en los censos por estar legalmente prohibida. Hubo un tiempo en
que nadie en Sayula pagaba renta ("paisaje" o."piso") por el uso de tierra
privada. Esta práctica se desarrolló cuando se puso en claro que ciertos
terrenos tenían propietarios, probablemente entre 1926 y 1928 cuando El
Aguila, compañía petrolera, rentó gran parte de la tierra en el área. Hoy,
la distinción básica se hace entre tierras de propiedad privada cercadas, y
otras tierras. En el primer caso debe pagarse una renta convencional de 800
mazorcas de maíz por milpa por la cosecha de la estación lluviosa, o 400 mazorcas por la cosecha de la estación seca. El monto de la renta no varía por
la calidad o la localización de la tierra. S6lo en el caso de una cosecha
escasa se modifica la renta, reduciéndola a la mitad o pidiendo únicamente
"lo que puedas dar". Si se practican otros cultivos diferentes al maíz, la
renta es pagada en este mismo cereal. Los miembros de la comunidad que
rentan tierras, en vez de cultivar las tierras comunales, dicen que lo hacen
así porque el terreno rentado se encuentra más cercano a su casa o porque

es

están acostumbrados a cultivar precisamente allí y no les agrada buscar nuevas tierras.12
Contrariamente a lo que sucede con los arrendatarios, los aparceros pueden registrarse en forma aceptablemente exhaustiva. Este tipo de trabajo
agrícola, o de dirección agrícola si es que el aparcero loma una parte suficientemente importante en la dirección de la explotación para considerarse
director, parece haber desaparecido casi por completo en la Cuenca del
Bajo Papaloapan, ya que únicamente poco más de 300 aparceros se registraron en el censo de explotaciones privadas de cinco o más hectáreas, y
ninguno se encontró en el campo.

RESUMEN

En suma, es impráctico analizar la tenencia de la tierra en la Cuenca del
Bajo Papaloapan en términos de la usual dicotomía de director-trabajador
agrícola, ya que la mayoría de sus moradores son directores, a la vez que la
mayoría son trabajadores agrícolas. Tal vez la mitad de los jefes de familia
dedicados a la agricultura asumen ambas funciones en grado importante,
aunque muchos de ellos no poseen tierra propia. El resto está probablemente dividido por partes iguales entre directores y trabajadores agrícolas.
La mayor parte de los directores son dueños del usufructo de la tierra que
cultivan, ya sea como propietarios o como ejidatarios. Estas personas su.man
probablemente !as tres cuartas partes de los directores agrícolas.
Prácticamente todos los demás son arrendatarios o administradores en grandes haciendas.

., Dato1 proporcionados por el Sr. Edward Hughes, por largos a:ños residente en
Isla. 1955. Cf. DH LA PHÑA, ob. cil., pág. 150.
n ]bid., págs, 149-150, 517.

614

ª

GutrERAS,

ob. cit., p!gs. 37-40.

615

��Hermanos" ("Societies of Brothers"); 2 en los Estados Unidos, "Los Cuáqueros" ( "Tre Quakers"), "El Servicio de la Comunidad" ("Community
Service") 8 Ma.ry P. Follet,4 así como otros que introdujeron la misma clase de
ideas.
En Holanda es muy conocido el pedagogo Kees Boeke, no sólo por el hecho
de que la Reina Juliana enviara a sus hijos a su escuela, sino también por sus
notables ideas en el campo de los estudios humanísticos, filosofía/ relaciones
sociales, etc.
Kees Boeke estaba tan posesionado de esas ideas, que excluyó de su sistema
educativo el gobierno de la mayoría y lo substituyó por un nuevo sistema de
gobierno, por comunidad, que él llamó "Sociocracia". Boeke sustentó conferencias sobre esta materia en todo el mundo, las cuales le dieron la impresión
de que muchas personas han empezado ya a ver los puntos débiles en el existente gobierno de las mayorías. Sin embargo -'-Concluyó- esas personas no
ven otra posibilidad y aceptan el principio parlamentario con su sistema de
mayoría de votos, como un gran adelanto, comparado con el viejo sistema autocrático.
¿Cuál fue el sistema que presentó Kees Boeke en lugar del sistema de gobierno de las mayorías y que le llamó "Sociocracia"?
La Sociocracia se basa en los mismos principios de la r~rrulación comunitaria, como acontece en el sistema familiar. El punto principal de esta política,
es que en una buena familia sus miembros llegan, por regla general, a un acuerdo, como resultado de la mutua consulta, esto es, contrariamente a la adopción
de las decisiones basadas en la mayoria de votos.
En un examen más concienzudo de este sistema sociocrático, surge el problema de que estos principios de mutua consulta y unanimidad, de acuerdo con
los cuales se gobierna una familia en armonía, pueden quizás ofrecer una solución a nuestras dificultades al presente. Hay grupos en los Estados Unidos
que han llegado a la conclusión de que, a la manera en que se gobiernan las
familias que viven en armonía, se puede encontrar una solución a muchas dificultades. Los "Hombres de Buena Voluntad" ( "Meo of GoodwiU") / por
ejemplo, han dicho acerca de esta materia: "Las naciones del mundo deben
considerarse como una gran familia humana en el futw·o". En Tite Fellowship
of the Picture, Percy Dearmer 1 dice: "La vida de la comunidad, en el fuTen Years of Community Living; The Plough Publishing Housc.
ª ARTBUR MoRGAN, Th11 Community o/ the Futur11 and the Futur, of Community;
Community Service Inc. and The Small Community by the same author.
• MI.RY P. FOLLET, The New State.
• KEEs BoEKE, Kindergemeenschap, págs. 41 y sigs.
• The Techniques of Goodwill, cap. l, pág. 6.
' Cotnmunity Service N~ws, marzo-abril de 1952, págs. 48 en adelante.
1

618

turo, será meramente una prolongación de la vida familiar, una mejor vida

familiar, en su nivel más alto11 •
En Inglaterra también se han observado ideas similares. En una declaraci6n oficial de una industria inglesa, por ejemplo, se dijo que: "Las raíces espirituales de la sociedad están formadas en las buenas relaciones sociales ...
La vida espiritual debe comenzar literalmente en el hogar, en la farnilia" .8
Aparte de esta mutua consulta y unanimidad, el sistema sociocrático se
basa en un cambio interior del hombre, es decir, que todos los miembros de
la comunidad deberán tener más interés y benevolencia por sus compañeros.
Solamente en el caso de que la idea de la comunidad sea realmente apreciada como una verdadera y común solución que se adhiera rígidamente a nuestras propias ideas y pequeños intereses, se podrá substituir el sistema del principio de la mayoría de votos, por una política más sociocrática.
¿ Por qué deberá la minoría estar sujeta a las decisiones de la mayoría, y
por quéi esta minoría, tiene que aceptar la decisión como nonna, en contra
de su voluntad?
Rousseau, 9 al contestar esta pregunta, llega a una construcción demasiado
sofistica.da, la que no proporciona una contestación satisfactoria. Subraya
que la validez de la decisión de la mayoría se ha alcanzado, mediante un
acuerdo y cuando éste ha sido aceptado, presupone unanimidad.
Kranenburg,1° acepta el principio de la mayoría, "porque en la práctica
es muy dificil llegar a un acuerdo y de cualquier manera, una decisión tiene
que ser hecha, bajo pena de causar un grave perjuicio, o aun la ruina del

grupo'&gt;.

La sociocracia está basada en la suposición de que tan pronto como el
cambio interior del hombre se haya realizado, entonces será verdaderamente
posible llegar a un completo acuerdo. Esta opinión está basada en la experiencia práctica obtenida con este principio de unanimidad.
Una de las objeciones a las decisiones basadas en una mayoría cuantitativa, es el hecho de que presupone que la mayoría abarca las mejores y más
talentosas ideas que muy pocas veces pertenecen a personas de los grupos de
la minoría.
Dlmcan Black 11 y Kenneth J. Arrow,12 indican que en caso de hacer la vota• Statement o/ Policy of Scott Bader and Co., Ltd. Wollastan, Northants, published
in Community Servke New of Sept.-Oct., 1952, pág. 1 LO.
' Du contrat social ou Principies du droit politique, libre IV, Ch. II, Des suffrages.
11 Algemente Staatsleer ( General PoliticaJ Science), 2nd. ed., pág. 138.
u DuNCAN Bu.cK, On the Rationale o/ Group Decisio11-Making, Journal of Political
Economy, vol. 56, feb. 1948, págs. 23-34.
u KP.sNuB J. Aiul.ow, Social Clioiu and Individual Values, 1951 1 págs. 2 y sig.

619

�ción de acuerdo con el principio de mayoria, dependerá de la manera d,
votar, cuál de las varias alternativas se selecciona. La tan llamada Hparadoja
de votación" ( es decir, que en caso de votar de acuerdo con el principio de
mayoría, se puede obtener un resultado contrario, puesto que hay más de
dos alternativas) puede ser explicada como sigue:
Supongamos que hay tres individuos, l, 2 y 3, y hay tres alternativas, A, B
y C, y el individuo No. 1 prefiere A, en lugar de B y B, en lugar de C; el individuo No. 2 prefiere la B, en lugar de la C y la C, en vez de la A, y el individuo No. 3 prefiere la C, en lugar de la A y la A en vez de la B; habrá entonces
una mayoría a favor de la A, en contra de B y de B en contra de C, consiguientemente, de A en contra de C, pero también habrá una mayoría a favor
de C en contra de A.
Puesto que hay más de dos alternativas, lo que generalmente será el caso,
podemos obtener una mayoría a favor de uno y a] mismo tiempo, uno a favor
de la posibilidad contraria. Esto depende del orden en que se distribuyan las
proposiciones.
De lo anterior¡ se desprende que el sistema de llegar a una decisión de
acuerdo con el principio de mayoría, es muy imperfecto.
La sociocracia se propone encontrar una solución, basada en un intercambio de ideas, lo cual es aceptable a la comunidad en su totalidad. En concreto: una síntesis de las ideas opuestas surgidas de la comunidad. Por lo
tanto, el propósito de cada miembro no deberá ser el de imponer su opirúón
sobre los demás, sino el de buscar conjuntamente la mejor solución para la
comunidad. La mutua oposición se convertir~ en cooperación armoniosa. Esto se puede llevar a la práctica, según Jo prueba lo siguiente acerca de las
"Comunidades del Trabajo" en Europa, en las cuales sus miembros tienen
diferentes conceptos de la vida ( católicos romanos, protestantes, libre-pensadores, comunistas), pero las cuales siempre funcionan satisfactoriamente.13
En todas partes se hacen esfuerzos por obtener un mejor orden social Se
han hecho detalladamente muchos planes para obtener un mejor orden social y de acuerdo con los mismos, se han formado muchos grupos, los cuales
tratan de darles una ejecución práctica. Se observa un cierto crecimiento
histórico sobre esta materia ( la abolición de la esclavitud, el socialismo, el
comunismo, la lucha. por una verdadera hermandad, ya sea basada en la
religión o no) .
La Segunda Guerra Mundial, ha sido un gran incentivo a estos esfuerzos.
Un ejemplo de este empeño para obtener un mejor orden es el de los "Seguidores de Bellamy". El propósito de este sistema es el de que el individuo re•
u Roon DU TEU., Communauté de Travail; l'explrience revolutionnaire. de Mare,l
Barbu. Presses Universitaires de Francc.

620

nun~ie de sus medios de p~oducci6n y trabajo, durante un cierto período de
su vida, a favor de la nacionalización de la industria. Con estos factores se
formará entonces una máquina productora. Después de esta renuncia cada
indi~d~o tendrá el derecho vitalicio de disponer de un poder de compra
eqwtat1vo; el valor total de este poder adquisitivo iguala el valor total de
los artículos disponibles y servicios.
Sin embargo, no se podrá introducir este sistema gradualmente. El mismo
se refiere a muchos de estos sistemas, los cuales se basan en ideales de mucho
alcance, los que no se encuentran en la práctica, y muchos de ellos terminan
en fracasos.
El sistema sociocrático, aunque en pequeña escala, ha sido llevado a cabo,

Y ~ basa po_r lo tanto 11en experiencia práctica. Se realizó durante un gran
penodo de ttempo en Werkplaats Kindergemeenschap" ("Taller de trabajo_ de la comunidad de los niños''), en Bilthoven, Holanda, en varias indus~ en Fr~cia, Suiza y Béigica, y en algunas comunidades religiosas e idea-

lísbcas y sociedades, como los Cuáqueros, la Sociedad de Hermanos, en Inglaterra, etc.

Capítulo II
Parte

Los

I

PRINCrPIOS SOCIOCRÁTICOS

KEEs BoEKE 11 DEFINE LA concepción de la Sociocracia como: gobierno y
control de una comunidad, a través de la misma comunidad, obteniendo así
la auto-disciplina de la propia comunidad.
Claire Huchet Bishop,15 introduce la concepción de la "Sociocracia11 en
los Estados Unidos. Especifica que esta concepción es original de Kees Boeke
Y la define como sigue: "cooperación entre aquellos que están en contra de
SÍ mismos". La esencia de este sistema es que verdaderamente la "oposición"
coopera, ya que ningún grupo se excluye; ni las clases pobres, ni las adineradas.
La diferencia de lo que generalmente conocemos como democracia, es que
• H Kus BOl!.KE, Redelijka Ordening van d, Men.sengemeenschap (Regulación Raaona) de la Comunidad del Pueblo), pág. 6.
• CUIRE BucHn B1sno, Ali Things Common, 1950, Harper and Brothers New
York, pig. 215.
'

621

�en una democracia las minorías comúnmente se excluyen del gobierno, mientras que en la Sociocracia se incluye la comunidad íntegra en el gobierno.
Este sistema salva muchos obstáculos y dificultades porque los oponentes
discuten los puntos sobre los cuales no están o no estarán de acuerdo. Esto
previene un mal entendimiento y crea una atmósfera de comprensión para el
punto de vista del oponente.
La sociocracia, por lo tanto, es una cierta forma de regulación de la comunidad. La regulación de la comunidad, debe entenderse incluyendo tanto a
la autonomía, como el auto-gobierno. Este sistema de regulación de la comunidad puede aplicarse a varias clases de comunidades, como escuelas, industrias, vida familiar, sociedades, comunidades políticas como el Estado, el
municipio, etc.
El método de la regulación de la comunidad, designado como sociocracia,
se caracteriza por los tres siguientes principios:
1) La comunidad se gobierna por la comunidad misma (autonomía y auto-gobierno) .
2) No habrá votación, pero los miembros o participantes, obtendrán una
decisión por mutua consulta, la cual será aceptable para todos. Por lo tanto,
no habrá oposición ni minorías oprimidas.
3) Estas decisiones se pueden obtener solamente, si todos los miembros o
participantes se ajustan, por sí mismos y con plena convicción a la causa
común, renunciando a sus propios intereses y puntos de vista. Es una necesidad, por lo tanto, el que todos los miembros adopten una actitud positiva
hacia el objetivo principal, y para obtener!~ es imperativo un cambio o ajuste interno.

11
LA APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS

SOCIOCRÁ.TICOS

ban en las clases, estaban separados de acuerdo con la edad, pero en salones escolares. Los mayores y los menores trabajan aquí como resultado d
.
'
e
1o cua1, se suprinuó
una separación eslricta de los niños y niñas menores y
mayores.1 6
''l\uestro objetivo\ dice Boeke, "es ayudar al niño a llegar a ser lo que
él es"; 17 y se puede formular, también, de la siguiente manera: "el objetivo
es un libre desarrollo del individuo hacia un miembro de la comunidad interiormente obligado".
Nadie, ~ice ~ees Boeke,18 se puede convertir repentinamente, para que
todo cambie en el en forma inmediata y desde ese momento sea una person
diferente. Precisamente, allí comienza el período de lucha y tensión sin e~
cual no es posible ninguna conversión. La afirmación del poder de
voluntad no es suficiente. La perseverancia y la paciencia son igualmente necesaria~, y esta es, dice Kees Boeke, la razón por la cual debemos educar. Debemos. de tratar de cambiar, durante un gran período de tiempo, la parte más
amugada de la personalidad, con devoción y perse,•erancia.10

l;

"No queremos -continúa posteriormente- preparar al niño para esta
socie~d, sino para vi¿r: Consiguientemente, con relación a la educación y
ensenanza, nu~s~s obJetlvos no son vagos y teóricos, sino que siempre conducen
a una, pos1C16n
en el campo de la práctica. Porque la vida exiae
reclama.
.
o
aones practicas. zo
"En el Taller de los Niños, se les ensefia, entre otras cosas, lo siguiente: responsabilidad, iniciativa, el plan de trabajo de un grupo, la consecución de
una ~olución aceptable para todos, el fomento del orden, sin obligación; el
traba.JO constante y progresistai sin supervisión, etc. Porque estas características Y otras similares, forjarán en el hombre una personalidad y lo harán un
miembro estimable de la gran familia que es Ja bumanidad". 2 1
Una característica esencial del sistema, referente al "Taller de Trabajo",
es el hecho de que la mayoría tiene la responsabilidad por la propia vida de la
comunidad, así es como el sentido de la responsabilidad se fomenta en todos.

POR EL "TALLER DE TRABAJO DE LA
COMUNIDAD DE

Los NIÑos",

EN BILTHOVRN

CoMo RESULTADO oE LA aplicación de este sistema al "Taller de Trabajo"
no hay ninguna tensión, ni descanso, como se observa en la mayoría de las
escuelas. El objetivo principal, en este taller de trabajo, es: una comunidad
en la cual los niños se puedan formar y educar por sí mismos.
El "Taller de Trabajo", puede considerarse que está en el mismo nivel que
las escuelas elementales y secundarias. Originalmente, los niños no trabaja•

622

11
KEEs BOEKE, Eén Kindergemeenschap in J&gt;laats van vele scholen (La Comunidad
de los Niños, en Jugar de muchas escuelas), pág. S.
• " KEEs BOEXE, Kindergemeenschap (La Comunidad d~ los Niños), pág. 38. También, Education for Community (publicada por Cornmunity Service Inc.), pág. 7,
donde apareren ideas similares.

: Kns
Kus

K'.ndergemee11schap (La Comunidad de los Niños), pág. 30.
Kmdergemeenschap (La Comunidad de los Niños). pág. 31.
Se pueden encontrar ideas similares en Vi'~r. CuYToN BowE.R, Moral and Spiritual
V~lues in Education (Kentucky Depto. of Education, Frankfu.rt, Ky. Educational Bulu

BoEKE,

BoEKE.,

letin, vol. XVII, No. 11, enero, 1950).
11

Ktr;s BoEKE, Killdergemunschap (La Comunidad de los Niños), pág. 47.

623

�Kees Boeke especifica "que el arte y trabajo de la vida en la comunidad
se deben aprender. A la humanidad la amenaza la ruina porque este arte se
ha olvidado. Generación tras generación) crece sin enfrentarse con este problemaJ ni siquiera una sola vez, y no se indica ningún camino en el que se
pueda encontrar la solución. 22
Con relación a la compulsión Kees Boeke dice:

dualmente su capacidad de gobernarse a sí misma, de acuerdo con las reglas de la "Sociocracia".

III

23

UN EXAMEN MÁS CONCIENZUDO DE LOS PRINCIPIOS SOCIOCR.tTICOS

"Probablemente, no hay muchos que tienen conocimiento de los hechos
siguientes :

l. La ausencia de compulsión, causa la solución automática de muchas dificultades físicas.

PoR KEEs BoEKE

EN su PUBLICACIÓN Redelijke Ordening uan de Mensengemeenschap (página 20), Kees Boeke proporciona cuatro principios básicos para ser adopta-

2. Si alguien (en nuestro caso, un niño) ha estado bajo compulsión durante un largo período y entra en una atmósfera, sin ella, se conducirá excelentemente. Pero, después, seguirá un segundo período en que comienza a
descuidarse y después de esto, movido por un impulso interior, empezará a
ordenar su vida.

Se debe hacer un esfuerzo por cuidar tanto los intereses de cada individuo, como Jos de cada grupo, por igual.

3. Si se crea el orden, bajo compulsión, al principio se estará muy a gusto,
pero más tarde será muy dificil; si no se ejercita la compulsión, será lo con-

2. Cuando el interés del individuo se opone al interés de todos, este último, se deberá dejar en una posición subordinada.

trario".
Con la fuerza de lo anterior, Kees Boeke ha planeado su "Taller de Trabajo para Niños", de tal manera, que es una comunidad en la cual, por ejemplo, los niños se llaman "trabajadores" y los maestros "colaboradores, o compañeros de trabajo". Los "trabajadores", gozan de más libertad que en otras
instituciones educativas y los "compañeros de trabajo" se esfuerzan por que
los niños gobiernen la vida de 1a comunidad ellos mismos, tanto como sea
posible, en lugar de ejercer autoridad.
Muchos años de experiencia han mostrado que este sistema "sociocrático",
puesto en práctica, ha producido ventajas importantes.
La pequeña comunidad que es el "Taller de Trabajo" de Kees Boeke, prueba que se puede obtener cierta "auto-disciplina, de la comunidad". Por lo
tanto, dice Kees Boeke, en su Redelijke Ordening uan de Mensengemeenschap (páginas 8 y 9), una comunidad de niños como ésa, "ofrece todas las
posibilidades para el aprendizaje del vivir y trabajar conjuntamente, y de
que si la enseñanza y la educación se proporcionaran en estas comunidades
de niños, en lugar de hacerlo en las escuelas, la comunidad total probaría gra•
22

KEES BoEKE,

Kindergemeenschap (La Comunidad de los Niños), pág. 62.
pág. 61.

» Ki,:zs BoEKE, Kindergemee11sc/1ap (La Comunidad de los Niños),

624

dos por cada grupo, ya sea pequeño o grande, que desee empezar a trabajar,
de la siguiente manera:

1;

3. En cada aspecto se deberá buscar la solución con la cual todos puedan
estar de acuerdo. El resultado es de que tan pronto como se haya logrado
un acuerdo, puede continuar la acción colectiva.
4. Debemos apegarnos a los acuerdos que nos hayamos hecho a sí mismos,
a los que fueron hechos por aquellos en quienes hemos depositado nuestra
confianza, mientras estén en vigor.
Kees Boeke no ve la solución de nuestras dificultades políticas actuales en
una dictadura, ni en un sistema parlamentario, sino en un sistema que él describe en detalle, como sigue:
El critica el sistema de votación actual y el sistema parlamentario de mayoría de votos. Estos deberían ser substituídos por un sistema original, mucho
más al estilo clásico, el que está basado en el principio de auto-disciplina y la
cooperación de oponentes eventuales.
De acuerdo con Kees Boeke, el sistema de partidos de representación proporcional, como el de Holanda, debería ser substituido por un sistema geográfico, como en el sistema distrital, para que la población pueda tener influencia en un cuerpo representante, de una manera diferente.
La comunidad, entonces, no se dividirá inmediatamente en partidos polí-

625

�ticos, como sucede actualmente, sino que la población se dividirá en "vecindades". Los habitantes de una ,·ecindad ( de 100 a 150 personas)~ deberán
efectuar regularmente una junta, llamada "Junta de la Vecindad".
En cada junta, de esta clase, después de mutua consulta, se deberá nombrar por unanimidad un delegado para que repx:esente "la wcindad., en una
junta de distrito.
Un distrito tendrá un promedio de 6,000 personas aproximadamente. Si en
el transcurso de una junta de vecindad, los miembros no se ponen de acuerdo para nombrar un delegado, esta vecindad no será representada en la junta
de distrito.
Los representantes de 40 distritos, aproximadamente, formarán una "J unta de Dístrito", la cual actúa a favor de 240,000 personas aproximadamente.
Amsterdam, la capital de Holanda, tendría en ese caso cuatro ''Juntas de Distrito".
Finalmente, tendrla que establecerse una "Junta Nacional". Suponiendo que
todos los distritos hubiesen encontrado una persona de la confianza de todos
en el distrito., los intereses de todos los distritos tendrían que manifestarse
durante la "Junta Nacional".
Kees Boeke lo explica así:
"Tenemos que acostumbrarnos a la idea de que un delegado, de hecho,
tiene la confianza del grupo entero". "Una condición esencial de la Sociocracia es que d delegado posea la confianza de todos". 2~
Además de este sistema geográfico, se deberá efectuar un segundo sistema
de representación, viz: "La Representaci6n Funcional". Las diferentes industrias y profesiones envían delegados a las "juntas" primarias, secundarias y terciarias, si fuera necesario. Los delegados de estos diferentes cuerpas
de trabajadores en cada campo, deberán siempre estar disponibles para ofrecer su experimentado consejo al Gobierno, además del consejo de los delegados del distrito.
Contrariamente a lo que sucede en nuestro parlamento actual, en el que
rápidamente son tomados los votos tan pronto se observa que no hay una
unanimidad, de acuerdo con los principios sociocráticos, la votación no deberá efectuarse, sino solamente en casos e..xtremos.

IV
LA BASE

DE LA SoCJOCRAClA

No PUEDE OBTENERSE una solución que sea aceptable para todos y con la
que todos estén de acuerdo, si hay pocos votos solamente o bien cuando no
haya votación. Este medio de mutua consulta, deberá ir conjuntamente con
una disposición diferente de aquellos que fueron consultados. Los miembros
deberán apegarse más al objetivo común, y más a los intereses e ideas de sus
compañeros. En relación con esto, es interesante señalar la indicación hecha
por Arthur E. Morgan,2 5 entre "tolerancia y comprensión, en un aspecto, e
indolencia o compromiso, en el otro". Cuando se busca una solución a los
problemas, no se debe de tender a contraer un compromiso. Si es así, cada
quien tiene la impresión de que se han exchúdo algunas de sus buenas idea,¡
y, sin embargo, se adhiere a sus propios puntos de vista. El punto esencial es
que nuestras ideas no son óptimas y que nos podemos equivocar, así como de
que las opiniones contrarias deben complementarse y enriquecerse, unas con
las otras.
Una parte esencial de la sociocracia, es que ésta debe desem:se, en otras
palabras: que el hombre debe querer un cambio en su conducta y portarse
de una manera diferente frente a su semejante. Esta otra actitud hacia su
semejante, no es otra cosa, en esencia, que la renovación de la concepción
cristiana, tomada de los principios básicos del Evangelio: el amor a nuestro
prójimo, la solicitud para servirlo, la estimación y apreciación de la opinión
de los demás, la formación del sentido de la comunidad, etc.
La base cristiana del sistema sociocrático, es tan extensa y de un significado tan general, que puede igualmente expresarse en otros conceptos religiosos o términos humanísticos. Podemos decir que la sociocracia no está basada
solamente en el cristianismo, sino que descansa en una base más amplia, que
también la hace compatible con otros conceptos religiosos o humanístic.os.
Ya que la sociocracia debería abrir sus puertas a todos y desea ampliar ]a
cooperación entre todos los c¡edos e inclinaciones, podríamos decir que: la
sociocracia une a aquellos que no están unidos por ciertos vínculos de fe o
de inclinaciones políticas.
La sociocracia, considerada desde un punto de vista puramente práctico, es
un sistema en el que los intereses de cada quien se posponen y en el que, cada
individuo puede encontrar apoyo en el equilibrio armonioso entre el indivi-

!•

KEES BoEKE,

Redelijke Ordening van de Meruengemeenschap (Regulaci6n Ra-

cional de la Comunidad en el Pueblo), págs. 34 y 35.

626

" ARTHUR E. MoRGAN, Elements o/ Community Life, publicado en "Community
Service News" de mayo-junio, 1944, pág. 4,

627

�duo y el colecúvismo, entre el "yo" y el' ñosotros11 • Seg,m dice Mary P. Follet,2'
no deberíamos hacer ninguna diferenciaci6n entre el egotismo y el altruísmo: "Una acci6n hecha para nuestro propio beneficio, puede ser social y una
para otro no puede serlo".
El que una acci6n sea social o no, es muy importante. La sociocracia fo.
menta la sociabilidad con el propósito de que el miembro de la comunidad
actúe en forma más sociable.

V

LA.

TI.CNICA DE LA

de \'ez en cuando, pemútir a alguno de los mi
con los otros que haga lo qu
.
la embros que no esté de acuerdo
'
e meJor 1e p 1.ea De t
.
oposición y sucederá que después d
·
es a manera se CVIta la
algún tiempo él . '
e que su plan haya estado en vigor por
, nusmo se retractará.
'
El procedimiento precedente será naturalmente más fá ·1 d 11
en una co~unidad de niños, que en una de adultos.
c1 e evar a cabo
.Con el f m de dar un ejemplo más de cómo se ractica
.
.
phcaré en seguida el sistema de juntas
,
ll p
la SOCJocrac1a, ex•
Trabajo de la Comunidad de los Niñ~'~;~th eva a
en el ''Taller de
su Ita se puede tratar lo siguiente:
'
l
oven: n una junta de con•

;bo

A: Proposiciones
B: Problemas

OCIOCRACIA

LA EXPERIENCIA nA demostrado a Kees Boeke, en la larga práctica de un
grupo que trabaja de acuerdo con lo reglamentos sociocráticos que se han
llegado a instituir ciertas reglas que, prácticamente, han probado ser necesa-

. se perdena
• muhLas. proposiciones se tratan primeramente, de 1o contrario
e o tiempo con los problemas y no habría tiempo suficiente para las .
ras.
pnme•

rias.

Para tratar lo relativo a las proposiciones' primero se Ieen. ..,
n..-.
..~yu és se con1
testan as preguntas. En seguida, se hacen las reformas. De
llega
•, .
esta manera se
ª una so1ucion, s1 todos están de acuerdo· La d..,.;..:6
'-'""" n comprende:

i en el transcurso de una junta los miembros no pueden llegar a un
acuerdo en ciertos puntos y
necesaria una solución, deberán decidir con
un procedimiento específico. En tal caso, los Cuáqueros por ejemplo, continúan su discusi6n hasta que hayan obtenido una solución. El sueño, el tiempo y el hambre, pueden agregar ciertos puntos de q_ivcrgencia.
Si es inevitable la votaci6n, como último recurso, en una emergencia, e requerirá una mayoría de 2/3, 70, 80 o 90)~Sin embargo 1 tendrá que permanecer como una solución de emergencia.
Uno puede ponerla así: Con el procedimiento actual el punto vital es la votación, mientra que con el procedimiento sociocrático, la vital está ,en la mutua con. ulta considerando la votación como una nue,•a excepción.
En caso de haber decisiones que tengan que ser aplazadas, por no habere logrado la unanimidad, uno puede aplicar el método de posponer la deci•
sión hasta que se llegue a un acuerdo.
Otro problema es el de saber cuánto tiempo será válida una decisión con
la cual ya se esté de acuerdo. En mi opinión, la solución más práctica parece
ser en el sentido de que la decisión permanezca válida, hasta que se refor•
me en una junta posterior, a menos, naturalmente, que se haya incluído el

l. Qué !&gt;e tiene que hacer;
2. Quién tiene que hacerlo;
3. Cuándo se tiene que hacer.

~ués que se ha hecho la decisión, se hace un informe, con el cual deberan estar todos de acuerdo.
, La deci ión puede er gerzeral o personal, si se refiere a un individuo, espe•
cificamentc. También puede referirse a un experimento.
haCuando se tratan los problemas, primero, se deben formular. Después se
cen preguntas a~crca de
mismos para entender y aclarar mejor el pro,.
blema. Después, sigue la ultuna formulación del problema. Los miembros
se pueden llevar el problema para estudiarlo en su casa o bien empeñarse
en obtener una solución inmediata. Todo depende si el problema puede ser
resuelto rápida y fácilmente.

!~

factor tiempo.
Es C\'Ídentc: que en la sociocracia no haya opo ición. in embargo, en algu·
nas ocasione será muy difícil alcanzar este e tado. ~imismo, será práctico,
• Th, Neu. Stat,, pág. 56.
1

628

629

�VI
SocrocRACIA y DEMOCRACIA

APARENTEMENTE, DE LO ANTERIOR, puede parecer que por "sociocracia" entendemos una forma de regulación comunitaria, en la que, ya sea directa o
indirectamente, la comunidad se gobierna a sí misma, de tal manera que
se obtienen las decisiones por unanimidad.

En mi opinión, "democracia" denota una forma de regulación comunil:iria, en la que la comunidad, ya sea directa o indirectamente, es gobernada
por aquellos que forman parte de la misma. En este caso, las decisiones pueden ser obtenidas, ya sea que estén basadas o no en la unanimidad. La sociocracia, por tanto, es más o menos una cierta forma de democracia.
La sociocracia es una forma de democracia que se empeña en obtener la
unanimidad; la importancia radica en la consecución de iina solución basada en mutua consulta, con la cual todos estén de acuerdo.
Otros autores, como es natural, tienen una visión muy amplia de la democracia. El profesor Kranenburg, en su "Algemene Staatsleer" ("Ciencia Política", en general, 2a. ed. pág. 80), trata de la división de las diferentes formas de Estado, en Monarquía, Oligarquía y Democracia. Como característica de esta última, indica que toda la gente l el pueblo) lleva el peso de los
interese.5 colectivos, respecto de los cuales tiene el de1·ccho de decir o manifestar su opinión.
En los Estados modernos y de gran extensión geográfica, no es posible obtener una forma pura de Estado Democrático. Solamente conocen formas
mixtas, democracias moderadas :

da en manos del pueblo. Si aceptamos el concepto mencionado, entonces,
al parecer también comprenderíamos al concepto "sociocracia".
De acuerdo con el profesor Kohnstamm 27 , la "democracia,, es una idea,
es un ideal por realizarse, que debería gobernar nuestra lucha en el orden social. Considera a la democracia como una tarea infinita a la que solamente
puede acercársele.
"Las dos reglas principales, en una democracia, son en el sentido de que
cada individuo debería tener influencia en el Estado, y de que cada uno debcrJa ser responsable del progreso de las cosas. Y nadie debería tener poder
sobre otros, a menos que fuera claramente especificado, en qué modo y de
quién es responsable. Eso no quiere decir, por supuesto, que todos deberían
tener el mismo poder y que no debería de haber líderes".
Estoy de acuerdo con el punto de vista del profesor Kohnstamm de que en
una democracia ideal, como en la sociocracia, no se puede abolir el liderato.
El liderato debe representar a la comunidad. Todos, sin embargo, son responsables de la misma. La sociocracia reconoce la inigualdad del hombre en
el sentido de que uno es más capaz de ocupar un puesto directivo que otro.

Mary Follet, 28 cuando trata de la democracia nos da una concepción de
ellaJ que comprenda a la sociocracia. Esta autora le da importancia vital al
concepto "hacerlo uno mismo" : "Siempre ser el actor y nunca el espectador,
es el reglamento de la nueva democracia". "La democracia es todo construyendo solamente una vida, no mi vida y otros, no el individuo y el Estado,
sino mi \Ída vinculada a la de otros, el individuo que es el Estado, y el Estado que es el individuo". 29

VII

1. El gobierno de los representantes del pueblo, con sistema parlamentario (Inglaterra, Francia, los países Escandinavos, Bélgica, Holanda1 las Posesiones Británicas) .
2. El gobierno de los representantes del pueblo, con separación de Poderes (Estados Unidos, y los Estados modelados siguiendo este ejemplo).

3. El gobierno de los representantes del pueblo, controlado por influencia
directa del pueblo (referéndum e iniciativa del pueblo) (Suiza).
Como última característica de la "democracia", el profesor Kranenburg
considera el hecho de que, en el último recurso, todo el poder decisivo que-

630

SocIOCRACIA y ARISTOCRACIA

Sr COLOCAMOS EL CONCEPTO de "sociocracia", contra el de "aristocracia", tendremos que definir primero el último. El historiador griego Polybios, 30 nos
proporciona una teoría del origen de la aristocracia. De acuerdo con Polybios,
21

lfandelinge11 van de Verenninging voor Wijsbegeerte des Rechts (Procedimientos
de la Sociedad de Filosofía y Letras), IX, 1925, pág. 1l.
~ MAav Foun, Th11 New State, pág. 243.
211
MARY FOLLET, The New State, pág. 156.
• Tomado del profesor KRANENBURO, Algt1mene Staatsleer ("Ciencia Política en
General''), 2a. ed., págs. 82 y sigs.

631

�la monarquía absoluta (autocracia) es la forma más antigua de organización
constitucional lo cual debería considerarse como un punto initial.
Los más v;lientes y los más fuertes, tomaban los puestos y de este liderato
• se desarrollaba gradualmente el reinato. Mientras que estos reyes atendieron
a sus súbditos propiamente, esta forma de gobierno funcionó sin ninguna
f ricci6n. Sin embargo, los sucesores de los primeros reyes fueron los que satisfacían más sus necesidades materiales a costa de sus súbditos. Esto ocasionó
una envidia creciente, vejaciones, odio y, finalmente 1 venganza. El reinado
entonces degeneraba en tiranía, causando la rebelión de sus súbditos. Esta
rebelión no se originaba entre los plebeyos, sino entre la nobleza, entre los
más soberbios y más valientes, porque ellos eran los que menos podían soportar el engreimiento de los gobernantes. A causa del disgusto general, ocasionado por el gobierno degenerado del rey, estos rebeldes dirigidos por el mejor
(el "aristoi") , finalmente, obtuvieron el suficiente resp~d~ de las masas; a
tal grado, que la monarquía absoluta fue abolida y substJ.twda por el gobierno de estos "aristoi", la aristocracia (igual a gobierno por el mejor).
En mi opini6n, la "aristocracia" se puede definir como la forma de ~obierno de la comunidad, en la cual las decisiones fundamentales, con relac16n
al gobierno de la comunidad, están en las manos de un ~upo_ pe~ueño, el
cual, como tal, en virtud de su origen o facultades, ha sido hist6ncamente
determinado.
La diferencia entre Sociocracia y aristocracia es que un gobernador arist6crata se elige él mismo, en vez de ser elegido, y que no abdica cuan~o la
comunidad ya no está de acuerdo con su gobierno. En tal caso, el gobierno
de una comunidad sociocrática desaprobaría esta política rotundamente. Además, los gobernantes aristocráticos, generalmente, se han otorgado más ~er
que el que se les ha conferido a los gobernantes en un Estado democrabc~
(el derecho a declarar la guerra, etc.). La comunidad no está muy f~miliarizada con el sistema aplicado en la aristocracia, por lo tanto se evitan
las tensiones en esta forma de Estado.
Si la dirección está en buenas manos, la aristocracia es verdaderamente una
buena fonna de gobierno. Sin embargo, si el pueblo no está de acuerdo con
la aristocracia, es porque sus deseos no se toman muy en cu~nta, no se
puede llevar a cabo esta forma de gobierno. Está basada especialmente en
la confianza.
La aplicación de la Sociocracia, de hecho, combinaría la aristocracia Y ~
democracia como así conocemos estos sistemas, puesto que los lideres elegt•
dos de ac;erdo con la Sociocracia, muy frecuentemente tienen los mismos
poderes que los líderes aristocráticos. Por otra parte, te~drían que_ dar
cuenta de sus acciones a la comunidad, si se hubieran elegido ellos IIUSmOS

632

en una manera democrática, y tendrían que renunciar tan pronto como perdieran la confianza de la comunidad.
En nuestra literatura, no es nueva una síntesis de la democracia y la aris.
tocracia. De acuerdo con Ed. van Cleeff 31 "es deseable que en la sociedad
el verdaderamente mejor (el "aristoi"), esté en el control, es decir, aquellos
que superan a otros en el campo de la religión, ética, discernimiento y energía. Llamémosle el "principio aristocrático". Por otra parte, sin embargo,
si se acercaran tanto como fuera posible a la libertad del Reino de Dios,
sería necesario que estos líderes concedieran a los otros miembros de la
comunidad, la influencia más grande posible en el gobierno de la misma
("principio democrático"). Por lo tanto, el ideal es, ni aristocracia, sin más
(la cual conduce a la aristocracia), ni democracia, sin más (la cual conduce a] gobierno por las masas o anarquía respectivamente), sino "aristo-de•
mocracia" (que es la síntesis más precisa entre el principio aristocrático y
democrático") .82

Mary P. Follet, en su publicación The New State, pág. 157, hace la
siguiente consideración :

"La idea de democracia como representativa del deseo de todos, nos da un
nuevo concepto de aristocracia. Creemos en los pocos, pero no como oponentes de los muchos, sino solamente en conjunto con todos. Creemos también en la influencia de los buenos y de los inteligentes; pero éstos deberían
ejercer su influencia dentro del progreso social; debe ser por acción y reacci6n, debe ser por una perspicaz penetración, debe ser por el instinto deportivo de recoger la pelota que alguien haya tirado".

VIII
SOCIOCRAOIA Y AUTOCRACIA

La concepción de "autocracia" puede definirse como una• forma de regulación de la comunidad, en la que las decisiones fundamentales, con respecto
al gobierno de la misma, están en las manos de uno o varios líderes, quienes
se han constituido a sí mismos como tales.
En una autocracia, como sucede con la aristocracia, el gobierno está en
11

Eo. \'AN CLEEFP, Social-economische Ordening, págs. 23 y u.
• MRs. A. E. TALENs-EBBENS, Van Democratie tot A.risto-dentocratie, publicada
en "Door Inzicht tot Daad" {Manndblad van de Broederschaps-federatie), 1946.

633

H.41

�las manos de uno solo o unos pocos, mientras que el pueblo no tiene voto,
aunque muchas veces parezca que lo tiene. En la autocracia, existe el peligro de que a la larga la gente pierde la confianza en su gobierno, pero esta
falta de confianza siempre es justificada. Cuando un aristócrata se puede
referir frecuentemente a su linaje, un autócrata se lo adjudica, sin miramientos. No obstante que la afirmación de que un aristócrata siempre será
más capaz de gobernar que un autócrata, es discutible, pues se dice que un
aristócrata, como resultado de su educación y tradiciones familiares, ha tenido más oportunidades de adquirir las facultades que se necesitan para ~
bemar debidamente.

.

Comparada con la autocracia, la Sociocracia ofrece la ventaja de que 1a
gente, no solamente tiene confianza en el gobierno sino que, en esta última,
el pueblo mismo ayuda a formar el gobierno y a hacerse responsable de él,
al pueblo le agrada que se le haga justicia, previniendo tensiones fatales, las
que suceden muy a menudo en la autocracia.

Capítulo III

1

1

,,
VENTAJAS DE LA SOCIOCRACIA

Si se llegara a introducir la sociocracia, habría menos tensión entre los directivos, y los miembros de la comunidad, porque esa dirección trataría de realizar aquellas ideas que ya existen en la comunidad. Al mismo tiempo, habrá
menos oposición, porque ésta sería más o menos eliminada.
En segundo lugar, habría probablemente un aumento del sentido de comunidad porque se haría hincapié en el sentido que enlaza a los individuos
y no en cl que los divide. ConsiguientementeJ se construiría un puente entre

los diferentes grados políticos y las diferencias de clases y posición.

El sistema sociocrático tiene en común, con otros sistemas autocráticos,
que comprende la representación funcional (el concepto corporativo). ~a
habido oposición de este concepto porque también se propagó por los socialistas y fascistas nacionales.

En tercer lugar, en vista de que un grupo más homogéneo adoptaría una
det~~ada política, que no está basada en un compromiso de cada grupo
político, frecuentemente opuesto, se podría seguir una política más liberal
de la que se haría completamente responsable el grupo que está en el pode/
La política sería menos "parchada", porqué habría menos política oportunista.

Sin embargo, hace varios siglos, ya se había propagado por unos cuantos
que conocían las ventajas de la representación funcional.

Por lo que se refiere a la población, en la sociocracia, el énfasis debería
de substituirse de la cantidad, a la calidad de los electores.

La sociocracia nos hace pensar, en algunos de sus aspectos, en los sistemas autocráticos, los cuales -teóricamente.- contienen muchos conceptos apre•
ciables, los que no se aplican en la práctica y los que, en sí mismos o junta•
mente con ideas valiosas, acarrean resultados peligrosos. Como así sucede,
por ejemplo, en el caso de ciertas teorías nacional-socialistas. 33

Todas estas ventajas de la sociocracia son, en cierto modo, las mismas ventajas de que se vanagloriaba el socialismo. Es gracias a estas ventajas que
se le puede considerar bastante importante, y por lo que al principio muchos
cooperaron con la misma.

La sociocracia fomenta ciertos conceptos de tales sistemas (el reconocimiento del sentido de justicia en el pueblo, la representación funcional, la abolición de partidos políticos, promoción del sentido de comunida~, y el s_entido
de la solidaridad), sin estar sujeta, sin embargo, a las perspectivas peligr~
de tales sistemas (igualdad de partidos políticos, por presión de los de ~ha, opresión de las minorías, la imposición de una opinión pública, la ven•
ficación bajo presión de ciertas ideas políticas, supresión de libertad de expresión, etc.} .
~

~ las

Sin embargo, las objeciones relacionadas con el nacional-socialismo a causa

cuales este sistema estaba destinado a perecer, no son, ciertamente las
nusmas de la sociocracia.

Capítulo IV

DESVENTA] AS DE LA SOCIOCRACIA

Al tratar las desventajas de la sociocracia, surge el problema de ver si existe
11

634

ÜTTO KéiLLREUTER,

Grundriu der .Allgsmeinen Staatslehre.

y.na base universal para la vida de la comunidad verdadera, entre la gente
varias clases sociales y convicciones. Porque, si esta base no existiera,

de

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�significaría que el sistema sería muy ineficaz para llevarlo a la ~ráctica. Si
analizamos más la base común, observamos lo siguiente: cuando mngún cred?
común puede ser la base de una comunidad, debería haber un concepto uruversal o una fe muy arraigada para substituir este credo común.
Los Cuáqueros se pueden citar como un ejemplo de esta comunidad sociocrática, si bien tienen un credo como base. Es muy dillcil reconocer un ~redo
común en la humanidad, puesto que muchos están separados por naciones,
partidos, religiones o ideales específicos.
,
.
.
Para comenzar la base común podría ser el interés comun. La sociocrac1a
podría ser del m'terés de todos, puesto que realmenle la prosperidad de la
comunidad es ventajosa para el individuo. Se podría desarrollar gradualmente una base más concreta, la base de la cual es la confianza común con
la posibilidad de trabajar con el pensamiento de unanimidad.
En segundo término, hay una oposición puramente práctica. ~i no se
llega a ningún acuerdo, habrá muchas discusiones, y la gente discute de
propósitos contrarios para luchar por obtener una solución aceptable para
todos.
Esta puede encontrarse por las tendencias idealistas de la prepara~i~n de
los miembros de renunciar a sus propios puntos de vista con el propos1to de
. .
.
obtener conjuntamente una solución satisfactoria. A~~smo, existe, como
una última posibilidad, la aplicación del sistema de votac1on co~o una emergencia en caso de que tenga que resolverse un problem~ ~ráctico dentro de
W1 determinado límite de tiempo. En lal caso, se requenna una gran mayoría de, digamos, 2/3, 80 o 90%.
)

Para los problemas que no necesiten una solución inmed~ata no :s ~ecesario este último recurso. En casos similares se podría aplicar el siguiente
método: los miembros se llevan el problema a su hogar y meditan sobre él
hasta que posteriormente, en otra discusión se obtenga unanimidad.
,
, " il
Otra desventaja de la sociocracia, sería que a la larga la mayona s enciosa" predominara, porque la gente más sensata es~a~ía preparada más
pronto para ceder en sus puntos de vista con el propos1to .de obtener. u_na
soluci6n co:mún. La minoría, la que, como suponemos, tlene una meJ0f
comprensión, finalmente, dejaría a la mayoría que act~a seg~ su_ voluntad. Este no es un peligro imaginario, principalm:nte s1 esta .~nona, mucho mejor preparada, renunciara a sus puntos de vista con facilid~d.
Otro peligro parecido, es el de que al tomar deci~iones, los meJores argu~
mentas no pesen en )a balanza, sino el poder convincente con que se pre
senten. El que habla más convincentemente, al último, obtendrá el apoy~
de la comunidad y aquellos que tienen proposiciones con mejores argumen·

tos, pero que no los pueden presentar con el mismo poder de convencimiento
no lo obtendrán.
'
No obstante, esto se puede aplicar también a un método de trabajo no
sociocrático. En caso de votación, el que tiene poderes más persuasivos, como
de ~~tumbre, o~ti~ne más votos aunque los argumentos a favor de otra propos1cmn sean mas nnportantes.
Ya se ha especificado, en lo anterior, que una tendencia hacia el idealismo ocasiona que los miembros tengan discusiones con muy pocos resultados
y, por consjguiente, con muy pocas soluciones. La organización se entotpecc
mucho, como sucedi6, por ejemplo, en el caso de la Liga de las Naciones,
antes de la guerra, en la cual, también para algunos asuntos la unanimidad era
necesaria.
Esta falta de idealismo suficiente, así como la ausencia de cooperación,
puede presentarse en otras formas también y puede aún conducir a cierta
clase de sabotaje, como así ha sucedido en la Organización de las Naciones
Unidas ( del así. llamado "derecho de veto" en el Consejo de Seguridad).
En las comumdades muy pequeñas, y solamente en donde se toman decisiones de menor importancia, será posible eludir la desventaja que presenta
la sociocracia, así corno el que algunos individuos ejerzan su voluntad usando
su veto, con lo cual la vida de la comunidad sería más o menos saboteada.
Sería posible dejar al recalcitrante que haga Jo que le parezca. La aplicación práctica de sus propias .ideas obtendría resultados indeseables.
~in embargo, hay algo que aminora esta clase de "sabotaje" y es lo si?'"ent:: en el caso de que estos individuos, por su obstinación, den una
unpresión desagradable y en muchos casos, hasta ridícula, motivará el que
no se les vuelva a elegir. Como las personas elegidas tratan de justificarse
_ante quienes los eligieron, en Ja medida de lo posible, ciertamente no desearían ser desagradables o parecer ridículas. Esta sería una razón suficiente
para cooperar en la obtención de una solución aceptable para todos.
Otra objeción de la sociocracia es, que mientras que en el caso de un sistema de partidos que votan, todos saben el programa del partido, en la sociocracia, un miembro de la junta de la "vecindad", en vista de la consulta
~radual, no sabe qué plan será ejecutado posteriormente y existe la posibilidad de que, al final, se adopte una política con la que él no esté de acuerdo.
Puede decirse que Jos lemas del partido, en la solidez de los cuales son
inducidos los electores a votar a favor de cierto partido político, por lo general, sólo permanecen como lemas, los que raras veces son llevados a la práctica.
Por lo tanto, esta última objeción, no pertenece exclusivamente a la sociocracia, sino también a todos los sistemas democráticos.
Una característica esencial de la sociocracia es el deseo de cooperación.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

L E T R .t\ S

�EL PROBLEMA DE LOS GÉNEROS LITERARIOS
Lic. JUAN ANTONIO

AVALA

Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad de Nuevo León.

LA CRISIS DE LA TEORÍA DE LOS GÉNEROS literarios, como de tantas otras categorías estéticas transmitidas por la retórica tradicional, se puede decir que
comienza con la revisión de las teorías lingüísticas que nace en Suiza con
Ferdinand de Saussure y en Italia con toda la fuerza de los neolingüistas uno
de cuyos creadores es Benedetto Croce. Este afirmaba ya en el año de 1918:
"Esta errónea doctrina (la de los géneros) toma cuerpo en dos series sistemáticas, una de las cuales es conocida como teoría de los géneros literarios
o artísticos -lírica, drama, novela, poesía épica o novelesca, idilio, comedia,
tragedia. . . Como cada obra de arte expresa un estado de alma, y el estado
de alma es individual y siempre nuevo, la intuición supone intuiciones infinitas que no nos es posible encerrar en un casillero de géneros, a menos de
que esté compuesto de infinitas casillas de intuiciones y no de géneros. El
género o la clase es, en este caso, uno solo: el arte mismo o la intuición, cuyas
singulares obras son infinitas, todas originales, todas ellas imposibles de traducir en otras -porque traducir, traducir con vena artística, es crear una
nueva obra de arte- y todas rebeldes con relación a la inteligencia clasificadora". Este fue uno de los puntos de partida originales para la revisión de
la teoría de los géneros.
René Wellek y Austin Warren en su Teoría Literaria han abordado científicamente el problema de los géneros en toda su amplitud, sacando conclusiones que son las que más se adaptan a una filosofía realista de la ciencia literaria. Expondremos en primer lugar y a breves rasgos, la teoría expuesta
por estos autores, para después hacer un análisis de la cuestión desde nuestro
punto de vista.
Según estos autores y como premisa fundamental de su estudio, la teoría
de Croce: "aunque comprensible como reacción contra extremosidades de auto-

259

�.
. r hacer justicia a los hechos de la vida
ritarismo clásico, no se ha ac;ed1tado po n una simple teoría o esquema e~~histor
.
, ,, · Los generos no so
ia hteranas
· 'n este'tica de una Obr a parl!c1e
"l convenc10
. ·,
vencional, nominal, p~est~, que
literario es, según ellos, ~na_ insl!tuc10n
d
,CEl g que los . ll ama 'ºmperativos institucionales)
pa, a forma a su caracter
.
,
(también según el rrusmo r'."'e . d o el Estado". Institución que, segun
"como lo es la Iglesia, la Umvers1da
, os fundamentales de un Estado

é:ero

¡
'1

el diccionario, es "cada uno ~e losd:;::::r qué clase de "institu_ción" son
. da d" . El problema
.
o soc1e
, está en
funcionamiento,
y cua, 1 es su amphtud
, y allos géneros literarios, c~a! es s~ .
Ante todo "la teoría de los generos_ es
Cane
es dentro del dom1mo estel!co, . . . de, orden. no clasifica a la htell k
af
n prmc1p10
·
·
. an Warren y We .e - u l f mpo o el lugar (época o lengua nac10- ,rm
"
ratura y la historia !iteran,ª, por e:te '~iterarios de organización o est_ruct~ra .
nal) sino por tipos específ,~
do con esta concepción, o me¡or dicho,
Aun~ue no estamos ple_n':".'en:
ac~:r es el género, sin embargo es bastan~e
con esta expresión defimllva e o q l 'f cación hecha sobre el esquema e

~

aceptable, pues, a d~erencia de :á~ ::;ecíficamente liter_arios. que a_quél~s
tiempo o lugar, los llempos _son
chas veces las obras literarias casi des e
mu el primer
,
ya que a su forma se subordman
d . desde
es t',mu lo) hasta su completa
,
ión (es ec1r,
,
· )
su misma concepc
r !erario con lo bterano
,
realización (los linderos de lo extra ,
. t
ante en el problema de los
W 11 k Y
, . en la
Warren plantean un aspecto m eres
t . "· Va imphc,to
e e
d' d h sta el presen e. &lt;
éneros y que no había sido estu ,a o a d ue toda obra literaria pertenece
g , de los géneros literarios el supuesto e q l undo de la naturaleza, la
teona
al, · amente con e m
d ¡
a un género?" Rea1'.5ta y an og,c d lasificarse. Ahora bien, ¿ respon. e a
respuesta es afirmativa: todo pue e e
to de vista exclusivamente literal if. ación a la realidad? Desde ntas·
un pun
e as 1c
. los autores plantean estas pregu
,
no,
. .
te directas con otras
iones literarias suf1c1entemen
a) ¿ Guarda toda obra rel'.":
d" l estudio de las otras obras?
d
fac,hte su estu 10 e
,
? ¡
obras, de mo o que
.
. , " en la idea de genero. ¿ n. lícita la umtenc1on
?
b) . Hasta qué punto va imp
.I
. , n por parte de otros.
&lt;
tención
por parte d e un precursor? e ntenoo
. .nicial propuesta por eroce, no puede
.
Con esta luz, no con la pr~mISa , Esta varía con las modas, con las mtenq
uedar ya fija la teoría de los generas.
sociales puesto que la literatura
1
as estructuras
,
,, .
y
ciones subjetivas, con as nuev
!turas que integran las civ1hzac1ones,
e
s parte como las demás artes, de las ,cud . borrar la distinción entre prosa y
é
'
, ac tuales hen enª
·,n
tas varian.
Las tendencias
.
. ·va (Dichtung) en ¡·,cc10
s , "y luego a d.IVI"d"ir la literatura unag,nal!
poes,a

(novela, cuento, épica), teatro (sea en prosa o en verso) y poesía (centrada
en lo que corresponde a la 'poesía lírica' clásica antigua)", Para llegar a las
conclusiones de los autores no hay más remedio que recurrir al concepto puro
de la literatura, esto es, deslindar los campos y determinar claramente los límites de la literatura y los alcances de todo el fenómeno literario.
Las últimas teorías sobre los géneros las podriamos resumir así: en Platón
y Aristóteles se distinguen tres géneros mayores según el grado o modo de
imitación: la poesía lírica es la "persona" del poeta; en la épica, el poeta
habla en primera persona como narrador y hace hablar a sus personajes en
estilo directo; en el teatro el poeta desaparece tras el reparto, , , Las teorías
actuales se entrelazan siempre manejando estos conceptos de Platón y Aristóteles, para volver al mismo punto y a la misma pregunta: ¿ son posibles los
géneros? ¿ Funcionan como verdaderas "instituciones"?, , , Todo es cuestión
de poder agrupar las nuevas formas literarias que han ido apareciendo en el
transcurso de la historia literaria y poderlas ordenar alrededor de lo que todavía se llaman "géneros fundamentales" y que son los que, en realidad, funcionan como verdaderas instituciones, Por ejemplo, hoy se admite que la
dramática no es un género, sino una forma o variante poética (véase T. S.
Eliot, en Poesía y Drama). Y con esto no se hace sino volver a la clasificación
clásica, unitaria, nuclear de la poesía.
Existen todavía mitos respecto a los géneros que son objeto de discusión, como
su jerarquía, la agrupación según los determinantes externos, como el metro,
la estrofa, etc. En este punto nuestros autores llegan a una solución conciliatoria: "Creemos que el género debe entenderse como agrupación de obras
literarias basadas teóricamente tanto en la forma exterior (metro o estructura
específicos) como en 1a interior (actitud, tono, propósito: dicho más crudamente, tema y público). La base ostensible puede ser una u otra ( verbigracia: 'pastoral' y 'sátira' para la forma interior; verso 'dipódico' y 'oda
pindárica' para la exterior) ; pero el problema crítico será entonces encontrar la otra dimensión para completar el diagrama".
A continuación nos encontramos con un recorrido histórico a través de los

géneros, que no interesa para nuestro propósito, El núcleo de la aclaración
es mucho más apasionante. Sentar una doctrina que nos lleve a la médula
de la cuestión. Esto es, ¿pueden o no sustentarse las doctrinas expuestas alrededor de los géneros? ¿ Pueden conciliarse entre sí? ¿ Habrá que recurrir a una
nueva concepción? ¿ O definitivamente la teoría -cualquiera que sea- de
los géneros no se ajusta a la realidad literaria?
La teoría clásica es normativa y preceptiva: es decir, que además de señalar a cada género literario su esencia específica, exige que se mantengan separados, sin intromisiones de ninguna clase entre unos y otros. Era éste un puri-

260
261

�tanismo estético, basado en un fundamento social, de donde se derivó, simultáneamente, la teoría del estilo elevado y del estilo llano. Nunca pudo llevarse
a la práctica la teoría de los estilos en toda su pureza pues siempre se ha
impuesto la personalidad de cada uno de los temperamentos creadores sobre
los esquemas de los preceptistas.
La teoría moderna es meramente descriptiva. Ni limita el número de los
géneros ni dicta reglas ni se entromete en los estilos. Todo es relativo, pero
téngase en cuenta que ese relativismo no es el aparente nominalismo de Croce,
sino la máxima libertad para poder interpretar la obra de arte desde ángulos
más amplios. Según ésta "supone que los géneros tradicionales pueden 'mezclarse' y producir un nuevo género (como la tragicomedia). Ve que los géneros pueden construirse sobre la base de la inclusividad o 'riqueza' lo mismo
que sobre la de 'pureza' (género por acumulación lo mismo que por reducción) . En vez de recalcar la distinción entre género y género, le interesa
-a partir del hincapié romántico entre la unicidad de cada 'género original' y de cada obra de arte- hallar el denominador común de un género, sus
artificios literarios y propósito literario comunes".
Hasta aquí René Wellek y Austin Warren en su análisis de la teoría de los
géneros. Como un problema derivado del expuesto, sugieren al final de su
estudio el apasionante tema de la "genética literaria", concepto de última
mano en el campo de la investigación literaria debido a Henry Wells. Concretan ellos su búsqueda a los siguientes aspectos:
a) Relación entre los géneros primitivos y los de una literatura desarrollada
con la consiguiente sugerencia a la literatura oral y primitiva, estudiada
hasta ahora exclusivamente desde el punto de vista histórico y documental.
b) La continuidad de los géneros, con revisión de la teoría de Croce.
c) La naturaleza de la historia de los géneros y todas sus consecuencias sociales, políticas, religiosas, etc.
Wolfgang Kayser en su obra Interpretación y Análisis de la Obra Literaria
se ha preocupado también de la teoría de los géneros y de su efectividad
dentro de la realidad literaria. Toda su obra está construida sobre el presupuesto de los géneros; sin embargo, la concepción de Kayser no es la tradicional.
En el capítulo X, La estructura del género, al tratar del problema, Kayser
expresa su intención didáctica al adoptar, provisionalmente, el esquema de
los géneros: "Lo hemos hecho plenamente convencidos de que tal procedimiento sólo podía ser provisional, puesto que no está de acuerdo con la naturaleza de las cosas. En la obra de arte viva no es posible el aislamiento de las
distintas partes: todas las formas se trascienden siempre a sí mismas y actúan

262

Siempre conjuntamente. Incluso los conc
.
.
hablado en la segunda art
, ep,tos sm:étzcos, de los cuales hemos
p e, eran aun solo un d d
..
revelaban a la contempl . , " A
.
1 a es prov1S1onales que se
ac1on .
contmuación K
h
terno de la naturaleza de los g'
d
ayser ace un estudio ineneros y e la clase d l
se han manei·ado para U
l
e e ementos en juego que
•
egar a a estructurac'' d
,
s10nes son las siguientes:
mn e esta leona. Sus conclua) Lo que tradicionalmente se desi a
rogéneo. ("En un mi
, gn c?mo género es completamente hetesmo genero se mcluye po .
l
novela epistolar, la novela dialo ada la
'
~ eiemp o, la novela, la
rica; la oda, la elegía el soneto~ 1'b ndovela picaresca, la novela histó. l
'
' a a ora a. el auto el
d ·¡¡
gedia, a comedia la traged·
.
'
' vau ev1 e, la tra,
'
'ª gnega,
el melodrama.
h bl
,
genero descriptivo, del género didáctico d
, ' se . a a, ademas, del
b) Los principios de clasT . ,
' el genero epIStolar, etc. etc)
I 1cac10n en la teoría de 1
,
'
. .
leza muy diversa e irregular (O
os generos son de natura·
ra son externo-formales
d,
ta nto, su lugar en los capít l
.
Y ten nan, por
u os antenores · ora
r·
de suerte que lo genérico ,
b'
'
se re ieren al contenido
.
as1 conce ido no co nf,ene en SI, nada nuevo'
m.. peculiar).
c) Intervienen tamb'é
· .. crono!, .
, n ¡os prmc1p1os
no llegan a la esencia mism d I b ~g,cos. meramente externos que
d) L
.,
a e a o ra bterana.
a. noc10n y el sistema de los géneros tal co
antigua preceptiva o retórica
' .
mo se ha desarrollado en la
.
es normativa y por ta 1
.
meiante actitud normativa se b b
'
n o, apnorística. (Seasa a en lacre. d
eran formas exigidas po l '
enc1a e que los géneros
r a naturaleza' y que 1
.
zado estas formas establ . d
'
os gnegos habían reali.
'
ec,en o con ello los modelos válidos
.
para Siempre).
Como R. Wellek y A. Warren K
pacto causado por Benedett C ' ayser, concede gran importancia al imti
"B
o roce valorandolo e t d
.vo.
enedetto Croce fue quien ~irrn'
n o o su contenido posilldo de toda división de g'
T
~- con mayor calor la falta de sent
eneros. amb1en K I V I
raron claramente su desconfianza L
ar
oss er y su escuela mos0 que les moví
de ¡as deS1gnac10nes
·
.
·
tradicio 1 .
.
a no era so'Io la vaciedad
na es· para los citad 1 , ·
otros, cada obra poética posee tan es . l .
os eoncos y para muchos
· d' ·
enc1a smgul 'd d
m JV1dual y uno en sí mismo
od
. an a ' y lo poético es tan
, que t a subordina .,
apoyarse en exterioridades. Pero I t .
c,.on a un grupo sólo puede
·u·
a aJante neuac,ó d e
poSJ vamente. Desde hace unos d
.
º n e roce ha operado
bl
.
.
ecemos el problem d 1
,
ema m1 1enano que podemo
.d
'
a e os generos pro] . .
s conSJ erar como uno d I
,
'
a c1enc1a de la literatura ha p d
e os mas antiguos de
El 11
'
asa o a ocupar el
t d .
1 Congrés international d'hist . /' , . cen ro el mterés científico
1939, fue dedicado exclusivamente
,~terazre, celebrado en Lyon el añ~
a pro lema de los géneros literarios. Las

º;''

263

�ponencias alli leídas revelan, por cierto, una abundancia casi perturbadora
de concepciones dispares. Por lo demás, puede comprobarse que no asistieron
al Congreso precisamente los investigadores que acaso han hecho las mayores
aportaciones al estudio de los géneros. Así, pues, se debe al estado de la investigación el que las observaciones siguientes sean una introducción a una determinada especie de cuestiones, pensamientos y trabajo que parecen al autor
el método más fecundo para tratar el problema que nos ocupa".
En el párrafo 2 de este interesante capítulo de su obra, Kayser expone su
metodología de los géneros literarios.
Distingue inicialmente dos áreas de acepción en la cuestión de los géneros
claramente definidas: cuando se refiere a los tres grandes fenómenos: la
Lírica, la Épica y la Dramática; otras se refiere a fenómenos literarios muy
determinados tales como canción, himno, epopeya, novela, tragedia, comedia,
etc. La primera distribución no ofrece aparentemente problemas de clasificación, ni aun en el caso de ciertos títulos engañosos como en el caso de
La Divina Comedia, la Comedia Humana, el Cuento de una noche de verano. Lo importante del estudio y de las aclaraciones metódicas de Kayser se
basa en una frase de E. Staiger: "Las nociones de lírico, épico, dramático,
son nombres científico-literarios aplicados a posibilidades fundamentales de
la existencia humana", lo cual viene a coincidir, en cierta fonna, con el aspecto de género como institución" ya que toda institución encierra una po1 11

sibilidad, realizada o no. Pero sigue estando en pie la cuestión de si la
institución o la posibilidad es algo externo a la literatura, algo que actúe
en ella a posteriori y que no participe esencialmente del fenómeno literario.
"Es importante subrayar -afirma Kayser- que, por parte de lo objetivo, que
parece incorporar las actitudes básicas, se trata sin duda de un ser-formado
desde dentro, pero no de formas en el sentido de estructura acabada. No
necesito presenciar el principio y el fin de aquella riña ( alusión a un ejemplo anterior) en la calle para sentir su dramatismo, y para sentirme líricamente movido, bastan algunos compases de un lntermezzo . .. La terminología científica debiera atenerse al lenguaje vivo, que suele designar lo genérico
en este sentido interno mediante los adjetivos lírico, épico, dramático, mientras que la designación basada en la forma de presentación suele hacerse
bien mediante los sustantivos Lírica, Dramática, Épica".
Kayser, en definitiva, admite de manera expresa la teoría de los géneros,
siempre que se cree un sistema de designación que responda exactamente a
los designados: "La triple división en lírico, épico y dramático es hoy generalmente aceptada por la ciencia de la literatura".
En el III Congreso de Estética celebrado en Venecia el año de 1956, el
Prof. Luciano Anceschi presentó una interesante ponencia relativa al problema

264

de los géneros literarios. Comienz
.
en el año 1945 y según '! 1
, a exponiendo la situación del problema
e as leonas más im
a ) La respuesta crociana co
.
portantes son las siguientes.
la solución gentiliana, con ~na
s:citterpr~tación pragmático-culturaÍ; b)
Y_ desarrollaba motivos románti ~
n radical_ de los géneros, que recogía
gmlo, crítico literario que
cosh,, e) las consideraciones de Alfredo G
.
aprovec O su excel
armtentar una teoría general del art . d) ente preparación filosófica para
Aldechi Baratono que crey,
e'
las proposiciones doctrinarias d
la
,
,
o encontrar una neta di . . ,
e
stmc10n entre la prosa
Y poesia en el uso semántico-i·rna . .
bra. L a discusión
·
gmatJvo
y foneaco-expresivo
"
de estas c t
,
de la pal
d E ,.
ua ro teonas p d
ae . s,tetJ_ca, correspondiente al año de 195 ue ~n ~ncontrarse en La Revista
versJta di Torino"; edizione della . .
6 ( Istituto di Estetica del!'Uni
asumid
nvista de Estetic ) N ·
•
. a por el Prof. Anceschi en est
bl
a . os interesa la actitud
clus10nes:
e pro ema. Llega a las s,·gwentes
•
.
cona) afrrmac10n
·, de la histori ,d d .
.
. if'
ci a situac,onal de J
é
que sus s1gn
icados cambian co
1
os g neros, en el sentido
poética, de¡ gusto y del sentim' n e mutar de ¡as situaciones
·
•
de cult
símbolo de
, · hi , .
iento general del arte. b) ¡ ,
ura
poetica stonca. c) 1 ,
'
e genero es un
mi
,
e genero po
¡
en_to contemporáneo al arte, funcionalid
~e ".' características de: naciratividad artística. d)
ad, idealidad, intencionalid d
tístico-estéticas
no se pueden entender las particulares 1 .a ' ope,
,
a vez que se present
.
so uc10nes ar-

:e

c:d

generos.

an,

51

no se tienen en cuenta ¡os

Su postura está bien def' 'd
,
"N
lnI a en los par af
· .
o ya entidades ete
r os sigmentes ·
!antes
mas o eternas figuras del arte d . , .
y tampoco extrínsecas dasifi .
u ' ogmaticamente vincuparecen como indicadores de proble;:10nes de comodidad": los géneros
;es su;gidas en una determinada cult!ade P;~bables soluciones a situacioe poettcas, Y, por lo tanto sus ca
, ~oehca, como signos simbólicos
al nacimiento del arte, ideaÍidad f rac'.ensticas son: origen contemporáneo
dad . eons,'dera dos en tal forma d, 'di
unc,onalidad' m
· tenc1onalidad
•
.
operat,·v·
d
' ec, rse po I I' .
,
,.
e~ ca a ocasión, la aceptación de d'
r a. ,~ca o la narrativa implica
c1~nes de cultura (que no constituy~:er::econ_dic10nes en las diversas situa:
gu:e?te, el género interviene operando en sanamente reglas) y, por consipoet1ca: aun más evidente es la o
ti . el momento activo de la gestación
y finalidades estéticas, en su fun:::al~~d~d ~e
géneros, como idealidades
sulta claro que sin damos cuenta d
a hist~~ica respecto al arte. y relas partic I
e estas cond1c1ones
d
u ares respuestas al problema 't .
no po emos entender
arte: se pueden leer I Canti si·n t
s1 uacional ofrecido por la obra d
f didd
omarencuetaL
•
e
un a de la lectura del pr'
n
Zzbaldone pero la
'd
.
imero es mucho ,
'
procons1 eración el segundo" .
mas penetrante si toro amos en

!º~

°

265

�•
bl
de los géneros literarios? Existe,
.Q é hay, en definitiva. . sobre el pro
em~, d la preceptiva clásica. Así
e u
devaluac1on e
. .
es eviºdente, una sana cns1s y , una
.
roo "arte de hablar y escnbir correctacomo ya no se lleva la gramabc~ ~o 1 rmativa y, las más de las veces,
t " así pasó la retórica trad1c1ona. no
1 que a pesar de las deroen e ,
demos 1anorar a go
,
. Es
Priorística. Sin embargo, no ~ ,
º 1 misma obra literana.
esa
a
, . o es mtnnseco a a
ali
d que
formaciones de los teonc s,
lif
de extraordinariamente v osa, e
pc ión que no dudo en ca icar
. ºt ·ones"., como instituciones
conce
,
« erdaderas msu uo
.
los géneros son y operan como v .
e a diferencia de las clasificac10nes
n su sentido más auténtico. Es d'."'ir, dqu 11 los géneros literarios norman
e
·a1
or encima e e as,
.
d
x
temporales y espac1 es, y p
. lutivo de su génesis y e su ~ l.
t
el
proceso
evo
li
a.
1 w1nterior" en la itera ura,
.
.
terior a la obra teran .
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presión concreta; el genero no d I misma obra. El género es un deternues alao
0
que está incluso dentro e a
reador Ha habido un grave error
·
tad os
t ºnterno que cata ¡·iza todo el proceso c .
.· . han sido mterpre
nan e 1
. , d los géneros literanos.
, .
respecto a la comprens1on e . , .
metodológicos, convencionales y undesde afuera, como esquema~ d1dacti~os, ás a nadie se le ha ocurrido pe~¡
1 abordaje de la literatura, 1am_
edular con la esencia
es para e
,
!ación mtema y m
sar que los géneros
.una Corent ra el parecer de Croce, aunque la be. . . , teman
•
d ¡ mtwcion
poe'uca·
·· .
misma e a
. . . , . f .ta tenemos que adrmur.
lleza sea una y la mtwc10n
m ,m '
.
. a intuición y es el estímulo
a) que hay un determinante esencial en la mism
..
literario.
, bº1en su efecto inmediato está
d condicionado
t, ¡0 0 mas
b) que este es IIDU ,
t y social del crea or.
I
r la conformación biológica, men a
, la categoría del su jeto
po
li
· puede afectar -regun
rif, .
,
c) que el estímulo terar10
. ncia profundas o pe eneas, mntes
zonas
de
la
concie
'
creador- difere
timas o externas.
,
, d le del creador y del estimu
o li.,
, la categona e m o
. • 1na!
d) que tamb1en, segun
d" 1 1ºndirecta personal o IIDperso .
. , pue deser rrecao
'
!erario, la expresion
De todo lo cual se deduce:

determinada en sí misma por la clase del objeto expresado y del sujeto
que la expresa. Juegan papel importante los factores condicionadores
del sujeto como educación, clase, momento histórico o político, etc.
Todos estos presupuestos y deducciones están íntimamente ligados al problema de los géneros literarios. Tradicionalmente, los géneros -lírica, épica,
dramática- se han adscrito a la literatura subjetiva, objetiva y subjetivoobjetiva respectivamente. Según todo lo expuesto, estas clasificaciones no son
en sí mismas arbitrarias ni tienen ese carácter externo, didáctico, ordenativo
que les quieren dar los que les combaten. El determinante interno da categoría al género. Lo convierte en una institución que funciona dentro del fenómeno literario y regula sus alcances. No se puede decir que el género consista
en esto o aquello, sino que más bien es una dirección, una tendencia que va
tomando la obra literaria desde sus orígenes hasta la plena realización. El
curso de la obra se encauza a partir del estímulo literario en virtud de ese
funcionamiento de la institución o instituciones que son los géneros.
Preceptistas y retóricos no han prestado la atención debida a la gran influencia que, en la teoría de los géneros, ha tenido y tiene el fenómeno social.
En la actualidad se ha adulterado el concepto de lo social; se maneja el vocablo oportuna e inoportunamente, aduciendo razones que alteran la realidad de su sentido y de sus aplicaciones al fenómeno literario. Se mezclan conceptos que no son atañaderos a lo social, se desciende del fenómeno colectivo
e institucional, al terreno de la política partidista, de consignas, propósitos,
programas y estructuras que nada tienen que ver con la literatura y su radio
de acción. Lo social, en su significado más estricto, es un elemento importantísimo dentro del fenómeno literario y, en concreto, de la teoría de los géneros. L. L. Schücking al hablar de la formación de grupos y escuelas por
la influencia del medio social, afirma: "En todas las épocas podemos, pues,
notar esta formación de grupos de artistas, que tan enorme importancia han
alcanzado en la creación del arte, y que demuestra que también en el terreno
del espíritu un diamante no puede ser tallado sino por otro diamante. Cuando
no pueden formarse grupos, la creación artística se hace más difícil" {L. L.
Schücking, El gusto literario, México, 1950) . "De este modo -afinna él
mismo- surge fácilmente una especie de fondo común y se forma una escuela".

.
"califican" la categoría de la obra litea) que ¡os determinantes mtemos
raria. , sean esos deterrnman
.
tes la obra expresará
fenómenos que es. .
b) que segun
n la periferia de la conc1enaa.
tén en el centro o e
.,
, algo arbitrariamente elegido sino
c) que la forma de expres1on no sera

Se corre el peligro de identificar el arte con la moda, y, por tanto, a los
géneros literarios se les despoja de ese carácter permanente que tiene toda
institución. Hay que tener en cuenta que todo fenómeno de la colectividad
es como un reactivo que opera sobre la personalidad y sus manifestaciones;
"sólo la constancia de Ja estructura social asegura la constancia del gusto",

266
267

�·
¡os de la poesía cacita los aleccionadores e¡emp
.
h .. ki
afirma L. L. Se uc ng Y
.
d ¡
. dad de la Edad Media,
·
de los ideales e a soc,e
balleresca, encamac10nes
h d 1 t' po de Shakespeare entre el
Id
•laluca e iem
junto con la cua esa~".'ece' u reíle. a la tendencia aristocrática de la soteatro popular y neoclas1co,. ~, e d 1J
1 burguesa en la Inglaterra del
d 1 ,
. la apanc10n e a nove a
.
ciedad e a epoca'
,
iendo prejuicios puritanos, se mcrusta
siglo XVIII, cuando la b~rgu:1~, '¡omp Lo cambios sociológicos son uno de
en la estructura de la soc1eda mg e:. 1 s 1 . , n de los géneros literarios.
los determinantes más activos dentro e a evo uc10
LA POESIA DE BLAS DE OTERO
Bibliografía bá.sica sobre el problema de los géneros
b . literarios.
Obras consultadas para el presente tra a;o
eoría Literaria. Editorial Gredos, Madrid, 1~53: (passim).
álisis de la obra literaria. Editonal Gredas,

WELLEK, R. y WARREN A., T
.
KAvsER, WoLFOANG, lnterpretaci6n

Madrid, 1958, 2a. ed.

Universidad de Nuevo León

'Y an

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CaocE, BENEDETTO, Breviario de Estética.

E

spasa-

Calpe Colecci6n Austral, Madrid.
'

. Consejo Superior de Investigaciones CientíLa filosofía del L engua¡e,
ficas. Madrid, 1940.

1952. KARL,
VossLER,

Lic. ALFONSO IlANGEL GUERRA

DESPUÉS DE LA GENERACIÓN de 1927 (ese grupo magníficamente representado
en la famosa Antología de Gerardo Diego en la Editorial Signo, el año de
1932), la poesía española sufre el corte brutal de la guerra que, iniciada en
1936, terminará en 1939 dejando una estela de muertes y emigraciones -ausencias- señaladas en el paréntesis de los años inmediatos. Esta generación,
en cierta forma continuadora de aquella otra del 98, se mueve cerca de sus
principales representantes (Unamuno y Machado), se acerca a lo popular
y lo tradicional, pero también coincide en el vuelo y en la intención con
ciertas manifestaciones literarias de allende España. Esta época dorada de
la poesía española fue sacudida y terminada por la lucha de 1936, y aunque,
como afirma Dámaso Alonso, dicho movimiento poético habría de alcanzar
su mayor intensificación a partir del año de 1939, aquellos aires que mecieron
a Lorca, Alberti, Guillén, Salinas y demás poetas, aquella atmósfera que los
envolvió a todos y los reuni6 como generación, en la que cada uno apuntaba
desde su propia torre hacia un mismo blanco, quedó liquidada para siempre,
rota en la desbandada, dispersos y diseminados sus componentes.
Lo que viene después, en España, es una voz distinta. Dámaso Alonso,
como miembro de la generación del 27, explica la evolución que se había
operado en aquellos poetas, ya en 1932 más cercanos a una poesía humana
y cada vez más alejados de las preocupaciones de los años iniciales. Después
viene el rompimiento. La guerra todo lo precipita, y el mismo Alonso confiesa
que es hasta después del conflicto cuando podrá expresarse con claridad (el
libro Hijos de la ira). José Luis Cano, uno de los principales poetas y críticos españoles contemporáneos, explica el fenómeno y afirma que "las situaciones históricas en las que se desarrollan las generaciones literarias, no
suelen repetirse, y el ciclo de la poesía pura, vivido en su primera fase por

268

269

�aquella generación (la de 1927) parece hoy cerrado para siempre. La guerra
española de 1936-1939 determinó un cambio visible en la evolución de la
poesía en España, y sobre todo, en la situación intelectual y moral del escritor,
del poeta. La sangre había corrido demasiado, el odio y la crueldad habían
impuesto su imperio con demasiada violencia para que los poetas pudieran
seguir refugiándose en su torre de marfil (en la que, por supuesto, muy pocos
quedaban ya en 1936)". 1
Estamos pues en una nueva época, bajo signo distinto, con muchos intereses

ajenos a aquello que animaba los últimos años de paz, cuando la voz libre
del poeta se dejaba llevar por los aires del mar y la provincia, o atraído por
los brillos del verbo. Esta paz de ahora no es de tranquilidad. Va con el
tiempo y con una realidad determinada. Dámaso Alonso, hablando de la
poesía arraigada y desarraigada, nos pinta un cuadro que pertenece al poeta
desarraigado, a él, y no creemos falsear su sentido al aplicar este texto al
hombre de los últimos años, concretamente al poeta español: "Para otros,
el mundo nos es un caos y una angustia, y la poesía una frenética búsqueda de
ordenación y de ancla. Sí, otros estamos muy lejos de toda armonía y toda
serenidad. Hemos vuelto los ojos en torno, y nos hemos sentido como una
monstruosa, una indescifrable apariencia, rodeada, sitiada por otras aparien~
cias, tan incomprensibles, tan feroces, quizá tan desgraciadas como nosotros
mismos: 'monstruo entre monstruos', o nos hemos visto cadáveres entre otros
millones de cadáveres vivientes, pudriéndonos todos, inmenso montón, para

mantillo de no sabemos qué extrañas flores, o hemos contemplado el fin de
este mundo, planeta ya desierto en el que el odio y la injusticia, monstruosas

ang~stia, es el preguntar a Dios a sabiendas d
lenc10.
e que la respuesta será el siBias de Otero es sin lugar a dudas el m, .
actual poesía española de 1
.,
as importante representante de la
,
a generac10n de postg
tro de España., Junto a Jo , Hº
G .
uerra que permanece dense ,erro abnel Ce!
J ,L • .
tos otros, Otero escribe una poe , 1'· d 1 . aya, ose uis Hidalgo y tan11
"ª iga a a tiempo y a1 espacio,
· .
amar circunstancial preñada d d I h
SI se quiere
;
'
e O or umano, desesperanza
; p ,
de un aqu, y un ahora estre
ºd
.
y vac10. oesia
'
mec1 a por su misma nat
l
d
poseedora de uno de los más
f d
ura eza en urecida, y
tellana.
pro un os acentos de la poesía en lengua casBlas de Otero ha evolucionado, desde los o
. . .
publicados en su último libro E
P _emas de sus 1mc10s,' hasta los
• ste proceso sigue un
•
.
que, lejos de perder el rumbo
cammo smuoso en el
creta brújula interior que le ' parece que el poeta fuera guiado por una semarca su norte En I t b •
seguir la trayectoria de su poe ,
1
.
es e ra ªJº trataremos de
sia, y as tres etapas en que I h
d. . .
son las tres estancias principales de su obra
, .
o emos ,v,d1do,
ceso cambiante del poeta.
poel!ca que nos hablan del pro-

PoEsÍA y Dms
i Poderoso silencio, poderoso silencio!

B.

DE

O.

raíces invasoras, habrán ahogado, habrán extinguido todo amor, es decir,

toda vida. Y hemos gemido largamente en la noche. Y no sabíamos hacia
dónde vocear".' Estas palabras de Dámaso Alonso nos ofrecen una imagen
angustiosa, y hemos querido transcribirlas porque nos aclaran la postura de
uno de los poetas más auténticos, de voz más robusta, vertical, de la poesía

española de los últimos veinte años: Bias de Otero. Al acercarnos a su obra
sentimos en ella una fuerza extraña que conmina; su lenguaje de aristas des•

truye lo convencional y se va haciendo a sí mismo, a golpes de cincel, y los
poemas surgen como piezas pétreas talladas a la fuerza. Para este poeta el
escribir es algo más que la búsqueda estéril de formas y casilleros poéticos:
es tarea esencial que cumple como hombre, es la manifestación de su propia
"La poesía en España: Una nueva generación", en La Gaceta, publicación del
Fondo de Cultura Económica, México, pág. 5, No, 67, marzo de 1960.
1

D. ALONSO, Poetas españoles contemporáneos, pág. 370, No, 6 de la Col. Estudios
y Ensayos de la Biblioteca Románica Hispánica. Ed. Gredos, Madrid, 1952.
1

El libro de poemas Ancia, que reúne dos vol,
.
ramente humano y Redoble d
. .
u'.'1enes antenores: Ángel fiee conctencza, ha sido dividido por e1 autor en
a No se hace referencia aquí a todo 1
fuera de España. Estos tienen a su I d sd os grandes poetas españoles diseminados
ª re fe or otra realidad, J0 que 1os s1tua
.,
mente aparte; aunque algún día
necesaria!
,
' en eI uturo una histo . d 1 .
os reuna a todos.
'
na e a literatura española
t Los libros de Blas d Ot
d
e
ero, e muy escasa distrib ·, f
nos en México ( excepto claro En , .., 11
uc1on uera de España, o al me]
'
,
....., e ano) no se p d
d ••
0 que en este trabajo nos limitamos
'.
~e ~n a qumr con facilidad, por
Ancia A p Edito B
I
a maneJar los s1gu1entes:
d
' . · ·
r, arce ona, 2a. edición con 48
• , .
os antenores: Angel fieramente humano (M d . poemas med1tos. Este libro recoge
nd
(Barcelona, 1951).
a
, I950) Y Redoble de conciencia

Pido la Paz y la palabra, poema, Ed. Cantala iedra
En castellano, poemas Univers'd
dN .
p , , Torrelavega, la. edición, 1955.
1
E
'
a
ac1onal Autonoma de M' •
n consecuencia, creemos que sólo el Cántic
..
ex1co, 1a. edición, 1960.
gunos poemas publicados en revista y
~d espiritual (San Sebastián, 1942) y al•
este trabajo.
no recog1 os en volumen, han quedado fuera de

270
271

�cuatro partes. La primera, a su vez dividida, contiene inicialmente veinticinco

l:
• 1

1:

sonetos y después diecinueve poemas varios.
Estos veinticinco sonetos casi podría decirse que forman un cuerpo aparte
en la poesía de Bias de Otero, y no creemos equivocarnos al pensar que la
misma intención del poeta los ha reunido. Los catorce versos de cada uno
abrazan, con un lenguaje rudo y a veces delicado, la honda emoción humana
del hombre frente a Dios, a su Dios, que sabe suyo pero que sin embargo nunca ve ni escucha. En altibajos, idas y venidas, ascensos y descensos sin fin,
se pasea aquí como enjaulada la angustia del hombre que se siente solo,
rodeado de in justicia y de silencio de Dios.'
La soledad surge frecuentemente en la poesía española y ya Karl Vossler
estudió el tema en un libro valioso.' Siguiendo sus pasos encontramos que no
puede hablarse de soledad, en singular, sino más bien de las soledades, distintas y variadas, que en diferentes épocas aparecen en la poesía española.
Aquella soledad del humanista solitario, que "aplica al mundo la medida de
su elevado yo", o esta otra soledad sosegada que "se convierte en una especie
de estilo", nada tienen que ver con la soledad en los romances o con la que
nos ofrece Góngora envuelta en su lengua je barroco. Estas soledades que van
surgiendo en la poesía española se identifican con las actitudes de la época,
conforme a concepciones circunstanciales que van modelando tipos fielmente
recogidos por la poesía, gran depósito de las íntimas vibraciones del espíritu
humano.
La soledad de Bias de Otero, es otra, más trágica y por eso, creemos, más
humana. Para entenderla habría que ubicar al poeta en el tiempo y en un
pedaw de tierra que se llama España. Es la soledad del que sufre su condición humana sujeta y limitada, incapaz de romper las ataduras que lo condenan a no ver más que lo que compone su propia circunstancia histórica
inmodificada. Por este camino, el poeta se identifica con el hombre moderno
falto de asideros, lanzado, ubicado involuntariamente en una existencia que
el tiempo extermina lentamente, acercándose desde ahora a lo que llama "la
inmensa mayoría". Por el otro camino, se enfrenta a su propia realidad nacional, como se enfrentaron Machado y Unamuno en una época que resulta
1

Para DÁMAso ALONSO: "Si la poesía no es religiosa, no es poesía. Toda poesía
(directísimamente o indirectísimamente) busca a Dios". (Ob. cit. p. 333). Y Max Aub,
refiriéndose a los nuevos poetas, entre ellos a Bias de Otero, dice: " .. , ¿ qué entienden
por Dios estos poetas blasfemos?, ¿contra quién se rebelan?, ¿a quién piden cuentas?
A la Nada. A la Nada que equiparan a Dios". (Una nueva poesía española 1950•1955L
p. 62. Imprenta Universitaria, México, 1957.
• KARL VosSLER, La poesía de la soledad en España. Traducción de Ramón de la
Serna y Espina. Ed. Losada, Buenos Aires, 1946.

' 1

clave para comprender mejor la condición d
a estos dos grandes puertos de su oesía
e Espana. Per~ antes de llegar
a Bias de Otero enfrentándose a D' p
(pue~l~
Espana), encontramos
lados. Esta lucha en I
. ios en los vemtJcmco sonetos arriba seña'
a que vencido cae par I
d
su monólogo interminable aun ue
d
a evantarse e nuevo y seguir
pañola, alcanza con Blas 'de 0qt pue af tener antecedentes en la poesía esero una uerza tal
r
por la angustia, que no vacilamos al afirmar
y u~-~ ima :ªn. señoreado
poeta fieramente hum
la pos1c10n sohtana de este
ano, cuyos poemas c
'I .

'!

cfrnoslo:

' orno e mismo se encarga de de-

... Muerden la mano
de quien la pasa por su hirviente lomo.

•
El primer soneto se titula La T'
R .
hecho de tierra y mar de f
,erra. ecmto del hombre, lugar hermoso
dura, es sólo el camp~ de
~1 y dsomdbra pura, la tierra, girasol, poma maD'
a a a on e se sufre el gol d I
10s. Puestos sobre Ja tierr 1 h b
. pe e as manos de
termina su poema con un 11ª' o~ om res sucumben silenciosamente, y Otero
ama o que recuerda la voz de Whitman:

tf

Pero viene un mal viento, un golpe frío
de las manos de Dios, y nos derriba
y el hombre, que era un árbol, ya es ~n río.
U~ río echado, sin rumor, vacío,
mientras la Tierra sigue a la d erzva,
.
;oh Capitán, oh Capitán, Dios mío!

La tierra no es lugar de reposo Sord
.
hombre, gira su inmensidad sin
. I 11 a ante la angustia y la soledad del
mer soneto Blas de Otero nos hat~: :e 1anto h~1:1,ano la desvíe. Si en el primanos de Dios, ahora se pre unta el o a c~nd1c10n del hombre, su jeta a las
sin subir la voz desde su ~
I p rque del nacer y del morir. Todavía
'
qmeta so edad demand
geren el peso (Pero sé que se m
. '
a unas respuestas que ali.,
uere sz se nace / y se nace ·p
'
quien que quiso?). El silencio que lo rode
.,
' é or que? ¿por
prende que el vivir y el morir están , ª1els' tadmb,en respuesta y así com.
mas a a el hombre f
aJeno que Je dejan amurall d0 .
, ronteras de Jo
a , vivo Y mortal Los tre úJt'
segundo soneto nos ofrecen laa imagen d f . .'
s irnos versos de este
Otero;
e m1t1va que campea en la poesía de

272
273

H. 17

�Solo está el hombre. El mundo, inmenso, gira.
Sobre su gozne virginal, suspira
lo que, vivo y mortal, el hombre llora.

1

1

Al llegar al tercer soneto encontramos un alto. Aquí se nos di_ce claramente por qué escribe el poeta. Habituados poco a poco a su lengua¡e, vamos
cruzándonos con imágenes y metáforas que se nos volverán familiares. Estos
so~etos -plumas de luz, cárceles de mi sueño, ardiente río- empiezan a adquirir un cuerpo que se yergue con la actitud misma que asume su autor. En
ellos hunde su angustia de ser hombre, pero al mismo tiempo estos sonetos
son los que lo ahogan, porque son la pregunta abierta que queda siempre sin
respuesta. Delante sólo tiene vacío silencio, yerto mar .. Y de nue;o aparecen
las manos de Dios pero nos las presenta Otero en el mstante mismo en que
acaba de hablar d; sus sonetos, como si éstos, y aquéllas, se hubieran fundido
en un solo instrumento que le hiere.' Y de pronto aparece el llamado directo
a Dios, que culmina en la explicación de su poesía. El soneto, titulado precisamente Estos sonetos, dice así:
Estos sonetos son los que yo entrego
plumas de luz al aire en desvarío;

cárceles de mi sueño; ardiente río
donde la angustia de ser hombre anego.
Lenguas de Dios, preguntas son de fuego
que nadie supo responder. Vacío
silencio. Yerto mar. Soneto mío,
que así acompañas mi palpar de ciego.
Manos de Dios hundidas en mi muerte.
Carne son donde el alma se hace llanto.
Verte un momento, oh Dios, después no verte.
Llambria y cantil de soledad. Quebranto
del ansia, ciega luz. Quiero tenerte,
y no sé dónde estás. Por eso canto.

A partir de este momento sabemos ya el porqué de su poesía, cuyos siguientes pasos seguirán orientándose por el mismo camino de la búsqueda
' En el quinto verso los sonetos se vuelven ºlenguas de Dios".

inicial. Insiste en el diálogo con Dios y precisa su angustia al saberse a un
tiempo sombra, soledad y fuego ( tri!ORÍa afín a la de los sonetos: plumas de
luz, cárceles de mi sueño, ardiente río, con la sombra transformada en luz
~r la fuerza del verbo). Aparece, también, una forma que se repetirá contmuamente y que consiste en la intromisión, a la mitad del verso, de un elemento aclaratorio que enriquece inesperadamente el significado y a Ja vez
da un tono de voz viva al poema, como diálogo que pretende ser. Esta forma
presenta muchas variantes pero siempre cumple la función de precisar (a
veces con choques de conceptos) lo que deja huír el mismo lenguaje: somos,
no somos -soledad- iguales; la sangre -nuestros muertos- ... ; Ser -y no
ser- eternos, fugitivos; vengo, Dios, a decirte -si no a verte-; necesito dormir -morir- despierto; Con todo el tiempo -oh eternidad- abierto, etc.
A menudo el soneto no está dirigido a Dios. Se inicia como si hablara a
todos Y a ninguno, pero antes de terminar está ya hablando con !l, pidiéndole directamente que se le muestre, como ocurre en el soneto anterior (Verte
un momento, oh Dios, después no verte) y en el titulado "Hombre" donde
después de ~_rinci_piar refiriéndose a su lucha con la muerte, rompe d; pront;
la exclamac1on directa que puntualiza su dolor, llamado directo y angustioso:
Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Inmediatamente después encontramos otra trilogía. Si las anteriores fueron
referidas a sus sonetos y a su condición humana, ésta nos muestra lo único
que obtiene de Dios en su terca lucha con su silencio y su lejanía:
Alzo la mano y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser --y no ser- eternos, fugitivos.
¡ Ángel con grandes alas de cadenas!

La condición es clara. El hombre está su jeto y anonadado, no caben dudas
al respecto; ~ el comienzo del segundo terceto lo dice con ese lenguaje directo y despo¡ado que ya vamos reconociendo como propio de Otero. El ser
hombre: horror a manos llenas, angustia del ser que no es y que hace vacilar

274
275

�. ternidad , y si se considera fugitivo,
.
..
d ebemas recordar
aquí lo
su pr~p1a e_
.
1 oesía de este poeta, sobre la imagen y. su
de af ugit1vo
P. . no es solamente el perseguido, smo
.que dice
. , Damaso
d irAlonso
que aquí
mvers10n,
. ' 1es ec ,.dor el que busca constan teme nte a Dios y no lo encuen•,
tambien e persegm '
1
E definitiva fugitivo de s1
.
erlo y no lo oara. n
'
tra, el que lo persigue para v
. d 1 e~puJ·a hacia la búsqueda, y sólo
.
pio ser angustia o o
, ¡
mismo,
porque su pro
d ente el endecasílabo fma :
d
d
1
hombre
esa
imagen
que
traza
rotun
am
que a e
d .. ,
1
d d por su propia con ic10n.
un ánge enea ena o
.
.
forma estricta ha que.
1
to y se pudiera decir que en su
Aquí termma e sane
, Bl de Otero aunque
d 1 d 1 del poeta Pero no es ª"· as
'
dado vertido to o e o or
1 . . t
lo exigen- aunque en su camsus mismas eyes m ernas
,
utiliza el soneto como
.
d .
·enza y vuelve sobre lo an. d d" tod O lo que quiere ec1r, recomi
po limita o. .ice
.
a ser como una continua•
eta "Tú que hieres ,, , viene
terior. El Sigmente son '
'
.
11
do a Dios aunque
,
de nuevo el mismo ama
'
ción, porque aqm encontramos
e estamos sumergidos en el impulso
ahora no lo nombra. No hace falta, porq~
.
"d El poeta el fu-

•

ez es el monologo mterrump1 o.

'

.

inicial y sabemos que otra v
D" . A b tadamente te persigo, le dice,
.
, de nuevo a 10s. rre a
'd d
gitivo,f. persigue aqm
. endurec1en
. do su IenguaJ· e, que refleja su tenaci a
t" t d al ir
y rea 1rma su ac I u
.
. V
te diao ¡ como un muerto
ll
do ¡ a golpes de si1encw. en,
"
interior: te voy aman
tras que ya hemos visto an.
L
d parte del soneto como en o
furwso. a segun a
. .,
'
.t d Ahora ¡ que encontramos
I
xphcac10n de su ac!J u .
0
teriormente, se vue ve e
Otero reafirma que aunque
•
1 de rebeldía y entrega, pues
es una cunosa mezc a
.
1 b d na siaue amándolo en su
d
d
aunque o a an o ' º
Dios no le respon e, es e~ir, .
d 1 quieres expresado en ese tono
· d
t nhza reiteran o e no
'
:::::i:r~~e:;:~~ d;el:,av:rbos enfatizados con el pero que les antecede:

y sigo, muerto, en pie. Pero te Uamo
a golpes de agonía. Ven. No quieres.
y sigo, muerto, en pie. Pero te amo
a besos de ansiedad y de agonía.
.
.
T'
que
vives
Tú
que
hieres
No quieres. u,
. · ,'
arrebatadamente el ansia mia.

d ·res" colocará este epígrafe: el hombre es in•
• Más tarde, en sus "Parábolas Y ez1 a1'·
. o'n1·camente y quizá con desprecio:
irmar ir

. ( Ancza,
• p. 116) ' para
mortal mientras vive

Algo es algo.
Y, a caballo regalado
no se le mira el dentado.

Salta a la vista la econorrúa de lenguaje, lograda a base de las mismas expresiones, lo cual viene a producir un estilo cortado y breve que inundará
después toda la poesía de Blas de Otero, como se verá más adelante. (La
intromisión a la mitad del verso, que mencionamos antes, obedece también
al mismo estilo) .

•
El mar está siempre presente en esta poesía de Blas de Otero dirigida hacia Dios, y en los veinticinco sonetos se nos aparece como la manifestación
de la destrucción, del no ser en la vastedad o bien el camino por donde se
va a la muerte. En cambio, el árbol, que hunde sus raíces en la tierra, es
la vida, es el hombre. Ya vimos en el primer soneto que las manos de Dios
convierten al hombre, que era un árbol, en un río, como aquellos que Jorge
Manrique asemeja, en un verso que todavía cabalga con vigor en la poesía
española, a nuestras vidas. Ya entonces el poeta de las Coplas nos hablaba
de la mar, que es el morir. Otero navega ese mar halando hacia la muerte a
remo y vela: va con toda su voluntad, entre riesgos y obstáculos que nos
presenta con figuras formadas con elementos que se oponen ( quemante nieve, friísimo fuego), fuerzas que lo sacuden pero que no le hacen perder el
rumbo. Todo esto, que pertenece al soneto "Mar adentro", viene a encontrar
complemento en el soneto siguiente: "Muerte en el mar", pareándolos por
así decir, con los dos anteriores. Las posibilidades de significación, todavía
ilimitadas, muestran ahora el otro aspecto que en esta poesía da el autor al
mar: el de salvación. Por la muerte se salvará de la muerte si Dios se lo
permite, si Dios lo anclea en su mar: Salva, ¡oh Yavé! mi muerte de la muerte. / Ancléame en tu mar, no me desames, / Amor más que inmortal. Que
pueda verte. Más adelante, en otro soneto, el poeta insiste: me lanzo al mar.
Ya es tiempo de preguntarnos qué es lo que hemos encontrado en todos
estos sonetos. ¿Avanzamos, o mejor dicho, avanza el poeta en su búsqueda?
¿ Se adelanta, se acerca a ese Dios que con tanto amor y tanta desesperación
solicita? Debemos aceptar una respuesta negativa: nada se ha obtenido. Sigue, como al principio, demandando el acercamiento. Y como al principio,
sigue también rodeado de silencio, solo, sin otra presencia que su naturaleza
humana desheredada de inmortalidad. Por eso surge un giro distinto en
esta poesía. El poeta se cansa y en el soneto titulado "Basta" imagina que
Dios, el solo vivo, no existiera. Si así fuera:

276
277

�... ¿para qué vivir, oh hijos ...
de madre, a qué vidrieras, cruc,f,¡os
y todo lo demás? Basta la muerte.
.. 'n total, la extinción de la vida. Todo. el soneto¡ ,es
Es decl·r 1a desapanc10
' de esa situac10n unagma
.
' d a, pero no , .
razonamiento
.
tra
Dios
A
Él
se dirige en los ultunos tres versos.
mente y se re bela con
·

p~-=-~

cribimos solamente la frase inicial: Oh, cállate, Señor, calla tu boca / cerrada;
Voz de lo negro en ámbito cerrado/ ahoga al hombre por dentro contra un
muro / de corazón; Me haces daño, Señor. Quita tu mano / de encima;
Y a escucho, a solas, el derrumbamiento / de mundos interiores espantoso.
No es necesario seguir. Estas frases nos hablan de la desesperación de la soledad de Dios, de dolor y de súplica. Ya sólo quiere estar solo. Aunque de
pronto, su misma situación lo hace estallar y encontramos frases como ésta,
brusca y áspera :

Basta. Termina, oh Dios, de malmatarnos.
o si no, déjanos precipitarnos
sobre Ti -ronco río que revierte.

Em zar Detenerse. Volver a empezar y as,, segw·r su sorda . lucha es la
. pe .
d . d d s' el poeta. Una nota amarga se introduce en
actitud que nos va eian o e '
"
" uno de los más her¡ rt 1 za que se de1·a sentir en su soneto Excede '
su o a e ,
·
'
anola ·
mosos de Bias de Otero y digno ejemplar de la meior poes,a esp
.
Querer ser bueno es una fuente rosa
que fluye entre las ruinas del pecado,
un celeste rumor desamarrado,
latiendo entre la sombra misteriosa.
Un pájaro divino va y se posa
sobre el inm6vil corazón cansado; •
y entiendo por qué el mundo está inclinado,
por qué la Tierra gira, tan hermosa.

. .. Mudo soy. Pero mis brazos

me alzan, vivo, hacia Dios. Y si no entiende
mi voz, tendrá que oír mis manotazos. 9

a

Los sonetos restantes hablan ya de la vida,
la que se apega el poeta,
manifestando su deseo de permanecer, pase lo que pase. Su grito de vida es
solamente la insistencia del verbo: ¡ Quiero vivir, vivir, vivir.' No importa cómo: en pie, patas arriba, / pero vivir, seguir, aunque se hundiesen / cielos
y mar. . . Antes de gritar así su ansia de vida, al hablarle a Dios en uno de
sus sonetos había dicho: ¡ te quiero ver, / necesito dormir -morir- despierto!
El dormir como morir, el morir como soñar que menciona más adelante, marcan el tránstito del ser al no ser pero también el instante del conocimiento
de Dios. Sueño y muerte 10 identificados, opuestos a la conciencia de la vida
• Este lenguaje, que nos puede parecer insólito y fuera de lugar al ser referido a
Dios, tiene un antecedente parecido en Adrián del Prado, autor editado en 1629, que
en su canción en honor de San Jerónimo, hace decir al santo:
Esta vida importuna
me tiene como a un leño,
no me conoce el sueño,
ni quiero sino s6lo el de la muerte,
del cual hace, Señor, que yo despierte
a gozaros sin fin: porque, si dueño
no me hacéis, Señor, de esas moradas,
el cielo he de pediros a pedradas.

Pero mortal el hombr, nunca puede,
nun:a logra ascender adonde el cielo
la torre esbelta del anhelo excede.
Nunca, jamá.s, el h ,mbre. Sobre el suelo,
el pájaro se posa, y pasa y hiede
la fuente del humano desconsuelo.

Citado por Karl Vossler en su obra ya mencionada, p. 236, con la referencia: Bibl.

Aut. Esp., t. 23, págs. 289-291.
10

Mas no todo ha de ser ruina y vacío. Así continúa el soneto siguiente,_ con-

tinuando el vaivén que ya conocemos. De nuevo lo invade el entus1as'.'10
.
avanza sin dudar. Si no alcanzo con la mano --dice-,.' ya
y af1rma que
• · h ·
direc
alcanzaré con gritos! Pero sabemos ya que todo se prec1p1ta acta una
ción definitiva, como lo demuestran los sonetos finales, de los cuales trans-

278

Tres días antes de morir, el 28 de diciembre de 1936 escribió Unamuno en su
Diario poético estos versos, últimos del Diario y también, probablemente, los últimos que
él escribió:
Morir soñando~ sí, mas si se sueña
morir, la muerte es sueño; una ventana
hacia el vado; no soñar; nirvana;

279

�!edad como abandono del hombre. Quizá, como U narnuno, - Otero
como so u 'es inútil escudriñar el implacable ceño del eterno dueno .. En
concluye q e . .
a uí volvemos a encontramos con esa cunosa
una palabra, v1vu, porque (y q
.
., ) s1' bien quería
, por 1a que se opera una mvers1on
di . , n de su poeSla
con
_crn-monr.
despi~rto, ahora declara su
dornur
. deseo de vivir porque los muer-

1 , .
y llegamos al final de los veinticinco sonetos, El poeta se n~de y o umco
que alcanza a decir en el penúltimo de estos poemas, es lo s1gwente:
tos / se mueren, se acabó, ya no hay remedio.

.

Escucha cómo estoy, Dios de las ruinas.
Hecho un cristo, gritando en el vacío,

arrancand!J, con rabia, las espinas.
. Piedad para este hombre abierto en frío!
'
. Retira, oh Tú, tus manos asembrmas

POESÍA y PUEBLO

Definitivamente1 cantaré para el hombre
B.

DE

O,

Derrotado el poeta, seguirá su canto de dolor, pero ahora sin pedir a Dios
que rompa su silencio. Solo, como dice en el primer poema que sigue a los
veinticinco sonetos, y que como el primero de estos se titula "Tierra", continúa hurgando en su propia pesadumbre. Ya no es Bias de Otero, es el hombre el que habla. Incluso abandona el recipiente clásico de catorce versos para
escribir libremente, sin preocupaciones de metro y rima. En uno de los poemas de esta parte de su libro Ancia, que se titula "Encuesta", se lanza a buscar la causa del sufrimiento:

1

Quiero encontrar, ando buscando la causa del sufrimiento.
La causa a secas del sufrimiento a veces

n· , ,
-no sé quién eres Tú, siendo ,os mio.
1

t~•do¡

La lucha ha sido en vano. Pero dice después, en el últ~o sonet::
e ange
e!cade~ado) quedan hincadas en la tierra, que es el sitio del hombre.
es erar pegarme a mi esperanza. Sus alas (recordemos la unagen

del tiempo al fin la eternidad se adueña.
Vivir el día de hoy bajo la enseña
del ayer deshaciéndose en mañana;
vivir encadenado a la desgana
·es acaso vivir? }' esto (qué enseña?
'Soñar la muerte ¿no es matar el sueno.
Vivir el sueño ¿no es matar la vida?
¿a qué al poner en ello tanto empeño
aprender lo que al punto al fin se olvida
escudriñando el implacable ceño
-cielo desierto- del eterno dueño?

-'

p
. • po ét1co
· d e M'guel
de Unamuno. Edi755 p 486 del Cancionero, Diario
i
oema No. 1 , .
'
.
1953
ción Y prólogo de Federico de Onís. Ed. Losada, B. Aires,
.

mojado en sangre, en lágrimas, y en seco
muchas más. La causa de las causas de las cosas
horribles que nos pasan a los hombres.
No a juan de Yepes, a Bias de Otero, a León
Bloy, a César Vallejo, no, no busco eso,
qué va, ando buscando únicamente
la causa del sufrimiento
( del sufrimiento a secas),
la causa a secas del sufrimiento a veces . ..
y siempre vuelta a empezar.
Es patente que el poeta ha sufrido una transformación. Esta poesía no es
igual a la que vimos en sus sonetos iniciales. ¿ Qué ha pasado? Por una parte,
corno ya dijimos, es que ha abandonado la forma rígida del soneto, lo cual
repercute en el poema transformándolo en algo, si bien más ligero por la extensión de la frase que se alarga hasta donde quiere el poeta, y por lo tanto
más libre, interiormente sacudido por ese mismo lenguaje desnudo que parece nos permite entrever más directamente su propio mundo. Tampoco se
trata aquí de él, o de otros poetas (César Vallejo entre ellos), sino simplemente del hombre, del sufrimiento de los hombres. Además, y esto se nos
muestra inmediatamente al leer el poema, ya no pregunta a Dios, ya no
se enfrenta a Dios como en sus anteriores poemas. Ahora sólo busca la causa
del sufrimiento. ¿Dónde busca? ¿A quién pregunta? No nos lo dice, ni parece

280
281

�importar. Después de todo, puede preguntárselo a él mismo. Y al proseguir
su encuesta empieza a introducir la ironía amarga, la palabra burlona que a
partir de este momento encontraremos a menudo en su poesía. La segunda parte del poema nos cuenta los resultados ob\enidos:
Me pregunto quién goza con que suframos los hombres.
Quién se afeita a favor del viento de la angustia.
Qué sucede en la sección de Inmortalidad
cuando según todas las pruebas nos morimos para siempre.
Sabemos poco en materia de sufrimiento.
Estamos muy orgullosos con nuestro orgullo,
pero si yo les arguyo con el sufrimiento no saben qué decirme.
Mire usted en la guía telefónica,
o en la Biblia, es fácil que allí encuentre algo.
Y agarro la biblia telefónica,
y agarro con las dos manos la Guía de pecadores ... y se caen al suelo
todos los platos.
Desde los siete años
oyendo lo mismo a todas horas, cielo santo,
santo, santo, como de Dios al fin obra maestra!
Pero del sufrimiento, como el primer día:
Mudos y flagelados a doble columna. Es horrible.

11

1'

': 1

1

¿ Por qué esta condición lacerante, esta naturaleza hecha sólo para el dolor?
Bias de Otero se sabe víctima de Dios, del mundo y de su época. Siente en
carne propia el sufrimiento de los hombres, como César Vallejo con cuya
poesía está emparentado, y deja testimonio en estos poemas que como los del
peruano podrían titularse poemas humanos. Además, su conciencia vigilante le permite asomarse a su propio derrotero, en el que, como ya vimos, va
y viene, se devuelve, comienza de nuevo, renuncia y otra vez se lanza a lo
mismo. En Relato nos cuenta su propia historia, poema que transcribimos
íntegro porque nos lo muestra de cuerpo entero:
Recuerdo. No recuerdo. El mar.
Un hombre al borde del cantil. El viento.
El mar desamarrando olas horribles.
Un hombre al borde del cantil. Recuerdo.
No recuerdo. Los brazos
alzados hacia un cielo ceniciento.
El viento. El golpe de las olas

contra las rocas.
Un hombre al borde
de la muerte.
El mar.
El cielo mudo. Ceniciento. El cielo.
Recuerdo. Oigo las olas.
El viento. Entre las sienes. No recuerdo.
Un hombre
al borde de un cantil, gritando. Abriendo
y cerrando los brazos.
Un hombre ciego.
Recuerdo. Alzó la frente. Un viento frío
le azotó el alma. No recuerdo. Veo
el mar.
Nado por dentro.
Avanzo
hacia una luz, hacia una luz. No veo.
Escucho un silencio de yelo.
Y braceo, braceo hacia la luz
'
y tropiezo,

y braceo y emerjo bajo el sol
¡ oh júbilo!, y avanzo. . Y no recuerdo
más. Esto es todo cuanto sé. Sabed/o.

Este podría ser el retrato que hace de sí mismo el poeta. La memoria rota.
el mar siempre presente (con la significación que ya quedó apuntada) ; u~
~omb_re al borde de la muerte; un hombre ciego; un hombre gritando; un
s1lenc10 escuchado; una luz no vista. Tal es la historia de Bias de Otero.

•
La poesía de Bias de Otero que vimos al principio podrá ser considerada
religiosa, pero no tiene parentesco con la poesía mística. Mientras el poeta
místico trata de elevarse hacia Dios, abandonar este mundo terrenal e imperfecto para alcanzar las moradas divinas, ,Bias de Otero permanece en tierra
firme en su humanidad adolorida, entero en su condición de hombre mortal'.
.
'
y S1 protesta, es por la injusticia y el desamparo que campean en su mundo.
Lejos de la Mística, y más que religiosa, su poesía es hondamente humana.
Si recorremos esos veinticinco sonetos casi en su totalidad dirigidos a Dios, Jo

282
283

�que vemos surgir a cada momento es la figura del hombre que no se resigna,
que lucha por alcanzar lo que no posee, que se revela contra el horror que
todo lo envuelve. Y quisiera conocer a Dios, quisiera verlo, que se le mostrara, pero lo busca desde las cosas de este mundo, es decir, se trata de una
peculiar situación en la que el poeta busca a Dios sin alejarse de su circunstancia humana. Por el contrario, se afinca en la realidad destruida y espera
ver surgir de las ruinas ese Dios que busca con tanto amor. Y no es sólo el
ansia de inmortalidad lo que lo aguijonea, es esto y algo más: es la esperanza
de poder encontrar -y alcanzar- a Dios dentro de sí mismo y entre los
propios hombres. Las manos de Dios, esas manos que significan destrucción
y muerte, desolación y angustia, son para el poeta la causa de los males de
los hombres y por lo mismo la barrera que lo separa de su Dios. ¿ Cómo
entender el llamado ininterrumpido de esos veinticinco sonetos? ¿ Por qué el
poeta pide y vuelve a pedir, sin extenuarse, que cese el tiempo del dolor y
de la soledad? El mundo y sus desgracias ( manos de Dios hundidas en mi
muerte) aíslan al hombre, y éste sólo podrá entrever al Dios por el que
tanto clama, cuando se le muestre en un mundo transformado, donde en lugar
de ~sas desgracias y agravios que lo sepultan surjan el amor y el entendimiento, cuando esas manos ya no signifiquen destrucción del hombre, sino destrucción de la soledad. Poesía humana la de Bias de Otero, porque brota de su
íntima condición de hombre que sufre el mundo, como brotaba aquella poesía
de César Vallejo. Poesía que va marcando el derrotero de su alma, cada vez
más alejada de la gran esperanza, aunque por momentos vuelva con ella a
plantarse en el sitio inicial. Poeta enraizado en el mundo, vivo y mortal,
deja de dirigirse a Dios porque sólo recoje silencio.
Bias de Otero cambia el rumbo y se vuelve hacia el hombre.
Después de sus Parábolas y Dezires, algunos sonetos que vuelven a aparecer
y una extraña mezcla de sensualismo y deseo de Dios que se manifiesta en
ciertos poemas como Un relámpago apenas, Ciegamente, Sumida sed, el que
lleva por título el verso de Quevedo: ... Tántalo en fugitiva fuente de oro
y otros más, Otero cierra la segunda parte de su libro con dos sonetos que al
frente llevan un significativo título en el que de nuevo se hace patente el
cambio que se ha operado en el poeta: "Y el verso se hizo hombre". Aquí
nos deja una nueva razón del porqué de su poesía. Pero si recordamos
aquellos hermosos versos del principio, en los que nos entregaba las causas
de su canto, la intensa fuerza interior que lo empujaba hacia su poesía, cuyos
sonetos eran entonces plumas de luz . .. , cárceles de mi sueño, ardiente río,
y los enfrentamos a estos otros que son también explicación de su quehacer
poético, pero además lección de poesía que no transige y dice con claridad
cuál debe ser la labor del poeta, veremos el camino que ha recorrido el poeta

Y lo que, ~a recogido ~n el trayecto. En el primer soneto se ocupa de dicha
labor, poe_tica Y nos dice lo que debe buscar primordialmente el poeta y ¡
0
que el mismo busca:
1
Ando buscando un verso que supiese
parar a un hombre en medio de la calle
un verso en pie -ahí está el detalle- '
que hasta diese la mano y escupiese.

Poetas: perseguir el verso ese,
asid/o bien, blandid/o, y que restalle
a ras del hombre -arado, y hoz, y dalle-,
caiga quien caiga, ¡ahé! pese a quien pese.
Somos la escoria, el carnaval del viento
'
el terraplén ridículo, y el culo
al aire y la camisa en movimiento.
Ando buscando un verso que se siente
en medio de los hombres. Y tan chulo ,
que mire a Tachia descaradamente.

:ero al pasar al segundo '?~:to, vemos que ya ha encontrado su verso y
cual es su estr~ctura, su condic10n y su agresividad. El mismo soneto hecho
con un le~guaie poco conciliatorio, nos dice claramente cuál es el ve:;o que

ahora esgnme:

y 2

Hablo de lo que he visto: de la tabla

Y el vaso; del varón y sus dos muertes·
escribo a gritos, digo cosas fuertes

'

y se entera hasta Dios. Así se habla.

Venid a ver mi verso por la calle.
Mi voz en cueros bajo la canícula.
Poetas tentempié, gente ridícula.

i Atrás esa bambolla! ¡ Que se calle!

284
285

�Hablo como en la cárcel: descarando
la lengua, con las manos en bocina:
"¡Tachia! ¡qué dices! ¡cómo! ¡dónde! ¡cuándo!"
Escribo como escupo. Contra el suelo
( oh esos poetas cursis, con sordina,
hijos de sus papás) y contra el suelo.

Queda manifiesto el disgusto y malestar que lo envuelven. Ya no se trata
sino de decir de hablar fuerte y sonoramente, sin tapujos, de lo que le pasa
al hombre, a' él y a sus iguales. Su verso se lanza a la calle, 11 y no dirigido
hacia arriba, como antes lo hacía, sino -&lt;:orno dice agriamente en la parte
final- contra el suelo que pisa, lugar de sus desgracias.
El poeta, como dijimos, ha cambiado el rumbo. Ahora se dirige al hom~re
y así lo dice al comenzar la cuarta y última parte de s~ libro, cu;o contem~o
lleva marcadamente esta dirección. Después del Prefacw, poema mtroductono
que nos dice de nuevo cómo y por qué escribe, aparece el Canto primero, poema
en cuyas siete estrofas deja mención de su nueva esperanza: el hombre. Para
él canta ahora y sabe que algún día, después, lo oirán. Hoy, quizá, no se_ le
escuche porque van (vamos, dice Otero incluyéndose) con el rumbo perd1_d~
en ]a oscuridad. Ya asoma la lucha de hermanos contra hermanos, que surgira
a cada momento en su poesía bajo la figura de Caín y Ahel:
Definitivamente, cantaré para el hombre. Algún día -después-, alguna noche,
me oirán. Hoy van -vamos- sin rumbo,
sordos de sed, famélicos de oscuro.
Yo os traigo un alba, hermanos. Surto un agua,
eterna no, parada ante la casa.
Salid a ver. Venid, bebed. Dejadme
que os unja de agua y luz, bajo la carne.
11

Lo dice Otero como lo decía Neruda reiteradamente en su poema sobre España,
pero hablando de la sangre derramada:

Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!

De golpe, han muerto veintitrés millones
de cuerpos. Sobre Dios saltan de golpe
-sorda, sola trinchera de la muertecon el alma en la mano, entre los dientes
el ansia. Sin saber por qué, mataban;
muerte son, sólo muerte. Entre alambradas
de infinito, sin sangre. Son hermanos
nuestros. Vengad/os, sin piedad, vengad/os!
Solo está el hombre. ¿Es esto lo que os hace
gemir? Oh si supieseis que es bastante.
Si supieseis bastaros, ensamblaros.
Si supierais ser hombres, sólo humanos.
¿Os da miedo, verdad? Sé que es más cómodo
esperar que Otro -¿quién?- cualquiera. Otro,
os ayude a ser. Soy. Luego es bastante
ser, si procuro ser quien soy. ¡ Quién sabe
si hay más! En cambio, hay menos: sois sentinas
de hipocresía. ¡ Oh, sed, salid al día!
No sigáis siendo bestias disfrazadas
de ansia de Dios. Con ser hombres os basta.

La segunda parte es muy significativa y quizá se comprenda mejor si consideramos el cambio de actitud ya señalado en la poesía de Otero es decir
' el hom-'
su alejamiento de Dios y su acercamiento al hombre. Por eso dice que
bre tiene miedo de estar solo y le resulta más cómodo que Otro (-¿quién?cualquiera. Otro) le ayude a ser; por eso dice que si el hombre está solo.
eso es bastante. Y por eso, finalmente, habla con claridad y pide que se dejen
a un lado los disfraces, el disfraz de ansia de Dios. Con ser hombres os basta.

•
Los siguientes poemas, como repercusión de un sonido o como multiplicación de las ondas en el agua herida por la piedra, viajan por todo el territorio del hombre, agrandándose y cubriendo en su amplitud la patria, el con-

286
287

�tinente, el mundo. Poesía lanzada a todos los vientos, se convierte en testimonio vivo de su época. Por eso nos tropezamos a menudo, en esta última
parte de su libro, tanto con lo que corresponde a la circunstancia inmediata
-española- del poeta, como con lo que es patrimonio de todos los hombres
en el momento presente.
"Que cada uno aporte lo que sepa" es un poema de este tipo, pero más
bien referido a la última conflagración, que se agrega a las anteriores (Estábamos ---0tra vez- en otra), y Crecida es un llanto de sangre y destrucción
del hombre. Cuando llegamos a Mundo, estamos frente a uno de los mejores
poemas que ha escrito Bias de Otero. Es el retrato preciso y fiel de una época,
es el recuento de los horrores que se han multiplicado en los últimos años, es
la visión de un hombre que no es insensible y sufre la podredumbre de su
tiempo y las limitaciones que todo esto representa. Cuando San Agustín
escribía sus Soliloquios --comienza Bias de Otero-, Cuando el último soldado
alemán se desmoronaba de asco y de impotencia ... ; así principia este largo
poema, en el que la forma y el vocabulario hacen recordar la mejor época de
Neruda. Sigue una larga serie de situaciones 12 que van ubicando el momento
histórico que el poeta quiere hacer presente, y en el cual se asentará el centro
del poema. Cuando todo esto ocurría, concluye Otero, entonces, ya lo he dicho,
/ San Agustín andaba corrigiendo las pruebas de su Enchiridion ad Laurentium / y los soldados alemanes se orinaban encima de los niños recién bombardeados. Hemos vuelto a lo mismo, a lo del principio, estamos frente a una
situación que no necesita explicarse y que habla por sí sola; las 18 o 20 primeras líneas del poema quedan así como paisaje contemporáneo. Y al continuar Otero, deja caer una frase cortada por su propio aliento: Triste, triste
es el mundo, para continuar después con varias exclamaciones que robustecen
el tono de todo el poema. Los versos siguientes dejan correr la angustia
apresada:
Voy a llorar de tanta pierna rota
y de tanto cansancio que se advierte en los poetas menores de
dieciocho años.
Nunca se ha conocido un desastre igual.
Hasta las Hermanas de la Caridad hablan de mm

u Sobre la enumeración caótica en la poesía moderna, puede leerse el ensayo que
con este título está incluido en el libro de Leo Spitzer: Lingüística e historia literaria,
pág. 295. No. 14 de la Col. Estudios y ensayos de la Biblioteca Románica Hispánica.

Ed. Gredos, Madrid, I 955.

y se escriben gruesos volúmenes sobre la decadencia del jabón
de afeitar entre los esquimales.

¿ Qué va a pasar con esta crisis que todo lo destruye?: ah, entonces, cuando
San Agustín lo sepa todo / un gran rayo descenderá sobre la tierra y en un
abrir y cerrar / de ojos nos volveremos todos idiotas.

Uno de los últimos poemas de Ancia es el grito de la impotencia. Nada
puede hacerse para aplacar el sufrimiento de los hombres y el verso suena
como una queja sorda en el silencio que todo lo rodea (Tiempo de soledad
es éste. Suena / en Europa el tambor de proa a popa). Y termina el libro
con un llamado a la inmensa mayoría, convertida en soledad: Oh inmensa /
soledad. / Sálvame. / Háblame, escúchame, oh inmensa / mayoría. El libro
se cierra, así, con el mismo llamado con el que se abrió, poema inicial también dedicado a la inmensa mayoría y que hasta ahora citamos para unirlo
con el final en una sola expresión. Este poema inicial que sirve de pórtico
al libro que hemos venido comentando, es el llamado al hombre, pero es también el mismo grito de impotencia que acabamos de escuchar en uno de sus
últimos poemas.
No a la inmensa minoría, como quería Juan Ramón Jiménez, sino a la inmensa mayoría. A todos van estos versos que Bias de Otero forja con rabia
y dolor humanos. Para España, para el pueblo, para los hombres escribe Blas
de Otero. Su voz, quebrada a veces y otras tonante, es como un eco despierto
de aquella otra voz española que se acalló en Colliure el 22 de febrero de
1939, pero que sigue oyéndose dentro y fuera de España. A Antonio Machado debe Blas de Otero, como muchos de su generación, la secreta fuerza,
el impulso que lo lleva a los extremos que ya hemos visto, sustentando de amor
a España, de ese deseo en él inacabado de llevar adelante, hacia arriba, la
voz auténtica y clara de su pueblo. El mismo Otero reconoce en él a su maes18
tro y busca alcanzarlo, no equiparándose a él, sino identificándose con su
obra y con su pensamiento.
Antonio Machado es sin lugar a dudas la figura española más señera de
esos años difíciles, y el tiempo se ha encargado de fijar su perfil. No se quiere,
con esta afirmación, negar la presencia de muchos otros grandes poetas espa11 Así lo manifestó el mismo Bias de Otero el día 20 de marzo de 1959 en la Maison
des Provinces de France, de Ja Cité Universitaire de Paris, donde Jos es:udiantes españoles de la Cité organizaron el acto en el que Otero ley6 algunos de sus poemas. En
esta ocasi6n dijo también que su poesía, y la que como ésta se escribía en España, más
que poesía social debería llamarse poesía hist6rica, porque se ocupa del hombre en
circunstancias determinantes y políticas. Su dedicatoria. 11A la inmensa mayoría"
fue también comentada en sus palabras iniciales.
'

288
289

H. 19

�ñoles de entonces, pero Antonio Machado es el que queda como representante
de un pensamiento y una actitud orientados hacia su patria y sus problemas
fundamentales. Por eso, la nueva generación de poetas se ha remontado a
esta fuente, y por lo mismo también puede afirmarse el estrecho lazo que une
a la poesía de Otero con su poesía. Así como éste canta definitivamente para
el hombre, Machado también se identificó con el español, al que los apócrifos Juan de Mairena y Abe! Martín dedicaron muchas de sus páginas.
A este propósito, Segundo Serrano Poncela dice en su estudio sobre Machado: "Y es que Machado tiene por el hombre español, por esa individualidad concreta hecha de 'materia para la muerte' un hondo aprecio y sus
juicios históricos y sociológicos __.,n la · medida en que un poeta emite juicios
de esta especie- vienen impregnados de calor humano directo y no de libros
o escuelas. No habla el poeta de 'lo español' sino 'del español' y cuando Mairena o Martín ponen en uso su dialéctica para entender la cuestión española,
siempre lo hacen tomando como punto de partida la cuestión concreta del
hombre. Al decir hombre, Machado siempre tuvo muy en cuenta la persona,
lo último e irreductible humano tan difícil de convertir en doctrina políticosocial. Yerran los que creen que Machado es poeta de posible adscripción
a credos de masas. Se confunden quienes aprecian su amor al pueblo español
como una entrega a pasquines políticos. Lo que Machado buscaba, sobre
todo, siguiendo en esto a su maestro Unamuno, era al 'hombre de carne y
hueso' con sus acciones y contradicciones. 'Cuando a Juan de Mairena se le
preguntó -y esto que voy a transcribir lo publica Machado en medio del
tumulto apasionado de una guerra civil- si el poeta, -y en general, el escritor debía escribir para las masas, contestó: cuidado, amigos míos. Existe un
hombre del pueblo, que es, en España al menos, el hombre elemental y fundamental, y el que está más cerca del hombre eterno. El hombre masa no existe;
las masas humanas son una degradación de las muchedumbres de hombres,
basada en una descalificación del hombre que pretende dejarle reducido a
aquello que el hombre tiene de común con los objetos del mundo físico: la
propiedad de ser medido con relación a unidad de volumen' {JM. Sobre la
defensa de la cultura) .14
Y sobre lo que entendía por pueblo, el mismo Serrano Poncela opina que
"Para Machado, el vocablo 'pueblo' no implica una categoría política, una
valoración peyorativa de determinada clase social o exaltatoria de otra"."
Machado, en su Discurso para el Congreso Internacional de Escritores, de
14

SEGUNDO SERRA.NO PoNCELA:

Antonio Machado, su mundo y su obra. Ed. Losada,

1937, deja perlectamente establecida su pos1c10n: "Escribir para el pueblo,
¡ qué más quisiera yo! Deseoso de escribir para el pueblo, aprendí de él cuanto pude, mucho menos, claro está, de lo que él sabe. Escribir para el pueblo es, por de pronto, escribir para el hombre de nuestra raza, de nuestra
tierra, de nuestra habla, tres cosas de inagotable contenido que no acabamos
nunca de conocer. Y es mucho m~, porque escribir para el pueblo nos obliga a rebasar las fronteras de nuestra patria, es escribir también para los hombres de otras razas, otras tierras y de otras lenguas. Escribir para el pueblo es
llamarse Cervantes en España, Shakespeare en Inglaterra, Tolstoy en Rusia". 16
Estas largas citas que hemos incluido nos permiten aclarar la condición en
que se mueve la poesía de Bias de Otero, hondamente humana como habíamos señalado, y por lo mismo auténticamente española. Por este camino del
hombre llegará Otero necesariamente al que conduce a España, presente en
su poesía como en la de Machado y en los textos de Unamuno. La expresión
de este último podría decirla Bias de Otero, porque a él también le duele
España. Poesía para el hombre, poesía para el pueblo, es el rumbo que lleva
a Bias de Otero a la tercera etapa de su obra, invadida por la imagen de su
patria que sufre el poeta. Aquí, por las necesidades mismas de la expresión,
su poesía sufre un cambio radical en su estilo, el cual en cierta forma corresponde __.,conomía del lenguaje, brevedad, alusión directa- a ese verso que
buscaba y ha encontrado, ese verso que supiera parar a un hombre en medio
de la calle.

POESÍA

y

ESPAÑA

Madre y maestra mía, triste, espaciosa füpaña.
B. de O.

LLEGAMOS A LA TERCERA ETAPA en la poesía de Bias de Otero, en la que quedan comprendidos sus dos últimos libros: Pido la paz y la palabra y En castellano, ambos dedicados, también, a la inmensa mayoría. Poesía de España,
sobre España, para España; poesía para el pueblo español. Esta producción
poética de palabra dura, de lenguaje reprimido que brota escasamente, pero
co;, toda la fuerza interna del poeta, está centrada en su patria, para la que
guarda su más fuerte amor y su más profunda amargura.
Por eso en el poema que titula Juntos, dice el porqué de su agonía y a

págs. 166-7. Buenos Aires, 1954.

" Ob. cit., pág. 167.

290

11

Citado por

SERRANO PONCELA,

ob. cit., pág. 168.

291

�la vez su fiereza, esa fuerza de todos con la que podrá vencer. Su fuerza, su
apoyo, están en su propia patria, de la que nunca se separará:

Esta tierra, este tiempo, esta espantosa podredumbre
que me acompañan desde que nací
( porque soy hijo de una patria triste
y hermosa como un sueño de piedra y sol; de un tiempo
amargo como el poso
de la historia):
esta tierra, este tiempo que tiran de mis pies
hasta arrancar los huesos a mi esperanza última,
¡ah, no podrán, jamás podrán vencerme,
porque mi mano se me va y se agarra
a otra mano de hombre y a otra mano
que me encadenan, madre inmensa, a ti!
El primer poema de Pido la paz y la palabra se abre sobre tiempo pretérito; al mostrarse el poeta -es otro de esos poemas en los que Otero se retrata
íntegro-- habla de lo que ya no tiene, o mejor de lo que ya no es: ... al
hombre aquel que amó, vivió, murió por dentro. Lo hemos visto luchar contra Dios y contra el mundo, contra el dolor y la injusticia. Por eso no nos
asombra que diga en este poema: y un buen día baj~ a la calle: entonces /
comprendió: y rompió todos sus versos.
Sale huyendo el hombre porque el aire apesta a muerto, grita porque los
signos del mal y de la destrucción -ángeles atroces, horribles peces de metalrompen cielo y mar, recorren -dice- las espaldas del mar. La paz, el gran
llamado hacia la paz, hacia la confraternidad, hacia el entendimiento de todos,
la paz deseada que ya había brotado en _algunos poemas anteriores, surge
ahora en este primer poema y seguirá oyéndose el llamado en las siguientes
páginas.
· Por qué pide la paz? ¿ Por qué su verso se rompe en ese grito que quiere
'
'?
ser' fecundo y multiplicarse en mil ecos que se 01gan
en tod
os ios confmes.
Porque en él no ha muerto la esperanza. Derrotado, cambiado el rumbo, el
hombre es su esperanza, el pueblo es su esperanza. En él encuentra las raíces
profundas de la vida, y por lo mismo de la dignidad y de la_ libertad.. El
pie del pueblo avanza, avanza hacia la luz, / a ras de tierra, despe1ando el ctelo,
dice en otro poema. A él se dirige, a su pueblo español, porque sabe que
algún día lo escuchará, porque los árboles abolidos -recuérdense los primeros
versos de Ancia y la imagen del árbol- entrarán

a pie desnudo en el arroyo claro,
fuente serena de la libertad.

r

Su fe en el hombre no se ha quebrado. Permanece firme y por esto su
en su patria se mantiene igual. Aunque los signos de la época digan todo
contrario, aunque el dolor y el hambre aparecen ante sus ojos, cree en
patria, como cree en la paz. Fidelidad (el nombre indica ya la actitud)
el poema en el que expresa esta fe y esta esperanza:

fe
lo
su
es

Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
( españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.
Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.
Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto
y he creído.
Todo es expresión de la misma actitud, es la fe en el hombre y en la paz.
El poema que da el título al libro es muy breve. Dice, en sólo quince brevísimas líneas, para qué escribe, lo que ha escrito y lo que se le deja decir. Lo
único que pide es la paz y la palabra:

Pido la paz y la palabra.
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
"silencio",

292
293

�"sombra", "vacío",
etc.
Digo
"del hombre y su justicia",
"océano pacífico",
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.

Y así como Fray Luis, en su Profecía del Tajo hace decir al río el consejo
que debe oír el rey Rodrigo cuando está folgando con la hermosa Caba en la
ribera, ante el inminente peligro que se cierne sobre la península, así Otero,
renovando aquella acumulación verbal, lanza su grito de atención ante el peligro que ensombrece su patria, pidiendo paz en nombre de España:

En el nombre de España, paz.
El hombre
está en peligro. España,
España, no te
aduermas.
Está en peligro, corre,
acude. Vuela
el ala de la noche
junto al ala del día.
Oye.
Cruje una vieja sombra,
vibra una luz joven.
Paz
para el día.
En el nombre
de España, paz.
Recordemos a Antonio Machado y lo que afirmaba del hombre y del pueblo, recordemos su fe en el hombre y la afirmación de su individualidad; veamos con esta luz los poemas de Bias de Otero para captar la autenticidad de
su obra. No es el panfleto pofitico ni el grito perturbador, es la expresión
de su propia individualidad, el reconocimiento de sí mismo y de la circunstancia que lo rodea. Poesía social si se quiere, poesía sostenida sobre las realidades de su mundo, las cnales surgen a través del lenguaje mostrando su naturaleza verdadera, la que ve el poeta con la agudeza de su espíritu y expresa
294

con esa palabra seca que ya le conocemos. La poesía para el pueblo, en
Bias de Otero, es necesariamente poesía para España.
España está presente en estos dos libros. En cada página, en cada poema,
queda la referencia a una patria que el poeta lleva dentro de sí. Tan dentro
la lleva, que su verso la nombra a cada instante, para bien o para mal, y que
ha encontrado un verbo expresivo que manifiesta la trascendental condición
que se agita en él y en sus hermanos. Hay tantos, dice, que esperan / ( españahogándose) un poco de luz . ..
Si hacemos un pequeño inventario, y si en este inventario vamos colocando
todas las referencias directas que en Pido la paz y la palabra y En castellano

aparecen sobre España, tendremos una visión general de esa patria tal y como
la ve, la sufre y la ama el propio Otero. Encontraremos aquí lo mejor y lo
peor, lo más alto y lo más bajo, los extremos, en fin, en los que se debate la
existencia del poeta. Veamos:

Piedra hendida. Tú. Piedra de escándalo.
Retrocedida España
Madre y maestra mía, triste, espaciosa España
pánica Iberia
España, patria despeinada en llanto
patria triste y hermosa como un sueño de piedra y sol
España, espina de mi alma. Uña y carne de mi alma
Oh patria, árbol de sangre, lóbrega España
árbol arrastrado sobre los ríos, ardua España mla
la caricaturesca España actual
la brutal España
España despeinada . .. España miserable
Terrible, hermosa España
España libre. (Violentas carcajadas)
es como si España fuese una sola horrorosa plaza de toros
Patria entre alambradas
Libre y maniatada España
esta vieja cárcel alzada sobre el Cantábrico
mi espuria España
patria árida y triste.
Todo esto habla por sí solo. El amor y el odio, la impotencia y la esperanza, la fusión de los diversos rostros de su España, que el poeta quisiera
ver transformada por la paz y la convivencia fraternal. Tierra que retrata
en muchos de sus poemas con la pura mención de lugares y pueblos, coor295

�denadas que vibran con el eco de estos hermosos nombres, tierra de la que
no puede desprenderse, porque en ella tiene que encontrar lo que busca desde
hace tiempo. Esta patria que es madre y maestra, espina de su alma, hermosa• y ardua, es también la patria triste, espuria, miserable y lóbrega; es
-lo dice Otero con una imagen en la que se deja sentir su profunda tristezauna vieja cárcel alzada sobre el Cantábrico. 17 Por todo esto la poesía de Bias
de Otero es ajena a todo lo que no sea España, y por lo mismo se nos presenta como una tarea que él se ha impuesto. Por-para es el poema lacónico
que nos dice ahora por qué escribe y para qué. De ahí el título:

Escribo
por
necesidad,
para
contribuir
(un poco)
a borrar
la sangre

,,

la iniquidad
del mundo
(incluida
la caricaturesca españa actual).
n El mismo UNAMUNO habló de cárcel en otro de sus pequeños poemas que com~
ponen su Diario poético. Está fechado el 25 de diciembre de 1936i días antes de su
muerte y meses después de iniciada la guerra española:

Dos sonetos cantándome en francés:
"Quand tu serez bien vieille" claro y corriente,
u¡e suis le tenebreux" hosco y ardiente,

llevan mi fantasía por sus pies.
Ronsard muéstrase entero en el envés
de su canto rendido y renaciente;
Nerval -¡cuerda fatal!- está pendiente
de su torre "abolida" en el revés.
Y yo en mi hogar, hoy cárcel desdichosa,
sueño en mis días de la libre Francia,
en la suerte de España desastrosa,
y en la guerra civil que ya en mi infancia
libró a mi seso de la dura losa
del arca santa de la podre rancia.
Ob. cit., pág. 485.

296

Ya habíamos visto, al finalizar Ancia, cómo había girado la causa de su
verso y la naturaleza de éste. Ahora, nos deja su poética en dos líneas que
llevan ese título:
Escribo
hablando.
Más que poesía social, poesía histórica. En efecto, esta poesía no podrá
comprenderse ni pesarse si no se conoce la circunstancia temporal y espacial a la que se refiere. Sin ésta, la poesía de Otero pierde toda su gran fuerza
porque está sostenida en esas realidades que hieren al poeta. Poesía histórica
que por momentos tiene sabor de crónica. Por eso dice que escribe lo que ve,
es un recopilador de verdades de su patria, de su pueblo y de su tiempo.
Pero esto no es fácil, y dice en otro poema:

No dejan ver lo que escribo,
porque escribo lo que veo.
... lo que veo con los ojos
de la juventud y el pueblo.
¡ Qué lejos estamos de aquella poesía en sonetos! Y todavía, en Pido la paz
y la palabra decía: Dios me libre de ver lo que está claro. / Ah, qué tristeza.
Pero Otero no puede hacer a un lado esa realidad, no puede alejarse de ella
porque es su propia patria, su tierra que lleva consigo. En Sol de justicia
nos habla de su propia transformación: Antes miraba hacia dentro. / Ahora,
de frente, hacia fuera. Una realidad que en el poema MXCLV le hace decir:

Se ha parado el aire.
En seco,
el Ebro. El pulso.
El Dauro.

Oremus. El aire lleva
dieciséis años parado.

•
Esta es la poesía de Bias de Otero, una de las más claras y tonantes de
España. Su figura -&lt;lecisiva y representativa, dice Eugenio de Nora en su

297

�ensayo sobre la nueva poesía española- empieza a delinearse con claridad
en el exterior, y entre sus coterráneos representa al poeta que canta con una
voz auténtica y personal, el poeta que lleva consigo el aire de la poesía popular y el mensaje de paz y hermandad que destila de sus versos, fuertes
pilares donde se mantiene de pie la misma posición que en los diferentes
rumbos de su obra nunca ha variado: la esperanza en el hombre, en el pueblo, en España.
Aquí sólo hemos querido seguir su derrotero y encontrarlo en sus más
altas manifestaciones poéticas. El camino que hemos seguido nos ha obligado
a dejar fuera muchas cosas; quedan por estudiar otros aspectos de su poesía,
quizá lo verdaderamente importante para llegar hasta el corazón mismo de
su obra: nos referimos al estudio de su estilo, tan peculiar en Otero y
por lo mismo tan cargado de significaciones; de su lenguaje rudo que saca a la superficie los más hondos sentimientos del poeta; de su brevedad tan expresiva que brota como corriente contenida; de su capacidad para
hacer surgir en su poesía toda la frescura y todo el sabor de los viejos nombres españoles, que ubicados de pronto en estos textos adquieren un extraño
e inusitado poder para manifestar la condición trágica y dolorosa de su patria y de su tiempo. Todo esto ha quedado fuera para ulteriores trabajos.
Ahora, como quedó dicho, se ha pretendido solamente seguir los caminos del
poeta y las intenciones de su poesía.
Antonio Machado vuelve a presentarse en su último libro. Las "Palabras
reunidas para Antonio Machado" son aquellas que n9s hablan del ausente,
de las corrientes humanas que lo empujaban, de su cercanía con las grandes
voces de la literatura española. Dentro de este poema Otero repite otro poema; lo incluye como las "pocas palabras verdaderas" que pronuncia, aquellas
con las que pidió la paz y la palabra. Las agregamos aquí, para que queden
como último testimonio de su actitud:

Árboles abolidos,
volveréis a brillar
al sol. Olmos sonoros, altos
álamos, lentas encinas,
olivo en paz,
árboles de una patria árida y triste,
entrad
a pie desnudo en el arroyo claro,
fuente serena de la libertad.
Monterrey, N. L., agosto de 1960.

298

EL MITO ACADIO DE ZU Y DOS DOCUMENTOS AFINES

Lic. Luis AsTEv V.
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey

l. DESIGUALES EN EXTENSIÓN, en sentido y en alcance, los tres textos que se
traducen en seguida elaboran una sola materia mitológica, la lucha y triunfo
del dios organizador contra los poderes del caos. Intentan responder mediante ella, en términos de pensamiento prefilosófico, a una preocupación
también común: cómo se restablecen los procesos habituales del mundo después de ocurrir en él los diversos fenómenos, naturales o miticos, en cuya
violenta irregularidad se creyó sorprender un peligro de disgregación Y de
ruptura. Con otro texto de la misma clase, y con ciertos pasajes que se hallan contenidos en algunas de las expresiones mayores de la antigua literatura
mesopotámica y que relatan cómo fue inicialmente normado el comportamiento de las cosas y cómo se gobierna y mantiene sometido a orden,' integran la suma de le reflexión súmeroacadia acerca de la dinámica general del
universo. Al mismo tiempo que dan la medida y ponen de manifiesto los
limites de la problemática confrontada por esa reflexión. Porque la objetividad
del orden universal y su vigencia en cuanto principio del acontecer, de igual
manera que su última justificación en la voluntad de los dioses benéficos,
fueron siempre entendidas como realidades imposibles de ser de otro modo,
1 Los principales pasajes concernientes al proble~a del g~bier.no del mundo, con una
de sus más probables interpretaciones, han sido reumdos y d1scuttdos por TH. }AC~BSEN,
"Primitive democracy in Ancient Mesopotamia", ]ournal o/ Near Eastern Studies, II
(1943) 159-72. La cuestión del establecimiento inicial del orden, de ordinario vi~culada a la temática de la creación del mundo, puede verse en los textos cosmog6mcos
reunidos por S. N. KRAMER, Sumerian mythology (Filadelfia, 1944) 30-75 y por A.

The Babylonian Genesis (Chicago, 1951) 61-80. De la restitución del orden
universal se ocupa también el poema swnerio Lugale ud melambi nirgal; véase aquí

HEIDEL,

después la nota 11.

299

�•
como condiciones inherentes a la estructura del mundo y garantizadas por la
existencia misma de éste, y en ningún momento parece haberse entrevisto
siquiera la necesidad de someter a revisión tal certidumbre.
Solamente del último de los tres documentos recogidos, la narrac10n del
asedio de Sin por los siete demonios, existe anterior traducción al español, de
P. Gener, incluida en su Historia de la Literatura, Barcelona, 1902. No obstante, las tres versiones que componen el presente trabajo son sustancialmente
nuevas, y representan la etapa más reciente en el proceso de recuperación
de los mitos que las presiden. Pero es preciso hacer constar que han sido realizadas con el auxilio de transliteraciones de los textos en cuneiforme a caracteres latinos y que se han beneficiado, en considerable medida, de las experiencias de intelección y de lectura acumuladas en versiones a otras lenguas.
Aun cuando por razón de eso mismo hayan resultado seguramente demasiado
mediatas para poder ser consideradas como traducciones directas de sus originales asiriobabilónicos.
La bibliografía en que descansan las traducciones se encontrará en la nota sobre los
textos al final del presente trabajo. Los más importantes documentos mitol6gicos babilónicos y asirios, vertidos a 1as correspondientes lenguas modernas, se hallan reunidos
en las colecciones de H. GRESSMANN, Altorientalische Texte zum Alten Testament (2a.
ed., Berlín y Leipzig, 1926; trad. E. Ebeling), G. CoNTENAU, Le déluge babylonien (París, 1941L A. HEIDEL, The Gilgamesh Epic and Old Testament parallels (Chicago, 1948)
y The Babylonian Genesis (2a. ed., Chicago, 1951), G. FuRLANI, Poemeti mitologici
babilonesi e assiri (Florencia, 1954) y Miti babilonesi e assiri (.Florencia, 1958) y J. B.
Pritchard, Ancient Near Eastern texts relating to the Old Testament (2a. ed., Princeton,
1955; trad. E. A. Speiser y S. N. Kramer), única que comprende también materiales
sumerios. Especialmente por lo que respecta a los textos menores, dos recopilaciones
más antiguas, que incluyen transliteraciones de los originales cuneiformes, la de P. }ENSEN, Assyrisch-babylonische Mythen und Epen (Berlín, 1900) y la de E. DHORME, Choix
de textes religieux assyro-babyloniens (París, 1907L han conservado todo su valor. y
están, desde luego, las numerosas ediciones y traducciones de textos individuales, de
las que puede verse noticia en las más recientes de las compilaciones arriba mencionadas. La información acerca de la literatura mesopotámica, por otra parte, se encuentra sistematizada en los tratados de O. WEBER, Die Literatur der Babylonier und Assyrer
(Leipzig1 1907), Ch.-F. JEAN, La littérature des babyloniens et des assyriens (París,
1924), que contiene además una antología de textos 1 B. MEISSNER, Die babylonischassyrische Literatur (Wildpark-Potsdam, 1928), E. DHORME, La littérature babylonienne
et assyrienne (París, 1937), S. N. KaAMER, "Sumerian literature", Proceedings of the
American Philosophical Society, LXXXV (1942) 293-323, y G. RINALDI, Storia della
letteratura dell'antica Mesopotamia (Milán1 1957). Una excelente introducción al pen-

"Sumerian mythology: a review article", Journal of Near Eastern Studies, V (1946)
128-52- y Ch.-F. JEAN, Le milieu biblique avant Jésus Christ, III: Les idées religieuses
et morales (París, 1936). Y para las manifestaciones específicamente religiosas de ese
pensamiento, trasfondo sobre el cual se proyecta la totalidad del acontecer mitol6gico,
puede consultarse por ejemplo E. DHORME, Les religions de Babylonie et d'Assyrie (París1

1945).

EL

Mrro

ACADIO DE

Zu

2. Del mito acadio de Zu, hasta ahora el único documento mesopotámico
que ha conservado la idea de una crisis de poder en que los dioses confrontaron la pérdida de su dominio sobre el mundo, se han recuperado cuatro
diferentes recensiones. (N), la de fecha más tardía, es neoasiria y formó parte de la biblioteca de Assurbanipal en Nínive (668-626 a. JC.). Anterior a
ella en aproximadamente un siglo, (A), que proviene de Assur, se halla escrita
asimismo con caracteres neoasirios, pero su lengua es aún el dialecto literario
de las grandes composiciones tradicionales, de la Epopeya de Gilgamesh o del
poema de la creación Enuma elish, por ejemplo.' También del siglo VIII y
tal vez sólo ligeramente posterior a (A), (SU) procede de una escuela de
escribas en Sultantepe. Y (S), po'r último, mucho más antigua que cualquiera
de las otras tres y redactada en el mismo lenguaje épico-hímnico retenido por
(A) y (SU), es originaria de Susa y pertenece a la época paleobabilónica (siglos XIX-XVI a.JC.). A pesar de la distancia cronológica que las separa y
de las variantes textuales y diferencias de intención que de ella resultan, las
cuatro recensiones derivan mediata o inmediatamente de un solo arquetipo,
al parecer no anterior al propio período paleobabilónico.
Ninguna de las cuatro recensiones se ha recuperado completa. Ello ilo obstante, el tema central del mito puede seguirse con certeza desde su exposición hasta su desenlace, y sólo el contexto que debió haberlo enmarcado es
materia de conjetura. Según las primeras líneas utilizables, Zu, en quien
se halla personificado uno de los primitivos poderes caóticos momentáneamente sometido a jerarquía en la condición de ayudante del dios Enlil, se
apodera de las tablillas de los destinos y escapa con ellas a su antigua residencia "en la montaña". Pero como las tablilla! de los destinos constituyen
el instrumento de que Enlil se sirve para determinar los comportamientos de
las cosas, su pérdida trae consigo una cesación de los decretos, algo a modo

samiento súmeroacadio, escrito por TH. JACOBSEN, se halla en H. y H. A. Frankfort,

The intellectual adventure of ancient man (Chicago, 1948; trad. E. de Gortari, El pensamiento prefilos6fico, 1-II, México, 1954, BFCE 97-98); véanse además S. N:- KRAMER,
Sumerian mythology (Filadelfia1 1944) -que conviene confrontar con TH. JACOBSEN,

300

2

Acerca de las características filológicas y literarias del dialecto, véase el clásico
estudio de W. voN SooEN, "Der hymnisch-epische Dialekt des Akkadischen", Zeitschri/t /ür A,syrio/ogie, XL (1931) 163-227 y XLI (1933) 90-183.

301

�de una suspensión en el funcionamiento del orden divino que corre paralelo
a los fenómenos del universo material y lo recubre hasta en sus expresiones
más ramificadas y s.utiles. Desconcertados por la paralización de las órdenes,
los dioses menores que residen en la tierra y se ocupan de sus regiones y elementos, se dirigen al Ekur, habitación de Enlil, en donde se reúnen en asamblea para fin de que Anu elija entre ellos al que habrá de enfrentarse a Zu
y hacer posible, mediante su victoria, el retorno de la regularidad. Sin embargo, y aun cuando sea por virtud de usurpación, Zu es ahora un dios sumo,
y las tres deidades que sucesivamente son señaladas para reducirlo -Adad:
el agua, Gibil: el fuego, Shara: el viento-- tienen miedo y rehusan hacerse
cargo de la lucha. A la consternación y al desaliento que su negativa produce en los dioses solamente puede aportar solución el consejo de Ea, señor
de la sabiduría y de la magia, quien para ese propósito es hecho ascender ( ?)
desde su morada en el Apsu, y a cuya sugerencia la divina primacía se transfiere de Anu a Mami, suprema personificación femenina de lo divino. Mami
hace entonces recaer sobre su propio hijo la tarea de rescatar el poder de los
dioses, y concentrada en ella toda la intencionalidad de que puede disponer
un ser divino, modela para él un destino particularmente vigoroso, con el
que lo conforma y reestructura radicalmente, como si quisiese ~onferirle una
esencia nueva. Ahora puede ya combatirse la batalla contra Zu. Sin embargo,
la inseguridad de los dioses se prolonga: contra el primer ataque Zu opone
las tablillas de los destinos, por efecto de las cuales no lo tocan las armas
de su adversario. Y no es sino después de que E'!_ ha hecho llegar al hijo de
Mami instrucciones especiales para el manejo de con juros que vuelvan inoperante la fuerza mágica de las tablillas, cuando los dioses quedan finalmente
liberados de la amenaza de Zu. En este lugar el mito se interrumpe. Pero el
enunciado del proemio lírico que lo antecede y el paralelo con los lugares
análogos de otros mitos en alguna manera semejantes -con la parte final
del Enuma elish, por ejemplo--- autorizan a suponer con fundamento que la
continuación describiría las solemnidades con que los dioses celebraban la
victoria de su salvador y la restitución de la dinámica normal en los procesos
del mundo.
Ahora bien, las propias recensiones del mito asignan el triunfo sobre Zu
a dos vencedores diferentes: en (S) aparece Ningirsu, en (SU), en (N) y
en (A) se menciona a Ninurta. Y otro documento contemporáneo de (N),
una plegaria de Assurbanipal a Marduk, atribuye la victoria a este último
dios.' Esta triple presencia, puesta en relación con la sustitución de Marduk
1

7592+8717+DT 363, v. 15a.: "Tú, el que aplastas el cráneo de Zu"; cf. F.
T extes religieux assyriens et babyloniens, II ( París, 1903) 115. Marduk y
Assur son los dioses nacionales de Babilonia y de Asiria, respectivamente.
K

MARTIN,

302

por Assur en las copias asirias del Enuma elish y con el hecho de que en este
último poema Marduk a su vez ocupó el lugar que correspondía a Ninurta
en las fuentes sumerias de la leyenda, parece dar testimonio en el sentido de
que originalmente, o por lo menos anteriormente a la promoción de Ninurta, Ningirsu pudo haber sido el protagonista de todos los relatos épicos en
donde de alguna manera iba comprometida la salvación de los dioses.
3. Tres de las cuatro recensiones, (S), (A) y las dos secciones mayores
de (N), van traducidas por separado para fin de mejor hacer resaltar sus
concordancias y sus divergencias. Pero no han sido aisladas sistemáticamente
sino que se han dispuesto de manera que por sí solas sean capaces de indicar
la secuencia de la obra. Y cuando ha podido hacerse con certeza, y en la medida en que el resultado de la operación tiene un interés mayor que el de
una simple repetición mecánica, se han aprovechado para completarse recíprocamente. Los otros componentes de (N) y la tablilla II de (SU) han sido
usados para el cálculo de lagunas y para integraciones incidentales en los
textos de (S) y de (A), de la manera que consta en las notas correspondientes. Unicamente los fragmentos de la tablilla III de (SU), aun cuando
hacen avanzar la materia del mito más allá de donde la deja el último verso
de (S), no han podido ser aprovechados porque la condición de sus líneas
es tal que no permite la lectura continuada del relato.•
4. (N), proemio:
He de cantar al hijo del dios del universo,
al afamado, al predilecto de la diosa Mami,'
al poderoso, al dios primogénito de Enlil.'
He de cantar las alabanzas de Ninurta,'
del afamado, del predilecto de la diosa Mami,
del poderoso, del dios primogénito de Enlil.
( 5 ) Del que desciende del Ekur, 8
primero entre los dioses, auxiliador del Eninnu,•
' Cf. O. R. GURNEY, "The Assyrian tablets from Sultantepe" Proceedings of the
British Academy, 1955, 27.
·
'
G "Madre".
Una de las diversas formas que, de acuerdo con la variedad de los
cultos locales1 la Diosa Madre asumió en la religión mesopotámica.
' "Señor Tormenta". Dios de la atmósfera y de la tierra superficial, rey del universo.
' Dios del huracán, de la cacería y de la guerra. Hijo de Enlil según la doctrina
teológica de la ciudad de Nippur.
8
"Casa de la montaña". Templo de Enlil en Nippur.

1

"Casa de Cincuenta", Templo de Ningirsu en 1a ciudad de Lagash.

303

�(10)
(12)
( 14)

[guardián] 10 de los rediles, custodio de toda casa, calle y ciudad,
del que es versado en el combate, que hizo revolar listones, del valeroso
[cuyos ...... son] feroces,
del incansable cuyo asalto no se puede resistir.
[He de cantar] las alabanzas de la excelencia suya,
( .... •.. ]que capturó y sojuzgó a las piedras,
[que derrotó] con sus armas al alado Zu,
(que ...... ] al bisonte en medio del mar.

( 15)

Que conduce a la batalla a los [siete] del combate;
[aquél para quien] fueron construidos sagrarios. u
(20)

él tomó con sus manos las tablillas de los destinos,
arrebatando el rango de Enlil. Suspendidas quedaron las normas."
Cuando Zu hubo huído y se hubo remontado en su montaña.
el padre Enlil, su consejero, 16 encontróse sin palabras.
La inercia se difundió, prevaleció el si(lencio].

(25)

El santuario quedó despojado de su esplendor.
Los dioses del pa[ís] se congregaron desde todos los rumbos,
a la n[ ueva].
Anu 17 a[brió] su boca para hablar
y dijo a los dioses, sus hijos:
("¿ Qu]é (dios] matará a Zu,

(30)

y hará de su nombre el más grande [en] los lugares habitados?"
Llamaron al [Re]gador," hijo de Anu;
(el que imparte las ór]denes 19 dirigióse a él.
Llamaron al (Re]gador, hijo de Anu;
[el que imparte las ór]denes dirigióse a él.

(35)

["Tú, poder]oso, Adad conquistador de todo
-irresistible sea tu ataque-(haz que el relámpago caiga encima de] Zu con tus armas.
(Tu nombre será el más gran]de en la asamblea de los dioses;
[entre los dio]ses, tus hermanos, tú no tendrás igual.
[Se] construirán sagrarios para ti.

5. (N), columnas II y III:
Y todos los decretos de los dioses dirigía."
Para transmitirlos, confiábalos a Zu.
Le encomendaba la. . . de la entrada de su santuario;
[ ...... ] de agua pura, delante de él.
( 5)

( 10)

El ejercicio del rango de Enlil observaban sus ojos.
La tiara de su soberanía, la vestidura de su divinidad,
sus divinas tablillas de los destinos, Zu, las contempla constantemente.
Y mientras observa constantemente al padre de los dioses,
al dios del Duranki,13
la sustracción del rango de Enlil concibe en stt corazón.
Y mientras observa constantemente al padre de los dioses,
al dios del Duranki,
la sustracción del rango de Enlil concibe en su corazón.

10

La !iteración itálica indica las lecturas inciertas. Los paréntesis cuadrangulares
señalan las lagunas del texto, integradas o vírgenes. Los paréntesis ovales encierran elementos que han sido interpolados en la traducción con el propósito de asegurar el entendimiento de pasajes confusos. La simple sucesión de puntos corresponde a palabras
del original cuyo significado se desconoce. Todos ellos son signos diacríticos de uso corriente en las ediciones y traducciones de documentos orientales antiguos.
u La derrota de las piedras, y de su caudillo el Asakku, es materia de uno de los
mitos surnerios de Ninurtai el Lugale ud melambi nirgal ("Rey, tempestad, cuyo halo
es espléndido"); cf. S. N. KRAMER, Sumerian mythology (Filadelfiai 1944) 79-82 y
117. La aventura con el bisonte "en medio del mar" no se halla atestiguada aún por
ningún otro texto.
u Enlil.
11

"Ligamen de cielo y tierra''. Arca del templo de Enlil en Nippur. Pero ni el
Duranki ni el Ekur ni el Eninnu mencionados en el texto son los lugares terrenales
sino los modelos míticos de los que aquéllos se consideran réplicas.

304

"Me apoderaré, yo, de las divinas tablillas de los destinos,
y los decretos de todos los dioses regiré.
Estableceré firmemente mi trono y seré el señor de las normas;
dirigiré a la totalidad de los lgigi" ."
Habiendo así en su corazón maquinado el ataque,
a la entrada del santuario que había estado observando
aguardó el despuntar del día.
Mientras Enlil se estaba lavando con agua pura
luego de haberse destocado la tiara
y de haberla depositado encima del trono,

14
Nombre colectivo de los dioses mayores, que habitan en el cielo. El mito los opone a los "dioses del país" (el. [N] 26, [S] II 6 y [S] 11 30, si la integración en

este último verso es atinada), que habitan en la tierra.
lJ¡ Con el verso análogo a éste comienza el texto de ( S).
16
De los dioses.
17
"Cielo". Dios del cieloi primado del panteón mesopotámico.
18
Adad, dios de las tempestades. "Regador" es uno de sus epítetos.
1
' Anu.

305

H. 20

�(40)

[En las] cuatro [regiones del mundo] se establecerán tus residencias;
[tus residencias] entrarán en el Ekur.
[Glorificado] delante de los dioses, prepotente será tu nombre".
[El Regador] replicó a lo encomendado
y dijo una palabara [a Anu], su padre:
(45) ["Padre mío, hacia la montaña] inaccesible ¿ quién se apresurará?
[¿Quién es co]mo Zu entre los dioses, tus hijos?
[Las tablillas de los destinos] él las ha tomado con sus manos,
[el rango de Enlil] ha arrebatado; suspendidas se hallan las normas.
[Zu] ha huído y se ha remontado en su montaña.
(50) [La voci]feración suya se ha vuelto como la del dios del Duranki.
[El que se] le [oponga], se volverá como arcilla.
[A su vista], los dioses se consumen".
(53) [Anu] ordenó a[I Regador] que no se pusiera en camino.'°
(74) ["El que se] le [oponga], se volverá [como arcilla].
[A] su vista, [los dioses se consumen"].
[Anu] ordenó a [Gibil] que no se pusiera en camino.
Llamaron a [Shara], 21 primogénito de Ishtar;"
[el que imparte las ór]denes dirigióse a él:
["Tú, poder]oso, Shara conquistador de todo
-irresistible sea tu ataque(SO) [haz que el relámpago caiga encima de] Zu con tus armas.
[Tu nombre] será el más grande en la asambJea de los dioses;
[en]tre los dioses, tus hermanos, tú no tendrás igual.
[Se] construirán sagrarios para ti.
En las cuatro regiones del mundo se establecerán tus residencias;
(85) tus residencias entrarán en el Ekur.
Glorificado delante de los dioses, prepotente será tu nombre".
Shara replicó a lo encomendado
y dijo una palabra a Anu, su padre:
"Padre mío, hacia la montaña inaccesible ¿ quién se apresurará?
(90) ¿Quién es como Zu entre los dioses, tus hijos?
20

Laguna de veinte versos, los justamente necesarios para el llamamiento y la
parte inicial de la respuesta de otro dios1 si se supone que su designación era enunciada

dos veces por el texto, como la de Adad en los vv. 31.34. El nombre de Gibil (probablemente ºel que incendia los juncos", uno de los dioses del fuego) ha sido restituido
a partir de (S) JI 25.
= Dios local de la ciudad de Umma. Para Shara en cuanto dios del viento, véase
J. NouOAYROL, "Ningirsu vainqueur de Zu", Revue d'Assyriologie, XLVI {1952) 91,
n,

3.

= Deificación
306

del planeta Venus. Diosa de la fecundidad, del amor y de la guerra.

(95)

Las tablillas de los destinos él las ha tomado con sus manos;
el rango de Enlil ha arrebatado, la promulgación de las nor[mas].
Zu ha huído y se ha re[ mon]tado en su montaña.
La voci[feración suya] se ha [vuel]to [como la del dios del Duranki].
[El que se le oponga, se volverá como arcilla].
[A su vista, los dioses se consumen"].
[Anu ordenó a Shara que no se pusiera en camino].

6. (S), tablilla II:

(5 )

(10)
(!la)
(llb)
( I 2a)
( I 2b)

(15)

Arrebató el rango de Enlil. Suspendidas quedaron las normas.
El padre Enlil, su consejero, estaba sin palabras.
El brillo enceguecedor se disipó, prevaleció el silencio.
Los Igigi, todos y cada uno, se hallaban consternados.
El santuario quedó despojado de su esplendor.
Los dioses del país, todos y cada uno, se congregaron a la nueva.
Anu abrió su boca
y dijo a los dioses, sus hijos:
"¿Quién de entre los dioses irá a matar a Zu?
Su nombre será el más grande entre todos".
Llamaron al Regador, hijo de Anu;
el que imparte las órdenes dirigióse a él:
["En] tu irresistible ataque,
haz que el relámpago caiga encima de Zu con tus armas.
[Tu nombre será el más grande] entre los grandes dioses;
[entre los dioses, tus hermanos], tú no ten(drás] igual.
[Glorificado delante] de los dioses, prepoten[te] será tu nombre".
[A Anu, su padre, el Regador di]ri[gió una palabra]:
["Padre mío, hacia la montaña inaccesible] ¿qui[én] se apre[surará?]
[¿ Quién es como] Zu entre tus hijos?

(19a) [Las tablillas de los destinos él las ha tomado con sus manos];
(19b) [, ..... ] ha arrebatado al dios [su rango de] En[lil].
[Luego] se ha dirigido [volando] a su [montaña].
[Ahora] el mandamiento suyo es como el del dios del Duranki.
[El que se] le [oponga], se volverá como arcilla.
[A] su [vista,] los dioses se consumen".
[Anu] dio orden de que no se pusiera en camino,
(25)

Llamaron a [Gib]il, primogénito de Anunnitum; 23

" Diosa del país de Acad, réplica de lshtar en cuanto guerrera.

307

�el que imparte las órdenes dirigióse a él.
Llamaron a Shara, primogénito de Ishtar;
el que imparte las órdenes dirigióse a él. 24
La serenidad comenzó a volver a los dioses; [busca]ban una solución.
(30) Los Igigi se reunieron en asamblea;
[los dioses del país] continuaron desalentados.
[Hicieron] subir hacia él 25 al Señor de Sabiduría, 26
al que habita en el Apsu. 27
Lo que estaba en su corazón, a Anu, su pa[dre], él se lo dijo:
(33a) "He concertado su derrota,
(336) y quién será el que ligue a Zu voy a nombrar en la asamblea".
Los Igigi escucharon esta palabra suya;
(35) los Igigi se echaron a temblar y le besaron los pies."
2.t A düerencia de (N), el texto de Susa no retiene los discursos que se intercambian
con motivo de las invitaciones a Shara y a Gibil, dando por supuesto que, cambiados
los nombres de los dioses, su literalidad y su sentido serán los mismos que para el
caso de la invitaci6n a Arlad.
z:i Hacia Anu.

211

"Casa del agua". Dios del subsuelo y de sus mantos acuosos. Anu, Enlil y Ea son
los tres dioses supremos del panteón mesopotámico.
= El manto de aguas dulces del subsuelo, habitación de Ea.
28
El fragmento DT 292, neoasirio, aquí utilizado para integrar el nombre de Anu
en el v. 32 y para reponer los primeros hemistiquios de los vv. 33b-35, en otros
puntos presenta con respecto al texto de Susa divergenci&lt;!_s de interés. Por una parte,
lo que originalmente pudo haber sido el v. 104 contiene un enunciado de sentido diferente al del v. 33a, que parece ser su análogo en ( S). Por otra parte, de manera
muy semejante a como sucede para otros pasajes de (N), sus versos 106 y 107 constituyen un duplicado casi literal de 104-05. Por último, en sus líneas 110-11 se anuncia un nuevo parlamento de Ea-Ninigiku, dirigido tanto a Anu como a otro divino
personaje cuyo nombre se perdió en la rotura de la tablilla. Tal vez este personaje
haya sido la diosa Mah, y entonces el parlamento podría ser el equivalente, en discurso directo, de la elevación de la madre de los dioses a la primacía de todos ellos,
que (S) da en estilo narrativo. Sigue a continuación el texto de DT 292:

[...... J a

Anu [ ............ ]:

["Padre míoJ, quiero buscar al dios [ ......... ].
(105) Además, quién será el que ligue a Zu
voy a nombrar en la asamblea.
Yo mismo quiero buscar al dios;
además, quien será el que ligue a Zu
voy a nombrar en la asamblea".
Los Igigi escucharon esta palabra suya;
los Igigi se echaron a temblar y le besaron los pies.
(110) Ninigiku tomó la palabra,
y se dirigió en estos términos a Anu y a [ ...... J.

De Mah, 29 dueña de destinos,
[Ea] proclamó entonces la supremacía en la asamblea
(y le dijo): "[Llama] al poderoso, al resplandeciente, a tu dilecto,
al que es amplio de pecho, que conduce a los siete a la batalla;
a N[ing]irsu, 30 el poderoso, el res[plan]deciente, tu dilecto,
(40) el que es amplio de pecho, que conduce a los siete a la batalla".
Cuando hubo escu[chado] esta palabra suya,
Mah, la suprema, otorgó asentimiento
(y), a su palabra, los dioses del país se regocijaron;
se echaron a temblar y le besaron los pies.
Habiendo pronunciado el llamamiento en la asamblea de los dioses,
dio instrucciones a su hijo, al amado de su corazón, diciéndole:
(45) "Delante de Anu y de Dagán, 31 los muy excelsos,
[luego que ellos] hubieron pronunciado las normas en la asamblea,
[entre ge]midos de dolor yo las dí a luz a todas ellas.
[¿Quién es por tanto la i]gual de (esos) dioses? Yo, Mami.
[¿ Quién] ha confirmado para mi hermano"
y para Anu la soberanía del cielo?
(50) [La madre] de esa soberanía que (ahora) he confirmado, soy yo misma.
[ ............ ] a tu (propio) padre yo le he dado el ser. 33
[ ............ ] haz que se convierta en bien."
[ ....... , .... ] haz que se produzca claridad.
[ ............ ] emprende tu combate.
(55) [ ............ ] soplen en dirección de la montaña.
[ ............ ] avanza hasta Zu.
~- ........... ] pon en tumulto su habitación.
[ ............ ] destruyan lo que está arriba [ ...... ].
:ll

"Sublime". Epíteto de Mami.

30

La restitución del nombre del dios héroe del mito en esta recensión de Susa, parece indudable; cf. (S) III 7. Ningirsu, "Señor de Girsu" (barrio sagrado en la ciudad
de Lagash), es el dios del huracán y de la guerra y el hijo de Enlil según la doctrina
teológica de esta última localidad.
u Dios semítico occidental, probablemente llevado a Mesopotamia por los amorreos.
Durante algún tiempo fue asimilado a Enlil y recibió como atributos muchas de las
funciones de éste. Tal vez esas equivalencias favorecieron su introducción al lado de
Anu en esta parte del mito.
s:i

¿Dagán?

33

Esto es, Mami es también madre de Enlil, luego esposo suyo por obra del cual
ha nacido Ningirsu.

ª~

Con el verso análogo a éste comienza el texto de (A).

�(59)
(62)

(65)
(67a)
(67b)
(68a)
(68b)
( 70)

(75)

(80)

[ ..... . .. . ... ] destruyan lo que está abajo [ ...... ]."
[ ............ ] las tormentas.
[ ............ ] que lleven veneno.
Que el terror de tu grito [de combate] lo derribe.
Que experimente tinieblas, que su vista se altere y falle.
Que no se te escape, que en el encuentro las alas se le desprendan
Que en la mueca de un demonio-gal/u 36 se transforme tu rostro;
levanta el torbellino delante de tí,
(para fin de que él) no reconozca tus rasgos.
Que [Shamash] 87 arriba no encienda su fuego;
que la luz del día se vuelva para él oscuridad.
Extirpa su vida; cercena ( las alas) a Zu,
que los vientos se lleven sus alas a lugares irrevelados.
En dirección del Ekur, en dirección de tu padre,
que los vientos se lleven sus alas a lugares irrevelados".
El héroe escuchó la palabra de su madre.
Su valor para la batalla se acrecentó, se encaminó a la montaña.
Ella, la que hace uncir a los siete [del combate],
ella, la que [hace uncir] siete torbellinos,
[ella, la] que hace uncir siete tempestades,
[ ............ lo estimuló] al asalto.
[ ...... ] divinos enmudecieron en dirección de la montaña.
[ ...... ]de la montaña de Zu, el dios f.....-.] apareció.

7. (A): [" ............ ] haz que se convierta en bien.
[Para los dioses a quienes he da]do el ser,
haz que se produzca claridad.
Resueltamente emprende tu combate.
Que tus siete vientos malos se encaminen hacia lo alto.
( 5 ) Reduce al prófugo Zu.
Tranquiliza la tierra, [que] yo he constituido,
pon en tumulto su habitación.

15

Sigue una laguna de dos versos, cuyo contenido no puede inferirse a partir del
pasaje equivalente en el texto de (A).
30
Uno de los siete clásicos espíritus malos de la demonología mesopotámica. Para
la calidad de su 11mueca", cf. por ejemplo las representaciones de demonios en J. B.
PRITCHARD, The Ancient Near East in pictures relating to the Old Testament (Princeton, 1954) 215-16.
11

310

Que el temor se torne abrumadoramente pesado sobre él;
espanto es tu combate, que se eche a temblar.
Yo he hecho que contra él se levanten todas juntas las tormentas.
(10) Empuña el arco, que las flechas lleven veneno.
Que en el de un demonio-gal/u se transforme tu rostro.
Produce la niebla; tus rasgos no se verán oscurecidos,
tu resplandor se dirigirá hacia arriba.
Que tu f...... ] avance; sabrás hacer planicie la montaña.
(15) Que Shamash no se encienda en lo alto;
que el brillante día se vuelva para él oscuridad.
[Ex]tirpa su vida; reduce a Zu.
Que [los vien]tos se lleven sus alas a lugares irrevelados
[en direc]ción del Ekur, hacia Enlil, padre tuyo.
(20) Destroza con la tormenta las praderas de la mon[taña].
[Al mal]vado, a Zu, cercénale la garganta.
[Que la soberanía] entre de nuevo en el Ekur;
[que al padre tuyo, a tu pro]genitor, regresen las normas.
[Que otra vez aparezca] la edificación de sagrarios.
(25) [Que en las] cuatro [regiones del mundo]
se establezcan [tus residencias];
[que tus residencias] entren en el Ekur.
·
[Lleno de majestad de]lante de los dioses,
pre[potente sea tu] nombre".
[Escuchó] a su [ma]dre, el héroe.
[Su valor para la batalla se acrecentó], se encaminó a la montaña.
(30) Mi Señor 38 hizo uncir a los siete del combate;
el valiente hizo uncir siete huracanes.
siete huracanes que hacen a la arena revolverse en torbellinos.
Él suscitó una batalla que iba protegida por la oscuridad,
estimuló el asalto;
a su lado, para la batalla, enmudecieron los vientos.
(35) En un recodo de la montaña, Ninurta y Zu (uno a otro) se aparecieron.
Habiéndolo distinguido, Zu se encaminó hacia él.
Rechinaba los dientes como demonio; su halo recubría las montañas.
Rugía como león lleno de furia.
En su ira, desde su corazón gritó al héroe:

(40)

"He logrado sustraer la totalidad de las normas,
y de todos los dioses he regido los decretos.

• Ninurta.

El dios del Sol y el Sol mismo.

311

�¿Quién eres tú que vienes a combatirme? Exprésame tu [designio"].
Se puso arrogante,
y (tales) palabras salieron de su boca, dirigidas a él.
[Replicó a Zu el valeroso] Ninurta:
["He venido como] el que te [ha de aplastar"].
.
l
.
.,
[ ............ 1os vientos se agitaron.·
De nuevo, la armadura bañará de sangre.
Nubes de muerte llenaron [. ·..... retumbó la batalla].
El ...... en su fosa[ ............ ].
El vigoroso, el radiante primogénito de los dioses [. . . . j
al mandamiento de Anu y de Dagán. [ ....... Ninurta tendió el arco];

(46)
(55)

(60)

hacia el pecho [de su adversario] impulsó una flecha.
No se acercó a Zu, retrocedió la flecha.
Zu le había gritado:
"Flecha que [vie]nes a mí, regresa a tus cañaverales;
vara de arco, (regresa) a tus arboledas;

(65)

cuerda de arco, húndete en los lomos de las ovejas;
plumas, volved a los pájaros.'°
(Y) en cuanto hubo levantado con sus manos
las divinas [tablillas] de los destinos,
las flechas que la cuerda [del arco] impulsó
no se acercaron a su cuerpo.

[Asi]lencia[do] quedó el combate, la batalla se suspendió.
Las armas cayeron ociosas en impotencia, no redujeron a Zu.
(70)

Él, 41 hizo que Adad compareciese, le impartió una palabra:
"El hecho que has presenciado, particípalo a E[a]:
"Señor, así (fue): Ninurta estrechó a Zu,
Ninurta le disputaba el piso (mismo) de la guarida.
Tendió el arco, hacia (Zu) impulsó una flecha.

(75)

No se acercó a Zu, retrocedió la flecha.
Zu Je había gritado:
"Flecha que vienes a mí, regresa a tus cañaverales;

111
El texto de los vv. 30-43 ha quedado completo mediante las líneas 30-43 del fragmento K 3008, neobabilónico; cf. ERICA REINER, "Deux fragments du Mythe de Zu''i
Revue d'Assyriologie, XLVIr:i. (1954) 146-47. Para los vv. 44-46, cf. (S) 111 7-10.
Después del v. 46 hay una laguna de ocho líneas, irrestituible a partir del texto de (S).
«1 El texto de este conjuro ha quedado completo mediante SU 52/232, de Sultantepe.

Cf. O. R.

GuRNEY,

Acad,my, 1955, 26.
41

312

Ninurta.

11

The Assyrian tablets from Sultantepe", Proceedings of the British

(80)

vara de arco, (regresa) a tus arboledas;
cuerda de arco, húndete en los lomos de las ovejas;
plumas, volved a fos pájaros".
(Y) en cuanto hubo levantado con sus manos
las divinas tablillas de los destinos,
las flechas que la cuer[da del ar]co impulsó
no se acercaron a su cuerpo.

Asilenciado quedó el combate, la batalla se suspendió.
Las armas cayeron ociosas en impotencia,
no redujeron a Zu."

(85)

Adad se inclinó profundamente, recogió las instrucciones.
La palabra acerca de la batalla la trasladó a Ea-Ninigiku.4 2
Todo lo que el Señor había pronunciado, a Ea se lo repitió:
"Señor, así (fue) : Ninurta estrechó a Zu,
Ninurta le disputaba el piso (mismo) de la guarida.
(90) Tendió el arco, hacia (Zu) impulsó una flecha.
No se acercó a Zu, retrocedió la flecha.
Zu Je había gritado:
"Flecha que vienes a mí, regresa a tus cañavera[les];
vara de arco, (regresa) a tus arbole[das];
(95) cuerda de arco, húndete en [los lomos de las ovejas],
plumas, [volved] a los pájaros".
(Y) en cuanto hubo levantado [con sus manos]
las divinas [tablillas de los destinos],
[las flechas que la cuerda del arco impulsó
no se acercaron a su cuerpo].
[Asilenciado quedó el combate, la batalla se suspendió].
[Las armas cayeron ociosas en impotencia], ,
( 100) [no redujeron a Zu"]. 43
( 102) "ParÍicípale [ ............ J.
Todo lo que estoy diciendo, [repíteselo a mi hijo]:
"Que la batalla no a[ maine] a causa de tu consternación;
( 105) redúcelo, haz que el impacto del viento del sur eche aba jo sus alas.
Cuelga un listón [en] el extremo de tus flechas.
Cercena sus alones, paraliza sus manos.
42

"Señor del ojo puro". Ef)íteto de Ea.

43

Estos vv. 97-100 se han restituido según el texto paralelo en 81-84. El v. 101 1 del
que quedan algunas huellas en el texto de Sultantepe, debe de haber anunciado la respuesta de Ea. Para completar los vv. 107-18} se ha hecho uso de los doce versos en la co-

lumna IV de K 3008. Cf. E.

REINER,

op. cit., 148.

313

�Hazlo que pase la vista por sus alas,
y ellas lo privarán de la palabra.
Aun cuando grite "Mis alas, mis alas", no tengas miedo de él.
( 110) Afirma el arco contra tu pecho; hacia adelante saldrán volando
las flechas como relámpagos.
El ala y el alón revolotearán como mariposas.
Extirpa su vida, reduce a Zu.
Que los vientos se lleven sus alas a lugares irrevelados
( 115) en dirección de la casa de Ekur, hacia Enlil, padre tuyo.
Destroza con la tormenta las praderas de la montaña.
Al malvado, a Zu, cercénale la garganta.
Que la soberanía entre de nuevo en el Ekur;
[que al padre tuyo], a tu progenitor, regresen las normas.
( 120) [Que otra vez aparezca] la edificación de sagrarios.
[Que en] las cuatro regiones del mundo

[Que en las cuatro regiones del mundo
se establezcan] tus residencias;
[que tus residencias entren] en el Ekur.
(145) [Lleno de majestad delante de los dioses], prepotente sea tu nombre."
[Ninurta escuchó la palabra de su padre E]a-Ninigiku.
[Su valor para la batalla se acrecentó), se encaminó [a la montaña].
[Mi Señor hizo uncir a los) siete del combate;
[el valiente hizo uncir] siete huracanes,
(150) siete huracanes [que hacen a la arena revolverse en torbellinos].
8. (S), tablilla III:

se establezcan tus residencias;

que tus residencias entren en el Ekur.
Lleno de majestad delante de los dioses, prepotente sea tu nombre."
[Adad se in]clinó profundamente, recogi6 las instrucciones.
( 125) La palabra acerca de la batalla la trasladó a [Ninurta].
Todo lo que Ea [había pro]nunciado, a él se lo re[pitió]:
"Que la batalla no a[maine] a causa de tu consternación;
redúcelo, haz que el [impacto] del viento del ;ur eche abajo sus alas.
Cuelga un listón en el extremo de tus flechas.

(5)

(8a)
(8b)
(10)

(130) Cercena [sus] alones, paraliza sus manos.
Hazlo que pase la vista por sus alas,
y ellas lo privarán de la palabra.
Aun cuando grite "Mis alas, mis alas", no tengas miedo de él.

[ ............ ] se encaminó hacia él.
[ ...... ] su halo recubría las montañas.
[ ............ ] como león lleno de furia.
[ ...... ) desde su corazón gritó a [ ...... ) :
[" ............ ] la totalidad de las normas.
[ ...... ) que vienes a combatirme? Exprésame [ ...... "].
[ ...... ] replicó a Zu el valeroso N[i]ng[irsu):
["Al mandamiento del ...... del Duran]ki,
que mantiene firme el Duranki, que destina los destinos,
[ ...... ] he llegado yo, el que te ha de aplastar.
[ ............ ]huracán como armadura".
[...... J el ladrón de la montaña aulló [...... ] su alarido:
[" ............ ) bañará de sangre".
[ ............ ) retumbó la batalla.
[Al mandamiento de) Mami, auxiliadora de Anu y de Dagán,
regente de humani[dad),
[ ...... ]impulsó hacia él. No se acercó a [Zu, retro)cedió [ ...... ].
[ .................. ) que vienes a mí, re[gresa
... ).

(133a)Afirma el arco contra tu pecho; ha[cia adelante] saldrán volando
( 133b) las flechas [como relámpagos].
El ala y el alón revo[lotearán] como mariposas.

(15)

( 135) Extirpa su vida, reduce a Zu.
Que los vientos se lleven sus alas a lugares irrevelados
en dirección del Ekur, hacia En[lil], padre tuyo.
[Destroza con] la tormenta las praderas de la montaña.
Al malvado, a Zu, cercénale la garganta.

(63)

. a rru,, re[gresa .....
[ . . . . . . . . . . . . . . . . . . l que vienes
[" ........................ ·............ J palabra.

(64)

[ ........................ )no tengas miedo de él.

(67)

Destroza con la tormenta [ .................. J.
[ ........................ ] cercénale la garganta.
[ ...... ] al Ekur, al padre que te ha engendrado,
que regresen las nor[mas).

(140) Que la soberanía entre de nuevo [en el Ekur];
que al padre tuyo, a tu progenitor, regresen [las normas].
Que otra vez aparezca la edificación de [sagra]rios.
314

(17)

."]."

" En lo fundamental, todo este apenas conservado pasaje 16-68 parece corresponder
en contenido a los vv. 63-117 en el texto de (A).

315

�(70)

(75)

[Que se cons]truyan sagrarios para ti;
[ ...... en las cua]tro regiones del mundo establece tus residencias."
[Ningirsu escuchó] la palabra de su padre."
[Su valor para la ba]talla se acrecentó, retornó a la montaña.
[ ...... J a los cuatro vientos hizo subir con él, [para] el combate.
[ ...... ] la tierra se estremeció, se llenó de [ ...... J.
[ ...... ] se cubrió de tinieblas, los cielos de ensombrecie[ron].
En cuanto a Zu, [el malvado],
al impacto del viento del sur [se desprendieron sus alas]."

9. Existe, por otra parte, un mito sumerio de Zu, rama del ciclo épico
de Lugalbanda," cuya sección más característica se conoce por un documento
bilingüe de la época neoasiria:

(26) Ninkasi," la madre, la mujer conocedora,
(es) la que es colocada en el banquete.
( 28) Su jarra de mezclar es de diáfano lapislázuli,
( 29) su vaso de plata y oro puros.
(30) En el inebriante está el regocijo,
(31) en el inebriante se sienta el jú[bilo].
A partir de los datos del fragmento, resulta imposible saber si Lugalbanda
está realmente festejando con la familia de Zu, o si trata de apoderarse de
éste dominándolo por medio de bebidas embriagantes. En cualquier caso,
el pasaje recensiona una tradición muy peculiar, que no parece tener parentesco con la que se ha conservado en los textos exclusivamente semíticos.

LA MUERTE DEL LABBU
(2) Lugalbanda [fue] hacia las montañas,
hacia el distante lugar [ ...... J.
(4) En las montañas Sabu 48 [ • • • • • • • • • • • • J.
(6) La madre no está con él, no [lo aconseja];
(8) el padre no está con él, no [lo aconseja].
( 10) Uno muy apreciado, su conocido, [no está con él],
(12) un íntimo suyo una palabra no [le dice].
(14) En su propio corazón, él [revuelve] un': palabra:
( 15) "Al pájaro, lo que se merece, eso [le daré];
(16) a Zu, lo que se merece, eso [le daré].
(17) A su mujer abrazaré;
( 19) a la mujer de Zu, al hijo de Zu,
(20) los haré que se sienten para el banquete".
( 21 ) A Enna y Ninguenna "
(23) los trae a las montañas.
(25) La mujer conocedora, la madre,
(es) la que es colocada en el banquete.
4
'

Ea.

"En el v. 27 de SU 51/19A+37, uno de los pocos que con el auxilio de SU 52/187
puede ser leído casi íntegramente, la victoria del dios sobre Zu se enuncia de otra manera: "Redujo a Zu y le cercenó la gargan[ta]".
• 1 Rey de la ciudad de Uruk, tal vez con algún fondo de realidad histórica, pero

convertido en héroe de leyenda y divinizado. Fue considerado hijo de Enlil y asimilado
a Tishpak (ver luego la nota 52) y a Ninurta.
.s

11. (A) : Genúan las ciudades; la gente [. . .
. ...... ] ;
disminuía la gente, [ ........................ J.
A su lamentación, nadie[ ......................... ];
a su alarido, nadie [ ........................ J.
(5) "¿Quién [ha engendrado] al [dragón]-serpiente?
El mar [ha engendrado] al [dragón]-serpiente".
Enlil dibujó en el cielo [la figura de la serpiente] .

Lugar desconocido.

Enna: "Señor"; Ninguenna: "Señora de la sala del trono". Probablemente el hijo
y la mujer de Zu.
49

10. PERTENECE TAMBIÉN al ciclo de Enlil y de Ninurta. Menos extenso y
más despojado que el Mito de Zu, plantea y soluciona un problema de idéntico alcance, la destrucción de una potencia monstruosa que ha irrumpido
en el mundo de los hombres. La procedencia marítima del dragón enemigo
y la mención expresa de la soberanía sobre el cosmos como correlativa de la
victoria contra el caos, por otra parte, aproximan su contenido a los datos del
Enuma elish. Y la desnudez y el rigor en el tratamiento de sus temas, reducidos a su formulación esencial, casi a sus términos esquemáticosi lo vuelven
el más puro de los mitos acerca de la crisis y restitución del orden en el universo.
Dos tablillas asirias han conservado su texto. (A) proviene de la biblioteca
de Assurbanipal en Nínive. (B), de la que sólo son legibles las líneas correspondientes a la descripción del monstruo, fue hallada en Assur y es aproximadamente doscientos años más antigua.

00

"Señora que llena la boca". Diosa de las bebidas embriagantes.

317
316

�(10)

(15)

(20)

( 24)

( ?)

Cincuenta dobles horas era su longitud,
una doble hora ( era) [su anchura],
seis varas sus fauces, doce varas [su ...... ],
doce varas el circuito [de sus] oreüas];
a sesenta varas, [ ...... ] los pájaros.
Desplazaba en el agua nueve varas de profundidad.
Levantaba su cola [. . . . . . varas hacia lo alto].
Los dioses en lo alto, todos ellos, [ ...... J.
En el cielo, los dioses se prosternaron delante de [Sin],"
y la fimbria de la vestidura de Sin [asieron] presu[rosos]:
"¿Quién irá [a matar] al Labbu,
a salvar la vasta tierra [ ............ ],
.
" ' [ . . . . . . . . . . . . . . . . . . ?"]
y a e1ercer
elsenono
. .
"Avanza, Tishpak," y ma[ta] al Labbu,
salva la vasta tierra [ .................. ],
y ejerce el señorio [ .................. "].
"Tú me enviaste, Señor, [a matar] a la progenie del río;
no conozco [ .................. ] del Labbu".
[ ...... ] abrió su boca [para hablar] al dios [·. . . .. ] :
"Haz subir al nublado, a la tempestad del sur [ ...... ] ;
tu sello de vida" [sostén] delante de tu rostro,
derriba y mata al Labbu [ ......... "].

(5) Hizo subir al nublado, a la tempestad del sur[.~- ... ];
su sello de vida [sostuvo] delante de su rostro,
derribó y mató al Labbu [ ......... ].
Tres años, tres meses, un día y [una noche]
fluyó la sangre del Labbu [. . . . .
. .... ].
12. (B): En el mar el [dragón]-serpiente fue engendrado [ ...... ].
Su dorso tenía sesenta dobles horas de largo.
Su cabeza tenía treinta dobles horas de alto.
[Sus] párpados se extendían media (doble hora) cada uno.
(25) [Sus piernas] daban pasos de veinte dobles horas de abertura.

1

. f
1

ti Luna y dios de la Luna. Nannar (cf. parágrafo 15, vv. 30, 58 y 63), otro nombre
suyo, probablemente lo designa en cuanto asume la forma del creciente.
61
Deidad originaria de Eshnunna, en la región transtigriana. Los textos mesopotámicos hacen de él un 04 Ninurta de las abluciones".
111
Indudablemente un amuleto. Para la victoria sobre lo monstruoso obtenida por
medio de recursos mágicos, cf. Mito de Zu, (A) 127-50, en conexión con (S) III 72-77,
o Enuma elish, I 59-66.

318

Comía peces, creaturas del [mar].
Comía pájaros, creaturas del [cielo].
Comía onagros, creaturas de la [planicie].
[Comía] gente, a la gente [ ...... ].
13. La parte inferior del anverso y las primeras líneas del reverso de (A)
están rotas. Podría suceder que los versos 23 y 24 indicasen que Tishpak
rehusa el encargo de combatir contra el Labbu, y en ese caso la sección perdida habría relatado cómo otro dios era invitado y o bien asimismo rehusaba
o bien fracasaba en su cometido. Es probable también que haya sido el propio
Tishpak quien ha intentado infructuosamente la lucha. De cualquier modo,
al comenzar las líneas legibles en el reverso alguien se dirige a un dios para
comunicarle instrucciones con respecto al combate que está sosteniendo. Y se
abren entonces dos posibilidades. O bien un tercer dios libra la batalla contra el monstruo, de manera semejante a como ocurre en la segunda tablilla
del Enuma elish, o bien, como en el texto (A) del Mito de Zu, es el mismo
dios protagonista el que, una vez oídas las nuevas instrucciones, vence al enemigo y restaura con ello el orden en el mundo. Si, como parece, Tishpak es
aquí fundamentalmente una manifestación de Ninurta, la última se presenta
como la más aceptable de las dos posibilidades.

SIN Y LOS SIETE ESPÍRITUS MALOS

14. SE HALLA EN LA TABLILLA XVI de una compilación de con juros intitulada M a/vados demonios. Indudablemente se refiere sólo a un eclipse de luna,
"oscurecimiento de Sin", y en ningún momento se ocupa de la posibilidad
universal de desorden que los dos mitos precedentes confrontaron. Como en
el Enuma elish, Marduk ha suplantado a Ninurta en su función de adalid
de los dioses, sustitución favorecida esta vez por la vinculación del relato al
mundo mágico de Ea. El mito entronca, además, con la tradición de rivalidad entre Anu y Enlil, de la que hay testimonio expreso en un calendario
litúrgico proveniente de Assur."
15. "Bruscas tempestades, malos espíritus son.
H VAT 9947. Cf. E. EBELING, Tod und Leben nach den Vorstellungen der Babylonier,
I (Berlín y Leipzig, 1931) 37-40.

319

�Son espíritus inmisericordes,

que en el dique del cielo " fueron engendrados.
Son provocadores de infortunio, (eso) son.
(Son) malvados que todos los días salen a lo malo,
que avanzan para cometer iniquidad.
( 5) De los siete, uno es el Viento del Sur, [ ...... ] ;
el segundo (es) un dragón
cuya boca está vastamente abierta, y nadie [ ..... . ] ;
el tercero (es) una pantera rabiosa, que se roba a los hijos;
el cuarto es una terrífica serpiente, [ ........... . ] ;
el quinto es un león iracundo, que no [sabe] nada de retroceder;
( 10) el sexto es un [ ...... ] que se levanta,
que se vuelve contra los dioses y contra los hombres;
el séptimo es una tempestad del sur,
un viento malo, que no conoce indulgencia.
Siete son, mensajeros del rey Anu son.
De ciudad en ciudad, ellos causan tinieblas.
Un huracán que cruza furioso por el cielo, (eso) son.
( 15) El espeso nublado que produce tinieblas en el cielo, (eso) son.
El soplo de vientos que se desatan,
que en el claro día producen oscuridad, eso son.
Con el Imhullu, el mal viento, ellos pasan danzando.
Inundación de Adad, confusión fuerte, (eso) -50n.
A la diestra de Adad marchan ellos;

(20) en el horiwnte [centellean] como relámpagos.
Para cometer iniquidad, adelantan.
En el vasto cielo, mansión del rey Anu,
se presentan, malos, y no tienen igual" .
Entonces escuchó Enlil esta noticia, y tomó a pecho la cosa.
Con Ea, excelsa riqueza de los dioses, consultó.
(25) A Sin, Shamash e Ishtar
los designaron para que rigiesen el dique del cielo;
con Anu repartió entre ellos el señorío sobre la totalidad del cielo
-entre ellos tres, los dioses, sus hijos(y) que de día y de noche
estuviesen incesantemente preparados les ordenó.
Ahora pasan danzando los siete espíritus malos por el dique del cielo.
111

¿El zodíaco? Ver E. EBELING, Altorientalische Texte zum Alten Testament (2a.
ed., Berlín y Leipzig, 1926) 139, nota g.

320

(30) Enfurecidos, delante de Nannar-Sin forman un círculo.
Al varonil Shamash y al valeroso Adad traen a su lado.
(32) Ishtar ocupó con Anu, el rey, una morada resplandeciente,
porque aspiraba a la supremacía del cielo.••
(40) Sin, oscurecida su luz, no se sentó en su morada señorial.
Los dioses malos, los mensajeros del rey Anu, ellos,
los malvados que se levantan en la noche,
desearon lo malo;
desde el centro del cielo se irguieron contra la tierra, como un viento.
(45) Enlil vio el oscurecimiento del varonil Sin en el cielo.
El Señor" llamó a Nusku," su visir:
11

Nusku, mi visir, lleva mi mensaje al Apsu,

noticia de mi hijo Sin, que en el cielo malvadamente ha sido oscurecido.
A Ea, en el Apsu, comunícalo".
(50) Nusku hiw aprecio de la palabra de su señor.
A Ea, en el Apsu, fue presurosamente;
al príncipe, a la excelsa riqueza, al señor Nudimmud."
Nusku comunicó ahí el mensaje de su señor.
Cuando Ea, en el Apsu, escuchó esta noticia,
(55) se mordió los labios, de lamentos colmó su boca.
Ea convocó a Marduk, hijo suyo, y (le) dio a conocer el mensaje:
"Socorre, hijo mío Marduk,
al hijo de príncipe Nannar-Sin,
que en el cielo malvadamente ha sido oscurecido,
cuyo oscurecimiento se ha visto en el cielo.
(60) Los siete dioses malos, portadores de muerte, intrépidos,
los siete dioses malos,
que se levantan como una tromba y pasan sobre la tierra,
que contra la tierra se levantan como una tempestad del sur,
delante de Nannar-Sin, enfurecidos, han formado un círculo;
al varonil Shamash y al valeroso Adad llevaban a su lado" .
El resto del mito, que indudablemente terminaba con la liberación de Sin,
ha desaparecido. Aproximadamente diez líneas después, la tablilla se reanuda con un ritual de exorcismo en nombre de Marduk, al que la demonomaquia
ha servido de fundamentación.
" Sigue una laguna de siete líneas, que debe de haber relatado cómo Sin fue asaltado
y oscurecido por los siete demonios.
n Enlil.
• Dios del fuego para los sacrificios.
• ºEl que engendra y produce". Epíteto de Ea.

321

H.21

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,1

1

NOTA SOBRE LOS TEXTOS
1

11

1

Sin y los siete espíritus malos. Se ha conservado en una serie de fragmentos publicados1 transliterados y traducidos por R. C. THOMPSON, Cuneiform texts from Babylonian tablets in the British Museum (=CT), XVI (Londres, 1903) láms. 19-21, y
The devils and evil spirits of Babylonia, I (Londres, 1903) 88-101. Como ya se hizo
constar, fue traducido al español, según edición anterior, por P. GENER, Historia de la
Literatura (Barcelona, 1902) 46-48. Y existe versión más reciente, de E. EBELINO,
en H. GRESSMANN, Altorientalische Texte zum Alten Testament (2a. ed., Berlín y
Leipzig, 1926 =AOT2) 139-41. Para toda la serie Malvados demonios, cf. R. C.
THOMPSON, op. cit., I, 2-211.
La muerte del Labbu. El texto de (A} se halla en Rm 282, tablilla publicada por
L. W. Krno, CT, XIII (Londres, 1901) láms. 33-34, y transliterada y traducida por
P. JENSEN, Assyrisch-babylonische Mythen und Epen (Berlín, 1900; Keilinschriftliche
Bibliothek, VI 1 =KB VI 1) 45-47J y por· el propio Krna, The seven tablets of creation,
I (Londres, 1902) 116-21. Hay traducciones posteriores de E. EBELING, AOT2 13839, y de A. HEIDEL, The Babylonian Genesis (2a. ed., Chicago, 1951 =BG2} 141-43.
El texto de (B) consta en las últimas líneas en un fragmento publicado y traducido
por E. EBELING, Keilschrifttexte aus Assur religi0sen Inhalts, I (Leipzig, 1915) no. 6,
y "Ein Fragment aus dem Mythos von der grossen Schlange", Orientalistische Literaturzeitung, XIX (1916), cols. 106-08. Traducción ulterior en A. HEIDEL, BG2 143.
El mito de Zu. Del texto de (N) se han recuperado cuatro fragmentos. (a): K
7257. Proemio. Transliterado y traducido por ERICA REINER, "Le char de Ninurta
et le Mythe de Zu", Revue d'Assyriologie ( =RA}, LI (1957) 107-09. (b}: K
3454+ 3935. Tablilla I, cols. II y 111 más restos de las cols. I y IV. Publicado por
L. W. Krno, CT, XV (Londres, 1902) láms. 39-40. Transliterado y traducido por P.
]ENSEN, KB VI 1 47-55. Otras traducciones por E.-EBELING, AOT2 141-43, A.
HEIDEL, BG2, 144-47, y E. A. SPEISER en J. B. PRITCHARD, Ancient Near Eastern texts relating to the Old Testament (2a. ed., Princcton, 1955 =ANET2} 112-13. (c } : Sm 1087.
Tablilla I, cols. II y 111, vv. 38-43 y 76-89. Al parecer no publicado todavía. Sus
escasas variantes con respecto a (b) se hallan registradas en E. REINER, 11Deux fragments du Mythe de Zu", RA, XLVIII (1954) 146. (d}: DT 292. Tablilla I, cols.
111 o IV, líneas correspondientes a (S) II 32-36. Transliterado y traducido por E.
REINER, ibid.
-k
La recensión (A) se conoce por una sola tablilla, 21506w según la numeración del
diario de excavaciones en Assur, probablemente perdida, pero representada por cinco
fotografías en el Museo de Berlín: A 6551/52 y K 158/59 y 162. Indudablemente es
la segunda de las tres que compondrían la copia completa. Ha sido publicada por E.
EBELING, Literarische Keilschrifttexte aus Assur (Berlín, 1953) no. 1, y transliterada
y traducida por él mismo, "Bine neue Tafel des akkadischen Zu-Mythos", RA, XL VI
(1952) 25-41. Un fragmento neobabilónico, K 3008, duplica sus líneas 27-43 y 112-24;
el. E. REINER, RA, XLVIII (1954) 146-48. Y se hallan asimismo muy próximos a ella
los textos de Sultantepe.
(SU} consiste de cinco fragmentos: (a}: 52/232: tablilla II, vv. 41-91; (b}:
51/102A+52/63+70+76: 11 1-150 y colofón (fechado en 718 aJC}; (c}: 52/218:
II 26-41; y (d}: 51/19A+37 y (e}: 52/187: tablilla III. Los cinco han sido publicados en O. R. GURNEY y J. J. FrNKELSTEIN, The Sultantepe tablets, I (Londres,

322

1957) nos. 19, 21-23 Y 25. Ver ta111bién O. R. GURNEY, "Tbe Assyrian tablets from
Sultantepe", Proceedings of the British Academy, 1955, 26-27. Y cf. además W. G.
LAMBERT, "The Sultantepe tablets: a review article", RA, LIII (1959) 119-38.
Y el material de ( S) proviene de dos tablillas, aparentemente sin número de catálogo, conservadas en el Museo del Louvre. Con sólo dos columnas cada una, parecen
ser la segunda y la tercera de las cuatro que constituyeron el ejemplar de Susa. Fueron
publicadas inicialmente por V. ScaEtL, "Fragments de la legende du dieu Zu version
susiénne", RA, XXXV ( 1938) 14-25, y de nuevo transliteradas y traducida~ por J
NouGAYROL, "Ningirsu vainqueur de Zu", RA, XLVI (1952) 87-97. y en ANETÍ
110-12 Y 515-16, E. A. SPEISER ha traducido una versión compuesta a base de (S)
y de (A}.
El bilingüe neoasirio, por último, se halla en K 4628, texto editado por L. W. KING,
CT, XV (Londres, 1902) láms. 41-42, y traducido por P. ]ENSEN, KB VI ¡ 55.57 y
E. EBELING, AOT2 143. Para el ciclo sumerio de Lugalbanda puede verse además s. 'N.
KRAMER, "Sumerian literature", Proceedings of the American Philosophical Society,
LXXXV (1942) 321, a completar con id., Sumerian literary texts from Nippur (New
Haven, 1944; Annu_al of the American Schools of Oriental Research, XXIII) 12.
Todas las traducc10nes y transliteraciones citadas han sido tenidas en cuenta para la
elaboración del presente trabajo.

323

�HERNANDO DOM!NGUEZ CAMARGO, PRIMOGÉNITO
DE GóNGORA

Dr. JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA
San Luis Potosí, S. L. P.

TRAYECTORIA CRÍTICA
LA OBRA DE DoMÍNGUEZ CAMARGO -habent sua fata libelli- ha resentido
los altibajos de los cambios estéticos y las vicisitudes de la tornátil posteridad.
Nace al ardiente panegírico de sus editores, no sólo con crecidas laudes,
sino con todo cuanto pudiera fantasearse de más colmado.
Prosigue recibiendo, en el Setecientos, la más encendida y confiada defensa, así sea en una voz solitaria y audaz.
Pero cuando, a la mutación de los gustos, la fácil mofa, la incomprensión
obtusa o después el más cómodo olvido sepultaron a todo cuanto había florecido bajo el signo del Barroco, con el pretexto de un falso clasicismo, la crítica
envolvió en igual desdén a Góngora y los suyos.
La fobia antibarroca del XIX se expresa, más que en juicios sobre Domínguez Camargo, en prejuicios unilaterales, en tímidas concesiones o en suposiciones gratuitas.
Si, al fin y al cabo, estos "juicios" pudieran hallar alguna evasiva misericordiosa, en cuanto producto de su tiempo; no podemos encontrar explicación que favorezca la actitud de ciertos críticos más recientes -después de
la dilatada y lúcida revalorización del Barroco-, a quienes nadie tiene derecho de exigirles simpatía, pero sí, al menos, entendida comprensión del
gongorismo.
Cerrado el periplo de su aventura, torna la obra de Domínguez Camargo
a su primer nivel de férvido aplauso que la restituye a su altura exacta.
Mucho más que un dato externo para la geografía, han confluido al retorno y gloria del Poeta de Santafé -tras las nobles y vigentes voces de Es-

325

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..

1

' ''

paña-, el empeño y el amor de su natal Colombia que le erigirá, en la edición de sus obras, el más perenne monumento; de Argentina que le consagra,
en el estudio de Carilla, el primer libro dedicado exclusivamente a analizarlo; de Méjico, en fin, que, pudo contribuír a esta justa ofrenda coral, ya unánime y plausora de toda la Ancha Castilla.
Albores de la Fama

Mucho antes que el maestro Don Antonio Navarro y Navarrete diera "a
la estampa y al culto teatro de los doctos" el Poema Ignaciano, "ya tenía
noticia" de él; si bien llegó a sus manos '"'por medio bien extraordinario",
después de la muerte del autor, cuando aún "carecía del aplauso de los cultos", y sólo él, su depositario, podía ufanarse de serle su "estimador" y "apreciador".
"Llegó a mis manos (el poema) -explica- como obra en quien su autor aún no había echado las últimas líneas de la elegancia y primor, por haberle atajado la muerte cuando con más calor trataba de ajustarla" ... "reconociendo que no estaba acabada, ni con el aseo y perfección debida ...
Y porque no careciesen los aficionados a las Musas, de tan sublime espíritu,
me dediqué al estudioso desvelo" de completarlo. Por eso "extrañará el poema algunas octavas y versos míos, que ha sido forzoso ingerir, porque no sa•
liesen algunos cantos defectuosos. . . Lo que puepo asegurar, es que no los
admirará por iguales (el lector) ; que los desconocerá, sí, por humildes", pues
"sólo el ingenio de tal Apolo, los rayos de tan refulgente Sol pudieran limar e ilustrar sus mismos versos".

Si no precisa su ingerencia en la factura del Poema, sí subraya el poderoso
caudal gongorino que lo fecunda: "De algunos versos enteros se valió de
Góngora (como primogénito de su espíritu), y de algún otro poeta, para ilustrar su Poema; pero con ingenuidad lo confiesa a la margen, como yo se lo
he reparado en el borrador, que he visto".

' 1

Y aunque confiesa que siempre ha de "quedar atrasado en la alabanza",
Navarro Navarrete juzga a Domínguez Camargo "el más culto e ingenioso
poeta, no sólo del Nuevo Reino de Granada, su patria; pero, a mi entender,
el refulgente Apolo de las más floridas Musas de todo este Nuevo Orbe".
Ensanchando su visión, ya profética, más allá de los mares y los siglos,
pondera: "Muy limitada fama le buscara al Poema, si me contentara sólo
que le gozasen estos bárbaros aunque capaces límites de América, y no aspirase a que navegase a las cultas riberas de la Europa. Confiado le aseguro
la buena acogida de sus habitadores. . . Este poema, por raro, por exquisitc,

326

y peregrino, será apreciado de todos; y mejor, de los más cultos ingenios ...
Su grande numen le negociará a Nuestro Poeta el aplauso de los raros, entre los que precian los versos y saben honrar los famosos ingenios, adquiriendo cabal la gloria entre propios y extraños, que no consiguió del todo en vida
entre los mismos de su Patria".
Gracias al "intelecto de amor" de Navarro Navarrete -a su palabra
fervorosa lo mismo en la Dedicatoria que en el Prólogo "al curioso lector", y
a su trabajo de integrar y publicar el Poema Heroico-, Domínguez Camargo
ha podido pasar "de los retiros del silencio a la publicidad de la fama".
No podemos ignorar, en estos albores laudatorios, la "aprobación del R. P.
M. Fr. Pedro Palomino, de la Orden de San Benito, Predicador de su Majestad y Abad que ha sido del Monasterio de San Isidro de Dueñas", estampada al final de los preliminares del San Ignacio. Cultor obligado de la tradicional paciencia benedictina, a Fray Pedro Palomino aún le parece breve
y reducido el caudaloso volumen del Poema Heroico. Como si no bastaran
sus cientos de octavas y miles de versos, para cantar nada más que una parte de la vida de San Ignacio: " ... He leído este libro y para quitar el escrúpulo de apasionado, lo he notado de pequeño cuerpo para tanta alma. ¿ Cómo puede escribirse, en tan pocas hojas, vida, grandezas, prerrogativas y milagros de tan prodigioso Santo, si no es que sus alabanzas se remitan al silencio?. . . Grandeza del Patriarca San Ignacio, se explica mejor hablando
menos. Este estilo siguió el autor del libro. Mucho dice en lo que de industria
calla; y en lo que con tanto acierto escribe, muestra bien su mucho afecto, su
devoción grande, la riqueza de su vena, la abundancia de sus noticias y la
valentía de su ingenio".
Desbordando los límites de una mera aprobación eclesiástica, orientada a
emitir un juicio sobre cuestiones de fe y costumbres, Fray Pedro Palomino
no puede menos de advertir en Domínguez Camargo, esas altas dotes poéticas, tan insignes y peculiares del Poema Heroico, de su "riqueza" y "valentía".

La Apología del XVIII

Débese a Don Manuel del Socorro Rodríguez, director de aquel benemérito "Papel periódico de Santafé de Bogotá", la primera defensa de Domínguez Camargo.
Bajo el rubro general de "Satisfacción a un juicio poco exacto sobre la li•
teratura y buen gusto, antiguo y actual, de los naturales de la Ciudad de
Santafé de Bogotá", publicó, anónimos, tres artículos consecutivos, los viernes

327

�30 de marzo, 6 y 13 de abril de 1792, precisado a contestar las impugnaciones
de "El Espectador Ingenuo", que transcribe en su parte medular. El cual,
después de confesar que no es natural de Santafé, sino que se halla "accidentalmente en ella después de haber visto algunas ciudades cultas de Europa,
y las más nombradas de América"; y después de presumir donosamente de
sus conocimientos literarios, interroga y reclama al director: "¿ Qué gusto se
ha de tener a este bellísimo ramo de literatura en un País donde jamás se
han conocido sus elementos? ¡ Ah, qué perdido es todo lo que Usted ha incluido de poesía en varios números de su periódico!"
Aunque, en un principio, el director prefirió soslayar esos "papeluchos que
en substancia nada contenían, sino torpes y groseras invectivas contra el honor literario y fina ilustración de esta capital", tanto más que "los autores de
tales folletos, no siendo capaces de enviarnos composiciones dignas de los espíritus reflexivos, o útiles de algún modo al público, pretendían que el periódico se redujese a las ridículas contestaciones, satirillas y bufonadas en que
suelen degenerar tales escritos" ... ; a la postre, se vio forzado a responder
para que no fuera que ~'muchos sujetos fuera del Reino" se formaran "otro

concepto de la literatura, cultivo y buen gusto de la Ciudad de Santafé, pues
sabemos (y aún quizá corre por escrito) que se le considera bajo un aspecto
poco decoroso y demasiado infeliz con respecto a las Cortes de México y del
Perú" . ..
Aunque el autor del ensayo apologético promete satisfacer a su impugnador con pruebas de los logros literarios antiguos y ac.tuales, no encuentra mejor contestación que dedicar la parte más amplia de su apología, al estudio
y encomio de Domínguez Camargo.
Apenas lo nombra, se exalta entusiasmado: "Es preciso hacer ver a Ud., y
a otros muchos que quizá lo ignoraban ¡ cuál sería el talento de un hombre
que, ahora 126 años, cuando a duras penas venían libros de la Península,
desde este rincón de América dirigía sus melifluos acentos al Coro Délfico,
con tanta sublimidad y energía como los más famosos Vates de la Europa!"
Y, ya en este tono, prosigue el desbordamiento: "¡ Oh, el mayor de los ingenios americanos!" Pero contiene la efusión y anota al pie de la página:
"Bien considero el reparo de algunos sobre esta expresión; después satisfaremos con la claridad que exige el asunto". Pero torna el entusiasmo: "¡ Tú
fuiste el primero en este Nuevo Mundo que supo imitar con elevación y maestría el armonioso idioma de los Horneros y Virgilios! Sí, por cierto, ¿ Quién
no se admira al ver que, en aquella edad, se escribiesen en Santafé unos versos tan sublimes, tan numerosos, tan eruditos y tan llenos de fuego ... ?"
Después de preguntarse si en la Corte de Felipe IV habría un poeta superior al Santafereño, su apologista opina justamente que el Conde de Villa328

mediana -"aquel cisne palaciego que lograba entonces los mayores aplausos"-, no le aventaja "ni en la sublimidad conceptuosa, ni en la belleza de
la dicción" ; y que se halla "mucho más método y buen gusto poético en el
Americano que en el Europeo"; si bien Don Manuel del Socorro Rodríguez,
-poco afecto al tiempo "de la corrupción de nuestro Parnaso" y al "miserable
siglo de nuestra poesía" en que vivió Domínguez Camargo-- se equivoca al
afirmar que este poeta "siguió la sencilla elevación de los Argensolas" y la línea de Remando de Herrera y Hernando de Acuña, mientras el Conde" se declaró abiertamente por el partido de los hinchados cultos, gongorizando entre otros varios" . ..

En cuanto a la confrontación de Domínguez Camargo respecto de los poetas americanos que "existían en aquella época", Don Manuel torna a colocar el cetro en manos del Santafereño: "¿Nos ha quedado, por ventura, alguna obra que acredite un genio creador, un talento original", como el
suyo? Al pasar de lo general a lo particular, continúa: "Aunque hablando
con todo el rigor crítico y filosófico que pide la materia, parece que ningún
talento americano (tomado en la fuerza natural de lo que se dice Ingenio)
ha sido superior al de la célebre mexicana Sor Juana Inés de la Cruz; sin
embargo, debemos alegar en favor de nuestro Domínguez, no sólo la notable
diferencia de los tiempos en que existieron uno y otro, sino de las ciudades
en que vivían y también de las proporciones para estudiar metódicamente un
tan difícil ramo de literatura".
El apologista reconoce "algunos defectos acerca de las figuras y dicción
poética de nuestro granadino"; vicios que no sólo disculpa el signo de sus
tiempos, sino que acredita la "rectitud del número" del poeta, que supo esquivar "las posibilidades y juguetillos de voces" que entonces "se celebraban
con el bello nombre de agudezas, adquiriéndoles a sus partidarios los magníficos renombres de cultos y de divinos".
Pero, se impone una pregunta previa: "¿Por qué tan ilustre ingenio yacía
olvidado en el mismo seno de su Patria?" Cuatro causas lo explican:
a) el asunto poético: "Poco leídas las poesías sagradas, por la natural aversión que tiene nuestra miseria a todo lo que instruye".

b) la condición geográfica de Santafé que entonces dificultaba "el comercio de libros" y "la preocupación de piezas y noticias literarias".
c) la ausencia dolorosa de ejemplares. Si en la ciudad de Santafé, "que
debía haber cuatro mil, no hay (sino) cuatro. . . ¿ en dónde los habría? Y lo
que es mucho más doloroso, ¿ cuándo se volverá a hacer otra edición?" Habrían de transcurrir 196 años para colmar el urgente deseo del buen Don
Manuel.
329

�d) falta de imprentas: dificultad de establecerlas con la formalidad que
corresponde, riesgos en la remesa de manuscritos a Europa, excesivos costos
en la impresión y traída de ejemplares. Estos "excesivos costos" lo hacen
suspirar como en paréntesis: "Aquí era el lugar de anunciar al fin de nuestro
periódico dentro de breves días" ...
No son menores méritos de este alegato, los datos biográficos sobre Domínguez Camargo y el afectuoso análisis del soneto A Guatavita.
Bien pudo Don Manuel empezar y concluir su "satisfacción" con casi este grande y colmado argumento: "Ya ha visto Ud., en nuestro Domínguez
Camargo, un hombre de un mérito sobresaliente, el cual quizá jamás querría
Ud., ( y aún otros muchos) conceder que había existido en el ciudad de Santafé" ... ; digno "no de este miserable elogio que le hace el más rudo de los
hombres, ni de que sea el monumento que eleve su memoria a la posteridad
un triste folio volante, como el presente; sino de que el Ingenio Americano
le erija una pirámide de oro donde, inscrito su nombre con caracteres de diamante, lo coloque sobre el monte de su gloria literaria para eterno timbre de
. ".
s1 mismo
;

El exhordio de los prejuicios

En juicio sumario, D. José María Vergara y Vergara, el autor de la
Historia de la literatura en nueva Granada -cüya primera edición data de
1867- asienta que "las bellezas o defectos de los literatos neogranadinos no
son propios, sino hijos de las bellezas o defectos de la escuela española que
seguían"; y ya más gratuitamente prosigue: "En el siglo XVII, no hallaremos sino retruécanos, afectación y frases puestas en tortura para que no
cometan la simpleza de dejarse entender".
Con facilidad podemos colegir las consecuencias que sobre Domínguez
Camargo obtiene de tales antecedentes: "No podía Camargo, que no era
un genio, producir otra cosa que absurdos" ...
11

Aunque reconoce su dependencia poética de Góngora, "de quien es el
primer hijo" -tal como lo advierte el prólogo del Poema Heroico- y aunque comenta "que no se le puede pedir más gongorismos a la época del
gongorismo", no podemos menos que tachar de incongruente a Vergara
cuando, reconociendo palmariamente "los gongorismos" de Camargo, se admira de que llame "celeste bola" a un astro y de que, peor todavía, esté
convencido de que esta imagen "hubiera hecho pasmar de admiración a
Góngora". . . "Pero en medio de tantos absurdos -concede Vergara- la
versificación es robusta y tiene versos que demuestran ingenio digno de me-

330

jor arte poético, Camargo tenía verdaderamente talento y fuerzas literarias".
Salvedades encomiásticas que repetirán, a su modo, Menéndez y Pelayo, Gómez Restrepo y Ortega.
Un nuevo planteamiento

En el "estudio preliminar" al Parnaso Colombiano, Colección de poesías
escogidas por Julio Añez, de 1886, Rivas Groot dedica algunas líneas al Poema
Heroico. "A más de ser de buenas proporciones, tiene octavas reales de algún ingenio, aunque un tanto salpicadas de gongorismos". De Góngora procede la "manía de las piedras preciosas y otros objetos, al par que determinadas flores". "No fue sólo de nuestro autor, sino, como la mayor parte de
los defectos que hay en él, de los tiempos que corrían y de la culta copia de
Góngora, no en lo bueno, sino en lo malo de éste, que sus admiradores exageraron.
Buscando una disculpa a quienes "han usado de ingenio semejante y que han
sufrido, por ello, constante flagelo", Rivas Groot pide a los críticos que, antes
de censurar tales gongorismos, "y señalarlos como muestras del profundo
extravío del gusto ... , tengan en cuenta que las más ( de esas composiciones) no son serias, sino de propósito burlescas, y que en este terreno tales
cosas son por lo menos disculpables y, en todo caso, preferible a correctas
insulceses".
A don Antonio Gómez Restrepo le pareció esta observación de Rivas Groot,
"ingeniosa" y comprobatoria de "la agudeza del crítico", aunque no dejó
de puntualizar que los poetas gongoristas trataban también sobre "los asuntos
más serios, como es de verse en el citado Romance de Domínguez Camargo,
sobre la muerte de Nuestro Señor Jesucristo".
Corresponde, sin embargo, a Rivas Groot el mérito de haber iniciado una
rectificación o reconsideración del fallo unilateral y adverso que, hasta en
ese momento, se había preferido sobre el Poeta. Lo esencial de su actitud
es el separarse de Vergara, el buscar un nuevo planteamiento, intentar nuevas
formas de acercamiento a Domínguez Camargo, y subrayar algunos aciertos
y aspectos de valor positivo.
Como si quisiera colmar el vacío de Vergara -quien se limitó a mencionar el soneto A Guatavita, desentendiéndose de los otros poemas menoresRivas Groot dirigió su atención hacia las flores del Ramillete, que nadie veí~
tomando en cuenta. Esta es la razón por la cual no se detiene en el canto a
San Ignacio. El carácter de su trabajo, prólogo para una antología, explica
la rapidez del discurso y la preferencia dada a los poemas del Ramillete

331

�sobre el Poema Heroico. No pretendió emitir un juicio completo ni definitivo del poeta y su obra; sino proponer algunas consideraciones, discutibles, pero novedosas.
"Desdén y prisas de don Marcelino"

Son conocidos, de sobra, los prejuicios de don Marcelino hacia toda poesía
que lleva el cuño gongorista. Tal desdén, y la premura con que escribió el
panorama anchísimo de la íntegra Poesía Hispanoamericana, "sin la calma
feliz y la serena degustación que le habría permitido revisar con juicio más
personal sus heredadas y esteriotipadas condenaciones" de aquellas maneras de arte -como reflexionaba Alfonso Méndez Planearle---- explican la
incomprensión y la rapidez con que juzgó al Poema Heroico.
"Si el crítico eminente dormita aquí. . . --continúa Méndez Plancartesólo lo podemos lamentar, pero no omitir". Sólo así pudo reducir las letras
colombianas del siglo XVII -"de mal gusto" y "grande esterilidad poética"-, a "algunos versificadores gongorinos", y "aún éstos . .. poco fecundos"
y autores de un "corto número de poesías impresas".
· Mientras cede a "la piadosa diligencia de los eruditos bogotanos el apurar
el catálogo de aquellos cuyas obras se han perdido, o de quienes sólo se
conserva algún soneto laudatorio o alguna otra ·composición de circunstancias", se limita a hablar "solamente de Hernando Domínguez Camargo,
que probablemente no fue el peor, y que por lo menos tuvo la suerte de
dejarnos bastantes muestras de su ingenio".

Pero a renglón seguido, Don Marcelino se retracta y suprime el grado de
"ingenio" con que venía de graduar al Santafereño; "su Poema Heroico de
San Ignacio de Loyola es, sin duda, uno de los más tenebrosos abortos del

gongorismo, sin ningún rasgo de ingenio que haga tolerables sus aberraciones".
¿ Es posible armonizar aquellas "bastantes muestras de su ingenio" con este
"ningún rasgo de ingenio"? Quizás aquella alabanza inicial pudo referirse
a las poesías del Ramillete; pues si el Poema Heroico no le mereció más que
tres líneas redondamente condenatorias, los poemas menores le suscitaron
un juicio menos áspero, acaso porque, dada su brevedad, pudo leerlos y llegar, de esta manera, a un análisis un poco más extenso y personal, aunque
con los inevitables prejuicios antibarrocos.

332

Don Antonio Gómez Restrepo

De los siete capítulos que forman su Historia de la literatura Colombiana,
en el período colonial, consagra íntegramente el cuarto a Domínguez Camargo.
Después de un análisis desfavorable al gongorismo y después de afirmar
que "la reacción seudo-clásica. . . desalojó a la escuela gongorina" y "trajo
el buen gusto" es muy natural que, con tales premisas, juzgue "desaforados"
los elogios contenidos en el Proemio al San Ignacio, acepte sin reservas el fa.
llo de "tenebrosos abortos" con que Menéndez y Pelayo calificó a este Poema,
transcriba algunas octavas "para ver si logran hacer sonreír al lector", y
concluya diciendo que el enorme esfuerzo de Camargo se resuelve en "un
resultado tan pobre y las más de las veces negativo". Sin embargo, Gómez
Restrepo no puede menos que reconocer las altas virtudes de Camargo, así
sea con regateos o púdicas concesiones, como cuando encuentra, en el Poema
Heroico "versos dignos de la Araucana". "Es lástima que Domínguez Camargo -escribe---- no hubiera florecido algunos años antes, y hubiera recibido la influencia de Ercilla, más bien que la de Góngora, poco adecuada
para un poema épico. Mejor encauzada su imaginación, habria llegado a
ser, probablemente, uno de los buenos poetas de la América Colonial, y habría aprovechado mejor aquella fuerza de expresión que le permitió comparar las murallas de Cartagena con un párpado de piedra bien cerrado:
metáfora que parece arrancada de una tragedia de Esquilo".
Es lástima, de veras, que Gómez Restrepo, advirtiendo "aquella fuerza de
expresión", hubiera preferido a Ercilla para influenciar a Camargo sobre
el gran Poeta que fue maestro en toda "fuerza de expresión".
Gómez Restrepo trata de comparar a Camargo con el español Miguel de
Silveyra. Después de transcribir una mediocre octava de su poema de tema
bíblico El Macabeo, impreso en Nápoles en 1638, afirma: "Un mérito tienen
estos poetas. Ambos fueron excelentes versificadores. Pueden abrirse su•
poemas por cualquier parte, y se encontrarán sonoros versos, octavas muy
bien cortadas, rimas ricas. Si en esto sólo consistiera la poesía, Domínguez
Camargo y Silveyra figurarían entre los grandes poetas castellanos". La animadversión gongorista sólo advirtió el trabajo externo y cumplido de la
poesía; aunque, eso sí, justamente cierto.

Decididamente la admiración de Gómez Restrepo, "cuando se recorren
estos poemas gongorinos", se detiene "ante el esfuerzo cerebral que presupone el escribir una obra extensa en que nada está dicho en forma natural
y corriente". Y apenas concibe, ya llevado de la hipérbole o de la ironía,
"que al dar fin a millares de octavas trabajadas de tan singular manera, el
333

�poeta haya podido con,ervar sana su mentalidad". . . (p. 123). El fenómeno
literario se ha convertido en fenómeno patológico ...
No menos de veinte erratas notables pervaden los reducidos fragmentos
del Poema Heroico con que Gómez Restrepo ejemplificó su estudio. Y aunque con nuevas erratas, tuvo el acierto de transcribir todas las poesías líricas menores de Camargo.
Continuación de los prejuicios

El breve juicio que sobre el Poema Heroico inserta la Historia de la literatura Colombiana, 1935, de José J. Ortega T., depende fundamentalmente
del de Menéndez y Pelayo. Domínguez Camargo "fue un completo gongorista; pero en medio de sus oscuridades y absurdos tiene rasgos que muestran ingenio, y su versificación es vigorosa y, en general, correcta".
Por su parte, Javier Arango Ferrer hace a Domínguez Camargo, dueño de
ambos romances A un salto, y poeta de "viruta gerundiana".
Con este elemental criterio de confundir a Fray Gerundio con Góngora,
no extrañarán las demás afirmaciones del critico: "El clérigo de Turmequé
extremó el culteranismo, siguiendo las veleidades de la época". Confiesa, sin
embargo, que "aun en las octavas más subidas de punto, no incurrió en las
majaderias de sus contemporáneos", que ocupa el primer lugar en el ingenio
dentro de los poetas coloniales de Colombia y qüe, aunque se le considera
"como el más alto representante del gongorismo en América" gracias a "algunas revistas" así en abstracto, y en falso, pues no fueron tales revistas sino
la Antología de Gerardo Diego, -"nosotros, que somos tan modestos, nos
empeñamos en afirmar con López de Mesa que la poesía durante la Colonia, alcanza apenas a balbucir" ...
El "Interés documental" de Bayona Posada

Don Nicolás Bayona Posada, en su Panorama de la Literatura Colombiana esquematiza "toda la literatura colonial del Nuevo Reino" como "miedosa, chismosa y religiosa", o sea, "reducida a tres géneros: el de leyendas
de aparecidos y duendes, el de aventuras poco edificantes y el de novenas
y vidas de santos" ... , y dividiendo este último en dos épocas -"la infantil,
candorosa e ingenua" de los simples rezos piadosos, y la de "los excelsos
gongoristas"-, en donde yuxtapone algún sermón de un dominico, intitulado
cómicamente Ladridos eucarísticos del perro, dados por el V. P. Francisco
de Posada, con uno que él gradúa de "poema gerundiano" (sin decir, por des-

334

gracia, autor, ni fecha, ni título), pero del cual desprende un verso -para
él risible y para nosotros maravilloso- que llama a los Apóstoles "los doce
Participios de un gran Verbo" ... ; y allí mismo despacha en doce líneas a
Domínguez Camargo, repitiendo el infundado gracejo de que "floreció -risum teneatis- en Turrnequé''; inventándole "las apologéticas" en que suele
abundar su Ramillete de Flores Poéticas. . . (donde ni el Ramillete es suyo,
sino de Evia, ni hay sino una invectiva: no "inventivas", ni menos mu~
chas ... ) atribuyéndole -él también- el romance de la "metáfora de toro"
-que no es sino del P. Bastidas, como lo evidencia Carilla, sin más que
hacernos leer la nota de Evia-; y sólo añade que, en su San Ignacio "lega
a la posteridad ... , a lado de versos y hasta de estrofas verdaderamente admirables" (pero de las que no transcribe el mínimo rasgo), "el modelo inigualable de los crucigramas poéticos tan en boga en nuestros días. Nihil
sub sole novum" ... Y tras ello parece colocar a Domínguez Camargo entre
"figuras que en último análisis tienen más de interés documental que de
atractivo estético", y sobre los cuales "se destaca solitaria" la V. Madre Francisca Josefa del Castillo y Guevara a quien adscribe "méritos muy superiores
a los de la Jerónima de Méjico". Paralelo imposible por la falta de un común denominador; pues no cabe ninguna rivalidad, ni de parte de la Décima
Musa· en cuanto a la vida mística y la prosa, ni de parte de la Estática de
Tun ja en cuanto a la eminencia poética.
Núñez Segura: Lo incomprensible y lo supuesto

El P. José A. Núñez Segura, S. I., en su Literatura Colombiana: Sinopsis
y comentarios de autores representativos, asienta que Domínguez Camargo
"siguió fácilmente los procedimientos más originales" de Góngora y "no tiene que envidiar a ninguno de los culteranistas peninsulares"; aunque esto
no es ningún elogio en la pluma de quien pinta "un ambiente literario infeccionado de conceptismo y culteranismo" y añade que "en este poema ( el
San Ignacio), como en los de Góngora, todo es incomprensible, porque se
disloca el sentido" ... , o pondera como "hipérbaton forzado" este verso ino.
centísimo:
Tantas tu acero te vincule glorias . ..
1

Incomprensible", ciertamente, resulta la única octava que copia orrutlen•
do su tercer verso y poniendo "una" en vez de ''urna" en el octavo. Y a tal
'

distracción se añaden los de volver a atribuirle a Domínguez Camargo los
"dos romances a un arroyo", y decir que "nació en Turmequé" y que éste

335

�era "su pueblo natal" -aunque esto va corregido a mano en nuestro_ ejemplar-, y asentar que "murió en Turmequé en 1659", y dar por res1den'.es
en Bogotá, a sus dos editores, y como jesuita al segundo, llamando a Ev1a,
"condiscípulo de Domínguez en San Bartolomé" y a Navarro y Navarrete
"su profesor en San Bartolomé". . .

.

Estos últimos datos son meras suposiciones erróneas; y ello tn1smo nos hace desconfiar de la otra doble noticia que nos da, sin indicación de su fuente,
al afirmar que el Poeta "murió en Turmequé en 1659".
.
y mientras dice que en el San Ignacio "todo es incomprensible, porque se
disloca el sentido, la pintura clara y natural de las idea~ y de los h'.'chos",
dedica, en cambio, cinco páginas al sainete Las Convulsiones, de Lms Vargas Tejada, que sostiene este tono "claro y natural":

"-No, señor, quiero ver cómo receta,
por si acaso me da una pataleta . ..
-¡ Qué alboroto, qué bulla! ¡ Jesús! ¡ Credo!
Don Gua/berto, por Dios, estése quedo.
¿Qué hace aquí, don Cirilo? Ahora lo agarro.
¿D6nde están mis cubiertos y mi jarro?" . ..

Pero no entendemos por qué Gerardo Diego alude a "la servil imitación
de Góngora", cuando el entrañable gongorismo de Camargo no puede explicarse por externas calcas y automática aplicación de fórmulas poéticas, sino
por vital compenetración y saturación tan íntima, que el parecido trasciende
a un raro y verdadero fenómeno de filiación literaria. Tampoco justifica Gerardo Diego "la monotonía y desmayo, inherente a todo poema épico extenso",
que "hacen a menudo enojosa la lectura" de las octavas del Poema Heroico.
Dificultosa sí, como ya Dámaso Alonso lo puntualizaba de Góngora: pero la
potencia inextinguible de Camargo ondula y refulge a cada paso, logrando
hallazgos imprevistos y fértiles que tiran la atención del lector de octava
en octava.

Y mucho menos comprueba "las caídas del Poeta en su afán de vulgarizar,
de culturizar el estilo" que lindan con "los descalabros de lo cómico"; pues,
a renglón seguido, alude a "versos tan divertidos" de Camargo que no pue-

den ser "descalabros", si en "una impresión graciosa", "nos provocan un mohín
de sorpresa que tennina generosamente por comprender y acariciar".

Resurrección del Poeta

Desde que el Maestro Don Antonio Navarro y Navarrete prologó con generosas laudes y dio a luz el magno poema de Domínguez Camargo, a~lá
por 1666 --exceptuando la voz solitaria de Rodriguez, en 179~-, no volvieron los críticos a tributarle ni la advertida atención, ni la cordial entrega, m
la comprensión anchurosa. Fueron necesarias más de dos centurias ~ara que
la resurrección de Góngora trajera aparejada la de su oscura y lutn1nosa escuela.
"Todo lo cual se explica --comenta con justicia Don José Maria Rivas
Sac.:oni- por ser Góngora el modelo del Santafereño, cuya rehabilitación
data precisamente de Gerardo Diego, quien en su ntologla poétic~ en ho,nor
de Góngora (Madrid, 1927), publicada con ocas1on del centenano de este,
reprodujo textos de Domínguez Camargo". No se limitó el Poeta español a. la
selección de un corto trozo del Poema a San Ignacio, sino que en el erudito
Prólogo le dedicó expresiones entusiastas: "Acaso no haya otro poeta tan
ceñid.0:ente adicto a Góngora", cuyo "óptimo gusto", lástima que Gerardo
Diego aún persista en la bifurcación del Cordobés, refléjase en "la calidad y
alteza del gusto" de Camargo.

f

Hay en el Poema Heroico "recodos de encanto y de poesía, cuando no de

336

peregrina extrañeza". "No deja nada que desear en punto a condimentación
poética", aquel "bodegón suculento" en que el Poeta describe algún convite;
sin que falten "episodios sabrosos" como los partidos de pelota y de billar,
relatada ésta "con ironista minuciosidad".

Atención y homenaje de España
A la preocupación de D. José María de Cossío por "el fenómeno estético
de más alto interés del que tengo noticia: la Poesía", responden sus aladas
y certeras "notas de asedio", reunidas en el libro Poesla Española.
En el capitulillo titulado Un teorema poético, José María de Cossío afirma
que, "cuando el objeto del verso no es de tan evidente calidad bella, acude
la palabra a reforzarla, y la retórica con todos sus embolismos de tropos y
metáforas, y el ingenio y la invención con todos sus recursos creadores".
Tal es el procedimiento que los poetas intentan en el bodegón y la naturaleza muerta. "En ella hay que crear la belleza, a pesar del objeto". . . Así
Góngora, para mostrar el aparejo de una rústica mesa" ...
Pero "mesa de más distinción y riqueza" nos resuelve por idéntico sistema

Hernando Dornínguez Camargo en estas octavas:
Damascada.
Damascada pensión de los telares,
flamenca Aracnes descogió, arrogante,
entre hilados jazmines y azahares,

337

H. 22

�unas veces, ingenuo deliciosamente otras; siempre rico de forma, de adjetivos

no menos blanco lienzo que fragante.
Muró de crespas garzas, no vulgares,
sus orillas la mesa, en que arrogante,
crestado un lienzo sobre el otro, hacía
entallada de nieve cetrería.

y de abundancia decorativa" ... ; "no sólo barroco del dinamismo, sino plenamente de la exhuberancia Churrigueresca" ... ; "desigual en gusto, sutil
y lujoso", exornado con "lágrimas finas y delicado vidrio", de cuyo "fondo
plástico, dinámico y recargado, como un cuadro de Rubens, surge la figura
de San Ignacio".
"Esta epopeya recargadísima y frondosa del Poeta colombiano -sintetiza
Valbuena Pral- es la mejor interpretación de tal asunto, suntuosa y saturada
de brillantes imágenes".
Valbuena Prat solamente enuncia, pero en ello hay un acierto no advertido
por los anteriores estudiosos de Camargo, "la fluidez y abundancia del paisaje
americano", que ha dejado en el poema "una huella inconfundible" en la

Sol un salero, confusión de estrellas,
desmembrado en sus piezas, derramaba;
y, rayo de oro la menor, centellas
en las nubes de lino fulminaba.
De opimos frutos y de flores bellas,
A maltea sus cuernos trastornaba
sobre los cedros, que cansados gimen
de las grandezas con que los oprimen.

elección precisa de "lugares, motivos de imágenes" traídos de su tierra; o en

el espíritu de su obra, donde "como en las tierras tropicales, hay un derroche de flora y fauna, con sus menudas invasiones por el fondo verde y frondoso y húmedo de abundantes lluvias".

(Libro I, octavas 52 y 53) ·
Aunque parezca demasiado fugaz la presencia del _Cant? de San ~!?'ªc'.º' la
sim le alusión se transforma en atención y en _condigna mc~rporac1on: _iunt~
aquellos grandes y magníficos poetas espanoles,_ que supiera~ serv'.1
lentas "mesas poéticas" al goloso halago de los sentidos: el aludido Gon~oia,
Garcilaso, Espinosa, Soto de Rojas.
. .
Con sincero entusiasmo muéstrase Don Angel Valbuena Pral, e~ su _H~tor:
de la literatura española, al situar a Domínguez Camargo entre los umtad . dores de Gónaora"
y' más precisamente entre los poetas
res y contmua
o
·¡ ,, que
As'
S Ignacio "en la poesía del tal dinámico y frondoso est.I o . 1
cantaron a an
,
d
s Jgna
"el famoso casuista" Antonio de Escobar y Mendoza, autor, e un ~n h , .
,1 •
llamó "poema heroico" -tal como, mas tarde, o ana
cw que e mismo
Ob "d 1
' o- publicado en su ciudad natal, Valladolid, en 1613. ra e
eamarg
,
o' fluye el
..:da en el "verso típico del claroscuro", .barroc
brote cu!terano,,' veru
,,
"

ca:

:pu

tema "aparatoso y sensmiar' ' animado de "una noble retonca
. .', con 1versos
.
ráfaaas
de
visión"
y
aun
con
una
descnpc1on
que evocan 11 amas Y
o
,
.
. de ¡uego

de trucos que es nueva referencia al San lgnacw del Poeta americano.
' d a razon
, se d uele Valbuena Pral de que críticos y estelas. hayan
Con sobra
· ,, ' cuya obra "no s6lo mteresa
.
1 'dad a este "cantor barroco de San Ignac10
o v1
°
1m
·
as
smo
por
como muestra de Ia exp ansión del gongorismo en a as .amencan
•
h ' 11
d
la elección misma del asunto de su mayor poema. Estilo ¡esu1ta se a ama o

. " ...
mucho al barroqmsmo
· es "abundante y prolijo
"Palacio de jaspes y pórfidos"' el Poema H ero1co
338

En su Antología de la Poesía Sacra Española, el mismo crítico eligió veintitrés octavas del San Ignacio; manifiesta incorporación del Poeta de Santafé a
los dilatados cauces de nuestra lírica.

Hacia la Plenitud
Mientras en España, tras el descubrimiento de Gerardo Diego, iba ganando
la atención Domínguez Camargo -a través de José María de Cossío, Angel
Valbuena Prat y Juan Chabás- "en América -ya son palabras de Carilla-,
lugar donde podía esperarse una rápida difusión de estos estudios", la rehabilitación del Santafereño parecía seguir "un ritmo más lento".
No contento con enfatizar la importancia de Domínguez Camargo dentro
de las letras virreinales americanas, tal como lo puntualizó en su estudio sobre
El Gongorismo en América, don Emilio Carilla le consagró por primera vez
todo un libro, pese a su brevedad, en que estudia al hombre y al poeta.
La importancia de este ensayo crítico, sobre sus logros parciales, radica
fundamentalmente en el examen directo de la producción del Poeta, mientras estudios anteriores aceptaban con ligereza juicios ajenos sin personales
experiencias, o se apoyaban en la firma consagrada.
He aquí las más felices conclusiones de Carilla. En cuanto a la inundación
de Góngora en la poesía de Camargo, recuerda aquella "filiación de genios"
con que Thibaudet asimilaba las obras de Flaubert y Maupassant, fenómenos
que sólo se encuentran en las escuelas de pintura, como entre Van Dyck y
339

�Rubens, o entre El Veronés y Ticiano. "En el caso de Góngora y Domínguez
Camargo, el nivel, sin ser tan parejo, no deja de constituir un singular ejemplo de parentesco o, si se quiere, de adaptación poética, de los más singulares
que existen en la poesía española". Y más adelante: "Vocabulario, sintaxis,
metáforas, hipérboles y menudas particularidades estilísticas de la lengua poética gongorina son utilizadas por Domínguez Camargo en una medida y fineza
tal, que cuesta a veces distinguir el original del modelo". . . "La dignidad
dentro de la imitación" lo coloca "junto a Vaillanediana, Soto de Rojas, Bocángel y Unzueta y Sor Juana Inés de la Cruz" en quienes a decir de Dámaso
Alonso, "la sombra de Don Luis no ahoga la voz creadora y personal".
El poema de Góngora que con mayor nitidez se vierte en la poesía de
Camargo "no es el Polifemo ni el Panegírico al Duque de Lerma. . . sino las
Soledades: semejanza muy particular que estriba en el hecho de que las escenas más brillantes de las Soledades aparecen calcadas -esa es la palabra-,
en distintos pasajes del Poema Heroico". Y," ya con más atrevimiento, añade:
"El modelo gongorino es tan transparente, que hasta podría reconstruirse gran
parte de unas nuevas Soledad es enhebrando estrofas y estrofas del Poema
Heroico".
Así como en los magnos gongoristas americanos, así en Camargo pueden
descubrirse "otras influencias notarias" que él mismo confesó Hcon ingenui .
dad ... a la margen" del borrador que vio Navarro Navarrete, tal como éste
lo atestigua en los Preliminares del Poema Heroico. Francisco López de Zárate le inspira el Romance A la muerte de Adonis[Fray Hortensia Félix Paravicino, el Romance A la Pasión de Cristo; y Quevedo, a quien Domínguez
Camargo explicablemente conocía bien "asoma principalmente en aquel verso "feo hermosamente el rostro" de este último Romance y en la alusión a la
Aguja de navegar cultos que aparece en la Invectiva Apologética.
Como no existen dos G6ngoras, según la vieja distinción de Cascales fácilmente vulnerada por Dámaso Alonso, tampoc" existen dos Camargos: el
poeta oscuro y mayor del Poema Heroico y el poeta transparente y menor del
Ramillete. "Unicamente hay diferencia ornamental y aun el metro del Poema
Heroico; pero hay que conocer, al mismo tiempo, que los elementos cultistas
se rastrean sin dificultad en la poesía del Ramillete, aquí más al desnudo,
engarzados en un correr menos denso, menos intensificado".

.

"He aquí un poeta -concluye
corresponde en la historia de las
felices poetas coloniales, en una
buena, Oña, Sor Juana, Ruiz de
y aun el P. Landívar".

Carilla- que todavía espera el lugar que le
letras americanas": "El de uno de los más
lista no larga, pero de peso, junto a ValLeón, el Conde de la Granja, el P. Aguirre

El crítico argentino acreció el valor de su estudio adjuntándole una "anto-

logía" de Domínguez Camargo: siete fragmentos representativos del Poema
Heroico, los Poemas del Ramillete y el soneto no coleccionado A Guatavita,
si bien la transcripción de los textos adolece de varias equivocaciones. La Invectiva Apologética no le mereció examen especial.

A pesar de estas leves deficiencias, don Emilio Carilla, a par la comprensión y la simpatía, consuma la resurrección de Camargo en sus propios
cielos americanos.

BIBL!OGRAFIA SOBRE DOMINGUEZ CAMARGO

Nota bibliográfica a la Antología en honor de G6ngora, de Gerardo
Diego, en la Revista de Filosofía española, Madrid, 1927, XIV, p. 448.
ÁRANGO FERRER, JAVIER, La Literatura en Colombia. Buenos Aires, 1940 (Facultad de
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III), pp. 106-108.
At.oNso DÁMAso,

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Estudios literarios - segunda serie. Edición oficial hecha bajo la 'dirección de
Víctor E. Caro y Antonio Gómez Restrepo. Bogotá, Imp. Nacional, 1941. p. 64.
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con notas de Antonio Gómez Restrepo y Gustavo Otero Muñoz ... Bogotá, Editorial Minerva, 1931).

r

EL MAL AMOR

Dr. SERGIO FERNÁNDEZ
Universidad Nacional
Autónoma de México

PocAs MENTES HAN ESTADO tan penetradas del sentido de lo maravilloso como
la de Calderón de la Barca. El mundo aparece ante sus ojos como una gran
sala de espejos donde surgen las más diversas imágenes, portadoras, todas,
de un contenido misterioso. En esa galería, en la que no hay deslindes, sino sólo
sombras y luces que engañan la mirada, el hombre transita víctima de la inquietud producida por la duda de no saber hasta qué punto el callejón conduce a una salida o, por lo contrario, hasta dónde tropezará con uno de
tantos espejos y hará pedazos la ilusión que lo . envuelve. Y piensa en que
"todos los que viven sueñan" porque tal parece que cada imagen pregona
como realidad la ilusión y la verdad a un tiempo, a un tiempo el sueño y la
vigilia. Extraña y perturbada configuración que arroja, como último resultado,
un no saber qué pasa, en dónde se está, pues nada es común, cotidiano o
conocido.
Para el teatro de Calderón, por lo contrario, la realidad es siempre sorprendente, alucinante y mágica. Por eso lo maravilloso sale a cada paso y el
hombre, de tanto tropezar con ello, acaba por desconocerse a sí mismo, como
si, privado de un pasado, siempre estuviera a punto de nacer ya que, para
él "es todo el cielo un presagio y es todo el mundo un prodigio".
Ya sea en la comedia, ya en la tragedia, los personajes de Calderón ---&lt;lande quiera que vayan- ven cimas, nubes, sombras, humo, espíritus, fantas~
mas y caprichosas figuras que no responderían, en estricto sentido, a ninguna
palabra que pueda -aunque lejanamente- revelarlas. Lo maravilloso, como decimos, asalta al individuo y es portador lo mismo de bienes que de
males. Recordemos que en La vida es sueño, a propósito del destino fatal de
Segismundo, se ordena que nadie ose "examinar el prodigio que entre estos

342

343

�peñascos nace". El "raro espectáculo" que ha dado el príncipe servirá de
ejemplo ya que puede considerarse como "un horror'', "una extraña admiración" que a todos confunde y pasma. Pero los personajes calderonianos se
encuentran en situaciones tan anómalas que Segismundo es, entre ellos, sólo
uno de tantos, nunca una excepción. Por todos lados, a cada momento, se
oyen expresiones de asombro, gritos y claros o confusos ayes nacidos ante
la contemplación de lo que es, según dicen, prodigioso. En De un castigo
tres venganzas alguien dice: " ... ¡Rara admiración y prodigio extraño! ¿Qué
es esto?" Y en la misma obra ciertos encuentros ameritan versos como los
que se citan a continuación:
... ¿ Quién eres,
hombre, ilusi6n o fantasma,
forma con cuerpo y sin voz,
horror sin vida y sin alma?

que dan "espíritus a las peñas" o se infunden "almas" a los "troncos"? Miles

de Segismundos, inmersos en cada uno de los personajes de Calderón, dicen
con frecuencia "En tantas confusiones, ¿duermo o velo?", "¡ Cielos!, ¿qué
prodigios toco?" "¿Qué enigmas, cielos, son éstos?" "¿Habrá quien crea sucesos tan extraños?"

Todo, pues, se dilata ante los ojos de estos seres asombrados, que ven "bultos" aparentes y sombras "frías", "imágenes pálidas", "humos fingidos". Por
4

ficios, el paisaje, la gente y en general la vida entera surgen en luces "medrosas" que hacen que la vista "padezca" engaños y desilusiones. Existe un
diálogo perpetuo con toda clase de seres -animados e inanimados- que
pueblan el mundo llevando mensajes extraños y difíciles de interpretar. ¿ Qué
buscan estos seres? ¿Qué pretenden? ¿Qué desean? ¿Qué persiguen? Tales
preguntas salen, inevitables, incontenibles, de la boca de los que, guiados por
Calderón, tropiezan con ellos y quedan confundidos:
Espíritus que en eterna
cárcel habitáis, después

344

El teatro de Calderón abunda, pues, en sucesos sobrenaturales que sobrecogen y tienden a impresionar, de una manera decisiva, al espectador. Los
hechos son casi siempre cosas raras, lindantes con lo extraordinario y cada
uno de ellos es de difícil interpretación por tener encubierto su sentido. En
este ámbito, que sobrepasa los límites de la naturaleza, los hombres se desarrollan peculiarmente, ya que la materia de donde surgen -apresada por
maravilloso--- los conformará de acuerdo a exigencias propias y del todo
musuales. No es difícil conceder que los personajes calderonianos están
dot:~os de un temperamento anormal, cuya razón jamás es suficiente para
equilibrarlos, antes al contrario, tal parece que sólo sirven de observadora
p~ralítica -y por ello más parece un castigo- que acusa pero que no impide, pues que no tiene fuerza suficiente, el curso de las más terribles pasiones. En rigor, este último es aplicable sólo a la tragedia.
. ~sí pues lo prodigioso, lo enigmático, da como resultado seres que, por
v1vrr permanentemente dentro del asombro, enfermos de tan fuerte excitación, se violentan a la menor señal que juzguen contraria a sus propósitos.
Mas el problema puede verse a la inversa, o sea que, por tener ese arrebatado
temperamento, más y más sensibles a medida que avanza la vida dramática
que representan, pueden empezar a deformar el mundo y a hacerlo caer dentro_ de lo maravilloso. Pero este circulo, bien empiece o termine con cualqmera de los términos ya indicados, es agobiante y sin duda patológico.
Y así, entre fantasmas, aparecidos y milagros, se deslizan el amor, el honor
Y los celos, dando en conjunto al drama una apariencia singularmente extraña puesto que el contraste no puede resultar más violento. Los asesinatos
de Calderón -sin que choque o moleste a los sentidos- nacen al lado de
brillantes metáforas con las que se regala -a todo aquel que escucha- el
espectáculo de una naturaleza encantada y por ello mismo fascinante. Es como si, en un solo cuadro, se ensamblaran los ángeles del Greco y los cuerpos
t~1'.1efactos de Valdés Leal, diluyendo las ligas con sombras adecuadas que
lucieran perfecta la ilusión de armonía que habría de perseguirse.
Es indudable que el eje principal del drama de Calderón, la vida como
sueño, significa que la otra vida, el más. allá, es la auténtica vigilia. Tal vez
por eso Calderón, seguro de su futuro metafísico (la salvación en el amor

!º

Y no extraña que si "es todo el mundo un prodigio" también "¡ Todo es
prodigios el día!" Por eso exclamaciones como "¡ Qué es esto que miro, cielos!" o "¡ Toda soy una ilusión!" o ''¡ Oh, qué asombros!, ¡ oh, qué extremos!"
hechas en El médico de su honra, conciertan con lo que se dice en el resto
del teatro calderoniano. ¿ Y cómo no habrá de considerarse maravillado a un
mundo en el que un monte cualquiera aparece "preñado de asombros", en el

eso también nadie sabe "si tales sucesos son ilusiones o verdades", Los edi

de dar el común tributo
a la tierra, que debéis
en pálidos desengaños,
¿qué buscáis? ¿Qué pretendéis?
Sombras, ¿qué me perseguís?
Fantasmas, ~·qué me queréis?

345

�a Dios) puede permitirse asombros ante la dualidad sueño-vigilia, como si,
engañado, creyera en ella. Se da entonces el lujo ---&lt;lentro de esta incómoda
situación de perplejidad, de duda- de exaltar a un máximo las pasiones de
los seres humanos.
Todo así, aun lo monstruoso, queda justificado si se atiende al desorden
interno de los personajes, provocado o ayudado por lo prodigioso del mundo
que los cerca. El dramaturgo, teólogo al fin, está salvado, y dueño absoluto
de la verdad revelada, absuelve o condena a los personajes caóticos que inventa su genio dramático. Porque caos, y no otra cosa, es el que viven Cenobia, Herodes, Aureliano, Segismundo y aun los personajes de sus más
deliriosas comedias, como La dama duende, que si se empeña en ocultar su
identidad es precisamente porque la fórmula, tácita aquí, de vivir o soñar,
la lleva por los caminos de la más exaltada y quizás innecesaria fantasía.
Por otra parte el caos, producto de ese no saber si se vive o se sueña, puede

-y de hecho ocurre- disolverse con el desengaño. Porque, una vez que
alguien, sea quien fuere, está convencido de que

... hay en el tiempo engaños,
hay en la muerte venganzas,
en la fortuna mudanzas
y en mi vida desengaños
puede, de hecho, tranquilizar su azarosa existencia -siempre asaltada por
lo maravilloso--- y, en caso de que la razón logre ayudarlo, entrar en una
vida de serenidad anunciadora de un más allá misericorde. Pero bien difícil
es, por cierto, lograrlo, pues el "mágico prodigioso" -que es Calderón mismo-- acostumbrado ya al desequilibrio que promueve con su fantasía, hará
que la mayor parte de sus personajes mueran víctimas del delirio que los
aprisiona y que, por lo visto, acaso por sadismo, tanto lo entusiasma.
Dentro de esta atmósfera llena de prodigios el ser humano es, de ellos,
el máximo, el más exaltado. Él es el verdadero enigma, la maravilla. Por eso
fuera y dentro de sí mismo, en el hombre sólo hay cabida para lo extraordinario, asunto obvio, pues todo, estrictamente, lo es. Conmocionado, sacudido

por fuerzas disímbolas que nunca entiende, representa el papel en el "gran
teatro del mundo" al que lo arrastra Calderón. Pero este papel, diferente en
la forma, es sin embargo uno solo en el fondo: el vaivén eterno, la oscilación
perpetua de vivir o soñar. Entre exclamaciones y preguntas, los personajes
calderonianos aman, aborrecen y mueren. La pregunta, en ellos a flor de labio siempre, obedece a la duda, al no saber. La exclamación a lo que de admirable encuentran a su paso. Mas en este tenso panorama (no dulcificado

346

por la metáfora, vibrante y, ella sí, prodigiosa) surge, haciendo a un lado
todo lo demás, empequeñeciéndolo, subyugándolo, el más grave de los problemas que, según Calderón aflige al hombre: los celos. Sólo la ausencia
prolongada -que rompe la posibilidad del amor- es, quizás, más terrible,
ya que:

son mis desdichas mayores
que pudieran ser mis celos.
Mirad cuál será el dolor
que me ofende y me fatiga
pues me permite que diga
que es el de celos menor;
porque celos, en rigor,
aunque me dieran la muerte,
no quitaran, ¡dolor fuerte!,
verte; y como yo te viera,
¡muriera!, pues que muriera
de la enfermedad de verte.
Y sean cuales fueren los sucesos que ocurren en la escena todos desembocan

al mismo y terrible sentimiento, a ese mal amor que puede simbolizarse en
áspides, en fieras espantosas y desconocidas, en hidras que se alimentan de
sangre y desconsuelos.
Pues ellos solos son a quien los mira,
furia, rabia, veneno, injuria y ira.

La palabra, repetida al cansancio ("¡ ay Dios, que no fuera!") invade los
más apartados resquicios de la más apartada intimidad. Los celos son el gran
dios del teatro calderoniano. No sólo se les padece, también se les observa,
se les analiza, se les aborrece, se les teme. Aun a los "brutos" hace presa y
la naturaleza misma los contiene pues

Cuando los cielos
tanto me fatigan hoy,
que en cualquier parte que estoy
estoy mirando mis celos.
El lector del teatro calderoniano tiene la impresión de que cada movimiento que sale de la escena queda guiado, subterránea o abiertamente, por el

347

�"agraviado sufrimiento" que surge de los celos. En esta forma, si se llega el
exceso -la ira, la venganza, el suicidio o el asesinato- aun cuando la causa
aparente sea otra, por lo general se debe a ellos. Por eso es natural que
muera un fiero emperador;
no porque ofendió mi honor,
no porque triunfó de ti;
porque me dio celos, si,
que ya es agravio mayor.

Los celos, según el caso, son cobardes o valientes; son también "necios re.
celos" que se dan por vengarse "de un pesar''; son mudos o hablan, testigos
eternos del dolor. Sin embargo, puesto que el hombre no sabe si vive O si
sueña,
son aparentes no más;
que celos saben nacer
de las lágrimas cristales;
y así un celoso, tal vez,
aunque lo que ve es verdad,
es mentira lo que ve.

Pero ¿a qué se deben? ¿de qué nacen? ¿qué significan? La advertencia,
clara, saca de toda duda:
No os despeñe vuestro brío;
mirad, aunque estéis celoso,
que ninguno es poderoso
en el ajeno albedrío.

una quinta cercana al mar. Hay aquí un profundo conflicto amoroso que se
plantea por la intervención de poderes ocultos y superiores: los dioses, según
esto, manejan a los hombres a su antojo. En efecto, Mariene, esposa de Herodes, el Tetrarca, confiesa a éste la tristeza que le ha causado un vaticinio
pues un docto hebreo -cuyo deseo ha sido siempre el de "apresurar al tiem.
po presuroso su edad"- le ha dicho que será trofeo de un monstruo, "el más
cruel, horrible y fuerte del mundo"; no habrá salvación ya que
por ley de nuestros hados
vivimos a desdichas destinados.

Desdichas que, por lo demás, ya lo son (por imaginadas) aún antes de vividas. ¿ Por qué, se pregunta la infeliz Mariene, las mentiras contienen, por
ser tales, venturas, y en cambio el dolor es verdadero? Un sentido de amargura, de desesperanza, tiñe los versos de la obra. Herodes, por otra parte, ha
sido derrotado políticamente. Octavio, vencedor de Cleopatra y Antonio, se
apodera, poco a poco, del mu'ndo habitable. Pero eso poco importa a Herodes. Su tristeza consiste en no haber podido dar un trono a Mariene, no el
haberlo perdido para sí.
La mente desquiciada de Herodes empieza a perfilarse. Considera que el
que no le interese el poder podría parecer locura. Sin embargo, así es, pues
"cuando amor no es locura no es amor", y el suyo es tan grande que teme que
pase los umbrales de la vida y que "llegando de la muerte a esa otra parte",
quede en el mundo como ejemplo de "admirable prodigio"
de las fortunas de amor
a las futuras edades.

Es el amor el único resorte que lo mueve en la vida. Pero -acaso por conY el que s~an "aparentes no más" de nada salva, ya que lo ficticio -que
al creerse deJa de serlo- es tan terrible, tan negativo, como la misma realidad no ~ñada,_ es decir, la vigilia, lo cual significa, dentro de la ideología
calderomana, vida que está más allá. . . si ésta, naturalmente -como veremos no puede prescindir de los celos.
Pero ahora veamos el ejemplo concreto en El mayor monstruo del mundo,
pues es, de toda la obra de Calderón, el drama que lleva a una cúspide el
apasionante problema. ·
Un ambiente sórdido, confuso, atormentado, se revela ante el espectador
en estas tres jornadas. La acción ocurre en Joppe (o Jaffa) en Jerusalén, en

348

tener los celos- es lo irracional, lo no inteligente, la mera acción del sentimiento. Es el amor lo que impulsa al hombre al disparate, bien sea el crimen, el caos, lo aberrado. No hay aquí un tercer personaje que represente,
corno en Otelo, la victoria del mal, de la discordia. El disparadero de los ce•
los en Herodes es diferente; obran por sí mismos, al saber a Octavio enamorado de Mariene. La reacción, violentísima, no ofrece los matices de duda
que otros celosos tienen en principio. Prisionero de Octavio, sabe Herodes
que "ha de morir a sus manos o a mis celos"; si tal ocurre, si de todas maneras el fin de su vida se aproxima, decide matarlo: "pues él a mis celos muera
y a mis manos". Sencillo, obvio, sin procesos internos, es lo que siente Hero-

349

�des. Pero Calderón nos reserva, dentro de esa simplicidad, una sorpresa nada envidiable.
Por lo pronto Jo que se presenta como necesario es guardar a Mariene, ya
que Octavio no la conoce sino por un retrato y cree, además, que es el de

Y si el amor es inmortal, como el alma, los celos, al ser parte del engrana je
amoroso serán, igualmente, inmortales. No hay pues calma posible, fin de
torturas, agotamiento de agonías. Herodes no tiene celos; el es los celos. ¿ O
acaso no es esto lo que nos dice Calderón cuando Herodes comenta

una mujer que ha muerto; pues ¿qué ocurrirá, se pregunta Herodes, "vién-

dola viva si la idolatró pintada"? Su único recurso, ante la desesperación que
Je provoca su impotencia, es el suicidio, pero pronto queda descartado; el
consejo de un amigo suyo lo hace desistir de la idea. Además, como veremos,

el suicidio de nada ha de salvarlo, pues Herodes es, para sí mismo, compendio
y epílogo de las miserias humanas. Entonces desesperado exclama:

Esferas altas,
cielo, sol, luna y estrellas,
nubes, granizos y escarchas,
¿no hay un rayo para un triste?;
pues si ahora no los gastas,
¿para cuándo, para cuándo
son, Júpiter, tus venganzas?
Posee agravios, temores, sospechas; su verdadera maldición consiste en haberse casado con una mujer tan hermosa. No lo enloquecen, pues, ni su ambición, ni su atrevida arrogancia; no su poder, sino el ser marido de Mariene.

Él, sólo él, muere

de agravios y celos
que matan porque no matan.
A pesar de todo podría suponerse -tal la reflexión que Herodes hace ante Filipo, su confidente- que no importa nada, pues con el fin de la vida
(término de la dualidad vigilia-sueño) termina el sufrimiento. Suposición falsa sin embargo ya
Que amor en el alma vive,
y si ella a otra vida pasa,
no muere el amor, sin duda,
puesto que no muere el alma.
El, ¿no nace de una estrella,
ya propicia o ya contraria?
¿ Pues cómo faltará amor,
mientras la estrella no falta?

350

que todo quiero
que sea, pues todo es nada,
como no sean mis celos?
El pretexto de la exteriorización de los celos es el que Herodes sepa a
Octavio enamorado de Mariene. Pretexto, decirnos, pues él, que es los celos,
no necesita de reclamos para mostrarlos. Y el saber que habrá de morir no
le llega como un consuelo puesto que en el más allá seguirá torturado con
el mal que es él mismo. Recurre entonces al asesinato. Pide a su criado que
una vez que sepa el mundo de su muerte, mate a Mariene. Es la única posible solución al aflictivo problema que lo acosa. La descripción de los celos no
puede ser más dramática y fuerte:
¿Quién son estos desconsuelos,
quién es aqueste rigor,
cuya pena, cuyo horror,

que no es discurso prolijo,
ni envidia, ni amor, es hiio
de la envidia y del amor?
Hecho de heridos despojos,
tiene de sirena el canto,
y de cocodrilo el llanto,
de basilisco los ojos;
los oídos, para enojos
del áspid; luego bien fundo,
siendo monstruo sin segundo
esta rabia, esta pasi6n
de celos, que celos son
el mayor monstruo del mundo.
La definición es detallada y aterradora. Hijos de la envidia y del amor
los celos no son, empero, ni lo uno ni lo otro, pero ambos a un tiempo. Envidia de querer ser aquel que ama al amado, ya que posee -en cierta forma- parte de eso que se juzga enteramente propio. Amor que es "locura".

Pero no sólo así quedan los celos configurados. Derivan del engaño (su canto

351

�es de sirena), de la falsedad (son llanto de cocodrilo), del odio ( tienen los
ojos del basilisco}. Son el mal amor que llega por los sentidos, rabia sin sosiego, "monstruo sin segundo", es decir, sin tiempo, fuera de toda posibilidad
de mesura, eternos.
Herodes se suicida después de haber matado a Mariene en forma accidental, al tratar de aniquilar a Octavio. Los destinos del hado se cumplen en
esa forma y Calderón condena al celoso pagano haciéndolo llevar, al más
allá, dantesco padecimiento: el no poder librarse nunca de la parte dañada,
enferma, de sí mismo.

•
Si a esto conduce el amor es indudable que lo mejor es inhibirse, aislarse de
semejante adversidad. La dicha, en efecto, está en otras rutas ya
que mayor felicidad
nadie en el mundo ha tenido
que ser, a pesar del hado
el juez de su vida él mismo.

La razón, que es la única que por lo visto puede lograr esa congruencia de
vida se presenta como salvación, pero ¿ de qué sirve si éstos a los cuales maneja Calderón no son capaces de poder usarla? ·Al contrario, ya dijimos que
tiene una relativa ingerencia, pues como observadora paralítica, más resulta
un castigo que una posible ayuda, que un socorro eficaz. El papel que representa dentro de la conciencia es triste -y no puede ser de otra manera- si
recordamos que los personajes calderonianos, metidos en el círculo de sus pa-

del temperamento que les da al nacer. Por desgracia tal visión -dentro de la
tragedia- sería una caricatura al revés, pues si ésta desboca los rasgos externos del objeto burlado para causar la risa, Calderón dilata los rasgos del
objeto no burlado (en detrimento del conjunto) para causar dolor y espanto.
Así, aunque la razón sepa que los celos se producen porque "ninguno es poderoso en el ajeno albedrío" nadie es capaz de no tratar de apoderarse de él.
La desesperación se aferra entonces a estos miserables seres ("¡ Oh, caigan, caigan sobre mí seres y montes!") pues los prodigios -ya sólo portadores del
mal- los aplastan irremediablemente.
La actitud de Calderón no puede ser más despiadada y fría pues el sentido
de lo maravilloso es en él arma para destruir la esperanza del hombre en los
valores terrenales. Por eso los fantasmas y las sombras de su teatro -símbolos
de la realidad sueño-vigilia que es la vida misma- sólo se desvanecen en la
auténtica vigilia que presupone el más allá, siempre opresivo para el pecador,
para el pagano, para aquél que, como Herodes, ha hecho del amor un mal
amor, "el mayor monstruo del mundo que te amenaza a prodigios" (según
dice a Mariene} y que aparta para siempre al individuo de la ruta del bien.
El dramaturgo queda justificado y la lección moral y religiosa, contenida en
su teatro, realza notablemente el caos en que viven los hombres. De esta manera la escena calderoniana -como hoguera en la que arde toda conciencia
alejada de Dios- se convierte en el mejor baluarte de la vida española del
siglo XVII: intolerancia y brusca imposición de una verdad envuelta en el
manto "prodigioso", maravillado, de un arte puesto a su servicio.

siones, se lanzan, como Herodes "a ser asombro del mundo, a ser rayo, a ser
prodigio". ¿ Qué puede importarles la razón si, ya en el caos, son totalmente

incapaces de someterse a ella?
Asombrados, enloquecidos, no hacen sino decir "¿ Qué es esto, cielos, qué
es esto, ¡ ay de mí!, que por mí pasa?" Y es natural que en el caso elegido, el
tetrarca de Jerusalén, una vez perdido el sentido de la realidad, quede destrozado por los celos.

Y es que en este mundo prodigioso "Ninguna vida hay segura un instante"
por lo cual tal conocimiento, en lugar de acobardarlos, los vuelve temerarios
y osados. Entonces "ningún prodigio" los espanta y los sucesos todos de la vida "preñeces son admirables" para ellos pues Calderón los dota, como hemos
podido constatar, del poder de dilatar la vida de acuerdo con lo exagerado

352

H. :n

�LÁ VIDA EN LA OBRA DE ALFONSO REYES
ERNESTO MEJÍA SÁNCHEZ
Universidad Nacional Autónoma de México

PoR MAYO, DEBIÓ DE SER POR MAYO de 1959, visité brevemente a Alfonso Rei i
'

yes, quizá la vez penúltima. Nunca me di mucha prisa en tratarlo; a través de unos catorce o quince años que lo tuve cerca, esto puede parecer impiedad. La verdad es que yo sin pensar lo sentía o presentía como a los elementos primordiales del universo: permanentes, imprescindibles, y de alguna manera eternos1 aun el día postrimero. Mis visitas fueron siempre precisas aun1
que no propiamente urgentes. Pude pues tratarlo sin fatiga, pero también sin
apremio. Visitas de buen afecto, alguna sorpresa, otra alegría, como cuando
me le aparecí, fresca mi adquisición, con un retrato de frente de fray Servando Teresa de Mier, o, en compañía de Henrique González Casanova, con
el primer ejemplar del Libro jubilar. Ciertas noticias sobre Mallarmé "entre
1
nosotros", señales ' entre libros'\ muchas 11simpatías" sin 11diferencias" permitieron de vez en vez, en los últimos años, la "grata compañía" de pocas
horas: si espaciadas, nada asiduas, siempre sonreídas por la inteligencia generosa, hermoso fruto cordial. Un trato así no excluye la confidencia ni, llegado el momento, la exclamación de las miserias humanas y divinas que estrechan al corazón más sereno. Pero no vine aquí a presumir de albacea de
terribles secretos, que nunca los tuvo alma tan limpia, sino a proponer un
ejemplo, una lección literaria, que acaso el propio Reyes hubiera visto con
buenos ojos, a propósito de su misma obra.
Decía que por mayo era, por mayo, cuando Reyes, en una conversac1on
lamentosa y desapacible, me dio al pasar y sin intención una llave de su obra,
que sólo descubrí claramente después de su muerte. Se quejaba -con recato
de su dolencia de última hora, de la imposibilidad de rematar la obra a cada
minuto comenzada, de la incomprensión tantas veces agresiva de propios y
ajenos, y de repente, en un rapto de la mirada, que posó robre el mueble

355

�atestado de reliquias del afecto y del arte, fijó los ojos con dulzura en una
miniatura visiblemente estimada. Dijo entonces, o se dejó decir, como él decía, a modo de consolación: -¡ Si no fuera por estas cosas no valdría la pena
vivir! Y se entró suavemente en una "busca del tiempo perdido", caso de
reverberante espejismo verbal, análogo al "magical realism" que J. W. Robb
señaló en las ficciones del propio Reyes. Esa refracción mágica y afectiva del
pasado emergía de la miniatura y se proyectaba por medio de la palabra en
un solo haz de días ilusionados y luminosos. La figura de la muchacha realizaba ese milagro; se avivaban los años del periplo suramericano y creo recordar, al calor de la plática, que yo ubiqué en Chile el tipo físico y el atuendo. La joven del gran mundo, según la transfusión imaginativa que en mí
se operaba, se había permitido posar en el traje regional de su país, en el de
bailadora de cueca, quizá. Pero nada puedo asegurar con finneza por la índole meramente emotiva y fascinante de los recuerdos. De lo que sí estoy seguro es de que ese rostro hechizó muchos de "aquellos días" de Reyes, y su
espectro tenía la virtud de recobrar el tiempo y con éste la vida.
El miércoles 16 de diciembre de 1959, por la tarde, con la mujer y el hijo,
visité a Alfonso Reyes. Como para reponer varios meses de ausencia, que yo
había entregado a la obra de Gutiérrez Nájera, la visita se prolongó más de
lo previsto, insensiblemente. Yo le llevaba las publicaciones de Gutiérrez Nájera, que estuvieron a mi cuidado en su centenario, y el anónimo Catecismo
de Historia de Grecia, publicado por Ackermann, que él catalogó entre los
"ejemplares estimables de la Alfonsina", en el boletín de si, Biblioteca. Me correspondió con largueza: con su tiempo, con su palabra, con los últimos
libros, y con una colección completa de Monterrey, su correo literario de Río
de Janeiro y Buenos Aires, que la buena Manuelita guardaba como oro en
paño. Ella misma, con la solicitud de toda una vida, juntó los 14 números
entre duplicados y copias fotográficas.
El No. 14, impreso ya en Buenos Aires, julio de 1937, al llegar a casa, me
proporcionó una sorpresa. En la primera plana reproduce el ensayo sobre
"Vermeer y la novela de Proust", escrito en Madrid el 29 de noviembre de
1923 y publicado en Social, de la Habana, el mes siguiente del mismo año:
viene ilustrado con "La moza del turbante", de Vermeer de Delft, obra que
se conserva en la Mauritshuis de La Haya, de la que Reyes tenía aquella pequeña reproducción a colores entre las reliquias cercanas a su mesa de trabajo. La muchacha de mayo se me volvía repentinamente una obra maestra
de la pintura; pero también de la literatura. Veamos cómo Reyes, en dos
trazos, nos la describe en carne viva: "Este mundo puro de arte [el de Vermeer] se baña en luz con una facilidad invasora. Cazada en luz, la muchachita, escorzada y tímida, va a escaparse, cuando el pintor la deja cuajada,

con el pañuelo azul y amarillo enredado a la cabeza, el pendiente de oreja,
voluminoso, gris y claro, la mejilla hija de la caricia, los ojos dulces bajo una
cuenca abultada, y aquel labio inferior que alguien ha encontrado tan maravilloso como aquel tulipán de Darwin" (Grata compañía, p. 73).
Desde luego, el fervor estético explica sobradamente la veneración de la
imagen por tantos años, y más todavía, si se sabe que ese fervor permitió a
Reyes una emulación muy personal: con su ensayo sobre las relaciones que
descubrió entre "Vermeer y la novela de Proust" se adelantó en doce años a
la crítica francesa, que no las señaló sino hasta en 1936 (cf. René Huyghe
"Affinités électives: Vermeer et Proust", en L'Amour de l'Art, janvier 1936:
vol. XVIII, pp. 7-15). Pero no justifica en nada la conversación de mayo. Hablando claro: o Reyes aprovechó impunemente mi ignorancia del Vermeer, lo
que no acostumbraba hacer, y de quererlo lo hubiera hecho muchas veces con
cualquier cosa de su universo que yo desconocía, o su memoria se dejó llevar un momento por un delirio imaginativo, explicable en otros hombres a
su edad, por la influencia de los días primaverales de mayo, propicios a un
déjii vu afectivo. Pero, sinceramente, ninguna de las posibilidades me satisface. Sé que alguien podría sacar gran partido de alguna de ellas. Es más, el
propio Reyes ofrece material de primera mano sobre la legitimidad literaria
de los falsos recuerdos. Veamos uno al azar: "Y en fin -dice Reyes en un
prólogo-, para que nada falte [en El hombre que fue Jueves], también encontramos aquí una caricatura del autor. ¿ A quién pertenecen, si no a Chesterton, esa cara enorme, esa complexión extraordinaria del personaje Domingo? ¿ Por qué le da Chesterton cualidades sobrenaturales a su Domingo? Porque en él incorpora su fiebre anhelosa de milagros. Cuando Domingo va a
lomos del gigantesco elefante, se siente que le tiene envidia; 0 mejor, que él
-Chesterton- goza al describir aquella escena como si hiciera recuerdos personales. ¿~ecuerdos? Sin duda: recuerdos de lo que nunca ha pasado, pero
que está, simplemente, en la prolongación de la propia conducta. Si Chesterton se atreviera -no me cabe duda- andaría paseando por Londres, por
Albany Street, por Picadilly, a lomos del elefante del Jardín Zoológico. Chesterton trata la persona física de Domingo con un amor de auto-retrato. La
~caricia, la plasma, hasta que la deja redonda, redonda y elástica, redonda y
ligera, como un balón, como un globo. Domingo al igual de Chesterton está lleno de alegría de rodar y de rebotar. Ya se ha advertido este amor (este
"amor propio") de Chesterton por los gigantones que figuran en dos O tres
de sus mejores novelas" (Grata compañía, p. 30).
Honestamente, y en homenaje a Reyes, quiero buscar una salida menos fácil. La idea corriente que se tiene de él es la de que fue hombre que se pasó
la vida "entre libros". Que vivió sólo para sus libros: los suyos y los de su

356
357

�biblioteca. Un libro suyo se titula casualmente Entre libros. Vivió para la literatura y la literatura parece haber existido para él. Se consagró por entero
a su obra; no vivió como quien dice. Esta idea es, digámoslo claro, convencional, pero también la más halagüeña. Los ofuscados se han forjado otra, a
la medida de su propia mezquindad. La gente que estuvo cerca de él o que
ha leído su obra con cuidado, sabe que ambos extremos son falsos. El primero es pobre; el segundo, deliberadamente injusto. Pero ambos coinciden
en este punto: Reyes se apartó de la vida, se encerró en sus libros, por lo menos
los postreros 20 años se los pasó en su "capilla alfonsina", su obra no refleja la vida, es intelectual (como si lo intelectual no fuera también la vida), etc. Porque a menudo lo que el público y aun el público culto reclama al escritor no
es la vida, sino una leyenda. Y Alfonso Reyes no tiene una leyenda. Por lo
demás, el peculiar estilo de su creación literaria no se presta a ninguna leyenda. La rotundidad, limpieza e inteligencia de su obra es para ahuyentar
a los brujos más obstinados.
Pero la vida y la propia vida sí han quedado de idéntica manera firmemente impresas en la obra. Y esto es tan cierto, que el mismo Reyes Jo vivió como
problema personal. De ahí sus primeras reflexiones sobre "Temperamentos de
escritor" de El Cazador ( 1921), sus "Respuestas" en Reloj de sol ( 1926), escritas en 1924; en los "Fragmentos de arte poética" de Ancorajes ( 1951), redactados desde 1930, y sobre todo "La biografía oculta" y "Detrás de los libros",
ensayos de La experiencia literaria (1942) y el segundo de los Tres puntos de
exegética literaria ( 1945), fechados entre 1939 y 1940. Este material, que no
trato de agotar, recoge las confesiones personales del escritor y la ejecución teórica del problema.
Sólo a la luz de estas páginas sabremos qué vida quiso Reyes expresar en
su obra, para no traicionarlo, para no pedirle otra experiencia literaria y otra
concepción artística que las que tuvo. En "Temperamentos de escritor", después de examinar las clasificaciones de Rémy de Gourmont y de Schopenhauer
(y algún dicho del doctor Johnson que contrapone a otro de Voltaire) suelta
Reyes Jo suyo. Más adelante veremos que éste es un típico procedimiento de Reyes cuando utiliza, como corroboración o disención, su propia experiencia. Lanza primero la caballería de ideas, inforrnaciones y libros ajenos; después, como
desde el ángulo oscuro del salón, expone sus "simpatías" o "diferencias" sin
alarde. No nos sorprenda su presencia en traje aparentemente impersonal.
De igual manera impersonal comienza su comentario a los ¡(Temperamentos de escritor", con un l(Sé de hombres . .. ", pero se le ve el cuerpo entero a las pocas lineas. Leamos: "Sé de hombres que sólo recogen la conciencia
de su ser con la pluma, y que sólo parecen pensar al estímulo externo de la escritura: estos son los hombres del arte ... Es verdad: por la inquietud abstracta

358

de escribir se conoce al escritor. Hasta para leer necesita de la pluma. . . el
escritor de vocación parece pensar con la pluma. / El escritor piensa al escribir.
Hay unos que escriben por acumulación externa -soldando notas- y otros hay
que escriben por crecimiento interno. Estos dan el tipo de escritor. En aquéllos
la fuerza es pobre; en éstos, manante. Como crece la línea de tinta, así va desenvolviéndose su pensamiento. Su pluma misma tiende a fundir todas las palabras en un rasgo continuo, y nunca da alcance al pensamiento. Pero, a veces, aquí y allá detonan mal combinados elementos (el espíritu es caprichoso),
y la pluma se quiebra, sembrando una flor de chispas radiantes. Entonces la
continuidad se interrumpe, y hay que disponer de dos o tres cuartillas a la
vez y escribir a un tiempo en todas ellas, a grandes trazos" (El Cazador, O.
C., rn, p. 161).
No menos reveladoras las "respuestas" que dio a sus propias interrogaciones de 1924 en Reloj de sol: "Esta ansia inagotable de encontrar sentido a
nuestra vida, de hacer, con la materia fugaz de la conciencia, un ser congruente y objetivo, un poema; esta ansia. . . Es un anhelo que se parece tanto
al amor. Los físicos demostrarían fácilmente que, cuando llega el apremio
de escribir, hay palpitaciones cardíacas semejantes al sobresalto amoroso e
iguales descargas de adrenalina en la entraña romántica. . . ¿ Qué fin pe~igo al escribir? Me guía seguramente una necesidad interior. Escribir es como
la respiración de mi alma, la válvula de mi moral. Siempre he confiado a Ja
pluma la tarea de consolarrne o devolverrne el equilibrio, que el envite de las
impresiones exteriores amenaza todos los días. Escribo porque vivo. y nunca
he creído que escribir sea otra cosa que disciplinar todos los órdenes de Ja
actividad espiritual, y, por consecuencia, depurar de paso todos los motivos
de la conducta" (O. C., 1v, p. 451).
De aquí en adelante, lo que era simple descripción se vuelve declaración
ex~:esa. Se reiteran los mismos interrogatorios, pero se dan respuestas más
c~mdas, hay un deseo tácito incipiente de dar razón de la vocación. Experiencia y teoría se dan la mano en los "Fragmentos de arte poética" de Ancorajes: "-¿ Qué escribes ahora? -te preguntan. Y tú no sabes ya si contestar
con rabia o con risa: -¿Qué escribo? Escribo: eso es todo. Escribo conforme
voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea, artificial. Pero el trabajo mana de mí como un flujo no diferenciad~ Y continuo. ¿ Qué estoy escribiendo? He aquí Jo que estoy escribiendo: mis
y mis manos, mi conciencia y mis sentidos, mi voluntad y mi representac10n; y estoy procurando traducir todo mi ser inconsciente en esa sustancia dura y ajena que es el lenguaje, y que por desgracia no fue hecha para tan delicada tarea. Mañana todo eso se llamará la novela de tal, la comedia de cual, el

º!?s

359

�poema de esto y el ensayo sobre lo otro. Eso estoy escribiendo ahora" ( Ancorajes, p. 38-39). Todo el párrafo, que comienza dialogado en segunda persona
("te preguntan. Y tú no sabes ya si contestar ... ") se va volviendo reciamente
personal, autobiográfico, si nos desentendemos de la levísima alusión a Schopenhauer ("mi voluntad y mi representación"), que como autor por él leído
es también autobiográfica, y, después de todo, necesaria, fuese consciente o inconsciente.
Los breves ensayos de La experiencia literaria se apartan de la confesión
y reflexión del acto creador; son ya doctrina objetiva que se acerca a la didáctica, sugestiones de la prudencia y la utilidad. Los textos que trascribiré
en seguida, un párrafo de cada ensayo, vienen muy a pelo a la altura de esta
lección. Son un llamamiento al orden y a la economía de la crítica literaria.
El primer párrafo de "La biografía oculta" (1940) nos pone en guardia,
precisamente, contra las ligerezas interpretativas de lo autobiográfico. Como
para que no se tomen a la letra los "Fragmentos de arte poética", antes examinados. Reyes aconseja la prudencia: "En el campo de la investigación literaria, nada requiere un pulso más delicado y una experiencia mayor del
método crítico que el averiguar la dosis de autobiografía que llega hasta las
obras de un escritor. El tomar al pie de la letra cierta declaración en primera persona puede conducir a los peores extremos. El "yo" es muchas veces
un mero recurso retórico. Los recuerdos de la propia vida, al transfundirse
en la creación poética, se transfiguran en forma que es difícil rastrearles la
huella. En ocasiones, los testimonios más directos se esconden detrás de un
párrafo que sólo contiene, en apariencia, ideas y conceptos abstractos. En ocasiones, Jo que se ofrece como una evocación de hechos reales puede ser un
mero efecto de la inventiva literaria" (La experiencia literaria, ed. de 1952,

p. 97).
El segundo párrafo pertenece al ensayo sobre lo que está "Detrás de los
libros" (1939); es de índole pragmática, pero reconfortante. No olvidemos
que Reyes practicó extensamente, pero con discreción, la historia de su propia obra. Aquí vemos el valor ancilar, pero humanísimo que le otorga: "Alphonse Daudet ha escrito la historia de sus libros, y lo mismo han hecho Rubén Darío y Rufino Blanco-Fombona entre nosotros. Estos fragmentos de
memorias que explican las circunstancias en que el autor vivía cuando concibió, elaboró o publicó tales o cuales obras, además de ayudar a la crítica,
resultan casi siempre de agradable lectura, por lo mismo que tienen un carácter de antología: momentos culminantes dentro del relato general de una
vida cuando se trata de la vida de un escritor, paisaje humano cuyas cumbres
' a ser sus libros. Aparecen envueltos en aquel sentimiento de euforia
vienen
con que se recuerdan las horas felices y fecundas. Representan la estación me360

jor, los días de incubación gustosa que los griegos llaman "nodrizas de los alciones" (La experiencia literaria, ed. 1952, p. 99). Así fueron saliendo de su
pluma "comentarios" o "capítulos de historia" de sus libros, y aún sobre "El
revés de un párrafo" y "El revés de una metáfora" suyos ( 1940). El "Comentario a la lfigenia cruel" (1923), "Pasado inmediato" (1939), "El reverso de un libro" ( 1939) y los 18 capítulos de la "Historia documental de
mis libros" ( 1955-1959).
Al fin llegamos a la esquematización teórica de los Tres puntos de exegética literaria ( 1945), cuyo punto 2 se refiere exclusivamente a "La vida y la
obra" ( 1940), relaciones que estudia Reyes, como en el caso de los "Temperamentos de escritor", a partir de un autor determinado, para luego dar
"nuestra unidad metódica, desarticulándola en sus principales aspectos". ( Eso
de "nuestra" es pura modestia o "mero recurso retórico", porque debió de.

cir en realidad "mi unidad metódica"). La clasificación de Charles Lalo,
L'art loin de la vie (1939), aunque estimable no le satisface por su punto
de vista sicológico y a la larga casuístico. Reyes declara previamente "que
para el estudio literario no nos interesa más que la relación de la vida sobre
la obra y no la inversa de la obra sobre la vida, asunto más bien de la Psicología y de la Moral. . . sino el problema concreto de una vida y una obra,
que nos dará la unidad metódica; la cual, extendida después a grupos y épocas, puede también, claro está, conducir a algunos resultados de valor literario" (Tres puntos, p. 22).
Para nuestro propósito no es necesario repasar la "unidad metódica" de
Reyes sino en los puntos más generales y en las caracterizaciones particulares de las relaciones entre vida y obra, que puedan aplicarse al mismo Reyes.
"I. Relación general entre la vida y la obra de un autor. . . es cosa evidente... lo. Tiene propósito histórico en la autobiografía". Reyes comenzó
a escribir sus recuerdos autobiográficos con ese propósito. Entregó a "Los
Presentes" el primer capítulo de su Parentalia en 1954; éste y los dos siguientes, que constituyen el "Primer libro de recuerdos", se publicó por Tewntle en
1959. Dejó manuscrita la parte que va de su nacimiento hasta "La edad
escolar" y "La toga pretexta". Parentalia y Albores, "Segundo libro de recuerdos" publicado ya póstumamente, en gran medida, no son más que "recuerdos imaginarios", pues se refieren a la época ancestral y prenatal de Reyes.
Pero esta vida de los parientes la ha reconstruido a base de lo que vio y oyó en
su niñez y primera juventud y con las conversaciones y documentos de la familia,
"aún cuando esta historia -como todas- parezca al pronto algo sollamada de
leyenda", como dice en la dedicatoria a su madre. Es natural, la figura heroica
de Bernardo Reyes señorea todas las páginas. La "Historia documental de
mis libros", "Pasado inmediato", "Genaro Estrada" y "Recordación de Urbina"
361

�se vuelven estricta autobiografía, épocas en que ya la vida y la obra se juntan.
Reyes deja además, para publicarse algún día, una colección de libretas manuscritas del Diario vivo de sus días desde 1924 y un epistolario de lo más
asombroso por la calidad y extensión. Material de vida de primera mano.
"2o. No tiene propósito histórico, cuando se aprovecha en la obra la realidad vivida (¡y quién no lo hace en algún grado!), pero no para establecer
la propia biografía, sino por el valor literario de tal realidad". Este punto
no necesita discusión. Los ejemplos que presentaremos más adelante lo confirman con amplitud. El punto 3o. trata de "la influencia de la vida en la
obra [que] puede manifestarse [como] transformación poética cuando la
propia experiencia se metamorfosea por los caminos imponderables de la
ficción, y entonces el averiguarla es un eminente acierto crítico parecido al del
psicoanálisis". No intentamos alcanzar esta tarea; de hecho excluimos del
examen que aquí hacemos la poesía y la prosa imaginativa: ficción narrativa
o poema en prosa.
"II. La relación particular entre un hecho de la vida y la obra puede ser a
su vez": afirmación y negación, falsas o verdaderas, recíprocamente o viceversa; algo de la realidad pasa a la ficción, digamos, por ejemplo, en "El testimonio de Juan Peña" ( 1930), o la relación "es a veces menos directa" como
al tratarse de la "transformación poética", de la "alusión velada", del "disimulo", de las omisiones voluntarias, involuntarias y tácitas. Aquí la que más

interesa es la marcada con la letra g: "Finalmente, un hecho de la vida, por
su intensidad o trascendencia, 'transforma el porvenir' pre,,.jsible de una obra
o de una vida. A veces produce un efecto meramente negativo, que va desde la opacidad hasta la anulación. A veces efectos positivos, y viene a deter-

menzado en yo personal se ha ido despersonalizando, y ahora estamos al
nivel de un quien absolutamente objetivo, para luego ascender al crecendo
del yo.] Y se operaba un modo de curación, de sutil mayéutica, sin la cual
fácil fuera haber naufragado en el vórtice de la primera juventud. Ignoro
si este es el recto sentido del humanismo. Mi Religio Grammatici parecerá
a muchos demasiado sentimental" ( O. C., x, p. 351). Aunque volveremos al
"Comentario" citado, debo ligar las últimas líneas con otras de las "Respuestas" del Reloj de sol: "Yo siempre escribo bajo el estímulo de sentimientos -¿ cómo diré?- constructivos. Lo que me deprime o angustia nunca es
fuente de inspiración en mí. . . En mí, el razonamiento más clarificado y
dialéctico procede siempre de un largo empellón de sentimientos que, a lo
mejor, han venido obrando durante años ... [Noto aquí que . estas frases
paralelas tienen una aparente contradicción, pero veremos que ésta se resuelve felizmente en la frase que sigue:] Siempre he confiado a la pluma la tarea
de consolarme o devolverme el equilibrio, que el envite de las impresiones
exteriores amenaza todos los días. Escribo porque vivo. Y nunca he creído
que escribir sea otra cosa que disciplinar todos los órdenes de la actividad espiritual, y, por consecuencia, depurar de paso todos los motivos de la conducta. Ya sé que hay grandes artistas que escriben con el puñal o mojan la
pluma en veneno. Respeto el misterio, pero yo me siento de otro modo.
Vuelvo a nuestro Platón, y soy fiel a un ideal estético y ético a la vez, hecho de
bien y belleza" (O. C., 1v, p. 451).
En pocas palabras, hubo una crisis aguda que definió la vocación; los libros
operaron una catarsis. Aunque todos sus escritos proceden de los sentimientos, el acto de escribir -equilibrio, consolación, "ansia inagotable de encon-

minar nuevas orientaciones, nuevas virtudes". Los ejemplos en la literatura

trar sentido a nuestra vida"-

universal son abundantes. En Reyes, que por sí solo es toda una literatura, ese
"hecho de la vida" también se dio. No tengo por qué indagar ni aventurar

sumen se corrobora con otras frases del 1 ~Comentario". Dejamos a Reyes es-

cuál fue ese hecho, famoso en sus anales internos, por su "intensidad o tras-

cendencia". Me limitaré a transcribir unas frases del "Comentario a la Jfigenia cruel" ( 1923) : "Por el año de 1908, estudiaba yo las 'Electras' del
teatro ateniense. Era la edad en que hay que suicidarse o redimirse, y de la
que conservamos para siempre las lágrimas secas en las mejillas. Por ventura,
el estudio de Grecia se iba convirtiendo en un alimento del alma, y ayudaba
a pasar la crisis. Aquellas palabras tan lejanas se iban acercando e incorporando en objetos de actualidad. Aquellos libros, testigos y cómplices de nuestras caricias y violencias, se iban tornando confidentes y consejeros. Los coros de la tragedia griega predican la sumisión a los dioses, y ésta es la única
y definitivá lección ética que se extrae del teatro antiguo. Hay quien ha podido aprovechar su consejo. [Interrumpo para notar cómo el párrafo co362

lo guía al ideal platónico. Este burdo re-

tudiando las "Electras" del ensayo memorable de las Cuestiones estéticas
( 1910); su lfigenia todavía no alzaba el vuelo de la creación trágica: "Antes
de que mi lfigenia pudiera alentar, había de cerrarse un ciclo de mi vida".
Vino la tragedia: la muerte de Bernardo Reyes. El viaje a Europa. Breve
estancia en París. La Guerra. Rumbo al sur. Remanso español. Continúa el
"Comentario": "La 1/igenia, además, encubre una experiencia propia. Usando del escaso don que nos fue concedido, en el compás de nuestras fuerzas,
intentamos emanciparnos de la angustia que tal experiencia nos dejó, proyectándola sobre el cielo artístico, descargándola en un coloquio de sombras".
Más adelante explica la "Función del coro": "El coro es, pues, el instrumen-

to de la kátharsis aristotélica: la purificación de las pasiones por la danza y el
grito, por la ejercitación y la mimesis artísticas. El coro es un agente oportuno,
rítmico, lírico, que permite adivinar la plétora de los sentimientos". Es inne363

�gable el paralelismo entre la "Función del coro" y la función de escribir que
Reyes nos ha descrito antes. Pero la vida y la obra siguen su curso. La obra,
como la vida, quiere un fin: "¿ Qué final dar al episodio? -se pregunta¿ lfigenia había de huír de Táuride, como en mis grandes mode!os? ~o lo
sabíamos aún hace unos cuantos años. Un súbito vuelco de la vida vmo a
descubrirme la verdadera misión redentora de la nueva Ifigenia, haciendo
que su simbolismo creciera solo, como una flor que me hubiera brotado adentro" (O. C., x, p. 359). Otra vez la vida, un hecho de la vida "por su intensidad o trascendencia, 'transforma el porvenir' previsible de una obra o de
una vida. A veces [produce] efectos positivos, y viene a determinar nuevas
orientaciones, nuevas virtudes".
Así tenen¡.os al Reyes de la edad madura, dueño libremente de sus dones,
de su propia vida. Su obra se nutrirá profundamente en ella. Poesía y prosa
se enriquecen, se entrecruzan, "como una flor que me hubiera brotado adentro". Desaparecen los subterfugios, los disimulos de los manuscritos olvidados
( "Diálogo de mi ingenio y mi conciencia", "Del diario de un joven desconocido") de El Cazador o el "Monólogo del autor" o "La conquista de la
libertad" de El Suicida. Se ha conquistado la libertad de una vez y la vida
fluye tersamente en la obra. Desde Calendario ( 1924) hasta los dos cientos
de Las burlas veras ( 1959), sin contar los libros autobiográficos, la ficción
y la poesía, donde la vida transcurre con más independencia, encontramos
a cada paso páginas de recuerdos personales: unos apoyados en la literatura,
otros estimulantes de literatura. Es significativo que la. última página de
Calendario ( 1924) sea la del "Romance viejo", que no puedo dejar de copiar, aunque Jo sé de memoria: "Yo salí de mi tierra, hará tantos años, para
ir a servir a Dios. Desde que salí de mi tierra me gustan los recuerdos. / En
la última inundación, el río se llevó la mitad de nuestra huerta y las caballerizas del fondo. Después s_e deshizo la casa y se dispersó la familia. Después
vino la revolución. Después, nos lo mataron. . . / Después, pasé el mar, a
cuestas con mi fortuna, y con una estrella (la mía) en este bolsillo del chaleco. / Un día, de mi tierra me cortaron los alimentos. Y acá, se desató la
guerra de los cuatro años. Derivando siempre hacia el sur, he venido a dar
aquí, entre vosotros. / Y hoy, entre el fragor de la vida, yendo y viniendo
-a rastras con la mujer, el hijo, los libros-, ¿qué es esto que me punza y
brota, y unas veces sale en alegrías sin causa y otras en cóleras tan justas? /
Yo me sé muy bien Jo que es: que ya me apuntan, que van a nacerme en
el corazón las primeras espinas" (O. C., x, p. 359).
Aquí la experiencia personal y la biografía espiritual dejan poco lugar a
la fantasía, si acaso para la reminiscente gracia estilística. El "yo" entra valientemente, como primera palabra del relato, los posesivos y pronombres
364

personales lo reiteran y surge de nuevo en la confesión final. Todo el texto
está trabajado con material eminentemente emotivo, de ahí el uso repetido del
dativo ético ("Después, nos lo mataron ... Yo me sé muy bien lo que es ... );
todo apenas "sollamado de leyenda", como que tiene su propio e interno
calor.
En el "Romance viejo" de Calendario muchos años se concentran en una
breve página. Son años históricos, de la conciencia. Pero hay otros años, casi
sin tiempo, y como dice la gente, "sin uso de razón", que asoman de vez en
cuando en la punta de la pluma. El mundo sin horas de la infancia, afectos,
juegos, animales, años de aprendizaje, llenará muchas páginas de Reyes.
Recuerdos que no tienen servicio biográfico, sino que se rescatan por el "valor
literario", poético, imaginativo, fantasmagórico de la edad. En "Mientras
leída el otro" (1927) parecen irrumpir por primera vez esos recuerdos conscientemente o se utilizan sin disimulos, con llaneza: "Y yo no soy patinador
porque Dios es bueno. Pero época hubo en que yo bajaba hasta la pista, dejándome rodar por cinco o seis escalones en unos patines de dos ruedas. Por
los corredores de la casa paterna, yo preparaba con la mayor naturalidad
la lección de la tarde, patinando y sin hacer ya caso de lo que hacía. / Y si
no soy jinete es porque se me quedó el caballo en tierra. Pero yo iba a la
escuela primaria a caballo, y el asistente me traía otra vez el caballo a la salida.
De las veinticuatro horas del día, diez eran del sueño; las otras catorce, del
empeño. Visité a caballo todas las moliendas de caña de los alrededores, y
me indigesté gloriosamente con el aguamiel de todas y cada una" (Árbol de
pólvora, p. 41) .
De ahí que los caballos sean un tema insistente en la obra de Reyes. Caballos reales y caballos literarios. Veamos: En "Frestón" de El Cazador equipara la lista de libros del capítulo VI del Quijote con las "evocaciones lejanas,
donde Berna! Díaz enumera, con su historia, sus colores, sus pelos y señales,
los dieciséis caballos y yeguas que pasaron a la conquista de Nueva España.
¡ Hermosas jactancias del soldado y del literato! A las gentes, oírles hablar
de su oficio". (O. C., ru, p. 157). Muchos años después, en 1934, en Río de
Janeiro, escribió Reyes su poema de Los caballos ("¡ Cuántos caballos en mi
infancia!") que sólo publicó pasados veinte años ( Universidad de México,
agosto de 1954) y al fin recogió en el volumen de su definitiva Constancia
poética (O. C., x, pp. 153-157). Mientras tanto, los caballos seguían cabalgando internamente. En octubre de 1955 fechó Reyes otras páginas de memorias equinas, "Hay caballos y caballos", que comienzan así: "Lector: aunque hoy me veas tan poco campestre y siempre tan de infantería, yo pasé mi
mocedad a caballo, galopando por los alrededores de mi ciudad natal y por
las montañas del norte". Cuenta luego un pasaje autobiográfico, que remata
365

�de esta manera: "Entre mis ociosas lecturas he dado con una 'novela de
misterio' ... Ahí encontré el caso de un caballo, 'Timber', que se había especializado en matar a sus jinetes. . . Me acordé entonces del monstruo que
me quiso matar. Me acordé de los caballos que pisan cráneos, en las figuraciones artísticas del Apocalipsis, grabados de Durero y otras representaciones
de la Muerte jineta. Me acordé de Diomedes el Tracio que, en la mitología
griega, alimentaba a sus caballos con carne humana. . . Sí, pero me acordé
también del caballo amigo del hombre, aquel de que hablan Virgilio y
Buffon; del caballo patriótico que, robado por los soldados invasores, "agarraba el freno", arremetía rumbo al campamento de los guerrilleros mexicanos, y traía cautivo a un adversario, allá cuando la Intervención y el Imperio" (Las burlas veras, ler. ciento, pp. 170 y 172). Dos años justos más tarde,
octubre de 1957, Reyes todavía nos dice: "Hablemos de caballos" (A campo traviesa, 1960, pp. 55-65), pieza reunida póstumamente en libro. Entre
otras eruditas noticias nos da la lista de caballos de Berna] Díaz, aquella
lista que leyó en los días de El Cazador.
Así opera la mente de Reyes, flujo y reflujo de la vida y el arte. Así como
los caballos, las urracas, los pavos, las serpientes, la huerta, el sol de Monterrey, el Cerro de la Silla. Como ejemplo, los pavos. En "Los quitutos" (1931)
afloran: "De niño, me picoteaban las urracas porque les andaba en los nidos, y los pavos reales, porque les imitaba el lenguaje sin saber Jo que decía"
(Árbol de pólvora, p. 58). De mayo de 1956 es otra de las autobiográficas
y autocríticas "burlas veras" titulada "Los pavos". Ahí da- ~uenta de los poemas de 1913: "Los pavos de Susana" y "Los pavos de mi infancia", "que alu•
den a recuerdos de mi niñez, mezclados. ya con la literatura de épocas posteriores". Alguien ha dicho que la poesía es memoria. Estos núcleos autobiográficos, recuerdos personales o del paisaje, figuran en toda la obra. Imágenes
de una vez, que dan vida al discurso más severo, como la que de improviso

salta en la "Atenea política" ( 1932) : "No creo en el progreso necesario: puede ser que el riego en tierra seca resulte escaso y se pierda íntegramente. No
importa: lo que importa es la persistencia del impulso unificador, el cual
otra vez florece, como la ruda de mi tierra, aunque le pasen las caballerías
encima" (Tentativas y orientaciones, p. 44). Nadie podrá negar que esta
" ruda" y est as " caba11enas
' " estan
' muy dentro de Reyes, y que no so'Jo son
una parábola o fábula sino todo un símbolo.
Otras veces los recuerdos sirven para desbrozar un problema literario o
cultural: El de una ilustración de la "enciclopedia que solazó mi infancia"
ilumina experimentalmente el estilo de las Nuevas noches árabes, de Robert
Louis Stevenson (Grata compañía, pp. 13-14); el de los idiomas infantiles

366

y de las oraciones y ensalmos "que me hacían rezar de niño" resuelven ciertas
cuestiones del lenguaje y la creación literaria (La experiencia literaria, ed.
1952, pp. 29 y 107}; el de una riña de muchachos regiomontanos y el del "Soldado muerto" de Rimbaud, son el punto de conciliación de la polémica entre
nacionalistas y universalistas, que se debatía en febrero de 1955 ( "Conciliación de extremos", Las burlas veras, ler. ciento, pp. 97-98).
A últimas fechas, la redacción casi continua de la autobiografía oficial y
de la "Historia documental de mis libros", favoreció nuevas cosechas de
recuerdos, remotos o inmediatos. Por su brevedad, tales núcleos vitales, salidos con mayor espontaneidad de la pluma, se publicaron en forma periodística bajo el título de Las burlas veras (1957-1959), hoy ya recopiladas en
dos volúmenes, de un centenar cada uno.
Allí se encontrarán lo que antes llamé recuerdos apoyados y recuerdos estimulantes. Para mi gusto y para los propósitos de esta lección, elijo dos,
que lindan con el poema en prosa y ofrecen un material riquísimo para explicar el "yo" y la actividad creadora de Reyes. El primero, titulado "Un recuerdo", dice así: "Yo era muy niño, mi madre y yo estábamos asomados
·al balcón entresolado en mi casa de Monterrey. Un mendigo, junto al zaguán, tocaba incansablemente el organillo de boca. Mi madre dijo a una
suvienta: -¡Que le den algo a ese pobre para que se vaya! -Y yo: -¡No,
mamá! ¡ Que no se vaya! ¿No ves que ese hombre soy yo? Mi madre me
contempló en silencio y yo no sé lo que pasó por su alma" (Las burlas veras, ler. ciento, p. 32).
El segundo se titula "El éxtasis"; es un poco más extenso: "Yo creo haber
conocido el éxtasis de niño, aunque un éxtasis desprovisto de inspiración re-

ligiosa y que admite ser explicado al modo laico. Yo creo que mi ser aún
no labraba su canal, aún no lo apretaban y encarcelaban dentro de mí mismo
las experiencias del pensamiento y de la vida. Y, por decirlo así, me salía
yo del cauce y percibía cosas que más tarde no volví a percibir. Yo oía una
voz que pronunciaba mi nombre en voz baja, cuando jugaba en la huerta
de la casa paterna, como creo haberlo contado en un poemita todavía no
recogido en libro [Se trata de "La huerta y el niño", poesía de 1953, que ya obra
en la Constancia poética, O. C., x, p. 237]. "Es mi ángel de la Guarda",
solía yo decirme sencillamente, y seguía jugando. Estimulado por la fiebre
que frecuentemente padecía -y acaso era una fiebre palúdica- yo caía en
"delirios", como solíamos llamarlos, que generalmente eran visuales. Alguna
vez los contaré. Pero, aficionado como era a quedarme solo, yo me deslizaba,
de la manera más natural, sin saber por cuáles caminos, a un estado de olvido y abstracción que me hacía perder del todo la conciencia de m1 ser
limitado. / De pronto me recobraba, "despertaba" por decirlo así. Enton-

367

�ces me sentía yo como espantado. El caer del éxtasis me asustaba, como en
Plotino. Ser yo mismo, ser una cosa sujeta en una alma y en un cuerpo particulares, me causaba verdadero pavor. Corría yo a verme en el espejo para
mejor lograr mi descenso desde el cielo a la tierra; corría a buscar a alguien que me hablara, que me ayudara otra vez a anudar mis lazos. Con la
infancia desapareció este don envidiable. Yo estaba por aquellos días mucho
más cerca de los ángeles" (Las burlas veras, ler. ciento, pp. 31-32).
Ciertamente no desapareció el don, sino que se encauzó en el arte, sirviéndole de catarsis al espíritu agobiado y dolido. Identificación con las cosas del mundo, generosidad que libera. "Como que la obra literaria es emancipación". Pero su experiencia, y antes aún, su capacidad requerida, es premonitoria, engendra futuro, y como en el caso del desdoblamiento en
organillero, lo hace decir: "Yo soy él, soy el arte". Después viene el ejercicio
conciente, el descenso a la tierra frente al espejo de las páginas blancas,
mudos testigos de la creación arrebatadora, que echa mano de la vida y la
transfigura y la devuelve en nuevos estímulos. Juego de espejos que se refractan, pero nunca tomadura de pelo o mentira, tampoco delirio o inconsciencia, sino "éxtasis" reflexivo y reflejado. Yo asistí, de oídas, a ese fotomontaje de la vida y el arte. "La moza del turbante" pudo ser, de hecho
debe haber sido, una imagen casual y pasajera, pero viviente que se identifitó
con el Vermeer. Juego de estímulos que se concretan en nueva obra de arte.
Quiso la casualidad que sorprendiera a Reyes en el acto mismo de la creación.
En la intersección de los planos y pude ver "lo que está.. suspenso / entre el
violín y el arco", para decirlo con versos que le oí citar muchas veces.
Pero lo más curioso es que Reyes muy tempranamente supo lo que él quería
y también lo que habría de ser. Voluntad y premonición se juntaron inequívocamente en la vida y en la obra. El primer párrafo "Del diario de un joven desconocido", de El Cazador, contiene esta declaración: "Cultivo un deseo -ya ha
pasado tiempo desde el día en que lo concebí- que es escribir y decir alguna cosa, con la cual influya mi ánimo tan profundamente, que hasta mi
especial manera de ser lo resienta por reflejo y se modifique con ello. Este
es el deseo que cultivo yo, diligentemente". Y en la última página: "Sólo
paulatinamente entrega la vida sus secretos. Un constante esfuerzo de orientación, por entre las cosas que se van individualizando cada vez más, es la
única que puede salvarnos. Poco a poco se nos abre el pecho. Pero conforme
se va formando, en nosotros, el cauce de la vida, corremos el riesgo de empezar a amar la Vida con mayúscula. No abras, princesa del alma, no abras
nunca la puerta aquella; que allí vive la sensualidad encadenada" (O. C., m,
pp. 207 y 212-213). Aquí ya se juntan voluntad y premonición, pero nada
como en "Los restos del incendio" ( 1910) de El plano ob/ícuo ( 1920): "Mi

vida parece un engendro de mi fantasía: es como un a~ertijo, ª. veces; º'.ras,
como una pesadilla. . . Yo no he estudiado, sino practicado, Dl!S humanidades y mis clásicos. Y he venido a ser para mis amigos lit_eratos alg~ como ~~a
peste inevitable y divina ... Mi infancia ... ¿Mi infancia? ¿He s,do yo mno
alguna vez? ... Mi juventud ... : ¿fue juventud la mía? Tal vez has leído
el Wi/helm M eister. Recuerda, y verás mi juventud" (O. C., m, pp. 69 y 70 ) .
Estas líneas parecen continuarse en "Una noche de mayo a las nueve de la
noche", autobiografía de su primer día sobre la tierra: "Son las nueve de la ~oche. Yo entreabro los ojos y lanzo un chillido inolvidable. / La vida me ha s,do
desigual. Pero cierta felicidad interior y cierta protección divina que me han
acompañado siempre me hacen sospechar que mis paisanos -reunidos en la
plaza, como en plebiscito, para darme la bienvenida- supieron juntar un
instante su voluntad y hacerme el presente de un buen deseo".

•

368
369

H. 24

�IGNACIO MARISCAL, TRADUCTOR DE POESfA FRANCESA
PORFIRIO MARTÍNEZ PEÑALOZA
Instituto Nacional de Bel1as Artes

México

TRADUCCIÓN DE LA POESÍA EXTRANJERA parece haber sido ejercicio dilecto
de los poetas mexicanos. Al mismo tiempo que en producciones originales,
probaron sus fuerzas y demostraron su capacidad para volver en verso castellano, poemas de los autores extranjeros que sentían más cercanos de su
temperamento personal.
LA

•

Nunca, pues, ha faltado en México el interés por las literaturas extranjeras
y si se quisiera elegir un punto de partida para estudiar el tema, habría que
recordar las numerosas traducciones de clásicos y modernos que hicieron los
miembros de la insigne generación de jesuítas humanistas que hubieron de
dejar su patria al ser expulsados estos religiosos de España y sus territorios .
Es interesante recordar que el padre Alegre se haya ocupado de traducir el
Art poétique de Boileau, que tan extensa y definitiva influencia habría de tener en las letras hispánicas.
Nos están haciendo mucha falta los trabajos sobre esta cuestión, pues con
ellos documentaríamos seguramente las influencias de las literaturas extranjeras sobre la nuestra y, además de darnos datos sobre las corrientes literarias
vigentes entre nosotros, nos ayudarían a puntualizar las fuentes y la génesis
de nuestra propia literatura. Así, un examen superficial del tema nos demostraría la gran influencia que, a través de traducciones, tuvieron en México las literaturas inglesa, alemana e italiana.*
Tampoco podríamos olvidar los numerosos trabajos de traducción de la
literatura grecolatina que han hecho entre nosotros -para citar sólo unos
cuantos nombres- Montes de Oca, Pagaza, Ambrosio Ramírez, Vigil, Ca-

*

Estando en prensa este trabajo, apareció el importante libro de MARIANNE O. DE
Contribución al estudio de las letras alemanas en México, México, UNAM, 1961.

BoPP:

371

�sasús, los hermanos Méndez Plancarte, Octaviano Valdés y Angel Ma. Garibay, cosa que explica en parte la vigorosa corriente neoclásica que -sobre
todo en el XIX- da al conjunto de nuestras letras una fisonomía especial
entre las americanas.

Estos datos corroboran la nota de universalidad discernible en nuestra literatura que, aunque advertida, no se ha justipreciado debidamente, pues
resulta mucho más fácil documentar, antes que otras, la influencia francesa
que por su persistencia y amplitud, ha opacado y hecho que se descuiden las
demás.
La nómina de traductores mexicanos de poesía francesa, sería muy extensa: apenas hay escritor de nota que no haya hecho versiones de poesía francesa o que no descubra en su obra original una presencia de Francia. La
preferencia, la debilidad de nuestros poetas por la poesía francesa, está expresivamente declarada, entre muchos, por Balbino Dávalos -&lt;le quien me
propongo ocuparme más tarde- en el soneto con que abre sus Musas de
Francia (1913):
JAMÁS, Musas de Francia, con más amor ni encanto,
indiferente el ánimo a otra pasión mundana,
feliz admiró nadie desde la edad temprana,
cual yo, vuestro divino, maravilloso canto.

Escucho en vuestros ritmos rumores de fontana;
me alegra vuestra risa, me apiada vuestro llanto,
y en fascinadas horas de paroxismo santo,
presiento vuestro espíritu como caricia humana.

En mirra unjo mis manos; mis labios en ternura,
para palpar ensueños, para besar blancura
y respirar la esencia de la emoción más pura . ..
M uezín de la mezquita, al minarete sube;
mas no convoques fieles, hasta que en rauda nube
llegue el Guardián del Arte, en forma de querube! . ..

Además de estos datos positivos, tenemos el testimonio de las reacciones
contra esta influencia: la de Ramírez,1 con su acostumbrada violencia y la
más reposada de Ignacio M. Altamirano. 2
1

Vid. "Antigalicanismo", en Obras completas de Ignacio Ramírez, México, Oficina
Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1889, t. l.
1
En diversos lugares de sus escritos pueden encontrarse las ideas de Altamirano al

372

A~aso la de Víctor Hugo sea la más larga e intensa presencia en la poesía
meXJc~n~ del XIX, hasta Díaz Mirón inclusive. Puede hablarse -y no sólo
en MeXJc0- de un verdadero culto que Darío consagró en el "Pórtico"
(1892):
Y esto pasó en el reinado de Hugo,
el emperador de la barba florida.
Ent~e no,sotros el "~uguismo" provocó lo mismo admiraciones que repulsas.

J_o~qum Tellez, por eiemplo, compuso un epigrama malísimo pero que testifica la contradicción:
'
HIMNARIO de un amor que me constela,
monstruo de luz, alvéolo sideral,
Niágara etéreo, fúlgido aroma/
que entre mil soles en mi frente riela,
desde que al genio y a los dioses plugo . ..
-¿ Qué está diciendo ese inspirado vate?
¿Se le ha agriado la cena, el chocolate?
-No, señor, se le ha agriado Víctor Hugo.

F~ancisco José Gómez Flores escribió un artículo: "La literatura huguianome".1cana" ' en el que también combate la imitación servil del poeta francés
Y, Í!nalmente, no hay que olvidar las críticas que se hicieron a Justo Sierra
por el uso de las antítesis huguianas.
Se deben recordar _t;mbi~n los "p_astiches" huguianos de Gutiérrez Nájera,
con los que confund10 de 1gnoranc1a a sus rivales literarios y de paso demostraron la habilidad del Duque Job para poner en español los "modos"
de Hugo a quien profesó admiración. El primero de ellos "Los moscos" fue
incluido por Francisco González Guerrero en su edición de las Poesías :ompletas de Gutiérrez Nájera y el segundo "En el Campo de Marte al prepararse
la Exposición Universal" lo recogió y documentó Ernesto Mejía Sánchez,
con su acostumbrada atingencia. 4
La presencia de Hugo estaba viva todavía en Díaz Mirón, cuya oda "Víctor
respecto .. Véase, ~o_r, ejempl?, "De la poesía épica y de la poesía lírica", en La literatura nacional, ed1cion y prologo de José Luis Martínez, México, Porrúa, 1949, t. 11.
ª En Bocetos literarios, México, Imprenta de Gonzalo A. Esteva, 1881.

~ "Homenaje ª. Gutiérrez Nájera", por Ernesto Mejía Sánchez y Porfirio Martínez
Penaloza, en Revista Mexicana de Literatura, abril-junio de 1959.
373

�Hugo" fue motivo de polémica con Brummel, recogida por éste en Los poetas
mexicanos contemporáneos. ( 1888).
.
No se ha estudiado con el detenimiento que se merece la profunda mfluencia que ejercitó entre nuestros escritores la estética y la retórica del fr~ncés
que, junto con los otros románticos, fue abundosa fuente en donde bebieron
los románticos y los modernistas mexicanos.
Por sí mismo éste es un tema amplísimo y de gran importancia. No puedo
tocarlo aquí, pero al apuntarlo convie~e ta_mbién, '.ecordar qu~, éstas s~~ unas
de las fuentes muy importantes del 1deano estetico de Gut1errez Naiera Y
aun de los primeros modernistas. Hay, pues, que tener presentes los célebres
"prólogos" de Hugo, desde el de Cromwell ( 182_7) hasta !ºs nume~osos de
]as Odes et ballades y el de las Contemplations, piezas que iban refleiando la
batalla entre la poesía pintoresca y la intimista y cuyas ideas inspiraron, por
acción o reacción, la estética y la poética de los nuestros.
Hay que subrayar que la evolución del arte por tríadas q~e señala Hugo
en el prefacio de Cromwell: oda, epopeya y drama, es sugestivamente semejante a la de Hegel: arte simbólico, arte dásico y arte romá~tic~. Y el panorama se enriquece con las ideas de Schiller sobre la. poesia m~enua y la
poesía sentimental. Téngase presente que la influencia , de _Schiller_ en el
romanticismo francés incipiente, se dio no sólo por la v1a directa, smo especialmente a través de la obra de Madame Stael.'
Ya se ve pues la complejidad -a veces confusión-::- de las ideas entre las
'
'
.
.
que se movían nuestros escritores que buscaban su propio cammo.

•
Para iniciar mis aportaciones al amplio tema de los traductores mexicanos
de poesía francesa, he elegido a Ignacio Mariscal porque es~ completament_e
olvidado como escritor, porque su labor como traductor es illlportante Y, f¡.
nalmente, porque en el presente año se cumple el cincuentenario de su muerte.
Mariscal es recordado casi exclusivamente por sus actividades de hombre
público. Nació en Oaxaca en 1829, hizo sus primeros estudios en la misma
ciudad y se graduó de abogado en México, en 1849.
Figuró entre los diputados constituyentes del 57 y después ocupó diversos
a Es fácil consultar las ideas estéticas de Hegel, por ejemplo en la selección De lo

bello y sus formas, Buenos Aires, Espasa-Calpe Ar~., 1~49. Las id_eas de_ Schiller relativas a la cuestión aludida, se pueden ver en Poésze na,ve et poésie senhm~ntale, París, Ambier1 Editions Montaigne, 1947; hay traducción española de este hbro de la
Casa Hachette, de Argentina.

cargos en la judicatura, tanto en Oaxaca como en México. En 1863 se le
nombró oficial mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores y ese mismo
año acompaña al Gobierno del presidente Juárez en su peregrinación por el
norte del país. Deja a México para viajar a Estados Unidos con el carácter
de secretario particular y abogado de nuestra Legación en Washington, con
don Juan Antonio de la Fuente, nombrado Ministro Plenipotenciario en los
Estados Unidos. Al término de la guerra de intervención, regresa De la Fuente dejando a Mariscal como Encargado de Negocios.
Reinstalado en la Capital el gobierno de Juárez, se le nombra Ministro
de Justicia e Instrucción Pública en 1868, pero al año siguiente vuelve a
Washington ya con el carácter de Ministro Plenipotenciario. En 1871 se le
nombra Ministro de Relaciones Exteriores y al año siguiente vuelve a Estados
Unidos con el mismo carácter diplomático que había tenido. En 1877 le
encontramos nuevamente en México, en donde desempeña la dirección de
la Escuela de Jurisprudencia. En 1879 el presidente Díaz le nombra Ministro de Justicia e Instrucción Pública y en 1881 el presidente González le
hace Ministro de Relaciones Exteriores. Muere en México en 1910, desempeñando el mismo puesto en el gabinete del presidente Díaz.'
Sus poesías originales y traducidas fueron recopiladas por Balbino Dávalos:
Poesias de Ignacio Mariscal, coleccionadas por. . . Madrid, Tipografía de la
Revista de Archivos, Olózaga núm. 1, 1911. En el ejemplar que manejo se
hace constar que se trata de la segunda edición (500 ejemplares). "hecha por
encargo del señor don Enrique C. Cree!, Ministro de Relaciones Exteriores
de México" .1

Consta el libro de cuatro partes: la primera sin título, comprende dieciocho
poemas~ la segunda, "Sonetos", veintinueve; la tercera, "Poesías humorísticas", ocho, y la cuarta, "Traducciones y paráfrasis" cuarenta y dos.

No puedo ocuparme, como quisiera, de las poesías originales y sólo hablaré
9

Mi fuente para los datos biográficos es un folleto poco conocido: Noticia biográfica / de / don Ignacio Mariscal / por Carlos Américo Lera. / Artículo publicado en
el peri6dico La Discusión. / México / José Ma. Sandoval, Imp. / Calle de Jesús María núm. 4 / 1883. Con una excelente litografía de Bray Sucesores.
Desgraciadamente este periódico La Discusión no existe en nuestra Hemeroteca Nacional. Acaso algún investigador tenga la fortuna de encontrarlo, pues además de la
posibilidad de cotejar los textos, ver si hay algunos no recopilados y hacer otras puntualizaciones, se podría establecer la cronología de la obra de Mariscal.
Hay que registrar también el artículo "Cincuentenario del Lic. Ignacio Mariscal" de
Gabriel Ferrer Mendiolea, en El Nacional del 17 de abril de 1960.
' La primera edici6n de esta obra no circuló. Entiendo que fue destruida porque
uno de los poemas allí incluidos podía haberse prestado a burlas de parte de los
maledicentes.

�de las traducciones. Hállanse aquí de poetas franceses, ingleses, norteamericanos, italianos 8 y de uno alemán.
Si bien aquí me limito a los poetas franceses, debo recordar, porque es importante y el dato se olvida con frecuencia, que Mariscal hizo la primera
traducción de "El Cuervo" de Edgar Allan Poe, trabajo que en su tiempo
le valió muchos elogios. Está fechada en 1867 y el recopilador hace constar
que la versión que reproduce incluye "las últimas correcciones". Englekirk,'
que estudia con amplitud este punto, precisa que esta versión apareció anónima por primera vez en La Patria, de Bogotá, enero de 1880 y Juego reproducida y firmada ya, en el número de abril de 1907, de la Revista Ateneo,
de Madrid.
A las objeciones que hoy se puedan hacer a esta versión, podemos agregar
una que ha sido repetida con justificación, esto es, el imperdonable prosaísmo
de haber traducido el poético nombre de Leonora del original, por Felícitas.
Al revisar en conjunto las traducciones francesas de Mariscal, surgen algunas observaciones de tipo general. Ante todo hay que subrayar que Víctor
Hugo es el poeta más ampliamente representado, Jo cual está enteramente de
acuerdo con la tesitura romántica de los escritores colegas de Mariscal.
• Sobre la traducción de la "Canción italiana" de Stechetti publicada por Mariscal,
vfase mi nota "Manuel Gutiérrez Nájera. Las fuentes de Para entonces", en la Revista
Sembradores de Amistad, Monterrey, N. L., octubre de 1959.
• Vid. Edgar Allan Poe in Hispanic literature, New York, Instituto de las Españas,
1934. Otras traducciones de poetas norteamericanos hechas por Mariscal, pueden dar
lugar a un estudio que sería muy interesante y que establecería las relaciones entre
nuestra poesía y la de Norteamérica. Los poetas de ese país traducidos por nuestro
autor son: Cowper, Bryant, Longfellow y Mrs. Hemans.
Al referirse a este aspecto de la obra de Mariscal, Lera dice: "Por punto general
en las traducciones e imitaciones de otros autores es donde más fácilmente se conoce
la inspiraci6n del poeta. Los ingenios medianos se contentan con hacer meros cambios
de palabras, incurriendo en errores de la mayor sustancia y gravedad por falta de inte•
ligencia del texto unas veces, o por no tener un perfecto conocimiento de ambos idio•
mas otras, resultando de aquí una multitud de traducciones intolerables.
"Los lectores de La Discusión saben ya a qué atenerse respecto a cómo interpreta
el señor Mariscal las creaciones extrañas, pues varias veces hemos engalanado las columnas de nuestro peri6dico con las admirables traducciones que ha hecho de los
versos del poeta americano Bryant. Así, pues, sólo transcribimos aquí algunos frag•
mentos de la magnífica producción de Edgard [sic] A. Poe intitulada uEl Cuervo" y
vertida al castellano por el señor Mariscal, con tal penetración de los pensamientos
del autor traducido, tanta fidelidad, tanta pureza, claridad y energía, que nos atre•
vemos a afirmar que le ha dado carta de naturaleza en nuestra lengua. ¡ Así habla el
poeta!. . . Traducir como traduce el señor Mariscal, es reproducir las obras ajenas
engalanadas con nuevos primores, y hacer brillar con desusada bizarría las majestuosas
formas y extraordinaria riqueza del habla castellana". Op. cit., pp. 25•26.

376

T~~- a nuestro autor conv1V1r con la generación romántica con la de
trans1c1on y con los modernistas. El hecho de que haya despertado su interés
Poe, que se .encuentra
.
.
. en la raíz de toda la literalura moderna se explica
por su conocumento directo de los Estados Unidos
'
no parece haber dejado huella en sus propias cre:::::/:un~~:e;:ed:~:s
nerse pr_es_ente _q_ue Mariscal no fue literato de profesión Y, or lo
.
profundizo suf1c1entemente las tendencias que h b , d
p
tanto, no
nismo.
a na e generar el moderanterior se ve reforzada por e1 h echo de que en -por
¡ La consideración
•
o menos a Juzgar por el material de que disponemos- ninguno d 1 . b
listas ni B d ¡ ·
·
.
e os Sim o'
au e aire, ru Verla.tne ni Rimbaud . M 11
,
.
atención.

'

' ru

a arme, atraJeron su

Aquí conviene insistir en una idea repetida con frecuencia. A menudo se
encu~~tra q~e los poetas mexicanos han sido influidos por los "poet
nares de diversos movimie t
Co M .
as meCo ' M ,
n os.
n anscal esto se cumple tratándose de
pee,
endes y Prudhomme y I d ,
inclusión de Pimodan y de SouÍ
o av1a hes más notable al respecto, la
Francia.
ary, poetas oy totalmente olvidados aun en
M:::::u~de s'.gnüicar ~ejando a un lado estos dos últimos autores- que
. ' m:'bmdo en su epoca y disponiendo de poco tiempo ara sus labores literarias, no llegó a sentir ni entender los grandes dese b .p .
simbolis
·
u rumentos -el
mo en parllcu1ar- que habrían de producir el modernismo
bargo n d · d
• m em' o eia e ser sorprendente esta impe1meabilidad a las "nfJ
.
operantes en ¡ ,
b
.
1 uenc1as
.,
a epoca, so re todo s1 se toma en cuenta su estrecha amistad
con Gu t1errez Náiera' a qmen
· ¡avorec10
•, con un puesto en el M' . t .

s·

==~

a~~w

Examinemos brevemente los poemas pertenecientes a estos poetas menores
Joseph-Marie Soulary (1815-1891) fue autor de diversos lib . ,
.
des ch p e·
ros . .11 travers
am s; mcq cordes du luth. Ephémeres (1846)
S
t h
..
•
'
Y onne s umonstiques ( 1858) este u'J llmo
que le dio cierta notoriedad y 1
d
b bºJid d
a que, con to a proa , a pertenece "El soneto" t raduc1"do, d ado su tema:

"No QUEPO
allí, no quepo -gritar oí al instante-,
.
me Viene ese vestido cual lecho de Procusto"
e hinchando el albo seno, movió el cuerpo ro~usto
Y dio de mala gana su brazo lujuriante.
• Vid. uMosaico histórico" de
enero de 1960.

Jorge

Fl

ores

D

., en Excélsior, México, D. F., 28 de

377

�Mas yo que en sus caprichos sigo mi humor constante
en el corpiño estrecho su lindo talle ajusto,
logrando se acomoden hombros y cuello y busto,
por más que en tal empeño resulte algo tirante.

Yo

Con arte entre la ropa sus formas ya dibujo
que muéstranse, oprimidas, quizá con mayor lujo.
¡ Miradla en ese traje que su beldad acusa!

¿Qué Edén por tu desgracia será el que tú has perdido?
l Prestaste en otra vida servicio meritorio,
o un crimen cometiste y en tránsito expiatorio
cruzando vas la tierra confuso y aturdido?"

¿No veis en ella un garbo que la opresión no altera?
En su alma nada hay menos, nada hay de más por fuera.
Me gusta así mi amada, me encanta así la Musa.

A VECES me pregunto: "¿De dónde habrás venido?
Tu coraz6n no encuentra nada satisfactorio
y el goce que tú alcanzas es rápido, ilusorio:
¿Por qué llegaste al mundo con fin desconocido?

A mi recuerdo vago de un esplendente cielo
buscándole su origen, me afano y me desvelo.
Pues no hallo que provenga de la miseria de hombre;

Debe notarse que este soneto tiene el sabor de una declaración de fe parnasiana, aunque menos explícita y mucho menos poética que "L'Art" de

Gautier, que es un paradigma. De paso: es raro que Mariscal no se haya
sentido atraído por la obra del "bon Théo" por lo menos para los efectos de
traducir alguno de sus poemas.
Gabriel Raoul-Marie, Marqués de Pimodan ( 1856-?), escribió Lyres et
clairons (1881); Coffret des perles noires (1883); Poésies (1892) y Sonnets
( 1898). Tampoco he podido precisar a cuál de estos libros pertenece "El
fin de nuestras penas", ni el valor de este poeta.
En relación con lo dicho a propósito de Soulary, hay que recalcar la clara
simpatía que demuestra Mariscal por los parnasianos, testimoniada por las
traducciones que hizo de In excelsis,1 1 de Leconte de Lisle (1818-1894); de El
extranjero de Sully Prudhomrne (1839-1907); de La vida de los muertos de
José María Heredia ( 1842-1905) ; de La bendición de Fram;ois Copée ( 18421908) y de La cristiana y el león de Catulle Mendes (1842-1894).
El poema de Prudhomme pertenece al libro Les vaines tendreses ( 1875) y
parece pertinente comentar que es raro que Mariscal haya escogido ese poema
y no alguno de la poesía cientificista cultivada por el francés, pues la inclinación del mexicano por esa clase de poesía, está ilustrada por el soneto "Franklin, Fulton y Morse" que doy en el apéndice.

El extranjero, además, nos permite hacer una interesante comparación,
pues Balbino Dávalos también lo tradujo y gracias a ello podemos cotejar
un mismo texto vertido por dos escritores contemporáneos:

y atónito yo mismo del ansia que me oprime,
a un extranjero escucho que en mis entrañas gime
sin revelar su patria ni descubrir su nombre.
IGNACIO MARISCAL,

ME PREGUNTO a menudo: ¿De qué raza has venido?
Tu corazón nada halla que lo encante o cautive.
nada que tus sentidos ni pensamiento avive,
cual si un buen infinito se te fuera debido!
Mas di: ¿Qué paraíso para siempre has perdido?
¿Cuáles la augusta causa que por tu esfuerzo vive?
¿Cuál tu propia grandeza, la virtud que motive
que en el mundo lo mires todo vil, corrompido?
Un origen requieren este anhelo divino,
estas vagas nostalgias de un edén que adivino,
mas en vano lo busco dentro mi corazón;

y atónito yo mismo, del dolor que me oprime,
llorar escucho en mí un ser raro y sublime,
que me ha ocultado siempre su nombre y nación. 12
BALBINO DÁVALOS.

(Musas de Francia, p. 53).

u Este poema pertenece a los Potmes modernes (1869). No he podido documentar el
poema de Mendes.
u Vid. en el Apéndice el apartado C.

378

379

�Sin tener a la vista el original, parece arriesgado juzgar de ambas traducciones, pero si hemos de guiarnos por la sola intuición, parece superior el
trabajo de Dávalos, dicho sea con las reservas del caso.
Tomados en conjunto los poemas de los dos parnasianos traducidos por nuestro autor, conviene recordar, sobre todo tratándose de Prudhomme y de Lisie,
las relaciones estrechas que existen entre estos autores y la ciencia, la ciencia
positiva, que inspiró a todo un grupo de escritores franceses. 13 Y dado que
precisamente Mariscal perteneció al número de los educadores mexicanos que
con Gabino Barreda instauraron el positivismo en México, resulta perfectamente explicable esta simpatía. Menos aplicable es esta idea tratándose de
los otros parnasianos, pero de todas suertes la perfección de la forma que
caracteriza esta escuela, tiene que ver con la tendencia positiva y científica.
Por supuesto que las cristalizaciones poéticas de una tendencia varían con las
personas y en el autor que vengo estudiando resultan pesadas y frías, pero
entroncan con el anhelo de lograr una forma casi escultórica, palpable.
El poema de Heredia suscita un comentario. A fin de que el lector pueda
precisar sus ideas e ir formando su propio juicio sobre el valor de Mariscal
como traductor, pongo en seguida el original de La vida de los muertos y la
traducción. El poema pertenece a Les trophées y está en la parte de esa obra
intitulada La nature et le reve:
Au poete Armand Sylvestre
la sombre croix sur nous sera plantée,
la terre nous ayant tous deux ensevelis, •
ton corps refleurira dans la neige des lys
et de ma chair naítra la rose ensanglantée.

LoRSQUE

u El enorme desarrollo que tuvieron las ciencias experimentales en el siglo XIX,
en especial las biológicas, propiciaron la invasión de la biología -tomada en su más
amplio sentido-- en el campo de las letras. Recordemos las doctrinas de Taine y
algunas de BrunetiCre en la teoría literaria y la novela naturalista y la poesía cienti.
ficista de Zola y Prudhomme 1 respectivamente. Contra esta interferencia escribió páginas
que mantienen su validez, el doctor Joseph Grasset: Los límites de la biología, traducción española: Madrid, Sáenz de J ubera, 1907.
En nuestros días Octavio Paz ha replanteado la cuestión en sus términos modernos,
en su sección ºCorriente Alterna", Revista de la Universidad de México, abril de 1960.
Paul Bourget, en un ensayo que debería de estar menos olvidado, analiza el problema:
M. Leconte de Lisie y en el apéndice L: Science et poésie: .A. propos des Trophées,
en Essais de psychologie contemporaine, Paris, Plon, 1924. De acuerdo con este autor
el conflicto no se resuelve ni en Zola ni en Prudhomme, pero ciencia y poesía se concilian en las obras de Lisie y de Heredia. Recordemos también las finas discriminaciones que hace el maestro Reyes en El deslinde, México, el Colegio de México, 1944.

Et la divine Mort que tes vers ont chantée
en son vol noir chargé de silence et d' oublis
'
nous /era par le ciel, bercés d'un lente roulis

vers des astres nouveaux une route enchanté/
Et montant au soleil, en son vivant foyer
nos deux esprits iron se fondre et se noyer
dans la félicité des flammes eternelles;
cependant que sacrant le poete et /'ami,
la Glorie nous /era vivre a jamais parmi
les Ombres que la Lyre a faites fraternelles.

•
CuANoo la cruz sombría marque la tierra helada
donde el destino a entrambos al polvo nos condena
saldrá de tu albo cuerpo la cándida azucena
'
Y de mi carne lívida la rosa ensangrentada.
Y la divina Muerte por ti tan ensalzada,
con vuelo misterioso que ni se ve ni suena
abriendo irá los cielos, entre la luz serena,'
la ruta que sigamos en la final jornada.
Al sol llegando alegres, en su viviente fuego,
espíritus dichosos, nos bañaremos luego,
que allí no se consumen esencias eternales·

'

Y junto a vates émulos, ya para siempre amigos,
de nuestra inmensa dicha tendremos por testigos

mil sombras que sus liras hicieron inmortales.

La traducción lleva al pie esta sugerente nota: "Tal vez no deban llamarse en español soneto a estos catorce versos alejandrinos, que imitan en la forma
los del poeta francés Heredia. Hubo, sin embargo, en España algún ejemplo
de esto en el siglo XVI.-Nota del autor".
Es lástima que esta y otras traduc~iones no estén fechadas, pues de este
modo podríamos puntualizar la cuestión métrica que cae dentro del gran

380
381

�problema del Modernismo. En todo caso, hemos de situar esta vers10n en
1893 o muy poco después, cuando mucho, pues tal es la fecha de publicación
de Les trophées. La obra fue de génesis lenta a partir de 1862, cuando Heredia vuelve a París. Como se sabe, los sonetos que después formaron el libro,
se habían publicado en su mayoría en diversas revistas francesas y en los
Parnasos contemporáneos (1866, 1869-71 y 1876).
Si recordamos que la obra de Gutiérrez Nájera va de 1876 a 1894 y que
el Azul. . . de Darío es de 1888, resulta muy ilustrativa esta nota, escrita con
cautela, en un momento en que las innovaciones métricas y el espíritu todo
del modernismo provocaba apasionadas polémicas, y aún más ilustrativa
resulta esa justificación -acaso no pedida- que viene a ser la mención del
siglo XVI español.
Aquí surge el problema colateral de establecer en México la cronología
del soneto en alejandrinos, que no puedo abordar aquí, conformándome con
recordar que las traducciones hechas por Justo Sierra de algunas de las piezas
de Los trofeos, también están en alejandrinos.
Para cerrar la cuestión de los parnasianos en la obra de Mariscal, doy, acompañada del poema original, la versión de In excelsis, de Leconte de Lisie, que
pertenece a los Poemes barbares (1862 y 1878).
Mmux que l'aigle chasseur, familier de la nue
homme! Monte par bonds dans l'air replendissant
la vielle terre, en bas, se tait et dimin1te.

1

J

M ante. Le e/aire abíme ouvre
1

a ton vol puissant

De rCve en rCue, va! Des meilleurs aux plus beaux
pour gravir les degrés de l'Echelle infinie,
foule les dieux couchés dans leurs sacrés tombeaux.
L'inteligible cesse, et voici l'agonie,
le mépris de soi-meme, et l'ombre, et le remord,
et le renoncement furieux du génie.
Lumiere, ou est-tu? Peut-etre dans la mort.

•
CoMo el excelso c6ndor que se remonta al cielo
hombre atrevido, sube por ese azur fulgente '
y olvida las miserias que oprimen ,ste suelo.
Sube; el celeste abismo con vuelo prepotente
cruza, Y las olas de éter que el sol con luz flaae/a ·
su globo va perdiéndose en bruma transparent:. '
Sube, la llama ocúltase, en el espacio hiela
, lo sombrío llena la inmensidad: '
crepuscu
sigue subiendo rápido y por el éter vuela

'

hundiéndose en profunda, sublime oscuridad . ..
¿ Qué sientes si no el vértigo de la infinita altura
silencio inenarrable, negrura, ceguedad?. . .
'

•

les houles de l' azur que le soleil flagelle.
Dans la brume, le globe, en bas, va s'enfonfant.
Monte. La flamme tremble et palit, le ciel gele,
un crepuscule morne étreint l'inmensité.
Monte, monte et perds-toi dans la nuit éternelle:

i Oh_ espíritu! Aproxímate a aquella lumbre pura,
murieron ya las otras envueltas en sudario·
sube a la fuente que arde y ardiendo siempre dura.
De sueño en sueño aléjate del mundo· temerario
.
'
'
asciende por la cuesta de interminable vía
.
'
pisando ocultos dioses en lóbrego santuario.

Un grouffe calme, noir, informe, illimité,
/'evanouissement total de la matiere
avec l'inénarrable et plein cécité.
Esprit! Monte a ton tour vers l'unique lumiere,
laisse mourir en bas taus les anciens flambeaux,
monte ou la Source en feu brílle et jaillit entiere.

382

La inteligencia acaba y empieza la agonía,
desprecio de sí mismo, sombra y olvido inerte;
renuncian a su orgullo, razón y fantasía . ..
¡Oh luz! Si aquí no te hallo, ¿te encontraré en la muerte?"
u Hay otra buena traducción mexicana de este poema en Jard"
d L
·
R
d ¡ ¡·
ines e utec1a y
osas e ta 1a, por SALVADOR SÁNCHEZ, Guanajuato, 1921.

383

�•
Dejando a un lado el poema "El esclavo" de Chateaubriand, que no he
podido documentar, el poeta más ampliamente representado en el libro de
Mariscal es Víctor Hugo. De él se encuentran quince poemas, todos de las
Odes et ballades (1822-1825). A las Odas pertenecen: "El hombre feliz"; "A
una niña"; "El murciélago"; "Epitafio sin nombre"; "Encare Q. toi"; "El alma"; "La lira y el arpa"; "Jehová"; "A S. B."; '"Un canto a Nerón"; u Acciones de gracias" y "Las dos islas". A las Baladas pertenecen "El silfo" y "Los
arqueros"; no he podido documentar con precisión "Napoleón habla en
Santa Elena".
Ya se ha dicho que no todos estos poemas están fechados; los pocos que
llevan este dato permiten situar los trabajos de versión entre 1855 ("A S. B.")
y 1885 ("Un canto a Nerón"). Esto y el hecho de que los poemas traducidos no sigan el mismo orden en que aparecen en los libros de Hugo, permiten pensar que para el mexicano estas labores eran completamente se-

cundarias.
Ya se ve que a Mariscal le llamó la atención especialmente la fase "intimista" de la poesía huguiana, muy de acuerdo con el temperamento mexicano
y con la etapa romántica en la que podemos inscribir a nuestro escritor.
No deja de llamar la atención que, al parecer, poco le atrajeron otros aspectos de la poesía de Hugo, pongamos por caso Las contemplaciones ( 1856)
o La Leyenda de los siglos (1859 y 1887) y, todavía más, Las orientales (1828)
que ya sea por sus innovaciones estéticas o por cierto aliento épico que se
advierten en estas diferentes obras, pudieron haber despertado el interés de
Mariscal, contemporáneo de toda una generación tan de cerca influida por
Hugo. Recordemos una vez más a Gutiérrez Nájera, cuya Tristissima no.,
provocó la polémica ya aludida y que es el punto de partida de una obra
como la de Manuel José Othón, a quien seguramente admiró el autor que
vengo estudiando.
No es posible profundizar más la cuestión en esta breve nota, pues sin
tener a la vista los originales y las versiones, resulta difícil pronunciar juicios.
Las muestras que aquí se dan permiten -por lo menos así lo esper&lt;&gt;- un
principio de juicio sobre los trabajos del poeta mexicano.
Los problemas de la traducción, especialmente de la poesía son perfectamente conocidos para que se insista en ellos. Aquí nos ha interesado sobre
todo ver cuáles fueron los poetas franceses sobre los que trabajó Mariscal
y poner de relieve las posibles razones de sus preferencias. Hugo despertó
una simpatía lógica en aquel tiempo y, dadas las peculiaridades del mexicano,
es natural que se haya limitado a traducir la poesía intimista.

384

1 Tambié~ resulta perfectamente explicable la simpatía que demostró por
os parnasianos. En las traducciones más
. .
ensaya con timidez las novedad
', . que en la obra ongmal, Mariscal
es metncas; pero cabe subrayar q e
.
mente en estas versiones sentimos cierta rigid L .
u. _Prectsaforma
t l d
ez. ª ngurosa perfecc1on de la
y, por o ro a o, la forma evanescente de los . boli
la misma dificultad para la versió
, 1
Sllll
stas, presentan
n y aqw o comprobamos En .
.
son mejores las traducciones de Hugo.
.
m1 sentir,
Estas consideraciones y el hecho de ue se .
. ,
posible adscribir a Mariscal en
q . , mcluya a Poe, mdican que es
1a generac10n de los "poetas d t
'
. ., "
acaso este carácter hubiese sido más ciar . 1 d d
e rans1c1on ;
xicano hubiese cultivado la p ,
o s1 e e u_ca or y diplomático meoes1a con mayor amplitud
El panorama que hemos estudiado con breved d . .
al proceso de génesis del
d .
, . a ' arro¡a una nueva luz
mo emismo en Mextco
obscuro por la simple razón d
,
' proceso que nos parece
e que esta poco estudiado.
T engo la esperanza de que es ta modesta contnbuc1ón
. . no sea del tod . , fl
pues además de la recordación de un
.
,
o mu t '
:~::j~einli~~::ur: :Jóvenes investigado:et:e::::~o~ ::~:~.:nes!~e t:'.
podremos conocer comparada que son urgentes y sin los cuales difícilmente
'
o se merece, la poesía mexicana del . 1 XIX
donde hemos de buscar una de las raíces de la
,
. s1g o
' en
U d
poes1a meX1cana
na e. ellas,_ claro está, porque venimos de muy lejos. p .
hemos de mvestigar la génesis inmediata de nuestra poesía ac;~~l. en el XIX

APllNDICE
. A. Tengo a mano Ja traducción de "El extran ·ero"
.
.
g1da por Enrique Díez-Canedo en s J'b L J
de Miguel Antonio Caro, recoanotada por ... y Femando Fortún ~ ld ~d Ra poe~la_ francesa moderna, ordenada y
, ª n , enac1m1ento1 1913:
SuE~o decirme yo: "¿De dónde vienes?
¿Quién eres tú, que nada aqul cumplido

halla tu corazón ni tu sentido?
¿En qué títulos fundas tus desdenes?

"¿Qué.patria lloras, qué inmortales bienes?
é A que sacra bandera has tú servido&gt;
Para mirarlo todo envilecido
.
¿qué virtud propia, qué grandeza tienes?
Asl en vano_ interrogo a un ciego abismo;
no cabe lo infinito de este anhelo
en el mezquino corazón del hombre.

385

H. 2.1

�C Dado el olvido en que está Mariscal, daré aquí
poesía.
unas cuantas muestras de su

Vive, huésped augusto entre mí mismo,
otro yo, que gimiendo sin consuelo,
siempre su origen me ocult6 y su nombre.

A

B De acuerdo con las noticias de Max Henríquez Ureña: Los trofeos, discurso pre11
liminar, traducción y apéndices de. . . Santiago de Chile, Ercilla, 1938, La vida de
los muertos" se publicó por primera vez en el Parnase contemporaine de 1876. Cita
además de la de Mariscal, otra mexicana de Félix Martínez Dolz, de 1906 que no
he logrado ver. José Antonio Niño lo tradujo recientemente, vid. Los trofeos, prólogo,
traducción y notas de ... México, UNAM, 1957. Doy en seguida las versiones:

MI HIJO RECIÉN NACIDO

CUANDO el dolor, no el peso de los años
me empuja ya a temprana sepultura '
tú llegas, inocente criatura
'
a un mundo de peligros y' de engaños.

sobre nosotros la cruz triste y piadosa
planten -pues ya la tierra nos habrá sepultado-,
revivirá tu cuerpo en un lirio nevado,
brotará de mi carne una sangrienta rosa.

Cercado de enemigos y de extraños
¿podrás tú solo Por la senda obsc~ra
seguir do el mal la tentaci6n apura,
blanco de su perfidia y sus amaños?

Y en su fúnebre vuelo
esa Muerte divina que
nos trazará en el cielo,
hacia los astros nuevos,

¿Quién te podrá valer? ¿Qué tierno amigo
será el apoyo de tu débil paso
Y en tan horrible dédalo tu guía?

CUANDO

de olvido, silenciosa,
tu verso ha cantado,
con lento ritmo alado,
una senda radiosa.

Ninguno, pobre huérfano. . . ¿ Qué digo?
t: La mano del Señor no tiene acaso
mayor bondad y fuerza que la mía?

Hasta el sol llegaremos, y en su fragua viviente,
irán nuestros espíritus a fundirse en la ardiente
felicidad que irradian las llamas de esa pira.

FRANKLIN, FULTON y MORSE

Al par que, consagrando al cantor y al amigo,
nos dejará la Gloria vivir bajo su abrigo
con las sombras augustas que hizo hermanas la lira.

DE

FRANKLIN el ingenio soberano
midiendo el orbe en portentoso 'vuelo
"El rayo arranca del oscuro cielo
'
Y el cetro de las garras del tirano". 1

MAX HENRÍQUEZ UREÑA
AL SER sobre nosotros sombría cruz plantada,
-cuando a los dos la tierra piadosa haya acogido,
tu cuerpo habrá en la nieve de lirios florecido,
y nacerá en mi carne la rosa ensangrentada.

Mas ni eso basta; el pérfido oceano
bur/6 al marino en su constante anhelo
y llega Fulton y a remoto suelo
,
lo empuja en alas del vapor liviano.

Y la divina muerte por tu verso cantada,
en su ascender, preñado de silencio y de olvido,
nos hará en los espacios, en un vaivén florido,
hacia nuevas estrellas una ruta encantada.

No basta aún; que Morse, el alma ardiente
del relámpago torna vagabundo
'
en mensajero dócil y obediente;

Y al sol volando juntos, en su vivo fulgor,
irán nuestros espíritus a unir su mutuo ardor
en la dicha perenne de flamas eternales.

Y un hilo leve, por el mar profundo,
lleva en continua, rápida corriente
de un mundo el pensamiento al otro mundo.

Y al poeta, al amigo, consagrando clemente,
la gloria ha de otorgarnos vivir eternamente,
en sombras que ha tornado la lira fraternales.
JosÉ ANTONIO N1Ño

386

i

Eripuit coelo fulmen sceptrumque tyrannis. (Nota del autor).

387

�A***
RosA gwtil que extiendes tu capullo
de la auro,; al crepúsculo sublime,
1Que la fortuna en el rosal te mime
y que. el rosal te muestre con orgullo!
Deslícese tu vida al blando arrullo
de la paloma que inocente gime:
.
del aura errante que a la flor imprime
dulce vaivén con lánguido murmullo.

TEMAS Y T!WNICA EN LOS CUENTOS DE EDUARDO MALLEA

y si mañana tu reposo inquieta
Amor, que con sus cánticos de gloria
vierte en las almas inquietud secreta,

Dr.

MYRON

l. LICHTBLAU

Universidad de Syracuse

guarda en tu corazón una memoria
d, qu, te amó también pobre poeta
sin porvenir, sin sombra, sin historia.

Diciembre d, 1853.

A ELLA
CÁNDIDO lirio en su primer mañana,
en torno exhalas delicado aroma,
y en el oriente de tu vida asoma,
ardiente sol, tu juventud lozana.:

Dulce es la miel que de tus labios mana
como la abeja en el jardín la toma;
sobre tu seno, virginal paloma,
amor extiende el ala soberana.
Las flores del pudor ciñen tu frente
y, de tu corazón eco fecundo, .
tu voz anuncia lo que el alma siente.
·Feliz quien de la vida el mar profundo
~urque a tu lado en na ve refulgente!
1. En otro Edén le cambiarás el mundo!

SOBRE EDUARDO MALLEA novelista, ya existen varios estudios 1 que lo juzgan
bien como el intérprete más profundo y acertado de la escena argentina
contemporánea; sobre Mallea cuentista, consider-ddo separadamente pero con
relación a su arte de novelista, hacen falta trabajos serios y detallados que
lo estudian en esta esfera de su creación literaria. No es que los críticos hayan desatendido en total los cuentos de Mallea, sino que las más veces los
han tratado juntamente con las novelas, sin hacer distinción entre los gé2
neros. La fama y prestigio de Mallea estriban en sus novelas, en La bahía
de silencio, Todo verdor perecerá, Fiesta en noviembre, Los enemigos del
alma; pero ha escrito además cinco volúmenes de cuentos o relatos,' y el primero de ellos, Cuentos para una inglesa desesperada ( 1926), es en efecto la
primera obra que publicó.
1

El mejor estudio comprensivo sobre Mallea es el de ]OHN H. R. PoLT, The Writings
of Eduardo Mal/ea (Univenity of California Press, 1959).

~ Entre los estudios sobre Mallea que tienen este enfoque panorámico, puedo citar
los siguientes: H. R. PoLT, op. cit.; GERMÁN GARCÍA, La novela argentina (Buenos
Aires: Editorial Sudamericana 1 1952), págs. 254-258; JuAN CARLOS GBIANo, Constantes de la literatura argentina (Buenos Aires: Editorial Raiga), 1953), págs. 109-128;
FERNANOO ALEGRÍA, Breve historia de la novela hispanoamericana (México: Ediciones
de Andrea, 1959), págs. 231-235. El libro de Germán García contiene un capítulo
aparte dedicado al cuento argentino, pero en esta sección no hay una sola referencia
a los cuentos de MalJea, aunque hay referencias a Cuentos de muerte y de sangr, de
RICAJU&gt;O GÜIRALDES, y a un volumen de relatos de BENITO LYNCH, De los campos
porteños.
1

Las primeras ediciones de estas colecciones son las siguientes: Cuentos para una
inglesa desesperada (Buenos Aires: Gleiser, 1926); La ciudad junto al río inmóvil (Buenos Aires: Editorial Sur, 1936); El vínculo -Los Rembrandts- La rosa de Cernobbio
(Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1953); Posesión (Buenos Aires: Ed. Suda-

388

389

�Es inevitable en un estudio de esta índole que nos enfrentemos primero con
un problema de clasificación literaria. Ya que nuestro propósito es tratar el
cuento malleano como género aparte, conviene señalar exactamente qué clase de obra va incluida en nuestra definición de cuento. En el caso de Mallea
podemos entrar en largas discusiones sobre las distinciones entre novela, nove•
la corta, "novella", cuento largo, cuento; pero esto va más allá de nuestro fin.
Debido a la naturaleza de algunos escritos, existe cierta dificultad en colo•
carios estrechamente dentro de una sola categoría. De manera que Fiesta
en noviembre, obra de unas ciento cincuenta páginas, ha sido llamada novela
por la mayoría de los críticos, cuento largo por algunos, y hasta relato por
otros.• A los relatos de la colección La sala de espera se les clasifica ya como
novelas, ya como cuentos; y a la obra en general hasta se la clasifica como
una sola novela.• Al separar novela de cuento, claro está que no hay que
mericana, 1958). Referencias en este ensayo a Cuentos para una inglesa desesperada
son siempre de la segunda edición, la de Espasa-Calpe Argentina, 1944. Referente a
La ciudad junto al río inm6vil, cito siempre la tercera edición de la Editorial Sudamericaná~ 1954, que contiene esta nota a modo de explicación bibliográfica: "Las partes que componen este libro pennanecieron inéditas hasta su publicación conjunta, con
excepción de tres -"Sumersión'', aparecida en Sur de Buenos Aires, el Deutsche Zuricher
11
Zeitung, de Zurich, y La Fiera Letteraria, de Roma; La causa de Jacobo Uber, perdida", aparecida en Sur con ligera variante en el título¡ y "La angustia", aparecida en
los números CXXX y CXXXI de la Revista dt Occidente, de Madrid. Las nueve novelas
cortas que forman el todo fueron escritas entre 1931 y 1935.
• GERMÁN GARCÍA, en su obra antes citada, pág . .256, llama a Fiesta tn noviembrt
"relato dentro de otro relato".
11 MALLEA se refiere a La sala dt esptra en general como
1 En la "nota del autor
uun libro ficticio", y a las siete narraciones que integran el volumen como ''historiasn.
FERNANDO ALEGRÍA, en su obra sobre la novela hispanoamericana, op. cit., p. 235, considera la obra en conjunto como una sola novela, criterio que ~l reparte con VICENTE
BARBIERI, autor de una reseña de la obra, aparecida en Sur, mayo de 1954, p. 97.
La advertencia de la Editorial Sudamericana muestra cierta incertidumbre en calificar
el género de la obra. Parece esquivar la cuestión para no entrar en polémica y afirma
lo siguiente: "Así, de esta nueva obra de EDUARDO MALLEA, puede decirse que no es
una novela ni una obra de teatro ni un poema, y que no se trata tampoco del consabido libro de relatos dispares. Mas cabe también afirmar que este libro es, a la vez,
novela, cuento, teatro y poema: una novela integrada por siete novelas cuyos siete
protagonistas no se conocen entre sí; una obra de teatro compuesta por siete monólogos paralelos incluidos en un mismo clima, lugar y tiempo; un poema de formas
cuyo origen se remonta a la era de Eurípides".
Con respecto a las otras colecciones de cuentos existe igual desemejanza de clasifi11
cación. La ciudad junto al rfo inmóvil consta de 11 novelas breves según la advertencia
de la edición de 1954; de ºnovelas cortas" según JUAN CARLOS GHIANO en su libro
Constantes de la littratura, op. cit., p. 114; de "narraciones" según FERNANDO ALEGRÍA
en su libro antes citado: de "relatos" según GERMÁN GARCÍA en La novtla argtntina,

390

guiarse dexclusivamente por la extens1on
. , Factores más sutiles pero tan .
!antes eben tenerse en cuenta, com~ el dese
. .
unpor•
y la concepción misma de I
I
nvolvuruento de la materia
,
a cua nace la obra E
. .
en Ia categona de cuento toda ob d f' . , . n este ensayo prefiero mcluir
ra e 1cc1on que n
¡
mente. D e modo que incl
o sea nove a pura y neta.
, .
uyo un cuento o mei'or dich
b
paginas así como una narrac',
' .
o un oceto de unas ocho
wn muy amplia de un
pesar de su extensión cabe m .
I
as setenta y pico, la cual a
d
eior en e molde d
e novela corta. Esta perplei'idad d
.
e cuento que de novela o aun
t
, .
.
e termmología J. nt
•
emas y tecmca literaria entre I
I
' u o con 1a semeianza de
t n'b ut'do a la agrupación mezcl as
d nove
d as de Mallea y sus cuentos, ha cond' d
a a e su prod ·,
¡
1 o en el párrafo anterior Pero el al Ji
~cc1on tata a que hemos aJu.
dentro de la ficción argen;ina . v or terano de Mallea y su importancia
d ,
eXJgen que examin
,
a genero que cultivó y que I .
.
emos con mas cuidado ca•
Así, vale la pena liberar los o Juzguedmos mde~endientemente el uno del otro.
.
cuentos e su calidad
, .
propia y distintiva.
anoruma para darles vida
Al considerar el carácter general de I
todo que prescindir de su prime
I os_ ,cuentos de Mallea, tenemos ante
s p d
ra co ecc1on Cuent p
.
es era a, por ser una obra más b' d d'
os ara una inglesa det
.
ien e a olesce . d
erana y sin mucha substancia d
.
nc1a, e poca madurez Ji.
perfecciones juveniles se pued e runguna clase. Pero no obstante sus im
.
' .
e ver en esta ob ·1 I
•
posteriores de profunda captació
. l' . n a e germen de los escritores
podemos reducir los och
n ps1co og,ca y descontento emocional s·
o cuentos a un
. f
· 1
es el despertamiento de la juventud h ~ esencia. undamental, diremos que
aventurarse al mundo est
1m
~c1a la realidad de la vida misma Al
'
as ª as nacientes e
·
ganos y desilusiones impediment
d
ncuentran toda clase de desenmás bien ligero,• co~o si estas e:ps Y_ e~rotas. Pero el tono del volumen es
ent
·
· enenc1as no fueran ,
renamiento, lecciones escolares
.
mas que ejercicios de
del f ·
Y escarmientos dolo
.
re ug,o de un taller de aprend' .
,
.
rosos ocumdos dentro
conocer el mundo a sen•'·
lizaJe. Jovenes ansiosos de vivir empiezan a
'
=
sus p aceres y pes
en que el protagonista narra có
.
ares, como en Arabella y yo
ale ,
I
mo su tristeza y Job
'
gna y uz al reconocer la mi t .
I
reguez se convierten en
s enosa Jamada de amor·, o corno en Cyn.
Las obras del volum' en p
'6
1p.a a255.
d
ostnnson"
1
. . de
s vertencia editora , y "re! a1os,, según 1 · · ·noved as cortas" confonne al cnteno
ur, septiembre de 1959 p 77 A . . e Jmc10 e N. SrLVETTI PAz en s
rosa d C
bb.
, . . smusmo, la colección El 1
,
u resena en
t erno to se compone de "
1
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Eme é Ed.
nove as cortas,,
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p
126
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' pero ERNANDO ALEGRÍA op . AR.LOS GHIA NO, en Constantes
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'
· cit., p. 235, clasifica la obra total
, una novela,

!~,~~:~;,

E~RIQUE ANDERSON hrBERT,

en su H.

.

.

Fo~do,_ae Cultura Económica, 195~t•:. ~:6'ª/leratura hispanoamericana
eraria Juguetonamente" con Cuento

' . ice que MALLEA empezó su
s para una inglua dtsespuada.

391

�thia, en que el joven presencia una escena de perfidia femenina. Como indica Mallea en el prólogo a la edición de 1944, concibió los cuentos entre
los veinte y los veintitrés años, cuando "andaba casi mudo y lleno de ojos,
descubriendo las conexiones insólitas que el mundo oculta bajo su calmo
epitelio".' Los cuentos son piececitas amaneradas que tratan las más veces
de luchas pueriles de amor. Aun en aquella época prístina de su carrera literaria, Mallea quería llamar la atención por la originalidad y extravagancia de su lenguaje, pero sin la madurez artística su prosa resultó cargada de
una artificialidad exquisita, una afectación estética imbuída de rasgos típicos
de preciosidad. En su libro sobre los escritos de MaUea, John H. R. Polt apunta
otra manifestación de este afán de crear nuevos efectos estilísticos: "There
is arnple evidence of cosmopolitanism in the style and mood of the stories
and the continua! mention of foreign names and places: Ofelia, Neel, Greev,

Texas, Quebec, Switzerland, Yale, Oxford". 8
Dejando estos primeros esfuerzos, pasamos a las cuatro colecciones de cuentos que representan el arte maduro de Mallea en este género. Y notarnos ante
todo la linea uniforme y constante trazada por Mallea en cuanto a la ideología estética en que se funda cada relato. Esta esencia unilateral se caracteriza por el enfoque literario o intelectual que prevalece invariablemente
en cada cuento. Los temas seleccionados -el retrato de los personajes, el desenvolvimiento de la materia tratada, el lengua je, el diálogo y los monólogos- todo lleva una estampa inequívoca de intelectualidad y orientación
exclusivamente literaria. Todo es introspectivo, psicológico, presentado en un
plano de absoluta preocupación cerebral. Por eso, lo que destaca en los cuentos, más que nada, son los personajes en un tremendo torbellino emocional y
mental. Este enfoque en el carácter y hasta en el alma de los personajes es
dominante e inflexible; todo -trama, desarrollo narrativo, escenario- queda subordinado a la exposición, análisis y manifestaciones de estas aflicciones
de alma que acosan terriblemente a los personajes. Todo conflicto se reduse a un conflicto interior, a una pena emocional dentro de la psiquis de estas gentes. Con raras excepciones los cuentos son pasivos, no activos; es
decir, el conflicto se explica más que se vive o se dramatiza. Gran parte de
la narración es una pura exposición y diagnosis de estos conflictos. Y no es
que la disección psicológica emane de los problemas, enredos y situaciones
circunstanciales que deben ser una consecuencia natural de estas angustias.
Antes bien esta disección constituye el cuento mismo, es el principio y el
'
.
medio y el fin, pues para Mallea el núcleo de cada cuento es precisamente
' Cuentos para una inglesa desesperada, edición de 1944, op. cit., pr61ogo, p. 11.

• JoHN H. R. PoLT., op. cit., págs. 7-8.

392

un conflic~~ prede'.erminado y prejuzgado que el lector capta inmediatamente al fiiar los OJOS en la página. De manera que todo el cuento de "To, Bot'"D
'
~as
. on es un monologo
en que este hombre excesivamente sensible e
i~ealista, lucha por conservar su individualidad y libertad como persona distmta de cualquier otro. El cuento no sólo es un monólogo interior sino un
relato que gira c~i completamente en tomo a un solo personaje, ~unque a
veces el monologmsta habla de sí con relación a otras personas de su vida
pasad~. Pero en _su ~p~cto m~s esencial el relato se proyecta desde un plano
de casi absoluta mtenondad e mtrospección. Tal vez éste sea un caso extremo
del enfoque mental en los cuentos de Mallea, pero por cierto abundan otros
muchos _en que sólo hay una cantidad mínima de fuerzas exteriores y circu~stancias concomitantes para juntarse con Ja inmoderada preocupación intenor que parece obsesionar en Mallea.
:oda la obra de Mallea, en todos los géneros, es un grito unísono de inqmetud. Las congojas y frustraciones de sus ensayos resuenan con igual dolor
e~. sus novela~. El concepto de La Argentina invisible frente a La Argentina
visible,_ profendo ~n tanta elocuencia en el ensayo Historia de una pasión
arge~,ima ( 1937), tlene casi idéntico paralelo en el concepto de "sayal y púrpura de la novela La bah/a del silencio ( 1940), y se manifiesta también
como tema de los cuentos que integran el volumen La ciudad junto al río
mm_óv,I, en que los personajes, así como el enigmático Buenos Aires que
hab1'.an,. pare~e~ buscar su realidad auténtica. Claro indicio de Ja profunda
conciencia artística de Mallea es por cierto esta nota de unidad en toda su
obra. A este respecto notamos que en todas las colecciones, salvo El vinculo
-Los Rembrandts-:-, La Rosa de Cernobbio,1º el propósito de Mallea propasa la me~a creac10n de relatos aislados para formar una unidad fundamental
· sm
·
b mediante un tema común a cada cuento· Esto no qm·e re decir,
ero argo, que el argumento (lo poco que hay), los personajes, la escena, y
los otros elementos de un cuento de Mallea no constituyan una entidad en sí
No, cada c~ento tiene vid_a propia y puede leerse con entera independenci~
de los demas de la colecc16n. La unión temática significa algo mucho más
hondo
que la materia exterior, pues representa un elemento director que
.
encierra las verdades básicas que Mallea quiere expresar.
¿ Qué son estas unidades temáticas? En cuentos para una inglesa deses: Incluido en la colecci6n La sala de espera, págs. 77-102.
Este volumen, que no posee unidad temática, ni siquiera tiene un título genérico
En ladportada aparecen
los títulos de los tres cuentos El vínculo, Lo s R em bran dts y La.
•
rosa e Cernobbio, estando el primero en grandes letras negras. ¿C6mo 11
la
obra? Generalmente los críticos han dado al volumen el título algo ar11c1a
t'f' . 1 y amar[
con uso
El v ¡ncu 1o- L os R embrandts-La rosa de Cernobbio.

393

�perada es la propia ingenuidad de almas jóvenes que buscan el senido de
la vida; es la entrada misma a toda una gama de emociones humaias. El
tema comprensivo de La ciudad junto al río inmóvil, ya obra de nadurez,
abarca más experiencia humana y es de mayor profundidad. Cono hemos visto, el tema es la lucha de la capital y sus habitantes por dentificarse en sus valores más hondos y perdurables. Con el bello lirimo del
"introito" y del epílogo se acentúa más esta idea central, pues estos comentarios poéticos sobre Buenos Aires sirven, pudiéramos decir, de envoltira que
encierra y traba las entidades separadas de la colección. En el volunen La
sala de espera encontramos otra clase de unidad temática. Aquí la unidad
no se basa tanto en la materia tratada; es más bien unidad de lugir y de
tiempo. 11 Es decir, la unidad proviene del hecho de que los siete irotagonistas se hallen por mera casualidad en el mismo sitio, la sala de e,pera de
una estación de ferrocarril, y precisamente a la misma hora. Con ·especto
a cada personaje se puede hacer la misma pregunta: ¿A qué momnto de
su vida corresponde esta circunstancia? Esta unidad adquiere suma importancia en la obra porque hace que el lector se sienta ligeramente enpujado
hacia el punto de culminación de cada relato, cuando se le revelan las circunstancias que han llevado al protagonista a la estación. El volunen más
reciente de Mallea se titula Posesión, y aunque los tres relatos, de una setenta
páginas cada uno, son más extensos que los de las colecciones arteriores,
quedan aún por la perspectiva y concepción dentro de la categoría d€ cuento.
Los relatos se vinculan muy estrechamente po~ el tema común del rnsia de
la posesión. ¿ Posesión de qué? He aquí la substancia de los tres :uentos:
en el primero, que da título a la colección, es la posesión y dominacim de la
voluntad de otro; en el segundo, "Los zapatos", es el deseo casi desabellado
de poseer un par de zapatos muy costosos; y en "Ceilán" es la recesidad
imperiosa de comunicar emocionalmente con otra persona.
El que lee el conjunto de la obra malleana no puede menos de reconocer la semejanza entre los personajes de sus novelas y los de sus cuentos.
Aparecen en los dos géneros figuras análogas que revelan los rnisrrus síntomas de gran tensión emocional y hasta exhiben manifestaciones iaralelas
de estos conflictos. De manera que es bien evidente el parentesco psicológico entre Agata Cruz, aquella mujer adusta y fría de la novela Tod, verdor
perecerá, y Violeta Méndez, protagonista de uno de los relatos de L, sala de
"These lines are no longcr united by the empathic
11 PoLT comenta así, p. 87:
projection oí a personally present author, but they have come to rest in the si.me point
of space . .. This physical contiguity of personages in search of fulfillment bu unaware
of each other cmphasizes the essential unity of their dcstinies; beyond the ndividual
episodes, it conveys Mallea's mcssage of human solidarity''.

394

espera. Muchos rasgos de Gloria Bambil aquella f
li .
, .
d L b h' d .
.
'
igura so tana y tetnca
e a a
e sil~ncio, asoman en el perfil emocional de Mona Vardiner
uno d~ los persona¡es centrales del cuento Los Rembrandts. La taciturnidad
y rn~tJsrno ,re aparecen tan trágicamente en Chaves, protagonista de la
nove a que eva su nombre, se ven en grado menor en muchas fiauras a
de lo~ cuentos, ".'bre. todo en "Salves, 0 Ja inmadurez" y en iLa a~ c::
E~
de escnt?r idealista y frustrado representado en Martín Tre:a
a
a
,a
de
silencio,
o en Fernando Fe de Simbad ( 1957)
uno d ¡
d
, se retrata en
e La sala de espera • Per0 h ay que añadir que esta
• e·, os cuentos
repet1c10n de temas y similitud de personajes constitu en tal vez un0
los defectos
del arte de Mallea. Estim amos eny él el ernpeno
• y de
· • mayores
, .
Ja
conciencia
artIStJca
para
sondear
el
espíritu
h
d , d 1 ]' .
umano, pero cuando tal esfuer-

'ª

~=~~'i

~~o

1

º'.

za ifse e_sdv1ad e
l1Illtes ~e la moderación para incurrir en la repetición y
un onm a excesivas y ted
di •
que hacernos de su obra to::;as, se srnmuye por cierto la valuación crítica

•
de Colnsidelr~os ahdora en más detalle el contenido y técnica literaria de tres
e cuentos de M a 11ea. El e¡e
. central de La ciudad ·unto
'as .co ecc1ones
, .
~~i~:dmmo~•l, c~'.'1º hemos observado, es la gran capital que en su het:roge.
1 11 a des para sus mda
· y amrnac10n
· !' - ofrece a Mallea una mar de pos'b"l"d
gaciones ps1co og1cas. El concepto algo abstracto de la lucha d
. d d.
por descubrir s
,
d
e una cm a
. t
u caracter ver adero se personaliza en una búsqueda serneJan
e
por
parte
falso- engendr de los personajes
d
. Buenos Aires -mudo, arrogante, frío y
a personas e rasgos análogos Gonce t b , .
en_ su descripción de la ciudad es el fenómen~ del miti:moas~~o
~allea
tena, estado emocional procedente de una
.
n e porhacia los problemas d
, -·
gran tnsteza Y desapego cruel
d 1. .
e1 pro¡1mo. En el cuento Sumersi6n se presenta el caso
e mrn1grante Avesquín, uno de tantos en la Babilonia que es B
A"
q ·
d"d
uenos Ires
men en su can I ez cree poder apresar los valores más auténticos de la ca i'.
tal, pero queda desen':"ntad~ ante la falsedad y superficialidad de la c/ a
extenor que se le exhibe. Siente a su alrededor sin saber expl" , 1 p
ambiente de
ti
d •¡
'
1carse o, un
"
.. ,
m~ ~mo, . e s1 encio aterrador. Profundamente desanimado
A~onc1b10 un odio mdec1ble por ese desierto populoso y edificado" " B
'
i:es es un enorme vacío emocional y la única salvación para Aves ~enos
:mr.
cuento q_ue mejor ejemplifica esta falta de cornunicació!u:Ce:'.
va es
o ves, o 1a inmadurez". Mientras que "Sumersión" trata de la

¡~ª;:

p~; ;]

u "S umerst'6 n" '

en La ciudad junto al río inmóvil, p. 25.

395

1

�reacción de un inmigrante al silencio y asperidad de la capital, en "Solves"
el protagonista lleva este extraño mutismo dentro de sí y no puede vencerlo
a pesar de sus esfuerzos. En verdad, Solves es una manifestación humana
del mutismo encarnado en el espíritu de Buenos Aires. Es una de esas criaturas un tanto vagas que parecen nacer de la pluma de Mallea sólo para dar
carne y hueso a una idea o disposición emocional. Mas la imagen de Solves
es más abstracción que carne y sólo en unas ocasiones brilla con su propia
luz, con una identidad propia. El cuento no sale por completo de esta abstracción a pesar de que figura otro personaje que hace más concreto su problema emocional y sirve de objeto de su mutismo y ensimismamiento. Si
Solves pudiera zafarse de su actitud recogida frente a esta mujer, Cristiana Ruiz, podría formar el cimiento de una relación feliz. Pero antes de poder
relacionarse con ella, Solves tiene que buscarse e identificarse a sí mismo.
El sufre, como la ciudad en que vive, "del problema del hombre en marcha
hacia sí mismo"." Ningún remedio les queda a Solves y a Cristiana sino
separarse, lo mismcl que el inmigrante Avesquín se separa de Bue~os Aires.
En el cuento La angustia Mallea continúa en otra forma este IlllSmo concepto del alejamiento emocional y mutismo arraigado. El carácter disciplinado, frío y callado de Ana Borel se manifiesta tanto en su empleo ~mo
en la relación casi indiferente y brusca que lleva con Jaime Benes, su mando.
Y aunque sobre él debe recaer también un poco de la culpa por la muralla
de desamor entre la pareja, es ella quien muestra siempre una lejanía física
y emocional. El crítico argentino José Bianco anota que para ella "el factor
adverso es el mundo real"," que ella no puede entender ni arrostrar. Huye
de todo contacto humano, o lo considera una fuerza repelente, como la presencia de su marido. En los últimos párrafos del relato, en su lecho de
muerte, su marido se desata en un rapto de ternura e "intenta hablarle, inundarla de palabras, llamarla con palabras, aunque ella persistiera en su ausencia, en su sordera para él". 15
Este concepto de desprendimiento de la realidad también se expresa en un
cuento llamado "la causa de Jacobo Uber, perdida", que narra la tragedia
de un hombre que pierde todo contacto efectivo con el mundo real para entregarse de lleno a su isleta de fantasías, abstracciones, divagaciones y ensueños. Es lo que Mallea llama un gran aislado. Mas Jacobo se da cuenta de
su insuficiencia emocional, de su inextirpable soledad. Y hace esfuerzos por
arrancárselas, pero no puede. No se siente ligado a la humanidad por vínculo
11

"Solves o la inmadurez" en La ,iudad junto al río inm6vil, p. 89.
u JosÉ B~Nco, ºLas últiU:as obras de MALLEA, al margen de sus temas principales",
Sur, junio de 1936, p. 59.
11

396

alguno, y envidia a los que pueden salirse de sí mismos, dejarse a sí mismos
para disfrutar del mundo exterior. Su trastorno mental llega a tal extremo
que, cosa rara, hasta rechaza la presencia real de una mujer en favor de la
imagen que ella evoca. El pobre Jacobo, perdido y asustado, no logra encontrar escapatoria y se mata ahogándose en el río.
La angustia puede servir muy bien de ejemplo de cómo Mallea, por su
técnica de hacer una exposición excesiva del conflicto tratado a expensas de
la actuación directa de los personajes, resta a la obra cierta savia vital e intensidad humana. Como narrador del cuento, Mallea relata las angustias de
Ana Borel hasta su muerte prematura; dentro de esta armazón el autor introduce otros elementos que se enlazan directamente con su vida o que en una
forma u otra apuntan su carácter y sus problemas. La figura áspera, casi
siniestra, de la señora Savisiano, dueña de la casa de modas en que Ana lleva
la contabilidad, se yergue amenazante como para disputar el retraimiento extraño de Ana, quien "no se turbaba por ningún espectáculo en aquella casa
sombría y estaba en ella como huésped constantemente aislado". 16 El genio
desagradable de la señora se nos relata de un modo puramente explicativo,
a secas; nunca salta del marco limitado de esta exposición para ofrecérsenos
vivo y activo. Tampoco se nos revela, salvo por las palabras del narrador, el
noviazgo de Jaime y Ana, en que se establecen las raíces de su relación futura.
Con la excepción de unos episodios muy breves y bastante insignificantes, tampoco hay escenas vivas que dramaticen el antagonismo y rencor nacientes a
poco de casarse. Y los últimos párrafos, que tienen la substancia de una escena
de fuerte emoción y viveza, resultan inanimados y áridos, aunque por la honda
significación de lo que se narra podemos captar pasivamente la tragedia del
relato. Fíjense en la escena: Ana a punto de morir; su marido a su lado en
un arranque de simpatía nunca experimentado antes, deseoso de recobrar en
este momento agonizante los largos años de amargura y silencio. El desea
comunicarse con ella esta vez, esta sola vez, como para resarcir la carencia
verbal y frialdad que caracterizaban su matrimonio. Pero comprende bien la
situación desahuciada y ve que entre los dos polos antagónicos -entre él y su
esposa- interviene demasiado terreno hostil para que jamás haya comunión
o entendimiento. Pero en manos de Mallea hasta esta escena carece de vitalidad y de efectos dramáticos. Esta restricción narrativa, esta falta de presentación vigorosa de la materia, es muy típica de Mallea, quien raras veces
abandona la exposición pasiva de la acción directa y activa. Y es interesante notar que en aquellas ocasiones en que Mallea vivifica el relato por la
participación directa de los protagonistas, la obra, o una porción de ella,
" /bid., p. 141.

"La angustia", en La ciudad junto al río inmóvil, p. 186.

397

�asume una nueva faz, un nuevo colorido, y adquiere un aspecto animado que
no tenía antes.

malleano que los demás, pues los conflictos psicológicos no se estudian pasivamente sino que se perciben en una forma dinámica en el curso de la narración.

En La angustia, por ejemplo, hay un episodio en que la señora Savisiano
le increpa a Ana su silencio con unas palabras duras:

Hace tres semanas que no me dice usted una sola palabra. La noto
cansada, y ese mutismo, realmente, vamos, no es propio de una muchacha. No es que quiera meterme en las vidas ajenas, líbreme Dios de
eso pero siento en usted algo triste, no sé, como una soñolencia enfer'
miza.
•Qué hace su marido que no la lleva a los teatros, a ver cosas.1
O tal iez, pensándolo bien, sea de usted la culpa, poca vida espiritual,
¿eh?, poca vida interior. Créamelo, usted debería refugiarse en la senda
de la teosofía. 11
A estas palabras Ana no responde nada en absoluto, conforme a su. t~mperamento encogido y tímido, pero sigue ocupándose en las tareas de ~f,~ma.
Frente a esta indiferencia y desacato tácito, la Señora se vuelve fasud,ada,
pero comprendiendo la inutilidad de exigirle una respuesta, cambi_a .de tema
y Je dice algo acerca del negocio: "He cablegrafiado a Londres pidiendo los
seis modelos de Shar, como usted me dijo"." De manera que en esta breve
escena se nos cala cierta relación entre dos personas, una actitud y una reacción la una hacia la otra, la cual no se nos explica exclusivamente por una fría
nar:ación psicológica de lo que aconteció, sino -Pºr la participación creativa
y directa de los personajes que nos hacen percibir su presen~ia. Y no es
precisamente el diálogo, las palabras en sí lo que pu_ede produc!T e_sta comunicación conmovedora, sino todos los recursos accesorios que se asocian con. el
diálogo y que revelan muchos detalles importantes acerca de -~os persona¡es
-los ademanes, los movimientos, la manera de hablar, la reacc1on a las palabras de otro.
Se puede citar otro caso en que Mallea abandona su acostumbrada fórmu. ' " e1
la artística para presentar activamente una escena: E~ Conversac1on
relato gira sobre un diálogo sostenido entre un matmnomo que pasa un rato
en un bar. Es un diálogo que va de lo ligero a lo doméstico hasta lanzarse
a asuntos pseudo-filosóficos que parecen reflejar el desorden de sus propias
vidas. Por la presentación es un cuento más tradicional y por eso menos
" !bid., p. 162.
is Loe. cit.
11
El cuento "Conversación" forma parte de La ciudad junto al río inm6vil, págs.
124-133.

398

•
Curioso libro es La sala de espera. Consta de siete relatos o cuentos narrados en primera persona por las siete personas que se encuentran todas juntas
en una estación del ferrocarril rural. Mientras esperan la llegada del tren
pasa ante sus ojos la imagen de su vida anterior y las circunstancias que
los han llevado a la estación. Dice Mallea: "Cada una de las siete personas
pensaba en sí misma y toda la estación estaba subyugada, suspendida por el
vaho perceptible de esos siete pensamientos". 20 Ninguno de los siete cuentos
lleva título aparte, sin duda para subrayar la unión estrecha de cada uno
con el eje central de la estación rural y la sala de espera. El grupo no se
conoce entre sí; cada uno narra su vida atormentada en forma de monólogo
largo y meditativo, de un solo párrafo para no romper el pensamiento. En esto hay algo de Joyce, pero sólo en lo exterior, pues la prosa de estos cuentos
malleanos no es tan libre, tan inconexa, tan indisciplinada como la del novelista irlandés. En sus monólogos los personajes siguen una ruta más lógica
y directa, aunque con la misma intensidad cogitativa. A pesar de la forma
reflexiva e íntima que exigen estos monólogos casi confesionales, las palabras
que se leen son mucho más de Mallea que del monologuista. De manera que
los monólogos, en efecto, quedan sin propia personalidad verbal, ya que está
presente en cada párrafo el mismo estilo literario y culto que Mallea utiliza
en todos sus escritos.

Mallea fija la escena y anuncia los personajes de La sala de espera en un
prólogo muy poético y bello, e interpolado entre cada relato está un pasaje
tan breve como exquisito que transporta al lector de vuelta a la estación
de ferrocarril para recordarle el punto convergente de todos los relatos y la
unidad básica que los junta. Véase en uno de estos trozos interpolados, que
pinta el cansancio de las siete personas, qué grado de belleza puede alcanzar la prosa de Mallea:

De tal modo pesaba sobre los siete viajeros el cansancio de la espera,
que en cierto instante parecieron muertos. Estaban inclinados y vencidos
en formas rígidas, conforme al tallado de sus cansancios, y su actitud
ostentaba ese raro descuido en que suele fijar la muerte su postrera inmunidad. Mostraban sus cabezas inclinadas en formas caprichosas, caí• La sala de espera, prólogo del autor, p. 13.

399

�dos desigualmente sus hombros, y salvo la excepción de uno de ello_s que
dormitaba, tenían los ojos abiertos, suspendidos, según ese m~do inmovilizado y dependiente en que los hombres aguardan la sol~c,6n que el
instante va a traer, o su aplazamiento sin término -la eternid~d.. En "'.edio de esa expectativa tarda y sometida, volvió a oirse el silbido le¡anisimo de una locomotora. Y una corta tos sano, en la sa l a. 21

t

¿De qué tratan ]os cuentos de La sala de espera? De t:m~ .típicam:nte
malleanos que en su conjunto constituyen todo el ca~dal filosof1~0 Y psicológico del autor. El torbellino emocional del protagomst~ en e~ pnmer cuento 22 proviene en parte de una búsqueda vana. Hac~, siete anos que busca
sin éxtito a su hermana y ahora él se halla en la estac10n rural con rumbo .ª
Buenos Aires ]a próxima escala de su recorrido. Es un desdichado, un solitario. Se cas~ con una mujer rica, pero pronto la deja al enterarse de su
adultería. Luego desaparece y lleva una vida vagabunda, siendo su hermana
Ja única esperanza y rayo de luz de su existencia. Mallea combina ~_ien en
este cuénto ]os estados emocionales de la búsqueda y la desesperac10n frenética para crear un cuadro bien acertado de un_ gra~ tormento ~ental. E~
otro cuento 23 el protagonista es un dramaturgo 1deahsta que se. s1en'.e traicionado por su ainigo que de buena fe le critica sus ~efecto'. literanos. La
amistad pronto se convierte en odio y recelo, pues el artlsta opm~ que los reproches son maliciosos y excesivos. Cuando fracasa un~ de sus f'.ezas teatrales, el joven dramaturgo intenta estrangular a su. amigo ; ~nt1co, pero le
suelta el cuello a tiempo al reflexionar que a·nad1e debe el imputar el fracaso sino a sí mismo. Luego quema sus papeles, huye de la realidad como
hacen tantos personajes de Mallea, y empieza una. vida errante y , co~usa,
encerrando su existencia con el tema de un gran odio, el tema de s1 ffilsmo.
y grita el artista: "Yo soy el que se odia. Soy el peor enemigo .de. mí -~smo". 24 En este relato la estación de ferrocarril tiene un valor casi s1mbohc~,
pues representa la propia inestabilidad y evasión de su ~da, el constan!: ir
y venir ocasionado por su desorientación, por su incapacidad de echar ra1ces
en ningún sitio.

.

En el cuento VI," que por su alcance casi llega a ser novela corta, figura
u !bid., p. 205.
, I
¡
· d'
n Ya que los cuentos incluidos en La sala de espera no llevan tltu o, es _orzoso m ~carios como 11 primer cuento", cuento VI, etc., o sencillamente 11otro cuento". El pn- .
mer cuento, al que aludo en el texto, ocupa las páginas 14-42.
" La sala de espera, cuento IV, págs. 103-148.

" !bid., p, 103.
" La sala de espera, cuento VI, págs. 165-203.

,1

,1

otra de esas protagonistas solitarias que tanto abundan en la obra de Mallea
-mujer adusta, hosca, aislada. Como cuento incluye demasiada materia.
Abarca unos sesenta años en la vida de Isolina Navarro e intenta captar la
esencia psicológica de varias etapas en el desarrollo de su carácter. De niña,
por su fealdad, se sintió rechazada, abandonada. Ya mujer, su orgullo reconcentrado, su naturaleza huraña y antisocial, y su personalidad más bien
desagradable le impiden formar contactos ordinarios con los hombres. Sueña
con el amor, la pasión, una vida feliz, pero una especie de fuerza contraria
dentro de ella se lo niega. Con la muerte de su hermana y de su cuñado, su
aislamiento ya es absoluto; si antes su soledad fue más bien emocional y mental, ahora es material y verdadera. Luego ocurre un cambio bastante repentino
hacia otro mundo. Hastiada de la monotonía y miseria de su existencia, se le
antoja trocarlas por una vida temeraria y de disconformidad social. Después
de un esfuerzo estéril por ganar el amor a cierto Bias Cuenca, se le arraiga
más su desprecio por los hombres. Para llamar la atención, aunque de un
modo adverso, se viste charramente, se pinta, bebe, y en general se hace
chocante y hasta repulsiva a cuantos la ven. Pero la monstruosidad producida por esta trasmutación exterior la ahonda más en su tristeza y su ignominia. No puede aguantar el oprobio del pueblo y por fin decide huír (otra
vez la fuga malleana). Para Isolina Navarro la estación del ferrocarril encarna la transición hacia la nueva vida que espera emprender, en tanto que
la sala de espera representa la ansiedad e incertidumbre que experimenta
al aguardar la realización de sus nuevos proyectos.

•
Con respecto al volumen Posesi6n ya dije que tiene como unidad temática
la manifestación de un anhelo emocional que resulta todopoderoso y abrumador en la vida de las tres figuras principales: el anhelo de la posesión.
He aquí la idea, la matriz, la fuerza impelente; y el ingenio creador de Mallea aprovecha esta inclinación humana para formar tres relatos de agudo
relieve psicológico. En Posesi6n, el primer cuento, tenemos un excelente
ejemplo de cómo utiliza Mallea la yuxtaposición del tiempo actual y tiempo
precedente para fijar mejor la relación existente entre los personajes. Esta
técnica de la mirada retrógrada, empleada en diversas formas en muchas
obras del autor, ,¡to es sólo un frío retroceso a una época pasada, sino que
sirve también como una especie de vocación, de recordación mental, de
asociación emocional que logra encadenar temporalmente los sucesos del relato. El pasado asume una importancia en los asuntos actuales que supera la

400
401

H. 26

�•
¡

1

1

definición sencilla de sucesos pretéritos. El tiempo presente y ~l tiempo _pasado se funden para profundizar y comprender mejor la reahda~ efectiva.
En Posesión se entretejen los dos tiempos para indagar los mo~:os de la
actitud extraña entre el protagonista y su antigua amante. Se verifica la acción actual en Londres, donde en una recepción un tal Videla observa ~on
asombro y resentimiento la atención que un grupo de admiradores le _yrod1ga
a cierta mujer altanera y elegante. Videla la conoce; ha~e muchos ano~ fueron amantes y ahora él pasa revista en forma retrospectiva a aquella, epoca
de su vida. Parece que ella, fuerte, apasionada, orgullosa, se pres;nto ante
él como una presa a quien era preciso conquistar y subyugar. Quena hacerla
suya no sólo en el sentido sexual sino como un aplastamiento de una fuerza
anta~ónica. Constante lucha entre dos voluntades, que terminó en el tn~nfo
de Videla, en la posesión absoluta de su amante. Esto f~e lo que paso, lo
que Videla creía un capítulo terminado y olvidado de su vida. Pero ahora en
la fiesta, muchos años después, la presencia atrayente y entonada de ~~ antigua amante le perturba y hasta le enfurece, pues la ~e en la r~~ep~10n no
como una mujer vencida, no como la mujer que él ~smo venc~o, s.mo como una mujer espléndidamente triunfante, muy confiada en s1 nusma, Y
adorada de cuantos la rodean. Y Videla, herido por la realidad actual de su
antigua posesión, sale cabizbajo de la sala. Así termina el relato en esta nota
de derrota paradójica, como si las circunstancias del pres~~te pud1e_ran anular y borrar las de un época anterior, como si la poses10n de V1dela, un
hecho concreto años atrás, pudiera transformarse en momentos actuales en
una horrible contradicción y mentira.
La materia O temas que Mallea elige raras veces entran en la zona de
lo trivial O lo común. Aquellas experiencias ordinarias, prosaicas, familiares
a todo el mundo, parece que no caben dentro de la fórmula estética y literaria
del autor. Por eso, es bastante raro que la materia prima de un cuento sea
sencillamente la compra de un par de zapatos, como ve~os en. el _segundo
relato de Posesión. Claro está, sin embargo, que el contemdo ps1colog1co de
"Los zapatos" es mucho más hondo de lo que se puede sospechar de la sencilla cáscara de la narración. Por el interés del relato, por lo humano del
protagonista, y por cierto encanto y viveza de la trama (cosa rara en Mallea), "Los zapatos" es tal vez el mejor cuento de este ~olumen, seguram~nte
el más original. Versa sobre un humilde empleado a qw~n le da el capnch~
de comprar un par de zapatos carísimo que por casualidad ve en una vidriera. Uno de los aciertos del relato es la sutileza con que Mallea apunta
los cambios de emoción que experimenta hasta decidir por fin hacer tal comra. Otro mérito es el análisis de los resultados funestos que le acarrea_ al
:mpleado la posesión de estos zapatos. La amistad y cariño que sus compane-

402

ros de trabajo le tenían en otra época se convierte de repente en frialdad y
odio. Se halla víctima inocente de la maledicencia y recelo de aquellos empleados que no pueden reconciliar esta compra costosa con su carácter modesto y sencillo, ni con su sueldo muy limitado. Siente con dolor inefable
la hostilidad que halla a cada paso, pero su ingenuidad le impide comprender
los mó:iles ~~ este cambio de actitud. Cuando le obligan a jubilarse, acepta
con res1gnac10n su mala fortuna, y a poco de encontrarse libre y desocupado
sufre una suerte de rejuvenación, de transfonnación espiritual, pues compra
una nueva casa y goza de los soplos frescos de una nueva vida holgada. Lo
flojo del relato es el final, que queda un poco violentado e impreciso. Pero
lo que Mallea logra aquí muy bien es el encubrir una cosa bastante pedestre
de una honda significación social; es decir, une bien la ligereza de lo exterior
del relato con la gravedad de la esencia interior.
En "Ceilán", último relato de Posesión, tenemos uno de esos casos frecuentes en que lo difuso de la narración y lo verboso de la prosa quitan valor al
cuento. Si no fuera por el desarrollo lento y pausado de la narración y el
análisis excesivo del alma angustiada del protagonista (llamado Diez), el
tema básico del cuento -bien concebido y muy significante en sí- tendría
mucha más fuerza dramática y refinamiento artístico. Diez es otra fiaura de
O
la misma calaña como tantos otros en la obra de Mallea -solitario infeliz
errabundo. Tipo egocéntrico e inseguro, el ansia de Diez es superar' la difi-'
cultad de identificarse emocionalmente con otro. Mallea coloca la acción de
"Ceilán" en París, en una casa de té frecuentada mucho por Diez. Allí, la
soledad y desamparo le hacen trabar amistad con una mujer desconocida
que tal vez pueda participar de algún modo en sus pensamientos y emociones. La escena exótica en París sirve, como en otras obras de Mallea, principalmente de refugio y alejamiento, de huída de los graves problemas que acosan a sus personajes. Lo que hace falta a Diez más que nada es la atención
humana para escaparse de sí mismo y asentar su vida en la de otro. Pero
penoso también es el sufrimiento de aquella mujer desconocida que no puede desprenderse de la imagen de un antiguo amor frustrado. Y Diez pronto
comprende la imposibilidad de una relación duradera con esta mujer que
sigue guardando en lo más íntimo de su alma el recuerdo vivo de una época
muerta.

•
Por lo que he dicho hasta ahora se nota que la misma excesiva postura
psicológica tan característica de las novelas de Mallea no sólo persiste en sus
403

�cuentos, sino que se manifiesta en un plano casi idéntico. Quizás por la naturaleza misma del cuento y las limitaciones impuestas sobre él, esperáramos
una técnica distinta de la empleada en sus novelas, una técnica más compacta y directa. Pero parece que la ruta de la ficción malleana ya está predeterminada y tiene que seguirse fijamente, sin desviación de ninguna índole,
aunque el género literario exige otra línea artística. Tanto en sus cuentos
como en la mayoría de sus novelas peca Mallea de un exceso de palabras,
de una redundancia de materia ideológica tratada en forma de exposición
pura, sin verdadera función ficticia. Mallea abusa con demasiada frecuencia
de la paciencia verbal del lector con sus disquisiciones de psiquiatría interminables. Una de las debilidades de Mallea es su falta de refreno, su exhube•
rancia lexicográfica, su inmoderada pasión de amontonar palabras y más
palabras para expresar sus pensamientos y hacer hincapié e~ ellos. ~~si estoy
dispuesto a tolerar tal exceso en una novela, con su amplia extens1on, gran
esfera de acción y desarrollo más bien lento; en un cuento lo hallo menos
aceptable porque choca con los rasgos más propios de este género: Una
novela es un gran lienzo en que pueden caber muchos elementos diversos
de materia narrativa; un cuento no es más que una pincelada, un solo toque.

Muchas veces lo que salva una novela del fracaso completo es precisamente
lo hondo de la captación social y filosófica; el cuento, reducido y algo despojado en cuanto al fondo social, no se puede redimir tan fácilmente. Aunque el cuento debe ser conciso y directo y bastante restringido _en '.u alc~nce,
Mallea se empeña en alargarlo más de lo mesurado con explicaciones innecesarias y en general con un plan narrativo mucho más comprensivo de lo
que es apropiado.
Pero se puede protestar, y tal vez justamente, que no tengamos derecho,
ni como críticos ni como lectores, de fijar las normas artísticas de un autor.
Tenemos que aceptarlo o rechazarlo tal como es. Y aceptamos las obras de
un autor con tal de que cumplan su función literaria y estética. Los cuentos
de Mallea, no obstante las flaquezas y defectos graves, poseen un mérito artístico que es bien obvio. Son obras, la mayoría de ellas, que impresionan
por su fuerza creadora y que revelan a cada paso la mano diestra de un
artista que logra definir y ejemplificar sus ideas. Puesto que Mallea se aparta
tan radicalmente de los moldes tradicionales para seguir su propio camino
de investigación psicológica, la lectura de sus cuentos casi exige una preparación anterior, una inteligencia previamente ajustada a lo que se debe
esperar de su arte. Si buscamos lo común y corriente y juzgamos los cuentos
según ciertas normas fijas, nos encontramos algo desilusionados. No leemos
a Mallea ni por el interés del argumento, ni por el desarrollo y solución de
problemas sociales, ni por el encanto y deleite que nos proporcionan los

e~isodios o si~aciones presentados. Leemos a Mallea por el afán de participar en la odisea de almas en pena, de seguir su destino, de inmiscuirnos en
lo más recóndito del proceso emocional de los personajes.
El gran conflicto en los cuentos malleanos es la lucha del hombre con su
propio ser, el esfuerzo por armonizar su carácter inmutable con la realidad
ef~ctiva: el deseo de reconciliar lo que él es con lo que él debe ser según las
eX1genc1as
del
mundo exterior. Los personajes ni son buenos ni malos' ni
. .
,
~~me~~ est~n en la zon: _intermedia. A Mallea no le importa nada la clasif1cac10n, m es su propos1to el de crear tipos de virtud o de maldad sino
presentar al hombre como una complejidad de pavorosas luchas interiores
'
que excede los límites de una clasificación arbitraria de carácter. Mallea
plantea el problema emocional, señala varias manifestaciones de este problema, pero se para aquí y no lo resuelve de ninguna manera. Como hemos
visto, la huída, la separación, el alejamiento, aun el suicidio, son modos de
~squivar la_ :oluci~n de los conflictos, o tal vez representan para Mallea Ja
umc~ so!uc10n poSib!e· .Por regla general,_ los personajes se muestran en plena
conc1enc1a y ent~n.dim1ento de sus conflictos y aberraciones. Son gentes razonadoras y anahncas que bu_scan el porqué de sus emociones y actitudes,
mas no. pueden encontrarlo, m tampoco pueden evitar el efecto maligno de
sus debilidades. Muchas veces este enfoque interior y análisis minucioso de
almas con quienes el lector puede identificarse y de quienes puede compadecerse, son en muchos casos puras abstracciones, entidades simbólicas, como

Jacobo

Uber o Solves, para tomar dos ejemplos de los más extremos. Este
es el arte de Mallea, y quizás esta propensión hacia lo abstracto concuerda
bien con la inescrutabilidad de la vida misma, tal como la contempla el
autor.
A rie~go. de h_acer de este trabajo un estudio negativo, afirmo que la importancia hterana de Mallea no sufriría mucho si nunca hubiera escrito sus
cuentos. Mallea, novelista, no necesita a Mallea cuentista para asegurar su
valor innegable de artista literario. Como creador de cuentos O como creador
de novelas, su visión artística y su técnica literaria quedan casi iguales. Tampoco creo que Mallea sea muy consciente del cuento como una forma narrativa distinta de la novela. Aún más, a veces los cuentos llevan la misma
relación a sus novelas que los romances españoles a los grandes cantares épicos. ¿Son trozos desgajados de la totalidad que es la novela? ¿O son sus novelas la totalidad de un grupo de cuentos, la ampliación de ellos? No importa
la respuesta; lo esencial es anotar el parentesco muy estrecho entre los géneros. Todo lo dicho, sin embargo, no debe quitar mérito a sus cuentos ni
tampoco invalida la necesidad de estudiarlos como género aparte. Para :on-

404
405

�UN ESTUDIO DE DON MANUEL DEL PEZ,
UNA CREACIÓN LITERARIA GALDOSIANA
GEORGE

J.

EOBERG

Purdue University.

EL PRESENTE ESTuoro Es UN ANÁLISIS y valoración del genio creador de Benito Pérez Galdós tal como puede apreciarse en la manera en que trazó y desarrolló uno de sus personnages réaparaissants. El propósito de nuestra investigación es detenn.inar hasta qué punto el novelista español ha tenido percepción de
la naturaleza interior de una creación literaria suya, cuánto éxito ha alcanzado
a través de su desarrollo y si ha dado una presentación consistente a dicha
creación. El estudio sigue un método de análisis e investigación, que si fuera
aplicado al crecido número de personajes en la obra galdosiana (la cual debemos recordar incluye novelas, episodios nacionales y hasta piezas teatrales)
daría como resultado un cuadro de conjunto del proceso creativo e intelectual del autor. Esta empresa, sin duda alguna, presentada tamañas dificultades, pero la feliz realización de tales propósitos contribuirá en buena parte
al futuro entendimiento del arte literario del gran escritor novecentista.
Don Manuel Ramón José María del Pez es un personaje que a pesar de
ofrecer poca trascendencia en la obra novelesca galdosiana aparece sin embargo en doce tomos de ella. Estos doce tomos corresponden a diez novelas
distintas escritas todas ellas en un corto período de doce años. De este hecho,
resultan por supuesto algunas diferencias entre el período de la composición de las novelas y el período de la acción de las mismas. 1
1

Años en que se escribieron las novelas: De 1-Junio 1881; de U-Junio 1881; AMEnero, abril 1882; TM-Enero 1884; LB-Abril, mayo 1884; FJ !U-Diciembre 1886;
M-Abril 1888; IN-Nov. 1888, Feb. 1889; RL-Julio 1889; AG !-Abril 1890; AG III-Mayo 1891 i TC-Octubre 1893; Años en que se desarrolla la acción de Ias novelas;
TM-1867, Feb. 1868; LB-Principios de 1868 • Sep. 1868; de I -1872-1873; FJ III 18741875; de 11 • 1875-1877; M • 1877-1878; AM • 1877-1880; AG I • 1883-1884; AG
III - 1885-1887; IN • 1889; RL • 1889; TC - 1889.

4-06

4-07

�Otro problema que perturba el orden cronológico, y que de vez en cuando
desvía nuestro rumbo investigador, es el hecho que la figura novelesca de
Pez había sido presentada en las páginas de La Desheredada, tomos I y II,
antes de que apareciera en otras dos novelas que se refieren a hechos anteriores a los de este binomio; ellas son Tormento y La de Bringas. El retrato
físico y moral más completo de Pez se nos ofrece en La de Bringas y en el primer tomo de La Desheredada; la información suministrada por estas dos
novelas constituye la mayor parte de nuestro estudio. Los diez tomos restantes, en que Pez aparece sólo de vez en cuando, servirán para confirmar o
rechazar hechos e ideas presentadas en La Desheredada, t. I y La de Bringas.
A pesar de que Pez como personaje interviene en un buen número de pági2
nas, hay muy poco énfasis en su fisonomía. En La de Brin gas, cuya acción
pasa en 1868, Pez tenía cincuenta años. En 1872, nos informa el primer
tomo de La Desheredada, frisaba entre los cincuenta y sesenta. Pero cualquiera que fuera su edad en un momento dado, don Manuel siempre lucía
más joven. Sin embargo, a pesar de su juventud casi eterna, en ningún lugar
aparece como niño o mancebo. Una de las novelas nos revela que Pez tenía
"manos de mujer cuidadas con esmero", 8 pero carecemos de descripciones de
las otras partes de su cuerpo.
El rostro de Pez se estudia con mayor detenimiento y está descrito con
algún detalle. "Su cara (era) simpática". Nos informa La de Bringas, "sin
arrugas, admirablemente conservada, como ciertas inglesas curtidas por el
aire libre y el ejercicio".• Tenía bigote de oro y patillas, los cuales estaban
muy bien acicalados. En el año de 1868 Pez tenía bastante pelo, pero unos
diez años después el pobre lucía la cabeza calva. A veces llevaba lentes o quevedos, especialmente cuando leía. Y "sus ojos (que), eran españoles netos,
de una serenidad y dulzura",' decían a quien los mirase fijamente: "soy la
expresión de esa España dormida, beatífica, que se goza en ser juguete de
los sucesos".' La verdad es que todo su rostro reflejaba esa beatífica tranqui' TM, págs. 49, 51, 142; LB, págs. 9, 10, 19-34, 47, 50, 69-82, 86, 87, 91, 93-96,
98-103, 153-158, 170-183, 186, 187, 194, 195, 197, 202, 203, 208, 216, 218, 220,
225-232, 264, 269, 272, 275-278, 281, 282, 284-286, 307, 314-316, 324, 325; de ! ,
págs. 195-210, 253, 275; de 11, págs. 12-14, 17, 76, 78, 86, 150, 179, 213; FJ 111,
pág. 17; M, págs. 15, 76, 213, 214, 258, 259, 324, 329, 330, 352; AM, págs. 83-85,
119, 122-125, 157, 177-179, 187, 190, 195, 279; AG !, págs. 176, 177, 190, 191,
243, 244, 264, 265, 269, 288, 293; AG III, pág. 373; IN, págs. 90, 200; RL, págs.
14, 22, 44, 61, 398, 403; TC, págs. 228, 229.
' LB, pág. 154
' LB, pág. 72.
' !bid.

' LB, pág. 73.

lidad y, aunque más tarde nos parezca curioso el epíteto, una vez que terminemos el esbozo completo de Pez, Galdós le ha designado como un "espiritual San José".' Por supuesto aquí Galdós hace uso cabal de su celebrada
ironía. Aunque Pez también recibe el epíteto halagüeño de un "señor tan
8
guapín", la descripción facial no incluye detalles específicos de sus facciones.
Dos características de Pez: el vestir y el hablar ocupan un lugar más
prominente que su aspecto físico en las novelas galdosianas. El atavío de Pez
representaba la cima de la perfección. Se vestía de una manera inmaculada
e impecable. Por las mañanas y por las tardes se ponía una levita, un cuello
alto y blanco, y un "pantalón que parecía estrenado el mismo día".' Su ropa
parecía cubrirle como si se le hubieran pintado por encima. Con ese traje
llevaba una chistera. Por las noches traía puesta una abrigadora bata y en el
verano se vestía "el ligero y elegante traje de alpaca de color". 10 Sus trajes
siempre estaban bien limpios y esmeradamente planchados y completaban su
extraordinaria pulcritud general. Pez puede ser comparado, y esto lo ha
hecho Gald6s, con un "figurín" 11 y un "pollo". 12
A don Manuel Ramón del Pez, "hombre muy político"," Je gustaba escucharse a sí mismo. El resultado de e!;ta afición egoísta suya era el amontonamiento de palabras en sus discursos públicos, los cuales fueron muchos.
Nunca expresaba conceptos en términos precisos sino que siempre hablaba
en forma triplicada. Por ejemplo, pregonaba de este modo: "Es ciertamente
laudable, es altamente consolador, es en sumo grado lisonjero para nuestra
edad, para nuestro tiempo, para nuestra generación, que tantas personas eminentes, que tantos varones ilustres en las artes y en las letras, que tantas glorias de la patria, en uno y otro ramo del saber, se presten, se ofrezcan, se
brinden a ... "" Las palabras de Pez siempre eran medidas, su manera de
hablar enfática y pomposa. Su oratoria era campanuda, un magnífico ejemplo del género ampuloso, hueco y vacío.
Pero había otros a quienes les gustaba escuchar a don Manuel expresar
sus ideas. Francisco de Bringas, por ejemplo, disfrutaba de las interpretaciones que tenía Pez de la política, y Rosalía, la esposa de aquél, se ponía
contentísima cuando Pez le dedicaba lisonjas y piropos. Su palabra fácil
' LB, pág. 75.
' LB, pág. 172.
' LB, pág. 73; v. pág. 154.
~ LB, págs. 225, 226.
" LB, pág. 73.
" LB, pág. 226.
" LB, pág. 29.
" AM, pág. 177; v. LB, págs, 74, 229, 231.

408
409

'
1

�y su desarrollado instinto de galantería le hacían muy atractivo al sexo
opuesto y en especial a la mujer de Bringas. Ella guardaba profunda simpatía por él, a pesar de que las palabras de Pez llegaban a menudo a con•
vertirse en lamentaciones. Solamente en su propia casa don Manuel no
quería hacer uso de la locuacidad, y así pasaban meses sin que él y su esposa
Carolina cambiasen una palabra.

Fuera de su casa Pez era un cumplido "cabaHero",1 5 "honrado",1 ª "disy "noble"; 18 un "hombre correcto" 19 en todo el sentido de la palabra. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que muchos de estos adjetivos
lisonjeros fueron inventados por Rosalía de Bringas, y que ellos van a contrastar abruptamente con los que ella pronunciará después de descubrir que
su amistad con Pez no le ha resultado de mucho provecho. En cierta ocasión,
'
usando un ep1teto
1'nfamante, 1o 11ama " e1 v1'l" . 20
creto"

17

Al comienzo de la amistad entre Pez y Rosalía, le parecía a ella que sus
esperanzas estaban bien fundadas y que podía contar con el apoyo de don
Manuel después de que éste le había ayudado a su hijo a conseguir un
empleo en el gobierno. La verdad es que en un principio los esposos Bringas estaban muy agradecidos con Pez y vivían convencidos de la generosidad
de su gran amigo. Don Manuel se había ganado la confianza de los dos
hasta tal punto que podía besar a los niños, pasearse por la terraza con Rosalía y aún estar a solas con ella por las noches. El siempre daba muchos
consejos a don Francisco, los cuales eran aceptados por éste con gusto, y tenía
la costumbre de pasar horas enteras en la casa de los Bringas. La novela
que relata la vida cotidiana de los Briagas nos revela que raras veces dejaba
de acudir Pez a sus reuniones para tomar cñocolate y que siempre se hacía
presente a eso de las siete y media de la tarde. Galdós había indicado antes
en Tormento que a esta hora solía regresar Pez de la oficina a su propia casa
después de haberse reunido con sus amigos.
Debido a las repetidas entrevistas de Rosalía y Pez y la confianza que
había resultado de las mismas (todo esto magistralmente desarrollado en
forma progresiva y lógica por Galdós), no es de extrañar que ella esperara
que Pez le ayudaría a salir de su último aprieto. Entre otras cosas, le tenía
por un "hombre superior" 21 -tal como pensaba él de sí mismo- y además
"
"
"
"
"
"
"

por un hombre "extraordinario y fascinador"." Podía verse casada con don
Manuel Y hasta creía que también sería beneficioso para él un matrimonio
con ella. ~ea como fuere, por aquel entonces Rosalía confiaba en la ayuda
de Pez Y este se la había ofrecido. Sin embargo, su desilusión fue grande
cuando al querer pagar una deuda, descubre que se ha contratado un mal
negoc10 Y que Pez ahora rehusa darle el dinero necesario para salvarse de
sus estrecheces.

LB,
LB,
LB,
LB,
LB,
LB,
LB,

pág. 157; v. LB, págs. 154, 183, 275, 278; de I, pág. 275.
pág. 196.
pág. 155; v. pág. 276.
pág. 157.
pág. 71.
pág. 286.
págs. 99, 100, 183, 277.

Hay que confesar que Pez no abrigaba escrúpulos ni ideales de ninguna
cl~e:, a pesar . del "depósito de principios que tenía en su cuerpo"." Su
rehgion, nos afirma Galdós, era más bien "una escalera para subir a los altos
24
pue;tos". Había defendido la religión de acuerdo con la idea de que ésta
debia ser protegida por el gobierno y que "el freno religioso" " era indis.
pensa~le para ~~ sociedad y el orden; sin embargo, en La de Bringas Galdós
nos dice que sus devociones (eran) puramente decorativas"." Todos los
domin~os iba a misa sí, pero se sentaba cerca de la puerta y hablaba con
un amigo sobre la política.
En el_ campo político sus principios eran muy vagos y "tenían por atributo pnrnero una adaptación tan maravillosa como la de los líquidos a la
forma y color del vaso que los contiene". 27 Pez mantenía una gran ambición
la_ de _establecer un sistema administrativo perfecto con ochenta O novent~
Direcc10ne~ G_e~erales. Su política, como es de suponerse, no tenía nada que
ver con pnncip10s o ideales.
La revolu~ión d_e. 1868 trajo consigo muchas perturbaciones, pero ya don
Manuel habia ant1C1pado y aceptado ese "cataclismo"." Había dicho: "no
29
veo_l~ cosa tan n_egra", Yen otro lugar había agregado que "la revolución ...
no 1na por caminos peligrosos". 30 Durante ese período de "desconcierto" .s1
Pez ~asó algún tiempo como cesante, como ocurre de vez en cuando en casos
se'.11epntes, pero permaneció tranquilo, hasta indiferente ante los acontecirrue~tos, seguro ,de qu; se colocaría en un buen puesto con cualquier nuevo
gobierno. Y tema razon el señor Pez. Había adivinado lo que iba a acaecer
con el gobierno provisional. Había afirmado que los setembrinos retendrían
n LB, pág.
LB, pág.
" LB, pág.
" LB, pág.
" LB, pág.

183.
174.
78.
77.
78.
27
De I, pág. 196.
" LB, pág. 229.
n

" /bid.

• LB, pág. 325.
" LB, pág. 174.

410
411

¡

�sus "caras pisciformes" " y como tal resultó: había Peces y , más
,, ss Peces, "los
cuales, multiplicándose de nuevo, cole{ab)an en todo el pa1s .
.
Los Peces originalmente habían procedido de la Mancha, pero en los tiempos de Ga!dós se encontraban por todas p~rtes. La familia de los Peces
'nf' 'ta segun' nos dice el autor en el pmner tomo de La Desheredada,
era1m1,
.
'f
aun excluyendo los "mil y mil Pececillos, sólo relacionados con el ilustre ¡e e
por los servicios mutuos y el apellido"." Los allegados de Pez, algun_os remotos, desempeñaban por aquel entonces importantes cargos en el gobierno, en
el ejército y en la Santa Iglesia.
.
..
La familia más cercana de Pez se componía de siete hi¡os, entre ellos d~s
mujeres" y Carolina. En La Desheredada ~abemo~ que ella era de 1~ familia de los Piapón. En La de Bringas Galdos nos informa que Carolin~ e':'
prima de los Lantiguas, y que se había equivocado antes cuando le atnbwa
esa procedencia de los Piapón.
.
La de Bringas trae también la información que "el gran Pez no era feliz
en su vida conyugal"." Sin embargo, en La desheredada, :· I, que debe r,:ferirse a un tiempo posterior, la casa de los Peces se descnbe c~mo una redoma de felicidad" 31 y el matrimonio de don Manuel y Carolina ~orno un
matrimonio dichoso"." Puede ser que este cambio represente una discrepancia aunque también es posible que se hubiesen mejorado las relaciones entre
Pe; y Carolina durante los cuatro años de intermedio." No obstante,_ debe'."os
confesar que por lo que puede extraerse de La de Bringas, parece 110pos1ble
que estas relaciones hubieran podido mejor~rse más. __En es'.~.~ovela Carolm_a
había puesto "intratable" " y "estaba siempre nnendo.
Hasta los m~os "esta prole dichosísima"," se entrometí= en las muchas disputas que
n,
sostenían Pez y su esposa. La casa ya se había convertido en un "lb
c u por
el disputar constante"." D. Manuel del Pez llegó a odiar su hogar Y en él
ª LB, pág. 325.

. ,,

» De JI 1 pág. 14; "Crescite et multiplicamini, et replete aquas marts , v.

pág. 198.

d

I
e

,

u !bid.

• Los siete hijos se llaman: Josefa, Rosita, Joaquín, Luis, Antonio, Adolfito, Federi-

co. - v. de I, págs. 199, 202 .
• LB, pág. 76.
• DE I, pág. 200.
• lbid.

• O puede ser que al escribir La de Bringas, Gald6s deci_di6 que los, Peces no e:an
matrimonio dichoso y que más interés y fuerza dramática resultaria de una vtda

:'nyugal que no fuera feliz. Pero estas son consideraciones especulativas.
• LB, pág. 76.
u lbid.
0

DE I, pág. 200.

ª LB, pág. 76.
412

pasaba tan poco tiempo como le fuese posible. La ubicación de esta casa
(u otras suyas) no se sabe exactamente; la novela no da detalles sobre ella,
pero hace mención de una casa de diez y ocho mil reales y también de una
de veinte mil.
En la época de la Revolución de 1868 Pez ganaba "cincuenta mil reales
de sueldo" " como Director de Hacienda. Después de la revolución era jefe
de una de las principales secciones de hacienda, probablemente con menor
salario aunque "aún se le indicaba para ministro"." El Amigo Manso nos
informa que unos diez años después de la revolución otra vez ganaba Pez
"cincuenta mil rea1es11 • 46
Don Manuel siempre andaba metido en la política y en el gobierno, "y
casi siempre desempeñó elevados y ubérrimos destinos"." Se le menciona como "el inteligente Pez"," el "gran observador" " y como un hombre "muy
bien educado"."' Sabía manejar la aritmética con facilidad: tenía "conocimientos prolijos de la historia contemporánea"" y "tocante a la Estadística,
a la Administración, a la Beneficiencia era un verdadero coloso"." Todas
estas virtudes le servían a Pez en la política, y él en realidad "poseía la erudición de los chascarrillos políticos"." De lo que sabía de las Humanidades
casi no hay mención. Había leído unos libros del francés Jules Veme y a
éstos se les atribuían "las nociones geográficas" " que él tenía.
Pero más que nada, Pez sabía cómo servir a sus amigos " y, por lo tanto,
tenía fama de ser "buena persona"." Cultivaba muchos amigos" pero las
"LB, pág. 10!; v. DE I, pág. 202.
"DE I, pág. 197; v. M, pág. 213.
" AM, pág. 123.
" DE I, pág. 196.
" LB, pág. 186.
" LB, pág. 228.
• DE I, pág. 206.
• LB, pág. 71.

ª AM, pág. 85; "Pez era un Mal tus por la estadística, un Stuart MiU por la política"; v. AM, pág. 119.
u LB, pág. 71.
• LB, pág. 26. Parece que Galdós no tenía muy elevada opinión de la obra de Jules
Veme: v. LB, págs. 24, 26.
LB, pág.
LB,• pág.
32. 72; v. DE I, pág. 197. Pez era "el arreglador de todas las cosas"; v.
• LB, pág. 72.
• Sus amigos eran: el Padre Nones, TM, pág. 142; ViUamil, M, págs. 75, 325;
el señor De Aguila, TC, pág. 228; Tomás Orozco y otros que jugaban al tresillo, RL,
pág. 403; los Bringas, LB, pág. 69; un grupo que se reunía en la casa del señor Manso,
AM, pág. 85.

413

�amistades que mantenía se debían más que todo a su habilidad para ayudar
a otros. Eran muchos los que le pedían favores. En Tormento el padre Nones
creía que Pez podía ayudar a Pedro Polo a adquirir "un curato de Filipinas"." En Miau la familia de Villamil tenía esperanzas de que Pez pudiera
hacer reinstalar al señor de Villamil. Pez, en realidad, prestaba valiosos servicios a algunos. Basilio de la Caña, de la voluminosa obra Fortunata y Jacinta, y el administrador de la aduana de lrún de La de Bringas, le debían
sus puestos. El hljo de Rosalía, como ya hemos mencionado, también debía
el suyo a don Manuel. Pero por otra parte Pez prometía también muchas
cosas a otros que no podía concederles y se tenía que privar de visitar a Bayona o Biarritz a causa de sus "infinitos compromisos" 00 en estos dos lugares.
Aunque se le describe como persona de "carácter servicial" 61 y un hombre
con un "aire de protección"," hay que declarar que Pez se inclinaba "por
la ley de gravitación social, a los poderosos"." Era firme partidario de la doctrina de "la filogenitura" " este señor Pez.
La "filogenitura", sin embargo, nunca perturbó en nada las relaciones que
sostenían él y su yerno Angel Guerra. "Aborrecíanse cordialmente, y uno a
otro se deseaban todo el mal posible"," se lee en la novela que lleva como
título el nombre del gran yerno de Pez. Angel Guerra cuando habla de su
suegro, lo llama "canalla",66 "asno" 67 y '~mamarracho". 68 En una ocasión
(en un momento de rabia por supuesto), por poco le quita la vida a Pez
con sus propias manos. Tampoco es Pez el tipo de hombre que es generoso
con sus propios hljos, aunque parezca en una novela como "la imagen viva
de la Providencia"," ni un hombre que "adoraba a la familia"." Cuando su
hijo Joaquín regresa de Francia lleno de deuctas sabemos que don Manuel
"ha decidido no ampararle más y le ha echado de su casa ... " 71
En las relaciones que sostenía Pez con Rosalía de Bringas, es evidente que
•
•
•
"

ª
ª
u

u

•
"
•
•
"
"

TM, pág. 142.
LB, pág. 230.
LB, pág. 231.
DE !, pág. 197.
AM, pág. 125.
DE !, pág. 197.
!bid.
AG, pág. 190.
AG, pág. 264.
AG, pág. 244.
AG, pág. 177.
DE !, pág. 205.
!bid.
DE 11, pág. 150.

debe dudarse de su sinceridad. También en la amistad con el esposo de Rosalía, puede acusársele de hlpócrita. Públicamente alaba el proyecto que está
llevando a cabo en su casa don Francisco, pero para sí mismo el tal proyecto es "una mamarrachada". 12 Su insinceridad y, en algunos casos, su hipocresía son simplemente manifestaciones de la gran adaptabilidad del señor
Pez a todas las situaciones. Puede observarse aquí su flexibilidad en el campo
de las relaciones con otros individuos, pero también demuestra la misma adaptabilidad en los campos de la política y la religión. Galdós presenta un excelente retrato de Pez cuando dice:
D. Manuel José Ramón del Pez, lumbrera de la Administración, fanal
de las oficinas, astro de segunda magnitud en la política ... , indispensable en las comisiones, necesario en las juntas, la primer cabeza del
orbe para acelerar o detener un asunto, la mejor mano para trazar el
plan de un empréstito, la nariz más fina para olfatear un negocio, servidor de sí mismo y de los demás, enciclopedia de chistes políticos, apóstol
nunca fatigado de esas veneradas rutinas sobre que descansa el noble
edificio de nuestra gloriosa apatía nacional, maquinilla de hacer leyes,
cortar reglamentos, picar ordenanzas y vaciar instrucciones. .. 73

CONCLUSIONES

Al desarrollar el carácter de don Manuel del Pez, Galdós ha enfocado su
creación literaria con buen juicio y le ha dado individualidad propia dentro
del marco de sus novelas. Cualquier falta de uniformidad o las inconsistencias que puedan existir -y hemos citado algunas posibles en este estudio-"
no son, a nuestro modo de ver, . tan numerosas ni de tanta trascendencia co.
mo para perturbar la continuidad y uniformidad de presentación de dicha
creación, ni para destruir la sustancia, la fuerza vital o el carácter del personaje creado. Galdós ha reforzado de manera amplia y constante la visión
conceptual de su personaje y, repetidamente, a través del desarrollo de dicho
personaje, han empleado los mismos objetivos refiriéndose a él. 75
Es evidente que Galdós tenía una imagen precisa y fija de Pez en el momento en que esta creación literaria brotó de su fértil imaginación. En el
" LB, pág. 102.
n DE !, págs. 195, 196.
14

11

Fíjese en las notas 36, 37, 38.
Fíjese en las notas 15, 16, 17.

414
415

�primer tomo en que aparece don Manuel, es decir, en La Desheredada, t. I,
el novelista considera como "el hombre. . . que vosotros y yo conocemos como los dedos de nuestra mano"." También explica por qué tanto él como
sus contemporáneos debían estar tan familiarizados con Pez: "más que hombre es una generación, y más que persona es una era, más que personaje es
una casta, una tribu, un Medio Madrid, cifra y compendio de una media
España". 17
Sin embargo, en la presentación galdosiana de Pez no hay en realidad nada
distintivo ni inconfundible de él como persona. Los rasgos más sobresalientes
son su ropa, que es superficial; su manera de hablar, que es característica
externa; y sus bigotes y patillas, que no tienen nada de singular. Pez es más
bien un símbolo y como símbolo representa nada más que un pez, "Orden
de los Malacopterigios abdominales. Familia, Barbus voracissimus. Especie,
Rémora vastatrix". 18 Un pez que, gracias a su gran adaptabilidad, puede nadar fácilmente y sin cesar en cualquier ambiente."
En suma, debemos concluir que Galdós ha tenido éxito en delinear con solidez y en forma lógica y convincente esta creación suya. Tiene ella forma
humana pero al mismo tiempo ofrece características representativas que en
cierta manera le convierten en una síntesis social, política, religiosa, económica y moral de todo un país. En este hecho estriba el verdadero mérito del
arte creativo de Benito Pérez Galdós.

Abreviaturas:

AM AG DE -

FJ IN LB M -

TM TC RL -

El Amigo Manso.
Angel Guerra.
La Desheredada.
Fortunata y Jacinta.
La ínc6gnita.
La de Bringas.
Miau.
Tormento.
Torquemada en la Cruz.
Realidad.

BIBLIOGRAFÍA

PÉREz ÜALDÓs, BENITO, Angtl Gutrra, vob., I, III, Madrid, Administraci6n de la

Guirnalda y Episodios Nacionales, 1891.
El Amigo Manso, Madrid, Sucesores de Hernando, 1910.
La Deshtredada, vals. 1, II, Madrid, Librería de Perlado, Páez y Cía., 1909.
Fortunata y Jacinta, vol. 111, Madrid, Sucesores de Hernando 1917.
La Inc6gnita, Madrid, Sucesores de Hernando, 1906.

La dt Bringas, Madrid, Administración de la Guirnalda y Episodios Nacionales,
1884.

" DE I, pág. 196.
" /bid.
11

DE I, pág. 198. "Malacopterigio, gr. Mal.a,c_ó~, blando y n:u()Vy,o,-, aleta adj.
y branquias
pectiniformes faltos de aletas abdominales, o teniéndolas colocadas detrás del abdomen
o debajo de las branquias. Abdomina1, Zoo!. El que tiene un par de aletas detrás del
abdomen; como el salmón". Dic. de la Leng. Esp., pág. 802. "Barbo, Lat. , Barbus, de
barba, barba. Pez del río de la misma familia de las carpas. . . Tiene cuatro barbillas en la mandíbula superior". Dic. dt la úng. Esp., pág. 161. "Voraz, Lat. Aplicase al animal muy com,dor y al hombre que come desmesuradamente y con mucha
ansia. Fig. que destruye o consume rápidamente". Dic. dt la Ltng. Esp., pág. 1305.
"Rémora, Lat., Remara, pez marino del orden de los acantopterigios. . . encima de
la cabeza un disco oval. .. , con el cual hace el vacío para adherirse fuertemente a los
objetos flotantes. Los antiguos le atribuían la propiedad de detener las naves. Fig.
Cualquier cosa que detiene, embarga o suspende". Dic. dt la Ltng. Esp., pág. 1090.
"Vastar, Lat., vastare. Talar o destruir". Dic. dt la Ltng. Esp., pág. 1276.

Miau, Madrid, Sucesores de Hernando, 1907.
Realidad, Madrid, Sucesores de Remando, 1916.
Tormtnto, Madrid, Sucesores de Remando, 1916.
Torquemada tn la Cruz, Madrid, Sucesores de Hernando, 1916.
Real Academia Española, Diccionario dt la Lengua Española, Madrid, Espasa Calpe,
S. A., 1947.

Zool. dícese de los peces de esqueleto óseo, mandíbula superior móvil

" GALD6s posiblemente veía a España como una gran pecera.

416
417

H. 27

�ENSAYO DE TOPOLOGfA LITERARIA

Dr. CHRISTOPH EICH
Zurich y París

l. La paradoja de la ciencia literaria.
HAcE SIGLOS QUE SE LEE y estudia a Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, sin hablar de los demás, que se desarrollan teorías y métodos para explicarlos mejor, y nos encontramos frente al hecho de que nunca se ha dicho
bastante de ellos y de que cada generación los ve de manera distinta y los
descubre de nuevo, mientras que las obras mismas permanecen indefinidamente inalcanzables. De este estado de cosas se podría sacar una doble conclusión: l) que la pretendida ciencia de la literatura no sale del subjetivismo
y no es por lo tanto una verdadera ciencia, 2) que la obra literaria, por
su naturaleza misma, no es un verdadero objeto de ciencia, es decir que se
sustrae siempre al entendimiento científico. El problema, así formulado, se
plantea pues bajo dos aspectos, a saber en qué medida la obra literaria puede
ser objeto de una ciencia, y, una vez este objeto delimitado, hasta qué punto
la actual ciencia literaria está conforme con su objeto.
Es en la obra literaria donde el hombre se revela más claramente. 1 Lo
que expresa en ella es nada menos que todo su mundo interior, y esto no por
sectores limitados, tales como sus pensamientos, sus creencias, sus deseos y
sus afecciones, objetos de la filosofía, de la historia de las religiones, de la
psicología, sino por todo el conjunto que en cada caso constituye su verdadero universo interior. Frente a las ciencias naturales que tienen por objeto
1

Las artes pJásticas y la música, en tanto que creaciones humanas, no son ciertamente menos expresivas que la literatura, pero mientras que aquéllas se dirigen directamente a los sentidos, la obra de lenguaje habla al entendüniento. El lenguaje, materia prima de la literatura, constituye el hecho humano por excelencia, y en la obra literaria
es donde el hombre se expresa de la manera más inteligible.

419

�el universo exterior del hombre, el ideal sería, pues, una ciencia de su universo interior, una ciencia de la literatura equivalente a las ciencias naturales. Nadie negará la utilidad y la necesidad de tal ciencia, y la posibilidad de
alcanzar por este camino una auténtica ciencia del hombre; tal es quizá la
razón profunda de todas las tentativas que se han realizado para crear una
ciencia de la literatura.
El hombre, lugar de encuentro de un universo de fuera y un universo de
dentro, se halla rebasado en nuestro siglo XX por el mundo exterior; el equilibrio de su universo interior se rompe por el poderío demasiado evidente
de las ciencias naturales. Incapaz de oponer a éstas una ciencia igualmente
poderosa para defender su mundo interior, experimenta frecuentemente una
justa decepción frente a la literatura y a todos aquellos que trate de explicársela. Pero si la necesidad de una verdadera ciencia de la literatura es
profunda y real, ¿por qué sería ella imposible?
Esta imposibilidad reside en el hecho de que cada obra literaria es única,
individual, singular, como cada ser humano. Pero la ciencia de lo singular
no existe. Si puede darse una ciencia de la literatura, no podrá jamás
captar el todo de una obra y permanecerá siempre alejada de su objeto. Estarnos pues divididos entre el deseo de disponer de una verdadera ciencia,
forzosamente limitada, como toda ciencia, a generalidades, y el de alcanzar,
fuera de toda ciencia posible, la singularidad misma de la obra.
Nos encontramos aquí frente a una contradicción esencial e insuperable.
Pero ¿ no se puede, al menos, reducir la diferencia que opone lo singular
a lo general? Notemos que la razón de s~ de la ciencia literaria, y por así
decir su trascendencia, es precisamente la singularidad de las obras. En tanto
que la ciencia no ha llegado a captar lo singular -y no llegará jamás-,
se encuentra en estado de inquietud, en estado de imperfección, y no cesará
de perfeccionarse. Todos los métodos que a lo largo de su historia se han
desarrollado y aplicado con más o menos fortuna son métodos de aproximación; la ciencia literaria misma es una ciencia de aproximación.

2. Expresi6n e impresi6n.
Pero, de hecho, ¿puede hablarse de una ciencia literaria? ¿Será posible
afirmar que exista? La observación muestra que se han experimentado diversos métodos, que todos pretenden perseguir el mismo fin, y es el de explicar la obra literaria; pero las contradicciones y oposiciones entre esos métodos son tan violentas que parecería imposible que formaran parte de una
misma ciencia. Frente a un objeto único, la obra literaria, surge una plura-

~da~ de métodos. _que cada uno constituye una pequeña ciencia particular.
¡ b ? Es esta
.,
.
e a o ra.
cuest10n caf1tal que _h~ de ocuparnos en las siguientes páginas, y la respuesta no podra ser sunurustrada más que por la obra literaria misma.
b~s'.a presenta un. caráct~r muy especial: será difícil negarle una existencia
o Je'.1v~, pero, a dife~enc1a de los objetos del mundo físico en los que la
co~tmmdad_ es gara~tJzad~ por el espacio que ocupan, la obra literaria no
eXJste en SJ. Su eXJstenc1a se presenta en efecto baJ·o dos
t
· al
.
'
,
aspee os, uno
virtu y otro efecnvo. Considerada en sí la obra es a la vez I
t
·
d
'
e pun o terminal e un acto de creación o de expresión, y el punto inicial de la lectura, o sea ~e un_ acto que por exigencia de simetría llamamos acto de
impresión. Vease figura:
t Cual es la relac10n de esta pluralidad con la unidad d

Para q~e la existencia de una obra sea efectiva, se precisa un lector, pues
es n~esan~ que sea leída. En tanto que no ha salido del cajón del poeta,
su eX1stenc1a no es sino virtual (salvo para el poeta mismo primer lec~r
de su obra).
'
Una reflexión puede ilustrarnos este hecho· siempre pueden . t' b
· 'di
·
·
eXJSir o ras
me tas, por eJ_emplo una tragedia de Shakespeare desconocida; pero mientras no haya sido descubierta, leída y reconocida no pued af'
· s · .
,
e Irmarse que
eXJsta. u_ eXJstenc1a es una mera posibilidad, por otra parte poco probable.
~abemos sm embargo, que andan desperdigadas por el mundo obras inéditas
sm que nada pueda afirmarse por adelantado sobre su naturaleza.
'
El papel absolutamente esencial del lector ha sido casi s1'emp d
·d
¡ · • .
re esconoc1 o por a c1enc1a literaria y sus diversas teorías. se ha teni'do d
· d ¡
' }"
.,
,
'
emas1a O a
me macion a considerar las obras literarias como entidades en , ·
Ah
b·
¡ ·
s1 nusmas.
. ora ie~, e nusmo profesor de literatura, por más que él se pretenda objetJvo, es pnmero lector, es decir subjetivo. Como no puede hablar de lo que
i Po~ como~dad de expresión, empleamos aquí, así como en las páginas si uientes
el témuno de poeta" y "poesía" entendiendo con esto el creador o la crea . , ~.'
en el sentido más amplio.
c1on 1terana

420
421

�escapa a su mirada, raramente hace otra cosa que generalizar sus impresiones personales, según las tendencias e intereses que le son propios. Pero
si frente a la objetividad de la obra, la lectura permanece siempre subjetiva,
conviene al menos tener en cuenta esta subjetividad y tratar de asignarle
su lugar.

'

Entre las dos vertientes de la existencia de la obra literaria, entre el acto
de expresión y el acto de impresión, la relación es tan estrecha, que es lícito
tenerla por casi simétrica. Todo lo que en general se dice de manera subjetiva sobre una obra, debe ser más o menos motivado por la obra misma.
Las impresiones, si su juego no es falseado por ideas preconcebidas del lector -¡ lo que prácticamente es siempre el caso!- serán enteramente motivadas por la expresión. Bastaría pues analizar lo que sucede en una de las
dos vertientes, expresión o impresión, para tener una idea sobre su opuesto
simétrico. Por costumbre, se ha procurado analizar, a través de la obra, el
fenómeno de la expresión o de la creación, a fin de poder justificar las impresiones por ella suscitadas; pero cuando no cae, por el deseo de comprender el todo de la obra, en confusas explicaciones estéticas o metafísicas, la
critica se limita, según cada caso, a analizar algunos aspectos particulares de
la obra, en detrimento de los demás. Ninguno de los resultados así obtenidos ha sido enteramente satisfactorio.
Podría intentarse lo contrario, es decir, reunir y clasificar todas las teorias
y métodos que se han utilizado para dar cuenta de las impresiones, y como
todos se fundan más o menos en la obra füeraria misma, seria posible extraer
de ellos una imagen bastante completa de la multiplicidad de sus aspectos.
Además de las teorias estéticas, se han desarrollado los métodos: histórico,
sociológico, psicológico, estructural, estilístico, para no nombrar sino los más
importantes, y en nuestros días vemos ignorarse, cuando no se combaten,
los representantes de dichas tendencias, cada uno jurando por su propio método ( tocamos aquí la subjetividad, la limitación del lector). Pero lejos de
oponerse, esos métodos deben corresponder a una ordenación interna de la
obra. Los aspectos de una obra, por múltiples y variados que sean, deben
encontrarse en una relación orgánica, a falta de lo cual la obra dejarla de
constituir, contra toda razón y toda experiencia, esa unidad perfecta que no
cesa de seducir a todos aquellos que entran en contacto con ella.
La gran dificultad que no se ha llegado a vencer todavía es la de encontrar una clasificación de esos aspectos que sea conforme con la obra.

3. Acto de expresión, acto de lenguaje.
La teoría del lenguaje de Gustave Guillaume ' nos ofrece una llave para
situar los diferentes aspectos de la obra literaria, ya que ésta es esencialmente el resultado de un acto de lenguaje; y mejor que cualquiera otro, el
gran lingüista francés ha sabido analizar y poner en evidencia en qué consiste dicho acto.
No es este el lugar apropiado para entrar en las teorías de Guillaume, en
gran parte inéditas todavía. A pesar de lo que se dirá en seguida, nada tienen que ver con una psicología del lenguaje, sino que descansan sobre un
análisis muy fino de la estructura del lenguaje y de sus mecanismos inconscientes. De ahí que el acto de lenguaje, el cual es siempre un proceso temporal, se deje dividir de la siguiente manera:
Experiencia / Meta del discurso

lo Decible

el Decir

lo Dicho
Este esquema muy simple, que en principio vale para todo acto de lenguaje elemental, no podrá dar cuenta por sí solo de la gran complejidad de
la obra literaria. Sin embargo, nos da un cuadro que permitirá situar los
problemas.
A fin de hacerlo más inteligible, vamos a modificar este esquema según
nuestras propias necesidades de explicación. Así, a la "meta del discurso"
corr~sponde lo que se llama comúnmente inspiración o visión del poeta, a lo
"decible", todas las formas de representación, y si el "decir" es el acto de
expresión propiamente dicho, lo "dicho" o expresado constituye la obra literaria en su existencia virtual, pero ya objetiva, es decir, escrita antes de
ser leída.
La experiencia, al principio del proceso, se halla precedida por lo que
está en relación con ella, ya que toda experiencia no lo es sino de algo. Lo
que está propuesto a la experiencia es todo lo que para el ser humano es
perceptible. Y como lo perceptible es en sí infinito, y la obra, por el contrario, es una y única, damos a todo el proceso la forma de un estrechamiento
que pasa de lo perceptible infinito a la obra singular. Nuestro esquema se
presenta entonces bajo la forma siguiente:

1

GusTAVE GuILI.AUME,

1883-1960. Profesor

en

la Escuela de Altos Estudios de Parí,

autor de Temps et Verbe, etc. La teoría a la cual nos referimos aquí en particular n~

ha sido publicada todavía.

422
423

�que no se había dicho antes de él. El poeta no sólo transforma, ante todo
informa (en el sentido etimológico de la palabra), ya sea integrando al
mundo de las imágenes y de las formas una materia que antes de él había
permanecido informe, ya sea dando una forma nueva a una materia ya informada.'

Además conviene señalar que el tiempo operativo, siempre necesario para
pasar de la experiencia a la expresión, puede ser más o menos corto. Mientras hablamos, no tenemos conciencia de ello, y hay poetas en los que el
acto de expresión coincide prácticamente con la inspiración. La expresión
parece entonces adelantarse a la misma representación. Pero por medio de
análisis, ese tiempo operativo con su recorrido necesario, siguiendo siempre
el mismo orden, consta en todo acto de lenguaje, incluso en casos en que
parece reducido a un límite puramente teórico. De la misma manera el
pensamiento del poeta, con cada frase que él escribe, debe cada vez recorrer
esas mismas etapas, etapas que constituyen umbrales irreductibles.

4. Transformaci6n e informaci6n.
De nuestro esquema se desprende que entre dos objetividades, la de lo perceptible y la de la obra, se inscribe, en el interior del poeta, todo un proceso
subjetivo (experiencia - visión - representación - expresión). En la obra, y por
ella, lo perceptible aparece enteramente transformado. Esto es sobre todo
evidente para el mundo exterior que, incesantemente propuesto a la experiencia, se transforma necesariamente en imágenes, nociones y representaciones formales, para poder integrarse en el universo interior del hombre. A los
objetos del mundo exterior corresponden imágenes del mundo interior, cuya
elaboración forma parte de la creación poética.
Pero la obra no sería única e insubstituible,' si se limitara a la sola transformación, o entonces todo el mundo sería poeta, ya que cada ser humano
tiene su mundo interior y opera continuamente ese género de transformación
y de integración. Fuera de su don de expresión que lo distingue de sus semejantes, el poeta es sobre todo aquel que tiene algo nuevo que decir, algo
4

La unicidad es la condici6n primera de la obra literaria. Cada obra es insubstituible, y por esto se escalonan en la historia, dando lugar a una historia de la literatura.

A través de la experiencia del poeta, toda obra nos conduce en cierto
modo al mundo de lo perceptible y la objetividad. No sin razón durante
mucho tiempo se interesó la crítica casi exclusivamente por el contenido material de las obras, ya que los elementos perceptibles de los que se halla
constituido no le pertenecen en propio al poeta, sino que se encuentran propuestos a todo ser humano (hacemos aquí abstracción de diferencias de tiempo y espacio). Por su contenido, las obras se relacionan con el mundo, en
el que también vive el lector. El contenido de la obra se le aparece con frecuencia como un criterio de verdad, y si no ha hecho las mismas experiencias
que el poeta siente que podría hacerlas, aunque fuera de manera diferente,
pues le bastaría entrar en contacto con los mismos elementos que han sido objeto de la experiencia del poeta. Y es verdad que en el contenido material reside
el interés principal de todo libro para el lector no prevenido. Lo que éste
pide a los poetas y escritores es ante todo una información (en el sentido
ordinario de la palabra), sea de su saber, sea de su imaginación, sea en fin
de sus sentimientos.
Pero no siempre el poeta comunica una materia nueva. Existe una poesía
muy importante en la que la materia apenas sufre modificaciones: no cesan
de repetirse un contado número de viejos tópicos, mientras todo el acento se
pone sobre la forma. Es el caso, entre otros, de la tradición poética que
arranca de Petrarca y se continúa hasta la edad barroca. Sobre una materia
casi inamovible, asistimos a una extraordinaria elaboración de la forma. Entonces no es la materia, sino la forma misma la que es informada. La poesía
moderna, muy diferente en esto, procura sobre todo ceñirse a las estructuras
de la materia inédita que informa. Más que la materia misma, informa sus
estructuras, haciéndolas por ello accesibles al entendimiento.
• En nuestros días, se considera como desusada la antigua distinci6n entre forma
y materia, y se ha tratado de superarla, por ejemplo, por la noci6n de estructura. Pero
si es verdad que toda materia se presenta provista de forma, conviene distinguir entre
11
la Hforma o estructura propia de cada materia y las formas del entendimiento, las formas inmateriales del espíritu humano. Aboliendo la distinción entre forma y materia,
se han confundido esos dos planos. Preferimos tenerlos separados, y continuaremos sirviéndonos de los dos viejos términos, reservando la noción "forma" a las ÍOnnaJ del
entendimiento y teniendo siempre en cuenta que toda materia se presenta bajo una estructura que le es propia.

424
425

�Crítica y ciencia literaria están sujetas a las modas y a las corrientes de
la época (sí, aún la ciencia literaria). Hoy, se considera anticuado el estudio del contenido material, que es todavía el principal objeto de la erudición, y sin embargo ¡ qué duda cabe que el contenido es en algunas obras
un elemento preponderante! Una ciencia que se pretende completa no debería descuidarlo. Cada obra hunde sus raíces en el mundo de las realidades
común a todos los hombres.

5. Experiencia.
Con la experiencia, entramos en el mundo interior del poeta. Es en la
experiencia donde se establece la relación entre el sujeto y lo perceptible. La
objetividad de lo perceptible no se manifiesta sino a través de una experiencia subjetiva en que se plasma y a la que se halla indisolublemente ligada. En tanto que relación, la experiencia tiene dos vertientes: una objetiva (por el lado de lo perceptible) y la otra subjetiva (hacia el mundo
interior del su jeto).
La experiencia es selectiva; opera una selección entre las posibilidades indeterminadas de todo lo perceptible que le es propuesto. Cada poeta entra
en contacto con lo perceptible por caminos diferentes. Pero son esencialmente tres órdenes de lo perceptible los que pueden ser objeto de la experiencia:
el mundo exterior, el propio mundo interior del poeta, y esa otra objetividad
que es la de los libros, de las obras existentes.
Probablemente se nos reprochará el incluír aquí el mundo interior, en principio subjetivo, entre las realidades que pueden ser objeto de la experiencia.
Pero cuando un poeta observa y experimenta lo que en él se produce, su yo
consciente no opera de modo distinto que frente a las realidades externas. De
lo enunciado, por así decir, pasivo e inconsciente de un simple sentimiento,
la objetivación del mundo interior puede ir hasta una precisión casi científica. Así, por ejemplo, los surrealistas han llevado muy lejos el análisis de sus
propios sueños e instintos, introduciendo con ello en la literatura toda una materia que antes no había sido tratada sino de manera muy arbitraria. Después
de Freud y el surrealismo, el sueño ha cesado de ser el dominio de todas las libertades poéticas, y todo poeta y escritor debe en adelante tenerlo en cuenta.
Preséntasenos aquí la marcha misma de la historia; estále vedado a la literatura retroceder (si no, dejaría de informar). Y vemos que desde sus principios, la literatura ha hecho una conquista inmensa del mundo interior del
hombre, conquista que no tiene pareja sino la del mundo exterior, que le es
paralela.

Por la ley de la historia, el poeta, con raras excepciones, es gran lector. La
lectura es para él toda una experiencia; apenas tendría idea de escribir, si no
hubiera primero leído libros. A menudo, por otra parte, la insatisfacción que
le producen los libros existentes le incita a escribir, y por sus lecturas descubre que tiene algo que decir, algo que no se ha dicho todavía (mientras que
el lector ordinario está en general satisfecho con sus lecturas y no experimenta ninguna necesidad de añadir algo suyo).
Toda la literatura existente se halla, pues, propuesta a la experiencia del
poeta. Ella es la que le informa, le hace tomar conciencia de sí, le ofrece modelos, le indica vías. Numerosos son aquellos para los que la lectura constituye la principal fuente de inspiración (algunas veces dominan épocas enteras
como Petrarca y sus seguidores), pero en la medida en que nos hemos hecho
las mismas lecturas que ellos, corremos el riesgo de no comprenderlos, por el
solo hecho de que la objetividad a la que aluden es distinta de la nuestra. Ese
es el peligro de una literatura demasiado libresca.
Todo lo que se encuentra por el lado objetivo de la experiencia, mundo exterior, mundo interior objetivado y literatura existente, forma el vasto dominio de la erudición. Esta estudia los modelos, establece direcciones; analiza
los temas y trata de descubrir en la vida del poeta todos los acontecimientos,
todos los elementos verificables que han podido ser objeto de su experiencia.
Ya se trate de experiencias vividas, de imágenes o de sentimientos, o bien de
innumerables influencias de lecturas, la erudición lo recoge y confecciona con
ello indispensables comentarios de texto.
Por el lado objetivo de la experiencia, los tres órdenes de lo perceptible se
compenetran más o menos. A menudo, es difícil dividirlos. Pero la impresión
sensorial, el sentimiento íntimo y el recuerdo de una lectura se sitúan, en el
orden de la obra, exactamente sobre el mismo plano, el del contenido material. Permítasenos una aclaración: La erudición, con su inclinación hacia lo
pasado, está lejos de haber estudiado todos los tópicos que dominan una gran
parte de la literatura moderna. Para llegar a ello, no tiene más que referirse
a aquellos escritores que los jóvenes llaman sus maestros.
Pero lejos de abarcar la totalidad de la obra literaria, la erudición es ya impotente para dar cuenta del total de la experiencia. Todo el lado subjetivo
se le escapa. Si la experiencia es selectiva, ¿ cómo es motivada su selección?
¿ Por qué se topa tal poeta con aquella mujer y no con otra? ¿ Cómo es que
él expresa sus pensamientos o sus sentimientos antes que lo perciban sus ojos?
¿ Por qué trata tal o cual tema preferentemente a otro?
Aquí es donde la psicología, y en menor grado la sociología, pueden com.
pletar útilmente la erudición. Dichas ciencias, jóvenes todavía, estudian en
efecto no solamente la forma de las relaciones entre el su jeto y la objetividad,

426
427

�sino que tienen por tarea explicar los motivos que las engendran. Más que
servir la literatura, las dos ciencias (de las que no se trata aquí de discutir
los principios violentamente contradictorios) hasta ahora se han servido de
ello para sus propios fines, en la medida en que ciertos poetas ofrecen al psicólogo o al sociólogo una materia interesante que, en suma, forma parte del
dominio de la erudición. Por el contrario, son todavía raras las obras que estudian la manera particular que un poeta tiene de elegir y tratar sus asuntos.• Para no limitarnos sino a la psicología, la ciencia literaria tiene frente a
ella la posibilidad, ya iniciada, de desarrollar una psico-crítica adaptada a sus
propias necesidades. Y esto sin caer en el psico-análisis habitual, que es una
ciencia aparte. Por este camino, quedan por hacer descubrimientos importantes y cada vez más sutiles.
Alejándonos de la objetividad de lo perceptible, y penetrando en la zona
subjetiva de la experiencia, nos acercamos al umbral estrecho e invisible que
separa ésta de la inspiración, de la visión misma del poeta.

6. Visión.
Si lo perceptible, tal como se presenta a través de la experiencia, rebasa el
instante en que ha sido experimentado, si no se pierde en la fluencia del tiempo, se integra, para ser retenido y guardado en la memoria, en una representación. Será envuelto por una forma que permitirá reconocerlo. Pero a la representación propiamente dicha precede una visión mental, sintética, decisiva en la elección de la forma.
La visión se halla situada entre la experiencia y la representación, en el
centro de la interioridad, en lo más profundo del sujeto. Por eso es difícilmente asequible desde fuera, no siendo ya la experiencia ni siendo todavía
la representación que contiene en potencia. La visión llama y engendra la forma. Constituye el gran secreto, el núcleo mismo de la obra literaria, que escapa siempre al análisis, ya que éste no lo capta jamás en el estado que le es
propio, es decir puramente potencial.
La visión permanece inalcanzable no sólo a causa de su carácter potencial,
sino también porque constituye la parte más individual, la más singular del
poeta, aquella que, según se ha visto, no puede ser objeto de ciencia. Sólo
por intuición se accede, en la obra elaborada, a la visión primera, a la intención profunda y generalmente inconsciente del poeta, y no poseemos todavía
• Como modelos de este género, pensamos en obras de Georg Lukacs para la sociolo•
gía, en las de Gastan Bachelard y de Charles Mauron para la psicología. Pero el abanico de las posibilidades permanece abierto.

ningún criterio objetivo que permita comprobar la exactitud de nuestra intuición. Así, no nos queda sino señalar el lugar de la visión, lugar tan esencial
y del que no puede decirse más.
Uno de los objetivos de la ciencia es sin embargo perseguirlo con más y
más ahinco, aunque no llegue jamás a alcanzarlo.

7. Representación.
La visión busca su forma de representación. Ahora bien: si en princ1p10
la experiencia precede a la representación, todo hombre, antes de hacer experiencias, dispone ya en sí mismo de formas de representación previas: Las que
le proporciona su lengua. El lingüista Gustave Guillaume ha demostrado que
cada lengua constituye un verdadero sistema de conceptibilidad, que impone
a los hablantes representaciones del tiempo, del espacio y de toda suerte de re.
laciones. Y nos limitamos aquí a las formas de representación, haciendo abstracción del ciclo abierto todavía de las nociones lexicales. La lengua, previa
a toda experiencia ulterior, impone formas de las que es imposible salirse (a
menos de cambiar de lengua), y el mérito del gran lingüista consiste en haber
analizado el detalle de las distintas formas de representación, tales como se
encuentran prefiguradas en los sistemas lingüísticos. En lenguas emparentadas,
como por ejemplo en la familia indoeuropea, dichos sistemas se asemejan mucho; pero se encuentran en su conjunto enteramente opuestos a una lengua
como el chino. Pero sin salir del dominio indoeuropeo entre las len,ruas ro'
o
manees y germánicas, la representación del tiempo, igualmente perfecta y
acabada, es ya sensiblemente diferente, y un poeta, según su pertenencia a uno
u otro de estos grupos lingüísticos, tendrá una particular noción del tiempo,
condicionada por el sistema de su lengua.
Debe señalarse que un pintor o un músico, antes de ejercer su arte, dispone de una lengua, que, por consecuencia, ha de marcar con sello propio sus
formas de representación. La pintura y la música occidentales están estrechamente ligadas a la estructura fundamental de las lenguas indoeuropeas.
La visión estará pues integrada por las formas de representación que se
encuentran establecidas al nivel de la lengua (nos parece superfluo insistir
aquí sobre la importancia capital del conocimiento de los sistemas lingüísticos
para una ciencia de la literatura). Pero la estructura de la lengua tiene un carácter muy general y varía poco en el curso de los siglos. Así, el francés, el
alemán o el español, prácticamente no han transformado su sistema en un
milenio. A la estructura de las lenguas se sobreponen, en el curso de la historia, formas de representación más particulares que son propias de cada épo-

428
429

�ca. La edad media, el renacimiento, la edad barroca representan, igual que
la época actual, mentalidades diferentes, y todo individuo participa de alguna
manera en las formas de pensamiento que son propias de su época. Por las
formas de representación, es relativamente fácil fechar cualquier poema medio siglo más o menos (lo que se llama "estilo" procede directamente de ahí,
pero el término es demasiado vago y discutido, mientras las formas de representación se dejan analizar con gran precisión).
Si las formas de representación al nivel de la lengua son coercitivas, las
que son propias a la época dejan a todo individuo cierto margen de libertad.
Para él, las formas heredadas de la lengua constituyen un pasado, las de su
época un presente. Pero cuando una experiencia de orden nuevo será introducida en el conjunto de las representaciones dadas, éstas son susceptibles de
modificarse, por poco que sea. En la medida en que la experiencia individual
exige una modificación de las representaciones dadas, se abre a partir del individuo creador una génesis de futuro. De hecho, si las mentalidades cambian
en el transcurso del tiempo, es gracias a las innovaciones aportadas por el
conjunto de los individuos creadores.
Si, para dar un ejemplo, en la poesía española, basada totalmente sobre la
unidad de la lengua y manifestando siempre los caracteres propios de esta
lengua, hay toda una zona que se llama barroca, puede observarse cómo cada
poeta de esta época, por poco creador que sea, se esfuerza en sobrepasarla, sea
llevándola hasta sus propios límites, como lo hicieron Góngora y Quevedo (en
llegando a los límites, el cambio se hace necesario, pues, sin él, es el estancamiento y la muerte), sea tratando de abrir vías nuevas (que no serán forzosamente seguidas) como un Cervantes o un Lope de Vega.
Pero la experiencia individual no es sólo capaz de modificar las formas de
representación de una época ; puede encontrarse en oposición con las formas
de la lengua -que sin embargo le son impuestas. El poeta, para resolver este
conflicto, se ve obligado a violentar su propia lengua, lo que tiene por efecto
no modificar la evolución de la lengua, que sigue impasiblemente sus propias
leyes, sino hacer al poema hermético e inasequible. Este hecho es ilustrado
por Góngora, ya que si éste se halla implicado en el barroco más profundamente que ningún otro, no sólo lo lleva hacia el paroxismo, sino que al mismo
tiempo se le opone con su fuerza de gigante, ejerciendo una presión extrema
sobre el cuadro que la lengua española ha asignado al pensamiento común.
Un análisis de las formas de representación en Góngora revelaría su profundo
barroquismo, y también lo que en el poeta se resiste a las estructuras mentales que el español le impone.
Las formas de representación son perfectamente analizables, incluso las de
la lengua, como lo ha demostrado Gustave Gillaurne. Pero como esas formas

430

son generalmente inconscientes, todo ese campo de la representación requiere
medios de análisis especiales (habráse observado que a cada una de las etapas de nuestro esquema corresponde un método particular). El método destinado a analizar "estructuras", como generalmente se llama, constituye hoy
uno de los sectores más vivos de la ciencia literaria. Pero en la obra del poeta,
estructura de la lengua y estructura de la época aparecen integradas en las estructuras individuales. Para situarse lo más cerca posible de la singularidad,
conviene pues discriminar esos tres planos.

8. Expresión.
La representación es una visión mental, formal y por lo tanto analizable;
pero para llegar a ser sensible, necesita de un soporte material que va a conferirle una existencia propia, independiente de la interioridad del poeta. En
la medida en que el poeta forma sus palabras, su representación se desprende
de él para convertirse en obra, al fin objetiva y reconocible.
La materia que sirve de soporte a la representación del escritor y del poeta
es el lengua je. Pero la representación no se hace lenguaje por sí sola; informada, al menos en parte, por la forma mental del lenguaje, debe someterse,
pasando por la palabra física (el lenguaje, desde que se convierte en palabra,
es una materia física), a toda la materialidad que es propia de ésta. El poeta
tratará de concertar su representación con las posibilidades que Je ofrece su
lengua, y cuanto más sensible sea a la materialidad de las palabras, tanto más
dúctil ha de mostrarse en hacer que la representación se combine con la palabra adecuada, que la palabra profundice y dé cuerpo a la representación.
El lector de µna obra literaria no se tropieza jamás con una representación
en estado puro, sino con un organismo muy concreto que consiste en palabras.
La palabra condensa en ella todo lo que le precede, lo perceptible, la experiencia selectiva, la visión inspiradora, la representación informante, agregando al conjunto su propia materialidad. Por medio de la palabra se establece
el contacto entre la obra y el lector, y partiendo de la palabra podremos encontrar, una vez discriminados los planos, todo lo que viene a desembocar en
ella.
El estudio de la palabra poética es el objeto de la estilística: Esta analiza
sus resonancias sensoriales, prolonga las asociaciones psíquicas que evoca su
sentido y persigue el ritmo sutil de la sucesión de sonidos y sílabas, a menudo
imagen fiel del movimiento mismo del pensamiento del poeta. La estilística se
encuentra a gusto cuando se aplica a poetas que nos transmiten valores sensoriales y movimientos fluidos del alma. De la representación de esos valores

431

�sensoriales a la encamación en la materialidad de la palabra, la distancia no
es grande, ya que el lenguaje ofrece recursos infinitos para dar una imagen
sensible de todo lo que podemos sentir por nuestros sentidos y, por su estructura temporal, de todo lo que es movimiento. Pero ante poetas que expresan
lo insensible (por ejemplo pensamientos), la estilística encuentra dificultades,
sin hablar de todos los demás aspectos de la obra que no le ofrecen ningún
asidero (experiencia, formas de representación, etc.). Toda obra, hasta la más
accesible en apariencia, contiene siempre mucha más profundidad de la que
deja suponer.
Apegada a la palabra, la estilística encuentra otro límite: Permanece en el
interior de la forma global que presenta toda obra. Todavía cuando ésta es de
una extensión restringida (como las formas habituales de la poesía lírica), es
capaz de abarcarla, pero las formas extensas y complejas del teatro y de la
prosa narrativa se sitúan generalmente más allá de su horizonte.
La clasificación de las formas globales fue durante mucho tiempo el dominio de la antigua retórica. Una reacción justificada contra los excesos de esta
retórica ha conducido a despreciarlos. Las reglas poéticas, en efecto, no bastan para asegurar una vida durable a una obra, y si caen en descrédito, es
que a menudo no han suscitado sino esqueletos petrificados. Pero de la insuficiencia de las reglas, se ha concluido demasiado pronto en que eran inútiles.
Las reglas ofrecían recetas experimentadas para conferir una forma durable
a la visión personal del poeta: La selección de palabras no está solamente determinada por la necesidad de expresar una visión, sino también por la de
darle duración. Un poeta que descuida los imperativos de la_duración, es decir de la forma, expone su obra a desaparecer con el transcurso del tiempo.
El problema de la forma durable apenas se plantea frente a las obras que la
ciencia de la literatura generalmente maneja: Obras del pasado, han sufrido
victoriosamente la prueba del tiempo y suministran por lo mismo la garan!ía
de la solidez de su forma. Forma global y palabra no son sino una sola cosa
en este caso. Así, la ciencia ha podido descartar los problemas verdaderos de
la forma. Pero desde siempre, existen poetas muy inspirados que hacen las delicias de sus contemporáneos a los cuales, sin embargo, apenas sobrevive su
obra. Es necesario buscar la razón de ello no en el contenido material, sino en
las insuficiencias de la forma. Estos poetas representan el defecto opuesto de
aquellos que ahogan una inspiración débil en una aplicación demasiado pedante de reglas adoptadas. El estudio de las formas y de sus imperativos es
susceptible de suministrar un instrumento precioso a toda crítica de actualidad, a una crítica que se encuentra frente a poetas que no han sufrido todavía la prueba selectiva del tiempo.
Todos los problemas de la forma están por plantearse de nuevo, y no cier-

tamente en los cuadros antiguos y sobrepasados. Y partiendo de la forma poética encarnada, se tendrá un medio suplementario de remontar hacia el dominio abstracto e invisible de las formas de representación.'

9. La ciencia de la literatura.
En lo tratado anteriormente, nuestro fin ha sido mostrar cómo los aspectos generales pueden ser reencontrados en la singularidad de la obra literaria.• ·Estos aspectos son los del hombre nada más, tales como son objeto de diversas ciencias humanas: Psicología, sociología, historia, filosofía (en la medida en que analiza las formas de representación y el funcionamiento del espíritu ), así como de las ciencias de la lengua y de la palabra, como la lingüística,
la filología y la estilística. Lo propio de la obra literaria, en tanto que expresión del hombre, está en reunir todos estos aspectos de manera orgánica en su
singularidad misma.
Para ser completa, la ciencia de la literatura deberla, pues, tener en cuenta
ese conjunto y servirse de todas las ciencias humanas a la vez. Su objetivo es
sin embargo diferente del de las otras ciencias: Si éstas tienden a formular leyes generales, la ciencia literaria tiene por fin explicar la obra singular, es decir que contrariamente a las ciencias que se abren sobre lo que es de orden
general, ella apunta a lo singular. Y sólo en ese sentido preciso y para ese
fin debe servirse de las otras ciencias; jamás, por ejemplo, podría pretender
establecer leyes sociológicas a partir de ella misma. También debe guardarse
de llegar a ser esclava de las ciencias que utiliza, no tomará de ellas sino lo
que puede servirle para sus propios fines, y tratará de crear su propia terminología.
Las ciencias humanas tienen por objeto al hombre en general, pero ninguna
lo explica enteramente, mientras que la ciencia literaria apunta, a través de la
obra, a la totalidad del hombre, con lo que comparta a la vez de singular y
de general. Tratar de la obra literaria únicamente como si sólo fuera un hecho sociológico, es infligirle un inmenso perjuicio; pero analizar por qué y cómo constituye también un hecho sociológico, es un elemento más para el conocimiento de la obra. La ciencia literaria permite, pues, descubrir lo que en
la obra, y finalmente en el hombre, es de orden sociológico, psicológico, etc.,
' Así, por ejemplo, la crisis de la forma dramática que ha comenzado a manifestarse
hace un siglo, no hace sino traducir un cambio importante de las formas de representación.
• El presente estudio no da sino un primer resumen de algunas ideas que se encontrarán desarrolladas en un cuadro más amplio y más completo.

432
433

H.28

�y puede llegar por este camino a establecer las ·relaciones que reúnen no solamente esos aspectos diversos, sino también las ciencias particulares que los estudian. Todas, aunque a menudo se contradicen, tienen por objeto al hombre;
pero sólo la ciencia literaria es capaz de integrarlas confiriéndoles su natural
jerarquía.
Le es prácticamente imposible al investigador reunir todos los conocimientos que exige una ciencia literaria completa. Puede sin embargo desearse que
todos aquellos que se ocupan de literatura tomen conciencia del problema. Se
vería entonces instaurarse una estrecha colaboración entre los diversos secto-

res de esta ciencia. Psicocrítica, estructuralismo, estilística, etc., son destinados a completarse, y en la medida en la que cada uno tenga conciencia de los
medios y límites de su propio método, sabrá reconocer el valor y lo bien fundado de los sectores vecinos. Del lado de las ciencias naturales, funciona una
colaboración semejante desde hace tiempo. Al conocimiento del mundo exterior se agregaría entonces un conocimiento equivalente del ser humano, y el
abismo que separa todavía a las ciencias naturales de las ciencias humanas
terminaría por reducirse.

Pero la voz siempre única del poeta ¿no correría el riesgo de ser ahogada
bajo tanta ciencia? ¿ Quién, no obstante, se preocupa por ésta en las aulas de
nuestras universidades? O bien ¿ en cuál de las innumerables obras, de día en
día más eruditas, suena todavía ese famoso canto? Es precisamente por no
haberle reservado su verdadero lugar por lo que la ciencia, con todo lo que
ha emprendido hasta hoy, lo desconoce. Mientras que cada uno de los especialistas pretenda a la exclusividad de su método, no puede sino ignorar lo
que por fuerza ha de escapársele: El canto siempre singular del poeta. Sólo
una ciencia honrada y consciente tanto de sus medios como de sus límites, podrá garantizar el respeto para todo aquello que siempre la superará, permitiendo finalmente percibir ese canto en la pureza de su brote, después de haber
vuelto transparente todo lo que lo empañaba.

434

Sección Tercera

HISTORIA

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos; Editorial Jus</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Quinta
NOTICIAS Y

RESEÑAS

BIBLIOGRAFICAS

�1

1

1

1

1

CONGRESO DE SOCIOLOGIA POLITICA

Et XI CONGRESO NACIONAL DE SocIOLOGÍA tuvo lugar en Cd. Victoria, Tamps., del
7 al 11 de noviembre de 1960. Asistieron 59 delegados, representantes todos ellos de
Instituciones de Enseñanza Superior y Universitarias y de organismos oficiales del país
y del extranjero, versando sobre Sociología Política.
Fue patrocinado por el Gobierno del Estado de Tamaulipas, la Universidad de este
Estado, la Asociación Mexicana de Sociología y el Instituto de Investigaciones Sociales
de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Fue inaugurado el lunes 7 de noviembre a las 11 horas en la Sala de Conferencias
de la Universidad de Tamaulipas, personalmente por el señor Gobernador del Es·
tado, Dr. Norberto Treviño Zapata. Participaron en esta solemne ceremonia, los conjuntos corales de la Escuela de Música del Instituto Tamaulipeco de la Juventud y
del Instituto Tamaulipeco de la Mujer. Asistieron entre otros delegados de singular
significación, el Dr. Lucio Mendieta y Núñez, Director del Instituto de Investigaciones
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, incansable organizador de
estos congresos; el maestro internacional de Sociología y Filosofía del Derecho, Dr.
Luis Recasens Siches, cuya docencia prestigia a nuestro más alto centro nacional de
cultura; la señora Dra. Adriana C. de Mac Lean, distinguida maestra peruana, a nombre de la Secretaría de Educación Pública de su país; el Dr. Angel Modesto Paredes,
del Instituto Ecuatoriano de Derecho Internacional; el Dr. Jean Sirol, Agregado Cultural de la Embajada de Francia; el Lic. Alberto R. Vela, Ministro de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación; el Dr. Ernest Peder, de la Universidad de Nebraska;
el señor Norman S. Hayns de la Universidad de Washington, entre otros muchos intelectuales distinguidos.
Tuve la suerte de ser electo miembro de la mesa directiva, tomándose en cuenta solamente, la gran importancia que tiene la Universidad de Nuevo León entre las instituciones de provincia de México. Figuró como Presidente Honorario el Gobernador de
Tamaulipas, como Presidente Efectivo, el Lic. Roberto Elizondo Villarreal, Rector
de la Universidad de Tamaulipas.
Fueron presentadas 70 interesantes ponencias sobre Sociología Política. El Dr.
Mendieta y Núñez, en la ceremonia inaugural del Congreso, afirmó rotundamente,
que de la política depende el destino de los pueblos, e inclusive, ante la amenaza actual
de una guerra atómica, la vida misma de la humanidad.
El maestro Recasens Siches, señaló visionariamente nuevas acepciones de la palabra
"Política", ampliando la tradicional conectada con la entraña misma del poder del
Estado, con el arte de gobernar, el arte y la actividad desarrollada para alcanzar y
conservar el poder.

643

�11

La eminente maestra peruana, Dra. Mac Lean expresó, que hay una influencia
precisa de la política y la educación, al converger ambas funciones de la actividad
humana en la finalidad principal de conquistar la felicidad. Un Estado, que erradica
la felicidad en sus gobernados, es un Estado fracasado. Dijo que más que nunca,
con la celebración de este Congreso confinnaba su convicción de que México mar-

ENCUENTRO ENTRE EL PENSAR OCCIDENTAL y ASIATICO •

cha a la vanguardia de Latino América.
El Dr. Luis Castaño, de la Asociación Mexicana de Sociología presentó una trascendental Ponencia titulada México y Sociología Política. Asentó que en nuestra nación y
en los países latinoamericanos, es fundamental para salir de la situación y atraso político en que se encuentran, el que sus juventudes adquieran un conocimiento amplio
y profundo de la ciencia política 1 pero1 asiroismo1 que a sus juventudes se les forme
humanamente, éticamente, para el servicio integral de la patria a fin de que pueda
haber una buena elecci6n de los hombres de Estado.
El Lic. Víctor Manzanilla de la Universidad de México, llevó a esta asamblea un
acertado trabajo que denominó: Democracia Integral, Posici6n Propia de Latino Ami•
rica, en que afirmó que la sociedad actual se encuentra en crisis, como resultado de
no haberse logrado hasta ahora la substitución de los valores, ante el desquiciamiento
de aquellos en los cuales descansaba la sociedad del pasado. Asentó, que al lado del
capitalismo y del comunismo, existe la democracia integral, que se caracteriza por
la justicia social, equilibrio de fuerzas y una adecuada distribución de la riqueza
y la propiedad, entre cuyos países que pugnan por este ideal, se encuentra México.
El Lic. Alberto Tena González, presentó una bien estudiada Ponencia sobre Partidos
Políticos, en que afirma, que a medida que se civiliza un pueblo, se aviva su con•
ciencia cívica; se fortalece el régimen de Partidos y el pueblo se acerca al ideal de•

EN HoNOLULÚ, ciudad situada en la isla de Oa
-a igual distancia entre Asia y Am' .
u,. en el centro del Océano Pacífico
.
enea- se reunieron e
l d
filósofos procedentes de Asia y lo EE UU S
, n e ano pasa o, unos 45
s
·
e trataba d
· ·
encontraban por tercera vez con el ob. t d . d a·
. e convcnc1omstas que se
ideas, para que los dos continentes se Jae o e e icar s_e1s semanas al intercambio de
cercaran aprendiendo
d
estructura espiritual y cultural· En su cal"d
d de f1l6sof
.
a compren er su mutua
1 a
1
honor de poder participar en ese congreso que ennque
.
.º6 europeo,
, 1e• autor tuvo el
en una forma sobresaliente D
ci Y estJmu o nuestro pensar
.
• e antemano se reveló qu l
. .
bien dispuestos -y eso con manif' ta .
"d
e os convenc1omstas estaban
1es smcen ad- a e
h
.
1 .
y a evaluarlas debidamente aunque 1
.
scuc ar cua esqwer opiniones
riera en mucho de su propio concep:o ~nsa~ a1en~, co~o sucede en la filosofía, difi.
A. MoORE, de Honolulú quien supo : f rad~1as a a aunada dirección del Sr. Charles
.
·
m un 1r a esa Con
·,
, .
hco, todos los miembros adoptaron 1
, .
d
venc1on un espmtu democrá•
a maX111la e escuchar a d
nf
•
respeto absoluto tratarlo con d'gn'd
ca a co erenc1sta con
1 1 a d Y buscar una
'
'6 be
de expresar un desprecio hiriente. (Lo último oc
comprens1 n
nevolente en vez
pero no debería suceder Pues la
"6
urre muy a menudo entre nosotros,
.
·
comprens1 n es una de l
• d
como d1ce Camus en su obra La p
)
as virtu es más elevadas,
es1e .
Cada semana estu\·o dedicada a diferente t6 ico
.
.
.
preguntamos cuánto habíamos sacad
l
p , Y al fmal de cada d1scus16n nos
vale mencionar los siguientes:
o en e aro. Entre los temas sucesivamente tratados,

mocrático.
La Dra. Ma. de los Angeles Mendieta de Alatorre, presentó un estudio de singular
relevancia con el nombre Influencia de la Política en el Arte Nacional, demostrando
la huella que se advierte en las obras de arte .indígenas reflejando la vida política de
nuestros antepasados aborígenes, así como en nuestros días la manifestación artística
en los murales de alto valor de nuestros grandes pintores mexicanos, reconocidos mun·
dialmente, se refleja auténticamente nuestra vida política.
Dos distinguidos egresados de la Universidad de Nuevo Le6n fueron los realizado•
res materiales de este Congreso: el señor Lic. Mario Garza Ramos, Procurador Ge-neral de Justicia de Tamaulipas y el Rector de la Universidad de esta entidad Lic.
Roberto Elizondo Villarreal. Gentiles atenciones prodigaron a los congresistas, el señor
Gobernador del Estado, Dr. Norberto Treviño Zapata y su digna esposa que ofrecie•
ron una espléndida comida en el Casino Victorense, así como una Cena y Noche
Tamaulipeca en la Uni6n Regional Ganadera y el Instituto Tamaulipeco de la Juven•
tud y el Instituto Tamaulipeco de la Mujer nos brindaron un magnífico festival de
música y danza en el gran Teatro Juárez.
En resumen, los delegados regresamos gratamente complacidos por los interesantes
trabajos presentados; por haber conocido a distinguidos profesores de Sociología de
México y del extranjero, y por último porque disfrutamos cordialmente de la generosa
y comprensiva hospitalidad del Gobierno y pueblo de Tamaulipas.
GEN.ARO

SALINAS QUIROGA

fRITZ ]OACHIH VON RtNTELEN

Universidad de Maioz (Alemania)

lo. El pensar filos6fico Y la vida práctica.
2o. Las relaciones entre las ciencias naturales y el
cultural, por el otro.
tecnicismo, por un lado, Y la vida
3o. Religión
pláticas. y conversación diaria analizando el contenido espiritual de nuestras
4o. Etica en su práctica social.
5o. Leyesi Sociología y Economía desde su punto de vista filos6fico.

No se'
na pos1'bl e presentar un relato completo de toda la Co
.•
cada uno d l
f
.
nvenc10n dedicando a
que limitarr:e os ~on erenbc1Stas el espacio y la atención debidas. Por lo tanto tengo
resumen para enfocar 1os puntos más esenciales' tal y
como y 1 h' a ar un reve
.
XIV 2ª) o ice en la Revista La lnvestigaci6n Filos6fica (Philosophische For:chun
1

•

~

El primer conferencista fue el Sr S dne H k d
la Escuela Realista es dec·
1 ·1· y y oo_ ' e Nueva York, el que representa
,
ir, e rea 1smo naturalista Según él
,
,
que nuestro modo de
. fl
·
, sena erroneo suponer
de la historia ya que p::sst:r no m uya en nada, ni en el curso de la vida ni en el
no depende ú,nicamente de f:e:::a~eeri:~::a~~a J:r::~:;ge:c::smepdoecoqupoedel
mundo
1
emos
ase-

• (Eas_t_-West Philosophies Confcrence). Convención celebrada en la Universidad
de Hawau en Junio-Julio de 1959.

645

644

�11

verar que las teorías filos6ficas produzcan efectos t~opode_r~sos. Hegel_ y d~ª;::u::
ejemplo niegan que la filosofía ejerza una influencia decisiva promov1en írico- no
d'
Tratándose de ideas trascendentales -fuera del campo emp .
mun 1a es • •
.
, .
en el curso de nuestra vida, porpodemos observar que la f1losoha influya gran cosa á ti
Pues en el fondo de la!
que no se relaciona directamente con los. pr~blema~ pr e ?os.
nos llevan a a.su,
taf' .cas no quedan sino apreoac1ones b1en variables que
teona~ me 1s_1
nf za más o menos generalizadas. Aparte de eso,
mir cierta acbtud, esperanza Y co ian
1 .
.
filosóficas de nuestros pensadores causaron, a veces,
cabe subrayar que as intenciones
.
d sarrollo ue ellos no podían
efectos completamente distintos, conduc1endod a u:ho: ejemplosq puesto que la filoprever. Podemos citar a Hobbes como uno . e_ mu
n el' reino de la ciencia
solía es una cosa, y la práctica, otra mu:' ~1stmta. Hasta, existen una serie de tales
tenemos este mismo fenómeno. Pueden e;sur, emp;:\:r:;1:s lo ~ue no es una tarea
relaciones, aun cuando limitadas, y :~ldna la pen~ p
. 'plo de cómo la filosofía
propia de la filosofía, sino del empmsmo .. Para ar un e1em 1 .
En la ética cris-. flu e en la vida y la historia, no neces1tamos buscar muy e1os. .
d
m y
.
1O lásico Pues el concepto de la democracia se ha esarrotiana tenemos tal eJemp c
·
. .
h llegado a su culminación.
1
Uado a base de la ética cristiana,_ con la q;e ;;.ta uc~:ti:n: figuran como magnitudes
Sin embargo, tanto la democracia como a ica .
s6lo el empirismo tiene la
autónomas ante la historia. Por eso
que_ r~petir_ que p el otro lado es inevita-

i (')

?ªY

'1

voz para !elonstatar : neg;: ::1C::o r:la~~oane::rí:n p~::11::~ a::rca de los ro'utuos nexos
ble que eguemos e es
.
.
entre la filosofía Y la vida práctica yHsoe1kal.
nto de vista no era precisamente
.
T a1 1ue e¡ reswn en del Sr· Sydney oo , Y .su pu•d
filosóficas tuvieran una unsitivo A mí mismo me parece como s1 1as 1 eas
..
.
muy ~
.h
na importancia fuera de cualquier cálculo y prevmón, mov1enportancia mue o mayor, u
. d p
upuesto la mayoría no se
do la rueda de la historia y dirigie_ndlo nuestra act;!~ ba1·:r :erta inÍluencia filosófica.
d
nque unos s1g os enteros es
da cuenta e eso au
d I
ctualidad digamos los contrastes de1
Valed co;_si~;-~; ~;~eg;:nt;;a c::t~;~~~ert:d : • ~a del col~ctivismo. 'Nadie podrá ne~t
muuen : 1:v1 fi;osofía la que determina ahí nuestra idc~logía. Durante la ~nv:;~:
q_
1
alabras de Hegel: "La filosofía es una imagen d~ su ~poca
ataron as p
.ó sería desde luego generalizar sm reservas para
del pensamiento" .. Una!' ex~gerac1 n lleva; a un result~do práctico ayudándonos para
exclamar: "Cada filoso ia tiene que d
d
lo " Para explicarlo bien: la
d . de otro mo o carece e va r •
acuña: nuev~s mo_ne as_,d .
'nfluencia iguala a una infiltración silenciosa, pero

~mm:

filo5?f1a
:~\aru~a~·~r:: die la gente no se da cuenta de ese proceso, sí ~ue~a
pcrsutente, au q
.
¡·¡ óí'
ni siquiera tienen conc1enaa
arrastrada por la onda del pensan11ento 1 os ico, y
de eso, lejos de discutir el pro y el contra.
ala
El S H bert Schneider de Claremont, an tes Nueva York, tomó entonces la P •

~:·Qu¿r:~:~~~o,"~á:::::i~.~et::~::::d:·n:e'.~;:t~~ili:~el~: o·~c;t::~í:::!I:r!::

1' 6
odemos decu: i Fue
nen e qu
.
tica?" Como él nos exp ic ' no p
.
f' nos ha guiado hay que mencionar
dado las ideas!'' Entre otros pueb~~s cuya filoso ~:estros precurso;es espirituales, y ya
sobre todo a los griegos, los que iguran cd~mo.. :d
nuestra Convención- es decir,
. , ó 1 d al' 0 -tan ucul.J o en
entre ellos se cnstahz e ~d i:m naturales y las creaciones espirituales que se han
el dualismo entre las neces1 a es
h' t . No carece de importancia, por ejem·
desarrollado durante el curso de nuestra. i,s ona. . ó
l del "Logos,, dirigiéndose
plo, que el concepto del "Eros Platónico' se uru con e

hacia la "Anthropina". Esto significa la introducción de la Razón, Libertad y Lógica, en contraste con el mero pensamiento que explica todo con el mecanismo de la
Naturaleza. Las consecuencias posteriores de esta filosofía las podemos apreciar en
el pensamiento cosmopolita de la 11 Stoa". Ahí observamos que el pensar gira alrededor de un centro cultural y universal hacia la aceptación de la Divinidad, y Dante
nos describe ese centro como un edificio soportado por dos columnas, es decir, el
poder espiritual y el poder temporal. En las siguientes épocas se desarrolló la creencia en la "Ley Natural" considerándola como la base de la legislación positiva
(Grotius y Leibnitz). Más lejos fue Kant, quien trató de armonizar el concepto de
la "Ley Natural" con el ideal de la "Paz Eterna". Analizando las filosofías de los
siglos XVIII y XIX, se destacan unas ideas "románticas" para clasificarlas de este
modo, es decir la idea del eterno progreso y de la correlación político-industrial
(Comte, Spencer y Marx). Sin embargo, hasta ahora no hemos podido recabar pruebas -como afirma el Sr. Schneider refiriéndose al Sr. Hans Freyer- en el sentido de
que aquella filosofía "romántica" haya cumplido con todas las esperanzas que los
idealistas habían acariciado. Pues lejos andamos de la paz mundial y ni siquiera
han disminuido los conflictos internacionales. Por lo tanto urge la tarea de cultivar
la herencia espiritual de los pueblos para que esta misma herencia coloque la base
con el objeto de moldear nuestro futuro técnico-industrial. Es una lástima, como expresa el autor, que nuestra época técnico-industrial, en la que la máquina domina nuestro pensamiento, haya llegado a una devastación cultural, pero no abandonamos la
esperanza de que algunos pueblos sepan afrontar tal situación, pueblos de una alta
misión cultural que logren un renacimiento de sus antiguas tradiciones y valores para
que éstos triunfen sobre el decaimiento actual.
¿ Qué opinaron a este respecto los filósofos del Oriente? ¿ Es el tecnicismo industrial -tal y como afirma el Sr. Nothrop, de Yale- de veras el camino por excelencia que nos lleva a la civilizaci6n y a la paz mundial? ¿ O no podemos eludir
la tarea de penetrar hasta el fondo para descubrir la esencia de nuestros moldes culturales? Este problema así como el anterior ( acerca de la influencia de las teorías filosóficas sobre la vida y la historia) fueron objeto de una discusión detallada en nuestra
Convención y sería interesante escuchar, en primera línea, la voz de Asia.
El Sr. Saksena, de India, nos contestó en forma de pregunta, es decir: "¿ Cómo
pueden ustedes esperar que la filosofía influya en la vida práctica ya que no persigue
tal meta, carece de persuasión y le falta la fe en sí misma?" La culpa de ese fracaso -así lo dice el Sr. Saksena- radica en la inclinación de ciertos filósofos de
tratar sutilezas y otra vez sutilezas, sutilezas carentes de importancia y con un exceso
de palabras, sutilezas que no tienen nada que ver con la vida. Poco importa, por
ejemplo, si nos entregamos a las discusiones teóricas acerca de cuáles valores aparecen como objetivos y cuáles como subjetivos, cuáles se basan en la experencia y
cuáles en la construcción mental, cuáles pertenecen a la clase de lo perceptible y cuáles
a los imperceptibles. De esta manera no puede adquirir la filosofía ni simpatía ni eco
en el mundo porque su propio campo queda sumamente estrecho. Otro filósofo de
la India exclam6 : "¡ Abandonad por fin vuestro 'Smoke' -es decir, la atm6sfera
mttropolitana-, pues no serán sino unas verdades teóricas las que encontréis y sólo
llegaréis a un juego de palabras!" Para regresar a los pensamientos del Sr. Saksena
de la India deseamos explicar que es el hombre el centro de su filosofía, es decir, el
hombre con toda su experiencia y su modo de pensar, su perfección ética y espiritual
Y el hombre con todo su ser humano, y vale destacar y subrayar estos conceptos,

647
646

�¡1

propios del autor y típicos para su actitud. Si ponemos al hombre en el centro de
nuestra filosofía -siguió disertando-, éste descubrirá por fin el sendero que lleva
hacia su propio ser caminando hacia el mundo y los seres humanos, hacia la esclavitud y la libertad, hacia Maya y Nishkama Karma. El orador recomendó a los
filósofos occidentales el método del Yogui, es decir, practicar la contemplación y la
concentración mental, pues sólo de este modo alcanzarían la filosofía verdadera. Y
entonces llegarían a una unión entre la filosofía y el credo religioso para llevar una
vida enriquecida por la totalidad de las experiencias y los alcances humanos, en vez
de operar con el concepto analítico de la "Ratio". Bien hay que admitir que tales
opiniones difieren en mucho de nuestro pensamiento occidental.
En unas Hneas parecidas se mueve la ideología del fil6sofo chino, Sr. Wing-TsitChan. Como nos explicó, no existe en su país una filosofía teórico-abstracta. Allá
identifican el pensar con el saber, y la meta final es siempre el hacer, es decir, la
obra práctica. Así han estado operando el confucianismo y también el taoísmo. Por
lo tanto, si buscamos la Verdad, no podemos perdemos en abstracciones, sino tenemos que mirar los hechos de la vida, es decir, las obras humanas1 tal y como lo exige el
pensamiento clásico -llamado "Shing''- de los filósofos chinos. La raíz de este pensamiento es la Naturaleza, vale decir1 cierta ley inherente a la Naturaleza produciendo
una correlación armoniosa entre el mundo y el hombre. Y cabe repetir la palabra
"armoniosa" en este respecto porque ahí se balla 1 muy a menudo, la clave para comprender la filosofía de Asia. En resumen, el mundo junto con todos los fenómenos
naturales y el hombre junto con todas sus acciones y obras forman una unión, una
unión de armonía, llamada "Shih'', una unión inseparable. El que objete que el
hombre viva a merced de la Naturaleza, ignora el hecho de que ella purifica y eleva
nuestro sentir, tal y como lo observamos en las obras del pintor que capta con su
pincel a los paisajes. Por esta razón hemos llegado a una tradición humanitaria concediendo a cada individuo libertad tocante a su actitud religiosa. Mas no debemos
mal interpretar esos conceptos, que no significan que el hombre quede como anulado,
en un vacío. Al contrario, la misma tradición lo tiende y dirige hacia la vida familiar y la totalidad de la vida colectiva, y también ahí vale la armonía como la suprema
virtud. De este modo se cristaliza una "ley Inalterable", pero esta misma Ley no
constituye una teoría abstracta, sino se ajusta a las necesidades de la Historia. Otro
de los conferencistas fue el filósofo chino Hu-Shih cuyas disertaciones tomaron un
sendero bien distinto. El Sr. Hu-Shih hizo referencia al gran Maestro del neo-confucianismo, es decir, Chu-Hsi (1130-1200), quien se distinguía por su criticismo Y la
11
exactitud de sus investigaciones filosóficas. Chu-Hsi dijo, por ejemplo: ¡ Trata de
penetrar en los motivos y ten la mente aguda!" "¡ No te precipites con tus opiniones!"
Tal método de pensar, llamado "K'ao-cheng'\ el que guió a los sabios chinos de los
siglos XVII y XVIII, ya abrió el camino para acercarse a una filosofía sistemática,
lógica y exacta creando la base para el advenimiento de otra época: la era de la
ciencia moderna.
El Sr. Miyamoto, filósofo japonés, dio a la Convención una perspectiva cultural des•
cribiendo en detalle el desarrollo que ha tenido su patria. Comenzando con la pene•
traci6n del budismo "Mahayana" en el Japón, nos explicó las fuerzas misticas Y
espirituales de ese movimiento, nos hizo comprender c6mo el budismo se amalgamó,
en gran parte, con la religión natural del shintoismo y nos hizo ver cómo todo eso se
tradujo en la adoraci6n religiosa hacia el emperador. Más tarde sobrevino una re•
forma espiritual del budismo, la que sucedi6 en el período ºKamakura" (1133-1212),

648

cuando el Jap6n v1via bajo la institución del "Shogun" es d · d I
b 11
f d I L
ulad d
,
eC1T, e os ca a eros
~u a es .. os ~~t
os e es~ re!o~a fu_ero_n los siguientes: sencillez de culto, práctJca, fe mcond1c1onal y una ilummac1ón md1vidual de la mente D
t
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116 1 "Z b d.
"
. uran e esa poca
se esarro
e
en- u 1smo -bien arraigado entre las capas intelectuales de aquel
pa.u- "( su por~voz moderno, el Sr. Suzuki, se dignó honrar la Convenci6n con su
presen_c1a. Paulat..inam~nte abrió el Japón sus puertas a los ideales de la democracia
Y la libertad Y los primeros comienzos ya los podemos observar desde 1868
·
las reform . trod .d
' gracias a
, as m
uc1 as por el emperador Meiji. Aunque no hay duda de que existen todaV1a muc~as !uenas antagónicas en la filosofía japonesa, las que tratan de ganar la _supremac1a, s1 po~emos afirmar que la actitud básica del japonés queda todavía
~et_ermmada ~or el bud1smo1 sobre todo, entre las capas campesinas. ºDurante los
últunos decentos se han abierto paso también las filosofías de Amén'
E
. d I S N' 'd
ca Y uropa, Y
(ue e1 ,ménto
e.
r. 1Sh1 a el haber popularizado los pensam,·en tos de Hegel en nues~ pa1s. Por fm, es el cr_istianismo el que no queda desapercibido entre los círculos
mte!ectuales de nuestra t1erra. Sin embargo, nuestra misión consiste en cultivar el
budismo Y es nuestro anhelo de alejarlo de una mera filosofía teón'ca para que alcanee e1 pod er de una ética religiosa".
I

A noso~ros nos toca ahora la tarea de analizar los contrastes. Conviene comenzar
con ~l pnmer t~ma, es decir, la influencia del pensamiento filosófico sobre la vida
práctica. Los sabios americanos tenían su punto de vista muy especial Lo q 1 ·
tab
1 · 11
·
·
·
ue e.s nnpor a er~ a m uenc1a directa, corno si consideraran la filosofía como una especie
de h~rranuenta la ~ue, según el caso, sea útil o inútil para la totalidad de la vida
prácll~a. Y ya dec1a antes que no descuidábamos el problema del dualismo entre el
mecanismo de la natur~Ieza ~ la ini~iativa del hombre creador, viendo ese mismo prob!~ en toda su tens16n disarm6mca y apreciándolo a base de los acontecimientos
hist6ncos. En lo que se refiere a los filósofos de Asia, por otra parte enfocaron el
tema desd~ un. ángulo bien distinto. El concepto de lo "práctico" consi~tía para ellos
~n. u~a um6n mseparable entre la ética aplicada y la filosofía 1 mejor dicho, en la religiosidad. Lo que ~llos postulaban era, en síntesis, una inspiración del alma para alcanzar el supremo ideal de encontrar la unión entre el mundo y el propio ser entre
la naturaleza física y la naturaleza humana, entre el cosmos y el ego y eso a base de
una ~onta.
'N'l/'I61
·
'
1 os 1 so os amencanos
ni los asiáticos pudieron encontrar
una cont~stª~16n fácil de ~6~o solucionar , el grave problema del tecnicismo moderno y las
~encias n~turales, m~1cando una smtesis armoniosa entre ellos y la misión ética de
huma~ida~. Repelidas veces habían enfatizado los conferencistas americanos que
toda la ciencia -y, por lo tanto también la filosofía- tiene que basarse en los mismos métodos de reconocimiento que se aplican en el campo de las ciencias naturales
Nuest~s auugos
·
de AS1a,
· empero, hicieron objeciones alegando que tal proceder no·
llevan~ a la "filosofía", lejos de merecer tal nombre, porque iba a cerrar el camino para delmear la problemática del pensamiento filosófico. De este modo entramos en un
callejón sin salida.
Fue el mérito del Sr. Werkmeister de Los Angeles el tratar de reconciliar estos contrastes tomando la palabra para discutir sobre "Las Ciencias Naturales y los Proble:n~ Cul~rales''i y este tema me parece digno de un relato más detallado. Según él,
leri.a ~~Sible acercar los pensamientos occidentales y orientales, si insistiéramos en
la aplicación de los mismos métodos establecidos en el campo de las ciencias naturales. ~stas últimas -bien lo admitimos-- han logrado unas maravillas y, pese a todo,
conviene, a veces, traspasar los límites que nos traza el método inherente a la ciencia

649

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exacta. (Es lo mismo que ya ha expresado el Sr. Rickert en Alemania). De no hacerlo, llegamos a una especie de "scientism''i es decir a un totalitarismo de la ciencia.
(Nosotros en Alemania1 diríamos que "la ciencia dirige y orienta el mundo"). Tal
1
totalitarismo de la ciencia nunca ha existido en el Occidente, como afirma el Sr. Werkmeister. Al contrario, muy a menudo hemos podido observar que nuestros pensamientos son afines a los del mundo asiático. Como ellos hemos formulado la pregunta: ¿ cuál
es la última meta de la existencia humana y el valor intrínseco del hombre en medio del
mundo con todos sus cambios? Ya los griegos trataron de encontrar una armonía entre
el Cosmos y los valores morales del hombre. La Edad Media propagó la "Alabanza de
Dios" desde el ángulo de la "imitatio Dei deficiens". No fue sino el Renacimiento el
que ensalzó las ciencias naturales, y eso con la idea de ganar el dominio sobre la naturaleza, según el ideal de Fausto, y desde entonces predomina la tendencia de no reconocer sino el método de la ciencia exacta. Tal ha sido el desarrollo occidental, como todos lo saben. Por otra parte, no podemos negar que ya existe una rebelión abierta. La
filosofía del existencialismo ha sacado del olvido lo que otros pensadores descuidaban,
es decir, la axiología de la existencia humana. Cierto es que la ciencia moderna -tanto
la técnica como la medicina y otros ramos- sirve y ayuda a la humanidad en múltiples aspectos. Sus métodos de investigación son y serán idénticos en todo el mundo,
lo que crea una unión entre los pueblos. Mas lo que la ciencia exacta nos ofrece es netamente el cuadro de una descripción, explicación y definición de ciertas leyes. De
acuerdo con los resultados inmediatos se establecen ciertos "fundamentos", y todos los
datos cualitativos quedan reducidos a unos valores cuantitativos siendo todo lo demás
de poca importancia. Fue Roger Bacon -fallecido en 1924- quien comenzó con ese método de reducción. La ciencia exacta opera, para decirlo en breve, con magnitudes tangibles y mesurables, como, por ejemplo, las matemáticas. Todo lo demás allende los
conceptos físicos queda excluído, y justo es que así sea, siempre y cuando se trata del
propio reino de aquellas ciencias. El Sr. Henry Margenau, de Vale, formula tal método
científico como una "construcción con la ayuda de nuestros conceptos". Sin embargo1
la pregunta importante es si ese método nos '"permite captar la última realidad y obviamente no lo logramos. En la actualidad predomina la tendencia de aplicar el método de
la reducción también hacia aquellas ciencias que se relacionan con el ser humano como,
por ejemplo, la psicología y sociología, lo que se justifica dizque con la metódica del
positivismo. De este modo se convierte el hombre en una especie de "máquina social",
para citar al Sr. Karl Mannheim y también al Sr. Lamettrie. Así llegamos al "scientism"
el que recurriendo al materialismo dialéctico, trata de demostrar que los conceptos de
lo bueno, bello y verídico son nada más ilusiones, e iguales ilusiones son para el "scien•
tism" muchos conceptos religiosos como, por ejemplo, el óctuple sendero de Buda, la
visión cristiana de la salvación y la unión mahometana con Dios. No es de asombrarse,
pues, que tal "ideal científico" una vez generalizado abra el camino hacia el nihilismo.
Para poner frenos a esta deshumanización vale recordar que existe la amplia escala
de los valores humanos, sobre todo la responsabilidad moral, lo que, desde luego, no
queremos interpretar en un sentido estrictamente instrumental. Tanto los valores humanos como la responsabilidad moral no pertenecen a las mismas categorías, como el procedimiento aplicado en las ciencias naturales. Si aplicáramos ahí los mismos procedí•
mientos, falsificaríamos la existencia humana.
En seguida trató el Sr. Werkmeister sobre la conciencia, la inteligencia, la estética,
las valorizaciones, la libre voluntad y la misión moral, conceptuando todo eso como una
"filosofía del hombre", la que le iba a ayudar para desenvolver su personalidad. Tam·

650

bién esta filosofía lleva a cierto dualismo, aunque no extremo smo
• en al
d
aspectos, . Y los representantes de Asia ' com o ya sabemos megan
. ' el dualis gunos I e sus
b
so1uto. Sm embargo' es difícil eliminar eI d ua1·ISmo por completo
'
Por lo mo en o .a tosd aspectos
será inevitable porque el ho mbre no pued e quedar ·en una menos,
.
b tr en
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·
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a s a~c1 n at~•
!a a, smo en un nexo personal con su existencia bioló ica
que seamos unos meros seres animales Al
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g . Esta ultuna no quiere decir
.
·
con rano tenemos nuestro
·
nos unpele a obrar. Conscientemente nos
'
prop10 centro que
interior y llegamos a nuestras propias a
~o~emos tareas, ~oseamos nuestro equilibrio
prec1ac10nes. y ese mismo centro 1
•
nosotros, f orma sus propios anhelos e i.d ea1es para cumplir
. con aqu 11
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e nues1ra vi a es decir una vida arm ·
l
Sr. Werkme1ster definió como "self-fulfillment" Al h' b l'b
omosa
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que
1
como reformador, ya sea en forma n t'
d·
. om re
re le es dable luchar
.
ega iva para estrmr o en forma ositiva
estableciendo
P
. nuevos conceptos acerca de 1os va 1ores h umanos La exist
., para
d 1 hcrear
abierto
una
nueva
dimensión
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ogremos modelar el curso natural de la vida El
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:.v:r.;:rde~t~:n:~ :::s~:':o;'!,;urjan tension~s. c::r ra~:•~:s

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e::!'.

de nuestra filosofía. Por el otro lado vJ:~o~ de la natulrahleza, Y a~í radica el peligro
l
. .,
,
u rayar que e ombre libre y sólo 'l ·
a aspirac1on para escalar todos los peldaños hasta al an
e . siente
y. cuando sepa dignificar su libertad Y encauzarla hac~a :::~~ss::;mo valor, siempre
bien de la comunidad humana y I h b l'b
.
as que resulten en
la H.
.
.
e om re I re -bien lo sabe él- moldea d' .
el s,":~;~~:;::on las perspectivas de una antropología filosófica desarrolla~a:;~;
mir:~i~n: ;~t::tuc:i~:1t;~ nues;ras discusiones r~cibieron un nuevo giro y se ofreció
ción Bi
' .
ra en ocar esos pensailllentos, dedicándoles su debida atenu • · • ,;n tipi~~ es _el ~echo de que ciertos círculos en los EE. UU. identifican 1
cien~1a con . las ciencias naturales" y tal definición es demasiado estrecha Basta
:e~:'~,:;: ª. ~1lth:[ _Y ~us "ciencias espirituales" para convencerse de que el c~ncept:
meister n:1a s~. eJa mterpret_ar en un sentido más amplio. Para apoyar al Sr. Werkdes u y eJ~mplific~r más su discurso, suplico a los lectores que observen las finalidatáni! e ~er:~en, c1~tas ramas. de la_ ciencia moderna mencionado, entre otras, la Botita . y a to og1a. .º que se mvestiga allá no son unas magnitudes meramente cuan. tivas, lo que s,~:edi6 en el pasado, sino más bien unos fenómenos cualitativos reta
c10na,.dos con los tipos representativos" Y la "transformación". Es la Escuela del "P sona umo" de la q ue proviene
.
e1 Sr. W erkmeister, y son los problemas de la axiolog'erpor
o
tanto
los
que
lo
oc
pa
•
I'mea, igual
.
ia,
imb 1, d
'1
.
u n en prrmera
que a muchos filósofos alemanes
u1 os
pensamientos
actual
el en . os
t mismos
. r
.
. D.e an temano hay que decir. que nuestra filosofía
tructu~a e eXJs encia ismo, no tiene la misma perspectiva ni puede tenerla porque su ess otra. En resumen vale subrayar que los pensamientos del Sr Werk · t
contraron n
••
·
me1s er enideas af u eco esp1ntua 1 entre nuestros amigos de Asia que se familiarizaban con
mes a las suyas aunque no entraron en el campo teórico

fü..

.

sigmente conferencista fue el Sr. Stella Kramritch, de los EE UU habla d
Pliamente sobr 1 1·d 1 , d
.
·
·,
n o amblemas
'b e .ª ~o ogia e la India Y de sus círculos culturales tocante a los pro•
. . arn a discutidos. El tema del Sr. Kramritch tocó los Vedas sobre todo 1
IDOVIm1ento
, nunca ha faltado una
' fuerte corre' e
laci6n entr del "Rig
.
-,Veda" . C.º~º nos expfico,
comp] t d ef la filosofia, la r~ligion Y las ciencias naturales, las que siempre se han
, e a o armando una entidad. Tanto la Física como la Metafísica andan en la .
.
misma 1mea' aun cuando sus me tas no sean 1as mismas.
Por lo tanto abundan los aspectos

651

�astrológicos, mágicos y simbólicos en el Arte, por ejemplo en la Arquitectura. Desde
hace 2 000 años es el Templo el que constituye el centro espiritual para hacernos com1
prender esa idea de la existencia humana y sus valores intrínsecos, mientras el culto, los
ritos y los mitos no despliegan sino una importancia secundaria. No obstante, entre la
multitud de los cultos y mitos conocidos entre los adeptos de la "Rig-Veda", disertó el
conferencista acerca de "Ribhus" diciendo, en síntesis, lo siguiente: El Fuego y el Agua
forman el receptáculo de "Soma", aquel elíxir que compuesto de "Agua Fogosa" conduce hacia la Vida y la Inmortalidad, y la "Virgen Surya" le concede a Ribhus su
protección, hasta que el Cielo y la Tierra, nuestros antiguos progenitores, despierten a
Ribhus dándole nueva vida. A base de tal mito podemos comprender, según el conferencista, las fuentes de la creación técnica y artística, que es la piedra angular de las cien-

1
'! 1

cias naturales.
El Sr. Bammate, de Afganistán, dio después un relato muy vívido sobre la cultura islámica y ahí se abrió un cuadro bien distinto ante nosotros. Según él, el Islam es la síntesis entre el mundo griego-helénico, la cultura persa y la sabiduría hindú. El decaimiento posterior se debió, entre otros momentos de carácter espiritual, a la dificultad
de reunir las tendencias griegas con las verdades proféticas, aparte del fracaso de reconciliar el pensamiento cualitativo con el cuantitativo. El idioma árabe no se prestó para
desarrollar una filosofía teórica y abstracta, iniciada por los griegos, sino más bien para
cultivar álgebra y análisis a base de observaciones concretas. Por esta razón se dirigió el
mundo islámico hacia las matemáticas y la astronomía, ciencias que lo hubieran capacitado para contribuir al progreso de la técnica, y en una escala considerable, ya que el
Islam no considera la ciencia (ilm) y 13. técnica (sina'a) como una filosofía antagónica.
Sin embargo, predominante ha sido siempre el pensamiento religioso entre los pueblos
del Islam y éste opera con el concepto de una Divinidad trascendental que se exterioriza, a cada paso, en la annonía de la naturaleza, lo que no se opone a la ideología cristiana. Dentro del Islam, los seres humanos tienen la misión de conquistar el mundo sin
que hubiera resultado un contraste tan agudo,. como en el mundo occidental el que nos
demuestra, por una parte, un mundo alejado de Dios y, por el otro lado, un tipo de hombre semejante a Prometeo. El Islam conceptúa la religión, la filosofía y las ciencias naturales como una entidad y las clasifica bajo la misma categoría de valores.
No fue inmediatamente después, sino un poco mis tarde, cuando el autor tomó la
palabra. Sin embargo, ahí mismo encajan sus pensamientos mejor que en ningún otro
lugar, y por esta raz6n conviene tratarlos con anticipaci6n. El autor discurrió acerca
del tema: "¿Cuáles valores constituyen el fundamento básico para que los pueblos se
encuentren?" Llegué a asentar y explicar las siguientes siete tesis: Si los pueblos desean
encontrarse, no lo lograrán a menos que los acompañe el sentimiento de un mutuo aprecio, y tal aprecio tiene que extenderse hacia otro mundo cultural, sus últimos motivos e
ideales, los cuales debemos comprender. No basta un mero intercambio acerca de aquellos problemas que se relacionan con el progreso técnico. Este no carece de méritos Y
bien podrá unir a los pueblos. Sin embargo, la técnica no ha servido únicamente para
acercar a los pueblos, sino también para desatar unas guerras espantosas. En
el campo de la técnica hay espías, como otros oradores habían subrayado, pero todavía
no se ha presentado el tipo del "espía cultural11 • Y es la cultura en la que se manifiesta la forma mis sublime del pensamiento y sentimiento entre los pueblos. En el mundo cultural vemos a las claras c6mo los pueblos conceptúan la vida, lo que anhelan Y lo
que persiguen. En breve, se trata ahí de unos valores básicos que afectan hasta nuestra
rutina diaria y se derivan, según Troeltsch, del concepto de una entidad cultural, ai

652

es que podemos comprenderla en su totalidad. La Historia nos enseña a contemplar
las relativas diferencias, pero ¿ no tenemos nada en común? Mucho tendríamos en común, si comparáramos aquellos valores que constituyen el carácter humano, y casi hemos olvidado recordarlos. Y tenemos que recordar y reconocerlos; de otro modo, un
contacto humano resultaría imposible. Para citar al Sr. García Máynez de México
_
demos efmnar que exi_ste
· un fundamento común que nos hace ver y sentir
'
~
lo que 'tiene
y ~rece de valor, y bien nos damos cuenta de esta misma verdad al intercambiar pensamientos con los representantes de la cultura asiática. Y ¿ cómo definiremos el concepto del " va1or"?. D'tr!a yo Jo sigwente:
· .
CCLo que llena nuestra vida y le da un sentido,
todo eso lo conceptuamos como valor". Los americanos prefieren otra definición hablando, en tal caso, de "Fuliillment oí Life". La realidad de la vida hasta la misma
existencia humana, da la prueba de tales valores. No siempre opinamos' lo mismo ya que
nuestros conceptos quedan limitados por la particularidad de nuestro idioma y el desarrollo de nuestra. histori~ nacional. Por lo tanto, nos cuesta a veces esfuerzo llegar al
fondo del pensarmento aJeno para comprender bien lo que dice y lo que quiere decir,
pero tal esfu_erzo vale la pena. Tocante a los valores existen en la vida ciertos grados
de comparae1ón, sobre todo, acerca de lo que merezca ser clasificado como bueno No
~bstante,. s!empre podemos reconocer ahí un factor común, es decir, cierto concept~ bá11~ modificado. en algu~o que otro sentido. Penetrando en la Historia llegamos a una
meJor comprensión apreciando el ángulo de variación y la dimensión de profundidad. No
deseamos discutir la justificación de las causas. Basta con los meros hechos para que
nos demos ~uenta d~l .f~n6~eno de por sí. Y es un hecho, que nadie negará, el que todas las naciones y CJv1lizac1ones han desarrollado ciertas valorizaciones -profundamente arraigadas en su suelo espiritual- y que estas mismas valorizaciones han determinado ~l destino de los pueblos. De ahí que la filosofía tenga que dedicarles atención y estudio. Pues en ese terreno descubrimos los impulsos más íntimos de la psiquis humana
aun~ue !leven clara~ente los matices histórico-culturales, lo que no les quita su exist~ncia ru merma su importancia. Una verdadera comunicación con el mundo no es posible ~ menos que preparemos el encuentro con las valorizaciones. Estas nos guían hacia
la últtma ratio de la existencia humana.
En este estado de las discusiones consintieron los miembros de nuestra Convención en
lo siguiente: el método inherente a las ciencias naturales no podrá agotar los problemas propios de la filosofía, si no existe otra escala más amplia relacionada con todos
aquellos conceptos, los que consideramos como el objeto y el valor de la vida humana
Y de esta fuente tan profunda fluyen todos los impulsos que han dirigido el destino d;
los pueblos y el cuno de las civilizaciones.

III
~s siguientes discusiones giraron, casi sm excepción alguna, acerca de los "valores
religiosos y espirituales 11 , aunque nadie se atrevi6 a clasificarlas en este sentido. La
~elantera la tomó el Sr. Kishimoto, de Tokio, dando un relato detenido sobre los credos
J~poneses .Y su importancia histórico-cultural. Tres son los credos prevalecientes, es deCJr: el shmtoísmo, una especie de misticismo ligado con la Naturaleza; el budismo de
~~yana, un credo típico en el Japón al que ya se hizo referencia; y por fin, el crisllanamo. El shintoísmo carecía al principio de un sistema ético para no cargar a sus

653

�creyentes con unos complejos mezclados entre temores y angustias. ~ás tar~e, c~ando _se introdujo la influencia del confucianismo en el siglo XVII, sí acepto el shmto~smo c1ert~s
postulados de la ética para adquirir una decisiva importancia social. En cambio, el budISmo japonés es introspectivo, aunque más activo que el hindú, pero carente de unos
ideales abstractos. Su meta es el equilibrio interior y ahí radica el valor supremo de la
vida. Pues el que alcanza tal equilibrio quedará preparado para soportar todas las vicisitudes con gallardía y afrontarlas con toda su energía activa. D.esde ha~e 100 añ~s
aproximadamente, el Japón comenzó a modernizarse, gracias a la mfluenc1a del Occidente, y se han modernizado también los aspectos religiosos. Sin embargo, ~l ca:á~ter
nacional y cultural de los credos japoneses no se ha perdido y en nuestro sentir religioso
estamos lejos de identificarnos con el Occidente.
Presente estaba entre nosotros el Sr. Radhakrishnan, vicepresidente de la India y,
a la vez, su portavoz espiritual. Profunda resultó la. impresión de ~us palabras,_ las que
trataré de sintetizar en lo siguiente: -Entre el Onente y el Occidente no existe una
diferencia fundamental, pues todos somos seres humanos y nuestras valorizaciones personales no varían. La Historia no es una especie de escena poderosa, sino más bien el
bastidor. y ¿quién coloca aquel bastidor? ¡ Es el íntimo cambio de las idea_s humanas!
Una nueva marcha la vemos en Asia, pero nuestra marcha no anda al ritmo de las
ciencias naturales, como en el Occidente, ni está determinada por el desarrollo de ellas.
Etica y Religión -y las dos en sus aspectos más variados- predominan en nuestra ideología, Tanto la Etica como la Religión tienen algo en común, es decir, la pregunta me•
tafísica: ¿Qué es la realidad? Citando unos aforismos de Brahma-Sutra y de los Upanishad tendremos la contestación acerca de la última realidad. Mas, de antemano, deseamos decir que nuestra "realidad" no es el proscenio de un mundo irreal Y vaní~oso,
y es el Occidente que confunde tal mundo irreal con la realidad. (Dura~;e l~ discusión vieron cierta afinidad en la filosofía de Anselm van Canterbury y su realismo de
las ideas espirituales"). ¡ Repitamos el dicho de los Upanishad: "Guíame de lo irreal
a Jo real, de la oscuridad a la luz, de la muerte,._ a la vida eterna!" Así llegamos al anhelo de traspasar nuestra existencia mortal buscando a Dios, igual como San. Agustín, como la esencia de nuestro ser, según las propias palabras del Sr. Radhaknshnan. Tam•
bién en la religión existe el concepto del "a priori 1' con tal que nuestra mente pueda
captar y defenderlo. Ese concepto nos conduce hacia Dios como el Promotor del Mundo, y todo emana de m. Nosotros lo expresamos con la palabras: "Janmady ª.sya ya~a~"·
Cualquier forma del materialismo nos parece, por lo tanto, equívoca. La realidad divina
está por encima de nuestro saber y pensar quedando allende de lo racional.
Hoy día afirma el existencialismo que el hombre pensador es más que una mera "res
cogitans" y bien distinto a los meros objetos de la naturaleza. Para nosotro~, en la
India es una repetición de lo que siempre hemos sabido y propagado. Los que tratan
de co~templar al hombre como un mero objeto, anulan su personalidad y lo dividen en
fragmentos los que no se parecen en nada. Luego si tal modo de división no es posible
con el ser humano, menos posible será aún con la última realidad divina, la que significa, según nuestra experiencia religiosa, una especie de "comunión", una comunión directa, salvadora y trascendental, la que definimos en nuestra patria con las palabras
"aparokshanubhuti lokottarajñana". Es más que un mero credo religioso, podríamos de•
cir que es una mira introspectiva de carácter espiritual, afín al concepto de la "gnosis",
el que surgió durante la última fase del helenismo, y familiar a la idea de los prime~
cristianos. Y esta filosofía es una reconciliación de la existencia humana. Pues así de1amos el mundo de nuestras propias ideas atrás y traspasamos el umbral para encontrar-

654

nos con el Señor del Cosmos ( Cosmic Lord), y ante Él debemos guardar silencio. Las
enseñanzas de nuestra Shankara abren un doble sendero: en una parte queda vacío y,
en la otra, repleto, hablando de los conceptos calificativos.
Los oradores que tomaron parte en la siguiente discusión, compararon aquella filosofía con la teología negativa y positiva de las tradiciones cristianas. Al fin de su discurso aseveró el Sr. Radhakrishnan que su concepto de la "Ultima Realidad,, no se oponía de modo alguno a la tarea de fomentar la investigación científica. Esta última, sin
embargo, tendrá que partir de aquellos tres postulados, los aque nos enseñan los Upanishad y las primeras tres sutras de Brahma, es decir: Entendimiento (Shravana), Revisión del Pensamiento (Manana) y Contemplación (Rididhyasasa).
Durante la discusión objetaron algunos que sería inadmisible clasificar la Religión y la
Metafísica como ramas de la filosofía porque excluían un razonamiento crítico; según
ellos, la filosofía era nada más Etica. El Sr. Radhakrishnan contestó 1 en resumen, lo siguiente: La Religión sublima y transforma la existencia humana; la Religión nos gui6
en el pasado, tanto en la historia como en la civilización, hacia los progresos más admirables, los que favorecerán y orientarán las generaciones futuras; una filosofía desligada de la Religión será una filosofía condenada a muerte. Esas palabras impresionaron a
todos los que escuchaban, y el Sr. Radhakrishnan concluyó: "The Philosopher is knowing something, but not knowing to himself".
Otra contribución a la filosofía de la India la hizo el Sr. Raju de ese mismo país. En
detalle nos explicó el espiritualismo del pensamiento hindú, el que otros clasifican como una especie de "realización del ego". Sin embargo, tal definición no le hace justicia. Según el orador, el espiritualismo hindú es aquel sendero que nos guía hacia "Atman",
y los etimólogos recordarán la palabra alemana 11 Atem" (respiro, vida, ego) así como la raíz griega "autó". Así llegamos a una penetración total de nuestro ser y todo
se llena de la puridad de "Atman". Las Enseñanzas de Katha-Upanishad nos revelan
cómo traspasar la Ratio individual y cósmica y reconocer la totalidad de las realidades.
No hay que confundirlo con la "conciencia de sí mismo'' i es mucho más y podríamos definirlo como la fuente del ego, de su estado despierto, de sus sueños y de su
descanso absoluto. Estudiando las Enseñanzas de Bridhadaranyaka-Upanishad veremo cómo se compara "Atmann con la "Luz Espiritual", y también la Metafísica del
Occidente ha desarrollado un concepto algo parecido conceptuando la "Luz". La persona misma, la que se entrega al sueño no es imaginaria. Durante el sueño lo domina
el principio de ºbuddhi" el que anima sus pensamientos y lo guía hacia la iluminación. Y aquel tigre de nuestros sueños se convierte en un ser real que nos ataca realmente. Ahí se manifiesta el "spirit" de acuerdo con los Upanishad, lo que los ingleses traducen con "mind" y los alemanes con "Geist". "Sin embargo, los traductores
occidentales se equivocan. En nuestra patria se aproximan los conceptos de mind y
Geist a lo que nosotros, los hindúes, designamos como antahakarana. Pero, ¡ no entendamos mal! La antahakarana no define lo absoluto, es decir, el concepto de
Brahman, sino se comunica con el mundo exterior. Nuestro concepto de Sankhya
reúne el razonamiento (buddhi), la referencia al propio ego (ahankara) y el órgano
de pensamientos (manas). El concepto de spirit, en cambio, anda más lejos dejando
todo detrás, hasta la psiquis, la conducta ética, el logos y la contemplación filosófica.
De todos modos podemos decir que la vida espiritual conduce hacia la Etica. Ahí
tenemos el bien mayor y el valor supremo, y repito el bien mayor porque una valorización negativa es imposible a menos que descuidemos la Etica, En mí concepto, la
axiología no es idéntica a la Etica; la axiología significa más y sobrepasa la Etica. In-

655

�".

'I

conforme estoy con el Sr. Nothrop, de Vale, el que trata de interpretar nuestro espiritualismo como una especie de intuición o estética. Tampoco me satisface la opinión
de Hegel el que incluye tanto la intuición como la e!&gt;tética en su concepto de Geist.
Nuestro concepto hindú es otro y bien distinto porque distinguimos entre lo interior
y lo exterior, casi como el Maestro Eckehard. La actividad interna como tal no ~
deja equiparar con la actividad del espiritualismo. Sólo la última nos conduce hacia
Atman y el respeto devoto ante Dios:1 constituyendo el supremo valor de la vida.
Ahí se levanta la pregunta:•¿Será el hombre capaz? ¿Podrá alcanzar el supremo valor
de la vida, tal y como es descrito? ¿Tendrá la fuerza para separarse de la materia
original o, como nosotros decimos, de la prákriti, en el sentido de nuestra Sankhya?
Dando una contestación afirmativa1 llegaremos al concepto del superhombre. Obvio
es que cada uno no lo sea ni pueda serlo. De todos modos, aquel ideal, por más
alto que sea, sí será nuestro ideal y lo será también para el mundo. Misticismo
contestará el Occidente en vista de nuestra filosofía, y eso sin razón alguna, pues la
historia occidental nos demuestra que unos pensamientos afines nacieron también allá.
Para repetirlo, nuestro espiritualismo es, en su esencia, la realidad más íntima e. intr~nseca. Lo que necesitamos en la vida diaria, es un equilibrio entre las fuerzas rntenores y exteriores, es decir, una humanización. Por eso nos urge una filosofía .equilibrada adaptable a la vida, y este postulado nuestro encontrará un eco también en
el m~ndo occidental. ¿ Cómo deberá proceder el hombre individual para acercarse
a nuestro pensar? ¡ Es el fundamento espiritual el que necesita conceptuar! y ese fundamento no lo creará a menos que se concentre en Aunan, Brahman o, si ustedes
quieren, en Dios".
Después del discurso anterior del señor Raju, filósofo de la India, se levantó el
señor Stace, catedrático de la Universidad de Princeton y bien conocido como tr~ductor de Hegel. Su conferencia tocó las formas místico-religiosas en la mente occidental tal y como las observamos en las tradiciones históricas. Tal tema ofreció el
compl;mento para documentar y enriquecer Jas palabras del señor Raju, y el señor
Stace sabía cómo atraer el máximo interés. De antemano nos explicó que las formas
místico-religiosas del Occidente tienen mucho en común con la filosofía del Orien~.
Tanto aquí como allá se habla del "vacío en el propio ego". En :esum~n, el propio
ego carece de ideas determinantes que lo llenen, lo que se nos antoJa casi como para•
dójico. También opera el misticismo con el concepto del "propio _ego en toda su
pureza", tal y como lo vemos en la filosofía de_ Platón, Pseudo-D1onys, Eckehard,
Johann von Kreuz y Martin Buber. Lo que nos interesó más que nada, fue el con•
cepto de Eckehard acerca de su "apex mentes", o sea, la presencia divina en el .alma.
De esta manera llegamos de un "vacío en el propio ego" al concepto contrario, es
decir, a la plenitud del propio ego por la presencia divina. Ta~to los místicos_ del
Oriente como los del Occidente descubrirán ahí unas ideas básicamente pareC1da1,
aunque cada uno se atenga a su propia religión. Eckehard, por ejemplo, piensa en
el misterio de la Trinidad mientras los creyentes de la Veda tendrán la mente puesta
en Brahman. Los budistas, en cambio, contemplarán todo bajo el aspecto de encontrar la negación del propio ego. Y no es tan fácil la tarea de reconciliar los contrastes religiosos porque en la India reina el monismo y en el Occidente, el dualism~.
Según la tradición hindú, existe una unión armoniosa entre el individuo y el Umverso lo que podemos definir como una "identidad monística". Comparando, por
el ot:o lado, los credos del Occidente -judaísmo, cristianismo y mahometanismovemos una teología bien distinta. Allá no se atreverá nadie a hablar de una "unidad

656

existencial u ontológica" con Dios, y el creyente tendrá que limitar sus esperanzas
de no lograr sino un "acercamiento" hacia el Maestro del Universo contemplando el
Poder Divino bajo el aspecto del 11imago Dei". De ahí resulta que es el dualismo
que domina nuestro pensamiento como un elemento básico.
Otra conferencia fue la del señor Regamy, de Lausanne, el que se distingue en el
campo de la teosofía, Y como el señor Stace, de Princeton, buscó los contactos entre
el espiritualismo europeo e hindú penetrando en toda la profundidad del problema.
Como nos enseñó el señor Regamy, Europa conocía y estimaba -hasta mediados del
siglo XIX- el concepto del espiritualismo, y eso en la forma de la 11 realidad netamente espiritual", fuera de cualquier interpretación física y psicológica. Sin embargo,
el desarrollo de nuestra historia nos llevó más tarde al ensayo de explicar el fenómeno
de ~ertas esferas sublimes y elevadas, que existen en la vida humana, y tratamos de
explicar lo elevado -también en la esfera espiritual- con algo menos elevado es
decir, algo inferior o bajo. Tal manera de pensar no armoniza con la filosofía' del
Oriente. Para citar unos ejemplos, vale mencionar el Naturalismo y el Positivismo.
Tanto el Occidente como el Oriente conocen el "sendero hacia el interior" es decir
el sendero hacia los valores espirituales para que ellos sean la fuente dire~ta y cer~
tera de la que emanen nuestro juicio individual y nuestra experiencia personal. ¿ Cómo
proced~mos ahí? ¡A base del razonamiento! Fueron los griegos antiguos los que
entromzaron la razón y todavía sigue la filosofía occidental ese mismo curso. Bien
vemos que la razón nos dirige y nos domina, que ella nos obliga a formular unos
conceptos claros y que ya no aceptamos lo que no resulte inteligible. Esta tendencia
racional ha entrado también en nuestra teología. ¿ Cuál ha sido la consecuencia?
Cualquier razonamiento queda determinado por los factores y aspectos de cierta época.
Luego, es inevitable que lleguemos a unos cambios continuos y, a veces, revolucionarios. Por otra parte, vale subrayar que el mundo cristiano no excluye las emociones
s~no .permite que ~llas entren en nuestro corazón guiándonos hacia el concepto de 1~
fmalidad, pero ah1 se trata de unas apreciaciones muy individuales. (Anotación del
Dr. von Rintelen: A mí me parece que podríamos interpretar el concepto de "Etos",
~ Y como lo encontramos en la filosofía de Platón 1 como una fuente de estímulo espintuali y así lo vemos en el Agustinismo). Otro concepto cristiano es el desenvolvi~
miento de la personalidad humana, alimentada por la presencia del Espíritu Santo
Y de ahí resulta nuestra capacidad creadora. Esta última1 y vale destacarlo, n~
termina en la teología ni se limita a unas obras meramente religiosas sino tiene la
misión de empujarnos hacia una ideología activa y dinámica de la vÍda con el fin
de "sujetar el mundo". Nuestra tradición espiritual ya no es la misma como antaño
Y puede adquirir unas variantes, pero nuestra actitud básica sí es la resultante de
las antiguas tradiciones y sus tendencias actuales son las siguientes: en primera línea,
buscamos unas verdades bien definidas permitiendo la libre discusión y hasta la oposición; pues de esta manera opinamos enfocar mejor los problemas, aunque falte
mucho para comprenderlos en su totalidad. Sin embargo, hacemos el sincero esfuerzo
para acercarnos más y más hacia la Verdad, y casi podríamos decir que es un esfuerzo progresivo, pero sempiterno, porque nunca alcanzaremos nuestro ideal. En segunda
línea, anhelamos la realización de nuestro ser, es decir, de nuestra propia individualidad sin pensar en el concepto de cierto ego superpersonal. Pues los hombres del
Occidente creemos en un Dios personal y nos domina el pensamiento personal. Luego,
aun interpretando la última importancia de nuestro ser en un sentido plurali.sta y traspasando los límites de la vida terrenal, siempre personificaremos nuestra Deidad. De

657

�eso resulta también nuestro dinamismo, el que nos estimula a entregarnos a la creación. En resumen, hemos llegado a una síntesis entre este y el otro mundo, viviendo
en éste, pero buscando el otro, para expresarlo en unos términos religiosos. Esto es
lo que nos une y, :\. la vez, nos separa del Oriente.
Una actitud reconciliatoria, bien podríamos decir, es la del mundo islámico, si
analizamos la próxima intervención, y fue el señor Sharif en Labore, excatedrático
del "Islamia College", quien nos introdujo en los valores espirituales del mahometanismo. Recordaremos que el orador anterior1 el señor Regamy de Lausanne, clasificaba el mahometanismo entre las religiones occidentales. En el mundo del Islam
-nos explicó el señor Labore- no distinguimos entre la vida religiosa 1 espiritual y
material, aunque el Korán considera la última realidad en el sentido espiritual. Lo
que no conocemos es que el hombre se retire, como asceta, de su ambiente y de su
época. A cualquier paso descubrimos ciertos valores en nuestro credo, pero Dios
es
11
para nosotros la causa y la meta teológica, luego, el supremo valor, la suprema perfectio" y el concepto del "summum bonum". (Ver Aristóteles. Al Ghazzali). La
divina define el valor intrínseco (Ver Stace). Dios es inmanente tanto en
11Luz"
la Naturaleza como en el ser humanoj Dios es el Poder trascendental, es Unidad y
Ser, en nuestro ideal al que dirigimos nuestra mente para que los valores divinos
entren también en la esfera humana. Uno de los valores esenciales es la Belleza, la
que debería contribuir a hacer nuestra existencia más armoniosa. Dios es para nosotros el Juez Supremo y el Amor Perfecto, y nuestro Profeta nos manda amar a
todos los prójimos sin distingos, igual como en la religión cristiana. La calidad humana radica en su entrega hacia los valores eternos para que la "Voluntad Universal"
se convierta para nosotros en el "Sendero de la Verdad", lo que llamamos "as-sirat
almustaquim", y en ese "Sendero" participará el hombre entero con todas sus ideas,
emociones y ambiciones recogiendo como premio tanto la paz interior como la beatitud y la dicha. Por otra parte, no podemos negar que el hombre constituye también
un ser biol6gico y que la satisfacción de sus necesidades materiales es la condición
básica para crear y desarrollar unas aspiraciones de escala superior. También existe
en nuestra religión el concepto de lo 11 Malo"; ahí está la negaci6n de los últimos
valores y su consecuencia es el "Caos11 como el "decisivo desvalor". Siempre será
nuestra máxima que nos entreguemos a la Voluntad Divina. En resumen enfatizó el
Sr. Sharif la "Unidad TotaP' y, no obstante, contiene su filosofía cierto dualismo,
es decir, entre el concepto divino y la tesis de una trascendencia espiritual sin límite,
lo que significa para él la "realidad esencial", según el criterio del autor.
Sacando el resumen de aquella parte de nuestra Convención, la que estaba dedi•
cada a la discusión sobre los valores religiosos y espirituales, vemos claramente las
diferencias en el sentir aunque muchas ideas tienen una base común. Siempre vale
recordar que nuestras escuelas filos6ficas, tanto las pasadas como lru actuales, son
positivistas tocante al espíritu como una condición básica y referente a los principios
religiosos. Sin embargo, la experiencia elemental de cada religión es la misma, según
me parece, y bien podríamos llegar a una afirmación de los valores espirituales siguien·
do aquel camino definido por otros oradores como el "Sendero hacia El Interior".
El contraste entre nuestro pensar y el de Asia comienza en el campo de la Etica.
Nosotros la miramos como un terreno independiente, mientras ellos la califican como
el primer paso para adentrarse en la Religión y el Espiritualismo, como veremos más
tarde al conocer las demás intervenciones. Tanto el Occidente como el Oriente han
llevado la Etica en ciertos aspectos a una "teología negativa", para expresarlo así.

Menos negativa es' ..desde 1uego, 1a actitud del Occidente, gracias
para razonar y cnticar. Monismo
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.
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por el bien de las almas hum~nas.
s1 pu irnos crear una divinidad sacrificándonos

IV
Etica y vida social fue el próximo tema de n t
seamos informar a nuestros lecto
ues ra Convención1 Y de antemano de.
res que se concede a la Etica
l EE UU
1IDportancia preponderante lo que se f1 .
.
en os
.
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to, no es fácil definir la Etica y h tre ehJa, también en la vida pública. Por supues•
.
as a a ora no ha sido posibl
•
contestac16n. El señor Virgil Aldrich del Ce
e consegwr una clara
detalle hablando sobre el tema "Be o~d E h. :,°ºn College, trató de entrar en ese
tes preguntas: "¿Podremos conccp/ 1 Et .1cs . El orador nos formul6 las siguienuar a hca como una ma ·1 d
I
pasando dicha magnitud;, (!
.
gm u natura o sobretónica) ". E 1 Et.
. 1 a misma pregunta ya la encontramos en la filosofía pla. '· s ª ica a go puramente espiritual O b'
1· d
y ¿no_ podemos afirmar que el principio de lo "~uen~~.n iga a con_ la Naturaleza?,
ya exista en la Naturaleza'" ( a.
' en su sentido más ampho1
elevando lo "éticamente b~en ~' s1 me parece que Kant dio la mejor contestación
•
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a una categoría independ · t ) H ,
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una fuente "natural" L
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dde la vida Los p 'ti. . ues ay que tomar en cuenta los intereses y las necesidade;
rar nuestras. al •os1 , vistas, como Carnap y Ayer, rech azan 1a pos1'b'l'd
11 ad de equipa.
v orizac1ones con las verdades.
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ll
.
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a mvestigar el reino d 1 M 1 O
.' , po o ra parte, e os están bien dispuestos
aboga en
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que ;in d c:;nb10, por el ensayo_ de dirigirnos hacia la "estimación y orientación" gl~
h~ana" u~! :os dab;e el canuno para discurrir sobre la "psicología de la actitud
, •
es e uego, ya nos encontramos allende la Etica.
11
Y
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efecto
- Aldrich tocando ahora la filosofía del
existencialismo el q' como ,nos expli có e1 senor

nonnas valen 'para 1:e, E:!u,n ;u est;uct~ra p_aalr~cular, prohibe la pregunta: ¿ Qué
u •
•
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ues e existenc1 1smo no cuenta con "norm"'•" •
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...,, , smo
Con s1tuac1ones"
a cualquier afi~a~ió:
ca 'eó as dutmtas circunstancias"' para decirlo así, llega
o negact n porque es la "Etica d
f
n
:;~ri::~~ie;: la dialéctica_ de Hegel. Tal filosofía es típic: : a ~:m;:;:a ~!:ien::
ch
,
que predomma en la República Federal de Alemania y d
ar este lugar para citar a Nietzsche el que decía que tanto lo Bueno
'
eseo laprovecomo
o Malo

659
658

�1 t

'

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"Más allá" Tal pensamiento es el reflejo de una conciencia moral. Como ora•
teman su
•
.
, •
H6 l
dor de discusión hice referencia a los filósofos Jaspers y Heidegger. El ultimo acu~ e
concepto de que la "conciencia es la que nos llena", mientras el p~imero en_trete116 el
cariño y ta comunicación humana con un alto sentido éti~o. También mencioné a los
filósofos alemanes que habían publicado unas obras especiales tocante ~ los_ problemas
de la Etica, como los señores Wittman, Bruno Bauch y, sobre todo, N1cola1 Hartman,
el que es un pensador contemporáneo.
.
El señor Aldrich trató también el psicoanálisis de Freud _que, en su concepto, mira
l
roblemas de nuestra Etica con unos ojos clínicos ale1ándose 1 por lo tanto, del
::r:no filosófico y entrando en otro campo muy distinto al que se encue.n~ra a la
1
·11 e · 1 JDJ'smo vale según él para el misticismo del mundo rehg1oso que
otraori a. asi o
,
,
..
· aunque convenga hablar ahí con un criterio más elevado. De
observamos en Asia,
.
todos modos, aun admitiendo que el Oriente clasifi_ca la Etica en un pl~no superior,
sublime y trascendental como, por ejemplo, el Budismo de la Es:uela Hi~ayana ~ el
,
(
la obra de Mahadavan) -no podernos negar, segun el scnor Aldrich,
u
,
d 1 ·
·
T aoismo ver
que tales conceptos conducen casi ~acia el ~s~o punto como el vacio e existencia•
lisrno", en breve, hacia una especie de mhihsmo.
.
A continuación se dedicó el mismo orador al ensayo de analiz;r el ~omum~mo ~
relación con la Etica expresando la opinión de que se a~re ah1 una ideolog1a d.ia•
metralmente opuesta, la que, en resumen, le parece. negatt~a. Pues lo que el co_munismo anhela es la realización de su programa colectivo; ah1 está su meta y su obJeto,
y éstos andan muy por encima de las normas éticas, por lo cual se_ com~rende que
las últimas quedan vistas con desprecio. Luego, ya no se busca la Ettca ni la postula
, ltima norma sino valores de otra índole que se hallan en otro terreno. Rescomo 1a u
,
.,
t el
pecto a su propio punto de vista, el señor Aldrich aboga _por una umon en re
·ca Tal unión no debería tener el molde oriental donde se propaga
v1a o r
Ell
a.
.
, ..
1y
el ideal de desligarse de la existencia física entrando en el remo trascendental, smo lltll•
tar la actitud occidental con su dedicación ..por y para el mundo, au~ cuando las
experiencias de los últimos decenios puedan justificar que algunos. se s1~ntan empujados hacia la desesperación. Según el autor, se~ía interesante diferenciar entre el
•• loru la "Etica" y buscar los respectivos contrastes. En tal caso abandonamos de
a::eman~ aquella filosofía que considera los postulados éticos como valores de por •
,
m • se tratara de una especie de supremacía. Por otra parte, los que separan
si,coo 51
. .
·
1 d
"valor" y de la "Etica" , se refieren obviamente a cierta
case e
.
. .
1os concept os del
"valores" que tienen miras y metas prácticas respectivamente, una relación defmida
a cierto algo. Es el modo de pensar que encontramos con fr~cuenci~ en los EE. UU.
A mí me parece que el señor Virgil Aldrich tiene la misma idea, si es que lo hemos
comprendido bien.
.
Los representantes de Asia tomaron después la palabra explicando su propio. con•
cepto acerca de la Etica. El primer orador fue el señor M~adevan de ~a I~dia, e!
e no estaba de acuerdo con el señor Aldrich. "Para los filósofos de mi pa1s -asi
:~s dijo- es la Etica un concepto al que ustedes, los occidentales, llamarí~ .en
inglés 'Beyond Ethics'. ¿Por qué? Porque la -~tica es, ~ara nosotros la candi~~
básica que nos conduce hacia aquella introspeccion metafmca postulada por el Jaimsmo y Buclismo. Nuestra Katha.Upanishad nos en~eña: _'El que no ~e se~ara del ~alo
ni gana la calma de la concentración, no podra reah~ar su propio _Yº . La misma
enseñanza nos amonesta: 'Apártate del mundo por el bien de tu propio yo ~ Dharma
te ayudará a hacerlo'. El autor desea explicar que los filósofos de La India, basán·

dose en las Enseñanzas de la Mahabharata, tienen su propio concepto acerca del
ser human?. Según ell~s, la nat~raleza intrínseca del hombre es buena. Luego, la
bondad existe de por si y const.J.tuye un valor ético, aun cuando no sea el valor
supremo de la Etica. Aparte de eso, los filósofos de La India han introducido en su
Etica otro concepto, es decir, la realidad relativa. Pasando de allá, llegamos a las
esferas trascendentales que llevan al hombre hacia lo supremo y perfecto, hacia aquella
'perfectio' donde la introspección revela más que el propio yo abriendo los horizontes más sublimes e indecibles. Paso a paso tiene que caminar nuestro ego por ese
sendero y la última etapa es aquella 'Moksta', la 'Liberación del Espíritu', tal y como
enseña la Bhagavad-Gita clasificándola como el último valor interior. Aparentemente es ~a filosofía de la negación; en verdad no parece tan negativa porque permite
la acción, con tal que purifiquemos primero nuestro propio yo. Bajo esta perspectiva
podemos decir que La India camina 1Beyond rnorality to spiritual perfection' para
expresarlo con las palabras originales de nuestros amigos hindúes, y la única excepción la constituye la 'Carvakas' con cierta tendencia hacia el materialismo. A mí me
llama la aten~i~n aquella 'perfectio', es decir, la 'perfección' del pensar hindú, y tene•
mos que admitir que el concepto de la 'perfectio' ha entrado también en nuestra filosofía creando una tradición bien importante". Más tarde, cuando esta Convención
lleg6 a su final, visité otra organizada por el Institut Jnternational de Philosophie en
la ciudad de Mysore, La India, escuchando allá al Sr. Banerjee de Delhi. Este aseveró que "el sendero hacia la perfección era la corona entre la jerarquía de los
valores". Me tomé la libertad de preguntarle por el propio sentido de sus palabras.
Cómo me contestó, resultaría imposible explicarlo en detalle. (Ver también las obras
de Suzuki). Para la ideología occidental es difícil ligar la Etica con la Religión y
crear, a base de tal unión, unos valores de suprema categoría. Los Occidentales tene•
mos otra naturaleza y, como lo explicaba el señor Aldrich, nos domina, más que a los
hindúes, el estímulo de buscar la actividad dentro del terreno práctico de esta misma
vida, mientras la meta de ellos es muy distinta. Lo que anhelan es desligarse de este
mundo visible para alcanzar la elevación espiritual; ahí se encuentra el peldaño más
alto de su filosofía. En el Occidente distinguimos entre lo real y lo ideal; real es lo
q~e percibimos con nuestros sentidos y a esta realidad le concedemos preferencia,
IDlentras la esfera espiritual, es aquella en donde residen los ideales.
Con más precisión fijó el próximo orador, el señor Nikhilananda, de La India, el
pensar de su país. Nuestra realidad absoluta en Brahman -como nos dijo- y
el mundo visible y perceptible lo clasificamos como irreal, mejor dicho, como una
mera ilusión, lo que traducimos en nuestro idioma con 11maya". Bien admitimos
que el mundo visible contiene en sus múltiples aspectos cierta manifestación de
Brahman. También deseamos subrayar que es y será el mundo visible donde practicamos nuestra Etica, por más cambios e inestabilidad que existan en éste. Sin embargo, nos inspira el concepto de 11Dharma" y por eso creemos que el hombre debería
perseguir el ideal de llegar a un "crecimiento interior". Sólo así podrá alcanzar aquel
estado de ánimo en que los sufrimientos personales ya no lo afecten, y entonces será
capaz de servir a la vida social. Repetidas veces tenemos que morir y volver a nacer
hasta que encontremos aquel sendero que nos conduce hacia Brahman, el fundamento espiritual y la suprema realidad de nuestra filosofía.
Después disertó el señor Hsieh Ju-Wei, filósofo chino, sobre el confucionismo de su
país, advirtiendo de antemano el contraste entre Confucio y Buda. Mientras el hin•
duísmo, según su parecer, se aparta del mundo visible, el confucionismo le dedica

66!
660

�toda su atención contando con los factores temporales. Aunque nosotros somos mor•
tales, llegarán otras generaciones y otras más -así nos explicó- de modo que siem•
pre habrá seres humanos en este mundo. Por lo tanto creemos en la inmortalidad
de la posteridad y ante la última nos sentimos responsables, de acuerdo con nuestra
Etica, porque nos unen los lazos familiares tanto con nuestros parientes cercanos
como lejanos. Nuestra Etica no es idéntica a la cristiana porque el "Amor hacia el
prójimo" es, en su última trascendencia, un mandamiento religioso imbuido en el
credo y recompensado por Dios. Tocante a la Etica cristiana, el autor difiere del
señor Hsieh Ju-Wei creyendo que éste no ha atinado enteramente.
Más detalles nos ofreció el' señor D. T. Susuki, filósofo japonés adherido a la
escuela budista en Zen, cuya (ama ha traspasado las fronteras de su país. Para dar
un resumen de su conferencia, la que contenía unos pensamientos claros y precisos,
hay que observar de antemano que el señor Suzuki no separa la Etica como un campo
especial, sino la conceptúa con miras universales dirigidas hacia la Filosofía y la
Religión. Ahí no faltaban contactos con el existencialismo, aunque el orador expresó sus dudas de llegar a nuestra comprensión, pues no ocultaba su temor de que
nuestra mente europea y occidental criticara sus ideas como raras y ajenas. Lo que
nos reprochó fue tanto el dualismo como la lógica, fundamentos de nuestra filosofía.
Pues estamos acostumbrados a distinguir entre el sujeto y el objeto, entre el ser y el
no ser, entre el sí y el no, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre
verdad y error y entre el yo y el tú (Dios). La escuela budista de Zen es la forma
representativa entre los pensadores de Asia, como afirmó el conferenciante, y ya observamos sus primeros comienzos en China, durante el período de T'ang (610-905 A.D.L
derivando sus mejores ideas de las especulaciones hindúes y transfonnándose en algo
individual, personal, subjetivo, estético e intuitivo. El señor Suzuki nos suplicó que
interpretáramos bien esos adjetivos alejándonos de nuestra tendencia de buscar en
seguida los contrastes de cada palabra, porque de otro modo sería fácil que nos perdiéramos en errores. También nos rogó que no clasificáramos su filosofía bajo el
aspecto del monismo, sino más bien del advaitismo. Pues para él no llegamos al
monismo por el mero hecho de eliminar el dualismo. Hasta podemos encontrar una
unión entre los dos conceptos, como él afirmó, lo que, desde luego, parece una contradicción, casi una paradoja, en la mente occidental. La Escuela de Zen rechaza
tanto la limitación por medio de la lógica como la aplicación de roed.idas mecánicas.
Así llegamos a algo de carácter místico, digamos, a Dios, la última realidad, lo absoluto, la substancia, atman, brahman, tao, lo infinito, la enseñanza o el nihil. El
orador definió su creencia con las siguientes palabras: "Para mí es audible, palpable
y visible, pero no soy el objeto de tales percepciones; digamos, Zen es el presente
eterno, la pura oscuridad y la pura luz". El autor cree que todo eso recuerda a Plotino, aunque los Maestros de Zen hablan del 11ser intrínseco" respectivamente de la
"primera persona", y el señor Suzuki no tiene inconveniente en que se traduzcan sus
conceptos con la palabra latina "subjectum".
Luego cayó la palabra ºNirvana" en medio de su conferencia e igual como el
señor Banerjee de Delhi, al que el autor ya había mencionado, nos declaró el señor
Suzuki la absoluta imposibilidad de servirnos de una descripción. Lo único que
11
podía decir fue que Nirvana abundaba, en su propio concepto, de valores infinitos",
Según el budismo, Nirvana, es la síntesis de cuatro calidades, es decir, eternidad, beatitud, libertad y pureza. El autor cree que ni esas calidades tengan el valor de unaJ
definiciones, sino más bien de unas explicaciones transfigurativas. Luego, se levanta

la pregunta de cómo interpretar los
u
, ,,
uvaciedad". Según el señor Stac
1 c~ncóe~tos ~el vac10 respectivamente de la
e, e sm nimo mglés es "em ú
" ¡
shunyata; el chino kung · y el ¡· a é k C
P ness ; e sánscrito,
,
'
'
pon s, u.
orno nos explicó el ,. g ki
,
err6neo mterpretar tal concepto e0 n 1 1'd d
senor uzu , sena
• •
ª ea e que el "vac'1011
'dé ·
vialidad" a la "vanidad d
.
sea t nuco a la "tri'
e 1as cosas mundiales" Al contra •
1" , "
él la pureza perfecta, ]a última realidad Y la "d: . 'd d . no, e vac10 es para
b
,
•
tvmi a sm calidades" J
•
em argo, s1 encierra unas "calidades infinitas" El " , "
' a que, sm
''con Y sin contenido a la vez" y d 1 . .
vac10 es para él algo que anda
'
·
e a misma manera concept' ¡ d' · 'd
a
scuela
de
Zen
diciendo
con
s
.
uaD •a • 1vm1
ad según
1 E
us propias pa1abras• 11 y d
.
como Creador y Fuente de la Vida" Al
·
e esta 1vm1dad sale Dios
,
,
autor 1e parece que u
,
.
surg1an ya en los primeros siglos d 1
. .
nos pensamientos afmes
,
e a era cnstJana El
· ti •
sabia aprovecharlos dándoles una tenden .
..
.
cns amsmo, en cambio,
.
c1a pos1tlva es decir· la 'nf 'd d
.
tahva, 1a que entre los griegos anti
,
'
·
1 1ru a
cuantId
1 . ¡· .
guos tema un concepto negativo, se ha transfor~~ o en a m imdad cualitativa, la que es un atribut
...
bien conviene comparar las d'f
. .
o de nuestra D1vm1dad. Tam1 erenc1ac1ones entre "Deitas"
"D " 1
tramos en las obras de Agustín y Eckehart.
Y eus , as que encon-

~=

El señor Suzuki pone Etica y Estética en yuxta sición a
.
reza" como inseparable de la ubell ,, "N
po
, Y que considera la "pu~omo continuó disertando- y el
Ó1 es ~;tros tenem~s. el concepto . del 'myó'
umvenalidad infinita de la Crea '6 yy
~ndad D1vma, la que vibra en la
ci n. a se conoc1a es
l
Tse Y tal vez antes. Nuestro 'myó' es una
º6
e, concepto en a época de Lao, ti
um n entre ser' y 'no ser' y 'l ¡
mis ca experimentada en identificar el 'nada' co
'
,
so o a mente
que es, desde luego, una mera noci,
n ~l .ª1.go' podrá palpar nuestra idea
tivista. Nuestro 'myó' comprende tO:n piersobnal e md1v1dual alejada del pensar objeas as o ras del arte las que d
d
pasan el mero límite de la técnica (así tamb'é
.'
' e ese mo• o, .sobre1 n K ramnsch)
. Cóm
1
.
· t
o se cnsta iza en
tod o eso nuestra Etica,. Podr'Ja mencionar
1as palabras 'bueno'
' 1'
ces no miramos sino los oh¡' etos d
t
.
Y ma o, pero entone nues ra acct6n y nos movemo
1
os
t
rminos
contradictorios
Po
.
s en e campo de
1 é
esfera que no conoce la m~dida rd eso ¡creo que !ª Enea verdadera reside en aquella
.
.
e va ores exteriores y sólo aprecia tant 1
.
mtenores
como la intención · En e1 1'd'1oma de mt. pa1s
, la llamamos 'muk o os
motivos
E
.
, N
tlca es, mejor dicho una clase d ' , I
.
uyu .
uestra
es una forma d
'.
e on, o que ustedes traducirán como 'gratitud'. Mas
animados 1 e gratitud ~~e se entrega tranquilamente a los seres animados y des~
a a vez, una acClon que no clama
.
1
llamamos 'intoku1 En tal
'd .
por ap ausos, smo queda escondida, y la
el con
. .
senll o m~erpreta el budismo japonés de la Escuela Zen
cepto de la Et1ca enfocada hacia ]a colectividad".
'
Ahora nos toca la tarea d
li
l d• .
tanto entre los Orientales co~:n:n:r:r
01s~tas opm1ones que hemos escuchado,
los problemas de la Etica;, Q
, d .
codenta1es. ¿ Cómo resolvemos nosotros
.
.
uerna ec1C: desde el propio fondo de su problemáti
ru;iempre en relación a los deberes sociales del hombre. Nos damos cuenta des~:
nu!7; d;. qu;, nos (alta algo que sólo la Religión podría brindarnos, e ideal ;ería si
el 'd a I i 1o~ ia tuviera allá tanto su corona como su áncora. Puede que tal meta sea
i ea y e supremo esfuerzo de cada filósofo si e
od
terreno todavía de "filosof'a" D' .
l ' . s que. p emos hablar en este
Etica como
.
i .
tstmto es e sentir de Asia. Allá se considera la
libre d 1 b. u~~ especie de antesala en la que preside la mente espiritual religiosa
trasc e o Jehv1smo .. y esa mis~a mente tiene que aprender las relaciones metafísico~
su ú~~dentales. :ara situar _Ia Euca en esa dirección. Pues a ella pertenece Y allá tiene
Etica :o e;entJ o. Una vez que se hay~ aprendido esa lección, hay que convertir la
fundamento de nuestra actitud para que tenga una aplicación práctica.

1::

663
662

�11

Sin embargo, la estructura del ser humano es la misma, como nos dijo el señor Ames,
de Cincinnatti, y por eso podremos llegar a un buen número de valorizaciones comunes. Vale citar, por ejemplo, a nuestro colega chino, señor \-Ving Tsit-Chan, y al
japonés, Dr. Suzuki. Cuando los dos fijaron los postulados de la Etica, se refirieron
a las siguientes virtudes: responsabilidad ante sí mismo y fidelidad hacia sí mismo,
abnegación y convicci6n religiosa. Las mismas calidades aparecen también con otros
matices en la tradición europeo-cristiana, lo que yo me había permitido destacar con
motivo de mi conferencia sobre el ángulo de variación que poseen ciertas valorizaciones comunes. En la Convención posterior celebrada en Mysore hubo hasta la sugerencia de centrar toda la filosofía en el problema de los valores, lo que, según la opi-

ni6n del autor, nos llevaría demasiado lejos.
Con frecuencia tocaron los convencionistas, como ya lo hemos visto, el problema
del "ser intrinseco11 y del existencialismo, y sería de interés para nosotros poder hablar
aquí con más claridad. El más autoriiado para tratar tal tema fue nuestro colega
francés, el señor Paul Mus, ya que vive casi constantemente en Asia y ha conquistado fama como erudito en las ciencias culturales. En síntesis dijo lo siguiente: "En
el Occidente no conocemos sino la conciencia del propio ser, mientras el Oriente habla
de la 'intención hacia el propio ser'. Una definición exacta no es posible, pero preguntando a los hindúes, tibetanos, chinos y japoneses, sí nos ofrecen unos ejemplos o símbolos que ellos clasifican como 'mandala'. También nosotros recurrimos
a veces a los ejemplos y símbolos. Así lo hizo Richard Wilhelm en su obra El Secreto
de la Flor de Oro, y hasta C. G. Jung en su libro Descubrimientos del Psicoanálisis.
Para ilustrar mejor el pensamiento de Asia, conviene describirlo como un 'Círculo Mágico' cuyas raíces están en las 'Aitareya Braharnanas' y en las 'Upanishad'. Según las
enseñanzas de Bihadaranyaka Upanishad (1, 4, 17) no comprenderá los elementos
sino el que haga uso de su mente, habla, respiración, vista y oído (ver: Raju y Suzuki)
y alcance además el ser intrínseco en la forma de 'atman'. Y aquel 'ser' se transforma
en 'karma', la voz de nuestro destino, la que nps lanza a ciertas obras. Mas, el sendero
hacia el Eterno Brahman, causa de todo el desenvolvimiento, lo encontramos por
medio de 'dharma1 la que norma nuestra conducta estética, moral y ritual. Al autor
le parece que tales explicaciones aclaran básicamente el problema del 'ser intrínseco'
como una especie de 'vida cósmica' arraigada en el 1estado personal de la perfección'.
"Existencia" fue otro concepto filos6fico mencionado frecuentemente durante nuestra Convenci6n. Bien sabemos que se trata ahí de un problema actual que ha desencadenado una fuerte polémica en todos los campos. Fueron nuestros colegas americanos, sobre
todo, los más jóvenes, los que tenían interés en escuchar unos detalles sobre el existencialismo según la Escuela alemana y la Filosofía de Heidegger. Como representante
de los fil6sofos alemanes tomé la palabra para ofrecer a mis colegas un análisis objetivo en forma de una disertación adicional. Ellos mismos me habían suplicado hacerlo.
Heidegger -así les expliqué- se clasifica como Ont6logo Fundamental y trata de
analizar el problema del "ser intrínseco". Según él, es una pregunta central 1 casi
olvidada en nuestros tiempos, la que se puede formular así: ¿ Cómo adquirir nuestra
propia existencia? Y su contestación es la siguiente: "Tenemos que buscar la eleva•
ci6n espiritual para llegar de un estado carente de claros contornos a la precisión
peculiar e individual de nuestro ser". Heidegger opina que el camino descrito es
necesario para luchar con éxito contra la "enajenación de nuestra existencia" (Dasein•
senúremdung), resultante del intelectualismo moderno. Durante la discusión cobró
interés aquella frase de Heidegger en la que habla del "nada" defendiéndolo como

"el velo sobre
del ser"
.
Fueron
tod aparte
1 . de otros pensanuentos
suyos los que nosotros bien conocemos.
o, o_s Japoneses, los que simpatizaron con esa filosofía familiar a la
~~::·ela d:e;: : : - : comparó¡ la ideología de Heidegger con el budismo según la
•
t
o que e concepto del "nada" encontraba hí
. .
parecida. Para nosotros el unada" e 1 ", 1 .
.
a una explicación
a entender1 , . ' d"f
. s . a u ttma magrntud trascendental" -nos dio
Y a untca t erenc1a reside en el hecho de
~nas raíces que nuestro espíritu religioso nos ha dictado Lu~ue nuestro pensar _tiene

E1 ..

¡ap~nés, señor Inouje, quien escribió una disertación dedicadag:1 s:n~;~;:n~¡°~.~:~e~
en a que compara el existencialismo con el budismo según la Escuela de Zen.
ª

V
Problemas jurídicos pol'ti
.
1 cos y económicos
llenaron el programa de la 'lf
na en nuestra Convención. Por falta de es a00
.
.
u tma sernadetenido y me limitaré
P
no será posible dar un reportaje
1
renda del señor D.
i&gt;°:uaº ~::roª h:n~ notas breves. _Em~ecemos con la confemencionados en una forma di~na de s ~~d' ~l q;e contnbuyo a los tópicos arriba
la India no reconoce la L
u ~ t una.
e antemano comprenderemos que
tos filosóficos. Base de la e[ecyo;so 1:!g•osmio sMólo clomoéuna ~Jllanación de los concepA,
,
a ora Y sta rige también I
•J '
1
p;~ ~ensaba~ t~nto l~s Vedas antiguos como los hindúes modernos (Labor:
( ' º/onS1gu1;:te, a Moral es el fundamento incondicional de la armonía cósmic~

M:

y'°;~::~;~-

1

,::~~:~se

!ª :;!:t !::::

0

c;:~n 1 ~:b::á
E~ ~::~~n~~~=n::s t::a 1
::r e~ b'.en
y, ptorl !din, cada uno _de nosotros. Los Occidentales diríamos ahí1 que el señor ri::~c1hpae
· · u • y a estamos familiarizados con la palabra
po s ua o., una espeoe de ºLe Y poSltiva
"dh
soci~rmya fa~ilt:ee,tlrococnotrleogladhin~ú ~nfatiz6 que "dharma,, exige también la justicia
e . SI mismo . - dam ai en su 1'd'10ma ) . Después se refirió al "karma" 1
d
dicta la calidad ~e q1:: etermma ~as acc1on_es de la ~x.iste~cia eternamente humana y
fin af' ó el
d
consecuencias posteriores que mterf1eran en nuestra vida Por
irm
ora or que la meta más .
rta
'b
.
secular" sino 1 "d I d I
llllpo nte no l a a ser nuestra "existencia
1 ea
'
e
e
a
canzar
nuestro
pr
·
d
•
libertad
· "t al
opio ser, es eCJr, el sendero hacia la
esp1n u .

e-

. A resultados muy distintos llegó el señor Nothrop de la Universidad d
.
disertó también sobre la Filosofía del Derecho. S~gún él h
di e _Yal~J quien
la ley natural y el derech
,.
, ay que stmgwr entre
el q
h
. 'd
o empmco. La Ley Natural se basa en el "status biológico"
Der :
a exist.I o desde el principio1 y ciertas clasificaciones. Ahí se conceptúa eÍ
renc~a :¡~orno un Contrato Social en el sentido de un postulado universal. La prefeaboga i h t embargo, mere~e. el derec~o empírico, como nos explicó, Y el señor Nothrop
di
~s ª por un empmsmo radical con el objeto de poder determinar entre 1
na:e:::s m_t:rese_s
pugna. Tal empirismo, desde luego, requiere una filosofía non:;'.
e I exts en~ia 1~ta Y ~ntológ1ca. Tocante a los confüctos entre el derecho
sitivo
1 consue'.u_dmario -bien enfocados por el orador- llegó a la opinió d po
I
erecho positivo tendría posibilidades de triunfar.
n e que e

i°°

~

. ¿ ~ué sucede en todos los casos en que el Estado dicte leyes oontrarias a la c0 _
;::;: :;;,oral? Nuestros colegas que hicieron tal pregunta, no se imaginaban que :1
los EE. UU. consideraba tal cosa como inconcebible • Ad em ás, desearon

665
664

H.43

�saber si los filósofos americanos iban a justificar en ese caso, por lo menos, la existencia de cierto derecho natural como una especie de "defensa moral" contra el Estado.
La respuesta estuvo a cargo del Sr. Herbert Schneider, catedrático de la Universidad
de Claremont antes de la Universidad de Columbia, al que recordaremos con motivo
de su interve~ci6n anterior. Pues hablaba acerca de la ideología básica entre los norteamericanos. Ahora nos repitió que en los EE. UU ., se creía y se llegaría a cr~er
con toda firmeza en la justificación tanto moral como seglar de todas las leyes dictadas por los co~gresos de sw Estados. Somos un pueblo int~rnacional -como a~veró- y para evitar conflictos tenemos que buscar el mutu_o a1uste ~nsalzand? los 1de:les de la armonía y de la democracia. En nuestro país miramos pnmero el mterés publico y el interés particular quedará siempre supeditado al de la colectividad. Luego
versó nuestro debate acerca de la libertad, reconocida, sin discusión alguna, como uno
de los supremos valores. Contra la única oposición de nuestro colega chino, Sr. Win~
Tsit Chan, opinaron los convencionistas que el hombre occidental interpretaba ~a libertad como permiso de acción, mientras el oriental la clasifica como una especie de
salvación.
En resumen también en el terreno jurídico-filosófico predomina en el Oriente el
pensamiento ;eligioso-metafísico, sobre todo, referente al tipo de legislación que
deba
no deba emanar del Estado. El mundo occidental, en cambio, y, sobre todo,
O
el americano no reconoce sino unas miras netamente seglares. Y es comprensible que
así sea porq~e el desarrollo histórico de los EE. UU., desconoce el ~~~jo de la metafísica en la motivación del derecho positivo. El autor cree en la posibilidad de encontrar también ahí una solución reconciliatoria entre el Oriente y el Occidente. Conformidad absoluta hubo entre los convencionistas tocante a la aplicación de las leyes en
la práctica jurídica.
Antes de clausurar nuestra Convención nos preguntamos co■scientemente cuánto
hemos sacado en claro. "No hemos encontrado el puente de unión" -nos dijo el Sr.
Paul Mus, "pero, por lo menos, unas canoas, Y nosotros mismos las hemos construído
para hacer unas travesías recíprocas". El autor está inclinado a mirar el_ valor de la
Convención de una manera más positiva en vista de que cada uno ha temdo la ventaja de escuchar varias opiniones, aunque distintas, pero relativamente afines cuyo tejido contiene fibras en común. El Sr. E. A. Burt, catedrático de la Universi~ad de
Cornell, subrayó, por otra parte, nuestros contrastes diciendo que el mundo oc~1dental
era racional cientüico basta crítico y escéptico. En un análisis final de la Et1ca aseveró el Sr. Hook: "Lo~ imperativos de la Etica no entran en el terreno de la Filosofía"•
Otros oradores criticaron abiertamente los conceptos orientales tildando el pensar de
Asia como irracional y místico, rechazando el confucionismo como una mera Etica
religiosa y reprochando al Sr. Suzuki una filosofía afectiva. Comentarios como éstos ~
y tal vez formulados con exceso de precisión- corresponden a la mentalidad del positivismo anglosajón. Sin embargo, no todos los americanos opinan por igual, mucho ~e•
nos aún el mundo europeo y el alemán, lo que tuvimos que esclarecer durante la discusión. Bien nos explicó el Sr. Mahadevan, de la Indiai que '10 podemos habl~r ~e
1
un "contraste entre el Oriente y el Occidente", sino del "choque entre las conv c~~nes naturalistas e idealistas". El Occidente interpreta el mundo a base de .un empmsmo netamente intelectual -nos dijo- mientras el Oriente da la voz a ciertos pode.
de la Mente con tal que ellos nos conduzcan a una elevaci6n Y pene•
res superiores

traci6n para comprender mejor el mundo. (Ver la obra "scientism" del SR. WE.RKY existen tanto orientales como occidentales que se declaran adeptos de
aquella última tendencia. Después tomó la palabra el Sr. U-Thittila, sacerdote budis•
ta de ~Ita categoría con _sede en Rangún, el que vio la diferencia entre el Oriente y
el Occidente más. en . calidades que en meras opiniones, afirmando que nosotros busc~bam~s una explicación de los fenómenos mundiales a base de la ciencia e inteligen•
c1a, mientras ellos anhelaban una filosofía de la Etica para que los seres humanos aprendan a ser buenos. Otros representantes de Asia repitieron que nosotros no podíamos
abandonar ni el dualismo ni el individualismo, típicos los dos para el Occidente y,
sobre todo, para Europa. Por eso nos reprocharon que hemos favorecido el culto de
la personalidad enajenando nuestra mente, en detrimento nuestro del mundo sensorio. La ventaja del pensar-oriental, en cambio 1 la vieron nuestro/ amigos de Asia en
el concepto de mirar todo el cosmos como Unidad de la que cada individuo forma
una parte armoniosa. En la opini6n del autor no existe un contraste tan agudo entre
Asia y el resto del mundo.
MElSTER).

¡ Analicemos luego los rasgos comunes, y ya los conocemos en parte! Deseable sería
en primera línea, que defin~éramos ciertos conceptos como, por ejemplo, Etica, Espíri:
tu, Orden, Persona, Perfectlo y otros más por el estilo. Nosotros mismos deberíamos
imponernos esa tarea en lo particular. ¿En qué detalles hubo conformidad? • Tocante
a la misión de la filosofía! Según la opinión general deberá ejercer una Wlu:ncia decidida sobre el individuo y la colectividad, y, en efecto, lo ha hecho, como demuestra
la Historia, al determinar la vida práctica y guiar a cierta ideología. Importante es ahí
cómo se define la "vida práctica" o sea "practica} affairs" para expresarlo en inglés
Y qué es esencial para ella respectivamente, esencial en mayor grado. Podríamos limi~
tamos a pensar en las vías estrictas del naturalismo, es decir, positivismo o la metódica científica. En tal caso no existe ningún puente de uni6n entre el Occidente y el
Oriente, y cualquier otro modo de acercamiento sería más fructífero que el sendero de
la filosofía. Así lo expresa el Sr. Kurtz que describe en la revista 11Journal of Philosophy"
-edición del día 7 de enero de 1960- el curso de nuestra Convención. Si me preguntan
a mí, diré sin ambages que la filosofía no tiene que enseñarnos cómo escoger los nuevos modelos de avión que se necesiten para la 11 vida práctica". Lo que la filosofía sí
quiere enseñarnos es formar cierta mentalidad necesaria para modelar la vida colectiva,
enderezar nuestros esfuerzos, esclarecer nuestras metas y desarrollar nuestro propio ser
con el fin de elevar la existencia humana. Durante nuestra Convención debatíamos
mucho acerca de los "valores espirituales". Todos esos tópicos revelaron unas miras
profundas Y tocaron en lo más vivo el problema de la existencia humana. Más de una
vez vimos que nuestras valorizaciones concordaban. Y concuerdan también nuestras
perspectivas religiosas, por lo menos, en lo básico. Por último, no me parece desdeñable en vista del papel poderoso que despliega precisamente la Religión, hasta en la
actualidad, en el mundo asiático. Nosotros, los fil6sofos del Occidente, hemos separado
Religión y Filosofía porque la primera se encuentra dizque "en un campo completamente distinto". Por otra parte, sentimos el orgullo de poder presentar una tradición
filosófica, la que, a través de la Historia, ha merecido los atributos de la grandeza y de
la dinámica hasta nuestros días. Sin embargo, injusto me parece tildar el pensar de
Asia como "anticuado y medieval",· tal y como lo expresa el Sr. Kurtz en su artículo
arriba mencionado, mientras alaba nuestra ideología como "moderna". ¿Qué es lo

667
666

�11

11

que el Sr. Kurtz entiende por el calificativo de moderno ? -si me queda
permitida
11
esta pregunta-, y ¿ c6mo interpretar sus palabras cuando lamenta que ni un solo
pensador moderno haya estado presente entre los Convencionistas de Asia"? El único
que apoya la última observaci6n, es cierto fil6sofo japonés, adepto del pragmatismo
naturalista. La mayoría de nuestros amigos orientales citaban las ideas de Tagore y
Gandhi, y ya este hecho parece indicar que ellos representan de veras el espíritu "mer
demo" de Asia. Desde luego, si clasificamos s6lo el naturalismo, positivismo y pragmatismo como "filosofía moderna", cerramos cualquier puente de acercamiento. Pues
lo que nosotros consideramos "moderno" -y en el Occidente sí lo es a base de nuestras miras hist6ricas- no es ni será el modernismo de Asia a menos que se haga un
trasplante forzoso de nuestras ideas a otro continente, y eso con un efecto negativo,
como lo ha experimentado el Sr. Dewey en China. En mi concepto tiene la filosofía
"moderna" -yo diría: "contemporánea"- una multitud de facetas y matices. Entre los fil6sofos más "modernos" figuran, por ejemplo, Scheler, Le Senne, Lavelle
( axi6logo), Heidegger y Jaspers. Por otra parte, a los "modernos" pertenecen también
Abbagnano, quien se distingue como existencialista por sus ideas bien alejadas de la
esfera racional, así como Dilthey, Rothacker y Spranger, los que han creado la "filosofía del espíritu vivo", para no citar a otros personajes que también merecerían ser
mencionados. Entre las ideas comunes entre el Oriente y el Occidente figuran, sin duda, las tocantes a la Etica y sus postulados incondicionales. Bien podemos descubrir
cierta afinidad entre la enseñanza estoica, la que se basa en una ley natural entretejida con la Etica, y la de Rig-Veda donde hablan de un orden natural en el Cosmos. Lo
que nos separa -y muchos oradores lo han visto claramente-- es la actitud básica
del hombre occidental que se caracteriza por la dinámica propia de su personalidad,
mientras Asia cultiva el alto ideal de alcanzar el equilibrio mental y la paz del alma,
y creo que nosotros deberíamos aprender con ellos. En resumen, diría que llegamos a
las mismas valorizaciones éticas, aunque caminamos por unos senderos distintos y
alegamos otras razones. Lo que todos hemos anhelado durante nuestra Convención,
ha sido el espíritu de la mutua comprensión sin caer en el error de amalgamar todas
las ideas tan distintas y variadas con el fin de llegar a una armonía (el Sr. Scbneider
usó aquí el verbo inglés "to hannonize"). Uno de nuestros colegas sí traz6 el proyec•
to de ºarmonizar" el budismo según la Escuela de Zen con la tradición de LockeJefferson, pero le contest6 el Sr. Krusé, catedrá.tico de la Universidad de Welayan,
con unas palabras comprensivas y expresadas con motivo de despedir a los miembros
de la C.Onvención. Lo que dijo el Sr. Krusé fue lo siguiente: "Si proseguimos la armonía, me daría curiosidad de conocer los resultados. Y ¿cuáles serían en la realidad?
¡ Todos perderíamos nuestra nota peculiar y personal! Y todo llegaría, bajo el aspecto de la "armonía", a un cuadro descolorido, lo que me recuerda aquel ensayo pro1
yectado durante la época del esclarecimiento, cuando se empeñaban en crear una ' religi6n de la raz6n". Yo diría que nadie abandone ni su personalidad ni su peculiaridad. Pues no es el abandono de las propias convicciones el que se requiere para esta•
blecer un contacto con otros pueblos y facilitar su comprensión, sino otra actitud muy
distinta que se manifiesta en abrir nuestra mente para que entren nuevas ideas, del
uno y del otro lado, captando nuestra atenci6n y enriqueciéndonos con su semilla espiritual". También el autor dedic6 a la Convención unas palabras finales diciendo,
en resumen, lo siguiente: "Cuando los pueblos buscan un encuentro, desean un inter·
cambio de ideas. Tal intercambio es fructífero de por sí, con tal que cada uno res-

668

pete las chonvicciones de su prójimo, los matices
ral que aya contribuído a formar su esp' ·1 dd&lt;: ~u personalidad y el fondo cultual
.
m u 1stmto" Af t
d
canzar un intercambio espiritual en el se t'd
d
.
.
or una amente pudimos
· ·
n I o escrito y val d
venc1omstas se sentían como un solo u o d
.
'
e estacar que los con.
de ensanchar su saber Por lo ta t gr p
e amigos verdaderos, unidos por el afá.n
h b'
.
n o, nuestra Convención t
é .
no u Jera experimentado un estímulo fec d
,
uvo xtto y no hubo quien
agradecemos a la Universidad de H
.. unl o Y_ bien profundo. y ese éxito se lo
Moore, esperando que tales Con
~wau y a ª.tmada dirección del Sr. Charles T
.
venc1ones se repitan con f
.
.
nuestro eJemplo encuentre 1'm1'ta •
recuenc1a Y deseando que
d
c10nes para que 1
bl
erse Y respetarse mutuamente
d
.os pue os aprendan a comprenWALTER JACOBOWITZ}.
' a pesar
e sus filosofías distintas. (Traducción de
fRITZ JoACHIM VON fuNTELEN

Universidad de Ma;""
. )
"..... (MagunCJa

COMENTARIO A JOSE GAOS •

s·igu1endo
. su propio. consejo de filosofar "o .
tor Gaos publica en una de
l.
cas1onalmente, pertinentemente" el doca·iversas ocasiones, cuya últimasusf u timas
obras una serie d
d'
'
1
1
e estu ios presentados en
Bod
S
ueaqueepropoc'6ld
et, ecretario de Educación P'bli
1
.
r ion e octor Jaime Torres
señanza en. M~co, mismo que f:e e:~it: ~:~~e.ludn artículo sobre la Segunda Eny en ¡uruo del 60 e
,
n e 1959.
la F
' n e1 numero 47 de las b
acuitad de Filosofía y Letras d 1 UN
reves y compendiosas ediciones de
una colección de siete artículo
e a
~M, aparece este trabajo encabezando
s·I exceptuamos de ellos s que
son y se titula u b E " 1 .
n so re nsenanza Y Educación"
Universidad", subtítulo del e:ritoe ~~~it:º~.~ronal de ,11ª Cultura, la Ciencia y
ve ensayo sobre "la mujer en la H' t . ,,
ma_ Mater fechado en 1948; un bre•
"no es d
.
is ona i también antes inédit
1
,
e contenido relacionado con la Peda , 11
Y e cual aunque
11 guarda relaci6n con dos precedent
d. go~1a (como supone el título del libro}
•
es 1sertac1ones sobre 1 d
.6
escntas
para
la
Universidad
Femenm·
a
d
.
· d
e M'extco·
y po ª'] e• ucae1 n de la mujer,
nunc,a a el 16 de junio de 1948
l M .
., '
r u timo, la alocución pro•
los sí habíanse publicado ya separedn e
CXJco C1ty College, los otros cuatro artícu
.
a amente en varia
•t
as lo interesante e importante de este
I
s rev1s as.
de Ma Jocuc1ones
•
vo
umen
es
que
no
o discursos de oca . ,
.
.
nos entrega una serie
o. . 1
Slon, smo un conjunto d
t' .
ngma es estudios filosóficos sobre 1 d
'6
e au enticos y radicalmente
.
a e ucaCJ n a parti d
mexicana que ha vivido plenamente desd 1 , d
r e y para la circunstancia
~ólo a manera de ejemplo para esta elo: cat: ra este maestro Y filósofo español.
art1culos, que son los más recientes y a~emásqu~::o toma~ uno de los dos primeros
recen trascender más amplíamente el límite de'
. pemuso .del autor! los que paesto porque hayan de ser los demás traba ·os su c11;unstanc1a u ocasión. No digo
puesta al alcance Y altura de c·
! algo as1 como una barata de filosofía
1rcunstanc1as nada filosóficas como Jo son actos de
i

b

°

* "Sobre Enstñanza 'Y Educaci6n" V l
UNAM, México, D. F., junio de 196Ó. o umen No. 47 Facultad de Filosofía Y Letraa
669

�graduación de nmas bien o alumnos "bilingües" que escuchan un ocasional discurso como oyen las piezas de música o presencian cualquier acto de la fiesta escolar
junto a papás e invitados que conviven un momento de pomposa e insustancial solemnidad.
No sucede así pues claro que Gaos no sólo rompe enérgica y radicalmente, con
1
vigor y profundidad de ideas, el superficial ámbito social de fiestas escolares o cosas
por el estilo, sino que crea y desarrolla en cada estudio categorías y conceptos que
no sólo nacen de su circunstancia, sino que nacen y viven de las raíces más hondas
de la filosofía.
Esta radicalidad del filosofar es lo que le permite a &lt;;}aos (no sé si contra cualquier historicismo) trascender su propia circunstancia. La circunstancia es del hombre, no de la idea. El historicismo es la filosofía que identifica el hombre y sus
ideas. 'Mas, si con ello al hombre lo hizo autor responsable de sus abstracciones y
a éstas les dio arraigo vital y sentido en la historia, en cambio, al negarlas como
abstracciones, o al menos al no concederles todo su valor de tales, les quitó a las
ideas algunos de sus esenciales atributos: universalidad, objetividad, intemporalidad,
etc.
Pero no debe aprovecharse la ocasión ajena para beneficio del propio hablar, a
costa de quitarle la palabra a quien la tiene.
Oigamos, pues, en primer lugar, algo del estudio intitulado "Cuatro puntos cardinales universitarios", presentado por el doctor Gaos en circunstancias o a circunstantes que se hallaban verdaderamente a la altura del óptimo saber universitario.
Tal coyuntura nos la refiere el mismo autor del modo siguiente:
"El señor Rector de la Universidad Central de Venezuela, dice el doctor Gaos,
invitó a algunos profesores extranjeros visitantes de la Universidad a reunirse con
algunos miembros del Consejo Académico, para cambiar ideas acerca de sus experiencias universitarias y de la organización o reorganización de las Universidades de
sus respectivos países". En relación con tal &lt;&gt;bjeto propuso a consideración del Consejo e hizo destacar dos puntos "absolutamente cardinales, a juicio del autor": El
primero, la productividad o creatividad cultural de las universidades. El segundo,
las relaciones entre la Universidad y la política.
Respecto al primer punto, o problema que acusa un déficit notable en "las universidades de países de lengua española", el mejor medio de incrementar su productividad cultural consiste en invertir el orden tradicional en la fundamentación de la
enseñanza: poner en la base no los planes de estudio, sino los métodos, y adaptar
a éstos cualquier plan de estudio, de tal modo que pudiera decirse, tomándolo tranquilamente y 11 cum grano salis", que lo mismo diera "enseñar unas cosas que otras,
con tal que las que se enseñasen, se enseñasen bien, en vez de mal".
Este pudiera ser el momento de una magnífica revolución pedagógica en la Edu·
catión Pública, pero no lo es por dos razones: la., porque se trata más bien de
una mera expresión "exagerada hasta lo drástico, para dar el mayor relieve posible
a la idea que interesa destacar"; idea completamente moderada de reforma peda·
gógica; y 2a., porque la meta final de tales métodos no es esa educación pública
de simples alumnos y profesores, sino la educación "poco menos que exclusiva" de
discípulos que no sólo sean informados, sino formados por un "real y verdadero
maestro, que apenas puede serlo más que en singular".
Respecto al segundo punto cardinal, las relaciones universitarias con la política,
el doctor Gaos dilucida -como dice él de Ortega-, con ejemplar lucidez, la reali·
dad política en que vivimos y que envuelve "la crisis de la vida toda de la Humanidad

670

desde la Primera Guerra Mundial" E
.
dos aspectos distintos por "lo d
sta realidad queda claramente iluminad
s os conceptos
·
d
a en
Y no sólo de Occidente
I
cap1ta 1es e la vida política de Occ·d ente,
.m em
b
· · • os conceptos de l'be I'
1
argo creo yo que I li
i
ra urna y democracia"
s
l 'd
,. '
ª
ap car estas ideas al
d'
.
·
a v1 a poht1ca con la vida cultural univer . .
_me 10 estudiantil, al relacionar
nam_ente, sobre todo porque, por virtud u::ana, pudiera n~ estarse de acuerdo plecrac1a, se ve la necesidad d
. .
q
de algo semeJante a la idea de d
t "d d
d
e siquiera reconocer o p
.
emoum a es e ucativas a toda la u
,,
.
roporc1onar igualdad de 0
M
l
masa estudiantil
poras e concepto de democracia es "es , . .
tro Gaos, Y su extensión a las instit . pec1~1camente político", advierte el maesEstado democrático es una extralim'tuc~~nesd mismas no específicamente políticas del
de no t ra tarse espccíficament d 1 acion e absurdas consecuenc1as
· ,, . Bueno
t
l' .
e eI concepto demo
. d
' puemen e po itlca, sino quizá de un modo de
. _crac1a, e connotación estrictanos lleva aún más allá de la simple "ig Id ~o:c1encia social de nuestro tiempo que
. ~n efectoJ esto lo reconoce el pro io ua a
e oportunidades" en la educación.
ttc1a social, más exactamente que dt de autor ~uando nos dice: "El espíritu de jusépoca contemporánea de la hist . h mocraaa, que es característica valiosa de I
bl'
ona umana ya
d' 1
a
o ~ga a reconocer, el derecho de las
mun ia ,_ no permite negar, sino que
posible".
masas a la ensenanza y educación más ~Ita
Se conviene , entonces, en que una inst't '6
no ser entidades políticas no deben . i uc1 n cultural o una tarea educativa por
( como "democracia") sino' d b
Juzgarse con conceptos estrictamente pol,'1·
u•
• .
,
e en entenderse
'd
1 1cos
~ustICJa social")' sean capaces por su al h con I eas que ( como "liberalismo" o
c16n a la ordenación de toda ~onv·
_v hor umano, de "extenderse sin extralimita
M d
é
1venc1a umana"
as, espu s de mencionar " I
, •
·
liosa de 1 é
e espmtu de justicia social"
"
, . ª poca contemporánea",
desalienta
.
como característica vaespmtu se va a satisfacer "la aspiración de la: ;:1en p~etendiera creer que con tal
p~es contra ello está nada menos que la le
sas m1smas a su ascenso cultural"
ruvel de cultura en proporción al eso
y ~e 1~ gravedad que hace descender eÍ
estudiantil, y más aún la .
p
de med1ocndades e inferioridades de la
. ,.
,
misma naturaleza que u
masa
6
~en1,~s y cuya avaricia en estas dotes h
u no es pr diga con el hombre en
s1ón .
umanas pesa como lastre contra tal aseen-

Bien
. • .quizá s1· entend"iéramos como natu l
la histona, comprenderíamos más I
ra eza humana la vida del hombre en
'd
•
e aramente có
•
,
v1 a ruegue oportunidades de cultivo y la
mio viene a ser lo mismo que la
a
masa
sea
.
natura
eza
dotes
I
.
l
ignorante por tonta Y viceversa s·
. . que cu ttvar, o sea, que
n~turaleza sea tan avara, tan trágicament . m ese entena, quizá no se acepte que la
c1ones de ascenso cultural"
1
e avaraJ que les diera a las masas u
•
má
Y es negara facultades
.
aspiras, no se necesita ser genio
para realizarlas plenamente Ad
M
. l
para ser culto cultís.
.
el "as, s1 a Universidad pretendiera educa ' 1m imo, o aun para crear cultura.
a masa" estudiantil ¿ cómo pod , I
r rea ente o enseñar a la totalidad de
Cent
agrario
. ra l d e v enezucla' (en donde na
plantea
el ' ponga mos por caso una Universidad
tu d iantes este año" ( 1959) o un
.
. autor este problema)i con "10,000
tudiantes'' ( e1 mumo
·
- '
a Universidad Nacional de Mé xico
· con "40,000 esesano).
Sin considerar el problema d 1
t~diantes de la misma disciplina _e os rnae~tros, veamos sólo, por ejemplo "mil esran en conspiración permanente,, i~f~~7º:~:en~os estudiantes mediocres se, movilizatodas las exigencias de suficiencia a ¡· g d ' implacable, para lograr la reba1·a de
con los menos esiuerzos posibles, casi
' casi
m a eco acabar
d' Ilos estu d'ios y hacerse del título
'
mo e ugar' seg'un di cen los mexicanos"

671

�( decimos esto siempre en sentido contrario de como lo entendi6 aquí el maestro español: esforzándonos o luchando violentamente por conseguir algo, a cualquier costa).
Renunciando, pues, a atacar el problema social de la educación, el doctor Gaos
nos presenta un programa académico que no obtendría más que un mero "apaciguamiento" en la pugna "hist6ricamente dramática, que tiene por liza específica la Universidad del día de hoy" y que no es sino el conflicto entre la aspiraci6n de las masas
a su ascenso cultural y su impotencia natural, para lograrlo.
El programa me parece un poco fuera de lugar y de tiempo. En efecto, la tripartita "separaci6n de 1) la cultura general superior, 2) la formación profesional
y 'reformación' de los postgraduados, y 3) la formación de las minorías productivas
o creativas culturalmente'\ se me imagina un poco alguna ut6pica República de la
Cultura con tres tipos de ciudadanos: los de cultura general, los profesionales y los
sabios. A los primeros se les educaría en "una Facultad de Cultura como la ideada
por Ortega y Gasset en 'Misión de la Universidad'; a los segundos, en 'Las Escuelas
para Postgraduados'; a los últimos, hay que formarlos aparte ºen los laboratorios
y seminarios, abiertos a su vocación y aptitudes, y cerrados a la acci6n descendente
de las masas".
Fuera de su tiempo parece también hallarse este plan, porque, sin atender suficientemente a la realidad de nuestros días en sus problemas e ideas sociales, acude
al concepto de liberalismo, vigente aún, pero más bien ºprevaleciente en el pasado
siglo", como afirma él mismo.
Entonces, si intentáramos situar la educación pública en las circunstancias de nuestro tiempo, deberíamos ver quizá cómo su actual finalidad primaria parece la de
tender hacia el fondo de la masa para ayudarle a adquirir conciencia personal y
medios propios de cultivo, y no dedicarse a minorías o individualidades que ya han
elegido por sí, con plena responsabilidad, los medios y términos de su perfeccionamiento cultural.
El concepto de educación pública en las circunstancias de nuestro tiempo comprende no solamente la tarea del Estado, sino la de toda institución docente, privada o no, que, con conciencia social, considere como bien público el bien de su
educación.
Entendida así la educación pública, detrás de su finalidad social, que aún pudiéramos considerar como extrínseca, debemos buscar su fin propio e intrínseco, de
orden especüicamente cultural. Y una vez determinado tal fin pueden ya determinarse los métodos, pues éstos no son, en efecto, mas que caminos hacia un fin previo. Y si el fin externo de la educación, que es el bien de la sociedad, nos mueve
a acercarnos por todos los caminos posibles al pueblo, a la masa social, su fin intrínseco o bien cultural de los educandos nos exigirá con mayor fuerza llegar al
espíritu del estudiante, y no en la individualidad singularizada del genio fulanito
11
o del grupito selecto, sino en la totalidad indiscriminada de la masa" estudiantil.
¿No se cree que tal sería el único o el mejor medio de destruir, aun sin proponérselo, 11 aquella forma de la demagogia que practica sus artes de seducci6n y extravío sobre la juventud" y que tan certeramente condena y señala el maestro Gaos
con el nombre de Ntogogia?
Las generosas virtudes de la edad juvenil "y no sólo su forzosa falta de experiencia y saber, le hacen la más fácil de las presas para los fautores de las empresas
más desatinadas y desastrosas. ¿ Por qué no recordar el papel, ah initio, de las juventudes fascistas, nacional-socialistas y falangistas?"
Y todavía más que esas juventudes de hace ya varios lustros y que fueron víctimas

672

de la .militarización Y de 1a guerra, ¿ no tenemos ahora mismo
neogog1a no sólo de tipo nacional como I
.
ejemplos de una
Debería saberse cómo se educa'( .
a~ c1~das por Caos, sino mundial?
sm conciencia persa l)
que se_ convierten en materia completamente dis n 'b na a esas masas de jóvenes
De leJos no podemos saber más
l
po t le a los usos de esta neogogia.
que Rusia produce ahora muchos
t:c:i:a:an~a .e~ gran escala ( como, p. ej.,
pero en lugares como nuestra cercan C b
c1entíf1cos que los Estados Unidos)
6 .
d'
a u a, por ejemplo sí sabe
1 I h
'
g gica, igámoslo, de su juventud católica
. . ,
mos a uc a antineomía de la cultura "ante lo
d
estud1ant.1l que, defendiendo la autono•
proclamas en que exige "un :is!:°m:res polític~s, económicos Y sociales", ha lanzado
la I
"
que permita el acceso de tod l
1
.
a
cu tura como conquista social
•
as as c ases sociales
.
l'b
que rea1ice en toda su
rt
I d 1
quutas I erales de garantías "pa
. . .
amp u as previas con•
1 l'b
de la libertad de expresión
ra. e '61 re eJ~rc1cio de la actividad académica y
Y asociac1 n estudiantil"
'
Pero . no debemos
prolongar más Ias di gresiones
.
·
,
de este
q
.
mentano. As1 pues para temu' nar 61
.
ue es ya un abusivo co'
, s o qmero referirm
l 1
tro Gaos pone punto final a "l
. e a ema con que el maespalabras: uPor la libertad a l os cudatro puntos cardmales universitarios" en estas
. 'd
,
a gran eza" Si quisiera . t .
d
rru t ea crítica central deber'a d . .
·
sm ellzar e modo análogo
1 ec1r 1gua, mente.
,
p ¡ lib
·
or a
ertad, al bien común
d e la cultura".

!~:

11

MANUEL MENDOZA SÁNCHEZ

VIDA y SENTIDO, DE LUIS ABAD CARRETERO

PARA
, SATISFACER una petición mu Y especial me veo impulsado
'h'
na. 8 irvame lo anterior de discul
a escn ll' esta resecomendar a nadie porque pa pal, pues es éste un libro cuya lectura no deseo re'
'
ra e grupo de las
¡
estas materias no puede menos que
lt f . . personas cu tas y conocedoras de
por la lógica y el método así c
resu alar astldiosa, .dado el poco respeto del autor
·
'
orno por
gran cantldad d
d' •
'
incurre; Y para las personas jóvenes, faltas de
. , e contra 1cc1on_es en que
mentales del saber filosófico
preparacmn en las matenas fundad
.
' me parece que puede
1
•
esonentador el leerlo.
resu tar peligroso, obscuro y aun

En un breve prólogo el señor Abad C
por su pensamiento así como 1 1
arretero trata
,
'
e ugar que éste ocup
sof ta contemporáneas hace un •
d . .
ª
'
a 11gera escnpc1ó d
n e
0 exposición de motivos.

de describir el camino seguido
t la
.
en re s cornentes de la filoI Ob
a
ra Y una autoexplicación

El autor ha desarrollado en una serie d
. .
en los que, como piedras angulares de
e plublicac1ones, un conjunto de conceptos
mi t e
•
'
scansa a construcción d
·
en o. orno ninguno de estos canee
.
e su sistema de pensato se hace difícil comprender los ptos e.s ;b1cto de una precisa definición. de pronél remite constantemente
enuncia os. verbales del señor Abad Carretero.
a sus anteriores trab
,
po a su doctrina.
aJos, en 1os cuales ha ido dando cuer-

* Luis ABAD CARRETERO, V'd
Cultura, México, 1960.
i a y sentido. Cuadernos Americanos, No. 51, Ed.
673

�'I

La obra se divide en dos partes: I. Orígenes del Sentido_ (consta de tres c~pítulos)
II. Iniciación a la Sentidología (siete capítulos), y tenmna con un apéndice compuesto por dos artículos.

r

la.

' 1

PARTE:

Gnoseología,
El puno
t de Partida el "querer": el problema del Conocimiento,· la
·
d'f' ·¡
presenta serios obstáculos y ante ellos el autor desmaya: "El conocimiento es t ici,
la tarea filosófica de fundamentarlo es ardua, el criterio de la verdad, no es cosa fác!l, y su respuesta envuelve graves cuestiones, la realid~d del mundo. El problem~ que
se plantean y discuten realistas e idealistas es un seno escollo para su pens~miento,
· ·
· " y en Ia p • 134 •· "El hombre no ttene nenos dice: "todo conoc1m1cnto
es h'1pot ético
cesidad de preguntarse qué cosa sea real y cuál irreal, porque sabe perfect~mente que
el instante, su fiel compañero1 no lo engañará con su querer" ... etc. ~e1or que _enfrentarse con estos problemas le parece al señor Abad Carretero la r_eurad.a, p~efiere
la cotidianeidad (sin aceptar por esto la tesis del realismo ingenuo, ni la f1losof1a del
sentido común), el criticismo kantiano ha dejado hondamente su huella en su. pen.
·
en Dilthey
sam1ento,
no quiere
sa be r nada de la "razón pura" , más
. .,bien. apoyándose
.
,
quiere hacer de su filosofía "una introducción a la vida ; tiene su sistema mas parentesco con la raz6n práctica que con la "teoría". Así tenemos tres conceptos fundamentales: el conocimiento, la verdad, y la realidad, que colo~d~s en la esfera
del pensamiento son desechados por el autor; puesto que el cnllc1smo plantea la
voluntad (al
d ud a, ¿para qué atorme ntarnos?· El señor Abad Carretero recurre a la
rd
· d I
querer1 al desear). Si no estoy seguro del conocimiento, ni de la ve ad, ~1 e a
realidad tal y cual me la da el pensamiento, sí _estoy seguro de lo. que qmero, de
In que deseo. tal es su posición y punto de partida. En consecuencia debemos pensar que su abstención gnoseológica es un "escepticismo". Como Haml~t en su famoso
monólogo recita:
"Thus conscience does make cowards o/ us all,
And thus the natiue hue o/ resolution
Js sicklied o'er, with the pale cast o/ thought,"
(W. SHAKESPEARE, Hamlet Prince o/ Denmark, Act three, Sccne one).
El autor condena el pensamiento, la conciencia, el espíritu, en virtud Y por obra
de la acción y de la vida. Se apoya, en ocasiones, e~ Nietzsche, .e~ Klages, en. ~londel,
O'lth
como filósofos vitalistas y en matet1a de conoc1m1ento se ahha ya ~
1
0
en Vaihinger
ey,
Otto
y su filosofía del -als o~ ( como s1·) , o a las pragrn atistas · As1
.
e
la
p
del nuevo
nos d icen
• 317.· "Cuatro nombres han figurado como campeones
'k
concepto de la vida. Fueron ellos: Nietzsche, Dilthey, Simme~ Y ~ic ert. · · Y acaso
haya sido Nietzsche quien enlazara vida y sentido con mayor ngor vital y lo expresara
con más clara vehemencia".
.
Las fuerzas psicológicas son éstas: la ambición ( voluntad de poder) N1e~sch~ Adler . Klages, el orgullo, la vanidad, el odio, el amor, la esper~nza, la 1lu~1ón,
etc.; las fuerzas psicológicas se alían al querer (voluntad), y en el 1~pulso (Tne~•
Freud) realizan el acto en el instante. Es fundamental para el pensamiento de~ senor
Abad Carretero, el acaecer instantáneo de la operación humana, que se efectua por

674

obra del querer (la voluntad), en la que aparece el "sentido". El autor bordando
marginalmente en torno de los problemas de la Gnoseología, y apoyándose ya en
Nietzsche, ya en los conceptos de psicología profunda, que tocan a las causas subjetivas y afectivas de error, continúa tratando de apuntalar su tesis escéptica y voluntarista.
Los ritmos: el autor llama ritmo a una esfera del acaecer humano, o mejor a una
esfera de la vivencia o de la experiencia humana. Basta esta definición, en que la
vida humana se desenvuelve en el tiempo, y por medio de actos o acciones, pero en
sí mismos estos ritmos, no dicen ninguna relación con el tiempo, por lo que nos parece un poco arbitrario el uso. del término. El señor Abad reconoce el influjo nietzscheano y en ocasiones quiere tomar el estilo sentencioso de su maestro; así en la
p. 125: "Por lo tanto el querer en el ritmo psicológico obra como una fuerza que
está haciendo operaciones poderosas para romper la uniforme y dura urdimbre colectiva que a todos nos iguala y por ello a todos nos anula. Y el querer "lucha denodadamente por conseguir imponerse y quitar a este ritmo su impertérrito monorritmo. Y el querer se impone, sabe perfectamente lo que el sujeto pretende". Se
consideran tres ritmos: lo. el psicológico (íntimo, personal de cada sujetoL en él
cada cosa tiene su sentido propio; 2o. el colectivo se da en la esfera de las relaciones interpersonales y engloba colectividades más o menos grandes, para las personas comprendidas en las cuales, las cosas tienen un sentido común (pueden ser
estas colectividades de profesionales: maestros, médicos, abogados, o bien locales, habitantes de una misma ciudad, sujetos de idéntica nacionalidad, etc.; y finalmente,
3o., el ritmo creador e histórico por medio del cual se crea el sentido colectivo,
cuando una persona extrovierte su intimidad dando nueva forma a algún objeto de
la cultura.
La novedad que inaugura en el pensamiento del autor con esta obra es el "sentido" y a él está dedicada la mayor parte del libro.
El problema del "sentido" en lo humano parte de la moderna filosofía de la cultura y del espíritu, que ha tenido gran desarrollo principalmente en Alemania. "Desde Hegel, pasando por Dilthey, cobrando vigor en Windelband y Rickert (los filósofos de la escuela de Baden) y adquiriendo lineamientos precisos en Scheler y Hans
Freyer, la teoría de la cultura se ha venido constituyendo como una elucidaci6n sis•
temática, tanto de la esencia como de las formas de la vida objetivada del espíritu".
(O. ROBLES, Propedéutica Filosófica, 2a. Ed. p. 209). Pero es Dilthey, nos parece,
quien luchando por la fundamentación de las "Ciencias de la Cultura", ha marcado
mis hondamente la diferencia entre mundo físico del que se ocupan las ciencias na•
turales y "mundo humano", creado por el hombre1 constituido por objetos de la cultura, y en el que aparece el "sentido" del cual se ocupan las ciencias del espíritu y
de la cultura y cuyo método es la comprensión; los objetos de la cultura son diferentes de los naturales; son, pues, expresión y el conocimiento para estos objetos no
ha de ser como el de la física, en que la materialidad del objeto es la que cuenta,
sino de otro género muy diferente; consiste en desentrañar sentidos; en pasar de lo
que se nos da directamente como expresi6n a lo expresado; en interpretar signos y
en leer la letra para llegar al espíritu (Feo. ROMERO y E. PuccrARELLI, Lógica,
12 Ed., p. 218). Así para Dilthey al lado del mundo físico, existe el mundo humano, mundo del "sentido" cuya realidad es la 11 cultura".
Pero, volvamos a nuestro autor. Tómese lo anterior como los orígenes o fuentes
a partir de las cuales se origina el concepto del sentido aplicado a lo humano y de
la:s que procede su pensamiento. Con el apoyo de sus conceptos fundamentales "que-

675

�Y con
rer, ·ms t an te y r ealidad" ( nombre de una de sus anteriores .publicaciones),
•
b'tra
·
ayuda de algunas distinciones terminológicas convencionales o Sl se quiere ar 1 nas
entre querer y desear, vivir y vida, acto y acción, por las cuales: querer es un ve;bo
d~ tiempo presente, desear se refiere al futuro, vivir es tiem~ presente (se rea iza
en los instantes sucesivos), vida es pasado, acto es una operac16n breve que se ~caliza en el instante, acción es una operación de mayor envergadur~ qu~ se refiere
Y que
a sucesos q Ue se rea lizan en varios instantes sucesivos continuos o d1scontmuos
1
·
de durar años• hace el señor Abad Carretero a gunas construcrn oo=mrn= ~
'
.. .
.
.
clones verbales muy complejas, ya que sin estas d1stmc1ones serian mcomprens1 es
por completo.

·w

2a.

PARTE:

Iniciación a la Sentidología: como buen vitalista da muestras_ el autor de una
flexibilidad verdaderamente vital, por la cual casi todo lo que_ ;~1rma en una ~arte
de su libro en otra lo niega. Estas contradicciones hacen muy d1f1ol capta~ la medula
de su pensamiento, por lo que no dudamos, se puede demostrar, que dice lo contrario a lo que nosotros apuntarnos. Aún así, trataremos con sinceridad de extractar
el contenido de la obra. En la p. 95 niega: "Nosotros en realidad, no hacemos
teoría sino que pretendemos copiar el panorama de la vida, como ella se_ nos presenta ' ingenuamente a través d e¡ querer" . En la p. 149, afirma·• "El sentumo
. trata
.
de estudiar el querer nuestro en relación con las situaciones vita~es, y lo sentidológic_o
va unificando esas operaciones que estamos haciendo de_ continuo para damos finalmente un perfil del vivir humano, individual y colectJvo.
"El empirismo intenta que tengamos una visión espontánea y natural del mundo,
en cambio el sentismo pretende captar el sentido de los actos que los hombres ha• • en teona
' ta J postura voli•'uva" . Y en la p • 141 dice·· •"Los métodos
cernos y engtr
de la sentidología no son matemáticos", sus caminos son muy otros. Estos so~ los ?e
la observación y el análisis de las conductas humanas. Es a través de la pstc~log:a,
de la sociología y de la historia principalmente_ como se podría empezar a abnr v1as
para encontrar y precisar el mundo de los senudosu. Un poco más_ adelante, el aut,or
precisa la clase de teoría que trata de erigir; sería ésta una espeo; de antropolog!ª·
En la p. 151: "La sentidología sería una especie de antropolog1a que envolvena,
no al hombre como objeto natural de investigación, no al homb~e s61~ co~o reca. ul ac1·6 n sumana
· de todas las cosas, que diría Pascal, o como ammal simbólico
p1t
1 cual
expresión de Cassirer, sino como ser con sentido aspirando a enlazarlo con os sentidos de los demás hombres".
Para el autor: el pensamiento, la razón, la conciencia, la mente, es lo malo, lo
ue paraliza la acción; el querer (lo volitivo), el desear, lo bueno lo ~u~ nos lleva
q ¡
'6
la realidad Leemos en la p. 212: "El hombre queda as1 ligado a su
aaaccinya
·
d
d
'te
vivir, a su continuo hacer, y no a su pensamiento. Esto a a ente_n er que se sien
"do a su querer de preferencia. La vida se obscurece cuando se pretende captarla
un~ t
tarla sobre base mental· entonces todo queda falsificado", y en la p. 219:
emerpre
'
1 h
, ·
elárea
"De modo es que en cada instante se da en nosotros una uc a ps1qu1ca en
e se llama voluntad y que nosotros llamamos la del querer y el deseo. La lucha,
:~es, de que hablamos es una lucha psíquica, en la cual intervi~ne. el querer cante~
muerto,
m'd o con recuerd os e ,·mágenes" · El querer es lo vital, la conc1enc1a es lo d'
hechas estas aclaraciones es fácil comprender que al referirse a Kant nos 1ga en

676

la p. 260: "Por eso el pensar es eminentemente teórico y el querer eminentemente
práctico. De ahí la distinción fundamental de Kant ante el vivir haciendo dos Críticas. El error, si es que se le puede llamar así, sería que el instrumento de ambas
fuera la razón", y que al comentar la tesis de Ortega y Gasset escriba en la p. 318:
"Y entonces el haberse decidido por el sentido que de él emana, tendría que haber
formado no un raciovitalismo, como le llamaba a su filosofía, sino un sentivitalismo".
Para el autor el sentido emana del querer, es lo intelectivo del querer y en consecuencia la teoría, lo emanado de la razón es también lo malo; si pues quiere erigir
en teoría su postura volitiva, y no va a usar la razón para hacerlo, no tenemos idea
de cómo podrá conseguirlo, y ante esta actitud frente "a los dos mundos" del pensar y
del querer, no podemos menos que acordarnos de aquellas intrincadas razones que
sorbían el seso al ingenioso hidalgo manchego: 11La razón de la sinrazón que a mi
razón se hace de tal manera mi razón enflaquece que con razón me quejo de vuestra fennosura". Pero procuremos ahondar en su teoría psicológica: en primer lugar
hace la distinción muy germana entre: Espíritu y Psique (Geist und Seele), y considera con otros vita1istas al espíritu como enemigo de la vida; la psique {el alma),
el lo vital, así leemos en la p. 305. "Psique y espíritu son los que entran en lucha",
el conocimiento es mental; el sentir es psíquico y es lo vital, el querer es vital, es
psíquico y no tiene qué ver con la conciencia ni con la mente, con el pensar ni con el
conocimiento, el querer es lo más profundamente vital¡ el querer no tiene que ver
nada con la conciencia y sin embargo es en ocasiones influido por móviles inconscientes. En ocasiones el espíritu desvitalizado por la acción de la mente necesita renovane y es entonces necesario acudir al querer como lo más profundamente humano
para recrear el espíritu. Así leemos en la p. 296: 11EI sentir no es la mera sensa•
ción como en el anima], sino una prolongación de ella que se enlaza con el querer, sin
llegar a la percepción. Esta es conocimiento y ni el querer ni el sentir lo son, y sin
embargo encierran lo vital del hombre". Y en 1a p. 128: "Lo que se llama inte1igencia es el sentido práctico de la existencia ... "; en la 129: uEl sentido es acaso más
profundo que la simpatía o que la antipatía, porque es lo intelectivo del querer ...
El sentido es el principio de la socialidad, que diría George M. Mead". Para el Sr.
Abad, el querer, sabe, tiene memoria y lucha por conseguir sus objetivos y realizarlos.
En la p. 259 dice: uEs evidente que hay una relación entre el querer que impulsa el
acto y todo el proceso anterior, que puede ser mental al principio de su recorrido,
pero que al final y como antelación inmediata de él no lo es. El querer conserva todo
ese proceso de alguna manera, en forma de imágenes y sobre todo en esquematizaciones, en síntesis que están vivas en el alma del sujeto y que le ayudan en el instante
que hace el acto". Esta manera de concebir la inteligencia y la acción, así como
cuando considera el lenguaje como gesto oral de contenido pragmático, está clara•
mente influenciada por la psicología social pragmatista de George H. Mead. Respecto
de la razón, además de lo ya anotado, nos parece oportuno mencionar aquí que,
según el autor, se está produciendo en nuestros tiempos un desdoblamiento de la razón:
el hombre encariña su razón con su querer, se enquista haciendo una separación entre
su querer y el ajeno, de ahí que parezca haber dos clases de raz6n: una la propia y
otra la social. En la p. 308: "La razón personal es la que se une al sentido íntimo ... ¡
es la ayuna de cultura, la que se nutre en experiencias propias, la que excita en todo
instante y penetra en las capas profundas del querer, la que se le une para solucionar
la situación vital, abandonándole una vez fecundado. En cambio la razón impersonal,
"universal*', es la que se dirige hacia el sentido de la palabra, de la frase, para procu-

677

�O b · ti idad posible". Este desdoblamiento de la razón, nos parece, e.stá
rar la mayor
Je v
.
,
, personal del sentido
en relación con los llamados ntmos por el autor, as1, 1a ra:on
.
I .
íntimo sería el sentido del ritmo psicológico y la razon social, el sentido de I ntm~
i
colectivo.
Estas diferencias que se encuentran muy m arcadas en Hegel, entre . o, um.
·
1
1
d
d'
d
lo
individual
pueden
remontarse
h1stoncavtrsal y lo partlcu ar1 por e esen e
'.,
,
., (Hemcnte ( como lo hacía Hegel) a Heráclito, entre el Komon Kosmos, Y el Idion
ka~tos) que vendría ~iendo la esfera del ritmo colectivo el primero Y la e~fer~ d~l

¡1
1

ti
'

ritmo ;sicológico (Íntimo o vital) el segun?º· Ahor~ bien, el Koi,nó; !º::~~de:set:;
clito fue traducido por Hegel en el Lagos {y segun parece as1 e. . .
'
&lt;!universal"; también Heráclito muestra un desdén absol~t~ por. lo. md1v1dual enu:e:i
tido filos6fico. El Sr. Abad Carretero aconseja en la pagma s1g~1en~e .(309) q
hombre canalice hacia la razón personali es decir hacia el sentido mtimo la mayor
arte o la arte más amplia de las actividades de 1~ raz~~i con lo . que_ nos_ parece
~ace un lla!ado al hombre contemporáneo para que mten51Ílque su _vid~ '.ntenor. L;s
·
d l autor en lo relativo a los sentidos personales psicolog1cos, Y a a
~::i:p~:on;~ere:es que tiene lugar en la esfera de lo social, donde los individuos_ se

1

1\

encuentran intercambiando sentidos, engendrados e~ .s,us quereres \ ~rat.ando :~ac~;~
poner a los demás en sus demandas, por la imposicion de sus sen I ;s' 1en ;
á
on la lucha de estas razones, en las que luchamos con las rawnes . e os em s y
ccon Ios quereres de los demás.1 son en todo semejantes a las sostemdas
'd' · por Sartre,
b''
con sus conc~ptos del Ser para-sí, y del Ser para-otro, en todo 1 enticas taro ien
cu el sentido que nosotros nos damos, y el sentido que nos concede; los otr~s. . ro
Pero recapitulemos un poco: Colocando el autor a la vol unta como o pnme ,
lo primigenio lo más profundamente humano, separándola neta~ente d&lt;: _la Ora:ódn,
'
de la conciencia,
se sitúa en un grave pred'icamen t o, pu es ' como dice el vteJo
d . v1 d10
"Ignoti nulla cupido" (Ars Amandi III, 397). Lo que se oculta que a I~nor~ o
no se desea lo que se ignora. Nadie quiere lo ignoto, o algo que no se sa e s1 es
Y
bueno O malo o que pueda ser,. mas el Sr. Abad Carretero' fecundo ,en recursos,
inventa un co~cepto volitivo, que es como un esque~a de ª.cc!ón _(aq~1 se nota 1
·m fl uenc1a
· de G• W· Mead) 1 y una facultad especial de •v1sc1encia, organo
.
· de p1a
voluntad y de la ,acción ( opuesta a la conciencia), la cual tiene una memona pro
( no la de la conciencia), y es un saber activo, volitivo; así hace dos mu~doals .apart(e:l
·
d e l a razo'n , el mundo del rac1on
El 'de la conciencia, del pensamiento,
d l d1sta e)
de la razón impersonal o social) y otro de la vol.unta~ (del que,re:, e
ese::~
con su facultad intelectiva, la visciencia, su memoria, siendo este ul!t~mo, el mu el
encauza to
de la acci6n ( el de la razón persona 1' ,m ti ma ) . El concepto vo 1bvo
.
. . , Y el sentido es lo expresado como querido por el ac
acto durante su rea l1zac10n,

1:

l
1

q e se realiza en el instante.
. ,
b á
uEn realidad ya la Escolástica (Sto. Tomás) siguiendo a Anstotes, ~~ro, r\ as ::
dolo en este terreno, reco nocía un último juicio práctico, al _cua se aR e_na a rav y
luntad en el momento de la acción,· Kant hacía su diferencia entr_e. azon .P~
, .
e en términos escolásticos se llamó, entendimiento teorico y
Raz6n practica, lo . qu
cesidad de crear esta visciencia
entendimiento práctico; pero no hay, nos paree~, ne . dile ente de la llamada
como facultad aparte y dotarla de una memoria propia,
r
común y corrientemente memoria.
Nos parece necesario añadiri que. desde luego no compartimos las ideas psicológi~as
del Sr. Abad Carretero, en lo relativo a: el sentir la conciencia, la mente, la razon,
la inteligencia, las fuenas psicológica~, .etc. y me~os que nada en lo que él lla_ma
una fenomenología del querer1 esto ultimo nos parece más propiamente una mito-

678

logía, o una quimera, quizá una pseudología fantástica, pero de ninguna manera
una auténtica fenomenología, sí podemos admitir desde luego la primacía de lo
volitivo, pero esto de ninguna manera nos llevaría a hacer estancos y mundos aparte
dentro de la psique humana. Nosotros propugnamos más bien por la comprensión
del hombre como un todo, por una antropología holística, y si podemos transigir,
al hablar de las facultades: voluntad, inteligencia, memoria, etc., entendemos que
éstas son el resultado de una abstracción ( que obra por separaci6n ideal, no real)
y no las podemos concebir actuando o siendo aisladas del resto del psiquismo y del
ser del hombre.
La tesis volitiva del autor, que destaca al "vivir" como lo esencialmente humano,
se realiza en actos verificados en diversos instantes impulsados por "el querer". Dando fe de una especie de razón dinámica, nos parece conduce con mucha facilidad
a los peligros señalados por Karl Mannheim en su libro Diagnóstico de nuestro Tiempo
(Fondo de Cultura Económica, 3a. Ed. en español - Colecc. Popular, págs. 148-149).
HEJ Instrumento metodológico más fecundo de la ciencia moderna, o sea la tendencia a ajustar cuando sea necesario todo nuestro sistema de pensamiento a la esfera
cada vez más amplia de la experiencia, se transforma cuando se aplica a las cuestiones morales y a la vida humana en el problema más grave del hombre moderno.
Al desarrollar en el mundo moral el mismo tipo de racionalidad dinámica, el hombre moderno tiende a perder una base firme en qué apoyarse. Y mientras que en
algunos individuos eminentes esta caída en el abismo del yo sin llegar al fondo, representa una lucha grandiosa, un nuevo titanismo, en el hombre medio esta misma
dinámica conduce a una actitud frívola de no creer nada y a una aspiración infinita
por sensaciones continuamente renovadas", evidentemente es a esto a lo que se refiere Albert Camus en su famosa obra La Caída, y es éste el peligro de vivir de
acuerdo con los lineamientos del autor de Sentido y Vida, y más que eso aún,
según el mismo Karl Mannheim (Cfr. Ob. cit., págs. 192-194 y 199-201), estos
efectos principiando por una desintegración del carácter y de la conducta del individuo, llevarían después, en lo social, a la parálisis de la acción cooperativa y a
la desintegracióp social.
Veamos ahora algo sobre las tesis metafísicas del Sr. Abad Carretero. Ya en la
pág. 138, comentando a Scheler y Spinoza se define metafísicamente, asimismo en
la pág. 188 comentando a Berkeley, en la pág. 194 nos dice: "Lo único real y seguro
es nuestro deseo, esa es la verdad. Y no obstante, también oscila. Exacto cambiará
este deseo, pero no un deseo, porque de no morir, en cada instante tendremos uno,
del cual dependerá nuestro acto. Lo real no es, pues, lo que se desea, sino el desear
mismo; esto es el querer ahora". Podemos repetir, son en el fondo los problemas
de la teoría del conocimiento los que llevan al autor a estas tesis, es el problema
Gnoseológico el que lo lleva a afirmar la primacía de lo voluntario. Pero es en
Apart. 3 del Cap. IX (págs. 255 a 262) en donde desarrolla su posición metafísica
siendo en todo momento visible el hondo influjo que en él ha dejado el criticismo
kantiano, al cual en muchos aspectos se pliega y sus tesis y postulados deben ser
interpretados como intentos de escapar a la férula del maestro de Koenigsberg; también parece muy impresionado por las tesis idealistas de Croce y de Gentile. Su
sistema, aunque apenas esbozado en algunas páginas, queda definido como un idealismo subjetivo (afín a la escuela de Marbourg) y un absolutismo de la Voluntad
(Jo absoluto es la voluntad, el querer). Para escapar del "a priori" kantiano, recurre a la voluntad, que engendra el "Ser", en el instante, por el acto, y una vez
engendrado este Ser, pasa a ser existencia ( el autor se permite mucha libertad en

679

�el uso de los términos, que la filosofía tradicional ha cargado de sentido y hace
algunas declaraciones ambiguas, como en la pág. 258: "El ser es solo, pero han
de existir otros seres, pues solamente él y los demás son posibles" (¿será una afirmación panteísta? ¿ conducirá necesariamente hacia allá?).
En otras partes de su libro, el autor discute su teoría comparándola en el terreno
del voluntarismo con la de Schopenhauer y en lo relativo al instante con las ideas
de Bergson, tratando continuamente de probar y hacer resaltar la originalidad de sus
concepciones y las diferencias y méritos de su sistema. Sabido es que Filosofía ha
sido tradicionalmente amor a la sabiduría (al conocimiento) pero en el Sr. Abad
es su escepticismo el que lo hace abandonar el mundo del conocimiento y cabalgando en "el querer en el instante", dé jase llevar por los resbaladizos vericuetos del
vitalismo.
La axiología es rechazada en el sentido de no considerar el autor a los valores
como capaces de influír en la vida de la inmensa mayoría de los individuos ( eso se
deja para las personalidades refinadas y cultas). Su antropología o teoría de la
conducta humana y social, no toma en cuenta la teoría de los valores, confundiendo
el autor el saber axiológico que, como cualquier otro tipo de saber filosófico, sólo se da
en personas de refinada cultura, con el valorar mismo que es connatural al ser humano.
Crítica al existencialismo: el autor teme lo que llama el marchamo existencialista (las palabras son talismanes). Es verdad que en torño al término existencialismo, se ha hecho una publicidad de escándalo; para la gran masa del público
inculto, el término va unido a una idea de vida disoluta, o inmoral. En su reprobación expresa de las doctrinas existencialistas nos dice el autor: Existencia es igual
a muerte (ya dijimos que al enunciar su postura metafísica el autor se permite
una gran libertad con términos, a los cuales la filosofía tradicional ha cargado de
sentido). No se puede privar a ningún pensador, del derecho a usar el lenguaje y
los términos con el significado que quiera adjudicarles i pero al interpretar el significado de lo dicho por otros, no se puede permitir la libertad de .tergiversar y controvertir el sentido de lo expresado por éstos. Sabido es que, aún en lenguaje vulgar, para decir que alguien ha muerto, se dice que terminó de existir, luego ni en
lenguaje vulgar ni en el filosófico puede justificarse la aberración de identificar:
existencia y muerte. Pues bien, si nosotros tuviéramos que calificar el sistema del Sr.
Abad, aunque sabemos que no es de su agrado} lo llamaríamos un existencialismo,
si bien su falta de método lo hace muy incoherente ( cosa frecuente entre los exis•
tencialistas). Si comparamos su antropología con la existencialista y tratamos de
traducir los términos, tendremos: Querer en el instante igual a decidirse existencial;
vivir en el instante igual a existencia; vivir de acuerdo con el querer .:::::: ser auténtico; mundo personal del sentido íntimo
ser para-sí; mundo impersonal
ser
inauténticos. En común con los filósofos existenciales está su desprecio por la teoría
(Kierkegaard, Jaspers, Marcel, no creen posible una teoría de la existencia); con
Sartre tiene en común su mucho conceder importancia al presente y su imperativo
de realizar actos en los instantes, no es otra cosa que el realízate sartriano. Su desprecio por los valores está de acuerdo con Sartre y Heidegger; su considerar el arrepentimiento como una actitud inauténtica está de acuerdo con Sartre; en resumen
todas sus tesis antropológicas son existencialistas y con quien parece tener más parentesco es con Sartre. Se diferencia de los filósofos existencialistas por su posición
metafísica (idealismo subjetivo) y su énfasis en lo voluntario, pero este último
puede parangonarse a la "Libertad" existencialista. Sería interesante que el autor

=

, 11

=

confroñtara su teoría del Instante con Kierk
rd
.
existencialista que se ignora o ue tem
ega~ .. ~n consecuencia el autor es un
adhieran las personas poco cul~s.
e esta des1gnac10n por el significado que a ella
El Sr, Abad Carretero es muy erudito
c. t
siendo notable el que muchos de , t
Y I a en su obra gran cantidad de autores,
es os pertenezcan al campo de la • .
y exactas; tal parece que el autor tratara de
s CJ~nc1as naturales
1
del hombre los métodos de éstas lo
I
a gu_na manera de aplicar al estudio
su clara filiación kantiana.
'
cua quede quizá suficientemente explicado, por

::~;::1

En los últimos capítulos de s
b
humana, nacidas de la antrop:l:gí:a
el 1autor a expli?,aciones de la conducta
conducta" (Cultural Pateros) lo
1
' os ll~mados patrones culturales de
, s cua es son traducidos a
t
·
, (
sentido, ritmo etc ) Para termina d'
su ermmo1og1a querer,
'
. .
r, tremas que en un principio y a p f d N'
sus explicaciones psicológicas se alí
.
ar ir e 1etzsche
1
tendencias), pasan luego por losan con os ~donceptos freudianos o de Ribot (Triebeconceptos e la psicología social d M d
fluyen con las explicaciones de la antropología cultural y d
b
e lea ' con•
neo-freudiana de Erich Fromm.
esem ocan con a escuela
MIGUEL ANGEL ÜANTÚ

Haft d book 0 1 Latin American Studies
N9 21.-Prepared in The Hispanic Foun~
dation in The Library of Congress by a
number of Scholar. Editor: Nathan A.
Haverstock. University of Florida Press
GainesvilleJ 1959. xvi • 331 pp.
'

UNA DE LAS PUBLICACIONES norteamericanas más completas en lo que se refie.
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E;~ología, Lingüística y Antropologí~
Fmca; II, Artes: Hispanoamérica y Bra•

sil; III, Economía: General, Latinoaméric~ . ( excepto Brasil Y México)' Brasil,
Mexrco ( a cargo de la Dirección General
d.e Investigaciones Económicas de la Nacional Financiera, s· A · ) ,. IV, Ed ucacz.6n·
General, Hispanoamérica Y Brasil . v·
Geograf'ia: General, Area del Caribe
' '
Sudamérica Y Brasil; VI, Gobierno: Ge~neral; VII, Historia: General i El período colonial de Hispanoamérica Y Haití Y
los. siglos XIX y XX, Brasil; VIII, Relaciones internacionales: desde 1830 ·
IX, Trabajo Y Bienestar Social; X, Len~
gua Y Literatura: Lengua Hispanoamericana, Literatura Hispanoamericana (perí?do colonial y moderno) ; Lengua Y
Lit,e~atura del Brasil; XI, Leyes; XII,
Musica; XIII, Filoso/la; XIV, Sociología Y XV, Miscelánea.
La ordenación sistemática, de acuerdo
con la clasificación decimal) facilita el
man~jo de este importante manual que
~a s~do durante mucho tiempo magnífico mstru~ento de acopio de materiales
para traba1os de investigación.
JUAN ANTONIO AYALA

680
681

H.44

�MANUEL

GuT1ÉRREZ

NÁJERA,

Obras,

Crítica Literaria, I, Nueva Biblioteca
Mexicana, 4, Universidad Nacional Autónoma de México. Investigación y recopilación de E. K. Mapes, edición y notas
de Ernesto Mejía Sánchez, introducción
de Porfirio Martínez Peñalosa. Centro de
Estudios Literarios. México, 1959, 543
pp.

li

LA PUBLICACIÓN de las Obras Completas
de Manuel Gutiérrez Nájera era de
urgente necesidad, tanto para los investigadores, profesores de literatura, críticos literarios, como para el público en
general. Una de las dificultades con que
tropieza el estudioso de la literatura mexicana es la falta de textos depurados
y completos de los autores principales.
Irónicamente, muchos autores de fines
del siglo XIX y comienzos del presente
son conocidos tan sólo fragmentariamente
debido a esta carencia de textos. El caso
de Manuel Gutiérrez Nájera, bien
conocido como poeta pero muy mal como crítico literario, es uno de ellos; hay
que tener en cuenta que su obra, como
la de muchos de sus contemporáneos se
halla dispersa en revistas y periódicos,
en colecciones olvidadas y que aún no
han sido registradas met6dicamente por
los investigadores; además no sólo existe
esta dispersión, sino la coincidencia de
que muchos de sus artículos y crónicas
están firmadas por pseudónimos muchas veces difíciles de identificar. A obviar esta dificultad, la carencia de textos,
llega la Nueva Biblioteca Mexicana que
está editando noblemente el Centro de
Estudios Literarios de la Universidad Nacional Autónoma de México. Hasta el
presente han aparecido las siguientes
obras: JuAN DÍAz DE CovARRUBIAS, Obras
Completas (Tomos I y II); CARLOS DE
StoÜENZA v GÓNGORA, Libra astronómica
y filosófica; C. C. BECHER, Cartas sobre México y el presente volumen de
Gutiérrcz Nájera que hoy comenta-

682

mos. Desgraciadamente, estos valiosos
volúmenes permanecen aún hoy día en
el anonimato de los almacenes de la
Librería Universitaria o quién sabe dónde, pues el volumen de Gutiérrez Nájera, al año de haber sido publicado,
todavía no ha llegado a las librerías.
Por gentileza ~el Profesor Rafael Moreno y del Prof. Porfirio Martínez Peñalosa disponemos de un ejemplar que, precisamente por su escasez, juzgamos muy
valioso.
Han contribuido a la publicación de
este tomo de las Obras completas de
Manuel Gutiérrez Nájera los nombres de tres ilustres investigadores de las
letras Mexicanas: el Dr. Erwin K. Mapes, profesor de la Universidad de Iowa,
Ernesto 'Mejía Sánchez, investigador de
la Biblioteca Nacional de México y don
Porfirio Martínez Peñalosa del Centro
de Estudios Literarios de la UNAM. El
Dr. Mapes contribuyó a la difícil tarea
de reunir los materiales, identificarlos
y exhumarlos de los periódicos y revistas.
En 1936 comenzó su paciente labor de
indagación de los pseudónimos empleados por Gutiérrez Nájera; recogidos e
identificados los materiales el Dr. Mapes siguió aún recogiendo materia) que
se encontraba disperso y fijando todavía,
para mayor seguridad, los pseudónimos
que ofrecían aspectos dudosos. La base
del material de esta edición hay que
acreditarla, par tanto, al Dr. Mapes. Ernesto Mejía Sánchez, editor y anotador
de la obra, ha contribuido con una clara nota editorial a explicar el porqué
del acopio de materiales, los procedi~
mientas seguidos para la investigación y
la recuperación de bastantes piezas que
no había logrado reunir el doctor Mapes
y la ordenación de los mismos para presentar en forma orgánica el pensamiento
literario y crítico de Gutiérrez Nájera,
tan importante para tener una visión
completa de su obra en verso. La importancia de la 'Nota editorial' de 'Mejía
Sánchez, reside, a mi modo de ver, en

la exposición de un método riguroso de
trabajo que puede servir de pauta para
las investigaciones en trabajos posteriores similares; si se quiere ofrecer al lector un texto seguro1 necesario para los
estudios de alta crítica y de estilística,
es necesario investigar exhaustivamente
para que no quede ningún resquicio sin
la previa iluminación necesaria.
La introducción ha estado a cargo de
don Porfirio Martínez Peñalosa, profundo conocedor de la literatura mexicana
del siglo XIX y especialmente de los
or!genes del modernismo en México; sus
aportaciones a la literatura mexicana,
están, desgraciadamente, demasiado dispersas en revistas, tanto de la capital como de las provincias, y esperamos que
algún día nos haga el no pequeño servicio de ofrecérnoslas en un volumen sistemático. Martínez Peñalosa, siguiendo
el criterio de la Escuela Estilística de
Madrid, enriquecida por las teorías de
Dámaso Alonso, estudia la influencia de
la estética personal de Gutiérrez Nájera
en su obra literaria: necesario es, pues,
partir de este texto de crítica para percibirla en toda su plenitud. Para ello
reconstruye el ambiente en el cual se
formó Gutiérrez Nájera y aporta valiosos
datos para el conocimiento de la retórica
oficial o estudios literarios públicos que
pudieron haber contribuído a la especial
conformación personal estética de Gutiérrez Nájera. Recorre difíciles caminos
bibliográficos y maneja textos originales
y ya olvidados que son de difícil acceso
al público en general. Esta reconstrucción de una época de la cultura mexicana es1 a mi modo de ver, lo más valioso
del trabajo de Peñalosa. Esta reconstrucción de una época, le sirve para hacer
un análisis a fondo de las ideas estéticas,
tanto del modernismo como del propio
Gutiérrez Nájera 1 lo que nos ayuda a
situarlo en una perspectiva sin igual para
el estudio estilístico del poeta. La Nueva
Estilística ha pretendido, con loable esfuerzo, desentenderse de todas las cir-

cunstancias externas que concurren a la
creación de determinada obra literaria;
sin embargo, ni el mismo Vossler, que
tanto énfasis puso en el estudio de la
obra poética o literaria desde adentro1
pudo desentenderse de todos los presupuestos sociales o vitales ínsitos en ella:
un ejemplo lo tenemos en su Lope de
Vega, donde no tiene más remedio que
situar al poeta español en el marco de
su época y de su ambiente. Martínez
Peñalosa logra entrar en el poeta Gutiérrez Nájera precisamente a través del
crítico y esteta Gutiérrez Nájera, conjugando admirablemente el dato ambiental con el personal.
La lectura de los textos de Gutiérrez
Nájera nos lleva de la mano hacia sus
conceptos literarios, a través de una prosa que sin tener todas las iridiscencias
de la prosa modernista de Martí, Rubén
o Rodó, tiene la admirable solidez y
la fluidez de un español contrastado en
profundas lecturas y en una sólida formación. Y no olvidemos, tampoco, la
lección de honestidad del Duque Job,
lección para nuestros actuales críticos
de quienes un día dijo Unamuno refiriéndose a todos los de habla castellana,
11
que no hacen crítica sino que se dejan
llevar por el ruido de sus intestinos".
JUAN ANTONIO AVALA

FRANCISCO Ro MERO: Relaciones de la
Filosofía. Col. Nuevo Mundo, Ed. Perrot.
HISPANOAMÉRICA tiene, en Francisco Romero, uno de sus más dignos maestros y
una de sus más vigorosas mentalidades
filosóficas. Desde Buenos Aires ejerce una
decisiva función de orientación 1 de sugerencia, de acercamiento entre los filósofos hispanoamericanos. Pensador original, riguroso, discip1inado, limpio. Autor de un copi:oso número de libros,
folletos 1 prólogos 1 notas y comentarios.

683

�: 1

1·''I

1

i
11,
:1

\
1
1

Maestro generoso de varias generaciones
argentinas que llevan, en algún modo,
su sello y su estilo. Ciudadano ejemplar
que ha sabido enfrentarse, con insobornable dignidad, a la demagogia de regímenes deshonestos y opresores. Escritor
de estilo sobrio, preciso, elegante ...

Sobre mi escritorio tengo, frente a mí,
un pequeño libro por su extensión de
grandes proyecciones: 11Relaciones de la
Filosofía" (Editorial Perrot, Colección
Nuevo 'Mundo, Buenos Aires). Me lo ha
enviado su autor, Francisco Romero, con
una dedicatoria que atribuye 1 sobre todo,
a los muy afectuosos sentimientos de
anústad que nos unen, pero que mucho
me enaltece y me honra por venir de
quien viene. En la primera parte del
libro, el autor estudia las relaciones y
las diferencias que median entre la experiencia filosófica y la experiencia religiosa; confronta la actitud filos6fica con
la actitud científica y con la experiencia poética i y termina sentando, con
envidiable claridad, las conclusiones de
su investigación. En la segunda parte de
la obra, el Prof. Romero examina cuidadosamente las alianzas de la Filosofía
con la Religión, con las Ciencias, coil
la Psicología, con las Artes, con la Política y con la Historia. Una vez más, el
autor se siente impulsado a terminar su
estudio con unas precisas y congruentes
conclusiones. Hasta aquí la presentación
radiográfica -"sit venia verbo"- del
libro. Vista la osatura, veamos ahora la
carne y la sangre del pensamiento vivo,
que intentaremos recrear.
La Filosofía es, por una parte, experiencia personal del filósofo: meditación,
creación y crítica; por la otra, experiencia filosófica de la humanidad: tradición, doctrinas y sistemas. Pero como
existen otras actitudes humanas que, de
un modo y otro, son de especie cognoscitiva o mantienen alguna afinidad con
el conocimiento, es preciso confrontar las
posturas.

684

Religión y Filosofía abarcan, en cierto
modo, la totalidad. Ambas coinciden en
interesarse por la realidad, el sentido de
la vida y el puesto del hombre en el
universo. Como la Religión, también la
Filosofía ha pretendido frecuentemente
ser ella también una vía de salvación:
platonismo, estoicismo, epicureísmo, neoplatonismo, spinozismo, marxismo, positivismo comteano ... Y sin embargo, median, entre Filosofía y Religión, importantes diferencias: mientras la actitud
religiosa tiene, como rasgo fundamental,
la reverencia j la actitud filosófica es puramente cognoscitiva. El filósofo, ante la
Divinidad, se comporta como cognoscen•
te y no como creyente.
La filosofía, ºciencia de los principios11
como se le ha definido, "investiga las
razones o fundamentos supremos capaces de dar cuenta del conjunto, tanto en
exhaustiva extensión y multiplicidad, como en radical hondura y profundizaci6n"
(pág. 15). De la totalidad se despren•
den dos caracteres inseparables: la renuncia a los supuestos y la problemáticidad. La ciencia, en cambio, "parte de
ciertas admisiones, de ciertas suposicio•
nes que no discute y a '"las que tácitamente atribuye certidumbre" (pág. 17). Trátase de un saber particularista, próximo
y objetivo. La experiencia filosófica, a
diferencia de la científica, es originariamente subjetiva, aunque requiera una
elaboración objetiva que la justifique.
Frente 11 a la constricción que significa
para el filósofo su constitucional aspira•
ción a la verdad objetiva y a la coherencia radical", el poeta, testigo y eco de
su realidad, nos expresa verdades que
son sus múltiples y cambiantes impresiones ante las cosas. En el espíritu resonan•
te de los poetas "cada uno de sus testimo•
nios vale por sí, sin acordarlo con los
demás; cada uno lleva en sí su propia
garantía, porque la evjdencia poética no
requiere ningún contraste con algo exterior a ella" (pág. 46) . La obra del
filósofo, que sólo vale por su referencia

a algo que le es externo, a la realidad,
no es claramente controlable, como la
del científico, ni cerradamente insular,
como la del poeta. Si la experiencia filosófica tiende, en su elaboración doctrinal, a constituir la conciencia de la
realidad, es menester que el filósofo sea,
ante todo, una conciencia.
Entre Filosofía y religiosidad suelen
darse alianzas diversas: resulta supeditación a una creencia dogmática, libérrima indagación del principio religioso,
aclaración de ciertos problemas religiosos
con los propios recursos filosóficos. Como
culminación del proceso metafísico, pue•
de surgir el motivo religioso ( Bergson,
Alexander) , o trasponerse al plano de
lo humano (Feurbach, Comte).
El consorcio de la Filosofía con la
cientificidad en general, con el espíritu
de rigor y aproximación a los hechos,
se da, en las más diversas formas, desde
la Antigüedad -con los atomistas y
Aristóteles- hasta nuestros días -Meinong, Husserl, Stumpf, Hartmann-.
"El encuentro de la filosofía con la psicología ocurre de dos maneras principales: como implantación de la reflexión
filosófica en el terreno psicológico, en
los términos de un psicologismo que relativiza todo conocimiento y concibe también los valores como dependientes de
la psique i y como atribución de los caracteres de suma inmediatez y de originalidad a la autoexperiencia, la que así
es interpretada como una experiencia
metafísica" (pág. 71).
Las conexiones de la Filosofía con las
artes -con la poesía sobre todo-- empiezan desde aquellos antiguos poemas
cosmogónicos y se continúan, en nuestros días, en sistemas, como el de Schelling y el de Vasconcelos, que asignan a
lo estético una significación primordial
de la realidad.
La relación entre Filosofía y Política
ha sido venturosa en ciertos casos ( siglo
XVII en Inglaterra), y en otros un con-

tubemio ( autoritarismo de tipo totalitario).
La alianza con la historia, anticipada
por Vico, cierra al parecer, el ciclo. Concluye Romero: "No hay inconveniente
para el hombre en anudar muchas amistades i es locura que no se desprenda de
las que contradicen su índole o se oponen al cumplimiento de su vocación y
su destino. De manera semejante, la filosofía debe persistir en las alianzas compatibles con su condición de ser la autónoma reflexión sobre cuanto hay, y rechazar enérgicamente las demás" (pág.
83). A este imperativo ha intentado atenerse, a lo largo de toda su trayectoria
filosófica, Francisco Romero. Una incorruptible voluntad de verdad y una ferviente proyección al realismo, caracterizan el filosofar -intransigente e insobornable- del maestro argentino.
AGUSTÍN

BASAVE fERNÁNDEZ DEL VALLE.

Luts REcASÉNs SrcHES: Tratado Ge-

neral de Filosofía dtl Derecho. Ed. Porrúa, S. A., México, 1960.

comprensivo y pe•
netrante; hombre de buena voluntad y
cristiano sincero, Luis RECAsÉNs S1cHES
deja pasear, en todos sus libros, esa su
andante hispanolocuencia para hablar a
sus lectores "ex abundatia cordis". Fruto de una ejemplar vida vocacional
-disciplinada, tenaz, inteligente- lo
constituye su "Tratado General de Filosofía del Derecho11 , pulcramente editado, hace menos de un año, por la Editorial Porrúa, S. A. No se trata de un
libro más -importante siempre, por venir de quien viene- sino de la obra
maestra, del libro que objetiva la vida
teorética de Luis Recaséns Siches. En
ella está toda la rica y fecunda experiencia de su labor docente; la meditación, sistemática y continua, de los temas
y problemas que no puede eludir la FiJUSFJLÓSOFO LIMPIO,

685

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11

11

losofía del Derecho j la honrada y decidida toma de posición personal.
Recogiendo lo substancial de Vida Humana, Sociedad y Derecho, pero insertándolo en un nuevo y superior encuadre, Recaséns logra, en su Tratado General de Filosofía del Derecho, una visión
omnicomprensiva -humanamente hablando--- del sentido y de la estructura
de esta disciplina. En veintiún capítulos
distribuye, con irreprochable orden metodológico, los temas primordiales de la
Filosofía del Derecho. A lo largo de las
setecientas quince páginas del grueso volumen (incluyendo los índices y la bibliografía), el autor describe y analiza
la labor del jurista; ubica el Derecho
dentro del complejo universo i determina
su tipo de realidad; la diferencia de las
normas morales y de las reglas del trato
social i le opone a la arbitrariedad i establece sus funciones en la vida social;
acota los conceptos "Derecho subjetivo11
y "Deber jurídico"; estudia la contextura íntima de la persona y de la personalidad, como base indispensable para conocer la personalidad jurídica del individuo y de las colectividades i apunta los
componentes, las fuentes, el sistema y el
cumplimiento del orden ju,rídico vigente;
examina la relación entre Estado y Derecho; plantea la necesidad de la estimativa jurídica y fundamenta, radicalmente, el conocimiento estimativo sobre el
Derecho; asigna, a los ideales jurídicos,
un carácter de historicidad; la justicia
y la valoración jurídica son presentadas
en su esencial estructura y relación; dentro de una tipología de las principales
filosofías jurídicas se penetra en la doctrina pcrsonalista, como en un humanismo y en la doctrina transpersonalista,
como en un antihumanismo; sentados los
principios de estimativa jurídica, se estudian los derechos del hombre, el bienestar general y los postulados de una convivencia y cooperación justas; concluye
el autor ofreciendo su teoría del logos
de lo razonable -anticipada ya en otro

686

libro como método de interpretación del
Derecho. Hasta aquí, en rápido y sucinto panorama, la contextura esencial de
la obra.
El autor nos apunta, en el prólogo,
su intención primordial: "Con el presente libro intento modestamente ofrecer
no sólo unas meditaciones de auténtico
carácter filosófico sobre los temas fundamentales del Derecho (sobre sus supuestos, sus determinantes ontológicos,
lógicos y gnoseológicos, sus criterios estimativos y sus funciones prácticas). Intento, además, ofrecer a los juristas y a
los estudiosos del Derecho la vía para
una multitud de aplicaciones prácticas
en la política legislativa, en la función
judicial, en la labor consultiva y patrocinadora del bufete. En suma, trato de
tender un puente entre las especulaciones
puramente teóricas y las necesidades de
la vida en nuestro tiempo" (p. XVIII).
Advierte Recaséns Siches que su libro,
en cuanto a extensión material, es un
libro largo. Y hasta confiesa que no lo
ha escrito en un estilo sobrio y conciso.
Prefiere la exposición "insinuante, reiterativa, aclaratoria, e incluso, a veces,
insistentemente machacona" (p. XIX).
¿Motivos? Aunque el autor no los aduce, me atrevo a pensar que en la base
de su filosofar hay un concepto reiterativo del método filosófico, como también
se da en Heidegger, por ejemplo. ¿Acaso
el mismo José Ortega y Gasset, maestro
queridísimo de Luis Recaséns Siches, no
solía expresar que la filosofía se toma
como a Jericó, a base de darle vueltas?
Trátase, en el fondo, de una estrategia
de aproximación cicloide. Al girar en
derredor de los mismos temas, éstos se
nos aparecen una y otra vez, con persistente reiteración, pero cada vez más
próximos y bajo un ángulo diferente.
Atento siempre a cumplir el imperativo
orteguiano: "la claridad debe ser la cortesía del filósofo", el Dr. Recaséns Siches,
se expresa en un estilo amable, sugestivo,
limpio, elegante, . . Su sintaxis -cuan•

do habla o cuando escribe- es irreprochable, acabada, perfecta. Con ejemplar
honradez, el autor nos anticipa su personal orientación: "En este volumen presento la maduración de mis meditaciones
de Filosofía del Derecho y de la Política,
sobre la base de una metafísica raciovitalista, y de una axiología humanista
de raíz cristiana" (págs. XIX y XX).
Hubiese sido deseable, no obstante, una
mayor explicitación de estas bases y de
la concreta relación entre una metafísica
racio-vitalista y de una axiología humanista de raíz cristiana.
Para explicar la variedad y las transformaciones del Derecho positivo, para
comprender el fundamento justificativo
de la diversidad y de los cambios en los
ideales jurídicos, el Dr. Recaséns Siches
recurre a la teoría orteguiana de que
"lo esencial de la naturaleza del hombre
consiste en que el hombre no es naturaleza, sino que es historia". La frase, aunque con algún fondo de verdad, nos
resulta inadmisible. Es cierto que la vida
del hombre no viene hecha, sino que se
va haciendo. Pero no es menos cierto
que la vida humana no puede reducirse
a mero proyecto, porque los proyectos
se hacen sobre la base de ser ya algo
quien los formule. Y un proyecto no
merecerá nuestra adhesión si no concuerda con nuestro peculiar modo de ser,
Toda historia es historia de una naturaleza. Sin una estructura permanente del
hombre, sin una naturaleza, ¿ cómo historiar lo historiado? Por lo demás, el propio Recaséns parece sostener, en otro
de sus libros (Sociología), la unidad fundamental de la naiuraleza humana, basada en un conjunto de caracteres biológicos y psíquicos, y en un sistema de
funciones espirituales. El hecho de que
el hombre tenga historia no invalida el
hecho, más radical, de que tenga naturaleza. En medio de la alteración constante, se mantiene nuestra estructura permanente.
Un punto que nos llevaría muy lejos

en su elucidación -y desgraciadamente
no disponemos, por ahora, del espacio
requerido- es el de saber si puede darse una auténtica seguridad jurídica en
un régimen notoriamente injusto. Permítaseme, por lo menos, apuntar mi convicción -desarrollada en algún artículo que escribí hace algunos años- de
que no puede florecer una verdadera seguridad en franca oposición a los principios de justicia.
Ubicado el Derecho en el reino de la
vida humana, aparece como una forma
de existencia que pertenece, por una
parte, a la categoría de lo normativo, y
por la otra, a la categoría de lo colectivo. "El Derecho no es -para Luis
Recaséns Siches- un valor puro, ni es
una mera norma con ciertas características especiales, ni es un simple hecho
social con notas particulares. Derecho
es una obra humana social (hecho) de
forma normativa encaminada a la realización de unos valores" (pág. 159).
Supera así, el autor, la pretendida equivocidad del Derecho, uniendo inescindiblemente, por una triple reciprocidad,
las tres dimensiones de lo jurídico. Y
continúa el maestro Recaséns Siches su
camino. Con paso firme, con espíritu
cauto, con esperanza manifiesta ... Consigo lleva no tan sólo una sólida base
científica, sino también -y acaso másun "esprit de finesse" que penetra en
los problemas de la vida humana con
todas sus variadas razones y ardientes
anhelos.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Huoo FRtEDRtCH: Estructura de la Lírica Moderna. De Baudelaire hasta nuestros días. Traducción española de Juan
Petit ( 412 págs.). Biblioteca Breve.
Editorial Seix Barral, S. A., Barcelona,
1959.
FrLÓLooo E HISTORIADOR de la literatura, profesor en la Universidad de Fri-

687

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burgo de Brisgovia, académico numerario de Ia "Akademie für deutsche Sprache und Dichtung" y discípulo de personalidades como Vossler, Curtius y Jaspers, Hugo Friedrich es actualmente, sin
lugar a dudas, uno de los principales
críticos y estudiosos de los problemas de
la moderna literatura.
El libro que nos ocupa, producto de
reflexiones que, según el autor, fueron
iniciadas en 1920 (época de sus estudios
secundarios), nos ofrece un panorama
completo de las direcciones que ha tomado la lírica moderna desde Baudelaire, pasando por Rimbaud y Mallarmé.
En este difícil terreno, donde las irregularidades1 los más variados giros y una
vasta producción invade todos los campos1 Friedrich se mueve con facilidad;
profundo conocedor de los íntimos resortes de la poesía, de las corrientes literarias en lenguas romances y germánicas, va a las fuentes mismas y trabaja
el material huidizo y cambiante con el
rigor y la seriedad del verdadero investigador.
Como no se trata aquí de estudiar la
historia de la lírica moderna sino su estructura, dice el autor en su prólogo 1
han quedado fuera muchos autores importantes. Así, se observa la ausencia
de Lautréamont, George, Hofmannsthal,
Carossa y muchos más que sería largo
enumerar, pero en cambio la marcha del
libro se apoya en los tres grandes re~
presentantes -y creadores- de la lírica
moderna: Charles Baudelaire, Arthur
Rimbaud y Stephan Mallarmé.
Para ingresar al extraño recinto de
esta lírica es necesario tener presentes
algunas de sus características, mismas
que la vuelven difícil y hermética. Estas condiciones, impuestas a la poesía por
los autores arriba mencionados, no como fenómenos aislados sino inmersos en
una corriente espiritual que desembocará en el presente siglo, nos presentan
el poema como una entidad que se basa en sí misma, que rompe con su pa-

688

sado y se planta solitario en una realidad que continuamente lo niega. Por
otra parte, el poeta deja de trasmitir la
"familiaridad" porque a menudo prescinde del yo personal, dejando así de
participar como individuo privado en su
poema. Estas y otras circunstancias provocan una doble situación: por una parte, los no iniciados desprecian solemnemente esta producción que no llegan
a comprender; por la otra, los admiradores de esta poesía, carentes de sentido
crítico, la defienden un poco a ciegas sin
que puedan acertar con el centro mismo
del poema. Pero declara Friedrich categóricamente: ºLa poesía moderna1 lo
mismo que el arte moderno no pueden
defenderse ni atacarse 'a priori' ". Y
más adelante nos dice que la lírica moderna no puede explicarse 1i no se conocen e investigan previamente las categorías que la forman y que permitirán
describirla. Dichas categorías, casi todas negativas, nos conducen hasta el umbral y nos permiten entrever el secreto
de esta poesía. Pero Friedrich se pregunta por qué la poesía moderna se puede describir mejor a base de atributos
negativos que positivos. Podría ser que
estos poetas estuvieran adelantados a nosotros i o bien que se trata de una posibilidad definitiva de asimilaci6n. Lo único que acepta es el hecho verdadero de
que nos encontramos frente a una anormalidad.
Antes de ocuparse de Baudtlaire,
Friedrich estudia los antecedentes inmediatos: Rousseau ( ruptura con la tradici6n) ; Diderot ( poesía como misterio) ;
Novalis (la oscuridad y la incoherencia
como premisas de la sugestión lírica).
De todo esto concluye el autor: "Interioridad neutral en lugar de sentimientos, fantasía en lugar de realidad, mundo fragmentario en lugar de mundo unitario, fusi6n de lo heterogéneo, caos1 fascinación por medio de la oscuridad y
de la magia del lenguaje, pero también
un operar frío análogo al regulado por

la matemática 1 que convierte lo cotidiano en extraño; ésta es exactamente la
estructura dentro de la que se colocarán
la teoría poética de Baudelaire, la lírica
de Rimbaud, de Mallarmé y de los poetas actuales. Esta estructura permanece
visible incluso en los casos en que sus
distintos miembros han tenido que ser
desplazados o completados" (p. 38).
Baudelaire es el poeta que abre, por
así decirlo, la llave de la poesía moderna. Por eso el autor considera que con
este poeta la lírica francesa empieza a
interesar a Europa. El problema de Baudelaire es la existencia en un mundo rodeado de máquinas, civilización, técnica,
comercio y todas esas formas de la vida
contemporánea que niegan o destruyen
la vida del espíritu, el individuo en su
intimidad. De aquí parte cierta poesía
de Baudelaire, concretamente aquella en
la que se huye de la realidad negándola 1
para plantar5:C en el centro de ese ámbito
misterioso en el que brotarán las más
extrañas y desconcertantes visiones, mismas que escandalizaron a su época y a
sus contemporáneos.
Al situar Friedrich al poeta Baudelaire en el inicio de la poesía moderna, y
al enfocar su obra tratando de descubrir
su secreto y su valor, se agrega a esa
crítica contemporánea, cada vez más creciente, que ha dejado de lado aquella
vieja concepción del poeta maldito, sancionado con el exilio social. Ahora, después de que Francia ha celebrado el
centenario de Las flores del mal, después
de que su Universidad le dedica cátedras
año tras año, Baudelaire guarda el sitio
que le corresponde en la historia de la
poesía moderna. Friedrich concluye su
capítulo sobre Baudelaire resumiendo todas las características de su obra: "Belleza disonante, eliminación del corazón
en el asunto de la poesía, conciencia
anormal, ideal vacuo, desobjetivación y
misteriosidad, nacidos de las fuenas mágicas del lenguaje y de la fantasía absoluta y semejante a las abstracciones de la

matemática y a las curvas melódicas: he
aquí los elementos con que Baudelaire
preparó las posibilidades que habían de
adquirir realidad en la lírica del porvenir" (p. 86).
Arthur Rimbaud es el otro poeta que
marca el camino. Esta extraña figura
que antes de llegar a los veinte años se
encerró en el más absoluto silencio, sigue siendo todavía un misterio, pero no
obstante esto1 los estudiosos y críticos que
se han dedicado a investigar su obra la
han iluminado abriendo las puertas que
conducen a su interpretación. En este
libro señala Friedrich cómo la destrucción de la realidad 1 la deshumanización,
la rebelión contra la tradición cristiana,
pueden explicamos esta obra que esconde las más altas expresiones poéticas del
siglo XIX y cuya singularidad sobresale
en toda la producción literaria de occidente. Pero si bien Baudelaire y Rimbaud se mueven en una atmósfera anormal y a veces viciosa, Stephan Mallarmé, el continuador de una obra por ellos
comenzada, poseerá todas las virtudes y
la tranquilidad de un hombre que vive
una vida normal y 11en paz con la sociedad". Pero Mallarmé el continuador
es también el que empuja la poesía hacia planos de pureza y abstracción que
van a encontrar eco en las principales figuras de la poesía del siglo XX. La falta
de espacio nos impide comentar ampliamente todo lo que Friedrich expone sobre este poeta francés que trabajó la
palabra hasta sus más recónditas posibilidades. Digamos solamente que en su
obra se encuentra la negación de toda
tradición humanística y literaria, el más
completo aislamiento y la presencia,
única y permanente, de ese lenguaje en
el cual buscó y experimentó toda su riqueza.
Paul Valéry, T. S. Elliot, Ungaretti,
Guillén, Saint-John Perse y otros1 son los
herederos de los tres poetas que ocupan
gran parte de este libro sobre la estructura de la lírica moderna. A algunos de

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ellos dedica el autor estudios especiales
y acompaña al final un gran número de
poesías que en la edición española se
publican en la lengua original con su
traducción correspondiente.
Este libro de Hugo Friedrich, sin duda uno de los pocos que se han escrito
abarcando el inmenso campo de la moderna poesía, debe considerársele por lo
mismo como indispensable para el estudio de todos estos problemas de la lírica
moderna, difícilmente alcanzables en
obras semejantes, que los enfocan desde
un punto de vista más cercano a la historia de la literatura que a la obra misma.
El mérito de este libro radica pues en su
enfoque directo y en su trato con la obra
poética de autores franceses, alemanes o
españoles, todo dirigido con la intención
que nos anticipó en el prólogo: el estudio, más que de autores determinados,
de la lírica moderna en su vastedad y
extensión, de su estructura interna y sus
más altas manifestaciones desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días.
ALFONSO RANGEL GUERRA
RAFAEL GunÉRREZ GIRARDOT: Jorge
Luis Borges, Ensayo de interpretación.
Instituto Ibero-Americano de Gotemburgo, Suecia. "Insula", Madrid, 1959.
EL JOVEN AUTOR de este libro, conocido
ya de los lectores de habla española por
numerosas obras, entre las cuales se pueden señalar La imagen de América en
Alfonso Reyes, La literatura alemana
actual, numerosos artículos en revistas
españolas y americanas y sus traducciones de H0lderlin y Heidegger, nos ofrece en este libro una visión del escritor
argentino Jorge Luis Borges, caracterizada sobre todo por una lucidez y comprensión tales de la obra borgiana, que
lo llevan a una penetración del sentido
oculto en el laberinto cerrado y engañoso de Borges. Así, la lectura de este en-

690

sayo de interpretación nos abre las puertas de su mundo mágico, que en su apariencia cargada de símbolos y representaciones guarda el mensaje de un espíritu agudo, que como poco$ en América
ha sabido enfrentarse a los capitales problemas de la cultura occidental.
En su Noticia Preliminar, explica Rafael Gutiérrez Girardot que ha pretendido "señalar, simplemente, algunos temas, formas y motivos literarios de la
obra de Borges". Por aquí se alcanzará
su condición de novedad y una continuación de la tradición europea. Siguiendo la frase de Marcial Tamayo y
Adolfo Ruiz Díaz, afirma que "Borges
es, a la vez, el enigma y la clave de la
literatura hispanoamericana, si ésta quiere ser literatura contemporánea''.
El campo de la crítica y la historia literaria hispánica es el primer terreno
que permitirá al autor entender la posición occidental de Jorge Luis Borges,
para Jo cual esboza a grandes rasgos las
condiciones y la dirección de la crítica literaria en los comienzos del siglo. Este
horizonte, en el que -partiendo de la
idea de que crítica y poesía marchan juntas en nuestra épOCB- no se encuentra
más que la ausencia de una verdadera
crítica y un florecimiento de los "isrnos",
aclara la actitud del escritor argentino, que tomó conciencia del problema y
da cabida en su obra a todo aquello que
es difícil encontrar en otros autores. Pero sobre todo, es en la crítica del lenguaje donde Gutiérrez Girardot deja ver
más claramente la autenticidad de la
obra de Borges, utilizando para ello El
idioma de los argentinoJ, escrito en el
que se desarrolla toda una teoría no sólo sobre ese idioma de los argentinos sino sobre el idioma español en general.
Así por ejemplo, refiriéndose a la riqueza del Diccionario de la lengua española, considera los sinónimos como simple
comodidad y señera mental que permiten, sin cambiar de idea, cambiar de
ruidos; o también, para citar otra vez

sus ideas, dice que "las literaturas que
usan el idioma español" son 11 clientes del
diccionario y de la retórica, no de la
fantasía 11 • En una palabra, todo lo que
afirma Borges a este propósito lleva la
intención de patentizar la necesidad de
llegar a una crítica más amplia del lenguaje corno tal, es decir, afirmar, descubriéndolas, sus verdaderas riquezas que
nos remitirán, por la expresión lingüística, el pensamiento mismo del hombre.
De ahí que Borges piense que la metáfora tiene una función intelectual: "Metaforizar es pensar, es reunir representaciones o ideas ... "
Otros aspectos que estudia Rafael Gutiérrez Girardot son la precisión de la
imagen, la ironía y su motivación, el laberinto, el universo, el valor de las citaS
que se pasean en los libros de Borges.
Estos juegos de Borges, que atraen por
su singularidad al lector, esconden, como ya se dijo, una posición intelectual
ante los viejos problemas humanos desenvueltos aquí bajo alegorías o símbolos.
Siguiéndola siempre de cerca, el autor
hace de la obra de Borges un verdadero
y completo ensayo de interpretación que
no es puramente filosófica porque, como
dice el mismo autor, al hacerlo se desconocería la naturaleza literaria de esta
obra.
En los últimos años, Borges ha despertado el interés de los lectores hispanoamericanos, y últimamente se ha visto
cómo los públicos europeos empiezan a
fijarse en él, gracias a las traducciones
francesas, alemanas o inglesas de sus libros. Y paralelo a este movimiento de
los lectores de ambos continentes, se observa otro de los críticos. Todo esto nos
habla de la importancia y la trascendencia de la obra de Jorge Luis Borges, por
muchos años desdeñada y acusada de un
aislacionismo que más bien practicaban
sus acusadores. Esta obra, difícil y rica,
ha llegado a ser una de las principales
manifestaciones de la literatura americana, que con autores como Borges rom-

pe las fronteras de la provincia para uria
ubicación universal. La obra de Rafael
Gutiérrez Girardot, sumada a la de Ana
María Barrenechea, a los ensayos de
Henríquez Ureña, Francisco Romero,
Etiemble y muchos más, a los que debe
agregarse Ramón Xirau, con un ensayo
publicado recientemente, ayudará a entender mejor esos cuentos y narraciones
de Jorge Luis Borges, donde lo fantástico adquiere proporciones grandiosas
que ya nada tienen que ver con la vacía
creación de mundos irreales, desvinculados de las verdades de los hombres.
ALFONSO R.ANGEL GUERRA
CÉSAR SEPÚLVEDA: "Derecho Internacional Público". Ed. Porrúa, México,
1960.
Acaba de salir a la luz pública el libro del Maestro Titular de la materia
de Derecho Internacional Público de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad Nacional Autónoma de México, señor licenciado César
Sepúlveda, intitulado Derecho Internacional Público. Esta obra es, a no dudarlo, una buena e importante aportación
a esta especialidad jurídica, ya que su
autor ha hecho un concienzudo y profundo estudio de las diferentes cuestiones que integran al Derecho Internacional de nuestros días.
La primera parte de la obra --que podríamos llamar introductiva-, con pulcritud, nos lleva hacia los orígenes de
esta ciencia jurídica, presentando los
últimos adelantos e investigaciones, nada
menos que sobre el propio fundador de
ella, Francisco de Vitoria, a quien otros
:tutores disputaban tal honor para atribuírselo al holandés Hugo Grocio.
Su exposición de las doctrinas lusnaturalistas, en la que descuella, como
ninguna otra, la Escuela Hispana del Derecho de Gentes, se desenvuelve con claridad e interesante secuencia por las pá-

691

�ginas de esta obra, sin olvido de ninguno de los componentes de ella.
Asimismo el autor, con gran tino, nos
presenta a los autores los-Naturalistas
laicos, que comenzando por Alberico
Gentili y seguido de Hugo Grocio, nos
permiten asomarnos a ese mundo del pasado jurídico internacional en que estos
publicistas establecieron nuevos lineamientos --con un carácter ya más científico-- los cimientos del Derecho Internacional.
En el capítulo tercero, el autor se refiere a los positivistas destacándose, desde
luego, los grandes maestros de esta eta·
pa histórica.
El Lic. César Sepúlveda estudia en
su obra con singular disposici6n y méto•
do, en el capítulo IV, "La Naturaleza y
la Esencia del Derecho Internacional'',
atendiendo a las discusiones que ya han
sido frecuentes en el curso del proceso
gestatorio jurídico internacional y, sobre
todo, en relación con la debatida cuestión sobre la juricidad del propio Derecho Internacional.
Dadas las proporciones de esta nota,
resultaría prolijo tomando en consideración el nutrido y abundante material de
la obra que nos ocupa, el hacer un comentario más extenso, porque el esfuerzo de este ameritado maestro internacionalista mexicano, en el campo del Derecho Internacional, es digno de reconocimiento y alabanza, ya que, no sólo su
aportación constituye una ampliación y
fijación de los principios fundamentales
que animan al Derecho Internacional,
material reservado sólo a especialistas,
sino que viene a constituir una positiva
e indudable ayuda, como guía, no sólo
para los especialistas y catedráticos, sino
también para estudiantes y público lector, en general, al considerar, no solamente la selección de los temas a estudio, su ordenación y presentación, sino
también por la fluidez y claridad expositiva que caracteriza a esta obra, la que

indudablemente recibirá, con beneplácito,
una gran acogida.
ALBERTO GAR.CÍA GÓMEZ

ToMÁS MENDIRtCHAGA CUEVA. Apellidos
de Nuevo León. Abside, Revista de cultura mexicana. Guerra. Apellido materno
de Fray Servando; 1958, XXII-4; pp.
417-438; y Mier; 1959, XXIII-3; pp.
253-289.
COMENTAMOS oos artículos y no un libro. Hay artículos que tienen mejor calidad que muchos libros. Las veintiuna
páginas del primero y las trcintaiséis del
segundo, constituyen los primeros trabajos genealógicos de importancia, publicados por autores nuevoleoneses sobre familias nuevoleonesas. Y estos ensayos
superan su categoría, cuando se refieren
a un personaje de gran relieve en la historia nacional: Fr. Servando Teresa de
Mier.
La genealogía es una de las ciencias
auxiliares de la historia más eficaces. Ya
se habían escrito en Monterrey algunas
notas sobre ascendencias familiares. Pero
nunca en la forma técnica y erudita que
Mendirichaga. Investigador tenaz e inteligente, ha dedicado largos años a escudri~ar los archivos oficiales y eclesiásticos, no sólo de Nuevo León, pero de
aquellos lugares a donde le llevan las
enmarañadas raíces de un linaje.
Se observa en ambos magníficos ensayos un afán exhaustivo del tema. Y lo
alcanza con creces; aclarando1 de paso,
lo que hasta ahora se ha dicho; sobre
todo del apellido Mier. Otra finalidad
obvia del autor es la de probar, a todas
luces, la hidalguía de los conquistadores
y pobladores del Nuevo Reino de León;
con lo que deshace los tradicionales y
maliciosos fundamentos judíos, posteriores a Carvajal.

PLINIO D. ÜRDÓÑtz. El Benemérito Educador Nuevoleonés Profesor Dn. Straf,n
Peña. Datos biográficos. Imprenta Villarrubia; Monterrey, 1960. 147 pp. Ilust.
ExtsTEN VARIOS ensayos biográficos del
benemérito profesor Serafín Peña. Este
es el primero más o menos amplio y completo. Con excelente espíritu de orden,
el autor lo ha dispuesto en cinco partes.
Los datos biográficos ocupan la primera,
y está integrada con transcripciones literales de trabajos realizados por Mariano
de la Garza, Israel Cavazos, Celedonio
Junco de la Vega y Fortunato Lozano;
así como con una serie de pensamientos
dedicados al maestro por connotados educadores locales.
Analiza, en la segunda, la labor educativa del biografiado1 destacando su fi.
gura en la Reforma Escolar de 1892 1 y

en su participación al innovar los planes
de enseñanza 1 al lado de Miguel F. Martínez. Subdivide, en la tercera, las tareas
de divulgación pedagógica, clasificando
las del educador, el publicista y el literato. Serafín Peña es el primero en pre·
sentar el material de aprendizaje en su
estilo; con antecedentes sólo en el Pbro.
J. de Jesús Cepeda. Hace Ord6ñez un
estudio analítico de la producci6n bibliográfica y estu4ia luego la obra poética,
recurriendo a Garza Cantú. Transcribe
algunos ejemplos de la prosa, a través de
colaboraciones periodísticas, discursos o
piezas epistolares. La parte final de la
obra, está dedicada a los honores y recompensas de que fue objeto el sabio
educador, y complementa el acervo informativo una serie de ilustraciones sumamente interesantes.
ISRAEL CAVAZOS GARZA

lsRAEL CAvAzos GARZA

693
692

�CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS*

(1960)

ALEMANIA:
Tnstitut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart, No. 1 (Enero-marzo de 1960; No. 2 (Abril-

junio de 1960).
Rubén Darío. Bajo el divino imperio de la música (103 p.). lberoAmerikanisches Forschungsinstitut. Hamburgo, 1954.
STEGMANN, WILHEUI: Rufino Blanco Fombona und sein episches werk. Mit einer Gesambibliographie zu Blanco Fombona ( 159 pp.). Ibero-Amerikanisches Forschungsinstitut. Hamburgo, 1959.
UHLE, MAX: Wesen und Ordnung der Altperusnischen Kulturen (129 pp.}. Colloquium Verlag. Berlín, 1959.
LORENZ, ERIKA:

•

ARGENTINA:

Bibliografía argentina de artes y letras. Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, No. 4
Boletín de la Universidad Cat6lica Argentina Santa María de los Buenos Aires. Año II,

No. 5, marzo de 1960.
Historia de la Rusia Contemporánea. Primera parte: "Las ilusiones del progreso, 1825-1917". (616 pp.). Ministerio de Educación de la Nación.
Universidad Nacional de Cuyo. Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Historia.
Mendoza, 1954.
Guías Bibliográficas:
No. 1, Ricardo Güiraldes, por Horado Jorge Becco (35 pp.).-2, Roberto Arlt, por
Horacio Jorge Becco y Osear Masotta (10 pp.).-3, Eduardo Maltea, por Horado
Jorge Becco ( 24 pp.) .-4, Contribuci6n a la bibliografía de Esteban Echeuarria
(1805-1959), por Natalio Kisnerman (74 pp.}. Universidad de Buenos Aires. Facul-

FALCIONELLI, ALBERTO:

*

Se recogen por orden alfabético libros y publicaciones periódicas. Se indica el nombre de la institución donante cuando las publicaciones recibidas por su conducto
no corresponden a su fondo editorial.

695

�tad de Filosofía y Letras, Instituto de Literatura Argentina "Ricardo Rojas11 • Buenos
Aires, 1960.
Negro sobre blanco, Boletín literario bibliográfico de la Ed. Losada 1 S. A. Buenos Aires.
Nos. 9, 10, 13 y 14.
Universidad. Publicación de la Universidad del Litoral. No. 42 (Octubre-diciembre:

1959); No. 43 (enero-marzo, 1960); No. 44 (abril-junio, 1960).

GARCÉS, ENRIQUE: Eugenio Espejo, médico y duende (374 pp.). Casa de la Cultura
Ecuatoriana, Quito, 1959.
GARcÉs, VÍCTOR GABRIEL: Indigenismo (286 pp.). Casa de la Cultura Ecuatoriana,

Quito, 1957.
PÉREZ, GALO RENÉ: Cinco rostros de la poesía (367 pp.). Ed. Universitaria, Quito,

1960.

Universidades. Unión de Universidades de América Latina. Buenos Aires. No. 1 (julio-

septiembre, 1960).
Versi6n. Biblioteca San Martín. Mendoza. No. 2.
1111
1

BELGICA:

1

Courrier du Centre International d'Etudes Poétiques. Maison International de la Poésie.
Bruselas. No. 28-29.

111¡
1

1

1

COSTA RICA:

I 11'

¡11

Revista de Ciencias Sociales. Universidad de Costa Rica. Son José. No. 4 (septiembre 1

1959).
'

'

Revista de Ciencias Jurídico-Sociales. Universidad de Costa Rica. San José. Vol. 11,

No. 3 (diciembre, 1958).
CUBA:
FERNÁNDEZ RETAMAR, ROBERTO: Idea de la estilística. (145 pp.). Universidad Central
de Las Villas, Departamento de Relaciones Culturales. Santa Clara, 1958.
HUMBOLDT, ALEJANDRO de: Ensayo político sobre la Isla de- Cuba. Nota preliminar
por Jorge Quintana Rodríguez. Introducción por Fernando Ortiz (435 pp.). Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba. La Habana, 1960.
Memoria de los trabajos realizados por la Biblioteca Municipal de La Habana. 1954.
PÉREZ SARA USA, FERMÍN: Bibliografía martiana. 1955. Municipio de La Habana. Depto,
de Educación. Biblioteca Nacional, 1956.
PÉREZ SARAUsA, FERMÍN: Bibliografía martiana. 1958-1959. Municipio de La Habana.
Dpto. de Educación. Biblioteca Municipal, 1960.
Revista Bimestre Cubana. La Habana. Vol. LXXV (julio-diciembre, 1958); Vol

LXXVI (enero-junio, 1959).

ESTADOS UNIDOS:
An anthologic of mexican poetry, Compiled by Octavio Paz. Translated by Samuel
Beckett. Preface by C. M. Bowra (213 pp.). Indiana University Press.
Columbia University Forum. Vol 111, No. 1 (Verano de 1960).
Handbook o/ Latin-American Studies (331 pp.). Nathan A. Haverstok, editor. University of Florid,a Press. Gainesville, 1959.
Hispanic Review. The Department of Romance Lenguages. University of Pensylvania.
Vol. XXVIII, No. 3 (julio, 1960); No. 4 (octubre, 1960).
lnter-American Review of Bibliography. Revista lnteramericana de bibliografía. (Table
of contents and lndex). Washington, D. C. Vol. VIII, 1958. No. 9 (enero, 1960).
Journal of Inter-American Studies. School of Inter-American Studies. University of

Florida (julio, 1959; octubre, 1960).
La nueva democracia. Vol. XL, No. 2 (abril de 1960).
LEVIN 1 DAVID: History of romantic art (Bancroft, Prescot, Motley, Parkman), (269
pp.). Stanford University Press, Stanford, Cal., 1959.
LocKE, FREDERICK W.: The quest for the Holy Grail. A literary study of a thirteenth
century, french romance ( 126 pp.). Stanford University Press, Stanford, Cal., 1960.
LOFT1s, JoaN: Comed y and society from Congreve to Fielding ( 154 pp.), Stanford
University Press, Stanford, Cal., 1959.
Revista Iberoamericana, Organo del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana. (Patrocinada por la Universidad de Iowa). Vol. XXV, No. 49 (enero-

junio, 1960) .
REYES, Luis MERINO: Panorama de la literatura chilena (148 pp.). "Pensamiento de
América''. Unión Panamericana, Washington, 1959.
The New Leader, Published by The American Labor Conference on International

Affairs, !ne. Vol. XLIII, Nos. 35 al 47.
The Philosophical Review, A Quarterly Journal. Cornell University. New York. Vol.

LXIX, No. 2 (abril-junio, 1960); No. 3 (julio-septiembre, 1960); No. 4 (octubrediciembre, 1960) .
WEINSTEIN, LEO:

The metamorphoses of Don Juan. Stanford University Press.

Stanlord, Cal., 1959.
CHILE:

Donación de The New York Public Library:
VAN WtcK: The world of Washington Irving (387 pp.). E. P. Dutton and
Company, Inc., 1944.
CALAR, GABRIEL DE AvROLO: Pensil de Príncipes y Varones Ilustres. Edición de Juan

BaooKs,
A.na/es de la Facultad de Teología. Universidad Católica de Chile. No. 11, 1960.

ECUADOR:

Antonio Tamayo (156 pp.). Madrid, 1945.
HEILBRONER, RoBERT L.: The Worldy philosophers (342 pp.). Simon and Schuster,

Anales de la Universidad de Cuenca. Tomo XV, Nos. 1 y 4 Tomo XVI, Nos. 1, 2 y 3.
Boletín de la Academia Nacional de Historia. Quito. Vol. XLI 1 No. 95 (enero-junio,

1960).

696

N. York, 1953.
MARITAIN, JAC!¡UES: An introduction to philosophy (272 pp.). Sheed &amp; Ward, N.
York, 1947.

697

H. 45

�Doctor Faustus. Edited by F. S. Boas, M.A.LL.D. (221
pp.). Lincoln, Mac Veag. The Dial Press, 1932.
MouLE, C. F. D.: An idiom book o/ New Testament Greek (246 pp.). Cambridge
University Press, 1959.
ÜBERTON, GRANT: Authors o/ the day (389 pp.). Georg H. Doran Company, N.
York, 1924.
Tulane Studies in Philosophy. Studies in Ethics. Vol VI 1 1957.

MARLOWE, CHRISTOPHER:

1

1

Estadísticas econ6micas del Porfiriato. Comercio exterior de México, 1877-1911 (555
pp.). El Colegio de México. México, 1960.
Historia Mexicana. El Colegio de México. Nos. 35 a 38
Homenaje del Colegio Nacional a Samuel Ramos y José Vasconcelos (33 pp.). 1960.
Istmo. Revista del Centro de América. Nos. 1 a 8, 10 y 11.
La palabra y el hombre. Revista de la Universidad Veracruzana. No. 13 (eneromarzo, 1960); No. 14 (abril-junio, 1960); No. 15 (julio-septiembre, 1960); No.
16 (octubre-diciembre, 1960).
Memoria del Colegio Nacional. Tomo IV, No. 1 (1958); No. 2 (1959).

FRANCIA:

tll

Annales de l'Université de Paris. Revue Trimestrielle (Sorbonne). Año 30, No.
(enero-marzo, 1960) ; No. 2 (abril-junio, 1960) ; 3 (julio-septiembre, 1960).
Donación de la BíbliothCque National de Paris.
ABBE, AuNEAU: Bossuet (160 pp.) Maison Aubanel Phe. Avignon, 1950.
BALZAC, HONORÉ DE: La maison du chat-quí-pelote. Le lys dans la vallie ( 424 pp.).
Préface de GaCtan Pican. (Avec des reproductions de gravures romantiques). Le
Club Fran~aise du Livre, París, 1949.
CHAMPIGNEULLE, BERNARD: Versailles (204 pp.). Larousse, Paris, 1954.
FtAUDERT, GusTAV: Madame Bovary (286 pp.). Editions d'Art Lucien Mezenod.
Paris, 1957.
PERNOUD, RÉGINE ET M1REILLE RAMBAUD: Telle fut Jeanne d'Arc (326 pp.).
Colection "Tels qu'ils furent". Fasquelle, Paris1 1956.
RosTAND, JEAN: Ce que je crois (125 pp.). Grasset, Paris1 1953.
THOMAs, MARCEL: Le proc8s de Marie Stuart (300 pp.). Documents originaux
traduits et preséntés par Marcel Thomas. "Dossiers de l'Histoire", Le Club du
Meilleur Livre, Paris, 1956.
TRIOLET, EtsA ET RoBERT DotsNEAU: Pour que Paris soit. Editions Cercle d'Art.
Paris, 1956.
..
VoLTAIRE: Zadig ou la destinée. Histoire orientale (94 pp.). Textes littéraires fran4yaise.
Librarie Droz, Paris, 1945.
ZoLA, Er,,ntE: Nana (369 pp.). Le Club du Meilleur Livre. Paris, 1958.
HOLANDA:
Donación del Instituto de Estudios Hispánicos, Portugueses e Iberoamericanos de
la Universidad Estatal de Utrecht:
CALDERÓN DE LA BARCA, PEDRO: El sitio de Breda (259 pp.). Edición crítica con introducción y notas por John R. Schrek. G. B. Van Goor Zonen's. UM. N. V.
El Haya-Haia, 1957.
Exposici6n del libro holandés contemporáneo. Consejo Superior de I~vestigaciones
Científicas, Madrid, 1952.
Exposici6n libre, El descubrimiento de América y su repercusi6n en Holanda. 1957.
Ibero-Amlrica-Dag, 1957.
Stichting 11Het Spaans, Portuguees en Ibero-Amerikaans lnstitut", Nos. 4 a 9.

PERU:

Boletín bibliográfico. Biblioteca Central de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos. Año XXXII, Nos. 1-4 (diciembre, 1960).
SUECIA:
BJÓRNBERO, ARNE: Las poblaciones indígenas y el cooperativismo (15 pp.). Instituto
de Estudios Ibero~Americanos de la Escuela de Ciencias Económicas. Estocolmo,
1959.
Instituto Ibero-Americano, 1954-1959. Escuela de Altos Estudios Mercantiles de
Gotemburgo.
Memoria correspondiente al año académico ( 1951-1952 a 1959-1960). Instituto de
Estudios Ibero-Americanos de la Escuela de Ciencias Económicas. Estocolmo.
MORNER, MAGNUS: El mestizaje en la Historia de Ibero-América (Informe sobre el
estado actual de la investigación) (58 pp.). Instituto de Estudios Ibero-Americanos
de la Escuela de Ciencias Económicas. Estocolmo, 1960.

VENEZUELA:
BRJCEÑO PEROzo, MARIO: Cruz Carrillo (148 pp.). Buenos Aires, 1953.
BatCEÑo PEROZO, MARIO: El Diablo Briceño (223 pp.). Caracas, 1957.
Cultura Universitaria. Organo de la Dirección de Cultura de la Universidad Central
de Venezuela. LXX, LXXI (enero-junio, 1960).
Revista de la Universidad del Zulia. 2a. Epoca. Maracaibo. No. 9 (enero-febreromarzo, 1960) .

MEXICO:
Abside. Revista de Cultura Mexicana. Vol. XXIV, Nos. 1, 2 y 4.

698

699

�1

Acabóse de imprimir tl día 8
de marzo de 1961, en los Talleres de la Editorial ]us, S. A.
Plaza de Abasolo número 14,
Col. Guerrero. México 3, D. F.

El tiro fue de 1,000 ejemplares.

t

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>Humanitas</text>
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          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
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              <text>Enero</text>
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              <text>1</text>
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          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
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              <text>Anual</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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            <name>Title</name>
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                <text>Humanitas, Sección Noticias y Reseñas Bibliográficas, 1961, Año 2, No 2, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Ciencias Sociales</text>
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                <text>Filosofía</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos; Editorial Jus</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                    <text>Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�LA UNIVERSIDAD DEL PORVENIR
LIC. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad de Nuevo León

INTRODUCCIÓN

No es necesario verificar un examen profundo para llegar al conocimiento
de que el mundo actual se encuentra en un estado grave de descomposición
moral y social, la que necesariamente se refleja en el orden de las instituciones
haciendo ineficaz o nugatoria su acción, lo que, en general, ofrece perspectivas a un trágico y decisivo final bélico.
Ostensible es el desprecio o rechazo del hombre moderno hacia las "cosas"
del espíritu, lo que también se refleja en la cultura. La consecuencia de todo
esto ha producido un clima propicio al florecimiento de pasiones incontrolables, en el que la inquietud y la angustia han sometido al hombre a peligrosas tensiones.
En el gran escenario internacional, en donde ya se ventilan los grandes
acontecimientos de nuestra era, son de advertir los esfuerzos desarrollados
por la Organización de las Naciones Unidas en su lucha por el mantenimiento
de la paz y de la seguridad en el mundo, cuando una guerra fría puede
convertirse en el principio del fin, con el siniestro peligro del empleo de las
formas de destrucción que la ciencia moderna ha alcanzado: la guerra nuclear, la que permite no solamente la destrucción masiva, sino la desintegración a través de la radiación y de la herencia genética del hombre; la destrucción química, que incluye los gases nerviosos, que nulifican la personalidad
humana y la guerra biológica.
En este precario momento histórico, trascendental como nunca, la síntesis
que de carácter inmediato sería posible establecer en torno al tema que nos
sirve de estudio, podría quedar circunscrita con la formulación de la siguiente pregunta: ¿ Es la Universidad -entre otras instituciones- una po-

579

�sible solución a los gravísimos problemas que tiene ante sí el hombre en el
presente y en lo porvenir?
Esta reflexión que pudiera parecer utópica, dado lo real y complejo de
los factores determinantes de la situación apuntada, pudiera, no obstante,
encerrar un medio positivo y valedero ante el lamentable fracaso de otros
tipos de intentos en el pasado, como en el caso de la extinta Sociedad de
Naciones, la que a pesar de la nobleza de sus propósitos, no pudo frenar o
evitar el desenlace funesto del empleo de la guerra para resolver los conflictos
humanos con todas sus consecuencias.
La radicación del problema se encuentra precisamente en ese estado moral
y social decadente en que la Humanidad se halla, el que señala el fin de
una época y en el de la de una radical transformación, especialmente en el
orden de la cultura, considerando su alto valor educacional, para aplicarla de
acuerdo con las inaplazables exigencias de la nueva Era que ya se ha iniciado, la que reclama, a su vez, un nuevo Orden Social.
Los intentos de aplicación de la cultura como medio para la solución de
los problemas que siempre han aquejado a la humanidad, no son una novedad, porque en el fondo del corazón y de la mente humana ha sido siempre
un anhelo el utilizar a la cultura para prevenir al hombre del odio, si bien
muchos de esos intentos han sido tildados de irreales, como así fue señalado
el pensamiento de Renán al creer en las propiedades pacificadoras de la
cultura.
Pero en el caos que es posible advertir en el mundo actual, el empleo de
la cultura, pese a los aspectos utópicos que pudieran atribuírsele, para los
fines de comprensión y conocimiento, aparece si no como una panacea, sí
como un camino salvador y de elevación dignificadora de la vida humana,
sin olvidar, obviamente, lo propio interno, porque es precisamente el hombre
y en el hombre en donde puede encontrarse el campo de aplicación de la
cultura, alejada de ideas o motivaciones de materialismo negativo, impregnadas de odio y de~precio hacia los supremos valores perennes del espíritu,
frente a una nueva situación sociológica en que el hombre no está debidamente preparado, o bien, para evitar una guerra que pondría el fin a su
propia existencia.
No es, pues, una pretensión utópica, que en ese campo sombrío y confuso
en que vive el hombre moderno, como resultado de su desdén a los valores
espirituales y de su apego a lo material, el que la cultura -en su más genuina expresión- aparezca como uno de los medios más adecuados e idóneos,
no sólo para la propia exaltación del espíritu, que es su misión primigenia,
al encontrar éste en la cultura sus más plenas y vitales manifestaciones, sino
aun por el interés de su conservación, ya que si bien la cultura no es el único
ni el más decisivo camino de salvación, considerando la complejidad apun580

tada en la situación prevaleciente, si constituye un poderoso factor cuya valía
imponderable no puede ser menospreciada, sino por el contrario, estimulada
y enriquecida en estos momentos históricos de crisis de los valores espirituales
y de vivo conflicto -espíritu y materia- como nunca lo fuera en lo pasado
y decisivo en lo porvenir por sus letales resultados. Con cuánta razón Fernando de los Ríos, partiendo del hecho histórico de la tendencia secular del
hombre, pese a su propia vocación y naturaleza, a desdeñar lo espiritual,
señalaba la escisión entre el "saber" y el "deber" humanos; "divergencia en
que el saber sigue atropellado, un camino, y por otro camino, más que rezagado, va menospreciado el deber. Y como el Renacimiento tomó como
ciencia tipo la matemática, se produjo desde aquella Edad, en todo el proceso cultural, una aceleración de la matemática a la física, de la física a la
mecánica, de la mecánica a sus instrumentos, y los hombres terminaron su jetos a ellos, y lo que es peor, creyendo más en los instrumentos que en sí
mismos". 1
De significativa importancia resultan así los esfuerzos encaminados al empleo de la cultura como un medio que posibilite la unión entre los hombres,
como entre los pueblos, por eso son dignos de reconocimiento y alabanza los
esfuerzos realizados por la Conferencia de Londres, de noviembre de 1945, en
la que se acordó la constitución de la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuyos básicos principios están dirigidos a tal fin, organismo internacional del que hablaremos
al estudiar el tema de la cultura.
No es el caso de establecer una vez más la supremacía del espíritu, el que,
como esencia humana, se ha sobrepuesto y superado a la incomprensión y a
la estulticia, cuando no a las grandes catástrofes que la propia mano del hombre ha desencadenado en todos los tiempos. Una vez más el espíritu, faro
inextinguible de luz, cuya preservación no necesita de exégesis, constituye un
elemento inapreciable en la tarea de salvar al hombre de la trágica encrucijada en que se ha colocado; camino que, en otro aspecto, no puede ni debe
ser avasallado por un materialismo sofocante, impulsado sólo por metas -que
no por ideales-, cientificistas, carente de una moral, frío y antihurnano, porque mientras más se aleje el hombre de sí mismo, y por ende de los demás
hombres, al despersonalizarse, pretendiendo ignorar al espíritu y las cosas
que de él se derivan, hace nugatorios los medios para llegar a la comprensión,
al diálogo y a la convivencia en general, con percusiones no solamente en
lo nacional, sino en lo internacional, la realidad sociológica que es el signo y
la característica de nuestro tiempo.
1

GAnR1E1. DEL M .\ZO,

La Reforma Universitaria y la Universidad Latinoamericana,

p. 84. Bueno, Aires.

581

�Frente al hecho portentoso de la casi poses1on y dominio de la materia
por la vía científica, legítimamente podría preguntarse cuáles son los objetivos que animan y guían a ese progreso siempre ascendente, porque ya en
nuestra era es casi inevitable el tocar el tema de la eminencia de la guerra,
en la que se emplearían esos aniquilantes adelantos científicos; si bien, claro
es, con el entendimiento de que la naturaleza de tal guerra sería totalmente
distinta de cuantas hayan acontecido en el pasado y llevada a cabo entre dos
trincheras invisibles; pero no por ello menos reales, las que agruparían cada
una a la humanidad entera. En caso de la realización de tan fatal evento,
¿ acaso se trataría de salvar al hombre y con él a su descendencia y a su cultura, proporcionándoles bienestar? Por desgracia esta interrogación que el
hombre de nuestros días se formula en forma de clamor angustiado no tiene
respuesta, porque muy otros, oscuros y siniestros son los propósitos que animan
a un posible Caín, víctima de ciegas pasiones al olvidar las normas y los principios inmutables. La paz, la verdadera paz, no es con mucho la pretendida
arcadia de los lobos con piel de oveja que acechan el mundo.
En la peligrosa distancia que se ha establecido entre el hombre y el hombre, por la postergación y desdén de los valores espirituales y por la abstrusa
cuanto insensata apetencia del poder mundial, la cultura es el puente que
hermana y acerca y en ese anchuroso campo, la Universidad, por la índole
de su ser y de su misión, se yergue como centro espiritual y cultural por excelencia, como fuente y guía, nutrida a través de los siglos con el penoso
acumular de conocimientos y de experiencias vitales que son propicias al
hombre para su redención, sacándolo del error y previniéndolo del odio fratricida y, por último, advirtiendo la realidad de las nuevas circunstancias
históricas en que vivimos.
Así, pues, permítasenos hacer un esbozo futurible de la presencia de la Universidad y de su acción vivificadora, no sólo en el mundo de la cultura, con
objeto de estudiar su posibilidad creadora del conocimiento, y por ende, de
la propia cultura, proyectada al hombre, con objeto de que se constituya en
vía luminosa que lleve del error a la verdad y sea factor básico y determinante
de acercamiento y de paz para los hombres en lo porvenir.

I
EL ESPÍRITU

La importancia de las palabras del maestro José Vasconcelos, por desgracia desaparecido ya, aplicadas al lema de la Universidad Autónoma de Mé-

582

xico: "Por mi Raza hablará el Espíritu", están muy por encima de cualquier
examen superfluo e invitan a la reflexión. Somos seres esencialmente espirituales, pese a la indiferencia o rechazo de algunos pensadores en tal sentido,
o bien, a la sensible degradación y bancarrota de las "cosas" espirituales, tal
como se encuentran en nuestros días.
La cultura, como fruto esencialmente espiritual, ha tenido expresiones de
la mayor riqueza y plenitud en el decurso temporal e histórico. No se precisa volver las hojas de la historia hacia la más remota antigüedad, para comprender que con la aparición del hombre, éste deja sentir simultáneamente, en
forma inobjetable -si bien primitiva- la huella de su espíritu. Negar al
espíritu sería negar la calidad esencial del hombre mismo.
Dentro de las más ricas experiencias obtenidas por el hombre, no solamente en contenido, sino como disposición natural, en lo religioso el espíritu
ha encontrado la más profunda satisfacción a su congénito anhelo de eternidad y un camino que lo ha llevado a la concepción de excelsitudes y alturas
inconcebibles, dentro de la natural insuficiencia del hombre mismo en esa
proyección maravillosa hacia lo infinito. Ortega y Gasset, profundamente,
escribiría: "La emoción de lo divino ha sido el hogar de la cultura y probablemente lo será siempre". 2

Así, en lo temporal y cultural, el espíritu se vuelca primeramente en el
campo de lo religioso, en concordancia con su necesidad de Dios. El arte
-forma cultural por excelencia- recibió impulsos de sutil inspiración y de
trazo genial hajo el signo de lo religioso, así la riqueza y variedad de las
grandes y menores obras artísticas, creadas por motivaciones religiosas es
imponderable. Catedrales altivas, como sencillas ermitas, pagodas, monasterios y templos de todas denominaciones, pintura, literatura, y el hecho mismo
-profundamente humano-- de la expresión de lo religioso, son evidencia y
demostración que habla en el altisonante cuanto significativo lenguaje de esa
tendencia a la divinidad, o bien en el mudo, pero no menos elocuente de una
piedra labrada o de una pincelada tenue que enclava la vista de un santo
hacia lo alto, plasmada en algún retablo de ignota capilla. Así se abren épocas, eras, centurias y décadas, jalones significativos de la historia humana al
correr de los tiempos. En todos y en cada uno de los rincones de la tierra hay
pruebas y señales de esas manifestaciones espirituales del hombre en pos de
lo divino y eterno, como demostración prístina del espíritu en el hombre, elevación dignificante y diferenciadora de otros especímenes animales.
Scheler pensó que "si ninguna otra cosa probara la existencia de Dios, la
probaría la imposibilidad de derivar la disposición religiosa del hombre a
2

FERNANDO SALMERÓN.

(I 430). Las Mocedades de Ortega y Gasset, p. 83.

583

�otra cosa que a Dios", y por su parte, Agustín Basave Fernández del Valle ha escrito:

"E~ hombre no puede librarse de la religión porque es congénita con su
e_senc1a, los hechos religiosos se encuentran en todos los pueblos. Esta religiosidad, constante y universal, está basada en la necesidad moral de la religión". "El hecho de la universalidad de la religión es tan manifiesto -asegura Q~~tr~fages- que los más eminentes antropólogos no vacilan en aceptar
la rehg10s1dad como uno de los atributos del reino humano. El arte, la moral
el Estado, la ciencia, la filosofía, el lenguaje, la técnica y todo cuanto eÍ
hombre produce o modifica y la misma actividad productora O modificadora
inte~ran la cu_lt~ra. Y la cultura -realización y esfuerzo-- no es más que un
1:1ed10 al scrv1c10 de un humanismo teocéntrico. Desarraigado de ahí donde
tiene el hombre sus raíces, la cultura es un vano fetiche que termina por
disolverse en la nada.
"Cultura es objetivización del espíritu. Espíritu es lo específicamente humano del hombre, lo que produce el lenguaje, el arte, la moralidad, el derecho, etc. Como protagonista de la cultura, el hombre la crea y la vive. Pero
los entes culturales no son estáticos sino que cambian y se modifican participando de la naturaleza admirable del hombre. Como específicamente humana
es la cultura, es el mundo propio del hombre, su ambiente más cálido y cercano. Como instrumento al servicio de la salvación del hombre, la cultura
está coloreada de religiosidad en todos sus aspectos: 1) formaciones; 2) útiles; 3) signos; 4) formas sociales; y 5) educación". (La clasificación de estos
cinco grupos o tipos generales de productos culturales, es de Hans Freyer y
está contenida en su Teoría del Espíritu Objetivo) .3

II

LA CULTURA
La proyección de este estudio requiere un análisis, si no total, al menos que
nos permita acercarnos al concepto o a los cpnceptos de cultura, los que han
variado de acuerdo con su propia evolución hasta llegar a la Filosofía de la
Cultura, como la más alta expresión que nos habla del reconocimiento de su
trascendente valía, así como de la significación que encierra para el hombre.
Comte, Wundt, Windelbald, Rickert, Lask, Münch, Dilthey, Sprangcr, Scheler,
Hartmann, James y Dewey, así como Ortega y Gasset --citados por Recaséns
' DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE,

584

Filosofía del Hombre, p. 295.

Siches-, constituyen una pléyade de expositores que han establecido diversas
teorías sobre la cultura, sin mengua de los antecesores, como en el caso de
Renán.
Por su parte, el propio Recasens Siches aporta en su Teoría de la Cultura,
como vida humana objetivada, nuevas luces sobre este punto tan singular. Este
autor afirma que la cultura la constituyen, "no solamente las obras preclaras,
sino también todas las manifestaciones -en número ingente-, de las actividades de los hombres, que dejan una huella o signo expresivo, por muy humildes que sean: el letrero indicador de una carretera, el hacha de sílex rudimentaria, el consejo trivial contenido en un refrán, la indicación de "se
prohibe fumar", la forma elemental de un trueque, el convencionalismo intrascendente, la carta familiar, etc.. . . Esas cosas no constituyen espíritu objetivo como algunos pensadores han pretendido, sino pensamiento humano objetivado. Su índole, su ser esencial consiste en pensamiento; pero, adviértase
bien, en una forma peculiar de pensamiento, porque no es pensamiento vivo,
es decir, no es pensamiento que está siendo pensado, producido por una
mente, sino pensamiento ya pensado, ya hecho, separado de la conciencia
en que se gestó, pensamiento objetivado, pensamiento cristalizado, pensamiento
convertido ya en cosa, es decir, en objeto". Y agrega, al hablar de la estructura
de las objetivizaciones de la vida humana, que poseen una estructura análoga a
la de la vida humana propiamente dicha, esto es, de la vivida por los individuos, pues en fin de cuentas, son su producto, su cristalización; tienen, por
consiguiente, la estructura de los humanos haceres, es decir, son obras expresivas, o son además obras con un propósito y entonces responden a un porqué
o motivo, y se orientan hacia un para qué o finalidad.
Pero tales objetos, aun poseyendo la misma estructura de la vida humana,
en tanto que cristalizados, carecen de todo dinamismo -que es lo que caracteriza la vida de los individuos-, no cambian, son inmóviles, rígidos, inertes,
no son el hacer, sino lo hecho; no son actos, sino cosa; no son agentes, sino
huella. "La cultura, para Recaséns Siches, en resumen, es lo que los miembros
de una determinada sociedad concreta aprenden de sus predecesores y contemporáneos en esa sociedad, y lo que añaden y modifican. Es la herencia
social utilizada, revivida y modificada".'

Con la exposición anterior es posible obtener la panorámica que nos permite
avizorar las posibilidades de la cultura, de acuerdo con los propósitos de nuestro
estudio. La cultura, por tanto, ha sido el producto de elaboraciones individuales
que lentamente se han ido gestando y que han determinado el grado de perfeccionamiento alcanzado en nuestros días, jamás soñado por el hombre, el que
' Luis

RP.CASÉNs

S1cHEs, Sociología, pp. 154 y 155.

585

�así disfruta y emplea esa obra humana por excelencia, realizada a través del
tiempo, por lo que, reconocido su valor intrínseco, es posible establecer su
adecuación y empleo en la tarea de acercar a los hombres por medio del
conocimiento y de la comprensión, tarea que puede y debe realizar la Uní,
versidad, como así veremos adelante.
Al hablar de la cultura también se habla de las culturas, "formas" de ella,
en el pensamiento Orteguiano, si bien se deduce que estas últimas están com,
prendidas en aquélla, con sus características propias o tintes peculiares, como
cuando se habla de la cultura griega -ejemplar por excelencia-, de la
cultura romana, etc. ; pero son ríos que van a la mar o vienen de ella. Las
culturas, en razón de las circunstancias y de la acción del tiempo, se nutren
unas de otras, como lo fueron unas antes que otras, como florecieron unas y
otras decayeron, hasta llegar a la síntesis, que es la cultura misma y que constituye el acervo más preciado.
En Ortega y Gasset, como en otros filósofos, la cultura constituye natural,
mente motivo de reflexión y forja algunos conceptos acerca de ella, como
cuando la estima como un conjunto de bienes culturales y de experiencia
histórica que un pueblo posee, o bien, cuando la considera como elaboración,
henchimiento progresivo de lo específicamente humano. "Pero -en opinión
de uno de sus comentaristas, Fernando Salmerón- es sin duda, Renán,
quien se encuentra detrás de todo el ensayo relativo a la cultura en Ortega,
principalmente de aquellos pasajes que describen entre las características de
la cultura ciertas virtudes místicas y utópicas, que hacen esperar de ella la
paz definitiva entre los hombres: H ominis ex cultura amici. Renán percibió
-según Ortega- la lenta germinación de la paz sobre la tierra, la unidad
humana que pausadamente se organiza en el proceso de la historia y pudo ver
la gran sinfonía donde se justifican todas las acciones, en donde todas las
cosas se ordenan y adquieren ritmo y valor, es la cultura".5 Fernando Salmerón cita, también que muchas frases de Renán sobre estos asuntos pueden
hallarse en L'Avenir de la Science, pero principalmente en los Dialogues et
Fragments Philosophiques, agregando que "la idea de Renán de la cultura
como labradora de paz, se repite en una pequeña nota del mismo año titulada Una Fiesta de Paz, sobre el centenario de la Universidad de Leipzig. El
órgano de la cultura que es la Universidad es también el órgano de la paz"
I, 125.6
Otros esfuerzos pudieron al fin abrirse paso considerando a la cultura
como un medio idóneo para obtener la paz, en esos casos, si así se les denominó, las utopías han constituído las más bellas cosas realizadas por el hombre,
• Luis REcAsÉNs S1cHEs, ibid., p. 160.
ibid., p. 87.

• FERNANDO SALMERÓN,

586

por tanto no es posible desconocer esos intentos generosos en pro de tal
objetivo, los que, alejados de la idea de que la cultura empleada como medio
de comprensión entre los humanos pudiera ser una utopía, cristalizaron y han
fructificado en benéficas realidades. Cabe mencionar así el verificado por la
Federación Mundial de Asociaciones de Educación ( 1923), establecida a
iniciativa de los Estados Unidos de Norteamérica, así como los desarrollados
por personas e instituciones similares.
Ya en nuestro tiempo, destácase una institución que obedeciendo al principio de que el empleo de la cultura y de la educación pueden constituirse
como elementos pacificadores, lo hizo suyo como su misión fundamental de
trabajo, tal es la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO), la que vio la luz en el año de 1945 y que
agrupó en su seno a representantes de cuarenta y cuatro países, los que se
reunieron en Londres, recién terminada la Segunda Guerra mundial. La
UNESCO, constituye ya una seria realización y un esfuerzo único en la historia de la humanidad, como un ejemplo aleccionador, cuya constitución se
formó en bases inspiradas en los principios que sostienen el que la cultura
puede realizar la verdadera comprensión entre los hombres. Dada la naturaleza internacional de este organismo, su ámbito se extiende por todo el orbe,
de acuerdo con las nuevas y contrastadas exigencias sociales y jurídicas por
las que atraviesa el hombre; por lo que estimamos necesario, aunque sea
brevemente, el estudiar sus principales características con objeto de penetrar
en el contenido e ideario de esa institución tan significativa.
Walter H. C. Laves y Charles A. Thomson, quienes participaron ampliamente en actividades dentro de la UNESCO, han producido una obra, que
con este título, nos presenta importantes aspectos de ella. Esos tratadistas afirman que: "Aunque era necesaria la reconstrucción educacional de los países
dañados por la guerra, entre los que se encontraban principalmente Polonia,
Grecia y las Filipinas, lo que ciertamente había consternado a los Delegados
reunidos en Londres, era la contemplación de la devastación de los valores,
tanto morales como espirituales, debido a los efectos de la guerra, así como
por los del Totalitarismo y la necesidad ingente del entendimiento internacional para la preservación de la paz en el mundo, el que. necesitaba de una
desintoxicación moral". El Primer Ministro Inglés Attlee denunció "la práctica
totalitaria de poner una cortina alrededor de las mentes de los pueblos".
En la Conferencia de Londres, se señaló que el principal peligro era el
Nazismo, con su agresivo nacionalismo, su racismo y brutalidad, así como
también a sus adláteres: el fascismo italiano o el militarismo japonés. Los
Delegados determinaron crear una Agencia para hacer de la educación un
instrumento de la paz, así como para señalar los horrores de la guerra.

587

�Los participantes en la Conferencia de Londres, reconocieron e identificaron los inequívocos términos de las causas educacionales y morales de la
guerra; pero también estaba en su mentes el papel positivo de que la comprensión internacional era necesaria acerca de una paz segura.
Clement Attlee, había afirmado en cierta ocasi6n, lo que ya se encontraba
en muchos labios en el año de 1930: "Las guerras empiezan en la mente de
los hombres". Le6n Blum, por su parte, indicaba que el propósito del nuevo
organismo, sería, pues, establecer "el espíritu de paz en el mundo". La educaci6n debería reconocer, la unidad de la raza humana".7
Estas ideas habrían de germinar en el significativo Preámbulo a la Constitución de la UNESCO, en el que se leen estas palabras: "los Gobiernos de
los Estados, partes que integran esta Constitución en nombre de sus Pueblos, declaran:
"Que desde que las guerras empie:.an en La mente de los hombres, e.1
en el pensamiento de los hombres en el que las de/ensas de la paz deben
construirse;

esa ignorancia en la forma de ser y de vivir de cada uno, ha sido la causa común, a través de la historia de la humanidad, de la sospecha y de
la desconfianza entre los pueblos del mundo. a través de lo cual, frecuentemente sus diferencias han determinado como desenlace la guerra ... " 8
De no menos importancia, también, resulta el texto del Artículo I de la
Constitución de la UNESCO, el que a la letra dice:
"El prop6sito de la Organización es contribuir a la paz y a la seguridad por la promoción de la colaboración entre las Naciones a través
de la Educación, la Ciencia y la Cultura, en orden a hacer un cercano
y universal respeto por la Justicia, por el imperio de la Ley para los
derechos humanos y las libertades fundamentales, como así lo son
afirmadas po.r los Pueblos del Mundo, sin distinci6n de raza, sexo, lenguaje o religión, en la Carta de las Naciones Unidas".º
En el inciso b. de la Sección 11, entre otros puntos también se habla de
' WALTER, H. C. LAVES Y CH\R!.ES f\.
sitr. Bloomington. 1957.
• UNESCO. Constitución, p. 3.
' lJ'.'iESCO. /bid., p. 4.

588

THo~tsox,

CNESCO. p. 88. Indiana Unfrer-

''Give fresh impulse to popular education and to the spread o/ culture", o
sea, "el dar un franco impulso a la educación popular, así como a la propagaci6n de la cultura". 1 º
En fin, esa Constitución está dirigida a todos los ángulos posibles a una
debida organización para realizar esa magna tarea de educar, de preservar
y de extender la cultura y de su aplicación por todos los medios a su alcance,
a efecto de llevar el convencimiento al hombre y educar su espíritu para
obtener "la paz, a través del entendimiento", que es la síntesis de su ideario.
La importancia de este principio es de profundo contenido: "La UNESCO
se inició con solamente una vaga y esperanzadora presunción acerca de las
relaciones entre la Educación, el Entendimiento y la Paz".
El término "entendimiento internacional" no se definió en la Constitución,
como tampoco lo fue su significado en la Comisión Preparatoria, en las primeras sesiones de la Conferencia General. Sin embargo, análisis críticos de
las relaciones entre el término "entendimiento" y el de "paz", indican que
éstos tomaron tiempo para ser desarrollados y comprendidos en su más aproximada significación.
•
"En la planeación del problema sobre este punto, en el año de 1950, se
empezó ya a obtener un cierto grado de claridad. En parte, se debió a la
presión de los Estados miembros, especialmente de los Estados Unidos, con
objeto de establecer claramente que la promoción sobre el entendimiento internacional, no significaba propugnar por un gobierno mundial. También
resultó de un progreso logrado en la formulación de un programa sobre Ciencia Social el cual involucraba la consideración de cómo ésta debería contribuir al entendimiento internacional ...

"Desde el principio, los dirigentes de la UNESCO obscn·aron que era necesario establecer claramente que el entendimiento internacional no significaba
menosprecio de la lealtad debida a lo nacional. La relación entre el patriotismo y el entendimiento internacional, así como la cooperación, fue claramente estatuído en 1945, en Londres, y posteriormente en 1954, en París ... " 11
Sin embargo, el término "entendimiento internacional" -prosiguen los
autores mencionados-- era suficientemente amplio y vago para intuír, por
lo menos, dos ideas diferentes. La primera, y que fue la que prevaleció, fue
expresada por Lyman Bryson, de la Universidad de Columbia, quien en el
verano de 1947, preparó un memorándum sobre este tema a instancias del
Director General de la UNESCO.
Para este autor, la comprensión internacional significaba "una clase de
conocimiento, una actitud, que guiaría a los Pueblos de cada Nación a sentir
,. UNESCO. /bid., p. 6.
11
WALTER H. c. LAVES y

CHARLES

A.

THOMSON,

UNESCO. ]bid., p. 67.

589

�amistosidad frente a los Pueblos de otras naciones y a cooperar en las empresas internacionales". Para otros, la comprensión internacional implica una
actitud objetiva, una sobria comprensión de la conducta de otros pueblos, ya
sea que éstos vivan como amigos o como enemigos.

En el primer concepto, se encuentra el elemento de comprens1on, basado
e~ la simpatía -sim-phatia y coro-pasión, según lo aconsejaba el eminente
humanista Gabriel Méndez Plancarte-, el que implica una amistosa y favorable actitud que· conduce al mutuo acuerdo.
El segundo concepto descansa en el sentido de una comprensión de carácter intelectual. "Sin embargo, el programa de la UNESCO no ha distinuuido claramente entre estos dos conceptos. En la práctica, esta Organización
b
ha actuado en ambos sentidos". 12

III

•

LA

u NIVERSIDAD

Si en el aspecto religioso, tar1 íntimo y propio del ser del hombre, éste ha
satisfecho su innegable tendencia, otros objetivos y múltiples interrogaciones
le acosan en el mundo que le rodea. El hecho de la cultura, convertida gracias al propio esfuerzo humano, en un campo de ilimitadas posibilidades, es
a no dudar, la segunda motivación que atrae la atención del espíritu humano.
Esas múltiples interrogaciones que rodean al hombre le producen una ansia natural de saber, pero el conocimiento no podría ser ni estar desorganizado; por tanto, nació la necesidad de clasificar y de establecer una necesa•
ria jerarquización del conocimiento como un patrimonio que en lo ter_nporal
habría de alcanzar elevadas alturas, produce otro hecho de no menor importancia como lo es el nacimiento de la Universidad, como respuesta a la exigencia espiritual humana. Aunando a lo anterior y a determinadas circunstancias históricas, se formaría el clima propicio en que nace la Universidad,
como institución única y capaz de encauzar la inquietud intelectual y que
habría de constituirse en la depositaria de los iniciales esfuerzos en pro
del saber.
El medio religioso, sin embargo, habría de ser auxiliar inapreciable en esta
obra grandiosa de génesis de cultura preuniversitaria. Así los religiosos en el
silente taller monacal desarrollaron el esfuerzo inigualable de salvar el pre•
ciado tesoro del pensamiento Helénico y Romano, sin cuya acción hubieran

quedado rotos fatalmente los hilos vitales de esas culturas y se habría perdido

el antecedente fundamental y lógico de la presente.
"La Universidad -nos dice Agustín Basave Fernández del Valle- dígase
lo que se quiera sobre sus muchos defectos en materia de enseñanza, es la
institución de máxima jerarquía en la interpretación de la cultura. Sólo en
los claustros universitarios se trasciende el especialismo y el localismo para
encontrar la dimensión universal de la cultura",1 3
Así, es posible afirmar que la cultura es presencia del espíritu y una de
sus más caras conquistas la existencia de ese valor.

Al constituirse la Universidad en la sede y asiento natural del espíritu, tiene una noble misión, la que, por desgracia, no siempre ha podido escapar a
la influencia de los impulsos políticos que han desvirtuado esa específica
misión trascendental, pretendiendo relegarla a una de sus funciones subsidiarias, como lo es la de crear profesionales, en un mundo que exige más y
más la presencia de la Universidad en actividades acordes a su propia función social.
Gabriel del Mazo señala que "la Universidad es un legado de la civilización griega ? la civilización moderna. El espíritu de investigación por la
discusión que terminó en la Academia y el Liceo, reaparece en las gentes de
toda Europa congregadas en los 'estudios' de Bolonia, París, Oxford y Salamanca, los grandes centros culturales que sobresalen entre los siglos XII y
XV. Esta Universidad de la Edad Media, es a la vez una resurrección de las
luces griegas, una herencia del sentido de organización que tuvieron los romanos y una expresión de la fuerza aglutinante y ecuménica del cristianismo,
así como del poderoso movimiento corporativo y gremial de la Edad Media".14
No es necesario, pues, precisar que es en la Universidad donde el espíritu
encuentra su clima natural, y de no menor importancia resulta el señalamiento
de la necesaria relación que debe existir entre éste y la propia Universidad, ya
que, "además es una Institución únicamente fecunda en el campo espiritual,
nacida del espíritu y para el espíritu", como así nos lo expresa el tratadista
Jaime Castiello Fernández del Valle. Este autor indica que el "rasgo característico de la Edad Media fue su ansia más o menos consciente de unidad
orgánica. Ella creó los gremios obreros; ella instituyó la caballería, que no
era al fin y al cabo sino un gremio militar, con su aprendizaje y maestrazgo,
ella, finalmente (lo cual es su mayor timbre de gloria) dio a luz la institu11

DR. AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ,

" GABRIEL DEL

u Ibid., p. 43.

590

Estructura y Destino de la Universidad. "El

Porvenir", 16 de junio de 1961.

MAzo, La Reforma Universitaria

y la Universidad Latinoamericana,

Buenos Aires, p. 34.

591

�ción cultural más noble y más fecunda de Europa: los gremios de Maestros
y estudiantes que constituyen la Universidad Medioeval". 15
"He dicho -agrega el mismo autor- que la Universidad es un gremio
constituido según el patrón de los gremios obreros. Y si examinamos los documentos más antiguos sobre las asociaciones escolares veremos que la palabra
latina 'Universitas' no significa otra cosa. 'Universitas vestra' quiere decir
vuestra pluralidad, vuestra multitud, vuestra asociación. Hay, con todo, dos
clases de asociación entre los Estados Generales: La Asociación de Maestros,
que es característica de París y las Universidades francesas, y los gremios de
estudiantes que nacieron en Bolonia y que forman el prototipo de las Universidades" .16
Resulta por demás interesante observar la génesis histórica de la Universidad, considerando el alto valor que significa para el conocimiento en el hombre, así como el valor, no solamente sociológico, sino fundamental educativo
que encierran las instituciones universitarias. "La primera nota constitutiva
de la esencia de la Universidad está dada en el et1•mo, en la significación
raiga) de esta palabra, que vive en ella como en la semilla la flor, nos advierte Roberto Agramonte. Universidad es primordialmente Universo, Universo
es unus vertere, lo que siendo diverso se resuelve o se combina en lo uno,
lo que tiene unicidad o unidad o univocidad, lo que se opone a la descomposición, a la fragmentación; en una palabra, lo que constituye un sistema.
Una Universidad ha de tener --en su propio tamaño- esa unidad del universo que las Escrituras Védicas llaman el Unico-Uno, que es lo que posibilita
la perenne movilidad del cosmos y lo que nos anuncia que todas sus partes
están dotadas de esa Fuerza-Una, sin la cual el cosmos se hubiera quedado
en la nada, que es el no existir.
"Una Universidad es Universidad cuando refleja en su ser la unidad cósmica del Universo, cuando es totalidad y armonía de sus partes constitutivas
tal como se manifiestan en una superior unidad funcional, en una VidaUna, en una entelequia. Esa fuerza que mueve a ese sistema que es la Universidad es su alma, el Alma mater: madre que es nutricia, madre que es
noble, o simplemente madre que es". 11
En relación con la organización original que adquirió la Universidad, es
interesante conocer las observaciones de Gabriel del Mazo, que al respecto
nos dice: "Las bases de la cultura antigua subsisten a través del mundo romano, pues son de nuevo las "Siete artes liberales", con su "trivium" y
•• DR. JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE, La Universidad (Estudio HistóricoFilos6fico). Ediciones Proa. México, 1933, p. 11.
,. DR. JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE, Jbid., p. 16.
11
ROBERTO AGRAMONTE, Sociologla de la Universidad. Instituto de Investigaciones
Sociales. Universidad Nacional. México, D. F., 1948, pp. 9 y 10.

592

"cuatrivium" (letras y ciencias), el fundamento de los estudios universitarios, como lo son en nuestros días; pero a diferencia de los gimnasios griegos, las universidades medievales realizan el ideal del pensamiento organizado. En consecuencia, no están constituidas por maestros aislados sin lazos
con las organizaciones de la sociedad ni leyes de recíproco vínculo. Tienen
un programa y una responsabilidad predeterminados y constituyen una comunidad de trabajadores intelectuales establecida en derecho. Eran las Universidades de Europa Occidental, que llegaron a ser 80 en el siglo XV,
asociaciones autonómicas de libre agrupación, destinadas a proteger, dilucidar, ordenar y transmitir el saber de su tiempo y abordar el estudio de las
profesiones sociales, que eran, el sacerdocio, el derecho y la medicina; y,
por la hermandad entre sus miembros sin distinción de origen social o de
país, profesaban en su seno un principio igualitario, que estaba lejos de reconocerse en la ley o en las formas generales de convivencia en la sociedad de
entonces, dando el primer ejemplo de una organización puramente democrática.
"El contenido de la enseñanza, su amplitud y sus objetivos han ido variando
a través de los siglos según las sucesivas modalidades prevalentes, pues las
innovaciones religiosas, políticas y sociales, dejaron en las Universidades su
signo, o recibieron de ella su influjo, pero en muchos aspectos, particularmente en los organizativos, aquellas Universidades constituyen un insustituible
ejemplo para las Universidades actuales".18
Mas si en el orden puramente material, las Universidades empiezan a
dejar sentir su presencia, en lo espiritual es mucho mayor esa presencia,
como así es de observarse --en el curso de su génesis- en el caso de la
Universidad de París, que con maestra mano, nos pinta el doctor Castiello.
Escuchémosle :
"Ha sido siempre achaque de la humanidad buscarle a todo hombre famoso un padre ilustre. Lo mismo pasa con las instituciones, y así no ha
faltado quien quiera asignar la paternidad de la Universidad de París a
Cario Magno y a su escuela palatina. Esto no es verdad. La única relación que Garlo Magno tiene con París, es la de haber renovado todas las
escuelas del imperio, y de este modo, indirectamente, también las parisienses.
La primera escuela de que se tenga noticia en París es la de San Remigio,
hacia fines del siglo IX. Otras escuelas había además de ésta, pero no eran,
ni mucho menos, famosas. Por lo que atañe a la Universidad, ésta nació de
la escuela catedral parisiense, insignificante hasta fines del siglo XI, cuando
Guillermo de Champeau vino a darle renombre. Por primera vez en esta
11

GABRJEL DEL MAzo, La Reforma Universitaria y la Universidad Latinoamericana,
!bid., p. 75.

593
H38

�época, la escuela catedral de Notre Dame logra rivalizar con las escuelas
de Chartres, Rheims o de Bec. Abelardo fue su primer profesor genial, y su
presencia en dicho centro hizo confluir a París todo lo más brillante de
Europa. La historia de los gremios magistrales de París es sencillamente la
crónica de sus luchas con el canónigo maestrescuela o canciller, con los ciudadanos y con el Rey. No menos peligrosas, pero más violentas, eran las luchas de la cofradía de maestros contra la burguesía de la ciudad. Dos años
duró la dispersión hasta que en 1231 el Papa intervino y se hizo justicia a
los estudiantes.
"La Edad Media no conocía lo que para nosotros parece una evidente y
necesarísima división de estudios. La enseñanza secundaria y la superior
estaban ambas en la Universidad. Entre las Universidades de la Edad Media, París es la única situada en una gran capital. De aquí quizás el papel
tan importante que tuvo en la política nacional de Francia y aun en lo
internacional" .19
Como el tratar de seguir el curso del saber, tanto en sus más altas manifestaciones del conocimiento, como la filosofía, o bien el de las ciencias meramente, tomaría mucho más de los límites convenientes para un estudio de
esta naturaleza, sí es necesario detenerse prudentemente, en la observación
de las universidades españolas, las que indudablemente presentan los primeros aspectos legales de constitución propia, como así sucede en las leyes en
pro de la Universidad, de Fernando 111 y de Alfonso X, los "reyes escolares"
españoles, en donde puede establecerse el origen de la verdadera organización universitaria y por ende, el de las colonias de España en América. Gabriel del Mazo, nos señala que en el "Código de las Siete Partidas", de
Alfonso el Sabio, primer estatuto de educación superior en Europa y primera legislación universitaria de Estado en el Mundo, es la carta que inspira
y rige la vida de las universidades españolas en la península y en esta América hasta las reformas de Carlos 111 en la segunda mitad del siglo XVIII.
Las Partidas definen los studia generalis desde los aspectos de la disciplina,
organización de la vida de los estudiantes y expedición de diplomas, hasta la
habitación de los profesores, los temas de la enseñanza y de la jurisdicción
autonómica de la Universidad. Estas leyes, que abren una era en la historia de la educación, son las primeras también que prescriben y hasta hoy
siguen dando normas sobre la organización de la Universidad en "ciudad
universitaria". Dicen: "De buen ayre, e de fermosas salidas debe ser la
villa do quisieran establecer el Estudio, porque los maestros que muestren
los saberes a los escolares que los aprenden, vivan sanos en él, e puedan folgar, e recibir placer en la tarde cuando se 1evantaren cansados".

'·De la Salamanca española, que sobresalió entre las universidades de Europa con sus cuatro mil estudiantes y más de ocho mil matriculados, y con
sesenta cátedras, y de la Universidad de Alcalá que uno de los Siglos de Oro
añadió como nuevo modelo, parte la fundación de las primeras universidades de nuestro Continente: Las Mayores, con sus cuatro facultades (la preparatoria de Artes y las profesionales de Teología, Derecho y Medicina),
como las Universidades de México y Lima entre otras, y las Menores o incompletas".20
Por circunstancias que habrían de rodear a las Universidades, por lo general, estuvieron abiertas a todas las corrientes del pensamiento, si bien, la
influencia del Estado habría de ser preponderante, debido a razones de carácter económico o político. En el siglo XIII se produjo el florecimiento de
las Universidades en el mundo del saber, y en el Renacimiento el prestigio
cultural se desplegó preferentemente fuera de ellas y dejaron de dirigir la
vida intelectual. "Durante la Reforma Protestante -como nos dice el autor
citado- y después durante la Reforma Católica, fueron entidades de combate mezcladas al orbe político, entregando su economía, en el primer caso al
Estado y las segundas a la Iglesia, convencidas unas y otras, de su responsabilidad ante la sociedad cristiana dividida. Hasta que con el siglo XVII las
Universidades se repliegan a sus deberes específicos y asumen intensa dedicación al saber que el Renacimiento había promovido. Fue un siglo de pensadores, que traspasa al porvenir los gérmenes intelectuales de lo que llega
a ser la Universidad Moderna, nacidos, no de la vida de relación de las Universidades con los Estados o el vivir externo, sino del propio e íntimo despliegue del conocimiento.
"Del pensamiento de Newton y Locke surgieron las ideas de la Enciclopedia
y del "Aufklaurung", es decir del Iluminismo del siglo XVIII, y así las "luces" se proyectaron sobre las instituciones de la época, entre ellas muy caracterizadamente sobre la educación, con su racionalismo, su preferencia casi
excluyente por las ciencias matemáticas y de la naturaleza y su utilitarismo,
que en el siglo XIX se exacerbó con el desarrollo de la nueva clase social
elevada por la vida económica industrial". 21
Con la panorámica anterior, es posible, entonces, observar la trayectoria
que la Universidad ha seguido hasta nuestros días, de la que se desprende el
valimiento de su misión, y el hecho de su multiplicación en todos los confines
del mundo; ya que si sus características varían en tratándose de instituciones
europeas o americanas, su misión específica que es la de encauzar y acre• GABRIEL DEL MAZO,

11

594

DR.

JAIME CASTIELLO FERNÁNDEZ DEL VALLE,

La Universidad. ]bid., pp. 16 y 17.

" GABRIEL DEL MAZO,

]bid., p. 64.
]bid., p. 72.

595

�centar el pensamiento así como transmitirlo, ha permanecido hasta nuestros días.
Sin embargo, se puede preguntar la forma en que la Universidad de nuestro tiempo puede constituir, en sus respectivos campos de acción, un medio
salvador a las tensiones que actualmente sacuden a la humanidad, o por lo
menos, uno de los coadyuvantes que necesariamente el hombre tiene que
emplear en la tarea de salvarse a sí mismo, así como al tesoro de su cultura,
después de analizar que otros medios no han sido lo suficientemente eficaces
para verificar esa magna tarea.
Cuando observamos los principios que animan a la Constitución de la
UNESCO, se observó que se hablaba de "la paz, a través del entendimiento"
y también fue posible reconocer que esa Institución no pudo, al menos en
sus principios, de acuerdo con la sagaz advertencia de los autores norteamericanos que participaron en sus actividades iniciales, el obtener la precisión
acerca de las relaciones entre la educaci6n, el entendimiento y paz.
La radicación del problema es, pues, la aceptación de que el medio más
adecuado para llegar al entendimiento entre los humanos para obtener la paz,
es la educación. Si bien, entendiendo, que el concepto de educación es de
naturaleza no muy limitada, ya que comprende diversos ciclos, y en el caso
de nuestro estudio, la Universidad se ocupa solamente de los superiores. Surgen, por tanto, dos problemas: la educación de los primeros ciclos debe ser
adaptada a las nuevas circunstancias, proyectándola fundamentalmente al
hombre dentro de todas las características pedagógicas aconsejables. En el otro
aspecto la Universidad se enfrenta a una nueva situación, en la que el Humanismo y las ciencias no deben colocarse como adversarios, sino por el
contrario complementarse, quitando los elementos diferenciadores, cuando
por ejemplo se habla de la Filosofía de la Ciencia.
La cultura es uno de los valores que puestos al servicio de la humanidad,
puede acabar con los resultados funestos de la ignorancia y de los prejuicios;
por tanto, la educación debe tener un contenido moral, objetivo y pedagógico y debe despojársele de cualquier influencia doctrinal, o peor aún, de la
tendencia materialista.
Si, como dijimos, la cultura no es una panacea, es un medio que acerca
a los hombres por el conocimiento y la comprensión. La soberbia derivada
del progreso científico y de los logros obtenidos, no debe avasallar a la idea
del conocimiento del hombre, fundamentalmente, del reconocimiento básico
de su espíritu, porque si esto se soslaya, los objetivos de la educación llevan
indefectiblemente la trayectoria a los resultados que se observan en nuestro
tiempo.

trado su bondad y eficacia con el paso de los años, por tanto es posible que
tales principios sean ajustados de acuerdo con el ritmo del progreso científico alcanzado.
La Universidad, depositaria del espíritu, tiene, pues, la misión de preservarlo a través del empleo de la cultura para el bien del hombre. De la Universidad han salido, a no dudarlo, los hombres que han regido los destinos de
todas las naciones; en la Universidad, pese a ideas en contrario, vive el pensamiento, gracias al esfuerzo cotidiano del paso de las generaciones por sus
aulas. Urge pues, que la Universidad realice una labor de análisis y de introspección, frente a la realidad angustiosa de nuestra Era y que, recogiendo,
valorando y adecuando su acción y su contenido, en proyección fundamental
hacia el hombre, realice la acción de salvar, no solamente a la cultura, sino
a ese hombre que espera tanto de la Universidad del porvenir.

La existencia de los valores inmutables, así como de los principios de tal
naturaleza, lo son, no por el capricho del hombre, sino porque han demos-

596
597

�DE CóMO LA APLICACIÓN DE LA SOCIOCRACIA PODRfA
MEJORAR LAS RELACIONES HUMANAS
PROF. DR.

c.

A. CANNEGIETER

Centro de Investigaciones Económicas de
la Universidad de Nuevo León.

lNTRODUCClÓN
LA SOCIEDAD ES EL GOBIERNO y control de una comunidad a través de la
propia comunidad, obteniéndose así la autodisciplina de la misma. El sistema
sociocrático verifica esa idea de tal forma, que la dirección de la comunidad
está regida, por regla general, por un acuerdo como resultado de la mutua
consulta, contrariamente a la adopción de las decisiones basadas en la mayoría de votos.

Es interesante el considerar lo concerniente al sistema sociocrático en sus
principios básicos, en sus bases humanísticas, así como la técnica que emplea,
para hacer comparaciones entre la sociocracia y la democracia; entre la sociocracia y la aristocracia; entre la sociocracia y la autocracia, con objeto de
advertir tanto las ventajas como las desventajas que pudiera presentar el sistema sociocrático, como así fue hecho ya en un trabajo publicado en el Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, correspondiente al año de 1961.1
Pero es, sin embargo, desde el punto de vista humanístico -el que presenta aspectos fascinantes-, el observar lo que a la fecha se ha logrado
alcanzar en este campo y el ver cómo las relaciones humanas en la práctica
han obtenido ~m gran mejoramiento por la aplicación del sistema de la Sociocracia. Es, pues, desde este ángulo desde donde haremos una revisión de las
diferentes aplicaciones de los principios sociocráticos.
' Ver Humanitas, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, de la Universidad
de Nuevo León, pp. 617 y siguientes.

599

�Como veremos más adelante, la Sociocracia está siendo aplicada ya en
varias formas. En un aspecto, por ciertos grupos con cierta tendencia común,
como en el caso de los cuáqueros, la Sociedad de Hermanos, etc., y en .el
otro aspecto, en los que las bases religiosas comunes están perdidas. Considerando que una de las características de la Sociocracia es la de que cualquiera puede ser apto para afiliarse, es en este último aspecto en donde se
encuentran los más puros grupos. Sin embargo, desde que estos han frecuentemente facilitado sus ideas hacia grupos de sentimiento más religioso, estos
últimos pueden considerarse como de mayor vitalidad. Trataremos primeramente los grupos religiosos:

I
Los CUÁQUEROS
La Sociedad de Amigos, como a sí mismos 2 se denominan los cuáqueros,
es una unión religiosa cristiana de hombres y mujeres con iguales derechos,
deberes y responsabilidades.
La conducta es importante para los cuáqueros, a la manera en que la vida
es para un cristiano y no el dogma. Cada individuo debe buscar y encontrar
el camino hacia Dios. Tanto los ministros, como los sacerdotes, no son necesasarios. Cuando tienen lugar las reuniones, para buscar luz en el Espíritu
Santo (la asistencia es voluntaria), no se hacen preparaciones. La reunión
empieza en completo silencio y aquellos que se sientan llamados pueden romper este silencio.
Los cuáqueros sostienen que cada uno por sí mismo deberá saber en qué
creer. No consideran que solamente ellos son los poseedores de la verdad,
pero desean ser una unión de personas que ante Dios y ante sus semejantes
pueden realizar un poco del amor ideal. Creen que Cristo no quiso establecer
una secta religiosa, sino una cierta actitud ante la vida y que en su contacto
con el Creador pueden encontrar la luz que los guiará en la vida.
En cada cuáquero existe la creencia de que tiene que hacer un llamado "a
la Luz Interior", considerando, por ejemplo, que tiene que reconocer que
cada quien es individualmente responsable ante un poder celestial y de que
cada quien posee algo que lo capacita para llevar su responsabilidad.
El fundador de la Sociedad de Amigos, es George Fox,3 un inglés que na-

B.

• Dato tomado de Le Christianisme tel que les Quakers le comprennent, por EowAJd&gt;
R.AwsoN, y Quakerism, a plain statement, por J. X. lIARVEY THEOBALD.
• HENRY VAN ETTEN, George Fox, pp. 22 etc.

ció en el año de 1624. En el siglo XVII sus ideas fueron severamente condenadas por la Iglesia. Pero ~ún en nuestros días, después de más de trescientos años, muchos las consideran todavía como muy avanzadas y liberales. La
oposición experimentada en el siglo XVII se debió al hecho de que el espíritu de aquella época no se encontraba aún dispuesto a aceptar la idea de
que las personas deben pensar por sí mismas y de que no necesitamos la
iglesia, como a la clerecía, para poder obtener contacto con Dios.
La fe de los cuáqueros es universal porque creen que en cada uno hay una
chispa de lo Divino. Consideran a cada uno como su hermano sin hacer
discriminaciones entre la raza, la religión, la personalidad, el color o la
posición. Sostienen que la creencia de cada individuo no debe ser separada
de su vida o aún de sus propios problemas. Hay en el propósito de los cuáqueros el luchar por un mundo mejor junto a aquellos que ya están actuando
y con aquellos que están inspirados, aun por un ideal irrespetuoso de sus propias convicciones, tanto filosóficas como religiosas.
El cuáquero solamente cree en lo que él acepta como verdad y que en
su corazón así lo siente. Sabe que la claridad y la certeza están en lo porvenir lo que resulta más necesario para reconsiderar su propia convicción o
bien para abandonarlo. El, ardientemente, se propone buscar por todos los
medios y caminos, los que puedan llevarlo tan cerca de la verdad como sea
posible. A través de la fe y de la ciencia, el cuáquero llega a la conclusión
de que el Universo está regulado y gobernado por una fuerza infinita y benéfica, y que el amor para nuestros prójimos es la única solución para las múltiples dificultades de la vida.
Los cuáqueros son todos eminentemente pacifistas, porque la guerra está
basada en el odio y no en el amor. Su principio está fundado en lo que la
Biblia establece con argumentos filosóficos y morales, así como también el
interés universal. Para muchos, este último es el más fuerte y al mismo tiempo,
~s el argumento que tiene la base más adecuada, al considerar los resultados de la guerra y de la paz. 4
Educación igual, tanto para niños, como para niñas, debe ser proporcionada a éstos de acuerdo con los cuáqueros. Los hombres y las mujeres, dicen,
tienen los mismos deberes, la misma responsabilidad ante el Estado y ante la
Iglesia y las mismas obligaciones morales.
Las reuniones de negocios de los cuáqueros tienen un carácter muy espe-cial. Estas tienen por objeto la deliberación acerca de la visita de los prisioneros, la ayuda en los frentes a los necesitados, la colocación de préstamos,
la asistencia y ayuda, como en el caso de proporcionar el alimento suplementario a las escuelas, etc.
' D.

ELTON TRUEBLOOD,

Studies in Quaker Pacifism, pp. 12, 13 y 14.

601

600

t

�En el curso de esas reuniones, las resoluciones ~lamente se toman después
de consulta mutua, y siempre y cuando cada uno de los presentes haya manifestado su conformidad. Los cuáqueros no votan. En cada reunión siempre
hay un secretario presente cuya tarea consiste en apreciar el "sentido de la
reunión" y así asentarlo. Después de que la opinión de cada uno ha sido
escuchada, el secretario da lectura a esta clase de documento, en el que desde
luego, se hace constar las conclusiones por las cuales la reunión fue convocada, y si en su opinión, cada uno de los presentes puede estar conforme. Si
se ha llegado a un completo acuerdo, la resolución, entonces, puede ser tomada. Si por cualquier motivo hay alguna oposición, la resolución es suspendida.
Si, por razones prácticas, la suspensión no es posible, los cuáqueros adoptan el
siguiente método: la consulta se continúa tanto como sea posible. Si tiene
que ser interrumpida, debido a lo tarde de la hora, se continúa a la mañana
siguiente.
Si, en caso de alguna oposición, una decisión inmediata no es necesaria la
reunión deberá de señalarse para fecha próxima en la que deberá de tratarse
aquel punto especial, con objeto de dar a cada quien el tiempo suficiente
para reflexionar.
La práctica ha mostrado que la divergencia ocurre en el sentido de que
una pequeña minoría usa su posición para oponerse a la tiranía.
La ventaja en esta forma que los cuáqueros siguen en sus reuniones, es
de que si algo se haya admitido lo ha sido debidamente, porque "frecuentemente sucede que tanto la mayoría como la minoría están en lo debido, en
cuyo caso la manera cuáquera previene del tiempo para aclarar la verdad
que aparezca como aparente. Hay otro punto que también debe ser notado:
en el método de votación de 'un hombre, un voto' la opinión de los tontos o
de los indiferentes, cuenta tanto como la de los inteligentes, interesados o
responsables. En la reunión de negocios de los cuáqueros, se escucha tanto a
los inteligentes, como a los que no lo son, pero la contribución de cada uno
en el juicio final tiene, por lo menos, una oportunidad para hacer considerada en la proporción de su contenido de inteligencia". 5
En cuenta de estas ventajas del método cuáquero, muchos de éstos y de
los que no lo son, han considerado y están determinados a extender tales
métodos de reunión, tanto en la vida de los negocios, como en los círculos
gubernamentales y en todas las formas de la vida comunitaria:
Morris Llewellyn Cooke, ha dicho acerca del método cuáquero: 6 "El
método cuáquero de tomar decisiones siguiendo aquello, que ellos lla• HovARD H. BRINTON, Cuide to Quaker Practice, p. 41.
• Ver On Sorne Commanding A spects o/ the American Man o/ Business, Diario del
Instituto Franklin, 1944.

602

man 'el sentido de la reunión', como contraste con el sistema de votación, representa una amplia división del rígido individualismo. Es un
proceso que invita al continuo desarrollo. La adopción de esta práctica,
generalmente en los negocios de los hombres, debería llevar a un nuevo mundo". 7
Acerca de lo que este método cuáquero de reunión pueda proporcionar, se
puede probar con varios ejemplos que han sido seleccionados por Morr_is
Llewellyn Cooke.8 Así lo ha mostrado tanto él, como el Fondo Monetano
Internacional. Los siguientes principios han sido estipulados: "El Presidente
ordinariamente deberá dirigir el sentido de la reunión, en atención a que
tiene un voto formal".
"Durante los cuatro o cinco años en que fue aplicado este principio", dice
Frank Coe, Secretario del Fondo, "solamente en unos doce o trece casos fuera
de un número de mil, la votación ha sido necesaria".

Los cuáqueros han realizado también mucho trabajo práctico.9 Principiaron con sus trabajos de ayuda, en el año de 1798, en relación con el levantamiento en Irlanda. Posteriormente, la ayuda se extendió durante la Guerra
Napoleónica en los principios del siglo XIX, durante la Guerra de Crimea,
en 1856; en' la Guerra Franco-Germana, en 1870. Durante las calamidades
de 1891 y en 1907, en Rusia, la que recibió la ayuda en provisión de harina
y trigo. La Primera Guerra Mundial, la contempló también en muchas formas
para Francia, Inglaterra, Holanda (refugiados belgas), Salonikis, Rusia1 Polonia y Alemania. Entre los años de 1933 y 1939 la ayuda se extendió ~ los
refugiados alemanes y austriacos en Francia, Inglaterra, y los Estados Umdos.
Después de esto, en muchas ocasiones, los cuáqueros extendieron su ayuda
de 1937 a 1939, a los niños españoles; durante la Segunda Guerra Mundial,
la llevaron a Finlandia, a Noruega, Hungría, a la India Británica, China,
' Ver también: Democracy and the Quaker Meth od por FRANCISCO E. PoLLARD,
BEATRICE E. PoLLARD y RoBERT S. W. PoLLARD (publicado por " Thc Philosophical
Library", 1950); "The Sense of thc Meeting", Saturday R eview of Literaturc, 1-447, p. 19; "A Beginning for Sanity'', Saturday Rcview of Literature, 6-15-1946, p. 5;
"Quaker Idea Suggested for United Nations Meetings", Eleanor Roosevelt in. "My
Day", 11-22-1947 · The Essentials o/ Dem.ocracy por A. D. LINDSAY, Conferencia V,
Universidad de P;nnsylvania, Depto. de Prensa, 1929; The Book o/ Discipline o/ the
Religious Society o/ Friends, pp. 73-79, 111, 116-118, Philadelphia Ycarl Meeting,
Race Street 1943; Church Governm.ent bting the Third Part o{ Christian Discipline
o/ London Yearly Meeting, London: Fricnds Book Centre, 1942.
1

MoRR1s LLEWELLYN CoOKE, "The Quaker Way Wins New Adherents". artículo
en The New York Times Magazine del 17 de junio de 1951 (Sección 6 ).
1
Ver L'Action du secoure Quaker, editado por el Centro Cuáquero en París.

603

�Madagascar, Francia, Italia, Grecia, Yugoeslavia, Albania, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Egipto, Palestina, Siria, Libia, Marruecos, etc.
En el año de 1935 una Conferencia Mundial de Cuáqueros tuvo lugar.
Como resultado de esta reunión, se estableció El Comité de consulta de los
amigos del Mundo, como un medio para mantener contacto regular entre
las reuniones anuales de los cuáqueros en todo el mundo.
El Comité de Consulta de los Amigos del Mundo, ha sido solicitad? en
repetidas ocasiones, con objeto de que envíe sus repre~ent~ntes ~ las re~mones
de la UNESCO, especialmente para aquellas orgamzaciones mternacionales
que no dependen de los gobiernos.
.
En los Estados Unidos, en 1950, la obra Pasos a la Paz, fue publicad~ ~on
objeto de establecer dónde podrían localizarse los ~randes contrastes ~líticos
entre el Oriente y el Occidente, los que aparecen msuperables, los :uaque~os
ingleses atendiendo la invitación de Rusia, fueron a Moscú en ese mismo ano.
A través de todas esas diferentes actividades, los cuáqueros agregan ~us
esfuerzos a la lucha por una existencia humana para todos y para un meJO·
ramiento de las relaciones humanas.

II
LA

SOCIEDAD DE HERMANOS

Otro ejemplo de un grupo religioso que ha aplicado los principios sociocráticos es la Sociedad de Hermanos. 10
Esta 'comunidad principió en Alemania en 1920, iniciándola el doctor
Eberhard Arnold con un grupo de amigos. Sus propósitos están_ b~sados en
el Sermón de la Montaña, de Cristo. Posteriormente, esta se fusiono con los
Hutters, quienes habían comenzado alrededor del año de 1533, c?mo tal, en
Moravia. En el Canadá y en los Estados U nidos han establecido muchos
grupos llamados "Bruderhofe" ( Comunidad en l_as cuales_ tanto los hombres
como las mujeres, a semejanza de los claustros, viven su vid~ dentro de bases
más religiosas). En 1937 esos "Hermanos" dejaron Alemama y encontraron
un nuevo hogar en Wiltshire, en Inglaterra. Al estallar la Segunda Guerra
Mundial, para entonces dos "Bruderhofe", que residían ep Inglaterra, fueron
disueltos y todos sus miembros se dirigieron a Paraguay.
Como resultado de la perseverancia que alcanzaron en Paraguay, en el
lugar, otrora yermo, destinado para construir, localizado en Primavera, Pa-

'º Tomado de

ragua y, hoy encierra tres bien adaptadas "Brudehrofe", villas con las casas
necesarias, edificios para la comunidad, talleres y agricultura. El Gobierno de
Paraguay ha concedido a la Comunidad algunos privilegios, por los cuales en
todo aspecto, los hermanos pueden vivir de acuerdo con su religión.
Las actividades de los Hermanos consisten principalmente en materia de
agricultura, en la construcción de casas, en la industria y en los talleres. Hay
que agregar, el que ellos extienden sus actividades a los bosques, en donde
tienen molinos y algunas pequeñas fábricas de muebles.

En la capital tienen una empresa para la Yenta de sus productos.11
Las "Hermanas", las mujeres y las niñas, trabajan en la cocina, en la lavandería, en la sala de costura, en la enfermería o bien en el "kindergarten".
En Paraguay tienen su propio hospital con algunos médicos, pero no solamente para la gente de la "Bruderhofe", sino también para otros ciudadanos
del Paraguay los que también reciben atención. 1 2
Mucho se ha logrado hacer para la niñez. Esta permanece bajo la supervisión de sus padres, porque la vida en familia es sentida como la más importante y natural base de una verdadera comunidad. Cuando son lo suficientemente grandes, tienen la facultad de poder escoger y elegir por sí mismos en
qué lugar pueden estar, ya sea en la propia "Bruderhofe", o no. Sin embargo,
antes de abandonar el lugar, se encuentran debidamente preparados para
la profesión o comercio que hayan escogido ellos mismos. La mayoría de los
niños prefieren permanecer en la "Bruderhofe".
Después de la salida de los otros Hermanos, de lngla terra, tres miembros
permanecieron en dicha nación con objeto de dejar debidamente arreglados
algunos negocios pendientes, pero al mismo tiempo muchas personas inglesas
habían expresado su deseo de fundar una comunidad similar a aquella que
en 1942 se estableciera en Shropshire, o sea la Wheathill Bruderhof. Esta comunidad, consistente en cerca de doscientos hombres, mujeres y niños, comprende tres haciendas y cerca de 500 acres de tierra. Las mujeres trabajan
frecuentemente en el interior de sus hogares.

Sin perder la similitud con aquella "Bruderhofe", así se han establecido en
Sudamérica, en Inglaterra y en Alemania.
Cada cosa que es hecha en la "Bruderhofe", tiene el apoyo completo y la
conformidad de todos los "Hermanos" y '"Hermanas". El resultado es que la
comunidad entera siempre es responsable de todas las resoluciones adoptadas.

ª Siebenter Rundbrief en die Freunde unserer Bruderhofe, publicado en el comienzo
del año 1952, pp. 25 y siguientes.
u Estableciendo en Alemania y en los Estados Unidos, en donde ahora hay otros
varios similares.

The Wheathill Bruderho/, a Christian Community.

605
604

�En materia de organización hay una cierta división de funciones el "Sirviente
de la Palabra", por ejemplo, se encuentra encargado de la dirección espiritual.
Desde que estas comunidades 13 están basadas en el mensaje de Cristo, un
cambio forzado de relaciones sociales, el que debía de cambiar al pueblo, no
es posible encontrarlo en su línea de conducta. En otro aspecto, una buena
Comunidad no puede existir antes de que no se haya verificado un cambio
en el mismo pueblo.
De acuerdo con los "Hermanos", el camino que lleva hacia la meta debe
estar de acuerdo con la propia meta. La comunidad nunca puede ser el resultado de la fuerza sino de una voluntaria sumisión.
Por esto ellos solamente desean mostrar, y no forzar, a los otros acerca
de la comprensión de cómo la vida en comunidad es posible, de cuántas
limitaciones y fronteras entre clases y nacionalidades pueden ser removidas
y como la Meta Divina, o sea la reconciliación y la humildad de los seres
humanos en un reino de paz puede convertirse en realidad.
Uno de los principales y más importantes principios al que están adheridos estrictamente y por siempre es la propiedad comunal. La propiedad privada no existe. Cada cosa pertenece a la comunidad, como así sucedió entre
los primeros cristianos. Todas las actividades son igualmente apreciadas, bien
sea el trabajo manual o bien el trabajo intelectual. Jefes y empleados no
existen. Sin embargo, esto no significa que la vida económica no sea organizada. El talento y la habilidad para ciertas actividades son tomadas en consideración, pero hay la espectativa de que cada uno esté debidamente preparado, en principio, para hacer el trabajo que tenga que ser hecho.
En esta forma, la "Bruderhofe", de la Sociedad de Hermanos, son importantes comunidades y si bien son independientes y más o menos autónomas,
éstas están siempre en contacto con la comunidad exterior. Entre otras las
hay que están en muy cercana relación con la institución denominada Community Service Inc. En los Estados Unidos, junto con otras comunidades
cooperativas, habría de fundarse, en 1952, una "Federación de Comunidades
Internacionales". (Federation of International Communities) .14 En relación con
esto, su significación puede encontrarse en el hecho de que nos muestran la
forma en que una comunidad puede vivir dentro de los lineamientos sociocráticos.

III
APLICACIÓN EN EL CAMPO PEDAGÓGICO

Si ha sido posible probar en la práctica que es posible vivir de acuerdo con
las bases sociocráticas, el hecho de que, no obstante, solamente comunidades
co~
fondo religioso han sido discutidas, pudiera dar tal vez motivo a la
O~Jecion de q~e pa~a las comunidades en que la unidad religiosa se está perdiendo, la soc10cracia no podría ser de aplicación.

~?

~~ relació~ con e~te aspecto, las comunidades sociocráticas sin una base
religiosa comun, son importantes. De acuerdo con mi conocimiento sobre esta
materia, este grupo de comunidades sociocráticas no expresan comunidades
tot~Imente en el sentido de vivir como tales, como sucede en aquellas agrupaciones en donde hay una base religiosa.
Si~ ~mbarg~, 1~ ~omunidades no religiosas están todas dirigidas hacia una
«:5~cíf1ca Y mas limitada meta. Esta es: educación, economía industrial y pohuca. Trataremos algunos ejemplos de esas formas diferentes de comunidades sociocráticas posteriormente.

EL TALLER DE LA COMUNIDAD PARA NIÑOS EN BILTHOVEN

. ~orno ejemplo de una comunidad sociocrática con una específica y más
limitada meta en el campo de la educación, podemos referirnos al Taller de
la Comunidad para Niños, en Bilthoven, Netherlands. 15

En este taller la educación es una meta y la instrucción está considerada
como el medio a esa educación. 16
Para los fines de esta instrucción es empleado un método de trabajo en el
~ue se toma en cuenta el libre desarrollo individual y al mismo tiempo considera a las exigencias sociales.
Mientras al niño se le proporciona tanta libertad como sea posible, tam" Como u~ segundo ejemplo de una comunidad similar se puede referir a "Pacific
Ackworth Fnends School", en los Estados Unidos. Esta es una escuela cooperativa
gobem~da por la "Asamblea de Padres de Familia". En sus reuniones solamente la:
resol~cioncs pueden cursarse únicamente sobre la base de unanimidad. Ver "Commun1i9ty Service News", marzo-abril 1952, p. 41 etc., y "Friends Bulletin" de febrero
48.

11

Tomado de Sociedad Fraternal Hutteriana.
" "Community Service New", marzo-abril de 1952, p. 44.

606

,. El siguiente dato ha sido tomado en parte de KEES BoEKE Kindergemeenschap,
Y en parte, obtenido directamente a través de información.
'

607

�bién se considera el hecho de que hay exigencias que aquél debe encontrar y
que es en el trabajo en donde debe complementarlas.
De acuerdo con estas bases el Taller difiere en mucho de las escuelas ordinarias en muchos aspectos.
Para algunas materias, por ejemplo, cosmografía e historia del arte, éstas
reciben más atención que en otras escuelas.
También, nuevas materias han sido introducidas, por ejemplo: "conocimiento industrial". A la historia se le toma en consideración mucho después
que en otras instituciones.
Extensiones especiales de estudio las que son consideradas y practicadas
junto con otras materias son: ritmos, música, juegos, danzas folklóricas, modelado, trabajo manual y jardinería.
Las diferentes secciones están todas indicadas por un color y éstos tienen
un significado simbólico. Muestran que aunque, aparentemente separadas
unas de otras, en forma imperceptible fluidamente, semejan lo acontecido con
los colores del arco iris. En algunas reuniones se da atención a los problemas
de carácter religioso.
Las lenguas extranjeras, son, en un grado limitado, estudiadas mucho más
temprano que en otras instituciones. La música es considerada de una gran
importancia así como la cultura física. La orquesta no es una simple y sencilla banda musical de alumnos, sino que está compuesta en tal forma, que
cada niño tiene una posibilidad para desarrollar sus propias cualidades musicales. Con la expansión del Taller, sin embargo, la aplicación de estos principios se encuentra en muchas ocasiones con dificultades de carácter técnico
y material.
Cada niño está obligado a tratar todas las variadas posibilidades que se
le ofrecen, tales como la música, modelado, etc. Si el niño falla en tal intento,
no se le otorga ningún diploma. Esto se hace con objeto de prevenir la negligencia. de ciertos talentos específicos.
La semana empieza con un festival que reúne a todo el Taller y en el que
por espacio de tres cuartos de hora permanecen los niños cantando participando en música o bien en representaciones teatrales.
Los trabajadores están parcialmente libres para escoger la materia de su
preferencia: un curso de lenguaje, o bien de aritmética (tal curso toma de
cuatro a seis semanas, o hasta un año) ; por ejemplo, tres tardes a la semana,
jardinería, geografía o historia. Sin embargo, existe la obligación para ellos
de finalizar un cierto programa, pero sienten lo agradable de poseer cierta
libertad y facultad de escoger. La selección es hecha después de consultar con
el jefe de grupo, el mentor.
Después de la comida, la que es servida en la escuela y de ser posible, al
aire libre, hay una media hora para el descanso.

608

Todos los edificios, incluyendo también a los campos aledaños, se encuentran
bien limpios y conservados en magnífica condición por los mismos niños.
Cada día principia con una discusión general de problemas y el sábado se
cierra la semana con una hora de música.
El año se divide en diez meses de trabajo, de cuatro semanas respectivamente, los cuales, a su vez, se subdividen en tres "términos". El sábado de
cada cuarta semana es día de fiesta.
Un término o período, principia con una reunión especial, cuando los posibles nuevos trabajadores son recibidos con aplausos. Este finaliza con una
reunión general, cuando los resultados de ésta son discutidos.
Para la orientación hacia las diversas ramas, los niños tienen el mayor
número posible de medios de orientación. Para la Cosmografía, por ejemplo,
cuentan con un pequeño modelo del sistema solar.
Se experimenta usar el trabajo de una de las ramas como un expediente
para la otra.
Cada rama está dividida en secciones y así el trabajo para cada una de
ellas está claramente delimitado y hecho accesible para los niños. Cuando un
niño, junto con otro, empieza en determinada sección, su trabajo está bajo
la supervisión de un profesor, ya sea escrito, oral, manual, o bien alguna
muestra de su trabajo. Tan pronto como el niño ha terminado su sección
se dispone para la prueba. Una vez que éste ha pasado dicha prueba, el
hecho se registra y cuando el número requerido de pruebas han sido pasadas
(se observa un cierto margen), un diploma es otorgado sin examen. Este
diploma faculta al niño para principiar a trabajar en el grupo siguiente.
Al principio, cuando el Taller era aún pequeño, los trabajadores de todas
las edades trabajaban juntos en un solo grupo.
Esto tenía la gran ventaja de que los mayores y los más jóvenes, tanto
muchachos como muchachas, estaban juntos. Cuando el Taller creció, los
trabajadores tuvieron que ser divididos en diferentes grupos-edad, indicados por colores.
Desde un punto de vista educacional, hay sin embargo, algunas objeciones
que hacer para esta clase de separación. Se observó, principalmente, que el
disfrutar de días de fiesta y trabajo en los campos por mayores y menores,
tanto muchachos como muchachas juntos, tiene una influencia favorable en
la atmósfera general. La experiencia obtenida de tales días de fiesta, o campos de labor, es más favorable de la obtenida con grupos más homogéneos.
De acuerdo con el número de combinaciones de diplomas otorgados por el
Taller, los niños igualmente progresaron, tanto en educación elemental, como
· en la secundaria.
En algunos días, durante la semana de las "reuniones", éstas tienen lugar
en el Taller, las que son dirigidas por los niños y en las cuales los trabaja-

609
H39

\

�dores y los co-trabajadores asisten. Aquí todas las dificultades y los problemas
se discuten. Sin embargo, la mayoría no decide, pero una solución se proyecta
a la cual cada quien puede estar conforme.
Debido a la duración de ciertos cursos (los cuales varían entre cuatro semanas como término) para una rama específica (por ejemplo: geografía) de un
grupo, los trabajadores, los más de ellos bajo la recomendación del maestro
de los co-trabajadores, escoge un líder de clase. Este se responsabiliza del
orden, de la condición de los salones de clase, de las preparaciones de las
lecciones, de su ajuste después de las mismas, etc. Más aún, cada hora hay
otro director de clase. El puede, si alguno de los trabajadores perturba el
orden, expulsarlo de la clase. El expulsado no puede reingresar durante la
lección a la que asistía.
El director de la clase puede también recordar al co-trabajador las reglas
del orden, si después las vuelve a violar.
El regulador general, uno de los trabajadores, y a quien se escoge para los
trabajadores para un término, permanece en el cargo de la dirección en
general. No para una rama específica, sino con respecto a los procedimientos
generales, el trabajo de las diferentes condiciones y grupos a la conclusión
del día. Esta consiste en una breve discusión en la que participan cada grupo
de su respectivo color; compuesta, por ejemplo, de ocho mentores de grupo
cuando se terminan las labores de cada día.
Si en alguna ocasión hay algunos problemas o dificultades, cada trabajador
puede ponerlas en la agenda en la conclusión del día. Si en el curso de estas
conclusiones del día los problemas que resulten de éstas son llevados más allá
de la significación de los problemas diarios, éstos deberán ser tratados con
posterioridad, en la reunión de mentores de grupo.17 Los puntos que hayan
sido discutidos por el mentor de grupo y aquellos que sean de general interés deberán ser llevados para discutirlos, durante la reunión de representantes. Esta reunión es muy significativa para el Taller en general, pero por
razones técnicas, estas reuniones están limitadas para cualquiera de los grupos
de mayor edad. Para esta reunión, la cual tiene verificativo una vez a la semana,
los grupos entre doce y dieciocho años, eligen dos representantes para cada
grupo de mentores. Los menores tienen sus propias discusiones, pero en ocasiones determinadas, ellos también pueden delegar contactos representativos
a las reuniones de los mayores. Se guardan registros de las reuniones.
Pudiera aparecer, de lo que llevamos dicho, que hay muchas funciones,
sin embargo, hay también mucha oportunidad para cultivar la responsabili" Estos grupos-mentores consisten de cerca de 15 trabajadores y de un co-trabajador,
como mentor.

610

dad de los trabajadores y prepararlos para las funciones directivas, así como
enseñarles a aparecer y hablar en público.
En el Taller se ejercita la menor presión posible, la única que hay es la·
proporcionada por la palabra dada. Cuando los niños han hecho solicitud
para una serie de lecciones, tienen la obligación y el deber de atenderlas.
Sin embargo, ellos pueden dejar alguna de ellas, si, después de previa consulta
con el mentor y el profesor correspondientes, han llegado a la conclusión de
que pueden mejor tomar tales clases en fecha posterior. Esta alteración, debe
ser hecha en forma consciente y no puede estar basada simplemente en un
deseo temporal.
Más aún, este Taller, es un lugar de trabajo. El trabajo tiene que ser hecho y para aquellos que no lo quieran y que además perturben a los otros,
los coloca a sí mismos fuera de la comunidad. En caso de "castigo", hay el
principio de que aquel que sea "castigado", como regla, está de acuerdo con
las medidas tomadas, significando que él mismo reconoce el sentido de tales
medidas.
Cuando esas medidas tienen por objeto corregir una posible injusticia,
también lo tienen el prevenir la repetición de ocurrencias indeseables. Si, por
ejemplo, un trabajador ha perturbado el orden de la mesa, se le puede señalar
para dirigir dicha mesa, de esta manera él mismo tiene que guardar el orden y hacerse responsable de él. Con este sistema de mantener el orden, no
hay la intención de señalar nuevas autoridades en lugar de las del maestro,
como en el caso de los internados ingleses con el sistema de prefectos. En
el Taller la intención que se sigue es:
1) Incluir la comunidad en cada cosa y no poner la dirección en las manos
de un individuo;
2) Tener a la persona del funcionario rotativame~te, tanto como sea posible
con objeto de prevenir a alguien de obtener mucha autoridad.
El objeto de este sistema rotativo es también, en un aspecto, el proteger a la
comunidad en contra del peligro de la mucha autoridad en las manos de una
sola persona, y en el otro aspecto, proteger a las personas en contra de sí
mismas en relación con el peligro derivado de la posesión del mucho poder.
En grandes líneas, la diferencia entre el sistema practicado en el Taller
y el original método Montessori, es la siguiente:
1) En el Taller el acento está en la vida comunitaria, mientras que en el
Método Montessori, es más individual. Los tres principios sociocráticos (gobierno de sí mismos por los alumnos; unanimidad y acuerdo hacia la meta
común de la comunidad) son practicados en el Taller, pero no realizados
por el método Montessori.

611

�2) En el Taller hay más libertad de método y de medios; los ritmos, por
ejemplo son practicados sobre las bases de no haber música; el método Montessori, en el otro aspecto, es más delimitado por el material específico de
preparación, lo que podría perjudicar la flexibilidad.
3) Más aún, el método Montessori se encuentra mayormente basado en la
educación intelectual.

IV
APLICACION INDUSTRIAL.
LAS "COMUNIDADES DE TRABAJO"

En algunos países hay comunidades con un propósito limitado, específico,
hacia el campo económico en las cuales los principios sociocráticos son aplicados. La cuna de estas comunidades está en Francia, tanto como en ese país
las ideas se han desarrollado en una forma más consciente.
Las comunidades establecidas en Francia, llamadas "Communautés de Trauail", consideradas ya sea en el aspecto industrial o en el aspecto agrario,
son de la propiedad de tocios los trabajadores o miembros "comrades" y las
cuales se gobiernan sobre la base de la unanimidad.
Las Communautés de Travail, no tienen objetivos materiales, sino ideales,
por ejemplo "l'épanouissement des camarades", en otras palabras: el desarrollo de las vidas de los "comrades", tanto como esto sea posible y liberarlos de las varias obstrucciones sociales que impidan su desenvolvimiento. 18
En un aspecto, su objeto es hacer hombres para miembros de un gnipo de
vida, pero en el otro, hacerlos más libres e indi\·iduales dentro del 11;rupo.11
Las Communaut.~s de Travail poseen los tres esenciales factores de la
sociocracia :

l. Los trabajadores gobiernan sus problemas a sí mismos:
2. En una base de unanimidad; 20
3. Las concepciones idealísticas dr los miembros a tra,·~s de la realiza!'ión
de una meta común.
11
11

20

Communauté '51, pp. 67 y 68.
Citado.

En ali Things Common, CLAIRE HucHET BiscHOP dice que el principio de la
unanimidad con las "Communautés de Travail", es uno de los principios comunitariot
que varían al último (p. 256).

612

El más antiguo y significativo ejemplo del desarrollo de las Communautés
de Travail, es la fábrica de accesorios para reloj "Boimondau", en Valence
sur Rhone. Esta empresa, se estableció precisamente después de la capitulación francesa, durante la reciente Guerra Mundial. Uno de los fundadores,
Marcel Barbu,21 dice acerca de ella:
"En Mai 1941 l'expérience commenfait a Valence. Deux ou trois
compagnons, puis dix, puis uingt... se gropuperent autour de deux spécialistes de la f abrication des bolles de montres pour gagner leur uie
par ce trauail.
Mais leur ambition ne se bornait pas a cette tache. Concients de la
déchéance de leur pays, ils uoulaient trouuer une solution a ces angoissants problemes sociaux.
Aucun ne con11aissait le métier a practiquer. Leur foi était si grande
qu'un mois apres, les premieres liuraisons sortaient".

Esta Communauté de Travail empezó con un capital de 300,000 francos.
Debido a que el trabajo dentro de los lineamientos sociocráticos tiene la
ventaja de una menor tensión, así como de una menor oposición, la producción ha llegado a ser más eficiente, a tal grado, que en el año de 1945
al de 1946, la compañía invirtió una suma aproximada de 8.000,000 de
francos.
Tomando en consideración estos resultados económicos tan favorables, así
como una amplia publicidad a través de toda la nación en la prensa francesa, la factoría "Boimondau" ha obtenido una gran reputación.
La Communautés de Travail francesas se han integrado en dos formas:
l. Por trabajadores desde la base, como por ejemplo, Boimondau;

2. Como una empresa capitalista existente, ya sea porque el propietario
obedezca a razones tanto idealísticas o prácticas, convirtiéndola en una comunidad de trabajo, como así es posible observarlo en la fábrica modelo de
Cadres R. G., en París.

La Communauté de Travail es una forma intermedia entre los sistemas
capitalista y comunista. En un aspecto, las empresas son propiedad comunal, pero en el otro, el hombre es superior a la comunidad. Como G. Riby 22
ha dicho, el objetivo de la Communauté de Travail es:
:, "Des Hommcs Libres, número especial de "Licn", p. 9.
" "Rerh!'rche Communautaire", número especial de "Communuaté", p. 13.

613

�"Nous uoulons créer et maintenir une société
dans laquelle les hommes auront pleine liberté
de s'épanouir sur tous les planl'.

Roger du Teil señala el gran significado de la Communauté de Travail
como una posible etapa intermedia entre el capitalismo y el comunismo, un
contraste aparentemente inseparable, que en este momento la humanidad
está enfrentando. 23 El subraya que:
''.. .grace
"' a' cette experience,
' .
une eh anee est o ff erte a' l'homme europeén d'échapper au dilemme en apparence inéuitable que posent, en
termes de fer et de f eu, les deux forces géantes qui, d'un antipode a
l'autre, tels les héros d'Homere auant le combat s'obseruent et se défient.
Capitalisme libéral raidi ou communisme, telles sont, pour beaucoup,
les deux seules uoies qui s'ouurent a l'humanité. Et entre ces deux
portes, grillées l'une d'or et de larmes, l'autre de fer et de sang, il n'y
aurait qu'n chaos obscur, dans lequel des uelléités plus ou moins larvaires cherchent en vain leur forme.
Or, voici que dans cette nuit confuse une fenétre s'entrouue, tirnidement encore, sur une perspectiue calme, heureuse et juste ou s'éclaire
et se précise ce que tous les hommes de bonne f oi, depuis des siecles,
attendaient. Elle apporte -peut-etre- le salut, a condition qu'elle
s'ouvre toute grande, assez grande pour donner passage a tous".

Debido a que las metas de estas empresas están dirigidas hacia el desarrollo
de las vidas de los "socios" y no a la obtención del mayor provecho posible,
su carácter difiere notablemente de la mayoría de las empresas capitalistas
comunes. Acerca de esta diferencia H. A. Hutte,24 dice:
"Para aquellos que están acostumbrados a observar el cuadro normal
de que los trabajadores se despojan de su ropa de trabajo al primer
sonido de la sirena, de las objeciones del tiempo extra, del nada negligente vuelo del calabozo del trabajo, se sorprenderían grandemente de
ver las fábricas todavía iluminadas después del tiempo de la terminación de labores y a los trabajadores activos voluntariamente en sus
bancos de trabajo".
21

ROGER DU TEIL,

Communauté de Travail, p. 5.

,. En un artículo intitulado "Werkgemeenschap" "Boimondau" te "Valence"
(Workshop Community Boimondau at Valence, el Taller Onderneming) Man und
Undertaking (Hombre y empresa), 1949-1950, pp. 106 y siguientes.

Como así acontece en el Taller de Bilthoven, en aquellas comunidades
no hay ausencia de reglas, de orden y disciplina en esas empresas. Por el
contrario, la sociocracia se puede definir como "la disciplina en sí misma de
la comunidad". No obstante, una disciplina como unánimemente se le acepta por aquellos a quienes concierne, en lugar de ser impuesta del exterior,
en cuyo caso sería aborrecida.
En estas empresas esta clase de disciplina se ha dejado a lo que se llama
"Regla", en la cual y al mismo tiempo, se incluye un mínimum de moral,
la que debe ser firmada por cada miembro de la Communauté de Travail. 25
El "Mínimo-Moral" es la base de toda la estructura de la empresa. "Voorlichting" ("Información") 26 publicó como un ejemplo de tal estructura
el caso de Boimondau, de la cual aparece que la fuerza más grande, la
fuerza de hecho, descansa en la Asamblea General, compuesta por todos los
miembros de la comunidad. Todas las resoluciones fundamentales de esta
Asamblea General se pasan solamente con los votos unánimes (principio sociocrático) . Esta Asamblea elige igualmente y en forma unánime al Jefe de la
Comunidad (Chef de Communauté) .
El Jefe tiene poder ejecutivo absoluto y puede aún actuar en contra de
los deseos de los miembros y de los comités de Consejo (Conseillers Generaux).
Esto, de seguro nunca sucederá desde que la Asamblea General pueda
estar reunida en todo tiempo, ocasión en la cual todo poder puede ser reducido. (El Jefe, a pesar de todo, no es un dictador).
El Jefe está asistido por un cuerpo de Consejo, el "Conseillers Generaux",
el que se escoge por la comunidad.
Para el lector amante de los hechos pudiera ocurrírsele el preguntarse
cómo es posible que con todas estas elecciones se pueda obtener la unanimidad. Marce! Barbu, el fundador hubo de verificar en el transcurso del
tie~po, que este sistema sociocrático no podría ser aplicado a las empresas
extstentes así como a los principiantes, así nada más, ya que debe de construirse
para llegar hacia arriba desde la base.
Para obtener este fin dividió su co~unidad en grupos de vecindad (Groupes
Quartiers) . Cada grupo de esta vecindad está compuesto de cuatro o
cmco familias, las que están obligadas a reunirse una vez por semana.
Estos grupos de vecinos escogen unánimemente a su representativo (Chef
de Group) . Todos los representantes de los grupos se reúnen una vez al
mes para discutir los procedimientos generales y tratar de obtener unanimidad.

d:

11

"Rccherchc Comrnunautaire", número especial de "Communauté", p. 75.

" Voorlichting ("Information"), 2nd year, No. 35, dated 27th, May, 1949, pp.
137 etc.

614
615

�Estas reuniones generales y las consecuentes adhesiones a los princ1p1os
sociocráticos obtienen de inmediato el resultado de que en todos los puntos
esenciales se llega a la unanimidad antes de que los miembros aparezcan
en la Asamblea General.
Los conflictos en Boimondau son puestos a la consideración de una Corte
de Justicia especial, ordenados por la Communauté de Travail, la que en
el último extremo deberá juzgarlos. Las decisiones solamente son hechas
dentro de las bases de la unanimidad (jueces, defensores y litigantes) . Es
corriente que el defensor también tiene que estar de acuerdo con el castigo
impuesto. Roger du Teil 27 señala la gran significación de esto para la
condición psíquica del ofensor y su relación hacia la Comunidad.
Los miembros de la Corte de Justicia son elegidos por la Asamblea General.
La Asamblea General también establece una Comisión de Control, cuyo
deber es el reportar cualquier irregularidad al Jefe de la Comunidad.
De acuerdo con la forma estructural de las diversas Comunidades de
Trabajo, es posible el afirmar que hay una diferencia individual, en tal forma que cada Comunidad tiene su propia estructura. La estructura y principios no pueden dejarse en reglas fijas ya que éstas tienen que ser flexibles
y variables como la vida misma.28
Como los resultados de las comunidades en la mayor parte dependen de
los miembros, los recién llegados, que desean ingresar, tienen que estar
de acuerdo en un juicio de tres meses, durante cuyo período se les llama
"stagiaires". De aquí en adelante, son "Postulantes" por un período de doce
meses. Solamente después de estos quince meses el candidato podrá llegar
a ser un "socio" completo. Esto se hace así con objeto de salvaguardar a la
Comunidad en contra de la admisión de gente que no se adhiera a los principios, tanto en fo1ma espiritual como en la práctica.
El concepto de "labor" tiene una alta estimación en las comunidades, comprende más de lo que generalmente se entiende por labor.
Aparte del trabajo profesional se incluyen las siguientes clases de trabajo:
l. El trabajo no profesional (por ejemplo, el autoestudio, para la educación en general;
2. Las actividades de la mujer casada en el hogar;
3. Los juegos infantiles, necesarios para el futuro desarrollo;
4. Los esfuerzos llevados a cabo por los enfermos para obtener mejoría.

La remuneración en la mayoría de los casos, está regulada de acuerdo con
el amplio concepto de labor, como, por ejemplo, en "Boimondau" de la
" RooER nu TEIL, Communauté de Travail, p. 75.
" Communauté '51, p. 67.

616

siguiente manera: el cuerpo concejal fija periódicamente las cantidades disponibles para remuneraciones. Esta suma ("la masse a partir"), se reduce
primero de todo de las remuneraciones de los padres a los niños, de acuerdo
con una escala fijada. El remanente se reduce por una cierta suma para
el trabajo hecho en el hogar por la mujer casada. Después las remuneraciones son deducidas para los "stagiaires" y los "postulantes", las que están
basadas en las pagas de la industria libre.
La suma remanente se divide entre los "compagnons" de acuerdo con su
"valor humano". Este valor depende de tres factores:
l. "la valeur professionnelle";
2. "la valeur sociale";
3. Los premios.

Estos últimos se otorgan en los casos en que los trabajadores hayan realizado su trabajo en menor tiempo del que se haya estipulado. Una vez que
se ha calculado el valor de tales premios y se ha hecho pago de ellos, la
cantidad remanente se divide de acuerdo con el número de puntos que cada
"compagnon" haya alcanzado, para subdividir en relación a 1 y a 2·.
El sistema de remuneración es diferente en otras Communautés. En la factoría modelo de Cadres R. G., en París, tal remuneración se adapta a aquellas marcadas con el mercado libre de trabajo. El beneficio entonces es dividido entre los "compagnons" en determinada forma.
La meta de estas Communautés de Travail en el desarrollo de la vida de
los "compagnons", así como su mejoramiento, en la medida de lo posible,
entre otras, se realiza de la siguiente manera:
2. Incluyendo al trabajador en la administración y como copropietario,
lo que produce en él tomar un interés real, más que otro meramente profesional en el desempeño de su trabajo.
2. La Communauté de Travail procura hacer desaparecer la frecuente y
fatal separación entre el trabajo y la familia incluyendo ésta en la propia
Communauté de Travail. 20
3. Haciendo a un lado el trabajo profesional, se dedica una gran atención
a otros aspectos de la vida, tales como deportes, juegos, teatro, educación general, etc., aspectos que son organizados por el "Servicio Social".
Gracias a los principios mencionados con anterioridad, la relación del trabajador y la vida, llega a ser diferente y en el más elevado sentido de la
palabra, éste puede llevar una más humana existencia.
Cuando se visitan las Communautés de Travail, es sorprendente el que
,. Communauté '51, p. 46.

617

�el trabajador produzca una mucho más humana impresión y mucho menos
del automatismo que es posible observar en las empresas puramente capitalistas.
El principio de que las comunidades sociocráticas deben estar abiertas para
todos, se ha realizado plenamente en esas Cornmunautés de Travail. Están
abiertas para todos, no importa el credo religioso o político. En Boimondau
hay, por ejemplo, católicos romanos, protestantes, humanistas, materialistas,
así como comunistas, sin mengua de la existencia de cuatro "Groupes Spirituels".30
El resultado de este principio de puerta abierta a todos, es que sus fundadores no desean que se les llame "third way" (el tercer camino) , que proporciona "la" solución para los problemas sociales y por esto, celosamente se
apartan a sí mismos de los seguidores del liberalismo y del capitalismo, por
una parte, y de los que creen en el comunismo, por la otra. La Cornmunauté
de Travail, sin embargo, desea contacto con todos los grupos, proclamando
por la solución de los problemas sociales, si bien juntos. 31
Desde que el objetivo de Mareé Barbu fue el no crear una clase especial
de comunidad dentro de la sociedad, sino una reforma total del Estado, se
decidió en octubre de 1945 el participar en las elecciones francesas. Aunque
esta decisión se hizo ya en el momento último, se obtuvo un resultado de
26,000 votos, lo que permitió adquirir un asiento en el Parlamento.
Sin embargo, Barbu pronto comprendió que a cuenta del conspirar político y de la "anti-sociocrática" forma de trabajo, poco podría obtenerse, por
lo que se retiró de la vida política en lo. de enero de 1946, dejando "Boimondau" para dedicarse por entero a un experimento de mayor envergadura.
Estableció la "Cité Donguy-Hermann", una combinación de seis Communautés de Travail que agrupaba a 350 personas, distribuídas entre una Communauté para la fabricación de ladrillos, una para hacer llaves; otra encargada de la fabricación de cajas de reloj; otra encargada de la construcción
de casas y talleres; otra para la manufactura de matrices, etc., así como una
Cornmunauté agrícola.
El pensamiento fundamental de Barbu era en el sentido de que una Communauté debería constituirse como una federación de familias; una federación de Communautés debería agrupar una ciudad; las Cités, a su vez, deberían combinarse en unidades cada vez mayores (municipalidades, condados,
Estados y continentes), las que, en último resultado, deberían combinarse en
una Federación Mundial.3 2 Por desgracia, sus planes, no solamente en lo que

'° RoGER nu TEIL, Communauté de Travail, p. 128.
11
Ver Communauté '51, pp. 66 etc.
"' RoGER nu TEIL, Communauté de Travail, pp. 172, etc.

618

a la Cité Dounguy-Hermann se referían, resultaron una catástrofe, debido a
la falta de cooperación del sector ejecutivo. Con objeto de prevenir contingencias similares, se ha puesto una mayor atención a la educación ejecutiva
por las Communautés de Travail. (T. W. I. = Entrenamiento dentro de la
industria; F. P. C. = Formación práctica de Chefs) .33
Si bien el experimento de la Cité había sido un fracaso, sin embargo, esto
no significó que se quitara la idea de la Cité como una Federación, compuesta de algunas Communautés de Travail. En Valence esta idea ha tenido
realización nuevamente en la Cité Horlogére Monguy-Hermann, una combinación federal de tres diferentes Communautés de Travail, todas dedicadas a
la fabricación de relojes; la Communauté Centralor, la Communauté Cadréclair y la Communauté Rhonex. Un "Conseil Genéral de Coordination",
compuesto de tres Chefs de Communauté y de representantes electos, los que
se reúnen cada mes con objeto de ayudar al Secretario General, que es, a su
vez, el dirigente de la Cité. 34
Desde un punto de vista sociocrático, resulta interesante el observar cómo
se conducen las elecciones, por ejemplo, en el caso del Chef. Con objeto de
principiar las discusiones se recogen la mayoría de los votos. La designación
sigue, no obstante, después de una mutua auscultación y con la aceptación
de cada uno para este propósito.
Es un hecho muy conocido el que las nuevas ideas son más fácilmente
aceptadas por los jóvenes que por los mayores, por lo que, por lo general, el
término medio de la edad de los "compagnons" de las Communautés de
Travail es bajo. En Boimondau, por ejemplo, prevalece, como edad-grupo,
de los 20 a 30 años.35
Un importante punto de concurrencia entre las Communautés de Travail
y los Talleres de la Comunidad para niños en Bilthoven, es el hecho de que
los ejecutivos tienen poder extenso. Especialmente por lo que se refiere a
las empresas industriales, con frecuencia se hace necesario el tomar decisiones
importantes en un momento determinado y por ello el Chef de Communautés está dotado de tal facultad en lo que respecta a su poder ejecutorio.
Sin embargo, por el hecho de que siempre pueda ser llamado a cuentas y de
que su función depende de la confianza puesta en él, pudiera llamársele,
sin duda, un dictador.
Con objeto de prevenir que la autoridad llegue a ser demasiada, la Com"Ver BERNARD DE VARLET, "La Formation des Cadres a Boimondou", publicado
en "Communauté, Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 12, siguientes.
" Dato obtenido por Marce! Mermoz, "La Cité Horlogere de Valence", published in
"Communauté", Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 9 siguientes.
• "Des Hommes Libres", número especial de "Lien", p. 22.

619

�munauté aplica el principio de que las designaciones son hechas por dos cuerpos. Uno recomienda a alguien como candidato, después de lo cual, el otro
cuerpo tiene que aprobarlo con objeto de hacer la designación final. (Election
des responsables á le double confiance) .36
Si bien, debido a las condiciones económicas, solamente algunas nuevas
Communautés de Travail se han establecido, es posible decir que las que
actualmente operan se han consolidado. Se puede agregar que varias Communautés de Travail se han establecido recientemente en forma y carácter
diferentes si las comparamos con las señaladas anteriormente. 37 En las re.
cientes, el' propósito es que los miembros (principalmente los no-prof es10nales) construyen sus propias casas: "auto-construcción". Aquellos de estos
"castores" -como a sí mismo se autodenominan- que tienen las mismas
inclinaciones idealistas hacia la Communauté de Travail, se han combinado
en una "Fedération National des Organismes d'Auto Construction".38
Las ideas de la Communautés de Travail, no solamente se han extendido
en Francia, sino también en otros países de Europa.
Las diferentes Communautés de Travail en los diversos P.aíses son llevadas
juntas :i formar la "Entente Communautaire", cuyo secretariado se ha establecido en París. Esta Entente se encarga del cambio de pensamientos y de
ideas de la asistencia de "les rapports amicaux et commerciaux entre Commun;utés", de la representación de las Communautés en cuerpos oficiales:
Ministros, etc.; propaganda general, etc. 30
Aparte de su organización internacional, las Communautés de Travail, con
residencia en París y en los lugares circunvecinos, tienen una organización
regional dedicada al mejoramiento de una más regional "intercommunautai•
•
• 40
re" cooperación por medio de la mutua consulta, consejo
y as1stenc1a.

V
APLICACIÓN EN EL CAMPO POLÍTICO

La vida en comunidad de acuerdo con el Derecho Común
("Adatrecht") Indonesio y los Minangkabauers, los Gajos,
los Achinese, etc.

Finalmente, los principios sociocráticos pueden también ser aplicados en el
campo político, si bien, con un limitado y específico propósito. Ejemplos de
esto los podemos encontrar en la vida en comunidad, de acuerdo con el Derecho Común Indonesio ("Adatrecht"). Los tres elementos de la sociocracia, tales como :
l. Gobierno por sí mismos.

2. Una base de unanimidad.
3. Ciertas inclinaciones idealísticas.
se encuentran identificados en el Derecho Común Indonesio. Una cierta tendencia hacia el gobierno por sí y una cierta esfera idealística, son menos notorias en el Derecho Común Indonesio, que las bases de la unanimidad.
Ciertos autores señalan esta característica comunal en varios campos como
un adelanto.
Este propósito relacionado con la unanimidad se advierte en el derecho
común en dos conceptos :

l. M oepakat ( del árabe "mowafaquat"), significando la consulta común,
la que debe ser precedida por
2. Sapakat, que significa acuerdo.
Estos elementos permanecen más fuertemente con las "'.Minangkabauers".

Val Vollenhoven 41 ha dicho acerca de esto que "una alteración de la ley,
"'Ver Communauté '51, p. 67. Acerca de esto CLA~RE HucHET B1sHOP en Ali
Things Common se refiere a "Double Trust Appointments", ver p. 258.
" Estas más recientes establecidas comunidades difieren de las otras en la medida Y
en la forma en cómo utilizan el tiempo libre y no en las actividades profesionales de
los miembros.
.
,
35
Para mayores detalles podemos referirnos a M1cHEL ANSELME, "Princ1pes et rea•
lisations communautaires dans la constrution" published in "Communauté", Nos.
9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 27, siguientes.
.. "Recherche Communautaire", número especial de "Comunauté", p. 162.
, .
'° Tomado de J. CHAPELLIER, "Comment protéger la Communauté contre les deviations" publicado en "Communauté", Nos. 9-10 de Nov.-Dic. 1951, pp. 11 etc.

620

desde arriba, con la cual el requerido meopakat y el sapakat se encuentran
totalmente carentes, no sería considerada legal por ningún Minangkabauer",
Y por lo que respecta con el Minangkabau: "con todas las autoridades colegiadas la unanimidad en la decisión se requiere".42 Cuando tienen lugar las
discusiones de la autoridad de la Villa de Minangkabau, Van Villenhoven
"'C. VAN VOLLENHOVEN, L. L. D., Het Olatricht van Neder/ands lndie ("Common
Law of Indonesia"), Part. 1, p. 108.
" Hoja 37, parte primera, p. 256.

621

�43

señala que cada decisión es precedida por la meopakat (consulta) . La consulta toma lugar con respecto de todas las cosas importantes relacionadas con
todas las familias "kermel", así como con los andikas (las cabezas de esas
familias, las cabezas de otras familias y los hombres de notoriedad llamados
"elders") .44
De acuerdo con Westenek,45 el "adat" o consulta dentro del minangkabau,
es aún más antigua que la palabra "moepakat". Estima que esta palabra fue
introducida alrededor de los años de 1550 ó 1600 A. C. con el advenimiento del
Islamismo, pero, agrega, que desde mucho antes ese "adat" o consulta debió
46
de haber existido. La forma de gobierno y soekoe-arreglo, fue designada
para tomar la consulta al balai (Consejo y Corte) .
De acuerdo con estas concepciones Indonesias, cualquier cosa es posible
"dentro de las líneas de la consulta", con: "atéh djalan moepakat" (solamente la vía de la verdad, el único camino) . Otra máxima dice: "La consulta
remueve todos los obstáculos; por medio de la consulta mutua, aun las regulaciones-adat pueden ser colocadas a un lado; la consulta es nuestra gran

maestra.
Westenek continúa diciéndonos que por el medio de las consultas se debe
llegar a la unanimidad.
"Si en caso de moepakat los puntos de vista están divididos, uno habla de:
batoe~ang (diferencia de opinión) o bien de balang (coloreado; medio blanco, medio negro) . En caso de que esta situación permanezca así, el asunto o
tema es pronto rechazado. Si, aún, el asunto puesto a consideración ha logrado
triunfar, las discusiones, no obstante, se continúan hasta obtener un acuerdo
completamente unánime, lo que ocurre en nueve de cada diez casos.
Algunas veces, sin embargo, algunos se encuentran aún sujetos a decisión.
En ese caso reuniones próximas serán convocadas a las que se cita al o a

., ,1 J,. c • van Eerde ,s ha dicho
·
aon.
acerca de la administración de justicia
de lo~ Mm_ankabauers: "El juez tiene los siguientes deberes: reconciliar a los
enermgos, Juntar a las ~os partes, hacer preguntas a los testigos, y haciendo
uso de la , facultad
ob
... de Juzgar, pronunciar un veredicto, invocando a Al,ay
. tener ~SI un JW~IO certero. Cuando de acuerdo con la ley, cada asunto ha
Sido ?ebid~ente ~vestigado y considerado por todos los jueces, lo deseable
es (lease obbgatonamente) que el veredicto se obtenga unánimemente".
"La jurisdicción, dice Van Vollenhoven,49 descansa tanto en las autoridades, como en los viejos de la villa. La decisión requiere unanimidad así como
la de los asistentes que se unen a la discusión".
'

_Con _los Minangkabauers encontramos también el principio de la unani'?1dad mcorporado en su derecho común aplicado a la legislación a la autondad y a 1~. jurisdicción. Westenenk 50 menciona el trigo sagr:do tomado
~runa famiha entera en caso de disputas territoriales. La cabeza de la familia se _c~loca e~ un círculo con un hombre y una mujer de su descendencia y
dos pms (panentes lejanos). La idea es que ellos representan a la familia
entera y de que dicha familia está de acuerdo con el jefe de la misma quien
~~~el~
'
Terkhaart,51 también trata acerca del elemento de unanimidad por lo que
respecta a 1~ ley de la tierra. En caso de venta o préstamo de la tierra, debe
mostrarse (SI los lazos que unen a la familia son lo suficientemente fuertes
aún) el que la familia está de acuerdo (o que bien la toman para sí mismos) .

los oponentes a la razón.
Si estas citas no logran obtener éxito y aparece que el o los oponentes se
mantienen firmes en su actitud y demuestran cierta necedad, con frecuencia
sucede que de acuerdo con el derecho común, son exiliados del nagari o bien

n El principio de la humanidad se encuentra también en la jurisdicción de los Surashtras
En "Community Service News"' de Sep .-Oct. 1949' p . 104' ARTHUR
E M de la India.
.
·
. OROAN d1c,e: "No se acostumbraba llegar a la decisión de la corte por votación.
~Uien_ ~ropoma ~na multa si esta era una forma adecuada de castigo. El encargado
. presidir puede mterrogar a la Asamblea erigida en corte diciéndoles: '·aprueban,,
S1 la propuesta parec1a
' expresar e1 sentido
• de la reunión el Presidente podría
e
ha •
una decl
.,
1 f
'
cer
. . .
arac1on para ta e ecto. La decisión comunitaria era final en la medida del
Juic'.o del Consejo privado. En cierta forma, si la decisión no estaba conforme al
sentid~ de la comunidad de aceptación, había entonces receso dentro de la misma
comurudad por espacio de algunos años mientras el caso era considerado de nuevo
en cuyo evento la multa impuesta era reintegrada".
'

sometidos a un boycot.
Nos encontramos el principio de la unanimidad solamente en el derecho
común de los Minangkabauers, sino también, en lo que respecta a jurisdic-

• J._ C. VAN _EERDE, De Adat uolge11s de Minangkabausche bronne (common law
according to Mmangkabau sources), en artículo aparecido en el volumen III 1896lBla98 _de_ la_ P~~licación, dedicada en general, a la ley, temas relacionados especi~lmente
a
Junsd1cc1on India .

43

lbid., p. 255.

" lbid., p. 256.
" L. C. WESTENENK, De Minangkabausche Nagari, p. 62.

.. Actividades, parroquia, grupo de familias.

622

. '" C. VAN VOLLENHOVEN, LL. D., Het Adatrecht van Nederlands Jndiif (IndoneCommon Law), part. 1, p. 258.

SJan

: ~- C.

WESTENENK, De Minangk~bausche Nagari, pp. 95 etc.
· ter Haar Bzn., L. L. D., Begmselen en Ste/sel van het Adatrecht (Principales
and System of Common Law), 2nd edition, p. 87 .

623

�La elección de los representantes en el Minangkabau está basada igualmente
52

en la unanimidad.
G. de Waal van Anckeven 53 señala que el moekapat y el zapakat también
juegan un importante papel dentro de la familia de los Mina~?kabauers: Si
alguno de los miembros de la familia desea zanjar alguna -~if1cultad, tiene
que consultar con su propia familia para enco_ntrar la so!~~1on .. La consulta
se verifica con toda la familia y no se toma nmguna dec1S1on, sm que todos
estén convencidos de que la solución sea la correcta.
..
Por lo que respecta a los problemas que concierne~ .ª más de una fam1ha,
éstos deben ser sometidos a consulta con otras fam1has. Tan pronto como
todas las consultas han terminado y los resultados se han obtenido, el asunto
se discute de nuevo en público en el balai. No se trata de desarrollar nuevos
puntos de vista en este estudio, sino llevar juntos los resultados a que s~ hayan
llegado con cada familia, y además, también, para esta clase de reuniones al
zapakat es requerido.

M . Joustra 54 precisa las objeciones que se pueden pr~sentar acere~ de una
absoluta necesidad de unanimidad en el derecho comun de los Mmangka-

bauers:
"Resulta obvio el que la requerida unanimidad durante las discusiones, frecuentemente previenen o dilatan el paso a una resolución". Con respe~to a
55
un mayor progreso en el porvenir del derecho común, Joustra h~ dic~o_:
"Sin embar.,.0 también hay señales de que no en todas partes se adhiere ngidamente ai°s~kato (unanimidad de juicio) para la adopción de decisiones Y
de medidas, ya que esto parece ser un poderoso medio de obstrucción para
los obsecados.
Encontramos el principio de la unanimidad, no solamente con los Minangkabauers, sino también en el derecho común de los Achinese, Gajos, así como
en Bali.
"
Acerca de los Achinese, Van Vollenhoven,56 hace notar: la consulta m~pakat" con todos los hombres adultos de la villa ocurre, con ,menos frec~e~cia,
que la verificada con los "elders" (anciano~) , como as1_ deb1a ser esto ultim:
de acuerdo con la regla. Sin embargo, el Jefe de la villa trata de tomar e
" L e WESTENENK De Minangkabausche Nagari, p. 116.
'
·m an arucle
·
· th e "Sumatra bod e" d e 27 ,,y 28 de
., G.. de. Waal van Anckeveen
m
marzo 1907, entitled: "Over Maleische democratie en Padangsche Toestanden (About
Malay democracy and Conditions in Padank}.
,.. M. JousTRA, "Minangkabau: Overzicht van Land, Geschiendeins en Volk" (Re·
view of Land, History and People ) , pp. 102 etc.
'" lbid., p. 127.
,
d
. )
158
,. Derecho comunidad de Indonesia ( el Derecho Comun de In ones1a , PP·

siguien tes.

624

cuenta los deseos de todos, ya que en otra forma sus resoluciones podrían

carecer de adhesión.
El Dr. C. Snouck Hurgranje 57 nos dice en relación al principio de la
unanimidad de los Achinese :
"A los Achinese les place en extremo el moepakat, posiblemente no tanto
en esencia, pero ciertamente en lo que a la forma respecta. Las más insignificantes cosas o asuntos pueden levantar grandes discusiones y cambios en la
manera de pensar. Un jefe que se precie de serlo, debe ser contrario a manejar cuestiones relativas a su territorio, o a sus súbditos, al menos, en la presencia de aquellos que representan al pueblo como si ahí estuviera presente".
Por lo que respecta al principio de unanimidad en el derecho común de
los Gajos, C. Snouck Hurgronge 58 dice:
"El rodjo (cabeza de una comunidad consanguínea) 59 de los Gajos únicamente puede hacer aquello de lo cual está seguro o tiene certeza. El notable saudoros (miembro de la raza) estará de acuerdo".
V. E. Korn,6° también señala que en Bali, la unanimidad juega no menos
importante papel en el derecho común. Nos dice:
"Existen varios casos, sobre todo por lo que respecta a cuestiones familiares, en que la unanimidad es necesaria, y, después de prolongadas discusiones, por lo general, es obtenida".
Van Vollenhoven 6 1 afirma que una alteración de la ley Malaya no será
reconocida por ningún malayo, si no se satisface el requisito del moepakat y
el sapakat.
Una consecuencia que lleva la no observancia del principio de la unanimidad, como en el caso de los Minangkabauers, frecuentemente conduce al
abuso, influenciando a los miembros de la comunidad previamente a la reunión. Es posible hablar en este caso de cierta corrupción, aunque debe señalarse que la vida en sí misma no es otra cosa que dar y tomar. Si alguien
visita a otro, le lleva un pequeño regalo. Cuando el otro devuelve la visita,
es de esperarse igualmente que lleve algo, aunque sea pequeño también. Hay,
sin embargo un esforzarse por romper con esa tendencia de quitar el principio
de la unanimidad. A la fecha, existe una clara tendencia en el sentido de ir
17

DR. C. SNOUCK HuRGRONJE, De Atjehers (The Achinese ), Parte I, pp. 79 siguientes.
'"DR. C. SNOUCK HuRGRONJE, Het Gajoland en zijne bewoners (Los gajolands
Y sus habitantes), p. 89.
11
Tal comunidad de sangre se compone de relaciones sanguíneas y de aquellos que
por medios de inoculación artificial han sido admitidos a la misma comunidad.
., V. E. KoRN, Het Adatrecht van Bali (Common Law in Bali ) , p. 260.
"e. VAN VoLLENHOVEN, L. L. D., H et Adatrecht van Nede rlandsch indie ( Indonesian Common Law) Parte I , pp. 108 siguientes.

625
H40

�en contra de esto. Por la sola razón de esta unanimidad, frecuentemente uno
llega --como en el caso de los Minangkabauers- a un muy sofocante procedimiento de obrar, lo que, en consecuencia, está en conflicto con las exigencias de la vida moderna. Esto resulta en la búsqueda de una solución en otra
dirección: uno desea obtener, no tanto una decisión cualitativa, como una
decisión cuantitativa, de tal manera que el grupo más poderoso, cualitativamente considerado (las personalidades, las personas de influencia) , deberán
estar de acuerdo uno con otro, antes de que una decisión sea hecha, en lugar
de que todos los participantes se pongan de acuerdo.
Este principio cualitativo, se realiza más o menos por la sociocracia, ya
que en el sistema sociocrático hay la posibilidad de que los grupos más bajos,
delegan a las más importantes personalidades, cualitativamente consideradas, las que tienen, a su vez, que llegar a un acuerdo con los más elevados
cuerpos.
En relación con lo anteriormente expuesto, es de hacerse notar el que el
toque de las ideas sociocráticas haya alcanzado a los muy antiguos principios
del derecho común Indonesio.

CONCLUSIÓN

Tomando en consideración lo que llevamos dicho, podremos llegar a la
conclusión de que los principios sociocráticos son aplicados en muy diversas
formas. Considerando esas diferentes posibilidades desde un punto de vista
humanístico esto conduce hacia la cuestión en el sentido de reflexionar acer'
.
ca de que si se debe de hacerse más en esta dirección, con objeto de meJorar
las relaciones humanas, por la aplicación de las ideas sociocráticas en nuestra
vida comunitaria. ¡ Ojalá que nuestro estudio contribuya a llevar alguna luz
sobre esta tan prometedora senda!
(Traducción del Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ).

NUESTRA CONSTITUCIÓN Y EL MUNICIPIO
LIC. ARMANDO

Las incursiones que con alguna frecuencia hemos realizado con mera curiosidad inquisitiva por los campos sociales del derecho y de la política de
nuestro país, nunca nos acercaron tanto al paisaje pintoresco y muchas veces
sombrío que nos ofrece el municipio mexicano, sino hasta cuando recibimos
el encargo de proyectar para el de Monterrey 1 las bases precisadas para la
solución jurídica de algunos de los problemas que le son específicos y de
otros comunes a todo muncipio. Claro que si damos una ojeada a las vicisitudes por las que ha atravesado el muncipio en el orbe desde que los romanos lo llevaron a un alto grado de perfección, se nos antoja casi natural
ese paisaje, pero nos asombra que haya perdurado hasta la actualidad en
que la inquietud, el afán de renovarlo todo, de barrer con nuestros viejos
Y defectuosos sistemas, ha dejado intactas las taras con que la imprevisión
de los constituyentes de 17, heredaron al municipio mexicano.
Así fue, en efecto. En lugar de limitarse a reconocer en el municipio la
presencia de un fenómeno social casi axiomático determinado por la estrecha convivencia de los individuos y por la urgencia de éstos de realizar los
fines comunes indispensables para satisfacer sus propias necesidades personales; en lugar, también, de dotarlo ampliamente del poder económico y de
las facultades jurídicas indispensables para su pleno desarrollo, los constituyentes de 17 quisieron tanto para el municipio, que de su condición de paria
en que había discurrido su vida durante buena parte de la Colonia y durante el M'exico
· m
· d epend1ente
·
de nuestros días, se propusieron convertirlo en
el niño consentido, en el niño mimado de la nación, pero por si el muchacho
1

626

Hovos

Universidad de Nuevo León

E5tado de Nuevo León, México.

627

�resultaba un hijo pródigo, ataron su economía a la voluntad caprichosa de
los estados, y, lo que es peor aún, los constituyentes nuevoleoneses, creyendo
probablemente hacerle un bien, extendieron el manto piadoso de su protección ( ?) transformándolo, además, en un incapacitado al someter sus facultades jurídicas a las bases que previamente expidiera el Legislativo. La apatía, la ineptitud, el servilismo, la mala fe han hecho el resto para impedir
que el municipio despierte por completo del sueño secular en que se encuentra hundido.

Sin el menor propósito de hacer de esta exposición un tema de carácter
político, diremos la forma cómo todos estos factores negativos operan como
verdaderos obstáculos en el desarrollo jurídico de los municipios nuevoleoneses, explicando que el Congreso concreta su acción legislativa a aprobar,
entiéndase bien, a aprobar las iniciativas que le envía únicamente el ejecutivo, y éste, por su parte, por causa de dichos factores, rara vez se ha ocupado
-en ello tienen no poca culpa los propios ayuntamientos a quienes dominan
los mismos factores negativos-- de promover las iniciativas requeridas por
los municipios en el desarrollo de su actividad. Conducta semejante ha
traído, como es de suponerse, lamentables consecuencias de estancamiento,
pues, sin bases, los municipios están imposibilitados para formular las normas legales determinadas por las cotidianas relaciones de su contenido huma•
no, y sin tales normas, los municipios viven la precaria existencia de los
regímenes de facto, cuyo caos sólo supera en parte la solidaridad de los vecinos y su urgencia de salvar tamañas anomalías en su constante afán de
satisfacer sus propias necesidades.
Después de dar por sentadas las tesis político-jurídico-sociales indiscutidas
sobre la necesidad de esas normas legales para el municipio como lo son para
todo organismo social donde se desenvuelve el intercambio espiritual y material del hombre en pos de una perfectibilidad cada vez mayor de sí mismo,
y sobre la necesidad del propio muncipio de darse sus normas para hacer
frente a las constantes mutaciones que se operan en el seno social a medida
que se multiplica o transforma ese intercambio, nos preguntamos qué era
más apropiado: si promover las reformas de la Constitución que hiciesen realidad la libertad del municipio, sin más limitaciones que las que derivan de
su interdependencia con respecto al estado y a la nación, o bien proyectar
una ley orgánica que a más de precisar el alcance de las disposiciones constitucionales que se refieren al municipio, contuviera, en forma amplia y genérica, un conjunto de bases que permitiesen al municipio entregarse penna·
nentemente a la tarea de formular sus propios bandos sin necesidad de acudir
ya en demanda de nuevas bases. Técnicamente nuestra respuesta estaba por

la refo~a, pero como en la práctica nos dimos cuenta que se tropezaba con
una ~ne de obstáculos si no precisamente insuperables, sí difíciles de salvar,
nos VImos, francamente, obligados a adoptar la segunda cuestión.
Como se verá, el proyecto está dividido en dos grandes partes. En la pri~era echam~s. ~ano de los preceptos constitucionales aplicables para orgaruzar el mumc1p10 _Y el ayuntamiento; para precisar las facultades y deberes
de és~e ~ de sus rm~mbros, y para procurar reducir a sus justas proporciones
const1tuc1onales la mtervención del estado en materia hacendaría. Además
nos _propusimos, y c~eemos haberlo logrado, delimitar las funciones del ayuntamiento y del presidente municipal, reservando exclusivamente para el primero, como era natural, el poder de policía O la facultad legislativa de decretar los bandos de ~licía y ~uen gobierno de acuerdo con las bases; y
~ el segundo, tamb1en exclus1vamente, la función administrativa O ejecutlva. En _I~ segunda parte creemos haber provisto a los ayuntamientos de las
bases suf1C1entes para reglamentar todas las actividades del municipio que
comprenden desde la organización y funcionamiento de la administración
~ta el régime~ d~ las rel:ciones de ésta con los particulares y de los partlculares e~tre. ~1, sm exc~u1r el_ de los bienes del dominio del poder público
Y la orgamzac1on y func1onam1ento de los servicios públicos.
Como toda obra humana, seguramente se encontrarán en el proyecto prof~ndos errores y graves aberraciones; pero estas últimas, cometidas a con~encia~ _derivan de conceptos constitucionales equívocos y de prácticas polítlcas v1c1adas que nos vimos precisados a respetar.
Con la satisfacción de haber cumplido con un encargo para nosotros de
una al~ estima, nos queda, también, la de dar un pequeño jalón, al menos,

en la 1IDportante tarea de integrar la vida jurídica del municipio Clffiiento
de 1as mst1tuc1ones
· · ·
·
'
democráticas
y del progreso efectivo de los pueblos.

628

629

�PROYECTO DE LEY ORGANICA SOBRE LA AUTONOMIA
DE LOS MUNICIPIOS

Art. 60. De los conflictos de orden administrativo entre los mumc1p10s se
ocupará, a falta de acuerdo entre ellos, el Tribunal Superior de Justicia en
pleno, el que resolverá sin demora, previa audiencia y aportación de pruebas
de las municipalidades interesadas.

LIBRO PRIMERO

DE LA ORGANIZACION DEL MUNICIPIO AUTONOMO

Art. 7o. Los municipios del estado tendrán la libre administración del patrimonio que les asignan los artículos 63 fracción X y 119 de la Constitución
Política del Estado; pero los poderes legislativo y ejecutivo tendrán la facultad
de vigilar, revisar, y, en su caso, aprobar el uso de los fondos municipales
como lo previenen los artículos 63 fracción XIII y 85 fracción VI de la misma carta constitucional, para lo cual los ayuntamientos enviarán los informes
a que los obligan los artículos 126 y 130 de la propia Constitución.

TÍTULO PRIMERO

DE LOS MUNICIPIOS Y DEL FUNCIONAMIENTO
DE LOS AYUNTAMIENTOS

Capítulo I
ESTRUCTURA DE LOS MUNICIPIOS
Art. lo. La base político-administrativa del Estado de Nuevo León ~adi_ca
en el municipio cuya autonomía estará regulada por las normas const1tuc10nales relativas, y por la presente ley.
Art. 2o. Los municipios se forman por disposición de la ley. Por tanto,
· · · del Estado y oozan
de la personalidad .jurídica que les recosan mumc1p10s
o ·
,
noce el artículo 120 de la Constitución local, los mencionados en el articu1o
28 de la misma carta, así como los que en lo sucesivo cree el Congreso de
acuerdo con la facultad que le concede la fracción VI del artículo 63 de la
misma Constitución.

Art. 80. Fuera de una auditoría que se podrá practicar en las tesorerías
municipales si el ejecutivo del Estado la conceptúa indispensable para hacerse la glosa y el informe a que se refiere la fracción XIII del artículo 63
mencionado en el precepto anterior, ni el propio ejecutivo ni la legislatura
podrán en ningún tiempo ingerirse en la hacienda pública de los municipios.
Art. 9o. Si mediante la auditoría a que se refiere el artículo anterior o de
cualquier otro modo, el ejecutivo conociese alguna irregularidad delictuosa
en el manejo de los fondos públicos municipales, lo hará saber al Procurador
de Justicia y éste ejercitará las acciones que mencionan los artículos 105 y
113 constitucionales.

Capítulo II

Art. 3o. Es facultad exclusiva del Congreso, sobre todo cuando un núcl~
urbano y su zona de influencia así lo exijan, crear nuevos a costa ~e lo~ muro~
cipios ya existentes, no sin escucharse a éstos y _tener presente la identidad d
intereses de carácter político, económico y social de los agregados humanos
comprendidos dentro de ellos.
que_las
Ar t . 4o . Los municipios del Estado ejercerán, sin más limitaciones
1
.,
J't¡COque les impongan las normas a que se refiere el artículo 1o.' a acc1on. 1está
administrativa que sin ser de la esfera del Estado o de la feder~c1on,
determinada por sus relaciones con el agregado humano comprendido dentrO

fº

de sus respectivos límites.
· d o d e comun
' acuer·
Art. So. Cualquier conflicto de límites que no sea zania
630

do entre los municipios y sancionado por el Congreso, será resuelto por éste,
a mayoría absoluta de votos. previa audiencia de los contendientes y con vista
de las pruebas que aporten.

DEL FUNCIONAMIENTO DE LOS AYUNTAMIENTOS
Art. 10. Cada mumc1p10 será administrado por un ayuntamiento electo
directamente e integrado por un presidente municipal o alcalde propietario;
por uno suplente, así como por regidores y síndicos.
Art. 11. El número de regidores de cada municipio estará en la siguiente
proporción con el de habitantes que arroje el último censo anterior a la
elección.
Regidores
3
Por los primeros 20,000 habitantes o fracción.
631

�1 Por 20,000 habitantes o fracción en los siguientes 80,000.
1 Por 50,000 habitantes o fracción desde 1.000,000 en adelante.
Los síndicos serán en número de uno en los primeros 100,000 habitantes,
y de dos sobre cualquier excedente.
Art. 12. El alcalde suplente entrará automáticamente en funcione~, durante las faltas temporales O definitivas del propietario. Si f_altare tamb1en el
suplente, será substituído por el que designen los ayuntamientos en los términos del artículo siguiente.
Art. 13. Las faltas absolutas de regidores, síndicos y alcaldes judiciales
serán inmediata e inexcusablemente cubiertas por los ayuntamientos en ,la
forma prescrita por el artículo 124 constitucional, a menos que lo~ que_ ~sten
fungiendo no integren las dos terce~as partes, _en cuyo caso la des1gnac1on se
hará por la totalidad de los que esten en funciones.
Art. 14. El cargo de presidente municipal será irrenunciable;, pero el de
los miembros del ayuntamiento y de los alcaldes judiciales lo sera por causas
calificadas por el cuerpo edilicio.
Art. 15. Se estimarán faltas definitivas no sólo la renuncia, si~o la au~encia, actos delictuosos, enfermedades y demás causas qu_e hagan mcomp~tible
con ellas las funciones de los ciudadanos que se mencionan en los artículos

12 y 13 de esta ley.
Art. 16. Los ayuntamientos son meros órganos decisorios que actuar~
colectivamente en forma de asambleas públicas, salv? cuando l~ moral .
alguna causa de orden político calificada por los propios ayu~tam1entos ~~­
jan su celebración en privado. Serán presididas por los pres_1dentes m_uruci1 . cada miembro tendrá en ellas un voto, menos el presidente qwen lo
pa es,
d , l l
t · staladas
tendrá sólo de calidad en caso de empate, y que aran ega me,n e m
,
oría
de
dichos
miembros.
Los
acuerdos
se
tomaran
a
mayona
con la may
,
d
· 1 1
absoluta O por una mayoría más amplia cuando as1 lo etermme a ey.
Art. 17. En los municipios con población de más de 100,000 habitantes, el
'dente tiene la facultad de vetar las decisiones o acuerdos de los ayuntapres1
•
·
d rden
mientos, exponiendo y asentando en el acto las razones, s1 motivos e o
político O moral no lo impiden.
..
se llevaS1. no o bstante ello, los ayuntamientos insistieren en sus dec1S1ones,
· l
·d nte
rán adelante, pero haciéndose constar los motivos del veto, SI e presi e
así lo exigiere.
. · L
·meras se
A t 18 Las asambleas serán ordinarias o extraord manas. as pn
r
·
·
·
d'
d
l
realizarán una vez por semana, y las otras el últIIDo ia e ano y cuando con-

632

voquen a ellas los presidentes municipales o un grupo de regidores y síndicos
no menor de la cuarta parte del total de los miembros del ayuntamiento.
Esta convocatoria se hará por conducto del periódico oficial y alguno otro
de los que circulen en el estado.

Art. 19. Las asambleas de los ayuntamientos cuyos municipios cuenten con
una población de más de 100,000 habitantes, se llevarán a cabo con la asistencia del decano de los notarios, quien levantará en un protocolo especial
y en el libro de actas del ayuntamiento que también autorizará con su firma,
acta pormenorizada de la sesión, y formará, con copia de reglamentos aprobados y de documentos que se hayan tomado en cuenta durante ella, un
apéndice también especial. Las copias estarán autorizadas con su firma y las
del presidente municipal y secretario del ayuntamiento.
Al protocolo y al libro de actas tendrá acceso todo particular y derecho a
que se le expida copia certificada.

Art. 20. Corresponde a los ayuntamientos:
I. Dictar dentro de las bases generales contenidas en esta misma ley,
los bandos de policía y buen gobierno que hayan de normar el régimen jurídico de los bienes del dominio del poder público municipal
y de los servicios públicos, así como la organización y funcionamiento
de la administración municipal en las relaciones de ésta con los
particulares y de los particulares entre sí.
II. Dictar, dentro de las mismas bases, las normas de conducta que a
los particulares imponga el medio social en que viven, siempre que
no afecten la esfera de acción de los poderes federales y del Estado.
III. El estudio y la decisión de los problemas de carácter general o concreto cuyo conocimiento les hayan reservado las normas generales
que ellos mismos dicten, o de los problemas no previstos en ellos,
pero que resulten de su aplicación.
IV. Avocarse a los conflictos de carácter territorial y administrativo jurisdiccional de sus respectivos municipios.
V. Designar a los miembros del ayuntamiento y alcaldes judiciales que
falten definitivamente.
VI. Vigilar a través de los regidores el cumplimiento de los reglamentos
y determinaciones del cuerpo edilicio, y de la buena marcha de la
administración.
VII. Conocer de los informes que suministren los regidores sobre las irregularidades que observen, y disponer las medidas encaminadas a la
regularización.
VIII. Hacer que los presidentes municipales cumplan y hagan cumplir

633

�a su vez los acuerdos y reglamentos municipales, y las leyes del Estado o federales cuya ejecución esté encomendada a las administraciones municipales.
IX. Discutir y ratificar o rectificar el último día de diciembre la gestión administrativa de los presidentes municipales durante el año,
adoptando, en caso de rectificación, las medidas a seguirse en lo
sucesivo.
X . Disponer se envíe al Congreso, por conducto del ejecutivo, dentro
de los primeros días del mes de octubre de cada año, el presupuesto
de ingresos y detalle de la remuneración de sus miembros por el
siguiente año.
XI. Disponer se envíe al Congreso por el mismo conducto, dentro del
mes de febrero de cada año, las cuentas del año anterior, para los
efectos del artículo 125 constitucional.
XII. Disponer se envíe al ejecutivo, dentro de los primeros ocho días de
cada mes, los informes a que se refiere el artículo 130 constitucional.
XIII. Las demás funciones colectivas de carácter decisorio tendientes a
la realización del objetivo social para el que están creados.
Art. 21. Los reglamentos o decisiones de observancia general obligarán desde la fecha que se fije en ellos, y, a falta de esa previsión, inmediatamente
después de su publicación que, gratuitamente suscritas por el presidente municipal, uno de los síndicos y el secretario, se hará siempre, en el Periódico
Oficial del Estado.
Art. 22. Está prohibida a los ayuntamientos:
I. Ejecutar o intervenir en la ejecución material de los reglamentos Y
decisiones dictadas por ellos.
II. Intervenir en la función administrativa concreta.
III. Expedir reglamentos o dictar acuerdos contra ley expresa o que pertenezca a la esfera de acción federal o estatal.

TÍTULO SEGUNDO

FACULTADES Y OBLIGACIONES DE LOS PRESIDENTES
MUNICIPALES Y DE LOS MIEMBROS DEL AYUNTAMIENTO
Capítulo I
DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES
Art. 23. A más de las funciones que específicamente les señala la presente
ley, los presidentes municipales son los ejecutores de las determinaciones emanadas de los ayuntamientos y de realizar la función administrativa concreta
en relación con el propio ayuntamiento, con sus colaboradores y con los particulares. Por tanto, corresponde a ellos:

I.
II.
III.
IV.
V.

VI.
VII.
VIII.
IX.
X.

XI.

Presidir las sesiones.
Dar su voto de calidad.
Vetar las determinaciones de los ayuntamientos.
Convocar a sesión extraordinaria.
Publicar los reglamentos y decisiones de observancia general en el
Periódico Oficial del Estado.
Ejecutar los reglamentos y decisiones de carácter general expedidos
por los ayuntamientos, y los acuerdos de éstos de carácter concreto.
Organizar los servicios públicos y la administración municipal de
acuerdo con los reglamentos que al efecto se expidan.
Organizar el aprovechamiento de los bienes del dominio público
también de acuerdo con los reglamentos que se expidan.
Promover el fomento de las actividades de carácter cívico-culturaldeportivo.
Aplicar las sanciones que autoriza el artículo 25 constitucional.
Dar cumplimiento a las leyes y reglamentos locales o federales cuya
ejecución esté encomendada a las autoridades municipales.

Art. 24. Se prohibe a los presidentes municipales:
I. Distraer los fondos, valores y bienes municipales del fin a que estén
destinados.
II. Ausentarse del municipio por más de cmco días sin licencia del
ayuntamiento.
III. Cubrir por sí o por medio de persona que no dependan de la Tesorería -~unic!p~l, mult~ o arbitrio alguno, o consentir o autorizar que
en ofrcma d1stmta de esta se recauden o rete~gan fondos municipales.

634

635

�Capítulo II

l. Dejar de asistir a más de dos ses1·ones dent ro de un mes sin el previo
permiso del ayuntamiento.

DE LOS REGIDORES

II. l~miscui~e en las actividades de la administración municipal ajenas a
la func10n propia que les corresponde dentro del ayuntamiento.

Art. 25. Corresponde a los regidores:
l. Asistir puntualmente a las asambleas y tomar parte en ellas con voz y
voto.
II. Inspeccionar las ramas de la administración cuya vigilancia les encomienden los ayuntamientos.
III. Dar cuenta en asamblea a los ayuntamientos de las irregularidades
que observen.

Art. 26. Se prohibe a los regidores:
l. Dejar de asistir a más de dos sesiones dentro de un mes sin el permiso
previo del ayuntamiento.
II. Inmiscuirse en las actividades de la administración municipal ajenas a
la función propia que les corresponde dentro del ayuntamiento.

LIBRO SEGUNDO

DE LAS BASES CONFORME A LAS QUE LOS AYUNTAMIENTOS
HARAN USO DEL DERECHO QUE LES CONCEDE
EL ARTICULO 131 CONSTITUCIONAL

TÍTULO PRIMERO

DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL

Capítulo I
DISPOSICIONES PRELIMINARES

Capítulo III
DE LOS SINDICOS
Art. 27. Corresponde a los síndicos:
l. Asistir puntualmente a las asambleas y tomar parte en ellas con voz y
voto.
II. La representación jurídica de los ayuntamientos, para lo cual, sin más
título que su carácter de síndicos acreditado con la credencial que al efecto
les haya entregado la Junta Computadora, quedarán también acreditados como apoderados generales para pleitos y cobranzas, pero necesitando acuerdo
expreso del ayuntamiento para usar de las facultades que menciona el artícu•
lo 2481 del Código Civil así como para ejecutar actos de dominio, actos
estos últimos que realizará con el concurso imprescindible del presidente municipal y del secretario del ayuntamiento.
III. Suscribir los reglamentos o decisiones de observancia general para su
publicación.

Art. 2~. El presente decreto establece las bases generales sobre las que los
ayuntarruen~os del Estado harán uso del poder de policía consistente en preceptos
el uso de los bienes del m umc1p10,
· · · • a la orga. . , tendientes. a normar
.
ruza~i~n Y funcionarruento de los servicios públicos y de la administración
municipal, Y a normar las relaciones de ésta con los particulares
d ,t
entr ,
, Y e es os
e s1, e~ cuanto conduzcan a la realización de los fines de la comunidad
0 del medio urbano en que aquélla actúa.

. ,Art. 30. ~e las_ normas que formulen los ayuntamientos, las de organizacion ~ func1onam~ento de la a~nistración municipal serán acatadas por
los miembros de esta. Las demas serán también acatadas y de observancia
ge~eral por parte de los habitantes permanentes o transitorios de la municipalidad cuyo ayuntamiento las dicte.

Art. 28. Se prohibe a los síndicos:

636

637

�Capítulo II
DE LA ORGANIZACION Y FUNCIONAMIENTO
DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL
Art. 31. Salvo las funciones que por la ley les estén reservadas al síndico
o síndicos de los ayuntamientos, los encargados de ejercer concretamente la
función administrativa, dentro de sus respectivas circunscripciones, serán los
presidentes municipales, quienes lo harán por sí o por medio de las dependencias o de los organismos semioficiales o descentralizados que integren la
administración municipal.
Por tanto, los presidentes municipales serán los ejecutores de los acuerdos
de los ayuntamientos y los encargados de hacer cumplir las leyes y reglamentos municipales, así como las leyes y reglamentos estatales y federales en la
medida y forma que éstos se lo encomienden.
Art. 32. Los ayuntamientos crearán y organizarán, mediante reglamentos,
las dependencias estrictamente necesarias y los organismos semioficiales o descentralizados que consideren indispensables para que los presidentes municipales estén en aptitud de cumplir eficazmente con su cometido, de acuerdo
con lo que previene el artículo anterior.
Con el mismo fin, los propios ayuntamientos crearán en dichos reglamentos comisiones o consejos técnicos que se encargarán de planear el funcionamiento correcto de los servicios públicos.
Art. 33. En dichos reglamentos se fijarán, asimismo, las atribuciones, deberes, prestaciones de tipo social o personal y sanciones a los funcionarios, jefes
y empleados que integren la administración municipal.
Art. 34. Dichos reglamentos señalarán, también, cuáles funcionarios, jefes
o empleados serán nombrados por acuerdo de los ayuntamientos, entendién•
dose reservada a los presidentes municipales la designación de los restantes.
En todo caso, las administraciones municipales contarán con un secretario
que lo será al mismo tiempo de los ayuntamientos, y un tesorero, funcionarios
ambos cuya designación se hará por acuerdo de los propios ayuntamientos.
Art. 35. En los municipios en que así sea necesario, se contará, además,
con un oficial mayor, un oficial primero y con jefes o directores de departamentos, a quienes se proveerá del personal indispensable para el desahogo
de sus funciones.
Art. 36. Cualquiera que sea la estructura que en los reglamentos se dé a
la organización y funcionamiento de la administración municipal, bajo nin·
638

gusagra'
n ;~cpoep:o1::t:oan's:~t p~gna con los postulados políticoadministrativos conu uc1ones estatal y fed
1
emanados de ellas.
era ' Y por 1as 1eyes Y reglamentos

TÍTULO SEGUNDO

DEL REGIMEN JURIDICO, DE LOS BIENES DEL DOMINIO
DEL PODER PUBLICO MUNICIPAL y DE LOS
SERVICIOS PUBLJCOS

Capítulo I
DISPOSICIONES GENERALES

Art. 37. A efecto de que la función ad · •
.
desarrolle íntegramente dentro de un o d mm1~trativa de los municipios se
r en estr1ctame t · 'd ·
¡
tamientos procederán a formul I
n e JUn ico, os ayunar as normas generale
1
aquellas actividades de la adm"m1s
. trac1on
. , municipal
. .
regu en todas
q s que
·
.
a le~es o reglamentos estatales o federales, conciernen
medio urbano de su circunscripción.

u: :ma comum
estar -::etidas
a o al

ta:;:~t!!· d:inE::~:c~:::i!:~0 expresado en el artículo anterior, los ayun1os reg1amentos respecto de:
' ·
·
. I - El regimen
Jurídico
de los bienes del dominio del poder p, bl"
•
c1pa1' y su aprovechamiento.
u ico mum-

1~. _La ~re~ción, or?~nización, funcionamiento y régimen jurídico d los
sen1c1os pubh~~s mumc1pales, y su aprovechamiento.
e
III. La acc1on gubernativa de la administración
. . I
conducta d 1
· ¡
mumcipa Y normas de
de lo
~ ~s parti~u ares en sus relaciones de éstos con aquélla y en las
reses ~:::::~e::~~i:~~os, en cuanto tiendan a la satisfacción d: los intelV. La promoc··
· ·dacles de carácter cívico, cultural o deportivo.
mn de 1as activ1
que formu¡en 1os ayuntamientos
.
deArt. 39. Los
d re"lamentos
t&gt; •
se abstendrán
y d:~~=::ar el cueshone,s r~gla~_entadas por el Estado o por la federación,
las lim·t .
as garantJas md1V1duales, principalmente la de audiencia en
1 ac1ones que se vean precisados a imponer a la libertad . d" .d' I
Y a 1a pr · d d · d
. .
m 1v1 ua
op1e a pnva a en benef1c10 de la colectividad.
639

�Capítulo 11
REGIMEN DE LOS BIENES DEL DOMINIO
DEL PODER PUBLICO MUNICIPAL
.
· · · s la administración
Art 40 Siendo facultad exclusiva de 1os municipio
d 1 . la
.
·.
.
sus res ctivos ayuntamientos ocuparse e a ieg de su patnmom?, toca a 1
aleza régimen jurídico y aprovechamienmentación relacionada con a na ur
,
. .
d · · d 1 poder público mumcipa1•
to de los bi~ne~ del oouruoun~entos determinarán cuáles de esos bienes
Por cons1gu1ente, los ay
••
, brco y cuáles final, cua'les están afectos a un servicio pu i '
'
son de uso comun,
mente son bienes propios.
'
. rán asimismo los requisitos de afectación y desafcctaArt. 41. ~etermma '
'
Íos destinados a un servicio público, como
ción de los bienes de uso comudnf"! .
. lienabilidad e imprescriptibilidad.
condición indispensable para e imr su ma
. .
d
común estén destinados a
Art 42 Mientras los bienes mumcipa1es e uso
'
d . y los
. .
.
, .
dir el uso o goce para el que esten crea os'
ese objet?, nadie pod,ra impe do tiem
la facultad de reglamentarlo y limiayuntarment~s tendra~ en to 1 m:da que lo exijan las necesidades y el
tarlo, pero sm excepciones, en . a .
en todo caso, ese uso
interés colectivos, como la obligación de garantizar,

1:

o goce.
.
odrán también establecer normas
Art 43 Los propios ayuntamientos p
'
'
á de
.
.
. d 1 bienes de uso común ; pero ese uso, que ser
para el uso especial e os
.
1 b. t
a a el común a que estén
· ' desnaturalice e O Je O P r
tal manera que Jama~
bl
1 ntad de la autoridad, sin indem·
destinados, podrá ser siempre r~voca ~ a vo u
. .,
para el usuario especial.
.
ruzacion a 1guna
.
. , 1 suario a pagar la contraprestaci6n
Además, este uso especial obligara a u
le asigne la ley o el acuerdo que se adopte.
que
, d.
de los
1
1 ntación del régimen jun ico
Art. 44. Las_ ~ases parade: r:~:e municipal afectos a un servicio pÚ·
bienes del dominio del po
p
.
, tulo y en el siguiente,
.
, las mismas que se mencionan en este capi
blico, seran
en cuanto fueren aplicables.
b.
íos se establecerán las normas
Art 45 En lo que hace a los ienes pr0 p '
. r
perjui•
. . d.as con su disposición en subasta y sin que ellas imp iquen
re1aciona
cío a derechos de terceros.

Capítulo III
DE LOS SERVICIOS PUBLICOS
Art. 46. Los ayuntamientos procederán a reglamentar la creacion, organización y funcionamiento de los servicios públicos municipales tales como
los de policía, tránsito, transporte, agua potable, alcantarillado, planificación,
zonificación, alineamiento, pavimentación, alumbrado, nomenclatura, ampliación y ornato de calles y parajes públicos; limpia, rastros, mercados, parques
y paseos, jardines, panteones, y cuantos por su naturaleza o por declaración
de los propios ayuntamientos sean considerados servicios públicos propios de
su respectiva municipalidad.
Art. 47. En los reglamentos se establecerán cuáles de los servicios públicos serán administrados directamente por la administración municipal; cuáles por organismos semioficiales o descentralizados; cuáles serán objeto de concesión a los particulares, y cuáles, finalmente, se crearán bajo el sistema de
economía mixta.
Art. 48. Las normas sobre servicios públicos reunirán los caracteres jurídicos que se mencionan en las disposiciones siguientes:
Art. 49. El servicio será para toda la comunidad y no para determinada
persona, sin importar que exista usuario propiamente dicho, pero imponiendo
su obligat~riedad en caso necesario.

Art. 50. El aprovechamiento del servicio público será igual para todos, con
especial para los usuarios propiamente dichos.
Art. 51. El servicio público será conformado por disposiciones generales
que determinen un sistema organizado para dar satisfacción regularizada a
una categoría de necesidades de interés general.

Art. 52. En los reglamentos se tomarán las providencias necesarias para
garantizar la continuidad del servicio, es decir, para evitar su interrupción,
aun cuando la colectividad llegue a aprovecharse de él intermitentemente.

Art. 53. En la creación, organización y funcionamiento de los servicios
públicos se fijarán los derechos y obligaciones -y la forma de cumplir con
ellas- de la administración municipal o del concesionario, entre los que se
incluirán, según el caso, facultades y deberes de:

l. Afectación de bienes al servicio público, con las consecuencias que deriven de este régimen.
641
640
H4l

�II. Expropiación e imposición de servidumbre y restricciones a la propiedad privada por causa de utilidad pública, en los términos de la Constitución y de la ley de la materia.
III. Creación de tarifas o contraprestaciones.
IV. Modificación de la organización y funcionamiento que acreciente la
eficacia del servicio.
V. Medidas que aseguren la continuidad del servicio.
VI. Sanciones por el uso anormal o perturbación en el funcionamiento del
servicio.
VII. Prestación inexcusable del servicio.
VIII. Régimen especial al que quedarán sometidos las concesiones y los
concesionarios.
Art. 54. También se fijarán los derechos y obligaciones -y la forma de
cumplir con ellos-- de los particulares en el aprovechamiento y conservación de los servicios, y, además, se establecerán los procedimientos conten·
ciosoadministrativos para hacer realidad el ejercicio de los derechos de b
mismos particulares.

los servicios públicos así como a la protección de la seguridad moral'd d

'd d
,
, .
sa1ubn a y econom1a publicas.

'

i

a '

Art. 57. En las relaciones de los particulares entre sí las normas tenderán
a ?ejar plenamente ~arantizados los intereses de seguridad, moralidad, salu-

bndad y de econom1a del público.
Art. 58. Para hacer realidad las limitaciones de que se habla en los tres
artículos anteriores e impedir su transgresión en perjuicio del interés colectivo y de la paz social, los ayuntamientos crearán y normarán el funcionamiento de los organismos preventivos y contenciosoadministrativos que consideren necesarios.

Art. 59. También se harán realidad las limitaciones a la libertad individual Y a la propiedad privada mediante la prescripción de las sanciones que
permit~ el art!c~lo 25 Constitucional, lo que bajo ningún concepto implicará
renuncia a exigir de las autoridades competentes, si el caso así lo ameritare
la aplicación de otro tipo de sanciones.
'

DISPOSICIONES FINALES
TÍTULO TERCERO

DE LAS BASES SOBRE LAS NORMAS QUE REGULARAN LAS
RELACIONES DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL CON
LOS PARTICULARES Y DE ESTOS ENTRE SI

Art. 60. Los ayuntamientos dispondrán en todo tiempo de la facultad de
refo~ar sus propias disposiciones de observancia general o de aplicación
parncular.

Capítulo U nico

Art. 61. ~os reglame~tos existentes tienen desde luego pleno vigor, mientras
los ayuntarruentos no dicten otros que los sustituyan.

DE LA ADMINISTRACION MUNICIPAL
Y DE LOS PARTICULARES

TRANSITORIOS

Art. 55. Los Ayuntamientos están facultados para imponer a la libertad
individual y a la propiedad privada en las relaciones de la administración·
municipal con los particulares y de éstos entre sí, las limitaciones que exijan
el interés colectivo y la paz social en todo aquello que no lo hayan hecho
ya leyes o reglamentos estatales o federales.

Esta Ley entrará en vigor desde...

Art. 56. Con el doble fin indicado en el artículo anterior, los ayunta·
mientos dictarán las medidas de policía necesarias a normar la conducta del
individuo dentro del medio social en que actúe, en lo que concierne al aprovechamiento y preservación de los bienes del dominio del poder público Yde

642

643

�FENOMENOLOGfA Y DINÁMICA DE LA IDEALIZACIÓN
DEL MEXICANO
FRANcrsco GoNzÁLEz PrNEDA
Universidad Nacional
Autónoma de México

ExisTE UN PROCESO psicológico denominado I dealizaci6n que se presenta con
mayor o menor intensidad en la inmensa mayoría de los humanos. Este proceso
se caracteriza por la forma en que son percibidos y evaluados personas, situaciones u objetos.

Cuando una persona idealiza en forma excesiva, la gente, los objetos, las
situaciones son revestidas de cualidades particulares ya inexistentes o, que si
existen, la proporción en que están presentes esas cualidades es mucho menor
que la que cree percibir. Así, por ejemplo: una persona fea es vista como muy
hermosa. El aislamiento, o la timidez de otra, puede ser percibido como
inteligencia, profundidad o distinción. El individuo más común y corriente
es transformado en la imaginación del que idealiza en un ser al que enriquecen las más notables perfecciones y cualidades. El que idealiza, ya trata de
poseer los objetos y las personas idealizadas, ya, él mismo, trata de ser
como, obtener o asemejarse a la perfección que admira en otros.
El proceso de idealización tiene, sin embargo, dos caras: por una parte
está la que determina la búsqueda y el supuesto encuentro de lo superior,
maravilloso o perfecto, así como la supuesta, pero transitoria seguridad de
poseer lo idealizado y, con esta seguridad, la ilusión más o menos fugaz de
ser como lo que se ha admirado tanto. Por otra parte está la cara en la que
se aprecia que el mismo proceso lleva implícita una incapacidad de percibir
la realidad tal como es. Existe una negación de la realidad, tanto externa (es
decir, del mundo que rodea) como interna (es decir, de las realidades de la
manera propia de ser del que idealiza) porque en esta realidad aparecería
junto a lo apetecible y aceptable, lo disgustante y "malo" y por lo tanto
rechazable.
645

�El que i_dealiza no quiere percibir lo negativo que lleva consigo y, cuando
esto se le rmpone a su conciencia, busca por todos los medios psicológicos a
su alcance rechazar esa percepción. En cambio le es fácil darse cuenta de las
imperfecciones de los demás, exagerarlas y rechazar a los que las tienen, si
no está idealizando en ese momento; pero puede, si idealiza, negar, no percibir la realidad negativa de los otros y exagerar la positiva y, a través de este
mecanismo, sentir que encuentra o que vuelve a poseer lo extremadamente
admirado por él. Sin embargo, más tarde o más temprano el contacto íntimo
con lo idealizado corroe la falsa percepción y entonces, lo que se ha visto
tan perfecto cesa de tener esa cualidad. La realidad se va imponiendo poco
a poco; lo negativo de la realidad produce decepción, desengaño y por lo
tanto tristeza, depresión o irritación, lo que, como consecuencia, lleva al
abandono del exagerado interés recién despertado y, como conclusión, a la
huída o el rechazo de lo que antes se buscó y admiró tanto.
La idealización, como se dijo antes, aparece en casi todos los individuos·
. embargo, tanto mayor es la madurez y la integración psicológica, tanto'
sm
menos la persona necesita este tipo de proceso. Existen personas con características peculiares debidas a problemas muy específicos de su infancia que
presentan en forma muy intensa el proceso de idealización. Estas personas son
llamadas en psicología esquizoides.
El esquizoide se caracteriza, como su nombre lo indica, en que tiene fragmentado su yo en alguna forma.
Para una persona normal es difícil entender vivencialmente la experiencia
que implica la esquizoidia. El hombre normal está acostumbrado a ver el
mundo como es, sabe además, con seguridad, quién es, y cómo es; va con
decisión hacia lo que busca, utiliza los medios más racionales para obtener lo
que quiere y casi siempre obtiene sus objetivos. El esquizoide, al contrario,
ve al mundo ya horrible o distante o incluso lo siente agresivo hacia él, ya al
contrario, como si estuviera poblado de idealizaciones.
El esquiwide es producto de experiencias infantiles difíciles en los primeros años de la vida. Estas experiencias pueden ser de muy diferente índole,
pero entre las más frecuentes, está la de no haber sido tratado en esos años
cruciales como persona en sí, sino más bien, como objeto para uso de los
padres, sin real correspondencia entre las múltiples necesidades infantiles y
el amor maternal o mejor dicho, las necesidades parentales. Esta situación
produce tal cúmulo de inconsistencia en las relaciones de los padres con el
niño, que éste tiene constantemente ante sí imágenes contradictorias de los
mismos padres. La madre puede ser tolerante o severa ante la misma necesidad, irritada o afectuosa ante el mismo acto infantil, amorosa, rechazante o
indiferente frente a las mismas demandas del niño. En otras ocasiones el
niño tiene sucesiva o simultáneamente, varias figuras adultas contradictorias

que son 1mportantes o decisivas en su relación con el mundo adulto y que al
imponérsele en forma muy cercana y activa, han determinado que el niño
trate de identificarse con esas figuras, de manera que, al hacerlo, se produzcan en él identificaciones contradictorias que, a veces, actuarán simultáneamente y, a veces, en forma sucesiva; pero que de cualquier manera, darán
como resultado que su yo se fragmente, que su yo a veces obedezca a unas
identificaciones y a veces ;:i otras; por ejemplo: la madre puede exigir honradez y la nana puede enseñar a robar; la madre puede enseñar indiferencia
y la tía afecto; la madre puede enseñar verdad, el padre mentira_pero los dos
exigir verdad; el padre puede exigir valor y enseñar en sus actitudes cobardía, etc. Es fácil comprender que, un niño sujeto a ese tipo de experiencias
contradictorias en forma intensa y constante, al identificarse a las personas
que se las producen, tendrá que escindir su yo para tolerarlas. A veces utilizará un yo para el que es aceptable mentir, robar o ser cobarde; otras veces
utilizará otro yo en el que lo aceptable será ser verdadero, honrado y valiente.
Es también típico en una persona así, que, al actuar de una o de otra manera,
creerá que siempre es o de una o de otra forma. Sería difícil admitir que él
mismo es el que tiene las dos maneras de ser. Los dos, tres, cuat1:o o más yo,
no pueden reconocerse entre sí, se ignoran unos a otros. Correspondiendo a
esas escisiones internas, la realidad exterior, las gentes, los objetos, las situaciones se perciben escindidas. Sólo una parte de la experiencia de la realidad
es recogida y es después considerada como si fuera la experiencia total. Una
cosa puede ser vista hoy como buena y atractiva, porque se percibe sólo lo
bueno y atractivo de ella. Esta misma cosa es vista al día siguiente como
mala y despreciable, porque sólo se ve lo malo y despreciable de ella y no lo
que se percibió de aceptable el día anterior.
Es en el terreno esquizoide donde se desarrolla con más facilidad la
idealización, donde adquiere cualidades peculiares.
Otro proceso ¡isicológico que utiliza el yo y que colabora mucho en la formación de la idealización es el de proyección.
La proyección permite "expulsar" psicológicamente partes de nosotros que
~o n~s gustan y "ponerlas" en el mundo externo ya en personas, objetos 0
s1tuac1ones. Una cualidad muy admirada de alguien a quien en nuestra infancia nos hemos identificado también podemos ponerla afuera, transferirla
pr?yectándola y percibirla en otra persona distinta sin que, quizá, en realidad
eXIsta en ella.
Como ejemplo de este proceso puede verse lo siguiente: podemos ser
envidiosos, puede ser que no nos guste percibirnos endividiosos e incluso,
podemos formar la fantasía de que somos generosos; ahora, si "proyectamos"
pod_e~os ver a todo mundo a nuestro derredor como envidiosos, "percibir"
env1d1a en los demás. Si por el contrario admiramos tal o cual "superiori-

646

647

�dad" que no tenemos, pero que creemos poseer, a veces "proyectamos" esa
"superioridad" a gentes que pueden tener las cualidades supuestas como "superiores" o que pueden no tenerlas; entonces percibiremos a esas gentes como
"superiores".
Entrando ahora al tema social, decimos que tal o cual sociedad se comporta de tal o cual manera, cuando la mayoría de los individuos que la forman, actúa de forma similar en relación al comportamiento que se está
calificando. Cuando hablamos de "maneras de ser" de las sociedades, de
"carácter'' de las sociedades, definimos conductas repetitivas en situaciones
similares que son comunes a la mayoría de los integrantes de esa sociedad.
Hablamos de una sociedad en estos casos, como si la sociedad fuese un individuo.
Muchas veces podemos comparar conductas diferentes, en sociedades distintas, frente a motivaciones o situaciones similares.
Aquí permítase una digresión. Los sociólogos, en general, consideran intromisión, los intentos de la psicología de comprender la psicología social;
sin embargo, esto proviene, de la frecuente confusión de los dos campos: el
sociológico y el psicológico que al contrario pueden colaborar y ayudarse mutuamente.
La Psicología ciertamente invade el campo de la Sociología cuando pretende convertir la Sociología en Psicología y esto a pesar de que las sociedades están formadas de humanos con procesos psicológicos individuales; pero
la Psicología en cambio tiene métodos, procedimientos para entender la psicología de las sociedades. Su campo está pues en la psicología de esas
sociedades y no en su intromisión dentro de los valores que mueven a esas
sociedades o sus estructuras sociales específicas. Sin embargo, la estructura
y dinámica psicológica de las sociedades es campo legítimo de la Psicología,
que la Sociología puede utilizar con fecundidad. Conflictos e invasiones en
este tipo de investigaciones, sólo son comprensibles como exaltaciones individuales de sociólogos y psicólogos; imperialismo científico qi!e, por lo tanto,
deja de ser científico y sólo se queda en imperialismo. Son dos puntos de
vista diferentes de percibir y ordenar los mismos fenómenos y, si son científicos, no deben contradecirse en última instancia, sino apoyarse mutuamente.
Volviendo al tema de psicología social y ya con referencia exclusiva a México, es importante tomar en cuenta algunos hechos entre los que está el de
que, como unidad nacional, contiene una variedad muy grande de subgrupos
que tienen costumbres, modos de ser ( y por lo tanto) psicología diferentes.
Las diferencias que fueron mucho más grandes en el pasado, se van haciendo
progresivamente menores, pero aún subsisten, en forma tal, que casi no hay
expresión de conducta social que no tenga una pequeña o grande variante,
perceptible, entre los diversos grupos humanos. Tómese, por ejemplo, la
648

forma de hacer una fiesta en un ambiente social acomodado de la ciudad
de México, compárese con una en la misma ciudad, pero en ambiente de
c_lase media, o con una de una vecindad, compárense esas tres, con una
fiesta en un pueblo de los alrededores de la ciudad y éstas con una fiesta
en un pueblo mestizado con algunas costumbres indígenas, y todas ellas con
fiestas en ~upos indígen~s diferent:s y se tendrá una diversidad que aú~ hoy
causa extraneza a los mismos mexicanos cuando recorren su propio país.
Si se toman aspectos más profundos y básicos de la cultura se verá la
misma diversidad, en lenguaje, regionalismos múltiples, acentos variados intromisión lingüística en el español del lenguaje indígena local, y en el ~ran
número de lenguas indígenas diferentes entre sí. La misma diversidad se
apreciará en costumbres sociales, en maneras de expresar la religiosidad, etc.
En los últimos tiempos, las mejores comunicaciones y la movilidad social
e_stán permitiendo a los mexicanos, la experiencia de apreciar su propia diversidad, co~o con:ecuencia se está produciendo, en unos, mayor tolerancia para
aceptar diferencias; en otros, una última defensa reactiva que busca la conservación de las viejas costumbres y la repulsión a la invasión de otras.
Por las características descritas hasta este momento, será fácil comprender qu_e al existir t~ntas diferencias entre los individuos y entre los grupos
c?nterud?s ~~ la umd~d nacional (que pretende ser unidad social) de México, el md1v1duo nacional no se comporte con una sola caracteroloaía sino
::, '
con muchas, y que, cuando se trata de pensar en lo que distingue al individuo nacion~I se te_ndrá que ir a buscar rasgos de conducta social que (a pesar
de tantas diferencias) sean comunes si no a todos los grupos sí a la mayoría
de los mexicanos.
La fragmentación del yo nacional, por la simultánea acción de tantos
grupos diferentes produce varias consecuencias, una de ellas es su "debilidad". Es difícil encontrar por observación actual, o en fuentes históricas
un~. sol~, acción que exigiera el esfuerzo nacional unificado en la que taÍ
umf1cac10n y esfuerzo se haya o se esté llevando a cabo. Más aún, examinando el comportamiento del yo mexicano nacional se encuentran muchas
car~cterísticas que en el terreno de la psicología individual se encuentran en
el mdividuo esquizoide.
Para mejor entender lo que antes se ha descrito, obsérvense algunos fenómenos, algunas expresiones sociales o culturales; por ejemplo, examínense
l~~ resultados de un esfuerzo cultural de primera importancia para la nacwn, me refiero aquí a la forma en que se ha venido escribiendo la historia
el resultado del esfuerzo de la mayor parte de nuestros historiadores. Tómes~
la, "histona
· " que está, teniendo
·
más influencia en nuestro país, porque mayor
numero de personas la leen, la tienen que aprender y forma para ellos el

649

�acervo de pasado con el cual norman parte de su manera de definirse y situarse en el mundo actual, me refiero aquí, a la historia llamada "'oficial".
Compárese esa historia con las "historias" que ·diversos historiadores han
producido y, por último, examínense esas historias a la luz de los fragmentos
de historia que en el pasado y en el presente han venido desentrañando
algunos historiadores científicos y que han presentado con todos los requisitos que exige la verdadera investigación histórica, y se tendrá un resultado
peculiar que excita la curiosidad psicológica, la curiosidad de preguntar ¿por
qué ha sido necesario escribir esas historias? ¿ qué dinámica psicológica se
encuentra detrás de la compulsión de escribir historias parciales o erróneas,
o justificadoras o acusadoras? ¿ Qué es lo que determina no sólo contradicción en interpretación, sino negación, supresión y alteración de hechos para
que el resultado encaje en un esquema que evidentemente ha planeado
el historiador antes de escribir su historia?
Permítase tomar una serie de hechos, simplificarlos por la necesaria cortedad de esta exposición, y comparar la forma de escribir e interpretar estos
hechos en los diversos historiadores y después analizar el resultado:
Historiador No. 1 "oficial", dice: La prehistoria e historia precortesiana
de México fue un impulso extraordinario de desarrollo cultural que alcanzó
cumbres excelsas en algunas áreas del saber y del arte humanos. El desarrollo incluso sobrepasó en algunos aspectos, como en el de los conocimientos astronómicos, el alcanzado por las culturas europeas y asiáticas de su
tiempo. Algunas culturas cayeron destruídas por otras o por causas desconocidas; hubo uno que otro rey malo y traidor, pero los buenos gobernantes se impusieron y el progreso hubiera seguido si no hubiera sido por la llegada
de los Conquistadores que con su sed de oro y de sangre agredieron y arrasaron las culturas autóctonas y redujeron a los habitantes a la esclavitud'
por medio de crueldades sin cuento y depredaciones sin nombre. Entre los
indios hubo algunos traidores, ejemplos de traición son la Malinche y los
tlaxcaltecas. Hubo un cobarde Moctezuma, hubo un héroe Cuauhtémoc. Entre los españoles sólo vinieron uno que otro misionero bueno, pero la casi
totalidad de españoles ahora transformados en encomenderos explotaron sin
misericordia a los indios.
La Colonia es un período de 300 años en los que los españoles gozaron de
la explotación de México y los mexicanos. Hubo uno que otro virrey bondadoso en esa época, pero de esa época (300 años) mejor no acordarse. La
guerra de Independencia iniciada por buenos mexicanos puso un alto a esa
situación y los buenos insurgentes pelearon contra los malos mexicanos Y
españoles, los derrotaron y lograron la Independencia. Gente retardataria
quería establecer un reino, gente progresista quería establecer una República.
Los republicanos se impusieron con muchos sacrificios, pero las fuerzas in-

650

ternas malas y traidoras intentaron siempre volver al colonialismo, los buenos
republicanos primero y los liberales después, siguieron la heroica lucha contra los conservadores y el clero político hasta derrotarlos. Se perdió la mitad
del territorio y hubo invasión extranjera por la maldad norteamericana y la
de los malos mexicanos traidores. En el camino hubo además el tropiezo
de la dictadura de Santa Anna, y posteriormente la de Porfirio Díaz, pero
este estado de cosas fue suprimido cuando la Revolución de 1910 recogió la
bandera de la libertad. Desde entonces, la Revolución gobierna a México
luchando aún contra las fuerzas de la reacción que en todo momento aún
quieren volver a situaciones liquidadas de colonialismo o de dictadura.
\

Historia No. 2. Hecha por un "conservador".
Había, en México, un gran número de tribus de indios con organizaciones culturales rudimentarias, con creencias religiosas abominables, con ritos tan horribles como el de los sacrificios humanos y la antropofagia. Los
españoles llegaron y conquistaron esta tierra. Algunos españoles abusaron
como sucede en toda conquista y como era natural en el espíritu de la época.
Pero España envió a los misioneros y, con ellos, al cristianismo y su enseñanza de la caridad. Las leyes de Indias son aún ejemplo de sabiduría en legislación colonial. España trajo la cultura occidental y durante los 300 años
de Colonia se esforzó por introducirla en los naturales. Nueva España y México fueron las joyas de América.
Las destructoras ideas de la Ilustración infectaron a algunos traidores y
los franceses al debilitar a España la imposibilitaron para defender sus colonias, esto hizo factible la Independencia, fruto inmaduro. Más tarde la
influencia norteamericana, el protestantismo, y la masonería al servicio de
Estados Unidos, provocaron la propagación de constituciones democráticas
Y liberales, antirreligiosas y ateas, hasta culminar con el horror de la Refonna, coronación de los esfuerzos por destruir a la Iglesia.
La Revolución fue la base de ideas que han hecho del robo una doctrina
moral y que tratan de llevar a la formación de un estado superpoderoso cuya
desembocadura final es el comunismo.
Historia No. 3. Frecuente en algunos "sociólogos historiadores" recientes:
Los indios fueron buenos, maravillosos y son los únicos mexicanos auténticos. Los españoles y criollos no han tenido nada que hacer en México
sino explotar y engañar a los indios. Los mestizos también han demostrado
ser buenos y también puede considerárseles mexicanos aunque con algunas
reservas. Se puede comprobar históricamente que todo lo que han hecho
los indios y los mestizos mexicanos ha sido valioso y acertado y todo lo que
han hecho los blancos españoles, americanos, franceses, etc., ha sido malo.

651

�La historia es una lucha entre indios y mestizos contra los blancos, que aún
no se define porque cuantas veces aquéllos han logrado algún triunfo, los
blancos encuentran manera de convertirlo en fracaso.
Historia No. 4: Aquí se podrían incluir las historias que empiezan a aparecer en las cuales todos los hechos quedan perfectamente encuadernados dentro de una interpretación marxista. Los datos que se expresan, los que se
transforman y los huecos que dejan los hechos suprimidos, permiten la formación de una estructura histórica perfectamente comprensible y lógica dentro del materialismo histórico.
Existen varias Historias más, típicos ejemplos de esta manera de escribir
sobre el pasado, pero los ejemplos descritos bastan para plantear la fenomenología que se quiere estudiar aquí.
Ha sido costumbre acusar a estos historiadores como "pasionales", decir
que han deformado la historia y, que la verdadera, es aquella que se acomoda a las ideas y creencias del que acusa. Esta explicación deja planteado
el problema. La frecuencia del fenómeno, la situación en la que se coloca
cada historiador, la forma similar que tiene cada uno (en relación a la de
los demás), para percibir y describir los fenómenos históricos (aunque utilicen ideologías diferentes) hace pensar que debe existir una causa común
de ese fenómeno, que, por lo demás, no es exclusivo de México sino constante en algún momento de la evolución cultural de otros pueblos y, que,
una vez sobrepasada, permite una revisión y reordenación de los datos que se
han venido deformando. El período en que es más frecuente esa fenomenología, es cuando el pueblo se está organizando en unidad cultural o, cuando después de sufrir severas convulsiones sociales, toman nuevos puntos de
vista para apreciar el presente y para reconocer y entender el pasado.
Lo que caracteriza estas posiciones no es desde luego la utilización de
"mentiras conscientes", es decir, mentiras deliberadamente pensadas y escritas como tales por los historiadores. Si existen algunas mentiras de este
tipo, es muy probable que sean en escaso número, pese a que, en realidad,
existan muchas mentiras objetivas en lo escrito. Lo que caracteriza esta
forma de expresarse es la incapacidad de los historiadores, cualquiera que
sea su posición ideológica, de percibir y en particualr de tolerar toda la verdad que se les presenta en la documentación que examinan.
La posición ideológica personal domina las percepciones y, al hacerlo, determina las afirmaciones, las negaciones, las exageraciones, el empequeñecimiento o la supresión de los hechos. El conjunto de todas estas manifesta·
ciones de los historiadores permite ya la búsqueda de una explicación psicológica de los historiadores mismos.
Junto a la intolerancia respecto a ciertos hechos, hay diferentes intentos

652

(comunes a todos los historiadores) de establecer una "paternidad" ancestral tolerable al historiador, en la que el mal sea negado O severamente juzgado por el que refiere la historia que, a su vez, se aísla de esos "ancestros
~os~'· El "bien" es afirmado y exaltado, identificándose por supuesto el
h1stonador con ese "bien" puesto en "ancestros buenos y aceptados". El
mal es colocado. "afuera", lo ejecutaron "otros", partes pequeñas, 0 medianas
del pueblo mexicano que quedan así calificadas de culpables, de "traidoras"
Y por lo tanto fuera de la justificación de la "bondad" histórica. La línea de
antepasados que sí acepta el historiador, queda así definida como la de "sus
buenos mexicanos del pasado" y el historiador se apoya en ellos para aceptarse y tolerarse mexicano.
En las consideraciones anteriores ya están los procesos de idealización y proyección. Se idealiza lo histórico aceptable real o deformado y se proyecta
en ese " pasado" todo 1o bueno del pais
' y de los mexicanos incluyendo lo
"bueno" del historiador. Se aísla todo lo "malo" que queda también proyect:1do en lo~ mexicanos del pasado que acumularon las faltas que el histon_ador .~erc1?e o fabrica e impone en esos mexicanos que quedan así como
e1emphf1cac1ones de maldad y de traición. Con frecuencia el historiador se
escandaliza y se lamenta de la existencia de esos hombres. En esta forma los
historiadores de una u otra ideología integran los mundos históricos mexicanos que pueden tolerar. Así encuentran justificantes para lo desagradable de
1~ histor~a ~ algún valor en el que se pueden apoyar y que les permiten decirse a s1 mismos que son valiosos porque pertenecen a la línea de los mexi~os valiosos. Esta es la división irreal de hombres y sucesos en los que el
~ien. Y el mal son distribuídos proyectivamente y en el que aparecen las idealizacmnes y las proyecciones de "maldad".
" Los hi~tori~dores,,expresan con esta fenomenología su amor a las partes
_buenas idealizadas de sí mismos, a las partes buenas de los "padres históncos" Y su odio a las partes ( u objetos introyectados) "malos" de sí mismos
también proyectados en los hombres o en los sucesos históricos considerados
"malos".
. Así expresan sus conflictos, sus angustias, su desamparo, así como su necesidad ~e buscar apoyo o justificación histórica, afiliando a la historia y a
e~los ~rusmos, bajo la paternidad "buena" buscada con intenso anhelo por el
h1stonador.
La creación de historias da lugar a la formación de otros problemas entre
ellos, 1~ confusión de lo que es el real e irreal en el pasado y la de e:tender
la continuidad histórica hasta el presente. Produce además la perpetuación
de una bús~u~da irre~l ~n. un pasado irreal y una "vergüenza" de todos aquellos ª?ontec~n_uentos h1stoncos que no se adaptan a la idealización con la que
se quiere v1v1r. De esta manera las idealizaciones y las proyecciones, se van

653

�haciendo indispensables para muchos y contribuyen a sostener la escisión esquizoide tanto en el orden colectivo, como en el individual.
En alguna otra parte 1 se ha examinado el proceso de idealización en relación a algunas constituciones mexicanas (la de 1824, la de 1857, la de 1917).
En la creación de estas constituciones se puede apreciar con toda claridad
ese proceso. Se escribieron constituciones, y fue democrática republicana la
primera; liberal democrática la segunda, democrática social la tercera. Los
constituyentes trataron de hacer buenas constituciones y de hecho lo lograron,
el único defecto de ese trabajo (que demostró erudición respecto a lo que
se hacía en otros países en el tiempo en que se escribieron) fue, que siendo
tan buenas desde el punto de vista teórico, resultaron inaplicables e inaplicadas.
La idealización aparece aquí en la necesidad de buscar ser como son los
admirados (los extraños, los extranjeros) y no como realmente se es. México
ha vivido así, con buenas constituciones pero con una vida real casi totalmente
anticonstitucional. Se vive lo que se es pero siempre ha sido más fácil escribir
lo que se querría ser, que averiguar cómo se es y escribir constituciones adaptables a la realidad que permitan vivir al mexicano constitucionalmente.
Otro ejemplo muy característico es la forma en que se han aceptado o
rechazado ideologías en los medios políticos y en los intelectuales.
En los últimos 150 años ha sido fenómeno constante el echar ojeadas al
movimiento ideológico europeo, tomar de esos movimientos lo más extremadamente ideal y después expresarlo con la mayor convicción y fe. Por supues•
to esto ha acarreado una fenomenología en la mayor parte de los ideólogos
que podría resumirse así: La fe recién adquirida, admirada por novedosa,
generosa o promisoria de pronta felicidad no sólo obliga a los demás, empieza
por obligar al ideólogo que la propone; entonces, se ve un período durante
el cual éste busca identificarse a la posición que propone, al mismo tiempo
que trata de propagar el nuevo sistema, la nueva fe.
La negación con desprecio, burla o agresión directa de las ideologías de
moda anteriores a la suya y las que coexisten en su tiempo ha sido caracte·
rística que aún perdura y, es cosa que ha sido llevada también, con mucha frecuencia, a la violencia y a la destrucción de vidas en urgencia de imposición
( no importa que muchas de estas ideologías busquen el amor entre humanos,
la democracia, la libertad) . Cuando por fin el ideólogo ha logrado posiciones
estratégicas, ya sea gubernamentales, educativas o simplemente publicitarias,
sigue adelante, busca colocar el mundo mexicano alrededor del centro ideológico en el cual se erige máximo exponente, y no raras veces, su actuación se
convierte en un intento de manifestarse como verdadero y máximo sacerdote
1

F.

xico.

654

GoNzÁLEZ P1NEDA,

El Mexicano. Su dinámica Psicosocial. Editorial Pax-Mé-

&lt;le la nueva fe. Tampoco es raro ue la vid d
. ,
dictoria con el sistema y las .de q 'd 1 a e los ideologos sea muy contraAl
.
' .
I
as e i ea es que proponen.
examinar los conflictos ideológicos monar ,
, .
-cia vs. monarquía absoluta liberalism
l . . qwa vs: ~;publica, democragión, religión vs. positivis:no, liberal:;º ~:~s::t:~:thg1on, ateí~mo vs. relipueden percibir varios hechos: uno es el qu 1 'd ~mo ma~sta, etc., se
han atrevido aún a crear un 'd 1 ,
e os I eo ogos mexicanos no se
a i eo ogia · otro es
·
h
dispuestos a recoger la ideología d
od'
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.
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"º decrr con ta ¡ b
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: ises atrasados acepten y busquen en los "adelantados" lo que d q .
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.
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,
ficamente se han importad I
'd I ,
p q e especiésa
o as 1 eo ogias extremas y no otras y or
,
sid s ~an prosperado en los grupos reactivos e impositivos y por lo ta~to ~:;
o impuestos tantas veces como ideales a los mexicanos.
655

�La historia de las ideologías en Europa permite seguir los caminos y los
orígenes lógicos por los cuales se fueron creando, a qué problemas o inquietudes iban respondiendo y cómo trataban y aún tratan de responder a las
experiencias de los hombres de esos países y de la cultura que han desarrollado y tratan de continuar. Pero sus experiencias, su cultura aún nos es ajena
en tantas manifestaciones que aún en la época actual nuestra vida no se
rige por ninguna de las ideologías europeas, sino por una mezcla aún confusa
de modos de entender y buscar respuestas a las preocupaciones humanas.
algunas de las cuales tienen origen precortesiano, otras de origen español,
otras más son soluciones de adaptación, nuevos resultados del conflicto, convivencia y compenetración de estas dos soluciones tan distintas, al problema
de la vida humana en la cultura. Otras más son reacciones de estas tres posiciones tan disímbolas con las que E.U. y el mundo occidental han propuesto
y proponen aún. Pero por toda esta complejidad, ninguna es la aceptación
de la doctrina pura de tal o cual país o ideología, porque tal aceptación, ni
ha sido posible, ni es aún posible por la problemática psicología mexicana.
La realidad corroe las nuevas ideologías, de manera que en la actualidad,
México sigue sobreviviendo con viejas ideologías más o menos desgastadas o
fragmentadas y con el conflicto constante entre esas viejas ideologías y el
"último grito" de las ideologías de moda, objetivo idealizado, desde donde
seguirán gritando con indignada voz y con ofendida sensibilidad, los últimos y
más exaltados importadores de ideologías.
La vida política de este país, la forma como se crean, viven y se manifiestan
y se definen los partidos políticos es otro ejemplo de idealización muy ilustra•
tivo. En México es tan grande la distancia entre la realidad política y la
expresión con la que los partidos se idealizan a sí mismos que la conclusión
es casi sin excepción, la demagogia que no es otra cosa que idealización dicha
en mentira consciente o en delirio.
Se podría seguir con ejemplificaciones de idealización en muchos otros
órdenes de la vida mexicana y en sus expresiones más características, pero
esto sería repetición. Baste aquí enunciar algunas.
Estúdiese la temática de nuestros pintores más característicos cuando tienen
"mensaje oficial" y se encontrarían las mismas idealizaciones y proyecciones.
Bondad y maldad divididas de acuerdo con la posición personal del pintor.
Tómese la literatura revolucionaria y casi sin excepción se encontrará la
división de los buenos, sometidos, humillados y rebeldes y los malos, domina·
dores, abusivos y traidores.
Véase la arquitectura "mexicana" y se encontrarán los más flagrantes ejemplos de idealización que van desde la que se ve en el edificio público, planea-

656

do para oficinas "muy bien organizadas"

.
hi
.,
Y que la realidad va convirtiendo
e are vos, acumulac1on de máquin d
"b·
desorganización, hasta la casa "hech
d as .e escn ir y gentes, y de
liza . , d l
a a gusto el cliente" en el qu 1 .d
c10n e arquitecto, del señor y de la señora obli
1
e_, a I eacasa donde se hacen " · d
ga a a construcc1on de la
mira ores para ver la ciudad"
'I .
o dos por año y no para los "dueños d
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que so o sirven una vez
descansar "donde sólo se sientan los de l~ casa . _Te~ra~as para tomar sol y
casa" "B"br t ,,
.
uenos al d1a s1gu1ente de estrenar la
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y así sucesivamente de
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manera que cuando los
.
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posibilidad económica d
.
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• .d . .
la de sus arquitectos en
us propias 1 eahzac1ones y
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una casa, resuItan construcciones "muy bonitas" L
VI a e s~s moradores termina por demostrar que sobraron mu
. a
esas mansiones y que los que las habitan no
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. .
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un momento pensaron que podían h
1 pue en m quieren v1v1r como por
gran dificultad d 1
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ac~r o cuando construyeron su casa. La
.
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.
mexicana" es que no existe en M,ex1co
. un umco
, . estilo
. d "d
arquitectura
1
que les, ~udiese permitir encontrar una concepción cre:d:~aa, un so o valor
ese espmtu en las obras arquitectón1·cas.
que expresara
Los ejemplos dados hasta ahora bastarán para dar una idea d
'
estos procesos psicológicos ca d
.
e como
histórica, influyen y deten~·lina:samos hpordnulestrfo ongen y nuestra evolución
uc as e as ormas más O
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res de aprehender la reard d d
.
menos pecu aque existen
.b.
• a ' e m~neJarla y de expresarnos en ella. Saber
en bodegas d

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Estos
tiempos están permi·tiendo un mayor conoc1ffilento mutuo de los
.
mexicanos y este conocimiento está -creo yo- impon. d
tante en el e 1 ¡ ·
.
•en o un roce cons.
ua a mto1eranc1a está disminuyendo Esta d.1 . . , d
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los in~~n.c1a e un~s con_ otros está facilitando la reducción de la que tienen
1v1duos consigo mismo que se manifiesta por la dificultad de
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nuestra d · · · , ·
perc1 1r
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.
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,
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usqueda de solidez que no se está logrando sin sufrimientos
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que está construyendo un México más real
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d y g_ustJas. pero
En t d l ,
.
y mas e acuer o consigo rrusmo.
dore; :se : arcas analizadas aquí se aprecia el esfuerzo ya. Ya hay historiaq
uscan la verdad aunque aún son pocos ya hay políticos
.
san en México com
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'
que p1enlogos
,
o un o o, no como una facción contra otra, ya hay ideó·r que est~ tratando de penetrar en las hondas raíces mexicanas ara
~ el cam1_no de la savia que les llevará algún día a producirse p 1
eJores florac1ones mexicanas. Pero el cam.mo apenas esta, empezado,encada
as

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657
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�, m""v;canos
se adentren en él o se
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t' h ·endo tantos mas
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mexicano o es ª1 ac1
' , pronto el camino será accesible para todos y
decidan a buscar 0 , tanto mas
.
h
' firme hacia ese
,
• 1 . mmar con paso a ora s1,
México entero podra segmr o' lea , digno el mis valioso, el mejor.
destino que deseamos que sea e mas
'

CIENCIAS SOCIALES, PUBLICIDAD, POLfTICA Y ECONOMlA
EN LOS ESTADOS UNIDOS
Lic.

ENRIQUE

Rmz

GARCÍA

Madrid

EL

OJO SIMPLE

del espectador puede ver, sin más, en qué amplia medida

las ciencias sociales en tanto que sistema de auto-observación de la sociedad
están pasando por una transformación enigmática y fascinante. No debe esto
extrañar porque las ciencias sociales han tenido, desde su nacimiento, una difícil catalogación tanto como corpus de doctrina ( cada vez más enriquecido)
que en el orden mismo del quantum de sus límites.
Ello no cambia el hecho de que, en el curso de muy poco tiempo, la ciencia social y la materia misma de su análisis haya comenzado a derivar de
fonna muy completa en los Estados Unidos hacia lo que podríamos llamar el
estudio de las tendencias.
El sociólogo y el investigador norteamericano atendiendo, no sin razón, a
las condiciones propias de su sociedad, ha terminado poniendo a su servicio
un montaje impresionante de investigación concreta que es utilizada, al
tiempo, por la publicidad y la política. En este trance creo que es preciso
hacer, aunque sea levemente, una reflexión sobre este hecho porque, en última instancia, la yuxtaposición se ha producido. Política y publicidad parecen
afectadas, cada una en sí misma, intra y extra muros de sus propios límites,
por la presencia en la sociedad de unas tendencias artificialmente estimuladas
Y que, por tanto, merecen consideración aparte, pero sin cuya aprehensión
apenas sería posible entender hoy el proceso de las ciencias sociales.
Un escritor norteamericano, Vanee Packard, ha recogido en tres libros
distintos -ante los que caben diversas opiniones, pero que son indispensables
para medir en qué forma el circuito de la auscultación social está traspasando
nuevos caminos-- el fenómeno publicitario, sociológico y ético-social del mundo norteamericano.
En el primero de ellos, The Hidden Persuaders, Vanee Packard se com-

658

659

�porta en analista y se introduce, con una pupila notablemente alerta y perspicaz en el proceso publicitario. Un proceso, repito, que ya no es el de la
pura y simple incitación a comprar -por la repetición o la destrucción monopolística de los demás productos en competición- determinados objetos,
sino que, avanzando ampliamente en las leyes de la oferta, la publicidad
moderna, de la mano de los estudiosos y expertos de las ciencias sociales, está
dando un paso nuevo: obligando al consumidor a la constante formulación
de otras necesidades.
En The Hidden Persuaders aparecen, pues, unos supuestos que no deben
sernos rechazables con una sonrisa desdeñosa en razón de que, se quiera o no,
la ciencia es utilizada ya en esos menesteres y de alguna forma, a la vez positiva y negativa, es afectada, a su vez, por ese radio de actividad donde lo
verdaderamente importante es, por supuesto, el estudio de las tendencias.
Para vender a los hombres, dice Vanee Packard, el tema de la virilidad.
Para vender a las mujeres, añade, el de la auto-admiración. ¿ Es eso suficiente? No, desde luego. Por ello mismo se ha hecho apelación a los profesores y expertos en ciencias sociales. Estos se han encontrado ante sí con
unos instrumentos, sensibles a cada movimiento, que o bien son los Gallups
o bien son los Color Research Institute o los Motivational Research. Con una
simple presión, la auscultación, a escala nacional o de grupo, comienza a suministrar una serie de elementos repetidos y monocordes a los cuales debe
extraerse una significación utilitaria y concreta. La experiencia, por tanto,
entra en el campo y el área de la psicología y, en cierta manera, en el análisis que los sociólogos norteamericanos suelen llamar (de cara al consumidor)
las tendencias irracionales, es decir, los movimientos espontáneos que deter•
minan una dirección u otra en los gustos.
Lawrence K. Frank (Premio Lasker y Premio Lewin) que es uno de los
más característicos psicólogos norteamericanos y cuyos libros son extremada·
mente importantes, sobre todo en el campo del desarrollo del hombre Y la
salud mental, no ha dudado en señalar el avance de la psicología en el con•
texto de las ciencias sociales en razón "de las graves consecuencias que la
aplicación práctica de los descubrimientos puede entrañar para la persona
humana". Creo que esta frase (Psicología y Orden Social) es suficiente·
mente explícita para darnos a comprender, no sin súbito pavor, que es~os
alcanzando un espacio muy complejo donde es irremisible que haya de deJar•
se un lugar -cada vez mayor- a la Etica. A menos de que se quiera nau·
fragar en los puros reductos utilitarios.
El propio Lawrence Frank añade lo siguiente: "cuando un psicólogo hace
un informe a sus colegas suele indicar, generalmente, los límites de sus descu•
brimientos y apela a la prudencia en la interpretación de los hechos. Sin ~bargo, el público considera los informes psico-sociológicos - largamente di·
660

fundidos en nuestros días- como descubrimientos científicos perfectamente
definidos. Por otra parte, -añade- tales resultados son puestos en práctica
por unas personas que los utilizan en la publicidad, la política o para resolver
los problemas de las relaciones humanas, sin un criterio profesional y partiendo, solamente, de un esquema teórico ... "
El hecho cierto -y a ello vamos- es que se ha producido un cambio
muy profundo y súbito, si es posible decirlo así, en los instrumentos de aproximación a la realidad social y que de los resultados derivados de esa situación
se desprenden hechos nuevos. En gran parte excitantes, pero que deben animar a una cuidadosa selección de los métodos cuantitativos. Baste considerar,
como ratificación de todo lo anterior, la profusión que están teniendo en
los Estados U nidos los departamentos de psicólogos y sociólogos en las empresas industriales. Son a aquellos, como se sabe, a quienes se. encarga la
selección del personal -séase dirigente o subalterno-- ateniéndose a elementos de análisis que varían, de raíz, las pruebas clásicas y que vuelven a
producir, psicológicamante, una cadena de tendencias.

LA

INVESTIGACIÓN DE LAS MOTIVACIONES

Vanee Packard, en The Hidden Persuaders presenta, como en un aguafuerte delirante y técnica -esa doble tensión no debe ser considerada paradójica-, las características que está tomando en nuestros días el encuentro
de la psicología, las ciencias sociales y la publicidad. En la mayor parte de
los casos, ¿ qué se buscaba?
La respuesta es simple y grave: se buscaba la personalidad media, esto es,
el consumidor y sus gustos, es decir, la sociedad media como presunta compradora o, lo que no deja de ser más complejo, la sociedad como cosa a
modificar. Los mecanismos sociológicos empleados en estas operaciones son,
en ocasiones, desconcertantes, pero revelan que puede llegarse con ellos, de
su mano, a una situación límite en el sentido sartriano de la frase.
Lo prueba que Pierre Martineau -director de las investigaciones publicitarias del Chicago Tribune- haya llegado a estas conclusiones: "lo que pretendemos hacer no es otra cosa que crear una situación ilógica. En otras palabras, nuestra pretensión es muy clara: queremos que el consumidor "se"
enamore de nuestro producto y le sea fiel, pese a que existen centenares de
otras marcas de calidad semejante".
Según Vanee Packard es el automóvil el reflejo cabal, en el orden de lo
concreto, de la teoría anterior. Si los demás productos tienen que poseer, de
661

�cara al co~sumidor, un carácter más o menos simbólico, es en el automóvil
donde se cierra el corto circuito sociológico produciéndose una "auto-selección" de carácter inequívoco. Cuando el Instituto del Dr. Dichter fue consultado por la Compañía Chrysler para que investigara, en su fondo concreto,
las causas que decidían a los compradores por tal marca o tal modelo los
resultados finales fueron casi freudianos. En otras palabras, en numerosos
casos -al men~s p_ara que el Dr. Dichter pudiera hablar de test amplio y al
margen de vacilaciones- el automóvil tomaba un aspecto de símbolo. No
sólo en ~l ~rden del éxito, sino en el sensual, y de tal forma que muchas personas asimilaron el descapotable a la querida. De ahí que Vanee Packard
añada: tenía que llegarse, por tanto, a intentar vender con la misma facilidad un candidato político. Por tanto -diría el semanario Nation's Business!ºs dos_ partidos aspiran a colocar sus representantes de igual forma que un
mdu~tnal vende sus pastillas de jabón. Lo cierto es que la campaña presidencial de 1956 fue ya una pugna publicitaria elevada a la región de las
~oti~~ciones ps~cológicas. La firma B. B. D. and O. se hizo cargo de la orgamzac10n republicana y, a su vez, la Agencia Norman, Craig and Kummel
supervisó la campaña demócrata.

SOCIOLOGÍA, PUBLICIDAD y

POLÍTICA

Vender un candidato como una pastilla de jabón no es, por tanto, una
frase curiosa, sino un factor de concretización suficientemente amplio que se
entiende, mejor, desde el análisis del Dr. Dichter sobre los automóviles: elegir el seguro y confortable, como matrimonio bien avenido, o el que apunta
en su línea, con la seguridad, cierta tendencia a la aventura. Tal es la cuestión, en otro orden de valoraciones, del candidato político.
Parece normal decir, por tanto, que hemos entrado en una fase nueva de
las ciencias sociales y que éstas son interferidas, de alguna que otra suerte,
por los mismos servicios o descubrimientos que ha realizado. El hecho no es
nuevo y existe siempre, como riesgo, en toda operación mental.
De todas formas conviene profundizar más en esa arena movediza para
seguir, con el ojo claro, de qué forma -y aun en los casos menos propensos-esta tipificación norteamericana ha trascendido de las barreras habituales
para plasmarse también, plásticamente, en el lenguaje mismo.
Recientemente, es decir, unos meses antes de las elecciones presidenciales
últimas, el historiador Arthur Schlesinger ( de la Universidad de Harvard)
y Premio Pulitzer por su libro (The Age of Jackson), escribió una obra suma-

662

mente explícita que tituló así: Kennedy or Nixon. Un subtítulo añadía la
siguiente interrogación: Does it make any difference?
Como es bien sabido este historiador es demócrata y por tanto su respuesta es de tal talante. Sin embargo, lo que me interesa rescatar del libro es su
espontánea precisión en relación con el lenguaje, mejor aún, con determinadas expresiones que constituyen fuertes apelaciones a un status sociológico
en el que vibran, como es obvio, elementos muy varios, pero muy concretamente asimilados por la sociedad norteamericana. Así dice de los dos candidatos, esto es, de Nixon y Kennedy:
"They are junior executives on the make, political status seekers, end products of the Age of Public Relations. Their genius is not that of the heroic
leader but of the astute manager on his way up. They represent the apo-theosis
of the Organization Man ... "
Eric Sevareid, por su parte, continuará sus retratos de la siguiente forma:
"Kennedy and Nixon are the first completely packaged products. The Pr-0cessed Politician has finally arrived ..."
Creo que los textos anteriores son tan meridianamente claros que hacen
superfluas y acaso obvias las explicaciones. De todas maneras no conviene
eludir el motivo central: la manera progresivamente constituyente con que
se ha ido aceptando que dos dirigentes, necesariamente mundiales por el alcance actual de las decisiones, aparezcan a los ojos de un historiador como
los "productos perfectamente acabados de la Edad de las Relaciones Públicas" y que sobresalgan del texto, por su directa concreción, las palabras
"manager", "Organization Man", "packaged products" ( lo que no deja
de poseer su espontánea ironía) y esa frase, que Eric Sevareid no hace punzante, pero que sí lo es cuando alude a que el Processed Politician has finally
arrived.
Entre el Político (Mirabeau) de Ortega y la estructura política -doy
todo su valor a la palabra estructura- de los retratados por Arthur Schlesinger podrá haber, como siempre que se toca la unidad humana, menos
diferencias esenciales de lo que a primera vista parece, pero no cabe duda
que el lenguaje suscita ya procesos de carácter mecánico, tendencias y hábitos, en fin, que parecen no estar revestidos intra o extra muros por la
ética. Pareciera, en cierto modo, que se ha exteriorizado todo al hacerlo más
próximo y más simple, pero el resultado concreto es que, como dice el Profesor Max F. Millikan (del Instituto Tecnológico de Massachussetts), tampoco se ha conseguido establecer un puente firme entre las ciencias sociales y
las ciencias políticas. Se han conectado, pudiera decirse, las motivaciones,
los usos.
Este aspecto de la cuestión, desde un punto de vista orteguiano o ético,
663

�no deja de ser importante porque nos devuelve, otra vez, al problema nuclear
del hombre de acción y el hombre intelectual.
Para Max Millikan el error del primero consiste en la creencia de que la
solución a no importa qué problemas se consigue por la reunión de los hechos. "Esta tendencia -añade- es muy fácil de observar en los círculos
gubernamentales donde la investigación es considerada como sinónimo de
inteligencia. La concepción militar de la inteligencia, que consiste en agrupar
todos los hechos concernientes a la disposición de las fuerzas enemigas (lo
que es sin duda de muy alta importancia para los responsables de las operaciones militares) ha sido extendida, sin criterio suficiente, a toda la problemática de la política gubernamental. Otra concepción falsa es la tesis de
considerar la utilidad de las ciencias humanas en razón a su aptitud para
prever, con cierto detalle, un comportamiento social complejo..."
Este párrafo, singularmente claro en orden a la angustia que invade a los
grandes profesores ante la obstinada interferencia de la Organización Man
en su desarrollo normal, emerge como un estado de conciencia y de preocupación ante una serie de consideraciones y de normas que amenazan convertirse, por sí, en actitudes sociales coherentes que cada día serán más difíciles
de desplazar.
Apenas cabe duda, tampoco, que esta situación, tipificada en los Estados
Unidos por la multiplicación de los instrumentos de auscultación, tampoco ha
dejado de ser favorecida -justo es decirlo- por la singularidad de la economía norteamericana que parece seguir, en cierta medida, paralela vía hacia
las tendencias espontáneas y, por tanto -una vez descubierto el mecanismo
0 el origen de aquéllas-, hacia la fabricación de las tendencias artificiales.
Harold Lasswell - profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de
Yale- advertía recientemente en un ensayo titulado (no sin inquietante perplejidad), "Estrategia de la Investigación", que "el proc~~. social e~ s~
conjunto es una cadena infinita de interacciones humanas d1v1S1bles en actitudes', pre-actitudes y post-actitudes ... "
No es raro partiendo de esa premisa, que la investigación y gran parte
' sociales hayan derivado hacia el análisis de grupos de actJ-.
de las ciencias
tudes y que los "buscadores del status" -the Status seekers- conformen de
alguna suerte la sociología.
En este sentido es interesante volrnr a insistir en las definiciones, harto
simples, pero no exentas de mágica "urgencia" con las cuales definía Arth~r
Schlesinger las personalidades de Kennedy y Nixon. En una de ellas ~~c1a
apelación a su carácter (actitud o pre-actitud, diría L~~veell) ~: p~l:t1cal
status seekers, lo que no deja de sorprender, por su decidida clarificac1on, a

664

una mente europea. Porque ¿ cuál es el status que buscan ambos políticos?,
¿qué es, en su último sentido, la razón de esa frase?
Eric Sevareid responderá de alguna forma así: "la revolución" "managerial" (del "manager") ha llegado a los políticos. La búsqueda del status social
e individual ha terminado siendo, pues, una de las paradojas, o uno de sus
resultados más inmediatos, de la ciencia social aplicada a la publicidad en
el seno de una sociedad llamada igualitaria, pero no lo es y que parece interrogarse, como grupo, en torno a su sitio exacto y, como individuo -a través
del psicoanálisis- en derredor de otra pregunta no menos grave: ¿ qué me
ocurre a mí? Es decir, a mí mismo, en el sentido que padezco o sufro unas
manías individuales que no son las encuadradas dentro de mi grupo.
De ahí -y esta lógica en la investigación me parece que ha sido, acaso,
una sorpresa para el propio escritor- que Vanee Packard haya lanzado a la
calle un segundo libro que lleve por título el de Los Buscadores del Status
("The Status Seekers") o como han traducido en francés sin darse cuenta
que alteraban el interno significado de la frase en su relación con la realidad norteamericana "Les Obsédés du Standing".
Este libro opera, pues, por la vía intra muros que ha abierto ya, de forma
aplicada y concreta, la investigación sociológica para recoger, con una enorme profusión, los más varios, asombrosos y enigmáticos resultados de los
Institutos de Research. Un especialista de los mercados de Chicago dirá:
"Se puede clasificar a todos los habitantes de la ciudad por los almacenes
que frecuentan". Inmediatamente, y sobre la marcha, establecerá una lista
de las tiendas por las categorías sociales. Después sólo le quedará encargar
a un Instituto de Estadística que controle, con relación a la población, los
porcentajes.
La sociedad americana, aparentemente igualitaria, transciende del fondo
de estas vastas auscultaciones sociológicas y psicológicas solamente igualitaria en cuanto al grupo correspondiente. En este sentido las sorpresas que se
llevarán los amantes de los grandes tópicos serán tan amplias que reaccionarán, por inercia, casi violentamente. No obstante ¿ cómo se podría hablar de
dos political status seekers en la forma y medida que lo hace Schlesinger fuera
de ese marco y al margen de una realidad social tan sensibilizada como la
norteamericana hacia las tipificaciones de grupo, de barrio o de profesión?
He tomado el proceso literario de Vanee Packard (con sus defectos y virtudes, que diría el Times londinense) porque me parece que refleja muy bien
el cuadro general que he intentado, someramente, retratar en este ensayo. Por
eso no me ha extrañado nada la aparición de su tercer libro, The W aste
Makers, en el que, utilizando las dos experiencias anteriores, es decir, la psicológica-social y la social-psicológica, llega a conclusiones paralelas a la de los
economistas, es decir, al dibujo y esquema de la sociedad del despilfarro

665

�tipificando, por otra vía, a sus criaturas humanas: los fabricantes del des-

ética. En el orden de las tendencias del consumo (Economía) por aplicación

pilfarro.
En este trance es preciso hacer urgente apelación a la obra de los profesores Samuelson (actualmente consejero económico de Kennedy) y de John
Kenneth Galbraith, autor de The Affluent Soé.ety (nombrado embajador en
la India por el Presidente Kennedy) y uno de los grandes debeladores, precisamente, de esa sociedad de despilfarro que igualmente critica Packard. Es
obvio, y en líneas generales, que la investigación de Galbraith, y su denuncia
de la creación constante de las tendencias artificiales del consumo y de los
gustos, ha ejercido considerable influencia sobre el conjunto de las ciencias
sociales norteamericanas aunque los campos de trabajo parezcan opuestos.
Y este hecho se ha producido, aunque sin gran alcance popular, aun porque Galbraith advierte ya que la fabricación de las tendencias artificiales es
una arma que se emplea contra la posibilidad real de edificar "una política
de poder" en el orden social de nuestra época y como un instrumento muy
peligroso, a su vez, contra la unidad espiritual del hombre en el momento
que se celebra la "apoteosis de la Organization Man".
No deja de ser estimulante, pues, la enorme amplitud que, por causas especiales y ad hoc con la situación norteamericana, han tomado las aproximaciones al hombre y a la sociedad en los Estados Unidos. La influencia de
sus métodos comienza a hacerse sentir también en Europa sobremanera a
medida que la publicidad ejecuta y absorbe, por camino utilitario y contradictorio, mayor número de auscultaciones de la realidad social y, como es
obvio, a tenor de que el Estado y la Sociedad fijan sus propias intervenciones
con amplias investigaciones de su base dialéctica y humana. No obstante,
parece que el momento más interesante del cuadro comienza, como ocurre
en los momentos actuales, cuando parecen coincidir en el círculo piezas de
denuncia como las deparadas, al tiempo, por "The Waste Makers" y "The
Affluent Society".
No hay duda que los métodos de observación de las acciones humanas (de
sus motivaciones también) han dado un gigantesco salto hacia adelante. Esos
métodos -&lt;:orno muy bien dice Edward Shiles, profesor de sociología y filosofía social de la Universidad de Chicago- "han adquirido más firmeza Y
más precisión por lo que no se puede impedir las experiencias prácticas". En
último caso - insiste-, "la experimentación aplicada al comportamiento
humano tiene, detrás de ella, una larga historia. Su capítulo moderno comienza, por otra parte, con la psicología experimental aplicada en una vasta
escala en la Alemania del siglo XIX . .. "
El cuadro es innegable. Sin embargo, acaso, el porvenir mismo de las ciencias de observación de las acciones humanas dependa de la aplicación que
se haga, al conjunto social de la experiencia, de un factor de responsabilidad

d_e la ley mo~a_l ~e las prioridades. En el orden individual y social restableciendod el equ1hbno de las partes en pugna (y de las razas margma
· 1es e im·
pugnal a enh nombre del status de privilegio) por med1º0 de una conc1enc1a
. .
mora ~ue_, aga del grupo no un fin en sí, sino un medio de creación y de
comumcac10n.

�EL DERECHO Y LA REVOLUCIÓN
Lrc.

DEsIDERIO GRAUE

México, D. F.
"En México, como República democrática, el poder público no puede
tener otro origen ni otra base que
la voluntad nacional, y ésta no puede ser supeditada a f6rmulas llevadas a cabo de un modo fraudulento".
FRANCISCO l. MADERO. Preámbulo al
Plan de San Luis.

PREAMBULO
El examen de las relaciones que se establecen entre el Derecho y la Revolución exige por razones de método el análisis previo de diferentes nociones como son la justicia, la arbitrariedad, la injusticia y el derecho de resistencia, sin cuyo conocimiento no es posible tener una idea cabal de ambos
fenómenos y en su caso, de la fundamentación de la Revolución. Ello explica que en primer término, en este ensayo nos consagremos al estudio de
tales conceptos, subdividiendo su análisis en dos partes, la primera destinada
a exponer los fundamentos que pueden existir para que un conglomerado
social intente la Revolución, o sea el Derecho a la Revolución, y la segunda
enfocada a examinar las normas jurídicas emanadas de tal movimiento, o sea
el Derecho de la Revolución.

EL DERECHO A LA REVOLUCIÓN

l. Derecho y Justicia. La existencia del Estado es inseparable de la existencia de un orden jurídico, tan inseparable que con razón ha llevado a

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�Kelsen a afirmar nada menos que la unidad y la identidad substancial de
Estado y orden jurídico, de Estado y Derecho, y por ello, si queremos ahondar en el conocimiento del Estado, necesitamos ligarlo al conocimiento de
dicho orden jurídico.
Las relaciones entre el Derecho y la justicia constituyen el problema llamado de la justicia del Derecho y éste es definible como aquel contenido
normativo que tiene como dato esencial la coacción o coercitividad. Sin
embargo, Radbruch considera, con razón -dentro del método de la Escuela
Neokantiana de los valores- que el Derecho es una realidad cultural y que
como tal no puede definirse más que en función del valor que esa realidad
aspira a realizar y que es la justicia. El Derecho, así considerado, es un
ensayo de realización de la justicia, aun cuando en ocasiones sólo alcance a
ser un ensayo fracasado. Derecho justo es el que logra tal realización y Derecho injusto es, por tanto, el Derecho fracasado en su ensayo de realizar la justicia y no un Derecho sin ninguna conexión con la justicia.
Si inquirimos por las relaciones que guarda el Derecho con la justicia,
podemos contestar diciendo que el Derecho es "un punto de vista sobre la
justicia" y, que ambos siendo dos cosas distintas, sin embargo, se funden sin
dejar por ello de ser distintas. El Derecho, al ser Derecho, expresa justicia
y ésta no puede realizarse más que en el Derecho. La justicia es ineficaz
. . . es,
mientras permanece en estado de "'d
1 eal" o de " va1or puro" . L a JUStlc1a
pues, un valor que exige ser realizado, es un ideal nacido para encarnar en
una realidad que se llama Derecho; es, por tanto, la justicia el principio
constitutivo del Derecho. Existe la justicia para ser realizada y existe el
Derecho en tanto que nace con la mira de realizarla. Según esto y bajo
un aspecto, todo Derecho es justo en tanto que es la traducción de un
determinado ideal de justicia y en tanto que la forma lógica de la justicia •
se transfunde en el Derecho y se identifica con la forma lógica de éste. Pero
también, por las mismas razones y bajo otro aspecto, todo Derecho es injusto, pues por un lado es posible que el ideal de justicia que ha realizado el
Derecho no sea un ideal verdadero de acuerdo con la idea superior, absoluta
e inmutable de justicia, porque el ideal supera eternamente a sus realizaciones, las que comparadas con él parecen injustas; pero puede suceder también que el Derecho sea injusto porque Ja conciencia jurídica haya descubierto valores nuevos, haya dado vida a ideales distintos, con arreglo a los
cuales sea posible una •nueva regulación de las realidades sociales, más justa
que la existente. Por otro lado, aun suponiendo que el ideal dominante de
justicia sea indiscutible, cabe pensar que su realización nunca es plenamente
adecuada, pues jamás una realidad social coincide del todo con el modelo
ideal que aspiró a realizar, o sea que el Derecho es injusto porque la misma
forma lógica de la justicia entraña una injusticia por una falta de proporción

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con la singularidad de cada caso jurídico concreto. Ello se debe a que el
Derecho no es sino un esquema que ha de entregar una infinita variedad
de casos reales, muchos de ellos imprevisibles y cada uno de ellos perfectamente individual e irreductible a tipos invariables. Así, de la discrepancia
entre el ideal y su realización, surge un motivo de valoración negativa de
un Derecho, pero también, bajo el aspecto lógico de la justicia, surge la
injusticia latente. Esta es la tragedia a la que se refiere el viejo aforismo
jurídico "Sumus jus, summa injuria", o sea que un Derecho no puede ser
justo más que a fuerza de ser injusto. Por eso se afirma que Ja única forma
en que un Derecho puede realizar la justicia es estableciendo una proporcionalidad, porque la justicia es proporción: "hominis ad hominem proportio" como la definía Dante, y no puede establecer dicha proporcionalidad más que incurriendo a una igualdad y esta igualdad es la que implica
la existencia de normas generales, o sea de regulación genérica de una serie
típica de casos considerados iguales. El Derecho consta, pues, ante todo, de normas generales y ser justo en este sentido significa aplicar medidas iguales,
proceder con los demás con un criterio de igualdad para tratar igualmente
lo igual, y esto, desde los tiempos de Aristóteles -cuyo pensamiento en tal
dirección repiten Santo Tomás y San Agustín-, se conoce con el nombre
de equidad, que es también justicia. Faltar a la equidad es faltar a la justicia, pues significa tratar igualmente lo desigual y tratar desigualmente Jo
igual. Por ello precisamente, la doctrina de la justicia culmina en una
doctrina de la personalidad. Los ideales de justicia en los cuales se contienen los criterios con arreglo a los que se establece la proporción e igualdad
propia de cada orden jurídico concreto, son fundamentalmente ideales sobre
la personalidad humana y sobre sus derechos, y sólo a través de estos ideales es posible llegar a la justicia efectivamente alcanzable, porque la idea absoluta de Justicia es inasequible.
Si el Derecho, siguiendo nuestro pensamiento ya expresado, puede ser considerado como "un punto de vista sobre la justicia" y si las auténticas revoluciones son movimientos colectivos y violentos que aspiran a integrar nuevas
y más justas formas de coexistencia en las sociedades humanas, podemos afirmar, adelantando conclusiones, y basados en la realidad de la experiencia
jurídica actual, que las normas fundamentales de los períodos revolucionarios o emanadas de ellos, son normas jurídicas establecidas directamente con
ánimo de traducir una idea de justicia, es decir, son creaciones jurídicas concretas que de un modo reflexivo, consciente y directo se proponen el dar
realización a un determinado concepto o ideal de la justicia, ideal deliberadamente preferido a otro vigente con anterioridad. Pero esta dimensión
ontológica del Derecho a que hemos aludido, "el ser un punto de vista
sobre la justicia" tiene su expresión inmediata, su exigencia y su materia-

671

�lización concretas en la necesidad de crear un orden social jurídico y una
seguridad en la vida de relación.
En efecto, puesto que el Derecho es un orden jurídico y una forma de
vida, tiene que responder ante todo y constitutivamente a la exigencia de
hacer posible esta misma vida, y la vida para la cual tiene vigencia el Derecho es fundamentalmente la convivencia, la coexistencia, o sea la vida
social, puesto que convivir, vivir con los demás, coexistir, implica por consiguiente la existencia de un orden que asegure el mínimum de condiciones
sin las cuales esa convivencia no existe. Así pue~, el Derecho sólo puede
ser definitivamente, como un punto de vista sobre la justicia en tanto que
constituye un orden de la vida social y una seguridad de las condiciones.
mínimas que la hacen posible.
Sin embargo, si consideramos a la justicia como valor en sí y la comparamos con el orden o la seguridad como valores igualmente en sí, tendremos
que reconocer la superioridad de rango que le corresponde a la primera, pues
la justicia es la más alta cosa que interesa al Derecho y además, ningún
orden y ninguna seguridad son posibles al margen de ella. Con esto queremos decir que la justicia es un valor más alto que el orden y la seguridad, pero también debemos expresar que es un valor condicionante de
estos otros dos valores, los cuales no pueden existir al margen de ella, pues.
son necesidades éticas, y ya que si una sociedad estima injusto el orden que
sobre ella pesa, ese orden no puede subsistir y corre el continuo peligro de
ser derrotado por la fuerza cuando solamente por la fuerza se mantiene.
De la misma manera la seguridad que ofrece un orden que la sociedad
estima injusto, no puede ser apreciada como un valor positivo, pues esta
seguridad de la injusticia o esta inseguridad de la justicia son precisamente
aquellas frente a las cuales la sociedad tiene que reclamar el imperio de una
justicia ideal que imponga un orden nuevo.
Estimamos que tanto el orden como la seguridad son, pues, valores condicionantes de la justicia, la cual no puede realizarse sino en tanto que existe
precisamente un orden, pues solamente sobre la base de un orden se puede
hablar de justicia o de injusticia en la sociedad. Este orden social es tanto
un supuesto, como un efecto del Derecho ya que si no existe el Derecho no
existe tampoco el orden social; pero tampoco el Derecho, como norma escrita, es el único factor determinante de la existencia de un orden social,
ya que necesita siempre tener en cuenta la existencia, la validez y el dinamismo de los factores sociológicos propios del pueblo al cual se aplica. De
ahí que los conflictos que surgen no se planteen entre la justicia en abstracto
y el orden en general, sino entre la idea de justicia cristalizada en el orden
establecido ( y que ya no responde a la realidad sociológica de los pueblos)
y el ideal de justicia que el pueblo opone al orden ya caduco. Esta es en

672

esencia la explicación de los mov1m1entos revolucionarios en pugna contra
la idea de justicia cristalizada en el orden que se trata de sub,·ertir.
La seguridad a que nos referimos puede ser definida como el reflejo del
orden en las situaciones individuales, lo que equivale a decir que desde el
momento en que existe un orden, el individuo sabe a qué atenerse sobre su
situación en cualquier orden de relaciones, por lo cual, en última instancia,
esta seguridad es la seguridad de la persona considerada en sus dimensiones sociales. Por eso la seguridad es un valor que también realiza inexorablemente el Derecho y de un modo aún más radical que la justicia. Así
como la justicia no puede realizarse más que en un orden social y jurídico,
la se,,,"1.lridad es también implicada y exigida por la justicia, porque el criterio de la justicia reside precisamente en el respeto de la personalidad humana.
El respeto a la personalidad humana es un exigencia, la primera exigencia
de la justicia y es ésta la que impone en definitiva el respeto a la seguridad.
La institución del Estado aparece justificada de esta suerte por el hecho
de ser una organización de seguridad jurídica y sólo por ello, lo que quiere
decir que sólo puede justificarse en cuanto sirve a la aplicación y ejecución de los principios éticos del Derecho. Cuando la inseguridad por la que
atraviesan los individuos en un régimen estatal, significa violación del respeto debido a la dignidad humana y a la libertad radical de la existencia,
entonces el Derecho positivo de ese régimen pierde su justificación porque
se opone a la idea de justicia y de la valoración de la persona humana, o
como expresa Hermann Heller: "La seguridad jurídica y la juridicidad
pueden entrar en conflicto y es cabalmente esta situación polémica la que
plantea la problemática sustancial de la justificación del Estado concreto".
Por ello sostiene este mismo tratadista que en una Teoría del Estado, que
tenga carácter de ciencia de la realidad, hay que dar por admitido que
existen los principios éticos del Derecho que forman la base de justificación
del Estado y del Derecho positivo.
Por otra parte, es cierto que las instituciones organizadas del Estado, por
perfectas que se las imagine, sólo podrán garantizar la observancia de las
formas jurídicas y la seguridad jurídica, pero en ningún caso podrán garantizar la juridicidad; podrán garantizar la legalidad, pero no la legitimidad
ética de los actos del Estado, pues quien únicamente puede asegurar siempre la justicia es la conciencia jurídica individual. Pero con esto, surge en
el Estado moderno, como también lo hace notar Heller, un conflicto necesario e insoluble entre juridicidad y seguridad jurídica. Este conflicto tiene
carácter necesario porque en un pueblo vivo no puede reinar nunca pleno
acuerdo sobre el contenido y la aplicación de los principios jurídicos vigentes, Y este conflicto es insoluble porque tanto el Estado como el individuo

673
H43

�se ven forzados a vivir en medio de esa relación °de tensión entre Derecho
positivo y conciencia positiva.
Por ello se ha afirmado siempre que la historia del Derecho y en un sentido más amplio, la historia de la política, no es sino una lucha persistente,
tenaz, del sentimiento jurídico de los pueblos por la liberación y en contra
de la arbitrariedad, de la inseguridad y de la injusticia. La historia del
Derecho, así considerada es la obra acumulada de la ofrenda, estéril o fecunda, que han ido haciendo unas y otras generaciones a un ideal de verdad

y de justicia.
2. La arbitrariedad. La arbitrariedad como violación del respeto debido
a la dignidad humana y a la libertad radical de la existencia es uno de los
elementos impuros que en mayor o menor medida, como expresión de obra
humana, acompañan al Derecho. Es un elemento negativo y siempre es
susceptible de reducción, pero la posibilidad de su existencia no puede desaparecer jamás. Se ha dicho que la arbitrariedad es el mandato coactivo,
provisto de imperium, llevado a cabo por órganos del poder, fuera de las
leyes. La arbitrariedad nace así con el Derecho, no antes que él; las acciones arbitrarias implican una relaci6n de referencia a un régimen de Derecho subsistente. Es la arbitrariedad la negación del Derecho como legalidad
y en tanto que legalidad y cometida por el propio custodio de la misma:
por el orden público y sus distintos órganos. Las notas características de la
arbitrariedad como conducta antijurídica de los órganos del Estado, se pue•
den hacer consistir: en la alteración del procedimiento con arreglo al cual
debe ser establecida una norma determinada, en el desconocimiento del con·
tenido específico que una norma inferior debe desarrollar por relación a una
norma superior, y también en la transgresión de la esfera de la propia competencia ejecutiva. Los actos arbitrarios se tipifican, además, por rebasar
toda regularidad normativa, por provenir de una autoridad máxima y no
ser susceptibles de reparación y por ser la expresión de una determinación
personal y subjetiva. El ejercicio continuado de actos arbitrarios por el
poder público o por sus órganos o por el mandatario en particular, lleva
fatalmente al despotismo y tal ejercicio es una de las características de los
regímenes que se mantienen en el poder empleando la violencia.
No debemos, sin embargo, confundir la arbitrariedad con la injusticia.
El Derecho puede ser injusto, pero no puede ser arbitrario. Decir que un
derecho es injusto es emitir un juicio de valor, pero sin hacer inferencia a
ninguna cualidad ontológica, quiere decir simplemente que la justicia que
ese Derecho realiza o es una falsa justicia, o no es toda la justicia, o no
es la justicia tal como la entiende el individuo de esa colectividad. En carn·
bio no podemos referirnos a un Derecho arbitrario porque estaríamos expre·

674

sando una imposibilidad lógica, ya que la arbitrariedad es lo contrario que
Derecho, o sea la negación del Derecho en su forma
. Ciertamente_ que la arbitrariedad y la injusticia pueden coincidir y desgraciadamente
1 b
1 d
•comc1den en ciertos casos: en la anarquía absoluta oeneaso~to _espottsmo,_ ya que la justicia exige por su misma esencia la propor•
c,onahdad y la igualdad y por tanto
d'd
.
, el respeto a la normaome1agene•
ral
que
es
cabalmente
lo
contrario
a
la
arbitrariedad
y
en
la
anarq
'
ld
·
.
,
mayen
e espobsmo ~o e~ste ni proporcionalidad, ni igualdad, ni respeto a la
norma.
es pues negación a la forma del D erec ho y nega., d La . arb,tranedad
••
c10n e 1a JUSttc1a en tanto que la justicia se realiza a través del Derecho,
por ello, y en todo caso, l_a ar~itrariedad abre más la puerta a la injusticia.
El problema de la arb1tranedad en términos jurídicos se plantea co
el problema de la vinculación de determinados órgano: estatales
no ~ as con d.1c10nantes
·
de su actividad. Históricamente esta cuestión esporla das
la vmculación del "príncipe" por sus propias leyes. En el Derecho Roman:
se afirmaba la absoluta libertad del órgano estatal supremo: "prínceps leg·b
sol t
,, 1
• 'f'
,
l us
u us est , . ,º que s1g~1 1ca~a~ _mas ~ue, ~l imperio de la voluntad imperial,
la constatac10n de la ,mposib,hdad ¡undico-positiva de aplicar la coacción
de 1~ ley al mi":"o que era su autor. En la Edad Media el sentido moral
d?~nante reacct~na ~ontra ~te absolutismo romanista y ya en la época
v1S1god~ alcanza v_1genc1a efectiva el aforismo contenido en las Etimologías de
San ls1d~r?,' afori~~ que re~roduce después el Fuero Juzgo: "rex eris si
rec_te facies . Los ¡unstas y teologos del Siglo de Oro mantuvieron todos ellos
la '?ea de la subordinac_ió? del príncipe a la legislación. Ginés de Sepúlvcda
vera u~a de las ~aractensticas de todo principado en que el príncipe "usa de
leyes, tiene magistrados propios y conserva la forma de un Estado legítimo
Y~e hombres libres, pues todos los Estados, tanto democráticos como oligárqmcos Y monárquicos se fundan en las leyes dadas por hombres sabios y sin
leyes apenas pueden conservar su dignidad, ni aún su nombre". Posteriormente, para Vitoria, el rey no tiene más poder que el que tiene la República
~ en manera alguna un poder absoluto y arbitrario, y su discípulo Domingo
e Soto fortalece la tesis de su Maestro. Entre los autores más connotados
que defendieron esta tesis de la vinculación del principe a la legislación vigente, podemos citar a Vázquez de Menchaca a Mariana, a Suárez y a
Rodrigo de Arriaga.
'
El advenimiento del régimen constitucional ha dado un nuevo giro a este
r:oable_ma _de la subordinación del mandatario a la legislación, para evitar
. rbitranedad, porque ahora ya no se pregunta si el mandatario está sometido a la ley, Ya que 1a respuesta af.1rmabva
• se da por supuesta sino que se
pregunta cómo es esta vinculaci6n, o sea que se aborda el problema fundamental de la limitación del Estado en cuanto tal, por el Derecho.

7º

675

�La eliminación de la arbitrariedad en el Estado moderno constituye la
historia de la lucha en favor de la legalidad o juridicidad de todas las esferas de la actividad estatal, y sus conquistas se han traducido, en primer término, en el terreno del arbitrio judicial, en el que se consagró la norma de la
individualización de la pena y de la sentencia indeterminada, en segundo
lugar, en el ámbito de la administración, mediante la instauración de una
justicia administrativa o control jurisdiccional de los actos administrativos y,
finalmente, la última fase de la eliminación de la arbitrariedad radica en la
instauración de una justicia constitucional o un control jurisdiccional de las
leyes constitucionales.
Cabe también señalar diferentes soluciones que se han puesto en práctica
en contra del poder omnipotente del Estado y su posible arbitrariedad, como
son: el jurado, el referéndum, la no aplicación de la ley por los Tribunales
de justicia en el caso de inconstitucionalidad de ésta, el derecho de iniciativa
y la responsabilidad de los agentes del Estado por actos de autoridad, y en
el orden práctico, debemos mencionar que los grupos, los gremios, los sindicatos, los partidos políticos, las uniones, las confederaciones y los organismos
sociales, con su innegable preponderancia en la vida moderna, contribuyen
a señalar un dique al poder del Estado, y que asimismo, las nuevas orientaciones del Derecho Internacional y la existencia de los organismos internacionales cada ,ez más poderosos, menguan paso a paso la autoridad estatal
nacional, a virtud de la interdependencia política y económica mundial que
no es posible ignorar, y, por ello, el control de la arbitrariedad en el mundo
moderno se hace cada día más efectivo.
3. El Derecho de Resistencia y la R evolución. Ahora bien, a pesar de tales
remedios legales en contra de la injusticia, en contra de la arbitrariedad, del
despotismo y de la tiranía, han surgido en el pasado, y seguirán surgiendo en
el futuro, los movimientos sociales que propugnan el sentido del Derecho
como ideal ético de justicia, es decir, que tratan de realizar una coincidencia
de principio entre los ideales mantenidos y los ideales realizados, porque, en
última instancia, aun sin arbitrariedad, aun sin despotismo y sin tiranía, para
que el Derecho sea aceptado como forma de vida social del pueblo, ha de
coincidir con un ideal de justicia. Y este ideal de justicia ya no puede únicamente limitarse a las formas clásicas de la justicia, sino que tiene que abarcar
una nueva forma de justicia que es la justicia social, de la cual ha dicho
admirablemente Lugo Peña que significa el reconocimiento de que "par
encima de las relaciones de coordinación y subordinación entre la comunidad y sus miembros, existe un principio supremo, un valor de integración
de la vida social humana, que intuímos a través de la naturaleza social del
hombre, en todas las manifestaciones de la vida colectiva y con entera inde-

pendencia de la organización estatal, antes de que despierte la conciencia
del de~r ciudadano de contribuir a la conservación y a la prosperidad de la
comumdad y mucho antes de que el Estado subordinando la actividad social
espont_ánea _mediante el i1:°p~rio de la ley, reparta las cargas públicas, según
la res1stenc1a de cada subd1to y los bienes públicos según la dignidad y
méritos".
Ante el fenómeno de la arbitrariedad y la injusticia, dos corrientes del pen~ien~o han pretendido ofrecer solución: de una parte, la resistencia agreSJva, v10lenta, traducida en el tiranicido o la revolución, y de otra parte, la
resistencia pasiva que aconseja la mera desobediencia a la ley. En el primero
de los casos, el de la resistencia violenta traducida en actos subversivos de
rebelión o revolución, pensamos que las revoluciones que importan ~ la
historia de la ética, son la condenación expresa de los principios mismos
del orden jurídico en su unidad, y las que lleva implícita la afirmación de
estimar que los postulados actuales de la comunidad son contradictorios con
los postulados que deben se1vir de guía a la voluntad de esa misma comunidad. y afirmamos que importan a la historia de la ética, porque consideramos
que legitimar la rebeldía en la ley, es un absurdo jurídico, ya que la rebeldía
puede hallar su justificación y tiene de hecho su lugar en la ética, atento a lo
cual, ya hemos afirmado que el verdadero sentido del derecho es como ideal
ético de justicia.
Respecto de las expresiones doctrinarias a favor de la resistencia violenta
como Derecho contra la arbitrariedad, ya en el siglo XI surge la doctrina
del tiranicidio expresada por Manegold de Lauterbach, considerado como
precursor de las doctrinas de la Re,;-olución Inglesa y repetida en el siglo XII
por Juan de Salisbury, Obispo de Chartres, quien afirmaba que el tirano
debe ser aniquilado por cualquier medio, pues todos quedan santificados con
tal de que el pueblo se viera libre de él "ad Dei obsequium liberari"; merece
especial atención asimismo, Santo Tomás, quien elabora la primera fundamentación seria y científica del derecho a la resistencia, otorgada según él
al pueblo, no sólo con respecto al rey, sino con respecto al legislador en general. Santo Tomás negaba que las leyes injustas fueran tales leyes y preconiza lisa y llanamente la sedición, lo que a partir de entonces ha sido teoría
corriente entre los teólogos. La historia de las ideas políticas nos muestra
que este movimiento doctrinal fue tan potente en el período revolucionario
del siglo XVI que frecuentemente se le denomina la época de los Monarcómacas, teniendo como gran figura final a Mariana, quien en su libro De Rege
et Regís lnstitutione, expresa que al monarca legítimo que se hubiese convertido en tirano se le puede advertir del ejercicio injusto que está haciendo
, del poder, pero si el monarca es un tirano usurpador del poder, ni siquiera
se necesita la advertencia, pues cualquiera tiene derecho a matarle.

677

676

�Como antecedente histórico es también necesario citar el derecho de alzar-

t

se en armas contenido en el primer otorgamiento de la Carta Magna inglesa
del año de 1215, en cuyo párrafo segundo, cláusula última, se establece que
los derechos que nobles, caballeros y bailíos, consiguieron hacer consignar
en ese estatuto, quedaron confiados a la salvaguardia de veinticinco caballeros libremente designados por los nobles, pero en caso de desafuero, cuatro de ellos habrían de acudir ante el rey para que pusiese enmienda, y, si
fuese el mismo rey quien hubiese cometido los excesos y no los enmendase,
los veinticinco varones podrían levantar la gente toda en armas, y enmendar
las in justicias cometidas, tomando los castillos del rey y repartiendo las tierras del mismo a su arbitrio. El Derecho de rebeldía fue reconocido a los
húngaros igualmente por Andrés II en 1222 y consignado en la Bula de Oro.
Asimismo, hacia fines del siglo XI o principios del siglo XII, Pedro I de
Cataluña, 11 de Aragón, concedió a los jurados de Zaragoza, potestad para
defender el privilegio de jurisdicción civil y criminal hasta por medio de la
guerra, sin quedar obligados a responder de ésta ni de los homicidios que
causasen en defensa de sus fueros. Tal derecho no es propiamente un Dere-

cho de rebeldía, pues no está dado contra el rey, pero sí constituye una
excepción de responsabilidad que vulnera el principio esencial del Derecho.
También en el mismo Aragón, otorgóse en 1288 el llamado Privilegio de la
Unión, y en él se hacía gracia a caballeros, infanzones, procuradores y otros,
del derecho de ser juzgados por el Justicia, único Juez competente; este Derecho quedaba garantizado mediante rehenes que el rey entregaría a los nobles,
y además, si esto no fuere bastante, se dice en el Privilegio, que tan luego
como el rey deje de cumplir lo aquí escrito, "queden libres los súbditos del
deber de obediencia y no lo tengan por tal rey, y nombren otro, cual querredes e don querredes".

La ciencia política moderna en esta materia ha seguido las huellas de
Santo Tomás y de Locke, y entre los modernos la teoría tomista se encuentra
repetida por Teodoro Lipps, quien dice: "Todos reconocen el derecho a la
legítima defensa física, pero más cierto aún es que existe un Derecho a la

legítima defensa moral, legítima defensa ética, del individuo como del pueblo. No temo al vocablo 'Revolución', porque pienso en la revolución necesaria éticamente necesaria. Existe un derecho innegable a la misma. La

Rev~lución es un derecho si es un deber, y puede llegar a ser deber, deber
sagrado".

En lo que respecta al Derecho de resistencia consignado enfáticamente. ~n
un texto legal positivo, lo hallamos en el artículo segundo de la Declaracion
Francesa de Derechos del Hombre de 1791, en el Capítulo de los Derechos
Individuales. También se encuentra en el proyecto de Constitución girondi- .
na y, finalmente, en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudada678

no de 1793, en la que se dice: (articulo 33) .-"La résistance á l'oppression
est la consequence des autres droits de l'homme", y en el artículo 35: "Quand
le gouvernement viole les droits du peuple, l'insurrection est pour le peuple et

pour chaque portion du peuple, le plus sacré des droits et le plus indispensable des devoirs"; y en el artículo 27: "Que tout individu qui usurperait la
suveraineté, soit a l'instant mis á mort par les hommes libres,,.
En segundo término, entre las manifestaciones que en contra de la arbitrariedad se limitan a pedir la desobediencia o aconsejan la resistencia pasiva,

podemos mencionar como notable la hecha por León XIII, cuya Encíclica
Libertas de 20 de junio de 1888, es de importancia notoria para el Derecho
Público, por elevar la desobediencia a Derecho y cuyo párrafo relativo dice:
"Verum ubi imperandi jus abest vel si quidquam proecipiatur rationi, legi
etemae, imperio Dei contrarium, rectum est non parere scilicet hominibus ut
Deo pareatur; at vero cum quidquam proecipitur quod curo divina voluntate

aperte discreperet, tum longe ab illo modo disceditur simulque cum auctoritate divina confligitur: ergo rectum est non parere".
Ahora bien, con referencia al Estado Moderno, la doctrina hoy imperante
es congruente al sostener que la legalización de un Derecho de resistencia
contra un orden estatal que se estima éticamente reprobable, no significaría
otra cosa que la legalización, en sí llena de contradicciones, de la anarquía,
y el abandono de toda seguridad jurídica que conduciría al aniquilamiento,

tanto del individuo como del Estado, o sea, que el Derecho positivo no puede
consignar el Derecho a la Revolución porque este Derecho es la negación

de aquél y, como dice Tena, el derecho a la Revolución no puede ser reconocido "a priori" en la ley positiva1 sino sólo "a posteriori". Sin embargo, hay
quienes sostienen, como lo hace Laski, que "más derecho aún, tiene la razón
de derecho a sostener que una capitulación sin resistencia de la conciencia

jurídica ante el poder estatal ha de conducir fatalmente al aniquilamiento .
del hombre como personalidad moral y consiguientemente, y a la postre,
a la destrucción también de aquellas energías que posee para la formación
del Estado". Estimamos que una bien entendida razón de Estado no requiere, sin embargo, de modo alguno, la capitulación de la conciencia jurídica
y que la admisión de un derecho de resistencia de carácter ético, no nos lleva

tampoco a la anarquía. Creemos que hay que dejar bien sentado que no se
trata aquí de resolver tal o cual cuestión de legalidad, sino que se trata
exclusivamente del problema de la justificación ética del Estado. Además,.
el reconocimiento de un Derecho moral de resistencia no implica en mo~

do alguno que vaya a eliminarse de la eterna lucha de la conciencia jurídica contra el Derecho positivo, el carácter trágico de que toda realización

jurídica depende del poder, pues nunca podrá consistir la justificación del
Estado en armonizar a toda costa el Derecho con la fuerza. Débese conside--

679•

�rar, por el contrario, que todo poder estatal debe su formación y conservación a la voluntad humana y de ahí que como dice Heller: "actúen en el
poder estatal tanto las fuerzas morales más elevadas como una imponente
masa de estupidez y maldad, de infamia y de arbitrariedad". Por eso, pensamos con Heller que en todos los casos en que el poder propio, del depositario
supremo del poder, se oponga con éxito a las normas constitucionales, se da
la posibilidad -no obstante las firmes barreras del Estado de Derecho- de
una creación jurídica por violación del Derecho y q·.1e:, a pesar de los diversos y variados controles que se establezcan, nunca podrá resolverse el problema implícito en la fórmula "quis custodet custodem", y, debido a ello,
no hay forma ninguna de inviolabilidad de las normas constitucionales que
pueda detener los movimientos revolucionarios, cuando en el fondo existr
arbitrariedad manifiesta o injusticia palpable, por tratarse de cuestiones de
facto, de realidades sociológicas, sustentadas en el profundo sustrato del descontento y desajuste sociales.
Constatamos por ende, a pesar de estas firmes barreras del Estado de Derecho, que tanto el filósofo, como el jurista, el sociólogo y el estadista, no
pueden descartar las posibilidades de creaciones jurídicas por violación al
Derecho, y también comprobamos que el problema de la justificación de tales
movimientos revolucionarios no pertenece por su esencia a la ciencia jurídica, pues como hemos afirmado, el derecho a la rebelión, a la revolución,
que se confunde con el derecho a la resistencia violenta del pueblo contra
el poder público, tiene una indiscutible fundamentación de carácter ético
o moral y constituye casos en los cuales, como afirma el tratadista de Derecho constitucional mexicano, Tena: "solamente la inevitable ruina del pueblo o el conflicto que ha llegado a ser insufrible entre la moral y el derecho,
pueden explicar la violación del Derecho en función de la moral".

EL DERECHO DE LA RE\'OLUCIÓN

Cabe subdividir el presente capítulo en dos partes, que son: la primera
denominada "El Derecho en la Revolución" que trataría de abarcar el estu·
dio de cómo la Revolución, aún no triunfante, aún no constituída en Gobier•
no, va expidiendo diferentes ordenamientos, leyes, decretos, etc., que las
necesidades van requiriendo y que tienden finalmente a fundirse en una ley
suprema posterior cuando se obtenga el triunfo. Es claro que la validez
última de tales normas queda siempre sujeta a la confirmación, en caso del
triunfo O si éste no se alcanza, constituirán esbozos de aspiraciones éticas.
'
,
proyectos jurídicos sin mayor repercusión posible. Tales normas estaran re-

ves~idas del imperium en los territorios que los revolucionarios dominen y
seran letra muerta en aquellos fuera de su control. Como ejemplo de tales
ordenamientos dictados en los períodos revolucionarios, podríamos citar en
nuestro país, en donde la lucha armada duró siete años, la Ley del 6 de
enero de 1915, dictada en Veracruz por Venustiano Carranza, que a pesar
-de ser un Documento esencialmente político, sin embargo sentó las bases de
la Reforma Agraria y cuyo contenido formó parte después del texto Constitucional al expedirse la Constitución de 1917. Por estas características' alau.
"
nos autores mexicanos llaman a esta clase de leyes pre-constitucionales. Podrían también considerarse dentro de esta clase de ordenamientos, o sea del
Derecho en la Revolución, a los postulados fundamentales de dichos movimientos que norman sus trayectorias, que a veces, en el triunfo, se incorporan
a las leyes fundamentales y que están contenidos en proclamas o planes. No
desconocemos que muchos de estos planes, de estos proyectos, en la realidad
~n rebasados en el curso de la lucha y los objetivos que contienen varían,
se transforman y a veces se tuercen, pero esto no tiene nada de particular
porque ello sucede en todos los fenómenos sociológicos análogos. En nuestro
País, tal carácter tendría, entre otros documentos, el Plan de San Luis de
Francisco l. Madero, el Plan de Ayala de Emiliano Zapata y el Plan de Guadalupe del Caudillo don Venustiano Carranza.
La segunda parte del presente Capítulo que intitularíamos "El Derecho
de la Revolución" estaría destinada a estudiar el derecho que el Movimiento
Revolucionario tiene para crear, para mantener e imponer un Derecho
propio, un orden jurídico distinto del que se combate y finalmente, sería el
examen de todo el Derecho emanado de ella y que a su triunfo se adoptara
por la colectividad. Ahora bien, a este respecto, el problema de los límites
creadores de la Revolución, no es un problema teórico-jurídico, sino filosófico-jurídico, es problema de política, y en último término de justicia. No
existe, pensamos, ningún motivo para limitar teóricamente la libertad de
una Revolución en su función creadora de normas jurídicas, de un orden
jurídico y para poner en vigencia su propio ideal de justicia.
Por un lado afirmamos que la Revolución tiene el derecho a realizar, por
medio de su sistema jurídico, sus propios postulados, y por otro, que no hay
ninguna razón lógica que nos obligue a constatar en el movimiento revolucionario la vigencia de los principios de seguridad (por demás obligatorios
en un régimen de Derecho ya firme, como hemos analizado), porque esta
vigencia no es un valor previo al orden jurídico, sino consecutivo del mismo,
no es un valor - modelo--, o un valor a priori, sino un valor -resultado--,
que hay que justipreciar a posteriori.
Verdaderamente, el problema jurídico que surge a posteriori en un movimiento revolucionario y que amerita la atención del estudioso, es la ex1-

681
680

�gencia de que el poder revolucionario obre jurídicamente, es decir, sometido
a nonnas generales y no en la forma de arbitrariedad, y que las nonnas
que dicte sean reconocidas.
El conocido jurista Carré de Malberg, plantea este aspecto en forma adecuada al sostener que "En principio parece que debe declararse ilrgítimo
todo Gobierno que se establece y se apodera del Poder contra el Derecho
Público que está en vigor, al verificarse ese hecho, pero como el primer cuidado de todos los Gobiernos llegados al Poder en tales condiciones, es crear
precisamente un Estatuto nuevo que consagre su autoridad, ésta, después
de sus comienzos contrarios a Derecho, acabará por adquirir un carácter
de legitimidad jurídica, con tal que el nuevo Estatuto al cual se sujete, sea
públicamente reconocido y aceptado como estable y regular".
Nos parece, por tanto, que en último término, el aspecto que fundamentalmente hay que analizar en lo relativo al Derecho emanado de la Revolución,
es un aspecto y un problema de justicia, es decir, que se realice efectivamente el respeto a la dignidad y a la libertad de la persona. Claro es que no
desconocemos, que en relación con la justicia inmediata, se puede afirmar
que las revoluciones cometen tremendos y notorios errores; sin embargo,
creemos que es necesario proceder con cautela al calificar de antijurídicas
sus disposiciones, sólo porque en apariencia se oponen a esta exigencia inmediata de justicia. En otros casos, hay que considerar que, por ejemplo la
seguridad, no puede prevalecer o sobrevivir intocable e inquebrantable a la
derogación práctica, a la desaparición o muerte de un ordenamiento jurídico,
y, por todo ello, debe estimarse que el nuevo ordenamiento emanado de la
Revolución no puede tener, ni tiene efectivamente, ese límite lógico de la ge.
guridad. Pero en este nuevo orden, sólo habrá que discutir y analizar aquella
más alta Justicia que permita valorizar, justificar o quizás repudiar "el punto
de vista sobre la justicia" que el movimiento revolucionario consagra en ese
orden jurídico que implanta.
Finalmente, para los propósitos de este ensayo, nos parece necesario, a fin
de lograr en lo posible un enfoque total de la problemática que se plantea,
transferirla a la esfera del Derecho Internacional y analizar a la luz de este
Derecho el ámbito de su validez y del orden jurídico que surge de las
revoluciones.
Para algunos tratadistas, entre ellos Kelsen, cuyo pensamiento nos guía
a este respecto, la Revolución y lo que se llama el golpe de Estado, son hechos creadores de derecho, de acuerdo con el Derecho Internacional. Expone
Kelsen que al determinar la razón de validez de los órdenes jurídicos nacionales, el Derecho Internacional regula la creación del Derecho Na_cio~~L
Esto se ilustra claramente, según expone, en el caso en que la Const1tuc1on
de un Estado no es cambiada en la forma prescrita por la misma Constitución,

sino de una manera violenta, es decir, por una violación de la propia Ley
Fundamental. Si se cambia la forma de gobierno, expone, y el mismo Gobierno es capaz de mantener la nueva Constitución de manera eficaz, entonces
ese Gobierno y esa Constitución representan, de acuerdo con el Derecho
Internacional, el Gobierno legítimo y la Constitución válida del Estado. Por
esta razón, afirma, la Revolución victoriosa y el golpe de Estado que tienen
éxito, son de acuerdo con el principio internacional, hechos creadores de
Derecho. Suponer, dice, que la continuidad del Estado no es afectada por
una Revolución o un golpe de Estado (en cuanto al territorio y la población
en términos generales permanecen los mismos), sólo es posible, si se presume
la existencia de una norma internacional que reconoce a la Revolución victoriosa y al golpe de Estado coronado por el éxito, como métodos legales de
alteración a la Constitución. Es decir, se necesita, según Kelsen, la continuidad del orden jurídico y la identidad del Estado. Sostiene Kelsen que
sólo debido a que los juristas modernos -de manera consciente o inconsciente- presuponen el Derecho Internacional como un orden jurídico que
determina la existencia del Estado, en todos los aspectos posibles, de acuerdo con el principio de efectividad, pueden tales juristas creer en la continuidad del derecho nacional y en la identidad jurídica del Estado a pesar
de un cambio violento en la Constitución. El Derecho Internacional al regular, sigue exponiendo Kelsen, mediante el principio de efectividad, la creación de la Constitución del Estado, determina también la razón de validez
de todos los órdenes jurídicos nacionales.
Respecto a la norma básica o Constitución de un orden jurídico nacional,
afirma Kelsen que los actos coactivos tienen que ser realizados sólo en las
condiciones y en la forma determinada por los constituyentes, pero que si se
. toma en cuenta además el orden internacional, se encuentra que la razón de
la validez de esa norma básica o constitución y del orden jurídico de un solo
Estado pueden derivarse de una norma positiva de tal orden jurídico internacional, o sea "del principio de la efectividad", de acuerdo con el cual el
Derecho Internacional faculta a los constituyentes para actuar como los primeros legisladores de un Estado, es decir, que en virtud del principio de efectividad, el orden jurídico internacional determina no sólo el ámbito de validez, sino también la razón de validez de los órganos jurídicos nacionales. De
ello se infiere, además, que la norma básica del orden jurídico intemacionaf
es también la última razón de validez de los órdenes jurídicos nacionales.
Si queremos ir aún más lejos y remontarnos al problema, específicamente
jurídico, sobre el principio y el fin de la existencia de un Estado, este problema, según Kelsen, se reduce a determinar en qué circunstancias empieza
un determinado orden jurídico a tener validez y cuándo deja de ser válido.
La respuesta, estima Kelsen que está dada por el Derecho Internacional, y es683-

682

�que un orden jurídico nacional empieza a ser válido tan pronto como adquiere
eficacia en su totalidad y deja de serlo tan pronto como pierde esa eficacia.
El orden jurídico permanece el mismo mientras su ámbito territorial de
validez subsiste, incluso cuando el orden ha sido cambiado en una forma
distinta a la prescrita por la Constitución a través de la Revolución o del
golpe de Estado. La Revolución triunfante o un golpe de Estado coronado
por el éxito, no destruyen, según Kelsen, la identidad del orden jurídico
cambiado por ellos. El orden establecido por la Revolución tiene que considerarse, dice, como una modificación del viejo orden, no como un orden
nuevo, si éste es válido para el mismo territorio. Así, el Gobierno llevado al
Poder permanente por una Revolución o por un golpe de Estado, es de
acuerdo con el Derecho Internacional, el Gobierno legítimo del Estado y su
identidad no resulta afectada por esos acontecimientos. Por eso afirma, que
a la luz del Derecho Internacional, las revoluciones victoriosas deben interpretarse como procedimientos por los cuales puede cambiarse un orden jurídico nacional, son hechos creadores de Derecho, y por ello, una vez más, a
estos hechos se aplica el aforismo "ex-injuria jus oritur".
Finalmente, sostiene Kelsen que el reconocimiento es el procedimiento jurídico establecido por el Derecho Internacional para comprobar en un caso
concreto la existencia del hecho "Estado". Que un Estado reconozca a una
comunidad estatal, significa jurídicamente la declaración de que esa comunidad es un Estado en el sentido del Derecho Internacional, puesto que los
Estados existen jurídicamente, como sujetos del Derecho Internacional, solamente en relación con otros y sobre la base del reconocimiento recíproco.

LA

REVOLUCIÓN MEXICANA y EL DERECHO

Analizaremos brevemente el movimiento llamado "Revolución Mexicana"
para tratar de fijar cuáles fueron sus principales causas sociológicas, sus
bases y fundamentos filosófico-jurídicos, con el fin de encontrar su justificación ética, y asimismo, para constatar si este movimiento cristalizó las
aspiraciones de justicia del pueblo mexicano en aquellos momentos y si las
tradujo y materializó en normas jurídicas y en un orden social diferente.
La misión política de la Revolución iniciada en 1910, consistió en destruir las bases del régimen porfirista que centralizó un poder omnímodo en
las manos de un solo hombre y de su grupo, para crear otro régimen, que
según las aspiraciones de los dirigentes del movimiento, tendría por fundamento el "Sufragio Efectivo y la No Reelección". Este régimen de Gobierno
Presidencial Porfirista, detentando fraudulentamente el Poder por más de

tres decenios, había establecido romo norma de vida política la dictadura.
empleando para sostenerla todas las arbitrariedades, todos los vejámenes, todas las injusticias y acabando con las libertades más preciadas hasta llegar
a los extremos de la más bien organizada tiranía. Así nos lo demucstr:m
los abundantísimos testimonios humanos de testigos presenciales, de innumerables víctimas y de observadores imparciales, testimonios que integran hoy
la amplísima bibliografía con que contamos y que por obvias razones, dado
el carácter monográfico de este ensayo, nos abstenemos de citar específicamente.
Efecti\·amente, en torno a Porfirio Díaz se había formado una oligarquía que acaparaba toda la riqueza del país con detrimento de una inmensa
mayoría que \'i\'Ía postrada en la miseria económica y en el más abyecto servilismo. La propiedad de las tierras productivas, se encontraba concentrada
en muy pocas manos y la mayoría de los trabajadores del campo que prc.~taban sus servicios en los latifundios extensísimos, desarrollaba una forma de
vida infrahumana, es decir, en este aspecto, como señala Mendieta y Núñe1~
había una forma injusta de coexistencia agraria en la sociedad mexicana.
puesto que al lado de los grandes terratenientes, vegetaban enormes masas
desposeídas, cuya desdicha estaba fuera de toda duda, pues como respecto
a ellas lapidariarnente afirma Silva Herzog, "La felicidad no anida en los
hogares sin fuego y no gusta de los pies descalzos ni de los estómagos vacíos:
la felicidad no se deja engañar por las bienaventuranzas".
En lo que respecta al obrero o artesano que trabajaba para amos qut·
copiaban fielmente el modelo de las prácticas gubernamentales, tenía muy
exiguos salarios, laboraba en atroces condiciones sanitarias y no tenía garantía de ninguna índole, por lo que buscaba alegría momentánea en el alcohol
que embrutece y rebaja la dignidad del hombre, por lo cual es obvio qur
la coexistencia entre patrones y obreros, como sostiene Mendieta y Núñez.
era injusta, lesiva para la dignidad del trabajador.
En el aspecto financiero y económico nacional, por las grandes facilidades
que el Gobierno Porfirista había otorgado a los capitales extranjeros, la
industria y el comercio se encontraban en manos extrañas; se habían otorgado también las mayores facilidades y los mayores privilegios a las Instituciones de Crédito, por lo que los resultados del agio eran patentes, y también se había creado toda una serie de Bancos de Emisión, la mayor partl'
hipotecarios y de crédito territorial que a la larga fueron acaparando grandes propiedades, tanto rústicas como urbanas, y finalmente, este aparato
gubernamental, europeizado hasta su médula, e ignorando deliberadamente la
ignominia de la realidad nacional, encontraba además su apoyo en la opinión
extranjera, que tampoco prestaba atención a la realidad por la que atra,·esaba el país para así permitir que sus nacionales siguieran gozando de los dife685

68-l-

�rentes privilegios que se les otorgaban. "Un pueblo, dice González Roa, sometido a semejante tiranía económica es campo propicio para que en él
prosperen los abusos y desigualdades, para que en él se normalicen totalmente
todos los insultos, todas las humillaciones, todas las vergüenzas que en un
momento dado llegan a producir explosiones formidables, ya que solamente
haciendo uso de la fuerza, es decir, acudiendo a la Revolución armada, puede
tal pueblo mejorar su condición".
En tales condiciones generales de vida "trabajadores de las ciudades y de
los campos sentían, como expresa Silva Herzog, una honda inconformidad
y fluir en todo su ser el anhelo nebuloso de que algo nuevo aconteciera,
de que algo inesperado viniese a modificar las condiciones de su dura existencia" porque es cierto que "estos estados patológicos son por supuesto propicios a los movimientos revolucionarios. Lo que importa es que el caudillo
comprenda las vagas aspiraciones de las masas, las asimile en su carne y en
su espíritu y sea capaz de devolvérselas aclaradas y engrandecidas en un
programa sencillo y de acción inmediata". Este hombre lo encontró el pueblo mexicano en un idealista, Francisco l. Madero, cuyos párrafos luminosos
en su libro La Sucesión Presidencial, son la más firme condenación al régimen porfirista; claro es que hubo precursores cuyos nombres el pueblo siempre tendrá presentes: Andrés Molina Enríquez, Winstano Luis Orozco, Filomeno Mata, Librado Orozco, Paulino Martínez, Juan Sarabia, Antonio Villarreal, Rosalío Bustamante y Ricardo y Enrique Flores Magón, entre tantos otros.
Se afirma que dos fuerzas provocaron el movimiento, una lo fue la propia burguesía que había ido siendo desplazada por un grupo surgido de ella
que era más hábil y más fuerte en esa carrera por el enriquecimiento al
lado del Dictador, la otra, el campesino vilipendiado que se alzaba al grito
de "Libertad y Tierras" y este lema unido al de Sufragio Efectivo No Reelección que esgrimía como bandera el primero, encontraron posteriormente su
conciliación.
Con atingencia señala el historiador Cosío Villegas que el lema Maderista de "Sufragio Efectivo. No Reelección" quería decir dos cosas: "lo. La
presencia de un hecho biológico, es decir, del más fuerte de todos los hechos:
en el país había surgido durante el Porfirismo toda una nueva generación
que no tenía acceso al Poder, a la riqueza, ni siquiera al lustre social; 2o.
Que la vida política, la libertad, la democracia, tenían tanto valor, y aún
más, que el orden, y, por ello, que valía la pena comprometer éste para
conseguir aquéllas".
Las metas del Movimiento Revolucionario han sido expuestas con toda
claridad por muchos de nuestros estudiosos, quienes como Cosío Villegas encuentran que eran tres principales: primera: la reacción contra el régimen

686

político Porfirista y su derrocamiento final; segunda, la Reforma Agraria y
-el Movimiento Obrero, o sea el anteponer la condición y el mejoramiento de
1os más al de los menos y la de creer que no se conseguiría ese fin sin la
iniciativa y el sostén activos de la Revolución hecha ya Gobierno; tercera,
el tono nacionalista que tuvo la Revolución, al exaltar lo mexicano y recelar de lo extranjero o combatirlo con franqueza.
Si bien es cierto que el Movimiento carecía de un sistema ideológico previo, de una auténtica filosofía a la manera como la tuvieron otras revoluciones, no es posible negar que la mexicana, hecha por mexicanos y para
mexicanos, tenía sus más profundas raíces, en la realidad vital que es origen
de todas las filosofías, y esa realidad era el hambre ·del pueblo: hambre de
pan, de tierras, de justicia y de libertad, y por ello, es indudable que tal
Movimiento se propuso poner fin a unas injusticias determinadas, patentes,
en hombres que vivían y morían concretamente, como apunta Leopoldo
Zea, y precisamente por eso su justificación la proporcionaron los mismos
hechos, la realidad que trataron de reformar los revolucionarios, una realidad en que se han hecho patentes injusticias concretas y a la cual era menester imponer una justicia no menos concreta. Por ello, por tratarse de
injusticias concretas realizadas sobre hombres no menos concretos, la explicitación de lo que debieron y deben ser los fines de la Revolución Mexicana
se presentó con una gran complejidad.
A pesar de esta complejidad meramente sociológica y no conceptual, todos
y cada uno de los revolucionarios mexicanos aspiraron a realizar un México
mejor, en el que la mayoría pudiera alcanzar el máximo de oportunidades
que hiciera su felicidad. Así, desnuda de doctrinas extrañas previas, la Revolución fue una búsqueda de la doctrina mexicana propia, original, fundada en su auténtica realidad, tratando de superar la situación semicolonial
creada con motivo de la invasión de los capitales extranjeros y por recobrar
el dominio a sus propios recursos naturales, pero siempre poniendo de manifiesto su afán de reconocimiento de lo humano y buscando, a pesar de sus
errores, aquellas fórmulas jurídicas y el establecimiento de un orden social
que hicieran tangible y efectiva la justicia a la que tenían derecho todos los
mexicanos.
El pensamiento revolucionario y el hambre de justicia, de libertad, de pan
y de tierras del pueblo, cuajó en los principios constitucionales de la Carta
Magna de 1917 de la que podemos sentirnos genuinamente orgullosos por
traducir verdaderas conquistas sociales y jurídicas que se pueden sintetizar
en las siguientes: nacionalización de las riquezas del subsuelo; obligación de
fraccionar los latifundios y de distribuir las tierras a los campesinos; garantizar al trabajador un salario mínimo, descanso semanario y participación en
las utilidades de las empresas; fijar la jornada máxima de trabajo diurno

687

�en ocho horas y del nocturno en seis; protección al trabajo de los menores;protección a la madre y al niño p~r medio de cu_i~ados pre-natales y post-.
natales y reglamentación en matena de cultos religiosos.
.·
La expedición de la Constitución de 1917 revela, desde el pu~t~ de vista
filosófico-jurídico, la decisión del Poder de hecho, de 1~ Revol~c~on, de gobernar conforme a normas de derecho y de dar al pais un regimen legal,
· 1· do y obJ. etivando las aspiraciones de justicia del pueblo Y por
mat ena izan
• , · d 1
dicha Carta Magna constituye la justificación ética y socio1ogica e a
eso,
. .
Et d d
Revolución transformada en Gobierno y dando nacimiento a un s a O e
Derecho.
. .
1 ·
·
Las consideraciones que hacemos de dicho Movimiento Revo uc10nano,
no le pueden agregar ni le pueden re~tar ~al~r,_ sino simplemente _tratan de
comprobar su enorme importancia social y 1undica, tratan de confirmar que
los principios éticos y de justicia social que plasmó, aún nor1:1~n nuestra
vida Institucional y dan lustre al Estado de Derecho que ~oy vivimos; per?•
además tienden a poner de manifiesto que el pueblo mexicano no se e~uivoca e~ la expresión de sus más hondos anhelos de justicia, los que viven
eternamente en el subconsciente colectivo nacional.

LA SOCIOLOGtA DEL TRABAJO Y DEL OCIO

DR. Lucro

MENDIETA Y NúÑEz

Universidad Nacional Autónoma de México

El trabajo es un hecho social que caracteriza y ennoblece a la estirpe
humana.
Pues si bien es cierto que en algunos animales se advierten esfuerzos organizados semejantes a los del hombre, en realidad son puramente instintivos.
El trabajo entre seres humanos y animales proviene de una necesidad
común: la de vivir; pero mientras entre éstos tiende a la procuración de alimentos y termina en cuanto alcanza ese propósito, en el hombre es fuente
de complejas relaciones económicas y sociales y se eleva, de lo puramente
material, a las más grandes, sublimes alturas espirituales.
Una interpretación del cristianismo presenta al trabajo como maldición
bíblica, anatema contra el hombre, cuando en realidad podría interpretársele como una ley sagrada que le devolvió su dignidad al obligarlo a la reconquista del bien por su propio esfuerzo.
Sin el trabajo los humanos serían animales trashumantes que vagarían en
grandes rebaños sobre el haz de la tierra. Gracias al trabajo han pulido su
cuerpo hasta alcanzar en sus máximas expresiones la fuerza y la reciedumbre
de Hércules, la belleza de Apolo, la gracia de Afrodita y han forjado su
mente hasta ofrecer los más altos valores del espíritu en sus artistas, en sus
héroes, en sus sabios, en sus santos laicos.
Desde que nace el hombre se ve forzado a alimentarse para vivir. Los primeros grupos sociales tuvieron un carácter principalmente biológico. Sin
asiento fijo, recorrían determinadas regiones del mundo recogiendo lo que
la naturaleza les brindaba para comer, en un esfuerzo asistemático, prácticamente individualista, pero bien pronto se sintió la necesidad de organizar
ese esfuerzo y así surgieron los cazadores que actuaban en pequeños o grandes equipos de acuerdo con planes mínimos en los que cada quien desempeñaba determinada tarea bajo una dirección común. Esto equivale a decir

688

689
H.44

�que la base de la organización social, de la sociedad misma, fue, ha sido y
es, el trabajo.
¿Pero qué es el trabajo? La pregunta parece nec~a po:que si_e~do consubstancial de nuestra vida, se nos ofrece con tal ev1denc1a cot1d1ana que se
antoja inútil tratar de definirlo; mas la definición de lo que se trata de es~diar resulta indispensable en toda exploración científica y por eso es antiguo el propósito de reducir la íntima naturaleza. del trabajo, en una fórmula definitoria.
En el pensamiento de Platón y de Aristóteles, el trabajo es ocupación penosa, propia de esclavos y también entre los romanos, . de tal ~~~o ~~e
según dice el eminente sociólogo brasileño De Moraes Filho, la c1v1lizac1on
moderna heredó un vocablo que se forjó en otra civilización que lo recibió
como castigo, como dolor.
El término griego que significa trabajo, tiene la misma raíz que la_ palabra latina pena. El autor citado concluye su búsqueda a través de diversos
idiomas, asegurando que: "Bastan los orígenes etimológicos ~e. }ª palabra
trabajo, para que quede demostrada, sociológicamente, su t,rad1c1on c~rgada
de valores, ora despectivos, ora penosos" y agrega: "a trav~s _de los tl~mpos
vemos siempre el vocablo significando fatiga, esfuerzo, sufrrm1ento, cmdad?,
encargo, en suma, valores negativos de los cuales se escapaban los mas
afortunados" .1
Sin embargo, no todo esfuerzo humano ~or fatigante_ y p~noso_ qu; ~a,
puede ser considerado como trabajo. Por e1emplo, los e1erc1c1~s gimnasticos
que algunas personas ejecutan privadamente para conservar la figura, la elasticidad y la salud del cuerpo.
Para Paul Natorp, el filósofo neokantiano de la escuela de M:ªb~~go, "trabajo es objetivamente correlativo de impulso, ~sto. ;s, la aph~ac10n de
fuerza impulsiva a cualquiera producción, o reahzac1on de un fm humano ·
En el mismo sentido Eisler afirma que es "una fuerza mayor o menor
necesaria para vencer obstáculos a través de una act~vidad" finalí~ti~amente
orientada". y también E. Carrel considera que trabaJO es la actividad somática y psíquica del hombre dirigida hacia o con un objeto" o bien~ como
dice F. von Klein Watchen "toda actividad dirigida a la consecución de

!~

un efecto" .2
En estas definiciones se destacan como características del trabajo la actividad, el esfuerzo y el fin, el propósito de ese esfuerzo, lo que resulta in~~misible, pues en nuestro ejemplo del gimnasta hay impulso, fuerza, acc10n
1

EvARISTO DE MoRAES F1LHO,

2

EvARISTO DE MoRAES FILHO,

Perspectivas de una Filosofía del Trabajo, P· 132.
op. cit.

y finalidad y, sin embargo, sus ejercicios personales no pueden ser considerados como trabajo.
El padre Gamelli, introduce un nuevo elemento: la utilidad, en la definición que buscamos, cuando dice que "trabajo es una actividad útil que tiene
en vista realizar un resultado concreto".
Pero la utilidad es indiscutible en el ejemplo del gimnasta puesto que
sus ejercicios son útiles para él, tienden a conservarlo en forma y salud y
sin embargo eso no basta para darles carácter de trabajo.
Nosotros pensamos que la esencia del trabajo es económica y lo definimos como. todo esfuerzo realizado con un fin que se concreta en actos,
objetos o servicios de efectos económicos dentro de un determinado sistema
de valores sociales.
Si una persona baila sin otro fin que procurarse placer, su actividad no
es trabajo; pero si lo hace para enseñar a otros a bailar, inmediatamente
cae dentro del sistema de valores económicos y el mismo acto se convierte
en trabajo. Aun suponiendo que enseñe por gusto, sin cobrar honorarios,
desde el momento en que constituye un servicio, resulta económicamente valuable y tiene efectos económicos porque los que reciben sus lecciones se
ahorran el costo de las mismas.
Examínese cualquiera realización del hombre por humilde o elevada que
sea y se verá que sólo cuando adquiere valor económico, se transforma en
trabajo. Y es precisamente su carácter económico lo que le da la enorme
importancia social que tiene.
En el principio de las sociedades humanas, como cada quien laboraba
para procurarse el propio sustento, el valor económico del trabajo estaba
enmascarado y apenas se advierte en el trueque porque indudablemente la
mayor parte de las transacciones de cambio de objetos tuvieron como punto de equivalencia el esfuerzo que significaba la manufactura o la consecución de cada uno de ellos.
A nuestro parecer el signo económico del trabajo se pone al descubierto
con la esclavitud. Los pueblos fuertes someten a los débiles y los convierten en esclavos. Cada esclavo es una fuerza y en función de esa fuerza
tiene un valor. En el mercado de esclavos, por primera vez, el trabajo es
una mercancía.
Desde entonces, el trabajo es fuente inagotable de relaciones humanas,
motor de innumerables transformaciones sociales. Con la esclavitud surge
la clase ociosa y cuando se generaliza en el mundo la libertad como un derecho y desaparece la condición de esclavo, le sustituye en sus funciones productoras de bienes comerciales, el obrero.
En el esclavo, el trabajo era inseparable del ser humano, era una mercancía; pero mercancía-hombre que el amo tenía que cuidar para mantenerla

691
690

�en condiciones de máxima eficiencia. Al aparecer el obrero en el mundo
libre, el trabajo es simple y llanamente una mercancía, se deshumaniza porque el patrón, el empresario, solamente paga el esfuerzo que exige de los
obreros, se desentiende de cuanto se relacione con sus personas. Si el obrero
se enferma, no cobra y es sustituido en el acto por otro, carece de personalidad, se pierde en una masa amorfa en la que lo único que vale es la
fuerza anónima del trabajo.
Y entonces empieza la lucha por la humanización de las relaciones laborales que se intensifica notablemente con la aparición de las máquinas y la
vigorosa corriente de la industrialización en los países europeos. Este cambio en los modos de producción que da lugar a la aparición del capitalismo,
transforma la estructura social y crea una serie de problemas, lleva a la
humanidad al borde de una crisis tremenda.
Coetáneamente, empieza a perfilarse una nueva disiciplina cientüica en
Saint Simon y luego en Augusto Comte, quien le da forma y contenido y un
nombre propio: la Sociología.
Por eso ha dicho el eminente sociólogo brasileño Guerreiro Ramos, que
la Sociología es un producto industrial 3 y si bien a nuestro juicio esta afirmación resulta exagerada, la verdad es que carga el acento en una de las
causas que indudablemente figuran con singular importancia en el origen
y desarrollo de la Sociología y de otras ciencias sociales.
Sin embargo, es el Derecho el que primero se ocupa de las cuestiones del
trabajo y cabe a España el orgullo de haber legislado en esta materia, pues
la Recopilación de las Leyes de Indias, se adelantó en siglos a las modernas
conquistas de los obreros.
Felipe II en 1593, estableció la jornada de ocho horas para los trabajadores de fortificaciones y fábricas.' El salario mínimo y las juntas que deberían fijarlo fueron establecidas con toda claridad, pues deberían tomarse en
cuenta según se dice literalmente "los tiempos, horas, carestías y trabajo, de
forma que los indios en granjerías y haciendas no reciban agravio". 5
El salario debería pagarse en moneda y de ninguna manera en especie.
El contrato de trabajo no podía exceder de un año.
Los niños indígenas sólo podían trabajar como pastores antes de los dieciocho años.
El trabajador debería disfrutar de descanso obligatorio los domingos y
días de fiesta y de asistencia médica por cuenta del patrón.
1

ALBERTO GuERREIRO RAMOS, Relaciones Humanas del Trabajo, Biblioteca de
Ensayos Sociológicos. Instituto de Investigaciones Sociales. Universidad Nacional, p. 37.
• Ley VI, Título VI, Libro III, Recopilación de las Leyes de Indias.
• Ley II, Libro VI, Título XIII y Ley I, Libro VI, Título XII, Recopilación de las
Leyes de Indias.

692

La indemnización parcial en caso de accidente consistía en la mitad de
jornal mientras duraba la curación. La de accidente mortal y la ~orrespondiente al despido injustificado, se encontraban claramente determinadas en
una Ley del Fuero Viejo de Castilla que a la letra dice:
"Este es Fuero Viejo de Castilla Que cuando algund orne coje mancebo
o manceba o soldada por tiempo cierto, si el mancebo o la manceba fallecier ante del plaso, que pusier con él, seyendo sano, sin culpa del señor, debe
pechar la soldada dobra de e si el señor le echare de casa sin culpa de él,
otro si, le debe pechar la soldada dobrada".
Desde fines del siglo XIX y en lo que va de éste, el Derecho sobre el
trabajo ha alcanzado señalados progresos en todos los países civilizados del
mundo. También la Economía que lo considera como uno de los factores de
la producción; pero Derecho y Economía sólo estudian el fenómeno de manera unilateral, el primero lo reduce a una simple relación contractual y vela
por la parte más débil de esa relación y la s~gunda en su as?,ecto puramente
material en cuanto agente productor de bienes y en func1on de la oferta
y la de~anda. El Derecho se ocupa del trabajador como hombre jurídico,
la Economía lo estima como hombre económico.
La Sociología a pesar de ser, si no un producto industrial, sí de la era
industrial, se interesa seriamente por el trabajo hasta fines del siglo pasado,
pero en cambio, estudia al trabajador como hombre sociológico en toda ~u
integridad y al trabajo como fuente de relaci~nes hu~anas _en su compleja
realidad social y desde que trabajador y trabaJO son as1 considerados, la Sociología está infundiendo al derecho y a la economía un nuevo aliento vital.
Al parejo de la creciente importancia de la industria nació la ~ociol~gía
del Trabajo en Europa, primero en Inglaterra bajo el aspecto de mvestigaciones de campo que se conocen con el nombre. patético de "Sociologí~ d_e
la Miseria" porque describen la vida de los trabajadores de las grandes fabricas en épo~ de absoluto desamparo legal. En Aleman_ia Federico E~gels
inicia los trabajos sociológicos de la industria y en Francia el doctor V1llermé y Federico Le Play, éste con su célebre obra denominada Los Obreros
Europeos.6
En la época actual los estudios y las investigaciones sobre la _industria y el
trabajo se han multiplicado principalmente en los Estados Urudos de Norte
América, en donde algunas universidades como por ejemplo la de Harvard
inclusive sostiene un Departamento de Investigación Industrial y ciertas nego'
.
ciaciones como la Compañía Western Electric, auspician ensayos experimentales de carácter sociológico sobre el trabajo en sus propios establecimientos.
• ALBERTO GUERREIRO RAMOS, op. cit.,

693

�Es de citarse también el Committe on Human Relations in Industria que
"desde 1943 está funcionando en la Universidad de Chicago".7
En cuanto a los sociólogos que se han especializado en esta rama de la
Sociología, son tan numerosos y los hay tan eminentes, que no nos atrevemos a citarlos por temor de incurrir en injustas omisiones; pero sí con orgullo y reconocimiento diremos que entre ellos se destacan Waiss y Riesman
que enviaron a este Congreso un estudio enjundioso y John B. Knox que
además de haber escrito para el mismo evento cultural una ·comunicación
interesantísima, nos honra con su presencia.
En Francia el más destacado representante de la Sociología Industrial es
Georges Friedman, autor de tres libros famosos: La Crisis del Progreso, Los
Problemas Humanos del Maquinismo y el Ensayo sobre la Civilización Técnica.
La América Latina, hasta ahora, va a la zaga de este gran movimiento
sociológico. Sin embargo, además de los estudios del profesor chileno Moisés
Poblete Troncoso y de ilustres sociólogos brasileños, debemos citar la obra
del mexicano Miguel Mejía Fernández Los Problemas del Trabajo Forzado
en la América Latina y la del brasileño Alberto Guerreiro Ramos denominada Relaciones Humanas del Trabajo, ambas publicadas por el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional.
Habría que considerar también los numerosos ensayos monográficos que
desde la época colonial hasta nuestros días se han escrito en los diversos
países de Latinoamérica, respecto del trabajo indígena y del trabajo rural
y que podrían agruparse bajo la denominación común de Sociología de la
Explotación de los Humildes.
La Sociología Industrial o del Trabajo tiene en esta hora una gran importancia. Su contenido es extraordinariamente rico, pues estudia, entre otras
cosas, los orígenes sociales del trabajo, la influencia de los factores geográfico, biológico, racial, religioso, político, económico sobre el mismo, la tipología del mundo industrial, las relaciones y las interacciones que se derivan
del trabajo y los problemas y conflictos que confronta.
Como correlativo del trabajo tenemos el ocio, pues se trata de dos fenómenos inescindibles que no pueden estudiarse separadamente. Desde los orígenes de las sociedades humanas las actividades económicas del hombre terminan cada día en un momento dado y sólo puede reanudarlas después de
ciertas horas de reposo.
Aparte de los descansos entre jornada y jornada, todas las religiones han
consagrado cuando menos un día de la semana al ocio total hasta el punto
f

694

ALBERTO GUERREIRO RAMOS,

op. cit.

de considerar como pecado el dedicarse, ese día, a actividades de carácter
económico.
.
Desde los albores de la sociedad surge un conflicto originado por el ntmo
trabajo-ocio que proviene de que la mayoría de las personas se ven obligadas a trabajar a las órdenes y en provecho de unos cuant?s, para poder
subsistir. Así, este conflicto se deriva de la división de la sociedad en clases
y de la desigual distribución de la riqueza y s~ agrava con el tran~curso
del tiempo debido a que el interés de los que tienen el poder _Y el dmero,
los induce a aumentar desconsideradamente las horas de traba30, en tan:o
que los asalariados han opuesto, en una lucha de siglos, toda c~a~e de resistencias y de protestas para disminuir el lapso del esfuerzo cotidiano Y aumentar el del ocio.
"En tiempos en que el joven Marx preparaba el Manifiesto,_dice el ílus-tre sociólogo francés Joffre Dumazedier, la duración del traba30 en la ma-.
horas a 1a semana" •8
nufactura era de setenta y cmco
Bajo la pres1on de los investigadores sociales que den~nciaro~ la expl&lt;:"
tación inhumana de los trabajadores en Inglaterra y movieron asi a la o~i-nión pública en su favor y ante la creciente organización y fuerza ??lítica.
laborales, se ha logrado disminuir la jornada a cuarenta ·y hasta a tremta Y
cinco horas a la semana.
De este modo el trabajador cuenta con un tiempo libre que algunos apr~-vechan para aumentar sus ingresos mediante otras ocupaciones, en detn-·
mento de su salud y de su cultura y la mayoría para hacer uso de lo que:
Paul Lafanrue
llamo' e1 "dcreeh o a 1a pereza" .
o
.
, ,
Es aquí en donde surgen diversos problemas que caen ba30 el do_mm10
de la Sociología, porque si el obrero, el asalariado en general, se dedicasen
en su tiempo libre a no hacer nada, para reparar las fuerzas y volver a las
faenas con renovada energía, menos mal; pero en la realidad de las cosas,
los trabajadores son objeto de múltiples solicitaciones durante ~us ~oras de
ocio: el teatro el cine, la radio, la televisión, los deportes y diversiones de
todas clases q~e constituyen lo que Dumazedier llama "la industria de ocio
que desborda la imaginación" por su variedad y cuantía._ _Agreguemos a las.
atracciones citadas las que se ofrecen en los centros de vic10.
Frente a las solicitaciones de tipo comercial, incoloras y anárquicas que sedisputan el tiempo libre de los trabajadores, han surgido otras que tieneru
como lema "ocio y cultura" y que inclusive pretenden crear una moral de la:.
felicidad. Según esta moral, "quien no sabe aprovechar su _descanso, no ~~­
un hombre, es un ser sub-desarrollado, intermedio entre la bestia y el nombre' ..
• JoFRE DuMAZEDIE R, Problemes Actuels de la S ociologie du L oisir,,
n ationa.le des Sciences Sociales, vol. XII, No. 4, 1960, UNESCO.

R:e\\llfl"

lhter--

S95i

�Pero faltando el incentivo comercial, solamente el gobierno puede auspiciar programas culturales para que los asalariados inviertan en ellos su tiempo libre y entonces surge el peligro que señala certeramente Georges Friedman porque "valiéndose de los films, emisiones de televisión, variedades radiofónicas, magazines de gran tiraje, etc., se llega como en Alemania durante
el tercer Reich, en la Italia fascista, en la URSS, en la República Popular
China, a la conformación del espíritu por el Estado, a la producción centralizada de la Masa Media en la que el Estado abusa imponiendo a los individuos las doctrinas, creencias, informaciones, ideologías para colarlo en
serie dentro de moldes prefabricados, según sus intereses del momento".9
¿ Qué hacer entonces con el ocio? ¿ Dejar al individuo con entera libertad para que lo disfrute como quiera o planificarlo?
A esta interrogación sólo podrá responderse con base en investigaciones
y especulaciones sociológicas. Se trata de una cuestión extremadamente importante para la vida de las sociedades humanas a la que se le ha dedicado
especial atención en varios Congresos Internacionales y que inclusive es atendida, en Francia, en la Secretaría que se ocupa de los asuntos del trabajo, por
una Subsecretaría especialmente dedicada a todo lo relacionado con el debido
aprovechamiento del tiempo libre de los trabajadores.

• GEOROES FRIEDMAN, Le Loisir et la Civilization Technicienn6, Revue lntemational
des Sciences Sociales, vol. XII, No. 4, 1960, U;N~SCO.

696

Sección Quinta

NOTICIAS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�XII CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGlA

En Toluca, capital del Estado de México, tuvo lugar de los días 23 al 27 de octubre de 1961, el Décimosegundo Congreso de Sociología, convocado por la Asociación
Mexicana de Sociología, correspondiente a la Asociación Internacional de Sociología
de la UNESCO, el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional
Autónoma de México, así como el Gobierno y la Universidad del Estado de México.
Gran interés habría de despertar este evento que congregó a destacadas personalidades en el campo de la sociología, no solamente de México sino de otros países,
además de haberse recibido más de ciento cincuenta ponencias. El tema central de
estudio, investigación y discusión en el Congreso fue Sociolog!a del Trabajo -y del Ocio,
que en su Teoria General, comprendió: l. Definición, contenido, fines y métodos de
la Sociología del Trabajo.-2. El Trabajo como Fenómeno Social. Su origen y evolución a través de los tiempos. Diversas clases de ocio. Su influencia social. Relaciones entre la Sociología del Trabajo, el Derecho del Trabajo y la Política Laboral
Pública y Privada.-5. Relaciones entre la Sociología del Trabajo, la Sociología del
Derecho y la Sociología Política.--6. Relaciones entre la Estadística y la Sociología
del Trabajo. Técnicas Estadísticas y casuísticas en el diseño, realización e interpretación de las investigaciones sobre el trabajo y el ocio.-7. Macrosociología del Trabajo. Métodos y Técnicas Particulares.--8. El medio geográfico. Su influencia en la
organización del trabajo.
La Sección Segunda estudió la Morfología del Trabajo. La tercera versó sobre los
grupos laborales. La cuarta de las Interacciones del Trabajo. La quinta sobre Los
Problemas Sociales del Trabajo. La sexta de la Tipología del Trabajo. La séptima
de la Patología Social del Trabajo. Finalmente, la sección octava tocó el tema relativo a La Planificación Social del Trabajo y del Ocio.
Con la asistencia del eminente maestro universitario Dr. Gustavo Baz, Gobernador
Constitucional del Estado de México, del no menos errúnente sociólogo mexicano,
Dr. Lucio Mendieta y Núñez, en su carácter de Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología y de Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien en su esfuerzo y dedicación hacia el campo de
la sociología ha colocado a ésta en el destacada lugar que ya ocupa en nuestro país,
esfuerzo que también habría de verse brillantemente coronado con la realización de un
Congreso más, cuya importancia no puede escapar dentro del ámbito de la cultura
de México, y con la asistencia además, de también destacados maestros y sociólogos,
habría de tener lugar la solemne Inauguración del XVII Congreso Nacional de So-

699

�ciología en la Casa de Estudios, que dentro del panorama universitario de México
hace honor al lema que ostenta su escudo: Cultura, trabajo y libertad.
'
. Dada la amplitud del tema que habría de servir como objetivo principal de estudio en este Congreso, pródiga fue la recepción de ponencias que hubieron de tratar
lo~ #múltiples ~spectos d_e . dicha temática, empezando por el propio Dr. Mendieta y
N~n~z cuyo discurso original nos ha sido brindado para las páginas de Humanitas;
as1ID1smo, dentro de los diferentes eventos, sesiones y conferencias, habría de destacarse la palabra erudita, serena y clara del eminente sociólogo y filósofo mexicano del
Derecho, D~. Luis Recaséns Siches, quien en su brillante conferencia expuso Las
Transformaciones Modernas del Capital y sus Efectos sobre el Trabajo.
Considerando el aspecto humanista, son dignas de mencionarse considerando también lo relativo a la parte industrial, las siguientes Ponencias: '
l. AL?oRT~, José Ignacio : El Trabajo como Experiencia Humana.-2. BUENO, Miguel: Directrices Generales de la Sociología del Trabajo.-3. FLORIS MARGADANT, Guillermo: El Problema del Ocio en el Siglo XX.-4. KNox, John B.: Las Bases Sociales
de la lnd~strializaci6n.-5. MALDONADO DENts, Manuel: El Intelectual y el Ocio
en la Sociedad Contemporánea.-6. MENDIETA Y NÚÑEz, Lucio : Disertaci6n sobre
la Sociologí~ _del. Trabajo.-? . ORTEGA MATA, Rodolfo: La Planificaci6n del Trabajo
en la Electnf1cac16n de los Países Americanos poco desarrollados.-8. RoDRÍGUEZ SALA
Ma. Luis~: Lo~ Accidentes de Trabajo en México.-9. URmE VILLEGAS, Osear: Algu~
nas Cons1derac1ones sobre el Significado Humano del Trabajo y del Ocio.-10. WEts,
R. y RtESMAN, D.: Problemas de Utilizaci6n en el Futuro de las Horas Libres.
El Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León atendiendo
a la invitación del Dr. Mendieta y Núñez, designó al Lic. Alberto García' Gómez que
en su carácter de Jefe de la Sección de Ciencias Sociales, asistió como Del~gado
a este Congreso, mismo que pudo observar el interés que despertó no solamente en
el campo especializado de la Sociología, sino en el de otras rama: de la cultura de
dicho evento.
Participaron como Delegados e invitados al XII Congreso de Sociología: Alma
':1'1érica Ag~lar, de la Univ~rsidad de El Salvador; Dr. Leopoldo Aguilar García (Invitad~ especi~l~; lng: Francisco José Alvarez Lezama, Vicepresidente del Colegio de
In_gemer~s C1v1l~s; Lic. Femando Anaya Monroy, Procuraduría General de la República; Lic. Gabnel Anaya Valdepeña, Ponente; Lic. José Avila Andrade Universidad
d_e T~aulipas; L_ic. José Barradas Vañadares, Secretaría del Trabajo y 'Previsión Social; Cesar Benavides, Observador del Instituto Indigenista Interamericano· Lic. Genaro Borrego, Asociación Mexicana de Sociología; Beatriz Buenfil Escuel~ Nacional
de Ciencias Políticas y Sociales; Consuelo Cárdenas de Boijoseneu~eaun Universidad
Fe~enina de 'México; Lic. Maclovio Castorena Bringas, Instituto de Investigaciones
Sociales del Estado de México; José Castillo Farreras, Sociedad Folklórica de México; profesor Carlos Antonio Castro Guevara, Gobierno del Estado y Universidad Veracr~ana; Daisy Castro Hidalgo (Invitada especial del Estado de México); Homero
Cav1edes, Observador del Instituto Interamericano; Roberto de la Cerda Silva Instituto de Investigaciones Sociale~ de la UNAM; Lic. Agustín Cué Cánovas E~cuela
Normal Superior; lng. Gilberto Fabila Montes de Oca, Director de Agri~ultura y
Ganadería del Estado de México; Lic. Vicente Femández Bravo· Asociación Mexicana
de Sociología; Guillermo Floris Margadnt, Facultad de Derech~ de la UNAM; Sra.
Adela Formoso de Obregón Santacilia, Universidad Femenina de México; Alvaro Gay-

700

tán, Observador del Instituto Indigenista Interamericano; Lic. Fausto Galván Campos, Universidad de Morelos; Lic. Francisco Gallástegui, Banco de Comercio, S. A.;
Adrián García Cortés ( Invitado especial ) ; Lic. Jesús García Luna, Instituto de Investigaciones Sociales del Estado de México; Lic. Roberto García Moreno, Instituto
de Investigaciones Sociales del Estado de México; Luci García O'Meany, Universidad
de El Salvador; Lic. Ignacio García Téllez (Invitado); Lic. Antonio García Valencia,
Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Lic. Rubén Gómez Esqueda, Secretaría de
Marina; Lic. Cipriano Gómez Lara, Universidad de Sonora; Natalia González Arciniega (Ponente); Dr. Francisco González Díaz Lombardo, Secretaría del Trabajo y
Previsión Social; Lic. Jesús Grajales Lepe, Academia Mexicana de Derecho del Trabajo y de la Previsión Social; Carlos Guerra, lnst. de Investigaciones Sociales del
Estado de México; Dr. Aníbal Ismondez Cairo, Universidad Mayor de San Marcos,
Lima, Perú; Dr. John Ballenger Knox, Universidad de Tennesee, Estados Unidos de
Norteamérica; Dr. Robert S. Weiss, Universidad Brandeis, Massachusetts, Estados Unidos de Norteamérica; Lic. Gonzalo Lira Parragás, Instituto Politécnico Nacional; Aída
Luna, Universidad de El Salvador; Dr. Manuel Deniz Maldonado, Universidad de
Puerto Rico; Lic. Constantino Maldonado, Departamento del Distrito Federal; · Dr.
Pedro Daniel Martínez, Secretaría de Salubridad y Asistencia; Jorge Martínez Ríos,
Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; Lic. Jesús Mejía Viadera, Universidad de San Luis Potosi; Angeles Mendieta de Alatorre (Invitada); Dr. Lucio
Mendieta y Núñez, Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; Ma. del Carmen Merino, Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Luis Miranda Cardoso, Instituto de Investigaciones Sociales
del Estado de México; Lic. Darío Miranda Román, Universidad de Guerrero; Prof.
Gabriel Moedano, Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; Lic. Alfonso
Cruz Patiño, Gobierno del Estado de Oaxaca; Lic. José A. Pino Cámara, Instituto de
Ciencias, Zacatecas, Zac.; Lic. Demetrio A. Porras, Corte Suprema de Justicia, Panamá, Panamá; Dr. Luis Recaséns Siches, Centro de Estudios Filosóficos de la UNAM;
Dr. Manuel Rodríguez Macías, Oficina Internacional del Trabajo; Lic. Claudina
Romero Pérez, Universidad de Chihuahua; Dr. Jean Sirol, Embajada de Francia; Lic.
Rafael Soto Gil, Universidad de Baja California, así como otras personas que dieron
realce al Congreso.
ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

SEYMOUR MENT0N: Historia crítica. de
la novela guatemalteca, Editorial Universitaria, No. 34. Guatemala, 1960, 332
págs.
19 grabados.

+

LENTAMENTE y con un sentido crítico
bastante afortunado se ha comenzado a
estudiar sistemáticamente la literatura
Centroamericana, considerada en las historias de la literatura hispanoamerica-

na más conocidas como una especie de
literatura menor, a pesar de la exhuberancia tropical con que han florecido ininterrumpidamente en tierras centroamericanas poetas, ensayistas y un relativo
número de novelistas y cuentistas. Emprender la tarea de poner orden en ese
caos es algo ya de por sí mµy arriesgado por la carencia de repertorios bibliográficos básicos y también por la gran

701

�cantidad de supuestos autores que habría que dejar de lado y eliminar, con ·
estricto sentido crítico y depurador.
Nos encontramos hoy ante una obra
de investigación que viene a llenar uno
de esos vacíos en la literatura centroamericana. El Dr. Seyrnour Menton, profesor de Literatura Hispanoamericana en
el Departamento de Lenguas Romances
de la Universidad de Kansas, en Lawrence, ha dedicado muchos años al estudio de la literatura mexicana y centroamericana de tal forma que hoy puede ser considerado como un especialista
en este campo. Al iniciar esta Historia
crítica de la novela guatemalteca dispuso de elementos y documentación de
primera mano y, lo que es más importante, del contacto directo con la realidad guatemalteca a través de prolongadas estancias en ese país centroamericano. Por otra parte, el Dr. Menton
maneja admirablemente el método comparativo, especialmente en el dominio de
la novela; remito a los lectores a sus
estudios publicados en la Revista Armas
y Letras, de la Universidad de Nuevo
León y en este mismo anuario Humanitas; próximamente aparecerá su libro
La vida y las obras de Federico Gamboa, estudio maestro en lo que se refiere a la literatura comparada.
La Historia crítica de la novela guatemalteca es, ante todo, una definición
de límites y una depuración de nombres y de obras. "El empleo de la palabra 'crítica' -afirma su autor- en
el título de este estudio impone y quita ciertas obligaciones. . . Pienso tratar
solamente las obras que considero significativas haciendo poco caso de las curiosidades bibliográficas. Tampoco es mi
intención incluir muchos datos biográficos de los autores por no quitarle interés y continuidad al aspecto históricocrítico. A algunos puede parecerles que
incluyo demasiados detalles del argumento de una novela. Es que para la

702

mayor parte de los lectores de este estudio, muchas de las novelas son totalmente desconocidas y sería inútil tratar de analizarlas sin antes describirlas"
(p. 5).
Seymour Menton ha comprendido en
su estudio los siguientes aspectos y novelistas guatemaltecos: l. Elementos novelescos en las obras de Antonio José de
Irisarri; II. José Milla, padre de la novela guatemalteca; 111. La novela a fines del siglo XIX: Borradores románticos, realistas y na tura listas; IV. Los modernistas: Horizontes ensanchados; V.
La novela criolla: Carlos Wyld Ospina
y Flavio Herrera; VI. Miguel Angel Asturias: Realidad y fantasía; VII. Mario
Monteforte Toledo y el arte de novelar
y VIII. La novela guatemalteca entre
1930 y 1958: se completa el cuadro. Siguen unas interesantes conclusiones y
una abundante y selecta bibliografía.
Frente al juicio superficial y apasionado emitido sobre este estudio por Emilio Abreu Gómez, sostenernos que este
libro es fundamental para el conocimiento de la novela guatemalteca por su precisión en lo que a datos se refiere, por
su elección de los autores fundamentales
y por su buen sentido crítico en el análisis de las obras. Posiblemente el juicio de Abreu Gómez se deba a que su
nombre no queda bien parado en una
cita que el Dr. Menton hace tornándola
de La volanda, novela de Arqueles Vela
( cfr. pp. 305-306). Pero esto es anécdota y no nos interesa el chismorreo en
cuestiones literarias.
Posiblemente los capítulos mejor logrados de toda la obra son los que se
refieren a Miguel Angel Asturias y a
Mario Monteforte Toledo, ambos destacados exponentes de la novela guatemalteca actual. Estamos de acuerdo con
el Dr. Menton al afirmar que la mejor
novela de Miguel Angel Asturias es
El Señor Presidente y de nuestra cuenta añadimos que sus obras novelísticas

posteriores señalan un notable descenso
en su arquitectura mientras el lenguaje
va volviéndose cada vez más artificial y
elaborado, tal corno lo señala el autor:
"El gran valor de Asturias, corno novelista, se deriva en parte de su ingeniosidad estilística, pero depende mucho
más de su gran talento para captar el
espíritu fundamental de algunas fases
_primordiales de la nación guatemalteca:
el terror de la dictadura, la fantasía del
mundo indígena y la voluntad despiadada de los explotadores norteamericanos" (p. 241). Aunque bien hubiera podido añadir que Miguel Angel Asturias
ha despreciado en gran parte ese talento natural para novelar quedándose muchas veces en el puro artificio verbal.
Otro es el caso de Mario Monteforte Toledo quien gradualmente ha ido
superándose en su arte de novelar pa.sando por las cuatro fases que en su
obra señala el Dr. Menton: el criollis.mo, el nacionalismo, el estudio psicológico revestido de experimentación estilística y el estudio filosófico de tendencias
universales (p. 243). Desgraciadamente,
por razones extraliterarias y que nada
tienen que ver con su producción artís·tica, Mario Monteforte ha sido preferido sistemáticamente y la aparición
&lt;le sus obras ha desatado flujos de pasiones en los que no se discutían precisamente sus méritos o deméritos literaIios. Sin embargo creernos que en Mario
Monteforte Toledo, Guatemala tiene hoy
·a su novelista más importante.
En resumen, consideramos a la Historia crítica de la novela guatemalteca
una obra importante, necesaria y que
puede ser el punto de partida para otros
-estudios del mismo tipo tan necesarios
:para toda la literatura centroamericana.
JUAN ANTONIO AVALA

VossLER: Formas poéticas de los
pueblos románicos, Editorial Losada, S.
A., Buenos Aires, 1960 (Traducción de
José María Coco Ferraris), 361 págs.
KARL

LARGO TIEMPO esperada esta obra fundamental del maestro Vossler, por fin
está a disposición de los lectores de habla española en una magnífica traducción
que, desgraciadamente, ha sido destrozada por una pésima edición plagada de
erratas y lamentables equivocaciones, hecho insólito dentro de la excelente tradición tipográfica de la Editorial Losada, S. A. Como otros buenos textos
de crítica ha sido incorporada a la Colección Estudios Literarios.
Esta obra está basada en un manuscrito dejado por Karl Vossler que resume el curso que dio en la Universidad
de Munich en los años de 1925, 1932
y 1937. Inicialmente parece que no fue
concebida por su autor, tal como hoy
la conocemos sino que el plan original
sufrió una serie de variaciones, debidas a
ajustes, nuevas investigaciones y materiales interpretados con una nueva metodología. Según afirma Andres Bauer, que
fue quien ordenó el manuscrito para su
edición, Vossler "volvió una u otra vez a
él, para modificarlo o ampliarlo de acuerdo con sus últimas opiniones o con el
adelanto de los estudios sobre la materia,
y en estas páginas sueltas, cuya enumeración varió a menudo para admitir nuevos agregados, nos es dado seguir la
evolución de su texto a lo largo de treinta
y cinco años" (p. 7) . Sin temor a exagerar, creemos que esta obra resume y
culmina la labor de romanista que desarrolló Vossler en toda su vida académica: admirable síntesis de sus investigaciones en la literatura italiana, francesa y española que hoy se universaljza
en su mismo título: Pueblos Románicos,
como unidad de cultura operante y viva.
Consideramos que uno de los aspectos
fundamentales de esta obra son las acla-

703

�raciones preliminares sobre el verso y la
forma poética y las referencias lingüísticas al latín vulgar y a la diferenciación
métrica y demás elementos rítmicos nacidos como consecuencia de la evolución
lingüística y que debe ser la base para
la total comprensión del fenómeno poético en las lenguas romanas. Deslumbrados quizá, durante mucho tiempo, por
la perfección formal de la herencia clásica, descuidaron los estudiosos su atención hacia las formas literarias del latín
vulgar que son, en definitiva, el núcleo
alrededor del cual se forman, en la tradición popular, las de las lenguas románicas. De aquí su precisión al tratar
de hacer una aclaración fundamental sobre la forma poética. La solución, en su
misma sencillez, puede parecer obvia,
aunque encierre toda una teoría, punto
de partida del Vossler revolucionario de
los métodos del análisis estilístico. "¿ Cómo se logra determinar el concepto de
forma poética? Creo que mediante el
concepto de lenguaje ... Formas poéticas
de las lenguas romances, es decir, mediante una paráfrasis formal: la actividad de la fantasía humana tal como se
expresa y pone de manifiesto en las lenguas románicas y sin preocuparnos de que
sea en verso o en prosa .. . " (p. 15).
"La única forma primitiva a la que concederemos todo su valor, es el lenguaje
humano" (p. 17). Este es punto de partida esencial para comprender la formación y evolución de las formas poéticas desde el punto de vista lingüístico
vossleriano que se impuso definitivamente
en los estudios literarios desde la aparición de sus primeras obras.
El problema de la capacidad poética
del latín vulgar se aborda con un criterio comparatista y estilístico que resuelve muchos problemas de tipo históricocultural planteados principalmente durante la alta Edad Media y la etapa del
Humanismo. El error predominante durante mucho tiempo fue que se quería

imponer como criterio formal de la poesía el latín clásico de los modelos y no
las formas poéticas populares que evolucionaron paulatinamente durante siglos;
cuando la conciencia poética de los pueblos románicos realizó plenamente la capacidad poética de las mal llamadas lenguas vulgares no hubo ya base alguna
para la discusión. "Ante los ojos de aquellos pueblos se presenta más inmediato el
ejemplo del latín, un ejemplo más cercano e imperioso. Si a Dante le hubieran inquietado tanto las reglas y la gramática como lo deja traslucir en su
De vulgari eloquentia, en tal caso habría escrito la Divina Comedia en latín;
tampoco Petrarca habría escrito en italiano sus sonetos de amor, o Bocaccio
el Decamerón. Por último, mucho antes
de que se alzaran tales voces contra su
Volgare, los pueblos románicos ya habían compuesto poesías en sus irregulares lenguas vernáculas, semi-vernáculas
y dialectos, y todavía hoy florece entre
ellos, a despecho de todas las academias, la poesía dialectal" (p. 22). Conectado con todo lo anterior está el
estudio detallado que Vossler dedica al
"Principio del verso latino y del romance" (pp. 26-41) y "La rima" (pp. 4152), aspectos fundamentales sobre los
que se tiene que estructurar toda una
serie completa de formas poéticas propias de los pueblos románicos.
El núcleo del estudio formal sigue de
cerca la clásica división de la materia
literaria en los géneros tradicionales, previa determinación de las "Formas híbridas de prosa y poesía" (pp. 53-94),
entre las que se encuentran el refrán, el
aforismo, la fábula y la alegoría, primicias de la expresión literaria románica. Consideramos de alto y original valor el dedicado a Boecio como poeta alegórico en su De Consolatione Philosophiae a quien Vossler califica de "primer poema alegórico de la Cristiandad,
el De Consolatione Philosophim de Ani-

cio Manlio Severiano Boecio" quien "no
es quizá un genuino gran poeta, pero sí
un genuino grande hombre ... " en él
se admira más -como suele ocurrir con
Schiller- al grande hombre y al destacado educador que al gran poeta o
pensador o artista. Lo que expresa en
la Consolatio es "una voluntad, una convicción, y al servicio del impulso ético
se subordinan tanto la prosa como la poesía" (p. 78).
Las "Formas poéticas de los trovadores" encierran un estudio exhaustivo
de un período de extraordinaria trascendencia en la formación de la tradición
poética románica; muchos de los aspectos que aún permanecían oscuros se aclaran meridianamente, tales como las referencias y precisiones sobre el primer
trovador Guillermo de Poitiers, las relaciones de la melodía con la lírica trovadoresca, el serventesio, la cobla esparza,
las formas dialogadas de los trovadores
que interfieren con el desarrollo del teatro. La relación entre la poesía popular
y culta no podía ser soslayada en una
etapa tan importante en que aparecen
los primeros conflictos. La importancia
que Vossler concede al sentimiento poético popular en todas las mutaciones
puede medirse por sus mismas palabras:
"Hay un tono anímico popular, una última simplicidad, como hay un tono anímico de arte, un íntimo impulso a la
espiritualización, tal como precisamente
lo poseyeron los trovadores. Y no debemos confundir la simplicidad con chatura, en el arte levantado con falsedad o
artificio. Nos condenamos a interpretar
en forma equivocada la vida histórica de
las formas artísticas, si tomamos lo 'popular' y lo 'artístico' como conceptos de
valor, o si establecemos una rígida separación entre el arte popular y el arte
literario" (pp. 151-152).
Intimamente relacionadas con la poesía trovadoresca y todas las formas poéticas cortesanas están "El canto y la dan-

za". Balada o danza provenzal, el ronde!,
la glosa, dramas danzados (baladas dramáticas), son formas literarias que también se originan en este cruce de tendencia literaria y popular dominante en
la época de consolidación de las literaturas románicas nacionales (pp. 158171).
Otra de las formas importantes en las
literaturas de los pueblos románicos es
el drama y todos los aspectos socio-religiosos implicados en él. Estudia Vossler
"El drama religioso medieval" en cuanto género literario y en sus orígenes como
parte de la liturgia cristiana, los factores
que secularizaron determinadas zonas de
las representaciones religiosas y su contenido teológico. Importante es, a nuestro juicio, la valoración que hace Vossler
del origen del drama y el deslinde del
universo del campo religioso: "Volvamos
a recordarlo una y otra vez: el teatro
comienza en el momento en que cesa el
culto. El culto apunta a Dios, y el teatro se dirige a los hombres. Tampoco
puede decirse que el teatro como forn1a
artística tenga origen religioso: como forma artística tiene que reconocer un origen estético. Es tan absurdo derivar el
arte de la religión como deducir la religión del arte. Tanto la una como el otro
son formas prototípicas del espíritu humano: mientras que la una tiende a la
certidumbre metafísica, a la fe, el otro
se concentra sobre la belleza de la expresión y su manifestación. El culto, la religión, la Iglesia puede brindar la ocasión
para el desarrollo dramático, pero no son
'el origen' del drama" (p. 252). A continuación Vossler estudia detalladamente
el drama en Francia, Italia y España con
todas las variantes formales que toma en
cada uno de estos países. Muy importante
es su estudio sobre "El auto sacramental" ( pp. 283-291), tema ampliamente
dominado, como todo el siglo de oro, por
Vossler.
Finaliza el libro con un capítulo de-

705
704
H45

�dicado a estudiar el tercer género literario y sus valores formales: "La novela
y la épica", en el que sigue los lineamientos y la metodología de los capítulos
anteriores, es decir, estudio teórico del
género y su expresión, para luego entrar
en el estudio detallado de las manifestaciones más importantes, como los poemas épicos, la "novella", Boccaccio y
R.abelais, la novela heroica, "Don Quijote" y la novela picaresca, estudios que
finalizan con esta importante precisión:
"Para ceñir este bosquejo acerca de la
novela, quiero recordar una vez más
que la novela, como poesía, se presenta
siempre y sobre todo en tensión y oposición frente a la novela como entretenimiento" (p. 337).
JUAN ANTONIO AVALA

GEORGES BuRDEAU:
La Democracia
-Ensayo Sintético-, Ediciones Ariel,
1960.

es una inquietud contemporanea en la que participan la mayor parte de los pueblos y de los hombres. Ya no se trata, tan sólo, de una forma de gobierno; sino de una filosofía
política, de un modo de vivir y, para algunos extremistas, de una religión. De
la palabra se han servido "tirios y troyanos", hasta saturarla de equivocidad.
El profesor Georges Burdeau, catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de París, ha publicado
un ensayo sintético intitulado La Democracia que disipa no pocos errores
y ofrece un considerable número de precisiones. El profesor Manuel Jiménez de
Parga, catedrático de Derecho Político
de Barcelona, ha prologado la limpia
traducción española publicada por Ediciones Ariel ( Caracas-Barcelona, 1960).
Veamos cómo ilumina, Georges Burdeau,
las distintas vertientes de la realidad democrática.
LA DEMOCRACIA

706

El libro está dividido en una introducción, nueve capítulos y una conclusión. He aquí los temas abordados: l.Las interpretaciones de la libertad. 11.
-El pueblo de la democracia. 111.-El
poder del pueblo. IV.-De la democracia política a la democracia social. V.La socialización de la democracia y las
transformaciones de las condiciones de
la vida política. VI.-La democracia pluralista. VIL-La democracia marxista.
VIII.-Las técnicas gubernamentales: el
poder abierto. IX.-EI poder cerrado.
Nos advierte el autor, en el Prefacio
para la edición española, que su libro
es un ensayo de explicación que no contiene juicios de valor. Yo me permito
poner en tela de duda esta aseveración.
El lector podrá juzgar por sí mismo,
cuando haya concluído la lectura de esta
reseña.
La idea democrática se estructuró
partiendo de un concepto metafísico de
la naturaleza humana hecha para la
libertad. Pero a la idea democrática fundada sobre el valor del hombre, es preciso añadir la democracia como técnica
gubernamental. La democracia no se hace, exclusivamente, con los artículos de
una constitución ni es sólo un objeto
de análisis científico. Trátase de un estilo de vida colectivo, de una manera de
vivir en común y de una posibilidad de
responder a la vocación humana. "Con
la prueba de la vida, ha perdido la serenidad de rasgos con que la ennoblecían
los filósofos del siglo XVIII cuando no
era más que una estatua en un templo
desierto. Ahora reviste -apunta Burdeau- la faz atormentada de los hombres vivientes. Si a veces el parecido
nos repele, ¿no es acaso a nosotros mismos a quienes hay que incriminar?"
(p. 22).
La democracia, al fundarse sobre la
adhesión de los que le están sometidos,
trata de hacer compatible la autoridad
con la libertad. Pero, ¿ qué vamos a en-

tender por libertad? "Una primera concepción de la libertad la considera como equivalente a autonomía. Esta libertad-autonomía se traduce por la ausencia de coacción, por el sentimiento
de una independencia física y espiritual".
Es la libertad como disponibilidad. "Ahora bien, corno esta autonomía es frágil,
los hombres, desde que reflexionan sobre su condición política, han pensado
en garantizarla, si no contra todos los
riesgos que la amenazan, al menos contra
los que nacen de la existencia misma de
u,na autoridad política. Así nació otra
concepción de la libertad que puede llamar su libertad-participación y que consiste en asociar a los gobernados al ejercicio del poder para impedirle que imponga medidas arbitrarias (pp. 24 y 25).
La verdad es que la libertad no es un
hecho preexistente que hay que proteger: es una facultad que hay que conquistar. Con esta nueva perspectiva, el
sentido de la democracia y el orden social mismo se pone en discusión. Ya no
se trata de la forma jurídica de un universo libre, sino de "el instrumento de
creación de un mundo que verá la liberación del hombre" (p. 28). El verdadero pueblo de la democracia no es una
entidad abstracta, como el imaginado por
la Revolución francesa, sino un pueblo
de hombres situados, aquí y ahora, que
no pueden agotar su razón de existir
más que en la creación de un universo
nuevo.
Del poder de la nación se ha pasado al
poder del pueblo real. "El pueblo" -decía Siéyés en 1789-, no puede tener
más que una voz, la de la legislación
nacional. Exprésase, en esta afirmación,
la hegemonía parlamentaria y la confusión entre la voluntad del pueblo y el
poder legal. Hoy en día los hombres
piensan que el poder tiene siempre, desde luego, sus orígenes en el pueblo, pero
permanece en él. De ahí que el país
permanezca al margen del aparato gu-

bernamental y que las instituciones oficiales busquen acomodarse a las turbulencias y las divisiones de la voluntad
popular. De la democracia gobernada se
ha pasado a la democracia gobernante.
La democracia gobernada era el régimen
fundado en el poder de la nación y no
puede separarse de una concepción liberal del papel del Estado. La democracia
gobernante, en cambio, es el régimen
dominado por la voluntad del pueblo
real y va unida a la interpretación social de la función del poder. Pero como
el pueblo real está dividido y es el hombre en el taller, en el campo, en el despacho o en la calle, hay una política
vacilante y poco coherente.
La democracia social reposa sobre los
derechos del hombre. Pero los derechos
son exigencias, consagraciones jurídicas
de necesidades. Se llaman derechos sociales porque son créditos del hombre situado -no del hombre abstracto- contra la sociedad. La democracia social no
es un regalo de la naturaleza, sino un
producto de la inteligencia y de la tenacidad de los hombres. Se busca liberar
a los individuos respecto a todas las formas de opresión. Preténdese, además, la
participación de la persona en el establecimiento de la regla y de las condiciones
de vida que aseguren a cada uno la seguridad y la comodidad adquiridas para
su dicha. Esto, claro está, dentro de una
"democracia por la prosperidad" tal como la imaginada por el Presidente Roosevelt, en 1941, para el mundo libre.
Igualdad de oportunidades, elevación del
nivel de vida, liberación de los trabajadores respecto a la inseguridad económica son, en suma, los principios de la
"american way of life" que oscila entre
la libre empresa y el control estatal. Hay
otra forma que sólo anhela una liberación por la fuerza: la concepción de la
liberación revolucionaria por la dictadura
del proletariado. La liberación del individuo sólo se realizará con la desapari-

707

�1

1

ción del Estado. Desaparición del instrumento de opresión de las clases dominantes que se logrará cuando, habiéndose
reabsorbido lo político en lo social, no
exista ya un mando en el sentido autoritario del término, sino una autogestión
de la sociedad sin clases. El profesor de
la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad de París se
limita a observar que el establecimiento
de un régimen semejante no puede obtenerse por procedimientos democráticos.
Me parece que esta objeción no les preocupará mucho a los marxistas.
En la democracia social de nuestros
días tiende a desaparecer toda separación entre lo político y lo social. Hay una
patente repulsa del individualismo. Los
partidos políticos, motores de la democracia, están sufriendo una profunda modificación. Es preciso hacer la vida más
clemente. Corresponde a la acción política la carga de embellecer el destino
colectivo. "En contrapartida a la aparición del derecho-exigencia, la democracia social ---0bserva Georges Burdeau- transforma el antiguo derecho-libertad en derecho-función" (p. 80). Los
partidos ideológicos de la democracia
social, a diferencia de los partidos de
opinión de la democracia liberal, hacen
valer exigencias imperativamente formuladas por las diferentes categorías sociales y no simples pareceres o tendencias.
Los partidos de masa ---&lt;lisciplinados y
homogéneos- no están hechos para que
cada uno encuentre en ellos una expresión de su opinión, sino para que todos
experimenten la comunidad de su destino temporal. Son partidos caracterizados por el dogmatismo espiritual y el
imperialismo político.
Aunque todas las democracias contemporáneas pertenecen a la categoría
de la democracia gobernante, no todas
ellas presentan los mismos caracteres. En
las "democracias marxistas" --que sería
más exacto calificar de monocracias po-

708

lares- el pueblo soberano es el de una
sociedad unificada, homogénea, de la
que han desaparecido clases e ideales
diversos. Las democracias occidentales,
en cambio, son democracias pluralistas
que respetan la variedad sociológica del
medio político y conceptúan, como un
valor eminentemente digno, la autonomía de cada persona humana. Lo propio
del pluralismo es negarse a todas las mutilaciones sobre las que se edifica el totalitarismo, aun con el riesgo de agarrotar
la actividad política.
Las "democracias marxistas" no son
Estados de Derecho. "En la U.R.S.S.,
-por ejemplo--, lo esencial no es el
Derecho, es el régimen soviético con la
doctrina marxista leninista que le sirve
de base y con el objetivo que persigue
de una sociedad sin clases". No puede
haber más que un partido, el comunista,
porque la pluralidad de partidos volvería
a poner en riesgo la liberación de los
trabajadores. "Igual que las grandes fábricas, que antes de fabricar el producto, construyen la máquina que construirá los instrumentos, la democracia marxista se dedicará a crear al hombre que
necesita para edificar el socialismo" ( p.
11O) . El partido controla la ideología del
régimen y monopoliza la expresión de
los deseos del pueblo.
Si nos a tuviésemos tan sólo a los mecanismos constitucionales, y no a las diferencias filosóficas que superan la democracia pluralista de la democracia
marxista, las instituciones políticas de
la U.R.S.S. resultarían muy parecidas
a las de los Estados Unidos en cuanto
a la organización federal, y a las de
Inglaterra en cuanto al sistema gubernamental.
El régimen del poder abierto trata de
conciliar la soberanía del pueblo con el
respeto a las libertades individuales, valiéndose de tres grandes mecanismos: la
expresión de ia voluntad popular, la oposición, el ejercicio de la función guber-

namental. "La democracia del poder
abierto es aquella en que la voluntad
popular, que dicta sus imperativos a los
gobernantes, es aceptada en su complejidad real. Hay en ella ---0bserva el
profesor Burdeau- el pro y el contra y
se considera a ambos igualmente válidos. Sin duda el pro triunfará por el
número de votos, pero el contra habrá
sido invitado a hacerse oír. Más aún.
No se le cierra definitivamente el poder, puesto que le queda la esperanza
de ganar la opinión. E incluso si el contra no ha podido beneficiarse de un
cambio de deseos populares que le permitiera convertirse en mayoritario, tiene el derecho de esperar que concesiones o compromisos tengan en cuenta sus
exigencias. En resumen, con el poder
abierto nunca se decide la partida porque los dados no cesan nunca de rodar"
(pp. 120-121). El régimen de poder
abierto implica elecciones libres y pluralidad de partidos. La tolerancia política
se exterioriza en los derechos de la oposición. El poder está para quien lo conquiste legítimamente.
El régimen del poder cerrado descansa en una inspiración y en un programa
cuyos planes preestablecidos escapan a
toda revisión. Un partido único domina
todos los órganos gubernamentales. El
poder cerrado se convierte en un poder
secreto. La legalidad está fundada exclusivamente -al margen de todo Derecho Natural- en la autoridad que el
Estado da al contenido de la norma.
Georges Burdeau termina su ágil y
penetrante estudio intitulado "La Democracia -Ensayo Sintético--" con
unas conclusiones que nos permitimos resumir, en gracia a la brevedad: La democracia no es una noción cuyo contenido sea inmutable. Su faz se la debe al
sueño de los hombres. Sin duda ciertos
rasgos son permanentes, pero su misma
trascendencia los condena a que su sentido dependa de las contingencias. El

uso mismo de las instituciones democráticas provoca la inestabilidad de la noción de democracia. En el punto de partida hay la afirmación de la libertad
humana que opone a los gobernantes la
resistencia de los gobernados. No se discute ciertamente la necesidad del mando, pero se quiere comprobar la substancia de las órdenes. La democracia
contemporánea, dando el poder a las
masas desfavorecidas, lo convierte necesariamente en el agente creador de
una sociedad nueva. La técnica política
es una técnica liberadora. Trátase de
una técnica de la utilización del poder.
Pero es preciso que el hombre sepa conservarse libre, no ya frente a las amenazas exteriores, sino frente a sí mismo.
Mérito innegable del profesor Georges Burdeau es el haber profundizado en
el complejo funcionamiento real de las
instituciones y poderes públicos, sin quedarse en la superficialidad de un estudio formal de los mecanismos constitucionales. Amante de las ideas "claras y
distintas", Burdeau cordina en un sistema coherente de conceptos lo que en
muchos otros autores aparece en el desorden de las pasiones partidistas o de
los intereses sectarios. Su contribución a
la politicología contemporánea -aunque
no se mantenga, afortunadamente, en el
puro terreno explicativo aclara no pocos
equívocos y suministra criterios para
emitir juicios de valor.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

JosÉ ORTEGA Y GAS SET: Meditaciones
de Europa, Revista de Occidente, Madrid, 1960.
LAS NACIONES OCCIDENTALES que han
aprendido de Europa, tienen ahora que
servir e influir en Europa, porque Europa apunta a un nuevo cataclismo. Progreso técnico, capacidad intelectiva, anhelo de libertad son, ¡ qué duda cabe!,

709

�legados europeos. Pero acontece que Europa ha mostrado, hasta la saciedad, su
incapacidad de vivir en paz. Hoy en día
no puede ostentarse, en consecuencia, como maestra de la paz.
Nunca he podido compartir la idea
orteguiana de Europa, como tierra elegida, porque creo que la historia desigual,
de ese trazo de planeta, no autoriza a
formular un mesianismo europeo. Examinemos, en sus líneas directrices, la
teoría de José Ortega y Gasset, esbozada en aquella conferencia que prortunció en Berlín ( septiembre de 1949),
bajo el título: "De Europa meditatio
quaedam", recogida hoy en el volumen
"Meditación de Europa", de sus obras
inéditas, publicado por la Revista de
Occidente en Madrid (1960). El enjambre de pueblos europeos que partió
a volar sobre la historia desde las ruinas
del mundo antiguo se ha caracterizado
siempre -apunta el Meditador del Escorial- por una forma dual de vida. El
vivir de cada pueblo europeo es un convivir con el resto de los pueblos europeos. Ortega -dicho sea entre paréntesi.._ no parece advertir la insuficiencia
de este europeísmo insular. Desde el siglo XI (Otón 111) tienen conciencia de
moverse y actuar en un espacio o ámbito común. "Peleaban dentro del vientre de Europa, como los gemelos Eteocles y Polínice en el seno materno" ( p.
33). Y es que "Europa como sociedad
existe con anterioridad a la existencia
de las naciones europeas" ( p. 35). Más
exacto hubiera sido Ortega si hubiese
dicho "Cristiandad" en vez de "Europa". Dentro de la amplia sociedad europea, como ámbito social preexistente, se
han ido formando poco a poco, como
núcleos más densos de socialización, las
naciones de Occidente. "La historia de
Europa, señores, que es la historia de la
germinación, desarrollo y plenitud de
las naciones occidentales, no se puede
entender si no se parte de este hecho

radical: que el hombre europeo ha vivido siempre, a la vez, en dos espacios
históricos, en dos sociedades, una menos densa, pero más amplia, Europa;
otra más densa, pero krritorialmente
más reducida, el área de cada nación o
de las angostas comarcas y regiones que
precedieron, como formas peculiares de
sociedad, a las actuales grandes naciones" (p. 36). En este sentido, cabe
decir que la unidad europea no es tanto
un mero programa político para el inmediato porvenir, cuanto un principio
metódico para entender el pasado de
Occidente. La historia de Europa se explicaría por un ritmo en el predominio
que una de esas dos dimensiones -la
europea y la nacional- logra sobre la
otra. Ha habido siglos -siglo de Carlomagno, siglo XVIII- en que lo europeo predomina sobre las peculiaridades nacionales. Frente a esas épocas encontramos otros siglos -siglo XVII, siglo XIX- en que sobresalen los particularismos nacionales sobre el fondo común europeo.
Lo que llamamos "nación'' no aparece plenamente en el área histórica --con
España antes que con Francia-, hasta
fines del siglo XVI y comienzos del
XVII. Mientras la ciudad -la "polis"es un artefacto jurídico que la hacen
los individuos, la nación es empresa y
tradición que hace la historia. No se
trata, como lo quiere Mr. Toynbee, de
"un cock-tail de tribalismo y democracia", puesto que la realidad nacional es
de mucha mayor antigüedad que la invención de la democracia y no tiene nada especial que ver con el tribalismo.
El equilibrio curopl'o está montado sobre la convivencia de las naciones europeas. Para José Ortega y Gasset resulta
"incuestionable que todos los pueblos de
Occidente han vivido siempre sumergidos en un ámbito -Europa- donde
existió siempre una opinión pública europea. Y si ésta existía no podía me-

nos de existir también un poder público
europeo que sin cesar ha ejercitado su
presión sobre cada pueblo. En este sentido, que es el auténtico y riguroso, una
cierta forma de Estado europeo ha existido siempre y no hay pueblo que no
haya sentido su presión, a veces terrible. Sólo que ese Estado supernacional
o ultranacional ha tenido figuras muy
distintas de las que ha adoptado el Estado nacional" (p. 84). ¿ Cuáles son esas
figuras? Ortega se limita a decir que
se trata de algo puramente dinámico.
Dinamismo sin sostén y sin razón. Pero
no es éste el error fundamental en que
incurre Ortega. ¿ Cómo hablar de un
Estado europeo sin una autoridad efectiva, sin un pueblo de gobernados, un
bien público europeo, claramente delimitado, al cual sirva este supuesto Estado?
Del hecho de que exista una opinión pública europea no cabe deducir, sin más,
que existe un poder público europeo.
No cabe confundir el "balance of Power"
con la autoridad estatal.
Resulta difícil que las naciones se entiendan, porque "una nación es una
intimidad en sentido homólogo a como
lo es una persona" (p. 98). Aún así,
Ortega asegura: "Las naciones de Occidente son pueblos que flotan como ludiones dentro del único espacio social
que es Europa, "en él se mueven, viven
y son". Yo postulo una historia de Europa que nos contaría las vicisitudes
de ese espacio humano y nos haría ver
cómo su índice de socialización ha variado ... " (p. 98). La verdad es que
hoy no se puede sostener esta insularidad europeizante. Las naciones europeas ya no se mueven, viven y son únicamente en Europa, sino en el mundo
entero. El tamaño del mundo súbitamente se ha reducido y todos los pueblos son próximos. El propio Ortega
reconoce que Europa está hoy desocializada, esto es, que le faltan principios
de convivencia vigentes. Por de pron-

to, urge una nueva técnica de trato entre los pueblos europeos. Y esto supone, claro está, que los pueblos, que las
naciones existen. Hasta aquí, en sus
ideas-madres, la conferencia que don José Ortega y Gasset sustentó en la Universidad libre de Berlín el 7 de septiembre de 1949, bajo el rubro: "De
Europa meditatio quaedam". Más que
la teoría sobre Europa y su destino, de
escasa consistencia, nos interesan los agudos atisbos sobre el pueblo alemán, sobre la idea de pólis y de nación, sobre
nacionalismo e internacionalismo. Los
compiladores de los escritos orteguianos
han tenido el designio de incluir, en la
obra inédita Meditación de Europa,
Otros escritos afines que, en realidad de
verdad, no resultan muy afines. Fuera
del primer escrito: La sociedad europea,
los restantes escritos: Tocqueville y su
tiempo, Vistas sobre el hombre gótico,
Algunos temas del Weltverkehr no tienen, ni podrían tener, como cuestión
central, a la realidad de Europa.
Al recorrer los siglos de Historia europea, Ortega no parece advertir el principal peligro de Europa: su depravación moral, su materialismo pagano. Recordamos aquellas palabras de Guardini: . "Si Europa quiere seguir existiendo, si el mundo ha de seguir necesitando a Europa, ésta tiene que continuar
siendo aquella magnitud histórica determinada por la figura de Cristo; mejor
dicho, tiene que serlo con una seriedad
nueva, como lo exige su naturaleza. Si
pierde este elemento esencial, lo que de
ella puede quedar importará ya poco".
Porque lo verdaderamente importante no
es el continente -mero concepto geográfico- sino el conttnido valioso : realidad espiritual, moral y cultural. La
fuerza salvadora de Europa, prefigurada bajo el cielo azul de Grecia (Humanismo) y realizada espléndidamente en
el Cristianismo, aún puede cobrar vigencia, a condición de que las élites

710

711

�reaccionen ejemplarmente en un esfuerzo de voluntad y de organización. Pero
amar a Europa, a fuer de universales,
no es hacer del Viejo Continente -uropeísmo trasnochado- la tierra elegida.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, Ideario Filos6fico. Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de
Nuevo León, Monterrey ( 1961).
E N EL loEARIO FILOSÓFICO del Dr. Agustín Basave Fernández del Valle encontramos la siguiente expresión: "Es difícil, pero es grato, ser hombre entre
los hombres, guardando una piadosa fi.
delidad al misterio inagotable del ser".
Para nosotros, que hemos seguido de
cerca el itinerario filosófico de Basave
y hemos sentido su cálido y vibrante,
a veces trepidante trato y estilo y confesión personal, vemos en esa expresión
una clave de su filosofar, intrépido, pujante, un tanto convulsivo, pero siempre
en pos de lo sincero, de lo radical, de
lo auténtico, de lo humano. Aquí encontraríamos otra aplicación de lo que
Fichte asienta: el tipo de la filosofía
depende del tipo de la individualidad.
Creemos que el saldo favorable de rendimiento en orden a penetración de la
realidad y a empuje en el plano de los
jalones históricos de la filosofía está a
favor de los problemáticos e impulsivos,
de los visionarios, sobre los que careciendo de lo mismo, se atienen a un proceder minimizado de reglas, de erudición y de metodología paralizante.
Basave se enfrenta a los diversos temas de la filosofía: delinea una teoría
del conocimiento; expone una estética
"in nuce"; hace una filosofía de la ciencia; intenta una invención de valores, a
través del asco, exalta la esperanza sobre la angustia; ofrece una nueva prue•· ba de la existencia de Dios; considera

712

algunas filosofías actuales, en especial el
existencialismo; delinea una filosofía de
la cultura y de los pueblos latinoamericanos. Apoyándose en una base antroposófica, integralista, de plenitud, con
vías de trascendencia y con un afán de
salvación hacia el absoluto.

( pág. 18) . "La persona es el núcleo de
mi ser y el centro de las cosas que me
contornean". Toda ontología debiera
empezar en el seno de la persona". (pág.
22). "Somos culpables de cualquier acto aislado que atente a la tarea integral
de autoperfección". (pág. 25).

Basave, ¿ es simple y puramente escolástico? En la pág. 204 dice: No basta
una definición de la filosofía como la
tradicional: conocimiento científico de
las cosas por las primeras causas, en
cuanto éstas conciernen al orden de la
razón natural; se trata también -y acaso más- de un imprescindible menester existencial de ubicación y de autoposesión .. . Habría que agregar, no obstante, que al forjar una filosofía con autenticidad, esta filosofía exige, al filósofo, que la encarne. Para el filósofo regiomontano la filosofía está informada
por una experiencia vital. "Nuestro conocer está al servicio de nuestra existencia personal". (pág. 6). Y en ésta,
como en otras expresiones, encontraremos
una simpatía y una consonancia con
nuestra posición ya expuesta en tiempos
coetáneos o pretéritos. "Cada ente, transido de mundanidad, es un 'haz' de referencias y conexiones ontológicas dentro
de una 'estructura englobante' ".
"Si antes de la toma de conciencia
hay un ser en bruto y una distinción
absoluta entre sujeto y objeto es porque en la noche del no saber aún no
ha traído la luz el filosofar". "En el
principio y el fin no está la Nada sino
el Ser". (pág. 14). Hay expresiones que
nos saben a pcrsonismo: (La verdad) ...
no es bien mostrenco, sin asunto intimo,
descubrimiento histórico con una filiación personal. .. (pág. 16). "La apropiación de mi posibilidad fundamental,
el cabal cumplimiento de mi 'ethos' - hablo desde el punto de vista intramundano-, se me presenta como mi obra
humana, por excelencia; como la feliz
realización de mi proyecto preferido".

Hay en Basave un hambre de integridad, de plenitud, de trascendencia y de
salvación. Ahí culmina su itinerario.
"La realidad humana, es en su más íntima contextura, hambre de salvación".
(pág. 25 ) . La plenitud óntica del ser
humano está en Dios. "De ahí el teocentrismo de la persona". ( pág. 25).
"Las decisiones que nos favorezcan como hombres integrales y nos perfeccionen, serán morales". (pág. 30).
La nueva vía para probar la existencia de Dios es la siguiente: "mi afán de
plenitud subsistencia), que se me presenta coexistiendo orgánica y dialécticamente con mi desamparo ontológico,
con mi insuficiencia radical, en forma
parecida al contrapunto musical, implica la plenitud subsistente e infinita de
donde proviene, precisamente, mi concreto afán de plenitud que se da en el
tiempo. Si existe nuestro afán de plenitud subsistencia! -y esto es un hecho
evidente-- existió siempre una Plenitud
subsistente, porque si no hubiera existido, no se darían todos nuestros concretos afanes de vida y de más vida".
(pág. 34).
Adoptando y usando buena parte del
instrumental existencialista, Basave, sin
embargo, lo rechaza en las págs. 116 a
119. En el inciso 6 dice: Del lado ético, el "engagement" incondicionado de
la actitud existencialista degenera en un
vacuo aventurerismo. . . Y argumenta en
modo parecido a como lo hicimos en el
Congreso Interamericano de Filosofía en
México en 1951 : Pero no es menos cierto que la vida humana no puede reducirse a mero proyecto, porque los pro-

yectos se hacen sobre la base de ser ya
algo quien los formule ... (pág. 120).
Para Basave, el filosofar no es un flirteo ni un aventurerismo, sino una empresa consubstancial a la vida auténtica
humana, con todo su sabor, perspectivas
y acaeceres humanos; es también un saber de salvación. Son braceos vigorosos
del filósofo y del hombre Basave a través de la existencia, para lograr la plenitud dichosa y la salvación. Simpatía
y calor humano hemos experimentado en
nuestros encuentros con el amigo Basave en eventos filosóficos y en el diálogo amistoso.
EUSEBIO CASTRO

CARLOS PÉREZ-MALDONADO, Narraciones Hist6ricas Regiomontanas. Imp. El
Regidor, S. A., Monterrey, 1961, 160
págs.
A oos AÑOS de editada su obra: Narraciones Hist6ricas Regio montanas ( 1959) ,
el distinguido historiador don Carlos Pérez-Maldonado nos brinda un segundo
volumen con igual título.
Esta segunda serie de narraciones,
abarca desde los orígenes de Monterrey,
hasta sucesos del siglo actual. Dedica
los dos capítulos iniciales a cosas de la
colonia. El primero, a la familia del
fundador de Monterrey, figura poco estudiada hasta ahora; y el segundo a los
regocijos populares con que nuestra ciudad celebró la exaltación de Fernando
VI al trono de España.
Los tres relatos siguientes se refieren,
con amplitud y riqueza de datos, a la
etapa de la Independencia. Es el primero un macizo resumen del movimiento liberatorio en Nuevo León, desde las
primeras noticias hasta la consumación ;
el otro, nos quita al vivo, al atrabiliario
don Joaquín de Arredondo, que tantos
dolores de cabeza diera no sólo a los
vecinos, pero a los canónigos de la ca-

..

713

�tedral, por simples sutilezas; y en el tercero nos ofrece una crónica fiel de las
solemnidades habidas en Monterrey, con
motivo de la proclamación de Iturbide
De especial interés nos parece la relación sobre la Invasión Americana, por
sus valiosas referencias, muchas de ellas
, desconocidas. Y de positivo valor es
también el resumen completísimo de la
Intervención Francesa, salpicado con aspectos de la vida social reinera, que con
tanto acierto ha venido estudiando el
autor.
Pasa luego a los albores del siglo XX,
para ilustrarnos, con lujo de detalles, sobre los acontecimientos del 2 de abril
de 1903; y para darnos cuenta, en jugoso capítulo, de las jubilosas fiestas del
centenario de la Independencia; en cuyo
relato parece revivir el esplendor de la
sociedad regiomontana.
Viene, a continuación, un magnífico
panorama de los días vividos por Monterrey durante la Revolución. Es el más
extenso de los relatos de su libro ( 2 2
págs.), con mil incidentes de carácter
político y con toda la violencia de aquellos días decisivos para los destinos de
México, y que comprende desde el 20
de noviembre de 1910, hasta el movimiento escobarista.
Correspondiente a un personaje colonial, pero referente a un suceso contemporáneo, es el relato alusivo al Ilmo. Sr.
Verger, y en el cual hace el autor una
crónica completísima de las fiestas celebradas en Santagny, Mallorca, lugar de
nacimiento del prelado, a raíz del segundo centenario de su partida a América.
Con estilo agradable nos describe a
continuación otros interesantes aspectos
de la vida social del 'Monterrey finisecular, girando en torno al viejo centro
social "El Chalet", de la Quinta Calderón; y cierra el libro con una serie
de datos jugosísimos sobre los relojes públicos; los antiguos sistemas de protección contra incendios; los intentos de

erección de una estatua a Zaragoza allá
por el 68, y valiosas notas sobre la historia de la Catedral.
Como característica singular de todos los libros del autor, además de la
claridad y elegancia del estilo, ilustra en
esta ocasión sus relatos con 72 magníficos grabados de personajes y lugares
del Monterrey antiguo, que son, de suyo,
un valioso documento.
Esta nueva obra de Pérez-Maldonado,
viene a constituir, indudablemente, una
estimabilísima aportación a la historiografía nuevoleonesa.
ISRAEL CAVAZOS GARZA

COLLINGWOOD, R. C., Los principios del
Arte. Fondo de Cultura Económica, México, 1960.
LA EDICIÓN INGLESA de la Oxford Uni-

versity Press data de 1938. Ahora se
nos ofrece la traducción española de Horacio Flores Sánchez, en edición del Fondo de Cultura Económica.
Una traducción de Collingwood es
siempre interesante para los lectores que
conocen su Autobiografía, o su Idea de
la Historia, por ejemplo, obras en las
que se refleja vivamente la claridad de
espíritu, la precisión y la honestidad de
este pensador inglés muerto aproximadamente hace 20 años.
Los principios del arte nos ofrece las
investigaciones sobre estética realizadas
por Collingwood en los últimos años de
su vida. El libro está organizado en tres
grandes secciones, íntimamente enlazadas
entre sí, pues la primera prepara el terreno para la segunda y ésta para la
última. ¿ Qué es el arte?, es la pregunta con la que podría empezar todo libro
de estética, y con ella comienza Collingwood este libro. Pero aunque su tarea
es buscar la respuesta correcta, primeramente se ocupará de aclarar convenientemente la palabra "arte". Este proble-

ma es difícil y de necesaria aclaración,
puesto que sin el conocimiento exacto
de lo que esta palabra significa se podría llegar, como sucede a menudo, a
desviaciones que tuercen el camino y llevan a conclusiones falsas.
Todo el Libro Primero se ocupará,
pues, de distinguir lo que es falsamente
llamado arte y el arte propiamente dicho. Para esto realiza una aguda crítica
a la que él denomina la "teoría técnica
del arte", que sería la que, vigente en
nuestro tiempo, nos da una falsa idea
del arte. El pensamiento de Collingwood
consiste en remontarse al origen de la
palabra, y rastrear en el pensamiento
griego el significado que para este pensamiento tuvo la palabra "tecne". "Tecne" y "artesanía" serán sinónimos para
Collingwood, y resumirá en cinco o seis
elementos esenciales la naturaleza de la
artesanía, para concluir afirmando que
lo que es aplicable a esta última no es
aplicable al arte propiamente dicho.
La segunda parte del Libro Primero
entra ya en materia, estudiando el arte
propiamente dicho, primero como expresión y después como imaginación. Sería
muy largo precisar aquí todo el minucioso proceso que desarrolla Collingwood
en torno a lo que debe entenderse por
arte, en relación con la expresión y la
imaginación. Sin embargo, es pertinente hacer notar que hasta este momento
Collingwood no ofrece ninguna teoría,
pues se limita sólo a manejar los hechos
mismos, es decir, más que teoría, busca
la precisión exacta de las palabras y los
términos que comúnmente se aplican al
arte. Así, por ejemplo, se afirma que
"el artista expresa sus emociones"; lo
que hace Collingwood es tratar de saber qué es lo que la gente quiere decir cuando afirma tal cosa. De ahí, que
vea el arte como expresión primero, y
después como imaginación.

El Segundo Libro sólo se va a ocupar
de la teoría de la imaginación, y junto
a las ideas propias de Collingwood encon tramos aquí un resumen de las ideas
que sobre el problema de la sensación
y de la imaginación, así como de la percepción, se encuentran en filósofos como Descartes, Locke, Berkeley, Hume y
Kant. "Imaginación y conciencia y "El
Lenguaje", serán los dos problemas que
toque Collingwood en este Libro Segundo.
Como conclusión de todo lo anterior
surge el Libro Tercero, con la teoría
del arte. El arte como teoría y el arte
como práctica vendría a ser uno de los
últimos aspectos que toma Collingwood,
mismo que se apuntaba ya en el prefacio, al afirmarnos que en la última parte del libro se señalarían algunas de las
consecuencias prácticas que se derivarían de la teoría, sugiriendo el tipo de
obligaciones que se impondrían sobre el
artista y el público con la aceptación
de dicha teoría. La teoría, pues, para
Collingwood, deberá considerarse en estrecha relación con la práctica, como señalamiento del camino y no como exposición lejana a la realidad que respondiera sólo en parte a las preguntas
inmediatas que proponen las diversas
manifestaciones artísticas.
"El artista -dice Collingwood al cerrar su libro-- debe profetizar no en el
sentido de que prediga lo que ha de ocurrir, sino en el sentido de que diga a
su público, a riesgo del descontento de
éste, los secretos de su corazón. Su función como artista es hablar, desahogarse. Pero qué es lo que ha de decir, no
es, como la teoría individualista del arte
mismo nos quisiera hacer creer, los secretos del artista mismo. Como portavoz de su comunidad, los secretos que
debe externar son los de ella. La razón
por la cual lo necesita es que ninguna
comunidad conoce su propio corazón; y

714
715

�al no tener este conocimiento de una
comunidad se engaña sobre el único
tema cuya ignorancia significa la muerte. Para los males provocados por esa
ignorancia el poeta como profeta no sugie&amp;e ningún remedio, porque ya ha
dado uno. El remedio es el poema mismo. El arte es la medicina de la comunidad para la peor enfermedad del espíritu, la corrupción de la conciencia".
ALFONSO RAXGEL GUERRA

ALFREDO CANTÚ BECERRA, Recuperaci6n
y colonizaci6n de las tierras insulares,

para el establecimiento de dos territorios
más. Impreso en El Modelo, S. A., Monterrey (S. a.) (1961), 133 pp.

Esn AUTOR NUEVOLEONÉS -nacido en
Montemorelos- destaca en este estudio
la importancia que tiene para México
la recuperación y colonización de más
de seis mil kilómetros cuadrados de tierras isleñas, diseminadas en el Pacífico,
Golfo de México y Mar de las Antillas.
Esta riqueza nacional, objeto de piraterías extranjeras, podría rendir insospechados beneficios de aprovecharse sus
extraordinarios recursos naturales. Para
lograr este propósito no encuentra el autor otro medio que el de la colonización, y señala enfáticamente la urgencia de promover esta población que integraría estas islas al patrimonio nacional. Asienta, por otra parte, la necesidad de que la juventud mexicana conozca este ignoradísimo aspecto de la
geografía mexicana; y concluye por proponer la integración de dos territorios,
uno en el Pacífico y otro en el Golfo.
La novedad del tema hace de este ensayo un interesante aporte a la bibliografía geográfica y económica de nuestro país.
ISRAEL CAVAZOS

716

GARZA

Historia de Nuevo Le6n, con noticias
sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y
Nuevo México, escrita en el siglo XVII
por el Cap. ALONSO DE LEÓN, JUAN
BAUTISTA CHAPA y el Gral. FERNANDO
SÁNCHEZ DE ZAMORA. Estudio preliminar y notas de ISRAEL CAvAzos GARZA.
Biblioteca de Nuevo León, I. Gobierno
del Estado de Nuevo León. Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
de Nuevo León, Monterrey, México,
1961.

SUELEN TENER las crónicas escritas durante el virreinato, y algunas cuyo origen puede ubicarse en el siglo XIX, un
estilo muy peculiar, muy apegado al
decir clásico. Eso les da un especial encanto aunque están defectuosamente pergeñadas y aunque en ellas menudee en
las ofensas a la gramática.
Ese sabor añejo está presente en la
Relación y discursos del descubrimiento,
población y pacificación de este nuevo
reino de León, que es el título que lleva
la crónica del capitán Alonso de León,
obra que no debe ser incluída entre las
mal pergeñadas, pues, por el contrario,
está muy tersa y amenamente escrita.
Alonso de León, con mirada de antropólogo moderno, supo asomarse a la
vida de los nativos del Nuevo Reino de
León, es decir, de Nuevo León. Nadie
como él podría haberlo hecho con más
fidelidad, ya que fue vecino fundador
de la villa de Cadereyta, desde la cual
organizó y emprendió frecuentes expediciones de pacificación, lo cual le permitió conocer palmo a palmo toda la
extensa comarca que compone el contorno de dicha villa. Su relación o crónica se extiende hasta el año de 1649.
Tiene, pues, la crónica, un gran valor histórico; pero a este valor escueto
hay que añadir el otro, el antropológico,
que aunque aparentemente subsidiario,
pasa a ser principal por la minuciosidad y amor que Alonso de León puso

en describir los usos, costumbres e instituciones de los nativos. Fue Alonso
de León una especie de Bernardino de
Sahagún laico, si disminuido no por eso
menos importante y ameno.
Hacer el comentario de la parte de
su crónica dedicada a la antropología,
sería harto laborioso y se llevaría mucho espacio. Baste, por tanto, enumerar los capítulos correspondientes, cuyos
títulos son suficientemente indicadores:
I. "Cómo el hombre es inclinado a buscar a Dios; II. Cómo se prueba haber
Dios; III. Cómo todas las naciones del
mundo, por bárbaras que sean, han tenido dioses, no así la de este Nuevo
Reino de León; IV. Cómo ninguna nación ha carecido de maestros para el
conocimiento del verdadero Dios, y los
resquicios que en este reino se han hallado de haberlas habido; V. De las diversidades de las lenguas que estas gentes hablan; VI. Del modo de vivir de
esta gente; VII. De las costumbres de
estos indios, condición y fiereza; VIII.
De las comidas de estas gentes; IX. Cómo comen carne humana estos indios;
X. De los regocijos y mitotes de estos
indios; XI. De los agüeros, embustes y
hechicerías que tienen; XII. De los casamientos. Poco empacho y vergüenza
que tienen; XIII. De los nacimientos,
crianzas y mortuorios de esta gente;
XIV. De la crueldad que esta gente tiene, unos con otros, entre sí; XV. Del
modo de pelear de los indios de este
reino, y sus armas; XVI. Del poco fruto que ha hecho en esta gente la doctrina
en tantos años y qué sea la causa".
La parte histórica es también muy
amena, porque no está escrita al modo
didáctico, sino que es un rekati de sucesos concretos, de cuya suma se forma
la visión de conjunto. Así, Alonso de
León, sin incurrir en la novela, pone
matices romancescos en su crónica.
Se trata, en resumen, de un excelente
documento, del que los eruditos e his-

toriadores pueden deducir grandes enseñanzas, t'n tanto que el lector común
puede solazarse largamente.
No menos drbe decirse de la crónica
de Juan Bautista Chapa, crónica cuyo
título es Historia del Nuevo Reino de
León, desde 1650 hasta 1690. Durante
mucho tiempo, por voluntad del autor,
se consideró anónima esta crónica, que
fue escrita con el propósito expreso de
continuar "los singulares discursos que
hizo el capitán Alonso de León".
Este Juan Bautista Chapa fue escribano y secretario de gobernadores, hombre de cierta preparación y cultura. También, y de ello da testimonio su participación en numerosas campañas, hombre de acción.
Sus inquietudes, sin embargo, fueron
inferiores a las de Alonso de León: Chapa se ocupa casi exclusivamente, en su
crónica, de relatar hechos de armas, con
lo que el interés por su obra, sin dejar de existir, cobra otra dimensión distinta a lo de la obra de Alonso de León
y se circunscribe a más estrechos límites. Eso no obstante, en el curso de su
relación va aprontando datos que no
son puramente históricos.
Con ello describe los cuarenta años
que abarca su crónica, y esos cuarenta
años están henchidos de interés. El mismo estilo propio de los cronistas del virreinato, da su sabor a la relación, la
hace de lectura deleitosa y fácil.
En esta crónica, se narran no sólo las
guerras contra los nativos, sino también
los encuentros con los franceses y se habla del descubrimiento de Texas, o, como dice la crónica, "la provincia de los
Tejas".
(Tomado de la Revista Mañana, No.
953 de diciembre 2 de 1961, pág. 48 ) .
RuBÉN SALAZAR MALLÉN

717

�Nahrung und Nahrungsgewinnung im vorspanischen Peru
(La alimentación en el Perú Prehispánico y su interdependencia con la agricultura). Biblioteca Ibero-Americana, Colloquium Verlag, Berlín, 1960.
HANS HoRKHEIMER,

Esta obra tiene como base un memorándum, escrito por el autor a petición
del que fue Director de la Misión Técnica de la UNESCO en el Perú, Dr.
Gonzalo D. Reparaz, para que sirviera
corno primera orientación de los colaboradores que fueran a ese país a estudiar
los problemas del suelo y su aprovechamiento. Tiempo después, el Director de
la Biblioteca Ibero-Americana en Berlín le pidió que desarrollara el manuscrito original y que lo proveyera con reproducciones para publicarlo en lengua
alemana y ponerlo a disposición de los
lectores de la Biblioteca.
En la nota preliminar del libro, el
Dr. Hans Horkheirner hace resaltar lo
que él mismo llama el factor X, es decir, la mentalidad de un pueblo, que
según su criterio es más importante para su desarrollo que otros factores como
el clima, la situación, la fauna y la flora.
En el capítulo primero se señala que
anteriormente las máximas autoridades
en el campo de los estudios de la arqueología peruana fueron Julio C. Tello,
nacido en el Perú, y el alemán Max
Uhle. Este había confirmado la existencia
de pescadores primitivos en diversos lugares de la costa, dándoles una edad máxima de dos mil años. Por su parte,
Tello señaló que alrededor del año 1,000
a. C. se había formado una cultura superior en la Cordillera del Este. Las
excavaciones de Julius Bird y Federic
Engel revelaron la existencia de habitantes primitivos en la Costa del Pacífico, de más de cuatro mil años de edad.
Cardich, alumno de Oswald Menghin,
cree poder atribuir a sus hallazgos de artefactos una edad de diez mil años.

El segundo capítulo nos da una caracterización de la agricultura en el antiguo Perú, y el autor la divide en siete
puntos: siembra, parcelación, ausencia
de la reja de arado y de animales de
tracción, excelentes canalizaciones, terrazas, abonos, intensidad del trabajo y su
aprovechamiento. Después se habla de
los instrumentos de trabajo, que se describen en sus condiciones primitivas aunque complicadas.
El capítulo tercero está dedicado a la
agricultura, señalándose su importancia
para la estructura social de la población
de los Andes. Aquí, corno en todos los
pueblos fue la mujer la que dio el paso
principal para la recolección y p lantación de vegetales, lo que le permitió en
una etapa primitiva obtener una condición social privilegiada. El capítulo siguiente, continuando el estudio anterior,
estudia las relaciones de la agricultura y
alimentación con la ideología y el arte
en los tiempos prehispánicos señalando
la importancia de aquéllas en su desarrollo. Con alguna extensión se habla de
la resonancia de la agricultura en los
mitos y el sistema de calendario.

la que eran expertos los indígenas del
Perú prehispánico.
Otros aspectos diversos, como el de
los factores propicios de la región, las
costumbres referentes a las comidas, etc.,
ocupan los capítulos finales del libro, y
cabe resaltar aquí una de las principales
conclusiones del autor: la alimentación
en el antiguo Perú, vista en su totalidad, era de carácter más satisfactorio
,que la de los indígenas de hoy, sin ser
realmente suficiente en cantidad o calidad.
Entre las citas de autores diversos y
fuentes de estudio que señala el autor,

cabe recordar aquí la del Inca Garcilaso de la Vega sobre las obras hidráulicas del Perú prehispánico: "Estos canales pueden ser comparados a las obras
más grandes que ha producido la humanidad. . . Los espaiíoles, como extranjeros, no supieron apreciar éstos. . . sino
que permitieron que se perdieran en su
totalidad".
En suma, un libro valioso que deberán
conocer todos los estudiosos de esta especialidad, en la que destaca el Dr.
Hans Horkheirner.
MARGOT LUEDECKE

Las páginas siguientes del libro nos
presentan una descripción minuciosa de
la fauna disponible: perros auquenios
pertenecientes a la familia de los carnelidae, patos, gallinas, peces, diversos pájaros, etc.; las plantas comestibles cultivadas: maíz, quinua, judías, cacahuate,
tarwi, papa, tumbo, calabaza, tomate,
plátano, piña, etc., así corno las no cultivadas: algarrobo, maguey, opuntias,
junco, algas, mito, etc.
Los alimentos también son estudiados
aquí, los productos mineralógicos de alimentación como sales, gis comestible y
substancias calíferas; la conservación de
alimentos, su preparación, y comida principal, la compuesta por el locro, una
mezcla de agí, papa, harina de papa y
otros ingredientes. Se hace especial mención de la conservación de la papa, en

718
719

�C A N JE

PUBLICACIONES RECIBIDAS

*

(1961)
ALEMANIA:
BuBER, MARTIN, WERNER HEtSENBERG, C. J. BuRcKHARDT, WoLFG.\XG ScHADEWALDT
y WLADIMIR WEtDLÉ: 11-'ort u,id wirklichkeit (163 pp.). Oldenbourg, Munich, 1960.
FERDINANDY, MIGUEL DE: En torno al pensar mítico (2j8 pp.). Publicación de la Biblioteca Ibero-Americana de Berlín, Colloquium Verlag, Berlín, 1961.
GUARDINI, WEtZSACKER, F. G. Ji.'NGER, GEORGIADEs, W. F. ÜTTo y HEIDEGGER: Die
sprache (125 pp.). Oldenbourg, Munich, 1959.
HoRKHEIMER, HA:s:s: Nahrung und Nahrungsgewimiung im vorspanichen Peru (155
pp.). Publicación de la Bibliotheca Ibero-Americana de Berlín, Colloquium Verlag,
Berlín, 1960.

Institut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart. Nos. 3-4 (julio-diciembre de 1960); No.
1 (enero-marzo de 1961); Nos. 2-3 (abril-septiembre de 1961 ).

ARGENTINA:
Bibliografla argentina de artes y letras. Fondo Nacional de Artes y Letras. Buenos Aires.
No. 5-6 (enero-junio de 1956). No. 6 (Tirada aparte del No. 5-6); No. 7 (julioseptiembrc de 1960).
Boletfo de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Santa María de los Buenos
Aires, Año 111, No. 9 (marzo de 1961 ).
Boletln informativo de la Biblioteca. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Tucumán. Tucumán. Año I, No. 1 ( noviembre de 1958) ; Año 11, No. 2 ( septiembre de 1959).
Colección de documentos relatit•os a la historia de las Islas Malvinas (Advertencia de
Ricardo R. Caillet-Bois) (317 pp.). Tomos II-III. Facultad de Filosofía y Letras.
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Cuadernos de historia de España. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía.
Instituto de Historia de España. Vols. XXI-XXXII, 1960.

*

Se recogen por orden aUabético libros y publicaciones periódicas.

721
ll46

�Negro sobre blanco. Boletín literario bibliográfico. Ed. Losada, S. A., Buenos Aires,
Nos. 15 a 20.
Philosophia, Revista del Instituto de Filosofía. Fac. de Filosofía y Letras, Universidad
Nacional de Cuyo, Mendoza. Año XII, Nos. 20-21 ( 1955); No. 22 ( 1959); No.
24 (1961).
Revista de literaturas modernas. Instituto de Lenguas y Literaturas Modernas, Fac. de
Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza. No. 1 (1956).
Sapientia. Organo de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires. Año XVI, No. 60 (abril-junio de 1961); No. 61
( julio-septiembre de 1961).
Universidad. Publicación de la Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe. No. 45
(julio-septiembre de 1960); No. 46 (octubre-diciembre de 1960).
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Philologica 2, 1960 (Slavica Pragensia II); Philologica 3, 1960 (Gennanística Pragensia 1); Philologica-Supplementum (Prispevky K Teorii Socialistického).
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i'J;

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�ECUADOR

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ESPARA

lio-diciernbre de 1958). Año XIII Nos. 1-2 (enero-junio de 1959) • Nos 3.4 (' r10_
d'_1ciem
. bre d e 1959) • A~
'
. ('ulio-diJU
no XIV, No. 1-2 (enero-junio de 1960); No.
3-4
c1cmbre de 1960).
J
Philosophy of Scie~ce. Official Journal of The Philosophy of Scicnce Association. Department o~ Ph1losophy. Michiga_n ~tate University. Vol. 28, No. 1 (enero de 1961);
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Augustinus. Revista TrimC'stral publicada por los Padres Agustinos Recoletos. Madrid.
V, No. 17 (enero-marzo de 1960); No. 18 (abril-junio de 1960); No. 19 (julioseptiembre de 1960) ; No. 20 ( octubre-diciembre de 1960) . VI, No. 21 ( enero-marzo de 1961 ).

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Aesthetics at ~e Cleveland Museum of Art and Western Reserve University. Vol.
XIX, No. 3 (pnmavera de 1961) ; No. 4 ( verano de 1961) ; Vol. XX, No. ¡ (otoño
de 1961); No. 2 (invierno de 1961 ).

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Fichero bibliográfico mexicano. Catálogo trimestral de toda clase de libros publicados
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O. Box 3269, Grand Central Station. N. York 17, N. Y.
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724

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727

�Acab6se de imprimir el dla 15
de marzo de 1962 en los Talleres de la Editorial /us, S. A.
Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMAN1STICOS

3

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
1962

�CENTRO DE
E.STUDIOS
HUMANISTICOS

Anuario

HUMAN ITAS
1962

UNIVERSIDAD

DE

NUEVO LF.ON

�FOtlDO ~

�HUMAN I ·T AS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS

3

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
1962

�HUMAN ITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANfSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

Presi.dente y Jefe de la Sección de Filosofía:
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:
Lle. JUAN ANTONIO AYALA

Jefe de la Sección de Historia:
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Jefe de la Sección Editorial:
Lic. ALFONso R.ANGEL GUERRA

3

1962

�HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios
Humanísticos. - Dirección: Zaragoza
Norte 244. Monterrey, N. L.

INDICE
SECCIÓN

PRIMERA

FILOSOFIA

(A)

PRIMERA EDICIO
Mano de 1962. -500 ejemplares.

Dr.

Significaci6n ,, Sentido
de la Vida Humana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Huco PADILLA: A.lgu11as Ideas Axiol6gicas en las ideas de Hu sserl . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNO.EZ DEL VALLE:

(B)

Dr.

Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario corresponde exclusivamente a sus respectivos autores

lN~STIGADORES LOCALES

13
51

COLABORADORES FORÁNEOS

La Experiencia ln-Siste11cial como Fundamento
Originario de la Experiencia de la Persona y de su encuentro con
el Ser . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
71
JUAN DAVID GARCÍA BACCA: Sobre el Caos, el Comienzo del Mundo
y el inicio del Filosofar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
81
HuMBERTO PIÑERA LLERA: El Esencial Problematismo de la Fitosofía . . .
93
RÉGJs JouvET: Libertad y Determinaci6n . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 101
SERGIO SARTI : Actitud Problemática y Fe en la Raz:611 . . . . . . . . . . . . 117
PEDRO CABA: Sobre Preguntar y Saber (Para una Introducción existencial a la Epistemología) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141
PATRICK RoMANELL: Los Aforismos de Locke acerca de la Educación y
de la Salud . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 169
Dr. JosÉ R. EcHEVARRÍA: Reflexiones sobre la Historia . . . . . . . . . . . . . . 179
HÉCTOR NERI CASTAÑEDA: Lenguaje, Pensamiento y R ealidad . . . . . . . . .
199
ISMAEL QuILES:

7

�SECCIÓN

LETRAS

(A)

INVESTIGADORES LOCALES

Lic.

JUAN ANTONlO AYALA: Algunos aspectos de la Terminología Lingüísti,a actual ............................................ . 221
Lic. ALFONSO RANGEL GUERRA: Los Problemas de la Historia de la Li229
teratura

(u)

Dr.

Magdalena, La Ingrávida . . . . . . . . . . . . . . . .
JOAQUÍN MEADE: Semblanza de Fray ]oseph Arlegui . . . . . . . . . . . . . . .
ALBERTO MARÍA CARREÑo: Los Estados Unidos en Antón Lizardo . . . . .
JosÉ BRAVO UoARTE: La Confederación Chimalhuacana y las Fuentes
Históricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Prof. XAVIER TAVERA ALFARO: Imágenes de Sebastián Lerdo de Tejada
JosÉ TORRE REVELLO: Historia del Archipiélago Malvfoero . . . . . . . . .
MoNELISA LINA PÉREZ-MAROlIAND: ¿Hacia una filosofía de la historia
interamericana? -Tesis de Víctor Raúl Haya de la Torre y su confrontación con la tesis de Toynbee . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Fr. LTNO G. CANEDo: Fra,• Rafael Verger en San Fernando de México
DANIEL Cossío VILLEGAs:

SEGUNDA

La Poesía no Coleccio11ada de Manuel José Othót1 ......................................... .
Dr. FERNANDO ALEGRÍA: González Vera: el humorismo de la impreci¡ión ............................. • ..... • ... • • - • .. • • • • • • • • •
ALFONSO ARMAS AvALA: Cartas de Unamuno .................... .
lTzHAK BAR-LEWAW: José Asunción Silva. Apuntes para su Obra .... .
MYRON I. LtcHTBLAU: El Concepto del Tiempo en las Obras de Eduardo Maltea ............................................... .
Prof. ANTONIO PAGÉS LARRAYA: Macedonio Fernández, un Payador .. .

SECCIÓN

SECCIÓN

243
259
269
279
299
31~

(A)

CIENCIAS

(A)

Lic.

INVESTIGADORES LOCALES

Indice de Reales Cédulas relativas a Nuevo
León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 331
EUGENIO DEL HoYo: La verdad sobre la Villa de Cerralvo . . . . . . . . . . . 361
ToMÁs MENDIRICHAGA CUEVA: Breve Reseña del Archivo de la Catedral
de Monterrey . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 377
ISRAEL CAvAzos GARZA:

CUARTA
SOCIALES

INVESTIGADORES LOCALES

La Universidad del Porvenir
579
Prof. Dr. C. A. CANNEGIETER: De cómo la aplicación de la Soci.ocracia
podría mejorar las Relaciones Humanas .................... . 599
Lic. ARMANDO HoYos: Nuestra Constitución y el Municipio .. . .... . 627

(n)

CoLABORADORES FoRÁNEOS

Fenomenología y Dinámica de la 1deati.zación del Mexicano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 645
ENRIQUE Ruiz GARCÍA: Ciencias Sociales, Publicidad, Política y
Economía en los Estados Unidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 659
DESIDERIO GRAUE: El Derecho y la Revolución . . . . . . . . . . . . . . . 669
Luc10 M°ENDmTA Y NúÑEz: La Sociología del Trabajo y del Ocio 689

FRANCISCO GoN zÁLEZ PINEDA:

Lic.
Lic.
Dr.

SECCIÓN
NOTICIAS

Y

QUINTA

RESE~AS

BIBLIOGRAFICAS

COLABORADORES FORÁNEOS

Hombres de Nuevo León y Coahuila en la Defensa de Puebla y Prisioneros en Francia en 1863 . . . . . . . . . . . . . . . . . . 389
Jos:É loNACIO GALLEGOS C.: Evangelización en Durango . . . . . . . . . . . . . 415

8

531
551

ALBERTO GARCÍA Gór.rez:

TERCERA

HISTORIA

FRANCISCO R. ALMADA:

479
501
513

COLABORADORES FoRÁNEos

JoAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA:

( B)

423
441
463

Xll Congreso Nacional de Sociología, 699.-JuAN
Historia crítica de la novela guatemalteca, por Seymour
Menton, 701.-JuAN ANTONIO AYALA: Formas poéticas de tos pueblos ro-

ALBERTO GARCÍA GóMEZ:
ANTONIO AYALA:

9

�mánicos, por Karl Vossler, 703.-AousTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL

VA-

La Democracia-Ensayo Sintético, por Georges Burdeau, 706.-AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Meditación de Europa por José Orteo-a y Gasset, 709.-EusEBIO CASTRO: Ideario Filosófico, por Agustín
Basave Fernández del Valle, 712.-lsRAEL CAvAzos GARZA: Narraciones
Históricas Regiomontanas, por Carlos Pérez Maldonado, 713.-ALFONSO
RANGEL GUERRA: Los principios del Arte, por Collingwood, R. C. 714.IsRAEL CAvAzos GARZA: Recuperación y colonización de las tierras insulares, para el establecimiento de dos territorios más, por Alfredo Cantú Becerra, 716.-RUBÉN SALAZ.AR MALLÉN: Historia de Nuevo León, con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, TexaJ y Nuevo León, por el Cap. Alonso de León, Juan Bautista Chapa y el Gral. Fernando Sánchez de Zamora,
716.-HANs HoRKHEIMER: Nahrung und Nahrungsgewinnung im vorspanischen Peru (la alimentación en el Perú prehjspánico y su interdependencia con la agricultura) por Margot Luedecke.
LLE:

Sección Primera

FILOSOFIA

�SIGNIFICACION Y SENTIDO DE LA VIDA HUMANA

Da. AousriN

BASAVE FERNÁNDEz DEL VALLE
Centro de Estudios Humanísticos
de la Universidad de Nuevo León

Sumario: 1. El problema de nuestra vida.-2. Una sed imaciable de existir...-3. Sentido de la vida humana.-4. La cuestión decisiva: ¿Qué será de nosotros?-5. ¿Existencia absurda o sentido existencial?-6. Dinamismo del ser humano.-?. Urdimbre
teotr6pica de la vida humana.-8. Textura ética de la vida humana.-9. La vida
humana es un problema de orden.-10. Es deber del hombre desarrollar su humanidad.-11. La vida humana como cultura.-12. Cultura objetiva y vida cultural.-13.
Quehacer de salvación y riesgo de frustración.-14. El hombre no se realiza sino
superándose.-15. La dimensión más excelsa del hombre.-16. Plan de vida e ideal
persoJ)al.

l. EL

PROBLEMA DE NUESTRA VIDA

¿Por qtté vivo y por qué muero?

vivo, SENTIRSE vrvo sobre un mundo redondo, adherido como oruga
a una bola de tien-a, es cosa bastante extraña. Sobre este mismo mundo, otros
hombres como yo viven en la India, cabeza abajo, y sin el menor mareo,
sostenidos al parecer -explicarán los físicos con una explicación que en
realidad no explica absolutamente nada- por la ley de atracción. . . Flotamos en el espacio, pegados al globo terráqueo, dando vueltas completas
a una velocidad tangencial media de 108,000 kilómetros por hora. Junto con
algunos centenares de satélites, nuestra tierra sigue al sol que se dirige hacia
la brillante Vega, en la constelación de Lyra, a una velocidad no menor de
70,000 kilómetros por hora. Girando y recorriendo millones de kilómetros
en los espacios interestelares, camino, como, trabajo, converso y duermo todos
los días sin sentir que voy cabalgando a través de los espacios. Y cabalgando
ESTAR

13

�sobre una delgada corteza de 60 kilómetros de espesor, que cubre una masa
en fusión dP unos 6,000 kilómetros de radio. 1
•Por qué vivo y por qué muero? ¿ Por qué me encuentro instalado, desde
c. años, en esta tierra y no en otro planeta.:&gt; ¿ Cua'l es IDI. rawn
' de _ser :&gt;•
hace
¿ Por qué tengo que vivir esta vida en que se me ha puesto, sin haberlo pedido?
¿Cuáles el término de mi viaje?
·
" me en
Si le pido la respuesta a eso que llamamos " mun do" o " universo
.cuentro con un Anónimo monstruoso, con un espantoso e irresponsable Nadie,
con una fuerza poderosa, tiránica, ciega que mata a inocentes y culpables, ~~e
azota con la tempestad y el rayo y calma con el esplendor del sol y la t.1b1a
noche de luna. Y todo ello con la misma indiferencia. . . Sin los valores es· rto" , corno
pirituaks, sin Dios -Valor de los valores-, " no hay na d a c1e
escribe Sartre. El universo material, por más grande que se le suponga, carece de inteligencia y de amor. De ahí ese "terror de estar vivos" sen?do
frente a una naturaleza hostil, ciega, incontrolable, tiránica, incomprensible.
Es inútil toda rebelión. Nada valen la lógica y la libertad contra los terribles
y desconocidos elementos desencadenados. El hombre sin Dios no pasa de ser
esclavo de lo Absurdo, juguete del Hado arbitrario.
· En verdad resulta cosa bastante extraña el vivir! Un músculo que llamamos
1
•
~
"corazón", late día y noche, se contrae y se dilata cien mil veces, mientras
tierra da una vuelta completa sobre sí misma. Este músculo, por ley inexorable,
cesará de lalir un día y una hora que yo no puedo fijar de antemano. Y al
cabo de algún tiempo mis cenizas podrían caber en una cajetilla de cigarros.
El mundo seguirá su ruta acostumbrada y yo habré desaparecido. Ot~s
generaciones vendrán después de mí y tran itarán por las call~ ~e las ciudades por las playas de los balnearios, por los centros de esparc1m1ento y por
los tr:nes que yo he conocido. Pero yo habré desaparecido. Ahora mismo se
divierten, unos hombres como yo -que por cierto no conozco- en un centro
nocturno de Tokio, mientras que en Berlín asisten a un concierto de Sinfónica
un grupo de personas y en Madrid se charla alegremente en el café. ¿ Por
qué estoy aquí y no alli? ¿Por qué no puedo vivir a la vez la vida de tantas
ciudades agradables que conozco y la de tantas otras que no he conocid~ y
que probablemente nunca conoceré? Esta limitación me duele. En China,
en Francia o en Suecia, muchos hombres que nazcan después de que yo haya
muerto pensarán sobre los mismos problemas que yo he pensado y tendrán
1,;vencias similares a las mías, sin que tengan noticia de que yo haya existido.
Me duele su ignorancia, su indiferencia para con mi persona y mi paso por
la tierra. Y me duelen también esas muchedumbres anónimas que han estado
afanándose por hacer algo y por ser alguien, que han trabajado y proyectado,
• F.

14

LELOTTE,

Lo soluci6n dtl problema de la vida, Edüorial "Eler''. Barcelona.

que han reído y llorado, que han tenido decepciones y dolores de cabeza
como yo. ¡ Hombres que sin dejar huella alguna han vivido y han muerto, hermanos, verdaderos hermanos! Cuántos eres humanos, convertidos hoy en
polvo, se han congelado un día sin haber realizado sus sueños. Cuántos hombres, verdaderamente grandes, han trabajado magníficamente en silencio, recibiendo, como única recompensa, una escasa nutrición y el lecho de un
hospital, donde ni siquiera hablar pueden, antes de abandonar ra vida. ¿ Qué
sentido tienen estas vidas?
Los panteones y los mares reciben diariamente, en su seno, más de 150,000
personas que cesan de moverse. ¡ Qué poco sitio ocuparon en este gran abismo
del tiempo y cuántos iglo en que no existirán! Una aspiración profunda que
les ató a la vida se resolvió en esa salida fatal de la muerte. Si mi anhelo es
vivir ¿por qué he de morir? ¿Por qué? ¿Adónde iré cuando se cumpla ese
plazo?
En el centro de mis anhelos }' de mis goces, el dolor se asienta estable o
intermitentemente. Si hiciese un recuento de los dolores físicos, de las angustias, de las decepciones, de los fracasos y de las muertes de los seres queridos,
de las envidias de unos y de la ingratitud de otros, me convencería, sin lugar
a dudas, que esta tierra nunca ha sido ni podrá. ser para mí un paraíso. Mis
fuerzas, después de todo, son pequeñas, limitadas. Ninguno de mis proyectos
ha obtenido el éxito pleno que había imaginado. El dolor nos hiere a todos
los hombres. No podemos ser inocentes. Queremos el bien --cuando no queremos el mal- y obramos en desacuerdo con nuestros quereres. Decididamente existe una contradicción violenta, incomprensible, entre mi vida tal
como la deseo y tal como ella es. La vida humana, a diferencia de la vida
animal, es problemática, contradictoria. Y no se puede ser verdaderamente
hombre sino hasta el día en que se toma conciencia de este carácter problemático y contradictorio de nuestra vida. Una cosa, sin embargo, permanece
fuera de toda duda: nuestra insobornable e insaciable sed de existir.

2.

UNA SED INSACIABLE DE EXISTIR. ..

NUESTRO TIEMPO RECLAMA una síntesis intelectual que dé sentido a nuestra
vida y a nuestra muerte, que ordene nuestra trayectoria mundanal para no
sentir que el suelo se hunde bajo nuestros pies. Nos obstinamos en indagar
de d6nde venimos y adónde vamos, porque sin esta indagación pierde sentido
todo Jo demás. Es ilógico emprender investigaciones de importancia, secundaria
-a veces insignificante-- sin haber emprendido la única investigación que

15

�verdaderamente tiene importancia: ¿ Cuál es el sentido de la vida, el sentido
del dolor y el sentido de la muerte?
. .
El fondo de nuestra angustia humana, de nuestra angustia vital, está constituido por una sed insaciable de existir amenazada por ~a muerte ,que nos
disuelve en la nada o que nos lleva a otra vida desconocida. De ahí las corrientes existenciali tas en el pensamiento y en el arte.
Cuando tratamos de los problemas de la vida estamos forza~os a _adoptar
una actitud práctica. Hay que vivir, hay que tomar una acbtud, vital. No
vamos a abrir los ojos en el instante de la muerte, cuando los demas -como
alguien ha dicho ir6nicamente- se apresuran a cerrárnoslos. Por ~ estoy
convencido que la única filosofía que verdaderamente nos puede interesar
es la filosofía, como propedéutica de salvación. Vivir al día com~ _lo. hacen
los animales, no es, en rigor, vivir humanamente. o basta percibir impresiones agradables o desagradables, dejarse llevar por el flujo de los acontecimientos sin esperar nada. Lo más desconsolador para el hombre ~s no ~ab~r
jamás por qué vive, por qué se levanta por la mañana y por que al día s1o-uiente
volverá a levantarse. Obedecer al obscuro instinto que nos ata a la
o
e 'stencia sin preguntarse por qué se vive y por qué se muere, es vegetar pero
.
" con
no es vivir humanamente. Vivir humanamente es contraer " re1aciones
los otros hombres y con las cosas. Con las cosas establecemos rel~cion~s de
medio con las personas relaciones de fin. "De esta fundamental y pnmana relación, depende y se deriva -apunta certeramente Sciacca- toda nuestra
actitud hacia las cosas y las personas. Alterada es alterar el orden humano,
individual y social".2 El problema metafísico del sentido de la vida y el del
destino del hombre, no se decide solo teoréticamente por. demostraciones o
deducciones lógicas, sino por invocación y por opción. Elegimos frente a una
Alteridad que se nos presenta como absoluta. Aceptando ~ re~azando esta
Alteridad, asumiremos las consecuencias totales de esa elección fanal. Es claro
que la opción, el acto de fe, puede y debe ser conformado con la estructura
lógica que abraza todo lo que es. La sol~ción v~rdadera ~ ~~oblema de la
vida debe ser razonable, completa, armóruca, umversal, defm1t1va. . . Menester es buscar la verdad, en supremo esfuerzo de averiguación, aceptándola
amorosamente, sea la que fuere y venga de donde viniere, en supr~~o ~sfu:~
de sinceridad. Seguir la verdad, a pesar de los sacrificios que exiJa, S1gnif1ca
vivir en la luz y en el orden. Y el orden -ley de ~idad- es el_ pr~blema
fundamental de la vida humana. Orden que determina la respectiva importancia de los mil apetitos y las mil tendencias que hay en el hombre. Orden
conocido y realizado que entraña, en consecuencia, un doble problema: especulativo y práctico.
2

16

SCIACCA,

pág. 309, Perspectivas de nuestro tiempo, Editorial Troquel.

Es preciso tener presente que el hombre, aunque tiene una verdadera luz
racional, no es un foco de luz infinita. Tiene hambre y sed de Verdad, pero
necesita tomar en cuenta la diversidad de evidencias, de certezas y de métodos.
Entre lo plenamente cierto y lo probable se abre un abismo. Cabe recordar
también, como lo recuerda Roig Gironella en Filosofía y Razón, que la fe
es una norma "negativa" y una ayuda "positiva" de orden psicológico. El
creyente tiene en su fe una ayuda psicol6gica para investigar más, para no
dejarse convencer fácilmente por sofismas y errores, para dar tenacidad y
constancia a su búsqueda e investigación, etc., etc. Y no dejará de ser filósofo
por contar con esa ayuda psicológica. En vez de caer en la desesperación
del racionalista que arrastra su ansia frustrada de plenitud, sabe como Santo
Tomás, por fil6sofo y por creyente, que "no hay nada finito que pueda aquietar el anhelo del enteudimiento, lo cual se ve porque el entendimiento al
dársele cualquier término finito, al instante maquina alcanzar algo más allá;
por esto, trazada cualquier línea finita, trama el trazado de otra mayor, y lo
mismo en los números; lo cual es precisamente la razón de la adición infinita
en los números y lineas matemáticas. Ahora bien: la grandeza y la capacidad
de cualquier substancia criada es finita. Por consiguiente, la capacidad intelectiva del espíritu, como tal, no se aquieta con el conocimiento de cualesquier
substancias criadas, por nobles que sean, sino que tiende con un anhelo natural
~ ':°nocer _la substancia, que es de Grandeza infinita". 3 Tampoco hay nada
Íllllto -anadamos por nuestra CUeP.ta- que aquiete esa sed insaciable de
existir.
Pensando en esa inextinguible sed de existir, Manuel García Morente en
diálogos sostenidos con Alonso Fueyo, pocos días antes de su muerte, d:claraba: El hombre, "en la carrera de nuestra vida hacia un ser que va a ser,
corre de fracaso en fracaso; nuestro poder no alcanza jamás a nuestro querer. Entre uno y otro hay un abismo, y eso significa que el hombre está necesitado de salvación, cuya salvación será que el hombre sea lo que quiere ser.
-¿ Y qué quiere ser el hombre?
-El hombre quiere tres cosas: una vida perdurable, personalísima y santa.
tres clases _de vida la experiencia no nos las da, porque todo Jo expenmentable es contingente, caduco. Por eso asciende el hombre necesariamente
a Dios, como a Salvador y Creador, y toda la Filosofía nos eleva a "EL".t Los
fracasos del hombre no son fortuitos, casuales; emergen de su insuficiencia radical, de su indigencia ontológica. Pero el afán de plenitud subsistencial, el

~ estas

' SANTO To11Ás,

C. Gentes, 111, 50, raz6n 4a.

• ALFONSO FUEYo E., Ultimo diálogo con el profesor García Morente publicados
en :'El ~.sp_añol': 2 (8 mayo 1943, núm. 28), pág. 28 y reproducido par:ialmente en
el libro Filosof1a y Raz6n", pág. 71, (Ed. Rayfe), de Juan Roig Grionella.

17

�querer que sobrepasa el poder, también está rameado en el ser de criatura.
Por eso el hombre está necesitado de salvación y por eso la filosofía -al menos
como la entendemos nosotros-- es una propedéutica de salvación. Examinemos pues, bajo esta luz, el sentido de la vida humana.

3.

SENTIDO DE LA VIDA HUMANA

Yo y MI MUNDO EXISTIMOS conjuntamente por el Ser fundamental. Este
es el dato radical, el hecho primordial con que me encuentro al percatarme
de mi contingencia y de la contingencia del mundo. Mi estar es un c~~s~r
con el Mundo. El mundo -objetividad- me es tan patente como ml mnmidad. Por eso José Ortega y Gasset, insistió, desde comienzos de sigl~, que
"la realiclad primordial, el hecho de todos los hechos, el dato para el Uwverso,
lo que me es dado es. . . "mi vida" -no mi yo solo, no mi conciencia hermética, estas cosas son ya interpretaciones, la interpretación idealista. . . Lo primero, pues, que ha de hacer la filosofía es definir ese dato, definir lo que es
"mi vida", "nuestra vida", la de cada cual. Vivir es el modo de ser radícal:
Toda otra cosa y modo de ser lo encuentro en mi vida, dentro de ella, como
detalle de ella y referida a ella. En ella todo lo demás es y es lo que sea para
ella, lo que sea como vivido. La ecuación más abstrusa de la matemática,. el
concepto más solemne y abstracto de la filosofía, el Universo mismo, DlOs
mismo son cosas que encuentro en mi vida, son cosas que vivo. Y su ser radical y primario es, por tanto, ese ser vividas por mi, y no puedo definir lo
que son en cuanto vividas si no averiguo qué es 'vivir'".• Después de reconocer
el acierto orteguiano al partir de la vida humana como realidad primorilial,
es menester completar y modificar en algunos puntos el pensamiento del brillante filósofo matritense. Las cosas son lo que son independientemente de
lo que sean en cada vida hum&lt;1na. Aunque encuentre en xni vida ecuaciones
matemáticas, conceptos filos6ficos, Universo y Dios, estos seres no se confunden
con mi vida ni se circunscriben a mi horizonte vital. La extravasación del ser
queda probada por el error, el olvido, y la docta ignorancia. ¿Qué es la vida?
"Vida --dice Ortega- es lo que somos y lo que hacemos". Vivir es encontrarse a sí mismo en el mundo y ocupado con las cosas y seres del mundo. füe
asistir perpetuo y railical a cuanto hacemos y somos diferencia el vivir de
todo lo demás. La vida es saberse -es evidencia!-. Pero es un saberse náufrago, en un orbe impremeditado, con perpetua sorpresa de existir: No esca• JosÉ ORTEGA y GAsSET, págs. 213-214, ¿Qui es Filosofía? (Obras inéditas),

Editorial Revista de Occidente.

18

gemos el mundo en que va a deslizarse nuestra vida -dimensión de fatalidadpero nos encontramos con un cierto margen, con un horizonte vital de posi-'
bilidades -dimensión de libertad-. Tenemos que decidir lo que vamos a
ser; a esto llama Ortega en frase gráfica, aunque exagerada: "llevarse a sí
mismo en vilo, sostener el propio ser". En este sentido la vida es una actividad que se ejecuta hacia adelante, es futurición, es lo que aún no es. Nosotros
pensarnos, por el contrario, que el futuro es una idea esencialmente relativa
al presente. Nunca lo futuro puede referirse directamente a lo pasado, porque
lo pasado tiene que referirse, también, a lo presente. La idea primigenia y
fundamental del tiempo es el "ahora", el presente que está presupuesto en los
otros dos tiempos y sin el cual no se podrían ni siquiera concebir. En esta
relació~, _el orden es de tal naturaleza que el no ser (fue) y el después (será)
es perc1b1do del ser (ahora). Todo ser es presente. Sólo el instante actual el
"ah"
'
ora , es 1a rea lidd.
a misma de la cosa.
Nuestra vida "es la de cada cual", afirma Ortega, por tanto, distinta la mía
d~ la tuya. ¿Pero cuál es el sentido de la vida de "cada cual"? ¿Cuál es la
VIda humana perfecta? ¿Cómo podemos conocerla? ¿Cómo podemos realizarla? ¿ Qué es lo que somos y lo que hacemos?
. El hombr~ tie~e una dui-unidad, es un ente dúplice: naturaleza y espíritu,
tiempo Y ev1terrudad, nada prehistórica y destino absoluto... Su unidad real
no es perfecta, como la de Dios, sin ser pura multiplicidad, como e] mundo.
El yo mudable se levanta sobre la parte inferior de su naturaleza en orden
ª. s~ salvación. No está simplemente "ahí", como una piedra, ni ~ reduce a
VlVlr, c?1_1lº una pl~ta, sino que lleva una existencia personal por e] espíritu
que unifica Y subordma a la vida vegetativa y a la vida sensitiva. Fenómenos
Y acciones emergen del alma personal. La autoconsciencia de nuestro ser nos
da un sentido de totalidad frente a otras totalidades en el mundo. Nos sabemos situados en la cúspide de 1a ordenación mundanal escalonada con una
naturaleza. espiritual -que no hemos creado-- apoyada en una ~structura
recibida. La verdad de nuestra esencia se nos ha dado como una dádiva de
amor. Nos precede un plan y una realización. Usufructuamos una conciencia
íntima y una emoción de ser.
Se ha dicho que la persona es un "ser-para-sí". La frase -verdad a medias-

~ inexacta. ~s un ser-para-sí relativamente. Mejor sería decir que la persona,
siend~para-s1, es para. Dios. Porque es Jo cierto que está vinculada, en su
esencia y en su operación, al Ser fundamental y fundamentante. En lo más
hondo del yo se avizora una fontalidad a la cual estamos vinculados.
Atraídos por la naturaleza corporal y por el espíritu, tenemos que orientarnos, forzosamente, hacia un centro de vida personal. Nuestra conciencia
nos insta a pasar sobre la fácil complacencia propia para dirigirnos hacia

19

�nuestro mejor yo. ¿ Cuál es nuestra situación personal ante Dios y ante los
hombres? He aquí la cuestión clave para nuestro destino eterno.
Mientras hay tiempo -y es bien corto- hay oportunidad de perfeccionarnos, de hacer algo por nuestra salvación, por la parte imperecedera de la personalidad. Es cierto que no creamos nuestro destino, pero sí lo decidimos responsablemente. Para ello contamos con el control de nuestro espíritu que
puede imponer un orden superior. Nuestra animalidad tiene que justificarse,
subordinándose, ante esa instancia. Y esta justificación se da en situaciones
y circunstancias. Esto quiere decir que tenemos que aprovechar lúcidamente
nuestro carácter, nuestro sexo, nuestro contorno geográfico y nuestro tiempo
para someterlos a una inteligente colonización. Podemos servirnos, como herederos que somos, del "achevement" cultural. Lo que vale es el esfuerzo personal y el sentido que se le dé a la acción. Tenemos que elegimos en la contimridad de la tarea salvadora.
Diariamente ejercitamos un cúmulo de actos voluntarios con sentido. Ahora
bien, si estudiamos la trabazón y la jerarquía de dichos actos, es preciso reconocer que todos ellos poseen una dirección y un sentido último salvífico. El
verdadero motivo de nuestras decisiones es el cumplimiento cabal de nuestro
ser. Admitida la posibilidad de salvarse, con la ayuda de Dios, organizamos la
vida finallsticamente. El sentido salvífico de nuestra tarea vital constituye la
justificación íntima de todas las acciones concretas que emprendemos. Al
realizar una conducta valiosa nos realizamos. Y realizarnos cabalmente, para
satisfacer nuestra hambre de salvación, es lo que más nos interesa en la vida.
Porque la cuestión decisiva es ésta: ¿Qué será de mí? ¿Qué será de nosotros?

4. LA

CUESTIÓN DECISIVA:

¿QuÉ

SERÁ DE NOSOTROS?

EL HOMBRE ES EL ÚNICO ser que tiene el temible privilegio de salvarse o de
perderse, según el rumbo que tomen sus pasos. Cercanía o lejanía de Dios.
Por el amor nos acercamos a El asemejándonos. Por ]a distancia moral -mala
vida y malas costumbres- nos desasemejamos a Dios, con una lejanía radical.
Todos tenemos, indefectiblemente, el mismo centro de gravitación.
En nuestra voluntad está el resolver el itinerario afectivo que seguiremos.
El alejamiento moral del centro de gravitación trae, como consecuencia, la
pérdida correlativa de la semejanza ontológica de la creatura con su Creador.
El amor ordenado ("charitas") nos lleva a nuestro sitio, al gozo. El amor
desordenado ("libido") nos conduce a la dis-locación. Y la dislocación nos
produce el tormento de la angustia. Con las raíces al aire, el alma queda expuesta a la inestabilidad, al fraude, al dolor, a la desazón. Los seres ma-

teriales y mudables nos arrastran hacia el vaivén angustioso de lo contingente ..Inútil buscar en esos seres -falsos en cuanto parciales- la vida feliz.
Ad~~nr~o~ a .la parte en lugar de ir derechos al todo es una lastimosa ceguera. . ~a m1qmdad, el pecado de la lejanía, no es una substancia, sino la perversion del amor humano -ha dicho San Agustín- que deja a Dios, substancia
suprema, por la criatura ínfima, arroja su intimidad y se derrama fuera de
sí".º Mientras San Francisco de Asís -místico al fin- levanta un canto
lleno de frescura, ante el hermano cuerpo, ante la hermana agua, ante ei
herm~o lobo y ante _las bestias y los elementos que hallan parentesco en su
corazon,
porque se asientan en el Ser más alto·J San Agustín' en cambio
no
•
.
J
quiere ~ntretenerse, demasiado, con las criaturas que solamente son semejantes a Dios,_ pero que no son la semejanza misma. ¡ Cuidado con el fraude!
parece dec1mos. Es fácil sufrir un espejismo convirtiendo los simples vestigio:
en _la realidad primigenia. Y ~bre todo, "a uno no le va bien si le puede ir
me1or, a nosotros no nos va bien con los puros vestigios de la Verdad cuando
con la Verdad misma podríamos estar harto mejor".1 Las bellezas fugaces
de las cosa~ atraen nuestra atención y fragmentan el alma, dificultando el
retomo ~ Dios. En nuestra más íntima interioridad está el itinerario más recto
para ;irnbar a la Verd~ y a la Belleza total. Entre San Francisco y San
Agustín no se dan doctrinas contradictorias, sino actitudes o perspectivas div:rsas. Sa~ Francisco ve, en los destellos de las cosas, vestigios de la Causa eficiente, '. e1emplar. San Agustín, ávido de Absoluto, se siente desilusionado
metafmcamente ante el no-ser de las cosas y no quiere verse alucinado por los
destellos momentáneos de los seres materiales y mudables. Nuestro diálogo
~on las cosas, marcadas con la huella de Dios, tiene que ser requisitorio y pasaJero. Ambos santos coincidieron en valorar más alto un poco de sentimient
0
de Dios que el conocimiento de todas las cosas del mundo.
Las cosas mudables, precisamente por ser mudables, nos producen angustia.
La mezcla de ser y no ser de todo objeto mundano deja insatisfecha nuestra
atr~cción obje~va de Dios. Pero no sólo las cosas se ven afectadas de esta
~ad1~ mutabilidad, también nuestra vida es, en buena dosis, inseguridad e
mcert1dumbre. La estrechez o angostura de mi ser me insta a salir hacia
1
,
b
un
dugar '?mas esta le, donde cese la zozobra y sepa a qué atenerme . t. Que' sera'
e ~- He aq~ _si no "la única cuestión", como lo quería Unamuno, sí la
decisiva. La dec1S1va porque de ella depende la importancia de las cosas y el
r~bo _de mi vida. Y como el hombre es un ser dialógico a quien no le puede
ser mdifeiente el destino de los otros, habría que corregir a Unamuno -siem0

SAN AGUSTÍN,

' SAN AGUSTÍN,

Confess., lib. VII, cap. XIV, 744.

De veta rtlig., cap. XXXVI, PL. 34, 151.

�'?
pre egotista y desmesurado- completando la pregunta: ¿ que· será d e mi.
con estas otras: ¿ Qué será de ti? ¿ Qué será de nosotros?
Para redimirnos de la angustia no hay más que una vía: el conocimiento
amoroso de Dios. Si Dios no puede obrar más que por amor, la aspiración a
conocerle y amarle, puesta en nosotros, está destinada a satisfacerse. Examinemos pues el modo de realizar nuestro bien.
'
'
En mi naturaleza --condiciones necesarias de mi ser- se me da un esbozo
de la perfección que debo realizar. De lo que soy -espíritu encamado- deduzco lo que debo ser. Soy un ser viviente, cognoscente, dotado de actividad
físico-espiritual. Me comprometo en cada uno de mis actos. Mi inteligencia,
que ve el bien en las cosas, despierta a la idea del bien perfecto, absoluto,
trascendental. Desde entonces, la sed de mi espíritu ya no será colmada por
los bienes particulares. En la medida en que me libero de la animalidad, se
manifiesta en mi espíritu, como atributo suyo, la necesidad de infinito. El progreso en el dominio del conocer me alegra, en cuanto avance en la penetración
en los esplendores del ser, y me entristece, en cuanto impotencia de avizorar
la realidad infinita del ser. Lo limitado me acongoja. Busco lo absoluto y no
lo encuentro en los bienes de la tierra. La posesión cognoscitiva de los objetos,
los lazos del amor y de la amistad, los vínculos de la comunidad me desarrollan, pero no me satisfacen en plenitud. Mi corazón sigue inquieto. Sólo en
lo absoluto, en Dios, puedo encontrar mi perfección. Cierto que a Dios lo
conozco de manera impedecta. Aún así, le reconozco por autor del universo
y admiro su sabiduría. Este imperfecto conocimiento de la Perfección me
basta para acatar el orden divino. Y sin embargo, más allá de toda sumisión
aspiro a la unión, al intercambio amoroso. Hasta aquí llega la filosofía. Lo
demás, los misterios de la intimidad divina y la respuesta de Dios a nuestro
llamado, por su revelación, caen de lleno en los dominios de la religión.
No han faltado quienes, en medio de su naufragio personal, han llevado
su angustia y su grito de rebeldía al terreno filosófico. Urge, en consecuencia,
preguntamos si esta existencia es absurda o si hay un sentido en ella, en su
estructura, que nuestra razón pueda descubrir.

5.

¿ExISTENCIA ABSURDA O SENTIDO EXISTENCIAL?

EL ESPÍRITU HUMANO, en sus operaciones específicas, tiene un apetito de claridad y una exigencia de familiaridad ante su universo. Quisiera que el mundo
pudiese amar y sufrir para comprenderlo humanamente, para marcarlo con
su sello. Y cuando no lo relaciona con Dios, el mundo se torna extraño, privado
de luces y de fines. A este exilio sin remedio se siente arrojado el existencia-

lista ateo. Su conducta es una consecuencia de su convicción sobre lo absurdo.
Vive por costumbre antes que por ideas e ideales. En el origen de todo está
la "inquietud". Se advierte que el mundo es "espeso", se entrevé hasta qué
punto un cerro o un cacto le es extraño e irreductible. Desaparece el sentido
ilusorio de los bellos paisajes y queda sólo la inhumana y primitiva hostilidad
de un mundo absurdo que le deja solo. Los hombres mismos, con su mímica y
su pantomima, segregan lo inhumano y le producen esa "náusea". Todas las
descripciones y clasificaciones, toda la ciencia de esta tierra no le dará, al
existencialista ateo, nada que pueda asegurarle que este mundo es de él.
El deseo de conquista choca con muros que desafían sus asaltos. Decididamente este mundo no es razonable. ¿No resulta entonces absurda la confrontación de ese irracional y ese desenfrenado deseo de claridad, cuyo lla•
mamiento percibe el hombre? En este clima espiritual se gesta, para Albert
Camus, el único problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. "Juzgar
que la vida vale o no vale la pena de que se la viva -nos dice- es responder
a la pregunta fundamental de la filosofía".ª
Después de admitir lo absurdo todo se desquicia. En vano pretenderá Camus
justificar su actitud de rebelión, de desafío. "Se trata -nos asegura- de
morir irreconciliado y no de buena gana". 9 ¿Por qué y para qué? El escritor
argelino resulta impotente para dar respuesta a esta pregunta inacaUable. Se
queda con una pasi6n sin mañana y con un destino cuya única salida es fatal.
Como Sísifo, se siente condenado a un trabajo inútil y sin esperanza. Ante
esa perspectiva sólo le resta su odio a la muerte, su desprecio de lo divino y
su apasionamiento por la vida. Cree -vana ilusión- que "no hay destino
que no se venza con el desprecio". 10 Y hasta llega a imaginarse que Sísifo es
dichoso, porque el esfuerzo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre. Pero esa afirmación no es más que un producto pasajero de
la borrachera antropocéntrica. No parece llenar el esfuerzo a su corazón de
hombre, puesto que grita, exige, dice no ... ,cyo grito que no creo en nada
y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y tengo que creer
por lo menos en mi protesta. La primera y la única evidencia que me es dada
así, dentro de la experiencia absurda, es la rebelión". 11 Esta rebeli6n testimonia
el hecho de que el hombre es la única criatura que se niega a ser lo que es.
Desgraciadamente Camus no ha sabido derivar las consecuencias metafísicas
implicadas en esta afirmación. Prefiere rechazar su condición mortal y neALBERTO CA.Mus, pág. 13, El Mito de Slsifo, El Hombre Rebelde, Editorial Lo.sada, S. A., Buenos Aires, 1953.
• CAuus, pág. 50, opus. cit.
'º CA:Mus, pág. 96, opus. cit.
11 CAMus, pág. 119.
1

�garse a reconocer la potencia que le hace vivir en esa condición, no sintiéndose
seguramente ateo, pero sí forzosamente blasfemo. Más que negar a Dios'. le
desafía. Pretende - ¡ vana pretensión!- descalificarle en nombre de la Justicia, pero advierte que la idea de justicia no se compr~~de sin la idea de
Dios. Y entonces cae en la absurdidad y rechaza la salvac10n. Pero tal vez su
rechazo -un tanto verbal- no haya sido definitivo. Lo que verdaderamente
rechaza, para compartir las luchas y el destino de los hombres, es una f~lsa
divinidad. Elige la acción lúcida, la generosidad del hombre que sabe. _L_a Justicia vive. ¿De dónde proviene esa "extraña alegría" que ayuda a Vlvtr Y a
morir, según nos confiesa?
"Para el espíritu humano no hay sino dos mundos posibles, el sagrado (o
hablando en lenguaje cristiano -dice Camus- el de la gracia) o el de la
rebelión". 12 EJ optó por la rebelión. El mundo cristiano -filosofía de la
injusticia- se le imagina desesperante. "Entre la historia y lo eterno, he escogido la historia, porque me gustan las certezas". Inmerso e? el ámbito de la
historia, sabe que su acción es en sí misma inútil, pero se decide, como el conquistador, por ese esfuerzo absurdo y sin alcances.
El resultado del existencialismo profesado por Camus -con tan sincero
romanticismo- es, más que una filosofía, un testimonio singular. Aunque con
escaso brío dialéctico, ha llevado al primer plano al hombre concreto, con la
intimidad de su conciencia, con su finitud, con su temporalidad, con su angustia, con su rebelión. Si todo es absurdo, ¿ no será también un absurdo filosofar
sobre lo absurdo? ¿ Cómo entablar diálogo con un absurdo con el que toda
discusión es imposible? Haciendo gala de un ilogismo extremo, Albert Camus
pretende construir íntegramente su concepción de la realidad sob~e algunos
postulados -"a priori", sin demostración- que hay que aceptar ciegamente.
¿ Cómo puede tener valor de ciencia su producci6n, si el propio autor reconoce
como absurda la confrontación del pensamiento -desenfrenado deseo de claridad- con el absurdo mundo? Y sin embargo, los que nos empeñamos en
filosofar hoy, no podemos eludir el encuentro del pensamiento con la existencia,
en el testimonio desgarrador de un hombre del siglo XX.
Frente al absurdo de un mundo existenciaJista como el descrito, nosotros
descubrimos que toda creación es triunfo y alegría donde cada criatura encuentra su sitio y misión. Amamos la vida biológica porque favorece la otra
vida, la del espíritu. Nos orientamos hacia valores y percibimos nuestro destino
per-durable. Nos sentimos responsables ante Alguien que nos espera y nos
juzga. Todo este existir en despliegue, ¿no está testimoniando acaso el vínculo1
11 CAMUS, Remarque sur 1a Revo
1
/ te, en el vo1umen en coa
1 borac'6n
1 , "L'E-'1stence",
París Gallimard, 1945.
A

1a conexión con un insoslayable sentido existencial trascendente? Acaso estudiando el dinamismo del ser humano podamos poner de relieve ese sentido
existencial trascendente.

6.

DINAMISMO DEL SER HUMANO

LA ACCIÓN rncLUY.E LA CONTEMPLACIÓN. El dinamismo activo del hombre lejos de oponerse a lo racional, lo supone. En toda tendencia hacia un fin aparece un plan inteligible. Y la experiencia nos muestra que hay siempre proporción entre las tendencias que se proyectan hacia fines y la capacidad de
obtenerlos: los dientes y las muelas, situados en la boca, tienden a masticar,
como lo muestra su contextura; y son capaces de ello; los ojos tienden a ver,
y ven; etc.
El hombre apetece la salvación, tiende a la plenitud subsistencia], luego
capaz de obtenerla. De lo contrario habría una contradicción indigna de
la Inteligencia divina. Basándose en el aspecto dinámico o finalista, Santo
Tomás afirmaba: "Es imposible que un deseo de la naturaleza sea vano;
porque la naturaleza no hace nada vanamente . .. " 18 Cuando constitutivamente un ser tiende a algo, es capaz de llegar a ello.
t'S

Si nos afanamos por obtener la plenitud subsistencial, si sentimos hambre
de salvación es porque estamos "in via", porque andamos en busca de cierta
participación del Ser fundamental y fundamentante. La íntima tendencia de
nuestra voluntad no es cerrarse egoístamente, sino proyectarse en un Absoluto
1:apaz de brindarnos la plenitud subsistencia) anhelada.
Por nuestras actuaciones podemos descubrir las virtualidades de nuestro
ser. Si actuamos en vista de la salvaci6n, es porque estarnos llamados a ella
-no forzados, claro está, puesto que cabe la frustración- aunque por ahora
seamos unos pobres gérmenes en desarrollo.
Andarnos en busca del Ser en plenitud. Los seres con los cuales tropezamos a
diario apenas si son esbozos de ser. Para comprenderlos tenemos que inteligir
su plan. El devenfr de los seres no podría ser explicado sin el Ser Absoluto.
Actuar es siempre actuar hacia algo positivo. Cada acción tiende a conseguir
el pleno desarrollo de cada ser humano. "Tout le réel est comme une priere a
l'Etre", ha expresado magníficamente Mauricio Blondel. 14 Perseverar en la
existencia, dilatar la existencia acrecentándola y entrando en la felicidad del
Ser, es tendencia característica de todo lo que existe. Sin embargo, el ser del
u SAll!TO ToMÁs,
"

Contra Gentes, 1. U, c. 55.
L'Etre, Excursw 5, pág. 386.

MAuR1010 BLONDEL,

24

25

•

�hombre es el único que manilie ta esta tendencia intenci~nalment~. La p~edra
y el océano, por ejemplo, no son ex-sistencia, en sentido ngur~so, si~o re~ istencia, persistencia. Sólo el ser humano está bajo el modo de ex-s1 tenc1a o fumeza
ex-teriorizada, salida de sí hacia el Ser Absoluto.
.
La vida humana en u actuar incesante, gime en demanda de una vid~ ~ue
no t rminaiá, capaz de poseer su objeto eterno. Y ef\ esta suerte de partunc1ón,que no recuerda an Pablo a prop6sito del mundo en~ero, se busca afanosamente una unidad y una solidez imperecederas. La vida del hombre es, en
gran parte, añoranza de lo que aún no es, de lo que debiera ser. Los a~ales
e tán perfecta.mente aclimatados en este mundo, porque pertenecen integramente a este mundo, porque su ser mundanal está esencialm:°tc. aj~tado
a la circunstancia. El hombre, en cambio, produce el arte y la ciencia, vive la
moralidad y tiene aspiración religiosa, porque aunque. existe en el mundo Y
frente al mundo, lo trasciende. unca acabamos de aclimatamos;°. este mu~do. Nuestra insatisfacción no es casual, sino metafísica. Los mulhple~ Y. diversos entes intramundanos 11egan. a distraemos y fatigamos con su difusión,
con su hostilidad, con su contradicci6n. Optamos entonces por ganamos a
nosotros mismos en un esfuerzo de cobel ión dominadora. Pero el yo. con sus
notas de interioridad, temporaneidad y subei¡tancia, tiene un fondo de obscura
soledad. De ahí ese entimiento de inseguridad y de abandono que le sobreviene al hombre relegado en sí mismo. De esta subexistencia en que. el yo _se
sient abandonado por Alguien, brota el deseo de abrirse a la realidad c1rcundante que le rodea y se le insinúa. Ese Al~ie~ que me . rodea Y me ha
puesto aquí debe tener, qué duda_ ~be, un. des1_gmo Par:1 m1 .. Yo so~, pues~
un enviado con misi6n. Y con mmon prop1a, singular, mcanJeable, intransferible. Esta experiencia fundamental del yo, qu~ suP?ne :oda un~ ga~a. de
acciones y experiencias, expresa, más allá de la VJda b1ol6g1c~, la ida 1~tima
del ser humano. Vida esencialmente dial6gica con ese Alguien que a 1. te a
nuestro existir como Testigo silente que nos asigna una misi6n por me~io ~e
la vocación. Aunque )os fenómenos no permanezcan, permanece la conciencia
de sí, la vocación, la voz.
La conciencia reúne en una síntesis la multiplicidad fenoménica del mundo.
Esto 00 quiere decir, p0r supuesto, que el universo gire a nuestro alrededor.
Unidad de conciencia, esp0ntaneidad. perennidad son rasgos que se dan, aunque deficienteroente, en la persona. La deficiencia de nuestro ser no conduce
a Ja aserción del er. Todos lo ser se explican misionalmente, esto es, por
su participación en el plan del er Absoluto. Tod_o s~r h~o, en cuanto es,
no sólo tiende a perseverar en su er, como lo afirmo Espmosa del er en general, sino a ser más a ser en plenitud. Si negamos esta tendencia -y está en
nuestras manos el hacerlo--, perderemos nuestra razón de ser, fracasaremos .

como hombres. Si en cambio somos fieles al dinamismo de nuestro ser humano -que no se recluye en el yo, sino que se proyecta hacia Dios- llegaremos a la perfección natural, a la plenitud que reclama nu tra naturaleza.
Las acciones humanas no se dan por simple impulso animal, sino por un
motivo salvífico que las promueve y eleva. La aspiración a lo infinito nos
mueve y nos libera. El universo entero nos está diciendo, a toda hora, que
venimos de Dios y vamos a Dio . o ob tante, es menester optar por el fin
de nuestro rer que saciará todo deseo.
A diferencia de Bloodel, nosotro no usamo el principio de la finalidad
exclusivamente, sino que recurrimos explícita y anteriormente al principio de
causalidad. Además, el anhelo de alcanzar un saber de visi6n, un saber iluminado de todas estas cosas que en el mundo encontramos siempre cubiertas
y veladas, no demuestra, por el solo hecho del anhelo, que lo podamos adquirir en el orden natural. "La mera capacidad que tiene una criatura de ser
elevada a cualquier fin superior, que no repugne a su naturaleza", ha sido denominada, por los antiguos escolásticos, como· "potencia obediencia!".
Una vez examinado el dinamismo del ser humano estamo en condiciones
de estudiar la urdimbre teotr6pica de la vida humana.

7.

URDIMBRE ThoTRÓPICA DE LA VIDA HUMA A

EN LA TUMULTUOSA SINFONÍA de la vida hay un número limitado de temas
primordiales. Con estos temas e constituye la urdimbre de mi exi tencia. Conozco, ejerzo actividades económicas, experimento viv ocias estéticas, p rcibo
religiosamente el ntido del acaecer cósmico, amo y entro en relaciones políticas. Todos estos actos están dotado de sentido. Actuamos con la totalidad
de nuestro espíritu. Y actuamos complejamente erigiendo vivencias cargadas
de sentido y entretejidas en relaciones. Las formas fundamentales de vida espiritual han sido reducidas, por Eduardo Spranger, a lo cuatro siguient
tipos ideale de intemporal caráct r:
1). El sentido económico reside en la vivencia de la relaci6n psicofí ica de
energía entre sujeto y objeto. (Gasto de energía).
2). El sentido teórico radica en la identidad general del objeto mentado.
(Esencia).
3) . El sentido estético reside en el carácter de impresi6n-expresión de su
apariencia sensible concreta. (Imagen).
4). El sentido religioso reside en la referencia de la vivencia singular al sentido total de la vida individual. ( entido total).

27

26

•

�A más de los precedentes actos espirituales individuales se dan, según el autor
de FOTmas de Vida, los actos espirituales sociales propiamente dichos, que consisten en una comunidad permanente y firme, asegurada por la fidelidad en
la dirección valorativa. Ayudar al prójimo y fomentar los valores comunes,
es el designio del hombre social. Para el hombre político, en cambio, el conocimiento es un instrumento de dominio. Todas las esferas de valor de la vida
son puestas al servicio de su voluntad de poder y de parecer. Es claro que
todos estos tipos ideales, obtenidos por un método de aislamiento e idealización
-hombre teorético, hombre económico, hombre estético, hombre social, hombre político, hombre religioso-, no son fotografías de la vida real, sino estructuras normativas aplicables a los fenómenos de la vida histórica y social. La
moralidad está más allá de toda especial esfera de vida. Trátase de una forma
de vida que puede hacerse sentir o no en todas las zonas. Forma que se basa
siempre en el carácter normativo que en el conflicto de los valores caracteriza
al valor objetivo más alto o supremo. Esta orientación personal nos perfecciona en nuestra esencia. "Dime con qué valores andas y te diré quién eres",
expresa Spranger, alterando una antigua verdad proverbial.

t~óri~~, eco~~mica, estética, social y política, se realizan por un tipo de mobvacion ~eligi~so: el_ ~án de salvación. Se experimenta como valor supremo
de la existencia individual íntegra, la plenitud subsistencia! anhelada como
c~,mplimiento ~efin_itivo del sentido de la vida humana. Esta suprema aspiracmn de valor irradia un sentido teotrópico sobre la vida espiritual íntegra de
la persona. Des~e entonces, todo es puesto en relación positiva o negativa con
el valor _de ~nJunto -salvación y glorificación formal extrínseca de Diosde la ext~tenc1a del hombre. Nada es indiferente. Todo puede cobrar sentido
escatológico en conexión con la totalidad personal y universal. En busca del
supr:mo valor de la existencia espiritual, con la inquietud e insatisfacción
~roftas al ','sta~~ viatoris", las cosas son situadas a diversa proximidad O leJama del fm ultuno, según su signüicación para la vida espiritual íntegra
de la persona q~e anhela su salvación. Salvación que no consiste simplemente
en _no perecer, ~m~ en llegar a la p_Ienitud subsistencia! anhelada. No podemos
resignarnos al mtimo despedazamiento, al destierro de la patria definitiva.
Sólo reposarem~s en la redención y en la beatitud. Un estar salvados no lo
podremos expenmentar sin la posesión de ese Ser Supremo.

El sentido de una objetivación espiritual se aprehende -según propone la
psicología "mental"- captando objetivamente la conexión íntima, provista
de sentido, en el ser y en el hacer, en el vivir y comportarse de un ser humano
o de un grupo de seres humanos. Dejémosle la palabra al propio Spranger:
"La psicología mental parte de la totalidad de la estructura psíquica. Entendemos por estructura una conexión de funciones, y por función, la realización
de lo conforme al valor objetivo. Ahora bien, en la estructura total del alma
se insertan, a su vez, estructuras parciales con plenitud de sentido, como la
estructura del conocer, la estructura del trabajo técnico, la estructura de la
conciencia específicamente religiosa... Sólo dentro de una estructura cobran
los elementos psíquicos una relación de sentido, del mismo modo que las partes de un organismo están entre sí en relaciones de sentido". 15 Después de
asimilar las valiosas lucubraciones de Spranger en tomo a la psicología y
a la ética de la personalidad, es preciso completarlas, integrándolas, como lo
proponemos nosotros, en una última conexión de funciones. Sj contemplamos
la estructura psíquica en su totalidad, se nos presenta como una estructura
teotrópica. Todo ser humano aspira a armonizar su total situación con el
supremo valor de salvación (anhelo de plenitud subsistencia)) asequible a su
conciencia personal. Sujeto y universo se someten a la norma del valor supremo. El curso del mundo se sitúa bajo un sentido divino. Y la vida misma
adquiere un impulso y una unidad moral. La fusión de las fonnas de vida

Las, motivaciones
unilaterales y específicas de las formas de vida teoreuca,
,h
.
, .
econ~m1ca, estetica, social y política, carecen de este "ethos" totalitario que
adqwere todo hombre cuando en verdad se realiza como hombre esto es
, · S'
,
, como
s~ teotrop1c~. olo en el hombre como ser teotrópico nos es dada una conexión ,~vatona d~ sentido. Tal es, al menos, nuestra visión de Ja estructura
teotrop1ca de .la vida
·
. , humana. Dentro de esa estructura teotr'op1ca,
cons1'deraremos_, a contmuac1on, la textura ética de nuestra vida.

EL HOMB.R E. SE ENFRENTA al mundo no sólo como un sujeto que conoce sino
como un SuJeto que "quiere". Al orientar su voluntad en la dirección de Jo
que se e?cuentra ~uera de su yo, al aspirar a ello o detestarlo, descubre un
nuevo remo: el remo de los valores. Dentro de sus posibi'lidad
¡·
y
etecc·,
nf
.
es e 1ge.
esta
100
•
va c~ º:n1ando su propio mundo y hasta su propio ser. Todo obrar
nene un sentido mmanente, mejora o daña a la misma persona que actúa
Pe~o _el obrar -su contenido y su clase- no es posible sin objeto. En eJ mund~
obJebvo hay modos del ser ricos, elevados y valiosos. Mi obrar debe afirmar
estos modos, so-pena de caer en relaciones objetivamente lesivas para m ·
1 ser
de hombre.

" SPRANGER, págs. 34-35, Formas de Vida, tercera edición, Revista de Occidente
Argentina, Buenos Aires.

b Antes que ser-bueno en algún respecto, importa ser-bueno sin más ser
ueno como hombre ut sic. Toda decisión que nos favorezca como ho~bres

28

8.

TEXTURA ÉTICA DE LA VIDA BU!'.tANA

-29

�integrales y nos perfeccione, será moral. Lo que lesione nuestro ser de hombres como un todo, es inmoral. No es posible vivir humanamente sin establecer
pautas normativas para las resoluciones y elecciones humanas. Estas pautas
normativas se cimentan inmediatamente en el orden entitativo y en última
instancia en la ley eterna, que se refleja en la ley moral. Sin el ser eterno de
Dios no hay fundamento posible del orden moral.
Dentro de la vida universal, sola la vida humana tiene una textura ética.
De ahí la necesidad de una ciencia práctica que dirija los actos humanos
hacia el bien honesto, de acuerdo con la recta razón. No basta una simple
colección de observaciones sobre la naturaleza de los actos humanos. Necesitamos una ciencia normativa, obligatoria, que nos enseñe el modo de obrar,
la actividad específicamente humana. A ella le corresponde el estudio de las
cuestiones fundamentales para la orientación de la vida moral y de la vida
social. Estudio que debe tener un método racional y empírico a la vez. Es
preciso conjugar la naturaleza racional del hombre- su espiritualidad y su
dependencia de Dios como de causa fontal y último fin- con los datos explicativos e interpretativos de las leyes morales suministrados por la experiencia. Alguna vez dijo Sertillanges, en frase magistralmente concisa, que "la
moral es la ciencia de lo que debe ser el hombre, en razón de lo que es". Intentemos ) puesJ trazar las líneas fundamentales de ese deber ser humano en
razón del ser.
Para que se pueda hablar de actos humanos -únicos que interesan a la
moral- se requiere que el hombre actúe con conocimiento y libre voluntad.
Para ser cada vez más humanos, necesitamos remover los obstáculos que estorban el conocimiento o la libre elección de la voluntad. El conocimiento
puede ser obstaculizado por la ignorancia de derecho y de hecho. La libre
voluntad se ve estorbada por la pasión antecedente, por el miedo que procede
de una amenaza grave e injusta, por la violencia que nos obliga a obrar contra
nuestra voluntad. Todo acto humano debe ser atribuido a quien lo ejecutó
consciente y libremente. Su autor debe dar cuenta de él, por ser responsable,
ante una autoridad superior. Somos responsables ante Dios y ante nuestra
propia conciencia, ante las leyes humanas y ante la sociedad. Nuestra responsabilidad se extiende más allá de nosotros mismos por la solidaridad.
Sin hábitos o disposiciones permanentes que nos muevan a obrar el bien y
evitar el mal, no podemos ser buenos hombres ut sic. Aunque las virtudes
( como los vicios) presupongan ciertas disposiciones innatas, es lo cierto que
son formadas y robustecidas por la repetición de los actos. La educación, el
esfuerzo personal, los ejemplos vivientes y los consejos harán prosperar a esos
gérmenes de virtudes o de vicios que todos, por nacimiento humano, poseemos.
No basta con hacernos de actos que perfeccionan aJ entendimiento en orden

30

a la verdad -la sabiduría, la ciencia-, menester es perfeccionar la voluntad
induciéndola habitualmente a la prudencia, a la justicia, a la fortaleza y a
la templanza. Si así lo hiciéramos, habremos logrado un acrecentamiento del
valor moral de nuestra persona y nuestra obra será digna de recompensa.
La existencia del mérito es reclamada por nuestra misma conciencia, por la
sabiduría, justicia y bondad de Dios.
Nuestro apetito tiende a un fin último que no esté subordinado a otro,
que satisfaga absolutamente el anhelo del hombre y que subordine y ordene
a sí todos los demás fines. La posesión de este bien supremo trae como consecuencia inmediata la felicidad o goce. La felicidad -¿ será preciso repetirlo una vez más?- no puede consistir en los bienes terrenos externos
-placeres, riqueza, honores, fama- o internos -salud, ciencia, virtud-,
ni en la suma de ellos, porque son limitados, imperfectos, inestables, imposibles de alcanzar para muchos y subordinados todos ellos al bien supremo.
Solo Dios -suprema Verdad, supremo Bien, suprema Belleza- puede satisfacer, sin perturbación alguna y definitivamente, nuestras aspiraciones. Consiguientemente no existe sobre la tie1Ta perfección y felicidad completa para
el hombre. Podemos, eso sí, tener una felicidad relativa en nuestro estado de
tendencia al bien infinito remoto y "gozar con la firme esperanza de su anticipada posesión", como nos ha dicho siempre la filosofía clásica. En virtud
del objeto, que es el bien infinito, y en virtud de su duración, que será
eterna, la felicidad del hombre que llegue a poseer a Dios será inmensa y
en cierta manera infinita. Conviene, en consecuencia, examinar la moralidad
de cada uno de nuestros actos, que proviene del objeto, del fin y de las
circunstancias. De aquí el axioma: "El bien nace de la rectitud total; el
mal de un solo defecto". En nuestra razón está impresa la ley moral que
nos hace distinguir entre el bien y el mal, instándonos a practicar el primero
y a evitar el segundo. Nos es imposible desconocer, destruir o modificar
esta ley -superior a nosotros- en sus puntos fundamentales. La distinción
entre el bien y el mal es intrínseca y esencial. Buenas serán las acciones que
de suyo están de acuerdo con la naturaleza del hombre {como ser racional,
social y criatura!) ; malas, las que estén en desacuerdo. La norma próxima de
moralidad es la recta razón que juzga de las cosas según su realidad objetiva
Y nos hace ver si nuestras acciones van debidamente encaminadas al último
fin. La norma última de la moralidad es la sabiduría de Dios, su ley eterna
que prescribe a cada ser un fin, de acuerdo con su naturaleza, dándole los
medios necesarios para conseguirlo. La ley natural, que es la misma ley
eterna impresa en nuestra conciencia de criaturas es oblio-atoria absoluta
,
o
'
'
universal e inmutable. De ella se sigue, como efecto propio y directo, Ja obligación de hacer u omitir algo. La posesión o privación del último fin o feli-

31

�ciclad eterna será la sanción más universal, eficaz y justa. Y será nuestra conciencia, nuestra razón práctica, la que juzgue, teniendo en cuenta el fin Y
las circunstancias, de la bondad o malicia de nuestros actos concretos.
•No nos estará indicando la textura ética de la vida humana que nuestra
exfstencia es un problema de orden? ¿De dónde proviene este orden y cuál
es su idea directriz o unificadora?

9.

LA VIDA HUMANA ES UN PROBLEMA DE ORDEN

LA

IRRESISTIBLE TENDENCIA al gozo nos mueve durante toda la vida. Imposible eludir impulso tan violento. Continuamente nos sentimos instados a
sucumbir ante la delectación má~ poderosa. Deleites pasajeros de cosas mudables nos dejan en permanente inquietud y desequilibrio. Lo que se disfruta sin seguridad -tal es el caso de los deleites pasajeros- produce desasosiego. Mientras no lleguemos al acceso total' y definitivo de Dios, ;i~iremos
en desequilibrio. ¿ Cuándo encontraremos definitivamente nuestro s1t10? Por
lo pronto &lt;:n esta vida seremos los eternos caminantes. Caminan~es que ~entirán más o menos su inestabilidad y contingencia, según se adhieran mas o

menos al Ser Absoluto.
Decía San Agustín que "la eternidad es la sede del alma". 16 ¿Cómo reprimir entonces el ímpetu que nos lanza hacia la eternidad? Desde_ la propi~
temporalidad y contingencia preguntamos, en cierto modo, la estáaca Y fnutiva inhesión del alma en el Ser fundamental y fundamentante. Los goces
temporales acaban por dislocar el alma. El mismo Nietzsche advirti~: "Doch
alle Lust will Ewigkeit, will tiefe, tiefe Ewigkeit. Todo placer quiere eter.
rudad,
una profunda, prof un da eterru'da d" .11
¿ Queremos hacernos mejores? Busquemos entonces, según el precepto agustiniano, algo que sea mejor que nosotros. ¿ Qué hay mejor que el alma, P?rtadora de la imagen de Dios, s.i no es Dios mismo? Adhirámonos, pues&gt; a Dios
en amorosa ebullición. Sólo así llegaremos a ese descanso que el Santo Obispo
de Hlpona concibe como "un equilibrio sadativo de todas las tendencias en
movimiento''. La adhesión amorosa no se puede dar a ninguna de las criaturas que poseen valores relativos, a menos de admitir un desorden en el
amor, esto es, un vicio. Permanecemos en la verdad por el amor. El que se
ama a sí mismo -ordenadamente, por supuesto-- ama también a Dios;
quien no ama a Dios, observa el hiponense, debe decirse que se odia a sí
mismo. Amando en los vestigios lo que tienen de semejanza divina o amando
"

SAN

11

F.

32

AousTÍN, De doctr. christ., 1, 1, cap. XXXVIII, PL. 34, 35.

NIETZSCHE,

pág. 471. Also Spra,h ZaraihuJtra, Leipzig 1904, parte IV.

a la semejanza divina en las semejanzas parciales (cosas), volvemos a Dios.
Porque las huellas tienen como función marcar el "paso" de alguien, son
unos efectos que nos dan a conocer sus causas. Los indicadores del camino
sirven, como señal, para llevarnos adelante, más allá ...
Estamos en el mundo, dependiendo del mundo y sirviéndonos del mundo
para realizar nuestra obra propia. Por nosotros se expresa el mundo y le responde a Dios. Suprunid al hombre y el mundo perderá su sentido. Con su
proverbial potencia intuitiva, José Vasconcelos apuntó, hace ya varios años,
un atisbo genial que hasta ahora no ha sido recogido y adecuadamente desarrollado: El hombre redime el mundo físico, trocándole su ritmo de material en psíquico. Los cuadros de la naturaleza, destinados a desaparecer, son
salvados por el hombre, que los conmuta en ritmo, armonía y contrapunto.
El amor es la fuerza que emprende la reintegración de lo disperso a lo
Absoluto. Mediante la facultad maravillosa de crear visiones espirituales, el
mundo se salva. Ya puede seguirse operando la disipación, la entropía. ¡ No
importa! Cuando el mundo se ha hecho imagen entra al ritmo del espíritu
y se eterniza. La función del hombre forjador de imágenes es, en este sentido,
mesiánica.
Como hombres, todos estamos llamados a realizar una obra de perfección
y de belleza. Gracias a esta obra, que nos manifiesta, alcanzamos el cumplimiento de nuestro ser. Cada hombre puede añadir al orden de la creación
-singular privilegio-- algo privativamente suyo. Pero es preciso q1,1e se desarrolle, fiel a su vocación, y que ocupe su puesto en el cosmos. IEn su naturaleza misma está prefigurada su perfección.
El orden -unidad en la multiplicidad- proviene del espíritu que ve la
unidad. Sin una idea directriz no se podría percibir el orden. Esto significa,
en otras palabras, que todo orden se corresponde con una idea. Idea unificadora, principio de acci6n, que nos aparece como un bien. La vida humana
en sus aspectos biológico, intelectual y moral es un problema de orden personal y social. Aunque pueda elegir el mal, no tengo derecho de hacerlo. La
naturaleza tiene sus exjgencias parciales; debo aceptarlas y satisfacerlas, porque son buenas en sí mismas, sin caer en desviaciones. En todo caso, siempre
queda un margen a la elección. Y la elección configura mi vida y me determina con obligaciones. Vivir es determinarse. La acción supone la opción.
Con opciones y acciones voy construyendo mi ser. No puedo permanecer acariciando posibilidades. Escoger una posibilidad es renunciar a las otras. Tengo que realizar mi perfección, no Ja perfección en abstracto, y la tengo que
realizar en circunstancia. Elegir es sacrificarse. Haber elegido la filosofía
significa, también, haber renunciado a miles de posibilidades. No hay vida
sana sin sacrificio y no hay sacrificio que no contribuya a perfeccionar al

33
H3

�hombre. El sacrificio purifica, templa, afina, prueba. "El oro se prueba por
el fuego, el hombre fuerte por la adversidad", enseña Séneca. Pero la prueba
-y esto no lo dice Séneca-, sólo tiene sentido como instrumento de salvación, como ofrenda al Ser que trasciende nuestra vida.
Dentro del orden de la vida humana se da, como un menester insoslayable,
el llamado a la realización de nuestra humanidad.

10. Es

DEEER DEL HOMBRE DESARROLLAR SU HUMANIDAD

CuALQUmR CONFIGURACIÓN QUE vayamos logrando de nuestra vida es, de
por sí, fragmentaria e insuficiente. Nada acusa el carácter de lo definitivo.
Uñ impulso infinito mueve nuestra vida. La tensión interior entre "ser'' y
"llegar a ser" lo que debemos ser (vocación), origina la intencionalidad de
la vida y su constante proyección hacia el futuro. Vivir es actualizar las potencialidades de la vocación. La historia es el reflejo de esas tensiones o
actualizaciones de la vocación. Entre las innumerables posibilidades que poseemos, elegimos de acuerdo con un plan vocacional. Pero elegimos sabiendo
que habrá, sobre nuestra realización vital, un excedente de vida no vivida
que quisiéramos vivir. Y esta vida no vivida nos punza y nos agita con un
divino descontento. Un insaciable anhelo de valor bulle en los entresijos de
nuestra alma. No hay que equivocarse: estamos en presencia de una agitación que antes de calificar de psicológica habría que denominarla como
inquietud metafísica. Una celeste escala se eleva desde el "horno interior".
Dentro de lo fragmentario e insuficiente de nuestra vida, en sus configuraciones, se dan los elementos de la vida moral. Tenemos que aceptarnos
como somos, con cuerpo, con afectos, con intelecto, con voluntad ...
Un cuerpo maridado a un espíritu. De este extraño maridaje ~spíritu
encarnado- resulta la dualidad simultánea de la vida física y espiritual que
reobra sobre cuerpo y espíritu. Somos incapaces de obrar sin el cuerpo. Debemos, en consecuencia, cuidar del cuerpo como de un instrumento necesario. Pero entiéndase la palabra cuerpo no como cuerpo animal, sino como
cuerpo humano al servicio de un espíritu. Y como cuerpo humano hay que
ordenarlo, sin destruirlo, por la templanza. Templanza que no significa privación de satisfacciones legítimas, sino moderación de apetitos irracionales.
El equilibrio y la salud del cuerpo nos permiten disciplinarlo, pero no disminuirlo. Disciplinarlo para no caer en la sensualidad que convierte en fin lo
que debiera ser un medio: el placer físico.

La vi&lt;la sentimental es un punto de encuentro del alma y del organismo.
Los estados afectivos tienen un carácter mixto: intelectual y fisiológico. Toda

34

acci6n enérgica -y nada digamos de las pasiones- surge de un sentimiento.
Por eso resulta de suma importancia el hecho de que Ja razón comande a esos
sentimientos que se dicen ciegos porque no ven -y con desesperante fijezamás que su objeto. El sentimentalismo se recrea en el sentimiento por el
sentimiento mismo: estéril satisfacción que nos priva de la entrega y del
sacrificio. Todo amor sentimental no es, en el fondo, sino narcisismo, repliegue sensual.
El "lagos" tiene un primado de dirección sobre el "ethos". La facultad
de visión traza caminos a la vida afectiva, aunque a decir verdad nunca es
completamente libre. La voluntad y los afectos dejan sentir su impacto sobre
la inteligencia. Debemos procurar, no obstante, amar a la verdad sobre todas las pasiones para llegar a la libertad del espíritu. Y esta libertad no se
logra sin una sana orientación de los afectos.
La filosofía por si misma no da la virtud, pero la hace más fácil por la
flexibilidad del espíritu. La tendencia fundamental del hombre hacia el conocer es buena, en cuanto proviene de la abertura de su espíritu. Gracias a
esta abertura se adquiere un desarrollo intelectual y moral más refinado.
Incrustados, :n las. exigencias más lícitas y universales de nuestro tiempo,
?uestro espmtu abierto cumple con responsabilidad una misión de vigilia
mtelec~aI, ~tento ~ la peripecia esencial de la vida. El fin de la filosofía y
de las c1enc1as particulares es servir al hombre, permitiéndole llegar al pleno
desenvolvimiento de sí y del mundo material que le circunda. La ciencia
~ura~:nte especulativa, a~~ue provechosa para el hombre, no puede ser
fm últ1D10. No ba~ta perc1brr la verdad, es preciso poseerla. Toda pasión
de la verdad, del bien y de la belleza es búsqueda de Dios. No hay otro modo
de perfeccionarse y de cumplir la obra. Lo demás es diletantismo o desenfreno intelectual.
En la vida moral, corresponde a la voluntad el primer puesto. Es claro
que la voluntad tiene más perspectivas mientras más se desarrolle la inteligencia que abre horizontes y que satura la libertad. Los hábitos moralmente
buenos -segunda naturaleza- son la base de todo el desarrollo humano el
crear automatismos que facilitan las acciones buenas e impiden las accj;nes
~las. El bien, hecho automatismo, ensancha la libertad que no es, en rigor
smo "el poder de elegir entre bienes". No se eligen los males sin reducir ei
c~po. de la. libertad. No se puede conquistar la libertad sin dominar la
arumahdad, stn someter las pasiones a la razón. En cada uno de nuestros
ª:tos portamos el peso concreto de toda nuestra vida. El dominio de la acción se asegura después de sujetar las tendencias carnales y afectivas Lo
que debe importarnos es el ser entero que estamos llamados a realizar. Todas
las otras obras tienen el sentido de facilitar y preparar la gran obra que es

35

�nuestro ser entero. Este ser entero se va haciendo como un todo continuo,
teniendo en cuenta toda la vida. Cuerpo, afectos, intelecto y voluntad son
elementos ineludibles de la vida moral del hombre. El desarrollo de nuestra
humanidad hacia su perfección tiene que contar con estos elementos encuadrados dentro de un plan vocacional. Pero el ser entero que estamos llamados
a realizar, dentro de un plan vocacional, es cosa de cultivo, de cultura personal.

1]. LA

VIDA HUMANA COMO CULTURA

NECESITAMOS ORIENTARNOS, saber a qué atenemos respecto de los seres que
integran la realidad en la que nos encontramos viviendo. En conseguir esa
orientación nos va nuestra previvencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para salvarnos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que
es existir.
En la conexión cambiante del yo y del mundo se da un dinamismo dramático que constituye la realidad de la vida humana. Buscando la estabilidad que m~ falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma o programa
de salvación. Y este programa perfilará mi existir como hazaña Y como misión. Sostenerme en el universo con mi programa de salvación ha sido, sigue
siendo y va a ser, mi tarea primordial en la vida. Cuando parece que se
pierde todo sostén y que vamos a naufragar en el inme~ océano ?el universo, surge la angustia. No tan sólo se trata de que el nesgo me crrcunda,
sino de que yo mismo soy riesgo en la fragilidad de mi ser biopsíquico y
moral. Un enlace de sucesos únicos ensartados como cuentas de un rosario
personal por hacer, va poniendo de manifiesto una asombrosa y al parecer
inagotable multiplicación de posibilidades. Dentro de las posibilidades, no
todas tienen igual valor para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, podría
lanzarme ciegamente en cualquier dirección.
Se acabaría la seriedad, la fe, la raz6n en el acto de decidir. Una sola
posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la incertidumbre y a la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie porque
no es un bien jurídico. Esencialmente transferible, la cultura no es excluyente, aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que se sienta
habitado por ella, confirmándola en su vida personal. Conocimientos que
flotan en nuestro ser y se deslizan sin dejar ningún sedimiento, no forman
cultura. Otros, por el contrario, penetran en nuestro interior, se ligan a nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y pasiones, integrando nuestro yo psico-

lógico. Hasta se podría decir que se hacen, en nosotros, carne y sangre, vida
y espíritu. . . Los transformamos y nos transforman. No son simples conocimientos "nocionales", sino que son verdaderamente conocimientos "reales"
-romo diría Newman- porque los hemos asimilado. Con la ventaja de que
se tornan, una vez asimilados, autónomos, personales. Desde entonces conocemos por nosotros mismos y no por medio de otros. Habrá una manera propia
de comprender y de expresarse que corresponde a un determinado cuerpo y
a un temperamento peculiar. Conoceremos las cosas conociéndonos a nosotros mismos, y no las comunicaremos al exterior sino comunicándonos a
nosotros mismos. El hombre, al conocerse, se hace más hombre. Por hombre,
reflexiona, se plantea problemas, descubre soluciones y confronta estas últimas con la roca viva de la realidad. No hay que olvidar que el término "cultura" tiene un origen agrario y significa cultivo. Pero el cultivo supone la
simiente, la sementera, la plantación, la labor del sembrador. Sin este afán
humano sobre la tierra en cuanto meta perseguida y adquisición lograda,
nunca podrá entenderse la cultura personal.
La vida del hombre culto no puede ser conducida sin filosofia esto es
'
sin conciencia de que en cada suceso, en cada acaecimiento transparece
el'
"sentido sobrctemporal de que está empapado". La divisa del hombre culto
podría ser aquella que formuló Eugenio D'Ors: la elevación de la anécdota
a categoría. No se puede ser culto sin una por lo menos discreta base filosófica
como elemento integrante y aun rector de lo que es, entre nosotros, la llamada
"cultural general". No debe olvidarse que no hay formación auténtica que no
repose en un decoroso conocimiento del hombre en cuanto hombre. En este
sentido, no hay más cultura que la cultura hwnanista. Todo lo demás es
barbarie. No suprimiremos ninguno de los datos y valores esenciales del hombre, porque una cultura desequilibrada o deficiente no merece el nombre de
cultura. Daremos satisfacción a las legítimas exigencias del cuerpo, pero buscaremos para el espíritu luz, belleza, y bien ... la perfección humana frente
a la vida toda y a la universalidad de las cosas es abarcada por el concepto de
cultura. Mientras el humanismo sólo apunta derechamente a la perfección
del hombre, por hombre, la idea de cultura engloba la perfección del hombre
y su circunstancia.
La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza humana
pero es obra del espíritu y de la libertad, agregando sus esfuerzos al de la'
naturaleza. Cultura es plenitud vital específicamente humana: actividades
especulativas y actividades prácticas (éticas y artísticas) engranadas al tiempo y a sus vicisitudes. Trátase, consiguientemente, de algo especialmente humano y, como tal, perecedero. Siempre me ha parecido magnífica aquella
expresión de Herriot: "La cultura es lo que queda cuando todo lo demás

37

�se ha olvidado". Queda la capacidad, la aptitud. Gracias a la cultura, nuestras sensaciones, nuestras imágenes, nuestras intuiciqnes, nos pueden sobrevivir y, por consiguiente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que ya se encuentra fuera del yo.
La vida humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser y comprendiendo la producción y utilización de objetivaciones culturales, es también
y de manera eminente, cultura. No hay que olvidar que en dinamismo y
fluencia de vida se fraguan, en el interior de un sujeto, el libro y la sinfonía,
la catedral y la herramienta. Consciente o parcialmente inconsciente, el proceso de creación cultural -radicado en la capacidad objetivante del hombre- va desde la primera incitación o germinación hasta que el objeto ingresa con vida independiente y propia en el mundo de la cultura. Si por
una parte el hombre crea la cultura, por otra la cultura lo va configurando
a él. Piénsese en lo que significa, en la vida de cada cual, el lenguaje, la
religión. el derecho, el arte, la técnica ... Gracias a estas realidades realizamos íntimamente nuestra propia índole, acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior, cumplimos nuestro destino natural.

12.

CULTURA OBJETIVA Y VIDA CULTURAL

TAN IMPORTANTE RESULTA la cultura para la comprensión del hombre que
Ernest Cassirer ha llegado a decir que "la caractedstica sobresaliente y distintiva del hombre no es una naturaleza metafísica, sino su obra. Es esta obra,
el sistema de las actividades humanas, lo que define y determina el círculo
de humanidad. El lenguaje, el mito, la religión, el arte, la ciencia, y la historia son otros tantos "constituyentes", los diversos sectores de este círculo" .18
Sin desconocer la importancia de una consideración funcional del hombre
y de una filosofía de las formas simbólicas, no creo que sea posible proporcionar una visión de la estructura fundamental de cada una de las actividades
culturales humanas -&lt;:orno en vano lo pretende Cassirer- sin una previa
metafísica del hombre.
La cultura proviene -como lo ha apuntado Francisco Romero- de la
capacidad oh jetivante. Si el hombre es un ser que capta y concibe un mundo objetivo, la cultura forma cuerpo con el hecho de ser humano. Distínguese
entre cultura objetiva -toda creación del hombre: obra de arte, institución,
teoría, costumbre- y vida cultural -existencia del hombre entre los entes
objetivos creados por él.
ia ERNST CASSCRER, pág. 105, Antropologla Filosófica, Introducción a una Filosofía de
la Cultura, Editorial Fondo de Cultura Económica.

38

Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño a la naturaleza de
incorpcrarfo un sentido. Todo aquello que de alguna manera producim~s 0
modificamos para introducir en nuestro círculo humano, es objeto de cultura: parques nacion:iles, pisapapeles, edificios, leyes y reglamentos. En este
sentido se ha podido decir que la tierra entera está culturizada, porque no hay
un rincón en ella que escape a las relaciones jurídicas y de dominio. Sólo los
astros no están afectados por la cultura. Cabe decir que son pura naturaleza.
El objeto cultural, sentido humano impreso en una cosa, se comprende
pasando "de algo significante a algo significado" (Romero). Base material,
contenido o sentido y referencia a un valor --que no es parte efectiva de un
objet~ sino una dirección o polarización- son los ingredientes que integran
el objeto cultural. El hombre humaniza lo no humano, transfonna Ja realidad
colonizándola. "Vida humana objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la proyección al exterior de la interioridad del
hombre. Nada de raro tiene que el hombre, al autoafirmarse, edifique un
mundo, si pensamos que lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de instancias objetivas.
Primitivamente la palabra cultura significó un estado o una posesión de
la persona individual (cultura animi). Posteriormente adquirió el sentido
de estructura objetiva supraindividual. En realidad, ambos aspectos de la
c~ltura están íntimamente vinculados y se condicionan mutuamente. Conviene recorJar ~ue -~ palabra cultura arranca del cultivo de las plantas (agricultura), cuyo _s1?°if1cado se extendió al cultivo anímico. El hecho es que nos
encon~amos viviendo en medio de un conjunto de productos con sentido~
que eXJSlen ahora Y para un grupo, para nosotros. Cada sector está constituido por. bienes. culturales gue encaman un valor peculiar. No se trata d e
un org~smo ~mo de una organización de partes esencialmente distintas en
una umdad mas o menos diferenciada y estrecha.
u na aut'enbca
.
fil osof'1a de la cultura intenta conocer el mundo de la cultura no como un mero agregado de hechos inconexos y dispersos sino como
un todo o ' ·
·
'
•
rgaru~, ~orno un S1Stema. El hombre vive en una socieda-d efe perr5
a.mien~os Y se~tun1entos cuyos elementos y condiciones constitutivos son: el'
len~aJe, _el mito, el arte, la religión y la ciencia. No puede el hombre vivir
su vida s~ expresarla. Y estas expresiones sobreviven a la existencia indivi-clual. ,y efunera de sus forjadores. Entre estabilización y evolucio'n se da una,
tens10n constante. Hay una tendencia a las formas fijas y estables de la vida~
co11'.o hay otra que propende a romper este esquema rígido. La cultura
&lt;:OnJunto -afirma Cassirer-, "es el proceso de la progresiva autolibera~i::

39

�del hombre".1º Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le
ayudan al hombre a vivir como a destruir y a dar mue~e. En todo caso, el
futuro de la historia depende de la cultura, no de la fatalidad.
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de va~ores expresados por la actividad humana, está ahora en nue~tras manos. S1 la c~~tura es fruto de la libertad espiritual, no podemos elu&amp;: n~estra res?°ns~bihdad histórica. Conciencia crítica, organicidad de conocmuentos, ~finamiento
espiritual, todo ello es bueno procurar, a condición de no absolubzar los valores humanos. Sin un fundamento trascendente de los valores, la c~ltura se
viene abajo como falso ídolo. O el fundamento de los valores es D10s~ o los
valores cesan de ser tales. Los valores que expresa toda cultura nos remiten al
fundamento de todo valor.
.
Tanto la cultura objetiva como el quehacer de cultivo personal se exphc~~•
en última instancia, como un intento de precaverse del peligro de frustrac1on
y como una faena salvífica.

13. QUEHACER

'N y RIESGO OE
DE SALVACIO

FRUSTRACIÓN

APROVECHAMOS y TRANSFORMAMOS la naturaleza, porque el mund o _no est'a
hecho a gusto nuestro. Ni enteramente hostil ni enteramente complaciente, el
mundo natural puede convertirse, por obra de cultura, en mundo humano.
Según ¡0 que nos propongamos hacer, las cosas se _n~ presentan. como respuestas de auxilio O de amenaza, c~~o "impor~noas , para decirlo con _el
término orteguiano. Sólo que las fac1hdades o dificultades ---&lt;:osas- qu~ circundan nuestro existir, no dejan de tener naturaleza. Contra 1~ que p1e~sa
Ortega las cosas son primariamente sustancias y eventualmente importancias.
Aunqu~ las cosas se nos den en su contexto circunstancial? no pierden_ por
ello su ser-en-sí su quididad, su esencia. Todo uso y maneJO de la realidad,
y hasta la cien~ia misma, descansan en el conocimiento de la naturaleza de
las cosas.
.
Antez de investigar qué es la realidad tenemos con ella un trato pre-mtelectual, pre-teórico. La entendemos -válgame
expresión- de manera
familiar. El enigma de la realidad nos fuerza a interpretarl~ ~entalmente,
para orientamos y para salvamos. El hecho radical no es ~1 vida humana,
sino la realidad en la cual se articula mi vida. El contorno inexorable en el
que vivo aquí y ahora trasciend: mi vid~ si_ngular, por más que ese contorno
0 circunsta~cia haya sido conocido en mi vida personal.

1:i

313, Antropologla Filosófica, Introducci6n a una Filosofía
de la Cultura, Editorial Fondo de Cultura Econ6mica.
,. Ell.NST CAssrRER, pág.

La vida no es puro acontecimiento, drama desnudo, como lo quiere Ortega,
sino realidad temporal, ser histórico, entidad creatural. Sentirse creatura es
sentir hundiéndose la consistencia. Esta sensación de inconsistencia, de disipación, no se remedia apoyándose en objetos externos. El tiempo hace desvanecer toda cosa concreta, pero no el principio del conjunto de cosas. Toda
vida humana real posee una serie de dimensiones y contenidos comunes, sin
mengua de las estructuras concretas de cada vida. De otra manera no sería
posible una filosofía del hombre.
Viviendo entre los hombres, en sociedad, interpretamos la realidad y buscamos el sentido del universo. El repertorio de pensamientos y de convicciones
de nuestra época no impiden la meditación personal el intento de conocer
el ser. Este intento presupone que hay tal ser. Consiguientemente el hay, el
haber es el campo del ser. Cuando hay vida humana hay quehacer de salvación y riesgo de frustración. La salvación que anhelamos no nos es dada de
modo seguro, puesto que luchamos por ella. Necesitamos luchar por la salvación, cada cual por la suya. Es así como yo entiendo el quehacer vital, el
yo-programa. Dentro de una libertad limitada por la circunstancia espacial y
temporal, tenemos que ganarnos la vida. Y en este hacer la vida surge, de
manera inevitable, la justificación ante Ja propia conciencia y a la luz de
nuestro quehacer de salvación.
El hombre tiende con apetito innato a la salvación, como a su fin interno.
Porque en la salvación está la felicidad y en el fracaso la infelicidad. Nadie
busca jamás ser desgraciado. Todos percibimos fenomenológicamente, al menos en forma vaga, que deseamos salvarnos integrahnente, que tememos perdemos y que buscamos los bienes particulares como medios para alcanzar la
salvación plena. Que esta salvación plena no dependa únicamente de nosotros, por el hecho sobrenatural e histórico de la venida del Salvador, es
cosa que no vamos a abordar en esta investigación filosófica, por razones de
pureza metódica. Podemos decir, eso sí, que esa búsqueda continua y necesaria
de algo saciante en los bienes particulares evidencia la persecución de la salvación y de la felicidad. ¿ Por qué no se detiene el hombre en los bienes particulares? Porque son mezcla de bien y de mal y su voluntad tiene por objeto
un bien puro. El hambre de salvación no puede proceder de causas variables
--el capricho individual, la educación, el medio ambiente- puesto que se
trata de un apetito el.ícito, constante y necesario en cada hombre e igual en
todos. Procede -no cabe otra explicación-, de la única causa constante: la
identidad de la naturaleza humana. Una especie de peso ontológico o gravedad de la naturaleza nos hace tender, en todos nuestros actos, a la consecución de nuestro fin interno.
El quehacer de salvación no puede ser vano e ilusorio. Responde a un

�apetito natural de un bien que sacie, ~ afán de pl~nitud subsistenc~. Si
los seres inferiores alcanzan su fin proxuno, ¿por que el hombre habn~ de
ser el único ente incapaz de conseguir su fin interno? Con. certe_za es~ontanea
intuimos nuestra tendencia voluntaria a la plenitud subsistencia!. Si la ,plenitud subsistencia! fuese una utopia o un imposible, la voluntad te~dena a
la plenitud subsistencia!, como está demostrado, y a la vez no tendena, pues.
tender a un imposible es no tender. Supuesta la existencia de Dios, la. demostración teocéntrica es concluyente: Dios, autor de la naturaleza, ha unpreso
en el hombre ese afán de plenitud subsistencial. Luego sería. contra ~e su
sabiduría, fidelidad y bondad dar al hombre ese afán de plen~tud subsistencia! que no puede alcanzar y hacerlo más miserable que los arumales.
En esta vida no es posible al hombre obtener la plenitud subsistencia! anhelada, sino imperfectamente. El solo hecho de terminar con la vi_d~ basta
para que la relativa plenitud terrestre diste mucho de ser perfecta. S1 siempre
andamos en pos de la felicidad -y la experiencia nos comprueba este aserto-es porque toda felicidad obtenida es imperfecta y no hemos encontrado el
bien saciante. La vida humana es riesgo y aventura. Aunque forzados a ser
libres -en nuestras manos llevamos nuestras vidas- no estamos forzados a
seguir un camino de salvación. La naturaleza y el Autor de la naturaleza nos.
trazan una senda, pero el mundo que nos rodea ofrece, a cada paso, multitud'
de incitaciones y requerimientos. Estamos obligados a ~ecidir _lo que e~ ~ada.
momento hemos de hacer. Libertad implica riesgo, contmgenc1a o proxurudad
de un daño.

El relativo descanso -anticipación de la eterna plenitud subsistencia!- Jo,
conseguimos en esta vida por el progresivo desarrollo de l:15 _facultades humanas. La consecución del fin próximo individual ( conocumento y amor deDios y bienes complementarios de la vida terrena) . y del fin pró.~o social
( desenvolvimiento familiar y político) nos proporcionan una felicidad re~ativa. Este fin interno del hombre se armoniza con el fin externo ( dar a D10s
· formal con el conocimiento de su perfección y el amor tributado
a su
gloria
.,
.
amabilidad) en cuanto los actos humanos que realizan la perfecc1?n prop1a_
del hombre son de algún modo bien de Dios. Andando por los cammos de la
vida, pretendiendo ser dueños y señores de nosotros mismos, no damos un.
paso sin que nuestra insuficiencia ontológica. y mora~ se nos ~aga p~tente.
¿ Cómo superar esta insuficiencia? ¿ Cómo realizamos siendo -s1 se pudieramás que hombres sin dejar de ser hombres?

14. EL

PERDERSE EN EL BIEN, o lo que es lo mismo, perderse en Dios, es encontrarse
para realizarse. Este es, justamente, el sentido de la frase evangélica: "Si el
grano no muere, no puede rendir su fruto". Morir, olvidándose de sí mismo,
es renacer, genninar, florecer... Puesta la mira solamente en la obra de Dios,
Dios estará presente en nuestro espíritu en todas las acciones. Si en la búsqueda de todo bien buscamos a Dios, Dios comunicará su valor trascendente a los bienes creados entre los que se desliza la vida.
Sin la caridad, nada valen los bienes de la ciencia, los bienes de la acción
y los amores humanos. Con la caridad, todos los bienes cobran aspecto divino. Maravillosa virtud sobrenatural -reina de las virtudes teologales-que hace de los bienes naturales instrumentos de unión del hombre con su
Creador.
Más que la felicidad -que repliega al hombre sobre sí mismo- es el bien
el objeto de la moral. No puede el hombre considerarse logrado, acabado,
sino librándose de sí. En este sentido cabe decir que ensimismarse antropocéntricamente, es perderse:
"El que busca la felicidad y piensa en la felicidad -asegura Jacques Leclercq-, piensa necesariamente en sí mismo; pero la felicidad está en el bien,
y el bien del hombre consiste en olvidarse para absorberse en Dios, para no
pensar sino en la obra de Dios, que debe hacerse por él. No se llega a Ja
felicidad más que en la medida en que no se la busca; realizamos nuestro
bien en la medida en que nos olvidamos de nosotros mismos". 19 bis Consiguientemente hay un vicio inocultable en el punto de partida de toda moral basada
en la búsqueda de la felicidad. Cuando nos preocupamos por la felicidad,
impedimos el olvido de nosotros mismos. Y cerrados en nosotros mismos estrechamos el horizonte humano a nuestras propias dimensiones en lugar de
ensancharlo hasta la dimensión sobrenatural absoluta.
La naturaleza del hombre -condiciones necesarias de su ser- sirve de
base para derivar el bien del hombre. Esta naturaleza no es producto fabricado por el ser humano, sino don recibido y aceptado. Las exigencias de la
naturaleza humana, nos indican la perfección de nuestro ser. El hombre no
es un ser simple. Es un ser viviente, cognoscente -conocimiento sensible y
conocimiento intelectual- que debe perfeccionar sus facultades espirituales
y sensibles armonizándolas. Pero es también un ser que tiene apetitos sensibles y apetitos volitivos. Por su inteligencia ve el bien en las cosas, apetece
todo bien y no puede satisfacerse más que en el bien infinito. Pero el bien
ubi.s

42

HOMBRE NO SE REALIZA SINO SUPERÁNDOSE

CAsStRER,

pág. 313, ,Antropología Filos6fica, Fondo de Cultura Econ6mica.

43

�infinito no puede encontrarse más que en el ser infinito. Este Ser -el Gran
Ser, como le denominan algunos primitivos- es el que la tradición llama
Dios: Ser absoluto, ilimitado, necesario, que agota en sí toda perfección de
ser y fuente de toda perfección en los seres particulares.
En la medida en que el hombre se desprende de la animalidad, se manifiesta
su sentido de lo absoluto, su necesidad de infinito. La insatisfacción es un
atributo del espíritu. Un ímpetu incoercible lanza al hombre a la conquista
de tierra y cielo. Escruta la naturaleza de las cosas y los misterios de la allendidad. En su afán de dominio, pretende tener siempre más, saber más y poder
más. Sufre en lo limitado y se desilusiona en lo sensible. ' Tú nos has hecho
para ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti",
podemos decir con San Agustín, en nuestro humanísimo anhelo de conquista del Ser sin limites.
Sólo en Dios puede encontrar el hombre su bien, su perfección. Pero a
Dios lo conocemos indirecta e imperfectamente, como trascendente, como
inaccesible ... No obstante, llamamos a Dios y Dios nos responde en el interior del alma y en su voluntad significada en la creación.
Por una especie de peso o gravedad de la naturaleza, tendemos al bien
supremo que es, a la vez, nuestro fin interno. En esta vida nos es imposible
obtener la felicidad perfecta, pero sí nos es hacedero lograr la felicidad imperfecta. Dios crea y gobierna al hombre por amor de benevolencia. Afirman los escolásticos que el hombre está destinado por su misma naturaleza,
obra de Dios, a ser feliz, y el objeto de esta felicidad es Dios, conocido y
amado. Ahora bien, conocer y amar a Dios es darle gloria formal. Luego éste
es el fin del hombre. De modo, que el conocimiento y amor de Dios, por
una parte, como bien del hombre, en cuanto son su felicidad, son su fin
interno; pe10, a la vez, en cuanto estos actos son de algún modo bien de Dios,
son su fin externo.
Las investigaciones de la filosofía moral son completadas y sublimadas por
la Revelaci6n de Cristo. Sabemos, por esa bendita Revelación, que Dios elevó al hombre al orden sobrenatural y lo destinó a la visión inmediata de la
divina esencia, en la vida eterna, y al amor y gozo que le siguen. Ante esta
felicidad sobrenatural, palidece y se esfuma la felicidad natural avizorada
por la filosofía. Proseguiremos, no obstante, dentro del ámbito de la pura raz6n natural, tratando de comprender por la "ratio", sin acudir a la "auctoritas", la dimensión más excelsa del hombre.

15. LA

DIMENSIÓN MÁS EXCELSA DEL HOMBRE

EL HOMBRE, SIN .EL BIBN, no es hombre. Quiero decir que el bien es una
dimensión esencial del ser humano. Y no una dimensión cualquiera, sino su
más excelsa dimensión. Si la verdad es aspiración suprema del hombre, es
porque se convierte en bien. Cabe entonces afirmar que la aspiración del
hombre al bien, le es consubstancial. O movido por el bien, o zarandeado por
los rencores, la vanidad, los instintos...
A la presencia universal del bien, respondemos con nuestro apetito innato.
El ser es por antonomasia, en este sentido, el bien. Nuestro vivir nuestro ser
'
no es más que una participación o comunión del ser. Decía Aristóteles
que'
todos los seres tienden al bien, es decir, tienden a algo que es el bien. Y esta
tendencia es insoslayable. Incluso en el estado de angustia radical que descnbe Heidegger, el ser humano sigue tendiendo al bien qué le perfecciona. En
el lenguaje técnico de la escuela, se afirma que "la bondad formal del ser
es la que explica y fundamenta la bondad activa''. Lo cual quiere significar
que el bien, precisamente por ser bien, es lo que atrae al hombre.
Supóngase que el hombre se inclinase o se decidiese hacia un falso bien o
bien aparente. El resultado sería no la perfección propia, sino la destrucción
moral. En vez de consumación, consumición.
Observa Santo Tomás de Aquino: "Hay que hablar del bien y del mal
en las acciones de la misma manera que se habla del bien y del mal en las
cosas". 21 Si la ley moral es la que sirve de orientación real, un acto será objetivamente bueno. Y será subjetivamente bueno si hay rectitud de voluntad.
El bien logrado, aunque bien, no es bien absoluto. De ahí el dinamismo volitivo.
~a "inquietud humana" se origina, precisamente, en la distancia siempre

exISt~nte entre el bien absoluto y el bien apropiable. "El hombre está siempre
en ;ilo, porque está, siempre suspendido de una estrella a la que aspira, que
le ~e d~_Iuz y gwa -escribe Adolfo Muñoz Alonso-, pero a la que no
conSJgue ftJar en el cielo de su corazón". Mientras contemplamos la grand:za Y e~celsitu? esencial del bien posible, no cabe descanso en el bien apropiado. Solo un iluso puede satisfacer plenamente su tendencia con los bienes
que no son, en última instancia, más que fragmentos del bien. Ante los bie-'
nes, se da un indeterminismo deliberativo; pero ante el bien, el determinismo
de la voluntad es ineludible.
Cuidémonos de no hacer de un bien cualquiera, el bien. La irrequietud

'°

]ACQUEs LEOLERQ,

Gredos.

44

pág. 349, Las Grandes Lineas de la Filosofía Moral, Editorial

45

�-tan admirablemente descrita por San Agustín- surge por la condi_ción
menesterosa de los bienes y por la añoranza del bien para el que fuunos
creados.
.
Sobre un detenninado plano histó1ico en el que estamos, aspiramos a un
bien concreto. Es en la situación en que estamos en la que nos gana~emos
a nosotros mismos en el bien o en la que nos perderemos en los falsos bienes.
Pero ¿qué es el bien?, preguntará alguien con impacien~. De los t~sccndentales de1 ser no cabe ninguna definición. Bástenos dec1:1' que el bien
es la perfección del ser, esto es, lo que le conviene o le es debido. El mal es
imperfección carencia. En este entido, todo ser existente -por tener una
esencia y po; existir- es en sí bueno. Lo que no_ quiere. decir, por Su_Puesto,
que por tener todo ser algún bien tenga tod~ bien pos~ble. ólo qw~ sea
onuúperfecto -Dios- tendrá como bien pose1do todo bien por pos~•
Hay bienes que no apetecemo en J y por sí sino como medios para
otros fines. Se trata de bienes útiles.
Otros bienes en cambio, los apetecemos en sí, pero no por sí, sino como
algo que sigue~ y dependen del fin. Estos son los bienes deleitables.
Pero hay también un bien apetecible y apetecido en sí y por sí mismo, el
fin o bie11 absoluto.
Una especie de peso O gravedad de la natu_raleza, ~a.ce tender al h~~bre,
en todos sus actos hacia su bien absoluto, baoa su fehcidad. Y esta Cebadad
no se la puede da: al hombre el mundo entero, ni la humanidad.
Ocúrresenos proponer el que se haga una historia: _la historia de los errores humanos al convertir un bien determinado -las nquezas, los placeres, la
· ·a , la fama , la humanidad- en el bien absoluto. Esta historia
c1ena
, nos mostraría la miopía y el daltonismo de teóricos consagrados y d; pocas rec~
nocidas. y si se ahondara en las causas, fácilmente se descubrina la concupiscencia l'. la soberbia de la vida, como promotoras principales de lo errores
garrafales en que incurrieron hombres de genio.
.
Quede bien clara una cosa: nuestra condición de m~ndigos de u~ eXIStencia plenaria que las cosas de esta vida no pued~ bnndarnos. ¡ Que ~ondamente sentimos y comprendemos aquella frase genial de. San ~gustl~' Feciste nos ad te, et inquietum est cor nostrum, donec reqwescat m te! ;_ nos
hiciste para Ti, e inquieto está el corazón nuestro, danos descanso en T1. El
no encontrar descanso en el mundo y en los seres intramundanos, es nuestra
prerrogativa esencial y nuestra dimensión más excelsa. Debemos, no obstante,
trazar nuestro plan de vida conforme al ideal personal.

16.

PLAN DE VIDA E IDEAL PER. ONAL

Et

PROYECTO QUE ES EL vo tien sus normas sustantivas y adjetivas. La vida
humana se realiza de acuerdo con un plan o programa. uestras acciones
'SC efectúan según el proyecto de existencia bosquejado en nuestro ser. Para
ser lo que más auténticamente soy, tengo que trazar los rasgos generales de
mi trayectoria total y derivar de ese programa general cada una de mis acciones. Los días de que dispongo son contados. El tiempo -oportunidad de
salvación- oprime y aprieta mi vida. in mengua de mi peculiar e incanjeable vocación, mi plan o programa vital se guía por normas aplicables a
todo hombre por el hecho de serlo.

Si Dios e el origen y el último fin de mi vida, tal como ha sido demo trado, lógicamente le debo rendir el homenaje de mi conocimiento amoroso,
de mi adoración, de mi gratitud y de mi acatamiento. Mis afecto a las crcaturas, que participan de la bondad divina, deben ser referidos al Autor de
todo lo creado. El amor a mí mimo, pauta del amor al semejante, me permitirá satisfacer las necesidad y las legítimas aspiraciones itales, teniendo
como norma suprema de mis actos el ideal de salvación personal y d glorificaci6n de Dios. Poseer progresivamente la Verdad, la Bondad, la Belleza
ordenar libremente la vida individual y social hacia el término de todas mis
aspiraciones, hacer en favor del prójimo cuanto quisiera que él hiciera en el
mío -deber de justicia-, y superar el orden exterior de las relaciones jurídicas entre lo hombres con el amor fraternal a todos mis semejantes en
Dios y por Dio va a ser el programa de vida que tendré como norma en la
medida en que sea má auténticamente humano. Amar sobre todo a la fa.
milia, a los amigos, a los compatriotas, a los correligionarios, a los compañeros
de profesión y a cuantas personas nos sintamos li~ados con lazos de comunidad, afecto, interés o gratitud, no significa excluir a título de indiferente
a quien no entre dentro de aquellos vínculos de solidaridad social. Indiferente
no me puede ser ningún hombre, si acepto, como en efecto lo hago. la esencial
igualdad de origen, de naturaleza y de destino, sin perjuicio de las desigualdades accidentales. Dada mi dimcnsi6n socia~ resulta un tanto artificial la
separación entre los deberes para conmigo mismo y para con mis semejantes.
Mi acción se conjuga con las acciones de los otros hombres y se ve limitada
por circunstancias e influencias sociales e históricas. Aún así juego un papel
irremplazable en el gran drama humano y soy responsable de mi perfección.
Pese a fracasos, injusticias y extravíos que padezco en esta vida presente no
pierdo mi afán de plenitud subsistencia! que espero ver colmado en una
vida ulterior. Mientras tanto mi existencia debe tener un sentido de preparación y de milicia ejercitado bajo la disciplina de las cuatro clásicas virtu-

46

47

�de card¡nales: Fortaleza en la tarea, templanza en mis movimientos corporales o espirituales, justicia en mi vida de relación, prudencia en todas y
cada una de mis acciones y omisiones. "De esta manera logrará el hombre
-advierte Juan Zaragüeta de quien hacemos nuestras las consideraciones vertidas en el Epílogo de su monumental obra Filosofía y Vida- el posible señorío sobre sí mismo, para ponerlo :il servicio del ideal moral, justiciero y
religioso. norte de su vida. Este ideal se cifra en un espíritu de pureza y de
sobriedad en la prosecución de los bienes exteriores y materiales¡ de laboriosidad, verdad y veracidad en todos nuestros actos· de man edumbre y humildad de corazón en cuanto a nuestra persona; espíritu de justicia y amor
fraterno para con nuestros prójimos; espíritu de amor y confianza filia] hacia
Dios nuestro Padre, a cuyo seno está llamada a volver la humanidad que
de El procede. Entretanto, debe el hombre merecer de Dios para su vida
ulterior la recompensa de una vida digna de El llevada en la presente, y señalada, no s6lo por el mínimo nivel del estricto cumplimiento de sus deberes, sino por el afán de progreso en El mediante el cultivo cada día más
acendrado y ascendente de los ideales de Verdad, de Bondad, de Belleza y de
Justicia, cuya gradual realización constituye la raz6n de ser de la vida hu-

hacia el deber ser sin dudas ni desfallecimientos. Y aún habiendo dudas y
desfallecimientos, cada cual debe ser el que es. Oigamos la voz interna del
"Demon" y cerremos nuestros oídos para no escuchar el disolvente canto de
las sirenas. Venir a este mundo a cumplir una misión y después irse, no es
fatalidad o predestinación, sino destino.

mana".:u
El cultivo de las ideas de Verdad, de Bondad, de Belleza y de Justicia,
razón de ser de la vida, se realiza a pie forzado de circunstancias. Sin embargo, no es la circunstancia la que determina y marca el perfil ideal de la
tarea de salvación. Los valores no son circunstanciales. Cosa diversa es que el
hombre los capte y los realize en circunstancia. El señorío y el dominio de la
circunstancia es el destino concreto del hombre.
Elegirse a si mismo entre muchos po ibles "sí mismos", no quiere decir que
estemos for2ados a elegir nuestro propio ser de hombres, que ya nos viene
dado. Significa, eso sí, que tenemos que elegir un concreto modo de ser hombres. er hombre -dimensión de fatalidad- e un constitutivo ontológico
independiente de nuestra voluntad; pero ser hombre bueno o ser hombre
perverso -dimensión de libertad- es cosa que debemos decidir. Los valores
verdad, bondad, belleza, justicia, son instrumentos "brujul¡¡.res" de la vida,
ideales constituyentes de la existencia humana. La conciencia de nuestro ser
nos impele a encontrarnos en falta con la figura de nuestra vida, cada vez que
somos infieles a los ideales constituyentes de la e.'Cistencia humana.
Nunca llega el hombre al cumplimiento perfecto de su plan vital, al fin en
el proceso de realización de sí mismo. ¡ Que la muerte oo encuentre, siquiera,
aproximándonos a la máxima revelación de valor de la estructura cerrada de
nuestra personalidad! Sabiendo lo que se quiere ser, podemos dispararnos
21 SANTO

48

TowÁs DE A,iu1so, I,

II, c. 18, Art. l.

ª JuAN ZAuoÜBTA, págs. 662-663, tomo III, Filoso/la y Vida, editado por el lnatituto Luis Vives de Filosofía, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 1954.

49
H4

�ALGUNAS IDEAS AXIOLóGICAS EN LAS IDEAS DE HUS ERL *
Huoo

PADlLLA

Universidad de Nuevo Le6n

1.

CONSIDERACIONES PRELIMINARES

a exponer las ideas husserlianas que, con
respecto al valor y la valoración, se desarrollan en las Jdeen zu einer rei11en
Phanomenologie und phanomenowgischen Philosophie. 1 En este estaclio, por
vía de las reducciones, Husserl trabaja en el campo de la conciencia trascendental, llevando a cabo investigaciones eidéticas o esenciales. Por tanto, muy
al contrario de negar el "yo puro", como en las Investigaciones lógicas, es
puesto éste mi~mo como objeto de cstuclio.
Por medio del recurso de la "epoché", pasa Husserl de la "a-ctitud natural"
(natürlichen Einstellung) a la ''actitud fenomenológica" ( phiinomenologische
Einstellung). La "epoché" se muestra así como un método que sirve para
abandonar la actitud natural, y que, a la vez, instaura una nueva. Cuando
se lleva a cabo la "epoché", "ponemos fuera de juego la tesis general inheENTRAREMOS EN ESTE TRABAJO

* Las vivencias valomntes y los actos de conciencia de que habla Husserl y que son
el trma de este trabajo, corresponden a una conciencia sobre la cual se ha verificado la
reducción eidética, pero no la trascendental. Debido al corto espacio de que disponfamos,
no fue posible ocuparnos de lo desarrollado en el campo de la conciencia pura, que
sería asunto para olTo trabajo mucho más extenso.
' Utilizaremos la traducción al español de José Gaos: Edmund Husserl, Id tas rt•
lativas a una f 111omenologla pura y una filoso/la fenomenol6gica, Fondo de Cultura Econ6mica, Mwco, 1949; entre paréntesis y en seguida citaremos la edición alemana: Edmund Husserl, ld,en zu ein,r reinen Phii.nom,nologie und phii.nom,nologisch,n Philo~
.opie, Martinus Nijhoff, Haag, 1950. Las cifras que siguen a Ja(s} de la(s) página(s),
corresponden a las lineas en la edición alemana mencionada. De .los trc, libros que constituyen las Ideen, sólo uno -el primero-- es c1 traducido al españo~ y s6lo uno -el
mismo-- fue el publicado en vida de Husserl

51

�rente a la esencia de la actitud natural". 2 Pero, evidentemente, el cambio
de actitud no es algo gratuito. No se cambia de actitud sin motivo. Antes
bien, el método de la "epoché", del "colocar entre paréntesis" (Einklammerung) está encaminado al descubrimiento de un nuevo dominio científico, el
de la fenomenología.
Quien vive y opera en la actitud natural tiene para sí un mundo que lo
circunda. Tal mundo circundante es un mundo circundante natural. El mundo natural, que es "el mundo en el sentido habitual de la palabra" ,8 está
persistentemente para quien vive en la actitud nab.tral 'ahí delante" (vorhanden). Este mundo que constantemente está, para quien se deja vivir naturalmente, "ahí delante" es lo que todo mundo entiende por mundo. El mundo
de la actitud natural, no es sólo "un mero mundo de cosas, sino, en la misma
su uso cotidiano, en su sentido habitual. Ahora bien, el mundo natural es
el mundo de la actitud natural. Pero, la actitud fenomenológica ya no es
más la actitud natural. Por medio de la "epoché" se cambia de actitud.
Así las cosas, ¿no cabe preguntarse, entonces, por la suerte del mundo en
este cambio?
Antes de responder a la cuestión por la suerte del mundo, hay que señalar
que el mundo natural, que es también el objeto de estudio de las ciencias
de la actitud natural, no es sólo "un mero mundo de cosas, sino, en la misma
forma inmediata... un mundo de valores y de bienes, un mundo práctico".'
Es estando en actitud natural cuando se tiene "ahí delante" el mundo natural entero que no se reduce a ser un mero mundo de objetos; es también
un mundo en el que se presentan caracteres de valor y caracteres prácticos.
Los objetos del mundo natural son feos o bellos, agradables o desagradables;
aparecen, igualmente, como objetos prácticos, objetos de uso. Y estos caracteres de valor y prácticos son inherentes a los objetos del mundo que constantemente está "ahí delante", son inherentes "constitutivamente" ( konstitutiv) a las cosas de tal mundo. 6 Al observar esto, nos percatamos de que
valoraciones y caracteres de valor aparecen en el mundo natural dentro de la
actitud natural. Pero tal actitud es la que se va a cambiar. Entonces es
legítimo preguntar, en este cambio, ¿ cómo se afectará el mundo y tod~ lo
a él inherente, las valoraciones y los caracteres de valor dentro de ello?
atemos que Ja "epoché", el "colocar entre paréntesis" o la "desconexión"
( A.usschaltung) es cosa radicalmente distinta tanto de la duda escéptica como de la negación sofistica. Por el método del "epocbé" ni se duda de la
&gt;/bid.,§ 32, p. 73 (§ 32, p. 67, 15-17).
•/bid.,§ 28, p. 67 (§ 28, p. 61, 7-8).
• /bid., § 27, p. 66 ( § 27, p. 59, 27-29).
• Ibídem. ( § 27, p. 59, 35-38).

52

existencia del mundo, ni tampoco se niega tal existencia. 6 Por tanto ni se
niega ni se duda de la tesis de la actitud natural ni de lo que ella hoplica.
La "epoché" fenomenológica modifica la tesis de la actitud natural. Pero,
de tal suerte, que la modificación no consiste en negación ni consiste en
duda. Lo que se coloca entre paréntesis en el "colocar entre paréntesis" no
queda borrado. Si algo se borrara, ni siquiera podría hablarse de colocarlo
entre paréntesis, pues sería nada. La modificación que sufre 1a tesis de la
actitud natural es, justa y precisamente, la de los paréntesis. Dentro de ellos
queda la tesis y no una nada, "convirtiéndose en la modificación 'tesis colocada
entre paréntesis' 11 • 1 Al desconectar la tesis se la conserva en esta su desconexión, y en la modalidad que así adopta ( tesis desconectada, tesis colocada
entre paréntesis), entra ella misma dentro del campo de estudio de la fenomenología: "lo colocado entre paréntesis no queda borrado de la tabla fenomenológica, sino justo colocado entre paréntesis y afectado por un índice.
Pero co11 éste entra en el tema capital de la investigación". 8 Es decir, la
fenomenología no está negada a investigaciones sobre todo lo que concierne
al mundo natural de la actitud natural y a investigaciones sobre esta última
Sólo que ahora, una vez efectuado el cambio de actitud, las investigacione~
no. se vaL a mover dentro del mismo nivel que lo investigado. En efecto, ta
tesis y el mundo naturales, en tanto que temas de una investigación son
·, les d e ser tratados en una actitud que sea la misma actitud natural.
'
susceptu
~n es~e sentido, la investigación se mueve en el mismo plano que aquello que
mvestiga. La reflexión que la conciencia lleva a cabo sobre sí misma, dentro
de la actitud natural, sostiene las mismas tesis que aquello sobre lo cual reflexiona. Una vivencia que reflexiona sobre una vivencia, dentro de la actitud
natural, lleva a cabo las mismas tesis que la vivencia sobre la cual reflexiona.
Ahora bien, en contraste con esto, en la actitud fenomenológica ya no se llevan a c~ las tesis de la actitud natural. Sin embargo, tales tesis, y el mundo
de las mismas, no se desvanecen. Entran en las nuevas indagaciones, pero
entre
. paréntesis, reducidas: "en lugar de vivir en ellas, de llevarlas a cabo,
ejecutamos actos de reflexión dirigidos a ellas, y aprehendemos estos actos
como eJ ser absoluto que son. Ahora vivimos íntegramente en estos actos de
segundo grado, en que se da el campo infinito de las vivencias absolutas-el
campo fundamental de la fenomenología". 8 Es claro, entonces, que )as vivencias -una vez en actitud fenomenológica- en las que nos dirigimos a
las vivencias de la conciencia en actitud natural, ya no están en el mismo
• /bid., § 32, p.
'Ibiá., § 31, p.
1 /bid.,§ 76, p.
• !bid., § 50, p.

73 (§ 32, p. 67, 23-25).
72 (§ 31, p. 66, 15-16).
169 (§ 76, p. 174, 25-30).
116 (§ 50, p. 119, 22-29).

53

�plano que estas últimas. Pero, el nivel de lo natural no se pierde para la
fenomenología: entra en ella en tanto que "colocado entre paréntesis", "desconectado". Por esto, dice Husserl que con la desconexión no se pierde propiamente nada, sino que se gana un integro ser absoluto. 10 Este ser absoluto
es el de la conciencia pura, a la que accede por vía de la "epoché".
Se ha visto que el mundo natural no se reduce a ser un mero mundo de
cosas, sino que es, al mismo tiempo, un mundo de valores y un mundo práctico. Todo ello, pues, entra dentro del rubro "mundo natural". Por esto, al
llevarse a cabo la desconexión del mundo natural, quedan desconectadas todo
tipo de objetividades que se constituyan por obra de funciones valoradoras y
prácticas de la conciencia.u Quiere esto decir, que quedan desconectados
los productos de las bellas artes y los productos de las artes técnicas, en fin,
todo tipo de valores y de objetividades prácticas. Es posible, sin embargo,
estudiar todo ello fenomenológicamente. Sobre lo desconectado mismo cabe
hacer fenomenología. Así, pues, también sobre las valoraciones y los valores.

2.

VALOR Y, REDUCCIÓN EIDÉTICA

Anteriormente hemos dicho que el intento de Husserl es el de trabajar en
el campo de la conciencia trascendental, llevando a cabo en ese campo investigaciones eidéticas. Todo ello logrado por medio de "reducciones". De
u.na de estas reducciones ya hemos hablado. Es la "epoché", "desconexión",
"colocación entre paréntesis". Hay otra reducción, capital en la fenomenología, que, sin embargo, hemos soslayado. Es, precisamente, la que hace referencia a lo eidético: la "reducción eidética" ( eidetische Reduktion). Ambas
reducciones, la "epoché" o reducción trascendental y la eidética no deben
confundirse. Más todavía que eso. Al decir, que el intento de Husserl es el
de llev:ir a cabo investigaciones eidéticas en el campo de la conciencia trascendental, podría parecer que se asienta que una investigaci6n eidética tiene
que ser posterior, forzosamente, a una investigación trascendental en general.
Esto es, que si no se llevara a cabo la reducción trascendental, no podría
llevarse a cabo, de ningún modo, una reducción eidética o un tipo de investigaciones o consideraciones eidéticas. Aclaremos: es plenamente entendible
que en el caso preciso en que se habla de hacer consideraciones esenciales
-eidéticas- en o sobre el campo de la conciencia trascendental, sea forzoso acceder a este campo primero para, enseguida, en él, investigar bus"'/bid.,§ 50, p. 115 (§ 50, p. 119, 2-3).
11

54

/bid., § 56, p. 131 ( §56, p. 136, 28-32).

cando esencias. Lo cual no significa, por otra parte, que no se pueda hacer
una investigación eidética si previamente no se lleva a cabo la reducción
trascendental. Por esto no vale, en general, lo que sí vale, en especial, para
el caso de llevar a cabo investigaciones eidéticas en o sobre el campo de la
conciencia trascendental. Por otra parte, es también perfectamente comprensible que se acceda al campo de la conciencia trascendental, por medio de la
"epoché", pero que sólo basta ahí se Uegue. Es decir, que en o sobre tal
campo, una vez que se ha accedido a él, no se lleven a cabo consideraciones
eidéticas. Es claro, por otra parte, que la fenomenología en tanto que ciencia no hace esto último: el simple acceder al campo de la conciencia trascendental, sin más. La fenomenología pretende intuir esencias en o sobre el
campo de la conciencia trascedental. La fenomenología "no quiere ser nada
más que doctrina de esencias dentro de una intuición pura intuimos pues
' pura trascen'
'
directamente esencias en datos ejemplares de la conciencia
dental" Y La fenomenología en tanto que ciencia pretende ser una ciencia
de esencias y no una ciencia de hechos. 18 En este sentido, es la reducción
eidética la que permite pasar del hecho a la esencia. Pero, al mismo tiempo,
la fenomenología pretende ser «no una ciencia eidética de fenómenos reales,
sino de fenómenos trascendentalmente reducidos".ª En este sentido, lo que
permite pasar del fen6meno real al fenómeno trascendentalmente reducido
es la "epoché" o reducción trascendental. Si no se llevase a cabo esta seaunda
0
reducción, pero sí la primera, obtendríamos, como resultado de una investigación, esencias de hechos o fenómenos reales -pero no de fenómenos trascendentalmente reducidos-; si no se llevase a cabo la primera reducción
pero sí la segunda, obtendriamos, como resultado de ese llevar a cabo fenó' a
menos trascendentalmente reducidos -pero no esencias-. Si se llevan
cabo ambas reducciones se obtiene justamente lo que pretende la fenomenología: esencias de fenómenos trascendentalmente reducidos. Expuesto lo anterior, lo que conviene, pues, destacar aquí es la independencia que guardan
entre sí las dos reducciones consideradas en sí, aunque se conecten dentro
del campo de la fenomenología para lograr el propósito de ésta.
El campo de la conciencia trascendental es el campo propio de la fenomenología. La conciencia, sin embargo, puede también ser considerada desde el
punto de vista de la actitud natural. En tanto que el punto de vista
sea este último, la conciencia, patentemente, no aparecerá como conciencia trascendental. La conciencia trascendental sólo aparece en cuanto se haya llevado a cabo la "epoché' 1• Dentro del punto de vista de la actitud
lbid., § 66, p. 149s (§ 66, p. 154, 13-16).
lbid., Introducción, p. 10 (EINLEITUNO, p. 6. 15-21).
"Ibídem. (EINLBITUNO, p. 6, 32-33).
u

u

55

�natural -que entraña, precisamente, lo distinto de la actitud fenomenológica- la conciencia aparece como algo natural. El "yo soy", el "yo pienso" es un hecho natural dentro del punto de vista mencionado. Es el yo
o la conciencia que estudia la psicología. Ahora bien, este fenómeno real
que es la conciencia como cosa, ella misma, integrante del mundo natural,
es susceptible de ser investigado desde un punto de vista eidético. Esto es,
sobre la conciencia como hecho natural se puede llevar a cabo la reducción
eidética. Investigaciones que sostengan este propósito, han de rendir, obviamente, como frutos, esencias y relaciones esenciales de un hecho natural.
Justo porque es posible llevar a cabo una reducción eidética sin una previa
reducción trascendental es por lo que es posible lo anterior. Al investigar la
conciencia, corno hecho natural, y dentro del punto de vista de la actitud
natural, resultarán, si la investigación se mueve en el nivel eidético, esencias
y relaciones esenciales de tal conciencia. AJ hacer esto se sigue un principio
de la fenomenología misma: "seguirnos nuestro principio universal de que todo
suceso individual tiene su esencia que es apresable en pureza eidética y en esta
pureza no puede menos de pertenecer a un campo de posible investigación
eidética". 15 Ahora bien, con tal tipo de investigaciones eidéticas comienza
Husserl a hacer consideraciones acerca de la conciencia, aún sin practicar la
reducción trascendental. Esto es, para prfocipiar, se trataría de penetrar en el
tema de la conciencia procurando ver lo que constituye el ser autárquico de
ella ya que por "esencia", se designa "lo que se encuentra en el ser autárquico
de un individuo constituyendo lo que él es" .18 En otras palabras, se buscarla
introducirse en el tema de la conciencia tratando de responder a la pregunta
que interrogaría por lo qtte la conciencia es, dado que ella es un suceso individual -aunque, por ahora, dentro del mundo natural-. Sin fatigarse con
ninguna "epoché" fenoroenológica, 11 dice Husserl, "Nos sumimos, enteramente
tal como haríamos si no hubiésemos oído nada de Ja nueva actitud, en la
esencia de la 'conciencia de algo', en que tenemos conciencia, por ejemplo, de
la existencia de cosas materiales, cuerpos vivos, hombres, de la existencia de
obras técnicas y literarias, etc_uis
Se trata, pues, de sumirse en el tema "esencia de la 'conciencia de algo'."
Fijémonos, ante todo, que con ello se ha introducido la característica de la
"intencionalidad" en el tema. La esencia de la conciencia que se trata de investigar es la esencia de una conciencia que es "conciencia de ... ", esto es, dela conciencia en tanto que ésta está referida a "algo". Husserl entiende por..
,.
"
"

56

lbid., § 34, p. 77 (§ 34, p. 74, 19-22).
/bid., § 3, p. 20 (§ 3, p. 13, 19-20).
Ibid., § 34, p. 77 (§ 34, p. 74, 8-10).
Ibídem . (§ 34, p. 74, 13-19).

conciencia lo que se entiende por el cogito de Descartes: yo percibo, yo me
acuerdo, yo quiero, yo juzgo, apetezco, etc. Esto es, entiende por conciencia,
en este momento, el cogito, que abarca todas las distintas formas que el yo,
que vive en ellas, asume. Pero, deja fuera de consideración, en este nivel, el
problema del yo mismo al que están referidas todas aquellas formas. 19 Esto
es, el tema que se trata de investigar es el de las vivencias intencionales, dejando aparte el tema del yo como unidad a la que toda vivencia está referida
-o como "polo idéntico de las vivencias", como le Ilamará en otro texto. 20
La vivencia intencional es pues, el tema. Hay que apuntar, sin embargo,
que aquí, como en las Investigaciones lógicas, Husserl no entiende por vivencia
exclusivamente las intencionales, sino que señala que entiende por vivencia
"no sólo las vivencias intencionales, las cogitationes actuales y potenciales, tomadas en su plena concreción, sino cuanto ingrediente encontremos en esta
corriente y sus partes concretas". 21 Este sentido de vivencia abarca, pues, las
mtencionales, pero no se reduce a ellas. A todo lo en ese sentido comprehendido -vivencias intencionales, ingredientes (que pueden ser no intencionales), partes concretas, etc.- se le entiende como vivencias, sólo que "vivencias
en el sentido más amplio" 22 {Erlebnissen im weitesten Sin ne). Dentro de este
sentido amplio del término vivencia entran, por ejemplo, los "datos de la sen-saci6n", que no son intencionales. 23 Pasemos ahora a detallar más el tema,
-con vistas a considerar, en este terreno, algunos aspectos del valor y la valoración, que son los que en especial nos interesan.
Sigamos a Husserl en un ejemplo: el percibir un papel. La percepción, en
tanto que es vivencia intencional, es percepción de ... un percepto, en general;
en especial, en el ejemplo, de un papel. El percibir el papel es una cogitatio,
el papel mismo percibido es un cogitatum. En el caso de percibir el papel se
·da un estar vueltos hacia un objeto -el papel-. Pero el papel no se da aisla-damente en la percepción, sino que se encuentra rodeada esa percepción de
••un balo de intuiciones de fondo",2" como, en general, se encuentra toda
percepción de cosas. Esto es, el papel en tanto que papel percibido, está rodeado por un halo de cosas -libros, lápices, tinteros- que también se presentan en la percepción, y justo --en el ejemplo- en la del papel. Los objetos
•que entran en ese halo están también percibidos, pero sólo "en cierto modo
" lbid., § 34, p. 78 (§ 34, p. 75, 17-21).
HussERL, Meditaciones cartesianas, trad. de José Gaos, El Colegio de
"México. México, 1942, § 31, p. 118s (Edmund Husserl, Ctutesianische Meditationen und
_pariser Vortrii.ge, Martious Nijhoff, Haag, 1950, § 31, p. 100, 8-27) .
11 Ideas, § 36, p. 82 (Ideen, § 36, p. 80, 34-39).
ª lbidem. ( § 36, p. 80, 34).
,. lbid., § 36, p. 83 (§ 36, p. 81, 1-7).
~, lbid., § 35, p. 79 (§ 35, p. 77, 13-14).
"" EDMUND

57

�también 'percibidos'." 25 Están percibidos en el sentido de que están presentes
en la percepción, pero presentes de un modo diferente al modo como lo está
el papel. En tanto que se percibe el papel el papel es lo que se encuentra rodeado por un halo. El halo mismo es lo que rodea al papel. El papel percibido
es el papel rodeado por el halo percibido que lo rodea. En este sentido, en
tanto que se percibe el papel, se da un estar vuelto a él, pero no un estar
vuelto a los objetos del halo -aunque éstos se encuentren también presentes-.
El papel, en tanto que lo rodeado, es lo que se destaca. e aprehende el papel
en tanto que es lo destacado sobre el fondo. En cambio, los objetos del fondo
están presentes, pero no se destacan. En este sentido, los objetos• del halo no
están aprehendidos por cuanto no se encuentran destacados. ''El aprehender
es un destacar",2 8 (Das Erfasse11 ist ein Herausfassen), dice Husserl. Por otra
parte, el halo de intuiciones de fondo son vivencias, igual que el percibir el
papel ya que estas intuiciones son intuiciones de ... todo lo que hay en el fondo
como cog~tatum. Así, a la vivencia del percibir -cogitalio- el papel le corresponde el papel mismo percibido -cogilatum- como algo que se destaca y
está, así, aprehendido; a la vivencia que percibe -cogitatio-- el fondo le corresponde el fondo mismo objetivo -cogitatum-, pero que no está destacado
y, por tanto, no aprehendido. Por lo antes expuesto, entendemos, pues, un
sentido del aprehender: el de destacar, el de "estar vuelto a" o "dirigido a".
Ahora bien, en el estar vuelto hacia algo -el papel, por ejemplo-- se da un
estar vuelto actualmente: la conciencia, la vivencia, posee el modo de la actualidad. Las vivencias intencionales que se dirigen al fondo, frente al modo
anterior poseen el de la inactualidad. La actualidad está caracterizada, pues~
por el "estar vuelto a" o "dirigido a". Y el estar "vuelto a" o "dirigido a" en
el caso de las representaciones sensibles, se identifica con el atender que apresa
y destaca. Pero esto último no vale para todo caso: "el 'estar dirigido a', el
'estar vuelto hacia', que distingue a la actualidad, no se identifica, como en los
ejemplos de representaciones sensibles, preferidos por ser más simples, con el
atender a los objetos que los apresa y destaca". 2 r Por otra parte, cualesquiera
que sean los tipos de vivencias, en general "la corriente de las vivencias no
puede constar nunca de puras actualidades". 28 A tales actualidades se les
reserva los términos cogito y cogitationes, excepto que se indique una modifi-

pasar a inactualidad, y viceversa. Todo ello, por esencia. Esto es, que el estar
"dirigido a" puede cambiar de d.irecci6n dejando de enfocar lo que en un
momento dado se enfocaba -paso de actualidad a inactualidad-. Pero, igualmente, el estar "dirigido a" al cambiar de dirección va a enfocar lo antes no
enfocado ---paso de la inactualidad a actualidad-. Al pasar de la actualidad
a inactualidad una vivencia, sufre un modificción.ªº Precismente la que ese
pasar le impone. Pero, de cua~quier manera ambas vivencias, la modificada y
la primitiva, tienen una comunidad esencial. "En general es inherente a la
esencia de todo cogito actual ser conciencia de algo. Pero a su modo es también, según lo antes expuesto, la cogitatio modificada igualmente cot1ciencia,
y de lo mismo que la correspondiente no modificada". 31 Encontramos, así, que
podrían distinguirse dos tipos de inactualidad, aunque Husserl no los distingue
expresamente. La inactualidad que es actualidad modificada, es decir, la inactualidad que fue actualidad, por una parte. Por otra, la inactualidad que puede
llegar a ser actualidad, pero que no lo ha sido. S~ por nuestra parte, observamos
el ejemplo del percibir un papel estando vueltos a él, Jo anterior se puede
poner en claro. En el percibir el papel, estando vueltos a él, se está en el
modo de la actualidad con respecto a ese percibir. Pero en ese mismo percibir
el papel hay un halo de intuiciones de fondo que se dirigen a un fondo sobre
el cual se destaca el papel mismo. Esta vivencia del fondo, en cuanto no se
está vuelto a él, posee el modo de la inactualidad. Ob ervemos, pues, que la
vivencia del fondo posee un modo de inactualidad que no ha pasado por actualidad alguna. Pero, si en un momento dado se deja de estar vueltos al
papel, para volverse a alguno -o algunos- de los objetos del fondo el percibir el papel pasa al modo de la inactualidad, precisamente debido a ese ya
no estar vuetos a él. Sin embargo, este tipo de inactualidad es diferente del
que señalamos antes, ya que el percibir el papel en el modo de la inactualidad
fue precedido por un percibir el papel en el modo de la actualidad. Ahora bien,
cualquiera que sea el tipo de inactualidad, una vivencia en ese modo es intencional. La de la inactualidad que no ha sido actualidad debido a que las intuiciones de fondo son intuiciones del fondo. 82 La de la inactualidad que fue
actualidad -inactualidad como actualidad modificada-, por la comunidad
esencial ya mencionada.

cación, como "inactual", etc. 29
Expuesto lo anterior, es de observar todavía, que una actualidad puede

. Se ha visto que la intencionalidad de las vivencias consiste en que éstas
tienen una referencia a algo. La percepción se refiere al percepto, el recordar
a lo recordado, el querer a lo querido, etc. Ahora bien, una vivencia llevada a
cabo en el modo del cogito -o sea, actualmente- está dirigida a un algo: Ja

'ª Ibídem. (§ 35, p. 77, 8-9) .
..
"
,.
"

58

Ibídem.
!bid., §
lbidem.
Jbidem.

(§ 35, p. 77, 6-7}.
35, p. 81 (§ 35, p. 78, 35-39).
(§ 35, p. 79, 2-3).
( § 35, p. 79, 9-15).

• /bid., § 36, p. 82 ( § 36, p. 79, 27-29).
Jbidem. ( § 36, p. 79, 30-36).
1e I bid., § 35, p. ¡9 ( § 35, p. 77, 13-19),
11

59

�vivencia intencional se dirige a su objeto intencional, el cogito a su cogitatum.
El yo en sus vivencias se dirige a objetos intencionales. Pero, "es de observar
que el objeto intencional de un acto de conciencia ( tomado como es en cuanto
pleno correlato de éste) no quiere decir en modo alguno lo mismo que objeto
aprehendido". 3 Quiere esto decir que debemos distinguir más minuciosamente
con respecto al aprehender. Notemos, por lo pronto, que objeto intencional {en
cuanto pleno correlato de un acto, de un cogito), no quiere decir lo mismo
que objeto aprehendido. Anteriormente se había visto que cuando se está vuelto a un objeto -precisamente por ese estar vuelto- el objeto se destaca y
queda, inmediatamente, aprehendido, en el sentido de destacado. Pero ahora
parece que es posible introducir un nuevo concepto de aprehensión. Para
ver esto con detalle, observemos las distinciones que hace Hu erl al re pecto y
tomando como base un acto valorativo.
En general, es válido que no se pueda estar vuelto a una cosa más que destacándola, aprehendiéndola. "A una cosa no podemos, sin duda, estar vueltos
de otro modo que en el de la aprehensión, e igual a todas las objetividades
~simplemente representables': el volverse (aunque sólo sea n la ficción) es
eo ipso 'aprehensión', 'atención' ". 3 ' En el caso de la percepción del papel se
está vuelto a éste que es el objeto intencional. Pero el papel, digamos, es una
mera cosa, un sólo objeto intencional. Ahora bien, no en todos los actos sucede
lo mismo que en el de la percepción. Un acto más complejo que el de la
mera pt!rcepción, es, por ejemplo, el de la valoraci6n. En el acto de la percepción. en el modo de la actualidad, el objeto intencional es un objeto intencional simple. En contraposición con esto. en los actos valorantes hay que distinguir un doble sentido de objeto intencional, como veremos más adelante.
Observf'mos, por ahora, que "en el acto de valorar estamos vueltos al valor,
en el acto de la alegría a lo que alegra, en el acto del amor a lo amado, en el
obrar a la obra, sin aprehender nada de esto". 35 ¿ En qué sentido, aquí, se habla
de un estar vuelto, y in embargo de un no aprehender? Habíamos visto que
el volverse ra eo ipso aprehensión. Evidentemente que si todo volverse es
eo ipso aprehensión y hay actos en los cuale se está vuelto, pero sin haber
aprehensión, es porque en este último caso, en el del estar vuelto sin aprehender, el aprehender tiene otro entido que el mero estar vuelto. :Este sentido
del aprehender, que se distingue con resp cto al que se caracteriza por el estar
vuelto, es un tipo especial de aprehender. Podría, así, asentarse que todo estar
vuelto es eo i pso un aprehender -en un primer sentido-, pero que no todo
estar vuelto es eo ipso un aprehender -en un segundo sentido---. De esta
.. Ibid, § 37, p. 83 (§ 37, p. 82, 1-4).
" Ibid., § 37_, p. 84 ( 37, p. 82, 19-23).
.. /bidem. (§ 37, p. 82, 23-26).

60

suerte, podría haber aprehensión en el primer sentido, sin que lo h~biera eo
ipso en el segundo. Este segundo sentido del aprehe~der, n~ c~cterizado por
el mero estar vuelto del primero, es, pues, algo su, generu. Se trata, pues,
con este atender o aprehender no del modo del cogito en general, del modo
de la actualidad, sino vistas las cosas más exactamente, de un modo especial
de acto, que puede adoptar toda conciencia o todo acto que no lo teng~
todavía". 88 En este sentido del aprehender, en los actos del valorar se esta
vuelto al valor, pero sin aprehenderlo. Para aprehender este último se requeriría un modo especial de acto. Ello se debe a que en los actos del valorar hay,
en rigor, un objeto intencional en un doble sentido y paralelamente, una doble
intención. Ha · que distinguir, en estos actos, el pleno objeto intencional, por
una parte, y por otra, la mera cosa. "En los actos de la ~dole de 1~ valo~tes, tenemos, pues un objeto intencional en un doble sentido: necesitamos distinguir entre la mera 'cos&lt;I y el pleno objeto intencional, y paralelamente una
doble 'intentio', un doble estar vuelto" .31 Ahora bien, en eJ estar vuelto valorando una cosa la conciencia está. dirigida a la cosa misma y, en este sentido,
la cosa aparece como cosa aprehendida. La cosa, así, aparece como un objeto
intencional y, además, como aprehendida Pero si el acto se dirigiera exclusivamente a la mera cosa no sería un acto valorante. Es por ello que los actos
de este tipo entrañan sin duda la cosa como objeto intencional, pero no como
pleno objeto intencional. No es la mera cosa el objeto intencional pleno; ambos no coinciden. "En el estar vuelto valorando a una cosa está encerrada
también, sin duda, la aprehensión de la cosa; pero no la mera cosa, sino la
cosa valiosa o el valor es (de lo cual hablaremos aún más extensamente) el
pleno correlato intencional del acto valorante".' La cosa está sin duda aprehendida puesto que se encuentra destacada. Pero, si el pleno correlato intencional del acto valorantc no es la mera cosa, ello entraña que el aprehender o destacar Ja mera cosa no es inmediatamente un aprehender o destacar el pleno correlato intencional. Para que este último se torne un objeto
aprehendido es menester un "peculiar volverse 'objetivante' ".ª' El valor ~ la
cosa valiosa, pleno correlato intencional del acto valorante, se torna obJeto
aprehendjdo en un peculiar volverse (objetivante) que no coincide con
el mero estar vuelto. Asentaba Husserl que en los actos valorantes se está
vuelto al valor sin aprehenderlo. Para aprehender el valor es menester, además
• Ibídem. (§ 37, p. 82, 12-17).
" Ibidem. (§ 37, p. 83, 1-6. En la edición alemana que coruullamos dice Hwserl.
con respecto al "doble estar vudto": "und evcntuell ein zwcifaches Zugewendctsein".
La palabra "evcntuell" introducida ( en el ejemplar III) nos parece altamente aclaradora
con rcspccto al problema que CJtamo1 tratando) .
• lbidnn. ( § 37, p. 82, 30-35).
• /bidem. (§ 37, p. 82, 29) .

61

�del simple estar vuelto, un peculiar volverse objetivante. Ahora bien, el
estar vuelto hacia aJgo determinaba el modo de la actualidad de un acto. Así,
en los actos valorantes ya se está vuelto al valor -aunque sin aprehenderlo-,
y ello quiere decir que no sólo la aprehensión de la cosa que está encerrada
en el acto presenta el modo de la actualidad, sino igualmente el valorar esa
cosa. "No sólo el representarse cosas, sin también el valorar cosas, que lo abrazan, presenta el modo de la actualidad".'º Entendemos ahora por qué el estar
vuelto a una cosa que es lo que distingue a la actualidad no coincide, sin más,
con el apresar y destacar, con el aprehender. En los actos de la índole de los
valorantes se está vuelto al valor (y por ello presentan el modo de la adualidad) sin aprehenderlo. Para aprehenderlo hace falta, además del estar vuelto
del modo de la actualidad, un peculiar estar vuelto que objetive el valor o la
cosa valiosa. "Así, pues, 'estar vuelto valorando una cosa' no quiere decir ya
'tener por objeto' el valor, en el sentido especial de objeto aprehendido".U
Ahora bien, es posible que todo acto valorante además de estar vuelto al valor,
aunque sin aprehenderlo, asuma en un momento dado el peculiar estar vuelto
que lo objetive y, con ello, lo aprehenda.
Ahora bien, la intentio que se dirige al pleno objeto intencional es una
intentio fundada en la intentio que se dirige a la mera cosa. La intentio que
muestra el momento del valorar es un intentio en que se toma posición con
respecto a la cosa y no se reduce a ser IIIBra conciencia de cosa. E] acto donde
se toma posición respecto a alguna cosa requiere, evidentemente, del acto que
se dirige a la cosa. Pero siempre hay que distinguir entre ambos. El acto que
se di.rige a la cosa presenta a ésta como su objeto intencional. El acto fundado
en el anterior tiene como correlato no la mera cosa, sino el pleno objeto intencional: "siempre que el acto no sea un acto de simple conciencia de cosas,
siempre que en semejante forma de la conciencia se funde otra en que 'se tome
posición' relativamente a la cosa, se separan la cosa '.Y el pleno objeto intencional
(por ejemplo, la 'cosa' y el 'valor') ".n Hay, pues, una doble intención y un
doble tipo de objeto en los actos del tipo de los valorantes. Naturalmente que
el que se distinga, a los fines de la descripción, entre ambas intenciones no
significa que estas se presenten separadamente, más bien, ambas se encuentran
unidas en la unidad de un cogito (in der pinhei't eines cogitot ist intentipnal
verflochten ein doppeltes cogito). 45 El acto fundado que se dirige al pleno
objeto intencional tiene la posibilidad esencial de modificarse de tal suerte
que su objeto se tome objeto aprehendido. Para ello debe asumirse el modo
"'Ibídem. (§ 37, p. 83, 11-23).
" Ibídem. ( § 3 7, p. 82, 35-38).
"Ibid., § 37, p. 85 (§ 37, p. 83, 27-32).
ª No aparece en el texto español(§ 37, p. 83, 6-7).

62

peculiar del estar vuelto objetivante, del que ya hemos hablado. Pues bien,
"gracias a esta objetivación, estamos, en la actitud nat\rral, no frente a meras
cosas naturales, sino a valores y objetos prácticos de toda índole" :u Es, pues,
la objetivación, en el sentido antes expuesto, la que permite que quien vive
en el mundo natural en actitud natural se encuentre con horizontes, no sólo
de cosas y de procesos naturales, sino también con horizontes del valor y lo
práctico. Las objetividades del valor y lo práctico -que son objetividades
fundadas,al igual que son fundadas las intenciones que a ellas se dirigen, sólo
que estas últimas por el lado de las cogüationes y aquélla por el de los cogitatapueden, por medio del cambio de actitud que consiste en pasar de un mero
vuelto a ellas en el modo de la actualidad a un estar vuelto objetivante, ser
transportadas de una originaria actitud valorativa o práctica a una teorética
que los tome como temas de un explicitar, experimentar, etc. 15 Sobre todo,
porque para predicar algo de un objeto --en este caso del pleno correlato intencional- es necesario tenerlo aprehendido. 48 Todo ello dentro de la actitud
natural.
Las distinciones que hasta aquí se han logrado, como lo señalamos, se han
obtenido sin llevar a cabo ninguna "epoché" fenomenológica, sino, simplemente, practicando Ja reducción eidética. Lo que se va a exponer en el s1gttiente parágrafo se encuentra en idénticas circunstancias.

3.

REFLEXIÓN,

Lo

INMANENTE Y LO TRASCENDENTE

Al h'3.cerse la distinción entre cogitatio y cogitatum se vio que, en el ejemplo
aducido, la percepción del papel caía del lado de la primera, mientras que el
papel mismo percibido caía del lado del segundo. El cogitatum es el algo al
que se dirige la cogitatio. Evidentemente, el papel mismo, como percepto, no
es una vivencia. Sin embargo, esto no quiere decir que una vivencia no
pueda ser percepto, si bien en el caso del papel el percepto no es una vivencia.
Si la vivencia de percepción es una cogitatio, ella misma puede llegar a ser
percepto o cogitatum. En general, "puede un percepto ser perfectamente él
" lbid., § 37 ~ p. 85 ( § 37, p. B3s, 39-3).
'" No aparece en el texto español (§ 37, p. 84, 20-28). "Dazu kornmen aber auch
wesensmissig moglichc Einstellungsuntcrschiede (immer im Gesamtrahmen der natürlichen Einstellung), namlich sofern alle wie iinmer hoch fundierten Objektivitaten, etwa
aus usrprünlich wertcnden oder praktischen Einstellung, übergeführt werden in die theoretisch erfassendc und so zu Themen vorübergehenden oder konsequenten 'Vorstellens',
im besonderen eines Erfahrens, Explizierens, Proclu.ziereru usw. werden konnen" -añadido
en el ejemplar III) .
• Ibid., § 37, p. 84 ( § 37, p. 82, 38-39).

63

�mismo una vivencia de conciencia". n ¿ En qué caso podría una vivencia -cogitatio- ser considerada como percepto-cogitalumJ Es claro que en el caso
de la reflexión.
La reflexión sería un acto que pondría como objeto intencional a una cogitatio, convirtiéndola, de esta suerte, en cogitatum de ese acto. Y, así comose encuentra que el papel, como cogitatum, es un ente (Seindes) que posee una
forma de ser distinta de la que posee la percepción que a él se dirigr, en el
caso de la reflexión tanto la cogitatio -acto de reflexión- como el cogitatum
-vivencia a la que se dirige la reíle..'Ción- tienen la misma forma de ser,
ambos son vivencias. Una cogitatio, pues, puede llegar a convertirse en percepto
de una reflexión, la que, a su vez, es ella misma una cogitatio. Por otra parte,
es comprensible que cuando no aparece el acto de reflexión no se tiene a la
cogitatio como objeto intencional, aunque, como asienta Husserl, en todo
momento puede convertirse en tal: "viviendo con el cogito, no tenemos conciencia de la cogilatio misma como objeto intencional; pero en todo momento
puede convertirse en tal, siendo inherente a su esencia la posibilidad en principio de una uuelta 'reflexiua' de la mirada, naturalmente en la forma de una.
. 1e apr ehens1'6 n" .4 8'
nueva cogitatio que se dirige a ella en el modo de una s1mp
La cogitatio que ha sido aprehendida por medio de un acto de reflexi6n queda.
puesta, así, como objeto de "la llamada 'percepci6n interna'".º Correlativamente podría hablarse también de una percepción externa. Por ejemplo, en
el caso de la percepción del papel. Sin embargo, dice Husserl, que hay que
evitar expresiones tales como percepción externa y percepción interna, ya
que a esa manera de hablar se oponen serios reparos. &amp;0 Antes bien, se preferirán los términos de "inmanente" y "trascendente", y se hablara, así, de percepciones o actos en general trascendentes e inmanentes, teniendo siempre que
distinguir unos de otros. Ya anotamos, más arriba, que en el caso de la reflexión dirigida a una vivencia, tanto esta última como la vivencia de refle:idón presentaban la misma forma de ser. Esto es tanto el acto intencional
como el objeto intencional son vivencias, y de la misma corriente. Otra cosa
es lo que sucede en los actos trascendentes cuyo objeto intencional o no es
vivencia --como en el caso del papel- o es vivencia de un otro yo, diíerente
al que lleva a cabo el acto. Puede decirse, así, que:
a) "Por actos de direcci6n inmanente, o tomadas las cosas más en general,
por uiuencias intencionales de referencia inmanente, entendemos aquellas a
••
•
•
""

64

/bid., § 35, p. 79
!bid., § 38, p. 85
1bidem. ( § 38, p.
!bid., § 38, p. 86

( § 3 7, p. 76, 32-3 3) .
(§ 38, p. 84, 29-34).
84, 35-36).
( § 38, p. 85, 16-17).

cuya esencia es inherente que sus objetos intencionales, si es que existen, pertenecen a la propia corriente de vivencias que ellas mismas". 61
b) ''De direcci6n trascendente son las vivencias intencionales en las que
esto (lo anterior) no tiene lugar; como, por ejemplo, todos los actos dirigidos
a esencias o vivencias intencionales de otros yos, de yos con otras corrientes
de vivencias; asimismo todos los actos dirigidos a cosas, a realidades en sentido
estricto, pero en general". 62
En los actos de dirección inmanente ocurre que el acto de percepción dirigido a una vivencia es un acto fundado en tal vivencia. Esto quiere decir que
el acto de reflexión es esencialmente dependiente (wese11tlich unselbstandiges
Moment) y, por igual, sólo es separable de su objeto por abstracción. 03 Por
otra parte, en esta ensambladura de vivencias, la más alta (das hohere), o sea,
la vivencia de reflexi6n no sólo está fundada en la más baja ( in dem tief eren
fundie1t), o sea, en la vivencia a la cual la reflexión se dirige, sino que, aJ
mismo tiempo, está welta intencionalmente a esta última.
Hay que notar, también, que el modo como se da el percepto trascendente
es totalmente distinto al modo de darse del percepto inmanente. Una cosa
-del tipo del papel- siempre se da en meros modos de aparecer. Una cosa
percibida en series de matices o escorzos ( Abschattungen) va presentando lados. Esto es, nunca se da acabadamente, absolutamente. Lo realmente exhibido
de la cosa se encuentra rodeado por lo todavía no exhibido, al mismo tiempo
que con la exhibición de nuevos lados, los anteriores exhibidos pasan, con
esto, otra vez a la forma de lo no exhibido. Esto nos muestra que en una
cosa que se da en la percepción "necesariamente hay un núcleo de algo 'realmente exhibido', rodeado, por obra de percepciones, de un horizonte de algo
'co-dado' impropiamente y más o menos vagamente indeterminado". 3 • También, veíamos, el percepto se destaca sobre un fondo. Esto es, en la percepción
de cosas se da el percepto a la vez que por lados, sobre un fondo. Por ello
Husserl obsexva que en la percepción de cosas hay un doble tipo de horizonte
espacial: aquel que funciona como fondo y aquel que se refiere a lo "co-dado".
Uno es un horizonte que "rodea", el otro es uno que "cruza". "Lo actualmente
percibido, lo más o menos copresente y determinado (determinado hasta cierto
punto, al menos) , está en parte cruzado, en parte rodeado por un horizonte
"' I bidem. (§ 38, p. 85, 19-~5) .

ª Ibídem. (§ 38, p. 85, 30-34). En la traducción española aparece la expresión "rea•
lidad en sentido estricto" donde en alemán dice Husserl "Realitat", que tiene el sentido
de lo real fáctico --que incluye a las vivencias no reducidas trascendentalmente.
" lbidtm. ( § 38, p. 86, 1-3).
"' !bid.,§ 44, p. 99 (§ 44, p. 100, 14-18).

65

m

�oscuramente consciente de realidad indeterminada". 66 Pero es debido, precisamente, al horizonte que cruza, al horizonte, dijéramos, interno, el que una

cosa en la percepción trascendente sólo pueda mostrarse imperfectamente.
Siempre habrá lados de la cosa efectivamente exhibidos, pero también otros
necesariamente no exhibidos. Por grande que sea el número de percepciones
actuales en el que se vaya exhibiendo la cosa y, por ende, determinando, siempre
quedará por principio un horizonte de indetenninación.G8 Quiere decir es~o
que dado que las cosas en la percepción de ellas se muestran sólo por medio
de apariencias que las van exhibiendo por lados, nunca se dan acabadamente.
Todas las apariencias exhiben a la cosa, pero ninguna es una apariencia absoluta de ella. Y esto que vale para el modo de darse de las cosas, vale también,
por esencia, para todo ser trascendente, de cualquier género que sea. 57 1:odo
ser trascendente se da por medio de apariencias, por medio de escorzos o manees.
Pero ninmn
ser trascendente se da como absoluto. En contraste con esto, en
o
la percepción inmanente se tiene siempre un absoluto. La percepción inmanente es aquella que se dirige a las propias vivencias. En el caso de un ser
trascendente, éste se escorza o matiza, se da por medio de apariencias. Una
nota de violín, por ejemplo, se da por medio de un matiz y en cambiantes
modos de aparecer. Pero una vivencia, en la percepción de ella, ni se escorza
ni se matiza ni se da por lados. Se da como un absoluto. La vivencia no se
exhibe: "Esto implica que la percepción de vivencias es un simple intuir
algo que se da (o puede darse) en la percepción como 'absoluto' " .Ga Si esto
sucede en general, puede entonces asentarse que también en el caso de la
percepción de vivencias valorantes se capta un absoluto. Cuando un acto de
reflexión se dirige a una vivencia valorante se dirige a algo que no se muestra,
ni puede mostrarse, por esencia, tan pronto de una manera tan pronto de otra.
Los dos modos de darse, el de lo trascendente y el de lo inmanente, conducen a Husserl a afirmar el carácter de existencia dubitable de los trascendente frente al carácter de existencia necesaria de lo inmanente. Esto lo pondremos en claro retrotrayéndonos al ejemplo de los actos o vivencias valorantes.
En el valorar una cosa, veíamos, estaba encerrada la aprehensión de la cosa.
Por otra parte, la mera cosa no era el pleno objeto intencional. Había, así,
que distinguir un doble cogito -el que no obstante, se presentaba como una
unidad- y también un doble objeto intencional. De esta suerte, al estar dirigida la conciencia al pleno objeto intencional "cosa valiosa" está dirigida
a una trascendencia, concedido que lo que se entiende por "cosa"es un ente
'"lbid., §
'" lbid., §
"lbidem.
• Ibidem.

66

27, p. 64 (§ 27, p. 58, 25-29).
44, p. 100 (§ 44, p. 101, 10-14).
(§ 44,p.101, 17-21).
(§ 44, p. 101, 31-34).

con una forma de ser distinta a la de las vivencias. En este sentido, la percepción trascendente que se dirige a tal objeto trascendente no garantiza necesariamente la existencia de éste. Tal existencia no está necesariamente asegurada. "Ley esencial es la que dice: la existencia de una cosa no es nunca
una existencia requerida como necesaria por su darse, sino siempre contingente
en cierta forma. Lo que quiere decir: siempre puede ser que el curso ulterior
de la experiencia fuerce a abandonar lo ya afirmado con derecho empírico.
Era, se dice después, mera ilusión, alucinación, un mero sueño coherente,
etc." 59 Ahora bien, la posibilidad de la no existencia del mundo es, simplemente, una posibilidad de principio, en el sentido de que siempre es concebible una
duda, lo cual no significa que haya motivo racional alguno que entre en juego
contra la fuerza de la experiencia coherente del mundo. 60 Sin embargo, jamás
queda excluida la posibilidad de la no existencia. Por otra parte, el mundo no
se reducía a ser un mundo de meras cosas, sino que era, igualmente, un mundo
de valores y un mundo práctico. Al no estar garantizada, así, de un modo
necesario la existencia del mundo, no está garantizada tampoco la existencia
de los momentos de valor que aparecen en él. Esto puede desprenderse con
relativa facilidad, aunque no sea expreso en el propio Husserl. Sobre todo, ya
que el _pleno o~jeto intencional "cosa valiosa" es trascendente, pues ni la mera
cosa m lo vahoso son, en modo alguno vivencias. Todo lo contrario sucede
con el do?le c~gito ~ue, entretejido en una unidad, se encuentra dirigido al
pl~no ob!eto mtenc1??al mencionado- cuando una reflexión lo toma por
obJeto. S1 la percepc10n trascendente no puede garantizar necesariamente su
objeto, absolutamente lo contrario sucede con la percepción inmanente. Ya
en el carácter mismo de dependencia, antes señalado, propio de los actos de
reflexión se puede observar esto. El acto de reflexión depende, en efecto, de
la verdadera existencia de la vivencia sobre la cual reflexiona. En el caso del
valorar, cuando la reflexión se dirige a tal vivencia aprehende un absoluto.
"Cuando la r~flexión se dirige a mi vivencia y la aprehende, aprehendo algo
que es_ ello llll~O ~n ~bsoluto y cuyo estar ahí no es, por principio, negable,
~ decir, la ev1denc1a mtelectual de que no esté ahí es, por principio, imposible; sería un contrasentido tener por posible que una vivencia así dada en
verdad no existiese". 61 Un reparo posible a esto sería pensar que la corri~nte
d_e las vivenc~as _se compusiera sólo de intuiciones fingidoras, esto es, de ficciones de cogitat~ones. Pero esta posibilidad de ningún modo destruye lo asentado acerca de la percepción inmanente. Si las vivencias son fingidoras, si la
conciencia es fingidora, ella o ellas mismas no son fingidas. En tanto que
•!bid.,§ 46, p. 106 (§ 46, p. 108, 8-17).
!bid.,§ 46, p. 107 (§ 46, p. 109, 19-29).
"!bid.,§ 46, p. 104s (§ 46, p. 106, 16-21).
co

67

�fingidoras pueden ser aprehendidas de un modo absoluto, que garantiza. su
existencia, por medio de un volverse reflexivo. En suma que toda per~epci6n
inmanente entraña por necesidad la existencia de su objeto; en cambio, por
principio esto no sucede en la percepción trascendente. Evidentemente que, con
esto Husserl descubre a la conciencia como la región del ser absoluto, ya que
sea 'io que fuere de la existencia del mundo y d~ toda trasc~dencia, la región
de la conciencia se presenta, a la mirada reflex:iva de ella m1~a, como .ª~~olutamente indubitable. Cuando se está dirigido a una cosa valiosa pembie_ndola la existencia de la cosa valiosa no queda por ello asegurada; en cambio,
si se' toma el percibir un percibir no la cosa valiosa, sino la vivencia valorante,
se aprehende en ello una existencia absoluta e indubitable. Igual para todo
tipo de vivencias.
La reUexión de la que se ha tratado ha sido entendida, hasta aquí, como
un acto que meramente refleja la vivencia a la que se dirige. Dich~ .en otros
términos, un acto de simple aprehensión de la vivencia a la que se di~~ge. Pero
los actos reflexivos pueden, en general, presentar una mayor compleJ1da~. De
la misma manera que en los actos de dirección trascendente sobre la sunple
conciencia de cosas pueden fundarse otras formas de conciencia que ' tomen
posición" con respecto a la cosa (Cfr. nota 4 2), en los ac1?s de dirección inmanente en los actos de reflexión, puede suceder lo mlSlilo. Un acto de
reflexión' puede perfectamente dirigirse a su objeto -vivencia- aprehendiéndolo exclusivamente. Pero también puede presentarse con una toma de
posición con respecto a la vivencia. En este caso, la reflexión no es un acto
simple: "toda cogitatio puede convertirse en objeto de la llamada 'percepción
interna', y ulteriormente en objeto de una valoración reflexiva, de una aprobación, etc." 62 Es claro que la valoración reflexiva se dirigirá, en este c~so, a
un objeto intencional que no es una simple vivencia como objeto de silllple
aprehensión. Antes bien, se dicigirá a un pleno objeto intencional en el cual
tiene que aparecer, por otra parte, el objeto vivencia; pero, de tal suerte que
la mera vivencia y el pleno objeto intencional no coinciden. El pleno objeto
intencional será la vivencia valiosa, y no la simple vivencia. La toma de posición será así un acto fundado en el acto de reflexión aprehensora. La ex'
l
presión "ulteriormente" (in weiterer Folge), empleada por Husse~~, revela el
carácter de dependencia del acto fundado. En los actos de reflexion pueden,
en efecto, aparecer "actos en que tomamos posición fundados en los anteriores". 63 Pero como el acto en que se toma pasición -dijéramos, el valorantees un acto "fundado" por ello ha de requerir un previo acto sobre el cual se
funde: el de la reflexión que se dirige a la vivencia aprehendiéndola.
• /bid.,§ 38, p. 85 (§ 38, p. 84s, 35-2).
ª /bid., § 38, p. 86 (§38, p. 85, 10-11).

68

Husserl habla de un percibir los actos, en general, por medio de la reflexión. Ello implica que los actos de cualquier tipo pueden llegar a ser objetos intencionales de los reflexivos. En esto, con respecto a los actos valorantes, entraña eJ que una valoración reflexiva estuviera dirigida a un acto
de valoración él mismo. Pero Husserl no se ocupa, expresamente, del análisis
de estas situaciones más complicadas.
Con Jas consideraciones que se acaban de exponer, llevadas a cabo por
Husserl, se accede a la idea de que el ser de la conciencia es independiente
de la existencia de un mundo y, en general, de la existencia de cualquier tipo
de trascendencias. La tesis natural sostiene que el mundo es existente por sí
mismo. Esta tesis no se niega, esto es, no es sostenida su contraria. Simplemente
se pone fuera de juego, entre paréntesis. Quien pone fuera de juego, quien
coloca entre paréntesis, concebido como hombre, como realidad humana en
sentido estricto queda, él mismo, fuera de juego, colocado entre paréntesis. Y,
sin embargo, siempre quedará la región del ser absoluto de la conciencia,
queda la conciencia pura en su absoluto ser propio. Este es el campo propio
de la fenomenología. "En otras palabras: en lugar de llevar a cabo de un
modo ingenuo los actos inherentes a la conciencia constituyente de la naturaleza, con sus tesis trascendentes, y de dejarnos determinar a tesis trascendentes siempre nuevas por las motivaciones implícitas en esos actos -ponemos
todas esas tesis 'fuera de juego', no las hacemos con lo demás; dirigimos la
mirada de nuestra aprehensión e indagación teórica a la conciencia pura en su
absóluto ser propio. Así, pues, esto es lo que queda como el 'residuo fenomenológico' buscado, lo que queda a pesar de que hemos 'desconectado' el mundo
entero con todas sw cosas, seres vivos, hombres, comprendidos nosotros mismos". u Esta región, la de la conciencia pura, será el campo en donde se
desarrollará la descripción de las ideas axiológicas una vez llevadas a cabo
las dos reducciones: la trascendental y la eidética. Lo hasta aquí expuesto,
apuntamos, surgió de una reducción eidética, meramente, que efocó a los
fenómenos de la conciencia considerando a ésta como una realidad en sentido estricto.

•• l bid .• §. 50, p. 1 t 5 ( § 50, p. 11 Bs, 23-1 ) .

69

�LA EXPERIENCIA IN-SISTENCIAL COMO FUNDAMENTO
ORIGINARIO DE LA EXPERIENCIA DE LA PERSONA
Y DE SU ENCUENTRO CON EL SER

DR. lsMAEL Qun.Es
U nivenidad del Salvador
Buenos Aires, Argentina.

•

EL PROBLEMA DE LA PERSONA es uno de los que la metafísica contemporánea
ha vuelto a reencontrar y al que ha dedicado, puede decirse, particular atención. Dentro de la investigación sobre la esencia originaria del hombre que
venimos realizando, y dada nuestra preferencia por la dignidad del hombre
como persona, no podíamos menos de estudiar la relación interna entre la persona y la esencia originaria del hombre como in-sistencia.
Hemos estudiado, por así decirlo, separadamente el problema de la persona
y la realidad in-sistencial del hombre. El presente trabajo es el primer intento
de un cotejo entre el hombre como persona y el hombre como in-sistencia.
No intentamos aquí sino un primer esbozo, pero tal vez él pueda mostrar cuál
es la relación esencial que nos parece descubrir. El tema es para nosotros de
tanta importancia que esperamos dedicarle ulterior atención, en cuanto nos
sea posible.

Pero tal vez este adelanto sea de utilidad. Por eso lo ofrecemos ya a la consideración de los estudioso~. En la primera parte volvemos a trazar las líneas
generales de nuestra perspectiva in-sistencíal del hombre, con relación especial
al mismo como persona. En la segunda, trataremos de prolongar nuestra investigación hacia el encuentro con el ser, a través del núcleo esencial de la
persona, que es la in-sistencia. 1
1 Nuestros trabajos anteriores máli importantes de los cuales el presente es continuaci6n,
son los sigui en tes :
-La perrnna humana (Fundamentos psicológicos y metafísicos y aplicaciones sociales),
2a. Ed. Espasa Calpe, Argentina, Bs. Aires--México, 1952.
-Más allá del existencialismo (Filosofía in-sistcncial), Ed. Miracle, Barcelona, 1958.

71

�Deseamos mostrar cómo en la experiencia de la realidad más originaria del
hombre, que hemos denominado in-sistencia, se halla el fundamento originario
de la experiencia del hombre, como persona, y de su encuentro con el ser.
Siendo la experiencia in-sistencial el núcleo primero y fundamental de la experiencia característica de la persona, y, a su vez, estando la experien~ia ~e
la persona estrechamente unida a la experiencia del ser, resulta la expenenc1a
in-sistencial el punto de convergencia más profundo y originario de la persona
y del ser.

J. LA IN-SISTENCIA COMO NÚCLEO ORlGfNARIO

DE LA

PERSONA

LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA encontramos muy variadas respuestas a la
pregunta más urgente y más angustiosa de la filosofía, es decir, qué es el hombre. El hombre ha sido considerado como materia, como vida, como conciencia, como razón, como espíritu, como libertad, como existencia. Si atendemos
a las definiciones del hombre, que han surgido de las diversas concepciones
filosóficas apoyadas en las respuestas que acabamos de señalar, y otras que
podrían agregarse, veremos que todas ellas se fundan y se e.xpresan en categ~rías o conceptos categoria]es complejos, que presuponen otros elementos mas
simples, especialmente las realidades de experiencia en que los conceptos Y_ª
elaborados se apoyan. Evidentemente que la definición del hombre como ammal racional, o "libre", o "moral", o "político", o "religioso", o "técnico",
etc., etc., presupone el principio de dónde esos atributos o propiedades se le
pueden aplicar al hombre. Es decir, todas ellas se apoyan, en re.alidad, en una
especie de principio óntico del cual surgen las definiciones "conceptuales", Y
ese principio óntico debe ser, de alguna manera, captado y vivido previamente
por el filósofo.
Más aún la misma definición del hombre como persona, nos presenta una
'
realidad compleja,
sin contar que el término mismo "persona", está cargado
de una estructura conceptual y esquemática, cuya elaboración ha costado siglos
y trabajo, que revela fácilmente no ser el concepto integral de persona lo que
corresponde a la primera, fundamental y originaria experiencia de la realidad
del hombre.
En una palabra, hemos recibido la impresión, a través de nuestras reflexiones
sobre el problema, de que la compleja experiencia que tenemos del hombre
y que tratamos de esquematizar a través de una serie de conceptos y definí-

EN

- Tres lecciones de metafísica in-sistencial, Ed. Balmes, Barcelona, 1961.
-Das Wesen des .Menschen, "Scholastick" (Francfurt aro Main), junio 1961.

ciones, más o menos complejos, se funda en una experiencia más íntima y más
simple, reveladora de la esencia más originaria y primera del hombre, la cual
se nos presenta como el punto de apoyo de todas las demás realidades que
experimentamos en el hombre mismo. Nos preguntamos, pues, no ya por la
esencia del hombre, ni por su definición, tal como en general se la concibe,
sino por aquel principio primero, aquel constitutivo óntico más simple del
hombre que, al parecer, se halla en la base de toda la realidad humana. Algo
así como los presocráticos, después de haber contemplado la diversidad de los
entes mundanos, se preguntaban por el principio originario de todos ellos, es
decir, por el principio simplemente, arché. Podríamos también hablar, si no
pareciera una expresión rebuscada, por la esencia de la esencia del hombre,
y, consiguientemente, por la esencia de la esencia de la persona.
Ahora bien, este primer principio, originario y fundamental, este núcleo
central o "qué" nuclear del hombre, lo vemos nosotros a través de una experiencia, la cual, a nuestro parecer, es la base de todas las experiencias humanas, y la hemos llamado, experiencia "in-sistencial", porque a través de ella
se nos revela la realidad primera del hombre con una manera de ser propia
que no hemos sabido designar mejor que con el término "insistencia".
Buscando este último fundamento de la realidad del hombre, después de
haber analizado sus últimas estructuras ónticas en su más elevada y característica expre ión, la "persona", hemos recogido la tradición, casi diríamos
unánime, de la filosofía, al señalar como característica del hombre la inte.
'
rioridad. La realidad fundamental del hombre no la vamos a encontrar "hacia
fuera", sino "hacia dentro" del hombre: precisamente cuanto más se recoge
hacia sí, hacia su interior, tanto más se conoce y se encuentra a sí mismo,
· tanto más es uno mismo, y simplemente "uno". Y bien sabemos que la característica esencial de la persona se reduce a la unidad: unidad en el ser, unidad
en el conocer, y unidad en el obrar; porque decir unidad es significar autonomía; autonomía en el ser, autonomía en el conocer y autonomía en el obrar.
Ahora bien, esta unidad máxima y esta autonomía máxima consisten y se revelan precisamente en el regreso del hombre hacia sí mismo, en esta autoposesión
de sí mismo, cumplida en el acto de máxima interiorización y reco2'i.
o
InJento sobre sí.
Esta propiedad específica y característica del hombre por la cual, en cuanto
persona, se distingue de todos los demás seres mundanos, y se distingue en su
raíz misma del ser, este interiorizarse en sí mismo o ser interior a sí mismo o
'
estar-en-sí, ( in-se-esse o in-se-sis ter e), es lo que hemos denominado "insistencia",
dando al verbo latino in-sistere el acento de interioridad que le corresponde,
según el significado primitivo etimológico. Por esta peculiaridad del hombre
él es, por así decirlo, "sí-mismo-en-sí-mismo". Y si la analizamos todavía más

72

73

�detenidamente veremos que ella tiene un doble aspecto: de presencia y de ser;
presencia de sí a sí, y ser de sí en sí: este doble aspecto nos revela la doble
faz de la "insistencia" como realidad del hombre: in-sistencia es presencia,
experiencia y verdad; pero al mismo tiempo in-sistencia es ser, realidad, onticidad propia del hombre, antecedente a todo modo de presencia, patencia y
verdad. La patencia, la verdad y la presencia nos revelan el ser del hombre
que podemos denominar "ser-de-sí-en-sí".
Esta realidad, a la cual acabamos de apuntar y que hemos designado con el
término "in-sistencia", es, a nuestro parecer, el momento más simple, originario y primitivo, del ser del hombre, en el cual están contenidos y apoyados
todos los demás momentos y manifestaciones de su realidad. Si analizamos la
estructura de la persona, veremos que se reduce en último término a esta primera y simplicísima expresi6n del ser del hombre, ya que en ella aparecen
Las características de unidad perfecta y de autonomía perfecta, del "ser-en-sí",
que expresa la esencia óntica de la persona. Por eso creemos que esta realidad
in-sistencial, es el principio primero o arché de toda la realidad del hombre y
de la persona en particular.
Podríamos señalar ahora cómo esta simple y originaria realidad in-sistencial
se halla presupuesta en todas las demás definiciones o descripciones y en todos
los demás atributos del hombre. Si el hombre es vida, conciencia, razón y espíritu, si el hombre es un ser libre, moral, político y religioso, si el hombre es un.
ser capaz de técnica y de conducta, todo ello se funda en que es in-sistencia,
es decir, en que tiene esa realidad 6ntica simplicísima que es capaz de recogerse toda en sí misma, con una vuelta completa (reditio completa) como
dirían los neo-platónicos. Por eso ella es, a nuestro parecer, la estructura
primaria, y hemos tratado, en otra oportunidad, de mostrar c6mo en ella se
fundan todas las demás, como en el principio en que se apoyan y de donde se
explican.
Tratemos solamente de comparar una de las propiedades que más f ácilmente se prestan a confundirla con la insistencia o interioridad propiamente tal:
la conciencia. Conciencia es, sin duda, interioridad; viene de cum-scientia,.
un conocimiento tal que siempre lleva anexo, juntamente ( cum) el conocimiento del sujeto que conoce, el conocimiento de sí mismo el autoconocimiento. Pero la conciencia, en cuanto tal, es una relación al saber, y al conocer, y
lo que aquí buscamos es el ser del hombre, no un saber sino un ser, y este ser
lo hallamos en la interioridad, en esta vuelta sobre sí mismo que, por ser tan
perfecta, resulta un saber. A nuestro parecer, la vuelta ontol6gica es la que
da lugar al saber; la transparencia óntica es la que da lugar a la conciencia.
Por eso colocamos la in-sistencia en un plano 6ntico, anterior a la conciencia
misma. Si con-ciencia es saber-se, in-sistencia es ser-se, ser sí mismo, ser en

74

sí mismo
' en la conc1enc1a,
. . y en un t di
. . y aquí más t0d avia
.
conciencia misma, es donde hallaremos la raíz rimer
es a o previo a la
Por~ue es~e ser-se o in-sistencia es, precisamen~e, la :rx::l :~:dp:rsi°na.
co~s1go mismo y la máxima autonomía del ser en sí mismo
e ser
ongen de la autonomía en el conocer (
.. .
' que es a la vez
obrar (libertad).
concieneta) y de la autonomía en el
m!:~:endo ~u~str~ son~eo sobre la surgente esencial de la persona, podeque a m-s1stenc1a se nos presenta como la arché o . . .
.
mero del sí en sí mismo ' es una expenenc1a
. . pnme
.
pnnc1p10
pn· · •
para todas las demás e&gt;..-periencias. más ,
ra y ong1~ana presupuesta
rienda trascendental
.
l '
aun, podemos denommarla una expeno sólo en la base
~::~~~:
sentddodde que e~t~ experiencia se halla
. .
'
a rea 1 a y expres1on de todas I d ,
expenenc1as, presente en todas ellas El
.
as emas
hace otra
.
.
yo en su senbdo más originario no
cosa que refleJar esta experiencia primitiva del h b
'
se halla presente en todo conocimiento y en toda acci,
: . re, y el yo
mana, o de la persona Toda otra
. .
on espe icamente hupresente y fundante. d~ mod
exp;nencia la presupone y la incluye cose trata de una
' . . o que po emos, con toda realidad, afirmar que
. .
expenenc1a fundante y copresente de todas las d ,
nenc1as personales.
emas expe-

si:o

;!

:

.
.El. núcleo
. d originario de la p ersona es, pues, la m-sistencia.
y la rev·elac1'o'n
ongmana e la persona es la expe nenc1a
· · m-s1Stenc1al.
· •
.
'
Tenemos así que la in-sistencia es:
a) La primera experiencia o el primer conocimie t
todas las demás experiencias y conocimientos.
n o del hombre, base de

'
b) La primera realidad del hombre
se apoya todo el hombre.
,

O

la

.
.
pnmera realidad óntica en que

'
e) .finalmente,
la in-sistencia es tamb'1en
, el 011gen
.
.
y el

experiencia metafísica del hombre es d .

de la persona con el ser o l

este último punto constituir:

II. LA

gun

d

. un amento e la
ec1r, que ella constituye el encuentro

~:: tura~e
,

f d

la persona al ser. La d~laraci6n de
parte de nuestra comurucación.

IN·SISTENCIA COMO EXPERIENCIA DEL SER A TRAVE' S DE LA PERSONA

LA

IN-srsTENCIA, como ser y como e
. .
a la realidad y la experiencia orioin . xpderl1ehnc1a corresponde respectivamente
,
o- ana e ombre prec ·s
,
mas fundamental de "persona" p
.l . .
'.
1 amente en su nucleo
vuelta sobre sí mism
. ero, Sl a m-s1stenc1a como interioridad, como
o, es, ante todo, personal, es decir, consti·.,rh
........va d e Ia per-

75

�':5

sona, ello significa que, por esencia
i~diui~ual, conc~eta~ i~.~om_imica~l~;
Toda in- istencia es persona y no hay m-sistencia o experiencia 1n-si tenc1al
sin experiencia "personal". En consecuencia la in-sistencia es, ante todo, experiencia individual; porque es individual el sujeto y el objeto de la experiencia. La persona es Jo más individuo, pero, al fin, un individuo concreto,
es decir, un ente. Por supuesto se trata de un enle privilegiado, porqu puede
volverse totalmente sobre sí mismo y afirmarse en sí mismo, in-sistir, cosa que
no todos los entes pueden realizar.
Pero la insistencia nos muestra al ente d una manera "especial"; no al
ente como quiera, sino al ente insertado en un "orden 6ntico", orden que
trasciende y d borda al ente concreto. Y porque lo hallamos insertado en ese
orden óntico o real decimos que el ente es. Del ente afirmamos, por la e.xpcriencia in-sistencial, que es una r alidad. La comprobación de e ta afinnación
nos resulta tan inmediata y tan firme, tan ineludible, precisamente porque la
· d e si' a s1' 1 es " patenc1a
· " de 51' a si' y " verd ad" de
in-sistencia es "presencia"
sí a sí; por lo mismo, al "afinnat'' que el ente es, no hacemos apenas sino trasponer en un eco la realidad inmediata "experimentada".
Pero en esta expresión i.nterior de nuestra experiencia por la que afirmamos "el ente es'', nos hallamos en contacto con la realidad en cuanto tal.
Decir "el ente es", es lo mismo que decir, "el ente es ser", es real, está en
lo real. Y aquí entramos a descubrir un lemento que estaba ya patente desde
el principio en nuestra misma experiencia in-sistcncial, en la que afirmábamos
el ente e . Porque en esta misma afirmación y en la experiencia que le corresponde y en la realidad captada en esta experiencia, se haUa un elemento
que desborda la realidad propia de nuestro ente. Porque al decir "el ente es",
o "el ente es real", lo sumergimos en un lcmento en cierta manera experimentado por el ente mismo, pero que desborda al ente y lo sustenta y lo funda.
Ahora bien el ser, en cuanto ser, no es otra cosa que ese elemento desbordante
y a la vez sustentante y !undante del ente. El ser no es el ente, la realidad no
es el ente, sino que está más allá del ente. fás bien el ente es "la" realidad
y está en "la" realidad. Esta observación o análisis de nuestra experiencia nos
muestra en ella dos elementos: lo estrictamente subjetivo, concreto e individual, y lo trascendente y desbordante que es precisamente la realidad, el ser.
De esta manera, en la experiencia personal más íntima, es decir en la experiencia in-sistencial, hallamos la diferencia entre el ente y el ser, diferencia
que puede denominarse la diferencia ontológica, o la di/ erencia metafísica. Porque por ella descubrimos y afirmamos algo más que el ente puro, al descubrir
y afirmar también el ser que trasciende el ente.
Y en esta trascendencia hallamos así mismo el sentido del ente. Porque por
hallarse fundado el ente en el ser, todo el sentido del ente depende del sentido

del ser mismo, pero en todo caso del ente en cuanto vinculado al ser, lo ha-

ll~~ ~bién e~ la experiencia personal in- istencial. Será objeto de una
dtluctdaet6n uJtenor el sentido del ser en cuanto tal, del ser en cuanto ser lo
que d cidirá en última instancia el sentido del ente. Nosotros no pode~os
ahora detenernos en esta ulterior dilucidación, y remitimos a los lectores a
otros trabajos nuestros.
Deseamos solamente aclarar aquí este aspecto del contacto con el ser en
cuanto r~ realizado en la experiencia in-sistenciaJ propia del hombre como
perso~a. S1 aten~emos a es~ ~periencia, veremos que en ella se cumplen dos
estad1os, que la integran urutanamente, inseparables entre sí.
El descubrimiento de esta diferencia ontológica o distinci6n entre el ser y
el ente nos hace al ser patente a nosotros. Ante la experiencia insi tencial se
halla p_resente e1 ser. Esta experiencia ontológica es más bien pasiva que activa
la sufnmos en su primero e inevitable choque y no la podemos evitar. Tod~
hombre, toda persona, por su experiencia in-sistencial recibe el choque del ser
como un ac_to de presencia del mismo y no una presencia pasiva, sino pene~
~ant~ Y_ ac~va. ~ el choque metafísico, percibido necesariamente en la exper~enc1a_ m-sistenoaJ. Por este choque o impacto del ser en eJ seno de ]a ins~~encia, el hombre _es, por esencia, un ente metafisico, tiene Ja pasión metaf wca y no puede deJar de hacer metafísica.
Más aún, en e~e choque o experiencia encontramos el origen primero y
el ~undament~ pnmero de la metafís.ica como tal, e decir, como "saber del
ser · Por lo mismo, creemos que el hombre, al hacer metafísica, lo hace sobre
Wl I~damento real, el de la experiencia del ser. Todo el trabajo de la filosofla
deber~ . conc('Jltrarse en la dilucidación de esta experiencia originaria de ]a
metafísica
·
· contradecirse a
, .
, . pero
. no puede m· negarla, m· d esnaturalizarla,
sm
SJ m.tsmo, sm ir c~ntra una experiencia inmediata y presente y, por tanto, siempre renovada y siempre volviendo a plantear el interrogante de la metafísica
aun cuando sea negada.
'
Ante esta experiencia o choque, más bien pasivo, que tiende a provocar y
que_ de hc~ho prov~a en nosotros la pregunta por el ser (pregunta que no
hartamos SI no tuv1eramos ya en alguna manera presente el ser por el que
pregu~~os) 1 ante esta experiencia o choque del ser corresponde Ja "respuesta que la persona dará al ser.

.ºº

·
"
. Eta"
_s
~espuesta
es otra cosa que la segunda etapa de la experiencia
m-sistenciaJ, es d~a.r, la "afirmación ontológica": el ser es. Porque, ante el
choq~e. o pres~nc1_a del_ ser que se nos hace patente y nos dirige la pregunta
metaf1Sica, la m-s1Stenc1a, o el ente privilegiado que es la persona debe res. d"
.
pond
er. . reconoc1en
o esa reahdad
presente o patente del ser en' eJ ente
dando lugar a la "afirmación ontol6gica". Esta afirmación ontol6gica es

J

77
76

�con el ser; el dinamismo de la inteligencia ha dado lugar a fecundos análisis
para mostrar cómo se abre el camino a la trascendencia a través de la inteligencia y la idea; la filosofía escolástica tradicional ha tenido también su
propia vía hacia la trascendencia, predominantemente en un proceso abstractivo. Por nuestra parte creemos que en realidad es múltiple el camino de
acceso al ser, y que todas estas vías tienen una legitimidad fundamental. Pero
creemos que todas ellas se apoyan en una superestructura o en un presupuesto
básico, en una especie de cabeza de puente, que es lo que hemos denominado
esta primer~, simple y otiginaria experiencia del núcleo de la persona, en la
cual se realtza también la apertura a la diferencia ontológica, y por tanto, la
afirmación ontológica. Si analizamos cualquiera de estas vías de acceso al
ser, la libertad o la inteligencia, la existencia o la moralidad, la abstracción
o la experiencia religiosa, veremos que en todas ellas está presupuesto ontoló~camente y gnoseo16gicamcnte esta experiencia originaria y primera del
nuclco central de la persona, que hemos denominado in- i tencial. En todas
ellas se ~lla presente la presencia de sí a sí mismo y el ser de sí a sí mismo, y
sólo en nrtud de esa presencia aquéllas adquieren su fundamento. Lo que
sucede es que estas vías no on ino di\'ersos "modos" de actuar la realidad
in-sistenciaJ, porque la presencia de sí a sí y el ser de sí en sí se hacen patentes
tanto en la conciencia moral, como en la experiencia de la libertad: tanto en
el dinamismo ~e Ja inteligencia como en el de la experiencia religi~sa, tanto
en la ab tracoon como en la existencia. Por e o no hallamo como hemos
indicado anteriormente, ante la apertura trascendental al ser, ;n cuanto que
se halla en todos los otros modos concretos de comunicación con el ser. Si no
fuera porque el término es demasiado gastado diríamos que la in•si tencia
como núcleo óntico de la persona y su experiencia, son la condición a priori
implícita y presente de todo encuentro con el ser.

primer principio de la metafísica, no sólo porque contiene en germen toda la
metaf1Sica, sino porque es el que primero fonnulamo , no en fonna explícita,
sino en forma vivida ante el ser.
A la "e.xperiencia ontológica" corresponde la "afinnación onto16gica". Y una
y otra no son más que dos aspectos de la "experiencia total de ]a persona" o
"in-sistcncia", en la cual descubrimos el núcleo de la persona, y del ser.
De esta manera, la experiencia in-sistencial es no 610 fundamento originario de la persona, sino que en ella y por ella llegamos al encuentro con el ser.
e nos dirá, tal vez, que hemos estrechado excesivamente el campo de la
experiencia in-sistencial hacia la interioridad del hombre y que corremos el
peligro de un extremo subjetivismo. Pero, ni la in-sistcncia aut 'ntica, ni la
persona, pueden ser encerradas en la subjetividad pura. Para ello bastará que
tengamo presente que la experiencia in-sistencial. punto de partida de toda
otra experiencia y saber no se realiza nunca aislada de otras experiencias, de
los entes mundanos y de las otras personas, sino que precisamente se cumple
en función de ese otro conjunto de experiencias que versan sobre ente trascendentes. o es posible la vuelta del hombre sobre sí mismo la patencia de
sí a sí, que nos revela el ser de sí n sí sino en conexión, o-posición, contraposición e influjo mutuo de otras in-sistencias y de otros entes mundanales.
Sólo frente a esa "alteridad" es po ible reconocer la "mismidad" que permite
la presencia de sí a sí. ln-sistencia se opone por su ser y su experiencia a
"lo otro", a lo "ex-sis tente". Se opone a ello y lo supone. o se constituye
sino frente a lo otro, ni se experimenta en sí sino frente a lo otro. Por eso la
afirmación in-sistencial está precisamente afirmando a la vez la trascendencia
de los otros entes, sin la cual trascendencia no serla posible la pro~ in-si tencia.
Y como en relación con Ja persona hemos vi to que la in.sistencia es la pri•
mera experiencia y la primera realidad del hombre, primera por s r originaria
y por estar incluida y copresente en todas las demás experiencias del hombre,
la in-sistencia es la apertura originaria al ser y también la apertura trascendental y universal, porque en todas las demás experiencias y afinnacione metafísicas se halla presente esta experiencia original o apertura originaria del

. ~os o~serv~iones finales. La primera es que de ser e to así la rperiencia
m:s~ten~al ~na el fundamento de la metafisica, y, por tanto, de la problemattca filosófica en general. El núcleo ori{J]nario del yo se halla en relacio' n
, .
o
mtuna con todos los otros problemas. de la metafísica. A tra és de la dilucidación de la in- istencia podrían también iluminarse el problema del cosmos,
el problema del prójimo, el del Absoluto, el de la historia, como esencia del
hombre. Los fundamentos de la gnoseología coinciden, en este punto, con los
f~nd~me~t~s d~ 1~ m~tafís~ca y corren paralelos apoyados en la misma expe•
nenc1a ongmana m-s1stencral.
E~ segundo lugar, ob ervemos que hemos descubierto una especie de orde•
nam1cnto ontológico entre la in-sistencia y el ser. La e. periencia in-sistencial
es el núcleo de la persona, y, merced a este carácter "personal", ha sido posible
el encuentro con el ser. ln-sistencia es persona y persona es experiencia y

ser en el hombre.
Tratemos ahora de indicar cómo esta apertura al ser por la persona y
precisamente en ese núcleo in-sistencial, es la primera y la más originaria.
Efectivamente, la trascendencia del ser es reconocida en múltiples exp riencias
de cuya legitimidad no podemos dudar. La filosofía moderna, y especialmente
la contemporánea, se han ocupado de buscar las vías posibles de la trascendencia. Asi se han señalado, entre otras, la libertad, que tan inmediata relación
tiene con la persona; la existencia, íntimamente ligada a la libertad¡ la experiencid moral ha sido también señalada como la vía auténtica del encuentro

79

78

•

�autonomía ontológica o del ser. Pero, en realidad, este es el p~~- por así
decirlo inverso; el proceso directo es otro. No es el ser la culmmac1on de la
persona y de la insistencia, sino al revés, la in-sistencia Y la perso~a son la
culminación del ser. El ser en cuanto tal tiende a realizarse y a culmmar en la
persona O en la in-sistencia, donde adquiere la máxima unidad concreta, que
parece ser la meta del ser.
Finalmente, quedaría una interrogante que ahora sólo proponemos y del
que en otra oportunidad nos hemos ocupado, per~ que, tratándose de las
relaciones entre la persona y el ser, no podemos deJar, al menos: de_ c~nst_atarlo. Henios descubierto el ser a través de la persona, en la expenencia m-~1stencial. Pero ¿estamos aquí ante una persona que se encuentra con el ser impersonal, 0 más bien se trata de un encuentro en~ p~rs~na_ y pe'.sona? Este
ser, en cuanto ser que se nos presenta en la e~eneno~ m-si~tencml, ¿ ~ce
del atributo de la personalidad? En tal caso ¿ como sena posible la act1V1dad
más característica de la persona frente al ser que es e1 "cliá'l ogo"?• Porque_ s1. el
ser que la persona descubre no participa en alguna manera de la personalidad,
y por ende no es un "tú'', ¿ cómo la persona puede pasar a su acto característico que es el "diálogo., o la "comunicación" con otra persona? Nosotros
creemos que la experiencia metafísica nos descubre al ser en cuanto ser en
una doble función O aspecto: el ser en cuanto ser concreto como fundamento
constitutivo de los entes, y el ser en cuanto ser subsistente en cuanto que es
origen y fundamento (pero no constitutivo formal) del ser en cuanto ser concreto y de los entes. Este descubrimiento del ser como ~ersona, nos m~~tra
la vinculación suprema entre la persona y el ser y confmna que la ma,oma
realización del ser se halla en la persona. El ser en su grado supremo de perfección ontológica es persona; y cuando esa perfección ontológica adquiere
un carácter Absoluto y omnímodo es la Persona Absoluta. Hasta tal punto se
hallan íntimamente enlazados la persona y el ser, y hasta tal punto, para el
hombre, el núcleo de relaciones entre la persona y el ser se halla en su experiencia originaria, es decir, la experiencia in-sistencial.

SOBRE EL CAOS, EL COMIENZO DEL MUNDO
Y EL INICIO DEL FILOSOFAR
JuAN DAVID GARCÍA BAcCA
Universidad Central de Venezuela.

"La verdad es que el Caos . .. no
existe más que en nuestra cabeza, Allf
lo hemos hecho nosotros -bien trabajosamente- J,or nuestro a/d.n inmoderado, propio de viejos dómines
-é qué otra cosa somos?- de ordenar antes de traducir".
ANTONIO MACHADO.

HACE BUEN TIEMPO, hace mal tiempo, hace calor, hace frío ... Lo primerísimo
que hizo en el mundo fue Caos. Panton men prótista Xaos géneto ... Tal es el
parte metereológico de Hesíodo. Hizo Caos, allá al comienzo de los comienzos
del mundo. Mas la frase griega panton pr6tista pudiera decirnos tanto que
Caos es lo primario de lo primario como lo primero de lo primero. De lo
primario se llega a lo secundario o derivado, por decadencia; de lo primero
se pasa a lo segundo, a lo tercero ... ; y se crece, como en la sucesión numérica, hacia lo infinito. De lo primero hay que salir cuanto antes; de lo primario, lo más tarde y lo menos posible. Parece que, para Hesíodo, el Caos fue
lo primero de Jo primero, lo primerísimo de que había que partir lo antes
posible, para llegar, autar épeita, inmediatamente después, a la Tierra, sede
de todos, la siempre segura, la de anchas espaldas.
El Génesis no discrepa gran cosa del informe cosmogónico de Hesíodo.
Claro que, si traducimos el versículo primero por In principio creavit Deus
coelum et terram, las diferencias resaltan tanto tanto que deslumbran, y no dejan percibir las semejanzas. De Hizo Caos a Dios creó Cielos y Tierra hay
mucha más distancia que entre Hacía tiempo lluvioso y Un avión del Ministerio de Agricultura y Cría bombarde6 las nubes con . .. , y la gravedad terres-

81

80
H6

'

�tre hizo caer según ley matemática eso que el vulgo llama lluvia. Una vez
llueve; otra, Dios llovió . ..
Pero traducir no es se traduce, sino yo traduzco, sea un yo individual el que,
por su cuenta traduce, o un yo encargado de traducir por órdenes por un Y O,
mayúsculo como una Iglesia, la de Roma o la de Inglaterra.
Total que no salimos de yo, con o sin altavoces, con radiodifusión oficial o
con un hilito de voz..
Las Aguas, tierra desierta, yerma, tinieblas, abismo, viento; y una voz
que pide Hágase luz. Caos inicial. Lo difícil va a ser, como decía Machado,
persuadirnos de que tal estado de Caos exista algo más que en nuestras cabezas de arios o semitas, y de que no provenga de ese afán inmoderado de viejos dómines: ordenar antes de traducir. Y si no ha habido Caos, ni tiene sentido Caos sino porque nos proponemos orden.ar con el ramplón criterio gramatical y lógico de maestritos de latín ante un texto clásico, no habrá por qué
pidamos un Pios que haga de gran Dómine que nos enseñe cómo ordenó el
Caos del mundo, y lo primero de lo primero nos haga entender que el mundo
estaba en Caos.

Humano capiti cervicem pictor equinam
lungere si vellet . ..
nos descubría, creyendo hacer luz, el orde n 1'ogico:
.

Si u11 pintor quisiera unir cerviz equi?ia con cabeza humana. . .
Transparencia de lógica en palabras, frente al caos lógico y verbal de

ª

~um_ana _c~beza cerviz pintor equina
si quiswra. ..

unir

j qué de aq ue llos trasu dores para ordenar, antes de traducir, aquello
deYLucrecio:

Jamq_ue ~aput quassans gravis suspirat arator
Crebius mcassum magnum cecidisse laborem!

I
Cos1,1000NÍAS

maleducaron
-y de las que porque D ios
• es grande, o Alá es Alá, nos libramos
. . :-1• sed quiedaba tan orondo cuando ante el pretendido Caos de los versos
1mc1a es e a Epi.tola ad Pisones:

DE VIEJOS D6MINES

Pasos de peregrino son errante
Cuantas me dictó versos dulce musa, . •.

Caos gongorino
El D6mine nos lo hará entender ordenando lógicamente, según gramática
dirigida por ramplona lógica clásica:

Los versos que musa dulce me dictó son pasos de peregrino errante . ..

Quien no vea aquí sino caos ló ·co e
verbo, predicado; sujeto, ad jerivotatrib~t::~ :e: ve cosmos_ estético. Su jeto,
biales; complemento directo . ~
. '
bo, adverbios, frases adverd
1
' m
cto. . . . todo eso el Gran Cosmos L, .
e pa abras con función de descubrir 1 1' .
'
og1co,
función apofántica, Dios se lo ha a er~o::::ca -a lo que llamó Aristóteles
sutil manera el Cosmos estético. y p
o-, destruye de poderosamente
¿ quién
, Cosmos logico
, . que Cosmos estético?
yY
sobre
todo·nos·qhaé dicho q ue va¡e mas

. t u razones que no sean eti . , d
. . .
en el principio de los princ ~ .
d
p ~ion e pnnc1p10, pues estamos
ferencia inicial?
tp10s, pue en aducirse para fundamentar tal pre-

Pero 1no corramos' que fas argumen tacmnes
.
l'og1cas
.
E
son agua cuesta abajo

e;:

O más fielmente, con fi&lt;lelidad lógica perruna:
Cuantos versos me dictó musa dulce son pasos de peregrino errante. Y ese
sutil, delicioso, artístico saltarse la condenada 16gica -de que hablaba Unamuno y practicó Góngora-, habrá desaparecido a manos de la lógica. Y
nos hallaremos ante otro Caos; mundo árido, desierto, sin estrellas, sin luz;
y con una voz clamando desesperadamente: Hágase luz, Hágase fuego: Há-

la ~e~~:inf~:ia
:::edios mate°:áticos actuales, es posible transcribir
de 1
, .
oven en un s1Stema de ecuaciones diferenciales las
a acustlca, dando a las variables a l
di .
, .
'
convenientes; sacarle su radi rafia'
as
c1ones en los limites valores
Wbitehead y de Russel, la ra:ografí;~;e~abca, y, por, obra y gracia de
es el Cosmos
.
.
,
gica pura. ¿ Que es el Caos y qué
fonía de Beetb:e~;e caso. la smfon1a de Beethoven o la lógica de la sin-

gase Poesía.
El Dómine de esas horrendas Retóricas y Poéticas en que nos educaron, o

El matemático y el J'ogico
· sa be n que los valores que es preciso dar
· entonces

82

c?~

83

�, ·
f' ul lógicas son arbia las variables de las ecuaciones matematlcas, y . onn as
•. '
, 'catrarios -unos entre millones, trillones ...- ; y que es matemabca y logii l
na casualidad que el resultado suene bien; tan casual como que, a
t
mene u
) (
b) _ (a2-bt) el reb af '
p oner en vez de a 2 y en vez de b 1 en ( a
.
val
de a y b el resultado uera un
sultado 3 sonará bien . y para otros
ores
,
el
' '
'
,
. ,
.
'a de las esferas c esdesaf ino. No otra cosa le paso a P1tagoras' y su armoru
,
tiales ha quedado, sin mayores cumplidos, desterrada de la astronooua ma-

+

temática.
·Quién es el dómine: Pitágoras o Newton?
, .
.
to peor de todo ese tejemaneje de dómines, gramat1cos o ~atemát1cos,
es la de ordenar antes de traducir; lo repeor de eso peor con~iste en qu~, ~n
d nado ya no se puede volver al cosmos sonoro, mus1c~l,_ de p~ a ras
vez or e ·
,
d
d d
1c10 activo de
.
b1en
sonan tes , de armonía de las esferas, e ver
. a a serv. ,
belleza --de que, con grandes pretensiones de mejorar, se parno.
Cuando a un Cosmos se lo declara Caos, no es nunca tal Cosmos el que
queda ordenado. Ese cosmos vuelve o va a la Nada; y el nuevo cosmos, e~
Cosmos, no es ya e
eosmos obtenido por ordenar el caos del pretendido
,
d l Nada o al
Cosmos de tal Caos, sino otra cosa que habra que sacar e .ª. .
,
. ,
ld á •
ás
del calumniado Cosmos-Caos 1mc1al.
menos que 1amas sa r sm m
boc
Gran sabiduría la de Machado -discreta, además, por pueS ta en
ª
·
do dee1'a· "Dios no se tomó el trabajo de hacer nada, porque
aJena-, cuan
·
.,
. ..
,
nada tenía que hacer antes de su creacwn defi~ttwa. L~ que paso sene, amente fue que Dios vio el Caos, lo encontró bien, y di10: ¡Te llamaremos

n:

:u

Mundo! Esto fue todo".
.
No hay Caos, asi en absoluto: El Caos. Ni Caos es Caos de un ~osmos, m
Cosmos es cosmos de un Caos. No hay más que Cosmos, para quien no sea

un dómine viejo -de siglos o de mente.
Sólo Dios es capaz de encontrar bien al_ Caos, verlo cu~l Cosmos qu~ es;
y notar que no hay que hacer sino cambiarle cuando mas de nombre. Te
llamaremos Mundo.
Tratemos de imitar a Dios.

II
COSMOGONÍAS DE DÓMINES JÓVENES

S1. en un momento cualquiera -y cualquiera es el presente-, le dieran
.. a
un matemático el número de partículas que hay en el universo, sus pos1c,1~nes
actuales y sus actuales cantidades de movimiento, más las leyes matemancas

84

( diferenciales) que rigen tal conjunto de partículas en un momento cualquiera -y éste lo es-, podría calcular, cuál teorema, dónde y con qué cantidad de movimiento se hallaron, hallan y hallarán dichas partículas desde
siempre y para siempre. Laplace, con discreción ejemplar, no dijo que él
podría hacer tal cálculo; lo encomendó a un espíritu, o supermatemático servido de un supercerebro electrónico, diríamos ahora, a poco más de un siglo
de la sentencia laplaciana.
Si semejante cálculo puede verificarse a partir de cualquier momento -hoy,
mañana, ayer, este segundo, el primer segundo del año 2002, o el centésimo
del 220022 ...-, y, desde él, hacia desde siempre y hacia para siempre,
viene Laplace a decirnos con el neutral lenguaje matemático que eso de inicio
y final del mundo no tienen sentido alguno; que Caos ni fue el inicio, ni será
el final. No hay d6mines en matemáticas que exijan a los discípulos ordenar
antes de traducir; el matemático imita, sin más requisitos que su ciencia, a
Dios: vio el Caos, lo encontró bien y dijo: Te llamaremos Mundo. El mundo
actual, con sus figuras bordadas en luz -decía un griego viejo, no dómine
aún, anterior al D6mine primero que fue Platón-, es tan Caos como lo fuera, de ser verdad, lo que otro griego, no dómine, Heráclito de Efeso, el Oscuro, afirmaba: el cosmos más bello no es sino un puñado de polvo echado
a voleo.
Nada de extraño que las denominaciones de Cosmos y Caos hayan desaparecido de la física matemática, después de haberse llevado el diablo las distinciones entre Cielo y Tierra, mundo sublunar y supralunar, y con ellas el
sentido a la una teológico y astronómico de Padre nuestro que estás en los
Cielos.
La nebulosa laplaciana es tan poco, tao poco caos, como lo es la atmósfera terrestre. Ni caos ni cosmos.
Los dómines jóvenes no enseñan a ordenar matemáticamente el universo;
sino a leerlo en el lenguaje en que está escrito: y, leído matemáticamente,
como matemáticamente está escrito y siendo, pierden todo sentido inicio y
final, creación y escatología.
Hacer que haya algo, es, para el matemático, tan sin sentido como hacer que
haya números, o hacer que el dos sea par o que el número pi sea transcendente. Dios no se tomó el trabajo de hacer nada en matemáticas, porque nada
tenía que hacer ni nada hay que hacer, ni siquiera hay que hacer que haya
algo.

No lo creyó así Napoleón, después de echar una mirada -bien somera
debió ser- , al Tratado de Mecánica celeste de Laplace; y entendió tan poco
de ella, y tan poquito de tantas cosas más, que le preguntó: ¿qué había
hecho de Dios en su tratado?

85

�A lo cual cuentan contestó discretamente Laplace: Señor, no he necesitado de ~ejante hipótesis. La respuesta brutal hubiera sido: Señor: _no
· hacen falta Napoleones ni para iniciar ni para continuar el curso matematlco
del mundo.
Y continúa sobrando semejante hipótesis en teoría de la Relatividad, en
sus múltiples cosmologías matemáticamente posibles. Nada de extraño que
para los grandes físicos y matemáticos sobren tantos otros Napoleoncetes, en
tantos y tantos terrenos, acostumbradQs como están a no tropezárselos en
matemáticas.
No hay sistemas de referencia privilegiados; no hay punto ~el _e~pacio predestinado a lugar de nacimiento del mundo. A la pregunta le1bD1Z1a?a: ¿por
qué el mundo se originó aquí y no allá?, la re~uesta es: porque si. Y a la
pregunta, diferente al parecer, mas en el fondo 1gual: ¿por qué hay mundo
físico más bien que nada?, la respuesta repite: porque sí.
En )os dominios del porque sí reina la suerte, la probabilidad. El D6mine
de los dómines que hubiese querido poner orden en eso de origen del mundo
físico, contextura del mundo físico, leyes del mundo físico ... , sacándolo de
la nada en que nada es nada y nadie es nadie -para que entonces Y por
virtud de tal orden pudiéramos traducir a nuestras entendederas lo que es
y lo que pasa en el mundo--) se hubiese encontrado, nos advierte la teoríá
de la relatividad -si es que queremos o podemos entenderla-, con que no
podría determinar por razón, por orden de_ razón, dónde_ Y_ c~ándo surgiría
el mundo. El espacio-tiempo relativista no tiene puntos pnvileg1ados de referencia para esos menesteres ontológicos.
Una vez más: Dios no se tom6 el trabajo de hacer nada, porque nada tenia

que hacer.
Dios, puesto a hacer, no hizo el mejor de los mundos posibles en el_ mejor
posible de los lugares y en el mejor posible de los tiem~s: con_ el meJ~r posible sistema de referencia; nada tienen que hacer en física ru el meJor de
los lugares ni el mejor de los tiempos: todos son unos cualesquiera. Así que
no queda ~ás remedio que echarlo a suerte, a dados. Y salga lo que saliere.
Pero Milne, relativista a medias, y a medias creyente, pensó, un poco en
plan de dómine, que Dios tenía algo que hacer y que algo hizo en un instant~
privilegiado del tiempo - hace unos cinco mil millones de años. El Géne~is
no pasó de discretas vaguedades: En el Principio creó Dios los Cielos '.Y la Tierra. Ahora podemos complementarlo, sea hecho con toda reverencia, diciendo:
Hace cinco mil millones de años, Dios creó los Cielos y la Tierra. Sólo le
faltaba al bueno de Milne añadir: Hace cinco mil millones de años, donde
está ahora el Big Ben de Londres, creó Dios los cielos y la tierra. A esa hora

86

cero eJ supraátomo suprarradiactivo y supracondensado de Lemaitre explotó;
justamente aquí.
¿Por qué?: Porque así se deduce de la ley matemática de un fenómeno
llamado recesió11 de las nebulosas. Hace cinco mil millones de años tuvieron
que estar juntas en un lugar. Sí; mas ¿en cuál? En uno de tantos. No Je sucede al universo, supone Milne, como a los simples mortales: si hemos nacido en un día fijo de un año fijo hemos tenido que nacer en un lugar determinado, aunque el lugar sea tan humilde como Pamplona, y la fecha tan
borrosa como 26 de junio de 1901.
La teoría de la relatividad es aquí la lógica y la coherente. Lo demás es
científicamente inadmisible; y tomarlo en serio teológicamente es poner en
ridículo a la fe, como ya, con ocasión parecida y tema igual, advertía Santo
Tomás.
De las seis combinaciones equiposibles entre las letras a,o,r
a saber: a o r, ar o, o ar, ora, r a o, ro a, ad~ les cayó en suerte significar
algo en castellano, sin mérito ninguno de su parte. Para el matemático es
una sorpresa, sin importancia científica ninguna, el que sólo dos de esas seis
combinaciones signifiquen algo en castellano; y pésimo matemático sería si
deslumbrado por tal descubrimiento hiciera intervenir en adelante y de manera privilegiada esas dos combinaciones -aro y ora-, en sus razonamientos.
Y se preguntara en serio: ¿Desde cuándo esas combinaciones de a,r,o y de
o,r,a comenzaron a significar lo que significan aro y ora? Antes de tal comienzo ¿ esas seis combinaciones eran un Caos? Y si algún gramático de la
lengua castellana insistiera tozudamente en la maravilla de que a dos combinaciones, dos justamente entre seis, y a éstas precisamente hubiera caído en
füerte tan alta y distinguida ventura como signilicar eso de aro y de ora, un
matemático1 imitador de Dios - hasta en la paciencia-, vería el Caos combinatorio de aro y ora, y, por condescendencia, respondería al gramático: lo
llamaremos mundo, llamaremos a a,r,o aro; y a o,r,a ora. Y aquí no habrá
pasado nada, fuera de un acto de inmerecida deferencia hacia el gramático
metido a fil6sofo.
Crear no es hacer una cosa cualquiera en un momento cualquiera y en
un lugar cualquiera, sino hacer Y o justamente esto en este momento y en este
lugar, y que se conozca ese cuádruple componente de individualidad: Este,
esto, este, este. Y más si fueren menester.
Crear es por antonomasia el exhibicionismo de causar. Cualquiera puede
ser causa; sólo Este puede ser creador y, para ser tal, tiene que serlo de esto,
de esto, de esto.
Este, esto excluyen, por constitución, a todos, cada uno de los cuales sea uno
de tantos -como tienen que serlo los individuos de una especie, las especies
87

�de un género, los géneros de una categoría, los entes de ser. Nada es creado,
ni puede ser creado en cuanto ser, ni en cuanto cuerpo ni en cuanto espíritu,
ni en cuanto viviente ... ni en cuanto hombre--, sea finito o no. Nadie crea
sino en cuanto Este; y nada puede ser creado sino en cuanto esto. Y lo único
--éste, est&lt;&gt;-, no cae ni en especie ni en género ni en categoría. Ni en ciencia. Por eso la creación no es fenómeno o acaecimiento científico ni científicamente demostrable -como nadie, sin caer en ineficiente ridículo puede
proponerse demostranne que yo existo. Que yo soy uno de tantos hombres,
uno de tantos animales, uno de tantos cuerpos... no hay cosa más sencilla
de demostrar palpablemente; para algo de eso basta con ponerme en un platillo de una balanza y colocar en el otro a cualquiera -setenta kilos de patatas

bre otro hombre, por ser todos uno cualquiera en su especie, y según las reglas de la especie--, es preciso, ante todo, borrar el ser.
"P~ra el poeta, continúa hablando Machado, el no ser es la creación divina,
~l milagro del ser que se es, el fíat umbra a que Martín alude en su soneto
1~mo;tal al Gran Cero, la palabra divina que al poeta asombra y cuya significación debe explicar el filósofo.

o pollino de setenta kilos.
A hombre le cae en suerte ser este; a ente le cae, o no le cae en suerte, ser
esta imagen de este Creador, tanto o más que a a, r, o, le cayó en suerte
significar aro. Empero, una vez que a a, r, o cay6 en suerte significar aro,
parécele, al gramático, indisoluble de tal combinación tal sentido y percibí.moslo pertinaz y constantemente en esta combinación matemáticamente
insignificante. La combinación a, r, o resulta ésta por virtud del significado
que, por una suerte, para la que no hay méritos, cayó, más que como aerolito,
a una de las seis combinaciones de a, r, o. Pretender demostrar que a, r, o
tiene que significar aro es tan trampa como intentar demostrar que en la lotería de mañana caerá el premio gordo al número que yo compré hoy.

( Abel Martín, Los complementarios) .

Ser creatura es un premio que por pura suerte, porque sí, por gracia,
cual don, cae a una cosa que, por sólo ser ser, no pasará de una de tantísimas
de la universalísima extensión de ser.
De ese Caos que es el ser -lo inmediato, indeterminado, incomplejo, de
que hablaba Hegel-, nadie puede sacar nada por creación. Y el ser, y ser ser
es -como vio perfectamente Hegel y con igual perfección lo dijo-, lo mismo, lo mismísimo que nada. Ser, eso lo es cualquiera -muchísimo más que
ser hombre es ser uno cualquiera de los hombres.

III
COSMOGONÍAS DE PERSONAS

"Dios no se tomó el trabajo de hacer nada, porque nada tenía que hacer
antes de su creación definitiva . .."
Si se quiere crear -y no causar como un fuego causa un calor, y un hom88

Borraste el ser; quedó la nada pura.
Muéstrame, oh Dios, la portentosa mano
que hizo la sombra; la pizarra obscura
donde se escribe el pensamiento humano.

O como más tarde dijo Mairena, glosando a Martín:

Dijo Dios: Brote la nada.
Y alzó la mano derecha
hasta ocultar su mirada.
Y quedó la nada hecha.
Hasta aquí Machado.
. ~a Nada no es_ el Caos. Aunque, fuera de la diferencia gramatical y sonora,
dificultoso es dec1r -tal vez no lo parezca-, en qué uno no es la otra.
Que una cosa es ve_r, y otra mirar. Que uno puede ver todo, y no mirar nada.
Que ~no p~ede no dignarse mirar nada. La mirada es don de la persona. Este
es qwen nura; ver, puede hacerlo todo el que tenga ojos en la cara, mas con
ellos verá como uno de tantos. Yo miro, todos vemos. y O doy palabra de
-que... , mas todos hablamos. Yo confío en ... , pero todos afirmamos.
: o creo, mas todos causamos. Yo creo, pero todos pensamos. y no por descuido se emplea aquí 1a misma palabra -creo--, en dos sentidos.
Se borr_a al ser, cu~ndo una persona no se digna mirarlo, hacerlo término
de su.s ?111'adas. Podra ser un ser, todos los seres, tan evidentes, necesarios,
~ncializad~ cuanto queramos; nada de eso da para que Yo los mire; aunque,
s~ ~bro l~s OJOS, Y el pensamiento, no tendré más remedio que verlos. La intuic~o~ _es l.Dlpotent: para arrastrar la mirada personal hacia lo más evidente
e1dehcamente. ~trar es don de Este a esto, a esta cosa cualquiera, convertida
por tal don en esta. Y crear es don que Este hace a un ente cualquiera y por
tal don lo hace éste, creatura suya, de Este. Desde Poema: este poema de este
poeta; ~asta este Mundo, de Este Dios. Por más que, en rigor, Poema es ya
&lt;le por 51 este; Y Mundo es ya, de suyo, Este. Y poeta no es hombre; es éste.

89

�di na mirar un ente, por esencial, necesario,
Cuando l.ste, una persona, no se g
d
lgu1·en algo que es este; este
•
dado
· y cuan o a
•
perftcto que sea, lo d eJa anona
·'
.
a1-1ero - no se digna
·
·
este m1 comp
··· •
mi padre e.~ta mi mujer, este m1 anugo,
les que estemos todavía siendo,
. mos nos sentimos anonadados, por muy rea
llllfa
,
•
ta
e tro ser y esenoa a cues s.
d
od
aun con t o nu
.
Nada ad uiere sentido cuan o,
Nada no tiene sentido alguno referida a ser.) . qu~ es Este no se digna
r una mala suerte, a gu1cn
'
Por una malaventura, po
La . d rea. La vista es inoperante.
. toso que sea
mua a c
mirar a un ser, por muy vis
.
real o le hace falta que lo
Al ser le sobra Y le basta con ser ser para serse ~o sabría decir qué es lo
produzca nadie. Si para ser no basta con ser u~ es ser y no bay modo de
que falta. El ser sale de la nada ~arque sl, ?°r; . ustam~nte porque velan lo
aniquilarlo. Esto lo vit_ro~. muy bien los gr1~g:; !eúzn videntes, con ojos de
visible, lo vistoso, lo e1debco de las cosas.
cuerpo o con ojos de mente. .
.
señalar con el dedo, con gesto de
No voy a huronear en la b1stona para , .
seres comenzó, por dichosa:.
lste, cuándo el hombre, que es uno de tantí.SunOS
,

ventura,
di
mirar a ser persona.
estando ya su casa sosegada de ver, comenzó, go, a
ad'
de tantos
l o mental. y veo antes, c a uno
Yo soy sujeto del ver, corpora
. . , miro o no me digno mirar, eno de tantísimos; yo soy persona del_ mirar, y l
'de ellos derivada de esotra
.
.
n -por dichosa ven ura
.
tes; mas s1 los mrro surge
ser Jste los creo; y s1 no me
l
' . 1 d ser yo persona-, a
~
,
primaria que es a nua' a e
oda la carga de ser que lleven encima, en
digno mirarlos los anonado -&lt;:on t
la esencia.

y alzó la mano derecha
ha.sta ocultar su mirada
y quedó la nada hecha.
.
da La vista descubre lo que es. o hay
La mi.rada crea, la mirada an,ona .
darlo
o hay poder capaz de
. ilar un ente ,. si ' para anona
.
poder para aruqu
producir un ente; lo hay de crearlo.
.

un::::ra~:·

o hay cosmogo~a o:to:!:J
del ser podemos imaginar que
y ¿ qué mayor ru m
d
alidad con todos los honores metaésa: no poder con toda la carga . e re
~
arrancamos una mirada,.
üsicos de esencia existencia, necesidad. . . cnoma,
que lo miremos?
.
bl
orzarnos a
a odría serlo infinito, eterno inmuta e,
i Dio fuera r y sólo ~• y P_bl
museo de todos los atributo cscúm ulo de todas las perfecc1~nes pos~ esd
podría arranc'.'amos un micaparat de prerrogativas 6nticas; na a e eso

f

90

rada, aun viéndolo. Podríamos no dignarnos mirarlo. Por eso, entre mil
cosas que no son fáciles de decir, ni fáciles de aguantar oídas, una teología
de razones, vistas con vista de mente, no es capaz de arrancamos una mirada. Las razones no son dignas, sin más, de ser miradas.

Pienso, luego soy; frase manoseada, tanto tanto que resultan ya irrecognoscibles en ella la cara del yo, la mirada de los ojos del yo, y que ser yo ser es
crearme un nuevo y nunca visto tipo de realidad; es hacer que el ser (mi ser)
sea digno de ser sido por mi, de ser sido como yo. Yo me digno de ser (mi)
ser, y yo me digno de pensar con (mi) pensamiento.

Lo otro, la corriente interpretación de los videntes, viene a decir nada más:
veo, luego es lo visto; y mejor aún: se ve, luego se es.
Por una malaventura, por una negra suerte, a Ja combinación de letras f, u, n,
c, i, o, n, i, n, t, e, n, s, i, v, a, cayó el sentido personal de las frases: yo creo,
yo dudo, yo sospecho, yo miro, yo digo... Y la lógica moderna -me refiero a
la llamada matemá.tica, simbólica, formal. .. , que es lógica de videntes-, ya
desde su primera línea,

alzó la mano derecha

hasta ocultar su mirada
y quedó la nada hecha.

Esas funciones quedan anonadadas. Y todos, i aún conservamos algo de la
dignidad de yo, nos sentimos confesada o inconfesadamente, anonadados,
cuando nos dicen -los videntes deben verlo-, que yo creo, }'O sospecho, yo
miro, yo dudo, yo estoy seguro, yo confío, }'O amo, yo deseo . .. nada tienen que
hacer en lógica, ¿ en la lógica de quién? De un quien que no sea yo o nosotros.
Y no nos extrañaremo de que haya tantos que no e dignen dar una mirada a tal lógica, y que crean así haberla aniquilado, cuando, en verdad, no
han hecho, ni podían hacer más -como el mismo Dios, en cuanto s r, no
puede hacer más-, que anonadarla.

Todos hablamos; cada uno, como uno cualquiera de tantos y tantos animales
vociferantes y parlantes. 610 en cuanto yo, en cuanto persona, en cuanto éste,
único, damos palabra, creamo palabra.
Si Dios pretendiera demostramos que él produjo el mundo apurado se vería; y no lo consiguiera ni con todas las evidencias en rastra, en hilera y en
cadena 16gica. Otra co a es si nos da su palabra; y, dada, nosotros nos dignamos recibirla. De Tú a tú. Dignarse dar, dignarse recibir -asentir, creer a
una verdad-; esto es lo digno para los dos. Afirmar una verdad, acar

91

�. l h
ma'qwna·s calculadoras --de las montadas por
una secuela, meJor
o acen
TU:::!·émonos creer que este mundo fue creado por la palabra de E;~ Dios;

o C:mo decía deliciosa y delicadamente Whitman, dejemos ,que . 1~s. nos
e~señe en ué esquina del pañuelo que es este mundo bor~o sus 1D1C1ales.
Si él se di~a enseñárnoslo, es verosímil que nosotros nos dignef~~s creerlo.
y todo pasará y quedará entre personas. No entre muñecos meta ISICOS o ma-

EL ESENCIAL PROBLEMATISMO DE LA FILOSOFIA

rionetas lógicas.
, · d
y colocados ante el ser y los seres, los filósofos ~ue sean o este~ s1;: o ::
ser como o cual persona, no sé tomarán el trabaJO de hacer na a. . q
asará se:ciÍlamente será que y o vea el ser y los seres, los encuentre bien, y
~ga. te llamaré metafísica. Y eso será todo.
di
.
·
di
r en ella la stane1a
Pero de ue haya ontología a que yo me gne cree
' .
resultará a! -plusquamtranscendente. Entre que el _mun~o haya sido cre~do,
ue o me digne creerlo continuará habiendo el ab1SID0 msonda~le que ~ero~: h: habido: El de vista a mirada; el de sujeto a Yo, el de obJeto a Tu, el
de universo a Nosotros.

HUMBERTO PIÑERA LLERA

Presidente de la Sociedad Cubana de Filosofía.

Tooo SABER ES UNA FORMA DE experiencia para quien lo aprehende y lo hace
suyo, pero no solamente en lo que puede denominarse su aspecto positivo, o
sea en cuanto que constituye un conjunto de informes o notificaciones acerca
de la realidad, que pasa a engrosar el caudal cognoscitivo del sujeto; sino que
es, además, la experiencia decisiva de Jos limites y las imposibilidades propias
de ese saber. Y esta experiencia negativa me ha interesado siempre mucho más
que la positiva del saber, pues estoy cada vez más convencido de que la filosofía no puede ser, en fin de cuentas, más que la experiencia de la posibilidad
de una imposibilidad. No creo que la filosofía añada nada a lo que otros saberes proporcionan al hombre, sino que, por el contrario, le advierte solemne
y gravemente de la decisiva y dramática dificultad aparejada al empeño de
buscar un saber que no puede ser, esencialmente, saber de esto o aquello, sino
la incansable prosecución problematizante de todo lo que los saberes particulares -la ciencia en general- van ofreciendo como cosa resuelta.
Sin embargo, por razones históricas y también por indudables preferencias
individuales en el caso de muchos filósofos, se ha querido extraer de la filosofía algún resultado positivo, pero a la larga se ha visto que ese resultado
acaba incorporándose a una de las manifestaciones regionales del saber -a
una de las ciencias- ya establecidas, o convirtiéndose en una nueva. Este es
el caso de la psicología, o el de la sociología, etc., y cuando se examina con
cuidado la cuestión, se ve entonces que el saldo filosófico es pura y simplemente el de una problematización. Sin ir más lejos, tenemos el caso de la
fenomenología, donde la afirmación central de que la conciencia es intencionalidad tiende a ser sustituida por la de que lo intencional no es precisamente
la conciencia, sino el yo anímico. 1 Y aparte de la gradual transferencia del
Este es el caso de MAxnnLlAN BacK. Véase a este respecto en su Psicologla la
parte final del cap. II y todo el cap. 111.
1

93
92

�núcleo psicológico de la fenomenología a la psicol~a ,-a ~o~de, en c~erto
sentido, debe ir a parar-, vemos que aquello que motivo la cnbca husserlian~
al psicologismo finisecular y las naturales consecuencias de esta crítica -ver~1gracia las nociones de intencionalidad, "descripción", puesta entre paréntesis,
ego trascendental, conciencia "virtual", etc:.- se agrupan actualmente en to~no a la psicología propiamente dicha. Mientras que el spectrum fenomenologico viene a quedar pura y simplemente como el propósito problematizante
que dio origen a la fenomenología y la hizo llegar hasta donde alcanzó su
verdadero desarrollo.
Esto es lo que he creído advertir siempre en la filosofía rigurosamente considerada como filosofía, es decir, su naturaleza problemati2ante. No creo, pues,
en la solución de ningún problema filosófico, porque simplemente entiendo
que no los hay. Lo que sí hay es problemas de toda otra índole -matemáticos, lógicos, físicos, psicológicos, morales, artísticos, sociales, etc.-, que pu:•
den ser considerados a la luz de la filosofía. Pero tampoco debemos confundir
esta consideración con lo que suele denominarJe filosofía de la matemática,
o de la historia, o del arte, etc. No. Pues si hacemos esto último, aun cuando
parezca que nos movemos en el campo propio de la_ filosofí3: lo que _en ,re:-lidad estamos haciendo es moviéndonos en una zona mtermedia a lo filosofico
y a aquello correspondiente a una determinada ciencia. Así, por ejemplo,
cuando se habla de "filosofía de la matemática", 1o que se quiere dar a entender es que se intenta llevar a cabo una rigurosa generalización de lo matemático, poniendo a un lado todo cuanto signifique dato concreto,, a_un cuando esta
concretez sea puramente la del elemento formal de lo matemat1co.
O sea que la filosofía de la matemática no puede ir más allá de ciertas
cuestiones como las del origen del objeto matemático, de su naturaleza, etc.
Pero siempre quedaría por cuestionar la legitimidad de la filosofía de la matemática es decir, que así como ésta problematiza la legitimidad de la matemática, ~ la filosofía sensu stricto tocar'1.a preguntar por la legitimidad de la
filosofía de la matemática.
La filosofía, por consiguiente, parece moverJe en un terreno que es de abstracciones, y esto es lo que la propia historia de la filosofía se encarga de hacemos ver con la debida claridad, iempre que estemos dispuestos a admitirlo.
Es la magna empresa en que ha consistido la filosofía cada vez que ha debido
regresar rigurosamente hasta sus mismos comienzos. P_orque, n_o lo ~lvidemos,
la filosofía es la pregunta por la realidad, pregunta directa o mmediata, que,
sin embargo, ha sido preciso formular de manera indirecta y mediata, o sea a
través del saber disponible en el momento histórico en que se ha hecho la
pregunta que motiva la filosofía. Y es así como vemos a Tales, el primer
filósofo de que tenemos noticia, iniciar la aventura miliar de la filosofía con

la pregunta que la inaugura, es a saber: ¿qué es la realidad? Es que Tales se
propone saber algo presupuesto en su interrogación, pero que en modo alguno
puede darJe en la propia realidad, es decir, la contradicción inherente a la
realidad perceptual, o sea la inmutable y sustante: en una palabra, el Ser de
la realidad. Más, ¿por qué hace Tales la consabida pregunta? Esto mismo es
1~ que habría que indagar en el caso de todos ]os filósofos, pues éstos, más
bien que preguntar por el qué de tal o cual causa en el orden real, se afanan
en preguntar por la causalidad. En fin de cuentas, que a la filosofía Je interesa
-tiene que interesarle- exclusivamente esa irrealidad en que parece asen~se el orden real; pues, de no ser así, no habría motivo alguno para que el
filósofo se empeñase, yendo más allá de la constatación de los aconteceres
individuales y condicionados, en conocer e e otro orden de realidades que es
-debe, al menos, serlo- universal e incondicionado. Ese orden al cual perten~c~. el género de pre_guntas que nadie ha podido contestar todavía y que
posibilita, a causa de su msolubilidad, que haya eso que llamamos la filosofía.

II
. ~~ filosofía es, por lo que vamos diciendo, una resuelta expresión de impos1b1li~d. P~~ _¿ de qué imposibilidad? Contesto diciendo que, en mi concepto,
de la unposib1lidad de resolverse ella misma en respuesta de ninguna pregunta, como pueden hacerlo, y en efecto Jo hacen, las ciencias. Pero tal cosa acontece a la filosofía porque ella no puede dejar de ser lo que parece estar condenada a ser, o sea la supresión de todo supuesto. Se me dirá que éstos han
sobreabundado en la filosofía, a lo cual contesto diciendo que efectivamente
es así, pero, ¿ cuándo ha sido rigurosamente la filosofía aquello que está llamado a ser1 sino en los contados instantes en los cuales ha sabido presentarse
como un puro recomienzo? Esto es lo que ensaya Sócrates en la Atenas del
siglo V, como después Descartes en los albores de la Edad Moderna y en
fecha reciente Husserl. En los tres reconocemos el esfuerzo de partir de una
total abstención de supuestos, lo que equivale a decir que se empeñan en
recome~ar, º. sea, en filosofar como si hasta entonces nada hubiera pasado,
aunque sm de3ar de estar conscientes de todo Jo que ha pasado y a causa de Jo
cual ellos tienen que adoptar una actitud tan rigurosamente ingenua.
Sócrates inicia el proceso ejemplar de esta actitud inquisitiva con esa tremenda actitud irónica donde todo queda implacablemente demolido por el
saber del no saber. Al decir "todo" me refiero, por supuesto, a lo que fue entonces y ha seguido siendo la filosofía perenne, es decir, las mismas molestas
Y embarazosas cuestiones que irritaban a los interlocutores de Sócrates y de

94

95

�el
1 • él · nadie ha dado una respuesta satüfac t Oria• Pues en dSócrates
las cua es ru
ru
"d d trinal sino una actitud concentra a en
tram os un contem o oc
.,
.
--L-n
no encon
de la filosofía; pues s1 todo ~ es u
método de los mitodos, que es e_I f' .
ser un preguntar del pre.
tonces la filoso ia. bene que
met6d1co preguntar, en
6di
que
existe
y aquí es donde se
1
étodo de todo LO met co
.
guntar, o sea, un
m
'dad inquisitiva no supone que
.
la . , socrática pues su capac1
hace f inne
iroma
'
arte reponer a los IDl si bien invalida los argumentos ajenos, pueda, por su p ~tra cosa que "exa.
.
estas ócrates no se propone
mos con sausfactonas respu
.
.
brindar soluciones... ahí
minar" a los demás, pues para dictar sente,nofas o a airada en que el sofista
.
l 1
fística. Recordemos a onn
está, por eJemp o, a so
. ,
1 u.rso de la discusión que acerca
Trasímaco se dirige al propio Sócrates en e c
.
de la justicia tiene lugar en el diálogo de la Repúbl1ca:

:a~::S s:::~;· ;:;,:

~

-He ahí, ¡ por Hércule~!• :i::u::r:a; 0
0~;;,
sabía esto, 'Y se lo predi¡~ d 1• ~ í
si alguien te interrogara lo
.
t h brías sen•ido e a aron a, y
¡·
smo que e a
S' si lo creo
vosotros hac is
habrías hecho todo, menos responder. . . 1, , •
•••
re nder él
de manera que Sócrates obre como le es habitual:
no rso refutar-

d:.iscu

mismo, )' en cambio, cuanto otro responde, tomar su
lo... He aqut la sabiduóa de Sócrates. 2

r

.d d
e s6lo mediante una rigurosa
Pero es que S6crates está convenc1
qu
.
la .
sibilidad de
• •,
. 1 xi encia de su &amp;roma, es deor, a
1mpo
.
SUJec1on a la esencia e g
al
I flo ofia su verdadero sentido.
responder a lo que se pregunta, es que canzal a lcncia de que no hiciera lo
segu, n Sócrates, e conv
Recuérdese la voz que,
b" ·amás le persuadió de que
t de hacer pero en cam io J
ba
que esta
a pun o
' .
t s ue Sócrates inaugura la auhiciera algo determinado. En Cm de c~en a q
d . más allá de
.
.
d . la que consiste en no tratar e ir
téntica filosof1a, es eor,
. . • . agotable en que el filosofar condonde se encuentra la problemattzac1on m

? :

Hace)'ª mucho tiempo que me he dado cuenta de qu,, desde mi niñez,
he admitido como verdaderas una porción de opiniones falsas, y que todo

lo que después he ido edificando sobre tan endebles principios no puede
ser sino muy dudoso e incierto,· desde entonces he juzgado que era preciso seriamente acometer, una vez en mi vida, la empresa de deshacerme
de todas las opiniones a que había dado crldito, y empezar de nuevo,
desde los fundamentos, si quería establecer algo firme y constante en las
ciencias.'
Lo cual significa que, como en el caso de S6crates, tampoco el pensador
francé encuentra en su tiempo un saber cuya validez justifique admitirlo
como fundamento o punto de partida. Y aunque, desde Juego, Descartes no
se queda en la pura actitud crítica -tal como lo hace S6crates-, sino que
nos da todo un sistema de pensamiento sobre el cual se teje y se organiza
nada menos que la cosmovisión de la Edad Moderna, tenemos derecho a
reflexionar sobre esa "necesidad" cartesiana de una radical reconstrucción
del saber, ya que él no puede dar crédito a las opiniones que había estado
admitiendo como válidas, y en consecuencia ha de empezar de nuevo, puesto
que s6lo así cabe la posibilidad de encontrar algo firme y constante en cuanto
se refiere al saber propiamente dicho.

¿ Y Hus.serl? Tres siglos después de la memorable hazaña cartesiana, este
pensador se siente urgido a adoptar la crítica actitud iniciada por ócrate y
al contemplar la compleja situación por la que atraviesa el saber en nuestro
tiempo, dice:

En medio de esta desventurada actualidad, ¿no estamos en rma situación
semejante a aquella con que se encontró Descartes en su juventud? ¿No
será tiempo, pues, de rtnovar su radicalismo de filósofo que inicia su
actividad, de someter a una revolución cartesiana la inabarcable literatura filosófica con su confusión de grandes tradiciones, de innovaciones
serias, de modas literarias calculadas para hacer "impresiónll, pero no
para ser estudiadas, 'Y, en f.in, de empezar con nuevas meditationes de
prima philosophia? ¿No se puede atribuir en definitiva lo desconsolador
de nuestra situación filosófica al hecho de que los impulsos irradiados
por aquellas meditaciones han perdido su t•italidad originaria, y la han
perdido porque se ha perdido el espíritu del radicalismo en la autorresponsabilidad filos6fica? ¿No debiera pertenecer, por el contrario, al setltido radical de una genuina filoso/la~ el imperativo, que se supone exagerado, de una filoso/fa resuelta a conseguir la extrema limpieza imagina-

siste sin remedio.
Descartes cuando se pone a
tit d la que emos asomar en
d. 1
y es 1c 1a ac trar
u
la lcmnidad y el alcance de la
de nuevo -notemos
so
d
la tarea e cncon
.
bl ara el saber en general. Pero, ¿ aca'6
fundamento irrecusa e p
d
expres1 n-, un
.
1
lt ra occidental un lapso na a menos
so no había 0:7sc;:1grdoad:alenint=cr~:n y afinamiento de eso que es justaO
que de trece s1g os
d d esto vale gran cosa, al menos a
l ab , Pues parece que na a e
mente e s er.
.
admisible criterio de verdad, y de aquí que nos
los efectos d~ un riguroso
d da o vencido de la necesidad de su afirmadiga el propio Descartes, sm u c n
ción:

!

• P1.ATÓN:

R,pública, !.toro I, Xl-Xll, 337-38. (El subrayado es mío).
• R.

DESCARTES:

Mtditationes de prima philosophia, l. (El subrayado es mfo).

96

97
H7

�ble de prejuicios, de una fil.oso/fo que, c~n ef~ctiv~. autono,mía_ se dé
h17as de s misma, y
f orma a si misma, partiendo de últimas evidencias
l ,,
se haga por ende absolutamente responsab e.

Creo ue no requiere comentario adicional el pasaje transcrito,_ pues pone
d
li q el espmtu que anim6 a su autor respecto de la , necesidad ~e un
_e re eve
. o y para quien conozca la fenomenolog1a, basta s1mplenguroso cormenz •
d' lid d alcanzan
dar hasta dónde en punto a exigencia de ra ica a
mente recor
'
. .
d 'ó ¡
enoló1
. . ·os hu serlianos de la pura descnpción y de la re ucci n enom
~ pnnc1p1 . , .
Dese rtes y Sócrates. advertimos en el caso del alegaca Tamb1en, como en
a
• ,
te
m~ el temor y el desconcierto que le produce eso que consttt~1a en es
caso el saber admitido como válido cuando Hu erl comenzaba a filosofar.

III
Debemos, en consecuencia, preguntar si e os riguros~s recomienzos .~n ~uo por el contrario r sponden a insoslayables ex1genctas
ramen te ob ra del azar
.
,
.
r óde esa disci lina intelectual que se llama la filosofia. Pues este curioso en
que
meno no se pa d vi'erte en el curso del desarrollo de los restantes saberes, y rmal
la matemática o la física, o la astronomía, etc., presentan un proceso no .
' que la sustitución de un entena
· · cien
· tíftco por otro no im1 sen tido de
en e
,
·
de manera que
lica .amás el retroceso riguro o ha ta lo ongen~ mismos,
p
J .
pezar como i nada hubiera ocurrido hasta entone . Ya sa
sea preclSO em
•
f'
Sóbemos ue esto último no es del todo exacto en la filoso ia y que en
q Descartes y en Husserl hay mucho de sus prcdec res, pero lo
crates, en
·
·
·
d '
.interesante es no so'lo e I hecho de un radical regreso premeditado,
smo a emas,
. .
· t
ue ueda ser tomado en serio. Porque si la actitud socrabca ~o e • en _c~er o
~o absolutamente nueva para su tiempo ( la ironía y la mconclUStvi~ad
pe
JUSque enr'urecen a 1os sofis' tas) , entonces el empeño de Sócrates ,carece de esto
'f' '6 O sea que nuestro filósofo enseña a la gente d su epoca -y
ti icac1 n.
'
d
'd h ta enton
.
que la filosofía supone algo no a vert:J o as
1gue s1. ndo vál'1d"-v-- ·
'd . y
en
1 actitud vale más que los resultados obteru os.
que,
d .
ces es eor, que a
.
.
f 'bl 1 's
. , de cuentas, si. h a de prevalecer el rigor en la filosof1a, es pr en e a •ma
fin

!s

desolada indigencia a una plenitud sospechosa. y a esto es a lo _que se abene
Desearles al moverse con la cautela que despliega en su pens~ento, cuando
tras mue h as excusas y algun o que otro cumplido con lo establecido, acaba
e detra
muerta
y
que
e
menester
recomenzar.
omo
I
od
clarando que t o eso es e
• E. HussEllL: M1ditacion1s ,art,Jianas, lntroducci6n, 2.

98

igualmente Husserl. Y, entonces, si este curioso fenómeno de obrar como si
nada hubiese pasado hasta entonces debe ser tomado en serio -y los filósofos
están obligados a ello-, ¿ c6mo dejar de pensar que la filosofía, lejos de proporcionar respuestas seguras y estables, hace todo lo contrario, es a saber,
que ha de revisar periódicamente todos sus fundamento, puesto que no ha podido proporcionar ninguna respuesta admi. ible?
Vuelvo, pues, a mi tesis de que la filosofía no es la respuesta a ninguna
pregunta, sino, por el contrario, es la pregunta de las preguntas. O, de lo contrario, carecen de significado las cuestiones formulables así: ¿ qué es el Ser?
(es decir, qué es eso que es tal o cual individualidad), ¿ por qué hay más
bien algo que nada?, etc. Y no hablemos de la causalidad, la sustancia, el
valor, la belleza, el bien, etc., ya que los resultados a que podemos remitimos
en la actualidad con tituyen, en cada caso, una inmensa mole de criterios y
supuestos que, a lo sumo, permiten advertir cuán insolubles son esas cuestiones. Hoy sabemos mucho más sobre la causalidad que lo sabido en tiempos de Sócrates, Descartes y Husserl, pero parad6jicamente ese plus a nuestro
favor implica la iguiénte contrapartida: que tenemos conciencia mucho más
clara y rigurosa de la insolubilidad de dicha cue ti6n, o sea, que sabemos
mejor que lo sabían ellos que el problema, lejos de aclararse, e distiende y
oscurece cada vez más.
Esto último puede parecer pesimista y por ]o mismo antifilosófico, pero
tiene para mí el encanto de una descomunal aventura. Pues, ¿acaso no le
basta al hombre con la "seguridad" que le ofrecen las ciencias en general,
mediante las cuales el cosmos se ordena, se jerarquiza y se convierte en esos
incontables compartimientos estancos de que habla Bergson? Las ciencias,
además., son de una consecuencia final monótona, pues acaban siempre en
una técnica -como dice B rgson, en utensmos para nuevos utensilios-, y
este mostrenco quehacer si bien es cierto que proporciona al hombre un
gran bienestar, dista mucho de mo trarle el camino a la felicidad. Por eso
creo que $chiller tiene toda la razón cuando hace decir a su Casandra que
mientras el error es la vida la verdad siempre culmina en la muerte. Pues
si el hombre busca la verdad, e impulsado por la necesidad d encontrarla
ensaya el mayor esfuerzo cognoscitivo po ible puede aspirar a poseerla en
düerentes niveles. Y el nivel upremo, allí dond tal vez la belleza ya no es
bella, ni la verdad verdadera, es el de la filosofía. Pues para que tenga sentido esa afanosa busca de la belleza, o de la verdad, es preciso que el trayecto hasta ellas sea inagotable. Ya que el sentido no está en el resultado,
sino en la peculiar actitud de ese afán de saber jamás concluyente que se
llama la filosoüa; la cual, qui?.á no del todo por puro azar, ha quedado -bien
que en forma tácita- como el modo de referirse, no al saber mismo, sino al
amor o a la apetencia de ese saber.

99

�LlBERTAD Y DETERMINACION
Ré.01s JoLIVET
Univ,nit~ Catholique de Lyon.

Et. PROBLEMA DE u LIBERTAD ha sido expuesto por J. P. Sartre bajo una forma
que, aunque se quiera, no se puede tener como 501uci6n -la idea de una
"libertad pura", sin contenido y sin norma que tiene apenas stntido-- pero
que, al menos, puede ayudarnos a elaborar mejor un concepto que bastantes
ensayos desafortunados de racionalizaci6n han -en mala hora- embrollado
y gravemente fa!scado. Para ver esto más claro, pensamos que lo mejor es
hacer un llamado a la historia y especialmente a la doctrina kantiana, cuyas
propias dificultades son ricas en enseñanzas.

J.

~ ANTINOMIA CAUSAL

El untido de la soluci6n kantiana.
l. Libertad implica indeterminaci6n. Por el contrario, inteligibilidad implica
dtttrminaci6n. Tal es el conflicto que constituye lo esencial del problema de la
libertad. Al mismo tiempo, e, evid&lt;'nte que la ~olución
conflicto no podrá
comistir ~ino en mostrar que no hay contradicci6n real entre libertad y determinación, es decir que la libertad, contrariamente a lo que afirma J. P.
Sartre, no es independencia absoluta o incondicion:uniento total, sino condicionamiento de un cierto gtnero.

lc1

Lo que quiere decir que se trata de dar al concepto de libertad, en lugar
de un sentido puramente negativo, un sentido propiamente positivo. Es justamente lo que trat6 de hacer Kant en su soluci6n de la antinomia causal y
esta solución es la que vamos a tratar de comprender y de apreciar.
Kant parte de la hipótesis de que los fenómenos en su totalidad están com-

101

�pletamente sometidos al determinismo causal. La antítesis de su ~tinoroia expresa esto muy claramente. La ley que gobierna el vínculo causal, dice Kant, no
permite ninguna excepción, ni en el hombre mismo, y~ que _éste _pertenece al
mundo de la naturaleza. Toda su actividad está sometlda e mclu1da, por este
título, a Ja ley de la naturaleza. En este sentido el hombre no es lib~e, no escapa
al vinculo causal que liga entre si todos los fenómenos. No hay libertad ~n el
sentido negativo de la palabra: tal libertad significaría una laguna Y un vacio en

el complejo de las causas.
.
Se ve así que si se tomara en el sentido negativo el concepto ~e libertad,
el problema de la libertad sería al instante resuelto de ~a manera igt_ialmente
negativa. Pero esto será diferente, si el concepto de liberta~ -~e entiende en
sentido positivo, como una ley positiva del poder (por opos1c1on a la ley _de
la naturaleza), concebida como una determinación que no está comprend1d~
en el curso de las cosas, sino que aparece en la voluntad del hombre. ¿ En que
condición es esto posible? Es claro que esto no es posible sino cuando el ho1:1~re
no pertenece totalmente a la naturaleza y se inserta a la vez en otro dommto,
con una ley de otro género; sino cuando, como expresa Kant, el h~~brc no
solamente es un Naturwesen sino también un Vemunftwesen. Esta ultima expresión puede parecer anfibológica en razón del racionalismo idealista que
lleva implícito, pero podemos por el momento descuidar esta ambigüedad, que
encontraremos más adelante.
A primera vista se ve cómo la teoría kantiana se relaciona con las concepciones de la Critica. La "Naturaleza", cuya ley esencial es la de la causalidad,
que no deja ningún lugar para la libertad, no es sino fenómeno (Er~heinung).
Detrás de ella, hay el En-sí del mundo, que no conocemos por ninguna experiencia, pero que no deja de imponerse fi~almente. en ~~os ,,los problema~
del conocimiento. Este "En-sí" constituye el mundo mteligtble , que no esta
sometido a las ~tegorías de lo sensible, ni, por lo mismo, a la "causalidad".
Por oposición al mundo meramente fenoménico, hay un mundo real, Así pues,
supuesto que se puede"probar que en el mundo de los fenómenos hay un punto
donde Jas determinaciones del mundo inteligible producen, insertándose en él,
el comienzo de una nueva serie de fenómenos (por consiguiente, una serie
causal), de aquí se seguiría que en este punto se insertaría en la unión causal
misma una fuerza que no derivaría de ninguna manera de la unión causal,
sino que por ello crearía efectivamente una nueva. Esto sería una "causalidad
naciente de la libertad" o una libertad en el sentido positivo del término.
2. La solución kantiana de la antinomia consiste pues en invocar el juego,
en la contextura de la unión causal, de una determinación particular, exterior
al sistema de las causas: ese sistema no comportaría por ello ninguna rotura.

En efecto, estima Kant, la unión causal se rompería si alguna cosa fuera suprimida, rota o inteITUmpida en el sistema causal (como se produciría en el
caso de una libertad negativa) . Pero en este caso ninguno de los eslabones de
la causalidad se ha suprimido: todos los factores que intervienen en la voluntad, a título de "motivos", permanecen intactos. Se agrega solamente un
nuevo factor, una nueva determinación. Y este factor se distingue de los primeros simplemente en que no es un efecto de causas antecedentes, sino que se
introduce en la unión causal desde fuera, a saber desde un dominio en el cual
no hay ninguna cadena causal.
La libertad, en el sentido positivo, se encuentra pues establecida. No es
(como la negativa) un menos en la determinación, sino un más. La unión causal no admite una falta de determinación, ya que su ley estipula que una serie
de efectos, una vez comprendida en su juego, no puede de ninguna manera
ser eliminada. Por el contrario, una nueva determinación es compatible con
la unión causal, cuya ley no exige de ninguna manera que nada venga a agregarse de fuera. El sistema causal forma seguramente un todo~ pero no un
todo absolutamente cerrado: la inserción de una nueva determinación en ese
todo no rompe el sistema, sino que le da solamente una nueva dirección. Es
justamente lo propio del encadenamiento causal que no se deja romper, pero
que se deja desviar. Después de la intervención de la nueva determinación,
el sistema toma un nuevo curso, pero nada ha cambiado en los elementos.
-originales del sistema.
Se puede traducir lodo esto de la manera siguiente. La voluntad es un fenómeno entre otros; tiene la misma realidad empírica que los otros hechos de
naturaleza. Está pues sometida a una determinación real por el juego de todas.
las series causales que interfieren en ella. Pero estas series causales no agotan
las posibilidades de determinación. Factores de otro género puden intervenir
y, si son dados, la determinación total del querer será doble, compleja, cualitativamente heterogénea: Será una síntesis de factores de naturaleza causa!
y no-causal. Los primeros derivan de la infinitud de la unión causal, los segundos se introducen desde afuera en la unión causal, en la cual continúan
obrando. En ellos se realiza pues Jo que afirma la Tesis de La Antinomia: "una
absoluta espontaneidad de las causas, una serie de fenómenos que comienza
por sí".
3. Se ve sin dificultad que la antitesis "ser natural' y "ser racional" es de
las más arbitrarias: traduce y expresa la hipótesis fundamental del idealismo,
trascendental, también arbitraria. Que la naturaleza y con ella el encadena-.
miento causal no sea sino "fenómeno", y que detrás de ella exista un mundo,
"inteligible" que sea propiamente lo real, pero que no aparece, y que éste sea
ese mundo inteligible que se introduce, por la libertad positiva, en el mundo

lOl

102

�de los fenómenos, todo esto no representa sino una construcci6n ingeniosa,
pero frágiL Su fundamento no es otro que el idealismo t.rascenden~
sobre la leo.ría de la subjetividad de las categorías y sobre la de la conciencia
en general". El resto es la consecuencia del racionalismo moral, que ve en la

ªJ&gt;?Yª~º

' de 1a "azó"
ley moral una autonom1a
r n .
.
.
Asi puede plantearse la pregunta siguiente: ¿la soluc16n kantiana_ de _la
antinomia de la llbertad está ligada a las hipótesis fundamentales del idealismo trascendental, aJ punto de caer con ellas? O bien, ¿ hay en ella alguna
cosa que valga por sí y subsi ta a la ruina del sistema kantiano?
Se sabe hoy que este sistema ha ido para Kant una verdadera av~ntura. A
partir de las premisas del idealimlo trascendental, no cesan de surgir ante el
espíritu de Kant los problemas que su sistema parec~a in~apaz de resolver:
quien quiera construir, con la obra misma de Kant, el ~d~smo trascenden~l.
encuentra desde los primeros pasos, como Husserl lo vio, insolubles contradicciones. Pero por el contrario, muchos problemas abordados J'?r Kant ~omportan soluciones que se pueden entender desprendiéndolos d~l :1st~ma mism~. Es
eminentemente el caso del problema de la libertad. Las disunc1ones_ kan~~
del fenómeno y de la cosa en sí, del mundo sensible y del m°;°~º mteligible,
del ser natural y del ser racional, así como de todo lo que esta ligado a estas
distinciones (como el origen de la ley causal en el ujeto tra_,;cendental ~ de
la ley moral en la ra7.6n práctica) todo esto no es evidentemente lo que viene
al fin de la antinomia. Por ejemplo, es indiferente para el problema que la
unión causal sea un fen6mcno o exista en sí, como también que un f~ct~r heterogéneo pueda o no introducirse en ella sin comprometer su prop1~ 1uego.
La sola cosa que aquí importa es, por una parte, la estructura de l~ w~6n causal y, por la otra, la presencia del factor heterogéneo: de. determinación. Quese plantee la unión causal como real en sí, nada h~ _cambiado en el problema.
in duda, toda la imagen del mundo se ha modificado pero no el planteamiento del problema en el seno de la unión causal.
•Qué permanece pues de esencial en la teoría kantiana de la libertad, cuando
se ~eja caer el adorno idealista? Dos elementos: la concepción del lazo causal
y la dualidad interna del mundo. Esta se presenta en Kant bajo la f~rma del
dualismo del Fenómeno y de la Cosa-en-sí. e encuentra en la dualidad del
hombre, ser de naturaleza y sustancia racional, en la oposición del ~cter
empírico y del carácter inteligible. Por esto nada es generalmente necesano en
estas nocion metafísicas. Lo que hay de esencial, es únicamente la idea de
que existen dos dominios, dos clases de le•yes, dos especies de detuminaciones e~
un único universo (donde el hombre está colocado), y que estas dobles realidades se manifiestan en el hombre y son la una y la otra necesarias.
4. Así pu

bajo la dualidad kantiana del mundo sensible y del mundo in-

teligible, hay que descubrir una afinnación que no tiene nada que ver con la
metafísica idealista, y que vuelve a mostrar que, fuera de la ley de causalidad1
hay aún otra ley que evidentemente no conocemos sino en el querer humano,
pero de la que podemos establecer la existencia con tanta seguridad como
la de la unión causal en la naturaleza. Eso es Jo que Kant ha tratado de establecer por su teoría de la ley moral, de la que dijo que es un hecho, auoque
no sea un hecho empírico. Este hecho, es el de un poder en la vida moral del
hombre y también el de una capacidad de determinación perteneciente al
hombre por el efecto de la ley moral. El hombre es siempre el sujeto de múltiples determinaciones causales. Pero la libertad positiva consiste en que él
tiene la experiencia absolutamente cierta de agregar alguna cosa a ese sistema de determinaciones causales, a saber cualquier cosa que no esté contenida en los elementos de la unión serial: una determinación moral.
Se comprende que ésto sea así cuando se reflexiona en Jo que es la ley
moral. Es un imperativo, una ley de deber, una fuerza que se impone al querer. Por otra parte, esta fuerza es de toda evidencia de una naturaleza completamente diferente de la que se ejerce por la unión causal. No constituye
una sujeción. Es pura exigencia. Y lo que hay de característico en la naturaleza
moral, es que, entre los "motivos" que la condicionan o la determinan interiormente, esta e.xigencia, simplemente y únkamente como tal, puede pesar
grandemente en el platillo de la balanza. Para reconocer esto, no se necesita
de una metafísica particular de la voluntad, ni de una psicología. El peso de
la exigencia moral en la conducta del hombre es en el sentido más estricto una
realidad moral experimentalmente uiuida (Erlebrus).
Es pues necesario reconocer en la teoóa kantiana de la libertad dos elementos positivos: la puesta en evidencia del hecho de que hay en el deber
moral W1a fuerza que se inserta a título de determinación heterogénea (nocausal) en el sistema causal -la prueba de que la estructura del vínculo causal
hace posible esta inserción, sin destruirse por ello. Por el contrario, que esta
fuerza consiste en una autolegislación de la Vernunft, que existe un "hombre
noum nal" realizando en él mismo su autonomía, parece secundario. Lo que
resta como importante, es que los valores morales se expresan y se revelan
en una ley del deber, a saber en las exigencias que se dirigen al hombre y que
lo hacen autónomo por relación a las leyes de la naturaleza.

DETERMh ISlllO E L',DETER llNISMO

l. La teoría kantiana tiene indudablemente el mérito de plantear claramente el problema de la libertad eliminando ciertos conceptos inadecuados 0

�.
. eramente. toda mezcla de la libertad de~ querer
inexactos. Kant descarta, prun_ , . ) . A , . o Kant tampoco deJa lugar
"be d d I ctuar (o 1und1ca • i m1sm '
.
d
con la li rta
e ª
.
l"bertad interior: la liberta
did l"bert d exterior opuesta a 1a 1
a una preten a i
a
d"
d 1 ""'" de lo acontecimi ntos ex, l
"be es indepen iente e cu,""
. ..
tal como el a conci
.
. l6gi
Además separa las amb1gue. d
di t del devenir ps1co
co.
'
.
tenores e in epen en e
·..... :,·ca su expr 16n de
" .
d d
oger" Esto es lo que S15•'"" 1
,.
dades de la h?erta . ~ ese " · r dad de la libertad" 0 también de ' lilibertad en sentido positivo, de causa t
bertad bajo la ley".
.
ir lo errores de ciertas concepciones comentes de ~
.
. te en transformar una categona
libertad. Hay prim~ro el par~:gismo que c;:ente el mundo del cuerpo está
universal y en decir, ensegu1 a, que n~ s .
el mundo espiritual debe
some?do a la ley d~ causalidad me~~ic~d:::~c~ y exclusivamente de las
también serle sometido y que d~~ pe á . d la naturaleza. Tal es la
.
el deternumsmo mee ruco e
leyes que const1tuye_n
el fondo se vuelve al materialismo, en
fórmula del naturalismo moral, que en
d
1
imple resultante de
1 t d y del mun o mora una
1
tanto que hace de a vo un.ª
o se encuentra también el evolas funciones corporales. Ba10 ese ~aturah1SII1 'd toda la realidad moral del
.
. 16 .
a tendenoa es acer e
luciomsmo b10 gico, c~~
timientos morale , un simple efecto de
hombre y hasta las deCJSiones y 1os sen

2. Así Kant hace resurg

r

la herencia o del medio.
. .
usal no deja subsi tir ni libertad negaEs fácil ver que tal detemurusmo ca
ed
;.. de argumento contra
··
· duda esto no pu e serv ...
tiva ni libertad positiva. m .
d la ue está en cuestión. Pero la posición
él, ya que es precisamente ~a )¡~~ta ·a ;ino un enorme postulado, adoptado
que defiende no es, de to a eVl enc1eí,
l determinismo mecánico de la:
.
• d
eba En ecto e
sin ninguna e pec1e ::rude ~anera absolutamente arbitraria, de un terreno
naturaleza se ha exten o
. .
enos constatable e completapor la expenencia m
'
d . .
propio, a un ommto que,
,
de ley La imagen metafísica del
e
comporta
otro
genero
·
,
t
dif
mente
eren e y qu
. li 'dad engan-osa que bastana para
•
•
e
de
una
stmp
c1
,
b
mundo que se o tien~ i s vista de toda la variedad y toda la heterogen idad
condenar esta concepc.1on, en

,ª

de los fenómenos.
h
llamado para negar la libertad~
·
uando se ace un
,
,
ad
No e logran ª. meJO~ c
éste no se encuentra situado sino segun la
al determinismo psicológico, ~ues
"ustamente lo qu se discut : el
alogfa de la naturaleza. As1 pues, es esto J
.
an
. .
. 6gico es r ello un postulado gratUJto.
detennm1 mo P icol
po
·
de la determinaci6n
.
rientan pues a un monismo
Estas dos concepc1on~ e ~ A , Kant ha visto que la libertad nunca es pocausal, qu excluy; la liberta . 1 •
'6n domina a todo lo real, en todos
sible cuando un único tipo de de~berml•~c1
el caso en que dos tipos de ded O
po I e mo en
L l'b
. us grados. a i crta n
.
.
E consecuencia, el en:ar del nat rmínaci6n coexisten en el mismo universo. n

106

turalismo y del psicologismo moral, no consiste solamente en su determinismo,
sino en su monismo de la determinación. Contra tas doctrinas Kant muestra
que hay un segundo tipo de detenninación, que se superpone, sin destruirlo,
al sistema de la determinaci6n mecánica y que es caracterísúco del orden
moral.

3. Antes de Kant y desde el siglo XVIII, el detenninismo total del curso
de las co. as se presentaba en general como un obstáculo absoluto a la libertad.
De aquí se seguía que, para salvar la libertad, se buscaba romper a cualquier
precio el determinismo y que por lo mismo se postulaba el indetenninismo,
al menos parcial. Se sabe como, cuando la física contemporánea ha sido conducida a hablar hipotét.ica.mente de un cierto indeterminismo en los fen6men&lt;?s
cuánticos, algunos fil6sofos de la libertad, inseguros de la solidez de su posición,
han creído encontrar aquí un argumento decisivo en favor de la libertad. Aquí,
como lo obsCIVa justamente Stanislás Bretón ( La Crise de la raí.son dans la
pensée contemporaint1. 'Recherches de philosophie", V [1961], p. 146), "el
intei·és apologético {que mal podría reducirse aquí a la posibilidad del milagro
en una perspectiva de indeterminismo) no ha actuado menos, por otra parte,
que las 'motivaciones afectivas' para dar a los debates toda su dimensión humana. La 'libertad del electr6n' que fue primero una fórmula humorí tica. antes de llegar a ser para algunos una afinnaci6n ontológica, abría la vía real
a la libertad. Muchas exclusivas, aún tenaces, no obstante la pretendida superación del 'cientismo', caerían, se pensaba, por sí mismas. La ley del bronce
estaba al fin abolida: la libertad de los hijos de Dios wúa, hubiérase dicho,
esta obscura aspiraci6n de un modo quejumbroso bajo la vieja ley, esperando
su libcraci6n. Parecía que los seres, destituídos de toda autonomía o individualidad, acusaban de pronto como un relieve ontológico: después de siglo de
'seriedad', el mundo se aquietaba en la posibilidad de una sonrisa'.

La desgracia es que estas vías euf6ricas falsean completamente el problema.
Primero, nos conducen desventuradamente a un cientismo retrasado que no
cesa, sin embargo, de ser cientismo. En seguida, reniegan la evidencia de que
el error del determinismo no está en reclamar la detenninación de todos los
hecho del mundo sino en concebir un solo tipo, absolutamente unfuoco, de
determinaci6n. Que se asigne a la naturaleza sola la ley natural y que se
asigne a la realidad espiritual otra ley, e precisamente lo que caracteriza al
universo espiritual, que llega a ser capaz de la libertad. Pero esta concepción
--&lt;Jue no e , como diremos más adelante, más que el cuadro de una solución
del problema de la libertad- no es de ninguna manera del indeterminismo.
Tráte e del mundo físico o del mundo moral, el indeterminismo absoluto
rompe todas las ligas del mundo, causale y racionale . Se ve claramente en
el Tractatus logico-philosophicus, de L. Wittgenstein, donde "el atomismo 16-

107

�·
(Stan. Bretal del atomismo ontol6g1co
ico traduce un postulado fundamen
reina como bajo un sol sin sombra,
g lb·¿
p 15 t). Un mundo en el que , '. ,,
, n el esquema de relaton, 1 ·• •
di · ión "atomJStica , scgu
•
la ley de la claridad y de la ~b~cd d d 1 Descartes de las Regulae ad d~rec. ·d d en pro,om1 a
e
· la usalidad
ciooes de proxunt a
. l
. al detenninismo, ni a ca
..
d no de1a ugar m
.
dr' aun
tionem ingenu, ese mun o,
.
f
loai~tas y concord1stas ten ian
, tros blóso os apo e,,
al rizada
ni a la razón de ser. ues ,
la libertad del querer no sena rev o , . '
aquí con qué triunfar: ¿ c?mo . ,eterna ni interna? Pero esta apo!ogeb~
d d
e va no hay necesidad, ru e
lmo una mala filosoha.
es e qu .
.
na filosofía perezosa y para co
II L
l"bertad
· teresada no es smo u
.,
d
demasiado bella · a 1
'
in
•11 rcc1cn casa a es
od
t
Ya que está bien claro que . a
. •
está en lo sucesivo en t as par es
cede iempre en el mdetemunJSmo,_
tá en ninguna parte. Se
como ru_
d 1 "az.ar". y por lo mJSmo, no es
pero baJo la forma . e
.
11

anula en su apoteoSJs.
.
. s .ue os fáciles y engañosos. ~l indete_nmEs necesario pues renunciar a eso J gl • Pero se hace i\u. ione al una.
un lugar a azar.
b
. o {1'Josófico quiere reservar
. do e puede hacer o servar,
rusm
I indetennma •
¡
.
e el azar es realmente o
'b . al azar aquello de o
gmarse qu
"nclina siempre a atn utr
.
d
por lo contrario, no sólo que se l
odaVJa es sin duda el azar lo que hay e
que no se sabe en las causas -pero t ue la idea misma de azar excluye toda
más determinado en la natura~eza, yal q
de los acontecimientos.
·
1 ntana en e curso
.
intcrvenci6n acuva y vo u
el . d t rmuus·.mo postula excluSJvamente
ue
m
e
e
,
q
art
e ve CO n esto por otra p e,.
por la otra, que ta l libertad se encontrana
la noción de una libertad neganv_a, y
. .
en tanto que éste se vuelve
'd
el mdeterrrumsmo,
.
. , De
1
l ual cluye la indetermmacion.
absolutamente exc tu a por
.
.6 del azar o e
ex
.
d
, la
.:ón de la libertad baJo fonna e
eíecúvamente a la afmnac1 n
.
lantear cuesu
.
vemos que no conviene
p
. .
L libertad moral
no exige
nuevo
. . o e indetermm1SID0. a
.
.
.
alternativa entre de~errrunism
la realidad de un tipo de deterrmnac1ón e3e~.
'6n causal )' capaz de conc1l .lJldeterminismo, smo solamente
e
. .
d l de la detemunac1
d b
ciéndose en un nivel distin~o _e
to libre, como todos los demás, e e
l
tran' o en afirmar que este
l·arse coo éste. En otros termmos, el ac.
t
•
• •
o consiste, a con
,
. .
tener un.a razón. El mdetemnmsmd
toda causalidad antecedente supnrru.
b ·o el pretexto e que
. d
.. roo son
acto es sin causa, aJ
cl .
determinismo e m etemurus
ría la libertad. Desde este p~to e vi JS~,
género d error, consistente pro.
,
llá descubrimos e m1 mo
idénticos: aqw Y
¡ nismo causal.
piamente en e mo
.
. r todo esto. Leibniz
. .
·udará a precisar me10
1
4 La doctrina de Leibnt.Z nos ay
d I roblema de la libertad como e
·
hab'a plantea o e P
· d
en efecto, antes de Kant,
i_ •
de la contingencia, el primero sien o
de la conciliación d 1 ~etc~~=~ yla segunda necesaria a la libertad. Ahora
necesario, decía él, a la mtehgib!
·ana de la libertad esté ligada a una
bien aunque en Kant, la teona e1 mz1
dismo esta teoría pued conducir
, ,1s1ca
. cspcci'al, definida como un mona
'
metaf

ª•

t,.;, .

108

a una cierta forma general, a un punto de vi ta distinto de el del conjunto
metafísico que lo sostiene en Leibniz.

La libertad, dice Leibniz en su Teodicea ( n. 288), tiene tres condiciones
esenciales. Int ligencia, espontaneidad y contingencia. La inteligencia, implicando una noción distinta del objeto, es como el alma de la libertad. El ser
libre se determina él mismo según el motivo del bien comprendido por la inteligencia y que inclina a ésta sin necesitarla. EJ acto e libre en la medida
misma de la claridad de la percepción del bien. La percepción confusa disminuye Ja libertad, en tanto que deja un juego más o menos extendido al determinismo irracional de la pasión.

Así comprendida, la libertad tiende a identificarse con la espontaneidad.
Implica, en efecto, que el alma sea su propio principio natural por relación a
todas sus acciones e independiente de toda otra creatura. Es en ésta autonomía,
es decir en esta autodettrminaci6n donde reside para Leibniz la esencia de la
libertad. El alma, teniendo en ella el principio de toda su actividad (y de sus
mismas pasiones), ¿ cómo podría, siendo inteligente, no tener el dominio de
sus operaciones?
La tercera condición de la libertad es Ja contingencia. Pero por esto no debe
entendene el indetenninismo que discutíamos un poco antes. En efecto Leibniz
se opone a toda teoría de indeterminación, que identifica con Ja indiferencia
de equilibrio. Tal indiferencia no puede ser admitida, si se comprende con
ello que la voluntad permanece indiferente a los motivos. Indeterminación,
para Leibni1:, no puede significar sino contingencia, es decir exclusión de la
necesidad. La indiferencia de equilibrio es una pura quimera, contraria a
toda la experiencia psicológica. Reflexionando, se descubre en efecto que siempre al!ntna razón nos ha inclinado hacia tal partido, aunque esta razón haya
podido pasar desapercibida en el momento mismo. La determinación es, también, e encial a la libertad, mientras que la libertad está condicionada por la
inteligencia. El caso del asno de Buridan es pura ficción, pasaje ilegítimo y
absurdo hasta el limite. En toda selección, hay una razón, y una razón prevaleciente. Por otra parte eximir la libertad de determinación sería dar al hombre
el privilegio de lo absurdo, ya que esto sería hacer salir el acto libre de la nada,
renovando la contradicción a la que había llegado Epicúreo planteando una
declinación de los átomos provenientes del azar absoluto, es decir de la pura
nada. Vamos a ver más adelante cómo J. P. Sartre no ha dudado entrar en
esta vía, en la que el hombre, la existencia y la libertad alcanzan, si puede
decirse, el "privilegio de lo absurdo".
Nada menos pensable en la filosofía de Leibniz, aunque é te mantiene firmemente el principio de la autodeterminación, sin el cual la libertad dcsapareceria. Pero L ibniz señala que integrar un determinismo (o una determinación)

109

�en el juego de la libertad, no es otra cosa que satisfacer el principio de raz6n
de ser, a partir del cual todo tiene su raz6n de ser, es decir, en otros términos,
todo está determinado. Será necesario también decir, ya que la determinación,
aquí, proviene de la raz6o, que la libertad, mientras más determinada, será
más perfecta. El indeterminismo destruiría a fondo la libertad.
¿ Pero cómo hablar todavía de contingencias? Esta, dice Leibniz, resultará
del hecho de que el juego de la libertad no obedece al mecanismo corporal,
que es el dominio de la necesidad absoluta, sino a un mecanismo espiritual, en
el que se ejerce la determinación del orden moral. El acto libre es pues, a la
vez, determinado y contingente y estos dos caracteres de la libertad lejos de
excluirse se identifican en la determinación racional.
5. J. P. Sartre rehusa categóricament este punto de vi ta, tomando, bajo
una forma nueva y absolutamente radical, la concepción indeterminista. En
efecto, afirma que la libertad no es concebible y posible sino bajo la condición
de excluir toda determinación, es decir de ser "libertad pura", in contenido y
sin otra ley que ella misma. Si ella es, necesariamente es comienzo absoluto,
fundamento sin fundamento de la universalidad de los valores.
Es bien sabido cómo Sartre quiere establecer esta doctrina paradójica. El
hombre es lib1 , dice, precisamente porque no lo es. Lo que es no es libre: es,
sin más, y no puede no ser ni ser otra cosa que lo que es. E pues la nada,
la que ha hecho ser al corazón del hombre, la que lo constituye como libre
y que es propiamente su libertad misma, en tanto que lo constriñe a hacerse,
en lugar de ser, de donde resulta que, para el hombre, ser será, necesariamente,
eleoirse, no recibir o aceptar, sino hacerse por una elecci6n que tiene el caráct r absoluto de la gratuidad. Desde que es y en tanto que es, s necesariamente y totalmente libre. La libertad es propiamente el ser del hombre, s decir
"son néant d'etre" (L'Etre et le Néant, pp. 508-516).
Es necesario ver lo que esto significa. La voluntad no • ejerce sino sobre la
base de una libertad original, que sólo le permite constituirse como decisi6n
definida relativamente a ciertos fines que lige perseguir por tales o tales medios. En seguida, no puede desplegarse sino en el cuadro de los fines ya propuestos por el hombre. Estos fines, en efecto, son aquellos qu la realidad-bumana se da como proyecci6n de posibilidad, en los cual s pr tend terminane
en- t-para-sí, es decir, en ser coincidiendo plenamente con la conciencia de sí.
Los fine no pueden entonces ser concebidos ni como dados desde fuera, por
una decisión que de inmediato impondría al hombre las vias de u destino, ni
tampoco corno expresiones de una pretendida "naturaleza" interior que el
hombre debería actuar por su acción. El hombre escogi6 sus fines, y porque
los escogió, les da una e.'&lt;istencia trascendente qu es como el término-limite
de sus proyectos. Aquí la existencia precede y determina la esencia, lo que

110

quiere decir, que
. .
, el . h om b re, por su surgumento
mimo (surgimiento que es
por otra parte éJ mismo absurdo y in raz, ) d f . ,
fines que se da. Tal es el brote original de o;j li~:do su serbpropio por los
mentalmente existencia si b'
f da
ª Y este rote es· funda,
ien e1 un mento de los f
por mi voluntad O r mis
.
mes que persigo, sea
pasiones, no es otra cosa que mi Jibert d •
(lb 1.d., pp. 516-521).po
a rru ma.

Así, por el ser que es en tanto
.
.
hombre participa de la ~ontina
_que di~stlencta, y que no ha CSCOf{ido, el
•
o nCJa ra ca de todo lo q e
mismo, del absurdo total del ser. La libe
u es. y, por esto
es razón del ser-escogido d .
rtad es absurda, ya que s1 la elección
libertad no puede de ningu:anmguna ma;:era lo es de un elegir, del que la
bre de d
I
m~nera su straerse. Estoy condenado a ser li'
e que e ser me es dado sm mi cons t. .
.
constreñido a asumirlo haciéndome T das en. in::ento y sin razón y que estoy
absurdo fundamental.
. o
m1 razones" se hunden en este
Puede uno preguntarse si la fórmula
,
una elecci6n absoluta de la libertad . segu~ la cual los valores re uf tan de
duda, elegir por definición es . m, ma, llene v~rdaderarnente sentido. Sin
elección es necesaria y desde est:,emp prte dactu~ libremente, aún cuando la
, ,
un o e vuta se concederá S
1a )J"bertad es realmente
la
condici6
d od 1 ,
a ·artre que
• .
n e l os os valores ya
1
mdica la elección, la elecci6n im r 1 l'be d
'
que, i e valor
el consentirnient
.
al 1 pica a t rta . Pero hasta antes de artre
o unt\•ers ' e acuerdo unánime de l flósof af'
la libertad no es tal sino en tanto . el
d I
o I
os mnaba que
d
m uye e a guna manera la
6
hecho,
menos la libertad que la mism
6 1
. raz n, ya que,
pura", eparada de una
,
1 .
a raz n a que elige. Una "libertad
sería parece ser .
razfon que a Justifique y, en verdad, la constituye no
,
sino una orma de la indiferenc.1
d la
. .
mente del azar Debe ,
d .
Y e
pas1v1dad y final,
.
na pues ectrSe que razón y libertad se . 1·
tuamente.
llllP 1can mu-

ª

Sin embargo artre no consiente en esta concl . , p
,
.
una fatalidad ( y aún una "maldi .6 ") .
USI~n. ara el, la libertad es
CJ n
· o es un fin que pod ' l ·
tre muchos otros. es un h h
na e egll'Se enabundar podrí .
ec o, por otra parte perfectamente absurdo. Para
•
ª preguntarse cómo
la libertad c
t I
d .
pura y sin contenido algu
pod ,
, . orno a ' es ec1r como libertad
no,
na ser un f m Tod libe
relación a un fin: nunca es
fi
, . .
a
rtad se define por
.
un m por s1 misma. Es medio e in tru
S
quiere ahora que el todo del h b
.
mento. e
p
om re consista en "conquistar I l"be d"
ero, preguntaremos, ¿la libertad de ué
ar
''?
a t rta .
puede ser especificada Si se trata d
q 'li~ P d ª que. Ya que la libertad
niroo de virtud, esta~os de acue e una
r~a de ~rfección", que es sinóarrancarse a los detenninis
d
y ~ quiere decir que el hombre debe
trata de la "libertad d 1 1:11::S ése as p~ones, al vértigo del mal. Pero si se
e e egrr ' ta no tiene por qué conquistarse, ya que es 1o

rd¡°

111

�propio del ser razonable, sino ejercerse como un medio en vista de la perfección bu.mana.
Pero el concepto de "perfección humana" no tiene sentido para Sartre, porque este concepto supone la realidad de una "naturaleza", que es necesario
excluir absolutamente, dice, como destructora de la libertad. Sin embargo&gt;
agrega, si la libertad no tiene deber, no deja de crear deberes, el deber de ser
libre y de promover las condiciones de la libertad. El hecho es que el hombre,
por su libertad misma, necesaria, total e infinita, lleva sobre sus hombros el
peso del mundo entero.
Es responsable de sí y del mundo, no en su existencia, sino en su manera de
ser, ya que de él depende el rostro del mund_o. Grave responsabilidad, ya ~ue
el hombre, comprendiéndose abandonado y libre, se comprende coro~ hac1endose ser y haciendo ser el mundo de su praxis. Desde este punto de V1Sta, toda
queja es ridícula, ya que ningún poder extraño decide lo que soy. Todo lo
que sucede es mío y del mundo, tal como es; no hace sino devolverme mi iinagen. Pero esto no debe conducir a la aceptación y a la pasividad, ya que mi
responsabilidad es la reivindicación lógica de mi libertad, y la única forma
de mi deber, que es el de asumir a cada instante mi libertad.
Sea. ¿ Pero qué sentido pueden tener todavía las palabras: quererse libres,
ya que somos libres desde el principio, sin condición y absolutamente? ¿ Cómo
hacer de la libertad una conquista si la Jibertad es inicialmente un don? y
¿ cómo hacer de la libertad, para sí y para otros (como libertad de promover},
un deber, si es una fatalidad? ¿Diríase, retomando el argumento sartriano
de la "elección necesaria", que puedo asumir esta fatalidad, hacerme un deber de este amor fati? Pero esto sería jugar con las palabras. Cuando escogí
libremente lo necesario, no lo escogí en tanto que necesario, lo que sería absurdo sino como teniendo un sentido que determina mi elección, -y que podría rehusar rehusando la elección y sufriendo simplemente la necesidad.
Condenado a ser libre, puedo escoger hasta la libertad, pero a condición de
justificar esta elección por otra cosa que su necesidad, a saber, por ejemplo,
por esta razón que la libertad es la condición de la grandeza humana. Pero
entonces se plantea un absoluto y afirmo un valor que justifica la libertad.
Mi elección se funda sobre una idea del hombre, que determina un deber, y
no sobre la necesidad -mientras que para Sartre )a sola razón de elegir la
libertad no puede encontrarse sino en la violencia de una fatalidad, lo que
quiere decir que no hay aquí ni razón ni elección.
Sea lo que sea, piensa Sartre, es necesario comprometerse, obrar y militar en el espesor del mundo, de un mundo que es sin duda la expresión y el
campo de mi libertad pero que también, por su facticidad, madeja indiscernible e inerte de necesidades, constituye para siempre el riesgo y el obstácu-

112

lo de esta misma libertad. Aprobamos, pero nos preguntamos: ¿ qué compromiso, qué acción y qué combate? Sartre responde: el compromiso y el combate por la libertad. Pero, en este caso, diremos que "quererse libre, es todavía una manera de alienar la libertad, encadenándola a fines concretos, presentándose (por suposición) como condiciones de la libertad. Y es pretender,
para aumento de infortunio, justificar una libertad que es, según Sartre, "injustificable".
Por otra parte no se harían esas condiciones concretas, condiciones de la
libertad sino para la ilusión de escapar así a la contradicción. Pero esto sería para caer en la petición de principio, puesto que por una decisión gratuita de la libertad son definidas esas condiciones como siendo las de la libertad. En otros términos: es necesario, si se quiere dar a la libertad un contenido concreto, o bien decir que la realización de la libertad depende de
esas condiciones y, en taJ caso, la libertad está "encadenada" ( en sentido
sartreano: depende de imperativos extrínsecos), o bien decir que se identifica con esas condiciones, y entonces se define por esas condiciones y no
por ella misma, pero no puede hacerlo, bajo pena de contradicción, sino por
una pura decisión que todo ensayo de justificación remite al círculo vicioso.
Sartre fracasa pues al dar un sentido a su noción de "libertad pura". Esta
"libertad" excluyendo radicalmente toda especie de determinación, es un mito. Se dirigiría, por el efecto de vacío perfecto que la define (haciéndola Sartre proceder de la nada), a las formas menos pensables de la "indiferencia".
Sería presa de las cosas y la mecánica más vana.

I l.

LA PARADOJA DE LA LIBERTAD

l. De estas discusiones, y especialmente de la de la posición sartriana, tomamos esencialmente: por una parte, la idea de una "libertad pura" no llega a formularse inteligiblemente: conduce a un indeterminismo tan rad;cal
que e1 juego de la libertad fracasa en el azar, es decir de hecho en la determinación causal. Pero por otra parte, como Sartre ya lo ha visto, el acto libre no puede ser sino un "comienzo absoluto", no puede, sin dejar de ser
libre, sino reclamarse de él mismo y de él solamente. La libertad es pues una
paradoja. Llama y excluye a la vez a la determinación racionaJ. Pero la discusión de Sartre nos obliga ahora a ir más lejos y a precisar mejor el sentido
de la determinación racional; ya que podría conducir a introducir de nuevo
e] juego de la causalidad, ruina de toda libertad, como lo ha mostrado Sartre con razón con una crítica que, tal como la formula, llevaría al plano contrario la concepción leibniziana de la libertad, es decir contra la idea de un
113
H8

�"mecanismo espiritual" o de una determinación por los motivos Y los ~ó,,iles. En efecto, ~ e que se admite que el acto libre puede ser dete_muna"
• ,,
f casa al salvar una libertad
do d de fuera, aunque a por mottvos , se ra
.
que no debe, para existir verdaderamente, encadenarse a nada exterior a ella
~~L

d.

Es necesario pues si se quiere resolver la paradoja de la liberta , re'.nte'
·
d la hber
grar de alguna manera
las razones y los motivos en el acto m1SJD0
e
. •
tad Como primera aproximación a la solución de este problema, exa~a,.
re~os brevemente el argumento que se apoya en el juego de los motivos .Y
)os móviles para debatir la existencia de la libertad. Este argumento ha s~do propue to de diferentes maneras de innegable valor. Algun~s no son evidentemente sino puros contrasentidos o imples po_stulado · As~ el ar~ento consistente en decir que si se le determinase a part1r de un motivo, se está _determinado por el motivo. Pero el problema cons!ste !ustam~nte en saber s1 la
esencia de la libertad no es esta misma determmac1ón racional.
..
Pero hay otra manera ele presentar el argumento y que propon~ u~: diiicultad real. Consiste en llevar a un proceso al infinito, la detenrunac1_on racional. La voluntad, se dice, escoge un motivo Y,..cs~~~ndolo 1: ~nf~ere_ su
eficacia: este motivo determina lo que . e llama el JWCIO práctico , termino
de la deliberación y expr ión del elegir racional.
.
Pero si esto es así, se necesitará encontrar un motivo para ha~~ escogtd~
ese motivo v, en ~ida, un nuevo motivo de lección ele este ~!tuno, Y asi
hasta el infi~ito. ¡ no, se nece. itaría partir de un motivo no mollv~do~ es decir irracional. Entonces, a falta de elección inteligente ya no habna libertad.
Esta objeción no puede descuidarse. Señalando una dificultad real Y ~ve nos orienta hacia la solución que proponemos al problema que estu~m~s. Esta dificultad consiste en la separación de la voluntad Y del entendimiento como órgano de motivos. Esta separación, de hecho,. está llena de peligro. ya que para que una elección voluntaria y lib'.e sea po 1ble entre los motivos. presentados por el entendimiento. es nccesano sobreentender ~n la voluntad ( 0 la lib rtad) otro entendimiento capaz de valuar_ los, mo_nvos. _Volvemos así al infinito y la libertad desaparece en esta fuga sm tenruno asignable.

Es un error s parar como dos actos distintos la elección del motivo y la d~cisi6n O si se quiere, el juego de la inteligencia y el ~e la voluntad. _En realidad la elección del motivo y la decisión (o juicio prácbco) no hacen SlllO uno
'
tan sin· 0 dos aspectos de un acto en sí indivisible o total. La decino repre5en
•
¡ d · 'ó
sión es la posición de un motivo, así como la elección del motivo es_ ~ ec151 n
misma el juicio práctico mismo. El 'motivo", s para~o ele l_a declSlÓO, no es
ya de hecho un motivo propiamente dicho sino una simple idea en el enten-

7

114

dimiento sin duda dotada de su fuen.a interna de idea-fuerza, pero exterior al
querer como tal. La idea no se vuel\'e motivo auténtico sino por la decisión
que se le asimila, se le incorpora y con ella se identifica. Se ve que en estas condiciones ya no hay para qué ir más allá del motivo para hacerlo inteligible
por un otro motivo, y éste por otro, hasta el infinito. 'El acto no es, hablando
propiamente determinado por el motivo. E tá constituido por el motivo mismo, en tanto que tal. En otros términos, la decisión no depende del motivo,
es ella misma y por sí posici6n del motivo. Y precisamente es por eso que el
acto libre es propiamente un querer racional.
Sin duda artre tien razón cuando dice que "el móvil, el motivo y el fin,
son tre aspectos inseparables del surgimiento de una conciencia viva y libre
proycctándo e hacia su po ibiliclad 11 (L'Etre et le éant. pp. 522-526), que,
bajo esto tr a pecto la libertad constituye una "totalidad" concreta. Motivos móviles y fin son los constitutÍ\'OS de la libertad. La determinación racional que definen es pues interior al acto libre mismo y lo constituye precisam ·ote como libre. in embargo, si . artre rehusa esta determinación racional, es porque él ve aquí otro nombre de esta "naturaleza" o de esta "esencia"
que no acepta, considerándola como anterior a la libertad o a la existencia. Es
\·erdad que debe conced.érsel una anterioridad lógica. Pero en su acto concreto, atrapado en u indi\-isa totalidad, la libertad se identifica con esta naturale7..a, no solamente sin ce ar de ser libertad, sino de tal suerte que, sin esta identificación, ya no sería libertad, sino puro juego irracional y imple producto del v.ar.
A í, la determinación racional, necesaria a la inteligibilidad del acto libre,
el cual por una parte contrariamente a lo que piensa J. P. artre no puede
proceder de la nueva forma y por la otra como artre lo ha "isto también, debe ser un comienzo radical, esta determinación racional ya no es un obstáculo para la libertad de de que coincide con el acto de é ta. Pero esto nos conduce a una nueva precisión que, a decir verdad, puede aportar solamente una
solución al impedimento que surgía constantemente del análisis del acto libre. La ambigüedad, en efecto, viene siempre del hecho de que hablamos de
"la hñertad" como si ella representara una función y un poder aislable de la
totalidad humana que piensa, quiere y decide. Bergson ha insistido mucho, espe ialmente en los Données immédiates de la conscience, sobre esta dimen ión
desastrosa de la actividad humana. Es necesario volver a decir, d pués de él,
aunque en un sentido dema iado diferente (ya que Bergson parecia conducir
la libertad a la. pura espontaneidad), que el acto libre es el acto del hombre,
. er racional, y que su raíz, como lo en. ñaba Santo Tomás, está en e ta racionalidad por la cual el hombre llega a ser causa sui.
El hombre no está determinado. El se determina a í mismo. Y se determina

115

�a partir de sí. El acto libre es verdaderamente un comienzo y también, s~ se
uiere un comienzo absoluto. Aquí se cumple el hombre en lo que lo de~me.

~ as~endo su naturaleza, se asume él mismo, ser racional, en la plenitud
de sus sentidos y en la verdad de su ser.
Traducción de ALFONSO

RANGEL GUERRA

ACTITUD PROBLEMATICA Y FE EN LA RAZON

Ensayo Introductivo a la Filosofía Contemporánea
SERGIO SARTI

Udine, Liceo Clásico

EL TÉRMINO "FtLOSol'fA" quiere decir, como cualquiera lo sabe, "amor a la
sabiduría"; y expresa un concepto que parece encerrar, inseparablemente unidos, dos elementos: la actitud problemática (que significa "amor a la sabiduría" si no deseo, y por tanto búsqueda de eUa; y ¿qué es esta búsqueda si no
averiguación, investigación, problema?) ; y la fe en la capacidad de la razón,
(¿con qué se puede buscar la sabiduría, si no con La razón? y, ¿cómo buscarla, si no teniendo confianza en aquella razón, con la cual solamente se la
puede buscar?) .

Todo el pensamiento clásico (y en él incluímos también la filosofía cristiana, nutrida de tradición greco-romana), presenta eje:r;nplos continuos, evidentes, de la indisoluble unidad de estos dos elementos. Y no deseamos referirnos solamente a Sócrates en cuya ejemplar figura, la problemática se
hizo razón de vida y 1a fe en el pensamiento fue así inquebrantable de representarle aceptablemente la prueba suprema de la muerte; no solamente
a Platón, para quien el pensamiento 1 tiene la capacidad, de poder fundar sobre sus bases racionales la verdad del mundo Hiperuranio, y la problematicidad se siente tan profundamente, que lo empuja a reexaminar durante toda
la vida, con infatigable trabajo, sus propias doctrinas; no tan sólo a Aristóteles, para quien el pensamiento se extiende cuanto se extiende lo real, y los
límites de la investigación problemática son los límites mismos de lo real; sino
también a Agustín, a Anselmo, a Tomás, a todos aquellos pensadores que
1 En este ensayo los
términos "razón" y "pensamiento" se usan como sinónimos,
para no tener que entrar a distinciones en que se habrían requerido explicaciones complejas, extrañas a la materia tratada.

116

117

�también reconocen más allá de las verdades racionales la existencia intangible de verdades reveladas.
También en éstos subsiste Ja actitud problemática y la fe en el pensamiento. La fe no es negación de la problematicidad: por un lado, es ella
misma solución de un profundo trastorno problemático (¿cómo no recordar,
a propósito, la apasionada vicisitud interior de_ ~gustín de Hipo~a?); Y
por otro lado es fuente, a su vez, de problemabC1dad, ya que reqwere ser
repensada, redaborada, repropuesta eternamente en du~a_- ?'ide~ quaer,~s
intellectum" decía san Anselmo, y siglos después, un espmtu mqu1eto Y av1'
'
.
do de lo divino
como Miguel de Unamuno recalcaba: "L a f e se tiene
viva
con resolver dudas y después volviendo a resolver aquellas que a cada duda
resuelta resurjan". 2
•
Por otra parte, la limitación de la razón fre~te a la fe. es, no debe olvidarse una autolimitación. La razón tiene sus motivos -racionales- para acept:i, la fe, y para aceptarla como superior a sí; no es ~ues ?primida por lo externo, sino que se circunscribe al propio campo del interior. Tener fe_ en la
razón, no significa creer que la razón pueda conocer toda la verdad, smo sólo creer que ella puede conocer aquellas verdades. de que es capaz; con t~I
que sea la misma razón, quien establezca su capacidad y por lo tanto sus lími~
.
La unidad entonces de actitud problemática y de fe en las fuerzas rac10'
,
fil f
nales, puede considerarse como una connotación típica de toda la oso ta
antigua. ¿ Podemos decir otro tanto de la filosofía modern~? .
En la filosofía moderna, la razón rehúsa encontrar un limite en la Revelación• ni el pensamiento admite otra fuente de verdad que sí mismo. Sin
'
,
embargo, actitud problemática y fe en la razón se encuentran ~m c~~ectadas de tal modo que se limitan recíprocamente; tanto que la ~!11°ac1on ~e
uno de estos elementos, corresponde puntualmente a la contracc1on, a la disminución o directamente a la negación del otro.
Tómes~, por ejemplo, a Descartes. La dirección que da a la filosofía, ~oderna, por medio de la duda metódica, parece decidi~amente problemat1ca.
Pero luego, la duda se para bruscamente frente_ al ~~~ito:· esto _se le prese?ta
como algo absolutamente evidente, como una mtwc1on mmed1ata, sustra1da
a toda duda, por hiperbólico que ello sea. 5
s Comentario a la vida de Don Quijote, p. 11, cap. VII. Análogamente SctACCA, en
un escrito de 1955, dice: "La fe se conquista tan personalmente que exige siempre
un nuevo empeño; tan precioso tesoro que, encontrado, se está siempre en el pun~c
de perderlo; más se conquista y mejor se tiene, más se arriesga y me~o~ se está dispuesto a perderla". (El escrito está recopilado en el volumen En espmtu y verdad,
Marzorati, Milán, 1960, pág. 309),
• La inmediaci6n del cogito está claramente afirmada por Descartes, entre otras

118

Este ejemplo presenta -en forma extremadamente clara y sugestiva-, el
paradigma del procedimiento típico del pensamiento moderno, para el que,
todo puede ser problematizado, con excepción del pensami.ento. Extender la
duda también al pensamiento, hacerlo objeto de problema, significa, para la
mentalidad moderna, haber perdido la confianza en el pensamiento. Problematicidad y fe en el pensamiento, en lugar de compenetrarse, se limitan.
Pero no se limitan solamente; la fe en el pensamiento, sustraída a toda duda, termina por matar la duda, toda duda, también aquella de la que había
surgido. En efecto una vez alcanzada la certeza del cogito, la duda inicial parece aJgo ya pasado, superado, vencido definitivamente; y se vuelve legítima
la sospecha, de que no se trataba de una auténtica duda, sino de un simple
expediente didáctico para introducir el cogito.
Que con el cogito, el pensamiento haya sido puesto como única realidad
improblematizable, y por tanto absoluta, lo han demostrado los desarrollos
posteriores: el idealismo inmanentista postkantiano, es precisamente el fruto
más maduro que ha producido el germinar del cogito.
Pero hay que anotar, que a lo largo del camino que va de Descartes aJ
Idealismo, Kant ocupa un lugar central: y no se puede callar el hecho, de
que Kant ha repropuesto la duda cartesiana en forma más radical, extendiéndola también al pensamiento; él, en efecto, somete ''la razón aJ tribunal
de la raz6n", y descubre en ella, de tal modo, insuperables limites.
Pero precisamente este aspecto del criticismo kantiano, quedó sin eco en
el pensamiento de sus continuadores. Ni Ficbte, ni Schelling, ni el mismo
Hegel, se detuvieron a considerar el sentido y la amplitud de la capacidad
de la razón de problematizarse a sí misma. Y ésta, que había sido el alma
misma del criticismo sufrió la misma suerte de la duda metódica: como el
cogito había terminado por quitar todo sentido a la duda de la cual había
nacido, así, según los idealistas, la síntesis a priori terminó por hacer olvidar y
anular su matriz, es decir, la autoproblematización de la razón: y el pensamiento volvió a ser dogma intangible, del cual no se pueden dar proble-mas.
Para Fichte, el pensamiento se vuelve pura y absoluta subjetividad. Yo, y
este Yo, "se pone a sí mismo absolutamente"; 4 para Schelling, los dos polos
cosas, en la réplica a la III objeci6n del II grupo de objeciones: "Cuando uno dice:
yo pienso, luego existo, no deduce la existencia de su pensamiento en virtud de un•
silogismo, sino como cosa de por sí evidente: Lo ve por una simple introspecci6n de
la mente" (Oeuvres, IX, 110). Un interesante e inagotable estudio analítico sobre el
cogito y los problemas inherentes, se encuentra en: EM.11.1! CALLOT: Problemes du
Cartesianisme, Annecy, 1956.
'
• ~a sea en Ueber den Begrifl des Wissenschafteslehern (''Sobre el concepto de la
doc~1na de la ciencia"), ya sea en la Grundlage alles Wissenchafteslehren ("Funda-

.

119&gt;

�entre los cuales se mueve el pensamiento, Subjetividad y Objetividad, se unen
para formar lo Absoluto; para Hegel, la Subje~vidad y la Objeti_vidad se
ponen en relación dialéctica y dan lugar al devemr: pero este ~evemr es una
mediación que se pone como inmediata: "El Yo, o el deverur en ge~eral,
este acto del mediar, en virtud de su simplicidad, es justamente la inm_ediación que está en camino de devenir, es además lo inmediatamente mismo ..." 5
Se podría pensar que por lo menos el neohegelismo italiano -que tr~
formó el idealismo en historicismo-, haya encontrado el modo de reaf rr.
mar la problematicidad; si la historia es mutabilidad perenne, en el_la, todo,
en cualquier momento, debería poderse problemat~. ~e~o es el ~smo Bcnedetto Croce el más enérgico representante del histonc1smo, qwen se encarga de desil~sionarnos a este propósito. Todo, en la historia, puede ser p~oblematizado salvo el historicismo, y aquellas doctrinas que con su lógico
desarrollo conducen a ello. Y no basta: cada momento del devenir histórico repres;nta una conquista; el momento sucesivo la ~olverá a p:o~lematizar, pero ella, por sí misma, no podrá jamás problematizarse sola: · Si_ l~ humanidad es infatigable, y todo le queda por hacer, si a cada cumplimiento
suyo nace la duda y la insatisfacción y el requerimiento de un nuevo cump limiento, de vez en cuando el cumplimiento existe, se posee y se goza, Y la
.
. , de re posos . .."º
aparente carrera precipitada, es, en realidad
una sucesion
En cuanto al otro historicista, primero amigo de Croce y después su rival,
Giovanni Gentile, tendremos ocasión de comentarlo más adelante; por ahora
bastará señalar que también para él el Acto -en el cual se resuelve ~a t?talidad del Espíritu-, es inmediato a sí mismo, y por tanto no puede Jamas
problematizarse.
De lo anteriormente señalado, emerge claro, luego, otro dogma, que
el historicismo idealista considera más alto que el ámbito en que se mueve la
problematicidad: el dogma del devenir histórico, aquel devenir que consiste
en un perenne "pasar" del Espíritu, de la una a la otra de sus formas o determinaciones.
mentos de toda la doctrina de la Ciencia"), ambas del 1794, la proposición "el Yo_ se
pone a sí mismo absolutamente" constituye el primer principio de la ciencia, y repetido
más o menos con las mismas palabras.
• G. F. W. HEOEL, Fenomenología del Esplritu, Prefacio; traducción italiana de D&amp;
NEORI 2a. edición, 1960; La Nueva Italia, editorial Florencia;. volumen lo., pág. 16.
Algu~s páginas más adelante, Hegel vuelve a la inmediación ~el pe_ns~ie~to: . "Los.
pensamientos se vuelven [luidos cuando el puro pensar, esta inmediación interior. • •
(etc.)". (Id., pág. 27).
• B. Caoc&amp;, La historia como pensamiento y como acción, 4a. edición, Bari, Latena.

1938; págs. 41-42.

120

Pero la intangibilidad de este dogma constituye, para el historicismo, una
aporía bastante rara: el devenir en efecto, no pudiendo ser problematizado,
no puede tampoco probarse, siendo ello, al contrario, el principio a que se re-curre para probar todo el resto. Y sigue siendo un misterio cómo una "sucesión de reposos" pueda constituír un desarrollo y un progreso ( que es ade~ás, sea
ent~e paréntesis, el mismo problema de Zenón de Elea), 0
como el Espmtu, Siempre satisfecho de sí mismo, en cada determinación suya, sea _induci~o a ~asar a una determinación sucesiva. Y no se podría aportar me1or testlmomo de la parentela profunda que liga -no obstante las
polémicas recíprocas-- a los dos pensadores, que aquella constituida por la
constatación que la misma aporía atormenta profundamente las doctrinas de
ambos.

di~?

Pero, se observará: no toda la filosofía moderna se resuelve en el idealismo y en sus derivados. Existen otras corrientes no sólo diferentes, sino directam~~te opuestas; corrien~es que han empujado hasta el fondo la problemabc1dad, y que no han titubeado en investir con la duda disolvedora todos
los dogmas y todos los ideales.
E~to es verdad: pero precisamente estas corrientes suministran, por el contrano, la contraprueba de nuestro asunto. El resultado de la extensión de la
problematicidad, ha sido el de la renuncia a la fe en el pensamiento. Nada
m:i5 común que el espectáculo de aquellos que, habiendo dudado de todo, ternunan por dudar también del pensamiento con que dudaban. Irracionalismo, vitalismo, voluntarismo, escepticismo, poco a poco, han declarado la ban-carrota de la razón y se han confiado a la intuición, a la fe loca, al instinto.1
13astará citar~ los ~ás ~tos representantes del existencialismo: Jaspers, para
el c~ la razon esta destinada a sufrir un eterno jaque frente al Ser al cual
tamb1en perennemente tiende; y Heidegger, para quien la posibilidad de
:af~ el Ser está puesta, en lugar de en el pensamiento, en una oscura intu1c1on que no se sabe si es lírica o más bien mística.ª
' Q~e nuest~~ época muestra señales de rebelión contra la razón, como tal vez nunca
•~ hab1an verü1cado en el pasado, es cosa notada por muchos autores. Véase como
:~emplo, JAN H~1~NOA: "Un anti-intelectualismo sistemático lilosófico y ~r5.ctico
~o aquel que vivimos, parece realmente un hecho nuevo en la historia de la civilizaci~n humana ... No conozco civilización que haya renegado del conocimiento entendido
más amplio·• la Verdad• . ." (La erisu
· · d e la cw1
· ·¡·izaci·ó n, tra d uc.
. en
. su sentido
.
ci~n rtali~.' Tormo_ 1938). E. M. F. SC1ACCA escribía en 1948: "Pero existe otra
sena! d_e crms, que, s1 perdurase, se resolvería con la decadencia y luego con la muerte
la filosof~a: la. rebelión contra la razón, el proceder por estados de ánimo, por simp es afir~ac1oncs mcontroladas, el hacer filosofía como se hace poesía O novela ... " (en:
En esptrrtu y vardod, ya citada, pág. 108).
1
Como es sabido, esta tendencia de Heidegger de fiarse en la poesía más bien que

-d;

121

�No nos parece, por lo tanto, arriesgado concluír que aquellos dos elementos intrínsecos al concepto de filosofía -actitud problemática y fe en la razón-, que en la filosofía clásica se sentían como en perfecto acuerdo o seguramente como coincidentes, en la filosofia moderna aparecen dotados de
una inmanente contradicción, que no permite la afirmación de uno, si no es
en menoscabo del otro.

•
Estas consideraciones nos ponen frente a un problema, que nos proponemos afrontar aunque ello aparezca extremadamente complejo.
Se nos puede preguntar, ante todo: aquella contradicción que el pensamiento moderno parece revelar dentro del mismo concepto de filosofía, ¿ es
verdaderamente irremediable? ¿ La filosofía clásica ha estado tan poco alerta en el campo crítico, que se le ha dejado escapar; o es algo artificioso e
insubsistente, que la filosofía moderna ha hecho nacer de particulares presupuestos errados?
Además: ¿ los términos "problematicidad" y "fe en la razón", pueden recibir una acepción tal, que puedan estar naturalmente juntos sin suprimirse?
Y si esta acepción existe, ¿ no es lógico retenerla sin más como auténtica, en
cuanto, quitando una contradicción intrínseca al concepto mismo de filosofía, hace posible el ejercicio? Pero en este caso, ¿ cómo juzgar la filosofía mo-

esto, ~se. ~ebería entonces decir que someter el pensamiento mismo a problem~,. ~1gnifrca negar la criticidad? ¿ O no es necesario decir, más bien, que la
~tic1dad encuentra su acmé precisamente en el embestir el mismo pensamiento, Y que ampliar el ámbito de la duda hasta comprender la razón, no
es ya un renegar del problema crítico, sino un empujar más a fondo las mismas exigencias de las que ha salido?
Y en fin: hoy la. filosofía se orienta, en general, hacia una actitud que se
puede coDS1derar, s1 no del todo común, .ciertamente muy difusa: aquella de
desear tener por objeto de indagación primero y principalmente al hombre•
de querer ser filosofía del hombre y para el hombre. Pero el hombre al cuaÍ
~ refiere de costumbre, no parece en absoluto el "yo trascendental" del Ideabsmo; se trata, por el contrario, del hombre culto en su debilidad en su exJ
trav10, en su 1D1potenc1a. Es el hombre que no sabe aceptarse como es; el
hombre, en suma, que se ha problematizado.
. ¿Debemos, por lo tanto, decir que está surgiendo un modo nuevo de conSI~erar al hombre? ¿Debemos decir que la filosofía "moderna", que dio sus
pnmeros pasos, en la época del renacimiento, cuando el hombre estaba ebrio
de sí mismo y de su capacidad, está ya dejando el campo a una nueva filosofía, que podemos llamar "contemporánea"? Pero ¿ es verdaderamente nueva esta concepción del hombre; o no se reúne más bien, a aquella de la filosofía clásica, que jamás concibió al pensamiento humano como un absoluto?
1

•

•

derna, que no ha conocido tal acepción?
No basta la complejidad del problema, nos permite formularlo en otros

?orno se ve el plexo problemático frente al cual nos encontramos, es de los
mas arduos y enredados. No podemos -en el breve ámbito de este escritopr.ete~der desatar totalmente el nudo; podemos, sin embargo, ilustrar las implicaciones Y mostrar, en sentido general, cual es la solución que nos parece.

términos, desde otros puntos de vista.
Para Descartes y para el Idealismo, todo puede ser problematizado salvo
el pensamiento. Pero, podremos preguntarnos, ¿ es posible para el pensamiento problematizar algo, sin problematizarse a sí mismo? Y consiguientemente deberemos preguntamos: ¿de qué modo es posible al pensamiento
este autoproblema, con el cual se interroga sobre sí mismo? Y ¿cómo puede
tener ''fe en sí mismo", en el momento mismo en que él se problematiza?
No basta todavía. La filosofía moderna declara haber sacado del "problema crítico" la absoluta certeza que el pensamiento tiene de sí mismo. Dado

• ¿ C~ál es el valor semántico de la expresión "fe en la razón? Podemos dar,
~~s, por dem.ostrado un hecho: que la fe en la razón, es algo interno,
unplíato en la rrnsma razón. Tener fe en la razón, significa afirmar la validez del acto con el cual se razona; y tal afirmación, es la razón misma que la
cumple.
Toca todavía preguntarse a este respecto: ¿ qué es lo que cree la razón
cuando cree en sí misma? O mejor, para poner la pregunta más claramente;
l la_ fe en la razón, es algo que se agota en el ámbito de ]a razón misma 0
me1or, la razón creyendo en sí, cree también en algo que la sobrepasa?
'

en la filosofía para alcanzar al Ser, ha ido acentuándose en las obras posteriores al
Sein und Zeil (1927), en las cuales se pueden leer frases como esta: "El arte es el
poner en obra al ser" ("Der Ursprung des Kunstwerkes", en "Holzwege", Frankfurt a.
M. 1950, pág. 50). El mismo Heidegger ha escrito un ensayo poético de valor no des•
precia ble: véase un sugestivo ejemplo publicado en la revista Filosofía (Torino) 1 en
julio de 1957. Chiodi, que es el más asiduo estudioso italiano del pensador alemán,
ha escrito un breve pero interesante estudio El último Heidegger, Taylor, Torioo, 1952.

El idealismo ha da~o: a esta ~regunta una respuesta inequívoca para él,
la fe en la razón se dirige exclusivamente a sí misma, y en sí misma se resuelve y se cumple.

122

~in

Para el idealismo el pensamiento es verdadero (más bien es el Verdadero)
;n ~uanto ~cto absoluto y autónomo. No es verdadero en' sí, Jo que el pen~
arruen to piensa ( el objeto, lo pensado) ; verdadero en sí es sólo el acto de

123

�pensar (el sujeto). El objeto, puede decirse también verdadero, pero solamente en el sentido en que existe 5610 en cuanto hecho del sujeto: no vive
de vida propia, sino que vive de la vida del sujeto: "El objeto del Yo participa en la vida del Yo, vibra en él, consustanciado con él: no es término al
cual se dirija la actividad espiritual, sino que es la actividad misma, que es en
cuanto se crea, y se crea objeto a sí misma". Así Giovanni Gentile,9 ha estudiado la relación entre sujeto y objeto, mostrando las últimas consecuencias
de la posici6n idealista sobre este argumento.
El hecho por lo tanto, se resuelve en el hacer: el pensamiento, creyendo
en sí mismo, no cree en el hecho que él hace, sino sólo en el acto con el
cual lo hace.
Pero ¿puede la "fe en la razón" significar sólo esto?
Tómese, para dar un ejemplo, el caso de un estudioso que lea un texto
filosófico y que; mientra.e: comprende perfectamente el sentido, no participa
todavía de las conclusiones.
Según el actualismo, aquí se verificaría un proceso en dos momentos sucesivos.10 En un primer momento, el lector hace suyo el pensamiento del
autor del texto; él lo piensa, esto es, como un pensamiento propio; lo hace,
por lo tanto, acto suyo. Y en este acto, él, conjuntamente, lo comprende y
lo cree verdadero, siendo el acto del pensamiento siempre verdadero a sí
mismo. En wi segundo momento, él repiensa aquel acto que ya había sido
suyo y se lo pone delante como objeto, como pensado: y ahora el pensamiento del autor del texto que por un instante se había identificado con el
suyo, le parece como cosa diferente y contrapuesta, y puede juzgarlo equivocado.
Obsérvese ahora: un pensamiento no es una imagen mítica o fantástica;
un pensamiento es un pensamiento; y si para pensarlo toca ponerlo como
objeto, también como objeto sigue siendo un pensamiento. Pero, ¿qué significa pensar un pensamiento como objeto, si no, esto, pensarlo? Eso es,
Sumario de PedC1gogía, vol. I, cap. XV, págs. 91; 4a. edición, 1925.
leyó en Palenno, en 1911, una serie de comunicaciones que se pueden
considerar, en conjunto, como la primera formulación madura y completa de su pensamiento. E.s interesante notar cómo el problema de la asimilación, por parte de un
sujeto pensante, de un pensamiento ajeno, es aquello que viene afrontando precisamente al comienzo: "Un pensamiento ajeno, también queriéndolo pensar como ajeno,
no podemos pensarlo más que pensándolo como pensamiento. . . consintiendo y haciéndolo nuestro. . . Si bien, esto es, un primer momento del pensar el pensamiento ajeno. . . Al primer momento tiene uno detrás del otro... , etc.". Las comunicaciones
fueron reunidas con el título: El acto de pensar como acto puro, y publicadas en: La
reforma de la dialéctica hegeliana, Messina, Principado edición, 1913, fragmento citado
• G. GENTILE,
10

GENTILE

¿resolverlo en la actualidad del pensamiento? Y, ¿ cómo es posible pensar
como falso aquello que vive en la vida del acto, vibra con el acto, consustanciado con el acto: aquel acto que es siempre y necesariamente verdadero?
La dificultad, aunque más evidente cuando un pensamiento se piense como
falso, se representa igualmente también en el caso en que un pensamiento se
juzgue verdadero. ¿Cómo, en efecto, juzgar un pensamiento si no poniéndolo como objet?, eso es, _pensándolo como pensado? Pero ¿cómo pensarlo
como ?ensado, s1 no, precisamente, pensándolo, esto es, resolviéndolo en la
actualidad del pensar? Pero en este caso, sólo esta actualidad es verdadera
y no el pensamiento pensado como objeto.
'
E~t~s notas no hacen más que aclarar una grave falta de la concepción
gentihana (y, en general, idealista): la falta de un fundamento de la objetividad.
El pensa~ien~o, para e~ ~ctualismo, se puede parangonar con una máquina
de proyecc1on cmematográf1ca, que proyecte sus imágenes en el vacío, sin que
haya una pantalla que las recoja y las fije, presentándoselas al espectador. Con
este _agravante, ~demás: que en el actualismo la disolución del objeto lleva
consigo, d~ refleJ_o, tai_nbién la disolución del sujeto; dado que, si es cierto
que el ob!eto ~ste solo en cuanto hecho por el sujeto, es cierto también,
que el s~ Jeto ~xiste sólo en cuanto hace el objeto; y si el objeto no viene
hecho, m el su1eto hace, por lo tanto se disuelve junto al objeto.
Nos preguntábamos hace poco: ¿puede significar la "fe en la razón", sólo
la fe en la verdad del acto con el cual el pensamiento pone al objeto?
Ahora podemos responder: si significa sólo esto, no significa ru S1quiera
esto. Cuando el pensamiento cree en sí sólo como acto o sea cree solamente
en su subjetividad, pierde el propio objeto; pero si, 'como 'pensar significa
pens_ar en un objet~, aquél cesa de pensar, y por lo tanto, también de creer
en s1 como pensamiento.
"Fe en la raz6n", debe, entonces, significar algo más.
El pensamiento tiene, sin duda, fe en sí como acto. Pero este acto es acto
de pensar un objeto. "Fe en el pensamiento", significará entonces fe en la
verdad del objeto.
'
También para el actualismo, hay una verdad del objeto: el objeto es verdader~, ?ero n~ e~ sí: es verdadero sólo en cuanto se resuelve en el sujeto, que
es el uruco autentico verdadero. El objeto tiene, en suma, para el actualismo,
una verdad derivada, refleja, de la verdad del sujeto.
Ahora, para que no suceda la señalada disolución del objeto (y, consecuente~ente, aquella del sujeto), es necesario que el objeto sea, para el pensarru~nto, verdadero en sí: esto es, es necesario, que el pensamiento piense el
0 bJeto como dado, y no como hecho por él y para él.

en página 246.

124

125

�Naturalmente, una propos1c10n como esta que acabamos de enunciar, da
lugar a una infinidad de objeciones.
Puede oponérsenos, en efecto, que esto --que el objeto sea verdadero "en
sí"-, es una ilusión tenaz del sentido común, típica de la visión vulgar de la
realidad todavía filosófica; que el filósofo, justamente en cuanto filósofo, debe
vencerla y superarla.
Puede oponérsenos, que sostener una posición similar, significa moverse
todavía en un ámbito pre-crítico, y que la filosofía moderna, justamente
planteando el problema crítico, la ha eliminado para siempre.
Puede oponérsenos que una tal verdad "en sí" del objeto, si es tal para
el sujeto, es asimismo, siempre puesta por un acto del sujeto, y por lo tanto
se resuelve también en la verdad del sujeto.
Objeciones éstas, que, también siendo típicas del idealismo, sobreentienden una concepción general del pensamiento (o, si se quiere, del Espíritu) ,
común a gran parte de la filosofía moderna. No estará mal detenernos un
momento sobre esta concepción.

límite sobre el cual el pensamiento puede inscribir los
y puede, por lo tanto, conocerlos.
objetos determinados,
Esta limitación es entonces, aquella ue ha
.
pensar, en el mismo momento y con 1 ~
, ce al pensamiento capaz de
y por Jo tanto finito Pero
e IDJsmo titulo con que lo hace limitado
·
, por otra parte j t
t
'
pensamiento puede problematizarse
d
,b ~s amen e porque es finito, el
•
, Y escu nr su propia c
"d d
Juntamente, sus propios límites.
apac1 a y, con-

El idealismo posterior resuelve totalm
.
trascendental"- en la activ"dad d 1 •ente el ob1eto -también el "objeto
jeto. Este permanece siempr: e , e . SUJetod. Nada, por tanto, es dado al sun s1 mismo espués de
en su actuar; y por tanto no p d - ~
que se agota totalmente
modo, no puede problem:tizarse~ed \l
s sobrepasarse a sí mismo. De tal
absoluto, el único absoluto
, ·b. e el aceptarse como un hecho evidente y
,
.
.
' mas ien, o Absoluto.
A
st, el idealismo supera al "ti .
que estaba absolutamente segu:
y se enl~a. con ~l cogito cartesiano,
Es de gran interés para nosotros :~=rque esta i~edi~to a sí mismo.
consecuencia solución del p bl '
. que el cogito qmere ser expresión
'd .
'
'
ro ema crEt1co aqu 1 ·
'
I ealismo considera como tí .
d 1 fil
:
e ID1Smo problema que el
" . C,
.
pico e a osofia moderna
t orno piensa el pensamiento al ser?". h
,
.
ple del problema crítico aquella q
e aqw la formulación más siromiento filosófico de nue~tra ép
ue o ra en profundidad en el desenvolvioca.
y •bien: nosotros no vac1·1 amos en declarar esta formul . ,
"t'
ffil ,cismo y de do!mlatism 12
ac1on viciada de
o
o.
Sería demasiado largo tratar del f d
,.
problema crítico; aquí bastará s - ~n ~ nutlco sobre el cual se delinea el
presupone -del todo
·u·
ena ar o que una formulación hecha así
acn camente-- un ser
, .
pensamiento. un er
d
.
.
que se está merte más allá del
d 1 d
'
mu o, macizo, impenetrable .
. d
e o e la materia sensible ( 1 1
' imagrna o sobre el mo.
e so o ser, por otra part
D
su siglo les interesase conocer) .
así h
e, que a escartes y a
·¡¡
'
un
ser
echo
e
v1 a que el pensamiento haya te . d
, n suma, que Do nos marae
l
rmma o por negar po ., d
,
n su ugar, como único inclis tt"d
. .
.
'
ruen ose a s1 mismo
'
cu O e indiscutible ser.

:~º•

b.

Cuando, con Fichte, el idealismo se separó del criticismo kantiano, como
uD insecto perfecto de su crisálida, ha debido renunciar a algunos presupuestos kantianos; por ejemplo, ha tenido que dejar caer la posibilidad de que el
"objeto trascendental" fuese, para la mente humana, un dato, y no un producto de la actividad sintética; y ha debido hacer surgir la posibilidad de la
razón de elevarse más allá de sí misma, para reconocer sus propios límites.
Dos puntos, éstos, del kantismo, que en último análisis, forman uno solo.
El "objeto trascendental", del cual Kant se ocupa preferentemente en la la.
edición de la Crítica,11 no parece que se deba interpretar como algo "pensado", un "objeto", un producto, en general del pensamiento; sino corno algo
dado a él, y que, justamente porque es dado, le constituye el limite: aquel
"El concepto puro de este objeto trascendental. . . es lo que puede conferir una
relación con un objeto, eso es, una realidad objetiva, a todos nuestros conceptos em·
píricos en general. Ahora bien, este concepto, no puede contener ninguna intuición de•
terminada, y no considerará otra sino aquella unidad, que debe encontrane en un
múltiple de la conoccncia, en cuanto tal múltiple está en relación con un sujeto". Así
E. l(ANT, en la Deducción Trascendental de la la. edición de la Crítica de la Razón
Pura, 82, 36 y ss. El hecho de que en la 2a. edición, Kant haya insistido menos sobre el
objeto trascendental, no significa que haya intentado dejarlo caer: eso se revela, entre
otras cosas, por el hecho de que el objeto trascendental asume nuevamente gran relieve
en el Opus Postumum, cuya importancia, para los fines de la conocencia del auténtico
u

...
. "'La millctdad
del cogito deriva del bech
gico y práctico de la actuaci6n del R
o que . s~ ha puesto como fundamento lóque está
en el origen de tod
l
degnttm
H ommis,
es decir de aquel ideal mít"1co,
.
o e mun o modern
S b.r
eues_tionc:s al propósito, se pueden ver además do. d o eb todas las vastas y complejas
escrito (L
'
. ª acc,'ó n creadora, ensayo publicad
. e os o ras del red actor d el presente
Mor~lhana, Brescia, 1959; Utopistno y m:;;:t:t otros dos o de otros autores, por:
también los siguientes trabajos· M G
oderno, Palumbo, Palermo 1960)
(lp9articularmente la parte la Pról~go ENCTILEí:u1El problema de la filoso/la 'modern~
.,
y ap t o lo.) L E el
. . Brescia
M50 y M . T . ANTONELU: Eidos
o Pra~is
(
. l . a seu a, ectitor1al
orcelliana, Brescia, 1955.
parucu armen te el lo. Y el 2o. capítulos)'.

pensamiento kantiano, se revela, hoy, siempre mayor.

127
126

�,.
era en ustanc1·a pue. ta en
bkma cnt1co,
e
La fonnulación suscitada :. ~ro embestía aÍ ser, por otra parte, _con~e~
mientras el cnt1c1smo
, por el contrano,
1
modo ta ' que
.
. el pensamiento pennanecia
.
modo arb1trano,
b1do ~n
,.
, .co sólo a medias. La
todo tmnune.
1 rob\ ma enoco era cnll
. "·cómo
. tamcnte por esto, e p
1 fondo no puede ser. t.
Pero, JU
·· ·
basta e
'
·
· to
íonnulaci6n que conduce al ~~ll=:lamente é ta: "¿cómo el pensanuen
1 pensamiento piensa al ser. '
.
e
"
. .
iestra que m1entraS
piensa?
de las do propo ic1onc ffil
'
unda cae
Donde el simple examenl . dagación cae sobre el ser, en la g
. ra el acento de a in
en la pnme
.
en roblcma
sobre el pensamiento.
. .
nsamiento. esto es, poner
p. . i ntarse cómo piense el pe
.
d' ta certeza del cog,to, s g
Pero pr gu
. . . de. ar aparte la mme ia
.
'ble absoluto;
el pensamiento,_ s1gruf icaás ~l pensamiento como. algo i~tanJ;á del cual no
nifica no considerar m
, como lo infinito m1 mo, mas
. ·,
no con iderarlo mas
el pensamiento como fimo.
s1g01 l
. .f
en suma, poner
.
se puede andar: s1gru tea,
al ~~.,...,iento dos carrunos.
so
·u· abre pe,..,....~ b' ta al pensam1en~o,
· • v, en este ca
A 1, el problema en co
od d que no em 15
f
la en
O se le fonnu\a de m o e 1 . dad lo absoluto. o se le ormu
'
. to se vuelve la so a "er
'
t nce · éste se revela a Sl
el pensauuen ista también al pensamiento, y en o
del idealismo; el
modo que erob
.
1 camino de Descartes y
,
finito. El prunero es e
1 camino de Kant.
nusmo
· rto punto, e
•
segundo fue, al menos h3:5tha cteooaido en general, el primer cammo.
, .. odema' a es o·
La filoso f ta m
,, c e el segundo camino.
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La {10s01

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días - alr dedor de la segunda _gue.
. . '6 hace cuatro siglos,
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filosófica que se m1c1
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n l cogito cartcs1an ,
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• .
'do su ciclo vital, corro1
be
bido o
,
od ma'' ha e.xtmgu1
ésta. no ha T sa
lolsoha roconetradi;ciones graves, una de las ~ualel :unesbito
probl ma crítico,
a gunas
, .
ecucnc1a e •
T
.
. ar basta su ultima con.
.
n{ ndía erróneamente po
podido em~uJ_
criticismo parcial, que co u
y haberse hm1tado a un

del

total.

senta aspectos de profunda continuidad con el precedente, pero igualmente,
de profunda oposición: aquél que gustamos llamar de la filosofía "contemporánea". La oposición resulta evidente: así, mientras la inmanencia era la
vocación constante y el destino, más o menos claro de la filosofía moderna,
la filosofía contemporánea vuelve a orientarse hacía la trascendencia; así,
mientras el mundo moderno se caract rizó por una constante, total, obstinada
incomprensión respecto de la escolástica, la filosofía contemporánea nos des.
cubre un fil6n precioso d motivos para reelaborar y fecundar. Que, por ejemplo, la posibilidad del pensamiento de problematizarse, había sido claramente
afirmada, antes de Kant, por anto Tomás; quien sobre esta posibilidad, había
fundado la prueba de la espiritualidad y de la inmortalidad del alma.
En cuanto a la continuidad, se puede testimoniar por el interés en el problema crítico; que, no obstante, la filosofía contemporánea formula, como se
ha dicho, de modo diferente, ya que -como dice f. F. Sciacca, el más enérgico representante del Espiritualismo cristiano, que en Italia constituye el
núcleo más vivo de esta filosofía contemporánea-, la crítica "estamos dispuestos a adoptarla, pero para empujarla hasta el fondo y no para detenernos en el dogmaticismo acrítico de una crítica a medias o que se coloca
dogmáticamente como fin en í misma y para objeto propio y exclusivo de
filosofar" .14
La exacta formulaci6n del problema crítico, está acompañada del repudio
de la fantástica imagen del ser que está más allá del pensamiento y que
el pensamiento estaría destinado a perseguir siempre, in lograr jamás aferrar, como un perro persigue su propia cola. El ser se convierte en un elemento necesario que viene a constituir el mismo pensamiento;16 así que el
pensamiento no tiene más necc idad que pr guntarse cómo pueda pensar el
verdadero nudo de la cuesti6n. Por ejemplo, en el pr6logo de La DiaUctica, interesante
antología de escrito he clianos ( La Escuela, editorial Brcscia, J960), él presupone
que la duda, de la cual ha tomado impulso la filosofía moderna, es absoluta, y encuentra precisamente en esta extemión total de la duda, el error de la filo~ofía de Descartes
en ad Jan ( vfasc en p. XVU y en adelante ) .

" M. F.

SctAOCA,

1958; pág. 19.

La int,rioridad obj,tíva, la. edici6n italiana, Manorati, Milin,

1

diferencia notableCilosofia moderna, se
.
n•
. 6 a ul propuesta por la
1 {ilosofía, a la. misma co
" La interprct.ae1 n q . embargo llegan, respecto a ª¡
- ladas mue.has veces
d
tros, que stn
•
.
1 tcor as sena
mente de la e o
rdcrimo particularmente a as . í nnaci6n y la agudeza 111·
cluti6n de ·ondena.d' ':, de quien rcconocemoa la vasta in \ la filosofía moderna el
e no capta, rcsprcto
po r C. FAllllO, cstu io
.
ue nos parece qu
tcrprc:tanva, pero q

128

Y consideramos que, cerrado dicho ciclo, se está abriendo otro, que pre-

• El idealismo absoluto erige la conciencia a principio metafísico creativo de si y
de aquello que es: cl ser es el pensamiento del r, .. : el pen5amÍento es "perceptivo"
del ser, la per pci6n es del sujeto pensante; entonces el pensamiento es 'constitutivo'
del ser y de la verdad. Paralogismo evidente, en cuanto propio porque cl pensamiento
es perceptivo del ser, el ser es su objeto, el objeto constitutivo de él, sin el cual el
pensamiento no es.. ," (M. F. ScIAcCA, En espíritu y v1rdad, ya citado págs, 147-148).

129
H9

�ser: en efecto, con base en el principio de inte11cionalidad/6 el pensamiento
puede pensar ( esto es, puede ser pensamiento), s6lo y en cuanto piensa el ser.
Lo piensa -como se aclarará mejor dentro de poco-, no como objeto
determinado y particular, sino -para usar la tenninología kantiana-, como
objeto trascendental; lo piensa no como concepto, sino -como diría Sciacca-, como Idea; lo piensa, en suma, como fundamento de la objetividad.
Volviendo a hacer una comparaci6n que hemos señalado anteriormente, el
pensamiento piensa en el ser como la pantalla, en la cual la proyecci6n cinematográfica debe encontrar un obstáculo, para que las imágenes no se dispersen en la nada. El ser constituye, por lo tanto, el horizonte objetivo, dentro
del cual el pensamiento inscribe las cosas conocidas, para que éstas puedan
convertirse en objeto para él.
Pero téngase bien presente este hecho: que así como la luz que atraviesa
la película cinematográfica, no podría nunca hacerse por sí sola, pantalla
a sí misma, y tiene necesidad de que la pantalla se le coloque delante, desde
el exterior; así, el pensamiento, justamente para ser pensamiento, necesita que

sea dado el ser.
Sucede, a menudo, en el idealismo, este extraño fen6meno: que la explicación que da a ciertas actividades espirituales, coincide con su supresión;
así que aquellas actividades son irrealizables para quienes aceptan la explicaci6n idealista. Tómese como ejemplo, la doctrina del arte en Hegel: ésta
puede servir para explicar el arte de los otros; pero quien es hegeliano, por
ello mismo se pone en el punto de vista de la filosofía, que es un momento
superior a. aquel del arte; por lo tanto, es imposible ser, al mismo tiempo,
artista y hegeliano. Otro tanto puede decirse de la doctrina de la religión.
Del mismo modo, el Idealismo da, de la facultad que tiene el pensamiento
humano de pensar el objeto como realidad en sí, una explicación que la
anula. Considerar, como el idealismo considera, que el ser no es dado al
pensamiento, sino puesto por el mismo, y que la. convicción de la conciencia
común que el pensamiento piense lo que e-S, es una ilusión, significa justamente, destruir esta ilusión, y con ella el valor objetivo del pensamiento: pero,

en este caso, como se ha visto ya, las consecuenc·
,
al pensamiento la verdad del b.
ias son catastroficas. Quitar
jeto, es acto que se resuelve en oJe;, tara r~~rle s6lo la verdad del suanular el mismo pensamiento
u ar ~ ten esta verdad y en fin, en el
.
como pens3.Dllento.
S1, entonces, el pensamiento es esencialm
, .
.
naturaleza del pensamiento es t 1
ente ontotehco; si, es decir, la
piensa; también es necesario d ª. que, pensando, pone el ser de aquello que
ecrr que este ser q
¡
•
es, conJ·untamentc tamb·,
' ue e pensamiento pone le
,
1en puesto y qu ·
'
1 f
nunca ser er para el pensam· t '
e s1 no e uese puesto, no podría

.

1en o.

Sm duda, la situación de este ser ue el
.
como co a no totalment
q
pensamiento posee, pero posee
e suya, que el pensamicnt
es puesto, no es muy fácilmente ene bl . . o pone, Y_ que también le
como se ha dicho al
.
p
tra e, m nosotros mtentamos aquí
coIDJenzo, desentrañarla t alm
'
un tratamiento más amplio s·
b
ot
ente, porque requeriría
1 1
.
•
in em argo podem
mmado el significado de la otr
., '
os acarar a mejor, exaa expresion que n
h
la que hemos designado "act1"tud
bl ' . " os emos propuesto estudiar,
pro emat:lca .

•

le

El principio, bien conocido para los escolásticos (que llamaron "intentionalitas" la
11
facultad t1pica del pensamiento, para el cual esto, pensando, toma el su de aquello
que piensa), fue, como es sabido, dignificado, en nuestros días, por Hoss1uu•. Pero
n6tesc, que frecuentemente se interpreta este principio como si por ello el pensamiento
"tendiese" solamente al ser, como a algo externo e inalcani.able. De esta manera, nos
movemos siempre en el ámbito subjetivi.Bta, inmanentista, t1pico de la filosofía "moderna". Es preciso entender la intencionalidad como algo para lo cual el pensamiento
no tiende solamente al ser, sino que en él reside¡ si bien se plantee problemáticamente,
y deba, por lo tanto, fatigarse icmpre por compnnder este ser, que por su naturaleza
penetra y alcanza.

130

Una consideración suficientement
fund
labra "problema" nos hace d
: ?ro
a del valor semántico de la paLa esfera de aq' uello
escu_ nr en ella algo de paradójico.
que constituye mi patrim •
..
corresponder perfectamente y s·
oruo cognosc1t1vo debería
m res1 uos con la esfer
d
11
.
Lo que conozco, ¿ cómo puedo con c 1 .
,a e ague o que pienso.
¿cómo puedo pensarlo, si no conoci~;o~~;1 no pensandolo? y lo que pienso,

·a

Pero el problema rompe esta correspondencia entre co

sea
.
d e ordennocer
Ya
l que yo me proponga un problema bana li sima
' ~y pensar.
(
e caso en que me pregunte dónde h
pracuco como en
de casa)' o que me atormente un e biuesto hace un momento las llaves
espirituales (como cuando m
pro e~a que ocupa todas mis energías
•
e pregunto cuál será el se tid d
yo pienso en algo que no conozco.
n o e

·

IDl

•
.
existencia),

También en el problema, es verdad ha
. .
.
y el pensar; si no conociese nada d '1 lly una _comc1denc1a entre el conocer
e a ave m de · ·
·
peo~ en el lugar de una ni en el sentido de la
rm existencia, no podría
se piensan juntos, los datos del rabi
otra. Se conoceni entonces, y
Pero la coinciden,_;., es 'l
P . lema, aquello de lo cual surge el problema
......
so o paroa · porq
1
.
·
los datos conocidos y se
d h. .
ue e pensanuento va más allá de
.
'
..,. ....en e ac1a aquello q . tO d ,
hacia la solución ha ·
U
ue
avia no es conocido·
'
ca aque o por lo cual sur e el
.
solución, que todav1'a
.
g
problema. y piensa en la
no
conoce
y
pie
•
no la conoce.
'
nsa precisamente por qué y en cuanto
h .....:

131

�Se puede, entonces, pensar un objeto sin conocerlo: esta es la para~oja que
nos revela la problematicidad. Pero, por el contrario, esta paradoja lanza
una luz profunda sobre nuestra esencia espiritu~l.
_
Si el pensamiento es pensamiento porque piensa, ell~ no ~ pue~e con
cebir sin objeto; porque pensar significa pensar un objeto. Sm ~bJeto, no
estaría ni siquiera el sujeto, y por lo tanto, ni siquiera el pensamiento, que
es un acto del su jeto.
.
Pero si el pensar sin el conocer es posible, toca admitir un ~je~o propio
del mero pensar, diferente y distinto de aquel del conocer; es~ ultuno, co~tingente, limitado, determinado, mutable; el p~ero, n~~es_ario, ~rque sm
ello el pensamiento no serla pensamiento; indetermmado, ilurutado, inmutable.
Este oh jeto es el Ser.
.
E) objeto del conocer -el objeto contingente es determinado-, constituye,
en mérito al problema -como ya se ha visto-, el dato, ?el cual surge el
problema. Este dato se identifica, en su más vasta acepción, con lo real,
con todo lo real: porque todo puede y debe ser problematizado; Y. ~~ede Y
debe ser problematizado porque lo real en cuanto tal, es pura apar1C1on, fenómeno: eso está allí, frente a nosotros, mero hecho sin significado, mera
multiplicidad sin unidad, mera apariencia sin concretización. L_o real, por
sí mismo no tiene en sí ninguna verdad; de ello nos podemos siempre preguntar no será un sueño: la duda de Calderón y de Shakespeare resurge,

si

frente a ello, in aeterno.
Ni hasta que se permanece dentro de los límites de lo real, se puede, por
Jo ta~to salir de la duda. Lo real no presenta otra certeza, fuera del hecho
bruto d;l serme presente: pero tal certeza, también la presenta ~l sueño._ Y
el sueño no logra jamás sobrepasarse a sí mismo por~ue en e: sueno no existe
problema del sueño. Plantearse el problema del sueno es sena} de estar despierto; así como plantearse el problema de lo real, es señal de haberlo ya
sobrepasado.
.
Sobrepasar lo real, problematizarlo, significa preguntarse_ cuál . es . ~) significado del aparecerme delante; cuál es la unidad que explica y Justifica su
dispersa multiplicidad; cuál es el fundament? de su contingencia Y de su fenomenicidad. Significa, esto es, preguntar cual es el ser de lo real. El Ser es
aquello por lo cual se plantea el problema de lo real.
Aquel Ser, que ya hemos visto que constituye el .º~jeto n:cesario del ~ensamiento no es similar en nada a una forma a priori (precisamente aqw la
filosofía 'contemporánea se aleja de Kant: una separación que vierte no
s6lo sobre su problemática, sino sobre las soluciones propuestas por él y después aceptadas por el idealismo) ; no es similar en nada, ~ una lente coloreada, que coloree por sí misma, espontáneamente, automattcamente, todo lo
132

real que se despliegue ante ella. AJ contrario, el Ser está presente en el pensamiento, pero como su exigencia dinámica: le está presente como estímulo,
para que el pensamiento conquiste para él lo real. Antes de ser respuesta del
pensamiento, el ser es pregunta; antes de ser solución, es problema.
El problema de Kant era el de la ciencia: de aquella ciencia que él consideraba capaz de leyes universales y eternas. Por lo tanto, aun reconociendo
la diferencia entre conocer y pensar 11 él andaba a la búsqueda de las estructuras lógicas que justificasen y fundasen la conciencia científica del mundo. Sus formas a priori, por tanto, no son formas del pensar, sino del conocer; problematizan lo real, ni lo podrían; si bien, lo constituyen como objeto
conocible.
Es claro, que si el Ser fuese, como las formas a priori, puesto por el pensamiento, lo real aparecería en el pensamiento como dotado de todas las
características del ser, y no se daría jamás el problema de lo real.
El Ser es, por tanto, puesto al pensamiento, antes que sea el pensamiento
el que lo pone, a su vez, a lo real; al hacer esto, el pensamiento no se sobrepasa
a si mismo con un acto mítico o fantástico, sino sobrepasa solamente el ámbito de lo conocido, con un acto problemático, que es lo contrario de toda
miticidad.
Ni este acto se hace de una vez por todas y para siempre. Lo real no es
jamás conquistado definitivamente al ser: es mi deber de ser pensante conquistarlo y reconquistarlo día a día, hora por hora.
Por otra parte, como lo real no conquista nunca todo al Ser, el Ser nunca
se baja del todo a lo real. Si así fuese, el ámbito del Ser coincidiría con aquel
de lo real, y el pensamiento no problematizaría más; y, fijándose en un único
objeto inmóvil y eterno, como en el rostro de la Medusa, petrificado, moriría.

•
Que el Ser no pueda jamás adecuar lo real, revela su singular naturaleza y
función dentro del pensamiento humano. Por un lado, es objeto necesario;
Sobre la distinci6n entre "conocer" y "pensar", KANT funda, entre otra! cosas,
la diferencia entre intelecto y raz6n: el intelecto conoce, la razón piensa: "Los conceptos de la raz6n sirven para comprender, así como "los conceptos dd intelecto
sirven para entender''. {Cr. Raz6n Pura, parte lla., Dialéctica trascendente, libr~ lo., sección la., 244, 27-28). Para Kant, el mero pensar y a las antinomias. Todavía hay, en el mismo Kant, la posibilidad de una interpretación diferente, según la cual es precisamente el pensar el que hace posible el conocer. Sobre la
distinción entre conocer y pemar, se ocupa también la Deducción Trascendental: véase
en la _2a. edición de la Critica, el párrafo 22, que inicia con estas palabras: "Pen~
un ob1eto, entonces, no equivale a pensar un objeto ... "
11

133

�pero par otro, no es nunca, propiamente, objeto de pensamiento. Esto es, en
efecto, el fundamento de la objetividad: y como fundamento, no puede ser
él mismo objeto conocido.
Los mismos idealistas señalaron esta circunstancia, pero ellos eran, por su
orientación mental, los menos aptos para comprender el significado.
Hegel, en la Ciencia de la Légica, ve en el ser la primera posición -la más
simple e indeterminada-, del pensamiento. Pero, precisamente porque el
ser es lo absolutamente indeterminado, concide con la nada. Ser y nada resultan así idénticos para el pensamiento, siendo opuestos; el pensamiento está,
por lo tanto, obligado por esta contradicción, a sobrepasar estas dos determinaciones suyas en una tercera, en la cual la oposición se encuentre, unida,
concreta y superada. Esta tercera determinación es, como se nota, el devenir,
fuera del cual la oposición entre ser y nada es simple "Meinung", opinión.18
Raramente, pensamos, la verdad ha sido desflorada así de cerca, y ha sido
tan profundamente trastornada y deformada, como en este célebre inicio de
la lógica hegeliana.
Es del todo cierto que, si se busca pensar en el ser en sí y por sí, como
determinación del pensamiento, no lo pensamos para nada: eso depende, precisamente, del' hecho de que no es una determinación nuestra. El Ser es dado
al pensamiento para que el pensamiento, por medios propios, pueda pensar
en lo real, y lo pueda pensar como ser. Pretender pensar el ser en sí, es poner
de cabeza la función; y el hecho de que una tentativa similar tenga el imprevisto éxito de hacemos aparecer al ser como a su contrario, la nada, no tiene,
en el fondo, otro sentido que el de reconfirmar lo absurdo de tal pretensión.
Pero cuando después, Hegel pone un devenir que sería algo más que el
ser (dado que comprenderla en sí, además que al ser, también a la nada) ,
se mueve en un ámbito lógico de tal suerte absurdo, que el hecho se puede
explicar sólo con el olvido total y plurisecular de una auténtica tradición
filosófica. Decir que la nada puede ser agregada ( de cualquier modo que se
entienda esta agregación) al ser, para formar un tercer y más amplio concepto, sería como decir que se pue.de obtener un nuevo valor, agregando a un
número real el valor cero. El devenir no puede ser síntesis o superación del
ser, dado que fuera del ser no hay más que la nada: y tanto menos puede
servir a la síntesis o al superamiento, esta nada, que, precisamente no es. Si
existe un devenir, no está fuera o sobre el ser, sino en el ser: como ya hace
u G. F. W. HEoEL, Citncia de /a Ldgica, parte ta., libro lo., secci6n la., cap.
lo. "En el ser no hay nada que intuir ... Así. no hay tampoco nada que pensar...
Lo verdadero no es ni el ser ni 1.a nada, sino que c1 ser, no p~a, pero ha pasado en la
nada y la nada en el ser". (En la traducción italiana de Moni, Laterza editora, Bari

m~s de dos mil años había advertido Aristóteles, con una de aquellas conqmStas ~-on las cuales había superado (y se había tratado verdaderamente de
superac10n), todas las posiciones precedentes.
. Pero este escrito nuestro no tiene el propósito de refutar la lógica hegeliana.. Nosotros deseamos solamente mostrar las implicaciones
¡
_
cuencia d 1 .
'b"l'd d
Y as conse
.
s .e. ª 1mpo51 1 1 a de pensar en el ser como objeto conocido determinado, fm1to.
'
Al_ pensai: un objeto conocido, el pensamiento lo supera, lo señorea, lo
domma, e~tá. sobre él. El ~bj~to conocido se inscribe, para el pensamiento,
en ~o honzonte que lo delnruta. Pero el horizonte mismo no está limitad
~~ec1samente_ porque delimita al conocer; y cuando el pensamiento quie~
f1Jar este horizonte, aquél se le escapa, se le desvanece. Este horizonte que no
es 0 _tra cosa que el Ser, si bien es objeto del pensamiento, es objet~ en un
sentido totalmente_ especial; e~ objeto que el pensamiento no domina, sino
por el que es dommado; es obJeto que el pensamiento no sobrepasa sino por
el que es sobrepasado; es objeto infinito.
'
Es~e hecho es de una importancia extrema: el Ser, que entra a constituir
esencialmente nuestro pensamiento, es infinito.
¿Debe deducirse que el pensamiento mismo es infinito?

Al co~O:ª?º· Si el pensamiento fuese infinito como el Ser, entre pensamiento
Y ser exi5t m~ una perfecta correspondencia, perfecta adecuación: el Ser sería

;o Y~ el objeto _pen.sado, ~ue hace posible al objeto conocido, sino que sería
~ ID1smo un objeto conocido; más bien, el único objeto conocido: aquel obJeto en el cual el pensamiento encontraría el rostro de la Med sa y
que lo real llevase
inmerso en sí al Ser·' ya sea que el Ser ab sorb~
.
1ese, enas1_sela
o
1 1
rea
Y
o
sustituyese
cual
objeto
conocido
el
resultado
se
'
·
lm
· bl 1
•
na 1gua ente inevita e: a muerte del pensamiento por petrificación.10
. ~~ presenci_a del infinito en el pensamiento humano, a Jo largo del rendir
:fimto. el m1,smo pensamiento, le revela pues su finitud. Precisamente al
escubnr en s1 la huella de la infinidad, el pensamiento se descubre finito
·
d Una
, finitud que se .conoce como tal, no puede ser una finitud san·srecha
1
e s~, como a de la piedra y del insecto. y esa, en efecto, no es la del
sanuento
humano·
· d mqweta,
·
.
.
, .
.
' que. e;s una fi rutu
siempre
lanzada más allápen
de
s1 Illlsma, siempre abierta al infinito que ella lleva en sí, como San Pablo
. •~ :Una brillante ilustración de lo absurdo de concebir el
·
mfm1to Y por Jo tanto seme'an
pensaDllento humano como
~
J te para adecuar al ser, se encuentra en. M F So
n.ctor y Ser (Marzorati Milán 1958)
.
.
. . !AOCA,
situaci6n tlpica del hombre
'
.. ' parttcularmente en pág. 74 Y siguientes. La.
sido ilustrada muchas vecn: que Ses. fm1to, pero. que tiene en si presente lo infinito, ha
= por c1acca que tiene un t b ·
,
racterístico a este propósito: El hombre,' ute desequilib,:;0
t~j~~~;S;;~

ªt~:~:;:,

1924, págs. 73-74).

135

134

�f .t d del hombre es cual la ha definido
llevaba el aguijón en la carne. La im u
t tfuñco" y de "afán de ple.
• de ''desamparo on o -o·
A stín Basave: coexistencia
~ subststenci
·
'al"~
· d o a no
nitud
•
pensamiento está obliga
.
· t d por 1a cua1 e1
d
Esta perenne mquie u '
ca plenamente a proce er
,
,
•SIUO a no poseerse nun
'
d
descansar jamas en s1 mi . '
ue todo lo conocido es finito, y na a
más allá de todo lo cono~1do _--dado q le es connatural, porque le es connafinito lo satisface-; esta inqUJetud, que . 'd d
. . 'd d d 1 S es la problemauc1 a •
b'
tural la mflru a
e er,
. .
envuelve nunca solamente al o 1eto
Pero nótese: la problematl~~dad ¡no . t cognoscente. Bemard Delfgaaw
.
•
tamb1en a suJe O
conocido, smo siempre
d
b
, que ''el hombre no p 1antea
rd d
f oda cuan o o servo
.
enunció una ve a pro u
'
ede plantear preguntas, sino
solamente pre~ntas, él es una preguntaal;aby no p~ hombre no "tiene" la prota" u En otras p
ras, e
. .
1
porque es una pregun ·
..:
un vestido O un of1c10; e
t
'b
to
externo
como
uene
,
.
d
blematicida d como a n u
'
él se plantea a propos1to e
hombre "es" probleroaticidad. El problema que t .o que asume el perpetuo
lo real que lo rodea, no es más que _el aspecto ex en r
aba la posibilidad del sujeto
Problema que se plantea sobre su .JlllS~O ser.'
d ya el 1deahsmo 1gnor
. 'd d
b
Como se ha o serva o . '
. oraba la problematlci a en
.
, rntsmo. y por eso, 1gn
.
de problematizarse a s1
.
1 Id 1·smo el suJ· eto pensante es m.
b d d que para e
ea i
'
general. La ignora a a o
, ali' de sí mismo: pensamiento y ser se
finito, y no puede nunca estar m_as :roo no tomó tal vez, su principio de
identifican tan perfectament:· El idea I jeto pensa'.nte ( el cogito) se idenDescartes, para el cual preasame(nilte e )s~
tífica inmediatamente con el ser
sum . .
mientras elimina la
·,
tre pensaxmento Y ser,
Pero la completa adecuac1on e~
.
1 a ni siquiera justificarse
. . d d l , b'1to del idealismo, no ogr '
.
'.
d 1
roblemattada
e
aro
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son afm:nac1ones e a
P
.
1 A to puro gentl ano,
a sí misma. El cogito sum, e c
to suJ· eto Pero afirmar que una
samiento en cuan
.
'
. . h berla
I
d
d
absoluta verda
e pen
· ero en duda sigruftca a
. 'f haberla puesto pnm
'
af'
cosa es verdadera, stgm ica .
falsa Así que también para rrhi ' ·camente como
·
'
,
pensado, al menos potetl
'ensamiento debe poder sobrepasarse a Sl
marse como absoluta verdad, el p .
es necesaria una descompensa.
b',
ara afirmar el cogito sum,
IDlSIDO; tam ien P
· to y el ser.
. , un desequilibrio, entre el pensanuen
c1on,
,

.. A

BAsAvE FERNANt&gt;EZ DEL

ALU.

V

Filosofía del hombre, Fondo de Cult~Ja. Eco•

.. .

t'

la contingencia y la nusena de

.
.
1957 "V1V1r es sen u
.
.
, mica México-Buenos A1res,
·
ti la plenitud de la subs1stenaa.. · ·
no
'
, 'tu en su condici6n carnal y pre-sen r
tol6gico presentimiento
nuestro csp1n
. .
. 'cnto de nuestro desamparo on
.'
"
Esta pareja incscind1ble: _sen~
.
o ánicamcnte en toda vida humana . .. ,
de nuestra plenitud subs1stenc1al, coe:iwte rg
pág. 102).
, l n· Peri6dico de Metaf!sica, (S.E.l., Torino), mayo•
n 'B. DELFOAAW, en un art1cu o e •
junio 1950, pág. 400.

•
Debería estar ya claro en qué sentido, para la filosofía "contemporánea",
las dos expresiones "fe en la razón" y "actitud problemática", coinciden y se
identifican.
Coinciden, ante todo, en su estructura genética. Aquel Ser cuya presencia
en el pensamiento, lo pone en condiciones de poder pensar en el objeto como
verdadero "en sí", y por lo tanto de tener fe en sí mismo, es el mismo Ser,
cuya presencia en el pensamiento determina la problematicidad.
En efecto: la verdad del pensamiento es la verdad del objeto; y la verdad
del objeto, consiste en el hecho de que el pensamiento, pensándolo, lo pone
como algo que tiene "en sí" el ser. Esta verdad del objeto, es entonces posible
sólo por la presencia, en el pensamiento, del Ser como dato. Pero es esta
misma presencia, la que permite al pensamiento, más bien lo obliga, a sobrepasar la esfera de lo infinito y de lo limitado, y Je permite, más bien, lo
obliga, a problematizarlo. 22
Coinciden, también, en su !ignificado funcional. Poner en cuestión la realidad, problematizarla, significa buscar el ser que pueda cualificarla; pero cualificar como ser una realidad, significa conocerla como objeto y juntamente
proponerla de nuevo en cuestión, es decir, problematizarla de nuevo.
En efecto: algo real que sea conocido como dato problemático, o sea, como algo insensato y absurdo -y lo real se nos presenta siempre, por sí mismo, como carente de significado--, no es propiamente pensable, hasta que el
pensamiento no haya establecido una conexión unitaria entre los varios elementos que lo componen; hasta que no haya descubierto un fundamento y
dado una consistencia a la debilidad fenoménica de su parecer; hasta que,
en general, no lo haya pensado como ser, o no lo haya reportado al Ser
como un aspecto o momento suyo. Sólo de este modo, rescatado a la luz
del Ser, lo real deviene objeto para el pensamiento: pero precisamente en
este momento, el objeto se vuelve problema para el pensamiento.
Podremos decir que, mientras para el idealismo, el pensamiento no piensa
sino en aquello que conoce, para nosotros el pensamiento no piensa verdaderamente, sino aquello que no conoce completamente: o sea, que pensar
verdaderamente algo como objeto, es también, pensarlo como ser, pero pensarlo además como problema.
Pemútasenos, para ilustrar mejor este punto, recurrir a un ejemplo "sui
generis": de recurrir, es decir, a un problema policíaco. Un tal problema pone

ª "La verdad es la levadura de la mente: estímulo y guía, incitaci6n y oricntamiento, es la luz y la llamada ; el amigo que invita, el maestro que recomienda la lecci6n .. ." 'M. F. SctACCA, En esp!ritu y v,rdad, ya citada, pág. 26.
137

136

�•

el investigador ( n6tesc, por ejemplo, que el investigar y el indagar son propioo tanto del "detective" como del filósofo) frente a un conjunto de hechos
desconectados, contradictorios, inexplicables: por lo tanto, impensables. Su
deber e el de descubrir al culpable, e to es, a la persona -el supuesto ontológico-, que está detrás de tales hecboo, que pern:úte constituirlos en conexión lógica, y por lo tanto, de pensarlos.
Con el descubrimiento del culpable, el deber del investigador-detective termina normalmente, al menos en la literatura policiaca corriente: pero precisamente por esto, tal literatura es, normalmente, más bien decadente. Si
un escritor deseara ir más a fondo, vería fácilmente que, mientras el descubrimiento del culpable explica los hechos, el culpable mismo, a su vez es
un problema por explicar.u El culpable no es una "máquina de delinquir"
sino un hombre: y un hombre no se resuelve jamás, totalmente, en sus actos:
su ser sobrepasa siempre lo real, también el mismo ser real en el cual su.
ser se ba expresado. El culpable no agota su profunda esencia, en el funda
y en el explicar los elementos singulares del misterio policíaco; esta esencia
SU}'a es u alma: un alma por corregir, tal vez, probablemente de compadecer
ciertamente de amar: de todos modos, por conocer aún. Resolver el problema
de los hechos significa abrir el problema del ser&gt; que está como fundamento

sobrepasar su finitud . Es una VlSlon
.. , que corr
d
partes, como se ha dicho .
espon e a aquella que de más
.
, viene propuesta com 1 , •
eilosofía contemporánea.·so'lo
,
o a u111ca aceptable para la
•
que aqm nos paree
·
mente, de cuanto de ordi
.
e meJor fundada racionalnano no se acostumbra
¿Es desconfortante una conce .6
. .
.
duda: pero no Lráai;a no d
pctdn smular del hombre? Dramática in
,
o· ,
esespera a Es P ·
,
losofia "contemporánea" d
b. d .
rec1so tener presente que la fi.
.,
, escu nen o al hombre
c·
.
do tamb1cn un camino perdid d d ha
.
como 1.JUto, ha encontraHasta que el hombre se
~ c~ ~~los: el de la casa del Padre.
día volverse a Dios como a
Ab 1ª pos1b1ltdad de problematizarse no poun
so uto tras d
'
lo absoluto en si mismo Ahora 1 h b
cen ente, ya que creía encontrar
..J
•
e om re se ha d ub'
ue problema; y es la misma problematicidad
ese ierto de nuevo objeto
buscar lo Absoluto más allá mas'
'b d , de su naturaleza, que lo lleva a
A, 1
'
arn a e el u
~1, .ª problematicidad, que coincide con . la fe
.
en s1 mLSmo, nos encauza a la fe en ala
,
que el pensamiento tiene
y el trabajo inagotable del hombre a
~ue nuestro pensamiento finito.
colorea, en esta fe del color de I
qwsta de la verdad de lo real se
'
a esperanza.
'

ce~:

~o::

Traducción de

GIANCARLO

VoN

ADIER

de los hechos.
El ser, es&gt; por su naturaleza, insondeable¡ puede compararse a una mina;
al descubrírsele un nuevo filón, toca excavarlo, para sacar las riquezas queesconde.
Por lo tanto&gt; la atribución del ser a lo real, actuada por el pensamiento
cuando piensa en lo real como su objeto, no es acto que ponga en reposo al
pensamiento mismo y despida la problematicidad; más bien, renunciar a
volver a problematizar al objeto, sería renunciar verdaderamente a pensarlo. Y
por eso, decíamos que pensar verdaderamente un objeto, significa pensarlo
como problema.

•
La identidad, entonces, de fe en el pensamiento y de problematicidad no
propone la visión del hombre como de un ser finito, perennemente tendido a
.. Es sugestivo el hecho que, entre todos los tipos de "detectives" creados pot los
scritores policíacos, el único que tiene la caracu?ristica constante e ineliminablc de
tener presente que el culpable mismo es un "probleIIlll" sobre y más allá del intrinco
criminal, es el co.ca.mado por un padre católico: aludo al personaje del Pad_re Brown,
creado por G. K. CBEST&amp;RTON. Enll'I! los demiÚ autores, tal vez solo Suo1&amp;NON tiene
presente, por lo menos en las lllf:jores obras, la realidad humana de sus "culpables".

138

•
.. "Como - Y más bienen el p bt
.
50luci6n" que aJ mi
.
ro cma policíaco, así en la fe se tiene algo de
'
smo
tiempo
abre
bl
se h a dicho al comienzo de est
',
un pro c.ma. Véase a este propósito lo que
e art1culo y la nota correspondiente 2.

139

�SOBRE PREGU TAR Y SABER
(Para una Introducción existencial a la Epistemología)
PEDRO CABA
Madrid

Los

PRESUPUESTOS DE LA

FrLOsoru

PRESENCIAL

PlttsENCIAR, PENSAR Y SER. El hombre es el único animal que presencia en
el universo. Y presenciar, como luego veremos, es mucho más que ver y más
que mirar. Y es también más que pensar, pues si el pensamiento humano
es un alto modo de mirar, hay en el hombre miradas más altas y hondas y
ricas que las del pensamiento. Presenciamos a Dios hasta cuando no pensamos en El. Presenciamos la Histoda hasta cuando no pensamos en la Historia. La presencia indica una pre-esencia, algo que es anterior al pensar y
a las esencias. Y ese algo es la astillita de lumbre, de espíritu, de presencia,
desgajados de la Presencia Divina. Presenciarse es tener presencia procedente
de Dios y tener a Dios presente. Sin esa presencia no habría pensamiento.
Tampoco habría en el hombre pensamiento sin cosas en qué pensar. Pensarlas es poner en la conciencia el esquema o la imagen de ellas. Y sólo se
logra la imagen o el esquema con la luz presencial. La autoconciencia del
hombre no es conciencia exclu iva de si (pero la auto presencia no tiene
más contenido que la presencia misma, y no necesita reflejarse o recaer sobre
objetos), sino de cosas puestas, por representación, en la conciencia. Pero la
re-presentación supone la presentación previa de esas cosas, y la tal "presentación" supone previamente la presencia. La autoconciencia contiene no
cosas, sino representaciones, y sobre ellas cae reflexivamente para hacerlas
pensamiento. Pero originariamente pensar es un pende,, un sentirse ir hacia
abajo, pendido, sus-pendido, asomado a un abismo ... Y pende y se suspende
el hombre, se siente suspenso, porque se siente sor-prendido, prendido por
arriba, por los cabos y las raíces lwnino as de la Presencia Divina, de la

141

�.
.
ensar en el hombre parque el hombre se siente
Pre-EsencLa universal. Hay P
. L que la hace dar sombra,
'd
pasado por una uz
sus-pendido y sor-pre11 d1 o, tras
. ro -como ya dijo Platónroducir
a-sombro
(
ad-umbra).
Del
asombro
Px:m1e
d la sombra que produjo
p
p
I sombro a su vez, vrno e
.
,
naci6 el pensar. ero e, ~
esencial (lo más evidente y positivo del esp1sentirse encamando espmtu pr
di '6 de lo divino proyectando
. ) b ta litando la ra aci n
,
l
ritu es su presenoa ' o s cu
.
rpo Además el pensar, a
el terrón del propio cue .
' .
.
d
sombra en el mun o por
.
uitar. y presenciar siempre
,
f nnas b abstractiva, es un q
menos, en una d e sus o
'
.
ucho más que pensar.
· ear Presenciar es ID
es poner, fundar y cuas1-cr .
l
t todos en la pre-esencia del homPresenciar es paner a las cosas y os en es d l di .
En y par la pred 1 orden e O vmo.
di ·
bre, algo luminoso y ra activo e
d .
las cosas no hay presencia
encia son las cosas y los entes presenta os' .en . fluída y delegada por el
'
'ó
como una presencia in
•
sino presentaCJ n que es
.
de presenciar. La presencia
h ombre. Solo las personas son presencia y ca~~ces ra (nada de movimiento).
•
· .' · a acc1on pu
como radiación metafísica, es acUv1S1m ' .
·vo y reflejo de la acción
. , d I cosas es algo re-activo, pas1
b ,
La presentac1on e as
. l h bres que presencian, no ha na
.
1
s·
h b'era seres presencia es, oro
(
)
presencia . i no u i
.
presentados o estar no ser
l
I
s
para
serlo
precisan
ser
seres rea1es, os cua e '
'
1
¿· el hombre haciéndolas prepresentes. Las cosas son reales porque as rea iza
sentarse a él.

claro ue los entes presentados ponen
Pero
q , ..;co su talidad y su cali. d
ti . dad. ponen un ser onu '
algo suyo, su ent:Ida u on c1
'
d , ntaño Pero ese ser 6ntico necedad, su "qué" o "quiddidad"' que se ec1a .ª del h.ombre para quedar cons'6 1
. , n de la presencta
'
d
sita la presentao n, a aceto
l' .
"ser-qué''. A su entida
.
él
en
ser
onto
oguo,
en
1
tituído, respectivamen e a '
1h b
presencia para convertirlo en
t'
le pone e om re su
u onticidad o ser 6n ico,
. al hombre. El hombre es
, .
«
•» en cosa real, respecb.va
ser ontologtco o ser-que '
"apriori" intelectual, como cate•
. .., d I mundo pero no un
h
el gran "a· pnon
e
'
. .,,
"al Al "qué" de lo que ay
.
0 "a pnon presenc1 .
garfa pensamental, smo com
.
da constituído en "ser que"
1 " re" de su presencia y el ente que
le pone e P . . '
,
l alisimo y concreto ser de cada cosa.
respectivo convrrt1endolo asi en e re
.
.
el
es pues inventado arb1tranamente,
N
y RESPECTIVIDAD,
o
,
'
. h
RELATIVIDAD
•
'd d general sino que la presencia wnana
,,, d
da una ru su cosei a
'
.
1d
"ser-que e ca
,
la
'dad o con-sistencia uruversa e
«
é" de cada una y
cose1
l
l
instituye con e qu
.
p
lo que son en realidad, en a
"
,,, que les conviene. erO
l
tocias ellas, e ser-que
f
·a y respectividad al hom·
realidad que les da el hombre, ~o soyn por re erenc~as cosas sean relativas al
t y ontologiza.
no es que
.
bre que 1as presen a
.
él Ellas entre sí son relativas,
.
nti 'ndase bien, respectivas a •
,
'
hombre~ sino, e e . es relación pues su ser cósico es genérico, es co-ser,
co-relatwas y su esenc.ta
F.R ÓNTICO

,

v

sER oNTOLOGICO.

con-sistir. La respectividad es la gran categoría presencial del hombre. Vista
o pensada desde él, la respectividad es iluminación e ímpetu creador o fundador; desde las cosas, la respectividad es djsposici6n a dejarse iluminar, a
ser presentadas y ontologizadas. La gran categoría de las cosas es su coeseidad o co-sidad, y por tanto la relación o correlación. La silla es correlativa al espacio, a la madera, al mueble, a la habitación, a la luz, a la atmós.
fera, etc., etc. Esa co-relación es la que les afianza en su co-seidad o co-eseidad,
dándoles la con-sistencia. Pero la respectividad va de la cosa al hombre y
no tiene vuelta; no vuelve al hombre a la cosa. El hombre no es respectivo
a la cosa, sino respectivo a Dios, y también sin vuelta, pues Dios no es
respectivo al hombre. La cosa es respectiva al hombre que la hizo, al que
la considera, al que la usa. Se distingue lo "relativo" de lo "respectivo" en
que aquél es recíproco, bilateral y, éste unilateral. El hombre presencia cosas,
pero las cosas no presencian al hombre. Lo respectivo es disposición o aptitud, pero central, cardinal en el ser de la cosa; lo relativo es conectivo,
externo y cortical. Las cosas son conectivas, al ser CO•relativas, sin confundir
sus "qués" individuales y específicos; pero con respecto al hombre (y el
hombre, con su presencia, es el que da el "respecto") son "respectivas". El
hombre es respectivo porque es radical, centralmente, sustantiva, constitutivamente, referido, aludido, a Dios; pero no es relativo a El. Y así el hombre
es semejante a Dios pero Dios no es semejante al hombre, distinción que
no se ha tenido en cuenta y ha dado lugar a no pocos errores. La semejanzamatemática, por ejemplo-- es relacional o relativa, pero no respectiva. La
semejanza del hombre a Dios es respectiva y no relativa ni correlativa.
La presencia en el hombre indica
lo que el hombre tiene de divino. Su presencia de espíritu expresa lo que el
hombre tiene de ser de privilegio, pues aunque Dios presencia sin el hombre,
también presencia desde la presencia humana. Por eso el existir del hombre
no es un existir cualquiera, un cualquier "estar ahí" fuera de la nada, como
el animal, la flor o la piedra, sino un estar fuera del ser de las cosas, del
espacio y del tiempo, para participar en la eternidad y en la ubicuidad, pues
el hombre presencia sin sitio y fuera del sí individual y llega a presenciar
desde otros hombres sin ocupación de sitio o lugar. Su existir, por ser de
orden presencial, participa del orden del espíritu. La copresencia es el certificado de ese privilegio. Como puedo mirar con los lentes o los anteojos o
el telescopio que otro ha hecho y me presta, así puedo ver también el mundo
Y su historia con ideas y teorías que otros han corutruído y presenciar las
cosas, las personas del mundo desde otra existencia personal que no es la
mía; por ejemplo desde la persona a quien amo. La presencia humana per•
tenece al mundo del misterio y no al del problema. No es problema sino
UBICUIDAD DE LA PRESENCIA HUMANA.

143

142

�misterio que el hombre esté en el mundo, que haya cosas y personas y no más
bien nada, y que el hombre se dedique a conocer y conquiste su propio ser
entre cosas, sin tener el ser de ellas.

LAs

Ya he dicho que las co. as son presentadas a y
por el hombre, y que ello constituye su respectividad a él. Añade ahora que
están destinadas, pre-dispuestas a ser, a alcanzar el ser ontológico, porque
a ello les dispone el "pre" del hombre pr encial. Ellas se ofrecen a ser, se
disponen a ser ganadas por un misterioso impulso ascensional ontológico. Parece que sueñan la existencia del hombre, ingresar en sa existencia, para
ser ellas más de lo que son al ser presentadas en su "ser-qué" al hombre.
Las cosas parecen aspirar a sobrepasar su "ser-qué". Son destinadas, predestinadas a ser presentadas al hombre y re-presentadas por él, para incorporarse a su existencia humana -que es mucho más que su existir de cosasy participar en su historia. Parece haber en las cosas una última inclinación
donativa para dejarse ganar por et espíritu que resplandece en el hombre.
La cosas por sí mismas no tienen historia ni son capaces de hacerla. La
Uarnada "historia natural" como la historia de lo artificial, de la técnica, de
la ciencia, etc., es siempre de algún modo historia humana, historia que el
hombre presta a las cosas, como presta su voz a los rincones y las montañas,
y presta su imagen a las aguas de los ríos, y su presencia misma al cuadro, al
COSAS

v

LA HI To1tv..

escrito o a la estatua por medio de la obra de arte.

El hombre presenta a las cosas haciéndolas ser,
ontologizándolas, prendiéndolas, com-prendiéndola.s, en el ''siendo" y en el
"succedendo" humanos. Cada cosa se ofrece como áato, como algo dado,
donativamente; y más que darse se ofrece a darse. Al dato de cada cosa {toda
cosa es dativa, complemento indirecto del hombre) el hombre le añade la
data de su temporalidad. Y la cosa, con el dato y con la data queda hecha
ser, con tituída en fecha o hecha y en u propia ficha. Y se acusa en compleDATlVIDAD DE u

COSAS.

mento directo del existir humano. El hombre para existir necesita cosas. Y
así la cosas, al convertir su onticidad, su "ser óntico" en "ser-qué" o "~er
ontológico" quedan prendida , comprendidas en el "siendo,, y el "succedendo" humanos. Al contacto del hombre, las cosas se humanizan. Por de
pronto, al tocarse del "siendo" humano, las cosas gerundizan su ser, cambian
su ser parmenídico por otro heraclitano. Cada cosa en mi existencia va siendo
para mí, a medida que yo voy siendo, según las situacion en que la voy
situando o colocando. Las cosas por sí solas no alcanzan situación ninguna;
s6lo tienen las situaciones que les va dando el hombre. Este libro que está
junto a mí es delicia intelectual asiento, escalera o arma para arrojarlo a
alguien, según las situaciones que voy construyendo o en que me voy encon-

144

trando. y así las cosas' en situaciones
.
.
de hombre
h
.
Y sobrepasando su "ser-qué" ¡¡
. 1
se umamzan e historiíican
el
• egan me uso a ser
if
,

en
arte, en que una nube un árbol
,
person icadas, como ocurre
silla en escena, un guante ~íd
'. un no, la arruga de una piedra, una
1
nif
o en primer plano de .
a pcrso 1caci6n y lograr imprc
d
, .
eme, parecen alcanzar
de la personificación Y de la hist~arsel e espmtu y de historial. Pero fuera
.
ona, as cosas al q d
.
tienen un ser acabado parme , ..J:
ue ar vestidas de ser-que'
,
ruwco compact
•
,
y su ca)jdad, según su ontic"dad ' ,
o y c?n•Sistente, según su talidad
r
y segun su espee1e y exo.
0E.U?A METAFÍSICA y PERFECTIBILIDAD

p

hado smo que tiene que hacérsel y . ero el bombr' no es un ser acaespecie, de modo que sea
o.
no un .er cualquiera dentro de una
I' .
.
un ser permutable por
.
lSlmo, irrepetible, incanjeable que d á
otro, smo un ser personaEs el suyo un ser gerundi o
,: .ª cm s, no alcanza nunca a ser del todo
v , un siendo" que
d, ··
·
a 1a vez siendo y des-siend
.
' para OJtcamente, tiene que ir
set que debe ser y nunca 11:g:::./~t~ntar alcanzar el que debe ser. y ese
titutivamente deuda metaf' .
. ~ e ~ente a ser, nos indica que es cons. .
1S1ca ongmana
défi • d
asp1rao6n a terminar de ser E 1
• un
c1t e ser y una insaciable
·
· s o que se ha JJ
d
c1onal, la "perfectibilidad".• eJ ham bre de perf "6
ama o, en la filosofía tradi•
metafísica es permanente en el h mb
ccc1 n en el hombre. Esa deuda
O
re a lo largo de s
· •
•
en d eu d a de ser a la vista d 1
"d
. u existir; vive y muere
. d
e a eterru ad fa "tie
.
eta e deuda y su hambre de pcrf "6 '
rra prometida". Su concien.
"d
d
.
ecet
n
de
"perha
"
d
etI c1 a cardmal Cuanto el h b h '
cerse , an al hombre su
.
om re ace sea bue
l
mora con moral constitutiva tocia , . '.
no o malo, es ético es
L
•
'
Vla Sin signo exterior
··
'
as cosas no benen esa deuda metafísica
.
posib.vo o negativo.
deben ser, lo son ni más n·
p porque tlenen su ser acabado· cuanto
lidad del hombre ~n su respec1 ::dnods. d e~ tienen un reflejo de la p:rfectibiVl a
ativa a él Trat
a otro ser, el del hombre y 11
1
• .
an oscuramente de subir
.
.
,
egan, a ser mcorporad
h"
sttuac1ones, a dejar su ser acabado
r
.
as a su istori.a y sus
cabable. Para eso se le ofrecen El po ~ r al hombre en su "siendo" inaonticidad, por u especie y
. 1 er e las cosas les viene dictado por su
por a presentación a qu 1 obt·
deI hombre. Sin el hombre
. .
e e
1ga la pre encia
.
, se 1mutan las cosas a
de1arse ser Jo que son y
I f
perseverar en su ser a
os ondos naturalc 1 1 f
'
f ante hoy que antes . . 1en
.
s e e e ante no es más ele.
, ru e msecto más ni
·
situaciones del hombre van d . d I
menos msecto. Pero dentro de las
CJan
as cosas ser lo
catarse de sus esencias perso I El
que eran para tomarse,
na es.
valor afect" ,
cosa mueble o familiar o al b"
d
I\O que concedemos a 1a
0 Jeto
e nue t · · ·d
de que las personificamos inco oránd I s ra mllm1 ad, es un claro indicio
faciendo asi una oscura
:'.
o~
nue tra historia personal, sati y secretiSuna aspiración de ellos.

°

ª.

EVIDENCIA

,
v REVF.LACION.
Pero volva mos a recoger un cabo que quedó suelto

'

145
810

�pidiendo ser hilo y hacerse hilván: Por la presencia, el hombre desciende
de Dios y a Dios es respectivo, con semejanza de respectividad: El ser, el que
debe ser para El, en fin de cuentas, lo debe. La deuda metafísica es deuda
a. Dios. Y como a E1 se debe y de El desciende y a El se asemeja, le siente
en sí )' no le conoce. Por eso le busca. Le busca por todas partes y no le ve.
Y no puede verle mirándole direclamente porque al hombre, Dios le deslumbra y ciega. Y como lo busca y siente la necesidad de verle, puesto que la
presencia en el hombre es participación de la Presencia de Dios, el hombre
buscándole, se mira a sí mismo y se siente asombrado, inundado por la propia
sombra que él mismo proyecta como obstáculo a la luz presencial de lo
Divino. A Dios no se le puede ver ni mirar pero se le experimenta, se le
entrevé o se le ve de reojo. Para darse cuenta el hombre de la Presencia de
Dios tiene que entrever mirando más allá de las cosas, tras la opacidad de
ellas, o ladear la mirada más allá de la propia ombra de sí, logrando así su
e-videncia o ex-videncia. A Dios no le vemos sino entre sombras, en las
sombras de las cosas y en las que el propio hombre proyecta en torno de sí.
Desde su propia sombra, como el sol en cabina de nubes, lanza su luz presencial sobre las cosas. Y reflejándola en las cosas del U niverso, el hombre
de soslayo y entre sombras a Dios. Y así como la luz no se deja ver en el
vacío, en su máxnna pureza, sino cuando rebota y se refleja en cosas materiales, así vemos, enlreYemos, a Dios indirecto, reflejado como un resplandor
inasible que se difracta en las cosas y en los hombres como un resplandor. Por
eso Dios es Revelación. Se revela en las cosas y sobre todo en los hombres,
en la presencia de los hombres en el mundo. Pero es re-velación, porque es
manifestación, teoíanía, pero también ocultación y encubrimiento, pues revelar, es volver a velar, después de manifestarse o mostrarse; es un manifestarse escondiéndose y un ocultarse manifestándose. En la presencia del hombre, Dios se oculta y se muestra. Y experimentándole y buscándole, el hombre
se a orobra y se encuentra. Y en su asombro fundamental, el hombre se
siente sor-prendido, prendido por arriba en raíces de luz, y de ellas, suspendido o suspenso, pendiendo o de-pendiendo de sus cabos metafísicos que
están en lo alto de su ser originario. Y hacia lo alto, siente ir su gravitación
primaria y fundamental. La religación del hombre a Dios, su vinculación
primera, es sorpresiva y sus-pensiva; Dios le sorprende y le suspende. Y entre
sorprendido y suspendido, estremeciéndose con el temblor primero, se siente
gravitar inversamente desde el abismo que le amenaza a la altura que le
atrae y sorbe asuncionalmente. Y pendiendo y dependiendo, oscila el hombre entre su ser natural y su espiritualidad, hasta encontrarse a sí mismo
saliendo del contacto angular entre Naturaleza y Espíritu, en la propia diagonal de fuerzas metafísicas, instituido en ingeniero de su propio camino de

libertad. Y toma conciencia de 51' porque se encuentr
ª Yd" en-contrar-sc
es
ha11 ar la propia contra ex •
' penmentarse en dualidad
•
1a vez, su "sí" )' su "contra ,,, E 1
contra ictona hallar a
'
st · s e encuentro del e ' ·
1
En es.a dualidad se revela el hombr
~mtu Y a Naturaleza.
él de Espíritu, de divino. lo que h e, y enl hesa revelac16n, da lo que hay en
'
ay en e ombre d D"
que revelarse no es abrirse sino entreabrirse. E
e 10 , pues ya dijimos
y por tanto también en él se oculta.
n el hombre se entreabre Dios,
I

. , del hombre es entreabierta
y REVELACIÓN
dual
El bv EXPRESIÓN
b h
. Toda
. la expres1on
:..
om re ace esquma y le vemos
.
es la bisectriz que se prolonga
.
por su ansta; su expresión
por su convexidad
d
pero que es oble de signo.
El hombre en su Pimresión
od
-·r
se ocuIta y se expresa
1
•
t o Jo que quisiera expresar sino q1 e h d
11, a a vez. ' puede decir
callar, fingir u ocultar todo lo' que es' a halelaca ar u ocultar algo ni puede
.
yse
ens·
.
.
s1va. En fin de cuenta
I
d
u mtencionalidad expre' e roen az se muestra m t'
l . ,
d a a conocer como hipócrita El h b
en rroso, y e hipocrita se
1
·
oro re muestra ~iemp e
rostro y su luz intelectual' su espald a Y sus sombras. • r 1' a ·1a par
. que su
ser tan elocuente como en 1
1b
, &gt; en os s1 encios puede
mente es "horno loquens"
:::;b.~as
los gesto . y el hombre no solapuede callar y mentir.
'
1n
omo tacens"' el único animal que

si:;

.;h

AsoMBRO Y SABER y en sile .
hombre,
siendo el ~
nc10, y d e.sde lo alto de su verticalidad el
co ser que se expresa
t b'é
'
del Universo, el único que .
' es am t n el único espectador
templar es mirar recoc:rida rrui:al y ~ontempla seres y acontecimientos. y con11
o·
Y s1 enc1osamente desde ¡ 1
amaron "templum" al 1
rer .
o a to, pues los etruscos
colina. La primera mira~=~ 1 h1giosbo def con-templaci6n en lo alto de la
.
1
e om re ue de cante pl "6
d
0
nucnto re igioso en el asombro ongma
. . 1 T embland
m b ac1 n, e reco!!'Íel hombre la expectación ante 1 U :
. o asom rado, experimenta
rastros y vestigios de n·
y
e lmverso. Mira todo. y mira buscando
ios.
para e lo pa . t
trando y coleccionando los d to f
cien emente va anotando y regis.
a s, en6menos y rela ·
cammo. El conjunto de tod
d
c1ones que halla en su
os esos atos hecho
1 ·
b' .
,
s y re ac1ones se llama visto
d esde el hombre saber
,
, . Y o. Jetlva y t ransmm
· "blemente considerado ciencia
El hombre ha hecho
.
ciencia Y acumula saberes b
d
. '
.
mmno ha hecho y hace Histo . y b
' . uscan o a D10s. Por lo
.
na.
uscando a Di
la e·
H istoria, se encuentra otra
' .
os en
,encia y en la
vez a s1 mismo p
ah
su estado original sino
d .
. ' ero
ora se encuentra, no en
.
'
an anego y cammante con 1 1 d
Tll111os, que es el polvo mineral d
e po vo e todos los cah b
e sus saberes Proye t d
om re hace y labra cie . E
b
.
c an o sus saberes el
nc1a. scar ando en el ace
,
'
como un trapero en el est.i'é l 1 b
rvo comun de la ciencia
reo y as asuras I h b
'
saberes. y encuentra el hombre ue 1
~ e . om re aprende -aprehende-q
a C1enc1a y sus saberes son algo puro

147

146

�que le ennoblece y asciende, como le enriquece el oro que halla en las entra-

ñas ucias de la mina.
MTRAR v ADMIRAR. Todo esto e Jo da el mirar. Estremecido de asombro,
el hombre mira. "Mirar" viene de "mirari". admirarse, maravillarse. Ya
Platón vio que el saber, el hambre de saber, empie7,a en el asombro, porque
el hombre. al aparecer sobre la Tierra, se pone a mirarlo y rem.irarlo todo,
buscando a Dios, sin qu quizás 1e advierta, pero a la vez tomando eñorialmente pcr.:esión de lo que halla. El primer mirar del hombre fue un admirar, un mirar con "ad· 1 , yéndose tras y hacia lo que miraba, lo que quería
ver y no alcanzaba a ver. Pero se contenta con lo datos y lo halla1:gos, y
hace ciencia en que la admiración se hace más bien pregunta. El hombre
es ante todo mirada e.xpectante y eminente, no un ver pasivo ( como el del
animal, que hasta cuando busca y "mira" obra al dictado de instintos e pecífico o reflejos fisiológicos) , sino la búsqueda de un mirar lo que aún no
ve, o un ver más de lo que está realmente viendo. Por su mirada alta, eminente, es epi-scopo, obispo o supervisor. i o es sólo el vicario o coadjutor de
lo divino que cuida y cura de la cosas, sino también su obispo, el pastor de
las cosas como ha dicho con otro alcance Heidegger, el que las carea Y
conduce 1y supervigila. Toda mirada de hombre es cuidado y cura: tamb!én
si es mirada alta y honda, e mirada de supervisor. de cpí-scopo; de qwen
mira desde lo alto, el que contempla. 1

Pero de la admiración nace el aber y la ciencia
("sapere" saborear y "scire" tomar noci6n), porque de la admiración el hombre andariego pasa a la pregunta, que todavía está impregnada de los rocíos
matinales del asombro originario. El hombre
echa a andar por entre las
cosas del mundo jardineándolas, mirándola y remirándolas y "mirándose en
eUas'', en un cuidado de señor, de pastor y de jardinero. Y en su búsqueda
de cosas y horizontes y vestigios la admiración originaria
del
hombre
se hace,
H
,
,
';)
interrogación, pre~unta. Y a cada coa pregunta: ¿tu. que eres., ¿para que
sirves, quién te sembr6 y quién te cuida?: lo cual no es sino eco de otra
pregunta fundamental, más ganada de admiraciones primeras: ¿quién soy
BÚSQUEDA y PREGUNTA,

yo?, ¿a qué he venido y de dónde y a dónde voy?"
Pero esas primeras preguntas
admiradas o admirativas se las hace el hombre a í mismo. a la vista de las
cosas, y d las necesidades que el hombre tiene de ellas. Por necesitado de
Dios y de las cosas el hombre se siente precario, es decir uplicante y rogador.
Y trasladando sus propios ruegos y preguntas a las cosas y a los demás homINTERROGACIÓN 'i PREGUNTA FUNDA lE T L.

' Más ampliamente, l"n mi libro próximo El mirar d,l hombre.

148

bres, la admiraci~n se hace Ínter-rogación. El existir del hombre es precario
porque r.o le ha SJdo regalado, y ha de recurrir a quien le puso en el mundo
ha de supli&lt;:'r, en_ un pío u~iversal con las cosas, para que el Alguien que ¡~
fundó o creo, le siga sosteruendo en su existencia. Precario deriva de "prex"
de donde "preces" y "prccari", suplicar. La raíz sánscrita es "prac" de dond;
la voz sánscrita "prac-na-s", pregunta También vienen de ahí "procare"
" precan..,, deman dar o pre-tender, y ' 'procus" pretendiente (y el hombrey
pre-tende
o pre-tiende
a Dios a través de las coas) voz que ha dado ongcn
·
"
.,
a pro-curare . De la misma raíz, en fin, es el latín "pre-cunctari", preguntar. El hombre_ es precario porque pregunta, y pregunta porque suplica 0
ruega,. porque '.nter-roga: Por tener su vida a pr6tamo, vive en "precario",
es decrr, mendigando. Siendo deudor de primeras, aún pide más. La "ple' l . " precana
·uy
gari"
a es qu17,as,
. es que el "pre-cunctari" es un salir un avanzar
desde el estado sorpresivo del a.sombro y la admiración. "Cunc~ri" significa
quc_d~ ~;rpl:jo, a1ndado y cuajado en dudas, de las que ha de arrancar,
decidir . ( dec1dere es arrancar) para ir a las personas y a las cosas en un
rogar (mter-rogare) o pedir a ella noticias de Dios. La primera pregunta es
la que el hombre ~ ha~e a sí mismo en sus soledades metafísicas y en el
amanecer de s~ CXJ.Stenc,a. Pero esta pregunta no es inter-rogación, sino un
ruego estremecido, en trances de admiración y asombro originarios.
SABER Y PREGUNTAR. La pregunta es la primera forma del desdoblamiento
de la admiración ante las cosas del mundo. El hombre es un animal nativamente preguntón; basta observar al niño en su despliegue ... Pero el hombre
~o es que sepa por qué pregunta, ino que pregunta porque sabe; pero con
sapere" , con sabor d e n·1os,
· no con "sare
· " y mucho menos con saber sistemático de "epi teme". Todo hombre sabe antes de preguntar, y el que pregunta algo, algo sabe aquello por qué pregunta. El hombre pregunta porque
sabe, Y no es que sepa porque pregunta. Ya en Breslau en 1933 decía Heidegger: "El preg_untar no es ya el escalón primero para subir a la respuesta
que es el saber, s100 que el preguntar mismo es la forma más alta del saber''.
El hombre pregunta porque él es respuesta, y nece ita ampliar la conciencia
de sus respuestas ~on nuevos saberes y nuevas preguntas. para responderse y
spon~er ante Dios. Antes que pregunta el hombre es respuesta: estar sobrecogido en el mundo le hace re ponder a una llamada a ser al "debe
r''
,
,
r
se a que esta llamado, por la vocación existencial Si pregunta es para
dar sentido a su existir como respuesta, no a una pregunta, sino ; una llamada. Pregunta para saber con qué responder ampliando su conciencia de
~puesta existencial. El saber que no hace al hombre mejor, por más auténtico, es un mal saber que deja mal sabor o es un saber bruto formalista in, 'd
'
'
51P1 o Y mineral, con mineralidad de conceptos inútiles. . . El formalismo

149

�t .

·
b" tin
deportivo
es el aran enemigo del saber existencial: es un 3uego ¡zan o
d
que s6lo ansía el campeonato de sutilez~s,. pero de espaldas a a v1 a y a
la realidad. De ahí su esterilidad de narc1S1smo.
EL FORMALISMO Y EL PREJUICIO. Nunca las preguntas
.
decisivas del hombre pueden ser desinteresadas. La pregunta nace
pnmeras Y
l p t reo sobre
de la admiración, del asombro y del cuidado, de la cura y e as o
las cosas. o es solamente preguntar para aumentar el saber,
saber p~a
oder y prever sino preguntar y saber para existir con autenuc1dad, seg~n
pl .
l des;ino del hombre y según la vocación existencial con que Dios
e smo y e
'
· ··
ha a
s llamó a cada uno. Cuando el hombre, del pasmo prumb.vo, se ec
no
·
f
de preguntas lleandar, es porque se hace caminante y hace camino a uerza_
., , .
l:J..calidad la forma del signo de mterrogacion. Er1aando a tomar, en su ver
,
.
º·do sobre el haz en la admiración primera, el hombre ~nunante se va curgiando en sirno de interrogación sobre las cosas del camino y s~ panor~mas.
v
o
·
hizola
envejece. En su soledad y su mtempene se ..
eansad O de preruntar
o
'
,
d
I
ple11dades
regunta fundamental ¿quién soy yo?, y se echo a an ar, y as per ,
P·
hi · .
dudas al tener que volver la cabeza sobre s1 en sus
pruneras se c1elOD
,
,
s
de
andadura.
Cuanto más anda el hombre mas pregunta por1argas ruta
d
·
Y ahora
que las dudas y las contradicciones crecen en los cruces e camino~.
,
sí, se orientan a un saber a qué atenerse, un sostenerse con _segundad en lo
real Su peregrinación de caminante se hace drama angusuoso. Y pre~~tando y sabiendo y sin acabar de preguntar se ~uere el hombre. Un v1e10
•
·
d'ce que el primer hombre que qU1so arrancar los secretos al
mito gnego 1
•
eli
mundo natural, pereció en un naufragio. La Esfinge de_ Tcbas ~ra un p groso cruce de caminos con preguntas mortales para qw~ quena saber de. d El "árbol de la Ciencia" da el fruto doble del bien y del mal, pues
mas1a o.
,
Jb
1
del
el saber puede ser fruto de un preguntar vicioso o frívolo .. o a1canza a paz
·usto renunciando a muchas preguntas. Esto quiere de~~r, no que _el hombre
~o deba preguntar (pues él mismo está hecho del teJtdo_ y el signo de la
pregunta, y es constitutivamente dia16gico e interpelante; v_ive Y_ ~~e a fuerz~
de convivir y hablar con otros), sino que. la pregunt~, solo vivifica Y enriquece cuando se hace para ser más auténucamente qU1cn se es. ~o que d~struye y mata al saber del hombre es la pregunta ingrave, formalista. y necia,
es decir sin saber porque nace de un calambre mental y da saberes n:isustanciales en nervioso picoteo de ideas mecánicas como agujas de máq~a ~ue
pespuntean en el vacío existencial. Sólo es indebida la p~egunta existencialmente innecesaria, para la cual no hay respuesta con sentido... La pregunt~
es buena si está ganada por el sentido existencial de quien la formula; s1
se relaciona de algún modo con la vocaci6n primera, y si se apoya sobre
algo de algún modo ya dado en la realidad. Por la intencionalidad y el
PREGUNTA Y CAMINO.

'!.

sentido de que se carga, la buena pregunta lleva ya en sí misma el principio
de su propia respuesta. La respuesta viene prevista y prejuzgada en la gran
pregunta. Todo auténtico saber está tramado de fJrejtticios y apriorismos. En
la medida en que la respuesta no nos interesa existencialmente, la pregunta es
gratuita y formalista. Ser indiferente a la respuesta es preguntar sin interés,
para alcanzar un saber inútil.
PREGUNTA, BÚSQUEDA Y EVIDENCIA. El hombre de hoy anda desorientado
en un bosque de inútiles saberes, a punto de perder el rumbo orientador y
el sentido existencial. Cada gran pregunta lleva ya el principio de su propia
respuesta; no de una respuesta cualquiera, sino de la propia. Y viceversa:
toda respuesta bien dada presupone la pregunta que lleva invaginada y que
le dio sentido. Y cl sentido de la pregunta, por derivar de la vocación existencial, viene ya perfumado de la totalidad de lo que está sabiendo el que
pregunta. La .inautenticidad de la pregunta la hace inválida en su formulación e infecunda en sus respuestas posibles, porque el sentido existencial
carga de posibilidades de respuesta a la pregunta. Y la pregunta fundamental,
la gran pregunta auténtica para todo hombre de honduras es preguntarse
por Dios, por ese Dios que experimenta, le ilumina y le suena dentro. Es
una pregi.mta que viene cargada de evidencias, entrevistas, de barruntos inauditos. Buscamos a Dios porque nos es evidente. Preguntamos por las cosas
del universo, porque están ahí mostrándosenos evidentes, pero confusas de
significados y sentidos. La ciencia pide com-probar lo que ya se ha probado
por otra vía y aspira siempre a de-mostrar lo que ya se muestra. No basta
la evidencia y el hombre busca. Razonar, pensar, investigar científicamente
significan buscar segundas razones intelectuales a las evidencias primarias.
El hombre busca verdades y seguridades, y teme siempre no tener bastantes,
o haber errado su camino y sus preguntas. La primera misión del fil6sofo
como del científico es dudar de las evidencias de lo real. Pero en cambio
cuenta con evidencias de principios que no pone en cuestión. Hasta que llega
el fil6sofo de raza y también pone en cuestión esos principios. Y entonces se
encuentra con Dios. Sin Dios el hombre se cae y pierde de sentido. El hombre preguntando científicamente convierte los problemas y cuestiones en evidencias. Preguntando filosóficamente convierte las evidencias en Problemas y
Cuest!ones. Dios es evidencia sin problema; es misterio y comulgándole lo
experimenta, lo prueba, sin comprobaciones; Dios se le muestra sin admitir
demostración. Las demostraciones que se han dado prueban y comprueban
lo que el hombre ya sabía, no como saber intelectual sino como sabor metafísico. Hay una sapiencia oscura de Dios que hace posible una teodicea.

LA PREGUNTA FUNDAMENTAL y LAS PREGUNTAS EXISTENCIALES. Es más rica
la pregunta hecha desde el saber que la que se hace para saber. Cada hom-

151

150

�s El mismo se configura como signo de inbre puede hacer muchas pregunta .
puede hacer ha de selecp
tantas las preguntas que
'
d
terrogación. ero por ser
tar ha de saber preguntar, preguntan o
cionarlas y ha de aprender a pregun , ara saber sino que ha de pregunde de su saber. to ólo ha de pre~ntaryp
110' ha de saber renunciar a
.
eguntar me1or
para e
1
b
tar y saber ien para pr
.1 . ortantes y decisivas. Entre as
ara
quedarse
con
as
unp
.
,
l
tas
muchas pregun , P
al
las preguntas enstencta es.
.
' l
reruntas fundament es y
.
decisivas ertan as p º
d
t
o como Principio; las existen,
l d
Dios como Fun amen o, n
L
Aquellas a u en a
. . .
como fundamento del saber. as
ciales aluden al hombre como pnnc,pzo no
t do hombre. vienen dictadas
tas importantes para o
'
l
fundamenta es son pregun
.
d
d 1 ombre De ésta derivan las
1
1
'd
· t
·al y vocac1ona e ca a
•
f
por el sent1 o e.x1s enc1
.
d Hay una sola pregunta un. ¡
de vocación segun a.
preguntas pro/enona es o
t E la de Dios como Funtran ciende toda pregun ª· s
&lt;lamenta! que abarca y
~
b f ndamentalcs o exi tencialcs. La
·
¡ preguntas su · u
'
clamento. Luego \'lenen as
d'
i fundamental ni exi tencial, pues
pregunta por el ser e. elaborada y ~ar ial. n hace a cada cosa ser lo que es,
mo alao uruver a que
(.1, f
el ser de lo l oso os, co
~
l
reto de cosa o de persona que
. d
todas ru es e ser conc
d
ero
tra-cen
ien
o
a
,
P
. .
• 1 pregunta por ese ser vi'ene spontáneamente
l hombre trata a diario, ru. a
'd
h mbres redomados en filó1 h bre smo constru1 a por o
I ho
formulada por e om '
11 mismos han dolosamente e a .
tan por lo que e os
n·
sofos, qu1ene prcgun
1 bl
r el que se finge preguntar, es ios,
rado... y si el er de que se 1a a : po entonces dígase ello sencillamente y
como Fundamento de todo lo qu~ ay,. t ·ormente exigidas ni existencial. .
tas que no vienen 1n en
.
no se fm1an pregun
ás 1
d Dios no es el ser que la F1 1oso ia

r

mente formuladas. Pero ademrd. e . sert a:an en las cosas. Insisto en que la
el hombre o mano r
, tr
C. .
y la 1enc1a y
"D' S ñor . estás ahí dentro de nu y as
pregunta Fundamental ~s ésta: ?
n;ter:o: que no ~reguntamos "¿qué?",
las cosas naturale ? ¿Qwén eres.
d
tra misma índole piritual Y
sino "¿quién?", prejuzg~ndo ya que ~s e nd:e:ener un ser, si es de la natuntamos s1 es o no es, ) caso
,l
1p
persona . regii
d I u e'" y ten1'endo quienidad personal, cua es
,
·
d l " " " no .e . qu
raleia e quien ,
p
1 f'lósofo no pregunta por el ser sino
de existir. ero e i
d 1
d
su modo e ser y
. Di f era una más y sentán o o
,
'b . 1
de las cosas como i
os u
' .,
i&gt;
que el atn U)e e ser
uien formula la mejor pregunta: ¿ Quien e~s ....
de antemano. Es el creyente q
.
L cosas tienen talidad y
d' e que Dios es Persona. as
y en la pregunta, ya ic
.
. 'dad Cada hombre, si lo
T . dad Las personas henen qwen1
•
calidad o espec1 ici
.
.
'al desde la re puesta que es
. "dad h
s preguntas existencr es
con autcnt1c1
' ace su
,
l entido de esa pregunta. Pero
y I spuesta será luego segun e s
cada uno.
a re .
,
todos los hombr s en cuanto se prohay una pregunta umversQal.éy comu.noi&gt;~ que es la vuelta de la otra: "¿Quién
ténticos · ''¿ ui n soy Y • '
· ·
ponen ser au
· .
. 'd nte no sabe quién es. N1 s1 es.
eres, Señor? Tiene a Dios presente } eV! e
y

p:~~

152

Lo

CENtTrvo

v

LO CIRCUNSTANCIAL.

EL

QUIÉN Y EL

nsIONERO.

El hombre

es "Fulano de Tal'', esto es, primero su nombre, un nombre que quiere apresar la nominaci6n única y profunda, la apelaci6n o vocación con que Dios
secretamente le llama o nombra, vocaci6n que s6Jo él oye. Luego viene el
Tal y el Cuál, esto es, una forma genitiva enunciativa de la Talidad, cgún
t.irpe patronímica o gentilicia, y una Calidad, según clase, condición o índole y origen, y según mote, título, emblema, etc., lo que ya es más circunstancial que genitivo. Así se une la persona metafísica del hombre con su
persona social. Esta última es circunstancial; aquella primera es sustantiva
y genitiva. Toda persona metafísica no es sólo uní ima e irrepetible ( único
ejemplar de una edición única) sino que viene llamada a la existencia para
intentar er el que debe o está llamado a ser, con un nombre único e inaudito para los demás. El hombre inauténtico y aturdido lo es preá;amente
porque no pone denut·do y decisión en averiguar quién es él, esto e , quién
está llamado a ser. &amp;ta es la vocación o llamado existencial de la que deriva
luego la otra \·ocación, la práctica o profesional o la de los haceres social s
en su doble forma primera: actitudes y aptitudes a las que podemos o no
responder con fidelidad. En esa vocaci6n primera, llamada a una misión,
vemos ya que la persona metafísica no es un náufrago ni un empujado o
lanzado a la fuerza al existir, ino un misionero con una misión intransferible
y la misión de entregar un mensaje, no sólo a un destinatario pree tablccido,
sino a todas las personas, pues es un mensaje no escrito sino prtescrito y preescrito a una persona, pero indetenn.inada en su destinatario; el mensaje que
el hombre ha de entregar es para todos los hombres. Por eso tiene nece. idad
de decir qtJién es él y averiguar quiénes son los demás, pues lo que importa
no es el "qué" anatómico, fisiológico o social de cada uno, sino el "quién"
que le singulariza entre todos. Y como el "quién" su ·o no se lo han dado,
sino en forma de llamada a erlo, en vocación, el hombre como persona metafísica, tfone que hacerse el propio ser, el que le llaman a ser y el ser para
el cual tiene una deuda metafísica contraída desde que nace.
ExPREStÓN v PERSONA. Por eso el hombre es el único animal que tiene qué
hacer y qué decir, y saber y preguntar lo que los demás hacen y dicen, y preguntar por las cosas y saberla para decirlo a los demás, que es como el saber alimenta. Y lo que el hombre bace y dice y 1 "quién" que es, ha de hacerlo y decirlo a voces, ante el coro de todos lo demás hombres, esperando la e limación,
el aplauso, el ser conocido y reconocido de los demás. Como presencia, actúa
desde el "pre" para hacerse la persona que debe ser (de modo que su eticidad o conducta le hace o no persona auténtica, y la persona, auténtica o
no, labra su eticidad). Y se hac "pró-sopon", adelantándose en la escena
del mundo. Y allí, en escena, como tal persona, per-su~na, hace oír su voz

153

�b
n "instinién es ella. Repito que hay en el h?m re u
r~diciendo a los d más qu
· , . el exJ1resane. '\' que al e.xp
• • otro ser v1\io.
·
t
to" que no se da en rungun
. !amos y disi.mulamo . Pero que amno también callamo ' ocultamos,_ ;unu
. hipócritas. simulador~ o far,
s qui ·nes somos·
bién así decimos y e.xprcsamo
quiénes omos nosotro en versan t . El hecho de que los ~emá~ n~ epanno nos e ternos expresando como
dad y en autenticidad, no quiere _ec1r quef d y el hombre e,-presándose
· gular1dad pro un ª·
· A·
quienes omos! en nuestra sm
fl .a en el hombre como pr naa. s1
se revela y revela a Dios que se_ re e1 y 1 Historia no es sólo diafanía ~el
. , ·
ser d1áfano.
if' ca
el hombre e dialogtco para
. d
tas Teofanía y marcha ep am
,
. o en fin e cuen ,
1 en
f
hombre, antropo ama, in ' .
. . d un destino que senala una uz
.
o·
decir
1m11en
o
del hombre hacia ,os, e
. , ."'·
el h b y de la Histona.
,
lo alto d
om re
b
lo dem:ís le buscan, Y el
Todo hombre a e que
d ·1
CoNOCER Y SER co ocmo.
l d ...... -els · lo necesita. Para eru es
.o amente a os e....... '
.
., d l
por su parte busca querenet ás le di an quiénes son. Esta avenguac1on e
quién es él y para que lo , dem un s!er como el saber de cosas, es un sa' quién" de los demás; mas que
od l s hombres. Por eso se buscan
· · entre t os o
d
bor o paladeo de lo comumtano
bpensado y dirigido a los een tre sí y nada hace el hombre que no vaya su cosas el hombre ansía cono,
ber y conocer
,
•
más hombres. Más y antes que sa
ru· carse con las personas, mo
solamente comu
.
ccr y entender personas. o
'd Desde Platón acá se nos viene
también conocerlas y ser de ellas. coalnOCt ºoc·edor y sabidor, pero no e nos
un amm con
'd
diciendo que el hom bre es
hamb .nver a: la de ser conoc1 o y
ha dicho que tiene, recíprocainen~ié:recon;r a aquello que ya conocía por
hay más: es que conocer es tam
d lo que sabemos y conocemos lo
referencia de los demás. y la may~r _p arte 1~ libros, por la palabra hablada,
abemos y conocemos por refereneta. por

ª

po r el arte.

·ta l homEl hombre busca y necest a
OCER REOONO~R Y co?&gt;IPRO nso.
b
y t1'encn hambre de saber
•
1 demás le uscan
'd
sabe que lo demás quieren cobre Todo hombre sabe que os
.
·
conoc1 o Y
af' .
ente más el conocer a perq uién es. Cada hombre qutere ser
i alimenta met 151cam
.
nocerle a él. y nota que e
'!las le dan su resplandor esp1. ás porque aque
sonas que el conocer co as, quiz
'6 d comunión co-presencial, rcfuer.
e en una acc1 o e
"
ritual y su presenc1~ qu ,
l dan más que su coseidad y su serb. 1 cosas no e
'
h
zan los suyos. En cam to as_
ellas se refleja la presencia de los orné" presentado, pero también en . . '
Al fin todo conocer es,
qu
las b1c1eron presentarse.
r''
bres que pasaron por la vera y
.
1 ue se viene llamando ''conoce
, modo indirecto o referencial, y o _q
d d cada uno lo entred algun
e
'
y , el roensaJe o reca o e
.
es de algún modo reconocer.
asi, .. ,
romisi6n o compromuo con
.
. -·6 n colectiva , en co-mmon, com-p
te1emos
en m151

eº

154

los otro·. Y como veremos en seguida, así e justifica que el hombre que,
como respuesta que es, ha de responder, como miembro de comunidad ha
de co,1-testar, testimoniar en común en la Historia y en las colectividades humanas con respue ta solidaria. Solidariamente re pondemo de lo que hicieron nue tros padres y de lo que hagan nue tres amiao y nuestros enemigos ...
F~XPRESIÓN Y co, rnNICActÓN. Pero antes de todo llegar a esto, quiero tenninar de decir que queremos saber quiénes on los demás para ad-divinar, y comulgar, la carga de lo divino que hay en cada uno. Pero al adivinar a los demás y catar e interpretar lo divino que hay en él, también nos expresarnos
y decimos quiénes somos, emitiendo radiación de nue tra carga. Por la vía
de la expresión nos comunicamo y dialogamos con los otros, nos dia-fanizamos. Primordialmente, no venimos a comunicamos con los demá I a dar
señale o guiños a los otro , y entregades un mensaje o cartapacio con nuestras ocupaciones y pre-ocupaciones, nuestras tensiones y pre-tensiones, para
que los demás nos acorran y irvan, sino que, ante todo, venimos a expresarno, a decir quiénes somos a quienquiera que nos quiera escuchar, remachando, haciendo más conciente nuestra comunidad y nue tra comunión
con ellos; y de ahí resulta la comunicación. Tampoco lo cuerpos radiactivos emiten sus radiaciones por referencia a otros sistemas materiales o energético , sino que emiten rayos y, después, algo los capta. Por otra parte, la
comunicación es externa y corticaJ. sin comprometer nada profundo. Basta
ver que el paraíso de la comunicación es la dda social, donde apena nos
conocemos unos a otro . La expresión verdadera
profunda y personalísima y Ja reservamos para nuestras personas íntimas, o para nosotro mismos
en soledad y ante Dios. El hombre es mensajero, pero no un empleado de
comunicaciones que nos trae las tarjetas de visita de lo otro , con formas
y fórmulas (o form.illas) convencional y nada expresivas. Por la xpr sión
vamos a la comunicación pero puede haber comunicación sin mucha carga expresiva. Y por eso importa precisar la d.if rencia. Antes de comunicar
con otros, nos expresamos, e decir, nos e&gt;--pr.imimos ("expresum" viene de
"exprimere"), e trujamos nuestros racimos vivenciale para ofrecer a los
demás nue tros zumos existencial
personalí i.mo . Las personas no son
"dato " como las co as, no están ahí dadas para la aprehensión y la captura, sino que, como ellas, tambifo se ex-pr~n, se ofrecen a una interpretación
y entendimiento que certifica la comunidad primera en el espíritu. Las cosas emiten señales, co-señales, porque están con-signadas al homb1 ; y no
eligen esas ~eñales que han de emitir, ino que se les ha con-signado y destinado a ello, por su talidad y su calidad especifica. Pero el hombre en su
expresi6n puede ofrec rse y rehuírse, hablar con sinceridad o tratar de ocul-

tarse.

�LA

é"

Pero no nos expresamos
ante las cosas. Y no porque ante ellas cohibamos nuestra expresión o no
nos mostremos sinceros. Más bien es ante la cosas cuando no mentimos ni
simulamos. Pero llo mismo dice que no bay ·presión ante ellas porque la
intencionalidad expresiva, aun siendo anterior a la intencionalidad cornuni•
cativa, va orientada en busca de presencia humanas e intencionalidades in•
terpretativas. o no expr samos ante las cosa porque ellas no pueden in•
terpretarnos, y porque no son aptas para expresarse por sí por carecer de
intencionalidad expresiva. Por eso el preguntar a las cosas no es un mero pre•
guntar, ino inv ligación, búsqueda, rastreo y nómina de hechos y rasgos
para enlazar con otro en saber pre-exi tentcs. Las prc~untas por las cosas
las hacemos a los hombres en forma de interpelación. Y cuando no pre•
guntarnos: "¿ qué es esto?" la pregunta va dirigida a nosotro mismos, a
nuestros aberes anteriores, y así, sin darnos cuenta, nos expresamos al ha•
ccr la pregunta. Y por eso en fin la pregunta en general, la actitud del
preguntar, se desdobla en preguntar por co as y en preguntar a y por personas. En el primer caso la pregunta se dirige al "qué" puesto que toda cosa
es "ser-que' . En el $Cgundo, preguntamos por el "qui én". ya que toda perPREC NTA POR EL "Q

V POR F.L "QUlP.N".

sona es un "ser-quién·•.
EL "Q rÉ.N" OMNO Y EL 1-ru 1ANO. Las cosas sacan u fuerza ontológica de
su co-es~eidad: de su vinculación a otras cosas, de su co-re/ación y u consistencia. Las personas sacan su fuerza para ser, para su "quienidad", de su
singularidad, de su gratuidad. y de su e fuerzo metafísico para er, de un
modo gratuito y "poiético". Una cosa es tanto mejor sabida (no puede ser
conocida en total singularidad, pues u riqueza está en su coseidad) cuan•
to más se . abe de sus conexion s con las demás, cuanto más cosas otras quedan enlazadas, com-prendidas, en ese saber. Una persona es tanto mejor conocida y entendida (conocida por dentro: intus-te11dere e intus-legere) cuan•
to más e ahonda en su intimidad y singularidad ha ta hacerle única y hallarle su unicidad radical. La pregunta a Dios y por Dios, es Fundamental
y primera, pero darnos por supue to qu
''quién" y no "qué". o pre•
guntamos "qué es Dios" sino "Quién e Dios". o preguntarno por su ~er,
porque no sabemos si es porque no sabemos i cabe en nuestra noción de
ser, pero no preguntamos por su "quién" porque estamos seguro , con se•
guridad, no resuelta ni formulada en nuestra inteligencia y antes de toda
formulación, de qué
el Gran Qui'n del universo, y que así como ·u pre•
seocia justifica la nuestra, así su Quienidad singularísima ha permitido la
forma de nue tro propio "quién". Esto indica que el hombre tiene expe•
riencia íntima de Dio , aunque no lo sepa como saber intelectual. Si 1 hom•
bre existe y se auto conoce y reconoce a los demás por la presencia, es que

156

hay Dios. Pero el "hay Dios" no garantiza
. su r tal y
J
•
mos para co_as y personas r ,
•
como o conceb1ser-qué y en co idad. n1· .e o no _con ta que sea un ser cósico, apoyado en
,
srr-quien al modo · t ial
existir es tender a ten ión y pre-tensión
eX1S ene
del hombre, pues
ser que se debe er Pero t
' un _hacerse y tratar de alcanzar el
·
o no es concebible que pueda
li
cuya pr encía es evidentísima e irracional ara 1
ap carse a Ese
be entreverle mejor no desde la
6
. p
a razón humana. S6lo caReligión buscan ampliar esa notic:z d:, ;;:,o desde la ~e: l~ Fi~osofía y la
queza de esa noticia convirti, d 1
s. Pero la F1losofia p1erde la rien o e en ser en un c
á
por abs-tracciones prescindiendo de 1
'h
oncepto m s obtenido
sas.
o que ay de ser concreto en las co-

l.A 1 TELIOlDILIOAO y LA POÉTICA DEL
da la inteligibilidad de las
HO tBRE. Es el hombre el que fuof .
co as, aunque ya dije que h
d"
..
o ert1va de Jas cosas para entrar en 1 , b'
ay una 1spos1c16n
inteligibl para seres intelig t
ye am ito ~el homb:e. Las cosas sólo son
·
en e · a presenCJar es di
·
ciar la presentación. a conoc
1
sponerse a inteligen.
.
cr a cosa no en s .
1 .d
uen ; la individualidad no es singularidad) sin u smgu a~ ad (que no la
en us cone.~ones de co-seidad S b
.
o en su co eidad, y a saberla
.
. a er siempre es trama d
ti .
ceres, siempre es incluir la noticia n
.
e no Clas y conotentes. Pre-enciar es disponer las co'::sva, en una con~16n de saberes preodsLa inteligibilidad de las
en la presentación para ser inteligidas.
cosas no nace espontán
pre encia del homb
.
.
eamente en ellas sino en la
re que, al ilurrunarlas ont ló .
a ser inteligidas. Es más.
gicamente, las predispone
.
, no so1amente funda el h b 1 . 1. . .
smo que también funda
.
om re a rnte 1gib1lidad
cosa , eres ideas rela ·
· • ,
'
od
t o eso que llamamos la
lt
b' .
'
ctone ' msutuc1ones, arte
, .
cu ura o JeUva y que más
b' . .
espmtu es su trans-subj tufaac' 6 1
. .
que o Jet1vac16n del
píritu a obj tos subJºetuizados , o, a _trand spos1C1~n de esa cultura y ese esulan
, convert1 os en SUJeto
.
c
el espíritu en objetos dados El homb
_porque SUJetan o vinser poético o "poiético" q
h .
.
re es cuasi-creador, s fundador
u
ace continuamente fab .
f d
•
no es crear, que es sacar criat
d
d
nea y un a. Fundar
algo va dado sobr o ante I urasl e na a, y el fundador sólo funda con
.
'
o cua se encuentra va El h b
61
ye sobre datos sobre algo ya d d
· ·
om re
o construC
,
a o por 1a aturaleza o po t
h
onstruy con materiales de d .bo Es
. . . r o ros ombres.
cm ·
poeta de VJCJO
•
d
g1os y chapuzas, zapatero remendón de
.
, mgeruero e arresanía y el artificio operan con materi!I Un:~ natural. El arte, la arteno son los datos los que coac .
aJ h
ogidos y aprovechados. Pero
Clonan
ombre a se
·
condición de poeta de natío que hav en el h
r poeta smo que es la
zar y fundar sobre los datos Es f ,dad
ombre la que le lJ va a poeti•
un
or o poeta p
"da
b
a uodancia de su condición
. . 1
or generoSJ d y sobreespmtua, pu la pr ncia d l
, ·
•
pre graciosa y gratuita Po
h
e e pmtu es s1em.
r eso e1 ombre, según hemos visto, tiene nece-

°

157

�sidad metafí.ica de hacer y decir. El hacer del animal (comer. cazar, dormir, scxualizar) no es un hacer poético, porque ni ese hacer le expresa
(puesto que no hay intencionalidad e.,cpr si\"a) ni busca fundar, dejar una
obra ahí fu_ndada. El '·hacer" del animal está al servicio de su especie y de
su "ser-qué". El hacer del hombre, en su profundidad, es invenci6n personal y va dirigido a fundar sere nuevos.

CA 'SA Y AUTOR. AuroR.ÍA Y AUTORJD.'\D. Por e o hay que distinguir las nociones de "causa" y "autor". El "scr-qu~" engendra otros "seres-qué" como
causa; el ser espiritual engendra como autor. La autoría no es mera causación, la cual e determinada y determinante, pues la causa ni elige el efecto,
ni puede dejar de causarlo y producirlo. Pero la autoría es invenci6o en
libertad, sin determinaciones, con mucha gracia y gratuidad. Los istemas
materiales se mueven y obran como causas y efecto . También el instinto
animal, como la especie viva. e conducen como causas, y sólo hacen causalmente lo que tie11en q11e hacer... Y también el hombre en cuanto ser natural, (en cuanto especie. en cuanto cuerpo y fisiología animal, en cuanto
acumulador de pasado) obra con instintos y como especie y como causa.
Pero como r e piritual es poeta y fundador, y como poeta, como .er gracioso y gratuito, origina, innova, inclu~o funda "in tintos" nuevos qu ningún
animal Po ee: el de expresarse, el de saber, el de mandar, el de fundar. iempre
busca poner algo inédito y nuevo sobre el mundo que es lo que viene a significar el vocablo "auctor'' ( de "augere". incrementar). Empieza por hacer su
propio ser existencial y por e "hacer" se mide su calidad de hombre pue
su aut{o)enticidad quiere decir e o, autor de la propia entidad personal: no
nos regalan nuestra personalidad sino que hemos de elaborarla. Pero ,:uelvo:
las cosas son causales; el hombre es autor. El rayo no s autor del incendio,
sino la causa. Pero Cervante no es la catisa del Quijote sino el autor. Y no e! la
autoría un modo específico de causalidad, pues ni el autor está obligado como la causa a producir, ni la causa está desligada de lo producido, como el
autor de su obra. La autoría no es coaccionada y e ella la que origina el
"principio de autoridad"; hay autoridad en el hombre porque este es autor. La
autoridad jurídico-social halla su principio existencial en la autoridad espontánea del padre. el santo, el sabio. el anciano, el héroe, o simplemente el más
fuerte o el más audaz que upo fundar de nuevo con su fortaleza o su audacia. Ninguno de ellos son coaccionado a ejercer autoridad ni ejercen coacci6n
con ella, sino que instan suavemente a la rever ncia y al acatamiento. Tampoco podemos decir que el hombre es cau!&lt;a de lo "principio " del saber o los del
arte, sino que es autor de ellos, pues "principio" en latín viene de "prínceps"
o príncipe, al revés que en griego, pues la "arkhé" principio dio origen al
"arkhon", el magistrado, el arconte o principal.

158

LmERTADJ AUTORIDAD Y oBt:nIENCI.A. Haciend . .
.,
y no causa, funda el hombre
o, imentando, sonncndo e autor
u propio ser y otros e art"f' •a1
tad . La causa no es libre com 1
1
r
t 1c1 es, en libcr0 e e autor La libertad
d
1
d e1 hombr , en el verdadero p . . . d ·
ya se a en a autoría
decir, entiéndase bien que I tbnc1p1do e su autoridad. Pero ello no quiere
. . .
,
a t erta metafísica se de . d l
eJerc1c10, ni que las libertad d . d
nve e a autoría en
·
·
s em·a as ( económica
· 1
lí ·
g10 a)
e deban a d rui6n grani"ta d
.
, socia, po tlca, relilíticas, ociales o relig1·osas . J l e _autondades también económicas po. mo a rc,·c • ha
·d d
'
que hay en éste e. p0ntancidad
lib
d.
y auton a en el hombre portima fu ente de la autoridad d y d erta ~ara fundar. La libertad es la úl.. ,
: e to a autondad y
1 1 f
d ec1s1on en el autoritario .
.,
.
no es so a a uente de la
d
, sino que tamb1en es fueot
·
d
ta que ejerce la autoridad, la libertad de
e y ongen ~ esa liberya hemo vi to que al héroe al
1 _los acatantes y obedientes, pues
b
,
santo, a sabio al anci
rcmente y sin coacción. D esa libertad
'
. ano, nos sometemos lidel que manda. Va pues • lí . 1
~el obediente nace la autoridad
.,
,
, imp cita a noc16n de d l
.,
cion, pues quien funda la a t ºd d
1 .
e egac1on o representab
u on a es a libertad del
bed
ra. El ejercicio de la ,·erdadcra a t ºd d b
que o
ece y nombres. La verdadera autoridad t uolr1 a ace a los obedientes sentirse líen re os hombres n
mandan a los que han de b d
L
.
. ace preguntando los que
0 e ccer.
¡
a obediencia
•
e que ahora obedece antes f
l"b
es respuesta libre pues
diencia no libre es esclavituduey • ~e tªr: nombrar al que manda. La obesocialmente o esclavizar
.
e om re resulta así libre para liberarse
e. o se encuentra forzad
lib
1
ser o y de hecho son mucho los h b
o a er
re. Puede no
1 .
om re que no lo son s·
f
e egir y proyectar, antes es libre ara fun
. . t se ve orzado a
el proyecto Su libertad
f p
dar los térmmos de la elección y
·
no es orzada ino liberal
b •
cbos los hombres que librem t
.
mente tra ªJada. on muEl h b
en e se resisten y niegan 1
• lºb
om re debe ser libre &gt;' en e e "d b ,,
a propia J eraci6n.
propio liberador. Su libertad ha d haee, que parece que ata, se proclama su
d I b
e
cersela él y no sin e f
e a rarse su ser y su felicidad .
d .
s ucrzos, como ha
bertad
l
.
' na a unportante le dan regalad L r
como e ser existencial. como la felicidad
.
o. a iy antes merecerlas. o es el hombre obli ado ' ha&gt; que ganarlas a pulso,
ne el deber de serlo Ante d b 1·
g
' forzado a ser lfüre, pero tie.
e o - tt1arse deb
lºb
lo cual da ya libertad
, d .
b
,
e ser i re, trabajar por serlo
, y as1 a nqueza Y sentido a
br
.
'
se y oh-ligarse libremente Es la lib
d I
su o • igación; debe ligarpero es porque antes halla. en sí la
~ que da deberes y obligaciones,
pulso liberador; debe ser libre Hastau 1ª p~era de su liberación, de su im.
·
e artista y el poeta
.
sienten con la deuda p nmera
.
de hacer su obra lib
en['be
su ,vocaci6n se
ta de imitaciones.
remente, 1 randose hasª

•

°

d;:

A EL
la

HOMBRE

co Jo

RESPUESTA Y

co rn

RESPONSABILIDAD

LA co

-TESTACIÓN.

IJarnada o vocación exi~tencial el hombre respond~. V su respuesta es

159

�.
.
, .
éste La respuesta puede, pu ' ser
1.
•
inautenuco
·
f
su existir, sea autentico o
sentido total o en ormas
.
b'd
t do o en parte, en su
.
la drbida o la indc 1 a, en o
. d b'da da lunar a un rompimiento o
. d
La re puesta in e l
un· enta como retiponsa bil'1Parciale y denva as.
.
.
.al que se exper
1
desviación del senttdo ex1stenci ' . 'd_J a la totalidad intencional de
llamar responswz au
.
d b"
dad. Podemos, pue
. 'd d barca· respuesta auténtica o e •y
~ponS1v1
a
a
·
1 1exi tir que respo nd e.
esa r . .
d · debido. La responsab'I'
·z·d d
penenc1a del rcspon er m
.
da y responsabi r a o ~x.
bre ·usto cría el que se a¡ustara a 1a
dad vien de la inautent1c1dad. El hom
J 1· . to Ese hombre "justo" no
•
1 tal cabal cump im1cn .
.
deuda metafísica dando e to
y
. c1·a del hombre se mtebilidad En la autoconc1en
experimentaría la r ponsa
·
. esponmbilidad y re.tpuesta. No es
. tencial que responder éticag ra la responsividad en su doble aspecto:• r
1 llamada vocaCJon eX1s
lo mismo responder a a
. .
. d b"damentc E ta última es la re mente de lo que no hicimos o h1c1mos in e" i su respo. nsabilidad, el hombre
.
la r pue ta .on
' .
. ·
bra y llama ante s1 101sPonsabilidad; la pnmera, es
de ante Dios que 1e nom
'
,
también responde. y respon . .
desa·uste interior, y ante los demas y
mo. al experimentar el romp1m1ento o
J
gunta. Ante Dios, ante í,
·
b
antes respuesta que pre
·
con los demás. El bom re es
1
h ce y dice. Porque al cxtsbilizándose de O que ª
y ante los hombres responsa
l
ara hallar lo que ha de anatir ya está respondiendo, el hombre pregun a p ta existencial. Todo prcgunnta desde su respue
dir a su respuesta; Y pregu
do de responder. Son formas ge' banal es un mo
tar, aun el que parezca mas
'
l f el arte la poesía y la con. tod hacer el amor, a e,
,
nerales de respuesta.
o
' 1 h bre pregunta. y con las preguntas
. l e
ri&gt;&lt;nuestas e om
,
ducta socia . on esas -rb'lizá d se Por eso sus preguntas, no
mismas está respondiendo y r~Jºr;:3 1~ ~p:~~a que ha de ser congrua a
sólo llevan involucrado el senti o : .b . d en ella el ser mísmo existen.
b'é queda un nea o
•
cada una, smo que tam i n
.
pregunta Una pregunta era aude aquel a quien se
·
.
da
cial del que pregunta, y
l
o la respuesta existenc1alrnente .
é .
gu' n que o sea o n
li
téntica o maut nt1ca, se
L
tas y las respuestas gan,
. ah
t' preguntando. as pregun
da por quien
ora es a
y
la promesa y en la comles com-prometen.
en
b
ob-fiaan a los hom res Y
b'lid d ocial. y como la re pue ta
. b ta la re ponsa l. a
. t
solidaria y no sólo alterPromesa o com-prom1so.ed rod puede ser con;un
a o
.
de los hombres en soc1 a
de hacers con-testaci61&amp; y la responsab1nativa o recíP.roca. la. respuesta pue bTd d compartida es secu ncia de la
lidad co-responsabilidad. La re ponsa i 1 a .
la respon abilidad también
.
s·
respuesta es alternativa,
d
1
re puesta conJunta. t a
,
bilidad en el que man a
.6 .
Hay mas responsa
lo es, pero en relaci n mversa.
,.
spuesta en el que obedece que en el
que en el que obedece. Pero ~y ::sc:n cuando Dio le pregunta: "¿Qué
que manda. Ya e taba. res~nd~en o lo regunta porque lo ignore, sino pahas hecho de tu hermano· Dios n
~ . d sí y se responsabilice, rorora que Caín se oiga a sí mismo, tome conctenc1a e

160

piendo su responsividad en responsabilidad. El diálogo de los hombres se integra de interpelaciones, de preguntas y respuestas congruentes y ocasionales.
Si un hombre pregunta a otro por cosas, le está pregunta,ido,· si le pregunta por personas, o por él mismo, le está interrogando. Pregunta el científico;
i11terroga el juez y el sacerdote en confe ión. En la :nterrogación entra el "rogare" que es una forma casi sagrada de hablar; un hablar o dialogar más solemne. El parloteo y la habladuría no son ni siquiera diálogo. i son mucha
las personas que hablan es muftilogo o guirigay; si acaso, catá-logo dei banalidades sonoras. El interrogar es grave porque pide respuestas y responsabilidad. La autoridad más que preguntar, interroga porque previamente ha
sido investida de esa facultad. La tribu que tenía en Roma el privilegio de
votar y rogar la primera se llamaba "tribu-pre-rogativa".
CoN-TESTACIÓN, CO-RESPON ABILIDAD Y CO-PRESENCL\. CUE,'TA Y DUALIDAD.

En las re puestas, en las pregunta.~ y en las interrogacione echamo por delante nuestra presencia. En la con-testación va nu tra respuesta colectiva
y nuestra ca-responsabilidad o responsabilidad solidaria nacida de la ob-ligación y del com-promiso o la com-promesa. Aparte la respuesta que es el eidstir de cada hombre, y que es respuesta y responsabilidad a la llamada o vocación existencial, toda otra respuesta humana e con-testació,i y toda responsabilidad es co-rrsponsable, porque la presencia humana es co-presericia.
Pero así como la con-testación no ncce. ita un previo poner de acuerdo para
con-testar, ni la co-responsabilidad necesita una complicidad en lo consumado, para re. ponder olidariamente, así no necesitan todos los hombres verse
y conocerse entr sí, para que haya co-presencia. Adán, Buda, é ar, Goethe,
un hombre cualquiera de cualquier época o pals, al poner su presencia personal en el mundo, la hac concurrir con la presencia de los demás, tomando
de ellos radiaciones y prestándolas también a ellos, a los de cualquier tiempo y país. Los hombres, por s rlo, son todos co-presentes. Cada uno, lo sepa
o no, cuenta con los demás. Y ese "contar" dice más de lo que parece. La
auto-presencia se hace auto-co11ciencia personal, en cuanto la persona se percata o per-capta y se da cuenta a sí de sí. Es un rendirse cuentas que ya acusa responsabilidad. Pero también indica la apertura de una dualidad, de una
fractura de la conciencia unitaria de sí. La autoconciencia se hace conciencia
ética o moral, al abrirse el hombre en dos y darse, a sí mi mo, cuenta de lo
que hace. La autoconciencia existencial y presencial e respuesta: la conciencia ética e apertura de responsabilidades. Por eso el "darse cuenta" es un
"hacerse cargo" y aun carga. Al sentirse dos, el hombre se inter-roga y surge
la respon abilidad ética. Pero además por la co-presencia y la con-testaci6n
Y las formas de solilaridad humana, el hombre, cada hombre, menta con los
demás. Contar es notar, tomar nota o noticia. Podemos contar coas, nom-

161
Hll

�brarlas o numerarlas, y podemos contarlas, narrarlas a otras personas. Todo
lo que el hombre hace o dice está hecho o dicho para contarlo, hacerlo notar a los demás. Aprendemos por referencia de los demás porque el hombre
es una gran fuente de información. El hombre se fonna in-formándose de los
demás, e informando a ellos de lo que hace, dice o sabe. Todo lo que un
hombre hace, sabe o dice lo dice, sabe y hace también para nú. Y viceversa,
de mí para los demás. Así dando cuenta a los otros, roe doy cuenta a roí mismo y mi autoconciencia se ensancha con los otros, y mis ob-ligaciones roe responsabilizan ante ellos, como las suyas les responzabilizan conmigo. Con los
demás, dándome cuenta de ellos y de mí, para mí y para ellos, me respondo,
con-testo y responsabilizo.

Lo EXTRAÑO Y LO AJENO AL HOMBRE. No me responsabilizo con las cosas ni
con-testo con ellas. No hay solidaridad del hombre con cosas, porque con ellas
no me ob-ligo. La respectividad es unilateral, y el hombre no es respectivo
a las cosas, como ellas lo son al hombre. Es que ante las cosas nos sentimos
radicalmente extraños. Ante las personas no nos sentimos extraños, sino ajenos, con la misma comunidad en la base del espíritu, pero otras personas,
unas personas como ellos, pero ajenos y otros. Corrijamos, pues, la sentencia
de Terencio el Latino diciendo: "todo lo humano me es ajeno". Pero con
ello lo que queremos decir también es que lo humano no nos es extraño como nos lo son las cosas de la Naturaleza, con las cuales no nos sentimos ligados, ni ob-ligados. El hombre es extraño a todo lo natural; en cambio le
es intraño o entraña todo lo que es del orden del espíritu. Es que el hombre
es extra-natural, anti-natural y sobre-natural.
Aunque la Naturaleza unas veces se resiste al hombre y otras se le ofrece,
presentándosele como suma de facilidades y de dificultades, el hombre, aun
ante sus ofrecimientos y facilidades, sueña con su dominio y transformación.
Es lo propio de su actitud " poiética" de innovador y fundador. Las cosas, los
seres de la Naturaleza, se extrañan de nosotros como nosotros nos extrañamos
de ellos. Ningún animal se extraña de otro animal aunque sea su enemigo
natural, pues la enemistad como la contrariedad de los contrarios y la contradictoriedad de los contradictorios opera siempre sobre una base de comunidad; los seres radicalmente extraños entre sí, no pueden ser ni enemigos ni
contrarios; como dos términos sin nexo ni homogeneidad lógica entre sí no
pueden ser contradictorios. Ni la piedra es enemiga del ave, ni la virtud puede ser contraria al volumen, ni el número y la voluntad contradictorios entre
sí. El hombre no es enemigo ni contrario ni contradictorio a la Naturaleza y
a los seres naturales; es simplemente extraño a ellos. Si somos anti-naturales,
es precisamente en lo que de natural hay en nosotros. Pero la verdadera ín~
dole del hombre no es precisamente del orden de la Naturaleza, y por eso el

hombre, en su profundidad espmtua
. . 1 se siente
.
ext 1
Pero nos sentimos no extraños .
.
rano a os seres naturales.
bres.
' sino a1enos, otros, respecto de los demás hom. OESACERCAR y DESALEJAR . Los 1a1·mos no afinaron
1 .J:. . . ,
.
c1al entre "alter" y "alie
,, p
en a w:1bnc1on existennum • orque el hombr
.
no a las cosas naturales cuand . ,
e es sustant:J.vamente extra,
o estas nos cercan nos O •
mos de desacercarlas' poniénd o1as 1e1os,
.
b"ien en
' una pnmen y . acosan,. he.
como hace el saber científico
b.
d
. ,
perspect:J.va obJebva
como hacen el arte y la po , ' Eol .ien d escos1ficandolas, personificándolas
esia.
mun o de la f
di
'
a las cosas. La fe puesta en l
. e es ra calmen te extraño
as cosas es supersb ·6 .
·z·
los hombres y los pe.rvierte por
d 1 h
c1 n que re iga falsamente a
. .
que ar os ombres so tid
I
perst1c1ales. Las cosas han de
d
me os a as cosas su.
.
ser esacercadas para v l
d .
JOr, para subrayar su extrañ 'tud E
.
.
er as Y ommarlas meh d
i
.
n camb10 las pe
an e ser desalejadas para se . 1
rsonas otras, las ajenas
acercando cosas nos ;cercam rvu asl' pdara ~acerlas pr6jimas o pr6ximas. De:
os a os emas hombre
D 1.
nas nos acercamos a Dios.
s. · · esa e1ando persoEL HOMBRE COMO FIN, COMO MEDIO y COMO
cuenta que los "medios" s dis .
INSTRUMENTO. Si tenemos en
e
tmguen de los ''instr
,,
son continuidad homogénea d
.
l
. umentos en que éstos no
e qwen os mane1a
h
,
muru ad, en cambio los roed"
(1 al
' como son omogenea co""
'
ms, a P abra es un " ed"10" 1
ta un mstrumento") debemos d ec1r
. que las perso m d be ; a herramiencomo fines para los demás
'1
.
nas e n ser instituídas
«·
' y so o ocasionalmente como "
di "
mo mstnunentos". En camb" 1
me os , nunca comentos, rara vez y de modo m tafas, C?5as para el hombre deben ser instrume onco " d. "
en que el medio se distingue d 1 .
' me JOs pero nunca fines. Insisto
arbitrarios nada distra'd )
e mstrumento ( temo mucho a los lectores
1 os
,
'
en que el instru
t
continuo, extraño a quien lo
.
men o es algo separado, disd
usa, rruentras el medio p d
.
man o un todo homogéne-0 con el o
d
ue e ser a;eno, forotras personas como in trurn
pera or. Repugna al hombre tomar a
f
s
entos, pero no usarlas
.
mes, aunque la forma m,
bl
. como medios para sus
es el de tomar al otro co:O :
eEy ellevlada. de interacción entre personas,
.
. s e a tru-ismo de la
.d d . .
L as cosas sirven para
el h b
d
can a cnstlana...
···
om re e un modo t
personas deben "servir a "
. ' d li
ex rano, mstrumental. Las
mos cosas y mirándolas . . . poruen o bremente el fin en el otro. Mira.preguntamos a otros por ll
Ad .
personas, y ad-mirar es un .
é
e as.
-rruramos a las
nión. La figura humana rer;rradr y n~osale
la mirada en afán de comuuer a mas
signo d
dm" . ,
eal con la atracc1ºón d
e a 1rac1on: algo vertie un punto d · ·
¡
bre se agacha y curva b
eo1S1vo en o alto. Sólo cuando el homso re cosas ( sobre el ·
·
se hace signo de preguntar Ta b",
. m1croscop10 o sobre el azadón)
.
m ien se nza y toma del sig110 de mterroga.

·a

N

•

°:ªs

163
162

�ción cuando se arrodilla, pero entonces es que está rogando, interrogando
de modo decisivo y transcendental.
Ptu:ouNTA oE VARÓN Y PREGUNTA DE MUJER. Pero hay un estilo de pregunta varonil y un estilo feminal de preguntar. Los sexos humanos se manifiestan, no solamente en su morfología física y en el engranaje, riqueza y morfogenia de sus manantíos endocrinos que contribuyen a cambiar la f isiología y la psicología de varón y mujer, sino que también acusan estilo diferencial más hondo, en las respectivas actitudes primeras en lo que llaman ''cosmovisión", y que es más bien cosmo-intelecci6n. El sentimiento de libertad,
la forma del pensamiento, la capacidad de vivir desde otra persona y el modo de experiencia de ser y vivir en otros, es diverso para el varón y para la
mujer. Pero que sea diverso no arguye extrañitud de uno y otra, sino enérgica afinidad de ajenos complementarios, basta el punto de anhelar y lograr,
con frecuencia, constituir por el amor y la fusión o comunión de espíritu, la
espléndida y novísima unidad, re-unidad, de la pareja humana. Varón y
mujer son modos generales diversos de respuesta existencial como que son
llamados a existir según diverso estilo general de vocación. Es distinta su
respuesta y distinto su sentido de la responsabilidad. La maternidad es estilo de respuesta y de responsabilidad feminal, como la capacidad de abstracción intelectual y el afán de dominio sobre las cosas y las personas es
forma de responsabilidad y respuesta varoniles. Se comprende, pues, que
sea también diverso y diferencial el modo genuino del preguntar humano en
el varón y en la mujer.
LA PREGUNTA BIVALENTE. Pero como varón y mujer son variaciones de una
misma comunidad previa en el espíritu encarnado, las dos variables de la
constante "hombre", de modo que ambas categorías humanas, viviendo ya
matrimoniadas en cada ejemplar, ofrecen, en lo íntimo y profundo, cambiantes y tornasoles brotados de su diversa y misteriosa proporción ingrediente, no es infrecuente que, a veces, bailemos cruzados los sexos ya en el
orden espiritual, o que coexistan ambos estilos existenciales en un ejemplar, o que, en fin, ofrezca ese ejemplar sucesiva o alternativamente un estilo existencial propio de varón o de mujer. No es infrecuente hallar cierta
rica maternalidad en varones y cierta actitud marcadamente propincua a la
abstracción y al mando en muchas mujeres. Se comprende, pues, que las
preguntas feminales y las varoniles se imbriquen y tornasolen fundidas y
confundidas muchas veces en un mismo ejemplar de hombre.
PREGUNTAR POR cosAs Y PREGUNTAR NR PERSONAS. En general el varón
pregunta por cosas, conceptos y relaciones, en una enérgica actitud cinegética de aprehensión y captura. Es animal de vientos perdigueros para las

cosas y los conceptos, buscando lo general
quedan prendidas, com-prendidas El
c?mo una red en que las cosas
mas y herramientas para segwr· . daprendizaje del varón es toma de ar. 1 'd
cazan o o pregunta d L
smgu an ad única, no excitan su a ti d
n o. as personas, en su
gente sobre ellas por resulta 1 . pe to e captura; más bien pasa tan'd
r es irrazonables e i · t Ji "bl
vi uum inefabile est" de 1
, ..
run e gi es. Es aquel "indi,
1
os esco1asticos La pregunta
'l
pon o a cayata, el lazo ensortiJ. ado el . . d I
• en e es garfio, arcosa como 1o que es como una " ' " nzo
.
El e ' a astuaa' p ara des1arretar
toda
h
'
res
varon c1m·
e o, Y siempre por cosas o por c .
.
a ira poco y pregunta muta f eminal, en cambio ;o es . tronceptos, que son archicosas... La pregun.
.,
'
ms umento de capt
.
d
mtergrac10n y maternizae1·' d I
ura, •sino e donación ' de
.
on e mundo y
un JIUrar con "ad" un
. u\ . ,
.
es sustant1vamente admiración
d
'
a gesnc aCion de asomb
l' .
'
e caer y está cayendo siempre
ro, una agr1ma que no acaba
des e intimidades, no por conc~ t~:rernta es por personas, por singularidacosas se ofrece para mate . pi
y orm~s generales del conocer. Ante las
liaIes. L a muJer
• pregunta rmzar
as, personificarlas
·
.
m
.
como cnaturas Vlvas fi..1_:_ . ,
enos sustanttvamente
d .
su awuuac1on va su actitud d
s·
pero a mira más. y tras
e amor. 1 el varón
·
un pro f undo sent;ido de premio
es venatono, la mujer tiene
varón que triunfa.
' presa y trofeo, donándose gloriosamente al

s·

LLEGADA A LA EPISTEMOLOGÍA

Sabe

del sentido profundo del sabe . h

r y preguntar. y así llegamos al umbral

h~ de tener el sentido existe:cia~:th!~~s problema.s: T~o buen saber
solo es vero y vivo sabe
d
_re que esta sabiendo. El saber
r, cuan o es auténtic
d
•
respuestas y preguntas. Los saberes falsos o . o, ~u~n o . viene de auténticas
no es . bueno, porque no enriquece la con . m_aute~hcos. intoxican, y el saber
ma y abulta de saberes como gases a c1e~c1; extStencial, sino que la inflabueno. Importa al hombre I b ' caso e etéreos. No todo preguntar es
.
e sa er en profundidad
.,
sustannva.mente bien tramado y . ·¡ d
' no en ext.ension; que sea
,.
asmu a o en el mi te .
.
tafISICo de la persona ha . d d l
s noso metabolismo me'
cten ° e os saberes
·
..
preguntamos desde nuestro saber y be
d ·sdsustanc1as espmtuales vivas.
sa mos e e nuest
preguntar. La pregunta auténtica com f
,rª. respuesta, antes de
para ser más y mejor con más a' t u· ~d rduto del autentico saber, nos sirve
. 1
'
u en c1 a no para b
~.
tan c1a es o innutritivas El b
'
sa er ffii:Ui cosas insus·
sa er que no es auténti
·
o banal, pero no más profundo
.
co, smo que es más extenso
• no ennquece el ser e · t
· l ·
envaguece, confunde y d'
b'
xis enc1a smo que lo
el hombre no el homb IBtur ia. !El saber y el preguntar han de ser para
'
re para e sabe
l
tido de nuestro saber y nuestro
r y e preguntar porque sí. El sención o llamada existencial a s pre~tdar suena en el fondo de nuestra vocaer quien ebemos se p
saberes que matan y sab
r. or eso hay preguntas y
'
eres y preguntas que vivifican y salvan. Nadie se tra-

165

164

�buque en esto y piense que estoy defendiendo la imposición por alguna au•
toridad de un catálogo de saberes previamente censurados por aquélla, sino
que digo esto:
SABER v AUTENTICIDAD. Sepamos lo que necesitemos profundamente saber y
preguntemos aquello que viene dictado por nuestra necesidad metafísica de
ser y de existir como somos. Basta para ello que escuchemos y cultivemos
nuestra autenticidad. No admitamos que nadie, en nombre de nada, nos dé
el cuestionario fundamental de nuestras preguntas. Pero tampoco seamos li•
geros y frívolos al preguntar, sobre todo cuando las preguntas pretendemos
que sean vivas, hondas y existenciales. El hombre es respuesta, la vida breve,
hemos de morir con nuestra respuesta dada, y esta respuesta depende de las
preguntas auténticas que hayamos formulado. Pero hay preguntas que, siendo
existenciales para unos, pueden resultar inauténticas en otros, si éstos preguntan por imitación o curiosidad banal. Todo saber que lo es merecidamente,
salva, porque autentifica, aut(o)entifica, contribuye a hacernos el propio ser.
El mal saber nos ofende y traiciona; por lo menos no nos forma ni salva.
Hay quien muer envenenado de saberes como gases inertes tóxicos, o electrocutado por los calambres de sus preguntas frívolas. Saber bien, no sólo es
preguntar bien, sino también dar la mejor respuesta de hombre.

fecundo. Saber no es medir' SUlO
• en1azar conexiones
.
y d . l
pues é tos ocupan mucho 1
. .
re UCJr os saberes
• l
b
ugar en 1a conc1encta del hombre Hay que re~
d uC,r os sa eres en apretadas ,
. basta el esq
.
.
smtes1s,
coneXlones vivas . La mirada de sa b'io es mirada e .uema,
para
t d
d ganar más
su verticalidad mirada
,
minen e, es e lo alto de
'
episcopa, anchurosa, de p anorama ...

SABER E 10NORAR. Preguntando y respondiendo, el hombre hace circulo consigo mismo y con los demás, con-testando y co-responsabjlizándose. Debemos
saber más y mejor, entre todos los hombres constituyendo el gran equipo único de la Historia. La máxima especialización sea la máxima personalidad rica
y singular de cada uno; la comunidad humana, la copresencia y la colectivizaci6n de actividades y saberes han de contribuir a que cada uno sea quien
es, quien debe ser del modo más hondo, peNOnal y singulansimo. Ha de saber tanto que incluso ha de saber ignorar y olvidar, asimilando sustancias
últimas. No es sólo el único animal que sabe sino· también el único que ignora, y el único que sabe que ignora y nunca ignora del todo, pues siempre sabe algo; al menos se sabe a sí mismo, sabe, tiene el sabor de Dios, y sabe que
está sabiendo, y, por lo tanto ignorando. El hombre auténtico siempre sabe a divino. La ignorancia honda siempre es docta, y un título de gloria para el hombre; más titulo de gloria que los saberes inertes o gaseosos. Como
el animal no sabe, porque lo que hace le viene dictado por sus instintos es•
pecllicos y genéricos, nada le resulta sabido, como nada le resulta ignorado. Saber que se ignora es indicio de sabiduría; ignorar que se ignora es
estupidez, y sólo el necio cree que nada ignora y que lo sabe todo bien sabido. Avanzar en saberes es progresar en la conciencia de lo que se ignora,
y el ignorar, la conciencia del ignorar, es gran fertilizante para el saber

166

167

�LOS AFORISMOS DE LOCKE ACERCA
DE LA EDUCACION Y DE LA SALUD
PATRlCK RoMAN.ELL

Universidad de Texas.

JoHN LocKE (1632-1704) ha sido llamado "el Padre de la Educaci6n Moderna en Inglaterra",1 y tal vez ninguno de sus libros haya alcanzado el valor obtenido en nuestros días por Some Thoughts Concern.ing Education.
(Algunos Pensamientos acerca de la Educación). El libro, que constituye
Ja más importante contribuci6n de Locke en este campo, abunda en penetrantes observaciones acerca de la naturaleza humana, muchas de las cuales son
expresadas en forma de aforismos.
De acuerdo con su origen y propósitos, esta obra nos lleva hacia una serie de cartas escritas por Locke en el año de 1680, cuando éste se encontraba en Holanda, mismas que estaban dirigidas a su dilecto amigo, el inglés Edward Clarke, y con el objeto expreso de aconsejarle la forma adecuada para formar y educar a su hijo, a fin de que algún día pudiese llegar
a ser un auténtico "gentleman" inglés.
El origen epistolario de la obra pudiera explicar la raz6n por la cual el
volumen publicado adolece, en cierta forma, de repeticiones. Y aunque su
restringido objetivo puede producir una fuerte impresi6n en aquellos que
gustan de interpretar a Locke como el gran campeón inglés del hombre común, la verdad es que él nos dice, desde el principio de su obra, que su
Tratado sobre Educaci6n está fundamentalmente diseñado y dirigido para
las más altas clases de la propia sociedad inglesa, la élite, para ser exacto .
Afortunadamente, lo que Locke actualmente nos dice acerca de esta materia tiene ya un más amplio objetivo y ésta es la razón, por supuesto, por
la cual sus ideas pudieron llegar a causar un impacto de gran alcance en
la educación moderna.
1
JoaN Locxa, On Politics 1111d Education, cd. Howard R. Penniman (New YorJc,
Van Nourand, 1947). 205.

169

�ducaci6n aparecieron en un
Las cartas de Locke a _Clarke ~~;'ªy de~ ~ec~o de q~e éste ti-abajo ~uese
libro que vio la luz pública en
~ ima en Londres, indica, de por Sld no
ublicado primeramente en forma an;;n 'nitas en el autor y que éste a. ~p~larnente las precauciones que eran
~rsia que encierran sus propos1c10.
t6· sino
tambº,
ien, el carácter de contro
, . les ·
. . t eroente conservador,.
nes, educac1ona
.unto es lo sufic1en
d
Mientras el volumen en su conJ
ales concernientes, 1a reforma e
ta nto como las asunciones religiosas yh ~orlas letras, el latín y la lógica ( las
• · des ataques acia
Lo ke con sus irurusencor
l costumbre de entonces ) • dec ''L's" de la educación de acuerdo c;n a contemporáneos, y sin duda
de haber horrorizado a m~chos u;;s en el pre ente, especia\men:
al na, horrorizan a muchos de ~~ n la declinación consecuente ~~ la as1
conocido líder filosof ico fue
t gudesde el advenimiento del Sputruk y bº
e
· " , cuyo 1en
llamada
"Educaci6n Progresiva

:::oo

:,c

el ya desaparecido John_ Dewey. er breve, una larga historia, podemos deAhora bien, con el obJeto de
s hacer inteligible a John Dewey en
cir que sin John Locke no po iamoudiera parecerle exagerado al lector
materia de educación. Aun~ue _esto p merece la crítica pertinente de la hno2 Todo l o cua I, hace de esta obra, en
a pesar d e es ta úlúma exphcac16n,
.

'!

losofia educacional de nues:ro tl~m~s de mayor significación cultural, pa. 1 XVII uno de los bbros mg
el sigo
,
.
•
d
ra nosotros, en este crí~co
comprender cómo y por qué el ~un s:
Consecuentemente, s1 quer
ericano en particular, han alean~ o
oderno en general, y el anglo-~ .
materia educativa, necesitamos
m ·entaci6n predominantemente practica :n tos años a la fuente principal
on
. damente tresoen
,
693)
volver hacia atrás ª?..~xiSma e Tltoughts Concermng Education ( 1 . .lés) a
ue es el libro de Luv-.e o~
vez rimera ( al menos, en mg
.
q Para ello es preciso, a~ro~amos po~ ro p sición que afirma que u? ~onouna defensa sostenida y sin ~tubcos de nJaJ: en relaci6n a un conocuruento
cimiento minucioso de los hbros es s~c\grega~ el que no hay duda de que en
completo del hombrc.s No es necesario

lt=•

...-.
w York Macmillan, 1916), 70-80.
--:-OE~V, D,mocracy and E~11cat1on ( e es el ;ue se dirige a sí ~smo_ en
JosN
cifica cuál de los traba10s de Locke esde el contexto de su d1scus1ón,
Dewe;. no cspc cke en educación, pero es claro, d
extraño que suene, es el
su cnuca de Lo
él -'"ogi·cra como blanco, pcr
S t Thought;
b · d Locke que
"""
.
( 1706) más qur om
que el tra aJO e h C nduct of th, Understond1ng
'd . pcrtantcs trabajos
ensayo p6stumo Of .' e i°693 Una comparación entre estos ~s un
e ambas obras

~=n~~!.!d:;:'º:Uc~a
1 srespectivas maneras, O

q;::;~;::;:ru;::
debe

de );itio, except\
~cke el @ósofo.
tanto
• .• 1..
a sus predecesores,
revean, en su
?82 331 Lo que ~ e
.
f
• Loen ( Pcnnim.an edirion)' ~8 ·- , l . édico francés Rabclai1, }' moralista ran
en materia de la educación, especialmente a m

170

la época de Locke esta rebelión en contra del "estulto" sistema educacional
en las escuelas duró largamente, más de la cuenta. Pero, ¿ cómo han cambiado, desde entonce, los tiempos y los ideales educativos?
Evidentemente hay una cierta especie de péndulo en la historia humana y
es de esperarse que nosotros, hoy en día, que estamos siendo testigos del uniforme horizonte educacional encabezado en dirección opuesta, queramos aprender la espléndida lección de la historia misma: dos errores no hacen un acierto. Mientras tanto, permítaseno lucubrar que aun el conocimiento que tienda
hacia el hombre con sus virtudes y con sus vicios, sería imposible sin el conocimiento de ciertos libros incluyendo los de Locke.
Locke mismo se precavió de esto en el iglo XVII, cuando dccidi6 no polemizar contra el "aprendizaje de libros"; y nosotros tenemos más razón para
tener nuestras precaucion acerca de esto en el siglo XX.
En cualquier caso, y sin tomar en cuenta su influencia, ya sea en forma
directa o indirecta, en la educación moderna y en sus reformadores, tan diferentes como Rousseau y Dewey, el Tratado de Locke encierra para nosotros
algo especial; es po ible decir que es el mejor de todos los escritos publicados
durante su vida, sino de todos aqueJJos qúe fueron publicados después de su
muerte y el que encierra mayor carácter autobiográfico.
Tomemos un caso como punto de referencia: cuando Locke nos asegura
en Sorne Thoughts Concerning Education (Algunos Pensamientos acerca de
la Educación) que su crítica de la formación (standard) en las escuelas europeas de su época, está basada en su "propia experiencia",• lo que en realidad
tiene en mente es una referencia a us observaciones por una razón, sus propios estudios verificados en dos de las más reputadas instituciones de en cñanza
en su patria: la escuela de Westminster, en Londres, y el colegio de la lglc ia
de Cristo, en Oxford; más aún, y aquí reside tal vez su más interesante contribución dada desde el punto de vista autobiográfico, Sorne Thoughts Conurning Education, es de todas las obras publicadas por Locke, el fi16sofo, la
única que lleva desde el principio hasta el fin, la marca inequívoca de Locke
el médico. Para no mencionar sus innumerable manuscritos no publicados,
muchos de los cuale se encuentran ahora debidamente conservados en la Bibliote~a Boc!Jeiana y algunos de los cuales son de contenido meramente médico. Hay, para estar seguro, ci rtas alusion a la medicina en algunos otros
de sus escritos publicado por él, incluyendo el famoso Essay Concerning Huma,i
Understanding (1960) (Ensayo acerca del Ent ndimiento humano), pero
ninguno de esos escritos es comparable a su libro sobre educación en el núcés Montagne, csd., aaimismo fuera de discusión aquí. Pero el lector interesado, puede
consultar la R. H. Quick edición d~ Somt Thoughts Concerning Educotion (Cambridge,
nivcnit)• Pre$, 1902) para las sugcrenciu pertinentes en este tema.
' /bid., 343.

171

�esto nos habla
. de su d
. . . de u modestia t. o b.ien e un reíleJo
pu di era d mgme al estado corriente d 1
esengano que bien
intervención personal en este cam ;, eN os as~tos médi~s, o sobre su propia
Co
l d'
.,
po. 0 podnamos decirlo.
. m~ a iscus1on acerca del cuerpo la sal
.
vis medicatrix naturae asi' se b
y
ud, e tennma con la hipocrática
,
a re con el prin · · d J
corpore sano. He aquí una versión afonsttca
, . d c1p10 e u\'enal: mens sana in
e Locke
d
. .
poeta romano. que nue tro médico filó~f
acerca el pnnc1pio del
de toda educación:
o resume bellamente como objeti"o

mero de expHcitas referencias acerca de cuest.ion médicas. De hecho, el
caso debería tomarse considerando que Locke hizo que todo "ejercicio teórico" de la educación se deriva, n su aspecto técnico, de su experiencia
médica y está basado en una analogía con la educación física, pero deberemos dejar para otra ocasión la evidencia que sostiene la afirmación que antecede. os es suficiente por el momento, el establecer en fortna clara, que
Locke estudió medicina en la Iglesia de Cristo, recibió su grado de bachiller
en medicina en Oxford, en 1674, y practic6 la medicina ocasionalmente antes
de esa fecha y posteriormente, en forma particular, cuando desempeñó el cargo
de Médico de Lord Hashley, en Londres, y colaboró con Thomas Sydenhan,
el "Hip6crates Inglés". En vista de todas. estas bienconocidas referencias biográficas es realmente sorprendente el que los discípulos de Locke, los que ha
habido en gran número, hayan ignorado ese aspecto médico de su pensamiento,
sobre todo cuando éste aparece en fonna clara, como así lo veremos, en el

''V na_ m~nte despejada, et1

u,1 cuerpo sano es
descnpción de un estado de f l' .d d
, una breve, pero completa
.
e tci a en este mundo Á
I
b
am os, tiene aún un poco más
d
. que que posee
•
que esear • )' aquel q
d
ni otro, servirá de poco para
l .
,
ue no esee ni uno
hombre como su miseria
rna,qurer otra cosa. Tanto la felicidad del
' es en a mayoria de l
sus propios actos. aquel que n d. ..
.
as veces, producto de
o pettsar, jamás ;omará e• d b~d m¡a ~propiadamcnte su e,itendimiento
, e t o camino . y
'l
y cnfermizo, no tendrá capacidad p
, aque cuyo cuerpo es débil
D b
¡
ara hacer progre
.
~ o con esar que hay algunas constitu .
sos en ese camino.
m1entos en los hombres que son t
. ciones de cuerpos y de entendiconstituídos por la natu l
an_ vigorosos y se encuentran tan bien
.
ra eza, que c1ertament
,
na du; en virtud de esto p l f
e no necentan la ayuda de
, or a uerza de su
·
dos desde su origen h . l
genio natural, son lleva'.
acia o que es excelentr .
.
l . .
de sus magm/rcas constit .
, y gracras a primlel{io
s·
uc101us, son capaces de h
m _embargo, ejemplos de esa clase los ha
acer cos~ maravillosas.
decrr que todos los homb
y muy pocos y pienso que podrl
l
res que mcontramos nue p
d
o que son; buenos o malos út ·¡
,
ve artes e diez, son
hace la gran diferencia ent' 1' esho no, _por su educación. Esto es lo que
re a umamdad".•

volumen publicado por él sobre la educación.

ll

Locke inicia su obra Sorne Thoughts Concerning Education informándonos
que su investigación pretende ·"considerar primeramente la salud del cuerpo,
la cual tal vez usted pueda esperar de este estudio ... , he pensado al resp cto
más peculiarmente por haberlo aplicado en mi mismo"/ más que a la propia
medicina. Al final de sus discusiones acerca del mismo tema, señala nuevamente que tomando en cuenta su condición de médico, se espera que proporcione "algunas direcciones de medicina con objeto de prevenir las enfermedades".ª En relación con este punto el único consejo que ofrece en forma de
medicina preventiva para aplicar a los niño , s el no hacer nada que no se
identifique plenamente con la fe Hipocrática en la fuerza curativa de la naturaleza y, agregando significativamente, más bien en una sorpresiva forma
dogmática, el que "nadie puede tener la pretensión de dudar del consejo de
alguien que ha gastado algún tiempo en el estudio de la medicina, especialmente cuando él aconseja el no guardar reticencias en el empleo de la medicina
y de los médicos".
Incidentalmente, debe tomarse debida nota de que todas esas referencias
autobiográficas de Locke en relación con su fondo médico, ponen el énfasis
en su estudio de la medicina, pero no en la práctica de eUa. Ciertamente, que
• Jbid., 211.
• 1bid., 228.

El siguiente aforismo expresa en Iorm
.
salud como principio de felicid d
adsucinta Ja suprema r Jevancia de la
a . igu1en o las ense1guos e toicos y las leccione de su ro ia
. ~anza moral~ de los anla más importante conclusión en el p P.d expenenc1a médica, Locke llega a
e~ndalmente una materia d '
se~t1 o de que el proceso de la alud es
l
e constancia de endurec
as penas y con ojas de la v'da e·
'
.
ernos nosotros mismo en
•,
.
1 •
itemos su afomaci6 . . . 1 d
s1on que tiene orientación médica:
n tmc1a e esta conclu-

s· .

f

"D e cuán necesaria es la salud par

.
cu,fa necesaria es una fuerte constit: ~uestr~s negocios y felicidad, )' de
c n, dispuesta a vencer los trabajos

' lbid., 228.
• lbid., 210.

173

172

�pesados y la fatiga, podrá evidenciarlo aquel que sea cualquier figura en
el mundo, y esto es tan obvio, que no necesita prueba" .9
Con objeto de ilustrar el acercamiento general de Locke con los estoicos, en
relación con los problemas de la salud, peruútasenos seleccionar el que, probablemente sea el más feliz de sus aforismos, en toda su obra:

"La primera cosa de la que se debe cuidar es de que los niños no sean
vestidos hasta producirles acaloramiento o bien el tenerlos cubiertos, Jª
sea esto en verano o en invierno. Cuando nacemos nuestra cara no es
menos tersa que cualquier otra parte del cuerpo. Es simplemente .su uso
lo que la endurece y la curte, para resistir el frÍo. De aquí en adelante
el filósofo citiense le da una muy significativa contestación al ateniense,
quien se maravillaba de cómo podría permanecer al desnudo 'Y desprovisto de ropa en la nieve y el hielo. "¿Cómo, dijo' el citiense, puede usted
endurecer su cara exponiéndola al cortante aire del invierno?" "Mi cara
está acostumbrada a ello", dijo el ateniense. ,,.Palpa toda mi cara", replicó el citiense". Nuestros cuerpos podrán adquirir el endurecimiento necesario si desde el principio así han sido acostumbrados".1º
Nuestro autor procede a describir en detalle algunos de los más relevantes
principios espartanos, en relación con el mantenimiento del cuerpo de los
niños en debida condición, y arguye, en favor de las virtudes higiénicas del
agua fría, así como de la natación, del aire fresco, de la ropa holgada, de la
observación de una dieta simple, de las de una cama dura y de un sueño
prolongado, él "gran cordial de la naturaleza" _u Siendo Locke "estreñido
por naturaleza", es, no obstante, muy explicito cuando toca el tema relativo
a que el niño adquiera el hábito de rendir, en forma regular, "homenaje a
Madame Cloacioa",12 como él delicadamente lo escribiera, aludiendo a la
cloaca. Pero mientras que insiste acerca de la importancia de enseñar al niño
a regular sus movimientos intestinales, curioso ciertamente, Locke se opone a
la regulación de las horas de comida para los niños, ya que, al referirse a
ese aspecto, el niño debe comer solamente cuando el reloj de la naturaleza
hace sonar sus campanas; o simplemente, cuando tiene hambre.
Acerca de estas reglas específicas sobre la salud de los niños es conveniente hacer notar que durante el término de la generación anterior, un
' Ibiá., 21 t.
1º Ibid., 211-212.
11 Jbid., 225.
u lbid., 226.

médico de Chicago, se impresionó
·
.
vjvamente con la
Locke se aproximaba a los problemas de la i" fo~a y manera en que
y publicó un peri6dico ha .
, . n_nez, a traves de lo moderno" u
.
c1a ese propos1to mtitul d J h
'
Sm embargo, otro autor mé...1:c
. ,
a o o n Locke, Pediatra.
. .
Ul' o, postenormente h b ,
d d .
de ed1tonaJ y en relación co l .
, a na e ecir en forma
.
n e mismo tema. "e
h
dedicado al problema de I
l d d
: _ orno mue os otros que se han
a sa u
e los runos Lock f
.
que en la práctica por él predicada" u
e ue me1or en teoría,
pertaría tantas discusiones tant
.
m em argo, la obra de Locke desde un niño.
'
as como puedan concernir a la salud del cuerpo

s·

b

~¡ la primera parte de las 30 secciones d
catwn constituye una contr"b . ,
~ Sorne Thoughts Concerning Edu-

• •
J ucmn a la literatura
diá .
ongmales secciones permanecerán
d
. pe tnca, sus doscientas
]
• 1 ,
' se pue e decir como
.
.,
a ps1co ogia y a la psiquiatría inf tºl
,
una contnbuc1on a
,
' .
an J ' entre otras cosas E .
.
.
roa en esta ultima contribucio'n d
· • xiste cierta iroLocke, quien
. se adhiere al dualismo
' et nuestro
autor
l
d. .
' como a pudo haber en
t
d
ra 1c10naJ de c
1m
anta e Descartes como de la tradi . , C . .
uerpo y a a que heredó,
'di
'
c10n nsuana. no
. .
me co cuando cambia del . . .
'
aparece asmusmo como
,,
"
e1erc1c10
corporal
del
niño
1
"
,
•
.
asunto ' 15 la educación de su espíritu" s·
a proxuno y prmcipal
manece como médico en es , 'tu h .1 m embargo, malgré lui, Locke per
pm
asta o último
1
'
•
trantcs páginas de su obra
.
. ' y a gunas de las más pene.
, puesta a cons1derac1ón ca
¡
,
que los mgleses llaman "M di . p . , .
' en en a categona de lo
e cma s1colog1ca" C
b·
terior, hemos seleccionado t11e
.
.
. on o Jeto de ilustrar lo ans pasaJes, mismos q
t'
l .
problema del temor en la . El .
ue es an re acronados con el
runez.
primer pasa·
·
acerca de la "verdadera fortaleza":
Je, proviene de una discusión

"El primer
·
paso para obtener esta varonil
.
mencionado anteriormente e l
.d
prestancia es aquél que he
·~ d
, n e senti o de guardar "d d
nmo e temores de cualquier l
d d
cw a osamente al
.,
c ase es e st, más tie
d d
permztirseles ninauna
clase
de
p
h
.
rna
e
a. . No debe
a
re
ensiones
que
le
t
0
se conversa con ellos com t
s a emortcen cuando
,
•
0 ampoco sorpre d z
horripilante. De no ser así el p' .
n er os con ob7etos de aspecto
es mtu se sobresalta '
d
a tal grado que ya no p d ,
na y se escompondria
o ria recuperarse nue
'
curso de toda su vida l
d
vamente, aun durante el
, a que guar ará memoria d l
.
o apariencia de cualquier idea te rron'f.tea, con temores
e a pmnera
sugestión
y confusiones
ll

J

H · JACKSO N, JR., "John Locke Pedí tr" • "
ChGEOROll
'"ld rens, vol.
36 (1928) 1250
'
a ioan , American Journal Di.seas
u An' .
'
·
es
ommo, "Lock.e as Medical Ad vuor
. ,,, Medical Journal and R
( 1929).
,. L 287.
ecor d, voL 129

of

ocn (Pcnniman edition), 211, 229.

175
174

�hombre
,
d ' el espíritu conturba do, y el mismo
.
el cuerpo estora enerua o &gt; .
ción compleja o racional.
,
atemorizado, incapaz de cualqtue; ac a motivación habitual de los esp,Pero )'ª sea que esto proven_ga ed u~d por las primrras impresiones
. ..
,ntro uet os
.
f
't
animales o pnmitivos,
• "ó por algunas mcon en us
. , d la const1tuc1 n
"d
f11ertes, o bien por la alterac1on , eE ·em los de aqurUos que han nac1 o
sables uías, esto es ciertatTUn!e asi. í / :ermanecido a través de toda su
con una mente tímida y débil, yl a~ tan to sufrido cuando niños, pueden
·
l
fectos de a gun SUS
•
,, 10
tida ' debido a os e•
de todas las precauciones .
t
pesar
;,tos en cualquier par e, a
rervw

••

.
, para la p iqutatna
solamente de mleres
. .
El afori. mo que antec de no
d sd e) punto de Yista de la bistona
. .
también no habla e e
arte-11 no
Infantil, tno que
strado ya en alguna otra p
.
. Si bien Locke -como lo he mo
1 . 1 XVII la referencia que
éd
m 1ca.
d' · al en e SJg o ,
. ue le vincula al galemsmo.
h . cn·u·ca de la medicina tra 1e1on
IZO
- al " es un eco q
'
, .
. ales" p0steriormente,
hace aqu1. d e los "e píritu. anun
. m. es
1 a los "t-spmtus anun
. 0
Por cierto, hay una refcrenCJa a
'6 n el libro a otro eco del galemsm '
., una temprana alus1 n e
así como tam b1en
.
s" 11
la teoría de "lo humores pecarrunoso . ali • ·mo caso histórico que ilustra
.
efiere a un v o i i
•
El egundo aforismo se r
or establecido en el pasaje antenor:
, .damente el problema del tero
viv1
t ba perturh b'a un hom br e que se encon ra
b
uEn un pueblo del oeste a '
d
• los muchachos acostum robado de sus facultades mentales :Yan ee::::amino. Aquel sujeto, viendo
ban burlarse cuando lo encontrab ha , mofa de él, se detuvo en una
'll que c1an
h
tras el mueI tac o,
l Calle a uno de oque os
en a
f d do una espa da se lan•ó
peletería próxima)' tlese11 un an d echó a corrrr en drf ensa de su
quien viéndofo a tal punto arm;a ~'uerra y los tacones necesarios para
'da Para su buena merte tuvo
d
p dre antes de que el loco
vt .
l casa r .m a
.
d
introducirse rápidamente en a b solamenlr, con un cerroJO cuan o
Pudiera atraparle. La puerta rsta ap,ara cerrarla, volvió la cabe;~ con
• en sus manos
.
él tuvo el cerro¡o
b su per.seguidor, mismo
qu e "-'ª
,
1
l .
e encontra a
d l
objeto de ver cuan e¡os s . o blandiendo iracundo y amenaza or a
estaba a la entrada del pórttcl, . p suficiente para traspasar el umO
espada. A duras penas t ui•o e ttem
l hubo cerrado con la aid aba,
t
,
una
vez
que
a
bral de la segunda puer a )
'" lbid., 301.
"

PATIUCK RoMANRLL,

"L ke y Sydcnham: A Fragmcnt on Smallpox" ( 1670),
oc .
vol 32 (1958), 293-321.

Bullttin o/ the Histo,y o/ ~~edr)cm;45 .
LocKE ( Penniman cd1t1on ,
.

pudo rvitar asi el inminente golpe, que ~ bien no lle{fó al cuerpo, hirió,
sin embar~o, tl r.splritu del muchacho. Esta atenadora idea causó una
pro/unda e imperecedera emoción que habría de permanecer en su mente por murhos años, si no es que toda ru vida. Cuando refería erta
historia, ra hecho hombre, ase{furaba que desde aquella ocasión hasta
n1tonces. nunca volvió a acercarse a esa puerta ( que él podía recordar),
si11 cvr,car retros.bectivamcnte t.l suceso, en cualquier tiempo y con cualquier asunto que luvie.re cu mente y aunque llegó a su plenitud mental,
con el paso del tiempo, nunca owidó la imagm de aqud dercquílibrado
mental". ~0
El tercero y último pasaje. que contiene razonamientos en tomo a la imposibilidad de aprendizaje de un ni110 que se encuentra bajo presiones de

temor:
"Resulta imposible para los mnos el aprendizaje de cualquier cosa si
su mente se encuentra pose(da o perturbada de cualquier pasión, especialmente si es de Lt-mor, mismo que causa la más perdurable y profunda impresión en ms aún tiernos y debilitados espíritus. Manten 11áseles
la mente dentro de un temperamento de natural calma, cuando tengan
que recibir instrucciones o cualquier grado de adelanto e11 rl conocimiento. Esio es tan imposible como tratar de dibujar regularmente caracteres c11 una mente co1wutsa o bien en un papel e11 movímiento". 21

Las !iecciones finales de Some Tliou.ghts Concerning Educatio,1 se relacionan con el procedimiento que un joven debe usar en su tiempo de recreo.
Aún en este punto vernos que Locke habla como mfdico, enfatizando como
lo hace, la relevancia de las artes y de los trabajos manuales, de los deportes y
de los pasatiempos, en Ja persecución de la salud.
último, pero de no menor

Al

importancia se incluye ahí, el propue to currículum "di eñado para el hijo de
un gentleman", por lo menos, una definida materia médica, "anatomía"/~ la
que está agrupada con la geografía y la astronomía.
.. Tbid., 321.
" lbrd., 346.
n ]bid., 342, 351. 388. Entre los papclc.s de la Colección Lovclac,c en la Biblioteca

Bodleiana, Oxford, hay un borrador de una carta de Lock.c a Carey Mordaunt, Condesa de Peterborough, fechada en 1697 que lleva intitulado Edu_cat,on, escrito por R
En Clta carta, Lockc aconseja a la Condesa el que su hijo principk el ~ludio de las
ciendas con la anatomfa, "porque ésta consiste solaml.'nte en ver la figura, la contextura y situación de las partes y alguna otra cosa acerca de su uso. Esto se debe,
según yo creo a que en todas las ciencias lo mú í:icil dt'bc ser lo que sirva de principio,

" /bid., 233.

177
176
Hl2

�.

esidad de estar convencidos de que cada

la llamada general que el
Para resumir, debemos senbr la• nec
cipalmente en
.
,dº
hombre, cuya fama descansa p~
·a1 de una seria experiencsa mt ~a,
hace a la txptriencia, toma el canz especiS Thouahts Concerning Educahon
" :....... es necesano
· conc lurr
·
er es leer omt
od l q ue tenemos que h ac
t o o
. f rma
nara termu.... '
la
a rabo", En cualqUJer o
. , ,--d la educación )' de
d e "--~
\;4UU
•
d Locke acerca e
que si las piadosas o~n-ac1ones_ e . a reciadas, entonces podrían haberse
salud hubieran sido me1or conocidas )i p
el mundo moderno, como los
d un honroso lugar en
. dad
hecho merecedoras ~ .
Hinlv-rates lo fueron en la anngue
.
clásicos AforismoJ, atribwdos a
,----

"ºª

M

Traducción del Lic.

, Gó

ALBERTO GARCIA

REFLEXIO ES SOBRE LA HISTORIA

Dr. JosÉ R. EcmVEIUlÍA

EZ

Universidad de Pueno Rico

I

=~

ahí por grados, se
te"
o sea aquello que se encuentre
ás abstrac~o y que esté totalmente en la
procederá. h~k aq:e~~
umo). En este propiod t:t!e d~6~
de J 693,
(Bold.
.
e
'
.
la ue es un epitome e
, .
L
·
"ta en ese año 10bn: cducació~,
q
. delebl de Locke el médico. a ~
eser,
.
de in~to la tnarca m
.
. . de su obra musobre la matena, vemos .
te en la prolongada Ultroduca6n
de la
marca debe agrega.ne evidentemen .
1 d 1677 y que también forma parte
tulacb Stitd)I, la que apa.n;cc, en su J=e {~ld. YS. Locke f. 2, 114-122, 124-1:1~
Colkction Lovelacc de los papeles de 50b cducac.i6n, es un epítome de su. tta
la czrta d Lod,e de 1697,
.,
un estudio que comutu.ye su
Asl como ,
diario de 1677, en su introducaoo. es d K"
Th• Lif, and Ltturs
1
de 1693,
su
.
.
está impresa en Lor
lil!(,. .
enores
antecedente. La introduca6n, miLosrnda, Bohn 1858 92-109), Y mmprcsa (con m
tra
•
Edition
n on,
•
'
'd
ferida en nuC$
of ]~hn Lockl (á, ewl92-'l03 'de la edición Quick, b quedi&gt;:ª _ha. a ~;la cdici6n Quick
omisiones) en p gs.
d. e.arieta stJ.nttvo
.
nota bibliográfica. Incideutalmen , . mldicos de Som, Toitghts Con",..."'
tcr«ra
.
las notM Y comcntanos
.
yd ham el que a ,u
es que el editor encaIP h F. Payne bi6 ralo Victonano _d" S en
:'modernismo"
Education, al doctor Josep
.
'onado en su totalidad, con el
- otro médico hondamente unprcSl (,. --~ cdici"6n Quick, 205).
\.'CZ ~·
•
_.,di
de Loc)r.e .....,.....e,
de los puntos de vuta w,;; cos
.

d

más cerca de lo 5tnt1dos; y e

'%~ ~;,~

l. Los 01cc10. ºARIOS DEFINEN la historia como una narraci6n de hechos pasados y memorables. La definici6n es relativamente justa aunque in uficiente,
como todas las que proporcionan los diccionarios. Pues no hay palabra que
pueda ser entendida en su significación mis plena una vez extraída del contexto que es cada oración de que forma parte, que es, en su conjunto, el
lenguaje a que pertenece, que es, sobre todo, el acto de nombrar, de invocar,
de interpelar" de describir en que ella se genera. Despojada de su función
constituyente respecto de lo real, reducida a la de un útil, pierde la palabra
5U poder de introducirnos en lo que es la cosa o la acción a que apuntaJ de
suscitarnos, por tanto, vi\"encias que sin ella no tendríamo .
Aceptemos, por un momento, qu el propósito de la historia fuese sólo
el de narrar hechos del pasado. Surge naturalmente la pregunta: ¿qué hechos?
En la infinidad de éstos, ¿ con qué criterio seleccionar los que tienen relevancia histórica? Desde Ranke se repite que la hi toria tiene por función
contar "cómo han pasado las cosas efectivamente". Pero ¿ qué cosas? y ¿a
qué "pasado efectivo" alude esta fórmula en opo ición a un hipotético pasadoincfectivo? La oz "memorable" de la definición cobra aquí su valor: la
historia narra hechos digno de r rememorados... !ás "narración" nos orienta
ya hacia un modo específico de remt&gt;morar: no aquel que consiste en retener
los hechos con olvido de su especificifidad, a través del esquema o de la
f6nnula, como meros casos ilustrativos de una ley siempre abierta a la inclusi6n de otros hechos análogos, sino el que los considera como únicos y
novedosos, no pudiendo repetirse jamás de un modo del todo idéntico a
como fueron. Empero, se rememora para algo y por alguien. ¿ Para qué

179
178

�.
. . or uién? ¿ Quién es aquel para quien
la rememoración hist6nca? y antes. ¿p L: q .
ocupa? ;Quién ha de deh d
e la mstona se
· ..,
.
son memorables los h~c os e, qu
lo ue deberá de echar? ¿ y con
cidfr lo que la histona debera retener y l q . , que ello implica? Estas
q ué criterio puede efectuarse el acto de ava orac1on
. t por lo menos dos respuestas.
preguntas ad mi en
. asado es
.
di ordena narra el pasado. Mas p
2. La historia, decunos, estu a,
d ' ,
o es el pasado de otro. ¿A
.
h
do El pasa o mio n
. .
.
lo que a algwen le a p~sa . .
.
o a un pasado individual, smo
q ué pasado se dirige la bistona? Por cierto, ando resulta de la integración de
•
p
• acaso este pas
a un pasado co1ect1vo. erO ¿
:
o de algunos de e11os.?
1 . dividuos contemporaneos
'
los pasados de todos os m
d , b ta unos setenta años atras. o.
.
·
6lo
se
exten
ena
as
•
'd
Si así fuera, la histor1a s
d' l h'storia incluye los ind1v1 uos,
1
.
pasado estu 1a a
•
El sujeto colectivo cuyo
.
O
. . tal su1· eto debe su constl.
l' . es de sus vidas.
meJor. .
.
d 1
pe ro trasciende los imit t p0r el que los .ind'iv1'd u os piensan el tiempo e . a
tución precisamente a 1 ac o
.
.
, s dilatada que la propia.
t
n como una ex1stenc1a roa
h
comunidad a que per en~ce
'6 histórica es un conjunto de hec os
Por tanto, el objeto proplo de la ,narrac1 nd
la cuenta de un sujeto colee.
. ' comun carga os a
.
unidos por una unputacion
:d El historiador piensa este sujeto atntivo como sus hechos, como su vi a. 1 .
entre los hechos aquellos que
y l hacerlo se ecc1ona
'd d"
d
buyéndole un pa!ia o. ' a
' E ¿· la historia de "la humam a ,
emorados stu iar
.
d
d
'd. d
o su1·eto único representativo e
Parecen dignos e ser rem
la humam a coro
'
•
t
atribuirle a este su1eto como
po r ejemplo, es pensar
· n en el preseo e, Y
l
todos los hombres que vive
b
tes de ahora y que es, para a
'do
a
los
hom
res
an
.
l"
h
h'
·. d e "la cultura ocCidenta es
Pasado lo que a ocurn
E di la 1storia
humanidad, memorab le. stu ar
h y fracasos de esta cultura
.
. putamos las azanas
·¿ d
nsar
un
suJeto
al
que
im
.
fí
de
Julio
César alcanzará cali a
pe
·
·a
La
b1ogra
ª
C'
como si fuera su expenenc1 .
h h de la vida personal de esar,
1 eúna los ec os
•
¡
histórica en cuanto no s6 o r
hecho que le adviene a
,
.
smo
aparezca
como
un
e
sino en cuanto esar uu
ºd d cultural mediterránea.
.
Roma O la comunt a
.
sujeto colectivo que es
.
. .
por imputación a un su3eto
d hacer histona sino
.
Es verdad que no se pue e
1 . t histórico no se crea sino en
nos que e suJe o
.
1
histórico. Pero no o es me
h"
. Hay interrelación entre el suJeto y
d de una 1stona.
f
funci6n de un pasa o,
.
anización política, como ormas
.
F
cia existe como org
.
su histona: porque ran
.ble una historia de Francia; pero,
es posi.
.
F
. su unidad su
de V1. da ' como proyecto colectivo,
•
.
d Francia obtiene rancia
'
d la h1stona e
· '6
li
recíprocamente, e
. . ib'lid d de darse una orgaruzac1 n Po peculiar fisonomía cultural \ la pos 1 a
tica, de adoptar un proyecto.
.

ta.D

a necesidad que unos hombres expen1J1en_
o es legítimo recusar d11sde fuera ) .
. d d el punto de mira de un su¡eto
de darse una historia, de re-ordenar la historia es e

3. El sujeto colectivo cuya historia se indaga no es necesariamente el sujeto
colectivo de que participa el historiador. Por ejemplo, aquél puede haber
desaparecido, darse como realidad pasada, inoperante ya en el presente. Tal
P.s el caso si un historiador de nuestro tiempo decide escribir una Historia
de los asirios. Es obvio que esta empresa sólo tiene sentido en función de
colectivo que antes no cxistfa. Los procesos de independencia importan la eonsliluci6n simultánea de un nuevo sujeto hist6rico y de una nueva historia. No puede
el sujeto contra quien se obtiene la independencia recusar el proceso a base del
círculo: no hay historia, no hay sujeto; no hay sujeto,. no hay historia; aquí no ha
pasado nada, salvo un desorden pasajero, cte. Sólo el propio agente tiene jurisdicción para apreciar si su historia es auténtica. Mas si no aparece el proyecto traducido
en acciones, si no se manifiesta en actos la fisonomía propia del nosotros desde el
cual se pretende nacer historia cabrá sospechar que sólo ha habido allí una constituci6n ilusoria de sujeto histórico, un querer adornarse con las gaJas de una historia sin asumir los riesgos de la acción, Por tanto, la independencia no es condición
de una actitud personal ante la cultura. Más bien habría que decir -pero sin desconocer la interación de ambos factores-- que la peculiaridad de la propia figura
cultural es lo que da derecho a la independencia. Empero, esta peculiaridad se apre•
cia, más que en lo típico y tópico, en el modo dHrrente de abordar los grandes temas universaJes del hombre. Toda independencia, como toda verdadera revolución,
ha de importar una tentativa de abrir la historia, de vivirla en una dimensión universal. O termina por caer en la dependencia de la univenalidad realizada por otros.
Por fin, la independencia respecto de una determinada comunidad puede estar condicionada por la aspiración a participar de un modo más pleno en una comunidad
más amplia de que aquB.h ÍOfITla partl'. Así, la independencia de América es la
constitución de nuevos sujetos que destacan su c~pccificidad sobre el fondo común y
genérico del hombre occidental. Al cortar las colonias sus vlnculos con las metrópolis, afirmaban por ello mismo la realidad de un 11orotros más amplio que incluia a
las unas y a las otras. Una \'Ínculación con Europa, con la Europa liberal de la
llustración, eludiendo las !imj(aciones impuestas por los españoles de España, fue, en
la mayoría de los casos, fin delerminante y expreso de las guerras de independencia
que libraron los españoles de América. La independencia de Hispano-América fue
vivida como un proyecto de europeizar América. ELia consistió ante todo en lograr
pensar, desde América, una Europa de qu.e las metrópofu aparecían sólo como aspectos o momentos. Y puesto que es interesante reflexionar sobre la historia que pudo ser
contraste con la que fue, cabe observar que tal independencia, y sobre todo el consiguiente y desventurado desmigajamiento del mundo hispánico. habr!a podido evitarse si España hubiese sabido respetar la peculiaridad de cada naci6n hispánica y
atender a sus legítimas exigencias de autonomía, si hubiese sabido sobre todo asumir ante eUas la representación de una Europa rcno\•ada por el pensamiento liberal.
Un acto de auto-afirmación le habría podido revelar las raíces que un pensamiento
tal podia encontrar dentro de su propia Lradición. Creemos que estaJ consideraciones no son del todo vanas si hemos de esperar que España se decida a reintegrarse
aJgÚn dfa al mundo hispánico en el papcl que por su historia y sus hazañas culturales le corresponde, en \'ez de cultivarse est&amp;iles rencores contra aquellas naciones
europeas que, frente a América, se beneficiaron de sus ineptitudes políticas.

181

180

�· se pre
Asiria esto es, del sujeto cuya bis tona
. cierto concepto de lo que es
•
. t de testimonios que reJ1Uten
. . y
porque hay un con1un o
.
.
tende escnbrr. ' a su vez,
f on v·1v'1dos como historia. de
.
A iría, porque uer
a hechos que cabe l~~uta.i: a s
hechos ue eran para Asiria memoAsiria, porque los asmos v1er~? en ellosd
~ to En otras palabras, toda
d Asma como e un su3e .
.
rables, puede h ablarse e
. , .
.
bili'dad a un sujeto colecuvo,
'l
hipotet1ca imputa
.
historia supone, no so o una
. . . h' t6r'1ca sino una efectiva unpu•
•
l' · de la ciencia IS
,
como recurso ep1stemo ogico.
. "d
la vivencia de los hombres
t
que existe o ha existl O en
·,
taci6n a un noso ros
.
. El historiador descubre esta relac1on, no
que fueron agentes de esa historia.
la inventa.
.
. , d los hechos y el sujeto colee.
d 1 . · to de imputac1on e
.,
Ahora bien, cuan o e suJe .
. 'd
el elemento de avalorac1on
••
¡ hi tonador no comc1 en,
tivo de que parUc1pa e
s
bl
tanto historiable de los hechos,
que determina el carácter mem~ra e y' ~or
, st~ y no siempre lo que es
puede ser obtenido por referenc~~ a aque 1º atr: Detenninados actos exprel es tamb1en para e o .
valioso para e1 uno o
bl
-"orno los sacrificios humanos,
.
•
li ·
de un pue o ~
sivos de la v1venc1a re g1osa
.
. los eJ· ecutáraroos nosotros.
rian como un crunen s1
por ejemplo- se nos aparee:
1·
eglnln nuestras pautas de avalo,
d
descubnr actos va iosos, s
así
Al reves: po emos
.
la .
t . , histórica no los veía. Surge
ración, allí donde el suJeto d~
un~u ,ª~mn
no es sino la referencia a
la posibilidad de un inconsciente hut~nco quet y sin embargo pese a
. . dis .
de la del su1eto-agen e. '
una conc1enc1a
tlll~
. l
tre ambos criterios, no puede faltar
esta posibilidad de desa3ustes p~rc1a ,es den
t n el pasado algo por lo
.
el interes el presen e e
'
d
un elemento que etermma
lt
emorable para el que escribe
ih f ga y narra resu a m
que aquello que se ves i . d I ue ertenece y se dirige. De otro modo,
la historia o para la comumda_ a .ª q p
,
·.r ta obra h1Stónca.
no Uegana a surg,
a1
., dos suJ· etos colectivos de
d pautas de av orac10n,
Tenernos, en suma, os
..
d depender el carácter memorable
.
tos y deos10nes pue e
cuyos mtereses, proyec
h
.
t como su historia por una parte,
l
al
ue el hec o se impu a
.
'
de un he cho: aque
q
.
. d
tr Atenderemos primero a las
· , l historia or por o a.
aquel en el que se Sitúa e
d '
dopta este último punto de mira.
consecuencias que se obtienen cuan o se a

II
'
d ·rse con razón que toda historia está impregnada de
4. Desde el puede eci_
.
'b'""'
de los asirios no da cuenta
'd d L hi tor1a que escn i ....os
contemporane1 a . . ~ s
t también de lo que somos nosotros;
sólo de lo que los asinos fue:ºº· Dla cue~ .ª como seleccionamos los hechos
concebimos os asinos,
por el mo d o Como
..
que cabe imputar a Asma.

Después de Kant no es posible dejar de considerar la presencia del sujeto
cognoscente en el acto del conocimiento, el modo como este sujeto configura
el objeto conocido. Dentro de esta línea de pensamiento, pese a divergencias
tal vez superficiales, Bergson tiene el mérito de haber introducido, como lo
dice acertadamente Henri Gouhier, la labor del historiador como elemento
constitutivo de la historia, de haber exhibido, por tanto, una historia retrospectiva, afincada en e1 presente del historiador. 2
Escribir historia es un acto de exaltación de un cierto pasado en función
de las exigencias de un presente. Tal como nuestra memoria selecciona a
cada instante en el archivo de nuestras experiencias personales aquellas que
nos interesa actualizar para abordar con eficacia nuestra situación, así también cada época extrae del pasado lo que necesita para comprender mejor
sus propios problemas, para pensarse a sí misma, y desecha lo demás, deja
de lado lo que se le aparece como irrelevante. De este modo -y seguirnos
citando a .Bergson- el presente se crea hacia atrás "una explicación de sí
mismo por sus antecedentes",8 modifica el pasado al dibujar en él el esbozo
de su propia figura: porque surge un romanticismo en el siglo XIX, se
descubre que hubo un pre-romanticismo ya en el XVIII y en el XVII; más
aún: se descubre el romanticismo como constante del espíritu humano. De
aquí que las épocas que constituyen grandes articulaciones históricas no siempre tengan conciencia de serlo. Pues no siempre ---como en el Renacimiento
o la Revolución Francesa- lo son en la época misma. A veces llegan a serlo
según la historia q\le se hará después. La separación de la Antigüedad y
de la época que le sigue, por ejemplo, no surge donde hacemos la cesura
en los siglos V o VI D.C. El hombre europeo de la primera Edad Media se
concebía todavía a sí mismo dentro de un Imperio Romano cristianizado.
La separación surge más tarde, cuando comienza a germinar un espíritu
nacional en Europa y, como consecuencia de ello, se fundan tradiciones autóctonas, historias nacionales que ya no se conciben como meras prolongaciones·
de la historia de Roma.
5. No obstante, esto que aquí llamamos "presente" y cuya retroyección
configura el pasado histórico, resulta ser, desde que lo miramos con mayor
atención, proyecto, anhelo de un presente que esperamos distinto del que
ahora vivimos. La historia se escribe, pues, en !unción de una actitud orientada hacia el futuro. Federico Schlegel decía que el historiador es un profeta al revés. Más exacto sería decir que es un profeta a secas, pues todo
• Véase de HENRI GouRIEtt, L'histoire et sa philosophie, París, Vrin, 1952, p. 80.
' l-lENiu BEROSON, Oeuvr~s, La pensel et le mouvant, lntroduction (Premi~re partie) ,
Edition du Centennaire, Paris, Prcsses Universitaires de France, pp. 1264 a 1266.

183.

182:

�.
.
su profecía re-ordena, perfccprofeta lo es en función de una h•st~na_ q~~-tórica es como Jano: el mirar
·
E
erdad la conC1enc1a 1=
1•
ciona y actua ua. n v
'
.
n unidad constituyen un
hacia atrás y el mirar hacia adelante se integran e
'
solo y mismo acto.
t ·a de algo de una situación dada,
l
pccción lo es en con 1
'
d
b.
Ahora ien, a pros .
.
d
tambi, n poi· cierto en contra e
de una concepción en ngenc1a del mun o, y d
tro hábitos interpreta.
d
uestras costumbre.~, e nues
nosotros IDJ. mos, e n
d . ediato que
prolonga en e1
1
tivos;
suma,
ruptura con e
o
se alim 'nla ele una decisión
presente. Toda historia. en la me J a
qud alterar la forma como está
de alterar el mundo, de alte~ar el hom re, de alorizar el pasado que aún
dada la relación yo-mundo, nende, pues. a eslv entos con qué elaborar el
asado más remoto e em
.
es hoy y busca en un P
b ,
es un período intermedio,
modelo de aquello que proyecta Si~mp~e ~a ~~:;or y que sirve d suelo
de valorizado. que hace las veces e sl1mpd_e_ 'o'n tn"partita de Edad Antigua,
.
1 e ando surge a IVISI
para el nuevo unpu so. u
d d n modo arquetípico una neEdad fodia, Edad Moderna, queda expr:5~ a e;buye a la Edad Moderna la
cesidad del quehacer histórico. El rom:n_u~1s~~~ Media y a ésta lo que antes
función mediadora que antes desempenod ª1 ' tres estado de Augusto Comtc y
di, la Antigüedad En la ley e os
, .
correspon o a
. . d I Edad Media como época orgamca, enen la consiguiente exaltac16n e a
. . . y hoy sabemos que cualquier
.f taci6n de este pnnc1p10.
.
.
contramos otra maru es
I
t diamo de cerca nos rellllte a
A · .. d d de de que O es u
período de la nuguc a .'
.su Edad Antigua. La historia se no aparece,
lo que fue su Edad Media Y •
ada periodo que nos interesa re.
d
peJOS en que c
pues como un Juego e
.
da momento pasado busca
,
'ntere es pecuhares, en que ca
mite a otros segun_ sus i ado. y esta búsqueda se da siempre en forma ~e un
apoyo en su propio pas
cha J'd 'dad de hoy con el ayer mmeá
pe la e trc
so i an
salto hacia att s que ~om .
e se hace para adormecer a los hombres en
diato. S61o aquella h1Stona ~uf . ,
n ellos mismos es complaciente con
. . t de estéril satJS acc1on co
un scnurruen
es historia sino retórica.
el pasado inmediato. Pero esto ya no
.
'1: ..... ;tan desde luego, el alal
cons cuenc1as que u,... ,
De lo dicho fluyen_ ~~as
la historia se constituye a partir del pred
alquier histoncismo. 1
·
d
arse
canee . e cu
dici6n del acto por el que lo histórico pue e P:n. .
sente, SI este pre~t~ ~ conue él ha de escapar necesariamente a la histona.
como tal, ello sign1Cica q
U desde lo cual y para lo
od
tr presente es aque o
Dicho de otro m o: nues o
ede ser parte de ella. La historia
cual se hace historia: por tanto, no es, ~o pu
tra decisi6n. y tal decisión
.
tr s pies llí comienza nues
.
viene a monr a nu . o
.
e en la perspectiva por ella abierta,
es aquello que actuabza un pasado qu

en

es

/;sa

e: lru::

°

S:

ello se entienda en el entido de que se crea a cada instante un pasado
histórico, no en el sentido de que esté sumergido en una historia que le impone
sus leyes. Corno se ha dicho alguna vez: el hombre -el hombre actuante y
libre del presente- tiene historfa, lo que implica que no es historia.

6. Y, sin embargo, decimos que una acción de nuestro presente constituye
"un acto histórico". ¿ Qué significa e to? Significa pre umir que el futuro,
al lanzar su sonda hacia el pasado, no podrá dejar de interesarse en eMo que
ahora hacemos, no podrá ignorarlo, sea que lo apruebe o lo condene. Sólo
eo función de un futuro puede el pr sente ser "histórico".
Hay, pues, un hacer histórico del pre ente que consiste en que nuestro·
acto apuntan a un determinado futuro, van a requerir en el futuro un juicio
para este presente. Pero ¿qué futuro elegir como tribunal, si cada futuro
será juzgado a su ,·ez en un proceso sin última instancia? Claro está, un
acto tendrá mayor significación histórica mientras más permanente sea el
juicio que requiere. Pero ¿ quién puede asegurar tal permanencia si cada
época vuelve a cuestionar toda la histmia? El que actúa con miras al
juicio inmediato, aceptado en su relatividad, actúa superficialmente. Pero no
actúa mejor aquel que
remite al juicio de la historia que se escribirá en
miles de años, i ella ha de quedar sujeto al juicio de otra que pudiera escribir.;c mil afios más tarde. To. La acción provista de verdadera profundidad
ha de pr tender escapar a la contingencia de los juicio temporal , al relatid.mo de las revisione suce. ivas. La historia del mundo no posee por sí
sola la jurisdicción c;obre el mundo que Schiller y Heirel pretendieron conferirle en su célebre fórmula.◄ Toda atribución de carácter histórico a un hecho
o a una época supone que nos detenemos. upone que sometemos la historia
toda a lo que cabe llamar literalmente un Juicio Final, por cuanto cierra el
proceso, por cuanto escapa aJ relativismo que con Í5te en aplazar •I término
indefinidamente.
Pero el problema vuelve a urgir: ¿ dónde situar mos este Juicio Final?
En la medida en que lo alejamo. de nuestro presente, éste pasa a ser sólo
un medio, y como su fin previsible es también medio para otrp fin que a
su ,·ez será medio de otro, etc., volvemos a caer en el relativismo que pretendíamos eludir, pues la pauta avaloradora del hacer histórico ha sido perdida.
Por el contrario nuestro hacer adquiere un sentido en la medida en que
aproximamos esta pauta al presente, en que concebimos el Juicio Final, a la
manera de lo primeros cristiano , como pudiendo sobrevenimos a nosotros,
mejor: como pudiendo sobrevenir por 11osotror, en la medida en que lo inte-

-- ---

' Die Weltgt1schichte ist das W•ltgericht¡ véaM G. F. Hegel, Rechtsphilosophit, sccs.

re ulta memorable.
animal hi tórico, pero siempre que
Es legítimo definir al hombre como un

3-W y sgtes.

185

•

�tamos qué es lo que merecería todavía vivirse
gramos al presente para ~r~glun . el Juicio Final fuese ahora mismo.
-y cómo habríamos de vivir o-- s1
J . . p· l confiere a su acción una
· postula un t.11ClO ina
61
Es verdad que s o qU1en_ . . , hist' ·ca Pero la relación puede -debeºgnif1cac1on
ori ·
'dad ·
auténtica y permanen te s1
tul
carecerá de profundi
s1
. . p· l
e pos amos
ser invertida: el Juicio ina qu
.
1 actualizamos !tic et nunc. La
nuestra acción no lo trae al presente,ds1 nod o ues de que en él postulemos
1
cia histórica de nuestro hacer epen e, ~ '
re e:ª~.
.
.
desde ahora, actualizamos.
. . , .
un 1mc10 no histórico que,
.
.
1 uºd de vivir histoncamente,
. h
historia en e sen o
Por otra parte, quien ace
.. ' .,
. 'n del pasado pues en
.,
. st1gaoon y narrac10
'
hace historia tamb1en coro~ mve
el cciona y re-ordena lo que prefunción de su decisión prefiere, posterg~, s e al presente esta pauta del tércede a éste su hacer de hoy. Cuan_do _ªP icamosonunciarnos sobre lo que ahora
ue un cnteno para pr
mino, tenemos, a la vez q
. .
l
lo que en el pasado merece
d
un
cnteno para reso ver
J ..
d
d
nos importa e ver a '
l
traer al presente un mcio
.
v·
.
bistó ·camente es pues, a par,
f
ser recogido. tVll'
n .
., '
el asado. El fin es lo que con iere
Final y reconocer su prehgurac10~ en d p l
l rmen su caracter e ta .
retroactivamente a ge
.,
1
, frecuente-- que se vive no
· rto la acc1on --es a mas
d
Hay también, por c1e '
1 hist . sino a la configuración e un
.
. . . de toda a
ona,
.
.,
a un JUICIO
, •
1
ntinuación de una s1tuac1on
Ya con m1ras
.
,
enos proxuno o a a co
.,
futuro relatlvo roas o ro
. ..
b rdinada a cierta avalorac1on:
rece
en
defa01t1va
su
o
61
presente. Pero ella apa
alº so queremos perpetuarlo, s o
1
t se nos da como v io
.
al
sólo porque e presen e .
de valor ueremos alterarlo. Ahora bien, cu, como pnvado
q
'te en definitiva a un terPorque se nos da
.,
humilde que sea, nos renu
.al, .
quier avalorac1on, por
. ul
e queda superada la di ectica
mino en que todo valor se recap1t a,. :o ~ acción aparece subordinada
indefinida de los medios. En este_ ~entl °'se or:enta hacia la idea de perfecexplicita o implícitamente a un vi~ q~e f l
definitiva de la experiencia.
ción o cumplimiento, en cuanto s10tes1S ma y

tá haciendo
.
.
d nosotros recogerá el futuro se es
.
7. Tal vez la histona que e
d .
Tal vez la historia que escn.
sotros lo a virtamos.
di .
secretamente, sm que no
,
uestras vidas elementos stmtos
. ntes destacara en
birán nuestros descend ie
E
'poca como la nuestra, enveneinteresan n una e
...
de los que a nosotros nos
. 1 h mbres vivan temerosos del JUlClO
nada de historicidad, es frecuente que los o 'uniento de sus sucesores. Se
.
egurarse e reconoc
del futuro, que qweran as
l modo como se opera el tránsito de una
estudia entonces en el pasado e ,
. . ya en la. siguiente. De lo ocu. d escapar de esta y vivir
his , . "
f
época a otra, a m e
. á Se descubren "leyes . toncas '
der
lo
que
ocurrir
.
. l
rrido se busca. despren
f t r dades de las luchas socu es
. .ó
. los recurrentes o a a i
•
S
constantes de repet1c1 n, c1c
. . d
1 unas de nuestras acciones. urarantizar su efect:tv1da a a g
que parecen g

humana.

°

186

gen entonces argumentos como éste, que hemos escuchado a menudo: "Hay
que adherir a tal partido, a tal posición, a tal causa; la historia va ha.cía allá;
no se puede vivir contrariando el curso de la historia"; y no se advierte que
ese partido, esa posición o esa causa obtienen su efectividad de la adhesión
que se les presta, que es por nuestra decisión y la de nuestros contemporáneos
que la historia sigue el curso señalado, y no otro.
¿ Cómo liberarnos de esta situación? No hay sino un medio: no colocarnos
en ella, negarnos a ser medios. No concebirnos como los sempiternos preparadores. Situarnos en el lugar que nos corresponde, el lugar desde el que
se "hace" historia como retroyección, hacia el pasado, y se "hace" historia
como proyección, hacia el futuro. No subordinarnos a un futuro hipotético,
que nadie hace, que aparece como una construcción anónima; hacer nosotros
mismos ese futuro. No preguntarnos: ¿ qué pensará de nosotros la generación
siguiente? Crear nosotros mismos el juicio de esa generación. No permitir que
entre nosotros y nuestros descendientes se introduzca el corte que nos jubila
y por el cual "pasamos a la historia". No situamos en el papel desmedrado
de hijos de nuestros hijos, al depender del juicio por el que van a re-crearnos.
No abdicar de nuestro papel de transmisores de cultura. "Todo lo que no es
tradición es plagfo", reza la célebre fórmula de Eugenio d'Ors. Pero en la
tradición no sólo se recibe. Hacer tradición es hacer entrega. La referida
sentencia puede entenderse, pues, en el sentido de que sólo logra superar el
pasado aquel que se apoya en él; pero también en el sentido de que no hay
originalidad creadora que no sea transmisión, que no sea entrega de algo al
futuro. El peligro del historicismo es el de inducirnos a entregar sólo Jo que
prevemos será bien acogido, o a no entregar nada ante el temor de que
aquello que eventualmente entregaríamos pudiera no ser recibido con gratitud.
No se lucha de verdad contra las fuerzas que enajenan al hombre si al
pretender hacerlo enajenamos el presente respecto de un porvenir en que
!Uponemos que toda enajenación habrá de cesar. El pensamienlo sobre el
futuro sólo nos devuelve al dominio de nuestra autenticidad en la medida en
que lo traemos al presente, en que lo hacemos presente en cada uno de nuestros actos significativos. Tal es la función del profeta: no la de adivinar un
futuro en cuanto tal aún desencarnado, sino la de ser la encamación viva
de él; no la de anunciar lo que se habría realizado de todos modos aunque
no hubiese sido profetizado, sino la de crear el futuro con su palabra, por la
eficacia que esta palabra tiene sobre los hombres. "Un futuro que pudiera
conocerse con anticipación es•un absurdo", escribió Jacob Burckhardt. 5 Pero
• Force and Freedom: Reflections on History, New York, 1943, pp. 90 y sgtes.;
Griechische Kulturgeschichte, en G,samtausbage, Basilea, 1929 etc., IX, 247 y sgtes.

187

�no es un absurdo un futuro que nuestro acto desde ahora contribuye a crear.

El ,·erdadero profeta es el promoto1 de la voluntad."
Hay un bistorici.mo del pasado -"lo que ocurre está determinado por lo
que ocmrió" -y hay un historicismo del futuro- "lo que ocurre es la preparación de lo que nece ariam ntc habrá de ocurrir"-. Ambos se concilian a
la perfección. Pero nuestro pre ente no es una provincia del pa$ado ni es una
provincia del futuro. Es el c otro del que nacen, como provincias, el pasado
'i el futuro. Es la capital del tiempo. EUo se prueba por la sola consideración
d~ que I futuro y el pasado, n cuanto tienen para nosotros algún valor, no
rcqui ren a hacerlos prescnt ~ mediante el proyecto o el recuerdo.
o ignoramos, por cierto, la rebeldías. D damos hac un instante, que
cada época tiende a exaltar un pa ado remoto para conjurar la influencia de
un pasado inmediato. ¿ Acaso no otros mismos no hemos negado a nuestro

- -

Citado por Karl Lowith. Méanillg in HiJtory, The University of Chicago Press, 1949,

p. ' 10.
La mejor manera de ilustrar la esencia de lo profético, según lo entendemos m el
texto, serla la de r.unúnar a la luz d la roncepción c:,pu ta el acto histórico del
último gr.ln profeta que ha tenido Europa: Carlos farx. Dicho examen nos rcvehria que este acto no consi tió s6lo en uplicit.ar o realiw.r una posibilidad ya dada,
qur creó la posibilidad misma de aquello que Marx propom realizar. En efecto, en
contraste con el pensamiento socialista anterior, Marx tiene el mérito de apoyar en
una concepción histórica de conjunto su anuncio del triunfo del prolt•wriado, que
imporb la innauración de una rconomía sociali ta como drscnlace de la lucha de
clases, y de revestir todo el proceso de un carácter inevitable en virtud de un ani•
lisis de las circunstancias sociales y económicas vigentes. Pero c.-ibe cuestionar hasta
qué punto el establecimiento del socialismo derivarla sólo de aquellas circunstan·
cias sociales y económicas que Mane invoca y no más bien del poder suasorio de
que Mane reviste su anuncio mismo. Pues, en verdad, lo esencial parece ser aquí el
que farx. en mayor grado que sus p~dec1.sorts, logra instaurar en la conciencia
de los hombres un proyecto de acción revolucionaria al término del cual e1tá. el socinlismo como posibilidad. Precisamente en virtud de este proyecto, y del análisis concomitante de la situ.nci6n hist6ricn, ~ constitu)·e d agente que asume la misión de
realizarlo: el proletariado como fuena histórica opcrank. Suprhnase imaginariamente c1 proyecto revolucionario; comprenderemos que sin ~I el proletariado deja
de ser tal, deja de ser en rigor una clase para convertirse en un conjunto amorfo de
hombre, que sufren pasivamente las consc:cucncias de la organimci6n industrial E.sta
interprctaci6n, que concede al acto de ·Mant la importancia histórica que le corres·
pondc, contradice sin embargo la validez de la concepción marxista, al destacar el
necesario arraigo de la historia en la conciencia b.umana. A la vez, señala en qué
consiste la debilidad del mundo no socialista en la hora de hoy: el carl'Cet de un
proyecto histórico comparable al del marxismo, por su magnitud histórica y la [unción liberndoro que pueda atribuínele, el tener que aceptar, por tanto, que la elección de nuestro tiempo se da en los tfrminos de la altcmaliva creada por Marx y

pr decesores?• ·i· queremo una historia creadora d be
beldías, aun las que se d' .·
• e remos favorecer la,; reu1gcn en contra nue tr F
1
donos? 'o: resistiéndola 1 1 d
a. avorecer as, ¿ suprimién' uc tan o contra ellas 'I
, b
ca nuestros ·ucesores esa mezcl d
. o o a i sa remos pro,ocar
·
e respeto v rebeldía q
•
dora, emparentada con la nucst
• llene
.
.
ra por lo que
de ue es. , unaD'vida
, creae¡ que adhiere tanto como el
f
.
creac1on. i. c,pulo es
que re uta Anstóteles
di , uJ
1a vez que abunda en el mi.
'd ·
es SCtp o de Platón a
mo sena o que éste y por
.
I, Icgará aquel que nos nie a. 11
J.
que tmenta refutarlo.
d
· egarn aquel que nos habT
escubre que unos y otrn. declamo lo mism
. - ~e
1 ita. y aquel que:
no pcn ar n ello ·i no h d
o de dl5tmta manera. Má vale
,
a e ser para buscar lo q
d
Lo que ,wr lleva a punto.
ue en ver ad nos importa,

ª

81. C~ea r_násToda
y mejor historia quien e concibe a s'1 mi mo como me.i=da
de a h1•t
·' oria.
creación es
aceptar_ los _riesgos de la propia

·

~~~:~~,,

w

e un constituirse como ujeto, un

La h1stona, se ha dicho la escriben 1
vertlr este juicio ,. aiirma;
.
o . vencedores. Más exacto sería con1
que qmen escnbe la }ú t ·
1
cedor. Hay derrotas apare t
ona es e verdadero venn es, que no son derrotas
1
parecía vencida es recogida po t
, porque a causa que
1
le confieren actualidad El.lo r do r~ 1ombres y éstos, al hacer su historia
·
pue e importar
·
·
'
aparente. En el año 586 A C
J usa], una victoria,
pese a la derrota
l
'6
.
.
cae er
en en poder d I
Id
pob ac1 n es llevada cautiva Lo h b
e os ca o . La
¿Los conocemos acaso por la v: .: reo ya no serán después una "potencia".
contrario, el primer tímulo rs10~ que de ellos nos legó Babilonia? Por el
ha sido para nosotros su inc·/ªr~ egarl a conocer la historia de Babilonia
.,
I enc1a en a historia de Is
l
cion cultural hebrea vive aú
rae' ya que la tradi.
,
n en nuestros días per~iste h t
1
¿ Q u1en venció? La historia del ueblo h
'
..
as a e presente.
fundamental la historia d
ebreo a partir del Cisma s en lo
encontrarle un sentido a :usu~e;~otas. Pero Israel es el pueblo que supo
ciéndolas. T
o as y, por tanto) sobrevivir a ellas, ven-

J

• ~a derrota, la humillari6n, la decaden . d
la historia el pod&lt;-r de dcc:•1'ó
J
&lt;'la e los pueblos que han ejercido en
~ n we en ser condicio e
. s pueblos, en cuanto les permiten ei t
n s venturosas para el destino de
d.iante c:na ,·isión más I' 'd
. ce uar una nueva toma de conciencia Y
.
uci a, convertir la derrota
.
.
, mcmac1ón renovada de su cultura, la decad
.
e~ ;1~t~na, la humillación en aíirdcza de una nacióo d
.
.
cnc1a en in1t1a11va hiat6rica. AsI la ,..,.
. e un impeno de una
. '6
,
.,.anpcrmanencia de un poderlo que la, d d
_organ1zaCl n política, no se mide por la
qu
cea enc1a no logra ro
•
.
e e capaz de. hacer con las decad
. .
zar, sino mAJ bien por lo
pueblo no consiste tanto en Kr sustit ~~oa.s que le sobrevienen. El peligro para un
der como en no llegar saber que
otro
los más altoli c.ttrato1 del pone de su propia historia ~ lo oculta. Esta toma~rndo ~rq~c la soberbia que obtiepara las naciones de Europa que, habiendo di( :.;onoenCJ.a es im~ativa hoy día
un , o por toda la tierra la cultura
C$O

a

tatco':a ~:

~n

no en otros que pudieran conccbine.

189

188

�. "d d importa su interpretación. Pues
Tanto como el hecho en su e,xt~~or~ ; ' do como se le interpreta. Deciel hecho nunca es tal sino en func1on e mo
. . . histórico. Pero exa.,
América" y esto es un JWClO
mos "Colón descubno a
. 1
t' cubierto. La noción de desminemos su contenido. Se descubre o quedes a d . , en cierto momento de
alg estuvo vela o y eJO
cubrimiento supone que
o
11
americana no estaba velada
estarlo. Ahora bien, la tierra que hoy ~mamas Afirmar "Colón descubrió
para los indígenas. Sólo lo ~s~aba ~ar~ eto~U:ºPP:;-imputación a Europa, que
, . " . pl"1ca que escnbimos a s
. . .
el euro
Amenca rm
.
f dar nuestros 1uic10s es
·
. , . d que partimos para un
ul
el sujeto histonco e
.
ontinuidad
del
proyecto
e
•
• ..1:
e nos concebimos en 1a c
,
peo, y no e1 mw.o; qu
. . s Mas . r qué no quitamos a Ca1on su
tural europeo y no en el del l~~º·,, ara,::ibuírselo a los normandos que
título de "descubridor de ~e_ncad Norte? Porque en rigor los normandos
antes que él llegaron a la Am~nca e
: nte c~mo la continuación del
.
Amé ·ca Vieron este conune
.
no constituyeron
n ·
..1: on fundar una colorua pues
,
y puesto que no puw.er
l
mundo que conoc1an.
. .
d dera superioridad sobre os
1 onfineran una ver a
carecían de armas que es c
b'
que Colón creyó haber llegado
· dios, abandonaron su empreSa · En cam 10' aun
m

t

. es Jllvoca
·
d o con J. usticia por
que este mensa¡e
europea y su mensaje de
:::o ellos ejercieron antes su poder. S61o
otros pueblos en contra e mo o
l
nace contribuir a fundar una e •
.
.d d a la cu tura que
,
. .
1
.
puede todavía conferir Ul1l a
b d l di crsidad que la condici6n p anetana
tura a escala del hombre, sin menosca o e ªu vcl movimiento de europeizaci6n del
de esa cultura ha de imponerle. Pero, ~a~ e o~uy especialmente en los decenios de
do que ha ocurrido en los últimos s1g os, y
d'cal mundanizaci6n de Europa,
mun
d
na no menos ra 1
éste, habrá de ser compensa o por ~ undial en que todos los pueblos puedan verse
q ue haga de ella [a nueva metr6poli ro . d provinciarusmo nacional europeo. No
.
ya del desgracia o
.
dcrepresentados, sin rastros
tá hasta qué punto guarda Europa, en su
os apreciar con certeza, claro es '
'6
Y en especial un deseo de
Pºdem
.
. titud de renovac1 n,
cadencia política, una suficiente ap
éulturaL Pero hay signos alen·
ab d
sta magna empresa
. , .
renovarse, como para
or ar e b , tender a esta su más alta vocación histonca.
tadores en el sentido de que ella sa ra ab 'ó
P·•erto Rico ensayo de Domingo Ma. e I' 11 descu d11 laa Revista
~
'
p
• CL, en este senudo, o on o
Presente, San Juan de uerto
o en el No. 3 del vol. 1 e
blicad
rrero pu
.t
na comunicación entre el curoRico' 29 de noviembre de 1952.
b bo de que e:,ns e u
que es e1 ce
• · s "Mientras más se retroObsérvese' además,
.
nnite coordenar sus experiencia .
.
.
peo y el amencano lo que pe . .
d d tal! debidas a las perturbaciones sooa·
cede prescindiendo de las oscilaciones e 6e e d afirmarse que cada individuo y
'
, L l d
n mayor raz; n pue e
.
. lada d l
les escribe Andre a an e, co
.
d
América rigurosamente ais
e
'
.
opio Supone una
.
cada grupo tienen su uempo pr
•
logi~. nropias. no habrá runguna me•
la otra con crono ...., .,
•
.
antiguo continente, la una y .
os salvo para un espectador ideal que pudiera ~er
d'da común entre estos dos uemp ,
. p
'mid esta conciencia iropenor,
i
. .
d l dos senes. ero supn
.
I
a la vez los acontecmuentos e as
es contemporáneo de Francisco
. .,
d t y Moctezuma no
d
esta comun1cacion trascen en e,
N .
l'"d'e de temps in Genese et muurt u
N ¡ 6n" ( ote sur 1 ~
en mayor grado que de apo e . i l S étariat de l'Université, 1941).
temps de Jean de la Harpe, Neuch te' ecr

/~ªd,
.

d

Euro:

al Asia, su acción tuvo una inmediata continuidad, reveló muy pronto la
existencia de un nuevo continente en el que el hombre europeo pudo difundir su religión, sus formas de vida, sus lenguas, su cultura. En este sentido,
la acción de Colón importa el descubrimiento de América porque permite al
europeo pensar como un todo continuo ( el "nuevo mundo") lo que antes
era vivido por los indígenas como un mundo discontinuo, dividido en Imperios y órdenes tribales diversos. La hazaña europea no consistió en descubrir América, sino en crear "América" como concepto histórico. Los hechos
del descubrimiento, de la conquista y de la colonización no son sino los medios
por los que Europa se constituye en conciencia histórica de América. También el indio tomó conciencia del europeo. Pero fue candencia de cómo el
europeo tenía conciencia de él y lo constituía en objeto. Fue vencido porque
no supo constituirse en sujeto histórico, y por tanto no hizo historia. Vence el
que mira, el que ve, el que escribe y transmite.
Tal vez al actuar nos equivoquemos. Tal vez interpretemos erradamente
nuestra situación. Pero la realidad de una situación vale para la historia
en función de lo que se piensa de ella. La conciencia que tomamos de nuestro
presente, de nuestras acciones, es lo que confiere a estas acciones su significación para la historia. De ésta cabe, pues, afirmar lo que Leonardo decía de
la pintura: es cosa mentale.
9. Los pensamientos que hemos venidó anotando no son sino la aplicación
a la historia de otros que antes hemos formulado respecto de Ja vida humana. 11
Porque el hombre sabe que su tiempo es . finito ve su propio vivir como un
proceso orientado hacia un término -en el doble sentido de finis y de telos-;
por ello, precisamente, confiere a este vivir el carácter de un conjunto de
actos, que prefiguran y contribuyen a formar el acto final, y no el de una
serie indefinida de sucesos. El término es, en efecto, Jo que da forma al proceso que es nuestro vivir, Jo gue al clausurarlo lo deja fijado en una esencia:
la vida) nuestra vida. Pero no tendría tal poder si sólo fuese un hecho futuro,
como tal, previsible, pero todavía ajeno a nuestra vivencia; si al pensarlo
no estuviéramos ya incorporándolo a nuestro presente, si no ejerciera desde
ahora su función de pauta calificadora de nuestra vida toda. La vivencia
mortal desempeña, pues, según esto, el papel de causa final respecto de cada
uno de los momentos que le preceden, es lo que nos mueve y suscita, es el
motor de nuestros actos, presente desde ahora en ellos.
1
Ahora bien, el pensar histórico resulta precisamente de que atribuimos al
tiempo de la comunidad a que pertenecemos, y en definitiva al tiempo de
' Véanse nuestras Réflexions mltaph:ysiques sur la mort et le probleme du sujet.
Patis, Vrin, 1957: y Reflexiones sobre la cultura en Revista de Filosofía de la Universidad de Chile, No. 2-3, 1957.

191

190

�· 1· da La historia
¡ ¡ estructura de la propia
" ·

la comunidad humana en genera. a
id
n suJ'eto colectivo que nos
. ' d 1 1 ali.dad de nuestra v a a u
.
.
es la extens1on e a eg
.,
ali!" d ·a que en nuestra vida tiene
t la misma func1on c ica 01
.
d
incluye. Por tan o,
.
1 historia la idea correspondiente e
la idea. de vivencia mortal la tiene en a

Juicio Final.
bl
no es por cierto, algo que nos cae
Mas el Juicio Final de que ha runos
. ,
ndo que pudo con·¿ te que nos sobreviene en un mu
.
de fuera. no es un acc1 en
sarlo así si hemos de evitar
.
d be os esforzarnos por no pen
'
- ,.¡
tinuar. O me1or: ~ ~
, b" . debemos ver en él nuestra obra \levaua
enajenamos en la histona; antes ien.
¡· d tiene la virtud de iluminar
. ' una conclusión que, actua iza a,
l
a su conc uSion,
desde ahora nuestro obrar.
l ·¿ de una historia-providencia
·
tanto contra a 1 ea
.
Nos pronunciamos, por
'
.
t Pero no nos pronuncramos
.
{· ·
pas1varoen e.
· ·
&lt;n1iada por Dios y que su nnamos hi.
. d'vm' i'zada de una historia que
::..d 1 · de una stona 1
,
.
menos contra la 1 ea aica
.
U
os la idea de una bistonaf
· ' de Dios A e as 0 Ponem
•
asume el rostro y la uncion
.
hemos de saber orientar hacia
d
da por eJ hombre, pero que
.
responsabilid a crea
.
tr de nuestra verdadera irnagen
el desvelamiento de Dios, hacia el encuen o
en Dios.
. , .
, /lá utilizados para desprecio de
de un h1potet1co mas a ,
p
l
1
Contra os va ores
l
dical inma11entismo. ero, una
ueremos
exa
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un
ra
h .
q
esta vida y sus tareas, .
. d ch d la tentación de una fuga ac1a
vez efectuada esta askens necesaria, ese .ª ap de otra vida y otra historia"
.
d
I o mundo de otro ttem o,
el pensamiento e o r
,
. .
nuestros fracasos, re-encon. .
d' . ulo de nuestras rrusenas y
d
consuelo, ahv10 y is1m
.
t
'da y esta historia, acepta os
d en este tiempo, en es a vi
•
tramos en este mun o,
l f 1 trascendencia quiso seducirnos:
en su finitud, todo aquello con que \ ª.~d en el término mismo de este
a saber, la posibilidad de poseer en p len: u
se nos dio como fugaz pred
quello que en e aempo
l
tiempo nuestro, to o a
'b .
da uno de nuestros actos a
sencia, la posibilidad ~obre todo ded at~1
C:r recogidos y aprobados en
dignidad que les confiere el estar esbna

::s\

la vivencia final.

111
.
.
,
. cio del resente no debe interpretarse
10. El que la histona este al elservi d tanp so'lo en {unción del presente.
· ·'
ara ver
pasa o
como una autonzac1on p
,
1
f cie de la historia, en su
,
. .'
os quedana.mos en a super ~
Si as1 Jo h1e1eramos, n
.,
u· ·d d del pasado.
.,
, . . eludmamos la espec 1c1 a
dimens1on anacronica,
11
do pre-romanticismo que
Así, el romántico suele reconocer:e en u;el ::~re. el romántico escribe
tennina por extenderse hasta los ongenes
'

una historia en que el romanticismo es el personaje principal. Y lo mismo
cabe decir -mutatis mutandís- del clásico, del pensador cientificista, o de
cualquier otro tipo humano que en un momento pueda prevalecer. Pero ¿ es
esto la historia? ¿ o la estamos violentando con sólo pensarla conforme a
conceptos elaborados para el presente? Poseer sentido para la historia es ante
todo saber aprehender diferencias, alteridades. Nada más ingenuo que el
querer reconocer a toda costa elementos de nuestra época en el pasado. Este
no siempre nos devuelve nuestra imagen, como quisiéramos. Ejerce una resistencia. Posee una especifica objetiuidad. Debemos aspirar a ver el pasado
en lo que es, no en aquello que lo aproxima a nuestro presente. ¿ Cómo conciliar este imperativo de la investigación histórica con la evidencia de que
la historia se hace a partir de nuestras preocupaciones actuales?
Hablábamos de la doble referencia posible de lo memorable al sujeto de
imputación de la historia y al sujeto colectivo de que participa el historiador.
En este desajuste radica la riqueza y la utilidad, a la vez que la ambigüedad,
de la historia.
En la vida individual recordamos a cada instante aquello que nos permite
afrontar mejor la situación en que nos encontramos. Pero sabemos que, junto
a este recuerdo interesado, provocado a veces por él, hay otro que no está
condicionado por propósito alguno. Así también la historia. Leemos una crónica, un diario que llevó un desconocido, unas viejas cartas. Los hechos que
allí se relatan, ninguna "actualidad" tienen para nosotros. Pero ello nos
interesa. os interesa con esa modalidad desinteresada del interés estético.
Allí está el hombre. Allí estamos nosotros mismos, pero otros. Allí están los
temas de nuestra vida, pero en circunstancias diferentes, con otro tono, es
decir, desrealizados. A ese hombre semejante a nosotros lo actualizamos en
su haber sido y, por haber sido, en lo que tiene de diferente a no otros. La
fantasía cubre el vacío de los datos y captamos una época, es decir una totalidad de vivencias, tal como se dio concretamente en un determinado tiempo.
Eso, que ahora vemos como pasado, era, para quienes lo vivían, presente: y
de este presente se desprendía un pasado y un futuro. Parte de ese futuro ya
lo conocemos, puesto que ahora es pasado. Pero para aquel que vivía entonces
aparecía provisto de un coeficiente de riesgos, de amenazas, de promesas.
Lo que ocurrió después era una de las muchas posibilidades que pendían de
su decisión, que adivinaba como consecuencias posibles de sus actos, o que no
logró prever. Para nosotros la historia tenía entonces un solo curso posible:
el de aquello que ocurrió realmente. Pero desde\ que la vemos en su hacerse,
surge la historia como elección, las historias que pudieron ser al lado de la
que fue. Por fin, había entonces un pasado, como el nuestro, pero otro, puesto
que a ese pasado han venido a añadirse desde entonces nuevos hechos que lo

193
192

�t
un futuro diferentes
modifican; puesto que ése era el pasado de un presen e y
de nuestro presente y nuestro futuro.
henderla como pasado; es re. . d
a época no es apre
,
Hacer la hlstona e un
ectos con sus ilusiones y utop1as, con
constituirla como presente, con sus prHoy la, his.tona· de una época es, entre
hi toria
acer
.
su futuro velado. eon su _s . .
,
hacía. Ahora b1en, los sen. . l histona que esa epoca
otras cosas, reconslltmr a
1 h' t . son análogos a aquellos que,
avoca a 1s ona
,
cimientos que en nosotros pr
t edia en el espectador. Clío aporta
según Aristóteles, ha de provocar la rag
hombre que vivi6 en el pasado.
también una catarsis. Nos reconocerno~ en un
eranzas y temores. Pero sacupac16n sus esp
. •
Podemos hacer nuestra su preo
'
temores quedaron en def1m,
d'd
esperanzas o esos
bemos ya en que me l a esas
. ,
su presente la existencia de ese
rd
Para 1uzgar en
•
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d
.
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¡
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,
..
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.
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A la ve:L por la intervenooo
.
·,
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'
.
{
inevitable [rustrac1on qu
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coe 1c1en
de ese hombre del pasa o, cap .
h
C o el hombre del pasado, nos
ue
llevan
consigo
nuestras
propias
lduc
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teolma
contingencia. Aprendemos a
q
•
desampara os an
vemos a nosotros Jlll5mos
.
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l mundo y sus quehaceres,
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vivir entonces en un
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. relativa de esos quehaceres por
.
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1canc1a
.
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.
. . N lle"ará esto a un escepu'
l d" · la h1stona c. os •
la mirada que sobre el os ir!ge_
f e'ram.os conscientes, según la ejemplar
. ;, ,. _,
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cismo vital . .rul po ia
.
sabemos de nuestra ins1gn l·
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que
nosotros
xrusmos
, .
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.
cancia y por este sab er, n
'd l . ·cios sobre la importancia
'
1
1 tienen senti o os JUl
•
•
el centro absoluto por e cua
l medida precisa en que capta su propio
relativa de las cosas, pero lo es en a
vacío de toda irnp0rtancia.
.
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1 ob3'eto de su estudio es el punto
tl a del h1ston or, e
b
Dentro de la perspec v
.
N d b os hablar nosotros solos so re
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..
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. 6.
debemos pernutu que, es
.
el hombre hist neo;
l
función de nuestro proyecto, guiaido
a
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e
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.
05
hombre nos hab \e. Hem
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.
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.
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. '
nos altere al revelamos la vacUl·
os intereses que
,
.
.
proyecto, que nos cree nuev
'
intereses actuales. La histona no
dad o limitación de nuestros proyectos e
d sino diálogo del presente
ha de ser monólogo desde el presente sobre el pasa o,
con el pasado.
.
desempeñando en la vida humana
.
1 bistona aparece
En esta perspectiva, a
.
l
1 novela al drama, a la trage1 be por e1emP o, a a
'
.
.
el mismo papel que e ca '
endernos mejor a nosotros ousmos,
día: hacernos penetrar en otro, para coropr

mirar desde ese otro una rea)jdad también otra, para aprender a mirar mejor
esta realidad nuestra.
Pascal veia en Ja diuersi6n una fuga ante la reflexi6n, que es la más dolorosa, al par que la más imperativa de nuestras tareas. 10 Pero la novela, el
teatro, la historia nos divierten, nos sacan de nosotros mismos y nos llevan
a otro, para luego hacer que nos reconozcamos en ese otro, que nos identifiquemos con él, y volvernos así inadvertidamente hacia nosotros mismos. La
diversión aparente está allí al servicio de la ref lexi6n; sirve el propósito de
eludir nuestras defensas ante la reflexión.
Y, sin embargo, pese a estas semejanzas... la historia no es una novela;
la historia no es teatro. Pues los hechos de que trata la historia no son ficticios, sino reales. Por esto no basta que el juicio hist6rico nos resulte significativo; ha de ser, además, verdadero. O no sería hist6rico.

11. No es éste, por cierto, uno de los menores problemas que la consideraci6n filosófica de la historia plantea. ¿ Cómo puede la historia aspirar a la
calidad de una ciencia, cómo puede pronunciarse jamás con certeza si el
objeto de que trata por definición no está presente, puesto que es pasado?
El historiador obtiene su evidencia indirectamente, por interp6sita persona o
a través de hechos presentes que representan a los hechos ausentes. Quedará
entregado al criterio del investigador hasta qué punto puede otorgar su confianza al documento, al vestigio, hasta qué punto le merece fe la representación; pero resuelto este problema, la confianza alcanza a lo representado.
En este aspecto, serán elementos decisivos tanto la general concordancia de
los testimonios, de los hechos vicarios entre sí, como la concordancia del hecho
que investigamos con otros aceptados previamente. Esto nos remite al concepto ya aluclido de época, que no es, por cierto, una suma de hechos, sino una
estructura, un organismo, un todo complejo de modos de pensar, de actuar, de
sentir, de avalorar, de vivir, vinculado dinámicamente con aquello que comprende.11 La época no es del todo independiente de los hechos que incluye;
por esto, a través de los hechos, aprehendemos la época; pero la época nos
ofrece también una pauta para juzgar si un testimonio es o no es fidedigno,
para pronunciamos sobre la verdad o verosimilitud del hecho de que el
testimonio da cuenta. A la vez que es estructura de los hechos, la época opera respecto de ellos como criterio de verdad y correctivo.
Claro está, surge entonces el problema del grande hombre o del hecho excepcional, del hecho que contraría a la época. Pero esto es ya el germen de
una época diferente. Las épocas muerden unas en otras. Cada una desta" Fragmr.ntos Nos. 139 a 144 y 168 a 172, edición Brunschvicg.
" Cf., JosÉ ÜRTEOA v GASSET, En torno II Galileo, Obras completai, t. IV. Revista de Occidente, 1946- t94 7, pp, 18 y sgteJI.

195
194

�.

.

el fondo de otra anterior, que a su vez remite,

ca su peculiar figura sobre
.
C d énoc,a es crea\
edió y así sucesivamente. a a r--como fondo, a una que e prec
'
d . desempeña el papel de natu.
ral
to de la que le prece e, Y
d
c1ón cu1tu
respec . .
Ah
bien puesto que una época se a en
raleza respecto de la s1gwente:
~ra f d~ y sirve lu~o a su vez de fondo
interrelación con otra que le sirve el on , da época deberá aparecer, setr lla se erige resu ta que ca
d
a otra que con a e
' 1
d períodos sucesivos, resulta a e, d
- uno u otro pape , en 05
gun esempena ,
. , . mínimo ha de abarcar necesariaroen te 1a pamás, que el penodo his~onco . . . de la serie infinita de épocas precedenlaridad de dos épocas, sm per1moo
la
d'da en que nuestro estudio
· li ·
p r tanto en
me 1
tes que queda imp cita. o
' . ,
tudiar una época sola, deberehistórico sea profundo, no podremos _Jamas es
mos estudiarla en su relación y tensión con, otrda. todo pensar histórico, el
'poca es una categona e
.
Claro está, aunque e
.
d 1. .
articulan depende en collSll énnras se de{men e mutan y
m odo como as r-- .
.
', aún.
uede observarse que hay dos esderable medida del h 15tonador. Mas
· p
'b'
l historia· hay el es1
, los cuales puede escn irse a
.
tilos fundamenta es segun
.
.
tre las épocas y que de ello ohtilo que consiste en acentuar la ~~rende; :curso histórico; y hay el estilo
tiene una muy marcada puntuac1on las 'poca en un fluJ· o continuo, que
distin ·
que sume
e
s
que borra ~ .
c~nes, cat orla de continuidad, más bien que según la
piensa la histona segun la
eg
. 1 d a dos diversas concep,
Al
estos estilos pueden ser vmcu a os
d~ epoca.
par,
,
. el rimero es propio de los pensadores q~e
c1ones de lo que la epoca es.
p
1
en a la realidad del propio
tienden a atribuir realidad a la época, que a un
e conciben las époacontecer histórico; el segundo prevaodlece en aquelloscoci:ceptos que los histo. nes o en t o caso como
e.as como meras convenc10 '
d
ás o menos
riadores forjan y que pueden aplicar, por tanto, de un mo o m
•

12

libre a un suceder continuo.
al o más ue considerar si hemos de ser fieles al modo ~o12. Pe~~ hay g
q ble La auténtica creación cultural no aspira
mo es vivido el acto memor~ .
tal será sustituída por otra.
s6lo a instaurar una nueva epoca, q~e como
.
resente eterno del
A .
la validez permanente y universal, aspira al p
d
spira a
de radarse en época. Algo suele que ar cumJuicio Final, y sólo acaba por_ ~6
610 sea su ejemplar tentativa
'd
. emb o de la aspiraet n, aunque s
pb o, sm
arg di . , hi t6rica y por ello precisamente es la obra memo~:b;:_p~r~~::u:,0: ri~or, ei objeto propio de la historia -ya lo habíaen el texto corresponde apro,címadamente a lo
ecial a la historia de la filosofia, designa como
que Heori Gouhier, con refe~noa es~
el punto de visia de la euolución (ob.
la oposición del punto d, iasia ~tl, mt.ima y '6 d las visiones del mundo que este
.
9
. ) V éasc tamb1én la concepa n e
cit., pp.
Y sgtes. . d'
entre ambos extremos (pp. 145 Y agtes.).
autor expone para me iar
. .

is

La opos1C16n que desarrolla~os

mos anunciado-- está constituído por aquellos hechos de los hombres que,
por una parte, constituyeron época, y en este sentido son pasados, y por
otra escapan a toda época, y par ello valen intemporalmente y son para
nosotros memorables. Si consideráramos sólo este último aspecto, podríamos decir paradójicamente que la historia se ocupa del pasado en cuanto
no es pasado, y ello no sólo en el sentido anotado de que busca reconstituir
ese pasado como presente de hombres que fueron, sino en el sentido de que
el pasado que interesa es, ante todo, el que no ha pasado, por así decir, el
que sigue siendo presente por la vigencia que para nosotros tiene. Pero ello
serla acentuar desmesuradamente un aspecto, en desmedro del otro que
confiere al objeto histórico su rica ambigüedad; el inevitable pasar que hay
en las acciones humanas; la ineludible evidencia de que aquello pasó, y está ausente. El dramatismo del estudio histórico radica en la tensión presente-pasado, presencia ausente, ausencia presente, que hay en el objeto de la
investigación.
En suma, la historia nos enseña lo que ha ocurrido -no lo que suponemos que habría podido ocurrir, según nuestras ficciones, o lo que debió ocurrir según ciertas leyes. Y nos lo ofrece para que, al contemplarlo, ampliemos la base reflexiva desde la cual vivimos y comprendamos mejor nuestra
tarea. Es una ciencia, no por pretender encontrar leyes de validez universal -Windelband y Rickert lo acreditaron suficientemente- sino porque el
fin que las artes cumplen con artificios y ficciones, lo cumple ella con lo
real-singular-pasado-presente. La historia es el arte de Jo real. O una ciencia que cumple con lo real el mismo fin que las artes. Se ocupa del hacer,
el sentir y el pensar de hombres reales, situados en la perspectiva desrealizadora del pasado. De hombres: no hay historia de entes inanimados ni de sociedades zoo16gicas. A la inversa, s6lo los hombres hacen historia, por la muy
simple razón de que si la historia es un medio para un mayor y mejor saber de si, sólo el ente que posee la posibilidad de este saber1 s6lo el animal
que puede decir yo con sentido, ha de poder cultivarla. La historia es un
modo ejemplar por el que el hombre toma conciencia de lo humano. Captamos así la razón profunda por la que una sola palabra sirve para designar la ciencia que estudia el pasado y el contenido de esta ciencia. No hay
aquí pobreza de vocabulario, sino indicación de que el objeto de la historia está constlhtldo par seres que, a su vez, hicieron historia, en el doble
sentido de rememorar un pasado colectivo y de avalorar sus propios actos
con miras a un término del tiempo humano asumido en el presente.
Comprender mejor quiénes somos, qué queremos, qué es lo que tenemos
enfrente, qué sentido tiene nuestra existencia, por la consideración de un ser

197
196

�extran. ero a •uer de pasado, tal es, a nues1J hi ,t . y por tanto, el criterio que
tro entender, la raz6n que motiva a a s ona, '

real que es como no50tros, pe~ .

permite delimitar ,1 objeto.
.
1 su fin en la medida en
La historia es conocimiento metaf6nco: ~ump :xhibe tras lo diverso, su
que tomando al hombre del pasado como! ~m~l,ar el c~ntraste de las difeparentesco con nosotros, 0 ace ntúa ' tras o s1m1 ,

rencias.
LEJ 'G

JE, PE

MIE TO Y REALIDAD
H:ÉcTOR-

Waync

F.RJ CAsTAÑEDA
S1a1c University

Detroit 2, Michigan.

1. EN EXTENsos CÍRCULOS filosóficos se da por sentado que no hay pensamiento sin lenguaje. Se trata de una presuposición central, que gobierna
gran parte del filosofar de muchos, y que jamás se discute o examina. Y no
es una presupo ición que s6Jo los infantes terribles de hace un cuarto de siglo,
los positivistas lógicos, ya tan escasos, acepten, implícita o explícitamente.

Es una pre uposición de extrema importancia. Por ejemplo, los filósofos
todos reconocen de una u otra manera que la filosofía tiene como tarea ineludible la de elucidar la naturaleza, estructura o constitución de ciertos
conceptos generales como cosa, conocimiento, persona, valor, pensamiento,
verdad, deber, etc. Ahora bien, si, como muchos creen, la posesión de un
concepto es, o envuelve esencialmente, la habilidad para emplear un
blo o expresión, entonces: (i) se está aceptando la verdad de la presuposici6n que nos interesa, y (ü) la actividad filosófica puede desenvolvenc examinando los usos (a veces complicadísimos) de las expresiones que constituyen una lengua dada. S~ como muchos filósofos sostienen, es objeto de
filosofía el estudio de la estructura formal de la diversas modalidades de
nuestra experiencia, o la contemplaci6n d mundos posibl , o el atisbo de
modalidades no humanas de experiencia (o todo esto de junto), y una modalidad de experiencia tiene la estructura del lenguaje empleado para vivir las experiencias de esa modalidad, o si la estructura de un mundo posible es la estructura del lenguaje n que ese mundo es pensado, entonces
de nuevo, (i) se está aceptando la presupo ici6n anterior, y (ii) es legitimo
darle un giro lógico a las cuestiones íilos6ficas: o como decía Platón ( n el
Fedón, por ejemplo) s pueden tratar los problemas del er en términos del
logos.

,-oca-

Por supuesto, el giro hacia el /ogos puede justificarse con una presupo-

198

199

�sición menos fuerte que la que nos interesa. Bastaría, por ejemplo, con suponer que aunque el pen5a.Dliento no nece ita del lenguaje (o logo$) para u
e.xi tencia, todo pensamiento po ible puede expresa~ en un lenguaje.

son meramente le ·es p ico-sociológicas, todo el filosofar que descansa sobre
ellas es cuJpable de un psico-sociologismo profundo. Todos los análisis de
lo men~al, _del mund~,. que ese filosofar ha producido no han proporcionado
generalizacion~ e~pmcas ( correctas, con toda probabilidad), pero incapaces d~ la. clanftcac16n conceptual, los atisbos de otros mundos posibles O de
expenenc1as no humanas, que era su promesa (implícita) entregamos.

2. Mi propósito en esta investigación, sin embargo, consiste en examinar la presuposición fuerte. Es ésta una propo ición qu , juntamente con
las dos siguientes, tiende a constituirse en nuestra época en una verdad obvia que se vuelve difusa e impregna toda reflexión obre las cuestione de

4. Evidentemente, la propo ición de que pensar es hablar (con otros
.
)
o
con uno 1ll.161:11º . es fal a. El caso es corriente de una persona que según to~ las apanencras está pensando sin proferir un solo sonido, sin que sus
musculos se ~ueva~ o sub-articulen nada, declara en qué ha estado pensando y confiesa sinceramente que ninguna palabra curro por su mente.
Muchos de nosotros hemos tenido tal experiencia, y sabemos que podemos
~n~ . en ~asión sin utilizar ninguna forma de lenguaje O de símbolos,
ru SJquiera unágenes de las cosas en que estamos pensando.

la filosofía de la mente:

(A} Sólo seres con alguna forma de lenguaje piensan·
(B) S6lo seres que viven en alguna forma de comunidad desarrollan
lenguaje·
(C) Sólo seres con alguna forma de cerebro desarrollan lenguaje. La proposición (C) es (todavía) considerada como generali7.ación empírica bien
fundada. La proposición (B) todavía se discute con alguna amplitud; pero en algunos círculos filosóficos ya es una pr uposición axiomática a priori.
En tales círculos, seguidores de Wittgenstein en su segunda etapa, enemigos del positivismo lógico, se acredita a Wittgenstein con haber demostrado
para siempre que un lenguaje privado es lógicamente imposible. A pesar de
las ambigüedades inherentes al concepto de lenguaje privado, y a los argumentos de Wittgenstein, el axioma se entiende en un sentido que incluye
a (B). La proposición (A) ya no se discute. Es el axioma difuso, intratable.
3. La naturaleza de la filosofía, el rumbo del análisis de lo mental, la
posibilidad de éxito del programa conductista, etc., dependen de la presuposición (A) sólo en tanto que (A) es una proposición a priori. Dada la evidencia empírica acumulada por la humanidad durante miles de años es
casi seguro que las tre proposiciones (A)-(C) no sólo son verdaderas, sino
por lo menos leyes psico=sociol6gicas, y si son leyes de la naturaleza humana son tan firme como las mejor fundadas de las leyes físicas o químicas. Pero las cue tiones filos6ficas mencionadas no logran decisión con la
verdad, por bien fundada que esté, de esas tres proposiciones, si ninguna de
las tres formula una verdad a priori, lógicamente necesaria. No digo "verdad analítica (en el sentido de que la negación es una contradicción formal)" pues no quiero pre-juzgar tan temprano la cuestión de si hay proposiciones a priori que no son analíticas.1 Ahora bien, si esas proposiciones
1 A mi juicio hay proposiciones sintéticas o priori, y considero que las proposiciones
aritm~tiCaJ empkadas en contacioncs y mediciones son de ese tipo, a pesar de la tesis
contraria tan. gcocrafu.ada. Sin embargo en mi anilisis no pueden encontrar los racionalistas ningún consuelo. Véanse "'7
5
12' As a Synthetic Proposition", Philosophy

+ =

'200

Pe~o e_s ~ falacia ~urda ( llamada en los textos de lógica popular "generalización un.peri ~~a ) concluir que, porque es verdad que algunas veces pens~os _sm utilizar lenguaje, es posible que todo acto de pensamiento se ~~ce SJD la a_yuda de lenguaje. Tampoco vale como refutación de Ja
propos 1c16~ (A) decir que un primate, por ejemplo, un chimpancé bien entrena_do, piensa a p sar de que carece de lenguaje. Los animales y los bebés
no p1e~n en el ntido auténtico de "pensar", del adulto normal en que
pensar incluye conocimiento del pasado, del futuro la teorización científica
el análisis filosófico, etc.
'
'
Por otro lado, la presuposición (A) no dice meramente que todo pensar
envuelve empleo de lengu~je, sino que todo pensar presupone la posesión
de alguna forma de lenguaJe. En efecto, es muy posible que los filósofos que
~an ~r sentado un nexo necesario entre lenguaje y pensamiento acepten
~ dificultad que un ser que ha poseído un lenguaje y, por tanto, ha aprendid~ a p~nsar, continúe pe~ .ando, aun cuando más adelante pierda el JenguaJe. As.t, hay tres propos1c1ones que conviene distinguir:
{Al) Si un ser piensa en un momento t, tal ser emplea un lenguaje en el
momento t para pensar.
(A2) Si un ser piensa en un momento t, tal ser posee un lenguaje en el
momento t.
nd Phu~m,nologi,ol R,s,orch, vol. XXI (1960): 141-158 y "Arithmetic and R ali ,.
Australanan Journol o/ Philosoph-,, vol 37 {1959) • 91 107 Una
·•
· · ~ tdy ·
·
"K
.
·
·
·
vcmon pnauuva e1
pruncro es
an1 Y la F1losofía de la Aritmética", Universidad de San Car!
(G
mala), o. XLV (1958): 123-143.
os
uate11

201

�t

tal ser ha poseído un lenguaje

(A3) Si un ser piensa en un momento ,
. cluir a t).
'od
• a t (que puede o no m
durante un pen .º. anten(o\)
(A3) las que nos interesa examinar.
Son las propoSlciones

A

y

G'lbe t
. iración viene del pro{esor i r
5. Un conductista moderno c~ya 1~ len a·e es posible, pues 'pensar'
Ryle 2 podría alegar que pensamiento s
~ J r una o varias co as den•
lim r{o E to es pensar es ace
.
es un concepto po o .
,
"bles en ciertas circunstancias, tamtro de un enorme conjunto de co~as pos1 t, pensando cuando está frente a
bién variables. Por ejemplo, un pintor es a lá .
la mano o una paleta,
d
brocha o un piz en
,
.
una tela o una pare con una
trazos extiende la mano como nu•
está. viendo la pared o tela, h~ce unos
' l otro oJ· o frunce el entre.
.
mira los trazos con e
'
diendo algo, cierra un OJO y
l'b
hace otros trazos, etc. Pero
t/ n con la mano i re,
y
el
cejo, se aprieta
roen o
.
. , son substituibles por otros. , por
1 en tos de esa s1tuac1on
da d lo
muchos de 1os e em
sin hacer ab olutamente na
e
supuesto, una _perso~ puede ~ r de ajedrez piensa cuando hac~ un
que nuestro pmtor hizo. Un ~g. t en circunstancias distintas. Un Jug_aconjunto de actos totalmente
tml º. go aunque sus acciones y sus CJr·é piensa durante e JUe •
d bal
dor e
omp1
d' almente diferentes. Etc.
cunstancias son, de nuevo, ra i_c
. R le mismo cree que, aunque es coAhora bien, es difícil determmar s~ y
poder pensar es necesario (16.
tilizar lenguaJe para
rrientísimo pensar S1Jl u
,
, len a·e Lo que nos importa es
gicamente) poseer• o hai&gt;e: pose1do.:z: las guro~siciones ( A1) • (A3) basaque un discípulo suyo pudiese rechd
~scn'bir e tados o actos mentado en la tesis conductista d~ _Rylef edque ªtalmente capacidades para acadscribJrle un amen
,
les a una persona es
.
, .
tancias. tales capacidades son com·
tuar en ciertas formas en ciertas circduns
muy distintas, tan distintas
.
oifiestan generalmente e mane
. . .
pleJas y se ma_
. us manifestaciones en una def101c1ón.
. .
que no es posible reurur s .
d
d
o de nosotros se dan episodios
.
en la vida e ca a un
Ryle no mega que
. ágenes de vocablos o frases, sensa. d
imágenes de cosas, un
. d
de
pnva os, como
.
que esos incidentes pnva os son
clones, picazones, etc. Tam~oco ruega
d una persona en un momento
e consutuye el pensar e
. d
d l
hecho parte e o qu
.
1
do haber tenido una sene e
dado. Por ejemplo, el pintor del eJdemp ob pu_ tar· pudo haber visto en su
od
l del cuadro que esca a pm ,
imágenes m nta es
l
dife ente clases de pintura. Pero t o
.
·
de co ores Y
r
mente diversos Juegos
R 1 . ga es que haya un suceso meo. .
¡
pensar Lo que Y e m
•
esto es modenta a su
.
.
l pensamiento del pintor, o
tal o clase de sucesos mentales que constltuya e

r:.S

del ajedrecista.
.
• · Hutch.inson's University Library, y ue•
s G. RYu, Th~ Cortcept o/ Mtnd (Lon&lt;ii:b· .• al simnn.io "Thinking :ind Langua• bl 1949) y su contn uc1on
.--va York: Bamcs &amp; ~ e,
'
ntatlo XXV (1951 ), págs. 65-82.
gue", A.ristotllian Socitl)', vol. supleme

202

Ahora bien, cuando en § 4 arriba dije que a veces pensamos sin utilizar
lenguaje Jo que quise decir es que hay hechos mentales sui generis que son
los actos de pensamiento. De modo que con Ryle nos une un acuerdo real
en cuanto a que el pensamiento deJ pintor no consiste necesariamente en el
juego de imágenes mentales, ni en ninguno de sus actos observables, ni en
sus circunstancias; pero no separa el análisis del pensar. Para Ryle esos
elemento reemplazables constituyen el pensar del pintor del ejemplo, así como otros elementos semejantes constituyen el pensar de otro pintor, y otro conjunto de elementos diversos constituye el pensar del ajedrecista. Para nosotros el pensar no queda constituído por ellos. Pero no porque, como Ryle
alega, esos elementos se llaman pensar sólo porque se les considera en conjunto con relación a un propósito o plan o resultado (por deficiente que sea)
en que e pensar termine: el cuadro, la jugada en el tablero, el gol etc.
Para nosotros, otra vez, el pensar del pintor puede encarnarse -por así
decirse- en sus acciones, pero es lógicamente distinguible de ellas en tanto que episodio o serie de episodios mentales.

6. 'o basta decir que creemos en actos de pensamiento para que la tesis
contraria d Ryl re ulte falsa. Por falta de espacio sólo podemos presentar
aquí parte del argumento. En su libro Ryle presenta una serie de razones
en contra de la doctrina de "los episodios fantásmicos", y todas son refutables. Muchas de sus razones prueban algo muy distinto: que no es necesario pensar antes de obrar, que para actuar inteligentemente no es necesario
seguir concientemente reglas, qu pensar no es hablarse a sí mismo, etc.
En efecto, Ryle refuta admirablemente lo que él llama "la leyenda intelectualista": de acuerdo con la cual la acción inteligente consiste en seguir reglas, no meramente en actuar conforme a reglas. Pero esa leyenda no es ni
siquiera un pariente cercano de lo que él llama el "mito cartesiano" de la
existencia de Jos "episodios fantásmicos dentro de la máquina corporal".
Pero, aparte de la refutación de los argumentos de Ryle, uno puede argüir directamente en favor d la ·istencia de los actos sui generis de pensamiento.
En el artículo mencionado el análisis del pensar que Ryle ofrece sólo parece plausible porqu concentra su atención en procesos de reflexión, y deja de lado los actos de pensamiento que integran un proceso continuado de
reflexión. En un proceso tal hay un problema, una perplejidad, a la cual
se le busca oluci6n, y hay actividades diversas, privadas o públicas, y hay,
a veces, materiales y circunstancias especiale . En fin hay tanto que es fácil ver lo que uno quiere y tener 'xito en no ver lo que otro ven. Pero la
situación d 1 pintor, para volver al ejemplo, es una en la qu se da reflexión o comportamiento inteli ente sólo porque a lo largo del proceso se

203

�van ucedi ndo episodios de pensamiento. Tales episodios no son la solución al problema, no son normalmente la conciencia de reglas de que el pintor va extrayendo sus acciones, no son tampoco necesariamente anteriores
a los actos que ejecuta. Son episodios mezclados con los actos, que guían a
los actos. El pintor no estaría pensando si no corrieran por su mente, mientras dura la situación del ejemplo, pensamientos como "Este no debe ser
tan brillante", "El azul ha de llegar hasta esa esquina", "Esta linea es demasiado largaº; o "Esta nariz es muy corta", o "Ese río está bien"; o "¡ Diablos! Esta pintura es demasiado espesa''. Y nótese bien: es seguro que ninguna palabra cruza su mente, ninguna imagen verbal o motriz, ni nada
que pueda razonablemente llamars un símbolo mental o fisiológico o químico conectado con esos pensamientos. El hecho es que in esos pensamientos, u otros de la misma e tirpe, es sencillamente un abuso de la lengua ordinaria decir que el pintor estaba pensando en lo que estaba haciendo. J&gt;a,-

ra esto tiene que haber estado pensando.
R le se despista un poco porque equipara "pensar en lo que se está haciendo" con "actuar inteligentemente•• (The Concept of Mind, p. 29) pero
al analizar este último pone su énfasis en la actuación. Y claro está, una actuación se califica de inteligente por muchos aspectos lógicamente distinguihles del pensar que esto es así, o asá: por ejemplo, por su complejidad que
requirió aprendizaje o entrenamiento largo y cuidadoso.
De todos modos, el hecho central es que e dan episodios mentales que
son actos de pensamiento, como cuando en un momento dado se me ocurre que hoy es jueves, que no be escrito una carta que ya he rezagado por
meses, que no he hecho una llamada telefónica importante, que la solución
de un problema consiste en hacer cierta operaci6n. Esas ocurrencias son episodios en el sentido importante de que ocurren en un momento dado: se
les puede situar en el tiempo. Es verdad que no tiene sentido claro decir
que rxisten durante un tiempo dado. Pero no hay absurdo alguno en hablar
de sucesos instantáneos. En un sentido un poco indirecto se les puede localizar en el espacio con relación al lugar ocupado por la persona que los
piensa. (Si esto se considera metafórico se puede introducir una nueva dimensión espacial en la que los sucesos psicológicos existen). Lo importante
a que esas ocurrencias o episodios son indubitables, y pueden no darse
acompañadas de nada que lo tiente a uno a decir que son realmente otra
cosa. También resulta absurdo suponer que son analizables como disposiciones o capacidades para actuar. Por supuesto, la ocurrencia de un acto de
pensamiento puede producir el aparecimiento de una capacidad (por ejemplo, para decir ciertas cosas o hacer esto y lo otro) ; pero el hecho innegable es
que en ese momento uno es consciente de algo, y si esa conciencia fue5e la con-

204

ciencia de la capacidad en e e momento creada
t
.
"d d
' en º?ces actos de pensamiento
pao a es pero episodios
d
tamente como los otros episodi
tal
'
' en to o caso, exacimágenes (E por
os men es que Ryle reconoce: dolores picazones
.
.
supuesto, absurdo decir que mi
.
'
'
Jueves es mi conciencia de que t
•
pensamiento de que hoy es
capacidad de decir "Ho
. en!~ cierta capacidad, aun cuando fuera la
.
y es Jucve . Desde luego n h
,
bwr este absurdo a Ryle). Ha , fa]
• .º ay razon para atrial
na
ta un conductista más
dical
·
egase que toda conciencia es una ca a .d d
ra
' quien
sería interesante ver cómo ex lica I p c1 ~ . para hacer algo. Si tal existe,
pacidades "concienciarias" -~
e _dconocuruento que tenemos de esas ca10 neces1 ad de saber n d
•
•
d
.
episodios en que se manifiesta
nnalm
a a e ocurrencias o
0
"dades mentales no basta cree
· •
ente
CJ
. ' hasta e n eJ caso d e 1as capa'
r que se tienen para
.
1
euando se me ocurre
por .
l
poseer as en realidad.
0
•
·'
eJernp , que hoy es jueves p ed
ese mim-_10 hecho tengo la capacidad de decir
' u ~ creer que por
muy posible que en efecto no la po
L
que hoy es Jueve ' pero es
dad C.'&lt;iste solamente cuando 1 • ~- a prueba de que poseo la capacia eJerc1to.
Aunque el argument
, 1.
sostener que ha
o esta eJo~ de_ ser completo, es al menos plausible
son ot
y a~t~,
to es ep1sod10s mentales que son pensamientos, y
ra cosa que unagenes, actos füicos, etc.

serian episodios de conci ncia de ca

7. La verdad del conductismo consiste en
dos o actos mentales del
6''
.
que nuestro acceso a los esta.
pr JUDO es el comportamient d l
, ..
ctrcunstancias. Aun cuand
.
o e proJuno y sus
0
.
una persona nos dice Jo
·
.
dec 1arac1ones
pueden ser fals
p
que piensa o siente, sus
as. ara que las acept
tanto su comportamiento pasad
.
emos como ,·erdaderas
.
o Y sus Cll'Cunstancias
da
portam1ento presente y sus ci
.
pasa 5, como su comrcunstant.1as presentes h
d
merezcan nu tra credulidad A í
di
, an e ser tales que
teórica de determinar que un~ pes' pu ~ra pe~sarse que hay una manera
rsona piensa stn lengu ·
· h b
un Jenguaje esto es de veru·
1
•.
aJe, sm a er tenido
. .,
'
•
icar a propos1c16n ( A3) Cla
á, .
postc1on f?rmula (como
posible) una le
.
ro est si esta protonces es unposibl (aunque no 16 .
y de la naturaleza humana, engicamen te) poder en
.
.
como la que vamos a de .b. El
.
contrar una s1tuac16n
d
sen tr.
expenmento •
J
erar sería análogo aJ cxperiment
menta que vamos a consiverso si en vez de ser Ja luz I ob. puramente mental de cómo sería el unie o Jeto con mayor 1 ·d d
mos el ~nido, u otra partícula distinta de los f t ve oc1 a • lo fuese, digaPudi
o ones.
era pensar que es lógicamente posible
.
arrollo de nuestra tecnolnma I ás
' por e1emplo, que con el desfo
-o·
ogr emo ver que en un l
d
nna ante nuestros telescopios
p aneta ado se
m
S
una creatura como homb
1
aremo olus Afutus. Mutus crece solitario
.
re, a a que llanera compleja en que los seres h
, y empieza a actuar de la maurnano actuan except
.
da ru. hace ruidos, ni hace
'
o que no escnbe nag tos que puedan llamarse lenguaje. (Nuestros
205

�· · to aun dende detectar todo mido y movuruen
aparatos e suponen capaces
lab
pudiera pensarse que Mutus
.
d M t ) En pocas pa ras,
tro del cuerpo e u u ·
• teligentemente como se quie. · ·0 de comportarse tan 10
•
ás
e capaz, en pnnc1p1 '
1
les hace aparato y máqumas m
, uinas con os cua
•
ra (hace aparatos y maq
dif" .
puentes. y lo que se qu1ell
. aparatos y e ic10 y
, bol
complejas, y con e o nue\:O .
nadie ni emplea lenguaje o s1m os
ra) exc pto que no se comuruca con
en ninguna forma.
.
.
para quienes esa fantasía de
'do es de Wittgenstein,
..
f
Ha ' fil6so os, segm r . . . . adiecto Para ellos, las proposiciones
Mutus envuelve una cdntradictio in
.
.
fanta ía o realidad podría
{A) y (B) son verdades lógicas que
a negar que Mutus puc.
sé h ta dónde se atrevan e o5
jamás falsilicar. : o
.
. li
te de un ser humano, excepto en
portanuento mte gen
,
rod • 1
da rep ucir e com
. p o sí estoy seauro de que ellos neganan que un
el empleo de lenguaje, er
.
·e,.
ueda en ar o razonar o cono•
ser como Solus Mutus, aislado, sin lengu~Je, p e tÍón yace en que, confor. dif ult d con la te is en cu
cer o entender. M1
ic a.
{'1' f
defienden con ahinco, si Mu tus
. . •
esos mismos 1 oso os
me a pnnc1p1os que
.
"dé tica a como una persona
. .
)
portarse de manera , n
puede (lógicamrnte com
. teligentemente entonces no veo
ando se comporta m
'
. .
humana se comporta cu
. li
·a pensamiento, etc. El pnnc1a
iutus
mte
genc1
'
d
gar
d
cómo se le pue e ne
.
d de que nuestro criterio para etere el ya menciona o
d f. d
pio que e ien en
.
de nosotros mismos) piensan, etc., c~nrninar i otros (persona diferentes .
.
ro ias declarac10. nto y sus C1TCunstanc1as, Y sus P P
sistc en su comportam1c
falta el tercer elemento, pero ese elemento a
ncs. En el caso de Mutus nos d
1 mentas primeros, y ya en nuestro prosu vez necesita del apoyo de lo os e e t
elemento es débil: sordomucasos en que e e ercer
.
pio mundo reconocemos
.
e esultar una cuestión verbal Sl se
dos par ejemplo. De modo que paree r
'
M
un ser pensante o no.
acepta que
u tus sea
"
d l "l
J·e ordinario". indudablel poráneos e
engua
{
Alguno. filóso os con em
din . de pensar está tan lia-ado estreel concepto or ano
l
1 ,
mente, a eganan que
l.
·e
e la fantasía de Mutus es a o suchamcnte con el concepto de rnguaJ • qu t ordinario de pensar no
apli-

nmgun\

mo un caso extr~o en}~e n~;::~ c~:ei~an que esa "extensión., prueba
ca, pero que pudiera exten
. rdi .
se aplica al caso de Mutus.
tro concepto o nano no
precisamente que nuer
.
«
t nsión" es natural el concepto
'
d
E l h cho es que s1 esa ex e
Posiblemente.
e
d lengua1·e como ese alegato a
.
.
t, tan ligado al concepto e
d"
ordinario no e a
.
mentarlo muestran que la isputa
por sentado. En ri!l:or, el alegato y m1 co.
rta un ápice si el significado
es meramente de palabras. Realmentáe no unl~ do 16a.camente a la existen1 b « nsar'' est o no 1ga
o·
ordinario de la Pª a ra pe.
. 1 mundo (pudo o) puede en e .e Lo que unporta es Sl e
1
cia de un enguaJ .
.
. , ta semejante a la u ual como para
te caso (haber) presentar una s1tuac1on n

206

justificar conceptos ligeramente distintos. En otras palabras, lo que importa es precisamente establecer que los tr · elementos que sirven de criterio
para adjudicar estados y actos mentales a otro seres son lógicamente independientes dos a dos.

8. Ahora bien, la fantasía de Mutus falla. o puede distinguir entre pensar sin lenguaje y pen ar en lenguaje constituído por 'palabras" privadas,
excepto en casos extremadamente improbables. n lenguaje tal podría consistir n sensacione , o imágenes mentales, ya ean motrices, ya sean visuales, ya sean auditivas. Es perfectamente concebible que Mutus empleara, digamos, únicamente imágenes auditivas de las palabras españolas; en tal
caso su lenguaje podría reconocerse al hacerlo oír oraciones españolas, pues
podría entenderlas inmediatamente, sin ningún entrenamiento previo mientras que no podrían entender oracione inglesas, alemanas, etc. imilarmcnte, Mutus podría haber desarrollado un lenguaje con istente en imágenes
visuales de todas las palabras rusas: podría en tal caso entender textos rusos sin previa educación en la lengua rusa. En cualquiera de los dos casos
mencionados Mutus tendrfa que e tar en condiciones de confesar una familiaridad inexplicable con los sonidos o los textos.
ótese que la posibilidad de un lenguaje constituído por "palabras" privadas no tiene nada que ver con la vieja tesis filosófica de que pensar es
una especie de tener imágenes mentales. En la vieja tesi las imágenes eran
los pen amientos mismos, o los medio por excelencia del pensamiento, dada
la semejanza entre la imagen y la cosa pensada con la imagen. En cambio
en las situaciones arriba mencionadas las imágenes no serían el pensamiento
mismo, ni serían símbolos privilegiados, ni tendrían que ser semejantes a
los objetos con ellas pensados. Las imágenes semejantes a las cosas o no, serían palabras.

9. Mi contraste entre pen. amiento sin lenguaje y pensamiento a través
de un lenguaje constituJdo por palabras privadas será inaceptable a los filósofos seguidores de Wittgenstein para quienes un lenguaje privado es lógicamente imposible. Es verdad que mis lenguajes de palabras privadas no
son lenguajes privados en uno de los sentidos que Wittgenstein le dio a la
frase: lenguajes "cuyas palabras individuales se r fieren a lo que sólo la persona que habla puede conocer; a sus sensaciones privadas inmediatas. Así,
pues, otra persona no puede entender ese lenguaje". 3 Según esta definición
un lenguaje privado e un lenguaje empleado para pensar en objetos priva• Luowro WITTGENSTEIN , Philosophischt Unt11suchung~n-Philosophico/ lnv,sti¡olions,
(Oxford: Basil Blackwdl, 1953, edición bilingüe póstuma, con traducción al ingl6 de
G. E. M. Anscombe); § 243.

207

�. t oduJ·e en § 8 son lenguajes que
.
1
· que yo in r
.
{' ·
dos. en cambio, los enguaJes
b"
, blicos es decir, obJetos mcos.
'
sar en o Jetos pu
:
1
a
pueden utilizarse para pen.
.t , dos por palabras privadas son engu Sin embargo, mis lenguajes const'. w
. enfatiza al final de cuentas, de
t'd que W1ttgenstcm
ex
1
jes privados en e sen t o,
1
•e -excepto en 1os casos que sólo el hablante puede e~tender ese.
verbales de sonidos o
tremos en que las palabras pnvadas soaln b1m públicas.
·
dinario con P a ras
·
cas de un I nguaJ or
.
. . do con que Wittgenstein emp1eótese que la definición de lenguaJe ~~~a (B) copiada en § 2: ' 610 seza no tiene nada que ver con la propos1o_dn d d~rrollan lenguaje". Pero el
fonna de comunt a
posi
1
res que viven en a guna .
,
r tratar de establecer Ia pro
aumento de Wittgenstein concluye po
. una familia de argumenarc,:-··
d d
ha un argumento, . mo
, U
ci6n (13). En reali a no
y El bo ue ·o nuclear puede formularse asi: n
, timam nte emparentados.
~ J
. sas reglas establecen
tos in .
,
• , do
r un conJunto de reg1as. ~
uálenguaJe esta consutw
Po
nen el lenguaje son correctos, y ~
qué uso de las palabra'i que coro~ d
tá con tituído por reglas pnvales son incorrectos; un lengua); ~~1::b~a~te puede, 16gicamente, saber qué
da.s es decir, por reglas que ro o
(o cumplir con) una regla y penp re~riben; la distinción entre obedecer 11 ) s esencial a la existencia de
d
( se cumple con e a e
. .
. n
sar que se la obe ece o
la . da el agente no puede distmgu1r e una regla: en el caso de una reg pnva . t de que ha cumplido con la
.
f ..
u pensam1en o
•
tre su cumplimiento e_ ecll\O y
cum !ido con ella; luego, una reg1a ~nregla cuando en realidad ~o ha
p
un lenguaje privado es l6gica•
sible •' por tanto
vada , es 16gicamente impo

en:e:!

mar-

mente impo ible.
ob , a que para que haya reglas
i este argumento {uese concluyente pr an
quiene le ayuden a dis.
l
te viva con otras personas,
.
h
e necesano que e agen
la . su mera creencia de que a
· · t de una reg &gt;
tinguir entre u cumphm1en o
t
oporciona una premisa que lleva
o pr
cumplido con ella. E 5t0 e • e argumen
•
directamente a (B), o algo parecido. .
d' cípulo R. Rhees ha pree Wittgenstein que su I
f
Hay otros argumento n
. . . .o el argumento en todas sus or, orgánicamente.• Pero a m1 1wc1
. od
na def inid
senta o ma
.
. difícil de conceder o intr uce u
mas falla: o necesita una premisa
. al
una petitio. Como ya he pu., d l gua1·e que cqu1v e a
.
d
ci6n o concepc1on e en
. ..
l
to y de su vaneda , me
~ n anabSis de argumen
. .
f ls
blicado en otra parte u
d
I t is wittgensteiniana es a a.
limitaré en lo que sigue a dar por senta o que a e
.
"Can Tbcrc be a Private
.
el simposio con A. J Ayer
77 94
' R RHEl::S !cgundo t:ra ba¡o en
. XXVIII ( 1954) • págs. • .
·
'
.
S
•
t
vol
suplcment:mo
S
1..an 01 ,,.ge ?" Aristolel1on oert Y,
·
(G
ala. Universidad de an
o- .
.
. de st Mismo
ualcm
.
• En Lo DioUctico dt la Conc1eneio
Carlos, 1960), cap. VI.

208

Esto es, daré por sentado que un lenguaje privado, en el sentido de que sólo

d hablante lo entiende, es lógicamente posible.
En consecuencia, la fantasía de Mutus no muestra la posibilidad de decidir si pensa.núcnto sin ninguna forma de lenguaje es lógicamente po ible.
La fantasía e en sí misma coherente: el mundo pudiera haber sido tal que
Mu tus hubiera ido real; más aún: no es claro todavía que no haya un Mu tus
en algún sistema solar al otro extremo de la Vía Láctea, o en otra nebulosa.
La dificultad, otra vez, consi te en que la fantasía no siempre permite que
separrmos eJ ca.o de un. iutu sin lenguaje del de un Mutus con un lenguaje
de palabras P,rivadas.

10. í no hay en términos generales una situación concreta po ibl en que
se verifique la proposición "Mutu pierua, aunque no posee ninguna forma
de lenguaje". Para muchos filósofo de persuasión po itivista de la generación anterior e o hubiera sido suficiente para clasificar a a proposición de
metafísica en un sentido peyorativo. Pero el clima presente ya no permite que
se resuelvan las cuestiones de manera tan rápida. La proposición no es resoluble empíricamente, i mi argumento anterior es correcto. Pero eso no prueba,
por í solo, que la proposición sea analítica -o contradictoria, como los que
creen en el a."&lt;ioma ( A3) dirían.
Si el axioma (A3) no puede refutarse mediante contra-ejemplo, el camino
a eguir para el esclarecimiento de su rango consiste en un análisis del concepto pensar.

11. Consideremos un acto de pensamiento. Supongamos que yo e toy pensando que cie1·to objeto e. azul. Como ya hemos argüido, no es necesario
que símbolos o imágenes crucen en mi mente. De alguna manera mi pensamiento se refiere a ese objeto. Algunos filó ofos dirían que esa referencia es
posible en uno de tres casos nada más: (a) que pienso el objeto como el que
está caracteri.7.ado por una propiedad únicamente po eída por él; o (b) que
pienso el objeto mediante un pronombre demo trativo (ayudado de un gesto, acaso) que lo separa del resto de otros objetos que, por ejemplo, yo percibo en ese momento en que pienso en él: o (c) que lo pienso mediante un
nombre propio. Aquí entrarían argumentos al efecto de que un nombr propio no parece re olver el problema de cómo se obtiene la referencia : casi
todos los nombres propios que empleamos son nombres comunes a muchas
personas, de modo que en general no es aparente a quién e refiere el nombre, y, sin embargo, nuestro pensamiento no tiene dificultad alguna (por
asi decirlo) en referirse a la persona que debe ser. Por so algunos filósofos
han propuesto la teoría de que los nombres propios ordinarios son realmente
abreviaturas de descripciones que sólo un objeto satisface. Esta te is, de de

209
lll ♦

�. to que cada nombre
de las lenguas naturales. Es cier
, desluego, es falsa en el caso
.
ue relacionarlo con una o m~ .
Propio que uno maneja puede, y t1enelmq 'te sinonimia entre la descnpc1ón
• •
o hay norma en
cripciones umca , pero n
.
y el nom b re.
.
nombre se refiere
a un ob'Je to O persona
.
La dificultad de explicar c6~o un , .
-.:-. b'1en sabido que no es (16gid
·
nes umcas. ¡;,:,
Le'b
vale también para las esc.npc!o dT eran en alguna propiedad, como , ~ camente) necesario que dos ob1etos ~ 1 • , definida de la forma "El umco
una descnpc1on
.
Af uod
niz creía.º De m o que_
varios objetos, o por ninguno.
i, ro
que.•." puede quedar sausfe~h~ J:&gt;&lt;&gt;ren ue toda descripci6n sólo puede t~ner
chos filósofos concluy n por m~isbr
q
obJ'eto si incluye demostrativos
•
• rucamente a un
"M'
f
cierta garantía de re enrse u_
1 hablante. Por ejemplo:
i ca·
s dll'cctas con e
b'
ue
en ella, esto e re lac1one
•
ef
únicamente a un o Jeto, porq
sa " es una de cripción que s1 se ~6 ierde
e ob3'eto y el hablante está se...
. "mi" la relac1 n e es
d esa
gracias al demo trauvo
b'
el hablante puede estaT seguro e
gura de referirse s6lo a un o 1eto, y
. .
referencia.
. ,
·en con razón, que las referencias idenEn resumen, muchos filosofo argu . ' de cuentas sobre los pronombres
tificadoras de objetos descansan all f ~nóal es correcta para el caso del pensa.
les La conc USl n
·
· lendemostrativos o persona ..
1 también para el pensamiento sm
•¡·
¡
a1e · Pero va e
,
'al para
miento que ub iza engu . ,
, ltimo podría haber aqU1 maten . . .
guaje? Si se lograra estable~er esto utodo ensamiento sobre objetos md1v1argumento que e tablec1ese
demost1:ativos, aunque no los emplee de
dualizados presupone el empleo . t de un objeto como tal presupone la
hecho, y, por tanto, todo peosa~1en o

un

1:e

• uno necesite de símbolos
po esión de una forma de lenguaJe, .
d obJeto ausen.e
.
1
E fácil creer que en e caso e
d
b' t pres ntes no. Es fácil re.
en el caso e o Je os
d
para pensarlos, mientras _que
1 ár af anterior diciendo que cuan o uno
futar la sugesúón contenida en e p. r : ima ·nación, uno no nece _ita cmtrargi. la atenci6n en el objeto que
p iensa objetos dados ya en percepción
.
f ·ente con concen
d
plcar demostrativos: es su 1c1
.
t' pensando en el contexto e couno está pensando. Por su.puesto, s1 uno es a
rio para que el interlocutor
. '6 un dcmostrallvo, un gesto e necesa
mumcact n.
.
•, El
b . • al mismo objeto.
identifique taro ien
ll
al fondo de la cuest100.
. • ,
q ue correcta, no cga
Pero esa respue ta, aun
bjetos ausentes sin utilizar nmgun sunhecbo es que uno puede pensar en o
-~--• ''can·,e por ejemplo
v
'
(1952) , 152-l64; C. H.
·
(1930): 454-161; ·. L.
Univcne". Mind., LXII
. )
Dm;riptive J.fttaphysics

210

"Thc Identity of Indisccrniblcs" Mind., vol LXI
Mait Black,
d o· similarity" Mid., vol. XXXIX
L
ford "Otherness an
is
'
ctrical
ang
'
Id .
f lnd:•"cmibles and the Synun
·¡
"The
entlt}' o
~..
Es
in
1
W
506_511 ; P. F. Straw on. Indiriduals (An 1 ª'1
(195 ) .
i th
&amp; Co 19j9) cap. IV.
(London.. ,,e uen
.,
,

5';º•.

bolo; por tanto, el empleo de demostrativos para pensar en objetos ausentes
no es necesario.
{ás aún: hace poco apuntamos las dificultades de explicar cómo una des-

cripción definida o un nombre propio se refieren a su objeto. Pero las dificultades del pronombre demostrativo son idénticas. En efecto, no hay ningún
ruido o marca que sea inherentemente un demostrativo¡ esto es, no hay níngún ruido o marca que sea intrínsecamente capaz de referirse a un objeto o
de individuarlo. La referencia y la individuación corren a cargo de los demostrativos en las lenguas ordinarias, s6lo porque hay un pensamiento piloto que
identifica y se refiere a tal o cual objeto. Aun en el caso de objetos presentes, todos ellos pueden ser llamados "éste", y a todos se les puede señalar¡
mas, no existe nada inherente al gesto que señala que identifique al objeto
a que apunta: muy bien pudiera suceder que la convención fuese distinta.
Pudo haber acontecido que uno se refiriese, no al objeto al final de una línea imaginaria que pasa por la superficie del dedo índice y se aleja del hablante hacia adelante, sino a un objeto en un línea perpendicular a la anterior, o en una línea que se aleja del hablante hacia atrás de él. Por otro
lado, en la dirección en que uno apunta puede haber muchos objetos, como
normalmente sucede. Así, pues, no son los demostrativos o los gestos, sino
la dirección del pensamiento mismo, su intencionalidad, como decía Brentano, Ja que se refiere y la que identifica.
Por tanto, no hay nada en nuestro pensamiento de objetos de manera individualizada que prueb la necesidad de que todo pensamiento presuponga
la posesión de un lenguaje.

12. Decir que es la intencionalidad del pensamiento la que hace que éste
se refiere a tal o cual objeto no s, por supue to, explicar nada. Uno bien
quisiera entender cómo es que el pensamiento alcanza su objeto. ¿ Cómo es
que, por ejemplo, cuando pienso que Carlos vive en Guatemala, mi pensamiento, por así decirlo, alcanza al Carlos que tiene que alcanzar, a pesar de
que son decenas de personas llamadas Carlos las que viven en Guatemala y
que yo conozco? Esta es precisamente la pregunta que ni Brentano ni Husserl
parecen plantearse; es una pregunta que aguijoneó agudamente a \Vittgenstein. Y vio claramente que puede no haber nada en el pensamiento en cuestión que se conecte directamente con el Carlos correspondiente. "Aun cuando
Dios hubiera visto el interior de nuestras mentes no hubiera podido ver allí
de quién estábamos hablando", o pensando (op. cit., pág. 217).
Wittgenstein con razón alega que la referencia eficaz del pensamiento tiene
que venirle de fuera. Pero su oposici6n contumaz a Jo privado lo lleva a concebir que la referencia queda determinada por el comportamiento y las circunstancias del que piensa· esto es, lo desemboca en una especie de conduc-

211

�!ª

ti.smo. Para él, no s6lo la referencia, sino la existencia misma del estar pensando depende necesariamente de la situación y del comportamiento del que
piensa, y lo mismo vale para los demás estados mentales. "¿Podría alguien
tener un sentimiento de amor ardiente o de esperanza par un período de un
segundo -cualquiera que fuese lo que lo precediera o siguiera? Lo que está
pasando ahora tiene ignificación- en estas circunstancias. E tas circun tandas le dan su importancia. Y la palabra 'e perama' se refiere a un fenómeno de la vida humana. (Una boca sonriente s6lo se so11ríe en una cara humana)". (Op. cit., pág. 153, o. 583).
Ahora bien, quien no comparte esa oposición wittgensteiniana a lo privado o esa simpatía par el conductismo filosófico~ tiene aquí un problema
digno de sus mejores esfuerzos. Para no apartanne demasiado del tema central sólo quiero indicar aquí los elementos que, a mi juicio, han de entrar
en la solución. En general, el contexto en que se da un pensamiento y queda

precisada su refercncia no tiene por qui incluir el comportamiento futuro del
que piensa; para que la referencia sea efectiua basta con que el (acto de)
pensamiento, o juicio, forme parte de 1ma cadena de pensamientos de /a misma persona. En este principio general queda incluída la vida pasada de a
persona como parte del contexto, por cuanto sus pensamientos anteriores constituyeron parte de esa vida y sus referencias quedaron precisados en parte
por esa vida. aturalmente, el comportamiento futuro del que piensa puede
servir a otras personas para revisar, o formar, jiúcios acerca de qué pensó
esa persona· inclu o puede servirle a esa persona misma para revisar us
propias ideas acerca de la verdad o falsedad de sus pensamientos.
En particular: (a) juicios de percepci6n alcanzan sus objetos mediante
atención, (b) pensamientos de objetos ausentes alcanzan sus objetos pensándolos como caracterizados por descripciones que en las circunstancias en que
el pensamiento ocurre tienen que caracterizar a un solo objeto; (e) pensamientos de objeto ausentes alcanzan sus objetos porque piensan objetos pensado por pensamientos pr vios, con los cuales forman un "presente virtual";
(d) o mediante atención (indicación mental) a aspectos (inicos de los objeto . según se presentan los aspectos, en una imagen mental.

13. El pensamiento de objetos no presupone lenguaje, por tanto, i es pensamiento perceptual, o si el pensamiento de característica o propiedades (cualidades, relaciones, circunstancias) no presupone la posesión de un símbolo o
palabra. Ahora bien, ¿ es necesario poseer un (unbolo, una expresión, para ser
capaz de pensar (en) una propiedad?
El examen de las respuestas plausibles a esa pregunta es asunto complejo.
Aqui entran 1 perenne problema filo ófico de los universales, y las cuestiones
acerca de la referencia de los términos generales, la unidad de una clase de

objetos,
determinación de propiedades etc.
,
observaciones, la mayoría completament'
d~ás~enos aqm con unas cuantas
El
·na1·
e or manas
no~ tsmo niega con razón que cuando
.
.
algo es roJo estemos intuyendo la ese .
. pensamos, por e1emplo, que
., d
neta o umversaJ ro·ez O b"
.
. , post.ble que
Jpod· , 1en la mtui.c1on e una esencia es una operac100
introspección, pero entonces ha
uno
na descubrir por
· Y que reconocer de h b
otros pensamos sin intuir esencias
ad
, ec o que muchos de nosconexión entre esa intuición y 1 Y,
e~ás, habna que explicar cuál es la
e pen arruen to• al da
d 1
.
que agregar un conectar esa esenc1a
.
'
rse e a esencia habria
con otra ( en I
d
. ..
versal), o con uno o varios obJ"eto
1
e . caso e un 1u1c10 uní""
. .
s ( en e caso de un · · • guJ
mtu1c16n de esencias" es otro n b
1u1c10 sin ar). O bien
propiedades, y la explicación deomcó re paradeJ hecho de que pensamos ( en)
.
.
mo suce e esto es
re- bauuzam1ento de la cuestión.
1.. uc1a. es un s.t.mple

r~ • .

.

Los
. nominalistas ale!!3n
e con razó n que muehas pro . d d
.
obJetos no consisten en algo "d, .
pte a es que adscnbimos
.
1 ent1co presente en tal
b.
dos obJetos rojos, de diferente matiz b ·11
. es o Jetos. Por ejemplo,
nada en común (en el sentido d
'1 n) o y tonalidad, no tienen realmente
.
e co or . Ya Locke b
,
dicen
coloreadas aunque no te
d
o servo que dos cosas se
p
'
ngan na a en común
• que 1o común
. d
· ero el nominalismo yerra al sugeru
•
S1Ste en que pensamos varios ob" t
.
e una prop1edad con. .
Je os con un nusmo , bO1 S
..
pnnctpal yace en que para que 1
li .,
sim o. u d1f1cultad
,
a e&gt;..-p cac1on valga e
•
1os sunbolos
son en sí portadores de as
. , . s n~cesano suponer que
la doctrina es falso.
pectos idenbcos o sunilares, y eso según
a

Un realismo moderado (a veces llamado
. .
que las cosas tales como las enco '
noml malismo) es lo más defensible:
. .
·
n ramos en e mu d
d
conoenaa humana adulta (no al)
, n o cuan o poseemos una
•
rm
po ccn en si p t d"
Janza y que las propiedades que
as ec os •versos de seme.
reconocemos son un
¡ . •,
c1ones de esos 3$pectos. Por ello muchas
.
a se ecc1on de combinatico, común a todos los b" t
propiedades no consisten en algo idéno Je o que las posee
·
tudes que a veces varían de objeto a obºeto n, smo en _un complejo de similino hay clases naturale o prop1'edad . 1 . Esa doctrina puede aceptar que
•
'
es in re en el
tid d
ción de aspectos de similitud
,
sen o e que no combinaque ser encontrada, reconoc·d' o aspee! tos mismos, tiene de necesidad lógica
1
•
I a, por os seres pensa te . tam
e sentido
de que ningún aspecto O comb"mación
. den ,
poco
.
• las hay en
en e1 umverso. tampoco ha !ases
aspectos bene que darse
'
Yc
naturales
¡
"d
propiedades que encontramos
1 .
en e sentJ o de que las clases o
. d
•
en e universo se nos d
.
m ependencia de nue tra determ·
"6 L
. en, necesanamente, con
"bl
maa
n.
a
doctnna
.
d
t1 e con la tesis prota , .
d
menciona a es compagonca e que las p · d d
mundo dependen de nue tras
'd d ro~1e a es que encontramos en el
. .
neces1 a es o intereses Lo
.
s~ur en que esa dependencia no consiste en u
. . . , que importa es insmo en una detennin .6
.
na dec1s1on ya en el mundo
aci n a un ruvel profundo que no tiene nada que ver co~

213

212

�·
así decir entre
..
1 . el d la interacción, bruta, ciega, por
'
nuestras decmones, a mv
e
1 . l d l estructura de la conciencia ( a
el mundo o a ruve e a
di
nuestra naturaleza Y
'
.
1 determinación sea por roe o
la manera de Kant). Tampoco se sigue que a
de símbolos. . .
ede servir para probar que el pensamiento
Sólo un nominalismo extremo ~u
ne la posesión de un símbolo.
de una propiedad o clase d_e °?Jetos ptreresupoestá su1· eto a que se le acuse de
.
razón el nonunal1smo ex roo
.
Por esa misma
., entre lenguaJ·e y pensaD11ento.
"(
cuanto a 1a re1ac1on
cometer una peti io en
.
padría sostener que aunque hay esencias, o daPor supuesto, un Platoms~ d
d"entes de nuestra determinación, sea meses naturales absolutamente m ependia~
l l nguaJ· e no obstante para pen1
. to puro sea me nte e e
'
diante e pen~en
d 'la . a clase o tienen la misma propiedad, es
~ que dos objetos so~ _e mm;:uestros' rimeros pensamientos) bajo un
necesario pensarlos (siquiera e~
podri~ argüir en defensa de esta promismo símbolo. Pero yo no sé como se . a
. .,
lid
· p titio con preI0153S aceptables.
...
pos1oon con va ez, S1D e . ' d 1
. ersales deJ· a margen para argwr
. ci6n realista e os uruv
.
En b reve, una pos1
"6 d
lenguaJ· e pero es cornpanble con
resupone
la
pases1
n
e
un
'
.
que e1 pensar no P
.
sici6n realista extrema, platorusta, a
el rechazo de esta doctrina. ~ero un~ ~o
. as Pero un realismo moderado,
sserl está suJeta a enocas sen •
úl
la manera d e H u
,
.
• · en una capacidad •
"d
ºb
de Juntarse a 1a conciencia
como el sugen o arn a, pue
1
. d des por ella determinadas, sin
tima de la mente para pensar _en. as prop1e a '. d
ue resulta un tanto
necesidad de símbolos. Tal tesis tiene la desventaja e q
he ho de
.
.
entos decisivos en su favor, con la sola base en el e
aislada, sm argum
.
ºd d d rl"'bolos. además pararse con
f
. , pensamos sm neceSt a
e .,..,.
'
'
.
que con recuenoa si
.
.
alizables siempre produce un desasosiego.
capacidades o relaciones últimas, man . d n a ~ivir envueltos en desasosiegos) .
(Muchos filósofos, par supuesto,-ap~nt e gumentos concluyentes en favor de
exis an ar
. dad
Y o no es toy persuadido de que
.
. d una clase de objetos o una prop1e
'

la doctrina de que, ya ~ea la existenoal e

opiedad requiera la existencia de
tro nsaouento en una c ase o pr
'
ya sea nues
pe
d'
d
n argumento para probar lo con1
.e 7 Pero tampoco 1spongo e u
. d
un enguaJ .
d , .
mpromiso a examinar las consecuencras e
trario. Por tanto, proce ere, sm co
'
esa doctrina.

.
ºble ar .. ir que en el caso de un juicio perceptual no es necesano
14. Es p~sro1bolo·~l objeto se da y el aspecto del objeto también se da. O
poseer un si
·
.
. l ar mentos recientes de J. O. Urmson en
, Por razones de espacio no ~ammo os. gu
1 55-56) ; ágs. 259-280. Alega
"R ogruºtion" Aristotelían Soc1ety Proceedings LVI ( 9
. p
habilidad
ec
•
.
mo de cierta clase es necesario poseer una
que para reconocer un obJeto co .
d
l clase Pero sus argumentos son
te una expres16n que enote a
.
. .
para usar correctamen
.
e las cosas tienen en si aspectos de 51m1·
.
él
·
smo
termina
por
aceptar
qu
.
.
(
mconc1usos; Y mI
l
"dad para aprehenderlos sm lenguaJe to
litud, Y que la mente humana posee a capaCJ
notict them), en las págs. 266,267.

puede aducirse que realmente no hay juicios perceptuales, sino meramente
aprehensi6n de la realidad. De todos modos, lo que importa para nuestro propósito es que hay, por lo menos en principio, una posibilidad de restringir la
doctrina de que el pensar presupone lenguaje para el pensamiento in absentia.
Así, pensar sin símbolos sería como percibir. Por tanto, para un ser que pensase sin poseer un lenguaje, si fuese capaz de pensar en todo el universo, éste
se le daría en un presente comprensivo. No habría cambios, ni tiempo. Podría,
desde luego, haber cambios en su atención y en su pensamiento; habría para
él el tiempo de su propia corriente concienciaría. Con un cambio de atención
podría fijar su pensamiento ahora en estos sucesos, ahora en aquéllos. El futuro
se presentaría a su conciencia como una parte del mundo en que ahora concentra su atención por primera vez. El mundo no estaría constituído por objetos que cambian. Sería un mundo en que el tiempo sería una dimensión
adicional del espacio, y los objetos serían representados por una región del
mundo en que cada corte transversal seria un suceso en la historia de un objeto. Ese ser sería conciencia pura y no formaría parte del mundo. Su cuerpo,
si tuviese cuerpo, sería otra región del mundo, para él extraña. Ese ser no
sería el dueño de sus decisiones o planes o acciones, y éstos serían para él aspectos objetivos del mundo. Sus acciones serían aspectos nuevos en que su
atención se concentra, etc.
Basta con estos trazos. Bajo la suposición que hemos hecho, un pensar sin
lenguaje sería lógicamente posible. Si tal ser careciese por completo de lenguaje, la situación sería inverificable. (Recuérdese la distinción formulada en § 8).
Pero tiene sentido. Es un caso límite que el concepto de pensar, con ciertas mutilaciones permite formular. Por otro lado, si un ser pudiese pensar de esa manera y de la manera ordinaria, sería posible que ese ser nos comunicase algo de
su manera especial de ver la realidad. Habría, naturalmente, que de]jnear
ciertos criterios para tomar en serio las declaraciones que una persona nos
hiciera en esa dirección. O ¿ es, acaso, lógicamente imposible que haya un ser
que pueda a la vez pensar el mundo en la manera habitual y en esa manera no
simbólica?
15. Sea como fuere en cuanto a la posibilidad de pensar ( en) propiedades
sin poseer símbolos de ninguna especie, hay, una clase de pensamientos que sí
requieren la posesión de símbolos. Tales pensamientos son los juicios aritméticos ordinarios que envuelven contaciones y mediciones. No argüiré aquí por
la proposición de que medir presupone contar. Medir es normalmente asignar
un número a una situación, mediante procedimientos diversos que, normalmente, incluyen la idea de contar ciertas operaciones o ciertas marcas. Ahora
bien, hay dos tipos de proposiciones aritméticas ordinarias que importa distinguir: (a) proposiciones que asignan una propiedad numérica, por así de215

214

�cirio, a una clase de objetos (reales o posibles), y (b) proposiciones que formulan resultados de "contaciones'',8 o pasos en una "contaci6n". Por ejemplo:
"Hay tres libros en la mesa" puede signilicar un juicio perceptual: la persona
que lo piensa ve de golpe la trinidad de los libros que están en la mesa, ya
sea por la configuración, ya sea por lo que sea; lo que importa es que la persona no ha contado, que pudo haber aprendido a pensar que el número tres
val (se aplica) para situaciones como ésa. En alguna parte leí que según
estudios de algunos p icólogos la mente humana es capaz de formular tales
juicios basta con el número siete. Pero este hecho no tiene ninguna importancia filosófica, Lo que importa es la posibilidad de pensar tal clase de juicios.
Pero el juicio "Hay tres libros en la mesa" puede formular la culminación
de un proceso de "cootaci6n": "Uno-dos-tres" acompañado de gestos o de
atención. Ahora bien, contar es poner los objetos de una clase o conjunto en
correspondencia bi-unívoca con número ( o numerales). Es legítimo, egún mi
opinión,º hablar de propiedades numéricas, y hasta de propiedade numéricas
ilu tradas in re por las cosa . Pero una manera normal, y la única en el caso
de conjuntos numerosos, de averiguar cuál propiedad numérica se halla ilustrada, consiste en contar. Y esa operación no con ·iste en entablar una relación directa entre esas propiedades numéricas y los conjuntos contados. Para
contar se necesitan números. Evidentemente no hay números en el sentido de
entidades existentes como tales independientemente de seres que cuentan, por
encima de las propiedades numéricas de los conjuntos. Los números son simplemente los usos en "contación" de los numerales, esto es., de una s cuencia sin
limite de símbolos posibles cuyo empleo consiste en determinar las propiedades
numéricas de conjuntos a contar. Los numerales no tienen, por supuesto, que
ser palabras; pueden ser los dedos de las manos y los pies suplementados con
palabras, o granos de maiz. Pueden ser imágenes mentales, visuales o motrices.
Lo que importa es que baya una regla de ucesión que baga corresponder la
producción de los numerales con su uso. Contar es, pues, usar símbolos. Y aunque haya mediciones que no envuelvan "contaciones", por norma general
medir es contar; luego, por norma general medir es usar símbolos.
Un ser que no posee lenguaje, o que es capaz de pensar el mundo sin ninguna relación con símbolos, no puede contar ni medir. Un ser tal pudiera ser
capaz de averiguar las propiedades numéricas de conjuntos de objetos directamente. Un ser así con poderes extraordinarios de percepción numérica es
lógicamente posible. Y podría decirse que sería, entonces, una mente infinita,
en el sentido literal de que vería {o tocaría, ¿por qué no?) de golpe cualquier
• Usaré la palabra "contaci6n" por su brevedad y limpieza sintáctica, en lugar de lo.
frase "actividad o pl'OCCIO de contar".
• Véanse los estudios mencionados en la nota número l.

216

propiedad numérica de un con· unto
.
esa propiedad. Ese ser no me~ di~rce~tible de objetos, por alta que fuese
a stanc1as y podr'i.a sabe
.
que h ay tantos mil de metros
kil ,
'
r con un vistazo

9

sin utilizar balanzas, que un obj:to :m;:0 ; e;~~;;s puntos dados¡ sabría,
otro; etc.
'
veces más pesado que
Este ser no podría pensar las cualidades numérica
,
presentes, en percepción O ima .
., E
s, mas que de los objetos
gmac1on. xcepto que el mundo f
é
un presente comprensivo' como se descn'b·io, en § 14 Pero no huese para
. , I en
gumemo que vincule la capacidad infinita de
. ·.
.
ay rungun arcon ese mundo intemporal.
percibir propiedades numéricas
Lo importante es anotar que la relación íntima en
.
y los numerales haría de la realidad
. tre la operación de contar
distinto de lo que es para los e
parla un ~r sm lenguaje algo radicalmente
. ,
res con enguaJe Ese
· ¡
.
sitana, ni podría entender las matemát"
:
ser sm enguaJe no nececiencia social con sus rime;os de est d1 titeas, pru la tecnología, ni la llamada
temática es e.sencialmente un
a s _cas. u~s lo más auténtico de la roagran manipuleo sunb61i
•
presupone la posibilidad de
tar
.
co, que contmuamente
con
o medir· y buena
d 1
tecnología es de nuevo una m . 1 . , '
parte e a ciencia y la
.
'
'
arupu ae1on de símbolo b tr
rucas de medici6n o "contaci, " U
.
s a s actos y de técd
on . n ser tn lengua1· e t
e pensar el mundo no podría dis
d
' an capaz como fuese
M:
. '
poner e codo o definiciones
as, ese ser sm lenguaje sin matemát'
.
.
dría (basta donde el prese~t
teas Y sm teorías científicas, bien po. .
e argumento toca) pensa 1
d 1 .
requmesen observación 1
,
r eyes e uruverso que
bría, sin medir cuá ta ~ amendte, y podna construir edificios y máquinas. Sa'
n s piezas e cada clase necesitan
De un lado su capacidad es infinita
a para una construcción.
superficial y limitado Es
' pero de otro lado su saber del mundo seria
••
· ' por tanto una proposici6n
•·
verificable, si se da un ser inteli 't
. 1
. cmpmcamente vacía, in.
gen e, sm enguaJe a
d
intensamente acerca de su mund Má ,
, unque capaz e pensar
o.
s aun es una gra
l
nosotros seres con lenguaje q
61
'
n suerte e que seamos
amistad y la comunicació~ s~: n:: podopodemos_
de los placeres de la
mundo.
q
emos antmetizar Y teorizar sobre el

goza_r

Por lo menos para el
.
pues, válida la presuposi~~ent:e de seres cap~~es de contar y medir es,
depende de la posesión de un l~ngu)'. . t;ue la habilidad de pensar el mundo
aJe.
• Esta conclusión tiene importancia
un dios) es la idea de un ser omn·s . para la teología. Si la idea de Dios (exista o no
i ciente entonces la ide d
un ser con lenguaje. Ahora bien . 1a' 'd
.
a e 10s es en parte la idea
veno, entonces el lengua.1· e de o· • si
t dea de Dios es la idea del creador del Uni
li
p
ios no pue e consistir
alab
•
cos. or tanto, la idea de Dios es la idea d
en p
ras que son objetos íí!'°scc un lenguaje constituido por símbol e ~ ;r, como Mutus en mi fantasfa, que
imágenes m&lt;"ntales ( visuales o motrices) d os b~nva f~s: Pero ¿ e!OS ,ímbolos pueden ser
e O JCtos 15.JCOS?

de

n·

217

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>escenografía rural. Su presencia en las peñas del vemlltantos está ya revestida de leyenda. Algo había de magistral sin "magíster" en su acercamiento a los nuevos para otorgar1es su propio don, en su implícita capacidad de
calar con un método nuevo en las superficies oscuras entre las que nos movemos sin problematizarlas. Macedomo poseyó la bondad, la reserva, la pericia morosa del verbo, el arte de quebrar todo hieratismo, de poner auténtica humildad en los más evidentes aciertos. Debió gozar sin duda de la felicidad y de la responsabilidad de ser escuchado con amor. Criollo a contrapelo de una república feliz, pensó, ironizó, poetizó, en actitud de veracidad
total. Su palabra se levantó llena de pasión, de íntimo y humano calor. Por
eso, como los payadores de ley y según la poética y melancólica metafísica
suya, debió morir con la dulce y absoluta convicción de que la muerte no
existe.
Los cantores crioUos, cuya rusticidad escondía una herencia intelectual de
centurias, en sus contrapuntos sometían la realidad a un agudo tratamiento
subjetivo. Partían de las cosas, de aquello que es corriente y común, pero buscaban su intimidad y recorrían, ascendentemente, el sentido de las palabras
fundamentales. Observaciones graves o risueñas se saturan entonces de originales inferencias plá ticas, trágicas, metafísicas. La palabra sorprende como revelación en la que se funda decisivamente todo destino. Macedonio,
como los payadores, tiene la intuición del hermetismo alógico que impulsa al
acontecer. El arte vale así como total expresión de vida. En esto Martín
Fierro, idealista absoluto, anticipa a Macedonio, a quien se aproxima también por la constn1cción enigmática, oracular, en que Ja palabra parece vencer la finitud. Con infatigable empuje su voz se abre a la existencia.
El gaucho, hombre-esencial, y Macedonio, sienten idéntica fe en la palabra
que da a ese mundo una particular necesidad y cercanía. "La obra hace a la
tierra ser una tierra" (Heidegger). En Macedonio sentimos culminar un largo
hábito poético que ha olvidado lo ins61ito en su remotis.imo origen y que, sin
embargo, alguna vez asaltó al hombre, asombrando su pensamiento. Vive
así la antiquísima experiencia poética del gaucho, sin traducirla literalmente.
Acaso el primer terreno firme del pensar argentino empiece en estas determinaciones de la ontología de Macedonio Fernández, que recoge, en su comportamiento frente al mundo, no un subjectum sino una substantia argentina.

328

Sección Tercera

HISTORIA

�lNDICE DE REALES CÉDULAS RELATIVAS A NUEVO LEÓN
1651-1820
ISRAEL CAVAZOS

GARZA

Universidad de Nuevo León

EN EL ARcmvo GENERAL DE LA NACIÓN, de la ciudad de México, existen,
entre otros, los ramos de "Reales Cédulas" y ''Duplicados'', o "Real Acuerdo";

con todas las disposiciones procedentes de la corona, o emanadas de la Real
Audiencia.
Del extenso catálogo de la primera de estas importantes secciones, compuesto por varias decenas de millares de tarjetas, entresacamos las que, directa
o indirectamente, se refieren a Nuevo León.
Muy pocos de estos documentos obran también en el Archivo Municipal de
Monterrey. En su mayoría son desconocidos, y aportan valiosas noticias sobre
la historia nuevoleonesa.

REALES CÉDULAS. SIGLO

XVII

Vol. 4, Exp. 56, J f.
Ordenando se mande por separado el azogue, para las minas de Almadén.
23 de noviembre de 1651.
Vol. 4, Exp. 59.
Que se cobren, por cada quintal de azogue, 15,000 maravedís de plata,
Y que se envíen para beneficiar las minas de Almadén. 23 de noviembre de
1651.

Vol. 9, Exp. 21, 2 fs.
Sobre gue se restituyan a las cajas reales, las libranzas del virrey conde de
Baños, pagadas a don Martín de Zavala. 21 de enero de 1666.
331

�Vol. 10, Exp. 106.
Ordenando cobrar las libranzas que de orden del conde de Baños recibió don Martín de Zavala. 9 de febrero de 1669.
Vol. 10, Exp. 125, 3 fi.
.
Sobre que se reintegren a las cajas reales las cantidades ~ue el virrey conde
de Baños hizo pagar a don Martín de Za,·ala. lo. de septiembre de 1669.
Vol. 11, Exp. 92, 1 f.
Se piden informes sobre si conviene aumentar el sueldo a don Juan de
Vergara, oficial del Tribunal de Cuentas. (Gobernador, después, del Nuern
Reino de León). 5 de julio de 1670.
Vol. 12, Exp. 66, 2 fs.
.
Que pague don Nicolás de Azcárraga, gobernador del Nuevo Remo de
León, 500 pesos, por la mala 1·csidencia que tomó a don Martín de Zavala Y
a don León de Alza. 16 de junio de 1671.
Vol. 13, Exp. 31, 2 fs.
.
Sobre que se saquen a pregón los oficios de república en el Nuevo Remo
de León, y concediendo escudo de armas a la ciudad de Monterrey. 9 de mayo de 1672.
Vol. 13, Exp. 36, 2 fs.
Con copia del despacho que declara las penas impuestas al ~o~ernador del
Nuevo Reino de León, si permite que se hagan esclavos a los md10s, y lo demás sobre ello. 9 de mayo de 1672.
Vol. 13, Exp. 38, 2 fs.
Sobre que se introduzcan en el N. Reino de León los derechos de alcabalas
y media anata. 9 de mayo de 1672.
Vol. 13, Exp. 39.
Sobre que las minas del Nuevo Reino de León, paguen los derechos por
el plomo que producen. 9 de mayo de 1672.
Vol. 13, Exp. 40, 2 fs.
Que la conversión de los indios se haga por predicaciones, congregándolos
y repartiéndoles tierras. 9 de mayo de 1672.
Vol. 14, Exp. 107.
.
Que se ordene la reducción y administración de los indios de Coahu1la Y
Nuevo Reino de León. 15 de febrero de 1675.
Vol. 17, Exp. 31.
.
Prohibiendo averiguar por indios a las puertas de la iglesia. S/f.

332

Vol. 18, Exp. 159.
Pidiendo infonnes acerca de la proposición que hace el gobernador del Nuevo Reino de León, para que se agregue la villa del Saltillo al lugar citado.
31 de diciembre de 1681.

Vol. 19, Exp. 51, 1

f.

Que por muerte del gobernador don Domingo de Vidagaray, se nombró a
don Juan de Echegaray (sic por Echeverría); mientras S. M . lo provea. 2 de
octubre de 1682.

Vol. 19, Exp. 78, 12 fs.
Que los oficiales reales de Veracruz, devuelvan a don Juan Pérez Merino
los donativos que dio, si falleciere antes de recibir el gobierno de la Florida.
Agregado el título de gobernador de aquella provincia. 30 de diciembre de

1682.
Vol. 19, Exp. 90, 2 fs.
Participa haber nombrado a don Juan Pérez Merint&gt; gobernador de la Florida, y lo que deberá ejecutar según indicación. 16 de febrero de 1683.

Vol. 19, Exp. 113, 2 fs.
Que informe de la pretensión de la ciudad de Monterrey, sobre que no se
nombre gobernador, sino juticia mayor y capitán a guerra; cuyo nombramiento
lo hará la Audiencia de México. 9 de julio de 1683.

Vol. 20, Exp. 73, 24 fs.

Que conforme a los papeles que remitió, se ponga remedio a la reducción
de indios del Nuevo Reino de León. S/a.
Vol. 21, Exp. 14, 2 fs.
Participa haber nombrado gobernador del Nuevo Reino de León a don
Juan Pérez Merino, y ordena que se le recoja lo demás, que queda nulo. 7 de
mayo de 1686.

Vol. 22, Exp.

104.

Que se averigüe lo maltratados que son los indios por los dueños de otras
haciendas, de las provincias de Río Verde, Taro.pico y Nuevo Reino de León.
25 de mayo de 1689.

Vol. 23, Exp. 93.
Sobre lo mismo.

Vol. 26, Exp. 143.
Ordena que se nombre capitán y gobernador del presidio de San Francisco
de Coahuila, a don Francisco Cuervo de Valdés. 30 de agosto de 1695.

333

�REALES CÉDULAS. SIGLO

XVIII

Vol. 3, Exp. 97, 2 fs.
Que se averigüen los excesos cometidos por los gobernadores de Coahuila
y Nuevo Reino de León. 12 de mayo de 1703.
Vol. 28, Exp. 69.
Sobre el modo de castigar a los indios en las provincias de Coahuila y N uevo Reino de León. S/a.
Vol. 32, Exp. 200.
Relitivo a las misiones de las provincias de Coahuila y N. Reino de León.
1705.
Vol. 34, Exp. 49, 2 f s.
Encargando cuiden mucho de la manutención y aumento de los indios y
buen t1·atamiento de los naturales. 20 de julio de 1709.
Vol. 34, Exp. 52, 2 f s.
Que se remitan a España los 8,000 peso&amp; con que ofrecieron servir a S. M.
Juan de Valdés y Cristóbal de Villarreal. 20 de julio de 1709.
Vol. 35, Exp. 22, 2 fs.
Sobre que se avisó a don Francisco Cuervo de Valdés, de la falta de ministros en el Nuevo México. 16 de febrero de 1711.
Vol. 30, Exp. 59.
Sobre fundación de misiones en Coah.uila y Nuevo Reino de León. 1701.
Vol. 36, Exp. 45, 2 fs.
Sobre destierro de los chichimecas que no se conviertan, en Tamaulipa y
la Sierra Gorda. 14 de agosto de 1713.
Vol. 36, Exp. 153, 1 f.
Que se intervenga en los abusos que cometen con los indios los escribanos
de cámaras y oficiales reales. S/ a.
Vol. 37, Exp. 57, 2 fs.
Aprueba la atención que se presta a los indios enfennos. S/a.
Vol. 37, Exp. 75, 3 f s.
Agradeciendo el interés en la reducción de los indios chichimecos. 10 de
febrero de 1716.
Vol. 40, Exp. 63, 1 f.
Recomendando la forma de reducción de los indios.
334

Vol. 40, Exp. 128, 4 fs.
Sobre consulta de la Sala del Crimen (de la que era alcalde el Lle. Francisco de Barbadillo Vitoria), para castigar a los salteadores de caminos. 14 de
noviembre de 1719.

Vol. 40, Exp. 162.
Disponiendo que los protectores de indios no tengan haciendas, comercio
ni estancias. 16 de diciembre de 1719.

Vol. 43, Exp. 10, 3 fs.
Sobre competencia entre franciscanos y jesuitas, para la convel}i6n de los
indios. 1722.

Vol. 43, Exp. 24, 11 fs.
Copia de la representación del oidor don Juan Picado Pacheco, sobre la
erección de obispados en Sonora y el Nuevo Reino de León. 22 de mayo de

1722.
Vol. 44, Exp. 124, J1 fs.
Solicitando que se informe, con autos, de Jas muertes ejecutadas por el gobernador del Nuevo Reino de León. 11 de diciembre de 1724.
Vol. 45, Exp. 108, 21 fs.

Solicitando que se informe, con autos, de los crímenes cometidos por el gobernador Francisco de Ilarbadillo Vitoria. 2· de junio de 1726.
Vol. 46, Exp. 91, 4 f s.

Aprobando la fundación del presidio de Boca de Leones, en el Nuevo Reino
de León. lo. de octubre de 1727.

Vol. 47, Exp. 106, 137 fs.
Relativo a la representación hecha por don Nicolás de Villalobos, sobre las
injusticias y muertes que sufren los naturales del Nuevo Reino de León, por
falta de protector. 2 de octubre de 1728.
Vol. 50, Exp. 89.
Acusando recibo de los mapas de las provincias internas que se han formado
en estos reinos. 1o. de agosto de 1731.
Vol. 55, Exp. 98, 4 fs.
Nombramiento de capitán de compañía del presiruo de San Gregario de
Cerralvo, hecho en Juan Antonio de Ochoa. 11 de octubre de 1735.

Vol. 56, Exp. 74, 3 fs.
Concediendo a los vecinos de Santiago de la Monclova, que siga de gobernador don Blas de la Garza Falc6n. 14 de octubre de 1736.
335

�Vol. 59, Exp. 65, 135 fs.
Ordenando se forme una junta que acuerde la forma de reducir a los indios. Incluye cartas de don Antonio Ladrón de Guevara, can informes sobre
la región. 10 de julio de 1739.

Vol. 61, Exp. 59, 4 fs.
Establecimiento del presidio del Sacramento, por don Bias de la Garza Falcón. 19 de julio de 1741.

Vol. 63, Exp. 38, 14 fs.
Que se ponga en ejecución la reducción de los indios del Nuevo Reino de
León. 13 de junio de J743.
Vol. 73, Exp. 10, 4 fs.

Enterado del aumento de poblaciones y reducciones de indios, conseguido
por el marqués del Castillo de Ayza, en el Nuevo Reino de León y Tamaulipas. 29 de enero de 1753.

Vol. 75, Exp. 86, 3 fs.
Pide informes de los procedimientos y excesos de don Francisco Gómez de
Algarín y don José Manuel de la Garza Falcón, oidores de la Audiencia de
Guadalajara. 18 de diciembre de 1755.
Vol. 79, Exp. 50, 2 fs.

Su Majestad aprueba las diligencias mandadas practicar en el nuevo mineral ( de la 1guana?), en el Nuevo Reino de León. 29 de marzo de 17 59.
Vol. 79, Exp. 60, 2 fs.

No se acepta la asignación hecha a don Manuel de Bahamonde, como capitán de infantería. 20 de abril de 1759.

Vol. 80, Exp. 23, l f.
Ordenando tome posesión de la alcaldía mayor de Chiclúcapa, Zimatlán
don Carlos de Velasco. (¿Quién después fue gobernador del Nuevo Reino
de León?). 7 de septiembre de 1760.
Vol. 81, Exp. 62.

Enterado del mejoramiento del mineral de la Iguana, y espera avisos relativos a este asunto. 19 de enero de 1761.

Vol. 81, Exp. 67, 1 f.
Ordenando se investigue si el gobernador del Nuevo Reino de León no ha
corregido sus vicios. 10 de febrero de 1781.
336

Vol. 82, Exp. 4, 2 fs.
Que se evite la despoblación del Nuevo Reino de León. 12 de enero de
1762.
Vol. 85, Exp. 267, 3 fs.
Aprobando las medidas tomadas para corregir los abusos con los indios, en
las misiones del Nuevo Reino de León. 24 de diciembre de 1764.
Vol. 85, E.«p. 247, 5 fs.
Relativo a los abusos cometidos contra los indios, por el corregidor de Santiago de los Valles, capitán Antonio Ladrón de Guevara. 3 de diciembre de
1764.
Vol. 93, Exp. 1, 2 /s.
Sustituyendo en el corregimiento al capitán Antonio Ladrón de Guevara con
don José Ordobas. 3 de julio de 1768.
Vol. 95, Exp. 65, 4 fs.
Pidiendo informes sobre las instancias del gobernador del Nuevo Reino de
León don Ignacio Wssel y Guimbarda. 8 de octubre de 1769.
Vol. 96, Exp. 93.
Pidiendo informes de las causas que hubieron para que no diera fianza el
alcalde mayor Antonio Ladrón de Guevara. 15 de abril de 1770.
Vol. 98, Exp. 15, 2 fs.
Que se dé cuenta de los empleos de oficiales que se provean para los presidios internos. 14 de enero de 1771.
Vol. 98, Exp. 108.

Enterado de que se concedió a don Antonio Ladrón de Guevara y a su hijo,
se posesionasen del corregimiento de Santiago de los Valles sin las formalidades
de estilo. 2 de mayo de 1771.
Vol. 100, Exp. 89, 1 f.
El gobernador de Coalrnila pide aumento de tropas para contener a los indios de esta provincia y del Nuevo Reino de León. 16 de marzo de 1772.
Vol. 103, Exp. 84.
Creación de una escuadra para contener a los indios de Coahuila. S/a.
Vol. 102, Exp. 108, 6 /s.
Ordenando que se erija en el Nuevo Reino de León el obispado, con el nombre que se cita. 25 de enero de 1773.

337
H22

�Vol. 103, Exp. 14, 1 f.
Que por lo informado a favor del teniente coronel don Francisco de Echeagaray, servidor interino del gobierno del Nuevo Reino de León, proponga a ese
oficial a lo que sea acreedor. 13 de julio de 1773.

Vol. 103, Exp. 121, 1 f.
Se concede el pase al visitador del Colegio Apostólico de Pachuca, don Fr.
Rafael Verger. 4 de noviembre de 1773.

Vol. 103, Exp. 122, 1 f.

Vol. 112, Exp. 158, 1

f.

Aprobando la Administración de Alcabalas del N. R. de León, en don Juan

María Rocicler. 21 de diciembre de 1777.
Vol. 114, Exp. 94, 1 f.
Recomendando que se dé empleo proporcionado a don Manuel de Santamaría y Escobedo. 2 de junio de 1778.

Vol. 115, Exp. 58, 1 f.

Aprobando la refonna del presidio de Monterrey, en el Nuevo Reino de León.
6 de noviembre de 1773.

Concediendo cuatro mil pesos a Fr. Antonio de Jesús Sacedón, obispo del
Nu'evo Reino de León. S/a.

Vol. 107, Exp. 279, 1 f.
Concediendo el grado de coronel a] gobernador del Nuevo Reino de León,
don Melchor Vida) de Lorca y Villena. 28 de junio de 1776.

Pidiendo informe sobre si será conveniente que se establezca la catedral del
Nuevo Reino de León en la villa de Sta. Rosa, o en Linares. 1779.

Vol. 96, Exp. 11, 1 f.
Aprobando que se hubiese nombrado gobernador de la Colonia del Nuevo
Santander a don Vicente González de Santianés. 24 de enero de 1770.

Vol. 110, Exp. 157.
Que se mande relevar al gobernador Vicente González de Santianés. 18 de
febrero de 1777.
Vol. 110, Exp. 184, 1 f.
Relativo al nombramiento de gobernador de la provincia de Sonora, en don
Francisco de Echeagaray. 12 de mayo de 1777.

Vol. lll, Exp. 39, 5 fs.
Título de ciudad a la Villa de San Felipe de Linares, en el Nuevo Reino de
León. 19 de mayo de 1777.
Vol. 111, Exp. 45.
Referente al título de ciudad de la villa de San Felipe de Linares. 24 de mayo de 1777.
Vol. 111, Exp. 61, 2 fs.
Que se saquen en pública almoneda los oficios de regidores que se creen en la
villa de San Felipe de Linares, del Nuevo Reino de León, con motivo de habérsele concedido el título de ciudad. 19 de mayo de 1777.
Vol. II2, Exp. 84, 1 f.
Aprobando el gobierno conferido a don Francisco de Echeagaray, en la Colonia del Nuevo Santander. 15 de octubre de 1777.

338

Vol. 116, Exp. 64,

f.

2.

Vol. 116, Exp. 132, 1 f.
Que habiendo terminado su tiempo en el gobierno del Nuevo Reino de León,
don Melcbor Vidal de Lorca pase a España a terminar su mérito. 16 de marzo
de 1779.

Vol. 116, Exp. 229, 2 f.
Aprobando se restituya la compañía antigua para contener a los apaches, y
señalando sueldos. 9 de mayo de 1779.

Vol. 117, Exp. 70, 2 fs.
Que se dé posesión del gobierno del Nuevo Reino de León al teniente don
Vicente González de Santianés. 29 de julio de 1779.

Vol. JJ7,Exp. 163, 1 f.
Pidiendo infonnes sobre la instancia del coronel don Melchor Vida} de Larca, para que a su hijo don Manuel se le haga oficial. 29 de septiembre de 1779.

Vol. 117, Exp. 208, 2 fs.
Que se dé posesión de la alcaldía de Taxco a don Manuel de Santamaría y
Escobedo. 10 de noviembre de 1779.

Vol. 119, Exp. 28, 1 f.
Que se atienda a don Manuel de Bahamonde Vlllamil, alcalde mayor de Sayula. 3 de mayo de 1780.

Vol. 118, Exp. 89, 1 f.
Enterado de que se ha establecido el nuevo obispado en el Nuevo Reino de
León. lo. de febrero de 1780.

339

�Vol. 118, Exp. 102, 1 f.
Ordenando que a don Melchor Vida) de Lorca, que fue gobernador del Nuevo Reino de Le6n, se le conceda el grado de coronel vivo. 8 de febrero de

1780.

Vol. 124, Exp. 40, 2 fs.
Que al juez de la Acordada don Manuel de Santamaría, se le auxilie con
lo que necesite para el desempeño de su obligación. 31 de octubre de 1781.

Vol. 124, Exp. 69, 1 f.

Vol. 120, Exp. 74, 1 f.
Referente al nombramiento de gobernador del Nuevo Reino de León. expedido por el virrey a favor de don Vicente González de Santianés. 17 de marzo de 1781.

Que se informe sobre las milicias levantadas en Guadalajara y en Puerto
de la Navidad por el alcalde mayor de Sayula, don Manuel de Bahamonde.
18 de marzo de 1783.

Vol. 120, Exp. 98, 2 fs.
Encargando pase a formar las milicias de Sayula el alcalde mayor capitán
don Manuel de Bahamonde Villamil. 20 de marzo de 1781.

La Regencia de Guadalajara pide se aclaren las dificultades sobre los grados que han de tener Bahamonde, Mena y Sánchez. 27 de marzo de 1783.

Vol. 120, Exp. 113, 1 f.
Concediendo el grado de coronel a don Vicente González de Santianés. 25
de marzo de 1781.

La Regencia de Guadalajara dio cuenta al virrey, del expediente formado
a resultas de un oficio del coronel don Manuel de Bahamonde, pidiéndole
declare a los oficiales del Batallón de Milicias Provinciales los fueros de la
Real Ordenanza. 27 de mano de 1783.

Vol. 120, Exp. 161, 1 f.
Concediendo el grado de coronel a don Manuel de Bahamonde Villamil. 15
de mayo de 1781.
Vol. 122, Exp. 131, 2

fs.

Negando (?) el grado de coronel aJ alcalde mayor de Sayula, don Manuel
de Bahamonde. 27 de abril de 1782. (Le había sido concedido el 15 de mayo
del año anterior; véase Vol. 120, Exp. 161 ).

Vol. 124, Exp. 110.

Vol. 124, Exp. 111.

Sobre lo mismo del anterior.
Vol. 124, Exp. 128, 3

/s.

Concediendo al electo obispo del Nuevo Reino de León, Dn. Fr. Rafael

José Verger, 4,000 pesos de ayuda de costas; sobre el producto de la vacante
de dicho obispado, para los fines que se expresan. 5 de abril de 1783.
Vol. 125, Exp. 118, 2 fs.

Vol. 123, Exp. 16, 2 fs.

Sobre las deudas de don José Antonio Vázquez Montero a don Manuel de
Bahamonde. 20 de julio de 1782.
Vol. 123, Exp. 200, 2

Vol. 124, Exp. 109, 3 fs.

fs.

Sobre la solicitud de don Melchor Vida! de Lorca, sobre milicias. 8 de
diciembre de 1782.
Vol. 123, Exp. 214, 1 f.

Desaprobando el sueldo que se pagó al coronel don Manuel de Bahamonde.
15 de agosto de 1783.
Vol. 125, Exp. 136, 1

f.

Que, atendiéndose a los méritos del coronel Melchor Vida! de Lorca, se le
pague el sueldo de coronel vivo; o, en su defecto, se remita a España. 20 de
agosto de 1783.
Vol. 125, Exp. 151, 1

f.

Concediendo el grado de teniente coronel reformado a don Pedro de Barrio
Junco y Espriella, alcalde de Jilotepec. (Ex-gobernador del Nuevo Reino de
León). 27 de diciembre de 1782.

Relativo a los despachos de los alféreces de las Compañías Presidiales del
Nuevo Reino de León, a favor de Félix Ramírez y José Antonio de Urresti.
25 de agosto de 1783.

Vol. 121, Exp. 158, 4 fs.
Mandando se nombre juez de Acordada a don Manuel de Santamaría y
Escobedo. 31 de octubre de 1781.

Vol. 125, Exp. 237, 1 f.
Que se informe qué empleo es conveniente para el coronel Melchor Vidal
de Lorca. 30 de septiembre de 1783.

340

341

�Vol. 126, E.t p. 44, 2 fs.
Aprobando la erección de una ayudantía para instrucci6n de la tropa en
el Nuevo Reino de León, nombrando a don Manuel de Cueto. 24 de octubre
de 1783.

•

Vol. 126, Exp. 73, 1 f.
Negativa a la solicitud que hace doña Francisca Gertrudis Bosio, viuda de
don Francisco de Echeagaray, gobernador que fue de uevo Santander (y
de Sonora y el 1 uevo Reino de León), de la cuana parte de su ueldo. 7
de noviembre de 1783.
Vol. 124, Exp. 208, 2 {s.
Que el alcalde mayor de Sayula, don Manuel Bahamonde, sati faga la deuda. 18 de mayo de 1783.
Vol. 125, Exp. 172, 1 f.
Que se obligue a don Manuel de Bahrunonde, a pagar lo que deba a don
José Antonio Vázquez. 7 de septiembre de 1783.

Vol. 127, Exp. 64, 1 f.
Contestación sobre la deuda de don Manuel de Bahamonde, alcalde mayor de Sayula, con don Francisco Fernández Rábago, previniendo evacúen las
reales ordenanzas el expediente de Baharnonde. 18 de mayo de 1783.
Vol. 128, Exp. 20 (ó 120).
Aprobando el nombramiento de administrador de la Aduana del
Reino de León en don Francisco Ruiz de Tarifa. 8 de mayo de 1784.

uevo

Vol. 128, Exp. 53, 2 fs.
Declarando libre del derecho de media anata al gobernador y capitán general del uevo Reino de León don Vicente González de Santiané. 18 de
mayo de 1784.
Vol. 130, Exp. 178, 2

fs.

Aprobando la remisión de pistolas al
Nuevo Santander. 22 de abril de 1785.

ucvo Reino de León y Colonia del

Vol. 132, Exp. 6, 1 f.
Concediendo licencia para que se case, al capitán del uevo Reino de
León don Manuel Cueto, con doña Rosalía Quintana. 2 de
ptiernbre
de 1785.
Vol. 132, Exp. 37, 3 fs.
Acompañando la solicitud del capitán Manuel Gueto, para el grado de
teniente coronel, en las tropas del uevo Reino de León. 21 de ptiembre
de 1785.

342

Vol. 135, Exp. 5, J f.
Prorrogando por seis meses la licencia conque se halla en estos reinos don
Manuel de Cueto, capitán de las milicias del uevo Reino de León. 22
de septiembre de 1786.

f.

Vol. 133, Exp. 87, 1

Aprobando nombramientos en don Francisco Ruiz Tarifa para administrador de alcabalas de la villa de Atlixco, y para las del ue o Reino de
León a don Gaspar González. 11 de febrero de 1786.

Vol. 134, Exp. 134, 2

f.

Previniendo se promueva el cobro que resulta en contra del doctor Antonio
Bustamante. siendo gobernador del obispado de uevo Reino de León. 30
de julio de 1786.

Vol. 132, Exp. 44, 3

fs.

Acompañando la instancia del gobernador del Nuevo Reino de León,
don Vicente González de antianés, solicitando el grado de brigadier. 23 de
septiembre de 1785.

Vol. 136, Exp. 3, 1

f.

Que más adelante se atenderá a don Vicente González de Santiané , gobernador del uevo Reino de León, con el grado de brigadier que solicita.
13 de enero de 1787.

Vol. 139, Exp. 5, 1 f.
Que se informe qué empl o puede darse al coronel Manuel de Bahamonde,
como premio a su mérito y aptitud. 8 de enero de 1788.

Vol. 139, Exp. 52, 1 f.
Que se nombre en el gobierno del Nuevo Reino de León al coronel Manuel de Bahamondc, cuando se provea; o en otro que Je sea proponionado,
&lt;le acuerdo con su petición, ');7 de enero de 1788.

Vol. 132, Exp. 215, J f.
Aprueba se u pendiese el cumplimiento de la real orden que mandaba
colocar en el gobierno de Veracruz a don Jacobo Ugarte y Loyola, y en el
de Puebla a don felchor Vidal de Lorca. 27 de dlciembre de 1785.

Vol. 136, Exp. 125, 1 f.
Nombrando gobernador del
Lorca. 13 de marzo de 1787.

ucvo Santander a don Mel hor Vidal de

3'1-3

�Vol. 137, Exp. 66, 1 f.
Que se dé pose ·ión del gobierno de uevo Santander a don Melchor Vidal
de Lorca, supliendo al coronel don Diego Lozaga, capitán de granaderos del
Regimiento de la Corona y gobernador en comisi6n. 7 de junio de 1787.
Vol. 141, Exp. 104, 1 f.
Que se releve del gobierno del Nuevo Reino de Le6n al coronel don Vicente González de Santianés, y se nombre en su lugar al coronel don Manuel
de Bahamonde. 20 de octubre de 1788.

Vol. 142, Exp. 66, 1 /.
Aprobando los retiros concedidos a Antonio Puga, lldefonso de la Gana
y Manuel Goo.z.ález, de las milicias de la Colonia del Nuevo Santander. 17
de febrero de 1789.

Vol. 142, Exp. 74, 1 f.
Concediendo agregación en el Regimiento de Puebla, a don José María
de Echeagaray, capitán de una compañía volante del
uevo Reino de
León. S/a.

Vol. 143, Exp. 17, l f.
Disponiendo que a don Melchor Vidal de Lorca, se le coloque en la primera vacante que se presente en algún gobierno. 8 de mayo de 1789.
Vol. 144, Exp. 163, 4 fs.
visa lo resuelto en orden a la división y adjudicación del territorio del
uevo Reino de León; formación de estatutos para el gobierno de aquella
mitra; asignación y dotación de prevendas; situación de la silla episcopal; y
demás en los nueve puntos que comprende. 11 de noviembre de 1789.

Vol. 145, Exp. 9, ¡ f.
Concediendo a don Manuel de Cueto el hábito en la Orden de S ti
4 de enero de 1790.
an ago.
Vol. 145, Exp. 179, J /.
Ordenando. q~e se continúen los autos seguidos contra don Antonio Bustamante, canorugo de la Iglesia de Puebla, por el descubrimiento que le
resultó cuando fue gobernador del Obispado del Nuevo Reino de Leó 3
de marzo de 1790.
n.
Vol. 14-0, Exp. 11, l

Vol. 148, Exp. 267, J f.
De ente~ado sobre los autos contra don Antonio Bustamante, ex-gobernador del Obispado del uevo Reino de León. 7 de abril de 1791.
Vol. 148, Exp. 19, 1 f.
Concediendo a doña María Francisca Martín z, viuda del coronel don
Melchor ~dal de Lorca Y Villena, gobernador que fue del uevo Santander
una pem1on del Ramo de Vacantes Mayores y Menores. 9 de enero de 1791:
Vol. 148, &amp;p. 37, ¡ f.
Conc~diendo 400 pesos anuales de pensión a doña Maria Francisca Martinez, viuda de don Melchor Vida] de Lorca y Villena. S/a.
Vol. 149, Exp. 44, ¡

Vol. 144, Exp. 191.
Remitiendo la real cédula sobre el obispado del Nuevo Reino de León.
11 de noviembre de 1789.

Vol. 145, Exp. 18 (o 48), 2 fs.
Aprobando que los vecinos del uevo Santander paguen el 2 ¼ %, así
como los vecinos del Nuevo Reino de León; pero en calidad de aumento,
cuando cesen las hostilidades de los indios. 9 de mayo de 1790.

Vol. 143, Exp. 36, 1 f.
Que e informe sobre la solicitud de don Manuel de Cueto y Vicdma,
capitán de una compañía provincial de Río Salado, en el Nuevo Reino de
Le6n, para que se le conceda la merced de hábito en la Orden de Santiago.
13 de mayo de 1786.

344

f.

. Que co~ la mayor eficacia se continúen las diligencias para hacer efecuvo el remtegro del alcance del canónigo de Puebla, don Antonio Bustamante, e.x-gobernador de la mitra en el ucvo Reino de Le6 7 d
de 1790.
n.
e mayo

f.

B R«:111itiendo despacho de primer teniente de la Cía. Volante de San J
aubsta, en el uevo Reino de León, a don Juan Ignacio R ó 14uand
mayo de 1791.
am n.
e

Vol. 149, Exp. 62, ¡ f.
?onced.iendo al alférez de una de las compañías refonnadas del N
Remo de L , d J
1 R . . on, on uan de Valenzuela, pase a continuar su méritouevo
en
e egun1ento de Asturias. 19 de mayo de 179 l.
Vol. 152, Exp. 287, ¡ f.
Avisa
. el rec1'bo de 1a carta en que se dio cuenta del nomb
·
d
promor d I e dral d
ram.iento e
•
, e a ate
e Monterrey hecho en el Dr. don Antonio Ramón
Gómez de Canalizo. 15 de agosto de 1792.

345

�Vol. 153, Exp. 178, 1

f.

Concediendo licencia al capitán reformado de Ja comparua del
uevo
Reino de Le6n, la agregación en su clase al Escuadrón de Dragones de la
Habana. 13 de diciembre de 1792.

Vol. 142, Exp. 2, 2 /s.
Recuerda el crédito de 41 1000 reales que tiene don José Antonio Vázquez
contra don Manuel de Bahamonde, que es gobernador del uevo Reino de
León; )' previene se le estreche a satisfacci6n. 4 de enero de 1789.

Vol. 143, Exp. 136, 1 f.
Aprobando que se haya nombrado gobernador del ruevo Reino de León,
al coronel don Manuel de Bahamonde. 22 de julio de 1789.
Vol. 146, Exp. 172, 1 f.
Para que se dé pose í6n al coronel de milicias don Manuel de Bahamonde,
del gobierno del
uevo Reino de León, que se le ha conferido. 13 de
agosto de 1790.
Vol. 154, Exp. 295.
Que el gobernador del Nuevo Reino de León, don !anuel de Bahamonde,
pague lo que debe a don José Antonio Vázquez Valdovioos Montero Mayor
de Lugo. 9 de abril de 1793.

Vol. 140, Exp. S, l

Aprueba el nombramiento de gobernador poütico y militar de las Fron~
teras de San Luis Colotlán, en don Sim6n de Herrera y Leiva, capitán de
infa.nteóa de Zamora. 5 de mayo de 1788.

Vol. 141, Exp. 29, J f.
Sobre los hombres del Regimiento de Zamora, que fueron a la Habana
en la fragata de guerra "Santa Lucía". 17 de septiembre de 1788.
Vol. 144, Exp. 201, 1 f.
Niega a don José Simón de Herrera y Leiva el grado de teniente coronel,
que solicitó. / a.

Vol. 155, Exp. 7, 1 f.
Negando a don José Simón de Herrera y Leiva el grado de teniente cor~
nel. lo. de mayo de 1793.

f.

Concediendo licencia a Fr. •Juan Antonio de la Pareja,1 del Colegio Apost61ico de Propaganda Fide, de Pachuca, de la Orden de San Francisco,.
1

Vol. 157, Exp. 261, 1 f.
Que en vista de que el coronel Manuel de .Bahamonde1 se casó sin la licencia correspondiente, siendo gobernador del uevo Reino de Le6n, ce e
en su empleo y se proceda en su contra; nombrando en su Jugar a don José
Simón de Herrera y Leiva. 22 de abril de 1794.

Vol. 158, Exp. 208, 3

fs.

Participando lo representado por el obispo del
uevo Reino de León,
prefecto de misiones del Colegio de Pachuca, sobre la erección de otro en
la ciudad de Monterrey. 28 de julio de 1794.

Vol. 158, Exp. 242.
Que e le abonen los sueldos de capitán de caballería a don Manuel Cueto

de Viedma, del tiempo que permaneci6 en la Habana, siendo capitán presidia) del uevo Reino de Le6n. 14 de agosto de 1794.
Vol. 153, Exp. 127, 3

fs.

Participando haberse resuelto se fije la silla episcopal del

uevo Reino

de León en la ciudad de Monterrey. 10 de noviembre de 1792.

f.

Vol. 157, Exp. 197, 1

para colectar 40 religiosos sacerdotes, o diáconos te61ogos. 22 de mano

de 1794.

Había estado con el Ilmo. señor Vergcr en Monterrey.

Vol. 153,

Exp. 158.

Remitiendo el real despacho sobre que se fije la silla episcopal en Mon-

terrey. S/a.
Vol. 153, E.xp. 197.
Sobre el establecimiento de la siJla episcopal en Monterrey. /a.

Vol. 157, Exp. 263, 1 f.
Que el gobierno político y militar de las Fronteras de San Luis Ocotlán
~lará a cargo de don José Asencio de Uriarte, por promoción de don José
Sl.lDón de Herrera al gobierno del uevo Reino de León. 22 de abril de 1794.

Vol. 158, Exp. 186, 2 fs.
Ordenando que se dé posesión del gobierno d I uevo Reino de L 6n a}
capitán de infantería don Jo é Simón de Herrera y Leiva. 21 de julio de 1794.

Vol. 161, Exp. 36, 1 f.
Conced~cndo el grado de teniente coronel de infantería aJ gobernador del
Nuevo Remo de Le6n, don imón de Herrera y Leiva. 16 de mayo de 1795.

346
347

�Vol. 155, Exp. 32, 1 f.
Acompaña el real despacho de teniente segundo de la Compañía Volante
de San Juan Bautista de Horcasitas Punta de los Lampazos, del Nuevo Reino de
León, para don Juan de Castañeda. 13 de mayo de 1793.
Vol. 155, Exp. 251.
Despacho de alférez segundo de la compañía de San Juan Bautista, para
don Antonio Treviño. 16 de agosto de 1793.
Vol. 158, Exp. 214.
Despacho de segundo alférez de San Juan Bautista para don Angel Bochar
D'Oris. S/a.

Vol. 159, Exp. 189.
Previniendo que se coloque a don Angel Bochar D'Oris, en el Cuerpo dr
Ingenieros de las expediciones científicas. 24 de noviembre de 1794.

Vol. 161, Exp. 216, 2 fs.
Despacho de ayudante para el ingeniero Angel Bochart D'Oris, alférez de
la 2a. Cía., de la Punta de los Lampazos, en el Nuevo Reino de León. 10
de agosto de 1795.
Vol. 160, Exp. 74, I f.
Despachos para don Manuel de Santamarfa y otros militares. 4 de febrero
de 1795.

Vol. 161, Exp. 227, 1 f.
Concediendo al capitán del Regimiento de Infantería de Nueva España,
don Manuel de Santamaría, la merced de hábito en la Orden de Santiago.

13 de agosto de 1795.

Vol. 162, Exp. 67, I f.
Recomendación a favor del Dr. don José Ignacio de Arancibia, provisor y
vicario general de la Puebla de los Angeles, a fin de que se le nombre para
doctoral de aquella Santa Iglesia. 21 de octubre de 1795.
Vol. 162, Exp. 123, 2

/s.

R. de León, en favor del deán de la iglesia don Andrés Feliú y Tagores.
27 de enero de 1796.

Vol. 163, Exp. 69, 3 fs.
Enterado del expediente promovido contra el Dr. Fr. Servando Teresa de
Mier, religioso dominico, por haber predicado ·un sermón escandaloso el 12
de diciembre de 1794, en la Colegiata de Guadalupe. 10 de febrero de 1796.

Vol. 164, Exp. 218, 2 fs.
Participa haberse resuelto retener el expediente relativo al sermón que predicó en la Colegiata de Guadalupe Fr. Servando Teresa de Mier, y ordena
que se deposite en su archivo el papel o tratado de geroglíficos de José Ignacio
Borunda. 10 de febrero de 1796.
Vol. 164, Exp. 253.
Incluyendo el despacho anterior.
Vol. 164, Exp. 86, 2 fs.
Enterado del estado que guardan las cuatro compaiúas volantes del Nuevo
Reino de León y Colonia del Nuevo Santander, cuando las revistó el teniente
coronel Calleja; y concediendo gracia de inválidos en la clase de sargento al
cabo Margil González, por ser el único a quien corresponde. 28 de mayo
de 1796.

Vol. 164, Exp. 335, 2 fs.
Comunica haberse remitido al intendente de San Luis Potosí, el título de
escribano público de Cabildo, minas, registros de Real Hacienda y caja
marca de la ciudad de Monterrey, del Nuevo Reino de León a favor del
Lic. Mateo Lozano. 27 de agosto de 1796.
'

Vol. 146, Exp. 261.
Empleo de coronel del Regimiento de la Corona, a don Nemesio Salcedo,
teniente coronel del Regimiento de Navarra. S/a.
Vol. 155, Exp. 233, I f.
Concediendo a don Nemesio Salcedo el grado de brigadier. 6 de agosto
de 1793.

Participa haberse aprobado el nombramiento de gobernador de la Mitra
del Nuevo Reino de León, hecho a don Gaspar González Cándamo, canónigo
de Guadalajara; así como también la asignación de renta que se le señaló
con este motivo. 30 de octubre de 1795.

Vol. 164, Exp. 137.
Concediendo licencia al brigadier Nemesio Salcedo, para que vaya a España.
27 de agosto de 1796.

Vol. 163, Exp. 39, 1 f.
Remitiendo despachos de nombramiento de comisario general de Cruzada,
subdelegado de este ramo en segundo lugar, de la diócesis de Linares o N.

Vol. 167, Exp. 70, 3 fs.
Sobre la instancia de don Ramón Lazo de la Vega, demandando al coronel
Manuel de Bahamonde la alimentación de su hijo Manuel. Remite la co-

348

349

�pia de la instancia de don Ramón contra su yerno Bahamonde, sobre los
18,000 pesos que le debe por alimentación de su hijo. 22 de mayo de 1797.

Vol. 170, Exp. 20, 1 f.
Enterado del arreglo de las milicias provinciales y fijas de la frontera del
Nuevo Reino de León, y aprueba los nombramientos hechos en los mismos. 12
de junio de 1798.

Vol. 172, Exp. 5, 2 fs.
Indultando a don Manuel de Bahamonde, por la falta que cometió al casarse sin licencia cuando era gobernador del N. R. de León. 9 de enero de

1799.
Vol. 172, Exp. 23, I f.
Enterado de permanecer tranquilas las fronteras del N. R. de León y Nuevo
Santander de los indios lipanes y bárbaros. 9 de abril de 1799.

Vol. 170, Exp. 62, I f.
Comunicando las promociones de don Ramón Gómez de Canalizo y de
don Andrés !más de Altolaguirrc, para arcediano y chantre de la Iglesia del

Vol. 173, Exp. 61, 1 f.
Sobre lo mismo. 2 de junio de 1799.

Nuevo Reino de León. 23 de junio de 1798.

Vol. 173, Exp. 95, 1 f.
Sobre lo mismo. 10 de junio de 1799.

Vol. 170, Exp. 23S, 1 f.
Despachos de teniente de milicias del Nuevo Reino de León, para José
Cipriano Arizpe y Vicente Ved.ia y Pinto. 7 de agosto de 1798.
Vol. 170, Exp. 2S6, 2 fs.
Suspendiendo la pensión que tiene de vacantes mayores y menores la viuda
de don Melchor Vida! de Larca. 17 de agosto de 1798.
Vol. 171, Exp. 55, 1 f.
Comunicando haberse conferido la magistral de la catedral de México al
Dr. Gaspar González Cándamo, de la de Guadalajara. 26 de septiembre de

1798.
Vol. 171, Exp. 57, 1 f.
Confiriendo la dignidad de tesorero de la catedral del N. R. de León al
Dr. D. José María Gómez de Castro. 26 de septiembre de 1798.
Vol. 171, Exp. 134, 1 f.
Promoviendo a D. José Francisco López Portillo, racionero de la catedral
del N. R. de León a la dignidad de maestrescuela, de nueva creación, y colocando a D. Juan Ignacio Campos en la vacante del primero. 24 de octubre
de 1798.

Vol. 171, Exp. 245, 1 f.
Comunica el nombramiento del Lic. Miguel Ignacio Gárate, presbítero
abogado de la Real Audiencia de Guadalajara, a la canongía doctoral de la
Sta. Iglesia del N. R. de León, que se hallaba vacante por falta de D. Pedro
Ignacio Salazar. 22 de diciembre de 1798.
Vol. 171, Exp. 245, 1 f.
Concediendo dos canongías de mercedes, para don Juan Isidro Campos Y
D. José Vivero, en la Iglesia del N. R. de León. S/a.

350

Vol. 172, Exp. 276, 1 f.
Avisa que concedió una canongía en la catedral del N. R. de León a D.
Juan Antonio de la Peña. 24 de abril de 1799.
Vol. 173, Exp. 296, 1 f.
No concede al coronel Manuel de Bahamonde, que fue gobernador del N.
R de León, el sueldo que solicita; sino únicamente que se le coloque en
empleo arreglado a su categoría. 31 de agosto de 1799.
Vol. 174, Exp. 42, 2 fs.
. _R~mitiendo representaciones del obispo del N. R. de León, y cabildos ecle'SlaStlco y secular de la ciudad de Monterrey, tocante a la traslación de la sede
episcopal a la villa del Saltillo. 20 de septiembre de 1799.

Vol. 174, Exp. 160, 1 f.
Aprobación de que se haya conferido la Cía. de Dragones Provinciales de
Cadereyta a Pedro de Herrera, declarándole segundo comandante de las
Compañías Milicianas del N. R. de León; pero le niega el grado de teniente
coronel. 17 de noviembre de 1799.
Vol. 174, Exp. 170, 2 fs.
Pidiendo informes acerca de la prórroga del teniente coronel Simón de
Herrera, en el gobierno del N. R. de León, según Jo solicita el Ayuntamiento
de Monterrey. 23 de noviembre de 1799.
Vol. 174, Exp. 182, 1 f.
Concede retiro con goce de fuero y uso de uniforme a D. Antonio de Rive~ capitán de las Milicias Provinciales del Nuevo Reino de León, como lo
sohc1t6. 3 de diciembre de 1799.

351

�Vol. 175, Exp. 124, 1

f.

El Rey ha visto con satisfacción la prueba de fidelidad que ha dado el
chantre de la Iglesia Catedral del N. R. de León, Dr. Andrés Imás y Altolaguirre, y manda se le den expresivas gracias por su servicio. 30 de agosto
de 1800.
Vol. 176, Exp. 93, 1

f.

Se nombra a don Manuel Salcedo comandante general de las Provincias Internas de Oriente, en lugar del mariscal de campo don Pedro de Nava. 29
de agosto de 1800.
Vol. 178, Exp. 17, 2 fs.
Previniendo que se miren con atención y preferencia los recursos del Ayuntamiento de Monterrey, acerca de las frecuentes censuras que fulmina el obispo del N. R. de León por cualquier leve motivo. 22 de febrero de 1800.
Vol. 178, Exp. 20, 1 f.

Previene que se espere, por término que no exceda de seis meses, la posesión del racionero de la catedral del N. R. de León, D. José Ma. Ortigosa, a
causa de sus enfermedades. 22 de febrero de 1800.

Vol. 184, Exp. 3, 1 f.
Comunicando que se tenga presente a don Simón de Herrera, gobernador
del Nuevo Reino de León, para el grado de coronel, que había solicitado.
8 de enero de 1802.
Vol. 184, Exp. 7, lf.

Comunicando estar enterado de las novedades con los indios, en el Nuevo
Santander y Nuevo Reino de León. 12 de enero de 1802.
Vol. 184, Exp. 35, 1 f.
Concediendo agregación al Regimiento de Infantería de la Corona en
clase de teniente coronel, a Joaquín de Arredondo, primer teniente que1 fue
de las Guardias Españolas; indultándole del crimen de haberse e-asado sin
real licencia, ni la de sus padres. 11 de febrero de 1802.
Vol. 187, Exp. 295, 2 fs.

Relevando de secretario de la Comandancia de las Provincias Internas de
Oriente a don Manuel Merino, y nombrando en su lugar a don Bernardo
Villamil. 8 de noviembre de 1803.
Vol. 188, Exp. 251, 2 fs.

Para que don Bernardo Villami1, capitán de la Segunda Cía. Volante de
REALES cÉDULAS. StOLO XIX

Vol. 179, Exp. 144, I f.
Concediendo al obispo del Nuevo Reino de León, don Primo Feliciano
Marin de Porras, 4,000 pesos del ramo de vacantes mayores y menores. 28
de dicembre de 1801.
Vol. 182, Exp. 58, 2 fs.

Participando lo resuelto en la instancia del Cabildo de la Iglesia del Nuevo
Reino de León, acerca de que se suspendiera la suspensión de prebendas de
aumento, y ordenándole disponga la dimisión de los últimos cuadrantes de
aquella mitra, con lo demás que expresa. 10 de junio de 1801.
Vol. 182, Exp. 65, 1 f.

Comunicando el nombramiento de don Agustín Madrigal, para una ración
de la Catedral de Monterrey. 24 de junio de 1801.
Vol. 183, Exp. 85, 1 f.

Nombramiento de comisario subdelegado de Cruzada, de la diócesis de Linares o Nuevo Reino de León, para don Andrés !más y Altolaguirre. 4 de
febrero de 1802.

352

la Colonia del Nuevo Santander, suceda a don Manuel Merino en la secre-

taría_ de la C~dancia de las Provincias Internas de Oriente, jubilado por
25 anos de serv1cio. lo. de noviembre de 1803.
Vol. 188, Exp. 202, 1

f.

Señaland~ el haber de que deben disfrutar los sargentos, cabos y soldados
de la Colorua de Nuevo Santander, Nuevo Reino de León y Baja California.
24 de agosto de 1803.
Vol. 190, Exp. 53, 1

f.

De acuerdo con el Consejo, se remite real despacho de 16 del corriente
mes~ en que se ordena dé cuenta de las providencias que se hayan tomado con
mo~ivo del extraordinario temporal que se expresa, en el Nuevo Reino de
Leon. 22 de junio de 1803.
Vol. 190, Exp. 1 IS, 1 f.

Avisa el Rey haberse concedido en la Santa Iglesia de Linares, una ración
al Br. don José Alejandro Vicente de la Garza. 24 de octubre de 1803.
Vol. 190, Exp. 141, 6 fs.

_Al virrey de Nueva España, participándole lo resuelto acerca de los valores
asignados a los oficios de regidores, de los ayuntamientos de San Luis Potosí
353
H23

�v Monterrey; con las declaraciones y lo demás que expresa. 28 de cliciembre
de 1803.
Vol. 192, Exp. 14, 2 fs.
No aprueba el nombramiento de provisor y vicario general de la diócesis
del Nuevo Reino de León, en el Lic. Fermín de Sada. 24 de febrero de 1804.
Vol. 192, Exp. 27, 2 fs.
Aprobando lo dispuesto en el descubrimiento que resultó al Dr. Antonio
Bustamante, cuando gobernó la mitra del Nuevo Reino de León. 24 de marzo
de 1804.
Vol. 192, Exp. 54, 4 fs.
Declarando que el virrey, como tal, debe conocer privativa y exclusivamente
de las instancias de los indios sobre su fundo legal, sea cual fuere el fuero de
los colindantes. 14 de mayo de 1804.
Vol. 192, Exp. 77, 1 f.
Avisando que están presentados a la cámara don Antonio Martín Fajardo,
teniente de cura de la vHla de Hincha (sic) y otros, para una ración de la
Catedral de Monterrey. 23 de junio de 1804.

Vol. 193, Exp. 70, 1 f.
Admite a don José Manuel Tamayo, racionero de la catedral del Nuevo
Reino de León, la renuncia que hace; conservándole los honores que solicita.
14 de octubre de 1804.
Vol. 194, Exp. 27, 1 f.
Negando el grado de teniente coronel del Regimiento de Infantería de la
Corona, de este reino o en el de México, o en último caso el sueldo de su
grado, a don Joaquín de Arredondo. 2 de febrero de 1804.
Vol. 194, Exp. 101, 3 fs.
Sobre el nuevo sistema en que deben gobernarse las Provincias Internas
y comunica que S. M. está conforme con el plan consultado por el señor generalísimo. 18 de mayo de 1804.
Vol. 194, Exp. 157, 1 f.
Ordenando que se tenga presente al teniente coronel Simón de Herrera,
gobernador del Nuevo Reino de León, por sus méritos. 31 de agosto de 1804.

Vol. 197, Exp. 278, 2 fs.
Nombrando capitán agregado al Cuerpo Volante de Caballetla de la Colonia de Nuevo Santander, al capitán Bernardo Villamil. 10 de diciembre
de 1806.
354

Vol. 199, Exp. 17, 5 /s.
Aprobando las providencias para el establecimiento de una nueva población, en el Nuevo Reino de León, con el nombre de San Carlos de Marín, y
haciéndole las prevenciones que se expresa. 16 de julio de 1807.
Vol. 203, Exp. 32, 1 f.
El Rey Fernando Vil, por conducto del Consejo de Regencia de España e
Indias, conformándose con el parecer del Supremo Consejo de Guerra y
Marina, en que se aprueba la licencia que el virrey concedió al teniente coronel agregado del Regimiento de Infantería de la Corona, don Joaquín de
Arredondo, para casarse con doña María Guadalupe del Moral Huidobro,
con opción de los beneficios del Montepío Militar. S/a.

Vol. 204, Exp. 39, 1 f.
Aprobando el permiso concedido al teniente coronel don Bernardo Villa.
mil, para casarse con doña María Josefa Gándara. 3 de febrero de 1811.

Vol. 204, Exp. 65.
Sobre lo mismo. 22 de febrero de 1811.
Vol. 204, Exp.

4{), 1

f.

Concediendo la viudedad que le corresponde en el Montepío Militar a
doña Antonia Artazo, viuda del coronel de milicias de Tlaxcala don Manuel
de Bahamonde. Febrero de 1811.

Vol. 204, Exps. 41, 42 ,, 43.
Sobre lo mismo.
Vol. 204, Exp. 94, 1 f.
Que se conceda una vacante en la renta del Tabaco a don Melchor N úñez
de Esquive}, en la de Monterrey. 9 de marzo de 1811.

Vol. 204, Exp. 69, 1

f.

Mandando el despacho para segundo oficial de la Oía.. Miliciana del Nuevo
Reino de León. S/a.

Vol. 204, Exp. 245, 1

f.

Que en vista de las .razones que expone el que fue gobernador del Nuevo
Reino de León, don Simón de Herrera, se examine si conviene que vuelva a
su destino. 15 de julio de 181 l.

Vol. 205, Exp. 120, 1 f.
. I~sertando la real orden comunicada al comandante general de las Provincias Internas, brigadier Nemesio Salcedo, sobre algunos asuntos relativos

355

�a la agregación de las mismas al virreinato de Nueva España. 26 de octubre
de 1811.

Vol. 205, Exp. 121, 2 fs.
Sobre lo mismo. S/a.
Vol. 205, Exp. 278, 1 f.
Confirmando el nombramiento de alférez, concedido por el virrey de la
Nueva España en el Cuerpo Provincial de Caballería, del Nuevo Reino de
León. 19 de diciembre de 181 l.
Vol. 206, Exp. 15, 1 f.
Que se expida el real despacho de 2o. alférez de la Compafiía de la Punta
de Lampazos, concedido a José Ma. Sánchez. 3 de enero de 1812.
Vol. 206, Exp. 44, l f.
Remitiendo real despacho de retiro, concedido a José Ramón Fernández,
teniente de las milicias del Nuevo Reino de León. 18 de enero de 1812.
Vol. 206, Exp. 264, 1 /.
Remitiendo despachos correspondientes a los individuos nombrados por el
viney, en la Cía. Volante de la Punta de los Lampazos. lo. de mayo de 1812.
Vol. 207, Exp. 145, 1 f.
Confiriendo el grado de coronel al teniente coronel Simón de Herrera, gobernador del Nuevo Reino de León. 24 de septiembre de 1812.
Vol. 207, Exp. 242, 2 fs.
Aboliendo las mitas o repartimientos de indios y todo servicio personal que
bajo de aquellos y otros nombres presten a los particulares o del gobierno; asi
como también concediendo otras ventajas a los naturales. 13 de noviembre
de 1812.
Vol. 208, Exp. 30, 2 fs.
Mandando se tomen todas las disposiciones convenientes, para el efecto de
población de Texas, poniéndose de acuerdo con el comandante general de las
Provincias Internas, y con el obispo del Nuevo Reino de León. 15 de febrero
de 1813.
Vol. 214, Exp. 109, 2 fs.
Que se informe si convendría establecer Audiencia en Saltillo. 27 de sep•
tiembre de 1816.
Vol. 214, Exp. 170, 1 f.
Enterado de la recomendación que hace el virrey, del coronel don Bernardo
Villamil. 4 -de noviembre de 1816.

Vol. 214, Exp. 192, 1 f.
Concediendo al sargento mayor Pedro de la Garza, licencia para ir a la
Península. 18 de noviembre de 1816.
Vol. 215, Exp. 263, 1 f.
Previniendo que se infonne de la representación que hizo don Miguel Angel de la Garza, en la que se queja del destierro que sufre en el castillo del
Morro, de la Habana. 17 de junio de 1816.
Vol. 216, Exp. 59, 3 fs.
Se remite donativo de don Primo Feliciano Marín de Porras, obispo del
Nuevo Reino de León, por 50,000 pesos, en calidad de préstamo, con motivo
de las urgencias actuales. 8 de febrero de 1817.
Vol. 216, Exp. 62, 1 f.

Se aprueba la jubilación hecha en don Alejo Ruvalcaba, contador de diezmos del Nuevo Reino de León. 8 de febrero de 1817.

Vol. 216, Exp. 77, 1 f.
Contesta el rey la instancia que hizo don José Alvarez, cura que fue de
Ciénega de los Olivos, en la Nueva Vizcaya, solicitando que la canongía que
se le concedió para la Iglesia de Monterrey, se extendiese a Durango y Guadalajara, por lo nocivo que le era aquel clima. 12 de febrero de 1817.
Vol. 216, Exp. 309, 1 f.
Concediendo licencia por un año para pasar a España, al coronel don Bernardo Villamil. 14 de junio de 1817.
Vol. 217, Exp. 43, 1 /.
Aprobando
la licencia que se concedió a don Diego Cenobio de Lachica ,
.
teniente de escuadrón veterano presidia! de caballería, de la provincia de
Texas, para contraer matrimonio con doña Toribia de la Garza· pero sin
opción de ésta en los beneficios del Montepío Militar. 19 de julio d~ 1817.
Vol. 217, Exp. 139, 2 /s.
AJ virrey de México, para que tenga entendido la declaración que se ha
hecho, con respecto al ceremonial que ha de observarse en la Catedral de
Monterrey, con los comandantes de Provincias lnternas de Oriente cuando
asistan a las misas solemnes. 10 de septiembre de 1817.
'
Vol. 217, Exp. 218, ¡

f.

Concede el rey el retiro a don José Domingo Castañeda, capitán de Dragones Provinciales del Nuevo Reino de León, con el grado de teniente coronel
goced : f uero enroma
· · J y uso de uniforme
·
de retirado; con licencia para regresar'
a Espana c-0n su familia. 5 de noviembre de 1817.

356
357

�Vol. 234, Exp. 237, 1 f.

Vol. 217, Exp. 249.
Sobre lo mismo. S/a.

Vol. 219, Exp. 17, 2 fs.
Suprimiendo las canongías de las catedrales de Durango y Nuevo Reino
de León; así como la de la Colegiata de Guadalupe; previniendo que quedan
a beneficio de la Inquisición. 10 de julio de 1818.

Vol. 219, Exp. 321, 1 f.
Aprobando el nombramiento de ayudante inspector de las Provincias Internas del Nuevo Reino de León y Santander, concedido a don Antonio
Puertas. 14 de noviembre de 1818.

Vol. 219, Exp. 263, 1 f.
Concediendo a don Pedro José Morales, la plaza de oficial primero de la
Contaduría de Diezmos, de Monterrey. 14 de diciembre de 1818.
Vol. 223, Exp. 120, 1 f.
Que se expida despacho a Francisco Goru:ález, como jefe de la Compañía
de Milicias de Infantería del uevo Reino de León, destinada al servicio de
artillería. 31 de mayo de 1820.

REALES CÉDULAS.

VARIOS

A-

os

Vol. 229, Exp. 77, 3 /s.
Participando lo resuelto al aumento de prevendas de la Catedral de Monterrey, y ordenando información del monto de diezmos. 18 de diciembre
de 1797.
Vol. 233, Exp. 14, 4 fs.
Remitiendo cédulas en que se presenta a los religiosos de la Orden de
San Francisco, en la Provincia de Zacatecas, para las doctrinas de los pueblos
aquí mencionados. 9 de diciembre de 1649.

Ordenando que se remita, con autos, un infonne sobre la conducta de
Francisco Gómez Algarín y José Manuel de la Garza Falcón, oidores de la
Audiencia de Guadalajara. 22 de noviembre de 1757.

Vol. 234, Exp. 344, 2

fs.

Comunicando estar enterado de las diligencias practicadas por el virrey de
la Nueva España, sobre el descubrimiento del mineral de la Iguana, en el
Nuevo Reino de León. 29 de marzo de 1759.

Vol. 234, Exp. 391, 1

f.

Comunicando estar enterada la reina madre, del descubrimiento de un mineral en la sierra de San Antonio de la Iguana, del Nuevo Reino de León. 23
de septiembre de 1759.

Vol. 235, Exp. 150, l. f.
Concediendo el grado de coronel de infantería, a don Melchor Vida) de
Lorca. 23 de junio de 1776.
Vol. 221, Exp. 312, 1 f.
Resolviendo que al gobernador del Nuevo Reino de León, don Bernardo
Femández de Villamil, coronel del ejército, se le proponga por la Cámara
de Guerra para los primeros destinos que vaquen en España. 8 de diciembre de 1819.
Vol. 221, Exp. 339.
Resolviendo que a don Bernardo Fernández de Villamil, se le proponga para algún puesto de categoría, que vaque en España. 19 de diciembre de

1819.
Vol. 238, Exp. 268, 1 f. Comunica haber aprobado el nombramiento de administrador de alcabalas del 1uevo Reino de León, para don Juan María Rocicler. 21 de diciembre de 1777.

Vol. 234, Exp. 89, 3 fs.
Ordenando informe reseivadamente sobre los procedimientos y excesos de
Francisco Gómez de Algarín y José Manuel de la Garza Falcón, oidores de
la Audiencia de Guadalajara. 18 de diciembre de 1755.

Vol.234,Exp. JOO, I

f.

Empleo a Francisco de Echegaray y otro
gones de Veracruz. lo. de marzo de 1755.

358

I

de teniente de alférez de Dra-

359

�LA VERDAD SOBRE LA VILLA DE CERRALVO
EuoENIO DEL

Hovo

Instituto Tecnológico de Monterrey

EL DIEZ Y NUEVE DE JULIO de ese año de mil seiscientos veinticinco, salió
don Martín del puerto de Cádiz en la flota que venía al mando del general don Lope de Hozes y Córdova; 1 pasó de Veracruz a la ciudad de México para presentar sus provisiones al Virrey, que lo era don Rodrigo Pacheco de Osorio, Marqués de Cerralvo, y siguió a la ciudad de Zacatecas
para desde allí organizar, con la ayuda de su padre, su entrada al Nuevo
Reino de León. Viniendo por Mazapil y Saltillo, hizo su entrada solemne
a la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, el día veinticuatro de agosto de rm1 seiscientos y veintiséis. 2 Dice Alonso de León refiriéndose a este acontecimiento: "Entró en la ciudad de Monterrey a veinticuatro de agosto, el año de veintiséis, prevenido de gente, ropas, rejas, herramientas y todo lo demás necesario a una nueva población; fue recibido con
Jas demostraciones de alegría que a una persona tan deseada podía causar (?), que siempre las novedades de los gobiernos agradan. Enteróse de
las cosas del reino, de las calidades de la tierra, proceder de los españoles,
condición de los naturales: principales fundamentos para un buen acierto.
Repartió a los vecinos labradores cantidad de rejas, que las más de ellas hicieron comales; a otros dio herramientas y, a todos, aquello que les faltaba,

---

' JUAN Dmz 011 LA CALL.E, Descubrimiento, población y pacificación del Nuevo Reino
d, Le6n, pág. 229. En Memorial y Noticias Sacras, etc. Máx.ico, 1932 (Edición de la
Sociedad de Bibliófilos Mexicanos). La primera edición es de Madrid, 1646 y lo referente aJ Nuevo Reino de León ocupa las ff. 1040, 108.

• ALONSO DB LEÓN, Relación y Di.scursos del descubrimiento, población y pacificación
d, este Nu.,vo Rllino de León, etc. (1649), pág. 126. En Genaro Carda (ed.) Historia
de Nuevo León, México, 1909. Documentos inéditos o muy raros para la hutoria de
México, 25. Acaba de aparecer una segunda edición prepaxada por Israel Cavazos
Garza y editada por la Universidad de Nuevo León. Monterrey, 1961.

361

,

�hasta ganados¡ mandó juntar todos los indios que se pudieron, a quie?es,
después de haber dado a entender que venía sólo para su fomento Y bien,
y que viniesen como debían, acudiendo a la doctrina ~e los padres de San
Francisco y al servicio de sus amos, que él les amparana en todo lo que se
les ofreciera, les fue repartiendo con larga mano la ropa que metió y harinas, enviando a pedir más a Zacatecas, con que se.. podía pensar se6., aseguraba una perpetua paz en esta gente, a no ser tan inconstante. Envio a ensayar Jas minas de la redonda de Monterrey¡ subió a la de San Antonio, esfuerzo prodigioso; subió por una peña casi tajada a la región del fuego, que
tal es la altura de las Mitras: todo era traba jo y con poco fruto. Despachó
al capitán Martín de Zavala (su sobrino) a la Villa (sic por ciudad) de
León; pobló otra vez las minas; tuvo muchos rebatos; sustentó la población
con harto trabajo; relevó con su venida a S. M. de más de veinte y cinco
mil pesos de soldados, ropa y bastimentas, con nin_g ún fruto. Alzáronse los
indios de todo el Reino, generalmente; hubo quien dijera que ocasionados
de algunos españoles que como estaban hechos a vivir licenciosamente, llevaban mal el gobierno poütico, que aumenta las repúblicas y las conserva
en paz. Los indios dieron continuos diez años guerra, haciendo tantos daños
. ,,, 3
y muertes, como ade1ante se dira .
El mismo día de su llegada, don Martín se present6 ante el Cabildo, Justicia y Regimiento de la Ciudad Metropalitana de uestra Señora de Monterrey para tomar solemne posesión de su cargo, como se desprende del acta de cabildo de esa fecha:
"En la ciudad de uestra Señora de Monterrey del Nuevo Reino de
León, en veinticuatro días del mes de agosto de mil y seiscientos veinte Y
seis años, estando en cabildo en las casas reales desta dicha ciudad, según
y como lo tienen de costumbre la justicia y regimiento de esta dicha ciud~d,
don Martín de Zavala gobernador y capitán general de este uevo Remo
de Le6n y sus Provincias por su Majestad, presentando una su Real Cédula con el despacho que el Excmo. Señor Marqués de Cerralvo le hizo y dio
en ejecución y cumplimiento de la dicha Real Cédula, el dicho {sic) justicia, cabildo y regimiento, vista, leída y entendida la dicha Real Cédula, la
tomaron en sus manos y besaron y pusieron sobre sus cabezas y dijeron que
la obedecían y la obedecieron como carta de su Rey y Señor natural, Y en
su cumplimiento dieron y entregaron las varas de la real justicia al dicho señor gobernador y capitán general y mandaron (que) de la dicha Real Cédula, asiento con su Majestad y mandamiento del Excmo. Señor Marqués.
de Cerralvo, Virrey de la Nueva España, se ponga un traslado de todo, autorizado en pública forma en este dicho libro de cabildo, y para que de
' Ibid., págs. 126 y 127.

362

ello en todo tiempo conste, lo firmaron de sus nombres el dicho cabildo, justicia y regimiento de esta dicha ciudad, ante mí el presente secretario, asistiendo en este dicho Cabildo, el Lic. Juan Ruiz, abogado de la Real Audiencia de la Nueva España y Juan de Abrego.-AJonso Lucas el Bueno.Licenciado Juan Ruiz.-Gonzalo Fernández de Castro.-Fray Bias Pérez.
Juan Buentello.-Franci co Martínez Guajardo.-Pedro Romero.-Ante mí,
Pedro Monzón, secretario de cabildo.
"Certifico yo Pedro Monzón, secretario de cabildo de esta ciudad, que en
cumplimiento del obedecimiento que hicieron el justicia mayor y el capitán
Bernabé de las Casas y el capitán Gonzalo Fernández de Castro, alcaldes ordinarios y el capitán José de Treviño, alcalde de la Santa Hermandad y Juan
Buentello Guerrero, alguacil mayor, entregaron las varas de la Real Justicia
a dicho señor gobernador, el cual las recibi6 en señal de posesión y, atendiendo a calidad de las personas, servicios que tienen hechos a su majestad,
las volvió a entregar para que usen sus oficios hasta el día de año nuevo, y
para que de ello conste, por su mandado, puse el presente en este dicho libro de Cabildo y lo firmó de su nombre, que fueron en veinticuatro días del
mes de agosto de mil y seiscientos y veinte y seis años.-Don Martín de Zavala.-Doy Fe a ello.-Pcdro Monzón, secretario de Cabildo".*
Todos los historiadores que se han ocupado de este período en la historia
del Nuevo Reino de León, afirman que don Martín de Zavala sólo permaneció unos pocos días en la ciudad de Monterrey pasando a la antigua ciudad
de León o minas de San Gregario para fundar allí, el día 4 de septiembre de
aquel año de 1626, la primera villa de las dos que se había obligado a fundar por sus capitulaciones, que fue la Villa de San Gregario de CerraJvo.
Esta con tante afirmación es s61o un error de interpretación que se ha venido propagando, pasando inadvertido, de historiador en historiador. La verdad, como vamos a demostrarlo, diliere mucho de la citada tradición: don
Martín de Zavala permaneci6 en Monterrey y fue en esta ciudad y no en
las Minas de San Gregario, donde fund6, por primera vez, la Villa de Cerralvo; en otras palabras: don Marón cambió el nombre de Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, puesto por Diego de Montemayor en
1596, por el de Villa de Cerralvo, de donde resulta que, a lo largo de su
historia, la ciudad de Monterrey ha tenido cuatro diferentes nombres: Villa de los Ojos de Agua de Santa Lucía, con que la bautizó Alberto del Canto en 1577; villa de an Luis Rey de Francia que le diera don Luis CaivajaJ
Y de la Cueva en 1583; ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey con que la agraciara, proféticamente, don Diego de Montemayor en 1596
• Archi\'O Municipal de Monterrey, Actas de Cabildo. Acta del Cabildo del 24 de
septiembre de 1626.

363

�y Villa de Cerralvo que le impusiera don Martín de Zavala en 1626 y que conservara hasta el 31 de agosto del año siguiente ( 1627) en que, por orden del
Virrey, se le volvió a llamar Ciudad de Nuestra Señora de Monterrey. 5 La persistencia de este error se explica por varias razones: No era de esperarse que don
Martín fuese a cambiar de nombre y categoría a una población que tenía treinta años de historia y que, además, era la única en el Nuevo Reino de León; dada la personalidad de don Martín no era de esperarse que intentara engañar
a la corona con tan burdo artificio como fue el de hacer pasar una fundación
ya consolidada, por una de las dos a que estaba obligado por sus capitulaciones;
la existencia, a lo largo de la historia del Nuevo Reino, de otra Villa de Cerralvo, la cual ha conservado este nombre hasta nuestros días; y, lo que es
más importante, la existencia del acta de fundación de Cerralvo, firmada
por don Martín y fechada precisamente el día 4 de septiembre de 1626 en
el paraje de la Antigua Ciudad de León Minas de San Gregario; 6 y, por último, d hecho de que los más antiguos cronistas Alonso de León, Juan Diez
de la Calle y Fr. José de Arlegui, parecían confirmar, aunque en forma vaga y confusa, la falsa versión tradicional. Pero, como me imagino que a algunos de mis lectores les puede interesar el proceso de investigación que
me llevó a dilucidar la verdad, me voy a permitir presentarlo a grandes rasgos: el 4 de septiembre de 1626, que es la misma fecha del acta de fundación, don Martín de Zavala ordenó que se levantase una información testimonial sobre "el estado en que halló y se tiene esta dicha Villa de Cerralvo,
el número de vecinos casados que en ella asisten de ordinario en su habitación
y casa, el número de ellas, orden y policía que tienen sus calles y el modo de
república que al presente en ellas hay, y distancias de unas casas a otras, etc" .1
Desde que conocí este precioso documento tuve el deseo y la esperanza de encontrar otro similar que se refiriese a Monterrey y me dí a buscarlo infructuosamente; desde un principio me chocó la frase "estado en que se halló", sabiendo,
como sabía, que la ciudad de León había quedado despoblada desde tiempos de
Carvajal y que algunos intentos que se habían hecho para repoblarla, habían
fracasado; 8 además, como ya lo habían hecho notar don José Eleuterio González y David Alberto Cossío, 9 la lista de los vecinos de Cerralvo que figura en el
testimonio, es casi idéntica a la que aparece en el Acta del cabildo de la ciudad
de Monterrey de 2 de agosto de 1626 o sea, el informe que la ciudad presentó
• No conocemos este documento pero conjeturamos su existencia.
' DAVID ALBERTO Cossío, Historia de Nuevo León, vol. I, págs. 212 y 213. Monterrey, 1924-1926. 6 vols.
' JosÉ ELEUTERIO GoNz.Áuz, Lecciones Orales de Historia de Nuevo León, pág. 57,
Monterrey, 1887. En el vol. III de hu Obras Completas.
' ALoNso DE LEÓN, Relación y Discurso1, págs. 104 y 105.
' JosÉ ELEUTERIO GoNzÁLEZ, Lecciones Orale1, pág. 68.

364

al gobernador del estado del reino en esa fecha; 10 sin embargo, cabían dos explicaciones que podían conjugarse: en la ya citada acta de fundación de Cerralvo, se dice: "Pasamos a estas tierras a donde se han congregado varias familias
de españoles que truxo a estas minas ( de San Gregario) el señor don Gregario
Salduendo y Evia el año pasado de 1625",11 &lt;!,demás, traté de explicarme la
frase desconcertante así como la presencia de los mismos vecinos en Monterrey
y Cerralvo como un ardid jurídico del gobernador que, para aparecer ante la
corona como cumpliendo con sus capitulaciones, habla dado solares y mercedes de tierras e indios y barras de minas a los pobladores de Monterrey, Teconociéndoles vecindad en Cerralvo, caso por demás frecuente en la colonización
del norte de México; pero, ya puesto en el camino de la duda, seguí tropezando con datos sospechosos y desconcertantes: en los primeros documentos firmados por don Martín de Zavala, se menciona Cerralvo como "cabecera del
R'
·
.
1emente de un cambio de capital; pero, en
emo"ª
, pod'
ria tratar.;e
sunp
otros se dice "en la Villa de Cerralvo Ojos de Santa Lucía" l 3 y esto sí ya
no tenía explicación satisfactoria: Ojos de Santa Lucía era Monterrey ¿ querría significar esta frase que la misma jurisdicci6n comprendía las dos poblaciones?; por otra parte era cosa sabida que Cerralvo, siendo •&lt;cabecera del
Reino" y residencia del gobernador, no tuvo autoridades municipales sino hasta el año de 1638, doce años después de su fundación; H para explicar este
hecho completamente inusitado dentro de la historia novohispánica, se aducía la guerra de diez años contra los indios que se inició al llegar don Martín al Nuevo Reino. Con el presentimiento de que algo andaba mal volví
a estudiar cuidadosamente los documentos conocidos referentes al te~: de
los cronistas no saqué nada en claro; don Alonso de León sólo dice: "Despachó ~l capitán Martín de Zavala (homónimo y sobrino del gobernador)
a la Villa de León; pobló otra vez las minas; tuvo muchos rebatos susten~ la población (¿cuál?) con harto trabajo, etc.",1 3 y más adelante, menClOnar fecha,_ añade: "Salió el gobernador de esta de Monterrey para la de
Cerralvo, deJando Alcalde Mayor en ella (en Monterrey) y la instrucción

:in

'" Archivo Municipal de Monterrey, Actas de Cabildo, Acta del Cabildo del 2 de
agosto de 1626.
n Ver nota 6.
u Archivo Municipal de Monterrey, Ramo Civil, Vol. 1, Exp. 10: Martin de Zavala,
Contra Alonso Lucas el Bueno. Se piden documentos que faltan en el Archivo. Villa de
Cerralvo (Monterrey), 5 de septiembre de 1626.
u Archivo Municipal de Monterrey, Ramo Civil, Vol. VIII, Exp. 21: Martín de
Zavala, Nombramiento de Depositario. Villa de CerraJvo, Ojos de Santa Lucia (MonlCil'Cy), 15 de septiembre de 1626.

"A LONSO

DE

LEON,
, Relación y Discurso1, pág. 127.

" lbid., pág. 127.

365

�•
de su gobierno; fundó su villa (Cerralvo), sin nombrar por entonces cabildo por los muchos embarazos. Nombrólo el año de mil y seiscientos y trein•
ta y ocho, etc."; 18 pero, en un comentario sobre la enemistad que algunos
españoles tenían para el gobernador "que, como estaban hechos a vivir li. cenciosamente, llevaban· mal el gobierno político" ... "hubo quien escribiera
a México la asistencia que habia (sic por hacía) en Monterrey, no concluyendo las poblaciones ofrecidas" ; 17 dice el cronista, aportando un dato muy
valioso a nuestra investigación: don Martín asistía, en esos primeros tiempos de su gobierno, en Ionterrey y no en Cerralvo y no había concluído las
poblaciones ofrecidas. Diez de la Calle es muy confuso y mezcla lo falso
con lo verdadero: "Llegó al Real de las Minas de San Gregorio en 24 de
agosto de 1626 (falso: ese día llegó a Monterrey) . De allí pasó a la Villa
( falso: era ciudad) de nuestra Señora de Monterrey (Diez de la Calle habla de una repoblación y de la creación de un Ayuntamiento en Monterrey,
lo que es también falso). Desde aquí fue al sitio de las minas de la Frontera de an Gregorio, que le señaló el Virrey, Marqués de Cerralvo, para la
fundación de la primera Villa y la pobló, como cabeza del Nuevo Reino de
León en 31 de agosto de 1627, etc.". 18 Como se ve, Diez de la Calle, parece
confirmar la tradición constante en todos los historiadores, sólo que discrepando en la fecha de la fundación: en lugar del 4 de septiembre de 1626, él
pone 31 de agosto de 1627. En Arlegui no encontramos nada que sea digno de transcribirse. Pasemos a examinar las otras fuentes: en el acta de
fundación de Cerralvo, bien leída, se encuentran datos importantísimos:
allí no se habla para nada de una Villa, sino de un "pueblo con el nombre
de Señor de San Gregorio de Cerralvo" y, aunque había vecinos españoles,
era un pueblo de indios y por lo mismo no tenía cabildo, que ha de haber
tenido un gobernador indígena y sus alcaJdes, indios también; dice el documento: "pareció en nue tra presencia ( del Virrey) , don Fortino del Portillo, quien como procurador general que es de los naturales del Nuevo Pueblo de San Gregorio de Cerralvo, etc.",19 además, en dicha acta se señalan
tierras de comunidad y no propios; por último, ninguna de las personas que
figuran en el acta de fundación, excepto don Martín de Zavala, aparecen
mencionadas en el padrón de vecinos de la Villa de Cerralvo. La incógnita
empezaba a despejarse. Al estudiar la descripción de la Vtlla de Cerralvo
contenida en la información testimonial del 4 de septiembre de 1626, atrás
mencionada, encontramos otros muchos datos que aclaran el problema; pe,. lbid., pig. 127.
" lbid., pág. 127.
Ver nota l.

.

ro, s6lo mencionaré los que se refieren a las estancias o haciendas de labor
que pertenecían a la jurisdicción de la Villa de Cerralvo. Como el precioso
documento anota las distancias a que se encontraban de la dicha Villa, pudimos comprobar, sobre el mapa, que esas distancias resultaban bastante
aproximadas referidas a Monterrey pero, de ninguna manera, referidas a
San Gregario de Cerralvo: por ejemplo, ''Bemabé de las Casas, español, viudo, tiene su hacienda en el puesto de las Salinas, siete leguas de esta dicha
Villa"; "en el puesto de los Muertos, ocho leguas de esta dicha Villa, vive
en su hacienda de labor Alonso Diez de Camuña". 20 Había logrado despejar la incógnita: don Martín de Zavala el día 4 de septiembre de 1626,
en la ciudad de Monterrey, había fechado y firmado dos importantes documentos: el acta de fundación del Pueblo de indios de San Gregario de CerraJvo y la información testimonial del estado en que encontró a la dicha
ciudad de Monterrey a la cual, cambiándole el nombre, él intitulaba Villa
de Cerralvo. He aquí el origen de tan notable error histórico: don Martín,
tal vez para congraciarse con el Virrey, había bautizado a dos lugares diferentes del Nuevo Reino de León con el título de su excelencia. A mi entender, todo estaba ya perfectamente claro. Sin embargo, la rectificación
histórica era tan importante que, para justificarla, había que demostrarla
plenamente, sobre firme base documental; no bastaban las conjeturas, por
sólidas que pareciesen. La Providencia que guía al investigador, vino en
mi ayuda y, al fin, después de revisar acuciosamente todos los documentos
de la época, que pude recabar, di con el dato concreto tan deseado ¿ dónde?
allí donde menos podía esperarse: en el nombramiento dado por el Virrey al
Lic. don {artín Abad de Uria como cura "de la Villa de Cerralvo, que
(se) ha de fundar en el Real de San Gregorio" y que está fechado en la
ciudad de México el 31 de mayo de mil seiscientos veintinueve y que, en
lo conducente, dice así: " Por cuanto su Majestad fue servido de mandar
tomar asiento con don Martín de Zavala, gobernador y capitán general del
Nuevo Reino de León, para que fundase en él dos villas de españoles en
la parte y lugar que por mí e le señalase, la u.na de cuarenta vecinos y la
otra de veinte, todos casados, en cuyo cumplimiento le señalé para la primera, que se ha de llamar Villa de Cerralvo, el sitio de Santa Lucia, en
que la empezó a hacer, y la fue continuando, hasta que, habiéndose entendido ser población antigua título de Ciudad de Monterrey, le mandé cesar
en ella, y que la dejase en el estado en que la hall6, sin obligar a ningún vecino a que la desamparase ni mudase su vivienda a otra parte, y que fuera
de sus términos y estancias, me propusiese sitios nuevos para dichas pobla-

11

" Ver nota 6.

366

'" JosÉ Eu:.UT.1?.RlO GONZÁLEZ,

Lecciones Orales, pág. 64.

367

�•
ciones como lo hizo proponiéndome para la primera el Real y Minas de

San G~egorio en que i'e permití poder hacer la dicha priffi:era f~da_ción, etc.". 21
D bo decir que lo que más me movió a llevar esta investigación hasta su
último término fue justificar plenamente el utilizar en mi trabajo la detallada descripción de la Villa de Cerralvo así como el completo pa~n de sus
vecinos refiriéndola a Monterrey. Una vez demostrado que esa Villa de Cerra]vo ~o es otra que la ciudad metropolitana de ucstra Señora de Monterr y, sabemos que era de dicha ciudad y quienes la habitaban al tomar posesión del reino su gobernador don Martín de Zavala. En el ac~a de fundación del pueblo de San Gregario de Ccrralvo, que es de la m1Sma fecha
que esta descripción, se menciona un mapa que acompañ~a al documento;
conjeturamos que con mayor razón debió levantarse también el d; M~nterrey y sus estancias y no desesperamos de llegar a encon~arlo al~un d1a.
Por su importancia indiscutible dentro de nuestro tr~bª!?• pubhca~os fo.
tegros los dos documentos atrás mencionados: La descnpeton de la Villa ~e
Cerral\'0 {Monterrey) y el acta de fundación del pueblo de San Gregono
de CerraJvo:
Descripción de la Villa de Cerralvo (Monterrey) en 1626.
"En la Vi1Ja de Cerralvo, cabecera del Nuevo Reino de León, en cuatro
dias del mes de septiembre de mil y seiscientos veinte y seis años, el señor
don Martín de ZavaJa, Alguacil Mayor y Gobernador y Oa~itán G~~eral de
dicho Nuevo Reino de León y sus provincias, por su Ma1estad, d1Jo: que
a su seivicio, y para en guarda de su derecho, convenía que el pr_ sente ~ecretario dé por testimonio el estado en que halló y se tien~ esta dicha. V1l~a
de Cerralvo el número de vecinos casados que en ella asisten de ordinano
en su babi~ción y casa, el número de ellas, orden y policía qu~ tien~n sw
calles y el modo de república que al presente en e!Jas hay,. y d1~tanc1as ~e
unas casas a otras, el cual mand6 de visitar primero con as1Stencia del Lic.
Juan Ruiz, abogado de la Real Audiencia de México y s_u asesor y la. del
Capitán Alonso Lucas el Bueno, Justicia fayor que ha sido de este d'.cho
Reino y testigos que para ello llevé, todas las casas de i_norada de la__dicha
Villa de Cerralvo, para que conforme al dicho testimonio y decla~cion de
testigos, en todo tiempo Conste el estado y vecindad, casas, comerc10 y república que tenia esta dicha Villa aJ tiempo y cuando entró en ,ella por _tal
su gobernador y Capitán General, el cual mandó ~ recib~ y de, en debida
forma con citación del procurador general de e ta dicha V1Ua, as1 lo p~oveyó, mandó y firmó con su asesor de la gobernación y de este auto y testnnou Archivo Genrral de la aci6n. Reales Cédulas. Duplicados. Vol. IX, Exp. 15:
Rodrigo Pacheco de Osorio (MarquE1 de Cerralvo) Nombramiento del Li,en,iado Martln Abad dt- Urla como cura de la Villa d, c,,,,afoo. féxtco, 31 de mayo de 1629.

nio. Le ponga en auto en el libro de mi gobernación. Don Martín de Zavala.-Lic. Juan Ruiz.-Ante mí Juan de Abrego, escribano de gobernación,
justicia y gucrra.-En cinco días del mes de Septiembre de mil y seiscientos
y veinte y seis años, yo, el presente Secretario leí y notifiqué el auto de atrás
al Capitán don Pedro Romero, procurador general de esta Villa de Cerra!y dijo: que lo oye y se haHará presente a la vista de ojos y testimonfo
que con su asistencia se manda dar, siendo testigos Francisco ánchez el Lic.
Juan Rui2. el Capitán Hemando de Ugarte y la Concha, vecinos y estantes en esta dicha Villa v lo firmó.-doy fe de ello.-Pedro Romero.-Juan
de Abrego, escribano de gobernación, justicia y guerra.-En cumplimiento
de lo mandado por el señor don Martín de Zavala, Alguacil Mayor, Gobernador y Capitán Genc-ra] de este reino y sus provincias, en el auto de
cuatro días de este presente mes y año, yo Juan de Abrego, secretario de gobernación, justicia y guerra, dor fe y verdadero testimonio, de c6mo habiendo citado al capitán Pedro Romero, procurador general de esta Villa
para Jo en el dicho auto contenido y yendo en mi compañia el Lic. Juan
Ruiz, abogado de la Real Audiencia de México, el Capitán Alonso Lucas el Bueno, Justicia Mayor que ha sido de este dicho reino, el Capitán Fernando de Ugarte y la Concha, Francisco de Avila, alférez real. Pedro Romero,
procurador general, Juan Buentello, alguacil mayor, Francisco Sánchez, Ambrosio Briwela y otros muchos testigos, haciendo vista de ojos de las casas y
vecindario que en ella halló el dicho eñor Gobernador, hall~ haber en esta
dicha Villa de Cerralvo, las casas y vecinos que se siguen:
Primeramente una casa que está enfrente del Convento de San Francisco,
cineuenta pasos de di~tancia donde vive el Capitán Diego Rodríguez y Lucas
García su hermano, que no tiene ca,;a en esta dicha Villa, y al presente no
se halló en ella con u mujer ni hijos, y en esta dicha casa hay dos aposentos
fuera de ella nuevamente hechos, con una torrecilla alta en que vive Miguel
de Montemayor, yerno de dicho Diego Rodríguez con su mujer e hijos.
Item a cuarenta pasos de distancia de la dicha casa sin calle ni contigüedad,
está otra casa pequeña sin corral, donde vive Antonio Durán, con su mujer e
hijos en una sala y aposento que 1 sizve de cocina. sin haber otra casa.
Item a cuarenta pasos de distancia de la casa de dicho Antonio Durán, está
la casa de Juan Maldonado con una sala y un aposento en que vive con su
mujer e hijos.

"º•

Item en distancia de un tiro de arcabús, poco más o menos, está otra casa
en que ,ive Juan de Solí. mulato, casado con una india de Coahuila, y en
ella hay dos apos ntos por un Jado de la dicha casa en que vive Diego de
Solís, mulato casado con una mestiza, y Leonardo de Mendoza, soldado de
la Compañía del Capitán Hemando de Ugarte y la Concha, con qujen de
presente está de partida dejando en dicha casa a su mujer.

368
369
H2&lt;1

�Item a un lado apartado de la dicha casa, poco trecho, está una sala grande, cubierta con paja, en que vive Juan de Montalvo, mestizo, casado con
una hija de Juan López. y en su compañía vive dicho Juan López.
Item en distancia de veinte pasos poco más o menos, está una pared vieja
y maltratada, sobre que está una cubierta de paja en que vive Juan Hernández,
soltero, y en su compañía Alonso García, soldado real de los que el Capitán
Hernando de Ugarte y la Concha trajo a su cargo, con quien de presente
está de partida, dejando a su mujer en la dicha casa.
Item en distancia de un tiro de arcabús está una casa, una sala con aposento y una cocina en que vive Juan Pérez de Lerma con su mujer e hijos, y
linde de esta dicha casa en dos aposentos, vive Domingo de Avila con su
mujer, hija de dicho Juan Pérez de Lenna.
I tem en distancia de un tiro de arcabús, poco más o menos, está un apo'
sento pequeño,
ahora nuevamente hecho en que vive Francisco Sosa, mulato
libre, casado con una india, y así, a un lado apartado, está otro aposentillo
pequeño en que vive Juan de Sosa, casado con una india, hija de dicho
Francisco Sosa.
Ilem, en distancia de más de cincuenta pasos, está otro aposento ahora
nuevamente hecho, en que vive Pedro Rangel, soltero.
ltem, en distancia de la casa arriba dicha, y a cincuenta pasos, está un
aposento ahora nuevamente hecho, en que vive Bartolomé García, soltero.
I tem, en distancia de la casa arriba dicha, más tiro de una arcabús (sic),
está de la otra parte del río apartado de esta dicha villa la casa en que vive
Domingo de Morales, casado con una india.
Itero, en distancia que mide más de un tiro de arcabús una casa con una
sala grande en que vive Diego González con su mujer e hija, y fuera de dicha
casa, linde de ella, un aposento en que vive Pedro Belada.
Itero, de la otra parte del río, está un aposento de unas paredes muy viejas
en que vive Juan Pérez de los Ríos, con su mujer, madre y hermana, viuda, y
(a)partc de la dicha casa, en un jacal, vive Leonor, india viuda de Bartolomé
de Charles, con sus hijos.
Item, apartado de la dicha casa, de otra parte del río, más de cincuenta pasos, poco más o menos, está otra casa nueva, que no tiene más que un aposento cubierto en que vive Francisco Martínez con su mujer e hijos.
Itero enfrente de las casas del dicho Francisco Martinez, está otra nueva
con una' sala y un aposento cubierto en que viene a pararse el Capitán Josef
ele Treviño, cuando viene a misa, cuya casa él no habita.
I tem, poco más de un tiro de arcabús, hacia la Iglesia de San Francisco,
está otra casa nueva con una sala y dos aposentos que ha hecho Pedro Romero, donde vive, y en su compañía, Diego de Avila vecino de la Villa de

370

Saltillo, el cual es soldado de la compañía del Capitán Remando de Ugarte
y de la Concha, con quien de presente está de partida y lleva a su mujer.
Itero, en distancia de cincuenta pasos, poco más o menos, está otra casa,
con una sala, dos aposentos y una cocina en que vive Pablo Sánchez, soltero.
ltem, a cuarenta pasos, poco más o menos, de la casa del Capitán Pablo
Sánchez, está otra con una sala y dos aposentos que compraron Blas de la
Garza y Alonso Treviño para sus viviendas con sus mujeres e hijos, y no la
habitan por vivir en su estancia de labor que tienen en el puesto de San
Francisco, tres leguas de esta dicha Villa.
ltem, detrás de la casa de dicho Bias de la Garza y Alonso Treviño, está
un jacal de carrizo cubierto con zacate, en que vive Pedro Botella de Morales,
en que vive él y su mujer e hijos, y a un lado está un aposento pequeño ahora
nuevamente hecho.
ltem, a un lado del Convento de an Francisco de esta dicha Villa está
' en
una sala nueva con su casa y un aposento con siete ventanas y puertas
que vive el señor Gobernador, que parece son casas reales sin haber habi;ado
(sic) otras ni cárcel ni prisiones.
T~as las cuales dichas casas, están distantes unas de otras, según y como
se refieren en este testimonio sin orden ni contigüedad unas con otras sin
calles, policía ni comercio ni modo de él, ni república; y así mismo, do~ fe,
que fuera de las casas en este testimonio contenidas, hay, y viven fuera de
e_sta dicha Villa en las estancias, las personas casadas, solteros y viudos que
Siguen:
Go~lo ~emández de Castro, casado con hija del Capitán Diego Rodríguez; ",ve ~•ete leguas de esta dicha Villa: en su labor y en su compañía
Juan de Olivares y Alonso Carrasco, españoles y solteros.
En es~ mis~ hac_ienda vive Rodrigo de Aldana, español y soltero.
Bias Pe:~, vtudo,.~ene su hacienda de labor cinco leguas de esta Villa, y en
su compania a su hiJo Antonio Rodríguez.
~ma~ de las Casas, español, viudo, tiene su hacienda en el puesto de las
S~lmas, siete le&amp;uas de esta dicha Villa, y en su compañía están sus hijos Do~go González, español, soltero, y Francisco Báez de Benavides con su muJe~; Ya un tiro de arcabús de la estancia de dicho Bemabé de las Casas viven
Diego de Treviño, viudo y Francisco de la Garza, viudo, y José de Treviño
YPedro de la Garza Y Marcos y Bemabé González, todos hennanos, españoles
Y solteros.
~n el puesto de los Muertos, ocho leguas de esta dicha Villa, vive en su
hacienda de labor Alonso Diez de Camuño.
Miguel Sánchez Sáenz, casado con hija legítima de Josef de Treviño en
su estan~ia de labor, un cuarto de legua de esta Villa, y en su compañía Juan
Y Francisco de Treviño, sus cuñados, solteros.

371

�Diego de Montemayor, soltero, español, ticn
gua de esta Villa.

·u

tancia un cuarto de le-

brosio de Brizt1ela testigos que se hallaron presentes al ver dar fe y testimonio
de verdad ~e las cosas c~ntenidas en dicho testimonio de estas fojas y jupor D10s Nue~u-o Sen~r y por la señal de la Cruz en forma de signo (sic),
que ~o Jo conteru~? e~ di~~o testimonio que ha dado Juan de Abrego, Seaetano de gobemaCJon, JUStlc1a y guerra, en dicha Villa de Cerralvo, es cierto
y verdadero como en 'I se contiene, porque al verlo dar de la cosas en él
referidas y a todo ello fueron presentes, y para que de eUo conste y ser la
verdad, so cargo del juramento que tienen fecho en que se afirmaron e ratificaron y dijeron no haber sido a ello compelidos ni apremiados por el dicho
señor Gobernador sino a ruego de pedimento. Y lo firmaron de sus nombres en presencia de mí el presente Secretario, de que doy fe.-Llc. Juan
Ruiz.-Hernando de Ugane y la Concha.-Ante mí.-Juan de Abrego es•
cribano de gobernación, justicia y guerra"."
'
Este importantísimo documento nos permite saber cómo era la ciudad de
Monterrey a la llegada del gobernador don Martín de Zavala:
Muy poco había cambiado el aspecto de la ciudad en 20 años: • Todas las
cuales dichas casas están distantes unas de otras, según y como se refieren
e? este tes.timo~io, sin orden ni contigüedad unas con otras, sin caUes, policía,
ru comercio, ru modo de é), ni república". 2 Se menciona el Convento Fran~ano de an Andrés que, por el acta de cabildo del 2 de agosto de ese
an? de 1626 t~nía: "pila de bautismo con su bautisterio, muy grande cementeno para enllerro de naturales, torre fuerte en la dicha Iglesia muy bue.nas
campanas"/' la lgle ia Parroquial todavía no existía ya que ,;o fue sino a
fmcs de ese año cuando se construyó a costa de don Martín. 2~ Frente al Convento, a cincuenta pasos de distancia, la casa del Capitán Diego Rodríguez
Y en ella ~os ~poscntos nuevos con una torrecilla alta y, a un lado de dicho
convento esta una sala nueva con su casa y un aposento con siete ventanas
Y pue~, en que vive el señor gobernador, que parece son casas reale sin
haber SJdo otras, ni cárcel, ni prision s". 2 Mucha de las casas, formadas' por
dos o tre cuartos, eran de muros d adobe y cubierta de terrado• pero el
d~umento menciona tambi n techo· de zacate, viejos par done 'con cubierta
de paJa
· Y hum1·¡d e· Jaca
· ¡es. Muchas de aquellas casas eran de construc.
ción recirnte. Es muy importante advertir que la ciudad ocupaba ambas márraron

OLTEROS;

Juan Buentello, Eustacio Zambrano, Alonso de Molina, mulato, Bernardino de Molina, hijo del susodicho, Antonio de Villa-franca, mestizo, Juan
Martín, mulato, viudo, Bemabé López, mulato, Lucas de Montcmayor, mesticillo, Andrés de Ugartc, me ticillo, ebastián de Solí, mulato criado de Josef
de Treviño.

I

010

LAeoRÍo

Francisco, Juan Bar as. André ,. Franci co, Don Gaspar, Gobernador de
ésto.
Y por que de ello conste de mando de dicho Gobernador y Capitán General de este reino y su provincias. doy el presente, cierto y verdadero, y lo fsr•
mé de mi nombre en esta Villa de Cerrah·o, donde se fechó en siete días del
mes de septiembre de mil y seiscientos y veintiséis años, siendo testigos de todo
lo en él contenido, los te tigos en el auto ref eridos.-En testimonio de verdad.-J uan de Abrego, escribano de gobernación, justicia y guerra.
En la Villa de Cerralvo, en iete días del mes de septiembre de mil y
ciento y veintiséis años. el señor don Martín de Zavala, Gobernador y Capitán General en este Nuevo Reino de Le6n y sus provincias, por su Majestad, dijo: que por cuanto a ver darese testimonio arriba contenido, y
hacer la vista de ojos, fueron pre ntes los testigo en el auto referido , mandaba y mandó parezcan ante su merced y con juramento declarado si fueroa
presentes al ver, dar y a lo demás en el clicho testimonio contenido, porque
así conviene para en guarda de su derecho, y lo más que fuese necesario aJ
sen,jcío de su Maje tad. Así lo proveyó y mandó y firmó con u asistencia.Don Martín de Zavala.-Llc. Juan Rui7..- nte mí.-Juan de Abre~o, etcribano de gobernación, justicia y guerra.
En la Villa de Cerralvo, del Nuevo Reyno de León, en siete días del JJd
de septiembre de mil y scisciento veinte y seis año , en cumplimiento del
auto arriba referido, ante el dicho señor Gob mador, parecieron el Lic. Juat
R Ruiz, abogado de la real Audiencia de México, su ase or, el Capitán Alomo
Lucas el Bueno, el Capitán Hernando de Ugarte y la Concha, Francisco ele
Avila, alférez real, Juan Iluentello, alguacil mayor, Francisco ánchez, AIJ),

seu-

372

• MARTÍN op; ZA-VALA Reconocimirato, recuento y descripción de la Villa d
Ctnalvo tMo.ntcm•l l \
de Ccrralvo, 4 d septiembre de 1626. En José Elcuterio Gon~1twonti Orales, pigs. 57-67 y en David Alberto Cossío, Historia, vol. J, p,gs.

·ma

.. //,id,

" Vrr nota I O.
: ALO.Nao Dr. LeÓ¡,.;, R~loción y Discursos, pág. 108.
Jou: EtEUTERlo GoNZÁLEz, Luciones Orolts, pig. 63.

373

�genes del río formado por los Ojos de Agua; la parte norte, abandonada por
1a inundaci6n de 1612, se había vuelto a poblar.
El documento es en realidad un padr6n detallado de la ciudad y arroja
los siguientes datos: había en Monterrey veintisiete casas, sin contar el Convento, doce de las cuales estaban al lado Norte del Río; en ellas habitaban
cuarenta y ocho personas, sin contar niños, jovenzuelos y doncellas; anotamos
31 españoles aun cuando tenemos dudas bien fundadas de que algunos de
ellos fueran mestizos o mulatos, lo hacemos así porque el documento no lo
aclara; de estas diez parejas de casados, siete de ellas con hijos, seis solteros,
tres viudos y dos viudas; cuatro mulatos libres casados con indias y además,
una india casada con español; un mestizo y una mestiza y, por último, tres
soldados casados de la compafüa del Capitán Hernando de Ugarte y la Concha.
Las estancias que había en términos de la ciudad, en un radio menor a ocho
leguas, eran siete y en ellas habitaban 42 personas, sin contar los menores; los
españoles eran 5 parejas de casados, tres de ellas con hijos; 15 varones solteros y cuatro viudos; trabajaban en ellas, sin contar los indios de encomienda,
cinco mulatos, tres mestizos y cinco indios laboríos, todos varones. Lo que nos
da para Monterrey y las estancias de su jurisdicción, un total de noventa personas, sin contar los menores ni los indios chichimecos.

linderos hagan uso de todo su caudal sin que nadie fuere osado de impedírselos, ni molestarlos o estorbarlos.-Y yo el dicho Gobernador y testigos de
identidad firmamos la presente acta de fundaci6n ante el suscrito escribano
que doy fe.-Don Martín de Zavala.-Juan de Villarreal, testigo. Pedro de
Evia Montemayor, testigo.-Ante mí, Tristán López de Alzures Escribano
Real y Público".
'
"At:TO.-En la Gran Ciudad de México, cabecera de la Nueva España a
1
los diez días de_! mes de N~viembre del año del Señor de 1626, pareció en
nuestra presenCJa don Fortmo del Portillo, quien como Procurador General
que es de los naturales del Nuevo Pueblo de San Gregorio de CerraJvo en
el N~evo Reino de León, presenta la anterior Acta de Fundación y nos r~ega
coniu:zncmos, como confirmamos en todas sus partes la dicha fundación y
autonzamos en nombre del Rey nuestro señor el uso de tierras y aguas en
la forma Y cantidad que les fue mercedada por nuestro Gobernador del uev_o Reino de León.-Ansi mesmo, mandamos a nuestro Juez privativo de
berras Y aguas pase a dar la posesión legal dellas, en la forma y ceremonias
acostumbradas, dándome cuenta dello para proveer lo conveniente. El Marq_u~s_~e Cerralvo.-Por mandado de su E..-ccelencia, Pedro Valver de Longona .-·

Acta de Fundación del Pueblo de San Gregorio de Cerralvo.
"Don Martín de Zavala, Gobernador de la Provincia del uevo Reino de
Le6n, a los que la presente vieren, sepan, cómo en esta tierra que llaman de
Señor San Gregorio, al norte desta mi Provincia y a los cuatro días del mes
de Septiembre de 1626 años; gobernando la España e Indias Occidentales la
cat6lica Majestad del Señor don Felipe IV, y en su real nombre esta Nueva
España el Excelentísimo Señor don Rodrigo Pacheco y Osorio, Marqués de
Cerralvo, y asociado a los testigos de identidad, y por ante mí, Tristán L6pcz
de Alzures, Escribano Real y Público, pasamos a estas tierras a donde se han
congregado varias familias de españoles que tmxo a estas minas el Señor don
Gregorio Salduendo y Evia el año pasado de 1625. Y estando en nuestras fa.
cultades para formar Pueblos y Villas en este Reyno de León, y mercedar'
las tierras que a ellos fueren necesarios, acordamos hacer la erección de dicho Pueblo con el nombre de Señor San Gregorio de Cerralvo, y mercedar,
como mercedamos las tierras y aguas que se expresan en el mapa que se adjunta en estas diligencias cuya extensión agraria es de seis sitios de estancia
de ganado mayor, más treintaidos caballerías de tierras con el uso común y
general de todas sus a_,auas, pastos, árboles, zacates, y demás de suyo contenido dentro de sus pertenencias y de lindero a lindero.-Ansí mesmo hacemos
merced del agua del Río que llaman de Sosa y del Arroyo que llaman de
Atepetla que pasa pegado al Nuevo Pueblo, para que dentro de los dichos

374

Ce:

MARTÍN DE lJ._vALA, Acta de fundaci6n del Pueblo de San Gregario d, Cerrawu.
alvo,
4 de septiembre de 1626. En David Alberto Cossfo. Historia de Nuevo León
L
vo 1, págs. 212-213.
'

375

�BREVE RESEfM DEL ARCHIVO P RROQUIAL
DE LA CATEDRAL DE MONTERREY
To.MÁS ME DIRlCHAGA CUEVA
Sociedad 'utvoleonesa de Historia,
Geografía y Estadistica,
Monterrey, N. L

EN EL VERANO DE 1949 inicié la investigación sistemática de este important
archivo eclesiástico, que se encuentra instalado en un cuarto contiguo a la
Notaría del Sagrario. Desde entonces he ido anotando algunas observaciones
acerca de estos registros parroquiales, que constituyen una fuente indispensable
para la elaboración de los trabajos genealógicos. Los libros de admini tración
de sacramentos que comprenden la 'poca virreinal, en que nuestro Estado
era nombrado ucvo Reino de León, son 42: 19 de bautismos, 10 de casamientos y 13 de entierros. Por ahora sólo trataré de los libro l y 2 de bautismos, que abarcan 35 años, desde la segunda mitad del siglo XVII hasta
principios del XVIII. Otra fuente que he consultado de de fines de 1950
hasta hoy, con el prop6sito de escribir una historia de los apellidos nuevoleoDC$CS y probar su hidalguía. ha sido el valioso Archivo del Ayuntamiento de
Monterrey.

Lniaos

DE BAUTISMOS

I

Y

2:

NO\'TE fBRE DE

1667 -

DICIEMBRE DE

1702

Los dos primeros libro de bautismos que existen en e te archivo se encuentran encuadernado· en un solo volumen. Erróneamente, en el lomo de este
volumen, aparecen las fechas siouiente : "1688 a J 702". Sin embargo, el libro
1-2 de bautismos comprende los años de 1667 a 1702.
Señalaré algunos problemas con que tropieza el investigador aJ consultar
estos valiosos registros.1
1

El historiador don

tTo Au:ss10 Roaus dice, inexactamente, que "los libros

377

�LIBRO

1:

NOVIEM.BRE DE

1667 -

JUNIO DE

1678

Los primeros tres folios del libro primero de bautismos se encuentran muy
destruidos y no están en orden cronológico, ya que el segundo debe ir aJ principio. Este folio es el más antiguo que existe y contiene las primeras partidas,
que son de noviembre de 1667. 2 Los tres folios son el 5, 4 y 6. Los dos siguientes son el 7 y el 8; aunque menos dañados, éstos tampoco tienen marcado el
número del folio por estar destruidas las esquinas del margen superior derecho. Por tanto sólo faltan tres folios en este libro, ya que el siguiente es el
9 y de ahí en adelante, hasta el final del libro, están completos y numerados.
El primer libro de bautismos termina en el folio 49 vuelta con una partida
fechada el 5 de junio de 1678. Al final dice una nota: Passa a otro libro nuevo.
En este libro están registrados los bautizos que se efectuaron en la iglesia
parroquial de Monten·ey (hoy Catedral), en las capillas de las antiguas haciendas de San Francisco (Apodaca), La Pesquería (villa de García) y Santo
Domingo y en el valle de las Salinas. Debo aclarar que en muchas partidas
se asentó que los bautiws se efectuaron "en la capilla de San Francisco'': esto
quiere decir que se hicieron en la capilla de la hacienda de ese nombre, hoy
Apodaca, y no en el Convento de San Francisco de Monterrey?
Aparecen cuatro bautizos hechos, con licencia, por el P. Fray Juan Cavazos,
que fue el primero o uno de los primeros nuevo leoneses que vistió el humilde
hábito de San Francisco, en los folios 8 (diciembre de 1668), 10 y 10 vuelta
(ambos en diciembre de 1669) y 17 (marzo de 1673). 4
parroquiales más antiguos son del año de 1692 ... " (Bosquejos Históricos, México, 1938,
página 455). Lo mis:rno había escrito medio siglo antes el doctor don J osÉ ELEUTERIO
GoNzÁLEZ: "Lo más antiguo que hay en el archivo del curato de Monterrey es un
libro de partidas de casa:rnientos, que comienza en el año de 1692 ... " (Obras Complelas,
Monterrey, 1887, tomo III, página 368).
, La fe de bautismo más antigua que existe, por cierto muy deteriorada, es de principios de noviembre de l 66 7: es el bautizo de un hijo de Nicolás Cabrera. Están
registrados solamente nueve bautizos de este año de 1667: siete de noviembre y dos
de diciembre.
Al margen de cada partida se 11not6, además del nombre del bautizado, la calidad
que tenía, es decir su raza o casta.
.
' Sin embargo, sólo como excepción, están registrados tres bautizos, dos en el folio
24 vuelta y otro en el folío 26 vuelta, que se hicieron con licencia en dicho Convento.
Cuando aparece mencionada "la hacienda del Capitán Juan Cava,:os", se trata de
la misma hacienda de Santo Domingo.
• Fray Juan Cavazos, "religioso de Nuestro Padre San Francisco", fue cura doctrinero de los indios de la víUa de Cerralvo desde mediados hasta fines del siglo XVII.
Naci6 en el Nuevo Reino de Lc6n seguramente después del año 1630. Era hijo legitimo del Capitán Juan Cavazos y de doña Elena de la Garza. Este benemérito con-

Se pueden consultar con provecho los bautizos de los primeros nuevoleoneses que llevaron los apellidos Alan.ís, Arredondo, Caballero, Flores, Galván,
Guerra, Gutiérrez, Longoria, Lcnano Martínez, Ochoa, Osuna, Peña, Rangel,
Sema y otros. También aparecen registrados los nietos y bisnietos de los conquistadores y pobladores más antiguos, que difundieron aquí los apellidos
Ayala, Cantú, Cavazos, Garza, Montemayor, Quintanilla, Ríos, Sepúlveda,
Tijerina, Treviño, Villarreal, etc. Aquí vemos inscritos los bautismos de algunos criollos, originarios del Nuevo Reino de Le6n, que años después ocuparían importantes cargos públicos.
En este libro primero constan 366 bautismos sin numerar. Están registrados
indistintamente los "españoles", o sea los criollos, junto a los mestizos, los
mulatos y hasta algunos esclavos, y no por separado en libros independientes,
como era la costumbre. También $e encuentran asentadas las partidas de bautismo de algunos "hijos de la Iglesia" o expósitos, pero no aparecen indios,
ya que éstos estaban registrados en "la iglesia parroquial de los natw-ales de
esta ciudad y los de las rancherías de su jurisdicción, sita en el Convento del
Señor San Francisco (de Monterrey) ... "G Estos libros de administración de
sacramentos ya no existen. 8

PÁRRocos

Y FRAILES

Todas las partidas, hasta el 6 de junio de 1673, están firmadas por el licenciado Francisco de la Cruz, cura beneficiado, vicario y juez eclesiástico de
la ciudad de Monterrey y del Nuevo Reino de León. Desde la siguiente, fechada el 9 del mismo mes y año, aparece bautizando y firmando "como teniente de cura de este partido" el licenciado José Guajardo. Luego se alternan los autógrafos de ambos, pero después son menos frecuentes los de aquél.
El último autógrafo del licenciado De la Cruz está al calce de la partida del
15 de noviembre de 1676.'I Sólo hasta que el licenciado Guajardo empezó a
q~stad~r. Y poblador, originario de la villa de Santa Maria en Castilla la Vieja e
hiJo lcg1ttmo de Gabriel Cavazos y Simona del Campo "vecinos que fueron de dicha
"illª''.• entró en el Nuevo Reino de León hacia 1628 y fue el genearca o fundador del
apellido Cavazos en Nuevo León.
• Auto de vi&amp;ita del Bachiller Rodríguez de Salamanca. Mismo libro primero de
bautismos, año de 1673, folio 20.
• El archivo del convento franciscano de Monterrey, que debi6 ser ríquísi:rno, seguramente se perdió para siempre.
' El licenciado Francisco de la Cruz murió en Monterrey el dia 16 de enero de
1684, pero antes "confes6 y recibió los Santos Sacramentos de la Eucaristía y Extre-

378

379

�firmar las partidas se asentó el importante dato de que, la mayor parte de los
bautizos, eran "en la parrochia de esta ciudad (hoy Catedral) ..."
Algunos bautizos fueron hechos, con licencia, por los siguientes: el P. Guardián del Convento de San Francisco de Monterrey Fray Juan de Salas, Fray
Francisco de Zamora, el citado Fray Juan Cavazos, Fray Juan Muñoz, el
licenciado Alvarez de Godoy, el P. Guardián Fray Sebastián de Torres, el
P. Guardián Fray José de Paz, Fray Gerónimo de Talavera, el licenciado
Pedro de Arcaraz y Fray Luis L6pez, quien fue también Guardián "del Conv.to
del S.r San Fran.co de esta ciudad .. ."

de la iglesia. que halló acabada y cubierta de teja y con puertas de madera,
encalada hasta en medio la sacristía, levantadas las paredes, eJ bautisterio acabad~ y empezada la torre de las campanas. Y mandó Su Merced se continúe
en d1ch~ obra Yse ~~be con 1~ _br~vedad posible .. .." (Mismo folio 18 vuelta).
Otr~ ~portan;e_ auto de v151ta aparece en los folios 34 vuelta y 35: es de
Su Senona Ilustrmma el señor doctor don Manuel Femández de Santa e
O~is~- de Guadalajara, quien estuvo en Monterrey en su visita pastora~~
pnnc1p10s de febrero de 1676.

LmRo 2:

PADRINOS

En tres bautizos aparece como padrino don Nicolás de Azcárraga, C aballero de la Orden de Santiago, Gobernador y Capitán General del Nuevo
Reino de León (folios 8 vuelta, 9 vuelta y 15 vuelta) . En el folio 11 vuelta,
en una fe de bautismo de principios de abril de 1670, aparece también como
padrino el primer "maestrescuela" de que hay noticia cierta que existió en
el Nuevo Reino de León: Vicente de Treviño. Anotemos, por último, que
en varias partidas figura igualmente de padrino el famoso "Cronista Anónimo" Juan Bautista Chapa, en compañía de su esposa doña Beatriz de Treviño, su hija doña María de Chapa y de otras damas (folios 8, 17, 26 vuelta,
28 vuelta, 45 vuelta y 48).

Auros

DE VISITA

Hay un interesantísimo "auto de visita" del Bachiller don Bartolomé Rodríguez de Salamanca, abogado de "las Reales Audiencias des tos Reynos", en
los folios 18 a 21. Este Visitador General del Obispado, quien vino al Nuevo
Reino de León a mecliados de 1673 por encargo del Ilustrísimo señor doctor
don Francisco Verdín y Molina, Obispo de Guadalajara, ordenó entre otras
medidas que "cuanto antes se ponga la pila bautismal en el bautisterio (de
la parroquia, hoy Catedral) por haberse reconocido se hacen los bautismos en
una pileta de barro portátil y sin la reverencia necesaria . . ." (Folio 18 vuelta).
En el mismo auto hay una breve descripción, hasta hoy inédita, de la antigua
iglesia parroquial: "visitó ( el Bachiller Rodríguez de Salamanca) lo material
maunci6n; enterr6se en la parroquial de esta ciudad .. ." (Libro I de entierros, años
1668-1692, folios 116 vue1ta y 117. Mismo archivo).

JULIO DE

1679 -

DICIEMBRE DE

1702

Al p~ncipio d: este libro hay un rótulo que clice inexactamente : "Libro 2

de _Bautism~s. ~os de 1691 Y 1692". Esta nota es de escritura relativamente
ree1ente y solo sirve para desorientar al investigador.
En este segundo libro faltan las partidas de los meses de 1·ulio a dia" b
·c1 ·, d l7
. . .
emre,
m us1-.e, e 6 8 y de enero a Jumo, mclusive, de 1679.
Los folios, en general, están numerados del 24 hasta el último,
·
que es el
144. Los anteriores tienen consumidas las esquinas.
En este libr~, lo mismo que en el anterior, los primeros folios están destroza?os_ ~ cambiados de su lugar. Las primeras partidas que aparecen son de
pnnopios del a~o 1680, pero difícilmente se pueden consultar por encontrarse ~uy det,enora~as. El segundo folio debe ir al principio, pues contiene
las partidas mas antiguas, que son de julio de 1679. El tercer folio está mal
~olocado, ya q~e es de feb:ero y marzo de 1682. Los tres folios siguientes conbenen las partidas de mediados y fines de 1680, completas y en orden.

1:.t

tes
c~atro folios en ,que aparecen las partidas de bautismo corresponclien.
. ano de 1682, están mal colocados en este libro 2: el cuarto folio debe
~ pnmero, el tercero debe ir enseguida en segundo lugar, el segundo folio debe
tr en tercer lugar Y el primero debe ser el cuarto y último que es donde aparecen las últimas partidas de 1682 y las primeras de 1683. Pero antes de
estos _cu~~o folios debe ir el que ya mencioné, que se encuentra mal colocado
al pnnap10 de este libro.
d Los dieciocho folios siguientes, del 24 al 42, que comprenden los bautismos
escle el 22 de febrero de 1683 hasta el 19 de agosto de 1685 están e
_
dernad
¡
,
,
ncua
os a reves, aunque en correcto orden cronológico, excepto el 38 y el
~qu: ~e encuentran mal colocados, quiero decir que empiezan a ]a vuelta
paginas está~ foliadas, menos las cuatro últimas. Hago notar que entr~
:tas fal~a un folio. Aunque el folio 39 no tiene número y está destruida Ja
tad, sm embargo se encuentra en su sitio ; es imposible consultar tres de

380

381

�las partidas. Por fin, del folio 43 al 144, que es el último del libro, están foliadas casi todas las páginas, menos los folios 63, 65 y 109, que no tienen
número por estar destruidas las esquinas del margen superior derecho, aunque
se encuentran en su lugar.
Entre los folios 86 y 87 hay dos folios sin número. El segundo es el 88, aunque está mal colocado y empieza a la vuelta, con la partida fechada el 10 de
enero de 1693; el primero es el folio 90 y también está mal colocado, ya que
empieza a la vuelta. El folio 89 se encuentra más adelante, sin numerar, en
medio de los folios 108 y 109.
En este segundo libro de bautismos faltan los folios 128, 129 y 130, que
correspondían al mes de enero de 1701. La mitad de los folios 138 vuelta y
139 están en blanco. El libro termina en el folio 144 vuelta, como he dicho,
siendo la última partida la que está fechada el 19 de diciembre de 1702.
En este segundo libro aparecen, indistintamente, además de los criollos,
mestizos y mulatos, los bautizos de muchos indios tlaxcaltecas, "coyotes" (hijos
de barcinos y mulatas), negros y esclavos. Hay un "morisco" (hijo de mulato
y española) y un "lobo" (hijo de 'salta atrás' y mulata).

CURAS Y TENIENTES

Desde el principio del libro 2, en julio de 1679, todas las partidas llevan
el elegante autógrafo del licenciado Joseph Guaxardo hasta mediados del año
1687, en que hay algunas partidas firmadas por el P. Marías del Castillo,
"como theniente qe soy desta feligressia ..." De ahí en adelante las firmas
del licenciado Guajardo aparecen intercaladas con otras hasta octubre de
1701, en que rubricó por última vez una fe de bautismo. 8 En efecto, desde
mediados de 1688 hasta septíembre de 1689 aparecen varias partidas firmadas por el P. Cristóbal de Estrada Bocanegra. Luego, a partir de julio de
1691 hasta enero de 1701, hay muchas más que tienen el autógrafo del Ba• El licenciado José Guajardo, hijo legítimo de don Juan Martínez Guajardo y doña
Isabel Flores, vecinos prominentes que fueron de la villa de Santiago del SaltiUo,
test6 en Monterrey el 22 de diciembre de 1703, "como a las onze de la noche", ante
el Sargento 'Mayor Pedro Guajardo, Alcalde Ordinario de esta ciudad y Justicia Mayor
-del Nuevo Reino de León. Su testamento se encuentra en el Archivo dd Ayuntamiento
regiomontano; Protocolo de Instrumentos Públicos, volumen 7, años 1700-1704, folio
214 vuelta y siguientes.
Al licenciado José Guajardo, "cura que fue deste Reino", se le dio cristiana sepultura
en la Iglesia de Nuestro Padre San Francisco de Monterrey el 25 de diciembre de 1703
y "recibi6 todos los sacramentos... " (Libro 2 de entierros, años 1692-1717, folio 26.
Archivo Parroquial de Catedral).

382

dúller Lorenzo Pérez de León, "como theniente de cura desta ciud ...", quien
desde marzo de 1697 también firmó así: 13' Leon. A principios de julio del
mismo año 1697 aparece por primera vez la firma del doctor José Guajardo,
homónimo del licenciado, quien también firmaba así:. D.º' D. 0 Joseph Martfnez Guaxardo. Por último, a partir del año 1701, las partidas de bautismo
se encuentran firmadas, sucesivamente, por Jos curas Buenaventura Méndez
1'ovar, Domingo Guerra, el dicho licenciado José Guajardo y Gerónimo López
Prieto.

IlA UTISMOS CON LICENCIA

Otros que aparecen en este libro 2, que impartieron el bautismo con licencia, fueron: el licenciado Francisco de la Calancha y Valenzuela, el bachiller José Moreno, Fray Diego de Evia, Fray Nicolás Recio de León, Fray
Francisco Guadiana, el bachiller Nicolás Guajardo, el licenciado Juan Bautista de Cepeda, el licenciado Francisco de Meneses, Fray Tomás Veliz, Fray
Pedro de los Santos, Fray Juan de Ortega, el Guardián del convento franciscano de Monterrey Fray Luis Camacbo, el P. Ministro Fray Juan de San
Martín, Fray Francisco Llaveros o Llevero (aparece escrito en las dos formas)
el P. Ministro Fray Juan de San Martín y Bértiz (seguramente es el mism~
ya citado) y el P. Lector Fray Miguel (así dice). A un niño "le echó el agua el
P. Fra~ Luis Guaxardo en caso de necesidad ... " y a otro, por igual motivo,
el hach,ller Juan Antonio Jiménez.

Están registrados más de 900 bautizos sin numerar. Estos bautizos se efectuaron en la parroquia de esta ciudad (hoy Catedral) y en las capillas de
las antiguas haciendas~ ya citadas, de San Francisco (Apodaca), del Capitán
Juan Cavazos (Santo Domingo) y de la Pesqueria (villa de García). También
en_ e! real Y minas de las Salinas y en las capillas de algunas haciendas, que
eXIs~eron en los valles del Carrizal (hoy Marín), de Pesquería Chica, del
GuaJuco ~villa de Santiago) y uno en San Pedro (Garza García). Hay anotados _vanos que se hicieron en las haciendas de San Diego y del Capitán
Antoruo Cavazos y uno en la del Capitán José de Ayala (El Topo).

TLAXCALTECAS

~fuchos otros bautizos se efectuaron en Ja iglesia del Pueblo de Nuestra
Senara de San Juan de Tlaxcala, que aparece nombrado de diversas maneras:
San Juan de TJaxcala del Carrizal, Tlaxcala del Carrizal y Pueblo de Tiax-

383

�cala. Por cierto, entre los indios tlaxcaltecas de este puebl~ había, algunos que
llevaban apellidos castellanos, tales como García, Gonz~lez, Per~ R~mos,
R · Sánchez etc. y que dejaron numerosa descendencia. En la 1gles1a de
utz,
•
'
· G
dicho
pueblo que,
según
el doctor don José Eleuteno
, onza'Iez, f ue .f undado
por el Gobernador del Nuevo Reino de Le6n Marques d_e San M1g~el de
Agu;;Lyo, recibieron el santo sacramento del bautismo, por igual, lo~ lu1os de
los pobladores tlaxcaltecas y los vástagos de los conquistadores criollos. En
este libro quedaron inscritas, junto a la fe de bautismo del tlaxcalteca la del
"español", sin que nada las distinga a las unas de las otras.

l. El Capitán Antonio García de Sosa, bautizado el 6 de junio de 1680,
quien fue Alcalde Mayor y Capitán a Guerra de la viJla de San Felipe de
Linares, Procurador General del Ayuntamiento regiomontano en 1711 y Alcalde Ordinario de esta ciudad de Monterrey en 1714 y 1720.
2. El bachiller Santiago García Guerra, bautizado el 2 de agosto de 1683,

fue cura vicario y juez eclesiástico de la villa de San Felipe de Linares.
3. El Capitán Pedro García Guerra, bautizado el 29 de febrero de 1689,
fue Alcalde Ordinario de Monterrey en 1730 y Alcalde Mayor de la susodicha
villa de Linares.

ALGUNAS PARTIDAS DE BAUTISMO INTERESANTES
PRoou&amp;ADORES

En una fe de bautismo fechada el 27 de mayo de 1680 aparece como P~·
drino el Capitán Diego Ramón, benemérito conquistador y poblador de Coahw•
la y Texas.
de
En el folio 25 vuelta se encuentra un importante documento: la fe_,
bautismo (31 de mayo de 1683) del P. Ignacio de Treviñ~:. de la Comparua
del General Francisco Báez
de lTrevmo
Y. de, su esposa
d e J esús, hiJ"o leuítimo
o·
. ,
.
doña Catalina de Maya y Treviño, que fue qmzas e p~er JCStuta nuevcr
1 ' L partida va como apéndice al final de este trabaJo.
eones. a
d • li d 1684
En el folio 33 vuelta, en un bautismo celebrado el 23 e JU o e .
en
la capilla del valle de las Salinas, aparece como padrino el Gen_eral Diego de
Villarreal, que fue uno de los primeros nuevole~neses que obtuV1eron este alto
grado militar en los reales ejércitos de Su Majestad. . . ,
.
En la fe de bautismo de Gregoria, hija legítima del Capltan Ignacio Guerra
y de su segunda esposa doña Catalina Femán~ez, fechad~ el ~8 de 1:1ª~zo ~
1690, eJ cura licenciado José Guajardo anoto entre parente:1s 1~ s1gu1e?te.
"y fue Ja que estrenó la pila bautismal que está en el bautlsteno de dicha
iglesia (parroquial) ... " (Folio 73 vuelta).
Otra fe de bautismo notable (3 de marzo de 1698) es la de doña Maria
Margarita Buentello de Morales, hija legitima del Capitán Pedro Botello Y
doña Josefa González. Doña María Margarita, "que nació. a quince_ de
brero de dicho año", iue la esposa del Escribano Real Fran~1sco de Mier_ N"
riega, "hombre de noble esplendor y natural de los Remos de Castilla ,
fundador del apellido Mier en Nuevo León.

f:

Los bautizos de tres destacados nuevoleoneses aparecen en este libro. Fueron
hijos legítimos del Capitán Pedro García, también nombrado _don Ped_r? :
Sosa O don Pedro García de Sosa, y doña Elena Guerra, a qwen tambten
conoció con el nombre de doña Elena de la Garza:

384

El Alférez José Antonio de la Serna, bautizado el 28 de enero de 1680 e
hijo legítimo de José de la Serna y María BoteJlo, fue Procurador General del
Ayuntamiento de Monterrey en 1717.
El Alférez Nicolás Lozano, hijo legítimo del Capitán Pedro Lozano y doña
Mariana de la Garza, bautizado el 10 de octubre de 1680, también fue Procurador General del Ayuntamiento reinero en 1723.

.El Capitán Lucas González Hidalgo, hijo legítimo de otro Capitán Lucas
González Hidalgo y doña Micaela García de Avila, bautizado el 25 de junio
de 1684, fue asimismo Procurador de esta ciudad en 1724.
Por último, en el folio 77, al margen, aparece anotado el bautismo ( 16 de
enero de 1691) del Alférez Real José Félix de Almandoz, hijo legítimo del
Alférez Real Pedro de Almandoz y doña Isabel de Treviño, quien fue Procurador del Ayuntamiento reinero en el año 1713.

APELLIDOS

En este libro 2 aparecen los bautizos de los primeros nuevoleoneses que
llevaron los apellidos Ballesteros, Elizondo, Guajardo, Iglesias, Quiroga, Sáenz,
S~lazar, Santos, Tamez, Torres, Vallejo y Zambrano. También aparecen registrados los bautizos de algunos nietos y bisnietos de antiguos conquistadores
del _Nuevo Reino de León que vivieron en la villa de Cerralvo (Aldape, BeDaVldes, Botello, BuenteUo, Hinojosa, Sepúlveda, etc.).

385
825

�EVOLUCIÓN DE ALGUNOS APELLIDOS

En este mismo libro se aprecia la transformación de algunos apellidos que

eran compuestos en su origen (Báez de Benavides, Caballero de los Olivos,
Femández de Tijerina, Flores de Abrego y Flores de Valdés, García de Quintanilla y González de Quintanilla, García de Sepúlveda, Gutiérrez de Castro y
Gutiérrez de Lara, Pérez de Escamilla) y que adquieren, desde la segunda
mitad del siglo XVII, su forma actual: Benavides, Caballero, Tijerina, Flores,
Quintanilla, Sepúlveda, Gutiérrez y Escamilla.

AUTOS DE VISITA Y EDICTOS

A fines de diciembre de 1681 hay un extenso "auto de visita" del Obispo
de Guadalajara don Juan de Santiago de León Garabito. Este prelado "estando en su actual y general visita", ordenó que "se ponga razón clara en
todas las partidas (de bautismo) expresando en ellas de cuántos días es nacido
el que se bautiza ..." Así se adelantó la Iglesia casi dos siglos al registro civil
de nacimientos. 9
Este Obispo, al visitar "lo material de la dicha iglesia parroquial", seguramente que tuvo una desagradable impresión, ya que encontró "estar maltratado el techo de ella, la sacristía por techar y el bautisterio...", en vista de
lo cual mandó que "se teche de nuevo la dicha iglesia y la sacristía de ella y
el bautisterio y se acabe la torre que está comenzada y en el dicho bautisterio se ponga la pila bautismal para que esté con toda decencia..." Los datoS
documentales más antiguos que se conocen sobre el primitivo templo parro•
quial, son éstos que aparecen en los autos de visita de 1673 y 1681. Estas noticias inéditas de la antigua parroquia, hoy Catedral, se publican ahora por
primera vez.
En el mismo auto de visita de 1681 se encuentra la raz6n de que ningún
bautizo, efectuado en el Convento de San Francisco de Monterrey, se halla
asentado en este libro: porque en dicho Convento era en "donde se admi•
nistra tan solamente a los indios (naturales) ..." El textq completo de la
importante disposición del Obispo Garabito, que aclara este asunto, es el
siguiente: "Item, mandó Su Señoría Ilustrísima que en la iglesia parroquial
del señor San Andrés, que está a cargo de los religiosos del señor San Fran-

cisco. de (Monterrey),
donde . se administra tan solamente a Jos m
• dº10s, no se
_
bauttcen
espanoles
(
o
sea
cnollos)
mulatos
mestiz·
os
·
·
di
'
.
.
,
,
ru m os na bonos,
y
s1 alguna vez sucediere hacerse, sea no sólo con licencia del cura beneficiado
.
.
'
a quien pert~necen, smo con su asistencia personal O de su teniente, asentán~olo e~ .los libros d;. la administración de la parroquia de esta ciudad, lo cual
SJ se .hiciere sea ransrmas
· que cada uno se
. veces y con urgentísun· a causa, smo
baubce en su parroquia como debe".
El Obispo Garabito confirmó en la iglesia parroquial de Monterrey a 576
personas "de. t~as ~~acles y calidades", o sea "trescientas y ocho pertenecientes a la a~istrac1on d_el cura beneficiado secular y los doscientos y sesenta
y (ocho) mdios pertenecientes a la administración del cura doctrinero regula r,
l li
que constan por e bro en que se escribe".
En los folios 28 a 29 vuelta aparece, en testimonio, un edicto del mismo
prelado,. e&gt;..-pedido. en la c~udad de Guadalajara el 19 de octubre de 1683.
Otro edicto
·
. . del citado Ob!Spo, dado en la misma ci"udad d e Gua da la1ara
e¡
30 de diciembre de 1683, se encuentra en los folios 35 vuelta y 36.
.En los folios 103 vuelta a 106 se asentó un "Edicto General de Visita Pública de este Obispado" del Obispo de Guadalajara Fray Felipe Galindo o p
fechado en esa ciudad el 31 de octubre de 1696. En los folios 106 y 106 vu~lt~
hay un "d~pacho" del mismo benemérito prelado, expedido en la villa de
!anta ~ana d~ l~s Lagos (hoy Lagos de Moreno) el 3 de diciembre del
cho. ano. Por últuno, en el folio 107 aparece un brevísimo auto de visita del
mencionado Obispo, fechado en Monterrey en enero de 1697.

INDICE

Aunque en este archivo hay un "Indice de Bautismos de los - d 1668
a 1717" h
anos e
. , echo a máquina, lo cierto es que el c,Jtálogo no llega sino hasta
mediados de 1688 y en él está registrada una partida del año 1667.
(Breve Reseña del Archivo Parroquial de la Catedral de Monterrey).

• A partir de esta disposición del Obispo Garabito se asentó en las partidas de bau•
tismo, además de la fecha de bautizo, el día del nacimiento en la siguiente forma:
"que nació a doze de dicho mes y año ... "

386

387

�APENDICE I

Los nueve bautismos del año 1667
NOMBRE

1. . . .

PADRES

FECHA

Nicolás Cabrera

Principios de
noviembre
1O de noviembre
1O de noviembr •

y (Teresa Fernández)

2. Juan
3. Ana

4. Maria
5....

6.

Juan*

7. Juan
8. Juana
9. Bemabé

Hijo de la I lesia
(Juan) de la Garza y
Agustina de Be ( lmar)
Gregorio Fernánd z
y ( Ana Correa)
( Hija de ) la Iglesia
Nicolás Cantú y
~icaela Martínez
Diego Rodríguez de
Montcmayor e Iné de la Garza
(Hija) de la Iglesia
Bemabé .. .
e Isabel de la Garza

HO, IBRES DE UEVO LEÓN Y COAHUILA EN LA DEFENSA DE
Pt:EBLA Y PRISIONERO. E FRANCIA EN 1863

13 de noviembre
FRANCISCO

13 de novirmbre

R.

ALMADA

Chihuahua, Chih.

20 de noviembre
29 de noviembre

LA

4 de diciembre
29 de dici ·robre

la guerra de independencia )' arudiz.ada por la serie de convulsiones que
se sucedieron hasta la Guerra de Tres Años, determinó al Congreso de la
Unión a expedir la ley de 17 de julio de 1861, que su pendió los pagos de

Notar Lo qu~ ,·a l'nlrc paréntr.su l's lo que falta en las partidas, por estar muy drte. rioradas v que he: podido completar con otras investigacione~. Lo~ puntos 1u1•
1
pensivo, índir.an que el folio est6. destruido, siéndome imposible llrnar ria
laguna.
• No está claro si el nombrr. es Juan o Juana.

APENDJCE 11

srruACrÓN DEL ERARJO CENERAL,

venida a menos progresivamente desde

la deuda exterior mexicana por el término de dos años.
España, Inglaterra y Francia fueron los pruscs principalmente afectados
por la medida legislativa anterior y sus respectivos gobierno nombraron representantes diplomáticos que se reunieron en la Ciudad de Londres para
deliberar sobre el particular y acordar la medidas coercitivas que más convinieran a sus interes . Como resultado de estas deliberaciones se firmó la
Convención de 31 de octubre del mi mo año, por la que resolvieron ejercer una acción conjunta sobre el gobierno mexicano para obligarlo a cumplir con su~ compromisos económicos.

A pesar d que el mismo Congreso de la Unión derogó cuatro me es desFe de Bautismo del P. Ignacio de Treviño,

. J.

Al margen: Ygnacio Mi~el español
_
En treinta y uno de Mayo de mil y seiscientos y oche~ta y t7res ~os ~o la
Parrochial de e ta ciudad Baptize y puse los santos ohos a \ gnac10 M11;Uel
spañol que nacio a ocho d dho (dicho) m . hijo de fran. 00_ tremiño vaes _Y
de Catalina de Maya. fueron sus Padrinos el alferez Antonio Gonzal~~ hidalgo y Juana d Maya su muger a quienes adverti el parentesco pmt.~al
y la obligacion que tenían de enseñar la doctrina "'-pña ( cristiana ) a su a1Ja•
do=y para que conste lo finne ut supra=
Joseph Guaxardo
388

pués el mencionado decreto. en el me de diciembre desembarcaron fuerzas
españolas en el puerto de Veracruz, que previam nte había sido desalojado
por el general Ignacio de la Llave, obedeciendo instrucciones de la Secretaría de Guerra y Marina. Pocos días después desembarcaron igualmente tropas inglesas y francesas, constituyendo estos hechos la iniciación de la guena de Intervención Francesa y el Imperio, que duró cinco años, . eis meses y

trece días.

La acción armada que ejecutaban las tres potencias asociadas en conlra de
nuestra patria debe estimarse, justamente por lo que toca a cada una de las
signatarias de la Convención de Londres en la fonna que a continuación se

expresa:

E paña reclamaba el pago de las cantidades que se le adeudaban por nues389

�tro gobierno, una indemnización por los asesinatos de varios súbditos españoles
en Cuemavaca y Chiconcoac y el cumplimiento del Tratado Mon-Almonte,
ajustado durante la administración conservadora del general Miguel Miramón; pero su gobierno acariciaba además la ilusión de colocar a un príncipe
de la casa de Borb6n en el trono de México, dentro de la intriga monarquista que se venía gestando desde la última dictadura del general Antonio López de Santa Anna.
Inglaterra cobraba los abonos vencidos de la deuda inglesa. Se confonnaba con que le pagaran principal, intereses, réditos de réditos y más réditos y
pretendía que se respetara la impunidad de los contrabandistas ingleses, marinos y comerciantes, que operaban en los puertos de ambos litorales, apoyados
por sus respectivos cónsules.
Francia reclamaba el pago de la deuda francesa, que era la de menor cuantía; pero el emperador Napoleón III, que era el principal actor de la intriga
intervencionista, proyectaba fundar en México una monarquía aliada a fin de
establecer sólidamente su influencia sobre nuestro país, colonizar el Estado de
Sonora convirtiéndolo en una colonia o protectorado francés, poner sus minas
en estado de ex-plotación y extender las redes del comercio marítimo hasta el
Oceáno Pacifico.
Sin descubrir abiertamente su juego sobre la ocupación del noroeste de México antes de llegar a las vías de hecho, tuvo de aliados a un grupo de conservadores y elementos del clero católico, mexicanos, expatriados unos y desterrados otros después del triunfo del partido liberal a fines de 1860, que se sumaron a la aventura bonapartista quizá sin conocer el verdadero fondo de ella.
Estos últimos, que habían ido en actitud suplicante ante las cortes europeas
pidiendo un rey para su patria, se conformaban con que se estableciera en México un gobierno monárquico de acuerdo con su ideología y la consecuente restauración de fueros, privilegios, prerrogativas y tribunales especiales que los habían favorecido sobre las demás clases de la sociedad mexicana desde la época
de la colonia y de los que habían sido despojados por la Constitución Federal
de 1857 y las Leyes de Reforma que establecieron la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
La intriga francesa que se venía desarrollando hacía varios lustros en contra
de nuestra patria, tuvo el origen que en seguida se relata y diversas manifestaciones anteriores a 1861 en que se firmó la Convención de Londres, pasivas o
violentas, que deben resumirse así:
La facilidad con que el gobierno mexicano, a causa de su debilidad, sopartó
en 1838 el bloqueo de los puertos del Golfo de México, el bombardeo de Vera•
cruz y la exigencia de pagar a Francia la indemnización que quiso para poner
término a la injusta guerra de los pasteles, hizo que el gobierno del rey Luis

390

Felipe concibiera el proyecto de colonizar el noroeste de México, al sur de las
posesiones rusas, inglesas y americanas, y extender su influencia política y económica hasta aquellas apartadas regiones.
El primer ministro francés, mariscal SouJt, a fines de 1839 nombró a Mr,
Jufret de Mofras, perteneciente al personal de la ~bajada en Madrid, para
que se trasladara a México en misión secreta para tomar los informes indispen-·
sables encaminados a las finalidades apuntadas con anterioridad, examinar la
importancia y las condiciones de las costas mexicanas en el Océano Pacifico, al
norte del Golfo de California, y las ventajas y facilidades para la fundación de
establecimientos franceses en dicha zona, a fin de intensificar su comercio exterior, extender las lineas marítimas necesarias a este objeto y llevar sus productos manufacturados hasta Japón y China con apoyo en las nuevas bases.
Mofras terminó sus investigaciones, regresó a Francia y en el año de 1844 se
publicaron sus puntos de vista, favorables en todo al proyecto que había concebido su gobierno.
La correspondencia diplomática del ministro de México en Londres, Dr. José
María Luis Mora, correspondiente a los años inmediatos posteriores a la misión
de Mr. Mofras, informan sobre la antipatía de Francia hacia el gobierno mexicano, el propósito de contrarrestar la influencia inglesa en nuestro país y el
proyecto de establecer una monarquía aliada como base de sus acciones futuras.
. La guerra entre México y los Estados Unidos de América, originada por la
incorporación de Texas a la Unión Americana, que culminó con el Tratado de
Guadalupe Hidalgo que, además de Texas, nos arrebató California Nuevo
México, Arizona y la Apachería, y la caída de Luis Felipe del trono fr~cés en
1~ mismos días, modificaron los planes anteriores y Luis Napoleón Bonapartc,
P:llllero como Presidente de la República y después como emperador de Francia, heredó Y reanudó la intriga mencionada, enfocando su acción en contra de
Sonora y Baja California.
~n 1849 el gobierno del Estado de Sonora otorgó concesión a un grupo de
e~grados fr~n~es procedentes de Alta California, encabezados por Carlos
Prmday Y OliVIer de Lachapelle, para colonizar las tierras del viejo pueblo
de Cocóspera, Distrito de Magdalena.
Por. la misma época ocurrió el robo del expediente de las antiguas minas
de Anzona, substraído del archivo de la Secci6n de Fomento de la Secretaría. ?e Gobernación por dos empleados infieles, que dio origen a la organizacion de la empresa denominada "Compañía Restauradora de las Minas de
Arizona"
· · al acc1orusta
· ·
. , que tuvo d e pnncrp
al tenebroso judío suizo Juan
Bauti~ta Jecker. Estas minas estaban rodeadas de una aureola de leyenda
pareada a la de los placeres de California y a las minas de plata del Potosí
como consecuencia de su intervención por las autoridades españolas en el
segundo tercio del siglo XVIII, de su abandono poco después a causa del

391

�peHgro de los apaches y de la organización de varias expediciones armadas
sucesivas en la primera mitad del siglo XIX, para localizarlas y volverlas a
explotar.
Muy poco después de su constitución la "Compañía Restauradora" logró
obtener una concesión de parte de la Legislatura de Sonora para ocupar y
explotar todas las vetas, mantos y criaderos minerales que se localizaran entre
el paralelo 30º de latitud Norte y el río Gila que señalaba entonces el limite
septentrional de aquella entidad. Un verdadero monopolio minero.
Casi al mismo tiempo, en abril de 1850, la Legislatura de Chihuahua otorgó otra concesión al súbdito francés Hipólito Pasquier de Doumartin para
construir y explotar un ferrocarril que partiendo de la frontera chihuahuense
con los Estados· Unidos. fuera a terminar al puerto de Guaymas.
Ambas concesiones fueron declaradas nulas y sin ningún valor por el Gobierno de la Federación en virtud de que ninguno de los dos negocios era de
jurisdicción local y las Legislaturas habían obrado fuera de la esfera de sus
facultades legales.
La "Compañía Restauradora de las Minas de Arizona" logró obtener nueva concesión del Gobierno Federal, para localizar y explotar, de acuerdo con
las Ordenanzas de .Minería, las viejas minas de A.rizona. Al mismo tiempo se
le autorizó para que pudiera armar un núcleo de ciento cincuenta hombres
para atender a la defensa de sus intereses y empleados, a causa del peljgro que
existía de parte de los apaches y comanches.
La Compañía tuvo buen cuidado de interesar como accionistas a Mr. Andrés de Lauvcusser, Ministro de Francia en México, y al Lic. José de Aguilar,
Gobernador del Estado de Sonora. Este renunci6 abierta y claramente sus
acciones en cuanto oli6 los propósitos siniestros de Jecker y sus socios.
Los directores de la empresa contrataron al Conde Gast6n Raousset de
Boulbon, aventurero francés radicado en California, para que organizara el
cuerpo de ciento cincuenta soldados armados que se le habia autorizado, pe·
ro en lugar de este número, se presentó en el puerto de Guaymas con trescientos extranjeros, en su mayoría franceses procedentes de San Francisco. Desde
que el turbulento Conde desembarcó en territorio mexicano comenzó a tener
rozamientos con las autoridades militares, a las que acabó por desobedecer. En
el pueblo de Sáric, Distrito de Altar, proclamó la independencia de Sonora,
tomó la Ciudad de Hermosillo por medio de las armas, poco después se vio
obligado a replegarse a San José de Guaymas, en donde los filibusteros fueron
obligados a capitular y regresaron a California por la vía marítima por donde
habían llegado.
A mediados de 1854 tuvo lugar la segunda invasión de los filibusteros f ranceses al Estado de Sonora, encabezados por el mismo Conde Raousset de Boul-

'392

bon, quienes fucrnn vencidos por las tropas mexicanas que comandaba el General José Maria Yáñez en el precitado puerto de Guaymas. El epílogo de
esta invasión fue el fusilamiento del Conde el 12 de agosto de dicho año. Con
.estos acontecimientos aumentó la fantasía legendaria de las minas de Arizona.
Dos años más tarde el Presidente de la República, General Ignacio Comonfort, otorgó una concesión al mismo judío Jecker para que deslindara los terrenos baldíos existentes en el Istmo de Tehuantepec y en el Estado de Sonora.
La presencia de una brigada de ingenieros extranjeros en esta última entidad,
por cuenta del concesionario, d.io origen a un conflicto internacional en virtud
de que el Gobernador del Estado, General Ignacio Pesqueira, obligó por medio
de la fuer✓.a a dichos ingenieros a salir de su jurisdicción.

La siguiente intromisión de elementos franceses la ejecutó el Teniente de
Navlo Víctor Le Coart de Kervegnen, que comandaba el buque L' Amiral y
-surcaba las aguas del Océano Pacifico. Por instrucciones del Ministerio de
Marina de su pais, con focha 17 de noviembre de 1858 levantó una acta a
bordo del mismo buque en la que "declaró y proclamó que desde ese día pertenecía la plena soberanía de la isla de Cliperton al Emperador de los franeeses, sus herederos y sucesores". Esta isla desde tiempos inmemoriales había
reconocido la soberanía de los Reyes de España y la de México a partir de la
.consumación de la independencia. En esta forma el gobierno francés dejó
orientada una punta de lanza en contra del Noroeste de nuestt·a patria.
El precitado Jecker en octubre de 1859 celebró un convenio leonino con el
gobierno conservador del General Miramón, por medio del cual se obligó a
entregar un millón cuatrocientos mil pesos en vestuario, equipo y dinero para
las tropas dependientes del mencionado Gobierno y, en cambio, recibió quince
millones de pesos en bonos de la Tesorería General de la Nación.
Triunfante el partido liberal a principios de 1861, el Presidente de la República, Lic. Benito J uárez, prevfo acuerdo aprobado por unanimidad en Consejo de Ministros declaró nulos los contratos y concesiones que había obtenido
Jecker, mencionados con anterioridad, y lo expulsó del país por extranjero pernicioso, con apoyo en los preceptos del Art. 33 de Ja Constitución Federal.
Este individuo se trasladó a Francia, asoció en sus negocios turbios al Duque
de Morny, medio hennano del Emperador Napoleón III, éste le otorgó carta
de ciudadanía como súbdito de aquella Nación y las reclamaciones de Jeckcr
en contra del Gobierno Mexicano fueron incluidas, por el Ministro francés en
México, Conde Dubois de Saligny, como renglones de la deuda de su pa1s.
Bajo los ante1 iores auspicios se inició la acción .intetvencionista europea en
.contra de nuestra patria, que había tenido de botafuego la ley de suspensión
,de pagos de la deuda exterior a que me referí antes.
El Congreso de la Unión invistió de facultades omnímodas al Presidente de

393

�Ja República a fin de que pudiera dictar cuantas medidas estimru:a ne~s.arias
para hacer frente a la situación y desde lu~~o ~s~e a~~rdó las providencias que
creyó oportunas para resistir aquella agres10n mJustificada.
.
El Gobierno Federal se apoyaba en aquella época en fuerzas armadas irregulares formadas por voluntarios, guardias nacionales y soldados forzados
cogidos de leva por los jefes liberales durante la Guen-a_ ~e Reforma, que
constituyeron lo que el General Santos Degollado denommo pomposamente
"Ejército Federal".
El General Jesús González Ortega, que había sucedido en el mando de
dicho ejército a Degollado, venció a las fuerzas cons_ervadoras del ,Ge~eral
Miramón en la batalla de Oalpulalpan, ocupó la capital de la Repubhca a
fines de diciembre de 1860 y el 27 del mismo expidió un decreto que dio de
baja al ejército permanente, por considerarlo eJ. principal_ responsable de los
desórdenes, cuartelazos y defecciones que se hab1an sucedido desde la cons~mación de la independencia y del cuartelazo de diciembre de 185 7 para abolir
la Constitución Federal.
Considerando que las tropas existentes eran insuficientes para hacer frente
a la ao-resión extranjera, el Presidente Jaárez expidió el decreto de 17 de
diciembre de 1861 que señaló el contingente de Guardia Nacional que los
Estados y Territorios debían poner a disposició~ de la Federació~ para que
participaran en la defensa naci~~al. En t~tal cmcuent: '! dos ~l ~1-~ados,
que deberían organizarse y rcrrutlrse a la cmdad de ~eXJco a dis~os1c1on de
la Secretada de Guerra y Marina. De éstos correspondieron dos mil hm~1bres
al Estado de Nuevo León y Coahuila que entonces fonnaban una sola entidad.
Confonne iban llegando estas fuerzas a su destino, eran despachadas a
la región oriental del país, en donde quedaron a las órdenes del General Ignacio Zaragoza, Jefe del "Cuerpo de Ejército de Oriente", que tenía su cuartel general en la ciudad de Puebla.
Algunas secciones de fuerzas conservadoras que quedaban en pie de lucha
en contra del Gobierno Nacional se ampararon bajo la sombra de la bandera francesa haciéndole el juego a los invasores. En cambio otros jefes como
Negrete, Be~vides, Manuel González, Salazar, Félix Díaz, Lama_drid Y Alatorre pertenecientes al antiguo ejército, se presentaron a las autondades constitucionales, acogiéndose a la ley de amnistía previamente expedida por_ el
Congreso de la Unión, a fin de tomar parte en la defensa contra el enenugo
extranjero.
Mientras se verificaban los preparativos de defensa a que me he referido,
el Ministro de Relaciones Exteriores, Lic. Manuel Doblado, marchó a entrevistarse con los representantes de las potencias invasoras aliadas. El resultado
de estas conferencias fueron unos convenios firmados el 19 de febrero de 1862

394

en el pueblo de La Soledad, Estado de Veracruz, conocidos con el nombre de
"Preliminares de La Soledad", por medio de los cuales los mencionados representantes se colocaban en el terreno de las negociaciones diplomáticas y
desistían del apremio de la fuerza armada en contra-de nuestro Gobierno. Este, a su vez, les permitió que estacionaran sus tropas en las ciudade,s de Córdoba, Orizaba y Tehuacán, a causa del vómito que azotaba a Veracruz y, en
caso de un rompimiento, se obligaban a que retrocedieran hasta el expresado
puerto.
Napoleón III desaprobó los convenios de La Soledad en una forma completamente injustificada, pues no tuvo ninguna razón moral o diplomática que
le sirviera de fundamento o de pretexto y confió a las annas la resolución de
sus asuntos pendientes con el Gobierno Mexicano, sin previa declaración de
guerra. Los representantes de Inglaterra y Espafia desaprobaron Ja conducta
falaz e indigna de los delegados franceses y se retiraron rumbo a Veracruz y
embarcaron sus tropas con destino a sus respectivos países, en espera de una
nueva oportunidad para hacer efectivas sus reclamaciones en contra de Mé.xico. En cambio los representantes del gobierno francés, Conde Saligny y
Almirante Jurien de la Graviere, atendiendo las instrucciones recibidas se
negaron a volver sas fuerzas a sus posiciones primitivas y emprendieron' el
avance sobre el interior del país.

AJ provocarse el rompimiento de la Convención de Londres como consecuencia del desconocimiento de los Preliminares de la Soledad por los franceses en abril de 1862, el Ministro de Relaciones Exteriores, Lic. Doblado, en
no~br: de nuestro Gobierno dirigió a los representantes de las tres potencias
la sigwente nota: " ... En cuanto a la incalificable conducta de los Señores
Comisarios del Emperador de los franceses, el Gobierno Mexicano se limita a
repetir en esta vez lo que ya en otras ha protestado: México hará justicia a
todos Y satisfará todas las pretensiones justas y fundadas en el derecho de
gentes, pero defenderá hasta el último extremo, su independencia y soberanía, Y sin aceptar jamás el papel de agresor que nunca ha tenido repelerá la
f~ei-za por la fuerza y defenderá, hasta derramar la última gota d: sangre mexicana, las dos grandes conquistas que eJ país ha hecho en el presente siglo: la
Independencia y la Reforma".
Las tropas invasoras francesas, bajo el mando del General Carlos Fernando
de La trille ( Conde Laurencez), prosiguieron la marcha sobre la ciudad de
P~ebla; se verificaron la escaramuza del fortín en donde el Coronel Félix
Díaz q
, lo
·
uemo s pruneros cartuchos en la guerra de Intervención Francesa y
el I
· J
mpeno, e combate parcial de las cumbres de Acultúngo y la batalla del
5 de mayo _de 186~, en la que el General Zaragoza, al frente de un cuerpo de
tropas meXJ.canas 1mprov:isadas, derrotó a los invasores en los cerros de Loreto
YGuadalupe de la ciudad de Puebla.
)

395.

�En esta memorable batalla, que encendió el entusiasmo nacional de uno a
otro coniín de la República, tomaron parte los siguientes jefes y oficiales del
Estado de uevo León y Coahuila:
Coronel Lázaro Garza Ayala. ació en Monterrey el año de 1828, según
su expediente personal existente en el archivo de la Secretaría de la Defensa
acional, e hizo estudio profesionales de abogado. Causó alta en las filas
liberales el 4 de octubre de 1858 como Teniente de artillería; al iniciarse los
acontecimientos de la Intervención era Coronel y Jefe de Estado Mayor del
General Zaragoza, a cuyo lado estuvo en las acciones de Acultzingo y 5 de
mayo; después de la muerte de este jefe se le dio el mando del ler. Batallón
de San Luis Potosí, que fonnó parte de la II Brigada de la II División del
"Cuerpo de Ejército de Oriente" y tomó parte en la defensa de la plaza de
Puebla. Quedó prisionero de i,ierra, se fugó en Orizaba yendo a presentarse al
Gobierno, el 18 de junio de 1863 se le concedió el grado de General, volvi6
al Norte a luchar contra los franceses, obtuvo patente de General de Brigada
el lo. ele agosto de 1865 y militó en las fuerzas republicanas hasta la caída del
Imperio. Fue Gobernador de su Estado natal en 1869, 1871 y 1887, se le
concedió el retiro del ejército en 1899 y terminó sus días en Monterrey el 4
de mayo de 1913.
Mayor Adolfo Garza. Originario de Nuevo León, su expediente personal
no expresa edad ni lugar de nacimiento. Comenzó la carrera militar en las
tropas del General Juan Zuazua, en clase de cadete, ascendiendo progresivamente hasta Capitán en 1860; en la bataJla del 5 de mayo era Mayor del
cuerpo de "Carabineros a Caballo" que mandaba el Coronel Antonio Alvarez; en seguida causó alta en el Estado Mayor del General Zaragoza, a la
muerte de éste pasó a la escolta del Cuartel General asistiendo al sitio de
Puebla y quedó prisionero al rendirse la plaza. e fugó días después volviendo
a empuñar las armas contra los franceses, ascendió a Teniente Coronel el 12
de agosto de 1863, a Coronel el 25 de mayo de 1864, mandó el 7o. Batallón,
habiendo asistido a las acciones de Ledezma, sitio de Matamoros y Sat1ta
Gertruclis y se retiró del ejército con licencia absoluta el 31 de octubre de
1867. Fue muerto en duelo poco después por el Coronel Enrique Mejía.
Comandante Pedro Martínez. Nació en Galeana el año de 1835, causó alta
en las fuerzas liberales de su Estado a la edad de diecinueve años y alcanzó
el grado de Mayor durante la Guerra de Reforma. Se incorporó en 1862 al
Ejército de Oriente con una sección llamada "Cuerpo de Guías y Exploradores", formada por soldados nuevo leoneses y asistió a las funciones de armas
de Acultzingo, 5 de mayo y Orizaba. A fines de año cambió de nombre a su
ección y se llamó "Exploradores de Zaragoza", habiéndose dedicado a hostilizar los convoyes franceses, estuvo en el sitio de Puebla y quedó prisionero

396

al rendirse la plaza. Logró evadirse el 2 de junio, se le concedió el ascenso a
Teniente Coronel, se dirigió al Estado de Veracruz, en donde reorganizó su
cuerpo, y Luchó con los contraguerrilleros franceses de Dupin. Pasó a Ta.maulipas y Nuevo León, ascendió a Coronel el 16 de mayo de 1864, se incorporó
al Ejército del Norte que mandaba el Genera] Escobedo, participando en las
operaciones de éste hasta la caída del Imperio y se le expidió patente de General
de Brigada el 5 de septiembre de 1867. Dos afios después se pronunció en contra
del Gobierno Nacional en San Luis Potosí, participó igualmente en la rebelión de La Noria, amnistiándose después de la muerte de Juárez, y en 1876
defendió al Gobierno de Lerdo de Tejada Más tarde reingresó al ejército y
tuvo el mando de la 111 Zona de Gendarmería Fiscal hasta su fallecimiento
ocurrido en Monterrey el 16 de noviembre de 1891. Los oficiales subalternos
del ''Cuerpo de Guías" que asistieron a la batalla del 5 de mayo fueron :
Capitán Francisco Martínez, Teniente Teófilo Martínez y Antonio Dávila y
Subtenientes Fermín, Juan y Jesús Garza.
Mayor Tranquilino Cortés y Teniente Antonio de León pertenecientes al

Estado Mayor del General Zaragoza.
Mayor Ildefonso Serna miembro del Estado Mayor del cuartelmaestre del
ejército, General Ignacio Mejía.
Teniente Florentino Valencia, de la segunda compañía del batallón "Re-

forma" que comandaba el Teniente Coronel Modesto Arriola.
Teniente Pablo D. Mejía, agregado a la Plana Mayor del mismo batallón
"Reforma". Los datos de estos últimos cinco jefes y oficiales. figuran al final
de este resumen, por contarse entre los prisioneros deportados a Francia.

La derrota que sufrieron las tropas francesas en la plaza de Puebla hizo
abrir los ojos a Napoleón III, quien hasta entonces se dio cuenta de que el
pueblo mexicano y su Gobierno, subestimados injustamente, eran capaces de
d~fender la soberanía e independencia de la ación y que no era un paseo
triunfal el que habían emprendido dichas fuerzas, como le habían hecho entender sus ,ª1·1ados mexicanos.
·
· tan sencilla
· la empresa de conquista en
No v10
que se babia embarcado y .ma.I)dó grandes refuerzos militares para aplastar )os
obstáculos que se les presentaron en el camino de Veracruz a México.
Pero al mismo tiempo el Gobierno Nacional acumuló nuevos batallones de
G~a Nacional que llegaron a la capital de la República procedentes de
~ todos los estados de la Federación. El "Cuerpo de Ejército de Oriente"
~ reforzado, quedó a las órdenes del General Jesús González Ortega al ocurrir el deceso del General Zaragoza en septiembre del mismo año. El cadáver
fue conducido a México por una fuerza mandada por el Coronel Mariano
Escobedo Y depositado en el panteón de San Fernando. Lo acompañaron
tarnbién hasta su última morada tres militares de origen nuevoleonés que per-

397

�tenecían a u E tado Mayor: Coronel Garza Ayala, Mayor Cortés y Teniente
Valencia.
.
En el "Cuerpo de Ejército de Oriente" figuró el Coronel Mariano Ese':
bedo con el mando de la II Brigada de 1a II Di\'i ión, integrada por los siguientes cuerpo : 1er. Batallón de an Luis Potosí. Coronel Lázaro Garza
Ayala; ler. Batallón de Aguascalientcsl Coronel J . ús G6mez Portu?~ _Y ter.
Batallón de Chiapas, Coronel José Pancalcón Domínguez. En la D1v1.s16n de
CabalJería (O'Horan) del mismo Cuerpo de Ejército se contó u~a unidad de
esta arma llamado "Legión del ortc", bajo la jefatura del Teniente Coronel
Eusebio García, con un efectivo de tre jefe.~, dieciséis oficiales y ciento ochenta
individuos de la clase de tropa. Con dependencia directa del cnartcl general el
escuadrón de "Exploradores de Zaragoza" mandado por el Comandante Pedro Martínez, con doce oficiales } etenta y nueve soldados. Estos dos cuerpos
procedían del Estado de ue,·o León y Coahuila.
Casi al mismo tiempo que el nuevo jefe militar francés, General Elías Federico Forey, asumió el mando de la tropas invaso~· fue~t~mente reforzadas,. se
constituvó en la ciudad de 1éxico una nueva umdad mthtar que se denomm6
"Cuerp~ de Ejército del Centro" bajo el comando del General Ignacio Comonfort. E te e había prc:-scntado rn el campo de la lucha al frente de la
"Di"isi6n del , 'ortc", constituida por Guardias Nacionales que procedían de
los Estados de Nuevo León y Coahuíla, Tamaulipas y an Luis Potosi.
En la I División de este Cuerpo de Ejército se contaron las siguientes corporaciones del primero de los tres Estado citados: ler. Regimiento de uevo
León y Coahuila, Coronel Julián Quíroga; ''Lanceros de ucvo Le6n y Coahuila" Comandante Piñón. 3er. Regimiento de "Riflero de uevo León Y
Coah~ila" Teniente Coronel 'icolás Gorostieta y "Regimiento Ligero de la
Frontera'', Coronel Francisco O. Arce. Además el 2o. Batallón de San Luis
Poto í, C;ronel Luis Legorr ta y "Lanceros del Río Bravo", Teniente Coronel
Juan N. Cortina.
.
Los seis cuerpos fueron abanderados el lo. de noviembre .de 1862 en_ los
llanos de la hacienda de La Conde a y figuraron como padrinos, respecuva•
mente: el Presidente Juárcz; el Ministro de Guerra y Marina, General Miguel Blanco; el • fini. tro de Hacienda, Lic. José Higinio úñcz, el_ D'.putado
Manuel ilicco, el Diputado Leandro Cuevas y el General Pedro HmoJosa,
Las operaciones militares de las tropas invasoras sobre la plaza de ~~e?la
se iniciaron el 16 de marzo de 1863, habiendo quedado el "Cuerpo de E1ei:1to
&lt;le Oriente" dentro del recinto fortificado y fuera, con el carácter de auxiliar,
el "Cuerpo d Ejército del Centro" que había i~o movido ~e su b~ inicial
A las ocho y media d la mañana el General Felip B. Bernozábal, Jefe de la
I División d I ler. Cuerpo, anunció por telégrafo de de el fuerte de Guada·
lupe que los franceses avanzaban sobre la plaza por el camino de Amozoc Y

doce minutos después un cañonazo anunció a los defensores que el enemigo
ataba a la vista. La tropa fonnó en batalla, el pabellón mexicano fue izado
&lt;:on los honores de ordenanza y e lanzaron vivas a México, al uprcmo Gobierno y al Ejército de Oriente. Había comenzado el sitio de Puebla.
A continuaci6n relato en forma somera la participación que tomaron en la
lucha, dentro y fuera de la plaa, los soldados pertenecientes a las fuerzas de
uevo León y Coahuila.

A partir del día 18 la a\'anzadas del "Cuerpo de Ejército d 1 Centro" se
tirotearon diariamente con los invasorc y el día 21 se registró la primera
baja, corre poncliente al cuerpo denominado "Rifleros de uevo Le6n y Coahuila", habiendo resultado muerto el ~oldado Pablo Ramirez, originario de
Montemorelos.

Se festejaba en la ciudad de México el cumpleaños del Lic. Benito Juárcz,
Presidente de la República, con una comida a la que asistían us principales
colaboradores y amigos, cuando el iinistro de Relaciones Exteriores y Gobernación, Lic. Juan Antonio de la Fuente recibió un tele~ma fechado en
San Antonio, firmado por el General Comonfort, que decia: "Parece que el
enemigo me ha percibido sobre las lomas y despliega una columna dr caballería
e infantería sobre nmotros. Se trata de un ligero combate con los "Rifleros de
ue-.·o León", el fuego se aviva y los nuestros avanzan sobre el enemigo. Este
hace también un empuje sobre ellos; d enemigo retrocede habiendo tenido
por nuestra parte un soldado muerto del 3er. Rc~mirnto y algunos heridos
de "Lanceros de uevo León". Sensible es la pérdida¡ pero más glorioso para
aquel a quien ha tocado la surrte de ser el primero en derramar u sangTe en
honor del mismo y de la independencia de la patria".
Se comentó ampliamente el caso de sobremesa, se pidió por la misma vía
el nombre de aquel heroc anónimo y ~e abrió una sub~ripción entre los
presentes, a favor de la familia de Ramí1 z, que arrojó la cantidad de $309.75
Y se situó al mismo General Cornonfort para que la hiciera llegar a su destino.
La esposa, que lo seguía con la abn gación propia de la soldadera mexicana,
había quedado desamparada con do. niños pequeños en el cuartel del cuerpo
a que pertenecía.
A la hora de los brindis el Ministro de la Fuente dijo, entre otras cosas:
". • .Brindo por la 1doria de ese soldado muerto, anuncio de otras mayores para
la patria ..•"

La musa del poeta popular Guillcnno Prieto improvisó lo iguicnte:
Brindo, señores por que alumbre un dla
en que di~a el francls que nos destroza,
en la tierra de ]uárez, Zaragoza
quebranl6 la e:rtranjera tiranla.

398
399

�Un brindis por la chinaca

que a los guapos de Crimea,
les ra.sque bien la salea
hasta que clal•en la estaca.
Que rl partido de Apodaca
comience a tener pavor,
por que al sentir t&gt;I calor
digan los pobres y ricos,
venciendo son buenos chicos,
mas de mala.s, mucho peor.
Brindemos de corazón
en patriótico concierto,
por ese soldado muerto:
"Riflero de Nuevo León"
El día sigwentc 22 de marzo, e verificó un combate parcial en las i~e•
diaciones del pueblo de Cholula entre las focr1.as d 'ucvo León y _Coahmla
mandadas por el Coronel Quiroga }' una columna francesa perteneciente a la
Brigada del G neral Mirando!. El parte del jefe mexicano expresa lo que
enseauida copio: " e me dio parte que en Cholula e encontraba _una fuena
en miga de cosa de cuatrocientos hombre~. En el acto y ~r yendo_ dich~ fuerza
de traidores, como se me había a egurado que eran, crei conve01e~te ir a reconocerla para evitar que a nuestra vi~ta se incorporara con los mvaso:es Y,
para este objeto, marché con mi fuel'ül para aquel ~u~to, en cuyas mm~diaciones se me echó encima una f ue17.a francesa de ISClentos caballos Y mil
infantes, mas como el punto en que se hallaba mi fuerza era un carri_I algo
estrecho y que no tenía más salida que al frente en que se encontraba nu fuerza, no pude menos que cargar haciendo retroceder al enemigo, que de pronto
se retiró, trabándose entonce un reñido combate ha ta el grado de re,•olveroo5t
mas considerando nuestra d ·entaja, tanto por el número iníerior de mi fuer•
za, que .se componía de cuatrociento caballos, como por el mal terreno que
ocupaba, me vi preci ado a hacer fuego en retirada. en la que por lo fatal ~e
mi5 caballos, tuve de pérdida veinte muertos. otros tantos pri-;ioneros y die•
ciséis heridos y la falta de un jefe y dos oficiales cuyo paradero se igno~a,
pudiendo asegurar que el enemigo sufrió mucho mayor número de baJas
entre muertos y heridos, habiéndole quitado doce caballos árabes".
Las bajas registradas por las tropas de Quiroga en el combate de Cholula
fueron las que a continuación se enumeran, entre las que füruran héroes des-

conocidos que perdieron la vida en defensa de la patria y de las instituciones
republicanas:
"Jcr. Regimiento de Nuevo Le6o y Coahuila". Muerto : Soldados Cannen
Villarreal, d El Carmen, Indalecio Martlnez, de . Villa García, Oionisio Ledezma de Monterr y, Antonio Ortiz, de {ina, Domingo Guerra, de Marín,
Demetrio Salinas, de Cadereyta, Jim~nez y Dolores Montes e Isabel Uribe, de
Montemorelos. Heridos: arg nto 2o. Gregorio Quir6s, Cabo Andr' Castañeda, soldados José María Recio: Mucio Villarreal, Crescencio García, Juan
Peña, Felipe Cárdenas, Gabriel Alan(s y Jesús olis, todos le ionado con bayoneta, excepto Castañeda que recibió un balazo y Peña varios golpes contusos.
Prisioneros: Cabo Ramón Villanucva y soldado Jesús Tijerina, Luis Cantú,
Francisco Avendaño, Pedro Castro, Antonio Rodríguez, Diego Ortiz, Victoriano Dávila, Rómulo Villalobos y Antonio Peña.
"Cuerpo de Lancero de 1 uevo Le6n y Coahuila". Muertos: Capitán Jesús
Gonzált&gt;z, Cabo Manuel Barragán, de an Luis Potosí y llC&gt;ldado Antonio Vega,
de Allende, MarceHno Sierra y Ascensión Palacio , de Montemorelos y Antonio
Cavazos, de Monterrey. Heridos: argento 1o. Patricio Barreda, argento 2o.
José María Almendáriz, Cabo Abundio Alonso con dos herida de arma blanca y un balazo y soldados Jesús Iluenrostro, Refugio Briseño, Antonio Hernández, Simón Gonz.i.lez y 'cmesio Martínez, lesionados con arma blanca
excepto Hemándcz que lo fue de un balazo. Prisioneros: Sargento los. Gregorio Verástegui y Julián Contreras, Cabo Pa cual Durón y soldados Victoriano y Félix Castillo.
"3t&gt;r. Regimiento de Rifleros de Nuevo León". Muerto: Teniente Luis SepúJveda. Heridos: Teniente Coronel i.colás Goro tieta ( pris.ion ro) y soldado Manuel Vázqucz.
"Regimiento de Lanceros de la Frontera". Heridos: Sargento 2o.
Sánchez y soldado Agu tín Castañeda, ambo con bayoneta.

fariano

El "Cuerpo de Ejército del Centro" formado por cuatro Divisiones mandadas por los generales Miguel M. Echeagaray, Angel Trías, Félix Vega y
Juan José de la Garza y varias secciones de cabaUería a las órdenes de los generales O'Horan, Aureliano Rivera, Rafael Cuéllar y otros jefes, que tenía
por misión principal proteger a la plaza de Puebla, sostuvo una serie de escaramuzas y combate parciales con los franceses y sus aliados.
El 6 de mayo fuerzas pertenecientes a la I División y a la caballería de
Rivera~ apoderaron de la linea avanzada del enemigo en Barranca Honda,
frente al cerro de la Cruz, distinguiéndose el ler. Regimiento de Quiroga y
Rivera que resultó herido.
El 8 siguiente, a la hora del alba, de diez n doce mil soldados franceses , auxiliares dirigidos por el General Francisco Aquiles Bazrune emprendieron el

400
4-01
H26

�ataque sobre las posiciones que ocupaban los republicano - en San Lorenzo,
pertenecientes a la misma División, con un total de 2,800 soldados y oc~~ cañones. Dos fuertes empujes hicieron lo invasores para escalar 13:5 ~1c1ones
contrarias, siendo &lt;'n ambos rechazad , y al fin lograron su O~Jet.J~·o en la
tercera carga. Acosados lo mexicanos por el frente y el flanco 12quierdo las
fuerzas beligerantes e re\'olvieron a la bayoneta trabando un com~ate f_uerte
y desigual en el que el número del enemigo se impuso sobr~ la r sislenc1a de
los nuc~tros. El Cuerpo de Rifleros de Nuevo León y Coahwla que cargó con
300 hombres, regresó con 22 y su bandera, perdiendo cl resto entre muertos,
heridos, prisioneros y dispersos; los coroneles Legorreta del 2o. Batallón de
San Luis Potosí, Montenegro del So. de Jalisco y 6stcnes Rocha del de ~pador cay ron pri ioneros a la cabe7.a de us respecti\'os soldados. Posesionados I~- franceses del cerro de San Lorenzo, coloca.ron allí su artillería y
lanzaron un vivo fuego sobre la I División, que se retiró en desorden )' comunicó é te a la II, haciendo imposible que ésta pudiera auxiliarla. El General Comonfon rehizo su línea en la Venta del Capulín, fue rota nue\'amente
y el "Cuerpo de Ejército del Centro" lu,·o que retirarse, quedando el campo
en poder de los invasores. Lo. nuestros perdieron 1,800 hombres entre muertos,
heridos, prisionero y dispersos y ocho cañones, habic~d~ llevado_ la p or parte
la J Brigada del Coronel Quiroga. Setenta jefes y of1CJales ~CXLCanos que_daron prisioneros egún la relación que formó el Coronel Luis Legorreta, Jefe
de ma}·or graduación, habiéndose contado entre ellos el Capitán. Feliciano
Guerra del 3er. Regimiento de uevo León y Coahuila y los subtementes To, ":
ribio Gómez y Luis González de "Lanceros de ue,·o L. eon
En la contestación que el Ministro de Guen-a y Manna dio al General Comonfort sobre el parte de la batalla de San Lorenzo, e e. ·presa: " ... El C.
Presidente de la República tiene, sin embargo, que congratularse del d~n_u_edo
manifestado en el combate por los ciudadano que componen la I Dl\'1s1ón,
como por el orden y la regularidad con que todo. el Cuerpo de Ejér~ito emprendió la retirada a la vista del enemigo, perscgwdo por él y conteniend? su
avance, dispuesto a continuar el combate si su contrario, orgulloso de su triunfo se empeñaba en derrotarlo ... "
1
La "Legión del orte" que mandaba el Teniente Coronel Eusebio García pennaneció dentro de la plaza de Puebla desde el 16 de marzo en que
el General Forey se presentó frente a ella, jniciando las operaciones, hasta ~
J3 de abril siguiente en que la División de Caballería rompió. el sitio para JJ'
a incorporarse al "Cuerpo de Ejército del Centro" por instrucc1one~ de_l C_uartel General. La causas que determinaron e ta medida fueron: dismm~1~ el
consumo de víveres y forraj dentro del recinto fortificado, ayudar a hosnhzar
a los sitiadore. y a los convoyes que les llegaban procedentes de Veracruz Y
cooperar con el General Comoofort en la tarea de auxiliar a la pl.a7.a.

El parte rendido por el Coronel Joaquín Téllez, jefe de la I Brigada de
la expresada División el 14 de abril, fechado en Santa Inés Zacatelco, e.xpresa lo que sigue: "El Teniente oronel Eusebio García, Comandante de
la Legión del orte, con esta fecha me dice lo siguiente: 'Participo a Ud.
que la noche del 13 del corriente, a la cabeza de mi cuerpo, logré romper la
linea enemiga sorprendiendo una avanzada de treinta y dos hombres pertenecientes al 810. de Línea que estaba ituado a inmediaciones de Santa Maña,
quedando en el campo tres muerto y en mi poder un prisionero llamado Peltier Juan Félix, quien ha declarado que pertenece a un batallón de seiscientas
plazas que esti situado a ocbociento metros del camino. Además recogí dos
rifles rayados'. Lo que tran cribo a Ud. manifestándol que la importancia
de este suceso no consiste en el número de prisioneros tomados al enemigo,
sino en la firmeza y decisión con que la Brigada que tengo el honor de mandar
marchó a paso de carga sin detenerse un solo momento, arrollando a un enemigo dispuesto a impedirle el paso y cuyo número y posiciones eran absolutamente desconocidas para nosotro . La justicia exige hacer público el buen
comportamiento de los ciudadanos jefes, oficiales y tropa que forman la I
Brigada y yo siento positiva satisfacción en manifestar a Ud. que la "Legión
del orte", "Lanceros de Toluca", "Carabineros de Oaxaca", ''Guerrilla González y González", "Guerrilla Esparza" e "Independientes de Puebla", cumplieron con su deber; ayudándome eficazmente a conservar el orden en la
marcha de la columna en el momento de mayor peligro el Coronel Mayor de
Ordenes, Remigio Yarza, quien lo mismo que el Teniente Coronel Eusebio
García, dio pruebas de serenidad e intrepidez". La División de Caballería tomó parte en las operaciones exteriores de Puebla hasta que ocurrió la derrota
del "Cuerpo de Ejército de] Centro" en la batalla de San Lorenzo.
Tanto la "Legi6n del Norte" como las fuerzas que formaban la Brigada
Quiroga se reconcentraron a México, y los restos de esta última fueron refundidos en el ler. Regimiento de Nuevo León y Coahuila y en la mencionada
' Legión, por instrucciones de la ecretaría de Guerra y Marina, a fin de que
el cuadro de jefes y oficiales de cada cuerpo, volvieran al Estado a reponer
sus ríectivos. El Bo/etin Oficial del Gobierno de uevo León objetó esta determinación y el General Miguel Blanco, titular de dicha Secretarla cuando
Je habían dado las expresadas órdenes, hizo las aclaraciones correspondientes.
De México los dos cuerpos reforzados se dirigieron a San Luis Potosí en cuanto
el Gobierno acional abandonó la capital de la República.

El escuadrón de "fu.-ploradores de Zaragoza'' desde fines de 1862 hasta principios de marzo de 1863 estuvo acuartelado en Tepeaca. Participó en la guerra
de guerrillas ho tilizando constantemente a los jnvasores, su avanzadas, escoltas Y convoyes y !e tiroteó en Tecamachalco, El Palmar, San alvador Seco,

402
403

�EJ Ingenio, Maltrata, Cañada de lxtapa, Chapulco, Quetcholac, Santa Maria
y Amozoc.
Cuando se cerró el sitio de Puebla el mencionado escuadr6n qued6 dentro
de la plaza y el General Francisco de P. Troncoso, en la página 132 de su
Diario del Sitio de Puebla, detalla así su participación en la defensa de la
Penitenciaría de San Javier tomada por los francese el 29 de marzo: " .. .La
Legión del Norte (Explorador de Zaragoza) que estaba en la Penitenciaria
con el Comandante Martínez (Pedro), los Capitanes Garza (Basilio) y Treviño (Ger6nimo) }' Teniente Naranjo (Francisco), se bate d esperadamente
y logra retirarse la mayor parte saltando el parapeto y perdiendo el tercio de
su gente; pero causando grandes bajas aJ enemigo con las buenas punterías
de sus hombres. U nos ocho soldados de esta Legión con el Capitán Gana, no
pudo retirarse con los demás, sale atrevidamente por la puerta que cubria la
luneta de la plazuela) atropellando a los soldados enemigos que aJll estaban.
Su salida fue tan violenta que no pudieron oponerse a su paso y lograron
escapar. Al día iguiente \'i al Teniente aranjo, quien tenía su sombrero con
dos agujero de bala y algunos rasgone en Ja blusa. Me elijo que no era el
único a quien le habían inutilizado su vestido".
Entre las bajas que tuvo "Exploradores de Zaragoza'' durante el sitio de
Puebla que pude verificar se contaron los soldados Jesús G6mez y Jesús Villanueva que re~ultaron heridos y el Subteniente Matías de la Cruz, argento
2o. Hermenegildo Fañas y soldados Dionisia Rosales y Antonio Mier que cayeron prisioneros en la toma de San Javier. Los tres últimos fueron filiados
como soldados forzados en las tropas aliadas de los invasores que comandaba
el Gen raJ Leonardo fárquez y el día 6 de abril siguiente se desertaron y
fueron a presentarse aJ General Comonfort en Ocotlán.
El agotamiento de las provisiones de boca y de guerra en la plaza de Puebla después de sesenta y dos días de sitio y la derrota del General Comonfort
en San Lorenzo que quitó toda posibilidad de recibir auxilios del exterior,
obligaron al General González Ortega a entregarla aJ jefe invasor el día 17
de mayo, sin capitular ni peclir garantías, después de haber inutilizado su
armamento y clavado sus cañones. Con este motivo dirigi6 al General Forey
la siguiente comunicación: " 'o siéndome posible seguir dcfendiendo esta pla·
za por la falta de municiones y de víveres he disuelto el ejército que estaba a
mis órdenes y roto su armamento, inclusive la artillería. Queda, pues, la plaza
a las órdenes de V. E. y puede mandarla ocupar tomando, si lo estima conveniente, las medidas que dicte la prudencia para evitar los males que traería
consigo una ocupación violenta, cuando ya no hay motivo para ello. El cuadro de Generales, Jefes y Oficiale de que se compone este ejército y 1ol
individuos que lo forman, se entregan prisionero de guerra. No puedo, Seó«
General, s guir defendiéndome; si pudiera, no dude V. E. que lo haría".

404

Todos los jefes militares, en todos los países del mundo, cuando se ven imposibilitados para continuar la lucha, buscan en la capitulación la garantía
de la vida y otras \'entajas propias de las circunstancias. S61o González Ortega se entregó a discreción de los franceses en mayo de 1863, sin capitular ni
pedir garantías.

El Congreso de la nión honró a los deíensores de la ciudad de Puebla
por medio del decreto que sigue: "Art. lo. El Ejército de Oriente, en la
defensa de Puebla de Zaragoza, ha merecido bien de la patria. Art. 2o. En
el sal6n de sesiones del Congreso de la Unión se colocará esta inscripción: 'A
los defensores de Puebla de Zaragoza en 1862 y 1863, el Congreso de Ja Unión'.
Art. 3o. Las familias de los que hayan fallecido o fallezcan en la presente lucha contra el enemigo extranjero, disfrutarán por pensión vitalicia el haber
integro que corresponda aJ grado inmediato superior respecto del que tenía
al morir la persona que representa, cualquiera que haya sido el grado de éste en
el ejército. Art. 4o. Igual grado se concede a los mutilados que se inutilicen para
el sen-icio o para sus ocupaciones ordinarias. Art. 5o. Quedan exentos de cualquier contribución directa personal, por toda la \·ida, los individuos que se
hallaban en Puebla de Zaragoza los días 24 y 25 de abril del presente año
defendiendo la ciudad con las armas o prestando algún servicio en eJ ejército.
Art. 6o. Este decreto se publicará por bando nacional en la capital de la
República y en los Estados".
Como resultado de la rendición de Puebla quedaron prisioneros de guerra
en poder de los franc
veinte y seis generales, trescientos seis jefes y ochocientos dos oficiales, con un total de mil ciento treinta y cuatro hombres. Faltaron entre ellos los generales 'egrete, Régulcs y Ghilardi y algunos jefes y
oficiales, quienes lograron ocultarse o fugarse, faltando al cumplimiento de
las órdenes del Cuartel General mexicano.
Entre los primeros figuraron los siguientes, que habían pertenecido al escuad_r6n "Exploradores de Zaragoza": Mayor Pedro Martínez, Capitanes Victonano Valle, Francisco Martínez y Francisco aranjo, Tenientes Florentino Valencia y Victoriano Gana y ubteniente Juan Gana. El Capitán Gerónimo
Treviño no figuró entre ellos en virtud de que se había salido con la caballería
el 13 de abril anterior.
. También se contaron entre el crecido número de prisioneros los jefes y oficiales. nuevoleoneses que siguen: Coronel Garza Ayala, Ma)'or Adolfo Garza,
ocho Jefes y oficiales que figuran al final de este resumen y el General Mariano
Escobedo, ascendido a este grado el 25 de abril de 1863 por su participación
en la defensa del fuerte de Santa Inés.
El General Escobedo nació en el pueblo de Galcana el 16 de enero de
1826 Y fueron sus padres don Manuel Escobedo y su esposa doña Rita de la

405

�Peña. Comenzó la carrera militar en 1846 para combatir a los americanos,
habiendo participado en las operaciones contra las tropas del General Taylor
en Nuevo León y Coahuila y ascendió hasta Teniente Coronel en la Guardia
Nacional de su Estado, habiendo luchado con los bárbaros, con partidas de
filibusteros texanos y con los defensores de la última dictadura del General
Santa Anna. Durante la Guerra de Reforma militó a las órdenes del General
Degollado, quien lo ascendió a Coronel, siendo confirmado su despacho por el
Presidente J uárez; cayó prisionero al rendirse Ja plaza de Puebla, se evadi6
días después volviendo a empuñar las armas para combatir a los invasores,
operó en Oaxaca subordinado al General Porfirio Díaz, regresó al Norte iniciando en febrero de 1865 la organización del "Cuerpo de Ejército del Norte",
ascendió a General de Brigada el 30 de noviembre y a Divisionario el 2 de
noviembre de 1866 y dio el golpe de muerte al Imperio en Qucrétaro el 15
de mayo de 1867. Tuvo el mando de la III División Militar, fue Gobernador
de su Estado natal y del de San Luis Potosí, defendió al Gobierno de Juárez
durante la rebelión de La Noria, al restablecerse el Senado fue electo para
ocupar un asiento por los Estados de Querétaro y San Luis Potosí y fue su
primer Presidente. Ministro de Guerra y Marina durante los últimos meses del
Gobierno del Presidente Lerdo de Tejada; durante el régimen tuxtepecano no
tuvo ningún mando militar, aunque desempeñó varias comisiones de importancia, así como los cargos de Diputado y Senador y falleció en México el
22 de mayo de 1902.
El General Gerónimo Treviño nació en 1836 en Cadereyta Jiménez y comenzó la carrera militar el 15 de enero de 1858 como Subteniente del ler. Regimiento de uevo León. Hizo completas las campañas de la Reforma y la
Intervención Francesa en las filas liberales, habiendo asistido a las acciones de
guerra de Acultzingo y Orizaba y a numerosas escaramuzas contra los convoyes franceses, estuvo en el sitio de Puebla, ascendió a Mayor el 8 de abril de
1863 pasando a la "Legión del orte ' y después de la derrota de San ~
renzo se retiró rumbo al Norte. Siendo Teniente Coronel asumió el mando
del cuerpo de "Lanceros de San Luis Potosí", con el que fue hasta Oaxaca,
ascendió a Coronel el 16 de septiembre de 1864, volvió al Norte sumándase
a las tropas del General Escobedo, asistió a las acciones de armas de Santa
Isabel, ganando el ascenso a General, Santa Gertrudis, San Jacinto y sitio de
Qucrétaro, donde tuvo el mando del "Cuerpo de Ejército del Norte" y ascendió a General de Brigada. Enseguida fue electo Gobernador de su Estado,
defendió los planes de La Noria y Tuxtepec, ascendió a Divisionario en 1877,
tuvo el mando de la III División y fue Ministro de la Guerra de 1880 a 1881.
Falleció en Laredo, Texas, en noviembre de 1914.
General Francisco

406

aranjo. Nació en Lampazos el año de 1839 y a los die-

ciséis años causó alta en las filas liberales como soldado del Regimiento de
Caballería de Lampazos. Ascendió sucesivamente a cabo, sargento 2o., sargento lo. y el 23 de septiembre de 1856 era Subteniente del mismo Cuerpo.
Promo"ido a Teniente el 19 de junio de 1858, sií\iÓ en el 2o. Regimiento de
Nuevo Le6n, pasó al escuadrón de "Exploradores de Zaragoza", se le expidió
despacho de Capitán el lo. de diciembre de 1862, tomó parte en la defensa
de Puebla, se fugó después de la rendición de la plaza, ascendiendo a Mayor,
y volvió al mencionado escuadrón. Subió a Teniente Coronel el 17 de junio
de 1864, siguió al Gobierno Nacional basta la ciudad de Chihuahua, ya con
grado de Coronel se incorporó a Escobedo desde que se iruci6 la organización
del Ejército del Norte, mandó el Regimiento "Carabineros de Lampazos", después la segunda Brigada, ascendió a General con motivo del triunfo de Santa
Isabel e hizo toda la campaña contra el Imperio hasta la ca1da de Querétaro.
En su hoja de servicios tiene acreditadas cincuenta y tres acciones de guerra
durante el período de la Reforma y setenta y siete en el de la Intervención
Francesa. General de Brigada el 4 de septiembre de 1867 y Divisionario el 4
de octubre de 1882, tomó las armas en defensa de los planes de La Noria y
Tuxtepec, fue Ministro de la Guerra de 1881 a 1884, poco después se retir6
del ejército inconforme con la política reeleccionista del General Díaz y en
1894 ofreció sus servicios con motivo del conflicto con Guatemala. Murió en
México el 23 de junio de 1908.
El General Francisco O. Aice procedía de Guadalajara, en donde nació en
1831, y a los dieciséis años empuñó las armas para combatir a los americanos~
habiendo sido herido en la defensa de Churubusco. Con grado de Teniente
figuró cuatro años en el Contra-resguardo Fiscal de Chihuahua, fue ayudante
del Presidente Comonfort, durante la Guerra de Reforma militó en las tropas
liberales de Chihuahua y Durango, alcanzando el grado de Teniente Coronel;
en 1863, con el empleo superior inmediato obtuvo el mando de uno de los
batallones de Guardia Nacional de Nuevo León y Coahuila y asistió a las
funciones de armas de Cholula y San Lorem.o. En 1867 ya era General, mandó una Brigada del Ejército del Norte durante el sitio de Querétaro, fue Gobernador de los Estados de Guerrero y Sinaloa, Senador al Congreso de la
Unión y Ministro del Supremo Tribunal Militar. Falleció en México en 1903.
General Julián Quiroga. Era originario de Nuevo León, no habiendo podido precisar su lugar de origen. Desde la Revolución de Ayutla milit6 a lasórdenes del General Vidaurri, de quien fue uno de los hombres de confianza;
en el período de la Reforma ya era Coronel y mandaba un Regimiento llamado "Legión del Norte", cuya jefatura entregó en Encarnación de Díaz
el 20 de agosto de 1859 al Coronel Miguel Blanco. Después de la batalla de
San Lorenzo volvió al orte, a principios de 1864 secundó a Vidaurri en el

401

�conflicto de éste con el Gobiemo Nacional, concluyendo los dos por reconocer
al Imperio; fue Caballero de la Orden de Guadalupe, ascen~i6_ ~ General de
Brigada el 29 de marzo de 1867, logró salvarse cuando se nndto la plaza de
México .,. se refugió n los Estados Unidos. En 1871 secundó el Plan de la
Noria, d~pués del fracaso de éste volvió a territorio am~cano Y ~ fines de
1876 se presentó en Monterrey al General Miguel Palacios, ofreciendo sus
servicios para combatir al Plan de Tuxtcpec, en defensa del Gobi~mo de Lerdo
de Tejada. A la caída de éste recibió orden de las nuevas auton?ades d~ entregar las armas, licenciar sus hombres y permanecer en l_a ca~1tal a disposición de la autoridad militar. Bajo los cargos de haber bccnciado su gente
sin haberle recogido las armas previamente, haber salido para su rancho sin
permiso y haberle detenido dos cartas dirigidas a los generales Plácido Vega
y Juan . Cortina en las que los invitaba a revoluci_onar en contra del n~evo
régimen, fue aprehendido y consignado a un ConseJo de Guer"'.', sentenciado
a la pena de muerte y fu~ilado en Monterrey a las cuatro y media de la tarde
del día 11 de enero de 1877.
Lo datos biográfico de Garza Ayala, Pedro fartínez_,:, Adolfo G~ ya
están consignados con anttrioridad y del Comandante Pmon y del _Teniente
Coronel Eusebio Garcla no pude obtener ninguno , dado el breve tiempo de
que di puse para escribir este resumen.
Vuelvo a ocupanne de la r ndici6n de Puebla: Reunidos lo prisioneros
tomados por lo franceses en los combates parciales de la ~laza y
alrededores, los de la acción de San Lorenzo y los que pertenecieron al Cuerpo
de Ejército de Oriente", umaron más de mil trescientos. El General Forey
pretendió que firmaran un compromi. o obligándose a no volver a tomru: las
armas ~n contra de la intervención de Francia en nuestros asuntos domésticos,
a residir en los )uaares que les señalara la autoridad militar y a no comunicane
con nadie, ni co~ su familiares, sin previo permiso de la misma autoridad.
Por unanimidad rechazaron la imposición, subscribiendo generales, jefes y ofi•
dales el siguiente documento: "Cuerpo de Ejército de Oric~te. Prisionc~?5 _d,
Guerra. Lo militare. pri ioneros que subscriben, perteneoentes al EJcrc1to
Mexicano de Oriente, no firman ·el documento que se les ha remitido en la
mañana d hoy del Cuartel General del Ejército Franc' , tanto porque las
leyes de su país les prohibe contraer compromiso alguno que_ ~enoscabe _la
dignidad del honor militar, como porque se los prohiben tamb1en sus convicciones y opiniones particulares".
Ante esta negativa tan categórica el jefe invasor resolvió deportarlos
Francia a fin de alejarlos del teatro de los acontecimientos y de sus respecuvas zoo~ de influencia. Muchos de ellos se fugaron en la misma ciudad dt
Puebla y otros cu el camino de allí a Veracruz, burlando la vigilancia de las

~:15

.ª

408

tropas que los conducían y fueron a presentarse en México o en otras poblaciones a la autoridad militar correspondiente, con objeto de continuar la
lucha en contra de los inva. ores.

En cambio trece generales v inticuatro coroneles, veinticinco tenientes coroneles, cincuenta mayores, ciento treintidós capitanes, ciento cincuentinueve
tenientes y ciento treintisiete subtenientes, con un total de quiniento cuarenta
que no lograron las condiciones favorables de los primeros para evadirse, fue-ron embarcado en Veracruz en los buques Darien y Ceres, con destino al
puerto francés de Brest. Los generales, sus arudantes y los coroneles en el
pñmero y los demás, de subtenientes a teniente coronel en el segundo y e
hicieron a la mar el 9 de junio bajo el mando del capitán Lefcbrc.
Los generales y sus ayudantes fueron confinados en Evreux, excepto el General José 'María González de fendoza y los miembros de su Estado Mayor a
quienes se permitió pennanecer en París; los coroneles, tenientes coroneles y
mayores en Tours y los oficiales distribuidos entre Clennond, Ferrand, Moulins.
Blois y Bourgcs. Se Jes hizo firmar una obligación en sentido de no salir del
lugar de su respectiva residencia sin pcrm~o previo de la autoridad francesa
y se les asignó una modesta pensión para que pudieran subsistir con su carácter de prisioneros de guerra.
Inmediatamente comenzó el apremio de las mismas autoridades francesas
para que reconocieran el régimen imperialista impuesto en México por la
intervención extranjera. La nostalgia de la patria, el recuerdo de su familias
abandonadas y in recursos para subsistir, la pobreza de la mayoría de ellos,
rayana en la miseria en virtud de que habían perdido los equipajes en la
travesía de Puebla a Flancia, no teniendo muchos de ellos ni segunda camisa
ni cobija para abrigar5e y el abandono casi completo en que los dejó el Gobierno . acional a causa de la penuria en que se debatía por la misma guerra
internacional, comenzaron a debilitar su resistencia ante la imposición de la
fuena y su fe en su propio destino y en el de su patria.
A través de cuatro apremios sucesivos lograron que eis generales, cuarenta
jefes y trescientos scsenticinco oficiales finnaran la umis.ión exigida. El último
apremio se hizo bajo la amenaza de ser puestos en libertad, expulsado de
Francia en un término perentorio y abandonados a su suerte en Europa. Para
obligarlos a ceder se l ofreció la repatriación por cuenta del gobierno inv~r, que señalaba el término de u pro ccipci6n, de sus ufrimientos y de
la miseria, la vuelta a su patria después de un año de ausencia y la posibilidad
de regresar al seno de su familias abandonadas.
El documento firmado por cada uno de ellos bajo la presión de la autoridad militar francesa, e.xpresaba lo que sigue: "Ministerio de la Guerra.
Prisioneros de Guerra Mexicanos (texto en español): Yo, el abajo finnado,

409

�antiguo oficial del Ejército Mexicano, internado bajo mi palabra de honor
en Evreux como prisionero de guerra, me comprometo sobre mi honor, en
caso de que obtuviere mi libertad por la gracia de Su Majestad el Emperador
de los franceses, a no combatir jamás, por ningún medio, cualquiera que
sea, la intervenci6n francesa en México y a permanecer extraño a toda tentativa política opuesta al gobierno establecido en aquel país. Evreux, 14 de
octubre de 1863. Francisco de Lamadrid, General de Brigada".
En cambio siete Generales, cincuenta y nueve Jefes y sesenta y tres oficial~
con un total de 129, haciendo honor a su fe de me.'&lt;icanos y a su dignidad
de soldados, se negaron terminantemente a firmar aquel documento, aceptando todas las consecuencias derivadas de su condición de prisioneros de
guerra, antes que suscribir una sumisión que consideraron humillante y deshonrosa. La mayoría de ellos no eran militares de carrera, pues pertenecían
a las Guardias Nacionales de los Estados.
Obtuvieron la libertad el lo. de julio de 1864, fueron obligados a· salir
de los dominios del Emperador de los franceses en un breve plazo, sin más
auxilio económico que el valor del pasaje hasta la frontera, muchos de ellos
tuvieron que trabajar en rudas tareas a las que no estaban acostumbrados
para · poder subsistir, soportando e toicamente la pobreza, el destierro y todas
las consecuencias de su triste situaci6n. En su mayoría volvieron al país tan
luego como se lo permitieron sus circunstancias económicas, unos por Tabasco, otros por Acapulco, aquéllos abierta o clandestinamente por Veracruz
y los últimos por la frontera septentrional, presentándose cada uno en su
caso, personalmente o en cortos grupos, a la primera autoridad militar republicana para combatir nuevamente al Imperio de Maximiliano y a la invasión francesa.
Quince de los deportados murieron en la prisión en Francia, en el destierro o en la travesía y apenas uno de ellos, e1 mayor Pedro Barrón, originario
del Estado de Zacatccas, mereció la justicia de que su nombre se hubiera
inscrito con caracteres permanentes en el Escalafón General del Ejército Nacional con la siguiente anotación: "Sucumbió por salvar a su patria, prisionero en Francia", de acuerdo con la ley general de 18 de julio de 1862'
que estableció este homenaje en honor de los mexicanos que perdieran la
vida en la lucha contra los invasores. Los catorce restantes están sepultados
bajo el polvo del olvido y del tiempo transcurrido a travé de un siglo que
nos separa de aquella época.
Entre los ciento catorce militares re,tantes que no s juramentaron en
Francia, héroes desconocidos y olvidados de nuestras guerras internacionales,
dignos de que se les recuerde eternamente a través de las páginas de nuestra
Historia como un ejemplo de patriotismo y de pundonor militar. se con-

taron ocho que procedían de la Guardia Nacional del Estado de Nuevo
León y Coahuila, que a continuación se enumeran:
_I. Cortés, TranquiJino. Originario del pueblo de Galeana, nació por el
ano de 1828; en la Guerra de Reforma militó en las fuerzas liberales de
Es~do, alcanz~ el grado de Mayor, que le fue ratificado por el Presiden:~
Juarez en septiembre de 1861 y el 3 de diciembre siguiente se incorporó al
Es~do Mayor del General Zaragoza. Como ayudante de éste asistió a Jas
acciones de. guerra d~ Acultzingo y el 5 de mayo, a la muerte de su jefe
pas6 a servir a las ordenes del General Domingo Gayosso, quien tuvo el
~do de allos fue:tes de Loreto y Guadalupe en eJ sitio de Puebla. Cayó
pnsmnero
rendrrse la plaza, siendo deportado a Francia e internado en
Tours. Después ~ue obtuvo su libertad reg1.-es6 por la vía de España y Nueva
~ork, se presento al General Escobedo, quien le concedió el ascenso a Temente Coronel, _participó en las operaciones del Ejército del Norte hasta Ja
caída del Impeno, obtuvo su baja al triunfo de la República y volvió a radicarse en su pueblo natal. Fue electo Alcalde Constitucional para el bienio
de 1868 a 1869 y falleció el 2 de marzo del último año siendo sentido por
todas las clases sociales.
'

II. ??rostieta: Nicolás. Nació en 1827 en el pueblo de Sultepcc, Estado
~e MeXJco, habiendo causado alta el 15 de marzo de 1847 en el escuadrón
Santa Anna" , para coro babr
· a Jos invasores
•
americanos y estuvo en los
combat:~ ~e Churubusco, Casamata y Chapultepec. Desde entonces sirvió
en el EJercito, fue enviado al Norte y en 1854 contrajo matrimonio en Monterrey con doña Soledad González, hecho que desde entonces lo ligó al
E5tad?, Durante la Guerra de Reforma militó a las ó1·denes del General Vi~un:1 alcanzando el grado de Teniente Coronel y figuró en el "Cuerpo de
témto del _Centro" con el mando del regimiento de ''Rifleros de Nuevo
ón Y Coahuila". Prisionero en el combate de Cholula detallado antes fue
llevado
a Francia
· e mtema
·
do en Tours. Una vez libertado regresó por
' la
,
via de España Y Estados Unidos. En Laredo, Texas, se uni6 al General Escobedo.: en febrero de 1865 iniciaron la organización del Ejército del Norte.
A~endio a Coronel. falleció en Monterrey el 21 de junio del mismo año y
alli quedaron sus descendientes.
III. ?uerra, Feliciano. Originario de la ciudad de Monterrey nació en
1837 e mgres'O a 1as f uerzas de G uardia Nacional de su Estado en' diciembre
d
e 1861 como Subteniente del cuerpo de "Lanceros de
Ja" A
d',
ue\·o León y Coahuiel
scen ~o .ª Teniente, en octubre de 1862 pasó a prestar sus servicios en
Lo er. Rcgmuento del mismo Estado, cayó prisionero en la batalla de San
renzo, fue deportado a Francia e internado en Blois, habiendo figurado

3

410
411

�como jefe de este grupo. Regresó por la vía de España y Nueva York, presentándose al General Escobedo en noviembre de 1865, ascendió a Mayor y
causó alta en el Regimiento de Parras que mandaba el Coronel Emiliano
Laing. Después del triunfo de la República obtuvo la confirmación de su
grado, se le encomendó la pagaduría del mismo Cuerpo y lo desempeñó hasta
principios de 1869 en que fue licenciado. Un año después se sublevó con el
General García de la Cadena en contra del Gobierno Federal. Cayó prisionero en la batalla de Lo de Ovejo y escapó de ser fusilado por sus antecedentes de veterano del sitio de Puebla. Radicado en su ciudad natal, obtuvo
más tarde la Administración de Correos y concluyó sus días en enero de 1882.
IV. León, Antonio de. Nació en la ciudad de Monten-ey el 25 de marzo
de 1831 y comenzó la carrera de las armas en la Guardia Nacional de su
Estado a fines de 1855, habiendo militado en las filas liberales. Sirvió como
Teniente en el ler. Batallón de San Luis Potosí y de allí pasó al Estado
Mayor del General Zaragoza, a cuyo lado estuvo en las batallas de Acultzingo
y del 5 de mayo. Ascendió a Capitán; después de la muerte del expresado
General se reincorporó al mismo Batallón de San Luis, tomando el mando
de la, segunda compañía y participó en la defensa del sitio de Puebla hasta
la caída de la plaza. Deportado a Francia fue internado en Blois; cuando
obtuvo su libertad regresó por España, Nueva York, La Habana y Panamá
e ingresó al país por e1 puerto de Acapulco, yendo a incorporarse al General
José Maria Arteaga en Tacámbaro. Este lo ascendió a Mayor. Habiendo militado en el "Ejército del Centro", pasó en seguida al del Norte, obtuvo el
grado de Teniente Coronel; después de la caída de Querétaro se le concedió la baja y se radicó en su ciudad natal. A fines de 1871 se sublevó a
favor del Plan de la Noria con el General Treviño, ascendió a Coronel y
encontró la muerte en el combate de Topo Chico, luchando contra las tropas
federales del General Diódoro Corella, el 30 de mayo de 1872.

V. Mejía, Pablo D. Nació en el pueblo de San Buenaventura, Estado de
Coahuila, ~l año de 1830 y comenzó la carrera de las armas el 28 de junio
de 1855 como Subteniente Ayudante del General Valentín Cruz; ascendió a
Teniente el 2 de agosto siguiente y, durante la Guerra de Reforma, militó
a las órdenes del General Vidaurri. En diciembre de 1861 se incorporó al
Batallón "Reforma" y asistió a las funciones de armas de Acultzingo y del 5
de mayo. Estuvo en la defensa del sitio de Puebla, ganando el ascenso a
Capitán; después de la rendición de la plaza fue deportado a Francia e internado en Bourges. Quedó en libertad sin condiciones, habiendo regresado
por España y Nueva York y el 10 de mayo de 1865 se presentó al General
Francisco Antonio Aguirre, continuando la lucha en contra de los invasores.
Obtuvo patente de Mayor, participó en las operaciones del Ejército del Norte
412

hasta la caída de Querétaro y en seguida fue comisionado para custodiar a
los prisioneros imperialistas enviados a San Luis Potosí. Sirvió varios años.
en Pagadurías, volvió al activo del ejército y falleció siendo Coronel poco
antes de noviembre de 1899, pues en esta fecb_a su viuda, doña Carlota Benavides, solicitó una pensión al Congreso de la Unión, en recompensa de
los servicios que había prestado a la Nación.
VI. Romano, Leopoldo. Nació en la ciudad de Saltillo el año de 1842
habiendo ingresado al Colegio Militar en los últimos meses de 1860 y muy'
pocas semanas después quedó libre para volver a su casa por haberse clausurado temporalmente dicha institución al triunfo del partido liberal. El 2
de enero de 1861 logró colocación como Subteniente del 5o. Batallón de
Zacatecas, ascendió a Teniente asistiendo a la derrota del cerro del Borrego,
con grado de Capitán pasó al 3er. Batallón del mismo Estado que comandaba González Cosío, a cuyas órdenes asistió al sitio de Puebla. Ascendió a
Mayor; a poco de la rendición de la plaza fue deportado a Francia e internado en Tours. Después de haber obtenido la libertad regresó por la vía de
España y Estados Unidos y a fines de 1864 se presentó en San Fernandode Rosas al Gobernador del Estado de Coahuila, Coronel Gregorio Galindo.
En seguida se incorporó al Ejército del Norte, participando en las operaciones
de éste hasta la caída deJ Imperio; después del triunfo de la República siguió en el Ejército; en 1882 alcanzó el grado de General de Brigada y falleció en la ciudad de Tepic el 14 de mayo de 1897, siendo Jefe Político y
Comandante Militar del Territorio de Tepic.

VIL Serna, lldefonso. Nació en la Villa de Mar.ín el año de 1836 y en
mayo de 1855 causó alta como soldado en las fuerzas que el General Vidaun-i
organizó para combatir a la última dictadura del General Santa Anna. El
mismo año obtuvo los grados de Subteniente y Teniente y al siguiente el de
Capitán_; _militó a las órdenes del General Zuazua y en 1860 fue a prestar
sus servtc10s en las tropas del General Aramberri. De allí pasó al 1er. Batallón de San Luis Potosí que comandaba el Coronel Escobedo y más tarde
al Estado Mayor del General Ignacio Mejía, con cuyo carácter estuvo en
las acciones de Acultzingo y del 5 de mayo. Ascendió a Mayor en enero de
1863, pasando al Estado Mayor del General Lamadrid; participó en la de~ensa de Puebla y quedó prisionero de guerra. Deportado a Francia fue
internado en Tours. Cuando obtuvo su libertad regresó por España y Nueva
York; en abril de 1865 se incorporó a las fuerzas republicanas del General
Treviño; obtuvo el grado de Teniente Coronel e hizo toda la campaña en
las filas del Ejército del Norte. Después del triunfo de la República se retiró
ª su Estado natal y falleció en el Rancho de La Uña, Municipio de Cadereyta Jiménez, el 28 de mayo de 1874.
413

�VID. Valencia, Florentino. Vio la luz primera en la ciudad de Monterrey
el año de 1836 y comenzó la carrera militar a los diez y seis años como soldado de la Guardia Nacional de su Estado. Sirvió en el "Escuadrón de
Guías" que mandaba el Comandante Pedro Martínez, siendo Teniente pasó
a prestar sus servicios en el Batallón "Reforma" y participó en la acción
de las Cumbres de Acultzingo y en la batalla del 5 de mayo. Se reincorporó
al cuerpo de "Guías" que en seguida se llamó "Exploradores de Zaragoza",
estuvo en la defensa de Puebla y quedó prisionero al rendirse la plaza. Llevado a Francia fue internado en Bourges, obtuvo su libertad sin condición,
regresando al país por la vía de España, Nueva York, La Habana, Panamá
y Acapulco; se presentó al General José María Arteaga en Tacámbaro,
siendo ascendido a Capitán; figuró en el Estado Mayor de este jefe, pasó a
prestar sus servicios en el Batallón del Coronel Cosío Pontones, asistió a los
sitios de Querétaro y México; al triunfo de la República fue licenciado y se
estableció en Monterrey. Reingresó al Ejército en enero de 1882; meses después obtuvo patente de Mayor de Caballería; el 10 de octubre de 1901 se
le concedió retiro a dispersos y subsistió en estas condiciones hasta la disolución del Ejército Federal. Murió en su ciudad natal el 27 de junio de
1915 y fue uno de los tres últimos supervivientes de los prisioneros llevados
a Francia que no se juramentaron.

EVANGEL1ZACióN EN DURANGO
JosÉ foNACIO GALLEGOS
Durango, Dgo.

c.

en Durango, es hablar de los hijos de San Francisco de Asís y de los de San Ignacio; es hablar del siglo XVI, de ese período fundamental de nuestra historia en el que se funden y amalgaman
los elementos americanos y las aportaciones españolas; de esta unión había
de nacer la personalidad de México tal cual es hoy en día. Con peso abru~dor, dice un historiador, gravitará el siglo XVI sobre los siglos subsi~entes
en ciertas ocasiones éstos serán una evolución natural de aquel
·siglo prenado de porvenir.
HABLAR DE EVANGEUZACIÓN

!

Dice Alfonso Toro, que fueron los Misioneros los verdaderos civilizadores
de los indios y que la sociedad colonial se ordenó y desarrolló a la sombra de
1a Iglesia.
La labor Misionera en México estuvo encomendada a tres Ordenes Mendicantes: Los Franciscanos, cuya labor principia en mil quinientos veintitrés
~ Fr. Pedro ~ Gante; los Dominicos que llegan en mil quinientos veintiséis Y_ los ~~tlnos en mil quinientos treinta y tres. Los Jesuítas que llegan
en ~! quinientos sesenta y dos tienen un espíritu distinto y preocupaciones
pr~pias, no es que hiciesen a un lado a los indios, pero sí en la Nueva Espana la Compañía había de consagrarse con especial esmero, a la educación
Y robustecimiento espiritual de la sociedad criolla naciente en nuestro País.
De las cuatro Ordenes Religiosas citadas, sólo dos aparecen en nuestro
Estado: Los Franciscano y los Jesuítas, pues de las otras dos ninguna apa.rece_ como Misionera, aunque los Agustinos vienen a mediados del primer
temo del siglo XVU, no aparecen con ese carácter; de los Dominicos no
tenemos ninguna noticia de que hayan venido.
Por eso en este trabajo de carácter histórico, vamos a ocuparnos de las

dos Ordenes Re¡·1giosas
·
·
que tuvieron
a su cargo la evangelización de los
414

415

'

�.
indios y que pusieron
las b ases de la educación
, en Durango, y que fueron,.
1 F ciscanos y los Jcsmtas.
como ya dijimo ; os ran d
te de cada una de ellas.
Vamos a ocupamos separa amen

Los

FRANCISCANOS

- de mil quinientos cincuenta
. era vez en e1 a.no
d YA!tis.
Aparecen por prun
b
te Misionero en el pueblo e ca• d'
d T · Se encontra a es
con Fr. Juan e ap1a. . .
sabedor de un numeroso pueblo de ID IOJ
poneta de la Nueva Gahoa, y
. .
_, de otro religioso cuyo
que había en sus ~]anos, hizo el v1a.Je en compama
nombre se ha perdido.
febrero del año dicho, el invierno era de lo
Era en los meses de enero y 1 11
c·1tados había que atravesar la
,
11 " hasta os anos
más crudo y para eºar
á difícil la que se encontraba neSierra Madre Occidental en su parte m s
'
, 05 que la cruzaban.
,
.
d
vada y congela os sus n
11
. to de cuerpo y sin mas eqwb d erro y ama. en JU
.
Pero a aquel hom re e 1 ,
h, hacia su meta. El invierno, la nieve,
paje que su íe, nada le arredro, marc 1o d tienen y llega hasta los llanos por
los ríos crecidos, son detalles que
o Fe
. o que son los mi mos que
11 mó de an ranc1SC
lo
1
él tan buscados a os que a
d G diana donde se encontraba el pueb
!barra bautizara con el nombre e ua
'

r

ººs

y

de indios tan buscado. . . ,
b .
según Torquemada más de do mil
Allí establece una M1S1,on, y autiza.tl lugar de su procedencia.
quinientos indios y desp~es se r~gresa
ronunciara en el ancho Valle de
Fue Fr. Juan de Tapia e~p:1mero dqu~/ antísiroa Virgen, que debe haGuadiana, los nombres de n to y e b
Lo indios no pudieron haber
bc.rse estremecido al ~scuchar ~tos nom 1:es~nseñanza dada por aquel ejemrecibido mejor herencia en su vida, que
piar Misionero.
. t an- os todavía se escucha en el
,
.
d ués de cuatroc1en os
Seguramente que esp
.
d 1 ·mer Misionero que vtno a
Valle de Guadiana, la palabra ardiente e pn
estas tierras.
.
, al luo-ar de su procedencia y después p~ al
Fr. Juan de Tapia se :eg~o Gua.dalajara, desde donde cscribi6 al . ,rrey
Convento de an FrancJSCo.. e
. .
1 Valle del Guadiana, siendo
la carta en que le da nouc1as de su v1a1e a
esta la única prueba que tenemos_l Ar h. o de Indias f uc escrita
.
. . al conocimos en e
e iv
Esta carta cuyo origtn
1 lvid6 a su autor fijar el año.
un jueves siete de mayo, pero se e o.
í ham en su obra FranEste error se ha prestado a con~us1onesdi pueqs e ~:e escrita en el año de
cisco de ]barra and thc Nueva Vucaya, ce u

416

mil quinientos cincuenta y ocho, Mendieta dice que es del año de mil quinientos cincuenta y seis y Ricard en su obra La Conquista Espiritual de
México, afirma, al igual que este último, pero e basa en lo siguiente: el
siete de mayo cayó en jueves en el siglo XVI en los años de mil quinientos
cincuenta y seis y mil quinientos sesenta y dos, pero en e te último año
celebró la fiesta de la Ascensi6n, particularidad que un religioso no podía
dejar de consignar al escribir su carta. El que esto escribe también es de
opini6n que dicha carta no puede ser de mil quinientos se enta y dos, porque para estas fechas ya se encontraban los Franciscanos en la Misión de
Nombre de Dio. y r.n el Valle de Gua.diana todo era actividad por las conquistas de !barra, lo que tampoco podía dejar de con ignar Fr. Juan de
Tapia en u carta, si hubiese venido n el citado año de mil quinientos sesenta y dos.
Después, d bemos hacer mensión de la llegada de los cuatro primeros

Frailes Franciscanos y de la Fundación de la Primera Misión en el noroe te

del país, al quedar establecida en el Nombre de Dios.
Dice Ibarra en su Informaci6n de Méritos, que encontrándose en San Mar-

1ín en el año de mil quinientos sesenta y uno, llegaron hasta él cuatro
Misioneros Franciscanos que eran Pedro de Espina.reda, Gerónimo de Mcndoza, Diego de la Cadena y el lego Jacinto de Portillo, quienes llevaban una
carta del Virrey don Luis de Vela.seo para el propio Ibarra, a fin de que
los ayudara en la fundación de la Misión.
Ya para entonce , con motivo de los viajes de Ibarra, se tenían noticias
en la capital del Virreinato, del descubrimiento de la parte nor-oeste de la
Nueva España, donde se sabía de la existencia de grandes pueblos indígena ,
los que urgía evangelizar y correspondió a la Seráfica Orden echarse a cuestas
C!te trabajo.
!barra recibi6 con mucho gusto a aquellos Misioneros y se permitió acompañarlos, llevando unos cuantos soldados para mayor seguridad. Anduvieron
por varias regiones como el Valle de Gua.diana, y el río de las Nazas, pero
como estallara la rebelión de Jos Zacatecas, tuvieron que suspender su viaje,
reanudándolo cuando ésta terminó. Fue entonces cuando los PP. Franciscanos escogieron un sitio donde había una belicosa tribu Tcpehuana y alli
fundaron su Misión, la que según Torquemada, por haber sido la primera
en la parte noroeste de la Nueva España, fue fundada "en el nombre de
Dios", y de allí u nombre, el que qued6 en el pueblo que naci6 a su alrededor y con el que es conocido todavía.

La fecha de la fundación de la Misión del

ombre de Dios permanece
oscura: ha habido grandes contradicciones en ella, pues Arlegui n sus confusas Crónicas, fija la fecha de mil quinientos cincuenta y cuatro, Herrera

417
H27

�en sus Décadas fija lo~ años de mil quinientos sesenta o mil quinientos sesenta
y uno, y nosotros, fundados como ya dijimos en la ~orma~i~~ de Méritos
de !barra así como en la carta que Fr. Jacinto de Portillo, dingi.6 al Rey en
agosto de1 mil quinientos sesenta y uno, hemos fijado la de este úl~o año,
0 muy al principio del siguiente. Nos resistimos a creer que haya si~o antes,
sobre todo en la fecha fijada por Arlegui, por encontrarla contradicha por
todos los documentos que sobre el particular existen.
De los cuatro Franciscanos fundadores de la Misi6n, s6lo dos permanecieron algunos años en ella, pues los otros dos, Gerónimo de Mendoza_ y Diego
de la Cadena, salieron, el uno para México llamado por su Superior, y el
otro para fundar la Misión de San Juan Bautista. .
. .
Tal era la confianza que había en las altas autoridades vu-remales por la
Orden Franciscana, que al darle el Virrey su nombramiento de Gobernador
de la Provincia de la Nueva Vizcaya a !barra, se le manda llevar adelante
su labor de conquista, pero debía de acompañarse de Sacerdotes Franciscanos.
Cuando Fr. Diego de la Cadena llega a los Llanos de la Gua~ana, ~ ~undar
la Misi6n que llamara de San Juan Bautista, ya no va al mismo sitio que
escogiera Fr. Juan de Tapia, porque éste había sido provisional, sino que
ahora busca un lugar donde fundarla en forma definitiva.
Como se diera cuenta que los indios que iba a doctrinar, no sabían cultivar la tierra, se propuso escoger un sitio a donde fácilmente llegase el agua
que procedente de los ojos de agua que había al poniente del Valle, regasen
las tierras que se iban a cultivar.
Creemos que ésta fue la razón fundamental para que Fr. Dieg~ de la Cadena escogiera el sitio donde fundara la Misión de San Juan Bautista.
Por las mañanas, después que el buen fraile concluía el ejercicio de su
Ministerio Sacerdotal, se iba a los campos inmediatos a su Misión a enseñarles a los indios cómo se trabajaba la tierra y por las tardes, sentado en
algún poyo que habia en el atrio de la Misi6n, no sólo 1~ enseñaba ª. rezar
sino también a leer y escribir; Fr. Diego no sólo fue el pnmer evangelizador
de los indios, sino también su primer Maestro.
En los años de mil quinientos sesenta y uno o mil quinientos sesenta Y dos,
tres sacerdotes Franciscanos llegaron a orillas de un río caudaloso donde había
un pueblo de indios zacatecas, por lo que estos religiosos, que era~. Pedro
de Heredia, Juan Terrones y Francisco Santos, fundaron en aquel sino una
Misi6n que llamaron de San Juan del Río.
.
Otro pueblo zacateca que recibiera los beneficios de los PP. Franc1SCan~
fue Cuencamé, que en el año de mil quinientos ochenta y tres, fundara ~
Fr. Gerónimo de Panger una Misi6n que llamaron de la Purísima Concepción.
Ya sabemos la importancia que en la historia pre-hispánica tuvo el pueblo
de Topia. Este lugar, el más importante de la regi6n oeste de nuestro Estado,

fue habitado por la tribu Acaxees, la más civilizada de las que habitaron nues'10 Estado y que estaba emparentada con los mexicanos, teniendo los mismos
usos, costumbres e instituciones de éstos.
Su pueblo principal era Topia, nombre que en Aca.xees quiere decir "jícara",
y que se lo atribuyen a una tradición. Refieren que una india antigua que
llevaba este nombre, se convirtió en piedra que qued6 en forma de jícara,
que en su idioma quiere decir "Topiau.
La fecha de 1a fundación de T opia se pierde en la oscuridad de los tiempos,
s6lo podemos decir que en el año de mil quinientos sesenta y tres, fue visitada por el Capitán don Francisco de !barra que llevaba como Misionero a
Fr. Pablo de Acevedo, pero éste no evangelizó y años más tarde, en mil quinientos noventa y uno Fr. Lorenzo de Gavina llegó y fundó la Misión de San
Pedro y San Pablo.
A fines del siglo XVI fue fundada por PP. Franciscanos la Misión de San
Francisco del Mezquital, en una zona donde habitaban los indios Tepehuanes.
A principios del siglo XVII, por el año de mil seiscientos cuatro fue fundada la Misión de Huazamota, en el corazón de la Sierra Madre Occidental·
fue la Misión más aislada, pero la más necesaria, porque los grupos de indí~
genas eran muy numerosos y vivían eternamente aislados.
Como consecuencia de la sangrienta rebelión Tepehuana a fines del año
de mil seiscientos dieciséis, las Misiones desaparecieron, los Misioneros fueron
sacrificados y toda huella de civilización cristiana parecía que se iba a perder.
Pero aquellos santos varones, sobre las ruinas humeantes de sus Misiones
fundaron otras y volvió a poblarse la región arrasada, y en los Llanos de la
Sauceda, los PP. Franciscanos fundaron el año de mil seiscientos veinte una
Misión que llamaron de San Diego de Canatlán.
'
Desconocemos el nombre del Misionero que la fundara, sólo hemos en¿
C()~o un documento del año de mil seiscientos veintitrés que habla de dicha
Mision, a cuyo frente estaba Fr. Diego de Espinosa.
. La Obra Franciscana en Dw·ango está tinta en sangre, algunos de sus Mirustros cayeron víctimas del odio de los indios, pero también está salpicada
de poesra
' con mouvo
· de las leyendas que tuvieron su origen en ella.
Entre esas leyendas podemos hablar de dos: la del Cristo del Mezquital y
la de la Virgen del Hachazo.
. Nacieron en la insurrección tepehuana del mil seiscientos dieciséis. Los veCllloS del Mezquital le tenían mucha devoción a dos imágenes que había
en el templo, una era de Cristo y otra de la Santísima Virgen.
?on motivo de la sangrienta insurrección ya dicha, los vecinos del Mezqwtal se ~eron obligados a abandonar su pueblo, y cuando la insurrección
pas6,volvieron a él a ver qué babia sido de aquellas imágenes tan veneradas.

419
418

�Y se encontraron la imagen de Cristo, según refiere el cronista francisca.
no, tirada en el suelo y con una rodilla herida a consecuencia de un flechazo, y
en la herida había una gota de sangre aún fresca. Esto bast6 para que la vene.
ración que por esta imagen sentíanJ aumentara, y decidieron traerla a la
ciudad de Durango, tratando de levantarla un sacerdote secular, que no pudo
con la imagen. Como algunos vecinos le prestaran ayuda, y ni así pudieron, parecía que la imagen se encontraba clavada en el suelo.
Visto esto por un sacerdote franciscano que se encontraba pr sente tom6
al Cristo y lo levantó con suma facilidad, como i fuera de paja.
Junto con esta imagen t•staba la de la anúsima Virgen que aparecía con
un hachazo en la quijada. Los vecinos que igualmente sentían una gran veneración por eUa, trataron de componerla y cuantas vece lo intentaron, la
huella del hachazo no se borró, por lo que optaron por traer dichas imágenes a Durango y llevarlas al templo de San Francisco.
Por haber sido derrumbado este templo, las imágenes pasaron, la de Cristo a la Parroquia del Sagrario, y la de la Virgen al templo de San José, donde aún se encuentran.

Los PP. jcsuítas .se establecieron en Durango como educadores y como misioneros.
Poco tiempo después de su Uegada, fundaron un colegio en un sitio alejado del centro de Ja Villa, pero después se cambiaron al lugar que hoy ocupa el edificio central de la Universidad de Durango, donde se establecieron
en definitiva.

Alumnos de todas las ciudades circunvecinas venían al colegio atraídos por
su fama.
Todo el s.iglo XVII trabajó el colegio de los je I.Útas con plausible éxito,
tanto que el edificio resultó de p queñas proporciones para el número de
alumnos que había para el siglo XVIII, por lo qu a mediados de este siglo
se empezó a demoler el viejo edilicio y a construir el actual, que no lo vieron terminado lo PP. je I.Úta por la expulsión de que fueron víctimas en
el alio de mil seteciento sesenta y siete, correspondiéndole a la Sagrada Mitra de Durango, darle fin.
A la vez que los PP. je uítas fundaban su colegio en Durango daban principio a su labor misional.
Desde su residencia en Durango, atendian las misiones que tenían esta-

blecidas en Sinaloa, al norte de la ciudad de Durango y las fundadas en
Los JEsuÍTAs
Dice el P. Deconne en u libro La Obra de los Jcsuítas Mexicanos en la
época colonial de 1572-1767, que desde mil quiruento sesenta y cuatro, llegaron los primeros je uítas a la Villa de Durango, siendo éstos lo PP. Hernando Suárez y Juan ánchez que misionaron por una larga temporada y
se fueron, no regresando hasta el año de mil quinientos ochenta y nueve en
que vi,1ieron los PP. icolás de Arnaya y Gonzalo de Tapia; que este último en compañía del P. • fartín Pércz, regresó en mil quinientos noventa
uno, ca.mino a Sinaloa, donde perdiera la vida, y finalmente al año siguiente vinieron los PP. Juan de Velasco y Alonso de antiago.
El gobernador de la provincia de la Nueva Vizcaya, don Rodrigo del Rio
y Lossa, dándo cuenta de la actuación tan interesante de los PP. jesuítas,
se dirigió al general de la Compañía de Jesús, pidiéndole mandase alguno1
sacerdotes a Durango para que fundasen casa, y éste ordenó que 1a casa que
tenía establecida en Zacatecas se pasase a esta de Durango, donde quedó
establecida en definitiva.
Desde mil quinientos noventa y tres los PP. jesuitas se establecieron definitivamente en Durango, según se de prende del documento qu se encuentra
en el Archivo G1:neraJ de la aci6n, Fondo--Cosío.

la región Lagunera.
En el año de mil quinientos noventa y cuatro, el P. Gerónimo Ramírez,
va a Cuencamé donde pasa una temporada. haciendo viajes a distintos lugares de la región Lagunera.

Los PP. Gonzalo de Tapia y Martín Pérez, vienen a la Villa de Durango, el año de mil quinientos noventa y uno, de pa o para Sinaloa, donde el
primero encontrara la muerte a manos de los indios de aquella región. El
P. Tapia es el primer mártir je uíta que cae en la

ueva Vizcaya.

El P. Gerónimo Ramírez, despué de recorrer la re!!ión Lagunera regresa a Durango y se establece en la Hacienda de la Sauceda, desde donde empezó a recorrer la región norte del E tado, dándo e cuenta que era muy poblada de naturales y que nece itaba una urgente evangelización.
El año de mil quiniento noventa y sei , el P. Ramírez lo emplea en estudiar }' aprender la lengua tepehuana y al siguiente, ya se adentra n la
región y fonda en el mes de mayo la Misión de Santiago Papasquiaro, y el
dieciséis de julio la de Santa Catalina de Tep buanes.
Mientras por el norte evangelizaba el P. Ramírez en unión del P. Juan
Fonte, por el oriente otro jesuíta, el P. Juan Agustín de Espinoza, funda las
misiones de Mapimí, Cinco cñores y Parras.

La acthidad misionera a cargo de lo PP. jesuítas aumenta a principios
del siglo XVII y se establecen misiones en el Zap , en Guanaceví, y en

420

421

�Topia y las tribus Acaxees y Xixim{es son evangelizadas por el P. Hernando de Santarén.
La illllurrección Tepehuana de mil seiscientos dieciséis detiene tem¡»,
ralmente la labor evangelizadora de los PP. jesuítas pues son arrasadas las
misiones de Guanaceví, el Zape y Santiago Papasquiaro y sacrificados ocho
sacerdotes que e encontraban al frente de ellas.
En el año de mil seiscientos veinte, \'uelven los PP. je uíta a entrar a la
zona devastada y nuevamente fundan sus misiones en los mismos sitios en
que habían estado, y la evangelización de los indios sigue adelante.
Desde mediados de) siglo X'VII disminuye la labor evangelizadora en
Durango. El Obispo Fr. Diego Evia y Valdés eculariza muchas misiones y
los primeros que las abandonan son los franciscanos.
En el año de mil etecientos cincuenta y tres los PP. jesuitas entregan a
la Mitra de Durango las misiones de Cinco eñores y Parras y así poco a
poco se van extinguiendo las misiones, que fueran centros de cultura y civilización.

MAGDALE . A, LA INGRA VIDA
DANJF.L

Cossío

VTLLECAS

El Colegio de Mixico

México, D. F.

EL CASO MÁS NOTABLE DE UNA opimon pública desviada, sin embargo, es
el de la bahía Magdalena: hasta el día de hoy, y lo mismo se piense en el juicio especial del historiador, que en la opinión ilustrada del hombre culto y
sensato, o en la reacción espontánea del pueblo, Porfirio Díaz compr~metió el honor nacional en este asunto; Estados Unidos abusó de la complacencia del régimen al apoderarse de la Bahía y, a la postre, Porfirio Díaz
cayó del poder porque en un acto tardío de contrición se negó a venderla.

Desde luego, el caso de la balúa Magdalena no fue único: Estados Unidos tuvo de 1861 a 1924, es decir durante sesenta y cuatro años, una autorización para crear y mantener en la bahía de Pichilinguc, próxima a La

Paz, una estación naval carbonera. En este caso -que no ha trasa:ndido,
aun en el día d hoy, a la opinión pública, ilustrada o no-, el gobierno
mexicano, dada la autorización, obstaculizó, consciente o inconscientemente,
su uso. La resolución sobre los permisos que pedía el gobierno de Estados
Unidos para hacer cualquier reparación en el muelle, almacén o coberti7.0S, se posponía una y otra vez sin motivo o explicación aparcnt'es; las autoridades de La Paz exigían que todos los materiales para hacer esas obra
debían ser conducidos allí para su inspección, y, desde lu go, las autoridades federales tenían que aprobar cualquier variante en el plan de trabajo y
transmitir la aprobación a las autoridades locales de La Paz. En 1924 el
embajador mexicano Manuel C. Téllez hizo al Departamento dr Estado
una historia muy sumaria del asunto: la autorización de 1861 no se había
conformado con las leyes me:cicanas, pues fue el jefe político de Baja alifomia quien la concedió originalmente; es verdad que el ejecutivo federal
la confirmó en 1867 y que en 1900 se prorrogó. En esta fecha, empero, la
prórroga se condicionó al derecho de México de revocar la autorización en

·122
423

�cuaJquier momento. En esas condiciones, México solicita &lt;Jue en un plazo
no mayor de seis meses se clausure la estación carbonera de Pichilingue, solicitud, sin embargo, que no debe considerarse con un sentido hostil o de
desagrado. La secretaría de Marina de Estados Unidos, que no debió haber tenido a esta aJturas ningún interés en conservar una estación carbonera tan de trasmano, aceptó sin reparo la solicitud de México, pero no sin
ugcrir al departamento de Estado que, en compensación, intentara asegurar algún "privilegio'' en la bahía Magdalena. El embajador heffield, acatando esas órdenes, conversó el 31 de diciembre de 1924 con el ministro de
Relaciones de México, quien le dijo que su gobierno "estaba dispuesto a
considerar" el asunto.
La historia de la bahía fagdalena es más larga, y, desde luego, más expue ta al error o el prejuicio. El 29 de enero de 1833, el secertario de la
1arina, W. E. Chandler, pidió aJ departamento de Estado que ge tionara
con el gobierno de México pcnni o para crear una e tación carbonera en
bahía Magdalena que aprovisionara a Ja Escuadra del Pacifico, y para desembarcar libres de derecho lo materiales y el equipo necesarios para construir un almacén y un buen muelle. El ministro de la farina explicó que,
según un reconocimiento hecho por un oficial de marina, "parecía haber"
en la balúa un excelente Jugar para e. a e~tación. Los terrenos pertenecían
a un ciudadano norteamericano, dispuesto a cederlo para ese objeto aJ gobierno de Estados Unidos, y está a unas doce millas al noroeste de la bahía;
en el mapa hidrográfico de la Marina se le conoce con el nombre de Man-

of-War Cave.

El secretario de Estado Frelinghuysen le ordena a su ministro en México que haga la gestión, recalcando, sin embargo, que eso terrenos están
dentro del territorio nacional de México. Morgan la hizo escribiéndole a
Mariscal una nota muy fonnal el ella 23 de febrero; pero como para el 17
de abril no había recibido contestación aJruna, lo comunica aJ Departamento por si cree necesario darle nuevas instrucciones. Frelinghuysen Je ordena, además de insistir en la petici6n1 expresar el deseo de conocer lo más
pronto posible la deci ión del gobierno mexicano; presintiendo, quizás, un
desenlace desfavorable. pocos días después envía a Morgan los antecedentes
de la "concesión" de Pichilingue. o era -como lo había dicho el embajador Téllez- un permiso en regla: el jefe político de La Paz había autorizado al cónsul norteamericano de ese lugar para desembarcar carbón destinado a las unidades norteamericanas de guerra de Pichilingue "u otro
puerto de propiedad nacional", sin pagar impuestos.
Morgan se r olvió el 5 de mayo a "Uamar la atención" del ministerio de
Relaciones sobr la respuesta a su nota, pendiente bacía dos largos meses.

El ministro Fernández todavía se tomó un par de semanas, pero, al fin, contestó. El Presidente González, "después de haber coruagrado un estudio detenido y amplísimo" al asunto, había resuelto desestimar la petición. Tenía
el temor de que una conce ión de esa naturáleza creara dificultades prácticas "sin solución p05ible", además de creer que darla no cabe en rus facultades ni en las de ningún poder público. Las dificultades no serán tan sólo
para el gobierno de México, sino para el de Estados U nidos, pues bien podía
una tercera potencia solicitar de ' te lo qu Estados Unidos había solicitado de México. Limitándose, sin embargo, a su propio caso, México debía
prever que, concedida la autorización, otra potencia le pidiera una concesión semejante, que no podría negar una vez otorgada la primera. En esa
forma México se colocarí en una situación tan embarazosa lo mismo cuando negara que cuando accediera. Al ministerio de Marina le sentó claramente mal aquella negativa: no se limitó a acusar recibo de la comunicación del Departamento en que se le dio a conocer, sino que e.,-¡&gt;licó que si
bien no insistirla "por ahora" aprovechaba la oportunidad para hacer constar que de nin~na manera admitía las "aprensivas" considerciones del gobierno de México: i, por ejemplo, un tercera potencia le pedía una concesión semejante, lo aconsejable seria influir en él para que la ne~ara.

Así parecen haber quedado las cosas por catorce largo años, hasta que
vino el primer de liz. El 5 de enero de 1897 el ministro de la Marina d E .
tados Unidos din instruccion directas al capitán J. P. Harri.on, comandante del Oregon, para trasladarse al puerto de Acapulco y permanecer allí un
tiempo corto antes de regresar a San Franci co California. e le orden6 que
durante el viaje sujetara a la oficialidad y tripulación a un programa completo de adiestramiento, incluyendo ejercicios de tiro al blanco. o especificaban las instrucciones el Jugar donde éstas debían tener lugar, aun cuando se
le decía que por lo menos la mitad de ello d bían hacerse con el barco anclado Y que tuviera mucho cuidado de comprobar lo blancos logrados. El con~mirante L. A. Beardslce, jefe de la Flota del Pacífico, a la que pertenec1a el Oreoon, se clirigió poco despué a Acapulco en el barco insignia Philadelpltia, y él y Harrison desembarcaron para hacer una visita de gran gala
al comandante militar del puerto, Eduardo Berm(1dez, hombre afable y coo~escendiente. El contralmirante se animó a sugerirle que le pidiera al Pres'.dente Díaz permiso para que el Oregon, en su viaje de regreso a San FranClSCo, hiciera ejercicios de tiro al blanco en bahía Magdalena. El 27 de enero_ de 1897 Bcnnúdez tuvo la satisfacción de comunicar por escrito al contralmtrante norteamericano que babia recibido ese ella un telegrama urgente de
la secretaría de Guerra y Marina concediendo el permiso. Añadía que como carecía de medios de comunicación directa con el jefe de la aduana de

124
425

�bahía Magdalena, única autoridad federal del lugar, !e ~~ba esa c~municaci6n escrita como comprobación de que. existia la autonzaoon. E~ capitán Harrison, por su parte, infonnó también directamente al e~retano de la M~rina que, de acuerdo con la autorización del Presidente Diaz, su barco habia
hecho ¡05 ejercicios de tiro al blanco de 5 a 11 de. febr~o de 1897, con el
esultado de que había agotado en ello toda la ración tnmestral de proyecConcluía su infonne asegurando que la bahía ~daJena ~ra una "lá. d agua perfectamente adaptada" para la pr.icticas de uro de todas
mina e
.6
h h
las armas. El departamento de Estado, en cuanto conoc1 esto~ ec os, se
apresuró a ordenarle a u encargado de negocios Sepúlveda que diera las gra.
' ".
cias al gobierno mexicano
por esta "cor tesia
.
.
Dos años más tarde, la seer taría de Marina de Estados Unidos informa
al Departamento que aun cuando hacía "algunos años~' ~~ía estado despachando unidades d guerra a fagdalena para esos e1erc1c10s, n~ encontraban en sus archivos constancia de que el gobierno mexicano hubiera concedido alguna vez un permiso formal. Y como el lowa y el Philadtlphia iban ya
en camino con ese objeto, se lo avisaba "para los efectos del caso". El Departamento instruyó telegráficamente a su embajada parai ·'c?,~º ~n. otros
años", solicitar las facilidade y cortesías necesarias para los eJeroc1os de
tiro y maniobras de tierra".
.
. .
El ministerio de Marina debió sentir tardíamente la nece! 1dad de Justl·
ficar de algún modo la petición de un permiso pedido en forma tan desap~
siva y perentoria. Por eso comunica al departamento de Estado su creenaa
de que el gobierno inglés goza de una franquicia semejante, según una comunicación del comandante de la Escuadra del Pacífico, donde informa que
al llegar a San Diego con el Iowa y el Philadelphia, el comandante del Marblehead le contó que dos barcos de la ei cuadra británica, el ~h~esan Y ~I learus acababan de zarpar hacia la bahía Magdalena a hacer practicas de ~iro durante una semana. Tanto para no coincidir con ellos como porque los ingleses
se proponían usar los blancos que ello habían dejado el año pasado, ha _resuelto perman cer en San Diego, "lugar excelente para muchos de los eJercicios, de modo que no se perderá el tiempo".
.
El embajador Clayton avisó que el día mismo en que recibió l~s in. truc~•ones
telegráfica había presentado el asunto el ministro de Relacione , ~U1en Je
ofreció considerarlo de un modo inmediato; pero diez días de pués infonna
que apenas acaba de recibir una nota donde Mariscal le informa que_ ~bia
tran. crito la de Clayton a la secretaría de Guen-a y Marina. Vuelve a vi itarlo
para decirle que presumía que el asunto tenía alguna urgencia porque se le
dieron instrucciones telegráficas; le sugirió, en urna, la necesidad de q~e se
enviaran las órdene a las autoridades locale • de modo que no suírleran

;iles.

retardo los barcos después de llegar. Impaciente, el Departamento telegrafió
a Clayton el 4 de enero de 1900 informándole que los barcos estaban deteni-

dos en San Diego porque nada e sabía del permiso. Clayton se puso en actividad otra vez hasta que obtuvo el permiso oficial. Sintió la necesidad de
excusarse informando confidencialmente que la amnesia de fariscal hacia
cada vez más difícil conseguir la resolución oportuna de los asuntos.
El ministerio de la Marina y el departamento de Estado quedaron tan
complacidos por un éxito así de fácil, que a la ocasión iguienlc pidieron.
por una parte, un permiso de dos meses para dos barcos-escuela, y, por la
otra, uno tan fcstínado, que denunciaba la seguridad de que no causaban violencia alguna en la autoridades mexicana y quizás ni molestias. El 7 de
marzo de 1903, por ejemplo, la co.a había llegado a estos términos:

Si no htI)· objeción gobierno mexicano, obtenga permi.so para que Escuadra Pacifico, ya en camino, visite bahía Magdalena donde hará ejercicios, tiro y maniobras que durarán uaritl$ semanas. Telegrafie.
Clayton pudo cumplir esta vez con instrucciones tan apresuradas, a pesar

de la amne~ia de Mariscal.
Las solicitudes comenzaron a menudear: menos de dos meses después,
se presentó una para que los barcos-escuela Mohican y Adams hicieran de la
bahía su cuartel general durante dos meses mientras maniobraban y practicaban al tiro. El gobierno mexicano comenzó entonces a frenar aquella actividad, y lo primero que se le ocurrió, visto que el tiempo pedido era tan

largo, fue prohibir que las tripulaciones bajaran a tierra. Clayton, pensando
en la crueldad de que cientos de hombres quedaran atrapados en un barco
durante dos meses, creyó que Ja oposición de la Secretaría de Guerra era a que
levantaran campamento en tierra; pero se le confirmó que la tripulación no
podía pisarla sjquiera. El resultado, no obstante, fue el contrario del esperado:
tres meses despué.~, la petición incluía expresamente la autorización para que
la tripulación del Mohican bajara a tierra a ejercitarse en el tiro al blanco
con armas menores, entre las cuales se incluía la artillería ligera.
IC

En esta vez Mariscal contestó la solicitud usando la autoridad del presidente Díaz: no había inconveniente en conceder que e] barco-escuela hiciera
los ejercicios de tiro; pero lo negaba para que la tripulación bajara a tierra
e hiciera en ella maniobras, pues el permiso para hacer esto último sólo
podría darlo el enado. Clayton debió sentir que en algún aprieto lo colocaban tan frecuentes instrucciones, de modo que al recibir unas nuevas, pide
que se recuerde que la validez de cada permiso se limita a la visita para la
cual se pide, y que el gobierno mexicano había negado ya la autorización

1-26

427

�para el drsembarco de las tripulaciones. Así, el Dcpar~mento e vio obligado
a traspasar al ministerio de la Marina esas advertencias.
El mini terio de la Marina, no tenía, precisamente, una gran sensibilidad
diplomática: menos de tres meses después pide un permiso para que la tripulación del Mohican haga en ti rra maniobras y ejercicios con armas menores. El Departamento, olvidando las advertencias de su embajador, le ordena a éste, además de hacer esta petición, una nueva en fa\'or de la oficialidad y tripulación del Adams: que se les autorice a desembarcar para
cazar patos. El gobierno mexicano se hizo fuerte y neg6 por segunda ,,ez la
autorización para que la oficialidad y la tripulación del Mohican desembarcara a hacer maniobras de infantería; en cambio, flaqueó ante las ambiciones
cinegéticas del AdamJ. Aun así, hizo un esfuerzo por dar a entender que todo
aquello le creaba problemas y molestias innecesarias. El Presidente Díaz -dijo
Mariscal-, deseoso de conciliar las pre. cripciones constitucionales del paí con
aquella solicitud tan singular, había acordado conceder el permiso para tirarle a Jo patos de bahía Magdalena, pero a condición de que la cacería no
se hiciera en grupos y que en ella se emplearan sólo escopetas. El secretario de
Estado Hay pareció entender la galantería excepcional de la autorización,
pues ordenó a u embajador agradecerla.
En agosto de 1904 se pide permiso para que todo el Escuadrón del Pacifico
haga prácticas de tiro, y se concede, pero reiterando la prohibición de desembarcar. En vista de esto, a los tres meses, el ministerio de la Marina pide no
sólo esa autorización, sino otra para levantar en tierra campamentos. El gobierno mexicano. como en el caso de lo patos, tuvo que hallar una transacción: los hombres podían bajar a tierra y podían también levantar campamentos; pero deben estar siempre desarmados y no izar bandera o insignia
alguna.
Para fines de 1904 parecía haberse llegado al límite, por una parte, de la
desaprensión del ministerio norteamericano de la Marina, y, por otra parte
de la obsecuencia del gobierno mexicano. Pronto, sin embargo, hubo una petición más y una trasacción más: las maniobra de otoño y primavera de la
Flota del Pacifico -y alguna vez de ésta y la del Atlántico-- fueron requiriendo dos y aun tres meses. Entonces se convino en que cuando excedieran
de uno, el enado debía dar la autorización.
El problema de los permisos para las prácticas de tiro se complicó muchí·
simo en 1907, cuando el ministerio de la Marina pide al departamento de
Estado que consiga del gobierno mexicano una autorización para estacionar
en bahía Magdalena dos carracas carboneras de 2,500 toneladas cada una,
que provean a las unidades de la Escuadra del Pacífico mientras hacen sus
prácticas de tiro. El Departamento, sin vacilar, ordena al embajador Thomp-

son que hag~ ~s gestione..~. Este quiso ~lar seguro de lo que debía pedir, y por
1 se trataba de un permiso permanente; pero como no se Je

eso pregunto

c~ntesta pronto, ini.ci~ sus gestiones aun sin ese dato. Le llega poco después
sm embargo: el m1ruster10 de Ja Marina desea, en efecto, una autorización
pcnnancnte porque, además de abastecer de carbón a la Flota del Pacífico
du~;mte sus maniobras de primavera y otoño, quiere hacerlo también con las
unidades que vayan a las Américas Central y del Sur o que rcgr en de ell
El emb~jador, Thompson, tr~ ~e un mes de afanes, tuvo que infonnar q::
el penmso se_~ia por un mes uruc.o, pues de lo contrario, tenía que . ometersc
a la aprobac1on del senado mexicano.

~J ministerio de I~ Marina demostró la misma determinación en este negocio que en el antcnor: en vista de que su deseo inicial era una autorización
permanente de q~e el gobierno de México sólo lo daba por un mes, se conforma con etnco anos. El embajador lo pidió en e a forma; pero como para
entonces _la pre~sa comentaba el asunto con asombro y reproche, pero siempre con mexacutud, el presidente Díaz optó por llamar a Thompson para
confiarle que ~un cuando quizá se pudiera prorrogar después, peruría al Sena~o un pe1:°1so. por tres años nada más: plazo que le faltaba a su actual
penado presidencial. ~ún así limitado, y, como si dijéramos, con la garantía
de su persona, el presidente Díaz creyó que se protegía mejor si se Je daba al
~lo un carácter recíproco; pero cuando Thompson comunica a sus supen~res esa co~dici~n, el Departamento pregunta sorprendido qué entiende
Méxi':° por reciprocidad. Mariscal se lo explica a Thompson: tener dttrante
tres ~os el derecho de estacionar barcos carboneros en cualquier puerto norteamencan~, para u~ de su :arma d~ guerra. El departamento de Estado acepta
0ces t:'teg6~~e~te la reciprocidad pedida, que a Thompson le pa. na exigencia IIllmma, dado que Mé.~co carece de marina de guerra y
110 digamos de carracas para abastecerla.
'

r

:eton

190°;5Pués de. ~ueve meses, el ~ l o se consumó el lo. de diciembre de
M : y concluma, en consecuencia, el lo. de diciembre de 1910; pero todavía
~ l luchó para aplazar algo más su ejecución re.al. Para ello pidió que
: ~ ieran los nombr~s~ ton_elaje, dimensiones, medios &gt;' vías de ab~tecimiento
no
~cas, ~I 1J1Jrusteno de la Marina dio entonces una gran sorpresa:
Lo ~ta dar la información pedida porque todavía no las había comprado
cierto es que un año después de hecha Ja petición seguía en las mismas ·
El 7 de noviembre de 1907, The Mtxican Huald hizo a sus lectores ia

!

:;aonaJ revelación de que los gobiernos de México y de Estados Unidos
a ian celebrado_ un "contrato" acerca de la bahía Magdalena. El Tiempo
ª caza d~ cualqUJer desliz internacional del gobierno, sobre todo en cuanto ;
SUs relaciones con Estados Unidos, expresó primero su extrañeza de que aquel

428
429

�periódico diera una noticia que por su ~t~ral~. Y magnit;id debier~~ haber
dado O el periódico del gobierno, El Diario Oficial, o su organo oficmso, El
Imp;rcial. Después, existe una contradicción entre el, 1:erald, que d~r por
consuma do el "contrato" , y las informaciones cablegráficas
., de Wasbmgton,
., .
.donde se pinta al embajador Cree! encrespado de indi~nacion patnotlca: protestando por las pretensiones del ministerio norteamericano de la Manna, ~
,
·
·
do, ret1'rándolas. La primera versión .parece
a este,
1mpres1ona
. "la exacta, SJ
se juzga por los detalles que en ella abundan, tal el rec1tat1vo cláusula, ~r
cláusula del contrato", hasta llegar a la compensación risi~le de que ~e,uco
pueda apostar su formidable marina de guerra en S~n Diego, por e3emplo.
De todo ello, y con su característica ordinariez, El Tiempo sacaba esta condusión:

Nosotros creemos que el verdadero objetivo es que, cuando las escua~
dras •ya~quis, jadeantes por la persecuci6n de los japone.~es, no tengan ni
con qué alimentar su respiraci6n de leviatanes, o en donde rep~;ª' sus
corazas maltrechas, la bahía Magdalena les ofrezca una estacwn ~arbonífera a la vez que un astillero y un punto de apoyo estratégico.
El Imparcial, deliberadamente parco, aseguró que el gobierno mexicano _había concedido pemúso para que algunas unidades de guerra de Estados u,rud~
hicieran prácticas de tiro, pero _que no h abía :•~edido" nada_ ?e la bah1a, m
tampoco el gobierno norteamericano hab1a solicitado esa cesi~~- . ,
Poco después El Imparcial se creyó obligado a dar con antlc1pac1on la noticia del arregl; sobre las carracas carboneras. El Tiempo creyó ~ue su col_ega
no decía la verdad, o, al menos, toda ella. Desde luego --:reflexiona-, mientras Estados Unidos se había apresurado a señalar la bahía Magdalena como
el puerto donde haría uso de su derecho a estacionar barcazas carboneras,
México se queda mudo, señal de que aquella famosa reciprocidad ~~ pos~
simple mampara para ocultar 1o que en realidad resulta una conces1~n unilateral y gratuita. El Tiempo hace ahora una consideración ~~ sen.,,a: ¿qué
tipo O clase de instrumento jurídico tiene ese arreglo o entendmuento. Porque
si es un tratado formal, tiene que hacerse público al convertir:se en ley después de su ratificación por el Senado. Como no ha sido así, debe haberte
hecho el arreglo en alguna otra forma, y, en ese caso, su validez legal es más
que dudosa. Pero El Tiempo da un traspiés al afirmar que, "en último caso,
sólo los estados de la Federación podrían dar esa autorización", y, desde luego
-agrega-, no se las han pedido. En fin Jas dos grandes fallas ~el arreglo
-eon independencia de su forma jurídica-, son que Estados Unidos no lo
respetará y que México es impotente para hacerlo respetar:
1

430

.. .de concesión en concesi6n, llegarán los Estados Unidos a hacer su
entera voluntad en México. Y a tenemos el depósito de carb6n en la
isla de Pichilingue, ya el tiro al blanco subrepticio en la Magdalena, y
ahora tendremos esos dos carboneros ( que se multiplicarán como los
panes bíblicos porque no alcanzarán para una flota tan grande y durante cuatro meses) . .. Si así seguimos, (.°dónde vamos a parar?
El Tiempo transcribe poco después un telegrama de alguna agencia informativa donde se dice que e despachan de Boston a la babia unos torpedos
-cuyo procedimiento de fabricación es ultrasecreto- para que los pruebe la
Flota del Pacífico en sus próximas maniobras. Es evidente que esos instrumentos infernales van a ser desembarcados en territorio mexicano para armarlos y ajustarlos antes de ser puestos a bordo de los barcos que iban a
usarlos. El suelo mexicano -de nuevo- está convertido en un campo de
maniobras y de experimentos de una potencia extranjera.
La defensa del gobierµo estaba confiada para entonces a El Imparcial,
un periódico industrial, de factura material moderna y más barato, pero aJ
que le ocurría la tragedia de que entre más se le leía, menos se le escuchaba.
Era, además, torpe: se encastillaba en la afirmación de que si fueran ciertas
las intenciones aviesas atribuidas al gobierno de Estados Unidos, si sus fines
fueran, en efecto, quedarse con la bahía, no se hubiera dirigido tan "correctamente" al de México, s.ino que se habría posesionado de ella manu militari.
De allí la conclusión fatalista:

Si antes podíamos hacernos ilusiones de que la si.tuaci6n delicada de
México frente a su vecino podía sostenerse por un tiempo indefinido,
ya no podemos forjarnos ninguna, y no nos queda más remedio que prepararnos para cualquier emergencia y armarnos hasta los dientes para
que el conflicto no nos coja desprevenidos y al menos caigamos con honra
Y después de haber causado al enemigo todo el mayor daño posible ...

1:°5 comentarios de la prensa crearon la impresión de que, por lo menos, el
gobierno de Estados Unidos se hallaba en serias dificultades para conseguir

lo que_ deseaba. Por eso, algunos ciudadanos norteamericanos, poseedores de
conceSiones de terrenos en la bahía o en su vecindad, se los ofrecieron en
El subsecretario Adee vio en seguida la falla de una solución semejante·· la adqwstcion
· · · , de b'tenes raíces no confiere la soberarúa sobre el suelo·
s6Jo la cesión de territorio puede dar a Estados Unidos la jurisdicción sobr;
la superficie que hayan adquirido sus ciudadanos. La otra forma sería un
arrendamiento con privilegios de jurisdicción, cómo en el caso de la base

;enta.

431

�naval de Guantánamo. " i una ni otra cosa - e lamentaba Adee- puede
esperarse de íéxico". Adee ufrió enseguida otro asalto má. tentador. L. F.
Kwiatwoski le informa que una corporación tiene hace tiempo una opción
obre toda la costa de la Baja California. incluyendo bahía • iagdalcna; puede
pues, convertir ésta en una estación carbonera pa5ando sobre la oposición del
gobierno mexicano. La corporación es jurídicamente nacional; pero en realidad, todos sus accionistas son norteamericano . El; en persona, ha tomado
muchas fotografías de la costa entera de la Baja California, y basta de su
interior; también posee un mapa con todos tos campamentos, caminos y aun
las brechas de la Península, y ha hecho un catálogo de u principales re•
cursos naturales.
Entonces algunos periódicos de Estados Unidos lanzaron la \'er ión de que
México se disponía a reformar u constitución para hacer una venta legal a
E tados Unidos de bahía Magdalena y quizás de toda la Baja California,
Adee
creyó obligado a hacer una declaración, que resultó inexacta:

El único fundamento de esta noticia es que México acaba de autorizaf
a Estados Uriidos a que mantenga permanentemente un barco carbonno
para proveer de carbón a las unidades de guerra que hacen allí SUS
prácticas de tiro. No ha habido cambio en un arreglo qut! tiffle años,
excepto que desde ahora se dejará en la bahla un barco carbonero.
Desmentida oficialmente la versión de la venta, otro periódico americano
aseguró que el verdadero fin de la ge tión era que Estados Unidos artillara la
bahía para la mejor defensa de sus costas. Todos estos enredos le dieron esperanzas a Mariscal de que c1 Senado norteamericano desaprobara el arreglo1
o, por lo menos, que se negara a reconocer los derecho recíprocos que México había pedido; duraron, sin embargo poco.
El ministerio de la Marina, a su vez, se creyó obligado a fundar aquella
obstinación en usar una bahía ajena y no alguna de las muchas propias: la
de Magdalena tiene una amplitud desusada, que permite a la Escuadra hacer
cualquier evolución; sus aguas son tranquilas, goza de un clima e.xcelente Y
la costa está enteramente dcspablada, de modo que es posible hacer cualquier
clase de tiro, aun los más lejano , y e o a cualquiera hora del día o de la noche. Así, el comandante en jefe de la Flota del Pacifico la declara fuera de
toda competencia o comparación.
El subsecretario de Estado Huntington Wilson le refirió al asesor juridiCO
del Departamento, James Brown Scott, que el embajador de México le babia
sugerido que, dado el carácter ya sensacional de los comentarios de la prensa
mexicana, el Departamento y la Embajada hicieran declaraciones a la prensa

destinadas a ~ner las cosas en su lugar. Para formarse una opinión le pide
una breve resena del asunto. Brown Scott le dice que en diciembre de 1908
ae obtuv~ ~¡ último pennis~ para las prácticas de tiro de abril de 1909, y que
las c:ond1aones son las mismas de siempre: no disparar hacia la co!ita, no
desembarcar a tierra gente armada y no desplegar en los campamentos banderas o insignia . De alli u opini6n:
S~ ve claramente que el permiso es temporal, y que se concede con [a 1
debidas precauciones para que no se viole el territorio nacio,1al. Los
ejercicios se han reali.:ado siempre con una autorización previa, y lejos
de tr~arse de un asunto de dudosa integridad, es inofe11siuo y limitado,
ademas de. probar la relació,i amistosa y la confianza mutua entre los
dos países.

Si ~a ésa l_a situación, ¿par qué diablos repelan tanto los mexicanos?
Hu_ntmgton W1lson le pasa el 12 de julio de 1909 un memorándum al secre•
tano ~ox: por lo_ ~isto -dice-., los mexicanos creen que nos hacen un
favor mme~•so· J&gt;CJ:,111t1éndo_n? los ejercicios de tiro en bahía Magdalena; erá,
pues, más digno n~ ~ohotar un nuevo permiso, y, para ello, sugi re que
~ hable con el mmislro de la Marina a fin de dar con otro lugar semeJ8Dte. Pe~ después de un amen "serio", el ministerio de la Marina llega a
~ conclusión. ~e que "ningún otro lugar de la costa del Pacüico llena tan
bJCD ~ requ1 1tos" para los ejercicios; el Golfo de Fonseca, por ejemplo, es
~emasiado estrecho y tormentoso. El embajador Francisco León de Ja Barra
un en_ibargo, perseveró proponiéndose tratar esta vez directamente con el se~
cretario K_no~ ~ quería sugerirle una declaraci6n del Departamento, entregada
para su dilusion a la Prensa Asociada, en la cual e explicara la naturaleza
verdade_ra de los dos arreglos y se dijera que no había habido ni e contemplaba run
modif_1cac1"6 n: entre otras razones porque las autorizaciones para_ los e1erc1c10s de tiro hab1an concluido y la de las carracas carbonera termmaría el 30 de noviembre de ese año de 1910.

. ~°:'"

De la ~arra fracasó en el sentido de que Knox no r soh,i ó por í mismo el

,º

: • 510

que lo volvió a poner en manos del subsecretario Huntington

..º• Y e5le, a su vez, le pidió su parecer a Thomas C. Dawson 1·efe de Ja
Di
·
·
' Dawson,
losvwón. de
. As un t °~ L atmoamencanos,
creada recientemente. Para

periócbcos enerrugos de Estado Unidos
empeñan en dar un carácter
~ n t e a los _arreglo , a pesar de que Estados Unidos nunca los ha pedido
y men~ México ha concedido una autorización indefinida. Los permisos
han
se
cad ~o
- y se wwtan
,:_:
Esto no pedido
.
al tiempo especificado en la solicitud.

.ª

qwere decir, sm embargo, que el "hecho de que siempre se haya per433

432
1128

�mitido, da derecho a creer que no se negará cuando se vuelva a pedir un
rmiso" \ ilson le ordenó entonces a Dawson que redactara un proyecto
pe
·
" ·
sean conde declaración según las sugestiones de De la Barra, s1 mpre que
secuentes con nuestros intereses". El proyecto de declaración _fue entrega~o a
De la Barra, quien lo sometió a la aprobación de la Secretana de Re~aciones
Exteriores. Hecho esto, el Departamento lo dio a la prensa norteamencana el

2 de marzo de 1910:

El gobierno de Estados Unidos ha solicitado 1m nuevo permiso paro
hacer · ejercicios de tiro en la bahía Maodalena durante un mes. ~si,
pumiso se ha co 71 ccdido anualmente desde a_n~es de 1906. ~s~ados U~1do1
no Jia solicitado ningún cambio en las condiciones q_ue Mexico connd_era
prudentes para garantizar la seguridad de los habitantes de la reg16n,
y 110 existe ningún acuerdo entre los dos gobiernos que afecte ~ ~a bahía.
Lo dicho por varios periódicos acerca de este asunto debe calificarse d,
inc:cacto con entera confianza )' autoridad.
La declaración convenida no correspondió ni a la atmósfera política ~
México ni a lo de os de su gobierno, excepto en el punto de que no se babia
hecho ningún arreglo que afectara la ituación jurídica de la. babia. Era adecuada, además, en el sentido de que se desmentían las versiones propal~
por Jo periódicos de ambos países, agregándo~e, a~emás, que_ el mentiS de~
tenerse como fundado y autorizado. En cambio, le10s de decirse que los ~
misos de tiro se habian concluido ya y que los de los barcos carboneros tenm-narían a fin de año, se habló de que se acababa de solicitar uno nuevo, lo
cual hacia sospechar que podían seguirse renovando, y que lo más natural
era que ocurriera en el futuro lo que ya había ocurrido en el pasado. De los
barcos carbonero no se dijo una sola palabra. La falla mayor de la declaración )a más inadecuada para el fermento político interno que era ya tan
patent~ en marzo de 1910, fue hablar de condiciones que el gobierno de México consideraba prudentes para garantizar la seguridad de los habitantes de
la región. De las limitaciones reales que lo permiso llegaro~ a tener, s6lo
una, la de no disparar hacia tierra, tenía relación con a segundad. Las otraS
dos: que no desembarcara nunca gente armada y que en los campamentos no
se desplegaran banderas estandartes o insignias, nada tenían que ve~ _con ella,
v sí con el fondo del problema, la ocupación y el uso por fuerzas m1btares ex·
~anjeras de las aguas territoriales y aun del suelo nacional.
La opinión pública no se calmó, pues, y quizá fuera imposible esperarlo
cuando la oposición al régimen de Díaz era ya abierta y o~ganiza~a. Por eso,
De la Barra recibió instrucciones de conversar con el propio presidente Taft.

434

Le dijo que una 'pequeña pane" de la prensa mexicana censuraba injustamente al gobierno del gen ral Diaz por haber consentido en la "permanencia"
de los barros carbonero y en las maniobras de tiro al blanco. Taft no ofreció
ninguna solución inmediata, limitándo a lamentar que una prensa poco
informada, o que con mala intención manejaba datos falsos, le hiciera oposición a un presidente tan patriota como Díaz; asimismo, de que esa misma

prensa despertara en las clas

bajas mexicanas mala voluntad hacia Estados

Unidos. De la Barra. sin embargo, se resolvió a decirle que los permiso no
debian renova~e en uno o dos años, tiempo en el cual podfa esperarse que la
opini6n pública se calmara. Taft, entonces, le dijo que compartía con él esas
opinione . De la Barra conversó entone con el secretario Knox, a quien le
sugirió que le dirigirla una nota oficial informándole que el plazo había terminado, y que K.nox contestara que ' daría órdenes para el retiro de los barcos
carboneros". El 8 de diciembre de 1910 -México, por supu to, en plena
rewlución- De la Barra pudo telegrafiar la noticia de que el presidente Taft
había convenido en el ' retiro inmediato" de lo barco .

De la Barra, en efecto, despachó la nota convenida a Knox el 7 de diciembre, pero con el único resultado de comunicarle después de una semana
que la había transcrito al ministerio de la Marina. Lo fantástico fue la respuesta de este ministerio: hacía mucho tiempo que no había usado de la
autorización de emplazar dos barcos carboneros en Bahía Magdalena para
abastecer durante sus maniobras a las unidade de la Flota del Pacifico, y
como también hacia tiempo que los ejercicios de tiro se hacían en altamar,
"ya no deseable" tener alli aquellas barcazas. El Departamento de Estado
sacó entonces una conclusión desconcertante de estas opiniones: "no se trata
de que ahora nos retiremos porque ha tenninado el permiso". El 14 de enero
de 1911 Knox da una respuesta formal a la nota de De la Barra en que reitera
el carácter de r ciprocidad y de temporalidad que el convenio había tenido
siempre, y le ruega expresar al gobierno de féxico el agradecimiento del
de Estados nido "por esta cortesía a sus unidades navales temporalmente
estacionadas en la bahía Magdalena".

Más fantástica todavía fue la confirmación que dio el jefe de la aduana
de bahía Magdalena a la S ci·etaría de Hacienda: no habían vuelto barcos
~neros norteamericanos desde bacía más de dos años, e decir, del 30 de
DOVJembre de 1909; el 24 de abril de 1910 fonde6 el crucero Buftalo, pero
s6lo para exhumar los resto de cinco marinos que habían fallecido al Jlc11ar
la Escuadra del Atlántico; cumplida su misión, zarpó al día siguiente p:ra
San Fr~cisco.
·
Tres días después fondeó el carbonero Saturn para recoger las
herramientas y útiles que no habían podido llevarse antes, pues el comandante de esa embarcación había explicado que se las Uevaba porque no re-

435

�gresarla ya al puerto ningún otro barco de la Flota. Y el aduanero decía entonces filosóficamente:
.. .lo cual parece confirmado, pues hasta la fecha no ha uuelto a fondear ningún buque de guerra de nacionalidad americana.

Es una ocurrencia diaria la desemejanza entre las versiones que da de un
sucedido callejero cada uno de los testigos que lo presenciaron; sin embargo,
las variantes no suelen ser tan grandes que en una aparezca el agresor como
agredido y en otra se cambien diametralmente estos dos papeles. Lo común
es, además, que la verdad se abra paso, y justamente cotejando esa diferencias, con el resultado de abreviarlas o hacerlas desaparecer, al menos en lo
esencial. Por eso es impresionante el caso de la bahía Magdalena, porque c:s
enorme el trecho que separa el hecho del dicho.
No parece que deba ser indiferente recordar que el relato de las página&amp;
anteriores es el primero que se ajusta a la verdad comprobada por documentos, cuya localización y consulta, por otra parte, lejos de envolver dotes
o artificios misteriosos, pueden hacerse en cualquier momento, por cualquier
persona y a plena luz del día. Tampoco deja de ser significativo que este
relato aparezca cincuenta años después de que el problema de la bahía quedó
para siempre liquidado. Y todo esto en contraste con la perseverancia de la
versión caprichosa que dio, por ejemplo, Francisco Bulnes hace cuarenta añoe,
y que han seguido cuantos se han ocupado, así sea de una manera incidental,
del asunto.
Para Bulnes, la diplomacia porfirica debió haberse dedicado a conservar intacto el apoyo "ultraamistoso" que Estados Unidos había ''concedido" a Porfirio Díaz. Bulnes no dice de modo explícito si Ignacio Mariscal lo coruigui6
en algún momento de sus treinta años de ministro de ReJaciones; pero afirma
que Enrique C. Creel, durante los nueve meses en que lo fue, "hizo mexicanismo diplomático de explosiva calidad", con el resultado de que Estadol
Un.idos acabó por "apoyar descaradamente" la revolución maderista que
tumbó a Porfirio Díaz. Y uno de esos "mexicanismos diplomáticos" de Creel
fue su negativa a "consentir por otros tres años la ocupación de la bahía Magdalena". Como suele pasar con Bulnes, rectificarlo significaría enderezar no
sólo la idea misma, sino todos y cada uno de los términos con que la expresó.
Nada de lo que dice en este caso es cierto; pe.ro sólo interesa la idea y la
palabra ocupar, que quiere decir tomar posesión o apoderarse de una cosa.
Pues bien, a la vista del relato de las páginas anteriores, puede decirse con
toda 5eoo-uridad que la marina norteamericana jamás ocupó la bahía Magda,,
lena; jamás el gobierno de Estados Unidos quiso o pidió ocuparla, y, desde

436

Juego, jamás de los jamases el gobierno de México consintió en que fuera
ocupada. Los casos extremos fueron dos: las maniobras conjuntas de las flo•
tas del Pacífico y del Atlántico durante dos meses en un año, y las maniobras
de la Escuadra del Pacüico dos veces al año, una en primavera y la otra en
otoño, cada una con una duración media de dos meses. Jamás, tampoco, estuvieron de manera permanente, ni siquiera por los tres años a que Bulnes se
refiere, las carracas carboneras, a pesar de que, en principio ese fue el entendimiento. Cada una de es.as maniobras, sin excepción alguna, se hizo al amparo de un permiso formalmente solicitado por el agente diplomático norteamericano en México, y la autorización era también concedida de manera
formal cada vez, sea por la Secretaría de Guerra y Marina, sea por el enado.
La oficialidad y la tripulación que bajaba a tierra estaban desarmadas, y no
ejercían, por supuesto, acto alguno de autoridad en el suelo mexicano, en el
cual, además, jamás ondeó pabellón o insignia extranjera.
Estos son, fuera de toda duda, los hechos; pero no dejan de ser hechos
también otros dos que deben ser considerados ahora para tener una pintura
completa. Uno es la pasmosa, increíble desaprensión del gobierno de Estados
Unidos, y otro, la falla inevitable que acaba por tener un régimen dictatorial
como el de Porfirio Díaz. No se ha encontrado un solo papel de ministerio de
la marina de Estados Unidos que indique ni remotamente siquiera que a la
bahía Magdalena se le diera algún valor estratégico, como precaución conua
la escuadra japonesa, según dijo con frecuencia la prensa norteamericana y
la de México, sobre todo. La perseverancia indelicada de ese Ministerio no
tenía como origen, pues, una necesidad de vida o muerte, de seguridad nacional suprema. La marina norteamericana no quería usarla sino para fines de
ejercicio o adiestramit'nto, maniobras en general y en particular tiro al blanco.
Esto explica, más que nada, por qué Estados Unido nunca apeteció "ocupar''
la bahía Magdalena; pero también revela la magnitud de esa perseverancia
indelicada para usarla en fines que pueden con justicia llamarse menores. A
la marina norteamericana simplemente le resultaba cómodo usa.ria para maniobras y ejercicios de tiro; la agitación, el ruido, los peligros, las molestias,
en suma, se llevaban a la casa ajena para no tenerlas en la propia. La solución era tanto más cómoda cuanto que la casa del prójimo era del próximo,
siendo, además, casa desierta, de modo que, en rigor, a ninguna persona Císica concreta se molestaba. Añádase que la bahía era amplia, tranquila y con
un clima excel •nte; así llegó la marina norteamericana a la conclusión a la que
se aferró: la bahía era un lugar incomparable, en verdad ideal.
En Estados Unido parece haber la ere ncia de que su marina sobre todo,
claro, los jefes y oficiales, tienen un tacto diplomático rara vez superado por
los funcionarios del Depa1tamento de Estado. La triste hi toria de la bahía

437

�Magdalena no abona esa creencia, pues durante los veintisiete años que duró
este negocio, jamás dudó por un instante de si no crían -para decir lo menos- impertinente sus instancias. En vario casos las unidades de guerra se
hacían a la mar de San Francisco o San Diego y el Ministerio pedía al Departamento de Estado que se las arreglara para conseguir el permiso en 101
dos o tres días que debió durar la travesía. Plantear el problema de las carracas carboneras como una autorización permanente, ofr cérsele una por
un mes, no confonnarse con menos de cinco años, aceptar enfadada la tranacción de tres, y después de tanto tiempo, de tanta ida y venida ¡ salir con
que no las había comprado! Cuando el secretario de Estado informa al ministro
de la Marina de la re istencia de México a que se renueven los pennisos y que
desde el punto de vista de Estados U nidos parece más digno prescindir de
ellos, el ministro se empeña y sostiene que no hay sustituto posible e imaginable de la Magdalena. y esto, cuando, en realidad, hacia ya más de un año
que no u aba la bahía para los ejercicios de tiro ni para el aprovisionamiento
de carbón.
La marina, sin embargo, no tenía una obligación profesional de ser delicada
y sensible; u deber profesional era ejercitar e y estar lista para cualquier
emergencia, y tras de eso f uc con gran perseverancia. Otro es el ca o del Departamento de Estado y de .sus agente diplomático .• ro fue hasta 1910 cuando el subsecretario Huntington Wilson, abrumado por los comentarios de la
prensa de su país y de México, reaccionó. Su reacción no fue, desde luego,
la de pena por ha~r puesto en un predicamento a un gobierno y a un pals
amiuos; fue de enfado ante la pretensión e túpida de los mexicano : creian
los muy tontos que favorecían enonnemente a Estados Unidos con intiendo a
la Escuadro del Pacífico en la bahía de ·ierta y sólo por uno o dos meses al
año. inguno de los agentes diplomático de Estados nidos en .1:é.idco per•
cibió que tras las dílaciones y el estira y afloje de Mariscal y de Díaz podía
haber repugnancia por conceder los permisos, y ninguno informó a sus superiores de los comentarios adversos de la prensa mexicana. Apena! si el embajador Clayton se atrevió a recordar a sus superiores que el gobierno mexi•
cano había negado ya la autorización para que desembarcaran oficialidad 'f
tripulación; pero cuando el mini terio de Ja farina insistió, el Departamento
de Estado no recordó aquella advertencia de su embajador y le ordenó pedir
así el permiso. La reacción del misml imo pre idente Taft no fue ni noble ni
acertada: le dalia que la prensa mexicana fomentara en las clases bajas del
país animadversión hacia Estados Unidos. Y la declaración pública en la que
al fin consintió el secretario de Estado Knox fue, como en el caso de su jefe,
poco noble y muy desacertada. El broche de oro fue e!-3. declaración: darle w
gracias al gobierno de México, no porque había sido conde ccndiente con el

438

gobierno de E tados U nidos, sino porque fue cortés con la marina norteamericana. Y no diga Ja graciosa tesis de Oaw~on: el hecho de que el permiso se
haya dado \'arias \'eccs, da derecho a e perar que no se negará en el futuro.
En cuanto al lado mexicano, lo primel'o que llama la atención es que en
1883 se negara el permiso tan redondamente, pues la icuación política del
gobierno de Manuel González en aquel momento era precaria al lado de la
de Porfirio Diaz en 1897, cuando se da el primer permiso. 1883
además, el
punto ál~ido de la construcción de las vías férreas, con la dos línea troncales
al orte; México necesitaba, y más aún Manuel González, de una opinión favorable de E tado · U nidos. En 1897 todo e o liabía quedado realízado, de modo
que puedr. decirse que el punto de mayo!' fuerza del porfiriato e alcanza entre
1895 y 1900. 'o puede, pues, suponerse que Díaz diera el permi o de 1897 para
alcanzar un fa\'or norteamericano, y menos que lo necesitara con urgencia o
para algo decisivo.
Parece, puc-, que Díaz dio ese primer permiso por imple complacencia y
sin pesar mayormente las comecuencias que podía tener. Así lo revela la prontitud (do día ) con que fue otorgado y el telegrama urgente de la Secretaría
de Guerra para el comandante Bermúdcz. Creyó, sin duda, que era un permiso
ocasional, dado por una única vez y a un barco determinado, que quería
aprovechar el viaje de regreso a su base deteniéndose en la Balúa para hacer
unos cuantos di ·paros. Cuando fundándose en ese permiso ocasional se pidió
uno nuevo, ya de carácter formal, es indudable que Díaz no negó el penni o, sino que decidió regatear los que fue dando, quizás con la esperanza de que el
gobierno de Estado Unidos advirtiera su re istencia y decidiera desistir por sí
mismo. Si e to peró, Porfirio Díaz, sin duda, cometió un error; pero no ocurrió
lo mismo en cuanto al fondo del problema, a saber, que lo permisos no comprometían la soberanía nacional ni que entrañaban un ri sgo importante para el

país.
En lo que i se equivocó redondamente fue en lo efectos que u complacencia iba a producir en la opinión pública nacional, y, má que nada, en el
juicio que haría de él la posteridad basándose en un episodio limitado de su
larga vida de gobernante. Díaz, como todo hombre fuerte, como todo dictador,
despreciaba la opinión pública coetánea, y en cuanto al juicio de la posteridad,
como él iba a ser eterno, y, en último extremo, si alguien lo uccdía sería hombre de idea. engendradas por él, nada había que temer.
La opinión pública coetánea fue en general adversa a la ascendencia norteamericana en México; pero en la medida en que se manifestaba en forma
pública, no fue ni más perseverante, ni más general, ni más incisiva, al principio que al fin del porfiriato. Tampoco se concentró de un modo discernible
en el asunto de la balúa !agdalena. ¿ Por qué, pues, Porfirio Díaz cedió a

439

�de Estada&amp;
ella el final de su régimen hasta reso lverse a p1antear al gobierno
. .,
, .
,
•
.
? No ha sino una explicaoon: su reg1men
Unidos el termmo de los pernusos.
y
l d d 1900 a 1910
se fue debilitando internamente, y de una manera ace era a e
'
decir cuando el negocio de la Bahía cobró vuelo. El repro~e, entonces, que
: un ;rincipio pudo verse con el desdén de la luna que mrra un_ pen:o ladrar al final golpeaba penosa, interminablemente, en la conaencia nusma,

~

ahu;entando todo sosiego y aun el sueño reparador.
fl "6 . la censura
. . . d e la posteridad' cabe hacer una- re, eXI n .
En cuanto a 1 3u1cio
'6 las
la o sición a esa ascendencia norteamericana las se~o, las man~J y
yencendio
~ la prensa cato·1·1ca, Y d e ella, no de la fuente
, . liberal, abrevo la Revolución para sepultar el régimen de D1az en el descred1to.

SE IBLANZA DE FRAY JOSEPH ARLEGUI
JOAQUÍN MEADE

San Luis Potosi.

JosEPH ARLEour, nació en la Villa de la Guardia, corte de los reyes de
Navarra, de la Provincia de AJava, en los Reinos de Castilla por el año de
1688. En la Provincia de Cantabria tomó el hábito de la Orden de San Francisco, a principios del siglo XVIII, pasó a la Nueva España y siguió directamente a Zacatecas, en donde dice, leía Teología en 1718. En 1719, se publicó en México, su Elogio de Nuestra Señora de Aranzazú, es de suponer
que fue un sermón predicado en Zaca tecas; asistió en ese año a la edificación de la capilla de una Hacienda, de don Domingo Tagle Bracho. Debe
haber estado durante la cuaresma en Fresnillo y, sin duda, fue capellán de
la Hacienda nueva de don José de Urquiola, conde de Santiago de la Laguna, de quien refiere tenía mil pesos diarios de sus haciendas de sacar plata.
FRAY

Estuvo los seis años siguientes en el convento de Durango, donde leía Teo-

logía; durante su estancia lo transformó en monasterio amplio, de cinco
celdas que tenía, lo dejó con amplitud para quince frailes; cuando menos
doce residían allí, dedicados a las letras, leyéndose Teología, Escolástica y
Canónica, Gramática e idioma mexicano, se administraban además tres pueblos indígenas y se enseñaba la doctrina. Tuvo diversos benefactores que lo
ayudaron para la obra material especialmente el obispo doctor don Pedro
Tapiz a quien menciona como ''mi muy amado señor y padre". En 1724, era
el guardián del convento y trabajó de sobreestante al ser reedificado el santuario de Nuestra Señora de los Remedios con la ayuda pecuniaria del teniente de capitán general de la Nueva Vizcaya y síndico general de la Provincia, don Manuel de Lizá.rraga. Estuvo presente al morir el doctor fray
Juan de San Miguel, que de memoria se · sabía la Biblia y era tan escrupuloso
que para sí todo lo rechazaba y fray Josepb Arlegui le tenía que enviar diariamente para el desayuno, una tablilla de chocolate. Fue en esta época cuando
estuvo en contacto con fray Antonio Margil de Jesús.

440

441

�Facslmilt de la firma de fray Jouph Ari,gui.

Por la aviciad del año de 1724, e celebraron las fiestas de proclamación,
jura y coronación del rey Luis I, con este motivo fray Joseph A.rlegui pronunció un sermón que fue impreso en Mé.xico, en 1725 intitulado: Elogio d11
Luis primero de España, en las fiestas con que celrbr6 su coronación la ciudad

de Durango.
En el capítulo celebrado en San Luis Potosí, el lo. d septiembre de 1725,
fue electo provincial para regir la Provincia de San Francisco de los Zacatecas y dice: "¡ Oh! Dispanga la Providencia Divina que, agradeciendo tantos
beneficio., lave con mi re ligio o proceder los pocos )' malos paso que en d
camino de la observancia de mi instituto be dado". E taba obligado a visitar
toda la Provincia que tema trescientas leguas de longitud por doscientas
ochenta de latitud y contaba con cincuenta y cuatro conventos, divididos en
guardianías, presidencias y conver.iones y se extendía desde anta Maria del
Río, al ur, hasta Casas Grandes, al orte y, de de Cerralvo al Oriente basta
Guazamota al Poniente y, así lo hizo aunque a ciertos puntos no pudo llegar
en persona; caminó más de oovecienta leguas par desiertos y erranías, donde
raramente había caminos y, a veces ni vereda había, con frecuente falta
de agua, de comida de pastos y naturalmente de habitación con el riesgo
constante de ser acometido por los indios bravos; en Jo punto de peligro
los f railcs iban acompañado de treinta hombr armados pero a pesar de
esto, estuvo en gran peligro el 18 de marzo de 1726.
Entre los conventos de la Provincia de Zacatecas, se encuentran los siguientes: el Convento de Zacateca , el de San Luis Potosí. el de la Villa del
ombre de Dios, el de Durango, el de San Bartolomé del Valle, el de an
Juan del Mezquital, el de San Mateo de Sombrerete, el de Santa María de
las Chateas, la vicaria de Matehuala, el convento de San Juan del Río, el de
San Frnnci co de Chalchihuites, el de an Luis de Colotlán, el de San Esteban del Saltillo, el de San ebastián del Venado, el de los Santos Apóstoles
San Pedro y San Pablo de Topia, el de an Francisco del Mezquital, el de
la Purísima Concepción de Nuestra eñora de Cuencamé, el de San Andrés
de Monterrey n el uevo Reino de León. el de la Purísima Concepción de

442

�Nuestra Señora de icrra de Pino , el de anta María de Guazamota, l de
Santa María del Río, el de la Asunción de uestra
ñora de Tlaxcalilla,
el de San Francisco de Conchos, el de Santiago de Cbimalútlán, el de San
Juan Bautista de Mezquitic, el de San Miguel de Mezquitic, el de San Diego
de Canatlán, el de San Buenaventura de Atotonilco, el de an Bernardino de
Milpillas, el de San Gregario de Cerralvo, el de la Purificación de u ·tra
ñora de Huejuquilla, el de anto Domingo de Camotlán, la doctrina de
San Jo é de Cadereita, la ayuda de Parroquia de an Antonio del Parral,
la Misión de antiago de Bahonoyaba, la misión de anta faría de lo. Angeles del Río Blanco) la de San Antonio de Casas Grandes, la de San Antonio
de los Llanos, la de Santa Teresa del Alamillo, la de an Bernarclino, la de
an Pablo de Labradorc , la de San Buenaventura de Tamaulipa, anto Domingo de Hoyos, la de San Cristóbal de Hualahuí. s, la de San icolás de
Agualeguas, la de San Pedro de Conchos, la de Santa Isabel de Tarahumarc$,
la de la atividad de u tra Señora de Bachiniva, la de San Pedro de Alcántara de Namiquipa, la de anta Anna del Torreón, la de Santa laría de
Gracia de las Carretas, la Conversión de la Concepción y de los assa y otros
puntos más. AJ ir a visitar la Custodia del Parral) acampó en las márgen s
del río aza , pero los indios bárbaros atacaron el campamento a la ocho
de la noche; se llevaron la mulada y gracias a la defensa efectiva de los soldados se salvó la gente y escribe: "Quedamos mi secretario y yo tan horrorizados, que mucho días nos faltó el color natural del rostro".
Durante su

tancia en Chihuahua en 1726, en\':ió a e. pañoles e indio a

lograr la libertad de fray Andrés Baro y del padre Aparicio, apresados por
los indios bárbaros, al despoblar las tres misiones de San Pedro de Conchos;
en la tarea ayudó el coyame o general que por dejar el gentilismo, en 1727,
pid.i6 a fray Joseph Arl gui un lugar en que él y Ja cuarenta familia que lo
acompañaban, pudieran vivir, les dio entonces el lugar de
acompañaron más de quince leguas en sefial de gratitud.

an Lucas y le

El 25 de diciembre de 1726, se hallaba en la ciudad de San Luis Potosí

Y, según consta en el Libro de Bautismo número 9 del Archi\'o Parroquial,
página 23 vuelta en que aparece de provincial y además lector en el convento de esta Ciudad, bautizó ese día a la niña faría Josepha Manuela, hija
de don Joscph de Erréparaz y d doña Josepha de Mier y Caso.

Dos días antes, el día 23, predicó en el Convento de an Francisco, de San
Luis Poto í, u "Oración Fúnebr ", en la honra a doña María de resti,
esposa que había sido del índico o-cneral de dicho onvento, el licenciado
don Francisco Guerrero quien lo publicó en féxico, en 1727.
Al \'isitar el convento de Huejuquilla, el ministro I informó del de cubrimiento de ciertos ídolos y de la supcIVivencia de los cultos idólatras; el pro-

443

�vincial mandó quemar una rodela bordada y el guardián fray ~i~uel Díaz
prendió fuego a varias casillas pajizas que se hallaban en lo mas aspero de

la sierra dedicadas a esos ritos.

.

'

En 1727, era aún provincial, se había terminado el nu~,vo enti~rro d~ religiosos en la capilla de San Antonio de Zacatecas, resolvm dep~s1ta_r allí los
restos de fray Juan de Angulo y para constancia de su extraordin~o estado
de conservación después de ochenta y tres años de los que dos hab1a e~tado
bajo tierra el cadáver; llamó a tres médicos aprobados por el prot~ed1cato
de México así como a dos cirujanos examinados, los que recono~1eron el
cadáver, en presencia del provincial y de su secret~rio y de _dos notarios apostólicos; declarando ser sobrenatural el estado de incorrupción en que _se ha11aba. Firmadas las diligencias, "lo cubrió con una colcha de damasco encarnado galoneada de oro; en una caja de madera ~rimorosa ~~ tres llaves,
reservando una para el provincial que fuere, otra dio al guardian de aqu~I
convento y la tercera al religioso de más alto grado, que lo era fray Antoruo
de Mendigutia...
En el mismo año de 1727, fue testigo del notable hecho ocurrido a don
Felipe de Osio y Campo, originario de Celaya, doctor en ~agrados ~ánones;
sufrió por espacio de media hora un ataque cerebral, entro en agoma Y pa·
reció expirar; al recobrar la vida pidió el mismo día el hábito de la Orden
de San Francisco, a fray Joseph de Arlegui quien se lo ofreció ~on gu~to para
cuando terminara su convalecencia. Sanó prontamente y quince d1as después salió para Zacatecas donde entró de novicio. Arlegui le preguntó al~na
vez Je dijese si había muerto o si había sufrido únicamente un ataque pasajero
y le contestó así: "R. P. Provincial, Fr. José Arlegui, si fui o
espíritu arrebatado a la divina presencia y si fue muerte o desmayo, lo 1~n~ro ; lo ~ue
~ólo puedo asegurar y decir a V. P. R. es que en el tribunal ~1V1no m~ ~
el juez tales cargos, que no teniendo que respon~er, 3:1e v1 e~ el ú.ltum
precipicio de mi eterna infelicidad, y viéndom~ perdido s10 remed~?• me alar·
gó su cuerda San Francisco para que me asiese de e!la, y cog1end~~ con
ambas manos, le pedí al santo me socorriese, y me halle con esto restituido a
mis sentidos y determiné luego hacer el voto par esto".
Durante su trienio de provincial, se concluyó el convento de Durango, con
la sacristía, el campanario y el colateral de San Antonio; en el conve~to _de
an Luis Potosí, se construyó una celda que debería servir para los com1sanos

º?

generales, cuando asistiesen a los capítulos.
El 17 de abril de 1728, entregó el gobierno de la Provincia a fray José d_e
la Torre. En el Libro de Bautismos número 9 de la Parroquia de San Ltns
Potosí , páaina
55 , consta que el día lo. de agosto de 1728, bautizó
a la, niña
o·
~
de
Anna Josepha Lucía, hija de don Joan Romeo Zapata y de dona MaríA

444

la Trinidad Faz; se dice alli que era lector jubilado calificador del Santo
Oficio, examinador sinodal de los Obispados de Michoacán y de Durango,
exministro provir¡cial de la Provincia de Nuestra Señora de los Zacatecas cura
. .
'
prop1etano y maestro de doctrina del Convento de San Francisco de esta
Ciudad de San Luis Potosí.
Se quedó en la Ciudad de San Luis Potosí con el cargo de cura de la doc~na y en l~s _seis años _qu~ la atendió nunca faltó, para que al poner ese
e1emplo, lo JID1taran los mdios y no fuesen a dejar de asistir. Los niños iban
todos los días y el domingo iban los adultos; se llevaba lista y el que no
es~ba, se ~e buscaba y se le hacía asistir; pero algunos huían y el doctrinero
hacía segwrles el rastro en que tenían mucha práctica y pronto daban con
el que se había ido.

Se dedicó al mismo tiempo a levantar un templo a Nuestra Señora de los
Remedios, quien le había salvado la vida, "cuando, acosado de una grave
enfenn~dad, la e~peraba menos", deseaba colocar alli una imagen que hacía
1~ tiempo _terua como su patrona y abogada; contaba de capital con dos
botijas de aceite, que le sobraron de la provisi6n de capítulo después de hacer
las cuentas a la Provincia y conmutadas par el síndico, dieron cincuenta
pesos. _Temía iniciar la obra con tan pequeña cantidad, pero al fin la hizo en
el patio o plazuela del convento y levantó "una capilla de treinta y cinco
varas de largo por nueve de ancho, de cinco bóvedas con sus puertas colaterales, vidrieras y ~es campanas colocadas en una esp~daña de dos cu:rpos";
babia puesto la primera piedra el 8 de septiembre de 1728 y se terminó la
obra el 5 de febrero de 1731, con donativos y limosnas dadas par diversas
personas de San Luis Potosí, de Zacatecas, de Chihuahua y de otras partes
co? un costo total de catorce mil pesos. Los altares fueron seguramente d~
estilo barroco con columnas salom6nicas, de acuerdo con las fechas señaladas.
, E_n el Libro número 9 de Bautismos de la Parroquia de San Luis Potosí,

P ~ 73 vue!ta, consta que el 19 de febrero de 1730, bautiz6 a la niña
~torua ~ranc1sca, hija de don Joseph de Salmerón y de doña María Cump do,. vecmos de Zacatecas, aparece a11í como lector del Convento de San
Franc1Sco.
En el mis~o Libro de Bautismos, en la página 77, dice que el 16 de julio
de _1730, bautizó a la niña Ignacia Antonia, hija de don Pedro de Mora y de
do~a Andrea Alvarez, actuó de padrino el alférez real de la Ciudad de San
Lu15 Poto51'
·d
•
Y regi or mayor don Francisco de Villanueva Velasco. En dicho
Libr? de Bautismos, en la página 99, consta que el 26 de diciembre de 173 I
bauti1.ó a J • - M
,
,
d
_
ª moa anuela Mana Josepha, hija de don Joseph de Rivera y
Be d~a Anna Rosa de Beráustegui. El siguiente dato del citado Libro de
autismos es interesante porque asienta que era guardián deJ Convento de

445

�Santa María del Río, dice en la página 119 que el 3 de enero de 1733, bautizó
a la niña Manuela Josepha Antonia Silvestra, hija de don Joseph de Erréparaz y de doña María Josepha d Mier y Caso, lo que nos permite saber el
•
año exacto en que fue guardián de ese convento. En este año de 1733 inici6
la construcción de la nueva iglesia de la Santísima Trinidad, hoy San Miguelito, frente a la antigua ermita, pero también se concluyó después de su
muerte, en 1752.
En la página 137 del mencionado Libro de Bautismos, se clicc el 29 de
marzo de 1734 que como cura y ministro de Doctrina del Pueblo de anta
María del Río, da licencia para que fuese bautizado en an Luis Potosí, el
niño Joseph Joachín hijo de don Luis de la Torre y de doña María de San
Juan, vecinos de la Parada de Jorge, de la jurisdicción del Pueblo de 'anta
Maria del Río; fue padrino, don Joseph de Erréparaz.
Como antecedentes a la Crónica de Arlegui )' a los notables croni ·tas f ranciscanos, podemos recordar a fray Andrés de Olmos, a fray Bernardino de
ahagún, a fray Toribio de Bena"ente o Motolinia, a fray Jerónimo de Men•
dieta, a fray Juan de Torquemada y a otros más; éste último da noticias de
la erección de la Provincia de an Francisco de los Zacatecas ; se cree allegó
algunos datos para la historia de la Provincia, fray José de Castro, originario
de la ciudad de Zacatecas donde recibió el hábito de la Orden por el año de
1670 y se dice dejó una Crónica incompleta que trataba de Querétaro y
seguramente de Zacatecas; pero no se clio a la estampa, a pesar de que dejó
impresas varias obras; falleció en Querétaro en 1708. Fray Juan Lazcano que
fue provincial de 1686 a 1689, hizo un trabajo de investigación en todos los
archivos de los conventos e hizo un extracto histórico o cuando meno cronológico que sin duda fue de gran valor para los trabajos históricos posteriores.
En el capitulo general de la Orden de San Francisco, celebrado en lilán,
el 15 de. junio de 1729, se ordenó por estatuto que cada Provincia deberja
nombrar su cronista con el objeto de que cada una pudiera tener historia propia.
En el capítulo celebrado por la Provincia de San Francisco de los Zacatecas,
el 6 de noviembre de 1734, en el Convento franciscano de Santa laría del
Río, se nombró cronista a fray Jo eph Arlegui. Tanto los potosinos fray Antonio Rizo provincial en 1734, como fray Juan Lazcano que había ido provincial en 1686, pusieron en manos de Arlegui los papeles y datos más notables
que habían logrado reunir en los registros e investigaciones que ellos habían
hecho a su vez. Tuvo así Arlegui estas fuentes , las de Torquemada, de fray
José de Castro, y la documentación original que logro reunir por cuenta
propia para hacer un extracto de todo ello y proceder así a terminar su Crl&gt;nica que sin duda, en su mayor parte escribió en esta bella y tranquila población, famosa por sus preciosos rebozos y por sus huertas de grandes nogales,
aguacates y otros árboles frutales, pero además de escribir u Crónica, tuvo

446

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�tiempo de visitar toda la jurisdicción que de él dependía; por el Oriente con-

firmaba con la Custodia del Río Verde y a él le correspondía hasta el río
de los Bagres, distante veinticuatro legua llenas de barrancas y de pasos
difíciles.

Se sabe que caminó ochenta leguas en doce días, para empadronar a los
feligreses y explicarles la doctrina cri. tiana, pero tan pobres eran sus moradores que .se vio obligado a llevar sus propios víveres y de éstos le pedían
esas pobres gentes.
Sin duda iba ocasionalmente a San Luis Poto. í para obtener algún dato
en el entonces rico Archivo de la Provincia franci. cana porque en el Libre
de Bauti~mos, número 9, ya citado, en la página 156, dice que el 13 de julio de
1735, bautizó a la niña Rosalia Ventura, hija de don Félix de Miranda y de
doña Antonia f6nica de Ceballo . La distancia de Santa María del Río a
an Luis Potosí es de poco más de cuarenta kilómetros o sea una fácil jornada a caballo y aun a pie.
Para 1736, estaba de guardián del Convento franciscano de la Asunción
de TlaxcalilJa, extramuro de la ciudad de San Luis Potosí; en el ya mencionado Libro de Bautismos, número 9, página 167 vuelta, dice que el 18
de may;'.l de ese aiio, el guardián de Tlaxcalilla fray Joseph Arlegui, bautizó
en San Luis Poto í, al niño Joscph Bemardino hijo de don Jo~eph Bias Infante )' de doña Francisca Ruiz del Castillo; fueron padrinos e1 alcalde orclinario don Joseph de Erréparaz y su esposa, doña Josepha de Mier y Caso.

En el Con\'ento de Tla."&lt;calilla, del que era guarclián, terminó su Crónica,
el 3 de mayo de 1736.
Ofrece la Crónica don Joseph de Erréparaz, indudablemente el mejor
síndico que tuvo el Convento de San Luis Potosí; sigue el "Parecer" de !ray
Juan Crisó~tomo Martín z, d la Orden de San Agustín, rector del Re.al Colegio d'! an Pablo de la ciudad de México, fechado el S de septiembre de
1736; viene luego el "Par cer" de fray José Vital Moctezuma, comendador
del Convento de San Lorenzo de 1a Real y Militar Orden de Nuestra Señora
de la Merced, de San Luis Potosí, fechado el 8 de septiembre del m.i5mo año y
que años más tarde fue obispo de Chiapas; el iguiente "Parecer", es de fray
Francisco Leal, cronista de la Pro, incia franciscana del anto Evangelio, vicario y cura ministro de la Parroquia de San José de la ciudad de México,
fechado el lo. de septiembre de ese año; igue luego el "Sentir" de fray Domingo Moraza, presidente del convento franciscano de San Miguel Mezquitic, fechado el 15 de junio de I 736; viene luego la "Licencia del uperior
Gobierno" del arwbispo de México y virrey gobernador de la Nueva España
Ilustrísimo y Excmo. señor Dr. don Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta
fechada el día 12 de septiembre de ese año; viene luego la "Licencia del

447

�Ordinario", doctor don Francisco Rodríguez Navarijo, juez provisor y vicario
general del Atzobispado, fechada el 13 de septiembre. Sigue la licencia dada
por fray Pedro Navarrete, comisario general y superior de la Orden de San
Francisco, en la ueva España; el 10 de enero de 1737. El ''Prólogo al
Lector" y la "Protesta del Autor", tienen la firma del autor en el Convento
de Tla.xcalilla, el lo. de agosto de 1736.
La "Chrónica de la Provincia de
.S.P.S. Franci co de Zacatecas", la
imprimió en 1737, en México, Joscph Bernardo de HogaJ; se compone de
un volumen en cuarto con la portada en tinta roja y negra. tiene 14 fojas
preliminares sin numeración, y 412 de texto. La Crónica contiene cinco panes;
la primera parte, tiene nueve capítulo5; la .segunda parte. tiene nueve capitulos; la tercera parte, tiene doce capítulos; la cuarta parte. tiene diez capítul01
y la quinta y última parte tienen veintidós capítulos.
La "Parte Primera". "En que se contiene el origen de la custodia de N.S.P .S.
Francisco de los Zacatecas, y los aument05 que tuvo en sus felices principiot
hasta c;u creación en provincia". La "Segunda Parte". "En que se da razón
de los con\'entos y conversiones de la Provincia de .P.·. Franci co dr Zacatecas. y de alguno casos sin~ulare sucedidos en sus fundacionc . La "Parte
Tercera". "En que se da razón de los territorios de la Pro\'incia de ZacatecaSs
y de las varias co lumbres de los indios caribes que en ella moran. y de las
hostilidade con que hasta los pr •sentes tiempos la aquejan". La "Parte
Cuarta". "Dase noticia de di\'erso religioso qu murieron a manos de 1m
bárbaros en obse_quio de apo t61ico ministerio". La "Quinta Parte". "Refiérense las vidas de mucho varones esclarecidos que han florecido en virtud
en esta provincia de N.S.P.S. Francisco de Zacatecas".
Es una obra muy important pero hay que aberla manejar ya que en
ocasiones tiene discrepancias en fechas y nombres debido seguramente a la
premura del tiempo; escribió la Crónica en menos de dos años. Describe el
origen de la Custodia, su progreso y u erección en Provincia, da luego ne,.
ticia detallada de cada uno d lo convento y de las conversione en su
orden que forman la primera y segunda parte de la Crónica.
Aprovechó lo que se podía, de Torquemada, lo recopilado por fray Jci'6
de Castro, los resúmenes de fray Juan de Lazcano, primer investigador de
los archivos y clice que sin estos datos no hubiera podido cumplir su ~ ;
pero debemos agregar que él a . u vez también hurgó en las fuentes. Por la
prisa de hacer el trabajo, el estilo se olvida a veces, pero de acuerdo con la
moda de su iglo cita a veces autore sagrados, filósofos y poetas. Su meta
indudable fue dejar asentada definitivamente la memoria de los primeral
evangelizadores franciscanos que entraron a la región descrita, dando lal

nombres de los que fundaron los conventos sus h h
.
de esta obra, a pesar de la falta de archi ,
haecbos y los contmuadores
1·
d.
vos por
erse perdido al

por e incen io del convento y archivo de

z

f

gunos y

ci6n y anales que pudieran haberle servido ;;atcc~s; ~ltaron cartas de relacierto punto erróneos del Nobiliaro d R
dayu ª· provecha datos hasta
•
t
e eyes, e Alonso Díaz de H
menciona a don Juan de Oñate com d
b ºd
.
aro, que
de las minas de an Luis se sabe o es~u. n ~r, conquistador y poblador
sido nombrado primer alJalde ma que su umca intervención fue la de haber
Pueblo de San Luis minas del Pot:º1rl para Jle\·ar ª efecto la fundación del
5 , o que no ob ta para
•
menetone al capitán Miguel CaJde
d
.
que en otra parte
esta región.
ra como escubndor y conquistador ele

iguw Arlegui a T orquemada en lo ue toca

1

•

la Crónica; pero es original en la t
q
a as_ dos pnmerrui partes de
de l.acatecas de la ·ue V'
ercera parte, descnbe lo que vio en tierras
•
va izcaya Y del 'uevo Rein O d L ,

dicción de la Provincia de San F
.
d
e con en la juris. di
rancisco e los Zacat
D
"b
m os y a sus costumbres con dat
·ali
ceas. escn e a los
os " osos para la etn af'
.
cuarenta y dos Yariedades o nac ·o
ogr ia, menciona a
i ncs aunque no mencion
ºdº
enos a los apaches caras cuach"chºl
.
a sus J wmas, entre
1 1 es, nayantas tarah
.
'
,
mdudahlemente sale ganando la et 1 , . d
'.
umaras Y tcpehuanes;
no ogia, e$cnbe luego 1 h "lid d
tepeh uanes y tarahumaras en 1 • 1 XVI
. . as ostJ a es de
d Col ¡ ·
. . .
e sig O
I para finalizar con J • .1!
e
ot an al iniciarse el siglo XVIII.
1 d
os mwgenas
.
.
, en a el XVII que f e l
ás
gnenta, murieron más de quinc
.1 . di
u a m sane
mi
m
os
Y
numerosos
e
1
· ·
se dcstruyeron innumerables te J
spano es y religiosos,
E
d d
mp os, casas, sembrados y gana.dos
s ver a eramente un monumento histórico f
.
la Crónica de la Provincia de San F
.
d
undamental y de gran valor,
de la Nueva España que abarcaba r;:crsco e Zacat~ca~ para la región orte
Nue..-a Vizcava en la N
G 1· . a enorme Provmcta Franciscana, en la
. '
ueva a ic1a, en el Nue
R . d
parte del Virreinato que incl ,
emo e León y en la
dalcázar y de San Luis Poto;•a
parte de las Alcaldías Mayores de Guaesa jurisdicción la Custodia f y . i_,o unda pa~e, porque quedaba excluída de
Es .
ranc1scana el Río Verde
pcc1almcnte para San Luis Pot ,
.
Crónica.
OSJ, es de gran valor histórico la citada

~:3'

'"°

, · de Tuestra Señora de G d 1 ,,
. Su "Pan eginco
en el año de 1738 lo h b'
d.
ua a upe , fue publicado en Mé3 1a pre icado en San L is p
d
,
• El
e este año predicó en la JgJes· d 1 C
u
otos1.
11 de agosto
1ª e a
"La .
ompanía de Jesús
ó ·
quinta esencia de la santidad
.
' su serm n tJtulado:
Elogio de San Juan F
.
R _can~nizada de la Compañía de Je ús:
rancisco egis" impreso
M, .
este añc, era guardián d I Co
'
en
cx1co por Hogal. En
bautiz6 en la Iglesia Pa:o uia~v:nto d~- San L~is Potosí; el 17 de octubre,
don Joseph de E é
. q
' - la mna Maria del Pilar Josepha hija de
rr paraz Y de dona María Isabel z
'
Y e1 12 de diciemb
· ·
.
arzo~a, su segunda esposa
re s1gwente, bautizó al niño Phelipe María de la Trinidad
JCO

1

448

449
H29

�hijo de don Phelipe Arduengo y de doña María Ana de Herrera· fue padrino,
fray Joseph Vital Moctezuma, comendador del Convento de Nuestra Señora
de la Merced. El 18 de mayo de 1739, seguía de guardián del Convento de
San Luis Potosi y ese día, bautizó a la niña Joscpha María. hija del doctor
don Manuel Clavijo y de doña Anna de Mora y Luna. En este año, expidió
un certificado, relacionado con la epidemia que se había extendido entre loa
indios de Tlaxcalilla, Santiago y otros cercanos.
El 24 de septiembre de 1739, bautizó a la niña Thomasa Gertrudis Joscpha,
hija de don Jo eph Molina y de doña Augustina Quijano; el 5 de noviembre
s.iguiente, bautizó a la niña Jo epha Ignacia Juana, hija de don Joachín
Antonio de Otaegui y de doña Josepba Antonia de Enéparaz; fueron pa•
drinos, don Jo!ieph de Erréparaz y su esposa doña María Isabel Zarwsa. El
15 de mayo de 1740, en qu seguía de guardián, bautiz6 a la niña Maria
Joscpha Francisca, hija del doctor don Manuel Clavijo y de doña Anna de
Mora y Luna; fueron padrinos, don Joseph de Errép, r:l.Z y su esposa doña
Isabel Zarzosa; el 31 de octubre siguiente, bautizó al nii10 Francisco Xavier,
hijo de don Francisco González de Molina y de doña Josepha G6rnez de la
Puente; fue padrino el alférez real y regidor, don Manuel de la Sierra¡ el
26 d I mi~mo mes, bautizó al niño Joseph Manuel, hijo de don Jo eph Antonio de Faz y de doña María Franci,;ca Sánchez, se le menciona como padre
absoluto de la anta Provincia de uestra Señora de los Zacatecas y el
último del año, o sea el día 31, bautizó a la niña Juana Manuela de Jesús
Jo ·epha, hija de don Jo eph de Erréparaz y de doña ,{aria Isabel de Zarzosa.
"iendo fray Joseph Arlegui, guardián del Con\'cnto de an Francisco dice
en sus apuntes históricos fray José Santo Domingo que Arlegui y otras personas s opusieron a la fundación del Convento de la Orden del Carmen en
an Luis Potosí; el canónigo Francisco Peña. en su "Estudio Histórico". dict
en la página 46 que en 1744, el provincial de los franciscanos, fray Antonio

Rizo, impuso silencio al P. Arlegui.
Lo más extraordinario es que según asienta fray· José

anto Domingo en
sus apuntes históricos lo siguiente: "Pero uno de lo concurrentes, actual Sin·
dico de San Francisco, caballero de mucha virtud y honra llamado don J09E
Erréparaz, le respondió. Lo cierto es P. Guardián, que yo no sé l&gt;i los Car·
roelitas son hipócritas o no; o si tienen la virtud fingida o no. Lo que veo
es que son hombres ejemplare , que nos dan buen ejemplo a todo ... Qued6
el Guardián confundido ... pero no se enmendó, antes bien en el confesionario
aconsejaba a las mujer , que no fuesen al Carmen..." y es cosa extraordi·
naria porque en los años siguientes fue gran amigo del capitán d?Jl J3seph de
Erréparaz. Agrega en los Apuntes que Arlegui amenazó diciendo tenía veinticinco mil pesos para echar de San Luis Poto

450

í a los Carmelitas· pero •

principios
. d d de
p 1.742, lograrnn ¡0 del Carm en Ies f uesen entr gadas las ha
aen as e cotillos
y de Pozo. del
armen que era e1 1egado de la fundación..
,
El 6 de abnl de 1741 bautizo al niño Francisco Antoru·o h". d d An
,_: G t"~
d d ,
, JJO e on
..,...o u .ierrez
y e ona Mana Ignacia .oI'orzano, f ue padrino
• el alférer.t
real
d
. _Y ~~ or do:á fanuel de 1~ !erra; seguía de Padre absoluto le la Pro-

vmoa_) e guar .. n. El ~ de JUnto del mismo año, bautizó al niño
Ignacio de la Trinidad, hijo de don Joachín d Ot
. d
_ Josepb
de Erréparaz y su esposa, doña Isabel de Zarzoe. E~clg~ y e dona Josepha
ba · , al ·sa.
't de febrero de 1742
unzo muo Joseph María hijo del méd. d
i
.
,
y de doña Anna María de Mor
L
ico on _anuel Villegas Clavijo
M
a y una, fue padrino. fray Joseph Vital
octezuma, comendador del Convento de la M . d. • ,
.
sol t d I p · ·
·
eice · · egma de padre ab
u o e a i:ovmcta Y_~• guardián del convento de San Luis Potosí. El ;
de mano, bauuz6
a la nma ·foserJha Cruimi 1-a ' h..
· don J oseph de Errépa
1Jª de
•
d d
raz y e ona Isabel Zarzo a que falleció el día 4. f
drin
.
Antonio Cardozo cura beneficiado de an L UlS
. p,Otue_
pa
o
el
doctor
don
O ' l.

El. 27 del mismo mes, b au t1"·z6 a ¡a runa
·- Mana
, Josepha hiº· d d
Y de doña Petra Maña de Gaona. El 8 de abril d/~ 74; ::
a nu~ Jo-epha Rosalía, hija de don Francisco ánchez d d -· Mu •~o
Gertrud!S , 'i to El 24 de ma d
_
_
Y e ona ana
lüJO" d d
J ,. h
. yo e este ano, bautizó al niño Joscph Antonio
- f ana
, Franc1.Sca
.
. e 6on osep
. . Antoruo
. de Faz y de dona
ánchez El . '

7 ~-

ig;

r.::: d:~i~;'º'.

baull,Ó -• la nffia Marla Xav;cra MarceHna. h;ja de d::
. gw y de dona Jos~pha de Erréparaz; fu . padrino. don Jo e h
. paraz, vmdo. El 11 de septiembre de 17-12
t' fi 6
· .
P
antigüedad del pueblo de ant"
cer 1 ic por escnto que la
a los de Tlaxcala v de San M;a~;I ~ remontab~ a 1783, en lo qm· aventajaba
para la Real Audi~ncia.
~ ' a con tancia •ra para el alcalde mayor y

de Erré

"QPrcdicó otro sermón titulado: "Sagrado Paladión del ~ .
O
ue en la Rogativa pública
hiz
,
,.
encano
rbe"
Muy Noble e Ilustre Ciudad ~ue
o a _Mana ~ant1s1D1a d~ Guadalupe, la
Cath6lica~ Armas de T
~ an. Luis Poto. i por el fehz suceso de las
(que Dios
d )
uestro Cathóhco Monarcha el Señor D. Phelipc V
guar e contra la Armada Inglesa. Predi , l R
Arlegui". fue impreso en M' .
.
co e
. P. Fr. Joseph
Hogal en 1743.
- ex1co por la Viuda de don Joseph Bernardo de
El 6 de noviembre de 1743. bautizó a la ni.
..
tor don Manuel Villegas Clavi·
d d n~ Anna lgnac1a, hiJ3 del docpadrino, don Manuel -de 'I JO YL e ona Mana Anna de Mora y Luna; fue
•
nora y una
Asistió como perit ¡ ·
·
las tierras, a los na~:le~r:;:e;:s d: e~erodde ~ 7H, ~ la pose i6n que se dio de
ra de Guadalu
.
amos e an Miguel Y de Nu tra Señoen 1
pe en presencia del alcalde mayor don Micn,el Y-' e resto del añ
,-,anez; pero
o no aparece en ningún otro bautismo lo que parece indi-

451

�rar que se hallaba ausente de San Luis Potosí e igual cosa se observa en 1745.
Predicó el dia de San Pedro de 1745, en la igl~ia parroquial de San Luis
Potosí y el 4 de octubre en el templo de San Francisco de esta ciudad; public6 los do sermone Hogal_, en México, titulados: Excelencias del Príncipe
de los Apóstoles, el Gloriosísimo P. )' Sr. San Pedro y Mysterioso Enigma descifrado en la Vida y .\fuerte de Nuestro Serdphico Padre S. Francisco.
El 16 de abril de 1746, bautiz6 a la niña María Josepha Juana, expuesta
en la ca~a de don Joseph de Erréparaz, viudo, capitán de Infantería Españ~
la y teniente de alcalde mayor, a Arlegui se le menciona como padre más digno de la Provincia de Zacatecas y su cronista.
El 8 de mayo de 1746, ofició en San Luis Potosí en el matrimonio de don
Thomás de Brazcros y Campo con doi'la María Antonia de Erréparaz.
Por el año de 1747, mandó construir la preciosa sacristía del templo de'
San Francisco; el encargado de obtener el dinero y de construirla fue el muy
capaz y activo síndico de San Francisco y gran amigo de fray Joseph Arlegui, el capitán don Joseph de Erréparaz¡ se inauguró el 5 de octubre de 1753
unos cinco o seis años después de su muerte.
El hecho de que en 1719, publicó en México su Elogio de Nuestra Señora de Aranzaz1,, da motivo para suponer que a él se debe la idea de construir la hermosa capilla de los novicios de Aranzazú en el piso alto del convento y lo hace más probable el hecho de que aquí también se encargó de
su construcción el capitán don Joseph de Erréparaz; se inauguró también en

1753.
En las honras fúnebres que la ciudad de San Luis Potosi hizo el 13 de
abril de 1717, al monarca fallecido, fray Joscph Arlegui pronunció su oración fúnebre: El Moyses de la .Monarchía de España, oración fúnebre de
Felipe V, publicada por la Imprenta Real del Superior Gobierno, y del Nuevo Rezado, de doña faría de Rivera; reimpresa en Madrid en 1750.
El lo. de junio de l 747, bautizó al niño Femando Josepb Miguel hijo de
don Juan Ortiz de Salinas y de doña Anna de Aztegui; fueron padrinos, don
Joseph de Erréparaz y su esposa, doña Juana de Dios Sánchez Tamayo; el
siguiente 18 de julio, bauti7.6 a la niña Ana María Josepha Ignacia, bija de
don Joachín de Oategui y de doña Josepha de Erréparaz; fueron padrinos,
don Joseph de Erréparaz y doña Juana de Dios Sánchez Taro.ayo. El 15 de
octubre de este año, pronunció su conocido sermón: "Felicidades y gOZOI
conceguidos cuando menos se esperaban", para celebrar la fundación del convento y la dedicación del Santísimo, en el nuevo templo de la Orden del
Carmen, de San Luis Potosí. Es sabido que Arlegui había tenido diferencial
años antes con los carmelitas, sin duda por eso dice en el sermón: Durus est
hic sermo, et quis potest eum audire, y agrega:. . . "habiendo padecido la

452

•

...

'1

�Temp.lo de Son Miguelilt&gt; antcriomu11/e de lo Sa11tísima Trinidnd, S. L . P.

Cnpilln de Nue;/ro Señora de lo., Remedios. ha, del Sogrado

Com::6n, S. L. P. Estada actual

�Sacratísima Religión del Cannen y esta ciudad nobilísima tantos afanes y
ansias para conseguir la nueva fundación de este convento e iglesia. .." A
mi juicio murió poco después de esta fecha y antes de mayo de 1748; estaba enfermo de gota, según lo dice fray José de Santo Domingo. El último
fue: "El Príncipe más valiente, con la dama más prendada", que de orden
del Ilustrísimo Sr. Elizacochea, obispo de Michoacán, predicó fray Joseph
de Arlegui, en la fiesta que debido a esa orden celebró, el doctor don Antonio Cardozo, cura de San Luis Potosí, en la jura solemne del rey don Fernando VI en juHo de 1747, ebastián de Ar~balo Jo imprimió en 1749, en
Guatemala, ya que fue dedicado a don José de Araujo y Río, presidente de
la Real Audiencia de Guatemala, gobernador y capitán general de sus Provincias y dice en los pareceres y licencias: "que se imprime este senn6n en
la ciudad de Guatemala, para salvarlo del olvido en que pretendía dejarlo
la modestia del autor". Además de su reconocida modestia hay que tomar en
cuenta que para este año indudablemente había fallecido; seguramente murió como se ha dicho antes de mayo de 1748, hay que tomar en cuenta que
las órdenes religiosas llevaban su propios regi~tros de entierros, porque la
partida de defunción no .se encuentra en los libros parroquiales de San Luis
Potosi, aunque ex;ste la posibilidad como ya he dicho que los franci.canos tuviesen su propio libro de defunciones. Se ha visto que había bautizado a casi todos los hijos del capitán don Joscph de Errépara1: y el 15 de mayo de 1748
fue bautizado su hijo Joseph Ignacio Manuel Domingo de Erréparaz y Sánchez Tamayo, por el rector del colegio de la Compañía de Jesús, el padre
Juan Bautista Luyando, S. J., y el 16 d diciembre fue bauti1.ada la niña María Josepha, hija de don Joachín de Otaegui y de doña Jo epha de Erréparaz;
actuó como iempre de padrino el capitán don Joseph de Erréparaz y tampoco aparece fray Joseph Arlegui; lo que parece confirmar su deceso antes
de mayo de 1748 como antes se ha dicho, debido a esta ausencia que solamente su muerte explica debidamente.
Fray Antonio Rizo, al ser electo por segunda vez, ministro provincial para el trienio de 1745 a 1748, ordenó al cronista fray Joseph Arlegui que investigara en lo archivos de la Provincia e hiciera una lista alfabética de aulOres, dando u origen, nacimiento y muerte y su bibliografía para enviarla
a don Juan José de Eguiara y Eguren para su Biblioteca Universal M xicaque estaba ya para entrar en prensa y efectivamente en 1755 salió el primer tomo en latín, con las letras A, B y C, aprovechado por Beristain y donde
en diversa; ocasione se menciona a fray Jo eph de Arlegui en la Biblioteca
Hispano Americana Septentrional. Acaso lo inició fray Joseph Arlegui antes
de su probable fallecimiento en el año de 1748.

"ª

453

�HIBL1OGRAF1A DE FRAY JOSEPH ARLEG I
El io de uestra Señora de Aranzazú. Imp. en
ce más, Jo. é Mariano Beristáin de Souza) •

'::f

iéxico. en 1719. 4o. ( o

Tesoro Zacatecano para el lícito comercio del oro y de la plata en las minas.
(Dice Beristáin que e taba pronto para la prenira, pero que no lo babia
vi to).
Elogio de Luis primero de España, en las íi~tas con que celebró su coronación la ciudad de Duran~o. Imp. en México por HogaJ. 17~5.
Las fiestas de proclamación, jura y coronación del rey Lms lo. se celebraron, por la navidad del año de 1724.
Oración fúnebre, que predicó el M. R. P. Fr. Joscph Arlegui, Lector Jubilad Qualificador del Santo Oficio, Examinador Synodal de lo. Ob1spacb
d;• Valladolid, y Durango, Padre y Ministro Provincial de. la Santa Pro. · d San Francisco de Zacatecas en las Honras, que h1zo en u Convmc1a e
. p
, d d' 23 d dito de San Francio;co de la Ciudad de an Luis oto I e 1a
e
del año de 1726. A doña María de U res ti. yndica_ General Y
Hermana de dicha Provincia. ácalo a luz el Li~. don Franc1 co Guembogado de las Reales Audiencias de este Remo, espo_o que fue de la
ro, a
d
p . .
. lo dtdicha doña Maria y yodico General, que es e_es~ roVJnaa, qu1e~
dica a la Muy Docta, Santa y Venerable Provtnc1a de uestra . enora de
los Zacateca&lt;; del Orden del Seraphin humano el grande y adnurable Pa•
F'
ctse·0 Con licencia. En México, por los herederos de la
tnarca an ran
·
6) IS
viuda de Miguel de Rivera, en el Empedradillo. Año de 17~7 • ( 1
.
bado
en
madera,
anónimo.
18
13.5
cms.
'Sllb-Dir.
de
la
Bipágs., un gra
.
blioteca ac. de Méx.) .

:t:mbre

Su contenido es el siguiente: la Dedicatoria del Lic. don Francisco G~
rrero a la Provincia de an Francisco de Zacatecas, fechada en _san ~•
Potosí el 13 de febrcro de 1727. El "Parecer" de fray icolás de_ Lizardi, de
· ·
la Orden de an Franci co, predicador, ex-pre-m1D1Stro
Y gu ard1án de Santa María de los Angeles Ocholopazco, donde está finnado el 18 de mano
d 1727 Suma de las licencias firmada el 22 de marzo de 1727. del doctor
e
·
, ·
"P
de
Matías
Navarro, abogado de 'la Real Audiencia de ~e~co.
~cer" del
· lá de ava maestro del número de la Provmc1a Agustiruana
f
ray 1co
,
d M, ·
1 18
ombrc d Jesús, firmado en el Convento de Santa Cruz e e~co? ~ .
de abril del año citado de t 727. Sigue el texto del Sermón que ta dividido
en dos partes.
Chr6nica de la Provincia de N.
454

. P. S. Francisco de Zacatecas: Comput."

ta por el M. R. P. Fr. Josrph A1legui. Lector Jubilado, Calificador del Sto.
Officio, Examinador Sp1odaJ de los Obispados de Valladolid y Durango,
Padre Ex-Ministro Provincial y Chronista de dicha Provincia: La que dedica a . . P. Francisco don Joseph de Erréparaz, Síndico General de dicha Provincia. en nombre de Ttro. Rmo. Fr. Pedro avarrete, Predicador
General, Calificador del anto Officio, Padre de la Provincia de Santiago
de Xalisco, ex-Ministro Provincial dos veces, y Padre de la del Santo Evangelio de México, y Comis ario General de todo los de la 'ue,a España,
y Islas Filipinas. Con licencia de los Superiore.. En México por Jo. eph
Bernardo de Hogal, Ministro, e Impresor del Real y Apo L61ico Tribunal
de la Santa Cnizada en todo este Reyno. Año de 1737. (14) 412 (9) páginas 20.5 x 15 cms. (Biblioteca del Museo Nacional de México).

Panegyrico Florido que en Ja solemne Jura que hizo la Nobilísima ciudad de
San Luis Potosí con su Commercio, y Minería de Patrona General contra
la epidemia a María Santí ima en su prodigiosa aparecida Imagen de Guadalupe, Predicó el R. P. Fr. Jo.eph Arlegui, Lector Jubilado, Calificador
del Santo Officio, Examinador Synodal de los Obispados de Valladolid,
y Durango, Padre Ex-Ministro Provincial y Chroni ta de la Provincia de
N. S. P. S. Francisco y Guardián del Convento de Santa María del Río
el día 30 de octubre de 1737 años, Quien lo dedica a . Rmo. P. Fr. Pedro Navarretc, Predicador general Jubilado, Calificador del Santo Officio, Padre de las PrO\·incias de la Concepción y Xalisco, Ex-Provincial dos
veces de la del anto Evangelio y Comissario General de todas las Provincias de Nueva España e Islas Philipinas. Con Licencia de Jos Superiores. En México. Por Joscph Bernardo de Hogal. Año de 1738. ( 24) 24
páginas, dos grabados en madera, anónimos. 19.2 x 14 cms. ( ub Dirección de la Biblioteca Nacional de México). Su contenido es el siguiente:
la "Dedicatoria", por Fr. Joseph Arlegui El "Parecer'' del P. Fr. Nicolás
de Jesús María de la Orden de Carmelitas D calzos, Lector que fue de
Teología Escolástica de Vísperas Prior del Convento de la ciudad de
Oaxaca, Examinador inodaJ de .u Obispado, Definidor de su Provincia
Y actual Prior del Convento Grande de México, lo firma en el Carmen de
México, el 18 de enero de 1738. La " probación" del P. Pedro de Echevani, ·. J., Catedrático de Prima en el Colegio Máximo de an Pedro y
San Pablo y Calificador del Santo Oficio, donde está firmada el 21 de
enero de 1738. El "Sentir" de Fr. Antonio Torizes, franciscano, Lector
Jubilado, Calificador del Santo Oficio y Comisario de los Santos Lugares, lo firma en el Convento de San Gabriel de Tacuba, el 22 de febrero
de 1738. La "Licencia del uperior Gobierno", concedida por el virrey
don Juan Antonio de Vizarr6n y Eguiarreta, por decreto del 21 de enero
455

�de 1738. La "Licencia del Ordinario", concedida por don Francisco Rodríguez Navarijo Abogado de la Real Audiencia, el 23 de enero de 1738.
La ''Licencia del Orden" firmada por Fr. Pedro Navarrete en México,
el 14 de abril de 1738, como Comisario General y por Fr. Nicolás Galiano como Pro Secretario General. Sigue a continuación el Texto del
Sermón.
Quinta Essencia de la Santidad Canonizada d la Compañía de Jesús, Verificada en la Canonización de San Joan Francisco Regis, extraída por el
R. P. Fray Joseph Arlegui, Lector Jubilado, Calificador, y Comissario del
Santo Officio, Examinador Synodal de los Obispados de Valladolid y Durango, Padre más digno de la Provincia de an Francisco de los Zacatecas, y u Chroni. ta, en el Sermón, que predicó a su Canonización en el
Ilustre Colegio de la e ·clarecida Compañía de Jesús, de la ciudad de San
Luis Potosí, día once de agosto, de 1738 años: Dedicada por don Joseph
Erréparaz, Syndico general de la Provincia de Zacatecas, y Vecino de la
ciudad de San Luis, al Sr. Lic. don Francisco Antonio de Echábarri, Ugarte y Ama a, Colegial mayor, en el Insigne de San Ildefon,o de Alcalá,
Cavallero del Orden de antiago, y Oidor en la Real Audiencia, de la
ueva España, de la ciudad de México. Con licencia de los superiores:
En Mé.xico, por Bernardo de Hogal. Año de 1739. (22) 36 páginas. Un
grabado de Francisco Xavier Amador. 19.7 x 14.2 cms. (Sub Dirección
de la Biblioteca Nacional de México).
Su contenido es el siguiente: La "Dedicatoria" de don José de Erréparaz.
El "Parecer" del P. fray Jo ph López de Osuna Ex-lector de Sagrada
Teología, otario Apostólico Examinador SynodaJ del Obispado de Durango, Predicador conventual y Comisario Visitador del Tercer Orden de
Penitencia del Convento de San Francisco de la ciudad de San Luis Potosí, en donde está firmada el 18 de febrero de 1739. La "Aprobación"
del R. P. Ignacio Xavier Hidalgo, rector del Colegio de la Compañía
de Jesús de la ciudad de San Luis Potosí, donde la firmó, el 28 de febrero de 1739. El "Parecer" del P. fray Joseph López, lector jubilado,
Calificador del Santo Oficio, otario Apostólico, Regente de estudios Y
Guardián del Colegio de Santiago Tlatelolco. La "Licencia del Superior
Gobierno". La "Licencia del Ordinario''. La "Licencia del Orden". Sigue
a continuación el texto del Sermón.
Sagrado Paladión del Americano Orbe: Seon6n que en la Rogativa pública, que hizo a María Sma. de Guadalupe, la muy Noble e Ilustre, ciu•
dad de San Luis Potosí por el feliz suceso de las Cathólicas Armas de
Nuestro Cathólico Monarcha el Señor D. Phelipe V ( que Dios guarde)
contra la Armada Inglessa: Predic6 el R. P. Fr. Joseph Arlegui, Califi•

456

cador, y Co~ari? del Santo O!ficio, Examinador Synodal de los Obispados de M1choacan y Durango Padre Ex y 1·rus· tro p · · ¡ ·
·
.
,
• ''
rovmcia mas antiguo, )' Chromsta de la Santa Provincia de Zacatecas: quien lo dedica a
Ntro. Rmo. P. Fr. Juan de la Torre, Lector Jubilado, Theólogo de
M.
en la Real Junta d: la Inmaculada Concepción y Comissario General de
t~o ~I Orden de l • S. P. S. Francisco en esta Familia Cismontana. Con
licencia de los uperiores. Impresso en México. Por la viuda de don Joseph Bernardo de Hogal, Impressora del Real, y Apostólico Tribunal de
la Santa Cruzada en todo este Reyno. Año de 1743 (22) 21 • ·
d
, .
·
paginas, un
grab d0
ª ~n ma era, anorumo 19.3 x 15 cms. (Sub-Dirección de la Biblioteca Nacional de México).

s.

Su contenido es el siguiente: la "D dicatoria" a Fr. Juan de la T
por Fr. Joseph, Arlegui. El "Parecer" del Dr. don Antonio Cardoso Corre,
Paran, eate eirá.ttco que fue de Filosofía en el Real y Pontif' · corn. Se . . d
, .
ICIO
o¡cgio minano e Mex,co. Cura interino de la Villa de Sal
¡
Ob' d d
·
amanea en e
is~ o e M1choacán, Propietario por S. M de la ciudad de San L ·
Potosi y en ella Vicario y Juez Eclesiástico Comisario de I T 'b u1s
les de Inquisición y Cruzada y E.xaminador Sinodal de di h osf_ nd una¡ · d d l
c o, ll'Tlla o en
a cm a , e 5 de enero de 1743. El "Parecer" del p Fr Dom'
F
rru ·
Cal'fi d
·
·
esmo,
1 1ca or del Santo Oficio y Doctor de Teolncfo
I mgo
c
to de S F
.
d M, .
-,;,- en e onvenEI " · ~ctsco e e:aco, donde está firmado, el 9 de abril de ¡ 743_
!ai:ecer' del P. Fr. Gaspar Sánchez, Lector Jubilado, Padre de la
Provmc,a de Santa Elena de la Florida, Ex-Guardián del Convnnto G
de V' · d
· •
rany icano el de Santa Isabel de México; en donde está firmad
l
5 de marzo de l 743. La "Licencia del Superior Gobierno", concedidaº• er
decreto del l 1 de marzo de 1743. La "Licencia del Ordinario" co di~d
por don Fran .
Xa . G'
, nce a
sía C .L
CISCO, • v1er
omez de Cervantes, Prebendado de la Igleateural de Mex,co, por auto del J8 de abril de 1743 Lº
. d 1
Orden f
da
. ,cenoa e a
irma
en el Convento Grande de San Francisco de Mé .
l
24- de enero de 1743
F p dr
x1co, e
M' 1 d
' por r. e o Navarrete Comisario General y Fr
tgue e Ahumada, Secretario General. Texto del Sermón dividido e~
dos partes, la segunda contiene tres párrafos.
Excelencias del Príncipe de los Apóstoles el glorios.ísimo p y Sr S Ped

: r :·. J~~eph Arlegui. México. Por Hogal. 1745. En cu~to.
cita ~~
5t
n a.m de Souza, en su Biblioteca Hispano Americana Septentrio-

nai).

(Lo.

Aunoue no lo di Be · ,. d b
dad .
. ce
r1stám, e e ser un Sermón pronunciado en la ciumon~e 5a_n L~IS P~t~s.í ya que en 1745, residía en dicha ciudad y los serindud blohan impnmme poc~ después de la festividad religiosa en que
ª emente fue pronunoado.

457

�·
d if do en la v1·c1a ). muerte de nuestro ser[tphico Pa•
Mysterioso erugma ese ra
edi ó n el día 4 de octubre de 1745
dre S. Francisco; Sermón q~e pr d:
Luis Poto í, el M. R. P. Fray
años en su Convento de la ~1udad C lifi d
y Commis.~,uio del Santo
· Le t
Jubilado
a ica or
Joscph Arleg~n,
cor oda} d j Obispados de iichoacán Y Durango,
Oficio, Exammador, Syn_ . e 05 •
de la Pro,·incia de San Franp ..a_
M. . tro Provmc1al más antiguo
Padre Ex
lillS
.
•
¡ dedica a nuestro Rmo. S ame
Chromsta quien o
cisco de Zacatecas, y su
. do Calificador y Con.~uhor de la upreFr. Juan Fogueros, Lector Jub;ab ·Í Escoto en la Universidad de Tarrama, Cathedrático del Doctor u t1 Arz. b' ;ado de Barcelona, E.x-DefiniO 1•
• GL de todas las de
uegona, Examinador Synodal de u
. . d Cataluña y Commts~ano
d
dor de la Provincia e
.
1 • da de don Joseph fiernardo e
- I
en México. por a v1u
,
va Espana. mpreso
. .
. r . re sin numeración, y 32 mas que
Hogal. Año de 1746. 8 hojas pre muo~ª s,_' de la Biblioteca 'acional de
, En 4o . ( Sub- 1recc10n
comprende a 1 Sermon.

s:

México) .
.
el "P cer" del franciscano Fr. Antonio
·¿
1 siguiente·
are?
'
F Crisu contem o e e
.
d 1746 El "Parecer'', de r.
Mancilla, México, el 12 de febrerso eF
~co el que firmó en el Colede la Orden de an ranc
'
¡ 7u. El
d C
tóbal e astro,
elolco el 14 de de mayo de
-ro.
gio de an Buenav_e~tura de Tlat del ~itado Colegio, el 10 de mayo de
"Parecer", de Fr. Felipe M~ntal~o,del 18 de febrero de 1746. La "Liccn•
"L'
c·a de Gobierno ,
.
d "
1746. L a
icen 1
. d
l746 La "Licencia de la r en ,
ord· · ,, ctel 28 de abril e
·
del
cia del
mano •
.
32 páginas que contienen el texto
del 7 de junio de 1746. Siguen 1as

o

Senn6n.

¡

Hon-

, d Es aña Oración Fúnebre, que en as
El Moyses de la Monarchí~ e 'd
p d d. San Luis de el Potosí A nuestro
hiz la obilís.,;una cm a
e
.
ara.~, que - o
. V El día treze de abril de mil setec1entos. qu
Rey y Senor don Ph_clipe · R p F Josepb Arlegui, Lector Jubilado,
renta y siete años, d1xo el M. . . . Off' ·o Examinador Synodal de
1c1 ,
Co
· · de el Santo
•
• de
Calificador y
mmtsano .
an O Chronista de la Provincia
los Obi,;pados de Valladoli~, ~ Durás ~' o de ella. Quien la dedica a
Zacatecas, y Padre Ex-Provincial mLe gnJubilado Padre de las Santas
N. Rmo. P. F. Juan de la Torre,
ctor M" . tro' Provincial de la Pro.'
Burgos ex- I.JllS
Provincias de la ~oncepci,on, y d la Real Junta de la Inmaculada C.onvinci:i de Cantabna, Theologo e
d
p San Francisco en
O d
·
·0 General de la r en e · ·
l del
C
cepción, y omm1ssan
'{, .
'En la Imprenta Rea
Impressa en .n e::oco.
a.:..
Cism
la Familia
ontana.
R d d doña María de Rivera. """
y del Nuevo cza o, e
B'blioG b"
Superior o iemo, , .
14 5 m.s. (Sub-Dirección de la 1
de 1747. (14) 20 paginas. 18.8 x
. e
teca Nacional de Méxi~o).
"D d' t 'a" de Fr. Joseph Arlegui, El
m11ente: La
e tea on
Su contenido es e 1 l•e,-

458

''Parecer" del Dr. y Maestro don Joseph Mariano de Elizalde Yla &gt;' Parra, Prebendado de la lgleüa Catedral de México. El "Parecer". del P.
Fr. Antonio de Mancilla, de la Ord&lt;.•n de San Francisco, lector jubilado y
calificador del Santo Oficio. La "Aprooaci6n" del P. Fr. Bernardo de
Peón y Valdés. La "Licencia del Superior Gobierno". La "Licencia del
Ordinario". La "Bendición y Licencia" de Fr. Juan Fogueros. de la orden de San Francisco, lector jubilado, Calificador y Con ultor de la Suprema. iguen las 20 páginas del texto del S rmón. Fue reimpreso en Madrid, en 1750.
Felicidades y gozo conseguidos quando menos se esperaban. 'ermón panegyrico que en la solemnisima fiesta que a la nuC\'a fundación del convento y dedicación del antíssimo en el nuevo templo de an Elías de
la Sagrada Religión del Carmen en la ciudad de .. an Lui Potosí, el día
15 de octubre de 1747 año, celebró . M. R P. Provincial Fr. Antonio
Rizo, Predicador General Jubilado, Calificador del Santo Oficio, Examinador Synodal de tr s obispados, Ex-Custodio y dos vezes Mini tro Provincial de la Provincia de San Francisco de Zacatecas; ocupando .u P.
M. R. las aras; acompañándolo su súbditos en altar. Choro y processi6n
solemne: quien lo dedica en nombre de su provincia a la anta Provincia de an Alberto de Carmelitas Descalzos. A expensas de don Manuel
Ortiz de Santa María, Alférez del comercio de dicha ciudad de San Lui
y Syndico dt: Santa María del Río. Predicólo el R. P. Fr. Joseph Arlegui, Lector Jubilado, Calificador del Sto. Oficio y su Commis~ario Examinador Synodal de Mechoacán y Durango, Padre E.x-Pro,·incial más
antiguo de la Provincia de Zacatecas, u Chronista y Regente mayor de
sus estudios. Impre o en México. En la Imprenta del Nuevo Rezado de
doña María de Ribera año de 1748. 13 hojas preliminares, sin numeración, más 26 páginas en que aparece el sennón. 20.3 x 14 cms. ( Había un
ejemplar en la bibliot ca del Lic. don Primo Feliciano Velázquez).
Su contenido es el siguiente: La "Dedicatoria'' por Fr. Antonio Rizo, del
16 de octubre de 1747. El ''Sentir'', por Fr. Mateo Ansaldo, S. J., en la
ciudad de México, el lo. de junio de 1748. El "Parecer", de Fr. Manuel
Ximénez de Are!Jano, de la Orden de San Francisco, en México, el 30 de
julio de 1748. La "Aprobación", del P. Miguel Jo é de Mondrag6n, de
la misma Orden, en México, el 7 de enero de 1748. La "Licencia del Superior Gobierno", del virrey don Juan de Brancifortc y Güemes, en México el 4 de junio de 1748. La "Licencia del Ordinario", don Francisco Xavier Gómez de Cervantes, en México, el 14 de agoto de 1748.
Esta obrita es muy rara.
El Príncipe más valiente, con la Dama más prendada, Sermón que rn la

�d l limo Sr Dr. don Martín de Elizacoolcmne Fiest~ que_ de orjen cl:b: el Dr. don Antonio Cardoso Cura, y
chea Obispo de M1choac~n e d S Luis Potosí en la solemne Jura, y
Juez Eclesiástico de la ciudad eR ·
Señor d~n Femando Sexto; Preplausible Aclamación de
:le er, iector Jubilado, Calificador, y ~clicó el M. R. r. Fr. Joscp
. gud S dal de los Obispados de Mi.
.
Offi · Examma or yno
.
mm1.SSario del Sto.
c10. . . .
p . 'al ma's antiguo de la Provm,
D
Ex Mm1stro rovmc1
choacan y urango,
Chronista y Regente Mayor de sus
.
F
·
de Zacatecas su
,
G
eta de San r~c1sc~
..
residente de Capítulo de esta de uaEstuclios. Commissa.no V1S1taldlor, y p don Joseph de Araujo, y Río,
l í
ustre enor
.
D d. d
themala. e ica o a
. . . d G thcmala Gobemador Y Cap1R
1
A
d1cnc1a
e
ua
·
l
Presidente de a
ea . u .
G h
la Por Sebastián de Arébalo.
ovmc1as en uat ema .
3
1d
tán Genera e sus pr
.
b d en madera anónimo. 18. x
9 (36) 26 págmas, un gra a o
.'
.
Año ele 174 ·
.
. d
B'blioteca acional de iéx1co).
(E 1 Sub-D1rccc16n e 1a 1
1
13.3. cms.
n a
.
'6 el Sermón citado, se halaba
en
En la fecha en que. Arlegu: p~onunc;a Semblanza, el bautizo de un niño
la ciudad de San L~s Potosi; _c1:;n l lo de junio de 174 7 y el de una
que efectuó Arlegu1 e~ e_sta c1u
Peocl . '6n y 1· ura del rey Femando
ente La r amac1
d . J'
nii1a, el 18 e JU to s1gw . .
,
.
de 1747 con lo que queda
VI,
efectu6 en San Lws
;an Luis Potosí Y, como Arleaclarado este punto de que se d
- se explica la f rasc de que se
.
é5 d octubre e este ano,
·
.
gui fallcc16 despu
e
. d d d G temala para salvarlo del olvido.
imprimía el sermón en la c1u a . ~ ;~ Dedi:atoria al r. don José de
El contenido del impreso es el s1gudi1~n : d Guatemala. Gobernador y
'd
d la Real Au eneta e
Araujo. Pres1 ente e
. .
llán Fr. Diego Ortiz. La
'tán
General
de
sus Provmc1as por el Cape
C . . Ge
e
api
tln de la Cagiga y Rada¡ om1sano
•
"Aprobación", del Dr. don Airus 6 .
de la Ialesia Metropolitana de la
neral de la Santa Cruzada y Can _rugo
2 de ·unio de 1749. "Censu. dad de Guatemala donde está firmada el
J_
C
., de
c1u
d I Colegio de la ompama
ra" del P. Nicolás Prieto, S. J., Rector . e
A b' do y Consul:
,
1 E, minador sinodal ele ese rzo ispa
Jesus en Guatema a, xa
d . · d 1749. El "Parecer',
tor de la Inquisición; en Guatemala, el 11 e JU;l:/d
Comisario Vi-

u:

Po~:~;~:::

r

del P. Miguel Eduardo de Anivill~ ~ector : i;r:rco· en el Con•
sitador de la Orden Tercera de Pemtenc1a de . . d 1749, La "Licen.
d Guatemala el 7 de JUDlO e
.
vento de S. Franc1sco e ,
~ 1 3 de 'unio de 1749. La "Llcen-

~: !~ :;·i:."d!~J:::.1z:":.!ºv:1asco, ci"".6ID_go de';;:'-:'.:~:
litana d Santiago· en Guatemala el 14 de Jumo de 1 .
tropo
e
•
s F · co de
. d I Orden". en el Convento Grande de an ranos
cencia e a
,
. .
r Fr José Ximénez,
dad de Guatemala, el 3 de Jumo de 1749, po
·
.
Provincial; y Fr. Antonio María de Herrarte, Lector Jubilado y

.

la au. .

v1cano
Secre·

tario. Sigue el texto del Sermón que se divide en dos partes y la segunda
en cinco papeles.
Cr6nica de la Provincia de N. S. P. S. Francisco de Zacatecas, compuc ta
por el M. R. P. José Arlcgui, Lector jubilado, calificador del Santo Oficio, examinador sinodal de los obispados de Valladolid y Durango, padre
ex-ministro provincial y cronista de dicha provincia: la que dedica a
Ntro. S. P. S. Francisco, don José de Erréparaz, síndico general de dicha
provincia; en nombre de Ntro. Rmo. P. Fr. Pedro Navarrete, predicador
general, calificador d I Santo Oficio, padre de la provincia de Santiago
de Jalisco, ex-ministro provincial dos veces, padre de la del Santo Evangelio de México, y comisario general de todas las de la ueva España e
Islas Filipinas. Con licencia de los Superiores. En México, por Jo é Bernardo de Hogal ministro e impresor del real y apostólico tribunal de la
Santa Cruzada en todo este reino. Año de 1737. Reimpresa en México;
por Cumplido, calle de los Rebeldes Núm. 2. 1851. XX. ( 5) y 488 páginas y un grabado. 22 x 14 cms. (En la Biblioteca del Museo Nacional de
México).
Su contenido, como hemos visto en la la. edición es el siguiente: La Dedicación de la Cr6nica, -por el capitán y síndico don José de Erréparaz.
El "Parecer" del R. P. Fr. Juan Crisóstomo ,fartínez, del 5 de septiembre de 1736, en México. El "Parecer" del M. R. P. Fr. Jos' Vital Moctezuma, en an Luis Potosí, el 8 de septiembre de 1736. El "Pai-ecer", del
R. P. Fr. Francisco Leal, en México, el lo. de septiembre de 1736. El
"Sentir" del R. P. Fr. Domingo Moraza, en San Miguel Mezquitic, el 15
de junio de 1736. La "Licencia del Superior Gobierno", del virrey arzobispo Ilustrísimo Sr. Dr. don Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta, en
México, el 12 de septiembre de 1736. La "Licencia del Ordinario", Dr.
don Francisco Rodríguez avarijo, en México, el 13 de septiembre de
1736. Licencia de "Fr. Pedro Navarrete", en México, el 10 de enero de
1737. "Prólogo al lector". ''Nota". "Protesta del Autor", Fr. José Arlegui, firmado en el convento de Tlaxcalilla, el lo. de agosto de 1736. Sigue el texto dividido en cinco partes. En la Semblanza se describe detalladamente el contenido de la Crónica que, en su Primera Parte cuenta
con nueve capítulos. La Segunda Parte, con nueve capítulos. La tercera
Parte, con doce capítulos. La Cuarta Parte, con diez capítulos y la Quinta Parte, con veintidós capítulos. Esta edición de 1851 tiene además,
unas "Memorias para la continuación de la Crónica de la muy religiosa
Provincia de N. S. P. S. Francisco de los Zacatecas. Acopiadas por Fr.
Antonio Gálvez, año de 1827", las que principian en la página 389 de esta edición. Estas adiciones tienen un "Prólogo" al que sigue el texto de las

�.
ca ítulos y una "Pro tes ta" .' las "Memomemorias comprendido en once . p
. deJ año de 1716 en que la
.
1 hechos ocumdos a parar
tá r_
rias", coI1S1gnan os .
año de l828. La "Protesta", es Ul'•
Crónica Arlegui termina, hasta el .
d S Luis Potosí el 14 de abril
,
pte . t d, San Francisco e an
mada en el om~n .º e
1 485 está la "Tabla de las partes y ca
de 1829. De 1~ pagina 467, ª,, / sea el índice y en las páginas 487 y
tu los que conttene esta Crom~a ,,' 1 t de éstas fray Antonio Gálvez
, . d 1 "Memonas . e au or
,
488 el indice e as
.
, la Provincia de San Francisco de Zahabía sido nombra.do Cro~1~ta d:e en eJ Convento de San Luis Potosi, en
catecas, en el Capitulo ce e ra
el mes de julio de 1819.

ª.

LOS ESTADOS UNIDO E

ANTóN LIZARDO
ALBERTO

MARÍA

CARREÑO

México. D. F.
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'
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PEÑA, FRANCISCO, Est11d10 u. ruo º1a f11ndación, progr,sos y tstado dt ,st, ,011
SANTO DoKI ·oo, Josr., Fa., Libro d~ d d d, San L11is Polosl. 1786. En: P. F. Velád, Carm,litos descalzos de isla ci11 a
11 1897
Poto í, 1921.

.

qua, Docs. para la Hist. de Se. ~- \ V~~ v:,um,~tos para la Historia de Sar&amp; ¿,,;,
Piuuo FELICIA, o, o ecci n
Potosi. San Luia Potos1, 1897-1899, tomo n. Mé ·co lmp de Victoriano ~
Obras d,l Li,. D. Primo Ftliciano Velá.zq~ez.
Xlo~ XXXIV, 454 pjgs. Húl°"'
Editor. 190 l. Biblioteca de Aut~rcs Mexicanos. T
d, San Luis Potosi, vol. II, MéXJc0, 1947.

VE.LÁZQUEZ,

ARCHIVOS

Archivo Parroquial de San Luis Potosí.
BautiJmos.
Cuamicntos.
Defunciones.

LA YmA

MÉxlco era demasiado precaria. Dos ideologías, como en el moque vivimos, agitaban al país. Este había vivido largo tiempo bajo
un dgimcn dominado por la Iglesia y tal régimen había sido atacado por un
grupo de pensadores antirreligiosos, anticlericales, que habían sido guiado en
b principios por dos hombres de inteligencia clara y de actividad extraordinaria: el doctor don Valentín Gómez Farías y el doctor don José María Luis
DE

mento en

Mora.

Las tendencias de izquierda se habían acentuado a mediados del siglo XIX
y otros dos hombres, principalmente, habían mantenido las ideas que habían
lido proclamadas en la Logia Anfictiónica de ueva Orleans y que tendían
a la destrucción de la fuen.a que hasta allí había tenido la Iglesia: Don Benito Juárez y don Miguel Lerdo de Tejada.
Ptro no eran ellos solos quienes abrigaban tales tendencias, sino que éstas
le habían extendido de modo con iderable, como lo demuestra la expedición
de la nueva Constitución de la República, expedida en 1857.
Por un fenómeno social perfectamente explicable, una reacción contra estas
ideas y contra estos propósitos había surgido, y de allí Ja gran división que se

operó: de una parte estaban los defensores de los privilegios y de los bienes
de la Iglesia; de la otra, quienes anhelaban destruir tales privilegios y apoderarse de los bienes eclesiásticos.

La lucha entonces se hizo dura y tenaz, agravada por la actitud de Europa,
que pretendía no perder los privilegios de que había gozado por siglos, y por
la actitud de los Estados Unidos, que iban constituyéndose en una poderosa
lllci6n, aunque dividida también por una ideología y por graves intereses eco116micos, fincados en la esclavitud de los negros que habían sido arrancados
de 1111 tierras nativas para ser consagrados a las rudas tareas de la explotaci 'n

del tabaco y de las minas.
462

463

�Europa y los Estados Unidos estaban en pugna, a su ,·ez. por lograr la
hegcmorua sobre México, y los últimos por ampliar su territorio, engrandecido por la adquisición que les proporcion6 u injusta guerra contra nuestra
Patria. Un grupo de mexicanos se inclinaba a Europa, movido aún por el
recuerdo del territorio perdido y por los temores de perder otros nuevos, que
claramente ambicionaban nuestros vecinos del ortc; el otro grupo se había
omeli&lt;lo a las halagadoras insinuaciones de tales vecinos.
Tal era la condición de nuestro país cuando ocurrió el episodio que tanto
conmovió a México; episodio que tan acerbamente se comentó entonces y
que hoy podemos recordar debido al hallazgo de documentos originales, procedentes de una de las partes en el conflicto, y que el autor de estas líneas
encontró en el Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Pública de la
Ciudad de ucva York. Tales documentos son las declaraciones hecha.~ en el
diario del Capitán T. Tumer, jefe del barco de guerra de los Estados Unidos
Sauanali, parte de la Bota anclada en Veracruz en calidad de simple observadora, o, como quieren algunos, como protectora del grupo gubernamental encabezado por don Benito Juircz.
Pero hay que agregar todavía, que los gobiernos de Santa Anna, de Zuloaga
y de Miramón, que ahora fungía como Presidente de la República, se habían
rehusado a vender a los Estados Unidos la Baja California y los Estados del
orte, Sonora, Chihuahua, Nuevo León, Coahuila y inaloa, y que Juárcz y
su Ministro de Relaciones Melchor Ocampo habían asegurado al enviado de
los Estados Unidos, William {. Churchwell, que estaban dispuestos a ceder
territorio nacional, y permitir el tránsito perpetuo por el Istmo de Tehuantepec; y si bien el enviado norteamericano rindió a su gobierno un informe
terrible acerca de las condiciones políticas de México, era natural que el gobierno norteamericano se inclinara a fa,·orecer a J uárez, reconocido luego por
McLane como el verdadero Presidente de México, con el cual celebró el tra•
tado conocido con el nombre McLanc-Ocampo.

He aquí el informe de Churchwell:
" ...México, seguramente, está en la más deplorable condición. Inccsantt.S
conmociones intestinas desde que logró su independencia lo han puesto en
dificultades tan complicadas y de tal magnitud, que su redención de la anar·
quía está muy lejos de la posibilidad, excepto por la eficiente ayuda moral
del exterior. El extremo peligro de su presente condición es tal, que obliga a
pensar al observador en la necesidad de una acción inmediata. México per·
derá inevitablemente su nacionalidad o será presa de gobernantes despóticos,
salvo que los peligros que lo perjudican de tal modo sean removid&lt;&gt;5 pronta·

464

mente.
Abandonado
a ¡ mISlllO
•
1as cosa. no pued
,
•
.
aqu1, y s1 emp • ,ran sólo n •¡
.·
n contmuar como hasta
•
u fil agro ·vitará 5
, d'd
Llama d pués 1a atem:i6n
•. d
u per I a total.. :•1
e . que . hay dos part1'd o militantes: el
liL=ra1 d ominado por Juáre acc1ca
l
bezad I
z y e reacc1onar10 def
d l
.
o a lora por el general M'
1 M.
,
en or e a Iglesia, encaf
·
1
•gu
tramon
Hac
¡
·
y u t1ga a rgundo asegurand
1
.
e un ogio del primero
• • 1
'
o - o que no ra ciert
.
tituctona contaba con la opini6n pública. a
o- que el partido consde los dos partidos puede er llamad
un c~ando as gura que ninguno
conocido como el lc:gítimo.
o o terno, dice que Juárez debe ser re-

¡/

Mirma
que ha tenido div rsas· conv •"'~acrones
.
·
co J ·
sugiere que el Gobierno de lo Estad U 'd
n uarcz ' u gabinete y
un
t
o
ru os los llev com d 1
pun o en que e sientan a I al
o e a mano hasta
tonces "los adoptarán como u a.- tura
.
l de las demá nac1on
; que ello. enVttbará
'trtua protector y~- · d
n su cj mplo que e bueno"
. 1gu1en o sus con ejos apro-

Enseguida hace ver las convcnien~ias material
dos puede proporcionar Méxic
. ,
que para los Estados UniEstados de .'onora y Chihuah o, • _estos aprovechan la Baja California los
ua aSJ como Teh
t
'
presentes condicion •s de M, .
uan epcc, y afinna que "las
ºd
. ex1co presentan la m .

tun1 ad para firmar un tratado"
1.
Jor y acaso la última opormtncionado.=
que es asegur. las ventaja que ante ha

y en una nota confidencial diri 'd
.
brero 22 de 1859 le rinde sus inf gt a al Pr tdente James Buchanan en fedescripción de Baja California : : : : ace~~ de lo bienes de la lgl ·sia, una
al carácter de Juárez, de O~
y :mhuahua; le hace una referencia

del primero dice: ''Tiene voz en~I ~o~:-:•guel !¿:do de Tejada, y r~pecto
respeto, pero no tiene influencia sob
J ( ~c. mm1stros) y se le escucha con
zá, está b .
re sus rmmstro
.
.
aJo u completo e ilimitado d .. ,, a s mconscientemente quiChurch 11
onumo .

we asegura en e a nota. "El
~lado por Juárcz me ha sido ~metirogra~at del gob'.erno constitucional
li:nu ado por el Sr. Lerdo de Tejad o en a arma mas confid ncial. Fue
ral".
a y es en su totalidad eminentemente

•
el Resultado de esas re 1ac1onL'l&gt;
entre Ch
protocolo finnado por aquél

en•/;;

O

h

urc we

11

y el gobierno de Juárez fue

;:n;e~~r la primera vez
e~ª:filr~~¡r.c&lt;lo de Tejada, que di a
nea. por medio del cual dicho G bº
xteo y los Estados Unidos
tados Unidos la Baja California 1 od iemcho se comprometía a ceder a
' e ere o de conct
•w
.., nm. d os líneas de

los Esm

~
ILUAw R. MAs.i,;1i.c D' l
.
,.m,,iea11
AJ{a111s.
.
.
• i¡,
,1.
183/-1860
\' omatrc
1 IX Corr11¡,ondence o/ the Un11· ,d Stat,s lnt•r•
a1AIOHNO loe
·,
' 0 ·
• pp. 1024-30.
~

ªMA

'

NN!NO,

,CI.

p. 1033.

465
H30

�t de México el tránsito a perpetuidad ª. traferrocarril del Norte al Surocs e
f t 'd en consecuencia, del Gobierno
vés del Istmo de Tehuantepec, etc. La acf I u 'bl
Juárez y desfavorable a
de los Estados U nidos era enteramente avora e a
Miram6n.
. d . Estado L wis Cass nombró a RoEn 7 de marzo de 1859, el Seci;t_ªºº. ~ darle instrucciones acerca de las
bert M. McL~ne Ministro) en, MIe::~i!sa que el partido de Míramón "posee
.1: •
existentes en e pais e
conwoones
.
• 'o'n" pero le agrega:
mayores recursos y una m e1or orgaruzac1. ' t'as de los Estados U m'dos LAWIII
•
b O las simpa 1
"Indudablemente, sm cm arg ' ,
t' actualmente en Veracruz y
·d de Juarcz que es a
estado en favor del paru o ,
. '.
no sólo por el hecho de que se
.
t lo vena victonoso,
. d
este gobierno con gus o
. . l sino porque se enben e que sus
arrido constltuciona
ad
considera que es un p .
l
e los del partido opuesto, y porque, e.
·
son ma's libera es qu . t
bac; .. los Estados
ru'd os" .•
Puntos de vista
.
L . en tos amIS osos
aa
be
más se cree que uene sen Illll .
r el gobierno que de ser
embargo, al dejarlo en libertad parah edscof~ ar un tratado sati factorio
.
d
e el que lo sea a e irm
reconOC1do, le recuer a qu
.
-'-- del lsttno de Tehuantepec, se.
I' ·
de tránsllo a travo
h b'
de comerc10, de umtes y
,
. d al -..1inistro Forsyth, y que a Wl
.
se hab1an env1a o i,
gún las instrucciones que
Zuloaga v por Miram6n.
sido rechazadas por Santa Ano~, por 00 · Oc~ 0 y con Lerdo de Tejada reMcLane en contacto con Juarez, ~ .
p llos negoció el tratado Mc.
1 obº o legitimo y con e
conoció a éstos como e g iem do
r el Senado de los Estado. Urudos a
Lane-Ocampo, que fue rechaza
po
bación por el Presidente y el Seestos para su apro
.
pesar de los empenos pu
.,
. na por Juárez y su gobierno.
cretario de Estado de la Um?n Amenca y . ano era del todo favorable a
V
d 1 Gobierno, norteamenc
La actitud, pues, e
, ºt de apoderarse de eracrut,
1
·
,
ue
tema
e proposi O
H-L--·
q
, M , para adquirir en La Juárez cuando Miramon,
.
te
don
Tomas
ann
·
almiran
comisionó al Contr
.
·, marítima con la de tierra
f de combinar una acc1on
1.A
dos barcos de guerra, a in
d ..d
denominados Marqués de
que haría él, Miram6n. Los barcos a qumd osco,o material de guerra para au.
, f ueron carga os
Habana y General Miramon,

u

in

xiliar a Miram6n par mar.
, ter de Secretario de Relaciones
El General Santos Degollado, con su fcarah c 24 de febrero de 1860, al En,
diri '6 con ec a
del gobierno de Juarez, se
gi
U 'dos Charles Le Doux Elger, aCOIJlcargado de egocios de los. Est; o~'t ~da' por Juárez, declarando piratal
- ándole copia de una crrcu ar
p .
pan
unicación le dice:
nsul
ambos vapores y en su com .
.
. rcular inmediatamente, al Có
"Enviará Vuestra Excelenoa dicha alCJ d j s Estados Unidos que están
1 Comandantes nav es e o
. amente
de su naci6n y a os
ellos a su vez activa y efecnv
estacionados en dichos puertos para que

d

• MANNJNO,

466

op. ,it., p. 257.

persigan a la escuadra comandada por dicho Marin, como es apropiado, tanto

en virtud de la declaración de piratería que el Supremo Gobierno ha publicado, cuanto porque esos barcos cargan proyectiles y municiones de guerra

para la facción rebelde, material que será empleado en contra de este lugar
con perjuicio de los intereses y personas de los ciudadanos americanos y de
su legación situada aquf".ª
Por su parte don José Maria Mata, representante de Juárez en los Estados

Unidos, se dirigió en Washington, en 9 de marw de 1860, al Secretario de
Estado Lewis Cass, dándole noticia de ]a adquisición de los barcos y asegurándole que su adquisición tenia por objeto atacar la fortaleza de Veracruz

en combinación con las fuerzas de tierra y que en caso que no pudieran tomar parte en la acción, se consagrarían a bloquear el puerto estorbando la
entrada de vapores de los países que estaban en paz con México, impidiendo
el comercio hecho de buena fe; y terminaba diciendo que entre esos barcos
podrían ser perjudicados los de los Estados Unidos y que, en consecuencia,
esperaba que el gobierno de aquel país "procuraría capturarlos y castigarlos
confonne a la Jey". 6
Robert M. McLane, el Ministro de los Estados Unidos, que había de resolver cuál de las dos facciones en lucha habta de ser reconocida como gobierno, después de hablar con Mata, el mismo día 9 de marzo, dirigió una nota
al Secretario de Estado, hablándole de los barcos adquiridos, asegurando que
no serían capaces de efectuar el bloqueo, pero que en todo caso estimaba
que el Presidente de la Unión Americana sostendría su opinión de que tal
bloqueo no debería ser respetado por él, y que aprobaría "que pidiera al
Comandante de la fuerza naval de los Estados Unidos que se interpusiera y
85egurara la entrada y salida en todos los puertos del Golfo de México".'
Desconocemos las instrucciones dadas por la Secretaría de Marina a los
jefes navales establecidos en Veracruz, pero tenemos la oportunidad de conocer lo hecho en Antón Lizardo por el diario del Comandante T. Tumer del
Saratoga, que fue el que sostuvo el encuentro con el Marqués de La Habana
Y el General Miramón y quien rindió informe aJ Comandante Joseph R.
Juvis del ,·apor Sallanah y jefe de la flota de los Estados Unidos en el Golio
de México. Tal diario, como ya se dijo, se conserva original en d Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Pública de Nueva York.
Tumer era un favorecedor de Juárez, porque al beneficiarlo se beneficia-

ban los Estados Unidos, como se desprende claramente de la comunicación
que dirigió en 21 de enero de 1859 al Capitán D. N. Ingraham, Jefe del De-

• Doc. 4431,
' Doc. 4432,

MA.NNrNo,

' Doc. 4433,

MANNINO,

MANNINo,

op. cit., p. 1165.
op. dt., p. ll66
op. cit., p. 1167.

467

�partamento de Artillería (o Ingeniería) en Washington. Le da cuenta de que
los Comandantes d las flotas i_ngle"a y francesa en Veracruz han pedido al
Gobierno juari ta a través del Gobernador Zamora, que para el pago de lu
deudas contraídac; con los gobierno inglé y frands se eleven los impuestos de
importación en un cuarenta por ciento, lo cual cree que Juár 'Z no podri
hacer, porque había convenido con los comerciant del puerto en disminuir
dichos impuestos al veinte por ciento, con tal que 1 adelantaran íondO!i, que
rían pagados con los mismo impu stos.
Y después de acon. jar el reconocimiento de J uárez como Presidente de
México, asienta:
"No vacilo en expresar la firme creencia de que la instalación de Juáns
como Pn.-sidente de México abriría inmediatamente la puerta no sólo a un
arreglo satisfactorio de los puntos en disputa entre México y los Estados Ufti.
dos sino que pennitjría a nuestro gobierno formular y ejecutar un nuevo u.
tado con este país que daría vida a nuestro comercio sobre esta costa al remover
las desventajas que existen para nosotros debidas a las pesadas tarifas ahora
establecidas sobre muchos de nuestros artículos".
Y agrega: "Me parece que nunca hubo una mayor oportunidad d oro que
la que proporciona la condición peculiar de México al pre ente para el esta•
blecimiento de una influencia dominadora de los a. unto de la República
por el Gobierno de los Estados U nidos, la cual si es aprovechada, ahorrarla
la necesidad de recurrir a la ocupaci6n militar de las provincia de Sonora y
Chihuahua como lo ugiere el Pre idente en u último mensaje y me inclinct
a ercer que en este caso (la suce i6n pacüica de Juñrez a la presidencia)
ningún obstáculo se interpondria al
tabl imicnlo de puestos militares ea
esas provincia para la protección de nu . tro ciudadano.. ocupando las tierras contiguas a la frontera mexicana.
"No he visto al Presidente después de mi primera ntrevista con él ni be
tenido contacto con miembros de su partido, pero he e tado asociado con un
comerciante americano, gran conocedor de las cosas de aquí y que tiene cODltante acceso a él y mis opiniones por fuera o no, se derivan de us propias
convicciones sobre todos los puntos que he tocado y estoy bajo la impresi6P
de que nuestro Cónsul aqlÚ comunicará las mi mas impresiones al Departamento de Estado" .8
Como se ve, el Comandante Turncr, era un favorecedor de J uárez porque
esto favorecía la idea del Pr idente de los Estado Unidos acerca de SoDOII
y Chihuahua, y porque e to permitiria a los mismos Estado Unidos celebrll'
con México un nuevo tratado, que ya sabemo significaría Ja venta de territorio nacional, y el libre paso por e1 Istmo de Tebuantepec.
• MS, pp. 65-68.

468

En marzo 3 de 1860 Turncr, en virtud de una

..

R. Jarvis, Comandante del vapor Sauanah y de la n:!en rec1b1da de Joseph
se trasladó al cuartel general de Miram6n
. anclada en Veracruz,
preguntarle cuáles eran sus intenciones re , q: ~ediaba a Veracruz para
americanos en el caso de que lle
pecto e as personas y bienes norteSin vacilación - eser
T gara tomar posesión de la ciudad.
1
urner- respondió. "
todos los extranjeros, re petaría a los ciudadano . q~e como en el caso de
dándoles toda la protecci6n que e
pod
s a~encanos y sus propiedades.
.
n Su
er estuviera" •
·
Q
ue en nrtud de esta respuesta su ºrió
·.
~ y propiedades con la bandc:a d~ los
ame~canos protegieran sus
Mtramón, quien, egún Tumer al .... 'bº 1 .
s Unido a lo cual accedió
·
... ci ir o se mostró "gra
respetuoso y cortés", rn
·
ve Y reservado, pero

·be

ª

~eta:

He aquí ahora la versión de Tumer acerca d 1
mexicanas en la comunicación que r . lm
e ataque a las embarcaciones
pitán Jarvis:
o ic1a ente dirigió el 8 de marzo al Ca"En 1a manana
del 6 del presente dos

des

de la bahía de Veracruz sin que h b'
~
vapores aparecieron fuera
•·--.t
u ieran izado bander ¡
se uwzu un cai1onazo desde el
·u
.,
a a guna aun cuando
ducirlos a hacer lo mismo Erancaso.do y se

IZO la bandera mexicana para inev1 entemcnte confederad
""6'"' tiempo estuvieron comunicándos
os, puesto que por
"Des é
· e uno con otro
- pu s de varias horas y después de comu .
.
espanoles en Sacrificios que l
d
rucarse con los barcos de guerra
la
'
es man aron un bote
bl .
costa en la dirección de Antó Lº
d
' se esta ecteron abajo de
''U ed
n izar o.
st
me orden6 inmediatamente ue
.
queños vapores americanos el W
q 1 /me ~olocara en seguida de dos pe.:..:.c.... d
'
ave Y e 11dianola
tab
;r,wuu e usted para que los si'm,ie
. f
, que
an a la dispo-•-- barcos mexicanos-- de d,o-d .ra y ,me m orma ra cua'I era u carácter -de
·
on e veman de e '
·6
Vlltos Y qué objeto perseguían
'
¡ue naci n, dónde fueron prosultado de estas pcsqu~s a la en _estab co ta, y que informara a usted del re"En obecr .
ma or, revedad.
1cnc1a a estas órdenes -e ti ,
,
en seguimiento de dichos vapo
: d nua- sah de aquí al J1onerse el sol
un destacamento de cerca de
a
r .o de cada uno de lo cuales coloqué
efe
remta. Y cinco hombres
·
que penetraran en aouas poco p f d
.
y mannos para el caso
Plldiera
..,
ro un a en do d
.
seguirlos y comunicarme con •JI
n e m1 embarcación no

.,a..,,,R •

.

t~•

"El d

t

os.

S H estacamento a bordo del Wav,• cstab

del
Jr.. delennard
Preb{e.

''El del /

-;

1
d
Savam,ah acompañado d I a adman ~ del ~ubtenicnte Jocl
e guar ª manna William C. Wittl

·

:_dianola e. taba mandado por el Subteniente Andrew Bryon de 1a

• Ms, p. 171.
MS, p. J7? Co
. º6
.,
mumcac1
n a

Jarvu

del 4 de marzo de 18 60.

469

�corbeta Preble, acompañado por el maestre Joseph N. Miller de la misma embarcación; por el Subteniente Andrews l. Hays de la guardia marina de
Savannah y por el Subteniente Julius E. Meiere de la guardia marina de
este barco.
"Me moví -sigue diciendo- hacia abajo de la costa, directamente hacia
Antón Lizardo, a quince millas de distancia, donde esperé encontrarlos.
"Alrededor de la media noche se reportó que dos grandes embarcaciones ae
hallaban ancladas en Antón Lizardo. Me encaminé directamente hacia ellas y
ordené a mi piloto que me anclara en medio de los dos barcos.
"En el momento en que casi había llegado a este punto y se rompió el
remolque, los pequeños vapores que estaban adelante de mí, se pusieron m
comunicación conmigo y me informaron que el mayor de los do!! vapores
estaba tratando de escapar a través del pasaje del Sur. Entonces ordené que
lo persiguieran y lo abordaran si era posible, puesto que tenía órdenes de comunicarme con el Oficial en jefe que supuse estaba a bordo de esta embarcación; al mismo tiempo hice un disparo delante de él para acercarlo.
"Tan pronto como ellos estuvieron cerca de él, lo que tardó sólo unos u»
mentos, con extrema sorpresa mía abrió un gran fuego con grandes cañones y
mosqueteóa lo que se me infonnó al mismo tiempo que el otro vapor estaba
deslizando su cable.
"Inmediatamente le lancé una andanada, pues no tuve ni la más mno11
duda de que estaba en complicidad con el otro y bajo las órdenes del oficial
del otro vapor y tuve el temor de que acudiera en su ayuda en cuyo ca
habría yo estado obligado a retirar mis embarcaciones o presenciar su captura o destrucción y como había tenido la audacia de disparar contra mí in
ninguna provocación, resolví apoderarme de él si podía. Izó la bandera eapañola tan pronto como disparé.
Al mismo tiempo el vapor mayor emprendió el combate con las fuerzas a
bordo de mis dos pequeiios vapores en una pelea movedjza. "Enconuudo
que no podía salir por el pasaje del Sur, inmediatamente cambió su cuno,
dirigiéndose al orte y pas6 a mi lado para ganar el pasa je del Norte Y
apartarse de la dirección de mis cañone., eguido por mi~ embarcaciones que
peleaban rudamente con él en ese tiempo.
"Evidentemente era muy rápido y les ganaba; pero cuando di par6 contra
ellos yo apunté un cañón contra él y le destruí la chimenea, y encontré que
era imposible seguir disparando contra él sin peligro para mis embarcacioneSi
puesto que todos estaban juntos. La cacería continuó en medio de un nutrido
fuego por ambas partes.
' o pude sino admirar en ese momento el atrevido valor de estos excelenlf.l
hombres que peleaban contra una fuerza tan superior. Se acercaron y abar·
daron a pesar de los esfuerzos de los otros para rechazarlos.

470

"Encontrando
imposible escapar' supongo que ech.o su barco contra la costa
• d
y presiona
o
muy
de cerca por ellos encalló: 1o que no supe en aquel momento
"Ell
b
.
os esta ai:i como a una milla de mi barco y mi ansiedad
r
.
ndad era muy intensa. No podía darles ayud
.
po su segubarcaciones ligeras estaban b d
ª porque_ rrus tres grandes eme ir hacia ellos el asunto ~ ; : :e:~:::
yo .pudie~ manejar mis botes
tim en
o. o estuve, sm embargo mucho
f ~ f susdpenso porque casi inmediatamente oí tres gritos de en;usiasmo
y w m onna o que e taban abordando
r 1
l
por medio de los anteojos.
po a proa, 0 que era po ible ver

q;

:'Vuelvo ahora -agrega- al vapor anclado cerca de mí.
Etn tanto que el encuentro continuaba entre los otros vapores y en el m
mtn o que pasaba esta embarcac··n l
.
S
opopa me llamó ara decinn
10 , e pnmer
ubteniente que estaba en la
Yo ordené de nJevo que se ;equte este vapor estaba disparando mosquetería.
a acara con cañones lo q e
h.
L
y ordené que el jefe viniera a bordo l
l
h '•
u se izo. e hablé
teniente Chapman para decirle qu .º cua b~o . ab1a _hecho y envié al Subviaría yo una guardia para traer! e si no su ia inmediatamente a bordo en''Vº
o.
moa bordo y me informó que su barco era el Mor ués d
que habla sido contratado por el Capitán M ,
q
8 La Habana,
para
..
ann que mandaba el otro b
AJ _trans~rtar prov1SJones y municiones de guerra y que él era e ":clo
mismo bempo yo había en . d
r· .
,
spano .
a bordo.
v1a o un o 1c1al para traer al Capitán Marín
. "Tan pronto como lleg6 a mi camarote le

vido a disparar contra mis barcos.

pregu

"EI respo nd',
·
d'iatamente y en presen .
10 mme

nté

por qué se había atre-

d

observó mis embarcaciones dirim, d
h . cia e un testigo, que cuando
tri uJ •
º.en ose ac1a el muelle 1 b' d' h
p ac16n que estaba seguro de u
. ' lll ta ,e o a su
prohibió de modo definitivo que qh' ~ eran fbarcos amcncanos de guerra y les
1c1eran uego . pero
•
1 •
una ml'zcla de nacionalidades ll d
.
'
que a tnpulac16n era

•
, eva a recientemente a bord
O
propiamente disciplinada le fue imposibl d . la
Y no estando
"Le hi
e ominar .
ce ver que era un gran ult .
que él pretendió muy hondament radJe !por elTcual tendría que responder, lo
verd d
e ep orar. odo lo cual
ah'
bres a porque du~ante la acción fue claramente escuchado ll yo s ia no era
para que subieran a bordo con él
amar a sus hom-

"U

.

sted percibirá c6mo todo está en confli

tro de su tripulación.

cto con las declaraciones de cua-

"S6Io me queda hablar de la fuerza
arm
donde
yo he podid b
Y
amento de estos barcos hasta
o o ervar.
"El
.
mayor, llamado General Miram6n lleva a
PlVOte y varios obuses con una dotaci6; de al d: dosd la~os un cañón de
re
or e Cien hombres; no
471

�_
S poniendo que me siguiera
l"b de lo canon · u
estoy seguro acerca del ca.' .re . d -""1cr dar una noticia detallada de la
é e tar en cond1c1on s e pvu
ayer, ~
oda ,a st-'l encallada.
los
embarcac16n, pero t
v1 . ' .
b', un pivote y dol- canones a
uene taro ,en
.
H b
''El Marqués de La ª an~
1ordo· el cañón de pivote es un
setenta
v
cinco
personas
a
'
'
lados con cerca de
,

pesado 24 Pdr.
.
t' , por la borda una '1;ran cantidad de
. án d e es ta embarcact 6n tr0
. botes en ces..,..
•... y
"El capit
'd por mts
ual, fueron rccog1 as
d
1
.,
- e estaban desmantela os
municiones muchas de as c
, se ion d sus canon
and
cuñetas. Cuando se tomo po
·11 lo cual se hizo sin duda cu o
yacían sobre cubierta a los lado. d; los p~1
qu yo pudiera tomar un bott
cncontr6 que hahía sido captura o y an e.

ºl~

d
los papelc d embarque, que
.
e ·tá desarma o
bo ·d
"Pretende que su vapor
o hablan de tener canones a
• o. m
acompaño, expedidos en La Habana .: lo menciono y no hay duda de que el
embargo el armamento
tal como }
arte d la fuerza con que el C.·
. d
La Habana como P
va¡&gt;0r fue equipa o en
ta" u
esta cos11 • n lo' vapor •s General M irnmon
'
' y
Pitán Marln iba a operar en
·6 d ta bata a co
~
.
· •
Hasta aquí la rclac1 n e
. ación al Comandante Jarv1s continua
, dr La Habana ' pero la comuntc
Marques

Para abordarlo.

s·

de esta manera_:
d b hablar de una circun tancia que rol' ha causado
"Es ahora nu peno o e er
.
n bote de de el lndianola con
la más honda preocupación y pena.
, del combate vmo u
d
"Como dos horas e puc
'd d
.. 1.... 00 Al pedir informes se me
·d ,. u a e p ... .- ·
t.
rsona muy ma l h en a,
., .
.
e inmediatamente JU
una pe
-, Ll ·e del eJerc1to
me,ocano.
dijo que era el Generai
.
do yo estaba a punto de
hice llevar a mi camarote.. ,
me hizo que cuan
1
"Parece . egún la relac1on que .
. ,
obiemo para obtener a guna
· d at Ind,anola por u g
• d hactJ
dejar Veracruz, {ue em1~ o . .
ue en la prisa y coníu.16n e
.10 f0 rmac10
"n acerca de mis .movimientos y q

ª" '

l remolque su bote lo deJÓ,
.
habían . ido particulanneDd
estas embarcaciones
f eran
"Los oficiales que man an .
b rd extranjero u otros que no u
.
, para no de1ar a O O
• •
fogoneroa
te instnudos por IDl
d la tripulación, roaqUlillSta Y .
americanos; a ningun~ que no l f~;i:al :on el mando no pudo distinguir en~
que eran todos xtran1eros y e
b' que él lo estaba, hasta que to VIO
ellos y otro extranjeros a bor_do, y no sa :o es digno de reproche, porque no
herido. Este oficial, l Subtemen~e Brys:rdo o de que estaba a bordo hasta que
,
ticia de que hubiera vemdo a
.•
t rua no
.6 entonce me lo envio.
u condición lo descubn y
d . formar a usted de las pequeiid
"Por mi parte tengo el gusto de po er m

e

11

pérdidas que nuestras embarcaciones han ufrido en este encuentro pues ten-

go s61o un herido mortalmente, p ro que vive aún, uno herido seriamente y
siete de modo ligero; y esto es muy notable, puesto que la lucha duró de

media a tres cuarto de hora y el fuego re ultó incesante durante ese tiempo.
pero debe recordarse que ocurrió dura11le la noche.
"De parte de esta g nte las pérdidas fueron mucho má · se,·1.-ras: doce fu ron traídos a bordo de mi cmba1 aci6n seriamente herido , tres de los cuaks
murieron, y he enviado a lo. otro al ho pital en la playa. La heridas, casi
en todo caso h chas con rifl finie. son muy ería .
"Habría pcI1Tianecido en Antón Liza1do ha~ta qu el Ge11e,al ,¡\,fi,amón e tlniera a flote, pero el doctor me pidió que \iniera inmediatamente con 1
heridos a quienes me dijo era impojbl tran portar a otra embarcación...
Y luego se jacta de la conducta de sus oficiales, de esta man&lt;:ra:
•• o puedo cerrar este de pacho, señor, sin expresar mi extrema satisfacción
a propó íto de la conducta de todos los oficiales y hombres de la expedición.
"Mis propios oficiales y hombres que infortunadamente tuvieron ólo una
pequeña parte en el encuentro, por su celo, actividad y prontitud para obedecer y ejecutar 6rd ne: me hicieron sentir con qué confianza podía depender
de ellos en cualquier tiempo en que mi barco fuera llamado a defender el
honor de nuestra bandera.
"He hablado ya de la conducta de los oficiales y hombres a bordo del

Indiano/a y del Wave; de u parte fue un asunto brillante.
"He omitido decir que el barco del apitán Marin llamado General Miramón no izó su bandera en algún tfompo: antes, durante el combate o despué
de él, y que había una luna brillante que pudo satisfacerlos fácilmente de
que eJ Saratoga no podía . r un barco perteneciente a cualquier potencia o
partido mexicano.
"También he omitido decir que los papeles de embarque del Marqués d,
La Habana certifican que sólo había 33 personas a su bordo, cuando estoy
informado por el oficial a cuyo cargo está ahora, que c rea de 30 fueron
removidas al barco de usted y que todavía quedaban a lo menos cuarenta a

bordo.

"Como esta embarcación fue enviada inmediatamente para ayudar a pone1
a flote el General Miramón, he estado imposibilitado para precisar el número de personas que son.
"Casi al tiempo en que el General Miramón fue tomado, escapó un bote
para la playa y se die que lle\'aba oficiales del ejército del General 4:iramón.

"Lo dicho en te infonne que rindo del caso y de todo sus detalles más
importantes puede er testificado por cada uno de los oficiaJes de la expedición.

MS, ff. 173-78.

473

472

�"Tengo el honor de ser, señor, muy respetuosamente su obediente servidor.
nu
T. Turner, eornandante .
.
Tal es la información que oficialmente dio Turner ~e~ ~uceso en que m•
·
diari'o
ertó copia de una carta que dmgió al Comandante
terVJno, y en su
. .,
español del barco Habana, Víctor Suárez N. Cam~o desdic1endose de lo q~e
le había dicho en una conversación personal con el: que
Saratoga hab1a
hecho fuego sin haber recibido agresión alguna del ~a_rJues de _La !1_abana.
En efecto, el mencionado Comandante español escnb10 a Ja~is, diciéndole
que "en una conversación confidencial con él (Turner) fue mformado por
, que el barco llamado Marqués de La Habana sufrió el fuego del Saratog~,
: ninguna agresión de parte suya" y agrega: "Deseo d~~e luego ~~gir
esa impresión atribuible, supongo, a mi imperfecto conocumento del idioma
ms·

:1

~~
· d
~
"La agresión de aquel barco -añade-- se basa en el hech~ e ?ue ev1 entemente era cómplice y confederado del vapor General Miramon Y en su
esfuerzo por escapar en el momento en que mis dos pe_queñ,os vapore~ estabms
comprometidos con la fuerza superior del General ~1:amon y consid~rando,
que iría en ayuda del último mencionado, preocupac1on que ~ue ~~nfmn~
con que hizo fuego con mosquetes durant~ el encuentr~ en direcc1on de JillS
vapores, lo que me obligó a callarlo con disparos de canones.
.
.
"Estoy más firmemente apoyado en esta posición por la abundante ev1dencia
del carácter belicoso de este barco: por el armamento que encontre a bordo
y el gran número que componía la tripulación diversa enteramente de lo asen,, 1a
tado en los documentos de embarque .
Ya se ha dicho el interés que Turner tenía en favorecer a Juárez como~
.J: de que los Estados Unidos entraran en los Estados de Sonora Y de Cbimew 0
,
l G
l Santos
huahua y en Tehuantepec, pero hemos visto, ~emas, que _e ene~
Degollado en su calidad de Secretario de Relaciones del tn1smo Juarez ~b[a
pedido al Gobierno Americano que considerara piratas los barcos adqU1DdOS
1

por Miramón y los persiguiera.
. . .
.
Indudablemente el Comandante Jarvis había rec1b1do instrucciones
ese
sentido de su Gobierno y ello explica la orden que d~o a Tumer ~e avei:i~
lo que eran los barcos avistados, o sea la flota de Mann. Lo _que es mex:plt~ él
es que esa investigación la emprendiera Tumer a la media noche, ~
mismo lo dice, y que hubiera hecho un disparo de cañón en contra de ~~:
barcos cuando éstos en manera alguna habían dado muestra de hostl 1 ,
T urn~ funda su idea de haber sido provocado por el armamento que tebnl8
,
·
úmero de hom rt1
uno de los barcos que atacó y que este tuviera un mayor n

e?

u
u

474

MS, íf. 178-79.
MS, íf. 180-181.

de los que mencionaban los documentos de embarque; pero ambas cosas sólo
pudo saberlas cuando se posesionó de las embarcaciones de Marín; en cambio
confiesa que había dado orden de abordarlas a los jefes del Waue y del lndianola, que estaban bajo las órdenes de Tu.roer y que pertenecían a la flota
mandada por Jarvis. Lo hecho por Turner, en consecuencia, fue completamente premeditado.
Don Octaviano Muñoz Ledo, Ministro de Relaciones del Gobierno de Miramón, con fecha 29 de marzo de 1860 dirigió una larga comunicación de
protesta al General Lewis Cass, Secretario de Estado, llamando la atención
acerca de que los barcos detenidos por la flota norteamericana habían ido
directamente de La Habana a Veracruz al servicio del Gobierno de México:
el General Miramón con bandera mexicana y el Marqués de la Habana con
bandera española, trayendo municiones, annamento y equipo de guerra destinados al Ejército del Este y que el Capitán Jarvis con el pretexto de conocer
su nacionalidad atacó aquellos barcos, asegurando que ellos habían hecho
fuego contra el Saratoga, y continúa:
"El suscrito ha recibido informes imparciales y exactos de ]os cuales resulta
sin género de duela, que el reconocimiento de la nacionalidad fue el medio
premeditadamente puesto en práctica para provocar un conflicto entre la
fuerza naval americana y los vapores al mando del General Marín, como se
prueba por el hecho de haber sido sorprendidos a media noche, hora en que
era imposible e ilegal investigar el color de la bandera, ni se tenía derecho
para practicar esa investigación respecto de embarcaciones estacionadas en
aguas mexicanas y dentro del mar territorial de la República. Aquel medio
sin duda produjo el conflicto buscado intencionalmente: un combate entre
el Saratoga y los barcos del General Mar'm, combate que duró hasta que se
vio obligado a rendirse ante la superioridad de las embarcaciones atacantes,
después de haber defendido honorablemente la bandera mexicana, sostenida
con bravura hasta el último momento .
. "El Capitán J arvis arbitrariamente tomó posesión de los barcos, hizo priSJonero al General Marín y lo ha llevado con las presas al puerto de Nueva
Orleans". ª
Y enseguida comenta: "Estos actos de escandalosa violencia, esta no oída
muestra de provocación cuya enormidad ha sido sellada con la sangre inocente de algunas víctimas se ha realizado y perpetrado en medio de la paz
que existe entre México y los Estados Unidos. La escena que acaba de pasar
en aguas mexicanas y en el mar territorial de la República es un ataque directo a la independencia de México, es una violación de los más sagrados deu MAN.NINO,

Diploma.tic Correspo11dence o/ the United States. Inter-American Aj/aires.

1831-1860. Traducción del inglés a que fue ve.rtida tal comunicación.

475

�rechos de su soberanía y una agresión de tal modo pirática que ataca a los
dos países con las más dolorosas consecuencias si fuera posible presumir que
el Capitán Jaivis actuó en el caso con conocimiento, con autorización y con
instrucciones del Gobierno Americano.
"El suscrito deplora tanto más hondamente esta ocmrencia, no provocada
en manera alguna, porque es contraria por naturaleza a la amistad que existe
entre México y los Estados U nidos y a los tratados en que reposa la mutua
seguridad de ambas naciones. Sin embargo, el suscrito se consuela por la
persuasión que abriga de que el Capitán Jarvis obró bajo su personal responsabilidad, excediéndose de las instrucciones de su Gobierno, movido por
un extremado celo y tal vez por las instigaciones del partido demagógico que
ha buscado apoyo y ayuda extranjeros aun a costa de la integridad del te.
tTitorio nacional y de la independencia del territorio. En consecuencia, el
Gobierno de la UniónJ obrando de conformidad con los sentimientos de justicia y de honor nacional, no vacila en manifestar la gran indignación nacional
contra los actos piráticos perpetrados en aguas mexicanas por el Capitán
J arvis contra embarcaciones del Gobierno Mexicano, mal empleando la superioridad de la fuerza bajo su mando y aprovechando una sorpresa nocturna:
y espera que a la mayor brevedad, que la justicia y la buena fe reclaman, se
dictarán las órdenes más perentorias para poner en libertad al General Marín,
las embarcaciones y la carga, entregándolos a los funcionarios del gobierno
autorizados al respecto para atender a la pronta y completa devolución de
dichas embarcaciones ilegalmente capturadas por el mencionado Capitán Jarvis; y que el Tesoro Público hará la debida reparación de todas las pérdidas,
costas y daños ocasionados por la acción hostil e injusta agresión cometidas
por dicho Capitán". 15

Y concluye así La protesta del Secretario de Relaciones Muñoz Ledo:
"Pero si contra lo que espera el suscrito, el Gobierno de los Estados Unidos
hubiera autorizado la conducta de ese oficial o no desaprobara en los términos que un procedimiento equitativo prescribe, o si se rehusase a dictar
las órdenes indicadas antes a fin de que el General Marín recobre su libertad
y que los barcos capturados y su carga sean devueltos con las costas, pérdidas Y
daños mencionados, es el deber del suscrito protestar desde este instante en
nombre del Gobierno de México y de la Nación contra los actos escandalosos
cometidos por el Capitán Jarvis el día 6 del presente mes en aguas mexicanas y en las playas de Antón Lizardo, y los denuncia ante los gobiernos civilizados como violación flagrante del Derecho Internacional, como actos de
14

476

Op. cit., pp. 1168-9.

real piratería en contra del pueblo mexicano cuyas fatales co
· d b
.
nsecuencras e en

pesar exclusivamente contra aquel que los ha ejecutado".1&amp;

EJ Secretario de_ Estado en nota de 28 de abril, dirigida a Robert M. McLane.
que en el 6 del mrsmo mes había decidido reconocer a Juárez como cabez d ·
b"
l ,.
a e
un go iem~ egituno para México, le anuncia la recepción de la anterior
nota y le dice :
"Corno no reconocemos al gobierno que tiene su autoridad
1 · d d
d M' ·
en a ciu a
e exico, negamos su derecho para hacer reclamaciones al respecto y no
hemos tomado nota del documento. Sin embargo le envi·am
· d ¡
os copia
e a
d .,
tra uccion para que la someta al gobierno legítimo de la R 'bli
beza
.
epu ca, encado po~· el PreSidente Juárez. Ese gobierno determíoará qué medidas deben
tomarse, s1. algunas hay que tomar en las actuales circunstancias"_ i ;
En la misma nota Cass anuncia a McLane que el Ministro español señor
Tassara, con fecha 5 de abril presentó una protesta por la conducta' b ._
da por los ofººl
ose,
va
1cia es norteamericanos a quienes Cass disculpa a
d
·
· ·¡ ·
, seguran o
que estuvieron ~uso 1~dos ~n sus procedimientos, puesto que los barcos manda~~ por Mann habran sido declarados pu-atas "por decreto del gobierno
legi~i~o, ~e ~5 de febrero". Cass olvidaba que en esa fecha McLane no había
decidido s1qu1era a cuál de los dos existentes el de Juárez O el de Mº
,
consid
,
b.
M L
'
lfamon,
. erana ~o 1erno.
e ane, aunque simpatizador del primero, se sintió
vacilante Y, as.i lo confesó al Secretario de Estado; sólo cuando se convenció
de que Juarez aceptaba las imposiciones de los Estados Unidos resolvió reco~ocer a los liberales que eran los dispuestos a someterse a la a~bición territonal Y al predominio del Istmo de Tehuantepec.
Pero la más clara confesión de que lo hecho en Antón Lizardo fue obra
de _ayu_da de los Estados Unidos es la carta de don Benito Juárez al General
E~:taCJo Huerta, fechada el 25 de abril de 1860, en que dice:

EJ triunfo de la sagrada causa que defendemos está asegurado un gran
:ueblo ~a h~cho alianza con nosotros y esta alianza desde el suces; plausible
e Anton_ ~i~rdo ha dejado de ser un misterio. Siento como usted que la
~
famiha liberal no haya podido sola, sin auxilio del extran1·eropulvenzar a Ja
·,
1
'
reacc1on Y evantar sobre los escombros los altares de la libertad
"Amio-o ~
. 1
b
.
~ m10, 51 os tacu ayistas no hubieran explotado el fanatismo de
nuestras masas ¿ cree usted que Benito J uárez habría pedido ayuda a los Es
tados Unid
· f
d
.
·
·
libe
os. para tnun ar e sus enenugos? nunca, jamás, mi amor a la
nad me hizo dar este gran paso y sabe Dios e1 inmenso sacrificio que me
c~esta. Algunos liberales tibios reprueban mi conducta, creyendo que sin los
vientos del Norte podría arribar a la capital de la República para encadenar
,.n Op. cit., p. 1169•
MANNJNO, op. cit., p. 284.

477

�' ·
se engañan Miraba jo mis plantas la hidra reaccionaria, los ~ue ;s1 p1en:a sobre este. puerto
món había combinado perfectamente su p an e c~p
•
( Veracruz) baluarte de la libertad, de manera que sd1 los v~potereslanop7=:
ricanos no capturan los b uques d ~ Marín. y apren en a es ,
rinde y la nefasta reacción triunfa mdefectibleme~te. do anunciar ya de un
"Me pregunta usted en su grata qu~- contesto, s1. pu:n
debo decirle que
od fi .al estra alianza con los h110s de Washmgt ' y
m. .o o c1 nu
·ene todavía hacer tal declaración. El pueblo es muy susoficialmente no conv1
1
d da
.
•
· ro mantener o en u •
ceptible, de toddo se ~dpres1olanaPaytr: ~::s y otros sabiendo que no hay trai"Me acusan e traJ or a
'
'
•
. , por mi parte sino una necesidad imperiosa que me obhga a no pararm,
cion
•
·
hacen 'usticia" 18
en los medios para conseguir el f m,. roed
, J la rel~ción del Comandante
1
·d n Antón Lizar o segun
Tal fue 1º octl~tund od: los Estados Unidos y del Presidente Benito Juárez,
Turner y a ac
d 1
· J árez
según las declaraciones del Secretario de Estado Cass y e propio u
.

LA CONFEDERACIÓN CHIMALHUACANA Y LAS

FUENTES HISTóRICAS
JOSÉ BRAVO

UGARTE

México, D. F.

PROBLEMA coMÚN DE LA historia prehispánica de Nayarit, Jalisco, Colima y
Michoacán principalmente, es el de la Confederación Chimalhuacana. Nacido, al parecer, como explicación sencilla, intrascendente, rutinaria, de la
historia antigua de Jalisco, dada en su clase por un profesor de Guadalajara
y difundida por é! con su texto escolar entre varias generaciones, no pareció
problema a sus contemporáneos. Y la existencia de la Confederación Chimalhuacana -verdadera innovación histórica en cuanto al nombre, territorio,
miembros y estructura de ésta-, se dio por supuesta, sin discutir sus fundamentos históricos.

Como autor de la innovación se tiene al Lic. don Ignacio Navarrete (183780), oriundo de Guadal ajara y catedrático de Historia en el Liceo de Niñas
del Estado, el cual publicó en su ciudad natal (1872) un Compendio de la

Historia de Jalisco, hecho en forma de catecismo e impreso con letra miñona
en dos partes, de 87 y 123 páginas respectivamente.
Antes de exponer la versión innovadora del Lic. Navarrete, de rastrear sus
fuentes y de cotejarla con las antiguas, transcribiremos el juicio que sobre su
Compendio se formó su coterráneo don Luis Pérez Verdía:

"Tiene el mérito de haber sido el primero que ha dado un cuadro completo de los acontecimientos ocurridos en el Estado desde la Conquista
hasta 1873. Es una relaci6n mu)I breve, hecha en forma de catecismo,
lo cual hace su lectura muy cansada.

u CusVAS, HiJtoria de la Nación M,xicana, p. 790.

478

"Por desgracia está llena de errores a tal grado, que no se le puede aceptar sin un examen minucioso. La cronología está enteramente equivocada: dice que el gobierno militar de Vázquez Coronado duró hasta 1549,
siendo que terminó cuatro años antes; que se erigió el obispado de Nueva

479

�/S./.6 el primero
Vti.:: de 1552;
que el segundo gobenzó hasta I57 l en vez. de 1569 ,· cuenta la expedición
de Vázquez del Mercado veintidós años despuh d1· su verdadera fecha
y la de Francisco de ]barra once años más tarde; el establecimiento del
paseo )' arboleda de San juan de Dio.r a la Presa, lo supone doscientos
años antes; mnuiona las exequias de Felipe 111 anticipándolas quinu;
lo mismo qut' ochenta años la edificació11 del Santuario de San juan
de los Lagos; la colonización de Coa huila cinco aiios: las obra.t hidráulicas del P. Buula más de die:: arios,· el e.1ta11co del tabaco más de uis;
la ley local de expulsión de españoles la coloca mcís de tres años deJfiuh,
etc., etc. Tie,ir., en fi11. como cie11 fechas equivocadOJ.
"Suprime tres obisJ10J, dos alcaldes marorr.s, algunos preside11tes de la
Audiericia y varios gobernadores: refiere guerras que no han r:riitido,
como la que supo,u entre España e lri(!laterra en 17S/ y 1760, y combates ilusorio.s como el del Fuerte t11 1810; l' refiere otros hechos enteromerite contrarios a la verdad, como cuando dice que 11/mo. Sr. Alcaldt
manifr.stó sentimiento por la. expulsión de los jesultaJ por lo que rC'cibw
un extrañamiento de la Corte, sinido que la oprob6 rxpr,.samen/1• rn tf
Cuarto Concilio Mexicano.
"Su criterio general es sano, aunque. algunas t-' ects lle¡a a la nimft.dad,
como lo comprueba este juicio acerca del gobicnio del general Parrodi:
'Fue un gobierno de orden y moralidad, porque Parrodi rrn dr 1m carácter caballeroso, no obstante que pertenecía al partido liberal'.
"Fue profesor de Hi.1to1ia rn d Liceo de Ni1ía.s y de Dertcho Romano
eri el Instituto", (Hi. toria Particular del Estado de Jalisco, TII, 520-1 ).
Galicia

ni

1S44, )' el de Durango rn 1625, cuando

j111 r.11

EL

NOMBRP.

"Ca1 uta

ACÁ

,,

y en 1620 el sc(!u11do; que d primer obispo muri6 en 1558 en

Don Juan B. lguíniz, concordando en este juicio con Pérez Vcrdía., a quien
sólo le rectifica la fecha d erección del obispado de Guadalajara. lo n:produce íntegro n Los historiadores de Jalisco (México, 1918, p. 33).
ada se conoce, anterior a avancte, sobre la Confederación Chimalhua•
cana. i los documento indígenas, ni lo conquistadores, ni lo croni~tas p,i.
mitivos, ni lo· bi toriadores que precedieron a don Ignacio, hablan del Chimalhuacán, ni considerado como unidad geográfica, ni con. idera&lt;lo como
unidad política. avarrete, por otra parte, no indica las fuent s hist6ricas dt
su versión inno\'adora, la cual -como anotarnos al principio-- no partCt
haberlo sido para él, sino mera explicación de lo h chos de historia prehispánica jalisciense que refería en su clase. En las fuentes históricas de estos
hechos, por consiguiente, hay que buscar lo que dio origen u oca i6n a aquélla.

Dice Navarrete (Lecc. I, pp. 3_4 ):

¿A qué país se da el nombre de Xalixco?

·PÁ unoéde lo.s Estados de la Confederación mexicana
e or qu se llama Xalixco?

·

Por el nombre de una ciudad que en tiem
.
en lo que es hoy ca1ltó1i de Tep·IC.
po de la conquista existía
,Qué nombre tenki ent

l

.

.

onces e territorio que hoy se llama ]ar &gt;
Su nombre genérico era el de Chimalh cá
, &amp;seo.
de las rodelas o escudos )' comprendi d. ua n, que quier~ decir país
y con nombres especia/e:.
a i/erentes Ertado.s independientes

,Cuáles fuero,1 sus primitivo.s pobladores?
Como sucede c011 lodos los países del
aborígenes y la lziston·a co .
mundo, nada se sabe sobre los
.
,
mtenza con la lleg d d l
ng/o sexto de la era cristiana.
a a e os toltecas desde el
¿De .suerte que los t /t
bl
Sin duda 'Y d 1/ o edcas po _aron alguna ver el Estado de Xalixcol
'
e e os y e las tribus nahuatl
d .
parte los actuales habitante.s.
acas esctenden en su mayor

i De d6ndc vinieron esos c,lebres ' m. l .
cómo se apoderaron del pals?
' ,s enosos toltecas, en qué tiempo y
Se ignora su procedencia por ue aun
huetlapalan a la mitad d 1' . l q
que se sabe que salieron de H ue.
e ng o sexto dosc·e t
h
ltab1tar/o, no se ha podido
.
• . z n_ os oc o anos después de
avenguar su situación
'f
·
puede conjeturar que e.tuvo al N
d
geogra tea, aunque se
residieron muc/zo.s an-os ent A orte e Nuevo México. Parece que
re caponeta y e r , A
pués el rio Santiago som t;
l
u ,acan. travesaron des,
e .erori a a fuerza a l
b ,
traron, imponiéndoles su re/' .6 'd'
os a orzge11es que encon.
1g1
11,
1 zoma leves
b
1undteron con ellos fund
h
, J
y costum res; se conde Chimalhuacán •que aron_d"!uc os pueblos y dieron al pafs el nombre
,
en su I toma 'h ¡ ·
ha dicho sin duda p
na ua tiene el significado que ya se
'
orque sus morad
b
males o rodelas.
ores usa an en la guerra los chi·Per
·
' p ma,wc,eron mucho /jempo en el pals conquistado ;J
arece. que dupués de un siglo de permanencia
.
desconocidas, la parttA prfocipal d la
.,
~ ~o_r causas que nos son
doactin hasta sentar sus re / e Tnlaczo~i se dmg16 por el Sur de Mi~¿n
a e.s en o ancmco (T l
· )
de u-ro
Y en Tolan (T l )
u aricmgo en el año
Chalchiutlanex a quienucao en el ano de 670, dirigidos por el caudillo
,
ronaron rey ese año.

480
481
}13¡

�•
e se qued6 en Clü1
¿Qu~~ suce d'6
i con la parte de la nac1ón to teca qu
.
malhuacán.'.,
.
lo s ª borígenes del país, a quatnes
. •
0 se ha dteho con
d
Se conI un w, com
¿'
l t i'b•• cora que pcrmaneci6 lfl•
· T "6 (excepluan o a a r ..
•
impuso su cr111 1zac1 n
.
t d de civilización nahuall qv,
dependiente) 'Y fund~ los di/ erentes es a os

historicidad no nos interesa al presente) ,1 hecho por Alba b:tlilxóchitJ, el

cual dice:
"Año de Ce Técpatl, como ya está declarado, salieron los tu/tecas de su
patria,, nación desterrados.. . (Catorce años después, habiendo fundado
Tlapallanconco 'Y estado de Hueyxallari), llegaron a Xalisco, tierra que
estaba cerca de la mar; y aquf t:Jtuvieron ocho años, siendo el descubridor
Xiuhcóhuatl . .. ; y habiendo hecho lo que en Tas demás partes, se partieron m persecución de su demanda hasta verse en tierras donde fuesen
a su gusto, dejando asimismo alguna gente para que la poblaran, con la
misma orden de los otros lugares o tierras: se partieron y anduvieron otros
veinte días, ql"e serian algunas ciert leguas, en diferentes partes, como
lo habían hecho en las demás partes. llegaron a unas islas y costa de mar
que se llamaba Chin1alhuacán Ateneo, e1l donde estuvieron ci11co años.
( Allí, pasado el tiempo de un voto de abstención sexual, hubo nuevamente partos 'tn estas i.rlas y costas de mar'); y cttmplidos los cinco
años, comen:aron la jornada, siempre caminando hacia donde sale el
sol, hasta Tochpan, en donde. se detuvieron; 1 en este camino anduvieron
diez y ocho días, que sería11 algunas ochenta leguas; y llegados a esta
tierra estuvieron otros cinco años haciendo lo que e1l las demás partes
_v multifJlicándost su generación, siendo el ducubridor Mexotzin .• ."
("Segunda Relación", Obrar Históricas, 1 23-25).

e11co11traron los espanoles.
d
ll época hasta la conqui.Ita es¿Qué acontecimie1itos hubo des e aque a
pañola?
lo
bl de Chimalhuacá11 no conocf41l
Se ignoran, porq~e como s
de Anáhuac tomaror1 sin daula
la escritura ~eroglíftca, que los p blos misteriosos de una edad remode los de M1t/a )' el Palwque, p~e
sucesos históricos sino por r.
·
modo de co11.ngnar 1os
•
•
tlsima, no tuvieron
erdie,on por la ignoran&amp;14
tradición y en los ca~tos popul:e:~nqu:is::. ~abemos, sin embargo, 'l"
de los españoles en tiempo de l
q t ·miento digno de llamar l.a
al principio del siglo doce hubo un acon ec,
atención.

p::b1::

¿Cuál es?
.
'b
huatlacas y su paso para la m,s,
La llegada sucesiva de las tn us na
central de México.
G53
.
·seo -Tello, que terminó su obra en 1_ ,
Lo historiadores anuguos de Jali
1742- comienzan la hi toria anngua
y Mota Padilla, que concluy! ~ suy: e~ caciq;e de Tzapotzinco ( lugar ~
de esa región co~ el relato ~ d:~:a ~aberle oído a su padre XonacaJta~
Centispac y Xali..xco) • el cu
d
ho nombre n toda e a uerra.
señor de la provincia de Acaponeta
e mue
que de sus abuelos y antepasados sabia que
l
alu·
d u11a provincia llamada Aztat an, s
"de lo más interno del Norte, e .
t aron "or el Nuevo MI•
.
T
d s diversos tiempos Y en r
r
~
ron vanas fam, ,as en o
t Centispac Xalisco, Aguacal
xico Zíbola, Sonora, Sinaloa, Acapontcª'L.
y pa:ando 'Jor la Sirrra d,
'
· · de Avalos y o ,ma,
1·
Tonalán y las provincias .
. t n Texcoco· la segunda vez,..
oblar de o.sien e
·
z
Michoacán, I ueron a P
por Thopia Guadiana, ae•
.
h más familias, que entraron
' . . ,,,._uan
lte,on mue ~Nochistlán, Tlaltenango, Theocalt,qut, '.Y r tecas, Xuclupila, Teul,
una de México; y que unos 'Y o~OS
,, (Tello: Cr6ruu
Por Querétaro hasta poblar en la Lag .
d'
· l y treinta anos. . .
)
hacían mansiones de tez, ~e11'. ~- t d l Conq. de N. Galicia, p. 21 .
Miscelánea, P· 23; Mota Padilla. u. e a
.
. ún Cbi·
historiadores hace m nci6n d e nmg
Como se ve, ninguno de los doscli . l de Ateneo (Chimalhuacán Ateneo)
malhuacán. Este nombre, c?~ el : 1;10::itecas desde la región de Huehuetla·
se halla en el relato del v1aJe d ( . .
. totalmente legendario, pero cuya
pallan ha ta Tollantzinco y Tollan v1aJe casi

'!

°

482

"Chimalhuacán Ateneo, jsJas y costa de mar" era, pues, según Ixtlilxochitl,
un lugar, o, si se quiere, una región, pero en el mismo sentido que lo eran
Xalixco y Tochpan, distintos y no comprendidos en aquél, del cual distaban
-según el relato- cien y ochenta leguas respectivamente.
Si en tiempo anteriores a la Conquista hubo un Chimalhuacán Ateneo, en
los de ésta había ya desaparecido, ya que no saben de él Tel10 ni Mota Pa~
dilla, ni lo hall6 D. Hilarión Romero Gil en u minucioso ludio de Jugare
jaliscienses incluido en u Memoria sobre lo descubrimientos de los español ,
leída en 1861 ;2 ni figura entre lo 212 pueblos visitados por Lebrón de
Quiñones. 21
1

Lo histórico se rcduc&lt;' ca,i a la procedencia noroccidcntal de los toltecas, quc- no se
llamaron asi hasta TolJan y que fueron bárbaros hasta que se civilizaron al contacto

coa los

pueblos ruJtos de la ~gi6n central.

1

lo1uuto GrL, HtLARtÓN : "Memoria sobre los descubrimientos que los españoles
hicitron en el siglo XVI de la región ocridental de este continente en la parte que se
le dio el nombre de Nue\'a Galicia; reinos y cacicazgos que contenía, religión y gobierno, lenguas, costumbre, y origen". (Bol. de la Soc. M ex. de Ceo gr. )' Estad., 1860,
IL ip., t. VIII, pp. 47-l-501). Se fundó en Tel10, Motn Padilla y lo d . conocida crónica del P. Fr. Manuel Gonz:füz Dávila, que cita en las pig-1. 489 y 492.
11, Relación breve y sumaria dt- la ViJita hecha por el Lic. Lorenzo Lc-br6o de Qui•

483

�Fuera de Ixtlilxóchitl no se han encontrado en lo documentos indígenas
referencias a este Chimalhuacán Ateneo. Todas se refieren al Chimalhuacán
Ateneo del Valle de México, llamado a veces simplemente Chimalhuacán, situado un tiempo a las orillas del lago de Texcoco y ahora en sus cercanías.•
No parece, sin embargo, que Navarrete haya tomado directamente el nombre del Chimalhuacán jalisciense de las Obras hist6ricas de Ixtlilxóchitl, de
difícil acceso en sus originales e impresión de Kingsborough, hasta la de 1891,
en México y por Chavero. Tampoco, de la M anarquía 1ndiana (Sevilla,
1615) de Torquemada, que reduce el relato de la peregrinación tolteca a una
breve frase: "anduvieron ciento y cuatro años vagueando por diversas parta
de este Nuevo Mundo" (I, 37 a). Ni de la Idea de una . nueva Historia General de la América Septe11trional (Madrid, 1746) de Boturini, quien sólo la
menciona (párr. XX y XXI). Posteriores a la obra de Navarrete ( 1872), son
la Historia Antigua y de la Conquista de Mlxico (México, 1880) de Qroza,
y Berra, y el tomo I de México a travls de los siglos (Barcelona, s. f., pero de
1884) de Chavero, que dan un buen resumen de dicha peregrinación coafonne al relato de Ixtlilx6chitl. Y muy posteriores y dependientes de Navarrete, son a su vez "Le Chimalhuacan et ses populations avant la Conquete
espagnole", artículo en Journal de la Societé des Americanistes, t. 1 (Pam,
1903) de León Diguet, y la Historia Particular del Estado de Jalisco (Guadalajara, 1910} de Pérez Verdía. Y a í, quedan solamente: la Historia A••
ligua de México de Clavijero, que en 1872 tenía ya cuatro ediciones castellanal
(Londres 1 1826; y México, 1844, 1853 y 1861-2); y la del mismo título, de
Veytia (M6&lt;lco, 1836): ambas con relatos de la peregrinación de los toltecas,
sumario el del primero y extenso el del segundo. De Clavijero (I, 175) procede probablemente la situación que avarrete da a Huehuetlapallan "11
Norte de Nuevo México". Y de Veytia (I, 153), en fin, el nombre de Chimalhuacán, aunque, como en Ixtlilxóchitl, es "la costa que llamaron de Cbimalhuacán Ateneo".'
Es, pues, falso, que "el territorio que hoy se llama Jalisco tenía en tiempGI
de la conquista el nombre de Chimalhuacán".
ñoncs, oidor del . Reino de Galicia ... Guadalajara, Eclics. de la Junta Auxiliar 1k
la Soc. Mex. de Gcogr. y Estad., 1951.
' Vúnsc "Cbimalhuacán" y "Chimalhuacán Ateneo" en el exhaustivo Dicciouffl
Biográfico de Historia Antigua d, M,xico, 3 t., Mhico 1952-1953, de D. Rafael Garál
Granados, quien sólo omitió lo relativo a la rcgi6n maya.
• De Clavij,ro 1e cita la edición de la Editorial Porrúa, México 1945, 4 t.; f dr
Veylia, la de la Editorial Leyenda, México 1944, 2 t.

TERRITORIO y

MlE..uBROS
u

DE LA

CONYEDERACJO'N "C IUMALH UACANA"

. Excluido
. . . de la rcgi6n que csLud·iamos e1 nombre de Chimalh
•
mvenc1on sm fundamento en las f ucn tes hºistoncas
, •
uacan
hay q
· • como
,
menos, con otro nombre o sin él llí 1
'
. ue ver s1 CX1Stia al
necesario saber primero cuáles e:.a: a ~ a confederaCl~n. Para lo cual es
donde podremos deducir su territorio. o pochan ser los miembros de eUa, de
Navarrete dice al propósito ( Ú'cc. 1/, pp. 6 ,. ss.):

,Cuál·¡ fue la divisjón geo_gra•¡·,ca¡• po1tl1ca
, . del antiguo Chimalhuacán)
Dºfí
' c1 mente se puede senalar. no obstante
•
el estado que tenía al tiempo d , I
. se procurará hacerlo según
hacerlo de tiempos anteriores Pe a conquduta española; no siendo posible
.
or carecer e datos
Decid, pues, cómo estaba dividido el als .
descubrieron.
P cuando los espanoles lo
El territorio que hoy forma el Estado de X r
una sola naci6n, sino que había en il d"f a txco no formaba entonces
nazgos o pequeños estados inde en .
' trentes m~narquE_as y tactoaformaban una confedcraci6n. p dientes, que en ciertas circunstancias
,Cuáles tran i' qui gobierno tenían?
Aun.que las monarquías no eran colindante
.
primero su tenitorio "' desp • l d l
- s, conveniente es determinar
r
ues e e os senorlos.
("Cuál era la primera monarquía?
Tonalan (Tonalá) ...
Colml prendlíNa cuatro tactoanazgos o señoríos tributarios:
T
t an, a
orte ...
Tlaxomulco, hacia el ur...
Tololot/án, pueblo situado a la orilla del Chicnáh
Tala.·· (al Occidente).
uac. · ·
es:;:º~/::::,!'~a~=~ana~gos dependían del señorío de Tonalan 'Y por
o remo, aunque no con toda propiedad.
c"C~ál era la segunda monarquía?
Xahxco, cuyos límites comprendían el territorio
,
que hoy forman los cantones de Te .
' poco mas o menos,
excepción de la sie" d l N
. . pie i' Mascota ( Amaxocotlan), con
t
a e ayant que ocupaban los
d.
actoana.:r¡os comprend'
. d
.
coras. .. ; ,ferentes
ta no sien o posible separarlos con exactitud
(°Cuál era la tercera monarqula?
.
Era Aztatlan, cuya capital de este nomb
.
.Y civilizada de Chimalhu ,
re era la ciudad más populosa
acan ...

484

485

�Contenía los tactoanazgos de:
Tzapotzinco . . .
Centispac .. .
Acaponetlan (Acaponeta), ..
Colhuacan o Culiacán.
¿Cuáles eran los tactoanazgos independientes?
Eran muchos y por la falta de noticias sólo mencionaremos los prinei,.
pales, comenzando de Oriente a Poniente.
¿Cuál es el primero?
Coinan, que lindaba al Oriente con el reino de Michoacán en el no
Chicnáhuac, teniendo por frontera al pueblo de Chicnahuatenco (La
Barca) en la margen del río y a Ayotl o Tortuga (Ayo) un poco hacia
el Norte ... La capital. .. se hallaba situada, con buenas murallas, en ,l
valle de Coinan (hoy el Valle simplemente) a la ribera oriental del no
que pasa de Atotonilco para Ocotlán .. .5
¿Cuál era el segundo tactoanazgo?
Cuitzeo, que comprendía solamente la parte de terreno situada entre el
mar Chapálico y el río Chicnáhuac, que ho ralido ya del Lago; y lindaba
con el señorío de Chapala . .. Su capital estaba en la margen occidental
del mismo río, en el punto que se conoce con el nombre de Paso tú
Cuitzeo ...
lCuál era el tercero?
Chapálac... Comprendía casi el mismo territorio que hoy tiene el dlpartamento de Cha pala, con Poncitlán, Xocotepec y Cotzallan o Axixir.. •·
¿ Cuál era el cuarto señorío?
Tzaúlan (Sayula) ... ; su tactoani Cuantoma era tributario del de Colima en tiempo de la Conquista. Tzacoalco era una de las más import_"11•
tes poblaciones por las salinas que en sus playas existían, y en ella residl,
un capitán del rey para recaudar el tributo; y en Cocolan (Cocula) go-

bernaba Tziltlali . .. a nombre de Cuantoma.
¿Cuál era el quinto?
Tzapollan ... Era entonces señor del tactoanazgo Minotlacoya, tributa• El río Lenna, llamado así desde la fundación de la ciudad de Lerma ( 1613 ), lo
llamaron los conquistadores río de Toluca y los indios nahuas Chicnahv.apan, "en lat
•
) • IO
nueve aguas", por el número de manantiales de que nace (actualmente S1ete
, JUD
a Almoloya del Río. Chicnahv.atenco, "a la orilla del Cbicnahuapan)t. fue el nombre
precortesiano de La Barca. En una lnfonnaci6n de 1561 se llama al Lago de Chapala
"laguna de Chiconahuatengo".

486

río del rey de Colima ... _, Tochpan (Tuxpan) ... , ZapotitJán ... , Tlamaz~lan o Tamazula ( eran) poblaciones importantes del señorío. Tanto
en estas como en otras poblaciones había comi.rarios del rey de Colima
con numerosas tropas para conservar el orden y recaudar los tributos.
El sexto tactoanazgo o señorlo ¿cuál era?
Autlán ... tributario de Colima.
¿Cuál era el sétimo señorio independiente?
Etzatlán. Comprendía el territorio que hoy tienen los cantones So. y

120., exceptuando a Cocula y Ameca, que pertenecían a Tzaúlan la primera y a Autlá11 la segunda. ..
¿Decidme cuál era el octavo tactoana.zgo?
Xochltepec (montes floridos). Comprendia lo que es hoy Magdalena
entre Etzatlán y T epic. ..
¿Qué otros señoríos existían?
Lo~ más notables se han ya enumerado,· pero hacia el Norte, desde

la orilla del río Grande hasta Zacatecas, existian otros, que /argo serfa
enumerar porque los más de ellos no contenfan más que un solo pueblo
Y por esto sólo haremos mención de aquellos que más tarde se hiciero~
notables por los sucesos que allí ocurrieron.
¿ Cuáles son?

.Acatic, entre Tepatitlán y Lagos;
Tacotlán ... comprendiendo la jurisdicción de Cuquío¡
Teocaltiche . .. ;
Yahualica y
Nochistlán, hoy del Estado de Zacatecas... ;
Teul .. .;
Tlaltenango,
Atemanica y
Atenquítitl. ..
~mo se ve, Navarrete hlzo "la división geográfica y política del antio-uo
0
Chimalhuac'an" por las " monarqwas,
,
tactoanazgos independientes y otros
tactoanazo-os" q e " ¡ t'
d I e
. ,, ,
.,
u ª iempo e a onqwsta hab1a en el territorio que en
17
8~
del E ta?o de Jualisco, pues éste era para Navarrete (pp. 3 y 6) el
~tono del antiguo Chimalhuacán. De ahl, que incluya en el territorio
chimalhuacano lo que en 1872 era aún 7o. cantón de Jalisco (Tepic) que
no fue segregado de Jalisco como "Territorio Federal" hasta 1884· y' que
excluy
eortma, separada de Jalisco desde 1823, a pesar de que ' Colima
h , ~
abia sido, según él {p. 11) "la cabeza" de la Confederación Chimalhuacana.

ei:ª

ª

487

�.
,
b'
ertcnec1entes
al Estado d e Jali co' a "Tzaúlan.
. .
Incluyo, en cam 10, por P
, ~, ( S)- tributarios y temtono de
Tzapotlán y Autlán" que eran -segun_ e p.
Colima si ésta debía excluir, h be 'd excluídos Junto con
Colima, y deb1an a r Sl o
f scm,ido por Diguet, como puede
·
encias Navarrete ue o,
se. En estas mcongru
. •
, M 'd'
1 reproducido por Percz Ververse en su mapa del Chuna~huacanro
:us tributarios.ª Pérez Verdía,
día (I, 3), que excluye~ Coli(ma pe tradicci~n con el mapa) como la primera
.
b
pone a Colima en con
sin em argoi
, s" chiroalhuacanas.
de "las cuatro grandes monar~ma
. l en total o parcialmente, el teDe las fuentes históricas anu~a~, unas meº;, ~ el Imperio fexica, otras
. . d e la "Confederaci6n Chímalhuacana e
mtono

i~:iu1::

en el de Michhuacan.
.
. , notoriamente desmesurada al
Alba Jxtlilxóchitl (II, 318) d1~ lun~ ~~te~s1o~s términos de los chichimecas
Imperio fexica, del que s6lo cxc uyo
es e
, ...
y reino de Mi choacan .

.
todo el imperio de esta Nueva España,
" .. .de todo punto so7uzgaro~ .
. de Mic/ioacán hasta IDJ
.
d los clachimecas ,, remo
desde los términos
e poseyeron l os an t'qu!•imos
re~,es
tu/tecas, qut
1
. •
....
.r
~
últimas provmnas que
V p "-' Nicaralwa que es toao
H
l
Acalan, era az J
,
fueron los de ue~mo an,
'huac· • desde los cuextecas (que son las
lo que contient: la t1rrra de A11a
, HJ ·tt palan que es lo que llam411
. d p•
) hasta llegar a ui a
•
d
'•rovinc11.u e anuco
.
d l lfar del Sur, do11 e s,
1
r
.
d C t • por lar costas e ~
d
Mar VermtJo o t ores~
..
p ovincias como fueron las t
.
,
d , pUndidos remos ,, r
'
incluzan gran es ¡ es
.
h honas mixtecas tzapotecas,
.
¡.;
cu1tlatecas, e oc
•
'
los cko/iu1xcas )' yo,,.cas,
l
x;calancas totonaques y otras
•
b•
1 ualcas no11oa cas, •
quauhtemaltecas, coa zaq
, d t d" punto rendidas, )' todas de a¡o
.
ue
quedaron
e
o v
, d
t
muchas nac10,us, q
, d longitud mas e cua ro. . l t
cabezas que tenia e
"
del Imprno de as re~
d
l Mar del Norte hasta el del Sur .
cientas leguas, y de latitud es e e

d

, d
f . la conquista de Honduras y
Torquemada (I, 218-9), despucs e relen!r resume a Ixtlilxócbitl dicien.
de Moctecuhzoma
,
d en
Nicaragua en tiempos
. d l
, de este Nuevo Mun o,
..,-,:i
, d quas1 to o o mas
,
.
do que aquél ".se ayv~ero ~ tierra". Solís (Lib. II, c. III), fue aun_ ow
más de cuatrocientas leguas e
. M .
se extendió desde el istJDO
e.,cagerado, pues di.JO que el Impcno
. 1 eXJcano
, hasta el Cabo Mendocmo.
de P anama

loa

a la ciudad de Colima, que fue _fundada por del
• De Colima, aparece en el map .
.
" una legua )' media de la mar
3 (
en su actual anento, nno a
españole5 en 152
no
rovincia de Colimotl.
iciona.
Sur'' ), pero no los pueblos d~ la ~le sobre todo literariamente, hay muchas cdl Riva, De Solls, que, co~o
la Biblioteca de Autores Espa.ñoltl de Manue
. /
J
La . era de Madrid. 16 .
pnm t. '28 (Il de1 d e R is" t • d, Sucesos Part1cu ares •
deneyra,

clásis/ºin

488

Clavijero, en cambio, qur. inicia el estudio crítico de nuestra historia antigua, dice que ese Imperio "extendíase por el poniente y por e) sur hasta eJ
mar Pacífico, por el sureste hasta las inmediaciones de Quauhtemallan, por
el oriente hasta el Golfo Mexicano, por el norte hasta 1a Huaxteca, y por el
noroeste confinaba con los bárbaros chichimeca ". Y que, aunque algunos
autores le dan mayor extensjón, ni en la matrícula de los pueblos tributarios, ni en la lista de los lugares conquistados que se halla en la Colección de
Mendoza, ni en los autores que han escrito con mayor instrucción" halla
fundamento alguno para ello ( I, 60). Y al e.~ecificar las provincias del
Imperio, añade: "las del mar Pacifico eran las de Coliman, Zacatolan, Tototepec y Xoconochco" ( I, 63)," dato fundado evidentemente en la M atricula de Tributos y en la Colección de Mendoza o Códice Mendocino, cuya
segunda parte sobre todo es copia de la Matricula.
"Colima'\ sin embargo, la del Códice Mendocino,' no es, según todos los
indicio., la provincia precortesiana llamada Colima, de cuyo nombre se dcIÍ\'Ó el del actual Estado de Colima. Esto se deduce del nombre y características del lugar mencionado en el Mendocino, que no corresponden a Colima,
la del Estado de su nombre.
El jero lifico 437 del Códice está allí traducido a nue tra escritura por
..Colima, pu(ebl)o"; pero la traducción correcta es, según común opinión
moderna, A.colima o Acoliman, que no es el nombre de Colima.10 El
jeroglífico 14 de Acolma y el 264 de Acolhuacan son casi iguales al 437 de
Colima, pero eran sin duda ambiguos para el intérprete, pues tratándose del
de Arolhuacan, en la fatrícula ( de la que es copia el C6dice), borró
~1 te:;cócatl que había añadido al nombre de Acolhuacan y puso en su lugar
acolmécall, añadidura que, sin borrón, subsiste en el Códice. Por Jo demás,
a pesar de lo correcto de las interpretaciones del C6dice, tiene alguna errónea, como 1a del jeroglífico 292 de Chimako por Panchimalco y, quizás,
la del 395 de Mitepec por Tiacotepec. ª
' Edici6n de la Editorial Porrúa, 1945.
• Del C6díce .Mendocino hay varias ediciont"s, Citamos la de Cooper CJark, James:
·Codtx Mrndora, London, 1938. 3 vals.

• La lectura correcta es más bien, quizás, Aeolman, a pesar de las variantea entre los
jeroglífico~ 437 y 14, )'3 que se dan \·ariantts entre jerogliiicos que se leen igual, como
~I de Coihuacan en el Códice Vaticano y otros c6dices.
11

Del de Chimalco dice Barlow: el jeroglífico muestra claramente una bandera
1Pantli) y un escudo ( chimalli) ; la "Matrícula" trae la anotaci6n correcta (Panchi'lflo/co) : adrmás, existe actualmente un pueblo de Panchimalco y ninguno de ChiDlalco. Sobrt el de Mitipe,: observa: no hay trazas de tal pueblo en la rcgi6n, mientras
que Tlacotepec (versión de la matrícula) es bien conocido y aparece en la lista de las
-conquin.u de Axa)·ácatl ( o. , . en la nota siguiente, pp. 76 y 28).

489

�d 11
señalado por el jeroglífico
Mas, cualquiera que sea el nombre e ~~ Códice como un lugar se437 (Colima), dicb~ l~gar_ es e~umdera~~h;atlan, que ba sido localizada en
cundario de la prOVUlcia tnbu~a Ge ero por Cooper Clark (I, 74, nota
el territorio del actual Estado e uerr.6 del Imperio Mex.ica por Barlow
1) y en magistral estudio sobre la e.xtensi n . 8 ss) 12 El carácter secun.
E "' o/ thc Culhua mexica,
(The exlent of the mrre
d
) J formación sobre los tributos
11
•ch 1
da confirma o en a
del
dario de di o ugar que
A~ d 1554 donde sólo se habla
que los indios pagaban Moctczuma.
e e ~ a tributaban'', sin dar
"pueblo de Qiguatlan y otros doce pue os qu
los nombres de éstos (pp. 46 , et~.) ·11
entre las conquistas de l01
.
l E do d Colima no aparece
Colima, la de sta
e
' hi , .ca del Códice Mendocino ru en
.cas ni en la parte ston
hace
d
empera ores mexi '
,
H L
riroera mención de ella 1a
otros documentos indígenas anRal~~ (;!ixtitan 15 oc. 1524):
Cortés en su Cuarta Carta de e aci n
'

ª

:iº

anite a la dicha
• ,
( U)'º nom bra omi·t e) " .,,
"Yendo este dicho capitan c
. . d una provincia que se día
ciudad de Zacatula, tuvieron notic~ e e habían de llevar sobrt la
, p rtada del camino qu
Coliman, que tsta a a
. t
·ncuenta leguas: 'Y con la gentt q,u
mano derecha, que es al ponte~ e, ~ . ella provincia de Mechuocó~
llevaba y con mucha de los amigos e aqu_
das donde hubo con los
fue allá sin mi licencia, )' entr6 algunas ¡ornan :uart.nta de caballo 1
ncuentros · Y armque era
naturales algunos ree
,
d l os los desbarataron y eclta,oa
más de den peones, ballesteros y ro e cr ,_ l ' mucha gente de lo,
.
les mataron tres espano es y
_,
fuera de la tierra, 'Y
.
• d d d Zacatula • )' sabido por ""•
.
f
eron a la dicha cm a
e
,
r 148 b)
amigos, y se tt
. ,
• le castiaué su i,iobtdfr11cia". \ P•
mandé traer preso al capttan y .
C:6 ( otro capitán cu-vo nombr1
zn.strncci n a
• ·
l d' ha
" .. ·)'º le mandé en a ic
su
• d d d Zacatula, y con la genlt
. )
que se {uese a la ciu a e
. .
también omite . . .
, d llí. pudiese sacar fuese a la prorm,e111
' habían des bar atado
que 11evaba ,, con la que mas , el ª p dos dije que
de Coliman, donde en lo.s cap,tu os asa . . de M echuacán para la
.
t que iba de la provmcia
aquel capitán y gen e
.
d los atraer por bien, )' si no, les co••
dicha ciudad, 'J' que traba;ase ,.

quistase
b
de la qut allá tomó, junt6 cin·
"El se fue, y de la gente q~e lleva a y
' . fue a la dicha pro~·incia,
cuenta de caballo y ciento cincuenta peones, y l l'
e exltnt of the Empire o/ ti,, Culhua Mtxica. lberoarncri-

R . H. : Th .
.
B keley and Los Angrlts, 1919.
rana: 28. University oí Cal~ol'1lla l'tt~;s i:dios pagaban a Moclezumn. Año dt JS54.
n B.uLoW,

u

I n./o,ma&lt;ión sobre los tributos qut

M~xico, José Porrúa e Hijos, Sucs., 1957.
"

490

éase rl Diccionario citado en la nota 3.

que está de la ciudad de Zacatula, costa dt la mar del Sur abajo sesenta
leguas . .. '1 llegó a la dicha provincia; )' en la parte que al otro capitán
habían desbaratado halló mucha gente de guerra que le estaban esperando, creyendo haberse con él como con el otro; y así rompjeron los
unos y los otros; )' pfago a Nuestro Señor que la victoria fue por los
nuestros, sin morir 1zinguno de ellos, aunque a muchos y a los caballos
hirieron; y los enemigos pagaron bien el daño que habían hecho. Y fue
tan bueno este castigo, que sin más guerra se dio luego toda la tierra de
paz, y no solamente esta prouittcia, mas autt muchas otras cercanas a
ella viriieron a St ofrecer por vasallos de vuestra cesárea majestad, que
/utron Alimtln, Colimonte " Ceguatán; ,, de allí me escribió todo lo que
le había sucedido, y le envié a mandar que buscase un asiento que fuese
bueno y en '1 se fundase un~ villa, y que le pusiese nombre Coliman,
como la dicha provincia, y le envié nombramú-nto de alcalde.r y regidores
para ella''. (p. 154 a) .16

Era, pues, Colima no un pueblo ino una proVU1c1a o región de arrestos
bélicos; pero ni ella ni otra porción del territorio de la "Confederación Chimalhuacana" pertenecieron -como se ha visto- al Imperio Mexica.
Hay, por el contrario, no pocos documentos antiguos, independientes unos
de otros, que incluyen en el Estado Tarasco. total o parcialmente: el terri• Edic. de I Editorial Porrúa, Méxiro 1960. Sobre la debatida curstión del nombre

dd capitán dcsobcdjente, lo más probable es que éste fue Juan Rodríguez de Villafutrtc. La cuestión nace de las variante., que hay en los autores antiguos que dan el
nombrt de ese capitán, omitido por Cortéi. Según ÜÓMARA (c. CLI), fue Cristóbal
dt Olid. Según BuML (c. CLVII y CLX), de quien dependen Tello, Mota Padilla,

llcaumont, Bancroft y muchos modernos, fue Juan Alvarez Chico,

HERRERA

(al parcrer

.a:iu danc cuenta) refiere dos veces el mismo episodio en el mimio capítulo ( 17 del
lib. 111, 3a. Déc.). La primrra ve?., dependiendo de Gómara, dice que fue O lid : la
etgunda, ateniéndo e a un documento desconocido, que el capitán Villafuerte, cuyo
IIOID.brc y hechos repitt muy sumariament&lt;" de:spu6' ( c. 5, lib. V) en una frase qu co-piamos tn la nota 18. Mas rs el caJO, que Ouo, fuera de Gómara y los que de él
deJ)!'nden, nunca es prest'otado como "capitán desobediente }' derrotado" en Colima.
llunaJ lo recuerda como dos veces enviado allá por Cortés y las dos vencedor. Y, fuera
de lkmal, 110 tiene actuaci6n alguna c.-n Colima : sua compañeros, al alt&gt;gar s('rvicios
Pttltado, al re&gt;· en compañía de Olid, citan la conquista de Mi('hoaeán, pero no la de
Colima. }uA. ALVAJU!.Z CH1co sólo es mencionado por BernaJ y l05 que e n Bern:)1 s
Íurufan; pero Bt·mal "nunca estuvo en en región y c,críbi6 de m moría", como dice
Saurr, }"
dicho no se halla confirmado en otros fuentes. illafoene, l'n c:.'Wlbio, "'fue
por B"ntral a Colima e a los Opelcingos", como dijo ¡u viuda doña Juana de Zúñiga,
Del capilán conquistador de Colima, al menos defirutivo. G6mara, Berna] y Herrera
dieto que fue Go~ZALO D&amp; SANDOVAL. Véase la luminosa discusión de Sauc:r en su
Colima of N. Spain, citada en el texto.

,u

491

•

�torio de la "Confederación Chimalhuacana". En orden cronológico son los
siguientes:
En 1530, durante su expedición conquistadora y hallándose en la provincia de Tcirnoac o Centicpaque (Senti pac, Nay.), al norte de las de Xalixco y Tepique, escribe Nuño de Guzmán al Emperador informándole de lo
hasta entonces acontecido y firma así su carta en Omitlán, cabecera de aquélla: "De Omitlán, en la provincia de Mechuacáo, de la Mayor España, a
8 de julio de 1530". (Colee. de Doc. Jnéd. de Pacbcco, &amp;, Madrid 1864-84,

XIII, p. 389).
La Relaci6n de Mechuacán, e:scrita hacia 1511 por un franciscano, menciona unos 140 lugares y 3 provincias conqui tados por lo· reyes tarascos y
sus auxiliares. Entre los lugares conquistados pone a Tamazula y &lt;;aputlán¡
y entre las provincias a "los pueblos DábaTos". Refiere también que Tzitzispandácuare "tuvo su conquista hacia Colima y Zacatula y otros pueblos"
(Parte 11, ce. 31 y 35 ). Dice luego que, en la fiesta de Hiquándiro, iban a
conqui tas "lo de Mechuacán y los chichimecas y otomícs que el Cazonci
tenían subjetos, y mat!alcingas y uetámaecha y chontalc y los de Tuspa y

Tamazula y Zapotlán". (Parte 111, c. 5). 1'
El Ctladcrno de TaJaciones "de ciertos pueblos de la Provincia de • {ichoa•
cán" hecho por el Br. Ortega, alcalde mayor en ella, a pedimento del Lic.
Cristóbal de Benavente, fiscal de la Real Audiencia de Mé.-xico entre 1542 y
1557, trae la nómina de 78 pueblos, entre los cuales están Amula, Tuchpa
Zayula, Avalos, Mazamitla, Cocula y Colima (Orozco y Berra II, p. 209)."
En 1579 y 1580, en la diócesis de Michoacán (como en las demás de la
ueva España), se estuvieron haciendo confonne a un cuestionario muy com•
pleto enviado de la Corte, Relaciones Geográficas de las diferentes cabeceras
que en ella había. No todas se conservan o se conocen. Entre las conocidas
que subsisten, hacen a nuestro propósito las de Tuspa-Tamazula-Qapotlán y
las de Amula, Ameca y Motines.

La Relación de Tuspa-Tamazula-&lt;;apotlán (Tuxpan, Tamazul:i y Zapatlán, Jal.) fue hecha:

"En este pueblo de Tuspa, de la Nueva España, en beinte días del mts
de Hebrero de mill y quinientos y ochenta años .. . Esta probincia de
Tuspa y Tamatzula y &lt;;apotlán está puesta en la real corona, y cada
pueblo de estos tres es cabecera por sí, y cada uno de ellos tiene los
,. Edición de Aguilar, Madrid, 1956.
" La íecha puesta al dOCUD1"nto está equivocada en cuanto al día dd roes, 31 ck
abril ; y en cuanto al año, 1528, cuando aún no era fiscal de I Audiencia el Lle, Bcnavcntc.

492

suxetos que e,i cada uno de ellos irá declarado
1' d
blos con sus _su~etos eran_ ~el Ca,o,zci, rey de la pr~vi:ci:s
tl
.
quecual
e sell rindió
t ó al capztan Christóbal de Olf' e fue t l pnmer
hombre.,
a l d~ he a en r ~ que lo envió el capitán general don Fernando Cortés
a te al conqur.sta
en el año de mi'll y qum1e11tos
. .
)' como
d' h
)' veinte )' dos años. ,
e ic o rey Cafonci se rindió con toda su tierra el dich
,
pitan general don Fernando Cortés los tomó para , Í ~ .
o catiem/io hasta
l
.
n )' e sirvieron algún
que os puneron en la real coro11a. . Este puebl f
por suxeto
a Tusistlán . .. y a T onat la11 . •. Diceu
.
• e11 tiempoo deltnt
..
que
su
xent1lldad
era
del
Cafonci
como
está
dich
.
.
tas de alf!odó
,
o, y a quwz tributaban man,
n )' naf!uas azules . .. Dicen que tenían en 1
.
o~ro señor que los gobernaba, al cual daban de l
a provincia
0 que coxían )' le servian como t f •
(R l .
a a ' y que te,da1i guerra co11 la provincia de Colima
e acio~es Geográficas de la Diócesis de Michoacán lI pp 84 . ..
GuadalaJara, 1958, 2 vols.).
' '
·
Y s ··
''El ,pueblo de Qapotlán. · · el pnmer
·
fu11dador fue el señor de Me
1
e ioacan . .. Este pueblo tiene por suxetos a Cuaoteponahuastitlan
•
otro
·
··· Y
p que
~ se lllam
C ª Jstlá
. n. · · D icen
que en tiempo de su xentilidad tenían
~enor
afonct, rey de Mechoacán, y le tributaban plumas gran
:; e co ores, '.)I plata tendida muy delgada, y algunos indios que to:
. ban en la guerra que tenian con otros pueblos comarcanos a éste
~icen
s; g~bernaban por un principal que ponía el rey de M echoacd~·
cua o e ec,an y daban de comer y le hacían su casa 'Y simenteras ,
"i que tenían guerras con los de Colima y .Aguatlán y Autlán "' C ...
apa y Tenamastlán. y .Ameca )' ¡ fat l'a1t y el Agualulco y otros .,pueblos
Ufacomarcanos. .. (]bid., II, pp. 94 y ss.).
El pueblo de Tainazu la . . . t·tene por suxetos a &lt;;apotilt.
otro
y a
T l pueblo que llaman San Bartolomé· · · )' a otro pue blo ique.
que lJ..aman

::t;;e~l::1c::-

/r

¡°

(u:

M

ll et an. y a otro pueblo que llaman Puetlan . .. y a otro pueblo que
aman echoacan . .. y a otro pueblo que llaman San L'
otro pu bl
ll
azaro. . . y a
'ti e o que aman Santiago ... y a otro pueblo que llaman Mafam,
a otro
•
de sa. .. yt Id
d pueblo que llaman Quitupan · · · D1 cen que en tiempo
: ge; • t a eran del Cafonci, rey de Mechuacán, al cual tributaban
;an cu e algodón blancas, y naguas azules, y plumas de papagayos y
·
este otras
p aves
. . grandes. . . D rcen
que se go bernaba,z por un principal de
de; C rovm~ia, que se llamaba Hácatl, el cual era del con.sentimiento
b d ªfonci, rey de Mechuacán, e que le hacían sus simenteras y le
o e edan en todo¡ e que tenían guerras con los de Colima y Á tlá
e lfatlán Y Tlajomulco y otros pueblos comarcanos " (lb 'd u lln
pp. 99 y SS.) .
.. .
l ., ,
493

�Conforme a las correspondientes "Relaciones", el Ca,;onci conquistó a Amula, tenía sujetos a los pueblos comarcanos de Ameca y poseía parte de la tierra y costa de la provincia de Motines:
La de Amula, intitulada ''Discripción de Zapotitlán, Tuscacuesco y Cusalapa", hecha en 1579, dice:
Dijeron y declararon que an,iguamente, en su gentileza, conocieron por
señor, según sus padres de estos declarantes decían, a un señor llamado
Xiutetequtte . .. y que a éste tributaban y servían por señor . .. y que
este señor rein6 setenta y cinco años, poco más o menos, hasta que el
Caronci entró con su gente en esta dicha provincia y lo mataron; y el
dicho Caronci puso tres capitanes en esta provincia, de los cuales no
saben los nombres estos declarantes; y éstos pelearan con los que quedaron y los recogieron en un pueblo que estaba aqu! junto, de pocas
casas; y que así los dichos capitanes estuvieron recogidos y peleando
con los demás pueblos; murieron y sucedi6 un señor que se llamaba
Teuquettatequemuy .. . y que a éste sucedi6 Mafatte, padre de ... uno
de los declarantes . .. el cual gobernó hasta que vinieron los españoles.
(Noticias varias de Nueva Galicía, Guadalajara, 1878, pp. 282 y 291).

posesi6n en esta tierra ,, costa del
carne humana como los t
mar, y eran. grandes comedores de
,
arascos y con unos y otro t f.
de Tlatíca. (Sauer, Carl: Colima' of N S a. .
s ~n an guerras /.os
Iberoamericana: 29 [19481, p. 72 ). · P zn in the Su:teenth Century.

El Cazonci dominaba la región de Colima. en
,
rreando según la Relaci, d P' ,
.
parte segun Herrera, gueon e atzcuaro Herrera en
" di 'al
como dice Sauer refiere casi segu·d d .
,
un e ton lapse"
•
)
'
~ 0 os veces (por utilizar d f
di
tJntas la primera entrada de los es - I
.
os uentes spano es en Colima. La segunda vez dice:
El capitán Villafuerte lleaado co l
camino ( de z t la),
,;
n
gente adonde habla de tomar el
aca u , tuvo forma para que la
t l
..
fuese a otra provincia, hacia l N t
f!~n e_ 'e requinese, que
muchos ca itan
e
or e, cuya pacifzcacion hablan pedido

ª

que, vuelt/de ;;~;/;ue:;a ~;s:;~;it::los Hernán . Cortés, respondía
supo lo que había hecho Villafu
. ~er aq~ella Jornada; y cuando
de la mucha aente ue
erte, temio que iba alzado, can ocasión

españoles. (lbid., pp. 233 y 245).

De la Relación de Motines, 1580, sólo conocemos su versión al inglés, que
por falta del texto original castellano, traduciremos:

'

los capturaban, mataban y comían; hacíanles también guerras los de
Epatlán, poblado con gente de la provincia de Mechuacán, que tomaron

494

le

c;a qu:
puso en gran cuidado. Entró
o a os solda,dos demasiada libertad;

• n a edic.

Guararua", IV, 181) _1a

La Relación de Pátzcuaro dice a su vez:
Traían guerras. . . con /os mexicano .
.
.
algunas batallas v
.
s,_ a quien siempre resistieron y en
encieron, y prendieron mucho d
ll
T
.
guerreaban con los de Col'ima y ZacatuJa y a , t s . e e los. .ambzén
(Relaciones Geográfica. de l D'6 d M'. es os siempre os su¡etaron.
J
a z c. e ich., II, 113).

Hay, por u·1tuno,
·
una información . d' .. l
'SUelto de confonnid d
l
. .
¡u icia ' cuyo cuestionanio fue aba por os tesbgos Híz
1594
.
-Constantino Huitzimé
. .
·
ose en
a pedimento de don
ngan, rueto del cazonci don Francisco Ta
ra probar la extensión que tuvieron los do . . d és
ngaxoan, paen dichos dominios estaban incl ,d ( Im~os e te. Por ella consta que
m os se ecc1onando lo que hace a nuestro
u

A veces tralan guerras con los tarascos, que ocasionalmente entraban ,

u~

y él sali6 presto de la pro!i-ncia :u:~a~;c;acan, cargados de despojos,
tocaba al Cazonci y habla ·¿ '
. o e guerra, y porque en parte
Y envi6 contento de los agra:io: ;u:;:;rse/ Cor!és ( éste), le satisfizo
gos .(Déc. 3a., Lib. 111 c. XVII E l en _za ~. siempr~ quedaron ami-

Del mismo año, 15 79, es la Relaci6n de Ame ca, que dice :
El primer fundador de este dicho pueblo y Sil comarca fue u,1 indio
mu,, valiente, llamado Jojouhquitequani . .. Era persona muy temida,
el cual dicen que vino de muy lejos de aquí ... con mucha gente de
guerra, conquistando muchos pueblos y sujetándolos hasta llegar a este
pueblo . .. para dende aquí conquistar a otros pueblos que a éste estaban
comarcanos, de mucha gente, los cuales tenía sujetos el Gai;onci, señor
de Pázquaro, de la provincia de Mechuacán, el cual dicho Cafionci tuuo
grandes guerras con él por habérsele venido ta11 cerca y por sujetallo
por su vasallo; y por ser tan valiente el dicho ]ojouhquitequani 'Y su
gente muy usada en la guerra, nunca pudo sujetalle ni jamás fue sujeto
a otro señor. Sustentóse con el dicho Cafionci hasta la venida de los

ti!~:;:b~u::

Villafuerte c:n poc~
volvieron los indios

yasí

La"

"l
otra provincia, hacia el Norte" es Coli
o que pas6 con los capitanes de II
d Croa,, pues Herrera en su recapitulaci6n de
-Go I
ernan o ortes" ( 5 lib V
nza o de Sandoval había enviado (Cortés a
.
c. '
. ' 3a. Déc.), dice: "a
Ydejado destruida la tierra".
) Colima, adonde Villa!uerte habla estado

495

�bl d Avalos" Ahuatlán, Amacueca,
propósito) "Culima y Z~catula, pu~os eTamazul~ Tuzpa, Tzacu ( a) leo,
Chacala Chapala, E~tlan, Ensapu
exo,
· ·
erteneció a Boturini,
Tzapotlán (El documento ongma P
X
Ocotlán, ocotepec,
· ,
3 d 1 Catálogo de su Museo Indiano. De
quien lo cita en el párrafo XIV ~~- ~ariano Veytia. Orozco y Berra, II,
él hizo copia "no muy correcta
on

Í

207-209) ·
· l · éd't
.
.
li . vestiaación en matena m i o e unBrand, que en 1943 hlZO am~ ~ : e ~n el territorio de éste: todo lo
preso sobre el "E tado Tarasco ' in uy
.
dido dentro de
h es del Estado de Colima y, del de Jahsco, lo compren
l

~~: :ea que, partiendo de la costa junto a Cihuatlán,Tpasal ,un

~opoca

~

I e o por Cocula y por ona a y
niente de Tuxcacuesco, pasa u g .
.
kctch of Antropology and Geonorte de Atotonilco el Alto (_An Histon_cal Sl
añol en Anales del Museo
!!raphy in the Tarascan Reg,on, traducido a esp
d" t )
Michoacano, o. 5, 2a. época, 1952, p. 59 y mapa a JUn o .

LA CoNPEDERAClÓN
Sobre ella pregunta Navarrete:

. tes no estaban ligados por
é y esta multitud dt Estados indepen d,en
l ' vínculo de unión?
a gun
.
az cada uno obraba aisladamente; pero
Partee que en tiempos de pd l
t'
Estados de Grecia en los
e1·anza e os an tguos
.
en los de guerra, a sem
b una confederaci6n fornuey de Troya forma an
prí
tiempos de
amo, r
' d
po el ,·efe más inttliaente.
l Estado más po eroso o r
.,
d . . 'd p
dable ing1 a or ~
de Michoacán, su natural eneAsí pudieron humillar ~l poder:::1::: as! udieron combatir a los esmigo, cuantas veces qutso some
,
p
. de México con
bl'
l virrey Mendoia a venir
pañoles, derrotarlos 'Y o igar a
~ ,.
I abían visto para sorne·
., .
.
cuantos en amenca se '
u11 e¡ercito superior ª
d
•¡· · A veces se
·
gran es so.en ic1os.
0
terlos, lo cual s6lo pudo conseguir c n J b
disminuían los límites
hacían la guerra unos a otros y se ensanc ia an o
de los Estados.
l
·
X alixco,
{Según esto, podríamos con toda propiedad llamar a antiguo
co11federación Chimalhuacana?
,
contraba en tiempos
e a lo menos as, se en
P
Sin duda alguna, orqu
. . t digno de referirse, qut
• t d spués de un acontec1mten o
l
de la conquu a e
.
l
d polílico del país en aqlll
acababa de pasar y que influyó en e esta o
tiempo. (Lec. II, PP· 9 - 10) ·
496

Narra en seguida avarrete, prolijamente, dicho acontec1m1ento, que es
la que se ha llamado "famosa guerra del Salitre", y, páginas adelante, la
insurrecci6n de Nueva Galicia de 1540-4 l. De u n&gt;lato entresacaremos los
datos relativos a la "Confcderaci6n".

La idea de la confederación parece haberla tomado de Frej,s, aunque en
éste la confederaci6n es sólo de cada reino con algunos cacicazgos: "EJ Estado llamado ahora de Jalisco. . . encerraba los tres reinos de Colima, Ja-

Jisco y Tonalá; su gobierno era real, pero confederado con algunos Uamados cacique o jefes de naciones" (Memoria hist6rica ... de la Conquista
Particular de Jalisco, p. 13) .19
Para Navarrete esa confederación es ya algo más grande: ''una multitud

· de Estados independient . que en tiempos de guerra formaban una formidable confederación (pp. 9-10). Los Estados independientes eran 3 monarquías (Tonalan, Xalisco y Aztatlan), 8 tactoanazgos principales y más de
8 menos importantes (pp. 6-9). egún él, no había Coofederaci6n ChimaJbuacana en tiempos de paz, rolo en los de guerra, de los que cita dos casos:
el de la guerra del Salitre y el de la insurrección de 15+1. Re ulta, sin embargo, que, conforme a los datos del propio Navarrete, tampoco la hubo en
esas guerra . Y con iguientcmente, que nu,ica existi6 la Confederación Chimalhuacana.

En la guerra del Salitre (contra el rey de Michoacán, que queña adueñarse de las salinas de Tzacoalco, p. 10), tomó la parte principal y la dirección de ella una monarquía extranjera: Colima, la cual, asociada a 13 ca-

cicazgos: Xicotlan, Autlan, T1.aúlan, Cocolan, Tochpan, Tzapotitlan, Cotulan, Tlamazolan, Chapala, Tzapot1an, Tla.,ccomulco, Xochitépec y Etzatlan (p. 11), obtuvo la victoria. Según esto, hubo entonces una confederaci6n
de Colima con 13 cacicazgos, uno de ellos, Tlaxomulco, tributario de Tonalan. Pero no lleg6 a formarse la "Confederación Chimalhuacana", compuesta de 3 monarquías {Tonalan, Xalisco y Aztatlan) y de más de 16 caciavarrete, sin embargo, deduc de la confederaci6n de Colima con
13 cacicazgo para esta guerra, la que "podríamos con toda propiedad llamar... Confederación Chimalhuacana".
caigos.

Además de Xalisco y Aztatlan, que -según avarrete- no part.1c1paron
en esta guerra hay que quitar -conforme a los documentos arriba citados-de entre lo cacicazgos participantes en ella: a Tochpan, Tlamazolan y Tzapotlan, que eran tributario del Cazonci y hacían la guerra a Colima; y a
Tzaúlan y Chapala, que entrenaban en los dominios de aquél; más aún, a lugares de Ja propia Colima, que también le pertenecían. Y como -según

e.as fuentes-

el Cazonci e taba en posesión de las salinas de Tzacoalco al

• Edic:. de Guadalajara, 1879. La primera sali6 ali! mismo, 1833.

497
fl32

�.
mbién ue suprimir la victoria "chimalh~tiempo de la conqlllsta, hay ta
ql
I cuenta Navarrete, y añadud al menos ta como a
na" y aun la guerra to a, .
V dí que avarrete "refiere guerras
d 1
e dice Pérez er a
la a aquellas e as qu
il
. " Lo que decimos está conf'rmado
1
• 'd
combates usonos .
. d
que no han ex1st1 o
la Pr0\,1ncia de Avalos, que, sien o partambién por la conqwsta pacifica de od é t conquistada pacíficamente.
. d fich cán fue como t o e'
.
te del reino e
oa • '
'
d 1 l'tre se formó para la üuurreccióa
Mucho meno que para la gue_rra e a i " ' La insurrección comenzó en
· • ChirnaUrnacana ·
d
de 1541 la • Confc crac10n
(f
d 1 "Chimalhuacán", en lo que hoy
Tla.xicoringa, valle de Guasamota ~eraeligiosa de los indios; la propagaron
es Durango), durante una cerhemodnia] r resentimiento de los indios contra
,
b ·os aprovec an o os
al
los nagu es o ruJ
h d l n·"'rra". y amenazó as1 exten"l b'a que ec ar e a '"
'
.
los españoles, a los que 1a t
G
ino hasta Michoac:ín y México, c:oderse no ~lo por. toda la rva
t:t:,~himaUmacán" afectó a Xochitépec
mo lo temia el Vll'rey Meo ~za.
tan
sobre todo, a la Ca.xcana (Tlal(Magdalena)' partes de Xahsco y Azt)at d :de fue vencida militarmente par
tenangO, X ochipilla' ochestlan, etc. ' o
el virrey Mendoza.

!

,.

r.

N E:

¡_No se propagó a los demás Estados., -pr ·gu nta

avarrete, c.

IV,

.
1 Sur como dependientes tlel
Sólo a los del Onente, /1orq_11e los dep
ÉI reino de Tonalan, 1IO
.
d Mlx;co permanecieron e11 a.z.
.
la
gobierno e
, ,
d los confederados insurrectos, sino que
st5lo no abraz6 la causa e
l' d
combatió prestando auxilio a los espanoles sus a ia os.
lecc. III, P· 65:

históricas antiguas la posición política ~
Réstanos ver en las fuentes
.
l
, irnamente antenonal de Colima en tiempos de la Conqwsta y en os prox
res a ésta.
.
. .
de su Cuarta Carta de Relación, menCortés, en los pasa;es am~a insertos "provincias": la de Colima y otraS
dona de la región de Colima, cua.tro
C
tan" En la provincia de
'
u
Aliman Colimonte Y egua
·
) ido
tres "cercanas a e a. . . .
'
un ca itán de Cortés (Villaf uerte ,
Colima -como hemos vtslo--, a
hp
d la tierra y le mataron treS
allá sin su licencia, lo desbarataron_ y ~e 7nnla ~icha provincia y en la par·
españoles y mucha gente de los anugos, y
'tán de Cortés (Sandoval),
te donde aquél había sido desbéaratad~, ~:: :p~ucha gente de guerra que
. d
, t
epar6 el rev s vencten
. d nn.
env1a o por es e, r
. tod a uella tierra se dio e ,,-,
le estaban allí esperando. En consecuencia,
a q
Aliman Colimonte y
.
. Otras provincia! cercanas, como
,
, ......
y no s6lo Colima, sino
ll d rey de España. Segun ,e;;,...,
. .
f ecerse por vasa as eI
rAli•
Ceguatan, vinieron a o r
. .
. 'ntas de las cuales la de '-"'
. y eo¡·imonte eran dos provmc1as dlStt '
Colima

498

ma habiendo de baratado y echado de su territorio a un capitán español,
fue después vencida por otro; mientras que la de Colimonte, una vez vencida la de Colima, se dfo por vasalla del rey de España. Consta, sin embargo, por la ..Relación de Lebrón de Quiñone ", que Colima y Colimonte (Colímotl1 como la llama correctamente Quirione ) , eran la misma provincia, y

que no ésta, sino la de Tecomán fue 1a única que "salió de guerra al tiempo
de su descubrimiento".·º Cortés, pues, equivocado o simplemente impreciso
respecto del nombre de la provincia que en la región de Colima estuvo en pie
de guerra, fue exacto al decir que la de Colimonte o Colímotl se dio, sin
guerra, por vasalla.
La pro\·incia de Colímotl no participó, por tanto, en esta guerra; pero sí
la tenía frecuentemente con las vecinas de Tuspa, Tamatzula y Tzapotlán,
según se ha visto. Era en Ja región el señorío o reino más poderoso y tuvo por
héroe epónimo a Colímotl. Y toda la región -Cihuatlán, Tepetitango, Colímotl, Alima, Motín y Coalcomán, junto con Tuspa, Tamatzula y Zapotlánfue célebre en los años de la Conquista y algunos después por sus placeres y
minas de oro y plata. 21 De ella procedía mucho del oro y plata del Cazonci. Y
el incentivo de esta riqueza -más que el revés militar de Villafuerte, en
realidad pequeño- fue la principal razón de enviar Cortés a Sandoval a

conquistar esa región y de repartirla prontamente entre encomenderos, reservándose el propio Cortés algunas minas y provincias_:u
• El pasaje completo de Quiñones dice: "En aquena provincia de Colima y demás
que tengo nombradaJ, no hallé que hubiese pueblo que saliese de guerra, al tiempo que
1e descubrieron. si no fue el de Tccomin, que se pusieron rn defensa y desbarataron una
o d05 veces a los cspañolt-s, y después se dieron de paz: en los demás pueblos, puesto
que algunos se ponían con sus are-os y flechas, no era para rJ efecto de resistir, sino que
huían a los montes de miedo, y los e.,pañolcs les rancheaban los pueblos y les tomaban . .•
lo que hallaban y lc:s llevaban cantidad de indios y indias para su servicio, y enviándolos
a llamar y asegurar a los que estaban en las sierraJ huídos, bajaban a dar la paz". (o. c.
en la nota 2', p. 120).
11

Consid rada 1rlobalmrnte, toda l'sa regi6n se incluía rn Michoacán. De ella y rcfia Motolinia
'f añadiéndole sólo lo de MorcilJo: "Esta tierra de Mechuacán es la más rica de metalea
de toda la ·ucva España, asl de cobre y estaño, como de oro y plata. En el año de mil
quinitntos y ,·eintr y cinco, se descubrió una mina de plata, riquísima .sobre manera ( que
llamaron de Morcillo)". Dicen luego ambos que la mina dcsapanci6 mi!teriosamcnte por
tanigo de Dios, pues JC la quitaron al descubridor y se la asignaron al rey. Ponce aclara
wd misterio" escribiendo, al hablar de Tamazula, que cuando el P. Comisario estuvo allí,
la gente decía que la mina de MorcilJo estaba en explotaci6n, quei las interrupciones se
debían a que se llenaba de agua o, 5egún otros, a que estaba agotada, y que a la fecha la
eataban limpiando para ver si daba todavía algún metal. (Relación bm:, &gt; v1rdad1ra . . .
Madrid, 1873, 2 vols., II, 114).

riáidose al tiempo de la Conquista, dice: Torqucmada (I, 336 b), copiando

11

Saucr cita entre llu minas de Cortés, las de Motín y Tamazula; y entre las provia-

499

�l 64) no llegó a unificarse poliLa región -concluiremos con Sa~er p. Colimotl Tecomán Tepetitango,
,
, y al
1 t" mpos prccortes1anos.
ricamente en os ie
. . distintas e independientes entre Sl.
•
Cihuatlán y Alima, eran provinc1~
.
·en se quejó ante Cortés de la
guna o algunas, dcpendient~ del azonct, qui
.
. , d edaton·a de illaf uertc.
, d
.• ,.
mvaston epr
.,
- didas ·'por v1a e giron
Todos lo valles y provincias deTla regi;"1 q::aron unificados a raíz de
las de Amula, Zapotlán, Tuspa y am~u ~• -d"cc Lebrón de Quiñones.
"E I dichos valles y provmoas
i
• ...: • ..1:...
la conquista:
os
.
. . de Colima y es todo una JUruua;•
se intitulan todos generalmente la provm~1a. "
ci6n del Alcalde Mayor de aquella proV1nc1a .
.,

Chimalhuacana tal' ce de {undamemua

IMAGE ES DE SEBASTIA

LERDO DE TEJADA

Prof.

XA\tt.R TA\'ERA Al.FARO

Universidad Ycracruzana

En conclusión: la Coníedcrac1~n h bl
·mplemente del Jalisco Antiguo
en las fuentes históricas, y es me1or a ar s1
0

LA PECULIAR c0Nmc1ÓN de las luchas políticas exige un clima e pccial en la
opinión pública que permita derrotar moralmente a los contendientes. Exig
un mínimo de ingratitud y un abultamiento de los datos en Jo argumentos
que se esgrimen contra lo enemigos. De tal manera ocurre esto en la política
y a tal grado parece ser necesario que tales actos hay que juzgarlos con un
patrón bajo una lente ética muy especial. La politica resulta de aqw un
juego, mas con sus reglas propias, y quien las transgreda tendrá que pagar caro
su pecado o la falta cometida. Solamente de esta manera podemos explicamos el hecho de que a un hombre o un partido que apenas ayer eran vitoreados, hoy se les injurie o se les postergue para mañana dejarlos sumergidos
en el olvido, aunque a veces en ciertos cao;os muy especiale , más tarde se les
vuelva a glorificar.
Tal es el caso de don Sebastián Lerdo de Tejada ministro de] presidente
Juárez, uno de los "inmaculado " d Paso del Norte y más tarde presidente de
los Estados Unidos Mexicanos. Sebastián Lerdo de Tejada ra un politico.
conoda las reglas, supo el jucao y se sometió a la pena provocada por la
transgresión. Tuvo el éxito en sus manos, sabore6 los aplausos y los vítore .
contó con la confianza de la opini6n popular y también pag6 con un de •
ticrro volunlario, después de su caida, la violación de las reglas del juego.
Pero ademá supo de los feroces ataque de sus adversarios, del abultamiento
de los datos y hechos, de la calumnia elaborada por sus contrincantes políticos, pero también después de su muerte fue glorificado por sus contemporáneos, cuando ya no ofrecía peligro alguno para aquellos que lo habían
combatido.

Precortesiano. 25

z tlin Tu,pa Amula y Tuxca.cUC$CO, ''preeisamentt las palf'
cins J las de Taroazula, ,..__
apo •H •( p 88-92
' )
....
sioncs occidentales dd viU'o'na p . .
. e.in
J 1 DbtLA Gursr: Ap1111III ,u Magnifica bibliografía sobre el Chimalhu~
en . l . 67 ss
la Historia de la lgltsia en Guadalajora, Mboco, 1957, ,
.
A

Ocurre pues, que a don Sebastián se le ataca aun después de su derrota
política, aun después de su violenta salida del pais y estos ataques hecho:;
en la prensa de la época son los que han distorsionado la verdadera imagen

501

500

�h::~~¡f:.~

de Lerdo de Tejada. Los pe~ódicos conftem~oráneosdded:~
la . . •
ública una ne a ta imagen e
t&gt;n el seno de
oprmon p
1 ob . , n del régimen que se inauguraba en
la necesidad, para lograr la tota apr __ ac10
Te'ada de ensombrecer
d !877 de oscurecer el prest1g10 de Lerdo de
J
,
mayo e
'
. .
.•
f d . ustificar plenamente la revue1ta tuxlos actos de su adnumStcacion, ª ~n e J D'
habia sentado plaza
. d
lt
la figura de 1az que ya
tepecana, a fdmsd el ~a oce:e~e la revuelta de La Noria dirigida en contra del
de revoltoso e e a ep
presidente Juárez.
_
d d L rdo de Tejada es muy lastiL . gen que en estos ano nos que a e e
.
lffia
d
•
ón
posible
entre
ella
y
la
antenor
al
ano
mosa y no hay punto e comparac1

ª

18?5·
nos ha deºado la prensa es terrible, mas no es una imagen
La unagen que
J •
ella podemos advertir ·arias facetas
que presente un solo aspecto smfo que en
hizo de don Sebastián Lerdo de
que matizan el grotesco agua uertc que se

de

Tej~da.
d l h •d de la ciudad de México del licenciado Lerdo de
D1as después e ª m ª
.
1 Díaz contaba en su
Tejada afirmaba la pr~°:53 de 1
e;~ g::;inión pública, la que
favor con "un poderosmm_o e , i
q l uclillo de Tuxtepcc era visto
le prodigaba su apoyo y simpatías, pues eaf~ b Cé ar Díaz "animados
' .
aladín de la libertad. Por esto, mna a
como un P
•
1 dio que abngamos a
por el amor sincero que profesamos a la patna i:J·e oDíaz no se declaraba
.
'a.más hemos sido lerdistas". Aunque csar
.
l
os tiranos, J
.
•
'd aba puramente mexicano, agrega
· rfi ·
· · Ies1sta
sino que se cons 1 er
. ,
ru po insta rn tg
l
la
. . 'endo los me1·ores caminos.
patna s1gw
•
l d . feliz a
que su deseo es e e ver
.
da esa felicidad del pa1s que
y l rensa mexicana de la época ha visto encama
.
,
ª Panhela
·
y en su caudillo que sena
tanto
César D'1az en e1 P Jan de Tuxtepec
.
,,1 realizador de Ja "regeneración" de México.
•
1
"' Así Porfirio Díaz representa el de eo de ver 1_ogra da I; paz
-que e propio
d
d la patria.
D' había roto- y la felicidad de los mexicanos, e eseo . e
. t"
iaz
d' • de Díaz que era un "esclarcc1do patno a
erá por esto por lo que se ua
n deseo ue estaba en el concenso genepuesto que trataba de llevar cabo lu
6 qde la patria. Mientras que de
d
pennanec1a en e coraz n
• di
ral, un es~o que .
S b ti
Lerdo de Tejada resultaba ser un m •
Díaz se forJa esta imagen, e as n
tri con su tiranía porque
viduo odiado puesto que había enlutado. a la pa a
~o había

~:n::f~~~l ~~e

.ª

t:;:;:•

no había logrado que _los mexicanos r~:l~aran ;s
;:rq::mo Lerdo
dado paz ni felicidad smo amargura y gnmas. ' .
.
~ por el conno hizo nada por cumplimentar el deseo de la patna, ~mo qu
trario, lo contravino, Lerdo resultará enemigo de la patna.
• MR., 25 Nov., 76.
• MR., 25 ov., 76.

502

Esta idea se volverá a exponer de varias maneras matizándola cada vez con

diferentes tintas. Es como una piedra arrojada aJ agua, Ja.s ondas que se
producen van dando un a pecto diferente pero siempre en sentido concéntrico al golpe. Así, Juvtnal diría que tanto los porfiristas como los igle istas
representaban al pueblo contra el opresor. Es decir, juvenal ve en Iglesias
~¡ presidente de la Corte metido a revolucionario-- y Díaz a los bayardos de la libertad y en ebastián Lerdo de Tejada a un terrible opresor.
Solamente ellos, se dirá, unidos, saldando dificultades y diferencias, dejando
de lado toda idea mezquina y ambiciosa podrán constituir un nuevo gobierno que acabe con ''la empico-manía", y en el que imperen la libertad,
la ley, las garantía~ y se dé impulso a las fuentes de riqueza nacional.3 En
este nuevo enfoque que se hace de manera rápida sobre la administración
de don Sebastián, se presentaba a éste como un "opresor" que solamente había
fomentado la "empico-manía" sin impulsar, en cambio, las fuentes de trabajo. Y ha de decirse que como ''opresor" que ha sido Lerdo de Tejada ha
acabado con la libertad. ha saltado por sobre la ley, y en su afán de ejercitar su tiranía ha violado las garantías. En su pasión desenfrenada por 1
poder ha conducido a la patria a la infelicidad. Y aqlÚ han de tocarse las
ideas d,- Juuenal con las de César Díaz.
Este tipo de hombres nefastos para los pueblos, como don Sebastián, tienen
que desaparecer, tienen que ser quitados de en medio por los medios que
sean, tienen que dejar el sitio para hombres probo . Y, en estos argumentos,
han de encontrar, los periodistas de entonces, la coyuntura para justificar la
revuelta emprendida contra eJ "tirano", y para exigir a Poriirio Dfaz y a
José Maria Iglesias la persecución implacable del "déspota'' y los suyos.• Po:·
ello la re\'uelta tuxtepecana es vista como una revolución que va a regenerar toda la vida nacional, que va a acabar con los vicio políticos que cn:ó
el Ierdismo, que va a ceder el lugar de honor a la ley, que va a ~espetar las
garantías que la Con. titución otorga a los indhiduos; en fin, que va a in taurar, plenamente, la democracia en México y va a inaugurar una época
feliclsima de paz y pro peridad. Para lo rar todo esto se pide energía al
general Díaz para que elcctivamente se realice una auténtica "regeneración'?
A esto se debe el desbordante optimismo que se propala, a través de la prensa,
cuando se pone en vigor el Plan de Tuxtepec, pues de esta manera, con
tal fórmula "muy fácil será la organización de un gobierno liberal y justiciero
1

MR., 25

·ov., 76.
' MR., 25 Nov., 76.
• Co., 27 ov., 76.
1

503

�, " rcp resentada durante Jar.
•
1a hidra de la anarqma
que destruya para 51empre
..
por Lerdo de Tejada.•
gos meses
.
. tada ues ella ha tenido un so1o pemaLa revolución va iendo aclima
~ 1 partido lcrdísta con su jefe; al
dí
•--.L.
miento car na l" que . fue. el
, derrocar
•bl ª todas las elecciones, suplan.,.._,
.
l d'
e ttramzo al pue o en
. '('taba el
parudo er ista qu
.
,
. tó las tarifa. v que . ,gn1 1
al voto público, al part1~0 _le~1sta que , o
.
_, os "el ~
ara lo contempor.me .
El partido de don Sebastian reprcsent ' p . , d"l contrabando el centra. d tri les la protecc1on '"
'
•
polio de las empresas 10 u ª '
d la federación y de la democraaa".
,
bl
con él la muerte e
.
'--Lt..
lismo mas detesta e y
. , " h b' combatido tan eficazmente,
.
¡
¡ " evoluc1on a
E te parudo a que a r
.
" ara má tarde transformarlo en um
erigido "el despotismo en el gobierno . p
de la libertad". La "revolu•
. , "h' , rita velada con d manto augusto
,
d . istraci6n
tirama
ipoc
.
L d " e cuando combat1a la a mm
ción" combatió al parudo de 'der o qud1'cntc alucinaba al pueblo con beUol
.
un paru o preten
.
la
... _.
del señor Juarcz, y era
l
·1 ograma de la ley, para bur rse ua
.
roclamaba mu . a to t pr
d'
cuando
discunos y p
hasta reím\ de us ,scursos,
.
bl rasgar u programa, }
.
, . •· 7 A te esta
mismo pue o,
. 11 , . . ·adir los puesto pubhcos .
n
d
·
de
la
patna
ego
ª
ID\
• , "?
para esgrac,a
,
. .T
. la "revoluc1on
. ¿ C6IDO DO
.
. cómo no hab1a de JU t1 icarse
e DO
sene de caN'os ,
. d la salvaci{m? y por otra part '
había de verse en Tuxtepcc el cannno e
,
post'bilidad de salvacióll
d Tuxtcpec ~ ,·e1a esa
•
solamente en la revuelta e . . . de la revuelta iglcsista ya que en 111
.
b',
n los prmc1p10.
.
:.a..
nacional mo taro ten e
.
, 1 • • ; de la legalidad, dcstru-...,
caudillo, Jo é María Iglesias, . ;e1a ~ /~;~p~erdo de Tejada. La ru6n
aniquilado, hecho pedazo por . o: : ~ba con la revolución, la razón la
estaba de parte del puebl~, la taz nd . armas para arrasar al régimen de
,
rf' .
se hab1a levanta o en
" . d " abra·
teman Po mo que
.
h b' cbelado contra el dicta or
Lerdo de Tejada, ~ lg~es,as que se hoa v::1:do y hollado por Lerdo de Tejada.
zándosc a la Const1tuc1ón, al derec. . , l ' ha por Lerdo de Tejada cuando
• 1 •'
la Conslltuc1on ,e c
. .1-1...
Se reconocía la \'10 ac1on a
1 l'bertad electoral. De esta manera quc:uéste había atacado rudamente . a •
•
había uebrantado normas conaLerdo de Tejada como ~n delincuente bqaucprevisto ~n el artículo 103 de 11a
astigo se encontra
. de
titucfonales, y cuyo ~ .
to delito de \'iolaci6n a la onsutuc16n .Y
Refonnas a la Consutuc16n. E
1
e había incurrido Lerdo de TeJada,
ataque a la !ibertad ~lectora!~:nei°dei~o de traición a la patria".ª En este
llegaban a mvelar e hastabTd d de Lerdo )' de justificar las dos
afán de esclarecer la culpa 11 a
'd
e lo delitos cometidos por
.
llega, pu , hasta el grado de con., f'rar qu

dcspilfarro de la renta publica .

,

6

'ª

u-

rewe:

• MR., 28 No\·,, 76.
• Co., 8 Dic., 76.
• Co., 7 Dic., 76.

504

Sebastián podrían nivelarse con el de traición a la patria. Es decir, los suy los atentados a la Constitución habían
«¡uiparado al presidente con cualquier traidor a la patria.

puestos ataques a la libertad electoral

Por esta razón se veía justificada la revolución. Se encontraba en ella una
especie de escalpelo que quitaría del cuerpo de la patria un tumor maligno
representado por la administración de don Sebastián. Por eso 5e aseguraba
que "el principal obj to que tuvo la revolución regeneradora que araba de
triunfar, en medio del júbilo del pueblo se ha logrado", aun cuando hubiera
la opinión corriente entre muchas personas de que habría sido ''más satisfactorio poder haber hecho caer sobre el delincuente que por tanto tiempo
violara las leye y pisoteara los derecho más sagrados del ciudadano el ju to
castigo que merece''.A Pero aunque era bien cieno que a Lerdo de Tejada s
le podía y debía haber juzgado por lo· medios que señalaba la Constitución.
.IÍn embargo había una imposibilidad que venía a darle aún más fue17.a y a
justificar d mejor manera la revolución. En efecto, buscando esta afirmación
revolucionaria se argumentaba que por má que se bautizara "el delito ofirial
con el nombre de Golpe de E.1tado'' no se encontraba en la Constituci6n
"otro juez para conocer y fallar .obre la conducta del señor Lerdo, rná. que
las dos Cámaras del Congreso egún el artículo 105 de Ja,¡ refonnas de 13
de noviembre de 1874". De aquí re:ultaba clarísimo que ''mientras no fuera
juzgado el señor Lerdo por la Cámara de Diputados y sentenciado por la de
nadores a una wpensión o inhabilitación, por un tiempo mayor que el
que comprende el periodo de cuauo años, en que puede ejercer su funciones
d Presidente de la República". Ahora bien, se argumentaba que no había
llegado el caso "constitucional de falta absoluta por sentencia de tribunal
competente". De e ta manera, no habiendo una sentencia que inhabilitara a
Lerdo de Tejada, y analizando el problema jurídico desde este án ulo. él
seguía siendo el presidente constitucional y cualquier intento cualquier tentativa por derrocarlo quedaba totalmente Cuera de la Constitución. Pero cxislfa un vicio en esa falta de sentencia ante los delitos cometidos, y este vicio
Jeria el que diera la clave para justificar las revut&gt;ltas a los ojo de la opinión
pública. Esta ,·iciosa ituaci6n tenía u origen en la Cámara misma. Pues,
te explicaría, •·desde el momento en que e.xi tió el crimen de la Cámara de
Diputados, nos quedamos ·in juez competente para juzgar a Lerdo y para
IUSpendcrio o inhabilitarlo en el tiempo que le faltaba para cumplir su período
constitucional''. Por lo mismo no se podía argum ntar la falta de sentencia,
J)Ues ésta no llegó ni pudo llegar, por la au encia de un tribunal competente.H•
Ante esta situación anómala ¿qué podía hacerse? ¿qué pasos deblan ciarse
' AlR., 12 Dic., 76.
Co., 7 Dic., 76.

11

503

�.
r los vicios de la achninistraci6n la ley resul~
para derrocar a Lerdo 51 po.
dí d rrocar a Lerdo y s6lo ella, se opt•
inoperante? Sólo la revoluc16n Po a e . .
l hollado y violado. "Los
bl
1 orden Consutuciona
.
naría, podría resta ccer e rd bli ron pues a la República a insurrecc10errores administrativos de Le o o 6ga d
n los atentados cometidos por
. , hall6 su raz n e ser e
1 .
narse". La insurrecCJon
. . 6 halló su raz6n de ser en a unpoLerdo de Tejada contra la ConstituCl n,
d
na bandera y un caudillo:
.
Lerdo encontran o u
rfi
sibilidad legal para Juzgar a
1 tro fue el ciudadano general Po l•
"la una fue el plan de Tuxtepec, e o
rio Díaz.11
, . .
untos fundamentales, tres "principios ~tres p
. . . eran. "La No Reelecct6n
Esa bandera traia inscritos
. r Estos pnnc1p10s
·
vadores", opinaría un a~uc~ ista. b
dores de los Estados, la libertad mude Presidente de la Repubhca, ~ godeelrnaD. tr'to" u. E tos principios de Tux15 1
. · ' política
•
•
nicipal y la orgaxuzacion
,
•da en la opinión pública porque
tepec tenían eco en el pueblo,. t~ruan .;cogi e en los últimos tiempos había
Lerdo de Tejada con su adm1rustrac1 ~' qudi
t3 Porque Lerdo de Tejada
l
' blicos se hacia o oso.
da
defraudado los cau es pu . ' ,
us violaciones a la Constituci6n, por, h l ocl'1ar por su urama y s
h h esta•
se babia ec 10
'd
la reelecci6n en un ec 0
, d
der babia converb o a
,
.d
af
que en su an e po
.
1 por esto se babia converu o en
blecido que ~anaba del _go~lc~~. g:a::is~ al juzgar la administra_ción de
"el gran cac1que reelecc1orusta .
la primera magistratura
.
, te había llegado a ocupar
ed
Lerdo se con.1deraba que es
11
. oto tan claro que no lo pu en
. . , n con un amarme
.
"llamado par la Const1tucio ,
d L d de TeJ·ada a la Presidencia,
. taS,, Al aseen er er o
to
alegar igual sus antagorus
.
1
,, Pero ocurri6 que llegó un momen
se agrega, "él y todos procuraron a pl az . blos y éstos tuvieron que pugnar
'd
" gnó" con os pue
.
. . 'ó
en que el pres1 ente pu
S b 'án llanó la Constitución e inici
,
t en que don e asti
u
con él llego un roomen o
bl
t , l•;mo tuvo que protestar.
•
b'
el pue o y es e u ..
.
un cl.ivorcio entre su go ierno y
b~
el pueblo quedarían: se decia,
Con este divorcio habido entr~ el go iemo y 1 .do especial la clase obrera."
1 ses sociales pero en un o v1
,
rar
postergadas lod as 1as c
di
1 asalariado no pod1an espe
br s los m gentes, os
""'º
A tal grado que 1os po
'
. .
'6
" 'lo procuraba el cons ...»
lla achnmistrac1 n que so
do
d
remedio alguno e aque
t " lT Golpe tras golpe es asesta
mento de sus ren as .
d sin
de estampillas, para au
lí . que a pesar de haber llega o
·able y execrable po tico
d ta que
a Lerdo, d espreci
.
. d l República, fue tal su con uc
tropiezo alguno a la Presidencia e a

ª

ª

Co., 13 Dic. 76.
,. Co., 8 Dic., 76
11 MR., 20 Dic.., 76.
" DV., 19 Dic., 76.
" VM., 19 Dic., 76.
11 HT., 14 Dic., 76.
n MR., 21 Dic., 76.

u

.

•

dejó a la nación con tocias sus fuentes de riqueza cegadas, con su joven generación agostada en el ardor de los combates, por lo que "presa de mil elementos
desgarradores y esencialmente disolventes" tuvo que abrir su propia sepultura, tuvo que arrojarse a "su completo extenninio". 18 Esta explicación que
daba Julio Zárate venía a estrechar más el círculo de juicios sobre Lerdo de
Tejada, viene a precisamos más la imagen que sw contemporáneos formaron
sobre el presidente fugitivo.
Mas Lerdo de Tejada, para poderse empinar como "tirano" tuvo necesidad
de corromper todo aquello que le rodeaba, para poder gobernar tuvo que
apoyarse en agentes criminales, por esto los hombres "m:ís obcecados en el
crimen eran elegidos para gobernar". 1 º Los gobernadores de los estados no
eran sino agentes incondicionales de Lerdo, por ello. y no existiendo un vínculo entre el gobernante y el pueblo, aquél simplemente cumplía con los caprichos d • Lerdo de Tejada a quien le debía el gobierno, destruyendo de
esta manera las instituciones democráticas emanadas de la Constitución de
1857. Así aunque don Sebastián contaba con ejércitos disciplinados y bien
pagados ocupando la mayor parte de las poblaciones más importantes de la
República haciendo creer en el triunfo, la "opinión pública que es el elemento má poderoso en todo el país era enteramente adversa a Lerdo y de
mil maneras se mostraba favorable para la revolución, que era la causa del
pueblo". Por tal motivo se veia fortalecida la revolución que, aun cuando
no contaba se dice, con elementos, libraba combates con los ejércitos lerdistas.
Lerdo en tanto, se hacía más despreciable pues "levantaba ejércitos, apelando
al odioso sistema de la leva; imponía contribuciones extraordinarias para
hacerse de recursos".
De esta manera. la opinión pública aclama "con una spontaneidad sorprendente al General Díaz, así como también despreció y rechazó al vil tirano Lerdo". 2º

Mas la situaci6n de Lerdo en el poder, durante los últimos meses, sólo pudo
lograrse a base del cohecho y la corrupción. fochos son los militares, entre
el grupo I rdista, "que deben sus ascensos a lo degradante de su conducta".
Ellos son los ase inos de "Donato Guerra, de Vclarde, de Molina, de Bonilla,
de tantas \'Íctimas sacrificadas en aras de la ambición de don Sebastián". 11
También se aseguraba que Lerdo supo rodearse de "hombres venales que
en el Congreso y en los puestos públicos contribuyeron a íalsear el voto popular y a consumar la obra inicua que se propusiera llevar a cabo el ex-

• Li., 7 Dic., 76.
• MT., 4 enero, 77.
• MT., 13 enero, 77.
" MT., 20 enero, 77.

507

506

�dictador". 22 Estos hombres qu formaban el Congreso eran una especie de
"ahijados del gobierno", formaban unas cámaras fabricadas por Lerdo "de
una manera audaz y con sarcasmo de toda la nación" .23 Era un Congreso
de peleles; de hombres electos no por voluntad del pueblo, no por el ciudadano que hacía uso de su derecho de sufragar, sino por el "gran cacique",
por el gran elector que era el "déspota", el "tirano" Lerdo de Tejada. Este
fue el sistema seguido por don Sebastián para poder obtener la aprobaci6n
del Congreso a todas las violaciones que cometía a la Con. tituci6n, defraudando con ello las e. peranzas que la nación había puesto en él. Ma en su
ambición, y apetito de.medido de poder, Lerdo de Tejada no paró allí. No
sólo confeccionó a su antojo el Congr ·o: con legisladores "ahijado", no s6lo
impuso gobernadores a lo stado para que éstos corrompieran a su vez a
las legislatura,; local y atropellaran el derecho con a~ado en el ayuntamiento, sino que conompió a los funcionarios públicos para hacer pedazos
a la Conslitución del país. Ma Lerdo, en u "fune ta administración", tenía
la nece idad de ocultar a la faz del pal&lt;- los atracos que ·ometfa a las leyes,
las violacionc a la Con tituci6n, la corrupci6n de su régimen. Lerdo de
Tejada se , ía obligado a tender un velo. una cortina de humo ante los
ojos de la opinión pública para que ésta no se diera cuenta d la magnitud
de los hechos político de su admini ·traci6n. Tenía que preocuparse por
escamotear la verdad, tenía que hacer creer a la opinión pública que su régimen se sometía a la Constitución, que había un pleno respeto al pacto
federal, que el poder del pr idente de la República no rebasaba loe; límites
que la Constitución le ~eñalaba, que había plena independencia entre los
tres poderes de la Unión y que el Ejecutivo no intentaba siquiera romper el
equilibrio producido por la fuena especial de cada uno de los otros dos poderes. Lerdo de Tejada tenía que ocultar a los ojos de la naci6n el control
que había adquirido como jefe del Ejecuti\"o sobre el poder Legislativo. tenía
que guardar la apariencia de una pcrfecta democracia. Lerdo de Tejada
tenía que justificar las medidas de política fiscal, tenía que hacer creer al
pueblo que eran provechosas para la economi.a del país las actitudes asumidas
en su política hacendaría. Para poder justificar todo esto, pen. aban sus con·
temporáneo , "había logrado corromper a casi toda la prensa de la capital
y de los Estados". u

De esta manera no !ié&gt;lo se veía en Lerdo de Tejada al corruptor de funcionarios público· sino además al corruptor de la prensa. Con tal cargo se ernpe,. MT., 13 enero, 77.
-.. PV., 28 Dic., 76.
" S., lo. enero, 77.

508

queñecia mucho más la figura el don ebastián .
.
Uos días se tt&gt;nía acerca de la prensa
. , d'
ya que la idea que en aqueldea tomada del lib ra1··
peri~ •ca era rnuy especial.
e 15mo, era con 1derada 1
poderº que podía a su \'ez eofre ta
I
a prensa como un "cuarto
·
n rse a os otros tres pod
por la Constitución . por lo .
.
eres establecidos
.
•
nu mo s1 era un cuartO pod
a la opinión pública debería
er que representaba
urdo de Tejada o cualquie~ª:tner
plena autonomía. Ahora bien, si

:1ª

'.ª

corrompía o la perseguía, el atenta: ;~lt::nte cohechaba a
prensa, la
pues se estaba enmudeciendo n d
de una monstruo idad cnonne.
.
a a menos que a Ja
· '6
, bli
·
mismo podemos asegurar que el car J
d
op1m n pu ca. Por esto
su afán de corromper 3 la pre
g~ anza O contra Lerdo consistente en
nsa, verua a los ojo d ¡
• .6
, .
empequeñecer mucho más la fiwura d ; él
e a opmJ n publica, a
Ah
b'
o
e aqu .
ora ten, en aquel clima de
. .,
,.
la posible libertad, rayana a veces,~ta~: ~l~nca, la prensa gozó de toda
~e ambiente de libertad pennitió :e ~¡~~~Je, ~~ atacar al presidente.
O
116n de ideas del partido conse d q
pen6dicos, órganos de difurva or, se sumaran a lo t,:in
d 1 .
Los ataques de los conservadores
11
s ª-iues e os liberales.
.
egaron a mostrar el p f d
. .
que esa facción guardaba contra el
'd
ro un o resenbJlllento
ritucional las Leyes de Reforma. :es~ente que había elevado al rango con.ssolamente se lanzan contra Le d' .
desahogo lleno de fogosidad, no
" o sino aun más
t el
.
aquellas leyes. En efecto los r..dacto ' d I V ' con ra
propio autor de
~ · •
'
..
res e a oz de J.{' · h
, •
su 1elic1dad por el triunfo d p n· . D'
eJOco acen publica
e O ino 1az y le b · d
ad ·
que él es el "presidente pro-.·isioaal
.
nn an su hes16n puesto
a los dos últimos déspotas
. . que nene el mérito de haber combatido
p
que eJerc1eran la presidencia•• u
ero este ataque no es único dfa tras día J
• ••
vadora han de hacer referenc:i~ L d
os penódicos de filiación comer¡
a er o, y a veces a Juáre
'L

e;e

os peores gobernante~ que había tenido M, .

Z,

supomc11dolos

hasta el

grado de negarles a los do estadis:;:~ Este a~aque ll~ga más allá,
por sus gobiernos cuando an n . 1
olerancia y la libertad dadas
'
u can os conservado
6 .·
a 6n activa en la vida política po
'd
re su pr xuna participa""""'"
r con5i erar que sólo con el ' ·
,,....... ,o, que ha abierto las puertas l d
.
regimen tuxtepodr'
1
.
de que se les respete, intervenir co a , a·t emocrac1a
l . '
an, con a segundad
O
M I
n CXl en as Justas electorales.
as os ataques a Juárez utilizando a Lerd
parten del seno del partido
d
T O ~mo pretexto no solamente
conserva or
amb1én algun
'ódi'
ral es lo hacen. Así al anunc1· ,.,,...,
... co
. 1
os pen cos libeD'
'
- - n gran agazara
· .
132 va a suspender las aduanas
Y ~ptl~o que Porfirio
abolir las alcabalas se
terrestres, y por COllSlgwente, se habían de
,
comenta que de hacerse t 1
..
.
apoyo de la opinión ues si . .
. a cosa mereciera todo el
tituci6n ya que muc:Os de ~ruf1~ ¡~ ~staurac16n, en ese renglón de la Conss prmetp10s consagrados en ella han sido violados
11

VM .. lo. Dic., 76.

509

�desde 1857 hasta la fecha''.~G También se dice, desde el fondo mismo del
tuxtepecanismo, que resulta triste confesar que basta ese momento "los destinos de México han sido confiados a hombres que por su ineptitud y falta
de buena fe para gobernarno , no han abido corresponder a los deseos del
mismo pueblo que los ha elevado"; y se agrega, unos como Juárez, "por no
haber tenido la suficiente energía para deshechar los consejos del círculo corrompido" que lo rodeaba y otros como Lerdo "por haberse dejado llevar por
sus ruines pasiones y falta de patriotismo". 27 Solamente, se confía, el general
Díaz no caerá ni en una ni en otra de las lamentables situaciones, pues tiene
la energía suficiente para gobernar y los principios más nobles son los que le
han lanzado a la lucha.
Porfirio Díaz era en aquel momento el astro de la política y todo se ensombrecía a u derredor para que surgiera refulgente. Se creía en los propósitos
de la revuelta de Tuxtepec; se confiaba en que todo cambiaría, en que las
in titucioncs entrarían de lleno a los linderos de la democracia y la Constitución, y cuando se hablaba de esas esperanzas, se contrastaban ~empre con
la administración de Lerdo de Tejada a la que, como hemos visto, se le ensombrecía mucho más de la cuenta.
La larga lista de adjetivos qu se lanzaron al rostro de don Sebastián fue
di minuycndo a medida que el tiempo transcurría. Hubo, digamos, una especie de sordina, quizá hija también de la comparación hecha entre el régimen
de Lerdo y los frutos de la política del porfiriato, que fue menguando la virulencia hasta que ésta casi lleg6 a desaparecer. Con el transcurso de los años
se empezó a preocupar la prensa por las pacíficas actividades de Lerdo como
de terrado, y toda aquella andanada de ataques pareceóa ya olvidada.
Empero, a pesar de las rectificaciones, a pesar de los pasos atrás, que con
el tiempo diera la pren a , nos dejó una imagen muy precisa, un retrato muy
claro de Lerdo de como lo pre~cntaron los hombres después de su caída.
Con trazos precisos nos han dejado un Lerdo de Tejada: ''tirano", "cruel",
"egoísta", "usurpador", "corruptor", "irrespetuoso de las instituciones y la
Constitución", "ambicioso", "deshonesto", "intrigante" y "autocrático". Con
estos datos nos queda de Lerdo una imagen desesperante, angustiosa como la

IGLAS

Co.:
HT.:
Li. :
MR.:
MT.:
PV.:
S. :
VM.:

El Combate.
El Hijo del Trabajo.
La Libertad.
Monitor Republkano.
Monitor Tuxtepecano.
Pájaro Verde.
El Siglo XIX.
La Voz de México.

de los aguafuertes de Goya.

• MR., 29 ov., 76.
n MT., 5 enero, 77.

510

511

�HISTORIA DEL ARCHIPil!LAGO MALVINERO

JosÉ ToRR.E REVELLo
Buenos Aires, Argentina

I
DESCUBIUMIENTO

Sr.crúN LO DEJÓ ESCRITO

1

Luis Antonio Bougainville, intrépido navegante fran-

cá y primer ser humano que intentó colonizar las islas Malvinas, el descubridor

del archipiélago sería Américo Vespucio, quien lo habría efectuado en 1502,
en ocasión del tercer viaje que realizó a nuestro continente, navegando en
esa circunstancia bajo bandera portuguesa, tesis que asimismo sostuvo el profaor Kohl.'
En el siglo pasado, se ha sostenido, contradiciendo la afirmación del marino
1 El arcb.ipiélago malvinero mi constituido por dos grandes islas llamadns Soltdod
o Mlllvina del Estt y Molvina. dtl 01:st1, separadas por el canal de San Carlos y lo

Ílltegran adcmb, más de un centenar de islas menores e islotes. Su fauna y su flora
de la Patagonia, a la que se encuentra unida por la plataforma
submarina o i6calo continental, guardando desde el punto de vista geológico y morfol6gico, una estrecha unidad. Su superficie ¡e fija en 11,718 kilómetros cuadra.dos,
distando 550 kilómetros de la parte continental a cuyo siJtema pertenece. Se encuentra
IÍtuado entre los 51 º y 52º50' d latitud Sur y entre los 57°30' y los 61 º20' de longitud
Ocatc de Grcenwich. Cfr.: AousrlN E. R1001, Las Islas Malvinos, reseña g,ogrt!fica. y
r,ológiea, en Bol,tln del Ctntro Naval, Buenos Aires, 1938, tomo LVII, pp. 241-264
'1 Fmu.,co A. D1,us, R11,ño g1ogr4fica d, las Islas Moluina.s, Buenos Aires, 1955.

1t rdaciona con la

1

L. A. BouOAINVILU, Viaje alrt:dedor del mundo por la fragata del r,y la "Bou'•as,'' )1 la fusta la "Estr,lla" en 1767, 1768 )1 1769, Buenos Aircs-Mb.ico, 1946, aelUnda cdici6n, pp. 23-29 y 59 y ENlllQUE Rutz Gu1ÑAzu 1 Proas d, España ,n ,1 mar
1114ftll4nieo, Buenos Aires, 1945, pp. 87-88.

513
lffl

�· ·

cartog'raio y nave-

islas avistadas en u viaje por el insigne
J
francés, que ~as
llamadas actualmente Georgias del Sur.
gante Uorenbno, fueron las
al
ce iremos l!Jl.l)Oniendo cronoló. . d di .
fuentes a nuestro can ,
. S1gmen o, ,ersas
. u-ando el archipiélago malvinero en el ~anscuno
g1camente como se fue regis ráf
d 1 más distintas procedencias.'
del siglo XVI en cartas geog icas e las
ta geográfica -que reprodujo
do que 1 en a car
1
Agreguemos a o e&gt;.-p~sa
le señala como año de ejecuci6n
1
ordenskioldc Petrus Apianus,
ª. te;; 1 . a detalle que también se reel de 1520- aparecen sít ~~das ~as JS as . a v:o 'y en el de 1523, ostentando
.stra en los globos de choner e ese mismo .
das en el mapa

ª

~

leyenda Insule delle Pulzelle. I_g:al~~~:~i:1::~e~~l'::mo integrante de
de Antonio Pigafetta, que acompMan ª11 , n donde se dio a conocer por
&lt;l' . , de Hemando de aga anes, e
. ortal
la expe ioon
.
'd d 1 estrecho que \leva el nombre de su J1l1ll
primera vez en u mtegn a
descubridor.~
h ber sido Vespucio el descubridor de las Mal~
En el supuesto de no a
d d da alguna que una o vanas
--como aducen algunos autores-11 no que_ ªtaroun las islas y las reconocieron
di ·6 de Maga anes avis
.
naves de la expc Cl n
.
·ech
arúcularmente, el llamado navto
durante su navegaci6n hacta el est1
o, y ~ . .
b
.
l · dio su prumbvo nom re.
San Ant6n o San A.ntomo, que es
1...:. •
aJ el capitán
.
. r do en temas de uutona nav '
Un marino argennno espeCJa i:,.a
b',
ocu 6 del descubrimiento de
de fragata Héctor Raúl Ratto, que 1,am ien se el ~arino portugués, al ser1 islas Malvinas, llegó a la conclus16n de q_ue
,
brado S011
as
b
Gómez siendo ptloto del navio nom
vicio de Espana. Este an
b .'d
circunstancias que se apartó en el
,
verdadero descu n or, en
I cabo
Ant6n, sena u
d' . .
a las Molucas -por e
estrecho del resto de la armada, para _irlla1gielr~ de mayo de 1521. Otro tanto
E ronza- retomando a evi
d d
de B~~na - sped
, en 1526 con la Anunciada, nave que al man o e
ocurno anos espues,
•
..
. e
Pedro de Vera debió recorrer el mismo itmerano.
.
poner que Amfoco Vespucio pulD
• Vamhagen (1865) fue el pnmcr autor enubsu' d d'cha '·'- por 54· di, latitud.
· d I s "dese nen o I
U1j,I
término a dicho viaje en Georgia e_ ur. .
pareen Madero (1891), Hupes
o sea más de lo que dijera \'espueio. S1gu.1e;;;~ d~ pr1limin11r en A&gt;tb1co Vzspuao,
(1892) y Fi~ke ( 1892)''. RoBE~'l'O LEVILL~~~:s •"d:;ubrimi1ntos, textos en itolia~o, ,,.
EL Nuevo Mundo, cortas _r1latav9a5s/ sw4;1111 R~1z GurÑAZU, Proas d, España, Clt,, Pl'pañol , inglls, Buenos Aues, l
• p.
y

• cit p 23-39.
islas
• Rutz GUlÑAZU, Proas de Espana,
.. 6~' Scho"ner de 1515 aparecen unas
E J I bo del cart ts• ... o
•
'
la
• Jbid., PP· 63-78. n e. g o
tentan la leyenda s,pli formoss, isul,; Y en el
identificables con las Malvinas, que os
.
año se encuentran unas islas coa
carta geográfica de Gaspar Vogcl, de t•se mismo
'
•

23-39.

b . . t d,t archipi"ago de Malvinas d~b, -~
El ~e!c11Vrim1en o La Prensa, Buenos Aires, 17 de Junto
n11rSd al piloto G6m,:, o al ca¡,rt ..n
en

nombre Ins. G,mmarum.

• HtcTOA R,.ÚL R.ATTO,

Para robustecer su ase1to, expuso el autor referido las razones de orden
técnico que le permitieron hacer tal afirmación, preguntándose si existían
indicios para ellos. Seguidamente señaló que se registran en las cartas de
Diego Ribero, eximio cartógrafo portugués, que en 1523 ingresó en la Casa
de la Contratación, de Sevilla, con carácter de cosmógrafo real y diseñador
de cartas náuticas,1 en las que se habría inspirado Alonso de Santa Cruz, en
el mapa que, con respecto a la región del estrecho de Magallanes, incorporó
a su Islario General de todas las ülas del mundo, en el que figuran con la
denominaci6n de Islas de ansón, indicando que fueron descubiertas por la
armada de Magallanes, cuando los navíos iban en "demanda de la costa adelante habiendo allegado y descubierto unas yslas que están al Oriente del
puerto de San Julián", a las que pusieron por nombre Yslas Sansón y de
Palos. Esta carta corresponde al año 1540.1
Como hemos expuesto, con posterioridad a 1520 es cuando la cartografía
relativa a la parte austral de nuestro continente -que ha llegado a nuestros
días- comienza a reflejar los descubrimientos que e iban sucediendo, permitiendo así a los cartógrafos ajustar sus cartas a la realidad geográfica. Esa
evidencia gráfica de las islas en la cartograíía de la época, señala el conocimiento veraz de archipiélago por marinos que habían navegado en aquellas
latitudes.
Años después, en la carta llamada de Castiglione, 1525-1527, aparecen

las Malvinas con la leyenda Islas de los patos e I(sl)as de S(an)son. Esta
carta es de origen español y se encuentra ejecutada al estilo de los padrones

reales, que se realizaban en la Casa de la Contratación de Sevilla. Con el
nombre de islas de Sansón y de los Patos aparece en el mapamundi, anónimo
de Wcirnar de 1527, que se atribuye a Diego Ribero. Como enseguida se verá,
Sans6n no es un nombre inexplicable, ni antojadizo, sino una versión errada
de S. Antón, o sea San Antón que lucía la nao del pilto Esteban Gómcz.
Teniendo en cuenta la facilidad con que se confundía en la época el tra:,.ado
1934, año LXV, núm. 23,483, cuarta secci6n, p. 2. Ampliando ese estudio, public6
H,cia una doctrina arg,ntina sobre las Malvinas, en Boletln del Centro Nav11l, Bu_enos
Aires, 1938, tomo LVI, pp. 711-723. Insisti6 sobre el tema, en el capítulo D,scu.bri•
mit11to dt .Malvinas y las ti,rras australes del contin,nt,, en su libro Hombr,s de Mar
111 la HiJtoria Argentina, edici6n aumrntada, Buenos Aires, 1941. Sobre la obra de
este malogrado autor, puede coruulmrse JosÉ TORRE R&amp;VP.LLO, Bibliogro/la del capitán
d, fragata don IU,tor Raúl Ratto, Buenos Aires, 1956.
' JosÍl Putroo Run10, El Piloto Mayor d~ la Casa dt la Contrataci6n, Sevilla, 1923,
(hay una segunda edición).
' FaANZ R. V. Wrnssr.R, Die Karten von A.m,rika in dim "Is/aire General" d,s
Alonro dt Santa Cruz:, Cosm6grafo Mayor d,s Kaiser Karl V. Mil d1m Spanisch Origillalt1:d1 ... ,

Innsbruck, 1908, p. 58.

"ª•

515

514

�rticular las mayúsculasJ detalle -señalamosde la letra t, con la s, y muy en pa
han precedido al tratar este
hab'
ntado diversos autores que nos
que ya
ian apu
b d Y(sl)a de los Patos e Y(sl)a de Sansó11
mismo asunto. Con el no~-~ e
1 famosa Carta Universal m que s,
apa~e registrado el archip1e
e~a ~escubierto fasta agora. Hízola
contiene todo lo que del mun . d .A- de. ¡ 529 en Sevilla. En la parte

:::e

Ribero cosmographo de Su MaJ~Sl~ :

Diego

n¡o

d. a·

ii cual se divide

en dos

.
. d 1
ta fgura
la s1gu1ente cyen ·
~
1
mf enor e a car
.,
h 'cieron los Cathólicos Reyes de Erptma
partes conformd a la capitulac1on queT t d ·u . .Año de 1494. Esta carta ea
}' el Rey don Juan de P~rtugadl en ~r :~ :~ extraordinario valor, por reconsiderada por los estudio. os e esa ep
•
conocía del orbe.
gistrar cuanto hasta entonces dse . 1 d S s6n y de los Patos o ~implemente
·
J nda e is as e an
1
Aparece a rrusma eye .
. S li XVI atribuida a Battista Agnese
Sansón, en la Charta fo!aui~gadtorSt bec::, Ca~to (1544) y en las cartas de
1545)
l plamsfeno e e as..,an
'
• de
( 1536. , en e
) Darinel ( 1555) ; en el portulano an6mmo
1552
Joan Francisco Camotu (
'
1 cartas de Bartolomé Velho Y
la Biblioteca Angélica de Roma (1560), ~n das G'ácomo Gastaldí (1562); en
de Diego Gutiérrez (ambas de 1561); en a e co~res nden a Joan Martines
el atlas de Georgio Sideri ( 1563) _Y e~ las qued "Sh:espcare" ( 1599-1600),
(1572, 1580 y 1587) y en el plarusfeno llama o
etcétera.
.
D
Dascensi6n, Sasii., Ctmfam, .Acenfa,
Con las variantes de islas actnfaoJ.
la Carta anónima portuguesa
e las Malvinas en
Acenfam y Alencan, aparee n
1568) en las de Fernáo Vu
( 1554-1561)' en las dt" Diego Ho1:1em ( ~5578) YJ d
, Hondius ( 1589), SeDe
( 570) Abraham Ortehus ( 1J8 , u ocus
Dourado l
,
. d J d (lS 93) Petro Plancio (1594),
bastián L6pez ( 1590) • Comeltu~ e o e
'

Bry ( 1596) • Wytfliet (1597), etcétera.

.
.
ara afirmar que fueAdemás se conocen dos cartas de suma impo~~•~¿ p magallánica, los que
ron los tripulantes del navío S. Ant~n, de la
~:~t~zaron con el nombre
descubrieron el ar~hipiélago argentm; yd;;;~o:vs de Bartolomé Olives, de
de dicha embarcación. En la carta
vn 6
parecer comoS(an)antón,
1562 se regí tra con la leyenda lilas de Sant n, par\~ E . portante señalar
l "derrola, que trazó Joan Rienzo ( alias Oli\'a), en 1 . s un6
en
carta cont con e
q ue Bartolomé Olives expresa que, para ;1"azarfsu , co'n otras cartas. En la
,,
e despue con ormo
gal l
tero del mi mo fa
ancs qu
d
.
ómo el error inicial de Sanmenci6n que acabamos de hacer, a vertimos c

i

ncuentra en d Archivo de Propaganda Fide, en Roma.
• El original de esta carta se e
OLD Periplus An essa)I on th, carlr
, .
d . Aoour Elltx NoRDENsx1
'
,
. .
b FIIWf•
Su faa1m1l lo rcpro UJO. •
dirtctions traslated from tite Sw,dish original y 897
history o/ Charls and sailing d .
1 ld cha.rts and maps, Stockholm, 1
c,s A. BATHER, with num,row r,J,ro ::::: 4~ ~ 49 y ENRIQUE Rurz Gu1ÑAZU, PrHI
(contiene sesenta cartas), vbnsc las 1
Y
d, España, cit., pp. 72.73.

516

s6n, después de sufrir cwfosas modificacionesJ vuelve al punto de partida:
San Antón, alterado inconscientemente por algún cartógrafo que al transcribir, en forma abreviada el nombre del navío que piloteara Esteban G6mez,
lo convirtió en Sansón. La demostración de lo que decimos fue planteada
por un estudioso uruguayo, Buenaventura Caviglia, aJ manifestar que concordaba con lo expuesto por Héctor Raúl Ratto, al decir su "confinnación
etimológica", señalando que el nombre de Sans6n es una adulteración de
.Santón: "en lugar de S. Ant611, por eponimia de la Nao San Antonio (piloto
üteban Gómez) ". 10
A todo cuanto venimos exponiendo. podemos agregar el testimonio del
famoso cronista Gonzalo Fernándcz de Oviedo, que en su conocida Historia
General y Natural de las Indias, finalizada en 1555, ha ándose en una carta
de marear del piloto Alonso Chaves, manifestó, al referirse a las islas Malvinas, que "desde el río Juan Serrano hasta el Cabo Blanco se vuelve la costa
al nordeste, y hay casi sesenta leguas, y está este cabo en cuarenta y siete
~dos de la línea equinocial, puesto que el piloto Diego Ribero, le pone algo
menos. y el piloto y cosmógrafo Alonso Chaves lo pone en lo dicho. Estando
en la mitad de estas sesenta leguas, que hay en la costa del río de Juan
Serrano hasta el Cabo 131anco1 corriendo al sureste cuarenta leguas, están desviada.cien la mar unas isla, que llaman de Sans6n", señalando que se encuentran "en cuarenta y nueve grados y medio, poco más o menos de la línea
equinoccial, en e5pacio de quince leguas todas cinco". 11 Indudablemente que
la latitud señalada es errónea, como es frecuente en las narraciones de los viajeros1 cuyos textos sirYieron de base a los co mógrafos y cronistas de la época,
como en el caso presente.
Multitud de pruebas lúst6ricas y cartográficas españolas del siglo XVI,
señalan que las islas Malvinas fueron descubiertas por marino españoles y
• BUEl'J.\VE:-.TuRA CAVIOLIA. Esptjismos provocados por los supu,stos "D,l Cano",
1523, y "Mapamundi" Urngmtnlo] MDXXX, en Procttdings o/ th, Eighth Am,rican
Scunti/ic Congr,ss, Held in Washingto11, May /0-18, 1940, Washington, 1943, volumc

IX, Histo,y and Geography.
11

GONZALO FrutNÁNDU ca Ovmoo y VALDÍ:S, Historia Cen,ral y Natural d, las
lidias, Islas y Ti,rra Firm, del Mar o,,ano, fadrid, 1852, tomo II, p. 113. Con ruJ)ceto a los errores de graduaciones en los documentos del siglo XVI, véase Juuus
GotBEL (HIJO ) , La pugna por las Islas Malvinas, un tsludio d, la lli.sloria ltgal )1 di,1omática, Buenos Aires, 1950, p. 20. (La edición príncipe de esta obra, en idioma
Íllglés, fue rdjtada por la Universidad de Yalc, en 1927 ) . Sobre la importancia y valiora contribución que representa esta obra en el problema mal\inero, viasc TzODORo
C!An.Ln-Bo,s, Un libro norltamericano sobr, /4 eu,sti6n d, las Malvinas, en la obra
de la que es autor titulada Costa Sur y Plata, Buenos Aires, 1939, pp. 49-101.

517

�bre y con las variantes Sebaldes, Stbaldinas, Sibaet
cen en cartas de los siglos XVII y XVIII.ª
de Bau, etcétera, apare-

bautizadas por ellos, al representarlas en mapas y cartas náuticas de indiscutible autenticidad. 12
Sesenta y dos años después de figurar r presentado el archipiélago argentino, los ingleses pretenden señalar como supuesto d cubridor de las llamadas hasta entonces isla.~ de Sans611, Patos o San Antón al marino inglés
Juan Davies, que con la nave Desire, que integraba la flota de Tomás Cavendish1 las habría descubierto el 14 de agosto de 1592. Otro supuesto descubridor sería el corsario Hawkins, que con el navío Daint)• las habtla hallado
nuevamente el 2 de febrero de 1594, bautizándola~, en honor de su reina,
con el nombre de Hawkins' Maidc11-land. 1ª
El navío holandés Geloof (Fe), al mando del capitán Sebald de Wttrt,
que integraba la armada comandada por Jacob Mahu -que había actuado en el Pacífico, sobre la co. ta de Chile, con resultado desastroso para la
empresa, por cuanto de los seis navíos que la componían, s6lo el mencionado
volvió al puerto de partida- al retomar a Gorée, de pué · de recruzar el
estrecho de Magallanes, a los tres días de navegación, en 24 de enero de
1600, avistó tres islas que se orientaban del noroe te al sureste, que se 1'gistraron en el Diario, bautizándolas !les d Sebald de Wcert. Con ese nom-

· ·, f unciones
.
Es Un 1estudioso •sueco
, • qu e CJerc10
de director en la B'bli t

d
toco mo, publico en los comienzos de nuest
.
. t o cea e
relacionados con las empresas marítim
ra ~enturia, valiosos stuclios
tas de la Mar del Sur (Paclfi"co)
- asl yd comerciales francesas en las cos, sena an o con toda
· "ó
embarcaciones que visitaron y rec
.
.
prec151 n nombres de
gando nuevos toporum' ·
al
onoci_eron la i 5las del archipiélago, agre.
icos,
parecer ignorad
1
,
nnos de otros paíscs.10
os por os cartógrafos y ma-

los franceses bautizaron al conjunto de islas co
.
del que derivó el de Maluinas ue 1
_ n el nombre de Maloumes,
quedar convertido en i\falvinCZ:
os espa_no!es comenzaron a usar, hasta
rinos franceses aparecieron reiñ~·trad reconl ocinuentos efectuado por los ma•
o.~
os en a carta que publi 6 M F ~..:
un mteresante libro de viajes.ª
e
• fC".t:1er, en

i.o

II
ExTRAÑA INTERVENCIÓN

u Juuo Guu.1ÍN Y TATO, Manumenta Charlllgraphica Indiana, prólogo de

P!DRO

Madrid, 1942; Ru1z G01ÑAzu, Proas d11 F-1,au,
citada; RoBJ;llTO LEVILLU!A, Amlrica la bitn llamada, .Buenos Aires, 1948, 2 to111111
y Jo ·t Toau R&amp;V1!LLO, Las islas Malvinas en el siglo XVI, en Yaptyú, Buenos Aira,
octubre-diciembre de 1952, núm. 68, pp. 63-70. La cartografia del siglo XVIII ha
sido reproducida entre otras, en las siguientes obras: MANUEL HmALGO IETO, C..
cuestí6n de las Islas Malvinas, contribución al estudio d, las rdacionts hispano-ingúSaJ,
siglo XVJ/1, Madrid, 1947, pp. 309-578: estudio cartográfico; PEDRO TORRES L.un:.u,
R,lación d,scriptiva de los mapas, planos, etc., d,l virreinato d, Bu,nos Air,s existlll·
tes en tl A,chil'o G,neral dt lndiar, 2a. edición, aumentada, Buenos Airl'S, 1921; Joai
TollllE REVELLO, Adición a la Relación descriptiva, de los mapas, planos, ,te. d,t oi"'inato de Buenos Aires 1xist,ntes
tl Archivo Gen,ral de Indias, Buenos Aim,
1927; del mismo autor: Mapas y planos rt/11entu al Virninato dtl Rlo de la PW•,

Novo

Y FuNÁNDEZ Y CmCAR.RO,

,n

conservados en el Archivo General de Simanc4S, Buenos Ain:s, 1938.
,. Sobre lo infundado de estos aserto. pueden vene las obras de GoEDt::L, cit., PP·
51-53 y PAUL GaoussAc, Las Islas M.aluinas, edición castellana ordenada por el Congreso de la Nación Argentina (Ley 11,904), 1936, pp. 81-110, quienes srñalan que
en ningún momento los relatos de esos marinos se refieren a las islas Malvinas. La
primera edición de la última obra citada fue publicada en francés con el título Lis
Iles Malouin,s, nouvel exposl d'un vieux litige avec une cartt dt l'archiptl, BueDOI
Aires, 1910 (Extrait des Anales de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires). tomo VI,
pp. 401-579. En la. e.arta que se atribuye a Edward Wright, llamada de Richard Hak·
luyt, Londres, 1599, no aparece representado el archipiélago.

518

• a raí.,z. de la guerra que había tallad
"":,-u.a e nglaterra, en 1739 fue des achad d
es
o entre
seJS na\·Íos para operar co t
l
p . a esde Londres una armada de
n ra as posesiones esp - Jas
VAMOS A SEÑALAR AHORA QUE

v.... ~:::~

I

fue puesta al mando del comodoro J
ano
en el Pacífico, que
C~turión, única nave que retomó e:~;;n::n, que naveg6 ~ bordo de

anos

después, en 1748, en

por el capellán de 1 .

lena

. p

.

punto de partida. Cuatro

paz, se _publicaba un volumen en Londres

a oa\e, reverendo Ricardo Walter

l

,

nía al monarca inglés ocupar las islas M 1 .
' en e que se propalas colonias C$pañolas ubicadas I l a vmas para operar desde allí contra
a o argo de las costas del Océano Pacífico.

" CRoussAc, Las ltlas Malvinas cit
91 94
adulteraci6n de los nombre~ del e;trech pp. 1 ." . Para más detalles en el c.unbio Y
Eslaia, cit., pp. 87-89; y Jos! TOR.RE oR ma vmero, . v~;ue RuIZ Gu1ÑAzu, Proas de
o/mu, mapas Y documentos, Buenos Aires
B8,b6-l,lo2g9rafía d, las Islas Malvinas,
• E W D
'
'pp.
·
•
·
AULCREN, Lts relations
· 1
:otts d1 l'Ocean Pacifique (Commenc::i::;';: e~;~l;arit_imts entre la France et
innm,rc, de la Me, du Sud 1·
, l
.
e, s,,clt), tome premit•r w
llYa,\
usqu a a parx d'Ut ht p ·
'
PAZ-SOLDAN, Prólogo en Document
ru.' :1'1'ts, 1908; y 'MANUEL MoP1rva110, El Tribunal dtl Consulado d L. os pLa~a la Historia Económica del Virreinato
• M
e ,ma, tma 1956 to
I
XXX
FuzTER, Rllalion du voyage de ta M ~
, mo ' pp.
VI-LXXII.
rou /ait pendant l,s annJes 1712 1713
11'" u S~d, aux cotes du Chily ,t du
,
, tt
14, Pans, 1716.

~;;;-Lo,

P,

.

519

�- 1a b a la conveniencia de enviar
A esa proposición, con toda au~a_cia, seusena
un navío que reconociera el arch1p1élagliso.
el Támesis en abril de l 749~
f
. lesas se hallaban tas en
las :.,..
Dos ragatas mg
de las inmediaciones de
1"
dispuestas a reconocer -se lee- e rnarl ºngleses habían comenzado a dealkl d" ombre con que os l
,
Pcpys y de F
an . • na El
biemo inglés reconociendo la soberarua esnominar a las Malvinas.
. go
di d ' representante en Madrid, sir
Pañola del archipiélago, por mtermc o e s~ la el prop6sito -se decla.c6 a la Corte espano
Benjamín Keene, comum.
. tíf'cos El ministro de estado, José de Carde explorar las islas, c_on {mes c1lend t • 1 representante de Inglaterra, re.
ch 6 1 pedido íormu a o por e
.
vaJal re az e
licitud ratificó el ministro de guerra, ~
chazo que ante una nueva so
'a1 dvertir cuál era la verdadera fmaJi.
de Indias marqués de Ensenada, . a
. tfüca .
dy d de esa 'supuesta expedi c1'6n oen
tardiaa
odas las potencias europeas -aunque
Aclaremos ahora que, ~~ t el mundo hecha por el Papa Alejandro
mente- acataron la part1c16n d
ta la conquista de pueblos de mentre España y Portugal, en lo que respec a

i•

yt

t

20

fieles.
d
uertos y ciudades en el
Sin entrar a historiar los ataques y _saqueos . e
de diversos países, in.i:••
é . d minado por Espana, por pira as
sector de Am nea o
.
tencias europeas de UJ3tmtos
·6n realizada por otras po
¡ ·
dicaremos la ocupao
_
había todavía alcanzado a co onmr,
del
continente
que
Espana
no
lugares
MDCCXL l. ll, 111, IV by Gttoaott .
tht wo,ld in the y,arsd
f H~ Ma1·1sty's ships, s,nt uto• •
n
.
h. J o/ a scua ,on o
.
f h R:.&amp;.,
SON Esq.; Command11 rn e tt
iled rom pap,rs and oth,r matinal o t , ..,xp,dition to th1 South-S,as, Com! pubLh,d undlT his dirution by R101-1AJlO WALTD.
Honourable G1org1 Lord ,4nson, an . . that up1ditio11, London, 1HB.
.
. , hip C,ntunon in
·
H. ·
ehoplmn o/ Hu Mo1esty s s
6n ºca d, un error geográfico, en ISIOnl,
., Vfa.Jc ERNESTO J..FITTI!., La ls~5:5iy~lc~o~brc de Falkland fue puesto en 1690
Buenos Aitts, 1958, num. 14, pp.
"

~ voy·ag, round

po r el marino inglés Ston,.
La prome.ra s,c1eta y el cononio
.
29 Jo!!É ToRR11 RRVZLLO,
Aº
1952
•• GOF.DEI.., cit., p. 2
y • .
J 771 ( nuevas aportaciones}' Buenos •':'•
'
oglo-npañol sobre las Mafomas de
Documentos para la Historia A~genta~a, tolllO
6-8. Documentos sobre el asunto _en
Historia d, las Islas Maluinas, mtrodlll&gt;
~V Coluci6n d, documentos relativos a lAa 'res Facultad de Filosofía y Letras, lm-

,
R CAU.U.T-Bms, Buenos a '
6 23
,ci6n de RicAAOO .
. "D t Emilio Ra"ignani"' 1957, pp. 1 . .
tiluto de Hutoria Argentina
oc, orE
- sobre el archipiélago se basaban en la :
• Los títulos iniciaks que pose1a spana
d 4 de mayo de 1493, que plante6
.
VI llamada lnl,r Coet,ra, e
· el tratado
,del Papa AleJandro
'
.. .
conflicto finnaron ambas potencias
4,
,c,ui6n con Portugal. Para din.mir ese
AN' MANZANO Y MANZANO,
,de Torde,illas, de 7 de junio de _14?\ Cf\!:quista
las Indias d,1 poni,nt,,
la corona dt Castilla al d11scubmn_renioII&gt;' ,
9· del mismo autor, lA in,orpor
'd 19421 ano
, num. '
uista d, I 71d ias, Ma d n '
•
Madrid 1948.
•d, las 1nilitu a la ,orona de Castilla,
,

d,

:520

desde donde se practicó en gran escala el contrabando de mercaderías con

sus colonias.

Por los tratados firmados entre España e Inglaterra, en 1667 y 1670, se
estableció el status quo en los dominios que ambos países poseían en el Nuevo Mundo; principalmente nos referimos al último de dichos pactos, conocido por los historiadores como Tratado Americano, que en varios de sus
artículos alude a esa doctrina de mutuo respeto por parte de ambas potencias, con referencia a las posesiones que cada una ocupaba en nuestro continente.21
Después de la guerra de la Suce ión de España, en que Felipe V ocupó
el trono, se firmaron en 1713 en Utrecht, por las potencias que intervinieron en el conflicto, diversos tratados que dieron la paz a Europa. En uno
de los que firmaron ambas potencias rivales, España e Inglaterra, se dejó
constancia en su artículo 8o.: " i el Rey Católico ni sus herederos o sucesores pueden \'ender, ceder, pignorar, transmitir o, de cualesquiera otra manera o nombre, enajenar a Francia o cualesquiera otra nación, tenitorios o
dominios o una parte de lo mismos pertenecientes a España en América.
Por el contrario: los dominios de España en América deben ser preservados
total y enteramente. La Reina de la Gran Bretaña --se señala- se compromrte a prestar asistencia a España en el sentido de que sus antiguos dominios en las Indias del Oeste sean restaurados como lo estaban en tiempos
de Carlos II, si se comprueba que de algún modo o bajo cualquier pretexto
hayan sido alterados a partir de la muerte de Carlos II". Como hemos visto, es Inglaterra la nación que se compromete a respetar y hacer respetar
con su ayuda cualquier violaci6n territorial en las posesiones de España en
el Nuevo Mundo. Cuando en 1740 intentó realizar Rusia exploraciones en
el Pacífico, fue Inglaterra la potencia que se opuso resueltamente a ese prop6sito, considerando y reconociendo en esa ocasión er España la Única soberana de ese sector de América. 22

El tratado, cuyo artículo 80. acabamos de glosar, e taba en vigencia cuan-

do Inglaterra, bajo supue.,~tos fines científicos, pretendió reconocer las islas
en 1749, y cuyos propósitos se malograron ante la firme actitud de España, y estaba también en vigencia cuando, detrás de los franceses y siguiendo
sus huellas, en forma subrepticia, ocupó puerto Egmont (Cruzada), en la

isla Saunders (Trinidad). Inglaterra, con esa ocupación clandest..irut, viola-

ba los tratados vigentes.

El d"""º

en:;;

,, Gouu, obra citada, pp. 150-154.
21

CAMILO BARCIA

1943, p. H.

TIU!Ll..&amp;s, El p,obl,ma de las /Jlm Mafoinas, Alcalá d(• Henares,

521

�III
Los

FRANCESES SE ESTABLECEN EN LAS

los países c~n excepción de España, estaban excluidos del
blecer coloruas en esa parte del mund o" .u
derecho de estaIsu..s

MALVINAS

Los FRANCESES, UNIDOS A Los españoles por el pacto de familia, sin conocimiento de la corte de Madrid, fueron los primeros que ocuparon las solitarias islas Malvinas unidos en el recuerdo a sus intrépidos marinos. Se establecieron bajo la dirección de Antonio Luis de Bougainvillc, entonces joven marino, &lt;'11 el pue1 to que bautizaron con el "lombre dt Luis o San Luis
-que variaron después de su expulsión los españoles por el de uestra Señora de la Soledad-. en la gran isla del este, el 3 de febrero de 1764.

Al tomar conocimiento España de los hechos ocurridos, reclamó ante el
país vecino, llegándose rápidamente a un arreglo amistoso. Al saberse en
Inglaterra la ocupación francesa de las Malvinas, dio orden al comodoro
John Byron para que preparase una expedición destinada a reconocer las islas por ellos denominadas Pepys o Falkland. El comodoro inglés, en cumplimiento de las órdenes recibidas, buscó inútitlmente las supuestas islas Pepys,
recalando después en el lugar que denominó puerto Egmont, en la pequeña isla Saunders, del archipiélago malvinero, el 28 de enero de 1765; sin
Uegar a ocuparlo. De retorno a Inglaterra, se despachó una expedición colonizadora, al mando del capitán Mac Bride, que arribó a puerto Egmont,
en enero de 1766. Poco después, constató el jefe inglés que en la. islas habitaban otros hombres, al hallar una botella, en cuyo interior encontraron
un escrito firmado por varios oficiales franceses. oticia que el capitán Mac
Bride transmiti6 al Almirantazgo, con carta del 17 de man.o de 1766. Desde el puerto de Saint Maló, los franceses habían realizado tres viajes a puer•
to Luis transportando colonos, vívere y materiales para la construcción de
vi"iendas, cuyos gasto en forma global ascendieron a 613,108 libras tornesas o sea francos franceses, 13 sueldos, 11 dineros. Mencionaremos ahora que
Bougainville, al extender el recibo de esos gastos, con que fue indemnizado
graciosamente por España, hizo constar que esa suma, correspondía a la
Compañía de Saint Mal6 1 que había financiado la empresa, por gastos hechos "para fundar sus intrusos establecimientos en las Malvinas". Conocida en Inglaterra la devolución del archipiélago hecha por Francia a su legitima soberana, España, orden6 a u embajador en París que se entrevistara
con el mini,;tro de Estado de la primera, duque de Cboiseul, e inquiriese la
causa de e e hecho. El ministro francés informó al embajador inglés que,
habiendo reclamado España por la ocupación de las i las, sobre las que legítimamente ejercía soberanía, le habían sido devueltas a u dominio "en
cumplimiento del tratado de Utrecht, por cuanto de acuerdo con él, todos.
522

IV
ESPAÑA EJERCE SOBERANÍA INDISCU'flBLB

OBRE LAS

Isus

MALVINAS

DE
A LO CONVENIOO ENTRE F
.
E
• JACUERDO
dJ
ranaa Y spaña se hiz
t
·
aa e puerto Luis, el Io. de abril de 1767
,
o en rega of1realizadas y permitiéndose habitar
1 l ' traspasandose todas las obras
que voluntariamente deseaban h en! e p ugar a .todos los colonos franceses
las autoridades francesas se supoalacer º: or. los tnfonnes suministrados por

existencia de
·
· 1
mannos mg eses en un lutemente 1 .
1p1 ago, y a su encuentro hubo de dedicarse co ta
•
e pnmer gobernador español de las Mal ,.
. ,
ns nlipe Ruiz Puente, quien de acuerd
\ ~as, capitan de navío Fe1 .
dta directamente de la gobe
.º6 con as _instrucc16nes que recibi6, depenrnaa n y capitanía
raJ d
cuyas funciones ejercía entonces Fran .
d p gene
e Buenos Aires,
hermano de Antonio Maria de B
&lt;:1sco e,
de Bucareli y Ursúa,
va España.
ucareli y Ursua, v1ITCy después de la ue1

•

F impreciso del arch. 'él

ªº!ª

Las tareas de bú queda emprendidas
l
.
ron éxito al hallar a los intrusos h b't por dos mannos españoles, alcanzaingleses se intimaron mutuamente :1 •;:;o. e puerto ~~ont. Españoles e
el relato, diremos que despué d
. JO del arch1p1élago. Abreviando
dieron
s e ese pnmer encuent
_dispuesta España, a hacer valer su Je , .
ro y ,otros qu~ se sucela propia Inglaterra en el tratado d U chgituna ~beran,a garanti:r.ada por
•
e trc t, orgamz6 una
di · , ·
grada por seis
navíos con tropas de desemb
expe, c1on mtemayor g neral de la armada Juan I

_arco, que_ se puso a las ordenes del
notas con los jefes inglese q~e oc
Madanaga. Tras un cambio de
1770 el general españ I d' rd upa an puerto Egmont, el 10 de junio de
0
10 o en de atacar el J
f ,
l
•
.
o rec1an los jefes ing)ese J
F
~gar ante a res1stenoa que
. orge armer y Guillermo Maltby Mad .
a
•
·
anaga

fªªº

Viaje, cit., p . 262-276.
•
HmH p
, .t.fANu.n DANVILA Y CoLLAoo, Reinado
1-9; ÜCTAv10 GtL Mu :,Lu Mºº1~1ETO, La ,uest16n de las Islas Malvinas, cit pp
·
•
a vmas l
¡r
l
·•
·
1948, pp. 12 Y sigtes . RJCARl&gt;O
R C , e con reto ang o-español dt 1770 Sevilla
r,j
·'
• AU.LET•Bors Una (
•
•
'
•as, •nsayo basado en una 1'I
d
. •
,erra argentina, las Islas Mal'da
uirva Y tsconoctda doro.
t '6
~ y aumentada, Buenos Airc.-s 1952
men ac, n, segunda edición, co~YOI t'spañoles, franceses e inglCS&lt;'; rn
l~P14d Documentos procedentes de arf las Islas Maluirias ciL pp 33 , .
o ce, n tJ ocumentos relatiuos a la Historia
Nacio 1 b
•
'
·
Y sigt&lt;-s. L3 documentación
, 1 . .
nos '.13 so re las Mal~fo:u, fue publicada en R,visla
~u~ posc1a a Biblioteca
Aitt,, 1938-1939, tomos II y III.
de la B1bl1oteca Nacional, BueBoUOAINVILLE,

i, Carlos lll, tomo IV·

e }º·;

523

�dio órdenes a las naves de disparar sus bocas de fuego, "sin ofender la fra.
gata ni la colonia inglesa con la primera descarga -según inform6- Y s6lo
para tantear y probar la idea de los ingleses, cuya gente, aseguraba, que al
primer fuego se rendirían". Los hechos ocurrieron como se sospechaba, le.
vantando los ingleses enseguida bandera de parlamento.
.
La tensión entonces reinante entre las potencias europeas ~ lo ocumdo en
las Mal\'inas, podría traer como consecuencia el quebr~tam1ento de la paz.
Al ser conocida en Inglaterra la expulsión de sus nacionales del_ l~~ar que
ocupaban en el archipiélago, su gobierno se aprestó como para 1mciar una
contienda. E paña también comenzó sus preparativos, pero . ante 1~ defección de Francia y sin descuidar aquéllos, inició tentativas d1plomát1cas con
1 Gran Bretaña. Teniendo en cuenta las promesas verbales y secretas ofrec~das entonces por Jos ministros ingleses al embajador e pañol en_ Londres,
, ·
d e •Masserano, de abandonar las Malvina ., una vez sausfecho¡ 22
el
prmope
· al , se firmó una declaración en la capital de
Inglaterra,
e
honor nac1on
,
"l
la
de enern de 1771, en la que se establecía que se repondnan as cosas en
Gran Malvina y Puerto Egmont en el mismo estado en qu~, se hall~b~n antes del 10 de junio de 1770", aclarándose que lo expresad? no pe~Jud1ca de
modo alguno a la cuestión de derecho anterior de sober_ama d~ las islas Malvinas por otro nombre Falkland". Es decir, que Espana reafumaba sus derech~s in objeción por parte de Inglaterra. De acuerdo con lo establ~
en Ja declaración, los ingleses retomaron a puerto Egmon_t, en la pequena
¡ la que los españoles denominaban Trinidad, el 13 de. sepbem~re de 1771
lo abandonaron de acuerdo a la promesa secreta arnba mencionada el
de mayo de 1774. Así se dio término a la debatida ocupación de aquel lugar
-puerto Egmont- por los ingleses.
.
De de entonces España ejerció soberanía sobre el archipi:lago ma!vmero
en forma absoluta, sin ser discutidos los derechos que pose,~ p~r ninguna
nación del orbe, los que se basaban en principios jurídicos históncos Y geográficos.24
Los españoles mantuvieron en las Malvinas guarnición permanente ejerciendo honrosa labor humanitBria en favor de. náufragos y pescadores, en
particular ingleses y norteamericanos, que se ded ,caron a la p ca en los ma·

J

res sure1ios.
" GROUSSAC La.s Islas Malvinas, ciL, pp. 126-143; GoRBEL, obra cit., PP·. 307 ~
•
H'- · 'RA' RAno A prop6silo dt uno cláusula s,creta sobre las Mafo1nas
s1gtcs.;
c;CTOR
UL
•
•
L p
B O Aitts 22 de
,1 t,-atado d, 1771 ,nt,., Gran Bretaña 'Y Es~ana, en a r~nsa, . ucn a 1O .' si
;
&gt; gtcs.
di · bre de 1946 · HIDALGO N1ETO, La cuut16n de las Malumas, cit., pp.
c1cm
,
•
GrL
Mur-m.LA, Malvinas,
cit., pp. 69 )' SJgtes.,
Y T ou.i: REVELLO, La Prom,sa s""''•
cit.

524

El segundo gobernador de las Malvinas, Francisco Gil de Taboada y Lemos, ejerció sus !unciones entre 1774 y 1777. 20 A partir de entonces, ocupaba el cargo de gobernador el comandante de las fragatas que anualmente
hacían el viaje a las Malvinas, a relevar la guarnición, reteniendo ''en sí ambos mando". En el mismo año en que Gil de Taboada y Lemos arribó al
puerto de la Soledad, hizo efectuar un recuento de los pobladores ascendiendo ésto a 115, en su mayoría marinos de las dotaciones de las naves
allí destacadas. En ese cómputo figuraban tres mujer• , siete niños mayores
de dos alias y cuatro menores de esa edad, sin duda nacidos en las Malvinas e hijos de los colonos franceses que poco después habrían de abandonar
definiti\'amente las islas. Con respecto a los animales domésticos destinados
al uso Y consumo de la población, se anotaron los siguientes totales: caballos, 2¡ yeguas, 4; toros, 12; vacas, 207; terneros, 31 ; cabras, 6; y gansos, 11.
Gracias a las investigaciones realizadas por un estudioso argentino falle~o recientemente -A. G6mez Langenheim- se conocen con toda precisión los nombres de los marinos españoles que ejercieron funciones de gobernadores en las islas Malvinas. De algunos de dichos marinos, incluso se conservan los diarios de navegación en archivos argentinos o españoles.

En un estado de población levantado en 1797, el número de habitantes
alcan1.aba entonces a 172 personas, de las cuales 149 pertenecían a las dotaciones de la corbeta Atrevida y del bergantín Carmen y Ánimas. De las 23
restantes, cinco estaban destinadas al servicio permanente de puerto de Ja
Soledad y las dieciocho restantes eran presicliarios que purgaban condena y
te los empleaba en la doma de la caballada chúcara y en el corte del romerillo. Se deduce de la documentaci6n que hemos consultado de la época, entre los años de 1797 a 1803, fue una etapa de mucha actividad en el archipiélago. Un recuento hecho en el último año referido, dio las iguientes
cantidades con respecto al ganado existente en la isla grande del Este o sea
de la Soledad: 724 del caballar y 199 del vacuno. Por entonces el puerto de
la Soledad1 donde residían las autoridades, presentaba un lucido aspecto. En
~er término se destacaban las baterías que guarnecían la población, denonunadas San Carlos, Santiago y San Felipe, con sus bocas de fuego mirando hacia la bahia de la Anunciación. Detrás se diseñaba la curiosa estructura de la Casa de Gobierno, los cuarteles, el hospital, el almacén de p61vo~ la herrería, la carpintería, los depósitos de víveres y algunos otros edifiClOS que mostraban su silueta labrada en s61ida piedra. En la bahía se extendía un muelle, junto al cual atracaban las embarcaciones menores; desde
ese lugar partía un camino, que remataba en un arroyo llamado del Cuar• • Años más tardr ejcrci6 Francisco Gil de Taboada y Lcmo, las altas funcionea de
Vlrrty en d Nuevo Reino de Granada (1788-1789) y en el Perú (1790-1796).

525

�.
. de agu a estaban. unidas por un
tel VieJ·o. Amba. onllas
de esa franJa
.d puente
dia
¡
El
cammo
era
recom
o ad •
d
de piedra de cincuenta y dos varas e argo.
. d
rio por a~uellos hombres que se hallab~ destinados a surtir e pesca os a
los moradores del puerto de la Soledad.

V
SoBERAJIIÍA ARGENTINA EN LAS ISLAS MALVrNAS

::n~as

,
B
Aires la Revolución de mayo, ejerId810 F.bSTALLOd ENde
Malvinas el piloto Pablo Guillén,
, f mc1ones e go ema or
tab
oa l dante de la sumaca Carlota. El difícil problema que se presen Soal a
coman
· · , del puerto de la
elas autoridades reali tas para abastecer ~ 1a _guarn1c1~n 1
les se ccledad, hizo que en Montevideo, dond~ e1erc1an mandio haos ~~~\
tropas
brase una junta de guerra que resolV16 trasla~r a oc :~te una pequeña
allí destacadas. enviando al efecto la autondad e mpe .
d
.
de dc1· ar temporalmente desguarnecido el puerto e
nave con la constgna
CUANOO. EN

#

las

la oledad, misión que se cumplió en 1811.
1 ron coAntes de abandonar el lugar, los españoles celebraron un acto so_ e _e, •,
. l .
1 ca de plomo con una mscnpc1on
tocando en el torreón de la ig csia 1:11ª ~ ª ,
be ' , obre el archipiéen la que se hacía constar que Espana eJercia su so r ~ : de ese hecho
.
Las Cortes de Cádiz, al tomar conOClllllen o
'
lago malvmero.
"
uando variaran las circunstan•
dispusieron en 30 de marzo de 18 12, que c
b "i:
I
. la
encía cuidaría de que volvieran a ocuparse tal cua esta ~ :
;iassp~a
ningún momento -como hemos expuesto- ced~ó los dedrech~ ';~
'
. 1 a Afianzada la mdepen enc1a e
cutible de su soberanía a po~enc1a a gun .
de 'ulio de 1816 por el
R 'blica Argentina con el Juramento hecho en 9
J
,
1
epu
.
. dad d San Miguel de Tucumán, y como egiCongrcso reumdo en la ~iu
~
.
del archipiélago en el
tima heredera de la Nación Espanola, tom 6 poses16n

~

l h. t • d, nu,stras Islas Maluinar,
Et,"!1ntos para b~ ub~riad sobre el tema: La 1,rc1r•
Buenos Aires, 1939, 2 tomos. Antcnormcnte ha
pu ca o
111

A. Gfuru

LANGENIUITT.l,

inuasi6n inglna, Bueno Aires, 1934. d
. d ~m,rica fu,nt,s "ara su estudio, cotd·
, . .... 5 Indep,n enc1a e n
,
"
, M
T
" PEDRO
OR!lES .....,.:,;..,. '
•
, Indias p,im,ra ser11,
a·
logo d, docum 1ntos constri•ados tn ,t Arc~wo G:;;~al~CARDO R~ CAILLET-B01s, UM
drid, l9 12, tomo n. p. 485; G~EBEL, op. C.lt.A,_P· 194,8 p 404· CuÁHO fER.'i,\l'lDU
•
¡ /slm Malvinas Buenos ires,
, ·
'
Madrid
tierra argtntma, as
d d l , "ó d, los reinos d, Castilla 'Y Aragón ,
'
Du110, Armada Española, es. e a un1 :_
El último gobernador ,spañol d, w
VII P 95 y Jose Tolllls nz;VELLo,
.
1960
O
19 l, Malvinas,
tomo
, ·
.
d, u·is1or1a
. del Der,cho, Buenos A1rc3,
,
lsúu
en R,vista d,I Instituto
núm. J t, pp. 165-168.

526

acto oficial que celebró en puerto de la Soledad, el 6 de noviembre de 1820,
el comandante de la fragata Herofoa, coronel David Jewitt, en pre ncia de
los capitanes y tripulaciones de naves pesqueras extranjeras, elevando el pabellón celeste y blanco que fue saludado con una salva de veintiún cañonazos.:
A partir de 1823, ocup6 el mando de las islas Malvinas el capitán retirado de milicias Pablo Areguati. Por decreto del 10 de junio de 1829, suscripto por el gobernador de Buenos Aires, general Martín Rodríguez, se creó
la comandancia política y militar de las Malvina~ y de las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico, con sede en Soledad, donde debía levantarse una batería. e designó para ejercer la funciones de comandante a
Luis Vemct.
Durante el mando de este jefe, se desarrolló la colonización de las Malvinas y se transportó ganado vacuno para poblar la estancias que se iban
a establecer en el archipiélago. Vemct, el lo. de agosto, dio a conocer a los
pesqueros extranjeros que frecuentaban las islas, que a partir de esa fecha
debían someterse a las leyes de la República, para evitar los abusos que sobre la pesca venían cometiendo en aguas jurisdiccionales.
Dedicadas a esas faenas, naves norteamericanas fueron apresadas por orden del comandante Vemet, para enviarlas a Buenos Aires con el propósito de ser juzgados sus capitanes por un tribunal competente. El hecho originó una reclamación del cónsul Jorge W. Slacum, que llegó a expresar en
la nota que en 26 de noviembre de 1831 presentó al gobierno de Buenos Aires, que en nombre del de su país negaba todo derecho sobre las islas Mal\·inas, desconociendo además todas las medidas tomadas para reglamentar la
pesca y que, por ser agraviante la forma de su redacción para la soberanía
argentina, no le fue admitida. El capitán Silas Duncan, al mando de la
corbeta de guerra Lexington, en 7 de diciembre se dirigió al ministro de
Relaciones Exteriores, Tomás Manuel de Anchorena, pidiéndole la entrega de Luis Vcrnet, que se encontraba en Buenos Aires, adonde se babia
trasladado con motivo del incidente, a quien acusaba de "piratería y robo".
Ante la firme actitud asumida por el gobierno argentino en esa circunstancia, el marino norteamericano se trasladó con su nave a puerto de la Soledad, donde entró con bandera francesa el 28 de diciembre. Tres días más
tarde desembarcó con fuerzas armadas, aprisionó a varios vecinos, clavó
los cañones, inutilizó Jas armas y quemó la pólvora "y declaró finalmente a
la isla libre de todo gobierno". Ante tal atropello, se iniciaron ante el cónsul Slacum, en Buenos Aires, las reclamaciones correspondientes. La forma
• ANOEL ]11ST!NtAN O CARRANZA, Campañas Navales de la República Argentina,
Buenos Aires, 1916; tomo III, pp. 176-178; y ÍARTlNV.NO LEOUlZAMON PoNDA.L,
To/onimia criolla ,n las Malvinas, Buenos Aires, 1956, pp. 18-19.

527

�.
. que asurmo
. , el funcionario norteamericano llevó
mtempestJva
. . a. que
d le fuera
f
cancelado por el gobierno argentino el acuerdo para el eJe1:1c10 e ~s un-

~~:~ª:~:

ciones, siendo reemplazado en las negociacion~ por ~ env1:~:
arribó a Buenos Aires en junio de 1832. Era este, e encarg .
.
.
Baylies
quien
al
entablar
relaciones
con
las
autonda~es
_a_rgenbF
ranc1sco
,
di d ad ' Justif1car la
nas, usó en sus escritos un tono inusitado, prete~ . en o
emas V Maz a
. , d l comandante de la Lexington. El ministro Manuel .
a,
acc1on . e .
d l
ta.ría de Relaciones Exteriores, demostró al
cargo mtennamente e a secre
,
s escritos
re resentante norteamericano las inexactitudes que con~eruan su .
p respecto a supuestos agravíos, lo que dio origen al retiro de Baylies, que
con
solicitó su pasaporte. 29

VI
USURPACIÓN INGLESA

,
NTE CON
l!ALLANDOSE PENDIE

Estados Unidos la reclamación interpuesta por
d ¡ f
Inglaterra

~~::óú~:n:!~!•1~,/:;/: ;.:~::.t:P~0~¡:; ~:o::
Clio, de la que era com~dante el capitán Juan Jaco

i

rigieron a las islas Malvmas.
. . d donEl 20 de diciembre de 1832, arribaron las naves a Puerto Tnmda '
.
84 507 Este autor al referine a Slacum, expresa que
.. GoEBEL, obra citada, PP· 4 • ·
. ' . diplomática y tan falto de tacto
era un "individuo carente en absoluto de expebnenc1_atad PP 24-36· BARCIA TULLBS,
b
... ,, (p 490). GRoussAC o ra Cl a,
.
'
939
como de uen JWC10
•,
'
,
RA ' Historia de Brown, Buenos Aires, l ,
obra citada, pp. 69-79_; HÉCTOR ~uL IM
para la historia, cit., tomos I y 11;
tomo II, pp. 67-94; GóMEZ LAN;E ~ ,t G Quesada 'Y sus trabajos diplom4ticos soFERNA mo GoN~l.EZ RoA, El
r. ~c::s e_ c:..U.LET-Bo1s, cit., pp. 232 Y sigtes.; Jolll'I
bre Méxu:o, ~buco, 1~25, pp. 4~ y g . ' RI de la Plata, 1838-1850, traducción d,
F CAOY La interuención extran¡era en el o
A.
1943 PP·
.
,
.
ió de Luis A PooESTÁ CosTA, Buenos IICs,
, .
JUAN M. UTEDA, introduce n
. .
.
l obierno instruye al cuerpo legu•
42-43. Colección de documentos ofmales conlque e .~ s p~ndientes con la repúblico
'
. . d l ·
y estado de as cues.ione
~
latiuo de la Provincia e origen
M l .
B os Aires 1832. (Reprode los E.U. de Norte América sobre las_ Islas a vinas~ u~939 to~o III • pp. 177ducido en Revista de la Biblioteca. N~c~onal, Bu~nos
el a.:unto de la; Malvinas
364) . y Apéndice a los documentos ofwales publicadod
l
dante Si/as DKn'
. .
d l h h s perpetra os por e coman
que contiene el esclarec1m1ento e os te o
l stablecimiento y sus habitanUS,
b
d
rr de los E.U. contra aque e
B
can de la cor eta e gue a
¡ R . t d la Biblioteca Nacional, ucnos
Buenos Aires, 1832. (Reproducido en a evis aR eMANNINO Diplomatic corres¡,onIII pp 365 394) · Wru.IA1L ·
'
I
939
Aires, l
, tomo
,
·
·
'.
Affam,
• Washington• 1932, volumen ·
dence o/ the United Stat,s Inter-Ameruan

~~;,:urntos

:1::,,;,

528

de izaron la bandera de su nac1on, de donde se trasladaron a Puerto de
la Soledad, anclando en este Jugar el 2 de enero de 1833. Al siguiente día
-3 de enero- izaba el capitán Onslow eJ pabellón inglés en la comandancia del lugar. Al conocerse en Buenos Aires este atentado, causó estupor por
lo inaudito, levantándose el espíritu de la ciudadanía. El 16 de enero, el ministro Maza ponía en conocimiento del encargado de negocios de la Gran
Bretaña, los hechos desarrollados en las Malvinas, pidiendo explicaciones sobre cuanto había ocurrido. La respuesta fue entregada al siguiente día, expresando el representante inglés que carecía de instrucciones de su gobierno
para contestar la nota recibida.
Sobre los sucesos ocunidos, el gobernador Juan Ramón Balcarce dio cuenta
a la Cámara de Representantes con un mensaje que fue leído en la sesión
del 28 de enero. Todos los países del continente fueron informados por el
gobierno argentino del atentado perpetrado por Gran Bretaña y ante la amenaza que se cernía sobre los países de América, manifestaba en su escrito "la
suprema importancia de [seguir] una línea de conducta uniforme y perseverante, en cuanto se refiere a las antiguas colonias españolas, para rechazar
con un sentimiento común, toda pretensión europea que pueda herir sus
derechos de soberanía, violar la inmunidad que es debida a su rango de naciones, o que pueda ir tan lejos hasta imponer condiciones que ultrajen a las
leyes comunes y meramente apoyadas por el abuso del poder".
El 27 de junio, el representante argentino en Londres, Manuel Moreno,
presentaba una enérgica reclamación al gobierno británico. Lord Palmerston,
a cargo del ministerio de Estado, en 8 de enero de 1834 contestó a Moreno,
sin aportar prueba alg1ma, que pudiera tener su país en qué apoyar la ocupación de ese trozo del suelo argentino.ªº

Desde entonces y hasta nuestros días, se han planteado constantemente reclamaciones diplomáticas. En conferencias internacionales se ha actualizado
con firmeza la protesta de la República Argentina contra la ilegal ocupación
que Inglaterra ejerce en el archipiélago malvinero, esperando la reintegración
a su soberanía.

Hasta el presente )a nación que de forma ilegítima ocupa las islas, no ha
• Go1miL, obra citada, pp. 507-512; G&amp;oussAc, obra citada, pp. 47-68; RATTo,
Historia de Brown, citada, tomo II, pp. 92-118; BARCIA TRELLEs, obra citada, pp.
81-93; CA11.LtT-Bo1s, obra citada, pp. 324 y sigtes. Reclamación del Gobierno de las
, Prouincias Unidas del Río de la Plata contra el de Su Majestad Británica sobre la
sobtr411Ía y posesión de las Islas Malvinas (Falkland), Discusión Oficial, Londres, 1841;
M,moria de Relaciones Exteriores presentada al Honorable Congreso Nacional en 1888,
Buenos Aires, 1888. Puede completarse el conocimiento de las fuentes sobre el archipiélago argentino con la consulta de JosÉ TORRE REVELLO, Bibliografía de las Islas Malllinas, obras, mapas 'Y documentos (contribución), Buenos Aires, 1953.

529
H34

�. tif e la pose i6n siendo viciados de numostrado prueba alguna que JUS iqu , nicamcntc ~n la razón de la fuerza.
lidad todo sus acto ~r estar b~~os ~s la dcclaraci6n del doctor Alfredo
y cerrando e te e cnto, transen trcm d d I R , blica Argentina cuyo
.
f
bada por el ena o e a epu
,
R. PalaCios, ~ue ue apro
i' del 15 de junio de 1961, concebida en loa
alto cuerpo integra, en su ses on
• •
· al de tclecomuni. .
é . . "Al con iderar el convenio mternacion
s1~1entes t ~ t:~ Ginebra el 21 de diciembre de 1959, y no obstante la ~
cac1ones use, 1 o
.
• de la soberanía argentma
claración de nuestra delegación de1a~dhodconsl·tant1Iaslas Georvi:i.s del S~r y las
Isla Sandw1c e ur.
osJ M 1 ,·
sobre las I as • ª ~mas,
, .
·
¡ Senado reitera 5U
tierras incluidas dentro del sector/n:ruco ;r:nt~::~a~a al apoderarse del
protesta por el acto de fuerza rea iza ~ ~r
.
f rmando sus im. .
f
arte del temtono argenbno, rea ,
;~~;~;:~:: ~~~al~::1 dere~os, y d!clara que insi te en su designio ineductible de recuperar la tierra JJTedenta .

¿HACIA i
FILOSOF1A DE LA HISTORIA I TERAMERICAl'A?
TESIS DE V1CTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE Y SU
CO. 'FRONTACióN CON LA TESIS DE TOYNBEE

!

MoNEusA

UNA PÉREZ--MARCBAND

Puerto Rico.

PLANTEAR EN ESTE

!OMENTO

la necesidad de que al formular una filosofía

de la historia se incluya a las Américas, no constituye hoy, desde luego, una
pretensi6n novedosa. Es forzoso reconocer que este reclamo ha sido percibido
con mayor o menor claridad -y desde diversos ángulos- en el mundo occidental, no sólo desde que los filósofos ele la historia europea dejaron de mirar
al Nuevo Mundo como el del "buen salvaje" -que muchos consideraban
como orbe sin hi toria- sino aun antes, aun desde los tempranos años de la
conquista.
Desde entonces hubo ya quien fuera capaz de demostrar a través de sus
ejecutorias, y de reclamar a través de epístolas a los gobernantes locales y a
los monarcas, "cierta" capacidad para comprender con simpaúa la situación
del hombre americano. 1
Posteriormente, entre otros. Herder, Hegel, Mane, Spengler, etc., también

se ocuparon de América al eJi.'J)Oner sus respectivas fiJosofías de la historia.
Pero al hacerlo, utilizaron siempre categorías interpretativas europeas, lo
que les incapacitó para alcanzar una visión comprensiva de aquélla.
Aclararla es cuestión de vital interés para el hombre de nuestros días, no
tólo para el hombre de América. Porque, de ser cierto -como se pretende1

Recuérdese a eJte efecto, al singular defensor de los indios, Fray Bartolomé de

las Caus, y su gran polémica con el jurista ripañol Ginés de Scpúh·eda por razón del
concepto que de los indios americanos y dd trato que estimaba debía dársclcs. Recuér-

dc,e aiirnismo en las Cartas d, 11faci611 d, la conquista, de Hcmán Cortés, dirigidas
a los 10bcrano, españoles, la evidente simpatía con que aquél describe el mercado indí1'1la y la habilidad de los artífices indígenas, a quienes compara ventajosamente con
los europeo!. Cf. Cartas d, r1laci6n dt la conquÍJta. México, 1943.

530

531

�que el equilibrio politice del mundo actual depende de que los _P1ibue~los que

.
no no
lo constituyen
conozcan me1or,
e. .in dudable que aquel cqutd dí
. R
logrará mientra se excluya d él a un .ºr~ de pueblos _que ca a a Juega
,
pel más importante en su mantenumento: el americano.. ,
unPPª haber alcanzado en nuestra hora h'tSt 6nea
· una comprens1on
mas .clara
.
or trascendencia de esta cuest16n,
.
•
t e .se han intentado
d la
rec,entemen
. mvetd la
e
.
od
t6d'codivrrso
aspectos
e
tigaciones dirigidas a rev1 ar -&lt;le m o me t
,
.
interpretación d la hi toria americana.
.
y no cabe duda de que contemporáneamente, entre los granel.es intérp":5
· n ha dado .una . interprctaci6a
de la historia unh·er~al. es Amold T oyn bee qute
d A ,.
de la mí maque facilita aquella necesaria revisión, de la histo:1?, e lm~~
-r ynbce nos ofrece esta oportum'da d, a 1 a.~umir una pos1c1on re auvuta
,
.1
frente
a la historia. en la que rechaza -par um·1ater~ Je - , tan tob'la tcona
l , del.
• ico:
. como 1a t cona
• racista Explica en cam 10, a genesas
determinismo gcogr.if
. . . . . ,.
. d d hist6-

°

desarrollo de la ociedad humana que llama cJUi~izació_n, o s°:'1e a ad
yn·ca sin parentesco ante1ior, en término de la continua mteracc1~nl. ere! (ora
·
·m dcscu1·dar los mu tip es acentre hombre y contorno físico, y v1ceve~~·
tores que pueden desplegarse en esa relanon.
.
.
.
t.:
'ad
o·be
a la ciuili::aci6n o socirdad hutónca como aquel
Este '" ton or con
h
did vencer
género de agrupaci6n formada por serc human~ que an. po
de ar-dentro de determinadas condiciones tcmpo-espac1ales-- el impe. .
del
custancias adn·rsa al hombre, o que han sabido superar la!! co~d1c1~nes osas
mundo físico que los sujetan a la animalidad, para fundar un
en e ch
que garantiza el tipo de existencia qu&lt;' el hombre juzga genuinamente u-

ri;

°~

mana.
d" ámica
De modo que la civilización representa para Toynbee ~a mpu ta 10
el
10
O
del factor in temo humano -psíquico- al reto
de~ qdue le f~~oponehufactor ·temo - u contorno--, e1 med .io, que a u vei pue. e. er mco o idad
mano. Este actúa como una especie de estimulante que mt1ta la ..
creadora del hombre que, al entrar en juego. pone en marcha y
potencialidades latentes.
Así Pues el resultado del "encuentro" d estos factores -hombre yd am,
· l
te- no pue e ser
biente físico y/o humano, condicionado tempo-e pac1a me~,
"
tr0"
di ho Surge como una esp cie de "novedad emergente ' del encuen
pr_ e : d pende en bu na medida, de que el reto no agote las f~erzas pomismo, y
,
f
.
cto p r eso entiende que
tendales del núcleo humano que u r s_u unpa . o
puede haber diversas respuestas ante un m1Jmo reto.

:~:iiza"

al modo Jo historia
concebida
•
adot COIDO
,obl't
oclos ccrr
: mismos; o la que se desarrolla en plano yuxtapuesto o extensos.
d

·

• Por eso AttNoLO J. ToYNBH rechaia . igu
roceJOS conatantts; as! como In que se manifiesta paralelamente en

532

Y por eso también para Toynbee no es posible asumir a priori que determinadas causas produzcan determinados efectos.ª Ahora bien, esto no significa que piense en la historia como cosa muerta cuyo sentido no podremo,
cobrar j:i.más. En modo alguno, pue el tiempo hist6ríco no es absoluto. Y,
aunque tampoco e men urable en términos de vida humana -según nos
advierte- sino de duración vital de las civilizaciones,* está nece aria e inseparablemente vinculado a la conciencia del espacio o escenario geográfico.
Purs para é~ la hi toria urge sólo cuando el hombre llega a dominar la
fuerzas que lo constriñen y a radicar las inkiativas creadoras que le permiten
alcanzar la más plena conciencia de u espacio-titmpo vital. Y esto, no en
un estrecho sentido comarcano, sino precisamente liberado de ese concepto
político -la nación- que para Toynbee representa no s6lo un concepto artificioso y limitador, sino que constituye un impedimento para la verdadera
comprensión de la hi toria humana. Porque, como acabamos de señalar, para
este historiador la conciencia hi tórica surge s6lo cuando el hombre se encuentra realmente inmerso en los campos inteligibles del estudio histórico que
para él comtituyen las civilizaciones.
desaparece cuando, por razones de
índole interna y /o externa, se dislocan o disgregan los elementos que mantenian dinámico y vivos lo vínculos de relación entre hombr y ambiente y
viceversa. Así pues -y aun cuando sobrevivan los núcleo humanos originarios que constituían las ciuilizacio11es- los espacio. geogr.í!icos, aunque habitados físicamente, quedan como "deshabitados" culturalment hablando.
si se fosili14'1 la sociedad sin parente. co, al producirse aquel cercrnamicnto. Por
otra parte, es po ible que en el proceso de volución de la, civilizacio11es ocurran otras alternativas, o se dé otro tipo de casos. Por ejemplo, antes de que
se agote el impulso creador en la sociedad originaria, puede ocurrir el desprendimiento de una rama o una sece i6n de . u "cuerpo principal''. Esk
desgajamiento puede transplantar a un ámbito tempo-espacial diferente,
logrando en éste una individuación propia. También pu de ocurrir que, al
agotarse el impulso creador dr la sociedad originaria, aparezca la socirdad histórica con parentesco, que a su vez puede ser de los siguientes tipos: !iliaJ.
infra filial o supra filial.
Como e evidente, para Toynbcc la civilizacio11es pueden urgir en cualquier dima o ámbito geográfico. Por eso. según él sostener el concepto de la
unificación de la historia universal "sobre base de un principio occidental o
1

AaNOLD

J.

Tov.

B&amp;B:

Ett"'1io de Ja historia. Bu&lt;•no

Aires, pp. 287. 288.

gún TovNBP.E, las crz,ifizaciones puedm s r conaidl!r.ldas como conu·mporánea,
tntre si. si se toma en roruidi:raci6n qut• k' producro rn una duración d,· tirmpo ínfimo
al comparar aqu~I durante el cual aparecen, con t·l tiempo .total qu 5r acepta como
d de la pmc-ncia del hombre en la 1icrra.

533

�europeísta sólo es pos:ble gracias a una deformación violenta de los hechos
históricos, y una limitación drástica del campo visual del historiador''.ª
As1 pues, el enfoque indetenninante de Toynbee frente a la historia univenal, introduce en la interpretación histórica un elemento de relatividad
que hace posible la reconsideración de la historia de América.• Y lo más importante es que, por los supuestos ya establecidos, esta reconsideración puede
intentarse desde una actitud liberada de los prejuicios que limitaron las interpretaciones hechas por los estudiosos europeos -mencionados al princi~io
do este trabajo, y otros- quienes siempre lo hicieron desde una perspecttva
europeizan te.
Sin embargo, aun cuando esto es cierto, y aun cuando Toynbee estudia las
sociedades americ.mas y también incorpora una de éstas -la maya- al esquema de las ciuilizaciones -exaltándola de este modo a la jerarquía de las
sociedades que hacm historia- pro,·eyendo con ello facilidades para la ta•
rea de la "dcseuropeización" de la historia de América, él mismo no ha intentado ofrecer una perspectiva de la historia americana interpretada desde
América. Y aún queda en pie para el hombre contemporáneo la tarea de
inve tigar si la realidad americana puede ser explicada, aunque en términos
de una trayectoria histórica occidental, con un iittno histórico propio, distin•
guible de otros en esa misma trayectoria.
y '-sta es, sin duda alguna, una de las cuestiones americanas que más le
preocupa aclarar al pensador y político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, que, desde 1928 -a trav' de artículos y obras varias-,' se comen:r.ó a
perfilar ya su interés por alcanzar una int('rpretación de América emancipada
de Europa. 1
• Aal'(Ol.D J. To,·:-.sn: Estudio de la historia. op. cit., p. 177.
• A propósito de esto, HAYA og 1.A ToRR'&amp; dice lo si1rnicntr La hnzaña rtlatit•ist~ di
ToYNDEI!. - yn. en prtscn,ia de los insoslayablt&gt;r deHubrimientos fhicos dtl contauo
espado temporal dt cuatro dimensiones y de la vigencia de la gtomttrla cura alúndt los
ptrlmetros menor,s- conl/1va, sin duda, una primera significancin: la dt "d,se11r°:
peizar" la clásica perrp,ctfoa dt la historio desplazando sus dngulos hacia nutras olin1ami,ntos ,tiolbgicos. Y, simuftdRtamtnle, lo dt dtsnacionolizarla, al descentrar slll
artificiosos contornos g,omítricos estadual,s, ¡• al espaciar sus drtas a los "campos
inteligibles del utudio hist6rico''. VÍCTOR RAúi:. HAYA DE LA ToRRt::: Toynbt~ f~tnlt
a los panoramns de la historia. Espacio-tiempo-histórico, Buenos irrs. Cía. Ed1tonal
Distribuidora dd PL'\ta, 1957, p. 1~.

' /bid., p. 9.

El esfuerzo por unancipar el p n~amiento am&lt;'ricano dd europeo ha recibido ta1'.'·
bién ttpetidamcnte el respaldo de otros pensadores indoamericanos y comtitur, 5~
duda alguna, uno de los objetivos básicos del .Apra-Alian:11 Popular R,1,olucron 1111•
Americana, egún puede . verse en la siguiente cita drl propio HAYA og LA Toaat:

A ~te respecto nos dice Haya de la Torre en su obra Toynbee frertte a Los
panoramas de la historia, publicada en 1957;

Mi pensamient~ polftico arranca de una premisa de emancipación cultu:al lndoamericana, cf&gt;menzando por la historia que dentro de los estrictos patrones europeos me parece para nosotros desubicada.ª
Este manifiesto deseo de lograr la emancipación mental de América no s6lo
de la tutela europea, sino también del criterio norteamcricanizante -que no
111enos
frrcucntemente
se ha impuesto para 1·uzgar a toda Ame' nea·
·
..
.
no s1gnif1ca, sm embargo, según él mismo indica:

un~ absurda recusación de loJ valores uniuerrales de la cultura llamada
occid~nta!, sino ~ontinuidad t'1llonómica de un .~ran proceso que en
este amb1to amenca1w va encontrando estribaci.ón para .ru resurgimiento, etc. 10 Haciendo hincapit en este punto, ya un poco antes en 1956
había ~ñ~ad_o: Sí, ciencia y pensamiento europeos, pero dig;ridos. Va~
le ~ecir asimilados, mttabolizados -"meta boté" significa cambio, mutactó1i- por un proceso dialéctico, fluyente, que llega )' continúa. Y
por una relación de espacio y tiempo, que determina )' transforma.ª

S~ .posición frente a este problema es clara. Lo que persigue no es que
Am~·n~a se desnaturalice, renegando de sus raíces europeas, pero sí que no
se hnut_e a aceptar pasivamente lo que se le propone O impone, sino por el
contrano, que trate de hacer suyo y se apropie de todo lo que pueda verteción d, actitud p,nsant,, seo el que mu,has uues y ,n diu,rsas formas st ha tnunciado
tn
· d oamencana
·
\" el ltma d t " emanc1'p aci"ón mtnt al in
de los moldes ¡· dictados ruropeol'.
ICT0R lv.tL HAY.\ DY. l.,\ ToRaz: Espacio-tit:mpo-hístórico. Lima Perú 1948 p 15
• Vf
'
'
' . .
. CTOJl RAÚL IL,YA 011 LA Toau: Toynb11 /r•nt, a los panoramas dt la hi.storia
op, cct., p. 10.
•
En un artículo publicado en R,pertorio Americano, Costa Rica, tomo 36, número 11
HAYA DI! LA TORRE sciía16 que los términos Hupanoamérica o IbcroamériC::
corresponden al siglo ·1x y reflejan la influencia española francesa y portuguesa El
1
autor señala prdc-rrncia por d término Indoamérica, porque, scgún akga 11 más amp.11•0
i•a mds l•Jos,
· t11lra m ds tot almtnte en la trayectoria total de nu1stro1' putblos. Com-'
la pre-hfrtoria, lo indio, lo iblrico, lo latino¡• lo negro, lo mtstizo y lo "t:ósmico"
,gamos recordando a V a3concelos, ma11l111i1ndo s-u vigtncia en ,l pon•enir.

p. 161.,

:t11d1

,. v·. ICTOR

op.

CI/.,

RAÚL HAYA O.E LA Toll.RE:

p. 1Q.

" VfoToR RAúL

Toyribe, frente a los panoramas de la historia
'

}t\YA DE .LA

ToR11P.: Treinta años d, aprismo, México. Fondo J,

Cultura éconómica, 1956, p. 17.

Acaso el conuplo fundamental de la filoso/la dtl moi:imitnto aprista, ,omo dtfir1i-

535

534

�brarla, pues comprende que "tan pelig1oso es \'ivir imitando como intentar
ruptura insólita y desconocimiento impli ta de todos los pr cedentes".u
Constituyen preocupaciones básicas d su filosofía de la hi~toria en primer
lugar, intentar la posible ubicación del mundo americano d •ntro de un esquema lógico de la Historia". 11 En segundo lugar, inv tigar cuáles pueden
ser los factores que le dan el carácter particular que definen ci;a realidad. Y
en tercer lugar, aclarar si "nue tro proceso hi t6rico tiene su propio ritmo,
su úpico proce:·o, . u intran. íerible contenido". u
La interpretación de la historia de mérica que hace Haya d la Torre
responde a u particular enfoque de la hi toria. uestro pcn ador parte de
la convicción de que existe una estrecha relación entre la idea de la ciencia
imperante en cada época y la que e tien sobre la historia.u Por e!iO, sostiene
que nuestro momento no puede menos que lcner una vi ión relativista de la
misma. "La revolución de la ciencia física'', nos dice. "detennina la resolución del cur.o y de la interpretación de la historia" .1
Conve~cido de e. to, al sentar su t~ is del Espacio-tiempo hiJtórico, no acepta "una gra\'itaci6n hi t6rica univ rsal, un paralelismo ab oluto, euclídeo,
fatal, para todos los proce os de la HisLoria''. 11 Entiende, en cambio, que hay
"un paralelismo relativo. En zonas limitadas de e. pacio-ticmpo valen las leyes
del paraleli mo de Euclides como ocurre en la física". 11
A\í pues, amparándose precisamente en la naturaleza y carácter de la ciencia de nuestro días, ofrece una interpretación relativista de la hi toria. Sostiene que, todo proceso histórico tien :

su propio sistema de coordenadas y "campos gravitacionales", su dtvt·
11ir de sucesos e intervalos y hasta su equivalencia social de energía, masa
y velocidad o ritmo hútóri.co. 10 América no es una excepción al principio
señalado.
Ahora bien, es preciso que aclaremos esta a,;everación porque, de no hacerlo,
podría dar la impresión de que no encontramo frente a un burdo materialista
u VÍCTOR lu.ÚL HAYA DK 1.,

pp. 46-47.

sa VÍCTOR RAÚL HAvA DI!.

LA

" !bid., p. XVI.
" VfcTOR RAÚL HAYA DI!. LA

Toul!.: La d,fensa continenlal, Buenos Air , 1945,

Tou&amp;: Espacio-ti,mpo-hist6rico.

VÍCTOR RAÚL HAYA DK LA TORllE:

" 1bid., p. 178.
" }bid., p. cit., loe., cit.
• Jbid., p. X.XXVIII.

536

cit., p.

xvn.

Tous: To)'nb11 /renlt a los panora,nns d, la historia,

op. cit., p. 207.
11

º"·

Espacio-tiempo-hist6rico , op. cit., p. 16i.

histórico, co a qu no e Ha ya d. la T orre. Porque aunq
· •
apo)·a en el supuesto setialado y en la t .
. ' 2O ue su PQSICJÓn se
•
•
ts marx1 ta
no
d
esta, a una f 1Jo ofia materialista de la hi toria ::1
respon e, como

p

.

,.

1 c1&lt;;amente porqm:
da cuenta dd r1·esgo
.
H
d I
que ex1 te de c¡ue así e• le
Juzo,1&lt;.'
0 • •
· aya
e a Torre advierte que:
.

este parnldi mo ,10 comporta una conce . . .
.
la historia El p l ¡·
. paon c1rcunscntame11te física de
· ª'ª e ismo pes más
b1e11 fil 'f'
s
ción consciente'' de los
h
oso reo. e basa en
'·retagru os umanos con los espacio
t.
.
parablcs de sus procesos culturales Esta " l '6
s ! ie":pos mselado de una prolongada are,· L
• ·p
re aci n consciente' es rerul.
&lt;m reci roca cuva m
d1dad d,•termina el ma)•or
.,
ayor o menor pro/un.
o menor avance de
· t
l
nuento histórico.2!
·
su in egra de.1t'nuo(vi-

'"'ª

Haya de la Torre impati1.a básicame
..
historia de Toynbe . En repetidas ocasion:te c~n ~ vis16n relativista de la
él jente, como lo demuestra cu d
s _ha md1cado el aprecio que hacia
an o recomienda la lect . d
.
cando que •·acéptense o no la t •
u1a e -u obra mdi, .
· eonas sustentadas en ¡
su mum~ conocimiento pr ·vio es inso layabl
e esquema toynbcano,
nuestro tiempo".'ª
e para todo hombre culto de
El escritor peruano está de acuerdo con To bce .
.
como la sentencia clave de la t .· d L.
yn
mchrnve cuando destaca
. ,
es1s e ote aquella en 1
1 h'
.
mgl s señala lo siguiente:
'
que e 1stonador

ª

En cua/qu
· e'p oca de una sociedad cualquiera, el estudio de la His_____
·_
,er
» El
· Haya dt la Torre acl'pta esto con
propio
.
Apra, al admitir que c:-sta instituc·6
J' .
su obra El ant,mptrialiJmo )' rl
d, la r,alidad indoamtricana e tl n ~ mea ttprt&gt;senta una met6dica confrontaci6n
11alidad europ,a qu, JI . '6 on a t~su qu, Ma,,x p0Jt11lara como r,sultado d 1
111111
y estudió a m11d· d
d
.
.
e a
ob ra Efpacio-tumpo-histó,ico.
Op.
·,
xv'ª os el siglo pasado. Citado tn su
1.1 Es
' " ., p.
l.
por l'sa razón que Haya de la Torre no ac
'
Sl'an rl l'SJ) ·jo en rl que sr rrfl •je idé t'
1 .
epta quc- ·Jos pueblos avanzados
179. y es por dla misma por lo q
a unagen futura de loJ Otro ". lbid. p
/
uc .u1rma que:
, ·
e contrast, •nlr, la imperiosa uniutrsalidad d
.
que ning,ma sociedad ,st4 txtnta
I
'd d, ltU ntetndad,s mattrial,s dt las
' Y a rari a d, los caso
recu fan como causales dt la 1 • 1 • d
.. , . s en que aquillas apaP
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x,s tncia t una c1u1l1·ac1ó
teto, a urgencia d, los ortodoxos P • . . d
~ . n, r,cusa, en tst, rts•
tórico. C/. Toynbu /r,nte a los " rrncip1os etermtnistos del materialismo hists
ranoramas dt la historia Op
.
ICTOR RAÚL HA\' \ ot u TolUl
E
. .
•
·• crt,, p. 208.
\'f
• ··
&amp;: spacto•l1tmpo-histórico Op
't
XXXV
CTOR RAúL HA\'A oi: LA ToRa . T ,
,
·• "., p.
111.
Op., rit ., p. 6.
8.
O)nbte /rtnte n los panoramas d, la hi.itoria,

-~:.ca,

v·

537

�torio, así como el de las demás actividades sociales, está gobernado po,
las tendencias dominantes de tiempo 1 de lugar. 2•
Sin embargo, es de observar que Haya de la Torre no está enteramente de
acuerdo con el desarrollo que Toynbee hace de su tesis sobre la génesis de.
las civilizaciones.
Veamos lo que advierte a este respecto sobre su propio pensamiento:

Estas id,as difieren en su alineación conceptual )' expositiva de las después publicadas, y más tarde divulgadas, en la vastedad ecumenicista
del magistral sistema de Toynbec. Pero él ha venido a iluminarme en la
dificultosa búsqueda de los postulados, sólo por ciertos aspectos coincidentes.u
La máxima objeción de Haya de la Torre hacia Toynbee se apoya en que,
para su modo de ver el problema, el pragmatismo relativista del historiadoringlés no resuelve claramente la cuestión que para él resulta sin duda funda-mental: ¿ "cómo se fonnan y delimitan los campos inteligibles del estudiohistóricoº ,28 lo que llama civifüaciones?
A nuestro pensador americano no le satisface la explicación que ofrece aquél,
por entender que falla en señalar cuál es la naturaleza del impulso vital, del

determinador más profundo que, comprendiendo y superando aquellas
/undamentalcs influencias, gesta y moviliza el desarrollo de las culturas
como una expresión social de su consciencia del Espacio y del Tiempo. 21
Y entiende que e preci amente por fallar en aquella explicación que Toynbee
falla también en descubrir el factor positivo, necesario, que hace posible "el
milagro" de la aparición de las civilizaciones. A esta tarea se ,•a a entregar
Haya de la Torre devotamente.
Como quiera que para ganar una clara comprensión de la tesis del pensador
peruano es preciso tener una idea del alcance de ciertos conceptos, y sobre
todo del de espacio-tiempo•histórico acuñado por él, investiguemos qué sig·
nifican.
Aunque el espacio.tiempo.histórico supone un continente o escenario

gráfico Y un contenido humano tod d
se
nos advierte .
,
o entro de una dimensión de tiem
tensión ~gráfic:"

..

'

:~~~•ª que
estde co~~epto no se refiere a una mera :~
mera urac10n cronológica
, pod ,

tenderse estos términos considerados separad amente Tam
' segun
nan
e· en•
un mero agregado de factores . Q ,
·.
poco se re 1cre a
Toynbee llama "los cam
: e: _u~ es, entonces? i más ni menos lo que
·
pos
inteligible
del e tudio histórico" , las cw,
· ·¡·iza.
crones.
El espacio.tiempo-histórico es concebido
r H
unidad de factores "telu'n'cos 'truº
• poi
aya de la Torre como una
, e cos socia es eco ' ·
1
cológicos"2s que, articulados estre h ,
,
~om1cos, cu turales y psi.
"
c amente entre s1 en un vasto
dia léc t1co,
forman una categoria filosófica ue
.
panorama
cuarta dimensión histórica".2ª
q
puede considerarse como la

Pod'
· que el espacio•tiempo.hist6rico es a manera de
na~os dec1r
un caña•
mazo baJO un bordado; como la trama de relaciones o sistema coordenado

.
c(C:S.)
· de dcada
¡ fenómeno social -inseparable de su escenanoy d l
on¡un 1o e e los' expresado en l a H'is toria
. como
e
"d
., ,
vab/e de un pr
d d
'
consi eracion obser•
.
.
oceso e esarro/lo de sucesos históricos .
.
c1a colectwa de ese proceso''.ªº
1 como conscien-

e·Y cu áles son ¡os factores constituyentes d
"
. .
puede desarticular"?S1 Bás.
. e esta continwdad que no se
·
icamente el espacio histó ·
¡ •
. ,
El primero designa aquella "
.
nc~ e tumpo l11storico.
hombre" que antes señalamos yconstant~d relac16n telunca de la tierra y el
la "expresión de un grado de. coes _co~1 eraldo _por Haya de la Torre como
nc1enc1a co ecuva capa d
b
prender &gt;' distinguir como d'
. . his .
z e o servar, com. .
unens,on
t6nca su p
·
VJD11ento social".12 lncluve ad :
ropio campo de desenvoJ.
, ,
emc1s, otros factores:

!

Lo que se llama "alma"• "conciencia"• "espI riºt u,, de un pueblo -vo bl
qu, alf[O expresan de su prof un d'd
.
t ad cósmica
e t
b. , ca os
relació11 telúrica del homb
d
.
n ran tam ten en la
re Y e su tu:rra su p · ·
d' .
pa,nztescos étnicos, su arte j' sus muertos"_;,
auaJe, su tra tción, sus

geo-

.. Citada por Haya de la Torre en su obra Toynbt'1 /r1nt, a los panoramas dt la

l1isto1in, op. cit., p. 9, de la obra de Toynbec Estudio d, la historia, Op. cit.
,. VfcroR RAÚL HAYA DE 'LA To1uu,:: Toynbu fr,nte a los panoramas d, la lus·
torio. Op. cit., p. 10.
,.
ÍCTOR RAÚL HAYA

D&amp; 1.A TORRE:

Espacio-ti1mJ&gt;o-hist61ico. Op. cit., p. XXXIV.

" /bid., p. cit.

538

539

�Vale indicar aquí que con este término Haya de la Torre no alude a "los
pueblos cuyos contornos están delimitados por extensiones oceánicas",il pues
señala que "hay pueblos continentes dentro de zonas interiores" .43 Lo que
según él los forma y constituye es la consciencia hist6rica de los pueblos como
indivisibles de un devet1ir social de procesos econ6micos, culturales, que
integran su propio e intransferible campo gravitacional de observación,
escenario )' drama confundidos en una iriseparable continuidad de la
Historia.H

el tiempo biológico, ni exclusivamente el tiempo subjetivo (Ich Zeit) individual".ª' Es algo así como el grado de conciencia cultural alcanzada por
un núcleo humano. Y según el propio Haya de la Torre, es cosa clara que no
sólo el ritmo de cada tiempo histórico distinto, sino que es "intransferible de
espacio''. 35
.
•
Cabría, pues, definir al tiempo histórico desde el punto de vista del su1eto,
como:

la intuición y sentido del tiempo individual y social vinculados consciente
y funcionalmente al modo de vivir, trabajar, pensar ,• desenvolverse de

los pueblos.

36

Y, de otra parte, desde el punto de vista objetivo, como:

la expresión de ese modo de concebir y usar del tiempo, observado e
interpretado en la trayectoria móvil de su evolución histórica. 31
Unidos inseparablemente en espacio-tiempo a un medio ge~~fico humano
específico, constituyen el "élan dinámico y creador, su conciencia y su perspectiva" .ª&amp;
.
Partiendo de este supuesto básico, Haya de la Torre sostiene que los pueblos alcanzan su plena madurez como pueblos, sólo cuando logran apre~cnder
a través del estudio de su propia "biografía", "la categoría intransfenble e
indesliaable de su propio Espacio-Tiempo".89
Al ;odo de la civilización toynbeana, el espacio-tiempo-histórico constituye
la unidad mínima con la que debe bregar el historiador, y no se define a
base de fronteras físicas o políticas, porque ni aquéllas, ni éste, corresponden
.
fO R
a lo que tradicionalmente se ha dado la nomenclatura de naciones.
es-41
•
ponden más bien a una nueva nomenclatura, la de los pueblos continentes.
" Ibid.,
ª Jbid.,
.. Ibid.,
n Ibid.,
•

p.
p.
p.
p.

VÍCTOR RAÚL HAYA DE

no suponen una existencia aislada de la conciencia que observa desde
su propio espacio. De allí que s6lo cuando la conciencia descubre estas
relaciones de pensamientos y materia, inseparables del propio tiempo,
es cuando el proceso de los /enómenos históricos adquiere realidad r.onsciente.49
Para Haya de la Torre, por tanto, no hay historia "sin evolutiva relación
consciente de Espacio y de Tiempo en la dinámica de los procesos culturales" ¡50

58.

27 .
32.
cit., loe. cit.

Los pueblos continentes son, pues, aquellos ámbitos humanos que han alcanzado la plena función vital de su consciencia social del acontecer de la
Historia;t 5 los que han logrado la madurez psicológica necesaria para llevar
a cabo su cometido como unidad social consciente, así como "para realizar
su historia y para interpretarla desde su propia realidad" ! 6
Por lo señalado se ve claramente que Haya de la Torre no concibe la historia como centralizada en determinados polos. •1 Lo que sostiene es que en
cada espacio-tiempo-histórico se produce una estrecha vinculación entre la
tierra que habita el hombre y el hombre que la habita. Tan estrecha, que se
manifiesta en una especie de relación de "condominio", que a su vez se manifiesta en una verdadera conciencia social. 48
"Los procesos históricos'', nos dice al efecto:

u. ToRRR: Toynbee frente

d los

panoramas de las

1i.
U·

loria. Op. cit., p. 203.
7
• V.ÍCTOR RAÚL JiAYA D.E LA ToRRP.: Espacio-tiempo-histórico. Op. cit., P· 7 ·
.. A este respecto dice: a la concepción local o de nacionalismo chico de los par·
t'dos aislados en cada república -cuya sLntesis es- la proyección mundial de los/ª'º
,;dos internacionales- el aprismo plantea como slntesis la aeción continental o indo·
americana. Ella eleva a primera categorfa polltica la lucha contra el imperialismo que.·:
. l V'
n · '
HA A D LA TORRE· El anti·
no puede confundirse con la luc h a mun d 1a . lCTOR ""'UL
Y
E
·
imperialismo y el ApTa, op. cit., p. 82.
. .
" Cf., la rectificaci6o que hace al efecto Haya de la Torre, al Profesor William

Fletcher, de Vale. VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE: Espacio-tiempo-histórico. Op.
cit., p. 34.
0 !bid., p. cit.
ª lbid., p. cit., loe. cit.
.. lbid., p. 180.
.. Ibid., p. 35.
• I bid., p. cit.
., 1bid., p. 24.
• VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE: Toynbee frente a los panoramas. Op. cit., p. 202.
• VÍCTOR RAÚL HAYA DP. LA TORRE: Espacio-tiempo-histórico. Op . cit., p. 173.
• Ibid., p. XXXVIII.

541
540

�y no es posible concebir la historia separada des~ ~spacio-tiemfo, por~ue ~'!~.~~
lla, para él, no es mera memoria del pasado, smo su propia conciencia ,
·
· de procesos" •52
no es sólo un proceso, " smo
una sene
.
Con esto Haya de la Torre vuelve a poner énfasis en su enunciado de_ que
"no hay tiempo histórico ni espacio histórico aislados". 53 ~econ?ce que ~ 15ten
"muchos pueblos en el mundo que pueden ofrecer relaa~a. s1Illultane1~a~ y
semejanza de grados o estadios temporales de desenv~l:uruento econoDl.lc~,
el Espacio
polítJ..co-cultural" ,11~ pero aclara que "la similitud es modificada por áf
·
histórico", u que, según se recuerda, "no es sólo continente_ geog~ 1co, smo
· te co nteru'do humano
conscten
. , relación entre el hombre y su berra, inseparable
.
·
empo"
sa
y
no
hay
que
olvidar
tampoco
que
ya
antenor1
d e su categon'a ,..
.1
•
,
, •
mente había señalado que el tiempo hist6rico "no es el cronolog1co, y que por
•
· J • ,, B7
lo tanto, no se mide por calen d anos ru re OJes .
.
. , .
Nuestro pensador repudia asimismo la idea de que las realidades histon~as
forman sólo eslabones de una sola gran cadena".58 Para él, por el contrario,
"son varias, tendidas hacia el futuro ilimitado".59 Acepta ~u: puede haber,
sin embargo, "puntos de contacto, entrecruzamiento _Y p~Xlill1dad ya. que el
paralelismo es sólo relativo".ªº Pero, añad~ que: s_u di~eccz611 y su lon~itud no
pueden ser idénticas. Un mismo t1empo-hist~r1.co -grado Y nt"'.o de
evoluci6n, de cultura, de organizaci6n, de psicología-_ ~o es apli~able
a todos los Espacios. Por eso Tiempo-Espacio y Movimiento devienen
inseparables en cada realidad observada, 61

Así pues, para Haya de la Torre esa dialéctica unive~al qu; ~ la histori~,
no sólo no lleva una misma vida, sino que tampoco un ntmo uruco. Su m~vi. t o n·ene "van· as velocidades y varias vías. Todo se mueve,
m1en
.
, . todo dev1ene
. .
un mismo y solo cammo ni con un mismo y smcromco movuruenpero no por
.
- ' .
.
. "
d .
etar
to".s2 Convicción que le lleva a anadir que la historia se pue e mterpr
lbid., p. 17.
lbid., p. 121.
/bid., p. 24.
/bid., p. cit., loe. cit.
/bid., p. cit., loe. cit.
60 Ibid., p. cit., loe. cit.
11 Jbíd., p. cit., loe. cit.
11 /bid., p. 24.
,. [bid., p. cit., loe. cit.
'° /bid., p. cit., loe. cit.
.. /bid., p. cit., loe. cit.
0 /bid., p. cit., loe. cit.
11

.,
..
"
..

de muchas maneras, como ocurre en la ciencia física, dependiendo de donde
está el hombre". 6 s
Anticipando, sin embargo, que a esta interpretación suya podría hacerse
el reparo de que puede llevar a una concepción anárquica de la historia, indica que, por el contrario, ella "afirma un nuevo y profundo principio de
universalidad". 64
Pern, ¿ cómo así? ¿ Acaso no señala este planteamiento una interna contradicción ins?slayable? Haya de la Torre no Jo entiende así, porque para él,
lo universal en la historia deja de ser sujeci6n de todos los fenómeno 5
a un idéntico simultáneo y simétricamente regimentado por los mismos
determinadores y desde los mismos centros de irradiaci6n". 65
Para este pensador, "un universalismo, así absoluto, no explica -importa
mucho repetirlo- los antagonismos de nuestro mundo contemporáneo". 6G
En cambio, es el universalismo relativista, es decir, "aquél que deviene de un
universo finito, pero ilimitado, de cuatro dimensiones y concebido en
c~nstante e:&lt;pamión - el que confiere una más lúcida y completa capacidad para ver y comprender los acaecimientos de esta nueva época". 67
Concibe esto así, porque está convencido de que esos acaecimientos "no
pueden desligarse del dónde y del cuándo se producen,68 porque "de esa
esencial vinculación depende cómo se producen". 69
Pero su posición ante la historia tampoco es una de relativismo absoluto,
porque entiende que "bajo tal disparidad espacio-temporal subyace una profunda raíz de unidad". 10 Y, de hecho, aunque reconoce que la geografía "únpone su formidable desafío", 71 acepta sin embargo que, "ella, que divide,
también une". 72
Por eso, al elaborar este punto, describe a la historia como "una vasta coordinación universal de procesos", 78 aunque los señala como inseparables cada

"
..
•
.,
,.
•

lbid., p. 173 .
lbid., p. 25 .
/bid., p. cit., loe. cit.
/bid., p. cit., loe. cit .
/bid., p. cit., loe. cit.
/bid., p. cit., loe. cit.
]bid., p. cit., loe. cit.

'º

VfoToR

03

RAÚL

fuvA DE LA TORRE: Toynbee frente a los panoramas. Op.

" /bid., p. cit.
12
/bid., p. cit., loe. cit .
11

V.fcTOR RAÚL HAYA DE LA

cit., p. 225.

TolUI.E: Espacio-ti,mpo-hi.st6rico. Op. cit., p. 21.

542
543

�uno de su propio Espacio-Tiempo y movimiento/ ' Y no pierde ocasión para
insistir de continuo, precisamente en que:

los procesos históricos son indesligables de cada espacio-tiempo, cuya
diversidad determinada por el carácter peculiar de cada uno de esos
procesos, podrá acaso presentar la unidad de la historia universal como
el tquilibrio de individualidades inconfundibles, con sus características
dentro de una gran armonía; como los planetas dentro de un sistema o
como electrones dentro de su átomo.H
Como quiera que Haya de la Tone no es propiamente un académico. m
un filósofo de la historia, sino más bien un ideólogo político, a la par que un
poütico militante,'º al trasladar estas consideraciones generales sobre la historia, a la historia de América, no persigue sólo un valor teórico, sino práctico
también. Vemos que le interesa primordialmente alcanzar la perspectiva necesaria para llevar a cabo "el examen de las condiciones objetivas de la realidad
social de Indoamérica y para la interpretación de su devenir histórico" ;H
para lograr lo cual entiende que debe comenzar por descubrir la posible ubicación del mundo americano dentro de "un esquema lógico de la Historia".' 8
Y, apoyándose en el planteamiento de Toynbee sobre las civilizaciones que
aparecen "por desprendimiento de las que son su cuerpo principal'nu -en
su obra Toynbre frente a los panoramas de la historia-, Haya de la Torre se
pregunta si no será acaso explicable "el advenimiento de una civilización
americana como una rama en proceso de separación, de la cristiana occidental" .80
Aquí mismo sugiere que podóa sostenerse que: al arribar al Nuevo Mundo
la civilizaci6n Occidental, se asienta en él, pero influida por e{ contorno
geográfico o humano, inicia más o menos prontamente m individuación,
di/ erenciándose de su carácter originario.81
Concibe, pues, a América como un espacio-tiempo-hist6rico o pueblo con•◄

lbid., p. cit ., /ac. cit .

•• Jbid., p. 168.

"La historia es conciencia política", nos dice en su obra Espacia-tiempo-histórico.
cit., p. 35.
lbid., p. 76.
/bid. , p. XVII .
,. VÍCTOR Iv.111, HAYA DI\ I.A TORRE: Toynbu frente a los panoramas de la historia.
Op. cit., p. 229.
.. !bid., p. cit., loe. cit.
"' /bid., p. cit., loe. cit.

•~
Op.
"
"

544

tinente, o civilización novomúndica; como "posible y orbital unidad de sus
dos ámbitos espacio-temporales, el del Norte y el del Sur".82 Rechaza, por
tanto, la interpretación de la realidad americana desde el espacio tiempo-histórico europeo, al estimar que América tiene bien ganado el derecho a su
emancipación de Europa, por haber logrado ya cierto "dinámico económicosocial en apreciable desarrollo y un cierto grado de cultura y de relación
funcional con la multiplicidad de los demás procesos históricos del mundo", 89
a través del examen consciente de las posibilidades de su realidad histórica.
Desde luego, con esto en modo alguno implicamos que Haya de la Torre
crea que toda América tiene plen:;i. conciencia de su d::!Stino histórico. Sabe
Lien que hace falta trabajar mucho para alcanzar esa meta, sobre todo en
Indoamérica, a la que hay que comenzar por desfeudalizar,81 para que alcance a cabalidad la plena conciencia de su espacio-tiempo.
Haya de la Torre compara la situación encontrada en América por el colonizador inglés y el conquistador español y sostiene la tesis de que:
la respuesta de los retos físicos y humanos que el conquistador ibérico
arrostra en América s6lo fue parcial y se halla todavía en proceso hacia
su cabal cumplimiento. Por consecue,icia, el Espacio-Tiempo-Histórico
indoamericano es aún hoy más objetivo que subjetivo; más una perspectiva que una conciencia social y unánime propiamente dicha. 86
Pero este pensador tiene fe en que esa conciencia social "avanza hacia su
definición", 86 aunque, "con el ritmo desacorde peculiar de su desarrollo en
el cual aparecen diversas velocidades", 87 porque tiene la convicción de que
éstas necesariamente convergen hacia su futura fusión y unidad". 88 Y es sin
duda esta convicción la que le mueve a insistir, no sólo que se incluya a
América en toda interpretación filosófica de la historia, sino también la que
le mueve a hacer un urgente llamamiento para que "se sustente en particular la
historia de América desde una angulación relativista referida al tiempo y
al lugar''. 89 Pues entiende
"' !bid., p. 228.
" VíCToR RAúx. H.wA oE LA TORRE:

Espacio-tiempo-histórico. O /J. cit.., p. 35.
Recuérdese que éste constituye uno de los puntos básicos del programa del Apra,
partido político americano del cual Haya de la Torre es el fundador.
u VkToR RAÚL HAYA DE LA TORRE: Toynbee frente a los panoramas de la historia.
Op. cit., p. 224.
'" lbid., p. cit.
11 lbid., p. cit., loe. cit.
,. lbid., p. cit., loe. cil .
,. lbid., p. 9.
14

545
HS:,

�"que las leyes econ6mf.cas y la preceptiva política concebidas y eficac,s
en una realidad hist6rica dada son intransferibles a otra, cuyo grado 'I
ritmo de civilización aparecen palmariamente disímiles". 90
Como quiera que éste es el caso de Europa y América, según Haya de la
Torre, si el investigador se arma del espíritu envuelto en el principio del
espacio-tiempo-hist6rico, podrá observar fácilmente que: "con ojos de América y desde suelo americano, no ya en colonia, nuestra antigüedad histórica
no coincide con la antigüedad histórica europea, cronológicamente, si es su
Edad Media nuestra ... , etc.'' 91 En otras palabras, Haya de la Torre rechaza
aquí el principio de la contemporaneidad de las civilizaciones.
Ahora bien, aquella emancipación de América a la que nos referíamos
--como él mismo advierte-, no implica una "absurda recusación de los valores universales de la cultura llamada occidental",92 sino más propiamente,
"continuidad autonómica de un gran proceso que en este ámbito americano
va encontrando estribación para su resurgimiento". 93
Para Haya de la Torre es preciso no pasar por alto las diferencias en ritmo
de los diversos espacio-tiempo-hist6ricos, porque, de que se tenga clara conciencia de éstas, depende la validez de nuestras interpretaciones y la efectividad
práctica de nuestro ejercicio político. Esto lo ve claramente ejemplificado en
la propia América, en donde existen dos ritmos vitales, el del Norte y el del
Sur. Y es tanto más obvio en este último, en lndoamérica, en donde es posible
observar que "coexisten y se yuxtaponen todos los grados de la evolución de
las sociedades; desde la primjtividad en sus modalidades más elementales
hasta las formas organizativas de la vida civilizada de mayor progreso"." A
tal punto es esto así, que, según él mismo añade, en "muchos casos dentro de
cada una de las circunscripciones políticas que dividen en veinte estados a
la nación indoamericana, subsisten, en completa y perceptible escala, aquellos diversos estadios de conformación social" .95
Trasladando esta interpretaci6n al plano de la historia política, Haya de
la Torre advierte contra la práctica de aceptar las soluciones concebidas para
problemas europeos o para otras zonas del mundo, a problemas americanos,
como pretenden por ejemplo, los teóricos marxistas. Pues, según entiende
nuestro pensador político, "esa inmovilidad del observador, al desplazarse el
Treinta a_ños de aprismo. Op. cit., p. 55.
Espacio-tiempo-histórico. Op. cit., p. 76.
TORRE: Toynbet frente a los panoramas de la historia,

00 VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE:
•1

V.fcToR RAÚL HAYA DE LA ToRRE:

.. VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA

op. cit., p.
.. Ibid.,
... lbid.,
11 lbid.,

546

10.
p. cit., loe. cit.
pp. 224-225.
p. 225.

marxismo como praxis a otros Espacio-Tiempo-históricos, cae en una limitación cerradamente dogmática",96 incurriendo en una posici6n equivocada,
pues respondiendo a su propia tesis, el marxista debería reconocer que los
fenómenos históricos varían, de acuerdo con el lugar y con la realidad subjetiva desde la cual y en la cual se perciben. Por esta misma razón importa
revisar nuestra interpretaci6n del propio imperialismo que, para Haya de la
Torre constituye "un fenómeno econ6núco de acción ambivalente; comporta
peligro pero también trae progreso para los países de economía retardada", 97
tl se le orienta hacia lo que él llama "la industrialización civilizadora".ºª Lo
que ocurre es que, de acuerdo con este escritor, se le ha manejado con fines
de dominaci6n política. Y por este motivo Haya de la Torre sostiene categóricamente que los pueblos indoamericanos "deben independizarse del imperialismo, cualquiera que sea su bandera". 89 Pero para combatirlo efectivamente, entiende que es preciso comenzar por poner orden en las COSll$ desde
dentro de los propios estados indoamericanos, pues cree imposible separar la

lucha contra el imperialismo extranjero de la lucha contra el feudalismo nacional en Indoamérica. Porque no se podrá combatir al imperialismo, sin estructurar una nueva organizaci6n de la economía nacional
a base del Estado 'Y no se podrá controlar el Estado, sin revolucionar· ta
economía nacional, sin la transf'ormaci6n efectiva del sistema feudal de
producci6n, cuya clase dominante controla el Estado directa o indirectamente con el apoyo del imperialismo. Por eso el contenido de la lucha
antiimperialista en Indoamérica es antifeudal. 100
Haya de la Torre entiende que, realizada esta tarea, es posible "ir a la
justicia económica como idea universal por diferentes caminos".1 º1 Porque
-como ya expuso antes-, "si las necesidades universales no pueden ser satisfechas bajo la sujeción de un sistema universal, uniforme, regimentado, sino
de acuerdo con la realidad objetiva de cada espacio-tiempo-hist6rico",1º2
tampoco puede serlo el principio universal democracia, que, por ser "principio occidental que concreta en anhelo humano de libertad, asume especiales
Espaeio-titmpo-histórico. Op. cit., p. 22.
El antiimptrialismor y el Apra. Op. cit., p. 189.

" VfoTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE:
"V.ícTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE:

,. lbid., p. cit., loe. cit.
,. lbid., p. 123.
,.. lbid., p. 189.
,., ViCToR RAÚL HAYA DE LA TORRE: Espacio-tiempo histórico. Op. cit., p. 146.
,., lbid., p. 151. Citando de El proceso dll Haya de la Torre, dice éste en la p. XVIII
de su obra Espacio-tiempo-histórico lo siguiente: "La lucha, pues, entre el capitalismo y
el proletariado, no tiene un sentido mundial s.ino relativamente. Cobra diversos aspectos,
plantea diversos problemas, impone distintas soluciones".

547

�características según el espacio-tiempo-histórico en donde se desarrolla". 103
Asimismo continúa este pensador político señalando que, dadas las características "peculiares e intransferibles" 10 • del medio indoamericano:
"Los factores típicos de infra población, grandes zonas de materias por
explotar, enorme extensión territorial, desarrollo industrial incipiente )'
parcial, y el hecho de no ser nuestras re públicas grandes potencias militares -y de haber subsistido, sin embargo, como Estados libres-,
permiten una forma democrática original de organizar el Estado y de
alcanzar la justicia por formas de acción político-económica diferentes
de las europeas". 106
Y como quiera que -dada la naturaleza compleja de la época que vivimos-,
este autor entiende que "ningún país aislado podría alcanzar y completar esta
empresa histórica de conseguir Justicia Social con Democracia, o sea, de
"pan con libertad",106 cree que debe llevarse a cabo en toda América una
coordinación de estados dentro de un sistema federado bolivariano.
Esto, como es natural, supone "un nuevo planteamiento económico y una
nueva política",1º 7 pues se trata de orientar en un movimiento histórico armónico, dos espacio-tiempo-históricos -el del norte y el del sur-, que difieren en ritmo y que son distinguibles por la índole peculiar de su conciencia
tiempo-espacial. Por eso, al abogar por este federalismo, Haya de la Torre
advierte que se debe evitar imponer aquel panamericanismo a través del
cual se pretende reducir a toda América a una única y uniforme fórmula de
vida cultural y política, a la cual es irreductible, debido a la variedad de sus
voces históricas y su actual tiempo vital. Asimismo advierte contra el panamericanismo tutelar, identificado ya en Indoamérica como taimada fórmula
del imperialismo yanqui. Propone, en cambio, un interamericanismo democrático, "sin imperio",1°8 con lo que quiere decir, un interamericanismo en
el cual no se impongan criterios oportunistas -convenientes sólo a detenninados núcleos de intereses-, en detrimento de aquellos otros que pudieran
coadyuvar a la creación de una verdadera conciencia histórica convivencia!.
- !bid., p. 151.
,.. lbid., p. 152.
u.o [bid., p. cit., loe. cit.
• ]bid ., p. cit., loe. cit.
m /bid., p. cit., loe. cit.
'°' Ya desde 1924, en el sexto apartado del programa del A.pra, Haya de la Torre esbozaba este punto: Acción conjunta de los pueblos de América para realizar el interamericanismo democrático sin imperio. CL V.íCTOR RAÚL HAYA DE LA ToRRe: Treinta años d,
apri.mo. Op. cit., p. 221.

548

Ese federalismo, desde luego, deberá revisar muy especialmente el concepto
de soberanía, y, para lograr la articulación de una política interamericana
sana y vigorosa, deberá repudiar el nacionalismo comarcano desorbitado, la
actitud chauvinista. Sin embargo, no deberá deformar las perspectivas nacionales. A tal efecto, Haya de la Torre sostiene que los pueblos de lndoamécica
"tenemos que contemplar previamente el problema nacional; ser nacionalistas integrales y juntos así poder incorporarnos a la marcha de la civilización mundial". 1 ºº Y para ello -según este escritor-, será preciso también
estar muy conscientes de que, en semejante orden político, cuando la democracia es amenazada en uno de los estados, el riesgo que surge afecta a todo
el orbe americano y no solamente a aquel estado particular en el cual se
produjo. Es sin duda ésta, la razón que le anima a afirmar que:
a pesar de los problemas intercontinentales que ha creado en este Hemisferio el predominio de los Estados Unidos del Norte, en relación con
los Estados Desunidos de I ndoamérica, ante la amenaza común y frente
a un imperialismo que además de económico es político, antidemocrático y racista, los veintiún países del Nuevo Mundo coinciden en la
necesidad de la defensa unánime. 110
Esta conciencia que tienen los pueblos de América de la necesidad de
encarar un destino histórico-político común, de día a día gana fuerza de ley
entre esos pueblos, y les estrecha a unos hacia otros, forzándolos a desenvolverse cooperadora y armoniosamente. Pero ello no viene en menoscabo del
principio de individuación por el cual los estados mantienen su identidad
particular aunque así puede llevarlos a considerar "la transformación de sus
fronteras económicas en meros limites administrativos",111 así como a "nacionalizar progresivamente su riqueza bajo un nuevo tipo de Estado".112 Pero
éste no tiene que seguir ningún patrón europeo - ni socialista, ni comunista-.
Según Haya de la Torre, en las circunstancias americanas, "la justicia social
puede alcanzarse no solamente como resultado de una industrialización regimentada y absoluta como la rusa, sino aun en el camino de la industrialización
planificada dentro de la libertad y sin necesidad de dictadura". 113
La tesis que Haya de la Torre plantea, es la de que, en un esquema lógico
de la historia, la realidad americana puede ser ubicada dentro de la trayectoria
histórica occidental, aunque mantiene un derrotero que le es característico.
Polftica peruana. Lima, pp. 36-37.
La defensa continental. Op, cit., pp. 146-147.
TORRE: El antiimperialismo y el Apra. Op. cit., p. 123.

,.. VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA ToRRE:

u•

VicToR RAÚL HAYA DE LA ToRJU::

u,

VÍCTOR RAÚL H.-1.vA DE LA

,u

lbid., p. cit.

111

VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE: Espacio-tiempo

histórico. Op. cit., p. 145.

549

�En otras palabras1 sostiene que "nuestro proceso hist6rico tiene su propio ritmo,
su típico proceso, su intransferible ritmo" ;1 ª que es distinguible de otros en
esa misma trayectoria, y, por lo tanto, que resulta absurdo que, para resolver
nuestro problema americano nos dediquemos "a pedir de encargo las doctrinas o recetas europeas como quien adquiere una máquina o un traje''.115
Según Haya de la Torre, el problema de América consiste en alcanzar la
convivencia democrática entre pueblos soberanos, independientes, pero que,
paradójicamente, tienen que reconocer su interdependencia para poder vivir
soberanamente. Precisa, pues, ahora, desarrollar los detalles de una. filosofía
de la historia interamericana.
¿Estamos justificados a llamar la tesis de Haya de la Torre una interpretación filosófica de la historia de América? Creemos que sí, porque su esfuerzo no ha ido exclusivamente dirigido a expresar teórica, y Juego a concretar
empíricamente una directiva de acción política nacional en términos de patria
chica y de acción partidista. Su ambición y su propósito deliberado ha sido
el ofrecer la interpretación más cabal posible de la vida de Indoamérica en
contraste con la de Norteamérica, en la esperanza de estimular de este modo
al mejor entendimiento entre los pueblos del orbe americano.
No querríamos cerrar estas notas sobre Haya de la Torre, sin decir de su
obra lo que él ha dicho de la obra de Toynbee -al llamar la atención sobre
la importancia que tienen las ideas de este historiador para el hombre contemporáneo--: "acéptense o no las teorías sustentadas, su intimo conocimiento
previo es insoslayable para todo hombre culto",n9 en nuestra América.

FRAY RAFAEL VERGER EN SAN FERNANDO DE MÉXICO
(1750-1782)
Fa. L1No G. CANEoo, O. F. M.
Academy of American Fpi.nciscan History
Washington, D. C.

EL FRANCtSCANO MALLORQUTN fray Rafael Verger, segundo obispo del Nuevo León, es tenido por una de las más ilustres figuras de la historia de Monterrey. La influencia preponderante que ejerció para que la entonces modesta ciudad fuese designada como capital del nuevo obispado -erigido en
1777 con sede en Linares-, Ja traída del agua y el "Obispado" -el mejor
monumento colonial de Monterrey- constituyen tres títulos relevantes que
justifican el recuerdo y la gratitud de los regiomontanos. Es posible que Verger haya cambiado el rumbo de la historia de Monterrey1 al escoger a esta
ciudad como sede de su obispado.
Cede en crédito de Monterrey y de sus historiadores que la figura de su

gran benefactor no haya sido olvidada. Verger e· todavía una figura viva
en la metrópoli del Nuevo León. El gobierno episcopal de Vergcr ha sido
estudiado con notable minuciosidad, habiendo s.ido dados a conocer nume-

rosos documentos relativos a su dinámica actuación. También fue explorad~ algo de su niñez y juventud en Mallorca} Pero hay un período de su
vida que permanece un tanto en la sombra. Son los treinta y dos años que
permaneció en el Colegio de Misiones de San Femando, en la ciudad de

m !bid., p. XVI Haya de la Torre cita aquí el capítulo VII de su obra El nntiimJH·
,ialismo y el Apra. Op. cit.,
m !bid., pp. 26-27.
' 11 VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TolUI..E: To,·nbte frente a los pnnoramaJ de la his/om.
Op. cit., p. 6.

550

' Carloa Pérez MaJdonado dedicó a Vergcr varios capitulas de su libro El Obispado.
Monumento histórico de Monttrrt)• (Monterrey, 1947). En sus Documentos históricos
de Nu,uo Lt6n. Anotados y comentados, 1596-1811. (Monterrey, 1947) la&amp; pp. 90-129
le refieren también a Vcrger. Por último, en d t. 111 ( 1950) pp. 8-42 dr las Mnnorias
de la Academia de Ciencias Históricas de Monterrey hay una larga crónica de los actos
conmemorativos del segundo centenario de la salida de Vergcr para Amfrica, que se
cc~~raron tanto en su villa natal de Santany como en Monterrey. Esta CTÓnica encierra
asmusmo noticia., biográficas de Verger.

551

�•
México. Creo que fue allí donde se forjó la personalidad del futuro obispo
de Monterrey. Cuando menos, fue San Fernando el candelero providencial desde cuya cima quedaron de manifiesto las extraordinarias dotes de
gobierno que adornaban a Fray Rafael Verger. Sin haber dispuesto de tal escenario para darse a conocer, es probable que nunca hubiese llegado a ser
el segundo obispo de Monterrey. Parece justificado, por lo tanto, que dediquemos unas páginas al estudio de este largo período de su vida fernandina.
El Colegio de San Fernando.

¿Qué clase de institución era este Colegio de San Fernando? Aun tratando
de remontarnos lo menos posible en el tiempo, es preciso recordar que, a fines
del siglo XVII, surgió en la Nueva España, y dentro de la Orden Franciscana, una organización peculiar con el nombre de "Colegios Apostólicos de
Propaganda Fide". Nacieron a iniciativa de otro ilustre mallorquín, Fr. Antonio Llinaz, con el fin de renovar el impulso misional que había ido decayendo a Jo largo de aquel siglo. El primero de estos colegios de misiones
quedó establecido en Querétaro en 1683. Brotes de este primer colegio fueron
los de Guatemala en 1700 y el de Guadalupe en Zacatecas en 1707, ambos
llegados a su definitiva independencia en dichas fechas, tras un período inicial como dependencias de Querétaro. San Fernando constituye el tercer retoño del vigoroso árbol queretano. Se incorpora a la escena misionera en 1731,
como simple hospicio, para convertirse en colegio independiente en 1735.
Como campo de apostolado entre infieles, dirige inmediatamente sus miras
a la evangelización de los indios hostiles de la Sierra Gorda que habían resistido por años, en el mismo corazón de la Nueva España, los reiterados intentos de reducirlos. Esta misión de la Sierra Gorda o Cerro Gordo había sido
una de las tareas asignadas, en un principio, al Colegio de Querétaro, que
nunca pudo realizarla. Ahora la recibía como herencia el Colegio de San
Femando. Desde 1744 en que se hicieron definitivamente cargo de aquellas
difíciles conversiones, hasta el año 1770 en que las entregaron, como parroquias ordinarias, al Arzobispo de México, los misioneros femandinos llevaron
a cabo una labor ingente, cuyas huellas no han desaparecido todavía por completo. Allí trabajó el célebre Fray Junípero Serra, y tanto para él como para
sus compañeros fue la Sierra Gorda una especie de escuela para los días
grandes de California. Porque la gloria del Colegio de San Fernando reside
principalmente en la conquista espiritual de California. Cuando la expulsión
de los jesuitas en 1767, casi todas sus misiones pasaron al cuidado de los fran·
ci canos, que disponían del personal conveniente gracias, en primer lugar. a

552

los colegios de misiones de que venimos hablando. El Colegio de San Fernando se hizo cargo de la Baja California en 1768, y desde allí emprendieron
sus misioneros, sólo un año después, la maravillosa conquista espiritual de los
inexplorados territorios de la costa septentrional desde San Diego hasta el
norte de San Francisco. Tres años después, la Baja California fue puesta al
cuidado de los padres dominicos y los misioneros de San Fernando pudieron
concentrar todos sus esfuerzos en la Alta o Nueva California. Este fue su grande y fecundo campo de apostolado hasta mediados del siglo XIX. 2
Los colegios de misiones constituían entidades autónomas, bajo el gobierno
de un Guardián, al que asistía un consejo llamado Discretorio. Tanto el primero como los miembros del segundo eran elegidos por voto universal y secreto de todos miembros dl'l colegio. Estaban inmediatamente sometidos al
Ministro general de la Orden, quien en el caso de México ejercía su autoridad suprema por medio del llamado Comisario general de la Nueva España.
El personal se componía en su mayor parte de religiosos que voluntariamente
se afiliaban a los colegios 1 con el fin de consagrarse al ejercicio de las misiones. Los procedentes de España -que constituyeron casi siempre la mayoría- solían venir a costa de la real hacienda y con el compromiso de permanecer un mínimo de diez años en los colegios. Por lo general se trataba
~e comunidades numerosas. La de San Femando estaba formada en sepuembre de 1772 precisamente durante la primera guardianía de Verger por
ciento catorce individuos; de ellos, cuarenta y tres se hallaban en las misiones
de Cal.ifornia. 3

• 1 Sobre los Colegios Apost6licos de Propaganda Fidc, tanto en general como en particular de la Nueva España, pueden mencionarse varias obras, si bien no existe una
moderna monografía de conjunto. La obra fundamental sigue siendo la de Fr. Isidro
Félix de Espinosa, O. F. M., Crónúa Apostólica y Seráfica de todos los Colegior de Propaganda Fide de esta Nueva. España ('México, 1746) cuya segunda edición está llevando a
cabo actualmente la Academia Franciscana de Historia, de Washington. En la$ notas a
~sta redacción indico la bibliografía más importante sobre los Colegios de la Nueva Espaoa. Las Misiones de California cuentan con abundante bibliografía. Una buena muestra
de la misma puede hallarse en la edición inglesa dci la Vida de Fr. Junípero Serra por
Palou: Palou's, Life of Fray Junipero Serra. Translated annotated by Maynard J. Gdger,
O. F. M. (Washington, Academy of American Franciscan History, 1955).
1 Publica esta lista el P. Maynard Gciger, O. F. M., en su artículo "Tbe Interna]
~rganizati~n and Activities of San Fernando College, Mexico City ( 1734-1858)", en
he Amencas, VI, 1949, pp. 5-12. Sobre el gobierno de los colegios en general véase ?,ollectio statutorum, gratiarum et indulgentiarum pro missionibus earumqu: Collegns de Propaganda Fide, Fratrum Minorum S. Francisci de Obserua.ntia in Indiis
Occidentalibus (Roma, 1778). Parece que fue el Colegio de Guadalupe de Zacatec33 el que contó con mayor proporción de criollos.

553

�De Mallorca a México.
La necesidad de atender a las misiones de la Sierra Gorda fue el motivo
que trajo al P. Verger desde Mallorca al Colegio de San Femando de México. Los once misioneros traídos en 1742 resultaban ya un refuerzo del todo
insuficiente, debido al ensanchamiento de las actividades del colegio y a la
muerte de varios religiosos en la Sierra Gorda, víctimas de la peste. El colegio decidi6, por lo tanto, enviar a España al P. Pedro Pérez de Mezquia, uno
de los í undadores venidos de Querétaro y un veterano en las misiones del
Norte, con el fin de reclutar allí otro grupo de misioneros. En diciembre 1747
había conseguido reunir hasta treinta y tres, cuyo aviamiento y viaje a cuenta
de la hacienda real fueron autorizados el 31 de dicho mes y año. Figuraban
en expedición hombres de cualidades extraordinarias, hombres llamados a
sonar en la historia. Uno de ellos era Fr. Junípero Serra, el futuro apóstol
de California; otro, nuestro Fr. Rafael Verger. Todavía otros, el escritor Fr.
Francisco Palou, Fr. Juan Ramos de Lora, que sería primer obispo de Mérida
en Venezuela, y Fr. José de Santisteban, martirizado por los comanches en
l 758, allá por las llanuras tejanas de San Sabá.
La "misión" --como se llamaba también a estas expediciones de misioneros- se dividió en dos grupos. El primero, en que venía Serra, zarpó de
Cádiz en agosto de 1748, desembarc6 en Veracruz el 6 de diciembre y entró
en la ciudad de México con el año 1750. Verger, que era profesor de filosofía
en el Convento de San Francisco de Palma de Mallorca, fue de los primeros.
en sospechar que su compañero Fr. Junípero Serra se había ofrecido voluntario para formar parte de la "misión" que colectaba el P. Mezquia. Comunicó sus sospechas al P. Palou -quien lo refiere en la Vida de Serra-' y
ambos platicaron repetidas veces sobre la oportunidad que se les ofreda de
ir a misiones de infieles. Verger dijo que hubiera ido de buena gana, de no
hallarse atado por la cátedra. Tal estado de ánimo fue conocido por Serra y
• FR. FRANC1sco PALou, O. F. M., Relación Histórica de la uida y apostólicas ta•
reas del Ven,rable Padr1 Fray ]unipero Serra, y de las Misiones qu, fundó en la
Cali{ornia Septentrional y nuevos establecimimtos de Monterrey (México, 1787). Hay
una edición moderna bajo el título: Evangelista del Mar Pacifico. Fray Junípero Serra,
Padre y Fundador de la Alta California (Madrid, Aguilar, 1944). El testimonio alu•
elido en el texto se encuentra en el capítulo segundo. La vocación misionera de Ver•
ger y su salida para México se refieren en el capítulo tercero de la misma obra. Sobre la expedición de 1749-1750 en conjunto \·éase Maynard Geigcr, O. F. M., The
Franciscon Mission to San Fernando College, México, 1749, en The Americas, V,
1948, pp. 48-60. Utiliza el expediente conservado en AGI (Archivo General de Indias, Sevilla, Contratación, lcg. 5546). En el mismo qajo se encuentra también el
expediente de la expedición o "misión" de 1742, con Jos nombres de los doce misioneros que la formaban.

554

así, cuando en Cádiz fallaron a última hora algunos de los misioneros reunidos, recibió Verger aviso de presentarse como uno de los sustitutos. Otro de
éstos fue Fr. Juan Crespí, el infatigable diarista de las exploraciones californianas.
Vern:er
no salió de Palma hasta el 15 de junio, más de dos meses después
o
de haberlo hecho Serra y Palou. Por este motivo pasó a formar parte del
segundo grupo de la "misión", que no había de embarcarse para Veracruz,
hasta el 31 de diciembre de 1749 y sólo llegarla a la ciudad de México en abril
de I 750. Los documentos oficiales de embarque nos dicen que era natural
de Santany (Mallorca) y que contaba veintiséis años de edad. Era de buena
estatura, color blanco y rostro marcado de postillas.
Poco sabemos de sus primeras actividades en San Fernando. Consta que
desempeñó en el Colegio el oficio de lector o catedrático que habla ejercido
en Palma. Es probable que esto haya tenido lugar ya desde los primeros años;
ciertamente ejercía la cátedra en 1755. Por otra parte, existen pruebas de
que su personalidad comenzó a destacar muy pronto en el colegio. Es de notar
que ya en 1752, al hacerse la elección de guardián, alguien pens6 en el joven
Verger para el puesto, pues tuvo un voto. Tres años más adelante en 1755,
fue elegido discreto con el mayor número de votos recibido por nadie: veintinueve. Y en la subsiguiente elección de guardián obtuvo trece votos. Poco
después, el Discretorio le elegía unánimemente por vicai;o del colegio. Fue
también secretario del Discretorio.
En los dos capítulos siguientes, 1757 y 1761, aparece con un sólido bloque de
diez y siete votos para guardián: en 1761 tuvo asimismo diez y ocho votos para
discreto. En cambio, pierde terreno en las elecciones de 1764, en que obtiene
s61o doce votos para guardián. Su hora parecía haber llegado en 1767, en
que recibió veintiún votos para guardián, número superior al obtenido por
cualquiera de los candidatos en aqueila elección; pero una peculiar disposición reglamentaria le cerró entonces el ascenso a la primera magistratura
del colegio. La elecci6n de los discretos tenía lugar antes de la elección del
guardián, y parece que, una vez confirmados en el oficio de discretos, resultaban inelegibles para la guardianía. Esto le sucedió ahora a Verger y babia
sucedido antes a otros, entre ellos al propio Junípero Serra. 6

• Todos estos datos nos los proporciona el Libro d, Decretos del Colegio de San
Fernando, que se conscr\'a original en el Archivo General de la Nación, México, colecci6n Documentos para la Historia de México, segunda serie, vol. IX' Véase tambifo M. Gciger, The internal organiiation and actiuities of Sa11 Fernando College,
Muico City (1734--1858), en The Americar, VI, 1949. 1-31.

555

�Viaje de Verger a España (1768-1770).

Es posible que, en algunos casos, se haya echado mano de estos impedimentos legales, fácilmente previsibles, con el fin de no inmovilizar en el oficio
de guardián a hombres que se deseaba emplear en otras tareas. Pudo ser esto
lo que sucedió en la presente ocasión. Al tiempo del capítulo guardiana! (28
noviembre 1767) ya el colegio había sido encargado de las misiones de la Baja
California, que se hallaban abandonadas a causa de la expulsión de los jesuitas. Una de las condiciones que puso el Colegio de San Fernando para
aceptarlas fue que se le permitiese reclutar una nueva expedición de mi~ioneros
en España. Acaso nuestro Verger estaba ya señalado para esta empresa y con
miras a ello se le apartó de la guardianía, mientras resultaba elegido discreto
con la brillante votación que hemos visto. Este cargo le confería autoridad y
prestigio, cosas ambas muy convenientes para el buen desempeño de su nuevo cometido en España.
No conozco la fecha precisa de su salida para España, pero las firmas que
aparecen en el libro de Decretos demuestran que permaneció en San Femando por lo menos hasta el 3 de diciembre de 1767. Por otra parte, sólo el 18 de
dicho mes escribía el Virrey a S. M. recomendando la petición de nuevos misioneros que le habían presentado el Guardián y Discretorio de San Femando.
Y el 5 de junio de 1768 Verger era esperado pero no había llegado aún a
Madrid.ª Es de presumir, por lo tanto, que salió de México en Jos primeros
meses de 1768. El Consejo de Indias informaba favorablemente sobre sus pretensiones y poco después se firmaba el real despacho por el cual se le concedía
una copiosa "misión" de cuarenta y nueve religiosos, que serían transportados
a expensas de la real hacienda. Desde enero de 1769, comenzó Verger a enviar las correspondientes patentes o licencias de viaje para cada misionero.
Antes de terminar el mes de julio tenía comprometidos a cuarenta y ocho, y
por real cédula de 5 de agosto del mismo año se dieron órdenes a la Casa de
la Contratación para el avío de estos religiosos. Agregóse a ellos, haciendo el
número cuarenta y nueve, el P. Juan Prestamera, quien había tenido que
abandonar el Colegio de San Fernando algunos años antes por enfermedad
y regresaba ahora al mismo con particular dispensa. Zarparon todos de Cádiz el 31 de enero en el navío Castilla, que iba al mando del Marqués de Ca• Con esta fecha, opina el fiscal del Consejo de Indias que se espere Ja llegada del
P. Verger, para decidir acerca de la solicitud de "Misi6n" por el Colegio de San Fer·
nando, que había sido recomendada por el virrey Bucarcli. Véanse los respectivos documentos del Archivo General de Indias, citados por Charles E. Chapman, Catalogue of th, Materials in the Archiuo General de Indias /or the Hirtory of tha Pacific
Coast and the American Southwe.rt (Berkeley, University of California Press, 1919)
nn. 894-95, 1016.

556

sinas; aunque el barco se vio obligado a regresar al puerto)' la salida definitiva
no fue hasta el 3 de febrero. Tras una navegación de noventa y nueve días.
de ellos treinta y tres pasados en la aguada de Oc:oa (Santo Domingo), la esperada "misión" llegó al colegio el 27 de mayo. 7 Los misioneros formaban
un grupo no sólo numeroso sino de marcado carácter nacional. Habia castellanos, gallegos. vascos, aragoneses. catalanes, navarros y mallorquines. Entre ellos, se contaban dos futuros guardianes de San Femando -el vasco Fr.
Pablo Mu.rgártegui y el gallego Fr. Eusebio Antonio Nogueira- y un mártir:
Fr. Luis Jaime.
Vager guardián de San Fernando (1770-1774).

El colegio contaba de este modo con un fuerte refuerzo de per.,onal, que
debía administrarse con sabiduría y prudencia. Es natural que el prestigio de
Verger se hubiese acrecentado con el éxito de su viaje a España. No es de
extrañar, por lo tanto, que en la pr6xima elección ( dicimibre 1 de 1770 J
fuese elevado al supremo gobierno del colegio por una brillante mayoría de
veintisiete votos. Veamos cómo correspondió a las esperanzas de sus hennanos
de profesión.
Además de los problemas comunes a toda comunidad de su índole, San
Femando se enfrentaba entonces a una serie de situaciones nuevas, tanto internas como externas. En el orden doméstico, la comunidad religiosa se había
hecho mucho mayor y ello aumentaba las responsabilidades del superior. Por
una parte, eran mayores las necesidades materiales, y por otro lado resultaba
más difícil mantener la cohesi6n entre tantos individuos. Respecto a lo primero, los documentos asentados en el ya citado Libro de Decretos permiten
adivinar que Vcrger dio pruebas de especial actividad. El P. Visitador que
vino a presidir el capítulo guardiana} de mayo 1774, Fr. José de Leiza,
cxministro provincial del Santo Evangelio y entonces guardián de Toluca,
expresa su satisfacci6n por el buen estado de la iglesia: sacristía, alhajas y
ornamentos, "con los buenos y costosos augmentos que nuevamente se han
construido"; hall6 asimismo un superávit de 1,777 pesos en las cuentas, "aun
habiendo sido en este trienio el gasto de augmentos y me:xoras utiles y nece' El detalle de la navegación de noventa y nueve días, c:-on la detención en
Ocoa, lo proporciona Vcrger en su carta de 31 de agosto de 1771 al fiscal del ConlCjo de Indias, don Manuel Lanza de Casafonda. Sobre esta correspondencia véase lo
que decimos más delante. La documentación relativa al viaje de Verger y a los misioneros que trajo consigo a México se encuentra en AGI (Archivo General de Indias, Sevilla), Audiencia de México, lcg. 2732, y Cottfralación, leg. 5546.

557

�ssarias en la cerca de la huerta, órgano, bambas, relox, librería de coro y demas que son manüiestas en todo el Colegio, notablemente excesivo" (fol. 67).
Las actas del capítulo no revelan queja alguna contra el gobierno de Verger, aunque cabe deducir de las mismas que se plantearon algunas de las
cuestiones ya tratadas anteriormente en la correspondencia entre Verger y el
Comisario general de Indias, residente en Madrid. Verger había defendido
con firmeza sus puntos de vista sobre la necesidad de seleccionar con gran
cuidado los religiosos que sallan a misionar entre fieles, la imposibilidad de
negarse a las confesiones de fieles en la ciudad, y en otros puntos; y en ninguna de estas cosas innovó el capítulo. Sin embargo, se omitió en el acta de
la elección del nuevo guardián la frase ritual que solía insertarse en elogio
del prelado anterior: "Qui prudenter, religiose et laudabiliter huic Seminario
praefuit'' (que gobernó prudente, religiosa y laudablemente este Seminario).
Parece que esto fue a modo de censura, puesto que Verger se defendió de los
cargos que se le habían hecho ante eJ Comisario general de Indias, y éste falló
en su favor, declarándolo por "buen prelado" y mandando al nuevo guardián
y discretos que añadiesen en la tabla capitular la frase suprimida. Así se him
y consta en el Libro de Decretos, folio 72v. Todo esto demuestra que el
gobierno de Verger no fue del agrado de todos, y ello, en mi opinión, dice
en favor y no en contra suya, pues no puede haber buen gobernante que
agrade a todos los gobernados. Era, aJ parecer, hombre de ideas propias, de
carácter firme y no fácilmente manejable, según vamos a ver en seguida. 8
Verger ,. las nuevas misiones de California.

Porque el colegio tenía ante sí problemas de mayor envergadura. Cuando
Verger salió para España en 1768, Jos misioneros de San Femando quedaban
ya encargados de la Baja California; de hecho, aquel viaje tenía por fin reclutar nuevo personal para hacer frente a dicha nueva obligación. Durante su
ausencia, la responsabilidad de la Baja California había sido acrecentada por
la de las novísimas fundaciones que se estaban llevando a cabo en la Alta
• Algunos de los pequeños problemas domésticos con los que tuvo que enírentane,
en su calidad de guardián del colegio, afloran en la correspondencia de Verger con
el comisario general de Indias en Madrid, Fr. Manuel de Vega. En ella puede observarse -y esto es lo que aquí nos interesa de manera particular- que Vergcr SI•
b!a defender respetuosa pero firmemente sus puntos de vista. Además de las fuentes
de esta correspondencia, que mencionaré en seguida, tuve hace años la fortuna de
consultar un tomito manuscrito que poseia en 'México el P. Fidel Chauvet, O. F. M., '/
que contenía copias de documentos Telativos a los colegios de San Femando y Orizaba.
Entre estos documentos, había cartas de Verger al P. Vega y de éste a Verger (1771·
1774).

558

California. La ocupación de Monterrey tuvo lugar el 31 de mayo de 1770,
apenas tres días después de la llegada a San Fernando de los cuarenta y
nueve misioneros conducidos de España por Verger. A principios de junio,
Serra y Crespí erigían allí la "Misión de San Carlos de Monterrey", la segun&lt;!a que se fundaba en los nuevos territorios; la primera había sido San Diego.
Lleno de gozo, Fr. Junípero Serra comunicaba la noticia al colegio con fecha
de 12 de junio, anunciando su propósito de fundar inmediatamente la tercera
misión proyectada: Sa11 Buenaventura. Pide que se le manden los dos misioneros que faltaban para completar los seis destinados a las tres misiones citadas.
Pero añade que "si en vez de venir dos para acá viniesen ocho, a cada una
de las tres misiones se le pondría otra a moderada distancia, para que dándose
la mano cada una con su compañera, sobre dilatarse así más la fe, se lograrían
-otras estimables circunstancias del mutuo fomento, seguridad y firmeza".
Los planes de Serra eran moderados y probablemente el colegio los hubiera
aceptado; pero a Gálvez le parecieron demasiado modestos. Entusiasmado con
la noticia de la ocupación de Monterrey, que llegó a México en la primera
mitad de agosto y fue allí celebrada con grandes manifestaciones de alegría,
Gálvez determinó en seguida, con eJ asentimiento del virrey Marqués de Croix,
que debían establecerse nada menos que diez misiones nuevas, cinco entre
Villacatá -frontera de ambas Californias- y San Diego, y otras cinco entre
San Diego y el todavía no explorado puerto de San Francisco. El colegio fue
informado de que cuarenta y cuatro religiosos de los que habían llegado de
España deberían salir para California en mayo del año siguiente. Un tal
número pareció completamente exorbitante a los superiores de San Fernando,
pero ni el virrey ni Gálvez se dejaron convencer. Si fuere necesario, sugerían,
podía mandarse por otra "misión" a España, que ellos estaban dispuestos a
recomendar por todos los medios. El colegio siguió resistiéndose, al parecer
con cierta dureza, pero al fin tuvo que convenir en el envío de treinta misioneros; catorce menos de los pedidos en un principio y sin embargo todavía
demasiados en opinión de Jos superiores del colegio. Este logró, por otra parte, que se Je admitiese la renuncia. de las cinco misiones de la Sierra Gorda,
-considerando que habían alcanzado ya el grado de progreso necesario para
ser confiadas al clero secular, en calidad de parroquias ordinarias. Con ello
&lt;¡uedó disponible otra decena de misioneros veteranos, que podían ser empleados en la empresa de California.
No puede caber duda de que Verger, que formaba parte del Discretorio .
fue uno de los principales responsables de la resistencia del Colegio. El epi·
sodio le dejó un mal sabor de boca, si se nos permite la expresión, y por larg·"'
tiempo le durará el resentimiento contra Gálvez. Verger tenía evidentement&lt;~
-Otros planes respecto a los religiosos que él había reunido en España y con~

559

�&lt;lucido con tanto trabajo hasta México. Aspiraba a tener en San Fernando
una comunidad numerosa y bien organizada, como las que él había conocido
en Europa. Las misiones entre infieles debían ir estableciéndose poco a poco,
sobre bases firmes y no solamente al compás de los que él creía sueños y excesivo fervor apostólico de Fr. Junípero Serra. Porque el Colegio -y Verger- supusieron que la imposición de Gálvez en el envío de misioneros era
fruto de las cartas de Serra, y éste quedó un poco identificado, para las autoridades fornandina.~, con los "fantásticos" planes del Visitador. Y en realidad. Serra era un soñador, pero también un hombre práctico, que no descuidaba detalle; un idealista y un hombre de acción. Si él tendió al optimismo
en su visión de la empresa californiana, Verger nunca logró liberarse de su
pesimismo de hombre prudente1 que no quiere aventurarse. Eran dos posiciones
perfectamente defendibles, que nada dicen en contra de ninguno de los dos;
pero yo creo que Serra indicaba en este caso el mejor camino. Se trata de
una opinión basada en la lectura de la correspondencia de ambos, cuyas fuentes serán citadas más adelante.

Di/icultades y pobre;:a en la Baja California.
Estas ideas y este estado de ánimo influirán en la actitud de Verger respecto a las misiones californianas, durante el trienio de su guardianía en San
Fernando que comenzó en diciembre de 1770. Hay en esta actitud mucho de
negativo y de excesivamente crítico, pero también necesarias llamadas a la realidad. Y siempre un¡i. pronta disposición a defender a las misiones y a los misioneros, y a defenderlos con valentía y sin desfallecimiento. Tenemos buena
prueba de ello en varios escritos de Verger, poco utilizados hasta el presente.
Son cartas al comisario general de Indias, Fr. Manuel de Vega, cartas y memoriales al fiscal del Consejo de Indias, don Manuel Lanz de Casafonda,
memoriales al virrey Bucareli. En ellas se nos revela Verger como hombre de
inteligencia clara y de gran energía, buen dialéctico y de pluma fácil. Hombre difícil de batir. 9
Estos escritos se refieren en su mayoría a las misiones de California. Si bien
• El registro oficial de las cartas de Vergcr durante su primera guardianía en San
Femando de México ( 1770-1774 ) se conserva en el Museo Nacional, de México, en
dos pequeños tomitos. Copias de cartas y otros papeles de Vcrgcr se conservan también en el British Museum, Add. Mss. 13, 974, fols. 231-293. Varias de las cartas a.
Lanz de Casafonda y una a doJ). Antonio de la Banda se encuentran en Add. Mss. 13,
976 del mismo Britis.h Museum. En este trabajo utilizo una copia moderna, que posee
la Acadcmy of American Franciscan Hi.story, ~acada del registro oficial conservado en
el Museo Nacional de México.

560

aquí nos interesan principalmente como reveladores del hombre que los escribió, y menos como testimonios de la historia californiana, es necesario
referirse a ciertos aspectos de ésta que requirieron la atención de Verger. Uno
fue la pobreza y desarreglo de la Baja California. Los misioneros de San Fernando habían llegado allí con grandes ilusiones en 1768. Dichas misiones gozaban de gran renombre en la Nueva España. Era opinión general que los
jesuitas habían logrado grandes éxitos en la Baja California, tanto en el
orden espiritual como en el temporal. Pero la realidad, a la llegada de los
franciscanos, no se ofreció tan brillante. Aquellas misiones se hallaban realmente en estado de profunda decadencia. La causa principal de esto suele
atribuirse a la mala administración, descuido y latrocinio que, al parecer,
reinaron en dichas misiones durante el breve período entre la expulsión de los
jesuitas y la llegada de los franciscanos; sin embargo, la decadencia había
comenzado ya en los últimos años del régimen jesuítico. El hecho es que los
misioneros femandinos se encontraron con que la Baja California no era el
campo prometedor que esperaban. La situación no se remedió con la lluvia
de decretos que el visitador Gálvez1 hombre de proyectos grandiosos y de poder
sin límites, hizo caer sobre la península californiana. La mayor parte de estos
proyectos se revelaron utópicos. Cuando el presidente Fr. Junípero Serra
~alió en marzo de 1769 hacia la Alta California, las misiones de la Baja quedaron al cargo de Fr. Francisco Palou. Este, que fue también historiador de
primera fila, dedica muchas páginas de sus Noticias, especialmente los capítulos doce, trece, catorce y quince de la primera parte, a exponer el estado
de cosas que existía entonces en la Baja California.1 º Tanto Palou como el
primer gobernador nombrado por Gálvez ~l sensato Matías de Annonacomprendieron desde un principio que los planes del visitador eran irrealizables y que sus medidas económkas acabarían por arruinar del todo a la península. Armona, en consecuencia, declinó el gobierno, mientras Palou se empeñó en buscar remedio a la situación, con habilidad y prudencia.
Aunque Gálvez, preocupado con la expedición a Sonora y probablemente ya
con los amagos de su famosa locura se irritaba con sólo oír hablar de la Baja
California, Pal0l1 decidió enviar a conferenciar con él al P. Ramos de Lora,
quien llevaba propuestas radicales, entre ellas la renuncia por los misioneros
de la administración temporal de las misiones. Gálvez había salido ya de Sonora para México y el P. Ramos de Lora regresó a California, no sin haber
logrado ponerse en comunicación con el omnipotente Visitador y obtenido
,. Noticias de la Nueva Cali/ornia, obra terminada por Palou en 1783, pero que no
publicó hasta 1857. En este trabajo utilizo la versión inglesa editada por Herbert E.
Bolton bajo el título : Historical Memoirs of New California. (Berkeley, University of
California Prcss, 1926 ; 4 vols. ) . Constituye una fuente de primera clase.

!le

561
H36

�de éste la seguridad de que haría cuanto fuese necesario para remediar la
situación allí existente. Entonces mandó Palou todo el expediente a México,
aprovechando la ida del P. Dionisio Basterra, que se retiraba enfermo al colegio. Recibido amablemente por Gálvez, el P. Basterra le presentó (julio 10,
1770) un memorándum de las cosas que necesitaban remedio en la Baja
California y el VI.Sitador prometió conceder cuanto se Je pedía; pero sea que
se distrajo con otras ocupaciones, sea a causa de su disgusto con el colegio
sobre el número de misioneros que debían ser enviados a California, no hizo
nada.
De los treinta misioneros que Gálvez y el virrey arrancaron a la posición
del Colegio, veinte fueron destinados a la Baja California, con el fin de
reforzar las viejas misiones y establecer cinco nuevas entre Vellicatá y San
Diego. Estos misioneros salieron de México en octubre de 1770 y al mismo
tiempo el virrey Marqués de Croix envió instrucciones escritas al P. Palou
(México, 10 no\·iembre de 1770). Tras un viaje lleno de peripecias, en su
parte marítima, la mayoría de los misioneros no llegaron a Loreto hasta
septiembre de l 771, siendo distribuídos provisionalmente entre las viejas misiones, pues la fundación de las nuevas no era posible por falta de escoltas,
según el Gobernador informó al P. Palou. Ert realidad, estas fundaciones
nunca fueron llevadas a cabo, porque mientras tanto el gobernador, Felipe
de Barry, se convirtió de amigo -al menos aparente- en cerrado enemigo
de los Franciscanos, y cuando el virrey Bucareli intervino decididamente en
favor de éstos, ya las misiones habían sido cedidas a los Dominicos.
Lo que aquí nos interesa es la parte que en estos asuntos tomó el P. Verger,
dirá con razón el lector. Pero la digresión, aunque larga, era imprescindible
para entender lo que hizo Verger. Veámoslo. La primera carta. que conocemos de Palou a V erger es del 23 de abril de 1771. Palau había recibido el
31 de marzo pasado las tres cartas-instrucciones del virrey Croix, para la
fundación de las nuevas misiones y sobre los sínodos de éstas y las viejas.
Se muestra entusiasmado por la posibilidad de poder ampliar el campo de
apostolado hacia el norte; por otra parte, reinaba aún la annonía con el
gobernador Barry. Sin embargo, hace varias observaciones sobre los sínodos,
que le parecen insuficientes y no de acuerdo con lo concertado anteriormente
entre Gálvez y el entonces presidente Fr. Junípero Serra. Antes de esta
fecha, Palou había expuesto repetidas veces al antecesor del P. Verger en
el gobierno del Colegio -P. Juan Andrés- las necesidades y problemas
de la Baja California. En su larga carta al fiscal Lanz de Casafonda (México, 3 agosto 1771 ) Verger recoge, sistematiza y resume todos estos informes, adjuntando copia de las comunicaciones de Palou, al parecer desde
la ex.tensa del 24 de noviembre de 1769. Presenta a Palou como a "sugeto
muy capaz, verídico y práctico en la rnducción de los indios ... , en otro
562

tiempo presidente de las [misiones] que este Colegio tenia en Sierra Gorda".
Asegura a Casafonda que los cuidados de las misiones de California, tanto
las de la Baja como las de la Alta --cuya situación también exponía, según
cartas de Serra y Crespí- ayudaban mucho, con los demás de su oficio, a
quitarle el sueño, "considerando que los yerros que a mi entender se cometen
no se han de remediar" y "que tengo 46 súbditos en tantos trabajos en tierras
tan remotas". Alude al atraso en que se hallaban aquellas misiones cuando
la salida de los Jes.uítas, y ello podrla demostrarlo con una larga carta de
Gálvez que tenía en su poder. "Entraron en lugar de los expulsados -prosigue Verger- unos soldados comisionados y en materia de poco más de
seis meses hubo quien mató en su misión 600 reses, ob·o 400 y otro 300,
siendo igual eJ destrozo en los otros, como consta en las cuentas que dieron;
y esto fue lo qµe movió al Señor Visitador [Gálvez] a poner lo temporal
de las misiones al cuidado de los Padres. Y a la verdad, sólo así podemos subsistir, si les ayudan con las providencias oportunas". Esto podría parecer
impropio de los misioneros y así lo consideraron ellos al principio, lo mismo
que el vin·ey y Gálvez; así lo creía también Verger, pero "crea V. S. -añade-que es del todo necesario. Pensar que los indios por sí han de cuidar de
comida y vestido para un año, que han de trabajar por su orden para este
fin, es pensar que con las manos podemos coger el cielo sin movernos de
la tierra. Poner españoles que cuiden de todo esto, es aumentar comedores y
salarios para que se aprovechen y hagan caudal propio del sudor de los
indios, dejando a éstos padeciendo en lo espiritual y temporal".
No había bastado con la malversión de los comisionados. "Vamos todavía
a peor", continúa en el número sexto de su carta-memorial. "Porque para
las expediciones de Monterrey sacaron de ellas [las misiones] ciento cuarenta mulas, cuarenta caballos, seis yeguas, dos burros, 200 Teses, las más
vacas con sus crías, que se contaron". Cierto que de todo se había dado
recibo para reemplazar lo tomado. "¿Pero cuándo será esto? Lo cierto es
que por falta de mulas se han padecido grandes trabajos y necesidades, sin
pnderse socorrer unos a otros, ni llevar al real almacén sus frutos y sacar
de él maíz para matar el hambre, o al menos minorarla". Tanta era la
necesidad de aquellos indios que el Visitador dictó una serie de medidas
para remediarlas, pero al mismo tiempo les obligó a pagar tributo, rebajó
los precios de venta de los productos de las misiones al almacén real -[productos con que las misiones habrían de pagar la comida y vestido de sus
indios}- y hasta revocó su anterior decreto de que se diese salario a los
indios que trabajaban para el Rey, "mandando nuevamente a los comisarios
reales sacasen de las misiones cuantos indios fuesen necesarios para las sa•
linas y fincas del Rey, sin salario alguno", ni siquiera el vestido; sólo "una
triste comida". La razón que daba Gálvez para justüicar tal decreto era que
563

�"todos los vasallos, si \·erdaderamente lo son, tienen tanta obligación de
seIVir al Rey como los cristianos de servir a Dios", razón que --observa Verger- aplicada generalmente a los que sirven al Rey podría ahorrarle millones
a su Magestad ... Y últimamente, para que nada faltase, mandó que se tomase
tanto número de bulas de la Santa Cruzada, cuantos indios tenía cada misión.
De este modo, faltando la comida y vestido, se suplirá con las indulgencias". Según carta de Palou de 16 marzo 1770, esta orden de no pagar jornal
a los indios había sido reYocada por Gálvez y por el nuevo gobernador Armona, pero este había sido un gesto vacío, pues aquel gobernador recibi6
orden de volverse apenas llegado; "y aunque dicen -sigue implacable Verger- fue porque tenía renunciado el gobierno, no creo yo que fuese esta
la razón, sino porque no aprobaba lo dispuesto por el señor Visitador
[Gálvez) y este es un crimen manifiestísimo; pero ello e~ que no hemos
de decir que lo blanco es negro, por no contravenir al dictamen de este
señor, ni hemos de atropellar nuestra conciencia y onerarla por darle gusto".
''Yo bien considero -continúa en el núm. 10 de su carta memorialque nada remediaremos por más escritos que presentemos, pero descargaremos nuestra conciencia; y por fin llegará la hora en que se descubrirá la
verdad. V. S. vea lo que escribí en el correo antecedente [carta de 30 de
junio de 1771, en que puntualizaba las razones de la pobreza de la Baja
California: falta de tierra o de lluvia, u ociosidad de los indios, según los
casos] y refleje bien en lo que va ahora, para... saber que dichas misiones
ni han s.ido ni serán jamás pueblos de fundamento". Por eso los Padres
Misioneros urgían que se "pida remedio, y si no lo hallamos en el Ilmo.
Visitador Gálvez, al señor Virrey; y si no, renunciarlas. No tuvo por conveniente mi antecesor [Fr. Juan Andrés] practicar esto por escrito; lo hizo
boca a boca, y viendo que no se podía sacar cosa de provecho, guardó las
cartas y lo dejó al tiempo y a Dios. Yo aguardo razón de esta California
[la Baja] para presentarle por escrito, para que en ningún tiempo culpen
a este Colrgio, si esta~ misiones o se pierden totalmente o no se adelantan".
Sigue Verger (número 12 y siguientes) discutiendo la cuestión de los SÍ•
nodos, que afirma fueron reducidos arbitrariamente por Gálvez a niveles
irrisibles, y previene contra los fantásticos informes de Gálvez sobre las nuevas
misiones y sus progresos, para después, cuando se descubra, no se culpe de
todo al Colegio. "Pero responderemos categóricamente: que las viejas están
perdidas porque, sobre ser infelices, las han talado, retalado y vuelto ~- talar
en sus bienes y operarios; que las nuevas tienen ólo nombres de mlSlones,
porque todos los arbitrios y providencias que han dado no alcanzan para más"
( núm. 15). Probablemente Verger se excedía un poco en su pesimismo; de
haber esperado a contar con los elementos que enumera a continuaci6n
(números 15-22) como indispensables para una de tales fundaciones, es

564

posible que nunca se hubiera completado la conquista de la Alta Calif~1:1,ia.
Pero lo revelador para nosotros, en este caso, es el tono de su expos1c1on.
Nadie podrá decir que tenía pelos en la pluma, Sorprendente el tono en que
se refiere a Gálvez. ¿Es que lo creía definitivamente fuera de escena, a
causa de su enfermedad?
Mientras Verger apelaba a España, por encima del Virrey y del Visitador,
las cosas en la Baja California iban de mal en peor. El gobernador Felipe de
Barry se había vuelto completamente contra los misioneros. En octubre llegó
allí la noticia del cambio de virrey y ello fue otro motivo de inquietud. ¿ Qué
actitud adoptaría Bucareli? Palou hubiera querido volar al Colegio, "pa1·a
acalorar la cosa", como él escribe el 19 de octubre de 1771, y sugerir lo que
debía exponerse al nuevo mandatario; pero corrió el rumor de que Bucareli
traía consigo a Maúas de Armona y esto llenó de alegría a Palou, pues dicho
señor sabría defender como nadie los intereses de la Baja California. La
venida de Annona se quedó, por desgracia, en rumor. Palau escribía el 7 de
diciembre a Vero-er
lleno de angustia por la suerte de las misiones;
estaba
o
•
dispuesto incluso a ir hasta España, en busca de remedio. 11 Mientras tanto,
debía estar llegando a México el P. Juan Escudero, que se retiraba enfermo
al Colegio. Llevó cartas de Palou y de algunos Padres de la Alta California
con nuevas noticias sobre las dificultades que las misiones seguían encontrando
en ambos distritos. Armado con estos informes, Verger entró de nuevo en
acción, presentando un largo memorial al nuevo virrey Bucareli. Este, dando
una primera prueba de su actitud, envió órdenes estrechas al gobernador
Barry para que favoreciese en todo a los misioneros; incluía copia de las cartas
de éstos, "para que, después de hacer lo que en ellas se pide, me diga en
cada punto lo que haya ejecutado", tal como informaba al Colegio con fecha
18 de marzo de 1771.
Pero California estaba lejos y el correo funcionaba con lentitud. Si bien
las órdenes fueron dadas en marzo de 1772, Palau no las tuvo en sus manos
hasta diciembre. Barry, irritado por lo que él consideraba disminución de
su autoridad, inventó nuevas intrigas contra los misioneros, que Palou supo
deshacer con habilidad. Por lo demás, ya no valía la pena de I ombatir, pues
estaba ya concertada la cesión de las misiones a los Padres Dominicos, medida
en que fue asimjsmo preponderante la intervención de Verger, según veremos luego.

" Además de las Noticias del propio Palou. me valgo también de las cartas originales
de éste, que se conservan en Archivo General de la Nación, 'México, colección Documentos ptJra la Historia de México, vol. 1. Existe fotocopia de las mismas en la Academy of American Franciscan History.

565

�FIN DEL RÉGIMEN FRANCISCANO EN LA BAJA CALIFORNIA

Si bien la malevolencia del gobernador Barry, con su obstruccionismo y mezquinas tirarúas, había creado tal malestar entre los misioneros fernandinos
de la Baja California, que Palou se declaraba al extremo de su resistencia y
pedía permiso para retirarse al Colegio: aunque habían propuesto la renuncia
y de hecho renunciado algunas de las misiones más lejanas, ante la imposibilidad de atenderlas, ni Palou ni sus misioneros pensaron jamás en abandonar
por completo las misiones de la Baja California. Sin embargo, venían de anúguo sugiriendo la conveniencia de que alguna otra Provincia o Colegio de
la Orden, e incluso religiosos de otra Orden distinta, tomasen a su cargo
parte de aquel campo de apostolado. En su memorial de 23 de diciembre de
1771, Verger proponía ya que los Dominicos, u otros religiosos, tomasen a
su cargo parte de las misiones de la Baja California, siete en total; los Franciscanos retendrían las cinco restantes, más la nueva de Vellicatá y las proyectadas entre este paraje y San Diego. El 8 de febrero de 1772 repite la
misma propuesta ante Bucareli ¡ prefería el inconveniente de mezclar así a
los misioneros de ambas Ordenes al mayor inconveniente de que el Colegio de
San Fernando tuviese que cargar con el peso de todas estas misiones v las
nuevas de la Alta California, cosa que le parece imposible.U Cuatro días, más
tarde, el 12 de febrero de 1772, firmaba Palau en Loreto un detallado informe sobre las misiones de la Baja California, y en él llegaba a la conclusión
de que era demasiado campo para un solo Colegio; debía buscarse, por lo
tanto, la manera de que otros religiosos franciscanos o de otra Orden tomasen
a su cuidado algunas de aquellas misiones.
Todo esto revela que tanto en México como en la Baja California las autou Palou publica este memorial en el capitulo veinticinco, parte primera, de sus Noticias. Lo considera como resultado de los informes llevados por el escudero, quien había
salido de la Baja California el 25 de octubre 1771 y llegado al Colegio de San Fernando en diciembre del mismo año (PALou, obra cit., part. I, cap. 24). Se conoce eftcti\'amentc un largo memorial de Vcrger a Bucareli, fechado en México a 22 de diciembrt
de 1771, pero no parece ser el publicado por Palou. Por otra parte, Bucareli acus6 recibo al colegio, el 18 de marzo de 1772, "de la representación de V. Rma. de 23 de diciembre último y cartas que la acompañan ... ", y este acuse de recibo se refiere claramente
al memorial de 22 de diciembre. Puede ser que este memorial llevase una fecha en el
original ( 23 de diciembre) y otra en el registro del P. Verger ( 22 de diciembre). O que
el memorial resumido por Palou sea de otra fecha, pues dicho autor no la indica; la
identificación fue hecha por Bolton, en la eclición inglesa de las Noticias (I, 151, nota
1), La dificultad está en que el mismo Palou parece dar base para tal identificación.
¿Puede haber, aparte del memorial conservado entre los papeles de Verger bajo la fe.
cha de 22 de diciembre, un segundo memorial más sintético, o lista de peticiones. que
sería el publicado por Palou?

566

1idades franciscanas habían llegado a la extrema decisión de renunciar por
lo menos algunas de las misiones. Esta decisión debió ser alcanzada con mucha
anticipación en México por el P. Verger, probablemente bastante antes
de su citado informe de diciembre de 1771. Verger había escrito varias
veces a Palau sobre este asunto, durante el año 1771, la última que conozco
el 1 de junio, en que solicitaba un detallado informe de aquellas misiones.
Pero Palau no recibió esta carta hasta el 18 de enero de 1772, cuando ya el
P. Ramos de Lora había salido de Loreto para México con el fin de hacer
un supremo intento por detener el colapso de las misiones y, de no ser esto
posible, hacer renuncia parcial de las mismas. Que estas eran las instrucciones
de Ramos de Lora consta por la carta de Palau del l 8 de enero de 1772 y
por lo que el propio Palau dice en sus Noticias, al final del capítulo 28 de
la primera parte. Las noticias llevadas por Ramos de Lora anticipaban e]
informe de Palau ( 12 de iebrero de 1772) y ello debió decidir a Verger en
favor de la renuncia, que por razones surgidas entretanto hubo de ser total.
Podemos imaginarnos cómo reaccionaría Verger, siempre preocupado con el
mantenimiento de una numerosa comunidad en San Fernando, ante los cálculos de Palou y Ramos de Lora sobre que el Colegio necesitaría proporcionar
unos cincuenta y cuatro nuevos religiosos para cubrir adecuadamente las necesidades misioneras de ambas Californias.13
En la actitud de Verger influyó también otro factor. Hacia mediados de

1771 supo con profunda alarma que el Concilio Provincial reunido entonces
en la ciudad de México, bajo la presidencia del arzobispo Lorenzana, intentaba cambiar el régimen de los Colegios Apostólicos de Propaganda Fide,
privándolos de su independencia y sujetándolos a la jurisdicción de los respectivos ministros provinciales. Lorenzana, hasta entonces tan deferente con
el Colegio y personalmente con Verger, daba muestras de cierta frialdad inexplicable. Verger creyó averiguar que una de las causas de este cambio era
la oposición que, en concepto de Lorenzana, hacían el Colegio y sus misio11 Es posible que las angustiosas llamadas de Palou hayan dado a Verger la impresión de que el primero y sus misioneros deseaban, en el fondo, el abandono de la Baja Ca,
lifomia. Es decir, que rl ideal era la renuncia absoluta. De hecho, Verger al comunicar a Palou (junio 10 de 1772) el concordato con los Dominicos, le dice que "se había
conseguido más de lo esperado". Lo cierto es, sin embargo, que Palou no quería la renuncia total y que sólo la aceptó a la Iuerza. En cuanto a Fr. Junípero Scr.ra, aunque
pennaneció a obscuras de todas estas negociaciones, consideró el resultado como una
verdadera "expulsión". Conf. sobre esto Piette, obra citada en la nota 15. Cabe también la posibilidad de que Ramos de Lora, víctima preferida de las molestias de Barry
Y acaso poco a gusto en la Baja California, haya ido en sus informes verbales a Verger
más allá de los escritos que le había confiado Palou.

567

�neros a la entrada de los Dominicos en la Baja California. Parece que esto
creó mal ambiente .al Colegio entre los prelados asistentes al Concilio, uno
de los cuales era el dominico Fr. Antonio Alcalde, que aquel año de 1771
fue promovido del obispado de Yucatán al de Guadalajara. La condescendencia en la entrada de los Dominicos le permitía a Verger ganar dos bazas
con una sola jugada: se desprendía de una carga que él creía desde antiguo
-y ahora creía él que compartían su opinión los propios misioneros de la
Baja California- excesiva para el Colegio y al propio tiempo evitaba enfrentarse con elementos poderosos que, en México y en España, venían apoyando la causa de los Dominicos.H
Porque el proyecto era viejo. Se había iniciado con una real cédula del 4
de noviembre de 1768, dirigida al Virrey de la Nueva España, para que
buscase la manera de complacer al P. Pedro de Iriarte, quien deseaba ocuparse con sus hermanos Dominicos en la evangelización de la Baja California.
Pedían concretamente la parte central de la misma, entre los grados 25 y 28.
Hacia marzo de 1769, el rumor de esta concesión real llegó a oídos de Fr.
Junípero Serra, presidente de las misiones franciscanas en la península californiana. Fr. Junípero, que se disponía a emprender su histórica jornada a
la Nueva o Alta California, dirigió a Gálvez (9 de marzo de 1769) una carta
cuyo texto desconocemos, pero que debía expresar alarma por la posibilidad de perder un campo de apostolado en el que estaba poniendo todo su
entusiasmo. Gálvez le tranquilizó desde La Paz (marzo 28), manifestando la
duda de que tal noticia fuese verdadera y que en caso de que lo fuese tanto
él como el Virrey harían todo lo posible para impedir tal proyecto. Pero
Serra había sido bien informado, como pudo comprobar Gálvez al recibir
carta del Virrey, fechada en México a 4 de abril de 1769, solicitando su parecer sobre Ja mencionada real cédula de 4 de noviembre de 1768, que le
incluía. En su informe al Virrey (Los Alatr10s, 10 junio) se manifestaba Gálvez
completamente contrario a la entrada de los Dominicos en California, bien
atendida por los franciscanos; los dominicos podían emplearse en otros muchos campos, pues los había en abundancia. La respuesta de Gálvez fue enviada por el Virrey -junto con su propio parecer en contra, que ya había
expresado en otra carta de 22 de abril- al ministro de Indias, Julián de
" Las cartas de Verger al f'. Vega y al fiscal Casafonda, tanto anteriores como pos·
tcriores a la cesión de las misiones, revelan el esfuerzo por deshacer la impresión dr
que el Colegio se oponía sistemáticamente a la entrada de los Dominicos, mostrándose en
esto menos rendido a los deseos del Rey. En defensa de la independencia de los colegios,
dirigió Vergcr al Concilio un fuerte memorial, que se conserva entre los papelt:! del
British Museum. A djcho escrito &gt;· a sus buenos resultados -aunque pareció algo duro-l1ay referencias en la correspondencia cfo Vergcr con el fiscal Casafonda y con el comi•
sario general de Indias, P. Vega.

568

Arriaga. Sin embargo, los Dominicos no se dieron por vencidos y solicitaron
de nuevo un puesto en la Baja California, esta vez desde el grado 28 hacia el
norte. Cosa que les fue concedida por real cédula de 8 de abril de 1770;
entre las personas cuya consulta se menciona en la real determinación figura
el Arzobispo de México, pero ni el Virrey ni Gálvez. Este, como es sabido,
se hallaba por entonces fuera de combate, a causa de su crisis nerviosa; su
omnipotencia y grandes arrestos durante la visita general de la Nueva España
habían suscitado la natural celotipia en los círculos indianos de Madrid, mientras en México el Marqués de Croix seguía su política de contemporización
y Lorenzana cultivaba el favor cortesano. El campo estuvo largo tiempo libre
de obstáculos. Gálvez se recuperó, contra lo esperado, y trató aún de impedir la entrada de los Dominicos en California. El nuevo virrey Bucareli
le había consultado, noviembre 30, sobre la ejecución de la real cédula del
8 de abril de 1770; Gálvez con testó desde México el 22 de enero de 17 72 exponiendo las razones por las cuales tal proyecto le parecía impracticable.
Pocos días después, partía para España el Visitador General y el ex-virrey
Croix, quizá persuadidos de que podrían, desde MadrÍd, paralizar definitivamente los intentos de los dominicos. 15
Pero una gran expedición de misioneros Dominicos había ya Uegado de
España en agosto de 1771 y era indispensable buscarles un campo de apostolado. El arzobispo Lorenzana apoyaba su causa, según hemos indicado. Los
misioneros de San Fernando, por su parte, se habían manifestado ya dispuestos a ceder parte de las antiguas misiones, si bien inclinándose a que los
misioneros Dominicos se hiciesen cargo de las meridionales y reteniendo los
Femandinos las colindantes con las nuevas conversiones de la Alta California.
Sin embargo, ya en su informe a Bucareli de 8 de febrero de 1772, Verger
proponía que los Dominicos, además de las misiones del Sur, se hiciesen
cargo de la Misión de Santa Rosalía de Mulegé, como puerto de mar conveniente para extenderse hacia la región del río Colorado. Una solución del
viejo problema parecía, por lo tanto, inaplazable. Verger iba a negociarla con
su conocida habilidad y eficacia. Lo que no representaba ya un gran sacrificio fue hecho de forma que apareciese como un gesto de magnánima generosidad por parte del Colegio de San Femando, demostrando que éste no
abrigaba tendencias monopolisticas en eJ campo misional y que ardía en deseos
de cumplir los deseos del Rey.
,. MAXlMIN PmTTE, O.F.M. Evocation de Junipero Str-ra, Fondateur de la Californi.t
( Washington, Academy of American Franciscan History, 1946) publk6 en francés la
carta de Gálvcz a Serra (La Pnz, 28 marzo 1769) y los informes que el mismo Gilvez
dirigió respectivamente al Marqués de Croix ( 10 junio, 1769) y a Bucareli (22 de
~nero ~ 772). Piette trata largamente de este asunto, pp. 240-270, aunque con algunas
inexactitudes y acaso dramatizando con exceso las cous.

569

�Verger fue invitado a dos reuniones de la Junta de Guerra y Real Hacienda, en las que no hubo acuerdo; en una tercera reunión de la Junta,
celebrada el 21 de marzo sin la asistencia de Verger, quedó acordado que
este último y el Comisario de los misioneros Dominicos -P. Iriarte- resolviesen las dificultades existentes. Así lo comunicó el propio Bucareli a Verger
durante la visita que éste le hizo el 22 de marzo de 1772. Iriarte y Verger
llegaron efectivamente a un acuerdo el 7 de abril, mediante el cual San Fernando cedía a los Dominicos, todas las viejas misiones, incluso la recién fundada de San Fernando de Vellicatá, quedando al cargo de los misioneros
Femandinos las nuevas conversiones de la Alta California, desde San Diego
hacia el Norte. Este acuerdo fue aprobado formalmente por la Junta de Guerra
y Hacienda el 30 de abril de 1772. La orden de ponerlo en ejecución fue
dada el 12 de mayo por Bucareli, quien ya el día 4 del mismo mes había
comunicado oficialmente el acuerdo a Palou. Poco después se Jo comunicó
también Verger.

CRISIS EN LA ALTA CALIFORNIA

La lectura de las cartas y memoriales de Verger, que hemos venido utilizando en las páginas anteriores, pone bien de manifiesto que las preocupaciones
del Guardián de San Femando no se limitaban a la Baja California. No
ofrecían menores problemas las nuevas misiones que se había comenzado a
establecer ea la Alta o Nueva California. Ya vimos cómo Verger llegó a la
guardianía de San Fernando, a fines de 1770, irritado contra Gálvez por su
presi6n sobre el Colegio, a fin de que éste mandase a California la mayoría
de los misioneros que el propio Verger acababa de traer de España. Verger
creía que las nuevas misiones estaban fundándose sin base sólida, y que esto
sólo podía conducir a su ruina, con el consiguiente descrédito para el Colegio.
Fr. Junípero Serra era un misionero extraordinario, pero era "preciso mo•
derar algo su ardiente zelo", tal como Verger escribía a Lanz de Casafonda
el 3 de agosto de 177 L Sobre este tema de lo fantástico e irresponsable que
era la empresa de la Alta California, tal como se estaba llevando a cabo,
machaca Verger en sus cartas a Casafonda y al Comisario general de Indias.
Este fondo de pesimismo le sirve, sin embargo, para solicitar con eficacia el
remedio de las dificultades, demasiado reales por desgracia, con que trape•
zaban las nuevas conversiones. Verger ponía energía, constancia y habilidad
en todas las cosas, y no puede negarse que puso todas estas dotes en defensa
de las nuevas misiones californianas.
Esto resplandece meridiaaamente a través de la copiosa correspondencia_
570

de Verger, pero pudiéramos decir que alcanza su punto cuhninante durante
el conflicto Serra-Fages, que estuvo a punto de dar en tierra con toda la
empresa californiana. El teniente Pedro Fages fue el primer comandante
de Monterrey ( 1770-1774), cargo que equivalía al de jefe militar y civil de
la Alta California. Típico militar ordenancista y de escasas luces, no tard6 en
revelarse inferior al cometido que le habían asignado, al parecer por influencia de Gálvez. Para colmo de infortunios, su superior era Felipe de Barry, el
gobernador de California, residente en Loreto, cuya actitud hacia los misioneros ya conocemos. Fages llevó su obstruccionismo y molestias a tal extremo
que Fr. Junípero Serta se decidi6 a buscar el remedio mediante una apelación personal al Virrey. A fines de 1772 emprendió desde San Diego la
penosa marcha hacia la capital; el ? de febrero de 1773 entraba en el Colegio de San Femando. Allí se encontr6 con su paisano y amigo Verger, dispuesto a sostenerlo en toda la línea. El estado de cosas existente en la Alta
California no era desconocido por Verger, quien sabía perfectamente que
sólo por motivos de extrema gravedad hubiera Serra abandonado su puesto.
En el curso del año 1771 había ido recibiendo noticias de lo que allí sucedía
y ea su memorial a Bucareli (México, diciembre 22, 1771) hacía ya uso de
algunas. Por ejemplo, las contenidas en una escrita a Palau -y remitida por
éste-- en la que Serra insertaba esta frase: "Muchas veces he recelado me
acaben la vida las pesadumbres". La carta de Serra estaba fechada a 21 de
junio de 1771 y en ella ofrecía a su amigo Palou algunos casos de las mezquindades de Fages.16 Después de copiarlas, Verger decia a Bucareli: "La mucha
paciencia y sufrimiento que este experimentado ministro, del que (como es
notorio por el servicio que ha hecho a ambas Magestades en las misiones de
la Sierra Gorda, California y Monterrey, por espacio de más de 16 años)
jamás se ha oído queja alguna contra nadie, ni ésta se hubiera sabido a no
11 Esta carta de Fr. Junípero Serra, que se conserva original en la Biblioteca Nacional
de México, ha sido publicada en Writingr of Junípero Serra, vol. I (Washington, Aca•
demy o{ American Franciscan Ifütory, 1955), pp. 236-245. En los tres volúmenes de
esta colección -los vols. II y 111 aparecieron en 1956- se incluyen varias cartas de
Serra a Verger, las cuales han sido también tenidas en cuenta en el presente trabajo.
Las "pesadumbres" a que alude Scrra no procedían todas de Fagcs; a Serra le dolía
también el poco arranque demostrado por los superiores del colegio en la fundación
de las nuevas misiones. Lo revela claramente la carta de 20 junio 1771 a Verger
(Writings, I, 210-224) justificándose de la reprimenda que habla recibido del an•
tcrior guardián, quien acusa a Serra y a sus misioneros de haber dado motivo, con sus
cartas, de que Gálvez hubiera pretendido enviar a California toda la "misión" traída
de España. Manifiestamente decepcionado de que se le dificulte la promoción de las
nuevas misiones, escribía; "Lo regular era pretender los colegios misiones y dificultarlo
con muchas dificultades los ministros reales, y es cosa rara que ahora veamos lo
contrario".

571

�haberla enviado confidencialmente al otro Padre Presidente su discípulo que
reside en Loreto ( Palou), inclina mucho a creer que el sobredicho Teniente
(Fages) se había propasado en muchas cosas, y por tanto sería conveniente
que V. Excia. le mandase se arregle a las instrucciones que el Ilmo. señor
Visitador (Gálvez) dio a los dos comandantes de las expediciones de mar
v tierra, que se hallan en el archivo de ese superior Gobierno, o Secretaría
de Cámara". Bucareli hizo llegar en efecto las necesarias órdenes tanto a
Fages como a Barry, a fin de que no molestasen a los :misioneros, antes los
ayudasen en todo lo posible.
En la correspondencia de Serra, tal como hoy la conocemos, hay una laguna que va desde el 21 de junio de 1771, en que escribió a Palou desde
Monterrey, hasta 8 de agosto de l 772, en que dirigió desde el mismo lugar
una larga carta al P. Verger. Constituye esta última un triste y desperanzado
relato de las dificultades insuperables que los misioneros encontraban en el
desarrollo de su labor, en gran parte por obra de Fages. El endurecimiento
de las relaciones con éste se trasluce todavía más en las tres cartas que le
dirigió Serra, el 22 de septiembre y los días 2 y 13 de octubre de 1772, lo
mismo que a través de la respuesta que dio Fages el 30 de septiembre, desde
San Diego. Debió ser este inútil duelo de palabras lo que convenció a Serra
de que era necesario buscar la solución en México. Pero, volviendo a Verger,
éste no permaneció ocioso durante el año 1772 en sus gestiones por el adelantamiento de la Nueva Colifornia. Así lo prueban sus informes a Bucareli de
22 de julio, 15 de noviembre y 25 de diciembre de dicho año. En el primero hacía uso de las noticias contenidas en cartas del P. Francisco Dumetz,
de la Misión de San Diego, y el P. Pedro Benito Cambón, de la Misión de
San Gabriel, a base de las cuales expone la extrema necesidad en que se hallaban las misiones. El segundo informe contiene el "Nuevo método de gobierno espiritual y temporal" de las mismas, que Bucareli había solicitado
el 2 de septiembre último. En el número 6 de este informe copia Verger
estas elocuentes palabras del parecer que le había sido enviado por Palou,
desde la Baja California, pero que se refiere también a la Nueva o Alta: "Estos dos comandantes -Barry y Fages- están bien unidos y a una, pretendiendo estrechamos a sólo decir misa y predicar, y esto como y cuando los
dichos señores quisieran, y nada más, que lo que toca a los indios y misioneros es privativo del gobierno. Y si ha de ser así, más vale que nos retiremos al colegio y que el rey no haga gastos supe.rfluos, sin esperanza de adelantar la fe católica ni sus dominios". Por último, en el informe fechado a
25 de diciembre prosigue Verger la exposición del estado de las misiones
que había comenzado en su infonne de 22 de julio; utiliza nuevas cartas
de los misioneros que desde entonces siguieron llegándole.

572

Prueba todo esto que Verger estaba perfectamente enterado de La situación en California, cuando Serra llegó a México. Como superior del colegio,
Verger fue quien dirigió a Serra en sus conferencias con Bucardi, ordenándole expresamente la presentación del famoso memorial del 13 de marzo
1773, que marca un punto crucial en la historia de California. Evidentemente, Verger fue un digno colaborador de Serra. La mayor parte de las
medidas que propuso -y obtuvo- Serra, habían sido ya solicitadas por
Verger en sus extensos y bien articulados memoriales. Se mantiene, sin embargo, una significativa diferencia de actitud entre ambos. Mientras Scrra
se muestra dispuesto a mantener las misiones a cualquier precio, soportando
todas las dificultades y molestias, sin que asome nunca la menor sugerencia
de su abandono; Verger da la impresi6n de que considera insostenibles aquellos establecimientos, si no se accede a sus peticiones de remedio. Serra es siempre el misionero de vanguardia, el conquistador espiritual; Verger el organizador, el hombre de retaguardia. Serra es un creador, lleno de audacia;
Verger lo que llamarlamos un realista, que acaso exagera la crítica y la
prudencia, hasta dar a veces la impresión de mezquino. Lo típico de Verger
es su claridad mental, su acerada disección de los problemas, y Ja valentía que
pone en defender sus puntos de vista. Valentía que no anula su habilidad de
buen diplomático.

VERGER SIGUE EN LA BRECHA

Su término de guardián de San Fernando terminaba en diciembre de 1773,
pero el nuevo capítulo guardiana} no tuvo lugar basta mayo de 1774. Hasta
esta fecha, por lo tanto, permaneció Verger al frente del colegio. Pero los últimos meses los pasó fuera de la ciudad de México, ocupado en la visita del
colegio de misiones de Pachuca, que le había encargado el comisario general
de Indias. Este Colegio había sido recientemente {1771) segregado de la provincia franciscana de San Diego de México, determinando la Santa Sede que
en adelante fuese independiente y se rigiese por las leyes de los demás colegios
apostólicos de propaganda fide. Parece que, con esta ocasión, surgieron algunas dificultades, y Verger fue comisionado para resolver estos y otros problemas. Recibida esta comisión el 15 de febrero de 1774, debió salir para Pachuca a principios de abril; el 14 de este mes ya estaba en Pachuca. Con habilidad y tacto logró poner las cosas en orden; pero fue tarea larga. '.El 9 de agosto
se encontraba todavía en Pachuca, al parecer sin haber regresado a la ciudad
de México desde su salida en abril, pues consta por el ya mencionado "Libro

573

�de Decretos" que no asistió al capítulo guardiana! del colegio de San Femando, celebrado el 14 de mayo. 17
Mientras tanto, Fr. Junípero Serra había emprendido su regreso a California. El 15 de marzo de 1774 desembarcó en San Diego, siguiendo desde allí
por tietTa a Monterrey, donde entraba el 11 de mayo. Tenemos varias cartas suyas a Verger, escritas desde el camino, y también una desde San Diego (31 de
marzo 1774). No se conoce respuesta alguna de Verger. Tampoco sabemos qué
influjo ejerció, ni cuál fue su actitud, durante la guardianía del P. Francisco
Pangua (1774-1777). Verger, en su calidad de ex-guardián del colegio, tenía
voto en el consejo o discretorio, y de hecho hallamos su firma en el "Libro de
Decretos", desde el 9 de septiembre de 1774 hasta el 17 de mayo de l 777. En
California, las cosas no marchaban tan bien como Serra había esperado. La
tinúdez e indecisión del nuevo gobernador Fernando de Rivera resultaban
exasperantes para el celo incontenible del gran misionero. Rivera, sin embargo,
era amigo personal de varios misioneros, entre ellos Palou y Lasuén, y algunos
juzgaban como demasiado intransigente la actitud de Serra, y quejas sobre esto llegaron al colegio. Parece que hasta les prestó cierta atención el guardián
Pangua. Verger da la impresión en varias de sus cartas de ser también amigo
de Rivera; la cautela de éste respecto a nuevas fundaciones armonizaba bastante con el conocido pesimismo de Verger sobre la materia. Pero ignoramos
el papel que efectivamente jugó -si es que jugó alguno- en este caso.
Es muy poco asimismo lo que sabemos acerca de su segundo término como
guardián de San Femando ( 1777-1780). Al contrario de lo que sucede respecto a su primera guardianía, no disponemos del registro de su correspondencia durante este segundo período. Ni tampoco de colecciones de cartas suyas,
aunque es de suponer que existan muchas dispersas en los archivos de México
y España. Pero tenemos algunas cartas de Serra a Verger, durante la segunda
guardianía de éste, y por ellas es posible conjeturar lo que hizo en favor de las
misiones californianas. Verger intervino en la cuestión de la facultad de confirmar, que Serra venía ejerciendo por autoridad apostólica y que el comunero
gobernador Neve trató de impedir con triquiñuelas legalísticas acerca de su
" En dicho Libro d, Decretos se hace constar que tanto Verger como su secretario
enviaron la renuncia de su voz activa, es decir, de m derecho a votar en dicho capítulo.
Los datos restantes sobre la visita de Pachuca se encuentran en las cartas de Vcrger
al Comisario general de Indias, ya citadas. El J 5 de mayo de 1774 escribió también
desde Pachuca al virrey Bucarcli, remitiéndole un informe de Palou sobre las misiones
de la Baja California y juntamente una carta de Scrra. Esta carta se conserva en la
Stephens Collcction, de la Universidad de Texas. Durante la visita del Colegio de
Pachuca, Vergcr se entrevistó con el famoso Conde de Regla, gran protector de aquel
convento, como también lo era de San Femando y en general de todos los colegios de
misiones de la Nueva España.

574

pase regio. Asistió también a Serra en el establecimiento de nuevas misiones y
en las dificultades con el nuevo comandante general de las Provincias Internas, Teodoro de Croix, y con el citado Neve. La creación de la Comandancia general de las Provincias Internas, que sacaba a California de la inmediata jurisdicción del virrey Bucareli, fue muy lamentada lo mismo por Verger
que por Serra y en general por los misioneros de San Fernando. Bucareli se
había manifestado siempre no sólo como gobernante equilibrado sino como
verdadero amigo. Con la misma pena lloraron en 1779 su muerte. 18
El 17 de junio de 1780, el colegio escogió de nuevo por sucesor del P. Verger, como en 1774, al P. Francisco Pangua, quien tuvo como contrincantes en
la elección a los dos grandes de California: Serra y Palou. En su calidad de
ex-guardián, Verger continúa tomando parte en las reuniones del discretorio
del colegio. En el citado ''Libro de Decretos", su firma aparece por última
vez el 6 de enero de 1781. Por otra parte, en la reunión discretorial de 8 de
octubre 1783, fue leída una carta que "remitió desde la ciudad de Zacatecas
el Ilmo. y Rmo. Sr. don Fr. Rafael José Verger, Obispo de Linares en el Nuevo Reino de León, en que pedía no le desfiliasen de este colegio, aunque por
el estado en que se halla parece debía tenerse por desfiliado; la cual petición
leída, atendiendo los Padres al grande servicio que por espacio de treinta y
tres años ha hecho a este colegio en diferentes cargos que se le encomendaron,
no sólo en este Reino sino también en el de España, y por el loable exercicio
con que gobernó a este colegio en dos ocasiones que de él fue dignísimo prelado, fueron de sentir unánimes que se tuviese siempre por hijo de este colegio,
y como a tal atendido y venerado y obsequiado en vida y después de muerto"
(Fol. 105) .

,. En carta a Lasuén ('México, 14 enero 1780) que se conserva en el archivo de la
Old Miasion de Santa Bárbara, California, Verger opina que fue "un gran yerro" el
separar las Provincias Internas del gobierno del virrey. Lamentaba también la muerte
de Bucareli y se refería a otro proyecto que preocupaba grandemente a Verger: la
reorganización de las misiones del noroeste de la Nueva España, según los planes
de Fr. Antonio de los Reyes, el inquieto misionero del Colegio de Querétaro, que pronto
sería nombrado primer obispo de Sonora.

575

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 1962, No 3, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Sección Segunda

LETRAS

�ALGUNOS ASPECTOS DE LA TRRMINOLOG1A
LINGÜISTICA ACTUAL
JUAN ANTONIO AVALA
Centro de Estudios Humanisticos
de la Universidad de Nuevo León.

LA FORMACIÓN DE UNA terminología lingüística propia y precisa puede decirse que tiene su origen en el Cours de Linguistique Générale de Ferdinand
de Saussure. A pesar del tiempo transcurrido desde su publicación ( 1916) ,1
muchas de las ideas y principios del ilustre ginebrino siguen aún vivas en las
corrientes lingüísticas más importantes de la actualidad y dos de éstas, la Fonológica de Praga y la Estructural de Copenhague -no importa su actitud
hacia de Saussure- están basadas en el concepto de "estructura", tan importante en el sistema de éste y cuya paternidad hay que atribuirle. Una de
las mayores preocupaciones de Saussure fue la creación de una terminología
unívoca que reflejara exactamente y sin confusión posible los distintos conceptos y matices de su teoría. A la extraordinaria precisión de estos conceptos
responde una terminología tan exacta que hoy se ha convertido en usual y
en punto de partida para cualquier teoría lingüística. Nadie duda hoy del
valor signativo de los conceptos lenguaje, lengua y habla; de los de sigruficante,
significado e imagen acústica, integrantes del signo lingüístico, concepto éste
precisado, por vez primera, en el Cours; de los de sincronía, diacronía y pancronía; de los de valor lingüístico y del de estructura, que tan fecundos han
sido para las nuevas corrientes, especialmente para la fonología y la gramática estructural.
La preocupación por determinar con exactitud el léxico lingüístico es
' DE SAUSSURE, F., Cours de linguistique générale (éd. posthume, d'aprés des notes,
d'un cours professé de 1906 a 1911 ) , Paris-Lausanne, 1916; 4a. ed., Paris, 331 p. Existe
traducción española de Amado Alonso a cuyo cargo está la introducción y notas, Edit.
Losada, S. A., 3a., ed., (Buenos Aires, 1959); es reproducción fotográfica de la 2a.
edición de 1955.

221

�relativamente reciente. Al convertirse la lingüística en una ciencia autónoma
-y debemos recordar, una vez más, que en ello influye el 'método inmanente' de Ferdinand de Saussure- se ha visto la necesidad de deslindar el
alcance de los términos y conceptos utilizados con el objeto de disponer de
un repertorio técnico que refleje las tendencias de cada escuela. Han estudiado la terminología lingüística: J. Marouzeau, Lexique de la terminologI.e
linguistique, 3a. ed., Paris, 1951 (en cuatro lenguas: francés, alemán, inglés
e italiano) ; F. Lázaro Carreter, Diccionario de términos filológicos, la. ed.,
Madrid, 1953 (con un vocabulario de correspondencias en alemán, inglés y
francés); E. de Felice, La terminología linguistica di G. l. Ascoli e della
sua scuola, Utrech-Anvers (s. f.); Eric P. Hamp, A Glossary of American
Technical Linguistic Usage, 1925-1950, Utrech-Anvers, 1957; J. Vachek,
Dictionnaire de linguistique de l'Ecole de Prague ( con la colaboración de J.
2
Dubsky), Editions Spectrum, Utrech-Anvers, 1960.
Vamos a intentar en el presente trabajo, una inicial recolección, definición
y ordenamiento de algunos términos lingüísticos que son hoy corrientes en
las más importantes escuelas lingüísticas; por no semos posible abarcar todos los
conceptos de uso más corriente, nos referiremos de manera especial a la terminología lingüística estructural, conocida también con el nombre técnico de
Glosemática. La Glosemática fue fundada por L. H jelmslev ( 1936) y alrededor de sus teorías y enunciados se ha formado la llamada Escuela de
Copenhaguen. L. Hjelmslev parte, para elaborar su teoría, de dos principios
fundamentales enunciados por F. de Saussure en el Cours de Linguistique
générale: el de inmanencia lingüística y el de estructura. El principio de
inmanencia no fue enunciado explícitamente por de Saussure ya que, sobre
todo, se trata de una metodología que debe imponerse en el análisis lingüístico. Podemos encontrar en la Introducción del Cours una enunciación tácita
del mismo: "Así, pues, de cualquier lado que se mire la cuestión, en ninguna
parte se nos ofrece entero el objeto de la lingüística. Por todas partes topamos
con este dilema: o bien nos aplicamos a un solo lado de cada problema, con
el consiguiente riesgo de no percibir las dualidades arriba señaladas, o bien,
si estudiamos el lenguaje por muchos lados a la vez, el objeto de la lingüística
se nos aparece como un montón confuso de cosas heterogéneas y sin trabazón.
Cuando se procede así es cuando se abre la puerta a muchas ciencias -psicología, antropología, gramática normativa, filología, etc.-, que nosotros sepa• Los tres últimos títulos han sido publicados por la Comisi6n de terminología del
Comité internacional permanente de lingüistas. Para la metodología y contenido de
dichos trabajos Cfr. JosEF VACHEK, "A propos de la terminologie linguistique et du
systéme de concepts linguistiques de l'Ecole de Prague", en Philologica Pragensia, IV,

ramos distintamente de la lingüística
correcto, podrían reclamar el le
. ' pero que, a favor de un método inparecer no ha
,
ngu_~Je como uno de sus objetos... A nuestro
y mas que una soluc1on para todas estas dificultades. ha
colocarse desde el primer momento
l
'
y que
norma d
.
~n e terreno de la lengua y tomarla como
, e todas
o_trC:S manifestaciones del lenguaje".s
El metodo o prmc1p10 de inmanencia tiene com b.
fases sintagmática y sistema't;ca)
.d ad
o o Jeto la lengua (en sus
•
cons1 er a como
t tO • f .
estructura hay que definir 4 E T Al
un ex m 1ruto cuya
. .
. rm 10
arcos Llorach describe
I f
s1gu1ente este principio: "El punto d . t .
. en a orma
aJ·e como f1·n en , .
e vis a inmanente, el considerar el lengu
si mismo no se ha apr d h
.
Fue Ferdinand de Saussure 'si no el r· ica o. ast~ ~1empos muy recientes.
0
!a;!d~! ~si~tió en la nece;idad de e~tu~:: e~lee~g:~:od::d~u:nc~:n::y~:

ta:

lengua ::~~e: Ante .:do,destabl~ce una tajante división metodológica: la
r cons1 era a o bien como un estado d f ,
.
táneos, o bien como una evolución de fenóm
. ~ enome~os srmul7en~:~~:~e~~a:1 º;!gg:~:ecesariam~~date un:n:;g:~::;~ ::t=~~;:e~:a;:;
'
, 1a suces1v1 d no requiere ¡
. .,
.
mática de los fenómenos ..." 5
a orgaruzac10n s1steLa aplicación del principio de inmanenci h
.
la estructuración de la nueva lingü' ti a E~ te~1do hondas repercusiones
una y otra vez en ello p d
is ca.
rrusmo de Saussure insistió,
Cours y no es ~reciso i~isti~ee::n:~contrarse abundantes testimonios en el
en

Am~~c~I más fecundo ~a sido el concepto de estructura. "Pienso -afirma
sistem: e:nqs:-t:~ su tgur~sa.concepción estructuralista de las lenguas como
os os termmos son solidarios y
1
mentario -más bien im licado--- de ,
,
'
en e concept~ complesolidaridad e interdepend~ncia de una sv1·gnal~fr.... º6El valor¡ que consiste en la
1 1cac1 n con as otras si nif. •
nes, emana del sistema e · li 1
.
g 1cac10uno de
1
,,
rmp ca a presencia concreta del sistema en cada
9
sus e ementos .
La lengua, para de Saussure es ante todo "
ali
cipio de clasüicación" T De ' , 1
' una tot dad en sí y un prinbase al estudio de la le~
aqm e postulado fundamental que servirá de
gua como estructura. "La r .. , f .
una disposición cualquiera. la ,_
. . mgws ica mtema no admite
,
u:ngua es un sistema que no conoce más que
• DE SAussuRE' F ·, eours. · · (c·ito por la edici6n e - )
en a delante se usará la sigla CLGt
spano a, pp. 50-51). De aquí
. .. de térmi
,• F. LÁZARO CARRETE R, D.iccionano
f ·¡ ló ·
E. ALARCos LLORACH Gr át ·
nos ' o g1cos, ed. cit., pp. 168b-169a
,
am 1ca estructural (
, ¡ E
·
con especial atenci6n a la lengua española) B·br segun a scuela de Copenhague y
3, Edit. Gredos, Madrid 1951 · PP 13
'cc1 C10Lteca Romántica Hispánica, Manuales
• CLGt, pr6 logo a la' edici6n
, español
.
y ss.
Gt, pp. 67 y ss.; pp. 63 y ss.
8r.
' CLGt, p. 51.
a, p. ·

2, 1961, pp. 65-78.

222

223

�cología y a Ja 1'ogica;
·
1a cosa, en cuanto se relacion
1
o su concepto interesa a la epistemolo ía. L
a c?n . os concep~os
externas es el ob1· eto de las . .
g
a cosa en s1, sin referencias
'
c1enc1as naturales
b) relaciones entre la imagen acústica ( estímu;o asociado
( ambos componentes esenciales de la entidad . ) ) y el concepto
1 ·
signo .
c ) re ac1ones entre la imagen acústica ( . . .
cuanto entidad sonoro-acústica f' . stgmfi~ante) y su forma sonora, en
.
, 1S1ca, articulada.
d) finalmente, integración en el si no del . . .
sus aspectos social, comunal e !st6rico.1~1gruf1cado y del significante y

su orden propio y pcculiar''. 8 "Una lengua constituye un sistema . .. este sistema
es un mecanismo complejo y no se le puede comprender más que por la
reflexión".9
Este concepto de la lengua como "estructura lingüística" ha sido tomado
en su integridad por la Escuela de Copenhaguen y sobre él ha constituído un
importante sistema de conceptos y una terminología lingüística que vamos a
analizar sumariamente, en sus aspectos más importantes. Par .. íos estructuralistas, la estructura debe ser analizada en el texto. El Texto es un "conjunto
analizable de signos" ,1º es decir un fragmento de una conversación, una conversación entera, un verso, un poema, una novela, una carta, esto es, un
hecho determinado de lengua. El análisis estructural parte, pues, de la unidad
más grande, el texto, que se subdivide, para su estudio, en unidades cada
vez más pequeñas, hasta llegar a los elementos básicos que integran la estructura. "Lo q Je nos es dado -afirma Alarcos Llorach- al tratar de describir la lengua, es el texto (sea oral o escrito), aún no analizado, como
totalidad no dividida y absoluta. El único procedimiento para buscar en el
decurso de este texto un sistema de lengua es el análisis, mediante el cual el
texto será considerado como una clase de elementos, los cuales, considerados
a su vez como clases, se dividen de nuevo en elementos, y así sucesivamente
hasta que la división se agota. Es un procedimiento que avanza de la clase
al elemento, un movimiento analítico y especificativo, lo contrario de la
inducción: se le llama método deductivo".11 Obsérvese de paso cómo en el
análisis debe aplicarse el método inmanente del cual hablamos ya más arriba.
La serie de entidades analizadas en el decurso del texto por el método
deductivo son, en definitiva, los signos y sus relaciones mutuas dentro del
sistema que norma el texto. La teoría del signo lingüístico si no es originaria
de F. de Saussure, por lo menos le cabe el mérito de haberla sistematizado y
puesto en circulación dentro de los estudios lingüísticos. El signo lingüístico
en la mente de De Saussure y de todos sus seguidores consiste esencialmente en
un "estímulo asociado". Desde el punto de vista psicológico -factor importantísimo en lingüística- el signo lingüístico supone una gran cantidad de
funciones y de relaciones muy complejas, entre las que señalaremos las
siguientes:
a) una sene de relaciones entre el concepto y la cosa; el concepto en
cuanto entidad intelectual abstracta y universal interesa a la psi• lbid., p. 70.
' lbid., p. 138.
'" F. LÁZARO CARRETER, Diccionario de términos filológicos, ed. cit., p. 320a.
11

224

E. ALARC0S LL0RACH, op. cit., p. 26.

So:: :~~

~7do lo que 1~ li~~stica actual implica en el signo lingüístico.
o e elemento s1gnil1cado-concept / . u·
.
elaboran los siguientes térm·
º. s1gn icante-irnagen acústica, se
auténticos:
inos correspondientes a otros tantos conceptos

-

forma del contenido
sustancia del contenido
forma de la expresión
sustancia de la expresión
or f
.,..:,}cad
orma del contenido, "orden graSl5uul
O se nos presenta" 18
f

Se entiende, en la lingüística actual
matical característico en que n
U

es independiente deI cont em"do mismo
.
deI contenido
.,
y
t· ' esta , orma
re1ac1on arbitraria .u se e t· d
.
man 1ene con el una
'
n ien e por sustancia del
t ·dO 1
(el sentido lo designado) "
f
con em
a significación
'
.
' que es con ormada por la forma Lo
.
porta para el signo lingüístico es, naturalmente la
.
q~e unque la sustancia es la misma s
1f
1 '
forma del contemdo, ya
.
·
, ea cua uere a forma" 1s L
. d
temdo no interesa al método 1
, .
. .
a sustancia el cong osematico que se interesa en el estudio de las
u Un amplio análisis del signo puede verse en CLGt
P. GUIRAUD, La Semantique Presses U .
. .
' pp. 127 y ss.; véase también
del .
1·
,
,
mvers1ta1res de France p . 1955
signo mgüistico implicada en la c
., d
. ' aris,
• La teoría
s t , d
oncepc1on e los lógico
' .
u eona el signo y de la c
. .
s matematicos y en toda
omumcac16n aceptable en
· · •
e 1aborar signos puros de com • . ,
'
prmcip10 como sistema para
umcac1on en el cam
d 1 fl
,
su ~idad de metalógica del lenguaje no o e po e a i orofia y de la ciencia, en
guaJe en su calidad de m d" d
'
. p _ra cuando se trata de aplicarla al len.
e 10 e comumcac16n h
Cf
gua¡e y la vida, Ed. Losada S A B
A"
umana,
r. CH. BALLY, El len¡
.
, · · uenos 1res 1952 R c
a metafls1ca por medio del anál" . ló .
'
. , . ARNAP, La superación de
" DTL, p. 90b.
ISIS
gico del lengua¡e, UNAM, México 1961.
" Cfr. ALARCOS LLORACH, op. cit ., p • 20•

11

1 bid., pp. 20-21.

225
Hl5

�formas; su dominio es el campo de las relaciones y funciones lingüísticas que

i

l
1

se dan dentro de una lengua.
Frente a los conceptos de forma y sustancia del contenido están los de
forma y sustancia de la expresión. En glosemática se usa el término expresión para señalar al significante de De Saussure; la sustancia de la ex presión
será, pues, lo material del sonido portador de la imagen acústica: "Una serie
de oclusivas, p-t-k, por ejemplo, constituyen una sustancia de expresión, la
cual recibe en distintos idiomas diferentes formas. Hay lenguas en las cuales
el punto respectivo de articulación de esas consonantes es único ( el español,
por ejemplo), y hay otras en que la emisión de esas mismas consonantes
exige varios puntos de articulación: el esquimal presenta dos zonas de k; muchas lenguas de la India ofrecen dos zonas distintas de t. La sustancia es idén16
tica en esas lenguas y en español; la forma, en cambio, varía". La forma
17
de la expresión es "independiente y arbitraria con respecto a la expresión" .
Así se ha ampliado el concepto de signo lingüístico, concepto depurado y
mucho más determinado que en sus orígenes. Respecto a este punto, Alarcos
hace el siguiente resumen que trascribimos por su claridad:
"Esto nos muestra que las dos magnitudes que entran en la función del
signo se conducen en ella de manera análoga. Es, pues, el signo la asociación
de una forma de expresión y una forma de contenido. Sólo gracias a estas
dos formas existen las sustancias respectivas, que aparecen cuando se proyecta cada forma sobre el sentido de su plano respectivo, 'igual que una red
extendida lanza su sombra sobre una superficie indivisa'. . . El estudio de la
lengua debe, por de pronto, limitarse a la consideración de su forma en
cada uno de los dos planos: la forma de la expresión y la forma del contenido.
Las respectivas sustancias pueden ser, naturalmente, también objeto de estudio, pero éste ya no pertenece a la lingüística propiamente dicha. La disciplina que se ocupe de la relación entre la forma y la sustancia del contenido
es la semántica; la disciplina que investigue la relación entre la forma y la
18
sustancia de la expresión es la fonética".
En el decurso del análisis glosemático nos encontramos con el concepto de
clase. Clase es un elemento del texto dividido para su análisis y "los objetos
registrados en una sola división como dependientes homogéneamente entre
sí, y como dependientes de la clase, se llamarán elementos de la clase en
cuestión".19 Estos elementos son los que constituyen, al relacionarse unos con
otros, al entrecruzarse, toda la trama de la lengua, objeto de la descripción y
" DTF, p. 142b.
"

ALARCOS LLORACH,

11

ALARCOS LLORACH,

op. cit., p. 21.
op. cit., pp. 22-23.

del estudio. E
· t en muehos tipos de dependencias y relaciones.
• x~
ramos 1as pnncipales:
. sólo enume-

-

interdependencias
. presupone al otro.
. .
' cuando un t'ermmo
determinaciones,
cuando un término presupone a otro pero no al contrario.

-

constelaciones, cuando los dos términos t'
.
.
pero no se supone ni como determinac· ienen ~1erta es~ec1e de conexión,
10nes m como mterdependencias.

De este
.
. triple tipo de relaciones se denvan
nuevos conceptos,
d
en la siguiente terminología:
expresa os

-

solidaridad, "~terde_pendencia entre dos términos .del decurso.
complementaridad,
mterdependencia entre dos térmmos
.
[ ·, "d
del sistema.
se eccion, eterminación entre dos términos dentro del de
"
esp ·¡ · · , d
. .
curso .
eci icacion, etermmac1ón entre dos te'rm'mos de1 sistema.
.

De acuerdo con la concepción estructuralist
1
obra de introducción Alarcos Llorach la len a y ta como _la expone en su
por la glosemática tiene dos pl
f' d gua, en cuanto sistema, estudiada
'
anos un amentales :
a) El plano cenemático, cuyo objeto de estudio
cenemática estudia las unidades de expresión ;~:n!:s ,c:n~rr:,)atemas. Lla
llamados propiamente cenemas
.
, v c10 ' o sea os
y marginal y los prosod
o constitu,yentes, en su aspecto central
b)
'
emas o exponentes, como sintonemas
~¡ ~!ano ple~emático, cuyo objeto de estudio son los plerema~ ~=n;~s.
rem1ca estudia las unidades de contenido (pl , 'll '
.
epleremas constituyentes (en cuanto centr I
eres, . eno ) o sea los
femas o exponentes (extensos o verbales : ~:t:n::r:1:~:?nii~~~ morHemos estudiado tan sólo al nos de 1
. .
, .
empleados en la actuar d d gu 1
os principales termmos lingüísticos
I a por a escuela estructuralist
h
.
una nueva luz sobre el estudio d 1 1
a que a arro3ado
como ya se ha -a1 d
e :1-5 enguas y sus constitutivos. Posiblemente
sen a o, esta termmologí
'
universalidad. está restring'd
, 1 a no goza en la actualidad de plena
no ha alca~do esa trasce Ida ª. erre~ os altamente especializados y todavía
d
n enc1a uruversal de otras t
· 1 ,
e la Escuela Fonológica de Pra
s·
ermmo og1as, como la
lingüística internacional ha d dga. mi embargo creemos que el futuro de la
e esenvo verse por este cami
con el instrumental de una te . 1 ,
.
no, ya que cuenta
campo de su estudio.
rmmo og1a precisa y ha fijado objetivamente el

" !bid., p. 30.

226

227

�LOS PROBLEMAS DE LA HISTORIA DE LA LITERATURA
Lic.

ALFONSO RANGEL GUERRA

Universidad de Nuevo Le6n

EL PROBLEMA DE LA HISTORIA de la literatura puede plantearse enfrentándola
1
a la Historia. Y además, sin olvidar la idea que comunmente se tiene de ésta,
preguntando si aquélla se proyecta y escribe con un propósito definido.2 Quizá se acepte como un apéndice más de la Historia, que abarca o pretende
abarcar todo lo acontecido en cuanto hecho humano: así como el historiador,
para ofrecer una visión de cierta época acumula documentos, referencias, datos, bibliografías y da después una interpretación de todo esto en una obra
escrita y organizada, así el historiador de la literatura recogería la producción
literaria de un lugar y una época, la asociaría con las condiciones personales
de los escritores y las condiciones sociales del momento para establecer una
visión de conjunto de ese período, explicando las características de los autores
y de sus obras.

Pero el problema no es tan sencillo como parece, y antes de asimilar la
historia de la literatura a la Historia, sería necesario aclarar con exactitud
1

Historia y Literatura se escribirán aquí con mayúscula cuando se considere necesario aclarar la distinci6n que se apunta en el texto, a prop6sito de la historia de la
literatura.
• El problema de si la historia de la literatura se proyecta y escribe con un prop6sito
definido, se plantea aquí porque es común observar que los estudios que a este respecto se realizan toman varias direcciones a la vez y mezclan en un mismo trazo
factores de índole diversa. Suelen escribirse historias de la literatura que recogen cronológicamente los datos biográficos de un autor, y las noticias sobre sus obras, para
colocarlos en una gran serie que ordena todas las figuras de la literatura, las grandes y
las pequeñas, colocando junto a Lope de Vega a L6pez de Vega, corno dice Dárnaso
Alonso. O bien introducen en esto las tendencias y espíritus de la época, escuelas e
"isrnos" en los que se coloca a los escritores, limitándose en definitiva a una mera
acumulación de datos que hace que nos preguntemos si efectivamente se trata en
rstos casos de verdaderas historias de la literatura.

229

�. .
. n verdad es como quedó dicho
'l debe ser la labor del h1stonador, y s1 e
enta como
cua
.
.
ue deban tomarse muy en cu
arriba o supone otras circu~sta.~c1as q
1 bor. además y esto es lo que aquí
fundamentales para la reahzac10n ~e ~s~ a b. ' establ~cido -en la medida
nos interesa dilucidar, es nece~r:
~~:ratura trabaja un "material",
en que sea posible- si el histo1?a o_r de a or tanto aclarar también cuál
llamémoslo así, similar al del_ ~stona or, y !abajo Veremos, pues, aunque
será el método que deba utihzha:se ~nd su para pa.sar después al problema
t l labor del 1stona or,
sea someramen e, a
,, " t . ,, en la historia de la literatura.
de lo que debe ser el "asunto o ma ena

:Jª;

I
h
asados es decir, en ciertos hechos
Si la historia se interesa en los hec ~~ p el s:ntido de esta búsqueda, de
pasados, tenemos que preguntamos cua es, .
d 1 hombre a su mundo pretento.
este asomarse e
. .
.
so conjunto de suceLa "selección" que practica la h1stona sobre el lru:pe: de todos- al orien.
.
lizados -puesto que no se oc
sos y situaciones ya rea
.
.
la i·nvestigación histórica, nos
•
' tos que animan
tarse por los mismos propos1
.d
1 f·nalidad de dicha investi.
d· t O
'I es el sent1 o Y a 1
permite ver de mme ia cua
¿· d n el pasado puede servir
gación. La historia re~oge todo ~ 7:se,c;::en:ta:c:as y caract:rísticas de u~
de clave para descubnr o conoc
d 1 hombres que ahí actuaron y vi.erto tiempo o sea e os
l
cierto ugar Y un ci
'
'
, t·
¡0 que se busca en d ef.1de
conocer
esas
caractens
icas,
y
vieron.
tratand o
t d 1 s huellas (de la más diver. . t d 1 hombre por o as a
nitiva es el conoc1m1en o e
Al historiador no le interesa prosa naturaleza) que va dejando a dsu pdaslo.h b
Hacia éste tienden todas
d
.
1 pasa o e om re.
piamente el pasa o, s1~0 e .
su labor cobra sentido en cuanto se
sus preocupaciones de mvest1gador, _Y
1
y definido aunor aniza con un prooós1to perfectamente c aro
'
ordena y se g
1· da :ed de lo pretérito: quiere saber lo que ha
que se pierda en la comp ica
h d . do de hacer lo que ha dicho y
hecho el hombre, y también lo q.ue da elJª
ha c~plido. en una pala¡ d 1
ha planea o y o que
'
lo que ha cal a o, o que
t camino conocerse a sí mismobra, quiere conocer al hombre -y por es e
por sus obras.
,
· t dis" , hí"
mo algo que se encuentra &lt;letras o a c1er a
El pasado esta a , co
d • d el hombre. Asomar.
a arda las huellas que va e1an °
,
tanc1a de nosotros, y º~
ue de él ha perdurado, no lleva otro propase a ese pasado a traves de lo q
·,
· a del hombre
·t
e el de encontrar esas claves para la comprens1on m1sm
h.
:o:;user sujeto a las dimensiones del tiempo y del espacio: como ser is-

Al historiador corresponde asomarse a ese pasado del hombre, y para
su trabajo cuenta con una gran variedad de elementos que le permiten cumplir buena parte de la tarea: ruinas, vestigios, objetos, instrumentos, documentos, textos públicos y priv~dos, obras que ya escribieron otros historiadores como él, etc.; todo este material no es, como podría creerse, el objeto
mismo de estudio, sino uno de tantos medios, entre los verdaderamente indispensables, con que cuenta el historiador para cumplir su tarea. Una muralla, un objeto de uso doméstico, un documento público, son para el historiador muestras o presencias de un cierto pasado, y logrando establecer
todo lo que estas muestras suponen en relación con su origen y su uso, las
causas que motivaron su creación y el manejo que de ellos se hacía, se puede llegar a penetrar un poco, o mucho, en la época de la cual provienen, la
que debe ser, en definitiva, el asunto mismo de la historia. Así pues, si todos
estos objetos tan diversos son medios o posibles medios de conocimiento de
una época pasada, la labor del historiador comenzará a partir del momento en que se pregunte sobre esos objetos que han llegado hasta sus manos,
como objetos pertenecientes a un todo vivo y complicado que es la sociedad
humana en tal período y en tal lugar.
Pero aquí surge el primer problema para el historiador. ¿ Hasta qué punto
es válido, o si se quiere posible, el aplicar o determinar a un cierto objeto
condiciones de creación y de ejecución, no como perteneciente a la época
del historiador, sino, por ejemplo, al siglo XV? Dicho de otra manera, ¿puede llegar a conocerse con exactitud el valor que ese objeto tenía en el siglo XV, y por este camino esbozar una cierta teoría económica, digamos, sobre esa época, si el objeto de que se trata fuera un instrumento propio de
determinada artesanía? El problema, de todas formas, no podría considerarse insoluble contestando con una negativa rotunda, pues cabría tomar en
cuenta muchísimos factores que permiten aceptar una respuesta positiva,
como sería el que investigaciones anteriores aportarían datos e informes relacionados con ese problema, el que se tuvieran otros objetos similares o
con diferencias notorias, textos de la época, etc; en una palabra, la labor de
este historiador sería una más entre otras muchas apoyándose mutuamente
y aportando entre sí los conocimientos de un todo que se va definiendo por
sus partes. De todas formas, la perspectiva histórica, la distancia inevitable entre el ahora del historiador, desde el cual se emite el juicio interpretativo, y el ayer en que se ubican los hechos sucedidos, dejan en pie esta condición del hacer histórico, que revela el pasado con la mirada del presente,
aunque se imponga en la investigación Ja más estricta objetividad.
Pero los objetos mismos que pueda manejar el historiador están ahí y, de
una o de otra forma, testifican con su presencia actual su existencia ante-

tórico.

231
230

�1

i

1

rior y dejan entrever su función. Pero algo definitivamente ausente, terminado, es lo que puede perturbar más al historiador: aquello que ha impulsado los hechos y las acciones de los hombres. Una guerra o una revolución,
la muerte de un gobernante o el giro en la actitud de un partido político, en
sí mismos no representan un problema para el investigador, puesto que la
historia misma, vale decir, el suceder mismo, se encarga de demostrar con
pruebas fidedignas que realmente ocurrieron. Cuando el historiador ha
comprobado que efectivamente ocurrió tal o cual circunstancia en la vida
de un país, un complot por ejemplo, o el derrocamiento de un gobierno,
o el convenio de dos potencias anteriormente enemigas, entonces es cuando comienza su verdadero trabajo de investigador, pues si se limitase a afirmar
que estos hechos acontecieron, no aportaría gran cosa al conocimiento del
pasado del hombre. Con todo este material que tiene al alcance de la mano, que deberá conocer tan íntimamente como sea posible, y con los hechos
y acontecimientos pasados cuya existencia prueba ese mismo material, el
historiador comenzará su auténtica labor, que será la de explicar el porqué
de tales acontecimientos, las causas que los originaron y las consecuencias
que de ellos se desprendieron. La historia del hombre, por sus obras, tendrá
que ser en definitiva la historia de su pensamiento y de sus ideas, de todo
aquello que, por sobre todas las otras condiciones propias de los seres animados, hace del ser humano un ser histórico.
Y así la palabra misma deberá también ser investigada por el historiador.
El documento, la nota, las correspondencias privadas, los tratados, y aun las
mismas leyes, aunque sean de un pasado inmediato, tendrán que estudiarse e interpretarse en relación con las propias condiciones de la circunstancia que las hizo nacer, tarea difícil por cuanto el lenguaje mismo puede
adoptar un valor distinto en el pasado y en el presente, y no sólo esto, sino
que puede esconder, o mejor dicho encubrir en su elaborada construcción,
los porqués que lo animaron y el sentido último que en él se pretende depositar. Tratar de comprender una constitución política sin enmarcarla en
la realidad que se aplicó, o tratar de interpretar el texto que contiene cierta correspondencia de un gobernante sin preguntarse por las causas que impulsan a afirmar o negar un determinado asunto, llevará sin duda a con•
clusiones erróneas porque se parte de un principio falso.
Vemos entonces que, por sobre la gran variedad de elementos que sobre•
viven del pasado, cada uno con sus características y condiciones particulares que lo distinguen, la tarea del historiador se nos aparece con contornos
bien definidos que dejan de lado cualquier posible confusión: el descubrimiento del pasado y su interpretación, a través del pensamiento del hom•

En su Autobiografía, Collingwood nos dice ,
cia para él la "acti .d d .
como llegó a cobrar importanvi a mterrogante" en el co . .
"
observar -dice Collingwood
noclffilento. Empecé por
•
.
- que no se puede saber lo
h
qwere decir por el simple estud·10 d e sus d ec1arac1ones
.
oralesque
o un· ombre
que -~ªYª hablado o escrito con perfecto dominio de la len
escntas, a~ntencion perfectamente veraz A f d
gua y con una mber también cuál fue la pre:untam e encontrar su significado hay que sap'.ritu y que él supone en el de un~~n: regunta p!anteada en su propio esdicho o escrito Hay que entende
a cual qmso dar como respuesta lo
concebía, eran. estrictamente c r lqu_e preguUnta y respuesta, tal como yo las
orre ativas
na pro · · ,
puesta, o en todo caso no pod'
1 .
posic1on no era una resia ser a respuesta
.
gunta que podía haberse contestado de otro
correcta, a cua~q~;er premente detallada y particularizada debe
I modo. Una proposic1on altavaga
li d
.
ser a respuesta no a una pregunta
mo
!:;:re:tazam~~:;~ saEunta preg~nta tan detallada y particularizada co. s e pasaJe nos permite
ción misma de Collingwood b
I
ha.
acercarnos a la concepso re e tra JO hi t , ·
L
1 .,
ta-respuesta habla claramente de la act. t d
s onco. a re ac10n pregundor ante el pasado obligad
.
~ u que debe adoptar todo historialo, a la ubicación q~e le im;~ns1 pr;ten e llegar a descubrirlo e interpretaraquí que la labor hi t, .
~ ca a respuesta que encuentra a su paso. De
s
onca
requiera
mo tal de
d
. . ,' para que efect·ivamente se considere co'
acuer o con la posic1on de C Ir
d
miento de los hombres del
d
.º _mgwoo , enfrentarse al pensación de hechos desprendién~:sa
y ~o dlumtarse a la descripción o narra'
se a emas e todo esto una m t d I ,
responda a esta posición y que se revele en su .
b
e o o ogia que
C Ir
misma o ra.
o i~gwood establece tres proposiciones que a I
.
.
de la historia: 1) "T0 d h"
.
.
.
c aran Y defmen su idea
a istona es la h1stona del
·
condiciones era posible conocer la h. t . d
pens~1ento. . . ¿ En qué
·
is ona e un pensamiento? p ·
1
pensamiento debe expresarse: sea en lo ue 11am
. . runera, e
de las muchas otras formas de f .d
amos lenguaJe, o en alguna
historiador debe ser capaz de
ac ivdi a expresiva. . . En segundo lugar, el
pensar e nuevo por sí ·
¡
.
cuya expresión está tratando d .
'
mismo, e pensamiento
e mterpretar" 2) "El co • .
h"
co es la reactualización en 1
, . d
.. .
nocun1ento istóri,
e espmtu el h1stonador d 1
•
storia
estudia".
3)
"El
.
.
.
.
,
e
pensamiento cuya
hi
pe
.
conocimiento h1stónco es la re-actualización de
nsam1ento pasado, encapsulado en un contexto d
.
un
tes que, al contradecirlo, lo confinan a un pi
dife pensarmentos presenano
erente al suyo".•

¡¡

ºa

¿

bre.

'. ~- G. CoLLINowooo, Autobio rafia (T d
edición, Fondo de Cultura Económic! Mé . r~953 d(e _Jorge Hernándcz Campos, la.
XlCO,
~ª~· 39).
1 como autoconocmuento del
las• tOp, cit.,. capitulo X' "La histor·a'
, · ,, A
res posiciones señaladas Colling, d d .
espmtu • 1 terminar
del trabajo histórico: "Si !~ q
1 ;.oo . eJa como conclusión el verdadero sentido
ue e istonador conoce son pensamientos pasados, y si

232

233

�.
. d . de ser mera acumulación de datos y reAsí entendida la h1stona, e1a
dim .ón que le otorh
dos para elevarse a otra
ens1 '
ferencias sobre hec os pa~.
d' . , de ciencia de los asuntos huel plano del conocumento la con ic10n
ga en
1 11
1 mismo Collingwood.
manos, como . a ama e .
1 historia como historia del pensamiento,
En conclus1ón, entendiendo ahi . d
preguntémonos ahora sí, como
.
, ·t del stona or,
.
1
rcactuahzado ~n .e. espm ~ . de la literatura puede asimilarse a la H1sse decía al prmc1p10, la historia
'tulos Para tratar de contestar
'd
·
O uno de sus cap1
toria y cons1 erarse coro
hora de aquello que debe roaesta pregunta es necesario que nos ocupemos a nu'do y su finalidad. Para
. . d l r t t ra y aclarar su se
.
nejar la historia e a 1 era u '
d
.
e desde el punto de vista
er
por
separa
o,
s1empr
loo-rarlo, tend remos que v
l'
. 1 autor y los varios probledeº la historia de la literatura, 1~ obr~ teran\ esurgen 'autor y obra.
mas que supone la circunstancia socia en qu

II
dentro de la historia de la literatura, dePuesto que tratamos de move~os
1 ti os al fenómeno de la creación
jemos de lado los problemas estnctamente ~ a v de dicha obra como producto
.
d 1 b literaria y ocupemonos
y al surgimiento e a O ra
'
. (
, espacio deberá entenderse
.
d
tiempo y un espacio aqui
humano realiza o en un
.
. d D'1!!amos por ahora, a reserva
·,
, bien social) determma os. o
en una acepc1on mas
.
.'
e la historia de la literatura, en 1ude ampliar más adelante la af1rmac1on, q;
de reguntarse por el proceso
gar de preocuparse por la creac~ón, :nt u:;:n es~ obra ya concluída, y en
que culmina en la obra, centrara su m er
od1'f1'car Puesto que la
1 d d
do provocar o m
.
todo aquello que a su a re e or pu d cto extraño sino que forma parte
· 1d
sola como pro u
'
obra no brota_ a1s ª. a y
'
le en un determinado núcleo social, y tode un hacer hterano que se cump d d .
la obra puede provocar con
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como acaba e ecrrse,
mando en cuen que,
d
enden de su misma naturalesu presencia determinados efectos que se espr
, mismo se sigue de ahí que el conocimiento que ohlos conoce repensándolos por s1 .
h: , .
es conocimiento de su situación en
.
d
1
·
estigac1ón
1stonca no
. .
d
tiene por med 10 e a mv
,
.
•
que es un conocmuento e su
· ·ento de s1 rmsmo, smo
1
cuanto opuesto a eonoc1m1
. . t d sí mismo. Al repensar lo que a1l ·smo tiempo conocuruen o e
,
b
situación que es a m1.
é
.
Al saber que alguien más lo penso, sa e que
guien más pens6, lo piensa 1 mismo.
b. 1
él es capaz de hacer descubre la
rlo y al descu nr o que
.
él mismo es capaz de pensa .
d
al repensarlos los pensamientos
Si es capaz de compren er,
'
l
b
clase de hom re que es.
.
d
h'
e él debe ser muchas c ases
. •
1
de gentes se sigue e a I qu
d
de muchas distintas c ases
'
.
d toda la historia que pue e
b
de
hrcho
un
microcosmos
e
.
de hombre. Que d e e ser,
. '
. . t e al mismo tiempo su conoc1De esta suerte su propio autoconoc1m1en o s
conocer.
'
., ( , 116)
miento del mundo de los asuntos humanos ' pag.
.

234

za, efectos que por lo general se verán reflejados en otras obras literarias, la
historia de la literatura no se enfocará sólo a lo particular, sino que sobrepasándolo quiere alcanzar Jo general, es decir, que estudia la obra literaria
en su condición de obra única, pero relacionándola con lo escrito antes y
después de ella para engarzarla en un todo que responda a características
de nacionalidad, de lengua, de estilo o de época.
Así entendida la producción literaria, veamos hasta qué punto es posible mantener la actitud de historiador ante obras que, como ya quedó dicho, son únicas. Porque queda fuera de toda duda esta condición que es
esencial para su existencia: el poema, la novela o el drama valen por ~í
mismos y se apoyan sobre sus propias leyes. La expresión literaria nace respondiendo a necesidades peculiares que, en su autor, se encaminan a determinada creación. Si lo que lleva consigo la literatura es una cierta concepción del mundo, expresada en un lenguaje que es también comunicación pero al mismo tiempo recinto de esa concepción que en ella llega a crear el mundo, y puesto que la obra que surge en y con la palabra nos permite participar
de esa concepción creadora, toda obra literaria auténtica será necesariamente única. Así la literatura vive en obras singulares.
¡ Oh dulces prendas, por mi mal halladas, / Dulces y alegres cuando Dios
quería! ¡Juntas estáis en la memoria mía, / y con ella en mi muerte conjuradas. Así comienza Garcilaso su famoso soneto que al paso de las generaciones mantiene su frescura y su transparencia. Sería inútil buscar su semejante en toda la literatura española, o en la obra del mismo Garcilaso, porque no tiene par. Este soneto, o bien otro de Garcilaso, o si se quiere otro
poema de diferente autor, no necesita de elementos externos o de apoyos
en construcciones formales similares. Los catorce versos del soneto se cierran
sobre sí mismos, suficientes y exactos en su propia estructura y naturaleza.
Tan suficientes son, que pueden independizarse de su autor, cuya figura el
tiempo puede borrar permaneciendo sólo la creación por la palabra. Al surgir la obra artística todo lo que en ella es esencial nos remite a la obra misma.

Siendo pues única la obra literaria, el problema consiste en considerarla
dentro de un todo que a su vez está formado por obras que poseen la misma
singularidad. Siguiendo con el ejemplo de Garcilaso podría hablarse, como
antecedente, de la literatura renacentista en Italia y de la poesía italianizante que en España introducen el mismo Garcilaso y Juan Boscán; y más aún,
siguiendo las consecuencias cabría también hablar de Gutierre de Cetina,
que es quien introduce ese tipo de poesía en la Nueva España en el siglo
XVI. Pero el procedimiento no deja de parecernos insuficiente por cuanto
opera, en cierta manera, al modo de mera recopilación de datos que se

235

�acumulan y dan un fruto que se pretende definitivo para el historiador de
la literatura. Será necesario dar todavía un paso más para concebir la producción literaria como una de las más altas manifestaciones del espíritu y
en consecuencia, como expresión de permanencia que toma cuerpo en todas
y cada una de sus representaciones individuales.
Al hablar de la creación literaria como de una. de las más altas manifestaciones del espíritu, queremos sobre todo referimos a la Literatura como suprema expresión que a través del tiempo va dejando testimonio del constante hacer del espíritu humano, en un estrato que, a su vez, nos deja de
él, y frente a él, una imagen de su propia fuerza creadora. Espíritu, o genio creador, se entenderá entonces aquí no sólo como el atributo exclusivo,
que es, del hombre, sino la presencia perenne (forjándose y rehaciéndose
constantemente a través del tiempo y de las épocas, en un proceso que las
señala) que conduce los pasos mismos del género humano en dimensión histórica.~ Por lo mismo, la producción literaria, que como quedó dicho es
expresión de ese espíritu, deberá entenderse como creación que permanece
en constante desarrollo y que precisamente se manifiesta en cada una de
las obras individuales, las cuales por serlo pueden ser representativas de ese
poder creador, sin que aquí desarrollo signifique la construcción de lo presente sobre las ruinas de lo pasado, es decir, que las obras no destruyen a las
obras, sino más bien que éstas surgen y permanecen en su propio valor con
las características de época y circunstancia histórica. Nada extraño puede
parecemos el emparentar la Odisea de Homero con el Ulises de James Joyce
aunque ambas obras difieran tanto y guarden entre sí una distancia mayor
de veinte siglos, porque en definitiva estarían en los cabos de un mismo hilo,
y sus diferencias, por más hondas que fueran, no podrían distanciarlas al grado de poder ser consideradas como dos productos extraños que nada los pueda unir. Las dos obras llevarían consigo, en el fondo de todos sus laberintos
y todos los pliegues y recovecos que las identifican como únicas, la condición
de ser obras literarias por las que se muestra al hombre en su condición de
tal. Así pueden emparentarse todas las obras de todos los tiempos, precisamente porque siendo únicas tienen algo que decimos a través de la forma
lingüística que les da vida al entregar en esa forma una cierta concepción del
mundo y de los mismos hombres; emparentarlas, uniéndolas por el lazo espi• ScHÜCKING considera que "no existe un espíritu de la época, sino que, por así
decir, hay toda una serie de espíritus de la época. Siempre podrán distinguirse grupos
totalmente diferentes con distintos ideales vitales y sociales. Con cuál de estos grupos
se relacione más estrechamente el arte predominante dependerá de multitud de circunstancias, y hace falta vivir en las nubes para atribuirlo a factores ideales". El gusto
literario. (Trad. de Margit Frenk Alatorre). Fondo de Cultura Económica, Breviario
núm. 24, México, 1950, (pág. 20).

236

ritual
"d d que las identifica y ub'icán do1as en su necesaria naturaleza d .
1
n a q~e las eleva a la categoría de obra artística.
e smgu aEl dilema del enfoque de lo individual (
•
raria)' desde el mirador hist' .
pod ,
~ue es esencial en la obra liteonco,
na asi resolv
'd
.
obra como parte de un tod
. .
, .
erse cons1 erando dicha
o urutano -y múltiple
1
)ando la naturaleza del homb p
. - en e que se va reve.
re. orque como dice F
Sh I . .
las ideas de Herder el i'ndi 'd a1iz
d
ranz c u tz siguiendo
'
v1 u ar no ebe c nf di
aislar: "Para él (Herder) 1 . d" 'd I
o un rse con la tendencia a
, o m ivi ua y ¡0 pr · d
.
de una nación no es pr· • • d
.,
. opio e una personalidad 0
mcipio e separac1on sm d
· 1 •,
dad, de continuidad de tránsit d
b' ' . o e articu ac1on, de varieparar y distinguir" ¡ L b os,, ~ com maciones, de posibilidades de coro. a o ra artística, producto d
.
muestra entonces como otras más todas
e esa personalidad, se nos
viste características de forro
.' y
en ~l proceso que reuniéndolas rea, est11o y concepciones de una é
d
.
da. y al tratar de la personalidad
poca etermmatal y como lo hemos venido present~::;o~i::a segundo a_spec~ del p~blema
del autor para examinar el papel
. .
I la _obr~ literana, ocupemonos
que Juega en a h1stona de la literatura.

•
Vale preguntar por el
¡
.
ratura, aunque a primer~a~~staque Juega _el autor en una historia de la liteparezca Improcedente Lo
ac)arar es, no la participación de1 escntor
. en el hacer liter
·
· que• se 1trata de
:~ur:u:e;:~n:::;:ª:t~i::: ~:ticra~ió~- En otras pala:::, s:~a:a/~:ti~~
dora.
na or e a 1iteratura ante la personalidad creaAun cuando es indudable la influencia extem
.
tor, y la presencia de nume
f
d
a que puede sufnr un aurosas uerzas e índole di
b
ran, el creador de la obra lit
. .
.
versa que so re él opeerana sigue siendo eso cread
considerársele, aunque puedan descubrirs
'
or, y como tal debe
racterlsticas que las identifiquen
e antecedentes de sus obras y ca.
' en una o en otra forma
.
a aJenas. Todavía en el Renacimient
. 1
' como semeJantes
cil encontrar como af1'rma K .
º1' e m~ uso en la época barroca, es fá'
a1ser e mane10 de I
.
tos en varios autores y la clara ~tili '6 d
os mismos temas o asunya publicadas y famosas .
zac~ n e algunos elementos de obras
.
' sm que esto qwtara valor a la
d .,
, .
mediata 7 En consec
.
pro ucc10n mas m.
uencia, tenemos que enfrentamos con el a t
.
----u or mISmo,
• "El desenvolvimiento ideol6gieo del método d 1 .
. .
de la ciencia literaria por E E
.
e a historia literaria"' en Filosofía
tura Económica, México la." ed:::mf;~¿ o(tráos. (¡Trad. de E. Imaz). Fondo de Cu!4
' "S'i tod a a d aptación' de un asunto
' h b'
' P g.d
) ..
un solo poeta limpio de este crimen
; i~r\. e ~ons1derarse plagio, casi no habría
. . . n a istona de la literatura se da el plagio

237

�dejando para después todo lo que podría recibir globalmente la designación de "medio social", y en el que se reunirían problemas como el de las
tendencias literarias, la influencia, el gusto del público, la posición del artista frente a esas tendencias, etc.
No se pretende por ahora aclarar el porqué de la. crea:ión -~teraria, _que
más bien corresponde a una teoría de la literatura, smo solo hJar una ~dea
en torno al escritor mismo. Si éste escribe porque responde a una necesidad
interior, o porque así llega a una verdad íntima, como afirma Alfonso Reyes, 0 bien porque se quiere revelar el mundo y haceri:e reconocer co~o
esencial, según Sartre, lo cierto es que tenemos que considerar que todavia
nos queda por recorrer la distancia entre esta condición generadora -cualquiera que sea- y la personal del escritor, en la que aquélla se c~~yle de
manera singular y única, como versión propia de su personal posicio~ que
lo impele a escribir. El escritor, los escritores, van dejan~o su presencia en
obras, pero más que su presencia total, más que ~n _P~rhl _complet~, entregan la obra misma que adquiere caracteres de mdividuahdad e independencia, en la que sin duda se logra depositar su visión del °:1undo Y su concepción creadora, pero que a la larga adquieren vida propia. El. autor, en
cierta manera, queda cubierto por la obra, aunque ésta sea un mrr~dor por
el que se pueda llegar a conocer su interioridad. Pero no hay que olvidar que
la obra, siendo un todo en sí misma, no lo es en cuanto a su creador, es
decir, que las obras nos pueden dar una visión del que la_s hace, pero_ nunca la totalidad de su espíritu. El creador deja de él una imagen parcial en
sus obras, y lo que estas obras muestran de él es lo que ingresa .como personalidad en la historia de la literatura. Se puede agregar una sene de datos
biográficos que complementen el cuadro, y nos relaten el, prin~ipio Y f~n de
una vida con todos sus altibajos, pero todo esto no sena mas que simple
información en torno a lo fundamental, que seguiría en la sombra o sólo
iluminado por la luz de la obra ~reada.
Consideramos, pues, que el historiador de la literatura debe enfrentarse
a la personalidad creadora de una obra o unas obras determina~as, Y ~o a
un todo espiritual inabarcable cuya misma naturaleza lo vuelve masequ1ble.
Es claro que con esto no se pretende descartar por completo todo aquello
que nos remite a la vida del autor, para quedamos con la ob~~ solamente,
y sin duda infinidad de noticias de esta naturaleza han permitido acercarcon bastante frecuencia. Sin embargo, es necesario saber que es muy reciente la noción
de propiedad intelectual y de sus derechos; antiguame~~e. se pensaba d~ disti.nto modo
acerca de esto". Wolfgang Kaiser, Interpretación y analisis de la obra literaria. (Trad.
de Ma. D. Mouton y V. Ga. Yebra) . Biblioteca Románica Hispánica de la Ed. Grcdos,

se a ?roblemas de creac1on hasta entonces oscuros. No obstante, el problema sigue planteándose con la obra misma, y en última instancia, con el
creador de esa obra en cuanto creador de esa única creación.
Es inútil pretender recuperar, en un retrato biográfico del artista, toda
la gama de su espiritualidad y las múltiples trayectorias que pudo seguir. A
lo _más, como ya quedó dicho, podrá llegarse al conocimiento de lo que se
agita e~ el fondo de su obra, envuelto en un lenguaje que, por otra parte,
no es ru puede ser el mismo que el del historiador. Lenguaje de creación la
p~lab~a poética n~cesita r:hacerse a cada momento, atraparse en su ~rop10 giro Y descubrirle la vida que alienta en ella. Para esto, el historiador
necesita del auxilio del crítico y del investigador, como se dirá más adelante, Y cuando logre esa penetración habrá arribado a una cima desde la
~ue no se puede captar todo el horizonte del poeta, sino sólo uno de sus paisaJ:S. ~alt:r M_uschg, que dedica un largo estudio al perfil del poeta en la
historia hterana, se ocupa del gran obstáculo con el que tropieza la investigación histórico-literaria: "Tenemos, pues, que el problema de la historia y su posibilidad fundamental de una caracterización científico-literaria
del poeta acaba ofreciendo el espectáculo de un irreductible antagonismo.
La tarea misma implica que no se pueda eliminar, en última instancia todo
factor subjetivo pues que se trata de lograr una intensidad viva en la ~racterización. Estos retratos son, a su vez, desde el punto de vista de la historia del espíritu, los puntos culminantes de los efectos alcanzados por el poeta
entre sus contemporáneos y ante la posteridad. Podrá discutirse si esto es
mucho o es poco, pero no cabe duda de que se discute, en este terreno, acerca del _senti~o de la cie~c.ia literaria como tal. Y del mismo modo que no nos
es posible aislar la actiV1dad creadora de la comunidad de vida dentro de
1~ cu~! ,h~ nacido ni atribuirle una existencia independiente de la trayectona h1stonca general, no estamos tampoco en condiciones de considerar como un ente puramente individual, desligado del entronque vital que domina
c_~ntralmente a todo creador, a quien la investiga científicamente. La vision de la gran personalidad (incluyendo la gran personalidad investigadora) Y el problema de su representación (y del modo de representarla) se
disuelve íntegramente, para nosotros, en ese exaltado movimiento primario
de todo lo vivo, en un torbellino de fuerzas absorbentes y al propio tiempo
r_epele~tet.ª ~ aunque declara más adelante que en nuestra época la ciencia
literaria no tiende a expanderse hacia lo ancho, sino que pugna con todas
sus fuerzas y con una gran pasión por calar a lo hondo y se halla en condi· del poeta en la historia literaria", en Filoso/la de la
.• W
• AL.TER M
. uscHo, " El perfil
cien~ia literari~,.!'°r E. ~rmatinger y otros (trad. de E. lmaz), Fondo de Cultura Económica, la. ed1c1on, México, 1946, (págs. 89-90).

Madrid, 1954, (págs. 89-90).

239
238

�.
eniales sin reservas y sin miradas laterales a
ciones de sumirse en las figuras g
l
ás profunda que sea, sólo
·¡' ·
eltos" la ca a por m
los fenómenos esti isucos su
,
. ,
- b con lo que volvemos
. . . l obra misma ya entrana a,
.
aportará lo que en principio a
l'd d creadora ante la historia hteblema
de
la
persona
i
a
de nuevo a1 gran pro . . .
.
uiere expansiones, que se trazan
raria, sujeto a las dehmitac1ones, o s1 se q
en la obra.
escritor, refiriéndonos con esto no a la
Todo lo que pueda conocerse del , d t sino a la comprensión de su
,
.ona datos y anee o as
l
biografia que proporc1
.
l .
tancia social y cultural que o
.
d b , ligarse con a circuns
.
.
mundo interno, e era
.
ven sobre la vida hterana
l s tendencias que se mue
rodea. Las f uerzas y a
d'd
r ellas se pueda trazar el marco
'das en tal me i a que po
.
pueden ser conoc1
.
N
como pudiera pensarse, una m- .
mueve
el
escntor.
o
es,
.
dentro del cual se
l d
b
o de poca importancia; por e1
·one resu ta os po res
vestigación que proporc1
. , d una obra (y su autor), desde ese
'b T d d d comprens1on e
contrario, la pos1 11 a e . hi , .
depende en gran parte del cono. d la perspectiva stonca,
. d 1
plano superior e
l
d , al momento de surgir, e o
de todo lo que a ro eo
cimiento que se tenga
.
b t, a su lado. Para esto se re., 1 que postenormente ro o
que la anteced io y o
.
d d 1
cial y lo individual, tanto en
la complicada re
e o so
.d
quiere penetrar ~n
. , d lo creado y de los efectos que ha produci o,
los problemas de mterpretac1on e
11
, a a apreciaciones de lo extrainverso que nos evan
¡ f ,
como en e enomeno
'
1b
trar en todo eso que plantea
literario sobre lo literario; en una pa a ra, pene
Schücking en su libro ya mencionado. d l't ario que sería la manifestación
. f mos a un suce er 1 er
l
De esta manera, as1s i
.
't d h mana a la presencia en e
b
en
su
propia
magm
u
u
,
l'd
d
constante del h om
, de la L'iterat ura, que por su universa 1 a
. . ,red
en el
tiempo y sobrev1v1en ose
'
d .
el valor vicario de la vida,D es
misma, como afirma Alfonso Reyes, a ~mere
d .
ión en la que se cumple la vida.
d 1 auxilio del
ecir, :reac .
l historiador de la literatura necesita e .
.
Rabiamos dicho que e
,
.
sus trabaJ· os como mtermed1a.
• d
Aquel permite con
,
crítico y del investiga or.
1 ,.
l auténtica nos puede llevar de
1 de la obra· a critica, a
,
b
río, llegar al nuc eo
'
t do lo que es peculiar en esa o ra.
er los pormenores y o
la mano para conoc
.
. es y las ordena hasta presentar
,.
l t
e recocre sus unpres1on
,
Por el critico, ec or qu
º1
..
lo negativo de una obra (segun,
se
suma
o
positivo
o
un cuad ro en e1 que
)
demos poseer ciertas llaves que
·
de ver las cosas Pº
.
claro, su propia manera
d
a ella El historiador de la literalas
puertas
que
con
ucen
·
.,
nos abran todas
.
.
1 nto auxiliar de interpretac1on,
,
. la crítica bien como e eme
.,
tura podra mane1ar
d' 1 b'icarla 1·unto con la producc1on
mismo
de
estu
10
a
u
,
bien como element
y si, como ocurre con
• t e a un lucrar
literaria, como pertenec1en
º y una epoca.

°

,

rolegómenos a la te orla literaria) . El Colegio de
El deslinde (p
México, 1944, (pág. 87) ·
• ALFONSO REYES,

240

frecuencia, los propios autores dejan testimonio de esa labor crítica, al historiador toca manejar todo este material en el que uniéndose pieza con
pieza se llega a reconstruir todo el conjunto. El filólogo, por otra parte, puede
despejarle oscuras incógnitas al iluminar con la investigación elementos fonéticos o semánticos en los que se ha operado el proceso de desarrollo del lenguaje. La estilística también aportará su auxilio, el más valioso quizá, por
cuanto trata de profundizar en la obra literaria y llegar, con los métodos que
ésta misma le impone, hasta el misterio mismo de su creación.
Y ya es tiempo de que respondamos al problema inicial, que es el de saber
si la historia de la literatura trabaja sobre un material similar al de la Historia, y por lo mismo, si forma parte de ella.
Quedó asentado que la historia es la historia del pensamiento, su reactualización, y que la labor del historiador toma sentido en cuanto se orienta hacia ese fin, que sobrepasa a la simple recopilación y acumulación de datos,
mero antecedente del trabajo principal. Este conocimiento histórico entonces
se ubica necesariamente en el pasado, hacia donde convergen todas las fuerzas de la labor histórica, que debe apreciar en su propio valor pretérito todos los elementos que sobreviven de ese pasado. Los objetos - dijimos-, las
ruinas y los documentos, sólo son instrumentos para el historiador, no el fin
mismo; por ellos se hace posible la reactualización del pensamiento del
hombre, en la medida en que permiten reconstruir formas de vida que estuvieron vigentes en un tiempo determinado. Historiar, en definitiva, supone
el conocimiento del pasado del hombre no sólo en sus hechos y sus acciones,
sino sobre todo en la fuerza y la intención que las han animado.
La historia de la literatura, sin embargo, no es la historia del pensamiento,
sino la historia de las obras literarias realizadas, dentro de un marco general
que las enlaza en el tiempo y trata de interpretarlas desde este punto de vista.
Lo anterior a la literatura no es literatura, y lo que se maneja en esta historia
es la obra misma. No investiga la obra que pudo haber sido, o la obra que,
escrita, hubiera adquirido tal o cual condición de alto valor si poseyera determinadas características. La obra cumplida, completa o incompleta, es el
objeto de la historia de la literatura. No puede dejar de considerarse, sin
embargo, que la obra, que es creación, tiene tras de sí el pensamiento del
hombre, como todo lo que éste realiza; diríase entonces que volvemos a lo
mismo y que nos encontramos ante una finalidad semejante a la de la Historia, pero antes de aceptar esta afirmación debemos tomar muy en cuenta
varias circunstancias que en el caso que nos ocupa le otorgan una posición
distinta. En primer lugar, si el tratar de conocer el pensamiento del hombre
fuera el propósito de la historia de la literatura, la obra literaria pasaría a
ocupar un lugar similar al de los objetos, ruinas o documentos que trabaja

241
Hl6

�el historiador como medios para lograr su propósito. Si enfrentamos dos textos, uno conteniendo una disposición administrativa y el otro un poema, veremos que el que hace Historia tomará el primero para de ahí pasar a las
investigaciones propias de su trabajo, que lo llevarán a pensar de nuevo todo
aquello que condujo a la redacción de ese texto administrativo, en el que se
dejan establecidos una serie de principios y resoluciones determinadas. El
historiador de la literatura, al tomar el poema, tiene que detenerse en él y
descubrir en los elementos que lo forman su propio contenido. Y no sólo eso,
sino que necesita recrear lo que "vive" en ese poema. No se trata de reactualizar valores conceptuales, sino de compartir los valores afectivos y de expresión que yacen en el fondo de ese lenguaje poético. Después, deberá saber
ubicar la obra en el tiempo, para poder trazar la línea que en ella sigue
cobrando vida. La historia de la literatura no se ocupa del pasado del hombre a través de su pensamiento, sino de las obras de creación literaria que se
realizan como obras únicas, dentro de la circunstancia cultural y social que
las envuelve.
Por otra parte, la peculiaridad del lenguaje literario, en la que verdaderamente se funda la creación que en él se expresa, ya que por su propia naturaleza es en sí contenido y depósito de la literatura, impone al que traza su
historia la necesidad de manejarlo con los métodos que le son propios auxiliándose de la crítica, la filología y la estilística. No se trata, pues, de reactualizar el pensamiento, sino de alcanzar en la obra misma todo lo que en
ella es, más que pensamiento, expresión de lo humano cumpliéndose en un
acto creador. Queda así separado el campo de la historia de la literatura,
pero quedaría por considerar el problema proyectándolo desde una historia
de la cultura, donde todo se abarca desde una altura más superior.

LA POESÍA NO COLECCIONADA DE MANUEL JOSÉ OTHóN

DR.

JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA

San Luis Potosí, S. L. P.

de 1.ª. l'mea
. mexicana,
.
1906) "en 1
.
es Manuel José Othón ( 1858,
e no siempre eqmlibrado paisaje de la
,
la más alta nota clásica de poesía pura" i T l
poes1a mo_derna de México,
Rústicos "altos
1·t .
. a como lo atestiguan sus Poemas
y so I anos como las monta~nas de la a1bplamc1e
.
. . mexicana que
cantó".2 '
REPRESENTANTE EGREGIO

Los poetas, como los libros, suelen tener s h d
.
líricos mexicanos pueden ho
~s a os. Mientras los grandes
pués de más de medio siglo dy mostrarse en dignas y decorosas "obras"' dese su muerte el poeta t ·
. ,
ciones inencontrables o incom let
. '
po osmo contmua en edituosas.
p as, s1 no es que lamentablemente defecEn vista de esas futuras "obras" d M
1
que pretenden organizar y fijar h t e d a;ue Jos~ Othón, van estas notas
dispersa.
' as a on e es posible, su producción lírica

J.

LAS RECOPILACIONES ANTERIORES

El doctor Pedro de Alba, a la sazón senad d
, .
viuda del poeta doña Josefa 1· ,
d Oor, e 1~ Repubhca, logró que la
.
'
imenez e thon, disfrutara de
concedida por el Gobierno Federal, cuando su situación económica
una era
pensión
por
: S. N. en la Noticia preliminar de las Obras de Manuel
FEDERICO DE ÜNÍS,

1934, p. 29.
1

Antología de la Poe

,
,
, .
]~se Othon, MeX1co, 1928.
sía espanola e Hispanoamericana, 'Madrid

'

JEsus
,

ZAVALA, "Manuel José Oth6n Su ho
.
San Luis Potosí, 3 de abril, 1949.
.
mena¡e a Elena Padilla", en El Heraldo,

242

243

�demás angustiosa. En prenda de gratitud, puso en manos del doctor de Alba
los originales de su esposo.
.
d Alba
r la
"Conforme a los originales proporcionados a don Pedro. e
" ~ . ,,
familia del poeta, se debe la presente edición"' tal como advierte la noticia
d
Preliminar' firmada con las iniciales S.' N.(M' ·
Estas Obras de Manuel José Othon
exico, 1928) aparecieron en os
tomos. El primero contiene la poesía; y el segundo Ias novelas cortas y las
obras teatrales.
.
d' ·,
Don Francisco González Guerrero justamente considera esta e icio~ ~,orno
·
" ' por lo que sena pre"la más infeliz que se haya hecho de poeta mexicano
f
ferible considerarla como no existente: tal aparece en ella defor~ada la
ra del oeta potosino por omisiones, mutilaciones y erratas de imprenta .
guEn cu!to a la orga:ización de la lírica, esta edición dis:ribuye los p~emas
de tres secciones: Poesías Antiguas, Poemas Rústicos y Ultimas, Producci~nes.
Por una parte, el compilador destruye la unidad del libro P~eszas, _orga~iza~o
·o autor al entremezclarle algunas otras producciones Juveniles' y
por e1 prop1
,
.
· 1 " ' 1·
"
dentro de la sección que trata de mclu1r as u timas propor ot ra Parte,
1
d "L C
ducciones, inserta algunas mucho muy anteriores, como en e caso. e a ruz
sola" un antiguo poema de 1883.
.
.
"La Editorial Nueva España (de la ciudad de México) ' narra el licenciado
Jesús Zavala -había resuelto enriquecer la -~olección Atenea ,con las obras. ?e
Manuel José Othón, reproduciendo la edic1on de la Secretaria de. Educacio~
Pública ( 1928) . Cuando se dio cuenta de lo detestable de la mencionada edición nos llamó con urgencia. A pesar de que no estábamos pre?arados p~ra
'
· procuramos reparar1o, de acuerdo con las c1rcunstanc1as,
deshacer
el agravio,
,, 5
con el mayor cuidado. Sabemos que no hay obra humana perfecta .
,
Con esta sinceridad que lo enaltece, Jesús Zavala, coterráneo de ~thon,
publicó las Obras Completas, Prosa Teatro (México, 1945), ~ruto de casi t~da
una vida consagrada a la búsqueda, compilación y estudio de los escritos

..1:

othonianos.
Es claro que la edición distaba de ofrecer la obra "comple~a'.' Y depura~a;
·e podrá negarle ni su noble propósito ni sus justos mentos. Cualquier
pero nadi
. 1 d'li t
.
· ' que en el futuro se emprenda, tiene que recurrir .a . , i gen e Y,
otra ed i-::ion
cordial ejercicio de Zavala. Tanto más, cuanto que aquella ~~cion desperto
en numerosos investigadores, el afán de compl~tar las composiciones faltantes,
0 de restituir otras a su texto, lugar o cronologia.
Estas Obras Completas constan de cuatro secciones en la parte consagrada
• Los libros de los otros México. Ediciones Chapultepec, 1947, PP· 226-232. . ¡
• En su artículo "Sobr/ las obras completas de Manuel José Othón", El Naciona,
México, 28 de noviembre de 1948.

244

a la poesía. Se respeta el libro Poesías, tal cual lo formó su autor, si bien Zavala
le añade al final las leyendas "El lago de los muertos" y "EJ canto de Lodbrok".
Con un índice de las composiciones que llevaría el libro Poemas Internos
escrito por el mismo Othón, según dio a conocerlo en la carta a don Juan B.
Delgado, fechada e1 12 de marzo de 1903, Zavala trató de integrar, hasta
donde Je fue posible, el futurib]e Poemas Internos. Pero si este libro sería publicado después de Poemas Rústicos, ignoramos por qué Zavala, en esta colección, lo colocó antes.
Zavala respeta integralmente los Poemas Rústicos. Y bajo el rubro de La
emoción dispersa, recoge los otros poemas no coleccionados, tratando de seguir
un orden cronológico. Incluye aquí Zavala cuatro poemas que no merecen
aparecer como poesías distintas, ya que son nuevas versiones de antiguos poemas. Tal es el caso de "Venus" y "A Ambrosio Ramírez", que son respectivamente "Pulcherrima Dea" y "A un traductor de Horado" de Poemas Rústicos;
y "Scherzo Trágico" y "Lobreguez", que simplemente son dos modalidades
más de la definitiva lobreguez de Poemas Rústicos.
Años después, el mismo Zavala reunió en la revista Las Letras Patrias 6 y
posteriormente en una separata, las diversas piezas de Othón que se fueron explorando desde 1945 a 1954, año en que vio la luz esta nueva recopilación
Manuel José Othón Poesía, Teatro, Prosa, Epistolario. Edición, prólogo y notas
de Jesús Zavala.
Aquí se ofrecen diecinueve poesías no publicadas en la edición de 1945; de
las que debemos excluir el poema "A Elena Padilla", que es solamente una
nueva "lección", en la que Zavala se atrevió a poner mano. Advertiríamos que
el poema "Macbet" aparece completo, pues anteriormente sólo se conocía un
fragmento.
Otros poemas de Othón, ya publicados, se escaparon al compilador: "Nacer,
vivir, morir", "Colón descubrió un gran mundo", "a Juanene" y el discutido
"Leyendo el Quijote", que de propósito no insertó por considerarlo apócrifo.
La "Colección de Escritores Mexicanos" publicó en 1944, los Poemas Rústicos,7 seguidos de una selección que contiene "últimas poesías".
Sin mayores pretensiones, y con no pocas erratas, pero con el noble empeño de difundir la lírica del gran poeta, esta edición "ha sido hecha -se lee
en la 'Advertencia' anónima- en vista de las que la han precedido, y con aprovechamiento de la valiosa contribución que siempre aportan las páginas de la
Revista Moderna de México". La sección "Ultimas Poesías" reúne, muy incompletamente, algunos poemas no coleccionados; y más o menos sigue la
línea de la sección similar: "Ultimas Producciones" de la edición de 1928.
' Núm. 3, Mé:xico, julio-septiembre, 1954.
' Edit. Porrúa, S. A., núm. 5 de aquella Colección, México, 1944.

245

�II.

ÜRGANIZACIÓN DE LA LÍRICA DE ÜTHÓN

La edición de toda la lírica de Othón supone el planteamiento y la adecuada
solución de tres problemas: los libros que Othón dejó organizados, el caso de

Poemas Internos y la poesía suelta.
En cuanto a lo primero, el problema obviamente se resuelve respetando los
cuatro libros que organizó Othón, sin el más leve toque:
1) Ensayos Poéticos, de 1875. Publicados por Joaquín Antonio Peñalosa,
San Luis Potosí, "Con el perfil de Estilo", 1947.
2) Poesías. San Luis Potosí. Imprenta de Dávalos, 1880.
3) Nuevas Poesías. San Luis Potosí, Tipografía de Bruno E. García, 1883.
4) Poemas Rústicos. 1890-1902. México, Aguilar Vera y Comp. Editores
1902.
En cuanto a Poemas Internos, el 22 de noviembre de 1901, cuando se estaban
imprimiendo los Poemas Rústicos, Othón escribe a Juan B. Delgado: "Por lo
que toca a la publicación subsecuente de mis obras, en el forro de los Poemas
Rústicos sólo se anunciarán las poéticas de que hablo en preámbulo, y éstas
son: Poemas Internos, publicados casi todos: Poemas del Odio, inéditos casi
todos; y Poemas brutales, del todo inéditos, pues aún tengo pocos escritos".
Casi un año después, en carta del 4 de octubre de 1902, Othón vuelve a
tratar con su amigo acerca del viejo proyecto: "Pienso arreglar para diciembre
el volumen de Poemas Internos: pero deseo también imprimirlo en la Europea,
exactamente igual al presente". (Poemas Rústicos).
El 12 de marzo de 1903, suplica a Delgado que "me haga favor de ver a
Aguilar Vera para la edición de Poemas Internos. Quiero una edición exactamente igual a la de Poemas Rústicos... Sacará... doscientas (páginas)". En
esta carta, acompaña el índice de versos: I) Salmos; II) Mi Pueblo; III) Diálogo eterno, Don Quijote y Dulcinea; IV) Paolo y Francesca; V) Ofelia;
VI) La Cruz sola; VII) Nueva Luz; VIII) Pro Patria; IX) Hojas de álbum ;
cuatro poesías; X) Noche Buena; XI) Tristeza; XII) Elegía a la muerte de
Gutiérrez Nájera; XIII) Oda en: el Teatro de la Paz; XIV) Lejanías. Leyendas: Blanca de Nieve, Historia de un beso, La loca de las olas, La estatua de
carne, El lago de los muertos, El canto de Lodbrok.
Enseguida, apunta Othón: "Casi todos son versos viejos, pero cuidadosamente corregidos". En efecto, la mayor parte de los poemas están comprendidos

poesías sueltas; en la segunda, Leyendas. Poemas Internos seguiría la misma
estructura de Poesías.
En cuanto a la parte inicial, que más o menos guarda un orden cronológico
el poema "Mi pueblo" ya había sido publicado en Poesías. En cuanto a l~
~egunda, Othón reúne cuatro leyendas ya agrupadas anteriormente en Poesías
Junto a otras dos que andaban dispersas, "El lago de los muertos" y "El
t
de Lodbrok".
can

°

. C~n aquel índice provisional, Zavala trató de reconstruir el libro; aunque
mo~madamente lo colocó antes de Poemas Rústicos. Si bien consta de versos
antigu~s, _la voluntad del autor era publicar Poemas Internos después de Poemas Rusticas.
. Sin em_bargo, no creemos que Poemas Internos deba quedar como un libro
organización
de la lírica de Otho'n . No so'lo porque
oindependiente
h,
,en esta nueva
.
.
. t on no ll~go a publicar el hbro; ni siquiera porque se trata de "versos vieJOS, pero cmdadosamente corregidos", cuyo valor estético es muy inferior a
Poemas Rústicos.

ª!,

Atenidos
índice, conocemos únicamente once poemas que pertenecerían
a ~sta_ cole~c1on Poemas Internos. De los cuales hay que quitar seis, que ya
estan mclwdos en Nuevas Poesías: "Amores eternos" "P 1
F
"
"Of r " "L
,
,
ao o y rancesca
e 1a ,
a ?ruz sola', "La Nochebuena", "El canto de Lodbrok". Con 1~
cual el famoso hbro queda reducido a cinco poemas: "Salmo" "T · t ,, "El
' " "Od
.
, ns eza ,
egia
a en la inauguración
del Teatro de la Paz", "El lago d e 1os muertos" .
p ,
.
ortse~ ;ªn polco~: estols ~meo poemas irán entre los dispersos, con su respectiva
ano ac1on y a us1on a hbro soñado.
E~ cuanto a~ tercer pro~lema que comporta la organización de la lírica de
Othon, 1~ Poesia no coleccionada -nombre que reservamos para esta sección
porque ngurosamente expresa la realidad- se publica en d
l' . ~
has d d
.
.
.
, '
or en crono ogico
,13: on e es posible, y b1part1ta, segun viene antes o después de· Poe
Rusticas, cuya aparición inhibe, mucho más que un dato temporal una 'd mats
at"td ,.
.
,
ev1ene
c i_ u estet1ca. De1amos, para el final, los poemas sin fecha cierta o ni siq .
con1eturable.
,
mera
Así pues, la sección Poesía no coleccionada abarca tres apartados:
1) Antes de Poemas Rústicos, 1864-1887.
2) Desde Poemas Rústicos, 1889-1906.
3) Poesía sin fecha.

entre 1879 y 1895.
Como puede observarse, el libro constaría de dos partes: en la primera,

246

247

�III.

FUENTES PARA LA EDICIÓN DE LAS POESÍAS

psicológico de un gran poeta, son tan im ortantes
primeros y vacilantes pininos". s
p
sus obras maestras como sus
Otro manuscrito importante es aquel cuadern

Los Manuscritos.

El 28 de noviembre de 1949, la Universidad Autónoma Potosina recibió
oficialmente los manuscritos de Othón que, por la muerte de su viuda, habían
quedado en posesión de su sobrina, la señorita Isabel Steines Othón.
Según el "Inventario provisional" que redactó el licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga, la mayor parte de los manuscritos se refiere a la obra poética,
y abarca tanto la poesía inicial como la de la madurez; ahí se encuentran poe8
mas publicados y más de una veintena de inéditos.
Del minucioso "Inventario", únicamente advertiríamos que "Caminos eternos" ya se había publicado con el nombre de "El viejo del alma"; "Voz interna" se ofrece íntegro en el manuscrito, y no sólo los siete versos finales, como
quiere el "Inventario"; "Azul", más que un poema independiente, como parece
insinuarlo el "Inventario", son los dos sonetos finales del "Angelus domini";
el poema que aparece bajo el número 12 y con el título "A Esther", debe ser
simplemente "Esther", poesía ya publicada con el nombre "Mi Virgen"; falta
situar, después del número 44, el poema "El árbol", que aparecería después
con el nombre "El arpa", tercer soneto de la "Noche Rústica de Walpurgis".
Las poesías inéditas son: "Nocturno", "La mujer", "A la luna", "Amistad",
"A Juan Valle", "A mi Esther", "Soñé", "Contemplándola", "A ti", "Lejos
de ti", "Barcarola", "Tres páginas de una historia", "El canto de las Náyades",
"Noche de luna", "Aída", "A mi esposa", "Después. . . la noche", "Tengo el
presentimiento", "Cuando una de las pérfidas mujeres", "Si mi divina emperatriz tú eres", "Hija, sé siempre lo que ahora eres", "Me quitaste de nuevo",
"Lontananza", "En las tardes tristísimas".
Esta poesía inédita en nada acrece la gloria del poeta; pero tampoco la
empaña. Si el lírico, como Nervo, guarda un santo horror hacia sus obras "odiosamente" completas; o, como el propio Othón, desconoce su labor incipiente,
nadie puede restar el valor humano, histórico y psicológico de tales exhumaciones juveniles. "En ella vemos, muchas veces, despuntar los grandes temas que
después florecerían plenamente en las obras de madurez: allí percibimos el
todavía inseguro aleteo de lo que más tarde serán poderosas alas líricas; allí
finalmente, solemos sorprender los primeros pasos de una evolución poética
que sólo conocíamos en sus etapas culminantes. Por eso, para el conocimiento
• "El destino de los mar,uscritos de Manuel José Othón", en Fichas de Bibliografla
Potosina. Año I, núm. 3, San Luis Potosí, noviembre-diciembre, 1949.

248

de la montaña, fechado en Santa María del R'

,

~ que, con ~¡ _titulo de Cantos

nos fue proporcionado generosamente or su a':; . .L.P., e~ d1c1embre de 1879,
ciado don Primo Feliciano Ve!,
p
,_guo y sapiente dueño, el licen.
azquez; manuscnto qu
h
anterior revisión de las obras de Othón.
e aprovec amos en una
Cantos de la montaña contiene varios, d"
d
,
fechas, dedicatorias y número de
m iDce_s, e poes1a y prosa, con nombres,
. .
'
versos. inase una e t d' t"
.
.
composiciones. Entre los poqmsunos
, .
s a is 1ca JUveml
de
poemas que hí
,
era inédito "19 de M
,,
ª
se encuentran, solo uno
,
arzo.
Gracias a don Luis Antonio Castro h
did
nuscritos de Othón, el "Satanás" y "L; n:d~~ o conocer ot~os. poemas roasu ilustre padre el doctor Franc· c d As' C ' que llevan la s1gmente nota de
'
is O e 1s astro· "E t
l
·
sos que escribió Manuel José Oth,
'
s os son os pnmeros ver1
1875 p· .
on, en a casa del doctor Castro
d
. mitos de quien más tarde h ªb na
, de ser el gran po ta 1 ' end mayo e
.
e aurea o, cantor
de la naturaleza". Habrá que punt u arizar que existen
poemas anteriores a éstos.
Los periódicos y revistas.

Desde los catorce años hasta su muerte O h, . . ,
blico a través del periodismo p
' . t on viV10 en contacto con el pú.
· orque enVIaba más O
f
raciones·
o
porque
él
mis
,
d
.
menos recuentes coladbo . ,
'
roo, mas e cerca mtegraba
.
accion de alguna revista. De ahí la im
'
c~n. s~s amigos la reestos treinta y cuatro años en 1 . d. portante y nada fac1l mvestigación de
.
e peno ismo y en periódicos di
. d
capital y en la provincia más allá d 1 l' . '
. semma os en la
periódicos y fechas para conocer d ed lun1te mortal, es preciso explorar otros
, es e uego tal cual comp · · ,
,
para confrontar lo conocido.
'
os1cion postuma, o
La colaboración de Othón en periódicos y revistas
.
resultados:
nos proporciona excelentes

1) La fijación en la cronología de los poemas;
2) el ritmo de producción; épocas fecundas y estériles;
3) su costumbre de publicar poemas oco d
,
. .
a guardar poemas inéditos.
p
espues de escnbrrlos y su aversión

'
• GABRl1!L
MÉNDEZ
p LANCARTE, " Alborada del Duque Job"
San
L .
,
,. ws P?tos1, octubre-diciembre, 1956, pp. 205-206
' en Estilo, núm. 40,
]OAQUIN ANTONIO J'EÑALO

up

.

en .A.bside, año XII núm 3 ~~'. a_ra _las o~ras completas de Manuel José Othón"
'
. ' ex1co, Julio-septiembre, 1948, pp. 257-283.

249

�4) la-~ frecuentísimas ediciones de un mismo poema. Buena pista para conocer la predilecci6n de Oth6n por determinados poemas;

5) la confrontaci6n de las diversas "lecciones" de un mismo poema, su cotejo minucioso, el quehacer de la lima, las variantes innúmeras para gusto de
los catadores refinados;
6) el deslinde de poemas según el impulso: poemas escritos por soberana
voluntad, poemas urgidos, poemas ocasionales, traducciones;

7) conocimiento de las amistades del poeta a través de las dedicatorias;
conexiones con periodistas y escritores.

El epistolario.
Las cartas de Othón, con su excepcional valor de fuentes de primera mano,
sirven para establecer la fecha de un poema, su proceso o su publicaci6n, o la
organización en libro, como en el caso de Poemas Rústicos cuyo desenvolvimiento editorial puede seguirse paso a paso; la exigente meticulosidad del
poeta en todo problema tipográfico; y los cantos en gestación o definitivamente
sumergidos, que apenas soñó.
Instrumento indispensable de trabajo, la benemérita Bibliografía de Manuet
2
José Othón 11 y las Adiciones a la bibliografía de Manuel José Othón,1 preparadas por la señorita Bernice Udick, insigne maestra de las Universidades de
Wyoming y Colorado, y autora del estudio Manuel José Othón, nature poet of

Mexico, a lo que añadiríamos:
Lo que escribió Manuel José Othón. Bibliografía esencial del licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga ( San Luis Potosí, Universidad Aut6noma, 1959).

IV.

DEPURACIÓN DEL TEXTO

No tuvo Othón la fecundidad de otros poetas. Invitado a colaborar frecuentemente en revistas, o urgido él mismo de comunicación, acostumbró publicar
varias veces el mismo poema. Por ejemplo, "Surgite" aparece publicado por
lo menos ocho veces, en El R enacimiento, 1894; Revista Azul, 1895; El Mundo,.
1895; Revista Moderna, 1898; El Estandarte, agosto 1906; El Contemporáneo,.
póstumo, 1908.
11

En la Revista lberoame1icana, vol. 10, núm. 22, México, octubre, 1946, pp. 351-378.

" En Abside, año XV, núm. 2, México, abril-junio, 1951, pp. 279-294.

250

Cada vez
.
. que el poeta daba a 1a imprenta
algu' n
li
preocupación por el "acabad ,,
, .
.
poema, so a retocarlo. Esta
0
..
poebco gobierno de l
1b
.
prec1S1ón en la técnica
d' .
a pa a ra, fmura en el
d•etalle,
e h
, Y para ec1rlo de una
h l •
tlSlec o de perfección const1't
I f
vez, an e o siempre insa,
'
uye a uente más
d ¡
d
la poesia de Othón.
cau ª osa e las variantes en
He aq'
w una muestra. Si se comparan I d'
autor fue publicando el poem "Pul h . as iversas modalidades con que su
a
e ernma De "
de la primera versión del soneto sólo u d
~ ' nos encontramos con que,
De tal manera las variantes '
qd el an, a1 fmal, dos versos sin correcci6n.
l cal'
son cau a osas en el n,
.
a
idad poética, que sería preciso brindar 1
~m:;º e _importantes para
poema para establecer su proceso o su inte
v~nas . lecciones" del mismo
po, al asaltarnos casi impensadam t
ghrac1on _vital s1 no fuera que el tiem. d
en e, nos a urgido a d .
trane ad, las notas textuales que h b'é
re ucrr, con obvia conu 1 ramos deseado.
Hemos optado, sencillamente
r la 1im .
criterio: la poesía inédita y la ' ~
~1eza de los textos según un doble
la dejó su autor· en cuanto a I poes1a lorg~mzada en libro se transcribe tal cual
'
a no co ecc1onada se
úl .
Dos poemas llevaban hasta 1
' procura su hma versión.
'
e presente retoq
·
aJenos; los de Zavala en
la composición "A Elena Padill ,, Y 1os d el' doctorues
Castro
1
, ,
viv1r... ' como se puntualiza en sendas t
C
e~ a poes1a 'Nacer,
tramos su publicación y del se!!'l.lnd
no as. ?mo del pnmer poema enconprimigenia.
'
º
o, su manuscnto, los restituimos a su factura

.3:

· · ,,

ª,

El origen de otras variantes rocede d
.
.
o de la falta de comprensi·o'n p
e las ~vergenc1as de interpretación
--como aquella "
l" f'
'
que venía inmortalizándose
t d 1
• . mmorta
ilosofía de Comte
"'
,, .
en ° as as ediciones e l
d
inmoral filosofía. o del dese 'd d 1
' n ugar e una evidente
'
u1 o e os comp'I d
l
res mecánicos de copia d •
i ª ores, Y os consabidos erro
O e Imprenta
F"
d
.
. JJa o el texto, aún es preciso resolver 1
•
rumas, despreciables. Respecto a I
a~, cuestiones de grafía, no por mí1
d . .,
a puntuac1on y a tal e a1 af'
.
a mo em1Zac1on, pero respetamos la
f
.
u gr ia, preferimos
y los guiones.
pre erenc1a de Othón por las mayúsculas
En cuanto a la cronología de 1
realizado, aún quedan por resolve:v~;m~s, :e5: al adelanto que aquí se ha
fecha a sus composiciones. o la s p . ~~dmcogrutas. No siempre Othón puso
p
,
u nm10 e pr , 't
oemas Rústicos. De alg
.
opos1 o, como en el caso de los
. .,
unos poemas existe la f h d
.,
pos1c1on; de otros, sólo el dato de
bl' . ,
ec a e creac1on y de com'bl
pu icac1on de a1
pos1 e conocer la fecha N1' es f' ·1
'
gunos poemas es casi im.
ac1 tampoc
·
poesías muy breves o fragme t .
o conJeturarla, ya que se trata de
nanas.
Por
todo
esto
,
,
, "
se vera como en nuestra edición .
)&gt;Oes1as completas" textos . t bl
' sm presuntuoso invento de
'
m oca es' crono)ogia
, d ef'mitiva
..
· en,
' Y otros del'mos
251

�ticos mucho habrá que deba completarse o rectificarse, ya por nosotros mismos,
ya: en buena hora, por otros más capaces y afortunados.
0

V. Lo

APÓCRIFO Y ATRIBUIBLE

Ya en 1949 afirmábamos que, sin tener a mano la prueba ~ocumental, poseíamos la certeza de que el poema Del obispo Caram_uel citado por el P.
el José Othón. Y esto por muy vanadas razones.
'
.
· , d·
T osca, no es de Manu
Nunca se ha encontrado publicado en ninguna de las revistas ~ -~eno icos
donde el poeta solía colaborar. Por primera vez aparece en la ed1c1on de sus
obras de 1928 con el equivocado nombre de "Caramel" --que _perduró en la
edición de Ja :'Colección de Escritores Mejicanos"-; lo ~ual leJOS de ,ser un~
aranúa, es quizá una prueba de la inautenticidad. La viuda ~e Otho~ ~e h!iitó generosamente a entregar "los papeles" del poeta qu_e el edito~ publ_ico ~on
extraordinaria irresponsabilidad. Aquel poema, por su Juego de mg~mo, simapuntes y de ahl se fue a la imprenta,
patizó a Othón' Jo guardó entre, sus
·
· previo
· esqw·1mo. T odo Jo cual es
junto con ]as composiciones autenticas, sm
algo más que una hipótesis.
.
Pues entre los manuscritos que guarda la Universidad Autónoma Potosm~,
se encuentra el poema aludido, sin la firma de Othón y sin fecha de composición, escrito con la vieja grafía del siglo XVIII, lo que_ i_nduce a pen_s;1r e~ un
viejo poema, cuyo autor lo aclara el título con su gemt1vo _de posesion: ~el
Obispo Caramuel". En efecto, Juan Caramuel de Loblokwitz,. fam~o erudito
y escritor español del seiscientos, dejó varios poemas don~e el mgemo suple al
·
Métr;ca O arte de varios e ingeniosos laberintos. (Roma, 1663) ·
geruo, como su
•
Además de estas pruebas externas, el poema en~ero, c~nsiderado ;n su tono
y estilo, manifiesta claramente que no es el tono m el estilo de Othon:

Entre lúcidas perlas
descubrí no sé cuántas Galateas;
y donde se remata
la selva oscura, un coro de Napeas.
Thetis a todas en el mar retrata.
Bellas aquéllas eran, éstas feas;
en número no iguales,
porque en especie eran desiguales . ..
Por algún tiempo, el soneto La siesta le fue adjudicad~. ,Be~ice Udick 1~
citó en su Bibliografía de Manuel José Othón, y lo publico mas tarde el h252

cenciado Jesús Zavala, como un feliz hallazgo, en El Heraldo (San Luis Potosí, 7 de septiembre de 1947), y en El Nacional. (Año XX, t. XXV, núm.
7074, México 28 de noviembre de 1948).
La propia Bernice Udick, en su arúculo Una acuarela de Juan B. Delgado
aclaró la verdadera paternidad del poema. (Letras Potosinas, IX 96. San Luis
Potosí, marzo-abril de 1951, pág. 9).
Ello es que El Contemporáneo (t. IX, núm. 1714, 28 de abril de 1904)
publicó La siesta con la firma de Manuel José Othón, cuando realmente
pertenece a Juan B. Delgado; quien lo editó, dentro de una serie de cuatro
sonetos, con el útulo general de Acuarelas, en El Tiempo Ilustrado (t. IV,
núm. 160, 17 de enero de 1904), y posteriormente lo agrupó en su libro El
país de Rubén Daría. (Bogotá, Editorial Cromos, 1922, págs. 131-132).
Entre el texto de Delgado y el apócrifo de Othón, existen "tan insignificantes variantes que no hay duda que son simplemente dos versiones del mismo poeta". Bernice Udick cree que Othón, por estar entonces enfermo en
Ciudad Laredo, no se enteró de la publicación del soneto que le habían adjudicado, puesto que no corrigió el error.
Otro poema, cuya autenticidad ha sido discutible, es Leyendo el Quijote,
que tal es el nombre originario y no el que posteriormente se le adjudicó Después de leer a Don Quijote.
Apareció por primera vez en El álbum de la mujer, el 27 de abril de 1884,
firmado por Juan Manuel Vargas. Hubiera sido imposible reconocer la paternidad del poema -aquí sí un "averígüela Vargas"-, si no descifrara el enigma la siguiente nota que estampó, al publicarlo, El Contemporáneo: 13 "Este
soneto Jo escribieron el 884, en la casa del poeta Agustín F. Cuenca, él y sus
amigos Juan de Dios Peza, Manuel E. Rincón y Manuel José Othón; y decidieron firmarlo con el seudónimo de Juan Manuel Vargas".
El doctor Francisco de Asís Castro, amigo entrañable del poeta desde la
adolescencia, afirma que el soneto fue escrito por Peza, Othón y Rincón, pero
que Cuenca no participó; y que "lo firmaron con el seudónimo de Juan Manuel
Vargas, tomando el nombre de Juan por Peza, el de Manuel por Manuel Rincón, y el apellido Vargas por ser éste el materno de nuestro vate. El mismo
poeta me refirió esta historia cuando acababa de publicarse el soneto en un
periódico de México".
En su arúculo Plagios literarios el propio doctor Castro añade: "En el número de La Patria, diario de México correspondiente al día primero del presente (enero de 1905), he visto, no sin sorpresa, el soneto No ha muerto Don
Quijote (que así empieza el primer verso), calzado con la firma de J. A. Vargas
Villa. ¿Quién es este señor? Lo ignoro; pero sí sé decir que no es la primera
u 8 de junio de 1905.

253

�vez que dicha bella composición aparece firmada con el mismo nombre; lo
que revela una reincidencia punible al apropiarse de lo que no le pertenece el
susodicho Villa. Dicho soneto se publicó hace algún tiempo en las columnas
de un periódico metropolitano, y a sus pies se leía la firma de Juan Manuel
Vargas..." A continuación, el doctor Castro reafirma la triple paternidad de
Peza, Rincón y Othón. "Así me lo refirió el autor del Himno de los Bosques".1'
Zavala, a su vez: "Jamás hemos creída que Othón haya colaborado en la
composición. El potosino no estimó a Peza como poeta. . . y no hay pruebas
hasta ahora de su amistad con Manuel E. Rincón. Peza escribió tres sonetos
en colaboración con Agustín F. Cuenca con nombre supuesto, pero entre ellos
no figura (éste)" .16
Conte5taríamos diciendo que en caso de que Othón no estimara a Peza
como poeta, sí existió entre ambos una cordial amistad, como lo prueban las
cartas que se cruzaron; y que, atenidos al testimonio de Castro, no hay por
qué querer encontrar este soneto entre los que escribieron en colaboración
Cuenca y Peza, puesto que Cuenca no intervino en él.
Juzgamos que Othón participó en este poema, por las razones siguientes:
1) por el testimonio alterado de su amigo, el doctor Castro;

2) porque se publicó en el periódico potosino El Estandarte, el 22 de noviembre de 1885, bajo el rubro de "Manuel". Al ser un poema en colaboración, Othón no se atrevería a suscribirlo con su nombre completo;
3) porque en el número especial que El tiempo ilustrado consagró a Cervantes 16 se publicó el soneto en página de honor, exornada con una litografía
de R. Peón del Valle. Al pie del soneto, aparece la nota aquélla que puntualiza a sus autores, aquí sí los cuatro: Peza, Rincón, Othón y Cuenca. En este
11
mismo número aparece otro poema de Othón, Pobre Cervantes ;
4) si Othón no hubiera tenido ninguna participación en el soneto, ¿ por
qué nunca lo desmintió?, ¿por qué aceptó, una y otra vez, que se involucrara
su nombre en la composición? Porque no es posible creer que Othón no se
enterara. El soneto viene apareciendo desde 1884 hasta 1905 en un largo
lapso de veinte años. Una vez lo publica su amigo, el Lic. Primo Feliciano
Velázquez, en el periódico de su ciudad; y ahí mismo, en El Estandarte, otro
de sus amigos, el Doctor Castro, defiende la participación que Othón tuvo
en el poema.

·

Por otra parte, :~ el mismo número de El tiempo ilustrado, aparece junto
con otra colaborac10n suya.

5) Recordaríamos
, el umco
, . poema en colaboración
. .,
' también, que no es este
que escnb10 el Poeta. Ahí están: Acuarela, A Juanene, D.za'logo h umonstico.
, .
6) El tema cervantino le fue fecundo y dilecto en 1 lí .
1
el~~
a~e~y
Todo hlo cual nos induce a creer que L~yendo el Quijote, puede adjudicársele por oy.

VI.

Los CANTOS suMERomos

La s~ple noticia de los libros fantasmáticos y los poemas que se q d
en~?s

l;bos de lo inédito o lo soñado, no sólo acrece los matices psic~~ó;i:::
10gr ~cos ~el ~oeta; resulta, además, una voz de alerta para la n
exhausta investigación.
unca

o

:n

1 ib.~n .~~ prólog~ a los Poemas Rústicos, desconociendo su obra anterior

10: , . oy,,coID1e~o con ,el primero de los cuatro volúmenes de que const~
obra línea . ¿ Cuales senan los tres restantes? El propio Othón encar 6
don Juan B. Delgado, quien ya cuidaba en México la impresión de a
libro, que en la cubierta los diera a conocer is U no de ell p
I q
había qu d d
• d
·
os, oemas nternos,
del hom e a o orgam;a o. Los otros, son desconcertantes títulos en labios
. bre bueno, senan Poemas del odio, cuyas composiciones estaban
r
prop1~ c~nfesión, "inéditas. casi todas"; y Poemas brutales, "del todo inédi~
pues aun tengo poco escrito. De éstos no daré a conocer uno solo hast
'
salgan en colección, porque... yo sé mi cuento" is
'
a que
. Me inclino a pensar que el material de estos dos libros pese a las afum'
Clones
ase en de ...me, dºit~" ', ap~nas era un sueño y proyecto. En ' los manuscritos no
los cuentr~ ~l~n md1ce, pero ni siquiera el menor rastro. Por otra parte
de l~ma~ ~?e~to~ que hoy conocemos, y que pertenecen a aquellos año~
ara tpa~1-~on de oe~as ~ústicos, no integran un volumen suficiente como
res 1 ros e pubhcac1on más o menos inmediata.
P

~

!1

es!) .:-;;-s estan_ipar el título del poema Los amores de la tierra Othón añadió
a vertenc1a: Esta composición es la jornada primera' de un poema
u Epistolario (de) Manuel José Oth6n Gl

El Estandarte, San Luis Potosí, 6 de enero de 1905, p . 1.
,. El Nacional, México, 28 de nov., 1948.
11 21 de mayo de 1905, p. 315.
" ib. p. 310.

11

254

, .
México. Ediciones de la Uní . ºd ~sa;¡ e~quemas, md1ces y notas de JEsÚs
Carta del 10 d . li d
vers1 a
ac1onal Aut6noma de México 1946
,.
e Ju o e 1902, p. 58.
'
·
Carta del 22 de noviembre de 1901, Epistolario, Le., p. 40.

ZAVALA,

255

�.
El . f
por un beso no terminado aún. Se
dividido en tres, Y titulado . , m(;rn~ ) con el n~mbre que tiene la jorincluye en la prese~te colecc1on, oes~:~~ completo, aunque no pueda connada. porque por s1 sola formara un p
' conforme a l Plan que roe he puesto".
tinuarlo
.
d
r su autor, se desconocen tres
3) Del índice de Poemas internos, traza o po
'd
si bien con diverso
oesías. bien puede tratarse de algunas ya ~on?c1 2:s,
P
h t · y Le¡amas
nombre.' Tales son: Nueva luz, p ro•ª
ria
.
1 . 'n de los Poemas Rústicos. No me
4) "Ya estoy dando remate a la co elclc10 A helo po'stumo
Está inédita
· ·' que se ama n
· ··
falta más que una compos1c1on
.
. 1 y en ello me ocupo ahora.
. o es necesano gmsar a,
y en bruto. P or 1O nnsm '
»21 Quizá sea la poesía Para
t'1empo pues es muy corta. . •
Es obra de muy poco
'
L' J , Zavala. y que si el poeta
(
nJ·eturaba e1 1c. esus
'
'
un romance de T os i, co
R, .
" e debe a la índole romántica de
. 1 , 1f
n los Poemas usticos, s
no la me uyo a m e
f
Anhelo póstumo "está en
ella".22 Pero por una parte, Othlón a irmpa quuena romanza aparece impreso
· t
que e poema ara
bruto" por 1899 ' m1en ras
, . l ,
mejor libro dos composiciones
en 1905; por otra parte, Othon me uyo en su
de índole romántica.
, • d · versos' que se llama
5) "Me ocupo de escn'b1'r otro poema rustico e cien
Oda de oro".23
•,
d l drama Victoriosa) con excepc1on
6) "Ya no los acabé nunca (los actos e
,, 2, Othón
h
o del que tengo muchas escenas .
b
de un arreglo del Mack et en vers '
l R . t de México ,25 y las escenas
. , l
'l
más una escena en a evis a
,
d b"
publico e mono ogo
El E t d te 26 Según su testimonio, e 10
VII y VIII del Acto Segundo en
s an ar .
,
escribir "muchas escenas" mas.
.
.
L d (1906) narra Zavala, se propuso escn7) "De vuelta en Crndad er o
'
.
. , l 28 de
recordando que su muJer nac10 e
bir un poema sobre los mes~s y,, su esposa vieron la luz el mismo año-,
noviembre de 1858 -Manue 1,ose ~ll s que la tinta se volcó sobre lo que
quiso comenzarlo por es:e m~s . . .
o e.
uiso reanudar la obra que
'b'
e a la ins1stenc1a de su mu1er, no q
,,
escn 1a y, pes
.
L
ha ocurrido es signo de muerte •21
apenas empezaba. "Es imposible. . . o que
C ta del 12 de marzo de 1903, ib., p. 79.
c::ta del 29 de mayo de 1899, ib ., p. 21.
Epistolario, l.c., P· 22, nota.
.
· 1
28
Carta del 18 de septiembre de 1899, Ep_istolar~o, ..c., p.
.
Carta del 22 de noviembre de 1901, Ep1stola110, ib., p. 40.
México 27 de diciembre de 1891.
· pot ost,
' 24 de enero de 1892.
•
· · 1952 ,
,. San L ws
M' •
Imprenta Umvers1tana,
n Manuel José Othón. El hombre y el poeta, exico,

,.
"
..
..
,.
••

8) En un índice autógrafo de Ensayos Poéticos -que tal fue el nombre
provisional de Poesías-, de entre los manuscritos de Othón que posee la Universidad Autónoma Potosina, aparece el nombre de tres poemas desconocidos:
A Núñez de Arce, La Noche de Navidad (leyenda), Justicia de Dios (tradición).
9) En otro índice similar en Leyendas y poemas -segunda parte del 'libro
Poesías-, alude Othón a la elegía Sobre las ruinas, y al poema Un episodio
del Dante.

10) Un segundo índice de Leyendas y poemas enumera El sacrificio
(poema), y, de nuevo, .Justicia de Dios, leyenda tradicional, dedicada "a Pepe
Cabrera".
11) Otro índice autógrafo de Poemas rústicos recoge los nombres de Anima
rerum, Oda de oro y Anhelo póstumo; de estos dos últimos poemas, Othón se
refería en sus cartas a Delgado.
. 12) En cuanto al conocido Amores eternos, si nos atenemos a los datos
que confiesa Othón en aquellos manuscritos, le faltan ocho poemas de los
diez que deberían integrarlo; pues sólo conocemos Don Quijote -Dulcinea y
Paolo- Francesca.
13) La Noche rústica de Walpurgis según otro índice manuscrito, constaría
de doce sonetos. Desconocemos: Las luciérnagas, La veleta, Las sabandijas,
Las ranas y Los coyotes.
14) Don Joaquín Meade, cuyo sobrio testimonio y probado juicio en diutumos afanes de investigación aseguran la seriedad de su afirmación, cuenta
que él vio un cuaderno de epigramas y poesía festiva de Othón.

VII.

LAS NOTAS FINALES

Por todo lo que antecede, podrá observarse que la presente edición sobre
las anteriores, se enriquece con veintiséis poemas inéditos, con otros seis nunca
antes seleccionados, y uno más que se ofrece completo.
Al encontrar los originales, se evitaron las restauraciones conjeturales de
"A Elena Padilla" y "Nacer, vivir..."; se suprimieron algunas composiciones
que venían ofrendándose como poemas diversos, cuando no son sino lecciones de la misma composición; y definitivamente se erradicaron dos poemas
apócrifos, todo lo cual se exhibe o se razona, bien en estas palabras introductorias, bien en las notículas finales.
Pues que consideramos a Othón, el imprevisto y sumo de Poemas Rústicos

p. 252.

257
256
H17

�.
d 1 "dii maiores" de nuestra lírica, creemos
y el Idilio Salva7e, como uno e os
1 rigor que impone su propio
que, como tal, habría que editarlo;. e~to es, c~n ~pes la pureza de los textos
. . t o, el respeto a las ed1c1ones prmc1 '
merecim1en
y el anhelo de la máxima integrid~d.
b
de los poemas las dedica. 1 t tan de precisar los nom res
'
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Las notas ma es ra
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un material para nuevas y
rias las fechas; o por lo menos a 1 se o rece
, .
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y
. .d .
textuales y cronolog1cas.
cada vez más serias d1luc1 ac1ones_ b ºbl" áfica cuando no aparece ni en
Unicamente damos la referencia i 10gr
Bernice Udick ni en Zavala.
d' . 1 ·r todas las variantes, que nos lle.
•
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mura nos ve o me U1
Si la mexora e pre
.
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sto y técnica creímos que
varían a gozar las sutiles transf~i:nac1one~ :as!ude Manuel josé Othón, la
esta labor apasionante y comple11simR~ ~n
no que otro más; así es como
t Odo sus Poemas usticos, y u
b
b
reclama an so re
t e's de los manuscritos.
·antes al menos a rav
se incluyeron estas van
'
'
1t
l más perenne y soberano
t de las obras comp e as, e
. f
Sobre este monumen o
b'
diéramos inscribir por epita 10,
al hombre bueno y al poeta excelso, . ien p~
su propio cántico ennoblecido por el tiempo.
A uí os dejo la lira de mis viejas c~nciones:
g:ardádmela, que aún tienen sonidos sus bordones.
y pues ya se ha colmado el ingente deseo.
q~e abrasaba mi espíritu, Gloria in excels1S Deo.

258

GONZALEZ VERA: EL HUMORISMO DE LA IMPRECISIÓN

Dr. FERNANDO ALEGRÍA
University of California, Berkeley

DrcE ERNESTO MONTENEGRO en el prólogo a Cuando era muchacho, que este
libro yacía inédito en el escritorio del autor desde hacía algún tiempo cuando,
en 1951, a raíz de haber sido agraciado con el Premio Nacional de Literatura, González Vera pudo al fin conseguir una editorial que se lo publicase.
¡ Admirable cambio el que se produce de vez en cuando en la carrera de un
escritor! Gracias a un accidente fortuito González Vera llega hasta el gran
público de su país -en el extranjero aún no se le conoce- y la crítica local
lo recibe con generosa y zalamera algarabía. Durante veinticinco años ha
sido una vaga figura, un tanto desconcertante e incomprensible en el ambiente
literario chileno. Los críticos le mencionan al pasar, muchas veces con el
ánimo de recriminar a los criollistas. En sus dos obritas, Vidas mínimas y
Alhué, dicen, González Vera ha expresado el campo y el arrabal chileno
mejor que todos los criollistas juntos en miles de soporíferas páginas. Es un
estilista, dicen otros. ¡ Qué va! Un humorista querrán decir, agregan terceros. No escribe por disciplinado y exigente, echa al canasto la mayor parte
de lo que produce. . . Pamplinas, añade un deslenguado, no escribe de puro
flojo. El galardón de 1951 multiplica los comentarios. En uno de mis viajes
a Chile oí decir a un escritor santiaguiano lo siguiente: "Curiosa cosa el
Premio Nacional, a veces se lo dan a un escritor de muchos libros como diciéndole, tome, tome el premio, pero por favor no escriba nunca más; otras
veces se lo dan a un escritor que no ha publicado sino una o dos obras. ¿ Por
qué? pregunta usted, pues, por eso, como premio por no haber pecado más
a menudo". Críticos de renombre continental, en cambio, celebraron el triunfo de González Vera sin ambigüedades, y Gabriela Mistral escribió una página
muy laudatoria en el Repertorio Americano.
¿Quién es González Vera, cuál es el verdadero significado de su obra?
Ciertos recuerdos personales acaso me ayuden a definirlo. Cuando yo era
259

�1,
1
t

estudiante del Instituto Pedagógico en Santiago y me hallaba expuesto a las
directivas criollistas de Mariano Latorre, me gustaba pensar en González
Vera como en la quintaesencia del regionalismo chileno. Le admiraba sinceramente, pero de una manera lejana, como una compensación por las maldades
perpetradas en nombre de don José María Pereda. González Vera era el fino
heredero de la aristocracia descriptiva, el sucesor de Federico Gana, el brote
maduro de Baldomero Lillo. Su aldea era como una empanada servida en el
Waldorf. Alhué contenía el campo chileno ¡ qué duda cabe! pero lo contenía
en una lírica e impresionista abstracción. Su paisaje literario era la contraparte del impresionismo pictórico y, en los momentos álgidos de su inspiración,
lucía la cualidad onírica, plateada y auroral, de las telas de Pablo Buchard.
De haberle conocido más hubiese entendido mejor, quizás, las raíces humanas de su estilización. Pero nuestras generaciones estaban separadas no
sólo por años, sino por toda clase de minúsculos, aunque poderosos, detalles
de ideología literaria tanto como filosófica. El nombre de González Vera sonaba entre nuestros grupos estudiantiles junto a nombres legendarios como
el de Domingo Gómez Rojas, de Eugenio González, de Gandulfo, Schnake,
y otros revolucionarios del año veinte. Se le decía anarquista. Cuando tuve
la oportunidad de conocerle personalmente -en las oficinas de la Cooperación Intelectual de la Universidad de Chile- me causó una impresión extraña
y confusa. Había allí, en una oficina junto a él, un raro caballero que vestía
como mozo de pastelería, rigurosamente de negro, camisa y pechera blanca,
corbata:"-mariposa negra; no sé por qué integré mentalmente a este señor con
la personalidad de González Vera. Como si González Vera hubiese cocinado
los pasteles y el otro los sirviera. Los dos me parecieron partes del mismo
ser: el anverso y el reverso de una imagen conocida en sueños. Cosa absurda,
seguramente, pues supongo que ni intelectual ni socialmente debe haber existido nada de común entre ellos. González Vera parecía buena persona, servicial, y comedido. Sarcástico, tal vez, pero humano, muy humano para su
condición burocrática de entonces. A mí, que iba de majadero con asuntos
de becas y peticiones, me atendió gentilmente al principio; después me miraba con su expresión desangrada y me iba deshauciando entre frases de su
máquina de escribir. Voz jugosa, rápida, suave y cordial, podría guillotinar
sin perder jamás el encanto de sus medios tonos. Esa personalidad encajaba
bien con la leyenda del escritor que rompía todos sus originales. Había algo
de inconcluso en sus gestos nerviosos, en su cigarrillo que no acababa nunca de
convertirse en ceniza, en sus despedidas inseguras. Como en sus dos libros
iniciales, González Vera no decía ni la quinta parte de lo que se adivinaba
en su imaginación. En la vida real se valía de las sonrisas, y en su obra literaria, de los silencios.
260

. A la_ luz ~e estos recuerdos su obra literaria cobra, a través de los años
dimens1on~s inesperadas. Consideremos Vidas mínimas ( 1923) y Alhué ( 1928)'
En estos libros Gon~ález Ve:a no es un costumbrista común y corriente. Aun~
q~e _el lector a primera vista pudiera confundir sus pequeñas prosas descrip~1vas con las. ~viñet:15" tan populares en periódicos y revistas de comienzos
de siglo -esas vinet~s ~presas en papel lujoso como para disimular la mugre
del arra~~l que_ l~s inspiraba-, una mirada más cuidadosa descubre en ellas
un prop~s~to origmal. González Vera es como un fotógrafo que, por primera
vez'. decidiera ret:atar . a sus modelos sin afeite previo: desde luego, sin el
afeite de modas literarias establecidas. Les capta en un solo instante de vida
ple?ª· Na~~ más _que en un instante va a coincidir con una crisis y el relato
sera dramat1co; s1, por el contrario, se trata de un momento rutinario, vacío
Y calmo,
quedarán flotando con un mínimo pu Iso l'meo,
·
· d las palabras
•
una
esp~~1e e suspiro_que coro~a levemente la reflexión filosófica. No hay ideali~c10n alguna: m del ambiente ni de los personajes. No le mueve a Gonz~l~z Vera la nostalgia. Su evocación obedece, más bien, al deseo un tanto
sad~co de constatar la crueldad que moldeó su juventud. De ahí el efecto
agridulce d: su prosa. Véanse, por ejemplo, sus semblanzas de obscuras gentes
de conventillo. Las ve en sus rasgos más caricaturescos:
"_Son las siete de la mañana. La señora Paula empieza a barrer. Es una
muJer alta, flaca, arrugada. Lleva la cabeza envuelta en un pañolón desflecado y negro como ~us vestidos. Ella anuda sus manos ganchudas al mango
de la escoba y empuja los desperdicios que apenas se mueven. Pasa la escoba
una Y ot~~ vez e impacientada arremete a puntapiés con las piedras que en
esta ocas1on se arrastran algunos metros". ( Vidas mínimas, 3a. ed. Santiago
1950, p. 21).
'
'
rmº

"Pero el tiempo pasó. El cuarto volvió a llenarse. Los nuevos arrendatarios
e~an una vieja y un muchachón. La vieja era chica, delgada y toda encogida. El era cuadrado, chato y andaba trotando como los mozos del telé!ITafo"
0
(lbid., p. 32).
•
"~~te inquilino es la pesadilla de la casa. Sff corta estatura y su aparente
fra~~1dad,. lo ~acen más antipático. En su cara amontonada orillan dos pe~uemtos OJOS ingen~os. Su boca desaparece bajo unos bigotes castaños que
tienen forma de cortinas. Su figura es incalificable". (lbid., p. 38).
"Al rato se abrió la puerta y apareció una mujer redonda, pequeña, deformada; una mezcla de saco y de barril. Su rostro de nariz achatada, de
boca grande y de frente oprimida, miróme con ojos comedidos". (lbid.,
pp. 76-77).
"El hombre se volvió y nos saludamos. La mujer le pasó la carta. Era un
261

�vejentón de cara cuadrada y piel amarillenta y sucia. El sitio del ojo izquierdo lo tenía cubierto con un trozo de paño negro, con una fontanilla. Su
bigote recortado y cerdoso parecía un cepillo sin mango". (!bid., p. 78).
"Su hermana Francisca era una vieja de feísimo aspecto... Era su rostro
como un trapo ajado y su cuerpo y sus piernas parecían solamente una
blusa y una pollera rellenas de papel. Sus movimientos producíanse accidentalmente y su voz nacía desacorde, dispersa; pero no se cortaba jamás. Carecía
de realidad activa. Equivalía a un árbol, a una pared, a un banco. Cocinaba,
barría, limpiaba, trajinaba. Vivía al margen de los demás". (!bid., pp. 85-86).
No he escogido estas semblanzas intencionalmente; estos son los personajes
de Vidas mínimas. ¿Los héroes? El narrador no se describe; sus dos mujeres
son amargos símbolos de primitiva bestialidad y torpeza, de materialismo
grueso que se rebela con instintiva saña contra la espiritualidad amorfa del
hombre. Pasivas en su sorpresa ante el homenaje literario de ese ser indefinido
que las corteja, estallan con ferocidad criminal al advertir que ya no pueden
sobrevivir en una imagen idealizada, pues el hombre ha penetrado, al fin,
en su secreto. Le hieren con el insulto. Frente a ellas el hombre arrabalero
crece en sordidez y animalidad, como si González Vera quisiera complementar esa humanidad en un solo rasgo de penosa e irreparable desolación.
Ve en ellos la fealdad básica que emana su primitivo sensualismo y su carencia de espíritu. Les mueve como a esperpentos, no descansa hasta que
logra vapulearles y arrastrarles por la acequia turbia del conventillo. Dejan
un reguero de sangre, que muy bien pudiera ser de aserrín.
Acaso consiga González Vera mayor equilibrio en Alhué. Por lo menos, es
probable que su mirada distinga el alma a través de la exterior fealdad. He
aquí algunas imágenes tomadas de este libro:
"Don Nazario era altísimo... De sus hombros, ya un tanto cansados, nacíale el cuello. Y sobre éste gravitaba su pequeña cabeza. Y del rostro, más
reducido aún, caía, sin desprenderse, una enorme nariz. Era serio, perezoso,
monosilábico. Desde la mañana mordía su vieja pipa y tranqueaba por la acera
sin alejarse mucho de su alm.-:én". (Alhué, 3a. ed., Santiago, 1946, p. 22).
"Era mi padre un hombre casi alto, blanco, de grandes ojos llameantes.
.Su traje negro le hacía aparecer semidelgado. Generalmente su aspecto lindaba en la severidad; pero cuando conversaba, solía reír con una risa lenta,
continuada y loca que le transformaba en absoluto" (p. 28).
"Loreto era bajita, delgada, paliducha. Parecía hoja; pero el otoño pasaba
sin causarle quebranto. Su enteco organismo poseía una fuerza nerviosa insospechable. Odiaba la alegría y el ruido" (p. 49).
"Era el profesor un sujeto rubio, bizco, de pequeña estatura, gélido com-

262

pletamente. Pisaba con la punta de los pies y gritaba sin cesar. No sonreía
ni por broma. ¡ Qué excelente carcelero hubiera sido!" ( p. 74) .
"Tenía nombre con olor a campo: Clorinda. Era flaca, casi alta, de amarillentas mejillas, de mirada fría, y muy habladora... Vivía agriada. Nunca
se le escapaba una palabra alegre. Había exprimido de su existencia la cordialidad. Cuando no podía emprenderlas contra su marido, emprendíalas contra su chico, el gato o las gallinas" (p. 128).
Esta es, entonces, la marca distintiva de González Vera: mientras otros
escritores de su tiempo, examinan el mundo popular chileno esforzándose por
definirlo en un tono de nacionalidad y regionalismo, González Vera, el fotógrafo, se despreocupa del telón de fondo y observa a sus criaturas como si
vivieran en el vacío de un desamparo universal. Nada hay en sus conventillos,
en sus aldeas o en sus paisajes, de ese agresivo regionalismo con que los
criollistas sellaban sus productos. Todo en él es vago, aun en medio de lo
concreto y específico. Una frase aquí, un comentario al pasar, una ligera
observación, nos indican que los personajes viven en la miseria de un suburbio
chileno; pero González Vera huye del peso de esa realidad. La evade rápidamente. Vive al margen de ella. O, mejor dicho, vive en ella pero incontaminado; como si le hubieran asignado la tarea de vivir en ese ambiente
durante cierto tiempo para tomar notas mentalmente y escribir, más tarde,
sus recuerdos de fina estilización.
Por eso, González Vera da la impresión de flotar con sus libros. Se mantiene en el aire de su país, volando poco, posado en el marco de una ventana
como un chincol, pestañando, listo para huír. De ahí también, la índole de
sus obras. Vidas mínimas y Alhué no son libros, no funcionan como libros,
son anotaciones para escribir libros. González Vera cultiva en ellos una vaguedad que debe producir asombro en el lector, que ha de intrigarlo y preocupado. Eso es lo que la crítica ha llamado en él su "ironía". En el fondo,
·esa vaguedad, o esa ironía, se vuelve contra él. Se castiga con ella porque ella
deja en claro sus debilidades. 'Esa vaguedad podría no ser el arte de González Vera, sino el síntoma de su imposibilidad de concebir y componer una
obra dentro de un espíritu de finalidad estructural. El transcendentalismo de
su expresión literaria se basa en contados rasgos psicológicos y detalles ambientales que extrae de la realidad de su tiempo para dejarlos vibrando con
su propia desazón de vivir. Quienes descubren esta cámara secreta en e1
fino recinto de su obra se quedan desconcertados. Por una parte, el mundo
creado por González Vera acusa una debilidad básica: está hecho de hilvanes, siluetas, medias caras, penumbras y tenues claridades; medido, pero no
organizado. Por otra parte, de cada ser y de cada objeto emana una especie
de respuesta a la angustia de la humanidad contemporánea; indudablemente,

,263

�estas respuestas no forman una sola voz. El hecho es, en consecuencia, ~~e
González Vera, para bien o para mal, no consigue dar una contextura defoutiva a su materia novelística. De aliento limitado, se agota en el esfuerzo de
purificar el lenguaje que ha de permitirle la creación de un estilo de sugerencias poéticas. Es posible que no haya pasado del lengúaje. Sus caracteres
viven brevemente, como pájaros aletean unos pocos segundos y desaparece_n:
o mueren o callan o se retiran a sus cuartos de conventillo. Nada se orgaruza
ni asume finalidad en su mundo. Nada fluye tampoco. Todo está hecho a
base de exabruptos y modestas situaciones de índole sentimental.
Impone desde el comienzo de sus narraciones un tie~~o definitivamente
pasado, una entonación de sordina y un acontecer cotidiano: El ~ector se
deja adormilar por esa suave ironía que le va entregando la ex1stenc1a de un
pueblo en pequeños trozos límpidos, sobrios, imprecisos. De pront~ se presenta el problema de concluir una narración: González Vera conJura una
crisis que arremolina a los personajes en un desgar~ador choque d~ palabras,
dichas y no dichas, de improperios o lamentos. Alguien lanza un obJeto con~ra
la cabeza de alguien, alguien se mesa los cabellos y solloza. No muy leJos
-lo suficiente para que no se vea- alguien se desangra, apuñaleado. Este
algo brutal y trágico acontece en un relámpago, no concierne a tod~s los
personajes ni le ha dado unidad a la narración ni universalis~o al conJu?to
de los episodios. Sin embargo, se encierra allí una exclamac1on de genuma
profundidad espiritual, una llamarada que nos il~ina el rostro_ con el calor
de la verdadera emoción. El relato está concluido. Muy cwdadosamente
González Vera firma y nunca olvida de consignar la fecha y el lugar donde
tales cosas ocurrieron y fueron escritas: es su modo de trascendentalizarlas.
Cuando era muchacho (Santiago, 1951 ) es otra cosa. He aquí la sonrisa que
se traduce en palabra, el silencio que se puebla de objetos y personajes, el
gesto que admite una explicación, la perspectiva inconclusa que se adelgaz~
y deja ver un fin donde presentíamos el infinito. No sé exactamente con que
actitud se habrá leído en Chile este libro de González Vera. Para mí, que lo
leí con la nostalgia viva del ambiente que describe, pero embalsamado el ánimo
por los años de ausencia y la insalvable lejanía me pareció un libro triste,
deprimente en su dulzura, profundamente inquietante en la raíz de su humorismo derrotado. A veces, dejó en mi espíritu la sensación de un contacto ingrato, como la de una mano exangüe y sudada. A veces, enternecido
por la humilde resignación ante el deshonor y el sufrimiento, creí notar una
vocación franciscana tímidamente oculta entre las carcajadas de un auto
de fe picaresco.
En este libro González Vera debió enfrentarse a uno de los problemas

264

más delicados en el arte de la composición literaria: el de salvar la dignidad y la belleza de la expresión artística cuando ella viene atada a un mundo de renunciación abyecta. Lector asiduo de los rusos prerrevolucionarios,
es posible que González Vera intentara seguir el modelo de Máximo Gorky. Pero, leyendo a Gorky, aun lo más sórdido y tenebroso de sus experiencias, jamás perdemos de vista la dignidad esencial de su actitud, la independencia sagrada de su espíritu, el valor viril de su humildad. Que el héroe de
las memorias de González Vera haya servido de lustrabotas o de suplementero, a gran honra lo tenga. No es lo que el individuo hace lo inquietante,
sino cómo lo hace. Un ser sin carácter, débil, oportunista, sin principios, humillado y ofendido, pero jamás rebelde, lava el "baño" del Club Septiembre -supongo que baño es aquí un eufemismo y que el autor quiere decir excusado- y no logramos compadecerle porque en su humildad no
hay un contenido espiritual, una calidad humana que podamos aceptar como insobornable e indestructible. Escritores como Gorky o James Ferrel, o
Richard Wright, pasan por la miasma de la miseria y la corrupción sin
mancharse y con la voluntad firme de redimirse. Políticamente podrán errar,
pero no me refiero a eso, me refiero a la dignidad y a la responsabilidad moral que exponen en sus obras. Las memorias de Gorky revelan un espíritu
sublime, profundamente revolucionario. Los hechos reales parecen un decorado incidental que destaca la crisis honda y apremiante por que va atravesando su espíritu. El vagabundo de Gorky, las horas perdidas que pasa en
las estepas, o junto al río, o en la taberna, todo esto florece artísticamente
porque se llena de la emoción lírica que el escritor alcanza en el contacto humano y en la sensación de la tierra y del paisaje. El héroe de González Vera jamás nos revela conmoción alguna de su alma, las rebeliones son de sus
amigos, los heroísmos no le pertenecen, ni acciones grandes ni pequeñas dan
relieve a su peregrinar. Como una hiel va goteando página tras página la
sustancia gris del temor y la desesperanza. Acaso hay en este libro la voluntad deliberada de aniquilarse, de anonadarse con una sonrisa en los labios.
Nadie podría negarle al autor el derecho de hacerlo y hasta pudiera celebrarse el que lo hiciera pintorescamente. Pero, los humoristas de cepa, y
González Vera es uno de ellos, nunca se aniquilan por amor al arte. Por lo
general se aplican el cilicio para revelar la llaga de los demás. Y es esta llaga, la que no es suya, la que González Vera olvidó exponer y ahondar en su
libro.
Compárese a González Vera con José Rubén Romero. Discípulos ambos
de Lazarillos y Periquillos se esfuerzan por darnos una visión cruda de la
sociedad en que vivieron. Pero mientras Romero acumula deshonras y abusos sobre Pito Pérez para presentarlo como víctima del orgullo, la ambición

265

�y la vanidad de los hombres, González Vera se limita a ventear su destino
con disimulo, demasiado bondadoso para rebelarse. Se dirá que entre ambos
autores hay una diferencia grande de temperamento. Romero es verboso,
audaz, impertinente, quemado por una malicia cuya máxima expresión es
el escándalo envuelto en clásica elegancia retórica. González Vera huye del
artificio como de una peste y antes que imitar el período largo y sabroso de
Quevedo, de Cervantes o Lizardi, prefiere el disparo en miniatura de tres
puntos suspensivos. Romero nos hace reír a carcajadas y sus chistes no son
para repetirse en buena compañía. González Vera nos hace sonreír y nos
invita a comentar sus frases para dilucidar el segundo sentido hábilmente
oculto. La verdad es que Romero es un crítico social educado en la tradición picaresca española, libre de influencias exóticas, mientras que González Vera ha intentado superar el carácter episódico de la picaresca introduciendo el elemento psicológico que le ha llegado en lecturas de rusos y franceses contemporáneos. A este propósito se me ocurre compararle con otro
novelista chileno de su generación: Manuel Rojas. Pero no quisiera dar
relieve innecesario a esta comparación. En su novela Hijo de Ladrón Rojas también sigue la tendencia picaresca, sin embargo, la armazón de la
novela muestra un conocimiento sólido de la técnica novelística moderna,
especialmente de la norteamericana. Es decir, ambos escritores chilenos llegan al género picaresco con importantes innovaciones que, en su origen, nada tienen que ver con la tradición castiza. Podría agregarse que tanto Rojas como González Vera logran forjar un estilo individual, éste con indirectas y sugerencias que mantienen un tono constante de conversación, aquél
con un lento y hondo desmenuzar de las sensaciones que me hace pensar en
la faena del lavador de oro: intenta la mirada en el metal, el agua y la
arena que se le escurren entre los dedos. De Manuel Rojas podría decirse
que su estilo estaba ya delineado en El delincuente; su última novela no ha
hecho más que agregar profundidad y riqueza sensorial a una prosa que, en
su dinámica desnudez, poseía ya un valor clásico indiscutible.
Sin embargo, un episodio como el de "Vuelapoco" revela en la obra de
González Vera una penetración tan fina y tan profunda de las pequeñas
miserias humanas, que resultaría odioso e injusto negarle su condición de
intérprete privilegiado de la vida popular chilena.1 Su actitud puede intrigarnos, su técnica acaso nos deje fríos, pero hay una intuición poética en sus
esbozos, una pluralidad de sugestiones, que indudablemente tocan la esencia misma de Chile y los chilenos. González Vera va paulatinamente dibujando su propia contextura: el trazo es engañosamente simple, despreo1

266

c~pado en apariencias, estilizado hasta la abstracción una lín d 1
cia tortuosa
sobre
fondo inmaculadamente blaneo, 'pero en ea
e e egan.
.
alguna
parte
presentunos _I~ inminencia del color, la presión intajable de una amar ra
o un ~s~eptic1smo o una suprema renunciación, que empujarán su ma!: a
una alcnbs1s, y ento~ces,. cuando esto suceda, será cosa de ver la batalla entre
la P a ra y el s1lenc10.

Cf. Cuando era muchacho, pp. 45-46.

267

�CARTAS DE UNAMUNO
ALFONSO ARMAS AVALA
Las Palmas de G. Canaria

DoN MIGUEL DE UNAMUNO tuvo a gala ser un español que conocía su
patria palmo a palmo. Viajó mucho, no con afán turístico, sino con curiosidad insaciable de viajero. Sus libros -sus ensayos- prueban la huella que
dejó en el escritor este peregrinaje espiritual a todo lo ancho de la Península; de la Península y de sus islas adyacentes, porque también visitó a Baleares y Canarias.
Precisamente, estas cartas que publicamos están relacionadas con su viaje a Canarias en 1910, la primera vez que Unamuno llega a las Islas Canarias (en 1924, al ser desterrado por Primo de Rivera, volvería; esta vez a
Fuerteventura, durante casi tres meses) . Don Miguel había sido invitado como mantenedor de unos Juegos Florales, y no desaprovechó esta ocasión;
aunque no gustase de los Juegos, aunque los vituperase, aunque los Juegos
fuesen el pretexto para manifestar su incomodidad.
De estos dos viajes nació un libro -De Fuerteventura a París-, algunos ensayos -publicados en La Nación, de B. Aires, en La Libertad de Madrid-... y la promesa de otro libro, aún más denso, sobre el Aislamiento y
otras cosas; promesa que nunca llegó a consumar. Pero, además de los libros, brotó en unos pocos corazones insulares, estremecidos por su palabra,
la llama de la inquietud y de la desazón. Un poeta, "Alonso Quesada"
-constreñido de soledad y aislamiento- encontraría en la ideología unamuniana asiento seguro para su poesía; y otro insular, escritor incipiente,
Manuel Macías Casanova, se convertiría casi en hijo de su mismo espíritu,
Domingo Doreste - ex-alumno suyo en Salamanca- y Francisco Gonzáles Díaz -periodista y orador son los destinatarios de estas dos cartas; dos,
entre otras muchas que Unamuno escribió a sus amigos de las Islas. Y que,
con la eficacia de su acción personal y directa, tanto hicieron por encender
rescoldos unamunianos en el oasis enervante del Archipiélago.
269

�Sí, oasis. Porque Miguel de Unamuno, descubridor de la "modorra" y
la somnolencia insulares, también vivió en Fuerteventura, en los años del
destierro, este clima de abandono y de sosiego. Aunque él, paradójico, convirtiera la paz en guerra, el descanso en lucha, la indiferencia en pasión._ Esa
guerra, esa lucha y esa pasión que inútilmente quiso encender en los insulares en 191 O; chisporroteantes por domésticos problemas de campanario,
por divisiones provinciales, por autonomías administrativas. . . y por caciquismo enfervorizador.
Miguel de Unamuno intentó luchar contra todo esto; y fracasó. Porque
quiso injertar el temple ibérico en el nihilismo africano. O porque no fue
capaz de despertar en los otros corazones esa chispa que se hizo llama en
los de Alonso, Macías y Doreste, tres fervientes discípulos de Unamuno en
Canarias.
U namuno quiso, en fin, transmitir a su auditorio insular -pronunció
dos discursos y dos charlas- todo el fuego, toda la brasa encendida de su
corazón español. Y no contento con la palabra hablada, la escrita; a través de la carta. Gracias a la cual, antes y después de su viaje, Don Miguel
iba desbordándose, exteriorizándose, entregándose con generosidad. Ya que
en la carta, retrato fiel de cualquier hombre, Miguel de Unamuno seguía
hablando en alta voz, sin engaños, sin retoricismo, sin fraude alguno. Confesándose en alta voz, y buscando la confesión de su destinatario, Miguel
de Unamuno vigorizaba su espíritu... y trataba, al mismo tiempo, de infundir vigor al de quien le leía o le escuchaba.
Monólogo en alta voz; esta sería la mejor definición de una carta unamuniana. Un vuelco absoluto hacia afuera, un ahondamiento en lo más
entrañable de su conciencia, un afán de conquista del ánimo del que presenciaba esta exteriorización tan singular. "Verter el corazón del alma": tal
era su consigna epistolar. Y siempre, aun siéndole difícil en ocasiones, supo

tos extremos: si debía haber una nueva provincia con capital en Las Palmas, o si debía subsistir la única capitalidad en Santa Cruz de Tenerife.
Don Miguel, desconocedor de la historia infra insular, diagnosticó, desde tan
lejos y con tan escasos elementos de juicio, con absoluta precisión. El problema -venía a decir- era uno más de los tantos regionalistas que ahogaban a España, campanarismo pueblerino y cabilismo individual. Esta era
su conclusión.
Doreste transmitió a los periódicos de Las Palmas las declaraciones de
Unamuno, en verdad poco gratas a los ánimos exaltados de los grancanarios. Pero bueno es conocer algo del texto de una carta de don Miguel, corrector y adicionador del artículo de Doreste.
"Ahí le devuelvo eso. Está bien. Le he añadido algunas cosas, al texto,
y le doy unas notas para que conforme a ellas amplíe otras ( a). Lo
que le ruego es que haga resaltar más aún la ignorancia en que vivimos de las cosas de Canarias -acaso esto pueda usted atribuírmeloporque los canarios viven más con fo vista puesta en América que en
la Península. .. Adiós,
UNAMUNO

a) . Debe usted insistir en lo de nuestra ignorancia respecto de las cosas de Canarias. El español apenas sabe geografía de su propia patria; yo, que creo saber alguna más que la mayoría, aún sé muy
poca.
2. A lo de que las ciudades son la conciencia de una región -así, en
esta frase- añada que el bizcaitarrismo ha nacido en Bilbao mismo. Esto de las ciudades se ve en Grecia; Atenas era el Atica, Esparta era Lacedemonia..."

cumplirla.

I
"LE HE AÑADIDO ALGUNAS COSAS"

Domingo Doreste - "Fray Lesco" fue su pseudónimo literario- había
intervenido como mediador en el viaje de Unamuno a Las Palmas. Cursando Leyes y Filosofía en Salamanca, había hecho hablar a don Miguel
para una revista profesional - Revista de Municipios-, en la cual Unamuna se enfrentaba con valentía con el "problema insular"; reducido a es-

270

Unamuno declarando su afán de conocer y de definir. Aconsejando cultura geográfica a los españoles -geográfica y de la otra- como· diría en uno
de los discursos pronunciados en Las Palmas. Pidiendo a los españoles continentales y a los insulares mutua comprensión (que "del conocimiento nace el amor", diría desde el escenario del Teatro Pérez Galdós, de Las Palmas). Y dictando algo de su teoría sobre la supremacía ciudadana; lo mismo que había dicho en Bilbao -atacado también de peligroso autonomismo--, en su misma patria, aunque ni los bilbaínos ni los canarios comprendiesen bien, ni aceptasen su teoría. Además, una frase -sobre la cual se
extendería en la carta de G. Díaz- : "los canarios viven más con la vista
puesta en América que en la Península. No se equivocaba mucho: Tomás

271

�Morales, el poeta insular de aquellos años, después de haber vivido en Madrid y de haber conocido lo mejor de la generación del año 12, volvería
"su vista" hacia Rubén; y, en el orden económico, Canarias seguía siendo
-como lo fue en los siglos XVII y XVIII- semillero de colonización ame.
' como " em1·grantes".
ricana: primero,
como " co1onos" y despues,
Era natural que no fuese bien acogido este artículo de Unamuno. El propio Doreste tuvo que aclarar conceptos en periódicos canarios, Y hasta defender a Unamuno de los eternos puritanos y disconformes. Tanto "Alonso
Quesada" como Doreste pronuncian conferencias, dictan charlas, comentan textos unamunianos, poco antes de la llegada del Maestro. (Es curioso
recordar la charla pronunciada por "Alonso Quesada" sobre Apuntes para un tratado de cocotología, el 4 de junio de 1910; apenas veinte días antes de la llegada de Unamuno). Pero sus esfuerzos fueron baldíos; baldíos,
para unamunizar al auditorio. Sólo consiguieron despertar algo la. cu~iosidad insular -la ulisaica curiosidad de que hablaría Unamuno-, ilusionada con escuchar al "sabio catedrático" que quizás -se pensaba- viniese a
fortalecer los sueños divisionistas.
No; los insulares no comprendieron bien aquello de que "la cuestión divisionista es una pugna no entre dos grupos del Archipiélago, sino entre dos
ciudades"; ni de que "es una ciudad la que hace una región y le da conciencia de sí misma". No. No comprendían eso; porque pretendían ver en
las palabras del "sabio catedrático" -calificativo muy común entre la prensa de la época -un no sé qué de ironía, y otro no sé qué de "antidivisionismo". De antidivisionismo porque no eran capaces de admitir el antagonismo
sistemático de U namuno, sin duda raíz primera de aquella su postura singular
ante el problema de la división administrativa del Archipiélago.
''Y eso de la curiosidad..."
La otra carta a Doreste es del 30 de marzo de 1910. Unamuno ya tiene
decidido el viaje a Canarias, y apunta a Doreste algunas ideas que luego
desarrollaría en sus discursos canarios.
Primero, su desdén por los Juegos Florales y su curiosidad por conocer a
la isla y a los insulares. La nota que apunta acerca del liberalismo es buena prueba del clima favorable con que deseaba rodear "Fray Lesco" la llegada de Unamuno a Las Palmas. Leyendo el artículo aludido por Unamuno - De vuelta a las Palmas-, no es difícil percibir entre líneas muchas
ideas unamunescas, mucha enjundia conceptual y bastante acritud en la expresión.
Luego, "eso de la curiosidad". Unamuno, tergiversando la geografía deseaba rodear a los insulares canarios de aquel hálito mediterráneo que había animado a Ulises y a los suyos a desafiar a todas las sirenas. Ulises y los

272

ulisaicos tenían tras de sí siglos de cultura, y los isleños -nótese la diferencia
semántica del nuevo sufijo- sólo podían exhibir siglos de Prehistoria neolítica y alguna aventura legendaria, como aquella de San Borondón. La mitología atlántica fue más destructora que creadora, aunque el mitólogo
Unamuno se esforzase por recrear una nueva; o aplicar la clásica a unos
moldes que le ~enían pequeños. No por otra razón luchaba Unamuno por
despertar en el ánimo insular la curiosidad, el afán de conocer, la chispa
de amor hacia otros hombres de otros horizontes.
Noticias teatrales. Corresponden con las que Unamuno proporciona a otros
corresponsales de este año (vid. Miguel de Unamuno. Teatro. Barcelona, 1954.
Edic. M. G. Blanco, pp. 18-19), y es necesario añadir que La Esfinge, la
primera obra teatral de Unamuno -en la cronología- se estrena por la
Cobea y Oliver, en el Teatro Pérez Galdós, pocos meses antes de la llegada de don Miguel. Tanto Tomás Morales como "Alonso Quesada" dedicaron críticas alentadoras a estos estrenos; aunque quizás hayan sido las de
Manuel Macías Casanova las más valiosas. Con seguridad, la obra a la que
se refiere es El Pasado que Vuelve, drama reelaborado años después, como
apunta G. Blanco en el citado prólogo ("Teatro... )
A continuación una idea que se hace reiterativa en la prosa de Unamuno; especialmente, en su oratoria: "Yo no voy a enseñar..." Este fue el
origen de su fracaso. El isleño no admitía sino a quien viniese a deslumbrarlo con quiméricas alquimias, con taumatúrgicas soluciones, con doctrinas hiperbólicas; en eso, el isleño era tan infantil, mucho más infantil que
aquellos insulares griegos atraídos por los sirénicos cantos. Si el "sabio catedrático" no traía ninguna de estas cosas, ¿ para qué oírlo, para qué escucharlo? Pero Unamuno aprendió. Y mucho. No sólo en Gran Canaria -al
ponerse en contacto por vez primera con el aislamiento--, sino en los años
del destierro fuerteventureño, cuando- como le diría a Ramón de Castañeyra, otro corresponsal suyo -descubrió la Mar y cuando trashondó el
secreto de Galdós, "que fortaleció aún más si cabe mi amor a España".
El propósito de escribir sobre las Islas -ya se dijo anteriormente- lo
cumplió. Aunque lo escrito haya hoy que reunirlo y ordenarlo. Escribió en
La Nación, en La Libertad, en La Mañana - de Las Palmas-, en ... las
incontables cartas, en las poesías inéditas, en tal o cual hoja de álbum. Unamuno sintió la isla; y la definió. Resultó ser un excelente geógrafo, y un feliz diagnosticador. Lo malo -bueno es repetirlo- es que el enfermo no salió satisfecho con un médico tan poco galante. Sin duda, como diría Unamuno en uno de sus discursos, "porque sentía voluptuosidad de su propio mal".

273
HIS

�II
"DEFIÉNDASE DE LA NUBE ..."

Don Francisco González Díaz, el otro corresponsal de Unamuno, fue un
•
E
.
ágil periodista y un espíritu sarcástico. Recogió en un volumen, species,
los fragmentos más felices de su prosa periodística; fragmentos que, como
su vida, no pudo nunca fundir en una unidad. Espíritu solitario y amargado,
distaba de Unamuno en el abismo de su hosquedad; por ello, como apunta
Unamuno entre líneas, no quiso o no se atrevió a conocer personalmente a
Unamuno, durante la permanencia de éste en Las Palmas.
La primera recomendación de Unamuno: "fundir y engarzar todo eso
en conjuntos". ¡ Difícil cosa para G. Díaz! No tenía el periodista los arrestos del ensayista, ni la soltura del escritor que era Unamuno. Además, aquel
"aisloteamiento" en que procuraba vivir G. Díaz dificultaba aún más estos
"engarces".
La Angustia, otro tema; aquí, bajo la forma del suicidio. Unamuno, augur; prediciendo a un futuro suicida su destino; pretendiendo llenar su vaciedad espiritual -"su falta de fe"- con ansias de sacrificio. Unamuno audaz frente a G. Díaz, tímido; apartándolo del precipicio de la egolatría;
lanzándolo contra el paredón de la multitud. Y, sobre todo, enseñándole
a esperar. A esperar sin desesperarse; como hacía él mismo. A luchar activamente; a no dejarse vencer por el arrebato. Y, para fortalecer aún más
el ánimo de su corresponsal, una íntima confesión: la vencida tentación de
suicida que tuvo el propio Unamuno. Don Miguel, en resumen, henchido
de duda, pero también generoso en la fe: aquella que él mismo buscaba.
América, lo americano: otro párrafo. Papanatería frente a la "oquedad
hispanoamericana" -como diría en otro lugar; esto es lo que le estaba diciendo a G. Díaz. Unamuno exterioriza aquella su santa fobia -luego
tan injustamente criticada- por los "criollos". Nótese, sin embargo, la distinción que hace de Darío -"profundo, incongruente..."- , a quien admiraría luego sin prejuicio alguno. Sobre todo, deseaba Unamuno apartar a
G. Díaz de la vanidad criolla -tan española, por otra parte-, en la que
él veía caer a su corresponsal. Nada de conventículos personales, ni de "torres de marfil"; esto sólo conducía a hinchar más el egoísmo, a borrar más
la personalidad. Y lanzarlo en medio del ágora, saturarlo de humanidad era
lo que deseaba Miguel de U namuno.
Aislamiento: meollo de la carta. Aquí volcó Unamuno, por primera vez,
después de su discurso en el "Pérez Galdós", su teoría del aislamiento. La
Isla, indecisa y solitaria nube, es albergue de un solitario; de quien, vacío de

274

"tráfago interior", pretendía uncir su soledad a fuerza de retazos, a fuerza
~e resquemor. Unamuno, aislado en medio de "la plaza pública", arremetiendo contra todo, alborotándolo todo, quijoteando cuanto tocaba su taumaturgia; Y G. Díaz, "rodeado de vanidades y de envidias", flotando en
un mar de nubes plácidas. Nubes a las que don Miguel quería ver exultantes de tormentosa furia: para que sacudiese el enervamiento de su viajero.
Por eso, el consejo de Unamuno: contra la isla, el continente. Tierra fir.
me, sin oceános de miserias, sin "encerronas", sin bajíos farisaicos. Tierra
en la que se _pisara fuert~, reciamente, sin temor; en donde a la placidez,
1~ paz y la sonarrera substituyeran el estruendo, la acritud y la gravedad. Rec1_edumbre de piedras milenarias, aspereza de campos en barbecho perenrudad de una tradición milenaria. Para llegar a todo esto hacía fal:a conoced~; Y es~ era la invitación de Unamuno, desoída por su corresponsal:
conbnentahzarse en vez de aislarse.
Pero G. Díaz no era hombre de batalla, ni de dureza. Vacilante endeb_le, pre~irió la_ ~landura, "la encerrona", la cartuja de su egomanía'. Prefirió seguir su v1a1e, su vagoroso viaje: lejos de la hondura oceánica vecino
de las femeniles playas. Huyendo tal vez de la "aspereza", del desab~miento
y de la dureza a que le invitaba Unamuno.

30-III-10
Sr. D. Domingo Doreste.
Por fin, mi querido amigo, por fin contesto a sus dos cartas. Desde luego
su carta ab!e~ta "De vuelta a Las Palmas", ha de serme muy útil ahí. Pue:
es cosa dec1d1da el que vaya en la segunda quincena de junio. Ya ve usted
sólo para eso han diferido los Juegos Florales. Juegos Florales... ¡ Uf! Ya sa~
usted la mala voluntad que les tengo, pero los tomaré, como otras veces he
hecho, de mero pretexto. Y con tal de visitar ésa...
Sus noticias sobre el liberalismo que ahí como aquí domina, y la falta de
co~~epto europeo de esencia, del sabio y del progreso, son noticias que he de
utilizar, ya verá usted. En las notas que estoy tomando para el discurso y lo
que luego salte, su carta abierta figura a la cabeza del expediente. Ruiz Zata
el actor, me habló de ese público ahora, en Madrid. Y me hizo concebir
elevada idea de él. Hay, por lo que me dijo, un grupo de gentes cultas, que
se ~nt:ran Y conservan la respetuosidad que aquí se va perdiendo. y eso de la
cunos1dad que Ud. me dice vale mucho.

u:~

Acaso sea cosa de isleños que ven pasar muchas gentes. Los griegos de las

275

�6-VII-12

islas, los hijos de Ulises, eran curiosos. Usted sabe la historia de las sirenas,
tal cual en la Odisea se nos narra.
He pasado esta semana en Madrid, en donde tuve que acudir para asuntos. y de paso traté Jo del teatro. Oliver y la Cobeña están entusiasmados
con el último drama que les entregué: aquél -creo le he hablado de elloen que transcurren 25 años de acto a acto. Quisiera hacerlo en ~arcelona ,Y
Bilbao y Juego en Madrid a fines de temporada para que dure mas. Despues
, mueho, dana
' "La Esfºmge" .
de él, en que f1an
Por Jo que hace a los ejemplares de mi "Quijote". cuando vaya a ésa lo
arreglaré ahí mismo.
¿Estará Ud. entonces ahí?
Yo no voy a enseñar e informar, sino a aprender a informarme; voy sobre
todo a conocer a esas islas, sobre las que quiero escribir Juego. Pienso traerme
de ahí un mamotreto de apuntes y notas.
Mi propósito es desde Juego enviar a "La Nación", de Buenos Aires, algunas correspondencias sobre ésa y luego hacer un libro si la materia da
para ello.
Basta por hoy.
Sabe cuán su amigo es,

MIGUEL DE UNAMUNO

11
Amigo Doreste: Ahí le devuelvo eso. Están bien. Le he añadido algunas1
cosas en el texto y le doy unas notas para que conforme a ellas amplíe otras.
Lo que le ruego es que haga resaltar más aún la ignorancia en que vivimos
de las cosas de Canarias acaso -y esto puede Ud. atribuírmelo- porque los
canarios viven con la vista puesta más en América que en la Península. ¿ Cuántos peninsulares -atribúyame también esto- no siendo empleados o militares van a Canarias por conocerlas, por pasar una temporada, por turismo,
etc.? ¿ Y hacen algo los canarios porque haya excursionistas de éstos? Adiós.
UNAMUNO

Debe usted insistir en lo de nuestra ignorancia respecto a las cosas de Canarias.
1
El español apenas sabe geografía ni aún de su propia patria. Yo que creo saber al·
guna más que la mayoría, aún sé muy poca.
' A lo de que las ciudades son la conciencia de una región -así, en esta frase-añada que el bizcaitarrismo ha nacido en Bilbao aunque a las veces asuma ciertas
formas de aparente hostilidad a Bilbao mismo. Esto de las ciudades se ve en Grecia.
Atenas es el Atica, Esparta era Lacedemonia.

276

Sr. D. Francisco González Díaz.
Usted sabe muy bien, amigo mío, cuán difícil es hacer un libro de fragmentos o artículos cortos. Lo que en un conjunto orgánico se defiende bien,
aquí queda expuesto a comparaciones. Usted debe aprovechar toda su inmensa labor periodística para fundir y engarzar todo eso en conjunto. Se lee
mejor de un tirón una novela o una disertación en 300 páginas que cien
artículos que ocupen ese mismo espacio. En cambio. . . leer a retazos, como
fue. . . Hay además, en su libro "Especies" cosas que debían estar en verso
v. gr. El Sudario, el. .. y la estrella, Las. .. (esto me recuerda una poesía del
tenerifeño Guimerá), etc., etc.
Aquello de que la fe sirve para esperar sin desesperarse (pág. 24) está muy
bien; la escuela vacía es un trozo definitivo, que debe ser reproducido en antologías. El T'imido es admirable, pero tiene un final tremendo, aquello de
sacrificarse totalmente. Sí, creo que una enorme cantidad de suicidios de todas clases son por timidez. Y por no saber esperar a la muerte. Acaso yo mismo
-y eso que de tímido nada tengo- de no haberme casado como me casé a
tiempo a esta hora estaría o en una celda de una cartuja, o en un rincón de
la parte no bendecida de un camposanto. Lo que dice Ud. del marido de la
Téllez, me recuerda aquella fórmula más chistosa y es llamar a Téllez "el
de la Téllez". Lo de la Nube es tremendo, tremendo; merece todo un libro.
Veo en la pág. 68 que atribuye Ud. al Kempis aquello de Protágoras de que
"todo es uno y lo mismo". No, ni es de espíritu kempisiano. ¿ Pero de veras
admira Ud. a Vargas Vila, y cree que es algo ese charlatán? Darío, sí, Darío
es_ algo complejo... , profundo, con todas sus incongruencias, pero Vargas
V1la! ... El. . . la oquedad hispanoamericana! A. .. Hernández no le conozco.
Y si viera Ud. qué escarmentado estoy de todos esos criollos... ¡ Huecos, huecos, huecos!
A lo del régimen especial para Canarias agregue usted que el declarar colonia a
una región que ni lo pide ni aspira a serlo es siempre una hoguera.
. Declarar a una región colonia es tanto como invitarla a que se vaya preparando a la
md~pcndencia absoluta. Y tal declaración se haría no en provecho y gusto de los cananos tal vez sino de algún tercer interesado que no fuese siquiera español. Debo
reco_rdar ~mbi~n ~uc Oliveira Martín en su Historia de Portugal, dice que si Portugal
hubiese_ sido amrulado a España en tiempos de su ocupación por los tres Felipes, y
convertido . en una de las tantas provincias españolas, acaso no se habría separado.
Una c~loma permanece colonia y no provincia asimilada por rawnes internacionales,
no nacionales. ¿ Qué razón internacional aconseja u obliga hacer colonia a una región
como Canarias que no lo es ni pide por sí misma serlo?

277

�Su libro de U d. es para hablar de una vez de e'l que para hacer citas de él
tie;;: ~: ;~:m!:~ :e :á:~:;:~::y alcance, algo orgánico .Y. de conjunt?: ~l
. dismo obliaándonos a la labor fragmentaria, nos da ag1li~ad y lcon~1s1on,
peno
' . º
y no es que falte unidad a su hbro; a tiene y
pero nos quita otras cosas.
terrible.
., d
de la nube defiéndase sobre todo
D ef 1en
ase
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::/~:n;!e!:~:¡;~:1:~:~::0 ~:· la ;1::aep:bli:a; ha:land~
; ;;.:jinando ~on t~dos, y aislándose puede llevarse el tráfago todo mun ano a
su islote. Pues hay hasta aisloteamiento.
, .
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Ud
conoce
meJ·
or
a
la
Amenca
espanola
M fguro no se por que qu
·
,
ue ~ ~enín~ula. y para la ;nfermedad de la nub~, la Península e_s ~as san~
q
.bl A érica española panteón de vanidades y de envidias mons
que esa tem e m
'
d A ·1
1 ac educto de
truosas. Ante la catedral de Burgos, las u_iur~l1as e v1 a, e
u
.bl
Segovia desaparecen del ánimo muchas m1senas. En Toledo no es pos1 e.. .
rastacuerismo alguno.
.
b 1
no
me
gusta
es
la
parte
material
de
su
libro:
a
u ta
que
A otra cosa. Lo
demasiado.
d
che.
Cuando estuve ahí no le vi sino una vez y de paseo, yendo uste en ci S'.
ero me hablaron mucho de usted y de sus encerronas de~tro de su n~ e. 1
~a de seguir así huya de esa isla, déjela cuanto antes y s1 pued~ ~emr ~ara
acá a tierra firme española, mejor que mejor. Esta nuestra vieJa, recia :.
cal~mniada tierra española guarda aún tesoros para l~s que aprendan ad~~
rerla. Hace acaso a los espíritus más ásperos, desabndos, duros, pero 1S1pa
las nubes del aislamiento.
Nada más por hoy.
Un apretón de manos de,
MIGUEL DE UNAMUNO

278

JOSÉ ASUNCIÓN SILVA
APUNTES

PARA

SU OBRA
hzHAK BAR-LEWAW
The U niversity of Kansas,
Lawrcnce, Ka.

UNA OBRA LITERARIA es, en la mayoría de los casos, la producción de un ser
humano cuyos elementos son captados por él, en el ambiente donde ha pasado, por lo menos, algún tiempo de su vida. Mas el ambiente, por sí solo, no
puede explicar todos los factores de creación de un poeta o de un escritor.
Menester es también conocer otros elementos de índole hereditaria, familiar,
económica y social. Eso, naturalmente, no quiere decir, que el conocimiento
de la vida de un poeta o de un escritor, aclare todos los secretos de su obra,
pero ignorándola es imposible dar una interpretación justa de su creación literaria.
Es el caso de José Asunción Silva. Nace en el seno de una familia rica, en
la llamada entonces, Santa Fe de Bogotá, ciudad fría, al pie de los cerros de
Guadalupe y Monserrate, situada a unos 2,600 metros de altura sobre el nivel
del mar.
De sus antepasados, hereda nuestro poeta un padecimiento psicopático que
causará su neurosis, y, al fin y al cabo, le llevará al suicidio. El abuelo paterno se mató, y un tío suyo fue un demente "aficionado" a la soledad. Mimado por su familia, Silva pasa su niñez y juventud en un ambiente que
bien pudo ser la causa indirecta de su trágico fin. En la casa de sus ricos
padres, se habitúa a vivir con excepcionales refinamientos. Desde joven, envidiado por sus coetáneos, que lo llaman "el niño bonito" o José "Presunción", tiene por costumbre vivir solitario y retraído, aficionado a sus lecturas. No raras veces presencia en su casa las reuniones de lo más selecto, la
"élite" de la sociedad de las letras bogotanas en aquella época: Isaacs y Carrasquilla, Pombo y Marroquín, entre otros distinguidos literatos colombianos.
Su educación no fue completa; a los 16 años está obligado a dedicarse a
279

�labores de índole comercial. Tres años más tarde, se va a Europa para residir
en París, invitado Por el tío abuelo Antonio Silva Fortoul. Mas durante su
viaje, el tío muere; permanece en Francia dos años, gracias a los recursos
económicos de su padre don Ricardo.
Vuelto a Bogotá, las desdichas familiar y comercial, como una larga sombra, acompañan al poeta. En 1889 muere su padre, y dos años más tarde,
desaparece para siempre su muy querida hermana Elvira, amiga confidente
de Silva; él nunca se recobró de ese golpe. Después de la muerte de don
Ricardo, Silva hereda su casa de comercio. Para atender a crónicos déficits fis.
cales, el gobierno colombiano estaba obligado a poner en circulación papel
moneda. La inestabilidad monetaria que afectaba al comercio en general, y •
el mal manejo de negocios en particular, arruinaron a Silva por completo. Las
molestias de sus acreedores no le dejan en paz, y las ejecuciones legales llegan
a cincuenta y dos.
Al analizar cierta parte, si no la mayoría de la obra silveana, hay que tomar
en cuenta esos cuatro factores: la herencia del padecimiento neurótico, la pérdida de sus seres queridos, el infortunio comercial, y por consiguiente, las molestias en el terreno social.
Silva, el poeta de la duda.

Miguel de Unamuno se pregunta: 1 ¿Qué dice Silva?, y contesta: "Silva
no puede decirse que diga cosa alguna; Silva canta". Y ¿qué canta? He aquí
una pregunta a la que no es fácil contestar desde luego. En verdad, la pre•
gunta de Unamuno no es sencilla, ya que Silva es un poeta sin ideal; mas
como hijo fiel de las últimas décadas del siglo pasado, la duda y la muerte
son su musa predilecta, y la negación escéptica constituye el alma de muchas
de sus poesías y escritos, los cuales expresan el nihilismo de su época, la
veladura artística del sarcasmo y la encarnación de una filosofía pesimista.
Silva como cantor bogotano, quizás refleje también, en cierto modo, la inquietud y la congoja de su ciudad natal, que a pesar de las apariencias, era en
aquella época, más triste que alegre.
Silva es poeta de la duda; mas este apelativo que parece entrañar en su
significado una posición ante lo religioso, se traduce en su poesía por una
desconfianza de todo. La duda no es robusta posición, ni filosófica ni poética,
ya que el filósofo o el poeta son por lo que afirman o por lo que niegan, pero
no por lo que dudan. Pero esa actitud de Silva no es un recurso poético, sino

- -JosÉ AsuNc1ó:-1
1

S1LVA,

Poesías completas, Prólogo de M. de Unamuno. Madrid,

es .el "leitmotiv"
de su obra. Duda, tnste
.
. .
.
remm1scencia
muerte he aquí la
qumtaesenc1a de su canto.
'
'
En
La
Protesta
de
la
Mus
2 " 1
,
.
,
había traba' d
a e poeta satmco le1a su libro, el libro en que
Jª 0 Por meses enteros". En una mad ª d d
en el aire , olores de primavera "la M usa, sonnente,
. ruºa
a e ymayo,
flotar
blanca
grácil alsur
.ó"
~bpregundto al poeta: ¿ Qué has escrito? He hecho un libro de
gi
1 ro e burlas
en u h
.
lfas, un
llas
debilidades. ·l~ fa~a: ~ mo~t~adodlasl vilezas y los errores, las miserias y
. ' .
y os v1c1os e os hombres. Tú no estaba
,
y
la
Musa
md1gnada
le
contestó.
.
Por
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,
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.
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?
• e
ue as visto as manchas d ...
t
. ermanos. ¿Por qué has cantado sus debilidades? ... Quede ahí tq be ~s
i~sultos y de desprecios, que no fue dictada por mí
Quédat hí
o raG e
mo _del odio y con tu Genio del ridículo". . .
...
e a con tu e-

sát'

Silva yo!
desconfía
de susa facultades
¡ Poeta
Llamarme
,
' y . duda si. es poeta: " • • .Eso es ridículo.
3
llamado a Esquilo, a Ho:r:ona;ln:::o anoSmhbkre con que los hombres han
•,
'
,
a espeare a Shelley
.Q ,
prof anac1on y qué error I
El ue
. .
'
· · · 1 ue
del valor artís•:co de .' .b..
q menos ilusiones puede formarse respecto
u
rru o ra soy yo mismo que conozco el secreto de su oríen"
p
s·1
.
g . . . ara 1 va, sus versos no son otra cos " .
para decir en nuestro idioma las sensaciones en;e s~o unla tenta~v~ mediocre
plicados
f
rmizas Y os sent1ID1entos comVerlaine ~u;:nb::: peioectDa~ expr,esaron en los suyos Baudelaire y Rossetti,
·· ·
, ios m10, yo no soy poeta"
En La respuesta de la tierra:i
···
..."un poeta lírico, grandioso y sibilino
. . .hablaba a la tierra una tarde de invierno"
de nuestra existencia del pasad
d 1f
' para aclarar sus dudas acerca
,
oy e uturo:
¡Oh madr~, oh ':ierra! -díjole- en tu girar eterno
nue~tra existencia efímera tal parece que ignoras.
. . ·tNo sabes el secreto misterioso que entrañas~
¿Po_r quf las noches negras, las diáfanas aurora;?
.. ,(Que somos? ¿A dó vamos? ¿Por qué hasta aquí vinimos~
(·Conocen los secretos del más allá los mue t ~
.
·P
, l . .
r os.
t or que ª, vida inútil y triste recibimos?
... ¿Por que nacemos, madre dime por qué m .
~
¿Por qué?
'
'
orimos.
• !bid., págs. 179-182.

• J•

A . SILVA, Prosas y versos lntrod S 1
xico, D. F., Editorial Cultura 1942 , ., 30e e3cl. y Notas de Carlos Garda-Prada, Mé•
,
, pags. . .
J.
A.
SILVA,
Poesías
completas
p
págs. 119-120.
, r61ogo de M. de Unamuno, Madrid, Aguilar, 1951,
•

AguilaT 1951, pág. 18.

281
280

�"la estatua de Sancho Panza
ventripotente y bonachón
perfila el contorno de bronce
sobre el cielo ya sin color". ..

La tierra impasible no hace caso a las dudas que atormentan al poeta y le deja
sin saciar su sed de conocer el secreto y sin calmar su inquietud:
La Tierra, como siempre, displicente y callada,
al gran poeta lírico no le contestó nada.

El tema del poema no es original. El ateísmo de Silva sufre un tormento de
la duda: el porqué de la vida y de la muerte, el misterio de nuestra existencia
pasajera en este valle de lágrimas, etc. Eterno y hasta hoy día no explicado
problema. "Nihil novum sub sole", decía el rey Salomón, hace unos tres mil
años. No hay nada de nuevo bajo el sol, y menos aún en el campo de la poesía;
todo ya está dicho, pero en la obra de un poeta verdaderamente grande, la
forma de decir es nueva. Silva se expresa con cierto matiz de novedad.
Notas escépticas y ateístas se encuentran en el poema Futura,5 el cual contiene una predicación de un cambio ideológico en el seno de la humanidad,
durante el siglo veinticuatro:
"¡ Ciudadanos! ¡ Compatriotas!
¡Salud! Honrad al fundador
de la más grande de las obras,_
de nuestra santa Religión".

Al definir su enseñanza., Silva parafrasea el evangelio cristiano, y al mismo
tiempo, se ríe de los milagros atribuídos a cualquier divinidad:
"eterna gloria al Redentor
que con su ejemplo y sus palabras
el idealismo desterró!
Salud al genio sobrehumano
cuyo Evangelio derramó
de este planeta por los ámbitos
la postrera revelación.
¡ Paz y salud a sus creyentes!
¿Cuál de nosotros lo invocó
sin sentir instantáneamente
mejorarse la digestión?"

Humorismo cáustico de un ateo, que se atreve, con su risa amarga, a profanar
cosas sagradas.
Al buscar la respuesta al problema de la fe que le atormenta sin cesar, Silva
indaga en el poema Filosofías 6 las religiones y sistemas filosóficos, pero se
queda insatisfecho de sus averiguaciones. La duda le roe continuamente:
"No: sé creyente, fiel~ toma otro giro
y la razón prosterna
a los pies del absurdo ¡ compra un giro
contra la vida eterna!
págalo con tus goces; la fe aviva;
ora, medita, impetra;
y al morir pensarás; ¿ Y si allá arriba
no me cubren la letra?

Todo el poema comprende un feroz elenco de negaciones, suma y compendio del pesimismo absoluto y desesperado que envenena cada canto de sus
Gotas Amargas. La fe no ofrece más que dudosas esperanzas; el placer y el
amor no causan sino agotamiento y disgustos; el arte es recompensado con la
indeferencia y el olvido; la razón corroe hasta la confianza en uno mismo; toda actitud, incluso la de no hacer nada, traen solamente molestias y sufrimientos.
De los escasos fragmentos que debieron formar parte de los Sonetos Negros, 7 se destaca otra vez Silva el escéptico y ateísta, a quien la tormenta de
la duda y el problema del MAS ALLÁ, no le dejan en paz.
La obsesión de la muerte.

En la obra silveana, llegada a nosotros fragmentaria, dispersa y con cronología insegura, la muerte es el tema dominante de su poesía. Ella está presente en su imaginación y la lleva en su alma. Silva ha medido la vanidad

¿ Cuál, según el poeta, es la figura representativa del "Redentor"?:
• lbid., págs. 127-128.

282

' lbid. pp. 133-135.
'lbid. pp. 171-175.

283

�y caducidad de todo cuanto hacemos y alcanzamos, y carente de fe religiosa, su escepticismo no descansaba sino en la obsesión de la muerte. También hay que tomar en cuenta la herencia del padecimiento psicopático. Ningún poeta de América Latina puede competir con Silva en desaliento y pesimismo; ni siquiera Julián del Casal que también tiene una concepción pesimista de la vida.
Conviene aclarar aquí un punto de suma importancia: la muerte como
tema sobresaliente de su obra, no es invención personal de Silva; no lo puede ser, como no Jo son el dolor y la desdicha de los seres humanos, con sus
desengaños y vanas interrogaciones a los cielos callados. Mas poesía es ante
todo expresión; y como tal, los versos de Silva cuyo tema es la muerte, son
inolvidables. El poeta nos explica el porqué de su obsesión de la muerte:
"Un cultivo intelectual 8 emprendido sin método y con locas pretensiones
al universalismo, un cultivo intelectual que ha venido a parar en la falta de
toda fe, en la burla de toda valla humana, en una ardiente curiosidad del
mal, en el deseo de hacer todas las experiencias posibles de la vida, completó la obra de las otras influencias, y vino a abrirme el obscuro camino que
me ha traído a esta región obscura, donde hoy me muevo sin ver más en el
horizonte que el abismo negro de la desesperación ..." El poeta, que no lo
fue en menor grado en su prosa, confiesa que unas veces ha encontrado la
locura "vestida de brillantes harapos, castañeteándole los dientes, agitando
los cascabeles del irrisorio cetro, y hacerme misteriosa mueca",9 diciéndole:
"soy tuya, eres mío, soy la locura".1 º
Silva traído "a esta región obscura" se mueve en ella sin poder salir y se
conforta con la idea de morir como varios poetas y escritores de gran fama:
"¿ Loco ... ? 11 ¿ y por qué no? Así murió Baudelaire, el más grande, para
los verdaderos letrados... ; así murió Maupassant. . . ¿ Por qué no has de
morir así, pobre degenerado, que abusaste de todo, que soñaste con dominar el arte, con poseer la ciencia, toda la ciencia, y con agotar todas las copas en que brinda la vida las embriagueces supremas?"
El poeta, poseído del horrible sentimiento de lo irremediable, está aprisionado por el hielo de la muerte y por el frío de la nada, que le impide es12
tar alegre y gozar de la vida. El canto ¡ Poeta! ¡ di paso los furtivos besos!
se compone de tres partes: a) la casta entrega en la alcoba sombría de la
selva, b) la posesión en la alcoba de espesa tapicería, c) la pobre chica en•
' J. A. S1LvA, "De Sobremesa" en Poes!as. Barcelona, Maucci (sin fecha ), p . 197.
' lbid., p. 199.
" lbid., p. 200.
u ]bid., p. 200.
" JosÉ Asusc1ÓN SILVA, Poeslas Completas, Madrid, Aguilar, 1951, pp. 66-67.

284

tre la negra seda d_el ataúd. Esta obsesión de la muerte Je impide gozar enteramente de una Joven y bella mujer.
El mis~o sentimiento de contraste se encuentra en el famoso Nocturno 1~
que ha Cllll:ntado la gloria de Silva. En él, el poeta dio la real medida de '10
q~~ prometla ~u. ,talento. Su hermana Elvira es la protagonista de esta beJhslllla compos1C1on que se debe leer sotto voce.
En el breve poema de IÁzaro,u se aprende que el reposo proporcionado
~r la muerte, vale más que el bien otorgado a nosotros por Ja ·d L
idea del _olvido persigue a Silva. En el canto Día de difuntos 15 seVJp:;cib:
un mordiente escepticismo cuando, entre la música austera d; los bronces
que tocan a muerto, ríe la voz incrédula de la vida en la otra campana q e
marca la hora, y con cada hora un olvido: 16
'
u

lAs campanas más grandes, que dan un doble recio
Suenan con un acento de místico despredo
Mas la campana que da la hora
'
Ríe, no llora.
Tiene en su timbre seco sutiles ironías,. ..
.. .Y con sus notas se ríe
Escéptica y burladora
De la campana que ruega,
de la campana que implora,
Y de cuanto aquel coro conmemora
Y es porque con su retintín
'
Ella midió el dolor humano
Y marcó del dolor el fin.
. E~ El "'.~l del sigl~ 17 se queja delante del médico del "desaliento de la
Vida , del Mal del siglo... el mismo mal de Werther de Rolla d M
fredo . Y de L eop~rd""
af.
'
' e
an1 Y rrma su "absoluto desprecio por Jo humano". Un
parecido d~~prec10 a la creación y a la vida se halla en Zoospermos.1s
La solucion a su mal, cansancio y aburrimiento de la existencia se encuentra en. el bre_ve poema Cápsulas 19 donde predice su fin, como el de
Juan de Dios, qwen:
,. /bid., pp. 68-70.
" lbid., p. 93.
11
/bid., pp. 109-113.
" /bid., p. 110.
" lbid., p. 118.
u /bid., pp. 129-132.
,. /bid., p. 123.

285

�A Leopardi leyó, y a Schopenhauer
y en un rato de spleen
se curó para siempre con las cápsulas
de plomo de un fusil. 2 º

Su poema Al oído del lector 21 es un trozo típicamente romántico:

No fue pasión aquello
fue una ternura vaga. ..
lo que inspiran los niños enfermizos,
los tiempos idos y las noches pálidas.
El espíritu splo
al conmoverse canta:
cuando el amor lo agita poderoso
tiembla, medita, se recoge y calla.

Juan de Dios es el doble del poeta, el "filósofo sutil", que en un momento
de tensión, "desencantado de la vida", se cura de ella, para siempre, con
una cápsula de plomo. Del mismo modo "se curará" también, unos años
después, José Asunción Silva.
Elementos románticos en la obra silveana.

Visto desde el punto de vista formal, hay en Silva dos poetas: el joven,
que se mueve dentro de la órbita de la poesía española de los últimos años
del siglo XIX, y otro, el modernista. La influencia de Bécquer -analogías
de ideas y temas, como los ritmos y el uso del asonante en los pares- está
fuera de duda. Así siguió escribiendo el joven Silva hasta cuando, informado de las corrientes literarias europeas de su época, y bajo el impulso
natural de su extremo pesimismo, descubrió la voz que expresaba mejor sus
males y pesares.
No es extraño encontrar influencias románticas en las obras de los iniciadores del Modernismo hispanoamericano, en general, y en las de J ulián del
Casal y J. A. Silva, en particular. Ambos fueron poetas románticos dolientes en cuanto al sentimiento, y modernistas por el estilo y la métrica de sus
poesías. Ambos tienen el presentimiento de la muerte y expresan sus quejas
con igual tristeza. La influencia del Romanticismo en ambos es evidente en
su temática, como la soledad, la melancolía, el extremo individualismo y
lo luctuoso Silva se polariza entre dos fuerzas magnéticas que le atraen con
igual intensidad disyuntiva: Bécquer y Poe, convertidos ambos, respectivamente, aquél en la niebla romántica que a través del espíritu adolorido del
sevillano, dejará Heine en la literatura española en la segunda mitad del
siglo XIX; éste, en los diablos azules, hijos del absintio, que el poeta norteamericano de Boston echará a correr por el mundo en la primera mitad
del mismo siglo.
Mas lo que en Bécquer y Poe como individuos particulares, son desorden
y bohemia, en Silva es reserva y compostura. Su drama es interior y el poeta procede de una auténtica experiencia de gran señor.
'" /bid., p. 123.

286

Pasión hubiera sido,
en verdad, estas páginas
en otro tiempo más feliz escritas
no tuvieran estro/as sino lágrimas.

Se halla aquí el arsenal de los románticos: los colores oscuros la taciturnidad y las lágrimas.
'
El poema Crisálidas contiene la influencia de la Rima LXXIII de Bécquer:
Crisálidas de Silva 22
- • .Unos días después, en el momento
en que ella expiraba,
y todos la veían, con los ojos
nublados por las lágrimas
en el instante en que murió,
.sentimos leve rumor de alas. . .

*

Rima LXXIII de Bécquer 25
Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos;. ..
. . . y entre aquella sombra
veíase, a intervalos,
dibujarse rígida
la forma del cuerpo ...

Silva q~e ~scribió :) poema en recuerdo de su querida hermana se inpiró
en el romantlco espanol; los dos describen la muerte de una mujer y plante~n de, manera semej~nte los eternos problemas de la vida, muerte y del
mas alla. Ambo~ terminan con una pregunta que existe desde los tiempos
remotos, y aun sm respuesta definitiva:
n !bid., p. 33.

e .•. ~s poemas de G. A. Bécquer, citados más adelante, se encuentran en Ja 16ta.
~ion de Rimas Y leyendas, Espasa-Calpe, Argentina, 1952.
!bid., p. 19.

" !bid., pp. 50-52.

287

�Silva:

Bécquer:

al dejar la prisión que las encierra,
¿qué encuentran las almas?

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿ Vuela el alma al cielo?

al perderse en espiras,
las voces ulteriores de otro mundo

El poema Notas perdidas 24 también acusa _la. suges~ión de la ya citada
Rima LXXIII, aunque sea puramente descnpt1vo, sm problemas Y preguntas de orden metafísico:
"Bajad a la pobre niña,
bajadla con mano trémula
y con cuidadoso esmero
entre la fosa ponedla". ..

La primera estancia del poema Crepúsculo 25 demuestra claramente su
carácter romántico:
Junto de la cuna aún no está encendida
la lámpara tibia que alegra y reposa,
y se filtra opaca, por entre cortinas,
de la tarde triste la luz azulosa.

Para componer la Primera Comunión,26 Silva se inspiró en la Rima LXX

21

de Bécquer:

hasta el cielo subían,
el aroma suave del incienso

••
"
,.
"

288

!bid.,
!bid.,
Ibid.,
I bid.,

pp. 37-38.
p. 21.
p. 25.
pp. 4 7-48.

En la Rima del español es la iglesia, con el fulgor de la lámpara sobre los
vidrios, y en la poesía del colombiano en la ignorada capilla alumbrada por
las luces matinales. Allí, el maitinante llama a los fieles para que recen antes de amanecer, aquí, son "los cantos religiosos, que pausados hasta el cielo
subían".
Bécquer:
Silva
Bécquer:
Silva

"coro entre las voces"
"las voces ulteriores del otro mundo".
"los mudos santos... me saludaban"
"los viejos santos. .. mudos me sonreían".

Rima LXX de Bécquer

Primera Comunión de Silva
Todo en esos momentos respiraba
una pureza mística
las luces matinales que alumbraban
la ignorada capilla,
los cantos religiosos que pausados

sonoras y tranquilas,
los dulces niños colocados junto
al altar de rodillas,
y hasta los viejos santos en los lienzos
de oscura, vaga tinta,
bajo el polvo de siglos que los cubre,
mudos se sonreían.

vi el fulgor de la lámpara!
Aunque el viento en los ángulos oscu( ros
de la torre silbara,
del coro entre las voces percibía
su voz vibrante y clara.
.. .A oscuras conocía los rincones
del atrio y la portada;
de mis pies las ortigas que allí crecen
las huellas tal vez guardan.
.. .A mi lado sin miedo los reptiles
se movían a rastras.
¡Hasta los mudos santos de granito
Vi que me saludaban.

¡Cuantas veces, al pie de las musgosas
paredes que la guardan,
oí la esquila que al mediar la noche
a los maitines llama! . ..
.. .Cuando en sombras la iglesia se en( volvía
de su ojiva calada,
· cuántas veces temblar sobre los vi.
(drws

'

Además de versos semejantes, hay el mismo ambiente y el misticismo de
las cosas sagradas.
Según Alberto Miramón, el mejor biógrafo de Silva, el poeta escribió la
Primera comunión a la edad de diez años, y añade: "Es la primicia diáfa-

na y rica de una alma sensible en sumo grado, apenas en formación". 28 Mas
un atento examen de la Primera comunión demuestra la inexactitud de esta
hipótesis. El poema representa cierta reflexión de orden retrospectivo, que
guarda relación con una impresión pasada y con un hecho que el poeta
considera sagrado y misterioso. Un niño de diez años no usa palabras, como
los dulces niños, adjetivos pausados, mística, ulteriores, etc.
El Romanticismo puso de moda la Edad Media y la religión cristiana.
" ALBERTO M1RAMÓN,

José Asunci6n Silva. Suplemento de la "Revista de las In-

dias", No. 7, 1937, p. 35.

289
Hl9

�La Primera comunion tiene por tema un recuerdo de orden religioso que.
Silva describe siendo ya adolescente.
29
Los matices oscuros y las lágrimas vuelven en Risa y llanto:
"Juntos los dos reímos cierto día ...
¡ ay, y reímos tanto
que toda aquella risa bulliciosa
se tornó pronto en llanto!"

Nótese "que nunca han sido mías", lo que Bécquer expresa de una manera
más directa:
Triste, muy triste debió ser el sueño
pues despierto la angustia me duraba.

El poema Estrellas fijas 33 acusa una fuente doble, la de E. A. Poe 3 ' y la
de Bécquer. Silva se inspiró en los versos del norteamericano:

Bécquer en su Rima LVªº concluye:
Mi adorada de un día, cariñosa,
¿en qué piensas?, me dijo.
"En nada..." "¿En nada y lloras?" "Es que tengo
alegre la tristeza y triste el vino".

.. .Only thine eyes remained
They would not go-they never yet have gone,

cuando escribe:
mis ojos...
. . .guardaron solo. ..
.. .la tibia luz de tus miradas hondas
al ir descomponiéndose
entre la obscura fosa,
verán en lo ignorado de la muerte,
tus ojos. .. destacándose en la sombra.

Silva: "Nacen hondos suspiros de la orgía / entre las copas cálidas...";
Bécquer: ''Entre el discorde estruendo de la .ºr!ía / ac~rició mi ~ído ~ como nota de música lejana / el eco de un suspiro . Ademas de la misma idea,
Silva imita al poeta español hasta usar idénticas palabras: orgía, sus~iro,, etc.
El poema silveano Mindnight dreams,81 a pesar de su nombre mgles es
netamente becqueriano. Empieza así:

Pero Silva se inspira también en la Rima XIV de Bécquer: 35
Anoche, estando solo y ya medio dormido,
mis sueños de otras épocas se me han aparecido.

Te vi un punto, y, flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó ...
.. .Adondequiera que la vista fijo
torno a ver tus pupilas llamear.

Bécquer en la Rima LXVIII: 32
No sé lo que he soñado
en la noche pasada.

Silva continúa:
Los sueños de esperanzas, de glorias, de alegrías
y de f elícidades, que nunca han sido mías.

.. J.
80
11

A. SILVA, Poesías completas, Madrid, Aguilar, 1951, p. 29.
G. A. BÉcQUER, Rimas y leyendas, 16ta. ed. Espa_sa-Calpe, Argentina, 1952, p. 41.

I bid. p. 63.
.. lbid., pág. 46.

290

Silva el traductor.

Nadie, que sepamos, de los críticos de Silva, analizó detenidamente sus
• traducciones. Aparte de la Imitación de Maurice de Guérin y Las voces silenciosas de Tennyson, Les Hirondelles de P. J. Béranger y Réalité de V.
Rugo, son más una creación silveana que una estricta tradución del original.
El poema de Béranger 36 empieza de este modo:
,. Ibid., pág. 30.
E. A. PoE, Poems and essays, Leipzig, Tauchnitz, 1884, pág. 51.
'" Ibid., pág. 23.
" P. J. BÉRANGER, Des familles, París, Ed. Garnier, sin fecha, págs. 173-175.

14

291

�Captif au rivage du More,
Un guerrier, courbé sous ses fers,
Disait: Je vous revoie encare,
Oiseaux ennemis des hivers.

La traducción de Silva es más larga, y el cuadro es más triste que en el
original: 8 7
En la ribera del Maure,
encorvado por los hierros
de la prisión tristemente,
así cantaba un guerrero:
Os vuelvo a ver, pajarillos
que dais al invierno el ala.

son octosilábicos y el octavo es endecasilábico, el último necesita en cada
estancia doce versos, diez de ellos octosilábicos y dos endecasilábicos, para la
traducción del poema. Nótese también la introducción de varios adjetivos,
como piadosa, breve, hermosa y risueña, los cuales no se encuentran en el
original. La traducción es más suave y más cariñosa. Cuando Béranger dice
con cierta tranquilidad: "De mon pays ne me parlez vous pas?", Silva traduce con dulzura: "¿no os detendréis por un instante breve a contarme algo
de mi hermosa patria?" El prisionero de guerra que no tiene prisa, pide a los
pajarillos que se queden un rato con él, para contarles algo de su risueña y
bella patria. Silva, el "romántico doliente", hace más oscuro el cuadro de
Béranger, al añadir substantivos y adjetivos muy suyos.
El original: 39
L'une de vous peut-etre est née
Au toit ou j'ai refu le jour;
La, d'une mere infortunée
Vous avez díl plaindre l'amour.
M ourante, elle croit a toute heure
Entendre le bruit de mes pas;
Elle écoute, et puis elle pleure.
De son amour ne me parlez vous pas?

Los versos de Béranger, como los de Silva, son octosilábicos, pero donde
el poeta francés se limita a cuatro versos, su traductor lo expresa en seis,
añadiendo el adverbio tristemente, que no se halla en el original. Además
cambia la palabra francesa disait por cantaba, lo que trae un tono melancólico a la nostalgia del prisionero de guerra.
Béranger:
Hirondelles, que l'espérance
Suit jusqu'en ces bríllants climats
S ans doute vous quittez la France;
De man pays ne me parlez vous pas?

Silva:
Golondrinas portadoras
de piadosas esperanzas
que venís a estos desiertos,
desde mi risueña Francia;
¿no os detendréis por un instante breve
a contarme algo de mi hermosa patria?

El poema de Béranger y la traducción silveana contienen, cada uno, cinco
estancias; mas, cuando el primero se limita a ocho versos, de los cuales siete
37

!bid., págs. 41-43.
" !bid., págs. 142-144.

La traducción: •0
¿Cerca de donde nací,
en el alar de mi choza,
entre blando y tibio nido
nació alguna de vosotras?
¿De una madre desdichada
que hacia la tumba camina,
que a cada momento espera
oír, como antes oía,
el ruido de mis pasos,
y sin oírlo agoniza,
de su amor, de su pena, de sus lágrimas
no me habláis, pasajeras golondrinas?

" l bid., págs. 42-43.
'° lbid .• págs. 142-144.

293
292

�"Toit" es para Silva "el alar de mi choza", para "mourante" el traductor
necesita cinco palabras: "que hacia la tumba camina", y cuando Béranger se
contenta con la pregunta: "De mon amour ne me parlez vous pas?", Silva introduce dos substantivos: pena y lágrimas, que no se encuentran en el original. También "pasajeras golondrinas" acentúan más la tristeza del prisionero.
El poema Realidad u es una traducción de Réalité 42 de V. Hugo. Aquí,
Silva no traduce libremente, como lo hizo, al tratarse de Béranger. La versión
española de Réalité es más precisa y estricta, y quizás el hecho se deba al
respeto del colombiano al gran romántico francés del siglo XIX, ya que
Hugo gozaba en su época de un enorme prestigio literario. Examinemos ciertos trozos del original y de la traducción:
Hugo:
La nature est partout la meme,
a Gonesse comme au Japon.
Mathieu Dombasle est Triptoleme
Une chlamyde est un jupon.
.. .La verité n'a pas de bornes
Grace au grand Pan, dieu bestial
Fils, la réel montre ses cornes
Sur le frent bleu de l'idéal.

es donde quiera", la verdad es única y universal, sin espacio y límite. Hugo

compara la Venus con Lavalliere, contemporánea y favorita del rey de Francia Luis XIV, el bufón olímpico Sileno con el dios de jardines Priapo, etc.
Todas las alusiones, comparaciones y personajes mitológicos como históricos,
sirven al poeta para demostrar que la verdad, al fin y al cabo, vence siempre
a la mentira y a la calumnia.
Silva el modernista.

Ya hemos mencionado que hay en la obra de Silva dos etapas de creación:
liberándose de la órbita española, llegó a expresarse por medio de un estilo
más adecuado a su carácter, mentalidad y a su "yo" más íntimo.
"El modernismo no fue, en verdad, sino un movimiento de emancipación.
Dejamos de ser españoles, para ser hispanoamericanos. . . Quizás soltamos las
amarras de España para coger las francesas. . . pero siquiera nos desanquilosamos, movimos las piernas y los brazos, ejercitamos las musculaturas, fuimos
otros. Y eso preparó nuestro cauce para una corriente original".43 En cuanto
a Silva, su forma es innovadora. Da vida nueva al metro eneasílabo, fuera de
moda hasta él, en la poesía castellana:

Juan Lanas, et mozo de la esquina
es absolutamente igual
al emperador de la China:
los dos son un mismo animal.. .44

Silva:
Naturaleza es una dondequiera
en Japón o en Gonesa - las distancias
suprime y son lo mismo Triptolemo
y Dombasle, la toga y las enaguas.
. . . ¡No tiene la verdad límites, hijo!
Del gran Pan, dios bestial, la hirsuta barba
y los cuernos torcidos se columbran
del ideal tras de la frente pálida.

Este metro predilecto de Gonzalo de Berceo, poeta del siglo XIIl, cayó
en desuso después de la muerte de ese monje benedictino. Lo resucitó J. A.
Silva y extrajo de él una musicalidad extraordinaria. El poeta maneja también
con éxito el verso endecasílabo: 45
Las cosas viejas, tristes, desteñidas,
sin voz y sin color, saben secretos
de las épocas muertas, de las vidas
que ya nadie conserva en la memoria. ..
.. .El pasado perfuma los ensueños

El traductor hace todo lo posible para seguir fielmente la forma y el pensamiento de Hugo. Mas también aquí se encuentran frases y palabras, como
"las distancias suprime", "hirsuta barba", "pálida por bleu", que el original
no contiene. El tema comprende verdades filosóficas y mitológicas; "naturaleza
u /bid., págs. 145.
.. VícTOR Huoo, Ouevres completes, t. VIII, Paris, Hetzel et Quatin, 1882, págs.

55-56.

294

.. SANTIAGO ARGÜELLO, Modernismo y Modernistas, t. I, Guatemala, C. A., 19357
pág. 127.

" J.

A. S1LvA, Poesías Completas, Madrid, Aguilar, 1951, pág. 137.
" /bid., pág. 76.

�con esencias fantásticas y añejas
y nos lleva a lugares halagüeños
en épocas distantes y mejores. ..

O la silva, combinación del endecasílabo y el heptasílabo: 46

samientos, con un vehemente deseo de perfección en cada verso, rasgo característico de cada gran y auténtico poeta.
Verlaine y Mallarmé le enseñan el valor de la música en el verso, y Rimbaud le hace comprender la importancia del color. Silva da preferencia a los
.colores vagos y a las sombras, mas en el soneto Paisaje tropical: 49

Al frente de un balcón, blanco y dorado,
obra de nuestro siglo diez y nueve . .. ,
hay en la estrecha calle una muy vieja
ventana colonial. Bendita rama
adorna la gran reja
de barrotes de hierro colosales,
que tiene en lo más alto 'ún monograma
hecho de incomprensibles iniciales.

Magia adormecedora vierte el río
En la calma monótona del viaje
Cuando borra los lejos del paisaje
La sombra que se extiende en el vacío.
Oculta en sus negruras el bohío
La maraña tupida y el follaje
Semeja los calados de un encaje
Al caer del crepúsculo sombrío.
Venus se enciende en el espacio puro,
La corriente dormida una piragua
Rompe en su viaje rápido y seguro
Y con sus nubes y el poniente fragua
Otro cielo rosado y verdeoscuro
En los espejos húmedos del agua.

Aparte del alejandrino:
En los tallados frascos guardados los olores
de las esencias diáfanas, dignas de alguna hurí;
un vaso raro y frágil do expiran unas flores;
el iris de un diamante; la sangre de un rubí . .. 41

Silva emplea a menudo el verso libre, como, por ejemplo, en los famososN octurnos, cuya combinación métrica de versos tetrasilábicos, pentasilábicos,
etc., constituye una innovación del modernismo en la poesía de habla castellana:
Una noche
Una noche toda llena de perfume, de murmullo y de músicas de alas.. .
.. .Por el infinito negro,
donde nuestra voz no alcanza,
solo y mudo
por la senda caminaba,
Y se oían los ladridos de los perros a la luna . ..48

Como buen lector de E. A. Poe, le gusta a Silva la concisión y la brevedad.
En sus poemas cortos, el poeta encierra un sinnúmero de sentimientos y pen.. !bid., pág. 158.
" !bid., pág. 161.
.. !bid., págs. 68-69.

296

El poeta nos muestra su calidad de gran pintor en el verso, como también
en la prosa: 50 "La luz fría que entra por la hoja entreabierta de la ventana
del fondo, al través de cuyos barrotes de hierro se ven a contraluz las ramazones de unos árboles que se cortan sobre el cielo claro y descolorido, rayado
por la llovizna, aclara el cuarto desmantelado, blanqueado con cal y el piso
de ladrillos, desteñidos por el povo". Y más adelante: 51 "un estudio al carbón, hecho con imperceptibles transiciones de lo blanco a lo gris oscuro, de lo
-gris oscuro a lo negro suave, de lo negro suave a la sombra intensa; el estudio
al carbón en que la penumbra domina en el conjunto; en que la luz brilla
en el zinc de la tina... , y en que la sombra se acumula en el espaldar del
-sillón, en el mango de la sartén, en el pliegue de los colchones, en el interior
del armario vacío, debajo de las botellas y en tres puntos de la cabeza del
burro, en la nariz entreabierta... , sobre el cual brillan las pestañas plateadas
Y finísimas como rayas blancas que un dibujante, enamorado del detalle, hubiera trazado con la punta afilada y dura de un lápiz de tiza sobre la negrura
mate y grasa de una sombra reteñida con carbón Conté".
" !bid., pág. 89 .
" lbid., pág. 183.
•• Ibid., pág. J 84 .

297

�Los pasajes citados, aquí, en estos apuntes para la obra silveana, permiten
apreciar la técnica del poeta, su perfección en el gusto, su delicadeza y suavidad, mezcladas con los juegos de luces y tonalidades inciertas, como los contrastes y sinestesias de colores. Silva, en su estilo es castizo sin rancidez, y
su sintaxis es elástica y gallarda a la vez. Sinceridad de sentimientos, sobriedad
y firmeza en el dibujo, sugestión más que afirmación, fineza y elegancia indefinidas de su verso y prosa, cuyas líneas son trazadas con mano certera,
no obstante su aspecto débil y frágil, constituyen las cualidades sobresalientes.
de su obra.
El triunfo del Modernismo en América Latina, y el juicio histórico-crítico
de las generaciones venideras -ya que la gloria no debió llegar a Silva durantesu breve vida-, elevaron a este vate exquisito de Colombia al eminente lugarque ocupa hoy en el campo de las letras iberoamericanas.

EL CONCEPTO DEL TIEMPO
EN LAS OBRAS DE EDUARDO MALLEA
MYRON l. LICHTBLAU
Syracuse U niversity
Syracuse, New York.

EL GÉNERO DE FICCIÓN sigue un camino determinado en gran parte por cierto
orden cronológic~. Una novela puede abarcar una vida entera, o se limita a
la juventud o la madurez, o capta sólo un fragmento de esa vida. El límite
del tiempo, que sea siete horas, siete días, o siete años, puede ser considerado
como una cantidad variable dentro del arreglo cronológico. Siguiendo un
curso regular de cronología exacta, la novela es un fiel espejo de la vida en
el aspecto temporal y el fenómeno del tiempo no llama la atención sino en
casos extremos, es decir cuando la extensión de la obra está tan reducida ( unas.
horas) o tan extendida (varias generaciones) que parece poco natural y muy
singular el retratarla en forma novelesca. Igualmente llama la atención la
novela que se desvíe de este orden cronológico, que abandone la sucesión.
ordinaria de las cosas para cumplir un fin artístico. La novela, en su esencia
visión estética del mundo y reconstrucción artística de él, puede hacer más.
que seguir estrictamente una pauta cronológica, y tal vez su función creadora se lo exija. El vuelo del artista es alto y a veces no va derecho a la
meta, pero con tal que este vuelo tenga valor estético lo contemplamos como•
una experiencia literaria.
El novelista es quien tira de las cuerdas y guía la acción de una obra, o en
palabras que más convengan a la materia aquí tratada, él es quien guía las:
manecillas del reloj, quien las hace andar para adelante o para atrás, o quedarse inmóvil. O acaso hay una sincronización de muchos relojes. El tiempo,
pues, puede ser un marco impreciso e inestable en la narración novelesca.
Su función y valor como recurso estético o enfoque temático dependen de la
destreza novelística del autor. En manos de un novelista sensible y hábil, el
manejo de las manifestaciones y sutilezas del tiempo resulta sumamente in-

298

�teresante y significativo; en manos de un autor de menos meollo produce una
confusión de ideas, un desarreglo de materia narrativa, una cosa violentada.
Las posibilidades del empleo del tiempo son sin fin; el éxito de tal empleo
está tan limitado como el número de buenos escritores.
Eduardo Mallea presenta un caso curioso. Sus méritos de artista literario
se anublan por el contenido valioso de sus obras. Nos abruma tanto la materia
filosófica y psicológica que muchas veces dejamos de notar lo netamente literario -la técnica narrativa, la estructura, el estilo, y otros elementos artísticos. Mallea mismo contribuye a este descuido, ya que encierra su arte en
excesivo follaje verbal y sobrecarga sus ideas de una plétora de indagaciones
introspectivas. El empleo malleano del tiempo es uno de los elementos que
sólo se perciben a fondo mediante una mirada detenida a toda su obra. Es
notable la diversidad de esquemas de que se vale Mallea para tratar este concepto, que no es una cosa hecha al azar ni empleada en raras ocasiones, sino
un sistema bien pensado de utilizar el fenómeno del tiempo para crear un
determinado efecto novelesco. Que un autor emplee de cuando en cuando la
técnica de flashback o de recordaciones mentales en forma de monólogos, no
tiene nada de particular ni debe llamar la atención, pues estos recursos son
uña y carne del oficio de novelista. Pero es más que una convivencia novelesca o técnica casual que un novelista -como Mallea- se empeñe en estructurar sus obras en torno a una cuidadosa yuxtaposición temporal, a una
manipulación diestra de tiempo pretérito y tiempo actual. Y este recurso no
es trivial ni insubstancial, sino un elemento esencial que recurre con frecuencia y es de gran significación temática y artística.
Por ser tan variadas y a veces complejas las manifestaciones de esta nota
en la obra de Mallea, es poco menos que imposible intentar una clasificación. Cada caso ofrece su propia singularidad y valor artístico, cada caso se
emplea conforme al tono general que Mallea desee dar a la obra. Mas los
diversos casos se unen por un denominador común que parece llenar todo
el arte del autor que el mundo no es estático ni rígido, ni son absolutos los
valores contenidos en él; que es preciso contemplar las cosas con perspectiva
relativa, observar desde lejos para avaluar y estimar lo de cerca; y finalmente
que la sucesión inacabable del tiempo y la simultaneidad del tiempo en entidades separadas son fenómenos que, sin la intervención consciente de los
seres humanos que quedan sujetos a ellos, parecen constituir un gran ciclo
vital que ciñe el sufrimiento y la angustia del mundo, y a la vez la fe y la
esperanza.

•
300

La obra más célebre de Mallea La bahía de silencio ( 1940) ,1 se ve como
una complejidad de entrelazamientos cronológicos que se desenmarañan sólo
hacia fines de la novela. A grandes rasgos el tema versa sobre la búsqueda de
lo auténtico y duradero de la vida argentina. Narrado en primera persona
por el protagonista Martín Tregua, joven escritor idealista, el libro es, en
efecto, la biografía de un alma angustiada que anhela el mejoramiento de
una sociedad imperfecta. Dentro de las tres divisiones de esta biografía se
notan muchos aspectos temporales que nos interesan aquí. En primer lugar,
intercalada en el relato principal está otra narración simultánea (hecha también por el protagonista) de la vida de una mujer-símbolo, a quien Tregua
dirige sus palabras. De manera que corre por toda la obra una trama doble,
dos corrientes narrativas: la vida desilusionada de Tregua por una parte; y
por otra, la vida de esta mujer, la señora de Cárdenas, que encarna para Tregua lo noble y lo auténtico de la Argentina, en contraste con la superficialidad
ostentosa y el materialismo hueco de su ambiente. Aunque la presencia de la
señora se hace sentir a cada paso y se mantiene viva gracias a la destreza
narrativa de Mallea, la descripción de sus problemas y luchas interiores está
esparcida muy fragmentariamente por la obra. Mas la dualidad de argumento
existe en una forma vigorosa y se refuerza por la simultaneidad de ocurrencias en la vida de Tregua y la señora de Cárdenas. El efecto estético de este
paralelismo temporal se deriva del hecho de que el protagonista se siente
inspirado por la vida ejemplar de la mujer y al mismo tiempo se identifica
emocionalmente con las desgracias que le han acaecido. Bella comunión del
alma de Tregua con la de ella, comunión expresada primorosamente por Mallea en páginas dolorosas que yuxtaponen artísticamente dos espíritus en protesta contra una sociedad falsa e insensible. Se desenvuelven, pues, dos tragedias a la vez, tragedias simultáneas que tienen su génesis en un mismo descontento hondamente arraigado. Lo bello y emocionante de esta relación platónica entre Tregua y la señora de Cárdenas se debe principalmente a la
falta de todo contacto personal entre ellos, condición que intensifica el interés creado por la simultaneidad y paralelismo de sus vidas. Tregua ni la
conoce personalmente, ni ella a él. Pero Tregua sigue con anhelo y simpatía,
mediante fuentes secundarias, las desventuras de esta mujer, cuyo sufrimiento
es para él contraparte de su propia angustia. Lo que es ella, ni siquiera sabe
que él existe.
Hay además otro grupo de intercalaciones en La bahía de silencio. A medida que procede el relato de la desilusión de Tregua, sabemos que éste se
' La bahía de silencio ( Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1950) . En estas
notas cito la edición que consulté. La fecha entre paréntesis en el texto se refiere a
la primera edición.

301

�propone escribir una serie de cuentos sobre un personaje reprensetativo de la
Argentina auténtica. Este libro, que llevará el título de Las cuarenta noches
.de juan Argentino, lo concibe Tregua como desahogo de su espíritu atormentado. Secciones del libro aparecen interpoladas en el cuerpo de La bahía
.de silencio para apuntar con más énfasis los conflictos ideológicos de Tregua
y sus compañeros. Se ve aquí otra especie de dualidad temporal, en que un
personaje novelesco (Juan Argentino) sobrelleva simultáneamente una vida
emparentada con la de su creador, en este caso otro personaje de ficción. El
hecho de que la narración de Las cuarenta noches de Juan Argentino no aparece de seguida sino en tres secciones distintas de La bahía de silencio, pone
aún más en relieve este paralelismo. En otra forma también Mallea junta
la narración de Las cuarenta noches con la trama principal. Hacia fines de
La bahía de silencio. se aclara la compleja estructura de la novela. Sabemos
,que a la muerte del hijo menor de la señora de Cárdenas, lo cual ocasionó
su extraño retraimiento, Tregua cesó de escribir Las cuarenta noches y empezó a narrar la historia que es en efecto la obra titulada La bahía de silencio.
Esta obra ha de servir de alivio emocional para Tregua y de fuente de con-suelo para la señora, quien, sin saberlo, le ha inspirado tanto. El lector se
entera, además, de que esta obra que tiene ante los ojos lleva dedicatoria a
la señora de Cárdenas y pronto será entregada a ella en forma de manuscrito. He aquí un caso curioso e ingeniosamente elaborado, en que una obra
creada dentro de los confines de un libro de ficción resulta tener vida propia
y en verdad llega a ser la obra misma que está en manos del lector. Se per,cibe un vasto ciclo, un fenómeno rotativo que oscila entre lo creado por un
autor y lo creado por otra creación ficticia.
Otro aspecto del concepto del tiempo implícito en La bahía de silencio
-gira alrededor del desenlace y explica bien el título de la novela. Al final
&lt;le la narración, los protagonistas -Martín Tregua, sus amigos, la señora de
Cárdenas, y la Argentina misma en su esencia más verdadera- han sufrido
&lt;lerrota y desilusión sin pretender jamás rendirse ni desesperarse. El pasado
les fue cruel; el porvenir abrigará mejores condiciones porque hay fe y
esperanza en la renovación cíclica de la vida. Estas personas se quedan por
-el momento en una bahía de silencio, en un refugio seguro, exentos de las
fuerzas perniciosas y corruptivas de su ambiente, esperando a que renazca un
mundo más en armonía con sus ideales. Están como suspendidos en el tiempo, entre lo malo que fue y lo bueno que será. Para ellos el tiempo es algo
fluído que borra el pasado y se prepara ansiosamente para el futuro.
Hay también en La bahía de silencio unos elementos aislados, tal vez de
menor importancia, que atañen al concepto del tiempo. "Yo me despido por
un tiempo" es el título del último capítulo de la primera sección, y toda la

"302

acción de la segunda se verifica en Europa, a donde Tregua se traslada por
unos meses para librarse de su ambiente y compararlo con la vieja cultura del
Continente. He aquí otro plano de la simultaneidad de sucesos, puesto que
el lector no puede menos de considerar los elementos constantes (Martín
Tregua y su idealismo) con relación directa a los variables ( Buenos Aires y
unas ciudades europeas) . Por fin se nota que la sucesión y la variabilidad del
tiempo se personifican, en la familia de Cárdenas. El marido, que encarna
todo lo que debe ser destruido en la Argentina, es el espíritu del pasado ruinoso; su esposa, la mujer-símbolo, que posee las cualidades ideales de una
Argentina renovada, representa el presente en constante lucha con un pasado
inexorable que resiste todo cambio; y su hijo mayor, la nueva generación que
no tendrá ni pizca del resabio del pasado, podrá dedicarse en campo libre a
lo noble y lo verdadero.

•
Si en La bahía de silencio el concepto del tiempo y del orden cronológico
de la narración resulta a veces indistinto y confuso, en Simbad ( 1957) 2 llega
a ser mucho más preciso y claro y tiene una función más evidente y directa.
El protagonista de Simbad, como Martín Tregua, es un joven escritor sensible que anhela la perfección estética de sus producciones dramáticas. Se
divide el libro en cinco secciones que trazan la vida de Fernando Fe a través
de muchos años, a partir de su niñez. E intercalado antes de cada sección
está otro relato mucho más breve, de época actual, en que el dramaturgo
espera con ansiedad el regreso de su esposa que acaba de abandonarle. Hay
cinco interpolaciones en total y abarcan los cuatro días de la ausencia de su
mujer. Cada interpolación (menos la primera, que plantea el conflicto) corresponde a un día de espera, a un nuevo estado emocional, a otra evaluación
introspectiva. Su dolor crece, su excitación aumenta a medida que pasa el
tiempo. En estos breves relatos Mallea a veces logra sincronizar la acción del
protagonista y su esposa con palabras corno éstas : " (Fernando) almorzó solo
en el Odeón. ¿Dónde estaría almorzando ella?" (p. 300) ;3 o con recorda'Simbad (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1957).
' Entre otros casos de sincronización se pueden citar los siguientes: "Y pensó dónde
estaría ella y cuáles habrían sido sus gestos, andando sola, por la ciudad, abriéndose
paso sola, y a quién en todo caso habría hallado, y si estaría triste o bien con alguna
melancolía, pobre esperanza. Entonces se obligó a dejar de pensar. Bebió el café en
aquel gran ambiente, en la soledad, y escuchó el susurro de esa lluvia que parecía
estable y perpetua" (Simbad, p. 121); y también estas líneas: "Lo volvió a asaltar
la idea de ella, de qué y dónde almorzaría, en aquel preciso u otro instante, de qué
seria lo que pensaba y de cómo estaría su joven y ardiente corazón" (!bid., p. 122 ).

303

�ciones como ésta: "La veía sacando su dinero de la cartera, contándolo mal,
dando una propina desproporcionada, creyéndose rica con las pocas monedasque tenía" (p. 300).
Desde el principio de Simbad es evidente que la narración va a realizarse
en estos dos distintos planos temporales, pues el primer capítulo va precedido
de dos páginas en bastardillas, en que el narrador relata que "cuatro horas
antes (su esposa) se había ido, . . .y él la había acompañado hasta la puerta
y se habían mirado y se habían dado la mano, con cierto temblor y cierto
titubeo, como si no hiciera una eternidad que se conocían" (p. 11). Y luego,
para enlazar el presente con el pasado, el narrador dice a continuación que
la lluvia que caía le recordaba al protagonista otra lluvia treinta y ocho años
atrás. De este nexo físico y temporal, de esta recordación de una época pasada, surge el relato principal de la obra, en que el lector poco a poco va entendiendo las causas de las dificultades matrimoniales. Motivo del tremendo
conflicto entre Fernando y su esposa Magdalena fue la falta casi completa de
comunicación intelectual, lo cual le movió a buscar el amor de una mujer que
participara en su vida artística. El amor que sentía Fernando por Magdalena
rayaba en la simpatía y la compasión y se nutría exclusivamente de las emociones. Pronto él se dio cuenta de que esta inquietud intelectual acabaría
por arruinar su propia vida y la de Magdalena también. Por fin, en las últimas páginas de la novela, Fernando sugirió a su esposa que le dejara para
hallar la felicidad en otra parte. Salió ella de la casa y de pronto le nacieron
a Fernando una profunda tristeza y remordimiento, pues la ausencia de Magdalena le hizo pensar en la soledad y la vacuidad emocionales con que tendría
que arrostrar la vida. Fue en este punto en que el narrador empezó la novela
con la noticia de la separación. Ahora, al final de Simbad, el pasado ha alcanzado al presente y los dos tiempos se funden en uno solo para dar el sentido
de una realidad apremiante. Y mediante esta fusión de tiempos se efectúa en
las cinco últimas páginas el desenlace tanto del breve relato intercalado como
de la narración principal que constituye el cuerpo del libro. Magdalena volvió a su marido después de cuatro días de ausencia y él la recibió gozosamente
Con unas palabras desgarradoras que expresan la coyuntura del tiempo pretérito y tiempo actual, Magdalena exclamó: "He vuelto porque pertenezco a
mi vida. Ya no puedo pertenecer a otra cosa. ¿ Comprendes? Y mi vida es lo
que sucedió" (p. 743).
En Simbad es evidente el esfuerzo por fijar la cronología dentro de un
límite preciso y bien determinado. El primer relato intercalado refiere cómo
el veintiocho de diciembre "en lo más alto de la noche de su vida", cuatro
horas después que su mujer le había dejado, Fernando se puso a meditar sobre su vida. Pero los años han atenuado el impulso vigoroso de su vida an304

terior que le resultaba difícil recordar o reconocer su propia existencia actual,
y se preguntaba si el Fernando de hoy en efecto vivía fuera de lo que había

representado en otra época. Aquella fecha el veintiocho de diciembre se
destaca por ser un punto de enfoque del drama que ocurre. Lo mismo que
en estos días se comenzaba el festejo del fin del año o el principio del ~uevo,
así el destino de Fernando dependía de la decisión de Magdalena de volver
a su marido o de quedarse separada. Transcurrieron tres días; llegó la noche
del treinta y uno de diciembre y a las once entró Fernando en su casa silenciosa, llorando en aquella hora más que nunca la ausencia de su esposa. Así
termina el quinto y último relato interpolado, en que Fernando esperaba aún
la llegada de Magdalena y el lector sentía igual incertidumbre y ansiedad. A
continuación la quinta parte del libro relata los sucesos finales que ocasionaban la despedida de Magdalena; y luego ocurre el gran desenlace de Simbad,
en que, coincidiendo el pasado con el presente, regresó ella justamente media
hora antes del comienzo del año nuevo. Y cesó de llover, tiempo propicio
para la vida nueva en el año nuevo.
Este esmero en precisar la cronología se nota también en otras formas, como en la referencia a la lluvia para vincular el pasado con el presente:
Seguía lloviendo como había llovido aquella tarde, años y años atrás,
en la subprefectura; sólo que él no tenía ahora cerca ninguna subprefectura, ningunos tamariscos, ningún océano, y sólo iba a buscar, en la
inmensidad de Buenos Aires, un restaurant donde almorzar (p. 122).

El enlace temporal se logra también por referencia a menudencias rutinarias de la vida. Se cuenta que en el restaurante citado arriba el trozo de
pescado que Fernando pidió mientras esperaba la vuelta de Magdalena le
recordó una sarta de impresiones y emociones: "Y que había sentido entonces
una sensación parecida a la que ahora experimentaba, un sentimiento mezclado de dolor e insuficiencia, sólo que entonces tenía ante sí lo que ahora
había dejado tan atrás... (p. 123)}
·

•
' También estas palabras para expresar el vínculo temporal: "¡ Qué extraño era
que el mozo le hubiera recomendado aquella brótola a la crema! Todo se repite. ¡ El
mundo es tan constante y contado en sus efectos! Se acordó del mozo del Pireo; en
el Hotel España, y de su llegada a Buenos Aires, y de su soledad tan grande como la
de ahora, sólo que entonces apenas había recogido las armas y la batalla apenas
comenzaba ... ([bid., p. 301).

305
H20

�En La bahía de silencio y en Simbad hemos visto cómo las secciones intercaladas se relacionan directamente con la acción central, o cuando menos llevan un parentesco temático, como en el caso del relato de Juan Argentino.
En la novelita Fiesta en noviembre ( 1938) 5 ocurre algo distinto, pues la materia interpolada se contrasta marcadamente con el tema del resto del libro.
Pero la naturaleza del contraste y el cambio brusco del tono y del lenguaje en
las dos distintas narraciones producen una fuerte impresión en la sensibilidad
del lector. Por una parte, la narración extensa apunta la alegría frívola, el
materialismo ostentoso, y la artificialidad de una celebración festival dada por
la señora Rague; por otra parte, el relato interpolado, dividido en seis secciones, narra cómo una patrulla militar de hombres armados secuestra a un joven poeta idealista y lo mata. No sabe el pobre artista quiénes son estos brutos
ni por qué se lo llevan misteriosamente sin hacerle acusación alguna. El contraste entre el júbilo de la fiesta y el horror del secuestro es sumamente doloroso. La simultaneidad de acción tan divergente el treinta de noviembre
por la noche hace más penosas aún las imágenes contradictorias que se sacan
de la novela. El simbolismo de la patrulla militar es obvio si se recuerda que
allá por el año de 1938, cuando se publicó la novela, ciertos elementos fascistas se hacían sentir en la Argentina y causaban un poco embrollo político
entre algunas facciones del país. Al presentar en forma tan dramática estas
dos narraciones antagónicas, Mallea contrapone diversos rasgos humanos: el
ambiente suntuoso y falso de la fiesta frente a la cruel realidad política; el
afán de lucirse con afectada extravagancia junto a la sencilla lucha por salvar
la vida; y las sonrisitas y amabilidades entre los concurridos frente a la brutalidad y la degradación de unos militares dispuestos a cumplir una misión
siniestra. Y el lector se pregunta: ¿Es posible que haya tal dicotomía en el
mundo? ¿Es posible que todo esto ocurra juntamente a la misma hora, en el
mismo país? Aquí la simultaneidad del tiempo tiene el efecto de una campana que suena en medio de nuestros placeres para avisamos de la tristeza y
el sufrimiento de otros menos afortunados.
El papel que desempeña el breve relato intercalado va mucho más allá
que su función de contrapeso de la narración principal, o de acción sincronizada con ella. Es más que un trozo desgajado de la totalidad. El conjunto
de las interpolaciones constituye un magnífico cuento corto que por su prosa
vigorosa y bella y por su honda significación ideológica puede figurar entre
las mejores páginas del autor. Fiesta en noviembre empieza con unas quince
líneas que forman la primera parte del relato interpolado; y las últimas páginas de la obra narran el desenlace trágico de este mismo relato. De modo
que el breve cuento insertado encierra físicamente el otro relato más extenso
• Fiesta en noviembre (Buenos Aires: Editorial Losada, 1956).

306

de las festividades alegres, como para hacer hincapié en la tragedia a pesar del
espacio limitado que ocupa en la novela. Y a fin de recalcar más la enormidad
del crimen y de poner de manifiesto la acción simultánea, Mallea comienza la
sexta y última interpolación con la repetición acumulativa casi exacta, palabra
por palabra, de las cinco anteriores, y luego a todo esto agrega la lúgubre conclusión: el cruel asesinato del poeta.

•
El efecto del tiempo en generaciones sucesivas de una familia es el concepto
que se proyecta en Las Águilas ( 1943) 6 y en la continuación La torre ( 1950) .7
El plan y alcance de las obras son vastos y conviene examinarlas juntamente
para captar la significación del transcurso del tiempo. Esencialmente las novelas trazan la trayectoria de la familia Ricarte desde la llegada del inmigrante
español don León en 1853 hasta la madurez del nieto Roberto. Símbolo del
tiempo implacable es la venerable casa señorial que el abuelo construyó en la
solitaria: pampa, culminación material de su labor indefatigable de treinta
años. En su soberbia frialdad y arquitectura monstruosa "Las Aguilas" (así
se llama el caserón) resiste los embates del tiempo y se alza digno para que los
descendientes de León Ricarte miren atrás con orgullo de abolengo y con un
poco de temor reverente. Pasa el tiempo. Las cosas cambian y los asuntos familiares de los Ricarte toman otra postura, pero la casa se queda exactamente
como era en años anteriores. Román, el hijo de León Ricarte, es escritor de li~tado talento pero de éxito comercial. Pusilánime, indeciso, y algo letárgico,
vive dominado por los excesos materialistas de su mujer. Hombre más bien de
la ciudad, llega a odiar "Las Aguilas" y a desatender la administración de sus
propiedades. Desprecia el pasado porque él mismo, en el presente, no sabe
sur~arlo ni siquiera igualarlo. La memoria del éxito de su padre lo obsesiona,
max1me en contraste con su propio fracaso y abulia.
Parece que la salvación emocional de Román reside en su hijo Roberto,
como para subrayar que la segunda generación de los Ricarte queda en barbech_o para brotar más vigorosa en la tercera. Estimulado por su hijo, Román
empieza a ocuparse un poco en los asuntos de la casa, pero es triste ver estos
~sfuerzos esté~iles. La vida de Román llega a encerrarse en la de su hijo, en
este descendiente, este ser terriblemente querido, este salvado de su propia
: Las Aguilas (Buenos Aires : Editorial Sudamericana, 1956).
. La torre (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1950) . Una nota de la casa
editora indica que ya en 1950 Mallea tenía proyectado el tercer volumen de esta serie
sobre la f ami·¡·1a R"1carte. Sm
· embargo, no se ha publicado todavía esta novela que
va a titularse La tempestad.
'

307

�destrucción". 8 Pero Román jamás alcanza a suavizar el terrible choque entre
las dos generaciones. De modo que en estas dos novelas el pasado se ve como
un dechado digno de emular; el presente, la propia esterilidad y anulación;
y el porvenir el retorno a los antiguos valores, fenómeno cíclico que se hace
sentir con gran sensibilidad artística a pesar de la tendencia estilística a la
prolijidad.
Si Roberto en Las Aguilas tiene un papel limitado, en La torre es la figura
central. A fuerza de su ardiente deseo y su diligencia se hace abogado. Entre
otros conflictos en el espíritu de Roberto se destaca el de su idealismo inquebrantable frente al frío pragmatismo a su alrededor. Surge también el conflicto del hijo que quiere adelantarse por su propia cuenta y no atenerse a
los anhelos del padre, quien en una ocasión le recomienda un puesto en la
diplomacia que le sugirió uno de sus amigos. Que el hijo sea lo que el padre
no es, que haga lo que él no es capaz de hacer, es decir, que honre el pasado
y el nombre de León Ricarte. Mas para Roberto el pasado, su alcurnia, sólo
vale con relación a sus propias ambiciones, esfuerzos, y realizaciones. Una vez
Roberto dice a su padre :

En la novela C haves ( 1933) 10 Mallea salta repetidas veces del tiempo
presente al tiempo pasado para mejor explicar cierta aberración del protagonista. La técnica aquí es más que una que otra mirada retrospectiva a
la vida anterior de Chaves; es un recurso eficaz de sondear lo más íntimo de
su ser mediante una estructura en que se alternan escenas de su vida pasada
y su vida actual. La base del desorden de Chaves es su silencio, su mudez casi
absoluta frente al mundo, pero en particular en presencia de sus compañeros
de trabajo en un aserradero. Sólo emociones profundas pueden hacerle proferir alguna palabra. El crítico norteamericano John H. R. Polt, en su libro
sobre Mallea, dice muy bien que la mudez de Chaves es una manifestación
del aislamiento humano y la inutilidad de lo verbal para superar ese estado".11
El silencio de Chaves, su falta de comunicación, se remonta a una época
anterior, pero en la actualidad se hace más patente por la tragedia de su
vida: la muerte de su hijita adorada y de su querida esposa. ¿Cómo fue
Chaves antes? ¿ Cómo explica el pasado al presente? En unas palabras que nos
hacen pensar más en el enigma del tiempo, Mallea afirma refiriéndose a
ciertos antecedentes de Chaves:

¿Hora de hacer honor a qué cosa, papá, aceptando un destino hecho,
un destino de cajón? No hablamos de sangre, ni en broma siquiera. Papá,
¿ sabe cuántos se arrastran muertos por aceptar encallamientos así? Pero,
¿no comenzará la virtud de cada uno en cierto empecinamiento en no
dejarse cortar las manos con el cuchillo del pequeño destino rentado?
¿No comenzará la virtud en seguir caminando, cuando se trata de recorrer un camino, en vez de aceptar los asientos que en todas las paradas
nos ofrecen? Pues, fíjese, yo no quiero sentarme. Claro que no me vendría mal, ni vendría mal a mi aspecto exterior, aceptar un buen sillón,
un sofá de canónigo en que repantigarme. Pero, mire, prefiero, todavía,
ciertos desaciertos a determinados aciertos, ciertos riesgos a ciertos
abrigos.9

Aquel que dejamos atrás treinta años antes y que llevaba nuestro
nombre, ¿ qué tiene que ver con nosotros treinta años después? Otro
ser, otra raza o tal vez (!l mismo, monstruosamente, sin paréntesis de
tiempo, ni mutación ni espanto (p. 30).

Lo que más llama la atención en Las Aguilas y en La torre es que el lector
siente mover ante los ojos un vasto lienzo que abarca una gran extensión
de tiempo. La unidad de las obras reside precisamente en la acción e influencias recíprocas de distintas generaciones de los Ricarte, y toda la estructura
revela y apoya esta dependencia mútua.

•
• Las Aguilas, p. 86.
• La torre, p. 234.

308

Ensimismado en su carácter taciturno, evasivo, un tanto testarudo, Chaves
pasaba la juventud. Su vida era por completo interior, introspectiva. Se
enamoró de una muchacha y en una ocasión el tormento de los celos le hizo
articular un chorro de palabras para no perderla. El antagonismo de los
obreros y su extraño santuario dentro de sí le hacen pensar en los años felices
de su matrimonio, cuando los trabajos de la vida fueron ablandados por su
espíritu de amor y de devoción entre toda la familia. La función del pasado
-evocado aquí en unos episodios de gran fuerza dramática- es mostrar cómo
el conjunto emocional de Chaves sobrepasa la sencilla comunicación verbal,
siendo algo indescifrable, una sensación de satisfacción interior, el gozo de
amar y de sentirse amado. Una vez Chaves consiguió trabajo como vendedor
de terrenos bajos y anegadizos, pero fue un fracaso completo por su falta de
articulación verbal. Sólo sabía hablar con su mujer y con su hija, pues ellas
le inspiraron. Comenta Mallea que Chaves "no sabía vender, abandonaba al

--11

Chaves (Buenos Aires: Editorial Losada, 1953).

11

]OHNN H. R. PoLT, The Writings of Eduardo Mallea (University of California Press,
1959), p. 57. La traducci6n al español es mía.

309

�cliente sin insistir, laxo en el hablar, desganado de entregar a aquellos crasos
o malévolos desconocidos las palabras que guardaban para su casa" (p. 43).
Es obvio que los "malévolos desconocidos" representaban anteriormente lo
que en tiempo actual los compañeros de trabajo, es decir, gente con quien
Chaves no podía comunicar, con quien se sentía cohibido. Los últimos párrafos de la novela sugieren la persistencia de su pena y presagian su inhabilidad de jamás sentirse bastante conmovido para hablar de un modo normal. Los trabajadores, en quienes crece más y más la furia contra el silencio
y el desprecio de Chaves, se reúnen amenazantes a su alrededor. Parece que
un tal Mólers es el único que entiende a Chaves y le pregunta: "¿No les va
a decir, nunca, lo que quieren que les diga? Algo... , alguna cosa. ¿Nunca
va a conversar, a hablar?'' (p. 101). A lo cual Chaves da una contestación
inequívoca: "No".

•
En Todo verdor perecerá (1941) 12 el empleo del tiempo como técnica literaria está limitado en su alcance si lo comparamos con las otras novelas que
ya hemos tratado. Una de las obras mejor escritas de Mallea, de trozos descriptivos de gran colorido y vigor, Todo verdor perecerá analiza el trastorno
emocional de Agata Cruz, mujer dura y hostil, casada con un hombre que
parece tener, por su aspereza y mudez ofensiva, un carácter complementario
del suyo. Aunque la novela carece propiamente de un enfoque temporal que
circunde toda la obra, se notan unos recursos artísticos relacionados con el
concepto del tiempo. Una mirada retrospectiva a la niñez de Agata, ocurrida
en el puerto de Ingeniero White, echa luz sobre el estado actual de sus emociones y actitudes. Pero no habría nada de novedad en este recurso, ni nos
interesaría aquí, si no fuera por el desenlace impresionante de la obra que
hace del pasado una función vital del presente. A poco de morir su marido,
la soledad y sufrimiento mental que la atormentan pronto llegan a tal extremo que decide irse a Bahía Blanca, a unos kilómetros de la ciudad de su
infancia. En esta ciudad bulliciosa y próspera, Agata traba relación amorosa
con un hombre lascivo y cruel que le proporciona la cultura y el estímulo
intelectual que su marido dejó de darle. Pero pronto su amante la abandona
y se encuentra sola otra vez. Abyecta, desilusionada, harta de la vida materialista de Bahía Blanca, anhela regresar a Ingeniero White como para refugiarse
en el pasado, creyendo que el pasado puede aliviar su descontento con el
presente. Toma un autobús, ansiosa de ver la vieja casa paterna y de pasar
12

310

Todo verdor perecerá (Buenos Aires: Espasa-Calpe, Argentina, 1951).

la vista otra vez a la vecindad familiar. Su huída es un escape de lo presente, una renuncia y un temor de lo futuro, y una entrada al abrigo del
pasado. Al llegar a Ingeniero White el pasado se le aparece en múltiples formas:
.. .los setos verdes de la Subprefectura, las casas tan modestas y pequeñas, que ahora parecían mucho más chicas; las balaustradas de madera,
los bares, el café Unión construído en madera verde, con su balaustrada
y sus ventanas del bajo segundo piso; el comienzo del gran muelle...
Caminó por la calle central y llegó hasta la vieja, triste casa. Todavía
estaban en la pared las marcas ( pequeños rectángulos un poco más claros que el resto de la madera pintada) de las chapas del doctor (p. 141).

Pero el mundo cambia a medida que el tiempo avanza. El pasado no es
un mero retroceso a una época anterior; el pasado no es el presente considerado treinta o cuatro años atrás. Entre el pasado y el presente hay más que
cierto número de años; interviene el elemento humano. Agata ve su casa,
pero no es la misma en que pasó tantos años juveniles. Pronto se abre la
puerta de calle y aparece un hombre de edad a quien Agata le es totalmente desconocida. Clava en ella una mirada de asombro y desconfianza.
Es muy natural, por supuesto, que este anciano no la reconozca, pero para
Agata su nueva calidad de extraña y de desconocida en su propio pueblo,
en su propio barrio, en su propia casa, la agobia y la traspasa en lo más
íntimo de su ser. No quiere olvidar o anular el pasado, ya que el horroroso
presente la aflige tanto. Pero la recordación de otra época la hace llorar, y
Mallea coloca el llanto en un marco temporal:
Entonces, por primera vez después de tanto y tanto tiempo, en aquel
~itio sin gente, frente al agua quieta y verdosa de ese gran estanque
impasible, lloró como había llorado allí, por alguna infantil disputa o
vano capricho, cuando tenía sus siete años (p. 143).

Cada tarde durante un mes Agata vuelve a Ingeniero White para recordar
Y "meterse de retorno en la infancia" (p. 143). Por fin, ni los sitios familiares ni el recuerdo del pasado pueden salvar a Agata de la agonía de su
confusión emocional; y tras unos minutos de horror en que algunos pelaÍUStanes callejeros se mofan de ella y la amedrentan, corre sobrecogida de
terror hacia su casa, se sienta en el escalón de madera, y desata en su delirio
en llanto horrible.

•
311

�Como cuentista Mallea muestra a veces la misma tendencia de utilizar el
tiempo de un modo interesante e imaginativo. Aunque sus cuentos siguen
un rumbo casi idéntico al de sus novelas en cuanto al tema, estilo, y técnica
narrativa, prefiero tratarlos aparte aquí por conveniencia de clasificación.
Gusta Mallea de reunir en un solo volumen varios cuentos que están relacionados de algún modo, que tienen un tema común. En dos colecciones de
relatos hay una preocupación muy evidente por el concepto del tiempo. El
prólogo de La ciudad junto al río inmóvil ( 1936) 13 tiende una manta de
tristeza y tenebrosidad sobre el ambiente de Buenos Aires, ciudad hostil, áspera, y poco comunicativa. "Un gran silencio en marcha" es lo que Mallea
observa en la capital, pues los hombres se están buscando y no saben lo que
son. Siguen nueve cuentos que definen y ejemplifican, en términos típicamente malleanos, esta soledad, angustia, y pena emocional. Y luego, como
para dar fin al presente tan congojoso, Mallea escribe un epílogo, un "adiós",
el sentido del cual es muy semejante al de las últimas páginas de La bahía
de silencio; es decir, las personas retratadas en los nueve cuentos han llegado
al nadir de su fortuna y esperan una vida mejor. E indica Mallea también,
para hacer el nexo entre lo que es y lo que será, que "sólo los que han agonizado en el desierto, muerto en la duda, renacerán algún día".14 Lo importante aquí es que una técnica tan sencilla como la incorporación de un prólogo y un epílogo hace las veces de un marco que circunscribe el tiempo,
que encierra los límites en que se verifica la acción de los cuentos. La vida
de cada protagonista, por decirlo así, se ha parado precisamente en el confín
del epílogo; todos han alcanzado al mismo punto temporal y el epílogo es.
como una plataforma niveladora en donde han pisado tras sus diversas
aventuras.
Mallea agrega otra dimensión a su interés en el concepto del tiempo en
La sala de espera ( 1953) ,15 conjunto de siete relatos diversos que se juntan
por la ocurrencia circunstancial de que los siete protagonistas están en el
mismo lugar al mismo tiempo. Aquí la duración del tiempo abarca cabalmente el período de espera para unos viajeros que aguardan la llegada del
tren en una estación de ferrocarril rural. El período de espera es indefinido
porque muchas veces los trenes que atraviesan la pampa llegan atrasados.
Pero el pasar de los minutos forma un elemento constante dentro de la individualidad de cada uno de los siete viajeros. Los cuentos narrados en primera
persona por estos viajeros son más bien autobiografías muy íntimas que explican las circunstancias de su llegada a la estación a esta hora. El tiempo

es una forma de igualación, pues, todos, sin conocerse el uno al otro, están
sujetos a la misma marcha constante del tiempo. "Flotó en la sala el tiempo",
dice Mallea (p. 43) en una de las breves interpolaciones que se encuentran
entre las narraciones principales. En la tercera interpolación la mosca que
cruza de lado a lado la sala de espera indica movimiento para contrastar con
el lento y monótono andar del tiempo. Y en la cuarta, el movimiento continúa cuando la mosca describe una elipse y vuelve a posarse sobre la chimenea. En la sexta interpolación, que anuncia ya el cansancio y el aburrimiento de los pasajeros que creen interminable la espera, la inmovilidad
del lugar se define aún más con el sencillo comentario que "sólo las agujas del
reloj avanzaban en la sala de espera" (p. 165). Por fin los impacientes minutos de espera parecen desvanecerse ante la realidad de la llegada del tren
y la partida veloz rumbo a la capital.
Este interés en manipular las cuerdas del tiempo se ve no sólo en la armazón
general de un grupo de relatos, sino también en varios cuentos particulares.
En Posesión,16 a modo de ejemplo, hay una poderosa esencia temporal que
guía la narración y muestra la inutilidad de juzgar el presente a base del
pasado. La antigua amante de Videla, mujer conquistada por él física y espiritualmente, sujeta por completo a su voluntad, ahora se le presenta con
altivez, soberbia, y asombrosa confianza en sí misma. Y al tropezar con ella
en una fiesta Videla no puede aceptar la dura realidad del presente, pues
hiere su orgullo de hombre y destruye la relación de vencedor-vencida que
jamás quiere perder. El pasado, antes tan risueño y complaciente, de repente
llega a ser una completa falsedad con relación a las circunstancias actuales.

CONCLUSIÓN

Muchos aspectos del arte de Mallea se esconden bajo una capa de verbosidad. Esta tacha y el desmesurado sesgo psicológico de sus obras hacen que
se desatienda su habilidad puramente artística y novelesca. Y aunque los
defectos y limitaciones de Mallea son bien evidentes e innegables, su destreza
de novelista existe de un modo más real de lo que parezca a primera vista.
El concepto del tiempo aquí tratado da muestras de cierto interés en la
estructura de sus novelas y revela no poco cuidado en elaborar el plan novelesco y la técnica narrativa. El hecho de que Mallea trata con tanto empeño
el fenómeno del tiempo cuadra bien con la orientación psicológica e intros-

11

La ciudad junto al río inmóvil ( Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1954).
" Ibid., epílogo, p. 294.
,. La sala de espera (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1953).

312

,. Posesión, cuento incluído en el volumen titulado Posesión (Buenos Aires: Editorial
Sudamericana, 1958).

313

�pectiva de sus obras. En algunos casos la acción recíproca de dos épocas es
la que hace más intenso el conflicto del libro o la que produce el conflicto
mismo. El reconocimiento de este recurso contribuye a una avaluación más
acertada de su arte. En efecto, un examen cuidadoso de las novelas de Mallea
tal vez disipará la tendencia de juzgarlo primero en términos sociológicos y
filosóficos, y sólo secundariamente como artista creador.

MACEDONIO FERNÁNDEZ, UN PAYADOR

Prof.

ANTONIO PAGES LARRAYA

Universidad de Buenos Aires.

SUELE REFUGIAR triviales desvirtuaciones, endebles metáforas; raramente, incluso, legítimas obras literarias más valederas que el texto al cual
precede. En mi caso la unidad entre las imágenes de M acedonjo y payador
se presentó invulnerable; surgió ajena a tentaciones retóricas, con tan placentera y máxima intuición de certeza que estos apuntes me parecen prolongaciones prescindibles de su eficiente expresividad.
El pensamiento y la poesía de Macedonio Fernández rescatan el enigma
del mundo. La palabra de Macedonio, como la de los payadores, posee virtudes reveladoras, de un orden anagógico, en el que el asombro es fuente
del conocer y de la belleza. Sólo el canto y la meditación sobre lo absoluto
abren al hombre una vía sobre las esencias. Los payadores, igual que Macedonio -con las tonalidades particularísimas de su estilo-, proceden por
necesidad reflexiva; su pensar enraíza sustancialmente, con pasión ilimitada
de búsqueda. Tanto en las payadas (cuya pauta puede ser dada por la de
Martín Fierro y el Moreno) como en No toda es vigilia. . . ( 1928) y la poemática de Macedonio Fernández, se descubre el "animal metafísico".
Muchos años de abundante nativismo trivial, de énfasis folklórico, han generalizado una versión apócrifa y empobrecida del payador criollo, su gravedad memoriosa se trueca en colorinche barato; su soledad viril, en desborde
sensiblero. La que siento próxima a Macedonio Fernández es la estampa
legítima del payador, ubicada en su florecimiento más intacto. Veo identidad
entre las motivaciones de su arte y las actitudes poéticas fundamentales del
payador gaucho.

UN TÍTULO

Inclinado al saber sentencioso, burlón ante el locuaz, revertic!o sobre sí'
mismo, el gaucho erigió al contrapunto en institución campesina. La payada
mantuvo en la memoria colectiva su sentido del mundo; sus tradiciones y

314

315,

�sus ritos fueron depurándose y afirmándose en una lenta maduración. La victoria dd payador fincaba en hallar respuesta, así fuese encubierta por el
humorismo, a un género de proposiciones ajenas a los motivos realistas del
contorno. Su arte, caracterizado con palabras de Macedonio, no fue sino "una
poemática del pensamiento especulativo". En el canto del gaucho es absorbente la preponderancia de las reflexiones de índole estrictamente metafísica,
vinculadas al ser, a la progenie, a lo absoluto. Todo ello dentro de un estilo
,que confunde palabras y conceptos en la incesante trampa tendida al adversario (Macedonio Fernández alude a su fundamental esperanza de verdad
"aunque alguna vez intente lo festivo y el descreimiento en la obra de
-doctrina") .
La identidad podría prolongarse hasta el sentido de la comunicación con
•el mundo: Macedonio fue de un vivir interiorizado, desnudo de acontecer;
un vivir de espera, dilatado y auténtico. Ese existir atemporalizado que vuelve
única la experiencia humana de Macedonio no es sino prolongación de un
decantado tiempo criollo de vida: serena, digna lentitud del afianzado que
-su época casi desconocía, aunque sobreviviera en silenciosos patios de arrabal,
en nostalgias de campo.
El arte payadoresco univoca la pasión lírica con el tema trascendente, cuestiona la última validez de lo humano. Hernández, sobre todo en la Vuelta
--consejos a los hijos- sugiere el sentimiento como impulso creador (Procuren si son cantores / el cantar con sentimiento) y el jundamento como fin
(No tiemplen el estrumento / por sólo el gusto de hablar / y acostúmbrense
a cantar / en cosas de jundamento).
Muy lejos de lo exterior de su época, muy cerca de una Argentina inmemorial, rica en impalpables sugestiones de espíritu, Macedonio, en 1928, les
habla también a los jóvenes de la fuerza deteriorante de la pasión frente a
"las solemnidades de la ciencia, el arte, la moral, la política, los negocios, el
progreso, la especie''. Hemández y Macedonio instan a abrevar en la pasión
. ' nunca h um1ºIde, siempre
.
. t a.1"
como fuente de toda certeza. " ¡ Oh, Pas1on
c1er
Quede así, en el límite de una insinuación, la unidad Martín Fierro-No toda
es vigilia la de los ojos abiertos ( 1928) : anti-intelectualismo, subordinación
de toda utilidad al arrogante, imperioso destino; auto-suficiencia del canto;
1iteratura "inseguida", en continuo estado de asombro revelador; reiteración,
1anguidez creadoras, "más como un lento venir viniendo que como una llegada" (M.F.); poesía que no se desprende de su ilusión de eternidad; la
palabra-pasión, como interrogante y cerco a lo desconocido.
La obra de Macedonio logra comunicar, a pesar de su abundancia e_n aná1isis abstractos muy sutiles, una honda sensación de verdad; su palabra estimula la actitud original del hombre para mirar el mundo. El recurso ines316

perado, que va de lo sencillo a lo dramático, remueve y preserva esa aptitud
adormecida por la costumbre, por las fórmulas, por la desganada aceptación
de un pensamiento extraño. Logra así la reinmersión del lector en su propia
experiencia, lo instala sigilosamente fuera de la causalidad, lo obliga a atender
sus íntimas vibraciones problemáticas. Esa tensión donde el que escucha participa y concurre necesariamente a la obra, característica de algunas de lasmás ricas filosofías, es también la del contrapunto, que asciende hacia un
plano donde el don poético se eleva a la supervida, al estremecimiento ontológico.
Frente al cantor "por diversión", el payador gaucho no se ufana con la·
maestría poética y aún desdeñada --en el "pueta" y el "letrao"- la forma no
justificada por la sustancia. Eduardo Jorge Bosco, en su poema Payadores
( 1941 ) penetra el sentido más oculto de esa poesía y sus intensas conexionesvitales; contempla querenciosamente a los payadores, artistas absolutos, varones
que negaban el tiempo, dueños de voces remotas, profundas, de íntima pasión:
El primer encordado vuelve como un recuerdo
a cantar, cuándo no, lo que el destino asigna;
y ahí va ganado el hombre, solito en su guitarra,
el oculto sentido de la muerte y la vida.
Y entra a nombrar lo suyo con el gesto remoto
del que ya está de vuelta de toda lejanía.
Un resplandor secreto de lento fuego oculto
le enciende el ademán de pasión contenida.

Se contrapuntee a lo humano o a lo divino, la payada termina siemprepor situarse en un plano de abstracciones puras, de especulación intemporal.
Verso y sonido son simples apoyos. Leopoldo Lugones, que se equivoca err
la interpretación del Martín Fierro, acierta en cambio cuando fija la índole del asunto en los contrapuntos: "era por lo común filosófico, y su desarrollo consistía en preguntas de concepto difícil, que era menester contestar al punto, so pena de no menos inmediata derrota" ( El Payador).
La preeminencia de su cimiento ontológico ha sido olvidada por las interpretaciones corrientes (históricas o formalistas) del arte gauchesco. Piénsese en las cuestiones que Martín Fierro propone al Moreno -cuáles son
los cantos del cielo, de la tierra, de la noche; qué es la ley, de dónde naceel amor- y surgirá una evidencia, que se hace más aguda todavía ante lasrespuestas y preguntas del Moreno, sondeo trascendental que asume una extraña palpitación esotérica.

317

�El punto de arranque de la obra de Macedonio es el mismo: poesía y
búsqueda de verdades primeras. La vertiente creadora (con voz de Güiraldes llamábala manantialidad) lo conducía a indagar verdades últimas. Su
actitud, pues, en un plano de mesura y solvencia por cierto enriquecido, es
semejante a la de aquellos legendarios poetas de la P~1:1Pª c~yo arte ~o aspiró a revestir de formas definitivas ninguna prop~s1c1ó~, .smo a es~rmular
el ansia escrutadora del hombre, conforme a un estilo ongmal. Caminos de
ida y vuelta, despojan a la realidad de sus tranquilas congruencias. Si a veces causan una impresión superficial de efectismo, la impresión es errónea:
brincos del ingenio responden a previas acumulaciones reflexivas y producen el efecto pasmoso y pedagógico del desconcierto.
Para Hernández, contar y cantar se unifican. Macedonio también identifica lírica y épica en lo fantástico absoluto. Concibe así una novela con rasgos poemáticos, convertida en investigación sobre el ser, ajena a 1~ . casualidad la sucesión la descripción, el paisaje y otros recursos tradicionales.
Mac:donio procede por integración, por asalto y por sorpresa: elimina los
supuestos del relato tradicional y los sustituye por el diálogo f~Jos_ófico'. por
los prólogos nunca concluídos, por la renuncia a las meras comc1denc1as o
a las anécdotas entretenidas. La novela se confunde con el poema Y asume
una inflexión metafísica. El desdén de Macedonio hacia la estructura sugiere una crítica tácita a los modos superficiales de la literatura, una aproximación al misterio. (En cierta carta de Macedonio se lee su refutación d_e
Maurois -a propósito de Círculo de familia- y de Proust: "Poderosos, fi.
nos en Ja prosa suelta O poema, se truecan en folletineros de la novela; falta
teoría, doctrina de arte en ellos") .
Martín Fierro deja fluir Jo novelesco sin vínculos con el estricto narrar Y
la intriga; no es desarrollo sin interiorización. El cu:nto_ se identif~~a co~
el canto. Macedonio y Hemández superan así la prrmana concepc1on numética del realismo y excluyen la pura sensorialidad como objeto de arte.
Macedonio anota: "Análogamente lo sensorial (goces y dolores del comer,
-del fumar de la sexualidad fisiológica, etc.) no es asunto posible de arte;
los efectos' de la sensualidad sobre lo no sensual del personaje, sí". (Prólogo
del "Museo de la eterna". El hombre que fingía vivir, en Huella, Buenos
Aires 1941, n. 1).
El texto de Macedonio, como el de Hemández, es un desafío lírico a lo
verosímil y se proyecta reveladoramente sobre el lector. Los personajes r~sultan agentes metafísicos, intemporales, "dadores de existencia al propio
lector" (Dos de los 29 prólogos de la obra Museo de la eterna y de Niña de
dolor, la dulce persona de-un-amor que no fue sabido, en Revista de las Indias, Caracas, mayo 1943, n. 58). La epicidad de Macedonio y de los gau318

chescos se identifica en la ausencia de enredo y suspenso, en la tensión trágica sin precisión de momentos, en el misterio y en la búsqueda de lo realimposible.
Macedonio Fernández acomete los problemas con rasgos personalísimos
que contradicen los antecedentes canónicos -desde los temas y los modos
de afrontarlos hasta la misma sistematización de los materiales-. Novela,
ensayo, poesía, fueron sólo vías para una acuciosa, pertinaz búsqueda del
ser para un pensar en escala metafísica. Instala siempre al interlocutor en
el matiz menos vulgar. No por prurito de anticonvencionalismo, sino por un
don de su inteligencia que lo apartaba espontáneamente del lugar común,
desarma textos, hábitos, repeticiones, y entre tantos talentos menores y de
reflejo, se muestra irreverente, como un filósofo de veras.
Su discurrir no pretende coherencia didáctica; se apoya en su propia fértil ima~inería y en la del lector, al que incita e incorpora a sus preocupaciones: "escribo asociado al lector en una búsqueda común y cordial" (No toda es vigilia la de los ojos abiertos). Siempre la actitud de contrapunto en
la metafísica poética de Macedonio. Páginas y versos saboreados los suyos,
cálidos, sin miedo por el tiempo que se consume. Macedonio Fernández exhibe el pensar con sus vericuetos, sus extrañas incisiones, sus vuelcos introspectivos. La revelación surge inesperada: el discurso es de marcha lenta,
paciente: tiene el ritmo demorón del matear, como hilado entre "amargos
de mate, la dulzura argentina de Sud-sudamérica".
Macedonio indaga lo absoluto de un modo peculiar y siente la poesía como exaltación de lo "estético natural". Su estilo, depurado de estridencias,
sugiere perspectivas y posibilidades inéditas, creadoras, llenas de fecundidad y de estímulos. El lirismo metafísico de Macedonio, expuesto por medio
de poemas, novelas, discusiones con Hobbes, Kant, Schopenhauer James,
monólogos irónicos o prólogos interminables, asume una calidad literaria
Y una riqueza especulativa que sugiere las inclinaciones y los rasgos inmediatos de un probable estilo argentino.
Las tesis y las exposiciones más audaces de Macedonio sólo buscan robustecer el principio de identidad fundamental, de esencia incognoscible
que se revela existencialmente en la pasión, concebida en un sentido de totalidad muy semejante al concepto de voluntad de Schopenhauer, autor muy
leído por el metafísico criollo.
En Macedonio la multiplicidad del mundo adquiere unidad a través del
Verbo; gustoso, se desentiende del mecanismo y del causalismo y afirma un
conocer por la creencia, un crear político que nace del creer y que proyecta -sobre todo en sus poemas a la Amada- un sacudimiento ontológico
antes no conocido en la poesía argentina. Sólo en Macedonio sentimos esa
319

�suerte de embriaguez metafísica característica de Nietzsche, de Kierkegaard,
de Unamuno, que hace comprensible un acercamiento a las esencias. Su
pensar y su canto buscan premiosamente la eternidad y el reconocimiento de
lo vital-eterno. Un poema suyo de 1912, Hay un morir, descubre transparente-·
mente esa necesidad de su poesía:
No me lleves a sombras de la muerte
a donde se hará sombra mi vida,
donde sólo se vive el haber sido.
No quiero vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
¡ Oh! no tan pronto hagas
de mí un ausente
y el ausente de mí.
¡ Que no te lleve mi hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

He aquí a las Ideas reveladas intuicionalmente por el metafísico que llega así a estados próximos a las teofanías en que las Ideas se hacían sólo comprensibles para ciertas naturalezas intelectuales. Ese conocimiento, en su prístino fluir, tiene una profunda relación con la actitud del payador frente a
la realidad: no la disminuye, la acepta, la interroga y asciende a ellas con
ardor dialéctico. El asombro del ser subsiste intacto: "poesía de la Pasión
sin contexto". Con rara penetración y ansiedad inquietante, Macedonio parte siempre de una misma y reconocible actitud ontológica. Esa virtual coincidencia de disposiciones frente al mundo permite ahondar en su americanismo y justifica el memorable elogio de Jorge Luis Borges: "las mejores
posibilidades de lo argentino -la lucidez, la modestia, la cortesía, la íntima pasión, la amistad genial- se realizaron en Macedonio Fernández, acaso con mayor plenitud que en otros contemporáneos famosos".
Reconocemos a Ramón Gómez de la Serna la primera intuición sobre
el criollismo de Macedonio Fernández y su identidad con América, "lo que
es verdaderamente América y no de boquilla y sólo por suposición". Implícitas burlas al conde viajero Keyserling se unen a una manera escondida, socarrona -"la primer sorna argentina auténtica"- de responder a una verdad que ensancha su misterio sin convencionalismo hasta en mínimas actitudes, como las de tomar un mate bien cebado a la puerta de su casa... He
aquí a este criollo del ponchito gaucho, abrazado a su guitarra ausente de
sueño en una Buenos Aires inmensa y apresurada, seguro en su vivir angustiado y gozoso de eternidad, esa "especie de irrealidad tranquila de Mace-

320

donio". Gómez de la Serna observa la vida suave, sin búsqueda trivial de
los honores, la riqueza o simplemente el ruido que desgonzaba a tantos compatriotas. Acompañado de Madre y Amada, sus dos hondas ausencias, vivía Macedonio en la revelación de la siesta y acompasaba su existencia con
interminables mates: "En la pristinidad del suelo americano, el hombre descansado en vejez cree que va a ser más viejo que la casa que habita -estilo
colonial- y trata a la casa como a una jovencita que no le podrá alcanzar
y que sin embargo le secunda para que se apoye en sus muros y columnas. No
sale a la calle por gozar más de esa inmortal unión de hombre y casa".
¡ Criollísimo, hispanoamericano esencial y de futuro este Macedonio "con
su larga vida de payador de silencios", a quien el amigo español llama descubridoramente "el Martín Fierro de la estética"! Sin prestación exterior,
Ilena a la vez de gravedad y de gracia, la obra de Macedonio se desarrolla
en un proceso constante de interiorización, por el cual ahondaba en el ser
argentino: "porque la Argentina no es tropical -observa Gómez de la Serna en las páginas que preceden a la segunda edición de Papeles de Reciénvenido ( 1944) - y por lo tanto necesita la buena y sutil controversia de
la payada". Por eso encuentra en Macedonio "la réplica nueva, el civilizado libre, el payador en persona que contesta con graciosa cachaza a todo
lo conceptuoso". Un prudente, escondido, vital criollismo, lleva pues a Macedonio a indagar con gravedad y poesía en el rostro y el ser argentinos.
Buscó apasionadamente, sin dejar su suave sonrisa de asombro Jo fan, .
'
tástlco absoluto. Sólo en la imaginación creyó encontrar certeza; el puro ra2?namiento no podía conducir a la verdad que no era para él un absoluto
smo una revelación cuya lejanía convierte en continuo hallazgo venturoso.
Pa._ra Macedonio la pasión era "la certeza misma y el ser mismo", la "idone~dad supr:~ª del ser". El íntimo demonio lírico domina sus páginas. Jamas se confmo en lo meramente especulativo. En No toda es vigilia pide se
le consienta su "necesidad de intimidad y de lírica en una obra de pura
doctrina"; su poesía del pensar se apoya en "la invención laboriosa no en
la copia de realidad". Procuraba así asegurarse novelísticamente "l;s servicios de un personaje de intachable inexistencia", cuyo no-ser absoluto acaso se cifre en este HGFG suyo, criatura que "no sólo no ocurre en la vida;
no ocurre en el libro".
. Corno en la gradación ascendente de las payadas, Macedonio parte de lo
~mtoresco o paradoja! hasta abstracciones en cuya atmósfera nos vamos
InS ta¡ando sin advertirlo: arte dialéctico veloz, como esos ascensores que
en u ~ respiro
· nos ponen casi• en la punta de una nube. Sus ocurrencias, paradojas, contradicciones, son instrumentos para desarmar el mundo confortable de la lógica utilitaria, las tranquilas aquiescencias, incluso cuando uo-

321
H21

�nizando la inclinación a lo práctico de la civilización por él cuestionada,
propone soluciones felices, tal la de suprimir las delanteras de los automóviles para que los transeúntes no se atropellaran con ellas y esos vehículos fuesen usados sólo por dentro. A veces el vericueto, la trampa verbal es sólo ingeniosa, más fuerte literaria que conceptualmente. Aun en esos casos brilla
la intuición del filósofo que aspira a recrear el mundo no en término de razón, mecanicismo, causalidad, sino con máxima esperanza como pura poesía.
Macedonio confesaba sus propósitos de "convencer por arte, no por verdad". La incongruencia aparente sírvele "para desafiar con lo artístico lo
verosímil, lo pueril verosímil". Su negación de la exclusiva sensorialidad como objeto estético, su creación de personajes por ausencia, sus infinitos prólogos, constituyen una vastísima averiguación sobre el ser revestida por un
estilo singularísimo, rico, personal que sólo se explica en la atmósfera de su
intimidad argentina.
La ausencia aparente de método de coherencia externa, es un matiz de
su reacción contra lo adocenado. Como payador da la impresión de repentizar, pero lo espontáneo se modula sobre un grupo de motivos concertados
que vuelven a su conciencia. En su discurso hay ahondamiento, diversificación, no monotonía ni reiteramiento gratuito. Leemos en carta suya a un
amigo:
"Repitiendo metódicas promesas públicas de escribir, y cuidándome de
hacerlo, me he ganado cierta nombradía que sólo por haberme conducido así, como un cumplido muerto, podía ya conquistar. No es para envanecer, por cierto; ni queda muy en claro que ésta sea fama de escritor".

Macedonio nunca deseó el módico prest1g10 literario. El tratamiento subjetivo a que sometía toda la realidad vista desde sus lados humorísticos Y
patéticos, lo alejaba de la acepción de lo literario según se organizaba en
Buenos Aires: oráculos, gloriolas, chismes alusiones benévolas. Su originalidad de pensamiento se sostenía en una originalidad en los métodos expositivos. Sus procedimientos de investigación fueron los de un filósofo y los de
un místico, y por eso semejantes a los del payador.
Su obra va al asalto de una literatura sin maravilla, sin revelación ni fervor, engolada, engañosa. Un tono inestridente, un rigor íntimo son connaturales a ese desafío contra lo estentóreo. En dos terrenos se mueve su prosa:
el de la ironía o del chiste franco y el de la pura exposición. Pero esas dos
direcciones no están deslindadas y hasta llegan a constituir una sola. La ironía le impide enfatizar; resguarda, con un homorismo sin agresividad, a ve-

32·2

ces muy socarronamente, la actitud conceptual. Lo filosófico, a su vez, da
coherencia íntima a lo que podría haber sido una caída en lo monótono a
'
pesar de que se confesaba "autor no irritable que sabe simpatizar con el lector que se le duerme".
Tuvo Macedonio la modestia sincera de su arte y también la picardía
subterránea de los payadores criollos. Con la broma descargaba de trascendentalismo hueco a un pensamiento que, por saberse profundo, no quería
aparecer estrepitoso ni académico. El chiste fue la manera de despistar sobre la grave índole de sus preocupaciones. Ejercía el magisterio si~ alardes
' cuando algo suyo podía sorprender como virtuosismo: ironía y'
y se deterna
burla constituyeron formas genuinas de su inocencia, instrumentos para quebrar falsos empaques y revisar honradamente conceptos mohosos. Aun en
esos instantes su arte es severísimo y acusa su búsqueda vibrante de absoluto.
. El. humorismo es el despiste del filósofo, la manera de quebrar toda apanenc1a de engolamiento. Igual que en el decir criollo, su burla era bondadosa, sin crueldad hacia otros seres y más bien un recurso para desentender~~ de formalidades externas. Sus palabras admiten siempre una significac1~n emboscada que envuelve reacciones contra lo adocenado y exterior.
~a?1d~ es que el contrapunto tiene un ritmo informal, en que lo profundo va
m~muandose amablemente agazapado en irónicos esguinces, en porfiadas timideces. Gómez de la Serna subrayó el matiz criollo en las sutilezas de
Macedonio:
"Por eso hemos encontrado en él la réplica nueva, el civilizado libre, el
payador en persona que contesta con graciosa cachaza a todo lo conceptuoso".

Ante una concepción nueva o ante un método nuevo para mirar el contorn_o, es tal la insuficiencia y la imprecisión de todo lenguaje que un pensaffilento original supone casi siempre una lengua original. Esto ocurre con
1~ frase de Macedonio. Hay en ella cierta finura, cierta rápida intelección,
cierta reserva inteligente que valoriza lo insinuado, porque sacude la pereza del lector y le cede un lugar activo en su obra. El que lo lee a fondo queda atrapado por las volutas de sus textos creadores que no se agotan y aún
r~sultan más absorbentes en la relectura. Se siente hasta la necesidad de olvidar esa arquitectura heterodoxa para descubrirla nuevamente y sentir otra
~ez el asombro ante lo auténticamente creador, que las letras de nuestra
tierra tan pocas veces suscitan.
·
rmagmamos
·
su 1ucha contra esa densa cuota de hábito, de comodidad, de libresca acumulación con la cual tuvo que
enfrentarse. No cedió ante ninguna costumbre ni mental ni verbal. Quizá

323

�por eso proclamaba, enfatizando a propósito: "Hay que horrorizar a América de su banalidad actual".
Macedonio Fernández, como los payadores, amó la guitarra. Fue compositor y ejecutante extraordinario. En una fotografía suya muy conocida,
abrazado a la guitarra que cruza su pecho, sus manos y su alma se acercan
cariñosamente a ella. Silenciosa, la guitarra sigue diciendo el misterio de
voces con ayer; cuerdas, caja y alma son mediadores de una dulce y hondísima motivación única. Como Nietzsche, Macedonio partía de la música al
abordar ese absoluto para la razón siempre inalcanzable. Un amigo lo encontró cierto día ejecutando y, sorprendido, observó que la guitarra adquiría en sus manos una sonoridad distinta, completamente nueva. Macedonio
eludió el elogio y contestó:
-"Tal vez _el secreto está en algo fundamental que ando buscando,
que podría ser como la clave esencial de toda la música, algo así como
la célula primordial. .."

La música fue coronación de su poesía, de su metafísica, de su novela.
Quizás en su orbe logró la poesía del pensar, soñada como algo diferenciado de la especulación utilitaria, sin pretextos, de pura imaginería, donde todo cambia y acontece con exclusión de causa, por la sola legitimidad de la
gracia. La música resúltale suprema escelencia que traduce la calidad y la
condición de un estado de espíritu, liberado de fragmentarismos. Mientras
el hecho literario se arme sobre lo verbal, no estará integrado. La música,
para Macedonio, es necesidad previa para llegar a la meta final de la poesía.
Su modo de pensar desterrando "los tigres que causan miedo y los miedos
que causan tigres", se acordaba fluidamente con su búsqueda del elemento
primero de la melodía. Un amigo recordó, de una conversación, este pensamiento:
"La música parece dar un procedimiento para desdolorar el dolor -,Y
en un momento- como pasa con el recuerdo de los muertos lejanos.
La melodía es igualmente grata en el placer que en el dolor. Hay inmenso placer tanto en sentir una marcha fúnebre como un himno a la
alegría".

En la misma conversac1on, entre otros muchos conceptos que componen
una originalísima estética musical advertía que "el acorde es así, como en
la literatura la palabra, una caricia auditiva", y señalaba a la música co-

mo herencia y legado, como forma que supera lo personal. Macedonio veía
en el lenguaje musical, muy clara, la memoria colectiva que la palabra también refleja, y así encontraba en ella una posibilidad de gracia:
"La melodía es invención por exaltación de colectividades. Resulta de
infinita reiteración, de ciertos armazones de frases, en sucesivas integraciones".

Melodía grata en sí misma, para desdolorar el dolor, surgida por exaltación de colectividades, ¿ no es acaso fórmula que serviría también para caracterizar el arte payadoresco? Advirtamos que la guitarra que sonaba entre
sus manos con tan peregrina emoción, no perdía acento porque en ella vibraran Scriabin o Rachmaninoff, como él no perdía nada de su espontáneo criollismo por conversar mano a mano en Buenos Aires con Hobbes a
través de años y distancias o por cartearse asiduamente con William James,
acontecimiento este último que como otros de su vida, él recataba quizás
por imaginar el escándalo publicitario que otros colegas hubiesen armado
con tan cotizable suceso epistolar.
Sintió Macedonio la desoladora insuficiencia de lo verbal. Procuró vencerla por vía novelesca o por vía poética. Cuando la palabra resultábale insuficiente o desalentadora, la música le servía para concretar matices de
ideas y conseguir la atmósfera, el color, la singular vitalidad que toda creación original asume. Vocación tan estricta y veraz como la de Macedonio
tuvo que ser forzosamente ardua. Buscaba cierta verdad, inasequible siempre, que sólo podía darse en una comunidad de almas extraña a la Argentina contemporánea. Preocupaba al filósofo criollo la indigencia afectiva y
estética de la humanidad civilizada, la condición solitaria de todo lo que
poseía rasgos de autenticidad. En 1939 escribía a un amigo:
"Hago un último esfuerzo por un Arte Severo, puro, de escritores que
sirven, no que hacen servir, adulan, premian, repitiendo a una por el
mundo las mismas novedades fraseológicas".

Las indagaciones de Macedonio nunca tuvieron la pedantería de lo concluyente. Fueron dadas en términos de dudas y esperanza. La obsesión de lo
inalcanzado e inalcanzable da a su obra cierto encanto de promesa futura
que la convierte en un tejido de insinuaciones felices. Si dejó un estilo, un
arte, acaso un método, es el de la literatura no condescendida, la de los duda-artes, "un arte máximo de mínimo órgano". La perfección y la gracia, en
sus estados más escuetos y dignos, surgen de sus páginas rescatadas de bu-

324
325

�llanguería y escoria. Macedonio-persona fue más que su letra, que su prosa,
que sus libros, a pesar de brindársenos tan asidua la excelencia de esas manifestaciones fragmentarias y lejanas de su yo.
Macedonio es ya en las letras argentinas personaje de leyenda. Se lo reite
se lo cita se lo admira. Su fama está hecha de mentas, de recuerdos rep
'
vestidos por la' fluidez cariñosa que de su persona brotaba. Así fue la fama
de los payadores. Sus hazañas y sus artes vivieron conversadas, recreadas. Era
un lujo, una felicidad, un orgullo, el haberlos oído o visto. Y era tal esa
dicha que hasta inclinaba a fraguar inconscientemente un conocimiento o
una proximidad inexistentes. De puras ganas de haberlo conocido, de dolor
de haberlo dejado pasar, muchos que pudieron y debieron conocer a Macedonio forjan la inocente falsedad de su relación con él.
Todo lo que pueda decirse de Macedonio lo será siempre muy imperfectamente. Ninguna definición puede comprenderlo; ninguna sistematización
puede atraparlo. Será vana toda confianza en la posesión de unas imágenes aceptables. Su mítico prestigio nació y creció espontáneamente. Macedonio fue hombre infotografiado y de una módica circulación en revistas literarias cuyo escaso tiraje lo convirtieron en impublicado también. A pesar
de eso o quizás por eso, es deveras famoso. Basta recorrer los diarios y revistas de hace tan pocos años para ver qué impresionante necrópolis de nombradías más estrepitosas fue edificándose a fuerza de bambolla, al tiempo
que la fama de Macedonio crece con segura vigencia. ¿ Quiénes eran los ministros, los gendarmes, los hombres de pro en 1928? El olvido se ejerce sobre ellos y en Macedonio, por el contrario va reconociéndose una honda y
consistente Argentina.
Su probidad y su sencillez fueron geniales. Su obra no conoció el aplauso
ni los banquetes. Vivió independiente de cátedras, periodismo y otros oficios de escritores. Su obra parece dirigirse sin impaciencia a sus lectores elegidos, paucorum hominum. . . Filósofo con audacia, con libertad, con intrepidez y una modestia que despistaba a través de ironías lo trascendente, Macedonio fue, en la Argentina, el primero en alejarse totalmente del campo
ideológico del positivismo que se conecta históricamente con precisas actitudes vitales. No se prodigó ni se dio a las dignidades exteriores, la burocracia o los hombres; meditó y vivió hacia lo hondo, muy cerca de un esencial
e inmutable estilo criollo.
En un país que sólo ha producido eruditos de filosofía y profesores de filosofía fue, auténticamnete, un filósofo. Por eso es parte de su destino egregio el no figurar en las varias, hinchadas y corteses historias de una hipotética filosofía hispanoamericana... Fue hombre de temple, de valor y vigor
filosóficos. Lo que en su obra hay de creador y original surge expurgado de

326

todo peso innecesario, sin vanidoso aparato hermenéutico. Su fina ~erti?umbre de eternidad le enseñó a Macedonio el arte de la espera y la sab1duna de
Ja esperanza, del "existir cifrado en conocer el misterio del existir". • .
Macedonio, como los payadores, rehuye lo que él llamaba "externalidad".
Asume, sin proponérselo, una misión metafísica y docente cuya clave acaso
sea sugerida por el Manuscrito de M. F. que los ojos de Hob_bes leyeron (en
No toda es vigilia la de los ojos abiertos). Domínguez, el am~go que le _lleva
a Macedonio la magnífica visita de Hobbes, a través del laberinto de ale1adas
calles de Buenos Aires, revela así al inglés la presencia de un metafísico:
-"En el barrio de él, Macedonio Fernández, a quien me refiero, goza
confianza de haber resuelto todo el problema metafísico, y es tanta la seguridad del vecindario que ya nadie allí estudia ni sabe nada de metafísica; se ha delegado en él saberlo todo en este tópico, y efectiva~ente
es hombre de no ignorar nada que se confíe y que interese al barrio, como en este caso la metafísica. Se ha hecho cargo de saberlo todo tan
bien, que el barrio, confiado en él ha llegado a una perfección tan extraordinaria de no saber nada de metafísica, que es cosa de no creer
que haya alguna vez sabido alguien algo, una pizca de ello. Muchos
no quieren creer que el barrio haya estado anoticiado alguna vez del
misterio metafísico".

Hobbes y Dalmiro Domínguez, que le regaló la magnífica visita, mueren
para que Macedonio pueda proseguir y d~r respu~sta al proble~a. ?el absoluto, una de cuyas afirmaciones irrenunciables exige la desapanc10n de su
personal entidad. . . Macedonio declara su dolor al no poder rehacer su
amistad con Domínguez, el que le dio la oportunidad de lucirse al "hacer
conocer de Hobbes al metafísico de Buenos Aires, en todo su barrio celebrado". Tiernamente, al extrañar "la dulzura nunca quebrada de Dornínguez",
sabe que sólo con los años podría medir la honda significación de esa muerte ocurrida por obra de él, de esa ausencia que sugiere el misterio del existir.
La "fantasía almista" de Macedonio comparte las intuiciones básicas del
payador, hasta en esta forma de expresión imposible sin el contrapun~o asumido por el rival O "el amigo". Con extremado sentido de la sugerencia, Domínguez aparece como el ser necesario para revelaciones del "metafísico de
Buenos Aires", con la misma necesidad de Juan Sin Ropa para lo eterno de
Santos Vega.
Disfrutó Macedonio de uno de los goces más hondos de esta fugaz vida:
la amistad segura, selecta. Si no al arrimo del fogón, en atmósferas más urbanas pero llenas de lo mejor de lo criollo, que es destello del espíritu y no

327

�escenografía rural. Su presencia en las peñas del veintitantos está ya revestida de leyenda. Algo había de magistral sin "magister" en su acercamiento a los nuevos para otorgarles su propio don, en su implícita capacidad de
calar con un método nuevo en las superficies oscuras entre las que nos movemos sin problematizarlas. Macedonio poseyó la bondad, la reserva, la pericia morosa del verbo, el arte de quebrar todo hieratismo, de poner auténtica humildad en los más evidentes aciertos. Debió gozar sin duda de la felicidad y de la responsabilidad de ser escuchado con amor. Criollo a contrapelo de una república feliz, pensó, ironizó, poetizó, en actitud de veracidad
total. Su palabra se levantó llena de pasión, de íntimo y humano calor. Por
eso, como los payadores de ley y según la poética y melancólica metafísica
suya, debió morir con la dulce y absoluta convicción de que la muerte no
existe.
Los cantores criollos, cuya rusticidad escondía una herencia intelectual de
centurias, en sus contrapuntos sometían la realidad a un agudo tratamiento
subjetivo. Partían de las cosas, de aquello que es corriente y común, pero buscaban su intimidad y recorrían, ascendentemente, el sentido de las palabras
fundamentales. Observaciones graves o risueñas se saturan entonces de originales inferencias plásticas, trágicas, metafísicas. La palabra sorprende como revelación en la que se funda decisivamente todo destino. Macedonio,
como los payadores, tiene la intuición del hermetismo alógico que impulsa al
acontecer. El arte vale así como total expresión de vida. En esto Martín
Fierro, idealista absoluto, anticipa a Macedonio, a quien se aproxima también por la construcción enigmática, oracular, en que la palabra parece vencer la finitud. Con infatigable empuje su voz se abre a la existencia.
El gaucho, hombre-esencial, y Macedonio, sienten idéntica fe en la palabra
que da a ese mundo una particular necesidad y cercanía. "La obra hace a la
tierra ser una tierra" (Heidegger). En Macedonio sentimos culminar un largo
hábito poético que ha olvidado lo insólito en su remotísimo origen y que, sin
embargo, alguna vez asaltó al hombre, asombrando su pensamiento. Vive
así la antiquísima experiencia poética del gaucho, sin traducirla literalmente.
Acaso el primer terreno firme del pensar argentino empiece en estas determinaciones de la ontología de Macedonio Femández, que recoge, en su comportamiento frente al mundo, no un subjectum sino una substantia argentina.

328

Sección Tercera
HISTORIA

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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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